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                    <text>�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

FRECUENCIA DE SERORREACTIVIDAD A CHAGAS EN UN HOSPITAL DE CHIAPAS,
MÉXICO.
FREQUENCY OF SEROREACTIVITY TO CHAGAS IN A HOSPITAL IN CHIAPAS, MEXICO
Blanco-Arreola Fausto Gerardo1, Nájera-Ortiz Juan Carlos 2,3, Ruíz-Balbuena Fernando2
1 Servicio de Transfusión Sanguínea y Puesto de Sangrado del Hospital de las Culturas, San Cristóbal de Las
Casas, Chiapas, México. 2 Posgrados en Salud Pública de la Facultad de Ciencias Odontológicas, México. 3
Grups de Recerca d' Amèrica i Àfrica Llatines (GRAAL), México.
Citation: Blanco-Arreola FG. Nájera-Ortiz JC. Ruíz-Balbuena F. (2018)
Frecuencia de serorreactividad a Chagas en un Hospital de Chiapas, México.
Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 1-6.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Blanco-Arreola FG. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-1
Recibido: 18 de octubre 2017;
Aceptado: 26 de abril 2018
Email: gerarblan71@hotmail.com

�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Artículo Original

FRECUENCIA DE SERORREACTIVIDAD A CHAGAS EN UN HOSPITAL DE CHIAPAS, MÉXICO.
Blanco-Arreola Fausto Gerardo1, Nájera-Ortiz Juan Carlos 2,3, Ruíz-Balbuena Fernando2
1 Servicio de Transfusión Sanguínea y Puesto de Sangrado del Hospital de las Culturas, San Cristóbal de Las Casas,
Chiapas. 2 Posgrados en Salud Pública de la Facultad de Ciencias Odontológicas. 3
Grups de Recerca d' Amèrica i Àfrica Llatines (GRAAL).

RESUMEN
Introducción: La enfermedad de Chagas es producida por Trypanosoma cruzi, considerada una enfermedad tropical de la
pobreza. Se transmite de forma natural por insectos hematófagos, conocidos como chinche besucona. La segunda fuente de
transmisión son las transfusiones sanguíneas. Objetivo: Determinar la frecuencia y caracterizar a los donadores serorreactivos
a enfermedad de Chagas en el servicio de transfusión sanguínea del Hospital de las Culturas de San Cristóbal de Las Casas
(HCSCLC), Chiapas, México. Métodos: Se realizó un estudio transversal, para determinar porcentaje de serorreactivos a
Chagas, posteriormente se utilizó un diseño de serie de casos para la descripción de los mismos. Resultados: Entre 2014 y
2015 se captaron 3,345 donadores aptos en el servicio de transfusión sanguínea del HCSCLC, con positividad de 1.2%. La mayor
proporción de casos positivos fue en hombres, el grupo etario más afectado fue el de 26-45 años. El 9.8 % eran originarias del
municipio sede del HCSCLC y el 7.3% habían sido transfundidos anteriormente. Conclusiones: Se confirma la existencia de la
enfermedad de Chagas en al menos dos regiones del estado de Chiapas, el mecanismo probable de transmisión de estos casos
fue vectorial, considerando que una mínima proporción de serorreactivos tenían como antecedente transfusiones previas.
Palabras Clave: Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión sanguínea.

ABSTRACT
Introduction: Chagas disease is produced by Trypanosoma cruzi, considered a tropical disease of the poverty. It is transmitted
of natural form by hematophagous insects, known as kissing bugs. The second source of transmission they are the blood
transfusions. Objective: To determine the frequency and to characterize the donors serorreactivos to Chagas disease in the
service of blood transfusion of the Hospital of the Cultures in San Cristóbal de Las Casas (HCSCLC), Chiapas, Mexico. Methods:
A Cross-sectional study was realized, to determine percentage of Chagas seroreactives, later there was in use a case series
design for the description of the same ones. Results: Between 2014 and 2015 3,345 suitable donors were caught in the service
of blood transfusion of the HCSCLC, with positividad of 1.2 %. The major proportion of positive cases was in men, the age
group more affected was 26-45 years. 9.8 % was original of the municipality headquarters of the HCSCLC and 7.3 % had been
transfused previously. Conclusions: Is confirmed the existence of Chagas disease in at least two regions of Chiapas, the
probable mechanism of transmission of these cases was vectorial, considering that a minimal proportion of seroreactives who
received blood transfusion
Key words: Seroreactive, Chagas Disease, blood transfusion

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

1

�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Artículo Original

Introducción
La enfermedad de Chagas es considerada una
enfermedad tropical desatendida o enfermedad de la
pobreza, así como una enfermedad endémica de
Latinoamérica, sin embargo, en las últimas décadas
se ha observado en los Estados Unidos de América,
Canadá, en 17 países europeos y algunos del Pacífico
Occidental (Palafox et al, 2003). Para el caso de
México en los años 2014 y 2015, de acuerdo a
estadísticas de la Secretaría de Salud, se presentaron
729 (0.60/100,000 habitantes) y 966 (0.80/100,000
habitantes) casos nuevos casos respectivamente,
siendo Veracruz, Morelos, Oaxaca, Yucatán,
Chiapas, Guerrero y Jalisco los estados con mayor
incidencia (SSA, 2015a, SSA, 2016). En el lapso de
2000 a 2012, las defunciones registradas fueron 371;
el 70.1% ocurrió en los estados de Oaxaca (54.7%) y
Guerrero (15.4%9 y el 29.9% restante en dieciocho
entidades del país (SSA,2015b).

actitud pasiva por el desconocimiento de la magnitud
de esta enfermedad con relación a la detección de
casos, aunado a que la mayor parte de los bancos de
sangre tienen deficiencias en sus áreas físicas,
equipamiento, capacitación de sus recursos humanos
o insumos que les permitan un aseguramiento de la
calidad en sus procesos (Sánchez-Guerrero, 2010),
que dan como resultado el subdiagnóstico y
subregistro de casos de enfermedad de Chagas.

No obstante, a estas cifras, se desconoce la magnitud
real de la enfermedad en nuestro país, ya que los
datos reportados representan solamente aquellos en
los que se ha desarrollado la enfermedad, quedando
fuera los casos asintomáticos que se quedan sin
diagnóstico, los cuáles pueden representar hasta el
70% de la estimación total (SSA,2015). La
trascendencia de esta situación radica en que dos
terceras partes del territorio mexicano, existen las
condiciones para que se desarrollen las 13 principales
especies
de
triatóminos
de
importancia
epidemiológica dada su capacidad vectorial, aunado
a que el riesgo transfusional también es considerado
de importancia epidemiológica (representa el
segundo mecanismo de transmisión), debido a que la
infección, que había sido primordialmente rural, pasó
a ser urbana y transmisible por transfusión sanguínea
(Salazar-Schettino et al, 2005). Situación que es
favorecida por que existen regiones donde todavía de
acuerdo a la NOM no se decreta la obligatoriedad de
tamizar a los donantes que acuden a los bancos de
sangre (SSA, 1993; SSA, 2015b). En México, la
seroprevalencia de anticuerpos anti T. cruzi es del
1.6%, encontrándose casos seropositivos en todo el
país (Guzmán-Bracho, 2001).

Material y Métodos
Se llevó a cabo un estudio con diseño transversal,
para determinar porcentaje de seropositivos a
Chagas, posteriormente para la descripción de las
características socioeconómicas y demográficas, se
empleó un diseño de serie de casos con los
seropositivos.

Para el caso de Chiapas, al igual que otras partes del
país, la parasitosis ocasionada por el T. cruzi se
encuentra subestimada y erróneamente se le
considera limitada a ciertas zonas geográficas
consideradas endémicas, aunado a que existe una

Es por esta situación que nos planteamos el presente
estudio, cuyo objetivo fue determinar la frecuencia
de serorreactivos a Chagas, además de describir las
características demográficas y socioeconómicas de
este grupo de personas en el servicio de transfusión
sanguínea del Hospital de las Culturas, cuya sede es
la ciudad de San Cristóbal de Las Casas en el estado
de Chiapas, México.

La población estuvo conformada por todos los
donadores considerados como aptos para la donación
de sangre que acudieron al servicio de transfusión
sanguínea y puesto de sangrado del Hospital de las
Culturas, ubicado en la Ciudad de San Cristóbal de
Las Casas en Chiapas, en el periodo comprendido del
1 de enero del 2014 al 31 de diciembre de 2015. Se
consideraron como seropositivas aquellas personas
que tuvieron resultado positivo a Chagas por
Inmunofluorescencia Indirecta (IFI).
Se elaboró un instrumento para la recolección de las
variables de interés de las personas serorreactivas a
Chagas (Edad, sexo, ocupación, escolaridad, estado
civil, actividad laboral, lugar de origen, lugar de
residencia en los últimos cinco años, donaciones
previas, transfusiones previas), el cual se requisito
con la información contenida en las historias clínicas
de la base de datos del departamento de
Hemovigilancia del Centro Estatal de la Transfusión
Sanguínea del estado de Chiapas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Artículo Original

Escolaridad
Sin escolaridad
6
Primaria
17
Secundaria
9
Bachillerato
5
Licenciatura
4
Ocupación
Agrícola
13
No agrícola *
14
Profesional
3
Desempleado
3
Ama de casa
8
Características clínicas
Donaciones previas
Si
13
No
28
Transfusiones anteriores
Sí
3
No
38
Fuente: Directa
*Se incluyen albañil, chofer, empleado de tienda,
comerciante y pintor

Una vez recolectada la información, se elaboró una
base de datos en el programa estadístico SPSS
versión 20, posteriormente se procedió un análisis
descriptivo univariado, calculándose para las
variables categóricas o cualitativas frecuencias
absolutas y relativas, medidas de tendencia central y
de dispersión para las variables cuantitativas.
Resultados
Durante el periodo comprendido entre el primero de
enero de 2013 al 31 de diciembre de 2015, se captó a
un total de 3,345 donadores de sangre aptos que
acudieron al servicio de transfusión sanguínea y
puesto de sangrado del Hospital de las Culturas de la
ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, de
los cuáles 41 resultaron reactivos a enfermedad de
Chagas utilizando la técnica de Inmunofluorescencia
Indirecta (IFI), representando una frecuencia de
seroreactividad a Chagas del 1.2%.

Con respecto a las variables demográficas, se
constató que de los 41 participantes que resultaron
seropositivos, 31 eran del sexo masculino (75.6%), el
promedio de edad fue de 36.2 años ± 9.6 (DE) y el
grupo etario más numeroso estuvo representado por
las personas de 26 a 45 años. Respecto a las
características socioeconómicas, más del 50% tenía
solo educación de nivel primaria (14.6% sin
escolaridad alguna) y una tercera parte tenía como
ocupación una de tipo agrícola. En cuanto a los
antecedentes de donación de sangre de este grupo de
personas, se encontró que 13 personas (31.7%) había
cedido previamente y solamente 3 personas (7.3%)
habían recibido al menos una unidad de sangre
(Tabla I).

14.6
41.5
22
12.2
9.8
31.7
34.1
7.3
7.3
19.6

31.7
68.3
7.3
92.7

En cuanto al lugar de origen y residencia de las
personas con resultado positivo a Chagas, se
encontró que existe una diferencia porcentual entre
ambas variables, ya que solamente el 9.8% tenía
como origen la ciudad sede del Hospital de Las
Culturas y el 34.1% después de 5 años ya vivían en
esta localidad.
Tal y como puede observarse en la tabla 2, del total
de personas que al momento del estudio declararon
vivir en la ciudad de San Cristóbal de las Casas,
solamente el 21.4% era originario de esa ciudad, el
resto se trataba de población migrante de otro
municipio del estado de Chiapas.
Tabla 2. Lugar de origen y residencia de las personas serorreactivas a
Lugar de origen
Otro Municipio de Municipio de otra
San Cristóbal de
la Región Altos de
Las Casas .
región de Chiapas b
Chiapas a

Núm.

Lugar de residencia

Tabla 1. Características de las personas con resultado
positivo a Chagas
%

Características demográficas
Sexo
Hombre
Mujer
Grupo edad
18-25
26-35
36-45
46-55
Características socioeconómicas

31
10

75.6
24.4

6
14
13
8

14.6
34.1
31.7
19.5

San Cristóbal de
Las Casas
Otro Municipio de
la Región Altos de
Chiapas a
Municipio de otra
región de Chiapas b

3 (21.4)

5 (35.7)

6 (42.9)

0 (0)

15 (100)

0 (0)

1 (8.3)

1(8.3)

10 (83.3)

Fuente: Expedientes
a

Se incluyen 10 municipios (Cancuc, Chenalhó, Chalchihuitán, Huixtán, Larrainzar, Mitontic, Oxchuc, Pantelhó, Tenejapa y Teopisca)
b
Se incluyen 9 Municipios de tres regiones del estado, Ocosingo, Altamirano, Chilón, Sitalá, Yajalón, Chiapa de Corzo,
Comitán, Villaflores y Tapachula

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Discusión
La transfusión sanguínea es una de las formas de
transmisión de la enfermedad de Chagas y es
considerada como la segunda vía de adquisición de
la infección (Schmuñis, 1991; Wendel y Gonzaga,
1993), siendo el riesgo de infección por esta última
del 12 al 15% por unidad contaminada transfundida
(Wendel, 1995). La alta prevalencia de la infección
en áreas que experimentan elevados índices de
migración representa un riesgo y justifica de forma
importante la realización de estudios adicionales
sobre la probabilidad que representa la transmisión
de T. cruzi por transfusión sanguínea en México
(Guzmán-Bracho, 2001).
Si tenemos en cuenta, que en el presente estudio en
un lapso de 2 años se produjeron 3,345 donaciones
de sangre, detectándose 41 personas serorreactivas
para la enfermedad de Chagas, la frecuencia obtenida
fue de 1.2% entre los donadores que acudieron al
servicio de transfusión sanguínea y puesto de
sangrado del Hospital de las Culturas en San
Cristóbal de Las Casas. Esta cifra puede considerarse
ligeramente alta, en relación con los resultados de
otros estudios similares realizados en bancos de
sangre de nuestro país, ya que por ejemplo Ramos
(2005) encontró una seroprevalencia de 0.48% de T.
cruzi al examinar 420 muestras de donadores del
banco de sangre del Hospital General Regional de
Orizaba (HGRO) en Veracruz y Robledo (2010), al
analizar a 252 donadores de sangre banco de Sangre
de un Hospital Central Militar de la Ciudad de
México, tres de resultaron reactivos a Chagas,
obteniendo una prevalencia 1.19%.
En relación a esta situación, podemos decir que la
diferencia encontrada pudo deberse a: 1.- El periodo
de análisis del presente estudio fue mayor con
relación a los ya mencionados, y en consecuencia se
llevó a cabo la búsqueda de serorreactividad a
Chagas en un mayor número de personas,
aumentando la probabilidad de captar a
serorreactivos y 2.- El servicio de transfusión
sanguínea y puesto de sangrado se encuentra en un
hospital de referencia y de concentración y la
población que acude a solicitar atención médica y
servicios de salud son originarios de diferentes
regiones socioeconómicas del estado de Chiapas, de
igual manera que en el punto anterior, aumenta la
posibilidad de captar a personas serorreactivas a
Chagas.

Artículo Original

Por otra parte, si tomamos en cuenta las estadísticas
oficiales reportadas para el estado de Chiapas en
cuanto el número de casos probables reportados de
mal de Chagas para los años que contempló el
presente estudio (2014 y 2015), podemos ver
claramente que existe la posibilidad de subregistro de
la enfermedad, ya que solamente para el presente
estudio se captaron a 41 personas positivas
serológicamente a Chagas, y para todo el estado en
su conjunto se ha reportado un total de 86 casos para
ambos años (SSA, 2015a ; SSA, 2016).
Respecto a la caracterización realizada de acuerdo a
las variables analizadas, en cuanto a la variable sexo,
los resultados mostraron que entre las personas
serorreactivas a Chagas, se presentó una mayor
proporción en sexo masculino respecto a las mujeres,
lo cual nos hace suponer que hay una mayor
proporción de hombres que acuden a donar, situación
que muy probablemente este determinado por
factores de tipo cultural y de género
Respecto a la caracterización realizada de acuerdo a
las variables analizadas, en cuanto a la variable sexo,
los resultados mostraron que entre las personas
serorreactivas a Chagas, se presentó una mayor
proporción en sexo masculino respecto a las mujeres,
lo cual también resulta consistente con lo reportado
por las estadísticas oficiales de la Secretaría de Salud
para Chiapas en el periodo de estudio, ya que de
acuerdo a estos datos, el 79% del total de casos
registrados correspondía a personas del sexo
masculino y para el caso a nivel nacional 65.5%
(SSA, 2015a ; SSA, 2016). Aunada a esta tendencia
para el caso de Chiapas, también nos hace suponer
que hay una mayor proporción de hombres que
acuden a donar, situación que muy probablemente
este determinado por factores de tipo cultural y de
género (Alfonso-Valdés et al 2012; García-Solano et
al 2006).
En cuanto a la variable grupo de edad, podemos decir
que tomando en cuenta que el 80% del total de las
personas serorreactivas a Chagas tiene 45 años o
menos (el grupo de 26 a 35 años presentó mayor
porcentaje), y considerando que este hecho hace
referencia a la población con mejor capacidad
productiva, este resultado resulta consistente de
acuerdo a lo reportado Secretaría de Salud de México
(2015b), donde se declara en su informe sobre la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

situación actual y problemática que el grupo de edad
más afectado continúa siendo el de los adultos
jóvenes de 25 a 44 años.
El hecho de que en la variable municipio de
residencia, la categoría más frecuente fue San
Cristóbal de Las Casas aunado al resultado obtenido
en la variable municipio de origen, nos da la pauta
para suponer que muy probablemente estén
relacionados y sea consecuencia de la alta migración
hacia la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, para
la búsqueda de oportunidades y de mejor calidad de
vida, ésta última se considera una localidad de
concentración de la región Altos en el estado de
Chiapas, para muchas actividades de tipo comercial
y de prestación de servicios, ejemplo de ello es el
Hospital de Las Culturas, de ahí que la población que
atiende presente diversidad de lugares de origen.
Todo esto con la posibilidad de que habitantes
originarios de lugares donde se presenta una mayor
proporción de casos de mal de Chagas, migren y
puedan transmitir a través de la donación de sangre
esta enfermedad; en consecuencia, esté presente el
citado padecimiento en localidades consideradas no
endémicas, como lo es la ciudad de san Cristóbal de
Las Casas.
Los factores socioeconómicos tales como la
educación y la ocupación han sido considerados
tradicionalmente como determinantes para el
desarrollo de diversas enfermedades (Viotti, 2009).
Para el presente estudio no se pudo determinar de
manera directa la influencia de estas variables en el
hecho de ser o no serorreactivo a Chagas, sin
embargo al hacer la caracterización de las personas
con esta condición, se encontró que acerca de la
escolaridad de las personas serorreactivas, más de la
mitad (56.1 %) tenía cuando mucho la primaria
cursada y una tercera parte (31.7%) tenía como
ocupación la agricultura, lo cual nos hace pensar que
su situación socioeconómica, puede ponerlas en
desventaja, colocándolo como un grupo vulnerable
ante esta y otras enfermedades consideradas del
rezago; de ahí que en caso particular del mal de
Chagas se relacione con el desarrollo económico y
social característico de zonas rurales y suburbanas y
muy ligada a la pobreza.
Respecto a la ocupación de las personas
serorreactivas a Chagas, podemos señalar que dada
la dinámica de las dos ocupaciones declaradas más

Artículo Original

frecuentes (campesino y ama de casa), el contacto
con el vector puede ocurrir con mayor probabilidad
dado el ciclo de vida del agente transmisor, el cual
puede ser encontrado en áreas domésticas, peri
domésticas y silvestres.
Con respecto a la descripción de las características
clínicas, y de manera particular la relacionada a fines
terapéuticos, de los 41 personas serorreactivas a
Chagas la mayoría no habían tenido donaciones
anteriores, y únicamente 3 de ellas habían sido
transfundidas; Esto se traduce en el hecho que la
infección de 38 de las personas serorreactivas a
Chagas pudo haber ocurrido por penetración de T.
Cruzi al torrente sanguíneo transportado por las
heces del vector, corroborando el hecho de que la
trasmisión vectorial es la principal vía para adquirir
la infección, sin embargo es importante continuar
promoviendo el uso apropiado de los componentes
sanguíneos evitando el abuso mediante el desarrollo
de guías médicas para su uso terapéutico.
Conclusiones
Los datos obtenidos en el presente estudio confirman
la existencia de la enfermedad de Chagas en al menos
dos regiones del estado de Chiapas; por lo tanto, la
prevalencia en cada servicio de transfusión
sanguínea y puesto de sangrado no dependerá de su
ubicación geográfica, más bien del origen de la
población que se atiende. De esta manera, podemos
decir que el control de la Enfermedad de Chagas
dependerá en gran medida de la voluntad política de
las autoridades de salud y de acciones específicas en
el ámbito de la salud pública.
Respecto a la descripción demográfica y
socioeconómica de los casos serorreactivos, se
constató que éstos fueron más frecuentes en personas
de 25 a 44 años, en aquellos con baja escolaridad, así
como en agricultores y amas de casa. Por otra parte,
es indudable que la situación económica y social de
las poblaciones ha motivado la migración, lo anterior
se fundamenta en que la mayoría de las personas
serroreactivas tienen como lugar de origen
municipios rurales con población indígena Tsotsil y
Tseltal, quienes posteriormente cambian de lugar de
residencia a municipios considerados urbanos.

Bibliografía
Alfonso-Valdés M.E., Lam-Díaz R.M., BallesterSantovenia J.M., Cao-Fonticoba W., Ballester-Planes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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fines terapéuticos" México: Diario Oficial de la
Federación. 24 julio de 1993
SSA. (2015a). Sistema Nacional de Vigilancia
Epidemiológica, Sistema Único de Información.
Boletín Epidemiológico Número 53 | Volumen 31 |
Semana 53 | Del 28 de diciembre al 3 de enero del
2015.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

COMPARISON OF PERCEIVED WEIGHT AS IDEAL AGAINST IDEAL BODY WEIGHT FORMULAS
AND BODY MASS INDEX OF 22 KG/M2 IN YOUNG ADULT WOMEN.
COMPARACIÓN DEL PESO PERCIBIDO COMO IDEAL vs FORMULAS DE PESO CORPORAL IDEAL E ÍNDICE
DE MASA CORPORAL DE 22 KG / M2 EN MUJERES ADULTAS JÓVENES.
Ramirez López Erik. 1 Puente Hernandez Debbie.1 Negrete Lopez Nohemi Liliana.1 Serna-Gutierrez
Araceli.2 Calderón-Ramos Zuli.3 Omaña-Covarrubias Arianna.3 Flores-Guillen Elena.4 Tijerina-Sáenz
Alexandra.1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México. 2 Instituto Tecnológico
de Sonora, Departamento de Sociocultural, México. 3 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. 4
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos, México.
Citation: Ramirez López E., Puente Hernandez D., Negrete Lopez N.L., SernaGutierrez A., Calderón-Ramos Z., Omaña-Covarrubias A., Flores-Guillen E.
Tijerina-Sáenz A. (2018) Comparison of perceived weight as ideal against ideal
body weight formulas and body mass index of 22 kg/m2 in young adult
women. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 7-15.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Ramirez López E. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-2
Recibido: 17 de abril 2018;
Aceptado: 2 de mayo 2018
Email: erik.ramirezl@uanl.mx

�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Artículo Original

COMPARISON OF PERCEIVED WEIGHT AS IDEAL AGAINST IDEAL BODY WEIGHT FORMULAS
AND BODY MASS INDEX OF 22 KG/M2 IN YOUNG ADULT WOMEN.
Ramirez López Erik.1 Puente Hernandez Debbie.1 Negrete Lopez Nohemi Liliana.1 Serna-Gutierrez Araceli.2
Calderón-Ramos Zuli.3 Omaña-Covarrubias Arianna.3 Flores-Guillen Elena.4 Tijerina-Sáenz Alexandra.1
1. Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición. 2 Instituto Tecnológico de Sonora,
Departamento de Sociocultural, México. 3 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo 4. Universidad de Ciencias y Artes
de Chiapas, Facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos, México.

ABSTRACT
Introduction: Formulas of ideal body weight (IBW) including the body mass index (BMI) of 22 kg/m 2 are used under the
assumption to provide a healthy weight. Objective: We compare the perceived ideal body weight (PIBW) with the calculated
IBW by formulas and the BMI of 22. Methods: We recruited 705 women (20-25 y). Six common formulas and 2 published
equations by our team were used. Results: Group regression analysis determined that including the frame size improves the
agreement of formulas of Robinson et al, Hammond and Hamwi with the PIBW (p&gt;0.05). Individually, the concordance
analysis (higher % of differences &lt;2 kg: PIBW - IBW by formula), determined that for a measured BMI &lt;20, only the Faspyn 1
formula needs to be adjusted by frame size; while Robinson et al, Hammond, Tokunaga (BMI of 22), Faspyn 2 (BMI of 22) and
Broca, are equivalent with the PIBW in different intervals of BMI. Conclusions: According to the BMI perceived as overweight
(23.8 kg/m2) and perceived as ideal (21.1 kg/m2), caution is suggested when using the IBW formulas for BMI of 22 as
a diagnosis. The IBW formulas and BMI of 22 does not necessarily represent a desirable or aesthetic weight. Key words: ideal
body weight formulas, perceived ideal body weight, BMI of 22.

RESUMEN
Introducción: El peso ideal calculado con fórmulas (PIF) y con el índice de masa corporal (IMC) de 22 kg/m2 se emplea bajo el
supuesto de proporcionar un peso saludable o estético. Objetivo: Comparar el peso percibido como ideal (PPI) contra el PIF y
del IMC de 22. Métodos: Se reclutaron 705 mujeres (20-25 años). Empleamos seis fórmulas comunes y 2 publicadas
previamente. Resultados: El análisis de regresión grupal determinó que incluir la complexión corporal mejora la concordancia
de las fórmulas de Robinson et al, Hammond y Hamwi con el PPI (p&gt;0.05). Individualmente, el análisis de concordancia
(porcentaje mayor de diferencias &lt;2 kg: PPI-PIF), determinó que para un IMC &lt;20 kg/m2 solo la fórmula de Faspyn 1 debe
ajustarse por la complexión corporal, mientras que las fórmulas de Robinson et al, Hammond, Tokunaga (IMC de 22), Faspyn
2 (IMC de 22) y Broca, son equivalentes con el PPI en diferentes intervalos de IMC. Conclusiones: de acuerdo con el IMC
percibido como sobrepeso (23.8 kg/m2) y percibido como ideal (21.1 kg/m2), las fórmulas de peso ideal y el IMC de 22 deben
ser usados con precaución en el diagnóstico de peso ideal ya que no necesariamente representan un peso deseable o estético.
Palabras Clave: fórmulas de peso ideal, peso corporal ideal percibido, IMC de 22.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Introduction
People use the internet or applications to know their
ideal body weight (IBW) and maintain an aesthetic
figure. Also, professionals refer to IBW formulas or
body fat analyzers (Tanita® and Inbody®) that
employ the BMI of 22 (kg/m2) to suggest a
weight that
is
assumed
as healthy and thus establish the
objectives
of
the gain or loss of fat mass or nutritional
risk (Bouillanne et al., 2005). There are more than a
dozen of IBW formulas and some, such as the
proposed by Robinson were generated from tables of
the Metropolitan Life Insurance Company of 1959 or
MetLife (Shan, Sucher &amp; Hollenbeck, 2006).
Robinson et al, as others, proposed a formula to
calculate a dose of medication for patients. Other
formulas, such as Hamwi, derived from empirical
observations (Ramírez, Negrete &amp; Tijerina, 2012), or
as in the case of the formula of Broca, from a specific
group of soldiers (Rössner, 2007).
The BMI of 22 was observed by Tokunaga,
et al (Tokunaga et al., 1991), as an average value of
BMI related to low mortality in Japanese population.
Similarly, the IBW formulas only provide a punctual
weight that represents the average of a group of
medium frame size. Therefore, the BMI of 22 and the
IBW formulas should be employed to be compared
against an average population and not to suggest an
individual weight. A study in Australian women 20
to 29 years old (Crawford &amp; Campbell, 1999),
reported that 28 per cent of them considered their
ideal weight below the BMI &lt;20; while the BMI
considered as overweight was 23.7.
The body weight considered or perceived as
ideal (PIBW) is the one that the patient wishes to
have or that a person would feel better. This is a
weight that an individual could find more familiar.
Studies reviewed have only compared the IBW
formulas among themselves or with the BMI of 22
kg/m2 (Shan et al., 2006; Pai &amp; Paloucek, 2000).
Others compared the perception of an ideal figure
based on images (Craig &amp; Caterson, 1990). It is
therefore not clear the agreement between the PIBW
and the calculated IBW by formulas and BMI of 22.
The objective of this study was to examine if the
PIBW is in agreement compared to the calculated
IBW by formulas and BMI of 22 in four intervals of
BMI. Additionally, it was proposed to investigate: 1)
whether including the body frame improves the

Artículo Original

group and individual agreement between the PIBW
and the calculated weight with the IBW formulas,
and 2) describe which BMI value is considered as
overweight and which is considered ideal in the study
group. The present study compares common IBW
formulas and others recently proposed by our team,
arising from height-weight tables for U.S and
Mexican population (Ramírez et al., 2012).

Materials and Method
Design of Study and subject
For the purpose of carrying out the study we followed
the recommendations of the Helsinki Declaration and
the adoption of the Ethics Committee of the School
of Public Health and Nutrition (Faspyn). This is a
multi-centered descriptive study involving 4 schools
of nutrition in four regions of Mexico: south
(Chiapas); center (Hidalgo); northeast (Nuevo Leon)
and northwest (Sonora). Women interviewed were
20 to 25 years (with a maximum BMI of 27.9)
without cultural relationship with any indigenous
group. The subjects were approached and invited to
participate in public spaces such as shopping malls
of middle socioeconomic level. The sampling was
for
convenience,
with
the
aim
of
recruiting intentionally 200 subjects from each of the
Nutrition schools. It was established to recruit from
a single gender and an age range of 20 to 25 years to
prevent the covariance by effect of gender and age. It
has been suggested that in this age range is possible
to have a reference weight for life (Kuczmarski &amp;
Flegal, 2000; Casillas &amp; Vargas, 1980). All the
anthropometric measurements and questionnaires
were conducted during 2015 by nutritionists within
the clinics of the participating schools. A general
medical questionnaire was used to determine the
health status of subjects, and to discard any
pathology or the use of medications that could alter
the weight or body composition in the previous three
months. We excluded those patients who reported a
loss of voluntary or involuntary weight greater than
2 per cent of their usual weight in the last week
(Width &amp; Reinhard, 2008). No blood samples were
collected and neither blood pressure was measured to
determine any cardiovascular risk factor.
Anthropometric measurements and ideal body
weight (IBW) formulas
To use the IBW formulas we measured weight,
height and elbow breadth by standardized

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

technicians (Lohmann, Roche &amp; martorell, 1988).
The frame size was established with the frame size
index 2 from Frisancho (1990). Popular IBW
formulas were used as well as two formulas
developed by our team, which were previously
described in detail (Ramírez et al., 2012; Table 1).

Artículo Original

questionnaire was piloted in 50 women to evaluate
the inconsistencies of being self-administered. The
weight reported by women was rounded in kg. The
calculation for their BMI perceived as ideal (BMIpi)
and BMI perceived as overweight (BMIpo) was done
as follows:
BMIPI =

Table 1. Ideal body weight formulas used to be compared to the perceived ideal body weight.

BMIPo =

Author

Ideal body weight (IBW) formula

Faspyn 1, 2012

IBW kg = ( 0.587 × height ) + ( 0.631 × sex ) – 39.3

Faspyn 2, (BMI 22) 2012

IBW kg = ( 0.747 × height ) – 63.074
Men:
IBW kg = ( height – 150) × 1.1 + 48

Hammond, 2000

Women:
IBW kg = ( height – 150) × 0.9 + 45

Tokunaga et al, (BMI 22)
1991

IBW kg = 22 × height m2
Men:
IBW kg = ( height – 152) × 0.75 + 52

Robinson et al, 1983

Women:
IBW kg = ( height – 152) × 0.67 + 49
Men:
IBW kg = ( height – 152) × 1.1 + 48

Hamwi, 1964

Women:
IBW kg = ( height – 152) × 0.9 + 45
Men:
IBW kg = ( height – 100 ) – [ ( height – 150 ) + ( age – 20 ) ]

Lorentz, 1929

4

4

Women:
IBW kg = ( height – 100 ) – [ ( height – 150 ) + ( age – 20 ) ]
4

Broca, 1871

2.5

IBW kg = height – 100

Note: sex: female = 1, male = 2; age: years; height: cm, unless otherwise indicated.

Briefly, the Faspyn 1 formula is based on data from
the Mexican population of 20 to 25 years. The
Faspyn 2 formula was calculated on the basis of the
BMI of 22 and according to tables published in the
Dietary Guidelines for Americans 2010 (U.S.
Department of Agriculture and U.S. Department of
Health and Human Services, 2010), which are a
modification of the tables from MetLife (Kuczmarski
&amp; Flegal, 2000). The adjustment was made of ± 10
per cent from the calculated weight by each formula
according to the frame size of each subject (subscript
"adj").
Weight perceived as overweight and ideal
The participants were asked 1. – Ideally, how much
would you like to weigh at the moment? 2.- In your
opinion, what is the most you could weigh and still
not consider yourself overweight? These questions
were based on the questionnaire applied by Crawford
and Campbell (1999). With these two questions, the

Weight perceived as ideal Kg
Current height m 2
Weight perceived as overweight Kg
Current height m 2

Statistical Analysis
The inferential statistic was made using the software
MedCalc version 13.3. (MedCalc Software BVBA,
Ostend, Belgium). The first analysis consisted on
comparing the average of the current BMI vs. the
BMIpi with a t-test for dependent samples. Between
these two variables, we analyzed the strength of the
linear relationship with the Pearson correlation test.
The group and individual agreement from the weight
calculated with the IBW formulas and BMI of 22
with the PIBW was examined respectively by
regression analysis and concordance tests. With the
regression method of Passing &amp; Bablock (1983), the
presence of systematic and proportional differences
was evaluated. With this method, the result does not
depend on the allocation of one method or the other
to X or Y. Systematic differences were determined if
the intercept A, was ≠ 0. With this, we test whether a
method consistently presents positive or negative
differences compared with another one. If there is a
consistent bias, the differences can be adjusted from
the subtraction of the mean of the differences of the
other method. The proportional differences were
established if the slope B was ≠ 1. Unlike the
systematic differences, the proportional differences
indicate a direction, and may be more extensive
throughout the range of measurements.
The agreement between the calculated weight with
the IBW formulas and the BMI of 22 against
the PIBW was determined with the method of Bland
&amp; Altman (1999). The analysis consists on
calculating the differences between two methods
(PIBW – IBW formula) and graphic them against the
average of their measurements (PIBW + IBW
formulas / 2). The limits of agreement of ± 2 standard
deviations indicate what size is the extent of
the differences between the two methods in 95% of

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

the evaluated cases. If the differences are very
wide, the researcher may decide to accept or not a
new method or its equivalent due to the clinical
implications, such as the validation of blood pressure
devices. Other limits of agreement can be also
established a priori according to the researcher. As
criteria for selecting the formulas with more
individual agreement, we established those having
the largest number of subjects (%) with differences
≤ 2.0 kg regarding the IBW by formula. This simple
method, non parametric, is suggested by Bland and
Altman and applied by the British Society of
Hypertension for the validation of digital blood
pressure cuffs (Bland &amp; Altman, 1999). The limit of
2 kg was taken on the basis of 1.5 kg, which
represents the maximum day-to-day variation of
individual body weight (Robinson &amp; Watson, 1965).
The % of subjects with differences ≤ 2.0 kg (IBW
formula - PIBW) was analyzed in 4 ranges of BMI: &lt;
21 (normal lower range and moderate thinness);
21.0 to 22.9 (normal range); 23.0 to 24.9 (normal
upper range) and 25.0 to 27.9 (overweight). The
intervals are based on additional cut-off points of
BMI suggested by the WHO (World Health
Organization, 2006.).
Results
There were recruited 750 subjects, in which 25 were
excluded due to incomplete data or anthropometric
measurements and 20 with height &lt;152 cm. The
response rate of participation was of 98%. In the total
sample, the age was 22 ± 1.4 years, and the index of
frame size 2 was 36.1± 2.9. The current BMI was
22.3 ± 3.0 and BMI perceived as ideal was
21.1 ± 1.8 (difference -1.2: p&lt;0.001). Both variables
had a positive lineal correlation (r = 0.80; p &lt;0.001).
Agreement of perceived ideal body weight
adjusted by frame size and the ideal body weight
by formula in the total sample
In the entire sample of study, when the IBW by
formula was not adjusted by the frame size,
systematic differences were observed in all the IBW
formulas respect to the PIBW (Table 2). The IBW
formulas adjusted by frame size in agreement with
the PIBW were Robinson, Hammond and Hamwi,
without systematic or proportional differences (p
&gt;0.05). However, in general, when the formulas were
adjusted or not by body frame, there were differences
of -10 to +16 kg against the PIBW.

Artículo Original

Table 2. Comparison of the perceived ideal body weight (PIBW) versus the estimated weight with
several ideal body weight (IBW) formulas, adjusted (adj) or not by frame size.

IBW adj – PIBW, kg
Mean
Formula
± DE
Robinsonadj

IBW – PIBW, kg

Mean of
Limits of
the
agreement
Difference
95%

53.7 ± 4.9

-0.7

Hammondadj 53.4 ± 5.7

-0.9

Tokunagaadj
55.7 ± 5.2
(BMI 22)
Faspyn
56.7 ± 3.9
2adj (BMI 22)

Mean
Formula

-11.9 to 10.0 Robinson

±

Mean of
Limits of
the
agreement
Difference
95%

54.6 ± 3.5

0.2*

-8.9 to 9.3

-11.7 to 9.8 Hammond 54.3 ± 4.7

-0.9*

-11.7 to 9.8

1.3*

-10.0 to 12.1 Hamwi

52.5 ± 4.7

-1.9*

-12.8 to 8.1

2.3*

-10.0 to 12.2 Faspyn 1

55.5 ± 3.0

1.1*

-9.4 to 10.6

2.2*

-8.3 to 11.9

2.3*

-8.3 to 12.0

58.5 ± 3.9

4.1*

-6.6 to 13.8

60.4 ± 5.2

6.0*

-4.0 to 4.30

Faspyn 1adj

52.0 ± 4.8

-2.4*

Hamwiadj

51.7 ± 5.7

-2.7

Lorentz adj

57.5 ± 5.5

3.1*

Brocaadj

58.9 ± 7.8

5.0*

Tokunaga
56.6 ± 3.7
(BMI 22)
Faspyn
-14.1 to 8.0
56.7 ± 3.9
2 (BMI 22)

-14.0 to 8.5

-8.5 to 14.1 Lorentz
-6.4 to 16.4** Broca

Abreviations: IBM: ideal body weight; PIBW perceived ideal body weight.
Note: n = 705. The formulas were sorted from lowest to highest average of the differences .
*Indicates systematic differences p&lt; 0.05,
** indicates proportional differences p&lt; 0.05.

Agreement of the perceived ideal body weight
adjusted by frame size ideal and the body weight
by formula at different intervals of BMI
When the study sample was divided into the different
intervals of established BMI, within each one, we
selected the formulas with higher percentage of cases
with differences &lt;2 kg between the calculated weight
with the IBW formulas and the PIBW (Table 3). The
formula set by frame size of the Faspyn 1adj was in
agreement with the PIBW when the BMI is &lt;21.0.

Table 3. Selection of ideal body weight formulas with higher % of cases with
differences ≤ 2 kg compared to the perceived ideal body weight.

BMI interval
and formula

% of cases with
differences
≤ 2.0 kg

Mean of the differences, kg

(IBW by formula – PIBW)
BMI &lt;21.0 (n= 226)
Faspyn 1adj

50

-0.2

Hamwi

32

1.8

BMI 21.0 to 22.9 (n= 164)
Robinson et al.

51

1

Hammond

50

0.6

Tokunaga et al (BMI 22)

57

0.3

Faspyn 2 (BMI 22)

56

0.4

BMI 23.0 to 24.9 (n= 145)

BMI 25.0 to 28.0 (n= 170)
Broca

47

0

Lorentz

36

-1.8

Note: Faspyn 1 adj; adjusted formula by frame size; ± 10% if frame size is small or large.
IBW: ideal body weight; PIBW: perceived ideal body weight.

The formulas of Robinson and Hammond were in
agreement with the PIBW when the BMI is between

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Artículo Original

21.0 and 22.9. When the BMI of the participants is
between 23.0 and 24.9, the formulas of Tokunaga
and Faspyn 2 correspond best to the PIBW. Finally,
the formula of Broca was in agreement when the
BMI was between 25.0 and 28.0. All the selected
formulas had systematic differences in the different
intervals of BMI observed (p &lt;0.05). No formula
presented proportional differences against the PIBW
(p &gt;0.05; Figs. 1 a, b and c).
Figure 1. Passing and Bablok regression of perceived
ideal body weight (PIBW) and the ideal weight
estimated with several formulas (IBW) in different
ranges of BMI (n= 705).

Each graph shows the line of identity or reference line
(---) and the regression line (—) between the PIBW and
the calculated with an IBW formula. (a) Faspyn´s
Formula 1 adjusted by frame size (n=226); (b)
Robinson´s et al. formula, without adjustment by frame
size (n=164); c) Tokunaga´s formula (BMI 22) without
adjustment by frame size (n=145); d) Broca´s formula
without adjustment by frame size (n=170). All show
systematic differences p &lt;0.05 but no proportional
differences p &gt;0.05.

Body weight perceived as overweight and ideal.
The BMI considered as overweight was 23.8 ± 2.7.
Those who believe a BMI ≥22.0 as overweight were
73.0%. The BMI perceived as ideal was 21.1 ± 1.8.
Those who perceive that their ideal weight is below
the BMI of 22.0 were 68.6 %. Women who perceived
that their ideal body weight is below the BMI &lt;21
were 52.3%. Only 2.3% of women perceive their
ideal weight between 25 and 27.9 of the BMI.

Discussion
In this study we asked if there was an agreement
between the perceived ideal body weight
(PIBW) and the calculated ideal body weight (IBW)
by formula and the BMI of 22 in women of different
ranges of BMI. In addition, we examined whether
including the frame size improves the agreement
between the PIBW and the calculated weight with the
IBW formulas, also it was studied which BMI value
is considered as overweight and which as ideal in the
study group. To our knowledge there are
no reports to which we can directly compare our
results.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Agreement of perceived ideal body weight
adjusted by frame size and the ideal body weight
by formula in the total sample
In this study, we found that at a group level,
adjusting by frame size improves the agreement
between the PIBW and the calculated weight with
the IBW formulas of Hammond, Robinson et al, and
Hamwi. These formulas did not present proportional
or systematic differences regarding the PIBW.
However, it is remarkable that, even if they are not
adjusted by the frame size, the formulas do
not show proportional differences. Since they are
maintained in a direction, it may be possible to
correct the error by subtracting the mean of the
differences. We did not find studies to directly
compare our results. However, a study
that compared the IBW formulas among them or
with the BMI of 22 did not considered the adjustment
of the frame size (Shan et al., 2006; Pai &amp; Paloucek,
2000). Rookus, Burema, Deuremberg &amp; Van der
Wiel-Wetzelsels (1985) pointed out that the
adjustment of the body weight by the frame size does
not necessarily improve the suggestion of IBW using
the tables from MetLife 1983. According to our
results, this observation agrees with some formulas
when compared to the PIBW. Another interesting
result we found was that the formula of Robinson,
without adjustment by frame size, had the lowest
average value of difference (0.2 kg) with the PIBW.
The Robinson formula was derived from the tables
of MetLife 1959 where the frame size was arbitrarily
defined by an examiner (Kuczmarski &amp; Flegal,
2000). It is accepted that weight when calculated by
formula, a 10 per cent of weight is subtracted for a
thin frame size and a 10% is added for a robust frame
size. This is done under the assumption of correcting
weight due to the size of the skeleton, the height and
body fat. The % of body fat could be lower for a tall
person than that for a short person of the same
weight. Likewise, percent of body fat would be lower
for a person with a large frame size than for someone
with a small frame size with similar height and
weight. However, Rookus et al. (1985) also suggests
that the use of the frame size might not improve the
prediction of % of body fat.
The reason that formulas of Hammond and
Hamwi improve the group agreement with the PIBW
when they are adjusted by the frame size could be
explained by their relationship more than by
its methodological structure. Hammond is only the

Artículo Original

metric system version of the formula of Hamwi,
although the first uses a lower limit of height (Pai &amp;
Paloucek, 2000). Regarding the BMI of 22, the
formula
of
Tokunaga
and
Faspyn
2
showed systematic differences with or without
adjustment by frame size (Table 2). Again, we did
not find studies to directly compare our results. We
believe there is little focus on the hypothesis of the
agreement between the PIBW and the BMI of
22, because it assumes that both the IBW formulas as
well as a BMI of 22 provide a healthy and similar
weight to one same subject, regardless of which
formula is used (Shan &amp; Sucher, 2006; Pai &amp;
Paloucek, 2000). Also, it is wrongly assumed that
the BMI of 22 is the average interval internationally
accepted (18.5 to 24.9 kg/m2), and that it is the
"healthiest" and most aesthetic for any individual.

Agreement of the perceived ideal body weight
adjusted by frame size and the body weight by
formula at different intervals of BMI
The
BMI
of
22
represents
an
average weight associated with the lowest mortality
and morbidity in Japanese population, of medium
frame size, but it is not a value for individual
use (Tokunaga et al., 1991). The BMI of 22 does not
consider the differences or individual preferences of
an ideal weight considering a current BMI
&lt;21 or between 23 and 24.9. To verify the foregoing,
we divided the sample in 4 ranges of BMI (&lt;21, 2122.9, 23-24.9 and 25-27.9) and compared the IBW
formulas and BMI of 22 against the PIBW adjusted
and not by frame size.
In this study, we demonstrate that at the individual
level, including the frame size, improves the
agreement between the PIBW and the calculated
weight with the Faspynadj formula, which was the
only one that showed differences &lt;2 kg in 50% of
cases when the BMI was &lt;21; while the second with
most agreement was Hamwi, with only 32% of the
differences &lt;2 kg (Table 3). Figure 1 (a), verifies that
the relationship between the PIBW and the IBW
Faspyn 1 formula is linear, and presents no
proportional error. A study that compared the IBW
formulas vs. the tables of the MetLife reported that
women of lower height had a BMI close to 20
kg/m2, and that the formula of Hammond adjusted
better to these women (Shan et al., 2006). In our case,
the Faspyn 1 formula was the only in agreement with

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12

�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

the PIBW to a current BMI &lt;21; this is, possibly for
being specific to the population. The formula is based
on Mexican tables (Casillas &amp; Vargas, 1980) that
have an average BMI of 19.8 for a thin frame size
and 21.7 for a medium frame size. In addition, they
include height from 142 cm up to 170 cm. The
formulas of Hammond, Robinson and Lorentz can
only be used in women with height ≥ 150 cm. In fact,
to carry out the comparison of all the
formulas, 20 women whose height were smaller than
152 cm were eliminated.
Evidence that different formulas correspond best
with the PIBW at different intervals of BMI is
supported by formulas of Robinson, Tokunaga (BMI
22) and Broca, without adjusting by frame size,
which are those with the higher % of differences
below &lt;2 kg (between 47 and 56% of cases; Table
2). In Figures 1 b, c, and d, it is noted that the above
formulas do not present proportional differences
with the PIBW, although systematic, but that can be
corrected by subtracting the value of the bias of
the individual calculation. The formulas of
Hammond and Faspyn 2 (BMI 22) are also in
agreement respectively with Robinson and Tokunaga
(BMI 22). The Faspyn 2 formula is based on the
tables of the Dietary Guidelines for Americans
(2010), which are a modification of the tables from
MetLife in 1983 (Width &amp; Reinhard, 2008). Another
notable finding is that the formula of Broca is in
agreement with the PIBW when BMI is between 23
and 24.9. Shah et al (2006) reported that for tall
women, the ideal body weight according to formulas
coincides with the BMI of 25 from the tables of
MetLife. On the other hand, it is well known that the
BMI is dependent on the height and that the
formula of Broca by definition based its calculation
on the height of a subject (Ramírez et al., 2012).
Body weight considered as overweight and ideal
This study provides evidence on women 20 to 25
years considering themselves as overweight in a BMI
of 23.8 kg/m2. Our study coincides with the BMI of
23.7 considered as overweight in Australian women
26 to 29 years (Crawford &amp; Campbell, 1999). Other
studies reported in women BMI limits of 26 to
27 (Craig &amp; Caterson, 1990; Bhanji, Khuwaja,
Siddiqui, Azam, &amp; Kazmiet, 2011). However,
they have contemplated ages from 20 to 59 years. It
has been suggested that the greater the age or level of
overweight, women perceive their ideal weight as

Artículo Original

higher and give it less relevance (Crawford &amp;
Campbell, 1999; Donath, 2000; Bhanji et al., 2011).
In the present study, we observed a strong linear
correlation between the current weight and the ideal
body weight (r= 0.80, p&lt; 0001).
It was found that the weight perceived as
ideal corresponds to a BMI of 21.1. This result is
similar to the BMI of 22.7 considered as ideal in
Australian
women (Crawford
&amp;
Campbell,
1999). Another important outcome is that 68.7 per
cent considered their ideal weight below the BMI of
22. There is evidence that women of normal weight
report their ideal weight close to their current one
(Craig &amp; Caterson, 1990). However, the concept of
the ideal weight differs between populations
and their aesthetic definition has varied at different
times (Bonafini &amp; Pozzilli, 20112). In the cultures of
southern Asia and Africa, a BMI close to 27 is
synonymous for better social status (Bhanji et al.,
2011). In our study, only 2.3% of women perceive
their ideal weight between 25 and 27.9 of the BMI.
Limitations of the study
This study presents a comparison of the IBW
formulas with the PIBW that has not been reported
to our knowledge. In addition, it considered the
analysis between multiple ranges of BMI and a range
of age that has been suggested as a reference
(Kuczmarski &amp; Flegal, 2000). On the other hand,
although it is a multiregional population, the study
results do not allow the researchers to make
inferences to the general population. Likewise, data
of reported weight (that women had before the
evaluation) was not obtained, thus it was not known
if women overestimated or underestimated their
current weight. However, it has been observed that
young women are more familiar with their usual and
current weight, in comparison with older women and
men (Craig &amp; Caterson, 1990; Engstrom, Paterson,
Doherty, Trabuls &amp; Speer, 2003).

Conclusions
At a group level, the formulas in agreement with the
PIBW are Robinson et al, Hammond and Hamwi. At
an individual level, only the formula of Faspyn 1
adjusted by frame size is in agreement with the PIBW
at a BMI &lt;20. The formulas of Robinson et al,
Hammond, Tokunaga (BMI of 22), Faspyn 2 (BMI
of 22) and Broca without adjustment by frame size

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

correspond best with the PIBW at different intervals
of BMI. According to the BMI perceived as
overweight (23.8 k/m2) and perceived as ideal (21.1
k/m2), caution is suggested when using the IBW
formulas and BMI of 22 as diagnostic values and to
establish goals for the gain or loss of body fat. The
IBW formulas or BMI of 22 does not necessarily
represent the individual desirable weight or
aesthetic weight in the entire range of 18.5 to 24.9 of
BMI. For example, a woman with a current BMI of
19 would have to increase 8 kg to reach the weight
that corresponds to a BMI of 22. Other studies should
validate the IBW formulas and the PIBW in women
at BMI levels of overweight and thinness with the use
of clinical indicators associated with morbidity. In
addition, the results in males should also be
evaluated.

Artículo Original

Engstrom JL, Paterson SA, Doherty A, Trabulsi M, Speer
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

14

�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

15

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

FACTORES ASOCIADOS AL DEBUT SEXUAL, ACTIVIDAD SEXUAL EN LÍNEA Y
CALIFICACIÓN EN ESTUDIANTES DE MORELIA.
FACTORS ASSOCIATED WITH SEXUAL DEBUT, SEXUAL ACTIVITY ONLINE AND GRADING IN MORELIA
STUDENTS.
López Tapia Ricardo.1 Martínez Toledo José Luis.2
1 Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas “Dr. Ignacio Chávez”, México. 2 Hospital Infantil de
Morelia "Eva Sámano de López Mateos", México.

Citation: López Tapia R., Martínez Toledo JL. (2018) Factores asociados al
debut sexual, actividad sexual en línea y calificación en estudiantes de
Morelia. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 16-22.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 López Tapia R. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-3
Recibido: 9 de marzo 2018;
Aceptado: 30 de abril 2018
Email: lopeztapiaricardo@hotmail.com

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Artículo Original

FACTORES ASOCIADOS AL DEBUT SEXUAL, ACTIVIDAD SEXUAL EN LÍNEA Y CALIFICACIÓN EN
ESTUDIANTES DE MORELIA.
López Tapia Ricardo.1 Martínez Toledo José Luis.2
1 Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas “Dr. Ignacio Chávez”. 2 Hospital Infantil de Morelia "Eva Sámano de López
Mateos".

RESUMEN
Introducción: Las prácticas sexuales de los adolescentes se han convertido en un problema de salud pública a nivel mundial.
Objetivo: Describir factores asociados al debut sexual en estudiantes, la actividad sexual en línea y sus calificaciones. Material
y Métodos: Estudio observacional, transversal incluyó 673 estudiantes de secundarias y preparatorias públicas y privadas de
Morelia. Se aplicó encuesta auto diligenciada sobre factores asociados a sexualidad. Resultados: 27.4% busca pornografía en
internet una vez a la semana, ciber sexo lo practica 4.5%, sexting 6.1%. Internet resultó la principal fuente de información
sexual (40.4%). 20.1% tuvo debut sexual, con media de 14.8 años (desviación estándar=1.7), 47.4% lo hizo por curiosidad. Para
el debut sexual resultaron significativos la disfunción familiar y tener pareja (p=0.040 y p=0.000), no tuvieron significancia el
tipo de institución, religión y autoestima. Los estudiantes sin debut sexual tuvieron mejor calificación (p=0.008). Conclusión:
Los factores asociados al debut sexual encontrados, fueron en relación a la estructura familiar-social y las actividades en línea,
por lo cual es necesario promover programas de educación sexual actualizados.
Palabras Clave: Actividad sexual en línea, debut sexual.

ABSTRACT
Introduction: The sexual practices of adolescents have become a public health problem worldwide. Objective: Describe
factors associated with sexual debut in students, online sexual activity and their qualifications. Material and Methods:
Observational, cross-sectional study included 673 students from four high schools, 2 public and 2 private in Morelia. A selfadministered survey on factors associated with sexual practices was applied. Results: 27.4% look for pornography on the
internet once a week, cybersex practices 4.5%, sexting 6.1%. Internet was the main source of sexual information (40.4%).
20.1% had a sexual debut, with an average of 14.8 years (standard deviation = 1.7), 47.4% did so out of curiosity. For the sexual
debut, family dysfunction and having a partner were significant (p = 0.040 and p = 0.000), the type of institution, religion and
self-esteem did not have significance. Students without a sexual debut scored better (p = 0.008). Conclusions: The factors
found associated with the sexual debut, have relationship to family-social structure and online activities, for this, is necessary
to promote updated sex education programs.
Key words: Online sexual activity, sexual debut.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Introducción
En la actualidad, el comportamiento sexual de los
adolescentes se ha convertido en un problema de
salud; ya que las prácticas sexuales se realizan a
menor edad, a nivel mundial se estima que la edad
promedio de debut sexual va desde los 15 a los 18
años, desencadenando infecciones de transmisión
sexual, embarazos no deseados, rezago educativo,
abandono escolar, familias disfuncionales, pérdida
de
productividad
profesional,
delincuencia,
renovación del ciclo de pobreza, complicaciones
obstétricas, muertes neonatales, muerte materna y
nacimientos pretérmino. (Jarząbek et al 2016; Salam
2016)
Los factores implicados en el cambio de
comportamiento sexual, son aquellos que provocan
una salida de la neutralidad sexual, generalmente
efectos positivos del deseo y la excitación sexual,
estos se pueden agrupar en cuatro esferas: biológico
(salud física, función hormonal, función genital,
función neurobiológica), psicológica (autoestima,
personalidad, depresión, ansiedad y consecuencias
de abuso sexual), interpersonal
(relaciones
anteriores, factores estresantes, motivación) y
sociocultural (religión, familia, amigos y
compañeros, medios de información y medios de
comunicación). (Brotto et al 2016; Kingsberg, S. A.,
Rezaee, R. L. 2013)
Analizando el entorno del adolescente actual, el
internet y los avances tecnológicos son los cambios
sobresalientes de la época, pudiendo ser los factores
de mayor importancia para este cambio de
comportamiento sexual.

Artículo Original

alteraciones de su percepción psicosocial; por lo que
se ha recomendado evitar la exposición a este
contenido. (Sánchez et al 2007).
El ciber sexo, se practica mediante la estimulación
sexual entre personas, a través de mensajes,
imágenes y/o video, donde puede o no darse la
masturbación. Lo que disminuye los riesgos sexuales
físicos, permitiendo gratificación sexual, pero puede
generar una conducta adictiva. (Döring 2009)
El sexting, consiste en la difusión o publicación de
contenidos como fotografías y videos de tipo sexual,
producido por el propio remitente, utilizando para
ello cualquier dispositivo tecnológico; es una
práctica frecuente entre menores de edad, que por lo
general termina afectando al remitente al exponerse
de forma pública o en sitios de pornografía infantil.
Caso similar con el uso de redes sociales, que se ha
convertido en un lugar de captación de contenido,
contacto y reclutamiento con propósitos de
producción de material pornográfico o explotación.
Además de la facilidad para suscribirse a la red y
multiplicar contactos que facilitan la actividad
sexual. (Ibarra 2014; Delgado y França 2014;
Fernández 2013)
Nuestro entorno actual genera personas con un
comportamiento inadecuado en uno o varios aspectos
de la sexualidad. Por lo cual este trabajo tiene el
propósito de mostrar factores relacionados a
comportamientos sexuales, incluida la actividad
sexual en línea, el debut sexual y su repercusión en
la calificación del estudiante, considerando el
aspecto académico como parte importante en el
desarrollo del adolescente.

Mediante el uso de esta tecnología se han creado
nuevas
actividades
sexuales,
denominadas
actividades sexuales en línea, definidas como el uso
de internet para acceder a materiales sexuales como
escritura, videos, imágenes, información en general,
comprar artículos sexuales, trabajo sexual en
internet, ciber sexo y búsqueda de citas o contactos.
(Döring 2009; Ucar , Golbasi y Senturk 2016). Se
reportan distintos efectos en los usuarios de estas
actividades y materiales.

Material y Métodos
Este trabajo se realizó mediante un estudio
descriptivo y transversal, donde se encuestaron 673
alumnos de dos escuelas secundarias, una pública y
otra privada y dos escuelas preparatorias, de igual
manera una pública y otra privada. Se incluyeron
estudiantes seleccionados al azar, de ambos sexos y
con edad entre 12 y 19 años.

La pornografía, desde el punto de vista
psicoanalítico, ayuda a evocar las fantasías sexuales
reprimidas. En los niños y adolescentes expuestos a
ella puede afectar su desarrollo mental, reflejado en

Se aplicó cuestionario diseñado por los autores,
donde se incluyeron variables para describir los
factores relacionados al comportamiento sexual,
incluidos la funcionalidad familiar (prueba de Apgar,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

17

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

utilizada por González 2012), nivel de autoestima
(Test de Cooper-Smith, utilizada por González 2012)
y la actividad sexual en línea. Los cuestionarios se
procesaron en el programa estadístico SPSS versión
23, el análisis incluyó medidas de tendencia central,
análisis de varianza, de medias e inferencial con los
factores asociados, mediante tablas y chi cuadrada.
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética en
Investigación del Hospital (registro HIM-EI17-2016)
y de la Facultad (registro CB/2017/V-203). Se
obtuvo la aprobación de las instituciones educativas
y el asentimiento o consentimiento verbal de los
estudiantes para cumplir con el anonimato y
confidencialidad.
Variables empleadas en el estudio.
Edad clasificada en grupos de 12 a 15 y 16 a 19 años,
debut sexual en años cumplidos, factores asociados
al debut sexual en socioculturales (Funcionalidad
familiar, influencia de amigos y la religión, relación
amorosa y fuente de información sobre sexualidad.),
factores psicológicos (Nivel de autoestima) y
factores individuales (Motivo para tener la primera
relación y debut sexual por violación.) La actividad
sexual en línea incluyó búsqueda de pornografía,
ciber sexo, sexting y uso de redes sociales para
buscar pareja.

Resultados
La población total del estudio fue de 673 estudiantes,
de los cuales 53.6% (361) fueron del género
femenino y el 46.4% (312) del género masculino. El
58.24% (392) tenía de 12 a 15 años y 41.76% de
(281) de 16 a 19 años.
El debut sexual se presentó en 20.1% (135) de los
673 estudiantes, con media de 14.8 años y desviación
estándar de 1.7. El debut fue mayor en el grupo de
edad de 16 a 19, en el género masculino y tipo de
institución privada, la media de edad de debut sexual
fue inferior en el grupo de 12 a 15 años ver tabla 1.

Artículo Original

Tabla 1. Debut sexual por edad, género y tipo de
institución

No.

Debut Sexual
%
Media

DS

Grupo edad
12-15
16-19

34
101

25.2
74.8

13.41*
15.30

1.2
1.5

Género
Masculino
Femenino

78
57

57.8
42.2

14.85
14.79

1.5
1.9

Institución
Pública
Privada
General

50
85
135

37.0
63.0
20.1

14.84
14.81
14.80

1.8
1.6
1.7

Fuente: Directa
*p&lt;.05

Tabla 1. Debut sexual por edad, género y tipo de
institución

No.

Debut Sexual
%
Media

DS

Grupo edad
12-15
16-19

34
101

25.2
74.8

13.41*
15.30

1.2
1.5

Género
Masculino
Femenino

78
57

57.8
42.2

14.85
14.79

1.5
1.9

Institución
Pública
Privada
General

50
85
135

37.0
63.0
20.1

14.84
14.81
14.80

1.8
1.6
1.7

Fuente: Directa
*p&lt;.05
En cuanto a la actividad sexual en línea, la búsqueda
de pornografía fue la principal actividad (27.4%),
donde en todas las actividades, los hombres de
institución privada fueron los de mayor frecuencia

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

18

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Artículo Original

con significancia estadística (p=0.000 y p=0.004)
(ver tabla 2).

12.7% no especificaron con quien tuvo su primera
relación.

Tabla 2. Prácticas de la actividad sexual en línea

Se encontró una media de calificación de 8.03 con
una desviación estándar de 0.978 puntos. Dos
estudiantes tienen calificación reprobatoria y 29
excelentes. Al clasificar las calificaciones se
agruparon en competentes (8 a 10) correspondiendo
a este grupo un 72.8% (490) y no competente (5 a 7)
que obtuvo el porcentaje restante. La media de
calificación del grupo de estudiantes sin debut sexual
fue de 8.08 (desviación estándar=0.95), superior al
7.81 (desviación estándar=1.05) del grupo con debut
sexual. La calificación resultó estar asociada al debut
sexual, al aplicar la prueba de Chi-cuadrada
(p=0.008) y fue mejor en el grupo de estudiantes sin
debut sexual, (ANOVA p=0.004). (tabla 4).

Tipo de actividad
Búsqueda de
pornografía
Ciber sexo
Sexting
Busqueda de
pareja sexual o
romántica
Fuente Directa

No.

%

Hombres
No.
%

Mujeres
No.
%

Inst. Pública Inst. Privada
No.
%
No.
%

184.0 27.4 152.0 82.0 32.0 18.0 51.0 28.0 133.0 72.0
30.0 4.5 20.0 67.0 10.0 33.0 6.0 20.0 24.0 80.0
41.0 6.1 24.0 58.0 17.0 42.0 8.0 20.0 33.0 80.0

40.0

5.9

29.0

73.0 11.0 27.0 15.0 38.0

25.0

62.0

La frecuencia más común de búsqueda de
pornografía es 1 a 2 veces por semana (20.4%),
seguida de 3 a 4 veces (3.1%), 5 a 7 veces (2.7%) y
por ultimo más de una vez al día (1.2%). Todas las
actividades
sexuales
en
línea
resultaron
estadísticamente significativas al asociarla con el
debut sexual (p=0.000). El tiempo dedicado para
buscar pareja en redes sociales obtuvo una media de
1.9 horas al día, con desviación estándar de 1.3 horas
y rango de 5.
La descripción de los factores del debut sexual (tabla
3), mostró que la mayor parte de los estudiantes
tienen una familia funcional (66.7%), sin embargo,
resulto significativo la disfunción familiar para el
debut sexual (p=0.04). El 79.4% indico pertenecer a
la religión católica, seguido del 13.9% sin religión,
sin tener significancia para el debut sexual
(p=0.077). El internet fue la fuente de información
más mencionada por los encuestados (40.4%), sin ser
significante para el debut sexual (p=0.155). El 53.6%
de los estudiantes tienen una tendencia a alta
autoestima, seguido del 21.7% con tendencia a baja
autoestima, sin significancia (p=0.879). La
curiosidad fue el principal motivo para el debut
sexual (47.4%) y en tres estudiantes de preparatoria
privada su debut fue producto de violación. El 62.1%
de los estudiantes cuentan con una relación amorosa,
resultando significativo para el debut sexual
(p=0.000). Cuestionando sobre el tiempo dedicado a
la pareja, tanto en la relación personal como en la
comunicación digital, tuvo una media de 4.6 horas al
día, desviación estándar de 2.99 horas, un valor
mínimo de 1 hora y máximo de 13.
Al cuestionar sobre la persona con la cual se tuvo el
debut sexual, la pareja fue la más mencionada
(56.3%), seguido de un amigo/amiga (25.2%) y

Tabla 4. Calificación de unidades de aprendizaje y
debut sexual
Calificación
8-10
5-7
Total
No.
%
No.
%
No.
%
si Tabla 86
63.7 asociados
49 36.3
135 20.1
3. Factores
al debut
no
404 75.1 134 24.9 538 79.9
No. Porcentaje
Total
490 72.8 183
27.2 673 100.0
Fuente: directa Funcionalidad familiar

Debut sexual

Funcional
moderadamente
disfuncional
Disfunción grave

449

66.7

169

25.1

55

8.2

Influencia de la religión
Catolica
534
79.4
Ninguna
93
13.9
Cristiana
38
5.6
Otras
8
1.1
Si
No

Influencia de amigos +
20
115

14.8
85.2

Fuente de informacion sobre sexualidad
Internet
272
40.4
Padres o hermanos
230
34.2
Amigos
116
17.1
Libros o revistas
27
4.1
Otros
28
4.2
Nivel de autoestima
Alta autoestima
136
Tendencia a alta
361
autoestima
Tendencia a baja
146
autoestima
Baja autoestima

30

20.2
53.6
21.7
4.5

Motivo de la primera relación +
Curiosidad
64
47.4
Placer
29
21.5
Amor
18
13.3
No se
9
6.7
Otras
15
11.1
Si
No

Debut sexual por violación
3
0.5
670
99.5

Relación amorosa
Si
255
37.9
No
418
62.1
*Variable empleada para realizar prueba de chi
+Valores en frecuencia y porcentaje relativos,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

19

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Discusión
Obtuvimos una media de edad de debut sexual de
14.8 años, inferior al 16.5 reportado por Fernández
2013 y coincidente con el 14.5 de Carvajal 2017 en
Colombia, esta similitud podría deberse a que, en la
actualidad, el inicio de las relaciones sexuales en los
alumnos de secundaria y preparatoria, ocurre en
edades más tempranas, al tener mayor información y
tiempo para la sexualidad. Así lo muestran estudios
poblacionales, como el realizado en EUA por
National Center for Health Statistics 2015, que
reporta una edad de debut sexual de 17.3 años para
las mujeres y 17 en los hombres, que es notablemente
superior (2.5 años) a los 14.8 obtenido en nuestro
estudio. Probablemente debido a que corresponde a
un estudio poblacional y a las diferencias sociales y
culturales que se tienen con ese país.
El Consejo Nacional de Población reporta que en
Michoacán (CONAPO 2011), la media de edad de
debut sexual es 18.2 años, que es 3.4 años mayor al
nuestro, probablemente debido a que estudiamos
adolescentes y no población general.
El debut sexual en los hombres tuvo diferencias
significativas al de las mujeres (25% vs 16%),
coincidentes con el de Fernández 2017 (77.0% vs
66.0%), estas diferencias fueron menores conforme
aumenta la edad, como lo reporta el estudio de Leyva
2010, al no encontrar significancia a 18 y 19 años,
probablemente intervenga la política de equidad de
género.
El debut sexual fue más frecuente con la pareja
(56.3%), lo que coincide con Leyva 2010, aunque
con un porcentaje mayor (89.4%), el debut con
amigo fue mayor al nuestro (25.2% vs 18.63%) y el
debut con otras personas fue más frecuente en
nuestro estudio (18.5% vs 4.23%); probablemente
debido a la tecnología de la información que
permiten informarse y experimentar sexualidad de
distinta forma. También coincidimos con Leyva
2010 sobre los principales motivos de debut sexual
(curiosidad, placer y amor).
Sobre búsqueda de pornografía, Álvarez 2008 en
Perú señala que 30.4% de estudiantes de 10 a 19 años
la realiza, porcentaje similar al nuestro (27.4%). En
cambio, Vizcarral 2004, en estudiantes chilenos de

Artículo Original

11 a 12 años, el porcentaje es 51%, lo que podría
deberse a características sociales de cada país, cuya
alta frecuencia requiere mayor atención a este grupo
etario considerando que al aumentar la edad y nivel
educativo la búsqueda se incrementa hasta 96%
reportado por Boies 2002 en universitarios
canadienses.
El sexting tiene frecuencia variable en población
joven, en la revisión de Sanllehí 2017 reporta rango
de 2.5% a 30%. El 6.1% de nuestro estudio está
dentro de este rango, siendo más coincidente al 7.9%,
reportado por Organización Efecto Internet (2017) en
10,000 adolescentes mexicanos; la diferencia puede
deberse a que el estudio de Sanllehí incluye
poblaciones de diferentes países.
El 25.6% de universitarios canadienses practica ciber
sexo (Boies 2002), 9.3% en estudiantes de colegios
koreanos (Park 2013). Frecuencias superiores al
4.5% de nuestro estudio; esto podría deberse a la
edad mayor de universitarios canadienses y que
nuestra frecuencia sea más cercana a los colegios
Koreanos.
La significancia estadística obtenida entre el debut
sexual y las actividades sexuales en línea, se
interpretó como que los estudiantes con debut sexual
practican este tipo de actividades, ya que no fue tan
frecuente para asociarla directamente al debut sexual.
La disfunción familiar en nuestro estudio, fue una
variable estadísticamente significativa para el debut
sexual, que difiere de la no significancia reportada
por González 2012, lo cual puede deberse a
diferencias en el tamaño de población estudiada y
año realizado.
En la literatura revisada no se encontró información
sobre la repercusión del debut sexual en la
calificación de los estudiantes. Nosotros abordamos
este aspecto y detectamos que hubo mejor
calificación en los estudiantes sin debut sexual,
diferencia que resultó estadísticamente significativa,
lo que sugiere que el no haber tenido relaciones
sexuales, puede favorecer un mayor tiempo para el
estudio y mejor nivel de calificación, aunque hay que
tomar en cuenta que en la calificación influyen otros
factores que no se estudiaron.
Conclusiones

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

20

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Los resultados de este trabajo apoyan la necesidad de
promover en escuelas de nivel medio programas
actualizados de educación sexual, tomando en cuenta
que los factores relacionados al debut sexual están en
relación a la estructura familiar y las actividades en
línea, para fortalecer el ejercicio responsable de la
misma, sensibilizar a alumnos y padres, sobre los
riesgos que representa el abuso del acceso a internet;
además de promover líneas de investigación sobre la
vida sexual de los adolescentes e intervenciones que
disminuyan el comportamiento de riesgo.
La calificación mayor en los estudiantes sin debut
sexual pudiera ser una coincidencia, por lo cual se
requieren más estudios al respecto.
Agradecimientos:
Los autores agradecen al personal docente y alumnos
de las instituciones educativas por su autorización y
participación. Al departamento de enseñanza e
investigación por apoyo y asesoría metodológica.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

22

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

PERCEPCIÓN DEL CUERPO SALUDABLE Y SU RELACIÓN CON LA
INSATISFACCIÓN CORPORAL EN ADOLESCENTES MEXICANOS
PERCEPTION OF THE HEALTHY BODY AND ITS RELATION TO BODY DISSATISFACTION IN MEXICAN
ADOLESCENTS

Cruz Licea, Verónica1 Urbina Cedillo, Clara 1 Alvear Galindo, María Guadalupe1 Ortiz Hernández, Luís 2
Morán Álvarez, Isabel Cristina 1
1 Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de
México. 2 Atención a la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco, México.
Citation: Cruz Licea, V. Urbina Cedillo, C. Alvear Galindo, M.G. Ortiz
Hernández, L. Morán Álvarez, I. C. (2018) Percepción del cuerpo saludable y
su relación con la insatisfacción corporal en adolescentes mexicanos. Revista
de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 23-29.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Cruz Licea, V. et al. This is an open-access article distributed
under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY 4.0], which
permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-4
Recibido: 27 de febrero 2018;
Aceptado: 10 de abril 2018
Email: veronica_cruz_licea@yahoo.com.mx

�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

Artículo Original

PERCEPCIÓN DEL CUERPO SALUDABLE Y SU RELACIÓN CON LA INSATISFACCIÓN CORPORAL
EN ADOLESCENTES MEXICANOS
Cruz Licea, Verónica1 Urbina Cedillo, Clara 1 Alvear Galindo, María Guadalupe1 Ortiz Hernández, Luís 2 Morán
Álvarez, Isabel Cristina 1
1 Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México. 2
Atención a la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco.

RESUMEN
Introducción: Las campañas de prevención de la obesidad que simbolizan el cuerpo sano sin exceso de peso podrían afectar
la percepción de la imagen corporal de los adolescentes, como ocurre con el ideal estético. Objetivo: Evaluar su percepción
del cuerpo sano y su relación con la insatisfacción corporal Métodos: Se realizó una encuesta en 460 adolescentes, estudiantes
de una escuela pública en la Ciudad de México. Se utilizó una prueba de silueta para evaluar la percepción de: su imagen
actual, la imagen que les gustaría tener y la imagen que consideraban saludable de acuerdo con las campañas de prevención
de la obesidad. La información se analizó mediante correlaciones estadísticas entre cada una de las tres percepciones
corporales y la insatisfacción. Resultados: La mayoría de los adolescentes (76.8%) ubican al cuerpo sano en un índice de masa
corporal de peso normal. Se encontró una relación casi nula con la dirección negativa entre el cuerpo sano y la insatisfacción
corporal. Conclusión: Los resultados indican que las campañas que promueven el cuerpo sano logran que los adolescentes
identifiquen un cuerpo asociado con menores riesgos para la salud, sin implicar una afectación importante en su percepción
corporal.
Palabras Clave: prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción corporal.

ABSTRACT
Introduction: The obesity prevention campaigns that symbolize the healthy body without excess weight could affect the
perception of the body image of adolescents, as it happens with the aesthetic ideal. Objective: Evaluate their perception of
the healthy body and its relationship with body dissatisfaction. Methods: A survey was conducted in 460 adolescents, students
of a public school in Mexico City. A silhouette test was used to assess the perception of: their current image, the image they
would like to have, and the image they considered healthy according to the obesity prevention campaigns. The information
was analyzed through statistical correlations between each of the three body perceptions and dissatisfaction. Results: The
majority of adolescents (76.8%) place the healthy body in a body mass index of normal weight. An almost null relationship
with negative direction was found between the healthy body and body dissatisfaction. Conclusion: The results indicate that
the campaigns that promote the healthy body achieve that adolescents identify a body associated with lower risks to health,
without implying an important affectation in their corporal perception.
Key words: prevention, obesity, healthy body, body dissatisfaction

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

Introducción
Desde hace dos décadas hasta el día de hoy, varias
instituciones gubernamentales mexicanas han
llevado acabo intensas campañas de prevención de la
obesidad en medios de comunicación como una
estrategia para disminuir su prevalencia en la
población. A través de la transmisión de mensajes,
pretenden motivar a las personas para que adopten un
estilo de vida saludable, como disminuir el consumo
de alimentos con alto contenido de grasas, sal y
azúcares, aunado a realizar actividad física
(Barquera, Rivera-Dommarco &amp; Gasca-García,
2001; Barquera, Campos-Nonato, Rojas &amp; Rivera,
2010). También hay mensajes que promueven
mantenerse en un índice de masa corporal (IMC) de
18.5 a 25 kg/m2 y una circunferencia de cintura
menor a 80 cm en mujeres y 94 cm en hombres; estas
medidas van a simbolizar al “cuerpo saludable”.
En ocasiones utilizan imágenes de personas o
caricaturas que describen a la obesidad con algunas
de las siguientes características: cuerpo grande,
redondo, abdomen voluptuoso, glotón, perezoso,
gracioso, poco atractivo y enfermo. Mientras que el
cuerpo saludable es simbolizado como: delgado, alto,
luce feliz, activo, atractivo, sin grasa abdominal y
con musculatura en el caso de imágenes masculinas
(Asistencia, Asesoría y Administración de
Espectáculos, 2013; Instituto Mexicano del Seguro
Social, 2015; Secretaria de Salud de México, 2017;
Secretaria de Salud de México, 2013; Secretaria de
Salud del Distrito Federal, 2011). Con ello pretenden
alentar a la población a que adopten ciertos tipos
corporales y eviten otros.
Estas imágenes están reforzando los estereotipos
negativos ya existentes de la obesidad, que provocan
discriminación hacia las personas con obesidad. Las
personas que son discriminadas se tornan más
vulnerables a daños psicológicos y aumentan la
probabilidad de llevar a cabo actividades que
contribuyan a mantener o empeorar su situación, por
ejemplo comer más o hacer dietas estrictas
(Bermúdez &amp; Hernández, 2012; Ashmore, Friedman,
Reichmann, &amp; Musante, 2008). Siendo los
adolescentes los más afectados, debido a que están en
una etapa de la vida de cambios y aceptación de la
imagen corporal. Los adolescentes tienen mayor
preocupación por su apariencia física y no desean ser
rechazados por tener una apariencia diferente a lo
valorado socialmente (Rodríguez &amp; Caño, 2012).

Artículo Original

En la actualidad, el ideal corporal es caracterizado
por un cuerpo esbelto y es significado de triunfo,
éxito y belleza. Este ideal es impuesto por publicidad
de la industria de la moda y del mercado de productos
“milagro” que supuestamente disminuyen el exceso
de peso sin esfuerzo (Toro, 1996). La influencia
dañina que tiene este ideal estético en los
adolescentes sobre la imagen corporal, y en especial
en el desarrollo de trastornos de la conducta
alimentaria ha sido ampliamente corroborada
(Martínez-González, et al., 2003; Austin &amp; Smith,
2008). No obstante, el efecto que tiene la promoción
de un cuerpo saludable como ausente de exceso de
peso, es un tema controversial (Cohen, Perales &amp;
Steadman, 2005; Ramos, 2015; O´Dea, 2005) y poco
estudiado en nuestro país.
Hay evidencia de efectos negativos de campañas de
prevención que han utilizado imágenes de cuerpos
saludables o esbeltos en grupos específicos
(Shentow-Bewsh, Keating &amp; Mills, 2016; Boutelle,
Neumark-Sztainer, Story &amp; Resnick, 2002; Owena &amp;
Spencer, 2013). Ejemplo de esto, es la intervención
que se llevó acabo en mujeres adolescentes a quienes
se les presentaron carteles con imágenes de personas
delgadas como sanas. Se encontró que las
adolescentes consideraron a las imágenes como un
recordatorio de que no son perfectas y están
imposibilitadas de alcanzar ese cuerpo, haciéndolas
sentir inseguras de su peso y deseo de querer perder
peso (O'Dea, 2002).
Otra intervención utilizó carteles promocionales con
diferentes imágenes corporales y preguntó a mujeres
con bulimia su opinión con respecto al peso
saludable. Se encontró que la esbeltez la consideran
como saludable y que la regulación cuidadosa de la
ingesta y el ejercicio son prácticas saludables; así
como las prácticas de comer compulsivamente y
compensar (Burns &amp; Gavey, 2004). En hombres, el
efecto negativo es semejante; una publicación que
revisó varios estudios de hombres jóvenes encontró
que la insatisfacción corporal aumenta cuando ven
imágenes de hombres musculosos y atractivos como
cuerpos ideales y saludables (Blond, 2008).
De acuerdo con lo anterior, se planteó como objetivo
evaluar la percepción del cuerpo saludable en un
grupo de adolescentes mexicanos y conocer su
relación con la insatisfacción corporal. Con el fin de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

aportar información sobre el tamaño que tiene el
cuerpo que los adolescentes consideran como
saludable y su efecto negativo.

Material y Métodos
El estudio corresponde a un diseño descriptivo,
correlacional y comparativo. Se realizó una encuesta
durante el mes de septiembre y octubre de 2014. La
población de estudio fueron adolescentes inscritos en
la única escuela de nivel secundaria perteneciente a
la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM). Se les invitó a participar a todos los
estudiantes. Se incluyeron aquellos estudiantes que
dieron su consentimiento verbal y entregaron el
consentimiento firmado por los padres o tutores. En
total, se estudiaron 460 adolescentes, 46% eran del
sexo masculino y 54% femenino. El promedio de
edad en años cumplidos fue 12.7±0.9 años.
Instrumentos y procedimiento
A los adolescentes se les preguntaron datos generales
que fueron tratados de forma individual y
confidencial. Se acondicionó una aula para realizar
las mediciones antropométricas, se les midió el peso
y la estatura utilizando una báscula digital (marca
OMRON, modelo HBF-514) y un estadímetro de
pared (marca SECA modelo 214) debidamente
calibrados. Se calculó el IMC con el puntaje z para la
edad y sexo de acuerdo con la clasificación de la
Organización Mundial de la Salud (OMS): peso bajo
(≤ -2.00), peso normal (-1.99 a 0.99), sobrepeso (1.00
a 1.99) y obesidad (≥ 2.00) (OMS, 2004).
Se utilizó el test de siluetas de Stunkard (Stunkard &amp;
Album, 1981) para evaluar la percepción de la
imagen corporal. A los adolescentes se les solicitó
seleccionaran una de entre nueve siluetas o imágenes
corporales que van de la más delgada hasta la más
gruesa para hombres y mujeres considerando: 1) la
imagen que refleja mejor su imagen corporal actual
(nombrada para su análisis como percibida), 2) la
imagen que les gustaría tener (nombrada como
deseada) y 3) la imagen que consideran es el cuerpo
saludable (nombrada como saludable) de acuerdo a
las campañas de prevención de la obesidad.

Artículo Original

Figura 1. Imágenes corporales de mujeres y hombres de
acuerdo al índice de masa corporal.

La insatisfacción corporal se consideró como la
diferencia entre la imagen que refleja mejor su
imagen corporal actual (percibida) y la imagen que
les gustaría tener (deseada). Cuando el resultado fue
un valor positivo se consideró como insatisfacción
positiva que significa que desea estar más delgado, y
cuando la diferencia resultó un valor negativo, se
consideró como insatisfacción negativa que significa
que desea tener más peso.
Análisis estadístico
La información se capturó y analizó en el programa
SPSS para Windows versión 20.0. Se describieron
con
porcentajes
las
imágenes
corporales
seleccionadas como percibida, deseada y saludable.
Se comparó por sexo, edad e IMC con la prueba chi
cuadrada (X2) a un límite de significación estadística
p&lt;0.05.
Cada una de las imágenes seleccionadas (percibida,
deseada y saludable), fueron clasificadas de acuerdo
al IMC en: imagen 1 y 2 como bajo peso, 3 a 5 como
peso normal, 6 y 7 como sobrepeso y por último, 8 y
9 como obesidad (Figura 1). Cabe mencionar que
esta clasificación ha sido estandarizada y empleada
exitosamente como indicador de autoreporte de IMC
(Osuna-Rámirez, Hernández-Prado, Campuzano &amp;
Salmerón, 2006). Renombrándolas para su análisis
como: IMC percibido, IMC deseado y IMC
saludable.
Posteriormente, se hizo un análisis de correlación
mediante el coeficiente de Spearman (rSpearman) de
cada una de estas variables con la insatisfacción

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

corporal, estratificando por sexo. El límite de
significación estadística fue p&lt;0.05.
Resultados
De los 460 adolescentes, 2.8% (n=13) tenían peso
bajo, 55.0% (n=253) peso normal, 17.0% (n=78)
sobrepeso y 25.2% (n=116) tenían obesidad. No se
encontraron
diferencias
significativas
estadísticamente entre el IMC evaluado por sexo y
edad.

Descripción de las imágenes percibida, deseada y
saludable

Las imágenes más seleccionadas como imagen
percibida en las mujeres fueron 3 (21.4%) y 4
(19.4%), ambas corresponden a un IMC de peso
normal; las imágenes menos seleccionadas fueron 9
(0.0%) y 8 (2.4%), ambas pertenecen a un IMC de
obesidad. En los hombres, las imágenes más
seleccionadas como imagen percibida fueron 3
(22.6%) y 4 (19.3%), ambas pertenecen a IMC de
peso normal; mientras que las imágenes menos
seleccionadas fueron 9 (0.0%) y 8 (1.4%), que
pertenecen a IMC de obesidad.
De acuerdo con la imagen deseada, las mujeres
seleccionaron mayormente las imágenes 3 (31.9%) y
5 (25.4%), ambas corresponden a un IMC de peso
normal; y las menos seleccionadas fueron 9 (0.0%),
8 (0.4%) y 7 (0.4%) que corresponden a un IMC de
obesidad y sobrepeso. En los hombres, las imágenes
más seleccionadas como deseadas fueron 3 (36.8%)
y 4 (29.2%), ambas corresponden a un IMC de peso
normal; y las menos seleccionadas fueron 9 (0.0%),
8 (0.5%) y 7 (0.5%) que corresponden a un IMC de
obesidad y sobrepeso.
Las imágenes más seleccionadas como cuerpo
saludable por las mujeres fueron 3 (28.6%) y 5
(27.4%), ambas pertenecen a un IMC de peso
normal, y las imágenes menos seleccionadas fueron
8 (0.8%) y 7 (1.2%) que corresponden a un IMC de
obesidad y sobrepeso. Hubo mujeres que
seleccionaron como saludable a las imágenes 1
(4.4%) y 2 (6.0%) que corresponden a un IMC de
bajo peso.
Los hombres seleccionaron como cuerpo saludable
las imágenes 4 (31.1%) y 3 (27.8%) que
corresponden a un IMC de peso normal y las menos

Artículo Original

seleccionadas fueron 7 (0.9%) y 9 (1.9%) que
corresponden a un IMC de obesidad y sobrepeso,
respectivamente. Hubo hombres que seleccionaron
como saludable a las imágenes 1 (3.8%) y 2 (9.9%)
que corresponden a un IMC de bajo peso.
Análisis de correlación entre IMC evaluado, percibido,
deseado y saludable

Al llevar acabo el análisis de correlación (Tabla 1),
se encontró una relación positiva significativa
estadísticamente entre IMC evaluado e IMC
percibido (rSpearman=0.598; p=0.000), IMC evaluado e
IMC deseado (rSpearman=0.130; p=0.005), y entre IMC
percibido e IMC deseado (rSpearman=0.437; p=0.000).
En el caso del IMC saludable, se encontró
correlación con el IMC percibido (rSpearman=0.161;
p=0.001) y deseado (rSpearman=0.334; p=0.000). No se
encontró correlación significativa estadísticamente
entre el IMC evaluado con el IMC saludable.
En cuanto a las correlaciones estratificadas por sexo,
en las mujeres se encontraron coeficientes
ligeramente mayores a los calculados en los
hombres, a excepción de la correlación entre el IMC
evaluado y percibido (rSpearman=0.645; p=0.000).

Tabla 1. Correlación entre los índices de masa corporal evaluado, percibido,
deseado y saludable en un grupo de adolescentes mexicanos, 2014.
IMC Percibido
rSpearman p
IMC Evaluado
0.598
0.000
Mujer
0.574
0.000
Hombre
0.645
0.000
IMC Percibido
--Mujer
--Hombre
--IMC Deseado
--Mujer
--Hombre
--Fuente: Encuesta.

IMC Deseado
rSpearman
p
0.130
0.005
0.139
0.028
0.128
0.063
0.437
0.000
0.471
0.000
0.392
0.000
-------

IMC Saludable
rSpearman
p
0.012
0.799
0.012
0.854
0.024
0.729
0.161
0.001
0.188
0.003
0.120
0.082
0.334
0.000
0.407
0.000
0.240
0.000

Insatisfacción corporal y el cuerpo saludable

La frecuencia de insatisfacción corporal entre los
adolescentes fue 47.0%, de los cuales el 72.7% está
insatisfecho porque desearían estar más delgado
(insatisfacción positiva) y 27.3% desearía tener más
peso (insatisfacción negativa). Por sexo, se encontró
mayor frecuencia de satisfacción corporal entre las
mujeres (37.5%) que en los hombres (33.0%), sin
embargo esta diferencia no fue significativa
estadísticamente.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

Al correlacionar IMC saludable con la insatisfacción
positiva se encontró una dirección negativa casi nula
(rSpearman=-0.167; p&lt;0.05); esto es, disminuye su
deseo de estar delgado cuando seleccionan como
cuerpo saludable una imagen con mayor peso
corporal. Mientras que la correlación del cuerpo
saludable con la insatisfacción negativa, se encontró
también una dirección negativa débil (rSpearman=0.279; p&lt;0.05), lo cual indica que su deseo por tener
más peso corporal disminuye cuando el cuerpo
saludable tiene menor peso. Al estratificar estas
mismas relaciones por sexo, no se encontraron
diferencias significativas estadísticamente.

Discusión
Entre los resultados de esta investigación hubo datos
esperados que coincide con la literatura, como la
fuerte relación entre el IMC evaluado y percibido, lo
que reafirma que se puede utilizar siluetas corporales
como indicador de autoreporte de IMC cuando no es
factible medir directamente el peso y la estatura.
También en concordancia con la literatura, se
encontró una diferencia entre el IMC evaluado y
deseado, se conoce que la mayoría de las personas
desean tener menor peso del que tienen (Morán,
Cruz-Licea &amp; Iñarritú, 2007). Finalmente, los
resultados coinciden con investigaciones publicadas
en los últimos años, que refieren que cada día hay
más hombres que presentan problemas relacionados
con la imagen corporal y el control del peso, de aquí
que fueron escasas las diferencias halladas por sexo
(Vázquez, López, Álvarez, Mancilla &amp; Oliva, 2006;
Saucedo-Molina, Escamilla-Talón, Portillo-Noriega,
Peña-Irecta &amp; Calderón-Ramos, 2008).
En cuanto a los nuevos hallazgos de esta
investigación, se detectó que ocho de cada diez
adolescentes refirieron como cuerpo saludable
aquella imagen correspondiente a un IMC de peso
normal. Lo que indica que los adolescentes
reconocen el cuerpo que es señalado por las
campañas de prevención de la obesidad como aquel
de menor riesgo para la salud. Sin embargo, se
observó que alrededor de una décima parte de los
adolescentes seleccionaron como cuerpo saludable
imágenes correspondientes a un IMC de bajo peso,
lo cual es preocupante porque creen que la delgadez
es saludable. Esto plantea la interrogante sobre si los
adolescentes seleccionaron esa imagen corporal
porque la consideraron de menor riesgo a la salud, o

Artículo Original

bien, porque esa imagen es el ideal de acuerdo a los
estándares dominantes de belleza.
También se encontró que el cuerpo seleccionado
como saludable no se relaciona con las medidas de
su cuerpo. Esto es, las campañas de prevención de la
obesidad logran que los adolescentes identifiquen un
cuerpo asociado con menores riesgos a la salud, pero
no implica que logren un cambio para que los
adolescentes adopten ese peso corporal. La
prevención deja de lado las fuertes contradicciones
por las que pasan los adolescentes, por un lado viven
en un ambiente obesogénico, y por otro lado, está el
ideal de belleza donde predomina la delgadez; ambas
situaciones van a determinar el comportamiento
(Meléndez, Cañez &amp; Frías, 2012).
Así mismo, los adolescentes refirieron no percibirse
como saludables y sólo algunos desearían serlo. Lo
que plantea la necesidad de diseñar o rediseñar
estrategias dirigidas exclusivamente a los
adolescentes que tengan mayor impacto, ya que la
“guerra contra la obesidad” está enfocada a la
infancia y los adultos. Aunado a las acciones de
prevención, el gobierno debe garantizar la
disponibilidad, accesibilidad y calidad de alimentos
y agua para consumo, además deben asegurar las
condiciones para la práctica de actividad física para
combatir a la obesidad (Panier, 2009; Gracia, 2010).
Por último, no se encontró que la imagen del cuerpo
saludable afecte la percepción que tienen de su
imagen corporal, ya que no se encontró relación con
la insatisfacción corporal. Al parecer aunque los
adolescentes saben que un cuerpo saludable es aquel
sin exceso de peso corporal, no los afecta no tener ese
cuerpo.
El estudio tuvo limitantes debido al tamaño y la
selección de muestra estudiada. Se propone para
futuras investigaciones abordar las necesidades,
motivaciones y estímulos entre los adolescentes
sobre el cuerpo saludable. Los hallazgos aquí
presentados aportan información para la discusión
sobre el enfoque del cuerpo saludable como
estrategia de promoción de la salud y prevención de
la obesidad, que resulta inquietante y éticamente
cuestionable (O’Hara &amp; Gregg, 2006). Debido a que
el cuerpo es utilizado como una estrategia política de
poder (Foucault, 1990), al establecer estrictas normas
sociales: ¿qué comer?, ¿cuánto ejercicio hacer?,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

¿cuánto pesar?, ¿qué cuerpo tener?; lo cual
transgrede la diversidad y autonomía individual.

Conclusiones
Las campañas de prevención gubernamentales han
logrado que los adolescentes identifiquen aquel
cuerpo asociado con menores riesgos a la salud (sin
exceso de peso corporal), sin implicar gran
afectación en la satisfacción que tienen de la imagen
corporal. Por lo que es importante considerar que
cuando se diseñe una campaña de prevención de la
obesidad, se eviten imágenes que fomenten
estereotipos negativos de la obesidad que puedan
dañar la autoestima y la satisfacción que se tenga del
cuerpo.

Agradecimientos:
Se agradece a las autoridades escolares y a la Lic.
Josefina del Carmen Plascencia González por el
apoyo otorgado. Así como al Ing. David Limón Cruz
por la elaboración del cuestionario electrónico. El
documento forma parte de la tesis de la autora
principal para obtener el grado de Doctor en Salud
Colectiva
de
la
Universidad
Autónoma
Metropolitana.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

29

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

EL EFECTO DE LA DIETA SOBRE LA MODULACIÓN DE LA MICROBIOTA EN EL
DESARROLLO DE LA OBESIDAD
THE EFFECT OF DIET ON THE MODULATION OF THE MICROBIOTA IN THE DEVELOPMENT OF OBESITY

Suarez Diéguez Teodoro.1,2 Galván Marcos.1,2 López-Rodríguez G.1,2 Olivo Diana.1,2 Olvera Nájera
Mariza.3
1 Instituto de Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. 2 Integrante
del Cuerpo Académico de Epidemiología Nutricional y Molecular, UAEH-CA-86. 3 Departamento de
Bioquímica, Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, México.
Citation: Suarez Diéguez T. Galván M. López-Rodríguez G. Olivo D. Olvera
Nájera M. (2018) El efecto de la dieta sobre la modulación de la microbiota
en el desarrollo de la obesidad. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1),
30-39.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Suarez Diéguez T. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-5
Recibido: 23 de noviembre 2017; Aceptado: 2 de mayo 2018
Email: tsuarez@uaeh.edu.mx

�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

Ensayo

EL EFECTO DE LA DIETA SOBRE LA MODULACIÓN DE LA MICROBIOTA EN EL DESARROLLO DE
LA OBESIDAD
Suarez Diéguez Teodoro.1,2 Galván Marcos.1,2 López-Rodríguez G.1,2 Olivo Diana.1,2 Olvera Nájera Mariza.3
1 Instituto de Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. 2 Integrante del Cuerpo Académico de
Epidemiología Nutricional y Molecular, UAEH-CA-86. 3 Investigador Titular, Departamento de Bioquímica, Escuela
Nacional de Ciencias Biológicas del IPN.

RESUMEN
Hoy en día, la microbiota gastrointestinal se ha transformado en un tema de investigación dinámica para dilucidar su relación
con la dieta y la salud metabólica del huésped. En los últimos años se ha reconocido que la microbiota intestinal presenta una
interacción estrecha en la regulación de la homeostasis inmune humana y el metabolismo, esto con lleva a nuevas
oportunidades para la prevención de la obesidad y las enfermedades metabólicas asociadas como la diabetes tipo 2, para
generar estrategias en el tratamiento de enfermedades metabólicos y sobre todo en esclarecer la prevalencia de la obesidad.
En recientes investigaciones se ha establecido elementos que permiten establecer a la microbiota intestinal como un
mediador sobre el impacto de la dieta, el estado metabólico y el peso corporal del huésped. Los mecanismos que permite una
relación de la microbiota del intestino con la obesidad son generados mediante la combinación de modelos con animales de
experimentación y ensayos clínicos. El reto fundamental del tema es la capacidad en establecer la causalidad de la relación
entre la nutrición, la microbiota y la salud del huésped, así como los factores que inciden sobre los cambios en el peso corporal
del individuo.
Palabras Clave: microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

ABSTRACT
Today, the gastrointestinal microbiota has been transformed into a dynamic research topic to elucidate its relationship with
diet and metabolic health of the host. In recent years it has been recognized that the intestinal microbiota presents a close
interaction in the regulation of human immune homeostasis and metabolism, leading to new opportunities for the prevention
of obesity and associated metabolic diseases such as type 2 diabetes, to generate strategies in the treatment of metabolic
diseases and especially in clarifying the prevalence of obesity. Recent research has established elements that allow
establishing the intestinal microbiota as a mediator on the impact of diet, metabolic status and body weight of the host. The
mechanisms allowing a relationship of the intestinal microbiota with obesity are generated by combining models with
experimental animals and clinical trials. The fundamental challenge of the subject is the ability to establish the causality of the
relationship between nutrition, microbiota and the health of the host, as well as the factors that influence the changes in the
individual's body weight.
Key words: microbiota, dietary treatment, obesity.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

30

�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

Introducción
La obesidad hoy en día, se ha considerado uno de los
principales problemas de salud pública y la pandemia
del siglo XXI. Esta enfermedad se ha abordado
desde diferentes perspectivas, considerando que
presenta una etología multifactorial, los factores
sobresalientes a considerar son: dietéticos, genéticos,
endocrinológicos, psicológicos y ambientales, entre
otros (McAllister et al., 2009). Uno de los aspectos a
considerar como parte de esta problemática es la
influencia de la microbiota intestinal en el huésped.
Este ha sido un nuevo factor implicado en la
regulación del peso corporal, implicado en el
desarrollo de la obesidad y su relación con las
funciones metabólicas e inmunológicas del
hospedero. En este sentido, recientes investigaciones
han sugerido que la microbiota intestinal puede
influir en la cantidad de energía que se obtiene de los
alimentos, la inmunidad de la mucosa, la
permeabilidad intestinal, el tiempo de tránsito
intestinal del alimento y su acción en los procesos
inflamatorios. (Boroni-Moreira et al., 2012;
Rodríguez et al., 2013). La composición microbiana
intestinal presenta dinámicos cambios asociados con
el genotipo, la edad y factores dietéticos del
hospedero. La relación de los cambios en la
composición de la microbiota y los productos del
metabolismo del microorganismo, ejercen influencia
a través de complejos mecanismos en las funciones
metabólicas e inmunes del huésped que favorecen el
desarrollo de la obesidad y los trastornos asociados a
esta (Furet et al., 2010). Se han generado evidencias
que a través de la dieta se puede ejercer acción
directa sobre la modulación de la microbiota
intestinal, esta regulación dietética ejerce una
influencia sobre la composición y el metabolismo
microbiano y las funciones metabólicas del huésped,
a través de varios mecanismo como son la
fermentación bacteriana selectiva de nutrientes,
disminuir la función de la barrera intestinal, la sobre
expresión de genes asociados a desordenes y
trastornos de las funciones inmunes adaptativas e
innatas y metabólicas del hospedero (Kau et al.,
2011; Chen et al., 2014). Una equilibrada
composición de la microbiota intestinal le confiere
beneficios al huésped, mientras que los
desequilibrios en la composición de la microbiota se
asocian con trastornos metabólicos (obesidad y
diabetes) e inmunológicos y sobre todo en la
regulación del peso corporal. (Queipo-Ortuno et al.,
2012; Lopez-Legarrea et al., 2014)

Ensayo

2.- COMPOSICIÓN DE LA MICROBIOTA
INTESTINAL Y SU RELACIÓN CON LA
OBESIDAD.
El intestino delgado presenta una diversidad de
microorganismos que de manera directa o indirecta
participan en los procesos digestivos en el individuo
y en su conjunto se le denomina microbiota
intestinal, este es un ecosistema de gran complejidad
que recubre él tubo gastrointestinal. La influencia
que tiene la microbiota intestinal en el hospedero
dentro de sus procesos bioquímicos y/o metabólicos,
ha sido en la obtención de energía a partir de la dieta,
la generación de metabolitos producto de la
fermentación de los alimentos, como son vitaminas y
ácidos grasos de cadena corta, entre otros.
(Scarpellini et al., 2010; Farías, Silva &amp; Rozowski,
2011). La composición de la microbiota intestinal
está influenciada por hábitos dietéticos, costumbres
culinarias, tipo de población a la que pertenece el
individuo, consumo de alcohol, y demás factores
ambientales que la modifican. Esta presenta una gran
diversidad en cada individuo en cuanto al tipo y
número de microorganismos que la constituyen,
siendo los grupos predominantes en un individuo
adulto: Firmicutes (Gram-positivos), Bacteroides
(Gram-negativos), y Actinobacteria (Grampositivos) y Proteobacterias (Gram negativos),
además, se presenta un grupo minoritario del 1%
constituido por hongos y Archaea, lo que determina
que la microbiota está constituida principalmente por
bacterias y son predominantes los grupos Firmicutes
y Bacteroides. Los Firmicutes es el grupo de mayor
predominancia, constituido alrededor de 200
géneros, como son Lactobacillus, Mycoplasma,
Bacillus y Clostridium. El grupo Bacteroide se
considera compuesto de 20 géneros y las
Actinobacteria representan la de menor proporción
(Zoetendal, Vaughan &amp; de Vos WM, 2006;
McAllister et al., 2009; Vrieze et al., 2010;
Angelakis, et al., 2012).
Distintos reportes científicos han evidenciado que la
microbiota intestinal del humano se comporta de
manera similar a la de los ratones, sobre todo en
condiciones de obesidad. Se ha observado que la
composición de la microbiota intestinal de ratones
genéticamente obesos presenta un aumento en los
géneros Frimicutes y Archaea, con mayor proporción
del género Sphingomonas, y una reducción hasta el

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

50% de Bacteroides y en menor proporción los
géneros Bifidobacterium en comparación con
ratones normales (no obesos) (Bik,2009; Scarpellini
et al., 2010).
En estas especies de ratones
genéticamente obesos su microbiota mostro una
mayor expresión genética de enzimas involucradas
en la extracción de nutrientes de la dieta, aumento en
la fermentación y disminución de calorías en las
deposiciones y una menor producción de leptina, esto
implica que desarrollen hiperfagia y obesidad.
Además, las evidencias científicas han demostrado
que los animales de experimentación que nacen y
crecen en entornos libres de gérmenes son más
delgados en comparación con los nacidos en un
entorno convencional. Los ratones libres de
gérmenes que se someten a una dieta hipercalórica
rica en grasa y carbohidratos no muestran tendencias
de ser animales obesos (Bibiloni, Membrez &amp; JasonChou 2009; Gotteland, 2013; Audrey, et al., 2016).
Esto puede ser explicado por el aumento de la enzima
AMP-cinasa fosforilada en hígado y tejido muscular,
este es un sensor de la liberación de la energía que
está implicado con los genes de la oxidación de
ácidos grasos, considerando un incremento de la
combustión de grasa. Se considera que la activación
de la AMP-cinasa de manera fosforilada y los niveles
del factor adiposo inducido por ayuno (FAIA), son
mecanismos independientes que activan la oxidación
de grasas para la obtención de energía en ratones
libres de gérmenes y este proceso genera una
protección a la obesidad bajo un régimen dietético
hipercalórico (Sanz, Santacruz &amp; Dalmau 2009;
Musso, Gambino &amp; Cassader, 2011).
Estudios en intervenciones con personas voluntarias
obesas sometidas a un régimen de dieta hipocalórica
durante un año, se observó cambios de composición
en su microbiota con una mayor proporción de
microorganismos Gram negativos y menor
proporción de Gram positivos, y tiene como
resultado un cambio en la relación de
microorganismos Firmicutes/Bacteroides, generando
una disbiosis intestinal, que consiste en la alteración
de los distintos grupos de microorganismos que
conforman la microbiota intestinal, y esto tiene una
relación directa con los cambios de peso corporal del
individuo. (Angelakis et al., 2012; Brahe, Astrup &amp;
Larsen, 2016). Este cambio de composición de la
microbiota genera un aumento plasmático de
lipopolisacáridos (LPS) que favorecen los procesos
inflamatorios y como consecuencia una mayor

Ensayo

resistencia a la insulina que promueve el desarrollo
de diabetes, además de favorecer el aumento de
adipocitos, dislipidemia y un desequilibrio en el peso
corporal en comparación con individuos de una
mayor diversidad microbiológica. (Bik, 2009; Farías,
Silva &amp; Rozowski 2011; Gotteland et al., 2013). Se
ha observado que la microbiota del individuo obeso
presenta una menor biodiversidad microbiana en
comparación con individuos normales (no obesos).
En este sentido, se ha observado que la influencia que
tiene la microbiota intestinal en el hospedero está
relacionada con las funciones de tipo metabólico,
tróficas, secreción de hormonas intestinales y
reguladoras del sistema inmunitario, además de tener
implicación en la regulación de los depósitos de
grasa corporal en tejido adiposo (Angelakis, et al.,
2012; Brahe, 2016).
Los mecanismos exactos por lo cual la microbiota
contribuye a la obesidad, no son del todo
esclarecidos. Sin embargo, se sugiere que los
principales mecanismos por los cuales la microbiota
puede contribuir al desarrollo de la obesidad son:
mayor suministro de calorías por el incremento de
actividad de la lipasa lipoproteíca (LPL), mayor
permeabilidad intestinal, aumento de la lipogénesis,
acción
del
sistema
endocannabinoides
y
endotoxemia. La microbiota intestinal presenta un
conjunto de enzimas y trasportadores en la hidrolisis
de carbohidratos sobre todo en los no digeribles que
permiten su mayor absorción. Estos carbohidratos no
digeribles son fermentados para obtener ácidos
grasos de cadena corta (SCFA) y los principales
ácidos que produce son: acetato, propionato y
butirato, estos ácidos grasos pueden proveer calorías
adicionales hasta un 10% de energía adicional
(Musso, Gambino &amp; Cassader, 2011; Xu et al.,
2016). Estos compuestos son sustratos para los
colonocitos que promueven la formación de
colesterol y ácidos grasos que participan en la
gluconeogénesis en el hígado. La unión de los SCFA
con los receptores GRP43 y GRP41 en el intestino
induce la secreción del péptido de la hormona YY
(PYY). Esta hormona reduce el tiempo de tránsito
intestinal e incrementa la absorción de nutrientes en
el intestino delgado, con el aumento de la secreción
de la leptina. Hipótesis opuestas argumentan que
mayor consumo de fibra en la dieta se incrementa la
producción de SCFA, lo cual, ayuda a reducir la
ganancia de peso y tejido adiposo. Las bacterias
intestinales influyen en el balance energético

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

Ensayo

mediante la modificación de la expresión de genes
implicados en el metabolismo de lípidos y glúcidos
en el huésped, promoviendo el depósito de lípidos en
los adipocitos generando una ganancia de peso y
grasa corporal. (Schwiertz et al., 2010; Musso,
Gambino &amp; Cassader, 2011).
Estos fenómenos se han observado en ratones de
experimentación monocolonizados con Bacteroides
thetaiotaomicron que pueden inducir la expresión de
genes del transportador de monosacáridos en el
huésped, con la implicación de un aumento de
absorción de glúcidos y ácidos grasos de cadena
corta que promueven la síntesis de lípidos en hígado.
La microbiota influye disminuyendo la expresión
intestinal del factor FIAF, el factor tipo IV similar a
la angiopoyetina, cuya función es inhibir la acción de
la lipasa lipoproteíca, esta enzima promueve la
captura de ácidos grasos y expande el tejido adiposo
y puede ser un mediador en regular la actividad
microbiana en las reservas de grasa. Este factor
FIAF promueve la acción del coactivador 1 del
receptor peroxisoma-proliferador-activado gamma
(PPARγ), que promueve la expresión de enzimas
que oxidan los ácidos grasos (Icaza-Chávez, 2013;
Xu et al., 2016). Así mismo, la actividad microbiana
promueve un incremento en la vascularización y
flujo sanguíneo por acción de los procesos
inflamatorios, favoreciendo un incremento en la
absorción de nutrientes. El tipo de composición de
la microbiota intestinal puede generar mayor
permeabilidad intestinal y promover la generación de
la endotoxemia, considerando a estos factores
promotores en el desarrollo de un estado inflamatorio
de bajo grado, que favorece la obesidad y las
enfermedades metabólicas. (Salonen &amp; de Vos,
2014). El tejido adiposo en personas obesas
desarrolla alrededor de 250 proteínas, entre ellas se
encuentra el factor de crecimiento visceral: IL-6,
TNF-α, inhibidor del activador de plasminógeno
(PAI-1), y proteína C reactiva (CRP), todas en su
conjunto se encuentran implicados en los procesos
inflamatorios, esto sugiere que el desarrollo de la
obesidad podría tener una relación directa con la
composición y acción de microbiota intestinal y esta
pudiera tener una implicación terapéutica (Tan &amp;
O’Toole, 2015; Audrey et al., 2016).
3.- EFECTO DE LA DIETA SOBRE
MODULACIÓN DE LA MICROBIOTA

LA

En los últimos años la comunidad científica le ha
otorgado mayor importancia a la relación huésped/
microbiota intestinal como un indicador de
promoción en la salud del individuo y la composición
de la microbiota intestinal no es constante y difiere
entre individuos de diferentes regiones, además de
fluctuar marcadamente en individuos de una misma
región (Benson, et al., 2010). Esta variación
interindividual en la diversidad bacteriana puede ser
causada por diferencias en el genoma del huésped,
factores ambientales, estilo de vida, y sobre todo la
dieta. Las investigaciones sobre microbiota intestinal
han demostrado que la dieta puede modular la
composición de esta y su función en el individuo, de
tal manera que la dieta se considera un factor
ambiental que influye en la diversidad y
funcionalidad de la microbiota intestinal y los
cambios dietéticos tienen una acción directa sobre su
homeostasis (Sommer, &amp; B¨ackhed, 2013; Janssen &amp;
Kersten, 2015). En este sentido, el efecto de los
patrones dietéticos sobre la microbiota intestinal
afecta el balance energético y metabólico del
individuo, generando cambios en el peso corporal, de
tal manera que una dieta desequilibrada origina
cambios desfavorables en el balance energético y en
la composición microbiana intestinal, que tiene como
resultado el aumento de peso y mayor riesgo en
desarrollar enfermedades metabólicas, por el
contrario, una dieta equilibrada favorece apropiados
cambios en la composición de la microbiota y puede
promover la pérdida de peso y un cambio metabólico
saludable (Dore &amp; Blottiere, 2015; Janssen &amp;
Kersten, 2015).
La influencia de la dieta sobre la modulación de la
microbiota en el individuo, está relacionada en
primer lugar con el tipo y cambios en la dieta durante
un periodo de tiempo, esto ejerce un efecto dinámico
sobre la composición de la microbiota en el corto
plazo, es decir, esto tiene relación con el tipo de
nutrientes que se obtienen de la dieta, de tal forma
que el tipo de alimento que se consume tendrá un
impacto sobre la modulación de la microbiota. Estos
nutrientes son principalmente polisacáridos, grasas,
proteínas y vitaminas que consume el huésped y
pueden ser absorbidos y utilizados por la microbiota
intestinal. En segundo lugar, los hábitos dietéticos,
tipo de alimentación y las costumbres culinarias de la
población de cada región geográfica, desarrollan un
efecto dominante para determinar la composición y
variedad de bacterias que conforman la microbiota

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

intestinal del individuo en el largo plazo. En tercer
lugar, se puede considerar el efecto de la dieta y
costumbres culinarias similares entre personas de
una misma región sobre la modulación de la
microbiota, es decir, la variabilidad entre sujetos
debido a la naturaleza individualizada de su
microbiota intestinal y el tipo de respuesta de cada
individuo (Zoetendal &amp; de Vos, 2014; Dore &amp;
Blottiere, 2015; Graham et al., 2015; Sonnenburg &amp;
Bäckhed, 2016).
CARBOHIDRATOS
Los
carbohidratos
son
los
componentes
predominantes en la dieta y tienen una relación
directa con las modificaciones de la microbiota. Esta
se encuentra implicada en la absorción de azucares
libres (monosacáridos, disacáridos y oligosacáridos
de cadena corta), y su fermentación por la microbiota
produce efectos benéficos para el huésped por la
generación de ácidos grasos de cadena corta (SCFA).
Los SCFA son metabolitos que en la mayoría de los
casos son absorbidos a través de la pared intestinal y
son una fuente adicional de energía directa. (LopezLegarrea, et al., 2014; Tan &amp; O’Toole, 2015). Los
cambios en la composición de la microbiota están
relacionados directamente con el tipo y cantidad de
carbohidratos dietéticos ingeridos por el individuo,
sobre todo en personas obesas. Por ejemplo, Las
Bifidobacteria y algunos subgrupos de Clostridium
(Roseburia and Eubacterium rectale), mostraron una
reducción significativa con la ingesta reducida o
limitada de carbohidratos, el cual, se correlacionó
fuertemente con la reducción en los niveles de
butirato en las heces (Lopez-Legarrea, et al., 2014).
Por otro lado, los polisacáridos que forman las partes
estructurales de la planta, presentan una estructura
molecular altamente compleja y constituye parte de
la fibra dietética ingerida por estos alimentos. En este
sentido, se requieren una gran diversidad de enzimas
para modificar, liberar, transportar, y metabolizar los
azucares libres obtenidos de estos compuestos y estas
no se encuentran codificadas dentro del genoma
humano, es decir, el individuo no tiene la maquinaria
metabólica para asimilar estos compuestos. Como el
tiempo de tránsito en el intestino delgado es corto
para ser asimilados (digeridos y absorbidos), estos
pasan al colon para ser fermentados por la microbiota
(Chen et al., 2014; Sonnenburg &amp; Bäckhed, 2016).
La cantidad de estos compuestos que puede ser
metabolizado por la microbiota dependerá de varios

Ensayo

factores como son: el tipo de enlace hidrolizado y
enzima implicada, el nivel de fermentación de los
azucares libres obtenidos en ácidos grasos de cadena
corta, además de la composición de la microbiota.
Los carbohidratos que pueden ser metabolizados por
la microbiota se le conocen como “carbohidratos
disponibles y/o accesibles por la microbiota” y deben
diferenciarse de los carbohidratos dietéticos
(asimilables por el aparato digestivo del individuo)
(Sonnenburg, et al., 2014; Sonnenburg &amp; Bäckhed,
2016). Esta accesibilidad metabólica es una
característica distintiva de la actividad microbiana, es
decir, la obtención de sustratos a partir de
carbohidratos estructuralmente complejos, es
considerada o definida como: a todo carbohidrato
como un recurso que dirige la economía interespecie
dentro del intestino y que implica la generación de
productos metabólicos como los SCFA (Graham et
al., 2015; Den Besten et al., 2013; Sonnenburg &amp;
Bäckhed, 2016).
Se ha reportado que además de los beneficios que
puede tener la generación de SCFA por la microbiota
en el lumen intestinal, también se ha observado que
tienen una implicación sobre el desarrollo de la
obesidad. La producción de SCFA por la microbiota
estimula la síntesis de novo de ácidos grasos y
triglicéridos hepáticos. En líneas de cultivo celular de
adipocitos de ratón se observó, que el acetato y
propiónico estimulan la adipogénesis en tejido
adiposo blanco. Acetato, propionato y butirato son
ligandos para los receptores Gpr43 y Gpr4, ambos
receptores se expresan en adipocitos, células
epiteliales y endocrinas, además, estimulan el
péptido de la hormona de la saciedad YY (PYY) e
incrementan la motilidad intestinal, pero solo Gpr41
expresa para leptina (Chen et al., 2014; Janssen &amp;
Kersten, 2015). En estudios con ratones libres de
gérmenes colonizados con bacterias productoras de
SCFA, se observa un aumento de peso y grasa
corporal. Sin embargo, en ratones donde no se
expresa el Gpr41 esto no ocurre, sugiriendo que el
aumento de peso ocurre por estimulación del receptor
Gpr41. Mientras que el receptor Gpr41 activa los
adipocitos para la expresión de leptina, los receptores
Gpr41 y Gpr43 promueven la producción de PYY.
La inactivación del receptor Gpr41, genera la
disminución en la expresión de PYY e incrementa la
motilidad intestinal, además, reduce la producción de
energía a partir de la dieta y la lipogénesis hepática.
Por lo tanto, se considera al receptor Gpr41como un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

posible regulador del balance de energía en el
huésped. (Xiong et al., 2004; Samuel et al., 2008;
Graham et al., 2015).
PROTEINAS
Las distintas fuentes proteicas en la dieta en términos
de cantidad y calidad hacen la diferencia entre una
con respecto a la otra. Los reportes científicos
sugieren que las dietas ricas en proteínas ayudan a
perder o a mantener el peso corporal, aunque los
resultados aún son controvertidos. Estudios
epidemiológicos han asociado que el consumo de
dietas ricas en carne es un factor para desarrollar
cáncer colorrectal producto de los agentes tóxicos
(amoníaco, aminas, fenoles y sulfuros) derivados de
la fermentación de proteínas (Yuan-Kun, 2013;
Lopez-Legarrea, et al 2014). En un estudio basado en
métodos culturalmente dependientes en población de
una misma región para el consumo de carne, se
observó un incremento en el conteo fecal de las
especies Bacteroides, Bifidobacterium, Peptococcus
y Lactobacillus anaeróbicos. (Yuan-Kun, 2013). En
estudios dietéticos controlados en hombres obesos
bajo un régimen dietético alto en proteínas y bajo en
carbohidratos por un periodo de 4 semanas, se
observó cambios en la composición de su microbiota
particularmente en los géneros Collinsella
aerofaciens, E. rectale, Roseburia y Bifidobacterium
spp.( Duncan et al., 2007; Lopez-Legarrea et al.,
2014). Kabeerdoss et al., 2012, reporto que
utilizando técnicas de biología molecular para
comparar la microbiota fecal de mujeres jóvenes
lacto-vegetarianas y omnívoras, mostro que la
bacteria Clostridium cluster XIVa y bacterias
productoras de butirato específicamente Roseburia y
E. rectal, fueron significativamente más abundantes
en la microbiota fecal de omnívoros. La actividad
metabólica de la especie Clostridium cluster XIVa
secaracteriza por la acetogénesis, utilización de
compuestos aromáticos de la dieta, el metabolismo
del ácido linolénico y la degradación de la mucina.
Se ha asociado la predominancia del grupo
Bacteroides con una dieta alta en proteína animal y
grasas saturadas, estos elementos son característicos
en la dieta occidental (Yuan-Kun, 201).
Las proteínas que no son digeridas pasan al intestino
grueso y son fermentadas por Bacteroides y
Clostridium generando una gran variedad de
compuesto producto de la fermentación. Por
ejemplo, los aminoácidos de cadena ramificada son

Ensayo

convertidos en ácidos grasos ramificados como el
isobutirato e isovalerato. Además, se ha observado
que el crecimiento de este género es dependiente del
pH intestinal, que inhibe su crecimiento a pH por
debajo de 5.5 (medios ácidos), mientras que el grupo
de Firmicutes incluyendo los productores de butirato,
no inhiben su crecimiento en estas condiciones, se
considera que el pH intestinal es un factor
determinante para favorecer o inhibir el crecimiento
de una especie u otra y pueden influir en modificar la
microbiota beneficiosa (Yuan-Kun, 2013; LopezLegarrea et al., 2014).

GRASA
Estudios recientes han demostrado que la obesidad
está relacionada con los cambios en la diversidad y
abundancia de la microbiota. (Disbiosis intestinal), y
se ha sugerido una relación directa en el desarrollo de
la obesidad y sus complicaciones metabólicas, como
la resistencia a la insulina. El consumo de una dieta
alta en grasa en un modelo animal se observó que
incide en la modulación de la población bacteriana
intestinal dominante favoreciendo una reducción
hasta un 50% del grupo de Bacteroides,
Verrucomicrobia, E. rectal, C. coccoides y
Bifidobacterium y un aumento proporcional de
Firmicutes y Proteobacteria, además, induce la
generación de citoquinas proinflamatorias IL-1, IL-6
y TNF-a, favoreciendo la hiperinsulinemia y el
almacenamiento excesivo de lípidos en el tejido
hepático y adiposo. La relación entre el consumo de
una dieta alta en grasa con el desarrollo inflamatorio
de grado bajo y el desarrollo de enfermedades
metabólicas, se ha atribuido la reducción del número
de Bifidobacterium y una mayor concentración de
endotoxina plasmática (lipopolisacárido derivado de
bacterias Gram negativas), disminución de la
expresión de péptidos antimicrobianos, alteración del
espesor y producción de moco (Cani et al., 2007;
Yuan-Kun et al., 2013; Araújo et al., 2017).
La condición del estado inflamatorio con el tiempo
se puede agravar generando la alteración de la
barrera de la capa de moco y aumentar la
permeabilidad epitelial del intestino delgado,
favorece y facilita el paso de componentes
bacterianos (lipopolisacáridos, peptidoglicanos y
flagelina) y metabolitos del lumen intestinal (por
ejemplo, ácidos biliares secundarios), a la circulación
y a tejidos periféricos que promueven el desarrollo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

de inflamación sistémica, obesidad, adiposidad,
resistencia a la insulina e intolerancia a la glucosa
antes de la hiperglucemia. Se requieren evidencias
contundentes para establecer los mecanismos por los
cuales se desarrollan estos procesos, se ha
demostrado que los prebióticos, los probióticos,
polifenoles, los agonistas del receptor de
peroxisoma-proliferador-activado gamma (PPARγ)
y el ejercicio invierten el fenotipo intestinal inducido
por el consumo de una dieta alta en grasa y atenúan
la gravedad de la obesidad y sus complicaciones.
(Cani et al., 2007; Araújo et al., 2017),

PROBIOTICOS Y PREBIÓTICOS
Se ha considerado que el consumo de probióticos
puede ser una de las alternativas dietéticas para
modular la composición de la microbiota intestinal.
En este contexto, los estudios con animales de
experimentación han mostrado que el consumo de
probióticos de manera regular puede influenciar la
composición de la microbiota, apoyada con una dieta
específica para obtener los efectos potenciales
esperados en la salud del individuo. En ensayos con
modelos de animales de experimentación que
consumieron probióticos, se observó un cambio en la
composición de la microbiota aumentando la
proliferación de bacterias Gram positivas, generando
una disminución plasmática de lipopolisacáridos y
una menor resistencia a la insulina, mejorando la
intolerancia a la glucosa, además de abatir los niveles
de triglicéridos plasmáticos, de tal manera que
favorece el control del peso corporal. En otros
estudios
reportados
con
animales
de
experimentación alimentados con oligofructosa
(prebiótico) presentaron una reducción de los niveles
plasmáticos de citocinas proinflamatorias, IL-6 y IL1α (Musso, Gambino &amp; Cassader, 2011; Brahe,
Astrup, &amp; Larsen, 2016). .
En estudios realizados con ratas de diferentes edades,
consumieron un simbiótico, constituido por la
mezcla de Lactobacilllus rhamnosus GG y
Bifidobacterium Bb12 e inulina, se obtuvo como
resultado el aumento de las concentraciones
sanguíneas de los neuropéptidos Y (NPY) y PYY en
ratas adultas, pero en ratas en edad avanzada
disminuyo el neuropéptido Y. En otro ensayo con
ratones macho sometidos a una dieta rica en grasa se
les administro una mezcla de probióticos de las cepas
B. breve, B. lactis, L. acidophilus, L. plantarum, L.

Ensayo

paracasei, L. bulgaricus y S. thermophilus, se
observó mejora en la esteatosis hepática y resistencia
a la insulina y la depleción de células natural killer
(NK) en hígado, esto se atribuye por la influencia de
estas bifidobacterias en atenuar los procesos
inflamatorios que generan la TNF-α y la quinasa Ikappa β. En ratones genéticamente obsesos y
ratones alimentados con una dieta alta en grasas y
prebióticos como los oligofructanos, se observó una
reducción de los niveles en plasma de las
citoquinasas IL-18 y IL-1β. Estas citoquinasas son
consideradas
como
factores
inmunulogicos
relacionados con la microbiota intestinal, que se
derivan en el desarrollo de la obesidad. En reportes
con humanos suplementados con probióticos de la
cepa Lactobacillus gasseri SBT2055 por un periodo
de 12 semanas se observó una reducción de tejido
adiposo y adiposidad abdominal mejorando el
control del peso corporal (Kadooka, et al., 2010;
Bron, et al., 2017)
En este contexto, el consumo de alimentos con un
tipo especial de nutrientes, prebióticos y prebióticos,
pueden generan
cambios saludables en la
composición de la microbiota y esta influya en
modular la expresión de genes, el metabolismo y
balance energético en el hospedero, particularmente
en órganos como el intestino, musculo, hígado, y
tejido adiposo, que apoyen en el mantenimiento o
pérdida de peso corporal del individuo y sobre todo
para abatir los problemas de enfermedades
relacionadas con el síndrome metabólico (obesidad y
diabetes).
Conclusiones
Hoy en día, se ha incrementado el interés por elucidar
la relación que presenta la microbiota intestinal como
un nuevo factor relacionado con el desarrollo de
enfermedades del síndrome metabólico, como es la
obesidad y diabetes o sus implicaciones en relación
con la salud del individuo. Los estudios hechos con
animales de experimentación han permitido
relacionar las funciones metabólicas, inmunológicas
y los procesos inflamatorios crónicos con las
diferencias en los cambios en la composición de la
microbiota y esto pueda explicar los mecanismos por
los cuales favorece el desarrollo de la obesidad. Se
ha reportado que los cambios en la composición de
la microbiota intestinal se relacionan en influir con
los cambios o desequilibrio del peso corporal y
generar alteraciones de las funciones metabólicas del

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

hospedero. Se ha considerado implementar
estrategias dietéticas que influyan en la modulación
de la composición de la microbiota intestinal, como
es el consumo de probióticos y prebióticos, además
de explorar algunos componentes que aportan los
alimentos de origen vegetal para influir en el control
de los trastornos metabólicos e inmunológicos en
mejorar la salud del individuo de manera eficaz. En
este sentido, se requiere evidencias contundentes
para esclarecer la compleja relación entre la
composición de la microbiota del individuo y su
relación asociada a la obesidad y determinar si es una
causa o consecuencia del sobrepeso.

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E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

CONSUMO DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS DROGAS EN JÓVENES
UNIVERSITARIOS
CONSUMPTION OF ALCOHOL, TOBACCO AND OTHER DRUGS IN YOUNG UNIVERSITY

Gómez Cruz Zoila*, Landeros Ramírez Patricia*, Noa Pérez Mario*, Patricio Martínez Severiano*
*Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Universidad de Guadalajara, México.
Citation: Gómez Cruz Z., Landeros Ramírez P., Noa Pérez M., Patricio
Martínez S. (2017) Consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en jóvenes
universitarios. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4), 1-9
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Gómez Cruz Z et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-1
Email: zoilagomezcruz@hotmail.com

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Artículo Original

CONSUMO DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS DROGAS EN JÓVENES UNIVERSITARIOS
Gómez Cruz Zoila*, Landeros Ramírez Patricia*, Noa Pérez Mario*, Patricio Martínez Severiano*
*Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Universidad de Guadalajara

RESUMEN

Introducción: El consumo de drogas en jóvenes es considerado un grave problema de salud pública. Objetivo: Conocer la
prevalencia del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en jóvenes universitarios. Metodología. Estudio descriptivo y

transversal, se encuestaron 434 alumnos del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de
Guadalajara, seleccionados al azar, de ambos sexos, se aplicaron cuestionarios acerca del consumo de alcohol tabaco y otras
drogas, el análisis estadístico se realizó mediante la prueba t de student y la Prueba X2. Resultados: 49% fueron mujeres y
51% hombres, 84.6% consume alguna bebida alcohólica, siendo la cerveza la bebida preferida. El 26.7% son fumadores, los
hombres fuman más (33.5%) que las mujeres (19.7%) con diferencia estadística significativa (p&lt;0.01). El 12.8% consumió
drogas ilegales el último mes, y el 23.8% durante el último año. El 35.9% consumió alguna droga ilícita por lo menos una vez
en su vida, la principal droga ilegal usada fue la marihuana. Conclusiones: En esta muestra de estudio, un porcentaje alto de
estudiantes consume alcohol lo que incrementa el riesgo de consumir drogas ilegales (OR = 2.64; IC 95%: 1.22 – 5.73). Se
requiere implementar programas por parte de las autoridades universitarias orientados a la prevención y disminución del
consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias adictivas.
Palabras clave: consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios.

ABSTRACT

Introduction: Drug abuse among young people is considered a serious public health problem. Objective: To know the
prevalence of alcohol, tobacco and other drugs among university students. Methods: Descriptive and cross-sectional study,

434 students of the University Center of Biological and Agricultural Sciences of the University of Guadalajara, randomly
selected, of both sexes, were questionnaires about the consumption of alcohol tobacco and other drugs, the statistical
analysis was made through the student's t test and the X2 test. Results In the present study, 49% were women and 51%
men, 84.6% consume some alcohol, and beer was the preferred drink. 26.7% are smokers, with a higher representation for
men (over 33.5%) while women were 19.7% showing statistically significant difference (p&lt;0.01). 12.8% of the surveyed
people used illegal drugs in the last month, and 23.8% in the last year. 35.9% consumed some illicit drug at least once in
their life, the main illegal drug used was marijuana. Conclusions: In the present study, a high percentage of students
consumed alcohol that increased the risk of using illegal drugs (OR = 2.64; IC 95%: 1.22 – 5.73). It is necessary to implement
programs on the part of the university authorities oriented to the prevention and reduction of the consumption of alcohol,
tobacco and other addictive substances.
Key words: consumption of alcohol, tobacco, drugs, university students.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

1

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Introducción
El aumento significativo en el consumo de drogas
lícitas e ilícitas en jóvenes es altamente preocupante,
en los últimos años el uso, abuso y dependencia de
tabaco, alcohol y otras drogas se ha convertido en uno
de los mayores problemas de salud pública en el
mundo, (SS, 2011; UNODC, 2015). Entre las drogas
de mayor consumo por los jóvenes, se encuentran el
alcohol, el tabaco y la marihuana (Leiva et al., 2010).
El consumo de alcohol es el factor de riesgo más
importante y la quinta causa de muerte y discapacidad
y representa el 4% de los años de vida perdidos
debido a la enfermedad. El uso nocivo de alcohol
causa más de 200 enfermedades tales como cirrosis
hepática, cáncer de hígado, enfermedades del corazón
y cerebrovasculares, además de ocasionar graves
problemas como la dependencia (WHO, 2011). El
consumo de alcohol se encuentra asociado a otros
daños como accidentes vehiculares, así como a
problemas legales y sociales (OPS, 2007).
Se considera que alrededor del mundo existen cerca
de mil millones de fumadores y consumidores de
productos del tabaco según datos de la Organización
Mundial de la Salud (WHO, 2011) el tabaco sigue
siendo la primera causa de mortalidad prevenible en
el mundo, responsable del fallecimiento de cerca de
seis millones de personas anualmente. Se estima que
para el año 2030 el tabaco mataría a más de ocho
millones de personas al año, y el 80% de estas
muertes serían en países en vías de desarrollo.
De acuerdo al informe 2015 de la Oficina de las
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito
(UNODC), se calcula que 1 de cada 20 adultos, es
decir, alrededor de 250 millones de personas de entre
15 y 64 años, consumieron por lo menos una droga en
2014, mientras que en México la prevalencia de este
tipo de consumo en la población de 12 a 65 años en
2011 fue de 7.2% (Villatoro et al., 2012).
A nivel mundial, las adicciones constituyen un serio
problema que presenta consecuencias adversas, ya
sea en la salud individual, en la integración familiar,
así como en la estabilidad social. En general la
sociedad está expuesta a las adicciones, sin embargo,
existen grupos mucho más vulnerables que otros a
sufrir consecuencias negativas de su uso, como los
niños y los jóvenes, quienes pueden interrumpir su
desarrollo personal y sus proyectos positivos de vida

Artículo Original

(SS, 2011). El consumo de drogas tiene efectos a
corto y largo plazo, desde cambios en el estado de
ánimo, pérdida de apetito, cambios en los hábitos de
sueño y vigilia, daños pulmonares, cerebrales y de
otros órganos, y pueden ocasionar la muerte (Rivera,
2007). Por ello, el objetivo del presente trabajo fue
conocer la prevalencia del consumo de alcohol,
tabaco y otras drogas en jóvenes universitarios.
Material y Métodos
Este trabajo se realizó mediante un estudio
descriptivo y transversal, en el que se encuestaron
434 alumnos de las carreras de las Licenciaturas en
Agronegocios, Agronomía, Biología, Ciencia de los
Alimentos y Medicina Veterinaria y Zootecnia,
seleccionados al azar, y que representan el 10% de la
población estudiantil del Centro Universitario de
Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la
Universidad de Guadalajara. Se incluyeron jóvenes
de ambos sexos, con edades comprendidas entre 17
y 29 años. Se aplicaron cuestionarios a los alumnos,
explicándoseles la naturaleza y propósito del
estudio, para obtener su consentimiento informado.
Previa autorización por el docente responsable de la
clase respectiva, se invitó a los alumnos a contestar
de manera anónima la encuesta sobre consumo de
alcohol, tabaco y drogas, mediante un sorteo al azar,
respetando a aquellos que no quisieron participar.
En la investigación se utilizó un cuestionario diseñado
por los autores del presente estudio, en el que se
solicitó información acerca del consumo de alcohol
(cerveza, tequila, brandy, vodka, etc.), tabaco y otras
drogas (marihuana, cocaína, metanfetaminas, crack,
alucinógenos,
heroína
etc.).
Las
variables
consideradas fueron: sociodemográficas, frecuencia y
cantidad de consumo de alcohol y tabaco, así como
consumo de drogas y edad de inicio.
Mediante el análisis de los datos se calcularon
medidas de tendencia central y dispersión de las
variables cuantitativas y se elaboraron tablas de
contingencia
para relacionar las variables
cualitativas. Las variables cuantitativas fueron
contrastadas con la prueba t de Student o análisis de
Varianzas, las variables cualitativas se contrastaron
con la Prueba X2.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

2

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Resultados
La población total incluida en el estudio fue de 434
alumnos, 213 (49%) fueron mujeres y 221 (51%)
hombres. El 37% tenía una edad de entre 17 a 20
años, el 54.5% entre 21 a 24, y el 8.5% más de 25
años.
Consumo de alcohol: Del total de la población
encuestada el 84.6% de los alumnos consume alguna
bebida alcohólica, encontrándose que los hombres
toman más (87.6%) que las mujeres (79.1%) pero sin
diferencia estadística. La bebida alcohólica de mayor
consumo por los jóvenes universitarios es la cerveza,
seguida por el tequila, whisky, vodka, y brandy,
como se muestra en la Figura 1.

La descripción del consumo de alcohol por los
estudiantes encuestados (Tabla 1) mostró que la
mayoría prefiere ingerir bebidas alcohólicas con
amigos (60.4%) y en lugares como bares y antros
(33.6%). De los alumnos que declararon tomar
alcohol con amigos, 22.3% eligieron lugares donde se
ofrecen bebidas alcohólicas con alguna promoción y
el 88% mencionó que la aceptación en el grupo no es
un factor importante para tomar en compañía de
amigos.
En cuanto a la cantidad de consumo de alcohol, el
39.7% de los hombres toman en mayor cantidad
(entre 5 a 9 copas y/o cervezas por ocasión de
consumo) respecto a las mujeres (20.1%). En relación
a la frecuencia de consumo de alcohol, el 38.3% de
los estudiantes beben una vez al mes, el 22% los fines
de semana y el 18.6% de 1 a 3 veces a la semana, de
estos últimos, los hombres ingieren bebidas
alcohólicas con mayor frecuencia que las mujeres
(p&lt;0.001). Al realizar el análisis estadístico de las
variables alcohol y drogas, se encontró en esta

Artículo Original

muestra de estudio que el consumo de alcohol
incrementa el riesgo de consumir drogas (OR = 2.64;
IC95%: 1.22 – 5.73).
Consumo de tabaco: Del total de los estudiantes
encuestados, los resultados muestran que el 26.7%
son fumadores, el porcentaje (33.5%) de hombres
Tabla 1. Descripción del consumo de alcohol en jóvenes universitarios

Consumo de alcohol

Femenino
n (%)

Masculino
n (%)

Total
n (%)

Personas con quien acostumbra
ingerir bebidas alcohólicas
Amigos
Familiares y/o pareja
Compañeros de trabajo
Solo
No contestó

110
48
3
6
1

(52.1)
(22.8)
(1.4)
(2.8)
(0.5)

152
33
6
6
2

(69.8)
(15.1)
(2.8)
(2.8)
(1)

262
81
9
12
3

(60.4)
(18.7)
(2.1)
(2.8
(0.6)

Lugares de consumo de alcohol
Bares y/o antros
Casa de amigos
Hogar
Otros (restaurantes, escuela, etc.)
No contestó

65
45
25
29
4

(31.2)
(21.6)
(12)
(14)
(1.9)

81
45
25
44
4

(37.2)
(20.6)
(11.5)
(20.2)
(1.8)

146
90
50
73
8

(33.6)
(20.7)
(11.5)
(16.7)
(2.1)

Frecuencia de consumo de
bebidas alcohólicas
No toman
Diario
De 1 a 3 días/semana
De 4 a 6 días/semana
1 vez al mes
Fines de semana
No contestó

43
1
24
3
98
44
2

(20)
(0.5)
(11.2)
(1.4)
(45.6)
(20.4)
(0.9)

26
7
56
11
67
51
1

(11.9)
(3.1)
(25.6)
(5)
(30.6)
(23.3)
(0.5)

69
8
80
14
165
95
3

(15.4)
(1.9)
(18.6)
(3.2)
(38.3)
(22)
(0.6)

59
50
42
8
11

(28.2)
(2.9)
(20.1)
(3.8)
(5.2)

23
43
86
35
10

(10.6)
(19.8)
(39.7)
(16.1)
(4.6)

82
93
128
43
21

(18.9)
(21.4)
(29.5)
(9.9)
(4.9)

Número de copas y/o cervezas
por ocasión
1a2
3a4
5a9
Más de 10
No contestó
Fuente: Directa

que fuman es mayor que el de las mujeres (19.7%)
con diferencia estadística significativa (p&lt;0.01). El
22% de los estudiantes tiene menos de 5 años
fumando de manera habitual, 8% entre 5 a 10 años y
el resto más de diez. Los lugares donde acostumbran
fumar con mayor frecuencia son: bares y/o antros. El
38.2% de los alumnos mencionó tener un familiar
directo (padre, madre y/o hermanos) que fuman en el
hogar. En este grupo de estudio, la mayoría (43.3%)
de los alumnos mencionaron que fumaron por
primera vez entre los 16 y 21 años de edad. De los
fumadores habituales, 22.4% fuma entre 1 a 5
cigarrillos por día, y las personas con quien
acostumbran fumar es con amigos (ver tabla 2).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

3

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Tabla 2. Descripción de tabaquismo en estudiantes universitarios

Edad de consumo de tabaco por
primera vez
&lt; de 11 años
11 a 15 años
16 a 21 años
22 a 26 años
Frecuencia de tabaquismo
No fuman
Diario
2 a 3 días
4 a 6 días
Número de cigarrillos que se
fuma al día
1a5
6 a 10
11 a 15
16 a 20
&gt; 20
Personas con quien acostumbra
fumar
Amigos
Solo
Familiares

Femenino

Masculino

Total

n (%)

n (%)

n (%)

Artículo Original

Tabla 3. Características del consumo de drogas ilícitas en jóvenes
universitarios

Consumo de drogas ilícitas

Femenino
n (%)

2
33
88
4

(0.9)
(15.5)
(43.1)
(1.9)

7
42
101
6

(3.2)
(19)
(45.7)
(2.7)

9
75
189
10

(2.1)
(17.2)
(43.5)
(2.2)

Edad de consumo de drogas
por primera vez
&lt; de 11 años
11 a 15 años
16 a 21 años
22 a 26 años
27 años o más

0
5
43
5
1

171
12
18
12

(80.3)
(5.6)
(8.5)
(5.6)

147
29
30
15

(66.5)
(13.1)
(13.6)
(6.8)

318
41
48
27

(73.3)
(9.4)
(11.1)
(6.2)

Frecuencia del consumo de
drogas
Últimos 30 días
Últimos 12 meses

16 (7.6)
37 (17.4)

Tipo de drogas
Marihuana
Cocaína
Alucinógenos
Metanfetaminas
Crack o piedra
Otras (tachas, salvia, DM3, LSD)

55
6
12
8
3
3

Personas con quien acostumbra
consumir drogas
Amigos
Familiares y/o pareja
Solo

32 (15)
8 (3.8)
3 (1.4)

Principales motivos para
consumo de drogas
Curiosidad
Problemas
Influencia de Amigos
Depresión
Aceptación
Otros
Todos
No contestó

87
41
34
6
4
5
20
4

38 (17.8)
3 (1.4)
1 (0.5)
0
0

25 (11.7)
9 (4.2)
11 (5.2)

59
7
2
1
2

(26.7)
(3.2)
(0.9)
(0.5)
(0.9)

55 (24.9)
13 (5.9)
3 (1.4)

97
10
3
1
2

80
22
14

(22.4)
(2.3)
(0.7)
(0.2)
(0.5)

(18.4)
(5.1)
(3.2)

Fuente: Directa

Consumo de Drogas: Las características del
consumo de drogas ilícitas de la población en estudio
se muestran en la Tabla 3, el 12.8% consumió drogas
el último mes, y el 23.8% durante el último año,
estadísticamente mayor (p&lt;0.05) el consumo de los
hombres respecto a las mujeres. El 35.9% ha
consumido alguna droga ilícita por lo menos una vez
en su vida, siendo la edad en la que consumieron por
primera vez, entre 16 a 21 años en el 27% de los
alumnos. La primera vez que consumieron drogas el
38% mencionó que fueron regaladas, 25% se les
invitó como una prueba de inicio y 4% vendidas. La
droga consumida con mayor frecuencia por los
encuestados fue la marihuana (36.2%), este consumo
se realiza con amigos en el 22.1% de los casos. Los
principales motivos que los lleva a consumir drogas
son: la curiosidad (46.9%), los problemas (17.5%) y
la influencia de los amigos (15.6%).

(2.3)
(20.2)
(2.3)
(0.5)

(25.8)
(2.8)
(5.6)
(3.8)
(1.4)
(1.4)

(43.3)
(20.4)
(16.9)
(3)
(2)
(2.5)
(10)
(2)

Masculino
n (%)

2
10
74
10
5

Total
n (%)

(0.9)
(4.5)
(33.5)
(4.5)
(2.3)

2
15
117
15
6

(0.5)
(3.5)
(27)
(3.5)
(1.4)

39 (17.9)
66 (30.1)

55
103

(12.8)
(23.8)

(46.2)
(14.9)
(11.8)
(5.9)
(3.6)
(3.2)

157
39
38
21
11
10

(36.2)
(9)
(8.8)
(4.8)
(2.5)
(2.3)

64 (29)
6 (2.8)
7 (3.2)

96
14
10

(22.1)
(3.2)
(2.3)

196
73
65
18
4
16
40
6

(46.9)
(17.5)
(15.6)
(4.3)
(1)
(3.8)
(9.6)
(1.3)

102
33
26
13
8
7

109
32
31
12
0
11
20
2

(50.2)
(14.7)
(14.3)
(5.5)
(5.1)
(9.2)
(0.9)

Fuente: Directa

Discusión
En México el consumo de alcohol en estudiantes ha
generado especial interés en la salud pública por los
problemas que ocasiona al ser un grupo
especialmente vulnerable. En la población
universitaria estudiada, los datos demuestran un alto
porcentaje de estudiantes que consumen alcohol,
ligeramente superior a lo encontrado por Varela–
Mato et al., 2012 y similar a lo reportado por
Sepúlveda et al., 2011 y Guerra de Andrade et al.,
2012, al analizar el consumo por género, no se
encontró diferencia estadísticamente significativa.
En la mayoría de los países de América Latina
incluyendo México la cerveza es la bebida alcohólica
más consumida por la población (Monteiro, 2013;
OPS, 2015), como se puede evidenciar es este estudio
donde este producto fue la bebida preferida por los
universitarios, siendo mayor el consumo en hombres
en relación a las mujeres, este resultado concuerda
con lo reportado por Salcedo et al., 2011 en un
estudio realizado en la Universidad del Rosario en
Colombia y por Monteiro 2013.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

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�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

La influencia social, es un predictor importante para
el uso de ciertas sustancias, particularmente el
alcohol (Capaldi et al., 2009), se encontró que más
de la mitad de los jóvenes encuestados toman
bebidas alcohólicas con amigos, acorde con los
resultados presentados por Salcedo et al., 2011, sin
embargo llama la atención que el 18.7% consume
bebidas alcohólicas con sus familiares, Sierra et al.,
2005 señalan que el alcohol es muy popular entre los
jóvenes y en muchos casos es ofrecido por primera
vez por los padres o familiares.
Respecto a la cantidad de alcohol ingerida por
género, la Organización Mundial de la Salud (WHO,
2014) y Salcedo et al., 2011 reportaron que los
hombres ingieren una mayor cantidad de alcohol que
las mujeres (más de 5 a 6 copas por ocasión de
consumo), datos similares a los encontrados en este
estudio, sin embargo aunque el porcentaje de mujeres
que ingiere esta misma cantidad de alcohol es menor,
sigue siendo preocupante ya que hay evidencia que
las mujeres son más vulnerables que los hombres a
los daños relacionados con el alcohol a partir de
determinado nivel de consumo (Popova et al., 2013),
la vulnerabilidad de las mujeres puede ser explicada
por ciertos factores como menor peso que los
hombres, la capacidad del hígado más pequeño para
metabolizar el alcohol, y una mayor proporción de
grasa en el cuerpo, que en conjunto contribuyen a que
las mujeres alcancen mayores concentraciones de
alcohol en sangre que los hombres por la misma
cantidad ingerida (Wilsnack et al., 2014).
Los lugares preferidos para el consumo de alcohol
por los jóvenes fueron bares y/o antros, además
eligen lugares donde se ofrecen bebidas alcohólicas
con alguna promoción, Monteiro, 2013 indica que los
bares y otros locales donde se venden alcohol ofrecen
bebidas gratuitas y promociones que buscan
incrementar el consumo, lo que indica un riesgo a la
salud e integridad de los jóvenes. Al analizar la
frecuencia de consumo de alcohol, la proporción de
jóvenes universitarios que ingiere alcohol los fines de
semana es menor a lo señalado por Mantilla-Toloza
et al., 2011 en un estudio realizado en jóvenes de la
Universidad de Murcia, España, en cuanto al
consumo diario, los resultados son similares a lo
descrito por estos autores.
Los resultados de este estudio revelaron que el
consumo de alcohol incrementa el riesgo de

Artículo Original

consumir otro tipo de drogas, lo que es consistente
con otras investigaciones que señalan que el
consumo de drogas legales podría facilitar el
posterior consumo de otras sustancias como
marihuana y cocaína (Jiménez-Muro et al., 2009;
Herrera-Vázquez et al., 2004).
El tabaco es uno de los productos más nocivos para
la salud, contiene entre otros compuestos tóxicos,
nicotina que es una sustancia altamente adictiva, por
lo que el combate a su consumo se ha convertido
para todos los sistemas de salud del mundo en una
prioridad, ya que el tabaco es una de las principales
causas prevenibles de enfermedad y muerte (KuriMorales et al., 2006).
La prevalencia de consumo de tabaco en los
estudiantes universitarios es muy variable (Mejía et
al., 2011; Gárciga et al., 2015; Chelet-Martí et al.,
2011; Zuzulich et al., 2010) en este caso, la
prevalencia de tabaquismo fue similar a la reportada
por Hernández-Escolar et al., 2010 en estudiantes
universitarios de la ciudad de Cartagena y a LatorreRomán et al., 2015, quienes realizaron un estudio en
universitarios mexicanos y españoles.
Se observó en este estudio que la proporción de
hombres fumadores fue estadísticamente superior
respecto a las mujeres, lo que concuerda con lo
mencionado por Lumbreras et al., 2009 y Tafur et
al., 2006, a nivel mundial, las diferencias entre
género son más pronunciadas en países como El
Salvador, Bolivia y Ecuador (UNODC, 2015).
La Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) (SS,
2011), indica que el consumo de tabaco ocurre de
forma muy frecuente en bares, cantinas y discotecas,
aunque el reporte de exposición en otros lugares
públicos también es importante; nuestros resultados
mostraron una mayor prevalencia de consumo de
tabaco en lugares como bares y/o antros.
El entorno familiar es un elemento importante en el
consumo de tabaco (Sánchez-Hernández  Pillon,
2011; Zárate et al., 2006), en este Centro
Universitario se encontró que un significativo
número de estudiantes convive con familiares
fumadores, lo que concuerda con otras
investigaciones que señalan que el consumo familiar
de alcohol y tabaco en reuniones son factores de
riesgo para el consumo de estas sustancias, lo que

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

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�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

puede influir en el comportamiento de los jóvenes
(Lorenzo et al., 2012).
Al analizar la información sobre las personas con
quien acostumbra fumar se observó que la mayor
proporción de alumnos prefiere fumar con amigos,
algunos estudios refieren que existe una
significativa asociación entre el hábito de fumar de
las amistades y el hecho de ser fumador o no
fumador (Zárate et al., 2006; Cáceres et al., 2006;
Ferreira  Torgal, 2010).
En cuanto a la edad en que fumaron por primera vez,
se encontró mayor prevalencia en el grupo de edad
entre los 16 y 21 años, datos que concuerdan con lo
reportado por Zárate et al., 2006 quienes encontraron
que el 45.3% consumía tabaco desde los 16 años en
un estudio realizado en Perú, la Encuesta Nacional de
Adicciones 2011, mencionó que la edad promedio de
inicio de consumo de tabaco en México, se encuentra
en los 20.6 años.
Con respecto al número de cigarrillos que fuman al
día (1 a 5 cigarrillos), el porcentaje de fumadores
habituales en esta investigación, es similar a lo
encontrado por Lumbreras et al., (2009) y difiere de
lo reportado por Latorre-Román et al., (2015)
quienes señalan en promedio un consumo de 12
cigarrillos al día en estudiantes. En México la media
de consumo de tabaco se estimó en 5.3 cigarros por
día en jóvenes de 18 a 24 años (ENA, 2011).
En relación con el consumo diario de cigarros, los
datos de este trabajo son ligeramente superior a lo
señalado por Latorre-Román et al., 2015 quienes
indican una prevalencia del 5.8% en un estudio
realizado en universitarios mexicanos, sin embargo,
Jiménez-Muro et al., en 2009 encontraron una
prevalencia de 17.3% en un estudio realizado en la
Universidad de Zaragoza.
El abuso de dogas ilícitas se presenta a nivel mundial
y constituye un problema de salud pública en la
actualidad (Mejía et al., 2011), en México este
fenómeno de salud afecta sin distinción de género,
incidiendo de manera importante en jóvenes, de
cualquier estrato social y de todas las regiones (ENA,
2011).
De la población estudiantil entrevistada, el 23.8% usó
drogas ilícitas “en los últimos 12 meses”, cifras muy
superiores comparadas con datos publicados por

Artículo Original

la ENA, 2011 quienes reportan una prevalencia de
2.3% en la población de 18 a 34 años; al analizar los
datos por género, nuestro estudio encontró un mayor
consumo de drogas en hombres, datos similares a los
encontrados en otras investigaciones realizadas en
jóvenes (ENA, 2011; Varela-Mato et al., 2012;
Arantes et al., 2007).
Respecto al consumo de drogas “por primera vez” se
encontró una mayor prevalencia en el grupo de edad
de 16 a 21 años, estos datos coinciden con la
información reportada por Fleiz et al., 2007,
Sepúlveda et al., 2011 y Zaldívar et al., 2011, sin
embargo investigaciones recientes muestran que el
consumo de drogas a nivel mundial es cada vez a
edades más tempranas (Villatoro et al., 2012;
Villatoro et al., 2016; Volkow et al., 2014).
Los resultados de este trabajo evidencian la
influencia que ejercen los amigos en el consumo de
drogas lo que respalda los hallazgos de algunos
estudios e informes donde demuestran que la
influencia social ejercida a través de la convivencia
con el grupo de pares es significativa, ya que las
actitudes sociales tienen un papel muy importante en
la propia disponibilidad de las drogas (Cáceres et al.,
2006; Herrera et al., 2012; Caravaca et al., 2015).
Cuando se analizó el consumo de drogas ilegales por
los jóvenes universitarios, los resultados mostraron
que la marihuana fue la sustancia más comúnmente
usada, seguida de cocaína, alucinógenos, y con una
menor prevalencia las metanfetaminas y el crack o
piedra, estos datos reflejan tendencias ya reportadas
en otros estudios (Caravaca et al., 2015; Guerra de
Andrade et al., 2012; Sepúlveda et al., 2011;
Villatoro et al., 2012). El hecho de que la marihuana
sea la droga ilegal más usada por los jóvenes podría
estar relacionado con la valoración que hacen de esta
sustancia, ya que piensan que es menos nociva que
las otras drogas ilícitas, la consideran una sustancia
natural y poco o nada adictiva (Cáceres, 2006). Los
efectos esperados por los consumidores de marihuana
son relajación y potenciación del humor, sin
embargo, también produce taquicardia, y efectos
nocivos que incluyen: deterioro de la memoria a
corto plazo, dificultad en la retención de
información, disminuye el rendimiento deportivo,
afecta las habilidades para conducir y aumenta el
riesgo a sufrir un accidente, altera el juicio y la toma

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

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�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

de decisiones, así como alteraciones en el estado de
ánimo, etc. (Beverido, 2010).
Se indagó acerca de los principales motivos para el
consumo de drogas durante la vida universitaria
siendo principalmente: curiosidad, problemas e
influencia de amigos; sin embargo, otros estudios
muestran causas como el cambio a la universidad,
independencia familiar, la presión de pares, diversión
o placer, para acompañar a la pareja o amigos y/o
para relacionarse con otras personas (Sepúlveda et al.,
2011; Leiva et al., 2010)
Conclusiones
El consumo de drogas lícitas e ilícitas en estudiantes
universitarios es un problema que debe ser analizado
por las autoridades universitarias para que se lleven
a cabo acciones con el objetivo de evitar problemas
académicos y de salud pública
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CON NIÑOS DE 6 A 24 MESES EN CUBA
KNOWLEDGE, ATTITUDES AND FOOD PRACTICES OF MOTHERS WITH CHILDREN FROM 6 TO 24
MONTHS IN CUBA

Ajete Careaga Susan Belkis*
*Universidad de Ciencias Médicas Artemisa, Cuba.
Citation: Ajete Careaga SB. (2017) Conocimiento, actitudes y prácticas
alimentarias de las madres con niños de 6 a 24 meses en San Cristóbal,
Artemisa, Cuba. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4), 10-19.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Ajete Careaga SB. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction
in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing
interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-2
Email: susanb@infomed.sld.cu

�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Artículo Original

CONOCIMIENTO, ACTITUDES Y PRÁCTICAS ALIMENTARIAS DE MADRES CON NIÑOS DE 6 A
24 MESES EN CUBA
Ajete Careaga Susan Belkis*
*Universidad de Ciencias Médicas Artemisa, Cuba.

RESUMEN

Introducción: Los cuidados de nutrición durante los primeros años de vida son fundamentales para el óptimo crecimiento y
desarrollo del niño. Objetivo: Evaluar los conocimientos, actitudes y prácticas alimentarias de las madres con niños de 6 a 24
meses de edad en San Cristóbal, Artemisa, 2015. Material y Métodos: Se realizó un estudio descriptivo transversal con 95

madres de niños entre 6 y 24 meses de edad, pertenecientes a las 13 áreas de salud de la localidad de San Cristóbal. Se aplicó
el cuestionario diseñado y validado por el Instituto Nacional de Nutrición e Higiene de los Alimentos para el Estudio Nacional
sobre Hábitos y Prácticas Alimentarias de los niños menores de dos años. Resultados: Se encontró desconocimiento del valor
nutritivo de las grasas (53,7%), y de los riesgos del consumo de gelatina (88,4%). El 80% de las madres utilizaba el biberón para
alimentar a sus hijos, y el 71,6% ofrecía los alimentos mezclados. Conclusiones: No todas las madres tenían conocimientos
adecuados sobre los alimentos que debían dar al niño a partir del primer año de vida. La mayoría mantuvo actitudes
favorables y buenas prácticas durante la alimentación de sus hijos, con excepción del uso de biberón.
Palabras Clave: Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

ABSTRACT

Introduction: The cares of nutrition during the first years of life are critical for optimal growth and development of the child.
Objective: To evaluate the knowledge, attitudes and practices of mothers with children from 6 to 23 months of age in San
Cristobal, Artemisa, 2015. Methods: A descriptive and transversal investigation was done with 95 mothers of children

between 6 and 24 months of age, belonging to the 13 health areas of the town of San Cristobal. Questionnaire was
designed and validated by the National Institute of Nutrition and Food Hygiene to the National Survey on Dietary Habits
and Practices of children under the age of two years. Results There was a lack of knowledge of the nutritional value of fats
(53.7%) and of the risks of gelatin consumption (88.4%). 80% of mothers used the bottle to feed their children, and 71.6%
offered mixed foods. Conclusions: Not all mothers had adequate knowledge about foods that should give the child from the
first year of life. The majority maintained favorable attitudes and good practices during the feeding of their children, except
for the use of bottle.
Key Words: Knowledge, attitudes, feeding practices

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Introducción
Los adultos son los responsables de alimentar y de
enseñar a los menores hábitos y prácticas adecuadas
de alimentación, siendo la madre en particular y los
cuidadores en general, quienes determinan las pautas
conductuales que más tarde adoptará el infante en
relación a su alimentación.
Los hábitos y prácticas relacionadas con la
alimentación
dependen
de
las
creencias
conocimientos, valores y costumbres de las familias,
transmitidos a través de generaciones; y del contexto
en el que se desarrollan las actividades relacionadas
con el consumo de alimentos.
Numerosas investigaciones han demostrado que
existe relación estadísticamente significativa entre el
conocimiento sobre alimentación infantil y prácticas
alimentarias de las madres y cuidadores de los niños
pequeños (Alvarado, Tabares, Delisle y Zunzunegui,
2005) (Scaglioni, Salvioni y Galimberti, 2008),
(Macias, Rodríguez y Ronayne, 2013). La falta de
conocimiento básico nutricional y algunas creencias
erradas llevan a que al menos 50% de las madres
tengan prácticas de alimentación inadecuadas
(Alarcón, García, Romero, y Cortés, 2008).
Las madres y las familias necesitan apoyo para que
sus hijos reciban una lactancia materna y
alimentación complementaria óptimas. Entre las
medidas que ayudan a proteger, fomentar y apoyar
buenas prácticas de alimentación destaca el apoyo de
los servicios de salud, proporcionando asesoramiento
sobre la alimentación del lactante y del niño pequeño
durante todos los contactos con los niños pequeños y
sus cuidadores, como las consultas prenatales y
posnatales, las consultas de niños sanos y enfermos o
las vacunaciones (Organización Mundial de la Salud
(OMS), 2014).
El Plan de Acción Mundial para la Nutrición,
adoptado por los países en la I Conferencia
Internacional sobre Nutrición, organizada por la
Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura y la Organización
Mundial de la Salud en Roma en 1992, incluyó una
sección titulada ¨Fomento de dietas y modos de
vida sanos¨ en la cual los gobiernos fueron instados
a proveer orientación al público elaborando guías
alimentarias para diferentes grupos de edad y estilos
de vida de las poblaciones de cada país

Artículo Original

(Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO), 1992).
En el año 2010 se inició en Cuba la implementación
de las Guías Alimentarias para niñas y niños cubanos
hasta dos años edad. Las Guías Alimentarias facilitan
una adecuada educación alimentaria y nutricional,
permiten una mejor utilización de los alimentos y
contribuyen al establecimiento de hábitos y
preferencias alimentarias que tendrán repercusión en
una vida adulta más saludable (Jiménez, Pineda,
Sánchez, Rodríguez y Domínguez, 2009).
Para difundir los mensajes de las guías alimentarias
se han distribuido materiales de estudio y promoción,
entre los que se encuentran afiches, plegables,
folletos para las madres y un documento técnico para
los Grupos Básicos de Trabajo GBT de la Atención
Primaria de Salud APS.
Se espera de la implementación de estas guías que se
facilite la adecuada educación alimentaria y
nutricional de las madres y sus familiares, sobre todo
en lo concerniente a los niños menores de 2 años de
edad, y que contribuyan a la formación de hábitos
dietéticos correctos y preferencias alimentarias
saludables.
En Cuba son escasos los reportes sobre el estado de
cocimientos y las prácticas relacionadas con la
alimentación de las madres y cuidadores de lactantes
y niños pequeños. La evaluación de las guías
alimentarias ha estado orientada más al proceso que a
su impacto en la población objetivo.
Teniendo en cuenta estos aspectos unidos a que el
sistema de salud cubano cuenta con las estructuras,
instituciones, los especialistas capacitados y, por otra
parte, la red de APS dispone de los folletos que
brindan la información necesaria sobre el tema a los
médicos y enfermeras de familia, y los medios de
comunicación social permiten que estos mensajes
lleguen a todos los niveles de la población, se
considera necesario y oportuno evaluar los
conocimientos, actitudes y prácticas alimentarias de
las madres con niños de 6 a 24 meses de edad en la
comunidad artemiseña de San Cristóbal durante el
período 2014–2015.

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Material y Métodos
Estudio descriptivo, transversal realizado en la
localidad de San Cristóbal, provincia Artemisa. La
localidad de San Cristóbal es la cabecera del
municipio homónimo, y reúne a 71,186 habitantes en
un área geográfica de 934 kilómetros cuadrados.
Fueron elegibles para ser incluidos en el presente
estudio todas las madres con niños de 6 a 23 meses y
29 días pertenecientes a los 13 consultorios del
Programa del Médico y la Enfermera de la Familia
atendidos por el Policlínico Docente “Camilo
Cienfuegos” de la localidad de San Cristóbal. Entre
los criterios de inclusión se tomó en cuenta asistencia
a las consultas establecidas dentro del Programa de
Atención Materno Infantil PAMI, entre los meses de
noviembre de 2014 a marzo de 2015, madres con
niños de edades entre 6 y 23 meses y 29 días (de uno
u otro sexo), que estaban dispensarizados en
cualquiera de los 13 consultorios de la localidad de
análisis Se excluyeron a las madres con niños que
presentaron alguna condición que les impidiera una
alimentación complementaria adecuada.
Evaluación nutricional: De cada niño de las madres
encuestadas se obtuvieron los valores actuales de la
talla y el peso corporal mediante procedimientos
antropométricos estandarizados. El estado nutricional
se calificó a partir de los indicadores antropométricos
de Peso para la Edad, Talla para la Edad, y Peso para
la Talla, utilizando los puntos de corte establecidos
según las Referencias Cubanas de la Población
Infantil (Esquivel y Rubí, 1989).
Encuesta sobre conocimientos, actitudes y
prácticas alimentarias de las madres: El estado de
conocimientos, actitudes y prácticas alimentarias se
registró mediante el cuestionario diseñado para el
¨Estudio Nacional sobre Hábitos y Prácticas
Alimentarias de los lactantes y niños pequeños¨
(Rodríguez, Jiménez, Pineda, Quintana y Mustelier,
2011) que fue conducido y dirigido por el Instituto
Nacional de Nutrición e Higiene de los Alimentos
(INHA) en el año 2009. El cuestionario recogió
datos relacionados con el conocimiento de las
madres sobre los alimentos nutritivos para el niño, y
los hábitos y costumbres alimentarias con relación a
la preparación, higiene y conservación de los
alimentos, así como la forma de ofrecérselos al niño.
También se recogió información sobre la
implementación de las guías alimentarias y la
continuidad de la lactancia materna.

Artículo Original

Procesamiento de los datos y análisis estadísticomatemático de los resultados: Los datos
sociodemográficos y los referentes a conocimientos,
actitudes y prácticas alimentarias de las madres
encuestadas se asentaron en los formularios
correspondientes, y se ingresaron en un contenedor
digital creado con Excel para Office de Windows
(Redmon, Virginia, Estados Unidos).
Se empleó el paquete de gestión estadística SPSS
versión 11.0 (SPSS Inc., New York) para el
tratamiento estadístico de los resultados. Los datos
se redujeron hasta estadígrafos de locación (media),
dispersión (desviación estándar) y agregación
(frecuencias absolutas | relativas, porcentajes), según
el tipo de la variable.
El conocimiento de las madres sobre los alimentos
nutritivos para el niño se determinó según la
distribución de los alimentos por categorías:
nutritivo, no nutritivo y no sabe. Se obtuvo la
proporción de madres según las categorías antes
mencionadas para cada tipo de alimento.
La actitud de las madres con relación a la
alimentación de sus hijos se describió a través de la
forma de ofrecer los alimentos a los niños teniendo
en cuenta el uso del biberón, la presentación de los
alimentos en el plato, el reforzamiento positivo a
través de la conversación, y la participación activa
del niño en su propia alimentación. También se
obtuvo la distribución de madres según la frecuencia
con que premiaban, castigaban u obligaban al niño a
comer.
Las prácticas alimentarias relacionadas con la
preparación, higiene y conservación de los alimentos
se caracterizaron según las frecuencias con que
realizaban el lavado de las manos y de los alimentos
antes de prepararlos o consumirlos, la conservación
y protección de los alimentos listos para el consumo,
el modo de cocción, y la calidad del agua de
consumo y de elaboración de los alimentos. Para
cada tipo de práctica se obtuvo la proporción de
madres distribuidas según las frecuencias: siempre,
nunca, en ocasiones.
La implementación de las guías alimentarias para el
menor de dos años fue evaluada mediante la
proporción de madres que conocían los mensajes de
las guías. Para comprobar la veracidad de las

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Artículo Original

respuestas se preguntó a las madres sobre la edad de
introducción de alimentos como frutas, pollo,
hígado, pescado y frijoles, y sobre la continuidad de
la lactancia materna después de iniciada la
alimentación complementaria.
Resultados
Fueron elegibles para ser admitidas en esta
investigación 115 madres con niños entre 6 y 23
meses y 29 días atendidos en las 13 áreas de salud
identificadas en la localidad de San Cristóbal. De
ellas, 95 (82,6%) quedaron incluidas finalmente en
la serie de estudio.
Según la edad, las madres se distribuyeron de la
manera siguiente: menores de 20: 6 (6,3 %); entre 20
– 35: 76 (80 %); mayores de 35: 6 (6,3 %), según el
nivel de escolaridad: Primaria: 1 (1.05 %);
Secundaria: 7 (7,4 %); Medio superior: 54 (56,8 %);
Superior: 34 (35, 8 %), según la ocupación:
Trabajadoras: 58 (61,1 %); Ama de casa: 33 (34,7
%); Estudiantes: 4 (4,2 %).
El 16,3% de los niños presentó valores de la talla
para edad menores del percentil 10, 79.3% talla
normal (≥10&lt;90p) y el 4.3% talla elevada (≥90p)
según el sexo y la edad. Por otro lado, solo el 27,2%
de los niños mostró valores del peso corporal
apropiados, mientras que los valores del peso eran
menores del percentil 10 en el 1.1% de ellos, en otro
76,1% el peso superó el percentil 90. La obesidad
(dada por un valor del peso corporal &gt; percentil 97)
afectó a más de la mitad de los niños de las madres
participantes del estudio.
Los conocimientos que poseen las madres sobre los
alimentos nutritivamente adecuados para ofrecerle
al niño a partir del primer año de edad se muestran
en la Tabla 1. La gran mayoría de las madres
encuestadas coinciden en que las frutas, vegetales,
carnes, leche y frijoles constituyen alimentos
nutritivos para brindar a sus hijos a partir del primer
año de edad. Sin embargo, más de la mitad de las
participantes en el estudio coinciden en que la
gelatina es nutritiva, y un porciento considerable
ubicó también a los refrescos dentro de esta
categoría.

La Tabla 2 muestra las actitudes y prácticas de las
madres relacionadas con la forma de ofrecer los
alimentos a sus hijos. La práctica del biberón
continúa siendo relevante en este grupo de edad, así
como el ofrecer los alimentos de una misma comida
mezclados en un solo plato. Las medidas higiénicas
practicadas por las madres para garantizar la higiene
en la preparación de los alimentos, con excepción del
lavado de las manos, fueron aplicadas por la gran
mayoría
según
las
normas
establecidas
internacionalmente en lo referente a la inocuidad de
los alimentos. Solo el 76% de las madres refieren
tener disponibilidad continua de agua potable.
Tabla 2. Distribución* de las madres según frecuencia de actitudes y
prácticas en relación a la alimentación de sus hijos
Siempre Nunca Ocasional
Actitudes

Conversa con el niño
Uso del biberón
Lo deja que participe
Alimentos mezclados
Lo premia con golosinas
Lo obliga a comer
Lo castiga si no come

89.5
71.6
64.2
17.9
8.4
3.2
1.1

3.2
23
14.7
28.4
84.2
88.4
97.9

7.4
8.4
21.1
53.7
7.4
8.4
1.1

Lava los alimentos
Tapa los alimentos cocinados
Conserva los alimentos en refrigeración
Se lava las manos
Hierve el agua de tomar
Lava las manos del niño
Ofrece alimentos crudos

98.9
97.9
96.8
92.6
91.6
67.4
8.4

0
0
1.1
0
4.2
8.4
81.1

1.1
2.1
2.1
7.4
4.2
24.2
10.5

Disponibilidad de agua potable y contínua
Fuente: Encuesta. N=95
* En porcentaje

77.6

1.1

21.3

Prácticas higienicas

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El 82,11 % de las madres encuestadas no conocían
los mensajes de las Guías Alimentarias para las niñas
y niños cubanos hasta dos años de edad, aunque
todas conocían el esquema de alimentación
complementaria, a partir de la visualización en el
Carnet de Salud Infantil. Sin embargo, todas las
participantes en el estudio presentaron dificultades
cuando se les preguntó sobre la edad de introducción
de determinados alimentos y sobre la continuidad de
la lactancia materna. La mediana de duración de la
lactancia materna, en este caso, fue de 10 meses.
Discusión
Los resultados obtenidos mostraron que no todas las
madres tenían el conocimiento adecuado sobre el
tipo de alimentos que debían dar al niño a partir del
primer año de vida.
El 32,6% y el 24,2% de las madres, respectivamente,
desconocían el valor nutritivo de alimentos como el
hígado y el pescado. Mientras que un 34,7%mostró
desconocimiento sobre los riesgos que conlleva el
consumo de embutidos en los niños pequeños.
El hígado y el pescado constituyen una fuente
importante de hierro hemático, de fácil asimilación,
que se deben introducir en la alimentación infantil a
partir de los 8 meses de vida, para ayudar a prevenir
la anemia por deficiencia de hierro(Jiménez, Pita,
Padrón, 2009).El pescado contiene, además, los
ácidos grasos eicosapentaenoico (EPA) y
docosahexaenoico (DHA), ácidos grasos esenciales
con funciones específicas en el desarrollo del
Sistema Nervioso Central y para la prevención de
enfermedades cardiovasculares(Gill, 1997) (García y
García, 2011).
Por otra parte, el consumo frecuente de productos
cárnicos curados, en este caso de embutidos, no solo
es inconveniente desde el punto de vista nutricional
debido a la alta ingestión de grasas y especialmente
de sal que facilitan la hiperlipidemia y la hipertensión
arterial sino también por el peligro toxicológico que
representa la ingestión excesiva de nitrito y con ello la
potencial formación de compuestos con propiedades
carcinogénicas como las nitrosaminas y nitrosamidas,
tanto en los productos cárnicos ahumados y
embutidos, como dentro de tracto gastrointestinal
(García y García, 2011).

Artículo Original

Más de la mitad de las madres, 53,7 %, desconocía el
valor nutritivo de las grasas en general. Si bien es
cierto que es el nutriente para el cual resulta más
evidente la necesidad de mantener un estricto
equilibrio entre sus requerimientos orgánicos y su
ingesta, es de señalar que posee numerosas funciones
relevantes. Los lípidos provenientes de la dieta
constituyen la principal forma de almacenamiento de
energía en el organismo, mantienen la estructura y
funcionalidad de las membranas celulares, preservan
la temperatura corporal evitando la pérdida de calor
hacia el medio, contribuyen al sostén y protección de
órganos ante traumas físicos y ejercen acciones
específicas (hormonas, vitaminas, ácidos biliares,
eicosanoides). Desde el punto de vista energético son
los nutrientes más específicos. Por tanto el consumo
de grasas alimenticias debe contribuir a satisfacer las
necesidades energéticas, así como ser suficiente para
dar respuesta a los requerimientos de ácidos grasos
esenciales y de vitaminas liposolubles (Food
Agricultural Organization (FAO), 1994).
Alimentos como la gelatina y el refresco causan
especial preocupación debido al elevado porcentaje
de madres que los consideran como nutritivos para
ofrecérselos a sus hijos, 86,3%y 36,8%,
respectivamente. Ambos productos representan un
consumo importante de azúcar de forma indirecta. El
azúcar se considera un producto ¨psicoactivo¨ que
puede crear tóxico-dependencia alimentaria.
También se ha asociado con hiperactividad, falta de
concentración y hasta con agresividad. Propicia el
agotamiento de las vitaminas del complejo B y de
minerales como el magnesio y el cromo. Al producir
una mayor demanda de insulina y favorecer además
la producción de colesterol ¨malo y triglicéridos, y
mayores depósitos de grasa en hígado y otros
órganos, se ha asociado clásicamente a la diabetes
mellitus, la obesidad y las enfermedades cardio y
cerebrovasculares. La acidificación metabólica que
provoca se relaciona con la osteoporosis y algunos
tipos de cáncer (Porrata, 2011).
Además de la inconveniencia nutricional del
consumo frecuente de refrescos y gelatinas
saborizadas, por la alta ingestión de azúcar y su
carencia de nutrientes beneficiosos a la salud, se ha
considerado la posibilidad de un peligro toxicológico
potencial debido al uso de benzoato de sodio como
aditivo conservador, el cual en presencia de ácido
ascórbico y en determinadas condiciones favorece la

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formación de benceno, un conocido cancerígeno
(Porrata, 2011) (García y García, 2011).
Lo encontrado hasta aquí refleja que hay que
continuar en la búsqueda de planes y estrategias de
comunicación más efectivas que integren a los
distintos sectores relacionados con la alimentación y
la nutrición, con el fin de aumentar los conocimientos
de las madres y cuidadores en general y lograr de esta
manera una mejor adhesión a los mensajes de las
guías alimentarias para el menor de dos años.
Está demostrado que la difusión de información por
sí misma no conlleva al cambio de comportamiento.
Para lograr la adopción de conductas alimentarias
saludables se requieren estrategias integrales de
implementación que contemplen la reproducción de
materiales educativos como uno de sus componentes,
pero no como el único.
La alimentación complementaria óptima está
relacionada no solo con el que se come sino también
con el cómo, cuándo, dónde y quién alimenta al
niño. Las prácticas de los adultos responsables de la
preparación de los alimentos son esenciales para
contribuir no sólo a un estado nutricional favorable
en los niños pequeños sino también a la formación
de hábitos correctos de alimentación desde la más
temprana edad (Sánchez, 2004).
Es importante que se le facilite al niño la posibilidad
de poder experimentar con diversas combinaciones
de sabores y texturas. La mayoría de las madres
encuestadas, 71,6 %, ofrecía alimentos mezclados a
sus hijos. Se debe introducir un alimento a la vez con
el fin de que el niño identifique su sabor, olor, color y
consistencia particular. Para que el niño acepte el
nuevo alimento, no se deben mezclar los sabores. El
niño debe aprender a identificar el sabor real de los
alimentos ofrecidos (Organización Panamericana de
la Salud OPS, 2003)
El 89,5 % de las madres encuestadas conversa
siempre con el niño durante su alimentación. Sin
embargo, algunas madres refirieron que tenían que
entretener mucho a sus hijos para lograr alimentarlos.
Las aventuras y el entretenimiento en el tiempo
propician y empeoran la inapetencia. Durante la
alimentación del niño se deben realizar valoraciones
positivas de los alimentos que lo estimulen a comer
(Scaglioni et al., 2008).

Artículo Original

Un ambiente agradable estimula en el niño una
actitud favorable hacia la alimentación. La mayoría
de las madres encuestadas no castigaban ni
obligaban al niño a comer, 97,9 % y 88,4 %,
respectivamente. Aunque el 11,6 % sí ejercían cierta
presión durante la alimentación de sus hijos, lo cual
con el tiempo puede favorecer el desarrollo de
conductas inapropiadas en relación a los alimentos.
El ambiente en la mesa debe ser tranquilo y libre de
prisa, ansiedad o disgustos. Si el niño no quiere
comer, el resto de la familia debe seguir comiendo
sin darle mayor importancia. Un niño sano come sin
forzarlo cuando tiene hambre y no debe ser motivo
de preocupación si en un momento dado no quiere
comer.
Comer es un proceso natural y no debe ser asociado
con otro sentimiento. El 84,2 % de las madres no
utilizaba golosinas como premio para estimular a sus
hijos a comer. Sin embargo, se encontró una baja
proporción de madres, 15,8%, que sí ejercían
presión sobre la alimentación de sus hijos utilizando
esta alternativa poco saludable. Nunca deben
utilizarse los alimentos como premio o castigo
(Scaglioni et al., 2008) (OPS, 2003).
Se recomienda que cuando el niño sea capaz de
comer solo, se le dé su propio plato. Se encontró que
el 35,8 % de las madres encuestadas limitaba la
participación del niño en su propia alimentación
afectando así el proceso normal de aprendizaje y
familiarización con el acto de comer. Al inicio es
lógico que derrame parte de la comida o se manche
la ropa, pero no debe reprimírsele ni impedirle
hacerlo pues le quita la iniciativa de comer solo.
En la alimentación del niño siempre se debe usar
vaso o taza y cuchara y no el biberón, el cual debe
ser eliminado totalmente (Victora, Tomasi, Olinto y
Barros, 1993). La alimentación con biberón es aún
prevalente en Cuba. El 71,6 % de las madres
encuestadas utilizaban siempre el biberón para
ofrecer líquidos y papillas suaves a sus hijos. La
Encuesta
de
Indicadores
Múltiples
por
Conglomerados 2010-2011, conocida por sus siglas
en inglés como MICS (Multiple Indicator Cluster
Surveys) y realizada en Cuba por la Dirección de
Registros Médicos y Estadísticas de Salud del
Ministerio de Salud Pública mostró que el 70 % de
los niños en Cuba eran alimentados con el biberón
(Dirección Nacional de Registros Médicos y

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Estadísticas de Salud DNRMES y Fondo de
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), 2012).
Sin embargo, según datos publicados de la última
MICS, realizada en Cuba en 2014, la proporción de
niñas y niños alimentados con un biberón aumentó
con la edad hasta alcanzar 83 % entre los 12 y 23
meses de vida (DNRMES, 2015).
Estudios en países de Latinoamérica como Perú
(Carrasco, Villena, Pachas y Sánchez, 2009),
Colombia (Alvarado et al. 2005), y Argentina
(Macias, et al. 2013) mostraron que al menos el 50%
de las madres usó alguna vez el biberón para
alimentar a sus hijos, siendo la edad de 12 a 23 meses
la más frecuente para esta práctica en la Región.
El uso del biberón no es una práctica segura ni
higiénica, ya que atenta contra la salud de los niños al
aumentar el riesgo de enfermedades. También puede
deformarle el paladar y desarrollar dientes más
salientes (Montaldo, Montaldo, Cuccaro, Caramico y
Minervini, 2011). Además, daña la práctica de la
lactancia materna ya que ofrece una relativa facilidad
para la alimentación. El uso de la taza o vaso
contribuyen al aprendizaje y desarrollo del niño, son
de más fácil limpieza, por lo que no permiten que
crezcan o se reproduzcan bacterias, no interfieren con
la succión del bebé, permiten que el bebé tome sólo lo
que él demanda, favorece un contacto más afectivo
con el cuidador que lo alimenta y le ayuda a aprender
a controlar la muñeca de la mano ya que debe llevar
la taza a la boca en posición horizontal y luego
inclinarla (Jiménez, 2014).
La alimentación tiene como propósito el aporte de los
nutrimentos en alimentos, que no contengan agentes
físicos, químicos o biológicos en cantidades tales que
puedan causar enfermedades. Estos alimentos son
calificados como inocuos y para obtenerlos se deben
cumplir las 5 Reglas de Oro de la Higiene de los
Alimentos recomendadas por la Organización
Mundial de la Salud y la Organización Panamericana
de la Salud (Caballero, 2004).
La falta de higiene personal se asocia a una serie de
enfermedades trasmisibles, como las diarreicas, las
respiratorias agudas y la poliomielitis, y son factores
determinantes del retraso del crecimiento. El lavado
de manos con agua y jabón es la intervención de
salud más eficaz, en función de los costos y la
efectividad, para reducir la incidencia de la diarrea

Artículo Original

aguda, así como de la neumonía en niños y niñas
menores de cinco años (Cairncross y Valdmanis,
2006).
La mayoría de las madres encuestadas, 92,6 %,
lavaba siempre sus manos antes de preparar los
alimentos, mientras que el 7,4 % lo hacía sólo en
ocasiones. Los agentes etiológicos responsables de
las enfermedades transmitidas por los alimentos son
llevados de una parte a otra por las manos,
utensilios, recipientes, ropa, paños de limpieza,
agarraderas y cualquier otro elemento sin la higiene
adecuada. Las manos y las superficies que contactan
con los alimentos deben mantenerse siempre limpias
ya que un simple contacto puede contaminarlos
(Morejón y Cardona, 2011).
Se encontró, además, que al 32,6 % de los niños no
siempre se les lavaba las manos antes de comer.
Durante la entrevista algunas madres refirieron no
lavarles las manos a sus niños antes de comer porque
todavía no caminaban y no se ensuciaban las manos
o porque todavía no comían solos. Los bebés, aunque
no caminen, tocan objetos y juguetes que pueden no
estar lo suficientemente limpios y llevarse las manos
a la boca o tocar los alimentos mientras comen. Es
por ello que siempre se deben lavar las manos con
agua y jabón antes y después de comer, y después de
ir al baño (OMS, 2009).
Esta práctica puede verse afectada por el hecho de
que el 22,4 % de los hogares de las madres
encuestadas no dispone siempre de agua potable de
manera continua, lo que complejiza el lavado de las
manos frecuentemente. La disponibilidad de agua
en la vivienda facilita su mayor uso, mejor higiene
y mejores condiciones de salud.
Los microorganismos patógenos pueden estar
presentes en los alimentos crudos sin signo alguno
de deterioro. Según los resultados de la encuesta la
mayoría de las madres tapaba los alimentos una vez
cocidos y los conservaba en refrigeración. Sin
embargo, el 8,4 % siempre ofrecía algún alimento
crudo (por ejemplo, yema de huevo blanda) a sus
hijos, y el 10,5 % en ocasiones. Esto significa que
el 18,9 % de las madres exponían a sus hijos a la
posible presencia de agentes etiológicos causantes
de enfermedades transmitidas por los alimentos. Es
necesario, por ello, cocinar de forma total los
alimentos, especialmente carnes, pollo, huevos y

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

16

�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

pescado. La correcta cocción destruye casi todos los
organismos patógenos (Caballero, 2004) (OMS,
2009).
La calidad del agua es otro aspecto que hay que
vigilar con especial cuidado. La gran mayoría de las
madres, 91,6 %, hervía siempre el agua de tomar. El
8,4 % restante utilizaba hipoclorito de sodio al 1 % o
compraba agua embotellada destilada. Sin embargo,
ninguna de estas prácticas es completamente eficaz
ni segura, ya que en ambas, pueden permanecer
bacterias, virus y parásitos resistentes a estos tipos de
tratamientos. Lo ideal es hervir el agua de consumo
durante 10 minutos (Morejón, 2011) (OMS, 2009).
Es fundamental que el equipo de salud promueva los
mensajes de las Guías Alimentarias para las niñas y
niños hasta 2 años de edad desde el primer contacto
con las embarazadas. Los materiales de apoyo como
folletos, plegables, afiches y demás, son esenciales
para aumentar los conocimientos de las madres y
cuidadores en general sobre la alimentación adecuada
de los lactantes y niños pequeños y lograr una mejor
adhesión a los mensajes ofrecidos en las guías
alimentarias.
Las madres encuestadas amamantaron a sus hijos
como media hasta los 10 meses de edad. Este
resultado se corresponde con el encontrado en la
Encuesta
de
Indicadores
Múltiples
por
Conglomerados realizada en Cuba en 2014, la cual
mostro que la mediana de duración de la lactancia
materna en los niños menores de tres años fue de
10,5 meses (DNRMES, 2015).
Los factores que se han asociado con el abandono de
la lactancia materna son diversos y difieren de
acuerdo con el sitio de residencia y las características
socioeconómicas y culturales de la madre (Calvo,
2009). Este descenso de la proporción de niños
amamantados a medida que avanza la edad puede
deberse a la incorporación de la madre al trabajo, al
mantenerse alejadas de sus pequeños por tiempos
prolongados y carecer de facilidades laborales que
les permitan compaginar la lactancia con el trabajo.
En Cuba las regulaciones sobre licencia de
maternidad protegen a la mujer durante el primer año
de vida, después de ese tiempo debe incorporarse al
trabajo (Consejo de Estado de la República de Cuba,
2003). Sin embargo, muchas mujeres desconocen que
durante la jornada laboral pueden ir a lactar a sus

Artículo Original

hijos, y no hacen valer por tanto este derecho.
Aunque, a pesar de las reglamentaciones
establecidas, no se puede obviar que en muchos
casos se complejiza este hecho debido a la lejanía
del centro de trabajo y las dificultades para
trasladarse de un lugar a otro.
Los resultados de la encuesta mostraron que sólo el
18 % de las madres conocían los mensajes de las
Guías Alimentarias para el menor de 2 años, el
resto conocía sólo el esquema de alimentación
complementaria. Sin embargo, todas mostraron
dificultades cuando se les comprobó la edad de
introducción de alimentos como frutas, vegetales,
pollo, hígado, pescado y frijoles.
Estos resultados ponen en evidencia las deficiencias
tanto en los servicios de salud como en el programa
de implementación de las Guías Alimentarias para el
menor de 2 años en la localidad.
Conclusiones
No todas las madres tenían los conocimientos
adecuados sobre los alimentos que debían dar al niño
a partir del primer año de vida. Más de la mitad
desconocía el valor nutritivo de las grasas y los
riesgos que ocasiona el consumo de productos altos
en azúcar. La mayoría mantuvo actitudes favorables y
buenas prácticas durante la preparación y
conservación de los alimentos. El uso del biberón y
los alimentos mezclados mostraron los mayores
porcentajes. Estos hallazgos demuestran que es
necesario fortalecer el Programa de Implementación
de las Guías Alimentarias para los niños menores de
dos años en la localidad artemiseña de San Cristóbal.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

19

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

FUNCIONALIDAD FAMILIAR Y DEPRESIÓN EN ADULTOS EN LA ATENCIÓN
PRIMARIA
FAMILY FUNCTIONALITY AND DEPRESSION IN ADULTS IN PRIMARY CARE

Rodríguez García Alicia Elanit Lilyʶ*, Haro Acosta María Elenaʷ*, Martínez Fierro Rebeca Estherʸ*,
Ayala Figueroa Rafael Ivánʵ*, Román Matus Alexisʱ*
ʶUnidad de Medicina Familiar No. 9 del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʷDelegación Baja
California del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʸUnidad de Medicina Familiar No. 40 del Instituto
Mexicano del Seguro Social. ʵUniversidad Autónoma de Baja California. Facultad de Medicina,
Mexicali. ʱHospital General de Zona No. 30 del Instituto Mexicano del Seguro Social.
*Mexicali, Baja California, México.
Citation: Rodríguez García AEL., Haro Acosta ME., Martínez Fierro RE., Ayala
Figueroa RI., Román Matus A. (2017) Funcionalidad familiar y depresión en
adultos en la atención primaria. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4),
20-23.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Rodríguez García AEL. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-3
Email: Lily_rodriguitos@hotmail.com

�Familia, depresión, adulto

Artículo Original

FUNCIONALIDAD FAMILIAR Y DEPRESIÓN EN ADULTOS EN LA ATENCIÓN PRIMARIA
Rodríguez García Alicia Elanit Lilyʶ*, Haro Acosta María Elenaʷ*, Martínez Fierro Rebeca Estherʸ*, Ayala
Figueroa Rafael Ivánʵ*, Román Matus Alexisʱ*
ʶUnidad de Medicina Familiar No. 9 del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʷDelegación Baja California del Instituto
Mexicano del Seguro Social. ʸUnidad de Medicina Familiar No. 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʵUniversidad
Autónoma de Baja California. Facultad de Medicina, Mexicali. ʱHospital General de Zona No. 30 del Instituto Mexicano
del Seguro Social.
*Mexicali, Baja California, México.

RESUMEN
Introducción: La depresión es un trastorno emocional con estado de abatimiento e infelicidad, predominan síntomas
afectivos. La Funcionalidad Familiar es la dinámica interactiva y sistemática que se da entre los miembros de una familia.
Objetivo: Determinar la funcionalidad familiar y depresión en adultos en la atención primaria. Material y Métodos: Estudio
transversal en 176 adultos de 20 a 60 años de edad seleccionados a conveniencia, en el período noviembre 2015 a mayo 2016.
Las variables evaluadas fueron sexo, estado civil, edad, funcionalidad familiar con el Test de Percepción del Funcionamiento
Familiar y el grado de depresión con el Test Mayor Depresión. Se utilizó estadística descriptiva y prueba de chi cuadrada con
el programa Statistical Package for the Social Sciences 21. Resultados: Las Familias Funcionales fueron el 38.6% y las Familias
Moderadamente Funcionales el 23.3% sin depresión. La depresión severa predominó en las Familias Moderadamente
Funcionales en el 7.3%, seguidas de las Familias Disfuncionales 3.9% y en las Severamente disfuncionales 3.9%. Se observó
relación estadísticamente significativa entre la funcionalidad familiar y la depresión (p=0.001). Conclusiones: La funcionalidad
familiar está relacionada con el grado de depresión; influye en presencia o ausencia de depresión en los adultos en etapa
productiva.
Palabras clave: familia, depresión, adulto

ABSTRACT
Introduction: Depression is an emotional disorder that presents itself as a state of dejection and unhappiness where affective
symptoms predominate. Family Functionality is the interactive and systematic dynamics that occurs among the members of
a family. Objective: To determine the family functionality and adult depression in primary. Methods: Transversal study, in 176
adults between the ages of 20 and 60 years, selected by convenience in the period from November 2015 to May 2016. The
variables evaluated were gender, marital status, age, family functionality with the Perception of Family Functioning Test and
the degree of depression with the Major Depression Test. They were analyzed with descriptive and inferential statistics with
chi-square test with the Statistical Package for the Social Sciences 21. Results: Functional families were 38.6% and Moderately
Functional Families were 23.3% without depression. Severe depression predominated Moderately Functional Families 7.3%
followed by the Dysfunctional Families 3.9% and in the Severely Dysfunctional 3.9%. There was a statistically significant
relationship between family function and depression (p=0.001). Conclusions: Family functionality is related with the degree
of depression; influences the presence or absence of depression in productive adults.
Key words: family, depression, adult.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

20

�Familia, depresión, adulto

Introducción
La depresión es un trastorno emocional que se
presenta como un estado de abatimiento e infelicidad
donde predominan síntomas afectivos, de tipo
cognitivo, volitivo o incluso somático (Vihang 2013,
Black 2015). La Funcionalidad Familiar es la
dinámica interactiva y sistemática que se da entre los
miembros de una familia y se evalúan a través de las
categorías de cohesión, armonía, permeabilidad,
afectividad, participación y adaptabilidad (Ortiz
2005, Castellón 2012).
En un trabajo realizado por Nam (2016) en 304
refugiados de Corea del Norte en el Sur de Corea se
encontró que, el 44% presentaban depresión y
demostraron que al mejorar los vínculos familiares
hay reducción de la depresión. Recientemente, Lu
(2017) valoró el efecto de la depresión con la
funcionalidad familiar y resiliencia en 474 adultos
mayores en China, observó una correlación negativa
entre la depresión con la funcionalidad familiar y la
resiliencia.
El estudio transversal realizado en dos secundarias
privadas y públicas en Venezuela en 1,082
adolescentes de 14 a 19 años de edad para establecer
la relación entre depresión y funcionalidad familiar,
mostró que el 40% posee una alta funcionalidad
familiar y el 30% no registró depresión. El estudio
concluye que los adolescentes no poseen depresión,
tienen alta funcionalidad familiar y no existen
diferencias estadísticamente significativas al
relacionar los niveles de depresión con la
funcionalidad familiar (Salinas 2013). En México se
determinó la frecuencia de depresión y disfunción
familiar en 252 adolescentes en una unidad de
medicina familiar, se observó una frecuencia de
depresión en las mujeres fue de 42.4 % y en los
hombres de 18.7 % (Leyva 2007).

Artículo Original

externa de la Unidad de Medicina Familiar No. 09,
del Instituto Mexicano del Seguro Social en Mexicali
Baja California, en el período de noviembre 2015 a
mayo 2016.
La muestra se calculó de acuerdo a la fórmula de
proporciones, los pacientes fueron seleccionados
conforme acudieron a consulta, a los participantes se
les solicitó firmar el consentimiento informado. El
estudio fue aprobado por el Comité de Investigación.
Los criterios de exclusión comprendieron pacientes
con problemas mentales y usuarios de drogas. A la
población de estudio se le aplicó el Test de Depresión
Mayor MDI (Olsen 2003, Bech 2015) y Percepción
del Funcionamiento Familiar FF–SIL. El puntaje del
Test de Depresión Mayor MDI es: sin depresión
menos de 20, depresión leve 20 a 24 puntos,
moderada 25 a 29 y severa 30 o más, el puntaje del
FF-SIL es: Familia Funcional 70-57 puntos, Familia
Moderadamente
Funcional
56-43,
Familia
Disfuncional
42-28,
Familia
Severamente
Disfuncional 27-14 (Pérez 1997, Fuentes 2016).
Se realizó un análisis descriptivo e inferencial (chicuadrada para variables cualitativas), se consideró
significativa una p &lt;0.05. Los datos se analizaron en
el programa SPSS v. 21.
Resultados
De los 176 adultos de 20 a 60 años de edad que
acudieron a consulta externa de la Unidad de
Medicina Familiar No.9; el 75% (n=132) fueron
mujeres y el 25% (n=44) hombres. La media de edad
de las mujeres fue 39.23 ± 10.45 (1DS) y de los
hombres de 36.98 ± 11.32 (1DS), el 28.4% tuvo en
20 y 30 años, el 26.7% entre 31 y 40 años, 29.5%
entre 41 y 50 años (Tabla No. 1).
Tabla 1. Población por grupo de edad según género
20 a 30

Existe poca evidencia publicada de la presencia de
depresión y funcionalidad familiar en adultos de 20 a
60 años, por lo que el objetivo es conocer la
funcionalidad familiar en pacientes adultos con
depresión en la Unidad de Medicina Familiar No. 09
del Instituto Mexicano Seguro Social en Mexicali
Baja California.
Material y Métodos
Estudio transversal en 176 adultos de 20 a 60 años,
en ambos de géneros, que acudieron a la consulta

Género
No.
%
Femenino 33
64.7
Masculino 18
35.3
Total
51
100.0
Fuente: Encuesta

31 a 40
No.
38
9
47

%
80.9
19.1
100.0

41 a 50
No.
41
11
52

51 a 60

%
No.
%
78.8 20 76.9
21.2
6
23.1
100.0 26 100.0

Total
No.
132
44
176

%
75
25
100

De acuerdo al estado civil el 60.8% eran casados
(21.5% hombres y 78.5% mujeres), 17% solteros
(36.7% hombres y 63.3% mujeres), 13.6% en unión
libre. (Tabla No. 2).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

21

�Familia, depresión, adulto

Artículo Original

Tabla 2. Población por género según estado civil
Edo. Civil

Hombres
No.
%

Soltero
11
Casado
23
Unión Libre
9
Separado
1
Viudo
0
Divorciado
0
Total
44
Fuente: Encuesta

25.0
52.3
20.5
2.3
0.0
0.0
100

Mujeres
No.
%

Total
No.
%

19
84
15
4
9
1
132

30
107
24
5
9
1
176

14.4
63.6
11.4
3.0
6.8
0.8
100.0

17.0
60.8
13.6
2.8
5.1
0.6
100.0

El 43.2% de la población de estudio, refiere tener
familias funcionales y el 37.5% familias
moderadamente funcionales. En cuanto a la
depresión: el 71.0% de la población de estudio no la
presentó. De acuerdo a la funcionalidad familiar y
depresión: el 38.6% de las familias funcionales y el
23.3% moderadamente funcionales no presentaron
depresión. La depresión severa se observó en el 7.4%
en
familias
moderadamente
funcional;
disfuncionales y severamente disfuncionales en el
4.0%. Al relacionar la funcionalidad familiar con el
grado de depresión con la prueba de chi cuadrada fue
estadísticamente significativa con p=0.001 (Tabla
No. 3).
Tabla 3. Población por grado de depresión y funcionalidad familiar

Funcionalidad Sin Depresiòn
No.
%
Familiar
Funcional
68
38.6
Moderado
41
23.3
Disfuncional
14
8.0
Severa
2
1.1
Total
125
71.0
Fuente: Encuesta

Grado de Depresiòn
Depresiòn
Depresiòn Depresiòn
leve
moderada
severa
No.
%
No.
% No.
%
2
1.1
3
1.7
3
1.7
7
4.0
5
2.8 13 7.4
1
0.6
2
1.1
7
4.0
1
0.6
0
0.0
7
4.0
11
6.3
10
5.7 30 17.0

Total
No.
%
76 43.2
66 37.5
24 13.6
10 5.7
176 100.0

Referente a los grados de funcionalidad de las
familias, el estado civil de casado, es el que presenta
el mayor porcentaje en todos los grados
mencionados, en especial en familias funcionales y
moderadamente funcional (Tabla No. 4).
Tabla 4. Población por Funcionalidad Familiar según estado Civil
Edo.Civil
Soltero
Casado
Unión libre
Separado
Viudo
Divorciado

Familiar
Moderadamente
Severamente
Disfuncional
Funcional
Funcional
Disfuncional
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
9
11.8
14
21.2
5
20.8
2
20.0
50
65.8
42
63.6
9
37.5
6
60.0
10
13.2
8
12.1
5
20.8
1
10.0
2
2.6
1
1.5
2
8.3
0
0.0
5
6.6
0
0.0
3
12.5
1
10.0
0
0.0
1
1.5
0
0.0
0
0.0
76
100.0
66
100.0
24
100.0 10 100.0

A excepción del grado moderado de depresión, el
estado civil de casado tiene el mayor porcentaje en
todos los grados de depresión (Tabla No.5).
Tabla 5. Población por grado de depresión y estado civil
Edo.Civil
Soltero
Casado
Unión libre
Separado
Viudo
Divorciado
Total
Fuente: Encuesta

Sin Depresión
No.
19
80
16
4
6
0
125

%
10.8
45.5
9.1
2.3
3.4
0.0
71.0

Depresión Depresión Depresión
Leve
Moderada
Severa
No.
%
No. % No.
%
0
0.0
5
2.8 6
3.4
8
4.5
2
1.1 17 9.7
3
1.7
2
1.1 3
1.7
0
0.0
0
0.0 1
0.6
0
0.0
0
0.0 3
1.7
0
0.0
1
0.6 0
0.0
11
6.3
10
5.7 30 17.0

Total
No.
30
107
24
5
9
1
176

%
17.0
60.8
13.6
2.8
5.1
0.6
100

Discusión
En el presente estudio se observa baja frecuencia de
la alteración de la funcionalidad familiar en los
pacientes con depresión en la unidad de medicina
familiar. Existe poca evidencia de estudios en adultos
de 20 a 60 años.
Predominaron
las
familias
funcionales,
comparándolo con un estudio realizado en Estado
Unidos en adultos mayores de 60 años observaron
síntomas depresivos disminuidos en las familias
funcionales (Keeler 2016).
Otro estudio en adultos mayores realizado en
Tamaulipas mostró que la Funcionalidad Familiar no
está relacionada con el grado de depresión, pero se
documentó que la familia nuclear es un factor
protector para la disfuncionalidad familiar (Saavedra
2016).
Conclusiones
En las Familias Funcionales existe menor frecuencia
de depresión comparadas con las Moderadamente
Funcional, en estas últimas se observó la presencia
de depresión severa en la población de adultos de 20
a 60 años.
Agradecimientos
Al Instituto Mexicano del Seguro Social, por otorgar
el permiso y a los pacientes que quisieron participar
en el estudio.

Total
No.
30
107
24
5
9
1
176

%
17.0
60.8
13.6
2.8
5.1
0.6
100.0

Bibliografía
Bech P, Timmerby N, Martiny K, Lunde M,
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Fuente: Encuesta

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

23

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

DISEÑO Y VALIDACIÓN DE UNA ESCALA DE APRENDIZAJE SOBRE SALUD
COLECTIVA EN ENFERMERÍA
DESIGN AND VALIDATION OF A LEARNING SCALE ON COLLECTIVE HEALTH IN NURSING
García Piña Eunice Victoria*
*Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia – Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
Citation: García Piña EV. (2017) Diseño y validación de una escala de
aprendizaje sobre salud colectiva en enfermería. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(4), 24-29.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 García Piña EV. This is an open-access article distributed
under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND 4.0],
which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-4
Email: eunice1388@hotmail.com

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

Artículo Original

DISEÑO Y VALIDACIÓN DE UNA ESCALA DE APRENDIZAJE SOBRE SALUD COLECTIVA EN
ENFERMERÍA
García Piña Eunice Victoria*
*Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia – Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

RESUMEN

Introducción: Este artículo muestra el proceso de diseño y validación de una escala, la cual se construye a partir de cinco
dimensiones de la enseñanza situada, y permite evaluar el aprendizaje sobre Salud Colectiva. Objetivo: Diseñar y validar una
escala de aprendizaje sobre Salud Colectiva en Enfermería.Material y Métodos: Se estructuró en cinco fases: 1) Revisión de la

literatura; 2) Diseño del instrumento; 3) Jueceo de expertos; 4) Aplicación de un piloto; 5) Análisis estadístico para medir el
poder de discriminación, grado de dificultad de los ítems y Coeficiente de Alfa de Cronbach. Resultados: Se obtuvo un
instrumento de 40 ítems, el cual considera cinco dimensiones del aprendizaje: genuino (8 a 40 puntos), significativo y reflexivo (7
a 35 puntos), experiencial-multidimensional (9 a 45 puntos), autónomo (6 a 30 puntos) y conjunto (10 a 50 puntos), que derivan
en un puntaje total que va de 40 a 200 puntos. Conclusiones: Los resultados obtenidos del jueceo de expertos y pruebas
estadísticas indican que la escala mide el aprendizaje genuino, conjunto, autónomo, reflexivo y experiencial de los alumnos a
partir a los conocimientos adquiridos sobre salud colectiva, por lo que puede utilizarse para este fin.
Palabras Clave: escala, enseñanza situada, salud colectiva.

ABSTRACT

Introduction: This article shows the process of design and validation of a scale, which is constructed from five dimensions of
situated teaching and allows evaluating the learning of collective health. Objective: To design and to validate a scale of
learning on collective health nursing. Methods: It was structured into five phases: 1) review of the literature; 2) design of the

instrument; 3) evaluation of experts; 4) application of a pilot; 5) statistical analysis to measure the power of discrimination,
degree of difficulty of the items and Cronbach’s alpha coefficient. Results: An instrument of 40 items was obtained, which
considers five dimensions of learning: genuine (8 to 40 points), meaningful, and reflective (7 to 35 points), experimental multidimensional (9 to 45 points), self-employed (6 to 30points) and set (10 to 50 points), derivative in a total a score of 40 to
200 points. Conclusions: The results obtained from the evaluation of experts and statistical tests indicate that the scale
measures the genuine learning, joint self-employed, reflective and experimental of the Students from the knowledge
acquired about the collective health and that can be used for this purpose.
Key Words: scale, situated learning, collective health

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

24

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

Introducción
El marco conceptual de la Salud Colectiva, se
construye en la década de los 70, como una crítica a
los diferentes movimientos y proyectos de reforma en
salud ocurridos en los países capitalistas y, como la
elaboración teórico-epistemológica y de la
producción científica, articuladas en las prácticas
sociales (García, 1971).
La Salud Colectiva contribuye al estudio del
fenómeno
salud-enfermedad-cuidado
en
poblaciones; investiga la producción y distribución
de las enfermedades en la sociedad; procura
comprender, las formas con que la sociedad
identifica sus necesidades y problemas de salud,
busca una explicación y se organiza para
enfrentarlos, a partir de distintos saberes, disciplinas,
tecnologías materiales y no materiales, y mediante
intervenciones centradas en los grupos sociales y en
el ambiente, independientemente del tipo de
profesional y del modelo de institucionalización
(García, 1971).
La salud colectiva, busca estudiar los problemas y
necesidades de salud de las poblaciones y buscar una
solución a partir de diferentes disciplinas. Abordar
estos contenidos en el nivel superior de enfermería,
exige una metodología de enseñanza innovadora que
permita al alumno la construcción de aprendizajes
contextualizados (Díaz-Barriga, 2005; Segástegui,
2004; Díaz-Barriga, 2003; Hernández, 2006).
Por lo que, se considera que la enseñanza situada es
un método que se ajusta al objetivo de este contenido
y permite la interacción comunitaria para consolidar
un aprendizaje significativo.
La enseñanza situada forma parte de las
metodologías innovadoras de la enseñanza o bien de
los enfoques del constructivismo social. Una de las
principales aportaciones del mismo es la apuesta por
una acción educativa en interacción recíproca,
conjunta y dialógica que es posible construir a partir
de la generación de estrategias de enseñanzaaprendizaje que a nivel cognitivo permiten al
estudiante ser parte y producto de la actividad, del
contexto y de la cultura en que se desarrolla y utiliza
(Segástegui, 2004).
Aunque ya existe evidencia científica del
funcionamiento de la enseñanza situada, aun no hay

Artículo Original

la suficiente para demostrar que tiene un efecto
positivo en la enseñanza de la salud colectiva en
enfermería y mucho menos de los instrumentos para
medirlo. Por lo que se hace necesario el diseño y
validación de un instrumento para estos fines.
Considerando los objetivos de aprendizaje y los
conocimientos deseables, se construyó una escala a
partir de cinco dimensiones para la enseñanza situada
sugeridas por el Dr. Hernández (2006), profesor en la
Facultad de Psicología de la Universidad Nacional
Autónoma de México:
1) Contextos educativos que propician
aprendizajes de alta situatividad en los que
se buscan situaciones genuinas o
semejantes a las que los alumnos se
enfrentan o se enfrentarán en su
cotidianeidad o en su práctica social, de alta
relevancia y pertinencia cultural.
2) Proveen contextos educativos para
promover aprendizajes significativos y
reflexivos.
3) Involucran activamente al alumno, de
modo que éste consiga un aprendizaje
experiencial multidimensional.
4) Buscan promover la autonomía del alumno.
5) Requieren de situaciones de aprendizaje
conjunto alumno–alumno (aprendizaje
cooperativo y colaborativo) y enseñantealumno.
Material y Métodos
La investigación se desarrolló en las siguientes
etapas:
Etapa 1. Revisión bibliográfica: Revisión
documental sobre el aprendizaje situado,
considerando las habilidades y conocimientos que se
pretende desarrollar, retomando los conceptos
teóricos y empíricos relevantes para dar sustento al
instrumento. Recolección de material bibliográfico,
seminarios e información digital del material
relacionado. Asimismo, se investigó sobre temas
como validez, confiabilidad, juicio de expertos,
entre otros.
Etapa 2. Construcción del instrumento: Las
dimensiones del instrumento se enfocaron al
aprendizaje del alumno y quedaron con los siguientes
nombres y contenidos:

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

25

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

1) Aprendizaje de alta situatividad (genuino):
conocimientos
situados
sobre
Determinantes Sociales de la Salud (DSS)
propuestas por la Organización Mundial de
la Salud (OMS), comprensión y habilidades
para trabajo con familias y grupos sociales,
importancia de la salud colectiva en el
ejercicio de la profesión en enfermería,
aplicación de conceptos de gradiente social
y triada: proceso salud-enfermedadatención.
2) Aprendizaje significativo y reflexivo: la
comprensión de la salud colectiva a partir
de los DSS de la OMS, aplicación en el
contexto mexicano, consideración de
aspectos sociales y culturales en la salud
colectiva, aplicación del concepto de
empoderamiento social.
3) Aprendizaje
experiencialmultidimensional: medición y visibilidad de
las DSS, relación con el contexto histórico y
social, comprensión de la salud desde los
colectivos (familias, comunidades, etc.) e
interacción con los diferentes colectivos.
4) Aprendizaje autónomo: búsqueda de
información, planeación de actividades con
grupos sociales, planeación docente,
contacto con las personas en comunidad,
relación con otras asignaturas, habilidades
sociales.
5) Aprendizaje conjunto (alumno-alumno y
docente-alumno): trabajo en equipo,
acompañamiento del docente, interacción
estudiantes-docente-comunidad.

Una vez definidas las dimensiones del instrumento
se procedió al análisis de los objetivos de
aprendizaje y se crearon diez reactivos afirmativos
por cada dimensión. Se estructuraron respuestas tipo
Likert con las siguientes opciones de respuesta:
- Totalmente de acuerdo.
- De acuerdo.
- Ni de acuerdo ni en desacuerdo.
- En desacuerdo.
- Totalmente en desacuerdo.
Se diseñaron afirmaciones positivas y negativas. En
tanto que los positivos se califican del 5 al 1, los
negativos se califican del 1 al 5.

Artículo Original

Una puntuación se considera alta o baja según el
número de ítems o afirmaciones (Martin, 2004).
Etapa 3. Validez de contenido: Se refiere a si el
cuestionario elaborado, y por tanto los ítems
elegidos, son indicadores de lo que se pretende
medir. Se trata de someter el cuestionario a la
valoración de investigadores y expertos, que deben
juzgar la capacidad de este para evaluar todas las
dimensiones que deseamos medir. (Escobar y
Cuervo, 2008). Es el proceso de pasar de lo teórico a
lo empírico y medir el proceso en cuestión. (Ruíz,
2009).
De tal manera que el jueceo por expertos de realizó
por seis académicos de una Universidad pública de
México. Los datos que se tomaron en cuenta para la
selección de los expertos aluden al conocimiento en
educación superior, experiencia en la construcción
de instrumentos y en la enseñanza de la Salud
Colectiva o asignaturas afines.
Tabla 1. Perfiles de los jueces.
Identificador
Área de experiencia
1
Pedagogía con énfasis en la enseñanza situada.
2
Construcción de escalas tipo Likert.
3
Enseñanza de Salud Colectiva en Enfermería.
4
Construcción de instrumentos.
5
Enseñanza y trabajo con familias y colectivos.
6
Enseñanza de Salud Colectiva en Enfermería.
Fuente: elaboración propia

Para sistematizar el proceso de validación por
expertos se utilizó la escala propuesta por Escobar y
Cuervo, 2008; que evalúa los ítems y dimensiones
del instrumento a partir de cuatro categorías:
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia,
mediante calificaciones que van del 4 al 1, siendo 4
la mejor evaluada.
A continuación, se describe cada una de las
categorías evaluadas:
- Suficiencia: Los ítems que pertenecen a una
misma dimensión bastan para obtener la
medición de esta.
- Claridad: El ítem se comprende fácilmente, es
decir, su sintáctica y semántica son adecuadas.
- Coherencia: El ítem tiene relación lógica con la
dimensión o indicador que está midiendo.
- Relevancia: El ítem es esencial o importante, es
decir debe ser incluido.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

26

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

El resultado del jueceo de expertos fue el siguiente:
Tabla 2. Resultados del juicio de expertos.
ITEM

PROMEDIO

PORCENTAJE

Suficiencia
Coherencia
Relevancia
Claridad

3.8
3.8
3.8
3.7

95%
95%
95%
92.5%

Fuente: elaboración propia

Se analizaron los ítems, uno a uno conforme las
evaluaciones de los jueces y se realizaron ajustes de
redacción o uso de palabras, algunos ítems se
cambiaron completamente cuando al menos dos de
los jueces lo consideraron pertinente.
Finalmente se validó un instrumento con 50 ítems, 10
por dimensión distribuidos en positivos (50%) y
negativos (50%) en todo el instrumento y por
dimensión.
Etapa 4. Estudio piloto. La aplicación de la prueba
piloto tuvo como objetivos comprobar si los alumnos
a los que se destina el instrumento entienden
claramente los ítems, comprobar si los ítems
formulados corresponden a los objetivos planteados y
valorar el tiempo en que los alumnos responden la
escala.
Como lo menciona Ruíz, 2014: una vez que se tiene
confeccionado el cuestionario es muy aconsejable
realizar una prueba piloto con el mismo tipo de
población a la cual se va a interrogar. Por lo general,
en esta prueba se administra el cuestionario a 30 o 50
personas. Esto nos permitirá realizar las adecuaciones
necesarias en todos aquellos elementos del
cuestionario en los que el interrogatorio haya
encontrado dificultades.
La escala se aplicó a una muestra de 74 estudiantes
universitarios de enfermería que cursaron una
asignatura en la que revisaron contenidos sobre salud
colectiva.
Todos
los
sujetos
participaron
voluntariamente y firmaron un consentimiento
informado.
Etapa 5. Análisis estadístico: Posterior al piloteo de
la escala, se realizó un análisis estadístico para

Artículo Original

determinar el poder de discriminación y grado de
dificultad de los ítems.
Para el análisis, se utilizó un programa SPSS. Se
determinó el poder de discriminación y grado de
dificultad, a partir del establecimiento de una
respuesta correcta (RC) para cada ítem y se realizó
un análisis discriminante para medir el grado de
dificultad y poder de discriminación, de tal forma
que se puedan eliminar o cambiar los ítems
correspondientes.
Las siglas GS se refieren a grupo superior y GI, al
grupo inferior, esto como resultado de dividir a la
población por la mediana. El GS representa a los
sustentantes
que
respondieron
“mejor”
o
“correctamente” el mayor número de reactivos, el GI,
todo lo contrario. Esta separación entre la población
nos permite definir el poder de discriminación (PD),
esto es, la distancia, la diferencia entre GS y GI, ya
que estadísticamente se espera que los “mejores”
sustentantes respondan correctamente los reactivos, lo
que nos daría una discriminación alta. Si el GI
contesta “mejor” (en mayor porcentaje) un reactivo, la
discriminación es baja, porque puede ser que haya
respondido por azar y no por conocimiento de aquello
que se le está preguntando.
El grado de dificultad (GD) se refiere a lo fácil o
difícil que resultó el reactivo, mientras más cercano
a 100 es fácil, mientras más cercano a 0 (cero), la
dificultad se incrementa.
La vinculación GD y PD determina si el reactivo es
admitido, eliminado o modificado.
Desde los parámetros utilizados, un reactivo con un
GD de 10 a 90 y un PD por arriba de .85 se admite,
si el PD es de 0.80 a 0.84 se toma como reserva y se
prueba nuevamente o se revisa y modifica, y por
debajo a 0.79 se elimina. En el GD, se considera si
es muy fácil o que tan útil puede ser, porque todos lo
dominan, y contrariamente, si es muy difícil, nadie
domina ese contenido, por tanto, reconocer la
viabilidad de un reactivo con estas cifras.
Resultados
El análisis que se realizó referente al poder de
discriminación,
permitió
incluir
aquellas
afirmaciones que se encontraron en un parámetro
mayor o igual a 0.85, que para el caso de este

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

27

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

instrumento, fueron 41; y excluir aquellos menores o
iguales a  0.79, que fueron 9. Los que se encuentran
de 0.80 a 0.84 se toman como reserva con posible
modificación, pero no fue el caso de esta escala, pues
ninguno se estableció en estos valores.

Artículo Original

mientras que la máxima es 5, por lo que el puntaje
máximo sería de 200.
A continuación, se presentan los puntos de corte para
el puntaje total.

Tabla 3. Poder de discriminación
Valores de
referencia

Número de
afirmaciones

≥0.85
0.80 a 0.84
≤0.79
Total
Promedio

41
0
9
50
1.4

Fuente: elaboración propia

Con respecto al grado de dificultad, las afirmaciones
que se encontraron con un grado de dificultad
apropiado se situaron en valores de 10 a 90, siendo
éstos 40. Los ítems  10 fueron solamente 10,
considerándose con bajo grado de dificultad, por lo
cual fueron eliminados y ninguna afirmación se sitúo
en un rango de 90-100, es decir, muy difícil.
Tabla 4. Grado de dificultad.
Valores de
referencia

Número de
afirmaciones

90 – 100
10 – 90

0
40
10
50
26.1

&lt; 10
Total
Promedio
Fuente: elaboración propia

Nueve afirmaciones con poder de discriminación bajo
fueron las mismos que tuvieron un grado de dificultad
bajo. Sólo un ítem tuvo un adecuado poder de
discriminación, pero bajo grado de dificultad, por lo
que se decidió eliminarlo. De tal manera que se
eliminaron 10 ítems y como producto final, se obtuvo
una escala de 40 ítems. A esta versión se le aplicó el
Coeficiente de Alpha de Cronbach, siendo de 0.875.
Calificación de la escala por puntajes: Para el caso
de esta escala, la puntuación mínima posible es 40,
debido a que la calificación mínima por ítem es 1,

Discusión
Escala de actitud tipo Likert. Es una escala de actitud
de intervalos aparentemente iguales. Pertenece a lo
que se ha denominado escala ordinal. Utiliza series de
afirmaciones o ítems sobre los cuales se obtiene una
respuesta por parte del sujeto. (Ospina, De Jesús,
Aristizabal y Ramírez, 2009). La escala diseñada
cumple con estos requisitos.
Respecto al índice de discriminación, encontramos
que éste debe de ir de 0.20 a 1 (Morales, 2009). Para
efectos de este estudio, se consideran aptos los que se
encuentran por arriba de 0.85 y por debajo de 1.
El coeficiente de confiabilidad vinculado a la
homogeneidad o consistencia interna, se dispone del
coeficiente  (alpha), propuesto por Lee J. Cronbach
(1916-2001) en el año 1951 (Quero, 2010). La
medida de fiabilidad mediante el alfa de Cronbach
asume que los ítems miden un mismo constructo y
que están altamente correlacionados, de forma que
cuanto más cerca se encuentre el valor de alfa a 1
mayor es la consistencia interna de los ítems
analizados (Welch y Comer, 1988).
Conclusiones
De acuerdo a lo anterior, podemos decir que la
consistencia interna de la escala propuesta es buena
y puede utilizarse para los fines que fue construido.
Finalmente, y como resultado de los procedimientos
descritos y pruebas estadísticas realizadas, se puede
decir que la escala es apta para la población de
alumnos a la que se dirige y mide el aprendizaje en
las cinco dimensiones de la enseñanza situada.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

28

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

Agradecimientos
Se extiende un agradecimiento a todos los jueces de
la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia y de
la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la
Universidad Nacional Autónoma de México por su
contribución y apoyo en la validación de la escala.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

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Revista Salud Pública y Nutrición

COMPLEJIDAD EN LAS REPRESENTACIONES SOCIALES QUE INTERPRETAN LA
CULTURA ALIMENTARIA PARA ALCANZAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA:
CASO DEL CONSUMO DE FRUTAS Y VERDURAS EN NIÑOS ESCOLARIZADOS1
COMPLEXITY IN SOCIAL REPRESENTATIONS INTERPRETING FOOD CULTURE TO ACHIEVE FOOD SECURITY: CASE
OF THE CONSUMPTION OF FRUITS AND VEGETABLES IN SCHOOLIZED CHILDREN1

Rojas Chadid José Enrique* Rodríguez Leyton Mylene*
*Programa de Nutrición y Dietética. Universidad Metropolitana de Barranquilla
Barranquilla, Atlántico.
Citation: Rojas Chadid JE., Rodríguez Leyton M. (2017) Complejidad en las
representaciones sociales que interpretan la cultura alimentaria para
alcanzar la seguridad alimentaria: Caso del consumo de frutas y verduras en
niños escolarizados. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4), 30-41.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Rojas Chadid JE, et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in
any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-5
Email: joserojaschadid@hotmail.com

Este artículo se origina en el proyecto de investigación representaciones sociales en la cultura alimentaria, el
caso de las frutas y las verduras en niños escolarizados de megacolegios de barranquilla, programa de nutrición
y dietética, grupo de alimentación y comportamiento humano. Universidad metropolitana de barranquilla.
1

�Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

Artículo Original

COMPLEJIDAD EN LAS REPRESENTACIONES SOCIALES QUE INTERPRETAN LA CULTURA
ALIMENTARIA PARA ALCANZAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA: CASO DEL CONSUMO DE
FRUTAS Y VERDURAS EN NIÑOS ESCOLARIZADOS
Rojas Chadid José Enrique* Rodríguez Leyton Mylene**

*Programa de Nutrición y Dietética. Universidad Metropolitana de Barranquilla
Barranquilla, Atlántico.
RESUMEN
Objetivo: Identificar las representaciones sociales asociadas al bajo consumo de frutas y verduras en niños entre 8 y 13 años
de la ciudad de Barranquilla, se muestran avances de la investigación en el Colegio de la Fundación Pies Descalzos, se espera
desarrollar una fase posterior estrategias para aumentar la ingesta de frutas y verduras. Material y Métodos: Este es un
estudio cualitativo descriptivo en complejidad, para comprender las representaciones sociales relacionadas con el consumo
de frutas y verduras. Resultados: El comportamiento frente al consumo de frutas y verduras no depende del niño
propiamente sino de factores que condicionan su vida familiar y escolar; donde existe una estructura cargada de hábitos y
expresiones que confluyen alrededor de la tesis que los niños consumen muy pocas frutas y casi nada de verduras en su
vida familiar, reforzado esto por una oferta de alimentos poco saludables en la escuela. Conclusiones: Los niños son parte de
un sistema complejo caótico en el que la interdependencia con el ámbito familiar y escolar, genera efectos negativos con
mensajes desprovistos de argumentos en favor del consumo de frutas y verduras.
Palabras Clave: Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía, cultura alimentaria, gerencia androcrática
ABSTRACT
Objective: To identify the social representations associated to the low consumption of fruits and vegetables in children
between 8 and 13 years of the city of Barranquilla, show progress of the research in the College of the Foundation Pies
Descalzos, is expected to develop a later stages strategies to increase intake of fruits and vegetables. Methods: This is a
descriptive qualitative study in complexity, to understand the social representations related to the consumption of fruits
and vegetables. Results: The behavior against the consumption of fruits and vegetables does not depend on the child
properly but on factors that condition his family and school life; Where there is a structure laden with habits and
expressions that converge around the thesis that children consume very few fruits and almost no vegetables in their family
life, reinforced this by an offer of unhealthy foods in school. Conclusions: The children are part of a complex chaotic system
in which the interdependence with the family and school environment, generates negative effects with messages devoid of
arguments in favor of the consumption of fruits and vegetables.
Key words: Fruits, vegetables, Social representations, ecosophy, food culture, androcratic management
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�Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

Introducción
Nada de lo que se tiene que tratar desde la ciencia
puede estar por encima o alejado del objetivo de
alcanzar el bienestar de la humanidad (Rojas,
2006).
La alimentación es un proceso ecosófico en cuanto
que implica generación de micro procesos vitales
que al insertarse en macro procesos de sostenibilidad
de la vida colectiva conduzcan a mejor equidad y
calidad de vida de la persona, familia, comunidad,
sociedad, población mundial.
El alimento es indispensable para la vida y asegurar
la alimentación y la nutrición tiene que ver con
relaciones interdependientes que se generan en las
redes biológicas y en las redes sociales
constituyentes de los sistemas vivos, los cuales son
concebidos como redes de componentes más
pequeños, redes dentro de redes, interactuando con
otras, que constituyen la trama de la vida
(Rodríguez, 2010).
La alimentación y la nutrición son procesos
inherentes a los seres vivos, se interrelacionan en los
diferentes sistemas biológicos y sociales para
satisfacer su necesidad de energía y alimento; los
sistemas biológicos intercambian moléculas en sus
redes de reacciones químicas, redes biológicas que
producen y mantienen una frontera material e
imponen restricciones a la química que ocurre dentro
de ellas. Los sistemas sociales intercambian
información e ideas en sus redes de comunicaciones,
producen y mantienen una frontera no-material,
cultural, que impone restricciones al comportamiento
de sus miembros (Rodríguez, 2010).
Desde esta perspectiva sistémica en la interrelación
de los agentes, se toman decisiones alrededor de la
seguridad alimentaria y nutricional y en ese devenir
político se trata de gobernar a los seres humanos
como especie antes que como países.
En ese orden de ideas este artículo se refiere a la
finalidad de la ciencia que encierra la nutrición y la
alimentación. Aunque referido en particular a
situaciones que tienen que ver con la complejidad en
las representaciones sociales que se interpretan en la
cultura alimentaria para alcanzar la seguridad
alimentaria: caso del consumo de frutas y verduras
en niños escolarizados.

Artículo Original

En esta investigación, al tratar de conocer las
representaciones sociales de los niños del Colegio de
la Fundación Pies Descalzos que conducen al bajo
consumo de frutas y verduras, se considera el mundo
de la vida o de interacción de cinco agentes que se
relacionan por múltiples y variadas razones; se trata
de una muestra representativa de 45 niños
escolarizados entre 10 y 13 años. Sus madres y sus
maestros directamente, también los proveedores de
alimentos de sus entornos, los directivos de los
colegios y los expertos institucionales, todos estos
indirectamente.
Las
representaciones
sociales
constituyen
producciones simbólicas que se construyen a partir
de imaginarios sociales en los cuales se representa y
valora colectivamente un hecho o un fenómeno de la
vida social (Morales, 2014).
Avances en esta investigación muestran que el
comportamiento frente al consumo de frutas y
verduras no depende del niño propiamente sino de
factores que condicionan su vida familiar y escolar;
donde se genera una estructura cargada de hábitos y
expresiones que confluyen alrededor de la tesis que
los niños consumen muy pocas frutas y casi nada de
verduras en su vida familiar porque a sus padres no
les gustan o no tienen dinero para comprarlas y
aunque la madre insiste usando ejemplos de las tiras
cómicas y juegos que inducen a consumir por lo
menos las frutas, con las verduras es más complicado
porque no hay consumo.
Lo anterior esta reforzado en la vida escolar en la
cual están rodeados de una oferta de alimentos poco
saludables en la tienda escolar, aunque el colegio
suministra alimentos balanceados de muy buena
calidad a todos los alumnos, los niños escolarizados
rechazan las verduras en especial las habichuelas,
lechuga, espinacas y la berenjena; además no existe
en el pensum ninguna alusión al tema de las frutas y
verduras como lo corroboran los docentes y los
vendedores de los alimentos al interior del colegio,
en relación con los consumos de gaseosas, frituras y
mecatos.
Material y Métodos
En términos metodológicos, se realizó una
investigación de tipo descriptivo, cualitativa, de
carácter crítico social con principios del pensamiento

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Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

complejo para comprender de forma holística y
desde diferentes perspectivas las representaciones
sociales relacionadas con el consumo de frutas y
verduras entre los agentes de estudio.
La unidad de análisis es el niño con su mamá y su
maestro principalmente. Sus interacciones.
La población del estudio son los niños entre diez y
trece años que son estudiantes del Colegio de la
Fundación Pies Descalzos de la ciudad de
Barranquilla y todos sus agentes vinculados directa
e indirectamente.
Entre los agentes directos, la mamá y los maestros,
existen unos intereses propios de su actividad que
los relacionan. En el caso de madre e hijo los
propios de la crianza, entre docente e hijo los del
proceso de enseñanza- aprendizaje, entre madre y
docente los propios relacionados con lo académico
y del comportamiento escolar del niño.
Los agentes que se denominan indirectos:
proveedores de alimentos, directivos - docentes e
instituciones (Secretaría de Salud, Educación,
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y otras)
influyen en los agentes directos desde sus funciones
y responsabilidades, especialmente en el cuidado y
garantía de derechos de los niños.
La muestra estuvo constituida por 45 estudiantes 8 a
13 años del Colegio Pies Descalzos de Barranquilla;
se realizó un muestreo por conveniencia de los
agentes relacionados con los niños, teniendo en
cuenta la disponibilidad, interés e información que
podían aportar al estudio de las Representaciones
sociales asociadas al consumo de las frutas y las
verduras.
Se realizaron de manera separada para los
diferentes agentes directores, docentes, directores
de grupo, madres de familia, proveedores, expertos
institucionales y los mismos niños entrevistas a
profundidad, grupos focales y se utilizó la técnica
de los espacios controversiales porque con (Nudler,
2009) se afirma “¿Qué papel juegan las
controversias, los debates, en el avance del
conocimiento científico y el pensamiento
filosófico?”

En ese sistema complejo caótico de que se habla en
este estudio existen flujos como los medios de
comunicación que se imbrican con todos los agentes
intervinientes en este estudio influyendo en la
formación del imaginario colectivo que subyace a la
cultura vivida por ellos.
Se buscó explorar y comprender las prácticas
alimentarias relacionadas con el consumo de
verduras y frutas en la merienda durante la jornada
escolar y en su casa, la alimentación de los niños y
la alimentación en general, desde la perspectiva de
los agentes y la forma en que interactúan alrededor
de los niños, se interpretaron sus representaciones
sociales.
Para comprender las relaciones entre los agentes
mencionados se utiliza el pensamiento complejo, es
decir, se observa la interacción de los intervinientes
como un sistema complejo caótico (Morín, 2007) en
el que se generan comportamientos de esa
interacción que son los que están precedidos de
frases representativas que acompañan esos
comportamientos y que dejan ver un orden no
conocido y que permite explicar el fenómeno del
bajo consumo de verduras principalmente pero
también de frutas. Estas interacciones vistas desde
un pensamiento que religa (comprende) antes de uno
que separa para profundizar (Análisis) es lo que
muestra lo que en últimas se convierte en cultura, es
decir, en palabras e imaginarios que orientan el hoy
y el devenir del colectivo.
Desde la complejidad y para abordar los agentes de
este estudio se acude a la creación de espacios
controversiales (Nudler, 2009) para captar la
diversidad de pensamientos y experiencias que
pueden ser puestos en discusión entre ellos y los
autores para superar el aporte del método científico
tradicional en su linealidad extrema donde pareciera
que el método garantiza la verdad cuando ella está
es en la complejidad de las relaciones y
comportamientos de los agentes considerados, en
sus "mundos de la vida".
Cuando se dice anteriormente en este artículo abordar
el problema de la inseguridad alimentaria, agravante
del entorno, al contemplar el bajo consumo de frutas y
verduras. En la perspectiva de un sistema complejo
caótico se trata de considerar el problema en su
totalidad, de observar la interdependencia de

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cultura alimentaria, gerencia androcrática

las múltiples variables que desde la realidad se
imbrican y muestran comportamientos que a la luz
de la ciencia tradicional bajo el paradigma de la
simplicidad quedarían ocultos (Morín, 2002), se
trata también de entender ese comportamiento
transdisciplinariamente, es decir, utilizando todas las
disciplinas del conocimiento que sean del caso para
una síntesis que interprete la realidad real
(Santos,1998).
También se trata de ver los procesos auto
organizadores que provocan los diversos agentes con
sus poderes e intereses y que muestran como sus
interacciones son el juego que decide las influencias
determinantes del fenómeno de la seguridad
alimentaria y de los consumos de frutas y verduras.
De igual manera se trata de mantener altos niveles
de autopoyesis en el sistema complejo caótico en el
sentido de mantener el sistema vivo con altos niveles
de seguridad alimentaria y de consumo de frutas y
verduras en las familias del sistema.
Alentar micro procesos vitales es del orden de la
cotidianidad como por ejemplo no arrojar basuras a
la calle o auxiliar personas, familias, colectivos, etc.
para que mejoren su calidad de vida o no fumar o
liderar grupos hacia la no violencia o descontaminar
la naturaleza o formular y ejecutar programas y
proyectos para mejorar el consumo de frutas y
verduras y/o la seguridad alimentaria.
Para insertar aquellos procesos vitales en macro
procesos de sostenibilidad de la vida colectiva, es
decir, poco ganamos con los proyectos mencionados
si los consumos están signados por ser productos
con muchos químicos y que a la postre afectan la
salud y amenazan la vida de los consumidores y
sostener su calidad de vida. El hecho de que exista
producción de alimentos con uso de químicos para
su obtención significa una amenaza para la
sostenibilidad de la calidad de vida colectiva por
cuanto no estamos ante un fenómeno que se inserte
en un macro proceso como el planteado aquí.
Resultados
En sondeos piloto realizados por este estudio en el
Colegio de la Fundación Pies Descalzos (Anillo y
Méndez, 2015), en particular los agentes
directamente comprometidos en el estudio, es decir,
los niños con sus madres y sus maestros, se detectó

que las madres se valen de los medios (caso Popeye
y las espinacas) para motivar el consumo de
verduras entre sus hijos, los niños saben que las
frutas y verduras alimentan y les dan energías, les
ayuda a estar saludables pero eso lo aprendieron en
el hogar. En el salón de clases el tema se toca muy
poco y cuando se hace tiene un carácter teórico y es
tomado por los niños como parte de un aprendizaje
formal que no motiva a una práctica (es hacer tareas
sin reflexión).
Los segundos resultados parciales de los espacios
controversiales realizados con el apoyo de
estudiantes del programa de Nutrición y Dietética de
la Universidad Metropolitana de Barranquilla
permiten observar algunos consensos y diferendos
entre los agentes intervinientes que caracterizan en
sus relaciones lo atinente al consumo de frutas y
verduras.
La interpretación del ciclo madre- niño-madre en otro
grupo estudiado (Campuzano y Coronell, 2016)
devela que las frutas hacen parte de la canasta familiar
y son consumidas por lo niños cuando estos lo desean
o bien sea, cuando son ofrecidas por los padres.
Además de esto, algunos llevan una fruta en la
lonchera cuando van a la escuela, a pesar de que en la
institución se las proporcionen ocasionalmente. Por lo
que se puede afirmar, que en estos casos tienen un
adecuado consumo de frutas y además de esto lo
hacen con frecuencia; en cuanto a las verduras, de las
diferentes preparaciones que sus madres elaboran, les
gusta el arroz con pollo, ya que, aseguran que no se le
sienten las hortalizas, su sabor y textura está
enmascarado con la mezcla del cereal y el pollo. Las
comidas, la suelen acompañar con jugos naturales,
pero cuando no cuentan con los recursos económicos
suficientes, optan por las bebidas procesadas que –
según ellos- son de menor costo.
Según esta experiencia existe un adecuado consumo
de frutas por ambos agentes, cabe destacar que el
factor económico incide a la hora de adquirir estas
mismas; sin embargo, se interpretan en estos
procesos comunicativos al interior de la familia
disensos como el hecho que pesar del problema
económico, los niños y madres se inclinan por las
frutas de mayor costo (manzana, pera, melocotón) y
apartan las que son de fácil acceso. Respecto a las
verduras, por el contrario, no existe un adecuado
consumo de éstas por parte de los niños a pesar, de

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que hacen parte de la canasta familia; los niños
manifiestan que este hábito no fue inculcado desde
un principio por sus padres; pero emplean estrategias
para que sus hijos los consuman (preparaciones).
En el ciclo cotidiano Madre- Hijo- Docente se
convive con los medios de comunicación se forman
frases como "si te comes la espinaca te pones como
Popeye" pero también desde ellos se promueve el
consumo de toda clase de alimentos industriales que
quitan el hambre y son "prácticos" por razones de
tiempo según las madres pero no favorecen una
alimentación adecuada para poseer mejor calidad de
vida.
En cuanto al ciclo docente – niño - docente; se puede
decir que se ha progresado en el consumo de frutas
en la institución por parte de los niños, mostrándose
como ejemplo el consumo de estas por parte de los
docentes, y siendo la manzana la fruta más preferida
a nivel general. Pero no progresa el consumo de
verduras.
Las instituciones también poseen un rol importante
en la Educación Alimentaria y Nutricional para
mejorar la conducta alimentaria y elevar la calidad
de vida de los niños, pero puede observarse que en
la institución los docentes no promocionan la
importancia
de
una
buena
alimentación,
específicamente en el consumo de frutas y verduras;
no obstante, los estudiantes en práctica de Nutrición
y Dietética realizan actividades a los niños de
manera general para motivar su consumo.
En el caso del ciclo institución-niño-institución; los
niños se encuentran dentro de la institución, están
bajo la responsabilidad del Estado, por lo que el
mismo Estado está obligado a ofrecerles alimentos
saludables la cual es primordial para que puedan
tener un buen aprendizaje, una buena salud y a su
vez obtener mejores resultados académicos.
En cuanto a la salud e higiene, el comedor escolar
juega un papel muy importante en la alimentación de
los niños; proveer alimentos de buena calidad
nutricional; ser un escenario saludable al interior de la
institución educativa, por lo que se encuentra ubicado
lejos de lugares que puedan emitir olores o posibles
fuentes de contaminación, es de fácil acceso, facilita
la circulación de todos los niños, personal de

servicio y maestros y poseer una buena eliminación
de desechos y basuras.
Los niños tienen acceso a los alimentos, pero en
cuanto a las frutas y verduras su consumo es
insuficiente.
La tienda escolar ofrece alimentos
altamente calóricos no saludables: gaseosas y
refrescos, snacks, dulces, golosinas, pasteles y no
ofrece frutas o preparaciones a base de ellas.
Lo anterior visibiliza las controversias que se
generan en el entorno donde el niño actúa, lo cual es
contradictorio con la promoción de consumo de
alimentos saludables y formación de buenos hábitos
alimentarios en los niños.
Lo anterior facilitó conocer el espectro relacional
con los agentes básicos entrevistados en el estudio.
Discusión
La presente investigación aporta desde la
identificación de la visión compleja de los factores
que condicionan el consumo de frutas y verduras en
los niños a partir de sus interrelaciones complejas
con los agentes – padres de familia, docentes,
cuidadores y proveedores de alimentos- ; otras
investigaciones aceptan que es en la edad escolar
donde se forman los hábitos de alimentación y que
el niño es influenciado por su medio externo; las
estrategias de intervención, sin embargo se
fundamentan en la definición de normas y
regulaciones y en actividades de información,
comunicación y educación para segmentos
específicos de población, pero no se profundiza en
las interrelaciones que generan mensajes
contradictorios, que no favorecen el cambio cultural
esperado que favorezca el incremento en el
consumo de frutas y verduras.
La investigación realizada sobre el significado del
consumo de las frutas y verduras en el Urabá
antioqueño encontró que son consideradas alimentos
nutritivos porque aportan vitaminas y saludables
porque ayudan a prevenir enfermedades, permiten
una adecuada disposición del organismo para llevar a
cabo las actividades académicas y laborales,
permiten lograr una pronta recuperación tras una
enfermedad y se atribuyen beneficios para mantener
una buena memoria, un apropiado proceso de
digestión, una buena visión y una adecuada textura
de la piel. Algunos padres y madres manifiestan que

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�Artículo Original

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cultura alimentaria, gerencia androcrática

consumir frutas y hortalizas les produce saciedad,
sin embargo, atribuyen mayor poder de saciedad
alimentos como el arroz, por eso prefieren su
consumo en relación al de las hortalizas (Arboleda,
2013).
Así mismo, el estudio encontró que la mayor
preferencia del consumo de las frutas sobre las
hortalizas o verduras obedece al sabor dulce, siendo
las frutas predilectas el mango, manzana y guayaba,
y la más rechazada es el tomate de árbol, porque les
produce náuseas o alergias y por la forma como se
prepara el jugo (rallado), aunque es una de las frutas
más tradicionales en Turbo. El gusto por las frutas
tiende a ser compartido por toda la familia,
especialmente por las madres y los niños hasta los 9
años.
El olor o sabor fuerte determina un menor consumo
de las hortalizas, por eso las que menos gustan a los
integrantes de las familias son aquellas de sabor
acentuado como el ajo, el apio y la cebolla, pero no
se excluyen de su alimentación porque las mezclan
con otros alimentos y preparaciones, como ensaladas
y revoltijos (Arboleda, 2013).
El estudio encontró que las frutas y verduras son
consumidas con una frecuencia y cantidad menor a
lo recomendado por la Organización mundial de la
salud de 5 porciones al día o 400 gramos (OMS,
2004), lo cual refleja que los programas e
intervenciones implementados enfatizan en el valor
nutricional y beneficios para la salud y nutrición,
olvidando que el consumo de los alimentos está
influenciado no solo por el conocimiento de su valor
nutricional sino por factores socioculturales, como
son: las preferencias y gustos, los significados y
creencias atribuidos a los alimentos, el prestigio
social, las pautas sociales de consumo y el acceso
que se hacen más relevantes y se imponen a la hora
de elegir los alimentos.
En la elección de las frutas y las hortalizas uno de
los aspectos más relevantes es el reconocimiento de
sus beneficios para la salud, mientras que entre los
factores que inciden en su baja predilección se
encuentran los bajos ingresos de las familias que se
ven obligadas a priorizar los alimentos incluidos en
su canasta familiar dejando relegadas a los últimos
lugares las frutas y verduras por su alto costo
relativo, especialmente cuando las relacionan con el

poder de saciedad; otro de los factores que influyen
en algunos lugares geográficos es la limitada
producción y oferta de estos alimentos en el ámbito
local, sumados al valor cultural que da una mayor
relevancia al sabor “cultural” de alimentos como los
fritos, las carnes, el arroz, el plátano; es así como el
gusto, el placer y la estética juegan un papel muy
relevante a la hora de elegir alimentos,
En los hogares quienes más aceptan las hortalizas son
las madres, por sus beneficios para la salud y la
nutrición y consideran de vital importancia el
consumo por parte de los niños; mientras que los
adolescentes y padres prefieren más el consumo de
otros alimentos como los fritos, golosinas y mecatos.
El estudio realizado en Colombia en el
Departamento de Santander, mostró que se puede
mejorar el consumo de frutas y verduras mediante
intervenciones que tengan en cuenta factores como
la participación activa de todas las personas
involucradas en la identificación de las barreras y las
posibles soluciones, el uso de metodologías
cualitativas y cuantitativas para el diseño, el
seguimiento y la evaluación y la utilización de las
lecciones aprendidas por el grupo investigador. Se
recomienda medir el impacto en el consumo de
frutas y verduras cuantificando en términos de
porciones/día, más que en el número de veces/día,
con el fin de precisar de mejor forma la cantidad
consumida (Prada y Herrán, 2009).
Estas situaciones alrededor del consumo de frutas y
verduras pueden comprenderse desde la teoría la
acción comunicativa (Habermas, 1987), la cual se da
en el mundo de la vida del humano y se ejercita a
través del lenguaje; lenguajear y emocionar
(Maturana, 2002) en la acción de dialogar para
entendernos al interactuar. En este ejercicio vital se
usan frases que identifican comportamientos
individuales y colectivos que con el tiempo son
entendidos por todos, constituyen hitos para la
sociedad y se denominan Representaciones sociales
(Moscovici, 1985), que guían el comportamiento
colectivo por largos períodos y conforman lo que se
conoce como cultura.
Existen varios enfoques y conceptos que le dan
solidez al escrito; en primera instancia una visión
ecosófica (Guatari F, 1995) se refiere a una visión
filosófica, que significa una nueva forma de ver el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

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�Artículo Original

Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

mundo desde tres registros: el que relaciona al
hombre con la naturaleza o con los objetos. El que lo
relaciona con los demás sujetos y el que lo imbrica
con el (su) pensamiento o con la subjetividad.
Esta visión con gestión androcrática (Rojas, 2006)
refleja un ser humano con las siguientes
características:
Que sea más coopetitivo (Nalebuff,
Brandenburger, A. 1996) que competitivo.

B.

Que se incline más por la cooperación con los
integrantes de la red de valores que tiene sentido
desde sus entornos próximo, medio y lejano.
Que abandone la cultura de “sálvese quien pueda”
que hoy rige en términos generales.
Que reciba poder no para concentrarlo sino para
empoderar o distribuirlo a otros, que potencie los
liderazgos numerosos latentes en la comunidad, en
la cotidianidad.
Que busque la facilitación de procesos autológicos y
recursivos desde otras mentes y cuerpos para
generar múltiples y diversas alternativas en la toma
de decisiones.
Que aborde los fenómenos desde su complejidad, en
su totalidad. Es decir que evolucionen procesos de
producción de nueva subjetividad, haciendo uso de su
imaginación radical, dándole oportunidad a lo
diferente al estructuralismo, al pensamiento de que
todo crece al estilo de los árboles. Pregunte y pida que
le respondan en forma de pregunta y verá cómo se
enriquece el todo temático. Viole los límites de las
disciplinas (transdisciplinariedad) en pro de usarlas
para abordar el fenómeno en toda su complejidad
Morin (2001). Generar diversos complementarios.
Que asuma la participación como un proceso
(Información, opinión, decisión y resultados). No
como algo puntual, es decir: quien recibe o tiene
acceso a la información adecuada podrá expresar una
opinión de mayor peso y si esto es así lo más
probable es que sus ideas sean tenidas en cuenta para
participar en la toma de decisiones y por supuesto
merece obtener algo de por los resultados. Que
elabore documentos abiertos que inviten a responder

a completar a circular y no cerrados que significan
“convidado de piedra”.
Que sea consciente que no podemos ser sin los otros
y reconozca la diferencia como uno de los pilares de
la convivencia. No es posible llevar el título de
educador si no existiesen los educandos, ni el de
padres si no tenemos hijos, ni de empresarios si no
hay quien demande, etc. Nunca del unanimismo ha
surgido un nuevo conocimiento, estos surgen del
alejamiento del patrón de conocimiento instituido.
Que se decida por la dialógica y por la argumentación
para reducir los diferendos y los conflictos con los
otros. Que comprenda que el hombre no es solo razón
sino sentidos y pasión, lenguajear y emocionar
(Maturana, R, 2002). Que advierta que los diferendos
son naturales por ser diferentes “los mundos de la
vida” de cada cual. Que se olvide del consenso
mundial de voluntades y que viva la diferencia.
Una definición con la que se abordan las
representaciones sociales en este escrito dice así:
“...un conjunto de conceptos, enunciados y
explicaciones originados en la vida diaria, en el
curso de las comunicaciones interindividuales. En
nuestra sociedad se corresponden con los mitos y los
sistemas de creencias de las sociedades
tradicionales; incluso se podría decir que son la
versión
contemporánea
del
sentido
común...constructos cognitivos compartidos en la
interacción social cotidiana que proveen a los
individuos de un entendimiento de sentido común,
ligadas con una forma especial de adquirir y
comunicar el conocimiento, una forma que crea
realidades y sentido común. Un sistema de valores,
de nociones y de prácticas relativas a objetos,
aspectos o dimensiones del medio social, que
permite, no solamente la estabilización del marco de
vida de los individuos y de los grupos, sino que
constituye también un instrumento de orientación de
la percepción de situaciones y de la elaboración de
respuestas...”. (Moscovici, 1981, en Perera, M,
2005, p. 44).
También como que:
“conciernen al conocimiento de sentido común que se
pone a disposición en la experiencia cotidiana; son
programas de percepción, construcciones con status
de teoría ingenua, que sirven de guía para la acción e
instrumento de lectura de la realidad; sistemas de

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Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

significaciones que permiten interpretar el curso de
los acontecimientos y las relaciones sociales; que
expresan la relación que los individuos y los grupos
mantienen con el mundo y los otros; que son forjadas
en la interacción y el contacto con los discursos que
circulan en el espacio público; que están inscritas en
el lenguaje y en las prácticas; y que funcionan como
un lenguaje en razón de su función simbólica y de los
marcos que proporcionan para codificar y categorizar
lo compone el universo de la vida.” (Jodelet, D.,
2000, citado por Perera, M., 2005, p. 47). Y/o como
que “...son un conjunto de proposiciones, de
reacciones y de evaluaciones sobre puntos
particulares, emitidos por el “coro colectivo” de aquí
o allí, durante una charla o conversación. “Coro
colectivo” del que se quiera o no cada uno forma
parte. Se podría hablar de “opinión pública”, pero de
hecho estas proposiciones, reacciones, evaluaciones
se organizan de modo muy distinto según las culturas,
las clases y los grupos en el interior de cada cultura
(Jodelet D,1988). Se trata pues de universos de
opiniones bien organizados y compartidas por
categorías o grupos de individuos.” (Carugati, F., y
Palmanori, A., 1991 en Perera, M., 1999, p. 8).
También enriquece la argumentación que “Las
representaciones sociales son esquemas sociocognitivos que tienen una lógica y un lenguaje
particular, son teorías orientadas hacia la
comprensión, ordenación y comunicación de la
realidad en el curso de la vida cotidiana y que sirven
como guía para la acción” (Morales, 2014, p.13)
Dichas representaciones actualizan el conjunto de
sentidos y significados en relación a las diferencias
socioculturales, vinculadas con una época, un
contexto o un espacio socio histórico determinado;
reflejan los comportamientos en costumbres y
hábitos, por lo cual es de gran utilidad examinar las
representaciones sociales sobre el bajo consumo de
frutas y verduras entre niños escolarizados de un
mega colegio en la ciudad de Barranquilla.
Lo anterior, en el marco de la cultura alimentaria...
definida como "...el conjunto de representaciones, de
creencias, conocimientos y de prácticas heredadas y/o
aprendidas que están asociadas a la alimentación y
que son compartidas por los individuos de una cultura
dada o de un grupo social determinado dentro de una
cultura" (Contreras y Gracia, 2005: p. 96). y/o que
Señala que las vinculaciones entre lo que la gente

es y lo que come, tiene profundas raíces en su
historia destacando las influencias manifiestas de
género, raza y clase sobre ciertas preferencias en
materia de comida desde épocas prehispánicas hasta
la actualidad, y que incluso como grupo o comunidad
se configura en la evolución de la cocina y su
relación con la identidad nacional” (Pilcher J.M.
2001. P 280) y/o como “Aspecto de una identidad
que se materializa en productos, técnicas de cocina,
platos y modos de consumo considerados como
propios por quienes forman parte integrante de la
cultura y como típicos por los demás”, sea grupo o
nación (Duhart, 2002).
Esa cultura se expresa en el capitalismo de acuerdo
con (Levin R, 2015)
...Por ejemplo, la agricultura no es una empresa para
producir alimento, sino una empresa para producir
ganancias a través del alimento, y lo produce en
mayor o menor cantidad según el precio del mercado.
Es por eso que hoy nos enfrentamos a un nuevo estilo
de hambruna. A través de la historia ha faltado
alimento de vez en cuando, por causa de la guerra,
por sequias, por plagas, pero siempre en el pasado
fueron hambrunas a causa de escasez. Actualmente, y
solo bajo el capitalismo, tenemos la innovación de
las hambrunas por sobreabundancia, porque un país
puede inundar el mercado de otro país con sus
productos arruinando a los campesinos. Entonces
tenemos una paradoja, ya que el país que inventó el
maíz lo importa de California.
Con efectos perversos para la humanidad en general
en términos de su seguridad alimentaria y
nutricional.
En la perspectiva del pensamiento complejo se puede
decir con (Levin R, 2015) que el capitalismo no
conoce de totalidades... Este asunto para el caso se
puede expresar así; un alcalde en Colombia considera
su intervención sobre el problema de la inseguridad
alimentaria con un programa cuyo alcance cubre un
diez por ciento de las familias involucradas y
comparando con lo hecho por el anterior
burgomaestre, que fue del cinco por ciento de las
familias en esa condición, se ve como un buen
desarrollo pero si consideramos las variables que
interactúan para profundizar los niveles de
inseguridad alimentaria y la totalidad de familia que
están en esa condición que es muy grande en nuestros

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municipios. Se dan soluciones parciales que son
contrarrestadas por las malas condiciones generales
del entorno próximo en especial.
En este sentido lo que conviene es un pensamiento
que religue y no que divida, que contemple la
síntesis más que el análisis, que asuma los
problemas en su totalidad y no parcialmente...que se
gobierne como especie y no como municipio.
En la Modernidad, a partir del siglo XVII, la
respuesta predominante era que las controversias no
desempeñan ningún papel esencial o, incluso, que no
desempeñan papel alguno. Y, especialmente en el
caso de la filosofía, donde las controversias, suelen
prolongarse indefinidamente sin que aparezca un
consenso alrededor de una respuesta al problema en
torno al cual giran, eran vistas más bien como un
obstáculo para el progreso del entendimiento. Sólo
en el siglo XIX esa visión acerca del papel
secundario a aun negativo de las controversias en los
procesos de la comprensión y conocimiento empezó
a ser seriamente desafiada. Y especialmente a partir
de la segunda mitad del siglo XX, se empezó a
generar una variada literatura, a la cual luego
aludiremos, que ha contribuido a dotar nuevamente
de voz a una concepción rechazada o simplemente
olvidada por largo tiempo. Según esa concepción,
originada en la Antigüedad, el progreso del
pensamiento y el conocimiento tienen una naturaleza
esencialmente controversial o dialéctica. Sin
embargo, a pesar de su resurgimiento, esta
concepción dialéctica no ha llegado a constituirse
aún en una verdadera alternativa a la concepción

“monoléctica”» (Nodler, 2002); destapa así el
principal propósito de él y su equipo de
investigación: reivindicar el crucial lugar y el
primordial papel de las controversias en la ciencia y
la filosofía —consideración que cabría extender a
otras áreas del saber—. En el mundo moderno el
menosprecio de las controversias se ha llevado a
cabo, principalmente, desde la creencia en que todo
conocimiento tiene su entraña propia en la
aplicación de un «método» (e incluso del Método),
escribe al respecto Oscar Nudler: “... desde el
punto de vista que ha sido dominante en nuestro
tema a partir de los inicios de la modernidad, la idea
de que las controversias puedan tener algún papel
importante en el desarrollo de la ciencia ha sido o
bien rechazada o bien simplemente ignorada ... si
en algo coincidían los primeros pensadores
modernos era en que la

interrogación de la naturaleza se debía efectuar, para
ser fecunda, de acuerdo con un método constituido
por un conjunto de reglas a las que se atribuía un
carácter universal, independiente de la diversidad de
las características personales y de los contextos

culturales y sociales de cada investigador...una
consecuencia de esta visión metodológica, o más
bien metodologista, del avance del conocimiento
científico es que si el método es correctamente
aplicado, las controversias ni siquiera tendrían por

qué surgir”.
Esta reivindicación de las controversias constituye,
a nuestro juicio, un episodio relevante —aunque no
único, pues aquí entran en juego también otros
factores del paulatino derrumbe del dogma
metafísico del «saber absoluto»; por principio para
este modelo de saber —y poco importa que se lo
vea implantado, como cree el realismo positivista,
en la ciencia, o en la filosofía, como piensa el
idealismo moderno. Una controversia es un síntoma
de debilidad o un indicativo de una falta de solidez.
Ahora bien, cuando se rechaza —con buenas
razones - este dogma monstruoso resulta lógico que
se perciba en las controversias organizadas en torno
a un problema no un mal o una desgracia –un
lamentable «accidente»— sino el núcleo vivo y
palpitante del saber (sea científico, filosófico o de
otra índole).
La Encuesta Nacional de la Situación Alimentaria y
Nutricional –ENSIN-, estudio realizado en el año
2010 por el Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar
–ICBFy
otras
instituciones
gubernamentales, refleja varias controversias en el
contexto colombiano: el 42,7 % de los hogares del
país se padecen inseguridad alimentaria (INSAN)
en distintos grados: 27.9% inseguridad leve,11.9%
inseguridad moderada y 3% inseguridad severa; en
la Región Atlántica la INSAN es de 58,5 % y en el
departamento del Atlántico es de 54,4 % (ENSIN
2010).
En el caso particular del departamento del Atlántico,
de una muestra de 1607 hogares, 1187 hogares
presentaron un estado de inseguridad alimentaria, el
40% son de Barranquilla, seguida de Soledad con un
18%, y en tercer lugar Baranoa y Ponedera con un
8% (Payares, 2015).

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cultura alimentaria, gerencia androcrática

En lo referente al consumo diario de frutas y
verduras evaluado por la ENSIN en la población de
5 a 64 años se encontró que solo el 66,8 % de la
población colombiana consume diariamente frutas
mientras que el consumo de verduras es más pobre,
con un 28,1 %; las cifras tanto en la Región
Atlántica como en el Departamento del Atlántico
guardan relación con las del país, al registrarse
consumos de frutas en un 69,5 % y de verduras en
un 28,0 % a nivel regional y en el Departamento de
61,9% y 32,0 % respectivamente; estas bajas
prácticas de consumo de frutas y verduras se
identifican como riesgo para las enfermedades
crónicas no transmisibles (ENSIN, 2010).

Conclusiones
Desde una perspectiva holística los niños son parte
de un sistema complejo caótico en el que la
interdependencia es en el ámbito familiar y en el
escolar fundamentalmente, profundiza los efectos
negativos de los mensajes desprovistos de
argumentos en favor del consumo de frutas y
verduras por parte de los agentes que intervienen en
sus vidas. En el que, también, hay desarrollos
autoorganizadores que devienen de hábitos de las
generaciones anteriores del orden familiar y social
que soportan el consumo de alimentos industriales y
artesanales, como la exposición a bajos ingresos y
por ende a flujos de inseguridad alimentaria por
grandes periodos.

Situación como la descrita anteriormente se refleja
también en las cifras de desnutrición, sobrepeso y
deficiencias de micronutrientes, el 0,9 % de los
niños menores de 5 años en Colombia presentan
desnutrición aguda, el 13,2% de los niños
colombianos presenta retraso en talla o desnutrición
crónica, el 3,4% de los niños colombianos menores
de 5 años y presentan desnutrición global (ENSIN
2010).

Desarrollos de un conocimiento o formación mono
disciplinaria y no trans disciplinario impiden al
estudiante (niño) asimilar el conocimiento integrado
a hábitos de alimentación y nutrición. Por ejemplo,
como se puede enseñar a los niños habilidades
motrices superiores sin que sepan que para
desarrollarlas requieren de una alimentación
saludable, rica en frutas y verduras.

La población de 5 a 17 años, presentó retraso en
talla o desnutrición crónica, en un 10,0% para
Colombia, en la Región Atlántica fue de 11,4 % y en
el Departamento de 9,8 % (ENSIN 2010).

Todo lo anterior conspira para que el consumo de
frutas y verduras se mantenga bajo entre los niños
escolarizados del colegio investigado y peor aún que
continúe así.

Paradójicamente con la desnutrición se registraron
cifras significativas de niños Sobrepeso en Colombia,
se encuentran en un 5,2% de población menor de 5
años; mientras que las cifras en la Región son de 4,7
% y en el Departamento del Atlántico de 3,4 %. El
sobrepeso y obesidad el grupo de población de 5 a 17
años, fue de 17,5% para Colombia, mientras que en la
Región Atlántica es del 13,0 % y en el Departamento
se encuentran por encima del dato Nacional, con un
18,6 % (ENSIN 2010).

La comprensión de la complejidad es fundamental
para la definición de estrategias de intervención que
vayan más allá de la información y comunicación
sobre los beneficios de las frutas y verduras y
profundicen en la complejidad de las relaciones del
niño, los agentes cercanos y lejanos en su entorno. El
consumo de frutas y verduras no guarda relación con
el conocimiento de sus bondades, por el contrario es
el resultado de factores de origen social y cultural que
condicionan su consumo afectando el cumplimiento
de las pautas recomendadas; es importante orientar y
profundizar en la comprensión e interpretación de
factores socioculturales que permitan identificar los
significados atribuidos a los alimentos y la dinámica
alimentaria, para ser tenidos en cuenta en la
formulación e implementación de las políticas y
estrategias de intervención que impacten en el
mejoramiento del consumo de frutas y verduras.
Finalmente, se puede afirmar que apuntando a la
consolidación del imaginario colectivo que dice que

Se relaciona esta situación con la falta de la práctica
de la actividad física, predominio del tiempo de ocio
dedicado a ver televisión, el uso de video juegos y el
computador; pero también del bajo consumo de
alimentos saludables específicamente frutas y
verduras y alto consumo de bebidas azucaradas,
alimentos altos en grasa, comidas rápidas, golosinas
entre otros.

se trata de “...insertar micro procesos vitales

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(proyectos que resuelvan problemas de alimentación
y nutrición de cualquier magnitud y características)
en macro procesos de sostenibilidad de la calidad de
vida colectiva (que no violen ecosoficamente la vida
de los seres vivos).
Y en el mismo orden de ideas del párrafo anterior,
que aquel imaginario anterior se consigue
aclimatando en los humanos otro que tiene que ver
con la política, la acción, la gestión y que dice que;
“...se trata de gobernar a los seres humanos como
especie antes que como países (Mojica, 2016).
Como se ha expuesto en este escrito la solución
androcrática (Rojas C, 2006) es una posibilidad
apropiada para lograr insertar micro procesos vitales
en macro procesos de sostenibilidad de la calidad de
vida colectiva y facilita gobernar a los seres
humanos como especie antes que como países.
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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S

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Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

IMPACTO DEL BAJO CONSUMO DE ALIMENTOS CON GLUTEN Y CASEÍNA SOBRE
SÍNTOMAS GASTROINTESTINALES EN NIÑOS DE 3-12 AÑOS DE EDAD CON TRASTORNO
DEL ESPECTRO AUTISTA.
IMPACT OF LOW FOOD CONSUMPTION WITH GLUTEN AND CASEINE ON GASTROINTESTINAL SYMPTOMS
IN CHILDREN 3-12 YEARS OLD WITH AUTISM SPECTRUM DISORDER
Hernández Cruz Ana Cristina*, López Ordaz Lyleni Guadalupe*, Garza Sepúlveda Gerardo*,
Cuellar Robles Sofía*, Márquez Zamora Leticia*, Sánchez Peña María Alejandra*
*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México.
Citation: Hernández Cruz AC., López Ordaz LG., Garza Sepúlveda G., Cuellar

Robles S., Márquez Zamora L., Sánchez Peña MA. (2017) Impacto del bajo
consumo de alimentos con gluten y caseína sobre síntomas gastrointestinales en
niños de 3-12 años de edad con trastorno del espectro autista. Revista de Salud
Pública y Nutrición, 16(3), 1-5.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Hernández Cruz AC et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-1
Email: maria.sanchezp@uanl.mx

�Autismo, nutrición, gluten, caseína

Artículo Original

IMPACTO DEL BAJO CONSUMO DE ALIMENTOS CON GLUTEN Y CASEÍNA SOBRE SÍNTOMAS
GASTROINTESTINALES EN NIÑOS DE 3-12 AÑOS DE EDAD CON TRASTORNO DEL ESPECTRO
AUTISTA
Hernández Cruz Ana Cristina*, López Ordaz Lyleni Guadalupe*, Garza Sepúlveda Gerardo*, Cuellar Robles
Sofía*, Márquez Zamora Leticia*, Sánchez Peña María Alejandra*

*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México
RESUMEN
Introducción: Los trastornos del espectro autista, presentan alteraciones gastrointestinales tales como diarrea, flatulencia,
reflujo gastroesofágico y constipación las cuales se han relacionado con el consumo de dietas con gluten y caseína. Objetivo:

Evaluar el efecto de la dieta sin gluten y caseína sobre síntomas gastrointestinales en niños con trastornos del espectro autista.
Material y Métodos: Previo consentimiento del padre o tutor se evaluaron niños de 3 a 12 años de edad, aplicando una historia
nutricional con datos antropométricos y dietéticos por frecuencia alimentaria; la permeabilidad intestinal se evaluó por el
cuestionario de signos y síntomas gastrointestinales “brea King the vicious cycle”, intestinal health trhough diet, al inicio y
final de la intervención durante 10 semanas. Donde se proporcionó menú semanal de acuerdo a recomendaciones calóricas por
edad con alimentos libres de gluten y caseína. Los datos se analizaron por estadística descriptiva y pruebas no paramétricas
utilizando Chi2 de dos variables, test de McNemar y prueba de Friedman utilizando el paquete estadístico SPSS versión 24.0.
Resultados: Del total de 26 sujetos, 77% de género masculino y 23% femenino, con media de edad 7.6 + 2.6 años, se observó
una disminución del consumo de alimentos con gluten y caseína a menos de tres veces por semana, lo cual aminora la presencia
de distención abdominal, diarrea, flatulencia. Siendo la permeabilidad intestinal estadísticamente significativa (≤0.05) después de
10 semanas de intervención. Conclusiones: La disminución en el consumo de alimentos con gluten y caseína disminuye
síntomas gastrointestinales asociados a permeabilidad intestinal.
Palabras Clave: Autismo, nutrición, gluten, caseína.
ABSTRACT
Introduction: Autistic spectrum disorders present gastrointestinal disorders such as diarrhea, flatulence, gastroesophageal
reflux and constipation, which have been related to the consumption of diets with gluten and casein. Objective: To evaluate

the effect of the gluten-free and casein-free diet on gastrointestinal symptoms in children with autism spectrum disorders.
Methods: After the consent of the parent or guardian, children 3 to 12 years of age were evaluated, applying a nutritional
history with anthropometric and dietary data by food frequency; intestinal permeability was assessed by the questionnaire for
gastrointestinal signs and symptoms "breaking the vicious cycle", intestinal health through diet, at the beginning and end of the
intervention for 10 weeks. Where weekly menu was provided according to calorie-age recommendations with gluten-free and
casein-free foods. Data were analyzed by descriptive statistics and non-parametric tests using Chi2 of two variables, McNemar
test and Friedman test using the statistical package SPSS version. Results Of the total of 26 subjects, 77% male and 23%
female, with a mean age of 7.6 + 2.6 years, a decrease in food consumption with gluten and casein was observed less than
three times a week, The presence of abdominal distention, diarrhea, flatulence. The intestinal permeability was statistically
significant (≤0.05) after 10 weeks of intervention. Conclusions: The decrease in food consumption with gluten and casein
decreases gastrointestinal symptoms associated with intestinal permeability
Key words: Autism, nutrition, gluten, casein

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

1

�Autismo, nutrición, gluten, caseína

Introducción
Los trastornos del espectro autista (TEA) también
denominados
trastornos
generalizados
del
desarrollo, son un conjunto de problemas vinculados
al neurodesarrollo con manifestaciones cognitivas y
de comportamiento que ocasionan notables
limitaciones en la autonomía personal. (CabanyesGarcía, 2004), de acuerdo al Centers for Disease
Control and Prevention (CDC) en 2014, uno de cada
68 niños ha sido identificado con TEA;
aconteciendo en todas las razas, etnias y grupos
socioeconómicos, con prevalencia de 4.5 veces más
común en niños (1 de 42) que en niñas (1 de 189).
Esta población es propensa a desarrollar alergias
alimentarias, intolerancias e hipersensibilidad a
diversos alimentos y derivados como el gluten y
caseína y a colorantes, los cuales provocan una serie
de alteraciones gastrointestinales, cutáneas y fiebres
inexplicables, que puede afectar su comportamiento,
la causa de esta sintomatología aún no está clara,
pero se relaciona con una flora intestinal anormal y
un posible exceso de uso de antibióticos que puede
lesionarla (Elder, J. H. et al, 2006) (Adams B. J. et
al. 2011).
La terapia dietética en esta población es de
importancia ya que desde hace años diversos
estudios han relacionado algunas restricciones en la
dieta y su efecto en el comportamiento de los niños
con TEA sobre todo de gluten y caseína, con la teoría
particular de que no pueden ser digeridas por
completo, generando péptidos que pueden actuar
como opiáceos; aparentemente por una deficiencia
enzimática la cual impide desdoblar adecuadamente
las proteínas. Como resultado de esto, surgen dos
sustancias derivadas de la digestión incompleta de
las proteínas del gluten y la caseína, la gluteomorfina
y la caseomorfina, ambos péptidos bioactivos pueden
atravesar la membrana intestinal y llegar a tejidos
periféricos vía circulación sistémica, logrando alterar
el metabolismo celular como los inductores
hormonales y neurotransmisores (Audisio A. et al,
2013).
Por lo anterior la dieta libre de gluten y caseína se
considera una intervención eficaz para mejorar los
síntomas característicos del TEA, obteniendo
disminución de la hiperactividad, y los problemas
gastrointestinales (GI) que incluyen diarrea,
constipación, distensión, dolor abdominal, pirosis,
heces fétidas, presencia de moco, sangre o con restos

Artículo Original

alimentarios, esteatorrea, flatulencia, eructos y
reflujo gastroesofágico (Villatoro M. et al, 2015)
(Toh C., M. y Allen V. E., 2015) ( Harris C. and
Card B. 2012). Debido a esto, el objetivo de este
estudio Evaluar el efecto de una dieta sin gluten y
caseína que permita disminuir los signos y síntomas
gastrointestinales en los niños con diagnóstico de
TEA.
.
Material y Métodos
Estudio cuasi experimental, descriptivo, no aleatorio,
con muestra autoseleccionada incluyendo niños
ambos géneros de 3 a 12 años de edad con
diagnóstico establecido de TEA por un especialista
del neurodesarrollo, a los cuales bajo previo
consentimiento del padre o tutor se aplicó por
profesionales de la salud una evaluación al inicio y
final de la intervención de 10 semanas, utilizando las
técnicas de medición establecidas (OMS, 1995) para
la historia nutricional los datos antropométricos de
peso por medio de una báscula seca modelo 874, la
estatura determinada con estadímetro seca modelo
213 e índice de masa corporal (IMC) kg/m2,
interpretado de acuerdo a tablas de IMC para la edad
de OMS 2007. Para los datos dietéticos se utilizó la
frecuencia alimentaria la cual mostraba alimentos con
gluten y caseína con la finalidad de evaluar si el
consumo de estos alimentos era menor o mayor a tres
veces por semana, ya que la frecuencia mayor a 3
veces agrava los síntomas gastrointestinales. La
permeabilidad intestinal se determinó por el
cuestionario de signos y síntomas gastrointestinales
“breaking the vicious cycle”, intestinal health
trhough diet, evaluada de acuerdo al puntaje: 1-5
puntos: permeabilidad intestinal menos propensa a
presentarse como categoría 1, categoría 2 de 6-10
puntos: posiblemente puede presentar permeabilidad
intestinal, categoría 3 de 11-19 puntos:
permeabilidad intestinal posiblemente presente, de 20
o más puntos: permeabilidad intestinal muy
posiblemente presente como categoría 4 (Gottschall
E., 2004), ( Lázaro C. P. et al. 2016), ya que una gran
mayoría de sujetos con TEA sufren problemas
gastrointestinales lo que los lleva a una anormalidad
en la mucosa intestinal asociada con una
permeabilidad selectiva (Salles T. T., E. et al. 2014,).
Posterior a la recolección de datos, se entregó plan de
alimentación individualizado
por menús con
requerimientos para la edad según la OMS 2001,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Autismo, nutrición, gluten, caseína

libre de caseína y gluten, donde las distribuciones de
macronutrientes fueron de 53% de hidratos de
carbono, 14% de proteína y 33%de grasas para los
grupos de 3 a 7 años de edad y 50% de hidratos de
carbono,20% de proteína y 30% de grasas para los
grupos de 8 a 12 años de edad, realizado por 2
licenciadas en nutrición estudiantes de la
especialidad en nutriología clínica de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, posteriormente a las 10
semanas de intervención se realizaron nuevamente
las evaluaciones.
Los datos fueron analizados por el paquete
estadístico SPSS versión 24.0, realizando estadística
no paramétrica, descriptiva y comparativa con un
nivel de significancia de p&lt; 0.05 e intervalo de
confianza del 95%, utilizando test de McNemar para
evaluar el cambio en la frecuencia dietética, Chi2
para relacionar el consumo de alimentos con la
sintomatología y la prueba de Friedman, para
comparar los cambios en el cuestionario de signos y
síntomas.

Resultados
Se evaluó un total de 26 niños, siendo el 77% (n=20)
de género masculino y 23 % (n=6) femeninos, con
edad promedio de 7.6 ± 2.6 años, en relación al
diagnóstico médico un 58% (n=15) presentaron
Autismo y 42% (n=11) Asperger.
El estado nutricional de la población estudiada por
índice de masa corporal para la edad (IMC/edad) el
54% se encuentra normal con peso saludable para la
edad como se aprecia en la Figura1.

Artículo Original

La evaluación de la frecuencia alimentaria se observa
en la Tabla 1, siendo significativa (p &lt; 0.05) la
disminución en el consumo de alimentos con gluten
como tortillas de harina, pan de barra, pastas, pan
dulce y galletas, y en caseína como leche y queso.
TABLA 1: Cambios en frecuencia de alimentos de los sujetos en estudio
Basal
Final
Menor a 3 veces Mayor a 3 veces Menora3veces
Mayor a 3 veces
por semana
por semana
porsemana
por semana
Alimento
%
(n=)
%
(n=)
% (n=) %
Leche*
61.5
(16)
38.5
(10)
100 (26)
0.0 (0)
Yogurt
80.8
(21)
19.2
(5)
100 (26)
0.0 (0)
Queso*
53.8
(14)
46.2
(12)
92.3 (24)
7.7 (2)
Tortilla de harina* 76.9
(20)
23.1
(6)
100 (26)
0.0 (0)
Pan de barra*
61.5
(16)
38.5
(10)
92.3 (24)
7.7 (2)
Pasta*
57.7
(15)
42.3
(11)
100 (26)
0.0 (0)
Cereal
69.2
(18)
30.8
(6)
92.3 (24)
7.7 (2)
Pan dulce*
69.2
(18)
30.8
(6)
96.2 (25)
3.8 (1)
Galletas*
46.2
(12)
53.8
(14)
84.6 (22)
15.4 (4)
Dulces
100
(26)
0.0
(0)
92.3 (24)
7.7% (2)
*(p= &lt;0.05)
n=26
Test McNemar

La evaluación de permeabilidad intestinal de
acuerdo a los criterios de “breaking the vicious
cycle”, intestinal health trhough diet, se observan
en la Figura 2 y tabla 2, donde se observó un cambio
estadísticamente significativo (p &lt; 0.05), ya que en
la evaluación inicial el 96% (n=25) de los niños
presentaba permeabilidad intestinal en la categoría 2
y 3 y al finalizar la intervención en la categoría 1
“menos propensa a presentarse” aumento de 4% (1)
a 31%(8), y en categoría 2 “puede presentar
permeabilidad intestinal” de 39% (10) a 42% (11),
observándose la mayor disminución en la categoría
3 “permeabilidad intestinal posiblemente presente”
donde al inicio se manifestó un 57% (15) y al final
únicamente el 23% (n=6) lo presentaron, para la
categoría 4 “permeabilidad intestinal muy
posiblemente presente” al inicio no se observó y
posterior al finalizar el tratamiento el 4%(1) lo
manifestó de acuerdo a lo comparado por la prueba
de Friedman analizando los signos y síntomas de
permeabilidad intestinal al inicio y al final al
disminuir su consumo de leche, yogurt y pan de
barra.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Autismo, nutrición, gluten, caseína

Artículo Original

TABLA 2: Cambios de signos y síntomas gastrointestinales en los sujetos en estudio

Síntoma
Pirosis
Meteorismo
Distención
Flatulencias *
Estreñimiento *
Diarrea
Gastritis
Colitis
Halitosis
Nicturia
Poliuria
Insomnio
Rash
Dermatitis

%
73.1
73.1
53.8
38.5
50.0
80.8
80.8
84.6
57.7
92.3
80.8
76.9
92.3
84.6

No
(n=)
(19)
(19)
(14)
(10)
(13)
(21)
(21)
(22)
(15)
(24)
(21)
(20)
(24)
(22)

Basal

Si
%
26.9
26.9
46.2
61.5
50.0
19.3
19.2
15.4
42.3
7.7
19.2
23.1
7.7
15.4

Final

(n=)
(7)
(7)
(12)
(16)
(13)
(5)
(5)
(4)
(11)
(2)
(5)
(6)
(2)
(4)

%
88.5
69.2
73.1
61.5
84.6
96.2
92.3
92.3
76.9
84.6
65.4
84.6
100
80.8

No
(n=)
(23)
(18)
(19)
(16)
(22)
(25)
(24)
(24)
(20)
(22)
(17)
(22)
(26)
(21)

Si
% (n=)
11.5 (3)
30.8 (8)
26.9 (7)
38.5 (10)
15.4 (4)
3.8 (1)
7.7 (2)
7.7 (2)
23.1 (6)
15.4 (4)
34.6 (9)
15.4 (4)
0.0 (0)
19.2 (5)

p=&lt;0.05
n=26
T est McNemar

Figura 2. Evaluación inicial y final de la permeabilidad
intestinal

Dentro de los signos y síntomas gastrointestinales en
nuestro estudio disminuyeron la distensión, diarrea y
flatulencias como lo reportado por Ghalichi F. et al,
2016, quien revelo diferencia significativa en la
disminución de dolor de estómago, inflamación,
estreñimiento y diarrea después de llevar a cabo la
DLGC, lo cual coincide con los estudios de Horvath
K., y Perman J. en el 2002.
El tiempo de intervención nutricional fue de un lapso
de 10 semanas, a diferencia otros estudios que
muestran resultados en un lapso mayor a 6 meses
como Pennesi M. C. y Cousino K. C., 2012, otros
como el de Pedersen et al en el 2012 sugieren mayor
probabilidad de responder a una dieta con un
seguimiento de 12 meses. Mientras que Whiteley y et
al en el 2013, proponen un tiempo promedio de
intervención de 12 a 24 meses, por lo que se plantea
que el apego a la dieta por el niño con TEA de nuestro
estudio y sobre todo del cuidador fue de importancia
para nuestros resultados.
Para la permeabilidad intestinal se observó una
disminución en los signos y síntomas intestinales lo
que sugiere que el consumo de los alimentos con
gluten y caseína a menos de tres veces por semana
(principalmente de pan de barra, yogurt y leche)
mejora la capacidad de absorción de los nutrientes
al presentar menor sintomatología intestinal
Conclusiones

Discusión

El estado nutricional de nuestra población en estudio
se mantuvo dentro del diagnóstico establecido al
inicio del mismo, lo que sugiere el apego a su
intervención nutricional.
También se pudo observar disminución a menos de
3 veces por semana del consumo de alimentos con
gluten y caseína con la sintomatología intestinal
como lo reportado por Pennesi M. C. y Cousino K.
L en 2012, que sugieren que la DLGC es más
efectiva en niños con trastorno del espectro autista
con historia clínica de signos y síntomas
gastrointestinales o en aquellos con sospecha de
sensibilidad a algunos alimentos.

Se concluye que una intervención nutricional a
niños con TEA con dieta sin gluten y caseína se
relaciona con el descenso de signos y síntomas
gastrointestinales asociados a permeabilidad
intestinal.
Dentro de las limitaciones del estudio tuvimos
tiempo establecido de intervención, tamaño de la
muestra de estudio, aun con estos inconvenientes se
lograron obtener resultados significativos.
Se sugiere que se realice mayor investigación acerca
del tema para en un futuro enriquecer y mejorar el
tratamiento de los niños con TEA.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Autismo, nutrición, gluten, caseína

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO INFANTIL A TRAVÉS DE LA
TÉCNICA DE “DIBUJAR Y ESCRIBIR” EN ESCOLARES MEXICANOS.
STUDY OF CHILD FOOD BEHAVIOR THROUGH THE "DRAW AND WRITE" TECHNIQUE IN MEXICAN SCHOOLS
Castro Sánchez Ana Elisa*, Hernández Ruiz Karina Janett*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Ávila Ortiz
María Natividad*
*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México.
Citation: Castro Sánchez AE, Hernández Ruiz KJ, Ramos Peña EG, Ávila

Ortiz MN. (2017) Estudio del comportamiento alimentario infantil a través de la
técnica de “dibujar y escribir” en escolares mexicanos. Revista de Salud
Pública y Nutrición, 16(3), 6-13.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Castro Sánchez AE et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-2
Email: ana.castrosh@uanl.edu.mx, ana.castros@uanl.mx

�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Artículo Original

ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO INFANTIL A TRAVÉS DE LA TÉCNICA DE
“DIBUJAR Y ESCRIBIR” EN ESCOLARES MEXICANOS
Castro Sánchez Ana Elisa*, Hernández Ruiz Karina Janett*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Ávila Ortiz María
Natividad*

*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México
RESUMEN
Introducción: México presenta una de las prevalencias más altas en obesidad infantil a nivel mundial. Sin embargo poco se
sabe sobre el estilo de vida relacionado con la alimentación de los niños y niñas mexicanos. Objetivo: Estudiar el
comportamiento alimentario en niños y niñas mexicanos a través de la técnica cualitativa de “dibujar y escribir” Métodos:

investigación cuantitativa-cualitativa; participaron 186 estudiantes. Las respuestas se registraron como texto; se agruparon en
categorías y se cuantificaron; se elaboraron tablas de frecuencia; se realizaron pruebas estadísticas. Resultados: se obtuvo
un total de 2,727 dibujos con su descripción; todos los grados presentaron diferencias significativas (p&lt;0.001). Conclusiones:
La prueba manifiesta mayor eficiencia en los grados escolares de cuarto y quinto de primaria; en secundaria ya no es eficiente.
Los resultados indican pistas útiles para ser utilizadas en las estrategias de orientación alimentaria y en los programas de
atención y control de la obesidad infantil.
Palabras Clave: técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos; comportamiento alimentario.
ABSTRACT
Introduction: Mexicans are among the first in the world to address a high prevalence of overweight and obesity coupled

with malnutrition in their population. However, little is known about the lifestyle of Mexican children with respect to food.
Objective: The study objective was to investigate the eating behaviour of Mexican children using the qualitative technique
of “Drawing and Writing.” Methods: mixed (quantitative-qualitative) study. The trial was conducted with 186 students from
pre-school to the first year of secondary school. Responses were recorded as text; they were grouped into categories and
quantified; frequency tables were developed; statistical analyzes were performed. Results A total of 2,727 drawings with
descriptions were collected, and the data showed significant differences (p&lt;0.001) in general. Conclusions: The
technique used in the trial had the greatest effectiveness in the fourth and fifth grades of primary school, whilst in
secondary school, it was no longer effective.
Key words: Mexican students; “Drawing and Writing” technique; eating behaviour

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Introducción
En el último cuarto de siglo han surgido importantes
cambios derivados de la globalización; de entre los
cuales destacan, las transformaciones demográficas,
socioculturales, tecnológicas y económicas a nivel
mundial. Dichos cambios han generado un impacto
considerable en México con respecto a la
transformación del perfil epidemiológico, los estilos
de vida, los patrones de consumo alimentario y
actividad física (Gómez, et. al. 2016), éstos dos
últimos, generando un aumento global de
malnutrición principalmente por exceso.
De acuerdo con la Obesity Update (2017) más de la
mitad de los adultos y casi 1 de cada 6 niños
padecen sobrepeso u obesidad en países asociados
a la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE), siendo México
una de las naciones con mayor obesidad en adultos
en el mundo.
Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición (ENSANUT) 2016, el 71.2% de la
población adulta presenta sobrepeso u obesidad,
mientras que dicha problemática afecta al 33.2% de
los niños en edad escolar (5-11 años).
Por lo anterior, se ha puesto atención especial en el
estudio de los hábitos alimentarios de las poblaciones
debido al aumento de las problemáticas derivadas de
la malnutrición por exceso como lo son, la obesidad
(OB) infantil y las enfermedades crónico
degenerativas a temprana edad, lo que se ha
convertido en un grave problema de salud pública
por los altos costos que se derivan de su atención y
por las repercusiones en la vida adulta.
Podemos darnos cuenta que si bien, México cuenta
con datos de salud y nutrición derivados de encuestas
nacionales y, particularmente Nuevo León, que
cuenta con la Encuesta Estatal de Alimentación y
Nutrición, de acuerdo con Ramos (2015) dicha
información posee desventajas metodológicas; por
ejemplo, el hecho de que la información recabada
corresponde a la familia en general, no considera la
distribución de alimentos por edad y género al interior
del hogar y se basa en percepciones o creencias
acerca de los hábitos y costumbres alimentarias de los
miembros. Además, cabe destacar que los niños en
edad escolar suelen pasar una parte importante del día
lejos de la vista vigilante de sus

Artículo Original

padres, ya sea en la escuela o en actividades
recreativas y posiblemente consuman alimentos
fuera del conocimiento de ellos.
Por ello diversos estudios ya se encuentran
enfocados en abordar las causas inmediatas que
originan el SP y OB infantil, como lo son el
desequilibrio de energía, asociado con dietas
hipercalóricas;
la
calidad
de
macro
y
micronutrientes; la actividad física, como se
mencionó previamente; y otros factores como el
acceso y las fuentes de los alimentos, las políticas de
mercadeo y publicidad y los ambientes generadores
de obesidad (Shamah, Amaya, &amp; Cuevas, 2015).
Si bien, podemos indagar en estudios enfocados al
conocimiento y causas que originan la adquisición de
hábitos alimentarios positivos o negativos en niños,
sin embargo, uno de los aspectos más complejos es el
de la obtención de datos directamente de los niños y
niñas sin la intermediación del jefe de familia. Lo
anterior debido a que históricamente niñas y niños
han sido vistos como objetos de estudio al
considerarlos incompetentes o poco confiables, con
limitada capacidad verbal, e incapaces de recuperar
información o entender preguntas. Sin embargo, ellas
y ellos tienen su propia perspectiva sobre los aspectos
que influyen en su vida y entorno social y esta
información se obtiene sobre todo a través de un
contacto directo y empleando métodos y técnicas
cualitativas.
No se han identificado trabajos de investigación
nutriológica que hayan utilizado la técnica cualitativa
de “dibujar y escribir” en población mexicana, esto a
pesar de que el empleo de dibujos o mapas es un
método aplicado desde hace varias décadas en
diversos grupos poblacionales (Mauthner, Mayall, &amp;
Turner, 1993; Box &amp; Landman, 1994) destacando los
estudios de Charlton (1996), Bendelow &amp; Oakley
(1994) y el de Pridmore &amp; Bendelow (1994) en
África.
Recientemente ha tomado más fuerza en la
investigación con niños, para obtener datos de las
percepciones y espacios en donde éstos se
desenvuelven, y de esta manera obtener una mejor
comprensión de la vida infantil particularmente de lo
que ellos relacionan como saludable o no saludable
(O’Connell, 2013; Bridal, Hendrie, Thompson &amp;
Blunden, 2012).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Dicha técnica consiste en un método de investigación
visual basado en el arte de dibujar y escribir, en
donde se solicita a los participantes que realicen una
actividad de dibujo junto con un ejercicio de
escritura, que complementa la comprensión del
dibujo. Comúnmente dicha técnica es administrada a
los niños por profesores o investigadores en el aula
(Hartel, 2014).
Dentro de las ventajas que tiene el empleo de esta
técnica se encuentran, por un lado, que los niños en
edad escolar están familiarizados con las
herramientas y materiales necesarios para la
elaboración de dibujos y la descripción de los
mismos; por lo tanto es un método válido para
obtener datos directamente de ellos mismos
(Horstman, Aldiss, Richardson, &amp; Gibson, 2008).Por
otro lado, “dibujar y escribir” es una técnica
cualitativa que también permite hacer análisis
cuantitativos o mixtos por ejemplo, complementando
el análisis de texto y descriptivo con diversas pruebas
estadísticas (Piko &amp; Bak, 2006).
Se obtiene información más enriquecedora debido a
que cuando a los niños se les solicita dibujar y
contar sobre algo en específico, revelan el doble de
información, esto a diferencia de que si se les
solicitara verbalmente (Walker, Caine-Bish &amp; Wait,
2009). Lo anterior concuerda con el estudio de
Horstman et al (2008) quienes reportaron que, al ser
considerado una actividad divertida, los niños
proporcionan datos más enriquecedores que si sólo
se les pidiera escribir o hablar sobre algún tema,
además de que disfrutan la realización de dibujos.
Ahora bien, una de las desventajas u observaciones
a esta técnica, se centran en los protocolos éticos
relacionados con el consentimiento, privacidad y el
uso de las imágenes después del estudio, por otra
parte se menciona que el ejercicio de dibujo resulta
desagradable para una minoría de sujetos (Hartel,
2014).
A pesar de las desventajas que esta técnica pueda
tener, estudios demuestran que son más los datos
significativos que se obtienen al ser una técnica
atractiva para los niños y, lo que particularmente
nos interesa es el empleo de dicha técnica en
población mexicana y conocer la percepción de los
niños en cuanto a gustos y hábitos alimentarios y

Artículo Original

conocimiento de alimentos saludables y no
saludables. El objetivo general ha sido estudiar el
comportamiento alimentario en niños y niñas
mexicanos a través de la técnica cualitativa de
“dibujar y escribir”. Específicamente, se determinó
cuál es el grupo de edad de máxima eficiencia para
responder la técnica; el porcentaje de no respuesta;
aceptación de la prueba; cantidad de información
generada por temas, grupos de edad y estado nutricio;
y dificultades durante la aplicación de la prueba.
Material y Métodos
Entre el año 2011 y 2013 se realizó un estudio mixto
(cualitativo-cuantitativo) transversal. Previamente se
obtuvo la aprobación del Comité de Ética e
Investigación de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (Folio de aprobación: 11-FaSPyN-SO-03), el
permiso de las autoridades educativas, el
consentimiento informado de los padres y madres de
familia y el asentimiento de los escolares.
Las consideraciones éticas se realizaron con apego a
las disposiciones dictadas en el Reglamento de la Ley
General de Salud en Materia de Investigación
(Secretaría de Salud [SS], 1987), específicamente en
los siguientes apartados: el Capítulo I, Artículo 13
menciona que en la investigación en donde el ser
humano sea el sujeto de estudio, debe prevalecer el
respeto a la dignidad y protección de los derechos y
bienestar.
En el presente estudio se respetó el derecho de
decisión de participar tanto de los padres de familia
como de los propios niños. El Artículo 14, fracción
IV; hace mención que se deberá mantener la relación
riesgo beneficio. En este proyecto, si bien los
beneficios se limitan a la detección de malnutrición
(exceso o deficiencias) y la remisión con los
especialistas de acuerdo a la afiliación de padres, no
existen riesgos derivados de las técnicas de
investigación: ya que sólo se procedió a la toma de
mediciones antropométricas de los niños así como
ilustrar a través del dibujo una serie de imágenes
sobre hábitos y preferencias alimentarias.
El estudio se realizó previo a que la escuela adoptara
las medidas gubernamentales para el control de
alimentos y bebidas en las instituciones de educación
básica.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Participaron 102 niñas y 84 niños cursando entre
tercero de preescolar y primero de secundaria, en
una escuela privada ubicada en un sector urbano de
nivel socioeconómico medio.
En una primera etapa se tomaron datos
antropométricos (peso, talla, IMC) por personal
calificado de nutrición. Para determinar el Índice de
Masa Corporal (IMC), para la edad se obtuvo el
punto de corte puntaje z y se procedió a la
interpretación de diagnósticos, que de acuerdo a la
Organización Mundial de la Salud (2007): el estado
nutricio Adecuado, tiene un puntaje de 0, &lt; -1.0,
sobrepeso &gt;1.0, Obesidad &gt;2.0 Obesidad severa
&gt;3.0, &lt; -2.0 Delgadez y &lt; -3.0 Delgadez severa.
En la segunda etapa se aplicó la técnica de “dibujar
y escribir”. En cada grupo de escolares se contó con
el apoyo de personal entrenado compuesto por: 2
psicólogas, 1 profesora, 1 pedagoga y 2 nutriólogas.
Los niños y niñas se encontraban en sus respectivos
salones de clase sentados en escritorios individuales
y se les proporcionaron hojas blancas y lápices de
colores para realizar sus dibujos.
El instrumento para dibujar y escribir consistía en 4
hojas bond tamaño oficio engrapadas, en la primera
hoja se les solicitó dibujar los lugares donde
acostumbraba salir a comer con su familia; en la
segunda, sus comidas y bebidas favoritas, lo que
come en la escuela, con quién le gusta comer; en la
tercer hoja, cuáles alimentos consideraba saludables
y, en la cuarta hoja los alimentos que consideraba no
saludables. Se les explicó que no se calificaría la
habilidad de dibujar y que eran libres de plasmar
cualquier imagen que consideraran como respuesta
correcta (Walker, Caine-Bish &amp; Wait, 2009).
Una vez que completaron los dibujos, una
entrevistadora del equipo de apoyo tomaba notas al
momento de solicitar al niño o niña que describiera
su dibujo: “Cuéntame qué dibujaste”. Luego,
seguían otras preguntas, como: ¿Por qué dibujaste
esto? ¿Qué quieres decir con esto? ¿Hay algo más
que quieras contarme acerca de tu dibujo? También
se les pidió que escribieran un nombre o título a
cada uno de sus dibujos (Walker, Caine-Bish &amp;
Wait, 2009). En el caso de los escolares de tercer
grado de preescolar y primero de primaria, se les
apoyó con la escritura. Las entrevistas tuvieron una
duración de entre 10 y 30 minutos.

Artículo Original

Las respuestas se registraron como texto; se
agruparon en categorías y se cuantificaron; se
elaboraron tablas de frecuencia. También se
realizaron pruebas de Chi cuadrada.
Resultados
Se obtuvo un total de 2,727 dibujos con su
descripción. La prueba se aplicó a 186 estudiantes con
escolaridad desde preescolar hasta primero de
secundaria; en general todo los grados presentaron
diferencias significativas (p&lt;0.001). De ellos, el
16.15% estaba en preescolar, 78.5% en primaria y el
5.9% en secundaria. En promedio, la menor cantidad
de respuestas fue aportada por el grado de secundaria
(3.6 ± 1.6), mientras que los estudiantes del cuarto
(17.1 ± 3.5) y de quinto (17.5 ± 3.4) año de primaria
fueron los que más información aportaron (Tabla 1).

Tabla 1.- Frecuencias, medias y desviación
estándar de resupuestas según grado escolar
Gado

n

Media

DS

Preescolar
Primaria

29

16.1

3.5

1

29

14.2

1.6

2
3

33
32

13.6
14.3

2.1
1.9

4
5

16
24

17.1
17.5

3.5
3.4

12

16.3

2.1

11

3.6

1.6

6
Secundaria
1
p&lt;0.001
Fuente: Entrevista

En cuanto a los resultados del número de respuestas
en razón del género de los estudiantes, en general no
hay diferencias significativas entre los diferentes
estados de nutrición (p&lt;0.05). El mayor porcentaje
de estudiantes (58.1%) se encontraban en estado
nutricio adecuado y el 38.2% en sobrepeso y
obesidad (Tabla 2).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Tabla 2.- Frecuencias, medias y desviación estándar de
resupuestas según estado nutricio
Edo. Nutricio

n

Delgadez
Adecuado
Riesgo de sobrepeso
Sobrepeso
Obesidad
Obesidad severa

Media

DS

1
108
6
36

15.0
15.0
17.2
13.9

3.1
2.4
4.6

24
11

14.1
16.1

2.1
2.9

Artículo Original

2). Mientras que las pastas/harinas y las bebidas
gaseosas azucaradas aparecen también como las
preferidas y esto independientemente del estado
nutricio y del género. Por otro lado, aparece que
comer en compañía de los miembros de la familia,
es la preferencia más señalada (Figura 2).

Figura 2.- Hábitos y preferencias alimentarias

p&gt;0.05
Fuente: Entrevista

También, entre lo más destacable de los resultados
se encuentra que los niños identifican con facilidad
como alimentos saludables a las frutas y verduras
(65% de los dibujos) y como alimentos no
saludables a las frituras, dulces/postres (43% de los
dibujos) (Figura 1).
Figura 1.- Alimentos saludables y no saludables

En cuanto al tiempo que se tardaron en completar el
instrumento, los participantes de entre tercero de
preescolar y segundo de primaria (5-6 años) tardaron
entre 40 y 50 minutos en completar el instrumento;
mientras que, los de 3° de primaria y hasta 1° de
secundaria (7-12 años) entre 20 y 30 minutos. En
preescolar, niños y niñas manifestaron cansancio en la
mano por dibujar y escribir largo rato.

Entre los lugares que frecuentan cuando no comen en
casa, destacan las hamburgueserías y los restaurantes
con servicio completo. En cuanto a la comida y
bebida dentro del plantel escolar, destaca el consumo
de sándwiches/tortas y el jugo industrializado. Sobre
los lugares preferidos o dónde les gusta más ir a
comer, son las hamburgueserías y pizzerías (Figura

Desde el análisis cualitativo un hallazgo importante se
refiere a que en preescolar y 1° de primaria algunos
aún no distinguen entre productos comestibles y no
comestibles. En cuanto al género, sólo niñas
reportaron consumir ensaladas y por el contrario sólo
varones reportaron mariscos. Además en 1° de
primaria solicitaban más tiempo para colorear sus
dibujos. En 1° de secundaria, hubo negativa a

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

comunicar las ideas mediante el dibujo,
manifestando preferencia por la escritura y la
entrevista.
Discusión
“Dibujar y Escribir” es una técnica cualitativa que
permite hacer análisis mixtos, por ejemplo,
complementando el análisis de texto y descriptivo
con pruebas estadísticas. Es un método aplicado
desde hace varias décadas en diversos grupos
poblacionales destacando Inglaterra, África y
Canadá. “Dibujar y escribir” permite obtener una
mejor comprensión de la vida infantil.
El presente estudio mixto extiende la literatura
existente sobre el uso de la técnica de “Dibujar y
Escribir” al aportar datos sobre el estudio del
comportamiento alimentario en población mexicana.
Aporta resultados cualitativos y cuantitativos sobre el
estudio del comportamiento alimentario de una
población infantil que presenta de las más altas
prevalencias de sobrepeso y obesidad en el mundo.
Los resultados permiten reducir el vacío de
conocimiento sobre esta población específica (Ramos
et al, 2015), además de ampliar la literatura existente
sobre el uso de distintos instrumentos de medición y
de colecta de datos en menores de edad sin la
intermediación de un adulto.
Ahora bien, el contraste de resultados sólo puede
realizarse en cuanto a la utilización de la técnica y
no propiamente de los datos obtenidos debido a que
no existen estudios realizados específicamente en el
área de alimentación y nutrición, por lo que existe
un vacío de conocimiento que debe ser abordado por
especialistas de la nutrición en México.
Los estudios presentados a continuación muestran
resultados semejantes sólo en un apartado de la
totalidad de su estudio debido a que no se
enfocaron en sí en percepción de alimentos
saludables y no saludables si no en el concepto de
salud y enfermedad en general.
En el estudio de Cetin, Ozarslan, Isik y Eser (2012)
realizado en Turquía en estudiantes de 9º grado (14
años) se les solicitó dibujar y escribir sobre nutrición
y refrigerios y se obtuvieron 22 explicaciones escritas
y cero dibujos, lo que coincide parcialmente con
nuestro estudio pues los estudiantes de

Artículo Original

secundaria (13 – 15 años) sólo aportaron el 5.9% de
dibujos y mencionaron verbalmente su negativa a
expresar a través del dibujo, sus respuestas.
Asimismo de los 156 estudiantes del estudio Turco,
sólo obtuvieron 289 dibujos en total, lo que
representa 1.8% de dibujos en promedio. Cabe
destacar que los otros aspectos estudiados fueron
definición del concepto de salud, factores protectores
de la salud, factores que afectan negativamente la
salud, cuerpo humano y medicina.
Mientras que los resultados del estudio de Bridal,
Hendrie, Thompson y Blunden (2012) efectuado en
Australia, en donde obtuvieron la percepción de 28
niños y niñas de entre 5 a 9 años de lo que es
saludable y no saludable; obtuvieron 11 dibujos
relacionados a alimentos saludables siendo sólo
frutas lo que plasmaron. Por lo tanto, al igual que
en nuestro estudio los niños y niñas relacionan más
fácilmente como alimentos saludables, las frutas y
verduras (65% de los dibujos).
En un estudio efectuado en Portugal por Lima y
Serra (2014) en donde emplearon la técnica de
dibujar y escribir en 209 niños de 10 a 12 años para
indagar sobre conceptos de salud y enfermedad
encontraron que en la categoría de definición de
saludable, los niños plasmaron dibujos relacionados a
consumo de alimentos adecuados como frutas y bajo
consumo de dulces, lo que se asemeja a los
resultados de nuestro estudio en cuanto a la relación
de alimentos saludables.
En cuanto a la aceptabilidad de la técnica de dibujar
y escribir, de los 186 niños y niñas que participaron
en nuestro estudio, el 6% de los datos obtenidos
correspondieron a niños de entre 13 a 14 años,
mientras que en el estudio de Noonan, Boddy,
Fairclough y Knowles (2016) de los 181 niños y
niñas de entre 10 a 11 años, sólo 30 de ellos (16%)
completaron la tarea de dibujar y escribir con
relación a la práctica de actividad física.
Knighting, Rowa-Dewar, Malcolm, Kearney y
Gibson (2011) llevaron a cabo un estudio empleando
la técnica, indagando sobre la comprensión de los
niños sobre el cáncer, incluyendo 195 niños de entre
10 a 11 años, destacando en una de las categorías
comportamientos saludables y no saludables,
resultando 253 dibujos de alimentos saludables y 80
dibujos de bebidas saludables, destacando que en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

nuestro estudio el 65% de los dibujos fueron para
alimentos saludables.
Podemos darnos cuenta que son pocos los resultados
que podemos contrastar con otros estudios, esto
debido al vacío de conocimiento que existe en
México, específicamente en lo relacionado a estudios
de la percepción, gustos y preferencias alimentarias
en niños.
De manera general, los resultados obtenidos en
nuestro estudio destacan, en cuanto al género de los
participantes, se identificaron diferencias sólo de tipo
cualitativo, pero que no fueron estadísticamente
significativas, coincidiendo esto último con los
resultados de Piko &amp; Bak (2006).
Los resultados obtenidos por parte de los niños
fueron muy enriquecedores y brindaron al equipo
de investigadores un amplio panorama de los
hábitos que tienen los niños así como sus gustos y
preferencias alimentarias.
La mayor cantidad de dificultades para responder el
instrumento se presentaron entre 3ro de preescolar
y 2o de primaria, además de que éstos se tardaron
el doble de tiempo que el resto de los participantes.
Se obtuvo una mayor cantidad de imágenes en 4° y
5°. A partir de primero de secundaria prefieren el
cuestionario y la entrevista. Los resultados
demuestran que la prueba manifiesta mayor
eficiencia en los grados escolares de cuarto y
quinto de primaria, mientras que, en secundaria ya
no es eficiente.
Conclusiones
Los resultados de este estudio abren la posibilidad de
una utilización más eficaz de la técnica cualitativa en
cuestión; y se sugieren pistas para hacer
adaptaciones pertinentes según la edad y grado de la
población escolar. Por ejemplo, los resultados
apuntan a que la distinción entre lo comestible y no
comestible queda más claro a partir del primer grado
de primaria, es decir, después de los 6 años de edad,
y con respecto al objetivo de la investigación, el
grupo de edad de máxima eficiencia para responder
la técnica fueron los de cuarto y quinto grado (9 – 10
años de edad) debido a que fueron los que más
información aportaron.
La técnica de “dibujar y escribir” ha sido empleada
frecuentemente en el área de la salud, sin embargo,

Artículo Original

muy poco se ha aplicado en el área de la nutrición y
alimentación. Esto a pesar de que como se ha
mostrado, esta técnica cualitativa permite obtener
datos muy enriquecedores y significativos, al aportar
conocimiento sobre el punto de vista y percepción de
los niños. Lo anterior, no debería ser minimizado en
su utilización en la planeación de programas de
intervención, diseño de menús, entre otras cosas.
Contar con la participación e interacción de los niños
podría redundar en un mayor y mejor impacto en
orientación alimentaria y en educación para la salud.
Finalmente, sería deseable que estas técnicas
cualitativas se aplicaran dentro de una estrategia
multi-método.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

12

�Artículo Original

técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

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smis.html

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

DETECCIÓN PRECOZ DEL CÁNCER EN LA MUJER, ENORME DESAFÍO
DE SALUD EN MÉXICO. ALGUNAS REFLEXIONES
EARLY DETECTION OF CANCER IN WOMEN, A HUGE HEALTH CHALLENGE IN MEXICO. SOME
REFLECTIONS
Dórame-López Norma Alicia1, Tejada-Tayabas Luz María2, Galarza-Tejada Dulce María3, MorenoGonzález María Mercedes4

1 Universidad de Sonora Fac. Enfermería. 2 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí y
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 3 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis
Potosí. 4 Universidad de Guanajuato. Campus Celaya Salvatierra
Citation: Dórame-López NA., Tejada-Tayabas LM., Galarza-Tejada DM.,

Moreno-González MM. (2017) Detección precoz del cáncer en la mujer, enorme
desafío de salud en México. Algunas reflexiones, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(3), 14 - 22
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Dórame-López NA. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-3
*Email: lmtayabas@yahoo.com.mx

�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

DETECCIÓN PRECOZ DEL CÁNCER EN LA MUJER, ENORME DESAFÍO DE SALUD EN
MÉXICO. ALGUNAS REFLEXIONES
Dórame-López Norma Alicia1, Tejada-Tayabas Luz María2, Galarza-Tejada Dulce María3, Moreno-González
María Mercedes4
1 Universidad de Sonora Fac. Enfermería. 2 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí y
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 3 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis
Potosí. 4 Universidad de Guanajuato. Campus Celaya Salvatierra
RESUMEN
Introducción: El incremento acelerado en la prevalencia del cáncer de mama (CaMa) y cáncer cervicouterino (CaCu) así como
su elevada mortalidad en México, representan un gran desafío para el sistema de salud mexicano. A pesar de los esfuerzos y
las acciones emprendidas para reducir las cifras, el impacto no ha sido el esperado. La evidencia establece que si el cáncer se
detecta en estadíos iniciales es curable, tiene un mejor pronóstico, mayores tasas de supervivencia, los tratamientos son más
asequibles y pueden administrarse con menos recursos y costos. Por ello la importancia de la prevención y detección temprana
de la enfermedad y su tratamiento oportuno, lo cual requiere de una educación para generar conciencia y no solo proporcionar
información a las mujeres, así como de garantizar el fácil acceso a servicios de salud de calidad en atención primaria. El
objetivo de este ensayo es presentar una reflexión crítica sobre algunas de las razones por las que la detección precoz del
cáncer en la mujer se mantiene como uno de los principales desafíos de salud en México. Conclusiones: Para ello se plantean
algunas ideas reflexivas sobre: el soporte de las políticas públicas a las acciones de atención primaria, la relevancia del nivel de
conocimientos en las mujeres respecto a la prevención y detección oportuna de CaMa y CaCu
Palabras clave: Promoción de la salud, detección precoz de cáncer, neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

ABSTRACT
The rapid increased the prevalence of breast cancer (BC) and cervical cancer (CC) and its high mortality in Mexico represent a
major challenge for the Mexican health system. Despite the efforts and actions taken to reduce the numbers, the impact has
not been as expected. The evidence establishes that if the cancer is detected in early stages is curable, has a better
prognosis, higher survival rates, and the treatments are more affordable and can be managed with fewer resources and costs.
Hence it´s important the prevention and early detection of disease and timely treatment, which requires education to develop
awareness not only provide information to women, and it is important to ensure easy access to health services quality primary
care. The aim of this paper is to present a critical reflection about some of the reasons why early detection of cancer in women
is maintained as one of the major health challenges in Mexico. To this end, some reflective ideas are put forward about: the
support of public policies for primary care actions, the relevance of the level of knowledge in women regarding the prevention
and timely detection of CaMa and CaCu.
Key words: Health promotion, early detection of cancer, breast Cancer, neck of the uterus neoplasm.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Ensayo

Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

INTRODUCCIÓN
El cáncer (Ca) en la mujer representa uno de los
principales problemas de salud pública a nivel
mundial, específicamente el Ca de mama (CaMa) y el
Ca cervicouterino (CaCu) ocupan las primeras causas
de mortalidad femenina por tumores malignos, tanto
en los países de ingresos altos como de ingresos
medianos y bajos (Organización Mundial de la Salud,
2013). México no es la excepción, puesto que ambos
tipos de Ca son problemas prioritarios dentro de la
agenda de salud nacional.
En este país, el CaMa presentó una tendencia al
incremento, la tasa de mortalidad tuvo una
transición de 11.7/100 000 mujeres fallecidas en
1980 a una tasa de 17/100 000 en 2009 (Knaul &amp;
Hornelas, 2014). Pasó de ser la causa número 15 de
defunción en 1980 a ser la segunda en 2012 (World
Health Organization, 2012). Así mismo, durante el
período 2007 a 2014 la incidencia de CaMa se
mantuvo en ascenso, en 2014 se reportó la cifra más
alta con 29 casos nuevos por cada 100 mil mujeres
de 20 años y más, el 90% de los cuales fueron
detectados en las etapas III y IV (INEGI, 2014).
Tales cifras permiten proyectar que para el 2025
habrá un incremento importante en la incidencia y
mortalidad con 30,993 casos nuevos y 9,013
fallecimientos (Secretaría de Salud, 2015).
Por su parte, el CaCu continúa como una de las
principales causas de mortalidad femenina, con una
tasa de 12 muertes por cada 100 mil mujeres de 25
años o más. Aunque ha venido mostrando una
tendencia decreciente, mantiene índices altos en
algunos estados del sur del país (Sánchez, 2012). De
acuerdo con la OMS (2012), la frecuencia de casos
nuevos de CaCu fue de 10,186 lo cual representa una
tasa estandarizada a nivel mundial de 19.2 por 100
mil mujeres. Estos datos ubican a este tipo de Ca en el
segundo lugar en frecuencia de morbilidad y
mortalidad por neoplasias malignas en la mujer,
después del CaMa (Siegel, Nishadham &amp; Jemal,
2012).
Muchas de las mujeres afectadas por el CaCu viven
en un contexto socioeconómico y cultural de bajo
estrato (Smith et al., 2015). En los países con menor
desarrollo, la tasa es de 20 muertes por cada 100 mil
mujeres, la cual se acentúa al compararla con la de
los países desarrollados cuya tasa es de 2 muertes por
cada 100 mil mujeres, la disminución en la tasa

referida en tales países está vinculada con la
realización del tamizaje, los diagnósticos certeros y
los tratamientos oportunos (World Health
Organization, 2015).
A pesar de los esfuerzos emprendidos por el sistema
de salud mexicano, la detección tardía del Ca en la
mujer es común, un 70.2% de los casos registrados
del 2003 al 2008 se detectaron en estadios avanzados
(López, Torres, Blanco, Hernández &amp; Knaul, 2014).
En ello influye principalmente la demanda tardía de
los estudios diagnósticos por parte de las mujeres, los
retrasos en la atención para una detección oportuna y
para el diagnóstico definitivo (Tejada, Amell &amp;
Monárrez, 2015). Situación que no sólo provoca una
disminución en la sobrevida de las mujeres, sino que
conlleva el uso de procedimientos terapéuticos más
agresivos y costosos que impactan a la mujer, a su
familia y a la sociedad de una manera más
contundente (Chávarri-Guerra et al., 2012).
La evidencia establece que si el Ca en la mujer
(CaMa y CACu) se detecta en estadios iniciales es
curable, tiene un mejor pronóstico, mayores tasas de
supervivencia, los tratamientos son más asequibles y
pueden administrarse con menos recursos, tanto por
el sistema de salud como por las familias afectadas
(Knaul et al., 2012). Por ello la importancia de la
prevención y detección temprana de la enfermedad y
su tratamiento oportuno.
Este ensayo presenta una reflexión crítica sobre las
razones por las que la detección precoz del Ca en la
mujer se mantiene como uno de los principales
desafíos de salud en México. Para ello se discute
sobre el papel de las políticas públicas para sustentar
las acciones de atención primaria. Se presentan
también algunos datos de estudios realizados en
mujeres mexicanas que permiten dar cuenta de la
relevancia que tiene el conocimiento consciente
sobre la prevención y detección oportuna de CaMa y
CaCu. Y la necesidad apremiante de fortalecer la
educación para la salud y la consejería, para poder
trazar actuaciones más efectivas de las usuarias en la
reducción de los factores de riesgo que son
modificables, e incrementar la demanda de la
detección de estas patologías con la regularidad y
oportunidad que se requiere.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DIRIGIDAS A LA
PREVENCIÓN Y DETECCIÓN OPORTUNA
DE CAMA Y CACU EN MÉXICO.
Las acciones para la prevención, detección y
diagnóstico oportuno para estos tipos de cáncer en la
mujer, son prioritarias en el sistema de salud
mexicano y se sustentan en normas y políticas
públicas específicas. El Plan Nacional de Desarrollo
2013-2018 (2013) establece de manera prioritaria
que las instituciones del Sistema Nacional de Salud y
la sociedad en su conjunto, “deben hacer de las
acciones de protección, promoción y prevención, un
eje prioritario para el mejoramiento de la salud, con
el propósito de alcanzar la meta Nacional de un
México incluyente”. Así mismo, se describe en la
presentación del Programa de Acción Específico
para la Prevención y Control de Cáncer en la Mujer
(PAEPCCM) (Secretaría de Salud PAEPCCM,
2015), la importancia de la prevención primaria y
secundaria así como la prioridad de las actividades
en el primer nivel de atención como impulsoras del
cambio en el panorama epidemiológico del Ca en la
mujer.

diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia del
CaMa (2011), establece tres estrategias: a)
autoexploración mamaria (AE) a partir de los 20
años; b) exploración clínica (EC) practicada por
personal capacitado a las mujeres a partir de los 25
años y; c) la realización regular de la mastografía
(MA) bienal para todas las mujeres asintomáticas
de 40 a 69 años.

En el PAEPCCM se propone la prevención en tres
niveles diferentes que se ejecutan según la población
específica a que van dirigidas, las primeras acciones
son educativas: encaminadas a toda la población, las
segundas dirigidas a las mujeres por grupo de edad y
las terceras para mujeres que tienen alto riesgo, con
resultados anormales o sospecha clínica de cáncer
(Secretaría de Salud PAEPCCM, 2015). Para cumplir
con las líneas de acción, se proponen varias
actividades, sin embargo, se aprecia que las de
prevención y educación son mínimas, y las dirigidas
al tamizaje son mayores y prioritarias. Ello puede
considerarse congruente si se asume que el cribado
mediante las técnicas correspondientes para cada tipo
de cáncer, es la estrategia idónea para una detección
precoz, no obstante, las acciones educativas son
esenciales, y resultan ser la clave para que las mujeres
de manera consciente se acerquen al tamizaje. Esta
pudiera ser la principal razón por la cual las mujeres
se acercan a los servicios para recibir un diagnóstico
definitivo, solo cuando ellas perciben algunos
síntomas y el cáncer se encuentra en estadios
avanzados, más no para prevenirlo y procurar una
detección temprana.
En lo concerniente a la detección oportuna del CaMa,
la Norma Oficial Mexicana para la prevención,

Entre las tácticas citadas, la AE resulta el pilar
fundamental de los programas de prevención y
control. No obstante la sencillez de este examen, la
AE tiene poca prevalencia entre las mujeres, pues
se reporta que sólo una mujer de cada tres la llevan
a cabo de manera efectiva (Cordova &amp; González,
2015).
Por su parte, la Norma Oficial Mexicana para la
prevención, detección, diagnóstico, tratamiento,
control y vigilancia epidemiológica del CaCu
(2007), instituye que el personal de salud (médicos,
enfermeras y técnicos capacitados) propondrá la
prueba de detección de CaCu (Papanicolaou), a
toda mujer de 25 a 64 años de edad, especialmente
a las que refieren factores de riesgo y se le realizará
a quien la solicite indistintamente de su edad.
Asimismo indica que a las mujeres que obtengan
resultados favorables en dos pruebas anuales
sucesivas, esta se les realizará periódicamente cada
tres años.
La citología vaginal o mejor conocida como
Papanicolaou (Pap) es una prueba de tamizaje para
detectar lesiones en el cérvix (Urdaneta et al., 2013).
El estudio es de bajo costo, sencillo e indoloro, y el
procedimiento dura menos de cinco minutos
(Programa de acción específico para CaCu, 2008) lo
que facilita emplearlo en poblaciones extendidas. No
obstante, la detección oportuna de CaCu, tiene una
cobertura desigual de la población femenina mayor
de 25 años en las zonas rurales y en las urbanas, lo
que incrementa el riesgo de morir a causa del CaCu
en las poblaciones alejadas (Sánchez, 2012).
Principalmente en lugares donde convergen factores
como el bajo nivel educativo, y económico, además
de algunos patrones culturales que impiden a las
mujeres acercarse al cribado.
Según algunas investigaciones, (Aranguren-Pulido et
al., 2017; Knaul et al., 2012), las dificultades de
acceso a los servicios de salud es una de las razones

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�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

que propician una pobre participación de las mujeres
en programas de detección oportuna de CaCu.

trabajos de López, Torres, Blanco, Hernández &amp;
Knaul, (2014) y Yépez, Rosa, Guerrero 6 Gómez
(2012) evidencían que una mayoría de las mujeres
participantes en las investigaciones mostraron tener
información sobre la importancia de realizar la AE,
no obstante, pocas mujeres dominan la técnica
correcta de la AE y la practican regularmente. Por
su parte, Córdova, González &amp; Zavala, (2015)
encontraron que la prevalencia de utilización
correcta de la AE fue de apenas un 11%. Ello
muestra que la calidad de la técnica de la AE entre
las mujeres no es la apropiada para una detección
eficaz. La realidad es que una mayoría de las
mujeres no práctica la AE de manera regular y los
motivos exteriorizados para no realizarla se
relacionaron con: tener miedo a detectar algo
“extraño” (50%), la desidia y la flojera (50%)
(Yépez et al., 2012) o bien por desconocimiento del
procedimiento (17.6%) (Sánchez et al., 2016).

Las ventajas, facilidades y beneficios de la prueba
son indiscutibles, no obstante, entre las principales
barreras de su cobertura están también las
relacionadas con aspectos culturales y cognitivos de
las mujeres (Ehrenzweig, Marván &amp; Acosta, 2013).
LOS CONOCIMIENTOS Y CONCIENCIA DE
LAS MUJERES SOBRE EL CAMA Y LA
DETECCIÓN OPORTUNA.
La percepción real de riesgo conlleva un conjunto de
conocimientos generales sobre la enfermedad, su
evolución e impacto, sus factores asociados y las
formas de prevención y detección oportuna. Diversos
estudios muestran hallazgos sobre el nivel de
conocimientos que poseen grupos específicos de
mujeres mexicanas, respecto a los tipos de Ca a los
que están expuestas, así como a las formas como
pueden prevenir y detectar oportunamente la
enfermedad. Datos que permiten reflexionar sobre el
desafío de la educación a las mujeres para promover
una detección más eficaz
Algunos estudios como el de Pérez, Romero, Benítez
y Sandoval (2011), identificaron que de las mujeres
participantes en el estudio, el grupo de mayor edad
(47-57 años) y con menor grado de escolaridad
cuenta con un menor nivel de conocimientos sobre el
CaMa, lo cual resulta relevante si se tiene en cuenta
que este grupo de edad presenta mayor riesgo de
padecer la enfermedad. Por su parte Campero y
colaboradores (2014), en su exploración en
comunidades con población indígena, identificaron
que las mujeres poseen una noción vaga o errónea
sobre el riesgo de padecer CaMa; el estudio expone
que la mayoría de las mujeres objeto de estudio
consideran que las jóvenes no son candidatas para
padecer esta enfermedad, ni corren peligro alguno de
desarrollarla sino hasta después de los 45 años. Este
hallazgo refiere la falsa percepción de riesgo que
presentan muchas mujeres.
Respecto a la AE mamaria, varios estudios
(Gallegos, Zonana, Gonzáles &amp; Zapién, 2014;
Jacobo-Galindo et al., 2014); López-Guevara et al.,
2014), muestran una relación significativa entre la
edad, el nivel de escolaridad y socieconómico de
las mujeres con los conocimientos sobre la técnica
de AE y su práctica regular. Específicamente los

Otro desafío mayor es que las mujeres acudan a la
exploración clínica por personal calificado o a
realizarse una mastografía. De acuerdo con la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(Gutierrez, Rivera, Shama, Oropeza &amp; Ávila, 2012)
sólo un 36.3% de las mujeres de 20 años o más
acudió a exploración clínica de senos (EC) en el
año previo a la encuesta).
En el caso de la detección de CaMa a través de
medios de diagnóstico, tan sólo un 15% de las
mujeres de 40 a 49 años y un 26% de 50 a 69 años
acudió a realizarse una mastografía. Según lo
reportado por Campero y colaboradores (2014). Las
mujeres de comunidades indígenas reconocieron la
importancia de asistir al centro de salud una vez por
año para que los proveedores de atención les realicen
el EC, no obstante, no acuden como corresponde.
Según otros estudios (Agudelo, 2013; López et al.,
2014; Jacobo-Galindo et al., 2014) la asiduidad de las
mujeres al EC está asociada al nivel de escolaridad y
a la edad, incrementándose en el grupo de más de 50
años, y en general, solo cuatro de cada 10 mujeres
acuden a dicho examen anualmente.
Los principales motivos referidos por las usuarias
para no realizarse el EC fueron que nunca se les
ofreció por parte del personal de salud (83%), por
temor a que les encontraran un tumor (9%) (López
et al., 2014) o bien, porque su percepción ubica a la

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prueba como un procedimiento recomendable solo
para mujeres mayores e ignoran la regularidad con
que es recomendable realizarse el procedimiento
(Campero et al., 2014).

Campero y colaboradores (2014) dilucidó que las
mujeres saben que acudir a realizarse el Pap
permite detectar a tiempo alguna lesión y evitar el
CaCu, no obstante no lo practican con la
regularidad requerida. Por su parte Ehrenzweig y
colaboradores (2013), expone que todas las mujeres
que conformaron el estudio sabían poco sobre los
factores de riesgo del CaCu, incluso aquellas con
educación a nivel superior.

Estos datos concuerdan con lo identificado por López
y colaboradores (2014), respecto a los motivos de las
mujeres entre 40 y 49 años para solicitar el estudio,
entre los que destacan; haber detectado de manera
incidental una “bolita” en la mama o presentar
secreción del pezón (41.5%), signos que
corresponden al CaMa en evolución. El principal
motivo de las mujeres de 50 años o más fue la edad
(69.7%) al considerarse a si mismas en mayor riesgo.
Los datos referidos muestran la necesidad de
incrementar la educación para sensibilizar y
concientizar a las mujeres en riesgo, sobre el CaMa
y las alternativas para una detección precoz, e
incluir a sus parejas o familiares cercanos.
Particularmente procurar que el contenido de la
información este acorde al contexto, bagaje cultural
y escolar de las mujeres, a fin de sensibilizarlas
sobre su riesgo y estrategias de protección. Es
indispensable que las mujeres se familiaricen con
los signos de alarma del CaMa y las consecuencias,
en caso de no acudir tempranamente a los servicios
para obtener un diagnóstico definitivo.
CONOCIMIENTOS Y CONCIENCIA DE LAS
MUJERES SOBRE EL CACU Y SU
DETECCIÓN OPORTUNA
Al igual que en el CaMa la detección precoz del
CaCu depende particularmente del acercamiento de
las mujeres al tamizaje y de la garantía de un fácil
acceso a los servicios de atención a la salud.
Al respecto, Vargas, Vargas &amp; Tovar (2015), Llanes,
Torres, Gómez &amp; Ochoa (2011), coinciden en que las
acciones preventivas son fundamentales para su
diagnóstico oportuno y tratamiento apropiado, siendo
el Papanicolaou la prueba por elección, sin embargo,
puntualizan que en la población mexicana no existe
una cultura de prevención debido a diversos factores,
por ejemplo que las mujeres tomen la decisión de no
realizarse la prueba ya sea por estar condicionadas
por sus parejas a no hacerlo, un limitado
conocimiento y conciencia de riesgo o por la falta de
acceso a los servicios de salud.

Entre los obstáculos para adherirse al tamizaje, en
primer lugar se encontró el desconocimiento
respecto a la edad requerida, seguido por el déficit
de conocimiento sobre la frecuencia con que debe
efectuarse el Pap y por último, los largos tiempos
de espera en las unidades de salud.
REFLEXIONES FINALES
En términos generales, las mujeres poseen nociones
sobre los tipos de cáncer a las que están expuestas y
las estrategias para su detección oportuna. No
obstante, se aprecian imprecisiones en la información
respecto a los factores de riesgo, la técnica adecuada
de AE, la edad a que deben iniciar las detecciones, así
como la periodicidad del tamizaje para cada tipo de
Ca. Evidentemente las mujeres cuentan con
información, pero no logran integrarla a su contexto
particular para construir una visión clara de su propio
riesgo y las alternativas que tienen para reducirlo.
Dado que el nivel de escolaridad y socioeconómico
parece ser un determinante del apego correcto de las
mujeres a los procedimientos de detección. Estos
hallazgos exponen la relevancia de considerar las
características sociales y culturales de las mujeres a
fin de adaptar la educación y consejería a sus rasgos y
proveerles no solo información, sino procurar el
desarrollo de una conciencia de riesgo y de la
necesidad del cuidado de la salud.
Queda en claro la relevancia de que las mujeres, por
decisión propia, demanden la detección de CaMa y
CaCu con la regularidad correspondiente y procuren
evitar en lo posible los factores de riesgo asociados,
así como la necesidad de recibir una educación para
que adquieran conciencia de ello.
Por ende, es de esperarse que la población femenina
con mayor grado de conocimientos respecto al CaMa
y CaCu, integrados a su esquema cognitivo y
experiencias de vida cotidiana, llevará a cabo
prácticas de prevención y detección oportuna más

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Ensayo

asiduamente, lo cual podría contribuir a acortar los
índices de morbimortalidad y reducir el gasto en
salud.

consenso entre los proveedores de salud pudiera
confundir a las mujeres.

El sistema de salud hace esfuerzos por controlar y
reducir el avance acelerado del cáncer en la mujer,
las acciones de prevención y detección se califican
como prioritarias de la atención en el primer nivel.
Sin embargo, parece que las estrategias para la
educación y consejería a las mujeres no han sido las
idóneas. Si bien la mayoría de las mujeres recibió
información sobre el CaMa y CaCu y su detección
temprana, esta se les presenta atomizada y no está
integrada a su contexto, sus características y
necesidades particulares. Se emplean técnicas
educativas estandarizadas y unidireccionales, como
las sesiones informativas (pláticas) e información
impresa que resultan insuficientes e ineficientes para
desarrollar conciencia real del riesgo en las mujeres.
Resulta indispensable que las actividades de
educación efectiva dirigidas a la población en riesgo
retomen elementos propios del contexto, que les
permita a las mujeres recibir una educación en salud
más cercana a sus necesidades y patrones culturales.
Por lo que se precisa adaptar los contenidos y formas
de difusión de la información a las características de
las mujeres y reforzarlos mediante procesos
interactivos y participativos, en los que prevalezca el
diálogo, la colaboración entre pares y se procure la
comprensión de la información por parte de la mujer,
a fin de que sean capaces de integrarla a sus prácticas
cotidianas.
La educación para la salud precisa estar encaminada a
brindar a la población usuaria, los conocimientos que
le otorguen la capacidad de decisión y acción,
desmitificando problemas de salud, apartando ideas
fatalistas e infundadas, y empoderándolas en torno a
su capacidad para mantener su salud, bajo el término
de autonomía responsable. Para lograrlo, es
indispensable que las mujeres puedan tener claro e
interiorizar como una necesidad los beneficios que
traen consigo las prácticas de prevención y detección
precoz. Resulta relevante también evaluar los
conocimientos del personal de salud, quienes son los
responsables de brindar la consejería y educar a las
mujeres, pues hay evidencias de que la falta de

Sin duda, los programas y normas en el nivel formal
(discursivo) son en su mayoría congruentes con las
necesidades de la población femenina en riesgo, no
obstante, en su nivel operativo no se ejercen tal como
están planteadas, principalmente porque prevalece en
todo el sistema de salud en México el enfoque
curativo a la enfermedad y no del cuidado de la salud.
Se mantiene una respuesta reactiva a la demanda de
atención de la población enferma, a la cual se suman
los limitados recursos asignados al primer nivel de
atención, además del uso de exiguas técnicas de
comunicación y educación en salud, una falta de
organización y coordinación en las entidades
prestadoras de servicios de salud. Todo ello propicia
la duplicidad de servicios en mujeres que acuden a la
atención pública y de la seguridad social, así como un
marcado desinterés por parte de la población.
La accesibilidad a los servicios es un determinante
importante para una detección precoz, la excesiva
demanda de atención, las limitaciones de recursos
humanos y materiales en los servicios públicos
incrementan los tiempos de espera y pueden
desmotivar a las mujeres para acudir a realizarse una
valoración clínica o el tamizaje. Constituyéndose
tales limitantes en barreras institucionales de acceso
para que las mujeres se acerquen y hagan uso de los
servicios de detección oportuna de manera regular.
CONCLUSIONES
El panorama que enfrenta México a corto y mediano
plazo en cuanto al CaMa y CaCu no se vislumbra
alentador. La creación y puesta en marcha de los
programas de prevención y detección oportuna ha
resultado insuficiente para refrenar la aparición de
casos y muertes por estas enfermedades.
Se deduce indispensable efectuar ajustes que
aumenten la probabilidad de éxito de los programas,
tales como: la capacitación del personal de salud con
estricto apego a la normativa y el establecimiento de
un equipo de trabajo permanente para estas acciones
en las unidades de salud, además de promover en el
personal de salud la consciencia y sensibilidad ante
esta problemática a fin de que se muestre abierto,
motivado y dispuesto a educar y guiar a la población
con una base de conocimientos homogéneos y la
comprensión de los determinantes culturales y del

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neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

contexto para que las mujeres sean conscientes de su
riesgo.
También es necesario dirigir una mayor atención a
grupos que son identificados como vulnerables, por
la relevancia de los factores de riesgo asociados.
Revisar y reajustar las estrategias utilizadas para
difundir los conocimientos de salud, así como
desarrollar herramientas de evaluación que permitan
corroborar que la información ha sido comprendida y
en su defecto, si no fue así, replantearla de manera
que derive en un verdadero aprendizaje.
Es factible superar las barreras de acceso de muchas
mujeres a los servicios de salud mediante la
culturización hacia el autocuidado, trabajo nada
sencillo que implica una vasta coordinación entre las
instituciones de salud, así como la redistribución de
recursos que le abonen significativamente a las
acciones preventivas y de diagnóstico oportuno más
que a las curativas.
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Revista Salud Pública y Nutrición

MICROBIOTA INTESTINAL, SOBREPESO Y OBESIDAD
INTESTINAL MICROBIOTA, OVERWEIGHT AND OBESITY
González-Gallegos Noé 1, González-Torres Yesica Sughey 2, Padilla-Durán Luis Felipe 3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara. 2 Centro Universitario de los Altos
de la Universidad de Guadalajara. 3 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara

Citation: González-Gallegos N., González-Torres Y S., Padilla-Durán LF. (2017)

Microbiota intestinal, sobrepeso y obesidad, Revista de Salud Pública y Nutrición,
16(3), 23 - 28
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 González-Gallegos N. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-4
*Email: trenmx@hotmail.com

�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

Ensayo

MICROBIOTA INTESTINAL, SOBREPESO Y OBESIDAD
González-Gallegos Noé 1, González-Torres Yesica Sughey 2, Padilla-Durán Luis Felipe 3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara. 2 Centro Universitario de los Altos de la
Universidad de Guadalajara. 3 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara

RESUMEN
Introducción: En la actualidad a pocos asombra el hecho de que la microbiota intestinal juega un papel esencial en el
desarrollo del sobrepeso y la obesidad. Cada día los mecanismos de la teoría del microbioma obeso están más claros, estos
incluyen la regulación del sistema inmune, la competencia con el enterocito por las calorías de la dieta, su papel en la
regulación de la función endocrina del sistema gastrointestinal que controla el apetito y, también muy fascinante su mediación
a nivel epigenético. Objetivo: En este ensayo discuten estos aspectos, así como algunas recomendaciones alimentarias
basadas en los conocimientos actuales para el control del peso a través de la promoción de un microbioma más equilibrado.
Conclusiones: Los mecanismos de acción a través de los cuales el microbioma puede contribuir al sobrepeso y la obesidad
incluyen un aumento de la captación energética a nivel intestinal, incremento de deposición de lípidos en el tejido adiposo y
activación de la inflamación sistémica. Se visualizan en el tratamiento de la obesidad el uso de probióticos y prebióticos
involucrados en la regulación de la microbiota intestinal.
Palabras clave: sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

ABSTRACT
Introduction: At present the fact that the gut microbiome plays an essential role in the development of overweight and
obesity to few ones seems surprising. The mechanisms of the theory of obese microbiome are clearer every day. Some of
these mechanism include a regulations over the immune system, furthermore, the gut microbiome influences both sides of
the energy-balance equation by contributing to nutrient absorption and regulating host genes that affect adiposity. Another
mechanism for promoting weight gain is based on the endocrine role of gastrointestinal system on hunger, satiety, and food
intake. Objective: This paper summarizes all these aspects, and describes some evidence-based recommendations to
improve the equilibrium of gut microbiome with the goal of to get loss weight. Conclusions: The mechanisms of action
across which the microbioma can contribute to the overweight and the obesity include an increase of the energetic capture to
intestinal level, increase of deposition of lipids in the adipose fabric and activation of the systemic inflammation. In the
treatment of the obesity, the regulation of the gut microbiota notes the use of probiotics and prebiotics involved
Key words: overweight, obesity, gut microbiome.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

Introducción
La microbiata tiene un papel importante en relación
al sobrepeso y obesidad de los individuos pues
incluye, entre otras funciones, regulación del sistema
inmune, regulación de la función endócrina y
mediación a nivel epigenético. El objetivo de este
ensayo es reflexionar lo referido anteriormente, así
como algunas recomendaciones alimentarias basadas
en los conocimientos actuales para el control del peso
a través de la promoción de un microbioma más
equilibrado

Desarrollo y funciones de la flora intestinal
Hasta hace poco se creía que al nacer, el tubo
digestivo del niño era estéril, pero que rápidamente
era colonizado por microorganismos provenientes de
la flora fecal y vaginal de la madre, así como del
entorno inmediato. Actualmente se reconoce la
existencia de una colonización prenatal que ocurre en
el último trimestre de la gestación a través del líquido
amniótico que lleva desde la placenta bacteroidetes,
firmicutes y fusobacterias que habitan en esta última
(Esquivel, 2017).
La alimentación durante los primeros dos años de
vida es fundamental en el equilibrio de la flora
bacteriana, lo que significa un predominio de
bifidobacterias y lactobacilos (fermentación
sacarolítica) por encima de especies que pueden
resultar dañinas como clostridios, Staphylococcus
aureus o ciertos bacteroides.

Ensayo

El huésped humano y la microbiota intestinal (MI)
han formado una estrecha simbiosis producto de
cientos de miles de años de evolución conjunta y
ejerce funciones metabólicas, nutricionales y de
defensa indispensable para el ser humano, mientras
que este le asegura nutrimentos y condiciones
adecuadas para su desarrollo.
La distribución de la MI no es uniforme a lo largo del
tubo digestivo, sino que responde a tres gradientes:
a) próximo-distal: menor concentración de
microorganismos en duodeno y mayor hacia el colon,
) de permeabilidad epitelial: el epitelio duodenal es
muy permeable y llega a su mínima permeabilidad en
el colon, c) de inmunidad: la densidad y tamaño de
los folículos linfoides y de las placas de Peyer
aumentan desde el intestino proximal hacia el colon.
La homeostasia del ecosistema digestivo está
determinada por el equilibrio de los tres componentes:
microbiota, permeabilidad e inmunidad local
(Gotteland, 2013; Turner, 2009).
La MI tiene una influencia profunda en la mucosa
intestinal a través de la expresión de genes, sobre todo
los implicados en la defensa, en la regulación de la
función de barrera, la vascularización, los proceso de
digestión y absorción, y en la glucosilación de
proteínas y lípidos de las membranas celulares de los
enterocitos y colonocitos (Hooper et al., 2001),
también participa en la biotransformación de
xenobióticos, así como en la síntesis de vitaminas
esenciales e isoprenoides (Requena et al., 2013).

La flora intestinal humana es importante en el
desarrollo normal del tracto gastrointestinal y en el
desarrollo y maduración del sistema inmune, está
conformada por cuatro filos bacterianos: Firmicutes,
Bacteroidetes, Actinobacteria y Proteobacteria
(Requena et al., 2013).

A lo largo de la vida la MI puede verse modificada y
alterada por varios factores, entre ellos la dieta, las
enfermedades sistémicas e intestinales crónicas y la
terapia con antibióticos (Valsecchi, Tagliacarne, &amp;
Castellazzi, 2016).

En el adulto, la densidad de colonización puede
llegar a ser hasta de 1014 microorganismos por
gramo de contenido intestinal y está conformada
por más de 1000 especies distintas que incluyen
bacterias inocuas y patógenos potenciales. El
microbioma (genoma de la microbiota) tiene el
doble del tamaño del genoma nuclear humano
(Chow, Tang, &amp; Mazmanian, 2011; Stephani,
Radulovic, &amp; Niess, 2011) y lo supera 150 veces
en el número de genes (Gotteland, 2013).

Cambios en la microbiota intestinal y exceso de
peso
Los cambios en la microbiota se han encontrado
relacionados con diferentes condiciones clínicas
como la obesidad, la diabetes, las enfermedades
gastrointestinales, autoinmunes y el cáncer
(Valsecchi et al., 2016).
Una dieta elevada en grasa saturadas, en ácidos
grasos trans y azúcares causa un deterioro en el
microbioma, lo que condiciona un ambiente pro-

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

inflamatorio y la disrupción de la función de la
barrera intestinal con inflamación de bajo grado y
endotoxemia metabólica (Everard et al., 2014; Le
Barz et al., 2015).
Tanto los antibióticos utilizados terapéuticamente,
como los que se emplean en la industria para la
engorda de animales de granja, han sido asociados
con ganancia de peso como consecuencia de la
alteración que provocan de manera directa en la
microbiota intestinal o a través de su efecto residual
en la carne y leche para consumo humano (Cox et
al., 2014; Raoult, 2016; Thuny et al., 2010), por
esta razón, desde el año 2002, las tetraciclinas, la
vancomicina y las quinolonas se han prohibido
como agentes promotores de ganancia de peso en
Europa (Phillips et al., 2004).
El papel de la microbiota en la obesidad es un tema
que está cobrando relevancia, pues varios estudios
han demostrado que la microbiota podría estar
relacionada con la obesidad a través de diversos
mecanismos como serían el control de la
permeabilidad e inflamación intestinal, la
inhibición del factor de adiposidad inducido por
ayuno (FIAF por sus siglas en inglés), la alteración
en el metabolismo del ácido biliar y la liberación de
hormonas intestinales (Valsecchi et al., 2016), todo
ello incrementando la habilidad del tubo digestivo
para extraer energía de la dieta, y para regular el
apetito, además de ocasiona alteraciones en el
comportamiento alimentario (White, 2015).
El modelo de la flora intestinal atribuye la obesidad
a la composición de la microbiota y a su capacidad
de modular la homeostasia energética, la adiposidad
y la inflamación en el huésped (White, 2015). Una
dieta obesigénica (alta en grasas saturadas y
azúcares) trae como consecuencia una función de
barrera disminuida, con lo que los lipopolisacáridos
presentes en las membranas de las bacterias gramnegativas pasan desde el lumen hacia la circulación
sistémica y esto dispara la secreción de citocinas
pro-inflamatorias que se han asociado con obesidad
(White, 2015).
Las bacterias asociadas específicamente con
obesidad se encuentran en el intestino delgado
(Angelakis et al., 2015), algunas de ellas muestran
estar más comúnmente asociadas con la adiposidad,

Ensayo

entre ellas los Lactobacillus (Drissi, Raoult, &amp;
Merhej, 2016).
Teoría del microbioma obeso
El microbioma de sujetos obesos contiene un
porcentaje mayor de Firmicutes y menor de
Bacteroidetes en comparación con los sujetos con
peso normal (Goodman et al., 2011; Morales,
Brignardello, &amp; Gotteland, 2010) y en general
menor diversidad genética (Ehrlich, 2011).
El microbioma de la obesidad está caracterizado por
un aumento de los géneros Proteobacteria,
Bacteroides, Campylobacter y Shigella, así como
una disminución de Akkermansia muciniphilae, una
bacteria con actividad anti-inflamatoria. Las
consecuencias de esta disbiosis incluyen pérdida de
la integridad de la barrera de la mucosa, degradación
de la capa mucosa intestinal y aumento del estrés
oxidativo (Valsecchi et al., 2016). Los cambios en
determinados grupos de la MI se pueden observar en
la figura núm. 1.
Figura 1. Cambios en la microbiota intestinal
asociados a obesidad

Los Lactobacillus juegan un papel neutral en el
desarrollo de la obesidad, la teoría dice que
aquellos asociados con obesidad permiten la
digestión temprana de los lípidos, mientras que
aquellos que muestran ser protectores digieren los
azúcares simples, compitiendo con el intestino por
las calorías que estos aportan (Raoult, 2016).
Los mecanismos a través de los cuales el desbalance
en la microbiota y el subsecuente estado de
inflamación de grado bajo se relacionan con obesidad
no está del todo claro, pero parece que menos

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

bacterias específicas en mantener la homeostasis
intestinal activan una respuesta incontrolada de la
inmunidad innata a nivel local y sistémico, con
translocación de metabolitos bacterianos a través de
distintas vías y desarrollo de respuesta inflamatoria
(Shojima et al., 2005). Por otro lado, el aumento en la
cantidad de ácidos grasos de cadena corta, producto de
la fermentación de polisacáridos, activa los receptores
GPR43 que a su vez inhiben la lipólisis y aumentan el
tejido adiposo (Valsecchi et al., 2016).
El microbioma obeso se caracteriza por un aumento
en la capacidad para extraer energía desde la dieta y
una disminución de la capacidad para producir
factores intestinales, principalmente hormonas, que
inhiban el almacenamiento de grasa (Bjursell et al.,
2011; Turnbaugh et al., 2006). También se ha
encontrado que la disbiosis condiciona tránsito
intestinal lento e incremento en la resistencia a la
insulina (Karasu, 2016).
Los mecanismos del microbioma obeso incluyen la
degradación de polisacáridos a monosacáridos que
son absorbidos y aportan calorías extra, lo que
promueve la síntesis de novo de lípidos y el
almacenamiento de triglicéridos en el hígado y en
el tejido adiposo (Bäckhed et al., 2004; Musso,
Gambino, &amp; Cassader, 2009); además, ocurre una
supresión del factor de adiposidad inducido por
ayuno con lo que se incrementa la actividad de la
lipoproteína lipasa y nuevamente un aumento en el
almacenamiento de ácidos grasos en los adipocitos
(Tsai &amp; Coyle, 2009).
Además del descrito incremento en la captación
intestinal de energía en forma de ácidos grasos de
cadena corta, un microbioma obeso interfiere en la
regulación de las vías metabólicas mediante
programación epigenética de importantes genes
reguladores o a través de producción de varios
metabolitos que pueden influir en dichas vías
(Vanderhoof, 2016).
Probióticos y prebióticos como agentes anti
obesidad
Los probióticos han mostrado mejorar la
tolerancia a la lactosa, prevenir la diarrea,
estimular la respuesta inmune, reducir la
inflamación y combatir la obesidad asociada a
microflora intestinal (White, 2015).

Ensayo

Una lista de probióticos con efecto beneficioso
probado a través de evidencia científica se puede
observar en la figura núm. 2.
Figura 2. Probióticos eficaces en el tratamiento
de la obesidad

Por otra parte, la administración dietética del
prebiótico oligofructosa en ratones, mostró
estimular el crecimiento de poblaciones grampositivas Bifidobacterium y Lactobacillus en el
colon, con lo cual se protege frente a la alteración
de permeabilidad intestinal, disminuyendo la
endotoxemia y el subsecuente aumento de
marcadores plasmáticos de estrés oxidativo y de
inflamación (Cani et al., 2007).
En humanos, los estudios recientes con probióticos
muestran efectos sobre desordenes metabólicos
cuando estos se consumen durante 8 a 12 semanas,
entre los cuales se encuentran la disminución del
peso corporal, del índice de masa corporal, de las
lipoproteínas de baja densidad y del colesterol total,
así como de los niveles de tensión arterial,
hemoglobina A1c y de proteína C reactiva,
disminución de la ganancia de peso, de la
acumulación de grasa y de la resistencia a la
insulina (Le Barz et al., 2015; Park &amp; Bae, 2015).
La fibra tipo inulina ha mostrado aumentar la
saciedad y disminuir con ello la ingesta de alimentos,
pero este efecto no se ha observado con fibra no
fermentable, lo que indica que existe un papel de la
microbiota colónica en la modulación de la saciedad
(Requena et al., 2013).
Recomendaciones alimentarias para modular
microbiota intestinal y reducir la obesidad

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

Debido a la evidente relación de la ingestión de
grasas saturadas con un microbioma obesigénico, la
primera recomendación nutricional para modular la
flora intestinal debe ser la reducción de este tipo de
lípidos en la dieta.
El consumo de fibra dietética y de almidón
resistente
incrementa
el
contenido
de
bifidobacterias y estimulan la secreción de los
péptido GLP-1 y PYY, además de ser el sustrato
para la producción de ácidos grasos volátiles que
promueven la integridad de la barrera intestinal
disminuyendo la inflamación sistémica.
La suplementación de fibra tipo inulina también ha
mostrado eficacia en la modulación de la MÍ y en la
reducción de peso a través del control de la ingestión
(efecto de saciedad).
El consumo de manzanas también mostró estar
relacionado con una MI más equilibrada, como
resultado de la fermentación de la pectina que
contienen para formar ácidos grasos de cadena corta.
El efecto antioxidante del café se ha asociado con
aumento de bifidobacterias tras un consumo de tres
tazas al día durante tres semanas, así como el que se
asocia con los galacto-oligosacáridos contenidos en
el chocolate (Tavares da Silva, Araujo dos Santos, &amp;
Bressan, 2013), aunque la cantidad de azúcar que se
añade a estos dos alimentos debe tenerse en cuenta
al momento de recomendar su consumo.
Conclusiones

Se concluye que en el futuro del tratamiento del
sobrepeso y de la obesidad se visualiza un papel
central de los prebióticos y probióticos que están
involucrados en la regulación de una microbiota
equilibrada.
Sin embargo, dada la baja calidad del etiquetado y las
laxas regulaciones que en México caracterizan a los
alimentos procesados que alegan contener
probióticos, además de su alto contenido de azúcares
y grasas, resulta sumamente difícil hacer una
recomendación de consumo de estos como estrategia
para el control de la obesidad, no obstante, en el
mercado encontramos probióticos de grado
farmacéutico que podrían utilizarse, en conjunto con
una dieta equilibrada y actividad física, en una
estrategia integral de control de la obesidad.

Ensayo

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

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Revista Salud Pública y Nutrición

EL IMPACTO DE LA UNIDAD DE APRENDIZAJE DE HABILIDADES DOCENTES
IMPARTIDA EN INGLES. LA OPINIÓN DE LOS ESTUDIANTES DE LA
LICENCIATURA EN NUTRICIÓN: EXPECTATIVAS, RETOS Y APRENDIZAJE.
THE IMPACT OF THE TEACHING SKILLS LEARNING UNIT TAUGHT IN ENGLISH. THE OPINION OF NUTRITION
DEGREE STUDENTS: EXPECTATIONS, CHALLENGES AND LEARNING
Rodríguez Hernández Jessica Mariela 1 Amaro de la Paz Diana Paola 1 Favela Caballero Saúl Alejandro 1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey
Citation: Rodríguez Hernández JM., Amaro de la Paz DP., Favela Caballero

SA. (2017) El impacto de la unidad de aprendizaje de Habilidades Docentes
impartida en inglés. La opinión de los estudiantes de la licenciatura en
nutrición: expectativas, retos y aprendizaje, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(3), 29 . 34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Rodríguez Hernández JM. This is an open.access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY.ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3.5
*Email: jessica.rodriguezh@uanl.mx

�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

Ensayo

EL IMPACTO DE LA UNIDAD DE APRENDIZAJE DE HABILIDADES DOCENTES IMPARTIDA EN
INGLES. LA OPINIÓN DE LOS ESTUDIANTES DE LA LICENCIATURA EN NUTRICIÓN:
EXPECTATIVAS, RETOS Y APRENDIZAJE.
Rodríguez Hernández Jessica Mariela 1 Amaro de la Paz Diana Paola 1 Favela Caballero Saúl Alejandro 1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey

RESUMEN
Introducción: Esta unidad de aprendizaje optativa, se ofrece en una de las Facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo
León y su propósito es desarrollar en los estudiantes la competencia de manejo de grupo y de elaboración de planes de clase
en el idioma inglés, basados en una variedad de estrategias de la enseñanza de contenido. Objetivo: Describir la experiencia
de los estudiantes de la licenciatura en nutrición en la clase de Habilidades Docentes en inglés. Conclusiones: La
experiencia del curso fue satisfactoria, con aspectos positivos pero también retos que superar, ya que esta modalidad de
enseñanza de contenido en inglés los motivó a trabajar más este idioma y a adquirir las competencias para desempeñarse
como docente en su desarrollo profesional, si así lo decidieran.
Palabras clave: enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida, educación bilingüe

ABSTRACT
Introduction: This elective learning unit is offered in one School of the Universidad Autónoma de Nuevo León. The purpose of
the course is to make students develop the competencies of classroom management and lesson planning, both of them in
English, based on a variety of content teaching strategies.. Objective: To describe the experience of students from the
bachelor of nutrition who took the Teaching Principles course in English. Conclusions: The experience was satisfactory.
There were some positive aspects and challenges to overcome. The fact of taking a course 100% in English motivated them to
make an effort on learning the language as well as to acquire knowledge and abilities to work as a teacher in their future
professional development if that were their choice
Key words: content-based instruction, sheltered instruction, bilingual education.

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

Introducción
Habilidades Docentes es una unidad de aprendizaje
optativa que se ofrece en una dependencia de nivel
superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL). En este curso se espera que los estudiantes
adquieran las competencias necesarias para manejar
grupos y elaborar planes de clase, basados en una
variedad de estrategias de enseñanza de contenido.
Todo esto se lleva a cabo utilizando el idioma inglés.
Cabe mencionar que en esta facultad es la primera
vez que el curso de Habilidades Docentes se ofrece
en inglés. La experiencia compartida en este ensayo
es el resultado de la opinión de los estudiantes que
tomaron el curso en su primera edición. Otro de los
aspectos por destacar es el hecho de que no todos los
estudiantes de la dependencia son bilingües. En
realidad, de acuerdo a la experiencia y resultados de
prácticas de TOEFL (Test of English as a Foreing
Language) que se han aplicado en cursos anteriores
de Competencia Comunicativa en Inglés, se
demuestra que aproximadamente el veinticinco por
ciento de los estudiantes del grupo dominan el inglés.
Esta variable hace que la clase de Habilidades
Docentes sea un reto tanto para el maestro, por los
multiniveles, como para los alumnos, dado que la
mayoría de ellos se esfuerzan por entenderlo y
hablarlo. Por tal motivo, se considera importante
registrar esta experiencia, ya que puede ser un
referente útil para la toma de decisiones académicas.
En México, poco más del 50% de las universidades
no ofrecen el inglés como asignatura obligatoria
(Instituto Mexicano para la Competitividad A.C.,
Inglés para la Competitividad y la Movilidad Social
y Consejo Empresarial Mexicano de Comercio
Exterior, Inversión y Tecnología, 2015). La UANL
ha establecido, en el Plan de Desarrollo Institucional
(PDI), estrategias para lograr la Visión 2020 en
donde se proyecta a la Universidad como una
Institución socialmente responsable y de clase
mundial. Una de las estrategias en el PDI busca
asegurar que en los programas educativos se
incorporen asignaturas en
otros idiomas,
preferentemente en inglés. Una de las grandes
fortalezas de la UANL en este tema es el hecho que
se ha avanzado en el nivel medio superior, dado que
todas las preparatorias ofrecen programas bilingües.
Por el contrario, la educación bilingüe es un tema
pendiente en las facultades, ya que son pocas las

Ensayo

dependencias de nivel superior que ofrecen esta
modalidad.
La educación bilingüe se refiere a la enseñanza
formal de asignaturas de contenido en un segundo
idioma o lengua extranjera (Longman Dictionary of
Language Teaching &amp; Applied Linguistics, 1992). La
facultad, hasta ahora, no cuenta con programas
bilingües. Las unidades de aprendizaje se imparten en
español, a excepción de Competencia Comunicativa,
que es un curso de inglés que se toma durante un
semestre con la frecuencia semanal de dos horas aula
y una hora extra aula. Actualmente la unidad de
aprendizaje de Habilidades Docentes (Teaching
Principles como se le llama en inglés) es la única
asignatura de contenido de la licenciatura en nutrición
que se cursa 100% en inglés. Esto no es una tarea
fácil, dado que es minoría quienes dominan el inglés
en la dependencia y el docente necesita adaptar las
estrategias de enseñanza para que quienes tienen un
nivel limitado en inglés puedan desarrollar las
habilidades tanto académicas como comunicativas y
así tener éxito en el curso.
La metodología empleada en la clase se basa en el
Modelo de Instrucción Protegida conocido como
SIOP (Sheltered Instruction Observation Protocol),
en el cual se adaptan estrategias de enseñanza para
que los contenidos sean comprensibles y
significativos para los estudiantes con un nivel de
inglés limitado. El Modelo SIOP es un modelo
progresivo de Enseñanza Basada en Contenidos
(EBC) completamente en inglés, con la finalidad de
promover el segundo idioma o idioma extranjero.
Este tipo de metodología sigue técnicas de enseñanza
especiales para ayudar a que el alumno comprenda y
aprenda a pesar del bajo nivel de inglés con el que
cuenta (Echevarría, Vogt y Short, 2004).
La Instrucción Protegida es más efectiva con alumnos
que tienen un nivel de inglés intermedio. El idioma
nativo se utilizará de acuerdo a las necesidades de los
estudiantes (Peregoy y Boyle, 2005). Cummings
(2015) señala que para que los estudiantes puedan
tener un buen desempeño académico en cursos de
contenido en otro idioma diferente al materno,
necesitan desarrollar, en este caso, un tipo de inglés al
cual llama Competencia Lingüística Académica
Cognoscitiva (CALP). Esta competencia se asocia
con la instrucción formal o escolarización y con las
habilidades lingüísticas que se necesitan en el
contexto académico, como son por

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

ejemplo, escribir ensayos, argumentar, dar su punto
de vista sobre alguna teoría, analizar, resumir,
identificar las ideas principales de un texto, entre
otras tareas de nivel cognitivo. Para poder desarrollar
CALP, el estudiante necesita tener muy buen manejo
de su lengua materna para llegar a ese nivel de
pensamiento crítico (Manual de Acomodos para
Estudiantes con Limitaciones Lingüísticas en
Español, 2011). Además, el estudiante ya debe
poseer la habilidad de comunicación oral en inglés,
llamada Habilidad de Comunicación Básica
Interpersonal (BICS), para que pueda transferir la
competencia lingüística académica cognoscitiva de
la primera lengua (español) a las tareas que necesita
realizar en la segunda lengua (inglés). No obstante,
los estudiantes cuya lengua nativa no es el inglés, y
que desde pequeños han estado expuestos a
programas
bilingües,
regularmente
primero
desarrollan CALP y luego BICS (Sáenz).
Según Krashen (1982), la EBC permite que los
estudiantes aprendan el contenido de la asignatura
de cierta disciplina a través del insumo de
información claro, y permite que simultáneamente
se eleve la competencia del idioma extranjero en el
que se imparte la materia. Para que se logre el
progreso en el idioma extranjero, este autor afirma
que el enfoque se debe dar en la enseñanza de
contenido, en donde el insumo de información sea
auténtico y significativo, y no centrarse en las
estructuras gramaticales. Es decir, a través de la
adaptación de los textos y la variedad de las
actividades, se puede desarrollar la competencia del
segundo idioma o idioma extranjero.
Graber y Stoller (1997) también están a favor de la
EBC en un idioma extranjero. Entre algunos de los
beneficios que estos autores destacan, se
encuentran los siguientes:
•

•

Los estudiantes están en gran medida en
contacto con el idioma extranjero a través
de los contenidos de la asignatura. Este
aprendizaje “incidental” del idioma se da
cuando el insumo de información es claro
y relacionado con el conocimiento previo
del estudiante.
El aprendizaje es contextualizado, dado
que se aprende el idioma extranjero en
discursos auténticos y no aislados.

Ensayo

•

•
•

Se eleva la motivación, ya que los
estudiantes están conscientes del esfuerzo
que realizan y que vale la pena cuando
logran entender información compleja y
desarrollar actividades de contenido en el
idioma extranjero.
Se promueve el aprendizaje cooperativo.
Permite al profesor tener flexibilidad en el
curso ya que se tienen muchas
oportunidades para ajustar las clases con
el fin de complementar los intereses y
necesidades del grupo.

Existen estudios que prueban que la EBC en otro
idioma diferente al materno es efectiva solo sí se
provee al estudiante con actividades bien diseñadas y
contextualizadas, las cuales traen al aula muestras de
lenguaje auténtico a través de una amplia variedad
de sus funciones (Swain, 1988). El curso de
Habilidades Docentes tiene como propósito proveer
a los estudiantes de la licenciatura en nutrición de las
herramientas didácticas para que puedan
desempeñarse como docentes del área que les
compete, en un idioma adicional, en este caso el
inglés. Las destrezas adquiridas durante el curso
podrán aplicarse en cualquier nivel educativo, ya sea
al trabajar con niños, adolescentes o adultos.
Durante el curso, los estudiantes realizan en pares
una clase de veinte minutos (llamada micro
enseñanza), en donde desarrollan un plan de clase
por escrito, diseñan el material didáctico para dicha
clase y la llevan a cabo frente a sus compañeros del
grupo simulando ser los profesores. Cabe destacar
que para el curso no se cuenta con un libro de texto
en particular, sino que la bibliografía estudiada se
compila en una antología debidamente referenciada.
Así mismo, se asesora a los estudiantes acerca de
cómo consultar información confiable en la red.
Como proyecto final, llamado Producto Integrador
de Aprendizaje (PIA), de manera individual los
estudiantes desarrollan por escrito una planeación
de una clase de 60 minutos y también diseñan las
actividades de aprendizaje y el material didáctico
necesario. Tanto para las prácticas de micro
enseñanza, como para el PIA, se solicita a los
estudiantes que elijan temas relacionados con la
salud o la nutrición. Además, deben decidir la edad
de los estudiantes a quienes va dirigida la clase.

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

A continuación se comparten las opiniones del
curso por parte de los estudiantes de la dependencia
durante el semestre de enero-junio 2017. La
información se obtuvo a través de los ensayos que
entregaron al final del semestre como parte de las
evidencias de aprendizaje. Los estudiantes
decidieron qué escribir y en qué orden presentar las
ideas. La única indicación fue que incluyeran
introducción, desarrollo y conclusión. Recibieron
además algunas sugerencias sobre qué puntos
expresar. Los datos se procesaron manualmente,
identificando familias, y la información se presenta
con subtítulos en forma de preguntas (tomando en
cuenta tales familias). El grupo se conformó de 26
estudiantes, de los cuales dos no se presentaron en
el curso y uno dejó de tomar la clase por cuestiones
personales. Por lo tanto, el presente ensayo describe
la experiencia de 23 estudiantes que cursaron la
unidad de aprendizaje de Habilidades Docentes en
inglés.
¿Cuál fue el motivo por el que se inscribieron en
el curso?
Gran parte de los estudiantes mencionó que la
elección de esta optativa fue porque el sistema no les
abrió muchas opciones, de manera que ésta era la
única unidad de aprendizaje que se les acomodaba en
sus horarios. Otros estudiantes decidieron tomar el
curso para poder repasar o mejorar los conocimientos
que tienen del inglés, por su deseo de viajar o
simplemente por el interés que despertó el nombre de
la optativa. Por último, una menor cantidad de
estudiantes eligió el curso por el gusto de desarrollar
habilidades docentes. Entre ellos, algunos señalaron
que les gustaría ser docentes de la facultad, mientras
que otros afirmaron que desean aprender estos
conocimientos para poder aplicarlos en su área de
trabajo con pacientes o poblaciones.
¿Cuáles fueron las expectativas del curso?
Los estudiantes mencionaron que una vez enterados
de que el curso era en inglés lo visualizaron muy
difícil y buscaron darse de baja. Otra parte de la
clase dijo que esperaba poder aprender todas o la
mayor parte de las habilidades que un profesor debe
tener para poder impartir clases efectivas y así
mismo tener un buen manejo del salón de clases.
Hubo algunas opiniones donde los estudiantes
dijeron que al final del curso sintieron que las
expectativas que tenían sí se cumplieron.

Ensayo

¿Cuál es la opinión sobre los contenidos abordados?
Los estudiantes opinaron en su mayoría que la
información que se estudió en las clases fue de gran
apoyo. Sin embargo, reconocieron que fue un tanto
complicado comprender por completo la bibliografía
que se utilizó porque contenía vocabulario nuevo. No
obstante, de esta complicación surgió la necesidad de
desarrollar otras competencias, como el buscar los
significados del vocabulario que no comprendían y así
se les facilitó la comprensión de los textos. Casi todos
los estudiantes opinaron que todo el material que se
manejó durante el semestre fue muy importante y que
complementado con las prácticas de micro enseñanza
que se llevaron a cabo en clase pudieron desarrollar
mejor las habilidades docentes aprendidas
teóricamente.
¿Cuál es la relevancia e impacto de este curso
dentro de la licenciatura?
La mayor parte de los estudiantes mencionó que las
principales habilidades que comparten los maestros
y los nutriólogos son explicar y enseñar cosas
nuevas a las personas. En el caso de la licenciatura
que se imparte en la facultad, se orienta a las
personas a tomar una mejor decisión sobre la
manera de alimentarse. Por esta razón, muchos de
los estudiantes expresaron que, aunque esta materia
no fue de sus principales opciones, al final
encontraron que los temas aprendidos durante el
semestre son una base y un gran apoyo para su
desempeño profesional como egresados de la
licenciatura, ya sea en cuanto a la atención
personalizada e incluso en una conferencia frente a
una población mucho más grande.
¿Cómo mejoró el nivel lingüístico del inglés?
Todos opinaron que en general su nivel de inglés
mejoró, en el sentido de vocabulario, pronunciación,
comprensión e incluso fluidez, ya que el curso se
llevó 100% en inglés, siendo esta la principal razón
por la cual los estudiantes se sintieron motivados a
dar su mejor esfuerzo y poner todo de su parte para
poder comprender la clase e ir al ritmo de los
compañeros que tenían un poco más de práctica en el
idioma. También algunos estudiantes mencionaron
que el hecho de que algunos compañeros supieran un
poco más de inglés fue de mucha ayuda, porque
pudieron acercarse a ellos a pedirles apoyo o algún
consejo en cuanto a la unidad de aprendizaje.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

¿Cómo sintieron el ritmo y desarrollo de las
clases?
La mayor parte de los estudiantes dijo que al inicio
del curso se sentían perdidos o confundidos, pero
conforme pasaron las clases se sintieron más
cómodos y motivados con las estrategias de
enseñanza, la paciencia y empatía del docente. Otra
razón de su satisfacción con el ritmo de la clase es
que los compañeros, en general, tuvieron una actitud
muy amigable y sobre todo dinámica, lo cual propicia
un ambiente donde todos son capaces de aprender
algo de manera muy amena. Sin embargo, hubo
quienes tuvieron una opinión contraria, puesto que
sentían que las clases a veces eran incomodas a causa
de que algunos compañeros hacían burla o
comentarios negativos sobre otros estudiantes que no
dominaban el inglés o acerca de las actividades que
realizaban en clase.
¿En qué medida fueron útiles las actividades
desarrolladas en las prácticas de micro
enseñanza?
Los estudiantes opinaron que la manera en que las
prácticas de micro enseñanza fueron preparadas
para cada edad y el tener que utilizar el método
SIOP fue lo que más aprendizaje les dejó y sobre
todo que esto es lo que más les ayudará en el futuro
como nutriólogos. Igualmente, consideran muy útil
el tener una estructura de los temas que serán
abordados y de cierta manera el estar preparados
para cualquier situación que pueda presentarse con
los alumnos. Algunos mencionaron que estas
prácticas les parecieron complicadas por diferentes
motivos, por ejemplo, nunca habían dado clases en
otro idioma, se percataron que no es fácil captar la
atención de los alumnos o simplemente porque se
sentían demasiado nerviosos.
¿Cuál fue el nivel de satisfacción con su propio
desempeño en el curso?
En general los estudiantes mencionaron que el haber
cursado esta unidad de aprendizaje fue difícil para
ellos, todo un reto; sin embargo, al final del curso se
sintieron bien con los conocimientos adquiridos.
Terminaron con una gran satisfacción porque
perdieron el miedo a dar una clase frente a un público
y sintieron una mejora en su nivel de inglés. Además,
mencionaron que ahora están más preparados que
antes.

Ensayo

¿En qué medida el curso despertó el interés por
desarrollarse como docentes en el futuro?
A pesar de que hubo una gran cantidad de
estudiantes que inscribieron el curso a causa de que
sus clases no se les acomodaban en el horario, hubo
al final un notable cambio en la actitud de los
estudiantes que no pensaban en la posibilidad de ser
docentes. Algunos mencionaron que quizás no
planean desarrollarse como tal, pero que las
actividades realizadas y sobre todo los
conocimientos adquiridos les serán de gran ayuda
para poder aplicarlos como profesionales de la
nutrición e incluso algunos comenzaron a considerar
la docencia como una opción.
¿Cuáles fueron los retos que enfrentaron y cómo
los superaron?
El principal reto que la mayoría de los estudiantes
mencionó fue que el curso se impartió 100% en
inglés, de manera que esto les ponía muchas
dificultades en la comprensión completa de la clase o
de los temas que se estuvieron abordado durante el
semestre, pero la mayoría de los estudiantes
encontraron que, con apoyo de los compañeros que
tenían más conocimiento en el idioma podían
ayudarse, siendo así una estrategia para superar este
reto. En general los estudiantes fueron perseverantes
y trabajadores porque se empeñaron en terminar
satisfactoriamente el curso a pesar de la barrera del
inglés.
¿Qué mejoras o sugerencias se pueden hacer al
curso?
La principal sugerencia que los estudiantes
mencionaron es que hace falta un libro, ya que el
trabajar con la antología fue sumamente complicado a
causa de que no se podía apreciar completamente lo
que decía en el texto, siendo esto una complicación
para la preparación de las clases, para poder estudiar
para el examen y las verificaciones de lectura.
Algunos estudiantes sugirieron abordar, además de los
temas teóricos, aspectos sobre la comunicación
corporal, el volumen y tono de voz que se debe
utilizar en cada grupo de personas. Aunado a esto,
también se señaló que el curso pudiera tener una
continuidad en el siguiente semestre y que sería muy
útil que se ofreciera durante los primeros semestres
porque se desarrollan competencias genéricas que son
imprescindibles durante toda la licenciatura.

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

Además del desarrollo de habilidades docentes y del
mejoramiento en el inglés, ¿en qué otra forma
contribuyó el curso en sus vidas?

Todos los estudiantes mencionaron que gracias a las
prácticas de micro enseñanza, su manera de dar clase
frente a las personas mejoró porque sintieron mucha
más confianza en sí mismos. También dijeron que
esta clase los ayudó a que fueran capaces de expresar
sus ideas de una forma mucho más explícita, clara y
concreta.

Conclusiones

En síntesis, la opinión de los estudiantes resulta de
gran valía para la retroalimentación de los cursos
académicos. La experiencia que se comparte abre un
panorama de lo que implica tomar un curso de
contenido en un idioma diferente al nativo. A pesar de
haber iniciado el curso con bajas expectativas, el
hecho de que fuera en inglés despertó un deseo por
superar este reto, permitiendo que se desarrollaran de
una manera activa el conocimiento del inglés, las
habilidades como futuros docentes e incluso se
incrementó la seguridad y confianza al momento de
exponer frente a un grupo. Los estudiantes parecen
estar conscientes del peso que el inglés tiene en la era
que se vive, y aunque son pocos quienes tienen buen
dominio de él, la gran mayoría afirmó que a través de
la enseñanza de los contenidos en inglés se logró
avance en su competencia lingüística. Afirmaron que
el recibir formación como docentes, además de contar
con conocimientos en lo que refiere a nutrición, los
hace profesionistas más competitivos. El curso está
dirigido preferentemente a estudiantes con un nivel de
inglés intermedio o avanzado, dado que quienes
tienen un nivel básico deberán esforzarse mucho más
para poder tener un buen desempeño. Por otra parte, el
ofrecer unidades de aprendizaje de contenido en un
idioma extranjero contribuye al cumplimiento de la
Visión 2020 de la UANL y eleva los indicadores de
internacionalización, lo que da más prestigio a la
dependencia académica.

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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2017, Vol 16, No 3, Julio-Septiembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS
INCREASE IN THE EXPRESSION OF TLR4 AND ANTIOXIDANT EFFECT OF ACETYLSALICYL ACID IN RABBITS
WITH A HIGH FAT DIET
Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*
1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma
de México. Tlalnepantla, Estado de México, México
Citation: Ortiz-Reyes, AE., Calderón-Torres, MC. (2017) Incremento de la

expresión de TLR4 y efecto antioxidante del ácido acetilsalicílico en conejos
con dieta alta en grasas, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 1-10.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Ortiz-Reyes, AE et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-1
*Email: mcalderon@campus.iztacala.unam.mx

�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS

Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*

1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma de México.
Tlalnepantla, Estado de México, México

RESUMEN
Introducción: La obesidad y el desarrollo de enfermedades hepáticas que se caracterizan por el aumento y acumulación de

lípidos en tejidos y sangre, inflamación y estrés oxidante, son actualmente una epidemia mundial, y en la población mexicana es
cada vez mayor el número de jóvenes afectados. Este aumento ha conducido a la investigación médica hacia la detección
temprana del síndrome metabólico, que se emplea como indicador de síntomas que pueden ser de riesgo para la salud y
conducir a enfermedades hepáticas. Objetivo: Los objetivos del presente trabajo fueron: evaluar en un modelo de dislipidemia
en conejos jóvenes alimentados con una dieta alta en grasa (ácido palmítico al 20%), la producción de especies reactivas del
oxígeno y cambios en la expresión de genes TLR4, COX2y de !L-1β como marcadores de inflamación y de estrés oxidante, así
como evaluar el efecto del ácido acetilsalicílico en la producción de radicales libres y en la expresión de estos genes.
Resultados: En los conejos alimentados con exceso de grasa aumentaron los niveles de triglicéridos (p&lt;0.05), la expresión de
TLR4 y las especies reactivas del oxígeno, aunque éstas últimas no de forma significativa. La administración de ácido
acetilsalicílico en dosis antiinflamatorias disminuyó la producción de especies reactivas del oxígeno y la expresión de TLR4.
Discusión: La ingesta elevada de grasa en conejos jóvenes por un período corto de tiempo conduce a la dislipidemia y a la
sobreexpresión de TLR4, gen clave de la respuesta inflamatoria y vinculada al aumento de las especies reactivas del oxígeno.
Los resultados indican que el ácido acetilsalicílico tiene efecto antioxidante.
Palabras Clave: Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante, hígado graso no alcohólico (HGNA).
ABSTRACT
Introduction: The obesity and liver diseases progression are characterized by the increase and accumulation of lipids in

tissues and blood, inflammation and oxidative stress. These diseases are now a worldwide epidemic, and the number of young
people affected is increasing in the Mexican population. This increase has led to medical research towards the early detection of
the metabolic syndrome, which is used as an indicator of symptoms that may be at risk for health and lead to liver disease.
Objective: The objectives of the present study were to evaluate in a model of dyslipidemia in young rabbits fed three months
with a diet high in fat (20% palmitic acid), the production of reactive oxygen species and changes in TLR4, COX2 and !L-1β
gene expression, as markers of inflammation and oxidative stress; also to evaluate the effect of acetylsalicylic acid on the
production of free radicals and on the expression of these genes. Results: In rabbits fed with excess of fat, significantly
increased the levels of triglycerides (p&lt;0.05), TLR4 expression, and reactive oxygen species, although in the latter, not
significantly. The administration of acetylsalicylic acid in anti-inflammatory doses decreased the production of reactive oxygen
species and the expression of TLR4. Discussion: The high fat intake in young rabbits lead to dyslipidemia and overexpression
of TLR4, a key gene in the inflammatory response and linked to the increase of reactive oxygen species. The results indicate
that acetylsalicylic acid has an antioxidant effect
Key words: Obesity, dyslipidemia, inflammation, oxidative stress, non-alcoholic fatty liver (HGNA)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Introducción
La obesidad y las enfermedades hepáticas como el
hígado graso no alcohólico (HGNA) o la esteatosis
no alcohólica, se caracterizan por la acumulación
excesiva de lípidos en las células hepáticas
(esteatosis), así como una condición de inflamación
y de estrés oxidante (Petrosillo et al., 2007). En
diferentes modelos biológicos de la enfermedad se
ha reportado que la inflamación implica cambios en
la expresión genética de las citocinas proinflamatorias TNF-α, IL-6, IL-1α, IL-1βy IL-18
(Stojsavljević et al., 2014). Aunado a esto, los
productos de la cascada de señalización de
inflamación como la ciclo-oxígenasa 2 (COX2) y
los receptores de membrana plasmática tipo Toll
(TLR), especialmente TLR3 y TLR4 pueden
amplificar dicha condición (Liu et al., 2014).
Las citosinas que favorecen la inflamación,
representan un grupo diverso, son secretadas por
varios tipos de células y tienen diferentes funciones y
efectos biológicos. En el estudio de la patogénesis del
HGNA destaca la investigación de la citosinas, TNFα, IL-6 y las de la familia de IL-1 (Tilg, 2010). TNFα es una molécula secretada por macrófagos
infiltrados en el tejido adiposo y en los hepatocitos y
es concurrente en la inflamación crónica
(Stojsavljević et al., 2014). La citosina IL-6 es
producida por adipocitos, hepatocitos, células del
sistema inmunológico y endoteliales. En la obesidad
el aumento de IL-6 favorece la inflamación de bajo
grado, sin embargo su estudio es controversial ya que
además de favorecer la inflamación se ha demostrado
que tiene efectos protectores del hígado; mientras que
la citosina IL-1B, miembro de la familia de las
citosinas IL-1, es producida por macrófagos en
respuesta al aumento de lipopolisacáridos y ácidos
grasos libres (Stojsavljević et al., 2014), y su sobreexpresión ha sido relacionada con el aumento de
COX2 (Akarasereenont et al., 1995), esta enzima
cataliza la conversión de ácido araquidónico a
prostanoides y tromboxanos, moléculas que
favorecen la inflamación (Yu et al., 2006).
La expresión de los receptores de membrana es
indispensable en la respuesta inmunológica a
organismos
patógenos,
pues
reconocen
lipopolisacáridos de las bacterias y activan vías de
señalización que inducen a la transcripción de
citocinas pro-inflamatorias, de la enzima de síntesis
de óxido nítrico (iNOS) y de moléculas de adhesión

Artículo Original

como ICAM y VCAM-1 (Goud y Frienman, 2010).
Sin embargo, la sobre-expresión del gen TLR4 en la
inflamación de enfermedades hepáticas nada tiene
que ver con una respuesta a un organismo patógeno;
en su lugar se ha sugerido como una respuesta
alterna del sistema inmunológico ante el exceso de
lípidos. Se ha propuesto que los ácidos grasos libres
oxidados pueden ser reconocidos por TLR4, lo que a
su vez activa la vía de señalización de citocinas proinflamatorias (Lee et al., 2003; Suganami et al.,
2007; Manček-Keber et al., 2015).
La situación de estrés oxidante ante una dieta rica en
ácidos grasos se favorece por la sobre-producción de
especies reactivas del oxígeno (ERO), por diferentes
procesos o reacciones, como la peroxidación de
lípidos (Oliveira et al., 2002) o por el aumento de
actividad
enzimática
de
la
acetil-CoA
deshidrogenasa (VLCAD) (Cardoso et al., 2013).
Cuando la producción de ERO rebasa la capacidad
de los sistemas antioxidantes de la célula, se produce
un desequilibrio denominado estrés oxidante. De
acuerdo con la teoría celular del envejecimiento, el
exceso de radicales libres puede alterar o dañar las
funciones de las biomoléculas y su acumulación
continua puede modificar primero las funciones
celulares y posteriormente la de órganos y tejidos
(Kourtis y Tavernarakis, 2011).
Por ello, en las células hepáticas, la continua
presencia de niveles elevados de ácidos grasos
libres, que pueden conducir a estrés oxidante y a
inflamación, es un factor determinante para el
progreso hacia la enfermedad del HGNA. Por
consiguiente, esta enfermedad se ha considerado
como una de las manifestaciones del denominado
síndrome metabólico, definido como un conjunto
de síntomas independientes y de riesgo para la
salud, como la presión arterial elevada, aumento de
la concentración de glucosa y de lípidos
(dislipidemia) en sangre, especialmente de
triglicéridos, niveles bajos de HDL, así como
obesidad central, es decir, acumulación de grasa en
la cintura (Alberti et al., 2009).
La enfermedad del HGNA sin atención médica
oportuna puede conducir a cirrosis o en casos más
graves a cáncer hepático. Aunque se han hecho
diferentes trabajos concernientes a la búsqueda de
marcadores moleculares tempranos de dislipidemia
o esteatosis (Pagadala et al., 2009), aún no se ha

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

determinado cuál puede ser el mejor marcador que
determine su diagnóstico temprano.
Por ello, las investigaciones de HGNA se han
centrado tanto en la búsqueda de marcadores
moleculares tempranos que puedan definir alguna de
las alteraciones antes mencionadas, así como en el uso
de compuestos que disminuyan o inhiban el desarrollo
de esteatosis, sin efectos colaterales adversos. De los
diversos compuestos estudiados, destacan los trabajos
con estatinas, como el caso de la atorvastatina que
reduce la expresión del gen TLR4 (Fang et al., 2014);
la vitamina C, que disminuye los niveles de
triglicéridos en sangre (McRae, 2008); y los
compuestos antiinflamatorios no esteroideos, por
ejemplo el ácido aceitesalicílico (AAS), que inhibe
específicamente a la enzima COX2 (Clària et al.,
1996), en consecuencia se bloquea la producción de
prostanoides, prostanglandinas y tromboxanos
(Ricciotti et al., 2011), además de ser reportado como
antioxidante (Mahmood et al., 2009).

Artículo Original

de conejos jóvenes; B) Grupo Grasa (AP) a cuyo
alimento se agregó 20% de ácido palmítico; C) Grupo
Grasa-Ácido acetilsalicílico (AP/AAS) de libre
acceso a comida con 20% ácido palmítico y la
administración de una dosis antiinflamatoria de ácido
acetilsalicílico 28.5 mg/kg (Cyrus et al., 2002; PaulClark et al., 2004); y D) Grupo con administración de
ácido acetilsalicílico (AAS) con libre acceso a comida
y la administración de ácido acetilsalicílico (28.5
mg/kg). Los tratamientos se suministraron
diariamente durante 3 meses. Los animales fueron
sacrificados con una sobredosis de pentobarbital
sódico (63 mg/2.5 kg de peso) y se realizó la
disección, del hígado se obtuvieron muestras que se
colocaron en tubos cónicos de polipropileno de 2 ml,
estos se congelaron con nitrógeno líquido y se
almacenaron en un ultracongelador a -70°C.

Considerando lo anterior, el objetivo de este trabajo
fue investigar el cambio en la expresión de los genes
TLR4, COX2 y de IL-1f3, como indicadores de estrés
oxidante por lípidos, y como posibles marcadores de
cuadros inflamatorios en obesidad, así como evaluar
si la administración del ácido acetilsalicílico (AAS)
en dosis antiinflamatoria tiene un efecto en la
producción de especies reactivas del oxígeno y en la
expresión genética de TLR4, COX2 y de IL-1f3.

Cuantificación de lípidos
Durante el sacrificio de los conejos se obtuvieron
muestras
sanguíneas
para
determinar
las
concentraciones plasmáticas de colesterol total,
HDL, LDL y triglicéridos. Las muestras se
analizaron en el laboratorio de referencia
internacional Grupo Diagnóstico Médico PROA S.A.
de C.V. (Laboratorio CARPERMOR). A partir de
los datos de concentración de lípidos se calculó el
promedio de cada grupo experimental y se obtuvo el
error típico, los datos se analizaron con la prueba de t
de Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

Material y Métodos
Obtención de las muestras biológicas
En este trabajo se utilizaron conejos gazapos de la
cepa Nueva Zelanda (Oryctologus cuniculus) de 3
meses de edad, provenientes de la granja de la
Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Facultad de
Estudios Superiores Cuautitlán, UNAM. Los conejos
se mantuvieron en el Bioterio de la Facultad de
Estudios Superiores Iztacala, UNAM en condiciones
controladas de crecimiento, es decir, a una
temperatura de 23 ±5°C, con un ciclo de
luz/obscuridad de 12 h cada uno y humedad relativa
del ambiente de 45 a 60%. Los conejos se dividieron
en cuatro grupos experimentales de 6 organismos
cada uno: A) Grupo Control (CN), con libre acceso a
agua y alimento comercial, de composición
balanceada de nutrimentos para dietas de crecimiento

Cuantificación de las especies reactivas de
oxígeno (ERO) totales en extractos celulares
La evaluación de ERO se hizo de acuerdo al método
modificado de Hempel et al. (1999); el extracto
celular se obtuvo de acuerdo con el ensayo
modificado de Song et al. (2013). De cada muestra de
hígado se tomó 100 mg y para eliminar el exceso de
sangre se lavó con buffer de fosfatos (PBS) 1X; el
tejido se transfirió a un tubo cónico de propileno de 2
mL y se le añadió 500 µl de PBS 1X. La lisis celular
se hizo con micropistilo de teflón y 5 µl de fluoruro
de fenilmetilsulfonilo (PMSF) 100 mM. El macerado
se centrifugó a 13000 rpm por 3 min a 4°C. La fase
acuosa se transfirió a un tubo nuevo y se mantuvo en
hielo. Luego una alícuota de 50 µl de cada muestra,
por triplicado, se colocó en una placa de 96 pozos y
se añadió 195 µl de PBS 1X y 5 µl de diacetato de
2’,7’- diclorofluoresceína (DCFDA) 500 µM. La
placa se colocó en un fluorómetro con lector de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

placas de 96 pozos, la fluorescencia de las muestras
se registró a una longitud de onda de excitación de
485 nm y de emisión de 520 nm, por 60 min. El
valor de fluorescencia se reportó como la unidad
relativa de fluorescencia por mg de proteína total
del extracto celular. La concentración de proteína se
determinó con el método de espectrofotometría de
luz UV a 280 nm y una curva estándar de albumina
de suero de bovino (BSA). De los datos de
fluorescencia relativa de cada grupo experimental,
se calculó el promedio y se obtuvo el error típico,
los datos se analizaron con la prueba de t de
Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

ARN de la fase acuosa se precipitó con acetato de
sodio 3M y etanol absoluto y se incubó a -70°C por
30 min. Posteriormente el tubo se centrifugó por 15
min a 13000 rpm; el sobrenadante se descartó y el
ARN precipitado se lavó dos veces con etanol al
75%. Una vez evaporado el etanol, el ARN se
resuspendió cuidadosamente en agua con DEPC y se
almacenó a -70°C. La pureza e integridad del ARN
se verificó mediante electroforesis en gel de agarosa
(1%) y formaldehído. El ADN remanente se eliminó
con un sistema comercial de ADNasa (Ambion
RNA, life Technologies). La concentración de ARN
se determinó mediante espectrofotometría con luz
UV a 260 nm.

Extracción de ARN total por Fenol ácido
El aislamiento del ARN total se hizo de acuerdo al
método de Schmitt et al. (1990) previamente
modificado (Calderón-Torres et al., 2006). De cada
hígado se tomó una muestra de 0.1 gramos, que se
lavó y cortó en trozos pequeños; luego se transfirió a
un tubo cónico de propileno de 2 mL estéril y se le
añadió 500 µl de buffer AE [Acetato de sodio 50 mM
y EDTA 10 mM, pH 5.3] y para inhibir la actividad
de enzimas que degradan ARN, se añadió 5 µl de
dietil pirocarbonato (DEPC); el tubo se agitó
suavemente, y el tejido macerado se transfirió a otro
tubo cónico de propileno de 2 mL calentado a 65°C,
que contenía 400 µl de fenol ácido, 20 µl de SDS al
20% y perlitas de vidrio; el tubo se incubó en baño
maría a 65°C por 5 min y se agitó en el vórtex por 30
s; este paso se repitió dos veces, y después el tubo se
enfrió a -70°C por 5 min y se centrifugó a 13000 rpm
por 5 min. La fase acuosa se transfirió a un tubo
nuevo y se le agregó 400 µl de fenol; se agitó en
vórtex y se centrifugó a 13000 rpm por 5 min;
nuevamente la fase acuosa se transfirió a otro tubo
cónico de propileno de 2 mL y se añadió 250 µl de
fenol y 240 µl de la mezcla cloroformo-isoamílico, se
agitó en vórtex y se centrifugó a 13000 rpm. El

Diseño de oligonucleótidos
Para amplificar el ARN mensajero de los genes
GAPDH, Interleucina IL-1β, Ciclooxigenasa 2
(COX2) y el receptor tipo Toll 4 (TLR4), primero se
obtuvo la secuencia del ARN mensajero de cada gen
en la base de datos del National Center for
Biotechnology Information (NCBI) y a partir de
cada secuencia se diseñó un par de oligonucleótidos
con
los
programas
Primer
del
NCBI
(http://biotools.nubic.northwestern.edu/OligoCalc) y
Primer3 v.0.4.0 (Untergasser A, 2012). La secuencia
de oligonucleótidos específicos para cada gen se
muestra en la tabla I. La especificidad teórica de
cada par de oligonucleótidos se calculó con los
programas disponibles en internet OligoCalc
(Kibbe, 20017) y OligoAnalyzer (Integrated DNA
Technologies, 2017). Los oligonucleótidos se
sintetizaron en la Unidad de Biología Molecular del
Instituto de Fisiología Celular, UNAM.

Tabla I. Secuencia de los oligonucleótidos de anclaje de cada gen.

Gen
Gliceraldehído-3fosfato
deshidrogenasa
(GAPDH
Interleucina )
1β
(IL-1β )
Ciclooxigenasa
(COX-2 )
Receptor tipo

Secuencia de
referencia (NCBI)

NM_001082253.1

NM _001082201.1
2
NM_001082388.1
NM_001082732.2

Secuencia de oligonucleótidos
(F_oligo 5’-&gt;3’cadena sentido “Forward”; R_oligo 5’&gt;3’cadena de sentido complementario “Reverse”)
F- TGACGACATCAAGAAGGTGGTG

121 pb

R- GAAGGTGGAGGAGTGGGTGTC
F- TCTGCAACACCTGGGATGAC R-

114 pb

TCAGCTCATACGTGCCAGAC

F-

TTGACCAGTACAAGTGCGAC

R-

AGTGCGTAAGGATGTAGTGC
GTGGTATCTTTTGCTGTAGTT
TTCTCACCCAGTCCTCATCC

FR-

Tamaño del
amplificado

132 pb
142 pb

TLR-4

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

RT-PCR-tiempo real
La expresión de los genes TLR4, COX2e IL-1f3 se
cuantificó con el sistema comercial de RT-PCR
SYBR Green Power SYBR Green RNA-to-CTTM 1Step (Applied Biosystems); en este sistema la primer
reacción de la transcripción inversa del ARN
mensajero (RT) que produce copias de ADN
complementario, está acoplada a la reacción en
cadena de la polimerasa (PCR) con esta segunda
reacción se amplifica y cuantifica el número de
copias del ADN complementario.
Para determinar la cantidad óptima necesaria de ARN
a usar en cada reacción de RT-PCR y conocer la
eficiencia de amplificación de cada par de
oligonucleótidos, se hizo una curva de dilución de la
concentración del ARN total por muestra de cada
grupo experimental y se obtuvo su curva de
disociación y estándar. Finalmente, para cada muestra
de ARN, se hizo una reacción de RT por triplicado,
con una concentración de ARN total de 10 ng/ul y de
cada par oligonucleótidos de 900 nM, en un volumen
final de reacción de 10 µl. La reacción de RT-PCR se
hizo en el equipo de tiempo real Step One PlusTM
(Applied Biosystems).
La temperatura y el tiempo de cada ciclo se mantuvieron
de acuerdo con las recomendaciones del proveedor. De
cada reacción de RT-PCR se obtuvo su curva
disociación y su valor de CT. Para determinar la
expresión diferencial de cada gen en las muestras del
control (CN) y de los tratamientos (AP, AP/AAS y
AAS), se utilizó el método de comparación denominado
doble delta CT (2-ΔΔCT); con este método, primero se
obtuvo la dispersión de los datos del valor CT de los
genes inducibles TLR4, IL-1f3 y COX2, con respecto al
valor de CT del gen constitutivo GADPH.

Artículo Original

Resultados
Perfil de lípidos en sangre
Para determinar si los conejos jóvenes alimentados
con un exceso de grasa por tres meses tenían
dislipidemia, caracterizada por niveles elevados de
triglicéridos y de colesterol LDL y la disminución de
los valores de colesterol HDL, se obtuvo el perfil de
lípidos de los conejos. Al comparar el valor promedio
de cada determinación de lípidos en los conejos con
dieta normal sin grasa (CN) y de los conejos
alimentados con ácido palmítico al 20% (AP), se
observó en estos últimos que la concentración de
triglicéridos aumentó significativamente (p = 0.0465);
por lo que respecta al valor de LDL, aunque se
comprobó que aumentó, este cambio no fue
estadísticamente significativo (Figura 1) al igual que
la disminución del valor de HDL. En los de conejos
alimentados con dieta alta en grasa y administración
de ácido acetilsalicílico (AP/AAS), se observó que la
concentración de triglicéridos y de LDL disminuyó
con respecto al grupo AP y que la de LDL aumentó,
pero ninguno de los cambios fue estadísticamente
significativo (Figura 1). En los conejos con dieta
normal y administración de ácido acetilsalicílico
(AAS), el valor de triglicéridos fue similar al del
grupo CN y los valores de HDL y de LDL
disminuyeron con respecto al grupo CN, pero estos
cambios
tampoco
fueron
estadísticamente
significativos.
Figura 1. Perfil de lípidos en sangre de conejos, alimentados por
tres meses con dieta normal (CN), ácido palmítico 20% (AP) y con
un suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones representan
el promedio de los valores obtenidos por cada conejo (conejos
control n=6 y conejos para cada tratamiento n=5) con su valor de
error típico, la diferencia significativa de los niveles de
triglicéridos se indica con un asterisco (p&lt;0.05).

Posteriormente se calculó la diferencia de los valores
de CT del control y de los tratamientos para cada gen
y el valor de doble delta CT se obtuvo con el
logaritmo de la diferencia antes señalada.
Finalmente se calculó el error total del método doble
delta CT con la fórmula del coeficiente de variación
del boletín de cuantificación relativa de la expresión
genética, del proveedor Applied Biosystems (2001).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Producción de radicales libres totales
Considerando que los conejos jóvenes alimentados
con exceso de grasa presentaron dislipidemia,
condición en la que ya se ha reportado estrés oxidante
(Furukawa et al., 2004), en las muestras de hígado se
midió el nivel de las especies reactivas del oxígeno
(ERO). En general los cambios del valor promedio de
ERO de cada grupo tratamiento con respecto al grupo
control
(CN),
no
fueron
estadísticamente
significativos, sin embargo se encontró que el valor de
ERO de los conejos AP fue el más alto en relación al
valor de los conejos CN (Figura 2); mientras que el
valor de ERO de los conejos AP/AAS fue similar al
del grupo CN, es decir, que en presencia del ácido
acetilsalicílico (AAS) disminuyó el nivel de ERO. Por
el contrario, en los hígados de los conejos AAS se
observó que el nivel de ERO aumentó casi dos veces
más que el valor del grupo CN.
Figura 2. Niveles de ERO totales en extractos celulares de
hígados de conejos, alimentados por tres meses con dieta
normal (CN), ácido graso palmítico 20% (AP) y con un
suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones son el
promedio de dos lecturas después de 60 min de reacción con la
2’7’ DHFC, (n=3 de conejos CN y AP/AAS y n=2 de conejos AP y
ASS) con su valor de error típico.

Expresión genética de COX2, IL-1/3 y TLR4
Para evaluar si el exceso de lípidos y la
administración de ácido acetilsalisílico en la dieta de
los conejos jóvenes tenían un efecto en la expresión
de tres genes que codifican para las moléculas
marcadoras de inflamación, interleucina 1β (IL-1/3),
enzima ciclo-oxigenasa 2 (COX2) y el receptor de
membrana tipo Toll (TLR4), se utilizó la técnica RTPCR cuantitativo. Sorpresivamente se encontró que
en las muestras de hígado de los tres grupos de
tratamiento, la expresión de COX2 y de IL-1β fue

Artículo Original

menor en relación al grupo control (CN). Mientras
que la expresión del gen TLR4 en los hígados de los
conejos a cuyo alimento se agregó 20% de ácido
palmítico (AP), aumentó hasta seis veces más que en
los conejos CN; en los conejos AP/AAS la expresión
del gen TLR4 disminuyó en relación con los conejos
AP; se consideró que este cambio era debido a la
administración de ácido acetilsalisílico (AAS). Por lo
que respecta a los conejos del grupo AAS, la
expresión del gen TLR4 aumentó hasta cuatro veces
más que en los conejos CN.
Figura 3. Niveles relativos del ARN mensajero de tres genes
indicadores de inflamación y estrés oxidante en muestras de
hígado de conejos, alimentados con ácido palmítico al 20% (AP),
con ácido palmítico + ácido acetilsalicílico (AP/AAS), y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Los niveles de los
transcritos se determinaron por RT-PCR en tiempo real. Para
cada gen los niveles de expresión de los conejos alimentados
con dieta normal (CN) se tomaron como valor de referencia. Los
datos se presentan como el valor de 2-ΔΔCT y su coeficiente de
variación de seis mediciones por cada gen para dos conejos por
tratamiento.

Discusión
En México, el aumento alarmante de la población
de jóvenes con obesidad representa un problema de
salud pública que ha generado diferentes estrategias
del sector salud para reducir y prevenir este
problema, así como investigación enfocada a los
componentes del síndrome metabólico en jóvenes y
adultos. Lo anterior con el objetivo de evaluar si en
etapas tempranas se puede detectar y detener su
progresión hacia esteatosis, que a largo plazo
podría conducir a la enfermedad del hígado graso
no alcohólico (HGNA).
En particular, en los modelos biológicos de estudio
de la obesidad, se han buscado marcadores

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

tempranos de dislipidemia, siendo los valores
arrojados en un análisis de lípidos en sangre, como
el aumento de los niveles de triglicéridos y la
disminución de HDL los más empleados para
indicar que puede haber síndrome metabólico. Tal
como se observó en este trabajo, en los conejos
jóvenes alimentados con una dieta alta en ácido
palmítico (AP), se encontró que en efecto ya tenían
dislipidemia, pues los valores de triglicéridos y LDL
aumentaron y el valor de HDL disminuyó hasta 3
veces con respecto a las muestras de los conejos con
dieta normal (CN).
En los conejos AP + ácido acetilsalicílico (AP/AAS)
no se encontró dislipidemia, es probable que en
estos conejos la administración de AAS evitó el
establecimiento de dislipidemia. De este hallazgo
surgió la pregunta ¿cuál es el efecto molecular de
AAS que conduce a la reducción de lípidos en
sangre? La disminución podría ser debida a la
capacidad antioxidante de AAS, que ya ha sido
reportada en células del endotelio de arteria
pulmonar de bovino (Podhaiski et al., 1997) y en el
gusano Caenorhabditis elegans (Ayyderava et al.,
2011) ambos expuestos a compuestos oxidantes, así
como en la reducción de colesterol en sangre de
ratas deficientes en cobre (Fields et al., 2001).
Por ello, en el modelo de dislipidemia del presente
trabajo, se decidió evaluar, primero si en los conejos
alimentados con el exceso de lípidos (grupo AP),
aumentaba la producción de ERO que pudiera
conducir al estrés oxidante, y segundo, si la
administración de AAS en los conejos AP/AAS
disminuía la producción de ERO, tal como ocurre con
la mayoría de los antioxidantes. Al respecto, se
encontró que en los conejos alimentados con ácido
palmítico 20% (AP), aumentó la producción de ERO
en hígado, este resultado es similar al reportado en el
hígado de ratas Wistar alimentadas con tocino, papas
fritas, chocolates y galletas (Milagro et al., 2006). Por
el contrario, se encontró que los niveles de ERO
disminuyeron en los conejos AP/AAS. Estos
resultados indican, primero, que en la dieta rica en
grasa hubo una sobre-producción de ERO, que
eventualmente podría resultar en una condición de
estrés oxidante, y segundo, indican que la
administración de AAS tiene un efecto antioxidante,
ya que en los hígados con exceso de grasa disminuyó
la producción de ERO.

Artículo Original

Al medir la producción de ERO en los conejos AAS
se encontró que tenía la misma sobre-producción que
en el grupo (AP); es probable que en los conejos de
dieta normal con AAS, su efecto sea pro-oxidante, ya
que en el hígado el AAS puede ser metabolizado a
salicilatos y se ha demostrado en mitocondrias
aisladas que los salicilatos pueden desacoplar la
cadena de transporte de electrones y la fosforilación
oxidativa y en consecuencia al aumento de ERO
(Battaglia et al., 2005).
Considerando que la presencia elevada de lípidos en
hepatocitos activa una respuesta de transcripción de
genes marcadores de inflamación (Stojsavljević et
al., 2014), en el presente modelo de conejos jóvenes
con dislipidemia, se midió la expresión de los genes
COX2 y de IL-13 y TLR4. En el caso de los genes
COX2 y de IL-13, se esperaba que su expresión
aumentara en el hígado de los conejos AP y que
disminuyera tanto en los conejos AP/AAS como en
los conejos AAS, pero no se encontró ningún
cambio de la expresión de los genes COX2 y de IL13 en los hígados de estos grupos. Este resultado es
similar a lo reportado por Hsieh et al. (2013), que en
ratas Sprague-Dawley alimentadas por tres meses
con una dieta alta en grasas (45%), no encontraron
cambios en la expresión de COX2 en hígado,
solamente en el tejido graso. Es probable que en el
modelo de dislipidemia temprana en conejos
jóvenes, los cambios en la expresión de los genes
COX2 y de IL-13, sólo se observen en macrófagos
de sangre periférica y no en hígado, tal como ocurre
en macrófagos aislados de sangre de conejos con
hiperlipidemia (Chen et al., 2013).
Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4, se
encontró que aumenta en los hígados de los conejos
AP, esto nos conduce a proponer que en conejos
jóvenes con dietas altas en grasa, hay una
correlación entre el aumento de la expresión del gen
TLR4, el aumento de lípidos en sangre y de la
producción de especies reactivas del oxígeno.
Mientras que en los conejos AP/AAS tanto la
expresión del gen TLR4 y la producción de ERO
disminuyen, ello probablemente se debe al efecto
antioxidante del AAS. Estos resultados son
similares a los de Chen et al. (2013), que en conejos
alimentados por dos meses con una dieta alta en
colesterol (5%) y grasa (15%), reportaron una
condición de hiperlipidemia y el aumento de la
expresión de TLR4 en macrófagos de sangre.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4 en
los conejos AAS, se observó que aumentó hasta 4
veces más que en los conejos AP/AAS, es probable
que esta sobre-expresión sea debida al efecto prooxidante del AAS (Battaglia et al., 2005). Los
resultados del aumento en la producción de ERO así
como de la expresión del gen TLR4 en los conejos
AAS, nos llevan a proponer que el uso de AAS
continuo por tres meses, en conejos con dieta normal
sin exceso de lípidos, no es aconsejable por su efecto
pro-oxidante.
El aumento de la expresión del gen TLR4, tanto en
presencia de ácidos grasos libres provenientes de la
dieta rica en grasa, como en presencia de LPS ya ha
sido reportado (Manček-Keberet al., 2015); en
pacientes con artritis reumatoide se demostró cómo
la proteína de membrana codificada por TLR4 puede
reconocer lípidos oxidados de micro-vesículas
externas y activar la vía de señalización de
inflamación, como ocurre cuando reconoce LPS.
Esta es una de las explicaciones de cómo se inicia la
respuesta inflamatoria en presencia de ácidos grasos
libres u oxidados. En ese sentido, los resultados de
la expresión del gen TLR4 son similares a los que se
encontraron en este trabajo, ya que dicha expresión
así como la producción de ERO, aumentaron en los
conejos jóvenes con dislipidemia.
Agradecimientos:

Agradecemos al Dr. Miguel Murguía Romero su
colaboración en el análisis y discusión de resultados,
la revisión y sus valiosos comentarios a este
manuscrito, al Dr. Antonio Peña Díaz por todas las
facilidades otorgadas para hacer este trabajo, y a dos
revisores anónimos que hicieron observaciones a
una versión previa del manuscrito que lo mejoraron
substancialmente. Este trabajo fue financiado
parcialmente por el proyecto PAPIIT IN226716 de
la DGAPA-UNAM.

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Artículo Original

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
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Artículo Original

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10

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Revista Salud Pública y Nutrición

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO
AL AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA
URBANA DE GUERRERO, MÉXICO
NUTRITIONAL ASSESSMENT OF OLDER ADULTS ACCORDING TO THE ADJUSTMENT OF CENAPRECE STANDARDIZED
TABLES IN THE URBAN AREA OF GUERRERO, MEXICO
1

Torres Castañón Mirna Eréndira Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
Citation: Torres Castañón Mirna Eréndira, Carreón Gómez Juan Manuel, Bernal

Mendoza Lorena Inés, Reyna Ávila Leticia. (2017) Valoración nutricional de las
personas adultas mayores de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas de
CENAPRECE en la zona urbana de Guerrero, México, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 11-18.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Torres Castañon ME et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-2
*Email: crysle81@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO AL
AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA URBANA DE GUERRERO,
MÉXICO
Torres Castañón Mirna Eréndira 1 Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: Adulto mayor, Sobrepeso y Obesidad, Envejecimiento.
ABSTRACT
Introduction: The UN considers senior adult (PAM) the 60 years for developing countries like Mexico. Nutrition plays an

important role in life expectancy. The eating habits of the MAP are often inadequate. The metabolism slows down over the years,
and energy requirements are lower, causing overweight and obesity (S / O) reaching epidemic proportions worldwide; 2.8 million
people die from it each year, and complications from chronic noncommunicable diseases. For the PAM in Mexico, ENSANUT
2012, reported on average S / O 64.25%, 33.85% normal and 1.92% underweight for both sexes. In Guerrero the S / O of 9.6%
for both sexes. The survey reports only the state prevalence of anemia in adults aged 60 years or older, or 23.2%, higher than
that reported at the national level (16.5%). Objective: To assess the nutritional status of MAP according to BMI according to
the adjustment Of standardized tables of the National Center for Preventive Programs and Disease Control (CENAPRECE), as
well as waist-hip circumference and associated factors. Methods: An analytical cross-sectional study, carried out in 1731 PAM
of the urban area of Guerrero, random sample, selected by conglomerate. Instrument: WHO / PAHO SABE survey. Results:
The prevalence of S / O was 38.19% and 19.41 of low weight according to BMI, waist measurement indicated 65.81% with risk
and waist-hip ratio 76.64% high risk. Conclusions: Associated factors were age, sex, academic level, consumption of dairy
products and water glasses.
Key words: Older adult, Overweight and Obesity, Aging.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
La organización mundial de la salud, define a las
personas de 60 a 74 años como edad avanzada, de
75 a 90 ancianas y mayores de 90 años son grandes
viejos.
En América Latina y el Caribe en 2016, las personas
de 60 años o más representan el 11,5% de la
población. Se prevé que en 2030 la cifra incremente
y que en 2050 constituiría el 26% de la población.
(CEPAL &amp; ECLAC, 2016). El Consejo Nacional de
Población (CONAPO), prevé que para el 2030
Guerrero se ubicara en el lugar 19 en el proceso de
envejecimiento poblacional del país.
En relación a los problemas nutricionales en los
adultos mayores se subraya que los cambios en el
estilo de vida y la urbanización han influido en el
proceso denominado “transición nutricional”, el cual
acompaña el proceso de transición epidemiológica y
demográfica. (Acosta, Carrizo, &amp; Torres, 2015)
En los últimos años, las personas mayores se han
convertido en una población vulnerable, rodeadas de
un sinnúmero de circunstancias como las
enfermedades crónicas no transmisibles, la pérdida
de la capacidad funcional, el sedentarismo, la
exclusión social y la disminución de la participación
en el rol económico y la comunidad, lo cual afecta la
calidad de vida.
A pesar de que el proceso de envejecimiento es
inevitable, los desórdenes y la problemática que en
general enfrenta esta población se pueden
contrarrestar debido a que están influenciados por
factores socioculturales y por el estilo de vida, entre
ellos la alimentación y la actividad física. (Rodriguez
Daza, 2011)
El proceso de envejecimiento, trae significativos
cambios corporales, y la medición de la
composición corporal de la población Adulta
Mayor es fundamental en la evaluación del estado
nutricional. La malnutrición puede tener múltiples
manifestaciones de acuerdo al consumo deficiente
o excesivo.
La prevalencia de malnutrición en los adultos
mayores va del 4 al 10% en los que viven en su
domicilio. La pérdida de peso, en sí misma no causa
problemas de salud, pero hace que las personas

Artículo Original

mayores sean más vulnerables a la desnutrición y
por lo tanto, a enfermar. La pérdida significativa de
peso relativa al tiempo se define como pérdida
aproximadamente de 2 kg. Es un desequilibrio
negativo entre el aporte de uno o más nutrientes al
organismo y las necesidades de esos nutrientes, que
produce una alteración en la forma o el
funcionamiento del cuerpo.
La obesidad es una enfermedad crónica de origen
multifactorial, en cuyo desarrollo están implicados
determinantes genéticos y ambientales. Se
manifiesta por una alteración en la composición
corporal,
provocando
un
aumento
del
compartimento graso. En la mayoría de los casos,
el aumento de los depósitos de tejido adiposo va
acompañado de un aumento del peso corporal,
dando lugar a un aumento considerable del riesgo
de aparición de comorbilidades que afectan la
calidad y esperanza de vida.
El sobrepeso en si no es una enfermedad, pero si una
condición que predispone al desarrollo de
enfermedades tales como diabetes e hipertensión lo
cual influye negativamente sobre enfermedades
cardiovasculares (Jürschik, 2012). La OCDE reporta
que entre 2000 y 2012, las tasas de sobrepeso u
obesidad aumentaron de 62% a 71% y constituyen un
importante factor de riesgo de defunción, con una
mortalidad de alrededor de 3 millones de adultos al
año. Para las personas adultos mayor (PAM) de
México, en 2012, ENSANUT reporto en promedio de
Sobrepeso y Obesidad (S/O), obesidad de 64.25%,
33.85% normal y bajo peso un 1.92% para ambos
sexos; en el sexo masculino el S/O fue de 61.93%,
peso normal 36% y bajo peso un 2.1%; en el sexo
femenino el S/O fue de 66.57%, el peso normal de
31.7% y bajo peso 1.73%. (Gutiérrez JP, 2012). La
ENSANUT en 2012 reporto que en Guerrero la
prevalencia de S/O fue de 9.6% (31.1 mil habitantes)
en ambos sexos, en el femenino un 11.5% (19.7 mil
habitantes) y en el masculino 7.4% (11.4 mil
habitantes).
La prevalencia estatal de anemia en los adultos de
60 años o más fue de 23.2%, la prevalencia fue
mayor a la reportada en el ámbito nacional (16.5%).
Es bien sabido que la anemia durante la vida adulta
disminuye considerablemente la productividad y la
calidad de vida, hecho que repercute en las pérdidas
económicas de las naciones. En las PAM, la anemia

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

disminuye la capacidad para mantener niveles
adecuados de actividad física y la movilidad en
general, lo que hace a este grupo de edad más
vulnerable.
Los factores asociados a los problemas nutricionales
reportados en Guerrero por ENSANUT son que el
13.2% de los habitantes eran inactivos, 8.7%
moderadamente activos, es decir, realizaban el
mínimo de Actividad Física sugerido por la OMS, y
78.0% activos. (INSP, 2013)
Existen numerosos métodos, de mayor o menor
complejidad, para estimar la composición corporal
y realizar la evaluación nutricional; no obstante, el
enfoque antropométrico continúa siendo la vía
alternativa elegida para la mayoría de las
investigaciones, no solo porque resulta de fácil
acceso y aplicable a todas las personas, sino por lo
inocuo, lo confiable y lo poco costoso del método.
(Fernández Díaz, Martínez Fuentes, Díaz Sánchez,
&amp; Xonia, 2005)
El objetivo del estudio fue: Valorar el estado
nutricional de las Personas Adultas Mayores según
IMC de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas
de CENAPRECE, además de circunferencia de
cintura, cintura- cadera y factores asociados.

Material y Métodos
Se efectuó un estudio transversal analítico, con una
muestra de 1731 personas adultas mayores de 60
años y más, de ambos sexos, con residencia mayor a
5 años en la zona urbana de Guerrero, que desearon
participar con la firma del consentimiento informado
o que contara con un informante sustituto en caso de
que no pudieran dar la información directa. El
muestreo fue aleatorio por conglomerados en cuatro
etapas, en la primera etapa se seleccionaron 21
AGEBS1 de la ciudad, en forma proporcional al
grado de marginación, clasificada en 4 estratos: muy
alta, alta, media y baja junto a la muy baja. Segunda
etapa: de cada AGEBs se seleccionaron en forma
aleatoria 10 colonias en forma proporcional al

AGEB urbana es un área geográfica ocupada por un conjunto
de manzanas perfectamente delimitadas por calles, avenidas,
andadores o cualquier otro rasgo de fácil identificación en el
terreno y cuyo uso del suelo es principalmente habitacional,
1

Artículo Original

tamaño de las AGEBs. Tercera etapa: de cada
colonia se seleccionaron 2 manzanas en forma
aleatoria. Cuarta etapa: de cada manzana se
seleccionaron 10 viviendas, dando un total de 4200
viviendas visitadas.
Esto permitió superar el hecho de que 55% de las
viviendas no tiene adultos mayores. La unidad de
muestreo fue la vivienda y la unidad de análisis los
adultos mayores de las viviendas seleccionadas. La
variable dependiente fue el estado nutricional de las
PAM, medido a través del índice de masa corporal
(IMC), Perímetro cintura, cintura–cadera. Las
variables independientes: sexo, edad, estado
nutricional y actividad física. Se utilizó la Encuesta
Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE), diseñada
por la OMS/OPS, tropicalizada por la Secretaría de
Salud México y Guerrero. La cuál integra secciones
correspondientes a las variables sociodemográficas,
Estado de salud y Antropometría.
De los métodos antropométricos, el más utilizado
para evaluar el estado nutricional es el índice de masa
corporal (IMC), por la sencillez de su medición, que
lo hace aplicable en grandes grupos de población y
su fácil interpretación. Tiene mucha importancia para
la epidemiología nutricional por el riesgo que
constituyen para la salud los valores extremos
asociados a él. (Fernández Díaz, Martínez Fuentes,
Díaz Sánchez, &amp; Xonia, 2005)
La clasificación actual de Obesidad propuesta por
la OMS está basada en el Índice de Masa Corporal
(IMC), el cual corresponde a la relación entre el
peso expresado en kilos y el cuadrado de la altura,
expresada en metros. De esta manera, las personas
cuyo cálculo de IMC sea igual o superior a 30
kg/m2 se consideran obesas.
Este índice es la razón entre el peso (expresado en
kilogramo) y la talla al cuadrado (expresada en
metro) (P/T.2) Basándose en datos de morbilidad y
mortalidad se ha llegado a establecer puntos de corte
o valores críticos que delimitan la “normalidad” de
los valores que denotan “pesos bajos” y posiblemente
o ciertamente malnutrición por defecto, y los “pesos

industrial, de servicios, comercial, etcétera, y sólo son asignadas al
interior de las zonas urbanas que son aquellas con población
mayor o igual a 2,500 habitantes y en las cabeceras municipales.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

altos” y posiblemente o ciertamente malnutrición
por exceso. (SSA, NOM-043-SSA2, 2012).
La OPS clasifica la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo al Índice de
Masa Corporal (IMC), como Delgadez &lt; 23.0,
Normal &gt; 23 a &lt; 28, Sobrepeso &gt; 28 a &lt; 32 y
Obesidad &gt; 32. (OPS, 2002).
El perímetro de cintura se recomienda como el
indicador antropométrico más práctico y sencillo
para evaluar la grasa abdominal en adultos. La
OMS sugiere que la medición debe tomarse 2 cm
por debajo del ombligo, aunque puede dificultarse
en personas obesas. En términos generales,
circunferencias mayores a 100 cm se consideran
riesgosas. En mujeres cuya circunferencia de
cintura &gt;88 cm y en hombres con circunferencia &gt;
102 cm (Hombres: ≤102 Normal y &gt; 102 cm
sobrepeso/obesidad; Mujeres: ≤88 cm Normal y &gt;
88 cm sobrepeso/obesidad).

Artículo Original

Resultados
Participaron 1731 PAM, de los cuales 60.60% fueron
Mujeres y 39.40% Hombres. La media de edad fue de
71.32 ± 8.44 (1DS), rango de edad de 60 a 109; De
acuerdo al Nivel Académico se encontró que el
42.81% no cuentan con estudios, mientras que el
57.20% cuentan con alguna formación académica.
Referente a los hábitos alimenticios de las PAM, el
64.09% realiza dos comidas al día; el 82.99%
consume lácteos al día; el 98.43% consume de
leguminosas una vez a la semana, 64.42% consume
de carnes tres veces por semana, 86.59% consume de
verduras y frutas dos veces al día, 53.31% consume
de 3 a 5 vasos de agua al día. En cuanto a la actividad
física el 77.78% no realiza. (Tabla 1)

La circunferencia de cintura y de cadera se expresa
con el cociente cintura/cadera. La circunferencia de
la cintura es indicador de tejido adiposo en la cintura
y en el área abdominal; la circunferencia de cadera es
un indicador de tejido adiposo que esta sobre los
glúteos y la cadera, por lo tanto el cociente provee un
índice de distribución de adiposidad relativa en los
adultos; cuando más alto sea el cociente, mayor será
la proporción de adiposidad abdominal. La
clasificación de la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo a la medición
cintura/cadera en hombres se considera &lt; 0.95 muy
bajo riesgo, entre 0.96- 0.99 bajo riesgo, &gt; 1 alto
riesgo; en mujeres se considera &lt;0.80 Muy bajo
riesgo, entre 0.81-0.84 bajo riesgo y &gt; 0.85 alto
riesgo. (SSA, Evaluación y Seguimiento Nutricional
del Adulto Mayor en el Primer Nivel de Atención.,
2014).
Los datos se capturaron en el software Punto Penn y
se trasladaron a los programas Excel y Stata V 11. La
gestión de datos fue a partir de la descripción
univariado, el análisis crudo bivariado se realizó
calculando la RM, su intervalo de confianza 95%,
valor de “p” de la posición de la distribución “Z”,
con punto de corte igual o menor a 0.05. Por último
se realizó un modelo multivariado ajustado por edad
y sexo.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

De acuerdo al IMC, el S/O presenta una prevalencia
de 38.19%; los hombres presentan 40.76% y las
mujeres 36.51%; por rango de edad el grupo más
afectado fue de 60 a 64 años con un 25.42%. De
acuerdo al IMC las personas con S/O que no hacen
actividad
física
representan
el
22.22%.
Considerando las tres categorías (muy bajo, bajo y
alto riesgo) de la escala de clasificación de riesgo
de la OMS para el perímetro cintura-cadera; se
encontró que el 76.64 % de las PAM se ubican en
riesgo alto, por sexo el 92.73% de las mujeres
tienen riesgo alto contra 51.84% de los hombres.
De acuerdo a la medición del perímetro Cintura, el
65.81% presenta riesgo, por sexo se encontró que
65.36% de las mujeres tiene riesgo y en hombres
66.52%. (Tabla 2)

Los factores asociados al S/O mediante la medición
de IMC fue la edad, el consumo de lácteos al día,
consumo de vasos de agua al día. Los factores
asociados en las PAM con riesgo de S/O mediante
la medición de cintura fueron la edad, el nivel
académico, y el consumo de vasos de agua al día.
El factor asociado al riesgo alto de S/O en las PAM
mediante la medición de cintura cadera fue el sexo.
(Tabla 3)

Artículo Original

Los factores asociados al bajo peso mediante la
medición de IMC fue la edad, el consumo de
lácteos al día, consumo de carne, y consumo de
vasos de agua al día. Los factores asociados en las
PAM sin riesgo mediante la medición de cintura
fueron la edad, el nivel académico y el consumo de
vasos de agua al día. El factor asociado muy bajo
peso en las PAM mediante la medición de cintura
cadera fue el sexo. (Tabla 4)

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el S/O a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
actividad física, consumo de vasos de agua,
consumo de verduras y frutas y percepción de la
alimentación por las PAM. A través de la medición
de Cintura se asoció con edad, consumo de vasos
de agua, y percepción de la alimentación. Y a
través de la medición de cintura cadera se asoció el
sexo. (Tabla 5)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Discusión

La prevalencia de S/O encontrada en las PAM de la
zona urbana del estado de Guerrero fue de 38.19%,
similar al estudio de Barquera realizado en México
en el 2012 quien reporto un 38.8%, estos datos
difieren del estudio de ENSANUT en 2012 en
Guerrero que reporto una prevalencia de 41.8%,
debido a que la población en esta investigación es de
60 años y más, y se evidenció que a partir de esta
edad se va perdiendo mayor masa corporal.

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el bajo peso a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
lácteos al día, consumo de carnes y consumo de
vasos de agua. A través de la medición de Cintura se
asoció con edad, nivel académico y consumo de
vasos de agua. Y a través de la medición de cintura
cadera se asoció el sexo. (Tabla 6)

La prevalencia de S/O de acuerdo al IMC reportado
en este estudio es de 40.76% en hombres y 36.51%
en mujeres, coincidiendo con el estudio de
ENSANUT en Guerrero, en el cual el sexo que más
prevaleció fue el masculino con 40.7% contra el
36.4% en el femenino. Los resultados difieren del
estudio realizado por Barquera en el que la
prevalencia fue mayor en el sexo femenino con un
37.5% que en el masculino 26.8%. La diferencia en
los hallazgos de este estudio radica en el uso de la
tabla de Valoración Nutricional del Adulto Mayor
que establece la OPS en Guía Clínica para Atención
Primaria a las Personas Adultas Mayores, así mismo
el rango de edad muestra también diferencias, ya que
Barquera considera en su investigación a personas de
65 años y más y en este estudio se consideraron PAM
a partir de los 60 años ( (Barquera, 2012).
Un estudio realizado por ENSANUT demuestra que la
media de perímetro cintura-cadera de riesgo fue de
67.9% contra un 76.64% de este estudio. De igual
forma en ENSANUT, el porcentaje para el sexo
masculino fue de 70% mientras que en las mujeres fue
el 74%; resultados similares a este estudio con un
51.84% para el sexo masculino y 92.73% para el sexo
femenino.
Referente al parámetro de Cintura en adultos
mayores de más de 60 años de edad, los resultados
de la presente investigación tomando a ambos sexos
el porcentaje de riesgo fue de 65.81%, en
comparación con el estudio de ENSANUT donde el
resultado fue de 60.95% del total de los participantes
tomando en cuenta en los dos estudios a hombres y
mujeres con el rango mayor a 90 cm.
El estudio de Tarqui Mamani y colaboradores
encontró que los factores sociodemográficos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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Artículo Original

asociados con la delgadez en el adulto mayor fue el
nivel educativo primario (OR 1,9; IC 95%:1,3-2,9).
Como factores asociados al sobrepeso el sexo
femenino (OR 1,8; IC 95%:1,4-2,1), y como
factores sociodemográficos asociados con la
obesidad el sexo femenino (OR 3,1; IC 95%: 2,34,1), el nivel educativo primario (OR 2,4; IC 95%:
1,5-4,0) o secundario (OR 2,0; IC 95%: 1,2-3,4).
(Tarqui Mamani , Álvarez Dongo , EspinozaOriundo, &amp; Gomez Guizado, 2014)

Agradecimientos:
Agradecimiento a CENAPRECE, Universidad
Autónoma de Guerrero, Secretaria de Salud Guerrero
y a los estudiantes participantes de la unidad
académica de enfermería No. 1 de la UAGro, por
permitirnos trabajar en conjunto durante el desarrollo
del proyecto SABE, así mismo por el apoyo y
confianza brindada al grupo disciplinar.

Coincidiendo con el presente estudio, en el cual se
reportó que los factores asociados al S/O mediante la
medición de cintura fue el nivel académico (p=0.009)
y mediante el indicador de cintura cadera se asoció
con el sexo femenino (p=0.000).

Bibliografía

Los factores asociados al S/O reportados en este
estudio fueron: a través de la medición de IMC (edad,
actividad física, consumo de vasos de agua al día,
consumo de frutas y percepción de la alimentación
por parte de las PAM), a través de la medición de
cintura (edad, consumo de vasos de agua y
percepción de la alimentación por parte de las PAM)
y a través de la medición de cintura cadera (sexo).
Los factores asociados al bajo peso: a través de la
medición de IMC (edad, consumo de lácteos al día,
consumo de carnes y consumo de vasos de agua al
día, a través de la medición de cintura (edad, nivel
académico, y consumo de vasos de agua) y a través
de la medición de cintura cadera (sexo).

Conclusiones:
Los resultados del estudio, hacen necesaria la
reorientación de políticas públicas y actividades
que conduzcan a modificar la salud y la atención
para el bienestar de las PAM.
El aporte del presente estudio es la integración de
las tres mediciones para detectar el S /O, así como
el bajo peso en las PAM. Por lo tanto es
fundamental que en la medición de cintura y cintura
cadera se realicen nuevos puntos de corte adaptados
a las PAM, ya que los establecidos por la OMS son
generales y podrían sobre representar el S /O en
este grupo poblacional.

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN
ESCOLARES
NUTRITIONAL GUIDANCE ON THE APPROPRIATE CONSUMPTION OF BEVERAGES IN SCHOOLS
García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta
Suchil Julieta Nataly 3
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública
Citation: García Badillo PE., Noyola Pescina T., Hernández Blanco ML,

Peralta Suchil JN. (2017) Orientación nutricional sobre el consumo adecuado
de bebidas en escolares, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 19–27.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 García Badillo PE. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-3
*Email: paoegb@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN ESCOLARES

García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta Suchil
Julieta Nataly 3

1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública.
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible.
ABSTRACT
Introduction: The main types of drinks that contribute the major energy supply in schoolchildren are sugary drinks, however,

their intake is higher than recommended and without taking in count the one of the simple water at day. These habits may
contribute to weight gain and to chronic diseases. Objective: Perform a plan of a nutritional orientation on the consumption of
beverages in elementary school students. Methods: Descriptive study with 56 primary school children. It was performed in
three phases, first anthropometry was performed, the knowledge and frequency of consumption of drinks were determined, then
five sessions of nutritional orientation and finally the first phase was reevaluated; descriptive statistics were used, SPSS v 21
was used for processing. Results: 56 children in the study, 51.8% were women, 48.2% were men, with a mean age of 8.1 years
SD. 0.908, 25% passed the knowledge questionnaire prior to the sessions, 57% ingest natural water, the rest were sugary
drinks, which consumed up to more than 5 times a week; After nutritional counseling, 32% increased knowledge (p= 0.007),
76.5% ingest natural water. Discussion: It shows a positive performance of nutritional orientation, increased knowledge,
however, due to the environmental influence on eating habits towards schoolchildren did not find an outstanding decrease in
sweetened beverages. It is suggested to carry out an intervention together with the parents in a larger period and a bigger
sample for increase effectiveness.
Key words: child health, fluid intake, drinking water.
Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017
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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
El agua es un compuesto esencial para la vida,
constituye de 50 a 75% del peso de un individuo,
aunque esto depende de la edad, el sexo y la
composición corporal. El ser humano obtiene de 70 a
80% de su requerimiento hídrico de las bebidas y de
20 a 30% de los alimentos que consume.
Los principales tipos de bebidas que contribuyen con
el mayor aporte energético en la población mexicana
son: refrescos, bebidas elaboradas con jugos de fruta
(con o sin azúcar), aguas frescas y jugos elaborados
con 100% de fruta a los que se agrega azúcar, esto
representa la quinta parte del valor energético total
(VET) ingerido por los mexicanos, y constituyen un
factor importante en el aumento de peso. Así como la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
(ENSANUT) 2006, en la frecuencia de consumo de
alimentos reportó que se consumían 17 tipos de
bebidas, entre ellas las azucaradas, de éstas el 20.7%
correspondía a la energía total consumida. Así
mismo, reportó que se incrementó un 12% el
consumo de refrescos con respecto a 1989, por lo
tanto, a nivel mundial México se ubicó como el
segundo país con mayor consumo de refresco y para
2012 ocupó el primer lugar (Hernández et al., 2012).
Al respecto, 28.1% del consumo total de bebidas en
los niños mexicanos durante el día es de agua simple;
44% lo complementan con bebidas azucaradas y el
resto de líquidos proviene de los alimentos (Irizarry,
2009). Lo anterior lleva a que un 50% de los niños
mexicanos no alcancen la recomendación mínima del
consumo de agua simple al día de 1.8 litros
(Hernández et al., 2012).
En relación a la inadecuada ingesta de bebidas
azucaradas sumada a otros factores, en la última
década en México, la prevalencia de sobrepeso y
obesidad en escolares ha aumentado 42% (Carriedo
et al., 2013), así como ENSANUT 2012 reporta ésta
prevalencia en 34.4%, de igual manera en
consecuencia de éstas cifras, se aumenta el riesgo a
presentar enfermedades crónico degenerativas, por lo
que el Hospital Infantil de México en 2006 creó un
modelo predictivo matemático a fin de estimar la
carga económica y en salud de la obesidad en niños
mexicanos durante los años 2006-2050 y se
demostró por resultados que en 2015 se presentarían
los primeros casos de diabetes mellitus 2 y de
hipertensión arterial que pueden ser prevenibles. En

Artículo Original

2012 la Secretaria de Salud informó que invierte en
la atención de la obesidad y sus complicaciones 42
mil millones de pesos anuales, así como las
pérdidas por productividad (Acosta et al., 2002).
Ante tal situación, la Secretaría de Salud (2010),
estableció el Acuerdo Nacional para la Salud para
promover el aumento de la disponibilidad,
accesibilidad y el consumo de agua simple potable
y disminuir el consumo de azúcares y grasas en
bebidas.
La alimentación y la nutrición son procesos
influenciados por aspectos biológicos, ambientales y
socioculturales. Durante la infancia, éstos
contribuyen a un desarrollo y crecimiento óptimo, así
como una maduración biopsicosocial, por lo que es
necesario que los niños adquieran durante esta etapa
hábitos alimentarios saludables y conductas que
perduren en el tiempo (Araneda, Bustos, Cerecera y
Amigo, 2015). En este sentido, la escuela se
considera un lugar adecuado para la promoción de
estilos saludables, por ello la Secretaría de Educación
Pública (SEP) estableció lineamientos para la venta
de alimentos y bebidas en los planteles de educación
básica (Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Así
como Kaushik, Mullee, Bryant y Hill (2007)
sugieren que es importante que en México se
garantice el acceso libre al agua potable dentro de
todas las escuelas y se regule la publicidad de
bebidas azucaradas dirigida a los niños, debido a que
se ha encontrado en estudios que un acceso limitado
al agua natural resulta en una inadecuada ingesta del
agua en las escuelas.
La iniciativa de una orientación nutricional es
funcional debido a que los niños pasan varias horas
del día en la escuela, lugar adecuado para la
promoción de estilos de vida saludables y recibir
orientación sobre la ingesta adecuada de agua
natural que puede disminuir la de bebidas
azucaradas (Hernández et al., 2012).
Ante lo antes expuesto, el centro de salud
comunitario de la Universidad Autónoma de San
Luis Potosí, denominado Unidad de Cuidados
Integrales en Investigación en Salud (UCIIS) que es
un espacio destinado para que los Pasantes de la
Licenciatura en Enfermería y Nutrición puedan
desenvolverse profesionalmente, implantó una
estrategia de salud escolar en escuelas de educación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

básica de la comunidad en la que se encuentra, por
lo tanto, una de ellas es la Escuela Primaria “José
Mariano Jiménez”, ubicada al oriente del municipio
de San Luis Potosí, en donde por medio de una
iniciativa educativa de orientación nutricional se
pretendió contestar la pregunta ¿Habrá una
disminución en la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas y un aumento en el conocimiento teórico
sobre consumo de bebidas por medio de una
orientación nutricional en escolares de educación
primaria?
Teniendo en cuenta lo anterior, el presente artículo se
planteó el objetivo de aumentar el conocimiento
teórico sobre el consumo de bebidas y disminuir la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas por
medio de una orientación nutricional en escolares de
educación primaria. Además, se incluyó el objetivo
específico de conocer y comparar el estado nutricio
de los escolares previo y posterior a la orientación
nutricional.
Por lo tanto, estudio se desarrolló a partir de la
hipótesis, que una orientación nutricional aumentará
el conocimiento teórico sobre el consumo de bebidas
y disminuirá la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas en escolares.
Material y Métodos
Estudio longitudinal, cuasi experimental que
involucra la participación de 56 niños de segundo a
sexto grado de primaria con edad de 7 a 12 años,
de una población total de 545 alumnos.
Como criterio de inclusión, se requirió la firma de un
consentimiento informado por parte de los padres de
familia y que los estudiantes estuvieran inscritos en la
Escuela Primaria José Mariano Jiménez, ubicada en la
colonia La Libertad, San Luis Potosí, S.L.P.
El criterio de exclusión fue la negación de la firma
del consentimiento informado por los padres de
familia o la participación de los alumnos negada
por los docentes a su cargo que mantuvieron como
prioridad lograr cubrir el programa educativo en
tiempo y forma.
Por otro lado, el criterio de eliminación, que
descartó a siete alumnos, fue la ausencia a sesiones
de orientación nutricional y la falta de información
requerida para la evaluación de los escolares.

Artículo Original

Éste estudio se realizó en tres fases en un periodo de
cinco meses durante el turno matutino, la primera
consistió en generar un diagnóstico nutricional y de
conocimientos sobre el consumo de bebidas en
escolares dentro de la biblioteca de la escuela, para
ello se tomaron medidas antropométricas para la
obtención de un diagnóstico nutricio inicial,
analizando el Índice de Masa Corporal para la Edad
con las tablas del Center of Desease Control and
Prevention
(CDC),
2000
(IMC/Edad)
y
posteriormente
se
aplicó
el
cuestionario
“Conocimientos sobre bebidas” (ENSANUT, 2006)
con 9 preguntas de opción múltiple con temas sobre
la recomendación de ingesta del agua simple, sus
beneficios y los riesgos de consumir bebidas
azucaradas, evaluado en una escala del 0 al 10
siendo la calificación aprobatoria de 6 a 10 y
reprobatoria de 0 a 5.9, aunado a ello se realizó una
“Frecuencia de consumo de bebidas”, en donde los
escolares marcaban en una escala de frecuencia de
consumo de cuatro bebidas (agua sola, refresco, jugo
industrializado y agua de frutas con azúcar), cuyas
opciones de elección fueron: “nunca”, “una a cuatro
veces a la semana” y “cinco o más veces a la
semana” para conocer los hábitos de ingesta de los
participantes.
En la segunda fase, se llevó a cabo la orientación
nutricional en los escolares con cinco sesiones cada
una duración de entre 15 minutos y 1 hora,
realizándolas entre cada dos y tres semanas
aproximadamente, mediante talleres interactivos con
temas como: la importancia del consumo de agua
natural, las consecuencias de la ingesta de bebidas
azucaradas, el requerimiento de consumo de agua
natural y preparación de bebidas bajas en calorías.
Se trabajó en la promoción del consumo adecuado
de bebidas en el ambiente escolar por medio de la
decoración de garrafones en los salones de clases de
los participantes, la creación de un mural y un juego
de “El Avión” en forma de botella de agua en un
área de juego.
Por último, en la tercera fase, se evaluaron los
resultados obtenidos posteriores a las sesiones
educativas de orientación nutricional, mediante las
medidas antropométricas obteniendo un diagnóstico
nutricio, el cuestionario de conocimientos y la
frecuencia de consumo de bebidas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Para el análisis estadístico, se utilizó estadística
descriptiva, con frecuencias absolutas y relativas, así
como con medidas de tendencia central y de
dispersión; así mismo, se corrió la prueba no
paramétrica de los rangos con signo de Wilcoxon para
los resultados del cuestionario de conocimientos y el
diagnóstico nutricio de los escolares. Por otro lado, se
utilizó la prueba de Bowker McNemar para los
resultados de la frecuencia de consumo de bebidas.
En todas las pruebas mencionadas se consideró un
nivel de significancia de p&lt;0.05, con apoyó del
paquete estadístico SPSS v 21.

Artículo Original

Tabla 1. Escolares por momento de orientación según
calificación de examen de conocimientos

Antes
Calificación

Frecuencia

Después
Frecuencia
%

%

Aprobatoria
Reprobatoria

14
42

25
75

32
24

57
43

Total

56

100

56

100

Fuente: Directa

Manteniendo los principios éticos, el presente
estudio se apegó al artículo 100 de la Ley General
de Salud en Materia de Investigación de Salud
(Secretaría de Salud, 1987). Previo al desarrollo del
estudio se solicitó y se obtuvo el registro CEIFE2016-169 ante el Comité de Ética en Investigación
de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, aunado
a ello se informó a las autoridades escolares y
padres de familia al firmar el consentimiento
informado sobre el desarrollo y los resultados del
estudio; así como se acordó que no existe conflicto
de intereses entre los profesionales de la salud que
llevaron a cabo la investigación.

Resultados

Características de la población de estudio
De los 56 escolares participantes en el estudio,
51.8% eran mujeres y 48.2% hombres, la media de
la edad fue de 8.1 ± 0.908 (DE) años.
Nivel de conocimientos sobre bebidas
En la evaluación inicial del conocimiento sobre el
adecuado consumo de bebidas, se encontró que
75% de los escolares obtuvieron una calificación
reprobatoria en una escala del 0 al 5.9, y 25%
fueron aprobatorios en una escala del 6 al 10.
Posteriormente a las sesiones de orientación
nutricional en dónde se explicó dinámica y
participativamente los temas del cuestionario de
conocimientos, se encontró una notable mejoría por
un incremento al 57% de niños con calificaciones
aprobatorias y disminución con calificaciones
reprobatorias (p=0.012), (Ver tabla 1).

Frecuencia de consumo de bebidas
Se encontró en primera instancia que más del 50%
de los niños encuestados consumían refrescos, jugos
industrializados y agua de frutas endulzada de una a
cuatro veces a la semana y el 57% consumían más
de 5 veces a la semana agua natural. Posterior a
éstos resultados, se desarrollaron las sesiones de
orientación nutricional con una metodología
interactiva para hacer consciente al niño sobre los
beneficios del consumo de agua natural y la
disminución de bebidas azucaradas, en las cuales los
niños mostraron interés participando activamente.
Una vez concluidas éstas sesiones se observó un
incremento del 19.5% el consumo de agua natural
más de 5 veces por semana (ver tabla 2), sin
embargo, no resultó en un valor significativo la
comparación de frecuencias (p= 0.087) mostrado en
la Tabla 3. Por otro lado, se redujo a menos del 50%
las bebidas azucaradas con frecuencia de una a
cuatro veces por semana, se incrementó al 50% los
escolares que no toman refresco a la semana (Tabla
2) y además se obtuvo un valor significativo en la
comparación de frecuencias de éstas bebidas
(p=0.001) reflejado en la Tabla 4. Con lo antes
mencionado, se descarta la hipótesis nula y se
aprueba la alterna, al demostrar que disminuyó la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas en
escolares posterior a la orientación nutricional.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Tabla 2. Escolares*&amp; por frecuencia consumo bebidas semanal pre y post orientación nutricional
según tipo de bebida

Pre orientación

Bebida

Nunca 1 - 4 veces

Post orientación

Más de 5 veces Nunca 1 - 4 veces

Más de 5 veces

Agua Natural
Refresco

5,5
20,0

37,5
62,5

57,0
18,5

3,5
50,0

20,0
43,0

76,5
7,0

Jugo Ind.

20,0

52,0

28,0

32,0

48,0

20,0

Agua de frutas

11,0

68,0

21,0

39,0

41,0

20,0

* En porcentajes; &amp;

n=56

Tabla 3. Comparación entre frecuencia de consumo de "agua sola" pre y post orientación
nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de
consumo

Nunca
Núm.

PreOrientación

1-4 veces
% Núm.

Total

Más de 5 veces

% Núm.

%

Núm.

%

Nunca

1

33.3

1

33.3

1

33.3

3 100.0

1-4 veces

1

4.8

6

28.6

14

66.7

21 100.0

Más de 5 veces

0

0.0

4

12.5

28

87.5

32 100.0

Total

2

3.6

11

19.6

43

76.8

56 100.0

Fuete: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &gt; 0.05

Tabla 4. Escolares&amp; según frecuencia de consumo de bebidas azucaradas* pre y post
orientación nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de consumo
PreOrientación

Total

Nunca

Nunca
7.1

1-4 veces
1.8

Más de 5 veces
0.0

1-4 veces

30.3

39.3

5.4

75.0

Más de 5 veces

1.8

12.5

1.8

16.1

Total

39.3

53.6

7.1

100.0

8.9

Fuente: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &lt; 0.05, n=56
* Las “bebidas azucaradas” incluyen la evaluación de: refresco, jugo industrializado y agua de
frutas con azúcar.
En porcentajes

&amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Diagnóstico nutricio por IMC/ Edad
La tabla 5 muestra los porcentajes de los niños
estudiados según diagnóstico por IMC llevado a cabo
por medidas antropométricas. El mayor porcentaje de
presenta en IMC normal en ambos momentos de la
orientación alimentaria. No se encontró diferencia
entre el IMC/ Edad pre y post la orientación
nutricional, (p= 0.414).
Tabla 5. Porcentaje de escolares según diagnóstico
nutricio por IMC/ Edad pre y post orientación
nutricional presentada en porcentajes
Diagnóstico Pre orientación
Bajo Peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad
Total

0
64.3
17.9
17.9
100.0

Post orientación
1.8
60.7
16.1
21.4
100.0

Fuente: Directa “Diagnóstico nutricio”
P &gt; 0.05

n=56

Discusión

Los resultados de este estudio muestran que la
iniciativa de la estrategia de orientación nutricional
fue favorable, debido a que se incrementó el
conocimiento en aproximadamente la mitad de
escolares (P= 0.012). Este incremento en los
conocimientos de los escolares es semejante a lo
reportado en un estudio por Rodríguez et. al. 2013,
en el cual encontraron una tendencia a la mejoría
de conocimientos nutricionales tras una
intervención educativa moderada pero específica
(aplicada por un profesional de la nutrición y no
por sus profesores) sobre nutrición y hábitos de
Vida Saludable, a pesar de que los niños estudiados
partían de una base de conocimientos buena. Esto
nos lleva a pensar que tras una intervención
educativa impartida por profesionales sanitarios se
puede producir un mayor impacto y una mejoría en
los conocimientos nutricionales.
Los escolares por su corta edad no están conscientes
de los riesgos a su salud que causa una alta ingesta de
azúcares simples y sus elecciones son influenciadas
ambientalmente, como en la escuela se observó que
comúnmente madres de familia en el recreo les
proporcionaban a los escolares bebidas

Artículo Original

azucaradas, aportando únicamente calorías sin
nutrientes (Rivera et al., 2008).
En cuanto a las medidas antropométricas, se tomaron
en forma de monitoreo por el corto tiempo de
duración de la misma por lo que no se observaron
cambios significativos (p= 0.414) en el diagnóstico
nutricio de los niños evaluados, ya que no se evaluó
el factor de la ingesta de alimentos. Lo que coincide
con estudios que muestran que cuando los objetivos
son de aprendizaje relacionados con la nutrición, el
éxito es mayor que cuando el objetivo es reducir el
IMC, aun cuando la intervención dure meses o
incluso años (Flores, Klünder y Medina, 2008), como
James et al. (2004) menciona que al disminuir su
consumo de bebidas azucaradas después de 12 meses
disminuyó 0.2% sobrepeso y obesidad.
En los últimos años, resultados de diversos estudios
han señalado que los niños que consumen mayores
cantidades de bebidas azucaradas tienen 55% más
probabilidades de tener un riesgo para la salud, como
lo es el sobrepeso y la obesidad a diferencia de
aquellos que consumen menos (Velasco et al., 2015).
En los escolares participantes, previamente a la
orientación nutricional, se reflejaron hábitos en
preferencia a bebidas azucaradas y poco
conocimiento sobre las bebidas, como resultó en la
evaluación inicial de este estudio, obteniendo un
promedio de calificación de 5.1, situación que indica
que el niño no tiene asociación de las bebidas con su
salud, estos resultados coinciden con un estudio
realizado por Théodore et al. (2011) los niños eligen
las bebidas (dulces por lo general) principalmente en
función de sus gustos y preferencias de sabor y no a
raíz de consideraciones relacionadas con su salud.
Estos resultados coinciden con los hallazgos de un
estudio realizado por el Departamento de Nutrición y
Bioquímica de Bogotá en 2014 con niños de siete y
ocho años, donde se concluye que cuando los niños
gozan de libertad para seleccionar alimentos y
bebidas, su elección no está dictada por atributos para
su salud sino por sus preferencias gustativas.
En ocasiones la población está informada y conoce
los conceptos básicos nutricionales, sin embargo, en
la mayoría de los casos no se ponen en práctica por
no comprender el impacto que puede llegar a causar
en ellos, por lo que se debe afrontar la enseñanza
desde una perspectiva multifactorial. En la literatura
señala que las intervenciones a nivel escolar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

24

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

constituyen una de las estrategias más importantes
para enfrentar la obesidad en la población infantil, ya
que los primeros años de enseñanza básica
constituyen un periodo de desarrollo de hábitos de
alimentación por su población cautiva y vulnerable a
los beneficios de la educación. A pesar de numerosos
estudios, al momento no se tiene una estrategia
universal aplicable en las escuelas (Flores, Klünder y
Medina, 2008 y Ratner et al., 2013).
De los resultados del cuestionario de frecuencia de
consumo de bebidas aplicados posteriormente a la
orientación nutricional, fueron favorables, debido a la
disminución de consumo de bebidas azucaradas
(refrescos, jugos industrializados y agua de frutas
endulzadas con azúcar) con un valor significativo (p=
0.001). En cambio, el incremento de consumo de
agua natural no tuvo significancia (p= 0.087) al igual
que el diagnóstico nutricio (p= 0.414). Sin embargo,
en estudios similares respecto a la disminución de
bebidas azucaradas, los resultados fueron poco
efectivos para reducir peso, argumentando que el
hogar es además de la escuela otro lugar significativo
donde hay un importante consumo de estas bebidas,
factor que no ha sido controlado suficientemente en
previas investigaciones (Hernández et al., 2012), por
lo que se considera como factor importante para
cambiar los hábitos de los escolares, incluir en gran
medida la participación de los padres (Lindsay,
Sussner y Gotmaker, 2006 y Nickelson, Roseman y
Forthofer, 2010).
Por otro lado, es necesario considerar la influencia
familiar por ser el primer contacto de la generación
de hábitos y conductas de elección relacionadas
con la alimentación de los niños, ya que estos son
el resultado de una construcción social y cultural
acordada implícitamente por sus integrantes
(Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Sin embargo,
en el presente estudio se tuvo como limitación la
autorización de padres de familia al no firmar el
consentimiento informado para tener una mayor
muestra de estudio, por lo que en futuros estudios
se tiene que concientizar y promover la
participación tanto de los padres de familia como
de los maestros para poder incluirlos dentro de las
mismas actividades y evaluaciones
Conclusiones:
Se muestra que la ejecución de un plan de orientación
nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares

Artículo Original

fue positivo, ya que posteriormente a ésta, se
incrementó el conocimiento sobre bebidas con valor
significativo (p= 0.012) y se disminuyó el consumo
de bebidas azucaradas (p= 0.001), dando resolución a
la pregunta de investigación. En base a lo antes
mencionado, se demuestra el objetivo y se acepta la
hipótesis alterna: una orientación nutricional
aumentará el conocimiento teórico sobre el consumo
de bebidas y disminuirá la frecuencia de consumo de
bebidas azucaradas en escolares. Sin embargo, no se
encontró un aumento significativo en el consumo de
agua sola (p= 0.087), así como no se observaron
cambios significativos en pre y post diagnóstico
nutricio de los escolares (p= 0.414).
Finalmente, se sugiere para tener resultados más
favorables, se lleve a cabo en próximas
orientaciones o intervenciones nutricionales la
inclusión de los padres de familia de escolares de
nuevo ingreso a la primaria, por ser el primer nivel
de educación donde se empieza a mandar o llevar
alimentos y bebidas para ingerir dentro de la
institución. Agregando la sugerencia de invitar a los
docentes para fomentar la promoción de la ingesta
de agua natural dentro y fuera del salón, realizando
actividades con los escolares para que tomen
conciencia y relacionen la ingesta de bebidas con su
salud, todo esto en un periodo y con una muestra
mayor para incrementar efectividad.
Agradecimientos:
Se agradece a la directiva de la Escuela Primaria
José Mariano Jiménez, San Luis Potosí, S.L.P. por
permitir llevar a cabo el proyecto de investigación
con los estudiantes dentro de sus instalaciones.
Se agradece a la Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud de la Universidad Autónoma
de San Luis Potosí por su apoyo.
Se agradece a la M Admon. Rosa María Guadalupe
Andrade Cepeda, Jefa de la Unidad de Posgrado y
docente de la Facultad de Enfermería y Nutrición de
la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, por su
apoyo en la revisión del presente artículo.
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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

27

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON
NUTRITIONAL INTERVENTION TO PATIENTS WITH PARKINSON DISEASE

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo
Octavio Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.
Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. Servicio de Nutricion Enteral y Parenteral del Hospital general Dr.
Miguel Silva, SSM, 2IMSS, Morelia. Michoacán, 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H., 4 Hospital General
Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología, 5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM,
Investigacion Clínica y Neurología
1

Citation: Flores Solís M.D., Gómez García A. Valenzuela Gandarilla

J., Ibarra Bravo O. M., Punzo Bravo G. (2017) Intervención Nutricional en
Pacientes con Enfermedad de Parkinson, Revista de Salud Pública y Nutrición,
16(2), 28-35.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Flores Solís M.D. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-4
*Email: doloresfloresnut@hotmail.com.

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo Octavio
Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.

Facultad de Enfermería de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 2Investigadora IMSS, Morelia.
Michoacán. 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. 4 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología.
5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Investigacion Clínica y Neurología.
1

RESUMEN
Introducción: Los pacientes con Enfermedad de Parkinson (EP) llegan a tener carencia nutrimental debida a incremento en el

gasto energético, temblor y rigidez, disminución de ingesta alimentaria, falta de apetito, náuseas/vómito, problemas de deglución,
sensación de saciedad temprana, aporte calórico inadecuado de nutrientes en la dieta, constipación y estreñimiento. Objetivo:
Realizar una intervención nutricional para monitorear el estado nutricional con el uso de complementos nutricionales, dieta
polimérica, fibra soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a pacientes con enfermedad de Parkinson. Métodos: Estudio
longitudinal, se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el estudio y
acudían a la consulta de neurología del Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, se les proporcionó dieta polimérica, fibra soluble
e insoluble, antioxidantes y espesantes así como orientación alimentaria en su dieta habitual. El monitoreo se llevó a cabo con
Evaluación Nutricional: Antropométricos, Bioquímicos, Clínicos y Dietéticos. Resultados: Se valoró nutricionalmente a 38
pacientes hombres y 16 mujeres de entre 30-85 años con EP., la disfagia fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos porcentuales, el 74.3% de
los pacientes mantuvieron sus valores de CMB al final respecto al inicial, el resto de ellos aumentaron sus valores.
Conclusiones: Se observó incremento en el peso en masa muscular así como mejor funcionamiento gastrointestinal, mejor
estado nutricional, tendencia a mejor calidad de vida.
Palabras Clave: Intervención nutricional, Parkinson.
ABSTRACT
Introduction: Patients with Parkinson's disease (PD) have nutritional deficiency due to increased energy expenditure,

tremor and stiffness, decreased food intake, poor appetite, nausea / vomiting, swallowing problems, early satiety, caloric
intake inadequate nutrients in the diet, constipation and constipation. Objectives: To perform a nutritional intervention to
monitor nutritional status with the use of nutritional supplements, polymeric diet, soluble and insoluble fiber, antioxidants and
thickeners to patients with Parkinson's disease. Methods: A longitudinal study was conducted from June 2016 to June 2017
in a sample of 54 patients with PD who were in the study and attended the neurology clinic of the General Hospital Dr. Miguel
Silva, SSM. They were given a polymeric diet, fiber Soluble and insoluble, antioxidants and thickeners as well as dietary
guidance in their usual diet. The monitoring was carried out with Nutritional Assessment: Anthropometric, Biochemical,
Clinical and Dietetic. Results: A total of 38 male and 16 female patients aged 30-85 years with PD were nutritionally
evaluated. Dysphagia was the one with the highest nutritional response, 45 percentage points lower than the initial one,
followed by constipation with 31.5 Percentage points, 74.3% of the patients maintained their CMB values at the end of the
initial one, and the rest of them increased their values. Conclusions: It was observed an increase in muscle mass as well
as better gastrointestinal function, better nutritional status, and tendency to better quality of life. Values.
Key words: Nutritional intervention, Parkinson.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

Introducción
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno
degenerativo del sistema nervioso central. Fue
descrita por primera vez en 1817 por James
Parkinson, un médico británico que publicó un
artículo sobre lo que llamó "la parálisis temblorosa."
La EP pertenece a un grupo de enfermedades
llamadas trastornos del movimiento. Se caracteriza
por una pérdida de las células de la sustancia nigra y
una deficiencia de dopamina en el cuerpo estriado.
La
dopamina
no
atraviesa
la
barrera
hematoencefálica, por lo que no puede administrarse
directamente para suplir esta deficiencia.

Muchos investigadores ahora creen que la
enfermedad es consecuencia de una combinación
de susceptibilidad genética y exposición a uno o
más factores ambientales que desencadenan la
enfermedad, otros estudios realizados demuestran
que el 24 % de los pacientes con EP padecen
desnutrición y el 60% tiene riesgo de padecerla.
La intervención nutricional adecuada al inicio de la
EP y el monitoreo continuo para el apego al
tratamiento médico y nutricional evitan un
deterioro de la masa y la fuerza muscular para
prevenir la Sarcopenia en este tipo de pacientes.
(Burgos R. Virgili 2009)

Una forma de hacerlo es como levodopa, profármaco
que sí atraviesa la barrera hematoencefálica y que,
una vez en el cerebro, se convierte en dopamina. El
uso de levodopa en la EP comienza en el año 1961 y,
aunque han pasado más de 50 años continúa siendo
el principal fármaco para su tratamiento, junto con
compuestos carbidopa o bencerazida (inhibidores de
la dopadescarboxilasa), que evitan su rápida
degradación y se consigue que la cantidad de
levodopa que alcanza el sistema nervioso central sea
mayor aumentando el tiempo de semivida de la
levodopa. Aunque la levodopa es el fármaco más
eficaz para el tratamiento sintomático del Parkinson,
a medida que progresa la enfermedad y aumenta el
tiempo de tratamiento, también se incrementa el
porcentaje
de
pacientes
que
presentan
complicaciones. Los cuatro síntomas principales son
temblor, o temblor en las manos, los brazos, las
piernas y la mandíbula o la cabeza; rigidez, o
agarrotamiento de las extremidades y el tronco;
bradicinesia, o lentitud en los movimientos; e
inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio.
Estos
síntomas
generalmente
comienzan
gradualmente y empeoran con el tiempo. (Plana M.
2009).

El deterioro del estado nutricional es multifactorial
en la EP como es debido a un incremento en el gasto
energético por la enfermedad, disminución de la
ingesta alimentaria por falta de apetito, náuseas o
ayunos, problemas de deglución, sensación de
saciedad temprana, un aporte calórico inadecuado de
nutrientes en la dieta, estos pacientes a menudo
experimentan cambios en el peso corporal durante el
curso de la enfermedad, tanto la pérdida de peso y
aumento de peso pueden ocurrir, pero la pérdida de
peso es más frecuente y se asocia con aumento de la
discinesia, mayor mortalidad donde se pierde más
masa magra muscular como proteína visceral por lo
que es importante llevar estos registros y evitar la
progresión acelerada de la enfermedad y pobre
calidad de vida; (Sharma y Vassallo 2014)
encontraron pruebas que vinculan la pérdida de peso
con una progresión más rápida del Parkinson en su
fase inicial, mientras que un leve aumento de masa
corporal en los pacientes parece frenar el avance de
la enfermedad.

A medida que los síntomas se vuelven más
pronunciados, los pacientes pueden tener dificultad
para caminar, hablar o completar otras tareas
sencillas como comer.
La EP es crónica, degenerativa y progresiva, que
persiste durante un extenso período de tiempo, lo
que significa que sus síntomas empeoran con el
tiempo. No es contagiosa. Aunque algunos casos de
Parkinson parecen ser hereditarios y otros pueden
rastrearse a mutaciones genéticas específicas.

Es importante reconocer la interacción fármaconutriente ya que la Levodopa tiene interacción con
la proteína y compiten en las vías metabólicas por
su absorción por lo que no se debe de administrar
con alimentos de origen animal. La levodopa oral
se absorbe rápidamente en el intestino delgado a
través del sistema de transporte para aminoácidos
aromáticos. Los aminoácidos de la dieta pueden
alterar su absorción. Las concentraciones máximas
del fármaco en plasma suelen ocurrir entre 1/2 y 2
horas después de una dosis oral. La vida media en
plasma es de 1 a 3 horas.
El objetivo fue realizar una intervención nutricional
para monitorear el estado nutricional con el uso de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

29

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

complementos nutricionales, dieta polimérica, fibra
soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a
pacientes con enfermedad de Parkinson.
Material y Métodos
Se hizo un estudio longitudinal, cuasi experimental,
se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra
de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el
estudio y acudían a la consulta de neurología del
Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, estuvo
formada por 38 hombres y 16 mujeres, con un rango
de edad entre 30-85 años que se encuentran en el
estadio I-V, los cuales se les evalúo su estado
nutricional
utilizando
los
indicadores
antropométricos, bioquímicos, clínicos y dietéticos,
comparando con tablas de referencia y valores de
laboratorio para su adecuada interpretación. Los
estándares de referencia de la circunferencia
muscular libre de grasa CMB = PB (cms.) – (0.31 X
PT (cm)), el cual es un indicador nutricional objetivo
y con una especificidad alta, es medible, fácil de
realizar y tener un monitoreo continuo.
El CONUT (Control Nutricional) es una herramienta
que nos indica, la alerta baja, modera o severa del
estado nutricional con mediciones específicas,
valorando el grado de desnutrición monitoreando
proteína visceral y reserva de colesterol. (Ulíbarri y
Col. 2005), se aprecia en (tablas 1 y 2).
Tabla 1. Estándares de referencia para la
circunferencia Muscular del Brazo
GENERO
Grado de Medición

Hombres Mujeres

Estándar
90% del estándar
80% del estándar
70% del estándar
60% del estándar

25.3 cm 23.2 cm
22.8 cm 20.9 cm
20.2 cm 18.6 cm
17.7 cm 16.2 cm
15.2 cm 13.9 cm

Artículo Original

El criterio de inclusión fue: Pacientes con EP que
acudieran a la consulta de neurología, HGMS de
Junio del 2016 a Junio del 2017. Los criterios de
exclusión fueron: pacientes qué se encontraban
hospitalizados, pacientes que no acepten realizarse
las pruebas o participar en la encuesta alimentaria,
se contó con la misma muestra de pacientes con EP
al inicio y al final de la Intervención Nutricional. Se
tomaron en cuenta como criterios de eliminación:
pacientes que no cumplieran en realizarse los
exámenes de laboratorio o no tuvieran el apego a la
orientación nutricional y al tratamiento con
suplementos fibra y espesantes.
Clínicamente se revisó a los pacientes con EP y se
estuvieron analizando los síntomas como nauseas,
vomito, anorexia, disfagia, problemas dentales,
estreñimiento, temblor/marcha, observando con
que frecuencia lo padecían antes y durante la
Intervención nutricional y/o con el apoyo de
complementos nutricionales en su dieta diaria,
orientando al paciente y su familia en la adecuada
ingesta alimentaria.
Se obtuvo el consentimiento informado para la
intervención nutricional que fue mejorando su dieta
habitual o incluyendo dieta polimérica, fibra soluble o
insoluble, antioxidantes y espesantes en el caso de
una marcada deglución.
Para el análisis de la información se utilizó el
programa estadístico SPSS V.20 y Excel.

Resultados
La población estudiada corresponde a pacientes que
tienen diagnóstico de Enfermedad de Parkinson, el
70.4% fueron (38) hombres y el 29.6% (16) mujeres.
El mayor porcentaje 52%, (el cual el 33% hombres y
19% mujeres) correspondió a pacientes de 40 a 59
años de edad (ver tabla 3).

TABLAS DE FRISANCHO 1990 Y CONSENSO FELANPE 2008

Tabla 2.- Valoración del grado de desnutrición
Parámetro

Normal

Moderado

Severa

Albumina (gr/dl)
Puntuación
Cuenta total de Linfocitos (ml)
Puntuación
Colesterol (mg/dl)
Puntuación
Total del filtro

3.5 - 4.5
3 - 3.49
2.5 - 2.9
0
2
4
&gt; 1,600 1200 - 1599 800 - 1200
0
1
2
&gt; 180 140 - 180
100 -139
0
1
2
0-1
42827
42952

Leve

&lt; 2.5
6
&lt; 800
3
&lt; 100
3
&gt;8

Fuente: J. Ignacio de Ulíbarr y Col. CONUT. Nutr. Hosp. (2005) XX (1) 38-45

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

30

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

En cuanto al estadio de la enfermedad, el 16% tenía
estadío I, el 34.3% estadío II, 19.7% estadío III,
24.4% estadío IV y el 5.6% estadío V.
Referente al riesgo nutricio (Índice de Naber) que
presentaron los pacientes, el 30.8% sin riesgo, 15.4%
desnutrición leve, 38.5% desnutrición moderada,
15.3% desnutrición severa.
De acuerdo al grado de desnutrición por albúmina,
el 56.9% de los pacientes con EP estudiados
tuvieron grado normal, 23.7% desnutrición leve,
11.7% desnutrición moderada y el 7.7%
desnutrición severa.
La medición de la circunferencia muscular que
normalmente realiza el Nutriólogo tiene validez
cuando se lleva el monitoreo periódico y con apego al
tratamiento nutricional. Se realizó la medición de la
CMB en el inicio y en el seguimiento. Como se
observa en la tabla 4, el 74.3% de los pacientes
mantuvieron sus valores al final respecto al inicial, el
resto de ellos aumentaron sus valores. El mayor
porcentaje (51.9%, IC: 38.6-65.2) se mantuvieron en
normal, ningún paciente disminuyó sus valores
iniciales al final del estudio.
Tabla 4. Pacientes con EP según inicio y final de la medición (n=54)
FINAL

INICIO

MEDICIÓN
Normal
90-85%
84-75%
&lt;75%
&lt;60%

Normal
Núm.%
28 51.9
6 11.1
0 0.0
0 0.0
0 0.0

90-85%
IC
Nú%
38.6 - 65.2 0
1.1 - 21.1 5
0.0 4
0.0 1
0.0 0

IC
Núm%
0.00.00
0.0
9.30.1 - 18.50
0.0
7.40.0 - 15.75
9.3
1.90.0 - 6.23
5.6
0.00.00
0.0

84-75%
IC Núm%
0.0 0
0.0 0
0.1 - 18.3 0
0.0 - 12.9 1
0.0 0

&lt;75%
IC
Nú
0.0
0.00
0.0
0.00
0.0
0.00
1.9 0.0 - 6.20
0.0
0.01

&lt;60%
%
IC
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
1.9 0.0 - 6.2

En esta tabla 5, se observa una tendencia a la mejoría
del estado nutricio al final del estudio, en el nivel
normal mostró una tendencia al aumento del
porcentaje, mientas en los demás estados de nutrición
la tendencia fue a la disminución al final del estudio,
lo anterior nos habla de que el estado nutricio en estos
pacientes muestra una tendencia positiva con
tratamiento nutricional.
Tabla 5. Pacientes* por Valoración inicial y final según del grado de
desnutricion , CONUT
Inicial
Normal
Desnutrición leve
Desnutrición moderada
Desnutrición severa
Fuente: Directa
* n = 54

%
33.4
27.6
22.6
16.4

IC
20.8 - 46.0
15.7 - 39.5
11.4 - 33.8
6.5 - 26.3

Final
%
IC
51.4 38.1 - 64.7
23.3 12.0 - 34.6
14.2 4.9 - 23.5
11.1 2.7 - 19.5

Artículo Original

En la tabla 6, pacientes con EP por evaluación inicial
y final según presencia de sintomatología, la disfagia
fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al
inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos
porcentuales. Todas las demás sintomatologías tienen
tendencia de disminuir el porcentaje de pacientes con
sintomatología al final de tratamiento respecto al
inicio.
Tabla 6. Pacientes* con EP por evaluación inicial y final según
presencia de sintomatología

INICIO
Nauseas/vòmito
Disfagia
Anorexia
Dentadura
Estreñimiento
Temblor-marcha

35.2
66.7
46.3
77.8
74.1
72.2

INICIO
%IC
22.5 - 47.9
54.1 - 79.3
33.0 - 49.6
66.7 - 88.9
62.4 - 85.7
60.3 - 84.1

11.1
21.7
24.1
57.4
42.6
59.3

FINAL
%IC
2.7 - 19.5
10.7 - 32.7
12.7 - 35.5
44.2 - 70.6
29.4 - 55.8
46.2 - 72.4

Fuente: Directa
*n= 54

Discusión

La enfermedad de Parkinson (EP) ocupa el segundo
lugar dentro de las demencias más comunes, luego
de la enfermedad de Alzheimer (EA). Afecta por lo
general a personas mayores de 50 años, con un
incremento de la incidencia después de los 60 años
de edad. La prevalencia de EP, reportada a nivel
mundial en las personas mayores de 65 años, es de
aproximadamente del 1%, con una incidencia
mundial cruda ajustada por edad de 9,7 a 13,8 casos
por cada 100.000 personas por año. (Sheard, 2011).
Las enfermedades de Parkinson y Alzheimer son
consideradas factores de riesgo de malnutrición
energético proteica. Es esencial la detección precoz
de estas situaciones de riesgo para contribuir al
desarrollo de estrategias de intervención nutricional,
retardando de este modo la aparición de
comorbilidades asociadas que comprometan el
estado de salud del paciente y su calidad de vida.
(Camina, 2013).
La desnutrición calórica proteica y proteica son las
causas más frecuentes de las alteraciones nutricionales
en el anciano y uno de los grandes síndromes
geriátricos que llevan a la incapacidad. Esta alta
frecuencia está motivada por los numerosos factores
de riesgo de esta población. Se produce una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

disminución de la masa corporal magra (6,32 en cada
década a partir de los 30 años). Este decremento se
llama Sarcopenia y tiene como consecuencia la
pérdida de fuerza, capacidad aeróbica y
funcionalidad. La Sarcopenia es multifactorial y está
relacionada con el estrés oxidativo, habiéndose
considerado como más importantes la alteración en la
síntesis y degradación de las proteínas, los procesos
inflamatorios, las alteraciones hormonales y la
disfunción mitocondrial (Cruz-Jentoft &amp; Cuesta,
2011). Durante el proceso de envejecimiento se tiene
relación con obesidad, osteoporosis y enfermedades
metabólicas (Rieu, 2006).
Por estas consecuencias fue importante evaluar el
efecto de la ingesta proteica con la masa muscular
del brazo y las proteínas viscerales con el
instrumento CONUT, así como mejorar la
sintomatología. (Camina, 2013).
Actualmente no existe un patrón de oro en la
valoración del paciente con Parkinson y el CONUT
(Control Nutricional) es una herramienta que nos
ayuda a valorar el grado de desnutrición con una
especificidad y sensibilidad alta, con la obtención
de Albumina sérica, cuenta total de linfocitos y
colesterol son datos que alertan en la desnutrición
leve, moderada o severa para implementar una
intervención nutricional temprana y adecuada,
evitando complicaciones de malnutrición o
desnutrición que son más difíciles de rehabilitar en
pacientes con EP, es importante monitorear las
proteínas viscerales para mejorar su aporte
nutricional. (Conut, 2005)
El aumento de peso a veces se observa en las etapas
iniciales de la enfermedad y probablemente
dependiente del tratamiento dopaminérgico, lo que
mejora los síntomas del motor y puede modular la
conducta alimentaria (Sharma, 2014). Pero la pérdida
de peso es más frecuente y se asocia con aumento de
la discinesia, mayor mortalidad, progresión acelerada
de la enfermedad y pobre calidad de vida. Las causas
de pérdida de peso en la EP aún no están claras.
Especialmente cambios en el gasto de energía y
conducta alimentaria es por eso que en este estudio se
monitoreo cada 2 meses a los pacientes para tener un
apego en la orientación alimentaria y en la utilización
adecuada de los complementos como fue la dieta
polimérica, antioxidantes, fibra soluble e insoluble y
espesantes.(Kistner, 2014)

Artículo Original

"Los pacientes EP que experimentaron temprana
pérdida de peso resultaron tener formas más severas
y sistemáticas de la enfermedad, posiblemente debido
a la implicación del sistema neuroendocrino o el
sistema gastrointestinal nervioso, mientras aquellos
que ganaron peso tuvieron una versión más leve de la
enfermedad", explicó Anne-Marie Wills, Catedrática.
Neurólogos del Massachusetts General Hospital
(MGH).
La restricción proteica constituye una práctica
conocida para tratar algunas enfermedades, pero
supone el riesgo de exponer al paciente a un aporte
insuficiente de proteínas. La levodopa compite con
aminoácidos de cadena larga por transportadores a
nivel gastrointestinal, barrera hematoencefálica y
empeoramiento de la sintomatología motora. Es
recomendable asegurar un aporte mínimo en
proteínas de 0,8 g/kg/día en pacientes con
circunferencia muscular del brazo normal y
proteínas viscerales normales, pero aquellos
pacientes que presenten déficit de circunferencia
muscular del brazo, albumina y cuenta total de
linfocitos bajas se requiere aumentar la proteína
hasta 1.5 g/kg/día y ser posible, de alto valor
biológico, el cuidado que se debe de tener es que
deben pasar de 2 a 3 horas de que ingiera la
Levodopa. Puede realizarse una redistribución
horaria de la ingesta de proteínas, restringiéndola
durante el día y cubriendo las raciones
recomendadas por la noche (cena). (Lara, 2013).
Debe observarse la dentadura de los enfermos ya que
se deteriora más que cualquier persona porque
aprietan mucho los dientes y se caen con más rápidez
las piezas dentales, se debe realizar la interconsulta
con el odontólogo para mejorar su dentadura y su
ingesta alimentaria.
Se recomienda la administración de suplementos
dieta polimérica, antioxidantes, fibra soluble e
insoluble y espesantes a media mañana, con la
merienda y antes de acostarse, ya que es cuando
menos alteran el apetito de las principales comidas.
Asimismo, debe distribuirse la ingestión de proteínas
a lo largo del día para optimizar su ingesta, al
contrario que en las personas jóvenes, en los que se
optimizan en la comida principal. (Shen, 2015)Se
indica que la retirada de estos suplementos debe
realizarse cuando haya desaparecido la situación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

32

�Intervención Nutricional, Pacientes con
Parkinson

causante como los pacientes que mejoraron la
deglución fueron poco a poco dejando los espesantes,
los pacientes que presentaron estreñimiento severo se
fue incrementando la fibra soluble e insoluble hasta
mejora el tránsito intestinal, sin embargo no se ha
dejado la fibra en su alimentación diaria, se orientó al
paciente y su familia para adecuar su ingesta por
medio de papillas e introduciendo la fibra a la comida
diaria en sopas, ensaladas, guisos, gelatinas, compota
de frutas, licuados, etc., el consejo nutricional es muy
valioso en las diferentes etapas de la enfermedad, el
Nutriólogo es el profesional indicado para mejorar la
alimentación diaria de los enfermos con Parkinson y
mantener o mejor su estado nutricional.
La atrofia de las papilas gustativas conduce a la
selección de alimentos con sabores dulces y salados
(por ejemplo, productos azucarados o fuertemente
sazonados. Asimismo, la pérdida de sensibilidad
gustativa puede conllevar menor ingesta de
nutrientes y reducción del apetito, por lo que fue
importante mejorar su ingesta con alimentos suaves
y espesantes. Tragar es una serie de eventos
coordinados secuenciales que asegura el paso de
cualquier sustancia (alimentos, líquidos, saliva,
moco, drogas) desde la boca hasta el estómago a
través de la faringe y el esófago, evitando el paso
de la sustancia tragada hacia las vías respiratorias,
si esto se complica se denomina disfagia es el
término usado para describir cualquier dificultad en
la deglución; por lo tanto, la disfagia no representa
un diagnóstico médico, sino un síntoma que es muy
característico en la EP y debe ser detectada
tempranamente aumentando su actividad con
espesantes para evitar se atrofie la deglución y el
EP requiera sonda de Gastrostomía para su
alimentación.(Hughes, 2002)
También estos enfermos cursan con trastornos
motores gastrointestinales provocando estreñimiento
que llega a ser severo de 8 a 13 días para la
defecación y mucho es también por la falta de ingesta
adecuada de líquidos por problemas de deglución,
esto se trató con fibra soluble e insoluble que se fue
incrementando poco a poco en la dieta hasta mejorar
el tránsito intestinal. Beneficios de la ingesta de fibra
soluble se disuelve en el líquido se formara un gel es
más viscoso y en el color se forman ácidos grasos de
cadena corta (AGCC) estimulando y fortaleciendo la
flora intestinal mejorando la absorción de calcio,
magnesio y fosforo, regulan los niveles de glucosa en

Artículo Original

sangre, bajan el colesterol LDL y menor riesgo de
enfermedad cardiaca, en especial la Inulina quien
tiene más efectividad prebiótica así como los fructo
oligosacáridos. La fibra insoluble requiere mayor
cantidad de líquidos ya que se expande y fortalece
las vellosidades (ejercita en su paso) y aumenta el
tránsito intestinal eliminando las sustancias de
desecho, estos beneficios son muy recomendables
para los pacientes con Parkinson.
El temblor y la marcha en la EP representan un gasto
del 30% al 50% del Gasto Energético Basal por lo
que el apego al tratamiento médico y nutricional es
fundamental.
Puede establecerse que las tasas de mortalidad por
EP son bajas para cualquier estrato de edad y que la
edad de la muerte de los pacientes ha ido
desplazándose hasta edades más avanzadas, por un
progresivo aumento de la esperanza de vida.
Además, todo parece indicar que el tratamiento con
levodopa reduce el riesgo de muerte de los
pacientes, especialmente durante los primeros años
de la enfermedad, por lo que es importante la
intervención nutricional y que el Nutriólogo Clínico
tiene un campo importante y líneas de investigación
en la Neurología.
Conclusiones:
La EP es degenerativa y progresiva con muchos
matices y sintomatologías que es un reto importante
para la Nutriología. No existe un “patrón de oro”
para la evaluación nutricional y es importante
valorar la masa muscular y la masa visceral porque
es lo que más pierde el enfermo de Parkinson. La
intervención nutricional debe ser temprana al
diagnóstico para evitar deterioro en los pacientes,
proporcionando orientación alimentaria continua
para que se llegue al apego en la ingesta adecuada
de alimentos, nutrientes, y complementos
nutricionales (dieta polimérica con fibra soluble e
insoluble, antioxidantes y espesantes) en su dieta
habitual, esto refleja en el paciente con Parkinson un
mejor estado nutricional, mejor respuesta al
tratamiento farmacológico y mejor calidad de vida.
Recomendar horarios de administrar la Levodopa y
horarios de Alimentación a la ingesta de proteínas
para que ambos tengan sus rutas de aprovechamiento
y se vea reflejado en la evolución de la salud.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

33

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

La malnutrición y desnutrición leve, moderada o
severa ya que es más difícil rehabilitar el estado
nutricional.
La Disfagia está muy presente en pacientes con
Parkinson, se requiere evaluar desde el diagnóstico para
activar la deglución evitando o retrasando el uso de
sondas como Gastrostomía para su alimentación. La
combinación de la fibra soluble e insoluble tiene más
beneficios en el enfermo de Parkinson que solo darle
fibra insoluble o laxantes.
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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

35

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN
INSTRUMENTO PARA MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS
COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES MELLITUS
CONSTRUCTION AND VALIDATION BY JUDGMENT OF EXPERTS OF AN INSTRUMENT TO MEASURE
CAUSAL ATTRIBUTIONS OF THE CHRONIC COMPLICATIONS OF DIABETES MELLITUS
Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1,
Arellano Cobián José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

Citation: Zarco Villavicencio A., Cardoso Gómez M A., Sánchez Ruíz J G.,

Arellano Cobián J F. (2017) Construcción y Validación por juicio de expertos
de un instrumento para medir atribuciones causales de las complicaciones
crónicas de la Diabetes Mellitus, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2),
36 – 44.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Zarco Villavicencio A. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-5
*Email: Alezv88@gmail.com

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN INSTRUMENTO PARA
MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES
MELLITUS

Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1, Arellano Cobián
José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

RESUMEN
Introducción: La transición epidemiológica y demográfica, así como la modificación del estilo de vida han contribuido a

incrementar la prevalencia de la diabetes mellitus (DM) y otras enfermedades crónicas. La DM provoca complicaciones que
trastornan la calidad de vida y llevan a una muerte prematura, además de generar costos elevados para su atención. Los
enfermos con DM realizan atribuciones causales acerca de su enfermedad, y conocerlas ayuda a explicar y entender lo que le
pasa al enfermo y permite llevar a cabo acciones preventivas. Objetivo: Diseñar y validar un instrumento que permita conocer
las atribuciones causales que los enfermos con DM realizan en relación a sus complicaciones crónicas. Métodos: Se
desarrolló una escala tipo Likert de 36 ítems y se sometió a validación de contenido por 10 jueces de varias disciplinas del área
de la salud. Resultados: Los ítems que fueron calificados con un porcentaje superior o igual a 80 en las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia fueron incluidos en la escala. 4 ítems presentaron deficiencia en alguna categoría.
Conclusiones: Los resultados indican una adecuada validez de la escala, por lo que asumimos que tiene un potencial
considerable para identificar los factores a los cuales los enfermos con DM atribuyen sus complicaciones crónicas y así
contribuir en la prevención y control de las mismas.
Palabras Clave: Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones causales, diabetes mellitus.
ABSTRACT
Introduction: Epidemiologic and demographic transitions, as well as modifications in life-style have contributed to the

increase in prevalence of diabetes mellitus (DM) and other chronic diseases. DM causes complications that transform the
living standard and lead to premature death, along with generating additional costs for its medical treatment. Patients with
DM provide causal attributions to their disease and this knowledge helps to understand and explain their symptoms, and
enables to take preventive measures. Objective: Designing and validation of an instrument that allows the determination of
causal attributions that patients with DM make regarding their chronic complications. Methods: A Likert-type scale with 36
items was built and validated by 10 judges from different health-care disciplines. Results: Items with a qualification greater
or equal than 80% in sufficiency, clarity, coherence and relevance were included in the scale. 4 items had deficiency in
certain category. Discussion: Results indicate an appropriate validity in the scale, so it is assumed that it has a significant
potential for the identification of factors of their chronic complications attributed by the patients with DM, in order to
contribute to the prevention and control of the same.
Key words: Expert judgement, content validity, causal attributions, diabetes mellitus.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

36

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

Introducción
Como resultado de la transición epidemiológica y
demográfica que se presenta desde las últimas
cuatro décadas del siglo XX en el ámbito mundial,
las enfermedades crónico-degenerativas han venido
ocupando los primeros lugares en las estadísticas
de morbi-mortalidad, que antes pertenecían a las
enfermedades infecciosas agudas.

La DM es atribuida a la mala alimentación, a los
antecedentes familiares o al mal funcionamiento del
organismo entre otras cosas (Garza et al, 2003).
Asimismo, en algunas personas con diabetes existen
creencias, tabúes y prohibiciones con respecto al uso
de ciertos productos, que los hacen adoptar patrones
inapropiados de comportamiento (Péres, Santos,
Zanetti y Ferronato, 2007).

La transición epidemiológica se encuentra vinculada
a la transición de riesgos (Kuri-Morales, 2011),
siendo la modificación abrupta del estilo de vida el
principal riesgo para la salud de la población, que
puede explicar el incremento en la prevalencia de
diabetes mellitus tipo 2 en México (Menéndez et al,
2005), de 7.3% en 2006, a 9.2% en 2012 y 9.4 % en
2016 (ENSANUT MC 2016). La diabetes mellitus
(DM) es una de las patologías no transmisibles más
frecuentes y de mayor severidad por sus diversas
complicaciones crónicas (Sierra y Mendivil, 2006;
ADA, 2015), que llevan a quienes la padecen a tener
una mala calidad de vida o una muerte prematura
(García, 1998; Garza, 2003; Mata, 2003; Arredondo
y De Icaza, 2011). Además, el tratamiento y control
de la DM revelan un alto costo económico y social,
sobre todo ocasionado por sus complicaciones (De
los Ríos- Castillo, 2004).

Las atribuciones que realizan las personas sobre su
diagnóstico y pronóstico aun cuando sean
médicamente incorrectas condicionan fuertemente
el comportamiento que asumen en torno a la
enfermedad (Bail Pupko et al, 2012), ya que dichas
atribuciones influyen ampliamente sobre el
comportamiento de las personas (De la Torre y
Godoy, 2002).

Se estima que una tercera parte de los individuos
con DM no sabe que la padece y tampoco realiza
acciones apropiadas de detección (Fisher et al,
2002). Jiménez-Corona et al (2013) mencionan que
el período de latencia largo de la enfermedad
incrementa la posibilidad de que el diagnóstico se
realice en forma tardía.
La DM requiere cuidado clínico y educación
continua para prevenir sus complicaciones agudas
y crónicas (ADA, 2004). Apóstolo et al (2007) y la
ADA (2015) mencionan que la DM exige una
alteración e integración permanente de las
actividades de la vida diaria para poder evitar sus
graves complicaciones. Según López-Amador y
Ocampo-Barrio (2007), la mayoría de los enfermos
está consciente sobre cómo se pueden evitar o
retardar las complicaciones y aunque lo pueden
atribuir al tratamiento, al plan alimentario o a la
actividad física no presentan un adecuado apego a
éstos.

Se ha documentado acerca del papel de las creencias,
la vulnerabilidad y otras variables psicológicas, en
diversas enfermedades. En particular, en las
conductas de acudir a revisiones preventivas, por
ejemplo en cáncer (Andreu et al, 2007; Romero,
2011), aunque también con la adaptación y
afrontamiento a la enfermedad.
Las atribuciones se consideran una explicación
empírica, ya sea externa o interna de las cosas que le
pasan al individuo, sirven como guía de futuras
conductas y son una fuerte motivación para realizar
acciones preventivas en salud (Roesch y Weiner,
2001, citados por Garza et al, 2003). Bail Pupko et al
(2012) plantean que es inherente al ser humano
generar explicaciones que integren y den sentido a los
eventos de la vida, por lo que en las enfermedades
crónicas se sigue la misma lógica. León, Páez y Díaz
(2003) refieren que las atribuciones se hacen debido a
la necesidad de las personas de predecir el futuro y
controlar los eventos. Ante la amenaza o la
experiencia de una enfermedad las personas generan
explicaciones acerca del origen de ésta. Turquinst et
al (1988, citado en León, Páez y Díaz, 2003)
encontraron que ante enfermedades severas los
enfermos hacen más atribuciones causales que en el
caso de enfermedades menos amenazantes.
Conocer las atribuciones relacionadas con la
enfermedad facilita el canal de la comunicación
médico-paciente, ayuda a entender y explicar las
cosas que le pasan al enfermo, brinda un marco
referencial para futuras decisiones y conductas que

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

37

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

pueden minimizar los resultados negativos porque
motivan hacia la realización de conductas
preventivas (Garza et al, 2003). En estudios sobre
enfermos con cáncer se concluye que la importancia
de estudiar las atribuciones se debe a que influyen
en la realización de conductas pro-salud (Romero,
2011).
En la revisión de la literatura realizada por los
autores, se encontraron pocos estudios acerca de las
atribuciones que realizan los individuos con DM en
relación con las complicaciones de su enfermedad
(Garza et al, 2003; Moreno, 2004; López-Amador,
2007; Page-Pliego, 2015) y al parecer no se cuenta
con algún instrumento diseñado para recabar
información al respecto. Por lo tanto, el objetivo de
este trabajo es describir la construcción de un
instrumento y su proceso de validación, para
identificar las atribuciones causales que las personas
con DM formulan sobre las complicaciones de esta
enfermedad que han presentado o que suceden en la
actualidad, con el fin de incidir en aquellos factores a
los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones y así tratar de modificar el curso de
la enfermedad, retrasando o evitando la aparición de
dichas complicaciones.
.
Material y Métodos
Participantes
Los participantes fueron los que se describen a
continuación, porque se eligió la técnica de juicio de
expertos en la validación del instrumento debido a
que esta técnica es confiable y relativamente sencilla,
y porque se utiliza frecuentemente en la validación
de contenido de los instrumentos antes de aplicar
éstos a la población.
Con base en las propuestas de Hyrkas (2003),
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez (2008) y Brill,
2006; García y Fernández, 2008 (citados por Cabero
y Barroso 2013), utilizando criterios como la
vinculación del experto con el problema de interés
para el estudio, la experiencia profesional, cualidades
personales para participar en las investigaciones y
pericia profesional, se invitó a 10 jueces, de
diferentes profesiones del área de la salud, con la
finalidad de que la evaluación del instrumento se
realizara de manera multidisciplinaria; todos ellos
con experiencia y disposición para evaluar el
instrumento. Los jueces se desempeñan en diversas

áreas de ejercicio profesional: académica, asistencial
e investigación.
Los jueces invitados que realizaron la evaluación
del instrumento fueron:
1.- MGO. 60 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
0.- MIRS. 40 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
2.- PMS. 50 años. Psicóloga con maestría en
Terapia Transpersonal. Tanatóloga. Experiencia en
enseñanza, psicoterapia.
3.- GMMB. 58 años. Psicóloga con maestría en
Antropología y experiencia en psicología educativa
y educación para la salud.
1.- MLPL. 59 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar, maestría en Salud
Pública y doctorado en Ciencia de la Salud Colectiva.
Experiencia en consulta médica de urgencias,
epidemiología, enfermedades relacionadas con la
nutrición, enseñanza.
4.- IAAL. 58 años. Médico Cirujano con maestría
en Salud Pública. Experiencia en enseñanza, salud
pública y epidemiología.
5.- RMOM. 50 años. Licenciada en Enfermería con
maestría en Enfermería y doctorado en Ciencias de la
Enfermería. Experiencia en investigación cualitativa
en familia, salud familiar y enfermedades crónicas.
6.- VRA. 50 años. Licenciada en Enfermería y
Obstetricia, con maestría y doctorado en Ciencias
de la Enfermería. Experiencia en enfermedades
crónicas, el adulto mayor, el cuidador familiar.
2.- FRBM. 61 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta de medicina familiar, enseñanza.
7.- FLS. 57 años. Médico Cirujano con especialidad
en Medicina Interna. Experiencia en enfermedades
crónico-degenerativas, enseñanza.
Instrumento.
El instrumento que se diseñó lo denominamos Escala
de atribuciones causales en las complicaciones
crónicas de la diabetes mellitus (EACCCDM) e
incluye la siguiente estructura:
a) Título
b) Propósito de la escala

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

38

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

c) Instrucciones para responder una serie de frases
que constituyen los ítems de la escala, utilizando
alguno de los 5 puntos en formato tipo Likert en
que está diseñada: 1.- Totalmente en desacuerdo,
2.- En desacuerdo, 3.- No sé, 4.- De acuerdo y 5.Totalmente de acuerdo.
d) Tabla con 36 ítems, que se agruparon en 3
dimensiones: biológica, social y psicológica. Dentro
de cada una de las dimensiones mencionadas se
consideraron diferentes categorías:
En la dimensión biológica las categorías fueron:
Ejercicio-descanso, alimentación, herencia y
medicamentos.

del sector salud, ubicadas en la zona oriente de la
Ciudad de México, que anotaran las causas a las
que los enfermos de DM que acuden a sus unidades
atribuyen la presencia sus complicaciones. De
dichas respuestas se diseñaron varios ítems y se
seleccionaron 36 de ellos.

En la dimensión social las categorías fueron:
Apoyo, médico tratante y economía.

Para garantizar la sinceridad en las respuestas no se
incluyó en la estructura de la escala la solicitud del
nombre del participante, ni algún otro dato que
permitiera su identificación.

Con respecto a la dimensión psicológica las
categorías fueron: Rasgos de personalidad y
factores incontrolables.
e) Agradecimiento
En la construcción de la escala para evaluar las
atribuciones causales de las complicaciones que
presentan los enfermos con DM, se utilizó el
procedimiento planteado por Morales (2011), por lo
que la construcción de la escala se realizó en 2
fases: Preparación y Análisis (Figura 1).
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la
EACCCDM
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la EACCCDM
Construcción de la escala tipo Likert
Fase de preparación
Fase de análisis

1.- Plan previo
modelos)

(revisión

d

2.- Preparar el instrumento

Redacción de los ítems

Otras
pregunta
(información personal)

4.- Análisis de los ítems.
Cálculo
de
la
fiabilidad. Selección

5.- Análisis
complementarios
Verificación de la validez

La estructura del instrumento se configuró en 2
bloques de ítems o preguntas.
Estructura de la escala
Bloque 1
Ítems de identificación personal
(sexo, edad, etc.)
Bloque 2
Ítems de la escala de atribuciones

Procedimiento.
A cada uno de los jueces se le entregó un paquete que
incluía:
I.- Invitación personalizada, con las instrucciones
necesarias para evaluar las diferentes dimensiones
de los 36 ítems que conforman el instrumento, así
como los objetivos de la investigación, de la prueba
y del juicio de expertos.
II.- Tabla explicativa para la calificación de los
ítems, indicando que la evaluación debía hacerse
considerando cuatro niveles de cumplimiento: 1.- No
cumple con el criterio, 2.- Bajo nivel, 3.- Moderado
nivel y 4.- Alto nivel. La evaluación debían hacerla en
cada una de las siguientes categorías:
o Suficiencia. Los ítems de una misma
dimensión bastan para obtener la medición
de ésta.
o Claridad. El ítem se comprende fácilmente,
su sintáctica y semántica son adecuadas.
o Coherencia. El ítem tiene relación lógica
con la dimensión o indicador que está
midiendo.
o Relevancia. El ítem es esencial o importante
y debe ser incluido.
o

3.- Obtener
datos de
muestra adecuada

un

La construcción de los ítems se llevó a cabo
solicitando a 15 médicos familiares y 5 médicos
generales adscritos a unidades de Medicina Familiar

III.- Tabla donde se presentan agrupados los ítems
en dimensiones biológica, social o psicológica.
IV.- Hoja para concentrar los datos de la evaluación,
incluyendo un espacio para comentarios y
sugerencias que quisiera hacer el juez.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

39

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

V.- Glosario de términos utilizados en el
instrumento.
Tabla 1. Porcentaje de expertos que calificaron con la categoría moderado y alto nivel

VI.- La Escala de atribuciones causales en las
complicaciones crónicas de la diabetes mellitus. Una
vez concluida la evaluación del instrumento por los
jueces, los resultados se procesaron utilizando el
paquete estadístico SPSS Versión 22.

Categorías evaluadas
Número

Ítem

5 Tomar varios refrescos al día

90

100

100

90

16 Utilizar insulina

70

90

80

70

23 El médico no está bien preparado

90

100

90

90

27 Es caro acudir a la consulta mensual

80

90

100

90

80

100

90

90

100

100

100

100

100

90

100

90

90

100

90

90

29 Soy muy enojón

100

100

100

100

31 Me enfermo muy seguido

100

100

100

90

26 Es caro seguir una dieta

100

90

100

100

7 Comer muchas tortillas
8 Comer muchas golosinas

Para evaluar la validez de contenido de la
EACCCDM nos basamos en varios criterios
mencionados en la literatura cuando esta se realiza
mediante el método de expertos. En primer lugar,
para determinar si en cuanto a las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia cada
ítem podía ser considerado para formar parte de la
escala se aplicó una variante del señalamiento de
Hyrkäs, Appelqvist-Schmidlechner y Oksa, (2003),
que originalmente dice que si un 80% de los expertos
están de acuerdo en la validez de un ítem este puede
ser incorporado al instrumento. Específicamente, se
procedió de la siguiente manera: por una parte, se
agrupó al porcentaje de expertos que asignaron a cada
ítem la calificación de 1 (no cumple con el criterio) y
2 (lo cumple con bajo nivel). Por otra, se formó un
segundo grupo, el de los que calificaron con 3 (el
ítem cumple el criterio con moderado nivel)
y 4 (lo cumple con alto nivel). De esta manera, con
base en el segundo agrupamiento, los ítems que
alcanzan un porcentaje superior o igual a 80 en las
cuatro categorías se incluyen en la EACCCDM.

Resultados
En la Tabla I se presentan los porcentajes obtenidos
del segundo agrupamiento siguiendo el orden que
tenían en los formatos de evaluación entregados a los
jueces. Se encontró que de acuerdo al procedimiento
de análisis empleado, la mayoría de los ítems están
bien calificados y que los ítems 16, 25, 4 y 14
requieren revisión para determinar su inclusión,
después de alguna modificación, o definitivamente su
eliminación. Se considera la posibilidad de mantener
alguno de estos ítems o todos ya que varios de los
expertos participantes proporcionaron comentarios
adicionales en algunos de ellos al calificarlos. En la
Tabla I, la diferencia entre el valor mostrado y el
100% corresponde al porcentaje de expertos que
evaluaron el ítem con la categoría no cumple el
criterio y lo cumple con bajo nivel.

Suficiencia Claridad Coherencia Relevancia

11 Familiares directos con Diabetes Mellitus
17 Sin apoyo de la familia

100

100

100

100

15 Utilizar muchas medicinas

2 Dormir poco

100

100

100

100

21 El médico no me informó sobre la diabetes

100

90

100

100

80

70

90

90

32 Soy muy desconfiado

100

100

90

90

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico

100

100

100

90

80

90

80

80

100

100

100

100
100

25 Alto costo de los medicamentos

28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

100

90

100

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas

6 Comer varias piezas de pan al día

100

90

100

90

19 Muchos problemas familiares

100

100

100

100

20 Falta de confianza en el médico

100

90

90

80

90

90

90

80

90

90

90

90

90

90

100

100

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio
24 Solicita pocos estudios de laboratorio
34 Usar remedios caseros

90

80

90

80

100

100

100

90

90

90

90

70

9 Comer en horarios no establecidos

100

100

100

90

14 No seguir los horarios para tomar las

80

80

60

50

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

100

100

100

100

10 Tomar bebidas alcohólicas

90

100

90

80

22 Falta de comunicación entre médico y paciente

90

100

90

100

30 Soy muy descuidado

90

100

90

80

35 Mala suerte

90

90

90

80

1 Ejercicio excesivo
4 Trabajar mucho

También se calculó la media aritmética de las
calificaciones otorgadas por los jueces a cada
categoría evaluada de cada ítem. Tomando en cuenta
que cuando el juez asignaba una calificación de 3
significaba que el ítem cumplía en un nivel moderado
el criterio y que 4 correspondía a un nivel alto se
consideró que una calificación media superior a 3.0
representaba un comportamiento adecuado del ítem.
En la Tabla II se presentan los resultados obtenidos.
Se puede notar que los ítems 16 y 14 presentan
deficiencias en relevancia y el 16 también en
suficiencia.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

40

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Aclaramos que aunque algunos autores (como
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez, 2008) mencionan
el uso de varios estadísticos como parte del análisis
de las propiedades psicométricas de un instrumento
se descartaron algunos, por su objetivo y por la
naturaleza de los datos y el tipo de diseño de
investigación requerido; además, porque no se
buscaba analizar la confiabilidad de la EACCCDM
en este momento.
Tabla 2. Puntaje medio, entre paréntesis la desviación estándar, de los ítems de la EACCCDM en las
categorías evaluadas
Categorías evaluadas
Número

Ítem

Suficiencia Claridad

5 Tomar varios refrescos al día

3.4 (.69) 3.4

16 Utilizar insulina

2.9 (1.1) 3.2(.91)

Coherencia Relevancia

(.51) 3.7 (.48) 3.4

(.96)

3.1 (1.1) 2.8

(1.3)

3.4 (.69) 3.6 (.51) 3.5 (.70) 3.3
3.4 (.84) 3.6 (.69) 3.8 (.42) 3.6

(.94)
(.96)

7 Comer muchas tortillas

3.5 (.85) 3.7(.48)

3.5 (.97) 3.6

(.96)

8 Comer muchas golosinas
11 Familiares directos con Diabetes Mellitus

3.8 (.42) 3.8 (.42)
3.8 (.42) 3.5 (.42)

3.8 (.42) 3.9
3.8 (.97) 3.6

(.31)
(.96)

17 Sin apoyo de la familia

3.5 (.97) 3.7 (.48)

3.6 (.96) 3.6

(.96)

29 Soy muy enojón
31 Me enfermo muy seguido

3.9 (.31) 3.8(.42)
3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.6

(.42)
(.96)

26 Es caro seguir una dieta

3.9 (.31) 3.5(.97)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

3.9 (.31) 3.9(.31)
3.7 (.48) 3.7 (.48)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.8

(.42)
(.42)

21 El médico no me informó sobre la diabetes

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.8 (.42) 3.8

(.42)

25 Alto costo de los medicamentos
32 Soy muy desconfiado

3.5 (.85) 3.0(1.0)
3.8 (4.2) 3.8 (4.2)

3.7 (.67) 3.7
3.7 (.67) 3.7

(.67)
(.67)

4.0 (.00) 3.8(4.2)

4.0 (.00) 3.7

(.94)

3.6 (.84) 3.6 (.69)
4.0 (.00) 3.9(.31)

3.5 (1.0) 3.4
4.0 (.00) 4.0

(1.0)
(.00)

6 Comer varias piezas de pan al día

4.0 (.00) 3.7(.67)

3.8 (.42) 4.0

(.00)

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas
19 Muchos problemas familiares

3.8 (.42) 3.8 (.63)
4.0 (.00) 4.0 (.00)

3.9 (.31) 3.6
4.0 (.00) 4.0

(.96)
(.00)

20 Falta de confianza en el médico

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.6 (.69) 3.4

(.84)

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio

3.6 (.96) 3.7 (.67)
3.8 (.63) 3.6 (.96)

3.6 (.96) 3.4
3.7 (.94) 3.8

(1.0)
(.63)

24 Solicita pocos estudios de laboratorio

3.8 (.63) 3.8(.63)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

34 Usar remedios caseros
1 Ejercicio excesivo

3.6 (.96) 3.5(1.0)
3.8 (.42) 4.0 (.00)

3.6 (.96) 3.4
4.0 (.00) 3.6

(1.0)
(.96)

4 Trabajar mucho

3.7 (.67) 3.6 (.69)

3.7 (.67) 3.3

(1.1)

9 Comer en horarios no establecidos
14 No seguir los horarios para tomar las medicinas

3.8 (.42) 3.9 (.31) 3.9 (.31) 3.6
3.4 (1.0) 3.4(1.0) 3.0 (1.1) 2.8

(.69)
(1.3)

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.8 (.42) 3.7

(.48)

10 Tomar bebidas alcohólicas
22 Falta de comunicación entre médico y paciente

3.6 (.96) 4.0 (.00)
3.6 (.96) 3.9(.31)

3.7 (.94) 3.4
3.5 (.97) 3.8

(1.2)
(.42)

30 Soy muy descuidado

3.5 (.97) 3.9(.31)

3.5 (.97) 3.2

(1.2)

35 Mala suerte

3.5 (.97) 3.4 (.96)

3.4 (.96) 3.2

(1.2)

23 El médico no está bien preparado
27 Es caro acudir a la consulta mensual

2 Dormir poco
15 Utilizar muchas medicinas

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico
28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

Discusión

Los estudios sobre atribuciones causales se han
realizado sobre diferentes temas, como: rendimiento
escolar, éxito y fracaso, pobreza, maltrato a la mujer,
desempleo, obesidad, depresión, motivación y
deporte. Sin embargo, existen pocos estudios que
indaguen
sobre
atribuciones
causales
en
enfermedades como la DM.
Según Malacara (2003) la diabetes es atribuida a la
mala alimentación, a los antecedentes familiares o al
mal funcionamiento del organismo, entre otros. En el
trabajo realizado por López-Amador y Ocampo-

Artículo Original

Barrio (2007) en un grupo de diabéticos mexicanos
aunque se mencionan como creencias, constituyen
atribuciones de los enfermos con DM acerca del
origen de su enfermedad, alimentación, ejercicio,
tratamiento y complicaciones. Con respecto a estas
últimas, las atribuyen a la alimentación, actividad
física y tratamiento, reconociendo que la falta de
apego a las indicaciones médicas es la causa de
descontrol glucémico
y la aparición de
complicaciones. Este autor considera importante
tomar en cuenta todos los puntos de vista acerca de la
realidad de los enfermos con DM, uno de los cuales
son las atribuciones, pues son ellos quienes viven la
enfermedad y en pocas ocasiones se les toma en
cuenta para buscar alternativas de solución a sus
problemas.
En un estudio realizado por Garza, Calderón,
Salinas, Núñez y Villarreal (2003) en el noreste de
México, se mencionan las atribuciones causales de
350 enfermos con respecto a las causas y la
evolución de los síntomas de la diabetes. El susto
fue la atribución más frecuente, seguida del coraje,
la herencia, los problemas familiares, y otras menos
frecuentes, como comer mucho azúcar, vida
sedentaria, descuido y brujería. Page-Pliego (2015)
en su estudio realizado en Chiapas, México,
encontró que la DM es atribuida al “mal echado”
(equivalente a la brujería), el susto y los excesos
dietéticos. Entre los ítems de nuestra escala de
atribuciones se contemplan todas las atribuciones
mencionadas por estos autores.
Moreno et al (2004) mencionan que las personas con
DM comparten la misma enfermedad, pero el
significado de ésta en la vida de cada una es único y
diferente, ya que las creencias, valores y actitudes
individuales influyen en la conducta y por lo tanto en
la adhesión al plan terapéutico. Relacionado con lo
anterior, Péres, Santos, Zanetti y Ferronato (2007)
consideran que las categorías referidas a
alimentación, medicación, actividad física y
sentimientos asociados a la enfermedad se
estructuran
alrededor
de
sentimientos
y
comportamientos que funcionan como supuestos que
guían de forma particular como cada individuo va a
apropiarse de su enfermedad.
En un estudio realizado en enfermos con DM, tanto
urbanos como rurales del occidente de México,
Bustos et al (2007) menciona que es evidente la poca

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

41

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

importancia que éstos le dan a la observancia de la
dieta y la realización de ejercicio como parte del y
tratamiento de la enfermedad, probablemente porque
no han comprendido la importancia trascendental que
tienen para la prevención de complicaciones y el
control metabólico de la enfermedad.
Bolaños y Sarría-Santamera (2003) comentan que
cuando la persona ha interiorizado y tomado
conciencia de la posibilidad de que aparezcan
complicaciones y la relaciona con la calidad de vida
que disfruta en el presente y su deseo de mantenerla
en un futuro, resulta más fácil que adopte pautas de
autocuidado, sin embargo, este mismo autor
considera que el miedo a las complicaciones puede
resultar contraproducente y activar mecanismos de
negación que dificultan la aceptación y
afrontamiento del problema. Castellanos y Eslava
(2014) mencionan además que las atribuciones
causales están influenciadas por los servicios de
salud y en ocasiones entran en conflicto con las
explicaciones propias.
Entender el marco existencial del enfermo y la
vivencia de la enfermedad es crucial para plantear
estrategias de intervención y mejora (Murphy,
mencionado por Bolaños y Sarría-Santamera, 2003).
Tener en cuenta la perspectiva de las personas
enfermas contribuye a planificar la atención médica y
de servicios de salud, ya que ello aumenta la
posibilidad de mejorar la calidad de los tratamientos y
el autocuidado (Mercado y Hernández, 2007),
pudiendo o no conducir a un adecuado control y a
prevenir o no complicaciones a largo plazo (Gaytán y
García de Alba, 2006).
En las instituciones del sector salud en México se
considera una prioridad la atención de la DM por
medio de acciones integrales y específicas que evitan
o retardan la aparición y modifican en lo posible la
frecuencia y magnitud de las complicaciones, por lo
que, investigar sobre enfermedades crónicodegenerativas como la DM que afectan la
productividad de los individuos y su capacidad de
generar ingresos, a la vez que originan un consumo de
servicios sociales y de salud, generalmente de alto
costo (Guzmán y Silva, 2010; Arredondo y De Icaza,
2011) es de gran importancia porque si continúa la
tendencia actual en el aumento del número de
enfermos de DM en pocos años ni el sistema de salud
ni los propios pacientes podrán soportar el costo de

Artículo Original

los tratamientos de esta enfermedad y sus
complicaciones. La DM se ha convertido en un serio
problema de salud pública, que va en aumento tanto en
la población de edad avanzada como en niños y
adolescentes (Jiménez y Dávila, 2007; Vinicor,
Albright, citados por Salazar et al, 2012; JiménezCorona et al, 2013). Mora-Morales (2014) pronostica
que la DM producirá un altísimo costo en dinero para
su atención médica y más importante que esto, un
terrible y doloroso sufrimiento humano durante su
evolución,
aumentando
sus
bien
conocidas
complicaciones crónicas.
La escala desarrollada en el presente estudio pretende
cubrir la necesidad de contar con un instrumento
específico que permita al personal de salud conocer las
causas a las que los enfermos de DM atribuyen el
desarrollo de sus complicaciones, de una manera rápida
y confiable, pudiendo aplicarse en la sala de espera o
durante la consulta médica. La información que puede
aportar es importante para actuar sobre aquellos
factores a los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones, buscando retrasar la evolución de las
ya existentes y evitando la aparición de nuevas
complicaciones.
Conclusiones:
Los datos obtenidos indican una adecuada validez de
la EACCCDM, esto sugiere que el instrumento
propuesto en este trabajo tiene un potencial
considerable para ayudar a identificar en personas
con DM los factores a los que atribuyen sus
complicaciones crónicas. Como se mencionó antes,
la información que se pueda recabar al respecto
constituye un marco referencial importante en la
toma de decisiones, incluso a nivel gubernamental,
para diseñar e instrumentar estrategias para
involucrar significativamente a la persona con su
tratamiento.
En distintas situaciones el método por excelencia para
obtener información es la entrevista, sin embargo, una
de las limitantes que la caracterizan es la dificultad
para calificar los datos recabados. Un instrumento
como la EACCCDM abroga dicho problema y facilita
el proceso de calificación al proporcionar una
puntuación numérica que permite examinar la variable
medida desde distintas perspectivas, por ejemplo
estadísticamente, ya sea de la puntuación global
obtenida o de las puntuaciones de cada una de las
dimensiones que constituyen la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

42

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

variable. Sin duda esto es de gran interés para el trabajo
de investigación científica.

competencia experta. Bordón Revista de Pedagogía,
65(2), 25-38.

En este escrito se presenta la construcción y
validación del contenido de la EACCCDM, en
trabajos futuros presentaremos datos sobre su
confiabilidad y validez de constructo y convergente,
con el objetivo de que se constituya en un
instrumento promisorio para el estudio en el tema de
atribuciones causales sobre las complicaciones de la
DM.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE
OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
OBESITY AND HEALTH, IS THERE REALLY THE METABOLICALLY HEALTHY
PATIENT OBESE?
Acebo Martínez Mónica Lucía1
1

Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.

Citation: Acebo Martínez Mónica Lucía (2017) Obesidad y Salud, ¿En realidad

existe el paciente obeso metabólicamente sano?, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 44 - 55
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Acebo Martínez M. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-6
*Email: LN.MONICA.ACEBO@hotmail.com

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Artículo de Revisión

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
Acebo Martínez Mónica Lucía1

1Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.
RESUMEN
Introducción: La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, en los últimos años ha alcanzado niveles para

considerarse como pandemia. Existe amplia evidencia de la obesidad es un factor de riesgo importante para desarrollar
enfermedades cardiovasculares que son la principal causa de muerte a nivel mundial. Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera se encuentran protegidos a las a normalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones anteriormente mencionadas, los cuales se han clasificado como obesos metabólicamente sanos, aunque
dicho concepto aun es controversial.. Objetivo: Describir la fisiopatología de la obesidad para analizar el fenotipo del obeso
metabólicamente sano por medio de revisión de literatura. Métodos: Estudio con diseño de revisión descriptiva, el material
fueron artículos en los que se abordó la descripción de factores fisiopatológicos de la obesidad, la búsqueda se centró en
artículos recuperables en las plataformas PubMed (Medline) y Ebsco mediante el uso de los enunciados “Pathophysiology
and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Resultados: Presentar obesidad representa una situación de riesgo cardiovascular
por sí sola, sobre todo la denominada obesidad central al promover el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular. El
fenotipo metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30% en los pacientes que prese ntan obesidad lo que en algunos
casos puede retardar el inicio del tratamiento nutricional por no contar con complicaciones metabólicas y conforme avance el
grado de obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar dichas complicaciones. Conclusiones : Se requieren más
estudios en donde se evalúen a los participantes de forma longitudinal para conocer la evolución del fenotipo o la respuesta
a intervenciones nutricionales y corroborar si el obeso sano sería un estadio inicial hacia la evolución al estado de obesidad
patológica.
Palabras Clave: Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo Cardiovascular.
ABSTRACT
Introduction: Obesity is a chronic and multifactorial disease that in recent years has reached levels to be considered as

a pandemic. There is ample evidence that the obesity is an important risk factor for developing cardiovascular diseases,
which are the leading cause of death worldwide. However, it has been reported that some patients with obesity seem to
be protected from metabolic abnormalities because they don't have any of the aforementioned complications, which have
been classified as metabolically healthy obesity, although this concept is still controversial. Objective: describe the
pathophysiology of obesity to analyze the phenotype of the metabolically healthy obese through literature review.
Methods: Study with descriptive review design, the sample material were articles that addressed the description of
pathophysiological factors of obesity, the search focused on retrievable items on the platforms PubMed (Medline) and
Ebsco through the use of statements “Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Results: To present
obesity represents a cardiovascular risk situation on its own, especially the so-called central obesity in promoting the
development of cardiovascular risk factors. The metabolically healthy phenotype can reach up to 30% in patients who are
obese, which in some cases may delay the start of nutriti onal treatment because there are no metabolic complications
and as the degree of obesity increases or age increases, such complications may develop. Conclusions : Further studies
are required in which participants are assessed longitudinally to know the evo lution of the phenotype or the response to
nutritional interventions and corroborate whether the healthy obese would be an initial stage towards the evolution to the
state of pathological obesity.
Key words: Obesity, Metabolically healthy obese, Cardiovascular Risk.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

INTRODUCCIÓN
La obesidad es una enfermedad crónica y
multifactorial que en los últimos años, ha alcanzado
niveles para poder considerarse como una pandemia.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de
la Salud, entre 1980 y 2014 la prevalencia mundial
de obesidad se duplicó lo que lleva a que más de 600
millones de adultos presenten obesidad (OMS,
2016). México, no se encuentra exento de dicho
fenómeno y se calcula que en la actualidad el 72.5 %
de la población adulta presentan sobrepeso u
obesidad (Hernández Ávila, et al. 2016).
Como lo menciona Dávila, existe amplia evidencia
de que presentar sobrepeso u obesidad es un factor
de riesgo importante para desarrollar enfermedades
no transmisibles (Dávila, González &amp; Barrera,
2015), entre las que destacan las enfermedades
cardiovasculares las cuales son la principal causa de
muerte
mundialmente
(Rosas-Peralta,
M.,
Arizmendi-Uribe, E., &amp; Borrayo-Sánchez, G. 2017),
sin olvidar el riesgo comprobado que existe en
dichos pacientes de presentar diabetes, trastornos del
aparato locomotor y cáncer. Se calcula que
dependiendo de la edad y la etnia, el paciente que
presenta obesidad tiene una esperanza de vida de
hasta 20 años menor lo cual es equiparable a la
reducción que se da en los fumadores. Gran parte del
aumento del riesgo cardiovascular se debe a la
presencia de obesidad central y la asociación de la
misma con hipertensión y resistencia a la insulina
(Coniglio, 2014). Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera que se
encuentran protegidos a las anormalidades
metabólicas ya que no presentan complicaciones
anteriormente mencionadas (Primeau, et al., 2011),
los cuales se han clasificado como pacientes con
obesidad metabólicamente sanos, aunque dicho
concepto aun es controversial ya que se encuentran
criterios diagnósticos diferentes entre autores.
El objetivo del presente estudio es describir la
fisiopatología de la obesidad, para analizar el
fenotipo del paciente adulto con obesidad
metabólicamente sano.
MATERIAL Y MÉTODOS
El presente estudio con diseño de revisión
descriptiva, tuvo como material muestral artículos en
los que se hubiese abordado la descripción de los

Artículo de Revisión

factores fisiopatológicos de la obesidad, asimismo,
el análisis del fenotipo del paciente adulto con
obesidad metabólicamente sano.
Se incluyeron estudios comparativos de diseño
transversal o longitudinal y artículos de revisión.
La fase de búsqueda se centró en artículos
recuperables en las plataformas PubMed (Medline)
y Ebsco mediante el uso de los enunciados
“Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and
Obesity”.
La selección de los artículos utilizados en este
trabajo se realizó́ según los siguientes criterios:
1. Estudios indexados publicados en el periodo
2000-actualidad. Se incluyeron algunas excepciones
de consensos y resultados principales del estudio
Framingham.
2. Artículos publicados en español o inglés.
3. Estudios realizados en humanos.
4. Estudios realizados en adultos donde se analice
al paciente con obesidad metabólicamente sano.
Una vez finalizada la búsqueda, se procedió a la
revisión los resúmenes de los artículos encontrados
con el fin de eliminar los duplicados o los que no
cumpliesen los criterios. Se realizó́ una lectura crítica
de texto completo para elaborar los apartados de éste
trabajo y se utilizaron los diferentes argumentos
encontrados para poder concluir.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Obesidad

Prevalencia de la obesidad
Datos de la OMS arrojan que para el 2014 alrededor
del 13 % de los adultos mundialmente presentaba
obesidad y más del 39 % sobrepeso. Lo que es
equivalente a 1900 millones de adultos con sobrepeso
y más de 600 millones con obesidad (OMS, 2016).
México se encuentra inmerso en un proceso acelerado
de doble transición, una demográfica y la
epidemiológica. Ya que aunque actualmente se
considera a México como un país joven, existe un
estrechamiento progresivo de la base de la pirámide
poblacional (Córdova, 2016). Según datos de INEGI,
se estima que a México le llevará 50 años completar
el proceso de envejecimiento lo que en Europa tomó
200 años. La transición nutricional en México lleva a
que actualmente se describa la coexistencia de
desnutrición y obesidad en combinaciones
heterogéneas. El sobrepeso y la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

46

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

obesidad se han convertido en el factor de riesgo
modificable más importante (Gutiérrez, et al.,
2012). De acuerdo con los resultados de la
ENSANUT 2016, para adultos de 20 años y más la
prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad
pasó de 71.2 % en 2012 a 72.5 % en 2016, siendo
la prevalencia mayor en sexo femenino (Hernández
Ávila, et al., 2016). Un dato aún más preocupante
es la prevalencia del 76.6 % de obesidad
abdominal, la cual es ampliamente relacionada con
la cantidad de grasa visceral y riesgo
cardiovascular (Janssen, 2009).
Etiopatogenia de la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica, de origen
multifactorial y presenta una gran cantidad de
fenotipos. (Moreno, 2012). Para el desarrollo de la
obesidad, se ha descrito que se involucran la
susceptibilidad
genética,
metabólica,
endocrinológica, los estilos de vida y el entorno, con
influencia de diversos determinantes subyacentes
como la condición económica, la educación, la
cultura, la urbanización y las condiciones
sociopolíticas. (Fernández-Travieso, 2016).
Factores genéticos
La secuenciación del genoma humano combinada
con desarrollos tecnológicos y metodológicos, ha
llevado a la identificación de una abundancia de
genes que modulan características antropométricas.
Sin embargo, aún es necesaria investigación para
seguir identificando las variantes genéticas y
epigenéticas que contribuyen a la obesidad. (Pigeyre,
Yazdi, Kaur, &amp; Meyre, 2016).
En los últimos años se han utilizado diversas
estrategias para identificar los determinantes
genéticos de la obesidad como los estudios de
asociación del genoma completo (GWAS), por sus
siglas en íngles Genome-wide association study, y
el análisis de genes candidatos. Actualmente se ha
informado que existen alrededor de 127 sitios en el
genoma humano relacionados con el desarrollo de
la obesidad a través de los estudios de GWAS.
(Singh, Kumar &amp; Mahalingam, 2017)
De acuerdo a Singh, la genética de la obesidad se
puede dividir en dos grandes grupos. En el primero
encontramos todos los Síndromes que se asocian con

Artículo de Revisión

el desarrollo de obesidad con o sin retraso en el
crecimiento, en el segundo la obesidad causada por
la mutación de un solo gen o monogénica y la
poligénica (Singh, 2017).
Se han descrito variantes genéticas asociadas a
obesidad como polimorfismos de un solo nucleótido
(SNPs) principalmente en los genes fat mass and
obesity-associated (FTO), melanocortin 4 receptor
(MC4R), fas apoptotic inhibitory molecule 2
(FAIM2), neuronal growth regulator 1 (NEGR1),
cholesterol ester transfer protein (CETP),
brainderived neurotrophic factor (BDNF), adaptor
protein 1 (SH2B1), apolipoprotein A-I (APOA1),
apolipoprotein A-II (APOA2), apolipoproteína A-V
(APOA5) y perilipin 1 (PLIN1). (Moleres, et al.,
2014; Pigeyre, 2016).
Moleres y colaboradores, estudiaron la respuesta de
una intervención multidisciplinaria para la pérdida de
peso la cual incluía dieta personalizada, programa de
actividad física y apoyo psicológico, en 199
adolescentes durante 10 semanas. Tanto al comienzo
como al final de la intervención se analizaron
marcadores bioquímicos y se tomaron medidas
antropométricas. Se realizó la caracterización
genética de los participantes sobre 4 SNPs (rs670,
rs662799, rs1800777 y rs9939609) en 4 genes
(APOA1, APOA5, FTO y CETP). Se concluyó que
los SNPs del APOA5 y el FTO estaban asociados con
el colesterol HDL, y los SNPs del CETP y APOA1
mostraron importante efecto sobre el peso corporal y
la adiposidad. Estas variantes genéticas estarían
relacionadas no solamente a valores bioquímicos sino
también en la respuesta a una intervención
multidisciplinar para la pérdida de peso en
adolescentes con sobrepeso u obesidad (Moleres,
2014).
Cada día resulta más importante estudiar la
susceptibilidad genética para presentar obesidad, no
solamente desde mutaciones genéticas sino que se
debe incluir alteraciones en la regulación de los
genes, ahí la importancia de la epigenética. La
epigenética es un sistema de regulación que controla
la expresión de los genes en células especializadas
que no implica cambios en la secuencia del ADN y
que puede transmitirse durante una o más
generaciones a través de mitosis o meiosis.
(Valladares-Salgado, Suárez-Sánchez, BurgueteGarcía &amp; Cruz, 2014). Existen distintos tipos de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

47

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

regulaciones epigenéticas. Entre ellos el más
reconocido son los cambios en la metilación del
ADN. (Ordovás, 2013).
La metilación del ADN es la marca epigenética más
ampliamente estudiada en estudios que relacionan
los efectos sobre la salud de los cambios
epigenéticos,
incluyendo
la
obesidad.
Recientemente se han desarrollado métodos
epigenómicos para cuantificar sitios de metilación
dentro de todo el genoma, lo que lleva a la búsqueda
de asociaciones de un gran número de genes y sus
CpGs con la obesidad (Casanello, Krause, CastroRodríguez, &amp; Uauy, 2016).
Xu y Colaboradores, realizaron el estudio en todos
los perfiles de metilación en el genoma de 48 jóvenes
afroamericanos con obesidad y 48 con masa grasa
normal. Buscaban observar si la variabilidad
epigenética en la metilación es también una
característica importante de la obesidad como lo es
en el cáncer y demostraron que la variabilidad
diferencial es también una característica importante
de los cambios de metilación relacionados con la
obesidad. (Xu, et al., 2013).
Existen múltiples factores tales como el género, el
origen étnico, la edad, la exposición a productos
químicos, el humo de tabaco, el alcohol y la dieta
que afectan los niveles de metilación global, lo que
podría explicar las asociaciones observadas entre la
metilación global y la obesidad (Casanello, 2016).
Hay pruebas convincentes de que un entorno posnatal
y prenatal adverso puede aumentar el riesgo de
obesidad en la vida de adulto, lo que ha hecho que se
mencione al período de desarrollo embrionario como
una ventana crítica en el establecimiento del
epigenoma. (Hanson, &amp; Gluckman, 2014).
Se ha establecido la conexión entre presencia de
obesidad y defectos genéticos que afectan a la ruta
lipolítica en una serie de estudios (Palou, Bonet,
Picó &amp; Rodríguez, 2004).
Factores metabólicos
Hace más de 60 años se creía que la ingesta de
alimentos solamente estaba relacionada con la
acumulación de grasa corporal, hasta que se
identificaron señales de saciedad cómo el glucagón y

Artículo de Revisión

la colecistoquinina. Aunadas a dichas moléculas se
describieron otras como la leptina, insulina,
adiponectina, neuropéptido Y (NPY), entre otras. Las
cuales juegan un rol importante comportamiento
alimentario regulado por el hipotálamo del sistema
nervioso central. (Singh, 2017).
La leptina es una hormona secretada por los
adipocitos, que es proporcional a la cantidad de tejido
adiposo y promueve la reducción de la ingesta
energética por medio de la señal de saciedad en el
cerebro (Farr, Gavrieli &amp; Mantzoros, 2015). Se ha
demostrado que en obesidad la leptina puede estar
elevada no solamente por las altas cantidades de grasa
corporal, se sugiere que dicho aumento es debido a la
disminución de la sensibilidad a esta hormona, o sea,
a su resistencia (Zhou &amp; Rui, 2013).
Existe otra hormona que comparte con la leptina
numerosas propiedades referidas a la regulación del
balance energético. La insulina es una hormona
peptídica sintetizada y secretada por las células β de
los islotes de Langerhans pancreáticos. Su principal
función es la de regular la homeostasis de la
glucosa. (Singh, 2017). Además, promueve la
síntesis de triglicéridos, estimula la diferenciación
de los preadipocitos, el transporte de glucosa, la
lipogénesis e inhibe la lipolisis. (Pliquett, Führer,
Falk, Zysset, von Cramon, &amp; Stumvoll, 2006).
El neuropéptido Y, es un péptido que se sintetiza en
el núcleo arqueado del hipotálamo que actúa como
neurotransmisor o neuromodulador. Se encuentra
bien establecida su función orexigénica y la relación
con obesidad, debida no solamente a la hiperfagia
(especialmente de carbohidratos), sino también a una
mayor acumulación de lípidos en el tejido adiposo
blanco, la inhibición de la termogénesis en el tejido
adiposo pardo y la estimulación de hiperinsulineamia
(Olza, et al., 2013). Se ha descrito que situaciones en
donde existen restricciones calóricas, pérdida de
peso, ejercicio excesivo y otras situaciones de estrés,
se aumenta la tasa de transcripción y la síntesis de
NPY en el núcleo arqueado del hipotálamo, con la
finalidad de favorecer la ingesta alimenticia y
disminuir el gasto energético (González, Ambrosio,
&amp; Sánchez,2006).
En el sistema celular del núcleo arqueado del
hipotálamo donde se encuentran las neuronas ricas
en neuropéptido Y también coexpresan el péptido

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

48

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

relacionado con la proteína Agouti (AgRP), la cual
cuenta con la mayor potencia orexigénica,
especialmente en dietas altas en lípidos y sacarosa.
Cuenta con otros factores que favorecen a la obesidad
como disminuir la termogénesis en el tejido graso
pardo lo que condiciona la ganancia de peso. Es
importante resaltar que la secreción de AgRP se eleva
durante el ayuno (Calzada-León, AltamiranoBustamante, &amp; Ruiz-Reyes, 2008; González, 2006).
Patologías endocrinológicas que pueden condicionar
obesidad
Actualmente está demostrado que existen múltiples
enfermedades endocrinológicas que favorecen el
desarrollo de obesidad entre las que destacan;
hipogonadismos,
hipotiroidismo,
insulinoma,
lesiones hipotalámicas y Síndrome de Cushing. De
ellos el más común es el hipotiroidismo en donde la
ganancia de peso ha sido incluida como uno de los
principales síntomas clínicos. Sin embargo, no está
tan clara la influencia que puede tener el aumento de
peso en la función tiroidea. (Calvo, et al., 2010).
Algunos estudios han relacionado el aumento sérico
de la hormona estimulante de la tiroides con el
incremento del índice de masa corporal y el
porcentaje de grasa corporal (Fox, et al., 2008;
Gopinath, et al., 2008; Ortega, Pannacciulli,
Bogardus &amp; Krakoff, 2007). Por otra parte, se ha
descrito que el incremento de peso corporal puede
llevar a una hipofunción tiroidea a partir de
alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides en
donde tiene fuerte implicación la leptina. (Kumar,
et al. 2008).
Factores ambientales o del estilo de vida
La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es
un desequilibrio energético entre las calorías
consumidas y gastadas. En México se atraviesa por
una transición nutricional con la occidentalización de
la dieta y pérdida de la dieta tradicional. Las
características principales que llevan a cambios en los
hábitos alimentarios incluyen una mayor dependencia
y disponibilidad a bajo costo de alimentos procesados
y comidas rápidas con altas cantidades de grasa,
azúcar y sal, aunado a la falta de acceso a frutas y
verduras, el aumento en el tamaño de las porciones,
exposición constante de publicidad de alimentos
industrializados, incremento en el

Artículo de Revisión

consumo de bebidas azucaradas, disminución del
tiempo disponible para la preparación de alimentos
en casa así como tener ayunos prolongados,
contribuyen al desarrollo de la obesidad aunado
disminución importante de la actividad física de la
población hacen que el problema continúe. (Dávila,
2015; Reséndiz, Hernández, Sierra &amp; Torres, 2015).

Alteraciones metabólicas presentes en la obesidad
El paciente con obesidad tiene exceso de tejido
adiposo el cual almacena y distribuye los depósitos
de ácidos grasos en el cuerpo los cuales están
formados por células llamadas adipocitos. Los
ácidos grasos no esterificados (FFA), asociado con
la albúmina sérica y unidos a las lipoproteínas de
muy baja densidad por sus siglas en inglés VLDL,
son captados y trasportados al interior del
adipocitos por diferentes receptores o asimilados
por difusión pasiva (Meissburger, 2010).
El exceso de tejido adiposo promueve un estado
proinflamatorio generalizado, con un incremento en
el número y migración de los macrófagos hacia el
tejido adiposo, este cambio está asociado con la
inflamación sistémica y resistencia a la insulina
(Irecta &amp; Álvarez 2016).
Complicaciones
El paciente con obesidad que presenta un estado
proinflamatorio generalizado lleva al desarrollo de
resistencia a la insulina, lo que hace que la obesidad
sea el factor de riego y la causa más importante de
la diabetes tipo 2, la hipertensión, la enfermedad
coronaria y otras enfermedades cardiovasculares
(Zhang, Ren, 2016). El riesgo de desarrollar estas
enfermedades no transmisibles aumenta con el
mayor grado de obesidad. (Moreno, 2012). La
presencia de hiperglucemia es uno de los
componentes de lleva a la aparición de factores de
riesgo cardiovascular, lo cual está demostrado en
estudios que asocian el control glucémico
deficiente con la presencia de hipertensión,
proteinuria y dislipidemias. (Campos-Nonato,
González-Chávez, &amp; Barquera, 2012).
La enfermedad hepática grasa no alcohólica NAFLD
(Nonalcoholic fatty liver disease, esteatosis hepática
no alcohólica o hígado graso) se encuentra
ampliamente asociada a la presencia de obesidad.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

49

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Principalmente por el desequilibrio que existe entre
la ingesta de alimentos y su gasto. (Chang et al.,
2016). Se caracteriza por la infiltración de ácidos
grasos en los hepatocitos del parénquima hepático y
participa la señalización proinflamatoria presente
en el paciente con obesidad. Produciendo daño
hepático principalmente por la lipotoxicidad la cual
es promovida por la fi-oxidación de los ácidos
grasos de cadena larga dentro de los peroxisomas y
la co-oxidación dentro de retículo endoplásmico
(Pettinelli, Obregón &amp; Videla, 2011).
Se encuentra descrito cómo muchos de los elementos
fisiopatológicos de la obesidad, a su vez, son factores
de riesgo para desarrollar arteriosclerosis. Estos
elementos llevan a anomalías lipídicas como el
incremento las lipoproteínas de baja densidad (LDL)
pequeñas y densas que se observa en la obesidad
visceral, junto con el descenso del colesterol unido a
lipoproteínas de alta densidad (cHDL), facilitado por
la hipertrigliceridemia, crean las condiciones
metabólicas generales apropiadas para el desarrollo
del proceso aterógeno (Aranceta, et al., 2003). La
NAFLD, se ha descrito como un importante factor de
riesgo cardiovascular, considerando su asociación con
un aumento de la incidencia de los cambios
ateroescleróticos y la enfermedad coronaria (Bhatia,
Curzen, Calder &amp; Byrne, 2012).
La obesidad es considerada como uno de los
principales factores de riesgo de cardiopatía
coronaria equiparándola con el tabaquismo,
hipercolesterolemia, hipertensión arterial y
sedentarismo y a otros factores no modificables
como la edad avanzada y sexo masculino (Eckel, &amp;
Krauss, 1998).
En el estudio de Framingham, realizado en 5209
personas, a los 26 años de seguimiento mostró que
la obesidad era un factor de riesgo independiente de
enfermedades cardiovasculares (Hubert, Feinleib,
McNamara, &amp; Castelli, 1983).
Otra de las principales causas de muerte en el mundo
es la presencia de cáncer. En dicha enfermedad se ha
demostrado que la obesidad aumenta las tasas de
mortalidad de todos los cánceres combinados y para
los cánceres en múltiples sitios específicos (Calle,
Rodriguez, Walker &amp; Thun, 2003).

Artículo de Revisión

Existe evidencia de la asociación entre la obesidad y
un mayor riesgo para desarrollar varios tipos de
cáncer entre los que destaca el de endometrio, mama,
colorrectal, de vesícula biliar y tiroides (Hernández,
2016; Oliva, Cantero &amp; García, 2015). Se encontró
que el cáncer de mama es tres veces más común en
mujeres sedentarias y que presenten obesidad, que en
las activas y con menor peso (Oliva, 2015).
Además de las enfermedades crónicas mencionadas,
la obesidad es ampliamente relacionada con diversos
síntomas físicos, psicológicos y sociales (Sanz,
Orgilés &amp; Espada, 2016).

Definición
del
paciente
con
obesidad
metabólicamente sano
Se ha descrito que en algunos pacientes con
obesidad pareciera que se encuentran protegidos a
las anormalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones
anteriormente
mencionadas
(Primeau, 2011), los cuales se han clasificado como
pacientes con obesidad metabólicamente sanos. Se
calcula que aproximadamente entre un 10 y 20% no
presentan complicaciones metabólicas como
resistencia a la insulina o factores de riesgo cardio
vascular. (Borrás &amp; Gilbert, 2014).
De acuerdo a los establecido por Borrás (2014), se
puede definir al paciente con obesidad sano como
“aquel individuo con IMC &gt;30kg/m2 que no tienen
insulinorresistencia lo cual concuerda con los
criterios establecidos por otros autores (Meigs, et
al., 2006).
Por otra parte Sims, realiza la descripción de los
pacientes que cumplen los criterios como paciente
con obesidad metabólicamente sano afirmando que
habitualmente son personas altas sin llegar a tener
acromegalia y que es necesario realizar una
evaluación clínica básica que incluya la historia
familiar de obesidad o antecedentes personales de
presencia de obesidad a edades tempranas en
ausencia de resistencia a la insulina, insulina
plasmática en ayunas dentro del rango normal, no
presentar evidencia de desórdenes asociados al
síndrome metabólico y contar con distribución
global del exceso de grasa corporal sin acumulación
visceral. (Sims, 2001)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

50

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

De acuerdo a lo reportado por Wildman existe una
alta prevalencia de adultos con normopeso que
presentan
una
serie
de
complicaciones
cardiometabólicas y de adultos con sobrepeso y
obesidad metabólicamente sanos. En dicho estudio
clasificaron a los participantes en 4 fenotipos
diferentes, para clasificarlo como metabólicamente
sano no debería de tener anormalidades metabólicas
o tener sobrepeso y máximo 1 anormalidad
metabólica (Wildman, et al., 2008).
Sugerencias de un subtipo metabólicamente sano de
paciente con obesidad
En una muestra de 5440 adultos que participaron en
el National Health and Nutrition Examination
Surveys (NHANES) 1999-2006 se encontró que el
17.9% tenían sobrepeso y eran metabólicamente
sanos y 9.7% presentaban obesidad sin alteraciones
metabólicas. Cuando se realiza la comparación de
acuerdo al grupo de IMC se encontró que 31.7% de
los participantes que presentaban obesidad eran
metabólicamente
sanos.
(Wildman,
2008).
Kanagasabai y colaboradores, realizaron el análisis
de la misma encuesta para conocer si existe
diferencia entre cantidad de actividad física,
adherencia a guías alimentarias y la historia de peso
corporal, entre las personas que presentan obesidad
pero son metabólicamente sanas y las que presentan
alteraciones metabólicas. Al comparar los grupos,
encontraron diferencia estadísticamente significativa
en la cantidad de actividad física catalogada como
de recreación, en el total de actividad física, cambio
de peso en los últimos 10 años y cambio de peso
desde la edad de 25 años.
López- García y colaboradores, realizaron un
estudio representativo de la población adulta
española con 11,520 participantes en donde
encontraron que la prevalencia de pacientes con
obesidad metabólicamente sanos fue del 6.5% de la
muestra total lo que corresponde al 28.9% de los
diagnosticados con obesidad.
El ser mujer, rango de edad menor, consumo de
tabaco, consumo moderado de alcohol y alto nivel
de
actividad
física
se
asociaron
independientemente con el fenotipo del paciente
con obesidad metabólicamente sano (Lopez-Garcia,
Guallar-Castillon, Leon-Muñoz &amp; RodriguezArtalejo, 2013).

Artículo de Revisión

En un estudio realizado en Perú en adultos mayores
de 20 años, la población estudiada fue de 158
participantes en donde compararon diferentes
clasificaciones para paciente con obesidad
metabólicamente sano, de acuerdo a los establecido
por Wildman el 7% era paciente con obesidad
metabólicamente sano y con los criterios de Meiggs
fue del 13% (Pajuelo, et al., 2014).
En México, de acuerdo a los datos que se
obtuvieron del estudio PRIT y Lindavista se
seleccionó una muestra de 8,405 participantes en
donde identificaron 9 fenotipos. Para cada categoría
de IMC se encontraron sujetos normales es decir
sin ningún factor de síndrome metabólico (SM),
con 2 factores de riesgo asociados a SM y con 3. En
los participantes que presentaron sobrepeso y
obesidad se encontró una prevalencia de 10.8% con
metabolismo normal y el 5.8% de los sujetos
delgados contaban con factores de riesgo asociados
a SM (Fanghänel, et al., 2015).
De acuerdo a los resultados preliminares del grupo de
investigación EPINUT de la Universidad
Complutense de Madrid, se analizaron 7972 pacientes
de 18 a 74 años de edad con IMC ≥ 25. Se encontró
que la cantidad de sujetos metabólicamente sanos
desciende significativamente con el grado de
obesidad y resultó más alta para las mujeres en todas
las categorías nutricionales. La proporción de
participantes con obesidad metabólicamente sanos
fue de 31.7%. En contraste, se encontró que a mayor
edad y mayor circunferencia de cintura aumentaba la
probabilidad
de
presentar
un
fenotipo
metabólicamente anormal en participantes con peso
normal. (Marrodán, Martínez, Sánchez, López,
Alférez &amp; Villarino, 2016).
Cabe resaltar lo encontrado por Camhi y
Katzmarzyk, en donde evaluaron la composición
corporal de 395 hombres y mujeres que presentaban
obesidad, por medio de densitometría y tomografía
computarizada. Se encontraron múltiples diferencias
estadísticamente significativas entre el grupo del
fenotipo metabólicamente sano y los pacientes que
presentaban obesidad metabólicamente anormal, por
ejemplo los hombres metabólicamente sanos tenían
menor porcentaje de grasa corporal, menor cantidad
tejido adiposo en el tronco, menor cantidad de grasa
visceral, entre otras (Camhi &amp; Katzmarzyk, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

51

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Existe una cantidad limitada de información sobre
estudios longitudinales en donde se observe la
progresión del paciente metabólicamente sano. Por
ejemplo lo realizado por Yu Mi Kang y
colaboradores, en donde realizaron el seguimiento de
1,240 personas durante 2.9 años para evaluar si el
fenotipo del paciente con obesidad metabólicamente
sano se encuentra asociado a la progresión de los
cambios ateroescleróticos y la enfermedad coronaria
por calcificación de arterias e identificar el rol de la
NAFLD en esta progresión.
Se concluyó que el paciente con obesidad, sin
importar el fenotipo, tiene mayor riesgo de
progresión de la aterosclerosis (Kang YM, et al.,
2017). Por otro lado Eshtiaghi y colaboradores,
evaluaron el curso natural de 916 adultos durante
10 años, con diagnóstico de obesidad abdominal y
fenotipo metabólicamente sano. Solamente el 51.4
% mantuvieron el fenotipo metabólicamente sano
después de 10 años.
El perder el diagnóstico de metabólicamente sano,
se asoció a hipertrigliceridemia, nivel bajo de HDL
y resistencia a la insulina (Eshtiaghi, Keihani,
Hosseinpanah, Barzin &amp; Azizi, 2015).
CONCLUSIONES:
Por tanto, se concluye que el presentar obesidad
representa una situación de riesgo cardiovascular por
sí sola, sobre todo la denominada obesidad central,
ya que muchos de los elementos fisiopatológicos de
la enfermedad, a su vez, son factores de riesgo para
desarrollar arteriosclerosis.
De acuerdo a los diferentes autores, el fenotipo
metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30%
en los pacientes que presentan obesidad lo que en
algunos casos puede retardar el inicio del
tratamiento nutricional por no contar con
complicaciones
metabólicas.
Es importante
considerar que el fenotipo del paciente con obesidad
metabólicamente sano puede estar relacionado con
la edad del paciente y conforme avance el grado de
obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar
complicaciones metabólicas.

Artículo de Revisión

evolución del fenotipo o la respuesta a intervenciones
nutricionales y corroborar si el paciente con obesidad
sano sería un estadio inicial hacia la evolución al
estado de obesidad patológica.
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participantes de forma longitudinal para conocer la

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52

�Artículo de Revisión

Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                    <text>�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Artículo Original

DIAGNÓSTICO DE LA CALIDAD SANITARIA DELAGUA DE POZO EN COMUNIDADES DELSURDE SONORA,
MÉXICO
Anduro Jordan Julio Armando 1, Cantú Soto Ernesto Uriel 2*, Campas Baypoli Olga Nydia 2, López Cervantes
Jaime 2, Sánchez Machado Dalia Isabel 2, Félix Fuentes Anacleto 2
1 Doctorado en Ciencias en Especialidad en Biotecnología, Instituto Tecnológico de Sonora 2 Departamento de
Biotecnología y Ciencias Alimentarias, Instituto Tecnológico de Sonora

RESUMEN
Introducción: El problema más común del consumo de agua insalubre son las enfermedades gastrointestinales, el agua
subterránea es una de las principales fuentes de abastecimiento y puede tener contaminación bacteriana y de sustancias
químicas. Objetivo: Determinar la prevalencia y el grado de contaminación por bacterias Mesofílicas aerobias (BMA),
coliformes totales (CT), coliformes fecales (CF), Escherichia coli (E. coli) y Salmonella spp. como indicadores de calidad sanitaria de
agua de pozo para uso y consumo humano en el sur de Sonora, México. Métodos: De junio de 2013 a mayo de 2014 en 10
comunidades asentadas en la cuenca del rio Yaqui se obtuvieron 106 muestras de agua y se analizaron en base a los
procedimientos establecidos en las NOM. Resultados: El total de muestras presentaron contaminación microbiana y ausencia
de cloro residual. El 21.7% tuvieron ≥200 UFC mL-1 para BMA y el 50.9% y 39.6% contaminación por CT y CF; el 8.5% de las
muestras tuvieron presencia de E. coli; el patógeno Salmonella spp., estuvo ausente. Conclusiones: El estudio puede sentar
las bases microbiológicas para que las autoridades estatales puedan definir las estrategias para la potabilización del agua en
esta región del país.
Palabras Clave: Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación.

ABSTRACT
Introduction: The most common problem of unhealthy water consumption is gastrointestinal diseases, groundwater is a major
source of supply and may have bacterial and chemical contamination. Objective: The aim of the study was to determinate
the prevalence and pollution levels caused by mesophilic aerobic bacteria (MAB), total coliform (TC), fecal coliform (FC),
Escherichia coli (E. coli) and Salmonella spp., as indicators of sanitary quality in water well used by humans in the south region of
Sonora, Mexico. Methods: We analyzed 106 samples from 10 different communities in the Yaqui River source between
June 2013 and May 2014. Results: All the samples had microbial contamination and absence of residual chlorine. In 21.7% of
sample exhibit more than 200 UFC mL-1 of MAB, while 50.9% of TC and FC in 39.6%; in 8.5 % of samples E. coli was found,
Salmonella spp., was absent in the samples. Conclusions: This study suggest the microbial basis to guide the goverment
authorithies to develop in this region some water purification techniques.
Key words: Sanitary quality of water, well water, pollution.
Citation: Anduro Jordan JA, Cantú Soto EU, Campas Baypoli ON, López Cervantes J, Sánchez Machado DI, Félix Fuentes A, (2017) Diagnóstico de la
calidad sanitaria del agua de pozo en comunidades del Sur de Sonora, México. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 1-8
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Anduro Jordan et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-1

Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: ernesto.cantu@itson.edu.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Intr oducción
El agua subterránea constituye una de las principales
fuentes de abastecimiento; en diferentes épocas del
año la precipitación pluvial afecta a los mantos
freáticos con el movimiento de contaminantes a
través del suelo, afectando su uso futuro como fuente
de consumo humano. Aún sin la intervención
humana, el agua de lluvia se infiltra al suelo, fluye en
la superficie o se evapora de acuerdo a los patrones
naturales. El agua subterránea incluye tanto la
contaminación microbiana, como de sustancias
químicas; estos contaminantes se dispersan a través
del acuífero por el movimiento natural del fluido
(Orozco, 2008).
El problema más común del consumo de agua
insalubre son las enfermedades gastrointestinales;
algunos padecimientos asociados al consumo de este
tipo de agua se manifiestan como malestar general en
el cuerpo tales como fiebre, náuseas, vómitos,
diarrea y deshidratación que en determinados casos
puede llegar a causar hasta la muerte. Así mismo, los
patógenos que más incidencia presentan en la
población y que atacan principalmente a niños y a
personas mayores de 50 años son Escherichia coli,
Salmonella y Vibrio cholerae, por ello, la
potabilización del agua es la medida de salud pública
más importante (Torres-Vitela, 2010).
Escherichia coli es una bacteria que normalmente
vive en el intestino de los seres humanos y los
animales de sangre caliente y como enterobacteria
forma parte predominante de la microbiota aerobia
normal y es anaerobia facultativa en la mayoría de
los mamíferos; se excreta abundantemente en las
heces y generalmente sobrevive durante largos
períodos de tiempo, por ello es posible su presencia
en el medio ambiente, siendo por lo tanto su
aislamiento un indicador de contaminación fecal
(Farré, 2012; Michanie, 2003). Existen más de 150
tipos diferentes de E. coli que producen infección
causada por toxina Shiga (STEC por sus siglas en
inglés); provoca principalmente diarrea con o sin
sangre, colitis hemorrágica y síndrome urémico
hemolítico (SUH). Los serotipos O26:H11,
O103:H2, O111:NM, O113:H21 y O145:NM han
sido reconocidos por la Organización Mundial de la
Salud por su potencial patógeno (Leotta, 2005;
Frank, 2011).

Artículo Original

El principal reservorio de E. coli patogénica son los
rumiantes, particularmente el ganado vacuno; las
infecciones humanas por E. coli productora de toxina
shiga pueden ser adquiridas a través de la ingesta
indirecta de materia fecal, por ejemplo a través de
comida o agua contaminada que ha estado en
contacto con animales (Kulasekara, 2009).
El género Salmonella puede originar algunas
enfermedades entre las que destaca la diarrea y fiebre
tifoidea (Jurado, 2010); pertenece a la familia
Enterobacteriaceae y son bacilos Gram negativos,
no formadores de esporas, anaerobios facultativos,
que fermentan la glucosa pero no la sacarosa ni
lactosa, son provistos de flagelos, y móviles; su
temperatura óptima de crecimiento es de alrededor de
37°C. Es una bacteria primariamente parásita
intestinal de los animales, incluido el hombre, siendo
este su hábitat natural; se libera al medio ambiente al
ser expulsada por las heces. El patógeno muestra
cierta capacidad de supervivencia en los materiales
que contacta, y bajo condiciones favorables también
para multiplicarse en ellos; los alimentos no son una
excepción (Fernández-Escartín, 2008).
La OMS estima que cada año mueren 1.8 millones de
personas (90% son niños menores de 5 años) debido
a enfermedades diarreicas por un deficiente
saneamiento del agua, donde enterobacterias
principalmente Salmonella spp., y cólera son las
causas principales (OMS, 2004).
Debido a que estas bacterias son consideradas las
principales indicadoras de calidad microbiológica
para detectar contaminación fecal se han realizado
diversos ensayos enfocados a su detección, entre
estos métodos se han probado ensayos de Reacción
en Cadena de la Polimerasa (PCR) que han
demostrado su efectividad como complemento o
sustituto a los métodos tradicionales de cultivo
(Maheux, 2009).
Debido a la importancia sanitaria de estas bacterias
su estudio en aquellas matrices que estarán en
contacto con la población resultan relevantes; en el
caso específico de este estudio en las comunidades
rurales y urbanas del Sur de Sonora, México,
ubicadas en la cuenca del Río Yaqui es importante
estudiarlas desde la óptica sanitaria ya que la
actividad ganadera informal en esta zona es una
práctica común, así como la falta de sistemas de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

conducción de aguas negras obligando al uso de
letrinas pudiendo ser el principal aporte de E. coli y
Salmonella hacia los pozos, además de que los
procesos de potabilización del agua son deficientes o
inexistentes en muchos casos.
Por lo anterior, el objetivo de este trabajo fue
determinar la prevalencia y el grado de
contaminación por Bacteria Mesofilicas Aerobias
(BMA), Coliformes Totales (CT), Coliformes
Fecales (CF), E. coli y Salmonella spp., como
indicadores de calidad sanitaria de agua de pozo para
uso humano en el sur de Sonora, México.

Mater ial y Métodos
Zona de estudio. Diez comunidades rurales del Sur
de Sonora, México fueron estratégicamente
seleccionadas entre junio de 2013 y mayo de 2014;
el criterio de inclusión fue la influencia de la cuenca
del Río Yaqui sobre el pozo de abastecimiento; las
comunidades incluidas fueron Vicam Estación,
Torim, Loma de Bacum, Bacum, Juvani, San José de
Bacum, La Noria, Javier Mina, campo 77 y San
Ignacio Río Muerto (figura 1), colectando en total
106 muestras.

Figura 1. Distribución de la zona de estudio en la cuenca
del Río Yaqui, Sonora, México.

Toma y preparación de muestras. Las muestras
fueron colectadas acorde a la NOM 230 (NOM-230SSA1-2002), directo del grifo del pozo previamente
desinfectado con gasa estéril impregnada con
hipoclorito de sodio (100 mg L-1); 200 mL de la

Artículo Original

muestra fueron colectadas en frascos de vidrio
estériles de 250 mL sin tiosulfato de sodio y
mantenidas en refrigeración entre 4 y 10 °C; los
ensayos microbiológicos fueron realizados en un
tiempo máximo de 6 horas a partir de la toma de
muestra. Se determinó cloro residual in situ mediante
un kit de prueba para pH y cloro (Pentair cat.
R151676). En el laboratorio, las muestras se
prepararon mediante el método de diluciones en agua
destilada estéril siguiendo las recomendaciones de la
NOM 110 (NOM-110-SSA1-1994).
Análisis microbianos. La Cuenta Total Viable de
BMA fue analizada acorde a la NOM 092 (NOM092-SSA1-1994) utilizando la técnica por vaciado en
placa; el método consistió en el conteo de colonias
que se desarrollaron en el agar para métodos estándar
(BBL cat. 133 211638) después de 48 h de
incubación a 35±2 °C, suponiendo que cada colonia
proviene de un microorganismo de la muestra bajo
estudio; los resultados se reportaron como UFC mL1
de muestra.
CT y CF se realizaron acorde a la NOM 112 (NOM112-SSA1-1994); para ello se utilizó la técnica de
tubos de fermentación múltiple (dilución en tubo) del
número más probable (NMP), el cual proporciona
una estimación estadística de la densidad microbiana
presente con base a que la probabilidad de obtener
tubos con crecimiento positivo disminuye conforme
es menor el volumen de muestra inoculado. El
método se basa en que las bacterias coliformes
fermentan la lactosa a 35±1 °C (CT) o 44.5 °C (CF)
durante 24 a 48 h, resultando en la producción de
ácidos y gas el cual se observa en las campanas de
Durham. Se inocularon 10 mL de muestra de agua de
pozo en 5 tubos con 10 mL de caldo lactosado (BD
Difco cat. 211835) concentración doble y dos tubos
con 10 mL de caldo lactosado concentración simple
y se adicionó 1.0 y 0.1 mL de muestra,
respectivamente para la prueba presuntiva; para las
pruebas confirmativas se utilizó caldo bilis verde
brillante 2% (BD Difco cat. 274000) para CT y caldo
EC (BD Difco cat. 231430) para CF.
El aislamiento e identificación bioquímica de
Escherichia coli se realizó acorde a la NOM 210
apéndice H Normativo (NOM-210-SSA1-2014). Se
tomó una asada de cada uno de los tubos positivos de
caldo EC y se sembró por estría cruzada en agar
EMB-lactosa-sacarosa (Merck cat. 40164) se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

incubaron las placas invertidas a 35±1 °C por 18 a
24h. Se seleccionan dos colonias de cada placa con
la morfología colonial típica (colonias con centro
negro, planas con o sin brillo metálico) y
posteriormente se sembraron en agar cuenta estándar.
A las colonias aisladas se realizaron las pruebas de
morfología microscópica (tinción de Gram) y
pruebas bioquímicas IMViC (indol, rojo de metilo,
Voges–Proskauer, citrato de Simmons) (Macfaddin
2004).
Para la Identificación molecular de E. coli se realizó
extracción de ADN genómico mediante el sistema
DNeasy Blood and Tissue kit (Qiagen cat. 69504). El
ADN fue evaluado en concentración y pureza
utilizando un espectrofotómetro (Thermo Scientific
modelo Nanodrop 2000C), y mediante gel de
electroforesis evaluada la integridad del mismo.
La identificación del género y especie de los aislados
se confirmó mediante la secuenciación del gen 16S
del ADN ribosomal. Para la amplificación se
utilizaron oligonucleótidos diseñados en base a
secuencias conservadas del gen que codifica para la
subunidad ribosomal del gen 16S. Los
oligonucleótidos utilizados fueron F2C (5’AGAGTTTGATCATGGCTC-3’)
y
C
(5’ACGGGCGGTGTGTAC-3’) sintetizados por IDTDNA (https://www.idtdna.com/site); el tamaño del
fragmento fue de 1400 pb. La mezcla de reacción se
realizó en tubos Eppendorf de 0.2mL en un volumen
total de 25µL (agua ultrapura (invitrogen cat. 10977015) 17.25µL, Taq DNA polimerase recombinant 5
U/µL 0.25µL, buffer 10X 2.5µL, MgCl2 50 µM
0.75µL
(invitrogen
cat.
11615-010),
oligonucleótidos F2C y C 10 µM 1µL de cada uno,
dNTP’s 10 µM (Invitrogen cat. 18427-013) 1.25µL,
templado ADN 1µL 1-10 ng. Para la reacción se
utilizó un termociclador (SimpliAmp Thermalcycler,
Applied Biosystem) con el siguiente programa:
desnaturalización inicial a 95 °C por 4 min, 32 ciclos
de 95°C por 1 min, 60°C por 1 min para el
anillamiento, 72°C por 2 min para la extensión, y una
elongación final de 5 min a 72°C (Cordero-Ramírez,
2008). Los fragmentos amplificados se visualizaron,
incluyendo un marcador de peso molecular (1Kb plus
DNA Ladder Invitrogen cat. 10787-018) en un gel de
agarosa al 1%, teñido con bromuro de etidio y buffer
TAE 0.5X bajo luz UV utilizando un
fotodocumentador (MiniBis Pro, DNR Bio-Imaging
Systems). Los productos de PCR fueron purificados

Artículo Original

utilizando el sistema Qiaquick PCR Purification Kit
(Qiagen cat. 28106) y 400 ng se evaporaron en baño
seco (Digital Dry Bath, Labnet) a 50°C por 12 horas
y se secuenciaron de manera bidireccional
(Langebio,
CINVESTAV-Unidad
Irapuato,
México). Las secuencias se editaron utilizando el
software DNAStar Lasergen EditSeq ver. 7.0.0 y se
compararon con secuencias reportadas en el NCBI
(http://www.ncbi.nlm.gov/) utilizando el algoritmo
BLAST-N y como criterio mínimo de identificación
una identidad del 99% (Zheng, 2000). La actividad
antimicrobiana se realizó por el método Kirby-Bauer
sobre agar Mueller Hinton (MCD cat. 7131); los
ajustes se realizaron por comparación visual en caldo
Mueller Hinton (Difco cat. 275730) al tubo 0.5 del
nefelómetro de McFarland. Se probaron los
antibióticos tetraciclina 30 µg (Oxoid cat. CT0054B)
trimetoprima con sulfametoxazol 25 µg (Oxoid cat.
CT0052B) acorde al Clinical Laboratory Standard
Institute
(CLSI),
ambos
reportados
para
enterobacterias. Adicionalmente se probaron los
antibióticos claritromicina 15 µg (Oxoid cat.
CT0693B), oxacilina 1 µg (Oxoid cat. CT0159B),
penicilina G 10 U (Oxoid cat. CT0043B) y se utilizó
la ATCC 25922 como control de la prueba. Los
ensayos se realizaron por triplicado y la evaluación
se determinó por medición del diámetro de las zonas
de inhibición de crecimiento alrededor de los discos
(mm) (Pérez-cordero, 2014).
El aislamiento e identificación bioquímica de
Salmonella spp., fue en base a la NOM 114 (NOM114-SSA1-1994). Se realizó un pre-enriquecimiento,
a 125 mL de caldo selenito cistina y caldo
tetrationato inoculando 15 mL de la muestra de agua
en cada matraz, incubando en baño maría a 44.5°C
de 18 a 24 horas, posteriormente se resembró en
medios selectivos (agar Salmonella-Shigella,
MacConkey,
Xilosa-Lisina-Desoxicolato);
las
colonias típicas se identificaron realizando pruebas
de la oxidasa, catalasa, fermentación de glucosa,
lactosa, manitol y sacarosa, producción de indol,
prueba del rojo de metilo, Voges-Proskauer,
hidrólisis de la urea, hidrólisis de la gelatina,
aprovechamiento del citrato, reacción oxidativa
fermentativa (OF), movilidad, producción de H2S,
descarboxilación y desaminación de la lisina y
ornitina (Macfaddin 2004).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Resultados
La tabla 1 muestra los resultados de los análisis
microbianos en 106 muestras de agua, donde para el
indicador BMA, el 21.7% de las muestras (n = 23)
excedieron los criterios establecidos para México. El
50.9% (n=54) de las muestras presentaron incidencia
del grupo CT, mientras que el 39.6% (n=42) tuvo
presencia de CF. Es importante resaltar que el 100%
de las muestras tuvieron ausencia de cloro residual,
sin embargo el patógeno Salmonella spp., estuvo
ausente en el total de muestras analizadas (n=106).

Artículo Original

Tabla 2. Res ultados de los antibiogramas de los ais lad os de Es cherichia coli a partir de
agua s ubte rránea del a cuífe ro del Río Ya qui.

Clave cepa
ATCC 25922
12M5.1
12M3.1
2M1
12M4
12M3
12M1.1
2M6
12M5.1
2M4

Antibiótico/
tetra ciclina
30µg

Trimetoprima
con
s ulfa me toxa zo
l 25µg

Claritromicina*
15µg (mm)

Oxac ilina *
1µg (mm)

Pe nicilina *
G 10U (mm)

S
R
R
R
R
S
S
S
R
S

R
R
R
R
R
S
S
S
R
S

15
15.5
0
9
0
12
12
13
11
0

0
0
0
0
0
0
0
0
0
0

12
0
0
0
0
0
0
0
0
0

S =s us ceptible R=res is tente*antibiotico no incluido en el CLS I para enterobacterias .
nota: los ens ayos s e realizaron por triplicado.

Tabla1. Calidad microbiológica de l agua s ubte rráne a de las comunidade s bajo e s tudio

Indicador
microbiológico
b

Núme ro de mue s tras
pos itivas agua de
pozo a (n=106)

Límite máximo
pe rmis ible e n
s uminis tros de
aguas
municipale s

Norma Oficial Me xicana o crite rio

-1 c

CTV (UFC mL )

0-200
&gt;200
Inte rvalo
Me dia
Coliforme s Totale s d
Coliforme s Fe cale s e
Es cherichia coli
Salm onella s pp.

83
23
0-69600
1717
54 (50.9%)
42 (39.6%)
9 (8.5%)
0

/ 200

0
0
-------

La figura 2 presenta la variación temporal de los
indicadores CT y CF; donde se observa que la mayor
incidencia fue durante el periodo de junio a
septiembre de 2013.

Fe rnánde z-Es cartín (1981)

NOM-127-SSA1-1994 (modificación)
NOM-127-SSA1-1994 (modificación)

Figura 2. Variación temporal de coliformes totales y coliformes
fecales en el acuífero del Río Yaqui.

a

Agua de pozo fue nte principal de agua de cons umo humano
Cue nta Total Viable
Unidade s Formadoras de Colonias mL-1
de
Núme ro Más Probable 100mL-1
b
c

Nueve aislados de E. coli fueron obtenidos a partir de
igual número de muestras. El total de las clonas
mostraron una identidad del 99% con la secuencia
NC_011751.1 (Touchon, 2009) reportada en el
NCBI.
Los antibiogramas de los aislados de E. coli
mostraron variabilidad en cuanto a la susceptibilidad
o resistencia a tetraciclina 30 µg y trimetroprima con
sulfametoxazol 25 µg, siendo resistentes el 55.5% de
los aislados. Cinco aislados (12M5.1, 12M3,
12M1.1, 190 2M6, 12M5) mostraron en promedio
12.7 mm de halo de inhibición para claritromicina 15
µg, siendo congruente con lo encontrado para el
control positivo de E. coli (ATCC 25922). Ninguno
de los aislados mostró inhibición con los antibióticos
oxacilina 1 µg y penicilina G 10U (tabla 2).

La figura 3 muestra la distribución espacial e
incidencia del grupo coliforme en las comunidades
bajo estudio; las comunidades con mayor
contaminación fueron Vicam Estación y Loma de
Bacum ambas asentadas a unos pocos cientos de
metros del cauce del Río Yaqui y por tanto donde la
actividad ganadera es más intensiva; la comunidad
con menor incidencia de coliformes fue Campo 77
mismo que se ubica hacia el final de la cuenca.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Figura 3. Distribución espacial y porcentajes de muestras
con incidencia de coliformes totales y fecales en la cuenca
del Río Yaqui.

Discusión
La cuenta total viable de BMA aerobios ofrece
información sobre el nivel de contaminación que
presenta la fuente de abastecimiento de estas
comunidades del Sur de Sonora, y datos muy
precisos sobre la densidad de este grupo indicador.
En México la NOM-127-SSA1-1994 modificación)
no incluye en sus límites permisibles este parámetro,
sin embargo desde 1981 se estableció en 200 UFC
mL-1 el límite máximo para agua de uso y consumo
humano (Fernández-Escartín, 1981), mismo que
actualmente sigue siendo utilizado para una
evaluación preliminar de la calidad del agua.
Acorde al Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI) México la temperatura media
anual en el estado de Sonora es de 22°C, la
temperatura máxima promedio es de 38°C y se
presenta en los meses de junio y julio, la temperatura
mínima promedio es de 5°C y se presenta en el mes
de enero. La precipitación media estatal es de 450
mm anuales, y las lluvias se presentan en verano en
los meses de julio y agosto; el agua de estas lluvias
pueden ser infiltradas al suelo arrastrando
contaminantes tanto microbianos como sustancias
químicas directo al manto acuífero dispersándose a
través de su fluido natural lo que pudiera explicar las
cuentas elevadas de BMA y la alta densidad de CT y
CF en las muestras analizadas.
Un estudio conducido por Félix-Fuentes y
colaboradores (Félix-Fuentes, 2007) en tres

Artículo Original

comunidades del Sur de Sonora, no influenciados por
la cuenca del Rio Yaqui, establecieron la presencia
de coliformes, y en La Aduana y el Ejido Melchor
Ocampo se presentaron densidades altas de
coliformes totales en el agua de pozo con el 100% (n
= 12) y 91 % (n = 11) de las muestras fuera de norma,
respectivamente. En la tercera comunidad estudiada
(Etchojoa) sólo el 17% (n= 2) de las muestras
presentaron incidencia, lo cual se atribuye al proceso
de desinfección con cloro, ya que se encontraron
concentraciones de 0.2 a 1.5 mg L-1. Para el grupo
CF se reportó la incidencia en la fuente de
abastecimiento de 100% (n = 12), 50% (n = 6) y 17%
(n = 2) respectivamente para La Aduana, Ejido
Melchor Ocampo y Etchojoa, siendo congruente con
lo encontrado en este estudio resaltando que el 100
% de las muestras (n = 106) estuvo ausente el cloro
residual (0 mg L-1).
Un aspecto importante es que en la región donde se
condujo este estudio predominan las actividades
agrícolas y ganaderas (principalmente bovinos), esto
aunado al uso de letrinas pudieran ser los principales
aportes del grupo coliforme hacia el agua
subterránea, ya que en muchas de las comunidades el
pozo está ubicado dentro de la comunidad y muy
próximo a estas, además de ser algunos de ellos
someros (menos de 40 m de profundidad).
Los meses de mayor riesgo para los consumidores se
ubicaron entre junio y septiembre coincidiendo con
los valores más altos de temperatura, seguido por un
decremento importante en la densidad del indicador
de octubre a febrero, iniciando la reincidencia en el
mes de marzo, aunque en menor medida que en el
periodo de mayor contaminación.
Los aislados 12M3, 12M1.1 provenientes del agua de
pozo de Loma de Bacum y Vicam Estación
respectivamente mostraron ser susceptibles al
antibiótico tetraciclina 30 µg (con ≥15 mm de
inhibición) siendo congruente con los valores
encontrados para el ATCC 25922, y para
trimetoprima-sulfametoxazol 23.75 µg (con ≥16 mm
de inhibición) antibiótico para el cual el control
ATCC es resistente; adicionalmente los aislados
12M5.1, 12M3.1 y 2M1 de las comunidades San José
de Bacum, Bacum y Vicam Estación fueron
resistentes a ambos antibióticos al presentar halos de
inhibición ≤11 mm y ≤10 mm respectivamente.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

6

�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

El antibiótico claritromicina 15 µg pudiera ser una
opción viable para el tratamiento de la infección en
caso que fueran estas bacterias las causantes (sin
embargo se requeriría probar este antibiótico en
aislados a partir de matrices biológicas de personas
con sintomatología típica), excepto para los aislados
12M3.1 que resultó ser resistente y 2M1 que es
intermedio.
Conclusiones
Es de suma importancia se tomen las medidas
necesarias para el mejoramiento de la calidad
sanitaria del agua de esta región asociada a la cuenca,
ya que el estudio sugiere que las poblaciones
estudiadas tendrían un riesgo alto de contraer
enfermedades gastrointestinales.
Agr adecimientos:
Los autores agradecen al Instituto Tecnológico de
Sonora (Programa PROFAPI) y CONACYT por su
financiamiento.

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

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�vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Artículo Original

CALIDAD BACTERIOLOGICA DE ENSALADAS DE ZANAHORIA RALLADA Y EFICACIA DE
TRATAMIENTOS PREVIOS A SU CONSUMO
Gentili Alejandro Raúl1 Marzocca María Alejandra1 Oriani Alejandra Soledad1 Baldini Mónica Diana1
Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia de la Universidad Nacional del Sur

RESUMEN
Introducción: La venta de ensaladas listas para consumir creció en los últimos años. Desde 2012, el Código Alimentario
Argentino (CAA), Art. 925 quater, regula la aptitud de las mismas. Objetivo: Evaluar la calidad bacteriológica de ensaladas

de zanahoria rallada y estudiar la reducción bacteriana frente al lavado con agua potable y la desinfección con hipoclorito de
sodio y con una solución de vinagre. Métodos: Se analizaron 30 muestras de ensalada de zanahoria rallada y se les
aplicaron los tratamientos mencionados, para evaluar las diferencias se realizó una prueba no paramétrica de Friedman.
Resultados: El 50% de las muestras no cumplió con el CAA para Escherichia coli . El porcentaje disminuyó al 45 con un
lavado previo o tratamiento con vinagre. Entre estos tratamientos no hubo diferencias. La desinfección con hipoclorito
aumentó la aptitud un 15% y presentó diferencias altamente significativas con el resto (p &lt; 0.01). Salmonella se encontró en
el 7% de las muestras y se eliminó con hipoclorito. E.coli O157 no se detectó. El 100% de las muestras presentaron
recuentos de Staphylococcus aureus menores a 2500 UFC.g-1 , lo cual no constituiría un riesgo potencial. Discusión: Se
destaca la importancia de la calidad microbiológica de la materia prima, dado que el 35% de las muestras no logró la aptitud
aun aplicando el tratamiento con hipoclorito. Se plantea la necesidad del rotulado apropiado para evitar dejar librado al criterio
del consumidor el manejo del alimento. La implementación de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura contribuiría a
obtener alimentos inocuos, de mejor calidad microbiológica.
Palabras Clave: vegetales mínimamente procesados; calidad bacteriológica; seguridad alimentaria.
ABSTRACT
Introduction: The sale of ready-to-eat salads increased in recent years. Since 2012, the Código Alimentario Argentino
(CAA), Art. 925 quater, regulates its microbiological quality. Objective: To evaluate the bacteriological quality of grated

carrot and to study the reduction of bacterial counts applying washing with tap water, disinfection with sodium hypochlorite
and with a vinegar solution. Methods: Thirty grated carrot samples were analyzed and the above-mentioned treatments
were applied. A nonparametric Friedman test was performed to evaluate the differences. Results: 50% of the samples
expended did not achieve the requirements of the CAA for Escherichia coli. The percentage dropped to 45 with a previouswash or treatment with vinegar. No differences were found between these treatments. When disinfection with hypochlorite
was done 15% more reached the requirements and this treatment showed highly significant differences with the rest (p &lt;
0,01) .Salmonella was found in 7 % of the samples and were eliminated with hypochlorite. E.coli O157 was not detected.
100% of the samples showed Staphylococcus aureus counts less than 2500 UFC.g-1, which do not constitute a potential
risk. Discussion : It should be pointed out the importance of the microbiological quality of raw material, since the 35% of the
samples do not reach the requirements even applying the treatment with hypochlorite. Appropriate labeling is necessary to
avoid leaving up to consumers criteria the food handling. The implementation of Good Agricultural Practices and
Manufacturing would contribute to safe food, and of better microbiological quality .
Key words: minimally processed vegetables; bacteriological quality; food Safety
Citation: Gentili AR. Marzocca MA. Oriani AS. Baldini M. (2017) Calidad bacteriológica de ensaladas de zanahoria rallada y eficacia de tratamientos

previos a su consumo. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 9-15
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Gentili AR et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-2

Email: agentili@uns.edu.ar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Introducción
Las enfermedades transmitidas por los alimentos
representan uno de los problemas de salud pública
más importantes, con repercusiones que inciden en
el ámbito económico, social y político. La
contaminación de los alimentos es en muchos
casos, el resultado de problemas ambientales más
generales (ausencia de buenas prácticas de
manufactura, falta de infraestructura sanitaria y de
higiene adecuadas) que se traducen en altos riesgos
para los consumidores.
Las frutas y verduras son parte importante de una
dieta saludable por lo cual la venta de ensaladas
listas para su consumo ha crecido exponencialmente
en los últimos años (Tabán y Halkman, 2011;
Castro-Rosas et al. 2012; Olaimat y Holley, 2012).
En consecuencia, en la mayoría de las verdulerías
locales comenzaron a venderlas envasadas, sin
ningún tipo de rotulación, dejando a criterio del
consumidor si éstas deberían ser lavadas y/ o
desinfectadas o no, previo al consumo.
Los alimentos de origen vegetal pueden vehiculizar
microorganismos patógenos y causar enfermedades
(Castro-Rosas et al., 2012; Lynch et al., 2009). La
contaminación de las verduras y hortalizas crudas
puede provenir del empleo de sistemas de riego
(García et al, 2015), de la tierra, de la fertilización,
de la materia fecal de animales y humanos y de las
prácticas aplicadas durante su recolección,
transporte,
distribución,
almacenamiento
y
manipulación (Franz et al, 2010).
La mayoría de las veces, las ensaladas crudas son
consumidas sin ningún tratamiento de lavado y/o
desinfección adecuado adicional que elimine a las
potenciales bacterias patógenas. A partir del año
2012 el Código Alimentario Argentino (C.A.A), en
su art. 925 quater, regula la aptitud de las mismas
mediante el cumplimiento de ciertos criterios
microbiológicos.
Como consecuencia de las nuevas tendencias
alimentarias, se ha elevado la frecuencia de
gastroenteritis asociadas (Doyle y Erickson, 2008;
Yaron y Römling, 2014). Salmonella spp. es el
microorganismo con mayor incidencia en la
producción de brotes relacionados al consumo de
vegetales crudos, es responsable del 30,5% de todos
los casos y se está incrementando en los últimos años

(EFSA, 2012). En Estados Unidos, Grant y
colaboradores (2008) detectaron Escherichia coli
enterohemorrágica O157: H7 en espinacas. Esta
misma bacteria fue hallada por Rubeglio y Tesone
(2007) en cebollas de verdeo y muestras de
verduras cortadas y preparadas en bandejas para su
venta, en un trabajo que incluía distintos tipos de
muestras provenientes de la Capital Federal y Gran
Buenos Aires (Argentina).
La tecnología de procesamiento mínimo de
productos frutihortícolas se encuentra en auge, pero
durante el pelado y trozado se aumenta la superficie
de tejido haciéndolo más susceptible a las
alteraciones microbianas; además se incrementa la
tasa respiratoria, la producción de etileno y el
metabolismo de los compuestos fenólicos que
aceleran la senescencia y el deterioro de los
productos frutíhortícolas (Ramos et al, 2013).
Lo antedicho pone en evidencia que el consumo de
vegetales mínimamente procesados (VMP) puede
representar un riesgo para la salud pública y señala la
necesidad de conocer las realidades de las distintas
regiones del país en cuanto a su venta y consumo.
Los objetivos que se plantearon en el presente
trabajo fueron: a) Evaluar la calidad bacteriológica
de los VMP, expendidos en verdulerías,
supermercados y rotiserías de la ciudad de Bahía
Blanca (Provincia de Buenos Aires, Argentina) a fin
de conocer el grado de cumplimiento con lo
establecido por el C.A.A. en su artículo 925 quater
categoría 2, b) Estudiar la reducción de los recuentos
bacterianos cuando se aplican distintos tratamientos.

Material y Métodos
En primera instancia, para la elección del tipo de
vegetales a estudiar y para conocer los tratamientos
a que son sometidos los mismos previo a su
consumo se realizó una encuesta cerrada on line que
se envió a 250 personas de la ciudad de Bahía
Blanca, tomadas al azar de una base de datos. Se
realizaron ocho preguntas, cinco tendientes a
recabar información sobre el uso de VMP:
1. ¿Consume vegetales mínimamente
procesados?

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

2.
3.
4.
5.

¿Qué tipo de producto consume más
frecuentemente?
¿Qué tratamiento previo al consumo
realiza?
En caso de realizar desinfección de los
vegetales ¿Qué utiliza?
¿A quién destina los vegetales
mínimamente procesados?

Las tres preguntas restantes indagaban sobre las
características de los participantes (edad, sexo y
ocupación).
A partir de los resultados de la encuesta se decidió
trabajar con ensaladas de zanahoria rallada y
evaluar la eficacia de los tres tratamientos más
utilizados por los consumidores: lavado con agua
potable, desinfección con hipoclorito de sodio y
con una solución de vinagre.
2.1 Recolección de muestras:

Se analizaron 30 muestras de ensalada de zanahoria
rallada, adquiridas en comercios distribuidos
aleatoriamente en el macrocentro de la ciudad de
Bahía Blanca. Cada establecimiento se muestreó al
menos en dos oportunidades a lo largo de un año.
Las muestras se trasladaron al laboratorio en forma
inmediata, conservando la cadena de frío. El tiempo
transcurrido entre la obtención de las muestras y la
realización de los ensayos no superó las 2 h. En el
momento de obtención de las muestras se verificó si
el producto se mantenía refrigerado.
Asimismo se registraron las características del
envase y la existencia de rótulos donde se
especificara la fecha de caducidad y si el producto
se encontraba listo para ser consumido o si
necesitaba algún tratamiento previo como lavado
y/o desinfección.
2.2 Análisis bacteriológicos:

Los análisis bacteriológicos se realizaron de acuerdo
a lo exigido por el artículo 925 quater del C.A.A, en
el que se diferencian tres categorías. En el presente
trabajo se consideraron las exigencias establecidas
para la categoría 2, vegetales mínimamente
procesados: hortalizas y frutas frescas, enteras o
cortadas, peladas o no, lavadas, tratadas
(desinfectadas) o no, y envasadas, listas para
consumir. Se adoptó esta decisión teniendo en cuenta
que la mayoría de los consumidores adquieren los

VMP suponiendo que no requieren ningún
tratamiento previo a su ingesta.
Se pesaron asépticamente 25 g de la muestra, se
colocaron en agua peptonada (0,1%, pH 7,0 ± 0,2) y
se homogeneizaron, a fin de liberar las bacterias. Se
realizó la búsqueda de Escherichia coli genérica,
Staphylococcus aureus, y Escherichia coli O157.
Para la investigación de Salmonella spp se efectuó
la dilución en caldo Lactosado (Merck).
La investigación de E. coli se realizó por la técnica
de Número Más Probable (NMP) en caldo Lauril
Sulfato (Britania) (prueba presuntiva) para recuperar
las células estresadas. Los tubos se incubaron a 35 °
± 0.5 C durante 24 a 48 horas. Los tubos positivos se
resembraron en el medio selectivo confirmatorio
caldo Bilis Lactosa Verde Brillante (Merck). Los
tubos se incubaron a 35 ± 0.5 °C durante 24 a 48
horas. Los positivos se repicaron a tubos con caldo
EC (Merck) y se incubaron a 45 ± 0.5 °C. Los
resultados se expresaron como NMP.g-1. Los tubos
positivos se aislaron en agar EMB (Merck) y las
colonias típicas se identificaron bioquímicamente
(Feng et al, 2013).
Para la búsqueda de Salmonella spp. a partir de la
siembra en caldo Lactosado (24 h a 37°C) se realizó
un enriquecimiento selectivo en los
medios
Rappaport-Vassiliadis (preparado a partir de sus
ingredientes) y en caldo Tetrationato (Merck, 24 h
a 37° C). Posteriormente alícuotas de los mismos
se sometieron al método de inmunocromatografía
RapidChek® Salmonella (Romer Labs). Los casos
positivos
se
confirmaron
sembrando
simultáneamente en Agar Sulfito-Bismuto
(Merck), Agar Hecktoen (Merck) y Agar Xylosa
lysina desoxycolato (XLD, Merck) (Andrews et al,
2016). Se confirmó el género bioquímicamente
(Mac Faddin, 2003)
Para la investigación presuntiva de E. coli O157, 25
g de la muestra se resuspendieron en 225 ml de caldo
EC modificado con novobiocina (Merck), se incubó
a 42°C durante 24 h y finalmente una alícuota se
evaluó por el método RapidChek® E.coli O157
(Romer Labs) (BAM, FDA, 2001).
La
sensibilidad
de
ambos
métodos
inmunocromatográficos, según los fabricantes de los
kits, es de 1 bacteria en 25 g de muestra analizada.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Si bien el estudio de Staphyloccus aureus no está
considerado dentro del artículo 925 quater del
C.A.A. para VMP, se incluyó su búsqueda y
cuantificación en las muestras sin tratamiento, con
el fin de evaluar la aplicación de Buenas Prácticas
de Manufactura durante el procesamiento de los
vegetales. Para ello se utilizó la técnica de recuento
en placa en agar Baird Parker (Merck) y posterior
tipificación bioquímica (ISO 6888-1, 1999).
2.3 Evaluación de los procesos de lavado y desinfección

Cada una de las muestras de ensalada de zanahoria
rallada adquiridas en el mercado local se dividió en
cuatro fracciones a las que se aplicó un tratamiento
distinto seleccionado de acuerdo a los resultados
obtenidos en la encuesta:
1.
2.
3.
4.

muestra sin tratar
muestra lavada por cinco minutos con
agua potable (0,3 mg.L-1 cloro libre)
muestra desinfectada con hipoclorito de
sodio (100 ppm v/v) pH &lt; 8. El tiempo de
contacto fue 5 min a temperatura ambiente.
muestra tratada con solución de vinagre
(acidez: 5 g % de ácido acético) a una
concentración de 50 ppm (v/v). El tiempo
de contacto fue 5 min a temperatura
ambiente.

Para evaluar las diferencias entre los tratamientos
se realizó una prueba no paramétrica de Friedman
(Conover, 1999).
Resultados
De la encuesta participaron 200 personas (62 %
mujeres), el 92 % de los encuestados con edades entre
18 y 60 años. El sondeo puso en evidencia que el 94
% de los participantes consumía VMP (el 33 %
diariamente, el 24 % semanalmente y el 37 %
esporádicamente). El 31 % de los encuestados
adquirió en las verdulerías mix de vegetales para
cocinar, el 25 % ensaladas de zanahoria rallada, el 13
% remolacha y huevo duro y el 6 % restante repollo y
zanahoria ralladas. La totalidad de los encuestados
destinó los VMP para consumo personal y familiar.
En la figura 1 se presentan los resultados del manejo
de los alimentos previo al consumo, que refirieron
hacer los encuestados.
Figura 1. Resultados de la encuesta realizada para
el manejo de las ensaladas de zanahoria rallada
previo a su consumo.

2.3.1 Efecto del lavado:

Los vegetales se lavaron bajo chorro de agua
potable en un tamiz simulando las condiciones del
tratamiento realizado a nivel doméstico.
Posteriormente se eliminó el exceso de agua,
agitando sobre el tamiz durante aproximadamente
30 segundos y se sembró como se explicó en
Análisis bacteriológicos (ítem 2.2). En cada caso se
determinó la concentración de cloro libre en el agua
de lavado, con un kit Hach CN 66.
2.3.2 Efecto de la desinfección:

Otra fracción de las muestras se sumergió durante
5 min en una solución desinfectante de hipoclorito
de sodio 100 ppm, preparado en el momento con
agua potable. Transcurrido el tiempo de acción del
desinfectante, se enjuagó y escurrió como se
describió en Efecto del lavado (ítem 2.3.1).
Idéntico procedimiento se llevó a cabo con una
solución de vinagre (50 ppm), con pH 4.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

En la tabla 1 se muestran los porcentajes de muestras
de ensalada de zanahoria rallada, adquiridas en la
ciudad de Bahía Blanca, que cumplen con el CAA,
así como la eficiencia de los distintos tratamientos
aplicados. Salmonella spp. se detectó en dos muestras
(7%) y se eliminó en el tratamiento con hipoclorito.
E. coli O157 no se evidenció en ninguna de las
muestras. No se encontraron diferencias entre los
tratamientos de lavado con agua potable y con la
solución de vinagre.

Tabla 1 Porcentaje de cumplimiento de las exigencias
microbiológicas del Artículo 925 quater categoría 2 del
Código Alimentario Argentino, de las ensaladas de zanahoria
rallada, en relación a los tratamientos aplicados.

Exigencias del CAANinguno

Tratamientos
Lavado
Lavado
con
Lavado con
con
vinagre hipoclorito
agua
de sodio (100
(50
potable
ppm)
ppm)

E. coli, NMP &lt;
0,3.g-1

Salmonella spp.

50

55

55

65

93

93

93

100

100

100

100

100

Ausencia en 25 g
Escherichia coli
O157. Ausencia
en 25 g
Fuente: Elaboración propia
CAA: Código Alimentario Argentin
n = 30

En cuanto a S. aureus, el 67% de las muestras
presentaron recuentos menores a 50 Unidades
Formadoras de Colonias por gramo (UFC.g-'), el
20% entre 50 y 500 UFC.g-' y el 13% entre 500 y
2500 UFC.g-'.
Sobre las muestras que inicialmente no cumplieron
con los criterios de aceptación del C.A.A. se realizó la
prueba no paramétrica de Friedman, considerando los
recuentos iniciales de la bacteria indicadora y las
reducciones de los mismos luego de aplicar los
diferentes procedimientos. Ésta detectó diferencias
altamente significativas entre el tratamiento con
hipoclorito y el resto (p&lt;0,01). La concentración de
ácido orgánico utilizada no mostró actividad
antibacteriana, a pesar de la creencia popularmente
instalada. El lavado con solución de hipoclorito
aumentó en un 15% las muestras aptas para consumo.

La totalidad de los VMP adquiridos se exhibieron
refrigerados, en bandejas de policloruro de vinilo y
envueltos en film de polipropileno. El rotulado
solo estuvo presente en dos muestras provenientes
de supermercados, no así en las de verdulerías ni
rotiserías. Por lo cual, en la mayoría de los casos,
tampoco constaba la fecha de elaboración y
caducidad.
Discusión
Se puso en evidencia que solo el 50% de las muestras
de VMP analizadas cumplió con las exigencias del
C.A.A. para E. coli, porcentaje que se elevó al 55%
cuando se las lavó previamente o cuando se las trató
con vinagre.
El lavado con hipoclorito aumentó a un 65% la
cantidad de muestras aptas. Esto demuestra la
importancia de la calidad de la materia prima ya
que aún con este tratamiento no siempre se logra la
aptitud del producto. La implementación de
Buenas Prácticas Agrícolas y Buenas Prácticas de
Manufactura contribuiría a ofrecer a los
consumidores alimentos inocuos y de mejor
calidad microbiológica.
En cuanto a la presencia de Staphylococcus aureus,
se debe tener en cuenta que la dosis de toxina
necesaria para provocar los síntomas (1-5 µg/g de
alimento) se alcanza cuando la población de esta
bacteria excede los 1.105 bacterias por g (Jablonski y
Bohach, 2001), por lo tanto los valores encontrados
en el presente estudio no constituirían un riesgo
potencial de intoxicaciones alimentarias siempre y
cuando las condiciones de almacenamiento fueran las
adecuadas para impedir su proliferación.
La ausencia de rótulos en el 93 % de las muestras,
dejó librado al criterio del comprador el manejo
del alimento previo a su consumo, con los riesgos
que esto conlleva. Cabe destacar que en el 7 % de
las muestras sin tratamiento se detectó salmonelas
y que solo el 12 % de los encuestados realizó un
tratamiento apropiado para eliminarla.
Conclusiones
Si bien el presente es un estudio exploratorio se
ponen en evidencia falencias en el cumplimiento
de las exigencias del C.A.A. en su art. 925 quater

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

13

�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

categoría 2 con respecto a las ensaladas de
zanahoria rallada que se venden en la ciudad. Esta
situación, que mejoraría si al comprador se le
advirtiera mediante un rótulo claro la necesidad de
lavar y/o desinfectar los VMP, pone de manifiesto la
falta de control apropiado.
El reto es generar la información adecuada al alcance
del público basada en criterios objetivos y claros con
la finalidad de dar sustento al cuidado, manejo y
consumo de VMP, enfatizando la importancia de un
control sanitario estricto y constante sobre ellos.
Para producir alimentos de bajo riesgo es esencial
obtener datos veraces y actualizados que
contribuyan a paliar el vacío de conocimiento que
existe sobre la comercialización de estos productos
en nuestra región, permitiendo así desarrollar
programas
destinados
a
eliminar
peligros
microbianos asociados al consumo.
Queda claro que para conseguir el objetivo de
seguridad alimentaria, se requiere un ejercicio de
responsabilidad compartida entre todos los actores
involucrados en la cadena alimentaria, empezando
por los productores, pasando por los manipuladores
y distribuidores y acabando en los consumidores.
Agradecimientos:
el presente trabajo fue realizado en el marco de un
Proyecto General de Investigación financiado por la
Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad
Nacional del Sur de Bahía Blanca. Argentina.

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�vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Artículo Original

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Artículo Original

DETERMINANTES SOCIALES Y PERCEPCIÓN DE SALUD BUCAL DE LAS GESTANTES DEL
HOSPITAL CIVIL DE TEPIC
Martínez-Mejía Vianey Jahayra1, Quiroga García Miguel Ángel 2, Martínez González Gustavo Israel 2, Aguiar
Fuentes Emma Genoveva 3
1 Unidad Académica de Medicina – UAN 2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Odontología 3 Unidad Académica

de Odontología - UAN
RESUMEN
Introducción: Los determinantes sociales según la OMS son las circunstancias en las que vivimos y desenvolvemos,

repercuten directamente en la percepción de enfermedad y estado de salud poblacional. Identificarlos permite establecer
estrategias para mejorar el estado de salud bucal y hábitos de control de placa, ya que es el pilar de prevención de principales
enfermedades en boca a nivel mundial; enfermedad periodontal y caries, relevantes en gestación. Objetivo: Identificar
determinantes sociales intermedios y estructurales de la población embarazada que acude a control, además de la relación
existente con la percepción de la salud bucal. Métodos: Se realizó un estudio analítico, descriptivo transversal con la
aplicación de una encuesta auto aplicada a 110 gestantes del hospital civil. El análisis se realizó en SPSS con la prueba
estadística Xi2. Resultados: Existe relación estadística entre la percepción de salud bucal con 4 determinantes estructurales:
etnia con una p=.000, la ocupación de la gestante p=.035, tipo de vivienda p=0.029 y con el servicio de drenaje p=0.025.
Además de relacionarse estadísticamente con un DS intermedio: hábitos alimenticios (antojo de alimentos ácidos) con una
p=.004. Conclusiones: La percepción de la salud bucal puede ser influenciada por determinantes sociales como los
culturales, apego al tratamiento dental, algunos hábitos alimenticios, si pertenecen a alguna etnia, características de la
vivienda y la ocupación de la gestante, sin embargo, aunque se identificaron creencias que pueden influir en la atención dental
de la embarazada, pero sin significancia estadística. Se considera prudente realizar investigaciones cualitativas respecto a
más factores intermedios.
Palabras Clave: determinantes sociales, percepción de salud oral, hábitos de higiene oral.
ABSTRACT
Introduction: The social determinants according to WHO are the circumstances in which we live and we directly affect the

perception of diseases and health status in the population. Identifying allows you to set strategies to improve oral health status
and habits in controlling plaque, as it’s the pillar to prevent major diseases of the oral cavity worldwide; periodontal disease
and caries, very important during pregnancy. Objective: To identify intermediary and structural social determinants of the
pregnant population that comes to control, to the existing relationship with the perception of oral health. Methods: An
analytical, descriptive cross-sectional study was carried out with the application of a self-administered survey to 110 pregnant
women in the civil hospital. It was analyzed with statistical test Xi2 in SPSS. Results: there is a statistical relationship between
the perception of oral health with four structural determinants: ethnicity with a p= .000, the pregnant mother´s occupation p=
.035, home p= 0.029 and the drain service p= 0.025. In addition to statistically related to an intermediary SD: eating habits
(related to acid foods) with p= .004. Conclusions: The perception of oral health can be influenced by social determinants
such as cultural, addiction to dental treatment, some eating habits, if they belong to some ethnic group, characteristics of the
dwelling and occupation of the pregnant woman, however, although they were identified Beliefs that may influence the dental
care of the pregnant woman, but without statistical significance. It is considered prudent to carry out qualitative research on
more intermediate factors
Key words: social determinants, oral health perception, oral hygiene habits
Citation: Martínez-Mejía VJ, Quiroga-García MA, Martínez-González GI, Aguiar-Fuentes EG (2017) Determinantes sociales y percepción de salud bucal de

las gestantes del Hospital Civil de Tepic. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 16 - 22
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Martínez-Mejía et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-3

Email: veyramia@hotmail.com

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Artículo Original

Introducción
Los determinantes sociales de la salud (DSS) se
describen por la Organización Mundial de la salud
(OMS) como, “las circunstancias en las que las
personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen,
incluido el sistema de salud”. Descritas como el
resultado de la distribución del dinero, el poder y los
recursos a nivel mundial, nacional y local, que depende
a su vez de las políticas adoptadas (Organización
Mundial de la Salud, 2016). Se dividen en
estructurales (factores estructurales; situación
económica y política, entorno físico, normas y
procesos de gobernanza) e intermedios (circunstancias
de la vida diaria, exposición a factores que influyen en
desarrollo de enfermedades) y repercuten
directamente en el estado de salud (Organización
Mundial de la Salud, 2008).

gobierno como la población de todos los sectores (Lee
&amp; Divaris, 2014; Sgan Cohen, y otros, 2013).
Identificar los determinantes sociales en la población
embarazada, permite informar, educar y motivar la
atención adecuada en salud bucodental puesto que de
ello depende que la gestante esté motivada a recibir el
tratamiento, mejorar la salud bucal durante el
embarazo o negarse a recibirlo por cuestiones
culturales o creencias específicas como referir miedo
a la atención dental o comprenderla como algo
potencialmente dañino para el desarrollo fetal (Keirse
&amp; Plutzer, 2010; Concha Sánchez, 2013). la OMS
refiere que la salud bucodental no es solo la ausencia
de dolor orofacial o patologías bucales, si no, a la
limitación de actividades que repercuten en su
bienestar psicosocial (Organización Mundial de la
Salud, 2012).

El establecimiento de un problema de salud es definido
por la percepción del mismo y la utilización del
sistema de salud (Sacchi, Hausberger, &amp; Pereyra,
2007). La percepción es definida como el conjunto de
procesos cognitivos complejos que integran el estado
interno y la relación con su entorno (Classe, 2011;
Ramírez , y otros, 2015). Estudiar la percepción de la
población, permite establecer y mejorar los programas
de comunicación de riesgo sanitario (Stanojlovic,
2015), ya que, la cobertura y calidad de la atención
médica están relacionados con el desarrollo del país,
dónde la atención bucal adecuada es limitada, debido
a sus altos costos (Padilla Loredo &amp; Cerón Argüelles,
2012). En México la caries y la enfermedad
periodontal afectan a más del 50% de la población
infantil y a más del 90% de la población adulta
(Resultados del Sistema de Vigilancia Epidemiológica
de Patologías Bucales (SIVEPAB) 2014, 2015).

La medida fundamental en odontología preventiva es
el control de placa dentobacteriana en la higiene bucodental; precursora de la caries y la enfermedad
periodontal, considerada como coadyuvante para la
mejora de la salud bucal, mediante los métodos para
controlar y eliminar la acumulación de placa como el
uso de cepillo e hilo dental, cepillo interdental, pasta,
clorhexidina y aceites esenciales (Higashida Hirose,
2009), estrategias que permitan la mejora de hábitos
con el fin de un cambio en el comportamiento,
estrategias educativas (Fernández Sedano, Unillos
Landa, Zubieta, &amp; Rovira, 2004).

La mayoría de los problemas que derivan en
desigualdad o inequidad en salud están vinculados con
los DSS (Palomino Moral, Grande Gascón, &amp; Linares,
2014) con diferentes efectos en cada grupo respecto las
condiciones de vida cotidiana, a corto o largo plazo
(The Interplay between Socioeconomic Inequalities
and Clinical Oral Health, 2015), éstas disparidades son
el resultado de la mala distribución de recursos y poder
con gradientes sociales pronunciados, la alta carga de
enfermedad necesita la implementación de políticas
enérgicas a nivel macro con bases científicas dónde se
comprometan tanto el

Durante el embarazo se experimentan cambios
fisiológicos,
hormonales
y
estructurales,
clasificados como factores de riesgo biológicos, en
dónde la salud bucal puede verse afectada por
condiciones (factores ambientales) de la cavidad
oral como el pH y la salivación (Martínez Pabón,
Martínez, López Palacio, Patiño Gómez, &amp; Arango
Pérez, 2014; Madianos, Bobetsis, &amp; Offenbacher,
2013), hábitos y costumbres adquiridos en éste
periodo que representan factores de riesgo
referentes a los estilos de vida y que pueden definir
el curso de la enfermedad bucal (Murrieta Pruneda,
López Rodríguez, Juárez López, Zurita Murillo, &amp;
Linares Vieyra, 2013).
El estilo de vida tiene gran impacto en el cambio de
actitudes, comportamientos, aspectos culturales y el
acceso a la atención dental, pueden influir en la
aceptación del tratamiento odontológico. La
interacción de los DSS hacen vulnerable a la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

embarazada al desarrollo de focos de infección
(Negroni, 1999; Corchuelo O, 2013), que de no ser
detectados o eliminados oportunamente, pueden
afectar su estado de salud general, así como el
desarrollo y crecimiento fetal (de la Cruz Rodríguez
&amp; de la Cruz Pérez, 2005; Herney &amp; Rengifo, 2009).
Se han asociado al embarazo la enfermedad
periodontal y el daño al esmalte relacionados con el
vómito, inadecuada alimentación, higiene oral
deficiente que aumenta la inflamación gingival y
promueve el proceso carioso (Bauza, Martínez,
Carmenate, Betancourt, &amp; García, 2016).
Existen barreras socioculturales que limitan la
atención adecuada de la embarazada por miedo a la
atención dental, baja percepción de riesgo y desinterés
por su salud bucal (Fuentes, y otros, 2009), en una
población embarazada estudiada en 2015, el principal
motivo de consulta fue el dolor y el 66% no ha recibido
atención dental (Krüger, y otros, 2015). Garibotti
(2015), Cahuana, Palma, González y Palacios (2016)
y cols coinciden en que hay una asociación entre los
determinantes sociales presentes en las madres, como
el nivel educativo y el nivel socioeconómico materno
con resultados de salud desfavorables para ellas y sus
fetos.
Los países de Latinoamérica y el Caribe comparten
problemáticas de salud oral similares, sería prudente
establecer estrategias de manera conjunta para
determinar modelos curativos con menor inversión y
mayor eficacia, dónde la atención al paciente sea
holística, de manera que, se involucre el individuo, la
sociedad, el personal de salud y la industria en pro del
empoderamiento de la prevención y el cuidado de la
salud bucal como una responsabilidad global
(Contreras, 2016; Padilla Loredo &amp; Cerón Argüelles,
2012).
El objetivo de esta investigación fue identificar
determinantes sociales en la población embarazada
que acude a control, además de la relación existente
con la percepción de la salud bucal.

Artículo Original

hospital o del acompañante. A cada participante se le
informó de los objetivos de la investigación respaldado
por el consentimiento informado.
Los aspectos éticos y legales fueron aprobados por el
Comité de Bioética del mismo hospital.
La muestra fue calculada con un nivel de confianza de 95%,
ajustada a 15% de pérdidas, obteniendo el resultado de 110
participantes que fueron seleccionadas por un método no
probabilístico de tipo casual. Se incluyeron las
embarazadas que acudieron a control prenatal o al módulo
mater en el “Hospital Civil Dr. Antonio González Guevara”
y desearon participar; se eliminaron encuestas incompletas.
Para el análisis estadístico se utilizó el programa SPSS
con la prueba de Xi2.

Resultados
La población estudiada con un total de 110
participantes, tuvo una distribución entre los 14 y 42
años de edad con una media de 24 16 ± 6.975 años;
de las cuales, 28.2% son adolescentes y 9.9% son
pacientes añosas.
Las variables analizadas corresponden a los DSS
estructurales e intermedios y su relación con la
percepción de salud bucal.
Los DSS estructurales estudiados fueron: zona de
procedencia, etnia, escolaridad de la gestante y de su
pareja, la ocupación de la gestante y de la pareja y
quién funge como jefe de familia, tipo y servicios de
la vivienda. Cuatro de los determinantes sociales
estructurales estuvieron asociados a la percepción de
salud bucal (Tabla 1).
De los DS intermedios: tipo de embarazo, número de
embarazos, edad gestacional, creencias, si recibió
información y atención dental prenatal, hábitos de
higiene bucal, afecciones dentales y hábitos
alimenticios, solo en el de consumo de alimentos
ácidos se encontró asociación con la percepción de
salud bucal (Tabla 2).

Material y Métodos
Se realizó un estudio analítico, descriptivo transversal en el
«Hospital Civil Dr. Antonio González Guevara». Se
administró una encuesta auto aplicada a las embarazadas que
aceptaron participar en el estudio, en caso de no hablar el
idioma español se obtuvo ayuda de intérprete del mismo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Artículo Original

determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Tabla 2. Población gestante del Hospital Civil «Dr.
González Guevara»según Determinantes
Sociales Intermedios identificados

Tabla 1. Población gestante del Hospital Civil
«Dr. González Guevara»según Determinantes
Sociales Estructurales identificados
Determinante Social

%

Zona de procedencia
Urbana
Rural

63.6
36.4

Pertenencia a etnia
si
no

18.1
81.9

Ocupación (gestante)
Zona rural (ama de casa)

62.5

Zona Urbana (ama de casa)

35.7

Ocupación (pareja)
Zona rural
(agricultura/ganadería)

45.0

Zona Urbana (estudiante / otra)

41.4

Escolaridad (gestante)
Zona rural (primaria)
Zona Urbana (secundaria)

30.0
41.4

Escolaridad (pareja)
Zona rural (primaria)
Zona Urbana (secundaria)

37.5
38.6

Jefe de familia
Pareja
Entre lo dos

52.2
34.5

Tipo de vivienda
Propia

47.3

Rentada
Prestada

23.6
24.5

Servicios de la vivienda
Agua potable
Luz

97.3
97.3

Drenaje

84.5

Fuente: Elaboración propia; resultados de la encuesta
a gestantes del Hospital Civil «Dr. González Guevara»

Determinante Social

Tipo de embarazo
Adolescentes
Alto riesgo
Normal

%
11.8
32.7
55.5

Edad gestacional (trimestre)
Primer
Segundo
Tercer

27.3
30.9
41.8

Número de embarazos
Primigestas
Multigestas

57.3
42.7

Información de salud bucal
No recibió
Si recibió

50.9
49.4

Atención bucal
No recibió
Si recibió

60.9
39.1

Hábitos de higiene bucal
Utilizan cepillo dental
Utilizan pasta dental
Utilizan enjuage bucal
Utilizan hilo dental
Lavan tres veces al día

99.1
93.6
34.5
21.8
44.5

Afecciones dentales
Inflamación gingival
Sangrado gingival
Sensibilidad dental
Dolo dental

35.5
30.9
23.6
20.9

Hábitos alimenticios (antojos)
Hielo
Chile y limón
Alimentos ácidos*
Dulces y chocolates
Pastel
comer tierra

35.5
34.5
33.6
25.5
24.5
8.2

Creencias (durante el embarazo)
No debe ir al dentista
Se produce caries
Los dientes se caen
Es normal se caigan los dientes
Se produce sengrado de encias
Es normal que sangren las encias
Lavarse los dientes afecta al bebe
Tener miedo ir al dentista

20
49
39
34.5
29
26
9
39

Fuente: Elaboración propia; resultados de la encuesta
a gestantes del Hospital Civil «Dr. González Guevara» *
p&lt; 0.01 en relación con percepción de salud bucal

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Discusión
Se han realizado estudios en los que se afirma una
asociación con el desapego a los tratamientos dentales
durante el embarazo por creencias y costumbres de la
gestantes (Concha Sánchez, 2013).
Los determinantes relacionados con las creencias
pueden influenciar la decisión de las embarazadas a
recibir o negar la atención odontológica durante el
embarazo, al identificarse respuestas como “temor al
dentista”, “es normal perder diente durante el
embarazo”, y “el embarazo produce caries”.
Fuentes y cols. (2009) Identificaron que el 22% de
una población de 65 gestantes, refiere no haber
buscado tratamiento dental durante el embarazo por
temor.
Otros determinantes estructurales como la escolaridad,
referida por Fernández, y cols. (2004), especialmente
en zonas rurales dónde el nivel de estudios tiende a ser
menor a la preparatoria y pueden asociarse con las
creencias negativas respecto a los tratamientos
dentales y sus efectos en el desarrollo fetal por la falta
de atención odontológica, influenciando la percepción
bucodental.
Con fines de mejoras en el tema, es importante
promover una higiene bucal eficiente (Bouza) y al
mismo tiempo definir (priorizar) el motivo de
consulta de la gestante (Garibotti), ya que durante el
embarazo el principal motivo de consulta es por
dolor y no por prevención.
Como lo menciona Garibotti y colaboradores (2015),
es necesario definir el motivo de consulta de las
gestantes y promover las higiene bucal eficiente según
Bouza Vera y cols (2016), ya que durante el embarazo
la cavidad bucal de la gestante tiene modificaciones
que la hacen susceptible a patologías bucales y el
mejor coadyuvante es la mejora en la higiene bucal
(Higashida Hirose, 2009).
Conclusiones
La percepción de la salud bucal de las gestantes es
influenciada por varios determinantes, especialmente
culturales, como creencias, mitos, costumbres y
miedos respecto al tratamiento buco-dental, debido a
una carencia o mala información.

Artículo Original

Los resultados obtenidos coinciden con lo publicado
por Concha Sánchez (2013); se identificaron creencias
que pueden influir en la decisión de la gestante
respecto a la atención durante el embarazo; tales como,
referir temor a la atención dental; de la población
estudiada (110 gestantes) 39%, menos de la mitad de
la población encuestada, lavan sus dientes por lo
menos 3 veces al día y 35.5% refirieron sangrado
gingival, sin embargo, sólo 39.1% recibió atención
dental.
Aunque, el nivel de percepción fue identificado, en su
mayoría como regular (46.4%), el tratamiento bucodental es prioritario en embarazos de alto riesgo,
adolescentes y en pacientes añosas (mayores a 35
años); de las mujeres encuestadas, el 28.2% son
adolescentes y 9.9% son pacientes mayores a 35 años,
se considera prudente establecer estrategias dirigidas
a dichos grupos oportunamente.
El nivel de estudios está relacionado con la asistencia y
el apego al tratamiento, a su vez se relacionan con la
ocupación de la gestante, la zona de procedencia y el
rol del jefe de familia; más acentuado en la zona rural.
Se determinó relación estadística significativa (Xi2)
entre la percepción de salud bucal y la etnia con una p
igual a .000, la ocupación de la gestante con una p de
0.035. por ello, se puede inferir la necesidad de
instrucción y educación respecto al tema de salud bucal
en el embarazo, especialmente en zonas rurales y en
gestantes pertenecientes a una etnia.
Por último, se cree prudente analizar el estado
socioeconómico de las gestantes ya que se obtuvo
relación estadística (p=.029) con el tipo de vivienda y
servicios como drenaje con la percepción de salud
oral (p=0.025). Ya qué, las familias que no cuentan
con los servicios básicos y una vivienda propia,
pudieran tener condiciones más desfavorables para
tener una salud bucal favorable durante el embarazo.
Agradecimientos:
Al personal del Hospital Civil “Dr. González
Guevara” por permitirme realizar el estudio en sus
instalaciones, a las pacientes que me brindaron su
ayuda, a los doctores y maestros de la Universidad
Autónoma de Nayarit y de la Universidad Autónoma
de Nuevo León por su invaluable colaboración en la
presente investigación.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos higiene
oral

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

Artículo de Revisión

BIOMARCADORES MOLECULARES EN LA PREDICCIÓN DE SARCOPENIA.
Garza-González Elena L., Gallegos-Flores Elaine A., Hernández-Gutiérrez Jazmín, Flores-Monsivais Janeth E.,
Nava-González Edna J
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León

RESUMEN

A lo largo de la vida se presentan diferentes cambios a nivel de composición corporal, siendo más notorios durante el proceso
de envejecimiento. La sarcopenia se define como la pérdida progresiva y constante de la masa muscular magra así como la
función y la fuerza del músculo esquelético. Se presenta como un proceso del envejecimiento, en el que el cuerpo
experimenta un deterioro progresivo de calidad, reducción de tamaño, número de las fibras musculares, colágeno,
modificación de unidad motora que se ha relacionado con el aumento de porcentaje de grasa, cambios hormonales,
mecanismos inflamatorios, estrés oxidativo, ingesta de proteínas y actividad física. El envejecimiento puede ser considerado
como la resistencia de varios estímulos anabólicos al músculo (sistema nervioso central [SNC], hormona del crecimiento,
estrógeno, testosterona, proteína dietética, actividad física, acción de insulina) y posiblemente el desarrollo de varios procesos
catabólicos naturales del mismo (inflamación subclínica, producción de citoquinas catabólicas: factor de necrosis tumoral[TNF-6 [IL-6], interleucina-1, ILs causas de la
sarcopenia todavía no se comprenden claramente, existen muchos mecanismos potenciales que han sido investigados en
mayor o menor medida, como la edad, las relacionadas a la enfermedad, nutrición y actividad física. Los criterios para
identificar a la sarcopenia incluye la cantidad, función muscular y el rendimiento físico, lo cual, si se llegaran a integrar
biomarcadores moleculares en la evaluación clínica, el diagnóstico podría efectuarse de una manera temprana, para evitar la
complicaciones asociadas a la fragilidad.
Palabras Clave: Biomarcador, predicción, sarcopenia.

ABSTRACT

During our life span the body experiences profound changes at the level of our corporal composition. Such changes become
quite obvious during the process of aging. Sarcopenia is defined as the progressive and constant loss of lean muscle mass as
well as the function and strength of skeletal muscle. It is usually presented as a process of aging, in which the body experiences
a progressive deterioration of quality, reduction in size, number of muscle fibers, collagen, motor unit modification (which has
been associated with increased percentage of fat), hormonal changes, inflammatory mechanisms, oxidative stress, protein
intake and physical activity. Aging can be considered as the resistance of several anabolic stimuli to the muscle (central nervous
system [CNS], growth hormone, estrogen, testosterone, dietary protein, physical activity, insulin action) and possibly the
development of several natural catabolic processes (TNF-6 [IL-6], interleukin-1 receptor antagonist
, ILbeen investigated to a greater or lesser extent, such as age, diseases related to nutrition, and physical activity. Criteria for
characterizing the presence of sarcopenia include muscle amount, muscle function, and physical performance. Integrating
these parameters with measurements of molecular biomarkers during the clinical evaluation could lead to an earlier diagnosis
in order to avoid the complications associated with muscular fragility.
Key words: Biomarker, prediction, sarcopenia
Citation: Garza-González EL., Gallegos-Flores EA., Hernández-Gutiérrez J., Flores-Monsivais JE., Nava-González EJ. (2017) Biomarcadores
moleculares en la predicción de sarcopenia. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 23-32
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Garza-González EL., et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source
are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-4
Email: edna.navag@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�Biomarcador, predicción, sarcopenia

INTRODUCCIÓN
El término “sarcopenia” proviene de las palabras
griegas sarx (que significa carne) y penia
(significado de la pérdida), fue originalmente
pensado para representar la pérdida de la masa
muscular relacionada con la edad y el envejecimiento
(Baumgartner, 1984). Fue propuesto por Rosenberg
y se refiere a la pérdida de la masa muscular
apendicular esquelética menor a dos desviaciones
estándar por debajo del promedio de personas
jóvenes sanas, corregida para la superficie corporal
en metros cuadrados (Ávila-Funes, 2008).
Baumgartner define sarcopenia como “la masa
muscular esquelética apendicular dividida por la
altura al cuadrado en metros (índice de masa
muscular)”, dos desviaciones estándar o más por
debajo de los valores de referencia para individuos
jóvenes y saludables, medida con absorciometría
dual de rayos X (DXA). La sarcopenia es el descenso
progresivo de la masa muscular esquelética y fuerza
que ocurre entre el 3-8% por década después de los
30 años (Baumgartner, 1984).
La disminución de la masa celular con la edad se
debe en gran medida a la pérdida de masa muscular.
Además, hay una disminución en la "calidad" de la
masa corporal magra, ya que la masa celular
disminuye más rápidamente que el tejido conectivo
intercelular y el agua. Es decir, medio kilogramo de
tejido magro de una persona mayor es
sistemáticamente diferente a medio kilogramo de
tejido magro de una persona joven, ya que tiene
relativamente menos tejido intracelular y
relativamente más extracelular (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
Merece especial atención mencionar al grupo
europeo que recientemente publicó un consenso para
la definición y el diagnóstico de la sarcopenia. Dicho
grupo denominado European Working Group on
Sarcopenia in Older People (EWGSOP), estableció
el considerar los siguientes criterios de evaluación
para hacer diagnóstico de sarcopenia: masa muscular
disminuida, fuerza muscular disminuida, capacidad
física disminuida (Velázquez Alva &amp; Irigoyen
Camacho, 2011).
El Consenso subraya la importancia de considerar los
diferentes estadios de la sarcopenia, los cuales
reflejan su severidad y sugieren etapas de pre-

Artículo de Revisión

sarcopenia, sarcopenia y sarcopenia severa. Se asocia
a la sarcopenia con otros síndromes como la
caquexia, la fragilidad y otras condiciones como la
obesidad sarcopénica (Velázquez Alva &amp; Irigoyen
Camacho, 2011).
Sarcopenia multifactorial
Los primeros trabajos relativos a este tema estiman
que el ritmo de pérdida se encuentra entre 0,5 y 2%
por año a partir de los 50 años, atribuyendo la
reducción principalmente al descenso del número de
fibras musculares, tanto tipo I como tipo II. Datos
posteriores informan que si bien la pérdida de masa
muscular relativa es más temprana, situándose a la
edad de 30 años, la masa muscular absoluta no
comienza a descender hasta la quinta década de vida,
siendo además mayor en las extremidades inferiores
que en las superiores (Gómez-Cabello, 2012).
En los hombres de 20 a 29 años, la masa celular
representa el 59% de la masa corporal magra; en
cambio, en los hombres de 80 a 89 años, la masa
celular es sólo el 46% de la masa magra la cual ha
disminuido significativamente. Así, hay un cambio
tanto cuantitativo como cualitativo en la masa
corporal magra con la edad. Sin embargo, el cambio
en la proporción de la masa celular a la masa magra
no puede ser detectado por métodos basados en la
densidad, como el pesaje bajo el agua, porque la
densidad del tejido fino se mantiene estable con la
edad. De manera que la sarcopenia es realmente un
trastorno de las células musculares, que impulsan la
disminución de la masa celular del cuerpo, en donde
a nivel muscular, como en el nivel corporal total, hay
una disminución cuantitativa y cualitativa. La
pérdida cuantitativa ocurre tanto por la disminución
en la cantidad de miocitos como por la reducción en
el contenido de proteínas de las células musculares
restantes. A medida que disminuye la cantidad de
músculo, se acompaña de una disminución en la
"calidad muscular", definida funcionalmente en
términos de la fuerza muscular (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
Después de mediados de la vida, la masa muscular
disminuye alrededor del 6% por década. En el
estudio New Mexico Elder Health Survey, la
prevalencia de sarcopenia en adultos mayores fue del
14% dentro del grupo de edad de 65 a 69 años y más
del 50% en los de 80 años o más. Varios estudios en
los últimos años han considerado el impacto

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

potencial de la sarcopenia sobre el deterioro
funcional, la discapacidad física, la salud, la
mortalidad y la función metabólica, como la
resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, la
dislipidemia y la hipertensión (Khamseh, Malek,
Aghili &amp; Emami, 2011).
En la actualidad sabemos que la diabetes podría
considerarse un «proceso de envejecimiento
acelerado» que intensifica la fragilidad, siendo esta
última una condición altamente relacionada con la
sarcopenia. Lo anterior cobra importancia al
reconocer que ha aumentado la prevalencia de
diabetes tipo 2 en el adulto mayor y que esta podría
contribuir a las condiciones comórbidas de los
ancianos (Khamseh, Malek, Aghili, Emami, 2011).
La sarcopenia es multifactorial y está relacionada con
el estrés oxidativo, habiéndose considerado como
más importantes la alteración en la síntesis y
degradación de las proteínas, los procesos
inflamatorios, las alteraciones hormonales y la
disfunción mitocondrial (Cruz-Jentoft &amp; Cuesta,
2011). Durante el proceso de envejecimiento se tiene
relación con obesidad, osteoporosis y enfermedades
metabólicas (Rieu, 2006).
La sarcopenia como proceso multifactorial presenta
pérdida de neuronas motoras, estrés oxidativo, la
ingesta de proteínas y la actividad física.
Existen una gran cantidad de factores que durante la
senectud contribuyen a un déficit en la ingesta y que
suelen conllevar a un aumento del ritmo de pérdida
de masa corporal, muscular y ósea en este grupo de
población: disminución del factor agradable de la
comida provocado por la pérdida del gusto y el
olfato, pérdida de apetito causado por las citoquinas
pro-inflamatorias y aumento de los niveles de
leptina, deficiente salud oral y estado dental,
coexistencia de otras enfermedades y efectos
secundarios de los fármacos para las mismas,
demencia, depresión, vaciado gástrico ralentizado y/
o reducción de la capacidad del estómago.
Independientemente de la causa, la pérdida de peso
corporal se asocia con la aparición y desarrollo de la
sarcopenia y la osteoporosis por una aceleración de
la pérdida de masa muscular y masa ósea (GómezCabello, 2012).
Varios mecanismos han sido propuestos en la
aparición de la sarcopenia, pero su contribución
específica aún es desconocida. Probablemente es un

Artículo de Revisión

proceso multifactorial donde participa la pérdida de
las neuronas motoras alfa, cambios hormonales,
mecanismos inflamatorios, el estrés oxidativo,
ingesta de proteínas y actividad física. La pérdida
muscular ha sido demostrada de manera directa por
biopsias de músculo y métodos radiológicos, pero
también de manera indirecta a través de la
disminución en la eliminación de la creatinina y la 3metilhistidina en la orina (Gómez-Cabello, 2012;
Ávila-Funes, 2008).
El papel de la deficiencia proteica en el desarrollo de
sarcopenia es más problemático. Castañeda y
colaboradores han demostrado que comer la mitad de
la recomiendación dietética diaria (RDA) de proteína
de 0,8 g/kg/día condujo a disminuciones
significativas de la fuerza, la masa celular corporal y
el factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF1) en mujeres posmenopáusicas (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
Según las encuestas de USDA sobre alimentos y
nutrientes, aproximadamente un tercio de hombres y
mujeres mayores de 60 años consumen menos de
0.8g/kg de proteína por día y el 15% ingiere
aproximadamente menos de 75% de la RDA
(recomendación dietética por sus siglas en inglés)
(Roubenoff &amp; Hughes, 2000).
Entre los hispanos, aproximadamente el 30% de los
adultos mayores de 20 años no cumplen con la RDA
de proteína y el 13% consumen menos del 75% de la
recomendación diaria. Este dato sorprende, dado que
en Estados Unidos la ingesta media de proteína es de
1.2 g/Kg/día, por encima de la RDA (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
La pérdida muscular es un proceso inevitable, pero
se recomienda tener un consumo aproximado de 2530 gr. de proteína de alta calidad, y se sugiere que la
adición de leucina suplementario a las comidas de
nutrientes mixtos normales puede mejorar o
normalizar la síntesis de proteínas musculares en el
envejecimiento muscular (Paddon-Jones, 2009).
Estudios demuestran en pacientes jóvenes y en
adultos mayores que la suplementación de leucina
resultó en un aumento significativo en la síntesis de
proteína muscular (p &lt;0,05) (Rieu, 2006).
El desajuste progresivo entre la masa y la fuerza se
produce debido a un deterioro progresivo de la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

"calidad" del músculo, incluyendo la disminución del
tamaño y el número de las fibras, la reducción
intrínseca de la contractilidad en las fibras intactas,
micro y macro infiltración de los ácidos grasos, el
aumento de colágeno, la modificación de la unidad
motora, y la alteración de la modulación neurológica
de la contracción. También ha surgido evidencia de
que la fuerza muscular es más importante que la masa
muscular como determinante de la limitación
funcional y la disminución del estado de salud en la
edad avanzada (Ávila-Funes, 2008).
A lo largo del tiempo se ha encontrado una relación
positiva entre la sarcopenia y diversos
biomarcadores, los cuales son componentes
fisiopatológicos importantes del síndrome, que nos
ayudan a delimitar rangos para poder prevenir el
avance de la patología (Gómez-Cabello, 2012).
Mecanismos potenciales
Aunque las causas de la sarcopenia todavía no se
comprenden
claramente,
existen
muchos
mecanismos potenciales que han sido investigados
en mayor o menor medida. En general, el
envejecimiento puede ser pensado como la retirada o
resistencia de varios estímulos anabólicos al músculo
(entrada del sistema nervioso central [SNC],
hormona del crecimiento, estrógeno, testosterona,
proteína dietética, actividad física, acción de la
insulina) y posiblemente el desarrollo de procesos
catabólicos (inflamación subclínica, producción de
citoquinas catabólicas, como factor de necrosis
tumoral-6 [IL-6], y
posiblemente interleucinadirecta o indirectamente a través del aumento de su
proteína antagonista, antagonista del receptor de IL1, ILEl envejecimiento “per se” está asociado con un
progresivo aumento del nivel de citoquinas proinflamatorias, cuyas concentraciones se ha
observado que también están muy elevadas en la
sarcopenia, obesidad y osteoporosis.
La pérdida muscular se reemplaza con tejido adiposo
y fibroso, la cual provoca disminución en la
funcionalidad del organismo. Las implicaciones de la
infiltración grasa en el músculo son poco
comprendidas, debido a que esta presenta
características metabólicas similares a la grasa
visceral, con actividades endócrinas y parácrinas,

Artículo de Revisión

incluyendo la secreción de hormonas y marcadores
inflamatorios, lo que podría exacerbar la sarcopenia
y contribuir a la aparición de la fragilidad (ÁvilaFunes, et al., 2008).
La grasa es un tejido metabólicamente activo que
secreta citoquinas pro-inflamatorias como son la
interleucina (IL)-6 y el factor de necrosis tumoral
(TNFcon la masa grasa y negativamente con la masa
muscular, participando activamente en el desarrollo
de la sarcopenia al provocar una pérdida involuntaria
de la masa libre de grasa sin que el descenso del peso
esté inicialmente presente (Gómez-Cabello, 2012).

BIOMARCADORES METABÓLICOS
La identificación de las personas con sarcopenia se
basa en la evaluación de la función muscular y la
fuerza, lo cual, si se llegaran a identificar
biomarcadores, el diagnóstico podría efectuarse de
una manera temprana (Ferrucci et al., 2002).
Los marcadores biológicos representan múltiples
sistemas e incluyen el aumento de los marcadores de
inflamación (activación de la respuesta inflamatoria),
considerándose los marcadores primarios (Katz,
2004; Walston et al., 2002). La inflamación crónica
es un estado asociado al envejecimiento y del
deterioro funcional, es el resultado de un proceso en
el cual las citocinas son el mediador, las cuales se
producen en exceso como consecuencia de
deficiencias, estrés o de los propios mecanismos
inflamatorios, que influyen en la masa muscular
(Katz, 2004).
Se plantea la hipótesis de que el envejecimiento está
vinculado a un estado inflamatorio subclínico
caracterizado por un aumento del nivel de IL6 y
niveles más bajos de IGF1. Estos cambios se asocian
con pérdida acelerada de masa muscular, pérdida de
masa sin grasa y un aumento de la masa grasa. IGF1,
una hormona peptídica, es un factor anabólico que
mantiene la masa muscular.
A través de la actividad del sistema de proteína
quinasa se promueve la absorción de glucosa por el
músculo y la grasa. La adiponectina es una adipocina
que aumenta la sensibilidad a la insulina, regula la
absorción de glucosa por músculos a través de la
activación del sistema de proteína quinasa. El eje

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

insulino-glucosa, juega un papel importante en la
inflamación, que precede a la sarcopenia. En la
diabetes, se ha demostrado que el nivel circulante de
adiponectina disminuye, lo cual podría contribuir al
deterioro del tejido muscular. Por otra parte, los
niveles elevados de citoquinas proinflamatorias
juegan un papel importante en la degradación de las
proteínas y la apoptosis en las células musculares
(Khamseh, Malek, Aghili, Emami, 2011).
Otros factores involucrados y potenciales
mediadores de la inflamación son las citocinas, como
la interleucina 6 (IL-6) y 1 (IL-1), ya que en el
envejecimiento estas sustancias se producen en
cantidades más elevadas, lo que sugiere que el
mecanismo modulador de la inflamación en el adulto
mayor está alterado (Ferrucci et al., 2002). Los
niveles elevados de las citocinas, principalmente la
IL-6, provocan el catabolismo acelerado de
proteínas, además de que induce la síntesis de otras
proteínas como la proteína C reactiva e influye de
manera negativa en la síntesis de otras como la
albúmina (Walston et al., 2002). Existen
irregularidades en la transcripción del factor nuclear
kappa B (Nfregulación de la expresión de una amplia variedad de
citosinas.
Otros biomarcadores son los endócrinos. Cambios en
el sistema neuroendócrino están relacionados con la
declinación del sistema musculo-esquelético. Los
niveles
bajos
de
IGF-1,
sulfato
de
dehidroepiandrosterona y de vitamina D se han
relacionado con sarcopenia (Fried, 2001; MonteroOdasso, 2005).
Leptina
Hormona neuroendócrina liberada por las células
adiposas al torrente sanguíneo, actúa como factor de
señalización desde el tejido adiposo hasta el Sistema
Nervioso Central (SNC), produciendo una señal de
saciedad del hambre e incremento del metabolismo.
Se ha observado que las concentraciones de esta
hormona están más elevadas en las personas
mayores, especialmente en hombres, en los que el
descenso de los niveles de testosterona provocan un
aumento de la concentración de leptina (GómezCabello, 2012).
La leptina y la cantidad de tejido adiposo corporal
dependen del sexo, ya que los niveles de esta

Artículo de Revisión

hormona son aproximadamente dos a tres veces más
altos en las mujeres, independientemente de la
adiposidad. Es necesario tener presente que los
niveles de leptina se encuentran directamente
relacionados con la cantidad de grasa corporal. La
leptina representa el principal aspecto biológico y
metabólico de disfunción o función apropiada del
adipocito (Nava-González, 2014, 2015).
La leptina, por su parte, es una hormona que se
incrementa de manera secundaria en respuesta a la
deficiencia de andrógenos. La leptina favorece la
anorexia e incrementa la tasa metabólica, lo cual
disminuye el aporte de alimentos, promueve los
mecanismos catabólicos y puede llevar a
desnutrición, sarcopenia y fragilidad (Avila-Funes
J.A., 2007).
Citocina
La vulnerabilidad y el deterioro del adulto mayor
pueden ser el producto de un proceso en el cual las
citocinas son el mediador. Éstas son producidas en
exceso como consecuencia de deficiencias,
infecciones, estrés o defectos del sistema
inmunológico o de los mecanismos inflamatorios, y
su efecto no es solamente sobre la masa muscular
sino también sobre otros elementos quizá ligados a la
fragilidad, como el estado nutricional. Así, cuando la
desnutrición se presenta, el problema puede
agravarse puesto que el anciano está en riesgo de
infecciones de repetición o úlceras de presión u otros
problemas que provocan una nueva liberación de
citocinas y la consecuente cronicidad de la respuesta
inflamatoria.
Las citocinas tienen un efecto benéfico como
mecanismo de protección, pero su sobreproducción y
la cronicidad del estado inflamatorio pueden ser
dañinos.
Además de la disminución de los estímulos
anabólicos que se produce con la edad, existe
evidencia de un aumento en los estímulos
catabólicos. Por ejemplo, Roubenoff et al.,
encontraron que la producción de IL-6 e IL-1Rα por
las células mononucleares de sangre periférica
(PBMC) de los participantes de edad avanzada
ambulatoria (72-92 años) en el Framingham Heart
Study fue significativamente mayor que a partir de
los más jóvenes controles (40 años) (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

Se ha encontrado una asociación entre fragilidad, un
estado proinflamatorio y la activación de la cascada
de la coagulación, reflejadas en la elevación de los
niveles de biomarcadores de la coagulación, el
aumento en las cuentas celulares de neutrófilos y
leucocitos, y la elevación de los niveles séricos de
citocinas proinflamatorias como proteína C reactiva
(PCR) e interleucina 6 (IL-6). La IL-6 actúa como un
factor de transcripción y transductor de señales que
impacta de manera adversa el apetito, el
funcionamiento del sistema inmune, la cognición y el
músculo esquelético (Esper et al., 2011).
TNF-α
Se ha demostrado que el TNF plasmático está
aumentado y puede reflejar la producción de la
citoquina por los adipocitos. El TNF es
especialmente importante porque ha sido implicado
como causa de resistencia a la insulina y representa
la presencia de inflamación crónica subclínica
deletérea (Nava-González, 2015). Estos datos
sugieren varios puntos: (i) a diferencia de la situación
en la caquexia causada por una enfermedad
inflamatoria o infecciosa, el envejecimiento no está
asociado con una producción en exceso de PBMC de
IL-1 o TNF; por lo tanto, si hay un papel para las
citoquinas catabólicas en el desarrollo de sarcopenia,
es probable que sea un problema más gradual y leve
que en una enfermedad aguda; (ii) el aumento de IL6 e IL-1Rα puede ser un intento de regular a la baja
un estímulo inflamatorio ascendente que es
catabólico para el músculo y no un estímulo directo
(Roubenoff &amp; Hughes, 2000).
El TNF-α es una de las citocinas inflamatorias que
está ligada a un estado resistente a la insulina y la
sarcopenia. Afecta la vía de señalización de la
insulina, lo que podría agravar su resistencia. Los
altos niveles de TNF-α, promueven la apoptosis
mediante la activación del receptor de muerte en la
superficie celular del músculo envejecido (Khamseh,
Malek, Aghili &amp; Emami, 2011).
La resistencia a la insulina es un sello distintivo de la
diabetes tipo 2, y el músculo es el objetivo primario
de la acción de la insulina y la eliminación de la
glucosa. Se sabe que la insulina desempeña un papel
importante en el mantenimiento de la función
muscular porque se considera un factor anabólico
que suprime la proteólisis. Por otra parte, la función

Artículo de Revisión

muscular adecuada depende de la captación de
glucosa mediada por la insulina por el músculo
(Khamseh, Malek, Aghili, &amp; Emami, 2011).
Interleucina 6 (IL6)
IL6 es un mediador de los cambios en la composición
corporal asociados al proceso de envejecimiento, y
está implicada en enfermedades de fisiopatología
diferente pero bastante comunes en el anciano, como
la enfermedad vascular cerebral, insuficiencia
cardiaca, osteoporosis, artritis, depresión y
demencia. Se ha demostrado que la masa muscular
de las personas mayores tiene la misma capacidad
para producir IL-6 durante el ejercicio que en
personas jóvenes (Gómez-Cabello, 2012).
La IL-6 es una citoquina ligeramente catabólica que
también tiene propiedades anti-inflamatorias,
mientras que IL-1Rα es un antagonista puro de
citoquina sin efectos catabólicos. Fue identificada
originalmente como una citocina producida
principalmente por células inmunes, pero muchos
tejidos son capaces de producirla, entre ellos el tejido
adiposo y el tejido muscular esquelético. El tejido
adiposo visceral secreta más IL- 6 que el tejido
adiposo abdominal subcutáneo. Recientemente se ha
demostrado que la IL-6 se encuentra involucrada en
la regulación de muchos sistemas metabólicos y
endócrinos como regulación de la respuesta
inflamatoria. Las concentraciones elevadas de IL-6
podrían predecir el desarrollo de diabetes tipo 2,
jugando un papel importante en la fisiopatología de
la enfermedad cardiovascular, ya que esta adipocina
estimula la producción de fibrinógeno y proteína C
reactiva por el hígado, disminuye niveles de
colesterol HDL, aumenta agregación de trombocitos
y expresión de moléculas de adhesión en células
endoteliales. Todo esto sugiere que la producción y
liberación de IL-6 por el tejido adiposo puede
promover directamente la ateroesclerosis en sujetos
obesos (Tejero &amp; Teran, 2006).
Es importante considerar que el adulto mayor las
produce en cantidades más elevadas como respuesta
a diversos estímulos y que su respuesta inflamatoria
es más prolongada que en los jóvenes; todo esto es
sugerente de que el mecanismo modulador de la
inflamación está modificado en los ancianos.
Niveles altos de IL6, provocan el catabolismo
acelerado de proteínas. También implicada de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

Artículo de Revisión

manera importante en la respuesta inmune contra los
estímulos dañinos, además de que induce la síntesis
de otras proteínas de fase aguda como la proteína C
reactiva, las haptoglobinas, el fibrinógeno, el factor
VIII y el dímero D, pero influye de forma negativa
en la síntesis de otras como la albúmina.

Muchas de las alteraciones presentes en el desarrollo
de la sarcopenia tienen elementos comunes con
algunas infecciones crónicas o el cáncer, donde
también existe debilidad muscular provocada por una
ruptura acelerada de las proteínas musculares (ÁvilaFunes, 2008).

Interleucina 1 (IL1)
Factor de necrosis tumoral α, la IL1, el α-interferón
y el factor neurotrófico ciliar, han demostrado una
relación con la “anorexia” del envejecimiento, y a su
vez con el estado nutricional y la masa muscular. A
pesar de que el mecanismo no es del todo claro, la
elevación de citosinas resulta en disminución
progresiva del número de fibras musculares, pérdida
de peso, pérdida de masa muscular con la respectiva
pérdida de la fuerza (Khamseh, Malek, Aghili &amp;
Emami, 2011).

Hormona del crecimiento
Comienza a disminuir en la cuarta década y
disminuye progresivamente durante los años
siguientes (Roubenoff &amp; Hughes, 2000). En relación
a los estímulos anabólicos (incluyendo los cambios
hormonales asociados al envejecimiento), es
razonable considerar que la disminución de los
andrógenos desempeña un papel importante en la
aparición de sarcopenia y el desarrollo del síndrome,
puesto que ellos, así como la hormona del
crecimiento, están asociados con la fuerza y la masa
muscular (Ávila-Funes, 2008).

Kappa ß (NF-κB)
Al respecto y a partir de lo visto en modelos
animales, la irregularidad en la trascripción del factor
nuclear kappa B (Nf-κB) parece ser crucial de la
inmuno-senescencia. Dicho factor es fundamental en
la regulación de la expresión de una amplia variedad
de citocinas, incluyendo IL1, IL2, IL6 y el factor de
necrosis tumoral alpha. La posible interacción entre
los sistemas endócrino e inmunológico en la génesis
de la fragilidad ha favorecido la búsqueda de nuevos
biomarcadores que puedan explicar mejor la relación
entre las hormonas relacionadas con el
mantenimiento de la masa muscular y el sistema
inflamatorio (Paddon-Jones, Rasmussen, 2009).
La reciente evidencia implica a la resistencia a la
insulina como un elemento clave en la incidencia de
la fragilidad. Modelos experimentales han sugerido
que la fragilidad podría identificarse, prevenirse y
tratarse, como se logró con la activación del factor
NF-κB en el hipocampo de ratones diabéticos
(Ávila-Funes, 2008).
Sulfato de Dehidroepiandrosterona
Es un marcador endócrino relacionado con la
declinación del sistema músculo-esquelético en
niveles bajos (es considerado el primer mensajero en
la secreción de la hormona del crecimiento y que
desempeña un papel importante en el mantenimiento
de la masa muscular).

La terapia de reemplazo con hormona de crecimiento
favorece el apetito y ha invertido el catabolismo en
los ancianos desnutridos. A pesar de que esta
hormona favorece el aumento de la masa muscular,
no se ha asociado a una mejoría de su fuerza, además
que aumenta la mortalidad y el daño oxidativo
(Ávila-Funes, 2008).
Testosterona
De los insumos anabólicos hormonales que
disminuyen con la edad, los esteroides sexuales son
probablemente los más importantes. Tanto el
estrógeno como la testosterona tienen importantes
efectos anabólicos en el músculo, aunque el efecto
del estrógeno también puede estar mediado a través
de su conversión a testosterona (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
La disminución de la testosterona ha sido el principal
factor asociado con la pérdida de la masa y fuerza
muscular en hombres y mujeres ancianos. Esta
disminución está asociada a la discapacidad y a la
pérdida de la fuerza de los miembros inferiores. Entre
los 25 y 75 años, los niveles medios de testosterona
en suero disminuyen alrededor de 30% y la
testosterona libre más de 50% (Ávila-Funes, 2008;
Roubenoff &amp; Hughes, 2000).
Estrógenos
En las mujeres, la disminución del estrógeno está
bien definida durante la menopausia. Tanto el

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

estrógeno como la testosterona pueden inhibir la
producción de citoquinas catabólicas, como IL-1 e
IL-6, lo que sugiere que la pérdida de estas hormonas
con la edad podría tener efectos catabólicos tanto
directos como indirectos en el músculo (Roubenoff
&amp; Hughes, 2000).
Factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1
(IGF1)
La hormona del crecimiento y las concentraciones
circulantes del factor de crecimiento similar a la
insulina de tipo 1 (IGF-1) disminuyen igualmente
con el avance de la edad. La deficiencia de la
hormona de crecimiento y el IGF- 1 promueven la
sarcopenia (Ávila-Funes, 2008; Maiz, 2005).
La insulina, una de las principales hormonas
anabólicas con respecto al músculo, también parece
disminuir en su acción a medida que las personas
envejecen. En la era pre-insulina, la diabetes mellitus
se asoció con pérdida severa de músculo, y la
insulina aumenta la masa celular corporal y el
nitrógeno corporal en los diabéticos. La acción de la
insulina sobre el músculo parece ser principalmente
una de inhibición de la descomposición de las
proteínas, aunque ha sido difícil demostrar un efecto
sostenido de la insulina en el aumento de la síntesis
de proteínas musculares No está claro hasta qué
punto la pérdida del efecto anti-catabólico de la
insulina ocurre en los no diabéticos a medida que
envejecen, pero la resistencia a la insulina podría
ciertamente desempeñar un papel en el desarrollo de
la sarcopenia. La resistencia a la insulina aumenta
con la edad (Roubenoff &amp;Hughes, 2000).

CONCLUSIONES
Hasta ahora, la identificación de los individuos con
sarcopenia se basa en la evaluación física y de fuerza
muscular. Sin embargo, si se llegaran a identificar
biomarcadores, el diagnóstico podría efectuarse de
una manera temprana.
En diversos estudios se ha demostrado una
asociación entre la sarcopenia y alteraciones de
marcadores biológicos, los cuales representan
múltiples sistemas e incluyen en su mayoría
marcadores de inflamación y coagulación (Walston,
2002). Sin embargo, sus implicaciones se encuentran
bajo investigación y la inclusión de estos dentro de la

Artículo de Revisión

valoración clínica para el diagnóstico de sarcopenia,
no es recomendable aún.
La inflamación “crónica” es un estado asociado al
envejecimiento y es probable que el deterioro
funcional sea el resultado de un proceso en el cual las
citocinas son el mediador, produciéndose en exceso
como consecuencia de deficiencias, infecciones o
estrés, influyendo sobre la masa muscular.
Se ha propuesto que los niveles elevados de IL-6
pueden predecir la aparición de la sarcopenia, por lo
que se convertiría en una vía para detectar a los
adultos en riesgo de desarrollarla y probablemente
guiar la efectividad de posibles intervenciones de
prevención biológica temprana.
Desafortunadamente, en el futuro previsible, no hay
tratamiento que pueda revertir esta declinación. Sin
embargo, gran parte de la debilidad de la sarcopenia
puede revertirse con un programa de ejercicio
crónico, que incluya fuerza y flexibilidad, para lograr
un mayor nivel de funcionamiento físico y conservar
la plasticidad del músculo.
El proceso de envejecimiento no sólo vuelve
vulnerable al organismo, sino que aumenta el riesgo
de la aparición de deficiencias y discapacidades. La
interrelación de todos los factores (antropométricos,
bioquímicos, clínicos, dietéticos, genéticos y
moleculares) y su impacto en las capacidades físicas
y funcionales no han sido del todo estudiadas. Por lo
que es probable que el diseño de un modelo
explicativo o predictivo de la generación de la
sarcopenia, sea uno de los avances en la integración
de esos indicadores de evaluación del mismo, aunque
se conocen elementos consistentes para su
identificación.
No se sabe si factores genéticos, ambientales o
patológicos son los determinantes clave de la pérdida
de unidades motoras con la edad, ya que actualmente
no hay un marcador biológico específico de la
sarcopenia. La comorbilidad y el proceso de
envejecimiento influyen en la presencia de estos
marcadores y las diferentes investigaciones no
permiten establecer una relación causal entre los
fenómenos biológicos y la sarcopenia, por lo tanto
tendrían que seguir explorándose.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

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�Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

Reporte Técnico

DETERMINACION DE MERCURIO EN PESCADO FRESCO QUE SE COMERCIALIZA EN EL AREA
METROPOLITANA DE MONTERREY
Ramírez Arizpe Abraham 1* Ramos Peña Esteban Gilberto 1 Rodríguez Fuentes Humberto 2
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición. 2 Universidad Autónoma de Nuevo

León, Facultad de Agronomía.

RESUMEN

Antecedentes y objetivo del estudio: La presencia de mercurio en pescados que forman parte de la alimentación del ser humano

es un problema de salud pública, las principales especies que forman la captura mexicana para consumo humano directo como el
guachinango, mojarra, bagre, robalo y pez sierra son los que representan mayor venta y consumo a nivel nacional. El objetivo del
estudio fue determinar si hay presencia y estimar la concentración de mercurio total en cuatro especies de pescado que se
comercializa en el Área Metropolitana de Monterrey, Nuevo León. Resultados relevantes: En las especies analizadas se detectó
presencia de mercurio en todas las muestras, las concentraciones más altas se presentaron en el bagre (Ameiurusme! as) (0.3361
±0.3336) mientras que en Pez sierra (Scomberomorus sierra) (0.1965±0.2463), Robalo (Dicentrarchus!abrax) (0.1567 ±0.0906) y
Mojarra (Oreochromisni!oticu) (0.2380±0.1881) presentaron concentraciones más bajas de mercurio total Identificar determinantes
sociales intermedios y estructurales de la población embarazada que acude a control, además de la relación existente con la
percepción de la salud bucal. Impacto de la aplicación de los resultados de la investigación en la mejora de la
atención a la salud.: El promedio de HgT estimado no rebasó la NOM 031 SSA1 1993, sin embargo, en algunos especímenes si se
rebasó. Se debe recordar que es acumulativo, por lo tanto, el control a través de las determinación del este metal se debe considerar
como actividad relevante para la salud pública de la población.
Institución beneficiaria del reporte:
Palabras Clave: Mercurio, contaminación de alimentos, toxicidad.

ABSTRACT

Background and objective of the study: The presence of mercury in fish that are part of human feeding is a public health

problem; the main species that form the Mexican capture for direct human consumption such as guachinango, mojarra, catfish,
sea bass and sawfish are the ones that represent greater sales and consumption nationwide. The objective of the study was to
determine if there is presence and estimate the concentration of total mercury in four species of fish that is commercialized in the
Metropolitan Area of Monterrey, Nuevo León. Relevant results: The highest concentrations were found in the catfish
(Ameiurusmelas) (0.3361 ± 0.3336), while in the Scomberomorus sierra (0.1965 ± 0.2463), Robalo (Dicentrarchuslabrax) (0.1567
± 0.0906) and Mojarra (Oreochromisniloticu) (0.2380 ± 0.1881) had lower concentrations of total mercury. Impact of the
application of research results on the improvement of health care : The estimated average HgT did not exceed the NOM
031 SSA1 1993, however, in some specimens if the value of the NOM was exceeded. It should be remembered that the absorbed
mercury accumulates in the human organism with the described health consequences. Given the above, the control in the
disposal of contaminated waste and the determinations of this metal in this food product should be considered as activities
relevant to the public health of the population.
Institution beneficiary of the report:
Key words: Mercury, food contamination, toxicity.
Citation: Ramírez Arizpe A., Ramos Peña EG., Rodríguez Fuentes H. (2017) Determinación de mercurio en pescado fresco que se comercializa en el
área metropolitana de Monterrey. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 33-38
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León,
México Copyright: ©2017 Ramírez Arizpe et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and
source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-5

Email: abraham.ramireza@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�Reporte Técnico

Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

Antecedentes
El cuerpo humano posee un gran número de células
que están formadas por elementos químicos que son
esenciales y cumplen una función biológica, entre
otros se encuentran el oxígeno, hidrogeno, nitrógeno,
calcio y fosforo que son los que constituyen la mayor
proporción del peso del organismo (Velazquez
Monroy &amp; Ordorica, 2013), además existen otros
elementos no esenciales, como el Mercurio, que es
tóxico; está presente en el ambiente derivado de las
fuentes naturales y antropogénicas, afecta a los
organismos marinos donde pasa a estar disponible
para ellos; el mercurio causa toxicidad en el humano
al ser consumido, la toxicidad que se le se atribuye se
asocia con el envejecimiento y muerte celular.

fuente está obligada a medir sus emisiones de
mercurio o a analizar el contenido de mercurio en
sus materias primas ni en sus residuos (Acosta
Ruiz, 2001)

Debido a que este metal presenta una serie de formas
que afectan a la salud humana, lo vuelven sujeto de la
atención de la salud pública (BANHG, 2007), su
presencia ha ido en aumento desde el comienzo de la
era industrial, donde la exposición de la población y a
la vida silvestre es amplia y sus efectos son graves
(Molina Castaño, Arango Alzate, &amp; Serna, 2003). Las
principales especies de peces que se utilizan para
consumo humano son los óseos como la mojarra
(Oreochromisniloticus), el bagre (AmeiurusMelas), el
robalo (Dicentrarchuslabrax) y el pez sierra
(Scomberomorus sierra) entre otros, que representan
mayor venta y consumo a nivel nacional (Cifuentes
Lemus, Torres Garcia, &amp; Frias M, 1997).

1) La cuenca del río Coatzacoalcos, el cual fluye por
más de 220 kilómetros desde Oaxaca hasta el Golfo
de México, en Veracruz, con niveles de mercurio
hasta de 0.38 mg/l en la laguna Pajaritos

En México, la Norma Oficial Mexicana 098SEMARNAT-2002,
protección
ambientalincineración de residuos especificaciones de
operación y limites de emisión de contaminantes,
especifica los límites permisibles de emisiones al
medio ambiente, entre ellos la del mercurio, sin
embargo no se han encontrado registros de las
emisiones generadas por las diferentes industrias que
permita detectar el impacto de la contaminación por
metales pesados y su remediación ambiental, por lo
que el consumidor de pescado estará expuesto a
daños permanentes en su salud generando así un
problema de salud pública (SEMARNAT, 2004).
En México existe poca información de las emisiones
de mercurio generadas, que han estado normadas
desde 1998 únicamente para los incineradores de
residuos peligrosos y biológico-infecciosos y para las
plantas de cemento que utilizan residuos peligrosos
como combustible complementario. Ninguna otra

Los resultados de la Red Nacional de Monitoreo de
la Calidad del Agua (RNM) muestran niveles de
mercurio en varios cuerpos de aguas, cercanos a
límite máximo recomendado de 0.001mg/l. Se han
detectado niveles de 0.5 y 1ug/L en diferentes ríos
de la República Mexicana.
En un estudio realizado por el Cinvestav en 1994,
fueron identificadas tres cuencas contaminadas con
mercurio:

2) La cuenca del río San Juan que cubre partes de
los estados norteños de Coahuila, Nuevo León y
Tamaulipas, hasta su desembocadura en el Río
Bravo en la frontera de México con los EE.UU. La
concentración más alta de mercurio detectada fue
de 11 ug/L.
3) El sistema Lerma-Chapala-Santiago, y una de
las cuencas más importantes del país que recibe las
descargas de zonas industriales a su paso por varios
estados hasta la presa Alzate en el Estado de
México. En esta cuenca se han detectado niveles de
mercurio de hasta 0.0021 ug/L (Yarto Ramirez,
Gavilan Garcia, &amp; Castro Diaz, 2004).
Es importante mencionar que los límites de emisión
para mercurio en México es de 0.07 mg/m3
(SEMARNAT, Norma Oficial Mexicana NOM-098SEMARNAT-2002,
Proteccion
ambientalIncineracion de residuos, especificaciones de
operacion y limites de contamintes., 2004), de
acuerdo a la NOM-098 SEMARNAT-2002. Existe
también la NOM-031-SSA1-1993, bienes y
servicios, productos de la pesca moluscos bivaldos
frescos, refrigerados y congelados, especificaciones
sanitarias, que tiene como campo de aplicaciones
regular las especificaciones sanitarias de los
productos de la pesca que marca como
especificaciones para el mercurio elemental HgT 1.0

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�Reporte Técnico

Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

mg/kg y metilmercurio 0.5 mg/kg1 (Secretaria de
Salud., 1993).
En Abril de 2013 en México se realizó un estudio
sobre el contenido de mercurio en tejidos de peces
en 13 especies de 17 regiones, de las muestras
analizadas 3 especies registraron niveles de Hg
superiores a la norma canadiense de 0.5 ppm para
pesca comercial (Bocuher., 2013).

La muestra fue no probabilística hasta completar el
tamaño de la muestra. El tamaño de la muestra se
determinó mediante la fórmula para la estimación de
medias para población infinita con un nivel de
confianza del 95% y un error no mayor de 5%. La
muestra piloto demostró una concentración media de
Hg de 0.1061 mg/kg, con una desviación estándar de
± 0.2374 mg/kg.
El procedimiento se organizó en 6 actividades

En otro estudio en México se determinó el contenido
de mercurio y arsénico en atún y sardinas enlatadas,
de las 84 muestras de atún y sardinas de 6 marcas
comerciales producidas, los contenidos mínimo y
máximo de mercurio variaron de 0.18 a 4.52 y 0.14 a
4.74 mg/kg, con valores promedios de 1.23 y 0.74
mg/kg para atún y sardina, el 36% de las muestras de
atún rebasaron los límites permitidos por la FDA
(Food and Drug Administration) de Estados Unidos
de América, los resultados se muestran en la cuadro 5
y cuadro 6 (Velasco O, Varria S, Perez M,
Villanueva I., 2001)
Objetivo General
Determinar si hay presencia y estimar la
concentración de mercurio total en cuatro especies
de pescado que se comercializa en el Área
Metropolitana de Monterrey, Nuevo León.
Material y Métodos
Fue un estudio transversal – Analítico, se analizó el
pescado fresco que se oferta en pescaderías del
Área Metropolitana de Monterrey Nuevo León,
México; específicamente las especies: Mojarra
(Oreochromisniloticus), Bagre (AmeiurusMelas),
Robalo (Dicentrarchuslabrax) y Pez Sierra
(Scomberomorus sierra).
Se seleccionaron los especímenes con piel
brillante, escamas fuertemente adheridas, ojos
brillantes y claros, carne firme que tiende al rebote,
agallas de color rojo brillante. Se descartaron
cuando presenta colores y olores no característicos
a los criterios de inclusión.

Resultados Relevantes
Respecto a las especies analizadas se detectó
presencia de mercurio en todas las muestras.
Las concentraciones más altas se presentaron en la
especie de bagre (Ameiurusmelas) (0.3361 ± 0.3336)
seguido de las especies Pez sierra (Scomberomorus
sierra)
(0.1965
±
0.2463),
Robalo
(Dicentrarchuslabrax) (0.1567±0.0906) y Mojarra
(Oreochromisniloticu) (0.2380 ± 0.1881) presentaron
concentraciones más bajas de mercurio total, en
ninguna de las especies, analizadas los datos
obtenidos no proporcionan evidencia que rechace la
hipótesis nula donde el nivel de mercurio total en
pescado fresco es menor e igual a 1 (mg/kg)
recomendado por la Norma Oficial Mexicana NOM031-SAA1-1993 (Tabla 1)

1 Este nivel es necesario para que en los casos en que el
mertilmercruio supere el nivel de referencia establecido sea
rechazado el lote.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Reporte Técnico

Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

A partir de los valores de HgT que se sitúan en el
percentil 50 en las especies analizadas, la especie
Bagre (Ameiurusmelas) tiene los valores de mayor
concentración, le siguen las especies Pez Sierra
(Scomberomorus
sierra),
Mojarra
(Oreochromisniloticus)
y
Robalo
(Dicentrarchuslabrax), (Tabla 2)

Discusión y conclusiones
Considerando que las muestras fueron colectadas del
mismo sito comercial, es importante señalar lo
siguiente: las muestras provenían de distintos lugares
geográficos del Golfo de México, por lo que se
podría establecer que probablemente el sitio de
captura presente niveles de contaminación por HgT.

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�Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

Aunque la concentración en las muestras analizadas
fue menor al límite máximo permitido al comerse
este tipo de alimento su contaminante se absorbe y
se incorpora en el metabolismo humano y está
documentado que puede acumularse. Esta
apreciación conduce a reflexionar que en un futuro
no lejano se pude presentar un problema de salud
pública en individuos susceptibles.
La concentración de HgT presente en las 76 muestras
analizadas fue mayor a cero, lo cual indico presencia
de este elemento. Los valores más altos en las
especies analizadas se presentaron en el bagre
(Ameiurusmelas) y en el pez sierra el promedio. Los
valores más bajos en las especies analizadas se
presentaron en la mojarra (Oreochromisniloticus) en
el robalo (Dicentrarchuslabrax).
Futuras líneas de investigación
Cualquier trabajo de investigación elaborado con
entusiasmo, esfuerzo contribuye de alguna manera a
solucionar problemas presentes en la sociedad con el
objeto de brindar alternativas para mejorar la calidad
de vida, en este apartado se exponen temas de interés
de la tesis expuesta.

Reporte Técnico

4.

Sería muy interesante buscar la remediación
de los Ecosistemas Naturales y Urbanos
partiendo de resultados obtenidos a partir de
análisis
a
las
diferentes
fuentes
contaminadas con el objeto de buscar en
mejorar la calidad de vida, Los niveles de
partículas PM2.5 —partículas
contaminantes del aire lo suficientemente
pequeñas como para penetrar hasta la
parte más profunda de los pulmones— se
monitorizan en los países de la OCDE
porque pueden dañar la salud humana y
reducir la esperanza de vida.

5.

Crear un modelo que nos permita en tiempo
real conocer los niveles de contaminación
en el aire, suelo, agua y con ello tomar
decisiones que permitan brindar un mejor
espacio de convivencia tanto para los
habitantes como para los turistas que visitan
nuestra ciudad, un ambiente limpio es una
fuente de satisfacción, mejora el bienestar
mental, y permite a las personas recuperarse
del estrés de la vida diario

La metodología expuesta en este trabajo de
investigación puede aplicarse a diferentes proyectos
de investigación:
Bibliografía
1.

2.

3.

Cuantificar la presencia de Plomo, Cadmio,
Níquel, Zinc, Aluminio en alimentos de
mayor consumo en el área Metropolitana de
Monterrey los cuales son muy relevantes
desde el punto de vista de la salud pública.
Cuantificar la presencia de Plomo, Cadmio,
Níquel, Zinc, Aluminio en el suelo del área
Metropolitana de Monterrey producto de la
sedimentación de los desechos a la
atmosfera de las industrias y de los
vehículos los cuales generan emisiones que
perjudican la salud de los habitantes.
Una posible e interesante línea de
investigación consiste en determinar y
cuantificar los niveles de metales pesados
presentes en el aire de la Cd de Monterrey
consecuencia del crecimiento exponencial
del parque vehicular y de los desechos de
las industrias a la atmósfera.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

CALIDAD DE ANÁLISIS RETROSPECTIVO DE ANOMALÍAS CROMOSÓMICAS DE TIPO NUMÉRICAS EN
PACIENTES DEL HOSPITAL REGIONAL DE ALTA ESPECIALIDAD DEL NIÑO “DR. RODOLFO NIETO
PADRÓN” (2005-2015).L PATRÓN DE CONSUMO ALIMENTARIO EN POBLACIÓN DEL NORESTE DE
MÉXICO
Armas García LE1; Gomez Valencia L2; García Días AD3, Cortes Viayra AC3; Leal Soriano K3; Salas García R3.
1 Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Licenciatura en Médico Cirujano. 2 Universidad Juárez Autónoma de
Tabasco, Servicio de Genética, Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. 3 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Laboratorio de Nutrición Poblacional.

RESUMEN
Introducción: Las aneuploidías son anomalías cromosómicas más frecuente en el ser humano donde existe una diferencia en
el número de par de cromosomas que tiene una célula. Puede haber ganancia o pérdida de cromosomas individuales, el
mecanismo más frecuente es la no disyunción donde hay errores en el proceso de generación de gametos. Objetivos:
Identificar las anomalías cromosómicas de tipo numéricas más frecuentes en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón en un periodo de diez años. Métodos: Estudio retrospectivo descriptivo en 3,291 casos, se utilizó
la base de datos y bitácoras del laboratorio de genética del Hospital Regional se analizaron cariotipos de pacientes del 2005 a
2015. Resultados: Del total, 545 casos fueron positivos con aneuploidías y 2,146 negativos, la prevalencia fue mayor en
hombres; el grupo de recién nacido presentó la mayor prevalencia de alteraciones cromosómicas de tipo numéricas con
38.7%(hombres) y 31.7% (mujeres); en el grupo de 1 a 3 años, la prevalencia fue de 7.3% (hombres) y 5.7% (mujeres). La
mayor prevalencia (35.4%) fue en municipio de Centro, Tabasco; otras entidades federativas como Chiapas, Campeche,
Tamaulipas y Mérida con 10.3%. El 2007 fue el año con mayor prevalencia de casos registrados de aneuploidías (79 casos). Las
aneuploidías más frecuentes fueron la trisomía 21, monosomía X, trisomía 18, la trisomía 13. Conclusiones: Los programas de
educación en salud, suponen un beneficio en la reducción de la prevalencia de aneuploidias cromosómicas al reducir la
prevalencia de estas en los últimos diez años.
Palabras Clave: aneuploidías, anomalía cromosómica, trisomía

ABSTRACT
Introduction: Aneuploidies are the most common chromosome abnormality in humans with missegregated chromosomes on
the daughter cells. Consequently there could be a gain or a loss of individual chromosomes and the alterations in
recombination are an important contributor to meiotic non-disjunction with abnormal gametes. Objectives: Identify the most
common numerical chromosomal abnormalities over a 10 year study, at the Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón. Methods: A retrospective study of 3,921 cases was made for a ten year period (2005 to 2015)
analyzing the patients karyotypes. Through the usage of the Genetic Lab database and logs at “Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. Results: On the whole sample, 545 cases were identified with aneuploidies
and 2,146 came out negative. The prevalence was significantly higher in men. The newborn group presented the highest
prevalence of numerical chromosomal abnormalities with 38.7% (men) and 31.7% (women); Also the 1-3 years old group, the
prevalence was of 7.3% (men) and 5.7% (women). According to the place of origin, the highest prevalence for the identified
cases was in Centro municipality, Tabasco 35.4%, as well as other entities like Chiapas, Campeche, Tamaulipas and Mérida
with 10.3%. 2007 was the year with the highest prevalence of aneuploidies with 79 identified cases. The most common types
of aneuploidy were trisomy of chromosome 21, monosomy X, trisomy 18 and trisomy 13. Conclusions: The health education
programs, must represent a benefit by reducing the prevalence of chromosomal aneuploidy for the last 10 years
Key words: aneuploidies, chromosomal abnormalities, trisomy.
Citation: Armas García LE; Gomez Valencia L; García Días AD, Cortes Viayra AC; Leal Soriano K; Salas García R. (2016) Análisis retrospectivo
de anomalías cromosómicas de tipo numéricas en pacientes del Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
(2005-2015). Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 1-8
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Armas García et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Rogelio.salasg@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Introducción
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud
(OMS), las anomalías congénitas son en muchos
países causas importantes de mortalidad infantil,
enfermedad crónica y discapacidad (Salud O. M.,
2016). Las anomalías cromosómicas tiene lugar en al
menos el 5% de todas las gestaciones reconocidas
(Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012). Estas aberraciones cromosómicas son
más frecuentes que las aneuploidías y con mayor
significado clínico, ocurren en 3 a 4% de todos los
embarazos. En América Latina las anomalías
congénitas ocupan entre el segundo y quinto lugar
como causa de muerte significativa a la morbilidad y
mortalidad infantil (Franco Moncayo, 2008) y en
México las anomalías cromosómicas son la segunda
causa de muerte infantil y de discapacidad (Navarrete
Hernández, Canún Serrano, Reyes Pablo, Sierra
Romero, &amp; Valdés Hernández, 2013).
Las frecuencias de aneuploidías del estado de
Tabasco son muy altas y de varios tipos, dependiendo
de los rasgos fenotípicos que presente el paciente y
cromosómicos, debido a esto, en este proyecto se
analizó las anomalías cromosómicas de tipo
numéricas más frecuentes que existen en el estado de
Tabasco. Teniendo en cuenta que está información
puede ser de mucha utilidad para el diagnóstico
oportuno de este tipo de enfermedades y así poder
detectarlas y/o tratarlas a tiempo.
La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en algunas gestaciones reconocidas. La
mayoría de los pacientes aneuploides presenta una
trisomía (tres copias de un cromosoma en lugar del
par normal) o, con menos frecuencia, una
monosomía (una sola copia en lugar del par normal).
Tanto la trisomía como la monosomía pueden
ocasionar consecuencias fenotípicas graves. Puede
producirse trisomía de cualquier parte del genoma,
pero la trisomía de todo un cromosoma suele ser
incompatible con la vida (Nussbaum, Roderick R., &amp;
Huntington F., 2008).
A pesar de las investigaciones incesantes en genética,
más del 50% de los defectos al nacimiento en los
seres humanos son desconocidas y el 7% son
puramente ambientales, mientras que el 43% restante
obedecen a etiología genética. De todos los defectos,
aproximadamente el 25% corresponde a la llamada

Artículo Original

herencia multifactorial, es decir aquella en donde el
genotipo no puede identificarse en base al
conocimiento del tipo y números de genes, ya que
existe un efecto aditivo de cargas génicas aportadas
por los progenitores y en las cuales interactúan
factores ambientales.
La frecuencia de aberraciones cromosómicas en
humanos varía dependiendo del material estudiado;
así tenemos que en abortos espontáneos es del 50 al
60%, en mortinatos 5%, en recién nacidos vivos
0.63%, en personas con deficiencia mental 20% y en
varones con infertilidad 6%.
Un complemento cromosómico con un número de
cromosomas que no sea 46 se dice que es heteroplide.
Un múltiplo exacto del número haploide de
cromosomas (n) se dice que es euploide y cualquier
otro número es aneuploide (Gómez Valencia, 2015).
Las células somáticas del ser humano tienen un
número diploide de cromosomas (n = 46) y los
gametos maduros (óvulo y espermatozoide) el
número haploide (n = 23) (Lisker, González, &amp;
Dehesa, 2013).
Además del número diploide (2n) característico de
las células somáticas normales, en ocasiones se
observan en el material clínico otros complementos
cromosómicos euploides: el triploide (3n) y el
tetraploide (4n). Tanto la triploidía como la
tetraploidía se han observado en fetos y, aunque los
niños triploides pueden nacer vivos, no llegan a
sobrevivir mucho tiempo. La triploidía se observa en
1–3% de las fecundaciones reconocidas y, entre los
embriones que sobreviven hasta el final del primer
trimestre de la gestación, la mayor parte es el
resultado de una fecundación con dos
espermatozoides (disperma). No obstante, una cierta
proporción de casos se debe a fallos en una de las
divisiones meióticas, que producen un óvulo o un
espermatozoide diploides. La expresión fenotípica de
un cariotipo triploide depende de la fuente del
conjunto cromosómico extra; los triploides con un
conjunto extra de cromosomas paternos tienen
anomalías de la placenta y se clasifican como molas
hidatiformes parciales, pero los que tienen un
conjunto extra de cromosomas maternos son
abortados precozmente de forma espontánea durante
la gestación. Los tetraploides son siempre 92, XXXX
o 92, XXXYY, lo que sugiere que la tetraploidía es
el resultado de un fallo en la finalización de una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

división temprana del cigoto (Nussbaum, Roderick
R., &amp; Huntington F., 2008).

cromosoma X, que causa el síndrome de Turner
(Gómez Valencia, 2015).

Las anomalías cromosómicas de tipo numéricas, de
forma habitual se produce cuando no se separan,
como es normal en la anafase de la división celular,
fenómeno llamado no-disyunción, y puede ocurrir en
cualquiera de las dos divisiones meióticas. El mismo
resultado se obtiene cuando uno de los cromosomas
se “retrasa” en su movimiento hacia uno de los polos
opuestos de la célula en la anafase por una división
prematura de un cromosoma en sus dos cromátides
hermanas, con una segregación al azar hasta
completar la meiosis I; a este mecanismo se le conoce
como rezago anafásico. Por cualquiera de estos dos
mecanismos, una de las dos células hijas tiene un
cromosoma extra de un par de homólogos y a la otra
le falta ese cromosoma. En el primer caso se dice que
es una trisomía y en el segundo, una monosomía.
Aunque la causa primordial de la no disyunción
meiótica se desconoce, se sabe de algunos factores
predisponentes, como edad avanzada de la madre
(Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013).

La aneuploidía de cromosomas completos se
originan en especial por la no disyunción meiótica,
que se refiere a la falta de separación de los
cromosomas bivalentes homólogos durante la
anafase en meiosis I, o de las cromátidas hermanas
durante meiosis II. Si la no disyunción ocurre en
meiosis I, se pueden generar dos gametos disómicos
y dos gametos nulisómicos , por otro lado si la no
disyunción ocurre en meiosis II se pueden generar
dos gametos normales (monosómicos), un gameto
disómico y un gameto nulisómico. Después de la
fertilización, un gameto nulisómico dará origen a un
producto con monosomía y un gameto disómico a un
producto con trisomía.

La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en al menos el 5% de todas las gestaciones
reconocidas. La mayoría de los pacientes
aneuploides presenta una trisomía (tres copias de un
cromosoma en lugar del par normal) o, con menos
frecuencia, una monosomía (una sola copia en lugar
del par normal). Tanto la trisomía como la
monosomía pueden ocasionar consecuencias
fenotípicas graves. Puede producirse trisomía de
cualquier parte del genoma, pero la trisomía de todo
un cromosoma suele ser incompatible con la vida. La
trisomía más frecuente en nacidos vivos es, con
mucho, la trisomía 21 (cariotipo 47, XX o XY, +21),
la constitución cromosómica existente en el 95% de
los pacientes con síndrome de Down. Otras trisomías
observadas en nacidos vivos son la trisomía 18 y la
trisomía 13.
Es notable el hecho de que estos autosomas (13, 18 y
21) son los tres con un número menor de genes en su
interior; presumiblemente, la trisomía de los
autosomas portadores de un número mayor de genes
es letal en la mayor parte de los casos La monosomía
de todo un cromosoma es casi siempre letal, aunque
una importante excepción es la monosomía del

Se conoce que la no disyunción materna en meiosis I
es el origen más común de las aneuploidías en el
humano, y que el riesgo de no disyunción se
relaciona significativamente con la edad materna,
con un incremento leve en madres muy jóvenes y un
gran incremento a partir de los 35 años. Existe
evidencia de que la ausencia de recombinación
durante meiosis I entre cromosomas homólogos
(meiosis aquiasmática) o la recombinación muy
distal o telomérica predispone a la no disyunción, y
que este tipo de recombinaciones pueden suceder de
manera azarosa e independiente de la edad. Sin
embargo la capacidad de reconocer estas
configuraciones quiasmáticas anormales e impedir la
mala segregación cromosómica sí parece afectarse
con el paso del tiempo.
Por otro lado, la recombinación muy cercana al
centrómero favorece la no disyunción tanto en
meiosis I como en meiosis II, la cual también se
asocia a envejecimiento. Se ha postulado que estos
quiasmas proximales pueden causar la separación
prematura de las cromátidas hermanas, en el contexto
de proteínas del complejo de cohesión centromérica
degradadas por edad. Sin embargo, parejas jóvenes
que han tenido un producto aneuploide, tienen un
riesgo de recurrencia más elevado que el esperado
para un fenómeno accidental, y el riesgo se
incrementa no sólo para la misma trisomía (situación
que pudiera explicarse en parte por mosaicismo
gonadal en alguno de los padres), por lo que deben
existir otros factores independientes de la edad, que
condicionen riesgo para no disyunción (Del Castillo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012).
El objetivo para este estudio fue Identificar las
anomalías cromosómicas numéricas más frecuentes
en el Hospital Regional de Alta Especialidad del
Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón” del estado de
Tabasco, registradas durante el periodo 2005-2015.
Material y Métodos
Es un estudio retrospectivo, se analizaron los
cariotipos de 3,291 pacientes registrados en base de
datos y bitácoras de estudios de Laboratorio
generados en el laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo
Nieto Padrón” en el periodo 2005 - 2015 tomando
como límite de análisis el 19 de mayo del 2015. Los
casos considerados fueron aquellos que presentaran
aberraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías), considerando edad, género, lugar de
procedencia y fecha de registro. El análisis
estadístico de los datos fue realizado en Microsoft
Excel 2010.
Resultados
Se analizaron 3,291 casos de pacientes enviados al
servicio de genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
por probables alteraciones cromosómicas. De estos
pacientes el 82.0% (2,700) eran pacientes con
probable cromosomopatía de tipo numérica
(aneuploidías) y solo el 18.0% (591) casos con
probables cromosomopatías de tipo estructurales; de
los casos con probables anomalías cromosómicas de
tipos numéricas (N=2,700) que se reportaron en el
periodo de 2005 al 2015, el 20.0% (545) de los casos
registrados fueron positivos, con una prevalencia
mayor en el género masculino 51.4% (280), mientras
que las mujeres 48.6% (265). El 80.0% (2,147) de los
casos fueron negativos, ocho casos no fueron
considerados por no contar con datos de registro
(Figura 1).

Artículo Original

Figura 1. Porcentaje de casos diagnosticados positivos y
negativos de anomalías cromosómicas de tipo numéricas
reportados en el laboratorio de genética del Hospital Regional
de Alta Especialidad del Niño "Dr. Rodolfo Nieto Padrón".

80.0%
20.0%
Casos Reportados
Positivos

Casos Reportados
Negativos

N= 2,700 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La Figura 2, muestra la presencia de anomalías
cromosómicas de tipos numéricas (aneuploidías) por
grupo de edad y género; el grupo de R/N (Recién
nacido) presentó la mayor prevalencia de
alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías) con 38.7% y 31.7% para hombres y
mujeres respectivamente; en el grupo de 1 a 3 años,
la prevalencia fue de 7.3% y 5.7% en hombres y
mujeres respectivamente.
Figura 2. Anomalías cromosómicas de tipo numéricas por
grupo de edad y género de casos reportados en el Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”

N= 545 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La mayor prevalencia de anomalías cromosómicas
de tipo numéricas por lugar de procedencia en los
municipios del estado de Tabasco y otras entidades
federativas fueron: Centro 35.4% (193), Comalcalco
7.2% (39) y Huimanguillo 6.6% (36), habiendo casos
registrados de forma genera de otros estados como:
Chiapas, Campeche, Tamaulipas y Mérida, con
10.3% (56) e igual teniendo casos sin registro de
lugar de procedencia con el 7.7% (42). En los últimos
10 años (2005 – 2015), la prevalencia de casos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

4

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

reportados con alteraciones cromosómicas de tipo
numéricas fue de 545. En el 2007 fue el año con
mayor número de casos reportados con 79; teniendo
en cuenta que en el 2007 Tabasco sufrió una de las
peores contingencias ambientales en los últimos 50
años (SEG, 2013), como el que enfrentó en la gran
inundación del 2007 (SEG, 2013). Sabiendo que las
alteraciones en la secuencia de nucleótidos del DNA
puede ser inducida por factores ambientales (como
exposición a la luz UV, radiaciones ionizantes o a
ciertas sustancias químicas) (Del Castillo Ruiz,
Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012); la
prevalencia desciende en los siguientes años, sin
embargo se muestra un aumento en el año 2010 y
2012 sin superar los casos reportados en el 2007.
El trastorno cromosómico más frecuente y mejor
conocido, así como la principal causa genética de
retraso mental moderado es el síndrome de Down o
trisomía 21 (Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008). Se pueden distinguir 3 variables de
síndrome de Down, los cuales son: Trisomía 21
regular, translocación Robertsoniana y síndrome de
Down en mosaico. De acuerdo al estudio realizado,
se encontró que la mayoría de los casos presentaron
síndrome de Down en sus diferentes variantes.
Teniendo la trisomía 21 regular 460 casos, síndrome
de Down en mosaico 4 casos y translocación
Robertsoniana 1 caso.
La Tabla 1, muestra la probabilidad diagnóstica y
resultados de cariotipo de los pacientes atendidos por
laboratorio, posterior a la atención médica general
una vez realizada la historia clínica del paciente,
cumpliendo los criterios establecidos en la NOM004-SSA3-2012. Los casos probables se le realizan
un estudio de cariotipo para confirmar de presencia
de anomalías cromosómicas de tipo numérica y/o
estructural (Trisomía 21, Trisomía 18, Trisomía 13,
Trisomía 8, Monosomía X, Síndrome de Penta X,
Síndrome de Turner, Síndrome de Klinefelter).

Artículo Original

Tabla 1. Probables diagnósticos reportados y resultados de
cariotipo de las diferentes aneuploidías que se detectaron en el
Laboratorio de Genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.
Motivo de
Consulta/Prob.
Diagnóstico

N

%

Síndrome
Dismórfico

17

3.1

Talla Baja

12

2.2

Cataratas.

1

0.2

Genitales
ambiguos.

1

0.2

Paladar Hendido.

4

0.7

447

82.0

38

7.0

4

0.7

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

Sin diagnóstico.

15

2.8

Total de Casos

545

100

Síndrome
Down.
Síndrome
Turner.
Síndrome
Noonan.
Síndrome
Edwards.
Síndrome
Werner.
Retraso
Psicomotor.
Atresia en
porción
duodeno.
Síndrome
Patau
Hipertrofia
oídos.

de
de
de
de
de

4ta
del
de
de

Resultados de
Cariotipo
Trisomía 21
(Síndrome de
Down)
Síndrome
de
Turner
(Monosomía X)
Trisomía 18
(Síndrome de
Edwards)
Trisomía 13
(Síndrome de
Patau)
Trisomía 8
(Síndrome de
Werner)
Cariotipos
normales
Síndrome
de
Klinefelter
Síndrome
de
Penta X

Total de Casos

N

%

463

85.0

53

9.7

6

1.1

12

2.2

1

0.2

0

0.0

6

1.1

4

0.7

545

100

Discusión
Las aneuploidías son anomalías cromosómicas de
tipo numéricas que afecta a uno o a varios
cromosomas y es una de las causas más frecuentes de
muerte perinatal y discapacidad infantil (NF., 2011),
están asociadas a la aparición de enfermedades
hereditarias, siendo una causa importante de retraso
mental y defectos congénitos (Torres , y otros, 2013).
Las aneuploidías son alteraciones genéticas que más
se diagnostican en los programas de cribado prenatal
alrededor del 90.0% de los casos (NF., 2011),
comparado con nuestra investigación se muestra un
82.0% de los casos reportados con probables

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías).
Este trabajo muestra el porcentaje de aneuploidías
reportadas de 2700 casos en 10 años, el cual fue de
20.0%. No obstante no concuerda con un estudio
realizado en la provincia de Camagüey, Cuba, la cual
presentaron en 25 años 350 casos con anomalías
cromosómicas, donde el 69.0% fueron de casos
detectados con aneuploidías (Pérez Estévez, Montes
de Oca, Pimental Benítez, Martín Cuesta, &amp; Arrieta
García, 2012).
De acuerdo al género la prevalencia fue mayor en los
hombres con 51.4%, mientras que en las mujeres con
48.6%. Sin embargo la mayoría de la literatura
menciona que el género no es un factor
predisponente de aberraciones cromosómicas de tipo
numérica y/o estructural (Gómez Valencia, 2015;
Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012; Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008; Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013; Jorde,
Carey, Bamshad, &amp; White, 2011).
El mayor número de casos diagnosticados obtenidos
por edades fue el de Recién Nacido. Pérez Estévez
menciona en su estudio que el mayor número de
casos fue de las edades de 11 a 15 años con 80.5%
(Pérez Estévez, Montes de Oca, Pimental Benítez,
Martín Cuesta, &amp; Arrieta García, 2012). Sin
embargo, en el estudio realizado en el mismo grupo
de edad de 11 a 19 años obtuvo el 0.7% y 3.9% en
hombres y mujeres respectivamente. Para poder
detectar a tiempo una anomalía cromosómica es
necesario hacer un “diagnóstico prenatal”, que es el
conjunto de estudios disponibles para conocer la
adecuada formación y el correcto desarrollo del feto.
Los métodos invasivos son útiles para confirmar
algún proceso patológico en pacientes con riesgo de
tener alteraciones genéticas como consecuencia de la
edad materna, antecedentes familiares, tamiz
bioquímico positivo o anormalidades detectadas por
ultrasonido. De 2 a 3% de los recién nacidos están
afectados por alguna anomalía congénita, y 0.5% por
alguna alteración cromosómica. Estas últimas
corresponden a 20% de las muertes perinatales y son
causa importante de discapacidad y morbilidad
infantil (Fernández Hernández, Domínguez Castro,
Ibáñez Salvador, Grether González, &amp; Aguinaga
Ríos, 2013) (Medicinafetal, 2016).

Artículo Original

En otro estudio realizado en un Hospital del Instituto
Mexicano del Seguro Social, en un periodo de cinco
años se registraron 1353 recién nacidos con defectos
congénitos externos (1.02 %); de ellos, 93 % tenía
una discapacidad permanente o que le ocasionó la
muerte (Hernández Herrera, y otros, 2014). No
obstante en nuestro estudio en el mismo periodo
2006 al 2010 se detectaron 282 casos con anomalías
cromosómicas, teniendo un punto culmine en el 2007
con 79 casos reportados. Se detectó que el trastorno
cromosómico más frecuente es la trisomía 21 con sus
variantes trisomía 21 regular, síndrome de Down en
mosaico y translocación Robertsoniana que
representaron 460, 4 y 1 casos reportados
respectivamente. Comparado con la literatura la
trisomía 21 es el trastorno más común. En promedio
de 1 de cada 700 nacimientos viene al mundo con
esta patología lo cual abarca el 92% de los casos
(Médica, 2013). La trisomía 21 (Síndrome de Down),
constituye la aneuploidía con mayor frecuencia e
impacto social y económico. Kiekebushc, de acuerdo
a sus datos publicados, la prevalencia de Síndrome
de Down está, en la actualidad, por sobre 2,2 por
1000 nacimientos y recalca que tiene una estrecha
relación a la edad materna y la capacidad de
diagnóstico prenatal seguido de aborto electivo, en
los países en los cuales está permitido
(Medicinafetal, 2016).
Hernández Herrera y
colaboradores mencionan en un estudio realizado en
un Hospital del Seguro Social las trisomías más
frecuentes fueron las trisomías 21, 18 y 13
(Hernández Herrera, y otros, 2014). Esto concuerda
con nuestra investigación en donde se encontró que
las aneuploidía más frecuente son la trisomía 21
regular seguida de la monosomía X (Síndrome de
Turner) y por último la trisomía 13 (Síndrome de
Patau). En un estudio realizado en el Hospital de
Obstetricia y Ginecología de la Universidad de
Fudan de la República Popular de China en 87
mujeres maternas de edad avanzada para determinar
la eficacia del uso invasivo de tecnología de ADN de
pruebas de cribado del síndrome de Down, se
encontró que la trisomía 21 (Síndrome de Down) fue
mayor que otras aneuploidías (Trisomía 18, Trisomía
13) detectadas con este procedimiento y
diagnosticados por medio de un examen de cariotipo
(Zhang, Jiao, &amp; Bin Zhang, 2016). El diagnóstico de
una aneuploidía se confirma por medio de un
cariotipo y que la causa más común es la no
disyunción en la meiosis uno (Goldschmidt,
Márquez, Solari, Ziembar, &amp; Laudicina, 2010) los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

cariotipos se organizaron según la nomenclatura del
ISCN (del inglés: International Standing Committee
on Human Cytogenetic Nomenclature) (Herrera
Patiño, Ramírez Gaviria, &amp; Muñetón Peña, 2008).
Conclusiones
En base a los resultados obtenidos en nuestro estudio
se establece las siguientes conclusiones:
• Existe más casos de aneuploidías que de
anomalías estructurales.
• El sexo con mayor frecuencia de
aneuploidías fue el masculino.
• El lugar de procedencia con más casos de
aneuploidías es el municipio de Centro,
Tabasco.
• De las aneuploidías registradas las más
frecuentes fueron la trisomía 21 (Síndrome
de Down) con sus 3 variantes (Regular,
Mosaico y Robertsoniana), la monosomía X
(Síndrome de Turner), la trisomía 18
(Síndrome de Edwards) y la trisomía 13
(Síndrome de Patau).
• De las variaciones del Síndrome de Down
la más frecuente fue la trisomía 21 regular.
• Los programas de educación en salud,
suponen un beneficio en la reducción de la
prevalencia de aneuploidias cromosómicas
al reducir la prevalencia de estas en los
últimos diez años.
•
Los factores ambientales siguen siendo un factor
predisponente a la presencia de alteraciones
cromosómicas numéricas.

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Artículo Original

SUB-DIAGNÓSTICO DE DIABETES Y PREDIABETES EN POBLACIÓN RURAL
González-Gallegos Noé1, Valadez-Figueroa Isabel2, Morales-Sánchez Adriana1, Ruvalcaba Romero Norma
Alicia3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara, 2 Instituto Regional de Salud Pública del Centro
Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, 3 Centro Universitario de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Guadalajara.

RESUMEN
Introducción: La prediabetes es el estadio temprano donde los niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero no lo
suficiente para diagnosticar diabetes, está relacionada con la resistencia a la insulina y a la acumulación de grasa visceral.
Objetivo: Identificar prevalencia de prediabetes y diabetes sub-diagnosticada en población rural mexicana. Métodos: Estudio
transversal en adultos (≥20 años) del norte de Jalisco. Realizamos pruebas casuales de glucosa capilar y una encuesta para
definir ayuno o posprandio. La diabetes se definió con una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200 mg/dl. La prediabetes
se estableció con glucemia en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a 199 mg/dl. Resultados: Estudiamos 423
sujetos sin diagnóstico de disglucemia. La diabetes se identificó en 10.6%, la prediabetes en 19.9%. Conclusiones: Este es el
primer estudio en México que revela elevado sub-diagnóstico de diabetes y prediabetes
Palabras Clave: prevalencia, diabetes mellitus, estado prediabético, México

ABSTRACT
Introduction: Prediabetes is the early stage where glucose levels are higher than normal, but not enough to diagnose diabetes,
is related to insulin resistance and visceral fat buildup.. Objective: Estimate prevalence of undiagnosed diabetes and
prediabetes in rural Mexican population. Methods: Door to door cross-sectional study in a rural community of Jalisco. Those
aged over 19 years who were available at the time were asked to participate. This convenience sample totaled 423 (288
women, 135 men). Participants underwent a capillary glucose test. Previously diagnosed diabetes was determined by selfreport. Results: The prevalence of undiagnosed diabetes and prediabetes was 10.6% and 19.9 % respectively. Conclusions:
This is the first study that indicates that diabetes and prediabetes has become a major public health problem in rural Mexican
population. In this context, casual postprandial glucose test is useful in prediabetes diagnosis.
Key words: prevalence, diabetes, prediabetic state, Mexico.
Citation: González-Gallegos N., Valadez-Figueroa I., Morales-Sánchez A., Ruvalcaba-Romero N.A. (2016) Sub diagnóstico de diabetes y
prediabetes en población rural mexicana. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 9-13
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 González-Gallegos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: noe.gonzalez.gallegos@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Introducción
En los últimos años la diabetes mellitus se ha
mantenido como principal causa de mortalidad
general en México (Gutiérrez et al., 2012). Los costos
directos e indirectos para el sector público de salud
se estimaron en casi 3.18 millones de dólares en 2005
(Arredondo &amp; Zúñiga, 2004) y se incrementaron a
3.43 millones de dólares para 2012 (Federación
Mexicana de Diabetes A.C., 2014), ello debido en
gran parte al reconocimiento tardío de la intolerancia
a la glucosa y a la subsiguiente nula intervención.
En muchos casos, la enfermedad vascular, la
disfunción renal y la retinopatía están presentes
desde el periodo pre-diabético, atribuido esto al daño
endotelial provocado por el marcado incremento en
los niveles de insulina (American Diabetes
Association, 2010, 2016a, 2016c; DeFronzo &amp;
Abdul-Ghani, 2011; Plantinga et al., 2010; Sprague
&amp; Ellswort, 2010).
La prediabetes es el estadio temprano donde los
niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero
no lo suficiente para diagnosticar diabetes; se trata de
la manifestación clínica de resistencia a la insulina y
su etiología se relaciona con la acumulación de grasa
visceral y las adipocitocinas proinflamatorias que
esta libera. La prediabetes incrementa 3 a 10 veces el
riesgo de diabetes tipo 2, de accidente vascularcerebral y de infarto (Y. Zhang et al., 2009).
Los estándares internacionales actuales recomiendan
la búsqueda de anormalidades en la glucosa en
poblaciones de riesgo, que incluye a los adultos
mayores de 30 años que presenten alguno de los
factores
de riesgo
asociados
(sobrepeso,
sedentarismo, hipertensión, dislipidemia) u otros
signos de resistencia a la insulina como obesidad
severa y acantosis nigricans (American Diabetes
Association, 2016d).
El propósito de este estudio es identificar la
prevalencia de individuos con diabetes y prediabetes
sin diagnóstico en población rural mexicana y
evaluar algunos factores de riesgo asociados.

Material y Métodos
En 2014 se realizó escrutinio para diabetes (DM) y
prediabetes (PDM) en adultos de zona rural del norte
de Jalisco. El estudio fue transversal. Con muestreo

Artículo Original

sistemático seleccionamos una de cada tres viviendas
de la cabecera municipal de Colotlán, se incluyeron
sólo aquellos adultos sin diagnóstico médico previo
auto reportado de diabetes, no importando que
tuviesen o no algún factor de riesgo aparente, edad
&gt;20 años y que aceptaron participar.
Para el análisis se excluyeron las mujeres
embarazadas y aquellas que declararon haber tenido
diabetes gestacional. Se tomó una muestra de glucosa
capilar casual (glucómetro biosensor Accutrend®,
Roche Diagnostics, Basilea, Suiza). La encuesta
incluyó un registro de consumo de alimentos para
determinar el estado de ayuno (no haber tomado
ningún alimento desde la noche anterior), la prueba
se consideró posprandial cuando el sujeto ingirió &gt;75
g de hidratos de carbono entre las 3 y 2 horas antes
de la prueba según el sistema mexicano de alimentos
equivalentes (Pérez Lizaur, Palacios González,
Castro Becerra, &amp; Flores Galicia, 2014).
Se estudiaron algunos factores de riesgo
(circunferencia de cintura, antecedentes heredofamiliares, tabaquismo, hipertensión). Se siguieron
estrictamente las normas éticas y se solicitó
consentimiento informado de todos los participantes.
Se contó con la aprobación del Comité de
Investigación del Centro Universitario del Norte de
la Universidad de Guadalajara.
De acuerdo a los criterios de la Asociación
Americana de Diabetes (ADA), la DM se definió con
una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200
mg/dl. La prediabetes se estableció con una glucemia
en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a
199 mg/dl (American Diabetes Association, 2016b).
Todos los análisis estadísticos se realizaron con
SPSS Statistics versión 17.0. Aplicamos t de Student
y análisis de la varianza para evaluar diferencias
entre las medias de las variables continuas según
género y diagnóstico (DM, PDM, Sano).
Según la circunferencia de la cintura, el riesgo se
estableció cuando esta se encontraba por arriba de 80
cm en mujeres o de 94 cm en hombres. Se realizó una
regresión lineal teniendo como variable dependiente
la glucemia y como covariables edad, género,
antecedente heredo familiar en primer grado,
circunferencia de cintura y tabaquismo. Mediante
dos modelos de regresión múltiple logística (diabetes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

10

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

vs sanos; prediabetes vs sanos) se calcularon las
razones de momios ajustadas por las variables
hipertensión, género, edad, antecedente heredofamiliar, tabaquismo y circunferencia de cintura.

Resultados
Fueron incluidos 423 sujetos (68.1% mujeres, 31.9%
hombres) con edad promedio de 46.4 años. Tuvieron
antecedente familiar de diabetes 33.6%, fumaban
18.3%. El promedio de circunferencia de cintura fue
de 97.2 cm. Sólo 4 sujetos pertenecían a la etnia
Wixárika, ninguno presentó disglucemia.
La prevalencia de DM fue de 10.6% (IC95% 7.914.1). La prevalencia de prediabetes fue de 19.9%
(IC95% 16.2-24.0). La tabla 1 muestra la
distribución de los niveles de glucosa y de
circunferencia de cintura, así como el porcentaje de
diabetes y prediabetes por edad.

Artículo Original

sanguínea; además de esto, no se observó asociación
significativa de la glucemia con género, antecedente
heredo familiar, ni tabaquismo. También se puede
apreciar que la edad y la circunferencia de cintura
están asociadas independientemente con la glucemia
después de ser ajustados por las otras variables.
Mediante las razones de momios ajustadas se
encontró que la circunferencia de cintura (OR=3.5;
IC95% 1.2-9.9) y el tabaquismo (OR=2.6; IC95%
1.1-6.3) incrementan el riesgo de prediabetes (no
mostrado en tablas).
Tabla 2. Coeficientes crudos y ajustados de la regresión lineal múltiple
de factores de riesgo potenciales para diabetes y prediabetes en
población rural mexicana

Edad
Circunferencia de cintura

Tabla 1. Glucemia, circunferencia de cintura y prevalencia de diabetes y prediabetes
según edad en población rural mexicana
Edad

N

20 a 30

51

31 a 40

121

41 a 50

115

51 a 60

60

61 a 70

33

71 a 80

33

81 y más

10

Todas las edades

423

Glucemia* Circunferencia de
(mg/dL)
cintura* (cm)
96.1
90.8
(87.5-104.7)
(87.5-94.0)
95.2
91.3
(91.3-99.1)
(88.7-93.8)
108.5
100.9
(99.2-117.8)
(97.4-104.4)
118
101.6
(105.9-130.0)
(96.6-106.6)
136
102.8
(110.4-161.7)
(95.8-109.9)
130
103.5
(113.1-147.0)
(98.1-108.9)
120.7
93.6
(100.4-141.4)
(83.4-103.7)
108.65
97.2
(104.4112.9)
(95.6-98.9)

Prediabetes

Diabetes

9.80%

5.90%

11.60%

3.30%

Antecedente heredofamiliar

8.70%

21.70%

13.30%

33.30%

27.30%

33.30%

27.30%

50.00%

20.00%

19.90%

10.60%

4.35

p

&lt;0.01
&lt;0.01

-

0.35

-

0.69

-

0.95

(-4.72 - 13.43)
Tabaquismo actual

21.70%

Glucosa capilar (mg/dL)
Coeficiente
Coeficiente
crudo
ajustado*
(IC 95%)
(IC 95%)
0.85
0.72
(0.58 - 1.12)
(0.44 - 1.00)
0.68
0.54
(0.43 - 0.93)
(0.29 - 0.79)

Género

2.25
(-8.89 - 13.40)
-0.27 (-9.47 8.93)
(-9.47 - 8.93)

*Ajustado por antecedente familiar de diabetes, tabaquismo y género

* Los val ores son la media , entre pa réntes is los interva los de confia nza al 95%.

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jali sco, mayo 2015

No existieron diferencias en las medias de edad,
glucemia, ni circunferencia de cintura entre hombres
y mujeres. Los promedios de glucemia y
circunferencia
de
cintura
incrementaron
significativamente con la edad (p=0.26; p=0.003)
(datos no mostrados en tabla). Comparados con el
grupo de glucosa normal, tanto la edad, como la
circunferencia de cintura son significantemente más
elevadas en los prediabéticos y mucho más aun en los
diabéticos.
En la tabla 2 los coeficientes de correlación crudos
muestran una asociación significativa de la edad y la
circunferencia de cintura con los niveles de glucosa

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jalisco, mayo 2015

Discusión
El subdiagnóstico de diabetes y prediabetes es
elevado en esta población, enfatizando que ningún
factor de riesgo fue utilizado como criterio para su
selección, según recomiendan los estándares
actuales, ello fortalece la propuesta de que el estudio
de anormalidades en el metabolismo de la glucosa no
debe restringirse a poblaciones consideradas como
de riesgo, ya que esto puede limitar la detección
oportuna y las acciones de prevención contra el daño
endotelial.
Poco se ha estudiado sobre la frecuencia de
prediabetes, en México, se han reportaron
prevalencias de 12.8% a 14% (Cárdenas et al., 2007;
OPS/OMS, 2010), la encontrada por nosotros fue
considerablemente más alta, además, con las
evidencias actuales se puede esperar que la mayoría

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

de estos individuos desarrollen diabetes tipo 2 en los
próximos 10 años (Benjamin, Valdez, Geiss, Rolka,
&amp; Narayan, 2003; Diabetes Prevention Program
Research Group, 2009).
Aunque en México se recomienda hacer escrutinio de
manera universal a partir de los 45 años de edad y
sólo en presencia de factores de riesgo a partir de los
20, la prevalencia general de prediabetes de 14.9%,
que encontramos en los menores de 45, replantea los
criterios en términos de diagnóstico oportuno de
prediabetes.
Otro hallazgo importante fue que la relación
encontrada entre los factores de riesgo con el
incremento en la glucemia fue muy similar a lo
reportado por la ENSA 2000 (Olaiz et al., 2003),
siendo edad y circunferencia de los más fuertemente
asociados.
Una de las bondades de nuestro método es que
mostró ser una técnica conveniente en el ámbito
comunitario, no requiere que el paciente esté en
ayuno, se puede realizar a cualquier hora del día, las
medidas de glucosa son altamente consistentes y el
proceso es fácilmente reproducible, especialmente si
se comparara con los costos de detección por
individuo en los Estados Unidos que van de $84 a
$176 dólares (Diabetes Prevention Program
Research Group, 2003; Phillips et al., 2009; P. Zhang
et al., 2003). En México no existen estudios al
respecto, pero el costo sí representa una limitante.
Entre los posibles sesgos de nuestro estudio se halla
el no haber corroborado el diagnóstico con una
segunda medición de los casos de disglucemia, sin
embargo, en población mexicana, la evaluación de
glucosa capilar mostró una sensibilidad de 98% y una
especificidad de 58.7% (Alvear-Galindo &amp; Laurell,
2010).
Los riesgos relativos ajustados mostraron que el
tabaquismo y la circunferencia de cintura (&gt;80 cm en
mujeres,
&gt;94
cm en hombres)
elevan
independientemente 2.6 y 3.5 veces el riesgo de
prediabetes, y que ninguno de los otros factores
incrementó el riesgo ni de diabetes, ni de prediabetes.

Artículo Original

Conclusión
Finalmente, nuestra propuesta es que se realicen
estudios sobre costo-efectividad de los métodos de
escrutinio en población mexicana, y que en estudios
posteriores similares al nuestro, se incremente el
tamaño de la muestra para que los riesgos ajustados
cobren mayor confiabilidad.

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Artículo Original

COMPORTAMIENTO DE LOS ÁCIDOS GRASOS DURANTE EL EMBARAZO ADOLESCENTE
García-López Georgina Isabel 1, Venebra Muñoz Arturo 2, Aguilera Reyes Ulises2
1Centro Universitario UAEM Atlacomulco, Universidad Autónoma del Estado de México, 2Facultad de Ciencias,
Universidad Autónoma del Estado de México

RESUMEN
Introducción: El embarazo adolescente representa un problema de salud, se ha observado que hay un compromiso energético
que genera en la adolescente, bajas concentraciones de progesterona, estradiol y altas de leptina, lo que podría provocar
problemas de salud durante y posteriores al parto. Se ha discutido el papel del colesterol con la salud vascular durante el
embarazo (en especial de la adolescente). Objetivo: Estudiar el comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta durante
el embarazo adolescente. Métodos: Se analizaron las concentraciones de leptina, los parámetros lipídicos y lipoproteicos en
76 gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad materna, 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49 gestantes jóvenes
entre (≤20 a 28 años), antes y después del parto. Resultados: Existen diferencias significativas entre las concentraciones de
colesterol adolescentes y jóvenes antes del parto y una tendencia posterior en el metabolismo de los ácidos grasos.
Conclusiones: Los datos sugieren que la leptina tiene efectos en el metabolismo de los lípidos maternos antes y después del
parto en el metabolismo adolescente, a esto se le conoce como síndrome de resistencia de la leptina, lo tiene una mayor
asociación en la salud de la madre y la cría, provocando riesgo cardiovascular por resistencia periférica a la insulina,
retroalimentado por una dieta rica en ácidos grasos, alta en carbohidratos y baja en proteínas.
Palabras Clave: embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina.

ABSTRACT
Introduction: Teen pregnancy represents a health problem; it has been observed that there is an energetic commitment that
generates in the adolescent, low concentrations of progesterone, estradiol and leptin highs, which could cause health
problems during and after the childbirth. It has been discussed the role of cholesterol with vascular health during pregnancy
(especially the adolescent). Objective: To study the behavior of fatty acids, leptin and diet during teen pregnancy Methods:
Leptin concentrations, lipid and lipoprotein parameters were analyzed in 76 pregnant women in two groups according to
maternal age, 27 adolescent pregnant women (≥20) and 49 young pregnant women (≤20 to 28 years old), before and after
Birth. Results: There are significant differences between adolescent and young cholesterol levels before delivery and a
subsequent trend in fatty acid metabolism. Conclusions: The data suggest that leptin has effects on the metabolism of
maternal lipids before and after delivery in adolescent metabolism, this is known, as leptin resistance syndrome, has a greater
association in the health of the mother and the breeding, causing cardiovascular risk due to peripheral resistance to insulin,
fed by a diet rich in fatty acids, high in carbohydrates and low in protein.
Key words: Adolescent pregnancy, cholesterol, fatty acids, leptin.
Citation: García-López GI, Venebra Muñoz A, Aguilera Reyes U. (2016) Comportamiento de los ácidos grasos durante el embarazo
adolescente. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 14-21
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García-López et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: gigarlo@hotmail.com

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Introducción
La vinculación entre el medio social que rodea a la
maternidad temprana (las desventajas sociales, la
pobreza y la alta prevalencia de actividad sexual que
predispone a enfermedades de transmisión sexual),
con los eventos fisiológicos en la adolescencia
aumentan la exigencia de cuidados para este
intervalo del ciclo vital.
El embarazo es una condición que implica una
adaptación metabólica para suplir los requerimientos
del feto en desarrollo. Entre los diversos cambios
asociados a la gestación se encuentra el aumento de
los lípidos circulantes que a su vez conlleva a algún
grado de peroxidación lipídica. En condiciones
normales, este fenómeno se ve compensado por una
elevación paralela en los sistemas antioxidantes
(Osorio, 2000).
La gestación es una condición que muestra una
elevada susceptibilidad al estrés oxidativo, el cual se
define como un disturbio en el balance pro oxidanteantioxidante a favor del primero, esto produce
modificaciones en las lipoproteínas las cuales juegan
un papel importante en el transporte de ácidos grasos,
triglicéridos y colesterol en el torrente sanguíneo. El
incremento de lípidos durante el embarazo en su
mayor parte se debe a variaciones hormonales. Este
aumento aporta a la madre una fuente energética
valiosa, tanto para el mantenimiento de su
metabolismo basal, como para favorecer el desarrollo
del producto, quien necesitará de fuentes lipídicas,
las cuales son componentes estructurales importantes
de nuevos tejidos y también la base para la síntesis
de otras moléculas como hormonas sexuales y
corticoides suprarrenales (Núñez-González et al,
2001).
Los cambios metabólicos durante el embarazo son
bien conocidos, sin embargo si integramos estos
cambios metabólicos con los propios de la pubertad,
hace que la reproducción durante esta etapa resulte
riesgosa. La madre está en una competencia
metabólica con su propio feto lo cual impone costos
significativos, por ejemplo se ha demostrado, una
limitada capacidad de acumulación de calcio en
hueso por parte de las madres adolescentes, esto
debido a que la maduración ósea está sincronizada
con la maduración reproductora por la influencia de
los esteroides, que estimulan el proceso de
acumulación de minerales que genera la osificación

Artículo Original

y la fusión final de las epífisis a la diáfisis (Aguilar
et al, 2015). La incorporación de calcio al hueso
durante el último trimestre del embarazo es muy alta,
de 130 mg/kg/ día a las 28 semanas de gestación y de
150 mg/kg/ día al final del embarazo. Es en esta etapa
donde la mujer adquiere cerca del 85% de su mineral
ósea (Orito et al, 2009), coincidiendo con la menor
concentración de estradiol por parte de las gestantes
adolescentes en comparación con las gestante
adultas.
Además
de
presentar
menores
concentraciones
de
progesterona
y
altas
concentraciones de leptina sérica consecuencia del
desafío energético que representa la reproducción a
una baja edad fisiológica (Aguilar et al, 2015).
Se ha observado que la leptina, hormona metabólica
secretada principalmente pero no exclusivamente por
el tejido adiposo, tiene implicaciones durante la
maternidad, el aumento en las concentraciones de
leptina se asocia con un menor peso al nacer y un
mayor riesgo de mortalidad infantil por bajo peso, así
como un retardo del crecimiento intrauterino (Scholl
et al, 1990, 1994 y 1997). Este déficit en el tamaño
del feto se produce a pesar del aumento de peso de la
madre (Scholl et al, 2000).
Lo que resulta muy interesante es que en los
embarazos adolescente al igual que los embarazos a
edades mayores, las concentraciones de ácidos
grasos aumentan bajo la influencia de los estrógenos
y mediante la reducción de la oxidación de lípidos y
se acumulan en forma de grasa glúteo femoral y
mamarios ricos en omega 3 (ácidos grasos de cadena
larga poliinsaturados, DHA), críticos para el
desarrollo neurológico fetal e infantil, calculados por
los cambios en el espesor del pliegue cutáneo
durante el primer y segundo trimestres al igual que
en las jóvenes y adultas (Dufour y Sauther,2002;
Lassek y Gaulin, 2008). Estas reservas a finales del
segundo y a principios del tercer trimestre, se
movilizaran con el objetivo de apoyar el crecimiento
fetal, sin embargo un estudio reciente ha demostrado
que las adolescentes aunque experimentan un
incremento en talla durante la gestación y presentan
mayores concentraciones de leptina durante el
embarazo (con un aumento progresivo hacia el
segundo trimestre con un pico de acumulación de
grasa materna), no causan el efecto de crecimiento en
las crías (Muñoz et al, 2003).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

El pico de leptina en la semana 28 de gestación
parece marcar el incremento de las reservas de grasa
e incluso hasta finales de la gestación asociado con
el crecimiento materno, mayor ganancia de peso,
mayor retención de peso posparto pero a pesar de lo
cambios antropométricos típicamente asociados con
el aumento del tamaño fetal, la madre adolescente al
final del embarazo conserva sus propias reservas de
nutriente en forma de tejido para cubrir sus propios
requerimientos metabólicos de crecimiento y
desarrollo, a expensas del crecimiento fetal al no
permitirle acumular sus propias reservas por efecto
de una función placentaria adolescente deficiente y
que se ha comprobado muestra sensibilidad a la
biodisponibilidad de leptina asociado al estatus
nutricional o energético materno, a la composición
corporal adiposa y a la edad materna: lo que deriva
en neonatos de bajo peso (≤2500 g); parto prematuro
(antes de la semana 37), retraso del crecimiento
intrauterino y disfunciones endocrinas en la etapa
adulta actualmente denominada “hipótesis de la
programación de la vida fetal” que puede dar lugar a
determinadas trayectorias en el desarrollo que
comprometan la salud de la madre y de su hijo en
etapas posteriores al embarazo adolescente
(Merchant et al, 1990). Nuestro grupo ha sostenido
que la energía es limitada y la que está asignada al
crecimiento no puede ser requerida simultáneamente
para otra categoría tal como la gestación temprana
(Aguilar et al, 2015).
El embarazo se caracteriza por un aumento de las
hormonas
placentarias
(humana
lactógeno
placentario, prolactina, la progesterona, y el
estrógeno) y resistencia a la insulina. El lactógeno
placentario humano, en particular, tiene una acción
anti- insulina y lipolítica que estimula la liberación
de ácidos grasos por parte del tejido adiposo de la
madre (Boden, 1996). Durante la última etapa del
embarazo, la oxidación materna de la glucosa se
inhibe y se promueve la oxidación de la grasa
almacenada, lo que reduce la lipólisis de los
depósitos de grasa materna que a su vez reduce la
disponibilidad de ácidos grasos endógenos, lo que
aumenta la utilización de glucosa por parte de la
madre, y una disminución de la disponibilidad para
el crecimiento fetal (Freinkel, 1980). Durante la
última etapa del embarazo, la oxidación materna de
la glucosa disminuye y aumenta la oxidación de la
grasa almacenada, esto provoca la reducción de los
depósitos de grasa disminuyendo la disponibilidad de

Artículo Original

ácidos grasos., la leptina participa regulando
(Mukherjea et al, 1999), la utilización de glucosa
materna y en consecuencia existe una disminución
del aporte de estos nutrimentos al feto quien ve
disminuido su crecimiento.
El aumento de leptina en los embarazos adolescentes,
provoca resistencia adquirida a las acciones de la
leptina, tales como desordenes en la liporregulación
que podrían dar lugar a lipotoxicidad a nivel del
músculo esquelético y la célula beta de los islotes
pancreáticos, y quizá a nivel del miocardio, dando
lugar a resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y
cardiomiopatía (Prentki, 2000; 2002).
Existe hoy en día una fuerte evidencia indicando que
el papel fisiológico de la leptina consiste en actuar
como una hormona liporreguladora que controla la
homeostasis lipídica en tejidos no adiposos durante
periodos de abundante ingesta de alimentos. Cuando
los adipocitos almacenan este exceso de calorías
como triacilglicerol, la secreción de leptina aumenta
para prevenir la acumulación de lípidos en tejidos no
adiposos, que no están adaptados para almacenar
triacilgliceroles. Cuando la leptina se encuentra
inactiva o congénitamente ausente, la grasa excesiva
no utilizada se deposita en tejidos no adiposos
causando disfunción (lipotoxicidad) o muerte celular
(lipoapoptosis) (Alberti et al, 2006). Este mecanismo
de aumento de concentraciones de la leptina provoca
resistencia de leptina, una condición por la cual el
cerebro no puede determinar cuando el nivel de grasa
corporal es adecuado.
A pesar de la cantidad excesiva de grasa, el cerebro
percibe un estado de inanición y ordena el
almacenamiento de más grasa. Además te sientes
hambriento y continúas comiendo todo el tiempo. La
resistencia a la leptina crea un nuevo “set-point”
(nivel de grasa que el cuerpo trata de mantener) lo
cual conduce a que el cuerpo defienda un nivel mayor
de grasa corporal y una tasa metabólica menor
(Myers, 2010).
La prevalencia de ácidos grasos saturados a largo
plazo se tiene evidencia que están asociados a
diferentes cánceres como el de mama, endometrio,
próstata y colon (Key et al, 2001; 2003), además de
los problemas vasculares y coronarias que ya
mencionamos, por lo que es necesario tener
programas de salud preventiva a madres adolescentes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

que representarán un problema de salud de primer
nivel, por el aumento de mujeres con estas
características, incluyendo las evidencias que ya
tenemos de salud ósea y nutrimental. Por lo que en
este trabajo tuvo como objetivo estudiar el
comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta
durante el embarazo adolescente como agentes
generales de salud materna, con la finalidad de
concientizar sobre la problemática del embarazo
adolescente y su impacto en la salud antes y después
del parto.

Material y Métodos
Población

Para contrastar la hipótesis se consideraron 76
gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad
materna 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49
gestantes jóvenes entre ≤20 a 28 años. Las semanas
de gestación fueron 38.37 para adolescentes y 38.89
para jóvenes, Las mujeres fueron reclutadas en el
Hospital General de Atlacomulco pertenecientes al
Sistema de Protección Social en Salud (Seguro
popular) fueron excluidas todas aquellas gestantes
con desórdenes hipertensivos y tiroideos previos,
diabetes, y diabetes gestacional. Todas las
participantes son mujeres mestizas residentes del
municipio urbano de Atlacomulco, Estado de
México y de estrato socioeconómico media-bajo,
según la definición del Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática (INEGI, 2015).
Para ser parte de la muestra las mujeres presentaron
parto normal considerando el comienzo del parto la
presencia de contracciones regulares y sostenidas a
lo largo de la tarde y que parieran antes de las 12 de
la noche y el estado posterior al parto se consideró
por la mañana.
Consideraciones éticas

Las mujeres participantes firmaron un formulario de
consentimiento informado después de haber sido
notificadas sobre los objetivos beneficios y
requerimientos del estudio, con fundamento en los
principios éticos para las investigaciones médicas en
seres humanos.
Perfil lípido y Hormonal

Incluyó la determinación de cortisol, ácidos grasos
de alta (HDL) y baja densidad (LDL) y los niveles
hormonales de leptina, para ello se extrajeron 3ml de
sangre mediante punción venosa periférica en dos

Artículo Original

fases, la primera a 3ml horas aproximadamente
previas al comienzo del parto y 3ml posteriores al
parto. Las mediciones se hacen mediante el método
de inmunoensayo.
Análisis estadístico

Se realizó un análisis t de students con p≤ 0.05 para
comparar los parámetros hormonales lipídicos y
lipoprotéicos.
Colecta de datos personales y valoración del aporte
energético

Se realizó mediante la construcción de un
cuestionario (autoadministrado) a partir de
documentos oficiales como la cartilla nacional de la
salud de la mujer, la encuesta nacional de ingresos y
gastos de los hogares (ENIGH, 2010) así como
también la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
2012 (ENSANUT, 2006),con el objetivo de recabar
información sobre aspectos socio demográficos,
datos de identificación personal, el estilo de vida, la
historia reproductora, la actividad física, y la
frecuencia del uso del tabaco y el alcohol.
La valoración cuantitativa de la ingesta energética a
nivel individual se realizó por medio de la encuesta
dietética denominado "Informe Recordatorio de 24
horas" tres veces por semana, que se basa en el auto
registro de todos los alimentos y bebidas ingeridos en
las 24 horas precedentes, para la trasformación de los
datos obtenidos en la encuesta se utilizó el Sistema
Mexicano de Alimentos Equivalentes (2008) y los
resultados se compararon con la tabla de Ingestión
Diaria Recomendada por el Instituto Nacional de
Nutrición Salvador Zubirán (INNSZ) de 1997.
La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis.
Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤
0.05

Resultados
Existe una tendencia en las gestantes adolescentes a
presentar mayores niveles de triglicéridos,
lipoproteínas de baja (LDL), muy baja densidad
(VLDL), y por el contrario menores valores de
lipoproteínas de alta densidad (HDL) (Tabla1 y
Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Tabla 2. Concentraciones de Cortisol* antes y después del parto entre grupos de
adolescentes y jóvenes mexicanas.

Tabla 1. Concentraciones de ácidos grasos* entre grupos de
adolescentes y jóvenes.
Adolescentes
Colesterol antes del Parto
215.4
Colesterol después del Parto
230.1
Trigliceridos
171.0
HDL
48.4
LDL
160.7
VLDL
34.9

Adolescentes
208.9
201.0
159.8
49.9
148.7
31.9

Artículo Original

P
0.001
ns
ns
ns
ns
ns

* µ en mg/dl
Valores de referencia tomados de Ywaskewy cz Benítez et al, 2010: Valores de referencia de
Trigliceridos mg/dl en mujeres embarazadas 81.7 - 190 mg/dL; Valores de referencia de HDL
mg/dl en mujeres embarazadas 54.8-60.3 mg/dL; Valores de referencia de LDL mg/dl en
mujeres embarazadas 71.7- 84.4 mg/dL y Valores de referencia de VLDL mg/dl en mujeres
embarazadas 20.9- 27.4 mg/dL

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
antes del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
Adolescentes (n=27)
2
7.4
25
92.6
Jóvenes (n=27)
13
48.1
14
51.9

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
después del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
9
33.3
18
66.7
15
55.6
12
44.4

* mg/dL
Valores de referencia durante la gestación. Reyna-Villasmil et al 2012: 201.11 ± 15,38 mg/dl

Figura 2. Perfil lípido de mujeres gestantes adolescentes y jóvenes en
una población de Atlacomulco, Estado de México

Figura 1. Representación de las concentraciones séricas de leptina
(ng/ml) en las adolescentes juveniles gestantes

El número de mujeres que presentan mayores
concentraciones de cortisol antes del parto en
mujeres adolescentes es mayor (Tabla 3 y Grafica 3).

Tabla 3. Evaluación cuantitativa de la ingesta de energía y macro/micronutrientes.

Estadísticamente no significativos al compararlas
con las gestantes adultas. Mientras que el colesterol
presenta diferencias significativas solo antes del
parto (Tabla 2 y Grafica 2).

Ingesta energética
kcal
Carbohidratos (g)
Proteínas (g)
Lípidos (g)
Calcio (mg)

Adolescentes
durante el parto
2061
292.7
1249.7
250.9
684.6
497.4

Adolescentes
Juveniles durante el Juveniles después del
P
después del parto
parto
parto
2066.3
2099.8
2184.2
ns
426.9
467.6
297.2
1103.8
1254.6
1149.4
ns
217.9
255.8
345
0.05
508.8
576.45
745.3
ns
512.75
502.79
525.96
ns

El Requerimiento calórico diario recomendado para mujeres adultas jóvenes sanas y con una actividad física moderada en
México es de 2300 kcal. donde los carbohidratos deben representar entre el 55 y 60 % del total energético, las grasas el 25%,
las proteínas el 15 % y la dosis recomendada para calcio es de 1.000 mg al día de acuerdo a lo establecidopor el Instituto
Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán en 1997”. La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis. Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤ 0.05.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

18

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Figura 3. Perfil de colesterol total en adolescentes y adultas mexicanas
antes y después del parto, y concentraciones séricas de colesterol en
ambos grupos

Discusión
La hiperlipidemia e hiperlipoproteinemia son
características constante en la gestación normal, que
consiste en el incremento de los triglicéridos, de
colesterol y de todas las fracciones lipoproteínicas,
sin embargo la concentración plasmática de
colesterol total aumenta significativamente antes del
parto (P≤ 0.001) en función de una baja edad materna
(Grafica 1), lo que nos podría estar indicando un
aumento del catabolismo lipídico durante el último
tercio de la gestación en las adolescentes, (Dukic et
al, 2009; Núñez-González et al, 2001), lo que a su
vez podría estar aumentando la expresión del gen de
la leptina, a un estado de hiperleptinemia en las
madres adolescentes respecto a las madres juveniles,
que se asocia con estados de resistencia a la insulina,
responsable también de la elevada actividad lipolitica
del tejido adiposo para mantener adecuadas las
concentraciones de ácidos grasos libres y de la
glucosa materna (sustrato oxidable más impórtate) en
estados energéticos crónicos (Aldoretta y Hay,1999),
sin embargo nuestro estudio puede dar cuenta de un
hallazgo curioso, donde las gestantes adolescentes a
pesar del antecedente de una elevada movilización
del tejido adiposo, la prevalencia del bajo peso de la
crías adolecentes está presente (≤2500 g).
Investigaciones realizadas demuestran que las
grávidas adolescentes en condiciones marginales,
conservaban el potencial de crecimiento durante la

Artículo Original

gestación al experimentar un incremento en talla
asociado con mayores ganancias de reservas
adiposas y una mayor retención posparto,
relacionado con un estado de hiperleptinemia durante
la gestación, e incluso durante la fase posparto, esto
daría lugar a menor cantidad de energía disponible
para el crecimiento fetal (Scholl, 1990; 1994; 1997 y
2000). Este punto de vista, es consistente con la
evidencia que las adolescentes exhibían mayores
niveles de colesterol en el puerperio inmediato que
sus contrapartes de mayor edad. En este contexto se
propone que las madres jóvenes que continúan en
crecimiento, ginecológicamente inmaduras tratan de
desarrollar su potencial genético, al conservar sus
propias reservas de nutrientes en forma de tejido,
incluso a expensas del crecimiento fetal, lo que
imposibilita a sus fetos el acumular reservas
calóricas, tanto como lo hacen las mujeres de mayor
edad, y existe considerable evidencia de que el peso
al nacer es sensible a la disponibilidad energética
materna (Frisancho et al, 1997).
En el caso de los parámetros lipoproteicos los valores
de LDL y VLDL muestran un ligero aumento en las
gestantes adolescentes que se acompaña de un menor
nivel de HDL que no alcanzan la diferencia
estadística entre los grupos. En estudios metabólicos
se ha observado la capacidad especifica de los ácidos
grasos saturados e insaturados de modificar los
parámetros lipídicos y lipoproteicos séricos,
específicamente los ácidos grasos insaturados
corrigen el perfil lipídico al presentar un moderado
efecto reductor del nivel de colesterol LDL y
favorece un incremento de la fracción de colesterol
ligada a lipoproteínas de alta densidad (HDL)
(Ywaskewycz-Benítez, 2010), lo que conduce a una
disminución de riesgo aterogénico; el mecanismo
aún no está aclarado pero actualmente se sabe que los
ácidos grasos saturados disminuyen la expresión
génica de la proteína del receptor de LDL a nivel
hepático que se realizaría a través de cambios en la
expresión de la Acyl colesterol Acyl transferrasa
(ACAT), enzima clave en la esterificación del
colesterol intracelular, las grasas saturadas reducirían
su expresión lo que lleva a un incremento de las LDL
circulantes y por ende del colesterol total (Torrejón y
Uauy, 2011) .
Sugerimos que los niveles reducidos de HDL en
ambos grupos de madres con un ligero descenso en
las gestantes adolescente muestran la influencia de la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

19

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

cantidad y la composición de los ácidos grasos
saturados e insaturados derivados de las reservas
energéticas maternas o de la ingesta alimentaria
habitual, donde los datos de hipercolesterolemia,
hiperlipopreinemia
(DHL
y
VLDL)
e,
hjpertrigliceridemia
evidencian
la
mayor
dependencia del feto, a la energía de la lipolisis de
los ácidos grasos saturados derivados de la ingesta
habitual y por el contrario una menor dependencia de
los ácidos grasos poliinsaturado situación que se hace
más crítica cuando se trata de embarazos adolescente
debido a la mínima acumulación de grasa glúteo
femoral, lo cual se agudiza en mujeres con
vulnerabilidad social, como en el caso de las
participantes que viven en una comunidad de estrato
socioeconómico medio-bajo, donde el aporte de
energía suministrada por los lípidos saturados
(Gráfica 2), estuvo por encima del límite pero
deficiente en ácidos grasos insaturados y donde a
menudo no asumen una ingesta adicional de energía
durante el embarazo.
No obstante también se ha comprobado que los
niveles de HDL están determinados por factores
genéticos, la obesidad, el tabaco, las hormonas
masculinas, la actividad física, así como las
condiciones ambientales (Ywaskewycz-Benítez,
2010). Otro factor que puede contribuir a la relación
entre las reducidas cifras de HDL y las
incrementadas de LDL es el estado de deficiencia
estrogénica a consecuencia de una disminuida
función ovárica en las gestantes adolescentes
respecto a las gestantes adultas que recientemente se
ha demostrado (Aguilar et al, 2015), ya que esta
hormona participa en el metabolismo de las
lipoproteínas provocando un incremento en la
producción de HDL esto debido a una reducción de
la lipasa endotelial hepática que interviene en la
transformación de la lipoproteína de densidad
intermedia en lipoproteínas de baja densidad y en el
catabolismo de las lipoproteínas de alta densidad.
Los mecanismos pueden deberse tanto a efectos
inhibitorios directos e indirectos del (E2) sobre el
hígado, sitio principal del metabolismo de ácidos
grasos (Taylor y Poston, 2007; Winkler et al, 2010).
Además se ha demostrado
una correlación
significativa del perfil lípido maternos con cambios
antropométricos fetales (King, 2000) que
desencadena adaptaciones endocrinas para sostener
su
propio
desarrollo,
lo
que
cambia

Artículo Original

permanentemente y a largo plazo la morfología, la
fisiología y el metabolismo de una gama de órganos
y tejidos incluyendo el hígado, el páncreas y el
sistema endocrino con múltiples disfunciones
endocrinas en la etapa adulta, principalmente
relacionadas con el uso y tolerancia a la glucosa, la
resistencia a la insulina, la hipertensión, el daño
vascular, la resistencia a la hormona del crecimiento
y otras más vinculadas con el síndrome metabólico.
Los rangos de concentración obtenidos de los
parámetros lipídicos y lipoproteícos nos brindan una
orientación de cuándo una elevación de los mismos
deja de ser fisiológica y se convierte en un factor
asociado a enfermedades o desórdenes del embarazo,
y por otro, cuáles son las implicancias metabólicas
(Gráfica 3; Tabla 3). Por lo que observamos que las
madres adolescentes deberían de llevar un amplio
programa de salud alimentaria para los cambios
metabólicos que subyacen a riesgos de salud durante
y después del embarazo adolescente.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

21

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

ESTREÑIMIENTO Y SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE EN MUJERES EN EL
TERCER TRIMESTRE DE GESTACIÓN: LA RELACIÓN CON LA INGESTA DIETÉTICA.
Tijerina-Sáenz Alexandra1, Coronado-Guerrero Lucero 2, Ramírez-López Erik 1, Meneses-Valderrama
Víctor Manuel 2, Fonseca-Rivera Diego 2, Perales-Dávila José 2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública. 2
Hospital Regional Materno Infantil de Alta Especialidad de Nuevo León, Secretaría de Salud del Estado de Nuevo León.

RESUMEN
Introducción: El embarazo se relaciona con el estreñimiento y el síndrome de intestino irritable. No existe publicación en el
área de una población Mexicana. Objetivos: Estimar la presencia de estreñimiento y síndrome de intestino irritable en relación
a la ingesta dietética materna. Métodos: El estudio se realizó en el Hospital Regional Materno Infantil de Nuevo León. El
estreñimiento y síndrome de intestino irritable se determinaron según los Criterios Roma III en 336 mujeres en tercer trimestre
de gestación. Información demográfica e ingesta dietética fueron registrados para una sub-muestra de 125 participantes: sin
estreñimiento, con estreñimiento, y con síndrome de intestino irritable, según su condición gastrointestinal, para determinar
diferencias entre grupos y la relación con ingesta dietética. Resultados: El estreñimiento fue auto-reportado por 25% (95% CI
21.0–30.6%) de las participantes. Según los Criterios Roma III, la presencia de estreñimiento y de síndrome de intestino
irritable fueron del 5% (IC 95% 2.9–7.9%) y 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%), respectivamente (n = 336). La ingesta dietética de
kilocalorías, fibra, agua, y cafeína no fueron diferentes estadísticamente entre mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento
y con síndrome de intestino irritable (n=125). Ingesta de fibra y agua fueron menores a las recomendaciones para el embarazo
en 85% y 60% de las participantes, respectivamente. Conclusiones: La ingesta dietética no estuvo relacionada con ambas
condiciones gastrointestinales, sugiriendo el efecto de factores hormonales y mecánicos. El consumo de fibra y agua por
debajo de su recomendación refleja la necesidad de consejo nutricional prenatal.
Palabras Clave: Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ABSTRACT
Introduction: Pregnancy is related to constipation and irritable bowel syndrome. There is no published work in this field
studying a Mexican population. Objectives: To estimate the presence of constipation and irritable bowel syndrome in relation
to maternal dietary intakes. Methods: The study was conducted at Hospital Regional Materno Infantil of Nuevo Leon. Rome
III Criteria determined constipation and irritable bowel syndrome in 336 women in the third trimester of pregnancy.
Demographic information and dietary intakes were recorded from a sub-sample of 125 participants: non-constipated,
constipated, and with irritable bowel syndrome according to their gastrointestinal condition, to determine differences among
groups and the relationship with dietary intakes. Results: Constipation was self-reported by 25% (95% CI 21.0–30.6%) of
participants. According to Rome III Criteria, prevalence of constipation and irritable bowel syndrome was 5% (95% CI 2.9–
7.9%) and 13.6% (95% CI 10.2–17.8%), respectively (n = 336). Dietary intakes of kilocalories, fiber, water, and caffeine were
not statistically different among non-constipated, constipated and women with irritable bowel syndrome (n = 125). Intakes of
fiber and water were lower than recommendation for pregnancy in 85% and 60% of participants, respectively. Conclusions:
Dietary intakes were not related to both gastrointestinal conditions, suggesting the effect of hormonal and mechanical factors.
Fiber and water consumption below the recommendation reflects the need of prenatal nutritional advice.
Key words: Pregnancy, Constipation, Dietary Intakes.
Citation: Tijerina-Sáenz A., Coronado-Guerrero L., Ramírez-López E., Meneses-Valderrama V. M., Fonseca-Rivera D., Perales-Dávila J. (2016)
Estreñimiento y Síndrome de Intestino Irritable en mujeres en el tercer trimestre de gestación: la relación con la ingesta dietética, Revista de
Salud Pública y Nutrición, 15(4), 22-29
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tijerina-Sáenz et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Alexandra.tijerinas@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Introducción
Durante la gestación, el cuerpo de la mujer se adapta
a cambios hormonales, físicos y dietéticos que se han
relacionado con dificultades gastrointestinales. El
estreñimiento se ha reportado en el 50% de las
mujeres en algún punto de sus embarazos (Bradley et
al., 2007). La presencia de estreñimiento varía
dependiendo del trimestre de gestación y ha sido
establecido de acuerdo a los Criterios Roma II y III
en diferentes países como Estados Unidos, España e
Inglaterra. Estos países han reportan prevalencias de
estreñimiento en el primero, segundo y tercer
trimestre de embarazo de 24-35%, 19-39%, 16-21%,
respectivamente (Derbyshire et al., 2006; Bradley et
al., 2007; Ponce et al., 2008). El síndrome de
intestino irritable (SII) es otra condición
gastrointestinal, cuya prevalencia es de 5-19 %
durante y después de la gestación, de acuerdo a un
estudio en los Estados Unidos (Bradley et al., 2007).
Los hábitos dietéticos adecuados durante la gestación
pueden tener efectos positivos en la función intestinal
de la madre. Investigaciones han evaluado el efecto
de factores dietéticos tales como la ingesta de fibra y
de agua en la etiología de estas complicaciones
gastrointestinales. El consumo limitado de fibra y de
agua (Derbyshire, 2007; Ponce et al., 2008) y la
suplementación con hierro (Bradley et al., 2007;
Ponce et al., 2008) pueden ser factores importantes
que podrían aumentar el uso de laxantes (Ponce et al.,
2008).
Las mujeres que consumen sólo 11.6 gramos (g) de
fibra dietética y 1,917 mililitros (mL) de agua en el
día han presentado síntomas de estreñimiento
(Derbyshire et al., 2006). La ingesta de fibra
dietética en las mujeres debe aumentarse a 30 g por
día (Rosado, 2008), mientras que se recomienda
reducir el consumo de bebidas con cafeína durante el
embarazo (Anderson, 2001), y se debe beber 3,000
mL de agua al día, incluyendo el agua de alimentos
(Food and Nutrition Board, 2005).
A pesar del frecuente malestar y demandas de las
mujeres por la atención médica y dietética, no existe
trabajo publicado y relacionado al estreñimiento y/o
al síndrome del intestino irritable durante la
gestación en México. Por lo tanto, los objetivos de
este estudio fueron: 1) Estimar la presencia de
estreñimiento y síndrome de intestino irritable (SII)
en el tercer trimestre de embarazo, definidos por los

Artículo Original

Criterios Roma III, 2) Determinar una posible
relación entre los factores maternos (la ingesta
dietética) y el estreñimiento o síndrome de intestino
irritable, y 3) Determinar las diferencias entre la
ingesta dietética materna si presentaban o no una
condición gastrointestinal.
Material y Métodos
Tipo de estudio
Estudio
observacional
y
transversal
con
temporalidad entre septiembre de 2010 y marzo de
2011.
Reclutamiento de participantes
Las participantes del estudio fueron identificadas
durante el cuidado prenatal en el Hospital Regional
Materno Infantil de Alta Especialidad del estado de
Nuevo León, institución que cubre los servicios de
salud del noreste de México. Los criterios de
elegibilidad incluyeron mujeres entre 15 y 45 años
con embarazo a término de un gestante, en el tercer
trimestre (28-40 semanas), de cualquier paridad, y
conocimiento del lenguaje español hablado y escrito.
La mayoría de las mujeres embarazadas en este
hospital se presentaban en su tercer trimestre de
embarazo, por tanto también se consideró como
criterio de inclusión. Los criterios de exclusión
incluyeron complicaciones: previo diagnóstico de
SII, enfermedad renal, VIH/SIDA, cirugía de tracto
digestivo, uso de medicamentos o drogas que
pudieran afectar la función digestiva, y la falta de
apego al estudio. Las mujeres con dietas especiales
también se excluyeron. La recolección de datos y las
entrevistas se realizaron individualmente en el día de
la consulta médica en el Hospital Regional Materno
Infantil de Alta Especialidad.
La aprobación de este estudio fue obtenido por el
Comité de Enseñanza, Investigación y Ética del
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad de Nuevo León y por el Comité de
Investigación de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición (FASPYN) De la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Las mujeres interesadas en este
estudio firmaron el consentimiento informado previo
a su participación.
Estreñimiento y síndrome de intestino irritable
El día del reclutamiento, el estreñimiento fue autoreportado por las participantes como presente (sí) o

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

23

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ausente (no) durante el mes previo. Además, se
aplicó el cuestionario diagnóstico en base a los
Criterios Roma III para el estreñimiento funcional,
que incluye un total de 17 preguntas para conocer la
frecuencia con la que las participantes tienen
malestar abdominal, menos de 3 evacuaciones por
semana, evacuaciones duras, incompletas, bloqueo
anal, y maniobras manuales para defecar.9
De acuerdo a los Criterios Roma III, se define el
estreñimiento funcional cuando hay dos o más de los
siguientes síntomas: al menos el 25% de las
evacuaciones: con esfuerzo, evacuaciones duras,
sensación de evacuación incompleta, sensación de
bloqueo y obstrucción anorectal, maniobras
manuales para facilitar la defecación o menos de 3
evacuaciones por semana. Las evacuaciones sueltas
no deben estar presentes y los criterios para síndrome
de intestino irritable no deben ser cumplidos. La
duración de los síntomas fue modificado para el
último mes o mes previo, similar a Bradley et al.
(2007). El síndrome de intestino irritable, también
definido por los Criterios Roma III, se determinó
como presente si las participantes reportaron dolor o
malestar abdominal recurrente durante el último mes,
y dos o más de los siguientes: dolor o malestar
mejorado con la evacuación, el inicio de los síntomas
asociados al cambio en la frecuencia de la
evacuación, el inicio de los síntomas asociados con
un cambio en la forma (apariencia) de la evacuación.
Un total de 336 participantes contestaron este
cuestionario diagnóstico. Las participantes también
reportaron los alimentos que ellas reconocían como
ayuda para mejorar su función gastrointestinal.
Información demográfica e ingesta dietética
La información demográfica e ingesta dietética
fueron obtenidos de una sub-muestra de 125
participantes, esto debido al cumplimiento de los
cuestionarios y de las entrevistas.
La información de cada participante se obtuvo
individualmente por nutriólogos entrenados. Las
variables demográficas fueron obtenidas mediante
un cuestionario que incluía la edad de la madre, el
grado de educación, el estado civil y profesional. La
información de la ingesta dietética se obtuvo por tres
recordatorios de 24 horas no consecutivos, dos días
entre semana y uno de fin de semana, incluyendo el
tipo y las cantidades de alimentos y bebidas que se

Artículo Original

habían consumido el día anterior a la entrevista. La
suplementación con vitaminas y minerales y el uso
de laxantes también fueron reportados. La ingesta
dietética fue calculada utilizando la base de datos
Food Processor® (v. 10.3.0. ESHA Research, USA),
incluyendo la información nutrimental de alimentos
Mexicanos cuando éstos no estaban en la lista. Las
participantes fueron agrupadas en tres grupos de
acuerdo a su condición gastrointestinal resultante de
la evaluación de los Criterios Roma III: sin
estreñimiento, con estreñimiento, con síndrome de
intestino irritable. La ingesta dietética fue comparada
estadísticamente entre los tres grupos.
Análisis estadístico
Estadística descriptiva fue utilizada para determinar
la media y la desviación estándar de las variables. La
presencia de estreñimiento y del síndrome de
intestino irritable (SII) fueron expresados como
porcentaje con su correspondiente intervalo de
confianza del 95% (IC 95%). La relación entre los
factores maternos y la presencia de estreñimiento y
de síndrome de intestino irritable fue determinada
por regresión logística, controlando para las variables
independientes: paridad, semanas de gestación,
ingesta de energía, fibra total, fibra soluble, agua
total (incluyendo agua de alimentos y bebidas),
cafeína y hierro.
La diferencia entre los tres grupos (sin estreñimiento,
con estreñimiento y con síndrome de intestino
irritable en relación a la ingesta dietética fue
evaluada para una distribución no paramétrica por la
prueba de Kruskal-Wallis para muestras
independientes. El análisis estadístico fue realizado
en SPSS© (v. 15.0.1, LEAD Technologies Inc.
USA). El nivel de significancia fue establecido a p &lt;
0.05.

Resultados
Un total de 336 mujeres en el tercer trimestre de
gestación (semanas 28-40) estuvieron de acuerdo en
participar y firmaron consentimiento informado de
este estudio. La información demográfica y de
ingesta dietética se registró de una sub-muestra de
125 mujeres, debido a la compleción de los datos.
La presencia de estreñimiento y de SII en el tercer
trimestre de embarazo se muestra en la Tabla I (n =
336). Ochenta y seis participantes (25%) auto-

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

24

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

reportaron padecer estreñimiento (IC 95% 21.0–
30.6%) en el mes previo a la entrevista inicial. De las
cuales seis habían utilizado laxantes naturales como
psylium y senósidos antes de la entrevista. Diecisiete
de las participantes cumplieron los criterios de
diagnóstico de estreñimiento funcional, 5% (IC 95%
2.9–7.9%). Mientras que cuarenta y seis mujeres
cumplieron los criterios de diagnóstico de SII, la
presencia fue de 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%).

Tabla I. Presencia de estreñimiento y síndrome de
intestino irritable durante el tercer trimestre de
gestación
Estreñimiento
% (IC 95%)

Método
Auto-reportado

25 (21.0–30.6)

Criterios Roma III
a

5 (2.9–7.9)

SII
% (IC 95%)
No reportado
13.6 (10.2–17.8)

% (IC 95%), porcentaje e intervalo de confianza del 95%

Artículo Original

La Tabla II presenta la información demográfica de
un subgrupo de 125 participantes en el tercer
trimestre de embarazo. La edad materna promedio
fue de 22.9 ± 5.9 años (15–35 años). Veintidos
participantes eran menores de 18 años, consideradas
menores de edad en México. Sesenta y seis mujeres
(52.8%) eran nulíparas. La mayoría de las
participantes habían completado la educación
secundaria (58.4%) y la mayoría era amas de casa
(90.4%). El vivir en unión libre (45.6%) era el
principal estado marital, pero treinta y tres mujeres
(26.4%) eran solteras.
Tabla 2. Características demográficas de una
sub-muestra de participantes
Características
Edad materna (años):
Menor de 18
Mayor de 18

n (%)
22 (17.6)
103 (82.4)

Número de hijos vivos:
Nulípara
1o2
3 o más

66 (52.8)
52 (41.6)
7 (5.6)

Nivel educativo:
Ninguno
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Universidad

7 (5.6)
18 (14.4)
73 (58.4)
21 (16.8)
6 (4.8)

Ocupación:
Ama de casa
Estudiante
Empleada

113 (90.4)
6 (4.8)
6 (4.8)

n=336

De las participantes que auto-reportaron
estreñimiento, sólo veintiséis mujeres (30.2%)
identificaron uno o más alimentos que ellas
reconocían como ayuda para mejorar la defecación
(Figura 1). Estos productos incluyen el agua, yogur,
frutas como ciruela pasa, papaya y naranja, y
alimentos con fibra, incluyendo cereales altos en
fibra. Una participante identificó la carne de cerdo
como mejorador de su funcionamiento intestinal
(datos no mostrados). El agua, la papaya y las frutas
en general, fueron los alimentos más frecuentemente
mencionados.
Figura 1. Frecuencia de participantes que mencionaban ciertos
alimentos que se identificaron como ayuda para mejorar la función
gastrointestinal (n = 26).

Estado marital:
Soltera
Casada
Unión libre
Fuente: Directa
n=125

33 (26.4)
35 (28)
57 (45.6

La información de la ingesta dietética de las
participantes en el tercer trimestre de embarazo se
muestra en la Tabla III (n = 125) y previamente
reportada (Tijerina Sáenz et al., 2014)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

Tabla 3. Ingesta dietética materna de energía, fibra, agua y cafeína en promedio de todas
las participantes, aquéllas sin estreñimiento, con estreñimiento y aquéllas con SII.

a

Promedio

Sin entreñimientob

Estreñimiento c

SII d

(n = 125)

(n = 71)

(n = 12)

(n = 42)

1814.2 ± 645.1
(564.7–3575.5)

1743.5 ± 589.3
(564.7–3116.8)

1691.8 ± 330.8
(1452.4–2172.8)

1955.2 ± 771.5
(593.0–3575.5)

ns

17.9 ± 9.8
(1.9–45.7)
2.0 ± 1.8
(0.0–7.3)

18.0 ± 10.7
(1.9–45.7)
2.1 ± 1.9
(0.0–7.3)

13.4 ± 2.6
(11.2–16.6)
1.1 ± 0.5
(0.5–1.8)

18.9 ± 9.1
(4.3 – 37.9)
2.1 ± 1.8
(0.0–6.6)

ns

1167.6 ± 1080.8
(0.0–5000.0)

1214.5 ± 959.6
(0.0–4000.0)

1150.0 ± 1090.9
(0.0–2500.0)

1094.7 ± 1302.8
(0.0–5000.0)

ns

Total (mL)

2687.4 ± 1238.3
(584.0–6207.9)

2680.7 ± 1130.0
(641.7–6048.4)

2749.5 ± 1156.1
(1223.4–4015.1)

2685.0 ± 1470.6
(584.0–6207.9)

ns

Cafeína (mg)

72.4 ± 73.9
(0.0–368.0)

74.9 ± 63.1
(0.0–231.4)

11.9 ± 13.2
(0.0–30.7)

81.2 ± 92.2
(0.0–368.0)

ns

Energía (kcal)
Fibra
Total (g)
Soluble (g)
Agua
Bebible (mL)

estreñimiento funcional o de SII en el tercer trimestre
de gestación (n = 125).

P

ns

a

Promedio ± DE (rango)
Sin estreñimiento, sin-SII
Con estreñimiento, sin- SII
d
Con SII, síndrome de intestino irritable
* Significancia estadística si P &lt; 0.05
b
c

Todas las mujeres reportaron consumir suplementos
de multivitaminas al momento de las entrevistas. En
promedio, el estado dietético de las futuras madres
refleja una ingesta de energía muy amplia, 1814.2 ±
645.1 kcal (564.7–3575.5 kcal). El consumo de fibra
total fue 17.9 ± 9.8 g (1.9–45.7 g); mientras que el de
fibra soluble fue de 2.0 ± 1.8 g (0.0–7.3 g). Sólo doce
participantes (10.4%) consumieron más de 26 g de
fibra total por día. Una participante consumía más
cafeína de lo recomendado para el embarazo, el
promedio fue de 72.4 ± 73.9 mg (0.0–368.0 mg). El
consumo de agua bebible fue 1167.6 ± 1080.8 mL
(0.0–5000.0 mL); mientras que la ingesta total de
agua, incluyendo el agua de alimentos y de bebidas
fue 2687.4 ± 1238.3 mL (584.0–6207.9 mL). Seis
participantes (4.8%) consumían agua a niveles
menores de 1000 mL por día, de las cuales ninguna
presentó estreñimiento (datos no mostrados en
cuadros).
No existió diferencia significativa en el consumo de
energía (P = 0.495), fibra total (P = 0.424), fibra
soluble (P = 0.370), agua bebible (P = 0.783), agua
total (P = 0.832), ni cafeína (P = 0.235), entre las
mujeres que no presentaron estreñimiento, aquéllas
que sí presentaron estreñimiento y aquéllas con
síndrome de intestino irritable durante el tercer
trimestre de embarazo. Además, como se determinó
por el modelo de regresión logística, no se observó
asociación significativa entre los factores maternos
tales como la paridad, semanas de gestación y la
ingesta dietética (de energía, fibra total, fibra soluble,
agua total, cafeína, hierro) y la presencia de

Discusión
Este estudio muestra evidencia sobre las condiciones
gastrointestinales de estreñimiento y del SII de
mujeres en el tercer trimestre de gestación en el
noreste de México, que recibían atención prenatal en
el Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad. Resultados similares no se han
publicado anteriormente para una población
Mexicana.
Tal como se define por los Criterios Roma III, la
presencia de estreñimiento funcional y de SII fue de
5% y 13.6%, respectivamente (n = 336). Otros
autores han reportado prevalencias de estreñimiento
mayores en mujeres embarazadas que viven en
España y en el Reino Unido, al usar los Criterios
Roma II. Ponce et al. (2008) y Derbyshire et al.
(2006) reportaron presencia de estreñimiento en un
21% de las embarazadas; Shi et al, (2015) reportó la
presencia de estreñimiento del 13.01%. Nuestros
resultados son comparables a los reportados por van
Brummen et al. (2006), donde se presentó el
estreñimiento en 4.5% de las mujeres Holandesas a
36 semanas de gestación, a pesar de las diferencias
metodológicas. Existe limitación en relación a la
literatura respecto al estreñimiento y el SII durante el
embarazo. Los Criterios Roma III definen esta
condición como la presencia de dolor abdominal
asociado a un cambio en la frecuencia o en la forma
de las evacuaciones. Nuestro resultado en relación a
la presencia de SII en mujeres Mexicanas (13.6%) es
comparable a los resultados reportados por Bradley
et al. (2007) en mujeres de Norteamérica (13%) en el
tercer trimestre de gestación.
Los factores hormonales y mecánicos, la ingesta
dietética, y la actividad física pueden asociarse a la
presencia de desórdenes gastrointestinales durante la
gestación (Cullen &amp; O’Donoghue, 2007). En este
estudio, los factores maternos como la paridad, las
semanas de gestación y la ingesta dietética de
energía, fibra total, fibra soluble, agua, cafeína, y
hierro fueron investigados; sin embargo, no
reflejaron relación alguna con las condiciones
gastrointestinales estudiadas (n =125). El consumo
de suplementos de hierro ha sido asociado al malestar
gastrointestinal durante el embarazo (Cullen &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

26

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

O’Donoghue, 2007); sin embargo, nuestros
hallazgos y los de otros autores demuestran la falta
de significancia en la etiología del estreñimiento en
el tercer trimestre de gestación (Derbyshire et al.,
2006). Así mismo, la ingesta dietética materna de
los
nutrimentos
investigados
no
fue
significativamente diferente entre las participantes
sin estreñimiento, con estreñimiento, o con SII.
Resultados similares se han reportado por otros
autores cuando se compara la ingesta dietética de
mujeres sin estreñimiento vs con estreñimiento en el
tercer trimestre de gestación; mientras que las
diferencias significativas sólo se han encontrado en
el primer y segundo trimestres (Broussard, 1998;
Derbyshire et al., 2006; Bradley et al., 2007; Ponce
et al., 2008). Esto puede deberse a la combinación
de los factores dietéticos, hormonales y mecánicos en
el tercer trimestre, tales como el crecimiento del feto
y la placenta, que pueden impedir el movimiento de
las heces (Wald, 2003).
A pesar de la no significancia estadística, la ingesta
de fibra dietética fue menor en las mujeres que sí
presentaban estreñimiento. La recomendación para
la población Mexicana en relación a la ingesta de
fibra es de 26–30 g por día para mujeres entre 14 y
50 años de edad (Rosado, 2008), y la recomendación
de Estados Unidos es de 28 g por día (Food and
Nutrition Board, 2005b). Las participantes en este
estudio tuvieron un rango amplio en el consumo
diario de fibra total desde 6.7% hasta más del 100%
de la recomendación. La ingesta de fibra fue muy
baja en las participantes de este estudio, tal vez
debido al pobre consumo de frutas y vegetales, tal
como se identificó en los recordatorios de 24 horas.
Esto sugiere la necesidad de consejos de nutrición y
alimentación para lograr el consumo de al menos 18
g de fibra al día para prevenir el estreñimiento
(Anderson, 2001), lo cual puede ser logrado al incluir
dos porciones de frutas, vegetales y granos enteros en
cada tiempo de comida (Ramos-Hernández et al.,
2005).
Las mujeres embarazadas deben consumir 3,000 mL
de agua, incluyendo el agua de los alimentos, tales
como la leche, el yogurt, sopas, frutas, vegetales y
jugos (Food and Nutrition Board, 2005). Veinticinco
participantes (20%, n = 125) no bebían agua durante
el día, por lo que su consumo sólo procedía de los
alimentos, probablemente debido a que este estudio
se realizó durante la temporada de invierno, por lo

Artículo Original

que disminuye la sed y el consumo de agua. Nuestros
resultados son similares a otros que reportan la falta
de diferencia significativa cuando se compara el
consumo de agua en mujeres sin estreñimiento y
aquellas con estreñimiento en el tercer trimestre de
gestación (Derbyshire et al., 2006; Ponce et al.,
2008); en este estudio la ingesta de agua total fue en
promedio 70 mL mayor en las mujeres con
estreñimiento. Las mujeres embarazadas deben
reducir el consumo de bebidas con cafeína
(Anderson, 2001) e incrementar el consumo de agua
para prevenir la hipohidratación que puede causar el
endurecimiento de las heces y el estreñimiento
(Arnaud, 2003).
Asimismo, es recomendado que las mujeres
embarazadas aumenten el consumo de frutas y
verduras, agua y fibra dietética para evitar el
estreñimiento funcional (Ponce et al., 2008). De
ochenta y seis mujeres que auto-reportaron el
estreñimiento, sólo veintiséis (30%) mencionaron
algún alimento que ellas reconocían como ayuda para
mejorar su función gastrointestinal, incluyendo agua,
frutas, yogur, y cereal alto en fibra. La motivación o
conocimiento en nutrición pudo influir en las
respuestas de nuestras participantes, posiblemente
debido a su nivel de educación, falta de motivación
(Anderson et al., 1993),o el costo de los productos
que afectan la decisión de compra (Smith, 2000).
Estrategias deben existir para aumentar la
disponibilidad y consumo de frutas, aún en aquéllas
mujeres con ingresos limitados (Buss et al., 2008),
por tanto la guía nutricional durante el cuidado
prenatal podrían enfatizar el consumo de alimentos
nutritivos y de bajo costo para la prevención de
complicaciones gastrointestinales tales como el
estreñimiento y el SII.
Una limitante de este proyecto fue el compromiso de
las participantes para completar sus evaluaciones y
proporcionar la información requerida, por lo que la
muestra se redujo a 125 participantes. Además, el
pequeño tamaño muestral en el grupo de mujeres con
estreñimiento (n = 12) según los Criterios Roma III,
pudo resultar en una alta variabilidad. A pesar de este
tamaño muestral, este grupo representa a mujeres
embarazadas con estreñimiento con ingestas
dietéticas particulares. Más estudios son sugeridos
para comparar grupos similares con un mayor
tamaño de muestra. El cálculo de la ingesta dietética
utilizando una base de datos con alimentos de otro

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

27

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

país, también podría ser una limitante. Sin embargo,
la adición de los alimentos Mexicanos utilizando sus
etiquetas nutrimentales fue importante en este
estudio para representar de una mejor manera la dieta
de las participantes.
Conclusiones
El presente estudio muestra evidencia en relación a
la presencia de estreñimiento y de SII en mujeres en
el tercer trimestre de gestación en la región noreste
de México, además de la relación de la ingesta
dietética con ambas condiciones gastrointestinales.
La ingesta dietética de las participantes fueron
factores sin relación al estreñimiento o al SII,
tampoco fueron significativamente diferentes entre
mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento o con
SII, por lo que se sugiere una combinación de
factores dietéticos, hormonales y mecánicos. El
consumo de fibra y de agua menor a las
recomendaciones refleja la necesidad del consejo
nutricional y de alimentación durante el cuidado
prenatal. Futuras investigaciones son requeridas para
sustentar los resultados de este estudio
Agradecimientos
Los autores agradecemos a las mujeres embarazadas
del estado de Nuevo León por su participación en
este proyecto. La investigación fue apoyada por el
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad en Nuevo León y por la Facultad de
Salud Pública y Nutrición (FaSPyN), Universidad
Autónoma de Nuevo León.

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�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE IES MEXICANAS CON CARRERA DE NUTRICIÓN
Y ESTADO NUTRICIO INFANTIL ENSANUT 2012, ¿HAY CORRELACIÓN?
Tamayo-Chuc Darwin Ulises 1, Hernández-Chávez Laura 2.
1 Hospital PlayaMed. Cancún, Quintana Roo, México. 2 División de Ciencias de la Salud, Universidad de Quintana Roo. Chetumal,
Quintana Roo, México.

RESUMEN
Introducción: Existe poca literatura sobre la estadística y distribución geográfica de las instituciones de educación superior
con carreras de nutrición en México. Objetivo: analizar los patrones distributivos de las mismas y asociar estos con el estado
nutricio infantil de las zonas geográficas de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012. Analizamos estos datos durante
el periodo octubre 2014-febrero 2015. Métodos: Se creó una base de datos de instituciones educativas que impartían
licenciaturas en nutrición en una hoja de cálculo. Posteriormente, se cuantificaron, se mapearon y analizaron vs. Los resultados
del estado nutricio infantil por zonas geográficas usadas en la encuesta. Resultados: Se computaron 321 campus de
instituciones de educación superior en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal, con un promedio de 10.03 ±
desviación estándar 8.29. 40 fueron públicas (12.47%); 281 fueron privadas (87.53%). La región con más instituciones
computadas fue el centro con 124, misma que contó con prevalencias aceptables en la encuesta. Pese a tener una cantidad
considerable de instituciones computadas, la zona norte pareciera estar influenciada por el estilo de vida estadounidense, ya
que obtuvo la prevalencia más alta de todas las regiones para sobrepeso/obesidad infantil. Se encontró una mayor
concentración geográfica de instituciones educativas en el centro y norte. Conclusiones: La zona centro tuvo el mayor número,
lo cual repercutió en tener prevalencias estables para desequilibrios del estado nutricio infantil. El número de instituciones de
educación superior con carrera de nutrición es, por lo pronto, un factor protector entre la población infantil.
Palabras Clave: Educación superior, obesidad infantil, México

ABSTRACT
Introduction: There are a few studies on the statistical and geographical distribution of higher education institutions with
nutrition career in Mexico. Objectives: analyze the distribution patterns of these and associate these with the child nutritional
status of the geographical areas of the Mexico’s 2012 National Health and Nutrition Survey. We analyzed these data for the
period October 2014-February 2015. Methods: A database of educational institutions that offer nutrition undergraduate
degrees was created by a spreadsheet. Subsequently, data were measured, mapped and analyzed vs. the results of child
nutritional status by geographical areas used in the survey. Results: 321 campuses of higher education institutions were
computed in the 31 states and the Federal District, with an average 10.03 ± 8.29. Forty were public (12.47%); 283 were private
(87.53%). The area with more institutions computed was the central one with 132, which had acceptable prevalence rates in
the survey. Despite having a considerable amount of computed institutions, the north area seems to be influenced by the
American style of life, since it had the highest child overweight and obesity prevalence rates of all areas. A highest geographical
concentration of higher education institutions was found in the central and north areas. Conclusions: The central area had a
greater number of higher education institutions, which resulted in having stable prevalence rates for imbalances of child
nutritional status. The number of higher education institutions with nutrition career is, indeed, a protective factor among the
child population.
Key words: Higher education, child obesity, Mexico.
Citation: Tamayo-Chuc D. U., Hernández-Chávez L. (2016) Distribución geográfica de IES mexicanas con carrera de nutrición y estado nutricio
infantil ENSANUT 2012, ¿hay correlación?, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 30-34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tamayo-Chuc et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: darwin.tamayo91@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Educación superior, obesidad infantil, México

Introducción
La carrera de nutrición en México es impartida en
instituciones públicas y privadas (Novelo Huerta,
2010). Existe poca literatura al respecto del número
total de instituciones de educación superior (IES) que
imparten licenciaturas en nutrición en México.
La Revista Salud Pública y Nutrición realizó una
edición especial sobre su simposio de nutrición
clínica en mayo de 2010, cuyo tema principal era la
formación del nutriólogo clínico en México y
Latinoamérica; en dicha entrega, se computaron 32
IES miembros de la Asociación Mexicana de
Miembros de Facultades y Escuelas de Nutrición,
A.C. (AMMFEN, A.C.), de las cuales, 19 miembros
eran instituciones públicas y 13 privadas (Novelo
Huerta, 2010). Sin embargo, no se contempló a las
instituciones no-miembros de la AMMFEN, que
estaban acreditadas por otras instituciones.
Varias instituciones descentralizadas enlistan,
acreditan y hacen bases de datos de las IES como el
Consejo para la Acreditación de la Educación
Superior, A. C. (COPAES), los Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la
Educación Superior (CIEES), la Asociación
Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior en México (ANUIES) y la
Federación de Instituciones Mexicanas Particulares
de Educación Superior (FIMPES).
Asimismo, las instituciones privadas necesitan
obtener el Registro de Validez Oficial de Estudios
(RVOE) (Rubio-Oca, 2007).
Los problemas nutricionales siempre tienen una
influencia geográfica y evolucionan gradualmente de
la mano con la transición epidemiológica, un punto
decisivo a considerar en el futuro (Barquera y
Tolentino, 2005). La Encuesta Nacional de Salud y
sus subsecuentes, han estudiado geográficamente a
México por 4 regiones: norte, centro, sur y Ciudad de
México (Instituto Nacional de Salud Pública, 2001).
(Ver Tabla 1).

Ensayo

Tabla 1. Regiones geográficas tradicionales de estudio desde la Encuesta
Nacional de Nutrición 1999
Región
geográfica

Entidades federativas

No. de
entidades
federativas

Norte

Baja California, Baja California Sur,
Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León,
Sonora y Tamaulipas.

8

Centro

Aguascalientes, Colima, Estado de México
(se excluye Área Metropolitana), Guanajuato,
Jalisco, Michoacán de Ocampo, Morelos,
Nayarit, Querétaro de Arteaga, San Luis
Potosí, Sinaloa y Zacatecas.

12

Sur
Ciudad de México

Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo,
Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco,
Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave y
Yucatán.
Distrito Federal y Área Metropolitana

11
1

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta Nacional de Nutrición 1999.

El objetivo general del presente estudio es exponer la
distribución geográfica de las instituciones de
educación superior que imparten licenciaturas en
nutrición en México para analizar los patrones
distributivos de las mismas y asociar estos con el
estado nutricio infantil de las zonas geográficas de la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(ENSANUT 2012).

¿Cómo nos adentramos a la obtención de datos?
Nuestro universo estuvo constituido por IES públicas
y privadas que impartieran licenciaturas en nutrición
en México. Realizamos una recogida de datos de
forma electrónica online, misma que se realizó en el
periodo octubre 2014-febrero 2015.
En esta pesquisa, incluimos a programas de
licenciaturas en nutrición impartidas en IES públicas
y/o privadas en México, en cualquier modalidad
presencial (escolarizada, no escolarizada o mixta),
cuya acreditación o certificación estuviera avalada
por alguna de las siguientes instituciones
acreditadoras: COPAES – CONCAPREN, CIEES –
Comité de Ciencias de la Salud, ANUIES, FIMPES,
o que tuvieran el registro RVOE, o este mismo se
hallara en trámite; también se incluyeron las que eran
miembros de AMMFEM, A.C.
Excluimos a programas de nutrición de posgrado
(maestría, doctorado o especialidad), o bien, estudios
técnicos, impartidos por IES públicas o privadas de
México u otro país.
Se colectó la información en una hoja de cálculo, en
la cual se vaciaron los datos obtenidos separando las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

31

�Educación superior, obesidad infantil, México

instituciones por entidad federativa. Posteriormente,
se realizó un conteo de las mismas, se mapearon y se
comparó el resultado obtenido con las regiones
geográficas de la ENSANUT 2012.

Las cifras
En la República Mexicana, se computaron 321
campus de IES donde poder estudiar la licenciatura
de nutrición, el promedio por entidad federativa fue
de 10.03 ±DE 8.29 con un rango de 2 a 26 IES. 40 de
dichas sedes fueron IES públicas (12.47%); 283
fueron IES privadas (87.53%). Las cinco entidades
federativas que concentraron la mayor parte de las
instituciones fueron en orden decreciente: Distrito
Federal y Jalisco, ambas con 26 IES (8.09% por cada
una); Estado de México con 22 IES (6.85%);
Guanajuato con 20 (6.23%); y Tamaulipas con 18
(5.60%).
Las entidades federativas con mayor cantidad de IES
públicas fueron: Jalisco con cuatro, Tamaulipas con
tres, y ocho entidades federativas contaron con dos
(Campeche, Chihuahua, Distrito Federal, Durango,
Estado de México, Hidalgo, Oaxaca y Veracruz). Las
entidades federativas sin IES públicas computadas
fueron: Baja California, Baja California Sur,
Coahuila y Puebla.
Las cinco entidades federativas con mayor cantidad
de IES privadas computadas fueron: Distrito Federal
con 24; Jalisco con 22; Estado de México con 20;
Guanajuato con 19; y Tamaulipas con 16. Las cinco
entidades federativas con menor cantidad de IES
privadas computadas fueron: Tabasco, Colima y
Tlaxcala, todas con una; y Zacatecas y Campeche
con dos cada una.

Ensayo

Figura 1. IES que imparten licenciaturas en nutrición
en México.

Abreviaturas: IPu, Instituciones Públicas; IPr, Instituciones
Privadas

Tomando en cuenta la distribución geográfica de la
ENSANUT 2012, la región con más IES fue el centro
con 132, mientras que la Ciudad de México, sólo
tuvo 26.
Asimismo, analizamos la orientación académica de
las carreras de nutrición, Crocker-Sagastume y
colabs. (2012), habían reportado una tendencia –en
orden decreciente– enfocada al área de formación
básica, seguida del área clínica, ciencia de los
alimentos, docencia y finalmente, investigación.
En nuestro estudio, clasificamos los planes de
estudio por la orientación de los mismos, en las
siguientes: básica-clínica, científica, gastronómica,
alimentaria e institucional (Ver Tabla 2).

En cuanto a distribución regional, las entidades
federativas fronterizas del norte (Baja California,
Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas)
concentraron la cuarta parte de las IES computadas
con 79 (24.61%) (Ver Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

32

�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

Tabla 2. Licenciaturas en México por orientación académica y nombre
Orientación académica

Nombre de la Licenciatura

Licenciatura en Nutrición
Licenciatura en Nutrición Humana
Licenciatura en Nutrición y Bienestar Integral
Orientación básica-clínica Licenciatura en Dietética y Nutrición
(n=297, 90.27%)
Licenciatura Nutrición y Alimentación
Licenciatura en Nutrición Humana y Dietética
Licenciatura en Nutrición y Salud
Licenciatura en Nutrición Holística

Orientación científica
(n=18, 5.5%)

Licenciatura en Nutrición y Ciencia(s) de los
Alimentos
Licenciatura en Ciencias de la Nutrición
Licenciatura en Ciencias Nutricionales

Orientación institucional
(n=4, 1.21%)
Otros
(n=1, 0.3%)
Fuente: Elaboración propia
*n=329

%

271
6
6
5
4
2
2
1

91.2
2.0
2.0
1.7
1.3
0.7
0.7
0.3

12

Licenciatura en Nutrición y Gastronomía
Orientación gastronómica
Licenciatura en Gastronomía con Énfasis Nutricional
(n=7, 2.12%)
Licenciatura en Nutrición Gastronómica

Orientación alimentaria
(n=2, 0.6%)

No.

Licenciatura en Nutrición Integral y Tecnología
Alimentaria
Licenciatura en Nutrición y Tecnología de los
Alimentos

4
2

66.7
22.2
11.1

5

71.4

1

14.3
14.3

1
1

50.0

1

50.0

Licenciatura en Nutrición y Educación Alimentaria
Licenciatura en Administración de la Nutrición
Licenciatura en Nutrición Institucional

2
1
1

50.0
25.0
25.0

Nutrición con Área de Concentración en Deportes

1

100.0

Curiosamente, se remarcó nuevamente la tendencia
por la afinidad de las instituciones de educación
superior hacia el área de formación básica-clínica.
Al comparar las cifras de prevalencias por región de
los desequilibrios del estado nutricio de la
ENSANUT 2012 (Instituto Nacional de Salud
Pública, 2012), y la cantidad de IES con licenciaturas
en nutrición, encontramos que en la misma región
centro, se mantuvo con prevalencias aceptables para
baja talla (11.4), sobrepeso/obesidad infantil (9.9),
anemia en preescolares y escolares (23.4 y 8.7
respectivamente). Luego, analizando la región con
menor cantidad de IES con carrera de nutrición, es
decir, la Ciudad de México, con 26, posee el nivel de
prevalencia de anemia preescolar más alto de todas
las regiones (25.2) (Ver Tabla 3).
Tabla 3. No. de IES con carrera de nutrición por región ENSANUT vs. Prevalencias de
desequilibrios del estado nutricio.

Región
ENSANUT
Norte
Centro
Sur
Ciudad de
México

No. de IES con
carrera de
nutrición

Prevalencia por región (desequilibrios del estado nutricio)

89
132
74

8.9
11.4
19.2

Sobrepeso y
obesidad
(&lt;5 años)
12
9.9
9.6

26

12.3

6.9

Baja talla
(&lt;5 años)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la ENSANUT 2012

Anemia
Preescolares
Escolares
(12-59 meses)
(5-11 años)
20.8
11
23.4
8.7
23.7
10.9
25.2

9.6

Contrastado el sur con el norte, en la primera región,
encontramos la más alta prevalencia de baja talla en
menores de 5 años (19.2), no habiendo diferencia
significativa para otros desequilibrios. El norte posee
una cantidad considerable de IES con 89, posee las
prevalencias más bajas de baja talla y anemia en
preescolares (8.9 y 20.8 respectivamente), a pesar de
ello, presenta las prevalencias más altas de
sobrepeso/obesidad infantil y de anemia en escolares
(12 y 11 respectivamente), de todas las regiones.

Discusión
En la República Mexicana, la distribución de las IES
no es homogénea y hay una concentración inminente
en entidades federativas del centro y norte de
México. En comparación a la distribución según
Novelo-Huerta (2010), mismos que se basaron en
datos de las principales instituciones acreditadoras
(AMMFEM, ANUIES, SEP y Comisión
Interinstitucional para la Formación de Recursos
Humanos para la Salud), encontramos semejanzas en
la centralización de las IES (Novelo-Huerta, 2010).
La prevalencia nacional de sobrepeso/obesidad
infantil en México (9.7), es superada por la región
norte por 2.3 puntos porcentuales. La prevalencia
nacional combinada de sobrepeso y obesidad en
2012, a partir de los criterios de la OMS, fue de
34.4% (Instituto Nacional de Salud Pública, 2012).
Se han hecho estudios por Flores-Peña et al (2014)
sobre percepción de madres de familia de la región
norte sobre la composición corporal de sus hijos, en
los cuales, las madres subestiman el peso de sus
hijos, o vinculan dichos desequilibrios del estado
nutricio como un sinónimo de éxito para la madre
(Flores, Trejo, Ávila et al, 2014; Flores, Cárdenas,
Trejo et al, 2014).
Del Rio-Navarro et al. (2004), vincularon la
influencia del estilo de vida estadounidense con esa
región en particular.
Aportamos estos datos que servirán como
indicadores indispensables para la geografía
académica y epidemiológico-nutricional de México.
Sugerimos, igualmente, analizar la planeación de
formación académica de recursos humanos en
nutrición, como ya se ha realizado en medicina
anteriormente (Piedrant y Grimaldo, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

33

�Educación superior, obesidad infantil, México

Las fortalezas de este ensayo son el número de IES
computadas, haciéndolo un grupo amplio en cuanto
al cómputo de un número próximo al real de las IES
mexicanas que imparten licenciaturas en nutrición.
El área de debilidad fue la focalización en la
población pediátrica, y dejar de lado la examinación
de las características de la población adulta, lo que
nos permitiría un panorama más completo de
análisis.
Conclusiones
El sector educativo privado posee más instituciones
educativas a comparación de las instituciones
públicas. En general, existe una distribución
inequitativa de las mismas, concentrándose la
mayoría en entidades federativas del centro y del
norte del país. La relación causa-efecto entre la
cantidad de IES y las prevalencias de los
desequilibrios del estado nutricio infantil se ve
reflejada en las estadísticas reportadas por la
ENSANUT 2012 para la región centro, lo cual podría
considerarse un factor protector contra desequilibrios
del estado nutricio. El estilo de vida estadounidense
por la cercanía con los estados de la zona norte
sobrepasa al factor protector de cantidad de IES,
mermado a su vez por las percepciones de las
familias en lo concerniente a la subestimación de la
gravedad del sobrepeso y la obesidad infantiles.

Bibliografía
Barquera, S, &amp; Tolentino, L. 2005. Geografía de las
enfermedades asociadas con la Nutrición en México:
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Ensayo

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particular del soporte nutricio artificial. RESPYN;
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Crocker-Sagastume R, Hunot-Alexander C, MorenoGaspar LE, López-Torres P, &amp; González-Gutiérrez M.
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el desarrollo curricular. Revista de Educación y
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Del Rio-Navarro, BE, Velázquez-Monroy, O, SánchezCastillo, CP, Lara-Esqueda, A, Berber, A, Fanghänel
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and Obesity in Mexican Children. Obes Res;
12(2):215-223.
Flores-Peña, Y, Cárdenas-Villarreal, VM, Trejo-Ortiz,
PM, Ávila-Alpirez, H, Ugarte-Esquivel, A, &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

34

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Informe Técnico

FRECUENCIA DE FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR EN PERSONAL
BECARIO DEL HOSPITAL GENERAL ESP. “PILAR SÁNCHEZ VILLAVICENCIO”
HUAJUAPAN DE LEÓN, OAXACA.
García Sierra Lucía1, M.S.P. Castro Juárez Carlos Jonnathan2*, M.C. Siliceo Murrieta José Isaías
1 Universidad de la Sierra Sur. 2 Universidad de la Sierra Sur, Instituto sobre la Salud Pública.3 Universidad de la Sierra Sur, Instituto de
Posgrado

RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en México y en el mundo. Estas
enfermedades están relacionadas con factores de riesgo de tipo cardiovascular (FRCV), como la edad, sexo, herencia genética,
ingesta de tabaco, alcohol, actividad física, dietas inadecuadas, aumento del índice de masa corporal (IMC) e índice cintura
cadera (ICC), presión arterial, colesterol, triglicéridos y glucosa. Objetivo: Determinar la frecuencia de los FRCV en el personal
becario del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” en Huajuapan de León, Oaxaca. Métodos: Se realizó un estudio
descriptivo de corte transversal, universo de estudio fue el personal becario del Hospital, Las variables antropométricas
fueron: índice de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las variables
bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT y TG totales, Variables conductuales: el consumo de tabaco, consumo de alcohol y
actividad física, las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del hospital, se consideraron los puntos de corte estipulados
por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM-037-SSA2-2012. Resultados: el 51.6% presentaron sobrepeso y obesidad (12.9%), la
distribución de grasa fue principalmente de tipo androide (64.5%). Se identificó hipertrigliceridemia (35.5%) e
hipercolesterolemia (25.8%) en hombres. El 36.4% de los hombres fueron fumadores frecuentes. El 48.38% de la muestra
indicó consumir alcohol, el 67.7% no realiza actividad física. Conclusiones: De acuerdo a estos resultados el IMC, ICC,
triglicéridos, colesterol y disminución en la actividad física son FRCV frecuentes para la generación de ECV en esta población.
Aunado a esto el consumo de alcohol en hombres incrementa mayormente el riesgo de un ECV.
Palabras Clave: Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto Joven

ABSTRACT
Introduction: Cardiovascular diseases (CVD) are the leading cause of death in Mexico and the world. These diseases are related
to cardiovascular risk factors such as age, gender, genetic inheritance, tobacco intake, alcohol, physical activity, inadequate
diets, increased body mass index (BMI), and waist circumference (CHF), blood pressure, cholesterol, triglycerides and glucose.
Objectives: To determine the frequency of CVRF in the staff of the ESP General Hospital. "Pilar Sánchez Villavicencio" in
Huajuapan de León, Oaxaca. Methods: A descriptive cross-sectional study was carried out, the study population being the
Hospital staff. The anthropometric variables were body mass index (BMI) (weight / height2), waist circumference and waist /
hip ratio (ICC). The biochemical variables were: blood glucose, total TG and TG, Behavioral variables: tobacco consumption,
alcohol consumption and physical activity, blood samples were taken in the clinical laboratory of the hospital, the cut-off
points stipulated by NOM- 015-SSA2-2010 and NOM-037-SSA2-2012. Results: 51.6% were overweight and obese (12.9%), the
fat distribution was mainly of the android type (64.5%). Hypertriglyceridemia (35.5%) and hypercholesterolaemia (25.8%)
were identified in men. 36.4% of the men were frequent smokers. 48.38% of the sample indicated consuming alcohol, 67.7%
did not perform physical activity.
Key words: Factors, Risk, Cardiovascular, Young Adult.
Citation: García Sierra L., Castro Juárez C. J., Siliceo Murrieta J.I. (2016) Frecuencia de factores de riesgo cardiovascular en personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 35-41
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García Sierra et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define
a las enfermedades cardiovasculares (ECV) al
conjunto de trastornos que afectan al corazón y a los
vasos sanguíneos (OMS, 2015).
Las ECV más relevantes son las cardiopatías
coronarias (ataques cardiacos), enfermedades
cerebrovasculares (apoplejía), hipertensión arterial
(HTA), vasculopatías periféricas, cardiopatías
reumáticas, cardiopatías congénitas e insuficiencia
cardiaca (Velázquez-Monroy et al., 2007; OMS,
2015). El aumento de las ECV tiene una relación
directa con factores de riesgo de tipo cardiovascular
(FRCV).
Se entiende por FRCV aquellas características
biológicas no modificables y características
conductuales (estilos de vida) modificables, cuya
presencia confiere una mayor probabilidad de sufrir
una enfermedad en el futuro (Sans-Susanna, 2005).
Las ECV están mediadas por la frecuencia de FRCV
(Extremera et al., 2002; Sánchez-Contreras, 2009;
Mantilla-Toloza et al., 2011), como lo son el
consumo de tabaco, niveles elevados de
lipoproteínas de baja densidad (cLDL, por sus siglas
en inglés), colesterol total (CT), triglicéridos (TG),
alteraciones de glucosa, HTA, obesidad (Índice de
Masa Corporal elevado, Circunferencia de cintura e
Índice Cintura Cadera), sedentarismo o inactividad
física, consumo de alcohol, dietas inadecuadas y
estrés. Para el caso de las mujeres otro FRCV es el
uso de anticonceptivos orales y estrógenos (SansSusanna, 2004; Contreras-Zúñiga et al., 2008;
Romero-Tomás, 2009; Sánchez-Contreras et al.,
2009; Chacín et al., 2011; Fortino M et al., 2012;
OMS, 2016).
La frecuencia en el consumo de tabaco genera
disfunción endotelial en arterias sistémicas,
aumentando la rigidez en la capa íntima y media de
la carótida, debido a sus efectos sistémicos,
vasculares y protrombogénicos. El aumento de cLDL
(≥130 mg/dL) así como la disminución de colesterol
de alta densidad (cHDL, por sus siglas en inglés,
hombres &lt;40 mg y mujeres &lt;50 mg) están
relacionados con cambios en la capa íntima y media
de las arterias, las cuáles se relacionan con la
presencia de lesiones ateroescleróticas (NOM-037SSA2-2012). La intolerancia a la glucosa se asocia a

Informe Técnico

un en el riesgo de aparición de ECV. Elevación de
los marcadores de inflamación y factores
procoagulantes
generan
modificaciones
lipoproteícas que resultan en un mayor riesgo
aterogénico. La diabetes mellitus tipo II (DM II) se
asocia también a una mayor probabilidad de
aparición de hipertrigliceridemia, cHDL bajo, HTA
y obesidad, que generalmente anteceden a la
aparición de esta (Fox et al., 2004).
El exceso de grasa abdominal está relacionado con el
desarrollo de hiperinsulinemia, resistencia a la
insulina (RI) e intolerancia a carbohidratos
(intolerancia a la glucosa), hipertrigliceridemia e
HTA (SSA; 2001). La disminución en la actividad
física favorece la acumulación de tejido adiposo
(TA) y una disminución en la sensibilidad a la
insulina.
Los efectos en el consumo de alcohol genera
acumulación de grasa dando inicio a alteraciones de
TG y CT, produciendo HTA y un estado
hipercoagulante induciendo a arritmias cardiacas y
reduciendo el flujo sanguíneo cerebral (SSA; 2001).
El estrés genera mayor hiperactividad del eje
hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, generando un
aumento en catecolaminas las cuales aumentan la
frecuencia cardiaca, consumo de oxígeno y
aumentando el riesgo de HTA además de agregación
plaquetaria. Aunado a estos factores, una historia de
antecedentes heredofamiliares de ECV aumenta la
predisposición para el desarrollo de DM II,
sobrepeso, obesidad y dislipidemias, finalmente los
mecanismos por los que los anticonceptivos orales
combinados (ACOC) pueden inducir ECV son
diversos e implican la acción de los estrógenos sobre
el sistema hemostático, la de los gestágenos sobre el
metabolismo de los lípidos y la acción combinada de
ambos sobre el metabolismo de los hidratos de
carbono (HC) y la presión arterial (PA) ) (De la
Cuesta-Benjumea et al., 2011).
En la población adulta joven de Oaxaca,
principalmente del área de la salud no se han
realizado estudios que indiquen la frecuencia de estos
FRCV. Sin embargo el aumento en la morbimortalidad indica que deben realizarse estudios de
tamizaje para determinar el RCV y prevenir
complicaciones en edades posteriores. Para lo cual,
el presente trabajo exploro como etapa inicial para

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

futuros estudios al personal becario del Hospital
General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio”
Huajuapan de León, Oaxaca, con el objetivo de
determinar la frecuencia de algunos FRCV.

Informe Técnico

IMC para el caso de los hombres indicó que del total
de estos el 45.5% presentó sobrepeso y 18.2%
obesidad, mientras que las mujeres presentaron 55%
sobrepeso y 10% de obesidad. Cabe mencionar que
ningún grupo presentó bajo peso.

Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal.
Donde el universo de estudio fue el personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez
Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca en el año
2016. Las variables antropométricas fueron: índice
de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia
de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las
variables bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT
y TG totales.
Variables conductuales como: el consumo de tabaco,
consumo de alcohol y actividad física. Fueron
clasificadas como nunca, cuando ningún día por
semana se generaba el consumo de tabaco, ocasional
cuando se consumía al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se consumía 4 o más veces por
semana. Para la variable actividad física, se aplicó un
cuestionario a la población de estudio, en donde se
preguntó la frecuencia y el tiempo que dedicaban
para la realización de actividad física, esta
clasificación fue nunca, cuando ningún día por
semana se generaba actividad física, ocasional,
cuando se realizaba al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se realizaba 4 o más veces por
semana.

Tabla 1. población becaria según
distribución de IMC.
IMC
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Total
Fuente: Directa

No.
11
16
4
31

%
35.5
51.6
12.9
100

Se determinó la distribución de grasa presente en los
sujetos de estudio por medio del ICC, el 54.5% de los
hombres presentó una distribución de grasa de tipo
normal y el 45.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide. El 25% de las mujeres presentó una
distribución de grasa normal y el 75% presentó
distribución de tipo androide, interesantemente
dentro de la muestra no se presentó distribución de
grasa de tipo ginecoide (Tabla 2).

Tabla 2. Distribución de grasa en relación al ICC por sexo de la población
becaria.
ICC

No se incluyeron las variables; consumo de
estrógenos o anticonceptivos orales, nivel de estrés,
factores genéticos y niveles de PA, debido a la
cobertura del estudio.
Las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del
hospital y transcurridos 2 días se hizo la entrega de
los resultados. Considerando los puntos de corte
estipulados por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM037-SSA2-2012.

Resultados
La universo estuvo conformada por 31 sujetos de los
cuales 20 fueron mujeres (64.5%) y 11 fueron
hombres (35.5%). los puntos de corte del IMC
clasifico a la población 51.6% con sobrepeso, 35.5%
con peso normal y 12.9% con obesidad (Tabla 1). El

Sexo

D. Normal
No.
%

D. Androide
No.
%

No.

%

Hombre
Mujer
Total

6
5
11

5
15
20

11
20
31

100.0
100.0
100.0

54.5
25.0
35.5

45.5
75.0
64.5

Total

Se realizaron químicas sanguíneas de 3 elementos,
glucosa, CT y TG, la glucosa se clasificó en 3 rangos;
valores normales (70 a 110 mg/dL), intolerancia a la
glucosa (111-125 mg/dL) y DM (&gt;126 mg/dL), es
importante mencionar que el 100% de la población
presentó valores normales, sin obtener datos de
intolerancia a la glucosa y personas diagnosticadas
con DM. El porcentaje de TG en la población indicó
que el 64.5% de la población presentó valores
menores de 150 mg/dL, mientras que el resto
(35.5%) presentó niveles superiores a 150 mg/dL
(Tabla 3). Resultados referentes a niveles de CT,

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�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

indicaron que el 25.8% de la población presentó
niveles superiores a los esperados (&gt;200 mg/dL),
mientras que el resto (74.2%) presentó valores
normales (&lt;200 mg/dL) (Tabla 3).

Tabla 3. Población becaria según valores de TG y CT.
No.

%

&lt;150
&gt;150
Total

20
11
31

64.5
35.5
100

&lt;200
&gt;200
Total

23
8
31

74.2
25.8
100

Valores de TG (mg/dL)

Valores de CT (mg/dL)

Fuente: Directa

Del total de la población 22 sujetos refirieron nunca
haber consumido tabaco, 3 refirieron un consumo
ocasional, mientras que el resto (6 sujetos) refirieron
un consumo frecuente. El 15% de los sujetos
indicaron nunca consumir alcohol, 9 indicaron un
consumo ocasional y el resto (7 sujetos) indicó un
consumo frecuente. El 67.7% de la población no
realizó actividad física durante el estudio, 6.5%
realizó actividad física de manera ocasional, mientras
que el resto (25.8%) refirió una realización frecuente
de la misma (Tabla 4). (Tabla 4).

Tabla 4. Población becaria según consumo de tabaco, alcohol y realización
de actividad física

Nunca
%
22
71.0
15
48.4
21
67.7

No.

Consumo de tabaco
Consumo de alcohol
Actividad física

Frecuencia
Ocasional
%
No.
3
9.7
9
29.0
2
6.5

Frecuente
%
6
19.4
7
22.6
8
25.8

No.

Total
%
31
100.0
31
100.0
31
100.0

No.

Fuente: Directa

Discusión
La medición de FRCV en diversas poblaciones ha
aumentado, esto debido al incremento de
defunciones por ECV. En México como en los países
en desarrollo las ECV representan más de tres cuartas
partes de las muertes generales. Sin embargo la
mayoría de los estudios están enfocados a las
poblaciones no hospitalarias, dejando por entendido

Informe Técnico

que la población que trabaja en el área de la salud
podría tener menor riesgo a presentar estas
enfermedades en edades tempranas. El presente
trabajo evaluó la frecuencia FRCV en la población
hospitalaria (personal becario) del Hospital General
ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de
León, Oaxaca (2016).
Mediante la obtención de datos antropométricos
(peso y talla) se obtuvo el IMC, el cual es utilizado
comúnmente para reflejar grasa corporal total, el cual
es determinante en la aparición temprana de
enfermedades no trasmisibles (ENT) (RosalesRicardo, 2012). El incremento del IMC estuvo
asociado con el incremento de grasa de tipo
abdominal o visceral, la cual favorece una mayor
liberación de ácidos grasos en el organismo. El
sobrepeso y la obesidad son considerados como ENT
y de desbalance metabólico, que se caracterizan por
la presencia de TA (incremento en las reservas de TG
en el adipocito), el cual sintetiza diversas hormonas
proinflamatorias que incrementan el riesgo de
presentar dislipidemias, HTA, DM, y marcadores
protrombóticos (Zugasti-Murillo et al., 2010).
Referente a la medición de circunferencia de cintura,
la literatura indica que valores por arriba de lo normal
(˃88 cm para mujeres y ˃102 cm para hombres) son
FRCV. Se consideró que la circunferencia de cintura
es un FRCV debido a que la mayor acumulación de
grasa es principalmente a nivel central o visceral, lo
que da inicio a una mayor actividad de la lipasa
hepática, disminuyendo los niveles de cHDL y
aumentando las cifras de cLDL y CT, generando así
alteraciones en el metabolismo lipídico (AraúzHernández et al., 2013).
La determinación del ICC permitió identificar el tipo
de distribución de grasa que presentó la población de
estudio, el 64.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide y el resto (35.5%) presentó
distribución de grasa de tipo normal, el ICC está
integrado por la presencia de TA ya que se incluye
grasa subcutánea, dicho índice se relaciona con
factores como la edad, sexo y condiciones
ambientales. La literatura lo asocia fuertemente con
el aumento en la morbimortalidad (OMS, 2016).
Los niveles elevados de TG y CT aumentan el RCV
cuando se asocian con otros factores ambientales,
tales como el sedentarismo, actividad física, tabaco,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

etilismo, dietas hiperenergéticas, entre otras. Se
identificó una prevalencia de hipertrigliceridemia del
35.5% en la población de estudio, con un valor
promedio de 149mg/dL, siendo estos datos mayores
en hombres.
Se presentó hipercolesterolemia en un 25.8% en la
población de estudio, con una media de 180 mg/dL,
el cual fue mayor en hombres. La literatura indica
que el CT y TG son considerados FRCV para el
desarrollo de ECV ya que generan cambios en la capa
íntima y media de las arterias, dando inicio a lesiones
de tipo ateroescleróticas (formación de placa) y
vasculares (rigidez de las arterias y disminución en la
distensibilidad de las mismas), comprometiendo así
la funcionalidad del musculo cardiaco, en otras
palabras, cantidades elevadas de CT y TG son la
causa principal de ateroesclerosis, proceso
degenerativo que se caracteriza por el depósito de
lipoproteínas así como de células inflamatorias,
generando así disminución del lumen arterial (Arráiz
et al., 2011).
En cuanto a FRCV conductuales como el consumo
de tabaco, alcohol e inactividad física representa un
papel importante para el desarrollo de ECV. En la
población de estudio, más de la mitad de la población
fueron bebedores ocasionales o frecuentes. El
vínculo existente entre el consumo de tabaco, alcohol
y sedentarismo incrementa las probabilidades de
presentar sobrepeso u obesidad, lo cual genera un
impacto negativo con el estado de salud (Ruíz-Juan
et al., 2009).
Los resultados sobre actividad física indicaron que
más de la mitad de la población de estudio (67.7%)
nunca ha realizado actividad física, siendo más alto
el sedentarismo en mujeres con un 80% de
inactividad física, mientras que el 36.4% de los
hombres realizaban de manera frecuente actividad
física.
Dichas situaciones conductuales demostraron que
generan alteración a nivel endotelial elevando las
concentraciones de radicales libres (RL) los cuales
afectan de manera importante la salud
cardiovascular. La realización de actividad física
favorece la pérdida de peso, ya que es estimula la
lipólisis debido a que la mayor fuente de lípidos son
los TG almacenados en el TA los cuáles proveen toda

Informe Técnico

la energía asociada con el ejercicio (Aristizábal,
2005).
El estudio más actual en la población mexicana para
la determinación de FRCV y su asociación con ECV
es el de Meaney et al., (2013), denominado proyecto
''Lindavista Estudio'', ensayo de intervención sobre
FRCV que abarca una muestra de conveniencia de la
clase media urbana de habitantes de la Ciudad de
México. Se considero sexo, edad, estado civil, nivel
de educación, empleo e ingresos, antecedentes
familiares, HTA, DM II, obesidad y eventos
cardiovasculares. Se registró el consumo de tabaco y
la magnitud del consumo, Se calculó el IMC,
circunferencia
de
cintura
(CC),
PA
y
determinaciones de química sanguínea. Las
mediciones de CT, cHDL y TG, se hicieron de
acuerdo a la Asociación Mexicana para la Prevención
de la Aterosclerosis y sus Complicaciones (AMPAC)
(Ahumada-Ayala et al., 1996).
Todas las variables, excepto la CC (donde los puntos
de corte específicos fueron los establecidos para los
mexicanos), utilizaron puntos de corte establecidos
en las recomendaciones del ATP III del NCEP, el
sobrepeso se diagnosticó con un IMC &gt;25 y &lt;30
kg/m2, obesidad con un IMC ≥30 kg/m2. La CC se
consideró FRCV por arriba de ≥80 cm en mujeres y
≥90 cm en hombres (Sánchez-Castillo et al., 2003).
La hipertrigliceridemia se diagnosticó con valores
≥150 mg/dL y cHDL &lt;40 mg/dL (ambos géneros).
La Asociación Americana de Diabetes consideró
glucemia normal en ayunas con valores &lt;100 mg/dL,
diagnóstico de alteración de glucosa en ayunas con
valores de glucemia de 100 a 125 mg/dL y de DM II
≥126 mg/dL.
Por último, sobre la base de las ecuaciones de
regresión de Framingham se estimó el riesgo
absoluto de IAM y muerte coronaria a los 10 años y
los sujetos se clasificaron en tres categorías
originales del ATP III de riesgo (&lt;10%, entre el 10%
y menos del 20% y &gt;20%) (Meaney et al., 2013).
Datos validados en trabajos epidemiológicos. No
siendo la excepción el presente trabajo.
Contreras-Solís et al., (2008) determinaron la
frecuencia de los FRCV en la población adulta de
Meoqui, Chihuahua. Se incluyeron a 558 adscritos a
la Unidad Médica del Instituto Mexicano de

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�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Seguridad Social. Las variables fueron similares al
estudio ''Lindavista Estudio'', indicando que la
frecuencia de HTA fue de 26%, DM II 10%,
obesidad (IMC) 42%, obesidad abdominal 61%,
tabaquismo 24%, hipercolesterolemia 36%,
hipertrigliceridemia 41%, cHDL 42% (&lt;40 mg/dL),
cLDL 65% (≥100 mg/dL). la obesidad abdominal fue
la variable más frecuente.
Escobedo-de la Peña et al., (2014) utilizaron otros
puntos de corte para los valores de CT (≥ 240
mg/dL), se buscó estimar la frecuencia de
dislipidemias en la ciudad de México y su relación
con otros FRCV. Los resultados mostraron que la
frecuencia de CT ≥240 mg/dL fue de 16.4%, valores
de 200 a 240 mg/dL tuvieron una frecuencia de
34.1%, siendo la mayor prevalencia de dislipidemia
en los adultos de mayor edad.
Martínez-Gurrión et al., (2014) estudiaron a la
población mexicana (personal de enfermería), para
determinar el nivel de RCV según los puntos de corte
de Framingham, considerando la PA y escala de
RCV de Framingham (para contextos donde no se
mide colesterol). Indicaron que el nivel de riesgo
para ECV en esa población fue “muy bajo”. Dato
contrario al que Robaina et al. (1999) encontraron,
identificando FRCV que estuvieran incidiendo en la
aparición de trastornos entre los trabajadores de la
salud.
En el período analizado las ECV representaron un
problema de salud con una tasa de 10.6%. La HTA
estuvo situada en 1er lugar con una tasa de 6.3%,
seguida por las cardiopatías isquémicas 2.4%. Los
más afectados fueron los médicos, administrativos y
enfermeras. El tabaco y el estrés fueron factores
involucrados en los resultados, ya que más del 55 %
de los enfermos eran fumadores. Esta población no
presentó hipercolesterolemia, tabaquismo y
obesidad.
La OMS recomienda evaluar parámetros
bioquímicos, antropométricos y conductuales
(inactividad física, alcohol y tabaco). Comprobando
que son FRCV para la génesis de ECV (OMS, 2016).
Juárez-García (2007), sugiere evaluar condiciones de
trabajo, estrés laboral, jornadas excesivas de trabajo,
tiempo para la ingesta de alimentos y horas de
descanso.

Informe Técnico

Conclusiones
De acuerdo a los resultados obtenidos en este trabajo
se determinó que el IMC, ICC, TG, CT así como una
disminución en la actividad física son FRCV
frecuentes para la generación de ECV en esta
población. Aunado a esto el consumo de alcohol en
hombres incrementa aún más el riesgo de un ECV.
El desarrollo de estudios trasversales permite ver el
contexto de una problemática en un tiempo
determinado, el presente trabajo realizó una
metodología que identificó la frecuencia de FRCV
importantes.
Se recomienda que en investigaciones futuras se
pueda hacer más de un solo análisis para una
variable, ya que los resultados podrían ser diferentes
a los resultados obtenidos. De igual manera incluir
variables como el consumo de anticonceptivos, PA y
antecedentes heredofamiliares de ENT las cuales
pueden reflejar un riesgo mayor o protector para la
génesis de ECV.

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              <description>An account of the resource</description>
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                  <text>2000</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2016, Vol 15, No 4, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                    <text>�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Artículo Original

VALORES DE LA FIGURA DE REY-OSTERRIETH EN PROMEDIOS,
REPROBACIÓN, AGRESIVIDAD FÍSICA Y DESERCIÓN. ESTUDIO REALIZADO
EN ESCOLARES DE NUEVO LEÓN, MÉXICO.
Flores Aréchiga, Amador 1, Garza González, Marco Tulio 2, Llaca Díaz, Jorge 1, Gómez Espinel, Irene A. 3
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Medicina. 2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Psicología. 3
Instituto Mexicano del Seguro Social, Unidad de Medicina Familiar No. 28.

RESUMEN
Introducción La prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad y sus consecuencias negativas en el
aprendizaje en primaria y secundaria de la Secretaría de Educación de Nuevo León no se encuentra suficientemente evaluada.
Objetivo: Investigar si existen diferencias del grupo total, comparándolo con los grupos con FRO ≥80 y de ambos con el valor
de FRO ≤70 en las variables utilizadas. Métodos: Se estableció el corte de la FRO ≤70 como anormal y el de ≥80 normal. Se
cruzaron cinco variables: promedios anuales de calificaciones bajas, altas, reprobación, agresividad física y, deserción escolar.
Las variables se analizaron según: total, FRO ≥80 y FRO ≤70, sexo. Resultados De los tres grupos, el de FRO ≤70 presentó
mayores porcentajes que los otros dos, en el alto promedio fue menor. La agresividad física hacia sus condiscípulos en
secundaria es en hombres (H) con 83.1 % comparado con 4.7 del grupo total y 8.9 con FRO ≥80, las mujeres (M) 92.1, 2.3, 2.6,
mismo orden. En el promedio anual de ≤7.0 el porcentaje del grupo total en primarias en H es de 12.7, FRO ≥80, 24.1 y FRO
≤70, 39.1; en M 4.9, 13.5 y 24.5. En secundarias, H 12.9, 24.3 y 41.1, en el mismo orden. Las M 8.1, 7.6 y 18.4. Las M obtuvieron
valores menores que los H, excepto en promedio ≥9.1, que es mayor. Los IC muestran que las FRO ≤70 corresponden a
población estadísticamente diferente a las otras dos, salvo en M de secundaria, FRO ≥80 y ≤70. Conclusiones: La FRO ≤ 70
presenta diferencia en agresiones físicas a sus condiscípulos comparados con el grupo total y los de la FRO ≥ 80.
Palabras Clave: escolares, educación básica, agresividad física, deserción.

ABSTRACT
Introduction: The prevalence of attention deficit disorder and hyperactivity and its negative consequences on learning in
primary and secondary of the Ministry of Education of Nuevo Leon is not sufficiently evaluated. Objective: To investigate
whether there are differences of total group, compared with ≥80 FRO groups and both the value of ≤70 FRO in the variables
used. Objectives: Investigate whether there are statistically valid differences of the total group, compared with ≥80 FRO
groups and of both with the FRO belonging to the value of ≤70 on the variables used. Methods: cutting the FRO ≤70 as
abnormal and the standard was established ≥80. Annual averages of low grades, high, reproof, physical aggression and
dropout: Five variables were crossed. The variables were analyzed according to total FRO, FRO ≥80 and ≤70, sexResults: Of
the three groups, the FRO ≤70 presented higher percentages than the other two, in the high average was lower. Physical
aggression toward their fellow students in secondary education is in men (H) with 83.1% of the total compared to 4.7 and 8.9
with FRO group ≥80, women (M) 92.1, 2.3, 2.6, same order. The annual average of ≤7.0 percentage of total primary group H
is 12.7, ≥80 FRO, FRO ≤70 24.1 and 39.1; in 4.9 M, 13.5 and 24.5. In secondary, H 12.9, 24.3 and 41.1, in the same order. M
8.1, 7.6 and 18.4. The M obtained lower than H, except ≥9.1 average, which is higher values. The IC show that FRO ≤70
correspond to population statistically different from the other two, except M secondary, FRO ≥80 and ≤70. Conclusions: The
FRO ≤ 70 presents a huge difference in physical attacks his fellow students compared to the total group and the FRO ≥ 80
Key words: School, basic education, physical aggression, desertion
Citation: Flores-Aréchiga, A., Garza-González, Marco Tulio, Llaca-Díaz, Jorge, Gómez-Espinel, Irene A. (2016) Valores de la figura de ReyOsterrieth en promedios, reprobación, agresividad física y deserción. Estudio realizado en escolares de Nuevo León, México, Revista de Salud
Pública y Nutrición, 15(3), 1-7
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Flores et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: arechiga@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Introducción
La prevalencia del trastorno por déficit de atención e
hiperactividad (TDAH) y sus consecuencias
negativas en el aprendizaje del nivel de primaria y
secundaria del universo perteneciente a la Secretaría
de Educación de Nuevo León (SENL) no se
encuentra suficientemente evaluada.
Identificada la casi nula información se elaboró un
protocolo de investigación para presentar al
Secretario de la SENL, quien lo aprobó y asignó
recursos humanos adscritos a la SENL, así como
vehículos, combustible y conductores. El grupo de
trabajo que coordinó este estudio consistió en
maestros y estudiantes de la Facultad de Psicología
de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL) y maestros de la SENL. Se realizó un
estudio piloto en una escuela de la SENL en el
municipio de Monterrey y en dicho estudio se fijaron
los puntos de corte de la prueba denominada Figura
Compleja de Rey-Osterrieth (FRO) y las variables
indirectas siguientes: bajos promedios de
calificación final (≤7.0 y ≥7.1), Alto promedio
(≥9.1), reprobados (≤5.9), agresión físicas a sus
condiscípulos y deserción escolar.
Los promedios anuales, reprobados y deserción
escolar se obtuvieron del departamento de
informática de la SENL.
Los autores publicaron un estudio previo en donde la
FRO y otras pruebas, variables directas, se
compararon entre sí (Flores, Garza, Llaca, Gómez,
2016).
Los hallazgos reportados en este trabajo son producto
de cruces de variables indirectas sobre la hipótesis de
que si una parte de los TDAH causa inatención debía
existir una asociación entre menor rendimiento
escolar medido como bajos promedios, alta
reprobación, alta deserción escolar y baja proporción
de altos promedios; en algunos TDAH se manifiesta
más la inatención, en otros la hiperactividad e
impulsividad y en un tercer grupo la manifestación
es mixta (Willcut, 2012).
La segunda hipótesis de trabajo, basada en la
impulsividad, consistió en medir la agresión física
como una posible manifestación.

Artículo Original

No se encontró bibliografía que utilizara este enfoque
entre las evaluaciones de escolares en relación al
TDAH.
El objetivo fue investigar si existen diferencias
estadísticamente
válidas del
grupo total,
comparándolo con los grupos con FRO ≥80 y de
ambos con el perteneciente al valor de FRO ≤70 en
las variables utilizadas.

Material y Métodos
Se estimó un tamaño muestral calculado sobre la
base de una proporción de obesidad de 0.27 obtenida
en una muestra piloto, con un nivel de confianza de
90% y una precisión de 0.67 para un total de 3911
escuelas del nivel básico (preescolar, primario y
secundaria).
El tamaño de la muestra obtenido fue de 116
escuelas. El único criterio de inclusión consistió en
contar con 20 o más alumnos en total y tener 6 o más
años. La composición de la muestra, según nivel
escolar fue de 35 escuelas preescolares, 56 primarias
y 25 secundarias.
Los grupos se separaron por niveles de primaria y
secundaria con excepción de las agresiones físicas
que solo se midieron en secundaria. Los grupos se
subdividieron por sexo. Los valores del grupo total
(excluyendo de este grupo los que tomaron la FRO),
las FRO con valor ≥80 y ≤70) se compararon con los
dos grupos que conformaron la FRO.
El nivel preescolar se excluyó de este estudio debido
a que no cumplen con el criterio de edad, son
calificados con menor rigor y su cohorte demora en
medir la deserción al llegar a secundaria. Hubo
diversas mediciones en el nivel básico, como
agudeza visual, peso y talla (Flores, Llaca, Ramos,
Gómez, 2016), horas de sueño, entre otras.
El total de alumnos examinados de primaria fue 10
467y de secundaria 7 737. La distribución según sexo
es la siguiente: 5 253 H y 5 214 M en primaria; 3 888
y 3 849 en secundaria.
Las pruebas de la FRO se aplicaron por maestros de
la Facultad de Psicología de la UANL, alumnos de la
misma y maestros de la SENL, ambos grupos
capacitados y supervisados por los primeros.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

2

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

El sistema de puntuación se basó en el criterio del
manual, versión española (Rey, 1980), ajustadas las
calificaciones a percentiles, según la calificación y
edad del escolar, año por año, de 5 a 15. Por este
mecanismo se evaluaron 1 742 (1 193 H y 549 M)
alumnos de primaria y 798 (536 H y 262 M) de
secundaria.
En la agresividad física solo se utilizaron los
registros de los docentes de secundaria con un grupo
total de 7747, restando los que participaron en la
FRO ≥80 (608) y ≤70 (190). La razón de limitar la
agresividad física a sus condiscípulos al nivel de
secundaria obedece a que la agresión es más
evidente, a juicio del docente, por el grado de
desarrollo físico.
El resto de las mediciones, como los promedios de
calificaciones, reprobación y deserción escolar, se
calcularon tanto en primaria (10 467), restando la
FRO de ≥80 (1 208) y ≤70 (534), como en
secundaria.
Se evaluó el desempeño escolar mediante cuatro
parámetros: promedio bajo (≤ 7.0 y ≥ 7.1); alto (≥
9.1); reprobados (≤5.9) y deserción escolar. Para esta
última se compararon las bases de datos de las
cohortes de cuarto, quinto y sexto de primaria para,
tres años después, saber cuántos integraban los
grupos de primero, segundo y tercero de secundaria,
respectivamente, los que se encontraron en el nivel
correspondiente, se registraron como “están”, en el
caso opuesto, como “no están”.
Se elaboró una base de datos con el nombre del
escolar, sexo, grado que cursa, grupo al que
pertenece, Clave Única de Registro de Población
(CURP), calificaciones de las pruebas de FRO,
promedio escolar anual bajo y alto, reprobación,
agresión física hacia sus compañeros y deserción. Se
elaboró un programa de cómputo ad hoc para el cruce
de las variables.

Artículo Original

minutos, reproducirla de memoria (Watanabe,
Ogino, Nakano, Hattori, Kado, Sanada, Othsuka,
2005). Otra variable consiste en recurrir a una
secuencia de colores en el desarrollo del dibujo
(Shin, Park, Soel, Kwon, 2006).
A instancias del grupo de psicología, tomando en
consideración el número examinado, el tiempo
requerido y no tener interés en memoria visual, se
limitó a presentar la FRO en una hoja tamaño carta,
el patrón a la vista en la mitad superior para
reproducir
la
figura
en
la
inferior
(Kuschner,Bodner,Minshew, 2009), utilizando lápiz.
Una persona capacitada sentada frente al alumno lo
evaluó por el mecanismo señalado. En cada hoja se
registró nombre, grado, grupo y las respectivas
calificaciones.
El estudio inició en el ciclo escolar 2008-2009 y se
dio seguimiento a las cohortes según pasaran o no, de
cuarto, quinto y sexto de primaria a los
correspondientes grados de primero, segundo y
tercero de secundaria en los ciclos escolares 20082009, 2009-2010 y 2010-2011.

Resultados
Los resultados se presentan con los cortes
establecidos en sus rangos de normal-anormal de la
FRO en todas las tablas, para alumnos de primaria y
secundaria, excepto agresividad física hacia sus
condiscípulos, registro que solo se llevó a cabo en
alumnos de secundaria, como se ha mencionado.
Cada tabla contiene el número, porcentaje e IC,
según sexo y total.
Los IC establecen que H y M son poblaciones
estadísticamente diferentes. Los IC se calcularon a
95 con el método de Wilson. (Ver tabla 1)

Los puntos de corte establecidos para separar normal
de anormal fueron:
• FRO 80 o mayor, normal; 70 o menor,
anormal.
La FRO puede realizarse mediante el dibujo de la
figura compleja de Rey, y, en un lapso de tres a diez

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

3

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Tabla 1. Comparación de rangos de promedio anual escolar entre el grupo total, los
que obtuvieron valores de la FRO ≥80 y ≤70, según sexo y nivel escolar

Primaria
Grupo Total
(Excluidos los que realizaron la FRO)

Sexo
Hombres

Prom. ≤ 7.0

%

IC a 95

Prom. ≥ 7.1

%

total

500

12.7

11.3-13.4

3560

87.3

4060

Mujeres

227

4.9

4.3– 5.5

4438

95.1

4665

Total

727

8.7

.082 - .092

7998

91.3

8725

Valor de la FRO ≥ 80

Hombres

196

24.1

.213 - .271

618

75.9

814

Mujeres

53

13.5

.104 - .172

341

86.5

394

Total

249

20.6

.184 - .230

959

79.4

1208

Valor de la FRO ≤ 70

Hombres

148

39.1

.343 - .440

231

60.9

379

Mujeres

38

24.5

.184 -.319

117

75.5

155

Total

186

34.8

.309 - .390

348

65.2

534

Secundaria
Grupo Total

Sexo

Prom. ≤ 7.0 %

IC a 95

Prom. ≥ 7.1

%

Hombres

434

12.9

11.9-14.1

2 918

85.9

total
3352

Mujeres

292

8.1

7.3-9.1

3 295

91.9

3587

Total

626

9

8.4-9.7

6 313

91

6939

Valor de la FRO. ≥ 80

Hombres

100

24.3

20.4-28.6

312

75.7

412

Mujeres

17

7.6

4.8-11.8

207

92.4

224

Total

117

18.4

15.6-21.6

519

81.6

636

Artículo Original

En secundaria los valores en el grupo total
corresponden a 12.9, 8.1y 9.0, FRO ≥ 80, 24.3, 7.6 y
18.4 y en la FRO ≤ 70 41.1, 18.4 y 35.8. Para los
promedios ≥ 7.1 los porcentajes son los ya señalados.
Los IC revelan que los 3 grupos de H son diferentes.
En los IC de las M de secundaria no se observa
diferencia entre el grupo total y el de la FRO de ≥ 80.
Los promedios ≥ 9.1, para el grupo total (T) en
primaria los H muestran19.0 %, las M 30.6 y T 25.2;
con la FRO ≥ 80, 18.3, 30.5 y 22.3, en el mismo
orden. En la FRO ≤ 70 los valores son 8.4, 11.0 y 9.2.
En secundaria los porcentajes son, en el grupo total,
14.9, 29.8 y 22.3. En el de FRO ≥ 80, 12.6, 29.5 y
18.6 y en los de FRO ≤ 70, 4.1, 18.4 y 7.5.
Según los IC no existe diferencia estadística entre el
grupo total y los de la FRO ≥ 80, en cambio, sí se
encuentra en los IC de la FRO ≤ 70 respecto a los
otros dos valores.

Valor de la FRO ≤ 70

Hombres

51

41.1

32.9-49.9

73

58.9

124

Mujeres

7

18.4

9.2-33.4

31

81.6

38

58

35.8

28.8-43.4

104

64.2

162

Total

Promedios ≤ 7.0, ≥ 7.1 y ≥ 9.1
La calificación mínima de pase es de 6.0 y, la
máxima 10, por lo que un promedio ≤ 7.0 es bajo. Y
≥ 9.1, elevado; como se aprecia en la tabla 1, en la
primaria el porcentaje de los H del grupo total con
promedio anual ≤ 7.0 es de 12.7, las M 4.9 y el total
8.7. En el grupo con un valor en la FRO ≥ 80 los
porcentajes son 24.1, 13.5 y 20.6, en el mismo orden.
Los porcentajes en alumnos con la FRO ≤ 70 fueron
39.1, 24.5 y 34.8.

Ciertamente, las diferencias en promedios entre H y
M no forman parte de este estudio, es menester
señalar que las M presentan menor porcentaje que los
H en bajos promedios y poseen más del doble en el
promedio superior ≥9.1, tanto en primaria como en
secundaria. (Ver tabla No.2).
Tabla 2. Alumnos de primaria y secundaria con promedios ≥ 9.1 por
número, porcentaje e IC, según grupo
Primaria
Grupo total
Sexo

FRO ≥ 80

%

IC

4060 770

19

17.8 - 20.2

814 149 18.3 15.8 -21.1

M 4665 1426 30.6 29.3 - 31.9

394 120 30.5 26.1 - 35.2
1208 269 22.3 20.0 -24.7

534

T

8725 2196 25.2 24.3 - 26.1

En secundaria los H se comportan igual que los de
primaria con tres poblaciones diferentes. Los IC y
porcentajes de M con bajos promedios son menores
que los H, las M de los tres grupos presentan IC
yuxtapuestos con la observación que las de la FRO ≤
70 es muy amplio por el reducido número (7) en este
subgrupo.

≥ 9.1 %

IC

n

≥ 9.1

%

379

32

8.4

6.0 -11.7

155

17

11

7.0 -16.9

IC

49

9.2

7.0- 11.9

Secundaria
H

3353 501 14.9 13.8 - 16.2

M 3587 1070 29.8 28.4 - 31.3

En el rango de promedio ≥ 7.1, los porcentajes e IC
representan la diferencia de cada valor ≤ 7.0 con el
100 %. Los IC indican que en primaria, las 3
poblaciones son estadísticamente diferentes, y las M
presentan menor porcentaje que los H.

n

FRO ≤ 70

≥ 9.1

H

n

T 6939 1550 22.3 21.4 - 23.3
Fuente: Entrevista

412

52

12.6

5

4.1

224

66

29.5 23.9 - 35.7

38

7

18.4 9.2 - 33.4

636 118 18.6 15.7 - 21.8

9.8 - 16.2

161

123

12

7.5

1.7 - 9.2
4.3 - 12.6

Reprobados
Se observa que los reprobados en el grupo total de
primaria son el 0.7 % de H, 0.5 de M y 0.6 del T; en
la FRO ≥ 80 es 3.6, 0.8 y 2.6, igual orden; en la FRO
≤ 70, 6.3, 7.1 y 6.6. Para la secundaria los valores del
grupo total son 3.1, 2.8 y 3.0 %, FRO ≥80 9.5, 4.9 y
7.9; FRO ≤ 70 30.9, 18.4 y 28.0, en el orden
acostumbrado. (Ver tabla 3)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

4

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Tabla 3
Tabla 3. Porcentaje de reprobados de primaria y secundaria por sexo e IC,según grupo

Grupo total
Rep. %

Sexo

n

H

4060

28

IC

Primaria
FRO ≥ 80
Rep.
%

n

0.7 0.5 – 1.0

814

M

4665

23

0.5 0.3 – 0.7

394

T

8725

52

0.6 0.5 – 0.8

1208

FRO ≤ 70
Rep.
%

IC

n

3.6

2.5 – 5.1

379

3

0.8

0.3 – 2.2

155

32

2.6

1.9 – 3.7

534

30.9 23.4 – 39.5

29

24

IC

6.3

4.3 – 9.2

11

7.1

4.0 – 12.3

35

6.6

4.8 – 9.0

Secundaria
H

3353

105

3.1 2.6 – 3.8

412

39

9.5 7.0 – 12.7

123

38

M

3587

101

2.8 2.3 – 3.4

224

11

4.9

38

7

18.4

9.2 – 33.4

636

50

7.9 6.0 – 10.2

161

45

28

21.6 – 35.3

T
6939 206
Fuente: Entrevista

3

2.6 – 3.4

2.8 – 8.6

Agresiones físicas en secundaria
En cuanto al grupo total, los docentes indicaron que
agredían a sus compañeros(as) el 4.7 de los H, el 2.3
de las M y 3.5 del T. Los que obtuvieron un valor ≥
80 en la FRO fueron agresores el 8.9 de los H, 2.6 de
las M y 8.5 del T. Por su parte, el grupo con la FRO
≤ 70 agredieron el 83.1 de los H, el 92.1 de las M y
el 85.2 del T.
Los IC indican que en las tres poblaciones se
observan diferencias estadísticas significativas,
aunque la FRO ≤ 70 es superior a los otros dos
grupos. (Ver Tabla 4)

Tabla 4. Estudiantes de secundaria por grupo total y valor de
FRO según agresiones físicas a condiscípulos

Artículo Original

Deserción y rezago escolar
Existe deserción y rezago escolar entre los alumnos
de cuarto, quinto y sexto de primaria, que no
aparecen 3 años después en sus respectivos ciclos
escolares de primero, segundo y tercero de
secundaria.
Los grupos se subdividieron en total, FRO ≥ 80 y ≤
70. Los integrantes del grupo total, no aparecen en el
año correspondiente de secundaria el 21.1% de H,
19.9 de M y 20.5 del T.
Los valores de la FRO con valor ≥ 80 son 22.3, 17.9
y 20.8, respectivamente y la FRO ≤ 70 son 34.1, 33.3
y 33.9.
Los IC del grupo total y el de la FRO ≥ 80 no
muestran diferencia significativa, mientras que en el
grupo con la FRO ≤ 70 es muy pronunciada. (Ver
tabla 5)

Tabla 5. Comparación de dos rangos de valores de la FRO y el grupo total con
la deserción o rezago entre cuarto, quinto y sexto de primaria a primero,
segundo y tercero de secundaria, respectivamente. Ciclos escolares 20082009, 2009-2010 y 2010-2011, del grupo total. Se excluyen los que realizaron
la FRO
Grupo Total

Grupo total
N

Agreden

%

IC a 95

Hombres

3 352

159

4.7

4.1 - 5.5

Mujeres

3 587

81

2.3

1.8 - 2.8

Total

6 939

240

3.5

3.1 - 3.9

Valor de la FRO ≥ 80

Sexo

n

Hombres

2430

Están(1)
1918

Mujeres

2605

2087

518

19.9

18.6-21.2

Total

5035

4005

1030

20.5

19.5-21.4

sexo

n

Hombres

337

Están (1)
262

Mujeres

173

142

31

17.9

13.6-23.2

Total

510

404

106

20.8

18.0-23.9

N

Agreden

%

IC a 95

412

53

8.9

8.5 - 9.1

Mujeres

224

6

2.6

1.2 - 5.6

sexo

n

Total

636

59

8.5

6.6 - 10.8

Hombres

205

Hombres

N

Agreden

%

IC a 95

124

103

83.1

75.5 - 88.6

Mujeres

38

35

92.1

79.2 - 97.3

Total

162

138

85.2

78.9 - 89.8

%

IC a 95

21.1

19.7-22.5

Grupo con la FRO ≥ 80

Hombres

Valor de la FRO ≤ 70

No están(2)
512

No están
75

(2)

%

IC a 95

22.3

18.7-26.2

Grupo con la FRO ≤ 70
Están (1)
135

No están
70

(2)

%

IC a 95
34.1

28.9-39.8

Mujeres

84

56

28

33.3

25.5-42.2

Total

289

191

98

33.9

29.5-38.6

Fuente: Entrevista

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

5

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Discusión
La figura de Rey-Osterrieth se utiliza para evaluar
TDAH (Seidman,Benedict, Biederman, Bernstein,
Seiverd,Milberger et al, 1995), memoria visual,
funciones ejecutivas, comorbilidad y posible origen
de la patología en la corteza prefrontal (Seidman,
2006), entre otras.
El propósito inicial de nuestro estudio consistió en
analizar cuatro instrumentos (FRO, cancelación
visual de Mesulam, opinión de los docentes y
Conners para docentes). En forma independiente, se
registraron los datos que se presentan.
En los cruces de las variables de este estudio aparece
la diferencia estadística entre los grupos total, FRO ≥
80 y el de FRO ≤ 70. Tal correlación no se encuentra
en la literatura revisada, sea de TDAH o de la
utilización de la FRO. De hecho, en algunas tablas,
existen tres IC que no se yuxtaponen entre elgrupo
total, la FRO ≥ 80 y el de la FRO ≤ 70. Tal es el caso
de las tablas1 y 3. Si bien en la tabla 4 sucede lo
mismo, la diferenciaentre el grupo total y el de la
FRO ≥ 80 es limitada comparados con la enorme
diferencia entre estos y la FRO ≤ 70.
Existen algunos estudios (parcialmente relacionados
con este) efectuados por el Instituto Nacional de
Evaluación Educativa (INEE), en donde se reporta
una reprobación en Nuevo León de 0.4 (INEE, 2015),
muy similar a nuestro estudio que es de 0.6; sin
embargo, en la misma cita, el promedio de
reprobación general en secundaria es de 6.1 por
ciento y el nuestro es de 3.0, y no se encuentra
explicación a la discrepancia. En cuanto a la
deserción, el INEE mide la deserción intragrupal en
cambio, en nuestro estudio, la medición se realizó
por cohortes en el tránsito de primaria a secundaria.
Se considera que el nuestro mide con más precisión
la deserción.
De manera indirecta, una publicación del estado de
Puebla (Olguin, 2016)que cita al Secretario de
Educación de esa entidad, señala que los:
“Embarazos en adolescentes impactan en deserción
escolar en Puebla”. Si bien en este estudio no se
aborda el embarazo en adolescentes en secundaria, lo
cierto es que, como se aprecia en la tabla 5, las
mujeres se rezagan .02 menos que los hombres, ello
no obsta para hacer diferencia en sus respectivos IC,
asumiendo que existen embarazos adolescentes en

Artículo Original

Nuevo León en secundaria, el porcentaje e IC no
impactan en una mayor deserción de este grupo.
En resumen, los promedios del grupo con la FRO ≤
70 se caracterizan por bajas calificaciones, alto
índice de reprobación, deserción y agresividad física
hacia sus compañeros(as). Tanto por el riesgo de
perder la libertad (Cahill, Coolidge, Segal, Klebe,
Marle, Overmann, 2012) como por la importancia
que ha cobrado el bullyin (SEP, 2016), sumado a
accidentes (Narad, Garner, Brassel, Saxby, Antonini,
O´Brien et al, 2013) y consumo de drogas (Hatstad,
Levy, 2014), por lo que prevalece el riesgo de
delincuencia, problemas familiares y sociales.

Conclusiones
• Existen diferencias significativas entre M y
H, tanto en un menor porcentaje en bajos
promedios como superior en los altos
promedios, lo mismo sucede con el grupo
de la FRO ≤ 70 cuyo porcentaje resulta
elevado en bajos promedios y bajo en altos
comparados con el grupo total y el de la
FRO ≥ 80.
• La FRO ≤ 70 presenta una enorme
diferencia en agresiones físicas a sus
condiscípulos comparados con el grupo
total y los de la FRO ≥ 80.
Los alumnos con la FRO ≤ 70 cuentan con diferencia
estadística válida comparados con el total y los de la
FRO ≥ 80, debido a que los primeros desertan más
entre primaria y secundaria que los segundos.

Bibliografía
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OvermannKA. Prevalence of ADHD and its subtypes in male and
female adult prison inmates.Behav. Sci. Law. 2012; 30(2): 154166.
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Prevalencia de sobrepeso y obesidad en escolares de educación
básica de Nuevo León, México. Ciencia UANL.2016; 77: 62-67.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

6

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Artículo Original

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Puebla: Pese a ello es el estado que se encuentra por debajo de la
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

7

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Artículo Original

FACTORES PSICOSOCIALES Y ESTRÉS EN PERSONAL DE ENFERMERÍA DE
UN HOSPITAL PÚBLICO DE TERCER NIVEL DE ATENCIÓN.
Aldrete Rodríguez, María Gpe.1 González Baltazar, Raquel2 Navarro Meza, Cristina2 León Cortés, Silvia
Graciela1 Pérez Aldrete Jorge3
1 Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara. 2 Jefatura de Investigación,
Hospital Regional Valentín Gómez Farías, ISSSTE. 3 Maestría en Ciencias de la Salud en el Trabajo, Universidad de Guadalajara.

RESUMEN
Introducción Hay un creciente interés por estudiar los factores psicosociales y el estrés relacionados con el trabajo, debido a
la repercusiones que pueden tener sobre la salud; uno de los grupos más afectados lo constituye los profesionales de
enfermería. Objetivo: Determinar la relación entre los factores psicosociales laborales y el estrés en personal de enfermería.
Objetivo: Investigar si existen diferencias del grupo total, comparándolo con los grupos con FRO ≥80 y de ambos con el valor
de FRO ≤70 en las variables utilizadas. Métodos: Estudio transversal y analítico, incluyó al personal de enfermería de un
hospital de tercer nivel de atención con más de 6 meses en la institución. Para captar los datos se aplicaron el instrumento de
Factores Psicosociales Laborales de Silva y la Escala de Síntomas de Estrés de Seppo Aro, obteniendo la frecuencia de factores
psicosociales, la presencia de estrés y la asociación entre ambas variables con el OR, con un intervalo de confianza de 95% y
un valor de p &lt;0.05. Resultados Participaron 162 personas, 88.9% mujeres; el 47.5% percibe factores psicosociales negativos,
principalmente altas exigencias laborales y condiciones del lugar de trabajo inadecuadas. El 36.4% del personal presentó
síntomas de estrés; los más frecuentes, dificultad para quedarse dormido o despertar durante la noche, cefalea y acidez o
ardor de estómago. La asociación por dimensiones de factores psicosociales con estrés fue para: Contenido y características
de la tarea e Interacción social y aspectos organizacionales. Conclusiones: Para el personal de enfermería de la institución
existe asociación entre factores psicosociales negativos y síntomas de estrés, se deben enfatizar las condiciones en que realiza
el trabajo y brindar capacitación sobre el manejo del estrés.
Palabras Clave: Factores psicosociales laborales, estrés, Personal de enfermería.

ABSTRACT
Introduction: There is a growing interest in studying psychosocial factors and work-related stress because of the impact they
may have on health; nursing professionals are one of the most affected groups Objectives: To determine the relationship
between psychosocial factors and stress in nursing staff. Methods: Cross-sectional and analytical study that included tertiary
care hospital nursing staff with more than 6 months at the institution. Silva’s Psychosocial Work Factors and Seppo Aro’s Stress
Symptoms Scale were applied to capture the data, obtaining psychosocial factors frequency, the presence of stress symptoms
and the association between the two variables with OR, with a range of 95% confidence and a value of p &lt; 0.05. Results: 162
people participated, 88.9% women; 47.5% perceived negative psychosocial factors such as high labor requirements and
inadequate working site conditions. A 36.4% of staff presented stress symptoms; the most frequent were difficulty falling
asleep or waking up during the night, headache and heartburn. The dimensions association of psychosocial factors with stress
was to: Content and Characteristics of the Task and Social Interaction and Organizational Aspects Conclusions: For the nursing
staff of the institution there is association between negative psychosocial factors and symptoms of stress, so the conditions
of work performance and training in stress management should be emphasize.
Key words: Psychosocial work factors, Stress, Nursing staff.
Citation: Adrete Rodríguez, M., González Baltazar, R., Navarro Meza C., León Cortés, S., Pérez Aldrete, J. (2016) Factores psicosociales y estrés
en personal de enfermería de un hospital público de tercer nivel de atención. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 8 - 15
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Aldrete et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: raquel_gh@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Introducción
Hoy día, muchos trabajadores enfrentan una gran
presión para cumplir con las exigencias de la vida
laboral moderna. Los factores psicosociales tales
como el aumento de la competitividad, mayores
expectativas sobre el rendimiento, largas horas de
trabajo, entre otros, contribuyen a que los ambientes
de los lugares de trabajo sean cada vez más
estresantes.
Los factores psicosociales en el trabajo son definidos
por el Comité Mixto de la Organización
Internacional del Trabajo y la Organización Mundial
de la Salud (OIT/OMS) como "interacciones entre el
trabajo, su medio ambiente, la satisfacción en el
empleo y las condiciones de su organización, por una
parte; y por la otra, las capacidades del empleado, sus
necesidades, su cultura y su situación personal fuera
del trabajo; todo lo cual a través de percepciones y
experiencias influyen en la salud y el rendimiento"
(OIT,1984).
Por otra parte, Gil-Monte (2012) define los factores
psicosociales como las condiciones presentes en
situaciones laborales relacionadas con la
organización del trabajo, el tipo de puesto, la
realización de la tarea, incluso el entorno; que afectan
el desarrollo del trabajo y la salud de las personas
trabajadoras. El estudio de los factores psicosociales
laborales, está en una etapa incipiente, dado que la
mayor parte de los trabajos abordan los efectos de
estos factores y no los factores psicosociales en sí
(Feldman y Blanco, 2012).
La literatura hace referencia a un conjunto de
factores psicosociales que tienen impacto sobre la
salud y el bienestar de los trabajadores, y que se
encuentran fundamentados en diferentes modelos
causales y/o explicativos; los cuales intentan abordar
cómo algunos de estos factores pueden producir
efectos o consecuencia negativas en los trabajadores
(Caraballo y Blanco, 2012).
Dos de los modelos que tienen una importante
evidencia empírica, desarrollados en los últimos 30
años; son el “Modelo demanda-control (DC)” de
Karasek y Theorell y el “Modelo Desbalance
Esfuerzo/ Recompensa (DER)” de Siegrist; los
cuales intentan explicar las diferentes dimensiones o
variables que pueden producir efectos en el trabajo,

Artículo Original

siendo el estrés laboral uno de los más estudiados
(Caraballo y Blanco, 2012 &amp; Díaz y Feldman, 2010).
El estrés relacionado con el trabajo afecta todas las
profesiones y todos los trabajadores, tanto en los
países desarrollados como en desarrollo (OIT, 2016)
y se ha convertido en un problema complejo de
abordar y constituye uno de los efectos derivados de
los factores psicosociales más estudiados por su
relación con el bienestar y la salud de los trabajadores
(Feldman, 2012).
Para la OIT, el estrés es la respuesta física y
emocional a un daño causado por un desequilibrio
entre las exigencias observadas y los recursos y
capacidades percibidas de un individuo para hacer
frente a esas exigencias. El estrés relacionado con el
trabajo está determinado por la organización del
trabajo, el diseño del trabajo y las relaciones
laborales, y tiene lugar cuando las exigencias del
trabajo no se corresponden o exceden de las
capacidades, recursos o necesidades del trabajador o
cuando el conocimiento y las habilidades de un
trabajador o de un grupo para enfrentar dichas
exigencias, no coinciden con las expectativas de la
cultura organizativa de una empresa (OIT, 2016).
En México el estrés laboral es un grave problema que
se encuentra en crecimiento constante, encuestas
internacionales señalan que 75 por ciento de la
población padece ese mal, ocupando el primer puesto
de ocurrencia del padecimiento (Vera, 2013).
La OIT explicó que este padecimiento no sólo
impacta la salud de los ciudadanos, sino directamente
la economía de las naciones, representa pérdidas de
entre 0.5 y 0.3% del Producto Interno Bruto (PIB) de
cada nación (Rodríguez 2015), debido a que el estrés
es la causa de entre 50 y 60 por ciento de todas las
jornadas laborales perdidas, esto ocasiona un costo
enorme en términos tanto de pérdida económica
como de aflicción humana ya que en casos extremos,
puede conducir al suicidio y aumento de las
enfermedades mentales debido a la tensión en el
lugar de trabajo. Esta tendencia tiene diversas causas:
exceso de información, intensificación del trabajo y
de las presiones temporales, mayores exigencias de
movilidad y flexibilidad, estar siempre “disponible”
gracias a la tecnología de los teléfonos móviles, y el
miedo de perder el trabajo, entre otros (OIT, 2012).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

9

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Hasta ahora, son pocos los estudios en nuestro país
que demuestran la relación de los factores
psicosociales laborales con el estrés, sobretodo en
poblaciones ocupacionales altamente vulnerables
como es el personal de enfermería, el que se
caracteriza por altos niveles de estrés como se
constata en diversos estudios (Juárez, 2007).
Por lo que se considera relevante explorar la
presencia de los factores psicosociales laborales, así
como del estrés en el personal de enfermería incluido
en esta investigación.
El objetivo de la presente investigación fue
determinar la relación entre los factores psicosociales
laborables y el estrés en personal de enfermería que
trabaja en un hospital de tercer nivel de atención.

Material y Métodos
Se trató de un estudio observacional, transversal y
analítico autorizado por el comité de ética de la
coordinación del área de enseñanza e investigación
del hospital donde se realizó el estudio. La
colaboración fue de manera anónima y los
participantes
otorgaron
su
consentimiento
informado.
Participaron 163 personas de enfermería,
seleccionadas mediante un muestreo probabilístico
de 21 servicios del hospital, se incluyeron en el
estudio quienes tenían una antigüedad mínima de seis
meses en el puesto de trabajo y aceptaron
voluntariamente participar, se excluyeron a quienes
estaban de permiso, vacaciones o tenían un puesto
directivo, así como a pasantes y prestadores de
servicio social.
Para la recolección de datos se aplicó una batería de
instrumentos compuesta por tres apartados. Uno de
datos sociodemográficos y laborales; el segundo lo
conformó la escala de Factores Psicosociales en el
Trabajo de Silva (2006, modificado) el cual está
estructurado en 7 subescalas: condiciones del lugar
de trabajo, carga de trabajo, contenido y
características de la tarea, exigencias laborales, papel
laboral y desarrollo de la carrera, interacción social y
aspectos
organizacionales
y
por
último,
remuneración del rendimiento, al mismo tiempo se
analiza el total de Factores Psicosociales En este
instrumento se utiliza una escala de frecuencia de 5

Artículo Original

grados, tipo Likert, que va de 0 (nunca) a 4 (siempre).
Para su evaluación se sumaron los puntajes de cada
apartado y se clasificaron en tres categorías: bajo,
medio y alto. Este instrumento tiene una
confiabilidad promedio entre los factores con una
alpha de Cronbach de 0.8817, por lo que podemos
asumir que tiene una validez de constructo y
confiabilidad interna aceptable (Silva, 2006).
El tercer apartado incluyó Escala de Síntomas de
Estrés, de Seppo Aro (ESE), ésta está integrada por
18 síntomas de naturaleza psicosomática y
emocional. Las respuestas se presentan en una escala
ordinal de cuatro frecuencias, las cuales van de 0
(raramente o nunca) a 3 (muy frecuentemente) la
suma va de cero a 54. Un valor total superior a 10
puntos se considera como presencia de estrés
(Roman, 2003 &amp; De Souza, 2011). Este instrumento
valora el nivel de estrés y las consecuencias que tiene
sobre la salud, tiene un alto respaldo estadístico, con
alfa de Crombach 0.83 (Aguado, Bátiz y Quintana,
2013).
Para el análisis de resultados se utilizaron estadísticas
descriptivas, según el tipo de variables; para
variables cualitativas, frecuencias absolutas y
relativas y para las variables cuantitativas medias y
desviaciones estándar.
Para el análisis inferencial y verificar la asociaciones
entre las variables del estudio, por considerarse las
más convenientes, se utilizaron las siguientes
pruebas estadísticas: Ji cuadrada de Pearson con o sin
corrección de Yates, con una p &lt; a 0.05 y OR mayor
a uno e intervalo de confianza del 95% que no
incluyera la unidad. Para este análisis las variables se
organizaron en tablas 2X2 de la siguiente manera:
Los factores psicosociales en cada subescala
agruparon los resultados alto y medio como si riesgo
y bajo como no riesgo, Si estrés (suma superior a 10)
No estrés (suma de cero a diez), de igual forma se
analizó cada reactivo del instrumento.

Resultados
Participaron 162 personas que laboraban en 21
servicios del hospital, de los cuales el 88.9% eran del
sexo femenino, con un rango de edad de los 28 a los
65 años, con un promedio de 38.9 y una desviación
estándar de 10.59. Con respecto al estado civil, el
48.2% eran casados, seguido de los solteros con
31.5%. El 49.7% tenía estudios técnicos y en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

10

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

segundo lugar lo conformaban quienes habían
cursado la licenciatura en enfermería (23.3 %).
El 41.4% trabajaba en el turno matutino y 34.0% en
el turno nocturno el resto lo hacía en el turno
vespertino o fines de semana. Tenían una antigüedad
en la institución en promedio de 14.6 años, solo el
19.1% tenía otro empleo y la mayoría trabajando en
el área de enfermería, con un promedio de 21 horas a
la semana.
En cuanto a los factores psicosociales en la
calificación general del instrumento se encontró que
el 47.5% del personal de enfermería perciben la
presencia de los factores psicosociales negativos en
su área de trabajo en el nivel medio o alto.
En relación a las subescalas se identificó la presencia
de factores de naturaleza psicosocial (sumando el
nivel alto y medio) en exigencias laborales (79.6%),
condiciones inadecuadas en el lugar de trabajo
(58.6%) y en remuneración del rendimiento (52.5%)
(Tabla 1).

Tabla 1. Factores Psicosociales en el Trabajo en personal de enfermería de una
unidad de tercer nivel de atención a la salud
Bajo

Sub-Escala

Medio

Alto

Artículo Original

Tabla 2. Asociación entre las dimensiones de Factores Psicosociales y Estrés
Variable
Sub escala

O.R

I.C.

Valor de p

Contenido y características de la tarea

1.99

0.94 - 4.24

0.048

Interacción social y aspectos organizacionales

2.24

0.99 - 5.09

0.031

Fuente: Datos derivados de encuesta O.R= Odds Ratio, I.C. = Intervalo de confianza al 95%

Cuando se analizaron los diferentes ítems que
conforman la escala de factores psicosociales y estrés
se encontró asociación significativa y O.R. mayor de
uno en los siguientes: El ruido interfiere con las
actividades, exceso de actividades en la jornada,
problemas con compañeros, exigencias programas de
estímulos, relación con autoridades superiores,
control de personal, problemas de comunicación e
insatisfacción con el trabajo que realiza (Tabla 3).

Tabla 3. Asociación entre los ítems de la escala de Factores
Psicosociales y Estrés
ITEMS

O.R

I.C.

Ruido interfiere con actividades

2.28

0.99 - 5.26

Valor de
p
0.031

Exceso de actividades en la
jornada

2.46

1.20 - 5.05

0.006

Problemas con compañeros

2.85

1.11 - 7.38

0.013

2.01

0.97 - 4.18

0.039

Factores

N

%

N

%

N

%

Exigencias programas de
estímulos

Condiciones del lugar de trabajo

67

41.4

83

51.2

12

7.4

Relación con autoridades

3.88

0.98 - 16.40

0.023

Carga de trabajo

119

73.5

41

25.3

2

1.2

Control de personal

3.67

1.47 - 9.29

0.001

Contenido y características de la tarea

114

70.4

47

29

1

0.6

Problemas de comunicación

2.95

1.07 - 8.24

0.017

33

20.4

78

48.1

51

31.5

Insatisfacción con el trabajo

4.64

1.21 - 19.21

0.008

Papel laboral y desarrollo de la carrera.

118

72.8

40

24,7

4

2.5

Interacción social y aspectos
organizacionales.

125

77.2

30

18.5

7

4.3

Remuneración del rendimiento

77

47.5

61

37.7

24

14.8

Total

85

52.5

75

46.3

2

1.2

Exigencias laborales

Fuente: Datos derivados de encuesta

El 36.4% de los entrevistados presentó estrés según
la Escala de Síntomas de Estrés, siendo los síntomas
más frecuentes dificultad para quedarse dormido o
despertar durante la noche, cefalea, acidez o ardor de
estómago, disminución del deseo sexual y fatiga o
debilidad.
Al buscar la relación entre los factores psicosociales
y el estrés considerando las dimensiones, se encontró
asociación con significancia estadística (p &lt;0.05) de
las condiciones inadecuadas del lugar del trabajo así
como en la Interacción social y aspectos
organizacionales (Tabla 2).

Fuente: Datos derivados de encuesta O.R= Odds
Ratio, I.C. = Intervalo de confianza al 95%

Al realizar las pruebas estadísticas pertinentes para
buscar la asociación entre los factores psicosociales
y los síntomas de estrés se encontró significancia
estadística con 16 de los 18 síntomas que avalúa la
prueba utilizada, siendo los más frecuentes diarrea u
orinar frecuentemente, dolores de cabeza,
disminución del deseo sexual, temblor o sudoración
de manos y sudoración excesiva sin haber realizado
esfuerzo físico. De las dimensiones de factores
psicosociales, las que se relacionaron con más
síntomas de estrés fueron la de Interacción social y
aspectos organizacionales, con 10 síntomas y la de
Papel laboral y desarrollo de la carrera con 6, la
dimensión de Exigencias laborales no se relacionó
con los síntomas de estrés. Los resultados totales de
los Factores Psicosociales se relacionaron con los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

11

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Artículo Original

síntomas de estrés: ardor en el estómago, dolores de
cabeza, nerviosismo o ansiedad e irritabilidad o
enfurecimiento (Tabla 4).

Tabla 4 (Parte 1). Asociación entre los Factores Psicosociales y Síntomas de Estrés
DIMENSIONES DE FACTORES PSICOSOCIALES

ACIDEZ O
ARDOR EN EL
ESTOMAGO

PERDIDA DE
APETITO

*

*

SINTOMAS DE ESTRÉS
DIARREAS U
DIFICULTAD
DESEOS DE
DOLORES
ORINAR
PARA
VOMITAR O ABDOMINALE
FRECUENTEMEN QUEDARSE
VOMITOS
S
TE
DORMIDO

PESADILLAS

DOLORES DE
CABEZA

*

IC 1.47-14.25

DISMINUCION
DEL DESEO
SEXUAL

OR 4.43
Condiciones del lugar de trabajo

*

*

*

*

*

p 0.002
Carga de trabajo

*

*

*

*

OR 3.11
IC 0.97-9.79
p 0.037

*

OR 3.14
IC 0.90-10.81
p 0.049

*
OR 2.52

OR 4.42

Contenido y características de la tarea

*

*

*

*

*

*

*

IC 1.03-6.21

IC 1.58-12.57

Exigencias laborales

*

*

*

*

*

*

p 0.023
*

Papel laboral y desarrollo de la carrera

*

*

*

*

*
OR 3.00
IC 0.94-9.43
p 0.044
OR 5.47

*

*

OR 3.55

OR 2.36

p 0.000
*
OR 2.65
IC 1.02-6.74
p 0.034
OR 3.59

IC 1.55-19.79

IC 1.42-8.89

IC 0.97-5.55

IC 1.26-10.24

p 0.001
OR 3.67
IC 1.03-16.83
p 0.041

p 0.001

p 0.045

p 0.005

*

*

*

*

OR 3.17
IC 1.25-8.21
p 0.006

*

Interacción social y aspectos organizacionales

OR 2.77
IC 1.03-7.14
p 0.029

*

Remuneración

*

*

OR 2.20
IC 1.00-4.85
p 0.030

Total de factores psicosociales

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

Fuente: Datos derivados de encuesta OR= Odds
Ratio, IC = Intervalo de confianza al 95%, * datos no
significativos.

Tabla 4 (Parte 2). Asociación entre los Factores Psicosociales y Síntomas de Estrés
SINTOMAS DE ESTRÉS
Dimensiones de factores sociales

Condiciones del lugar de trabajo

Carga de trabajo
Contenido y características de la tarea
Exigencias laborales
Papel laboral y desarrollo de la carrera

MAREOS

PALPITACIONES O
LATIDOS
IRREGULARES

*

*

*

*

*
*
OR 3.54
IC 0.9713.14 p
0.035

*
*
*
OR 5.60

Interacción social y aspectos
organizacionales

*

IC 1.44-22.43

TEMBLOR O
SUDORACIÓN
SUDORACION SIN ESFUERZO
EN MANOS
FISICO

*
OR 9.49
IC 1.61-72.36
p 0.005
*
*
OR 4.91

*

FALTA DE
ENERGÍA O
DEPRESIÓN

*

OR 5.22
IC 1.05-35.24
p 0.039

FATIGA O
DEBILIDAD

NERVIOSISMO
O ANSIEDAD

IRRITABILIDAD O
ENFURECIMIENTO

*

*

*

*

*

*

*
*
OR 3.52

*
*
OR 4.91
IC 1.0725.68 p
0.021
OR 11.90

*
*

OR 4.20
IC 1.2913.85
p 0.004
*
*

*

*

*

*

*

IC 1.26-17.24
p 0.005

*

IC 1.07-25.68 IC 1.05-11.89
p 0.021
p 0.016
OR 11.90

FALTA DE
AIRE SIN
ESFUERZO
FÍSICO

OR 3.41

IC 2.00-91.45 IC 1.00-11,58 IC 2.00-9.45
p 0.000
p 0.001
p 0.001

*

*

*
*

*
*
*

OR 4.63

p 0.002
OR 4.05
Remuneración

*

*

*

IC 0.99-19.18
p 0.048

*

*

*

*

*

Totalde factores sociales

*

*

*

*

*

*

*

OR 4.43
IC 0.99-23.79
p 0.026

OR 3.24
IC 1.08-10.10
p 0.039

Fuente: Datos derivados de encuesta OR= Odds Ratio, IC =
Intervalo de confianza al 95%, * datos no significativos.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

12

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Discusión
De acuerdo a las características del muestreo
utilizado, los resultados se pueden extrapolar a la
población general de donde se obtuvo la muestra.
Se encontró similitud en las características socio
demográficas, con estudios anteriores realizados en
personal de enfermería, por ejemplo, pertenecer en
su mayoría al género femenino (Gallegos, Parra,
Castillo y Murillo, 2009 &amp; Alvarez, Prieto, 2013).
En cuanto a los factores psicosociales, Gallegos,
Parra, Castillo, y Murillo (2009) estudiaron cuatro
áreas: dependiente de la tarea, sistema de trabajo,
interacción social y la organización misma y reportan
que el 20.3% fueron evaluados como altos y la
mayoría considera que los factores estudiados no
están presentes, situación contraria en el presente
estudio en el que el 47.5% de la población estudiada
percibe niveles medios y altos de los factores
psicosociales laborales estudiados.
En un estudio realizado por Ruíz (2004), con el
objetivo de evaluar las estrategias de afrontamiento
ante un estresor ambiental, reporta que los sujetos
que perciben mayor ruido en su lugar de residencia
son los que se sienten más estresados, situación que
coincidió con el presente estudio en el que se
relacionó la percepción de ruido dentro del ambiente
de trabajo con el estrés. Sobresale el incremento en
los rangos de decibeles dentro de los hospitales, los
cuales, en la actualidad, son considerados lugares de
reposo y recuperación, pero han sido invadidos por
la contaminación sonora y llegan a ser nocivos para
la salud de quienes transitan en sus instalaciones.
Esta problemática se dejó al descubierto, después de
que la OMS revelara las cifras que marcan el
incremento en los niveles promedio de ruido dentro
de los hospitales, que en horarios diurnos pasaron de
57 a 72 decibeles, y en el nocturno se elevaron de 42
a 60 decibeles. Tal aumento implica el rebase
excesivo de las guías de ruido hospitalario,
establecidas en 1995 por la OMS, donde se sugiere
que el nivel de ruido en las habitaciones de pacientes
no sobrepase los 35 decibeles. Las mediciones
efectuadas en el grupo de hospitales estudiados son
relativamente variables, lo que indica que el
incremento es generalizado. La preocupación real de
la Organización por este suceso no radica en el

Artículo Original

incremento, sino, más bien, por los trastornos de
orden fisiológico o psicológico que se puedan
desencadenar por éste contaminante como son: dolor
de cabeza, estrés, fatiga y traumatismos acústicos,
entre otros (Acevedo, 2011).
La Academia Americana de Pediatría y el Comité de
Salud Ambiental recomiendan un nivel máximo de
sonido de 45 decibeles (dB) en toda Unidad de
Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) (Fajardo,
2007 &amp; Sánchez-Rodríguez, 2012). En un estudio
descriptivo prospectivo realizado en las diferentes
áreas de la UCIN “Cirena” del Hospital Universitario
del Valle, se reportó que en general el área con mayor
nivel de ruido fue admisión con 65.51 dB (Fajardo,
2007 &amp; Sánchez Rodríguez, 2012) en el Servicio de
Neonatología del Hospital Universitario "Dr. José
Eleuterio González", de la Facultad de Medicina de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, reportó
niveles de ruido por arriba de la norma, en este caso
fueron 59.9 dB. Aunque en nuestro estudio no se
midieron los niveles de ruido éste fue reportado por
el personal de enfermería asumiendo que interfería
con sus actividades cotidianas y al realizar el análisis
conducente se encontró que se relacionaba con el
estrés.
Sandín (2003) refiere que los eventos sociales que
requieren algún tipo de cambio respecto al ajuste
habitual del individuo, podían evocar primariamente
reacciones psicofisiológicas relacionadas con el
estrés, y esto es lo que puede estar ocurriendo en el
presente estudio cuando se encontró que las
cuestiones normativas que lleva a cabo el área de
recursos humanos dentro de la institución se
relacionó con la presencia de estrés y ésta es una de
las razones por las que el estudio del estrés posee un
enorme interés desde el marco social de la salud, que
diversas condiciones sociales pueden actuar como
agentes estresantes y modificar el estatus de la salud
de los individuos.
Por otra parte las personas tienen diferentes
habilidades y capacidades en las situaciones sociales
a la hora de afrontar los problemas. No todas las
personas tienen la misma capacidad para controlar
sus respuestas emocionales, ni la misma motivación
y compromiso personal ante una determinada
situación por lo que el concepto del estrés hay que
entenderlo también desde el nivel colectivo, ya que
la capacidad de la persona para hacer frente a los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

problemas está influida por las instituciones de la
sociedad, tales como la familia, la escuela,
organizaciones diseñadas para desarrollar las
habilidades y competencias necesarias para afrontar
las exigencias de la sociedad (Sandín, 2003), esto
podría explicar los resultados del presente estudio en
el cual las relaciones difíciles con los compañeros de
trabajo, el rol social de autoridad y los aspectos
organizacionales se relacionaron con una mayor
cantidad de síntomas de estrés.
Otro de los puntos importantes en relación al estrés
es la sobrecarga de roles. Ocurren cuando las
demandas exceden las capacidades del individuo por
lo que el exceso de actividades dentro de la jornada
laboral fue un factor importante para presentar estrés
en este tipo de profesionales el cual debe de atender
a personas dependientes y enfermas. La carga de
trabajo es más importante para presentar estrés, que
las exigencias laborales, ya que estas últimas no se
relacionaron con los síntomas investigados.
En el presente estudio se encontró relación
significativa entre la insatisfacción laboral y el
estrés, si consideramos la definición de Camacho
(2015) en la que asume que la insatisfacción laboral,
es una respuesta emocional negativa al puesto, de tal
manera que tiene como resultado la frustración y
negación de los valores de uno mismo, que generan
a su vez una mala relación con sus compañeros de
trabajo, de tal manera que genera poco interés hacia
el trabajo, desde esta visión se podrían explicar los
resultados de la presente investigación, hechos
diferentes son reportados por Camacho (2015) que
encuentra que la mayoría de las enfermeras(os) que
participaron en su estudio tienen “casi siempre”
satisfacción con su trabajo, el cual considera que es
un rasgo importante, pues a pesar de no tener tiempo
para las relaciones sociales, la satisfacción laboral es
un indicador del gusto y bienestar que tienen al
realizar su trabajo, a pesar de ser muy demandante y
puede ser la razón de los niveles bajos de estrés a
diferencia del presente estudio en el que una de cada
tres presenta estrés.
La OIT (2016) propuso disminuir los niveles de
estrés en la población y modificar las exigencias
laborales, asegurarse que los empleados tengan los
conocimientos y capacidades necesarias para
desempeñar sus funciones de manera eficaz y,
aumentar la calidad y cantidad de apoyo que reciben.

Artículo Original

Se ha puesto un creciente énfasis en mejorar las
condiciones de trabajo y la organización del trabajo
para reducir el estrés relacionado con el trabajo y
sobre las medidas prácticas para hacer frente a
situaciones de trabajo estresantes.
La participación e involucramiento de los
trabajadores, sus representantes y los sindicatos,
también es esencial en la prevención del estrés en el
trabajo. Su participación y la cooperación debe estar
integrada en todo el proceso de cualquier programa
de prevención del estrés en el lugar de trabajo (OIT,
2013). El lugar de trabajo es una fuente importante
de riesgos psicosociales y al mismo tiempo el lugar
idóneo para tratarlos y proteger la salud y el bienestar
de los trabajadores.
Las acciones del profesional de la Salud Ocupacional
se ven influidas por la demanda creciente que
representa la identificación, valoración y atención de
los factores psicosociales del trabajo, como una
forma de prevenir y controlar las innumerables
manifestaciones del estrés, que cada día toman
mayor relevancia como fenómeno ocupacional y de
Salud Pública (Villalobos, 2004).
Conclusiones
Los factores psicosociales negativos estuvieron
presentes en más de la mitad de los participantes y
uno de cada tres presentó estrés.
Los hallazgos del presente estudio permiten
confirmar la relación entre los factores psicosociales
laborales y el estrés, por lo que las acciones deben ir
más allá del ámbito personal y trabajar desde la
organización con la modificación de ciertos factores
que permitan una mayor interacción y relación
social, por esta razón se hace necesaria la
implementación de programas de prevención y el
diseño de estrategias para el manejo adecuado del
estrés y la detección temprana de posibles casos.
Es importante incorporar en la currícula de
formación del personal de enfermería, esta temática
para su prevención y manejo.
Se determinó la asociación de seis de las siete
dimensiones del instrumento de Factores
Psicosociales con 16 de 18 síntomas de estrés. La
dimensión no asociada fue la de exigencias laborales

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�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

y los síntomas no asociados fueron deseos de vomitar
o vómitos y dolores abdominales.
Para el personal de enfermería de la institución existe
asociación entre los factores psicosociales negativos
y los síntomas de estrés, por lo que se debe poner
énfasis en las condiciones en que realiza el trabajo y
brindar capacitación sobre el manejo del estrés.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

ESTADO NUTRICIONAL EN UNA COMUNIDAD UNIVERSITARIA EN ARMENIA –
QUINDÍO.
Nieto Cárdenas, Olga Alicia 1, 2, Rodríguez Nieto, Lorena 2, Victoria Salazar, María 3
1 Grupo de Salud Pública. Grupo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas GECAVYME. Facultad de Ciencias de la Salud.
Universidad del Quindío. Armenia- Colombia. 2 Docente Programa de Medicina, Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad del
Quindío. 3 Directora Centro de Salud, Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad del Quindío.

RESUMEN
Introducción: El estado nutricional resulta del balance entre necesidades y gasto de energía. Con la información obtenida de
la evaluación de estudios antropométricos, bioquímicos, alimentarios se determina el estado nutricional de individuos o
grupos de población. Objetivo: Describir el estado nutricional en una comunidad universitaria en Armenia – Quindío.
Métodos: Estudio descriptivo de corte transversal en estudiantes, docentes y administrativos de una comunidad universitaria
en Armenia – Quindío: durante el año 2015; se describieron las variables en promedio, desviación estándar e intervalos de
confianza, con un análisis comparativo por sexo y por grupo. Resultados: Presentaron diferencias significativas entre los
grupos: la edad en estudiantes fue de 21,08 años, en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88 (p=0,0000). El perímetro
abdominal promedio fue de 78,22 cm en estudiantes, 91,25 cm en docentes y 87,51 cm en administrativos (p=0,0000). El IMC
fue de 23,52, 25,87 y 26,38 respectivamente. La relación cintura cadera en estudiantes 0,70, en docentes 0,88 y en
administrativos 0,84 (p=0,0000). El porcentaje de consumo diario de cereales, tubérculos y plátanos fue de 82,40 %, agua
76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38 %, y verduras 42,59 %. Presentaron diferencias significativas el consumo de productos
de panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000), huevo (p=0,0020), alcohol (p=0,0056), dulces, (p=0,594) y gusto por las
verduras (p=0,0064) en los estudiantes y en los administrativos en el consumo de frutas (p=0,0106). Conclusiones: Al comparar
indicadores como IMC, perímetro abdominal y relación cintura cadera el grupo que presenta mayor riesgo nutricional es el de
administrativos, con una diferencia estadísticamente significativa.
Palabras Clave: Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos.

ABSTRACT
Introduction: Nutritional status is the balance between needs and energy expenditure. With the information obtained from
the evaluation of anthropometric, biochemical, food studies the nutritional status of individuals or population groups is
determined. Objectives: To describe the nutritional status of a university community in Armenia - Quindio. Methods: A
descriptive cross-sectional study, which took as its population people in a university community in Armenia was conducted Quindio: Students, teachers and administrators during 2015; the variables were described on average, standard deviation and
confidence intervals, with a comparative analysis by sex and group. Results: Significant differences between groups: age in
students was 21.08 years, teachers and administrative 47.25 43.88 (p = 0.0000). The average waist circumference was 78.22
cm in students, teachers and 91.25 cm 87.51 cm in administration (p = 0.0000). And BMI was 23.52, 25.87 and 26.38
respectively. Waist hip ratio of 0.70 students in teaching and administrative 0.88 0.84 (p = 0.0000). The percentage of daily
consumption of cereals, tubers and plantains was 82.40 %, 76.85 % water, 56.94 % fruits, dairy 51.38 %, 42.59 % and
vegetables. Significant differences consumption of bakery products, fried and fast foods (p = 0.0000), egg (p = 0.0020), alcohol
(p = 0.0056), sweet (p = 0.594) and taste vegetables (p = 0.0064) in students and administrative fruit consumption (p = 0.0106).
Conclusions: When comparing indicators such as BMI, waist circumference and waist-hip ratio the group with higher
nutritional risk is administrative, with a statistically significant difference.
Key words: Nutritional status, anthropometry, biochemistry, food consumption.
Citation: Nieto Cárdenas, Olga Alicia, Rodríguez Nieto, Lorena, Victoria Salazar, María. (2016) Estado nutricional en una comunidad
universitaria en Armenia- Quindío. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 16 - 27
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Ramos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: olgalicianieto@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

Introducción
El estado nutricional es el resultado del balance entre
las necesidades y el gasto de energía alimentaria y
otros nutrientes esenciales y confluyen en él gran
cantidad de determinantes representados por factores
físicos, genéticos, biológicos, culturales, psicosocio-económicos y ambientales. Estos factores
pueden dar lugar a una ingestión insuficiente o
excesiva de nutrientes, o impedir la utilización
óptima de los alimentos ingeridos (FAO, 1992;
Dehollain, 1995).

nutrición, pues hoy día hay suficiente evidencia de la
relación entre el modelo de consumo alimentario y
enfermedades crónico-degenerativas. La cantidad y
el tipo de alimentos consumidos, proporciona
importantes antecedentes que pueden relacionarse
con el desarrollo, prevención y tratamiento de
diversas enfermedades, incluyendo la desnutrición
en sus diferentes grados. El cálculo de diferentes
índices de calidad permite tener una idea global del
estado de nutrición, evaluado a través de la dieta
(Ravasco, Anderson, Mardones, 2010).

La evaluación nutricional puede ser definida como la
interpretación de la información obtenida a partir de
estudios antropométricos, alimentarios, bioquímicos
y clínicos. Dicha información es utilizada para
determinar el estado nutricional de individuos o
grupos de población en la medida que son
influenciados por el consumo y la utilización de
nutrientes (Gibson, 2005).

El consumo de alimentos reciente da cuenta de forma
global y es un punto de partida sobre
comportamiento alimentario. Es así como, el uso de
la calidad de la dieta se utiliza como un indicador que
permite evaluar el total de la dieta en relación con
nutrientes ingeridos, la comparación con
recomendaciones nutricionales y riesgo de
enfermedades crónicas (Arvaniti, Panag, 2008;
Fransen, Ock´e, 2008).

Los valores antropométricos están estrechamente
relacionados con la nutrición, composición genética,
características ambientales, sociales y las
condiciones culturales, estilo de vida, el estado
funcional y la salud (Villarreal, Apovian, Kushner,
Kein, 2005).
En la evaluación del estado nutricional de los
individuos y las comunidades, las mediciones
antropométricas desempeñan un papel muy
importante para identificar las desviaciones de la
normalidad, que a menudo se pueden detectar más
temprano por cifras antropométricas que por un
examen clínico (Bailey, Ferro, 1995).
Los indicadores bioquímicos son compuestos de
potencial relevancia para la salud. Se miden
típicamente en la sangre o la orina y son importantes
herramientas de detección, ya que son indicativos del
estado nutricional de un individuo (Horton, Adetona,
Aquillar, Cassidy, Pfeifeer, Schleicher, 2013).
Actualmente se considera que los parámetros
bioquímicos son indicadores de la severidad de la
enfermedad
y
probablemente
indicadores
pronósticos, más que parámetros diagnósticos del
estado nutricional (Ravasco, Anderson, Mardones,
2010).
El estudio del consumo de alimentos es uno de los
aspectos más importantes de la ciencia de la

La valoración del estado nutricional como un
indicador del estado de salud, es un aspecto
importante en la localización de grupos de riesgo de
deficiencias y excesos alimentarios que pueden ser
factores de riesgo en muchas de las enfermedades
crónicas prevalentes en la actualidad (Aranceta,
Pérez, Serra, Mataix, 1993; Ortiz, 2002).
Los indicadores antropométricos miden el
crecimiento físico del niño y del adolescente y por
otro las dimensiones físicas del adulto, a partir de la
determinación de la masa corporal total y de la
composición corporal tanto en la salud como en la
enfermedad. Son de fácil aplicación, bajo costo y
reproducibilidad en diferentes momentos y con
distintas personas (Ravasco, Anderson, Mardones,
2010).
El presente estudio pretende describir el estado
nutricional en una población universitaria:
estudiantes, docentes y administrativos, con base en
variables
antropométricas,
bioquímicas
y
alimentarias.

Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal,
que pretendió describir, el estado nutricional según
antropometría: Peso, talla, IMC, cintura, cadera,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

relación cintura/cadera. Indicadores bioquímicos
como: glicemia, perfil lipídico y consumo de
alimentos basado en cuestionario semi cuantitativo
semanal en la comunidad Universitaria en Armenia Quindío.
Este proyecto fue aprobado por el Comité
Institucional de Bioética de la Universidad del
Quindío, en el Acta No. 50 de 2013.
Población y muestra
Los sujetos de investigación fueron seleccionados de
manera aleatoria en la base de datos entregada por la
Oficina de Planeación de la Universidad. Firmaron el
consentimiento informado 335 personas y
participaron 216 personas: 101 estudiantes, 27
docentes y 88 administrativos.
Recolección de la información:
La información se recogió por las investigadoras en
la fuente primaria con un instrumento diseñado para
tal fin con todas las variables del estudio, durante el
año 2015.
A cada participante (estudiantes, docentes y
administrativos) seleccionados de manera aleatoria,
que firmó el consentimiento informado, se le hizo un
registro que incluyó variables: sociodemográficas
(edad, sexo, estado civil, nivel educativo). Variables
antropométricas como peso, talla, circunferencia o
perímetro abdominal, relación cintura/cadera, índice
de masa corporal (IMC) el cual se calcula dividiendo
el peso (kg) por talla (M) al cuadrado (Garrow,
Webster, 1985), sos individuos fueron considerados
desnutridos si su IMC era inferior a 18,5, normal de
18,5 a 24,9, en sobrepeso si ≥ 25 y en obesidad si ≥ a
30 (WHO, 1995).
Los parámetros bioquímicos se midieron por
métodos convencionales de laboratorio.
El consumo de alimentos se identificó basado en
cuestionario semi - cuantitativo semanal en una
comunidad Universitaria en Armenia – Quindío, que
incluyó variables alimentarias como consumo de
alimentos semanal, lugar de consumo, persona que
prepara los alimentos, cambios de la alimentación
(en caso de ser estudiantes) al entrar a la universidad.
Y factores de riesgo como ejercicio y consumo de
alcohol.

Artículo Original

Procesamiento y análisis de la información:
Se sistematizó la información en Excel® y se analizó
en el software statghaphics centurión®. Se realizó un
análisis descriptivo y se calculó el promedio,
desviación estándar e intervalos de confianza, con un
análisis comparativo por sexo y por grupos. Las
diferencias entre los grupos se calcularon con análisis
de regresión múltiple o una prueba de chi cuadrado
para identificar los factores de riesgo. Se consideró
un valor de p &lt;0,05 como un valor significativo.

Resultados
Como puede verse en la tabla 1, el promedio de edad
fue de 33,64 años y el índice de masa corporal de
24,98, sin diferencias significativas por género.
El perímetro abdominal promedio se encontró en
79,3 en mujeres y en 90,31 en hombres, con
diferencias significativas por género (p=0,0000).
Actualmente se propone que la sola determinación de
la circunferencia de la cintura puede ser suficiente
para categorizar, según el sexo el riesgo de
complicaciones metabólicas. En hombres, en caso
que sea mayor igual a 90 cm y en mujeres mayor
igual a 80 cm, según la IDF, se considera a riesgo de
complicaciones metabólicas asociadas a obesidad
(FUNCOBES, 2015).
La relación cintura cadera presentó diferencias por
género, 0,78 en mujeres y 0,88 en hombres. Existe
alto riesgo de presentar enfermedad cardiovascular y
otros trastornos metabólicos cuando el índice
cintura/cadera en las mujeres está por encima de 0.85
y en los hombres de 0.9 (González, Montero,
Schmidt, 2013).
El perfil lipídico se encontró dentro de límites
normales, excepto el colesterol HDL que se encontró
por debajo de los límites recomendados según el
ATPIII (17), con diferencias significativas por
género en mujeres un promedio de 44,26 mg/dL y en
hombres de 37,95 mg/dL (con una p de 0,0002). Los
triglicéridos presentaron diferencias significativas
por género, 129,18 en mujeres y 163,39 en hombres
(p= 0,0093).
La glicemia mg/dL se encontró en límites normales
87,47 mg/dL con diferencias significativas por
género (p=0,0042).

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�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Aunque los lípidos y la glicemia no son parámetros
de evaluación del estado nutricional, se tomaron
debido a su relación con la ingesta de grasas, harinas
y dulces (Organización panamericana de la salud,
2010).
La albúmina encontró en límites normales con
diferencia significativa por género (4,55 y 4,66 en
mujeres y hombres respectivamente P= 0,0244). La
globulina y proteinas totales estuvieron en límites
normales sin diferencias significativas por género. Se
consideran valores normales entre 3,5 – 5 g/dL) Una
reducción significativa de albúmina, globulina y
proteínas totales está relacionada con un incremento
en la aparición de complicaciones y mortalidad. La
albúmina es útil como parámetro pronóstico de los
pacientes graves y crónicos, pero no es del todo
sensible a los cambios en el estado nutricional
(Acosta, 2008).

Artículo Original

La edad promedio en estudiantes fue de 21,08 años,
en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88,
con una p de 0,0000.
El perímetro abdominal promedio fue de 78,22 cm en
estudiantes, 91,25 cm en docentes y 87,51 cm en
administrativos (p=0,0000).
Sobre los valores promedio del perfil lipídico (17),
las HDL se encontraron por debajo de los niveles
normales, sin diferencias significativas entre los
grupos, el colesterol HDL es la variable que más
tempranamente se altera en todos los grupos; sin
embargo las LDL que se encontraron dentro de
límites normales, presentan diferencias significativas
(0,0028) entre estudiantes (96,2 mg/dL), docentes
(109,01 mg/dL) y administrativos (112,84 mg/dL).
Los triglicéridos se encontraron en límites normales
para los estudiantes (100,13 mg/dL) y por encima del

Tabla 1. Variables cuantitativas en toda la muestra y por género.
VARIABLES
EDAD (años)
IMC (peso/talla2)
PESO (Kg)
TALLA (cm)

PROMEDIO ± DS

IC95%

FEMENINO

MASCULINO

Anova (P)

33,64 ± 14,01

31,75– 35,53

33,48±13,4

33,9±15,17

0,8292

24,98 ± 3,81

24,47– 25,49

24,65±3,59

25,48±4,10

0,1184

66,85 ± 12,78

65,13– 68,56

65,15±9,93

74,08±13,33

0,0000

1,63 ± 0,08

1,62 – 1,64

1,58 ± 0,06

1,70 ± 0,06

0,0000

CINTURA (cm)

83,63 ± 11,89

82,04–85,23

79,3±9,14

90,31±12,56

0,0000

CADERA (cm)

101,25 ± 7,75

100,21–102,29

100,8±7,82

101,93±7,83

0,2972

0,82 ± 0,08

0,81 – 0,83

0,78±0,06

0,88±0,07

0,0000
0,0244

RELACION CINTURA CADERA
ALBUMINA(g/dL)

4,6 ± 0,33

4,55 – 4,64

4,55 ± 0,31

4,66 ± 0,36

GLOBULINA(g/dL)

2,48 ± 0,49

2,41 – 2,54

2,47±0,46

2,49±0,52

0,8131

RELACION ALBUMINA GLOBULINA

1,92 ± 0,49

1,85 – 1,99

1,89±0,43

1,88±0,57

0,2132
0,0433

PROTEINAS TOTALES (g/dL)

7,08 ± 0,44

7,02 – 7,14

7,03±0,43

7,16±0,45

COLESTEROL TOTAL (mg/dL)

173,97 ± 37,74

34,36–41,36

174,6±37,1

173,06±38,86

0,7776

COLESTEROL HDL (mg/dL)

41,69 ± 12,04

40,01–43,37

44,26±12,47

37,95±10,37

0,0002

COLESTEROL LDL (mg/dL)

104,89 ± 32,48

100,30–109,48

105,23±31,01

104,39±34,72

0,8592

TRIGLICÉRIDOS

143,10 ± 91,63

130,29–155,91

129,18±69,15

163,39±114,39

0,0093

VLDL (mg/dL)

26,57 ± 11,94

24,88–28,25

24,55±10,48

29,53±13,33

0,0040

INDICE ARTERIAL

4,37 ± 1,33

4,18 – 4,56

4,07±1,06

4,78±1,56

0,0002

GLICEMIA (mg/dL)

87,47 ± 11,95

85,80–89,14

85,46±11,64

90,38±11,86

0,0042

Fuente: Directa

En la tabla 2, se pueden observar las variables del
estudio, por los diferentes grupos: estudiantes,
docentes y administrativos.
Al comparar las variables entre los grupos
participantes de la comunidad universitaria:
estudiantes, docentes y administrativos, se
encontraron diferencias significativas en las
siguientes:

valor normal para docentes y administrativos (172,68
mg/dL y 167,69 mg/dL) respectivamente. También
el índice arterial presentó diferencias significativas
entre el grupo de estudiantes y los otros dos grupos.
El valor promedio de la glicemia se encontró dentro
de los límites normales, 83,56 (mg/dL) en
estudiantes, 93,5 (mg/dL) en docentes y 89,56
(mg/dL) en administrativos, con diferencias
significativas, siendo las cifras más bajas las de los
estudiantes (p=0,0001).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

19

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

El promedio de la relación cintura cadera presentó
diferencias significativas entre el grupo de
estudiantes y los otros dos grupos (p=0,0000):

Artículo Original

estudiantes 0,70, docentes 0,88 y administrativos
0,84, siendo más alta en los docentes.

Tabla 2. Variables cuantitativas por grupos (promedio, desviación estándar, IC95%, Anova)

VARIABLE

EDAD (años)
IMC (peso/talla2)
PESO (Kg)
TALLA (metros)
CINTURA (cms)
CADERA (cms)
RELACION CINTURA CADERA
ALBUMINA (g/dL)
GLOBULINA (g/dL)
RELACION ALBUMINA GLOBULINA
PROTEINAS TOTALES (g/dL)
COLESTEROL TOTAL (mg/dL)
COLESTEROL HDL (mg/dL)
COLESTEROL LDL (mg/dL)
TRIGLICÉRIDOS (mg/dL)
VLDL (mg/dL)
INDICE ARTERIAL
GLICEMIA (mg/dL)

ESTUDIANTES

DOCENTES

ADMINISTRATIVOS

MEDIA ± DS

MEDIA ± DS

MEDIA ± DS

IC 95

IC 95

IC 95

21,08 ± 3,99

47,25 ± 10,58

43,88 ± 9,6

(20,02 - 22,15)

(45,20 - 49,31)

(42,74 - 45,02)

23,52 ± 3,58

25,87 ± 2,91

26,38 ± 3,72

(23,02 – 24,01)

(24,91 - 26,83)

(25,85 – 26,91)

63,04 ± 13,01

71,98 ± 10,79

6,64 ± 11,9

(61,33 – 64,75)

(68,77 – 75,28)

(67,81 – 71,47)

1,63 ± 0,8

1,66 ± 0,6

1,62 ± 0,8

(1,62 – 1,64)

(1,64 – 1,68)

(1,60 – 1,63)

78,22 ± 10,03

91,25 ± 11,0

87,51 ± 11,4

(76,73 – 79,71)

(88,38-94,13)

(85,91 – 89,10)

98,55 ± 7,74

103,18 ± 6,27

103,75 ± 7,19

(97,53 – 99,57)

(101,21 – 105,15)

(102,65 – 104,84)

0,70 ± 0,06

0,88 ± 0,07

0,84 ± 0,08

(0,78 – 0,80)

(0,86 – 0,90)

(0,83 – 0,85)

4,77 ± 0,27

4,35 ± 0,36

4,5 ± 0,28

(4,73-4,82)

(4,28-4,33)

(4,45-4,54)

2,27 ± 0,37

2,40 ± 0,51

2,71 ± 0,48

(2,20 – 2,34)

(2,28-2,52)

(2,65 – 2,78)

2,15 ± 0,44

1,92 ± 0,65

1,7 ± 0,37

(2,08 – 2,22)

(1,8 – 2,04)

(1,63- 1,77)

7,05 ± 0,37

6,76 ± 0,31

7,22 ± 0,49

(6,98 – 7,11)

(6,65 – 6,87)

(7,15 – 7,28)

158,83 ± 30,4

180,43 ± 39,01

187,42 ± 36,2

(153,54-163,13)

(170,93-189,93)

(182,06-192,77)

42,71 ± 10,57

38,13 ± 11,24

41,58 ± 13,53

(40,92 - 44,51)

(34,9 - 41,3)

(39,96 – 43,59)

96,2 ± 29,42

109,01±30,08

112,84 ± 33,15

(91,47-100,94)

(100,51-117,51)

(107,53 – 117,75)

100,13 ± 45,69

172,68 ± 76,68

167,69 ± 111,49

(87,6 – 112,66)

(150,19 – 195.67)

(165,01 – 190,36)

19,93 ± 9,21

33,28 ± 12,79

31,46 ± 10,68

(18,38 – 21,48)

(30,49 - 36,07)

(29,85 – 33,07)

3,87 ± 1,09

5,04 ± 1,63

4,67 ± 1,29

(3,69 – 4,06)

(4,70 – 5,38)

(4,47 – 4,87)

83,56 ± 7,34

93,5 ± 13,33

89,56 ± 13,94

(81,85 – 85,27)

(90,43 – 96,56)

(87,83 – 91,29)

ANOVA (P)

0,0000
0,0000
0,0001
0,0708
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,2249
0,0028
0,0000
0,0000
0,0000
0,0001

Fuente: Directa

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

20

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

La albúmina se encontró más alta (4,77 g/dL) y la
globulina (2,27 g/dL) más baja en los estudiantes,
con diferencias significativas con los otros dos
grupos (p=0,0000).

Artículo Original

relacionado con el depósito de grasa abdominal es
menor en los estudiantes y mayor en el grupo de
administrativos.
La relación cintura cadera está en la normalidad en
36,11 % de los estudiantes, 5,09% de los docentes y
21,3 % de los administrativos. El grupo que presenta
mayor riesgo es el de administrativos con un 17,13
%. Con diferencias estadísticamente significativas
(p=0,0002). Un indicador de riesgo nutricional, es la
relación cintura cadera (16), que presenta mayor
riesgo a medida que se aproxima a uno (1). Este
indicador detecta mucho más tempranamente el
riesgo que el perímetro abdominal y el IMC y se
encuentran en el límite de riesgo en porcentajes
similares (2,78 %) y administrativos (2,31 %).

Se identificaron los indicadores del estado
nutricional por grupos, IMC, perímetro abdominal y
relación cintura/cadera (tabla 3) y se encontró que
existen diferencias significativas de acuerdo con
estos indicadores.
El IMC presenta diferencias significativas por grupos
(p=0,0036), en los estudiantes predominó la
normalidad con 33,8 %; obesidad y sobrepeso
predominaron en el grupo de administrativos con
23,15 %. El índice de masa corporal, medido como
la relación de peso / talla2, se ha considerado un
indicador por excelencia de estado nutricional, riesgo
metabólico y cardiovascular (Dooley, Chang, Salhi,
Hollander, 2013).

Al comparar indicadores como IMC, perímetro
abdominal y relación cintura cadera el grupo que
presenta mayor riesgo nutricional es el de
administrativos,
con
una
diferencias
estadísticamente significativas (p=0,0036, p=0,0000
y p=0,0002 respectivamente).

Con base en el perímetro abdominal, 41,67 % de los
estudiantes estaban dentro de la normalidad y 28,24
% de los administrativos estaban por encima de los

Tabla 3. Indicadores de Estado nutricional por grupo.
INDICADOR

ESTUDIANTES

DOCENTES

ADMINISTRATIVOS

Número (%)

Número (%)

Número (%)

Delgado aceptable

2 ( 0,93)

-

-

Delgado moderado

1 ( 0,46)

-

-

Normal de peso

70 (32,4)

10 (4,53 )

38 (17,59)

Sobrepeso

25 (11,57)

14 (6,48)

36 (16,67)

Obesidad grado I

2 ( 0,93)

3 (1,39 )

13 (6,02 )

Obesidad grado II

-

-

1 (0,46)

Obesidad grado III

1 ( 0,46)

-

-

90 (41,67)

9 (4,17)

27 (12,50 )

11 (5,09)

18 (8,33)

59 (27,31 )

2

IMC (Kg/m )

p

0,0036

PERÍMETRO ABDOMINAL (cm)
No riesgo
Riesgo cardiovascular
Riesgo bordenline

0,0000

2 (0,93 )

RELACION CINTURA/CADERA
No riesgo
Riesgo cardiovascular
Riesgo bordenline

78 (36,11 )

11 (5,09 )

46 (21,3 )

17 (7,87 )

15 (6,94 )

37 (17,13 )

6(2,78 )

1 (0,46 )

5 (2,31 )

0,0002

Fuente: Directa

límites deseables, con diferencias estadísticamente
significativas (p=0,0000). Es decir el riesgo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

21

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Se identificaron consumo de alimentos, alcohol y
ejercicio físico, que se presentan la tabla 4, con la
información de consumo alimentario semanal.
El consumo de alimentos identificado en los tres
grupos con base en la frecuencia de consumo
semanal, evidenció que, los alimentos indagados
tienen un mayor consumo de forma diaria y ocasional
(1 a 4 días en la semana).
En porcentaje descendente el consumo de alimentos
diario fue de: cereales, tubérculos y plátanos 82,40

Artículo Original

Sobre la preparación de los alimentos: 65,27 %
consume los alimentos en su casa; en 37,03 % otro
familiar es quién prepara los alimentos seguido por
la misma persona encuestada 24, 53 %.
Respecto a la percepción que cada persona tiene
sobre el tipo de alimentación que consume, 56,48 %
refirió no tener una alimentación saludable.
En cuanto la percepción del cambio en la
alimentación al entrar a la universidad, 87,12 %
estudiantes afirmaron que si hubo un cambio y 69,30
% consideraron el cambio como negativo. 72,27 %

Tabla 5. Consumo de alimentos semanal
estadísticamente significativas entre los grupos

Consumo
alimentos

semanal

y

gusto

por

p

con

diferencias

Grupo de
consumo

mayor

Consumo de productos de Panadería
0,0000 Estudiantes
fritos y comidas rápidas
Consumo de huevo
Consumo de alcohol
Consumo de dulces
Gusto por verduras
Consumo de frutas
Consumo de producto de panadería
horneados

0,0020
0,0056
0,0594
0,0064
0,0106

Estudiantes
Estudiantes
Estudiantes
Estudiantes
Administrativos
Administrativos y
0,0261
Estudiantes

Fuente: Directa

de estudiantes no recibía apoyo alimentario de parte
de la Universidad al momento de ser evaluado.
%; agua 76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38 %, y
verduras 42,59 %. El consumo de frutas y verduras
no cumplió con la cantidad recomendada diaria de
consumo de 5 veces al día.
Para el consumo ocasional (1 a 4 días) de alimentos
en la semana se identificó el consumo de: pescado y
pollo 73,14 %, tubérculos y plátanos fritos 63,42 %;
consumo de panadería fritos y comidas rápidas 58,33
%; embutidos y carnes rojas 54,62%; gaseosas y
bebidas industriales 54,16 %; consumo de huevo
51,38 %, productos horneados de panadería 50% y
consumo de dulces 48,14 %.

El consumo semanal y gusto por alimentos presentó
diferencias significativas entre los grupos, como
puede observarse en la tabla 5, los estudiantes
presentaron diferencias significativas para el
consumo en el siguiente orden: productos de
panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000),
huevo (p=0,0020), alcohol (p=0,0056), dulces,
(p=0,594) y gusto por las verduras (p=0,0064). En
cambio, los administrativos presentaron diferencia
significativa en el consumo de frutas (p=0,0106) y
ambos grupos por el consumo de productos de
panadería horneados (p=0,0261).

El 94,4 % de los participantes acepta que le gustan
las frutas 94,4 % y las verduras 88 %.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

22

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

Tabla 4. Variables de consumo alimentario por grupos (Frecuencia y porcentaje).
Estudiantes
Docentes
Administrativos
Variable

Número

Consumo de lácteos
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de frutas
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de verduras
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de carnes rojas: Embutidos, res y
cerdo
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de pescado y pollo
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de huevo
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de cereales, tubérculos y plátanos
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)

Variable

%

Total

Número

%

Número

%

Número

%

5 4,95
35 34,65
12 11,88
49 48,51

1
4
6
16

3,70
14,81
22,22
59,25

7
28
7
46

7,95
31,81
7,95
52,27

13
67
25
111

6,01
31,01
11,57
51,38

14 13,86
35 34,65
10 9,90
42 41,58

0
6
2
19

0
22,22
7,40
70,37

4
16
6
62

4,54
18,18
6,81
70,45

18
57
18
123

8,33
26,38
8,33
56,94

8 7,92
35 34,65
20 19,80
38 37,62

1
9
0
17

3,70
33,33
0
62,9

8
36
7
37

9,09
39,77
87,50
42,04

17
80
27
92

7,87
37,03
12,50
42,59

6 5,94
50 49,50
17 16,83
28 27,72

3
15
3
6

11,11
55,55
11,11
22,22

2
53
16
17

2,27
60,22
18,88
19,31

11
118
36
51

5,09
54,62
16,66
23,61

7 6,93
79 78,21
11 10,89
4 3,96

3
15
3
6

11,11
55,55
11,11
22,22

8
64
12
4

9,09
72,72
13,63
4,54

18
158
26
14

8,33
73,14
12,03
6,48

10 9,90
35 34,65
13 12,87
43 42,57

2
19
1
5

7,40
70,37
3,70
18,51

11
57
4
16

12,50
64,77
4,54
18,18

23
111
18
64

10,64
51,38
8,33
29,62

1 0,99
20 19,80
10 9,90
70 69,30

0
1
1
25

0
3,70
3,70
92,59

0
3
2
83

0
3,40
2,27
94,31

1
24
13
178

0,46
11,11
6,01
82,40

Tabla 4. Variables de consumo alimentario por grupos (Frecuencia y porcentaje)*.Continúa
Estudiantes
Docentes
Administrativos
Total
Número
%
Número
%
Número
%
Número
%

Consumo de tubérculos y plátanos fritos
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de productos de panaderías:
Horneados
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de productos de panadería fritos y
comidas rápidas
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de dulces: Postres, chocolatinas,
helados, arequipe, dulces en general
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de gaseosa, bebidas industriales
azucaradas
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de alcohol
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de agua
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)

12
68
8
13

11,88
67,32
7,92
12,87

8
19
0
0

29,62
70,37
0
0

24
51
1
12

27,27
57,95
1,13
13,63

44
138
9
25

20,37
63,42
4,16
11,57

13
53
9
26

12,87
52,47
8,91
25,74

0
16
1
10

0
59,25
3,70
37,03

11
39
2
36

12,50
44,31
2,27
40,90

24
108
12
72

11,11
50
5,55
33,33

22
66
7
6

21,78
65,34
6,93
5,94

5
21
1
0

18,51
77,77
3,70
0

46
39
2
1

52,27
44,31
2,27
1,36

73
126
10
7

33,79
58,33
4,62
3,24

14
45
11
31

13,86
44,55
10,89
30,69

8
15
0
4

29,62
55,55
0
14,8

19
44
1
24

21,59
50
1,36
27,27

41
104
12
59

18,98
48,14
5,55
27,31

15
65
8
13

14,85
64,35
7,92
12,87

11
9
0
7

40,74
33,33
0
25,92

27
43
4
14

30,68
48,86
4,54
15,90

53
117
12
34

24,53
54,16
5,55
15,74

68 67,32
33 32,67
0
0
0
0

13
13
1
0

48,14
48,14
3,70
0

62
26
0
0

70,45
29,54
0
0

143
72
1
0

66,20
33,33
0,46
0

6
16
3
76

2
5
0
20

7,40
18,51
0
74,07

7
9
2
70

7,95
10,22
2,27
79,54

15
30
5
166

6,94
13,88
2,31
76,85

5,94
15,84
2,97
75,24

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

23

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Variable

Artículo Original

Tabla 4. Variables de consumo alimentario por grupos (Frecuencia y porcentaje)+.Continúa
Estudiantes
Docentes
Administrativos
Total
Número
%
Número
%
Número
%
Número
%

Aceptación por las frutas
Si
No
Aceptación por las verduras
Si
No
Lugar donde recibe los alimentos la mayoría
de las veces
En casa
Fuera de casa
En casa y fuera de casa
Persona quién prepara sus alimentos
Usted mismo
Compañera (o)
Usted – Compañera (o)
Usted – Colaborador
Usted – Otro
Usted – Restaurante
Colaborador pago por salario
Restaurante
Colaborador - Restaurante
Compañera (o) – Restaurante
Restaurante - Otro
Otro
Compañera –otro
Usted – compañera – colaborador
Usted – compañera –otro
Colaborador - otro
Percepción del tipo de alimentación que
tiene
Saludable
No saludable
Percepción de Cambio de alimentación
posterior al ingreso a la Universidad
Si
No
Percepción de cambio de alimentación y
alimentación saludable al ingreso a la
universidad
No cambio
Positiva
Negativa
Apoyo alimentario de la Universidad
Si
No
Total
Fuente: Directa

Discusión
El presente estudio identificó el estado nutricional de
una comunidad universitaria, no sólo población
estudiantil, sino también trabajadores de la
universidad como administrativos y docentes.
La edad promedio en estudiantes fue de 21,08 años,
en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88.
Becerra y Vargas (2015), encontraron que
estudiantes de nutrición y dietética de la Universidad
Nacional estaban entre 16-18 años de edad, sin
embargo no refieren el semestre cursado (Expert
Panel on Detection, Evaluation, and Treatment of
High Blood Cholesterol in Adults, 2001), pero no se
identifican estudios comparativos con los otros
grupos de la comunidad universitaria.

93 92,07
8 7,92

27
0

100
0

84
4

95,45
4,54

204
12

94,44
5,55

86 85,14
15 14,85

21
6

77,77
22,22

85
3

96,59
3,40

192
24

88,88
11,11

64 63,36
11 10,89
26 25,74

15
4
8

55,55
14,81
29,62

62
17
9

70,45
19,31
10,22

141
32
43

65,27
14,81
1,85

1,98
0
0
0
0
5,94
1,98
9,90
3,96
0,99
0,99
0
56,43
1,98
2,97
0,99

4
0
3
0
5
0
4
0
0
0
0
0
4
3
3
1

14,81
0
11,11
0
18,51
0
14,81
0
0
0
0
0
14,81
11,11
11,11
3,70

29
10
3
0
0
0
15
4
0
0
0
6
19
1
0
0

32,95
11,36
3,40
0
0
0
17,04
4,54
0
0
0
6,81
21,59
1,36
0
0

53
10
6
0
5
6
21
14
4
1
1
6
80
4
6
2

24,53
4,62
2,77
0
2,31
2,77
9,72
6,48
1,85
0,46
0,46
2,77
37,03
1,85
2,77
0,92

46 45,5
55 54,45

12
15

44,44
55,55

36
52

40,90
59,09

94
122

43,51
56,48

88 87,12
13 12,87

NR

-

NR

-

88
13

40,74
6,01

13 12,87
18 17,82
70 69,30

NR

-

NR

-

13
18
70

6,01
8,33
32,40

28 27,7
73 72,27
101 100

NR

-

NR

-

27

100

88

100

28
73
216

12,96
33,79
100

20
0
0
0
0
6
2
10
4
1
1
0
57
2
3
1

Al comparar indicadores como IMC, perímetro
abdominal y relación cintura cadera el grupo que
presenta mayor riesgo nutricional es el de
administrativos,
con
una
diferencias
estadísticamente significativas (p=0,0036, p=0,0000
y p=0,0002 respectivamente).
El perímetro abdominal promedio fue de 78,22 cm en
estudiantes, 91,25 cm en docentes y 87,51 cm en
administrativos. Y el IMC fue de 23,52, 25,87 y
26,38 respectivamente. Similares valores se
encontraron en estudiantes según Becerra et al (21),
en cuanto a la circunferencia de cintura, los valores
promedio para los mayores de 18 años el promedio
fue mayor en los hombres (76,6 cm D.E. 5,7)
comparado con el de las mujeres (72,2 cm D.E. 8),
valores considerados como normales. El índice de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

24

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

masa corporal promedio para los mayores de 18 fue
de 22,7.

163,39 mg/dL en hombres, e índice aterogénico 4,07
en mujeres y 4,78 en hombres.

En este estudio, se presentaron diferencias
significativas por grupos, en los estudiantes
predominó la normalidad con 33,8 % y obesidad y
sobrepeso predominó en el grupo de administrativos
con 23,15 %.

En el estudio de identificación de riesgo
cardiovascular en estudiantes universitarios Zea –
Robles et al (2011) en Bogotá, encontraron valores
de LDL-C ≥100 mg/dl, en hombres y mujeres y
HDL-C &lt;40 mg/dl en mujeres y &lt;50 mg/dl en
hombres; así mismo que 19,2 % de los hombres y
27,7 % de las mujeres tienen riesgo aterogénico alto
(Gómez, Landeros, Romero y Troyo, 2016).

Caso diferente al evidenciado en el estudio de
Becerra et al (21) en el cual la malnutrición por
exceso (sobrepeso u obesidad) predominó en la
muestra de estudiantes que ingresaron a primer
semestre de la carrera de Nutrición y Dietética (18,6
%) en comparación con el déficit de peso (8,5 %).
Así mismo, en Colombia, según ENSIN 2010
(ENSIN, 2010) se evidenció que el 51.2% de la
población de 18 a 64 años se encontraron en
sobrepeso y obesidad.
Al comparar por sexo: el IMC no tuvo diferencias
significativas (24,98 en general, 24,65 en mujeres y
25,48 en hombres), pero si tuvo diferencias el
perímetro abdominal 79,3 cm en mujeres y 90,31 cm
en hombres y relación cintura cadera 0,78 para
mujeres y 0,88 en hombres.
Valores diferentes a los encontrados por Nolla N, et
al (2013) en Camerún, que identificaron diferencias
significativas por sexo: en IMC el 21,4 % de los
hombres y el 19,1 % de las mujeres tenían un estado
nutricional normal, el 10,7 % de hombres y el 29 %
de las mujeres tenían sobrepeso. Obesidad se observó
en el 2,8 % de los hombres y el 17 % de mujer y la
diferencia fue significativa en la prevalencia del
sobrepeso y la obesidad.
En este estudio, el 12,92% de los estudiantes se
encontró de sobrepeso y obesidad. Según Gómez,
Landeros, Romero y Troyo (2016), en estudiantes
universitarios en Guadalajara se encontró un 28 %
con sobrepeso u obesidad.
En el presente estudio se encontraron diferencias
significativas entre hombres y mujeres en los
indicadores bioquímicos de HDL, triglicéridos e
índice aterogénico: colesterol total 174,6 mg/dL en
mujeres y 173,06 mg/dL en hombres, LDL-C 105,23
mg/dL en mujeres y 104,39 mg/dL en hombres,
HDL-C 44,26 mg/dL en mujeres y 37,95 mg/dL en
hombres y triglicéridos 129,18 mg/dL en mujeres y

En el presente estudio, sobresale el alto porcentaje de
consumo diario de cereales, tubérculos y plátanos
82,40 %, agua 76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38
%, y verduras 42,59 %. A pesar de ser diario, el
consumo de frutas y verduras no cumplió con la
cantidad recomendada diaria de consumo de 5 veces
al día. El alto consumo de carbohidratos podría tener
relación con los niveles de triglicéridos por encima y
de las HDL por debajo de lo normal, encontrados en
el estudio.
Este caso algunos porcentajes son similares a la
Encuesta Nacional de situación nutricional 2010 para
Colombia (ENSIN, 2010), según las prácticas de
alimentación de interés en salud pública de 5 a 64
años respecto al consumo diario de leche líquida o en
polvo 48.7 %, frutas en jugo 50.5 %. Y es diferente
para el consumo de verduras que presentan un
consumo semanal del 47,8 % cocinadas y crudas del
55 %.
Para el consumo ocasional (1 a 4 días) de alimentos
en la semana se identificó el consumo de: pescado y
pollo 73,14 %, tubérculos y plátanos fritos 63,42 %;
consumo de panadería fritos y comidas rápidas 58,33
%; embutidos y carnes rojas 54,62 %; gaseosas y
bebidas industriales 54,16 %; consumo de huevo
51,38 %, productos horneados de panadería 50 % y
consumo de dulces 48,14 %.
Comportamiento similar según la ENSIN (2010) en:
pollo o gallina 77,6 %, embutidos 50,7 %, huevo 65,1
% y gaseosas y refrescos 49,4 %. Y porcentajes no
comparables para el consumo en Colombia de
pescados y mariscos 38.9 %, comidas rápidas 50 % y
al consumo diario de dulces 36.6 %.
Sobre el consumo de alimentos los estudiantes
presentaron diferencias significativas para el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

25

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

consumo de algunos tipos de alimentos que pueden
generar riesgo nutricional, tales como: productos de
panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000),
alcohol (p=0,0056) y dulces, (p=0,594).
Conclusiones
La edad promedio en estudiantes fue de 21,08 años,
en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88,
con una p de 0,0000. El perímetro abdominal
promedio fue de 78,22 cm en estudiantes, 91,25 cm
en docentes y 87,51 cm en administrativos
(p=0,0000). Y el IMC fue de 23,52, 25,87 y 26,38
respectivamente. Al comparar indicadores como
IMC, perímetro abdominal y relación cintura cadera
el grupo que presenta mayor riesgo nutricional es el
de
administrativos,
con
una
diferencia
estadísticamente significativa.
Sobre el perfil lipídico el colesterol HDL es la
variable que más tempranamente se altera en todos
los grupos, las LDL que se encontraron dentro de
límites normales y los triglicéridos se encontraron en
límites normales para los estudiantes y por encima
del valor normal para docentes y administrativos.
En el presente estudio, sobresale el alto porcentaje de
consumo diario de cereales, tubérculos y plátanos
82,40 %, agua 76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38
%, y verduras 42,59 %.
Los
estudiantes
presentaron
diferencias
significativas para el consumo de: productos de
panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000),
huevo (p=0,0020), alcohol (p=0,0056), dulces,
(p=0,594) y gusto por las verduras (p=0,0064). En
cambio, los administrativos presentaron diferencia
significativa en el consumo de frutas (p=0,0106).
La evaluación del estado nutricional es considerada
un indicador del estado de salud de la población. Este
estudio permitió evidenciar mediante indicadores
antropométricos, bioquímicos y de consumo
alimentario identificar esta situación en una
comunidad universitaria, no sólo en estudiantes sino
también en docentes y administrativos.
Financiación y agradecimientos
Expresamos nuestros agradecimientos a las personas
que participaron en esta investigación, al Centro de
Salud de la Universidad y a la Vicerrectoría de
Investigaciones de la Universidad del Quindío, por
su apoyo para este proyecto.

Artículo Original

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26

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

27

�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

Artículo Original

INTERVENCION EDUCATIVA NUTRICIONAL POR ENFERMERÍA EN
ADOLESCENTES CON OBESIDAD Y SOBREPESO EN UNA ESCUELA PÚBLICA
DE CIUDAD VICTORIA.
Rivera Vázquez Patricia1, Castro García Rosa Idalia1, De la Rosa Rodríguez Claudia1, Carbajal Mata Flor
Esthela1, Maldonado Guzmán Gabriela1.
1 Facultad de Enfermería Victoria- Universidad Autónoma de Tamaulipas.

RESUMEN
Introducción: La Organización Mundial de la Salud (2014) reporta en América Latina hasta un 25% de menores de 19 años
afectados por sobrepeso y obesidad. En México existe hasta un 35.8%. Objetivo: fue evaluar una intervención educativa
efectuada por enfermería sobre aspectos nutricionales en adolescentes con obesidad y sobrepeso en una escuela pública de
Cd Victoria. Métodos: a través de un estudio cuasi-experimental con 54 estudiantes conforme a lo dispuesto en la Guía de
Práctica Clínica sobre Intervenciones de Enfermería en la prevención del sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes en el
primer nivel de atención mediante muestreo probabilístico por conveniencia. Resultados: Antes de la intervención el 64.8%
contaban con bajo nivel de conocimiento. En la post-intervención el 46.2% obtuvo conocimiento excelente y 48.1% mejoro su
conocimiento de regular a bueno. Conclusiones: Por lo que se concluye que la intervención educativa es una estrategia
efectiva para fomentar el autocuidado de la salud a través de la Enfermería escolar.
Palabras claves: Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

ABSTRACT
Introduction: The World Health Organization (2014) reports in Latin America up to 25% of under 19 affected by overweight
and obesity. In Mexico there is up to 35.8%. Objectives: In this situation, our objective was to evaluate an educational
intervention carried out by nursing on nutritional aspects in adolescents with obesity and overweight in a public school in
Ciudad Victoria. Methods: a quasi-experimental study with 54 students as provided in the Guide to Practice clinic on Nursing
Interventions for the prevention of overweight and obesity in children and adolescents in primary care by probabilistic
convenience sampling. Results: Preoperatively 64.8% had low level of knowledge. In the post-intervention, it gained 46.2%
48.1% excellent knowledge and improved their knowledge fair to good. Conclusions: that the educational intervention is an
effective strategy to promote self-care through nursing school.
Key words: Educational Intervention, Nutrition, Nursing, Teens.
Citation: Rivera Vázquez Patricia, Castro García Rosa Idalia, De la Rosa Rodríguez Claudia, Carbajal Mata Flor Esthela, Maldonado Guzmán
Gabriela. (2016,) Intervención educativa nutricional por enfermería en adolescentes con obesidad y sobrepeso en una escuela pública de
Ciudad Victoria Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 28 - 34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Rivera et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: pattyri@live.com.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

Introducción
La obesidad y sobrepeso han tenido un rápido
crecimiento en los últimos 30 años, no solo en los
países industrializados, sino que estos problemas son
ahora tan severos en las naciones en desarrollo, que
han llegado a ocupar un lugar preponderante entre las
preocupaciones tradicionales en el campo de la salud
pública, como en su momento han sido la
desnutrición o las enfermedades infecciosas.
Según la Organización Mundial de la Salud [OMS]
(2014) en América Latina se reporta que un 20% a
25% de los menores de 19 años de edad se ven
afectados por el sobrepeso y la obesidad. En México
existe hasta un 35.8% con este problema de salud;
según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
[ENSANUT] (2012), la prevalencia combinada de
sobrepeso y obesidad en escolares de ambos sexos
aumentó un tercio en ese lapso, el sexo masculino
mostró los mayores aumentos en obesidad. Según
estos resultados, uno de cada tres adolescentes tiene
obesidad o sobrepeso, lo que representa 5,757.400
adolescentes en el país con estas enfermedades,
teniendo con ello más probabilidades de padecer a
edad más temprana enfermedades no transmisibles
como son la diabetes y las enfermedades
cardiovasculares ( Mercado, 2013).

Artículo Original

que algunos factores que provocan dicha
problemática son susceptibles de modificación
mediante la cooperación de sectores involucrados a
través de la creación de un entorno que capacite y
motive a las personas, familias y comunidades a
adoptar decisiones y conductas positivas en relación
a la alimentación saludable y la práctica de
actividades físicas que permitan mejorar su salud y
por ende su calidad de vida ( Sotomayor et al, 2010).
Existen algunas medidas mundiales adoptadas con
respecto al sobrepeso y la obesidad como es la
Estrategia Mundial de la OMS sobre régimen
alimentario, actividad física y salud adoptada por la
Asamblea Mundial de la Salud desde el año 2004 en
la cual se exponen medidas necesarias para apoyar
una alimentación saludable y actividad física
periódica entre la población en los planos mundial,
regional y local (OMS, 2015).

Para Enfermería, la educación para la salud es una
herramienta preventiva y promocional que a través
de la implementación de programas contribuye a la
adopción de hábitos alimentarios saludables en la
población , ya que como señalan algunos autores
existe riesgo atribuible de un 8 al 13% de obesidad
adulta que podría haber sido evitada si se hubiera
tratado durante la infancia y adolescencia, por tal
motivo se debe dar prioridad a la prevención de la
obesidad durante la infancia y adolescencia mediante
intervenciones de enfermería eficaces (Sotomayor,
Bernal, Salazar, Ponce, 2010).

En este sentido la OMS ofrece sugerencias para la
promoción de una nutrición saludable en la escuela
entre las que se encuentran ofrecer educación
sanitaria que ayude a los estudiantes a adquirir
conocimientos, actitudes, creencias y aptitudes
necesarias para tomar decisiones fundamentadas,
tener conductas saludables y crear condiciones
propicias para la salud mediante el Plan de acción
para la prevención de la obesidad en la niñez y
adolescencia (2014) que establece en una de sus
líneas de acción específica: Atención primaria de la
salud y promoción de la lactancia materna y la
alimentación saludable el cual tiene como objetivo
principal el garantizar el derecho al mayor grado
posible de salud y como tal, desempeña una función
importante en la prevención del sobrepeso y obesidad
así como de sus consecuencias a largo plazo en el
niño y el adolescente, considerando a la escuela
fundamental en su rol de promoción de factores
protectores en materia de salud, requiriendo para ello
de una herramienta capaz de lograr este objetivo
como lo es la educación para la salud, en donde la
colaboración entre docentes, padres de familia y
profesionales de la salud constituye una estrategia
importante para promover hábitos alimentarios
saludables que perduren hasta la edad adulta,
disminuyendo el riesgo de desarrollar enfermedades
crónico-degenerativas (Macías, Gordillo, Camacho,
2012)

Se sabe que la obesidad es una enfermedad crónica,
multicausal, sin embargo es importante puntualizar

Partiendo del contexto anterior, es importante
mencionar que en las intervenciones se destaca el

Por lo tanto, la salud juega un papel fundamental, ya
que resulta esencial para el desarrollo de las
capacidades
físicas,
de
razonamiento,
funcionamiento cognitivo e interacción social,
particularmente durante la adolescencia ya que un
buen nivel de salud brindará un buen desempeño de
los individuos en sus actividades diarias.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

papel de enfermería en su función docente con
acciones independientes, como es la educación para
la salud centrada en hábitos saludables considerando
que la obesidad infantil en algunos aspectos como las
causas y consecuencias para la salud se encuentra en
fase de expansión del conocimiento (Fuentes, 2014).
De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana para el
tratamiento integral de la obesidad (NOM-174SSA1-1998) la obesidad es una alteración de
evolución crónica, consecuencia del desequilibrio
entre la energía ingerida y el gasto de tal energía. No
obstante ha sido subestimada no solo en México, sino
en el mundo debido a que un alto porcentaje del
impacto de la obesidad sobre la mortalidad se ejerce
de manera indirecta, es decir, mediante otras
enfermedades como son la diabetes, las
enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, cáncer,
entre otras.
Esta situación obliga al personal de salud a
implementar estrategias basadas en modelos de
autocuidado orientadas a mantener la salud, controlar
factores de riesgo y promover la autonomía de las
personas donde la detección de adolescentes con
sobrepeso y obesidad resulta fundamental a la hora
de tomar decisiones para desarrollar estrategias de
intervención efectivas en este caso explorando sus
conocimientos y hábitos alimentarios basados en el
plato del buen comer y la jarra del buen beber como
señala la Guía de Práctica Clínica sobre
Intervenciones de Enfermería en la prevención del
sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes en el
primer nivel de atención (2011).
En este sentido, una de las conclusiones realizadas
por algunos investigadores (Tarro et al, 2014) fueron
que hay que promover actividades en las escuelas
para concienciar a los niños y sus padres de la
importancia de tener unos buenos hábitos
alimentarios y de realizar actividad física diaria para
mejorar los estilos de vida y reducir la prevalencia de
la obesidad entre la población infantil.
Otro grupo de investigadores, realizó un estudio
longitudinal con 107 estudiantes mediante un grupo
control con una intervención educativa breve en 54
alumnos menores de 15 años estimando peso, talla ,
y conocimientos en alimentación y hábitos de vida
saludable, la cual fue evaluada posterior a dos meses
encontrando que después de la intervención
educativa los alumnos del grupo de intervención

Artículo Original

poseen más conocimientos relativos a alimentación y
hábitos de vida saludables que los alumnos del grupo
control, concluyendo que las actividades educativas
de apoyo dentro del programa escolar de estilos de
vida saludable por parte de profesionales sanitarios
pueden suponer un beneficio adicional en las
estrategias encaminadas a disminuir la obesidad
infantil en nuestro medio (Oliva, Tous, Gil, Longo,
Pereira y García, 2013).
Al respecto Bernal, Ponce, Sotomayor y Carmona
(2012) midieron el impacto de una intervención
educativa para disminuir el sobrepeso con base en
estilos de vida en una población de madre e hijos
menores de 11 años. Los resultados pre-test
mostraron que el nivel de conocimientos acerca de la
nutrición era insuficiente sin detectar diferencias
significativas entre el grupo control y el grupo
experimental. Respecto al pos-test solo se observó
mejoría en los conocimientos de las madres. Lo que
traduce un nivel de conocimientos limitados en
relación a aspectos nutricionales en la población
infantil.
Con el objetivo de verificar la mejora del estado
nutricional posterior a una intervención educativa,
González-Jiménez, Cañadas ,Lastra-Caro y De la
Fuente (2013) realizaron un estudio con adolescentes
en tres fases en salud donde observaron que
estadísticamente hubo mejoría notable (p&lt;0,000)
tanto en varones como en mujeres concluyendo que
los resultados muestran la efectividad de los
procedimientos aplicados en educación para
modificar los hábitos alimentarios de los jóvenes.
Benítez-Guerrero, Vázquez-Arámbula, SánchezGutiérrez,
Velasco-Rodríguez,
Ruiz-Bernés,
Medina-Sánchez (2016) evaluaron la efectividad de
una intervención educativa en el estado nutricional y
el nivel de conocimientos sobre alimentación y
actividad física en estudiantes de secundaria
mediante un estudio cuasi-experimental encontraron
que la prevalencia de sobrepeso y obesidad se
presentó en ambos sexos en 43.3 % antes y 44 %
después de la intervención, con mayor prevalencia en
niños. Donde se observó aumento en 83.5 % el nivel
de conocimientos sobre nutrición en el grupo de
estudio y 263.4 % en el grupo control. Por lo que
consideran que la intervención educativa puede ser
efectiva para incrementar conocimientos en nutrición

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

e inducir a los niños a modificaciones significativas
en los hábitos de salud.
A través de un estudio cuasi experimental con 31
adolescentes en tres fases, Fausto-Guerra et al
(2010), identificaron la prevalencia de sobrepeso y
obesidad evaluando el nivel de conocimientos sobre
una alimentación equilibrada. Al término de la
evaluación los resultados mostraron un decremento
en la composición corporal en la categoría de
obesidad (80.6% vs 64.5%), cambios positivos en
adherencia al programa de actividad física
(18.5% vs 29.0%) y en algunas variables de
conocimientos relacionados con una alimentación
equilibrada.
Para determinar la efectividad de las intervenciones
educativas realizadas en América Latina para la
prevención del sobrepeso y la obesidad en niños
escolares de 6 a 17, Mancipe et al (2015) realizaron
una investigación mediante consulta de bases de
datos MEDLINE, LILACS y EMBASE para
identificar estudios controlados aleatorizados y
estudios longitudinales que evaluaran los efectos de
intervenciones educativas dirigidas a la prevención
del sobrepeso y la obesidad en niños
latinoamericanos. En sus resultados encontraron
veintiún estudios incluidos (n=12,092). Donde se
identificaron diferentes tipos de intervenciones, tales
como estrategias de educación nutricional,
promoción de la práctica de actividad física y
cambios en el entorno. Las intervenciones realizadas
en el ámbito escolar que combinan la nutrición
adecuada y la promoción de la práctica de actividad
física son efectivas en la prevención del sobrepeso y
la obesidad infantil en escolares latinoamericanos,
aunque se deben incorporar intervenciones en el
ambiente familiar para permitir un abordaje integral,
asociado con mayores respuestas sobre el cambio
comportamental de los escolares.
Ante esta situación, en nuestro estudio nos
planteamos como objetivo general: Evaluar una
intervención educativa efectuada por enfermería
sobre aspectos nutricionales en adolescentes con
obesidad y sobrepeso en una escuela pública de Cd
Victoria.
Material y Métodos
Estudio de tipo cuasi-experimental desarrollado
previa autorización por el Comité de Investigación de

Artículo Original

la Facultad de Enfermería Victoria así como de la
Dirección de la Escuela Secundaria Técnica No. 90
“Eugenio Hernández Balboa” de Cd. Victoria así
como firma de consentimiento informado.
Se realizó una intervención educativa de enfermería
conforme a las recomendaciones establecidas en la
Guía de Práctica Clínica sobre Intervenciones de
Enfermería en la prevención del sobrepeso y
obesidad en niños y adolescentes en el primer nivel
de atención para de tipo grupal con 54 estudiantes del
segundo año de secundaria mediante muestreo
probabilístico por conveniencia.
La intervención se realizó en grupos de 18
estudiantes mediante 2 sesiones de 90 minutos
desarrollándose en 4 momentos:
1º .- Bienvenida y aplicación de instrumento
diagnóstico denominado “ Comer y beber bien “
elaborado por las autoras el cual incluye datos
sociodemográficos y 10 ítems con las variables de
interés para el estudio relacionados con
requerimientos y frecuencia de los alimentos y
bebidas.
2º.- Impartición de sesión educativa mediante cartel
y entrega de dípticos utilizando el método activo,
permitiendo la comprensión, debate y conclusiones
de la “Pirámide del estilo de vida saludable” diseñada
para niños y adolescentes (González-Gross et al.,
2008). Así como el plato del buen comer (DOF,
Secretaria de Salud, 2013). y la jarra del buen beber
(Rivera et al, s/f).
3º. Realización de ejercicio práctico mediante
actividad lúdica de relación de palabras propiciando
la retroalimentación y reforzamiento del aprendizaje.
4to.- Aplicación de instrumento pos-intervención
“Comer y beber bien”.
Para evaluar los resultados se consideraron 4 niveles
de conocimiento: Excelente para valores de 9 y 10
puntos, Bueno para valores de 7 y 8 puntos, Regular
para valores de 5 y 6 puntos y Malo para valores
menores a 4 puntos.
La investigación se llevó a cabo tomando en cuenta
los aspectos éticos y legales de la Ley General de
Salud en materia de investigación en salud.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

Para el análisis estadístico se utilizó el programa
Statistical Package for the Social Sciences (SPSS.) v.
23 para Windows.

Resultados
Al concluir la intervención encontramos que el 100%
(54) de los estudiantes se encontraban cursando el
segundo año de educación secundaria. Con un rango
de edad de 11 a 14 años, del género masculino el
51.8%(28) y femenino el 48.9%(26). Cursan con
obesidad el 42.5% ( 23) y sobrepeso el 57.4% (31) de
los estudiantes intervenidos. Antes de la intervención
se observó que el 100% (54) de los estudiantes
mencionó contar con información nutricional.

Artículo Original

Posterior a la realización de la intervención, se
investigó el conocimiento adquirido por los
adolescente sobre el plato del buen comer
encontrando que hubo una mejora considerable ya
que en su mayoría contestaron de manera correcta el
tipo y frecuencia del consumo de frutas en un
94.4%(51), sobre el consumo de alimentos de origen
animal el 88.9%(41) contestó correctamente,
85.2%(46) de los estudiantes contestaron de manera
correcta la información correspondiente al consumo
de granos, cereales y el 81.5%(41) correctamente
sobre el consumo de leguminosas.

Respecto a la información del plato del buen comer,
en la mayoría de los casos el 83.3%(45) contesto de
manera correcta el tipo y frecuencia de consumo de
frutas, sólo el 16.7%(9) contesto de manera
incorrecta
El 53.7%(29) de los estudiantes contestaron de
manera correcta respecto a los alimentos de origen
animal, el 46.3%(25) no contestó correctamente.
Se observó que existe una pobre información sobre
el consumo de granos y cereales ya que solo el
27.8%(15) contestaron de correctamente, así como lo
relacionado con el consumo de leguminosas ya que
solo el 42.6% (23) obtuvo respuestas correctas.
Sobre la información de la jarra del buen beber
encontramos que en la mayoría de los casos 96.3%
(52) conocen la frecuencia de consumir agua potable,
Encontramos que respecto a la frecuencia de
consumo de las demás bebidas existe pobre
conocimiento ya que los estudiantes contestaron de
manera incorrecta en lo relacionado con leche
deslactosada y soya con 33.3% (18), café y té con
14.8% (8), bebidas no calóricas ó deportivas con
33.3% (18),jugos y alcohol con 33.3% (18) y
refrescos con 25.9% (14) .
Por lo tanto, al evaluar el conocimiento previo a la
intervención encontramos que solamente el 12.9%
(7) contaban con conocimiento excelente, 9.2% (5)
con buen nivel de conocimiento, 12.9% (7) regular y
64.8% (35) contaban con conocimiento malo.

Sobre la información de la jarra del buen beber
respecto al consumo de agua potable el 94.4%(51) de
los estudiantes contestaron correctamente, sobre el
consumo de leche deslactosada y soya 70.4%(38)
contaban con respuesta correcta, el consumo de café
y té 77.8%(42), respecto a las bebidas no calóricas el
75.9%(41) contaban con información correcta, sobre
el consumo de jugos y leche entera 55.6%(30)
contestaron correctamente, por último el 72.2%(39)
contesto de manera correcta la información respecto
al consumo de refrescos.
Posterior a la intervención encontramos que el
46.2%(25) se ubicaron con excelente conocimiento,
29.6%(16) con conocimiento bueno, el 18.5%(10)
con conocimiento regular y solamente el 5.5%(3)
continuaron con conocimiento malo. Al analizar
mediante pruebas de rango con signo de Wilcoxon se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

encontró que de los 54 casos, 37 se encontraron en
rangos positivos, 5 en rangos negativos y sólo 12 en
la misma posición (Ver tabla 1)

Tabla 1. Adolescentes según nivel de conocimiento

Nivel de conocimiento
Excelente
Bueno
Regular
Malo
Total
Fuente: Directa

Preintervención
No. Casos (%)
7 (13.0)
5 (9.2)
7 (13.0)
35 (64.8)
54 (100)

Postintervención
No. Casos (%)
25 (46.2)
16 (29.7)
10 (18.5)
3 (5.6)
54 (100)

Artículo Original

significativa (p&lt;0,000). Al igual que Oliva et al
(2013) quien posterior a la intervención encontró que
los alumnos del grupo intervenido poseen más
conocimientos relativos a alimentación y hábitos de
vida saludables. Evaluando con ello la efectividad de
la intervención como menciona Benítez et al (2016)
en su investigación donde observó aumento del 83.5
% del nivel de conocimientos sobre nutrición en el
grupo de estudio.
Conclusiones
La intervención educativa es una estrategia efectiva
para fomentar el autocuidado de la salud a través de
las intervenciones de Enfermería en el ámbito
escolar.

Discusión
Al término de la investigación se cumplió con el
objetivo establecido permitiendo evaluar la
intervención desarrollada por Enfermería ya que al
contrastar los resultados encontramos que si hubo
significancia estadística (p=0.000) de las pruebas pre
y pos intervención educativa.

Financiación y agradecimientos
A la Mtra. Sonia Guajardo Martínez, directora de la
Escuela Secundaria Técnica No. 90, por las
facilidades y el apoyo otorgado para la realización
del proyecto.

Identificando en la pre-intervención un 42.5% de
adolescentes con obesidad y un 57.4% con sobrepeso
similar a lo mencionado por Benítez et al (2016)
quien encontró presencia de sobrepeso y obesidad en
ambos sexos en un 43.3 % del grupo estudiado.

Bibliografía

En cuanto al nivel de conocimientos previo a la
intervención Bernal et al (2012) identificó que existe
un nivel de conocimientos acerca de la nutrición
insuficiente en la población adolescente, confirmado
en nuestro estudio ya que de los 54 estudiantes el
77.7%(42) contaban con conocimientos de regular a
malo, solamente el 12.9%(7) contaban con
conocimiento excelente y 9.2%(5) con buen nivel de
conocimientos, que hacen necesaria la intervención
educativa de enfermería como mencionan Mancipe
et al (2015), y Oliva et al en el 2012.
Posterior a la intervención educativa hubo mejora en
cuanto al nivel de conocimientos de los adolescentes
ya que el 46.2% (25) se ubicaron con excelente
conocimiento y el 29.6% (16) con conocimiento
bueno, solamente el 18.5% (10) se evaluó con
conocimiento regular y el 5.5% (3) continuaron con
conocimiento malo, ello similar a lo expuesto por
González et al (2012), quien verificó la mejora
posterior a una intervención estadísticamente

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Iniquidades, salud, plurinacional

Artículo de Revisión

INIQUIDAD Y DESIGUALDAD: LAS REFORMAS DE LA SALUD EN LOS ESTADOS
PLURINACIONALES DE NUESTRA AMERICA
Lasso López, Raúl Arturo 1
1 Universidad del Cauca, Facultad de Ciencias Humanas y Sociales Ética y Filosofía Política. Universidad del Valle, Facultad de Salud
Escuela de Salud Pública
RESUMEN
El presente trabajo, propone una reflexión sobre el derecho a la salud desde la plurinacionalidad en el marco de los Estados
nuevos constitucionales de Nuestra América. Se trata de discutir algunas diferencias, similitudes y complementariedades en
torno a las iniquidades y desigualdades en salud. Para el propósito de este artículo, se desarrollarán dos asuntos
fundamentales: en primer lugar, cuales son los conceptos a tener en cuenta cuando abordamos las iniquidades en el marco
de las desigualdades en salud y en segundo lugar, como aportar desde la crítica constructiva al replanteamiento del derecho
a la salud desde el pensamiento con arraigo latinoamericano, teniendo como base las nuevas constitucionalidades en el marco
de la plurinacionalidad.
Palabras claves: Iniquidades – salud – plurinacional
ABSTRACT
This exposition suggests a reflection about the right to have health viewed from the plurinacionality of the new constitutional
states of our America. It will be discussed some differences, similarities and complementarities about the health iniquities and
inequalities. For the purpose of this article, two fundamental topics will be developed: in first place, the concepts we have to
take account when we are going to talk about the iniquities in health inequalities, and in second place, how using a
constructive critism can contribute to the right for health, viewed from the Latino American thoughts, based on the new
constitucionalities in the frame of plurinacionalities.
Key words: Iniquities – health – plurinacionalities
Citation: Lasso López R.A., (2016) Iniquidad y desigualdad: Las reformas de la salud en los estados plurinacionales de nuestra América, Revista
de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 35 - 43
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Lasso López Raúl Arturo. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License, which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: arturolasso1@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

�Iniquidades, salud, plurinacional

Introducción
La práctica voraz y absurda del poder representada
en el colonialismo está íntimamente unida al proceso
descolonizador. Esa voluntad descolonizadora es la
que mantiene viva la esperanza de resolver
paulatinamente las grandes dificultades presentadas
por el colonialismo y la colonialidad. Así las cosas, y
asumiendo que se requiere este cambio, teniendo en
cuenta aquellas formas de dominación colonial y su
perdurabilidad en el tiempo, permite repensar y reactuar en cambios estructurales que conllevan a la
idea de estados diferentes, que se visualizan en un
intento de cambio, a través de la promulgación de
nuevas constitucionalidades enmarcadas en lo que se
traduce como estados plurinacionales.
Presentar una reflexión sobre el derecho a la Salud
desde la plurinacionalidad en el marco de los Estados
nuevos constitucionales de Nuestra América,
permitirá discutir algunas diferencias, similitudes y
complementariedades en torno a las iniquidades y
desigualdades en salud. Se desarrollarán dos asuntos
fundamentales: en primer lugar, cuales son los
conceptos a tener en cuenta cuando abordamos las
iniquidades en el marco de las desigualdades en salud
y en segundo lugar, como aportar desde la crítica
constructiva al replanteamiento del derecho a la salud
desde el pensamiento con arraigo latinoamericano,
teniendo como base las nuevas constitucionalidades
en el marco de la plurinacionalidad.

Conceptos a tener en cuenta cuando se aborda las
iniquidades en el marco de las desigualdades en
salud.
Iniquidad / desigualdad en salud; diferencias,
similitudes y complementariedades: indudablemente
el contexto histórico de la salud ha definido el uso de
estos dos conceptos, no obstante el hablar de ellos
trae consigo, un redescubrimiento de los
diferenciales socioeconómicos / políticos y
territoriales de las condiciones de salud.
En Nuestra América llevamos más de 40 años
hablando de eso (esto a través de la Salud Pública),
concluyendo que ya es una realidad la promoción de
los cambios hegemónicos tradicionales del
pensamiento en salud, por tanto, este “nuevo
paradigma” causa ruido para occidente, la existencia
de diferenciales muy importantes entre distintas

Artículo de Revisión

comunidades, grupos sociales, la interpretación de
equidad como sinónimo de igualdad y a su vez la
traducción de un concepto de iniquidad que aún para
muchas de nuestras instituciones de salud es
manejado
indistintamente
como
desigualdad/iniquidad, nos lleva a pensar que existen
diferenciales, similitudes y complementariedades en
los constructos de los conceptos.
El paso por una economía de la salud neoclásica,
neoliberal y mercantilista genera tensiones para
posicionar las nociones de iniquidad y desigualdad y
paradójicamente es ahí, donde los dos enfoques
inician un camino para su interpretación. Lo que
originalmente se pensaba respecto a la iniquidad,
eran las “diferencias innecesarias, evitables, injustas
debida a la distribución desigual del poder, el dinero
y los recursos”, tema expuesto por la comisión de
determinantes sociales de la salud (Organización
Mundial de la Salud, 2007), claramente se expresa un
uso indistinto entre iniquidad y desigualdad. Por
tanto, cuando nos referimos a equidad e igualdad
deberíamos saber de qué estamos realmente
hablando.
El termino desigualdad tiene dimensiones
estadísticas numéricas (No siempre reflejan lo malo
o lo bueno). El 60% de una población femenina ha
tenido embarazos y el 40% de esa población no,
afirmación que por sí sola evidencia una desigualdad
que es fácilmente observable, sin embrago, como
dato no ofrece más.
“Los gradientes de salud medidos en estadísticas no
pueden ser descritos todos como iniquidades”
(Benach y col., 2005), el termino Iniquidad tiene
dimensiones políticas, éticas y morales (Se refiere a
diferencias innecesarias y evitables, pero aún más,
son consideradas arbitrarias e injustas), “para decir
que hay iniquidad, la causa debe ser examinada y
juzgada como injusta, dentro del contexto de lo que
sucede en el resto de la sociedad” (Huerta, S. L.,
2010). La equidad en salud implica que todos deben
tener una oportunidad justa para desarrollar el
potencial de salud plena, más pragmáticamente,
“ninguna persona debe estar en desventaja para
alcanzar dicho potencial, cuando pueda ser evitada”
(Whitehead, 1992).
Para lo anterior me permito presentar los siguientes
ejemplos: de los 3 Mil Millones de la población

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Iniquidades, salud, plurinacional

urbana del mundo, Mil millones viven en “Ciudades
Escondidas”, es decir barrios pobres e invasiones, de
estos 78% en países menos desarrollados y dentro de
estos el 32% para América Latina y el Caribe, y tan
solo 6%(54 millones de personas) en regiones
consideradas desarrolladas (Organización Mundial
de la Salud, 2010), se configura una clara Iniquidad
por el solo hecho de estar en “ciudades escondidas”,
en el marco que ofrece la desigualdad numérica
observada.
A pesar de las mejoras en la salud mundial, aún se
observan desigualdades importantes entre los países,
“en el último siglo, la esperanza de vida para los
niños europeos aumentó unos 30 años y continúa
subiendo” (Willets y col., 2004). Entre 1970 y 2000,
la esperanza de vida para los niños de Asia del Sur
aumentó unos 13 años, mientras que, durante el
mismo período, la esperanza de vida para los niños
de África subsahariana aumentó unos 4 meses
(Organización Mundial de la Salud, 2007).
Al analizar el párrafo anterior evidenciamos como
sus autores, definen la relevancia de lo que está
sucediendo en términos de categorizar el problema
como una desigualdad, sin embargo profundizar en
el tema de injusticia relacionada con lo demostrado
en los datos, nos obligaría a avanzar más allá de los
análisis que conducen los determinantes intermedios
de la salud y ubicarnos en el marco de los
determinantes estructurales de la misma. “Los
organismos internacionales de salud centran su
interés en la medición de las desigualdades de salud,
sin el propósito de entrar a conocer ni transformar el
origen de estas” (Feachem, R. G., 2000),
paradójicamente, luego su esfuerzo se encamina a
buscar financiación en la búsqueda de servicios de
salud equitativos, recibiendo el aval de seguimiento
a través de indicadores de gestión cuantitativos
estadísticos, como si eso solucionara la verdadera
situación de injusticia en salud, la verdadera
situación de iniquidad.
¿Cuál es el estado actual?: permanentemente nos
preguntamos, qué es lo que sirve para mejorar la
salud de la comunidad y enfocamos todos los
esfuerzos a resolver el dilema, sin embargo
desenfocamos la verdadera pregunta ¿qué es lo que
sirve para reducir las iniquidades en salud?

Artículo de Revisión

Existen bastantes pruebas de evaluación de
intervenciones sobre los Determinantes Sociales de
Salud intermediarios o proximales que sobre los
determinantes estructurales o distales, a pesar de la
importancia reconocida del abordaje de los
determinantes estructurales (distales o rio arriba)
para reducir las iniquidades en salud, esto puede
reflejar el hecho de que las intervenciones sobre los
determinantes intermediarios (por ejemplo, las
intervenciones de estilo de vida) son más fácilmente
asociadas a los resultados y son más fáciles de
identificar, implementar y evaluar. Por ende, “el
mayor número de evaluaciones de Determinantes
Sociales Intermediarios NO dice relación con la
importancia de ellas, sino por la accesibilidad y
factibilidad de desarrollar dichos estudios” (Bambra,
C., y col., 2010).
La salud es el producto de miradas que reducen la
realidad a cifras, adquiere una perspectiva
unidimensional.
“Leyes
determinísticas
e
inmediatistas” (Breilh, J. ,2012).
La salud sigue siendo comprendida y manejada aun
por los gobiernos de “izquierda” como la ausencia de
enfermedad en los individuos; en ese marco, las
políticas y la noción de justicia se enfocan en superar
la desigualdad de acceso a servicios curativos por
tres motivos: a) porque es lo visible y que rinde en
términos de legitimidad política; b) porque es lo que
permite dar respuestas inmediatas a problemas muy
sensibles para la colectividad; y c) porque responde
al marco conceptual que se ha impuesto en la
izquierda y en la derecha, en las universidades y
núcleos técnicos del Estado, luego de décadas de
hegemonía del modelo del aparato industrial
fármaco-biomédico
mediático.
Desde
esa
perspectiva “el problema esencial es el resolver un
acceso a los hospitales y servicios curativos para
personas y medidas preventivas individuales”
(Breilh, J. ,2012).
A continuación se anexa el cuadro No.1 que explica
la relación entre inequidades sociales de la salud
desde diferentes perspectivas:

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Iniquidades, salud, plurinacional

El Vivir Bien – Buen Vivir / Aportes del estado
plurinacional a las iniquidades en salud: el Buen
Vivir surge como una categoría emergente de los
pueblos Andinos y Amazónicos del Ecuador y
Bolivia y se acoge como categoría en gran parte de
los pueblos indígenas Latinoamericanos, buscando
dar respuesta a la “diversidad de procesos en torno a
la política, economía, desarrollo, medio ambiente,
educación superior y salud entre otros” (Juncosa,
2014).
Esta categoría esta apropiada en su concepto político
a los proyectos de planificación plurinacional, es
decir, hace parte inclusiva en los proyectos de las
constituciones de Bolivia y Ecuador y toma fuerza
cuando es incluida en los debates como aporte
discursivo operativo de las comunidades. Más allá
del concepto como apropiación socio política, sus
implicaciones están en la necesidad de abrir
horizontes emancipadores del poder y de la fuerza
como mecanismo para ejercerlo, por tanto, el Vivir
bien o Buen vivir, incluirá reflexionar sobre las
formas de participación democrática o democracia
participativa que den cuenta de estados reales en el
ámbito de relaciones de iniquidades que generen
nuevas o diversas formas de producción y
reproducción social y que entren en armonía con los
preceptos de la vida misma. En este sentido hace
parte de los constructos desde los valores
democráticos que llevan a ostentar el poder y a
plantear nuevas alternativas de su manejo que sin
duda llegaran a impactar los conceptos de salud de
las comunidades.

Artículo de Revisión

¿Que Implica la lucha contra la dominación
civilizatoria?: en primer lugar implica comprender,
analizar y evaluar aquellos aspectos relacionados con
el fenómeno colonial, traducido este en múltiples
formas de dominación, para avanzar a un proceso de
lucha que nos permita visiones y horizontes de
mirada hacia nuevos proyectos que tengan como
sustrato nuestro referente de Abya Yala (América),
repensar en presentes y futuros alternativos a partir
de su antecedente histórico, y en consecuencia, como
segundo paso, implica actuar, desde el cambio hacia
el recuperar nuevos caminos, engranajes, prácticas,
subjetividades, buscando la anhelada emancipación
del saber, ser y del poder. Buscar caminos que
orienten el constructo de la salud en términos de
justicia social.
Para países como Bolivia (Asamblea constituyente
de Bolivia, 2008) y Ecuador (Asamblea
Constituyente de Ecuador,1998) ha significado una
lucha de transiciones políticas, económicas, sociales
y culturales, para optar por un camino, entre otros
aspectos nada fácil, en búsqueda permanente de un
Estado Plurinacional Comunitario y Autonómico,
que trae consigo un viraje a la transformación
estructural del estado anterior, intentando para sí, un
ejercicio pluralista de la democracia representativa
comunitaria, esto supone a la vez ajustes a nuevas
territorialidades en apego a lo definido en sus
proyectos constituciones. Procesos adheridos a la
categoría emergente del “buen vivir o vivir bien”
como base fundamental para el cambio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Iniquidades, salud, plurinacional

La concepción de estados nuevos constituyentes
tiene sus orígenes en el mismo proceso colonizador
y colonial, por tanto, no sería raro pensar que nació
al mismo tiempo. No obstante tal precepto se agudiza
y toma forma en el momento de entender que el
estado moderno entro en crisis y la salud como fuente
de justicia social sucumbe y acerca cada vez más los
procesos de iniquidad, distanciando el derecho
colectivo e individual a la salud, por tanto, nacen
posibilidades en la construcción de alternativas de
estado.

Aportes desde la crítica constructiva al
replanteamiento del derecho a la salud desde el
pensamiento con arraigo latinoamericano, nuevas
constitucionalidades en el marco de la
plurinacionalidad.
Avances hacia la pluralidad, plurinacionalidad y
constitucionalidad:
entender
las
nuevas
constitucionalidades que recogen categorías de
estados en condición de plurinacional permite abrir
espacios de entendimiento hacia la imposibilidad
para concebir la existencia de los estados nación. Su
argumento en lo comunitario y la autonomía serán la
base de su concepción.

Artículo de Revisión

a un estado unitario y plural que aglutina y articula a
todos” (Walsh, 2009).
Es decir, la concepción de Estado Plurinacional
implicará para todas las comunidades (Sin distinción
alguna) una forma de solicitar sus derechos a la salud
desde las diferentes nacionalidades que representan
en su país y esto afianza y ratifica los conceptos de
interculturalidad y las necesidades de un
pensamiento
universal
que
salga
del
monoculturalismo en el cual fue anclado.
A continuación presento en el cuadro No. 2 los
modelos de salud en Nuestra América y su
realización con el derecho a la Salud (modelos de
salud neoliberal hegemónico y el modelo garantista
o contra hegemónico), así mismo en cuadro No. 3, el
mapa regional de estas propuestas (Ministerio de
Salud Pública República del Ecuador: Foro Nacional
Transformación de Salud/2008).

Las nuevas constitucionalidades son fundadas con
base en los conceptos de pluralidad, mismos que
permiten abordar nuevas formas políticas,
económicas, culturales, lingüísticas en aras de un
proceso integrador país. Si analizamos un poco, solo
para entender el concepto de Plurinacionalidad,
podemos observar que Bolivia introdujo en la
constitución anterior conceptos como: Estado libre,
soberano, independiente, intercultural, democrático,
sin embargo, sólo en la nueva carta, y a través de
procesos reivindicatorios regionales, se pudo generar
inclusión a la plurinacionalidad, entendiendo ésta
como la posibilidad de descentralización y
autonomía. Por tanto, los nuevos avances
constitucionales se fundamentan en lo plurinacional,
comunitario y autonómico de estos estados.
Se reconoce que la plurinacionalidad y
pluriculturalidad no serán los únicos remedios para
disolver los conflictos históricos o las relaciones de
poder, no obstante “lo que estos países han aprendido
es que su sobrevivencia como país requiere de la
lealtad a una comunidad política más amplia, es decir

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Iniquidades, salud, plurinacional

Artículo de Revisión

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�Iniquidades, salud, plurinacional

¿Contribuye el Estado Plurinacional a la
decolonialidad del poder y en consecuencia a la
mejora del derecho a la salud?: Incluir en las cartas
constitucionales la plurinacionalidad implica
ratificar fuertemente los proyectos de decolonialidad
del poder, por cuanto, la expresión está fundada en
garantizar la libre determinación en el marco de
unidad que le proporciona el estado y que hace
consistencia en los derechos de autonomía,
autogobierno, cultura, reconocimiento de nuevas
instituciones e inclusión de sus entidades territoriales
y es así que la plurinacionalidad incluida en las
nuevas cartas constitucionales se convierten en los
caminos iniciales a la decolonialidad del poder.
La plurinacionalidad implica reconocer arraigos
ancestrales a las naciones y les confiere unos
dominios
sobre
sus
territorios,
libres
determinaciones, derechos a la autonomía y a su
autogobierno en los marcos claros y precisos de la
diversidad.
Esto hace que se aleje cada vez más de los estados
dominantes centralizados, cuyo fundamento mayor
se sustenta en el poder a través de la fuerza. Por
supuesto que el argumento que incluyo, no cobra
vida sino existen replanteamientos desde las leyes
fundamentales que armonizan estos nuevos estados y
la práctica del hombre está decidida y comprometida
al cambio. Repensar que las naciones de un mismo
país adquieren esos derechos perdidos (saber, ser y
del poder), exige pensar, que otros factores como la
interculturalidad (resumida esta como todas las
poblaciones y comunidades demográficas de un país)
entraran como una categoría que emerge para
descentralizar los estados modernos y refundar
estados que promuevan el pluralismo institucional.
“Constitucionalizar las nuevas formas de estado
permite pensar que los procesos decolonizadores no
son sólo hacia la cultura, instituciones, relaciones
entre comunidades, sino que implica profundas
transformaciones que permitan decolonizar el
poder”(De Sousa Santos, B., 2010), incluyendo los
rezagos del poder en “transición” de estos procesos.
Entender los estados plurinacionales como un
proceso de transformación pluralista del mismo
estado, instituciones y política en salud va más allá
de entender que el proceso se llevará a cabo sólo con
la estructuración y redefinición de nuevas cartas
constitucionales, sin lugar a dudas es el primer y gran

Artículo de Revisión

paso a la decolonialidad del poder, perse escrita, sólo
visualiza lo normativo del proceso, sin embargo, el
reto más grande está en entender y en-rutar un
camino desde el mismo proceso pluralista que
permita interpretar esa nueva constitución como un
instrumento para la acción humana desde lo
institucional, en términos de justicia social en salud
que permita avanzar a procesos que evidencien una
segunda fase hacia la decolonialidad del poder.
Lecturas e interpretaciones reducidas, en ambientes
reducidos, de las intenciones que trae consolidar
estados plurinacionales, retardan los proyectos de
decolonización del poder y dan cuenta de esta
manera de formas híbridas en el marco de un proceso
que persigue un cambio dentro de la diversidad.
Quizá sea el mayor reto de los estados
plurinacionales para aportar a la decolonialidad del
poder y en consecuencia aportar desde la
decolonialidad del ser y del saber al derecho a la
salud como fundamento inalienable al individuo y a
su comunidad.
¿Cómo avanzamos hacia la garantía del derecho a la
salud?: ya la comisión de determinantes sociales de
la salud expreso en varios de sus artículos como la
justicia social se transformaba en una cuestión de
vida o muerte, es por esto que recojo los postulados
presentados en el primer encuentro latinoamericano
de Salud Pública Realizado en octubre del año
pasado en la ciudad de Cali, en los siguientes
términos:
Pacto social por una política social amplia y
redistributiva, ver la salud como un proceso de
equidad y en consecuencia de justicia social
Construcción de la participación popular plena,
en sentido amplio “comunitaria”
Gran acuerdo institucional donde el interés
general –la salud de la población prevalezca
sobre los intereses particulares (Refundar los
estados).
Incremento programado y sostenido de recursos
públicos invertidos en el sistema público
Inversión planificada en infraestructura de salud
con máxima prioridad para los estados o

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�Iniquidades, salud, plurinacional

regiones más rezagadas con recursos suficientes
para operar
Construir desde “abajo hacia arriba” con redes
de servicios.
Eliminación del gasto superfluo y la corrupción.
Innovación institucional sobre la base de su
fortalecimiento, la transparencia, alineación de
los procesos de atención y administrativos.
Creación de una nueva cultura institucional.
Conclusiones
La equidad en salud implica que todos deben
tener una oportunidad justa para desarrollar el
potencial de salud plena “Ninguna persona debe
estar en desventaja para alcanzar dicho
potencial”, cuando puede ser evitada.
La iniquidad sanitaria es la injusticia prevenible
(juicios de valor, donde hay consideraciones
políticas, éticas y morales), es decir, la iniquidad
mide lo justo o lo injusto de una desigualdad.
Intervenir los determinantes de la salud
estructurales implica el desarrollo de
intervenciones que modifican la distribución del
poder en la sociedad, se necesita de una nueva
constitucionalidad, o al menos repensar en el
actuar.
El vivir bien / buen vivir como objetivo
fundamental contribuye a desarrollar sistemas
de salud no para el mercado, sino para la salud
de la comunidad.
Fortalecer la visión plurinacional permite repensar políticas y nuevos sistemas de salud,
públicos y universales, como parte de la lucha
por transformar las comunidades.
Si lo que se pretende es disminuir la iniquidad
sanitaria y no sólo combatir las desigualdades en
salud, debe reconocerse el marco de los estados
plurinacionales no como un fin, sino como el
medio, donde prevalece el factor social.

Artículo de Revisión

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                    <text>�Instrumentos evaluación TDAH

Artículo Original

COMPARACIÓN DE CUATRO INSTRUMENTOS UTILIZADOS EN LA
EVALUACIÓN DE LOS TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN
E HIPERACTIVIDAD
Flores-Aréchiga Amador 1, Garza-González Marco Tulio 2, Llaca-Díaz Jorge1, Gómez-Espinel Irene A.3
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Medicina. 2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Psicología. 3
Instituto Mexicano del Seguro Social, Unidad de Medicina Familiar 28

RESUMEN
Introducción: se revisan hitos históricos en la evolución de los TDAH hasta la situación actual. Objetivo: El objetivo del estudio
fue analizar 4instrumentos que puedan utilizarse como tamizaje para que permita menor tiempo y costo en la identificación
delos TDAH en escuelas primarias y secundarias Material y métodos: Se seleccionaron aleatoriamente 116 escuelas de
educación básica con el criterio de inclusión de contar con 20 o más alumnos para diversas mediciones, entre ellas,
instrumentos y pruebas para detectar TDAH. Por razones de edad se eliminaron para este estudio 35 escuelas preescolares,
se incluyeron 56 primarias y 25 secundarias. Se evaluaron 1 742 de primaria y 798 de secundaria, 1 193 y 556 hombres, mismo
orden. Los instrumentos utilizados fueron: opinión de los docentes (probables TDAH), Figura de Rey-Osterrieth, (FRO)
Cancelación visual de Mesulam (CV) y Conners para maestros. Los encuestadores seleccionaron un grupo control. Se cruzaron
las variables entre sí. Resultados: los instrumentos coincidentes fueron FRO ≤ de 70 y opinión de los docentes y FRO≥ 80 con
controles. Conclusión: La opinión de los docentes y/o la FRO pueden ser útiles para el tamizaje en los TDAH.
Palabras Clave: escolares, educación básica, trastornos por déficit de atención e hiperactividad

ABSTRACT
Introduction: Milestones are reviewed in the development of ADHD to the current situation. Objectives: The aim of the study
was to analyze 4 instruments that can be used as a screening to allow less time and cost models in identifying ADHD in primary
and secondary schools. Methods: 116 were randomly selected primary schools with the inclusion criteria of having 20 or more
students for various measurements, including instruments and testing for ADHD. For reasons of age were removed for this
study 35 preschools, 56 primary and 25 secondary included. They were evaluated 1 742 primary and 798 secondary schools,
1 193 and 556 men, same order. The instruments used were opinion of teachers (probable ADHD), Figure of Rey-Osterrieth,
(FRO) visual Cancellation of Meshullam (CV) and Conners teacher. Pollsters selected a control group. The variables together
crossed. Results: Matching instruments were FRO ≤ 70 and opinion of teachers and controls FRO≥ 80. Conclusions: The opinion
of teachers and / or the FRO may be useful for screening for ADHD.
Key words: School, basic education, attention deficit disorders and hyperactivity

Citation: Flores-Aréchiga, A., Garza-González, Marco Tulio, Llaca-Díaz, Jorge, Gómez-Espinel, Irene A. (2016) Comparación de cuatro
instrumentos en la evaluación de los trastornos por déficit de atención e hiperactividad, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(2), 1-7
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Flores-Aréchiga et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: arechiga@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril – Junio, 2016

�Instrumentos evaluación TDAH

Introducción
En una revisión histórica, tanto Isabel Menéndez
Benavente (2001) como Brian S. Cahill (s/f) señalan
que Hoffmann, médico alemán, escribió en 1846
entre otros cuentos:Fidgety Philip y Johny Head-inAir, sobre un niño que no logra estar sentado, se
muevesin cesar, tira del mantel y quiebra la loza, el
primero;el segundo pierde cosas para su tarea escolar
y se distrae fácilmente. Las descripciones coinciden
con hiperactividad el primero y déficit de atención el
segundo.
En 1902, George Frederick Still, pediatra inglés,
describe niños que mostraban conductas impulsivas,
agresivas y falta de atención, les llamó defectos de
control moral (Lange, 2010). Khan y Cohen (1934),
atribuyen los síntomas descritos por Still a lesiones
cerebrales como la encefalitis, entre otras y lo
denominaron síndrome de lesión cerebral humana.
Para 1960 los investigadores coinciden en que no se
aprecia lesión cerebral en niños con esos síntomas y
cambiaron la denominación a disfunción cerebral
mínima. El Manual diagnóstico y estadístico de
enfermedades mentales DSM-II (1968), por sus
siglas en inglés, se centra en la parte hiperactiva y le
llama reacción hipercinética de la infancia. En
México, los pediatras Valenzuela, Luengas y
Marquet (1983) utilizan ese término en su libro
Manual de pediatría.
El DSM-III reconoce el déficit de atención con
hiperactividad (American Psychiatric, 1987) y
posteriormente DSM-IV (American Psychiatric,
1994) incluye las 3 variables del TDAH; predominio
de la falta de atención, predominio de la
hiperactividad e impulsividad y el mixto. Ignacio
Pascual-Castroviejo (2009) sostiene que no debe
llamarse trastorno, sino síndrome de déficit de
atención e hiperactividad y de esa forma titula su
libro.
El TDAH suele manifestarse entre los 5 y 7 años, de
predominio masculino, deben tener los síntomas una
evolución de 6 meses o más, y cumplir con 6 o más
de 9 síntomas mencionados por el DSM-IV
(American Psychiatric, 1994) como déficit de
atención y6 o más de 9sobre hiperactividad e
impulsividad, según se presenten los primeros,
segundos o ambos se considerará predominio del
déficit de atención, de la hiperactividad e
impulsividad o mixto.

Artículo Original

La sencillez de los criterios citados presenta los
siguientes inconvenientes:
Existen al menos 26 diferentes pruebas para
corroborar el diagnóstico, unas indirectas dirigidas a
padres o maestros, las más, a los probables TDAH
(Félix-Mateo, 2006).
No existe un tipo de estudio de laboratorio, biología
molecular o de imagen diagnóstica que sea de alta
sensibilidad y especificidad con la excepción de
estudios en áreas de investigación con un alcance
mínimo para la población general (Lowes, 2013).
La etiología del TDAH no está definida, si bien se
mencionan factores genéticos (Franke el al, 2012),
traumáticos (Keenan, 2008) y dietéticos (Pelseer et
al, 2009), entre otros.
Puede presentarse con diversos tipos de
comorbilidad (Biedman, 1991; Rao, 2014).
Los criterios que prevalecen son los señalados en el
DSM-IV,o los mismos con puntuación de 1 a 4 en
cada criterio (Willcut, 2012).
El objetivo del estudio fue analizar 4instrumentos
que puedan utilizarse como tamizaje para que
permita menor tiempo y costo en la identificación
delos TDAH en escuelas primarias y secundarias.

Material y Métodos
Tamaño y selección de la muestra
Se realizó un muestreo aleatorio en116 escuelas de
educación básica entre 3,911 existentes en Nuevo
León que cumplieron con el único criterio de
inclusión consiste en contar con 20 o más alumnos.
La composición de la muestra, según nivel escolar
fue de 35 escuelas preescolares, 56 primarias y 25
secundarias. Debido a que el nivel preescolar no
cumple por completo el criterio de edad se
excluyeron de este particular estudio. Se tomaron
múltiples datos como peso, talla, agudeza visual,
horas de sueño, ausencias según causa, agresividad
física, entre otras. El total de alumnos examinados de
primaria fue 10,467 y de secundaria 7,737. La
distribución según sexo es la siguiente: 5,253
hombres (H) y 5,214 mujeres (M) en primaria; 3,888
H y 3,849 M en secundaria. El estudio inició en los
ciclos escolares 2008-2009 y se dio seguimiento a las
cohortes según pasaran o no, de cuarto, quinto y

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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�Instrumentos evaluación TDAH

sexto de primaria a los correspondientes grados de
primero, segundo y tercero de secundaria en los
ciclos escolares 2008-2009, 2009-2010 y 2010-2011.
Estas últimas variables se presentarán en otro
artículo.
Sobre la base de que los docentes suelen sospechar
los casos de TDAH (Sax, 2003), en cada grupo de las
escuelas primarias y secundarias se pidió al docente
que escribiera los nombres de alumnos(as) que
cumplieran 2 o más de 6 criterios seleccionados de
entre los 18 de inatención e hiperactividad señalados
en el DSM-IV. Este grupo se denominó opinión de
los docentes (OD2).
Por cada alumno elegido por los docentes el
encuestador seleccionó al azar un alumno o alumna
como control (CO1). Por este mecanismo se
estudiaron 1,742 alumnos de primaria (1,193 H y 549
M) y 798 de secundaria (536 H y 262 M). En
primarias, los docentes seleccionaron a 885
estudiantes (639 H y 246 M) que cumplieron2 o más
de6 criterios utilizados y que se identifican como
OD2, a su vez los encuestadores eligieron 857
controles (554 H y 303 M) que se identifican CO1.
En secundarias se identificaron a 411 estudiantes
como OD2 (308 H y 103 M) y 387 como CO1 (228
H y159 M).
Instrumentos de recolección de información
Los instrumentos utilizados fueron la FRO y la de
CV aplicadas por maestros de la Facultad de
Psicología de la UANL, alumnos de la misma y
maestros de la Secretaría de Educación de Nuevo
León capacitados por los primeros. La prueba de
Conners fue responsabilidad de los maestros y, en
documento independiente, un listado simplificado de
6 de los 18 ítems del DSM-IV para que un docente
del grupo seleccionara a quienes, a su juicio,
presentara 2 o más de los 6 criterios.
Se realizó un estudio piloto para poner en práctica el
diseño metodológico el que fue dirigido por cuatro
maestros de la facultad de Psicología de la UANL.
La primera decisión fue elegir los 4 instrumentos
mencionado para valorar su desempeño. En el
proyecto original se pretendía que el maestro
seleccionara a los probables casos de TDAH sobre
los 18 criterios del DSM-IV, 6 o más de los 9
correspondientes a inatención y lo mismo para el
caso de hiperactividad e impulsividad. El ejercicio

Artículo Original

mostró que los docentes se confundían con 18
criterios y mencionaban que les tomaba mucho
tiempo. Por la razón expuesta el grupo de psicólogos
redujo a 6 los criterios y se indicó que seleccionaran
al escolar que mostrara dos o más de los mismos.
Otro cambio del plan original fue la idea de separar
las poblaciones de las pruebas de CV, FRO y
Conners, según su puntuación, en normales, dudosos
y anormales. Cruces preliminares de esa separación
mostraron que era impráctico y se decidió utilizar un
sistema binario: normal y anormal.
Por lo antes expresado, tanto en el estudio sobre
TDAH como en las otras mediciones se intentó no
interferir con la labor docente de maestros y
estudiantes. Si se toma en cuenta que existen pruebas
que constan de un total de 26 reactivos, 18 de
inatención e hiperactividad-impulsividad y 8 para
exploración de conducta desafiante-oposicionista
(Vázquez, Feria, Palacios, 2010) con grupos de 40 y
más
alumnos,
un
maestro
invertiría
aproximadamente 2 horas en llenar esos
instrumentos.
En seguida se mencionan los ítems presentados a los
docentes como guía para seleccionar a los que
tuvieran 2 o más. (Inician con “a menudo”):
1. No sigue las instrucciones y no termina las
tareas de la escuela u otra responsabilidad
en el trabajo.
2. Tiene dificultad para organizar sus tareas y
actividades.
3. Pierde las cosas que necesita para hacer
ciertas tareas y actividades tales como
material escolar, lápices y libros.
4. Corretea y se sube a los objetos en
situaciones y momentos no adecuados.
5. Responde antes de haber escuchado toda la
pregunta.
6. Interrumpe a la persona que está hablando o
se entromete con los demás y no espera su
turno en juegos u otras circunstancias.
Los puntos de corte establecidos para separar normal
de anormal fueron los siguientes:
a) Prueba de CV 60 o mayor: normal; 50 o
menor: anormal.
b) FRO 80 o mayor: normal; 70 o menor:
anormal.
c) Prueba de Conners 80 o menor: normal; 90
y mayor: anormal.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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�Instrumentos evaluación TDAH

La opinión de los maestros se registró como OD2, si
el maestro lo seleccionaba o CO1, si lo seleccionaba
el encuestador como control.
Se elaboró una base de datos en la que se registró la
siguiente información: nombre del escolar, sexo,
grado que cursa, grupo al que pertenece, Clave Única
de Registro de Población (CURP), calificaciones de
las pruebas de FRO, Conners, CV y si fue
seleccionado por el docente como OD2 o bien como
CO1. Se utilizó un programa de cómputo ad hoc para
el cruce de las variables. El programa permitió
obtener información sobre sexo y edad por los datos
contenidos en la CURP. Se analizó además la
concordancia entre los 4 instrumentos utilizados.
La FRO se aplica en dos etapas, la primera con la
figura a la vista, la segunda a los treinta minutos,
dibujando de nuevo la figura de memoria, en nuestro
estudio se eliminó la segunda etapa y se solicitó a los
estudiantes que tomaran como patrón la figura
presentada en la mitad superior de una hoja tamaño
carta y la reprodujeran en la mitad inferior. Una
persona capacitada sentada frente al alumno
evaluaba la semejanza con el patrón, el número de
cambios de posición de la hoja y el orden o desorden
utilizado en el proceso de copiar la figura. En cada
hoja se registró nombre, grado, grupo y las
respectivas calificaciones estimadas a 100 puntos
como valor máximo.

Resultados
En la tabla 1 se presentan los resultados
correspondientes a los valores de las 4pruebas
aplicadas conforme a los cortes establecidos en sus
rangos de anormalidad respectivos para alumnos de
primaria y secundaria. Cada uno de ellos contiene el
número, porcentaje e intervalo de confianza (IC)
según sexo. Los cálculos de porcentaje se hicieron
sobre el total de alumnos examinados que son los
siguientes: primarias, H 5,253, M 5,214 y T 10,467.
Secundaria, H 3,888, M 3, 849 y T 7,737.
La prueba de CV en primaria tuvo un porcentaje de
1.1 para H, 0.5 M y 0.8 T. En secundaria los valores
fueron 0.6, 0.2, y 0.5, mismo orden.

Artículo Original

La prueba de Conners arrojó los siguientes resultados
en primaria: H, 0.78, M, 0.15 y T de 0.46. En
secundaria 0.4, 0.1 y 0.3.
La FRO tuvo valores superiores a la CV y Conners,
en efecto, en primaria los porcentajes, en el orden
acostumbrado, fueron 6.9, 2.9 y 5.1. En secundaria
3.2, 1.0 y 2.1.
Finalmente los OD2 en primaria tuvieron porcentajes
de 12.2, 4.7 y 8.5. En secundaria, 7.9, 2.7 y 5.3. Los
IC establecen que H y M son poblaciones
estadísticamente diferentes.

Tabla 1. Grupo encuestado según nivel escolar, sexo, total, porcentajes e IC. Pruebas en
rango anormal o seleccionado como 2 por el docente (OD2)
Prueba

Hombres

Mujeres

Total H%

IC

M%

IC

T%

IC

4.7-5.5

PRIMARIAS
FRO ≤ 70

380

153

533

6.9

6.3-7.5

2.9

2.5-3.4

5.1

C V ≤ 50

59

25

84

1.1

0.9-1.3

0.5

0.3-0.7

0.8

0.7-1.0

Conners ≥ 90

41

7

48

0.8

0.6-1.1

0.13

0.1-0.3

0.46

.30-.60

OD2

639

246

885

12 11.3-13.1

4.7

4.3-5.2

8.5

8.0-8.9

SECUNDARIAS
Prueba
FRO ≤ 70

Hombres Mujeres
123

39

Total H%
162

3.2

IC

M%

IC

T%

IC

2.7-3.7

1

0.8-1.3

2.1

1.8-2.4

CV ≤ 50

25

9

34

0.6

0.4-0.9

0.2

0.1-0.4

0.4

0.3-0.6

Conners ≥ 90

17

4

21

0.4

0.3-0.7

0.1

0.0-0.3

0.3

0.2-0.4

OD2

308

103

411

7.9

7.2-8.7

2.7

2.3-3.1

5.3

4.9-5.7

Fuente: Directa

Las concordancias entre las pruebas para primaria y
secundaria se presentan en la tabla 2; sin embargo,
solo existe concordancia en primaria entre las
pruebas de la FRO≤70 y OD2 con 260 H y 105 M
(porcentajes de 40.7, 42.7 mismo orden).
En secundaria la misma combinación es de 87 H y 19
M (porcentajes de H 28.2, M 18.4).
Otras
combinaciones de 2 concordancias no exceden de 41
(FRO ≤70 y Conners≥90) con por ciento de 10.8 en
primaria y 8.1 en secundaria.
El resto de las pruebas no exceden de 4 por ciento. El
máximo de 3 concordancias en primarias fue de 34
en las pruebas la FRO ≤70, OD2 y CV. La misma
combinación de pruebas arrojó 10 casos en
secundaria. Todos los IC de este estudio se
calcularon a 95 con el método de Wilson.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

4

�Instrumentos evaluación TDAH

Artículo Original

Tabla 2. Combinaciones de pruebas que dieron dos concordancias positivas
según nivel de escoalridad

Pruebas

FRO ≤70 y OD2
FRO≤70 y CV
FRO≤70 Y Conners
OD2 y Conners
OD2 y CV

FRO ≤70 y OD2
FRO≤70 y CV
FRO≤70 Y Conners
OD2 y Conners
OD2 y CV
CV y Conners

Hombres

%

Mujeres

260
1
41
12
3

Primarias
40.7
105
0.26
0
10.8
7
1.9
2
0.5
4

87
5
10
4
4
1

Secundarias
28.2
19
4.0
1
8.1
4
1.3
0
1.3
3
4
0

%

42.7
0
4.5
0.8
1.6

18.4
2.6
10.5
0
2.9
0

Total

365
1
4.8
14
7

106
6
14
4
7
1

Tabla 3. OD2 y CO1 según valores de la FRO por nivel, número, por ciento e
intervalo de confianza

Primaria

%

41.2
0.2
9.0
1.6
0.8

25.8
3.7
8.6
1.0
1.7
2.9

OD2
CO1
Total

OD2
CO1
Total

Los valores de los alumnos identificados en primaria
como OD2 fueron concordantes (≤ de 70) el 40.7%
de los H y el 42.7% de las M. En secundaria los
valores fueron 28.2% y 18.4%.

TOTAL
639
554
1193

n
105
50
155

Mujeres
FRO ≤70
%
IC 95
n
42.7
36.7- 8.9
141
16.5
12.7-21.1
253
28.2
394

FRO ≥80
%
IC 95
57.3 51.1–63.3
83.5
78.9- 7.3
71.8

TOTAL
246
303
549

FRO ≥80
%
IC 95
71.8
66.5- 6.5
83.8
78.4- 8.0
76.9

TOTAL
308
228
536

Hombres

n
87
37
124

OD2
CO1
Total

En primaria, en el 78.5 % de los H concordaron el
valor de FRO ≥80 con CO1 y en el 83.5% de las M.
En secundaria los valores fueron H 83.8%, y M
88.1%. Debido a que los porcentajes se obtuvieron
sobre el total por sexo en primaria de los CO1 (H 554,
M 303, T 857) y OD2 (639 H, 246 M, T 885). En
secundaria los equivalentes son: CO1 (H 228, M 159,
T 387) y OD2 (H 308, M 103 y T 411) los porcentajes
de las discrepancias son las recíprocas de las
concordancias. (Suman 100 % en las líneas
horizontales).

FRO ≥80
%
IC 95
59.3
55.5-3.1
78.5 74.7-81.7
68.2

Secundaria

Fuente: Directa

En la tabla 3 se presentan las concordancias y
discrepancias de alumnos seleccionados como CO1
por los encuestadores y si obtuvieron un valor ≥ de
80 (concordancia) o bien ≤ de 70 (discrepancia).

n
260
119
379

Hombres
FRO ≤70
a
%
IC 95
n
40.6
36.9-44.5
379
21.5
18.3- 5.1
435
31.7
814

n
OD2
CO1
Total

FRO ≤70
%
IC 95
28.2
23.5- 3.5
16.2
12.0- 1.6
23.1

n
221
191
412

Mujeres
FRO ≤70
FRO ≥80
%
IC 95
n
%
IC 95
TOTAL
103
19
18.4 12.1-27.0
84
81.6 73.0-87.9
159
19
11.9
7.8-17.9
140
88.1 82.1-92.2
38
14.5
224
85.5
262

Fuente: Directa

Discusión
De las variables entre los instrumentos utilizados en
primaria, existe concordancia de 40.7 % entre la
FRO≤70 y la OD2 en H, 42.7% en M. En secundaria
los valores son de 28.2% en H y 18.4% en M. En el
caso de los CO1 con FRO ≥80 las cifras en primaria
son de 78.5 % en H y 83.5% en M, en secundaria
83.8% en H y 88.1% en M, la concordancia de otras
pruebas no exceden de 10.8%en primaria para FRO
≤ 70 y Conners ≥ 90 en H y 8.1% en secundaria. El
resto de las combinaciones no exceden de 4.8 %.
En la tabla 1 se aprecia que los IC entre H y M no se
yuxtaponen lo que evidencia que son poblaciones
estadísticamente diferentes. Llama la atención la
discrepancia entre los valores de la FRO≤ 70 entre
escolares de primaria con los de secundaria. En
efecto, los hombres en primaria, como muestra la
tabla 1, representan el 6.9% del total, mientras que
los de secundaria son menos de la mitad con 3.2%,
en el caso de M de primaria (2.9%), el valores casi 3
veces respecto al de secundaria ((1.0%). En la misma

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

5

�Instrumentos evaluación TDAH

tabla 1, con menor proporción en las diferencias, la
OD2 en primaria es 12.2% en H y 4.7% en M
comparados con los de secundaria con 7.9% y 2.7%,
60 % superiores en primaria.
En la tabla 3 que agrupa a los OD2 y CO1 según los
valores de la FRO ≤70 o ≥80, los IC entre H y M se
yuxtaponen en sus cuatro casillas respectivas, tanto
en primaria como secundaria, sin embargo, en
ninguna casilla de OD2 existe yuxtaposición con la
casilla correspondiente de CO1, tanto en primaria
como en secundaria. En consecuencia, OD2 y CO1
son poblaciones estadísticamente diferentes. En
primaria, se observa la concordancia entre la FRO ≥
80 con CO1 que es de 78.5% en hombres y 83.5% en
mujeres. En el caso de concordancia entre la FRO ≤
70 con OD2, de los 639 niños de primaria que los
profesores seleccionaron por TDAH, la prueba
detectó al 40.7% en hombres y al 42.7%de las
mujeres, por lo expuesto, se deriva que existe mejor
concordancia entre la FRO ≥ 80 con CO1 que la
recíproca. Estos hallazgos no son discrepantes de un
estudio similar si bien realizado en condiciones
diferentes (Morán, 2008).
Los valores de secundaria no son muy diferentes
entre la FRO ≥ 80 con CO1 que es de 83.8% en H y
88.1% en M; sin embargo, entre la FRO ≤ 70 con
OD2 es de 28.2% para hombres y 18.4% para
respectivamente, de nuevo, 60% superior en primaria
en H, más del doble en M de primaria.
Es evidente que si se comparan solo las FRO con
valor ≥ 80 con los CO1, que podemos denominar
“verdaderos negativos” las pruebas poseen más valor
para eliminar probables TDAH que para tamizar a los
positivos. Otros factores a considerar son: lo limitado
de solo 6 entre 18 preguntas del DSM-IV,
y
posiblemente mayor falibilidad en la interpretación
de las pruebas en secundaria.
Por la influencia negativa que el TDAH tiene en el
desempeño escolar y la convivencia con sus
condiscípulos hace deseable detectar los casos y, una
vez confirmados, proceder a notificar a sus padres
para que decidan sobre el tratamiento a seguir, sea en
forma privada o por alguna institución o varias.
Utilizar pruebas de tamizaje puede acortar mucho el
tiempo y costo del proceso. Si se estima un total de
700 000 alumnos de primaria y secundaria y se

Artículo Original

calcula que se requiera una hora de un profesional
capacitado, psicólogo o siquiatra, para por
observación, interrogatorio directo o indirecto,
seleccione los TDAH contando con cuatro horas
diarias por cinco días hábiles de escuela y una fuerza
de trabajo de 20 profesionales precisaría de 1750 días
hábiles. Si agregamos el costo de traslado sería un
tiempo y gasto cuantioso, reducirlo a la décima parte
con instrumentos de tamizaje lo haría factible.
Algunos TDAH no serán detectados, el caso es que
en las condiciones actuales son mínimos los
detectados en lo individual.

Conclusiones
La FRO puede ser utilizada como prueba de tamizaje
para TDAH en ambos niveles de escolaridad.
La opinión de los profesores tiene valor predictivo
negativos altos tanto en primaria como en
secundaria.
La combinación de la prueba FRO con la opinión de
los docentes fortalece la utilización de la utilización
de los dos instrumentos.
La mayor concordancia se presentó entre los grupos
control con FRO ≥80 en ambos niveles de
escolaridad.
Existe una diferencia significativa entre los
resultados de OD2 con la FRO ≤70 en secundaria
respecto a la primaria que no tiene una clara
explicación.
Es pertinente investigar resultados con docentes
mejor informados sobre los 18 ítems del DSM-IV y
comparar con los de este estudio, lo mismo la menor
frecuencia de la FRO en secundaria.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

7

�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

ANÁLISIS DEL NIVEL DE INGLÉS DE FUTUROS LICENCIADOS EN NUTRICIÓN
DE LA FACULTAD DE SALUD PÚBLICA Y NUTRICIÓN EN EL CURSO
COMPETENCIA COMUNICATIVA EN INGLÉS
Rodríguez Hernández Jessica Mariela1, Flores Gutiérrez Fernando Mario 1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición.

RESUMEN
Introducción: El dominio del inglés resulta significativo para competir en el mercado laboral en el área de la salud. Por ello,
las universidades contemplan en sus planes de estudio la competencia de comunicación en inglés. Objetivos: Describir los
resultados de un estudio sobre el análisis del nivel de inglés de futuros licenciados en nutrición en el curso de competencia
comunicativa de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León, durante el semestre
agosto-diciembre 2015. Métodos: Estudio descriptivo, transversal. Participaron 150 estudiantes de cuatro grupos, se les aplicó
un cuestionario con 12 ítems divididos en tres secciones. Resultados: En el área personal se encontró que el 72.7% depende
económicamente de sus padres, el 69.3% se traslada a estudiar principalmente en transporte público. En el área académica
se observa que más del 90% posee computadora propia y tiene acceso a internet desde casa; y sólo el 55.6% cursa la unidad
de aprendizaje en el semestre programado en la carrera. Referente a la experiencia en el idioma, el 40.1% ha estudiado inglés
extracurricularmente, solamente el 25.8% considera tener un nivel intermedio o avanzado y únicamente el 15.9% ha obtenido
una calificación ≥ 50 puntos en el Examen de Competencia en Inglés (EXCI), requisito para titulación. Conclusiones: Lo anterior
permite conocer el perfil de los estudiantes que llegan a este curso y buscar las estrategias e implementación de acciones para
fomentar y motivarlos a aprender inglés durante su formación universitaria o incluso antes de iniciarla.
Palabras Clave: nivel de inglés, licenciados en nutrición, competencia comunicativa en inglés

ABSTRACT
Introduction English proficiency is relevant to compete in the job market on the healthcare field. Thus, most universities
consider in their curricula a communicative competence course in English. Objectives: To describe the results of a study on
the analysis of English proficiency of future nutritionists enrolled in the communicative competence course at the Faculty of
Public Health and Nutrition, at Universidad Autonoma de Nuevo Leon, in the period August-December 2015. Methods:
Descriptive, cross sectional study. A questionnaire divided into three sections was applied to 150 students. Results: In the
personal area it was found that 72.7% of students are financially dependent on their parents, 69.3% of students commute by
public transportation. In the academic area, over 90% of students own a personal computer and have access to Internet at
home; only 55.6% of students take this subject in the scheduled semester in the curricula. In the matter of experience with
English, 40.1% of students have studied this language off their academic training; 25.8% of the students place their English
proficiency in an intermediate-advanced level and just 15.9% of the students have passed the institutional Communicative
Competence English Test (EXCI) required to obtain their bachelor degree. Conclusions: These results show the students’ profile
that get enrolled in the “Communicative Competence in English” class. In addition, it helps to look for strategies to apply
actions in order to motivate and persuade students to learn this language along their studies at college or even before, they
start it.
Key words: English proficiency, bachelor degree in nutrition, communicative competence in English.
Citation: Rodríguez Hernández, M., Flores Gutiérrez, FM. (2016) Análisis del nivel de inglés de futuros licenciados en nutrición de la Facultad
de Salud Pública y Nutrición en el curso competencia comunicativa en inglés, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(2), 8-14
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Rodríguez Hernández et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source
are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: jessica.rodriguezh@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.21 Abril - Junio, 2016

�Competencia educativa en inglés

Introducción
El presente documento describe, grosso modo, la
situación actual de estudiantes de la unidad de
aprendizaje de Competencia Comunicativa en Inglés
durante el semestre agosto-diciembre 2015, con la
finalidad de detectar las necesidades de formación en
esta área.
Hoy en día, el dominio de un idioma extranjero
resulta significativo para los profesionistas de todas
las áreas disciplinares. Particularmente, el inglés se
ha convertido en una lengua internacional necesaria
para competir en el mercado laboral.
En el caso del área de la salud, el manejo del inglés
ha llegado a ser una de las competencias más
solicitadas por los empleadores. De aquí la
relevancia de este estudio, que da cuenta del nivel de
inglés que muestran los estudiantes universitarios en
el contexto estudiado.
Competencia Comunicativa en Inglés es una de las
unidades de aprendizaje del área de Formación
General Universitaria (FOGU). Estas unidades de
aprendizaje están orientadas a contribuir al desarrollo
de competencias generales y a apoyar en la
adquisición de las competencias de la formación
universitaria específica. Se cursan en semestres
diferentes en el trayecto de la carrera. Cada facultad
las ubica en el currículo o programa de las
licenciaturas que ofrece, según recomienda la
Dirección de Estudios de Licenciatura de la UANL.
El área de FOGU comprende seis unidades de
aprendizaje fundamentales obligatorias y cuatro
tópicos selectos, de los cuales el estudiante debe por
lo menos cursar una unidad de aprendizaje de cada
tópico (Formación General Universitaria de los
Estudiantes de Licenciatura, Profesional Asociado y
Técnico Superior Universitario, 2005).
La razón que motivó a realizar este estudio es que, de
acuerdo a la experiencia de los profesores de la
unidad de aprendizaje y el desempeño de los
estudiantes en las evaluaciones, se puede generalizar
que más de la mitad de los estudiantes de cada grupo,
que toman el curso de Competencia Comunicativa en
Inglés, tiene un conocimiento muy básico de este
idioma, incluso algunos de ellos tienen conocimiento
nulo, lo que conlleva que el programa tenga que ser
adaptado conforme a sus necesidades. Sin embrago,
existe la otra cara de la moneda, es decir, los

Artículo Original

estudiantes que tienen un nivel intermedio o
avanzado.
En el caso de la FaSPyN, el porcentaje de quienes
demuestran un nivel intermedio o avanzado en los
grupos estudiados osciló entre el 5 y 25%, según un
examen estandarizado de práctica aplicado durante el
semestre. Esto nos hace hablar de grupos
multiniveles, en donde se dificulta el aprendizaje del
inglés, tanto para los que saben, como para los que
no saben, dado que aparece la desmotivación en
aquellos que se frustran por no entender o quienes
sienten que el curso les queda corto y como ellos
mismos comentan, sienten que “se estancan”. Los
resultados de este examen de práctica ubican a los
estudiantes en un nivel A2, el cual de acuerdo al
Servicio de Evaluación Educativo (ETS), se refiere a
un usuario básico o elemental (ETS TOEFL ITP,
2016).
Una de las metas de la Universidad Autónoma de
Nuevo León es convertirse en una universidad
socialmente responsable y de clase mundial. Estas
dos ideas fuerza están plasmadas en la Visión 2020,
en donde aparecen programas prioritarios que
desglosan estrategias a implementar para lograr su
cometido (Universidad Autónoma de Nuevo León,
2011). En el Programa Gestión Responsable de la
Formación, se encuentran las siguientes dos
estrategias relacionadas con el inglés:
Impartición de unidades de aprendizaje en otros
idiomas Ampliación y fortalecimiento del Programa
Institucional de Enseñanza de Idiomas, en particular
del Inglés (Plan de Desarrollo Institucional 20122020, 2012).
Igualmente, en el plan de trabajo 2015-2018, la
actual gestión se ha comprometido a motivar el
aprendizaje de otros idiomas, especialmente el de los
profesores, para que puedan realizar su práctica
docente con una mayor calidad y contribuir en la
formación de los estudiantes para proyectarlos
internacionalmente. De este modo, se destaca el
interés del rector en el fomento del inglés como una
estrategia para elevar el prestigio de la Universidad y
la calidad en la educación (Plan de Trabajo
Rectorado 2015-2018, 2015).
En relación al impulso del inglés en la FaSPyN, el
plan de trabajo 2015-2018 de la gestión en curso,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

9

�Competencia educativa en inglés

contempla la promoción de unidades de aprendizaje,
preferentemente en este idioma, dentro del programa
“Gestión Responsable de la Formación”; la
promoción de la capacitación del personal docente en
una segunda lengua como parte del programa
“Fortalecimiento de la Planta Académica y
Desarrollo de Cuerpos Académicos”; y la promoción
en el logro de la competencia lingüística de lenguas
extranjeras que faciliten la movilidad académica
internacional en el programa “Internacionalización”
(Plan de Trabajo Facultad de Salud Pública y
Nutrición 2015-2018, 2014).
El Estudio de Seguimiento de Egresados de la
UANL, realizado en el 2014, muestra que los
empleadores señalan como una de las áreas de
oportunidad del egresado de esta Institución la falta
de dominio del inglés. No cabe duda que los cambios
constantes en los que se ve envuelta la sociedad y
todos sus sectores, entre ellos el campo laboral, lleva
a los empleadores a solicitar un egresado bilingüe,
por lo menos en el inglés (Aguayo et al., 2015).
Por lo tanto, resulta de mayor importancia tener en
cuenta lo que sucede en las aulas de la facultad ¿Qué
estudiantes estamos formando? ¿Quiénes son?
¿Cuáles son sus necesidades? ¿Cómo podemos
ofrecerles una educación de calidad? Es por eso que
se decidió realizar este estudio para hacerlo llegar a
las autoridades correspondientes a manera de
reflexión y análisis y tomar decisiones.
El objetivo fue describir los resultados de un estudio
sobre el análisis del nivel de inglés de futuros
licenciados en nutrición en el curso de competencia
comunicativa de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, durante el semestre agosto-diciembre 2015.

Material y Métodos
Se trata de un diagnóstico de necesidades, no
solamente con el fin de conocer e identificar
problemáticas, sino comprender y analizar las causas
que las originan para tener los argumentos y buscar
los recursos que permitirán responder a las demandas
institucionales y de la propia sociedad.

Artículo Original

La información se obtuvo de un cuestionario de 12
preguntas, aplicado a 150 estudiantes inscritos en
cuatro grupos.

Resultados
Se presentan los hallazgos a partir de las 150
encuestas contestadas. La suma de las respuestas
varió entre 150 y 157, dado que algunos estudiantes
marcaron dos opciones en distintas preguntas.
Sección I-Personal
Esta sección contempló dos preguntas con el objetivo
de identificar globalmente el nivel socioeconómico
de los estudiantes. Alrededor del 70% de los
estudiantes son dependientes económicos y utilizan
el transporte público para llegar a la facultad (Ver
Tabla 1).
Tabla 1. Estudiantes según identificación global del nivel
socio económico

Indicador

%

Rol que desempeña en la economía
familiar (N=150)
Dependiente económico

72.7

Trabajo para solventar mis propios gastos

17.3

Trabajo para aportar al ingreso familiar
Sostén principal
No contestó

7.3
2.0
0.7

Principal medio de transporte que utiliza
para trasladarse a la facultad (N=150)
Transporte público (camión, metro, ecovía)

69.3

Vehículo familiar o propio
A pie
Taxi
Bicicleta
Motocicleta
Fuente: Cuestionario aplicado

18.7
11.3
0.7
0.0
0.0

Sección II-Académico
Esta sección constó de tres preguntas y el objetivo
fue identificar el semestre que cursaban y determinar
si contaban con los recursos para cumplir con las
tareas de la clase. De esta manera se podría analizar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

10

�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

la razón del bajo desempeño de algunos. Se encontró
que más de la mitad (casi el 56%) cursan el quinto
semestre, es decir, son estudiantes regulares,
mientras que el resto se consideran irregulares.
Asimismo, se refleja que más de un 90% de los
encuestados cuenta con computadora propia y acceso
a internet desde casa (Ver Tabla 2).

Tabla 2. Estudiantes según semestre que cursa y recursos
para el logro de objetivos

Indicador

%

Semestre que cursa actualmente (N=151)
5°
6°
7°
8°
9°
Pasante
Curso unidades de aprendizaje de diferentes
semestres

55.6
11.9
8.6
11.3
4.0
0.7
7.9

Lugar desde donde elabora las tareas electrónicas
asignadas (N=154)
Computadora propia (PC o laptop)
90.9
Computadora prestada (PC o laptop)
6.5
Tableta electrónica o celular
1.3
Cyber
1.3
Ninguno
0
Principal lugar desde el cual tiene acceso a internet
(N=151)
Casa
92.1
Escuela
4.6
Internet café o cyber
2
No tengo acceso a internet
0
Otro
1.3
Fuente: Cuestionario aplicado

Sección III- Experiencia con estudios del inglés
Esta sección se centró en determinar la experiencia o
contacto que los estudiantes han tenido y tienen con
el inglés, esto para identificar el perfil del estudiante
que toma el curso de Competencia Comunicativa en
Inglés. De manera general se refleja que casi la mitad
de los estudiantes (49%) afirman que la instrucción
formal que han recibido del inglés ha sido parte de lo
que ofrecen las escuelas a las que han asistido. Más
de la mitad (56%) considera que su nivel de inglés es

básico y cerca del 16% considera que su nivel de
inglés es inferior a básico. Poco más del 70% dice
haber obtenido una calificación menor a 50 en el
Examen de Competencia en Inglés (EXCI) aplicado
al inicio de la carrera y aproximadamente el mismo
porcentaje afirma que el tiempo usado para repasar el
inglés, fuera de clase, es solamente el que dedican a
realizar las tareas solicitadas. En cuanto al
aprovechamiento del curso, más de la mitad (54%)
considera que su desempeño fue regular. Más del
70% considera el inglés en sus planes futuros y
quiere seguir aprendiendo. Finalmente, se refleja que
cerca de la mitad de los estudiantes (48%) piensa que
su desempeño en clase no fue el deseado debido al
bajo nivel de inglés que tienen (Ver Tabla 3).

Tabla 3. Estudiantes según experiencia con estudios del inglés
Indicador

%

Además del curso de competencia comunicativ a en inglés,
han estudiado inglés anteriormente (N=152)
Sí, en clases fuera de mi escuela regular
40.1
Sí, solamente como parte de mis escuelas anteriores
49.4
No
10.5
Niv el en el que ubicaría su conocimiento del inglés (N=151)
Básico
55.6
Intermedio
24.5
No llego a básico
15.9
No lo sé
2.6
Avanzado
1.3
Calificación en el EXCI al inicio de la carrera (N=151)
Menor a 50
Entre 50 y 70
No recuerdo mi calificación
Mayor a 70
No tomé el EXCI
No contestó

72.2
13.9
9.2
2.0
2.0
0.7

Tiempo a la semana que inv ierte repasando inglés sin
contar las horas presenciales de la clase de competencia
comunicativ a (N=151)
Solo invierto el tiempo necesario para cumplir con las
71.5
tareas
Dos horas aproximadamente
15.9
Cuatro horas aproximadamente
8.6
Más de cinco horas
4.0
Continúa4

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

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�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

Tabla 3. Estudiantes según experiencia con estudios del
inglés6. Continúa

Ev aluación de su desempeño en la clase de competencia
comunicativa en inglés? (N=151)
Regular
54.3
Bueno
27.2
Bajo
18.5
Importancia asignada al inglés en su v ida (N=151)
El inglés es muy importante para mis planes y quiero
seguirlo aprendiendo
El inglés puede abrirme mejores oportunidades, pero
no es mi prioridad
El inglés no es importante para mis planes futuros

72.2
24.5
3.3

Razón principal por la que considera que su desempeño
no fue el deseado en la clase de competencia
comunicativa en inglés (N=157)
Mi bajo nivel de inglés
48.4
Considero que mi desempeño fue el adecuado
No hacía las tareas por falta de tiempo
No asistía a clase o llegaba tarde por ir a trabajar o a
mis prácticas profesionales
No hacía las tareas por falta de recursos
(computadora, internet, etc.)
No considero que el inglés me sea de ayuda en mis
planes futuros, por lo que no tuve una actitud positiva
en clase
No contestó

Se buscaron estudios sobre el nivel de inglés en la
formación de nutriólogos, sin embargo, solamente se
identificaron algunos planes de estudio de las
licenciaturas en nutrición a nivel nacional, en donde
se observa que los primero cuatro o cinco semestres
se cursa la unidad de aprendizaje de inglés, lo que
contrasta con el plan de estudios que ofrece la
FaSPyN, en donde el inglés curricular se cursa un
solo semestre. Si el estudiante desea tomar inglés,
puede hacerlo de manera extracurricular en el Centro
de Auto-aprendizaje de Idiomas (CAADI) de la
facultad.

36.9
5.7
5.7
0.7
0.7
1.9

Fuente: Cuestionario aplicado

Discusión
El análisis de necesidades realizado, muestra un
panorama general del perfil de los estudiantes que
llegan al curso de Competencia Comunicativa en
inglés en la Facultad de Salud Pública y Nutrición.
La realización de este tipo de estudios es de
importancia para la planificación de la clase, pero
sobre todo, para cumplir con la pertinencia del
programa, es decir, qué conocimientos, habilidades y
actitudes va a desarrollar o fortalecer el estudiante, a
través de las competencias que se establecen en el
programa, para satisfacer las demandas del mercado
laboral, y el éxito de que esto suceda depende en gran
medida del conocimiento pleno del perfil de los
estudiantes que se reciben en determinada unidad de
aprendizaje, lo que en definitiva dará la pauta para
establecer las estrategias, recursos, actividades y tipo
de evaluación que el docente empleará en el aula.

La tercera parte del cuestionario concentró la
información más relevante sobre los antecedentes de
los estudiantes con el inglés. Los resultados
obtenidos reflejan la necesidad de ofrecer el apoyo
necesario a los estudiantes para que el
aprovechamiento en esta unidad de aprendizaje sea
satisfactorio. Un alto porcentaje se ubica en un nivel
de inglés nulo o básico y afirma haber obtenido una
calificación menor a 50 en el EXCI, lo que habla de
un nivel no aprobatorio, situación que afecta en gran
medida las posibilidades de titulación de los
estudiantes, dado que en la FASPYN la calificación
solicitada en el EXCI para titularse es igual o mayor
a 50. Resulta muy enriquecedor saber que para la
mayoría el inglés es esencial y tienen deseos de
seguir aprendiéndolo, ya que esto demuestra que hay
motivación. Un 25% de los participantes no
considera el inglés como prioridad, sin embargo,
están conscientes de la importancia de dominarlo hoy
en día.
Consecuentemente, para fines de mejora académica,
se recomienda analizar la información obtenida de
este estudio y buscar estrategias para satisfacer las
necesidades de formación de los estudiantes de la
Licenciatura en Nutrición.
A continuación se presentan algunas propuestas de
mejora para elevar el desempeño de los estudiantes
en el curso de competencia comunicativa en inglés,
las propuestas no llevan una secuencia, son posibles
acciones a realizarse según se consideren pertinentes
y se redactaron con base en los resultados
encontrados y las experiencias propias de los
docentes:
•

Acentuar la oferta de cursos de inglés en los
primeros semestres de la carrera.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

12

�Competencia educativa en inglés

•

•

•

•

•

•

Diseñar un curso de cuatro niveles (semestres)
que concluya con la aplicación del EXCI, el cual
servirá como requisito de ingreso al curso de
Competencia Comunicativa en Inglés siempre y
cuando el estudiante obtenga mínimo 50 de
calificación. En el caso contrario, el estudiante
no podrá tomar la unidad de aprendizaje hasta
que obtenga el puntaje requerido. Esto llevaría a
la Facultad a aplicar el examen EXCI
periódicamente para los estudiantes en esta
situación. Para aquellos que tengan un nivel
intermedio o avanzado existirá la posibilidad de
tomar un examen para exentar estos cursos (uno
por curso), o bien aplicarles el EXCI desde el
inicio y si la calificación es aprobatoria
exentarles los cuatro cursos. Elevar la
conciencia de los estudiantes desde los cursos de
inducción (al inicio de la carrera) sobre la
importancia del inglés. Promover el aprendizaje
del inglés desde que llegan a la facultad para que
puedan aprobar el EXCI al momento de llegar a
la titulación.
Orientar a los estudiantes sobre la unidad de
aprendizaje de Competencia Comunicativa en
Inglés desde el inicio de la carrera, dado que hay
casos de estudiantes que hasta que llegan a
quinto semestre se enteran que deben cursar la
unidad de aprendizaje.
Dividir a los estudiantes de Competencia
Comunicativa en Inglés por nivel de
conocimiento aplicándoles un examen de
ubicación al finalizar el cuarto semestre de la
carrera. Así podrán configurarse los grupos con
tiempo en el Sistema Integral para la
Administración de los Servicios Educativos
(SIASE).
Adecuar el programa de Competencia
Comunicativa en Inglés a las necesidades de los
estudiantes y a su contexto profesional.
Indagar sobre los intereses de los estudiantes y
ofrecer un curso o cursos específicos en el
verano, por ejemplo, pronunciación, lectura,
vocabulario, preparación EXCI, escritura,
cultura, etc.
Otra opción sería establecer el curso de
Competencia Comunicativa en Inglés en el

Artículo Original

último semestre de la carrera, esto con el fin de
prepararlos en el idioma durante toda su
formación. Además, se lograría que todos los
estudiantes fueran del mismo semestre porque
de lo contrario se forman grupos de semestres
combinados y se dificulta el reponer alguna
clase en caso de presentarse la necesidad.
•

Establecer durante el semestre y en horas de
clase sesiones para que los estudiantes revisen o
evalúen su propio desempeño en diferentes fases
durante el transcurso del curso, esto con el
objetivo de que vayan midiendo su progreso y se
motiven al cumplimiento.

Conclusiones
De manera general, socioeconómicamente el
estudiante de la FASPYN regularmente es de clase
media y la mayoría no trabaja. En cuanto a su
situación académica, es importante destacar que un
poco más de la mitad de los estudiantes encuestados
cursan Competencia Comunicativa en Inglés en el
semestre correspondiente.
El tener grupos en donde los estudiantes cursan
diferentes semestres dificulta en cierta medida el
curso, ya que en ocasiones deben tomar exámenes de
otra unidad de aprendizaje a la misma hora o se les
solicita que realicen sus prácticas profesionales
durante el horario de la clase, esto es solo por
mencionar algunos casos.
Por lo tanto, de este estudio pueden derivarse otras
investigaciones que aborden variables en relación a
la competencia lingüística del inglés en los futuros
nutriólogos egresados de la UANL.

Bibliografía
Aguayo, Ernesto et al. (2015). Seguimiento de Egresados
de la UANL. San Nicolás de los Garza: Litográfica.
ETS TOEFL ITP. (2016). CEFR Mapping Study.
Recuperado de https://www.ets.org/toefl_itp/research
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Licenciatura, Profesional Asociado y Técnico Superior
Universitario. (2005). Universidad Autónoma de
Nuevo
León.
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Universidad Autónoma de Nuevo León. Recuperado

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

13

�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

de
wwww.uanl.mx/sites/default/files/documentos/.../pdi2020-26abril.pdf
Plan de Trabajo Facultad de Salud Pública y Nutrición
2015-2018. (2014). Universidad Autónoma de Nuevo
León.
Plan de Trabajo Rectorado 2015-2018. (2015). Universidad
Autónoma de Nuevo León. Recuperado de
http://www.uanl.mx/sites/default/files/documentos/ge
neral/plan-de-trabajo-rggr-2015-2018-mec-rogeliogarza-rivera-copia.pdf
Universidad Autónoma de Nuevo León. (2011). Visión
2020.
México.
Recuperado
de
http://www.uanl.mx/sites/default/files/documentos/uni
versidad/folletovision2020uanl.pdf

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

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�Estilos de vida, riesgos para la salud

Artículo Original

ESTILOS DE VIDA Y RIESGOS PARA LA SALUD EN UNA
POBLACIÓN UNIVERSITARIA
Gómez Cruz Zoila1, Landeros Ramírez Patricia1, Romero Velarde Enrique2, Troyo Sanromán
Rogelio3
1 Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias. 2
Universidad de Guadalajara, Instituto de Nutrición Humana, Centro Universitario de Ciencias de la Salud. 3 Universidad de Guadalajara,
Investigación y Posgrado, Centro Universitario de Ciencias de la Salud.

RESUMEN
Introducción El estilo de vida de una persona puede estar conformado por los hábitos, actitudes, actividades de una persona
con la posibilidad de ser modificados. Objetivo. Identificar las características del estilo de vida y los riesgos para la salud en
estudiantes de una Universidad pública. Materiales y Métodos. Se incluyeron 335 alumnos a quienes se les realizó una
entrevista personal para identificar las características del estilo de vida; además de aplicar cuestionarios de frecuencia de
consumo de alimentos. Se realizaron mediciones antropométricas, y se determinó el porcentaje de grasa corporal. Se
analizaron las características generales del grupo de estudio y la frecuencia de presentación de diferentes variables de riesgo.
Resultados. 80% de la población reportó ingerir bebidas alcohólicas (45% hombres y 35% mujeres) y 27% reportaron
tabaquismo (16% hombres y 11% mujeres). Once por ciento presentó bajo peso, con mayor prevalencia en el sexo femenino
y 28.8% con sobrepeso u obesidad. Se identificó riesgo cardiovascular en 40% de los hombres y 35% de las mujeres.
Conclusiones. Se encontró que existe riesgo cardiovascular en los jóvenes universitarios encuestados, y se identificaron
factores de riesgo a la salud como son el consumo de alcohol y tabaco.
Palabras Clave: Estilo de vida, Riesgo cardiovascular, alcoholismo, tabaquismo.

ABSTRACT
Introduction The lifestyle of a person can be shaped by the habits, attitudes, activities deuna person with the possibility of
being modified. Objective: Identify the characteristics of the lifestyle and health risks in students at a public University.
Materials and methods: 335 students who underwent a personal interview to identify lifestyle characteristics were included;
food frequency questionnaires were collected. Anthropometric measurements were made, and body fat percentage was
determined. The general characteristics of the study group and the frequency of occurrence of different risk variables were
analyzed. Results: 80% of the population reported drinking alcohol (45% men and 35% women) and 27% reported smoking
(16% men and 11% women). Eleven percent had low weight, with higher prevalence in females, and 28.8% overweight or
obesity. Cardiovascular risk was identified in 40% of men and 35% of women. Conclusions: Cardiovascular risk is already
present in young university students surveyed, and risk factors to health are identified as alcohol use and smoking.
Key words: Lifestyle, Cardiovascular risk, alcoholism, smoking.

Citation: Gómez Cruz, Z., Landeros Ramírez, P., Romero Velarde, Enrique., Troyo Sanromán, R., (2016) Estilos de vida y riesgos para la salud
en una población universitaria, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(2), 9-14
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Gómez Cruz et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: zoilagomezcruz@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril – Junio, 2016

�Estilos de vida, riesgos para la salud

Introducción
El estilo de vida se puede considerar como los
hábitos, actitudes, conductas,
actividades y
decisiones de una persona, frente a diversas
circunstancias en las que el ser humano se desarrolla
en sociedad o mediante su quehacer diario y que son
susceptibles de ser modificados (Sanabria et al.,
2007). Un estilo de vida saludable está estrechamente
relacionado con los siguientes aspectos: una dieta
equilibrada, el mantenimiento del peso corporal, la
práctica habitual de actividad física, y la abstención
del consumo de alcohol y tabaco entre otros
(Sanabria et al., 2007).
La alimentación debe ser equilibrada y adecuada, es
decir que los alimentos elegidos puedan cubrir las
necesidades nutricionales de cada persona. La
actividad física es un componente importante para
llevar a cabo un estilo de vida saludable; la evidencia
científica indica que una vida activa reduce el riesgo
de presentar obesidad y otras enfermedades crónicas
degenerativas. Sin embargo 60% de la población en
el mundo no cumple con las recomendaciones
mínimas de actividad física moderada de 30 minutos
al día (Trejo et al., 2012).
En México, el consumo de alcohol y el tabaquismo
representan un grave problema de salud pública,
especialmente entre los adolescentes (BlázquezMorales et al., 2012) y adultos jóvenes (ENSANUT,
2012); éstos hábitos se consideran factores de riesgo
asociados con las principales causas de morbilidad y
mortalidad alrededor del mundo (Taméz-Rodríguez
et al., 2013).
El alcohol es una sustancia potencialmente adictiva,
que se utiliza con mayor frecuencia por jóvenes,
especialmente entre aquellos de educación superior
(Díaz et al., 2008). Su consumo excesivo se asocia a
problemas como cirrosis hepática, cáncer (Allen et
al., 2009) lesiones por accidentes de vehículos de
motor, dependencia y homicidios. Además existe
evidencia que los efectos del alcohol en jóvenes los
hace más propensos que los adultos a desarrollar
comportamientos de alto riesgo, como depresión,
intento de suicidio y conductas violentas (Urquieta et
al., 2006; Yeh et al., 2013).
El tabaquismo se ha relacionado con el desarrollo de
enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Los
componentes del cigarro causan lesiones en el

Artículo Original

endotelio vascular lo que se considera un antecedente
primario para ateroesclerosis; además entre los
efectos adversos del cigarro se encuentran factores
vaso-oclusivos y de agregación plaquetaria, el
monóxido de carbono producido por el tabaco
incrementa la viscosidad plasmática y los niveles de
fibrinógeno. Numerosos estudios han reportado que
el tabaquismo está asociado con concentraciones
elevadas de colesterol plasmático total, osteoporosis,
aumento de riesgo perinatal y neoplasias malignas en
diversos órganos (Pfeffer et al., 2008; Braganza et
al., 2014; Waldentröm et al., 2014).
En los últimos años en nuestro país, han ocurrido
importantes cambios demográficos, sociales y
económicos que han modificado los estilos de vida
en la población. Esto ha resultado en un aumento en
la prevalencia de enfermedades crónicas no
transmisibles como la obesidad, diabetes,
dislipidemias, hipertensión y cáncer (Carcamo y
Mena, 2006).
Durante el periodo universitario los jóvenes se
encuentran en un momento crítico, ya que el
desarrollo de sus estilos de vida impactarán en su
desempeño y la salud a futuro (Cervera et al., 2013).
Por tanto el objetivo de este trabajo fue identificar las
características del estilo de vida y los riesgos para la
salud en alumnos de un Centro Universitario en una
Institución pública

Material y Métodos
En este estudio de diseño transversal, se incluyeron
335 alumnos del Centro Universitario de Ciencias
Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de
Guadalajara, durante el año 2013.
Se incluyeron estudiantes de ambos sexos, de
cualquier edad; se excluyeron sujetos que reportaron
la presencia de enfermedades que limitaran sus
movimientos o mujeres embarazadas.
Para el cálculo del tamaño de la muestra se consideró
el total de la población estudiantil de 3450 sujetos,
nivel de confianza (1-α) de 95% y precisión de 4%
(López et al., 2013). Previa autorización de los
profesores, se utilizaron las listas de asistencia para
seleccionar al azar alumnos de las Licenciaturas de
Medicina Veterinaria y Zootecnia (n=129), Ingeniero
Agrónomo (n=69), Biología (n=121), y Ciencia de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

16

�Estilos de vida, riesgos para la salud

los Alimentos (n=16). Se obtuvo el consentimiento
informado de los estudiantes participantes en el
proyecto.
Se realizaron mediciones antropométricas que
incluyeron: peso, talla, circunferencias de cintura y
cadera, y mediciones de porcentaje de grasa corporal.
Las mediciones de peso y talla se realizaron con una
báscula mecánica marca Seca Modelo 700.
El porcentaje de grasa corporal, se determinó con una
báscula analizador de composición corporal, método
bioimpedancia eléctrica, marca Tanita BC-558. Con
los datos antropométricos se calcularon el índice
cintura cadera (ICC) y el índice de masa corporal
(IMC= peso [kg]/altura [m2]) los cuales se
compararon con los criterios de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), que establece los
siguientes puntos de corte: bajo peso (IMC &lt; 18.5),
normopeso (IMC: 18.5 - 24.9), sobrepeso (IMC: 25 29.9) y obesidad (IMC ≥ 30). Se determinó el riesgo
cardiovascular en base a dos parámetros: ICC y
circunferencia de cintura. De acuerdo al ICC se
consideraron tres categorías: para hombres riesgo
bajo (≤ 0.95), riesgo moderado (0.96-1.0) y riesgo
alto (&gt; 1); y para mujeres riesgo bajo (≤ 0.80), riesgo
moderado (0.81- 0.85) y riesgo alto (≥ 0.85); y para
circunferencia de cintura con punto de corte para
mujeres ≥ 80 cm y para hombres ≥ 90 cm.
Posteriormente se aplicaron cuestionarios de
frecuencia de consumo de grupos de alimentos, así
como una encuesta sobre su estilo de vida (actividad
física, consumo de alcohol y tabaco y estado de
ánimo (angustiado, triste, feliz, enojado o estresado)
relacionado al consumo de alimentos.
Análisis estadístico. Se calcularon medidas de
tendencias central y dispersión para las variables
cuantitativas y se elaboraron tablas de contingencia
para relacionar las variables cualitativas por sexo y
carrera. Las variables cuantitativas fueron
contrastadas con la Prueba t student o Análisis de
Varianzas, las variables cualitativas se contrastaron
con la Prueba X2; se realizó análisis multifactorial
para el ICC y en datos de circunferencia de cintura
por sexo.

Artículo Original

Resultados
De 335 alumnos encuestados, 154 (46%) fueron de
sexo femenino y 181 (54%) de sexo masculino; la
edad promedio fue 21 ± 3 años para ambos sexos, sin
diferencias entre grupos.
Datos antropométricos. Los valores promedio de
peso y talla fueron de 67.6 ± 16.3 kg (38.2 – 125) y
174 ± 8.9 cm (151 – 200) respectivamente. De
acuerdo al IMC, 11.1% presentó bajo peso, con
mayor prevalencia en sexo femenino (7.2%) (p &lt;
0.001); 60.1% con normopeso, 20.5% con sobrepeso
y 8.3% con obesidad; observándose mayor
prevalencia de sobrepeso y obesidad en hombres vs
mujeres (21.6 vs 7.2%; p &lt; 0.001) (Tabla 1).

Tabla 1. Datos antropométricos1 de alumnos del CUCBA

Medidas antropométricas
Peso (kg)
Talla (cm)
Cintura (cm)
Cadera (cm)
Índice cintura-cadera

Femenino
(n= 154)

Masculino
(n=181)

Total
(n=335)

59.3 ± 12.9
(38.2 - 103)

74.7± 15.6
(46.7 – 125)

67.6 ± 16.3
(38.2 – 125)

&lt;0.001
&lt;0.036

163 ± 5.8

184 ± 12.0

174 ± 8.9

(151 – 183)

(154 – 200)

(151 -200)

78.4 ± 11.9

87.2 ± 11.6

83.1 ± 12.6

(55 – 123)

(66 – 128)

(55 – 128)

97.6 ± 10.0

101 ± 11.1

99.4 ± 10.7

(82 – 127)

(82- 134)

0.79

0.85

0.83 ± 0.074

(0.62 – 1.01)

(82 – 134)

(0.73-1.03)

(0.62-1.07)

p

&lt;0.001
&lt;0.005
&lt;0.001

Categorias del Peso Corporal
Bajo peso

n = 24 (7.2%)

n = 13 (3.9% )

n = 37 (11.1%)

Normopeso

n = 106 (22%)

n = 95 (38.1%)

n = 201 (60.1%)

Sobrepeso

n = 15 (4.5%)

n = 54 (16%)

n = 69 (20.5%)

Obesidad

n = 9 (2.7%)

n = 19 (5.6%)

n = 28 (8.3%)

&lt;0.001

Fuente Directa.
1 Los valores corresponden al promedio ± desviación estándar, entre paréntesis los valores
mínimo y máximo, p (&lt;0.05) es el valor de la significancia estadística entre hombres y mujeres, con
la prueba t student para las variables cuantitativas (peso, talla, cintura, cadera e índice cinturacadera) y con la prueba X2 para la distribución de las categorías del IMC (bajo peso, normopeso,

Se identificó riesgo cardiovascular en 40% de los
hombres y 35% de las mujeres al presentar
circunferencia de cintura &gt; 90 y &gt; 80 cm
respectivamente, sin embargo al considerar el ICC,
se encontró un riesgo bajo en ambos sexos.
Respecto a la actividad física, el 43% de los alumnos
mencionó realizar ejercicio diario, 33% ocasional y
24% eran sedentarios. También se les cuestionó si en
el Centro Universitario contaban con espacios para
hacer ejercicio, 70% contestó que sí. De los alumnos
que realizan ejercicio, 75% lo practican más de 30
minutos al día. Al relacionar el ejercicio con la
clasificación de diagnóstico nutrimental (IMC), se
observó que los alumnos que no realizaban ejercicio

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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�Estilos de vida, riesgos para la salud

Artículo Original

presentaron mayor prevalencia de sobrepeso y
obesidad con diferencia significativa (p &lt; 0.028).
Hábitos de alimentación. En cuanto a los hábitos de
alimentación se les preguntó sobre la importancia del
desayuno y si lo consumían diariamente; 97% refirió
que sí, de éstos 33% desayuna en casa, y 64% en la
escuela. Respecto a la suma de dinero disponible para
el desayuno, 2% de los estudiantes, refiere no traer
dinero para comer, 77% mencionó que dispone de
una cantidad insuficiente para comprar un desayuno
completo, mientras que 21% cuenta con una cantidad
adecuada para este fin.
De la población estudiada, 69% realiza 3 a 4 comidas
al día, sin embargo 22% de los alumnos mencionó
que sólo consumen 2 comidas diarias. Al cuestionar
a los alumnos acerca de su estado de ánimo
(angustiado, triste, feliz, enojado o estresado)
asociado a la ingesta de alimentos, el 47% reportó
consumir más alimentos cuando su estado de ánimo
era “feliz”.
En relación al consumo de alimentos (tabla 2), se les
preguntó a los estudiantes con qué frecuencia
ingerían los diferentes grupos de alimentos: nunca,
rara vez, de 1 a 4 veces por semana o diario, la tabla
2 muestra los resultados, observándose una mayor
preferencia por los productos de origen animal, ya
que la carne (84%) y la leche (66%) fueron los
productos con mayor frecuencia de consumo diario
por los estudiantes, además de los azúcares (63%),
sin embargo se observa menor frecuencia en la
ingestión de frutas (49%), verduras (47%) y
leguminosas (39%).

Tabla 2. Estudiantes del Centro Universitario por grupo de alimentos
según frecuencia de consumo
Frecuencia de consumo
Grupos de alimentos Nunca
Carne
Leche
Azúcares
Cereales
Grasas
Frutas
Verduras
Leguminosas
Fuente: Directa

2% (7)
4% (13)
1% (3)
2% (5)
1% (4)
1% (3)
2% (8)
2% (7)

Rara vez

1 a 4 veces
por semana

2% (6)
9% (30)
4% (12)
5% (16)
5% (17)
5% (18)
4% (14)
4% (14)

12% (39)
21% (72)
32% (107)
38% (128)
44% (148)
44% (148)
46% (154)
55% (184)

Diario
84% (284)
66% (221)
63% (214)
56% (187)
50% (167)
49% (166)
47% (160)
39% (131)

Consumo de alcohol. Del total de alumnos
encuestados, 45% hombres y 35% de mujeres
reportaron el consumo de alcohol; 1% con ingestión
diaria, 21% de 1 a 2 veces por semana, 5% de 3 a 5
veces por semana, y 53% refirieron consumir alcohol
en reuniones sociales.
En relación al tipo de bebidas alcohólicas, en
promedio, el 68.8% prefiere tomar cerveza y 53.8%
tequila, mientras que 12.8% y 8.3% reportó ingerir
brandy y whisky respectivamente, no se encontró
diferencia estadísticamente significativa (p&gt;0.05)
entre las diversas Licenciaturas del Centro
Universitario (Medicina Veterinaria y Zootecnia,
Agronomía, Biología y Ciencia de los Alimentos)
(Tabla 3).

Tabla 3. Porcentaje de estudiantes por licenciaturas del Centro
Universitario según tipo de bebidas que consumen

Tipo de
bebida

Medicina
Veterinaria
(N=129)

Cerveza
Tequila
Brandy
Whisky
Otras
Fuente Directa

67
52
15
12
19

Agronomía
(N=69)

Biología
(N=121)

72
67
25
14
16

67
40
11
7
19

Ciencia de los
Alimentos
promedio
(N=16)
69
56
0
0
12

68.8
53.8
12.8
8.3
16.5

Discusión
Existen evidencias que los hábitos de alimentación
son factores modificables que intervienen en la
expresión o el desarrollo de diversas patologías, tanto
por deficiencia como por exceso en el consumo de
energía y nutrimentos. Por ello, diversas
enfermedades crónicas no transmisibles pueden
prevenirse si se lleva a cabo un estilo de vida
saludable (Gallardo y Buen-Abad, 2010).
De los alumnos evaluados algunos presentaron
estados de mala nutrición tanto por deficiencia como
por exceso de acuerdo con el IMC; en este sentido
Ramírez y Fernández (2009) encontraron en
estudiantes de la Universidad Veracruzana que 6%
presentó delgadez, 24% sobrepeso y 5% obesidad.
En este estudio se identificó bajo peso con mayor
prevalencia en sexo femenino, resultados similares a
los reportados por Gallardo y Buen-Abad (2010),
quienes mencionan que los niveles bajos de IMC
incrementan moderadamente el riesgo de mortalidad

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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�Estilos de vida, riesgos para la salud

y, en algunos casos pudieran ser considerados como
riesgos de padecer trastornos de la conducta
alimentaria.
Por otra parte, se identificó mayor prevalencia de
sobrepeso y obesidad en sexo masculino, resultados
que difieren de la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición (ENSANUT, 2012) que reportó mayor
prevalencia en mujeres para el grupo de 20 a 29 años.
El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo de
enfermedades cardiovasculares, así como de
diabetes, hipertensión, osteoartritis, apnea del sueño
y algunos cánceres (Kaufer-Horwitz et al., 2008).
Nuestro estudio mostró una elevada prevalencia de
riesgo cardiovascular en jóvenes universitarios de
acuerdo a los valores de circunferencia de cintura,
datos similares a los reportados por la ENSANUT
2012 para sexo masculino (43.9%). La obesidad en
la región abdominal se relaciona con resistencia a la
insulina debido a la secreción de ácidos grasos no
esterificados del tejido adiposo de las regiones
viscerales, lo que contribuye a la acumulación de
lípidos en sitios diferentes al tejido adiposo (ParraCarriedo et al., 2008). Para prevenir las
enfermedades cardiovasculares es necesario
identificar tempranamente a los individuos en riesgo
de padecerlas, para establecer las estrategias
preventivas en forma oportuna (Mulassi et al., 2010).
La actividad física debe formar parte de un estilo de
vida saludable ya que ésta tiene un papel importante
en la prevención de enfermedades crónicas no
transmisibles tales como osteoporosis, enfermedad
coronaria, hipertensión, diabetes mellitus, cáncer de
colon, ansiedad, depresión y trastornos mentales
(OMS, 2010). El sedentarismo en alumnos de este
estudio fue similar a lo reportado por MantillaToloza et al., 2011, quienes reportaron que el 20% de
los universitarios estudiados no practicaban
actividad física. Martins et al., (2008) reportaron en
un estudio realizado en Brasil un elevado porcentaje
de sedentarismo, que pudiera ser atribuido al escaso
tiempo de que disponen los estudiantes, debido al
compromiso universitario; además, en nuestro caso
en particular, el Centro Universitario no se encuentra
dentro de la zona metropolitana de la ciudad de
Guadalajara y los alumnos invierten hasta tres horas
en el traslado.

Artículo Original

Diversos estudios han señalado la influencia que
tiene el desayuno sobre el rendimiento físico e
intelectual en las actividades matutinas, ya que se
considera una de las comidas más importantes en la
dieta de un individuo (Herrero y Fillat, 2006; Karlen
et al., 2011). Al analizar los hábitos alimenticios de
los alumnos, un alto porcentaje de los estudiantes
afirmaba desayunar diario. Montero et al., en un
estudio realizado en España (2006), reportaron que
78 a 90% de alumnos de Enfermería, Nutrición
Humana y Farmacia desayunaban todos los días y
sólo 50% de los alumnos de Podología tomaba su
desayuno, este comportamiento lo atribuyen a que
posiblemente los conocimientos nutricionales
influyen positivamente en los hábitos alimenticios.
En nuestro estudio se observó una mayor frecuencia
en el consumo de alimentos con alto aporte proteico,
semejante a lo encontrado por Martins et al., (2008)
quienes reportaron un alto consumo de carne, huevo
y cereales. Respecto al consumo de frutas y verduras
se encontró una menor frecuencia en la ingestión, que
coincide con datos reportados por Oliveras et al.,
(2006) e Irazusta et al., (2007), quienes mencionan
que la disminución en el consumo de ambos grupos
de alimentos es un componente importante en la
etiología de ciertas patologías relacionadas con el
sistema cardiovascular, cánceres y alteraciones del
sistema digestivo.
El estado de ánimo “feliz” de los estudiantes, se
relacionó con una mayor ingesta de alimentos;
Denegri et al., (2014) en un estudio realizado con
universitarios de Chile, mencionan que la felicidad al
comer está vinculada con aspectos como el placer
hedónico (el placer asociado al concepto “la comida
está rica”), el contacto social (compartir durante las
comidas) y la necesidad básica de satisfacer el
hambre.
Las drogas son un problema importante en el entorno
social, familiar, económico, político, educativo y de
salud, y son utilizadas por adolescentes y jóvenes a
edades cada vez más tempranas. De todas las drogas
el alcohol y el tabaco son las más comunes y han
empezado a formar parte del estilo de vida de los
jóvenes como parte de los procesos de socialización
(Ruiz-Juan y Ruiz-Risueño, 2011).
De acuerdo a los resultados, en esta población
estudiantil se presenta una elevada prevalencia de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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�Estilos de vida, riesgos para la salud

consumo de alcohol, lo que coincide con lo reportado
por Arévalo et al., (2010) en un estudio realizado en
alumnos de la Universidad de Cartagena Colombia.
En este sentido, se considera que ingerir bebidas
alcohólicas con amigos y familiares tiene un
significado psicológico en el contexto social de los
estudiantes, lo que facilita la relación e integración
de los individuos (Arévalo et al., 2010; Ruiz-Juan y
Ruiz-Risueño, 2011). Similar a los reportes de
Arévalo et al., (2010), la bebida con mayor
preferencia fue la cerveza seguida del tequila.
En el presente trabajo, se observó una mayor
prevalencia de tabaquismo en hombres en
comparación con las mujeres, datos similares a los
encontrados por Tafur et al., (23.5%) en un estudio
publicado en 2006 en estudiantes de la Universidad
Santiago de Cali en Colombia; mientras que
Mantilla-Toloza et al., (2011), reportan consumos
mayores (42%). Aunque el porcentaje de fumadores
no es alto, el fumar tiene serias consecuencias a la
salud que pueden manifestarse a largo plazo, como el
desarrollo de enfermedades cardiovasculares y
respiratorias crónicas, infarto agudo al miocardio y
cánceres principalmente de pulmón (ENA, 2011). La
población joven es la más susceptible a adoptar este
hábito, por lo cual se constituye en un grupo etario
especial para trabajar en promoción de la salud y
prevención del tabaquismo (Abdullah et al., 2006).
Al relacionar el IMC con el consumo de alcohol y
tabaco, no se identificó diferencia estadística
significativa, lo que difiere de lo encontrado por otros
autores (Rodriguez-Martín et al., 2009, Resendiz et
al., 2010 y Sung et al., 2007).
Como limitantes del presente estudio se considera la
necesidad de indagar con mayor profundidad sobre
aspectos relacionados al consumo de alcohol y
tabaco, como fecha de inicio de consumo, cantidad
ingerida, miembros de la familia que presenten estos
hábitos. En relación a la actividad física no se incluyó
el tipo de ejercicio realizado y si se efectuaba a nivel
competitivo.
Conclusiones
El presente trabajo identificó que existe riesgo
cardiovascular en los jóvenes universitarios
encuestados en base a la circunferencia de cintura,
sobrepeso, obesidad y sedentarismo encontrados.
Respecto a los hábitos de alimentación, se observó
mayor frecuencia en el consumo de alimentos de

Artículo Original

origen animal como la carne y la leche, así como
elevado consumo de azúcares, además de la
identificación de factores de riesgo a la salud como
el consumo de alcohol y tabaco. Por lo que es
necesario que en este Centro Universitario se
implementen estrategias de acciones responsables
que involucren a los alumnos para aprender sobre
hábitos de alimentación saludable, así como realizar
actividades encaminadas a concientizar a la
población estudiantil sobre los riesgos a la salud que
implica el abuso de alcohol y tabaco.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

21

�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

Artículo Original

LA PRÁCTICA ALIMENTARIA Y LOS DETERMINANTES SOCIALES
EN NIÑOS MEXICANOS DE 6 A 12 AÑOS
Ramos Peña Esteban Gilberto1, Fraustro Treviño Gabriela Lorena2, Castro Sánchez Ana Elisa3,
Ramírez López Erik4, Salas García Rogelio1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Laboratorio de Nutrición en Poblaciones. 2 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Maestría en Ciencias en Salud Pública. 3 Universidad Autónoma de
Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición. 4 Universidad Autónoma de Nuevo León, Laboratorio de Composición Corporal.

RESUMEN
Introducción: Los determinantes sociales influyen en la cantidad, variedad, calidad y tipo de alimentos disponibles y
accesibles. Las prácticas alimentarias inadecuadas van en incremento, situación que puede aumentar la probabilidad de
padecer enfermedades crónicas no trasmisibles. La Norma Oficial Mexicana 043 recomienda la inclusión de tres grupos de
alimentos en los tres principales tiempos de comida. Objetivo: Determinar si la práctica alimentaria está asociada a los
determinantes sociales en niños mexicanos de 6 a 12 años. Métodos y procedimientos: Estudio longitudinal, se analizaron a
101 niños a través de registros alimentarios. Se identificaron el consumo alimentario y la inclusión de los tres grupos de
alimentos en cada tiempo de comida. El software utilizado fue Nutris® y NCSS8. Resultados: El 48.5% de los niños son del
género masculino. La media de edad fue de 9.22 ± 1.72 (DE), años, 83.2% asistió en el horario matutino. El 57.43% de las
madres trabajan. La mayoría de las madres tienen escolaridad de licenciatura. El 65.3% de las familias tienen 4 y 5 personas.
El 48.5% de los niños no tuvo práctica alimentaria adecuada en el desayuno, 8.9% en el tiempo de comida y 53.4% en la cena
en ninguno de los días estudiados. Conclusiones: Existen altas proporciones de niños con práctica alimentaria inadecuada.
Los que asistieron en el turno matutino tienen mejor práctica alimentaria en el tiempo de la comida. Los niños de familias
compuestas por tres integrantes tuvieron mayor cantidad de días con adecuada práctica alimentaria.
Palabras Clave: Determinante social, práctica alimentaria, alimentación.

ABSTRACT
Introduction: The social determinants influencing the quantity, variety, quality and type of food available and accessible.
Inadequate feeding practices are on the increase, a situation that can increase the likelihood of chronic non-communicable
diseases. Mexican Official Standard 043 recommends the inclusion of three food groups in the three main meal times.
Objective: Determine whether food practice is associated with social determinants in Mexican children from 6 to 12 years.
Methods and procedures: longitudinal study, 101 children were analyzed through food records. Food consumption and the
inclusion of the three food groups at each meal were identified. The software used was Nutris® and NCSS8. Results: 48.5% of
children are male. The mean age was 9.22 ± 1.72 (SD) years, 83.2% he attended in the morning hours. The 57.43% of mothers
work. Most mothers have undergraduate schooling. 65.3% of families are 4 and 5 people. 48.5% of children did not have
adequate food practice at breakfast, 8.9% at mealtime and 53.4% at dinner in any of the days studied. Conclusions: There are
high proportions of children with inadequate dietary practice. Those who attended the morning shift have better food practice
at mealtime. Children from families consisting of three members had more days with adequate food practice.
Key words: Social Determinant, food practice, feed.

Citation: Ramos Peña E. G., Fraustro Treviño G.L., Castro Sánchez A.E., Ramírez López E., Salas García R. (2016) La práctica alimentaria y los
determinantes sociales de niños mexicanos de 6 a 12 años, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 22-28
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Ramos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: esteban.ramosp@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
los determinantes sociales de la salud son las
circunstancias en que las personas nacen, crecen,
viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de
salud. Esas circunstancias son el resultado de la
distribución de dinero, el poder y los recursos a nivel
mundial, nacional y local, que depende a su vez de
las políticas adoptadas y pueden explicar la mayor
parte de las inequidades sanitarias, esto es, de las
diferencias injustas y evitables observadas en y entre
los países en lo que respecta a la situación alimentaria
(OMS, 2005). La Comisión sobre los Determinantes
Sociales de la Salud (CDSS) se ha dado a la tarea de
evidenciar las relaciones entre la desigualdad social
y desigualdades en salud (López, Escudero, &amp; Dary,
2008).
Álvarez (2009) menciona que la posición que
alcanzan las personas en una sociedad tiene un efecto
directo en la distribución de los problemas o de los
factores protectores de salud, esta posición está
condicionada por elementos propios de la estructura
social.
El campo del conocimiento de los determinantes
sociales y económicos tiene como fundamento el
análisis de las inequidades, entendidas como aquellas
diferencias en el estado de salud de las personas que
son evitables y por lo tanto injustas. El mismo autor
indica que el centro de atención de los determinantes
sociales son las desigualdades en la distribución de
los bienes sociales: ingreso, riqueza, empleo estable,
alimentación saludable, hábitos de vida saludable,
acceso a servicios de salud, educación, recreación,
entre otros, que se manifiestan generando
inequidades en el estado de salud de los grupos
sociales.
La práctica alimentaria abarca complejas
interacciones o relaciones de orden bioquímico,
termodinámico, metabólico, así como también de
orden psicológico, pero, sobre todo, social y cultural,
estas dos últimas interacciones, están relacionados y
fuertemente
influenciados
por
condiciones
económicas, sociales y ambientales y por ende
afectan a las prácticas alimentarias (Uribe, 2006), así
entonces, lo que una sociedad puede considerar como
normal o deseable, otra lo puede considerar como
repulsivo e inaceptable (Latham, 2002).

Artículo Original

Los cambios socioeconómicos de cualquier tipo a lo
largo de la evolución sociocultural, de la población o
comunidad, influyen con todas sus consecuencias en
los cambios de sus hábitos alimenticios (Jiménez,
Rodríguez, &amp; Jiménez, 2010). Existen factores que
influyen en la cantidad, variedad, calidad y tipo de
alimentos disponibles y accesibles para su consumo,
entre los que destacan los elementos geográficos,
climáticos, políticos y económicos.
Por otro lado, están aquellos factores que influyen en
la toma de decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible entre los que
destacan los aspectos sociales, culturales,
tradicionales, nivel educativo de los padres, nivel de
información y concientización (Esteban, 2004).
Este proyecto de investigación puede ser ubicado en
el Programa Sectorial de Salud 2013 – 2018,
específicamente en la estrategia 1.2 (Instrumentar la
Estrategia Nacional para la Prevención y el Control
del Sobrepeso, Obesidad y Diabetes) en la línea de
acción 1.2.2 ( Fomentar la alimentación correcta a
nivel individual, familiar, escolar y comunitario a
través de estrategias innovadoras de mercadotecnia
social) y, en la Estrategia 1.6 (Fortalecer acciones de
prevención y control para adoptar conductas
saludables en la población, específicamente en la
línea de acción 1.6.3 (Promover la prevención,
detección de conductas alimentarias de riesgo y su
referencia a unidades especializadas (Secretaria de
Salud, 2013)
Por lo tanto, el propósito de este proyecto fue
determinar la posible asociación de la práctica
alimentaria de niños mexicanos de 6 a 12 años de
edad con determinantes sociales.

Material y Métodos
Se trata de un estudio longitudinal en niños
mexicanos de 6 a 12 años, el trabajo forma parte del
proyecto “Niveles y Consumo de Ácido Grasos
Esenciales en niños mexicanos”. Para ser incluido en
el estudio de prácticas alimentarias, se tomó en
cuenta que tuviera el expediente completo, el registro
de alimentos legible y completo en cuanto a los
tiempos de comida que se señalaban.
De 135 niños seleccionados, 126 tuvieron la
información completa en el expediente, de estos, en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

23

�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

104 se obtuvo el registro de alimentos completo y en
101 la escritura fue clara.
Los registros alimentarios utilizados fueron libros
conformados por hojas con formato específico en
donde el niño debía anotar todos los alimentos que
ingería en cada tiempo de comida (desayuno,
colación 1, comida, colación 2 y cena) así como el
tipo de preparación y las cantidades del mismo,
además, escribía la hora y el lugar en donde los
consumía.
A los niños se les entregó su registro alimentario en
presencia de la madre; el nutriólogo, capacitado para
esta parte del trabajo, explicó al binomio madre-hijo
la forma en que se realizaría el llenado del
instrumento y que el niño debía registrar sus
alimentos los días martes, jueves y un día del fin de
semana, así mismo, cada dos semanas se hacia una
revisión del registro.
A la madre de cada niño se le entregó el
consentimiento informado en donde se le explicó el
tipo de estudio que se realizaría y que se le aplicaría
un cuestionario para identificar algunos datos
sociodemográficos.
Para el análisis de las prácticas alimentarias se
tomaron en cuenta las dos primeras semanas (6
registros) y las últimas dos semanas (6 registros).
Los resultados del consumo de grupos de alimentos
se presentan en porcentaje de niños que los
consumieron. Los resultados de días de práctica
alimentaria adecuada se presentan como media,
desviación estándar y mediana de días En el análisis
de las variables de determinantes sociales y tiempos
medios de días adecuados de práctica alimentaria se
utilizó ANOVA. El análisis de la información se
realizó con un nivel de significancia de p&lt; 0.05 en el
programa estadístico NCC9 (Hintze, 2013).
Con el objetivo de mantener los principios éticos, el
presente estudio se apegó a las disposiciones dictadas
en el Reglamento de la Ley General de Salud en
Materia de Investigaciones para la Salud (Secretaría
de Salud, 1987), específicamente en los siguientes
apartados: el Capítulo I, Disposiciones Comunes,
Articulo 13, menciona que en toda investigación en
la que el ser humano sea sujeto de estudio, deberán
prevalecer el criterio del respeto a su dignidad y la

Artículo Original

protección de sus derechos de bienestar. Además en
este mismo Capítulo I, Articulo 14, fracción V,
menciona que se deberá contar con el consentimiento
informado y por escrito del sujeto de investigación o
su representante legal. Debido a que esta
investigación se realizó con menores de edad, se
solicitó a la madre que firmara de autorizado (ver
anexo 4). Además, se solicitó asentimiento verbal por
parte del niño. De acuerdo al Capítulo 14, fracción
VI, esta investigación fue realizada por personal de
salud y dirigida por profesionales de la salud con
formación académica y experiencia en investigación.
Resultados
De los 101 niños de 6 a 12 años, el 48.5% pertenecen
al género masculino y el 51.49% al femenino, la
media de edad de los niños es de 9.22 ± 1.72 (DE)
años. El 57.43% de las madres reportó estar
trabajando, la media de horas de trabajo fue de 6.79
± 2.54 (DE). El 37.6% de las madres de familia
tienen una escolaridad de nivel básico, 24.8% nivel
medio y el 37.6 nivel superior. La mayoría de los
niños asisten a clases en el horario matutino (83.2%)
y el resto refirió asistir al turno vespertino. El 65.3%
de las familias está integrada por 4 y 5 personas, el
24.8% por 6 ó más personas y el 9.9% por 2 y 3
personas, la media de miembros por familia fue de
4.8 ± 1.35 (1 DE). El 48.55 de las personas que
preparan los alimentos de los niños tienen entre 30 a
39 años de edad, el 22.7% entre 40 y 49 años y el
14.8% de 20 a 29 años.
Los cinco alimentos que se consumen con mayor
frecuencia en el desayuno son: leche, huevo,
chocolate en polvo, tortilla de maíz y pan de dulce;
en la comida son: tortilla de maíz, arroz, refresco
regular de cola, carne de res y zanahoria; en la cena
son: leche, tortilla de maíz, huevo, frijol molida y pan
de dulce.
De los niños evaluados, el 69.4% incluyeron el grupo
de cereales y tubérculos en el desayuno entre siete y
doce días; el 89.1% lo incluyeron en el tiempo de la
comida y el 81.2% en la cena en el mismo número de
días. En cuanto las frutas y verduras, el 57.4% las
incluyeron de uno a cuatro días en el desayuno,
43.6% en la comida y 54.5% en la cena, mientras
que, el 28.7% no las incluyeron en el desayuno 5.0%
en la comida y 37.6% en la cena. En relación a los
alimentos del grupo de origen animal y leguminosas,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

24

�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

el 85.1% los incluyen en el tiempo del desayuno,
93.1% en la comida y 88.1% en la cena (Figura 1).

Artículo Original

Al analizar la práctica alimentaria de acuerdo a los
tiempos de comida de los 101 niños, las buenas
prácticas en el desayuno se llevan a cabo 0.88 días
(IC95 0.60 – 1.15), en el tiempo de la comida 3.32
días (IC95 2.74 – 3.88) y, en la cena 3.80 días (IC95
3.18 – 4.36). Estos resultados muestran que el tiempo
del desayuno tiene el menor promedio de días con
práctica alimentaria adecuada respecto a los tiempos
de la comida y la cena, entre el tiempo de comida y
la cena no hay diferencia en el promedio de días.
Cuando la práctica alimentaria se diferencia por
algunos determinantes sociales se han encontrado
diferencias significativas en los tiempos de comidas
según determinante social así como entre la
estratificación del determinante en cada tiempo de
comida.
En el determinante social de educación de los padres,
se tienen diferencias significativas (p&lt;0.05) entre los
tiempos de comida en el nivel de educación básico,
en el nivel medio y superior de educación, los niños
tienen el mejor promedio de días con prácticas
alimentarias adecuadas (p&lt;0.05).
En cuanto a la práctica alimentaria y la condición
laboral de la madre, el tiempo de la comida tiene los
mejores promedios de días con prácticas alimentarias
adecuadas (p&lt;0.05).

Al conjuntar los grupos de alimentos por tiempo de
comida, el 48.5% de los niños no incluye todos los
grupos en el desayuno, 8.9% en la comida y 53.4%
en la cena (cero días); asimismo, el 49.3% de los
niños incluye todos los grupos de alimentos entre uno
y seis días en el desayuno, 75.0% en la comida y el
46.1% en la cena (ver Figura 2).

Respecto a la práctica alimentaria en relación al turno
escolar, solo se encontraron diferencias significativas
en la práctica alimentaria en el tiempo de la comida
(p&lt;0.05).
En la relación del número de miembros de familia y
la práctica alimentaria no hay diferencias
significativas de la práctica alimentaria (p&gt;0.05)
(Ver Tabla 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

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�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

Tabla 1 Media, Desviación estándar y Mediana de los días de Adecuada Práctica
Alimentaria por tiempo de comida según determinantes sociales.
Desayuno
X±D.E. (Med.)

Comida
X±D.E. (Med.)

Cena
X±D.E. (Med.)

Educación
Básica (38)
Media (25)

a,b

Superior (38)

1.1 ± 1.4 * + &amp; (1.0)
1.3 ± 1.5 (1.0)

2 ± 2.0* + &amp; (2.0)
4.2 ± 2.2 * + &amp; (4.0)

0.8 ± 1.4 (0.0)

4.0 ± 2.6 *

+&amp;

(3.5)

0.9 ± 1.2 * + &amp; (0.5)
0.8 ± 1.0 (0.0)
0.8 ± 1.3 (0.0)

Condición Laboral
+

Trabaja (58)
+
No Trabaja (43)

0.9 ± 1.2 * (1.0)
1.2 ± 1.7 * (1.0)

3 ± 2.5 * (3.0)
4 ± 2.5 * (3.0)

0.8 ± 1.1 * (0.0)
0.8 ± 1.3 * (0.0)

2.0 ± 2.1 (1.5)
1.0 ± 1.4 (0.0)
0.8 ± 0.9 (1.0)

5 ± 2.9 (5.0)
4 ± 2.5 (3.0)
2 ± 1.8 (2.0)

1.4 ± 1.3 (1.5)
0.7 ± 1.2 (0.0)
1.0 ± 1.0 (1.0)

1.0 ± 1.5 (1.0)
0.9 ± 1.4 (0.0)

4 ± 2.4 * (3.0)
&amp;
1 ± 1.8 * (1.0)

No. Integrantes de
familia
2 y 3 (n=10)
4 y 5 (n=66)
6 o más (n=25)

Turno escolar
Matutino (84)
Vespertino (17)

&amp;

0.8 ± 1.1 (0.0)
1.2 ± 1.5 (0.0)

Fuente: Registro Alimentario N= 101
*= P &lt;0.05
+ Entre tiempos de comida de la misma condición.
&amp; Distribución no paramétrica
a: Básica - Media
b: Básica - Superior

Las medias de los días con buenas prácticas
alimentarias al combinar el turno escolar que atiende
el niño y la condición laboral de la madre, no son
diferentes cuando se observa el mismo turno escolar
y la condición de la madre es distinta, si se
encuentran diferencias significativas (p &lt;.05) cuando
el turno escolar es diferente y la condición laboral de
la madres es similar (Ver tabla 2).

Tabla 2 Media, Desviación estándar y Mediana de los días de Adecuada Práctica
Alimentaria en los tiempos de comida por turno escolar según condición laboral de
madres.
Desayuno
Media ± DE (MED)
1.2 ± 1.7 (1)
0.9 ± 1.2 (1)

Comida
Media ± DE (MED)
4.0 ± 2.4 (4)
3.7 ± 2.4 (3)

Cena
Media ± DE (MED)
0.8 ± 1.1 (0)
0.7 ± 1.1 (0)

Matutino
Matutino

Condición
laboral
No
Si

Matutino
Vespertino

No
No

1.2 ± 1.7 (1)
0.7 ± 1.0 (0)

4.0 ± 2.4* (4)
1.7 ± 2.2* (1)

0.8 ± 1.1 (0)
0.8 ± 2.0 (0)

Matutino
Vespertino

No
Si

1.2 ± 1.7 (1)
1.2 ± 0.4 (1)

4.0 ± 2.4* (4)
1.5 ± 0.4* (1)

0.8 ± 0.8 (0)
1.4 ± 1.4 (1)

Matutino
Vespertino

Si
No

0.9 ± 1.2 (1)
0.7 ± 1.0 (0)

3.7 ± 2.4*(3)
1.7 ± 2.2* (1)

0.7 ± 1.1 (0)
0.8 ± 2.0 (0)

Matutino
Vespertino

Si
Si

0.9 ± 1.2 (1)
1.2 ± 0.4 (1)

3.7 ± 2.4*(3)
1.5 ± 0.5* (1)

0.7 ± 1.1* (0)
1.4 ± 1.3 (1)

Vespertino
Vespertino

No
Si

0.7 ± 1.0 (0)
1.2 ± 0.4 (1)

1.7 ± 2.2 (1)
1.1 ± 1.5 (1)

0.8 ± 2.0 (0)
1.4 ± 1.3 (1)

Turno escolar

Fuente: Registro Alimentario
* P= &lt;0.05

Discusión
El mayor porcentaje de los niños de este estudio, no
incluyen todos los grupos en los tiempos de comida.
En esta etapa, los niños deben tener todos los

Artículo Original

macronutrimentos,
micronutrimentos
y
oligeoelementos a su disposición para proporcionar
la sinergia de estos nutrientes en su desarrollo, la
disminución en el consumo variado de los alimentos
puede ser causa del desarrollo de enfermedades en
la infancia, tal y como lo refiere la Norma Oficial
Mexicana 043 (NOM-043) en materia de orientación
señalando, que tanto las deficiencias como los
excesos en la alimentación, predisponen al desarrollo
de enfermedades como: la desnutrición, caries,
anemia, deficiencias de micro nutrimentos, obesidad,
ateroesclerosis,
diabetes
mellitus,
cáncer,
osteoporosis e hipertensión arterial, entre otros
padecimientos.
La NOM-043 que refiere diversas recomendaciones
en materia de orientación alimentaria, señala el
consumo de los tres grupos de alimentos en cada
tiempo de comida del escolar (Salud, Secretaría de,
2006). Los niños están en constante crecimiento y
desarrollo físico, cubrir los requerimientos de energía
en esta etapa es fundamental. En este periodo, que va
desde los 6 a los 11 años de edad, son evidentes las
modificaciones en la composición corporal, los
incrementos de peso y estatura se mantienen
constantes conforme aumenta la edad, por lo tanto,
las recomendaciones dietéticas se deben utilizar
como una guía o como punto de referencia para
valorar el grado de adecuación de la ingestión de
alimentos (Casanueva, 2008).
Cuando se analizaron las prácticas alimentarias
adecuadas en los niños, se encontró que estaban
relacionadas con determinantes sociales como la
educación y condición laboral de la madre, turno
escolar que atiende el niño pero no con el número de
miembros en la familia.
En este estudio se encontró que las prácticas
alimentarias en los niños están asociadas al grado de
educación de las madres y, se sabe que un factor de
gran importancia en la adopción de hábitos
saludables negativos es el nivel educativo de los
padres. (González, Aguilar, &amp; García, 2012).
Durante la etapa escolar del niño, los adultos, en
especial, la madre es la principal responsable de la
transmisión de las pautas alimentarias saludables que
pueden prevenir enfermedades relacionadas con la
alimentación (Alarcón, García, Romero, &amp; Cortés,
2008). Los hábitos y prácticas alimentarias se
incorporan en los niños a partir de la familia a través

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

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�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

del aprendizaje social e imitando las actitudes de los
mayores, también se asocian a las prácticas la
situación económica, menor dedicación para cocinar
(Macias, Gordillo, &amp; Camacho, 2012)
Las guías alimentarias, definidas como la forma de
educar sobre el consumo de alimentos, tienen como
objetivo proveer una herramienta para educar a la
población y ser el elemento de información para la
creación de políticas sociales de alimentación (ONU,
2014)
El problema de las malas prácticas alimentarias se
puede abordar de manera eficaz y directa sobre los
grupos de población afectados, principalmente en los
niños (as), ya sea con consultas individuales de
orientación alimentaria hasta políticas sociales
alimentarias dirigidas a poblaciones ya que hoy en
día se cuenta con una gran cantidad de profesionales
de la salud comprometidos y con la precisa
experiencia requerida en el campo de la nutrición
clínica y poblacional, así como en el establecimiento
de políticas sociales alimentarias.
Las prácticas alimentarias pueden ser actitudinales,
pero, existe la posibilidad que se transformen en
hábitos alimentarios que son independientes de la
conciencia lo cual aumenta la dificultad de
erradicarlos dado que pueden perdurar en
generaciones y arraigarse de manera simbólica esta
forma de alimentarse (Seoane &amp; Petit, 1995)
Finalmente, el estudio reconoce como limitante la
existencia de factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos disponibles y
accesibles para su consumo (SS, 2008), entre los que
destacan los factores geográficos, climáticos,
políticos y económicos, culturales y tradicionales
que pueden influir en la toma de decisión y elección
de alimentos (Esteban, 2004) que no fueron
abordados en esta investigación.

Conclusiones
En los niños entrevistados, la media de días con
práctica alimentaria es muy baja.
En general, la media de los días en el tiempo de
comida con buenas prácticas alimentarias es superior
durante el turno matutino en relación al vespertino.

Artículo Original

Los niños de madres con educación básica son los
que tienen las medias más bajas de días con prácticas
alimentarias adecuadas.
Las prácticas alimentarias en los niños estudiados, se
asocian con la educación básica y la condición
laboral de las madres de estos niños, asimismo, con
el turno escolar al que asisten los niños.
En ninguno de los tres tiempos de comida (desayuno,
comida y cena) de estos niños se llega al 50% de los
niños que consuman los grupos de alimentos en el
mismo tiempo.

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          <name>Dublin Core</name>
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                <elementText elementTextId="597150">
                  <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
                </elementText>
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              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597151">
                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              </elementTextContainer>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                    <text>�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Artículo Original

ESTRÉS, ANSIEDAD Y DEPRESIÓN DE LOS PADRES Y MANIFESTACIONES ORALES
DE SUS HIJOS CON SÍNDROME DE DOWN
Rullan Jones Francheska1, Cruz Fierro Norma1, Quiroga García Miguel Ángel1, Elizondo Elizondo
José1, Zaragoza Magaña Valentín2, Martínez González Gustavo Israel1, 2*
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Odontología, Posgrado de Odontología Avanzada. 2 Cuerpo Académico UANL-CA352 Microbiología Oral.

RESUMEN
Introducción: Los pacientes con síndrome de Down presentan regularmente una mala higiene oral y alta incidencia de
enfermedad periodontal. En los primeros años de desarrollo se observa que la presencia de dificultad de habilidad cognitiva,
lingüística y de comportamiento, son contribuidas a los cambios de los niveles del estrés en las madres. En el presente trabajo
se analizó la relación de las manifestaciones orales, como el índice de higiene oral simplificado, así como los índices CPOD y
CEOD de los pacientes en relación al estrés, ansiedad y depresión de la madre o padre. Metodología: Estudio observacional,
analítico, descriptivo y transversal en pacientes con síndrome de Down menores de 17 años, se les realizó un examen
bucodental a través de una ficha epidemiológica oral y la aplicación de cuestionarios de datos generales, ansiedad, estrés y
depresión de los padres. Resultados: De los pacientes de 3 a 5 años, el 41.18% tienen buena higiene oral, con regular higiene
oral el 57.14%. Existe relación entre la edad y la higiene oral de los pacientes (p=0.015). Se analizaron los niveles de estrés
(p=0.342), ansiedad (p=0.796) y depresión (p=0.620) de los padres en relación a la higiene oral. No existe diferencia entre los
niveles de ansiedad, estrés y depresión y la higiene oral de los pacientes con piezas temporales (p&gt;0.05) ni en piezas
permanentes (p&gt;0.05). Conclusiones: La ansiedad, depresión y estrés de los padres no son factores relacionados con las
manifestaciones orales de sus hijos con Síndrome Down.
Palabras claves: Manifestaciones orales, higiene oral, ansiedad, depresión, estrés, síndrome Down
ABSTRACT
Introduction: Patients with Down syndrome have regularly poor oral hygiene and a high incidence of periodontal disease. In
the early years of development of these patients, it is observed that the presence of difficulty of cognitive, language and
behavioral skills, are contributed to changes in the levels of stress in mothers. In this paper, the relationship of oral
manifestations, such as simplified oral hygiene index, the CPOD and CEOD rates of patients in relation to stress, anxiety and
depression of the mother or father was analyzed. Methodology: An observational, analytical, descriptive cross-sectional study
was conducted in patients with Down syndrome under age 17 who underwent a dental examination through an oral
epidemiological investigation and application of questionnaires of general data for the anxiety, stress and parental depression.
Results: The group of 3 to 5 years of age have a good oral hygiene with an average of 41.18 %, while those who had regular
oral hygiene, 57.14 % were in this same age group. It was possible to see that there is a relationship between age and oral
hygiene of patients (p=0.015). Stress levels (p=0.342), anxiety (p=0.796) and depression (p=0.620) of parents regarding oral
hygiene were analyzed . It also was determined that there is no difference between the levels of anxiety, stress and depression
and oral hygiene of patients with temporal parts (p&gt;0.05) or permanent teeth (p&gt;0.05). Conclusion: Anxiety, depression and
stress of parents are not factors related to oral manifestations of children with Down syndrome.
Key words: Oral manifestations, oral hygiene, anxiety, depression, stress, Down syndrome.
Citation: Rullan Jones F., Cruz Fierro N., Quiroga García M.A., Elizondo Elizondo J., Zaragoza Magaña V., Martínez González G.I. (2016) Estrés,
Ansiedad y Depresión de los Padres y Manifestaciones Orales de sus Hijos con Síndrome Down, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 17
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Rullan-Jones et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

*Email: gustavo.martinezgn@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

Artículo Original

�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Introducción
En los primeros años de desarrollo de los pacientes
con Síndrome de Down, se observa que la presencia
de dificultad de habilidad cognitiva, lingüística y de
comportamiento, es contribuido a los cambios de los
niveles del estrés en las madres (Most, 2006). La
discapacidad intelectual es vista en todas las personas
con síndrome de Down y puede tener impacto más
significativo en la calidad de vida (Busciglio, 2013).
El síndrome de Down es la causa congénita más
común de retraso mental (Alldred, 2013). Se estima
que 1 de cada 732 recién nacidos en los Estados
Unidos presentan síndrome de Down, sin embargo,
puede variar entre grupos raciales / étnicos
(Hamilton, 2016).
Los niños con síndrome de Down presentan una mala
higiene oral y alta incidencia de enfermedad
periodontal. Por lo tanto, la educación en salud oral
debe adaptarse a las necesidades de estos niños con
el apoyo de sus maestros y padres (AL-Sufyani,
2014).
Los pacientes con Síndrome de Down presentan una
deficiencia en el desarrollo de la cara media , siendo
así, la anomalía orofacial más común que se observa
en estos niños, seguido por el labio inferior evertido
y retención de los dientes primarios (Asokan, 2008).
La prevención en pacientes con Síndrome de Down
es el servicio más frecuente proporcionada por el
dentista (Descamps, 2015).
En 1990, se realizó un estudio donde se describe que
los pacientes con Síndrome de Down presentan
infecciones de las vías aéreas superiores y problemas
de audición, asociando la deficiencia de salud de
estos
pacientes
con
los
problemas
de
comportamiento del paciente y los niveles altos de
estrés de las madres (Turner, 1990).
Las madres de los niños con síndrome de Down
parecen experimentar peor salud mental y pueden
requerir un mayor apoyo y servicio para mejorar las
habilidades de manejo de conducta de su hijo y su
propio bienestar psicológico (Descamps, 2015).
En un estudio realizado en 2007, se observó que la
enfermedad periodontal puede ser considerada como
una condición de alta prevalencia en pacientes con
Síndrome de Down, que puede verse afectada a una

Artículo Original

baja o mala calidad de vida. Por ende, estos efectos
agravan la salud periodontal de dichos pacientes
(Loureiro, 2007).
Por lo anterior, se realizó un estudio en pacientes con
síndrome de Down con el propósito de analizar la
relación de las manifestaciones orales del paciente
con el estrés, ansiedad y depresión de la madre o
padre.

Material y Métodos
Se realizó un estudio observacional, analítico,
descriptivo y transversal en 30 pacientes (1-α: 0.95)
con síndrome de Down menores de 17 años a quienes
se les realizó un examen bucodental a través de una
ficha epidemiológica oral y la aplicación de
cuestionarios de datos generales, así como ansiedad,
estrés y depresión de los padres.
El examen clínico y la recolección de datos se
realizaron en un Centro de atención especializado
para éstos pacientes ubicado en el municipio de
Guadalupe N.L., los pacientes fueron acompañados
de sus respectivos tutores, profesores o psicólogos,
posterior a la firma del consentimiento informado por
parte de los padres, se les condujo a un espacio
reservado, previamente adecuado para la realización
del presente estudio.
El paciente estuvo sentado en una silla con la cabeza
reclinada hacia atrás, se examinó su cavidad bucal
apoyada por instrumentos dentales como espejo,
pinzas y explorador.
Una vez realizado el examen clínico se procedió al
llenado de las fichas de recolección de datos
respectivas a cada uno de los ítems que se analizaron
en este estudio; se empezó por la hemiarcada
superior derecha y se terminó por la hemiarcada
inferior del mismo lado.
Después de concluida la evaluación, se procedió a
acompañar a cada grupo de pacientes a sus
respectivas áreas de trabajo. Todo esto en constante
coordinación y presencia de sus profesores y tutores.
Evaluación del estrés, ansiedad y depresión
La medición del estrés, ansiedad y depresión se
realizó por medio de una metodología de autoreporte denominada DASS–21 (α=0.88). Consiste en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

3

�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

un cuestionario en escala tipo Likert para la
evaluación de nivel de la salud mental: depresión,
ansiedad y estrés
Índice CPOD
El índice CPOD fue desarrollado por Klein, Palmer
y Knutson (1938) durante un estudio del estado
dental y la necesidad de tratamiento de niños
asistentes a escuelas primarias en Hagerstown,
Maryland, EE. UU., en 1937. Se ha convertido en el
índice fundamental de los estudios odontológicos
que se realizan para cuantificar la prevalencia de la
caries dental. Señala la experiencia de caries tanto
presente como pasada, pues toma en cuenta los
dientes con lesiones de caries y con tratamientos
previamente realizados (Fernández y cols, 2009)
El CPOD es el índice odontológico más utilizado y
tiene la ventaja de medir el índice de prevalencia de
caries en piezas permanentes, en un grupo amplio de
población. Se obtiene de la sumatoria de los dientes
permanentes Cariados, Perdidos y Obturados,
incluyendo las Extracciones Indicadas, entre el total
de individuos examinados, por lo cual es un
Promedio. Se consideran sólo 28 dientes.12
Índice ceod
El índice ceod se utiliza para conocer la salud dental
en niños con dentición temporal. Se obtiene de igual
manera pero considerando sólo los dientes
temporales cariados, extraídos y obturados. Se
consideran 20 dientes (Higashida, 2000).
Índices CPOD y ceod
La Organización Mundial de la Salud utiliza el
CPOD como indicador para la comparación del
estado de salud dental entre poblaciones distintas y
definió el valor &lt;3 como meta para alcanzar en el año
2000 (Higashida, 2000).
Se estableció la gravedad de caries, determinando los
siguientes niveles (Higashida, 2009): Muy bajo (0.00.1), bajo (1.2-1.6), Moderado (2.7-4.4), Alto (4.56.5) y Muy Alto (mayor a 6.6)
Índice de Higiene Oral Simplificado (IHOS)
En 1964, Greene y Vermillion crearon el índice de
higiene oral simplificado, que permite valorar
cuantitativamente los diferentes grados de higiene
bucal.

Artículo Original

Se debe de registrar los valores del índice de dentritos
y el de cálculo dentario. Para calcular el Índice de
Higiene Oral Simplificado debe registrarse dos
sextantes. El promedio de dentritos se obtiene
sumando las lesiones y dividiendo entre el total de
dientes examinados. El mismo método se utiliza para
obtener el promedio del cálculo dentario. El IHOS es
la suma del promedio de detritos bucales y del
cálculo dentario.
Los resultados se valoran según la siguiente escala
propuesta por la Organización Mundial de Salud
(Higashida, 2009): Buena higiene bucal (0.0-1.2),
Higiene bucal regular (1.3-3.0) y Mala higiene bucal
(3.1-6.0)
Ubicación espacial
Pacientes que adscritos al Centro de Educación para
éste tipo de pacientes, del municipio de Guadalupe
N. L.
Marco muestral
Pacientes menores de 17 años de edad, género
indistinto seleccionados de manera aleatoria del total
de pacientes, la muestra fue determinada con un 95%
de confiabilidad tomando valores de referencia del
artículo “Aggressive and acute periodontal diseases.
Periodontolgy. Albandar (2014)”
Los datos fueron capturados en una base de datos con
Microsoft Excel 2011 con el que se realizó el modelo
estadístico descriptivo, mediante el uso de filtros,
clasificación y manejo de base de datos se detallaron
para su aplicación en el análisis estadístico. (Daniel,
2003)

Resultados
Se observó que del total de los pacientes evaluados,
el 56.7% presentaron buena higiene oral 56.67%. El
66.67% de los pacientes del género masculino
presentan buena higiene oral y en las pacientes del
género femenino la proporción de buena higiene oral
fue de 41.67%. Se observó que existe relación entre
el género y la higiene oral de los pacientes (X2=5.87,
p=0.015).
Con respecto a la edad, se determinó que el 23.53%
de los menores de 3 años presentan buena higiene
oral y solo el 14.29% presentan una higiene oral
regular. Los pacientes de 3 a 5 años presentaban un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

4

�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Artículo Original

41.18% de buena higiene oral, así como el 57.14 %
de los pacientes de 3 a 5 años presentan higiene oral
regular del 36.67% del total de la muestra. Mediante
una prueba de chi cuadrada fue posible determinar
que existe relación de la edad e higiene oral de los
pacientes (X2=33.30, p=0.015).
La media de dientes sanos en pacientes con síndrome
Down de este estudio fue de 13.7 en temporales y
1.73 en permanentes (tabla No.1)

Tabla 1. Estadística descriptiva de las piezas en dentición temporal y
permanente, enero de 2016
Piezas

n

Media

DE

Var

Mín

Máx Rango

Temporales
Cariados
Obturados
Ausentes
Extraidos
Total CEO
Sanos
Totales

30
30
30
30
30
30
30

0.67
0.07
0.63
0.03
0.77
13.17
13.93

1.32 1.75
0.37 0.13
1.97 3.90
0.18 0.03
1.38 1.91
8.04 64.70
8.28 68.62

0
0
0
0
0
0
0

4
2
10
1
4
20
20

4
2
10
1
4
20
20

0
0
0
0
0
0
0

0
1
0
0
1
20
20

0
1
0
0
1
20
20

Permanentes
Cariados
Obturados
Ausentes
Extraídos
Total CPO
Sanos
Total

30
30
30
30
30
30
30

0.00
0.03
0.00
0.00
0.03
1.73
1.77

0.00 0.00
0.18 0.03
0.00 0.00
0.00 0.00
0.18 0.03
4.91 24.13
5.02 25.22

Tabla 2. Estrés de los padres e higiene oral de los pacientes, enero
de 2016
Buena
n
%
2
11.8
0
0.0
10
58.8
2
11.8
3
17.6
17 100.0

Estrés
E. Severo
Severo
Normal
Moderado
Leve
Total

Regular
n
%
0
0.0
1
14.3
2
28.6
2
28.6
2
28.6
7
100.0

No
n
0
0
5
1
0
6

%
0.0
0.0
83.3
16.7
0.0
100.0

n
2
1
17
5
5
30

Total
%
6.7
3.3
56.7
16.7
16.7
100.0

Fuente: Entrevista
X2=9.00, p=0.342

Respecto a la ansiedad y la higiene oral en estos
pacientes, los mayores porcentajes se también se
observan en ansiedad severa e higiene oral buena y
regular, le siguen ansiedad severa (Tabla No. 3).

Tabla 3. Ansiedad de los padres e higiene oral de los pacientes, enero de
2016

Ansiedad
A. Severa
Severa
Normal
Moderada
Leve
Total

Buena
n
%
3
17.6
2
11.8
10
58.8
1
5.9
1
5.9
17
100.0

Regular
n
%
1
14.3
2
28.6
3
42.9
1
14.3
0
0.0
7
100.0

No
n
1
0
3
2
0
6

%
16.7
0.0
50.0
33.3
0.0
100.0

n
5
4
16
4
1
30

Total
%
16.7
13.3
53.3
13.3
3.3
100.0

Fuente: Entrevista
X2=6.22, p=0.796

Fuente: Entrevista

Los mayores porcentajes de pacientes con higiene
oral buena y regular se dan cuando los padres tienen
depresión normal y le siguen cuando tienen
depresión leve (Tabla No. 4).
En cuanto a la higiene oral en los pacientes y el estrés
de los padres, el mayor porcentaje se presente en la
ansiedad normal de los padres y los diferentes grados
de higiene oral, le siguen la ansiedad moderada y el
leve (Tabla No.2).

Tabla 4. Depresión de los padres e higiene oral de los pacientes,
enero de 2016
Buena
Depresión n
%
Severa
1
5.88
Normal
12 70.59
Moderada 1
5.88
Leve
3
17.65
Total
17
100

Regular
n
%
2
28.57
4
57.14
0
0.00
1
14.29
7
100

No
n
0
5
0
1
6

%
0.00
83.33
0.00
16.67
100

Total
n
3
21
1
5
30

%
10.00
70.00
3.33
16.67
100

Fuente: Entrevista
X2=4.41, p=0.620

El análisis de varianza realizado permitió identificar
que no existe diferencia estadísticamente
significativa entre los distintos niveles salud oral con
el estrés ni en piezas temporales (p=0.884) ni en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

5

�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

permanentes (p=0.952). Así mismo se determinó que
no existe diferencia entre los niveles de ansiedad y la
higiene oral de los pacientes con piezas temporales
(p=0.687) ni en piezas permanentes (p=0.939).
Con respecto a la evaluación de estrés y la salud oral
en piezas temporales se observa que no existe
diferencia significativa en ninguno de éstos grupos
(p=0.558), así mismo se observa que éstas variables
no están relacionadas en los pacientes con piezas
temporales (0.941)

Discusión
Las personas con algún tipo de discapacidad,
requieren apoyos formales e informales desde el
nacimiento para lograr y mantener una alta calidad
de vida. En los resultados obtenidos se observó la
relación de género y la higiene oral de los pacientes,
siendo que los hombres presentan una mejor higiene
oral que las mujeres, en concordancia con el estudio
realizado por Marshall y cols (2015).
Así mismo, se apreció que el 28.57% fueron
pacientes que presentan higiene oral regular y tienen
padres de familia que presentan niveles de estrés
normal a moderado. En éste sentido se observó la
necesidad de tratamiento extensos entre los niños con
Síndrome de Down debido a la mala higiene oral y
estado periodontal del paciente, donde se encuentra
relacionado con el nivel coeficiente intelectual del
paciente, educación de los padres y situación
económica, estos resultados concuerdan con lo
descrito por Temtamy y cols (1994) y Kumar y cols
(2009).
Por otra parte los resultados de este estudio señalan
que de los padres que presentan extrema ansiedad, el
17.65% de sus hijos presentan buena higiene oral y
solo un 14.29 % presentan higiene oral regular. Los
pacientes que presentan un 17.65% de buena higiene
oral, la depresión presentada en su familia es leve,
siguiendo en concordancia con los resultados
presentados por los autores antes mencionados.
Un estudio realizado por Oliveira y cols (2010),
refiere que las limitaciones financieras, el tiempo y
el acceso a los servicios de atención dental
especializada para personas con necesidades
especiales, fueron alguno de los factores vinculados
para el cuidado de la salud oral de sus hijos, situación

Artículo Original

que fue similar a lo encontrado en este estudio en
donde se encontró que
no existe diferencia
significativa entre los distintos niveles salud oral con
el estrés, ansiedad y depresión ni en piezas
temporales ni en permanentes. Esto en contraste con
el estudio realizado por Barrett y Fidler (2008) en el
cual observaron resultados consistentes con la
posibilidad de que la protrusión de la lengua sirve
como una función de regulación emocional para las
personas con síndrome de Down.
Con respecto a la evaluación de estrés y la salud oral
en piezas temporales se observa que no existe
diferencia significativa en ninguno de éstos grupos
(p=0.558), así mismo, se observa que éstas variables
no están relacionadas en los pacientes con piezas
temporales (p=0.941) en discordancia con los
resultados obtenidos en un estudio realizado por
Mathias y cols. (2011). Para comparar las
manifestaciones orales de pacientes con síndrome de
Down con un grupo control de pacientes que no
presentan Síndrome de Down. En este estudio se
concluye que la edad, el índice gingival modificado
y los niveles de Streptococos Mutans si se encuentran
relacionados con la caries dental y los Índices de
CPOD, no encontrando diferencias significativas
entre ambos grupos.
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Artículo Original

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�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

8

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Artículo Original

CALIDAD DEL PATRÓN DE CONSUMO ALIMENTARIO EN POBLACIÓN DEL
NORESTE DE MÉXICO
Ramos Peña, Esteban Gilberto1*, Ramírez López, Erik2, Salas García, Rogelio1, Núñez Rocha,
Georgina Mayela 3, Villarreal Pérez, Jesús Zacarías4
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición Laboratorio de Nutrición en Poblaciones. 2 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición Laboratorio de Laboratorio de Composición Corporal. 3 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Coordinación del Programa de Maestría en Ciencias en salud Pública.
4 Universidad Autónoma de Nuevo León, Hospital Universitario, Departamento de Endocrinología.

RESUMEN
Introducción: En el Noroeste de México no se dispone de datos representativos de la calidad del patrón de consumo
alimentario en distintos grupos de edad, regiones. Objetivos: Analizar a través del Índice de Calidad del Patrón de Consumo
Alimentario (ICPCA) la calidad del patrón de consumo alimentario de la población de 10 a 50 años diferenciados por grupo de
edad, género y región del noreste mexicano. Métodos: Estudio transversal, polietápico y estratificado y probabilístico en
cuatro regiones geopolíticas del Noreste de México donde se encuestaron 4,438 individuos de 10 a 59 años de edad.
Resultados: Los adultos tienen mejor puntaje medio del ICPCA que los jóvenes. En los adultos, el género femenino tiene mayor
puntaje medio, mientras que, en los jóvenes el género masculino tiene mayor puntaje medio. El ICPCA está asociado a las
variables sociodemográficas: edad, región donde habita la persona. Conclusiones: Este estudio aporta evidencia acerca de la
asociación del índice de Calidad del Patrón de Consumo Alimentario con la edad, el género y la región donde se habitan.
Palabras Clave: Calidad Patrón consumo alimentario

ABSTRACT
Introduction: In the Northwest of Mexico is not available representative data of quality food consumption pattern in different
age groups, regions. Objectives: Analyze through Quality Index Food Consumption Pattern (ICPCA) the quality of the food
consumption pattern of the population aged 10 to 50 years differentiated by age group, gender and region of northeastern
Mexico. Methods: Cross-multistage, stratified and probabilistic four geopolitical regions of northeastern Mexico where 4,438
people were surveyed 10 to 59 years old study. Results: Adults have better average score ICPA young people. In adults, the
female gender has a higher mean score, while in the male youth has highest average score. The ICPCA is associated with
sociodemographic variables: age, region where the person lives. Conclusions: This study provides evidence for the association
Quality Index Food Consumption Pattern with age, gender and region where they live
Key words: Quality food consumption pattern.

Citation: Ramos Peña E. G., Ramírez López E. Salas García R., Núñez Rocha G. M., Villarreal Pérez J. Z. (2016) Calidad del Patrón de Consumo
Alimentario en población del Noreste de México, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 8-15
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Ramos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: esteban.ramosp@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Introducción
La alimentación es de los principales determinantes
(proximales) en la salud y se sabe de su asociación
con enfermedades en las poblaciones, agregados a
este determinante se encuentran otros como lo son el
sedentarismo, aumento en el ingreso monetario,
cambios en el estilo de vida, aumento en la
producción de la industria alimentaria, cambios
culturales alimentación. (Carcamo &amp; Mena, 2006).
Una de las formas para caracterizar la calidad de la
dieta es la medición través del Healthy Eating Index
que tiene múltiples aplicaciones, algunos estudios lo
utilizan en la evaluación de la dieta de mujeres con
cáncer, costo de la dieta, niveles socioeconómico en
madres y sus familias, análisis para mejorar la
calidad de los alimentos para niños de guarderías
(Rehm, Monsivais, &amp; Drewnowski, 2015; Rauber, da
Costa Louzada, Feldens, &amp; Vitolo, 2013; Arem, y
otros, 2013; Erinosho, Ball, Hanson, Vaughn, &amp;
Ward, 2013). Los antecedentes, justificación e
importancia de centrarse en el Healthy Eating Index
como una medida de la calidad de la dieta ha sido
bien documentada en numerosos estudios llevados a
cabo para medir la relación de la dieta con la
obesidad y enfermedades asociadas, así como la
asociación con una alta concentración de
biomarcadores plasmáticos (Guo et al, 2004;
Freedman et al, 2008).
La evaluación de los hábitos y patrones alimentarios
en una población es una herramienta básica para el
desarrollo de políticas de salud pública y promover
hábitos alimentarios saludables con evidencia
procedente de la investigación epidemiológica. La
repetición periódica de esta evaluación nos permite
ver las tendencias en el cumplimiento de las guías
alimentarias establecidas para la población y también
para evaluar la eficacia de las políticas y la
promoción de campañas de alimentación y nutrición
para aumentar la salud entre los habitantes de una
región o de un país (Salas R, et al, 2013). En México,
a través del Instituto Nacional de Salud Pública, se
ha llevado a cabo desde 1986 la Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición (ENSANUT) que tiene varias
ediciones y son referente nacional para la planeación
y evaluación del desempeño en el sector salud, al
documentar la cobertura de los programas y acciones
del sector, y las condiciones de salud y nutrición de
la población. En Nuevo León, en el año 2000, se
desarrolló un diagnóstico nutriológico en 7,716

Artículo Original

familias en donde se encontró que los diez alimentos
que consumía el mayor porcentaje de la población
fueron: huevo entero, tortilla de maíz, bebida de cola,
frijol, leche, aceite de cártamo, jitomate, cebolla,
papa u azúcar morena (Ramos P., y otros, 2005), en
el 2011 se ha desarrollado por primera vez la
EESNL- 2011 (Secretaria de Salud Nuevo León,
2012), en ella se reportan, además de otros
determinantes de la salud, los porcentajes de la
población que consume los alimentos, caracterizando
así el patrón general de consumo de alimentos, es así
que la tortilla de maíz, el arroz, el agua sola, frijol,
jitomate, leche, huevo, pollo, carne de res y queso,
son los alimentos que consume el mayor porcentaje
de la población de Nuevo León y la información no
es diferentes de los alimentos consumidos en el año
2000. Sin embargo, dado que no es el espíritu de las
encuestas poblacionales desarrollar el análisis de la
alimentación saludable se deben hacer estudios a
posteriori.
Nuevo León, es una entidad federativa que se
encuentra en el noreste de México, colinda con la
frontera sur de Estados Unidos de Norteamérica.
Tiene 4;653,450 habitantes distribuidos en 51
municipios (INEGI, 2010), se considera una entidad
industrial (concentra a más de 213 grupos
industriales, contribuye con el 7.5% del PIB nacional
equivalente a 62.5 mill. dólares), las actividades
secundarias y terciarias aportan el 99.18% del PIB
estatal, sin embargo como toda entidad federativa,
tiene zonas deprimidas (INEGI, 2011).
El objetivo de este estudio es analizar la calidad del
patrón alimentario de la población de 10 a 50 años
diferenciados por grupo de edad, género y región
donde habita de una entidad federativa del noreste
mexicano.
Material y Métodos
Como fuente de información se utilizó la EESNL2011 (Secretaria de Salud Nuevo León, 2012) que se
aplicó a la población de Nuevo León. La EESNL2011 es un estudio transversal, polietápico y
estratificado, toma en cuenta todas las edades. Consta
de cuestionario hogar y cuestionarios por grupos de
edad, en ellos se contemplaron variables
sociodemográficas, alimentación (a través del
cuestionario de frecuencia alimentaria CFCA),
estado nutricio, vacunación, diabetes, HTA,
servicios de salud, entre otras. Con fines geopolíticos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Calidad Patrón Consumo Alimentario

y económicos la EESNL-2011 se dividió en cuatro
regiones: Metropolitana (9 municipios), Centro (14
municipios), Norte (21 municipios) y Sur (7
municipios).
Para el caso de este estudio, se analizaron a 4,438
habitantes de Nuevo León de 10 a 59 años de edad,
ambos géneros, como criterio de eliminación se
consideró que tuviera la información completa de los
alimentos seleccionados. Se establecieron dos grupos
de edad, 10 a 19 años y 20 a 59 años que son los que
están determinados en la EESNL-2011, se respetaron
las regiones geopolíticas que se utilizaron en la
encuesta.
Alimentación
La medición de la calidad alimentaria se concretó a
través del Índice de Calidad del Patrón de Consumo
Alimentario (ICPCA), se utilizó la propuesta del
índice de Alimentación Saludable (IAS) que sugieren
Norte-Navarro y Ortiz-Moncada (Norte &amp; Ortiz,
2011). El IAS utiliza las categorías “saludable,
necesita cambios y poco saludable”, se decidió
denominar a las categorías “Adecuado, necesita
cambios, inadecuado”, los grupos de alimentos que
se utilizaron en el análisis fueron: Cereales, verduras,
frutas, leche y derivados, carne, leguminosas,
embutidos, dulces y, refrescos. Los puntajes de corte
para estimar el diagnóstico de ICPCA para cada
individuo (&gt; de 80 “adecuado”, &gt;50 - ≤80 “necesita
cambios”, ≤50 “inadecuado”). Para establecer lo que
sería el ICPCA por grupo de alimento, se utilizaron
puntajes de corte (&gt; de 8 “adecuado”, &gt;5 - ≤8
“necesita cambios”, ≤5 “inadecuado”).
Para el análisis estadístico se utilizaron pruebas no
paramétricas (Mann-Whitney U y Kruskall-Wallis,
prueba de independencia de Chi2, diferencia de
proporciones para dos poblaciones. El software
utilizado fue el NCC9 (Hintze, 2013)
Resultados
La tabla 1 muestra los resultados en base a
puntuación media y desviación estándar del ICPCA.
Los puntajes medios del ICPCA de los adultos de 20
a 59 años tienen una media superior a la media del
grupo de 10 a 19 años (p&lt;0.0001). En los habitantes
encuestados del grupo de 10 a 19 años, aunque
diferencias mínimas, los hombres tienen mejor
puntaje medio (&lt;0.0001), mientras que en habitantes
encuestados de 20 a 59 años por género, se observa

Artículo Original

que las mujeres tienen mejor puntaje medio que los
hombres (&lt;0.0001). El análisis de los puntajes
medios del ICPCA en relación a la región donde
habitan dentro de la entidad federativa muestra
diferencias entre ellos. La región metropolitana es la
región que tiene el puntaje medio más alto, mientras
que, la región sur tiene el puntaje medio más bajo.
Tabla 1. Frecuencias, medias y Desviación
estándar del ICPCA en la población de Nuevo
León por edad, género, y región donde habita.
ICPCA
n

Media

Edad
10 A 19
20 A 59

DS

1319
3119

64.9
67.1

10.4
10.2 &lt; 0.0001

10 A 19
Hombre
Mujer

653
662

64.9
64.8

10.4
10.5 &lt; 0.0001

20 A 59
Hombre
Mujer

1096
2023

66.12 10.1
67.6 10.2 &lt; 0.0001

1027

65.9

10.9

1249

69.2

10.3

1038

65.6

9.9

1124

64.5

9.5 &lt; 0.0001

p

Región
Centro

1
2

Metropolitana
3

Norte
4

Sur

Fuente: EESNL-2011/2012
Kruskall-Wallis p ≤ .0001
1.- Diferencias con: Metropolitana, Sur
2.- Diferencias con: Centro, Norte, Sur
3.- Diferencias con: Metropolitana, Sur
4.- Diferencias con: Centro, Metropolitana, Norte

Respecto a los porcentajes de individuos según las
categorías del ICPCA, en general, el 6.1% de los
encuestados tienen patrón de consumo alimentario
inadecuado, el 84.0% necesita cambio y el 9.6%
saludable. Cuando se diferencian a los encuestados
por grupo de edad, se observa que las categorías del
ICPCA se encuentran asociadas a la edad
(p&lt;0.0001). Al estratificar a los encuestados por
grupos de edad y diferenciarlos por género, se
encuentra que en los del grupo de 20 a 59 años las
categoría del ICPCA están asociadas al género
(&lt;0.0001), condición que no sucede en el grupo de
edad de 10 a 19 años (p&gt;0.05).Al analizar las
categorías del ICPCA en relación a la zona de la
entidad federativa donde viven, los resultados
muestran que están asociadas (p&lt;0.0001). El menor
porcentaje de encuestados con calidad inadecuada
del patrón de consumo se encuentra en la zona

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

10

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Artículo Original

metropolitana, asimismo, ésta zona tiene el mayor
porcentaje de encuestados con calidad adecuada del
patrón de consumo (Tabla No.2).
Tabla 2. Frecuencias, medias y Desviación estándar del ICPCA y
porcentajes e intevalos de la población de Nuevo León por edad,
género, marginación y región donde habita según categoria del
ICPCA

Inadecuado
No.
%

ICPCA
Necesita cambio
No.
%

Adecuado
No.
%

Edad*
10 A 19
20 A 59

107
163

8.1
5.2

1115
2629

84.5
84.3

97
327

7.4
10.5

10 A 19**
Hombre
Mujer

60
47

9.2
7.1

546
565

83.6
85.3

47
50

7.2
7.6

20 A 59*
Hombre
Mujer

67
96

6.1
4.7

930
1699

84.9
84.0

99
228

9.0
11.3

Región*
Centro
Metropolitana
Norte
Sur

88
34
70
78

8.6
2.7
6.7
6.9

839
1029
883
993

81.7
82.4
85.1
88.3

100
186
85
53

9.7
14.9
8.2
4.7

Tabla 4. Población por ICPCA según grupo de alimentos en cada
región*

Región

* Chi2 p≤ 0.001
** Chi2 p ≥ 0.05

En la tabla 3 muestra los resultados porcentuales de
los encuestados que de acuerdo a las categorías del
ICPCA según a los grupos de alimentos que
consume. En la categoría “Adecuado”, los grupos de
alimentos que tienen el mayor porcentaje de
población que cumple con el indicador son los
cereales (86.7%), carne (73.4%) y dulces (71.4%), en
la categoría “necesita cambio” embutidos (29.9%) y
dulces (15.4), en la categoría “Inadecuado” los
mayores porcentajes se reflejan en frutas (83.9%) y
refrescos (87.6%).

Tabla 3. Porcentaje e intervalos de confianza de población que consume
grupo de alimento por categoria del ICPCA
ICPCA
Necesita cambio
5.0 (4.4-5.6)
9.4 (8.5-10.3)
6.4 (5.7-7.1)
7.5 (6.7-8.3)
2.3 (1.9-2.7)
0.9 (0.6-1.2)
29.9 (28.6-31.2)
15.4 (14.3-16.5)
6.6 (5.9-7.3)

ICPCA por grupo de alimento
Inadecuado Necesita cambio
Adecuado
No.
%
No.
%
No.
%

CENTRO (n=1024)
Cereales
123
Verduras
448
Frutas
888
Leche y derivados 525
Carne
234
Leguminosas
613
Embutidos
156
Dulces
133
Refrescos
869

Fuente: EESNL-2011/2012

Gpo. Alimentos
Inadecuado
Cereales
8.3 (7.5-9.1)
Verduras
36.3 (35.9-37.7)
Frutas
83.9 (82.8-85.0)
Leche y derivados 52.9 (51.4-54.4)
Carne
24.4 (23.1-25.7)
Leguminosas
58.7 (57.3-60.1)
Embutidos
18.2 (17.1-19.3)
Dulces
13.2 (12.2-14.2)
Refrescos
87.6 (86.6-88.6)
Fuente: EESNL-2011/2012

La tabla 4 muestra los grupos de alimentos por región
geopolítica donde residen los encuestados. En un
análisis general, se encontró asociación entre cada
grupo similar de alimentos y la zona de residencia
(p&lt;0.0001). En todas las regiones los grupos de
alimentos de las frutas, los refrescos, leche y
derivados, leguminosas son los que tienen los
mayores porcentajes de personas en la categoría de
inadecuado. Los cereales son el grupo que tiene el
mayor porcentaje de personas en la categoría de
adecuado.

Adecuado
86.7 (85.7-87.7)
54.3 (52.8-55.9)
9.3 (8.4-10.2)
39.6 (38.2-41.0)
73.4 (72.1-74.7)
40.5 (39.1-41.9)
51.9 (50.4-53.4)
71.4 (70.1-72.7)
5.8 (5.1-6.5)

12.0
43.8
86.7
51.3
22.9
59.9
15.2
13.0
84.9

57
80
47
56
12
6
368
162
104

5.6
7.8
4.6
5.5
1.2
0.6
35.9
15.8
10.2

847
499
92
446
781
408
503
732
54

82.7
48.7
9.0
43.6
76.3
39.8
49.1
71.5
5.3

METROPOLITANA (n=1249)
Cereales
112
9.0
Verduras
441 35.3
Frutas
948 75.9
Leche y derivados 509 40.8
Carne
165 13.2
Leguminosas
622 49.8
Embutidos
339 27.1
Dulces
249 19.9
Refrescos
1085 86.9

93
129
103
125
21
8
413
187
60

7.4
10.3
8.2
10.0
1.7
0.6
33.1
15.0
4.8

1044
679
198
615
1063
619
497
813
104

83.6
54.4
15.9
49.2
85.1
49.6
39.8
65.1
8.3

NORTEe (n=1038)
Cereales
71
Verduras
369
Frutas
906
Leche y derivados 602
Carne
182
Leguminosas
632
Embutidos
244
Dulces
125
Refrescos
933

6.8
35.5
87.3
58.0
17.5
60.9
23.5
12.0
89.9

37
95
52
67
41
0
356
182
52

3.6
9.2
5.0
6.5
3.9
0.0
34.3
17.5
5.0

930
574
80
369
815
406
438
731
53

89.6
55.3
7.7
35.5
78.5
39.1
42.2
70.4
5.1

SUR (n=1124)
Cereales
62
Verduras
354
Frutas
980
Leche y derivados 713
Carne
501
Leguminosas
737
Embutidos
70
Dulces
77
Refrescos
1000

5.5
31.5
87.2
63.4
44.6
65.6
6.2
6.9
89.0

36
112
84
85
26
24
188
153
79

3.2
10.0
7.5
7.6
2.3
2.1
16.7
13.6
7.0

1026
658
60
326
597
363
866
894
45

91.3
58.5
5.3
29.0
53.1
32.3
77.0
79.5
4.0

p&lt;0.0001 de cada grupo de alimento por región

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Artículo Original

Discusión
Para este estudio se analizaron a 4,438 individuos de
10 a 59 años de edad que cumplieron con los criterios
de inclusión, se seleccionaron indicadores de edad,
género, región donde habitaban.

los refrescos lo tiene en perjuicio a la salud, se sabe
que México es uno de los países con mayor consumo
de refresco, en siete años ha tenido un aumento de 12
puntos porcentuales (Secretaría de Salud Nuevo
León, 2014).

La salud de la población depende de múltiples
determinantes sociales (desde proximales hasta
estructurales), sin embargo, es principalmente en los
proximales, entre ellos la alimentación, la cual como
se sabe, está asociada a la presencia y prevención de
ciertas enfermedades crónicas no trasmisibles como
la diabetes, hipertensión y obesidad. La
alimentación, como determinante social, puede tener
efecto nocivo, sin embargo, es en cual la población
general puede actuar de manera directa y
participativa para coadyuvar en la prevención de
tales enfermedades.

La ESSNL 2011/2012, estimó la prevalencia de
diabetes mellitus tipo 2 en adultos mayores de 20 a
59 años en 14.9%, hipertensión arterial en el 16.9%,
obesidad y sobrepeso en el 71.7%. En el grupo de 10
a 19 años, la obesidad y el sobrepeso pueden estar
entre 33.9% y el 39.3%, otro dato que se debe agregar
al panorama de salud en Nuevo León, es la
prevalencia de síndrome metabólico entre la
población de 16 años o más es de 45.3% en hombres
y 59.4% en mujeres del 54.9% (Salas, y otros, 2014).

Norte-Navarro y Ortiz-Moncada (2011) refieren que
el Índice de Alimentación Saludable (IAS) que
desarrollaron a partir de un cuestionario de
frecuencia alimentaria comporta de manera similar
que el HEI (Guentther el al, 2012) dado que los datos
tomados de la Encuesta Nacional de Salud en España
contempla la frecuencia semicuantitativa de
consumo alimentario. En el caso de la ESSNL
2011/2012 solo contempla el cuestionario de
frecuencia consumo alimentario, por esta razón se
consideró llamarlo Indice de Calidad del Patrón de
Consumo Alimentario con las categorías adecuado,
necesita cambios o inadecuado conservando los
puntos de corte.
El estudio del patrón de consumo alimentario a través
del ICPCA puede ser la primera aproximación para
el análisis de Normas y políticas sociales
alimentarias. El patrón de consumo alimentario
puede ser sensible a cambios debido a determinantes
como el acceso a los alimentos, pobreza,
marginación, cultura alimentaria. La Norma Oficial
Mexicana 043 (Secretaria de Gobernación, 2013)
marca las orientaciones en cuanto al consumo de
grupos de alimentos, en este sentido, los resultados
muestran que el consumo de los grupos de frutas y
refrescos por región tienen diferencias marcadas
entre las categorías “Inadecuada” con “necesita
cambios” y “Adecuada”, estas diferencias deben
establecer la preocupación entre el gobierno y la
población, dado que el grupo de las frutas tiene
reconocimiento por sus beneficios en la salud y el de

Ante este panorama epidemiológico, podremos
sumar, que los resultados de este estudio muestran
que el 89.5% de la población muestra ICPCA que
necesita cambios o es inadecuado lo podría aumentar
el riesgo de incrementar las prevalencias de las
enfermedades descritas en la ESSNL 2011/2012.
Estudios muestran la asociación entre enfermedades
crónicas no trasmisibles y el IAS (Arem, y otros,
2013; Grimstvedt, Woolf, Milliron, &amp; Manroe, 2010;
Schwingshackl &amp; Hoffmann, 2015; Tande, Magel, &amp;
Strand, 2010) lo que demuestra la aplicabilidad del
IAS para prevenir, en los diferentes niveles de los
modelos de prevención, las enfermedades referidas,
Los resultados de este estudio difieren de manera
importante con lo descrito por Muñoz-Cano y cols.
(Muñoz, Córdova, &amp; Valle, 2015) en cuanto a los
porcentajes de individuos según los resultados de las
categorías del IAS, ya que, en sus resultados
muestran los mayores porcentajes de individuos
situados en la alimentación poco saludable mientras
que en este estudio los mayores porcentajes se
encuentran en situación de necesidad de cambio,
seguido de porcentajes bajos en las categorías
saludable y poco saludable, sin embargo, los
resultados tienen mayor consistencia con lo descrito
por Norte-Navarro y Ortiz-Moncada (Norte &amp; Ortiz,
2011) en cuanto a la distribución porcentual de los
individuos en base a las categorías de análisis de la
alimentación, es decir, los mayores porcentajes se
encuentran en la categoría de necesita cambios,
asimismo, muestra semejanzas con los puntajes
medios por edad y género
.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

12

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Entendemos claramente que la población debe
empoderarse con la resolución de las enfermedades
abordando los determinantes sociales, ambientales y
económicos, sin embargo, el Estado debiera
enfocarse a que en todas políticas y estrategias
estuviera incluida la salud para así evitar o al menos
minimizar problemas futuros de salud poblacional
(OPS, 2013). Tanto el gobierno federal, que ha
generado la Estrategia Nacional para la Prevención y
el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes
(Secretaría de Salud, 2013) y el gobierno estatal que
ha generado la Estrategia Estatal para la Prevención
y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes
en Nuevo León (Secretaría de Salud Nuevo León,
2014) han mostrado preocupación por la situación en
esas enfermedades crónico no trasmisibles, además
de lo anterior, Ramos et al, (2010). Han propuesto
una política social alimentaria nutricional para
Nuevo León para impulsar, mejorar y vigilar la buena
alimentación y nutrición en Nuevo León.
Conclusiones
La alimentación es un asunto de salud pública y en la
resolución del problema alimentario deben participar
tanto la población al empoderarse de la problemática
como el Estado en su papel de guía al incluir la salud
esté involucrada en todas la políticas e iniciativas
gubernamentales. El Estado debe ser proactivo y
dejar de ser reactivo, como reacción a la pandemia de
obesidad se han propuesto estrategias para resolver
el problema, en donde más que prevenir a la
enfermedad está previniendo los altos costos que
pudiera generar la atención, tanto de la enfermedad
como de las comorbilidades. Este estudio aporta
evidencia la asociación del ICPCA con los
determinantes proximales importantes como la edad,
el género, la marginación y la región donde habitan.
La información, que debiera ser utilizada de manera
puntual en estrategias y acciones para prevenir en
todos los niveles del proceso salud enfermedad.

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028

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

Artículo de Revisión

FACTORES DIETÉTICOS Y NUTRICIONALES EN LA PREVENCIÓN DE LA
ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
González Rodríguez Liliana Guadalupe1, Palmeros Exsome Carolina2, González Martínez Maria
Teresa3, Pérez Ávila María de la Luz3, Gutiérrez López Miriam3.
1 Departamento de Nutrición Humana y Dietética. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad Alfonso X El Sabio. Madrid. España, 2 Centro
de Estudios y Servicios en Salud. Universidad Veracruzana. Veracruz. México, 3 Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública (CINSP).
Facultad de Salud Pública y Nutrición. Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey. México.

RESUMEN
La prevalencia de la demencia incluyendo la enfermedad de Alzheimer ha aumentado de forma alarmante en los últimos años.
La enfermedad de Alzheimer es uno de los problemas sociosanitarios más importantes actualmente y una de las principales
causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores. Las causas que la originan no han sido del todo elucidadas.
Algunos factores de riesgo que se asocian con la enfermedad de Alzheimer son factores genéticos, eventos vasculares, historia
de traumatismo en la cabeza, estrés oxidativo, disminución de la producción de óxido nítrico a nivel endotelial,
hiperhomocisteinemia, hipertensión, resistencia a la insulina, diabetes, hipercolesterolemia, obesidad, alteraciones
hormonales, factores del estilo de vida y factores psicológicos. Dentro de los factores del estilo de vida, la alimentación tiene
un papel esencial en la prevención y desarrollo de la enfermedad. El consumo de frutas, verduras, pescados, lácteos y
derivados, frutos secos, vino tinto, aceite de oliva y té verde en cantidades adecuadas y la ingesta de ácidos grasos omega 3,
folatos, vitamina A, E, C, D, B6 y B12, colina, magnesio y selenio pudieran ayudar a frenar el deterioro cognitivo y disminuir el
riesgo de desarrollar la enfermedad. De forma contraria, el exceso de la ingesta de energía, grasas saturadas y trans parece
estar relacionado con el aumento del riesgo de desarrollar la enfermedad. Pese a toda la evidencia científica disponible, se
requiere realizar más estudios sobre la relación entre los factores dietéticos y nutricionales y la prevención de la enfermedad
de Alzheimer.
Palabras claves: alimentación, nutrición, enfermedad de Alzheimer
ABSTRACT
The prevalence of dementia including Alzheimer's disease has increased dramatically in recent years. Currently, Alzheimer's
disease is one of the most important social and health problems and one of the leading causes of disability and dependence
among the elderly. The causes of the disease have not been fully elucidated. Some risk factors have been associated with
Alzheimer's disease such as genetic factors, vascular events, history of head trauma, oxidative stress, the decrease production
of nitric oxide in the endothelium, hyperhomocysteinemia, hypertension, insulin resistance, diabetes, hypercholesterolemia,
obesity, hormonal disorders, lifestyle and psychological factors. Among the lifestyle factors, diet plays an essential role in the
prevention and development of the disease. Consumption of adequate amounts of fruits, vegetables, fish, dairy products,
nuts, red wine, olive oil and green tea, and the intake of omega 3 fatty acids, folate, vitamin A, E, C, D, B6 and B12, choline,
magnesium and selenium may help curb the cognitive decline and reduce the risk of developing the disease. Conversely,
excessive intake of energy, saturated and trans fats could increase the risk of developing the disease. In spite of all the available
scientific evidence it requires further studies on the relationship between dietary and nutritional factors and the prevention
of Alzheimer's disease.
Key words: food, nutrition, Alzheimer's disease
Citation: González Rodriguez L.G., Palmeros Exsome C., González Martínez M.T., Pérez Ávila M.L., Gutiérrez López M., (2016) Factores
Dietéticos y Nutricionales en la Prevención de la Enfermedad de Alzheimer, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 27- 37
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 González et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: liligoro@uax.es

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�Dieta y Alzheimer

Introducción
En las últimas décadas la esperanza de vida ha
aumentado de forma considerable tanto en países
desarrollados como en países en desarrollo, y con
ello también lo ha hecho la prevalencia de la
demencia (Imtiaz, Tolppanen, Kivipelto, &amp;
Soininen, 2014). Dicha enfermedad es un síndrome
causado por diversos padecimientos y lesiones que
afectan al cerebro, usualmente de naturaleza crónica
y progresiva, en la que se presenta una alteración de
las múltiples funciones corticales superiores,
incluyendo la memoria, el pensamiento, la
orientación, la comprensión, el lenguaje, la
capacidad de aprender y de realizar cálculos, y la
toma de decisiones (Amemori, Jendelova, Ruzicka,
Urdzikova, &amp; Sykova, 2015; World Health
Organization, 2012).
Entre las enfermedades demenciales se encuentran la
enfermedad de Alzheimer (EA), la demencia
vascular, demencia con cuerpos de Lewy y la
demencia frontotemporal (Prince &amp; Jackson, 2009).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló
en 2015 que a nivel mundial había alrededor de 47.5
millones de personas que padecían demencia de las
cuales más de la mitad (58%) vivían en países de
nivel económico bajo y medio. Asimismo, se estima
que la cifra de personas con demencia casi se
duplicará cada 20 años, 65.7 millones en 2030 y
115.4 millones en 2050 (Prince &amp; Jackson, 2009).
La prevalencia de EA ha aumentado de forma
alarmante en los últimos años y representa el 50 al
70% de los casos de demencia (Amemori et al.,
2015). Cerca de la mitad de la población de más de
85 años padece esta enfermedad (Amemori et al.,
2015). Actualmente la EA es uno de los problemas
sociosanitarios más importantes y una de las
principales causas de discapacidad y dependencia
entre las personas mayores. La enfermedad tiene un
alto impacto físico, psicológico, social y económico
en los cuidadores, familias y en la sociedad en
general (Prince &amp; Jackson, 2009).
Las causas que originan la enfermedad no han sido
del todo elucidadas. Algunos factores de riesgo que
han sido asociados con la enfermedad de Alzheimer
son los factores genéticos, eventos vasculares,
historia de traumatismo en la cabeza, estrés
oxidativo, disminución de la producción de óxido
nítrico a nivel endotelial y su consecuente

Artículo de Revisión

inflamación, hipertensión, hiperhomocisteinemia,
resistencia
a
la
insulina,
diabetes,
hipercolesterolemia,
obesidad,
alteraciones
hormonales, factores del estilo de vida (alimentación,
actividad física, etc.) y factores psicológicos
(Barnard et al., 2014; Berrino, 2002).
En relación con los factores genéticos, algunas
formas de la enfermedad de Alzheimer son causadas
por la presencia de mutaciones en los genes que
codifican la síntesis de la proteína precursora
amiloidea (PPA), presenilina 1 (PS1) o presenilina 2
(PS2). Sin embargo, estas mutaciones representan
sólo el 5% de los casos de Alzheimer, en los que el
inicio de la enfermedad se presenta de forma
temprana en la edad media (Prince &amp; Jackson, 2009).
En los casos de enfermedad en que su aparición se
presenta de forma tardía, los cuales representan la
gran mayoría, están relacionados tanto con factores
genéticos como con factores ambientales. Un
importante factor genético de riesgo es la presencia
del alelo ε4 de la apolipoproteina E (ApoE) (Kim,
Yoon, Basak, &amp; Kim, 2014). El 60 a 80% de los
pacientes con Alzheimer tienen el polimorfismo
apoE4. En relación con ello, se ha observado que los
adultos con apoE4 tienen mayores concentraciones
de β-amiloide en el cerebro lo que sugiere que la
ApoE juega un papel en la eliminación del péptido βamiloide (Hanson et al., 2013; Kim et al., 2014).
Cabe destacar que la predisposición genética no
conduce necesariamente al desarrollo de la
demencia, ya que tal y como se ha mencionado
anteriormente, también están involucrados otros
factores modificables entre los que se encuentran la
alimentación, el sedentarismo y otros factores
relacionados con el estilo de vida.
Por otra parte, el cerebro se caracteriza por tener una
actividad metabólica sumamente alta y por tanto,
altamente vulnerable al daño oxidativo (Engelhart et
al., 2002). A este respecto, se han observado niveles
elevados de forma significativa de ácidos nucleicos,
proteínas y lípidos oxidados en el cerebro de sujetos
con EA y con deterioro cognitivo leve (Nunomura,
2013). De tal forma que se cree que el estrés
oxidativo y el daño celular consecuente ocurre en
etapas tempranas en la cascada patológica de la EA.
Por lo anterior, el riesgo de la EA pudiera reducirse
con el seguimiento de una dieta rica en antioxidantes
que ayude a contrarrestar los efectos perjudiciales del
estrés oxidativo (Engelhart et al., 2002).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

Factores dietéticos
El seguimiento de una dieta equilibrada es un
elemento esencial del estilo de vida y constituye un
factor protector de muchas de las enfermedades
crónico-degenerativas que aquejan actualmente a la
población, como por ejemplo, las enfermedades
cardiovasculares, diabetes tipo 2, algunos tipos de
cáncer asociados con la alimentación y nutrición,
obesidad y demencias. En relación con lo anterior,
cada vez hay un mayor número de evidencia
científica que indica que la inclusión de ciertos
alimentos en la dieta puede ejercer un efecto
protector en relación con el desarrollo de la EA
(Roberts et al., 2012).
Se ha constatado, por ejemplo, que el seguimiento de
la dieta mediterránea que está caracterizada por la
abundancia en el consumo de alimentos de origen
vegetal, tales como cereales, legumbres, frutas,
verduras, frutos secos y aceite de oliva como la
principal fuente de grasa, y un consumo moderado de
pescados, aves, lácteos, huevos, café y vino, se ha
asociado con una disminución del deterioro de la
función cognitiva, reducción de la progresión del
deterioro cognitivo leve y EA, reducción del riesgo
de EA y disminución de la mortalidad por todas las
causas en pacientes con EA (Feart, Samieri, Alles, &amp;
Barberger-Gateau, 2013; González-Rodríguez,
Perea-Sánchez, &amp; Ortega-Anta, 2015; Rigacci, 2015;
Solfrizzi et al., 2011). Esto debido a que este tipo de
patrón de alimentación contiene una gran cantidad de
nutrientes (vitaminas del grupo B, antioxidantes,
ácidos grasos poliinsaturados) que probablemente
juegan un papel destacable en la prevención de la
enfermedad (Wyka, 2012).
Diversos estudios sugieren que la EA está asociada
con el seguimiento de la dieta occidental la cual se
caracteriza por una ingesta excesiva de azúcar,
alimentos con alto índice glicémico, el consumo en
exceso de productos de origen animal (con alto
contenido en grasas saturadas) y un consumo bajo de
cereales de grano completo, legumbres, oleaginosas,
semillas y otros vegetales (con alto contenido en
fibra, vitaminas, polifenoles y otros compuestos
bioactivos) (Kanoski &amp; Davidson, 2011).
La EA podría teóricamente ser prevenida o al menos
retrasar su aparición y progreso a través de ciertos
componentes de la dieta. A continuación se presentan

Artículo de Revisión

algunos de los alimentos que han sido descritos en la
literatura científica como alimentos que pueden
desempeñar un papel esencial en el desarrollo de la
EA.
Frutas y verduras
Algunos estudios han constatado que las personas de
edad avanzada con una dieta rica en frutas y verduras
tienen concentraciones sanguíneas de sustancias
antioxidantes más elevadas e inferiores de
marcadores de estrés oxidativo, así como mejores
puntuaciones en las evaluaciones neuropsicológicas
(Lara et al., 2015; Solfrizzi et al., 2011). Esto es
posible que sea debido a que las frutas y verduras
contienen una gran diversidad de nutrientes y
compuestos bioactivos con función antioxidante
(Lara et al., 2015). En general las personas que
consumen una mayor cantidad de frutas y verduras
de forma regular presentan un menor riesgo de
desarrollar EA (Lara et al., 2015; Wyka, 2012). Por
ejemplo, en el estudio prospectivo de salud de las
enfermeras [Nurses’ Health Study] se apreció que las
mujeres que consumían una mayor cantidad de
verduras crucíferas y de hoja verde experimentaron
un deterioro funcional más lento a lo largo del
estudio en comparación con aquellas mujeres que
consumían una cantidad menor (Kang, Ascherio, &amp;
Grodstein, 2005).
Pescados
El consumo frecuente de pescado puede tener un
efecto favorable en la función cognitiva, así como
también puede ayudar a disminuir el riesgo de
desarrollar demencia, principalmente se ha
observado este efecto beneficioso en aquellos
individuos sin el polimorfismo ApoE4 (M. C.
Morris, Evans, Tangney, Bienias, &amp; Wilson, 2005;
Pallauf, Giller, Huebbe, &amp; Rimbach, 2013). Esto es
posible que sea debido principalmente a su alto
contenido en ácidos grasos omega 3, particularmente
ácido
docosahexaenoico
(DHA)
y
ácido
eicosapentaenoico (EPA) (Fotuhi, Mohassel, &amp;
Yaffe, 2009; Solfrizzi et al., 2011).
Lácteos y derivados
En relación con el consumo de lácteos y derivados,
se observa que un bajo consumo se asocia con una
peor función cognitiva y con un incremento en el
riesgo de demencia vascular (Solfrizzi et al., 2011).
En relación con lo anterior, un estudio prospectivo de
17 años de seguimiento llevado a cabo en ancianos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

sin demencia, concluyó que el riesgo de desarrollar
demencia y EA fue menor en las personas de los
cuartiles superiores de consumo de lácteos en
comparación con los participantes del primer cuartil
(Ozawa et al., 2014). Asimismo, un estudio reciente
llevado a cabo utilizando un modelo murino con la
enfermedad de Alzheimer, constató que la ingesta de
productos lácteos fermentados con el Penicillium
candidum tenía un efecto preventivo sobre la
enfermedad mediante la reducción de la acumulación
del péptido β-amiloide y de la inflamación del
hipocampo (Ano et al., 2015). La función
antiinflamatoria ha sido atribuida a la presencia de la
oleamida, un compuesto activo que es sintetizado en
lácteos fermentados con el p. candidum como el
queso camembert (Ano et al., 2015). Sin embargo, el
consumo de lácteos enteros puede estar asociados
con el deterioro cognitivo en la vejez (Solfrizzi et al.,
2011). Por ello, es necesario realizar un mayor
número de estudios en relación a este elemento de la
dieta que permitan establecer recomendaciones
dietéticas orientadas a la prevención de la EA.
Frutos secos
La evidencia en relación con el consumo de frutos
secos y las enfermedades del sistema nervioso es más
bien escasa. Algunos estudios sugieren que las
nueces pueden ejercer un efecto protector frente al
deterioro cognitivo leve y la EA (Barbour, Howe,
Buckley, Bryan, &amp; Coates, 2014; Grosso &amp; Estruch,
2016). Esto posiblemente sea debido a que se ha
observado que los frutos secos ayudan a reducir la
presión arterial, a mejorar el metabolismo de la
glucosa y la función vasodilatadora endotelial y a
reducir la inflamación (Barbour et al., 2014). Lo que
a su vez está relacionado con su contenido en fibra,
vitaminas con función antioxidante, magnesio y
ácidos grasos insaturados (Bullo, Juanola-Falgarona,
Hernandez-Alonso, &amp; Salas-Salvado, 2015).
Vino tinto
El consumo leve a moderado de bebidas alcohólicas
(especialmente de vino tinto) ha sido vinculado con
una disminución del riesgo de desarrollar demencia
y EA (Solfrizzi et al., 2011). Mientras que en relación
con el desarrollo de demencia vascular, deterioro
cognitivo y estados predemenciales el efecto
protector parece ser mucho más débil (Brust, 2010;
Solfrizzi et al., 2011). Por el contrario el exceso de la
ingesta de alcohol está asociado con un aumento del
riesgo de presentar deterioro de la función cognitiva

Artículo de Revisión

(Brust, 2010). Los beneficios asociados al consumo
de vino tinto están relacionados con su contenido en
resveratrol, un polifenol presente en las uvas, que
tiene la capacidad de hacer frente a la neurotoxicidad
producida por la acumulación del péptido β-amiloide
(Savaskan et al., 2003). Además también se ha
observado que aquellas personas que beben
cantidades moderadas de bebidas alcohólicas
también suelen tener un estilo de vida más saludable
en términos de actividad física y alimentación
(Weyerer et al., 2011).
Aceite de oliva
La evidencia procedente de estudios in vivo y en
vitro señala el gran potencial de los componentes
fenólicos presentes en el aceite de oliva extra virgen
(AOEV), en concreto de la oleuropeína-aglicona y el
oleocantal. A este respecto, se ha observado que
dichos compuestos son capaces de contrarrestar la
agregación amiloide y la neurotoxicidad producida
por éste, por lo que el consumo de aceite de oliva
pudiera ser de utilidad en la prevención de la
enfermedad (Rigacci, 2015). Asimismo, un estudio
murino, observó que tras suministrar una dieta
enriquecida en AOEV por seis meses, los niveles de
β-amiloide disminuyeron, sin embargo, no se
observaron modificaciones en los niveles de la
proteína tau, ni en la función cognitiva (Qosa et al.,
2015).
Té verde
El principal constituyente del té verde con relevancia
clínica es el epigalocatequina-3-galato (EGCG)
(Afzal, Safer, &amp; Menon, 2015). Se ha observado que
este polifenol tiene actividad antitumoral y
antienvejecimiento, además modula el estrés
oxidativo, posiblemente previniendo el daño
estructural y confiriendo cierta protección contra la
EA (Afzal et al., 2015; Lara et al., 2015). Un estudio
murino constató que el EGCG reduce la generación
del péptido β-amiloide y las isoformas de la proteína
tau (Rezai-Zadeh et al., 2008).
Factores nutricionales
A continuación se presentan algunos de los factores
nutricionales que están involucrados con la EA.
Ingesta de energía y macronutrientes
La ingesta de energía en exceso se ha asociado con el
aumento del riesgo de desarrollar alteraciones de la
función cognitiva y EA (Luchsinger, Tang, Shea, &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

Mayeux, 2002; Roberts et al., 2012). Mientras que la
restricción de energía se ha relacionado con la
reducción del depósito del péptido β-amiloide
(Roberts et al., 2012). A este respecto, un estudio
longitudinal realizado en 980 personas libres de EA
al inicio del estudio, constató que aquellas personas
que estaban en el quintil superior de ingesta
energética tuvieron mayor riesgo de desarrollar EA
en comparación con aquellos que estaban en el
quintil más bajo de ingesta. Además, únicamente se
vio dicho efecto de forma significativa en aquellos
sujetos que tuvieron el polimorfismo ApoE4
(Luchsinger et al., 2002).
La ingesta de energía está determinada por la ingesta
procedente de los macronutrientes. Parece lógico
pensar que su distribución respecto a la energía total
pudiera estar relacionado con el desarrollo de la EA,
en relación con ello, un estudio prospectivo realizado
en 937 adultos mayores con una función cognitiva
normal al inicio del estudio y después de un
seguimiento de 3.7 años, observó que el riesgo de
desarrollar alteraciones en la función cognitiva fue
mayor entre aquellos sujetos que tuvieron una ingesta
de energía procedente de los hidratos de carbono
elevada, mientras que el riesgo fue menor en aquellos
que tuvieron un porcentaje de energía procedente de
las grasas y proteínas elevado(Roberts et al., 2012).
Lo que en el estudio pudo haber sido debido a que los
adultos mayores que tenían una ingesta de energía
procedente de los hidratos de carbono superior
también eran los que tenían un consumo mayor de
azúcares y frutas, no obstante el consumo de verduras
era bajo. Situación que puede alterar el metabolismo
de la glucosa y la insulina en las personas mayores y
generar resistencia a la insulina lo que a su vez está
relacionado con el deterioro de la función cognitiva
(Meneilly &amp; Tessier, 2016; Stolk et al., 1997). La
hiperglicemia y la diabetes pueden contribuir a
incrementar la formación de productos finales de
glicación avanzada (PGA) y generar estrés oxidativo
y por consecuencia, el incremento de la formación de
PGA. Los PGA y el estrés oxidativo han sido
asociados con un mayor deterioro de la función
cognitiva y EA a través de efectos en el metabolismo
del β-amiloide y proteína Tau (Roberts et al., 2012).
En general el equilibrio en la energía procedente de
los hidratos de carbono, grasas y proteínas pudieran
ayudar a mantener la integridad neuronal y la óptima
función cognitiva en la etapa de la vejez (Roberts et
al., 2012). Sin embargo, se requieren más estudios

Artículo de Revisión

para esclarecer los mecanismos que explican dicha
asociación, así como para poder establecer unas
recomendaciones con fines preventivos.
Grasas saturadas y trans
En relación con las grasas, se ha observado que la
ingesta en exceso de grasas totales está asociado con
un mayor riesgo de desarrollar EA en individuos con
ApoE4 (Luchsinger et al., 2002). Sin embargo,
parece ser que esto no depende únicamente de la
cantidad, sino también del tipo de grasas que se
ingieren. Respecto a esto, una revisión sistemática de
estudios prospectivos ha constatado una asociación
positiva entre la ingesta de grasas saturadas y trans y
la incidencia de EA (Barnard et al., 2014; M. C.
Morris et al., 2003). Asimismo, los resultados de un
ensayo clínico aleatorizado realizado en 47 adultos
mayores mostraron que los individuos que siguieron
una dieta rica en grasas saturadas y con un alto índice
glucémico tenían un mayor nivel de péptido βamiloide en el líquido cefalorraquídeo en
comparación con aquellas que tenían una dieta más
saludable en donde se observó una disminución de
estas fracciones(Hanson et al., 2013). Al mismo
tiempo otro estudio observó que los individuos en el
quintil más alto de ingesta de grasas saturadas
tuvieron el doble de riesgo de desarrollar la EA
durante un periodo de seguimiento de cuatro años,
comparado con aquellos participantes que se
encontraban en el quintil más bajo (M. C. Morris et
al., 2003). Uno de los mecanismos por el cual parece
explicarse la relación entre la ingesta de grasas
saturadas y trans con la demencia, es por el hecho de
que el alelo ApoE4, que está fuertemente vinculado
con la EA, produce una proteína que juega un papel
clave en el transporte del colesterol y ya que los
alimentos con alto contenido de grasas saturadas y
trans elevan el colesterol sérico, pueden contribuir a
la producción y acumulación del péptido β-amiloide
(Barnard et al., 2014).
Ácidos grasos omega-3
Las grasas insaturadas pueden tener un papel
protector contra la enfermedad (M. C. Morris et al.,
2003).
En
concreto,
algunos
estudios
epidemiológicos han observado que la ingesta de
ácidos grasos poliinsaturados omega 3 tiene un papel
protector en el mantenimiento de la función cognitiva
(Chew et al., 2015). Particularmente, se ha observado
que el ácido docosahexaenoico (DHA) que es un
componente estructural esencial de las neuronas, es

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

esencial para el mantenimiento del sistema nervioso,
específicamente para el aprendizaje y la memoria.
Además, se ha mostrado que el tener concentraciones
bajas de este tipo de ácidos grasos a nivel cerebral se
asocia con el envejecimiento (Chew et al., 2015). A
este respecto se ha visto que personas con EA
presentan concentraciones bajas de este ácido graso
(Chew et al., 2015). Sin embargo, la ingesta óptima
de estos ácidos grasos para prevenir la EA aún es aún
controversial (Zhang et al., 2015).
Folato, vitamina B6 y vitamina B12
El folato, vitamina B6 y B12 son vitaminas esenciales
para el funcionamiento del sistema nervioso
(Mitchell, Conus, &amp; Kaput, 2014). El déficit de estas
vitaminas está relacionado directamente con una
peor función cognitiva y demencia en ancianos (de
Jager, 2014; Mitchell et al., 2014; Ramos et al.,
2005). Dichas vitaminas participan en la metilación
de la homocisteína, por lo que la deficiencia de las
mismas produce hiperhomocisteinemia, situación
que está asociada con el deterioro cognitivo mediante
neurotoxicidad, lo que se asocia con un mayor riesgo
de presentar EA (M. S. Morris, 2012). También se ha
observado que los pacientes con EA suelen tener
mayores concentraciones séricas de homocisteína
que aquellos pacientes que no presentan la
enfermedad por lo que sería importante vigilar la
ingesta dietética de estas vitaminas.
Vitamina E
La vitamina E es un potente antioxidante y además
contribuye al adecuado mantenimiento de la función
inmune y cognitiva (Shinohara &amp; Yamada, 2015). A
este respecto, se ha constatado que una ingesta
elevada de alimentos con un alto contenido de
vitamina E se ha asociado con una modesta
reducción del riesgo de desarrollar la EA a largo
plazo en personas sin el polimorfismo de la ApoE4
(Devore et al., 2010; Engelhart et al., 2002;
Shinohara &amp; Yamada, 2015). También se ha
constatado que la vitamina disminuye el daño
oxidativo neuronal lo que ayuda a atenuar la
progresión del daño en la función cognitiva.
No todas las formas de vitamina E parecen tener los
mismos efectos neuroprotectores. Por una parte, de
entre los diferentes componentes de la vitamina E
(tocoferoles y tocotrienoles), solo él α-tocoferol es
captado de forma activa por el cerebro y está
directamente involucrado en la protección de la
membrana neuronal (Bourre, 2006). Por otra parte,

Artículo de Revisión

se ha observado que el γ-tocoferol y los tocotrienoles
y en concreto el α-tocotrienol tienen propiedades
antioxidantes y antiinflamatorias superiores a las del
α-tocoferol (Peh, Tan, Liao, &amp; Wong, 2015; Usoro &amp;
Mousa, 2010). La evidencia científica en relación al
punto anterior es escasa por lo que es necesario
realizar más investigación en relación con la
vitamina E y la EA considerando las diferentes
formas de la vitamina.
Vitamina C
Las terminaciones nerviosas del cerebro contienen
las mayores concentraciones de vitamina C en el
cuerpo humano (después de las glándulas
suprarrenales) (Bourre, 2006). Se han observado
resultados dispares en función del tiempo de
exposición. El estudio Rotterdam que es un estudio
longitudinal que tiene como finalidad investigar
determinantes relacionadas con la aparición de
enfermedades en ancianos, encontró que la ingesta
elevada de vitamina C estaba relacionada con un
menor riesgo de demencia y EA tras un seguimiento
de 6 años (Engelhart et al., 2002). Sin embargo,
cuando el periodo de seguimiento se extendió a 10
años, la ingesta de la vitamina no se asoció con un
menor riesgo de EA (Devore et al., 2010). Pese a sus
diferencias, parece que la vitamina C puede conferir
cierta protección frente a la EA a corto plazo.
Vitamina A
La vitamina A se ha considerado tradicionalmente un
compuesto antioxidante, además juega un papel
importante en el mantenimiento de la función del
sistema nervioso central. Se ha demostrado in vitro
que la vitamina A (retinol, ácido retinoico y de la
retina) y el β-caroteno inhiben la formación, la
extensión y los efectos desestabilizadores de las
fibrillas β-amiloide. Por lo tanto, es posible que la
vitamina A y β-caroteno sean nutrientes claves para
la prevención y control de la EA (Ono &amp; Yamada,
2012).
Vitamina D
Los últimos hallazgos científicos sugieren que la
vitamina D puede tener un efecto beneficioso en la
fisiología del cerebro, por ejemplo, en la promoción
de
la
neurotransmisión,
neurogénesis
y
sinaptogénesis, así como también puede ayudar a
evitar la acumulación del péptido β-amiloide y a
prevenir la apoptosis celular (Brouwer-Brolsma &amp; de
Groot, 2015). Además también se ha observado que

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Artículo de Revisión

los individuos que tienen mayores concentraciones
séricas de vitamina D tienen una mejor función
cognitiva que los que presentan deficiencia de la
vitamina (Hanyu, 2015).

debido al estrés oxidativo (D. R. Morris &amp; Levenson,
2012). Se necesitan más estudios para entender las
cantidades óptimas que no representen un riesgo para
desarrollar la EA.

Colina
La colina es precursor del neurotransmisor
acetilcolina. La pérdida de las neuronas colinérgicas
se asocia con el deterioro de la función cognitiva, en
particular con la pérdida de memoria y la EA (Poly
et al., 2011). Por otra parte, la evidencia acerca de los
cambios sobre la epigenética producidos por los
nutrientes de la dieta cada vez cobra mayor interés en
relación con la prevención de enfermedades
neurodegenerativas (Sezgin &amp; Dincer, 2014). En este
sentido, se ha observado que la colina al igual que
otros nutrientes como el folato, vitamina B12, zinc,
selenio y algunos polifenoles son capaces de
interactuar con algunos mecanismos epigenéticos y
modular la expresión de los genes (Sezgin &amp; Dincer,
2014). En general, se ha observado que las personas
que tienen una ingesta elevada de colina tienen una
mejor función cognitiva en comparación con
aquellos que tienen una ingesta baja (Poly et al.,
2011).

Selenio
Las alteraciones en el sistema de defensa
antioxidante endógeno del organismo están
asociadas con el deterioro de la función cognitiva. En
concreto, la enzima glutatión-peroxidasa que es una
enzima selenio dependiente tiene como función
principal proteger a las células del daño oxidativo
producido por los radicales libres generados durante
el metabolismo (Santos, Gois, Mendonca, &amp; Freire,
2014). Un estudio realizado en ancianos utilizando
como indicador del status nutricional de selenio a
largo plazo las concentraciones eritrocitarias
constató que la deficiencia de selenio contribuye al
deterioro de la función cognitiva (Rita Cardoso, Silva
Bandeira, Jacob-Filho, &amp; Franciscato Cozzolino,
2014).

Magnesio
La deficiencia de este mineral ha sido vinculada con
el desarrollo de la EA lo que podría estar relacionado
con las múltiples funciones que ejerce dicho
nutriente en el control de la densidad y plasticidad
sináptica, presión arterial y en el metabolismo de la
glucosa e insulina (Li et al., 2014; Volpe, 2013).
Respecto a esto, se ha observado que las personas
con un deterioro cognitivo leve o moderado
presentan unas concentraciones de magnesio
inferiores a las observadas en pacientes sin deterioro
cognitivo (Barbagallo, Belvedere, Di Bella, &amp;
Dominguez, 2011).
Zinc
El cerebro tiene el mayor contenido de zinc y es
esencial para su normal funcionamiento (Hancock,
Finkelstein, &amp; Adlard, 2014; Loef, von Stillfried, &amp;
Walach, 2012). Este mineral ha sido señalado
muchas veces como uno de los nutrientes implicados
en el deterioro de la función cognitiva y en la
patogénesis de la EA cuando sus niveles están
deficientes (Hancock et al., 2014; Loef et al., 2012).
De forma contraria, el exceso de zinc ha sido
implicado en los procesos que producen daño celular

Conclusión
Actualmente no existen tratamientos disponibles
para curar la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo,
es evidente que la alimentación y el estado
nutricional de un individuo pueden ejercer un papel
esencial en la modulación de la aparición de
enfermedad de Alzheimer. Parece ser que el exceso
de la ingesta energética, grasas saturadas y trans está
relacionado con el aumento del riesgo del desarrollo
de la enfermedad, mientras que el consumo de frutas,
verduras, pescados, lácteos y derivados, frutos secos,
vino tinto, aceite de oliva y té verde en cantidades
adecuadas y la ingesta de ácidos grasos omega 3,
folatos, vitamina A, E, C, D, B6 y B12, colina,
magnesio y selenio pudieran ayudar a frenar el
deterioro cognitivo y disminuir el riesgo de
desarrollar la enfermedad. Sin embargo, se requiere
un mayor número de estudios que establezcan y
describan los mecanismos por los cuales los
elementos de la dieta están involucrados en el
desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y
sobretodo que permitan establecer las cantidades
óptimas de ingesta con fines preventivos.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

EQUIDAD EN SALUD PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE1
Becerra Posada Francisco 1, J Mújica Oscar1
1 Organización Panamericana de la Salud, Washington DC, USA
RESUMEN
Los notables logros del Programa Ampliado de Inmunizaciones en las Américas —a lo largo de cuatro décadas de arduo trabajo
de control, eliminación y erradicación de enfermedades, discapacidades y mortalidades prevenibles— han demostrado que la
universalidad en salud es alcanzable y la equidad en salud es posible. Transformar estos objetivos aspiracionales en metas
realizables y sostenerlas en el tiempo demanda estratégica y explícitamente centrar la atención en la distribución justa de las
oportunidades para la salud y el bienestar, incluyendo el acceso a las vacunas y sus determinantes proximales y distales. Las
desigualdades sociales en salud son ubícuas, profundas y persistentes en la Región y la evidencia disponible muestra que tales
gradientes en salud se reproducen en el acceso a los servicios de inmunización y las coberturas de vacunación. La noble
aspiración por la equidad en salud es el soporte moral y político de toda propuesta por el desarrollo sostenible; la
sostenibilidad misma del desarrollo dependerá del grado de equidad social logrado. Es imperativo fortalecer la acción sobre
los determinantes sociales de la salud, mediante el alcance progresivo de acceso y cobertura universales en salud, la aplicación
del enfoque intersectorial de salud en todas las políticas y el fortalecimiento de capacidades institucionales para generar
evidencia sobre determinación social de la salud y reducción de desigualdades sociales en salud. Dos inconfundibles lecciones
regionales han de iluminar este camino: las vacunas como elemento ecualizador en la salud pública y los programas de
inmunización como práctica exitosa de universalidad en salud.
Palabras claves: Equidad, Salud, Desarrollo Sostenible
ABSTRACTThe remarkable achievements of the Expanded Programme on Immunization in the Americas —across four decades
of hard work in the control, elimination, and eradication of diseases, disabilities, and preventable deaths— have shown that,
indeed, universality in health is attainable and equity in health is possible. Transforming these aspirational objectives into
achievable goals and sustaining them over time demand an strategic and explicit focus on the fair distribution of opportunities
for health and well-being, including access to vaccines and their proximal and distal determinants. Social inequalities in health
are ubiquitous, deeply entrenched, and persistent in the Region; the available evidence shows that such gradients in health
are reproduced in access to immunization services and vaccination coverage. The noble aspiration for equity in health is the
moral and political support of any proposal for sustainable development; actually, the very sustainability of development will
depend on the degree of social equity achieved. It is imperative to strengthen the action on the social determinants of health,
through the progressive realization of universal health access and coverage, implementation of the intersectoral approach to
Health-in-All-Policies, and by building institutional capacity to generate evidence on social determination of health and
reduction of social inequalities in health. Two distinct regional lessons shall illuminate this path: vaccines as an equalizer
element in public health and immunization programmes as a successful practice of universality in health.
Key words: Equity, Health, sustainable development.
Citation: Becerra Posada F., J. Mujica O., (2016) Equidad en Salud para el Desarrollo Sostenible, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1),
16- 26
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Becerra et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: becerraf@paho.org

1

Ensayo basado en el discurso del primer autor en la Cátedra Dr. Carlos Canseco de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León (México; Octubre 12, 2015)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Introducción
Desarrollo sostenible y equidad en salud son dos
aspectos contemporáneos cruciales en la salud
pública global y regional. En este ensayo se propone
que, en realidad, el asunto fundamental para la
sostenibilidad del desarrollo es la equidad en salud,
expresión toral de la justicia social. (Becerra, 2015)
En este contexto, es oportuno iniciar esta
presentación haciendo el breve recuento de una
historia conocida, exitosa y familiar para las
Américas: una experiencia que ha demostrado que,
en la Región, la equidad y la universalidad en salud
no solo son objetivos aspiracionales sino metas
alcanzables.
La historia de la universalidad alcanzable y la
equidad posible en las Américas es la historia del
Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI)
establecido mediante Resolución del Consejo
Directivo de la OPS en septiembre de 1977: hace
exactamente
38 años (Tambirú,
Andrus,
Fitzsimmons, 2006). A lo largo de estas casi cuatro
décadas se han cumplido hitos trascendentales hacia
la universalidad de la vacunación en las Américas.
Entre esos hitos se destacan la consolidación de los
programas ampliados de inmunización nacionales y
la erradicación de la poliomielitis en la Región,
internacionalmente certificada en 1994 tras una
ardua labor de investigación al cabo de tres años del
último caso, cuatro años de haberse declarado dicha
meta y una década después de haber registrado casi
mil casos anuales (Robbins, de Quadros, 1997). Las
Américas se constituyó en la primera región en el
mundo en alcanzar ese logro, tal como había
acontecido con la erradicación de la viruela (Fenner,
Henderson, Arita, Ježek, Ladnyi, 1968). Ha quedado
demostrado que las vacunas son un elemento
ecualizador en la salud pública y el PAI una práctica
exitosa de universalidad en salud, generando
igualdad de oportunidades de vida para todos los
niños y niñas de crecer libres de las temibles
enfermedades prevenibles por vacunación (Hinman,
McKinlay, 2015). Esta lección es digna de elogio y
reconocimiento y es el producto de abnegados
pioneros y visionarios, entre quienes se distingue el
Dr. Carlos Canseco, emprendedor formador de
instituciones y a quien se le debe, por su labor a
través de Polio Plus con Rotary International, la casi
erradicación global de la poliomielitis; por ello, la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) lo

distinguió como Héroe de la Salud Pública de las
Américas.

La ubiquidad del gradiente de salud
No obstante los notables logros alcanzados en la
protección contra enfermedades prevenibles por
inmunización en las Américas, la provisión de
vacunas a la población y sus indicadores asociados
no están exentos de un fenómeno prevalente y
deletéreo en nuestra Región: la desigualdad de su
distribución en grupos sociales. Existe un claro
gradiente en la proporción de población menor de 1
año de edad viviendo en municipios de las Américas
con coberturas de DTP3 sub óptimas (esto es, menos
de 80%) a lo largo de la jerarquía social definida por
cuartiles de países según ingreso per cápita (Figura
1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

A pesar que el promedio poblacional mejoró
modestamente entre 2008 y 2012 (bajó de 22.2% a
19.7%), las brechas de desigualdad absoluta y
relativa entre los cuartiles extremos prácticamente no
se modificaron en ese periodo (de 18.6% a 17.4% y
de 2.2 a 2.4, respectivamente). Los países en el
cuartil de menor ingreso continúan teniendo un
exceso de casi 20% de población menor de 1 año
viviendo en municipios con coberturas de DPT3 sub
óptimas respecto de los países en el cuartil de mayor
ingreso. Tal exceso de riesgo de exposición (a tres
enfermedades prevenibles por inmunización) es
atribuible a la desigualdad económica imperante
entre los países de la Región. (Mújica, Velandia,
Kurtis 2014)

últimas rondas de encuestas de demografía y salud en
países de las Américas (disponibles en el Monitor de
Equidad en Salud de OMS), es posible constatar la
presencia de los cuatro patrones estándar de
desigualdad (WHO, 2013), cada cual vinculado a una
intervención pro-equidad diferenciada. (Figura 2)

De hecho, a partir del análisis exploratorio de los
datos sobre coberturas de inmunización en las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Por ejemplo, en 2005 la cobertura de DPT3 en Haití
presentó un patrón de deprivación en masa, en donde
solamente el quintil de ingreso más alto -es decir, el
segmento poblacional socialmente más aventajadoexhibe coberturas relativamente altas, mientras que
el resto de la población exhibe coberturas
inaceptablemente bajas, demandando igualmente
una intervención global de enfoque poblacional. En
República Dominicana, la cobertura DPT3 en 2007
mostró un patrón de alineamiento gradual y en el
mismo sentido de la gradiente social: a mejor
posición económica, mejor cobertura, demandando
una intervención basada en el llamado universalismo
progresivo. En Perú, la cobertura de BCG en el año
2011, exhibió un patrón de exclusión marginal, en el
cual solamente el quintil socialmente más
desaventajado (es decir, el más pobre) quedó
rezagado en sus coberturas; ello demanda una
intervención de focalización. Por último, en 2011

Honduras alcanzó un patrón de cobertura completa,
universal e independiente de la posición
socioeconómica, patrón que requiere una estrategia
de mantenimiento. (Mújica, 2015)
La magnitud y profundidad de las desigualdades
sociales en salud en las Américas se extiende a muy
diversas dimensiones de la salud poblacional. Por
ejemplo, en la Figura 3 se ilustra la desigualdad
social en el riesgo de muerte infantil (i.e., la tasa de
mortalidad infantil) tanto por terciles de acceso a
agua como a lo largo de la gradiente social definida
por este determinante ambiental que, además, es un
derecho humano amparado por una resolución de las
Naciones Unidas. (United Nations General
Assembly, 2010) Conforme mejora la posición
social (esto es, se tiene mayor acceso a agua),
ilustrado en las gráficas en un desplazamiento hacia
la derecha, la mortalidad infantil cae marcadamente.

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

La buena noticia es que, entre 1990 y 2010, se ha
constatado una reducción considerable de la
desigualdad en la mortalidad infantil: el índice de
desigualdad de la pendiente se redujo de 34.5 a 14.7
muertes infantiles por cada 1,000 nacidos vivos entre
los extremos de la gradiente social definida por
acceso a agua, una ganancia ciertamente atribuible al
empeño de los países y las comunidades en el marco
de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Lo mismo se puede afirmar respecto al riesgo de
muerte materna en las Américas, que exhibe intensas
y aún persistentes desigualdades en los gradientes
sociales definidos por acceso a agua entubada entre
países. En el estudio exploratorio de OPS sobre los
gradientes ambientales de acceso a agua y
saneamiento y las desigualdades en salud (Pan
American Health Organization , 2015), se pudo
constatar que tanto en 1990 como en 2000, más del

La otra noticia, la mala, es que, a pesar de estos
esfuerzos, la desigualdad persiste: aún al 2010, hay
un exceso de casi 15 muertes infantiles por cada
1,000 nacidos vivos atribuible a la desigualdad en el
acceso a agua, ese derecho humano fundamental.
(Pan American Health Organization, 2015).

50% de las muertes maternas ocurridas en la Región
se concentraban en el quintil poblacional de países
con menor acceso a agua; felizmente, entre el 2000 y
el 2010 ocurrió una reducción apreciable de esta
desigualdad relativa; aun así, en el año 2010 no
menos de 30% de todas las muertes maternas seguían
concentradas en el 20% poblacional de menor acceso
a agua. Por otra parte, la Región redujo, en promedio,

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

su razón de mortalidad materna apenas de 87 a 59
muertes maternas por 100,000 nacidos vivos entre
1990 y 2010 -muy lejos de la meta del ODM 5.
Mientras algunos países avanzaron apreciablemente
en la reducción de la mortalidad materna, otros
muestran aún un rezago muy importante: este rezago
habla, en su esencia, de la inequidad.
Igualmente preocupante es la magnitud de la
desigualdad en el riesgo de enfermar (incidencia) por
tuberculosis pulmonar en las Américas. Por ejemplo,
en el año 2009, el cuartil de países con menor
desarrollo humano (medido por el índice de
desarrollo humano del PNUD) concentraba 60% de
los casos incidentes de TB: entre este cuartil,
socialmente más desaventajado, y el cuartil de países
con mayor IDH había una diferencia absoluta no
menor a 50 casos de TB en exceso por cada 100,000
personas. Aunque se comprueba -y celebra- una
significativa reducción en la tasa regional promedio
de incidencia de TB (de 65 a 45 por 100,000 entre
2000 y 2010), la magnitud de la desigualdad absoluta y relativa- prácticamente no se modificó en
el periodo. (Munayco, Mújica, León, del Granado,
Espinal, 2015)

Y, finalmente, para ilustrar la diversidad de
dimensiones de la salud poblacional en las que se
reproduce el llamado “gradiente de salud de
Marmot” con que se expresan las desigualdades
sociales en salud, la Figura 4 permite apreciar el
efecto perverso de éstas en la prevalencia de uso de
combustible sólido y, por lo tanto, en la nociva
exposición a biomasa, determinante proximal de las
neumonías y otros problemas respiratorios sobre
todo en población infantil, según la jerarquía
poblacional definida por el índice de desarrollo
humano (IDH).
En 2007, la prevalencia de
exposición a biomasa en el cuartil de países de menor
desarrollo humano de las Américas fue 11 veces la
prevalencia en el cuartil de mayor desarrollo
humano. (Soares, Meyer, Mújica, 2013) Quienes
tengan interés en explorar con más detalle el estado
de la desigualdad en la Región, pueden consultar la
publicación La Salud en las Américas (Organización
Panamerica de la Salud, 2012) así como la reciente
Serie Temática sobre Equidad en Salud y Desarrollo
Sostenible de la Revista Panamericana de Salud
Pública. (Becerra, 2015).

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Las repercusiones de la inequidad
En palabras de la Prof. Ilona Kickbusch, directora del
programa de salud global del Instituto de Graduados
en Estudios Internacionales y Desarrollo de Suiza y
asidua colaboradora de la OMS, “la desigualdad
socioeconómica es un determinante social de salud
crítico porque define las condiciones en las que
crecemos, vivimos, trabajamos y envejecemos”
(World Health Organization, 2015). La dura verdad
es que las desigualdades en salud son ubicuas,
profundas y persistentes; las situaciones descritas en
los párrafos previos son meros ejemplos, muy
dramáticos, de la magnitud y extensión de las
desigualdades en salud en las poblaciones de nuestra
Región, a la cual se le atribuye la dudosa distinción
de ser una de las más inequitativas del mundo.
Décadas de investigación pionera en epidemiología
social han puesto en evidencia la determinación
social de las desigualdades en salud: son las injustas
y evitables desigualdades en las circunstancias y las
oportunidades para la vida -en lo social, lo
económico, lo laboral, lo cultural, lo ambiental, lo
político- las que determinan, dan forma y
profundidad a las desigualdades en salud observadas
y sentidas.
En tiempos recientes, los grandes foros políticos,
económicos y científicos mundiales tienden a hacer
explícita una alarmante e incómoda realidad: la
desigualdad de ingreso y, por extensión, la
desigualdad social se empiezan a apreciar como una
verdadera amenaza a la sostenibilidad. Como
ejemplo de ello se destacan los siguientes: en su
panorama sobre la agenda global, el Foro Económico
Mundial de Davos declara la ampliación de la
desigualdad de ingreso como la segunda amenaza
mayor en significancia global (y primera en las
Américas) (World Economic Forum,2014); el
Informe Oxfam International documenta la
ampliación de la desigualdad de ingreso y denuncia
el secuestro democrático que produce gobernar para
las élites (Oxfam International, 2014); la iniciativa de
economía progresiva del Parlamento Europeo
declara la ampliación de la desigualdad el reto del
siglo (Wilkinson, Pickett, 2014); el Nobel de
Economía Joseph Stiglitz hace un llamado para
eliminar la desigualdad extrema de ingreso como
objetivo de desarrollo sostenible al 2030 (Doyle,
Stiglitz, 2014); el economista Thomas Piketty
publica su célebre obra El Capital en el Siglo XXI,
argumentando que el empeoramiento de la

desigualdad es un producto inevitable del modelo
económico de libre mercado (Piketty,2014); la
prestigiosa revista Science dedica una sección
especial, con 12 artículos originales, sobre “la ciencia
de la desigualdad” (Chin, Culotta, 2014); la
Comisión Lancet-Universidad de Oslo sobre la
Gobernanza Global en Salud reconoce los orígenes
políticos de la desigualdad en salud (Ottersen,
Dasgupta, Blouin, Buss, Chongsuvivatwong, Frenk,
et al 2014). Todos estos trabajos y tesis han sido
presentados –todos- solamente en los primeros 6
meses de 2014.
Y es que, desde un punto de vista más político y
estratégico, la desigualdad de ingreso y la
desigualdad social se empiezan a percibir como una
seria amenaza a la gobernabilidad: a la estabilidad
política, a la institucionalidad democrática, a la
credibilidad en la autoridad. Göran Therborn, de la
Universidad de Cambridge, uno de los sociólogos
contemporáneos más ilustres ha señalado que “los
ciudadanos han estado más impacientes” pues “desde
2011 la protesta por la desigualdad se ha hecho
presente en las calles […] en las rebeliones árabes
contra la libertad y oportunidad desiguales […], en
la oposición mediterránea a la austeridad desigual
[…], en el rechazo de los estudiantes chilenos a la
educación superior desigual […], en el Occupy
movement (los Indignados) de Estados Unidos, Gran
Bretaña, España y otros lugares, contra la
dominación del uno por ciento […]” (Therborn,
2013)
Así que el verdadero asunto aquí es la desigualdad
social. De ahí que -como lo ha subrayado la Dra.
Carissa Etienne, nuestra Directora- se empiece a
proponer el alcance de la equidad social como la
aspiración universal más crítica para la salud global
en el escenario post-2015 para el desarrollo
sostenible (Etienne, 2015). La Dra. Etienne ha hecho
palmario, con meridiana claridad, un imperativo
institucional desde que asumió su cargo en la
Organización Panamericana de la Salud: no podemos
continuar ciegos a la gradiente social.

La primacía del principio de equidad
Históricamente, en la evolución del discurso y la
agenda del desarrollo en el ámbito regional y
mundial, primeramente se reconoció a la salud como
condición sine qua non para el desarrollo; más

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

recientemente se reconoce a la equidad como
condición sine qua non para la justicia social (y, con
ello, para el buen gobierno). Si esto es así, entonces
la consecuencia lógica es reconocer la equidad en
salud como condición sine qua non para la
sostenibilidad del desarrollo: sin equidad social en
salud no es posible hacer sostenible el desarrollo: la
equidad es su sustento —de ahí la primacía del
principio de equidad en las agendas de desarrollo
contemporáneas.
Para poder desarrollar una actuación política,
estratégica, científica y socialmente consistente con
el principio de equidad -y, por lo tanto, abordar la
agenda mayor de la equidad en salud en el desarrollo
sostenible- es imperativo adoptar ciertas premisas
axiológicas (i.e., valorativas) cardinales a la práctica
racional de la salud pública reconociendo, en
particular, la transición paradigmática actual, según
la cual la explicación racional de las observaciones
sobre la salud poblacional (i.e., su causalidad) exige
abandonar la práctica de una salud pública de
“factores de riesgo”, basada en el individuo y
centrada en su comportamiento y adoptar un enfoque
de política pública, multidisciplinario y más amplio
que tome en cuenta la interdependencia de los
individuos y sus conexiones con los contextos
biológicos, físicos, sociales e históricos en los que
nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen (Mújica,
2015). Bajo este paradigma causal, la equidad es un
objetivo de política y ese objetivo consiste en crear
oportunidades iguales para la salud.
La gran pregunta, la propositiva, es: ¿cómo eliminar
las desigualdades sociales en salud? Actuando en
nombre de los Estados Miembros de la OMS, en
2005 el Director General Dr. LEE Jong-wook
comisionó la respuesta a esta pregunta al Prof. Sir
Michael Marmot, del Reino Unido. Tres años
después, el 2008, la Comisión sobre los
Determinantes Sociales de la Salud emitió su
celebrado Informe Final (CSDH, 2008).
La
respuesta a la crucial pregunta del Dr. LEE quedó
plasmada en la mera portada del Informe: actuando
sobre los determinantes sociales de la salud.
Equidad en Salud y Determinantes Sociales de la
Salud son, pues, dos conceptos, dos constructos
inextricablemente ligados entre sí: la equidad en
salud es una expresión toral de la justicia social y se
consigue cuando cada persona tiene la oportunidad

de alcanzar su pleno potencial de salud y nadie es
excluido o queda en desventaja para alcanzar tal
potencial por razón de su posición social u otras
circunstancias socialmente determinadas.
Para
mejorar la equidad en salud (incluyendo el acceso y
cobertura universal en salud) es necesario cambiar la
distribución subyacente y rol de los determinantes
sociales de la salud. Los determinantes sociales de la
salud son las circunstancias en las cuales las personas
nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, así como
el conjunto más amplio de fuerzas y sistemas que
afectan tales circunstancias: e.g. las políticas
económicas y de desarrollo, las normas sociales, las
políticas sociales y los sistemas políticos (la
distribución de riqueza, poder y recursos a niveles
mundial, nacional y local). El llamado central de la
Comisión sobre los Determinantes Sociales de la
Salud (CDSS) es precisamente éste: alcanzar la
equidad en salud actuando sobre los determinantes
sociales de la salud. (CSDH, 2008)
Si la preocupación legítima es por la falta de equidad
en salud -y sus consecuencias adversas para la
sostenibilidad del desarrollo: injusticia social y
debilitamiento de la gobernabilidad- entonces,
trascendiendo la retórica, se tiene que actuar sobre
los determinantes sociales de la salud. Y si
realmente se quiere actuar sobre los determinantes
sociales de la salud entonces, tal como lo informó la
CDSS y otras evidencias acumuladas hasta hoy, hay
tres grandes recomendaciones a poner en práctica
desde el sector salud: 1) priorizar la universalidad en
salud; 2) aplicar el enfoque de salud en todas las
políticas; y, 3) comandar las evidencias.
Primero, la realización progresiva de la universalidad
en salud, esto es, el acceso y la cobertura universal
en salud, es una prioridad de la mayor magnitud y es
fundamentalmente una tarea sectorial de salud. La
OPS y sus Estados Miembros han sido pioneros en
adoptar una Estrategia para el Acceso Universal a la
Salud y la Cobertura Universal de Salud. (Pan
American Health Organization [CD53.R14], 2014)
Esta estrategia tiene cuatro líneas estratégicas, todas
esenciales para conseguir la universalidad y
necesarias para la equidad en salud: 1) acceso
equitativo a servicios; 2) rectoría y gobernanza; 3)
financiamiento con equidad y eficiencia; y, 4)
determinantes sociales e intersectorialidad.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Segundo, el enfoque de Salud en Todas las Políticas
(SeTP) es el brazo de abogacía de la acción sobre los
determinantes sociales
de
la
salud,
la
intersectorialidad, la gestión del territorio, el
involucramiento del gobierno entero y la
participación comunitaria y social en la movilización
por la equidad y la justicia social. La Región de las
Américas, nuevamente, ha sido pionera en adoptar un
Plan de Acción sobre la Salud en Todas las Políticas
(Pan American Health Organization [CD53.R2],
2014). Inspirado en la Declaración Política de Río
sobre los Determinantes Sociales de la Salud (World
Health Organization, 2011) y sus cinco pilares
(mejor gobernanza intersectorial, participación
social en políticas, reorientación sectorial proequidad, cooperación y solidaridad y vigilancia del
progreso y rendición de cuentas), el Plan de Acción
regional sobre SeTP propone seis líneas estratégicas
de acción: 1) necesidades y prioridades; 2) marco
para la acción planificada; 3) estructuras y procesos
complementarios; 4) evaluación y participación; 5)
monitoreo, evaluación y reporte; y, 6)
fortalecimiento de capacidades.
Tercero, comandar las evidencias: la OPS plantea
aplicar un lente de la equidad –precisamente para no
continuar ciegos a la gradiente social, como lo
demanda nuestra Directora. Este lente consiste
esencialmente en monitorear la salud poblacional (y
el impacto que sobre ella tienen las políticas,
programas e intervenciones) desde dos ángulos a la
vez: por un lado, y como siempre, evaluar la salud
poblacional en función de la tendencia poblacional
promedio: si la salud está mejorando o está
empeorando (tal como lo demandó, en su momento,
Salud para Todos y luego los Objetivos de Desarrollo
del Milenio) pero, por otro lado y simultáneamente,
evaluar la salud poblacional en función de los
cambios en la desigualdad social en salud: si el
gradiente y/o la brecha de desigualdad social en salud
se está estrechando o se está ensanchando. Este
enfoque dual exige adoptar metas y métricas de
desigualdad objetivamente cuantificables. Bajo el
lente de equidad, el mejor resultado -expresión del
buen gobierno, de la buena política de salud- solo
tiene una opción éticamente justificable: mejorar el
promedio poblacional reduciendo a la vez las
desigualdades. (Minujin, Delamonica, 2003)
Consecuentes con este pregonar, la OPS y sus
Estados Miembros han sido pioneros también en esta
tercera recomendación del Informe de la CDSS (por

ejemplo, comandar la evidencia), pues han adoptado
explícitamente objetivos, indicadores y metas
cuantificables de impacto sobre equidad en salud en
su Plan Estratégico 2014-2019. (Pan American
Health Organization, 2013) A través de este Plan
Estratégico, la OPS y los Estados Miembros, han
hecho explícito su compromiso de trabajar
conjuntamente para lograr la reducción de las
desigualdades sociales en salud, convencidos que la
equidad en salud es una condición esencial para el
desarrollo sostenible.

Consideraciones finales
En el documento final de la Conferencia de Naciones
Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río + 20) se
concede que la salud es una condición previa, un
resultado y un indicador de las tres dimensiones del
desarrollo sostenible: la social, la económica y la
ambiental. (United Nations, 2012) Se reconoce así la
determinación social, económica y ambiental de la
salud poblacional y, con ello, se admite la necesidad
de abordar la salud desde estos tres pilares del
desarrollo sostenible. En el marco de la Agenda al
2030 “Transformar nuestro Mundo” con sus 17
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el gran
desafío para la Región y el mundo está en cómo
alcanzar los mismos, y en especial, el Objetivo 3,
sobre salud, con equidad y justicia social. (United
Nations, 2015)
Tal desafío hace oportuna una reflexión final, a
propósito de las lecciones aprendidas del PAI en las
Américas, pues en los nuevos desafíos que enfrenta
el PAI quedan reflejados también los grandes
desafíos de la equidad en salud y el desarrollo
sostenible en el escenario regional y mundial
posterior al 2015. Garantizar la universalidad en las
coberturas de inmunización, incluyendo las nuevas
vacunas para la protección poblacional con un
enfoque de curso de vida y sus positivas
externalidades; aplicar el enfoque de salud en todas
las políticas para fortalecer la vital intersectorialidad,
gestión territorial y gobernanza local que faciliten el
aseguramiento de las oportunidades y las
condiciones para una vida sana, plena y digna, sobre
todo para los grupos y colectivos humanos que viven
en situaciones de vulnerabilidad y postergación, y
comandar la evidencia útil para informar políticas e
intervenciones en pro de la equidad, son imperativos
impostergables del sector salud para poner en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

práctica el principio de equidad. Y, desde luego, la
diligencia total a la perspectiva de derechos
humanos, el enfoque y la igualdad de género y la
construcción social de la etnicidad y otras
identidades culturalmente relevantes (Etienne, 2015)
no solo son temas transversales a todo programa de
cooperación técnica; son misiones superiores en
nuestra búsqueda de la equidad social en salud.

Agradecimientos
FBP agradece a la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo
León la invitación a presentar la Cátedra Dr. Carlos
Canseco, en homenaje a una de las personalidades
ilustres y más influyentes en la salud pública del
continente americano durante el Siglo XX, así como
al Sr. Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, Dr. Jesús Áncer Rodríguez, promotor de este
homenaje. FBP felicita a la comunidad Universitaria
en su 82° aniversario de vida institucional y a la
Facultad de Salud Pública y Nutrición en su 41°
aniversario, destacando su rol de formadoras de
recursos humanos preparados para un México mejor.

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                    <text>�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

RIESGO CARDIOVASCULAR EN PACIENTES DE PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Núñez Rocha Georgina Mayela1*, López Enríquez Ivette2, Ramos Hernández Sergio Ricardo2, Ramos Peña
Esteban Gilberto1, Guevara Valtier Milton Carlos3 , González Treviño Irma Marcela 1,4
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, FASPYN. Monterrey
Instituto Mexicano del Seguro Social de Nuevo León
3
Universidad Autónoma de Nuevo León, FAEN. Monterrey
4
Tecnológico de Monterrey
*Correo electrónico: georgina.nunezr@uanl.mx
2

RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) en México constituyen la primera causa de muerte. En
el primer nivel de atención no se detecta el Riesgo Cardiovascular (RCV) de los pacientes de manera sistemática
y pasan desapercibidas por el personal de salud. Objetivo: Establecer la prevalencia en RCV en la población de
una Unidad de primer nivel de atención de una institución de seguridad social. Material y Métodos: Diseño de
estudio transversal en pacientes de 30 a 74 años de edad n=269. Se consideraron variables socios demográficos,
antropométricos, de factores de RCV y perfil bioquímico. El plan de análisis consistió en estadística descriptiva
(medidas de tendencia central y de dispersión) e inferencial (X2, prueba de T y Riesgo Relativo). Resultados: El
promedio de edad fue 51.4±12 años, eran hombres en el 49.9%, casados 75%. La prevalencia de RCV alto fue de
21.6%, sobrepeso y obesidad en el 58.7% de la población y factores de RCV modificables principalmente en
hombres. En la prueba de t , se encontró diferencia entre género únicamente en VLDL (.005) y en la X2 en la
mayoría de las variables estudiadas. El promedio de RR en esta población fue 2.4±1.9. Conclusión: La prevalencia
de RCV fue mayor a la encontrada en otros estudios y se observa una alta prevalencia de factores de RCV en el
grupo de estudio. Se recomienda el apego a las Guías Diagnóstico Terapéuticas y tabuladores de RCV por el
médico familiar para identificar oportunamente grupos de riesgo
Palabras clave: Riesgo cardiovascular, factores de riesgo, atención primaria
ABSTRACT
Introduction Cardiovascular disease (CVD) in Mexico are the lead cause of death. In primary care, cardiovascular
risk (RCV) patients are not detected unnoticed systematically. Objective: To establish prevalence on the
population of a primary care unit an social security institution. Material and Methods: Transversal study design
in patients 30 to 74 years n = 269. Demographic variables, anthropometric, cardiovascular risk factors and socio
biochemical profile were considered. The analysis plan consisted of descriptive statistics (measures of central
tendency and dispersion) and inferential (X2, T test and Relative Risk). Results: The mean age was 51.4 ± 12
years, 49.9% were men, 75% married. The prevalence of high cardiovascular risk was 21.6%, overweight and
obesity in 58.7% of the population and largely modifiable cardiovascular risk factors in men. In the t test,
differences were found between gender only VLDL (.005) and X2 in most of the variables studied. The average
RR in this population was 2.4 ± 1.9. Conclusions: The prevalence of cardiovascular risk was higher than found in
other studies and a high prevalence of cardiovascular risk factors in the study group were observed. It is
recommended attachment to the Guidelines Diagnostic and Therapeutic RCV tabs by the family physician to
quickly identify risk groups.
Keywords: cardiovascular risk, risk factors, primary care

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

1

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Introducción
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), son
un problema de salud pública mundial; hoy en
día constituyen la primera causa de enfermedad
y muerte en el mundo occidental y continuarán
avanzando en los países en vías de desarrollo
hasta sobrepasar a las enfermedades infecciosas.
Actualmente, y de acuerdo con la Federación
Mundial del Corazón, las enfermedades
cardiovasculares ocupan el primer lugar de
morbi-mortalidad en casi dos terceras partes de
la población mundial y en México sucede el
mismo fenómeno1.
Actualmente en América latina y el
Caribe las enfermedades cardiovasculares
representan el 31% del total de las defunciones.
Se estima que ocurrirán 20.7 millones de
defunciones por enfermedades cardiovasculares
en esta región durante los próximos 10 años 1. En
México, las estadísticas generales informan que
las Enfermedades del Corazón figuran en primer
lugar como causa de muerte desde hace más de
20 años2.
Al acuñar la expresión “factor de riesgo”
el Framingham Heart Study facilitó un cambio
en el ejercicio de la medicina. En la actualidad
factor de riesgo se define como un elemento o
una característica mensurable que tiene una
relación causal con un aumento de frecuencia de
una enfermedad y constituye factor predictivo
independiente y significativo del riesgo de
contraer una enfermedad 3.
Existe un consenso mundial en
considerar
como
factores
de
riesgo
cardiovascular mayor a la Hipertensión arterial,
Tabaquismo, Dislipidemia, Diabetes Mellitus,
Obesidad, Inactividad física, Microalbuminuria
o Tasa de filtración glomerular &lt; 60ml/min, edad
mayor de 55 en hombres y 65 en mujeres,
historia familiar de enfermedad cardiovascular
prematura, y como factores predisponentes para
el desarrollo de enfermedad cardiovascular
características étnicas, factores psicosociales,
homocisteína
elevada,
PCR
elevada,
lipoproteína
A
elevada,
HDL
bajo,

Artículo Original

hiperuricemia,
proteinuria
4
protrombóticos .

y

factores

El riesgo cardiovascular (RCV) se define
como la probabilidad de desarrollar una
enfermedad cardiovascular como enfermedad
coronaria, accidente cerebro vascular o
artropatía periférica en un período de tiempo
definido, usualmente 10 años; mientras que el
FRC corresponde a una característica biológica
o comorbilidad presente en una persona que está
relacionada en forma independiente con el
desarrollo
Posterior de una enfermedad cardiovascular, es
decir aumenta la probabilidad de la presentación
de dicha enfermedad 5.
En el tercer informe del Grupo de
Expertos del Programa Nacional de Educación
sobre el Colesterol acerca de la detección,
valoración
y
tratamiento
de
la
hipercolesterolemia en adultos (ATP III) se
establecieron los niveles óptimos de LDL–C &lt;
100 mg/dl y muy altos ≥190 mg/dl, Colesterol
total deseable &lt; 200 mg/dl y muy altos ≥ 240
mg/dl, HDL-C Niveles bajos &lt; 40 mg/dl y altos
≥ 60, Triglicéridos niveles normales &lt;150 mg/dl
y muy altos ≥ a 500 mg/dl; Dependiendo de estos
niveles séricos, ya sean óptimos o elevados
condicionan o no RCV 6. Cabe resaltar que la
prevalencia general de hipercolesterolemia en
México en mayores de 30 años, fluctúa entre 8.9
y 24.7%, según reportes de la Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT 2012)7,8.
La hipertensión arterial, de acuerdo con
The Seventh Report of the commitee on
Prevention,
Detection,
Evaluation,
and
Treatment of High Blood Pressure (JNC-7) se
reporta que es uno de los factores más
importantes en el desarrollo de la Aterogénesis;
por consiguiente aumenta el RCV. Estos
pacientes presentan una esperanza de vida
inferior en 10 a 20 años a diferencia de la
población general ajustada a sexo y grupo de
edad. Cuanto más alta es la presión arterial,
mayor es la posibilidad de infarto de miocardio,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

2

�Riesgo cardiovascular en pacientes

insuficiencia cardiaca, ictus y enfermedad renal
4. La prevalencia en México para hipertensión
arterial en la población de 20 años o más, resultó
de 33.3 y 30.8% en hombres y mujeres
respectivamente de acuerdo a informes de la
ENSANUT, 20128.
La Organización Mundial de la Salud
(OMS) señala que el tabaco es la causa de
mortalidad evitable más importante en el mundo.
Que el consumo de tabaco es responsable de más
de 3 millones de muertes al año y que tiene
además, repercusiones sociales y económicas
muy importantes 9. El Framingham study y el
Albany Cardiovascular Health Center Study
demostraron que los fumadores presentaban
aumento del riesgo de infarto de miocardio o
muerte súbita relacionado con el número de
cigarrillos consumidos al día; en México, la
prevalencia de tabaquismo fue de 11.8% en
adultos mayores de 20 años3,8. Por otro lado, en
lo concerniente a la presencia de diabetes
mellitus, se sabe que a mayor grado de patología
hidrocarbonada, mayor coexistencia de factores
de riesgo y mayor estimación del riesgo
coronario. La prevalencia nacional de Diabetes
Mellitus en adultos mexicanos de 20-103 años
fue de 9.2%, ENSANUT 2012 8.
El sobrepeso y la obesidad son problemas que
afectan a cerca de 70% de la población (mujeres,
71.9 %, hombres, 66.7%) entre los 30 y 60 años,
en ambos sexos10.
Sin embargo, entre las mujeres existe un mayor
porcentaje de obesidad (índice de masa corporal
igual o mayor a 30) que entre los hombres. La
prevalencia de obesidad en los adultos
mexicanos se ha ido incrementando con el
tiempo 10. En 1993, resultados de la Encuesta
Nacional de Enfermedades Crónicas (ENEC
1993) mostraron que la prevalencia de obesidad
en adultos era de 21.5% 11. Actualmente, con
mediciones obtenidas por la ENSANUT 2012,
se encontró que 73% de las mujeres mayores de
20 años y 69.4 de los hombres tienen sobrepeso
u obesidad 8.

Artículo Original

Así, en una unidad de primer nivel de
atención del Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS), no se conocía la prevalencia de
RCV cardiovascular de la población, ya que no
se evalúa de forma intencional dicho riesgo en el
paciente, es por eso que , el objetivo del proyecto
fue determinar la prevalencia de RCV en
población de 30 a 74 años en una unidad de
primer nivel de atención.
Material y Métodos
Se trata de un diseño transversal, la población de
estudio fueron los pacientes de una unidad de
primer nivel de atención del IMSS de ambos
turnos, sin distinción de género entre 30 y 74
años de edad y que aceptaran participar en el
estudio. Se excluyeron aquellos que en su
expediente clínico se hubiera reportado
antecedente de cardiopatía de origen congénito y
cardiopatía dilatada y se eliminaron aquellos con
cambio de adscripción y con baja en el servicio
o que no se hubieran realizado los exámenes
solicitados. Para calcular la muestra, se utilizó la
fórmula para estimar una proporción en una
población infinita y el muestreo fue no
probabilístico por cuota n=269.
Se incluyeron variables sociodemográficas
como edad, género, estado civil, ocupación.
Factores de riesgo como tabaquismo,
diagnóstico previo de Diabetes Mellitus,
hipertensión arterial, dislipidemia, síndrome
metabólico, accidente cerebro vascular y
antecedentes de familiares con enfermedad
cardiovascular. Indicadores antropométricos:
peso, talla e índice de masa corporal e
indicadores clínicos como tensión arterial y
bioquímicos como glucosa, colesterol total,
HDL, VLDL, LDL y triglicéridos. Evaluación
del RCV: porcentaje y nivel; asimismo, la
probabilidad de un evento de RCV a 10 años.
Durante del Turno matutino de una Unidad
Medicina Familiar en el tiempo de espera
consulta del paciente, la asistente médica
entregó
a los pacientes, la carta

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

de
de
le
de
3

�Riesgo cardiovascular en pacientes

consentimiento informado y la investigadora
principal les dio una explicación sobre la
investigación que se realizaría.
De los pacientes que aceptaron participar se les
aplicó el instrumento de recolección de datos por
la investigadora principal, posteriormente se
tomó la presión arterial, peso y talla por la
enfermera, previa calibración de baumanómetro
y reporte en el instrumento de evaluación de
cada paciente. La determinación del índice de
masa corporal (IMC) por investigadora
principal. De los datos que no aportaron los
pacientes, se obtuvieron del expediente
electrónico, si el paciente no contaba con datos
en el expediente de glucemia en ayuno y perfil
de lípidos en los últimos 6 meses se expedía la
orden de solicitud de exámenes de laboratorio y
se citaba al paciente en plazo no mayor a 2
semanas
para
reporte
de
resultados.
Posteriormente, se le otorgaba una cita para
valoración de resultado de exámenes de
laboratorio y notificación de su riesgo
cardiovascular y acciones que tendría que hacer.
El l presente estudio se apegó a las disposiciones
generales del Reglamento de la Ley General de
Salud en materia de Investigación 12.
El plan de análisis incluyó frecuencias y
proporciones, para las variables categóricas,
promedio y desviación estándar para las no
categóricas. Tasa de prevalencia e intervalos de
confianza de 95%. La comparación entre sexos
se realizará mediante χ2; para la comparación
entre dos grupos de variables continuas se aplicó
la prueba t-Student o la U de Mann y Whitney
cuando la distribución no fue normal. Se utilizó
el paquete estadístico SPSS 20.0.

Artículo Original

del 20% manifestaron padecer Diabetes
Mellitus. Otros resultados de importancia se
pueden observar en la Tabla 1.

Tabla I. Perfil socio demográfico y de salud de los pacientes de una unidad de medicina
familiar de primer nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Característica

%
n=269

TURNO
Matutino
Vespertino
ESTADO CIVIL
Soltero
Casado
Unión libre
Viudo
Divorciado
ESCOLARIDAD
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Licenciatura
Posgrado
OCUPACIÓN
Profesionista
Empleado
Trabajador Independiente
Obrero
Pensionado
Jubilado
Ama de casa
DIAGNÓSTICO PREVIO
Diabetes Mellitus
Hipertensión Arterial
Dislipidemia
Síndrome Metabólico
ACV
Familiar con enfermedad cardiovascular
Otros

49.8
50.2
3.7
75.5
9.3
8.2
3.3
30.5
39.4
24.9
4.8
.4
2.2
48.3
8.6
6.3
8.2
8.2
18.2
21.2
7.8
10.4
2.2
3.7
4.5
50.2

En lo referente a FRCV, se observó un promedio
de IMC de 26.3± 4.8, y en las fracciones del
colesterol, particularmente LDL se encuentró un
promedio mayor a 100 (119.4± 33.8). Por otro
lado. El promedio de puntos para RCV se
estableció en 5.9± 4.2 y el nivel de riesgo en 1.9±
1.2; el promedio del porcentaje de RCV fue de
9.2± 7.7 y el Riesgo Relativo de 2.4± 1.9. Otros
factores se encuentran en la Tabla 2.

Resultados
En total fueron 269 pacientes en, 49.9%
hombres, con un promedio de edad de 51 ± 12.0
años. La mayoría fue del turno vespertino,
casados y casi 40% tenían escolaridad
secundaria. Cerca al 50% eran empleados y más
Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

4

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

Tabla 2. Perfil antropométrico, bioquímico y de riesgo cardiovascular de 269 pacientes de una
unidad de medicina familiar de primer nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social.

51.00

Desviación
Estándar
12.0

Mínimo

Edad

Variables

Promedio

30

74

Peso

68.3

14.2

40.50

119.0

Talla

1.60

.08

1.34

1.8

IMC

26.3

4.8

17.40

47.4

PAS

121.8

14.1

100

173

PAD

76.6

9.1

50

110

Glucosa

96.5

45.9

58

405

Colesterol

200.5

41.0

88

412

HDL

43.4

10.3

19

89

LDL

119.4

33.8

16

293

VLDL

39.7

27.6

9

300

Triglicéridos

126.5

62.6

56

486

RCV

5.9

4.2

0

19

Porcentaje RCV

9.2

7.7

2

53

Nivel de RCV

1.9

1.2

1

4

Riego relativo

2.4

1.9

.0

13.3

Máximo

En lo referente a la prevalencia de factores
modificables para RCV, se observa que casi el
60% de los pacientes presentaron un IMC mayor
a 24.9 y el 46.5% de ellos con cifras mayores a
200 mg/dl y el casi el 60% con HDL con cifras
menores a 40 mg/dl.
Otras prevalencias específicas se encuentran en
la tabla 3.
Tabla 3. Prevalencia de factores de RCV modificables en pacientes de una Unidad de
Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Factor de riesgo
Índice de masa corporal
&gt;24.9
≤24.9
Presión arterial sistólica
&gt;120 mm Hg
≤120 mm Hg
Presión arterial diastólica
&gt;80 mm Hg
≤80 mm Hg
Glucosa
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
Colesterol
&gt;200 mg/dl
≤200 mg/dl
HDL
≤40 mg/dl
&gt;40 mg/dl
LDL
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
VLDL
&gt;35 mg/dl
≤35 mg/dl
Triglicéridos
&gt;150 mg/dl
≤150 mg/dl
Fuma
Si
No

Prevalencia
n = 269
158 (58.7%)
111 (41.3%)

Al analizar por nivel de riesgo y su asociación
con los factores de RCV, se observó asociación
con todos los factores con excepción de VLDL
como se establece en la Tabla 4.
Tabla 4. Riesgo cardiovascular por nivel y factores de riesgo en pacientes de una Unidad
de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social. n=269
Nivel de
riesgo

Bajo límite Límite
de Riesgo

X2

Levemente
por encima
del límite de
riesgo

Riesgo alto

Valor
de p

40(26.1%) 12(40.0%)
113(73.9%) 18 (60.0%)

19(67.9%)
9(32.1%)

36(62.1%)
22(37.9%)

23(15.0%)
8 (26.7%)
130(85.0%) 22 (73.3%)

11 (39.3%)
17 (60.7%)

19 (32.8%) 13.13
39 (67.2%)

15(9.8%)
7 (23.3%)
138(90.2%) 23 (76.7%)

5(17.9%)
23 (82.1%)

22 (37.9%) 22.93 &lt;.0001
36 (62.1%)

58(37.9%)
95 (62.1%)

17(56.7%)
13 (43.3%)

15 (53.6%)
13 (46.4%)

35 (60.3%) 10.81
23 (39.7%)

.013

53 (34.6%) 9 (30.0%)
100(65.4%) 21 (70.0%)

17 (60.7%)
11 (39.3%)

34 (58.6%) 15.77
24 (41.4%)

.001

10 (6.5%)
3 (10.0%)
143(93.5%) 27 (90.0%)

6 (21.4%)
22 (78.6%)

12 (20.7%) 11.27
46 (79.3%)

.010

50 (32.5%) 10 (33.3%)
103(67.3%) 20 (66.7%)

12 (42.9%)
16 (57.1%)

25 (43.1%) 2.664
33 (56.9%)

.446

7 (25.0%)
21 (75.0%)

29 (50.0%) 15.93
29 (50.0%)

.001

17 (60.7%)
11 (39.3%)

39 (67.2%) 7.039
19 (32.8%)

.071

Factor
RCV
PAS
&gt;120 mmHg
≤120 mmHg
PAD
&gt;80 mmHg
≤80 mmHg
Glucosa
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
Colesterol
&gt;200 mg/dl
≤200 mg/dl
HDL
&gt;40 mg/dl
≤40 mg/dl
LDL
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
VLDL
&gt;35 mg/dl
≤35 mg/dl

Triglicéridos
&gt;150 mg/dl 34 (22.1%) 9 (30.0%)
≤150 mg/dl 119(77.8%) 21 (70.0%)
IMC
&gt;24.9
80(52.3%)
22(73.3%)
≤24.9
73 (47.7%) 8 (26.7%)

33.12 &lt;.0001

.004

Para establecer la diferencia por género, se
observa que en esta misma variable (VLDL)
hubo diferencia significativa como se encuentra
en la Tabla 5.

107 (39.8%)
162 (60.2%)
61 (22.7%)
208 (77.3%)

Tabla 5. Diferencia entre factores de RCV por género en pacientes de una Unidad de
Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social.

49 (18.2%)
220 (81.8%)

FACTOR DE RIESGO

MASCULINO
n= 134

125 (46.5%)
144 (53.3%)
156 (58.0%)
113 (42.0%)
31 (11.5%)
238 (88.5%)
97 (36.1%)
63.9 (63.9%)
79 (29.4%)
190 (70.6%)
90 (33.5 %)
179 (66.5%)

FEMENINO

t

p

n= 135

PAS

122.0 ± 13.7

121.5 ± 14.6

.270

.338

PAD

76.7 ± 9.6

76.6 ± 8.7

.024

.578

GLUCOSA

96.2 ± 44.0

96.8 ± 47.9

-.107

.556

COLESTEROL

204.3 ± 45.0

196.6 ± 36.3

1.53

.277

HDL

43.9 ± 10.9

42.9 ±9.7

.784

.059

LDL

121.1 ± 34.9

117.9 ± 32.7

.776

.740

VLDL

42.8 ± 34.7

36.7 ± 17.5

1.80

.005

TRIGLICERIDOS

127.6 ± 66.0

125.5 ± 59.3

.272

.879

IMC

26.2 ± 4.81

26.4 ± 4.9

-.225

.697

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

5

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Discusión y Conclusiones.
En el presente estudio se comprobó la
hipótesis establecida ya que se observó una
prevalencia de 21.6% de pacientes con RCV,
semejante a lo descrito por Fanghanel-Salomon
en su estudio sobre la epidemiología
cardiovascular en México; en donde encontraron
que el 20% de la población era portadora de
RCV alto 1.
Los resultados de la presente investigación
reflejan dentro del perfil socio demográfico una
prevalencia marcada de pacientes casados y con
escolaridad de nivel medio; mayoritariamente
trabajadora con comorbilidades, lo cual es
preocupante porque potencialmente esta
problemática, es causa de incapacidades y
afectaría la productividad en las empresas y la
estabilidad económica en su entorno familiar.
Asimismo se observó un alta prevalencia de
tabaquismo positivo en mujeres y esto es
semejante a lo documentado en el estudio
Minnesota Business Men Study 3, y el
Framingham Study 3, en donde se estableció la
conocida relación dosis-efecto de este factor.
Por lo que se requiere implementar nuevas
estrategias educativas dirigidas a grupos de
grupo de riesgo, para encaminar a la población a
la
prevención
de
las
enfermedades
cardiovasculares, al comprometerse con su
salud. En lo correspondiente a las instituciones y
personal de salud, es importante que
incrementen la evaluación del nivel de RCV que
posee cada paciente para concretizarlo acerca de
los eventos próximos que pudieran ocurrir de no
modificar este tipo de factores de riesgo.
Encontramos una población joven con
dislipidemia agregada y mayor proporción de las
fracciones de colesterol alteradas con efecto
sobre el RCV, como lo descrito en el tercer
informe del grupo de expertos del programa
nacional de educación sobre el colesterol , acerca
de la detección, valoración y tratamiento de la
hipercolesterolemia en adultos (ATP III)6 lo
que condiciona niveles de LDL por arriba de 100

Artículo Original

mg/dl. En ese sentido, es conveniente que el
médico de familia, al identificar a un paciente
con este problema además, obesidad exógena,
acantosis nigricans, Hipertensión Arterial previa
o en el momento de la consulta y destrostix
casual mayor de 200mg/dl debe realizar un
perfil bioquímico completo y proporcionar
medicación adecuada, oportuna y con un nivel
de adecuado en la elección de la medicación
como lo sugieren la Guías Diagnóstico
Terapéuticas del IMSS y no dejar pasar
desapercibidos estos datos por las graves
consecuencias como el que se desencadene en un
plazo no mayor a diez años una enfermedad
cardiovascular y sus complicaciones.
Un dato alarmante en esta investigación fue la
prevalencia tan importante de un IMC por arriba
de lo normal en un casi el 60 % de la población
estudiada, semejante a lo reportado en la
ENSANUT, 2006 en donde la población
mexicana alcanza en mujeres cerca del 70 %
entre sobrepeso y obesidad 7,8. Esto representa
un problema emergente de salud pública para la
unidad, ya que además de incrementar la
probabilidad de
RCV, desencadena
enfermedades metabólicas, y psicosociales;
alteraciones en todos los sentidos: familia,
trabajo, pareja por lo que es necesario actuar con
enfoque de riesgo para propiciar un cambio en
la población a fin de que cada paciente, cada
médico, cada colaborador de los servicios de
salud tenga conocimiento de estos resultados y
se haga conciencia de que en todos debe existir
interés para lograr abatir estas cifras tan
alarmantes como lo sugiere Villar-Álvarez en un
estudio sobre la promoción del uso de las
recomendaciones en la prevención de RCV 6.
Cuando se analizó por nivel de RCV alto en
relación a los factores por género, el resultado
fue evidente en lo referente a la mayor
prevalencia y mayor probabilidad de riesgo en
hombres que en mujeres sobre todo en PAS,
PAD, niveles elevados de colesterol y sus
fragmentos principalmente como se ha
evidenciado en estudios realizados en México

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

6

�Riesgo cardiovascular en pacientes

por Chávez en el 2003, en donde fueron los
resultados semejantes al presente estudio 2
En conclusión, el RCV fue alto, con diferencias
entre género y se identificaron los factores de
riesgo participantes en el problema, es
importante comentar que a pesar de las
controversias sobre el uso del tabulador de
Framingham en el presente trabajo, no
representó dificultad alguna y fue práctica su
aplicación en esta población.
El RCV es una de las causas de mortalidad en la
que mejor se puede intervenir en el primer nivel
de atención, al prevenir y dar consejería durante
las
consultas
de
medicina
familiar
independientemente de la complejidad de los
padecimientos. Es necesario tomar conciencia y
trabajar
de
manera
inter,
multi
y
transdisciplinaria ara bien de la población y de la
misma institución de salud al disminuir el
porcentaje de RCV y de esa manera evitar los
gastos catastróficas y ocasionar desequilibrio en
los recursos institucionales en acciones de
prevención secundaria que involucra mayor
gasto a todos los niveles.
Bajo este contexto una reflexión en el ámbito de
la medicina familiar es el compromiso y el velar
por la salud de los que nos rodean y considerar
estos resultados para la toma de decisiones con
base científica.
Recomendaciones y propuestas
•Apego estricto a las Guías Diagnóstico
Terapéuticas por el Médico Familiar para la
promoción de salud y detección oportuna,
diagnóstico y tratamiento adecuado de factores
de RCV, comorbilidades y eventos coronarios,
para atacar a fondo estos padecimientos.
•Utilizar tabuladores prácticos como el de este
estudio para estatificar el RCV de manera fácil y
oportuna. Lo que permitirá aplicar los criterios
de prevención primaria, secundaria y terciaria de
acuerdo con el nivel de RCV establecido.

Artículo Original

•Diseñar estudios de intervención educativa y de
seguimiento en grupos de riesgo de acuerdo a lo
establecido en el presente trabajo.

Referencias bibliográficas
1. Escobedo de la Peña J, Perez R de J, Schargrodsky
H Champagne B. Prevalencia de dislipidemias en la
ciudad de Méxio y su asociación con otros factores
de riesgo cardiovascular. Resultados del estudio
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2. Fanghanel-Salomon G, Velázquez-Monroy O,
Lara-Esqueda
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trabajadores en el Distrito Federal. Salud Pública
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Joint National Committee on Prevention, Detection,
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España: Promoviendo el uso de las recomendaciones.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

7

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

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México: Instituto Nacional de Salud Pública, 2012.
9.Kuri-Morales P, González-Roldán J, Hoy MJ,
Cortés-Ramírez Epidemiología del Tabaquismo en
México. Salud Pública Mex 2006; 48 (Suppl 1):9198.
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Cardiol. 2006; 14 (2): 62-64.
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Epidemiología. Encuesta Nacional de Enfermedades
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12. Secretaría de Salud. (1987). Reglamento de la
Ley General de Salud en Materia de Investigación
para la Salud. Recuperado el 03 de abril del 2011, de
http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/compi/r
lgsmis.html

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

8

�Índice de Alimentación Social

Artículo Original

PROPUESTA DE UN ÍNDICE SOCIAL ALIMENTARIO
Ramos Peña Esteban Gilberto 1*, Ramos Cavazos María Teresa 1, García Rogelio Salas 1, Ramírez
López Erik1 Núñez Rocha, Georgina Mayela 1
Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
*Correo electrónico: esteban.ramosp@uanl.mx

RESUMEN
Introducción: Algunos factores y determinantes sociales pueden modificar los patrones de consumo
alimentario. La información que aporte el índice social alimentario se puede incorporar a otros
determinantes a fin de crear políticas sociales alimentarias. Material y métodos: Estudio
transeccional, descriptivo, se analizaron bases de datos del Instituto Nacional de Geografía y
Estadística, Consejo Nacional de Población. Para construir el Índice Social Alimentario (ISA) se
utilizaron determinantes sociales, factores sociales, daños a la salud. Se utilizó la fórmula para el índice
de Desarrollo Humano. Resultados: Los indicadores, excepto el de equidad y de salud, correlacionan
con el ISA (p&lt;0.05). El mayor porcentaje de entidades federativas tienen ISA muy bajo. 75% de las
entidades federativas con alto ISA son del norte y 25% de la costa del pacífico. Discusión y
conclusiones: Se supone que abarcar tres peldaños (necesidades fisiológicas, seguridad, estimación y
necesidad de reconocimiento) de cinco que consta la teoría de Maslow, son necesarios para construir el
ISA.A nivel municipal, posibilitaría determinar disparidades entre vecinos, dando oportunidad de
analizar series temporales y fijar corredores de baja accesibilidad a los alimentos focalizando de
manera pertinente la ayuda.
Palabras claves: Determinantes sociales, índice social, nutrición
ABSTRACT
Introduction: Some factors and social determinants can change patterns of food consumption. The
information you provide social index food can be incorporated into other determinants to create food
social policies. Material and methods: Cross-and descriptive study, National Institute of Geography,
Statistics and National Population Council databases were analyzed. To construct the Food Social
Index (FSI) were used social determinants, social factors and health damage. Results: Indicators,
except equity and health, correlate with FSI (p&lt;0.005). Twenty eight percent of the Mexican states
have very low FSI, 12.5% of the Mexican state have high FSI. Discussion: We used three step
(physiological needs, safety, esteem and need for recognition) comprising five Maslow theory. Use the
FSI at the municipal level, make it possible to determine differences between neighbors, providing an
opportunity to analyze time series and set down corridors focusing access to food aid in an appropriate
manner.
Key words: Social determinants, social index, nutrition.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Índice de Alimentación Social

Introducción
La alimentación y la nutrición de un
individuo pueden ser el reflejo de la
sociedad, pues, existen determinantes y
factores sociales y económicos tales como
la seguridad y disponibilidad de alimentos,
educación, vigilancia y regulaciones
gubernamentales así como políticas
alimentarias que las determinan.
Las crisis económicas de los países pueden
provocar que sectores de la población
tengan restricciones al acceso en alimentos
mientras que otros sectores tiene consumos
sofisticados (Juárez, 2001), por lo tanto, los
diferentes grupos que componen la
sociedad han tenido que desarrollar
estrategias para la obtención de los
alimentos, por ejemplo, cada vez más niños
han tenido que desarrollar actividades
económicas a fin de obtener recursos
necesarios para la alimentación, o bien, han
tenido que cambiar sus patrones de
consumo alimentario (PCA) dado los
incrementos a los precios en alimentos . En
este sentido, se ha modificado el consumo
de alimentos que se consideran básicos en
la alimentación, entre los que se pueden
contar a la carne, leche, frutas y pescado, y
aumenta el consumo de carnes frías
(procesadas), verduras, vísceras, entre
otros, a fin de mantener un estado nutricio
adecuado para el desarrollo de actividades
que den sustentabilidad1 y desarrollo. El
1
Por definición, el Desarrollo Sustentable dirige a la sociedad
hacia un mejoramiento en su calidad de vida sin comprometer los
recursos de las siguientes generaciones e inclusive de la actual y
que según el principio No.1 de la Declaración de Río sobre
Medio Ambiente y Desarrollo mencionado en la 55ª.Asamblea
Mundial de la Salud, 2002) “Los seres humanos constituyen el
centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo
sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en
armonía con la naturaleza”.

Artículo Original

PCA es susceptible de modificaciones por
situaciones de escasez y también por la
publicidad orientada a modificar la
percepción del consumidor (Ramos, y
otros, 2005).
La variedad de alimentos en la dieta es
necesaria para la salud y la nutrición, pero
también, es un elemento de identidad
cultural de la población y dado que la falta
de alimentos se debe más a la dificultad en
la accesibilidad que a la producción (Schuh
G., 2002) es necesario el estudio amplio del
acceso a la alimentación de la sociedad en
sus diferentes entornos.
Los determinantes y factores sociales
ejercen presión las distribuciones del gasto
en las diferentes regiones de México, por lo
tanto, pueden tener diferentes expresiones
sobre el PCA. Se ha considerado que el
gasto en alimentos y bebidas puede, en
general, ser del 34% del ingreso, sin
embargo, estos porcentajes se modifican al
clasificar a los hogares según deciles de
ingreso. El segmento del menor ingreso
(10% de los hogares más pobres) destinan
56% de su gasto total a la alimentación,
mientras que, el 10% de los que tienen más
alto ingreso emplea el 20% en el rubro de
alimento, un porcentaje similar lo utilizan
en educación, esparcimiento, transporte y
comunicaciones. Los más pobres sólo
utilizan 4.2% de su gasto total en
educación y 6 % en transportación.
(Instituto
Nacional
de
Estadística,
geografía e informática, 2006)
De acuerdo con la información dada a
conocer en la Encuesta Nacional de
Nutrición, realizada por el Instituto
Nacional de Salud Pública (Instituto
Nacional de Salud Pública, Secretaría de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

10

�Índice de Alimentación Social

Salud, 2011), en México persisten
condiciones de mala nutrición, tanto por
deficiencia como por exceso. Según
resultados de la encuesta, en el país existen
amplios grupos de población que tienen
dietas altas en maíz y fríjol y otros
alimentos ricos en inhibidores de la
absorción de minerales, también revela,
que existen patrones de consumo asociados
al
desarrollo
socioeconómico
y
urbanización de las distintas localidades y
regiones, por ejemplo, aquellas con un
grado más alto de desarrollo (área
metropolitana de la ciudad de México y la
parte norte del país) y las zonas urbanas,
presentan las ingestas más elevadas en la
mayor parte de los alimentos.
La creación de un índice social alimentario
está dentro del concepto más amplio
denominado
seguridad
alimentaria2,
contiene ámbitos preferentemente sociales
como es caso del ingreso monetario,
también se pueden abarcar ámbitos de la
salud al abordar elementos de estado
nutricional, edad de la población,
características de la población.
Dado lo anterior, este trabajo se puede
suscribir bajo la teoría de Maslow, las
dimensiones y factores utilizados pueden
establecerse dentro de la jerarquía de las
necesidades para lograr que el individuo se
2

La seguridad alimentaria nutricional (SAN) es
una situación dinámica que abarca factores
socioeconómicos, alimentarios, nutricionales,
ambientales entre otros, de manera que para que
la población cuente con SAN, lo primero que se
debe realizar es un reconocimiento de la
situación alimentaria y nutricional a fin de
establecer acciones documentadas y con soporte
metodológico científico para asegurar el logro
de las metas y objetivos propuestos en
beneficio de la población (Ramos Peña, González
Rodríguez, De la Garza Casas, Berrún Castañón,
&amp; Ramos Cavazos, 2006).

Artículo Original

desarrolle de manera integral (Ardouin,
Bustos y Jarpa, 2001).
El propósito de la investigación es
desarrollar
el
INDICE
SOCIAL
ALIMENTARIO (ISA) a partir del análisis
de las bases de datos de instituciones
gubernamentales y no gubernamentales.
Material y métodos
Fue un estudio transeccional, descriptivo,
se analizaron las bases de datos del
Instituto Nacional de Geografía y
Estadística (INEGI) y el Consejo Nacional
de Población
(CONAPO) (Consejo
Nacional de Población, 2005). Se generó
una base de datos con las dimensiones e
indicadores
necesarios
por
estado
federativo de México para crear el ISA, se
han tomado como dimensiones la
educación, servicios primarios y salud
(Tabla No.1) que integran los indicadores
del Índice de Desarrollo Humano del
Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), de las líneas de
pobreza de Foster, Green y Torbecke, del
índice de Pobreza del PNUD y en el Índice
de necesidades insatisfechas de la
Comisión Económica para América Latina
(Martínez, Treviño,Gómez, 2009, pág. 21)
Una vez ordenados las dimensiones por
estado federativo, se utilizó la fórmula para
el índice de Desarrollo Humano (IDH),
tomando como referencia el valor mínimo
(Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial, 1997).

Material y métodos
Fue un estudio transeccional, descriptivo,
se analizaron las bases de datos del
Instituto Nacional de Geografía y
Estadística (INEGI) y el Consejo Nacional

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

11

�Índice de Alimentación Social

de Población (CONAPO) (Consejo
Nacional de Población, 2005). Se generó
una base de datos con las dimensiones e
indicadores
necesarios
por
estado
federativo de México para crear el ISA, se
han tomado como dimensiones la
educación, servicios primarios y salud
(Tabla No.1) que integran los indicadores
del Índice de Desarrollo Humano del
Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), de las líneas de
pobreza de Foster, Green y Torbecke, del
índice de Pobreza del PNUD y en el Índice
de necesidades insatisfechas de la
Comisión Económica para América Latina
(Martínez, Treviño,Gómez, 2009, pág. 21)

Una vez ordenados las dimensiones por
estado federativo, se utilizó la fórmula para
el índice de Desarrollo Humano (IDH),
tomando como referencia el valor mínimo
(Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial, 1997).

Artículo Original

La expresión que resuelve el índice relativo
para cada indicador de la dimensión es:
Drelativo = (Xmin – Xd)/ (Xmáx – Xmin)
Donde:
Drelativo: Dimensión
Xmáx: es el valor máximo del indicador en
la serie de valores representa a cada entidad
federativa componen.
Xmin: es el valor mínimo del indicador en la
serie de valores que representa a cada
entidad federativa.
Xd: es el valor del indicador en la serie de
valores que representa a cada entidad
federativa que se desea comparar
El ISA se expresa a partir de

ISA = DEducación + DServicios primarios + DEquidad
+ DSalud
Donde D: Dimensión

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

12

�Índice de Alimentación Social

La estratificación de ISA se estableció en
cinco niveles: Muy alto, alto, medio, bajo y
muy bajo. Los límites extremos para los
niveles se estimaron utilizando el método
de Dalenius (Robles, 2001)
Resultados
La tabla Núm.2 concentra las dimensiones
y los valores de los indicadores utilizados
en la construcción del ISA. El rango en los
porcentajes de los indicadores puede variar
desde el 0.0% al 72.0%. Los estados que
tienen el percentil 75 o más (11.2%) en
analfabetismo son Hidalgo, Campeche,
Michoacán, Puebla, Veracruz, Oaxaca,
Guerrero y Chiapas. En cuanto al
porcentaje de población sin acceso a agua
potable, los estados de San Luis Potosí,
Puebla, Baja California Sur, Oaxaca,
Tabasco, Veracruz, Chiapas y Guerrero se
sitúan por arriba del percentil 75 (12.6%).
Con respecto al indicador de porcentaje de

población sin servicio de drenaje, los
estados que se encuentran por arriba del

Artículo Original

percentil 75 (20.8%) son Hidalgo, Puebla,
San Luis Potosí, Veracruz, Chiapas,
Yucatán, Guerrero y Oaxaca. En cuanto al
indicador coeficiente de desigualdad de
ingresos, los estados que se sitúan por
encima del percentil 75 (6.1) son
Zacatecas, Hidalgo, Morelos, Puebla,
Tlaxcala, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. En
referencia al indicador de la tasa neta de no
participación laboral de la mujer con
respecto a la población económicamente
activa, los estados que se encuentran por
arriba del percentil 75 (65.4%) son
Zacatecas, Veracruz, Campeche, Coahuila,
Chihuahua, Durango, Tabasco y Chiapas.
En lo que a la tasa de mortalidad por
desnutrición por 1,000 habitantes, los
estados que se encuentran por arriba del
percentil 75 (9.1) son Tlaxcala, Chiapas,
Zacatecas, Hidalgo, Puebla, Veracruz,
Morelos y Oaxaca. Con respecto al
porcentaje de nacidos vivos con bajo peso,

los estados que se encuentran superando el
percentil 75 (7.2%) son Querétaro,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

13

�Índice de Alimentación Social

Hidalgo, Morelos, Puebla, México,
Yucatán, Tlaxcala, Distrito Federal.
De los indicadores de salud, el de muertes
por desnutrición, correlaciona con todos los
demás indicadores sociales, el de
porcentaje de nacidos vivos con bajo peso
al nacer solo correlaciona con dos
indicadores (p&lt;0.05), el de bajo peso al
nacer, solo correlaciona con el indicador
porcentaje de analfabetismo y con el

Artículo Original

coeficiente de desigualdad de ingresos
(p&lt;0.05). A excepción del indicador Tasa
neta de no participación laboral de la mujer
(%PEA) y el de bajo peso al nacer, todos
los demás indicadores muestran una alta
correlación con el ISA y entre ellos mismos
(p&lt;0.05), (ver tabla Núm. 3).
Al estratificar las entidades federativas por
niveles del ISA, el mayor porcentaje se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

14

�Índice de Alimentación Social

Artículo Original

ubica en el estrato muy bajo y los menores
porcentajes en los estratos bajo y muy bajo
(ver tabla Núm.4)
De los cuatro Entidades federativas que se
ubican en el estrato muy alto, el 75% son
del norte y el 25% de la costa del pacífico.
En el estrato alto, el 37.5% pertenecen al
centro. En el estrato medio el 50% de los
Entidades federativas pertenece a la región
sur de país. En el estrato bajo, el 83.33% de
los estados federativos son del centro, el
66.6% de los Entidades federativos
ubicados en el estrato muy bajo se
encuentran al sur del país (ver tabla núm.5
y Figura Núm.1)

FIGURA 1
Estados Federativos por Índice Social
Alimentario

Discusión

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�Índice de Alimentación Social

Con el propósito de construir el índice
social
alimentario,
se
utilizaron
determinantes sociales (educación y la
equidad), factores sociales (servicios
primarios) y daños a la salud.
La teoría de Maslow, refiere que el
crecimiento de un individuo se ajusta a
etapas de necesidades satisfechas, de
manera que al tener satisfechas las
necesidades básicas irá avanzando en la
consecución de necesidades superiores que
abordan esferas de auto superación y
trascendencia, el alcance de este trabajo
solo tiene capacidad de abordar las
necesidades de déficit que son las
fisiológicas (tasa de mortalidad infantil y
nacidos vivos con bajo peso), de seguridad
(coeficiente de desigualdad de ingresos,
servicios primarios), también se aborda el
peldaño de necesidades de estima y
reconocimiento (tasa neta de no
participación laboral de la mujer,
educación) (Huitt, 2007).

Artículo Original

alimentaria para un estado federativo del
noreste de México (Ramos, y otros, 2005)
y, dado que la alimentación de los
individuos así como la accesibilidad a los
alimentos son un derecho primordial,
además de estar fuertemente asociada al
desarrollo sustentable de las naciones, es
entonces de suma importancia abordar este
tema para ser investigado.
Entre las utilidades del ISA se encuentran:
ser un índice social alimentario relativo,
dado que es posible determinar las
disparidades que afectan el acceso a
alimentos entre entidades federativas
vecinas, también aplicarlo en diferentes
años a fin crear y analizar series temporales
(García-Luque, la Fuente, &amp; Faura, 2009),
crear corredores de baja accesibilidad a los
alimentos (Tavares Jean &amp; Junior, 2010).

Desde la perspectiva poblacional, existen
entidades federativas que tienen elevados
valores porcentuales de los indicadores de
necesidades básicas que se ubicarían el
primer peldaño con menores valores
porcentuales a otros peldaños, es decir, aún
no se resuelven las condiciones de
necesidades
primarias,
los
valores
porcentuales del peldaño del indicador
(tasa neta de no participación laboral de la
mujer) que se ubica en el peldaño cuatro
(reconocimiento) se encuentran muy
alejados del resto de los demás indicadores.

La información que aporte el ISA más la de
los patrones de consumo y sus
determinantes
sociales
conocimiento
regional de la canasta básica alimentaria,
apoyaría las evidencias necesarias para el
análisis del derecho y seguridad a la
alimentación para así, llegar a la
elaboración
de
políticas
sociales
alimentarias que a través de las estrategias
y acciones sea posible focalizar de manera
pertinente la ayuda (Ramos, y otros, 2005;
Ramos, Cantú, Chavero, de la Garza, &amp;
González, 2009; Ramos, González, de la
Garza, Berrún, &amp; Ramos, 2006; Ramos,
Salazar, Berrún, &amp; Zambrano, 2007;
Ramos, Castro, de la Garza, Berrún, &amp;
González, 2010)

Si la alimentación es una necesidad básica,
apenas en el año 2005, se ha caracterizado
el PCA y una Canasta Básica Alimentaria
(CBA) así como una propuesta de política

En cuanto a las dimensiones utilizadas y
que se han referido en la construcción de la
base de datos, la dimensión de equidad( sus
indicadores son el coeficiente de

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�Índice de Alimentación Social

desigualdad de ingresos y la tasa neta de no
participación laboral de la mujer que
tienen, además de su implicación directa en
el ingreso monetario, involucran un asunto
de justicia laboral), no es referida en las
mediciones que realizan CEPAL, PNUD
(Martínez Jasso, Trevño Cantú, &amp; Gómez
Meza, 2009, pág. 21).
Medina Gómez (2011), Ramos et al (2009;
2005; 2008), (Ramos, González, de la
Garza, Berrún, &amp; Ramos, 2006) refieren
haber encontrado correlación significativa
con algunos de los indicadores que se están
utilizando en este trabajo para el desarrollo
del ISA,
el valor mediano de los
indicadores que se refieren solo a
distribuciones porcentuales son bajos, sin
embargo, los rangos que presentan son muy
amplios y en el límite superior podemos
observar valores altos de exclusión y que
impactan en la seguridad alimentaria, como
lo son los indicadores de analfabetismo
(20%), población sin drenaje (39%),
población sin acceso a agua potable (24%).
Cuando uno de los indicadores lleva
implícito la equidad, que en este caso
explícitamente denota justicia de género
(Tasa neta de no participación laboral de la
mujer), el valor mediano de los porcentajes
de la disparidad es el más alto de todos los
indicadores (63%) y por consecuencia el
límite superior del rango (72%). El valor de
la equidad, se encuentra en uno de los
niveles alto de la pirámide de Maslow.
La forma más utilizada en la definición de
pobreza se basa en el ingreso y consumo de
la sociedad, pero al ser la pobreza un
asunto de gran responsabilidad, cada país
debe considerar en su planeación
estratégica de desarrollo como nación la

Artículo Original

definición de pobreza (Menchú E. &amp;
Santizo, 2002), Ahora bien, si a la pobreza
se le suman problemas con el acceso a los
alimentos se habla entonces de pobreza
extrema y para evitar esa condición se
requiere dar respuesta al reclamo constante
de la sociedad en lo referente a la
alimentación, cuando ese reclamo no se
reconoce o no se le da solución entonces la
sociedad está en la condición de pobreza
extrema que es un grado mayor de pobreza
en la cual no se tiene acceso a los alimentos
(Roselló, 2005)y sitúa a la población en la
condición social denominada inseguridad
alimentaria la cual, que desde la
perspectiva de la teoría de Maslow es el
primer peldaño de las necesidades de
carencias o déficit.
Entre los aspectos importantes en lo
referente a la calidad de vida, se encuentran
los de la sobrevivencia, de los cuales, la
alimentación y la relación que las personas
establecen con el entorno en cuanto a la
accesibilidad de los alimentos ocupa el
lugar primordial (Acosta, Hugo Massorbio,
&amp; Silvina Calcagni, 2010)
El Índice de Marginación (IM) desarrollado
por
CONAPO,
contempla
cuatro
dimensiones, todas ellas socioeconómicas,
que son educación, vivienda, ingreso
monetario y distribución de la población
(Consejo Nacional de Población, 2005)
pero no contiene alguna relacionada con
salud o alimentación, mientras que el ISA,
que también tiene cuatro dimensiones, tres
de
ellas
tienen
connotación
socioeconómica (educación, servicios
primarios y equidad) y la cuarta de salud.
Todas esas dimensiones tienen relación con
la alimentación en cuanto al acceso y a la
variedad en el consumo. Existen

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�Índice de Alimentación Social

referencias de la incorporación de la
dimensión alimentaria al IM a fin de
comparar la marginación municipal al
adicionar de la dimensión alimentaria en el
cálculo del IM el consumo de
macronutrimentos de la población. Los
resultados demostraron un cambio en el
lugar en la marginación que ocupan los
municipios de una entidad federativa del
noreste de México (Ramos, González,
Valdés, Gómez, Rivera, Berrún 2009).
Al revisar el ISA con respecto al IM, se
encontró una distribución aproximada de
las entidades federativas por niveles del
ISA con respecto a los niveles de que
propone el CONAPO en el IM, solo cuatro
entidades federativas (Nuevo León, Distrito
Federal y Baja California y Coahuila) que
tienen ISA muy alto se encuentran entre las
entidades con el índice de marginación
muy bajo, el resto de las entidades con ISA
muy alto se encuentran clasificadas en el
índice de marginación bajo. En cuanto a las
entidades federativas que tienen el ISA
muy bajo (Chiapas, Guerrero, Oaxaca y
Veracruz), los primeros tres tienen el índice
de marginación muy alto y, Veracruz tiene
un índice de marginación alto. En el resto
de los niveles es donde puede haber más
variedad en cuanto a las diferentes
ubicaciones de las entidades federativas
dentro de los dos índices.
En pocas palabras, “….la seguridad
alimentaria puede traducirse en actos de
elección consciente basada en información
disponible en cada caso” y que para llegar
a esta democracia alimentaria se requieren
políticas y estrategias económicas y
sociales efectivas (Oseguera Parra, 2010,
págs. 15,16)

Artículo Original

Conclusiones
Este trabajo, supone que al abarcar tres
peldaños (las necesidades fisiológicas,
seguridad, estimación y necesidad de
reconocimiento) de los cinco que consta de
la teoría de Maslow (Huitt, 2007)sean los
necesarios para determinar el índice social
alimentario.
Los resultados han mostrado que el
comportamiento del ISA es diferente a lo
establecido por CONAPO (2005) en la
medición de la marginación por entidad
federativa; CONAPO refiere a tres de los
estados federativos con muy alta
marginación mientras que el ISA refiere a
nueve en el estrato muy bajo, los estados
federativos con muy baja marginación
tienen muy alto ISA. Los resultados del
ISA tienen mayor similitud a lo propuesto
por CONEVAL (Consejo Nacional de
Evaluación de la Política de Desarrollo
Social, 2010). El valor agregado del ISA es
el de incorporar indicadores biológicos en
la medición.
Con la construcción del índice, a nivel
municipal, es posible determinar los
posibles corredores de baja accesibilidad a
los alimentos para así focalizar. Se sugiere
incorporar resultado de la percepción de la
seguridad alimentaria.

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20

�Indicadores de adiposidad

Artículo Original

INDICADORES DE ADIPOSIDAD Y SU RELACIÓN CON FACTORES DE RIESGO
CARDIOVASCULAR EN HOMBRES JÓVENES
Gutiérrez López Myriam 1, Ramírez López Erik 1, Puente Hernández Debbie Samantha 1,
Medellín Guerrero Alpha Berenice 1 González Rodríguez, Liliana Guadalupe 2
1.
2.

Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
Universidad Alfonso X El Sabio, Facultad de Ciencias en la Salud, Madrid.

RESUMEN
Introducción: La obesidad es un grave problema de salud pública en México y en el mundo. La
adiposidad abdominal está relacionada con las enfermedades cardiovasculares, además el tejido adiposo
visceral (TAV) se ha asociado con la resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, enfermedades
cardiovasculares y con un aumento en la velocidad de onda de pulso, que es un indicador asociado a la
rigidez arterial. Material y métodos: Estudio transversal, descriptivo. Participaron 40 adultos jóvenes
de sexo masculino entre 21 y 32 años. Se les tomaron medidas antropométricas de adiposidad como peso
y estatura para determinar el índice de masa corporal y circunferencia de cintura. Además se les midió
el porcentaje total de grasa con absorciometría dual de rayos X y el tejido adiposo visceral con resonancia
magnética. Se les determinó glucosa sérica, triglicéridos, colesterol, colesterol HDL y LDL. Además se
les midió la presión arterial y la velocidad de onda de pulso radial-braquial. Resultados: El IMC, la
circunferencia de cintura y el tejido adiposo visceral presentaron un mismo número correlaciones
significativas con factores de riesgo cardiovascular. El tejido adiposo visceral fue el único que se
relacionó con la velocidad de onda de pulso braquial-radial. Conclusiones: Los indicadores de
adiposidad están ampliamente relacionados a los factores de riesgo cardiovascular en hombres jóvenes.
Palabras claves: Adiposidad, tejido adiposo visceral, factores de riesgo cardiovascular.
ABSTRACT
Introduction: Obesity is a severe public health problem in Mexico and around the world. Abdominal
adiposity is closely related to cardiovascular disease (CVD), besides visceral adipose tissue has been
associated to insulin resistance, type 2 Diabetes, CVD, also in pulse wave velocity increase; which is a
related indicator to arterial stiffness. Material and methods: It is a descriptive, cross-sectional study.
The participants were 40 young-adult-male aged between 21 and 32. Adiposity anthropometric
measurements like weight and height were taken in order to determine the BMI and waist circumference.
Besides total body, fat percentage was measured using X-ray dual absorptiometry and MRI for visceral
adipose tissue; also they got determined serum glucose, triglycerides, cholesterol, HDL and LDL
cholesterol. Moreover, arterial tension and radio-brachial pulse wave velocity were taken too. Results:
BMI, waist circumference and visceral adipose tissue showed equal number of significative correlation
with cardiovascular risk factors. Visceral adipose tissue was the only item related to radio-brachial pulse
wave velocity. Conclusions: Adiposity indicators are strongly related to cardiovascular disease in young
men.
Key words: adiposity, visceral adipose tissue, cardiovascular risk factors

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Indicadores de adiposidad

Introducción
A nivel mundial se reconoce a la obesidad
como un grave problema de salud pública.
En México de acuerdo a los datos
ENSANUT 2012 (Gutiérrez et al. 2012), el
69.4% de los hombres y 73.0 % de las
mujeres en edad adulta presentan algún
grado de sobrepeso u obesidad. El aumento
en
la
prevalencia
de
obesidad,
particularmente en los grupos de edad más
jóvenes incrementa la probabilidad de
padecer enfermedades cardiovasculares en
los años siguientes (Wildman, Mackey,
Bostom, Thompson &amp; Sutton-Tyrell, 2003).
Se conoce que la adiposidad abdominal está
relacionada
con
las
enfermedades
cardiovasculares (Ferreira et al., 2004; Van
Dijk, Takken, Prinsen &amp; Wittink, 2012),
además el tejido adiposo visceral (TAV) se
ha asociado con la resistencia a la insulina,
diabetes mellitus tipo 2, enfermedades
cardiovasculares (Despre´s, 2012; Kahan &amp;
Flier, 2000) y con un aumento en la
velocidad de onda de pulso, que es un
indicador asociado de rigidez arterial
(Sutton-Tyrell et al., 2001). Se ha sugerido
que es necesaria la temprana intervención en
individuos con obesidad visceral, aún con
índice de masa corporal (IMC) normal, para
prevenir
diabetes
y
enfermedades
cardiovasculares (Lee et al., 2007;
Ruderman et al., 1998). Los estudios en
México, relacionados con el tejido adiposo
visceral, son pocos debido al alto costo que
representa, es por esto que se han validado
otras técnicas más accesibles. Se ha
sugerido que con una sola imagen de
resonancia magnética, 10 centímetros arriba
del espacio intervertebral L4-L5 se puede
predecir el volumen total de tejido adiposo
visceral (Shen et al., 2004).

Artículo Original

El objetivo de este trabajo fue determinar la
relación entre indicadores de adiposidad y
su relación con factores de riesgo
cardiovascular en hombres jóvenes.
Material y métodos
Estudio transversal, no probabilístico,
descriptivo. Se reclutaron intencionalmente
40 adultos jóvenes de sexo masculino entre
21 y 32 años, originarios de Nuevo León.
El peso corporal se midió con una báscula
digital (0-200 kg ± 0.01 kg, SECA 813,
Hamburgo, Alemania) y la estatura con un
estadiómetro (20- 205 cm ± 5 mm, SECA
264). Además se determinó el índice de
masa corporal (IMC).
Los perímetros o circunferencias corporales
se midieron con una cinta métrica metálica
(0-200 cm ± 1mm, Rosscraft, BC, Canadá).
La circunferencia de cintura fue tomada en
el punto medio entre la costilla inferior y la
cresta ilíaca de acuerdo a lo sugerido por la
OMS. El porcentaje de grasa corporal total
se evaluó empleando un Absorciómetro
Dual de Rayos X (GE Lunar Prodigy
Advance DXA Modelo 301264. Software
enCore ver. 11.30.062). Se tomó como
referencia del tejido adiposo visceral
(TAV), una imagen 10 cm (10 cm +) arriba
del sitio intervertebral L4-L5, la cual se
obtuvo de un escáner Philips 1.5 Tesla
(Holanda) y fue analizada con el software
(Slice-Omatic, versión 4.3 (Tomovision Inc,
Montreal, Canadá). Se determinó la
medición de la presión arterial y de la
velocidad de onda de pulso braquial-radial
por el Sistema de Evaluación Cardi-Arterial
(Instituto Nacional de Cardiología Ignacio
Chávez, México)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Indicadores de adiposidad

Los análisis bioquímicos de glucosa sérica,
triglicéridos, colesterol, colesterol HDL y
LDL, fueron realizados con el analizador
A25 (Barcelona, España).
Análisis estadístico
El análisis estadístico se realizó con el
software estadístico NCSS, versión 8
(Hintze, J. 2012; NCSS 8. NCSS, LLC.
Kaysville, Utah, USA). Se utilizó estadística
descriptiva para caracterizar las variables
antropométricas,
bioquímicas,
cardiovasculares y de composición
corporal. Se verificó que las variables
siguieran una distribución normal antes de
su análisis (prueba D’Agostino). Para
establecer la asociación entre el sitio de
mejor predicción del tejido adiposo visceral
y los factores de riesgo cardiovascular se
empleó la prueba de correlación parcial.
Resultados
El rango de edad de los jóvenes fluctuó entre
21.9 y 32.9 años; el promedio del IMC de
los sujetos fue de 24.8 ± 3.9 y de grasa fue
de 24.4 ± 9.6. De acuerdo con la
clasificación del IMC propuesta por la
OMS, los participantes del estudio se
encontraron en rango de peso normal,
sobrepeso y obesidad grado I (IMC 20.3 –
31.7 kg/m²) (Tabla I).

Artículo Original

El promedio de los resultados de los
indicadores bioquímicos se encuentran
dentro de los parámetros normales (Tabla

II).
El promedio de la presión arterial sistólica
fue 110 ± 9.2 mmHg y de la presión
diastólica 70.9 ± 5.4 mmHg, establecidos
como presión arterial normal según la
NOM-030-SSA2-1999 (Tabla III).
El TAV, el IMC y la circunferencia de

cintura fueron los que se correlacionaron
con el mayor número de factores de riesgo
cardiovascular; en total 6 cada uno. El TAV
fue el único que se correlacionó
significantemente con la velocidad de onda
de pulso mientras que el IMC fue el único

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

23

�Indicadores de adiposidad

que lo hizo con la presión arterial sistólica.
El TAV, el % de grasa corporal y la
circunferencia de cintura se correlacionaron
significativamente con la glucosa pero no el
IMC. Los indicadores de riesgo
cardiovascular que no se correlacionaron
significativamente con los indicadores de
adiposidad fueron la presión de pulso (PP) y
el colesterol HDL. El % de grasa presentó el
coeficiente de correlación más fuerte con la
glucosa sérica (Tabla IV).

Discusión
Los indicadores de riesgo evaluados fueron
la velocidad de onda de pulso, presión
arterial
diastólica,
colesterol
LDL,
colesterol total, triglicéridos y glucosa.
Este estudio muestra que el IMC y la
circunferencia de cintura fueron los
indicadores de adiposidad y distribución de
grasa corporal que se correlacionaron
significativamente con el mismo número de
factores de riesgo cardiovascular (seis) que
el sitio del TAV. No obstante, el sitio de
medición del TAV fue el único que se
correlacionó significantemente con la
velocidad de onda de pulso mientras que el
IMC fue el único que lo hizo con la presión
arterial sistólica. El TAV, el % de grasa
corporal y la circunferencia de cintura se

Artículo Original

correlacionaron significativamente con la
glucosa pero no el IMC.
En otro estudio encontraron que en hombres
el IMC fue el indicador mejor
correlacionado con factores de riesgo
metabólico como insulina y triglicéridos en
comparación con las mujeres, en quienes se
encontró la correlación con estos factores
con el índice cintura-cadera (Ho, Chen,
Woo, Leung, Lam &amp; Janus 2001).
Un factor de riesgo cardiovascular
importante y recientemente reconocido
como factor independiente es la velocidad
de la onda de pulso o VOP (Laurent et al.,
2006). La VOP es un indicador de la rigidez
arterial y pronóstico de aterosclerosis
(Estadella, Vázquez &amp; Oliveras, 2010.). Los
valores reportados en sujetos sanos de la
VOP braquial-radial son de 6.16 a 10.95
m/s. Los pacientes de nuestro estudio
tuvieron una VOP dentro de ese rango (7.1
± 1.5 m/s). En nuestro estudio, la VOP, a
diferencia de los otros indicadores de
adiposidad fue la única que correlaciono de
forma significativa con el TAV.
Aunque la presión de pulso no se
correlacionó de forma significativa con el
sitio de medición de TAV o los otros
indicadores de adiposidad, se considera
también un indicador importante de riesgo
cardiovascular (Fang, Madhavan, &amp;
Alderman, 2000). El promedio de la presión
de pulso en los participantes de este estudio
fue de 39.4 ± 9.0 mmHg. Fang et al. (2000)
reportaron que sujetos jóvenes de sexo
masculino con una presión de pulso ≥ 48
mmHg tenían mayor riesgo de mortalidad
cardiovascular en comparación con
personas con presión de pulso &lt; 36 mmHg.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

24

�Indicadores de adiposidad

En conclusión, en comparación con otros
indicadores de adiposidad y distribución de
grasa corporal como el IMC y la
circunferencia de cintura, el TAV presentó
también correlaciones significativas y con
un mismo número de factores de riesgo
cardiovascular. No obstante, la glucosa
sérica no se asoció significativamente con el
IMC. Por otro lado, la velocidad de la onda
de pulso, un factor independiente de riesgo
cardiovascular, fue el único asociado con el
sitio de medición de TAV. Esto sugiere que
el empleo de la Resonancia magnética en
estudios de intervención sobre la función
endotelial circulatoria y el riesgo de otros
padecimientos como la aterosclerosis es
pertinente.
El presente estudio incluyó pacientes con
IMC adecuado y con sobrepeso, sin
embargo el número de muestra en cada
grupo (15 con IMC saludable y 25 con IMC
sobrepeso) es insuficiente para establecer
diferencias entre los dos grupos.

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�Indicadores de adiposidad

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

26

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

ÍNDICE CINTURA-CADERA EN MUJERES QUE SE PERCIBE COMO MÁS
ATRACTIVO POR HOMBRES DE 20 A 30 AÑOS DE EDAD
Ramírez López Erik1*, Ramos Trujillo Amanda1, Rodríguez Mónica Trejo 1, Puente Hernández Debbie
Samantha1, Mata Obregón María del Carmen1
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición
*Correo electrónico: Erik.ramirezl@uanl.mx

RESUMEN
Introducción: En mujeres, se sugiere que una figura con un índice cintura-cadera (ICC) de 0.7
corresponde a una distribución de grasa óptima indicando mayor fertilidad y es más atractiva hacia los
hombres. Sin embargo, se han reportado otras preferencias en la relación ICC por hombres de distintas
poblaciones. Material y métodos: Estudio transversal descriptivo. Se entrevistaron 101 hombres
universitarios de 20 a 30 años de edad. Se pidió indicar la silueta más atractiva utilizando la escala de
Rozmus-Wrezeniska (2014) que presenta dos filas de 5 siluetas cada una con cambio en el ICC de 0.6 a
0.8 manteniendo la misma circunferencia de cadera en la fila superior y la circunferencia de cintura en
la fila inferior. Resultados: Cuando se hizo variar la circunferencia de cintura sin cambiar la
circunferencia de cadera, 32.6% de los hombres consideró un ICC de 0.6 en las mujeres como más
atractivo (P&lt;0.0001). Cuando se hizo variar la cadera sin cambiar la cintura, 20.7% consideraron un ICC
de 0.6 como más atractivo (P&lt;0.0001). Se encontró además que 82.1% prefirió una distribución de grasa
en las mujeres en el área de caderas y piernas. Discusión y conclusiones: El ICC de 0.6 en las mujeres
es el que se percibe como más atractivo por un grupo de estudiantes universitarios de 20 a 30 años de
edad. Una circunferencia de cintura más estrecha se prefiere aun cuando el tamaño de cadera varía o no
cambia. Los jóvenes prefieren en las mujeres una mayor distribución de grasa en caderas y piernas.
Palabras claves: Índice cintura-cadera, distribución de grasa corporal, figura corporal atractiva.
ABSTRACT
Introduction: In women, it is suggested that a figure with a waist-hip ratio (WHR) of 0.7 corresponds
to an optimal fat distribution indicating greater fertility and is more attractive to men. However, there
have been other preferences in relation ICC by men of different populations. Material and methods:
Cross-sectional study. 101 college men were interviewed 20 to 30 years old. He was asked to indicate
the most attractive silhouette using scale Rozmus-Wrezeniska (2014) having two rows of 5 silhouettes
each with change in the ICC 0.6 to 0.8 while maintaining the same hip circumference in the top row and
waist circumference on the bottom row. Results: When was varied waist circumference without
changing the hip circumference, 32.6% of men found an ICC of 0.6 on women as more attractive (P
&lt;0.0001). When hip was varied without changing the waist, 20.7% saw a 0.6 ICC as more attractive (P
&lt;0.0001). It was also found that 82.1% preferred a fat distribution in women in the area of hips and legs.
Discussion: a group of university students from 20-30 years old perceives the ICC 0.6 in women as more
attractive. A narrower waist circumference is preferred even though hip size varies or does not change.
Young women prefer a greater distribution of fat in the hips and legs.
Key words: Waist-hip ratio, body fat distribution, attractive body shape.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

27

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

Introducción
Existen características morfológicas que se
correlacionan con el atractivo físico. En
mujeres, dos características son la
distribución de la grasa corporal y el índice
cintura cadera. Las investigaciones se han
centrado en el índice cintura cadera (ICC) y
se sugiere que un ICC entre 0.65 y 0.7 es
percibido como más atractivo y más
femenino (Fink, Klappauf, Brewer, &amp;
Shackelford, 2014).

sin embargo, se ha observado una tendencia
hacia la delgadez, pero sin modificar la
figura femenina a una más tubular.

Swami concluye que un ICC de 0.7
corresponde a la distribución grasa óptima
que indica mayor fertilidad, siendo también
una figura más atractiva
(Furnham,
Petrides, &amp; Constantinides, 2005). Estos
rasgos de la morfología femenina
involucrados en el atractivo están ligados a
las cualidades relacionadas a la salud y
potencial reproductivo.

Debido a que los factores socioculturales,
entre otros, pueden modificar la percepción
de los hombres hacia una determinada
figura femenina, nos planteamos el
siguiente problema para un estudio piloto:
¿Cuál es la distribución de grasa corporal en
las mujeres que se percibe como más
atractiva en hombres de 20 a 30 años en una
universidad en el norte del país?

A lo largo de los años, se han revisado
numerosas evidencias que sugieren una
íntima relación entre el ICC y la salud y el
potencial reproductivo de las mujeres.
(Urquiza &amp; Dickinson, 2007) (Singh, 1993).
Un ICC ≥ 0.8 en mujeres se relaciona con
mayor riesgo a desarrollar enfermedades
cardiovasculares y también se asocia a un
menor atractivo físico (Faries &amp;
Bartholomew, 2012) (Han, Van Leer,
Seidell, &amp; Lean, 1995).

Material y métodos
Se trata de un estudio piloto de corte
transversal no probabilístico. El protocolo
fue registrado para su aprobación por el
comité de investigación de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición de la UANL. Esta
investigación se desarrolló en la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, México. Se
encuestó a 101 jóvenes universitarios de 20
a 30 de distintas facultades.

El ideal de belleza ha ido cambiando con el
paso del tiempo. El cambio de la preferencia
de la composición corporal inició en 1900,
cambiando de la preferencia de una imagen
robusta, relacionada con abundancia y
salud, a una figura más esbelta (Cogan,
Bhalla, Sefa-dedeh, &amp; Rothblum, 1996).
Una figura femenina con figura corporal en
reloj de arena continua siendo más atractiva,

Las medidas de las concursantes de belleza
de Estados Unidos en 1940 era 34-24.5-35
pulgadas
(ICC=0.70),
modificada
ligeramente hasta 1987 donde eran de 3523.5-34.5
pulgadas
(ICC=0.68),
manteniendo un ICC bajo pero con
tendencia a la delgadez (Singh, 1993).

Para evaluar el atractivo físico o conocer la
percepción de los hombres hacia
determinado ICC de las mujeres, se realizó
una encuesta considerando las imágenes
utilizadas en el estudio de RozmusWrezeniska 2004. Además, se empleó una
figura para indagar la preferencia en la
distribución de la grasa corporal en el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

28

�Índice cintura – cadera en mujeres

cuerpo de una mujer. Otras preguntas fueron
sobre información demográfica.
A los sujetos se les comentó el objetivo y la
encuesta sin mencionar palabras como
“cintura, cadera, distribución de la grasa,
peso corporal” o cualquier otra que pudiera
influir en la idea o percepción de los
participantes. Solo se les indico que
marcaran, según la sección, la figura que se
les hiciera más atractiva. Se entregó la
encuesta a aquellos que aceptaban participar
y se explicaba lo que se pedía en cada
apartado de la encuesta. Una vez terminada
la encuesta, sólo se revisaba que las
preguntas
estuvieran
completamente
contestadas.
No se solicitó el nombre de los participantes
y los datos recabados fueron manejados
confidencialmente y solo para fines de
investigación. Al final de la encuesta, se
pedía que anotaran su correo electrónico si
deseaban conocer los resultados obtenidos
en la investigación.
El análisis estadístico se realizó con el
paquete estadístico MedCalc (versión
14.12.0) para evaluar la distribución de
grasa en las mujeres que se considera más
atractiva por los hombres. El test de Chi
cuadrada se empleó para comparar las
frecuencias en la preferencia de
determinado ICC o de la distribución de
grasa en brazos u hombros, abdomen,
cadera o piernas.

Artículo Original

Resultados
La edad promedio de los sujetos fue de 23.9
años (± 3.0). La Tabla 1 muestra el número
de encuestados que consideraron entre
distintos
ICC
el
más
atractivo
independientemente de la variación en
cintura o cadera. El ICC de 0.6 fue
considerado como más atractivo en 53.4%
de los casos.
Tabla 1. Preferencia de diferentes índices de cintura cadera,
independientemente del cambio en cintura o cadera en hombres de 20 a 30
años de edad.
Índice cintura-cadera

0.6

0.65

0.7

0.75

0.8

Total de encuestados (n)

54

24

12

6

5

En la Tabla 2 se muestra que cuando se hizo
variar la circunferencia de cintura sin
cambiar la circunferencia de cadera, 32.6%
de los sujetos de estudio consideró un ICC
de 0.6 como más atractivo (P&lt;0.001).
Cuando se hizo variar la cadera sin cambiar
la cintura, 20.7% consideró un ICC de 0.6
como más atractivo (P&lt;0.001).
Tabla 3. Percepción de atractivo en diferentes ICC, considerando el cambio en
cintura o cadera en hombres de 20 a 30 años de edad.

Variación del ICC en cintura o
cadera

Índice cintura-cadera
0.6

0.65

0.7

0.75

0.8

P

Variación en cintura (n)

33

12

9

2

3

&lt;0.001

Variación en cadera, (n)

21

12

3

4

2

&lt;0.001

Total (n)

54

24

12

6

5

En cuanto a la preferencia de la distribución
de la grasa corporal (Tabla 3), se encontró
que 82.1% prefirió una distribución de grasa
en el área de caderas y piernas, el 12.8% lo
prefirió en el área de brazos y hombros,
mientras que 4.9% en el área de abdomen.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

29

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

Tabla 3. Preferencia en la distribución de la grasa corporal de mujeres en
distintas regiones corporales por hombres de 20 a 30 años de edad.
Número de encuestados

%

Abdomen

5

4.9

Brazos y hombros

13

12.8

Cadera y piernas

83

82.1

Total
P=&lt;0.001

101

100

Discusión
En este estudio nos preguntamos cuál es la
distribución de grasa corporal en las mujeres
que se percibe como más atractiva en
hombres de 20 a 30 años en una universidad
en el norte del país. Los resultados de este
estudio concuerdan con aquellos obtenidos
en estudios previos realizados (Swami &amp;
Tovée 2005, Smith &amp; Tovée 2007,
Furnham, Petrides, &amp; Constantinides 2005,
Cornelissen, Tovée, &amp; Bateson 2009) que
apoyan la idea de que existe una preferencia
por figuras femeninas con un ICC bajo, idea
propuesta inicialmente por Singh (1993).
Dichas investigaciones señalan que la
percepción del atractivo físico en
sociedades donde no tienden a la escasez de
alimentos, una figura delgada con un ICC
bajo (0.7 o menor) tiende a considerarse
como más atractiva, contrario en lo
observado en el estudio de Marlowe (2005)
donde los miembros de una tribu en
Tanzania consideraban más atractiva una
figura femenina con un ICC de 0.9.
La distribución de la grasa corporal influye
sobre la percepción de un ICC atractivo ya
que aunque una figura con obesidad y una
figura con bajo peso tengan el mismo ICC,
la percepción de cuál es más atractiva varía
dependiendo de los factores socioculturales
presentes. En un estudio realizado por
Urquiza (2007) se observó que los
entrevistados consideraban más atractiva
una figura femenina con ICC alto (0.9 o 1.0)

de peso normal y bajo, que una figura con
ICC bajo de peso alto.
De igual manera, las medidas de ambos
componentes del ICC (cintura y cadera)
influyen sobre la percepción del atractivo
físico.
Rozmus-Wrzesinska
(2004)
concluyeron que hay una correlación
negativa con la percepción de atractivo
cuando la imagen tiene modificación en la
cintura, donde se consideraba más atractivo
un ICC de 0.6, y que había una correlación
de U invertida cuando había modificación
en la cadera, donde se percibía como más
atractivo un ICC de 0.7. Estos resultados
difieren con los obtenidos en nuestra
población ya que se prefiere una cintura
estrecha y un ICC de 0.6 aun cuando la
circunferencia de cadera cambie o no. Las
imágenes utilizadas en esta investigación no
variaban en cuanto al peso corporal (bajo
peso, normal o sobrepeso). Sin embargo, se
evaluó también la preferencia de la
distribución de la grasa corporal en tres
diferentes áreas: brazos y hombros,
abdomen o cadera y piernas. En la zona de
cadera y piernas fue preferida la distribución
de la grasa en 82.1% de los casos. Se conoce
que la distribución en la región
gluteofemoral se relaciona con una mejor
salud metabólica y potencial reproductivo
en mujeres; por lo que podría considerarse
más atractivo (Faries &amp; Bartholomew,
2012). Sin embargo, nuestra revisión no
encontró algún otro estudio que evaluara la
preferencia en estos segmentos y
distribución corporal, por lo que no se tienen
valores comparativos.
Nuestro estudio concluye que el ICC de 0.6
en las mujeres es el que se percibe como más
atractivo por hombres de 20 a 30 años de
edad en un grupo de estudiantes
universitarios. Una circunferencia de
cintura más estrecha y un ICC de 0.6 se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Índice cintura – cadera en mujeres

prefieren aun cuando el tamaño de cadera
varía o no cambia. En cuanto a la
distribución de la grasa corporal, 82.1%
prefiere una distribución de grasa en el área
de cadera y piernas.
Después del análisis anterior, se consideró
incorporar los siguiente en un estudio más
completo: 1) Utilizar imágenes con
diferencias en el peso corporal (bajo peso,
normal, sobrepeso) para evaluar la
influencia del peso en el atractivo físico y
analizar su interacción con el ICC; 2) aplicar
la encuesta a una población distinta
considerando el nivel de estudios y otras
variables sociodemográficas para comparar
los cambios en la percepción del atractivo
físico, 3) Añadir también diferencias en el
peso corporal para evaluar la percepción del
atractivo físico dependiendo de la
distribución de la grasa corporal en distintos
regiones corporales. Otra vertiente es
evaluar la percepción de una imagen
saludable, no solo por hombres sino también
por mujeres. Los estereotipos actuales
influyen no solo en los varones, sino
también en las mujeres, pudiendo ocasionar
trastornos de la alimentación (Duran, et al.,
2013) (Jaworowska &amp; Bazylak, 2009).

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�Índice cintura – cadera en mujeres

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

32

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Artículo de Revisión

LAS PRÁCTICAS Y LA PUBLICIDAD EN EL CONSUMO DE REFRESCOS EN
MEXICANOS.
Hernández Villarreal María Olivia1*, Ramos Peña Esteban Gilberto1 Núñez Rocha Georgina Mayela1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
*Correo electrónico: marioli.hdz@gmail.com

RESUMEN
Los determinantes y factores tradicionales que repercuten en las prácticas y patrones
alimentarios son el ingreso, la geografía, ecología, ambiente sociodemográfico, sin embargo, la
publicidad ha tenido una gran participación en la modificación en el consumo de los alimentos.
Actualmente se asocia el consumo excesivo de los refrescos a enfermedades crónicas no
trasmisibles, entre otras a la obesidad y el sobrepeso cuyas cifras de población afectada llega a
estar cerca del 75%. Es entonces que se requieren de excelentes orientadores en los temas de
alimentación y del fortalecimiento a las políticas sociales alimentarias que establezcan las reglas
de la publicidad, dada la inexperiencia y credulidad que tienen principalmente los menores de
edad cuando se exponen a la publicidad de alimentos.
Palabras claves: publicidad, consumo de refrescos
ABSTRACT
Determinants and factors affecting traditional practices and dietary patterns are income,
geography, ecology, socio-demographic environment; however, advertising has played a large
part in the change in the consumption of food. Excessive consumption of soft drinks is currently
associated with chronic non-communicable diseases, including obesity and overweight
population whose numbers affected becomes about 75%. It is then that require excellent
guidance in the areas of feed and food strengthening social policies that establish the rules of
advertising, given the inexperience and credulity are mainly minors when exposed to food
advertising.
Key words: advertising, sweetened beverages

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

33

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Introducción
Existen factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos y
bebidas disponibles y accesibles para su
consumo, entre los que destacan los factores
geográficos, climáticos, políticos y
económicos. Por otro lado están aquellos
factores que influyen en la toma de
decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible
entre los que destacan los aspectos sociales,
culturales, tradicionales, nivel educativo de
los padres, nivel de información y
concientización (Esteban, 2004).
Las prácticas y patrones de alimentación de
las personas tienden a experimentar
pequeños cambios cuando las condiciones
ecológicas, socioeconómicas y culturales de
la familia permanecen constantes a través
del tiempo. Sin embargo, esto no ha sido lo
general y los cambios han sido de gran
impacto en las prácticas alimentarias
derivadas de los cambios en los estilos de
vida tanto al interior como al exterior de las
familias. Los cambios suceden y tienen
mayor impacto en los hogares de áreas
metropolitanas debido a que los cambios
son más intensos y con mayor velocidad
modificando los estilos de vida y por ende
patrones y prácticas alimentarias. Uno de
los principales factores que influyen en los
patrones de consumo es la publicidad, en
conjunto con otros factores, contribuye a
una especie de educación informal, no
siempre
correcta,
que
influencia
efectivamente en la estructura del gasto del
consumo alimentario de los diferentes
grupos sociales. (Morón &amp; Schejtman,
1997)
México, es el país con el mayor consumo de
refrescos a nivel mundial y también es el

Artículo de Revisión

país con el primer lugar en obesidad. Es de
suma importancia conocer los patrones de
alimentación de la población, para analizar
el contexto en el que se están
desenvolviendo estas problemáticas. Así se
podrán hacer políticas y estrategias de
seguridad alimentaria que garanticen una
alimentación de buena calidad para la
población, especialmente para los niños que
son el futuro de la sociedad (Secretaría de
Salud, 2013)
Es importante analizar hasta qué punto la
publicidad impacta en la toma de decisiones
alimentarias, particularmente de los niños,
las cuales forman parte de las prácticas y
patrones alimentarios, y que en última
instancia determinan el estado nutricional
de las personas.
Prácticas y patrones alimenticios
Las
prácticas
alimentarias
abarcan
complejas interacciones o relaciones de
orden
bioquímico,
termodinámico,
metabólico, así como también de orden
psicológico, pero, sobre todo, social y
cultural. Estos últimos están relacionados y
fuertemente influenciados por condiciones
económicas, sociales y ambientales. La
necesidad
de
alimentarse
está
indiscutiblemente ligada a las condiciones
variables de existencia y se modifica por la
manera como los seres humanos,
organizados en sociedad, valoran los
procesos alimenticios (Uribe, 2006). La
práctica alimentaria está condicionada por
el marco cultural (Gaínza, 2003). El proceso
de alimentación comprende desde la
selección de ingredientes hasta la
combinación que se efectúa con ellos,
pasando por el empleo de condimentos, el
proceso de la preparación de alimentos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Las prácticas y la publicidad en el consumo

responde a las condiciones culturales de la
población.
Lo que una sociedad puede considerar como
normal o deseable, otra lo puede considerar
como repulsivo e inaceptable. También se
presenta la influencia de la religión que
puede llegar a prohibir el consumo de
ciertos platos (Latham, 2002).
Existen factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos
disponibles y accesibles para su consumo,
entre los que destacan los factores
geográficos, climáticos, políticos y
económicos. Por otro lado están aquellos
factores que influyen en la toma de
decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible
entre los que destacan los aspectos sociales,
culturales, tradicionales, nivel educativo de
los padres, nivel de información y
concientización (Esteban, 2004).
Determinar las prácticas y los patrones
alimentarios implica conocer lo que la
población consume de manera cotidiana.
Además, estos permiten entender los
factores asociados al consumo de alimentos
y provee el contexto en que se desarrollan
las problemáticas nutricionales. (Ramos P.
E., y otros, 2005). Los principales factores
que influyen en los patrones de consumo
son
los
ingresos,
los
cambios
sociodemográficos, la incorporación de
servicios en la alimentación, la publicidad,
y
además
factores
nutricionales,
psicológicos y culturales vinculados al
consumo alimentario (Morón &amp; Schejtman,
1997)
Al plantear estrategias alimenticias es
importante considerar que éstas no deben

Artículo de Revisión

enfocarse únicamente en asegurar acceso a
los alimentos, sino también deben intentar
conseguir un consumo de cantidades
adecuadas de alimentos seguros y de buena
calidad, los cuales componen una dieta
saludable. Hay que tomar en cuenta que
cualquier recomendación para esto, tendrá
implicaciones en la cadena alimenticia. Por
eso, es útil examinar las tendencias en los
patrones de consumo de alimentos. (FAO,
2003)
Según Ramos et al. (2005) en Nuevo León
(entidad federativa en el noreste mexicano y
frontera con USA) en el año 2000 los
refrescos
representaban
el
tercer
alimento/bebida más consumido por las
familias neoleonesas.
La Secretaria de Salud Nuevo León, situaba
en el 2011 el consumo de refrescos en el
cuarto lugar, sin embargo aumentó un
10.7% respecto al 2000. Se estimó que en
los niños de 2 a 9 años el 80.2% consumían
refresco y de ellos el 40.2% lo hacían a
diario, mientras que los de 10 a 19 años lo
consumieron el 83.4% y de ellos el 54.0% lo
realizo diariamente, en los adultos de 20 a
59 lo consumieron el 69.6% y de ellos el
50.6% lo realizó a diario y, finalmente en los
adultos mayores el 73.5% lo consumió y de
ellos el 49.7% a diario, probablemente estos
porcentajes no reflejan el lugar que ocupan
en las tablas de consumo por grupos de
edad, ya que en los grupos mencionados, el
consumo de refrescos fueron el 12º, 8º, 17º
y 15º respectivamente (Secretaria Estatal de
Salud Nuevo León, 2012). Cabe mencionar
que en Nuevo León está la ciudad con
mayor consumo a nivel mundial per cápita,
de refresco de cola (Bussiness Monitor
International, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Las prácticas y la publicidad en el consumo

De hecho, según datos del INEGI, en
promedio una familia mexicana destina
10% de sus ingresos totales a la compra de
refrescos. Esto es alarmante al considerar
que este tipo de bebidas implican daños para
la salud, y al ser una bebida calórica puede
suplir el consumo de otros alimentos que
son saludables. Esto último puede
observarse con los datos arrojados por un
estudio del 2006 que señala que el 30% de
la energía diaria consumida por niños de 5 a
11 años provenía de bebidas dulces caseras,
refrescos y bebidas dulces industrializadas.
Cifras similares se obtuvieron en otros
grupos de edad. (Toribio, 2013).
El consumo de bebidas azucaradas está
causando el 1.2% de las muertes
relacionadas a obesidad, diabetes y
enfermedades cardiovasculares a nivel
mundial, en México, el consumo de refresco
causan 4,100 muertes al año, es decir, el
12.1|% de todas las muertes por diabetes y
enfermedades cardiovasculares y cánceres
relacionados a la obesidad (Mozaffarian,
2011)
Por otro lado, el consumo de refresco ha
aumentado en México a lo largo de los años.
Según un estudio en el que se compararon
datos de la Encuesta Nacional de Nutrición
1999, y la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición 2012, hubo un aumento en el
consumo de bebidas calóricas, y además
estas fueron unas de las principales fuentes
de energía de población. (Stern, Piernas,
Barquera, Rivera, &amp; Popkin, 2014)

Artículo de Revisión

Contacto con la Publicidad de alimentos
y bebidas
En cuanto al tiempo frente a las pantallas
que destinan los mexicanos, el 33% de los
niños y adolescente reportó estar un máximo
de 120 minutos (recomendación de pasar
máximo dos horas frente a la pantalla), el
39.3% más de 120 minutos y el 27% pasó a
240 minutos o más, en los adolescentes, el
63.9% la cantidad fueron 120 minutos o más
y el 51.4% de los adultos refieren 120
minutos o más (INSP, 2013).
Los
medios
de
comunicación,
especialmente la televisión, contribuyen a
una especie de educación informal, no
siempre correcta, que influye en la
estructura del gasto del consumo
alimentario de los diferentes grupos
sociales. La correlación de otros factores
como
el
nivel
educacional
y
socioeconómico influye también en esto. En
diversos estudios se han encontrado que las
amas
de
casa
pobres
compran
periódicamente
diversos
productos
anunciados por la televisión, muchas veces
para satisfacer preferencias de los niños
inducidas por este medio, que no tienen que
ver con el valor nutritivo y pueden significar
una inversión importante del presupuesto
familiar. (Morón &amp; Schejtman, 1997)
En el año 2010, el Instituto Nacional de
Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador
Zubirán” reveló que México era el país con
la mayor cantidad de anuncios de alimentos
con alta densidad energética, difundidos por
televisión. El estudio “La desnutrición
infantil y obesidad en la pobreza en México”
señalaba que en 2010 si un niño pasaba en
promedio dos horas diarias frente a la
televisión habría visto más de 12 mil 400

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Artículo de Revisión

anuncios de alimentos con alta densidad
energética en un año. (Secretaría de Salud,
2013)

favoritos de los niños están las series de
televisión (46.2%) y las telenovelas
(44.2%). (INSP)

En la Ciudad de México se hizo un estudio
entre julio y octubre 2007 que reveló que la
publicidad de alimentos fue mayor durante
los programas infantiles que durante la
programación dirigida a la audiencia
general (25.8% vs. 15.4%). Asimismo se
encontró que los alimentos más anunciados
durante los programas infantiles y de
audiencia general fueron las bebidas con
azúcar añadida (34.5%). (Pérez, Rivera, &amp;
Ortiz, 2010)

La publicidad no ayuda a las decisiones de
los padres de promover un ambiente de
alimentación más sano si el ambiente en el
que están sus hijos no ayuda. La publicidad
es una manera en que los niños están
expuestos diariamente a información sobre
alimentos y bebidas no sanas. De hecho, el
87% de los padres mexicanos de niños entre
6 y 16, considera que la publicidad de
alimentos para niños influye en lo que
deciden comprar sus hijos. (Alianza por la
Salud Alimentaria, 2013)

Entre diciembre 2012 y abril 2013, se llevó
a cabo otro estudio por el INSP para
explorar la publicidad de alimentos y
bebidas consumidos por niños y
adolescentes en canales de comunicación,
lugares de venta y consumo de alimentos y
bebidas, medio de transporte y escuelas. Se
encontró que los alimentos y bebidas más
promocionados en diferentes canales de
comunicación fueron las botanas dulces,
bebidas azucaradas y productos lácteos con
azúcar adicionada. Se observó que los niños
están expuestos a anuncios en programas de
televisión dirigidos a público adulto. Cabe
destacar que se encontró que el 23.3% de los
anuncios de televisión abierta corresponden
a alimentos y bebidas. En las tiendas de
conveniencia,
los
productos
más
promocionados
fueron
las
bebidas
azucaradas (26.1%). (Instituto Nacional de
Salud Pública, 2013)
La encuesta realizada a niños encontró que
el 80% de ellos ve televisión toda la semana,
incluyendo horario nocturno (38.4%).
También se observó que entre los programas

Los conocimientos, creencias, actitudes y
prácticas alimentarias adecuadas pueden
mantener un buen estado nutricional, para
este propósito la comunicación social es el
conjunto de normas que determina como
interactúan los individuos de una misma
cultura. La modificación de estas normas es
el fin último de la educación nutricional
dirigida a las comunidades. La educación
alimentaria y nutricional consiste en
intervenciones dentro del campo de la
comunicación social, con el propósito de
lograr cambios voluntarios de hábitos
nutricionales no deseables a fin de mejorar
el estado nutricional de la población.
(Morón &amp; Schejtman, 1997), por ello, un
programa de educación alimentaria y
nutricional debe basarse en el estudio de las
conductas, actitudes y prácticas del grupo
social en cuestión. Sólo las estrategias que
emplean multimedios, utilizando diversos
canales de comunicación, con permanencia
en el tiempo y evaluación de los resultados
pueden lograr un gran cambio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Es de suma importancia que exista una
regulación efectiva en México que permita
marcar límites la industria alimenticia, que
controle los contenidos nutricionales y
calidad de los alimentos producidos por la
industria (Alianza por la Salud Alimentaria,
2013). Asimismo, debe existir un buen
etiquetado con información adecuada para
el consumidor, de esta manera la publicidad
no será la que oriente la decisión de
consumir alimentos poco saludables,
especialmente los dirigidos a niños quienes
se caracterizan por su inexperiencia y
credulidad.

Conclusiones
Las prácticas y patrones alimenticios
indican los alimentos y bebidas consumidos
por una población. En México, existe el
grave problema del consumo excesivo de
refrescos, lo cual se evidencia con el primer
lugar mundial de consumo per cápita de
refresco. Los principales problemas que esto
implica radican en daños a la salud por esta
bebida, así como el reemplazo de calorías
provenientes de alimentos nutritivos por el
de calorías “vacías” que aportan los
refrescos. El consumo excesivo de calorías
que no aportan nutrientes, se traduce en una
baja calidad en la dieta. De ahí la
importancia de analizar el trasfondo de
dicha problemática, ya que su solución
mejoraría en última instancia el estado
nutricional de las personas.
Uno de los factores determinantes que
promueven la práctica alimenticia de
consumo de refresco es la publicidad, pero
habría que preguntarse ¿cuál es la
ponderación que tiene la publicidad, frente
a la falta de ingresos, de educación, y los
ambientes sociodemográfico o cultural?

Artículo de Revisión

Para analizar el consumo de refresco, es
importante tomar en cuenta el contexto
sociodemográfico de México. Hay que
reconocer que el problema de consumo de
refrescos no es meramente un problema de
educación, aún y cuando esta si tenga un
fuerte impacto, también deben considerarse
los recursos, tanto económicos como
naturales, para entender el patrón de
consumo de refrescos.
En México, 22 millones de personas no
cuentan con agua potable y resulta valioso
tomar lo anterior en cuenta para poder atacar
el problema desde distintos ángulos y,
principalmente desde su raíz. Es importante
considerar al elaborar políticas y estrategias
de salud, que en el problema del consumo
de refresco la publicidad contribuye y se
ampara en un gran problema multicausal
que incluye el acceso al agua.
En cuanto a la publicidad de alimentos
(Gobierno Federal, 2010), la propuesta para
equilibrar el consumo de refrescos radica
en:
a) Promover, mediante leyes y
regulaciones, el acceso a agua
potable. Esto junto con la promoción
y educación necesaria para cuidar de
este recurso.
b) Orientar a la población para que esté
en capacidad de tomar decisiones
informadas,
proporcionando
educación nutricional. Asimismo,
sumar esfuerzos para la promoción
de patrones alimenticios adecuados
que sean saludables, sustentables y
de acuerdo a la cultura mexicana.
c) Fortalecer las regulaciones sobre la
publicidad de alimentos de alta

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Las prácticas y la publicidad en el consumo

densidad energética, incluyendo los
refrescos.

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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ANÁLISIS ESPACIO-TEMPORAL DEL BROTE DE LA ENFERMEDAD
DEL DENGUE EN EL ÁREA METROPOLITANA DE LA CD. DE
MONTERREY, NUEVO LEÓN, MÉXICO (2007)
Héctor Orta-Pesina1;2, Roberto Mercado-Hernández2, Edgar Iván Galindo-Galindo1, María Isabel TavitasAguilar1, Sandra P. Mora-Gloria1, Judith Callejas-Mota1, Juana María Chacón-Reyna1 y José Fernando
Elizondo-Leal 2
1Laboratorio

Estatal de Salud Pública, Secretaria de Salud Nuevo León (Guadalupe, N.L., México); 2Laboratorio
de Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (San Nicolás
de los Garza, N.L., México)
E-mail: romercad@gmail.com
Introducción
La arbovirosis más importante que afecta al hombre es
el dengue. Se caracteriza por su presentación endeepidémica, se considera la enfermedad reemergente
más grave, cada año en el mundo hay 50 millones de
personas infectadas (1). Desde sus inicios, se sugería
que era transmitida por mosquitos (2), su vector, Aedes
aegypti(L), fue descubierto en 1906 (3). Después se
establece que Ae. albopictus era también vector (4, 5,
6). El Ae. aegypti en México ha sido localizado hasta
1700 msnm (7). La presencia de Ae. albopictus, en el
noreste de México (8, 9) y en Nuevo León (10,11),
representa un nuevo vector en el estado. El control químico en adultos se realiza mediante rociados espaciales
a ULV (ultra bajo volumen) de Piretroides. El Abate es una opción efectiva para el control larval (12). Las
campañas de descacharización, aplicadas por el personal de salud pública, son de gran apoyo en el control de
vectores. Los Sistemás de Información Geográfica (SIG) son cada vez más usados (13,14).
La variación estacional de las poblaciones de Aedes aegypti en la zona metropolitana de Monterrey, N.L.,
México, mostró un patrón bimodal. El primer pico (menor) se ubica a principios de junio, y el segundo (mayor)
se presentó en la segunda semana de octubre. (15).
El conocimiento del tipo de criadero larval, su frecuencia y productividad son de gran utilidad en la
implementación de los programas de salud. Llantas en Malasia (16), latas e inservibles en Cuba (17) jarrones,
llantas y cilindros de plástico en la India (18) jarrones en Tailandia (19), jarrones en Argentina (20), barriles
metálicos en Brasil (21) inservibles y llantas en el Salvador (22), e inservibles y jarrones en Laos (23).
La distribución espacial y temporal de dengue en Guadalupe, N. L. se analizados usando un SIG. Las mayoría
de casos 689 (43.9%) fueron en noviembre. Las mujeres fueron más afectadas (59.1%). La edades de 21 a 30
años tuvieron la más alta prevalecía (25.3%). La distribución espacial de 545 casos se concentraron en el
sureste en 1995 y en el sur centro en octubre de 1996. En noviembre en la región oeste-centro. Factores
humanos, la densidad poblacional y la falta de servicios sanitarios contribuyeron a la incidencia y distribución
de casos (24).
En 1998 se reportaron 2073 casos de dengue en el área Metropolitana de Monterrey, Monterrey con 107 siendo
las colonias Independencia, Caracol, y Buenos Aires las de mayor cantidad y Guadalupe con 104 en la cabecera
municipal. Describe la zona 60 (60% de casos) esta va desde la Independencia, Monterrey (suroeste), hasta la
esquina inferior derecha (sureste) y la zona norte de Guadalupe (25).
En un estudio realizado en el Estado, durante el 2000 y de enero a mayo de 2001, los casos fueron 39, de los
cuales 36 fueron dengue clásico y tres hemorrágico. Los grupos de edad más afectados, fueron adultos jóvenes
de 20 y 44 años 33% y el grupo de uno a nueve años con 28%. Se presentaron 19 casos de agosto a octubre
del 2000 y en ambos años, las Jurisdicciones Sanitarias 2 y 3, presentaron la mayoría de los casos 28 (26).

�Material y Métodos
Se realizó un análisis observacional, descriptivo-retrospectivo y transversal, de los archivos del LESPNL durante
el brote de 2007 en el área Metropolitana de Monterrey. El área metropolitana se encuentra dividida en cuatro
Jurisdicciones Sanitarias (JS), y nueve municipios: JS1 (Monterrey); JS2 (Monterrey, San Nicolás de los Garza
y Escobedo); JS3 (Monterrey, San Pedro Garza García, Santa Catarina y García); JS 4 (Guadalupe, Apodaca
y Juárez).
El personal de Vectores colecta larvas de 4º instar, son preservadas en alcohol al 70 % y enviadas al LESPNL
para su identificación con clave para larvas de mosquitos (27). Las muestras positivas para Ae. aegypti fueron
separadas, dependiendo de la capacidad de los criaderos en: diversos chicos (&lt;de 5 L.), diversos grandes (&gt;
de 5 L.), botes y cubeta (20 L)., menores de 200 L., tambos (200 L)., tinacos (y mayores de 200 L)., piletas y
cisternas, plantas acuáticas, aire lavado y llantas; se determinó la frecuencia de cada uno. Se contabilizan las
larvas para observar su productividad. En el laboratorio de virología, las muestras se analizaron para la
detección de IgM e IgG mediante la prueba de ELISA. Se separaron los positivos, se dividieron por tipo de
dengue clásico (DC) y hemorrágico (DH), seis grupos de edad en años (1=1-10, 2=11-20, 3=21-30, 4=31-40,
5=41-50 y 6&gt;50) y género, se consideró la fecha de inicio. Mediante el paquete estadístico SPSS v15, se
realizaron tablas cruzadas para determinar frecuencias, cantidad de criaderos y larvas por mes de muestreo;
también se aplicó el mismo procedimiento para los casos de dengue respecto al mes de inicio de la
sintomatología, género y edad de los pacientes, así como los municipios.
Resultados
Depósitos, larvas y casos de dengue.
De 3148 muestras con 12032 larvas recibidas en el LESPNL, 3106 (98.67%) resultaron positivas con 11575
(96.20%) larvas de Ae. aegypti. Los depósitos más frecuentes y productivos fueron botes y cubetas con 804
(25.89%) y 3057 (26.41%) larvas. La JS N° 1 envió 1855 (59.72%) muestras con 6556 (56.64%) larvas, los más
frecuentes y productivos fueron los diversos chicos con 517 (27.87%) y 1851 (28.23%) larvas. De 11045
muestras procesadas para dengue, 2829 (25.61%) fueron positivas a la ELISA. 2341 (82.75%) de DC y 488
(17.25%) DH.
En la Tabla 1 a) se presenta la frecuencia y productividad (número de larvas) de depósitos
por meses, agosto fue el de más muestras positivas con 628 (20.22%) y 2244 (19.39%) larvas, los más
frecuentes y productivos fueron los botes y cubetas con 187 (29.78%) y 704 (31.37%) larvas. La tabla 1 b)
muestra la distribución mensual de los casos de dengue, se observa que septiembre fue el mes con más
casos 1515 (53.55%).
La Tabla 2 a) muestra los municipios con más muestras positivas, Monterrey el que más muestras envió, esta
incluido en tres JS (1, 2, y 3), con 2089 (67.26%) depósitos y 7720 (66.70%) larvas, los diversos chicos fueron
los más frecuentes y productivos 555 (26.57%) y 2078 (26.92%) larvas. En la Tabla 2 b) se muestran los casos
por municipio, se observa que Monterrey presentó más casos con 889 seguido por Apodaca con 757 (26.76%).
Tabla 1. Totales de depósitos y larvas de Aedes aegypti en los mes de muestreo y los casos de dengue
por género.

�Tabla 2. Totales de depósitos y larvas de Aedes aegypti en los municipios del área metropolitana de
Monterrey y los casos de dengue por género.

�En la Tabla 3 se observa la distribución de los casos de dengue por grupo de edad y sexo. El grupo de
edad más afectado fue el de 11 a 20 años y las mujeres presentaron la mayoría de los casos 1610.

Dengue en los cinco municipios con más casos por género, mes y edad.

�En la Tabla 3 se señalan la frecuencia de casos de dengue, clásico y hemorrágico (negritas); genero femenino
y masculino (negritas) en los cinco municipios con más casos tabulados por rango de edad en años. Aquí se
observa que el rango de edad con mayor frecuencia de casos positivos fue la de 11 a 20 años con 652 de DC
y 137 DH, le siguió el de 21 a 30 años con 388 y 94 respectivamente y el rango con menor frecuencia fue el de
menor de 10 años con 256 DC y 44 DH. En general, el género femenino fue el más afectado en todos los rangos
de edad. La Figura 1 muestra la distribución de colonias con más casos de dengue en los cinco municipios más
afectados del área metropolitana.

Figura 1. Distribución de las colonias con más casos de dengue en los cinco municipios del área
Metropolitana de Monterrey.
Discusión
Salas-Luevano y Reyes-Villanueva (28) observaron que la variación estacional de Aedes aegypti en la zona
metropolitana de Monterrey, N. L., mostraba un patrón bimodal. El primero a principios de junio, y el segundo
en la segunda semana de octubre. Aquí se observa que la mayor cantidad de larvas fue en agosto, un segundo
en mayo y un tercero en septiembre. Los picos de mayo y de septiembre parecerían corresponder con los picos
poblacionales de adultos observados por Salas-Luevano. Como se ha observado en otras partes del mundo
(Malasia; Cuba; la India; Tailandia; Argentina; Brasil; El Salvador; y Laos) los criaderos más frecuentes y
productivos encontrados en el presente, son depósitos pequeños con poca capacidad, de 20 litros y menos.
Mercado et.al. (29), analizaron los casos de dengue en Guadalupe durante 1995-1996, observaron que, los
casos de dengue (689) ocurrieron mayormente durante noviembre (43.9%) y octubre (42.3%). Más mujeres
fueron más afectadas (59.1%). La edades entre 21 a 30 años tienen la más alta prevalecía (25.3%). La
distribución espacial de 545 fue en el sureste en 1995 y en el sur centro en octubre de 1996. En noviembre fue
en el oeste-centro. En el presente, se observa que los casos se concentraron el centro y colonias aledañas, la
mayoría se presentaron en septiembre, el grupo de edad más afectado 11-20 años y las mujeres fueron más

�afectadas. Además en el área metropolitana se observa una distribución hacia el norte, siendo septiembre en
que más casos se presentaron, 1515 de estos, 1293 (85.35%) de DC y 222 (14.65%) de DH, el grupo de edad
más afectado fue el de 11 a 20 años y las mujeres más afectadas.
Méndez y Ramos. (30), de enero 2000 a mayo de 2001 reportan 39 casos, 36 de clásico y tres de hemorrágico.
El grupo de edad de 20 a 44 la mayoría se presentaron de agosto a octubre 19, las JS dos y cuatro las enviaron.
Durante el 2007 se reportan 2829 casos 2341 clásico y 488 de hemorrágico, el grupo de edad de 11 a 20 años
la mayoría se presentaron de agosto a octubre con 2663 y las JS dos y cuatro las que más casos reportaron.
En el presente trabajo se observa que agosto fue el mes donde más muestras positivas al mosquito vector con
628 (20.22%) y 2244 (19.39%) larvas identificadas y que el mes con más casos positivos a dengue fue
septiembre, 1515 (53.55%).
Resumen
Se revisaron los archivos del Laboratorio Estatal de Salud Pública (LESPN) para realizar un análisis de lo
ocurrido en el brote de la enfermedad del dengue durante todo el año 2007 en el área metropolitana de la Cd.
de Monterrey N. L. Se clasificaron los criaderos, para las muestras positivas de Ae. aegypti en: diversos chicos,
diversos grandes, botes y cubeta 20 L., menores de 200 L., tambos 200 L, mayores de 200 L., piletas y cisternas,
plantas acuáticas, aire lavado y llantas, se observa la frecuencia y su productividad larval de cada uno de
ellos. De las 3106 (89.66% del total) muestras positivas para Ae. eagypti, se determinaron 11575 (96.20%) de
larvas. De los análisis de Virología se separan los casos positivos a la prueba serológica de ELISA, se dividieron
por tipo de dengue (Clásico y Hemorrágico), grupos de edad y genero, además, se consideró la fecha de inicio
de la sintomatología como una variable más a observar. De un total de 11045 muestras de suero procesadas
para la determinación de dengue, 2829 (25.61%) resultaron positivas a la prueba de ELISA, Se determinaron
2341 (82.75%) del tipo de dengue clásico y 488 (17.25%) del hemorrágico. En las mujeres se presentaron 1610
(56.91%) de los casos, mientras que en los hombres fueron 1219 (43.08%), el grupo de edad más afectado fue
el de 11-20 años. Los municipios que más casos presentaron fueron: Monterrey 889 (31.42%), Apodaca 757
(26.76%), San Nicolás de los Garza 568 (20.08%) y Escobedo 348 (12.30%) sumando un total de 2562 (90.56%)
de los casos. Mediante el paquete estadístico SPSS v15, se realizaron tablas cruzadas para determinar las
frecuencias del número de larvas de Aedes aegypti y recipientes por mes de muestreo. También se aplicó el
mismo procedimiento para los casos de dengue (clásico y hemorrágico) respecto al mes de inicio de la
sintomatología, género y edad de los pacientes.
Palabras Clave: Aedes aegypti, Dengue, Monterrey, México.
Abstract
The State Public Health Laboratory (LESPN) files were revised to analyze the outbreak of dengue during 2007
in Monterrey, N. L. the metropolitan area Ae. aegypti breeding sites were classified to identify positive samples
in different containers: small, large boats and 20 L bucket, less than 200 L, 200 L drums, over 200 L, sinks and
tanks, aquatic plants, coolers and tires to determine the frequency and larval productivity of each of them. From
3106 (89.66%) positive samples for Ae. eagypti, were determinate 11 575 (96.20%) of larvae. According to the
virology analysis, the positive cases were separated by the ELISA serological test, there were divided by type of
classic dengue fever (DF) or dengue hemorrhagic fever (DHF), age group and gender, also was considered the
date of onset of symptoms as a variable to analyze. From a total of 11,045 serum samples processed for dengue
detection, 2829 (25.61%) were positives. There were determined 2341 (82.75%) of classical dengue and 488
(17.25%) from the hemorrhagic. Most cases occurred in women 1610 (56.91%), while 1219 cases (43.08%)
occurred in men, the age group most affected was from 11 to 20 old. The highest occurrence in Monterrey was
889 (31.42%), followed by Apodaca 757 (26.76%), San Nicolas de los Garza 568 (20.08%) and Escobedo 348
(12.30%) for a total of 2562 (90.56 %) cases. Using SPSS v15, cross tables were conducted to determine the
frequencies number of larvae ofAe. aegypti and containers per month of sampling. Also the same procedure was
applied for cases of dengue (DF anf DHF) referring month of symptoms onset, gender and age of the patients.
Keywords: Aedes aegypti, dengue fever, Monterrey, México
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Sheet

No.

117.

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28. Salas Luevano y Reyes Villanueva, Op. cit.
29. Mercado et.al. 2002, Op. cit.
30. Méndez y Ramos, Op. cit.

�DIAGNÓSTICO DEL CLIMA ORGANIZACIONAL DEL HOSPITAL DE
LA MUJER ZACATECANA
María Candelaria Puch Ceballos1, Dellanira Ruíz de Chávez Ramírez2; Cristina Almeida Perales2
1Hospital de la Mujer Zacatecana, SSZ (Zacatecas, Zac., México); 2Unidad Académica de Medicina Humana
Unidad Académica de Medicina Humana y Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma de Zacatecas
(Zacatecas, Zac., México)
Email: primer.31@hotmail.com
Introducción
El clima organizacional no se ve ni se toca, pero
tiene una existencia real que afecta todo lo que
sucede dentro de un medio y a la vez éste
modifica lo que pasa dentro del mismo. Al clima
organizacional se le define como el conjunto de
descripciones individuales del marco social o
contextual del cual forma parte la persona
dentro de una organización; (1) son
percepciones
compartidas
de
políticas,
prácticas y procedimientos organizacionales
sean formales o informales. Incluye al medio
ambiente humano y físico donde se desarrolla
el trabajo cotidiano que genera experiencia y la
forma de cómo éste es percibido. (2)
El constructo de clima organizacional se introdujo por primera vez en la psicología organizacional e industrial,
por Gellerman en 1960, llamándole “personalidad o carácter de la organización”; (3) Litwin en 1968 definió al
clima como conjunto de percepciones directas o indirectas de la gente, sobre un conjunto de propiedades del
ambiente laboral y que supone influye en sus motivaciones y conductas. Así, factores organizacionales como
estructura o tipos de recompensas que se usan, son entendidos por los trabajadores en base a sus
percepciones. El clima organizacional es un tamiz, no mide la realidad tal cual es, sino cómo ésta es percibida
(4).
Un trabajo queda condicionado por su naturaleza, entorno y características (ambientales y técnicas que lo
enmarcan), esta atmósfera genera actitudes a favor o en contra de la organización, debido a que el
comportamiento humano se transforma por causa de la percepción que se tenga de factores organizativos
existentes, y no como consecuencia del resultado de éstos mismos; pues los seres humanos describen y actúan
de acuerdo a ese sentir (5, 6). Una organización de tipo laboral (pública o privada) tiende a atraer y conservar
a las personas que se adaptan a su clima, y a la vez, éste se moldea en relación a los integrantes que la
conforman. Dicho clima se relaciona con el "saber hacer" del directivo (tipo de liderazgo); con el comportamiento
de las personas en su forma de trabajar y relacionarse entre sí, y el tipo de materiales o herramientas que
utilizan en su labor diaria; y por último, con la propia actividad del trabajador.
Entre causas que ocasionan un mal clima organizacional está la deficiencia en la calidad de los procesos de
trabajo, una mala comunicación interpersonal y/o deficiencia en la infraestructura donde se labore. Así se
originan disfunciones en el individuo como en la organización; con respecto al trabajador aparecen las de tipo
físico y mental como son: insatisfacción en el trabajo, desmotivación, distanciamiento social o mala relación
interpersonal, inadaptabilidad al puesto, uso de sustancias estimulantes, mal manejo del estrés laboral,
consumo de drogas, disturbios en el sueño, somatizaciones físicas, entre otras; el funcionamiento de la empresa
se ve afectado por la presencia de: ausentismo (físico o mental del trabajador), abandono del trabajo u omisión
de funciones, disminución de la cantidad y calidad del trabajo, incremento de la accidentabilidad de tipo laboral,
con altas pérdidas económicas pues la influencia del clima se torna negativa en relación al comportamiento de
toda la organización (7, 8).
Existen herramientas para medir el clima organizacional, pero la mayoría de los autores se centran en unidades
de análisis del individuo, estructura, funciones y estrategias de éstos; los componentes más estudiados son:
estructura (sistemas de establecimiento de objetivos y procedimientos); autonomía (opciones de decisión

�personal a la hora de actuar en el ámbito laboral); sistemas de remuneración (métodos que se aplican para
implantar estos sistemas); relación con la supervisión (relación entre jefes y subordinados) y nivel de resolución
de conflictos (grado de coordinación y cooperación a la hora de afrontar problemas y dificultades entre los
equipos de trabajo y la dirección) (9).
La Organización Panamericana de la Salud con respaldo de la Organización Mundial de la Salud diseñó un
instrumento de medición del clima organizacional, el cual, forma parte del programa sub-regional para el
desarrollo de la capacidad gerencial de los sistemas de salud de Centroamérica y Panamá; es un modelo de
análisis y desarrollo organizacional que se ajuste específicamente a las unidades de salud, aquí el clima
organizacional es uno de los cuatro apartados de este análisis; está conformado por cuatro dimensiones
(liderazgo, motivación, reciprocidad y participación), las cuales, a su vez se dividen en cuatro subdimensiones
cada una (10, 11).
Material y métodos
Se planteó un estudio sobre el tema, en el Hospital de la Mujer Zacatecana, que está situado en la ciudad de
Guadalupe, Zacatecas; la investigación fue de tipo observacional, transversal y analítica realizada en el periodo
de julio- septiembre del 2011, donde la unidad de observación y análisis comprendió al personal médico y de
enfermería; se tomó como criterio de inclusión el laborar en la unidad y tener más de seis meses ejerciendo su
profesión y de exclusión contar con menos de seis meses de antigüedad en la institución. El universo de trabajo
fue de 327 trabajadores registrados y la selección de la muestra se realizó con el uso del muestreo aleatorio
simple sistemático, que determinó el número de encuestas a realizar que fue de 80.
Las variables de estudio fueron datos socioeconómicos: sexo, edad, nivel profesional, tipo de contratación,
horario laboral, estado civil, trabajar en otra institución y el instrumento propuesto por Organización
Panamericana de Salud que forma parte del modelo de análisis y desarrollo organizacional de unidades de
salud. El clima organizacional se conforma de cuatro dimensiones con sus respectivas subdimensiones e ítems
en cada una de éstas.
a) Liderazgo: dirección, estímulo a la excelencia, estímulo al trabajo en equipo y solución de conflictos.
b) Motivación: realización personal, reconocimiento a la aportación, responsabilidad y adecuación de las
condiciones de trabajo.
c) Reciprocidad: aplicación en el trabajo, cuidado del patrimonio institucional, retribución y equidad
d) Participación: compromiso con la productividad, compatibilidad de intereses, intercambio de información e
involucramiento en el cambio. (12, 13)
Resultados
1. Datos generales
El estudio del Clima organizacional del Hospital de la Mujer Zacatecana, tuvo la participación del 30 por ciento
de médicos (24) y 70 por ciento de enfermeras (56). Del total, 72.5 por ciento fueron mujeres (58) y 27.5 por
ciento hombres (22). La distribución de edad se comportó de la manera siguiente: el valor medio fue de 31 años
(desviación típica 7.5 años), moda de 24; el más joven contó con 20 años y el longevo refirió 52 años, predominó
la población adulto joven que va de 18 años hasta 35 años sobre el adulto maduro que comprende de los 36 a
59 años.
De los profesionistas encuestados, 39 por ciento dijeron ser solteros (31); 40 por ciento casados (32); 10 por
ciento en unión libre (8) y el resto divorciados, 11 por ciento (9). Respecto a la escolaridad, la profesión que
presentó mayor porcentaje fue la licenciatura en enfermería con 49 por ciento (39); siguiéndole licenciatura de
medicina general, 20 por ciento (16) y con carrera en enfermería general 19 por ciento (15) y el resto con
estudios de posgrado. De acuerdo al tipo de contratación, el profesionista con base federal obtuvo 25 por ciento
(20); regularizado (base estatal) 22 por ciento (18); predominó el trabajador bajo régimen de suplente con 30
por ciento (24); de contrato, 12 por ciento y se encontró en la encuesta 10 por ciento de becarios o residentes
de la especialidad de ginecología y pediatría (8).

�A respecto de la distribución del turno laboral de los profesionistas estos se ubicaron en el matutino con 17 por
ciento (14); vespertino 21 por ciento (17); nocturno 12 por ciento (10); jornada acumulada 20 por ciento (16); el
suplente, de contrato y becario resultaron laborar en horario móvil, el 29 por ciento (23). En cuanto a contar con
otro trabajo un 85 por ciento de los trabajadores comentaron no laborar en otra institución (68) y solo 15 por
ciento (12) lo hacen en turnos que no se crucen con el del nosocomio. La unidad externa a la que acude más a
trabajar es la de tipo privada, 7 por ciento (6); seguida de la tipo social como es imss 4 por ciento (3), e issste 2
por ciento (2). Uno por ciento señaló laborar en otra unidad (1), cuida enfermos a domicilio.
2. Clima organizacional
La calificación global del clima organizacional se otorgó en función del porcentaje de respuestas a favor de este;
un clima satisfactorio es aquel con puntuación favorable mayor de 80 por ciento, poco satisfactorio de 50 por
ciento a 79 por ciento y no satisfactorio menor al 50 por ciento. El diagnóstico global del clima organizacional
del hospital resultó con categoría de no satisfactorio pues obtuvo 49 por ciento de respuestas a favor de un
buen clima. Las dimensiones que componen al clima organizacional son Liderazgo, Motivación, Reciprocidad y
Participación; dos fueron evaluadas como no satisfactorias (Liderazgo y Motivación) y dos poco satisfactorias
(Reciprocidad y Participación).
A su vez, cada dimensión consideró cuatro subdimensiones. Así pues la dimensión Liderazgo registró un 48 por
ciento, resultado del promedio de los ítems de las subdimensiones que la componen. Estímulo a la Excelencia
fue la mejor calificada, 54 por ciento; Dirección, 51 por ciento; Estímulo al Trabajo en Equipo y Solución de
Conflictos obtuvieron 45 y 43 por ciento, respectivamente. De acuerdo a éstos porcentajes de las
subdimensiones fueron categorizadas como poco satisfactorias y no satisfactorias.
figura 1. dimensión liderazgo

La dimensión de Motivación también clasificó en el nivel de no satisfactorio, 47 por ciento. Respecto a sus
subdimensiones se obtuvo en Realización Personal, 56 por ciento; Reconocimiento de la Aportación, 36 por
ciento; Responsabilidad, 39 por ciento y Adecuación de las Condiciones de Trabajo, 58 por ciento. Realización
personal y Adecuación de las condiciones de trabajo se señalaron como poco satisfactorias y al Reconocimiento
de la Aportación y la Responsabilidad, no satisfactorias.
figura 2. dimensión motivación

�Dimensión Reciprocidad obtuvo 50 por ciento y se le ubicó con carácter de poco satisfactoria al igual que
subdimension Equidad, que arrojó 62 por ciento. La Retribución calificó con 43 por ciento, Cuidado del
Patrimonio Institucional, 45 por ciento y Aplicación en el Trabajo, 49 por ciento; las tres subdimensiones se
ubicaron como no satisfactorias.
figura 3. dimensión reciprocidad

La dimensión Participación calificó de forma global con 52 por ciento, como poco satisfactoria. La subdimensión,
Involucramiento en el cambio obtuvo 49 por ciento y se catalogó de no satisfactoria. El Intercambio de
información, 54 por ciento; Compatibilidad de Intereses y Compromiso con la Productividad, 53 por ciento cada
una. Estas tres subdimensiones se ubicaron como poco satisfactorias.
figura 4. dimensión participación

�Discusión
Esta investigación invita a continuar estudiando el clima organizacional en las unidades de salud de cualquier
nivel de atención; la falta de un análisis del mismo a nivel local y nacional en este sector es necesario para
mejorar el ambiente laboral y el servicio de atención que se otorga. Respecto al diagnostico del clima
organizacional del Hospital de Mujer Zacatecana el resultado fue un clima no satisfactorios debido en parte a
un mal liderazgo y baja motivación en sus trabajadores; resultados semejantes obtuvo Inés Domínguez (2009)
quien evaluó al clima organizacional del nosocomio como inadecuado e insatisfactorio, así también Nelsy M.
Cortés en 2009 clasificó al clima organizacional global del hospital de no satisfactorio con porcentajes por debajo
de 50 por ciento de respuestas a favor (14, 15).
Las dimensiones con más problemáticas fueron liderazgo y motivación, ambas, catalogaron de no satisfactorias
pues el estímulo al trabajo en equipo y el reconocimiento a la aportación laboral es bajo con poca respuesta a
la solución de conflictos por parte de las autoridades, según la respuesta de los encuestados; el estudio de Inés
Domínguez en 2009 determinó un liderazgo y motivación no satisfactoria y los realizados por Lizette Pérez en
2009 y Nelsy M. Cortés 2009 determinaron una dimensión motivación no satisfactoria. Las dimensiones que
resultaron mejor evaluadas aunque con carácter de poco satisfactorias fueron Reciprocidad y Participación
debido a la percepción de equidad laboral, buen intercambio de información, compatibilidad de intereses entre
los profesionistas y compromiso con la productividad (16, 17, 18).
Una vez que se logró identificar el comportamiento de las diferentes dimensiones y subdimensiones del Clima
Organizacional, el hospital debe modificar, mejorar y adecuarse a las necesidades de una nueva era; una de
estas necesidades o cambios consiste en las evaluaciones organizacionales tanto internas como externas, por
lo que es fundamental la autoevaluación, ya que ello permitirá una retroalimentación de los procesos y
procedimientos orientados al logro de sus objetivos. Es necesario realizar cambios que pueden ser estructurales
y funcionales, sin duda, los primeros son los que mayor dificultad representarán, pues implican reformas
políticas, económicas y sus resultados se esperan a largo plazo; en tanto que los funcionales pueden lograrse
con efectos inmediatos o a mediano plazo; entre los puntos que ayudarían a mejorar y cambiar la situación del
hospital están:
a) Implementación de programas de evaluación del desempeño por áreas y diagnóstico de necesidades de
capacitación por servicio y turnos laborales con instalación de un área especifica para la colocación de
resultados
b) Programa de motivación y estimulación real al personal del hospital con la finalidad de que los empleados
desarrollen una cultura organizacional y se sientan parte de la institución.
c) Implementar un departamento de desarrollo de personal, con el propósito de implantar programas integrales
de capacitación ofreciendo herramientas a los empleados para lograr un cambio de actitud, como base para
mejorar el desempeño de sus funciones.
d) Cursos para mejorar la comunicación y lograr mayor flexibilidad laboral.

�e) Solicitud de capacitación de liderazgo a los directivos con habilidades para mejorar su rendimiento, el de
cada persona de su equipo y el del propio equipo de trabajo.
f) Generación de un programa de cursos orientados a mejorar los aspectos de participación, trabajo en equipo,
mejora continua y comunicación interpersonal.
g) Fortalecimiento de los sistemas de administración organizacional, especialmente aquellos que promuevan la
eficiencia en el trabajo.
Resumen
Determinar el clima organizacional del Hospital de la Mujer Zacatecana. Estudio observacional, transversal y
analítico, donde la selección de la muestra aleatoria fue de 80 trabajadores (médicos y enfermeras). El clima
organizacional del nosocomio resultó no satisfactorio entre las cuatro dimensiones que lo conforman. Las
dimensiones Liderazgo y Motivación obtuvieron porcentajes por debajo del 50 por ciento, evaluándose como no
satisfactorias. Las dimensiones Reciprocidad y Participación se catalogaron de poco satisfactorias, sus
porcentajes de respuestas a favor del clima estuvieron por arriba del 50 por ciento, pero por abajo de un 80 por
ciento para haber sido consideradas como satisfactorias. Diagnosticado el clima del nosocomio se plantea llevar
a cabo la retroalimentación de procesos y procedimientos orientados al logro de los objetivos dentro de la unidad
con el fin de generar un ambiente de trabajo más agradable.
Palabras claves: Clima organizacional, hospital, personal médico y de enfermería.
Absctract
Determine the organizational climate of Zacatecas Women's Hospital. Observational, transversal and analytical,
you select a random sample of 80 workers (doctors and nurses). The organizational climate of the hospital was
unsatisfactory in four dimensions that comprise it. Leadership and Motivation dimensions percentages were
below 50 percent, evaluated as unsatisfactory. The dimensions were classified reciprocity and participation of
unsatisfactory, their response rates for climate were above 50 percent, but down from 80 percent to have been
considered satisfactory. Hospital diagnosed the climate arises to carry out the feedback processes and
procedures aimed at achieving the objectives within the unit to generate a more pleasant working environment.
Keywords: Organizational climate, hospital, medical and nursing staff.
Agradecimientos
A los participantes que contribuyeron a la realización de éste estudio en sus diferentes etapas, así como a las
autoridades del hospital de la Mujer Zacatecana.
Referencias
1. Chiang, V.M., B.M. Salazar Bottello y A Nuñez Partido 2007. Clima organizacional y satisfacción laboral en
un establecimiento de salud estatal: Hospital tipo I. Theoría 16(2): 61-76.
2. Ídem.
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organizacional
y
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Martha. Revista de la Facultad de Ciencias de la Salud, Colombia. Vol. 2. No. 1: 41-51

�6. Vélaz, I. 1999. Clima y cultura empresarial, Instituto empresa y humanismo, Universidad de Navarra, España:
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Maestría. Instituto de Salud Pública de la Universidad Veracruzana, Región Xalapa. México.
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policlínica universitaria de la familia “Carlos Verdugo”. Revista Medica Electrónica. 31(5):
(http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202009/vol5%202009/tema03.htm)
12. Cortés Jiménez, N.M., Op cit.
13. Domínguez Silva, I. et al, Op cit.
14. Ídem.
15. Cortés Jiménez, N.M, Op cit.
16. Domínguez Silva, I. et al, Op cit.
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(http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21412009000200004&amp;lng=es)
18. Cortés Jiménez, N.M., Op cit.

�FACTORES SOCIOECONÓMICOS ASOCIADOS AL SOBREPESO Y LA
OBESIDAD EN LA POBLACIÓN COLOMBIANA DE 18 A 64 AÑOS.
Cristina María Mejía Merino y Catalina María Arango Álzate
Facultad Nacional de Salud Pública, Universidad de Antioquia (Antioquia, Colombia)
E-mail: cripool@hotmail.com
Introducción
En la actualidad el sobrepeso y la obesidad son los problemas de salud
que revisten mayor gravedad. Sobre esta afirmación existe un
consenso básico en la literatura médica, pues el exceso de peso es
una enfermedad crónica, compleja y multicausal, que contribuye al
desarrollo de enfermedades crónicas entre las que se cuentan las
afecciones cardiovasculares y la diabetes. En el pasado se pensó que
la obesidad era una enfermedad de las clases pudientes, pero hoy se
sabe que afecta también a numerosas personas de los estratos más
humildes del mundo desarrollado y a amplios sectores en los países
del llamado“tercer mundo”. En Colombia, por ejemplo, la prevalencia
del sobrepeso y la obesidad alcanza niveles alarmantes: de acuerdo
con la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN), realizada
en el año 2005 por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar
(ICBF) (1), cerca de la mitad de la población la padece.

La obesidad no es, como muchas veces se cree, solo un problema de apariencia física, es antes que nada una
enfermedad que incide directamente en la esperanza y calidad de vida de quien la sufre y de gran impacto
social y económico, en la medida que compromete la productividad de importantes sectores de la población
económicamente activa. (2).
Esta investigación aborda el problema del sobrepeso y la obesidad desde la perspectiva de los factores sociales
que determinan su aparición y extensión en la población adulta. Con ello busca tanto generar información
relevante y amplia acerca de su impacto en la sociedad colombiana, como avanzar en el análisis de los factores
que inciden en la aparición de estas enfermedades, con el fin de contribuir a la toma de decisiones en torno a
políticas públicas de prevención y control.
Metodología
Estudio descriptivo de corte trasversal, basado en fuentes secundarias obtenidas de los registro de la Encuesta
Nacional de la situación Nutricional en Colombia ENSIN 2005; base de datos suministrada por el Ministerio de
la Protección Social a la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, con el objeto de
elaborar un análisis en profundidad de la Situación de Salud de Colombia entre los años 2002 y 2007. La
población de estudio estuvo conformada por el total de registros de las personas mayores de 18
años encuestadas en la ENDS y en la ENSIN.
En total la ENSIN, entrevistó una submuestra de personas que habían sido encuestadas en la ENDS (3) los
cuales ascienden a 35297, de los cuales los mayores de 18 años correspondieron a 11604 personas. Al realizar
los cálculos no se realizó Ponderación de los datos, dado que no se tenía claridad sobre cual factor utilizar y
cuál había sido empleado en los análisis previos, ya publicados por Profamilia y el Instituto de Colombiano de
Bienestar Familiar.
El tipo de muestreo implementado en la ENSIN fue probabilístico, por conglomerados, estratificado y polietápico
(4). Para la presente investigación la muestra de estudio fue el total de registros de las personas mayores de
18 años encuestadas en la ENSIN. (5). Se incluyeron en el análisis los registros de personas mayores de 18

�años a quienes en la ENSIN 2005 fueron evaluadas antropométricamente (peso y estatura), así mismo se
incluyó la información de los hogares de estas personas.
Se realizó un análisis univariado y bivariado, con distribución de frecuencias absolutas y relativas y pruebas de
significación estadística de chi2, que permitieron determinar la prevalencia de obesidad en la población
colombiana mayor de 18 años, encuestada en la ENSIN 2005, según variables sociales, económicas y
alimentarias. También se efectúo un análisis de regresión logística binaria, para el cual se recodificaron
las variables, se hizo un análisis exploratorio de las variables, para mirar la asociación se calcularon pruebas
de chi cuadrado de independencia, en todos los casos la decisión se tomo con relación al valor de p menor de
0,25. Las medidas de Odds Ratio (OR) de este modelo permitieron identificar aquellos factores que generan un
mayor efecto sobre la prevalencia de exceso de peso en la población. Finalmente el modelo se ajustó por sexo
y por edad. Se realizó un modelo de correspondencias múltiples (ACM) con el fin de establecer tipologías de
perfiles relacionados con el estilo de vida en la población colombiana mayor de 18 años, encuestada en la
ENSIN 2005 con y sin exceso de peso, por medio del estudio global de la interdependencia de las variables
entre sí, se presenta el diagrama de las dimensiones observadas.
Por último, se realizó un análisis tipo ecológico, para ello se relacionó la prevalencia por departamento de exceso
de peso con la tasa de analfabetismo, línea de pobreza, índice de necesidades básicas insatisfechas, índice de
desarrollo humano, tasa de desempleo, ingreso per cápita, afiliación al régimen contributivo y subsidiado, años
promedio educación, índice de condiciones de vida y producto interno bruto. Se estimaron correlaciones
bivariadas de Pearson y Spearman, además se realizaron modelos de regresión lineal simple con cada una de
las variables independientes y las prevalencias mencionadas. El nivel de significación estadística para todas las
pruebas fue de 0,05 y se utilizó el software SPSS versión 15.0
Resultados
Prevalencia de sobrepeso y obesidad según características demográficas, socioeconómicas y
alimentarias.
En total la ENSIN, entrevistó una submuestra de personas que habían sido encuestadas en la ENDS los cuales
ascienden a 35297, de los cuales los mayores de 18 años correspondieron a 11604 personas.
La media del Índice de Masa Corporal (IMC) más alta para los hombres se presentó en el grupo de edad de 48
a 52 años, con un valor de 26,18+ 4,22. En las mujeres, la media del IMC más alto fue para el grupo de 53 a 57
años, con un valor de 28,27+5,25. Tanto en hombres como en mujeres, el grupo de edad de 18 a 22 años fue
el que presentó la media del IMC más baja: 21,85 y 22,78 respectivamente. Se observa también que en ambos
sexos y en diferentes grupos de edad el valor de la media del IMC aumenta al incrementarse la edad (Tabla 1)
Tabla 1. Promedio del IMC por grupo de edad y sexo. Población colombiana de 18 a 64 años encuestada
en la ENSIN 2005.
Grupo
(años)

de

Hombres

edad
n

Mujeres

Media

DE

Mediana

n

Media

DE

Mediana

18-22

1.410

21,85

3,20

21,37

2171

22,78

3,82

22,07

23-27

586

23,80

3,99

22,97

930

23,83

4,28

23,17

28-32

463

24,51

3,70

24,06

752

25,08

4,52

24,37

33-37

447

25,45

3,61

25,28

691

25,98

4,35

25,48

38-42

416

25,89

4,05

25,57

677

26,83

5,00

26,25

43-47

416

25,65

4,21

25,65

562

27,47

4,80

27,06

48-52

300

26,18

4,22

26,18

476

27,77

4,96

27,44

53-57

254

25,69

4,32

25,19

414

28,27

5,25

28,01

58-64

256

25,59

4,33

25,44

385

27,69

5,12

27,39

Total

4.548

7.058

�DE: desviación estándar
Fuente: Encuesta Nacional de Situación Nutricional 2005
Al hacer el análisis del sobrepeso y la obesidad en la población de estudio y de acuerdo al sexo y al quintil de
índice de pobreza, se observó que del total de hombres y mujeres con sobrepeso, los mayores porcentajes de
estos, se ubican en el quintil de índice de pobreza bajo con 27,3% y 26,2% respectivamente, entre tanto; los
hombres con obesidad un 28, 3% se ubica en el quintil medio, mientras que las mujeres obesas se ubican en
mayor porcentaje en el quintil bajo 26,0%. (Tabla 2).
Tabla 2. Sobrepeso y obesidad según sexo y quintil de pobreza. Población colombiana de 18 a 64
años, encuestada en la ENSIN 2005.

Quintil de pobreza
/ Sexo

Sobrepeso

Obesidad

Total

n

%

n

%

n

%

Mas bajo

166

13,3

32

7,7

198

11,9

Bajo

340

27,3

96

23,2

436

26,3

Medio

278

22,3

117

28,3

395

23,8

Alto

245

19,7

89

21,5

334

20,1

Mas Alto

217

17,4

79

19,1

296

17,8

Total

1246

100

413

100

1659

100

Mas bajo

349

17,6

125

12,2

474

15,8

Bajo

519

26,2

266

26,0

785

26,1

Medio

431

21,8

252

24,6

683

22,7

Alto

377

19,0

222

21,7

599

19,9

Mas Alto

305

15,4

158

15,4

463

15,4

Total

1981

100

1023

100

3004

100

Hombres

Mujeres

Se realizó prueba de Chi cuadrado y se encontró diferencias significativas en todas las variables.
De acuerdo al tipo de familia y el quintil de pobreza se observó que en todos los quintiles (muy bajo, bajo,
medio, alto y muy alto), la mayor proporción de sobrepeso, se encontró en las familias nucleares completas
(40,0%) y luego en familias extensas completas (25,7%), similar comportamiento se encontró con la
obesidad. Continuando con el análisis por el quintil del índice de pobreza y el máximo nivel de escolaridad
alcanzada, se destaca que solo los hombres obesos y pertenecientes al quintil de índice de pobreza alto y muy
alto en un 48,3% y el 38,9% alcanzaron como máximo nivel educativo la primaria.
Tanto hombres como mujeres con sobrepeso, perciben su estado de salud como bueno 62,7% y 60,5%, pero
llama la atención que un 8,5% de los hombres obesos perciban su estado de salud como excelente, y un
61,2% lo perciben como bueno , mientras que las mujeres obesas lo perciben como bueno en un porcentaje
menor 54,2%.
Las personas con obesidad independientemente de la actividad física que realicen y la cual fue denominada
como activa, sedentaria y poco activa, los mayores porcentajes se presentaron para los que se ubicaron en el
índice de quintil de pobreza bajo, con un mayor porcentaje para las personas obesas que presentaron una
actividad física denominada como sedentaria (26,2%).
Los resultados de las variables alimentarias, específicamente el consumo de macro nutrientes, arrojaron que
el 25% de las personas con sobrepeso, tienen un consumo adecuado de carbohidratos y se encuentran en el

�quintil de índice de pobreza bajo, mientras que las personas obesas con esta misma característica en el
consumo; se ubican en el quintil medio, las que tiene un riesgo de exceso en el consumo el 28,4% y el 28,3%
también se ubican en el quintil de pobreza bajo, hallazgos estos que difieren de las personas con sobrepeso y
obesidad con riesgo de consumo deficiente de carbohidratos puesto que representan el 25,8% y el 23,9% del
índice de quintil de pobreza más alto. Siguiendo con el consumo de proteína, los resultados mostraron que del
total de hombres y mujeres con sobrepeso y obesidad que se ubican en cada uno de los niveles del índice de
quintil de pobreza, todos presentaron consumo adecuado de proteínas, pero en lo concerniente al consumo de
grasa, del total de personas con sobrepeso y obesidad que pertenecen a los diferentes quintiles de pobreza,
los porcentajes más altos en cada quintil de pobreza, presentaron deficiencia en el consumo de grasa total,
destacándose las personas obesas ubicadas en el quintil más bajo de pobreza con un 75, 0%, seguidos de las
personas con sobrepeso y obesidad que se encuentran en el quintil de pobreza bajo con un 61, % para ambos
géneros. Es llamativo que para toda esta población, independiente del quintil de pobreza en el que se ubicaron,
el porcentaje más bajo de estos, presentaron un exceso en el consumo.
Al analizar los hombres con sobrepeso y obesidad según la escala de seguridad alimentaria y el quintil de
pobreza, se observó que los que se ubicaron en el quintil de pobreza más bajo, viven en un hogar con
inseguridad alimentaria 62,7% y 72,8% respectivamente; Con respecto a las mujeres obesas y que se ubican
en los quintiles de pobreza mas bajo, bajo, y medio el 61,5%, el 53,5% y el 59,2% viven en hogares con
inseguridad alimentaria.
Asociación entre el exceso de peso y variables que reflejan los determinantes socioeconómicos de la
salud.
Tabla 3. Análisis de la Asociación entre variables socio demográficas y alimentarias y el exceso de peso.
OR según modelo de regresión logística.
IC 95%
Variables /Categorías
OR ajustado*
Valor p
Inferior
Superior
Sexo
Hombre

1

Mujer

1,32

1,20

1,45

0,000

18-27

1

28- 37

1,88

1,61

2,18

0,000

38-47

3,35

2,94

3,81

0,000

48-57

4,81

4,14

5,59

0,000

58-64

4,25

3,57

5,07

0,000

Grupo de edad

Estado civil
Soltero

1

0,000

Casada(o)

2,10

1,82

2,42

0,000

Unida(o)

1,90

1,68

2,14

0,000

Separada(o)

1,50

1,27

1,78

0,000

Viuda(o)

1,85

1,37

2,51

0,000

Máximo nivel educativo alcanzado
Estudios superiores

1

Ninguno

1,04

0,57

1,65

0,904

preescolar y primaria

1,23

1,06

1,43

0,007

Secundaria

0,97

0,92

1,19

0,515

Quintil de índice de pobreza

�Alto y más alto

1

0,000

Mas bajo

1,15

1,01

1,30

0,031

Bajo

0,58

0,50

0,68

0,000

Medio

0,80

0,65

0,99

0,037

0,83

0,99

0,037

0,68

0,83

0,000

0,82

0,71

0,94

0,005

0,74

0,64

0,86

0,000

0,81

0,71

0,92

0,001

1,38

1,16

1,65

0,000

N° de personas que integran el hogar
cuatro o
integrantes

menos

cinco
o
integrantes

más

1
0,91

Percepción de seguridad alimentaria en
el hogar
Hogar seguro

1

Hogar inseguro

0,75

Adecuación de la ingesta usual de
energía
Ingesta adecuada
Riesgo
deficiencia
ingesta

en

1
de
la

Riesgo de exceso en
la ingesta
Adecuación de la ingesta usual de
Carbohidratos
Ingesta adecuada
Riesgo
deficiencia
ingesta

en

1
de
la

Riesgo de exceso en
la ingesta
Adecuación en la ingesta usual de grasa
total
Ingesta adecuada

1

Riesgo de exceso en
la ingesta

1,14

1,00

1,29

0,049

Riesgo
deficiencia
ingesta

0,89

0,73

1,08

0,235

1,12

1,40

0,000

en

de
la

Consumo de proteína
Consumo adecuado
Riesgo
deficiencia
ingesta

en

1

de
la

*Ajustado por sexo y edad OR: odds
ratio, IC: Intervalo de confianza

1,25

�Ajustando por sexo y edad el modelo muestra que a medida que aumenta la edad se incrementa la prevalencia
de exceso, así mismo, el exceso de peso es mayor entre las personas casadas, separadas, viudas y en unión
libre; solo se observó significancia en la asociación del nivel educativo preescolar y primario con el exceso de
peso siendo 1,2 veces la frecuencia de exceso de peso entre los que solo habían alcanzado un nivel primario
que entre quienes el máximo nivel educativo alcanzado era de educación superior (OR 1,23 IC: 1,06-1,43).
(Tabla 3.)

Es interesante, que entre las personas mayores de 18 años del quintil más bajo del índice de pobreza, se
incrementa 1,15 veces el riesgo de exceso de peso comparado con quienes tenían un índice de pobreza alto y
más alto, en tanto que entre los que estuvieron clasificados en el quintil bajo y medio se observó una reducción
de este riesgo (OR 0,58; IC: 0,50-0,68 y OR 0,80; IC: 0,65-0,99). Se observó que entre las personas cuyos
hogares estaban compuestos por más de 5 personas se disminuye la prevalencia de exceso de peso (OR 0,91
IC: 0,83-0,99) comparado con los hogares compuestos por 4 o menos personas. (Tabla 3). La percepción de
seguridad alimentaria en el hogar es una característica que podría ayudar a explicar el incremento o reducción
del riesgo de exceso de peso, dada la asociación encontrada entre esta situación y el exceso de peso. Los
resultados del modelo de regresión logística permiten identificar que entre las personas en las cuales en su
hogar se perciben Inseguridad alimentaria se reduce en 0,75 el riesgo de exceso de peso (OR 0,75; IC: 0,680,83) comparado con las personas de hogares con seguridad alimentaria. (Tabla 3). El modelo estimó que la
deficiencia en el consumo de energía también podría explicar el incremento en esta condición nutricional, puesto
que entre las personas que tenían riesgo de deficiencia en el consumo de proteína presentaban 1,25 veces la
probabilidad de tener exceso de peso que entre quienes su consumo de proteína era adecuado. (Tabla 3).
Perfiles relacionados con el estilo de vida en la población Colombiana de 18 a 64 años de edad con
exceso de peso.
El modelo interrelacionando las variables alimentarias explica un 33,7% de la varianza de estas e
interrelacionando las variables socioeconómicas explica un 43.7 % de la varianza de estas. En el primer modelo
compuesto por las variables socio demográficas se observan dos factores conformados por categorías de las
variables que podrían resumirse de la siguiente manera: (Figura 1)
Factor 1. Sobrepeso. Hombres solteros y casados, en edades de 28 a 47 años, no afiliados a salud, sin
administradora de riesgos profesionales, pertenecientes a nivel del SISBEN* 1 (*Sistema de Selección de
Beneficiarios Para Programas Sociales - herramienta, conformada por un conjunto de reglas, normas y
procedimientos para obtener información socioeconómica confiable y actualizada de grupos específicos en
todos los departamentos, distritos y municipios del País) se ubican en el quintil de pobreza medio y bajo y
perciben su estado de salud como bueno.
Factor 2. Obesidad. Mujeres obesas, entre 48 y 57 años, casadas, cuyas familias son extensas incompletas,
con un nivel de sisben 2, que en su hogar se percibe inseguridad alimentaria, afiliadas a salud.
En el segundo modelo compuesto por las variables alimentarias se observan dos factores conformados por
categorías de las variables que podrían resumirse de la siguiente manera: (Figura 2)
Factor 1. Sobrepeso. Hombres con sobrepeso, sedentarios, cuya edad oscila entre 38 a 47 años, perciben
su estado nutricional como normal, consumen entre 4 y 7 comidas al día, y presentan riesgo de deficiencia en
el consumo de grasa saturada y poliinsaturada.

Factor 2. Obesidad. Mujeres obesas de 48 a 57 años, con una baja actividad física, presentan riesgo de
exceso en la ingesta usual de carbohidratos, pero que sin embargo se observan con riesgo de déficit en la
ingesta usual de energía, fibra, y proteína, consumen de 1 a 3 comidas al día, se perciben como gordas y no
toman licor.
Figura 1. Representación de las variables socioeconómicas seleccionadas para el ACM

�Figura 2. Representación de las variables alimentarias seleccionadas para el ACM
Variaciones de la prevalencia de
según variables ecológicas.

sobrepeso, obesidad

y exceso de peso por departamento

Se observaron correlaciones significativas directas entre la variación de la prevalencia de exceso de peso por
departamentos según indicadores socioeconómicos: índice de desarrollo humano (IDH), producto interno bruto
(PIB), afiliación al régimen contributivo, y el ingreso per cápita, lo que refleja que a medida que se incrementan
dichos indicadores se aumenta la prevalencia del exceso de peso. Se evidenció una asociación inversa entre
los indicadores necesidades básicas insatisfechas (NBI) y tasa de analfabetismo con el exceso de peso,
sugiriendo que a medida que aumentan las necesidades básicas insatisfechas disminuye la prevalencia de
obesidad por departamentos, así mismo los incrementos en la tasa de analfabetismo se podría asociar con
reducciones en la prevalencia de obesidad. (Tabla 5).
Tabla 5. Correlaciones de Sperman y Pearson entre las prevalencias de exceso de peso y los indicadores
sociales en Colombia, 2005.

�Fuente: Encuesta Nacional de Situación Nutricional 2005, Departamento Nacional de Planeación SISD37.
Discusión
Analizar el sobrepeso y la obesidad desde los factores sociales y económicos, significa ir más allá del plano
biológico de estas, para establecer otro tipo de aspectos relacionados a la estructura social que propician o
impiden que sectores de la población configuren hábitos de vida poco saludables y en consecuencia, presenten
mayor exposición a otros factores de riesgo que incrementan las prevalencias de problemas en el estado
nutricional, tal y como lo muestran los resultados de la investigación realizada por Drewnowski, Rehm
&amp; Solet, (6), la cual arrojó asociaciones significativas entre ingresos, desempleo, falta de soporte social, nivel
educativo, auto-percepción de estado general de salud, satisfacción con el tipo de vida que se lleva, y otros
factores de carácter social y psico-social que se relacionaron con problemas en el estado nutricional
(7). Efectivamente, discutir la problemática desde otra óptica, es decir, no centrándose exclusivamente en la
causalidad biológica, no significa subvalorar la importancia de este aspecto, que sin lugar a duda a tenido una
gran evidencia científica reportada en la literatura, por tanto, los resultados de esta investigación permiten el
discernimiento desde otra esfera como lo es la determinación social, de manera tal que conjugando ambos
aspectos, posiblemente nos acercamos a un conocimiento más global de la enfermedad, relacionando otros
condicionantes que pueden incidir en su aparición y extensión.
En este orden de ideas, al hacer la revisión de estudios en Colombia, se encontró como información disponible,
los resultados de la Encuesta Nacional de salud del año 1995, la cual solo tomo la información antropométrica
de las mujeres en edad reproductiva, específicamente (de 20 a 34 años) ; en ella llama la atención que el 31%
de las mujeres evaluadas presentó sobrepeso y el 9% obesidad (8). Resultado similar mostró la encuesta
Nacional de demografía y salud del año 2000: el 32% de las mujeres evaluadas tenía sobrepeso y el 11%
obesidad (9).
Al comparar los resultados de estas encuestas con los de la presente investigación se observa una tendencia
similar: el exceso de peso fue más frecuente entre las mujeres que entre hombres. También concuerdan estos
hallazgos con la revisión realizada por McLaren (10), en la cual se plantea que las proporciones de sobrepeso
son mayores en hombres en países desarrollados, pero mayores para las mujeres en países en desarrollo.
Además, en muchos países en desarrollo la relación entre estrato socioeconómico y obesidad es positiva para
los hombres pero negativa para las mujeres.
Para esta investigación se utilizó para el análisis del nivel socioeconómico el índice de riqueza, el cual se define
en términos de activos o riqueza en los hogares, en vez de ingresos o consumo (11); éste índice se construyó
con la metodología desarrollada por el Banco Mundial para el estudio de las diferencias en salud, nutrición y
población entre individuos pertenecientes a distintos grupos socio-económicos (12).
Los resultados de ésta investigación mostraron que según el sexo y el quintil de índice de pobreza , que del
total de hombres y mujeres con sobrepeso, los mayores porcentajes de estos, se ubican en el quintil de índice
de pobreza bajo; se destaca el mayor porcentaje de mujeres obesas en este quintil. Estos datos se corroboran
con varias investigaciones que han mostrado una tendencia ascendente de las diferencias sociales en la
obesidad, en particular en las mujeres (13). Este fenómeno se enlaza como un problema de desigualdad social
complejo, en el que se aúnan factores sociales y, probablemente, biológicos, y en el que la desventaja de

�pertenecer a un grupo de bajo nivel socioeconómico y de ser mujer tiene graves consecuencias para la salud
(14). Investigadores como Lynch y colaboradores plantearon en el año 1997, que a diferencia de los ricos, “los
pobres se comportan pobremente” y de ahí partía la diferencia entre estrato socioeconómico y obesidad, se
fundamentaban en que los pobres tendían a consumir más comidas rápidas, densas en energía, en
comparación con los ricos y que eso podía determinar en parte la asociación entre estrato socioeconómico y
obesidad (15).
Un estudio realizado por Gutiérrez en el año 1998; mostró la relación entre variables sociales y la prevalencia
de la obesidad, demostrando incluso, que la relación es diferente según el nivel de desarrollo de la población,
esto es: el efecto que el nivel socioeconómico tiene sobre la obesidad (o viceversa) es diferente según se trate
de países desarrollados o en desarrollo. Mostró además, que en los primeros se da una asociación inversa: los
individuos de menor nivel socioeconómico tienen, en general, una mayor frecuencia de obesidad; en los países
en desarrollo, por el contrario, son los individuos con un mayor nivel socioeconómico los que sufren con mayor
frecuencia de obesidad (16).
Si bien las variables nivel educativo y quintil de pobreza expresan conceptos diferentes, con el fin de discutir los
resultados en este estudio se han utilizado como indicadores del nivel socioeconómico. Se observó que entre
las personas mayores de 18 años, el quintil más bajo de índice de pobreza se asoció con el exceso de peso,
incrementando el riesgo 1,15 veces comparado con quienes tenían un índice de pobreza alto y más alto; en
tanto que entre quienes estuvieron clasificados en el quintil bajo y medio se observó una reducción de este
riesgo.
Entre los hombres con sobrepeso y obesidad se observó que un alto porcentaje vivía en hogares con
inseguridad alimentaria y en el quintil de pobreza más bajo. Con respecto a las mujeres con obesidad y en el
quintil de pobreza “más bajo”, “bajo”, y “medio”, más del 50% viven en hogares con inseguridad alimentaria. Si
bien en Colombia los autores no encontraron estudios que demuestren la asociación de la inseguridad
alimentaria con el exceso de peso y sirvan como patrón de referencia, en este estudio se encontró una
asociación inversa. Es el caso de la investigación realizada por Townsend y colaboradores (17), quienes al
explorar la relación entre inseguridad alimentaria y sobrepeso en una muestra de población estadounidense,
mostraron que la inseguridad alimentaria estaba relacionada con el sobrepeso en las mujeres, pero no en los
hombres. Esta observación coincide con otros estudios que han relacionado el estrato socioeconómico con el
sobrepeso por género, según los cuales la prevalencia de esta enfermedad fue baja en los extremos de la
inseguridad alimentaria, debido probablemente a dos razones diferentes: entre las mujeres con seguridad
alimentaria, la ingesta de alimentos puede ser restringida voluntariamente para prevenir la ganancia de peso o
mantener el peso; entre las mujeres con inseguridad alimentaria severa, la ingesta de alimentos puede ser
restringida de manera involuntaria debido a la escasez de recursos (18, 19).
En las sociedades desarrolladas, la obesidad es un estigma impuesto, es decir, una señalamiento a todos los
individuos que no se ajustan a los estándares dominantes de estética y salud. Existe una correlación negativa
entre peso y satisfacción, de tal manera que a mayor peso, el individuo está más insatisfecho con su cuerpo.
Esta cuestión que pudiera parecer banal tiene una gran influencia en la relación del nivel socioeconómico con
la obesidad, se ha comprobado que los individuos de mayor nivel socioeconómico son los que con más
frecuencia creen que su peso está por encima del ideal, aun teniendo un peso dentro del rango de lo normal
(20).
En Colombia, sin embargo, al realizar el análisis del sobrepeso y la obesidad por sexo y percepción del peso
corporal (ENSIN-2005) se encontró que entre las mujeres que presentaron sobrepeso, el 38,6% se percibieron
como “gordas”, el 55,3% con peso “normal” y el 5,9% “flacas”; con respecto a quienes eran obesas, el 67,1%
se percibieron “gordas”, el 30,7% “normales” y el 1,9% “flacas también encontró que entre las personas con
menor quintil de pobreza, el mayor porcentaje se percibe con un peso normal –incluso si presentan sobrepeso
u obesidad–, y que aquellas que han alcanzado como máximo el nivel educativo de secundaria son quienes con
mayor frecuencia se perciben como “gordos”, sobre todo las mujeres (21).
Muchos son los factores que pueden influir en la asociación entre obesidad y nivel socioeconómico tanto en los
países desarrollados como en desarrollo. Si bien se han documentado los factores sociales como
determinantes, no se puede dejar de incluir en este estudio el análisis de otros factores y en particular aquéllos
relacionados directamente con el consumo de alimentos: el tipo de dieta, la composición nutricional de la dieta,
el metabolismo graso y los componentes del balance energético (ingreso energético y gasto energético). Estos
factores deben ser analizados como potenciales moderadores de la relación entre el nivel socioeconómico y la
obesidad (22)

�Rolland-Cachera y colaboradores han sugerido la importancia de cierta predisposición individual en la
asociación ingesta energética-obesidad: utilizando la misma muestra de individuos, mostraron la ausencia de
asociación cuando los datos eran analizados conjuntamente, y una clara asociación cuando lo eran según la
clase social (23). Al analizar el quintil del índice de pobreza de acuerdo a las variables alimentarias, los
resultados de esta investigación arrojaron que en todos los quintiles de índice pobreza, una alta proporción de
personas con sobrepeso y obesidad presentaron riesgo de deficiencia en la ingesta usual de los macro y
micronutrientes).
Investigaciones como la de Ezzati y colaboradores (24) reportaron la existencia de relación entre el PIB y el
IMC, observaron que a menor PIB se incrementaban los niveles de IMC en la población, y a medida en que se
incrementa el ingreso se reduce el IMC. Estos resultados difieren de los presentados en esta investigación,
posiblemente porque el uso de este indicador tiene también limitaciones, en especial aquellas que resultan de
no tener en cuenta la sostenibilidad medioambiental o la inclusión social (25).
En algunos estudios ecológicos se utilizaron los mismos indicadores socioeconómicos definidos para esta
investigación; entre estas se encuentra la de Sobal y Stunkard (26) realizado en 1989, sobre la relación entre
estrato socioeconómico y obesidad en hombres, mujeres y niños, que incluyó 144 estudios publicados entre
1960 y 1988, y el elaborado por Lindsay McLaren (27), la cual reportó como hallazgo relevante lo que ella
llama “gradiente social gradual reverso” al hecho que en los países con alto Índice de Desarrollo Humano (IDH),
las asociaciones del estrato socioeconómico con el peso son negativas y al bajar el nivel de IDH las asociaciones
se vuelven positivas, y esto vale tanto para hombres como para mujeres. Evidencia, además, una predominancia
de las asociaciones negativas para las mujeres en países con alto nivel de IDH, que alcanza el 59%. Este
porcentaje, sin embargo, lleva a pensar que la naturaleza de la actual epidemia de obesidad afecta a todos los
grupos poblacionales en algún nivel.
Para finalizar, los resultados del presente estudio ratifican la evidencia de que la prevalencia del sobrepeso y
la obesidad está asociada al contexto socioeconómico de cada uno de los departamentos de Colombia. Los
análisis ecológicos mostraron que existe una correlación positiva entre el exceso de peso y el IDH, ingreso per
cápita y el PIB, pero inversa entre el exceso de peso, la tasa de NBI y la tasa de analfabetismo; lo que ratifica
que estas patologías son un importante problema de salud pública y desigualdad social complejo, a nivel
nacional y departamental, dicha evidencia ha permitido la inclusión de este problema en la agenda política,
como un tema prioritario de ser intervenido con acciones en todos los niveles.
Resumen
Describir los factores sociales y económicos del sobrepeso y la obesidad en la población colombiana mayor de
18 años, de acuerdo con los datos reportados por la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia
del año 2005. Se realizó un estudio descriptivo de corte trasversal, basado en fuentes secundarias. La población
de estudio estuvo conformada por el total de registros de las personas mayores de 18 años encuestadas en la
ENDS y en la ENSIN 2005. Se realizaron análisis descriptivos y para explorar la asociación entre las variables
se realizó un análisis de regresión logística binaria; también se trabajó un modelo de correspondencias múltiples
con el fin de establecer perfiles relacionados con el estilo de vida y, finalmente, se hizo un análisis tipo ecológico
para mirar las correlaciones entre las variables socioeconómicas con el sobrepeso y la obesidad. La prevalencia
de la obesidad, está asociada al contexto socioeconómico de cada uno de los departamentos de Colombia, los
análisis ecológicos indican que existe una correlación positiva entre el exceso de peso y el IDH, ingreso per
cápita y el PIB, pero inversa entre el exceso de peso y la tasa de NBI, tasa de analfabetismo. A nivel individual
el riesgo de exceso de peso ajustando por edad y sexo se asoció con el nivel educativo, estado civil, quintil de
pobreza, número de personas que integran el hogar, percepción de seguridad alimentaria en el hogar,
adecuación de la ingesta usual de energía, de carbohidratos, grasa y proteína y número de comidas consumidas
al día.
Palabras clave: Sobrepeso, Obesidad, equidad en salud, factores socioeconómicos, seguridad alimentaria.
Abstract
To describe the social and economic determinants of overweight and obesity in the Colombian population over
18 years, according to data reported by the National Survey on Nutritional Status of Colombia in 2005. This study
was conducted a descriptive study of transverse section, based on secondary sources. The study population
consisted of the total records of people aged over 18 surveyed in the ENDS and the ENSIN 2005. For this reason
sampling was not required. To comply with the specific objectives were conducted descriptive analysis,

�univariate and bivariate; To explore the association between variables was performed a binary logistic
regression analysis, we perform multiple correlation model in order to establish profiles related to lifestyle and
finally it presents ecological analysis to see if significant correlations existed between socioeconomic variables
with overweight and obesity.
Keywords: Overweight, Obesity, health equity, socio-economic, food security.
Agradecimientos
Las autoras agradecen a la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, por facilitarnos
la base de datos suministrada por el Ministerio de Protección Social para la realización del análisis en
profundidad de la Situación de Salud de Colombia entre los años 2002 y 2007, datos estos, que permitieron
fortalecer los análisis y generar nuevos conocimientos a través de investigaciones como la presentada en este
escrito.
Referencias
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2. WHO 2000. Consultation on Obesity. Technical report series 894 Obesity: preventing and managing the global
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3. Profamilia 2005. Salud Sexual y reproductiva. Resultados Encuesta nacional de demografía y salud 2005.
Colombia.
4. ICBF-Profamilia 2006, Op. cit.
5. ICBF-Profamilia 2006, Op. cit.
6. Drewnowski A, C D Rehm and D Solet 2007. Disparities in obesity rates: analysis by ZIP code area. Soc Sci
Med. 65(12):2458-63.
7. Idem.
8. Idem.
9. Profamilia 2000. Salud sexual y reproductiva en Colombia. Encuesta Nacional de Demografía y salud 2000
Resultados. Colombia.
10. McLaren L, 2007. Socioeconomic Status and Obesity. Epidemiol Rev; 29: 29-48
11. Idem.
12. Gwatkin S, K Rutstein, et al. Socio-Economic Differences in Health, Nutrition and population in Bolivia. The
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2000.
[Sitio
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Disponible
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http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/TOPICS/EXTHEALTHNUTRITIONANDPOPULATION/EXTPAH
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Consulta: 20 de enero de 2007.
13. McLaren L, 2007, Op. cit.
14. Peña M y J Bacallao 2001. La obesidad y sus tendencias en la Región. Rev Panam Salud Publica 2001;
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15. Reidpath D, C Burns, J Garrard, M Mahoney and M Townsend 2002. An ecological study of the relationship
between social and environmental determinants of obesity. Health &amp; Place; 8: 141 – 145

�16. Gutiérrez J. 1998. Obesidad y nivel socioeconómico. Med Clin (Barc); 110: 347-355
17. Townsend M, J Peerson, B Love, C Achterberg and SP Murphy 2001. Food Insecurity Is Positively Related
to Overweight in Women. Journal of Nutrition; 131: 1738-1745
18. McLaren L, 2007, Op. cit.
19. Polivy J. 1996. Psychological consequences of food restriction. J Am Diet Assoc; 96: 589–592
20. Kelly, MP et al 2007. Determinants of Health for Measurement and Evidence Knowledge Network. (p.101102). NHS.
21. ICBF-Profamilia 2006, Op. cit.
22. Chavarría S A. 2002. Definición y criterios de obesidad. Nutrición Clínica. 5 (4): 236-240.
23. Gutiérrez J. 1998, Op. cit.
24. Ezzati M, S Vander, C Lawes, R Leach, W James et al. 2005. Rethinking the “diseases of affluence”
paradigm: global patterns of nutritional risks in relation to economic development. PLoS Med; 2: 133-141.
25. Idem.
26. Álvarez L S. 2008. Los determinantes sociales de las inequidades en salud y nutrición. Documento de
estudio. Universidad de Antioquia.
27. Gwatkin S, K Rutstein, et al.

�OBESIDAD EN ADOLESCENTES ESCOLARIZADOS COMO FACTOR
DE RIESGO EN DESARROLLO DE DIABETES EN CIUDAD JUÁREZ,
CHIHUAHUA, MÉXICO.
Juana Trejo Franco1,2, Mateo Hinojoza Guerrero1,2, Luis Flores Padilla1,2, Jorge M. Ibarra3 y Gerardo López
Aviles1
1Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud de Ciudad Juárez del IMSS (Cd. Juárez, Chih.,
México); 2Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (Cd. Juárez, Chih., México); 3University of Texas at El
Paso (El Paso, Tx., Estados Unidos).
E-mail: jtrefra@yahoo.com, jtrefra@uacj.mx
Introducción
La obesidad considerada como un trastorno
metabólico que se manifiestas por una excesiva
cantidad de grasa o tejido adiposo en relación a la
masa corporal del cuerpo (1), Como resultado del
estilo de vida donde predominan cambios en los
hábitos de alimentación que incluyen comida rápida
y alimentos chatarra, disminución de actividad física
o sedentarismo y además se ha observado un
incremento muy importante de diabetes mellitus tipo
2 (DM 2), y enfermedades crónicas como; síndrome
de resistencia a la insulina, hipertensión arterial,
colesterol alto y enfermedades cardiovasculares,
entre otras, por lo que se requieren medidas preventivas mas eficaces que disminuyan la prevalencia de la
obesidad y de la DM particularmente en la población adolescente (2).
El perfil epidemiológico y clínico se ha modificado en los niños y adolescentes los cuales presentan un aumento
significativo de DM 2 en los últimos 20 años debido a factores genéticos, ambientales, y a la participación de la
hormona del crecimiento que podría ser una de las causas responsables del incremento de la DM 2 en los
adolescentes (3). El diagnóstico puede ser confirmado mediante los síntomas de la DM 2 (poliuria, polidipsia y
perdida inexplicable de peso), glucosa plasmática &gt; 200 mg/dl en una prueba de tolerancia a la glucosa,
marcadores inmunológicos u otras pruebas sugeridas por la Asociación Americana de Diabetes (4).
Se ha identificado mayor riesgo de padecer DM en alumnos adolescentes con: un promedio de edad de 13.6
años, hispanos, los que tienen mayor sobrepeso u obesidad5 (se ha demostrado que el incremento de la grasa
visceral en los adolescentes obesos se correlaciona directamente con la insulinemia basal y pos estímulo y es
inversamente proporcional respecto a la sensibilidad de la insulina), por genética (padres con antecedentes de
diabetes, raza factor común en grupos minoritarios como los hispanos o latinos (mexicano-americanos),
pubertad (etapa caracterizada por resistencia a la insulina), vida sedentaria (falta de ejercicio), hábitos
alimenticios (productos con alta concentración de hidratos de carbono o grasas, comida chatarra), presencia de
acantosis nigricans (hiperpigmentación de la piel, importante manifestación de la piel de resistencia a la
insulina), síndrome de ovario poliquístico durante la pubertad (relacionado con la resistencia a la insulina) (511).
La prevalencia de la diabetes tipo 2 en adolescentes continúa incrementándose y si este incremento no puede
ser detenido el costo de la diabetes para nuestra sociedad causará un consumo importante de recursos y
enfrentará problemas serios. El propósito del estudio fue determinar los factores de riesgo para el desarrollo de
diabetes mellitus tipo 2 en alumnos adolescentes.
Material y Métodos
Se seleccionaron 3 escuelas secundarias en Ciudad Juárez Chihuahua, correspondientes al área de influencia
de la Unidad de Medicina Familiar Número 46 del Instituto Mexicano de Seguro Social, los criterios de inclusión
de los alumnos fue; que acudan de forma regular a la escuela seleccionada y con la autorización por escrito de
los padres, se obtuvo la aprobación del comité de investigación y de las autoridades institucionales y escolares,

�se respetó el anonimato y la participación voluntaria y a los adolescentes que se le detectaron con factores de
riesgo se les informo a los padres y se envió con su médico familiar para iniciar con tratamiento, se aplicó un
cuestionario para recabar datos socio demográficos, factores de riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus
tipo 2, además se realizó una toma de sangre capilar en ayunas mediante la detección de glucosa en una tira
reactiva de acuerdo a los lineamientos del programa de DIABETIMSS; la determinación de los niveles de
glucosa (menor o igual de 100 mg/dl, glucosa dentro de lo normal; 100 a 126 mg/dl niveles de glucosa
sospechoso; niveles mayores a 126 mg/dl se considera hiperglucemia). Para determinar la obesidad se utilizó
el Índice de Masa Corporal tomando como limites los parámetros establecidos por la OMS, (&lt; 18.5 = delgadez,
18.5 - 24,9 normal, 25 – 29.9 sobrepeso, 30 – 34.9= obesidad I, 35 – 39.9 = obesidad II, &gt; 40 = obesidad III). El
peso se cuantificó con la persona descalza, de pie y se registró en kilos y gramos. La talla se midió con cinta
métrica y escuadra, la persona sin zapatos, parada con los talones juntos, los brazos a los lados del cuerpo y
la espalda recargada en una superficie plana, el registro fue en metros y centímetros. Se exploró la presencia
de Acantosis Nigricans en cuello, axilas, manos, pliegue sub-mamario e ingles. El análisis estadístico se realizó
análisis bivaridado con OR &gt; 1, Intervalo de Confianza del 95 % y P &lt; del 0.05, se utilizó el paquete estadístico
SPSS versión 17.0.
Resultados
De 415 alumnos de las tres escuelas secundarias el 54 % fueron mujeres, las edades oscilaron de los 11 a 16
años con un promedio de 14 años de edad, con relación a la presencia de antecedentes de diabetes en
familiares directos fue el 64%. Los signos y síntomas como factores de riesgo en los adolescentes: Acantosis
Nigricans con 7.47%, Polifagia 15.7% y los valores anormales de la glucosa en ayunas fueron del 9.64%, en los
hábitos relacionados con la conducta alimenticia; consumo de alimentos chatarra 26.5%, adolescentes que
consumen más de lo que sirven de acuerdo a su ración de alimentos en cada comida 51.8% y consumo durante
la noche y alimentos chatarra 25.3% y 26.5%, refirieron ver televisión más de dos horas el 63.9% (Tabla No 1).
Tabla No. 1
Características de los adolescentes escolarizados
Características

Numero

Porcentaje

Mujeres

225

54.22

Hombres

190

45.78

Antecedentes heredo-familiares con DM tipo 2

266

64.10

Acantosis nigricans positiva

31

7.47

Polifagia

65

15.7

Valores de glucosa en ayunas (&gt; 100 mg/dl)

40

9.64

Consumo de alimentos durante la noche

104

25.30

Consumo de alimentos en exceso

215

51.80

Consumo diario de alimentos chatarra

110

26.50

Duración ante el televisor más &gt; 2 horas diarias

265

63.90

La composición del índice de masa corporal tiene un comportamiento diferente entre las mujeres y los hombres
adolescentes; las mujeres tienen un porcentaje mayor de bajo peso en relación a los hombres (6.5% vs 2.9%),
en sobrepeso y obesidad los hombres presentaron más riesgo en comparación con las mujeres (20.5% vs
13.9%). Con relación al índice de masa corporal y la edad; el rango de 11 a 16 años de edad, el bajo peso fue
de 9.4%, el sobrepeso 24.3% y la obesidad del 10.1%; se identificó en los adolescentes de 14 años la mayor
cantidad de sobrepeso con un 13% y obesidad del 6%; en los adolescentes de 12 y 15 años sobrepeso del
2.9%; en los años 12 a 13 fue del 1.7% (Tabla No 2).
Tabla No. 2
Composición corporal en adolescentes
IMC

Bajo peso

Peso normal

Sobrepeso

Obesidad

�%

%

%

%

Mujeres

6.5

33.7

11.3

2.6

Hombres

2.9

22.5

13.0

7.5

11

0.0

1.0

0.0

0.0

12

5.1

11.6

2.9

1.7

13

2.2

17.6

5.5

1.7

14

1.9

23.1

13.0

6.0

15

0.2

2.7

2.9

0.7

16

0.0

0.2

0.0

0.0

Total

9.4

56.2

24.3

10.1

Genero

Edad

Se identificaron factores de riesgos y la posibilidad del desarrollo de la diabetes mellitus tipo 2 como factor
asociado al índice de masa corporal en los adolescentes. En adolescentes con sobrepeso y obesidad se
identifico 4.5 más riesgo con la presencia de acantosis nigricans, se identificó en los valores anormales de
glucosa con la posibilidad de desarrollar diabetes 2.6 veces, el antecedente de familiares con diabetes, ser
mujer adolescente y tener 12 años de edad tiene riesgo 2 veces más de quien no tiene sobrepeso (Tabla No 3).
Tabla No. 3
Asociación con sobre-peso y obesidad en el desarrollo de Diabetes Mellitus
Sobrepeso y Obesidad

OR

I.C. &gt; 95 %

Acantosis nigricans positiva

4.51

2.06-9.87

**

Valores anormales de glucosa en ayunas

2.65

1.26-5.54

*

Antecedentes familiares de diabetes

2.48

1.16-5.31

*

Mujer adolescente

2.33

1.54-3.52

**

Edad 12 años

2.21

1.27-3.86

**

*
** = &lt; 0.001

=

P &lt; 0.05

&lt;

0.05

En el análisis de la obesidad, aumento hasta 15 veces más el riesgo con la presencia de acantosis nigricans;
ser mujer adolescente tiene 4 veces más riesgo (OR 3.8, IC 1.85-7.77); si el adolescente no realizar ningún tipo
de ejercicio durante la semana; el tener 14 años de edad o comer compulsivamente tiene doble posibilidad de
padecer diabetes (Tabla No 4).
Tabla No. 4
Asociación de obesidad con el desarrollo de Diabetes Mellitus
Obesidad

OR

I.C. &gt; 95 %

P &lt; 0.05

Acantosis Nigricans positiva

14.69

6.54-32.99

**

Valores anormales de glucosa en ayunas

3.85

1.52-9.72

**

Mujer adolescente

3.79

1.85-7.77

**

Comer compulsivamente

2.32

1.18-4.60

*

�Edad 14 años

2.23

1.17-4.48

*

No realizar ejercicio

2.20

1.05-4.61

*

*
** = &lt; 0.001

=

&lt;

0.05

Discusión
La población adolescente escolarizada presenta de forma alarmante problemas con sobre peso y obesidad con
el 34.5% en particular en la edad de 14 años, esto es mayor que lo reportado en otros adolescente de EEUU y
México, particularmente en el Estado de Chihuahua en donde se ha reportado una prevalencia de sobre peso
y obesidad del 21 al 32%, esto puede representar un aumento en el riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus
tipo 2 a temprana edad; con un riesgo de hasta 4 veces mayor en las mujeres adolescentes con obesidad
(12,13,14). En EEUU se calcula que entre el 8 y el 45% de los nuevos casos de diabetes se presentaron durante
la infancia y son del tipo 2 (15). De acuerdo a los criterios señalados en la guía para detección de diabetes por
el IMSS en los adolescentes con sospecha de diabetes fue de 3 veces más el riesgo si se padece de obesidad
y sobrepeso con cifras altas de glucosa y además se identificó a la acantosis nigricans hasta 14 veces más la
presencia en adolescentes con obesidad, esto ha sido descrito como riesgos asociados poblaciones
adolescentes hispanas y norte de México (16,17,18), cuando se observan otros factores biológicos o genéticos
como son la pertenencia a familiares directos (padres, abuelos, hermanos) con DM 2 y la historia de los padres
con obesidad, acantosis nigricans contribuye a la posible aparición temprana de DM 2 el Norte de México
(19,20,21).
El incremento de la obesidad y la diabetes en gran parte es debido a los cambios de conducta y social de los
niños y adolescentes, este cambio epidemiológico se ha observado en algunos países de América y Europa,
en la Frontera Norte de México el consumo de alimentos chatarra ha aumentado de forma compulsiva en la
última década y la inclusión de ambos padres al trabajo, han hecho que se modifiquen los hábitos alimenticios
familiares cambien; como comer fuera de casa, la escasa disposición de frutas y verduras, la disposición de
alimentos de comida rápida que resultan de bajo costo pero altos en calorías o grasas saturadas, los
adolescentes consumen alimentos chatarra diariamente el 26.5%, además de lo que se consume dentro de la
casa, y el ver televisión o el uso de la computadora por más de dos horas diarias aumenta la inactividad y el
sedentarismo situación que ha aumentado el riesgo dos veces más en la aparición de obesidad y la probabilidad
de desarrollo de DM.
Se debe de aumentar de forma real la actividad física diaria en las escuelas secundarias y fomentar el
autocuidado de la salud de forma permanente, se han realizado estrategias de promoción a la salud en los
adolescentes con detección oportuna de sobre peso y obesidad por parte proveedores sanitarios monitorizando
el peso corporal y el perímetro de cintura, pero no ha sido eficaz por lo que el dialogo con los padres y
autoridades educativas es fundamental para promover la educación en salud sobre estilos de vida saludables
(22-29).
Resumen
La obesidad en alumnos adolescentes es el resultado de cambios en los hábitos alimenticios en donde
predomina la comida rápida y alimentos chatarra, y en el estilo de vida, falta de ejercicio o sedentarismo, y trae
como consecuencia un incremento importante de diabetes tipo 2 en esta población en la Frontera de MéxicoEstados Unidos. Se estudió a 415 alumnos de 3 escuelas secundarias; se contó con la autorización firmada de
los padres y autoridades escolares, se respetó el anonimato y la participación voluntaria y se derivó a tratamiento
médico a población detectada con riesgo. Se determinó glucosa según DIABETIMSS, ÍMC, entre otras, el
análisis se hizo con SPSS 17.0. Resultados; edad ± 14 años, AFD diabetes 64 %, acantosis nigricans 7.47 %,
consumo alimentos chatarra 26.5 %, sobrepeso-obesidad 35.4 %, riesgo para desarrollo de DM; mujer (OR 3.8,
IC 1.85-7.77). Discusión; La población adolescente escolarizada presenta de forma alarmante problemas con
sobre peso y obesidad lo que implica un riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus tipo 2, la prevalencia
encontrada fue de 9.6%, por lo que a temprana edad es fundamental promover la educación en salud sobre
estilos de vida saludables.
Palabras Clave: Obesidad, Adolescente, Diabetes.

�Abstarct
Obesity in adolescent students is the result of changes in eating habits in a predominantly fast food and junk
food, and lack of exercise or sedentary lifestyle, and results in a significant increase in type 2 diabetes in this
population at the Border Mexico-United States. We studied 415 students in three high schools, we had the
authorization signed by parents and school authorities respected the anonymity and voluntary participation and
led to medical treatment for people at risk detected. Glucose was determined according DIABETIMSS, BMI,
among others; the analysis was done with SPSS 17.0. Results: age ± 14 years, family history of diabetes 64%,
7.47% acanthosis nigricans, junk food consumption 26.5%, 35.4% overweight, obesity, risk for development of
DM; women (OR 3.8, CI 1.85-7.77). Discussion, The adolescent population presents an alarming overweight
and obesity which is a risk for developing type 2 diabetes mellitus, the prevalence was 9.6%, so it is essential to
promote health education on healthy lifestyles early
Keywords: Obesity, Adolescent Diabetes
Referencias
1. Pastor, P., D.M. Makuk, C. Reuben and H. Xia 2002. Charter book on trends in the health of American. Health,
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12. The stop T2D prevention study group, Op. cit.
13. Libman, I.M., Op. cit.
14. Villalpando, S., et al, Op. cit.

�15. Stoddart, M.L., et al, Op. cit.
16. Idem.
17. The expert committee, Op. cit.
18. The stop T2D prevention study group, Op. cit.
19. Romero-Velarde, E., et al, Op. cit.
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�REGISTRO ESTATAL DE MORBILIDAD BUCAL EN NUEVO LEON,
MEXICO
Hortencia
Rodríguez
Avella
Coordinación de Salud Bucal, Secretaria de Salud del Estado de Nuevo León. (Monterrey, N.L., México).
E-mail: bucalhranl@yahoo.com.mx
Introducción
Las enfermedades bucodentales caries dental y
periodontopatias por su incidencia y prevalencia siguen
siendo consideradas como un problema de salud pública,
esto ha sido demostrado como resultado de diversos
estudios e investigaciones en donde se han descrito los
patrones de ocurrencia de las enfermedades y sus
causas, lo que ha permitido identificar a los grupos de
población más expuestos o susceptibles, así como
estratificar los riesgos y orientar las acciones preventivas
y de control para llevarlas a cabo de una manera eficaz y
eficiente. Es importante considerar que dada la situación
de las enfermedades bucodentales, se debe contar con
sistema de vigilancia epidemiológica bucal, cuyo objetivo básico sea, explotar la información en salud para
orientar la toma de decisiones y la planificación de estrategias de prevención y control sobre todo por la relación
que guardan con las enfermedades sistémicas. La OMS ha propuesto una metodología para la recopilación de
datos epidemiológicos sobre salud bucal, para ser utilizada por los países del mundo y vigilar las enfermedades
bucodentales, con estos sistemas de información se pueden observar las tendencias de la morbilidad bucal, los
perfiles de riesgo y la implementación de los programas de salud orientados a la promoción y prevención de las
enfermedades bucodentales (1).
En este sentido, la salud bucal es parte integral de la salud general y un factor determinante en la Calidad de
vida de las personas. En los últimos reportes mundiales sobre salud bucal, la OMS observa que varios
problemas ampliamente identificados y estudiados, persisten, particularmente en los grupos menos
privilegiados, tanto de países desarrollados como en desarrollo. De allí que la Organización undial de la Salud
–OMS- en el reporte mundial de la salud oral, 2003, afirme que por su extensión, las enfermedades bucales
siguen siendo un problema prioritario en salud pública, con consecuencias sobre la calidad de vida y el bienestar
de las personas (2).
Con la descripción de los patrones de ocurrencia de las enfermedades y la investigación de sus causas se
permite identificar los grupos más expuestos o susceptibles; estratificar los riesgos y orientar las acciones
preventivas y de control de una manera eficaz y eficiente. El análisis de la información puede detectar cambios
en la tendencia o distribución de los problemas de salud (3). La salud bucal debe considerarse como uno de los
factores de la salud y el bienestar general de la sociedad, por lo cual se justifica la existencia de un sistema de
vigilancia en la medida que éste contribuye a conservar la salud general de la comunidad, desde el nivel local
hasta el nivel nacional, en que se cumplan los objetivos y actividades que garanticen la salud (4).
Diversas enfermedades sistémicas pueden presentar manifestaciones en la cavidad oral, estas incluyen
lesiones, infecciones virales, bacterianas, micoticas, ulceraciones, lesiones precancerosas y cáncer de la
cavidad bucal, también se ha observado que existen algunas que no son de origen dental y entre estas se
encuentra la ulceración aftosa, la xerostomía, el herpes labial ya que la mucosa bucal puede verse afectada por
cualquier agente infeccioso, también algunas enfermedades puede presentar manifestaciones bucales en las
que puede haber compromiso inmunitario, alergias, deficiencias nutricionales, estrés, resultados de
quimioterapias, enfermedades Oseas. Muchas enfermedades sistémicas presentan manifestaciones orales que
pueden preceder a otros signos sistémicos(5)
.Por otra parte, la Organización Panamericana de la Salud, creó una nueva estrategia para promover la salud
bucal en la Región. La estrategia está sobre los principios básicos que rigen la salud pública: prevención de
enfermedades, promoción de la salud y vigilancia o control de la enfermedad (6). En México en el 2004 la
Dirección General Adjunta de Epidemiología (DGAE), conjuntamente con el Programa de Salud Bucal (PSB) y
la participación del Sector Salud (ISSSTE, IMSS-Oportunidades, SEDENA, SEMAR, PEMEX y DIF)iniciaron la

�fase permanente del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales (SIVEPAB) este tiene por
objeto obtener conocimiento confiable, oportuno, completo y con criterios uniformes, referente al estado de salud
bucal de la población mexicana urbana y rural, para ser utilizado en la planeación, investigación y evaluación
de los programas de prevención y control de las enfermedades bucales (7)
Situación en el Estado de Nuevo León
Considerando que en el Estado de Nuevo León, no se contaba con un panorama epidemiológico bucal de las
principales enfermedades bucodentales, se propuso implementar un sistema de registro de morbilidad bucal
que permitiera conocer la incidencia y prevalencia de las enfermedades bucodentales y que a través del análisis
de la información se pudieran detectar cambios en la tendencia o distribución de los problemas de salud bucal,
y de esta manera se apoye la toma de decisiones y dirección del Programa Estatal de Salud Bucal y sus
acciones.
En Nuevo León se implemento el sistema de Registro Estatal de Morbilidad Bucal a partir del año 1999, este
sistema se consenso y se aprobó (por el Comité Estatal de Salud Bucal conformado por 21 integrantes
representantes de las instituciones, universidad y Asociaciones Dentales en Nuevo León en el año 1997) ,dados
sus beneficios, cuyo objetivo general es obtener información actualizada, oportuna y Estatal de la presencia de
las enfermedades bucodentales que ponen en riesgo la salud bucal e integral de la población. El Registro Estatal
de Morbilidad bucal es de fácil manejo para el odontólogo, crea en el profesional la cultura del reporte de casos
y a la vez permite cumplir con las especificaciones que la Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-2006 para
la prevención y control de las enfermedades bucodentales, describe en su capítulo 10. Registro y notificación
epidemiológica en donde menciona que:
10.1. Los estomatólogos de las instituciones públicas del Sistema Nacional de Salud, así como las
organizaciones educativas y asociaciones gremiales, son los responsables de notificar problemas emergentes
bucales a las áreas epidemiológicas de los servicios de la Secretaría de Salud.
10.2. La notificación de los casos diagnosticados, deberán efectuarse siguiendo los lineamientos señalados en
la NOM-017-SSA2-1994 para la Vigilancia epidemiológica (8,9)
Este Sistema de Registro en una primera etapa se realizo a nivel institucional y posteriormente a nivel práctica
privada, se ha llevado a cabo desde la Coordinación Estatal de Salud Bucal en los Servicios de Salud de Nuevo
León, contando con 854 unidades participantes. Otro de los beneficios es la detección de casos de fluorosis
dental que se lleguen a presentar en la consulta y que sean locales para realizar el monitoreo biológico de flúor,
como parte de la vigilancia epidemiológica de la fluoroisis dental.
Para el Registro se elaboró un formato el cual se apoya en el CIE-OE-10 Clasificación Internacional de
Enfermedades aplicada a la Odontología y Estomatología. Se consideraron 18 capítulos en los que se incluyen
las manifestaciones bucales de enfermedades sistémicas, asociadas con la cavidad bucal y estructuras
adyacentes. Incluye 85 patologías que frecuentemente se presentan en la consulta odontológica incluidas en
12 capítulos (10).
Incluye los datos generales de la institución que reporta, así como el periodo correspondiente al mes del informe.
Se consideran los diferentes grupos de edad, desde menor de 1 año hasta 65 años y más. La información que
se recolecta se basa en el diagnostico de primera vez a cada patología, y corresponde únicamente a los
pacientes que acuden a solicitar atención dental en los consultorios de la práctica institucional o privada, este
registro es permanente y los reportes se envían mensualmente. Un procedimiento importante es la exploración
sistemática de la cavidad bucal, además de sencilla y no invasiva, proporciona información importante para el
odontólogo y representa una herramienta útil en el diagnóstico de alteraciones de la mucosa bucal de naturaleza
local o sistémica permitiendo identificar tempranamente y distinguir las entidades patológicas y no patológicas
de las lesiones malignas y desórdenes potencialmente malignos de la mucosa bucal (11). A cada consultorio
se les asigna una clave que identifica el municipio en donde se ubica con un n úmero consecutivo, se capacita
al personal en el llenado del formato y la metodología a seguir con la finalidad de que la información sea
estandarizada.
Las vías de recepción de la información es en forma directa o por correo electrónico en la
direcciónepibucalnl@yahoo.com.mx. Para el procesamiento de la información se elaboró un programa de
captura de la información generada por los servicios odontológicos, el cual tomo como base el sistema EPI-

�INFO ya existente para el registro de otras enfermedades. El análisis de la información y resultados se presentan
en cuadros de salida y gráficas de las principales causas de morbilidad, afección, lesión y o manifestaciones
bucales, las variaciones en la distribución geográfica, los tipos de población urbana y/o rural, grupo de edad
especifico, Los resultados se expresan con frecuencias, porcentajes, razones, tendencias. El conocimiento de
los grupos de alto riesgo de adquirir la enfermedad (incidencia), de tenerla (prevalencia) permite plantear
acciones eficaces para reducir la morbilidad por lo menos en edad temprana, mediante acciones de prevención
y de curación, así mismo para evaluar las medidas de salud, y tomar decisiones administrativas en los Servicios
de Salud.
Conclusiones
Con el Registro Estatal de Morbilidad Bucal se expresa numéricamente la frecuencia de las enfermedades
bucodentales en la población. Se obtienen datos empleando métodos cualitativos y cuantitativos con el fin de
identificar los problemas prioritarios con base a la frecuencia, gravedad y posibilidad de prevención. Los
resultados permiten conocer la distribución y presencia de la patología bucal en los diferentes grupos de edad,
por municipio ya sea urbano o rural, además conocer las tendencias a través de los años.
Este registro también permite la notificación inmediata de las casos que así lo requieran para su referencia y
atención oportuna y que puedan poner en riesgo la salud de la población como lo son las lesiones sospechosas
a cáncer oral así mismo dar seguimiento y vigilancia a los casos de fluorosis dental que se lleguen a presentar
entre la población y poder diferenciar si son locales o importados lo que permite llevar un control en estos casos
y efectuar los monitoreos de flúor correspondientes. El Registro Estatal de Morbilidad Bucal es una base de
datos importante para estudios posteriores, para ampliar los resultados y con esto orientar las acciones con un
acercamiento más específico en cada una de las patologías. Además este registro permite obtener tasas de
enfermedad bucal específica por grupo de edad lo que apoya la toma de decisiones en los programas ya
establecidos.
Resumen
La salud bucal es parte integral de la salud general y un factor determinante en la Calidad de vida de las
personas. En los últimos reportes mundiales sobre salud bucal, la OMS observa que varios problemas
ampliamente identificados y estudiados, persisten, particularmente en los grupos menos privilegiados,. la
Organización Panamericana de la Salud, creó una nueva estrategia para promover la salud bucal en la Región.
La estrategia está sobre los principios básicos que rigen la salud pública: prevención de enfermedades,
promoción de la salud y vigilancia o control de la enfermedad. Considerando que en el Estado de Nuevo León
(México), no se contaba con un panorama epidemiológico bucal de las principales enfermedades bucodentales,
se propuso implementar un sistema de registro de morbilidad bucal que permitiera conocer la incidencia y
prevalencia de las enfermedades bucodentales.
Palabras claves: salud oral, vigilancia, epidemiologia
Abtsract
Oral health is integral to overall health and a determining factor in the quality of life of people. In recent global
report on oral health, the WHO notes that several widely identified and studied problems persist, particularly in
underprivileged groups. the Pan American Health Organization, created a new strategy to promote oral health
in the region. The strategy is on the basic principles governing public health: disease prevention, health
promotion and surveillance and disease control. Whereas the State of Nuevo Leon (Mexico) not had an oral
epidemiological overview of the major oral diseases, is proposed to implement a registration system that would
allow oral morbidity, the incidence and prevalence of oral diseases.
Keywords: oral health, surveillance, epidemiology
Referencias
1. Petersen, P.E. et al, 2005. Oral health information systems-towards measuring progress in oral health
promotion and disease prevention. Bulletin of the World Health Organization. 83:686-693.

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de Patologías Bucales (SIVEPAB 2009)
8. Secretaria de Salud Modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-1994, Para la prevención y
control de enfermedades bucales, para quedar como Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-2006, Para la
prevención y control de enfermedades bucales.
9. Norma Oficial Mexicana NOM-017 SSA2-1994 para la Vigilancia Epidemiológica
10. Organización Panamericana de la Salud. Oficina Sanitaria Panamericana. Oficina Regional de la
Organización Mundial de la Salud. 1996. Clasificación Internacional de Enfermedades aplicada a Odontología
y Estomatología CIE-10 OE 3ª.Edición.Washington,D.C.,:OPS Publicación Científica 562
11. Secretaria de Salud Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de enfermedades 2009. Manual
para la Detecci ón de alteraciones de la mucosa bucal potencialmente malignas. México DF.

�VALORES Y ACTITUDES DEL PERSONAL DE SALUD ANTE LA
ATENCION DE LA PERSONA ANTE LA VIOLENCIA Y EL FENÓMENO
DE LAS DROGAS
Teresita
de
Jesús
Campa
Magallón
y
Pedro
César
Cantú
Martínez*
Facultad de Enfermería, Universidad Autónma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México); *Facultad de Salud
Pública y Nutrición (Monetrrey, N.L., México).
E-mail: tereca02@hotmail.com
Introducción
La conducta es reflejo de la moralidad del ser
humano, dónde se descubren las conexiones
entre los valores y las actitudes componentes
de una realidad compleja. La conexión entre
valores y actitudes está dada por la intención
que tiene una persona de llevar a cabo una
conducta, como es la atención de los pacientes
víctimas de la violencia y/o el fenómeno de las
drogas (1).
La ética como teoría y reflejo de la cosmovisión
de la filosofía, adopta un interés primordial en
el pensamiento del hombre en la que resulta
indispensable la solución a las cuestiones con
carácter predominantemente humanístico, ya que existen dilemas que atañen a cada persona en forma interna,
por esta razón, la ética como pensamiento del hombre es eminentemente de tipo moral, se refleja en las
actitudes como proceso de internalización de los valores, y son aplicables en determinadas circunstancias como
en la atención a la persona relacionada con la violencia y/o el fenómeno de las drogas en instituciones de salud
(2)
En las instituciones de salud, uno de los aspectos que examina el correcto proceder son las relacionadas a los
aspectos de atención, donde se aborda la interacción entre los individuos, cuyos componentes son: el personal
de enfermería, el paciente o cliente a quien se otorga la atención y la organización como sistema de salud. El
segundo aspecto corresponde aquellos actos que inciden en la forma de ser del personal de enfermería como
lo son los valores y las actitudes que interiorizan como referentes para la vida y su profesión. En el tercero
ocurre sobre el objeto mismo de la investigación, el ser humano (3)
La filosofía humanista mantiene que en esta época, es cuando más peligra la identidad del hombre, debido al
progreso en el avance científico y tecnológico que delinea escenarios relacionados a cuestiones éticas, lo que
ha permitido el interés del mundo por los aspectos concernientes a la conducta humana, enlazando para ello
aspectos éticos, bioéticos, deontológicos y jurídicos, entre otros; así como sus implicaciones en salud que
demandan la observancia de valores y actitudes morales que fundamente su elección y decisión en orden al
bien.
La violencia y las drogas son dos fenómenos sociales complejos que impactan de manera directa e indirecta en
la calidad de vida de las personas relacionados con su patrón de vida como con cierta pérdida de su libertad,
dónde diversos eventos tienen un claro potencial transformador en la vida de las personas, en virtud de que
dejan de realizar determinadas actividades por el temor o miedo a verse afectados por actos que violenten su
integridad (4,5)
Situación socio-epidemiológica
En relación a la violencia, el siglo XX fue considerado uno de los períodos más violentos de la historia de la
humanidad, donde una multitud de personas perdieron la vida como consecuencia directa e indirecta de la
violencia y en dónde más de la mitad de la población fueron civiles. Además existe una gran cantidad de

�personas que resultan heridas, discapacitadas o mutiladas de por vida. Otras, son objeto de violaciones o
torturas que a menudo desmoralizan las comunidades y destruyen sus estructuras sociales, entre los que se
encuentran los de asistencia médica. En el sector salud, todas las profesiones corren el riesgo de sufrir violencia,
sin embargo el personal de salud del sexo femenino refieren ser el más afectado (6, 7, 8). En países como
America Latina , en Costa Rica se reportó que el 25% de los ingresos atendidos en salas de urgencias fueron
eventos traumáticos relacionados al consumo de drogas (9), Así mismo, el Operativo Argentino de Drogas (10)
encontró que el 9.4% de los ingresos a salas de urgencia estaban relacionados al consumo de drogas.
En México la Encuesta Nacional de Adicciones 2008 (11) considera a las adicciones como un problema de
salud pública que se ha incrementado en los últimos 20 años de manera exponencial y además de confrontar
los valores y refiere que existe una relación entre el consumo de drogas y la violencia familiar y social. El
panorama de incremento de consumo de drogas, en los últimos cinco años, de acuerdo a datos reportados por
la ENA 2008, se encontró que el número de personas consumidoras de drogas alguna vez en la vida, se
incrementó de 3.5 millones en el 2002 a 4.5 millones en el 2008, lo que refleja un incremento del 28.9%. La
marihuana, es la droga ilegal de mayor consumo entre la población mexicana al pasar de 3.5% en el 2002 al
4.2% en el 2008, en segundo lugar destaca el consumo de cocaína, con un incremento del 1.2% del 2002 a
2.4% en el 2008.
Relación entre la violencia, el fenómeno de las drogas y los valores.
En relación a los valores, las formas más importantes que muestran la relación entre las violencia y el fenómeno
de las drogas, está relacionado con los consumidores dónde los valores egocéntricos, impulsivos y hedonistas
que sostienen al crimen subyacen también en el consumo de drogas. Los valores tienen una gran relevancia
en el comportamiento humano, especialmente en el comportamiento delictivo. Cuando la persona se recupera
tanto de la delincuencia como de la adicción, desarrollan nuevos valores; segundo, el alcohol y otras drogas
adictivas provocan un funcionamiento del cerebro deficiente en los consumidores, lo que puede desencadenar
una situación violenta, lo que convertiría la vida de los autores y de las víctimas de la violencia en algo peor
como es el temor como efecto negativo (12)
Franco y Navas (13), Castro y Nader (14), refieren que el estudio de valores ha experimentado un creciente
interés debido a su consideración como principios fundamentales que guían las vidas de los individuos, donde
estos han cobrado especial trascendencia en los últimos años, por la realidad social como consecuencia de
cambios de estructuras, costumbres y por consiguiente de valores, caracterizándolos como inestables y
transitorios en comparación con años anteriores. También se encontró que la actitud del personal de salud hacia
la violencia y /o el fenómeno de las drogas, puede ser potencialmente perjudicial a través de variadas
manifestaciones que vulneran sus derechos; esto se ha observado principalmente en mujeres que han señalado
haber sido doblemente víctimas de violencia, por una parte del abusador y por otra parte del personal de salud
que las responsabiliza del maltrato sufrido.
Los factores que contribuyen a generar esta dificultad de percepción y atención de la violencia y /o el fenómeno
de las drogas, son de diversas índoles tanto micro como macro sociales. En los primeros se encuentran el
personal de salud y por otro lado los pacientes, sin embargo hay que reafirmar que la misión fundamental del
personal de salud es asegurar el bienestar de sus pacientes a través de los principios de bienestar, respeto,
autonomía y justicia social hacia el paciente (15). Entre los factores macrosociales, corresponden aspectos
culturales y sociales dominantes y de las representaciones sociales a ellos vinculados, ya que ante todo el
personal de salud, son personas que comparten los mismos valores culturales y en ocasiones viven los mismos
niveles de violencia que aquellos pacientes, a quien deben atender y finalmente, los factores de tipo políticoinstitucional relacionados con la manera de cómo tratar dicho proceso de atención (16, 17)
La ética médica, es una manifestación particular de la ética general, donde se tratan los principios y normas de
conducta que se rigen entre los trabajadores de salud. Su relación con la persona sana o enferma y con la
sociedad está en función de la relación equipo de salud (médicos y enfermeras) y el paciente. Los códigos
actuales de ética responden, por un lado las especificidades socioeconómicas y culturales de cada país y por
otro a las normas de carácter internacional aprobadas en diferentes organismos y asambleas mundiales. En
relación al marco ético normativo de las profesiones de salud, estas han sido influidas por tradiciones médicas,
los usos y costumbres sociales imperantes en cada momento, las grandes revoluciones de pensamiento
filosófico, los avances científicos y técnicos, la consideración de los derechos de los individuos y de la sociedad,
así como de los valores morales de cada persona, conlleva que el ejercicio de la profesión es un deber moral,
con base en la autonomía. La responsabilidad es principalmente consigo mismo, ante nuestra conciencia, es

�un juicio sobre la propia razón, sobre la moralidad de las acciones que realizamos, es el primer tribunal de la
razón moral.
El ser humano debe rendir cuentas a los demás a partir del contrato social, ante el Estado (y la sociedad)
denominada jurídica o legal. Esto quiere decir, que el Estado y sus instituciones asumen unas funciones éticas
específicas, las de fijar y defender unos mínimos exigibles a todos por igual de las relaciones interhumanas en
el ámbito de lo público. Al convertirse en garantía de la integridad física, de la no discriminación social y de la
igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, lo que convierte estos principios, éticos por definición en
ley positiva o “ética de mínimos”. En este sentido el Estado, considerando una sociedad democrática y civilizada,
tiene que garantizar que las personas puedan llevar a cabo de modo libre y autónomo sus proyectos de vida,
sus ideales de perfección y felicidad lo que propicia otro nivel de principios “ética de máximos” (18).
A este respecto, el personal de salud integra valores éticos desde su formación, los valores existen
independientemente de todo sujeto, son esencias absolutamente trascendentes y son captados en sentimientos
intencionales, auténticos como verdaderas cualidades, lo que conlleva a comprender mejor las posibilidades y
los límites de la educación moral, mismos que generara una actitud ante los pacientes. Loayssa y Ruíz (19),
refieren que los valores esenciales para un comportamiento profesional son: tolerancia (capacidad para ver los
comportamientos de las personas), altruismo (acciones que se orientan para satisfacer los intereses y
necesidades del paciente, mismos que se basan en la empatía, y su experiencia vital), deber ( aceptación del
compromiso con la atención de las personas), responsabilidad (cumplir con el contrato que demanda la sociedad
y la profesión en base a la relación médico-paciente), excelencia (compromiso para superar las expectativas
habituales mediante el aprendizaje activo) e integridad (aceptación de estándares adecuados de
comportamiento y la negativa de violar los códigos morales profesionales).
Conclusiones
En las instituciones hospitalarias, el personal de salud se rige por sus valores personales, como por los valores
institucionales, mismos que ejercen una influencia importante para la actitud hacia el paciente, sin embargo ante
la problemática de la violencia y/o el fenómeno de las drogas, en el personal de salud (médicos y enfermeras)
sus valores personales e institucionales, pueden ser alterados cuando perciben una amenaza hacia su persona
por parte de los pacientes y pueden modificar la atenci ón mediante acciones encaminadas a su protección
como: cambio en horas de consulta, cubrir el nombre, retirar su gafete de identificación, solicitar cambio en la
atención de cuidado de alguna persona inmersa en este tipo de situación, o el sentir la necesidad de compañía
al realizar algún procedimiento, entre otros. Lo que puede reflejar un cambio en sus actitudes.
En este sentido, la visión del personal de salud debe estar plasmada en la persona como paciente, según refiere
el Código Internacional de Ética Médica, Consejo Internacional de Enfermería, donde hacen referencia a los
valores en las profesiones, a través de los cuatro deberes fundamentales: promover la salud, prevenir la
enfermedad, restaurar la salud y aliviar el sufrimiento. En la actualidad estos marcos de pensamiento filosóficos,
constituyen un amplio movimiento de toma de conciencia individual y social, misma que repercuten en la relación
con el equipo de salud (médicos y enfermeras) y paciente que de algún modo condicionan para el ejercicio
profesional.
Al analizar las razones que los prestadores de salud refieren para justificar sus deficiencias que existen en la
atención de pacientes relacionados con problemas de violencia y /o el fenómeno de las drogas, refieren que
existen notables diferencias entre sus actitudes para el diseño de programas y políticas dirigidos a mejorar la
atención del problema. Lo primero que llama la atención, es la tendencia a no atender adecuadamente los casos
de violencia y/ o el fenómeno de las drogas, la percepción de la atención como rutina obligatoria, la falta de
capacitación sobre el tema, lo que repercute en un falta de conocimiento de cómo afrontar realmente el problema
y dónde en algunas ocasiones, el problema de la violencia suele pasarse por alto a causa de desconocimiento
o desconfianza en las instancias para su apoyo, en las que en determinadas situaciones se proporcionará una
atención sin un seguimiento posterior.
Entre los conflictos bioéticos que afectan el cuidado de la persona por parte del personal de salud son diversos:
el secreto profesional ante las consecuencias de violencia relacionadas con el fenómeno de las adicciones, el
respeto a la vida humana, la autodeterminación de la persona beneficencia y no maleficencia, la justicia como
forma de distribución del cuidado, la dignidad y la libertad, entre otras. Los interrogantes relacionados a
conflictos bioéticos relacionados entre violencia fenómeno de drogas y atención en salud, son diversos y nos
permite abordar diversas situaciones, por lo que este estudio tiene como propósito determinar si los valores y
actitudes del personal de salud se modifican ante la atención de este grupo de personas.

�Resumen
La conducta es reflejo de la moralidad del ser humano, dónde se descubren las conexiones entre los valores y
las actitudes, componentes de una realidad compleja. La filosofía humanista mantiene que en esta época, es
cuando más peligra la identidad del hombre, debido al progreso en el avance científico y tecnológico que delinea
escenarios relacionados a cuestiones éticas. En este sentido, la visión del personal de salud debe estar
plasmada en la persona como paciente, entre los conflictos bioéticos que afectan el cuidado de la persona por
parte del personal de salud son diversos: el secreto profesional ante las consecuencias de violencia
relacionadas con el fenómeno de las adicciones, el respeto a la vida humana, la autodeterminación de la
persona beneficencia y no maleficencia, la justicia como forma de distribución del cuidado, la dignidad y la
libertad, entre otras.
Palabras clave: valores, actitudes, personal de salud.
Abstract
The behavior is a reflection of the morality of human beings, where they discover the connections between values
and attitudes, components of a complex reality. The humanist philosophy maintains that at this time, the greater
the danger is when the man's identity, due to the progress in scientific and technological progress that outlines
ethical issues related scenarios. In this sense, the vision of health personnel should be embodied in the person
as a patient, including bioethical conflicts affecting the care of the person by the health personnel are diverse
professional secrecy in the aftermath of violence-related phenomenon of addiction, respect for human life, selfdetermination of the individual beneficence and non-maleficence, justice as a form of distribution of care, dignity
and freedom, among other.
Key words: values, attitudes, health personnel.
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>���������EVALUACIÓN DE LA EFICIENCIA TÉCNICA DEL PROGRAMA DE
DIABETES EN UNIDADES DE SALUD DE SAN LUIS POTOSÍ
Alicia
García
Barrón1,
Lucila
Patricia
Acosta
Ramírez1
y
Efraín
Luna
Barrios2
1Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P.,
México);2Servicios de Salud de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P., México)
E-mail: garciaba@uaslp.mx

Introducción
La epidemia de DM es reconocida por la
OMS como una amenaza mundial. Se
calcula que en el mundo existen más de 180
millones de personas con esta patología y
posiblemente esta cifra aumente a más del
doble para 2030. En 2005 se registraron 1.1
millones de muertes debidas a dicho
padecimiento, de las cuales alrededor de
80% ocurrieron en países de escasos
ingresos, que en su mayoría se encuentran
menos preparados para enfrentar tal
epidemia (1). México ocupa el noveno lugar
mundial, de acuerdo con la Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición; en San Luis Potosí la prevalencia en adultos de 20 años y más fue de 6.2%;
siendo mayor en mujeres (6.7%) que en hombres (5.5%) (2).
Uno de los enormes retos para el sistema de salud mexicano, tanto en lo relacionado con la prestación de
servicios personales como en lo concerniente a las políticas de salud pública, es la DM. Más del 25% de las
muertes que ocurren entre los 40 y 60 años son consecuencia de este padecimiento, que en los últimos seis
años ha crecido a un ritmo sostenido de 4% anual. Se calcula que hay más de cinco millones de diabéticos en
el país y que una buena proporción de ellos no sabe que padece esta enfermedad (3). Los factores de riesgo
que inciden en la distribución y frecuencia de la DM y sus complicaciones son bien conocidas; no obstante que
nuestro país cuenta con un programa de prevención y control, aún existen graves limitaciones que impiden la
contención efectiva y eficaz de esta enfermedad (4).
En la actualidad los sistemas de salud, al igual que el resto de la sociedad, se encuentran inmersos en la
dinámica de la economía de la salud, por tanto la escasez de los recursos, el alto costo de la atención y el
presupuesto asignado a la salud adquieren relevancia (5). Por lo cual los centros de primer nivel de atención
deben de ejercer sus recursos en forma eficiente a través de habilidades clínicas y gerenciales. Esta premisa
es aún más trascendental para el caso de las instituciones con políticas de contención de costos, como las del
sector público que dependen de un presupuesto asignado y la distribución inteligente de los recursos
disponibles; es por ello que tienen gran relevancia los programas de eficiencia, los cuales involucran la función
de producción en el área de la salud, la cual consiste en convertir recursos en servicios (producto intermedio) y
bienestar (producto final) (6).
Por esto, es prioritario generar modelos alternativos que propicien resultados óptimos con el menor presupuesto,
pero con la calidad que merece el usuario, siendo de vital importancia evaluar la eficiencia con la que se dan
los procesos de atención en las instituciones de salud, específicamente en lo referente a la eficiencia técnica
del programa de prevención y control de DM. La eficiencia técnica mide la relación entre los productos y/o
servicios brindados con respecto a los insumos o recursos utilizados para generarlos. Por lo que en el presente
estudio se contemplaron los siguientes indicadores: recursos humanos, materiales e instalaciones físicas
requeridos para brindar la atención medica; además de algunos indicadores de proceso como: la valoración
clínica, evidencia de exámenes de laboratorio, registro de promoción de la salud y de las referencias con el
medico especialista. Asimismo, se destaca el control metabólico, como uno de los indicadores fundamentales
de la eficiencia técnica, el cual se entenderá como las medidas encaminadas a la normalización del conjunto
de trastornos tales como obesidad abdominal, alteraciones lipídicas, hipertensión arterial e hiperglucemia, que
constituyen el síndrome metabólico (7).

�En esta investigación se incluyeron los siguientes criterios a fin de valorar el control metabólico: porcentajes de
pacientes con mediciones alteradas de glucosa en ayuno, hemoglobina glucosilada, perfil lipídico y presión
arterial.
Metodología
Estudio cuantitativo, descriptivo, observacional y transversal; que permitió evaluar la eficiencia técnica del
programa de DM en las unidades de primer nivel de atención de Salud en San Luis Potosí, a fin de proponer
estrategias encaminadas al mejoramiento de la atención a esta población.
Se realizo en 23 centros de salud, en el periodo abril-2009 a enero-2011. La muestra se conformo
aleatoriamente con 280 expedientes clínicos. Se empleo la estadística descriptiva e inferencial, efectuándose
la correlación de Pearson para medir el grado de asociación de los indicadores de proceso y resultado. Se
recolecto la información en un formato con los siguientes apartados:
A. Datos sociodemográficos: género, edad, estado civil, escolaridad, seguridad social y ocupación.
B. Indicadores de estructura: recursos humanos, productos de provisión de servicios indispensables para
garantizar la atención médica y funcionalidad de las instalaciones físicas.
Se otorgo una calificación a las variables contempladas en cada uno de los indicadores, con un valor de 2 y 1
puntos para las categorías de adecuada e inadecuada respectivamente, por tanto la calificación total
corresponde a 26 puntos para la condición de adecuada y un puntaje menor a éste, se catalogo como
inadecuada. (Tabla 1)
C. Indicadores de proceso registrados en los expedientes clínicos, según la Norma Oficial Mexicana, NOM-015SSA2-1994, Para la Prevención, Tratamiento y Control de la Diabetes Mellitus en la Atención Primaria (NOM
015) y la Norma Oficial Mexicana, NOM-168-SSA1-1998, Del expediente clínico (NOM 168): valoración física,
evidencia de solicitudes de exámenes de laboratorio, el registro de promoción de la salud y de las referencias
con el medico especialista. Se asigno una puntuación total de 28 para calificar a los indicadores de proceso
como adecuados y una calificación menor a esta se consideraron inadecuados. (Tabla 1)
D. Indicadores de resultado: Reportes de la valoración clínica y de los exámenes de laboratorio que evidencian
el control metabólico de los pacientes con DM2. Con base en la calificación asignada a las variables de cada
indicador se obtuvo un puntaje total de 22 para la categoría adecuada y cualquier calificación menor a esta cifra
se estimo como inadecuada. (Tabla 1)
Tabla 1. Indicadores de estructura, proceso y resultado
Indicadores de estructura
Recursos humanos:
1. Medico

Calificación
Adecuado
Inadecuado
6
3
2
1

2. Enfermera

2

1

3. Promotor
Recursos materiales:
1.
Equipo
para
la
valoración
clínica(bascula,
estetoscopio,
esfigmomanómetro, material consumible, carta de Snellen, estuche de
diagnostico)

2
10
2

1
5
1

2. Glucómetro

2

1

�3. Equipo para medir perfil lipídico

2

1

4. Programas, normas y manuales

2

1

5. Material didáctico para promoción de la salud
Instalaciones físicas:
1. Recepción

2
10
2

1
5
1

2. Sala de espera

2

1

3. Sanitario

2

1

4. Consultorio

2

1

Funcionalidad (Amplitud, privacidad, iluminación, ventilación, limpieza).

2
1
Calificación
Adecuado
Inadecuado

Indicadores de proceso
Valoración clínica:
Signos vitales (TA, T°, FC, FR)
Peso
IMC
Agudeza visual
Fondo de ojo
Exploración neurológica
Exploración física de pies
Exámenes de laboratorio:
Perfil lipídico
Hemoglobina glucosilada
Examen general de orina
Glucemia preprandial (capilar)
Promoción de la salud:
Actividad física específica
Alimentación saludable
Referencias:
Consulta con médico especialista

Indicadores de resultado estandarizado según la NOM 015
Valoración clínica:
IMC entre18.5 a 24.9
Presión Arterial ≤ a130/85 mm Hg
Frecuencia Cardiaca, 60 a 99 X’
Frecuencia Respiratoria, 16 a 24 X’
Registro de temperatura de 36° a 37.6° C
IMC entre18.5 a 24.9
Exámenes de laboratorio:
Glucosa preprandial (80 -110mg/dl)
Hemoglobina Glucosilada (&lt;6.5%)
Colesterol total ≤200 mg/dl

14
2
2
2
2
2
2
2
8
2
2
2
2
4
2
2
2
2

7
1
1
1
1
1
1
1
4
1
1
1
1
2
1
1
1
1
Calificación
Adecuado Inadecuado
10
2
2
2
2
2
2
12
2
2
2

5
1
1
1
1
1
1
6
1
1
1

�Colesterol HDL: mujeres &gt;45 mg/dl, &gt; 40 mg/dl
Colesterol LDL ≤100 mg/dl
Triglicéridos &lt;150 mg/dl.

2
2
2

1
1
1

Resultados
De los 280 expedientes de pacientes con DM2 revisados, los mayores porcentajes correspondieron a los grupos
de edad de 50 a 59 años (33.2%) y 60 a más (34.6%); el promedio de edad fue de 57.4 años (± 12.6). En cuanto
al género, predominaron las mujeres con 66.4% lo que coincide con la ocupación preponderante referente a
labores del hogar con 60%. Asimismo, el estado civil sobresaliente fueron los casados con 86.1% y le continúan
con menor porcentaje los viudos (7.1%). Respecto a la escolaridad se encontró que el mayor porcentaje
correspondió a la población sin escolaridad (63.9%) y 94 pacientes (33.6%) cuentan con la educación básica.
Entre los indicadores de estructura se entiende como las características de los proveedores de atención, de los
instrumentos y recursos; de los lugares físicos y organizacionales donde trabajan. Por tanto, el concepto de
estructura incluye los recursos humanos, físicos y financieros que se necesitan para proporcionar atención
médica; abarca el número, distribución y calificaciones del personal profesional, así como el número, tamaño,
equipo y disposición geográfica de los centros de salud y otras instalaciones.
El área física de las 23 unidades de salud incluidas, es reducida en 39.1% con relación a la demanda de
atención; además, en algunas de ellas la funcionalidad es limitada, pues son espacios acondicionados como
unidades de primer nivel de atención. Ninguna cuenta con personal, ni un espacio destinado exclusivamente
para la atención de los usuarios del programa de DM. Solamente el 13% de los centros de salud cuenta con
laboratorio clínico en donde se procesa: biometría hemática, química sanguínea, perfil lipídico, hemoglobina
glucosilada y examen general de orina.

Respecto al material y equipo básico para su atención (bascula, estetoscopio, esfigmomanómetro, glucómetro,
equipo para medir colesterol y triglicéridos, carta de Snellen, estuche de diagnostico, entre otros) habitualmente
es suficiente, excepto el material educativo que es restringido, así como los programas, manuales y normas. En
cuanto al programa de DM se encontró que a pesar de que a nivel nacional está diseñado con una estructura
bien definida, pues señalan con precisión y claridad la justificación y situación actual, además de objetivos con
sus respectivas acciones estratégicas y metas; considera el apartado de evaluación e indicadores y la
bibliografía. Sin embargo, en el ámbito estatal no se establece un programa general, únicamente se parte a
nivel jurisdiccional de información con elementos limitados, pues incorpora algunos contenidos relativos al
padecimiento (DM), describe un apartado de objetivos, los cuales no se formulan con los elementos
estructurales que exige la elaboración de un objetivo, señala en forma muy general y confusa la organización,
funciones y estrategias; lo que posiblemente dificulte la ejecución efectiva de las actividades de promoción,
prevención y control.
Con relación a la revisión de los registros sobre los pacientes detectados y en control durante un año, a fin de
conocer la cobertura anual de este programa, se encontraron registros incompletos, imprecisos e incluso datos
de enfermos detectados sin reporte de visita de seguimiento. Asimismo, la información relativa a los grupos de
ayuda mutua de los centros de salud, son inciertos, pues en algunos se desconoce la periodicidad de las
reuniones, a quien corresponde la conducción del grupo, el numero de participantes asiduos a éstos, incluso el
lugar donde se reúnen; en otros se congregan regularmente, aunque algunos de ellos por el interés de conservar
los beneficios que conlleva su afiliación a un programa de apoyo social.
Referente al personal de salud (médicos y enfermeras) responsables de la implementación del programa de
DM, correspondieron al género femenino (78%) y masculino (22%), en su mayoría pasantes en servicio social
(54.5%), algunos de ellos con la responsabilidad de la dirección de la unidad de salud, además de las
actividades asistenciales propias de su disciplina.
En cuanto al total de recursos humanos adscritos a cada unidad, se encontró que el 100% cuenta con medico
y enfermera, (Tabla 2) el 17% dispone de medico, enfermera y promotor; el 9% con medico, enfermera,

�promotor, químico y trabajadora social, quien concerta las citas con médicos especialistas y unidades de tercer
nivel; por ultimo solamente el 4% cuenta con médico, enfermera, promotor, químico, psicólogo y nutricionista.
Respecto a la antigüedad del personal de salud que aplica dicho programa, el 54.5% tiene menos de un año,
pues corresponde a los pasantes en servicio social, los cuales reciben una introducción al puesto que se reduce
a lineamientos sobre la operatividad administrativa de los programas, con una duración aproximada de 6 horas.
Asimismo, el otro 27.5 % tiene una antigüedad de uno hasta 10 años y el 18% es superior a 10 años, lo que
podría favorecer la operatividad efectiva del programa, dada la experiencia de los prestadores de salud; o bien
representar una limitante, en el sentido de que en algunas ocasiones, este personal podría mostrar escasa
apertura al cambio, que se manifiesta en ciertos estereotipos que caracterizan su practica profesional.

Tabla 2. Personal medico y enfermería de las Unidades de Salud en San Luis Potosí, 2010.
PERSONAL DE SALUD

N°
14
22
21
20
77

Médico general
Pasante de medicina en servicio social
Enfermera
Pasante de enfermería en servicio social
Total

%
18.2
28.6
27.3
25.9
100

Fuente: Registros del Departamento de Recursos Humanos e Inventarios de las Unidades de Salud
estudiadas. n: 23
En las calificaciones de los indicadores de estructura resultó que las dimensiones de recursos humanos y
materiales se ubicaron como inadecuadas en 56.5%; en tanto que el 60.9% de las instalaciones físicas se
valoraron como adecuadas. (Tabla 3)

Tabla 3. Calificación de los indicadores de estructura de las Unidades de Salud en San Luis Potosí,
2010.

INDICADORES DE ESTRUCTURA
Recursos humanos
Recursos materiales
Instalaciones físicas

ADECUADO
N°
%
10
43.5
10
43.5
14
60.9

INADECUADO
N°
%
13
56.5
13
56.5
9
39.1

Fuente: Registros del Departamento de Recursos Humanos e Inventarios de las Unidades de Salud
estudiadas. n: 23
El proceso de la atención implica una serie de actividades que se llevan a cabo entre los profesionales y el
paciente; la base para el juicio de calidad de dicho proceso es la relación entre las características de la atención
médica y sus consecuencias para la salud y el bienestar de los individuos, según el valor que le otorguen los
involucrados. Una serie de normas rigen el manejo de este proceso interpersonal, las cuales surgen de los
valores, principios y reglas éticas que gobiernan las relaciones entre los profesionales de la salud y sus
pacientes; cuyo fin es la contribución al bienestar individual y colectivo.
En tal sentido, el proceso de la atención médica brindada a los pacientes con DM2 se rige por las NOM 015 y
168, por lo que en los expedientes clínicos que constituyeron la unidad de análisis de la presente investigación,
se constató el registro de las acciones determinadas para tal fin, encontrándose que respecto a la valoración
clínica se reportaron los signos vitales, el peso corporal y el IMC en el 100% de los expedientes muestreados;
en el 89.3% se anoto la revisión de agudeza visual, exploración neurológica, de pies y en el 81.1% el examen

�del fondo de ojo. En cuanto a los exámenes de laboratorio se solicito en menos del 50% la hemoglobina
glucosilada y el perfil lipídico y en 51.7% se requirió EGO. Con relación a la promoción de la salud referida a
actividad física y alimentación, se reporto en un alto porcentaje: 95.7% y 90.7% respectivamente (Tabla 4).
En la calificación de los indicadores del proceso de atención a pacientes con DM2 se destaca la dimensión de
exámenes de laboratorio, ya que resultó inadecuada en 65.4% de los 280 expedientes revisados; asimismo la
categoría de referencia del paciente con el médico especialista, al menos una vez al año como lo indica la NOM
015, se calificó como inadecuada en 56.1% del total de expedientes muestreados. Otro dato relevante, fue que
la dimensión de promoción de la salud en un 90% se reporto en los registros revisados, por lo que se considero
adecuada (Tabla 5).
Tabla 4. Indicadores de proceso en la atención de los pacientes con diabetes 2, usuarios de las
Unidades de Salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores de proceso registrados
Valoración clínica:
Signos vitales (TA, T°, FC, FR)
Peso
IMC
Agudeza visual
Fondo de ojo
Exploración neurológica
Exploración física de pies
Exámenes de laboratorio:
Perfil lipídico
Hemoglobina glucosilada
Examen general de orina
Glucemia preprandial (capilar)
Promoción de la salud:
Actividad física específica
Alimentación saludable
Referencias:
Consulta con médico especialista

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

N°

%

280
280
280
251
227
251
251

100
100
100
89.3
81.1
89.3
89.3

123
133
145
265

43.9
47.5
51.7
94.6

268
254

95.7
90.7

123

43.9

n=280

Tabla 5. Calificación de los indicadores de proceso en la atención de los usuarios con diabetes de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.

INDICADORES DE PROCESO
Valoración clínica
Exámenes de laboratorio
Promoción de la salud
Referencias

ADECUADO
N°
%
209
74.6
97
34.6
252
90.0
123
43.9

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

INADECUADO
N°
%
71
25.4
183
65.4
28
10.0
157
56.1
n=280

Un cambio en el estado actual y futuro en la salud del paciente puede atribuirse al antecedente de la atención
médica, por lo que en este estudio, el control metabólico se constituyó en el indicador de la eficiencia del proceso
de la atención, traducido en porcentajes de personas con resultados de glucosa en ayuno, hemoglobina

�glucosilada, perfil lipídico, examen urinario, IMC y presión arterial, dentro de los parámetros establecidos en la
NOM 015; al respecto se destaca lo siguiente: en los expedientes revisados el 39.6% cumplió con los
parámetros establecidos de glucosa capilar (80 a 110mg/dl); el 28.5% y 28.2% para hemoglobina glucosilada y
triglicéridos respectivamente; y el 30.3% se encontró con cifras normales de colesterol total. Con relación a la
valoración clínica, sobresale el 54.6% para el índice de masa corporal normal (Tabla 6). En cuanto a los
indicadores de resultado, estandarizados según la NOM 015, se distinguen los datos de la valoración clínica y
de los exámenes de laboratorio, calificados como inadecuados en el 41.4% y 75% respectivamente (Tabla 7).
Tabla 6. Indicadores de resultado en la atención de pacientes con diabetes tipo 2, usuarios de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores estandarizados según la NOM 015
Valoración clínica:
IMC entre18.5 a 24.9
Presión Arterial ≤ a130/85 mm Hg
Frecuencia Cardiaca, 60 a 99 X’
Frecuencia Respiratoria, 16 a 24 X’
Registro de temperatura de 36° a 37.6° C
Exámenes de laboratorio:

N°

Glucosa preprandial (80 -110mg/dl)
Hemoglobina Glucosilada (&lt;6.5%)
Colesterol total ≤200 mg/dl
Colesterol HDL: mujeres &gt;45 mg/dl, &gt; 40 mg/dl
Colesterol LDL ≤100 mg/dl
Triglicéridos &lt;150 mg/dl.
Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

%

153
243
280
280
280

54.6
86.7
100
100
100

111
80
85
71
76
79

39.6
28.5
30.3
25.3
27.1
28.2

n=280

Tabla 7. Calificación de los indicadores de resultado en la atención de los usuarios con diabetes de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.

INDICADORES DE
RESULTADO

ADECUADO

INADECUADO
N°
%

N°

%

Valoración clínica

164

58.6

116

41.4

Exámenes de
laboratorio

70

25.0

210

75.0

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2. n=280
Respecto a la eficiencia técnica valorada en el programa de DM2 a partir de los indicadores de estructura,
proceso y resultado, se encontró que los mayores porcentajes se ubicaron en la categoría de inadecuada,
oscilando entre 74 y 79% (Tabla 8). Se efectúo la correlación de Pearson entre los indicadores de proceso y
resultado de la eficiencia técnica del programa, resultando una correlación positiva media con valor de 0.59 y
p&lt;0.05, que denota significancia, es decir a mayor calificación del indicador de proceso mayor calificación será
la de resultado.

�Tabla 8. Eficiencia técnica en la atención de los pacientes con diabetes tipo 2, usuarios de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores de Eficiencia Técnica
Estructura*
Proceso**
Resultado**

Adecuada
N°
%
6
26.0
73
26.1
59
21.1

Inadecuada
N°
%
17
74.0
207
73.9
221
78.9

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2; n= 23*; 280**
Discusión
El estudio da cuenta de la evaluación de la eficiencia técnica del programa de diabetes en unidades de salud
de primer nivel en San Luis Potosí, a fin de proponer estrategias encaminadas al mejoramiento de la atención
a esta población.
En dicha evaluación, el proceso de la atención es el objetivo primario, considerado como una serie de
actividades que se llevan a cabo por y entre profesionales y paciente, la calidad de este proceso está definida,
en primer lugar como comportamiento normativo. El concepto de estructura incluye los recursos humanos,
físicos y financieros que se necesitan para proporcionar la atención médica y el estudio de los resultados es
otro de los enfoques indirectos para evaluar la calidad de la atención (8).
Los hallazgos muestran la eficiencia técnica del programa de DM, evaluada en registros de los expedientes
clínicos muestreados, a partir de algunos indicadores de estructura, proceso y resultado, la cual resulto
inadecuada en alto porcentaje, ya que las variables incluidas en cada uno de los indicadores no se apegaron a
los lineamientos estipulados en las NOM 015 y 168.
Tales resultados coinciden con lo señalado por Rodríguez (9) quien menciona que en la actualidad aun existen
grandes deficiencias para ofrecer atención de calidad en el control ambulatorio de la DM: a) falta de cobertura
o acceso a la atención; b) deficiencias en la preparación de los médicos sobre la atención ambulatoria y
nosocomial; c) ausencia de enfoque multidisciplinario en el control, ya que la atención de la DM se basa sobre
todo en consultas breves, en las que el médico da indicaciones que el paciente debe cumplir para apegarse al
tratamiento; e) escasez y acceso muy limitado para que los pacientes y sus familiares reciban servicios de
educación en DM; f) falta de recursos para la vigilancia y el control de la enfermedad; ausencia de equipo
necesario para realizar exámenes de hemoglobina glucosilada en el primer nivel; g) defectos en el primer nivel
de atención que incrementan malos resultados del modelo tradicional y favorecen la deserción y la insatisfacción
de las personas con DM, todo ello reflejándose en el aumento sostenido de morbilidad y mortalidad por esta
patología y sus complicaciones, la falta de cobertura o acceso a la atención ambulatoria de la DM.
En el presente estudio, con relación a las variables del indicador de estructura, resalta que los recursos humanos
resultaron inadecuados en 56.5%, lo que podría explicarse por el numero, distribución y características del
personal medico y de enfermería que operativiza el programa de DM, ya que en algunas unidades de salud la
atención de los usuarios esta a cargo de pasantes en servicio social.
Aunque el sistema de salud discursivamente prioriza la atención hacia el primer nivel, no contempla personal
profesional, como elemento clave para contribuir al cuidado de la salud de los grupos mayoritarios, pues la
responsabilidad de éste cuidado recae en pasantes, los cuales aun se encuentran en proceso de adquisición
de habilidades y competencias cognitivas, procedimentales y actitudinales, necesarias para brindar la atención
que demanda la población. Por lo anterior, se infiere que el personal de salud, es insuficiente y con una
distribución inadecuada concentrándose en el área urbana, pues para los servicios de salud posiblemente
resulta difícil la contratación de personal profesional y altamente calificado, quizás por el salario que perciben y
la ubicación de los centros de salud en las zonas mas dispersas de la región (10).
La atención no podrá ser de calidad en un ambiente desorganizado, con limitaciones de tiempo y recursos;
contar con médicos capaces y que tengan una buena relación médico-paciente es de mucha ayuda pero no es
suficiente. Debe insistirse en un equipo multidisciplinario que pueda favorecer: la modificación de hábitos y del

�estilo de vida, negociada y por prioridades, promover métodos de autocontrol y una mayor educación al
paciente, atenuar las barreras económicas y psicosociales, ofrecer una terapéutica farmacológica apropiada y
atender la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento temprano de las complicaciones crónicas (11).
Otro aspecto relevante a considerar, es la globalización de la educación y las profesiones que exige el
incremento de profesionales altamente capacitados, sin embargo las políticas del sector salud y educativo,
continúan privilegiando la formación y contratación de personal técnico, sobre todo en el caso de enfermería
(12).
Si bien, las instituciones educativas han tenido progresos importantes en la formación de profesionales de la
salud, en el caso de la atención en el primer nivel, aún hay insuficiencias respecto a los conocimientos y
habilidades necesarias para responder a las demandas de la población. Es indispensable que los prestadores
de este nivel desarrollen habilidades como la capacidad para el trabajo en equipo, la comunicación, el enfoque
integral y comunitario de los cuidados, a fin de tratar acertadamente y resolver los problemas de salud que sean
de su competencia (13).
Asimismo, el acelerado avance científico y tecnológico en el área de la salud ha propiciado la perdida del
enfoque humanístico, tanto en la formación del personal como en su ejercicio profesional, dado que se privilegia
la capacitación tecnológica en respuesta a las demandas del contexto, lo que desfasa el cuidado integral del
usuario en acciones aisladas, a pesar de que discursivamente se promueva la integralidad en el cuidado (14).
En cuanto a la calificación del indicador de proceso resulto inadecuada en 73.9%, en función de que la variable
que se refiere al registro de exámenes de laboratorio en el expediente clínico obtuvo un porcentaje de 65.4
como inadecuada, ya que en menos del 50% de los registros se reportó perfil lipídico y hemoglobina glucosilada.
Asimismo, se destaca el control metabólico, como una de las variables fundamentales de la eficiencia técnica
en el indicador de resultados; que en el presente estudio se ubico en la categoría de inadecuado en alto
porcentaje. (78.9%)
Cabe señalar, que resultan alarmantes los datos de laboratorio encontrados, pues reflejan la falta de control
metabólico, ya que solo entre el 25 a 30% se ubican en los estándares señalados en la NOM 015.
Por lo que es fundamental realizar una valoración clínica completa y complementada con los exámenes de
laboratorio correspondientes, de lo cual habrá evidencia en el historial medico de los pacientes; pues es claro
que una de las principales tareas de los servicios de salud es mejorar la capacidad para realizar diagnósticos
tempranos, lo cual favorecería el control de los niveles de glucosa, reduciría las complicaciones e incidiría
positivamente en la tasa de mortalidad por esta causa.
La DM es un padecimiento complejo que lleva implícita una serie de situaciones que comprometen el control en
los pacientes, lo cual favorece el desarrollo de complicaciones, con los consecuentes trastornos en la calidad
de vida, muertes prematuras e incremento en los costos de atención y tasas de hospitalización debido a
complicaciones. Al igual que otros países, México enfrenta problemas diversos que limitan la eficacia de los
programas institucionales para la contención de la DM. Destacan por su importancia el insuficiente abasto de
medicamentos, equipo inadecuado y obsoleto en las unidades de salud, la inaccesibilidad a exámenes de
laboratorio, deficiencias en el sistema de referencia y contrarreferencia de pacientes, limitaciones de los
servicios de apoyo psicológico y nutricional, nula promoción de actividad física y escasa supervisión de los
servicios para alcanzar la adherencia terapéutica (15,16).
Asimismo, aunque se reconoce la importancia de la participación del paciente en su cuidado para mejorar su
salud, la atención que se brinda bajo una visión clínica e individualista del proceso salud-enfermedad, denota
el poder y autoridad que ostenta el personal de salud sobre el paciente (17); por el contrario, el médico de primer
contacto debe estar debidamente capacitado para establecer un plan de cuidado integral (18).
Por tanto, el sector salud tiene la responsabilidad de asegurar que los servicios otorgados solucionen las
necesidades de salud de la población atendida, pues de no hacerlo se verá afectado su bienestar biológico,
funcional, social y económico (19).

�Hoy en día mejorar la calidad del control de la DM en todos los niveles, sobre todo en el primer nivel de atención,
representa un reto y una oportunidad para reducir el efecto de las complicaciones agudas y crónicas, los costos
directos e indirectos para la enfermedad y mejorar la calidad de vida de las personas con DM.
Los costos de la DM, pueden reducirse de manera significativa mediante el control adecuado de la glucemia y
de los factores de riesgo. Cabe señalar que el costo del tratamiento de las complicaciones crónicas representa
la mitad de los costos de atención de la DM, mientras que la otra mitad se destina a su tratamiento. Los gastos
asociados al tratamiento y sus complicaciones representan una grave carga para los servicios de salud y para
los pacientes, pues de ser una enfermedad poco frecuente que podían tratarla especialistas en hospitales de
tercer nivel, paso a ser un problema social en el que muchas personas no reciben la atención necesaria de los
médicos generales o familiares (20).
Aunque se considera que el primer nivel de atención, debe dirigir acciones para el cuidado del individuo, la
familia, la comunidad y su ambiente; además de enfocar sus servicios básicamente a la promoción de la salud,
detección y tratamiento temprano de la DM; existen varios factores que denotan el aumento de la
morbimortalidad de esta enfermedad: 1) En la mayoría de los países, alrededor del 50% de los pacientes
desconocen su enfermedad y por ende, no se tratan; 2) un 20 a 30% de los individuos que conocen su
enfermedad no cumplen ningún tipo de tratamiento, y 3) el 68% de los casos de DM se diagnostican de forma
casual, generalmente a consecuencia de la manifestación clínica de alguna de sus complicaciones crónicas.
Por tanto, alrededor de dos tercios de la población con DM tiene o está en riesgo de sufrir complicaciones
crónicas (21).
En este sentido, resultan relevantes las características de la practica medica en este nivel de atención, se centra
en acciones curativas mas que preventivas, intramuros, individualista, ultraespecializada, parcial y
profundamente clasista, producto de un sistema cuya cobertura se perfila hacia los sectores con mayor
importancia para el proceso productivo, según su poder adquisitivo. El cuidado medico esta mas centrado en la
enfermedad que en el paciente, donde los padecimientos complejos y poco frecuentes reciben gran atención,
mientras que los comunes se consideran poco interesantes (22).
La información obtenida a través de la evaluación de la eficiencia de las organizaciones puede ser de utilidad
en diversos niveles de la gestión pública; en primer lugar, para mejorar la eficiencia en la gestión de las
organizaciones identificando las mejores y las peores prácticas asociadas con una elevada o reducida eficiencia
y productividad respectivamente.
Actualmente en México no se dispone de informes publicados de eficiencia técnica de programas de atención
a pacientes con esta enfermedad, algo que debiera subsanarse puesto que el conocimiento sobre la buena
utilización de los recursos, dada su escasez, es algo con lo que debe contar toda organización pública o privada
(23).
La eficacia de las estrategias de prevención depende, al menos en parte, de la calidad de la atención brindada
a las personas con DM. Por tanto, la evaluación de la calidad de esa atención preocupa a los pacientes y a sus
familiares, a los profesionales de la salud, a las entidades de financiamiento y a las autoridades de salud pública
(24).
Es imperativa la necesidad de desarrollar modelos de atención en el primer nivel, como una alternativa factible
para enfrentar este problema de salud publica, a partir de la incorporación de profesionales que contribuyan al
mejoramiento de la atención con una visión de integralidad, que permita enfrentar los aspectos físicos,
psicológicos, económicos y socioculturales que influyen de forma decisiva en el control de una enfermedad
crónica como la DM.
Resumen
Evaluar la eficiencia técnica del programa de diabetes (DM2) en unidades de primer nivel de atención de los
Servicios de Salud de San Luis Potosí. Estudio cuantitativo, descriptivo, observacional y transversal. La muestra
se conformó aleatoriamente con 280 expedientes clínicos de 23 unidades de salud. Se recolectaron variables
sociodemográficas, datos de indicadores de estructura, proceso y resultado registrados en los expedientes. Se
empleó estadística descriptiva e inferencial, efectuándose correlación de Pearson para medir el grado de
asociación de indicadores de proceso y resultado. Los recursos humanos fueron inadecuados (56.5%),
explicable por el número, distribución y características de médicos y enfermeras que operativizan el programa

�de DM2; destacando que el 54.5% de este personal son pasantes en servicio social. Respecto al indicador de
proceso se calificó como inadecuado (73.9%), dado que la dimensión de exámenes de laboratorio resultó no
adecuada (65.4%) y la categoría de referencia del usuario con el médico especialista se catalogó también
inadecuada en 56.1%. En cuanto al indicador de resultado se consideró inadecuado (78.9%) a partir de los
datos de valoración clínica y exámenes de laboratorio, calificados como no adecuados en 41.4% y 75.0%
respectivamente. La medición del grado de asociación entre proceso y resultado obtenida mediante el
coeficiente de Pearson, indicó correlación positiva media (r= 0.59), con una p significativa (0.000). La evaluación
de la eficiencia técnica valorada en el programa de DM2 mediante indicadores de estructura, proceso y
resultado, se estimó como inadecuada con un promedio de 75.6%.
Palabras clave: eficiencia técnica, diabetes mellitus, indicadores de proceso, estructura y resultado.
Abstract
To evaluate the diabetes (DM2) program technical efficiency in first level health care facilities in San Luis Potosí.
Quantitative descriptive, observational and transversal study. The sample consisted of 280 random medical files
of 23 health centers. Sociodemographic variables, structure indicator data, process and results registered in the
files were gathered. Descriptive and inferential statistics were used, utilizing Pearson correlation to measure the
level of association of process indicators and results.The human resource resulted as inadequate (56.5%), given
the number, distribution, and characteristics of doctors and nurses who operate the DM2 program; highlighting
that 54.5% of this personnel are interns performing community service. Regarding the process indicator, it
qualified as inadequate (73.9%), given that the dimension of the laboratory analysis resulted as inadequate
(65.4%) and the reference category of the user with the medical specialist was also classified as inadequate in
56.1%. The results indicator was considered inadequate (78.9%) from the clinical evaluation data and laboratory
analysis, classified as inadequate in 41.4% y 75.0% respectively. The measurement obtained from the level of
association between the process and the results using the Pearson coefficient, indicated a median positive
correlation (r= 0.59), with an indicative p (0.000). The evaluation of technical efficiency estimated in the DM2
program by means of structure indicators, process and results, was deemed inadequate with an average of
75.6%.
Key words: technical efficiency, diabetes mellitus, process indicators, structure and results.
Referencias
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14. Acosta L.P., et al, Op. cit.
15. Secretaría de Salud. México., et al, Op. cit
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17. Secretaría de Educación Pública. México., et al, Op. cit.
18. Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
19. Salinas-Martínez A., F. Muñoz-Moreno, A.R. Barraza de León, E. Villarreal-Ríos, G.M. Núñez-Rocha, M.E.
Garza-Elizondo 2001. Necesidades en salud del diabético usuario del primer nivel de atención. Salud Publica
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20. Olaiz, G., et al, Op. cit.
21. Gagliardino J.J., E.M. Olivera, G.S. Etchegoyen, C. González, M.L. Guidi 2000.
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22. Nebot C., et al, Op. cit.
23. Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
24. Gagliardino J.J., et al, Op. cit.

�LA DIETA Y SU IMPORTANCIA EN LA CARIES DENTAL
Martha Aidee Cisneros Estala1,2, Liliana Zandra Tijerina González1,2 y Pedro César Cantú Martínez1
1

Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey,
México); 2Facultad de Odontología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)

N.L.,

E- mail: martha.cisneroes@uanl.edu.mx
Introducción
La caries dental no es una enfermedad carencial, es
considerada por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) como una de las principales enfermedades
bucales de mayor prevalencia. México se encuentra
entre los países con más alta prevalencia, el 90% de
la población mexicana ha sido afectada, siendo los
individuos entre 0 y 15 años de edad, los de más alto
riesgo de contraerla (1).
Muchos factores tanto locales como generales,
influyen en la probabilidad del desarrollo de la caries
y de su velocidad de avance, de modo que esta es
realmente una enfermedad multifactorial. Como es de esperarse el proceso carioso es dinámico, con periodos
de ataque alternando con otros de estancamiento o con regresión del daño (2).
Los carbohidratos de la alimentación son substrato para la producción de ácido y para la síntesis de
polisacáridos extracelulares en la placa, como ya se menciono. La cariogenicidad relativa de los diferentes
carbohidratos depende de la frecuencia de su ingestión, de su forma física (Substancias adherentes, retentivas),
la sacarosa ha sido descrita como el principal agente causal de la caries dental, es el que se consume con
mayor abundancia en la alimentación moderna y parte de la explicación del mecanismo por el cual produce la
lesión (3).
Un incremento de la caries parece el resultado inevitable de la adopción de una dieta “occidental” moderna.
Ejemplo la comunidad de Tristán de Acuña, grupo aislado que vivió por muchos años de productos agrícolas y
marinos. Su condición dental era excelente 1932 y en 1937 la venta de alimentos importados manufacturados
y la evacuación de la población de Inglaterra se asociaron con un incremento en la caries. Que continúa desde
el ingreso de estos alimentos en la isla. Fisher establece que Tristán es el mejor ejemplo de deterioro dental
asociado con el consumo de los alimentos sofisticados de que gozan las poblaciones con un mejor estándar de
vida (4).
Para dar un diagnóstico correcto de que el individuo consume una dieta con potencial cariogénico se debe
utilizar un indicador adecuado. Existen varios métodos para recopilar la información, por ejemplo el diario
dietético (el individuo anota diariamente todo alimento consumido por 3 o 7 días), el cuestionario de la
frecuencia de ingesta(se le da una lista cerrada de alimentos y el solo anota la frecuencia de consumo ya sea
por día, semanal, o mensual), métodos de entrevista de 24 horas(Se le pide al paciente que recuerde todos los
alimentos y bebidas ingeridos en las 24 horas anteriores a la entrevista), Vaisman cita una propuesta ,de las
doctoras Lipari y Andrade, de una encuesta muy completa para evaluar el potencial cariogénico de los azúcares,
se pudiera considerar como cuestionario de frecuencia, porque se establece una lista cerrada de alimentos que
se clasifican según la consistencia física de dicho alimento, también se incluye la frecuencia de consumo y el
momento de consumo, a eso le asignaron un valor y as se obtiene el valor exacto del potencial cariogénico de
los alimentos que consume cada individuo (5).
Los resultados del índice CPOD proporcionan información sobre la cantidad de dientes que necesitan
tratamiento, además de número de personas que necesitan tratamiento, proporción de dientes ya tratados, total
de dientes que ya hicieron erupción (6); dicha información permite identificar las necesidades de atención de la
población a estudiar. La trascendencia de dichos datos permite contribuir al establecimiento de políticas
institucionales de salud bucal específicas, para incidir de manera más eficaz en la salud de los individuos (7).

�Como se mencionó anteriormente, el índice CPOD solo brinda el número de dientes que necesitan tratamiento,
mas no proporciona el tratamiento en específico que necesita el individuo. La necesidad de tratamiento de una
población se puede definir como la suma de las necesidades de una población, en un instante dado. Dichas
necesidades varían con el tiempo debido a la evolución de la enfermedad, además del tiempo en el cual el
individuo recibió por última vez algún tratamiento odontológico (8).
De acuerdo con los datos de la organización Mundial de la Salud (OMS), el 99% de la población mundial padece
caries, por lo que su impacto físico, social, psicológico y financiero son de importante consideración; México se
encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales. En 1990, esta organización
informó que solo una de cada diez personas tiene la totalidad de sus dientes sanos y obturados (9).
Pineda y colaboradores (10) en el año 2000 (Lima) encontraron que el porcentaje de necesidad de tratamiento
para caries dental en la población escolar fue del 90%; mientras que en el 2000 en una población estudiantil de
Guatemala se encontró que la totalidad de la población estudiada presentaba necesidades de tratamiento de
obturaciones debido a caries dental (n=52) mientras que las necesidades de prótesis fue del 32.69% de la
población (n=17). En relación al número de piezas dentales que necesitan tratamiento restaurativo de operatoria
se encontró que la mayor incidencia fue de 11 a 13 piezas dentales, representando un 30.77%; y al hablar
acerca de la necesidad de tratamiento protésico se encontró que el 67.31% no necesitaba tratamiento protésico
y solo el 11. 54% necesitaba restaurar de 3 a 4 piezas dentales (11). Dentro de los estudios realizados en
nuestro país encontramos que en la Ciudad de México en el año 2006, la Clínica ABC Amistad del Centro
Médico ABC realizó un estudio en donde se encontró que el índice de necesidades de tratamiento para caries
fue del 95.7% (12).
En el estudio realizado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma
de Guadalajara (13) determinó que el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de
7.6; también se determinó en 1999 en un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (14) en estudiantes
universitarios reveló que el 77% de los estudiantes examinados presentaban caries dental.
Metodología
Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo Transversal, y Correlacional en 111 estudiantes universitarios
del último año de licenciatura (Facultad de Odontologìa, UANL) por un muestreo por conveniencia
semiprobabilístico en semestre Otoño 2009. Se llevó a cabo una entrevista para conocer el potencial
cariogénico de la dieta que habitualmente consumen los estudiantes mediante el instrumento propuesto por
Lipari A y Andradre P. en su trabajo acerca de los factores de riesgo cariogénico; posterior a esto, en un sillón
dental se realizó la medición del ICPOD (para determinar el índice Cariado, Perdido, Obturado, Diente) y el
INTC (índice de Necesidad de tratamiento por Caries Dental) para su captura en el odontograma, dentro de los
instrumentos que se utilizaron para dicha exploración intraoral están el espejo, el explorador.
Se marcó en el odontograma según el índice de Klein y Palmer (CPOD): 0 indica la ausencia de la pieza por
causas ajenas a caries, 1 diente permanente cariado, 2 diente permanente obturado (coronas, amalgamas,
resinas, carillas, etc.), 3 diente permanente extraído, 4 diente permanente con extracción indicada, 5 diente
permanente sano.
Se sumó individualmente cada indicador (CPOD, Cariado, Perdido, Obturado), se excluyen terceras molares.
Para obtener el valor promedio de esa población se realizó la suma de cada indicador de toda la muestra entre
el numero de población para obtener el punto medio y estandarizar los valores en rangos partiendo de este. Es
decir el CPOD de un grupo es la media de la cuenta de cada individuo. El CPOD de cada individuo es el número
total de piezas cariadas, obturadas o perdidas por caries dental.
Se recabó la información respecto a la Necesidad de Tratamiento por Caries dental según la versión del formato
de medición de salud oral de la Organización Mundial de la Salud (1986) donde:0= ninguno, 1= caries retenida
o necesita un sellador, 2= Una superficie obtura, 3= Dos o más superficies obturadas, 4= Corona o pilar para
un puente, 5= Puente, 6= Tratamiento pulpar, 7= Extracción, 8= necesita otro tratamiento y Especifique.
Al tener los datos recabados en el odontograma según la Necesidad de Tratamiento por Caries (NTC) de cada
pieza dental se sumaron las cantidades en cada individuo con lo que se obtuvo en Índice de Necesidad de
Tratamiento por Caries (INTC) de cada individuo. Posteriormente se determinó la Necesidad de Tratamiento
por Caries en la población, estableciendo un rango, tomando como parámetros el mínimo y el máximo puntaje

�obtenidos, y se obtuvieron cuatro grupos tomando como excelente a aquel en el que el individuo tuviera una
necesidad de cero piezas por tratar; un rango bueno a los que tuvieran un INTC de 1 a 6; a los individuos que
presentaron un INTC de 7 a 12 se les ubicó en el grupo regular; el grupo en el que los individuos presentaron
un INTC de 13 o más en la población estudiada se catalogó como INTC malo.
La entrevista consistió en aplicar la encuesta diseñada por Lipari y Andrade en el año 2002, para obtener el
puntaje de riesgo de caries por consumo de alimentos (Potencial cariogénico de los alimentos) en dicho
instrumento se le cuestionó al alumno acerca de la frecuencia del consumo en comidas de varios grupos de
alimentos (bebidas azucaradas, masas no azucaradas, caramelos, masas azucaradas, azúcar)a), dependiendo
de la frecuencia b) respondida, se le asignaba un valor predeterminado 0) a los que nunca consumían, 1) a los
que respondieron consumir el grupo de alimentos dos o más veces a la semana, 2) los que lo consumían una
vez al día y 3) los que respondieron consumir los alimentos dos o más veces al día, adicional a esto se cuestionó
también acerca de los mismos grupos de alimentos cuando estos eran consumidos ocasionalmente c)
aplicándoles valores de 1) si los consumían con comidas y 5) si se consumían entre comidas.
Para la obtención del valor del potencial cariogénico individual se realizó lo siguiente fórmula:
(a)X(b)=d

(a)X(c)=e

(d)+(e)=Potencial Cariogénico

-Se multiplicó el valor dado al consumo (a) por el valor dado a la frecuencia (b).
-Se multiplicó el valor dado al consumo (a) por ocasión (c).
-Se sumaron los valores parciales de la columna consumo por frecuencia para obtener un Puntaje total (d).
-Se sumaron los valores parciales de la columna consumo por ocasión para obtener el Puntaje total (e).
-Se sumaron (d) + (e) para obtener el Valor del potencial cariogénico.
Posteriormente se le asignó un rango al riesgo cariogénico de los alimentos asignándoseles un puntaje máximo
de 144 y un puntaje mínimo de 10, el riesgo se ubicó mediante la siguiente escala: 10-33 Bajo riesgo
cariogénico, 34-79 Moderado riesgo cariogénico, 80-144 Alto riesgo cariogénico.
Teniendo ya todos la información se verificó que no quedara ningún dato por recabar dentro de la recolección.
Se procedió a vaciar la información en la base de datos para realizar el análisis estadístico en el programa
Excell 2007®.
Resultados
El 66.67% fue del género femenino, el promedio de edad de los estudiantes fue de 22.00 (D.s. ± 2.02); para
medir la caries dental se utilizó el índice CPOD (índice Cariado, Perdido, Obturado, Diente) que determina la
cantidad de piezas afectadas por la caries dental obteniéndose un media de piezas dentales de 9.73 (D.s. ±
5.16), en el género femenino fue de 9.95 (D.s. ± 5.04) y en el masculino fue de 9.29 (D.s. ± 5.43). El promedio
de piezas cariadas fue de 5.18 (D.s. ± 4.78) mientras que el promedio de piezas obturadas fue de 4.52 (D.s. ±
4.31) (Tabla 1).

Tabla 1. Estadística descriptiva de Edad y CPOD en estudiantes Universitarios. 2009
F
M
T
Media
22.07
21.97
22.09
Mediana
22.00
22.00
22.00
Edad Moda
22.00
22.00
22.00
D.s.
2.32
1.23
2.02
E.s
0.27
0.20
0.19

�Media
Mediana
CPOD Moda
D.s.
E.s
Fuente: Encuesta y Examen Directo

9.95
10.00
12.00
5.04
0.58

9.29
10.00
16.00
5.43
0.89

9.73
10.00
12.00
5.16
0.49

Se encontró que solo 11 estudiantes tenían en todas sus piezas sanas, de los cuales 5 eran del género femenino
y 6 del masculino, al encontrarse en un individuo de 1 a 4 piezas con algún componente del índice CPOD se
consideró como índice CPOD muy bajo para esta edad, y se encontraron 6 estudiantes, 5 del género femenino
y 1 del masculino, mientras que se consideró bajo a aquel estudiantes que tuviera de 5 a 7 piezas cariadas,
perdidas y/o obturadas, 19 de los estudiantes entraron en esta categoría de los cuales 15 pertenecían al género
femenino y solo 4 al masculino, con un CPOD de 8 a 10 piezas se catalogó como moderado encontrándose 21
estudiantes, 13 del género femenino y 8 del masculino, con un CPOD alto (11 a 13 piezas) 14 estudiantes del
género femenino y 8 del masculino, para un total de 22 estudiantes; mientras que con más de 14 piezas el
CPOD se consideró muy alto, y se encontró en 32 estudiantes, 22 del género femenino y 10 del masculino
(Tabla 2).
Tabla 2. Índice CPOD de Estudiantes Universitarios, según género. Diciembre 2009
Femenino
Sano
CPOD Muy Bajo
CPOD Bajo
CPOD Moderado
CPOD Alto
CPOD Muy alto
Total

Masculino

Total

N.

%

N.

%

N.

%

5
5
15
13
14
22
74

4.50
4.50
13.51
11.71
12.61
19.82
66.67

6
1
4
8
8
10
37

5.41
0.90
3.60
7.21
7.21
9.01
33.33

11
6
19
21
22
32
111

9.91
5.41
17.12
18.92
19.82
28.83
100

Fuente: Examen Directo
C= Cariados, P= Perdidos e indicados por extracción, O= Obturado

0= sano, 1 a 4= Muy Bajo, 5 a 7= Bajo, 8 a 10 Moderado, 11 a 13= Alto, 14 a más= Muy alto
Con los datos obtenidos del odontograma de las piezas afectadas y observando el grado de severidad de este
daño e determinó la Necesidad de Tratamiento por Caries en la población donde se encontraron que un 10.9%
y 8.92% de la población total (12 femenino y 10 masculino respectivamente) se encontraban en el grupo
excelente de NTC ya que tenían una necesidad de cero piezas por tratar; en la categoría de buena necesidad
de tratamiento se encontró a un 43% de la población total, siendo del género femenino 31% y el 14% al género
masculino. Los individuos que se encontraban en el grupo regular fueron del 16.3% de la población total que
eran mujeres y 6.38% hombres. El grupo en el que los individuos presentaron un INTC malo se conformó por
16 individuos, 10 del género femenino y 6 del género masculino. (Tabla 3)
Tabla3. Necesidad de Tratamiento por Caries Dental en estudiantes universitarios según género.
Diciembre 2009
Necesidad de Tratamiento
Género

Excelente
N.
%
12
10.9
10
8.92
22
19.8

Bueno
N.
%
34
31
14
12
48
43

Regular
N.
%
Femenino
18
16.3
Masculino
7
6.24
Total
25
22.5
Fuente:
Examen
Formato
de
medición
de
Salud
Oral
Excelente = 0 ,Bueno = 1 a 6 , Regular = 7 a 12 , Malo = 13 o más

N.
10
6
16
de

Malo
%
9.05
5.35
14.4
la

Total
N.
74
37
111
OMS

%
66.67
33.33
100
Directo
(1986)

�De acuerdo a la necesidad de tratamiento por caries en específico se estudiaron 3,028 piezas dentarias donde
el 79,1% se encuentran sanas y no necesitan tratamiento alguno; 158 piezas (5.18%) necesitan sellador, siendo
102 del género femenino (3.36%) y 56 (2%) del género masculino (Tabla 4). Necesitaban una superficie
obturada 334 piezas (11%), en el que 233 (7.6%) pertenecían al género femenino y 101 (3%) al género
masculino. Dos o más superficies obturadas necesitaban 129 piezas (4.23%), 79 (2.6%) en mujeres y 50 (2%)
en hombres. Piezas que requerían corona fueron 7 las cuales fueron mujeres en su totalidad (0.23%), en cuanto
a puente se encontraron solo 3 piezas dentales en el género femenino (0.09%) exclusivamente. No se
encontraron piezas dentales indicadas para tratamiento de conductos, ni extracción. Otros tratamientos
diferentes a los antes mencionados fueron indicados para 3 piezas dentales (0.1%), una mujer y dos hombres.
Tabla 4. Necesidad de Tratamiento por Caries Dental en estudiantes universitarios según género.
Diciembre 2009
Necesidad de Tratamiento
Género

Excelente
N.
%
12
10.9
10
8.92
22
19.8

Bueno
Regular
N.
%
N.
%
Femenino
34
31
18
16.3
Masculino
14
12
7
6.24
Total
48
43
25
22.5
Fuente:
Examen
Formato
de
medición
de
Salud
Oral
Excelente = 0 ,Bueno = 1 a 6 , Regular = 7 a 12 , Malo = 13 o más

N.
10
6
16

Malo
%
9.05
5.35
14.4

de

la

Total
N.
74
37
111
OMS

%
66.67
33.33
100
Directo
(1986)

Para medir el potencial cariogénico de los alimentos se utilizó la escala de Lipari y Andrade en el cual por medio
de la frecuencia y consumo por ocasión de los alimentos se determinó por los puntajes obtenidos una escala
de alto riesgo cariogénico, moderado y bajo riesgo cariogénico de los alimentos. Los alumnos que consumían
alimentos con moderado potencial cariogénico fue de 51.7% (31% mujeres y 20.7% hombres); que consumían
alimentos con riesgo de alto potencial cariogénico 37.8% de la población, donde 27% pertenecían al género
femenino y el 10.8% al género masculino. Los individuos que relataron consumir alimentos con bajo riesgo de
cariogenicidad fueron el 10.9% de la población total (9.01% femenino y 1.8% masculino) (Tabla 5).
Tabla 5. Potencial Cariogénico de los alimentos consumidos por estudiantes universitarios según
género. Diciembre 2009
F
M
Total
Potencial Cariogénico
N.
%
N.
%
N.
%
Alto Riesgo
30
27
12
10.8
42
37.8
Moderado Riesgo
34
30.6
23
20.7
57
51.4
Bajo Riesgo
10
9.01
2
1.8
12
10.8
Total
74
66.7
37
33.3
111
100
Fuente:
Encuesta
Directa
Escala
toma
Lipari
y
Andrade
2002
10-33 Puntos= Bajo riesgo cariog énico, 34-79 Puntos=Moderado riesgo cariogénico, 0-144 Puntos=Alto riesgo
cariogénico
Al realizar la prueba de correlación de Pearson se obtuvo un coeficiente de correlación (r) de 0.2189 entre EdadCPOD, de -0.0359 en Edad-NTC, de -0.0346 entre edad y PC, estableciendo un coeficiente de determinación
( r2) de 0.0479, 0.0013, 0.0012 respectivamente; al realizar la prueba de significación del coeficiente de
correlación, utilizando un nivel de significación de 0.05 en una prueba de dos colas (t de tablas ±1.96)
obteniéndose un valor de 2.3426 entre edad y CPOD siendo el único estadísticamente significativo. Para la
correlación de PC entre CPOD se obtuvo una correlación de 0.0669, con un determinación de 0.0045, entre PC
y NTC la r fue de -0.0835, con una r2 de 0.0070; encontrándose que se acepta la hipótesis nula ya que no se
encontraron valores significativos estadísticamente para la correlación de estas variables 0.6995, -0.8748
respectivamente. El coeficiente de correlación determinado para NTC-CPOD resulto ser de 0.5584 con un
coeficiente de determinación de 0.3119, resultando a la prueba de significación del coeficiente de correlación
estadísticamente significativo al 95% de confianza con un valor de t calculada de 7.0284.

�Se calculó una media de 5.71 (± 5.3) en el género femenino para la necesidad de tratamiento y en el género
masculino 5.64 (± 5.2) para determinar si existía diferencia significativa entre ellos, se calculó una z de 0.09 a
un 95% de confiabilidad determinándose que no es significativa. De la misma manera se calculó una media
para el potencial cariogénico donde en mujeres fue de 65.91 (± 24.32) y en los hombres de 65.75 (18.31) para
la cual se determinó que no es significativo a un 95% de confiabilidad (z calculada 0.4), igual para el CPOD se
encontró que no es significativa la diferencia entre géneros (media mujeres 9.95, ± 5.01; hombres 9.29 ± 5.36,
z calculada de 0.61, 95% de confiabilidad)
Discusión
Existen pocos estudios sobre necesidad de tratamientos en una población con las características similares a
las de este estudio, sin embargo un estudio realizado en Colombia en el 2005 (15) arrojó que el 95% de la
población requiere tratamiento por causa de la caries dental, mientras que en el estudio realizado en Guatemala
en el 2006 (16) se encontró que toda la población tenía necesidad de tratamiento por caries dental. En este
estudio realizado específicamente en estudiantes de Odontología se esperaba obtener una necesidad de
tratamiento menor, y se obtuvo que el 89.19% de la población total tiene algún tipo de necesidad de tratamiento
por caries dental y solo el 1.8% de la población tiene necesidad de prótesis. En el estudio realizado por el Centro
Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma de Guadalajara (17), determinó que
el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de 7.6. Mientras que en los estudiantes de la
FaO de noveno semestre con una edad de 22.02 ± 2.32 años se encontró un promedio de 9.73 piezas ± 5.16;
y dada la desviación estándar resultante tenemos que ambas población o al menos el 68% de la población se
comporta de manera similar.
En un estudio realizado en universitarios de hondureños en el 2005 (18) se encontró que el promedio de dientes
obturados fue de 5.4, mientras en este estudio se encontró un promedio de 3.89 piezas obturadas ± 4.29, por
lo cual observamos un comportamiento similar en el 68% de la población. A diferencia del estudio realizado en
los hondureños, donde se encontró que el promedio de dientes perdidos fue de 2.4 al igual las indicadas con
extracción, en el presente estudio se encontró un comportamiento diferente, ya que el promedio de piezas
perdidas fue de 0.05 ± 0. 32. Solo un 1.5% de la población hondureña estudiada se presentó libre de caries.
Mientras en esta población de universitarios de noveno semestre se encontró que el 9.90% de la población está
libre de caries. Un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (19) en estudiantes universitarios reveló
que el 77% de los estudiantes examinados presentaban caries dental. En los estudiantes explorados de noveno
semestre se encontró un porcentaje más elevado del 90.1% de la población que presenta caries dental.
Abstract
According to data from the World Health Organization (WHO), 99% of the world's population suffer or have
suffered from tooth decay, so its impact physical, social, psychological and financial support are important,
Mexico is among the countries with a high frequency range in oral disease. The DMFT results provide information
on the number of teeth needing treatment, as well as number of people in need, and proportion of treated teeth
and total tooth already erupted; this information to identify care needs of the population to study. The significance
of these data contributes to the establishment of institutional policies specific oral health, to advocate more
effectively on the health of individuals There is a positive correlation of the cariogenic potential of foods
consumed and the DMFT, given the need for treatment in college students. Observational, cross-sectional
descriptive and correlational study of 111 college seniors graduate, intraoral examination was performed to
calculate the DMFT Index and Index of Treatment Needs by decay, to others a survey to measure risk cariogenic;
to perform the statistical analysis we used Excel 2007 ®.One was that 66,67% of the population belonged to the
femenine and 33,30% to the masculine, with an average of 22,09 ± 2.02 age; the 9,09% of the studied population
are free of decay, the average of DMFT found in the study population was of 9,73 ± 5,16 , while only 79.1% of
these pieces had no need for any treatment and 43% have a need for treatment good, only 10.8% of the
population carry a low risk diet cariogenic. No correlation was found between oral health indicators and risk
cariogenic, but found that there is a statistically significant 95% between age and DMFT (r = 0.218, t = 2.34) and
between DMFT and the need treatment (r = 0.558, t = 7.028). We observed a similar behavior of the indices
calculated in this population and results in Latin America. By another side, we observed that there is no difference
between the studied indices of oral health between genders
Keys word: risk cariogenic, decay, need for treatment.
Resumen

�De acuerdo con los datos de la organización Mundial de la Salud (OMS), el 99% de la población mundial padece
o han padecido caries, por lo que su impacto físico, social, psicológico y financiero son de importantes; México
se encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales. Los resultados del índice
CPOD proporcionan información sobre la cantidad de dientes que necesitan tratamiento, además de número de
personas que lo necesitan, proporción de dientes ya tratados y total de dientes que ya hicieron erupción; dicha
información permite identificar las necesidades de atención de la población a estudiar. La trascendencia de
dichos datos contribuye al establecimiento de políticas institucionales de salud bucal específicas, para incidir de
manera más eficaz en la salud de los individuos. Existe una correlación positiva del potencial cariogénico de
los alimentos consumidos y el CPOD, determinado así la necesidad de tratamiento en los estudiantes
Universitarios. Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo Transversal, y Correlacional en 111
estudiantes universitarios del último año de licenciatura, se realizó una exploración intraoral para calcular el
Índice CPOD e Índice de Necesidad de Tratamiento por Caries; a demás se aplicó una encuesta para medir el
riesgo cariogénico; para realizar el análisis estadístico se utilizó Excell 2007®. Se encontró que 66.67% de la
población pertenecía al género femenino y solo el 33.30% al masculino, con un promedio de edad de 22.09 ±
2.02, el 9.09% de la población estudiada está libre de caries, el promedio de CPOD encontrado fue de 9.73 ±
5.16,mientras que solo un 79.1% de las piezas presentes no presentaban necesidad de ningún tratamiento y
de las piezas inspeccionadas el 43% tienen una necesidad de tratamiento con clasificación bueno, solo un
10.8% de la población lleva una dieta con bajo riesgo cariogénico. No se determinó una correlación entre los
índices de salud oral y el riesgo cariogénico, pero el ICPOD se puede asociar de manera estadísticamente
significativa a un 95% de confiabilidad con la edad (r=0.218, t=2.34) y se encontró una asociación significativa
entre el ICPOD y la necesidad que tuvo y tiene de tratamiento dental (r=0.558, t=7.028). Se observó un
comportamiento similar de los índices calculados en esta población y los resultados obtenidos en latinoamerica;
y no se encontró diferencias entre género.
Palabras Clave: Potencial Cariogénico, Caries, Necesidad tratamiento dental

Referencias
1. Modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-1994. 2005. Para la prevención y control de
enfermedades bucales. http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/m013ssa24.html
2. Silverstone J y W Hardie. 1985.Caries Dental.. Manual Moderno. México.
3. Ídem
4. Newbrun E. 1997. Cariología.. Limusa. México
5. Vaisman B y M Martínez. 2004. Asesoramiento dietético para el control de caries en niños. Rev.
Latinoamericana
de
ortodoncia
y
odontopediatria
http://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2004/asesoramiento_dietetico_control_caries.asp (Fecha de consulta:
Julio de 2011)
6. Pineda M, A Castro, R Watanabe , S Chein y M Ventocilla. 2000. Necesidades de tratamiento para caries
dental en escolares de zona urbano y urbano marginal de Lima. Odontol Sanmar 1 (6): 26 – 32.
7. Ortega-Maldonado M, V Sota-Sanhua y JC López-Vivanco. 2007. Estado de Salud Bucal en adolescentes de
la Ciudad de México. Rev. Salud pública 9(3):380-387
8. Chaves M. 1997. Odontologia Social. Labor. Brasil.
9. De Anda Rodríguez F, O Prieto Pulido y E Mendoza Garibay 2003. Prevalencia de caries en los alumnos de
las licenciaturas y carreras técnicas del centro universitario de ciencias de la salud de la Universidad de
Guadalajara.
http:
//www.odontologiaonline.com/verarticulo/Prevalencia_de_caries_en_los_alumnos_de_las_licenciaturas_y_carreras_tecnicas_
del_centro_universitario_de_ciencias_de_la_salud_de_la_Universidad_de_Guadalajara_2003.html (fecha de
última consulta marzo 2011)

�10. Pineda M, Castro A, R Watanabe, S Chein y M Ventocilla. 2001. Necesidades de tratamiento para caries
dental en escolares de zona urbano y urbano marginal de Lima. Odontología Sanmarquina 2000; 1 (6): 26 –
32.http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/odontologia/2000_n6/nece_trata.htm. (fecha de última consulta marzo
2011)
11. Agustín-Urizar C.M. 2006. Necesidades odontológicas en una población estudiantil de Malacatancito,
Huehuetenango, Guatemala. Universidad Mariano Galvez de Guatemala, Facultad de Odontología.
12. Tascon J y G Cabrera. 2005. Creencias sobre caries e higiene oral en adolescentes del Valle del Cauca.
Colombia Médica. 36 (2): 73-78.
13. Saravia-Alviar RA. 1999. Prevalencia de Enfermedades Periodontales y caries en estudiantes de la
Universidad San Luis Gonzaga de Ica - Perú. Tesis-Universidad Santiago de Compostela.
Españawww.mastesis.com/tesis/prevalencia+de+enfermedades+periodontales+y+caries+en+estudi:84592)
14. Delgado ML, CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso. 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev. Cubana Estomatología 37(3):217-229
15. Tascon J y G Cabrera, Op Cit.
16. Agustín-Urizar CM, Op Cit.
17. Saravia-Alviar RA, Op Cit.
18. Arévalo SJ, MF Rivera, IC Rivera y F Sánchez. 2005. Situación de la salud bucal de la población
universitaria hondureña. Rev. Med.Hondur; 73: 161-165
19. Delgado ML., CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso . 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev Cubana Estomatología; 37(3):217-29

�VIABILIDAD DE QUISTES DE G. LAMBLIA Y OOQUISTES DE C.
PARVUMEN EL TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES
CONVENCIONAL
Ana Paola Balderrama*, Luciano Castro*, Pablo Gortáres*, Fernando Lares*, José de Jesús Balderas* y Cristóbal
Chaidez**
*Instituto Tecnológico de Sonora (Cd. Obregón, Sonora, México), **Centro de Investigación en Alimentación y
Desarrollo
(Culiacán
Sinaloa,
México)
E-mail: payologi@msn.com
Introducción
G. lamblia y C. parvum son parásitos protozoarios
muy distantes en su relación, sin embargo, son
biológica, epidemiológica y zoonóticamente similares
(1). G. lamblia se encuentra en el agua y el medio
ambiente en su etapa del quiste (2) y C. parvum se
encuentra en forma de ooquiste (3). Tanto quistes
como ooquistes son las formas infecciosas y pueden
ser ingeridos en agua o alimentos contaminados o
directamente por contacto fecal-oral (4). La
transmisión es sostenida en humanos y animales (5).
Las dosis infecciosas mínimas para ambos parásitos
son muy bajas. El consumo de 10 quistes u ooquistes puede causar infección (6, 7, 8). Los padecimientos que
se originan por la ingestión de estos parásitos son por lo regular relacionados a cuadros diarreicos. G.
lambliay C. parvum pueden permanecer viables de 15 días a dos meses en agua, de 15 días a un mes en el
suelo y de 2 a 10 días en hortalizas (9). En México, no hay una ley que exija la evaluación microbiológica del
agua en relación con el riesgo para la salud producida por protozoarios patógenos. La Norma oficial mexicana
NOM-003-ECOL-1997 establece los límites máximos permisibles de contaminantes para las aguas residuales
tratadas que se reúsen en servicios públicos. Esta norma incluye el seguimiento de DBO, huevos de helmintos,
coliformes fecales, grasa y aceites y SST (10). Un monitoreo de G. lamblia y C. parvum consiste en la detección,
cuantificación y determinación de la viabilidad de los parásitos patógenos en el agua. Uno de los métodos
admitidos por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) es la ICR para protozoarios.
Este método se basa en la flotación, purificación y elución de las muestras que luego se filtran a través de una
membrana que se tiñe con anticuerpos monoclonales fluorescentes para su posterior cuantificación en un
microscopio de epiflourescencia (11). La viabilidad de los quistes se puede evaluar mediante tinción vital y
contraste de fases. La tinción vital se basa en la absorción de fluorocromos específicos (PI o DAPI), por los
quistes y ooquistes (12).
La presencia de quistes y ooquistes en los efluentes finales de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales
(PTAR) representa un riesgo para los programas de reutilización de agua. No es posible evaluar
estadísticamente el riesgo de contraer una infección transmitida por G. lamblia y C. parvum debido a la falta de
información acerca de la viabilidad de quistes y ooquistes (13). En 2003, en Ciudad Obregón, Sonora, se informó
la presencia de ooquistes viables en el agua potable en el 69% de las muestras analizadas (14). El proceso en
la PTAR del sur de Ciudad Obregón, consiste en un pretratamiento, seguido por lagunas aerobias, facultativas
y de sedimentación, para terminar en un proceso de desinfección con cloro (15). La importancia de realizar una
investigación que evalúe la viabilidad de quistes de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum en la PTAR sur
de Cd. Obregón Sonora, es revelar en qué proceso o etapa del tratamiento se disminuye la viabilidad de quistes
de Giardia lambliay ooquistes de Cryptosporidium parvum, que influya en la posterior implementación de nuevos
tratamientos que logren minimizar o descartar la presencia de parásitos patógenos.
Materiales y Métodos
Las muestras fueron recolectadas en la PTAR sur de Cd. Obregón, en el período de agosto 2008-febrero 2009.
El muestreo se realizó para la cuantificación de los quistes de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum. En
junio se llevaron a cabo las pruebas de viabilidad para los parásitos.

�Elución, flotación, purificación y tinción de inmunofluorescencia. Estos pasos se realizaron siguiendo el
protocolo previsto en el Manual de Laboratorio ICR para microbiología en el Método Protozoarios para los
quistes de Giardia y ooquistes de Cryptosporidium (16) con ciertas modificaciones como las siguientes: El
filtrado no era necesario. Las muestras se midieron en una cantidad de 500 ml. Para las pruebas de viabilidad
se hicieron varia modificaciones. El tiempo de centrifugación se disminuyó de 2800 a 2000 rpm durante 10
minutos, se descartó la resuspensión en formalina (no se almacenó).Para la prueba de inmunoflourescencia se
utilizó el kit de Aqua Glo TM G/C que incluye anticuerpo, control positivo y solución de montaje (17).
Tinción vital (Seguida por la tinción de inmunofluorescencia). Los reactivos para la prueba de viabilidad se
prepararon de acuerdo a las especificaciones en el Método 1623: Cryptosporidium y Giardia en el agua por
filtración, separación inmunomagnética y prueba de inmunoflourescencia (18).
Examen microscópico. Las membranas fueron examinadas bajo un microscopio Carl Zeiss Axiolab de
epiflourescencia. Se buscó fluorescencia de color verde manzana en objetos esféricos de 4 a 6 micras para los
ooquistes y de forma ovalada de 5 a 10 micras para los quistes. El cálculo de los quistes y los ooquistes se llevó
mediante la fórmula contenida en el método ICR. La presencia de los protozoarios se reportó en número de
organismos por cada 100 litros (19). Para la determinación de la viabilidad mediante contraste de fases se utilizó
un microscopio Leica DME con un conjunto de filtros + DAPI FITC. Se empleó el objetivo 400 X. Los objetos
que se observaron tuvieron las siguientes características: a) tinción interna azul (sin distinción del núcleo), con
un halo verde, b) Observación de núcleos cielo azul. Un resultado positivo para viabilidad fue cuando se mostró
una inmunofluorescencia no atípica (b). Los resultados se reportan en el número de microorganismos viables
por cada 100 L.
Eficiencia de recuperación. Para realizar la eficiencia se utilizó una concentración stock de quistes y
ooquistes/mL (se utilizó el control positivo del kit). Los quistes y ooquistes en el stock fueron contabilizados
utilizando una cámara de Neubauer. Para el cálculo se implementó la siguiente fórmula:
No. De (oo) quistes/ mL = (No. De (oo) quistes contados/No. de mm2 contados)* (10/1 mm)*
(Factor de dilución/1)*(1000 mm3/1)
Se preparó una concentración para obtener de 30-300 (oo) quistes por muestra y se inocularon en 100 L de
agua pura, la cual se procesó de acuerdo al método ICR anteriormente descrito. Se corrió a la par una muestras
compuesta de agua tratada (todo se realizó por triplicado). El porcentaje de recuperación (%R) se calculó de la
siguiente manera:
%R= (No. (oo) quistes muestra inoculada)-(No. de (oo) quistes en muestra ambiental)/ (No. (oo) quistes
inoculados) * 100
Análisis de datos. Los resultados fueron obtenidos por análisis de frecuencia, y análisis de varianza utilizando
el software profesional Statgraphic Plus 4.0. La eliminación de quistes y ooquistes fueron obtenidos por la
siguiente fórmula:
% remoción = [Parásitos de agua cruda] - [parásitos de agua tratada] / parásitos de agua cruda * 100.
Resultados
Se detectaron quistes de Giardia lamblia en 51/51 (100%) de las muestras analizadas. Los ooquistes
deCryptosporidium parvum se encontraron en 42/51 (82%). Los porcentajes de recuperación fueron de 88%
para G. lamblia y 33 % para C. parvum. La Tabla 1 muestra las concentraciones mínimas y máximas en el
afluente y el efluente de la PTAR.
Tabla 1. Concentraciones máximas y mínimas de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum por cada
100 L al inicio y final del proceso de tratamiento.

Etapa de Tratamiento

Concentración (100/L)
Quistes de G. lamblia

Ooquistes de C. parvum

�max
Influente
Efluente

130,000
37,500

min
15,000
2,500

max
57,500
7,500

min
4,000
1,250

El porcentaje de remoción total de quistes y ooquistes desde el influente a los efluentes fue de 76.87% (Tabla
2).
Tabla 2. Porcentajes de remoción desde el influente al efluente en cada uno de los meses de muestreo.

Quistes de G.lamblia
Ooquistesde C. parvum

Porcentajes de Remoción del influente- efluente
Ago. Sept. Oct. Nov. Dic. Ene. Feb. Jun.
73
70
86
81
89
59
78
82
33
88
95
94
92
96
67
47

Se encontraron en promedio 36 quistes/L y 38 ooquistes/L viables en los efluentes de la planta de tratamiento
(Figura 1). Para ambos parásitos el proceso de tratamiento y los meses tienen un efecto estadísticamente
significativo sobre las concentraciones a un nivel de confianza del 95%. Según las pruebas de rangos múltiples
tanto para los quistes de G. lamblia como para los ooquistes de C. parvum encontrados existe una diferencia
de concentración significativa (p&lt;0.05) entre el influente y los procesos de tratamiento de la PTAR sur de Cd.
Obregón.
Figura 1. Concentraciones de quistes de Giardia lamblia y ooquistes
de Cryptosporidium parvum viables por cada 100 L de agua.

Discusión
Este estudio estima la concentración y la viabilidad de quistes de G. lamblia y ooquistes de C. parvum. El número
de quistes de G. lamblia es superior a los ooquistes de C. parvum a una proporción 3:1. Se encontraron quistes
deG. lamblia en el 100% de las muestras y de C. parvum en el 82 %. Datos similares se registraron en muestras
de agua superficial en Sinaloa, México donde se obtuvo que los quistes de G. lamblia estuvieron presentes en
25/50 de las muestras (50%), mientras que los ooquistes de C. parvum en 21/50 muestras (42%) (20). Este
resultado también es comparable al encontrado en cuatro plantas de tratamiento en Italia donde los quistes
de G. lambliafueron ubicuos, mientras que los ooquistes de C. parvum se encontraron menos extendidos (21).
Estos patógenos están presentes en las aguas residuales tratadas de Ciudad Obregón Sonora, durante los

�meses del año incluidos en el muestreo demostrando la resistencia de estos parásitos a los agentes
medioambientales. En otras investigaciones como la cuantificación de los quistes de G. lamblia y C. parvum en
el agua superficial del Valle de Culiacán, se encontraron que en canales de aguas agrícolas el 100% de las
muestras reportaron quistes y ooquistes (22). En esta investigación se encontró que las concentraciones de
quistes y ooquistes de los parásitos son más altas en otoño que en otras estaciones con una significancia de (p
&lt;0,05). En otoño las temperaturas en la región oscilan en un rango de 9 a 23 °C. La sobrevivencia de los quistes
en el medio ambiente depende de la temperatura. A 10 °C pueden sobrevivir 77 días, a 20 °C reduce la viabilidad
hasta 3 días (23). Un patrón estacional similar fue reportado en el norte de España, donde las muestras positivas
de Cryptosporidium fueron más frecuentes durante el otoño (10 a 17 ° C) (24). Otra explicación es que el proceso
anaeróbico es extremadamente dependiente de la temperatura, por debajo de 17 °C es prácticamente nulo,
pero por encima de 22 º C, la eliminación de patógenos es muy rápida (25), por lo que se atribuye mayor
eliminación en temporadas donde la temperatura ambiental es mayor. Las concentraciones de C. parvum se
pueden comparar con los datos obtenidos en California EE.UU. en dos de las siete muestras tomadas de cinco
efluentes secundarios de plantas de tratamiento de aguas residuales se obtuvieron un rango de 20,300 a 30,800
ooquistes /100 L (26). En cuatro plantas de tratamiento secundario en Suecia, se encontró que los quistes de G.
lamblia estuvieron presentes en cada muestra tomada en el influente en concentraciones de 1,000 a 100,000
quistes /L, (27), mientras que los ooquistes de C. parvum estuvieron presentes en 5 de 19 muestras a un
promedio de 2.000 ooquistes /100 L. Las remociones de los parásitos mostradas en la tabla 2 en la PTAR sur
muestran que la planta funciona a porcentajes de remoción dentro del rango de los sistemas convencionales
de tratamiento donde la remoción de quistes y ooquistes es del 25% al 86% (28). En la PTAR sur de Ciudad
Obregón, en la laguna aerobia, el agua permanece un día, en la laguna facultativa medio día y en la laguna de
sedimentación otro día, dando un período de retención acumulado de 60 horas. Es posible que los períodos de
retención no sean suficientes para la completa eliminación de quistes y ooquistes en investigaciones anteriores
se informó de que en dos sistemas de lagunas de estabilización con períodos de retención acumulada de 25,3
días y 40 días de la remoción de quistes estaban entre 99,1 y 99,7% respectivamente (29). Otras investigaciones
han reportado que para los ooquistes de C. parvum se indican porcentajes de remoción entre el influente y
efluente de 90,06% (30), y para los quistes de G. lamblia del 92,25% (31). Estos porcentajes son más altos que
el promedio obtenido en esta investigación. En plantas de tratamiento terciario se han presentado datos que
indican que el número de quistes de G. lamblia viables representa una proporción relativamente pequeña del
total de los quistes detectados por el procedimiento de inmunofluorescencia (32). Sin embargo teniendo en
cuenta que tanto G. lamblia como para C. parvum la dosis infecciosa mínima es muy baja, el porcentaje de
quistes y ooquistes viables resultantes es suficiente para sospechar un riesgo de salud. En la investigación de
sobrevivencia de los ooquistes de C. parvum y los quistes deG. lamblia durante el invierno en el río Oslo, se
encontró que los ooquistes permanecen viables hasta 144 días y los quistes hasta 39 días (33), Los ooquistes
son más resistentes que los quistes. Se observó una disminución de la concentración y la viabilidad tanto para
los quistes como para los ooquistes después de la etapa de pretratamiento mecánico, sin embargo, en el
próximo paso aumenta de nuevo (figura 1). La adsorción de los ooquistes y quistes en los sólidos sedimentables
es el mecanismo de remoción más importante de estos protozoos en los sistemas de tratamiento (34). En los
resultados en esta investigación los quistes y ooquistes viables en el agua tratada son aproximados a las dosis
infecciosas mínimas. En una investigación anterior en Ciudad Obregón, Sonora, de 32 muestras de agua potable
analizadas se encontraron ooquistes de C. parvum en 69%. El 15,62% de las muestras tenían 10 o más
ooquistes viables (35). Los ooquistes de Cryptosporidium tienen una resistencia suficiente a desinfectantes
como el cloro y puede sobrevivir en el tratamiento del agua y muchos sistemas de distribución (36), las presiones
ambientales afectan la degradación, muerte e infectividad de los quistes de G. lamblia y ooquistes deC. parvum.
En conclusión las etapas del proceso de tratamiento de la PTAR de Ciudad Obregón, Sonora afectan de forma
significativa (p &lt;0,05) tanto en la incidencia y viabilidad a los quistes de Giardia lamblia y
ooquistesCryptosporidium parvum. En los meses otoñales estos patógenos aumentan en número. La
concentración total de los quistes de Giardia lamblia se encuentran en una proporción 3:1 con los ooquistes
de Cryptosporidium parvumen cada una de las etapas de la PTAR sur de Ciudad Obregón, Sonora. Los quistes
de Giardia lamblia se encuentran viables en un 39% después de que el proceso de tratamiento y los ooquistes
de Cryptosporidium parvum en el 71%. Los ooquistes de Cryptosporidium parvum son más resistentes al
proceso de tratamiento. En los diferentes meses de muestreo la incidencia de los quistes de Giardia lamblia se
ve afectada de manera significativa (p &lt;0,05).
Agradecimientos
Damos las gracias a Célida Martínez y el personal del laboratorio de Microbiología del CIAD por su ayuda en el
análisis de viabilidad de las muestras.
Resumen

�Los quistes de Giardia lamblia y ooquistes de Cryptosporidium parvum causan enfermedades intestinales en
animales y seres humanos a través del consumo de agua y alimentos contaminados. Los quistes y ooquistes
son resistentes a los sistemas de cloración convencional. La dosis infecciosa mínima es de aproximadamente
10 quistes/ooquistes ingeridos. Para la cuantificación de los quistes y ooquistes se utilizó el método ICR. La
determinación de la viabilidad se realizó mediante tinción vital y contraste de fases. Después del proceso de
tratamiento en la PTAR los quistes de Giardia lamblia se encuentran viables en un 39% y los ooquistes
deCryptosporidium parvum en el 71%. La concentración de quistes de Giardia lamblia y ooquistes
de Cryptosporidiumparvum aumenta en otoño. Se observó una diferencia significativa (p &lt;0,05), en la incidencia
de quistes de Giardialamblia durante la investigación.
Palabras clave: Giardia lamblia, Cryptosporidium parvum, agua, alimentos, contaminación
Abstract
Giardia lamblia cysts and Cryptosporidium parvum oocyst come to cause intestinal diseases through the
consumption of contaminated food and water by humans and animals. Cysts and oocysts are resistant to normal
chlorination systems. The minimum infectious doses are approximately 10 cysts / oocysts ingested. The ICR
method was used for quantification of cysts and oocysts. The determination of viability was performed by vital
staining.Giardia
lamblia
cysts
were
found
in
greater
numbers
than
Cryptosporidium
parvum oocysts. Giardia lamblia cysts were viable at 39% after the treatment process and Cryptosporidium
parvum oocysts at 71%. The incidence ofGiardia lamblia and Cryptosporidium parvum is higher in autumn.
During the investigation the Giardia lamblia cysts incidence were significantly affected (p &lt;0.05).

Key words: Giardia lamblia, Cryptosporidium parvum, water, food, pollution
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21. Caccio S., et al, Op cit.
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34. Solarte Y., et al, Op. cit.
35. Díaz M., et al, Op.cit.
36. Ochiai Y., et al, Op. Cit.

�DIMENSIONES DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DESDE LA OPTICA
NUTRIOLOGICA
Mariana Cossío Ponce de León1, María Eugenia Alonso Ramírez1, Mónica Herrera Trujillo2, y José Antonio
Matamoros
Martínez
1Facultad de Enfermería y Nutriología. Universidad Autónoma de Chihuahua. (Chihuahua, Chih.,
México);2Departamento de Ciencias de la Salud. Instituto de Ciencias Básicas. Universidad Autónoma de
Ciudad
Juárez.
E-mail: mcossio@uach.mx
Introducción
La importancia de la seguridad alimentaria y
nutricional en los hogares ha sido abordada por
diferentes organismos internacionales y nacionales
(1,2), los gobiernos de los países participantes se
han comprometido a garantizar a la población el
acceso a la cantidad y calidad de los alimentos
necesarios para llevar una vida sana y productiva,
así como reducir el hambre y la desnutrición. En
1977 la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) aprobó el
Programa de Acción para la Prevención de
las pérdidas de alimentos. Posteriormente en 1979,
se creó un Programa que pretendía resolver los problemas más inmediatos de la seguridad alimentaria
particularmente en los países de ingresos bajos y con déficit alimentario.
Sin embargo, este mismo organismo (FAO) estimó que en el periodo 2000-2002 “había en todo el mundo 852
millones de personas desnutridas; de estas, 815 millones vivían en los países en desarrollo, 28 millones en
países en transición y nueve millones en países desarrollados.” Y reportó que en los países en desarrollo, el
número de personas desnutridas se redujo sólo en nueve millones durante la década posterior a la Cumbre
Mundial sobre Alimentación (3,4).
En un primer momento, “la seguridad alimentaria se planteó como un problema individual al margen del ingreso
y del poder adquisitivo. Posteriormente se incorporaron factores tales como la producción suficiente, la
estabilidad de la oferta en un grado máximo y la garantía individual para obtener los alimentos por medio del
mejoramiento adquisitivo” (5).
En 1996, en la Cumbre Mundial de la Alimentación se declara, que la seguridad alimentaria existe solo cuando
todas las personas tienen acceso material y económico a suficientes alimentos; y no solo cuando el país es
capaz de producir dichos alimentos.
Es así que, se incorpora el concepto de Inseguridad Alimentaria definido como la disponibilidad limitada o
incierta de los alimentos que permiten cubrir los requerimientos nutricionales de los individuos, así como la
habilidad limitada o incierta para adquirir dichos alimentos de una manera aceptable desde la perspectiva social
y cultural (6,7). Es decir, la suficiencia alimentaria a nivel nacional no garantiza la seguridad alimentaria de todos
los hogares. Es común en países en desarrollo contar con un 20 a 30% de la población consumiendo menos
del 80% de sus necesidades calóricas aun cuando el suministro per cápita en el país provee el 100% o más de
sus necesidades (8).
En México, por ejemplo, en el informe presentado en 2008 por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y
Desarrollo Rural (SAGARPA) se reporta que: "el índice de seguridad alimentaria en México es de 94.5% según
las evaluaciones de la FAO que toman en cuenta el nivel de producción, las exportaciones globales y la
capacidad para importar". (Énfasis Alimentación, 2008). En yuxtaposici ón, el Consejo Nacional para la
Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en su dictamen sobre la pobreza en México (2008),
revela que entre 2006 y 2008, el porcentaje de personas en condición de pobreza alimentaria a nivel nacional
aumentó de 13.8% a 18.2% (19.5 millones eran pobres alimentarios, es decir, quienes tienen ingresos
insuficientes para adquirir una canasta básica de alimentos, incluso si los destinaran exclusivamente para ese
fin).

�Este marco, permite reconocer un proceso que se vive al interior de las familias, debido a que estas recurren a
una serie de estrategias que les permiten hacer frente a la inseguridad alimentaria, primero se vive un periodo
caracterizado por ansiedad y preocupación en torno a la provisión de alimentos disponibles. Luego, se ajusta el
presupuesto del hogar, lo que afecta la calidad de la dieta y diversidad de los alimentos. En este periodo
representa el nivel de inseguridad alimentaria más leve (nivel del hogar/leve). Posteriormente, los adultos limitan
la cantidad y calidad de los alimentos que ellos consumen, lo cual corresponde a nivel moderado e inseguridad
alimentara (nivel adulto/moderado). Finalmente, se ven afectadas la cantidad y calidad de alimentos consumidos
por los niños, que es el grado más severo (nivel infantil/severo) (9).
Acceso seguro a alimentos
Se pueden considerar al menos cuatro dimensiones implícitas en la noción de acceso seguro a alimentos
suficientes en todo momento: la primera es la suficiencia alimentaria que se define como las calorías y
nutrimentos requeridos para una vida sana, activa y productiva de todos los integrantes del hogar. La segunda
es el acceso a los alimentos que depende del conjunto de recursos y posibilidades con que cuenta el hogar
para producir, comprar e intercambiar alimentos o recibirlos como subsidios o regalos (10,11).
La tercera dimensión es la seguridad o el balance entre vulnerabilidad, riesgo y los recursos con que cuenta el
hogar. Si bien la vulnerabilidad se refiere a características inherentes al hogar, los factores de riesgo son
variables externas que atentan contra la posibilidad que tienen los hogares de acceder a alimentos disponibles.
A manera de ejemplo, familias de tamaño grande y con niños y/o mujeres embarazadas o en lactancia son más
vulnerables que aquellas de tamaño más reducido y con menos integrantes nutricionalmente vulnerables. Por
otra parte, cambios bruscos en políticas de precios o salarios en el país, incrementan el riesgo de inseguridad
alimentaria de familias pobres. De allí que la seguridad se encuentre supeditada al balance entre vulnerabilidad,
riesgo, y las posibilidades y recursos con que cuenta el hogar para hacer frente a cambios en condiciones
existentes (12).
Finalmente, está el factor tiempo ya que la inseguridad alimentaria puede ser crónica, transitoria o cíclica. Para
ilustrar esta afirmación digamos que la inseguridad alimentaria es crónica entre familias con pobreza alimentaria,
es decir aquéllas que no ganan lo suficiente para cubrir el costo de una canasta básica de alimentos. Es
transitoria entre familias donde el principal generador del ingreso en el hogar queda desempleado, y es cíclica
en la ruralidad durante algunas épocas del año alejadas de la cosecha.
Investigaciones recientes han enriquecido la comprensión de los factores que determinan la inseguridad
alimentaria en los hogares pobres. Con base en estudios publicados en este campo se puede concluir que está
determinada por factores exógenos y endógenos al hogar. Estos factores pueden conceptualizarse
jerárquicamente (13).
Los exógenos son aquellos en que el hogar es incapaz de controlar o influenciar directamente. Incluyen los
sistemas y estructuras ecológicas, económicas, y socioculturales del país, región o comunidad, y forman la base
contextual donde los factores sociales y de comportamiento se interrelacionan para determinar los patrones de
consumo de alimentos y el nivel de inseguridad alimentaria del hogar. Este amplio y complejo marco externo,
influirá sobre variables endógenas que son claves en el hogar y de los individuos que lo componen. Es decir,
va a influir sobre características específicas del hogar y sus integrantes, determinarán decisiones y
comportamientos relacionados con la alimentación que condicionaran el nivel de inseguridad alimentaria en el
hogar (14).
Al considerar los factores exógenos determinantes de la inseguridad alimentaria en el hogar, vemos que los
sistemas ecológico, macroeconómico y sociocultural del país participan en la configuración de los procesos de
industrialización y urbanización. Por otra parte, influirán directamente sobre el sistema y la política alimentaria
en el país, y a su vez, recibirán el impacto de las características y el ritmo de los procesos de industrialización
y urbanización. La dinámica del sistema alimentario del país determinará el suministro de alimentos, ya sea por
producción interna, importación o una combinación de ambos. A la larga, la dinámica de la oferta y la demanda
de alimentos regularán el precio de éstos, determinante importante del acceso a los alimentos de hogares
(especialmente urbanos). La política de precios tiene implicaciones importantes sobre la inseguridad alimentaria
de los hogares pobres, que regularmente gastan el 60-80% de sus ingresos en alimentación. En algunos países
uno o dos alimentos básicos representan el 40-60% de los gastos en alimentación en estos hogares.
Por otra parte, los procesos de industrialización y urbanización influyen sobre las posibilidades de empleo, los
niveles de ingreso y su distribución, y las oportunidades educacionales, en especial para las mujeres. Estos, a

�su vez, son determinantes del acceso de los hogares a los alimentos y por lo tanto participan en la definición de
la inseguridad alimentaria en hogares (15).
Investigaciones recientes señalan una estrecha relación entre tamaño, composición y tipo del hogar, con el
ingreso. Kennedy y Peters (1992), analizaron datos de Kenya y Malawi, y reportaron que existe una mayor
proporción de mujeres y niños en hogares con una mujer-jefe. Estas características demográficas influyen sobre
el potencial de generar ingresos en el hogar: hogares con un hombre-jefe, cuentan proporcionalmente con más
generadores de ingreso comparados con hogares donde el jefe es una mujer. Consecuentemente, el ingreso
se estima mayor en hogares con un hombre-jefe (16). Estudios en países latinoamericanos, africanos y asiáticos
han encontrado que las mujeres tienden a gastar una mayor proporción del ingreso en alimentación, comparado
con los hombres (17). A niveles similares del ingreso, hogares con una mayor proporción del ingreso manejados
por la mujer, tienen una probabilidad menor de tener inseguridad alimentaria.
Otro estudio realizado en las Filipinas por Florencio C. y colaboradores (1980), determinó el impacto relativo de
la educación de la mujer, el tamaño de la familia, los gastos en alimentación, la ocupación de la mujer y el uso
de su tiempo en la preparación de la comida, sobre la calidad nutricional de la dieta de familias rurales y urbanas.
Se determinó que la educación de la madre, el tiempo dedicado a la preparación de la comida, los gastos en
alimentación y la ocupación de la madre (es decir, si ella genera ingreso o no) se relacionaban positivamente
con la calidad de la dieta. Por otra parte, el tamaño de la familia se relacionaba negativamente. Esta relación
parece ser menos fuerte en aquellas familias con madres mejor educadas, o aquellas que gastaban
proporcionalmente más en alimentación. Es decir, una mujer mejor educada parece tener no sólo una mayor
capacidad de contrarrestar los efectos negativos de una familia grande, sino también una mejor capacidad de
usar más eficientemente los recursos asignados a la alimentación (18).
Métodos de evaluación
Para evaluar la magnitud y gravedad de la desnutrición, se han utilizado las encuestas sobre ingresos y gastos
de los hogares, las hojas de balance de alimentos, las encuestas sobre consumo de alimentos y las encuestas
antropométricas (19). En los años noventa, en Estados Unidos, ante la necesidad de conocer de manera directa
el grado de inseguridad alimentaria en los hogares, se introdujo una escala para medirla, conocida como de
Radimer/Cornell y la escala para la identificación del hambre en la infancia (20,21). La evidencia para su
construcción se obtuvo de las entrevistas a profundidad realizadas por Radimer a mujeres que vivían en zonas
rurales que arrojaron los siguientes resultados: a) la inseguridad alimentaria se experimenta de manera diferente
en los niños y en los adultos; b) el evento tiene cuatro componentes: calidad, cantidad, seguridad y
aceptabilidad, y c) la inseguridad alimentaria con hambre representa el nivel más severo del fenómeno (22). En
1995, se introdujo en Estados Unidos el módulo de Inseguridad Alimentaria en la Encuesta Nacional de
Población.

En América Latina, Lorenzana y Sanjur modificaron y validaron el índice de hambre desarrollado en Estados
Unidos por Wehler y colaboradores en 1992 (23), para aplicarlo en hogares pobres de Caracas (24). Por su
parte, Melgar-Quiñónez y su grupo estudiaron la percepción y experiencia de inseguridad alimentaria en la
población latina de California (EUA) e interpretaron los ítems incluidos en la escala mediante la técnica de
grupos focales; diez años más adelante se realizaron estudios de validación en áreas rurales mexicanas (25).
En Argentina, en 2003, la Oficina del Banco Mundial aplicó la escala del Departamento de Agricultura de Estados
Unidos (USDA) (26), la que finalmente fue adaptada y validada en Brasil por Pérez-Escamilla y un grupo de
investigadores de la Universidad de Campinas (27).
En Antioquia Colombia se valido la escala de inseguridad alimentaria domestica utilizada por Paulina Lorenzana
en Venezuela (28), y se determino la consistencia interna de la escala mediante la estimación de coeficientes
de correlación arrojando las variables relacionadas con inseguridad alimentaria sin hambre que lo explican en
95% y las relacionadas con inseguridad alimentaria con hambre que lo explican el 84%. La escala se
correlaciono significativamente con la disponibilidad de alimentos, el recurso de la limosna, el trabajo infantil,
el tamaño del hogar y la ocupación del jefe de familia (29).
Otra forma de evaluar la inseguridad alimentaria es midiendo la diversidad de alimentos disponibles en el hogar,
entendida como el número de alimentos diferentes disponibles para un periodo de tiempo, es un indicador de
calidad de la alimentación por promover la ingesta adecuada de nutrimentos, disminuyendo los riesgos de
presentar deficiencia o exceso de estos, asegurar un equilibrio apropiado de micronutrimentos y de energía

�proveniente de grasas. Evaluar la disponibilidad de alimentos por grupos permite analizar la calidad global de
la alimentación, independientemente de que se traduzca en energía y nutrimentos, pero a su vez es fundamental
analizar los alimentos que componen cada grupo, como un elemento adicional en la determinación de la
variedad de la alimentación. Análisis que se puede complementar con la disponibilidad per cápita en gramos y
comparar con las recomendaciones suministradas por las guías alimentarias de cada país (30).
Conclusión
Los resultados de estas encuestas muestran la urgencia de tomar en cuenta a la inseguridad alimentaria cuando
los gobiernos tomen decisiones sobre políticas públicas. Es evidente que políticas que conlleven a más y
mejores empleos y a reducir la pobreza pueden mejorar substancialmente la calidad y diversidad de la dieta en
los hogares. Se requiere ampliar la red de apoyo de alimentos para las familias más desprotegidas en tiempos
de crisis sociales y económicas. Un paso muy importante que se debe dar, a partir de conocer la inseguridad
alimentaria en los hogares, es que el Estado priorice acciones para reducir la inseguridad alimentaria y así
mismo, establecer sistemas de vigilancia que permitan el monitoreo de dichas actividades.
El diagnóstico de la Inseguridad en los países puede servir como un complemento de las múltiples y variadas
mediciones de pobreza que se hacen en los países con la finalidad de dimensionar las implicaciones de la
pobreza extrema y las repercusiones de ésta en la salud y nutrición de las poblaciones. Este esfuerzo va a
requerir el trabajo en equipo de diferentes autoridades, organizaciones y sectores responsables del desarrollo
social y económico de los países.
Resumen
La seguridad alimentaria constituye, en principio, un impulso casi instintivo de los grupos humanos por asegurar
su sobrevivencia frente a la escasez y se ha convertido en un asunto de seguridad nacional debido a la política
económica del orden global que ha provocado desequilibrios internos. La cuantificación de la inseguridad
alimentaria en el ámbito nacional contribuiría de manera sustancial en la definición de los objetivos a corto,
mediano y largo plazo de los programas orientados a combatir el hambre y a la evaluación de su impacto. Así
mismo, la identificación de los grupos en mayor riesgo permitirá orientar los esfuerzos de dichos programas
hacia los grupos más vulnerables. Por otro lado es evidente que los hogares necesitan generar ingresos
suficientes y estables que les permitan satisfacer las necesidades básicas de manera sostenida, así como el
fomento y rescate de la agricultura, tanto para el autoconsumo como para la generación de alimentos para el
resto de la población.
Palabras clave: Seguridad Alimentaria, Inseguridad alimentaria, Pobreza, Hogar, Calidad de la dieta,
disponibilidad de alimentos.
Abstract
Food security is, in principle, an almost instinctive impulse of human groups to ensure their survival against
shortages and has become a matter of national security because of the economic policy of global order that has
caused internal imbalances. Quantification of food insecurity at the national make a substantial contribution in
defining the objectives in the short, medium and long term programs to combat hunger and assessing their
impact. Furthermore, the identification of those most at risk will guide the efforts of such programs to the most
vulnerable groups. On the other hand it is clear that households need to generate sufficient and stable income
to enable them to meet basic needs steadily and rescue building and agriculture, both for consumption and for
the
generation
of
food
for
the
rest
of
the
population.
Key words: food security, food insecurity, poverty, Home, Diet quality, food availability.
Referencias
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2012, Vol 13, No 3, Julio-Septiembre</text>
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                <text>Ciencias de la salud</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                    <text>�AUTOCUIDADO EN DIABETES GESTACIONAL: ASOCIACIÓN CON
FACTORES CLÍNICOS Y SOCIOECONÓMICOS
Bernarda Sánchez-Jiménez,1 Alejandra Hernández-Galván,2
Courtois,4Otilia Perichart-Perera.5

Chelsea Erin Graham,3

Mayra Chávez

1

Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología. Subdirección de
Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes”. México,
D.F; 2Universidad Iberoamericana, plantel León Guanajuato, México; 3 Becaria ““Fulbright-García Robles” del
programa de investigadores. Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural. México,
D.F.; 4. Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de
los Reyes”. México, D.F.;5 Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología
“Isidro Espinosa de los Reyes”. México, D.F.
E-mail: emiberna20@yahoo.com.mx
Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en
todo el mundo hay mil millones de adultos que presentan
sobrepeso y unos 300 millones son considerados
obesos. El sobrepeso y la obesidad se asocian con
varias comorbilidades de gran importancia para la salud
pública, como es la hipertensión arterial, enfermedad
cardiovascular, la depresión, el cáncer de mama y la
diabetes, entre otras. (1) La prevalencia de sobrepeso y
obesidad en mujeres en edad reproductiva (mayores de
20 años de edad) es de 71.9%, lo cual es un problema
de salud pública, dado que durante la gestación la
obesidad produce varias alteraciones fisiológicas, donde
se ven comprometidos el sistema respiratorio, el
cardiovascular y el gastrointestinal de la mujer; además
de presentarse complicaciones fetales, neonatales y
obstétricas como la diabetes gestacional. (2) En este
sentido, en México, la Diabetes Mellitas 2 (DM2) fue la primera causa de muerte en mujeres en el año 2000, la
prevalencia en adultos de 20 y más años de edad fue 7.0%. (3) Durante el embarazo, la Diabetes Mellitus
Gestacional (DMG) se define como cualquier grado de intolerancia a la glucosa detectada por primera vez
durante el embarazo y es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad perinatal y materna a largo
plazo. La prevalencia es de 8 a 11% de todos los embarazos en México y en el Instituto Nacional de
Perinatología (INPer) hasta 12% en datos aún no publicados. Las complicaciones maternas por la DMG son la
preeclampsia y elevada incidencia de cesáreas; repercute en traumas perinatales y complicaciones neonatales
como la macrosomia, las malformaciones congénitas, distocia de hombros/trauma obstétrico, mortalidad
perinatal e hipoglucemia. (4) De acuerdo a A Zgebor JC y Toljamo M, en los siguientes cinco años, 50% de las
mujeres con DMG desarrollarán DM2 y tienen mayor probabilidad de presentar DMG en un siguiente embarazo,
además, sus hijos tendrán un riesgo más alto de tener sobrepeso y sus problemas concomitantes. (5, 6)
La Asociación Americana de Dietética y la Asociación Americana de Diabetes plantean que todas las mujeres
con DMG deben recibir Tratamiento Médico Nutricio (TMN). El TMN incluye la evaluación nutricia, el cálculo de
requerimientos de energía y nutrimentos, el diseño y recomendación de un plan de alimentación individual, el
automonitoreo de glucosa capilar, el establecimiento de metas personales para cambios en el estilo de vida,
educación intensiva y monitoreo. No se conocen las recomendaciones específicas en cuanto al esquema de
automonitoreo de glucosa capilar. Una opción es iniciar cuatro veces al día, una vez en ayuno y 1 ó 2 horas
después de haber consumido alimentos, durante dos días a la semana. Es muy importante el registro de este
automonitoreo para poder hacer ajustes al tratamiento médico y nutricio. Uno de los aspectos básicos dentro
de las recomendaciones es la realización de actividad física, en caso de no existir contraindicaciones. (7) Existen
diferentes estudios que promueven realizar ejercicio como el caminar de 20 a 30 minutos diariamente para
mejorar el control de la glucemia. Un estudio realizado por Jovanovic-Peterson en mujeres con DMG que
recibieron recomendaciones de dieta y ejercicio mostró menores niveles de glucosa en ayuno y de hemoglobina
glucosilada, en comparación con el grupo que solo recibió la intervención dietética. También se ha reportado

�que el ejercicio de resistencia reduce los niveles de glucosa postpandrial y disminuye el uso de insulina. (8) Otro
punto importante en el autocuidado es recibir un control prenatal eficaz, oportuno, continuo, integral y extenso,
(9) mediante el cual se puede reducir la morbilidad y la mortalidad materna, con buenos resultados en el recién
nacido. Recordemos que el autocuidado en salud, es la base de la pirámide de la atención primaria y por lo
tanto, es el componente primordial en el manejo de la DMG. Se dice que la población es responsable del 95%
de su cuidado. Por lo que el personal de salud, en especial de enfermería y nutrición debe motivar al individuo
para que adopte y complete las tareas de educación sanitaria para cuidarse así mismos. Recordando que el
único camino es aprendiendo acerca de sus formas culturales de la población y planificando estrategias a partir
de ellas. En este sentido, la herramienta más valiosa son los programas educativos, mismos que han
demostrado efectividad mejorando significativamente los patrones del autocuidado al término de cualquier
intervención educativa con población diabética en general y gestacional. (10-12) Por otra parte, también se debe
considerar el acceso físico a los servicios de salud desde el lugar de residencia de las mujeres, esto es, el
tiempo de traslado, ya que el resultado puede ser una mayor probabilidad de acudir o no a las consultas y
existir adherencia o no al TMN. La finalidad de este estudio fue describir a través de tres variables, el
autocuidado de un grupo de mujeres con Diabetes Mellitus Gestacional que reciben tratamiento médico y
dietoterapia, así como identificar algunos factores demográficos, socioeconómicos y antropométricos que
afectan el autocuidado.
Material y Métodos
Este es un estudio transversal, descriptivo y analítico, realizado en el Instituto Nacional de Perinatología (INPer).
Se seleccionó por conveniencia, y de manera consecutiva, una muestra de pacientes embarazadas que
acudieron a consulta externa durante un periodo de cuatro meses -noviembre 2008 a febrero 2009- que
consintieron en participar firmando carta de consentimiento informado. El proyecto general fue aprobado por los
Comités de Investigación y Ética del INPer. Se invitó a mujeres asistentes a la consulta prenatal del INPer que
cursaban con embarazo dentro de las semanas 30 a 34 de gestación, con diagnóstico de diabetes gestacional
y que tenían por lo menos tres semanas siguiendo un plan de alimentación proporcionado por una dietista del
INPer. Se incluyeron mujeres entre 18 y 43 años de edad, alfabetizadas y que radicaran en el área metropolitana
de la Ciudad de México. Se excluyeron del estudio a gestantes con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 1, 2, o
que utilizaran insulina como parte del tratamiento.
Se aplicó un cuestionario de salud adaptado de la escala Diabetes Care Profile validada por la Universidad de
Michigan , obteniendo un Alfa de Cronbach de 0.60 a 0.95. Es uno de los instrumentos que el Michigan Diabetes
Research and Training Center; ha desarrollado para los pacientes con diabetes. El cuestionario evalúa entre
otros factores, los sociales, demográficos, comorbilidades, las actitudes de los pacientes, creencias, la
dieta, consejos de nutrición, auto-reporte y dificultades para el autocuidado de la diabetes. (13) Consta de siete
apartados: 1) Datos sociodemográficos (edad, estado civil, escolaridad, religión, tiempo de traslado de casa al
Instituto), 2) Nivel socioeconómico, 3) Salud reproductiva (semanas de gestación, número de embarazo, número
de hijos, peso al nacer y edad de los mismos), 4) Información médica (edad gestacional en que se detectó la
diabetes, peso pregestacional, peso actual, estatura, antecedentes familiares de diabetes), 5) Adherencia a la
dieta (tiempo con la dieta, número de consultas con la dietista, horarios fijos de alimentos, uso de equivalentes,
días a la semana que siguió el plan de alimentación, que respetó las raciones recomendadas, que consumió
alimentos ricos en grasa y alimentos ricos en azúcares concentrados y almidones), 6) Adherencia al
automonitoreo (posesión o no de glucómetro y número de mediciones a la semana), 7) Actividad física (tiempo,
frecuencia y tipo de ejercicio). Igualmente, se obtuvieron número de consultas prenatales y peso del recién
nacido mediante el expediente clínico.
El autocuidado fue evaluado cuantitativamente a través de tres variables: 1) La adherencia al plan de
alimentación: Se evaluó en dos partes, la primera, medida a través de cuatro reactivos: frecuencia con la que
seguía un plan de comidas; si pesaba o media sus alimentos; el uso de lista de intercambios o grupos de
alimentos y horarios fijos de comida y colación. Las respuestas fueron de opción múltiple, cada una con diferente
valor. La segunda parte, compuesta también por cuatro preguntas: días a la semana que la paciente seguía las
recomendaciones otorgadas por la dietista, al igual que el número de días que no lo hacía; días en que consumió
alimentos altos en grasa y alimentos con azúcares concentrados o almidones. En general a esta variable se
otorgó un puntaje máximo de 1.5 que equivalió al 100% de adherencia. 2) La realización de actividad física:
Abarcó tres preguntas, cada una con valor máximo de 0.5. El realizar ejercicio contaba automáticamente como
0.5. La duración y días a la semana que la paciente se ejercitaba fueron las otras dos variables que se tomaron
en cuenta. Si realizó ejercicio 30 o más minutos el puntaje fue 0.5 y efectuarlo por más o igual a tres días a la
semana, se otorgó el mismo valor. Si los criterios anteriores no se cumplían la paciente no obtenía valor alguno
por su respuesta. El puntaje máximo fue de 1.5 equivalente al 100% el valor máximo. La gestante que se
reportaba no realizar ejercicio tenía cero puntos. 3) El automonitoreo de la glucosa capilar: Se consideraron tres

�aspectos con un valor de 0.5 cada uno. El contar con glucómetro valió 0.5; el automonitoreo dos días o más en
una semana (0.5), para valorar cuando la paciente lo realizaba por un menor número de días se sacaba por
proporción, al igual que el número de veces que la gestante se monitoreo en el día, siendo cuatro veces el valor
máximo. Igualmente se concedió puntaje máximo de 1.5 a esta variable, que corresponde al 100%.
El autocuidado general se evaluó contabilizando el puntaje máximo para las tres variables descritas, siendo el
puntaje máximo de 4.5, que se traduce al 100% y se consideró como autocuidado bueno. También se evaluó
el autocuidado cualitativamente, en donde se clasificó a las mujeres de acuerdo a tres categorías del puntaje
de autocuidado general: bueno (&gt;75 percentil), regular (entre el percentil 25 a 50) y malo (&lt; 25 percentil). De
acuerdo al número de consultas prenatales durante la gestación, se consideró un control prenatal adecuado
cuando la participante acudió a 5 o más consultas de obstetricia. El Índice de Masa Corporal (kg/talla m2)
pregestacional de las embarazadas, fue evaluado con el peso pregestacional reportado por la mujer y se
clasificó de acuerdo a los criterios propuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1998. El nivel
socioeconómico utilizado en este estudio es el asignado a todos los pacientes por el Departamento de Trabajo
Social, según varios indicadores (el número de salarios, los dependientes económicos, el tipo de empleo, entre
otros).
Los cuestionarios fueron aplicados por una Lic. en Enfermería y obstetricia y una Lic. en Ciencias Bioquímicas.
Para la estandarización del personal, primero se efectuaron reuniones de grupo, en la que se evaluaron la
técnica de la entrevista y la forma de llenado de los formatos. En una segunda etapa se aplicaron los
cuestionarios con mujeres asistentes a la consulta externa del Instituto, previa prueba piloto a fin de verificar la
información y corregir de ser necesario, errores presentados en el interrogatorio.
Análisis Estadístico: La información obtenida fue capturada en una base diseñada para el estudio y los datos
se analizaron en el paquete estadístico SPSS 14.0 para Windows. Se calcularan medidas de dispersión y
tendencia central, ji cuadrada, correlación de Pearson para variables categóricas y T de Student para
comparación de medias.
Resultados
De 39 gestantes que cumplieron los criterios de inclusión y aceptaron participar, la muestra quedo conformada
por 30 mujeres, ya que se descartaron nueve cuestionarios por estar incompletos. En la Tabla 1 se presentan
las características generales de las participantes. Se observa que el 60% de la población se encontraba en un
rango de edad entre 25 a 34 años. El 90% estaban unidas, con relación a la escolaridad, la frecuencia más alta
(60%) fue igual o menor a secundaria, la mayoría se dedicaba al hogar (80%) y al menos ya contaban con un
hijo vivo (87%). El 87% de las gestantes presentaron sobrepeso u obesidad pregestacional. El 90% de las
embarazadas llevaron un control prenatal adecuado (≥ 5 consultas obstétricas).
Tabla 1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS PARTICIPANTES
n= 30
INPerIER, 2009
%
60
40

EDAD (años)

25-34
35-43

Fx
18
12

ESTADO CIVIL

Unidas
No unidas

27
3

90
10

TIPO DE FAMILIA

Nuclear
Extensa

20
10

67
33

ESCOLARIDAD

≤ Secundaria
≥ Preparatória

18
12

60
40

OCUPACIÓN

No remunerada
Remunerada

24
6

80
20

�NIVEL SOCIOECONÓMICO

Bajo
Medio

16
14

53
47

PESO PREGESTACIONAL

Normal
Sobrepeso/obesidad

4
26

13
87

GESTACIONES

Primigestas
Multigestas

4
26

13
87

CONTROL PRENATAL

Adecuado *
Inadecuado

27
3

90
10

* ≥ 5 consultas en la gestación
En la Tabla 2 se observan las características socio-demográficas de la población divididas por nivel de
autocuidado. Independientemente de la edad de las mujeres, 23 de ellas (77%) tuvieron un autocuidado de
regular a bueno. De acuerdo al estado civil, encontramos que de las 27 mujeres que estaban unidas, 6 de ellas
(22%) tuvieron un autocuidado malo. La población que se dedicó al hogar mostró una tendencia a un mejor
autocuidado (79%) en comparación con las gestantes que trabajan fuera de casa (67%) (p=0.200).
Tabla 2. CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS DE LAS PARTICIPANTES SEGÚN
AUTOCUIDADO EN LA GESTACIÓN
n= 30
INPerIER, 2009
AUTOCUIDADO (percentilas)
MALO
REGULAR
BUENO
&lt; 25
25 a 75
&gt; 75
Fx. %
Fx.
%
Fx. %
p*
EDAD (años)
25-34 (n=18)
6 33
7
39
5 28 0.274
35-43 (n=12)
1
8
7
58
4 33
ESTADO CIVIL

Unida (n=27)
No unida (n=3)

6
1

22
33

12
2

44
67

9
0

33 0.489
0

ESCOLARIDAD

≤ Secundaria (n=18)
≥ Preparatoria (n=12)

5
2

28
17

7
7

39
58

6
3

33 0.586
25

OCUPACIÓN

No remunerada (n=24)
Remunerada (n=6)

5
2

21
33

10
4

42
67

9
0

38 0.200
0

NIVEL SOCIOECONÓMICO

Bajo (n=16)
Medio (n=14)

4
3

25
21

5
9

31
64

7
2

44 0.138
14

TIPO DE FAMILIA

Nuclear (n=19)
Extensa (n=11)

5
2

26
18

9
5

48
46

5
4

26 0.803
36

HIJOS VIVOS

Ninguno (n=11)
1 a 4 (n=19)

2
5

18
26

7
7

64
37

2
7

18 0.353
37

* X² de Pearson

�En la Tabla 3 se muestra el autocuidado de las mujeres de acuerdo a sus antecedentes de salud. La mayoría
de las gestantes (83%) tenían por lo menos un familiar con diagnóstico de diabetes mellitus, de las cuáles el
80% efectuaron un autocuidado de regular a bueno durante el embarazo. Cabe resaltar que del total de las
gestantes, 7 (23%) ya habían padecido DMG en un embarazo previo y más de la mitad de ellas (57%) presentó
un autocuidado malo. Además, las mujeres que no tenían antecedentes de DMG realizaron más actividad física
que las que contaban con antecedentes (p=0.053).
Tabla 3. ANTECEDENTES DE SALUD, PRESENCIA DE OBESIDAD EN MUJERES ESTUDIADAS DE
ACUERDO AL AUTOCUIDADO EN LA GESTACIÓN
n= 30
INPerIER, 2009
AUTOCUIDADO (percentilas)
MALO REGULAR
BUENO
&lt; 25
25 a 75
&gt; 75
Fx. %
Fx. %
Fx. %
p*
SDG¹ AL DIAGNÓSTICO
6 29
11 52
4 19
0.310
DE DMG²
&lt; 24 (n=21)
24 a 32 (n=9)
1 11
3
33
5 56
CLASIFICACIÓN DEL IMC³

Normal (n=4)
Sobrepeso (n=16)
Obesidad
(n=10)

DMG² EN EMBARAZO
PREVIO

Si (n=7)
No (n=23)

FAMILIARES CON D.
MELLITUS

Si (n=25)
No (n=5)

CLASIFICACIÓN
FREINKEL

Clasificada
(A1, A2) (n=19)
No clasificada (n=11)

0 0
3 19
4 40

3
8
3

75
50
30

1 25
5 31
3 30

0.445**

4 57

2

29

1 14

0.053

3 13

12

52

8 35

5 20

12

48

8 32

2 40

2

40

1 20

4 21
3 27

9
5

47
46

6 32
3 27

0.615

0.921

¹ Semanas de gestación
²
Diabetes
Gestacional

Mellitus

³ Índice de Masa Corporal

* X² de Pearson
** Entre sobrepeso y obesidad

En la Tabla 4 se puede observar que un mayor número de gestantes fueron diagnosticadas antes de la semana
24 (21vs 9). El puntaje de autocuidado en general fue mayor en las mujeres sin antecedentes de DMG; misma
población que mostró mayor tendencia a realizar actividad física (0.77).
Tabla 4. CARACTERÍSTICAS IMPORTANTES QUE TUVIERON LAS PARTICIPANTES PARA
MANTENERMAYOR PUNTAJE EN LA ADHERENCIA A LA DIETA , EJERCICIO Y AL
AUTOMONITOREO EN CASA
n= 30
INPerIER, 2009
Dieta

Actividad

Automonitoreo

Puntaje total de

�(puntaje 0
a1.5)
Media ± DE

física ( 0
a1.5)
Media ± DE

(n=21)
(n=9)

1.19±0.21
1.29±0.13

DMG² EN EMBARAZOS
PREVIOS
Si
(n=7)
No
(n=23)

1.21±0.15
1.22±0.21

SDG¹
DIAGNÓSTICO
DMG²
&lt; 24
24 a 32

Media ± DE

Autocuidado ( 0
a4.5)
Media ± DE

0.71±0.65
1.07±0.64

0.05±0.15
0.05±0.15

3.44±0.71
3.85±0.73

0.161

0.37±0.65
0.95±0.62

0.09±0.24
0.03±0.11

2.14±0.69
2.74±0.54

0.023

capilar ( 0 a1.5)

p³

AL
DE

¹ Semanas de Gestación
²
Diabetes
Mellitus
Gestacional
³ T de Student
Al analizar otros datos, encontramos que para la población que vivía más cerca del Instituto, (menos de una
hora de camino) el 60% llevó a cabo un autocuidado considerado como malo con relación a las que se
trasladaban en un tiempo mayor a una hora. La satisfacción expresada por la mayoría de las mujeres (97%)
hacia su tratamiento médico-dietético por el personal de salud fue buena y además consideraban benéfico
adherirse a este tratamiento por el bienestar de ella y su feto. Por último, el autocuidado que tuvieron las
participantes durante la gestación, no se relacionó con el peso del recién nacido, ya que 27 neonatos tuvieron
un peso menor a 3,500 gramos y sólo hubo tres recién nacidos macrosómicos, de los cuales, cada mujer tuvo
un autocuidado diferente (malo, regular y bueno).
Discusión
Lo primero que llama la atención es que, la mayoría de la población estudiada en esta investigación tuvo
sobrepeso u obesidad (87%) porcentaje mayor a lo reportado anteriormente en la población del INPer (64%),
(14) y a la prevalencia a nivel nacional (70%). (15) Además, más de la mitad de las mujeres estudiadas tenían
un nivel académico menor o igual a secundaria. Esto confirma lo reportado en otros estudios, que a menor nivel
de escolaridad mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad. (16) Asimismo, a menor escolaridad, menor
cumplimiento de las recomendaciones dietéticas y menor seguimiento de indicaciones de los profesionales de
la salud. Las mujeres participantes tuvieron un nivel socioeconómico medio y bajo (menor o igual a tres salarios
mínimos) y sólo una tercera parte vivía inserta dentro de familias extensas; quizás por ello, gran parte de las
gestantes no tuvieron suficiente apoyo social por parte de su familia, no pudiendo completar las actividades del
autocuidado, ya que una de las características de las familias mexicanas tanto rurales como urbanas es vivir en
familia extensa. La bibliografía menciona que una de las ventajas al permanecer dentro este tipo de familia es
el contar con los diferentes tipos de apoyo y ayuda, independientemente de su estado civil.
El autocuidado está relacionado con las actividades conscientes que las personas deben realizar para alcanzar
y mantener un adecuado estado de salud durante la vida. Específicamente en las mujeres con DMG es
importante el cumplimiento de algunas acciones durante el embarazo, a fin de evitar y/o controlar algunas
complicaciones relacionadas con la enfermedad. Estas acciones incluyen el llevar una alimentación correcta;
realizar actividad física; realizar automonitoreo de glucosa capilar y asistir a sus consultas prenatales.
La adherencia a las indicaciones médicas y nutricias por parte de la población adulta con diabetes mellitus tipo
2, oscila entre el 30 y 80% según Toljamo M, (17) lo cual concuerda con lo obtenido en el presente estudio
(77%). Creemos que éste se encuentra cerca del límite superior debido a que la mayoría de las participantes
creía en los beneficios de la adherencia al régimen indicado; lo que implica que las personas no actúan a favor
de su salud, si no están convencidas de que su esfuerzo las llevará a resultados favorables.(18) Existen
estudios que refieren la adherencia a la dieta como la parte más difícil del tratamiento, (19) afortunadamente,
en este estudio se encontró una adherencia a la dieta del 81%, superando a otro estudio que reporta el 65%
(20) y a pesar de las barreras que se han mencionado en la literatura. (21-22) Las diferencias pueden deberse

�a las diferentes formas de definir el concepto de adherencia adecuada. Se encontró que la adherencia a la
actividad física fue del 66%, igual al porcentaje encontrado en un estudio realizado en Estados Unidos con
diabetes mellitus2 y cifra superior al documentado en la Ciudad de Veracruz, donde la adherencia fue menor al
10%. (23) Con relación al automonitoreo de glucosa en sangre que se realizaban las mujeres en su hogar, la
adherencia fue baja, debido a que la gran mayoría de ellas no contaban con glucómetro en casa, tal vez, porque
la mitad de la población correspondió a un nivel socio-económico bajo y el glucómetro y las tiras
reactivas representan un gasto extra que muchas veces las mujeres no pueden solventar. ($ 2,600 mensuales
aprox. más el glucómetro) (24) En otras investigaciones, se ha asociado un nivel socioeconómico bajo con un
menor uso del automonitoreo, (25) reflejándose en baja retroalimentación de sus propias acciones y por tanto,
a veces no llevan a cabo las recomendaciones propuestas por el profesional en salud. Respecto al control
prenatal, con excepción de tres casos, la mayoría de las gestantes tuvieron un control adecuado, con cinco o
más consultas en el INPer, cumpliendo con lo recomendado a nivel internacional y de acuerdo a la Norma Oficial
Mexicana. (26)
Contrario a lo esperado y reportado en la literatura, las gestantes que tenían hijos cumplieron con un mejor
autocuidado comparadas con las mujeres primigestas; a pesar de que las mujeres con hijos invierten un mayor
tiempo en el cuidado de los mismos y en responsabilidades del hogar; quizá se deba a que las mujeres sienten
la necesidad de cuidarse para estar bien y atender a los demás. También, llama la atención que las participantes
que emplearon mayor tiempo en trasladarse de su hogar al Instituto, tuvieron mejor autocuidado sin importar el
costo del transporte, esfuerzo físico, entre otras cosas. Por último, a pesar de que la mayoría de los recién
nacidos tuvieron un peso adecuado, no podemos inferir que las participantes tuvieron un apropiado control
glucémico, debido a que se desconocen estos valores durante todo el embarazo, al no tener cifras de
automonitoreo de glucosa capilar.
Estos resultados convierten en una prioridad el fortalecer las
recomendaciones y la educación por parte de los profesionales de la salud para lograr que todas las mujeres
con diabetes gestacional se realicen el automonitoreo de glucosa capilar.
Este trabajo refleja de alguna manera que las mujeres están interesadas en cuidar su salud, utilizando los
servicios médicos durante la gestación, independientemente de su nivel socioeconómico y demográfico. Motivo
por el cual, es necesario el conocimiento de estos factores para que el equipo de salud conozca hacia dónde
dirigir sus recomendaciones y asegurar una mayor adherencia al tratamiento. De acuerdo al modelo
transcultural, el único camino para que el personal de salud y en especial la enfermera o nutrióloga puedan
motivar a la usuaria para asumir su autocuidado, es considerando su contexto cultural. En otras palabras, el
autocuidado también está permeado por las percepciones culturales, que determinan el comportamiento de las
personas para lograr o no un buen estado de salud.
Cabe señalar que este estudio está inserto dentro de nuestras investigaciones sobre modelos de atención de
salud con enfoque de autocuidado orientado exclusivamente a gestantes. La información obtenida en este
estudio es valiosa para desarrollar programas educativos y de atención, basados en el autocuidado para las
gestantes, ya sea antes, durante y después de la gestación.
Una limitante de esta investigación es que fue un estudio descriptivo, en un grupo pequeño de mujeres, en el
cual no se realizó intervención de ningún tipo. En segundo lugar, no se exploró el estado emocional de las
mujeres y mucho menos se brindó atención psicológica, considerando que la presencia de depresión puede
afectar el autocuidado y aumentar el riesgo de complicaciones en el embarazo. Además, la sobrecarga
emocional y miedos influyen durante esta etapa, aumentando el estrés. Otra limitante fue que para el cálculo
del IMC pregestacional se utilizó el peso reportado por la mujer, aún cuando existe controversia al respecto, sin
embargo, se ha visto que es útil en la práctica clínica y epidemiológica como un aproximado del peso medido o
real.(27-28) Se recomienda diseñar e implementar intervenciones educativas, de salud y psicológicas en
diferentes niveles de atención a la salud, que promuevan el autocuidado en las mujeres embarazadas con
obesidad y diabetes gestacional, tomando en cuenta factores clínicos y sociodemográficos, a fin de evitar las
complicaciones perinatales asociadas con la enfermedad.
Conclusiones
El sobrepeso y la obesidad al inicio del embarazo son problemas de alta prevalencia en nuestra población. En
mujeres con primer diagnóstico de DMG se encontró una mayor tendencia a la actividad física. Estas mismas
mujeres obtuvieron el puntaje más alto en el autocuidado durante todo el embarazo. Las gestantes que tenían
otros hijos y que vivían más lejos del Instituto, mostraron un mejor autocuidado comparadas con las mujeres
primigestas y las que vivían cerca. Aunque un alto porcentaje de las participantes llevó un control prenatal

�adecuado, el automonitoreo de glucosa capilar aún no es una práctica frecuente en estas mujeres. Es importante
establecer estrategias que promuevan un mejor autocuidado en mujeres embarazadas con obesidad y diabetes.
Agradecimiento
Nuestra gratitud al Dr. Francisco Cabral Castañeda, Jefe de la Consulta Externa del Instituto Nacional de
Perinatología, por su apoyo incondicional para la realización de este estudio.
Resumen
Describir el autocuidado de un grupo de mujeres con diabetes mellitus gestacional (DMG) que reciben
tratamiento médico y dietoterapia y su relación con algunos factores demográficos y socioeconómicos. Estudio
transversal y descriptivo, realizado en 2009. Se invitó a mujeres asistentes a consulta prenatal del Instituto
Nacional de Perinatología, con embarazo entre las semanas 30 a 34 de gestación, con DMG y que tenían por
lo menos tres semanas con dieta indicada en el Instituto. El autocuidado fue evaluado a través de la adherencia
al tratamiento dietético; automonitoreo capilar y actividad física. Se calcularon medidas de dispersión y
tendencia central, ji cuadrada de Pearson y T de Student. Participaron 30 embarazadas, de ellas, el 87%
presentaron sobrepeso u obesidad pregestacional. La adherencia a la dieta fue de 81%, a la actividad física
66% y al automonitoreo 3%. El 83% tenían familiar con antecedentes de diabetes mellitus. Del 23% de mujeres
con DMG, 57% de ellas realizó un autocuidado malo. Mujeres sin antecedentes de DMG realizaron más ejercicio
físico que las que tenían antecedentes (p=0.053), ellas mismas obtuvieron puntaje más alto en autocuidado. El
60% de participantes que vivía cerca del Instituto llevó autocuidado malo. Las embarazadas sin antecedentes
de DMG obtuvieron en general mejor autocuidado que las mujeres con antecedentes y mostraron una mayor
tendencia a realizar actividad física. Las gestantes que vivían más lejos del Instituto, mostraron mejor
autocuidado. Aunque hubo alto porcentaje de adherencia a la dieta, la práctica del automonitoreo de glucosa
capilar fue muy poco común.
Palabras clave: Embarazo, diabetes gestacional, autocuidado, adherencia.
Abstract
To describe self-care behaviors of a group of women with gestational diabetes mellitus (GDM) receiving medical
treatment and diet therapy and its relationship with demographic and socioeconomic factors. Cross-sectional
study conducted in 2009. Women were invited to participate in the outpatient prenatal care at the National
Institute of Perinatology, if they were pregnant (30-34 weeks of gestation), were diagnosed with GDM and had
at least three weeks with a prescribed diet. Dietary, physical activity, self-monitoring of capillary glucose
behaviors and prenatal visits were assessed with a specific questionnaire. .Descriptive statistics, Chi square test,
Pearson correlation and Student t-test were used for analysis. A total of 30 pregnant women participated in the
study; 87% were overweight or obese before pregnancy. Diet adherence was 81%, physical activity 66% and
capillary glucose self monitoring was 3%. Most women (83%) had familiar history of diabetes mellitus and 23%
had personal history of GDM. More than half of the women with history of GDM (57%) were classified as having
inadequate self-care behaviors. Women without history of GDM reported to do more exercise than those with
previous GDM (p=0.053), and obtained the highest score in self-care behaviors. Living near the hospital (60%
of women) was related with worse self care behaviors. Women without personal history of GDM showed better
self-care behaviors than women with previous GDM, with higher levels of exercise. Even though, diet adherence
was acceptable, capillary glucose self-monitoring was not a common behavior in this group of women.
Key words: Pregnancy, gestational diabetes, self-care behaviors, adherence
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�DIFFERENCES BETWEEN AGAR DILUTION, BROTH
MACRODILUTION (CLSI M27-A3) AND E TEST (AB BIODISK) FOR
FLUCONAZOLE RESISTANCE IN CLINICAL CANDIDA
ALBICANS ISOLATES.
E Robledo-Leal 1, JM Adame-Rodriguez 1, GM González 2, ET Aréchiga-Carvajal1*.
1Unidad

de Manipulación Genética, Laboratorio de Micología y Fitopatología, Facultad de Ciencias Biológicas,
Universidad Autónoma de Nuevo León (San Nicolás de Los Garza, N.L., México); 2Departamento de
Microbiología, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México).
E-mail: elva.arechigacr@uanl.edu.mx
Introduction
Reliable lab tests must be installed in order to monitor the incidence of in vitro antifungal resistance. There are
currently multiple options for testing in vitro antifungal drug susceptibility of Candida albicans. Reference
standard tests remain to be few and resource consuming, such as those from the Clinical and Laboratory
Standards Institute (CLSI) and the European Committee on Antimicrobial Susceptibility Testing (EUCAST). E
test (AB BIODISK) offers more simplicity and celerity in the application of the test, being its cost a disadvantage
particularly for small or newly started laboratories. Another factor that could represent a disadvantage especially
in the case of vulvovaginal candidosis is the fact that colonization occurs in the tissue surface and not in a
planktonic suspension, reason why CLSI reference method and other commercially available ones could not
simulate entirely the growth conditions at which the drug will have to act. We believe that antifungal response
of C. albicans seems affected by the way the organism colonizes tissues, cellular density and metabolism
changes due to the organism’s cellular age. Results obtained from susceptibility tests based on planktonic fungal
growth does not certainly indicate the behavior of the infection in the living tissue thus opening the possibility of
mis-correspondence between the minimal inhibitory concentrations (MIC) and the real susceptibility of the
organisms in an infective state. In consequence, therapeutic schemes based on susceptibility tests could be
imprecise suggesting ineffectively low doses or unnecessary high ones.
To test this theory, we decided to employ agar dilution assays such as the widely used for salt tolerance (1,2,3)
in order to submit C. albicans inocula to different concentrations of fluconazole (FLC) and analyze the possible
differences in the isolates’ susceptibility compared with results obtained with M27-A3 protocol and E test.
Materials and Methods
Isolates: 40 isolates of C. albicans (CA01-CA40) were obtained from patients with vulvovaginitis sampled from
the Hospital Universitario at Universidad Autónoma de Nuevo León. Strains included in the study were obtained
from patients who met the conditions of not being pregnant, not being cursing any antibiotics treatment at the
moment of the sampling and not being in the age of menopause according to Mexican Society of Nutrition and
Endocrinology, all these in order to ensure as much as possible that the infection didn’t occur due to a predisposal
factor. Strains were identified by biochemical, physiological and morphological tests.
Susceptibility tests: CLSI reference method (M27-A3): Broth macrodilution (BMD) assays were performed
according to CLSI guidelines (4). C. albicans strains were cultured in potato dextrose agar (PDA) for 24 h at 35°C.
The inocula were adjusted afterwards to a final concentration of 0.5x103 to 2.5x103 cells per ml in RPMI 1640
medium (Sigma). For each strain a set of 10 test tubes was previously arranged containing 100 μl of FLC in
concentrations ranging from 1.25 μg/ml to 640 μg/ml. 900μl of each adjusted inoculum was added to each of the
tubes containing the drug resulting in final drug concentrations ranging from 0.125 to 64 μg/ml. An extra tube
without antifungal drug was added for each set as a positive growth control.
Results were determined visually after 48 hours of incubation and MIC (minimum inhibitory concentration) was
defined as the lowest drug concentration which resulted in a reduction of 80% in the turbidity compared to the
drug-free growth control. As quality controls, C. krusei ATCC 6258 and C. parapsilosis ATCC 22019 strains were
used in accordance with CLSI document M27-A2.

�E test (AB Biodisk): The E test was performed in accordance to the manufacturer’s instructions (AB Biodisk,
1993). Briefly, 24h old cultures were adjusted to the turbidity of a 0.5 McFarland standard sterile saline solution.
The medium used was RPMI 1640 agar supplemented with 2% glucose. The plates were inoculated by pouring
500μl of the adjusted inoculums and then streaking across the entire surface of the agar in three directions using
a sterile cotton swab. The plates were dried at room temperature for 20 minutes before the E test strips were
applied (Figure 1B), then they were incubated at 35°C and read after 48 h. The E test MIC was determined as
the drug concentration at which the border of the elliptical inhibition zone intersected the scale on the antifungal
test strip. Any growth throughout a discernible inhibition ellipse was ignored. C. parapsilosis ATCC 22019 was
used as a quality control.
Agar dilution assays: For agar dilution assays we applied a modification to the Gaxiola et al method (5). Solidified
RPMI 1640 medium was mixed with FLC to final concentrations of 0.5, 2, 8 and 64 μg/ml. Plates without
antifungal drug were used as positive growth control. Inocula were obtained by incubating strains in YPD broth
medium for 48h. Each inoculum was adjusted to a final concentration of 1x106 cells per ml in RPMI 1640 medium
and 5 μl of each strain were deposited in drug containing plates. Fungal growth was registered after 48 h of
incubation at 35°C. MICs were defined as the minimum concentration at which growth was 80% inhibited
compared to the positive growth control (Figure1A). MICs were determined visually. As quality controls, C.
krusei ATCC 6258 and C. parapsilosis ATCC 22019 strains were used.
Analysis of results: Results were compared to determine the agreement between each of the three susceptibility
methods for each strain individually. Agreement was defined as results falling within ± 2 dilutions of the MIC
results. Because E test strips contain a continuous gradient instead of the log2 drug dilution scheme, E test MICs
were elevated to the next drug concentration that matched the macrodilution scheme to make the comparison
of the results easier
Results
Table 1 shows the MICs of the C. albicans isolates produced by each of the three methods. All 40 isolates
showed agreement between E-test and BMD. 19 isolates showed agreement between all three methods. 20 out
of 21 unagreed MICs were higher in AD and 15 of those MICs were ≥64 μg/ml. Only 1 (CA36) of the un-agreed
MICs was lower for AD than the other two tests. Although it agreed with the other tests, the MIC for strain CA12
was the only other result that was lower for AD. CA35 and CA40, both considered resistant according to their
MIC were also resistant in AD.

Table 1. MICs of all three methods and agreement between them at 48
h.
Strain
BMD
E test
AD
Agreement
CA01
0.25
0.125
0.5
*
CA02
0.5
1
2
*
CA03
0.25
0.25
0.5
*
CA09
0.125
0.125
0.5
*
CA11
2
2
8
*
CA12
2
2
0.5
*
CA17
0.25
0.125
0.5
*
CA19
0.25
0.25
0.5
*
CA22
0.5
0.25
0.5
*
CA27
0.125
0.125
0.5
*
CA28
0.125
0.125
0.5
*
CA31
0.125
0.125
0.5
*
CA32
0.5
0.5
2
*
CA33
2
1
8
*
CA35
64
32
64
*
CA36
8
4
8
*

�CA37
0.5
0.25
CA38
0.5
0.5
CA39
0.5
0.5
CA40
64
64
CA04
0.25
0.125
CA05
0.25
0.25
CA06
0.25
0.25
CA07
0.25
0.125
CA08
0.25
0.25
CA10
0.25
0.5
CA13
0.5
0.5
CA14
0.5
0.25
CA15
0.5
0.25
CA16
2
1
CA18
0.5
0.5
CA20
0.125
0.125
CA21
0.125
0.125
CA23
1
2
CA24
1
0.5
CA25
0.125
0.125
CA26
0.125
0.125
CA29
0.125
0.25
CA30
0.125
0.125
CA34
0.125
0.125
* Agreement between the three methods

2
2
2
64
2
8
2
64
2
8
64
64
64
64
64
64
64
64
64
64
64
2
2
64

*
*
*
*
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**

** Disagreement between AD and the other two methods, with higher AD MIC

Figure 1 exemplifies the comparison made between AD and E test. While some strains exhibited accordance
between all methods, such as CA35 in this figure, others like CA34 didn’t agree between E test and neither AD
or BMD. Strain CA33 shows a ≥80% inhibition at 8 μg/ml compared to the drug-free control in the AD and for the
E test it shows a MIC of 1 μg/ml, for it is that value the one that intersects with the inhibition halo. Following this
rubric, strains CA34, CA35 and CA36 show MICs of 64, ≥64 and 8 μg/ml respectively in AD and 0.125, 32 and
4 μg/ml respectively in E test.
Figure 1. Sample images of the results obtained with agar dilution (A) and E test (B). In agar dilution
assays, 5µl of each inocula were placed in plates with different fluconazole concentrations (A). E test
MICs were determined as the drug concentration at which the border of the elliptical inhibition zone
intersected the scale on the antifungal test strip. Any growth throughout a discernible inhibition ellipse
was ignored (B).
Table 2 shows the distribution of the MICs for the different methods. BMD and E Test exhibit very similar MIC
number in their concentration range overall, while AD MICs locate mostly at the highest concentration used.
MIC90 for BMD and E Test resulted in 2 μg/ml while for AD it dramatically increases to 64 μg/ml.

Table 2. Distributions of fluconazole MICs for different susceptibility methods.
Method

No. of isolates for which indicated MIC (μg/ml) was:

�0.125

0.25

0.5

1

2

BMD

11

10

10

2

4

E Test

14

10

7

3

AD

10

3
10

4

8

16

32

1
1

2
1

5

64
1
15

Discussion
It could be suspected that the big differences between MICs obtained with AD compared with BMD were being
caused by the way in which cells are grown, i.e. planktonic in BMD and sessile in AD but in E test however, cells
are grown conceptually in the same way as in AD and E test agreement with BMD is absolute for this study.
Although both AD and E test target cells in agar based growth, there is a greater ratio of cells per area in AD
than in E test which could mean that the a bigger concentration of cells are exposed to the same drug
concentration. The roll of cell density has been studied before (6,7) with results that support and reject the idea
of cell density as a contributor for antifungal resistance. In the present study there is an overall tendency
suggesting that cell density could indeed have contributed to fluconazole resistance although almost half of the
results agreed among the three methods tested. There could be several explanations for strains that showed
notorious increase in fluconazole resistance. Enjalbert and Whiteway demonstrated the quick and significant
induction of drug resistance genes in medium containing farnesol, particularly drug efflux components and stress
response genes (8). Since farnesol is produced depending only on cell growth and not on a particular carbon or
nitrogen source and it is produced in equivalent amounts by cells growing in either yeast or mycelial modes (9),
it is possible that the strains in our study that showed an increased resistance to fluconazole may have had a
series of upregulated drug efflux pumps and/or activated stress response mechanisms conferring them with the
remarked resistance. However, it has been proven that drug efflux pumps are not required for the development
of resistance associated with cell density (10) and it’s suggested that this increased resistance is produced by
factors others than molecular mechanisms or biofilm architecture. From this perspective it becomes equally
interesting to discover the reason for which the other strains did not develop resistance and even more the
reason for which one strain was more susceptible in this higher cell density conditions.
Microbiological and molecular biology tests need to be done to further research this. AD has been proved to be
useful in antifungal resistance evaluations for scientific works (11,12,13,14,15). Although it may not be reliable
as a substitute for neither E test nor the CLSI reference method, because of its cost and efficiency it can be
considered to be used as a preliminary resistance test, and it could be used to classify and/or search specific
and possibly undescribed sources of resistance and susceptibility in Candida isolates under a condition not
considered before.
Acknowledgements
We acknowledge the personnel of Centro Regional de Control de Enfermedades Infecciosas in Nuevo León for
their technical help and support.
Abstract
Susceptibility assays performed by agar dilution (AD) were compared to M27-A3 broth macrodilution (BMD)
methodology (Clinical Laboratory and Standards Institute) and E test (AB BIODISK) in order to determine the
feasibility and reliability of agar dilution as an unexpensive test for fluconazole (FLC) susceptibility assays against
Candida albicans. A total of 40 strains were used. All of the isolates resulted in agreement for BMD and E test.
19 isolates showed agreement between all three methods. Of the 21 divergent results, 20 resulted in higher MIC
for AD and 15 of those were ≥64 μg/ml. Cell density due to proportional contact of cells with the drug in medium
may be responsible for the results obtained and the divergence of AD compared to the other tests. AD can’t
reliably substitute neither BMD nor E test, but it may be helpful as a preliminary resistance test for strain
susceptibility classification in laboratory research.
Key words: Candida albicans, fungal, drug resitance
Resumen

�Ensayos de susceptibilidad realizadas por dilución en agar (AD) se compararon con M27-A3 macrodilución de
caldo (BMD) metodología (Clinical Laboratory Standards Institute y) y la prueba E (AB BIODISK) con el fin de
determinar la viabilidad y la fiabilidad de dilución en agar como una prueba de unexpensive para ensayos de
susceptibilidad a fluconazol (FLC) contra Candida albicans. Un total de 40 cepas fueron utilizados. Todos los
aislamientos resultaron en un acuerdo para la DMO y la prueba de evaluación. 19 aislados mostraron
concordancia entre los tres métodos. De los 21 resultados divergentes, 20 resultaron en una mayor MIC para
la EA y 15 de ellos fueron ≥ 64 mg / ml. La densidad de células debido a un contacto proporcional de las células
con el fármaco en el medio puede ser responsable de los resultados obtenidos y la divergencia de AD en
comparación con las otras pruebas. AD no son capaces de sustituir ni la DMO ni prueba E, pero puede ser útil
como una prueba de resistencia a la tensión preliminar para la clasificación de susceptibilidad en la investigación
de laboratorio.
Palabras clave: Candida albicans, hongo, resitencia de drogas
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fluconazole resistance in a Eukaryot Cell;7(7):1180-90.
12. Ferrari S, F Ischer, D Calabrese, B Posteraro, M Sanguinetti, G Fadda, B Rohde, C Bauser, O Bader and D
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13. Jia XM, et al, Op.cit.

�14. Shukla S, SV Ambudkar and R Prasad 2004. Substitution of threonine-1351 in the multidrug transporter
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15. Vandeputte P, G Tronchin, G Larcher, E Ernoult, T Bergès, D Chabasse et al 2008. A nonsense mutation in
the ERG6 gene leads to reduced susceptibility to polyenes in a clinical isolate of Candida glabrata. Antimicrob
Agents Chemother; 52(10):3701-9.

�FORMACIÓN NUTRIOLÓGICA EN UN PROGRAMA DE MEDICINA
DESDE LA PERSPECTIVA DEL ESTUDIANTE
Rebeca
Monroy-Torres1
y
Jaime
NavesSánchez2
1Departamento de Medicina y Nutrición, Campus León, de la Universidad de Guanajuato; León, Guanajuato,
2Hospital
México;
Materno
Infantil
de
la
SSG,
León,
Guanajuato,
México.
E-mail: rmonroy79@yahoo.com.mx
Introducción
La medicina es una “ciencia es la ciencia dedicada al
estudio de la vida, la salud, las enfermedades y
la muerte del ser humano, e implica el arte de ejercer
tal conocimiento técnico para el mantenimiento y
recuperación
de
la
salud,
aplicándolo
al diagnóstico, tratamiento y prevención de las
enfermedades y surge para explicar y tratar a los
enfermos” (1). Desde sus inicios ha sido una actividad
encaminada a resolver los problemas de salud de los
sujetos. Ha utilizado como principal parámetro la
observación de la eficacia terapéutica. El médico ha
adquirido una imagen de su profesión desde esta
concepción como principal responsable de la salud
humana. El médico recibe una formación científica y
humanística (2-4)
La influencia de la alimentación sobre la salud ha sido reconocida desde la antigüedad, sin embargo, la
nutriología como disciplina, aparece apenas en el siglo XIX. A pesar de que en los textos de Hipócrates ya se
mencionaba la importancia de la enseñanza de la nutrición en la formación de los médicos en el siglo V a.C.,
por ejemplo, elCorpus Hippocraticum señala esta afirmación, donde ya se menciona a la nutrición como un
elemento fundamental para alcanzar y conservar la salud, pero la nutriología apenas el siglo pasado ha sido
reconocida en el proceso de la salud-enfermedad (5,6). Ante nuevos retos a la salud en 1959 se fundó la
Sociedad Americana para la Nutrición Clínica, donde surgió el primer interés por integrar la nutrición al currículo
de la carrera de medicina y la Asociación Americana de Dietética recomendó la incorporación de la nutrición en
todos los niveles de la educación médica (7).
En México, en 1944 se funda el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, el cual
tiene este nombre desde el 2000, ya que refleja más adecuadamente las actividades de atención médica,
investigación y enseñanza que se desarrollan en el Instituto. Desde la visión y concepción de su fundador, Dr.
Salvador Zubirán, la enseñanza y la investigación de la nutrición se inició en el país de manera formal. Otros
trabajos realizados en el Hospital General de México, en los años 40, en torno a la desnutrición, llamaban la
atención sobre la importancia de la Nutrición para conservar o recuperar la salud (8,9). La situación en México
presentaba las mismas inquietudes y en 1990 se detecta que los conocimientos básicos de nutrición que tienen
los médicos residentes, mostraron que sólo uno de cada diez tenía conocimiento de los temas de nutrición que
se les preguntaron. Los resultados de esta encuesta motivaron en 1991 a la Fundación Mexicana para la Salud
(FUNSALUD), en coordinación con la Asociación de Escuelas y Facultades de Medicina (AMFEM), para iniciar
un programa con objeto de promover la enseñanza de la nutrición (10,11).
El estudio de la nutrición tiene su origen a partir de la definición de la desnutrición, considerada como una
condición de enfermedad. La nutrición deriva y surge de la medicina, como una especialidad m ás. La
enseñanza de la nutrición en las carreras de medicina así como la creación y desarrollo de la licenciatura en
nutrición, se dio y ha dado gracias a los esfuerzos incansables de investigadores y visionarios de la nutrición:
Dr. Cravioto, Dr. Jurado-García y Dra. Esther Casanueva, Dr. Ch ávez, Dr. Bourges, A pesar de estas visiones,
aún los programas de medicina y nutrición no están articulados (12). El crecimiento y evolución del conocimiento
en la formación del médico, desde el análisis de la historia natural de la enfermedad, la terapéutica, la medicina
preventiva, el enfoque psicosocial, la ética, etc., genera y obliga a la especialización de la profesión, llevando
a situaciones contradictorias aún, como lo es la evolución a desnutrición en pacientes hospitalizados.

�Como agente en el primer contacto con el paciente, el médico, es el pilar para la orientación alimentaria, donde
el apoyo y participación del nutriólogo y otros profesionales de la salud se hacen deseables.
Desafortunadamente, ha sido deficiente la intervención primaria y la interacción con el equipo multidisciplinario.
Esto en parte como consecuencia de una lenta y difícil incorporación de la nutriología como un área del
conocimiento en la educación de los profesionistas de la salud (13,14,15,16). En nuestro país se ha buscado la
implementación de la enseñanza de la nutrición como parte de la formación de los médicos (17, 18,19).
La Facultad de Medicina de la Universidad de Guanajuato desde 1972, en que se realizó la reforma curricular,
se incluyó los aspectos teóricos de la enseñanza de la nutrición de una manera integrada en el módulo de
Endocrinología, Nutrición y Reproducción. La enseñanza de los casos clínicos sobre nutrición se diseñó para
la fase II, que correspondiera al trabajo hospitalario y el trabajo comunitario. Esta enseñanza la venía
proporcionando sólo médicos y en 1996, a raíz de la incorporación de la Licenciatura en Nutrición, en la
Facultad, se realizaron actualizaciones y modificaciones en el programa de educación en nutrición para los
estudiantes de la licenciatura en medicina, dirigido por licenciados en Nutrición parea la fase II. En la fase II, los
alumnos de la Licenciatura en Medicina cursan cuatro módulos, con duración semestral: Medicina interna,
cirugía, pediatría y ginecología. El módulo de Medicina interna aborda temas de mayor prevalencia en el país
(nutrición en diabetes, enfermedades cardiovasculares, nefropatías y cáncer). Para el módulo de cirugía, los
temas son: obesidad, soporte nutricio, enfermedades hepáticas. Los aspectos de mayor importancia nutricia
para el módulo de pediatría y ginecología. En todos los módulos, se revisan casos clínicos (Fuente: Rediseño
curricular 1972, archivos de la Facultad de Medicina).
Para la edición 2007, se decidió realizar un estudio piloto con alumnos que recién iniciaban el primer contacto
con los casos clínicos de nutrición, de fase II. Se realizaron tres preguntas exploratorias y abiertas, en 50
alumnos. Un 50% de los alumnos, a quienes se les preguntó los motivos por los que recibían educación en
nutrición, refirieron que era “para poder suplir al nutriólogo”, cuando este no estuviera presente. Las respuestas
fueron los que motivaron este estudio, cuyo objetivo principal fue conocer la percepción y opinión de los
estudiantes de medicina sobre la educación en nutriología, así como del profesional de la nutrición.

Metodología
Se realizó un estudio descriptivo, transversal y prospectivo, de enero a junio de 2007, mediante la aplicación de
encuestas prediseñada por los autores, donde se incluyeron preguntas exploratorias relacionadas con la
enseñanza de la nutrición. La encuesta estuvo conformada por ocho ítems y fueron los siguientes:
1. ¿Tiene importancia que se incluyan temas de nutrición en el programa educativo de medicina?
¿por qué?
2. ¿Considera de utilidad tener los conocimientos y recibir la enseñanza de la nutrición al egresar? ¿por qué?
3. ¿Tiene importancia el tratamiento nutricio en el proceso salud enfermedad? ¿por qué?
4. ¿Qué espera aprender en los casos clínicos de nutrición este semestre?
5. ¿El contacto semestral previo con los casos clínicos de nutrición, despertaron interés o indiferencia? ¿Por
qué?
6. ¿Con este primer contacto de los casos clínicos de nutrición, considera que podría realizar las actividades
que realiza un nutriólogo?
7. ¿Los contenidos y el tiempo destinado a los casos clínicos de nutrición son adecuados? ¿por qué?
8. Señala un comentario general a los casos clínicos de nutrición
Se aplicó a 60 estudiantes, que cumplieron con los siguientes criterios de inclusión: ser estudiante del tercer
semestre de Fase II y haber tenido un primer contacto por un semestre, con los casos clínicos de nutrición, en

�los ciclos clínicos de medicina interna y cirugía. En el apartado de resultados, en las tablas 1 y 2, se presentan
las preguntas.
El muestreo fue de casos consecutivos. No se realizó tamaño de muestra, debido a que se aplicó la encuesta
a todos los estudiantes de ese semestre.
El protocolo fue aprobado por el Comité de Investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Guanajuato así como el consentimiento informado de participación a los estudiantes. Se aplicó estadística
descriptiva y porcentajes. Se utilizó el paquete estadístico NCSS® versión 2.0, 2006.

Resultados
Se estudiaron 60 alumnos con una edad promedio de 21 ± 1 años; el 52% del sexo femenino y el 48% masculino.
A continuación se presentan las respuestas a cada una de las preguntas, tanto las de opción múltiple como las
preguntas abiertas.
Respecto a la primer y segunda pregunta 1.¿Tiene importancia que se incluyan temas de nutrición en el
programa educativo de medicina? ¿por qué? El 100% contestó de manera afirmativa y las principales razones
que dieron fueron en un 35% “ para proporcionar un tratamiento integral” y, un 25% “para proporcionar un
tratamiento integral”, el resto de las respuestas se presentan en la tabla 1. De los siete alumnos que señalaron
que el enseñanza era para el “tratamiento de enfermedades crónico degenerativas”, señalaron a las siguientes
enfermedades: diabetes, hipertensión y ateroesclerosis. A continuación se mencionan otras razones que no se
presentaron en la tabla 1:“Mejorar el sistema inmunológico”, “Prevenir enfermedades”, “El médico es educador
al igual que el nutriólogo” y“Porque el que sólo sabe medicina no sabe nada”
Tabla 1. Número y porcentaje de razones que dieron los 60 estudiantes para la segunda pregunta y
que contestaron de forma afirmativa, sobre la importancia de llevar la enseñanza de la nutrición
Respuestas
Porque los médicos no tienen los conocimientos
Para la prevención de enfermedades
Tratamiento de enfermedades crónico degenerativas
Entendimiento del proceso salud enfermedad
Parte de los conocimientos básicos
Proporcionar un tratamiento integral

N (%)
2 (3.3)
7 (11.6)
7 (11.6)
8 (13.3)
15 (25)
21 (35)

Para la pregunta 2. ¿Considera de utilidad tener los conocimientos y recibir la enseñanza de la nutrición al
egresar? ¿por qué? El 92% consideró que ser ían de utilidad. El otro 8% que no la consideró de utilidad, dio
los siguientes motivos: “Es pérdida de tiempo ya que la prioridad son los contenidos de medicina” y “Debido a
que se destina muy poco tiempo a la enseñanza de la Nutrición, no será suficiente para aplicarlo al egresar de
la carrera”.
Para la pregunta 3. ¿Tiene importancia el tratamiento nutricio en el proceso salud enfermedad? ¿por qué? El
100% contestó afirmativamente, con los siguientes argumentos: “Es de importancia el tratamiento nutricio para
la prevención, tratamiento y reparación de los procesos patológicos como desnutrición”, “Para ayudar a reforzar
el estado inmunológico de los pacientes desnutridos”, “En las enfermedades crónicas” y “Ayuda en la mejor
evolución de la enfermedad”.
Pregunta 4. ¿Qué espera aprender en los casos clínicos de nutrición este semestre?, cinco estudiantes
opinaron que el cálculo de las dietas y, sólo tres de los estudiantes relacionaron el aprendizaje con una mejoría
en el estado de salud de pacientes y sus afirmaciones fueron las siguientes “Para mejorar las decisiones en el
tratamiento de la nutrición en los pacientes”, “Manejo del paciente diabético” y “Trastornos de la alimentación
como anorexia y bulimia”, el resto de las respuestas se presentan en la tabla 2.

�Tabla 2. Número y porcentaje de respuestas que dieron los estudiantes para la pregunta cuatro, acerca
de cuáles eran los principales contenidos de los temas de nutrición que esperaban aprender.

Pregunta 5. ¿El contacto semestral previo con los casos clínicos de nutrición, despertaron interés o indiferencia?
¿Por qué? Un 90% contestó que tenía aún interés y resto mostró indiferencia. Los estudiantes que mencionaron
que los temas de nutrición les eran indiferentes fueron los mismos que contestaron desinterés en que el
programa educativo de medicina presentara los casos clínicos de nutrición.

Pregunta 6. ¿Con este primer contacto de los casos clínicos de nutrición, considera que podría realizar las
actividades que realiza un nutriólogo? Un 25% contestó que sí podrían llevar a cabo las actividades de un
nutriólogo; el resto contestó que no podría. Los que contestaron de forma afirmativa, en su mayoría coincidieron
con las siguientes respuestas: “En la mayoría de los hospitales, centros de salud donde se practica el servicio
social profesional no se cuenta con un nutriólogo, por lo que el médico puede intervenir”, “Si se estudia y capacita
más, se puede dar tratamiento nutricio”, “Ya prescribo dietas desde el semestre pasado” y “Sí porque en la
carrera llevamos muchos temas de nutrición”.
Para los 45 (75%) estudiantes que contestaron que no se podía sustituir al nutriólogo, dieron los siguientes
motivos:
“Por eso existe la profesión de nutrición”.
“Los nutriólogos están más capacitados”.
“Hay que trabajar como equipo multidisciplinario”.
Finalmente, de estos 45 estudiantes, 23 señalaron que se podría sustituir al nutriólogo sólo en actividades
básicas como orientar o educar, excepto para los padecimientos más complejos como enfermedad renal y
cáncer, donde el nutriólogo es el que estaba capacitado.

�Pregunta 7. ¿Los contenidos y el tiempo destinado a los casos clínicos de nutrición son adecuados? ¿por qué?
El 95% puntualizó que no eran adecuados, porque se les destinaba poco tiempo y los contenidos se revisaban
de forma rápida. Las opiniones fueron las siguientes: “El horario por la tarde no es el adecuado y no se presta
toda la atención a los contenidos”, “Tienen mucha carga teórica” y “No se deben dar fórmulas o calcular dietas.
Para eso están los nutriólogos, es para los nutriólogos”
Pregunta 8. Señale un comentario general a los casos clínicos de nutrición. Las respuestas más frecuentes
fueron las siguientes: “Los casos son de interés y se ha dado a conocer la importancia de la Nutrición”, “No se
aprovechan porque se dan en poco tiempo y son pocos los temas”, “Se debería dedicar más tiempo en enseñar
al cálculo y prescripción de dietas”, “Se debería dar una guía o manual para los estudiantes de Medicina donde
vengan fórmulas y prescripción para los pacientes”, “Deberían incluirse más temas desde fase I para llegar con
más herramientas a fase II”, “Son muchos cálculos qué hacer y eso es tedioso” y “Los temas que se dan son
adecuados pues están basados en prevalencia en el País”.
Discusión
Este estudio refleja la perspectiva de los estudiantes de Medicina hacia los contenidos de la nutrición en su
licenciatura y el papel del nutriólogo. Se observa una contradicción en las opiniones de los estudiantes ya que
no muestran claridad en el papel de la nutriología para la práctica médica; el estudiante conoce los
temas relacionados con la nutrición a través de su formación pero la mayoría de los programas no están
estructurados. De ser así entenderían que con un curso semestral, no es suficiente para la planeación de dietas,
como fue alguno de los argumentos de los alumnos; y que para el diseño de menús y planes de alimentación
se requiere de fórmulas y cálculos específicos, que son parte básica de las herramientas de trabajo del
nutriólogo.
Respecto a las respuestas de los estudiantes, donde señalaron que los temas se impartían de forma insuficiente
(20), un estudio enr 126 escuelas de medicina en Estados Unidos de América, señalan que la preparación de
los estudiantes de medicina en materia de nutrición es insuficiente y escasa y, por tanto los estudiantes siguen
solicitado formación en nutrición, lo cual concuerda con algunas de las respuestas y sugerencias de los
estudiantes. Otro estudio Kahn RF. (21), menciona que los estudiantes de medicina se perciben con una
formación insuficiente en nutrición y un entrenamiento inadecuado para proveer asesorías óptimas sobre
nutrición. Con la aplicación de un cuestionario, Makowske M. y Feinman RD. (22), también concluyeron que los
conocimientos de los estudiantes de medicina sobre nutrición son deficientes. En este estudio un 75% señaló
que no podían realizar las actividades de un nutriólogo ya que los temas que se ven durante la formación como
médicos no son los suficientes. Por otro lado, Krebs NF, documentó que el médico llega a sustituir algunas de
las actividades que son propias del nutriólogo ( 23).
Este estudio descriptivo, permitió explorar la probable percepción que tienen los estudiantes de medicina, ya
que algunas de las respuestas reflejan que ven al nutriólogo como necesario en actividades de toma de
decisiones desde la Medicina y la Nutrición, pero a la vez se observaron opiniones de sustitución de las
actividades del nutriólogo. Por un lado aceptan la importancia de conocer y aplicar la Nutrición en todo el proceso
salud-enfermedad y en el abordaje de sus pacientes y por otro lado, muchos perciben que el Médico es quien
debe hacer nutrición. Hay que subrayar que la nutrición es parte indispensable en el proceso salud-enfermedad
del sujeto y por tal magnitud requiere de personal calificado y especializado en el área, motivo por el que la
Licenciatura en Nutrición fue creada, después de existir ya la enseñanza de la nutrición en el país (24).

Los temas de Nutrición que les atraen a los estudiantes de Medicina son los de mayor prevalencia y los que se
incluyen en los contenidos de los casos clínicos de nutrición, con excepción del interés por el diseño de menúes.
Con estos primeros resultados se deben buscar estrategias de enseñanza de la nutrición, ya que esta no se
reduce a temas como trastornos de la conducta alimentaria, diabetes y obesidad, si bien es cierto que son los
problemas de salud con mayor prevalencia nacional, no son los únicos de interés y que necesitan atención
desde la Medicina y la Nutrición. Por otro lado, la extensión del programa educativo de medicina no permite
cubrir con extensión suficiente los temas relacionados con la salud del ser humano. Solo el posgrado y la
práctica médica subsanarán la preparación intensiva. Se entiende que el contenido del programa educativo en
medicina no pretende agotar todos los contenidos de las especialidades, sino lo básico para a atención de
primer contacto, ya que la misma queja es constante sobre otros conocimientos como la epidemiología, ética,
estadística, biología molecular, atención primaria de la salud, medicina conductual, procedimientos de
diagnóstico, diabetes, etc. (25-28).

�Este trabajo deja varias posibilidades para seguir haciendo investigaciones, desde lo cuantitativo y lo cualitativo,
por ejemplo con la perspectiva de género con respecto a un mayor interés en “las” estudiantes que en “los”
estudiantes de medicina por estos tema, el estudio de factores socioculturales en relación a dimensiones de la
salud y de los profesionistas, el enfoque multidisciplinario de la salud (29). Permite además la reflexión acerca
del futuro y las posibilidades del nutriólogo como parte del equipo de salud, así como en el sentido de la
formación que recibe el médico desde las aulas. Conocer la forma de pensar de los alumnos de medicina es de
gran utilidad puesto que ellos son los futuros médicos. Este estudio se suma a los que contribuyan a fomentar
cambios de los sistemas de ense ñanza del programa de medicina, porque la contradicción y la ambigüedad,
reflejan una necesidad de trabajar en un equipo de salud conformado por varias disciplinas. Finalmente, es
posible, que estos primeros hallazgos, dejen bases para hacer estudios comparativos de la evolución del
pensamiento médico conforme al papel del nutriólogo y del resto del equipo interdisciplinario, en el contacto
directo durante las sesiones de nutrición.
Una de las limitaciones del estudio es la falta de una encuesta validada, por ser un estudio descriptivo, por lo
que el siguiente paso será contar con un instrumento validado para contar con datos más duros.
Conclusiones
La opinión y percepción de los estudiantes de medicina sobre los temas de nutrición, fue que la consideran de
importancia para su formación, pero el tiempo es insuficiente para comprender y conocer todas las patologías.
Un pequeño porcentaje, pero de impacto, consideró que los casos clínicos de nutrición se imparten para poder
sustituir al nutriólogo cuando este no esté presente.
Como un primer hallazgo y en concordancia con algunas publicaciones, se puede concluir que la ense ñanza
de la nutrición debe ser revisada y actualizada constantemente, con una evaluación de su impacto a largo plazo
y tomando en cuenta la opinión de los estudiantes que son los receptores de la información. Por tal motivo
deben recibir una formación en nutrición dentro del programa educativo de medicina, con una estructura
adecuada con el perfil de egreso del médico y dentro de sus competencias, para que con certeza conozca lo
que harán con el conocimiento de nutrición dentro de un equipo multidisciplinario.
Agradecimientos
A la Lic. Nut. Diana Ortega Sandoval, a la Dra. Sara Elena Pérez Gil y al Dr. Luis Humberto López Salazar, por
sus valiosos comentarios al manuscrito.
Resumen
La enseñanza de la Nutrición se imparte de manera breve y dispersa en los cursos de Medicina. No existe un
curso formal que sintetice e integre dicho conocimiento. Conocer la percepción sobre la enseñanza de la
Nutrición. Se aplicaron ocho preguntas a 60 estudiantes. Los criterios de inclusión: ser estudiante de medicina
del tercer año y, haber cursado los casos clínicos de nutrición durante un semestre. El 100% señaló que era
importante que se incluyeran temas de nutrición en el programa de Medicina, debido a la importancia en el
proceso salud enfermedad. De este 100%, un 25% consideró que podría sustituir al nutriólogo con los
conocimientos adquiridos. El 8% señaló que no le sería de utilidad el conocimiento al egresar, ya que la duración
de los temas era muy corta. Las respuestas de los estudiantes pueden ser explicadas por el corto tiempo en el
que tienen contacto con los casos clínicos de nutrición y esto lleva a dar poca importancia al aprendizaje de la
nutrición. Otra razón, es la falta de estrategias que indiquen los conocimientos de nutrición que debe recibir el
médico durante su formación y que evite una subestimación del rol del nutriólogo.
Palabras clave: Estudiantes de medicina, enseñanza, nutrición, percepción
Abstract
Teaching of nutrition is giving in shortly way in medicine courses. It doesn´t exist a formal course for integrating
this course. To understand the perception of students about nutrition education. A questionnaire was applied in
60 students, whose received nutritional clinic cases at third year of medicine degree. Inclusion criteria were:
being a student of third year medical career to be student of medical carrier; having studied clinical cases of
nutrition for a semester. 100% of students answered that are important nutritional issues during their medical

�career, the principal reasons were: promotes the teaching of nutritional care in population and a 25 % considered
that with this knowledge they could replace to the nutritionist; 8% of students said they are not important
nutritional knowledge. Finally, another percentage of students thought that not enough time spend to clinical
cases of nutrition in their careers. These students' responses may be because clinical nutrition cases are short
and why not come to give importance to the nutrition knowledge. Another reason is the lack of strategies that
reflect that knowledge must be doctors and nutritionists, to avoid underestimating the role of the nutritionist.
Key words: medical students, teaching, nutrition, perception
Referencias
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12. Ávila C., Op.cit.
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14. Arroyo P, et al, Op. cit.
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17. Arroyo P, et al, Op. cit.
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29. Perdiguero E., Op. cit.

�Volumen 13 No. 2
Abril-Junio 2012
Salus cum propositum vitae

IMPACTO DE LAS ESTRATEGIAS DE ENRIQUECIMIENTO Y
FORTIFICACIÓN DE ALIMENTOS CON HIERRO EN NIÑOS DE
DOS COMUNIDADES CENTINELA DEL MINISTERIO DE SALUD
DE COSTA RICA.
María del Pilar Salas Chaves1 y Eugenia Ma. Quintana Guzmán 2
1 Departamento

de Microbiología, Facultad de Microbiología, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica;

2 Departamento

de Análisis Clínicos, Facultad de Microbiología, Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica.

E-mail: maria.salas@ucr.ac.cr
Introducción
La deficiencia de hierro es un desorden nutricional de alta
prevalencia y la causa más común de anemia en todo el
mundo (1). Constituye un problema pediátrico debido a
su alta frecuencia durante la infancia (2-5) y su severidad
está relacionada con una condición socioeconómica baja
(6-9). Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la
población mundial presenta anemia en un 30% y la mitad
de los casos se debe a deficiencia de hierro (10).
A partir de 1966 se han realizado varias encuestas nutricionales representativas del nivel nacional con el propósito
de conocer la situación nutricional de la población costarricense y orientar adecuadamente la toma de decisiones en
el campo alimentario nutricional.
En 1996 se realizó la última Encuesta Nacional de Nutrición la cual condujo a la implementación de intervenciones
especialmente en lo relacionado con la fortificación de alimentos con micronutrientes y con la educación nutricional
mediante el uso de guías alimentarias (11). Esta encuesta mostró un deterioro en la situación alimentaria nutricional y
corroboró el diagnóstico de varios estudios sobre la existencia en Costa Rica del “hambre oculta” causada por la
deficiencia de micronutrientes. Además se encontró que el 26% de los pre-escolares tenían anemia y más de la
mitad de los niños pre-escolares (56,3%) presentaron reservas de hierro deficientes (12). A partir de estos resultados
se desarrollaron diversas estrategias como la de establecer por norma la profilaxis con hierro en lactantes como
grupo más vulnerable de presentar esta deficiencia, así como la suplementación con hierro en embarazadas y en
niños pre-escolares, la educación nutricional y la fortificación de alimentos (13).
La encuesta de consumo de alimentos en esta última Encuesta Nacional de Nutrición mostró que la población tiene
una dieta poco variada y que un alto porcentaje de familias no llenan sus necesidades de hierro (14,15). Debido a
que en Costa Rica las anemias nutricionales continúan representando un problema de Salud Pública, el Ministerio de
Salud dentro de la Política Nacional de Salud 2004-2006 ha desarrollado estrategias que fortalecen tanto las
acciones orientadas a la disminución de las deficiencias de micronutrientes, como de los programas de alimentación
complementaria con especial énfasis en la zona rural y urbano marginal (16).

�A partir de 1999 se desarrollan estudios de investigación sobre salud y nutrición en sitios centinela urbanos
(Desamparados) y rural (Nicoya) con el propósito de definir políticas, estrategias, planes, programas y proyectos en
el campo de la seguridad alimentaria y nutricional. En ese mismo año se monitoreó la calidad de la fortificación con
micronutrientes de consumo básico en áreas urbanas y en el 2000 en el área rural.
Los sitios centinela se definen como la forma de investigación de hogares, adecuada para planificar sistemas
administrativos descentralizados, con los cuales se puede medir el impacto y la cobertura a nivel local (17).
El presente estudio se llevó a cabo con el objetivo de determinar el impacto que han tenido las estrategias de
enriquecimiento y fortificación de alimentos con hierro en la prevalencia de anemia ferropriva y reservas bajas de
hierro en niños pre-escolares, comparando la información existente más actualizada sobre la prevalencia de anemia
reportada por el Ministerio de Salud de los años 1999- 2000 con nuestro estudio actual en dos sitios centinela de
Costa Rica.
Metodología
Se seleccionaron grupos de población por su grado de representatividad de un área determinada, en donde se
concentran recursos para obtener periódicamente información que se considere prioritaria (18).
Las comunidades centinela estudiadas fueron la zona urbana del distrito de Damas de Desamparados, situada a 10
Km al sur de la ciudad de San José y para la zona rural el distrito de San Antonio en el cantón de Nicoya provincia
de Guanacaste.
La muestra de niños pre-escolares (1-6 años) se obtuvo mediante muestreo aleatorio sistemático del marco muestral
de viviendas con niños de ese grupo de edad. Como marco muestral se utilizó el listado de viviendas en donde
habitan niños en edad pre-escolar. Para lo anterior se actualizó la cartografía de las comunidades sujetas de estudio
existente en el Instituto de Estadística y Censos (INEC). Esta actualización incluyó el mapeo de segmentos y el
listado de viviendas, establecimientos y comercios, con la identificación de la existencia del grupo de estudio. Se
propuso un tamaño muestral de 250 viviendas en cada comunidad, tal como lo determinó en el año 2000 el
Ministerio de Salud, con el fin de tener comparabilidad entre los datos.
A 159 niños se le obtuvo una muestra de sangre total sin anticoagulante y con EDTA con material nuevo y estéril
descartable. Las muestras se obtuvieron por punción venosa y se les realizó la determinación de hemoglobina y
hematocrito por el método de la cianometahemoglobina usando un contador hematológico automatizado y la ferretina
sérica por un método inmunoradiométrico (IRMA) de fase sólida. Además se les solicitó muestras de heces a cada
niño y su evaluación coproparasitológica se realizó utilizando las técnicas de análisis al fresco y Kato Katz.
Se solicitó por escrito el consentimiento informado de los padres para que los niños participaran en el estudio, el cual
fue aprobado por el Comité Etico-Científico de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad de Costa Rica.
Se utilizaron como valores de referencia para hemoglobina 11,0 g/dl, hematocrito 33 ml/dl y ferritina sérica 12 ng/dl.
Los puntos de corte utilizados concuerdan con los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (19). La
OMS define anemia en niños menores de cinco años de edad como aquellos valores inferiores de hemoglobina de
11 g/dl y de hematocrito de 33% (20).
Resultados
La Tabla 1 muestra que el promedio de la población estudiada es de cuatro años de edad en ambas comunidades,
con un predominio de varones en Desamparados y niñas en Nicoya. Los resultados de anemia y reserva bajas de
hierro en Nicoya según sexo del presente estudio se observan en la Tabla 2. En Desamparados no se encontró
ningún niño o niña ni con anemia ni con deficiencia en las reservas de hierro.

�Tabla 1. Distribución de la población por sitio centinela según sexo y edad (2006)

Tabla 2. Anemia y reservas de hierro bajas en Nicoya según sexo (2006)

La Tabla 3 compara los resultados de anemia y reservas bajas de hierro de los últimos estudios nacionales y de
nuestra investigación.
Tabla 3. Cuadro comparativo de anemia y reservas bajas de hierro según estudios nacionales
de los años 1996/2000 /2007

La prevalencia de parásitos fue muy baja en ambas comunidades con predominio de protozoarios, solo un caso en
Nicoya con uncinarias. El porcentaje de parásitos fue para Nicoya de 19% y para Desamparados de un 10% de la
muestra estudiada.
Discusión
En América Central y Sur los grupos más afectados por la deficiencia de hierro son niños especialmente menores de
dos años de edad y mujeres en edad reproductiva, incluyendo mujeres embarazadas.

Este mismo perfil es

�observado a nivel mundial, sin embargo en la regi ón centroamericana la anemia tiene diferentes características que
las observadas en África y Asia y la diferencia es en cuanto a la severidad ya que la anemia es menos frecuente en
América Latina, probablemente debido a la baja prevalencia de enfermedades endémicas como malaria y el SIDA
(21).
A pesar de que nuestro estudio (2008) se llevó a cabo en los mismos sitios centinela evaluados anteriormente se
encontró una baja prevalencia de anemia en relación a lo informado tanto en la última Encuesta Nacional de
Nutrición (1996) como en el estudio de sitios centinela del Ministerio de Salud 1999-2000. En estos dos últimos
estudios, los niños de la zona rural presentaron la mayor prevalencia de anemia y reservas de hierro depletadas,
mientras que en la zona urbana se encontró con más frecuencia la deficiencia de hierro sin anemia.
La última Encuesta Nacional de Nutrición realizada en 1996 mostró un a prevalencia de anemia en pre-escolares del
26% y la Encuesta Basal de Comunidades Centinela en Alimentación y Nutrición de 1999-2000 del 13.6% (22, 23).
Ya en este lapso de 3 años aproximadamente se observa una mejoría importante en el número de casos con
anemia.
En el presente estudio se encontró una prevalencia de anemia del 2,5% con reservas bajas de hierro en el 8,8% de
la población rural estudiada y no se encontró ni anemia ni depleción en las reservas del hierro en la zona
urbana.Esto demuestra que en el lapso aproximado de 10 años, desde la última encuesta y el estudio actual, se
mejoró considerablemente el perfil de hierro en la población pre-escolar de los mismos sitios centinela evaluados, es
más la condición de anemia en la población pareciera ser que dejó de ser un problema de Salud Pública.
El comportamiento de la ferritina en nuestro estudio indicó una prevalencia de deficiencia de hierro menor a lo
encontrado anteriormente en niños pre-escolares en el país, por lo que la anemia por deficiencia de hierro dejó de
ser la causa principal de esta por lo que se deben de realizar estudios donde se relacione anemia a otras deficiencias
de micronutrientes que afectan la eritropoyesis.
Se encontraron algunos pre-escolares afectados por parasitismo intestinal, en la mayoría de tipo no-patógeno. El
parasitismo hallado no se asocia con anemia ya que en su mayoría fue dado por protozoarios.Durante los últimos
años los índices de parasitosis en Costa Rica han venido disminuyendo marcadamente, en especial aquellas que
originan pérdidas importantes de hierro o asociadas al desarrollo de anorexia. En la última Encuesta Nacional de
Nutrición también se incluyó un modelo parasitológico y se encontró una prevalencia de parasitismo intestinal total de
5,4%.
Podemos concluir que los datos nacionales y los encontrados en nuestro estudio más recientemente, ambos
llevados a cabo en los mismos sitios centinela con un lapso de tiempo aproximado a los 10 años, son muy distintos
debido en gran parte a las políticas de fortificación de alimentos que se han implementado en Costa Rica desde el
año 1997.
En 1953 se estableció la fortificación de la harina de trigo con hierro. Sin embargo considerando que la dosificación
era muy baja, en 1997 mediante decreto ejecutivo, este nivel fue aumentado y además se le agregó ácido fólico (24).
En el año 2000 se da la fortificación de la harina de maíz con hierro y ácido fólico y vitaminas del complejo B (25) y
en el 2002 la fortificación de la leche con vitamina A, hierro y ácido fólico (26). En el 2003 se inició la fortificación del
arroz con hierro, ácido fólico y vitaminas del complejo B (27) y se modificó el tipo de hierro que se agrega a la harina
de trigo para una mayor absorción (28). En 1998 (29) y en el 2002 (30) además se fortifico el azúcar con vitamina A.
Sin embargo, a pesar de todos estos esfuerzos realizados, es necesario seguir fortaleciendo los programas
orientados a mejorar la situación nutricional de la población costarricense y las estrategias a seguir deben incluir
vigilancia epidemiológica y la promoción de estilos de alimentación saludable.

�Agradecimiento
Nuestro agradecimiento a los niños, padres de familia y al personal de los Equipos Básicos de Atención Integral en
Salud (EBAIS), el Hospital de La Anexión y la Clínica Marcial Fallas de la Caja Costarricense del Seguro Social de
Nicoya y Desamparados por la colaboraci ón brindada en el estudio. Además agradecen el apoyo financiero y
logístico del Ministerio de Salud, Vicerrectoría de Investigación de la Universidad de Costa Rica, el CONICIT y al
Organismo Internacional de Energía Atómica bajo el proyecto RLA/6/053.
Resumen
El presente estudio se realizó con el objetivo de determinar el impacto que han tenido las estrategias de
enriquecimiento y fortificación de alimentos con hierro en la prevalencia de anemia ferropriva y reservas bajas de
hierro en niños pre-escolares costarricenses. Se estudiaron 169 niños en edad pre-escolar pertenecientes a dos
comunidades centinela, una rural y otra urbana. La última Encuesta Nacional de Nutrición realizada en 1996 mostró
una prevalencia de anemia en pre-escolares del 26% y la Encuesta Basal de Comunidades Centinela en
Alimentación y Nutrición de 1999-2000 del 13.6%. En el presente estudio se encontró una prevalencia de anemia del
2,5% con reservas bajas de hierro en el 8,8% de la población rural estudiada y no se encontró ni anemia ni depleción
en las reservas del hierro en la zona urbana.

Se encontraron algunos pre-escolares afectados por parasitismo

intestinal en la mayor ía de tipo no-patógeno, el parasitismo hallado no se asocia con anemia ya que fue dado por
protozoarios. Podemos concluir que los datos nacionales más actualizados y los encontrados en nuestro estudio más
recientemente son muy distintos debido en gran parte a las políticas de fortificación de alimentos que se han
implementado en Costa Rica desde el año 1997. Sin embargo es necesario seguir fortaleciendo los programas
orientados a mejorar la situación nutricional de la población costarricense y las estrategias a seguir deben incluir
vigilancia epidemiológica y la promoción de estilos de alimentación saludable.
Palabras clave: anemia, hemoglobina, ferritina, niños, niñas, pre-escolares, hierro
Abstract
To determine the impact of the strategies of enrichment and food fortification with iron in the prevalence of iron
deficiency anemia and low iron reserves in pre-scholar children of Costa Rica was the objective of the present study.
We analyze 169 samples of children in pre-scholar age of two centinel communities, one rural and another urban.
The last National Survey of Nutrition made in 1996 demostrated a prevalence of anemia in pre-scholars of 26% and
the Basal Survey of Centinel Communities in Feeding and Nutrition of 1999-2000 was of 13,6%. In the present study
the prevalence of anemia was of 2.5% and with low iron reserves in 8.8% of the studied rural population and it was
neither anemia nor depletion in the reserves of the iron in the urban zone. Some pre-scholar children were affected
by non intestinal pathogen parasitism, which one is not associated with anemia because was given by protozoas. We
can conclude that the more updated national data and the recently found in our study are very different because of
the extent policies of food fortification that has been implemented in Costa Rica since 1997. Nevertheless it is
necessary to continue fortifying the oriented programs to improve the nutritional situation of the Costa Rican
population and the strategies to follow must include epidemiology monitoring and the promotion of healthful feeding
styles.
Key words: anemia, hemoglobin, ferritin, boys, girls, pre-scholars, iron
Referencias
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11. Ministerio de Planificación 2000. Plan para el Mejoramiento de los Servicios de Salud.
12. Idem.
13. Caja Costarricense del Seguro Social, Gerencia División Administrativa, Dirección de compra de servicios de
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14. Ministerio de Salud 1996. Encuesta Nacional de Nutrición. Fascículo 2: Micronutrientes. Ministerio de Salud,
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15. Rodríguez S, A. Blanco, L. Cunningham, M. Ascencio,

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16. Ministerio de Salud 2003. Pol ítica Nacional de Salud 2002-2006.
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18. UNICEF 1997. A UNICEF guide for monitoring and Evaluation. UNICEF headquarters: New York.
19. Organización Panamericana de la Salud 1996. Plan de acción para el control de la anemia por carencia de hierro
en las Américas.
20. Ministerio de Planificación, Op. cit.
21. Barón M A, L. Solano, M. Páez, M. Pabón 2007. Estado nutricional de hierro y parasitosis intestinal en niños de
Valencia, Estado de Carabobo, Venezuela. Ar. Venez. Nutr. Vol. 20 No.1: 5-11.
22. Ministerio de Salud 1996, Op. cit.

�23. Ministerio de Salud, Instituto Costarricense de Investigación en Nutrición y Salud, Caja Costarricense del Seguro
Social, Ministerio de Educación Pública, Op. cit.
24. República de Costa Rica 1997. Decreto Ejecutivo No. 26371-S: Reglamento para el enriquecimiento de la harina
de trigo de calidad alimentaria. La Gaceta No.208.
25. República de Costa Rica 1999. Decreto Ejecutivo No. 28086-S: Reglamento para el enriquecimiento de la harina
de ma íz con hierro aminoquelado. La Gaceta No.184.
26. República de Costa Rica. 2001. Decreto Ejecutivo No.29629-S: Reglamento para la fortificaci ón de leche de
ganado vacuno con vitamina A, hierro y ácido fólico.
27. República de Costa Rica 2002. Decreto Ejecutivo No.30021-S: Reglamento para el enriquecimiento del arroz. La
Gaceta No.1.
28. República de Costa Rica 2002. Decreto Ejecutivo No. 30030-S: Modificación al decreto ejecutivo No. 26371-S
del enriquecimiento de la harina de trigo de calidad alimentaria. La Gaceta No.1.
29. República de Costa Rica 1998. Decreto Ejecutivo No. 27021-S: Reglamento para la fortificaci ón de azúcar con
vitamina A. La Gaceta No.108.
30. República de Costa Rica 2003.

Decreto Ejecutivo No.30140-S: Modificaci ón decreto No.27021-S de la

fortificación del azúcar con vitamina A. La Gaceta No. 1.

Revista de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
Ave. Dr. Eduardo Aguirrre Pequeño y Yuriria
Col Mitras Centro, Monterrey, N.L. México 64460
Tels. (8)348-4354, 348-6080, 348-6447
respyn@faspyn.uanl.mx

Universidad Autónoma de Nuevo León
webmaster@uanl.mx

�LA TOMA DE DECISIONES EN SALUD PÚBLICA: UNA REVISIÓN
DEL PROCEDIMIENTO DESDE EL ENFOQUE RACIONAL
Igor Martín Ramos Herrera1, Miguel Ernesto González Castañeda2 y Carolina Tetelboin Henrion3
1

Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública, Cuerpo Académico Geografía de la Salud.
(Guadalajara, Jal., México). 2 Universidad de Guadalajara, Departamento de Geografía y Territorio, Cuerpo
Académico Geografía de la Salud. (Guadalajara, Jal., México). 3 Universidad Autónoma Metropolitana, Maestría
en Medicina Social. (México, D. F.)
E-mail: iramos@cucs.udg.mx
Introducción
Casi a finales del año 2005 “Stan” y ”Wilma”, dos
de los más poderosos huracanes en la historia
de México, se alinearon cronológicamente para
dar lugar a uno de los desastres naturales más
severos que hayan afectado al país. Estos
colosos provocaron lluvias, inundaciones,
cuantiosos daños materiales y cobraron muchas
vidas humanas al afectar los estados de
Chiapas, Quintana Roo, Campeche, Oaxaca,
Yucatán y Tabasco, al sur del país (1). Ante esta
situación, y con base en el estado de la situación,
el gobierno decretó activar el programa DN3
(Desastre Nacional Categoría 3) con la intención
de que las fuerzas sanitarias, civiles y militares,
respondieran inmediatamente a la prioridad de
poner a salvo a la población afectada y minimizar
el daño en las personas y sus bienes. En su primera fase, todas las acciones se orientaron a mantener la
integridad de la población y por tanto, las decisiones debieron ser tomadas de forma rápida y efectiva (2). Aún
así, la pérdida de vidas humanas se elevó a varios cientos de personas en ambos eventos y el número de
lesionados generó cifras de hasta cuatro dígitos.
Una vez que los huracanes se disiparon, las autoridades sanitarias cambiaron sus prioridades y entraron en
una segunda fase de respuesta, orientada a evitar el surgimiento de enfermedades epidémicas por efecto de la
contaminación de las fuentes de agua potable, la falta de alimentos y de higiene de los mismos, la carencia de
agua potable, la contaminación del ambiente por los restos humanos y animales en descomposición y la
carencia de medicamentos para la atención a las enfermedades preexistentes, entre muchos otros aspectos.
Las disposiciones a tomar, en esta fase, se orientaron a movilizar todos los recursos y ayuda disponibles para
mantener la salud de las poblaciones afectadas, hacer llegar servicios médicos de primer nivel a las zonas de
desastre y a movilizar a los enfermos a sitios donde puedan recibir servicios médicos de segundo o tercer nivel
de atención.
En la tercera fase, una vez restablecido el orden y sofocado el estado de emergencia, las autoridades y la
población se dedicaron a la restauración de las condiciones previas a los desastres. En la actualidad y por la
gravedad de los eventos citados, aún se trabaja en muchas partes de las zonas devastadas; parte importante
de las labores en esta fase se orientan a continuar con la vigilancia epidemiológica y en salud pública, así como
a poner nuevamente en funcionamiento los servicios locales de atención a la salud.
De acuerdo al reporte de las autoridades, el saldo general de estos operativos fue positivo y sin brotes
epidémicos (3). Quienes participaron en las acciones de atención a la salud durante estos eventos utilizaron su
juicio y experiencia para tomar las decisiones que consideraron más pertinentes, sin embargo, no se sabe si
estas personas habían recibido formación alguna para la toma de decisiones, menos aún si se evaluaron sus
habilidades en ese sentido o si siguieron una pauta preestablecida que orientó su acción.

�Las situaciones en las que se enfrentan disyuntivas en el ámbito de la salud pública, tan importantes como la
que aquí se relata, son motivo de interés para quienes se dedican a la formación de recursos humanos en salud,
en particular cuando se pretenden desarrollar habilidades para una toma de decisiones efectiva y eficiente. Este
artículo se enfoca principalmente en la descripción de las habilidades cognoscitivas que han de desplegar los
individuos para la toma de decisiones así como los instrumentos para evaluar tales habilidades en el ámbito de
la salud pública. Al final de éste se identifican problemas derivados de este análisis.
El objetivo del presente artículo es contextualizar y definir el uso de las habilidades cognoscitivas para la toma
de decisiones dentro del campo de la salud pública, así como identificar la forma en que éstas se pueden
desarrollar en el ámbito de la formación de recursos humanos en salud.
Para ello, se llevó a cabo una investigación documental de la literatura sobre el tema, teniendo como directriz
el seguimiento a los principales autores y sus referencias hasta el año 2005. Los documentos encontrados
fueron sujetos a un proceso de selección por pertinencia del tema y fueron sujetos a análisis de contenido.
Además, este trabajo es el producto de una revisión exhaustiva realizada durante un estudio mayor en el que
se desarrolló un instrumento para su evaluación y cuyos resultados se reportan en otro lugar (4).
La necesidad de un proceso racional
¿Qué llevó a las autoridades mexicanas a actuar de la forma en que lo hicieron en las distintas fases de la
contingencia ambiental y sanitaria durante estos huracanes? Supongamos que una acción importante al inicio
debió ser el acopio de toda la información posible respecto al problema que enfrentaban, lo cual dependía de
la confianza en el personal de atención a desastres, quienes deberían reportar datos confiables y oportunos,
además de la certeza de que mientras mejor información se obtuviera, mucho más fácil sería generar
alternativas de solución. Por otra parte, el tiempo de respuesta de las autoridades y del equipo de salud fue
crucial para el éxito de las acciones efectuadas, ya que la búsqueda de información debía ser oportuna y
expedita. Todo lo anterior en el marco de los lineamientos de respuesta del programa de atención a desastres.
Con la información a la mano y confiando en su veracidad, las autoridades y su equipo de trabajo debieron
diseñar una serie de alternativas de respuesta al problema, basándose en la evaluación de la magnitud del
problema, analizando la posible capacidad del gobierno y del Sector Salud para atender casos como estos;
quizá también consideraron la gran capacidad de trabajo así como las experiencias previas para el manejo de
estas situaciones e hicieron un análisis meticuloso de los riesgos, las posibilidades de éxito o fracaso y las
consecuencias de cada alternativa. Con las alternativas de atención propuestas, debieron seleccionar aquella
que consideraron daría una respuesta más efectiva al problema, en este caso, dividir la respuesta por fases y
disponer los recursos civiles, militares y de salud disponibles. Finalmente, permitieron que el plan DN3 del
ejército nacional implementara un Plan de Atención, el cual se ejecutó con buenos resultados de acuerdo a los
reportes oficiales.
Este caso refleja la enorme importancia que tienen las decisiones de los funcionarios y operativos del sector
salud sobre las acciones sanitarias en la población. Por lo anterior cabe preguntarnos ¿se podría repetir el
proceso con los mismos o mejores resultados?
El caso presentado sirve de pretexto para llamar la atención ante la necesidad de conocer y reconocer el
enfoque racional de toma de decisiones. Ciertamente en el ámbito de la salud pública no siempre se presenta
la oportunidad de tomar decisiones de manera tan aplastante como en una situación de desastre, pero si se
cuenta con personal que aplique el Proceso de Toma de Decisiones (PTD), se podrían incrementar las
posibilidades de éxito, dicho en otras palabras, reducir la incertidumbre y las posibilidades de fracaso.
La toma de decisiones
Se dice que la toma de decisiones es un proceso de análisis que permite elegir de entre varias alternativas
aquella que más se ajusta a las necesidades o metas de una situación determinada (5) y en el que deben
conjugarse los siguientes componentes: información, conocimientos, experiencia, análisis y juicio (6, 7).
También se le ha ligado a los objetivos educativos formulados por Benjamín Bloom (8), Robert Gagne (9), así
como con los procesos de razonamiento que requieren de distintas habilidades del pensamiento (10).
El intelecto de los individuos posee, entre otras capacidades, dos grupos de funciones: las habilidades del
pensamiento y los procesos de razonamiento. Las habilidades del pensamiento, son aquellas capacidades

�básicas del individuo que le permiten extender y refinar el conocimiento que posee, entre ellas están las
habilidades de comparación, clasificación, inducción, deducción, análisis de errores, abstracción, construcción
de fundamentación y análisis de perspectivas. Los procesos de razonamiento son más complejos y permiten
que el individuo utilice el conocimiento disponible de manera significativa con la finalidad de desempeñar tareas
específicas. Entre estos se encuentran la toma de decisiones, la investigación experimental, la inventiva, la
investigación y la solución de problemas (11, 12). Estos procesos se realizan a través las llamadas habilidades
cognoscitivas, las cuales se definen en la siguiente sección.
En este sentido, la toma de decisiones como proceso de razonamiento, hace uso del conocimiento de forma
significativa con la finalidad de diseñar alternativas de solución a un problema determinado y de elegir aquella
que más convenga. Herbert Simon (13 ) describió el PTD por primera vez hace casi ya medio siglo, lo identificó
como un proceso dinámico que consta de cuatro fases consecutivas: inteligencia, diseño, selección e
implementación. En la fase de inteligencia el individuo se enfoca en recolectar y procesar la información
necesaria para definir y comprender el problema que se presenta, es decir, qué, por qué y dónde ocurre, quiénes
lo están experimentando y cuáles son sus efectos, así como la definición de la meta o metas a lograr. Durante
esta fase se sugiere aplicar el pensamiento crítico (14), de forma que se adopte una actitud abierta, creativa,
sin prejuicios, cuestionando lo que parece obvio a simple vista y tratando de ir más allá de los límites usuales.
En la segunda fase del PTD, conocida como de diseño, el individuo se enfoca en concebir algunas alternativas
de solución para el problema identificado. No siempre es posible diseñar todas las alternativas posibles, pero
con base en la información que se obtenga, en la experiencia, el estilo cognitivo y en los recursos con que se
cuente, se podrán establecer dos o tres alternativas viables a la vez que deberán compararse entre sí. Además,
se establecen los criterios que le permiten seleccionar una de ellas.
La tercera fase del proceso, la de selección, es cuando formalmente se toma una decisión, ya que el individuo
elige de entre las alternativas diseñadas en la etapa anterior aquella que mejor responde al problema o situación
que se enfrenta. Para ello, refieren Laudon y Laudon (15.) el responsable se puede apoyar en sistemas de
información, otras personas y en materiales a la mano, que le permiten conocer los costos, consecuencias y
oportunidades de cada una de las alternativas.
La última fase del proceso de toma de decisiones es la de implementación. Aunque algunos autores (16) señalan
que la implementación ya no forma parte del PTD, en ocasiones se incluye dadas las implicaciones que tiene
para los resultados. Durante esta fase, el individuo pone en práctica la alternativa de solución seleccionada y
se reportan los progresos logrados.
A partir de las consideraciones teóricas previas se reconocen dos paradigmas: el descriptivo y el normativo (17).
El paradigma descriptivo se basa en la observación empírica y en los experimentos conductuales, mientras que
el paradigma normativo asume a un individuo que sigue un proceso definido de preferencias que obedecen a
conductas racionales. Para el presente trabajo se la perspectiva de este último paradigma para enmarcar y
describir el PTD en los individuos, por considerar que se adecua mejor a los supuestos teóricos reales.
Por otra parte, las decisiones pueden ser hechas bajo dos modelos: el individual y el grupal (18). El modelo
individual establece que el ser humano toma decisiones de forma racional con base en cálculos congruentes
racionales y de maximización de valor, lo que le permite establecer metas, generar y clasificar todas las
alternativas posibles de acuerdo a su aportación a esas metas y elegir aquella que más aporte. Aunque también
se considera una racionalidad limitada de los humanos que les impide establecer todas las alternativas posibles
y que por ello tienden a elegir la primera que esté disponible (19,20). El modelo grupal será revisado en otro
momento.
De acuerdo con el modelo individual, el PTD puede seguir dos rutas: la irreversible y la reversible o heurística.
La primera marca un camino lineal y unidireccional, en la que no se hacen repeticiones innecesarias de fase
previas del proceso (21). Por el contrario, aquellos individuos que siguen la ruta heurística, regresan a fases
previas, en un proceso de evaluación práctica de cada alternativa, donde la repetición de las fases y la
evaluación de los posibles desenlaces permiten experimentar los resultados de la solución sin haber tomado la
decisión definitivamente.
Algunos investigadores han encontrado que quienes adoptan el paradigma racional bajo el modelo irreversible
individual usualmente llegan a decisiones más eficientes (22,23). Debido a que el proceso heurístico es poco
consistente y produce una pérdida de nitidez en los límites de las soluciones y se reduce la confiabilidad y la
calidad de las decisiones (24). En el modelo irreversible la alternativa a seguir se selecciona en función de las

�probabilidades de éxito percibidas por los individuos, a esta actividad se le conoce también como toma de
decisiones probabilística (25, 26). También se señala que para tomar una decisión probabilística se requiere de
ciertas habilidades cognoscitivas que permiten comprender y elegir de entre las alternativas formuladas aquella
que más se acerque a las metas identificadas (27).
Las habilidades cognoscitivas para la toma de decisiones
La palabra habilidad significa destreza para hacer algo y además significa el desarrollo de esa destreza (28). El
término habilidad se usa también como sinónimo de competencia, que habla de una maestría y excelencia en
el desempeño de tal destreza. En párrafos anteriores, se comentó que las habilidades del pensamiento son
destrezas básicas de la inteligencia humana. También se mencionó que el PTD es un proceso de razonamiento
que busca aplicar el conocimiento de forma significativa. Para lograrlo el PTD hace uso de ciertas habilidades,
llamadas habilidades cognoscitivas, que si son usadas de manera efectiva, permitirán alcanzar las metas
propuestas (30).
Klein menciona que las habilidades cognoscitivas que facilitan el PTD se les denomina “habilidades
metodológico-estadísticas, donde lo metodológico del término da cuenta de la secuencia e integridad de las
fases para llegar a una decisión y lo estadístico del término se refiere al grado de probabilidad de la decisión”
(31, p. 324). Sin embargo, para los fines de este trabajo se usará el término de Habilidades Cognoscitivas (HC)
que es más común en la literatura. A pesar de que muy pocos autores se han preocupado por identificar aquellas
HC que entran en juego durante el PTD, aún no se ha llegado a un acuerdo. Sin embargo, es posible apreciar
algunas comunes, según se describe a continuación.
Argudín (32) identifica las siguientes habilidades: jerarquizar, asentar prioridades y asumir consecuencias,
donde la primera permite a los individuos clasificar distintos elementos, objetos u opciones a través de un criterio
determinado, y el elemento que cumpla mejor dicho criterio será el más importante y viceversa. La segunda
habilidad referida por este autor, es asentar prioridades, que permite distinguir aquellas acciones que deben ser
realizadas en primera instancia, dada su jerarquía, de aquellas que no requieren atención inmediata y pueden
ser efectuadas posteriormente. La tercera habilidad es asumir consecuencias, la cual tiene que ver más con los
valores del individuo y se refiere al grado de responsabilidad y compromiso frente a la situación en juego.
Por su parte, Pozo (33) identifica dos habilidades para el PTD, llamadas también habilidades profesionales
transversales. La primera es la habilidad para identificar alternativas que permite razonar los distintos cursos de
acción que se pueden seguir para dar solución a una situación problemática. La segunda es la habilidad para
hacer elecciones racionales, es decir, con base en el modelo racional y en la capacidad de los individuos para
seleccionar aquella alternativa que tenga más posibilidades de lograr un objetivo determinado, el individuo
realiza un análisis de cada alternativa con base en la información disponible y su juicio personal.
El Ministerio de Aprendizaje de Saskatchewan en Canadá, identifica tres niveles para el PTD: el primero se
refiere a la ampliación de la base de conocimientos a través de la información disponible; el segundo es tomar
una decisión informada que logre las metas planteadas y que establezca un compromiso con la situación
analizada; el tercero es desarrollar un plan de acción en el que se establezcan las actividades a seguir para
ejecutar la decisión tomada (34). Se aprecia en estos tres niveles una gran similitud con las anteriores
propuestas de HC.
Klein, Orasanu y Calderwood (35), preocupados por la ausencia de una definición clara y puntual, establecen
las siguientes HC para el PTD: 1) el manejo del proceso de toma de decisiones, enfocado en sus tres fases
iniciales, 2) la capacidad de clasificación y análisis independiente de los componentes subjetivo y objetivo de la
decisión, y 3) la evaluación de la importancia del problema así como la intensidad con que será manejado, lo
cual se basa en el compromiso que haga el responsable de la decisión hacia el problema (véase la Tabla 1).
Esta clasificación concuerda con la opinión de otros investigadores en el hecho de que las habilidades no sólo
tienen que ver con el PTD en sí, sino con el contexto en el que se decide (36), ya que mientras más importancia
le otorgue el responsable de la decisión a cada uno de estos tres aspectos, mayor será la calidad de la decisión
que se tome.
Tabla 1. Habilidades cognoscitivas que se aplican durante el proceso de toma de decisiones.
Habilidad Cognoscitiva

Definición conceptual

�Manejo general del proceso de toma de decisiones Es el manejo del proceso de razonamiento con el fin de
basado en el modelo racional
elegir de entre varias alternativas aquella que más se
ajuste a las necesidades o metas de una situación
determinada.
Capacidad para distinguir los aspectos subjetivos y Es cuando se logra una clara distinción entre los
objetivos de la decisión
componentes tácitos, observables y medibles del
problema, y los componentes subjetivos, sutiles e
implícitos del mismo.
Evaluación de la importancia del problema y de la Es cuando se manifiesta el ejercicio de un juicio
intensidad con que será manejado
sistemático, precavido y racional en el proceso de
formulación de las alternativas y la selección de aquella
alternativa para la cual siente un compromiso.
Fuente: Klein, Orasanu y Calderwood (37)
Así, Klein et al. establecen que la primer habilidad para el manejo del PTD se manifiesta por la formulación de
una solución en un orden jerárquico, es decir, el responsable de la decisión lleva a cabo un proceso racional e
irreversible donde primero busca información, identifica el problema y la meta a lograr, luego diseña las
alternativas y los criterios para evaluarlas y finalmente selecciona la más conveniente a las metas definidas. La
carencia de esta habilidad puede manifestarse de varias maneras: un paso muy superficial por las distintas
fases del PTD, la ejecución del proceso sin un orden específico o la eliminación de una o las dos fases iniciales
del proceso, con la consecuente selección de una alternativa de acción sin haber pasado por las previas (38).
La segunda HC, que es la capacidad para distinguir los aspectos subjetivos y objetivos de la decisión, se basa
en el hecho de lograr una clara distinción entre los componentes tácitos, observables y medibles del problema
y los componentes subjetivos, sutiles e implícitos del mismo. El hecho de no lograr establecer esta distinción o
que los límites sean difusos entre estos dos aspectos, se debe a que esta capacidad no está bien desarrollada
en los tomadores de decisiones. La tercera habilidad, la evaluación de la importancia del problema y de la
intensidad con que será manejado, se manifiesta a través del ejercicio de un juicio sistemático, precavido y
racional en el proceso de formulación de las alternativas y la selección de aquella alternativa para la cual siente
un compromiso personal o social, a diferencia de aquellos individuos que llevan a cabo juicios rápidos, poco
analizados y arriesgados, por lo que manifiestan un compromiso personal muy bajo.
De acuerdo con Klein (39), si en verdad existen diferencias en la calidad de las decisiones que llevan a cabo
las personas, estas serán manifestadas a través de las diferencias entre algunas o todas las habilidades
mencionadas. Además, si es posible clarificar estas HC y señalar sus diferencias, será entonces posible evaluar
las capacidades para la toma de decisiones, sea que estén en proceso de formación, que estén ejerciendo ya
una profesión, o bien, una actividad laboral.
No obstante, las HC no se manifiestan de forma aislada, sino que pueden verse afectadas por una serie de
variables personales y del grupo tomador de decisiones. Por ejemplo, se menciona que el nivel académico (40),
la disciplina de especialización (41), el coeficiente intelectual (42), la edad (43), el sexo (44) la experiencia de
trabajo (45,46) y el nivel de éxito profesional previo (47) son factores que de una manera u otra inciden en el
desarrollo de las habilidades para la toma de decisiones. Sin embargo, aún existe controversia respecto a la
contribución de algunas de estas variables, especialmente respecto a la experiencia de trabajo.
Con el fin de conocer el nivel de desarrollo de las HC que poseen los individuos entonces, es necesario definirlas
en términos operacionales, someterlas a evaluación y controlar las variables antes mencionadas. Para ello
algunos autores han propuesto varias formas de hacerlo.
Las habilidades cognoscitivas en términos operacionales
Para facilitar la evaluación y el manejo de estas HC se hace necesario establecer definiciones operacionales y
aplicarlas a través de instrumentos de medición que “registren valores observables de los conceptos abstractos
una vez operacionalizados” (48, p. 345). Stanovich y West (49), reportan que es posible evaluar las habilidades
para tomar decisiones partiendo de los modelos normativos, sin embargo refieren que no se ha logrado
uniformizar los componentes del proceso. No obstante, Randel, Pugh y Reed (50) así como Lipschitz y Ben
Shaul (51) sugieren que si se comparan las diferencias en la toma de decisiones entre expertos y novatos, es

�posible identificar cómo se llevan a cabo los procesos. Pese a esto, ninguno de ellos sugiere definiciones
operacionales, dejando un hueco en la discusión.
En un esfuerzo por establecer definiciones operacionales, el Gobierno de Saskatchewan (52), elaboró una
propuesta operacional para evaluar las HC. Con base en los tres niveles conceptuales por ellos mencionado,
se establecen nueve habilidades organizadas de la siguiente forma: para la primera habilidad se encuentran las
evidencias de reflexión sobre el tema en cuestión, investigación del tema y hallazgo de hechos relacionados.
Para la segunda se encuentran las evidencias de la exploración de alternativas y sus consecuencias, y la toma
de una decisión y el establecimiento de una meta personal. Finalmente, para la tercera habilidad, se encuentran
las evidencias del diseño y aplicación de un plan de acción y la evaluación del progreso. No obstante lo sencillo
de este esquema operativo, su aplicación no se detalla totalmente en el reporte encontrado, lo que hace
necesario revisar otras propuestas.
Las HC identificadas por J. Klein (53) y por Wang, Liu y Ruhe (54) sirven mejor a este fin y establecen un marco
de referencia que considera no sólo al proceso en sí, sino que amplía su campo de evaluación a los aspectos
sociales y personales de las situaciones (véase Tabla 2). Para ello, se hace valer de la habilidad para identificar
los aspectos subjetivos y objetivos de cada fase. Es decir, para la fase de inteligencia Klein sugiere que el
aspecto objetivo debe mostrar la comparación de los resultados de pruebas validadas con la situación, mientras
que el aspecto subjetivo se manifiesta a través de la evidencia de consulta con los involucrados en la situación.
Los mismos autores señalan para la fase de diseño que el aspecto objetivo se manifiesta mediante la consulta
de fuentes profesionales de información respecto a las posibles soluciones a problemas similares, mientras que
el aspecto subjetivo se manifiesta a través de la intención de consulta con los involucrados en busca de
sugerencias de cursos de acción. Por último, el aspecto objetivo de la fase de selección se manifiesta con la
evidencia del uso de la información recolectada para determinar la probabilidad de éxito relativo de cada una
de las alternativas sugeridas, para entonces seleccionar la más favorable. El aspecto subjetivo de esta fase se
hace evidente con la intención de consulta con las personas involucradas respecto a la posible mejor alternativa.
Además de revisar cada uno de los elementos del PTD a la luz de los aspectos subjetivos y objetivos, es
indispensable presentar situaciones en las que exista una baja posibilidad de compromiso frente a otras
situaciones en las que el compromiso sea mucho mayor. Ello permitirá evaluar la tercera habilidad del modelo
de Klein (55) mencionada como la habilidad para evaluar ambos aspectos del problema.
Tabla 2. Dimensiones y definiciones operacionales de las habilidades cognoscitivas identificadas.
Habilidad Cognoscitiva
Dimensiones
Manejo general del proceso Integridad
de toma de decisiones
basado en el modelo Orden
racional
Irreversibilidad

Manejo de la fase de Dimensión
inteligencia del proceso de objetiva
toma de decisiones
Dimensión
subjetiva

Definición operacional
El individuo ejecuta todas las fases del proceso de toma de
decisiones sin omisión alguna.
Las fases del proceso se realizan de forma unidireccional y
lineal, es decir, el individuo ejecuta las fases en el siguiente
orden: inteligencia, diseño, selección e implementación.
El individuo sigue las fases del proceso de toma de decisiones
en el orden previsto, sin regresar o repetir fases previas en
momento alguno.
Búsqueda de información: El individuo busca reportes de
situaciones similares y los compara con la situación que
enfrenta, asimismo revisa los procedimientos o normas
oficiales
Definición del problema: El individuo utiliza la documentación
y normatividad para realizar un análisis sobre la situación que
enfrenta, identifica el problema y lo define

�Definición de las metas: El individuo utiliza la documentación
y normatividad para establecer claramente los objetivos
pretendidos y definir la meta o metas a alcanzar
Búsqueda de información: El individuo solicita mayor
información de quienes recibe la notificación y/o de sus jefes
y compañeros
Definición del problema: El individuo hace un proceso de
reflexión individual e identifica el problema en cuestión

Manejo de la fase de diseño Dimensión
del proceso de toma de objetiva
decisiones
Dimensión
subjetiva

Definición de las metas: El individuo hace un proceso de
reflexión individual en el que identifica la meta o metas que
desea lograr con la decisión que se tome
Diseño de alternativas: Con base en el análisis de reportes, la
normatividad y la documentación disponible, el individuo hace
explícito un juego de posibles alternativas de solución a la
situación que enfrenta.
Definición de criterios: Con base en el análisis de reportes, la
normatividad y la documentación disponible, el individuo
formula los criterios que le permitirán evaluar las alternativas
formuladas
Diseño de alternativas: El individuo consulta con quienes le
reportaron la situación actual y con sus compañeros o
superiores en busca de sugerencias de cursos de acción.

Manejo de la fase de Dimensión
selección del proceso de objetiva
toma de decisiones
Dimensión
subjetiva

Capacidad para distinguir
los aspectos subjetivos y
objetivos de la decisión

Definición de criterios: El individuo consulta distintas fuentes
de información y a quienes le reportaron la situación actual
para generar los criterios de selección.
El individuo usa toda la información recolectada y los criterios
establecidos para determinar la probabilidad de éxito relativo
de cada una de las alternativas formuladas, entonces
selecciona la que más se ajuste a la meta o metas predefinidas.

El individuo consulta con las personas involucradas en la
situación respecto a la posible mejor alternativa
Dimensiones
Esta distinción se aprecia en cada una de las fases del
objetiva
y proceso de toma de decisiones que son descritas en esta
subjetiva
misma columna para cada una de las fases de inteligencia,
diseño y selección.
Elevado nivel de El individuo manifiesta un alto nivel de juicio y raciocinio en el
compromiso
proceso de toma de decisión.

Evaluación
de
la
importancia del problema y
de la intensidad con que
será manejado
Bajo nivel
compromiso

de El individuo manifiesta un bajo nivel de juicio y raciocinio en el
proceso de toma de decisión.

Fuente: Klein, 1999 (56).
El papel de la formación educativa en la toma de decisiones
Las actividades orientadas a la formación educativa tienen, entre otras, la finalidad de tomar en cuenta las
experiencias y conocimientos previos para que este obtenga o desarrolle el nivel de conocimientos, habilidades
y competencias requeridos para las actividades profesionales (57). Cuando se recibe capacitación para tomar
decisiones, el desempeño es más efectivo y eficiente en las situaciones de la vida real (58). Por tal motivo, el

�desarrollo de esta habilidad ha sido incorporado en un sinnúmero de programas educativos alrededor del
mundo, debido a su singular trascendencia en situaciones científicas, económicas y administrativas, así como
en la vida diaria.
Tradicionalmente, las instituciones educativas se han enfocado en transmitir a los estudiantes los conocimientos
disciplinares correspondientes a un área específica del quehacer profesional. Desde hace varias décadas, esta
acción se ha complementado con la intención de desarrollar habilidades y actitudes (59), llamadas por otros
“competencias profesionales” (60, 61). Algunas de las habilidades que se promueven en los estudiantes son: el
aprendizaje autodidacta, el pensamiento crítico, el dominio de otros idiomas, la identificación y resolución de
problemas, la toma de decisiones y el trabajo en equipos.
La formación educativa orientada al desarrollo de habilidades o competencias intenta responder a los retos que
impone la nueva sociedad del conocimiento y “se basa en las necesidades laborales, resaltando la importancia
del acercamiento entre la escuela y el mundo del trabajo” (62, p. 17). Este tipo de formación considera que los
individuos se capacitan a partir de identificar lo que debe ser capaz de hacer al concluir sus estudios. En otras
palabras, la educación basada en competencias se enfoca en la aplicación de los conocimientos, más que en
su adquisición, por lo que fomenta con gran énfasis el desarrollo de habilidades y actitudes y evalúa los logros
con la demostración del desempeño (63).
El ámbito de la salud en general, y el de la salud pública en particular, no es la excepción en términos de
formación de recursos humanos. Además, esta actividad exige de profesionales altamente capacitados (64),
dada su trascendencia para la integridad de la población. Con la intención de mejorar el estado de salud de los
grupos poblacionales, algunas instituciones educativas de salud se han sumado a esta corriente de promoción
de habilidades o competencias y han incorporado en sus planes educativos distintas actividades que les ayudan
a lograrlo (65, 66).
Existe actualmente una gran cantidad de propuestas educativas para desarrollar las habilidades para tomar
decisiones, desde aquellas cuyo énfasis está puesto en las corrientes teóricas que las soportan, hasta las que
se enfocan en elementos específicos de la práctica profesional; asimismo las habilidades se han incorporado
en distintos métodos, orientaciones, unidades de estudio o en cursos completos. Un ejemplo de ello es el
programa educativo desarrollado por el Gobierno de Saskatchewan (67) que ha implementado un curso
denominado Proceso de Toma de Decisiones en Salud cuyo objetivo principal es que los estudiantes practiquen
la planeación del compromiso individual hacia una acción sanitaria responsable; otro ejemplo es el que utilizan
las tecnologías educativas en el salón de clase, en relación a la toma de decisiones. Su efecto benéfico ha sido
comprobado en el desarrollo de las competencias profesionales (68). En el siguiente apartado se comenta sobre
algunos esfuerzos hechos para evaluar las habilidades para tomar decisiones en distintos ámbitos
profesionales, incluyendo el de la salud.
La evaluación de habilidades para la toma de decisiones
La evaluación del desempeño es uno de los cinco componentes del modelo educativo basado en competencias
(69) y quizá uno de los más importantes, ya que permite asegurar que quienes están siendo formados
adquieran, desarrollen o posean las habilidades suficientes para el quehacer profesional. A diferencia de la
evaluación de conocimientos, que pretende emitir un juicio relevante respecto a la información adquirida por los
estudiantes (70), el logro en el desarrollo de habilidades se evalúa a través de la manifestación de evidencias y
con base en ciertas normas predefinidas (71).
Sin embargo, se reporta que no ha sido fácil evaluar las HC dado que muchas de las decisiones se toman con
base en juicios de probabilidad, además de que se han hecho recomendaciones para que no se evalúen las
habilidades personales de forma independiente sino en conjunto (72), lo cual implica una serie de
consideraciones respecto a los recursos con que se cuenta para su ejecución. Por ello, se acepta que los
instrumentos tipo cuestionario o entrevista permiten evaluar las habilidades en los individuos (73), pero deben
diseñarse una vez que se han identificado aquellas sobre las que se desea indagar y las grandes dimensiones
o categorías de las mismas (74). Complementariamente, los instrumentos evaluadores deben reunir tres
requisitos: confiabilidad, validez y comprensión (75,76).
Con la finalidad de identificar la existencia de propuestas que permitan evaluar las HC para las decisiones, se
realizó una búsqueda en la literatura existente y se encontró que a pesar de la enorme discusión sobre los PTD,
y la menor discusión sobre las habilidades cognoscitivas, existen muy pocos instrumentos desarrollados para
tal fin. La Tabla 3 presenta las principales características de los instrumentos encontrados.

�Tabla 3. Instrumentos desarrollados para evaluar HC para la toma de decisiones.
Autor y fecha
Área de aplicación
Ventajas
Desventajas
McGuire y Babbott Ciencias de la Salud, Compara
la No evalúa HC.
(77)
estudiantes
capacidad individual
universitarios
con la de los expertos No reporta pruebas de validez
McGuire, Solomon y Ciencias de la Salud, Define estilos para la No evalúa HC.
Bashook (78)
Estudiantes
solución
de
universitarios
problemas
No reporta pruebas de validez
Trosset (79)

Educación, estudiantes Evalúa
intuición No evalúa HC, evalúa pensamiento
universitarios
versus método
crítico.

Peri,
Mosticoni, Científicos
Mosticoni y Barbarito
(80)
Klein (81,82)
Educación,
de escuela

Evalúa la capacidad
para
decisiones
eficientes
directores Evalúa HC de forma
particular.
α de
0.86.

Cronbach

No reporta pruebas de validez
No reporta pruebas de validez. Las
habilidades reportadas no concuerdan
con la literatura
Requiere análisis por parte de asesores
externos

=

Evidencia de validez
Greybeck, Orozco y Educación, estudiantes α de Cronbach = No evalúa HC, evalúa pensamiento
Olarte (83)
universitarios
0.87.
crítico.
Evidencia de validez Sólo evalúa conocimientos sobre
habilidades
Gestiopolis (84)
Administración,
Rápido y breve
No reporta pruebas de validez ni
directivos
confiabilidad
Minister of Learning Ciencias de la Salud, Evalúa las etapas del Interpretación subjetiva por parte del
of Saskatchewan (85) Estudiantes
PTD
profesor.
universitarios
No reporta pruebas de validez
Fuente: elaborado por los autores.
En la Tabla 3 muestra que la mayor parte de los instrumentos disponibles en la literatura han sido diseñados
para su aplicación en el ámbito educativo y específicamente en la formación para salud, a excepción de los
instrumentos desarrollados por Peri et al. (86) y Gestiópolis (87) que se abocan al área administrativa. Destacan
particularmente los instrumentos desarrollados por McGuire y Babbot (88), McGuire et al. (89) y el Gobierno de
Saskatchewan (90), los cuales fueron creados para aplicarse específicamente en el nivel de educación
universitaria.
Con la intención de definir cuáles de estos instrumentos serían los más apropiados para evaluar las HC para la
toma de decisiones en el ámbito de la educación sanitaria en México, se incorporaron dos columnas la Tabla 3
con las ventajas y desventajas de cada instrumento. La principal desventaja encontrada en los tres primeros
instrumentos y en el de Greybeck et al. (91), es que no evalúan directamente las HC, sino que asumen que el
PTD es una habilidad genérica. Tampoco desglosan las habilidades que han sido identificadas en la literatura,
además que los dos primeros se enfocan más en evaluar conocimientos sobre pensamiento crítico como una
habilidad inherente para la toma de decisiones.
Por otra parte, a reserva de ser verificado para cada uno de los autores de otros modelos, no se reportan
resultados de pruebas de validez y confiabilidad que demuestren la calidad científica de la mayor parte de estos
instrumentos, a excepción de Greybeck et al. (92) y de Klein (93, 94) que reportan niveles aceptables de

�confiabilidad, además de haber realizado algunas pruebas de validez de constructo y de contenido, así como la
revisión del formato y claridad de sus reactivos.
En la misma Tabla 3 se aprecia también que los instrumentos de McGuire y Babbott (95) y McGuire et al. (96),
fueron diseñados para evaluar los PTD en general y no hacen un análisis independiente de las HC para tomar
decisiones. Además se enfocan a hacer una comparación con lo que marcan los expertos y en establecer estilos
de toma de decisiones, lo cual no se acerca al punto central de búsqueda de este trabajo. Se considera entonces
que esos instrumentos tampoco son apropiados para evaluar las HC.
Aun cuando los instrumentos de Peri et al. (97), Klein (98, 99) y el Ministerio de Educación de Saskatchewan
(100), sí evalúan las HC para tomar decisiones, el primero tiene la limitante de que las habilidades identificadas
no concuerdan con las que existen en la literatura sobre los PTD, ya que hace una adaptación para una
aplicación específica con científicos, lo cual limita su uso para los fines de este trabajo.
En síntesis, en virtud de su contenido científico, sólo el segundo y el tercer instrumentos parecen ser los más
apropiados a los objetivos del presente trabajo, no obstante la limitación del segundo cuyo análisis se hace a
través de la interpretación de una tercera persona de las respuestas individuales, lo que podría restarle
objetividad, o que el tercer instrumento está limitado sólo a la primer HC señalada por Klein (101), es decir, el
manejo general del proceso de toma de decisiones. Por ello, el instrumento desarrollado por Klein (102, 103)
parece ser el más apropiado si se corrigen sus deficiencias de subjetividad en la interpretación, ya que evalúa
las HC y sigue fielmente las etapas del PTD manejado en la literatura.
Un último punto a considerar es la influencia de la ética y la responsabilidad social que imprime cada individuo
a sus decisiones, aunque este asunto se enfoca más al estilo que a las habilidades, también se ha considerado
en este estudio. Al respecto, las teorías modernas de la ética, utilitaria, egoísmo, deontología, justicia y
relativismo, establecen varias premisas éticas operacionales que influyen en el estilo de toma de decisiones de
los individuos (104). Por ejemplo, que cualquier acto es egoísta, que cualquier acción lleva a la máxima
eficiencia, que cualquier acción viola la idea de equidad, etc. Aunque este acercamiento surge de las disciplinas
administrativas o de la filosofía, desde el punto de vista sanitario, el tema se ha orientado al manejo de una
relación de transparencia hacia los pacientes y las comunidades y sus derechos (105).
Conclusiones
Hasta este punto ha quedado claro que el PTD coincide más con un proceso de orden racional que de orden
heurístico o casual. Al inicio de este trabajo se señaló la necesidad de tener una referencia clara y objetiva de
las competencias que poseen las personas para la toma de decisiones, también se comentó sobre el impacto
que pueden tener los resultados en los planes y programas de estudio en las instituciones educativas, así como
en las instituciones que ofrecen servicios de salud a la población. Dado que no se encontraron reportes sobre
la evaluación de HC en nuestro medio, los autores se han dado a la tarea de diseñar y validar un instrumento
que permita establecer con claridad el nivel de competencia que poseen los distintos grupos seleccionados y
que ha sido aplicado en un estudio realizado en la Universidad de Guadalajara, México (106).
En suma, la toma de decisiones en el área de la salud no sigue un proceso lineal y absoluto, sino que es tan
complejo y dinámico como cada una de las situaciones que se presentan en el mundo real (107), donde cada
situación es diferente a otras, el medio es sumamente dinámico, existe un gran componente de incertidumbre,
el tiempo es un factor determinante, las metas no están claramente definidas, las acciones y la retroalimentación
son altamente dependientes, las expectativas son muy elevadas, existen múltiples personas involucradas, el
personal de salud opera bajo normas organizacionales y culturales muy estrictas y el resultado afecta de manera
directa a la salud e integridad del ser humano y su ambiente (108). Esto se observa claramente con el caso
mencionado al inicio de este trabajo con respecto a la respuesta de las autoridades sanitarias en caso de
desastres naturales.
Es importante mencionar que existe una fuerte limitante en cuanto a la bibliografía existente en nuestro medio
y a nivel global con respecto al teme de la toma de decisiones, específicamente en lo que respecta a la que se
hace de forma colectiva. Por ello se trató de presentar el tema de la forma más detallada posible. Además, el
cada vez mayor impacto de los efectos de la naturaleza y de las epidemias en la salud y la seguridad de las
poblaciones demandan decisiones oportunas y eficaces. Ejemplo de ello son las recientes epidemias de
Dengue, influenza AH1N1 y gripe aviar, o bien, el reciente huracán Karl que azotó las costas de Veracruz de
forma devastadora.

�Finalmente, en nuestro medio, es poco conocido el PTD y consideramos que debe incluirse en la formación del
personal de salud. En este sentido, estamos de acuerdo con Drucker (109) cuando declara que no importa que
tan hábil sea un individuo para tomar decisiones, es un hecho que si observa e identifica claramente la situación,
será capaz de afrontarla de manera eficaz (110).
Resumen
Se presenta una revisión que contextualiza y define el uso de las habilidades cognoscitivas para la toma de
decisiones dentro del campo de la salud pública, y analiza cómo éstas se pueden desarrollar en el ámbito de la
formación de recursos humanos en salud. Se llevó a cabo una investigación documental de la literatura sobre
el tema, teniendo como directriz el seguimiento a los principales autores y sus referencias hasta el año 2005.
Los documentos encontrados fueron sujetos a un proceso de selección por pertinencia del tema y fueron sujetos
a análisis de contenido. A partir de la propuesta de Herbert Simon en 1956 la teoría de la toma de decisiones
es definida y posteriormente se encuentra a una serie de autores que analizan el proceso e identifican y
operacionalizan las habilidades cognoscitivas que lo generan. El proceso de toma de decisiones coincide más
con un proceso de orden racional que de orden heurístico o casual. Los autores coinciden en que la toma de
decisiones es un proceso intelectual que debe ejercitarse y evaluarse en el personal que trabaja en el ámbito
de la salud pública, debe formar parte de las competencias del personal de salud.
Palabras Clave: Toma de decisiones, habilidades, competencias, salud pública.
Abstract
A review that contextualizes and defines the use of cognitive skills for decision-making within the field of public
health, and discusses how they can be developed in the field of training of human resources in health. Was
conducted documentary research literature on the subject, taking as a guideline to follow the lead authors and
references to 2005. The documents found were subject to a selection process by relevance of the topic and were
subjected to content analysis. Since the proposal of Herbert Simon in 1956 the theory of decision making is
defined and is subsequently a number of authors who analyze the process and identify and operationalize
cognitive skills that generate it. The decision making process coincides with a rational order processing heuristic
or random order. The authors agree that decision making is an intellectual process that must be exercised and
evaluated in the staff working in the field of public health, should be part of the skills of health workers.

Keywords: Decision making, skills, competencies, public health.
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de

decisiones.

Hallado

�98. Klein, J. 2002, Op. cit.
99. Klein, J. 1999, Op. cit.
100. Minister of Learning of Saskatchewan 2005, Op. cit.
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�CONCEPCIONES CULTURALES SOBRE INSULINOTERAPIA DE
PACIENTES DIABÉTICOS TIPO 2
Lucila
Patricia
Acosta
Ramírez,
Alicia
García
Barrón
y
Kelvin
Saldaña
Valero*
Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P., México)
*Programa Estatal del Adulto y Adulto Mayor de los Servicios de Salud de San Luis Potosí (San Luis Potosí,
S.L.P.,
México)
E.mail: lacosta@uaslp.mx.
Introducción
La diabetes mellitus 2 (DM2) es un problema de salud
pública en continuo ascenso en todo el mundo, se
espera que en los próximos 25 años se incremente
notablemente en la población mayor de 20 años, sobre
todo en países en desarrollo como México, donde el
envejecimiento y la transición epidemiológica juegan un
papel muy importante; a tal grado que el número de
casos se duplicara o triplicara de no tomarse medidas
y estrategias acertadas (1). La DM2 es una enfermedad
endocrina y metabólica caracterizada por un déficit parcial o total en la secreción de insulina. Tal déficit tiene
múltiples consecuencias en el organismo, entre las que destaca la tendencia a la hiperglucemia, que requiere
la aplicación de insulina, además del control estricto sobre la dieta y otras medidas que forman parte del plan
integral de tratamiento (2).
El estudio prospectivo de DM en el Reino Unido (UKPDS) demostró que gran numero de pacientes presenta un
deterioro progresivo del control glicémico con relación al tiempo de evolución, y en su mayoría requerirán
tratamiento con insulina aislada o en combinaciones con agentes orales, existiendo una relación directa entre
el riesgo de complicaciones y los niveles de glicemia a lo largo del tiempo. (3) Varios estudios han confirmado
un retardo en el inicio y progreso de complicaciones microvasculares en pacientes diabéticos tipo 2 con
insulinoterapia intensificada, así como un mejor control de la hemoglobina glucosilada (Hba1c) (4, 5, 6). El
número de muertes por DM en México, que desde 2001 aumenta a una tasa de 5 mil decesos más cada año,
se reducirá hasta en un 50 % cuando se amplíe el porcentaje de pacientes tratados con insulina, pues hasta
ahora sólo suman entre 3 y 5 %, mientras que en muchos países representan 30 y hasta 40 % (7).
El tratamiento con insulina se considera con frecuencia una indicación compleja, pues se desconocen los tipos
de insulina, las técnicas y los algoritmos de aplicación. Se tiene temor a la hipoglucemia y al aumento de peso.
Algunos indican la insulina con la idea de castigo por el mal cuidado personal y no se cambian los mitos que
prevalecen en la población. Se proponen metas muy claras de control y sin embargo, son difíciles de alcanzar
y de mantener en la vida diaria (8). También, los enfermos rechazan el tratamiento con insulina con base en
creencias y algunos mitos tales como: la ceguera, el aumento de peso, el temor a las inyecciones, el sentirse
mas mal, lo ubican como la etapa última de la enfermedad, que antecede a la muerte, entre otros(9, 10).
En el caso de estos pacientes, el control metabólico depende de su comportamiento, de modo que en gran
medida su evolución estará supeditada a la adhesión al tratamiento. Sin embargo, existen barreras para su
apego, entre otras la complejidad del régimen, el cambio en sus actividades cotidianas y el escaso conocimiento
y habilidades para el manejo de la DM2 (11). Martín y Grau señalan que en general, 40% de los pacientes no
cumplen las recomendaciones terapéuticas y en las enfermedades crónicas el incumplimiento alcanzaría hasta
45%. (12) Lauritzen–Zoffmann revelan los resultados del estudio DAWN (Diabetes Attitudes Wishes Needs)
donde el 57 % manifestó resistencia a iniciar tratamiento con insulina, encontrándose similar percepción en la
mitad de los profesionales de la salud (13). Por tanto, es de suma importancia que el diabético participe
activamente en los programas de atención, con la finalidad de fortalecer sus capacidades para la toma de
decisiones que le faciliten el control de su propia vida. Lo que implica un proceso de formación integral que
incluya las dimensiones: biológica, psicológica, social, cultural, ecológica, productiva, recreativa, sanitaria y
espiritual para empoderarlo. De modo tal que pueda desempeñar un papel más activo en el autocuidado y
desarrollar aptitudes apropiadas. Un paso para lograrlo de manera efectiva es mediante el conocimiento del
significado y el sentido que estructura el paciente con relación al cuidado de su padecimiento (14).

�Un enfoque empleado para analizar los patrones culturales mediante modelos semánticos, es la teoría del
consenso cultural (TCC) en la que se articulan la antropología, sociología y la psicología. Esta investigación
muestra un acercamiento inicial enfocado al análisis de universos culturales de los pacientes con DM2 sobre la
insulinoterapia, mediante la TCC y el uso del programa Anthropac (15). En la antropología cognitiva se entiende
por dominio cultural al conjunto organizado de palabras o frases que en distintos niveles cognitivos, hacen
referencia a una esfera conceptual específica (16). Se parte de la hipótesis, de que en la niñez los individuos
desarrollan ideas fundamentales y profundas que no suelen conocerse clara y explícitamente. Estas ideas,
nombradas en psicología cognitiva como creencias centrales, son consideradas por las personas como
verdades absolutas, tales creencias son estructuradas, rigen en sus conductas y pensamientos, lo que genera
los denominados pensamientos automáticos, que se manifiestan mediante palabras o imágenes sobre una
situación determinada y representan el nivel más superficial de la cognición (17).
En el caso del paciente con DM2 se le involucra en los programas de atención, bajo el supuesto de ser un actor
independiente con capacidad de tomar decisiones y asegurarse la posibilidad de gozar de un buen estado de
salud;(18) esto daría pauta a que cuando se le prescribe la insulina decida aceptarla o rechazarla con base en
sus concepciones culturales. En tal sentido, se efectúo este estudio para conocer sus concepciones culturales
sobre el tratamiento con insulina, para coadyuvar en el diseño de programas educativos que favorezcan la
modificación de conceptos erróneos, a fin de promover su aceptación que conlleve a la mejoría del control
metabólico.
Metodología
Estudio exploratorio y comparativo, que permitió conocer las concepciones culturales subyacentes en los
diabéticos sobre la insulinoterapia, la comparación se estableció entre dos grupos de edad: 40 a 59 años y 60
años a más, bajo el supuesto de que sus dominios conceptuales pueden diferir en función de la edad y evolución
del padecimiento. La muestra se determino por conveniencia para elegir de ambos grupos de edad,
constituyéndose por 106 elementos. La recolección de datos se efectúo en dos fases: listados libres y sorteo
de montones, mediante entrevistas semiestructuradas, durante febrero-septiembre de 2010. En la etapa de
listados libres participaron 53 informantes, distribuidos en los grupos de edad de 40 a 59 años (29) y en el de
60 a más (24); en el sorteo de montones se incluyeron en el primero a 30 pacientes y 23 en el segundo. En
estudios que abordan dominios culturales, no se requieren muestras grandes, pues la correlación promedio
entre informantes tiende a ser alta (0.5 o más); se utiliza la tabla propuesta por Weller y Romney que señala un
tamaño mínimo de 23 informantes en grupos cuyo nivel de acuerdo es ≥ al 50%, con 95% de confiabilidad y 5%
de error (19).
En la primera fase se solicito un listado escrito de palabras relacionadas con el concepto de insulina.
Posteriormente se procedió a la técnica de sorteo de montones donde se les pidió que construyeran grupos de
palabras percibidas como similares y expresaran la denominación para cada grupo. La información se analizo
mediante el programa Anthropac 4.0, herramienta de análisis lexicográfico para conocer la frecuencia con que
se mencionaron los términos, porcentaje con relación al número de informantes, lugar promedio en que cada
vocablo fue señalado y el coeficiente de importancia cultural (0-1) proveniente de la asociación de los
parámetros anteriores. Las matrices de los valores individuales fueron analizadas con el modelo de consenso
cultural, valorándose si cada sujeto organiza de manera parecida los conceptos, traducido en el valor de
homogeneidad expresado en una razón que si es ≥ a 3 representa consenso de grupo. Se analizo la similaridad
de los conglomerados mediante escalas multidimensionales no métricas, estimando el valor del stress como
medida de ajuste.
Resultados
El grupo estudiado se integro por 106 pacientes, con edad promedio de 56.7 años ± 10; predominaron las
mujeres (92%) lo que coincide con la ocupación preponderante referente a labores del hogar (89.6%).El estado
civil sobresaliente fueron los casados (86.8%).La escolaridad imperante fue la educación primaria completa
(54.7%) y el 18.9% sin estudios. Sobre el tiempo de evolución de la DM2, destaca que para el mayor numero
de personas (72) fue menor a 10 años (67.9%); y el 32.1% ha cursado de 11 a mas de 20 años con esta
enfermedad. En los grupos de edad de 40 a 59 años y de 60 a mas, se reporto una evolución mayor a 10 años:
15.0% y 54.3% respectivamente. En cuanto al empleo de insulina sobresale que el 73.6% de los informantes
no la usa; además mencionan que no participan en los grupos de ayuda mutua (56.6%).
En las Tablas 1 y 2 se especifican los listados libres sobre la insulinoterapia de pacientes diabéticos por grupos
de edad, de 40 a 59 años y de 60 a más. Los primeros tres términos más mencionados de acuerdo al porcentaje

�de frecuencia e índice de importancia cultural coinciden en ambos grupos: “control”, “ceguera” y “buena”. Al
preguntarles el porque de estos vocablos, comentan algunos de ellos “que se le iba acabar la vista más pronto”;
“es buena porque mejora la salud”; otros señalaron control porque “reduce la glucosa” y “no se puede controlar
con otro medicamento solo con ese”. Las palabras que le siguen son diferentes, pero coinciden en su
connotación negativa: “enfermedad avanzada” y “miedo” en el grupo de 40 a 59 años de edad, mientras que
en el de 60 a mas, fueron “falta de información” y “daño”, entre otras; una persona dice que “no me han
informado que existe la insulina” y el daño lo perciben porque “desgasta mas al organismo”.
Un dato relevante en ambos grupos de edad, es que del total de términos mencionados, solamente señalaron
cuatro palabras con sentido positivo: “buena”, “control”, “la utilizaría” y “necesaria” y el resto de vocablos (19)
tienen connotación negativa. En el grupo de 40 a 59 años de edad, el termino “buena” tuvo el mayor índice de
importancia cultural, con 0.351, uno de los informantes la concibe así porque “he visto personas que son
diabéticas y la usan y las veo que están bien,” le siguen los vocablos “control” (0.310) y “enfermedad avanzada”
con 0.305. Respecto al grupo de 60 años y más, las palabras con mayor relevancia cultural fueron “ceguera” y
“control” con el mismo índice (0.226) y “buena” con 0.215. Asimismo, las palabras enfermedad avanzada, buena
y último medicamento se enunciaron en los primeros lugares con 1.1, 1.6 y1.8 respectivamente.
Tabla 1. Listados libres sobre insulinoterapia de pacientes diabéticos tipo 2 de 40 a 59 años de edad.
Centros de Salud de Villa de Reyes y Santa María del Río. Servicios de Salud de San Luis Potosí, 2010.
N°

Términos

N°

%

Lugar Promedio

Importancia Cultural

1

Control

14

48

2.286

0.310

2

Ceguera

13

45

2.923

0.216

3

Buena

13

45

1.692

0.351

4

Enfermedad Avanzada

9

31

1.111

0.305

5

Miedo

9

31

2.222

0.201

6

Ultimo medicamento

7

24

1.857

0.184

7

Daño

5

17

2.000

0.124

8

Temor

3

10

2.000

0.069

9

Falta Información

3

10

2.000

0.080

10

Medicamento de por vida

2

7

3.000

0.023

11

Molestias

2

7

2.000

0.046

12

Afecta el Riñón

2

7

3.000

0.029

13

Muerte

1

3

5.000

0.011

14

La utilizaría

1

3

2.000

0.026

15

Aumento de peso

1

3

3.000

0.011

16

Disciplina

1

3

2.000

0.023

17

Mitos

1

3

6.000

0.006

18

Resignación

1

3

4.000

0.009

19

Costosa

1

3

3.000

0.011

20

Necesaria

1

3

3.000

0.011

21

Inyección

1

3

2.000

0.023

Fuente: Instrumento de listados libres
n=29
Tabla 2. Listados libres sobre insulinoterapia de pacientes diabéticos tipo 2 de 60 y más años de edad.
Centros de Salud de Villa de Reyes y Santa María del Río. Servicios de Salud de San Luis Potosí, 2010.

�N°

Términos

N°

%

Lugar Promedio

Importancia Cultural

1

Buena

8

33

2.125

0.215

2

Control

7

29

1.571

0.226

3

Ceguera

7

29

1.857

0.226

4

Le falta información

6

25

2.167

0.153

5

Daño

5

21

1.800

0.146

6

La utilizaría

5

21

2.200

0.115

7

Miedo

5

21

1.200

0.194

8

Ultimo medicamento

3

13

1.333

0.111

9

Enfermedad avanzada

3

13

1.667

0.090

10

Costosa

2

8

2.500

0.035

11

Afecta el riñón

2

8

2.500

0.049

12

Molestias

2

8

2.500

0.045

13

Temor

2

8

1.500

0.069

14

Necesaria

1

4

1.000

0.042

15

Mitos

1

4

2.000

0.028

16

Infarto cerebral

1

4

4.000

0.021

17

Muerte

1

4

6.000

0.007

18

Falta de medicamento

1

4

3.000

0.014

19

Inyección

1

4

3.000

0.014

20

Amputación

1

4

3.000

0.028

21

Medicamento de por vida

1

4

1.000

0.042

22

Rechazo

1

4

3.000

0.014

23

Problemas cardiacos

1

4

5.000

0.014

Fuente: Instrumento de listados libres
n=24
Asimismo, las palabras mencionadas por los informantes con mayor frecuencia se clasificaron en tres
categorías:
(a) Elementos descriptivos del concepto insulina, a su vez clasificados en léxico, correspondiente a sinónimos
del término, composición referente a los elementos que conforman tal concepto y vecindad que comprende
otras palabras relacionadas.
(b) Prácticas, clasificadas en acciones y funciones del termino insulina
(c) Atributos relativos a adjetivos calificativos.
En la Tabla 3 se observan 16 términos clasificados en los elementos descriptivos, 3 vocablos como prácticas y
6 ubicados en la categoría de atributos. En la categoría descriptiva correspondiente a léxico o sinónimos de la
insulina solamente se ubico el vocablo inyección, a partir de que se hace referencia a la presentación del
producto y la forma en que se aplica, pues una de las participantes comento: “Con ella se pone la insulina”. En
lo que se refiere a composición se incluyen términos que implican repercusiones adversas para el organismo;
así como la aceptación, el temor y la renuencia hacia este tratamiento. Cabe destacar las expresiones de
algunos de los informantes tales como: “mi padre era diabético y se estuvo poniendo insulina luego fue que
perdió la vista”; “se quedan ciegas, he oído que la persona que esta empleando la insulina le empieza a fallar

�la vista”; otra persona comento que “no tiene retroceso la enfermedad, y ya es lo último”; “grado mas alto de
enfermedad, porque ya no me hace la medicina y uno ya esta mas enfermo”; “me la han recetado y no me la
aplico”; “la utilizaría si me la recetan”;entre otros comentarios de los participantes.
En la subcategoría de vecindad se incluyeron términos que pueden estar relacionados con el vocablo de
insulina, como carencia de información, disciplina, mitos, resignación y falta de medicamento; respecto a estos
los entrevistados enuncian las siguientes afirmaciones: “no me han informado que existe la insulina”; “ hay que
cumplir las indicaciones, llevarlas al pie de la letra”; “muchas personas dicen que es malo ponérsela”; “no hay
remedio cuando las pastillas ya no funcionan y por eso ponen la insulina”. En cuanto a la categoría de prácticas
clasificadas en las acciones y funciones de la insulina se consideraron términos tales como: control, aumento
de peso ymolestias, entendidas como efectos indeseables de la insulina. Uno de los pacientes menciono “reduce
el azúcar y me siento bien” al preguntarle porque refería la palabra control; otros señalan que al aplicarse la
insulina “aumente de peso”; “me engorda” y refieren diversas molestias al aplicársela: “me la pusieron y me
salieron bolitas”, “se me nubla la vista”, “me mareo”, “me siento débil”, entre otras expresiones. Con relación a
la categoría de atributos asociados con la insulina se ubicaron las siguientes palabras: buena, daño,
medicamento de por vida, ultimo medicamento, costosa y necesaria. Los informantes señalaron entre otras
acepciones: “es buena para la salud”, “daña al organismo”, “ultimo medicamento”, “medicamento para siempre”,
“cuando no me la surten se tiene que comprar y es cara”; “es necesaria porque el cuerpo la necesita”, “es un
medicamento que necesita el páncreas”.(ver Tabla 3)
Tabla 3. Clasificación en categorías de los listados libres sobre la palabra insulina
Categorías
ELEMENTOS
- Vecindad

Clasificación de términos
DESCRIPTIVOS Inyección
Léxico Ceguera
Composición Enfermedad
Muerte
Afecta
al
Amputación
Rechazo
Problemas
Infarto
Temor
La
Falta
de
Disciplina
Mitos
Resignación
Falta de medicamento

PRACTICAS Clasificadas en acciones y funciones

ATRIBUTOS

Avanzada
riñón

cardiacos
cerebral
utilizaría
información

Control
Aumento
de
Molestias (efectos secundarios)
Buena
Daño
Medicamento
Ultimo
Costosa
Necesaria

de

peso

por

vida
medicamento

En la Figura 1 se presentan las dimensiones conceptuales sobre insulina de pacientes diabéticos del grupo de
edad de 40 a 59 años. Una dimensión que sobresale es la de último tratamiento relacionada con los términos
deenfermedad avanzada y medicamento de por vida, pero sin dejar de reconocer las bondades y la necesidad
de la insulina para el control de la enfermedad. Esto evidenciado en los siguientes comentarios emitidos por los
informantes: “la insulina es lo ultimo para controlar mi enfermedad”; “la insulina es el ultimo tratamiento de la
diabetes pero es muy buena”; “es una enfermedad que ya no se quita y se debe de controlar con insulina”;
“porque cuando la diabetes avanza hay que tomarla de por vida”; “si nuestro medicamento ya no lo tolera nuestro

�cuerpo, sentiría miedo por utilizar la insulina, que seria nuestra ultima esperanza”; la insulina es de por vida y
necesaria cuando la diabetes esta avanzada”; “la insulina es necesario aplicarla de por vida”; “ultimo
medicamento que tomaría porque lo recomienda un amigo no un medico” (ver Figura 1).

Figura 1. Dimensiones del concepto de insulina por conglomerados jerárquicos en el grupo de
diabéticos de 40 a 59 años de edad. San Luis potosí, México, noviembre de 2010.

En el grupo de 60 años a más se encontró que la dimensión que sobresale es el temor relacionado con las
subdimensiones de daño, mitos y falta de información. También se ubico la dimensión de necesaria que implica
el reconocimiento de sus beneficios para el control del padecimiento; o bien la aceptación para utilizarla por
resignación como ultima opción de tratamiento. Algunas expresiones de los informantes relativas a lo anterior
son las siguientes: “siempre daña a la salud pero si la recetan la utilizaría”; “si la utilizaría si fuera necesaria
como ultimo medicamento por temor a muerte”; “poca es la información que he recibido”; “daña el cuerpo y es
de por vida, me da miedo la insulina por lo que dicen que produce”; “buena pero falta información”; “daña al
riñón”; “nos da una muerte lenta”; “porque seria el ultimo recurso para controlar la enfermedad”; “acepto el
medicamento, por miedo de quedarme ciego”; “pienso que la insulina daña, pero si la necesito la utilizaría”; es
una hormona que sirve para controlar la glucosa en sangre y prolonga la vida del ser humano”; “muchas
personas por desconocimiento y por creer en los mitos no se la aplica y muere por infarto” (ver Figura 2).
Figura 2. Dimensiones del concepto de insulina por conglomerados jerárquicos en el grupo de
diabéticos de 60 y más años de edad. San Luis potosí, México, noviembre de 2010.

�La organización conceptual de las diversas dimensiones del término insulina mostró consenso cultural. Se
obtuvo un nivel de razón de 19.1 en la población total y en el grupo de edad de 40 a 59 años fue de 10.8 y en
el de 60 a más de 8.4. Según el criterio de bondad para la obtención del consenso cultural implica que el primer
factor alcance una razón tres veces mayor a la del segundo factor, como los resultados alcanzados en este
estudio, (8.0, 6.2 y 10.9 veces mayor respectivamente) lo que significa que hay una alta concordancia en las
respuestas de los informantes. (ver Tabla 4). El porcentaje acumulado de la varianza para la razón entre los
factores 1 y 2 fue mayor a 80% en los grupos estudiados, la media de la competencia cultural individual fue
cercana a 0.6 (0.56, 0.54 y 0.58); tales valores confirman el consenso cultural. Los valores mayores a 0.3 en la
media de acuerdo grupal: 0.314, 0.301 y 0.337 describen homogeneidad en la organización conceptual de las
dimensiones y validan también el consenso.
Tabla 4. Niveles de consenso cultural sobre el termino insulina (expresado en razones factoriales y
varianza acumulada de factores, promedio de competencias culturales y concordancia grupal) San
Luis Potosí, Noviembre de 2010
Informantes por Razón
Varianza
Razón
Varianza
Razón
grupos de edad del factor Acumulada % del factor Acumulada % F1:F2
1(F1)
2(F2)
Población
n= 53

Competencia
cultural*
Media

D.E

Concordancia
grupal**

total

19.108

83.8

2.382

94.2

8.021

0.561

0.215

0.314

40 a 59 años n=
30

10.828

80.4

1.725

93.2

6.278

0.549

0.244

0.301

60 a mas años n=
23

8.406

87.3

0.770

95.3

10.920

0.581

0.166

0.337

DE: Desviación estándar
*Competencia cultural: Media aritmética grupal del grado de acuerdo individual con las respuestas promedio
** Concordancia grupal: promedio de competencia cultural elevado al cuadrado
Fuente: Análisis de consenso del sorteo de montones

�Las dimensiones descritas en los conglomerados jerárquicos tuvieron valores de bondad de ajuste adecuados
(stress menor a 0.28) dado que el valor obtenido para la población total fue de 0.14; para el grupo de 40 a 59
años fue de 0.12 y finalmente para los informantes de 60 y mas, el valor de stress fue de 0.18. Una de las
hipótesis generadas a partir de los resultados es que la educación para la salud que reciben estos pacientes no
impacta favorablemente en su aprendizaje, pues las dimensiones que predominaron fueron el temor, daños y
mitos relacionados con la falta de información respecto a la insulinoterapia.
Discusión
Este trabajo da cuenta de las concepciones de los diabéticos sobre la insulina, el cual aspira a contribuir al
conocimiento de un tema poco estudiado, donde prevalecen mitos, creencias, comportamientos, conductas y
emociones derivadas de la condición crónica de la enfermedad con que viven dichos pacientes. Asimismo, tales
resultados permiten la identificación de elementos clave para la estructuración de programas de promoción de
la salud, prevención y atención integral de la diabetes. Los hallazgos muestran consenso en las visiones de los
informantes con DM2, tanto en el grupo de 40 a 59 años como en el de 60 y mas años de edad. En tales
concepciones se ubican expresiones con sentido tanto positivo como negativo (buena, control, ceguera, miedo
y enfermedad avanzada) lo que hace referencia a repercusiones del medicamento, las cuales se señalan con
base en la experiencia personal o por información de sus allegados.
Con relación a las concepciones de buena y control se pueden explicar a partir de diferentes argumentos:
(a) Los participantes del presente estudio acuden regularmente a control de su padecimiento y reciben
información del personal de salud relativa a su enfermedad y tratamiento
(b) Algunos informantes por experiencia propia señalan los beneficios en la evolución de su enfermedad, antes
y después del uso de la insulina.
(c) Otros entrevistados externan su opinión a partir de los comentarios recibidos de familiares, vecinos, amigos
y ciertos pacientes con los que se relacionan.
Otros términos que sobresalen en función de su frecuencia y lugar promedio son enfermedad avanzada,
ceguera, miedo, daño, ultimo medicamento y temor; tales concepciones denotan falta de información, mitos o
creencias erróneas y emociones que surgen en algunos casos porque los informantes externan su propia
vivencia respecto a las molestias y efectos secundarios de la insulinoterapia; o bien porque indirectamente
cuentan con información real o distorsionada de diferentes fuentes. Entre los datos significativos asociados a
sus concepciones es que al 73.4 % de los participantes no han utilizado insulina y el tiempo de evolución de la
enfermedad es de mas de 10 años en el 15 % del grupo de 40 a 59 años y de 54.3% en el de 60 a mas. También
se hace notar que una gran parte de los informantes (60) no participa en los grupos de ayuda mutua establecidos
en los centros de salud.
Ante tal información es importante recuperar los referentes teóricos que indican que la DM es una enfermedad
progresiva con deterioro al paso del tiempo de la función y de la cantidad de las células beta. Un porcentaje alto
de pacientes necesitarán de tratamiento con insulina en los siguientes 5-10 años después del diagnóstico (20);
sin embargo, la insulinoterapia en la DM2 ha sido largamente considerada como el último recurso terapéutico,
aunque a la luz de los nuevos conocimientos ésta debería incorporarse más precozmente en el algoritmo del
tratamiento. La experiencia clínica en el manejo de la DM2 ofrece evidencia convincente de los beneficios de la
insulinización temprana. El efectivo manejo de la DM puede disminuir significativamente las complicaciones
microvasculares y macrovasculares, ambas así reducen la morbimortalidad de la DM (21).
Entre los aspectos relevantes que deben considerarse en torno a la atención de las personas con DM2 se
ubican: la complejidad del régimen de tratamiento, las creencias erróneas sobre su salud y enfermedad, (22) el
estilo pasivo y paternalista de la atención medica tradicional que en conjunto le impiden al paciente tomar control
sobre su conducta (23). Usualmente se sospecha de un pacto no hablado entre el médico y paciente, que
prolonga más allá de lo adecuado el tratamiento con hipoglucemiantes orales. Se tiene evidencia de que el
cambio a tratamiento con insulina se hace con HbA1c cercana al 9% (24).
En tal sentido, es fundamental el rol que asume el individuo afectado, la aceptación de su padecimiento, los
trastornos afectivos y de ansiedad que le genera, sin dejar de lado, las actitudes, creencias y emociones que
son determinantes a la hora de iniciar o intensificar las medidas terapéuticas, ya que su manejo adecuado

�también se asocia con una mejoría en la calidad de vida y en el apego al tratamiento (25). Ante los diversos
inconvenientes, barreras o mitos en torno a la terapia insulínica, es importante enfatizar que las actitudes,
creencias y emociones del paciente, juegan un papel relevante a la hora de mantener la resistencia para iniciar
el tratamiento con insulina y representan una barrera para conseguir el control glucémico óptimo. El aprendizaje
para superar estas barreras es un desafío prioritario en la atención actual de la DM2 que puede ayudar a mejorar
aún más su control y la calidad de vida (26).
Como lo mencionan López-Amador y Ocampo-Barrio, en el cuidado de estos pacientes es necesario considerar
todos los puntos de vista sobre su realidad, a fin de dirigir la atención hacia sus creencias y prácticas, pues son
ellos quienes viven la enfermedad y en pocas ocasiones se les toma en cuenta para buscar alternativas de
solución a sus problemas (27). Ante el potencial epidémico que muestra la DM2, es necesario replantear
estrategias que impacten en su solución; sin soslayar que se involucra el comportamiento del paciente y los
factores que aporta el sistema de salud para su prevención y control.
Las políticas sobre educación sanitaria que establece el sector salud se dirigen a transmitir información relativa
a la enfermedad y su manejo; esperando aprendizajes significativos de parte de los usuarios, traducidos en
modificación de hábitos y estilos de vida saludables. Como se señala en el estudio de Alcántara y colaboradores
en que se concibe a las disposiciones en materia de educación para la salud como universalistas y ajenas a la
cultura en que se encuentra inmersa la población enferma (28). Ante las reiteradas manifestaciones de los
participantes respecto a la falta de información sobre la insulina como terapéutica, es fundamental conocer la
forma en la que los individuos responden ante una problemática y las razones por las cuales lo hacen de esa
manera, a fin de contar con mas posibilidades de modificar sus referentes teóricos, sus actitudes, conductas y
acciones encaminadas al control de la enfermedad y a potenciar su calidad de vida. Por otra parte, en el grupo
etáreo de 60 años a más se encontró que la categoría que resalta es el temor congruente con las subcategorías
de daño, mitos y falta de información. Ello se relaciona con algunas características físicas, psico-emocionales y
socioculturales de los adultos mayores, pues los enfrenta ante una diversidad de cambios y perdidas que
repercuten de una u otra manera en la calidad de vida, estabilidad emocional y trae consigo la consciencia de
saber que la muerte esta cada vez mas cerca; que por lo general se le evade y se asocia con miedo a lo
desconocido, al dolor y sufrimiento (29). Así mismo, se generan en el adulto mayor un sinnúmero de
sensaciones por la evolución de la enfermedad y la complejidad de su tratamiento, que se traduce en
incertidumbre y el temor al no saber el momento y la forma en que van a morir. Además, Vilches considera que
el temor se dirige a la enfermedad prolongada, a la invalidez, el deterioro e incapacidad. Por ello con la llegada
de esta etapa, al estar mas cerca de la culminación de la vida, conduce a que surjan con mayor precisión dichos
temores, originando ansiedad y tensión en el adulto mayor (30). Por lo anterior, se puede decir que aunque la
adultez mayor pone de cara al ser humano al tema de la muerte, resulta de vital importancia establecer un
sistema de apoyo sanitario, social y familiar que les permita comprender la historia natural de su enfermedad y
tratamiento; lo que podría a su vez compensar sus dolencias y cambios.
Otros términos notables fueron los de enfermedad avanzada, ultimo tratamiento y medicamento de por vida, los
dos primeros son percibidos por los pacientes como una opción terapéutica final ante la gravedad del
padecimiento e incluso lo asocian con etapa terminal y muerte. Respecto a la expresión de medicamento de por
vida se relaciona con determinada cantidad de cuidados que exigen un reajuste sistemático en su estilo de vida,
que son particularmente difíciles en personas de edad avanzada. Lo que implica el desarrollo de habilidades
para el uso de la insulina, tales como la autoaplicación y autoajuste de dosis, así como el manejo de
instrumentos para la automedición de la glicemia.
Los problemas para el cumplimiento del tratamiento se observan siempre que se requiere de su
autoadministración, independientemente del tipo y gravedad de la enfermedad; así como de la accesibilidad a
los servicios de salud. Aunque algunos de estos problemas se relacionan con el paciente, influyen también
notoriamente las características de la enfermedad y su evolución, además de los atributos del sistema de
asistencia sanitaria y de prestación de servicios (31). Según las expresiones de algunos participantes se
identifico la incorporación del referente biomédico sobre la enfermedad y la insulina en su léxico, lo que refleja
que posiblemente han recibido educación para la salud en su forma tradicional (información) sobre el
padecimiento y su manejo; dejando de lado los estímulos intrínsecos que fortalecen su motivación enfocada a
modificar favorablemente estilos de vida que les permita sobrellevar de mejor manera la enfermedad. Las
percepciones del personal prestador de servicios de salud acerca del paciente y su situación se sustentan en
la visión de enfermedad como el objetivo central y su papel protagónico de expertez como la mejor vía de
solución al problema y se excluye la perspectiva del enfermo por considerarla carente de autoridad y validez.
El personal de salud que interactúa con los pacientes debe desarrollar habilidades diversas para encauzarlos
hacia otra forma de ser que les permita la aceptación de su problema de salud con todas sus implicaciones para

�el autocuidado, de tal modo que los conduzca hacia una existencia más plena y satisfactoria. Un aspecto
decisivo es el acercamiento y la interacción entre el personal y el paciente a fin de despertar en éste un deseo
genuino de autoconocimiento, es decir que se plantee interrogantes como: ¿Quién soy?, ¿Cómo soy?, ¿Por
qué soy de una manera y no de otra?, ¿Por qué soy diferente?, Como quiero ser?, ¿Que estoy dispuesto a
hacer para lograrlo?, ¿Qué me gusta y me disgusta?, ¿Cuales son mis razones profundas para vivir?, entre
otros; lo anterior propiciara la auto aceptación y el convencimiento de la necesidad y disposición de asumir
nuevos hábitos en su vida cotidiana (32). En función de lo anterior es fundamental recuperar las concepciones,
significados, experiencias y percepciones del sujeto a fin de lograr mejores resultados, pues aun y cuando las
recomendaciones del personal de salud estén debidamente sustentadas no obtendrán su cometido mientras se
excluya al paciente como protagonista en las decisiones relativas a su propia vida, tanto en la salud como en la
enfermedad, pues en la medida en que se facilite al individuo enfermo a asumir el rol principal surgirá el interés,
motivación y cambios deliberados en su estilo de vida.
Resumen
Analizar las concepciones culturales de los pacientes con DM2 sobre insulinoterapia para contribuir al diseño
de programas preventivos en los servicios de salud de San Luis Potosí. Estudio exploratorio y transversal. La
muestra se constituyo por 106 pacientes, clasificados en dos grupos de edad: 40 a 59 años y de 60 a más. La
recolección de datos se efectúo en dos fases: listados libres y sorteo de montones; se aplicó análisis de
consenso mediante factorizacion de los componentes principales y análisis dimensional a través de
conglomerados jerárquicos y escalas multidimensionales. Los hallazgos muestran consenso en las
concepciones de los informantes con DM2, un dato relevante es que del total de términos, solamente señalaron
cuatro con sentido positivo: “buena”, “control”, “la utilizaría” y “necesaria” y el resto tiene connotación negativa.
La organización conceptual de las dimensiones reveló consenso cultural. Se obtuvo un nivel de razón de 19.1
ello significa que hay alta concordancia en sus respuestas. Las dimensiones conceptuales obtenidas mediante
análisis de conglomerados jerárquicos en el grupo de 40 a 59 años fueron: buena, último tratamiento, temor,
falta de información, mitos y la concepción necesaria fue la más relevante; en el grupo de 60 a más, las
categorías prevalecientes fueron daño y temor. Tales dimensiones tuvieron valores de bondad de ajuste
adecuados. (Stress menor a 0.28). Es fundamental recuperar las concepciones del sujeto para lograr mejores
resultados, pues aunque las recomendaciones del personal de salud estén debidamente sustentadas no
obtendrán su cometido mientras se excluya al paciente como protagonista en decisiones relativas a su salud y
enfermedad.
Palabras clave: Paciente diabético, concepciones culturales, insulina.
Abstract
Analyze de cultural conceptions of DM2 patients on insulin therapy in order to contribute to the design of
prevention programs in the Health Services of San Luis Potosi. Exploratory and transversal research. The
sample included 106 patients, classified in two age groups: 40 to 59 years old and 60 and over. The data
collection was done in two phases: free listing and cluster lots. A consensus analysis was applied using
factorization of the main components and dimensional analysis through hierarchical conglomerates and
multidimensional scales. The hierarchical findings show consensus in the conceptions of the informants with
DM2, a relevant fact is that from the totality of the terms, only four resulted in positive reaction: “good”, “control,”
“would use it,” and “necessary” and the rest have negative connotation. The conceptual organization of the
dimensions revealed cultural consensus. A ratio level of 19.10 was obtained, this means there is a high level of
concurrence in their answers. The conceptual dimensions obtained through the hierarchical conglomerate
analysis in the 40 to 59 age group were: good, last treatment, fear, lack of information, myths and the conception
of necessary was the most relevant; in the 60 and over age group the prevailing categories were damage and
fear. Such dimensions had adequate goodness of fit test values. (Stress less than 0.28). It is fundamental to
recover the subject’s conceptions in order to achieve better results. Although the health personnel’s
recommendations are supported correctly, they will not obtain their purpose if the patient is excluded as the main
character in the decisions regarding his health and sickness.
Key words: Diabetic patient, cultural conceptions, insulin.
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�32 Viniegra-Velázquez, L 2006. Las enfermedades crónicas y la educación. La diabetes mellitus como
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�MODOS DE VIDA SUSTENTABLES UNA METODOLOGIA PARA EL ESTUDIO DE LA SEGURIDAD
ALIMENTARIA
Lucio A. Pat Fernández*, José Nahed Toral**, Jesús Téllez Gaytán*, Guadalupe Calderón Gómez* y Néstor R.
García
Chong***
*Universidad Autónoma del Carmen (Cd. del Carmen, Camp., México); **Colegio de la Frontera Sur (Campeche,
Camp., México); ***Universidad Autónoma de Chiapas (Tuxtla Gutiérrez, Chiap., México)
E-mail: lpat@pampano.uncar.mx
Introducción
Datos oficiales del gobierno mexicano estiman que
19.5 millones de mexicanos perciben ingresos que
son insuficientes para cubrir conjuntamente sus
necesidades básicas de alimentación, salud y
educación, de los cuales 12.2 millones habitaban en
comunidades rurales y 7.2 millones en urbanas (1).
El objetivo de erradicar la inseguridad alimentaria en
el medio rural es una meta difícil de alcanzar, no
obstante que abundan estudios y metodologías para
su abordaje. Lo anterior se debe, en parte, a que la
seguridad alimentaria ha sido examinada desde la
simple disciplina, a través de encuestas e indicadores derivados de ellos. Ello ocurre a pesar de que se ha
reconocido que la inseguridad alimentaria es un fenómeno diverso, complejo y multidimensional que requiere
analizarse de manera interdisciplinaria y con un enfoque holístico.
La complejidad de la inseguridad alimentaria en los pueblos de México y en particular en el sureste del país,
requiere de la formulación de políticas públicas coherentes con las condiciones naturales, económicas, sociales
y culturales de la región. A su vez, conocer la problemática, los factores y las condiciones que afectan a las
familias más pobres y buscar estrategias de solución requiere del uso de diversos instrumentos, técnicas y
métodos de análisis. Actualmente, una de las teorías más difundida por los organismos internacionales para la
reducción de pobreza es el enfoque de Modos de Vida o Medios de Vida.
Para contribuir a la implantación de esta teoría se ha desarrollado el marco conceptual conocido como los
Modos de Vida Sustentables (MVS). Este enfoque permite analizar las relaciones entre los activos (físico, social,
financiero, humano y natural) de las familias y las comunidades, las fuentes de vulnerabilidad, las estructuras y
los procesos, y los resultados de los modos de vida. El enfoque establece un vínculo conceptual entre lo que
sucede dentro del hogar y las escalas meso y macro, alentando al análisis de cómo la vida de las familias se ve
afectada por los procesos institucionales y las políticas (2, 3).
El MVS es un marco que no ofrece respuestas y pautas definitivas; posee características flexibles para
desarrollarse continuamente mediante el debate y la reflexión (4). En las últimas dos décadas se han venido
integrando, conceptos, y métodos de análisis para encontrar alternativas para reducir la pobreza, de las cuales,
numerosos países, agencias de desarrollo y Organizaciones No Gubernamentales han adoptado y llevado
diversas acciones para iniciar su implantación (5, 6). No obstante, también se han usado para el estudio de
otros temas más específicos como el manejo de los recursos naturales (7), la vulnerabilidad (8, 9), el turismo
(10, 11), el impacto de la investigación agrícola (12) la seguridad alimentaria (13, 14, 15), entre otros.
Con la amplia gama de temas posibles para abordar en el marco de los MVS, este ensayo hace una propuesta
metodológica para el análisis de la seguridad alimentaria de las familias basado en el marco conceptual de
Modos de Vida Sustentables.
Seguridad alimentaria
La seguridad alimentaria y su escala de medición

�El concepto de seguridad alimentaria ha evolucionado sustancialmente desde la Conferencia Mundial del
Alimentación de 1974. El tema más relevante de los allí tratados fue la crisis alimentaria derivado de un aumento
sin precedentes de los precios de los productos agrícolas y reducción aguda de las existencias de grano. Se
acrecentaron los temores de que el mundo se estaba dirigiendo en forma irrevocable hacia una escasez de
alimentos, atribuibles a cambios climatológicos desfavorables de largo plazo y a los elevados índices de
crecimiento de la población (16). En este contexto surgió el concepto de Seguridad Alimentaria Nacional (SAN).
La SAN se definió como la disponibilidad segura del suministro de alimentos suficientes para satisfacer las
necesidades de consumo per cápita de un país en todo momento (17). Por la tanto, la políticas alimentarias
recomendada a los países se centraba en el incremento de la producción y la productividad.
Amartya Sen, al analizar las hambrunas de Bengala de 1943 y de Etiopía, de 1972-74, comprobó que éstas no
se debieron a la falta de alimentos, ya que en ambos casos se exportaban alimentos desde las zonas afectadas
hacia otras limítrofes o a la capital. Los comerciantes llevaban los alimentos guiados no por la necesidad de la
gente, sino por la demanda que ejercían quienes tenían poder adquisitivo. Por consiguiente, constató que la
causa de las hambrunas radica en la incapacidad de las familias pobres para acceder a los alimentos. A las
capacidades de las familias para obtener alimentos, Sen las denominó titularidades (18, 19).
De acuerdo con Sen, las titularidades constituyen las capacidades para conseguir comida a través de los medios
legales existentes en una sociedad. De esta forma, se puede hablar básicamente de tres tipos de titularidades:
las basadas en la producción, como en el caso de los alimentos producidos a partir de los recursos productivos
de la familia; b) las titularidades de intercambio, esto es, la capacidad de comprar alimentos en el mercado con
el dinero obtenido por otras actividades; y c) las titularidades transferidas, como las obtenidas por herencias o
por percepciones dadas por el Estado o la comunidad (20, 21).
Para Sen, la hambruna ocurre por la pérdida repentina de diversos tipos de titularidades de determinados
grupos, hasta un punto que les incapacita para disponer de alimentos suficientes, ya sea por una sequía que
destruya la cosecha, por la pérdida de los ingresos salariales al ser despedido o por el acelerado incremento
del precio de los alimentos. Esta nueva perspectiva contribuyó al surgimiento del concepto Seguridad
Alimentaria Familiar (SAF) que centra su análisis en la familia en vez del país y el acceso a los alimentos en
vez de la disponibilidad. Entre las muchas definiciones formuladas de la SAF, la más influyente ha sido la del
Banco Mundial (22). De acuerdo con esa definición “existe seguridad alimentaria cuando todos los hogares,
tienen acceso todo tiempo, a cantidades suficientes de alimentos para una vida activa y saludable” (23). El
concepto de SAF se refiere al acceso de alimento de las familias; sin embargo, el enfoque tradicional tomaba a
la familia como una unidad compacta, es decir, un todo armónico y solidario. Ahora, se reconoce que los
hombres y mujeres tienen diferencias en cuanto al poder, el control de los recursos, las percepciones y las
prioridades del gasto familiar (24). Las mujeres y niños, generalmente, están discriminados en el control de los
recursos y el acceso a los alimentos (25, 26). Consecuentemente, en el estudio de la seguridad alimentaria se
debe tomar como unidad de análisis no a la familia en su conjunto, sino a cada persona, considerando las
diferencias de género, edad y estado de salud.
Por otra parte, se reconoce que el estado de nutrición no depende solamente del acceso a los alimentos sino
del estado de salud de las personas (27, 28). Para que la ingesta de alimentos tenga efectos nutritivos
deseables, el organismo debe estar libre de enfermedades. Particularmente, las infecciones impactan
negativamente en la utilización de nutrientes y la energía, debido a que el estado de salud influye en la digestión,
absorción y la utilización biológica de los nutrientes. La presencia de dichas enfermedades está asociada con
la baja calidad de los alimentos debido a la contaminación de éstos, la higiene en la preparación de las comidas
y el saneamiento ambiental (29, 30). Asimismo, la carencia de algunos micronutrientes, debido a una dieta poco
diversificada, provoca diversas patologías como la desnutrición por anemia, el raquitismo, el retraso en el
crecimiento, la susceptibilidad a infecciones y una pobre digestión (31).
Estas aportaciones ocurridas en paralelo y posteriores a la teoría de Sen fueron incorporadas a la definición de
Seguridad Alimentaria de la Cumbre Mundial sobre Alimentación de 1996. Según tal definición: “Existe
(seguridad alimentaria a nivel individual, familiar, nacional, regional) cuando todas las personas tienen en todo
momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades
alimenticias y preferencias alimentarias para llevar una vida activa y saludable” (32). En la definición se
distinguen cuatro elementos: suficiencia a los alimentos, el acceso, la estabilidad y el tiempo.
La suficiencia de comida, se define como la dieta suficiente que satisface las necesidades nutricionales
necesarias para una vida activa y sana. El acceso al alimento, está determinado por el conjunto de recursos y
derechos que capacitan para obtener alimentos produciéndolos, comprándolos o recibiéndolos como donación.

�La seguridad, representa el riesgo de sufrir una pérdida de los recursos familiares o personales mediante los
cuales se accede a los alimentos. El tiempo, son las fluctuaciones temporales de la seguridad alimentaria y
puede ser crónica o estacional.
La seguridad alimentaria como medio de sustento ó modo de vida
De Waal (33) encontró durante la hambruna de Darfur, Sudan de 1984/85, la población prefirió pasar hambre
con el fin de conservar sus capitales para no comprometer su medio de sustento o modo de vida futuro
(livelihood). Las personas pueden soportar diferentes niveles de hambre a fin de preservar semillas para la
siembra, cultivar su propio terreno o evitar la venta de sus animales.
Los modos de vida más seguros son los que presentan menos riesgo de pérdidas de titularidades. La pérdida
de titularidades y, por lo tanto, del acceso a los alimentos depende del grado de vulnerabilidad, y de los recursos
y las capacidades con que cuentan las familias para enfrentar los cambios de las condiciones existentes. En
situaciones de crisis alimentarias provocadas por el clima, aumento repentino de los precios de los alimentos,
las familias instrumentan estrategias de afrontamiento para evitar y/o aliviar tales situaciones. En épocas de
prosperidad las familias obtienen ingresos superiores a los necesarios para satisfacer sus necesidades básicas,
los excedentes se convierten en activos a los que recurre en tiempos difíciles (34).
Estos hallazgos ha permitido ver la SAF no como un objetivo aislado, sino como parte de un objetivo más amplio,
como el de disponer de un medio de sustento seguro (35, 36). En este sentido, Frankenberger y McCaston (37)
definen como Medio de Sustento Familiar Seguro como aquel que permite un acceso adecuado y sustentable
de ingresos y recursos que permite satisfacer las necesidades básicas. El medio de sustento familiar puede
provenir de una amplia gama de actividades agrícolas y no agrícolas que constituyen el conducto para obtener
alimentos y dinero.
La medición de la seguridad alimentaria
Tradicionalmente, la medición de SAF se ha realizado mediante indicadores objetivos (cuantitativos). Entre
estos indicadores destacan usualmente las que miden suficiencia energética, las antropométricas y las
derivadas de los ingresos-gastos (38). Sin embargo, los indicadores objetivos no miden los hábitos de
alimentación local y la aceptabilidad cultural (39, 40, 41).
En este contexto han realizado avances importantes para medir la seguridad alimentaria mediante indicadores
subjetivos (cualitativos). Los indicadores subjetivos propuestos como el CCHIP (Community Chidhood Hunger
Indentification Projects Hunger Scales) intentan captar como las familias experimentan la ansiedad del hambre
o el reducir el número de comidas al día (42). En estudios realizados se han encontrado correlaciones
significativas entre los indicadores subjetivos y los objetivos que miden suficiencia energética, por lo que se ha
propuesto una relación de complementariedad entre ambos (43).
La seguridad alimentaria y los modos de vida
La Seguridad Alimentaria es conceptualmente complejo y multidimensional que difícilmente pudiera sintetizarlo
un indicador o un conjunto de indicadores. No obstante, la inmensa mayoría de estudios sobre ésta se centra
hacer una vigilancia alimentaria y nutricional a través del uso de encuestas e indicadores objetivos (44, 45, 46).
Los indicadores intentan con ello reflejar a su juicio las diferentes dimensiones de la seguridad alimentaria:
disponibilidad, acceso, vulnerabilidad y estado nutricional (47, 48). Existen propuestas que incluso integran
indicadores compuestos con algunos de dimensiones señaladas (49). Los resultados a que se llegan con el
uso de estos procedimientos se limitan a determinar la magnitud de la seguridad alimentaria y en el mejor de
los casos identificar algunas de las causas primaria de ella, aunque de lo que se trata es de comprender porque
la familias sufren seguridad alimentaria y como usar esta información para el diseño de políticas públicas más
eficaces (50).
Una alternativa para el estudio de la seguridad alimentaria es abórdala como un sistema diverso y complejo (51)
que integre el análisis los recursos y capacidades de las familias, las estrategias de ingresos desplegadas, y el
contexto de estructuras, procesos y vulnerabilidad que lo moldean. En otras palabras se requieren enfoques
holísticos, que integren las escala micro, meso y macro, y la participación de la gente. Con ideas en mente se
propone evaluar la seguridad alimentaria mediante el enfoque de Modos de Vida sustentables.

�Modos de vida y seguridad alimentaria
Antecedentes
El concepto de los modos de vida se puede rastrearlo en el contexto de los modelos de desarrollo rural
dominantes en la segunda mitad del siglo pasado (52, 53). En los años 50´s, el modelo de desarrollo rural
aceptado fue de población y tecnología. Esté sostenía que el crecimiento de la población rural debía ir
acompañado de un aumento en la productividad agrícola mediante de la adopción de tecnología.
En los 60’s, el incremento de la desigualdad económica en el medio rural propició el surgimiento de la Teoría
de la Economía Política, que proponía un cambio agrícola basado en la igualdad de oportunidades de empleo
e ingresos de las personas, así como de una reforma social apropiada. Para la década del 70, el desarrollo
rural se concebía bajo la teoría del desarrollo agrícola. Esta teoría hacía énfasis en los pequeños agricultores y
el aumento de su productividad.
Ya en los años ochenta la noción de desarrollo agrícola en los países en desarrollo fue cuestionada, ya que el
aumento de la productividad agrícola en poco contribuyó a la reducción de la desigualdad económica y social.
Es así como surge la necesidad de un enfoque de un análisis holístico e integral que más tarde se denominó
Modos de Vida. Este enfoque conceptual de modos de vida fue propuesto a finales de los 80´s y se centra la
reducción de la pobreza (54, 55), más en la gente que en las cosas, más en el medio rural que en el urbano y
más en los pobres que en los ricos (56).
La noción de modo de vida sustentable fue trazada a partir de la proposición de desarrollo sustentable que
surgió del reporte de la Comisión Brundtland en 1987. En este mismo año el grupo consultivo sobre seguridad
alimentaria, agricultura, silvicultura y medio ambiente realizó un reporte para la comisión mundial del ambiente
y desarrollo (WCED), en el cual el concepto de Modos de Vida Sustentables fue por primera vez y oficialmente
propuesto (57).
El enfoque de modos de vida sustentables
Existen diversas definiciones de modos de vida, sin embargo, Carney (58) propuso una definición práctica y
operacional basada en el trabajo de Chambers y Conway (59). De acuerdo con esta autora, un modo de vida
comprende los activos (incluyendo los recursos sociales y materiales) y las actividades requeridos para ganarse
la vida, así como sus posibilidades de realización. Además, un modo de vida es sustentable cuando puede
hacer frente y recuperarse del estrés y shocks manteniendo o fortaleciendo sus capacidades y activos sin
deteriorar su base de sus recursos naturales.
El Departamento para el Desarrollo Internacional (60) identifica cinco elementos constitutivos de los modos de
vida sustentables: a) los activos o capitales, b) el contexto de vulnerabilidad, c) las estrategias, d) las políticas,
instituciones y procesos y e) los resultados. El marco de los MVS proporciona los elementos para entender la
complejidad de los procesos, las múltiples interacciones de los factores que impactan los medios de vida, así
como, entender los sistemas en el contexto de vulnerabilidad para crear la estrategia que cumpla con los
objetivos de eliminar o reducir la pobreza (ver Figura 1).
De manera esquemática, el enfoque MVS parte del reconocimiento de que las familias poseen un conjunto de
activos o capitales. Carney (61) identifica cinco tipos de capitales: humano, natural, financiero, físico y social.
Capital Natural: Se refiere a las reservas de recursos naturales, tales como, la tierra, el agua, la flora y la fauna
del que disponen las familias. Estos recursos son utilizados por las familias para mantener su modo de
sustentación mediante el uso agropecuario, la pesca, la caza y la recolección.
Capital Humano: Son los conocimientos y las habilidades adquiridas en el tiempo y espacio que el individuo usa
para desarrollar cierta actividad. Este tipo de capital está valorizada por la educación, las habilidades laborales
y las condiciones de salud de las personas.
Capital Social: Incluye los conceptos de confianza, normas de reciprocidad y redes de participación civil. Estos
factores afectan las expectativas que tienen los individuos acerca de los patrones de interacción que los grupos
de individuos introducen en su actividad recurrente.

�Capital Físico: Son las reservas de recursos materiales producto de la acción humana que puede usarse como
flujo de ingresos futuros. Existe una amplia variedad de formas de capital físico que comprende edificios, canales
de irrigación, maquinas y herramientas.
Capital Financiero: Es la liquidez de que disponen las personas ya sea mediante ahorros, préstamos o la
conversión de otras formas de capital en recursos monetarios en efectivo. Las familias campesinas pobres,
tienen dificultades para ahorrar o acceder a préstamos bancarios; sin embargo, ellos convierten otras formas
de capital en capital financiero, por ejemplo, la posesión de ganado, las reservas de maíz, los terrenos y joyas
que pueden venderse y convertirse en dinero.
Figura 1. Modelo de Modos de Vida Sostenibles

Fuentes: Soussan et. al. (2000).
Las familias son heterogéneas debido a que cuentan con diferentes tipos, cantidades y calidades de capitales.
Con base en estas diferencias las familias eligen el uso de sus capitales con el objetivo de sacar el mayor
provecho.
Las decisiones que realizan las familias acerca del uso de sus capitales se le denomina como “Estrategia de
Vida”. Las elecciones realizadas en la estrategia definen al conjunto de las actividades emprendidas por las

�familias. En el contexto de pobreza rural, es raro que una familia se dedique a una sola actividad, ya que
generalmente realiza una compleja combinación de actividades en la que ocasionalmente predomina alguna de
ellas. La diversificación de las fuentes de ingreso es una estrategia adoptada por las familias para protegerse
de factores externos fuera del control familiar o comunitario. A medida que los miembros de la familia se ocupan
en actividades diversas minimizan sus riesgos, es decir, quedan mejor aseguradas, pues la pérdida de ingresos
en una actividad puede compensarse con los obtenidos en otras actividades (62). La diversificación ocurre
también para enfrentar condiciones de crisis y estrés, para lograr la seguridad alimentaria y para mejorar las
condiciones de ingresos (63).
La estrategia elegida genera ingresos, una parte de ella se destina para pagos sociales, otra se utiliza para
pagos de insumos, otra más se reinvierte en los activos y otra se consume. La parte que se consume da
resultado: mayor seguridad alimentaria, mayor ingreso, menor vulnerabilidad, uso más sustentable de los
recursos etc. Los resultados dependen de los objetivos que persiga la familia y puede ser que se pretenda
alcanzar más de uno de manera simultánea.
Las estrategias seguidas por las familias son dinámicas y cambiantes. Las familias pobres reaccionan ante las
amenazas y oportunidades y se adaptan de manera versátil. En el caso de los choques las familias instrumentan
estrategias de confrontación para aliviar o compensar la situación de crisis (64).
Las estrategias adaptativas implican la adaptación y la reorganización del modo de vida de las familias en
respuesta a los procesos de cambio de largo plazo. La reorganización es usualmente perdurable e irreversible.
Algunos ejemplos de estrategias adaptativas son la diversificación de las fuentes de ingreso familiar, la adopción
de nuevos cultivos, la migración, entre otros (65).
Las estrategias de confrontación se adoptan en el corto plazo ante las crisis tales como los desastres naturales,
el colapso de los mercados, la pérdida de empleo de una persona y los conflictos sociales. La mayoría de los
estudios realizados se han centrado en las estrategias en contextos agrícolas. Entre las estrategias de
afrontamiento agrícolas existe una progresión cronológica en su ejecución en función de la gravedad de la crisis.
Las estrategias que se instrumentan en los años normales tienen como objetivo la minimización de posibles
riesgos futuros. Las estrategias que se instrumentan cuando aparece una crisis se basan en el ahorro para
preservar los recursos productivos familiares. Finalmente, cuando la crisis es grave, las estrategias buscan
garantizar la subsistencia de las personas mediante la enajenación progresiva de los bienes productivos de la
familia, con la consiguiente hipoteca del futuro de su sistema de sustentación (66).
Este proceso está moldeado, por una parte, por las relaciones sociales, las instituciones y las organizaciones a
escala comunitario y extracomunitario; y por la otra, por un entorno ambiental (67, 68). Las relaciones sociales
se refieren al posicionamiento social de los individuos y las familias. El posicionamiento social comprende
factores como el género, el estrato, la edad, la etnicidad y la religión. Las instituciones incluyen a las reglas
formales, convenciones y códigos de comportamiento que regulan la interacción humana. Ejemplos de
instituciones son las leyes, los derechos de propiedad y la forma en que el mercado trabaja. Las organizaciones
son grupos de individuos unidos por un fin común. Algunos ejemplos de organizaciones gubernamentales,
asociaciones de productores, compañías privadas y organizaciones no gubernamentales. Las políticas es uno
de los componentes importantes del modelo de MVS. Generalmente, la formulación de políticas se les asocia a
las organizaciones gubernamentales, sin embargo, otros tipos de organizaciones también formulan políticas.
Las relaciones sociales, las instituciones, las organizaciones y el entorno ambiental, son factores críticos
que inhiben o facilitan las capacidades y las decisiones de elección de los individuos y las familias, y son
filtrados al contexto de vulnerabilidad. El contexto de vulnerabilidad son las tendencias y shocks que afectan los
Modos de Vida de las familias pero que no pueden ser controlados por las acciones de estas en lo inmediato y
mediano plazo, debido a que son provocados por factores externos. Algunas tendencias importantes son la tasa
de crecimiento de la población (local y nacional), la densidad de población, las tasa de migración, las mejoras
tecnológicas en la agricultura, el crecimiento de las actividades no agrícolas en el medio rural, los cambios en
los precios relativos de los productos, las políticas macroeconómicas, etc. La importancia relativa de estas
tendencias varía significativamente entre las comunidades y entre las familias. Los choques son eventos como
las sequías, inundaciones, las plagas, las enfermedades y los conflictos sociales. Los choques destruyen los
capitales, por ejemplo, los huracanes arrasan con los cultivos y provocan la muerte de personas y animales.
La pérdida de los derechos del uso del suelo, los accidentes, las enfermedades repentinas y el abandono son
choques con consecuencias inmediatas en las familias.

�En el modelo del MVS, el contexto de vulnerabilidad ejerce una influencia que afecta los activos, las estrategias
y los resultados de las familias. Algunas familias son más sensibles y otras suelen ser más resilientes. Las
familias más resilientes son menos vulnerables y viceversa. La resiliencia desde la perspectiva familiar se refiere
a la capacidad de esta para enfrentar circunstancias de crisis y de adversidad (Walsh, 69).
Aplicación de la metodología de MVS al análisis de la seguridad alimentaria
La metodología de los MVS se aplicó en 2007 para estudio de estudio de la seguridad alimentaria en cuatro
comunidades mayas de la región norte de Campeche, México (70, 71, 72). La información se obtuvo mediante
talleres comunitarios participativos, una encuesta censal, entrevistas de informantes claves y observaciones
directas de campo.
Los resultados revelan que el cambio agrícola y el proceso de ajuste estructural de la economía provocaron la
diferenciación de tres estrategias de vida en las comunidades: la estrategia agrícola, la agrícola-laboral y la
laboral. Al relacionar las estrategias económicas con los indicadores de seguridad alimentaria: i) índice de
suficiencia calórica; ii) proporción de gasto destinado a la compra de alimentos; iii) diversidad y calidad de los
alimentos y iv) percepción de la seguridad alimentaria, se encontró que las familias de la estrategia laboral y la
agrícola-laboral son alimentariamente inseguras. La estrategia agrícola es la única que es alimentariamente
segura, pero sólo pertenecen a ella el 20% del total de los grupos domésticos.
Los resultados están vinculados con la heterogeneidad de capitales que poseen las familias, especialmente con
la calidad y la extensión de la tierra, las organizaciones productivas, y la política rural vigente. Pese a ello, la
estrategia agrícola se encuentra en proceso de desintegración debido a la apertura comercial, las reformas en
la tenencia de la tierra y los desastres naturales. Por su parte, la estrategia laboral es vulnerable al aumento
precios de los alimentos, la inestabilidad del empleo, la oferta laboral y la política de salarios baja.
Adicionalmente, el crecimiento de la población, la expansión de la ganadería extensiva y el uso creciente de
agroquímicos, son factores que contribuyen al deterioro de los recursos naturales y a la inseguridad alimentaria.
Para mejorar las condiciones de vida y de la alimentación, las políticas deben ser a) locales y diferenciadas en
virtud de que las comunidades y las familias son heterogéneos en el acervo de capitales que poseen y en los
resultados obtenidos (seguridad alimentaria, ingreso y conservación de los recursos naturales); b) debe
orientarse hacia el fortalecimiento de las organizaciones y capacidades locales; c) debe apoyar
equilibradamente las actividades agrícolas y no-agrícolas; d) los diseñadores de las políticas deben partir del
reconocimiento de la pobreza y la inseguridad alimentaria es un fenómeno complejo y multidimensional, y por
lo tanto, requiere de la participación y coordinación interinstitucional y la colaboración transdiciplinaria; e) las
políticas deben formularse, implementarse y monitorearse con la participación de diferentes actores sociales,
incluyendo a los propios beneficiarios.
Conclusiones
El enfoque de MVS es instrumento valioso para el análisis holístico de la seguridad alimentaria ya que integra
la problemática de las familias en sus dimensiones económico, social y ambiental. En el estudio de caso del
norte de Campeche, la metodología permitió identificar las interrelaciones de los Modos de Vida con la seguridad
alimentaria y el efecto de las políticas públicas en comunidades indígenas. El concepto de MVS facilitó analizar
los procesos de manera dinámica e iterativa a diferentes escalas espaciales: familia, comunidad y microregional. En relación a los métodos de investigación, la metodología permitió la combinación de métodos y
técnicas cualitativas y cuantitativas. Particularmente, la metodología cualitativa incorporó la opinión de la gente,
aspecto poco usual en los estudios de seguridad alimentaria. La experiencia obtenida y la flexibilidad del
enfoque sugieren que el marco conceptual de MVS es una herramienta analítica adecuada para el estudio de
las estrategias de vida y la seguridad alimentaria en otras regiones del país.
Resumen
El presente documento es una propuesta metodológica para el análisis de la seguridad alimentaria basado en
el marco conceptual Modos de Vida Sostenibles (MVS). El enfoque propuesto permite analizar las relaciones
entre los capitales (físico, social, financiero, humano y natural) a escala comunitaria y de grupos domésticos
(GD), los factores de vulnerabilidad, las estructuras y los procesos, y sus resultados. El marco establece un
vínculo conceptual entre lo que sucede dentro del hogar y las escalas meso y macro, estimulando así el análisis
de cómo la vida de los GD se ve afectada por los procesos institucionales y las políticas. Para operativizar el

�análisis de los MVS, se recurrió a los métodos de evaluación participativa, entrevistas a informantes claves y la
aplicación de un cuestionario. El documento se estructura en cuatro apartados, en el primero se presentan los
antecedentes del enfoque de MVS; luego se realiza una revisión de la teoría que la sustenta; después se hace
una breve descripción del área de estudio; finalmente se abordan los métodos utilizados en la investigación y
se destaca la importancia del enfoque.
Palabras calve: metodología, medios de vida sostenibles, seguridad alimentaria
Abstract
This document is a proposed methodology for analyzing food security based on the conceptual framework
Sustainable Livelihoods (SL). The proposed perspective allows for analyzing the relationships among capitals
(physical, social, financial, human, and natural) on a community scale and for domestic groups (DG), factors of
vulnerability, structures and processes, and their results. The framework establishes a conceptual link between
what occurs within the home and the mid and macro scales, thus stimulating analysis of how the life of DG is
affected by institutional and political processes. In order to operationalize the analysis of the SL, we use
participatory evaluation methods, interviews of key informants, and a questionnaire. The document is divided
into four sections: in the first, we present antecedents to the SL focus; in the following, we review the theory
behind it; then we carry out a brief description of the study area; and finally we address research methods used
and highlight the importance of this perspective.
Keywords: methodology, sustainable livelihoods, food security
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concept

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68. Soussan et al. Op. cit.
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25 No. 3: 261-

70. Pat et al. 2007. Op. cit.
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�HIPERTROFIA VENTRICULAR EN EL PACIENTE CON OBESIDAD
María Elena Haro Acosta*. Marco Antonio Arce*. Gisela Ponce y Ponce de León**. Andrés Núñez Soria***,
Josefina Ruiz- Esparza Cisneros*, Carmen Gorety Soria Rodríguez*, Isadora Clarck Ordoñez* y Genoveva
Maciel
Maldonado*.
*Facultad de Medicina UABC (Mexicali, B.C., México), ** Facultad de Enfermería UABC (Mexicali, B.C., México),
*** ISSSTECALI (Mexicali, B.C., México).
Correo electrónico: malenaha@live.com.mx.
Introducción
La obesidad se define como un exceso de grasa y
es considerada como un factor de riesgo importante
para
el
desarrollo
de
enfermedades
cardiovasculares y diabetes mellitus tipo 2, las
cuales constituyen el grupo de enfermedades no
transmisibles que se encuentran entre las primeras
causas de muerte en varios países (1-4). En México
estos dos grupos de enfermedades representan las
tasas más altas de mortalidad (5).
Dentro de las complicaciones cardiovasculares de la obesidad se encuentran: las dislipidemias, la hipertensión,
las coagulopatías y la hipertrofia ventricular izquierda (6-9). Esta se considera un importante factor de riesgo
cardiovascular independiente para el incremento de la morbi-mortalidad de enfermedades cardiovasculares en
niños y adultos (10-11). Otras complicaciones son la diabetes mellitus tipo 2, glomeruloesclerosis, esteatosis
hepática, litiasis biliar, problemas psicológicos, respiratorios y ortopédico (12-13).
Respecto al sistema cardiovascular, la obesidad está asociada con aumento del volumen sanguíneo, el cual
produce un incremento en la postcarga, que provoca un aumento en el gasto cardiaco; cuando este incremento
del volumen en la cámara ventricular es constante, se observa un aumento en forma inapropiada de la pared
ventricular izquierda, ocasionada por el estrés que se ejerce en la pared. El miocardio se adapta aumentando
los elementos contráctiles y por consecuencia su masa, lo que conlleva a una hipertrofia del ventrículo izquierdo,
como se describirá posteriormente (14-16).
Funcionamiento normal del miocito
Las células musculares cardiacas o cardiomiocitos constituyen el 75% de la masa cardiaca pero representan
solo el 20-30% de total de las células (17). En cardiomiocito se divide durante la etapa fetal y termina de
diferenciarse poco después del nacimiento. El crecimiento cardíaco se realiza por el aumento de la síntesis de
proteínas contráctiles y de la matriz extracelular. (18) La adecuada función del corazón como bomba, depende
de la función de los miocitos, de la composición de la matriz extracelular y de la circulación coronaria (19). El
cardiomiocito está formado principalmente de sarcómeros (50-60%) y de mitocondrias (25%), el resto lo
componen: el sarcolema, retículo sarcoplásmico (que almacena iones de calcio), el sarcoplasma, el núcleo, los
lisosomas y túbulos T (permiten la rápida conducción eléctrica al interior de la célula) (20). La unidad contráctil
principal en el miocardio es el sarcómero, cada sarcómero está formado por filamentos gruesos (miosina) y
filamentos delgados (actina) y se extienede entre línea Z y línea Z (también denominada disco intercalar y son
proteínas de anclaje). Cada molécula de miosina tiene una cabeza globular y una cola larga ɑ-helicoidal, las
cabezas constituyen los puentes que interactúan con la actina, donde se produce la hidrólisis del ATP. La actina
esta formada por dos cadenas en forma helicoidal y entre estas cadenas se encuentra la tropomiosina, el
sistema troponina-tropomiosina es la unidad reguladora del sarcómero. El complejo de troponina se compone
de tres subunidades: troponina T (subunidad de unión a la tropomiosina), troponina C (subunidad de unión al
calcio) y troponina I (subunidad inhibitoria, Tnl). En estado de relajación la reacción actina-puente esta
bloqueada, la troponina T está fuertemente unida a la tropomiosina y la Tnl está fuertemente unida a la actina.
La activación se produce cuando el calcio se une a TnC. (21) El acortamiento del sarcómero cardiaco se produce
por el deslizamiento de los filamentos. Los filamentos de actina se desplazan sobre los filamentos de miosina a
través de los puentes cruzados intermedios, aproximándose las líneas Z entre sí (22) En los discos intercalares
o líneas Z, existen uniones comunicantes llamadas conexinas, las cuales tiene conductancia elevada, conectan
el citoplasma de las células contiguas, lo cual produce que se transmita la conducción del estímulo más

�rápidamente, ocasiona que el músculo cardiaco funcione como un sincitio (23). El estímulo se transmite por el
sarcolema a través de los túbulos T que contactan con el retículo sarcoplásmico (RS); en los túbulos T y
próximos al RS están los canales de calcio dependientes de voltaje, que inician la liberación de calcio acumulado
en RS al citosol. Cada canal de calcio dependiente de voltaje controla un grupo de canales liberadores de calcio
del RS de los receptores de rianordina (RR), estos posee una estructura llamada pie que contacta con el túbulo
T. Cuando se lleva acabo la despolarización, se abren los canales de calcio dependientes de voltaje, el calcio
actúa sobre los pies del RR y permite la liberación de calcio al citosol. La actividad del canal es modulada por
estímulos β-adrenérgicos o por cambios de voltaje. El calcio citosólico es recuperado por el RS por la bomba
de calcio dependiente del ATP del RS (SERCA). La proteína fosfolambano modula la actividad de SERCA. Al
ser fosforilado el fosfolambano por proteínas quinasas activadas, activa a SERCA y disminuye el calcio citosólico
con el consiguiente estado de relajación. Otras bombas de iones del sarcolema son bomba de sodio,
interacambiadores de Na*/Ca**, etc- (24). (ver Figura 1)
Figura 1. Papel del calcio en el acoplamiento excitocontráctil y la relajación Fuente: Best y Taylor. Bases
fisiológicas de la práctica médica (25)

Mecanismos por los cuales se produce la hipertrofia ventricular izquierda en el paciente con obesidad
Función del adipocito
El tejido adiposo se encuentra constituido por células llamadas adipositos. Los adipocitos aparecen desde la
etapa embrionaria incrementándose la cantidad después del nacimiento, debido tanto por mitosis de los
adipocitos, como por la conversión de los preadipocitos (derivados de los fibroblastos) en adipocitos; esta
diferenciación es debida a los elevados niveles circulantes de ácidos grasos (26). El adipocito esta constituido
de triglicéridos, el citoplasma es delgado y el núcleo está localizado en la periferia. Dentro de las funciones de
este tejido es la de intervenir en la captación, síntesis y almacenamiento de triglicéridos. (27) (ver Figura 2)
Figura 2. . Adipocitos maduros. El citoplasma es ópticamente claro y tiene un núcleo rechazado hacia
la periferia.Fuente: Gibson HS. Texto: A Clinical Guide to Pediatric Weight Management and obesity (28)

�Dentro de las funciones de este tejido es la de intervenir en la captación, síntesis y almacenamiento de
triglicéridos. También es considerado como un órgano endócrino ya que el adipocito visceral secreta proteínas
llamadas adipocinas como el angiotensinógeno, la leptina, Adiponectina, el Factor de Necrosis Tumoral ɑ, la
Interleucina 6, entre otros, y el adipocito subcutáneo está asociado con el fibrinógeno. Algunas intervienen en
el metabolismo de lípidos, en el complejo complemento, en la homeostasis vascular, en la regulación del balance
energético, entre otras (29-30).
La obesidad se localiza en el tejido graso subcutáneo o visceral, donde existe hipertrofia del adipocito, por el
acumulo de ácidos grasos en forma de triglicéridos, y al incrementar de tamaño llega el momento en el cual no
puede hipertrofiarse más y es cuando se forman nuevos adipocitos (hiperplasia), (35). Si la hipertrofia y la
hiperplasia del adipocito son insuficientes para absorber el exceso es tipificado por inflamación local,
caracterizado por infiltración de células inflamatorias, elevación de citocinas proinflamatorias que activan
mecanismos inflamatorios que se observan en la disfunción del endotelio, alteraciones metabólicas y en
cambios estructurales en el corazón, ejemplos de estas citocinas son: la proteína C reactiva, la Interleucina 6
(IL6), el Factor Necrosis Tumoral Alfa, el Angiotensinógeno, la Angiotensina II, entre otras, y reducidos los
niveles de Adiponectina (32-33).
Hipertrofia ventricular izquierda y obesidad
El paciente con obesidad presenta incremento del gasto cardiaco y aumento del volumen del sanguíneo para
cubrir las demandas metabólicas, esto incrementa la presión y volumen telediastólico del ventrículo izquiero por
lo que el miocardio se adapta aumentado los elementos contráctiles y después la masa miocárdica, ocasionando
hipertrofia patológica del ventrículo izquierdo. De continuar este proceso se produce disfunción en la contracción
del ventrículo izquierdo, si el paciente es normotenso, el aumento del gasto cardíaco se acompaña de
disminución de las resistencias vasculares periféricas, sin embargo, frecuentemente se asocia obesidad con
hipertensión, por lo que se encuentra elevada la precarga por la obesidad y la postcarga por la hipertensión,
esto puede ocasionar disfunción del ventrículo izquierdo y después, insuficiencia cardiaca congestiva venosa
(34).
Clínicamente la cardiomiopatía en el paciente con obesidad está claramente definida cuando el paciente
presenta un peso mayor del 75% del peso corporal ideal o un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 40kg/m2.
La cual está promovida por un exceso de grasa épicardica e infiltración grasa en el miocardio. En la
cardiomiopatía del paciente obeso ocurre: dilatación ventricular izquierda, hipertrofia excéntrica, disfunción
diastólica y finalmente sistólica debido a una hipertrofia inadecuada. Si la enfermedad evoluciona, hay cambios
similares en la arquitectura del ventrículo derecho, hipertensión arterial pulmonar, la cual se manifiesta como
síndrome de apnea del sueño, cuya evolución sucede en el desarrollo de insuficiencia cardiaca congestiva
venosa y muerte súbita (35).
La presencia de hipertrofia ventricular izquierda en el paciente con obesidad, se cree que está relacionada con
el sistema nervioso autónomo, con algunos mecanismos que involucran el sistema renina-angiotensinaaldosterona, ya que se han demostrado disminución de los niveles plasmáticos de noradrenalina, renina y

�aldosterona después de haber disminuido de peso pacientes con obesidad (36-37); otros mecanismos
relacionados son la resistencia a la insulina, debido a que la insulina actúa como factor de crecimiento del
miocardio, por lo que la hiperinsulinemia incrementa la masa ventricular, retiene sodio, activa el sistema nervioso
simpático (38), tiene relación con el incremento de la respuesta presora de la Angiotensina II (39), las cuales,
estimulan la hipertrofia del ventrículo izquierdo y la fibrosis intersticial (40), y también al incremento del estrés
oxidativo (41-44). Todos estos mecanismos pueden contribuir en la patogénesis de la disfunción del ventrículo
izquierdo en la obesidad.
En los niños y adolescentes obesos, se ha descrito un incremento de la masa ventricular izquierda, asociada
con un incremento de presión arterial sistólica, aumento de la masa libre de grasa y masa grasa (45-47). A nivel
molecular la hipertrofia cardiaca se caracteriza por el incremento del tamaño de la célula en ausencia de división
celular, acompañada de diferentes cambios cualitativos o cuantitativos en la expresión genética. Los parámetros
del crecimiento de la célula hipertrófica son: incremento en el volumen del miocito, del contenido proteico por
célula, de la síntesis proteica, RNA m y RNA r (48).
Diagnóstico de ha hipertrofia ventricular
Las manifestaciones clínicas son inespecíficas y pueden variar desde una etapa asintomática durante varios
años hasta una etapa síntomatica de falla cardiaca donde se puede presentar: reducción a la tolerancia al
ejercicio físico, fatiga, ortopnea, disnea paroxística nocturna, hasta la muerte súbita inexplicable. Al efectuar la
exploración física puede observarse: ingurgutación yugular, soplos cardiacos, hepatomegalia, edema en
miembros inferiores, etc. (49). Por todo lo anteriormente mencionado se requiere de estudios de gabinete
complementarios para detectar en forma temprana la presencia de enfermedad miocárdica en el paciente
obeso. Dentro de estos estudios el ecocardiograma se considera una prueba específica para la evaluación
inicial de la estructura cardiaca y la función ventricular o evaluación inicial de sospecha de disfunción valvular
(50).
Conclusiones
El diagnóstico en forma temprana de las comorbilidades cardiovasculares ocasionadas por la obesidad, como
la hipertrofia ventricular izquierda, entre otras más, tanto a nivel clínico, por laboratorio, como por estudios de
gabinete disminuirá el riesgo cardiovascular. Las investigaciones reportadas referentes a la hipertrofia
ventricular izquierda posterior a intervención dietñetica y actividad física en la población pediátrica con obesidad
son limitadas. Por lo que es importante que se efectúen en un futuro ya que la obesidad en la infancia
desempeña un papel importante en el desarrollo de la hipertrofia ventricular izquierda durante la niñez.
Resumen
La obesidad representa un factor riesgo importante a padecer enfermedades cardiovasculares, en fase
temprana se desarrolla hipertrofia ventricular izquierda, la cual representa un factor de riesgo de cardiovascular
independiente, en niños como en el adultos. En esta revisión se describen los mecanismos fisiopatológicos que
ocasionan la hipertrofia cardiaca.
Palabras claves: hipertrofia ventricular, obesidad, adipocito, cardiomiocito.
Abstract
Obesity is associated with significant increase cardiovascular risk, the development of left ventricular hypertrophy
early stage, is an independent cardiac risk factor in children and adults. In this review, we describe
physiopathology mechanisms to produce the cardiac hypertrohpy.
Key word: ventricular hypertrohpy, obesity, adipocyte, cardiomyocyte.
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24. Best y Taylor, et al. Op.cit.
25. Idem.
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�Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii EN ALIMENTOS
MARINOS DE ORIGEN ANIMAL DE COCTELERÍAS, COOPERATIVA,
PESCADERÍAS, RESTAURANTES Y SUPERMERCADOS DE ISLA DEL
CARMEN, CAMPECHE, MÉXICO
José Franco-Monsreal; Erika Beatriz Lara-Zaragoza; Nemesio Villa-Ruano; Lorena Guadalupe Ramón-Canul y
Yesenia
Pacheco-Hernández
Universidad
de
la
Sierra
Sur
(Miahuatlán
de
Porfirio
Díaz
Oax.,
México).
E.mail: giussepe56@yahoo.com.mx
Introducción
En la segunda edición del Manual de Bergey de
Bacteriología
Sistemática
la
Familia Vibrionaceaepertenece al Orden XI
(Vibrionales) de la Clase III (Gammaproteobacteria)
del
Phylum
BXII
(Proteobacteria)
del
Dominio
Bacteria.
A
su
vez,
la
Familia Vibrionaceae se encuentra integrada por los

géneros Vibrio, Allomonas, Catenococcus, Enterovibrio,Grimontia, Listonella, Photobacterium y Salinivibrio.
Doce de las 66 especies del género Vibrio se consideran patógenas para el ser humano y son Vibrio
alginolyticus, Vibrio carchariae, Vibrio cholerae, Vibrio cincinnatiensis,Vibrio damsela, Vibrio fluvialis, Vibrio
furnissii, Vibrio hollisae, Vibrio metschnikovii, Vibrio mimicus, Vibrio parahaemolyticusy Vibrio vulnificus (1).
Los vibrios son característicamente indígenas de hábitats marinos, salobres y estuarinos, y aparecen en
grandes concentraciones (blooms) cuando las aguas aumentan de temperatura (17°C - 20°C). A temperaturas
bajas los vibrios permanecen en el sedimento de los fondos marinos y los recuentos arrojan normalmente cifras
inferiores a las necesarias para producir infección. En los países templados los vibrios se encuentran presentes
en el agua de mar durante todo el año, aunque su concentración experimenta un notable incremento en los
meses cálidos a causa de las favorables condiciones ecológicas y del plancton aumentando su acumulación
por moluscos filtradores y otros animales marinos (2,3).
El medio marino ocupa prácticamente las tres cuartas partes de la superficie terrestre y en las zonas costeras
entra en relación con el hombre directamente por razones laborales y/o deportivas o indirectamente por la
manipulación y/o por el consumo de productos del mar. Es bien conocido que la contaminación de las aguas
costeras por los vertidos de aguas residuales ha sido, y es aún, una constante fuente epidemiológica de
salmonelosis, hepatitis y otras infecciones. Un aspecto menos divulgado es la patología infecciosa ocasionada
por bacterias autóctonas marinas de la familia Vibrionaceae (4-11).
Existen ocho pruebas clave diferenciales para dividir las 12 especies del género Vibrio clínicamente
significativas en seis grupos. Las especies investigadas en el presente trabajo pertenecen al Grupo 5
(producción positiva de arginina deshidrolasa) (12). La especie Vibrio damsela (13) es un vibrio halofílico
perteneciente, junto con Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii, al grupo de los vibrios arginina deshidrolasa positiva
denominados provisionalmente "vibrios del grupo F" y también "CDC group EF6" (14). La
especie Vibrio fluvialis es halodependiente y presenta muchas similitudes con Vibrio
damsela y Vibrio furnissii (15). Es mucho más común en el medio marino que las otras especies del
género Vibrio del "grupo EF6" y ha sido implicada en casos esporádicos de infección gastrointestinal con
cuadros de diarrea acuosa, vómito, dolores abdominales y deshidratación grave (16-19). La
especie Vibrio furnissii ha sido propuesta para situar las cepas halófilas conocidas anteriormente como Vibrio
fluvialis biovariedad II. Se ha aislado de las heces de pacientes con diarrea pero su patogenicidad se muestra
aún incierta (20).
Las causas que con mayor frecuencia contribuyen a la aparición de casos y brotes en la población incluyen el
consumo de productos del mar crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente
cocidos con calor; la defectuosa o ausente refrigeración que favorece la multiplicación del microorganismo; el

�manejo inadecuado de los alimentos en las cocinas lo cual propicia la contaminación cruzada (21); y la
contaminación de los alimentos marinos por parte del manipulador mediante el mecanismo ano-mano-alimentoboca por ser un portador (22-24). Los alimentos marinos, según su método de preparación, fueron clasificados
en crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. Tres fueron
las variedades (crustáceos, moluscos y peces) y 42 las especies estudiadas (bagre, balá, besugo, bobo,
calamar, camarón, cangrejo, caracol, carpa, cazón, cherna, chopa, chucumite, cojinuda, corvina, cuberita,
esmedregal, guachinango, jaiba, jurel, lisa, liseta, lobina, mantarraya, mejillón, mero, mojarra, mojarra carpa,
mojarra tilapia, ostión, pámpano, pargo, pejelagarto, peto, pulpo, raya, robalo, rubia, salmón, sierra, tilapia y
trucha).
En México, las enteritis y otras enfermedades diarreicas constituyen una de las diez principales causas de
morbilidad y de mortalidad. En Ciudad del Carmen, Campeche, México, la incidencia de síndromes diarreicos
de etiología desconocida es alta; sus habitantes habitualmente consumen alimentos marinos crudos, marinados
sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. De acuerdo con datos de los
Anuarios Estadísticos del estado de Campeche (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática)
correspondientes a los años 1998, 1999, 2000, 2001, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006 y 2007, la segunda causa
de morbilidad en el estado de Campeche se encuentra representada, invariablemente, por las infecciones
gastrointestinales con tasas de 7.1%; 6.6%; 6.5%; 6.8%; 6.1%; 4.9%; 4.8%; 4.9%; 4.8% y 4.6%.
Los objetivos de la presente investigación fueron el determinar las prevalencias de las especies Vibrio
damsela,Vibrio fluvialis y Vibrio furnissi en alimentos marinos crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos
con calor y completamente cocidos con calor. En otras palabras, determinar si los alimentos marinos crudos,
marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor representan factores
de riesgo por la especie Vibrio damsela para el desarrollo de infección de herida; por la especie Vibrio
fluvialis para el desarrollo de gastroenteritis aguda; y por la especie Vibrio furnissii para el desarrollo de
gastroenteritis aguda (25).
Material y Métodos
Diseño de estudio: Estudio observacional descriptivo de corte transversal sin direccionalidad y con temporalidad
prospectiva.
Universo de estudio: El estudio se realizó en el total de muestras del total de establecimientos especializados
en la venta de alimentos marinos para consumo humano en Ciudad del Carmen, Campeche, México, en el
período comprendido del 1 de junio de 2009 al 31 de mayo de 2010. La recolección de las muestras se llevó a
cabo del 1 de agosto de 2009 al 31 de marzo de 2010.
Definiciones operacionales de las variables:
Coctelerías, Cooperativa, Pescaderías, Restaurantes y Supermercados: establecimientos que expenden
alimentos marinos de origen animal para consumo humano y que cuentan con licencia sanitaria expedida por la
Secretaría de Salud del estado de Campeche.
Alimento marino: cualquier producto de origen animal procedente del mar que proporcione al organismo humano
elementos para su nutrición.
Alimento marino crudo: cualquier producto de origen animal procedente del mar que proporcione al organismo
humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido encontrado en su estado
natural.
Alimento marino marinado sin calor: cualquier producto de origen animal procedente del mar que proporcione
al organismo humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido encontrado
cocido utilizando la acción del ácido del jugo de limón, del ácido del jugo de naranja, del vinagre, etcétera.
Alimento marino parcialmente cocido con calor: cualquier producto de origen animal procedente del mar que
proporcione al organismo humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido
encontrado preparado de la siguiente manera: a) calentar agua hasta ebullición; b) apagar la fuente de calor y
adicionar el alimento marino; c) dejar "ablandar" el alimento marino en el agua caliente durante 5 minutos; y d)

�transferir el alimento marino a un recipiente dejándolo reposar hasta enfriamiento. Este alimento se encuentra
listo para ser utilizado en la preparación de cócteles y/o cebiches.
Alimento marino completamente cocido con calor: cualquier producto de origen animal procedente del mar que
proporcione al organismo humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido
encontrado cocido utilizando la acción del calor (asado a la parrilla, frito, vapor de agua, etcétera).
Técnicas y procedimientos:
La Coordinación Regional No. 3 de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del estado de
Campeche (COPRISCAM) proporcionó un listado de establecimientos (coctelerías, cooperativa, pescaderías,
restaurantes y supermercados) que se especializan en la venta de alimentos marinos para consumo humano.
Se realizó una primera visita a cada uno de los establecimientos y se compiló una lista de 390 muestras de
alimentos marinos que, según su método de preparación, fueron clasificados en crudos, marinados sin calor,
parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. Los establecimientos recibieron una
segunda visita (en el período comprendido del 1 de agosto de 2009 al 31 de marzo de 2010) durante la cual
dichas muestras fueron obtenidas.
Cada muestra pesó aproximadamente 50 g; se almacenó individualmente en bolsa estéril de polietileno (Ziploc);
se conservó en refrigeración; y se envió para su procesamiento al Laboratorio de Control de Calidad de Aguas
y Alimentos de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma del Carmen. El procesamiento de las
muestras se realizó en el período comprendido del 1 de agosto de 2009 al 31 de marzo de 2010. Para la
homogeneización y el enriquecimiento de cada muestra, así como para el aislamiento y la identificación de las
especies Vibrio damsela,Vibrio fluvialisy Vibrio furnissii se procedió según la metodología descrita en la octava
edición del Bacteriological Analytical Manual (FDA) (26).
Se construyeron tablas de contingencia de 2x2 a partir de las cuales se calcularon las prevalencias. Como
prueba de hipótesis o prueba de significación estadística se utilizó el estadístico Ji-cuadrada de Mantel y
Haenszel (x²M-H). Se utilizó el programa EpiInfo para Windows, versión 3.4.3, para la obtención de los valores
de x²M-H y de probabilidad (p). El criterio aplicado en la realización de las pruebas de hipótesis para la diferencia
entre dos proporciones se basó en las recomendaciones formuladas por Cochran (27): 1. cuando n&gt;40 utilice
la prueba x²M-H; 2. cuando 20£n£40 utilice la prueba x²M-H si, y sólo si, todas las frecuencias esperadas son ≥
5; si en alguna celda se encuentra al menos 1 frecuencia esperada &lt; 5 utilice, entonces, la prueba de la
probabilidad exacta de Fisher (PPEF); y 3. cuando n&lt;20 utilice la PPEF.
x²M-H= [ad – bc / √(a+b)(c+d)(a+c)(b+d)(N-1)]²
PPEF= (a+b)!(c+d)!(a+c)!(b+d)! / n!a!b!c!d!
Se construyeron los intervalos de estimación al nivel de confianza del 95% para los porcentajes en las
poblaciones de alimentos marinos con Vibrio damsela, Vibrio fluvialisy Vibrio furnissii (28):
p - Zσp £ P £ p + Zσp
Procesamiento de los datos: En la etapa de elaboración los datos fueron revisados (control de calidad de la
información); clasificados (en escala cualitativa); computarizados [se utilizó el software Statistical Package for
Social Sciences (SPSS) para Windows, versión 8.0]; presentados (en tablas); y resumidos (se utilizaron las
medidas de resumen correspondientes para datos clasificados en escala cualitativa). En las etapas de análisis
e interpretación los datos fueron analizados e interpretados, respectivamente.
Resultados
Se estudiaron 390 muestras de alimentos marinos que según sus métodos de preparación fueron clasificados
en crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. Las
frecuencias absolutas y relativas del género Vibrio (Grupo 5) en alimentos marinos según métodos de
preparación se presentan en la Tabla1.

�Tabla 1. Frecuencias absolutas y frecuencias relativas del género Vibrio (Grupo 5) en alimentos marinos
según métodos de preparación. Ciudad del Carmen, Campeche, México. 1/agosto/2009-31/marzo/2010
Métodos de preparación

Totales

Vibrio
Muestras positivas

Muestras negativas

298

53 (17.79%)

245 (82.21%)

Marinados sin calor

8

0 (0.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

77

7 (9.09%)

70 (90.91%)

Completamente cocidos con calor

7

0 (0.00%)

7 (100.00%)

390

60 (15.38%)

330 (84.62%)

Crudos

Totales
FUENTE: Elaboración propia

Las frecuencias absolutas y relativas de Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii en alimentos marinos
según métodos de preparación se presentan en el Tabla 2. Treinta y dos (10.74%) de las 298 muestras
etiquetadas como alimentos marinos crudos, 0 (0.00%) de las 8 muestras etiquetadas como alimentos marinos
marinados sin calor, 0 (0.00%) de las 77 muestras etiquetadas como alimentos marinos parcialmente cocidos
con calor y 0 (0.00%) de las 7 muestras etiquetadas como alimentos marinos completamente cocidos con calor
presentaron resultados positivos. La prevalencia global de Vibrio damsela fue 8.21% (32/390). Ocho (2.68%) de
las 298 muestras etiquetadas como alimentos marinos crudos, 0 (0.00%) de las 8 muestras etiquetadas como
alimentos marinos marinados sin calor, 2 (2.60%) de las 77 muestras etiquetadas como alimentos marinos
parcialmente cocidos con calor y 0 (0.00%) de las 7 muestras etiquetadas como alimentos marinos
completamente cocidos con calor presentaron resultados positivos. La prevalencia global de Vibrio fluvialis fue
2.56% (10/390). Diez y ocho (6.04%) de las 298 muestras etiquetadas como alimentos marinos crudos, 0
(0.00%) de las 8 muestras etiquetadas como alimentos marinos marinados sin calor, 5 (6.49%) de las 77
muestras etiquetadas como alimentos marinos parcialmente cocidos con calor y 0 (0.00%) de las 7 muestras
etiquetadas como alimentos marinos completamente cocidos con calor presentaron resultados positivos. La
prevalencia global de Vibrio furnissii fue 5.90% (23/390).
Tabla 2. Frecuencias absolutas y frecuencias relativas de Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio
furnissii en alimentos marinos según métodos de preparación. Ciudad del Carmen, Campeche, México.
1/agosto/2009-31/marzo/2010
Métodos de preparación

Vibrio damsela
Muestras positivas

Crudos

Totales

Muestras negativas

32 (10.74%)

266 (89.26%)

298 (100.00%)

Marinados sin calor

0 (0.00%)

8 (100.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

0 (0.00%)

77 (100.00%)

77 (100.00%)

Completamente cocidos con calor

0 (0.00%)

7 (100.00%)

7 (100.00%)

Totales

32 (8.21%)

358 (91.79%)

390 (100.00%)

Métodos de preparación

Vibrio fluvialis
Muestras positivas

Totales

Muestras negativas

Crudos

8 (2.68%)

290 (97.32%)

298 (100.00%)

Marinados sin calor

0 (0.00%)

8 (100.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

2 (2.60%)

75 (97.40%)

77 (100.00%)

Completamente cocidos con calor

0 (0.00%)

7 (100.00%)

7 (100.00%)

Totales

10 (2.56%)

380 (97.44%)

390 (100.00%)

�Métodos de preparación

Vibrio furnissii
Muestras positivas

Totales

Muestras negativas

Crudos

18 (6.04%)

280 (93.96%)

298 (100.00%)

Marinados sin calor

0 (0.00%)

8 (100.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

5 (6.49%)

72 (93.51%)

77 (100.00%)

Completamente cocidos con calor

0 (0.00%)

7 (100.00%)

7 (100.00%)

Totales

23 (5.90%)

367 (94.10%)

390 (100.00%)

FUENTE: Elaboración propia
Las prevalencias más baja y más alta correspondieron, respectivamente, a Vibrio fluvialis (2.56%) y a Vibrio
damsela (8.21%). Los intervalos de estimación al nivel de confianza del 95% para los porcentajes en las
poblaciones de alimentos marinos con Vibrio damsela, Vibrio fluvialisy Vibrio furnissii fueron, respectivamente,
5.48%≤P≤10.93%, 1.00%≤P≤4.13%, 3.56%≤P≤8.24%.
Discusión
La más alta prevalencia (17.79%) fue observada en los alimentos marinos crudos. Los alimentos marinos crudos
son aquellos que en el momento del muestreo se encontraban en su estado natural. En consecuencia, este
resultado corresponde al esperado debido a que la probabilidad de aislamiento es alta cuando el alimento no
ha sido expuesto a la acción del calor. En segundo lugar se tiene la prevalencia (9.09%) observada en los
alimentos marinos parcialmente cocidos con calor. Los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor son
aquellos que en el momento del muestreo se encontraban cocidos mediante un proceso de "ablandamiento" en
el que se utiliza agua caliente durante cinco minutos. Este resultado no corresponde al esperado y la prevalencia
observada puede ser explicada ya sea porque el procedimiento utilizado para "ablandar" el alimento no es
suficiente para destruir al microorganismo –suposición que se encuentra apoyada por un estudio (29) en el cual
se reporta la viabilidad de los microorganismos después de haber mantenido a un crustáceo en agua en
ebullición durante cinco min previa inoculación de 0.1 ml de caldo de cultivo-, o bien, porque el alimento pudo
haber sido contaminado por el manipulador después del proceso de "ablandamiento" por contaminación cruzada
en las cocinas, o bien, mediante el mecanismo ano-mano-alimento-boca por ser un portador –suposición que
se encuentra apoyada por estudios (30-32) en los cuales se reporta 0.72%, 0.68%-3.30% y 3.85%,
respectivamente, de manipuladores de alimentos marinos que excretan al microorganismo en sus heces.
A continuación se tiene la prevalencia (0.00%) observada en los alimentos marinos marinados sin calor. Los
alimentos marinos marinados sin calor son aquellos que en el momento del muestreo se encontraban cocidos
mediante la acción del ácido del jugo de limón, del ácido del jugo de naranja, del vinagre, etcétera. Por ende,
este resultado corresponde al esperado porque son alimentos que no han sido expuestos a la acción del calor.
Finalmente se tiene la prevalencia (0.00%) observada en los alimentos marinos completamente cocidos con
calor. Los alimentos marinos completamente cocidos con calor son aquellos que en el momento del muestreo
se encontraban cocidos mediante la acción del calor. Subsiguientemente, este resultado corresponde al
esperado ya que la probabilidad de aislamiento es nula cuando el alimento se ha preparado mediante una
adecuada exposición a la acción del calor. No se encontró evidencia estadísticamente significativa de que la
prevalencia observada en los alimentos marinos crudos (17.79%) sea diferente de la prevalencia observada en
los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor (9.09%): x²M-H(α=0.05, gl=1)= 2.83; p= 0.09.
Conclusiones
Los alimentos marinos crudos representan factores de riesgo por la especie Vibrio damsela para el desarrollo
de infección de herida. Los alimentos marinos crudos y los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor
representan factores de riesgo por la especie Vibrio fluvialis para el desarrollo de gastroenteritis aguda; y los
alimentos marinos crudos y los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor representan factores de riesgo
por la especie Vibrio furnissii para el desarrollo de gastroenteritis aguda. Se concluye, finalmente, que los
alimentos marinos crudos y los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor se encuentran contaminados
con una o más de las tres especies de importancia clínica del género Vibrio constituyendo, por tanto, factores

�potenciales de riesgo para la población consumidora de peces y mariscos de Ciudad del Carmen, Campeche,
México. El haber encontrado alimentos marinos parcialmente cocidos con calor contaminados con especies del
género Vibriopermite suponer la existencia de manipuladores de alimentos marinos portadores asintomáticos.
Lo anterior debe ocupar la atención de las autoridades correspondientes con el objeto de continuar con la
realización de estudios relacionados a este respecto. Asimismo, si hasta la fecha no ha sido considerado como
un problema de salud pública es conveniente tenerlo presente con el objeto de prevenir problemas sanitarios
que pudieren en algún momento repercutir en la salud de la población de Ciudad del Carmen, Campeche,
México.
Resumen
Los vibrios son característicamente indígenas de hábitats marinos, salobres y estuarinos, y aparecen en
grandes concentraciones (blooms) cuando las aguas aumentan de temperatura (17- 20°C). A temperaturas
bajas los vibrios permanecen en el sedimento de los fondos marinos y los recuentos arrojan normalmente cifras
inferiores a las necesarias para producir infección. En los países templados los vibrios se encuentran presentes
en el agua de mar durante todo el año, aunque su concentración experimenta un notable incremento en los
meses cálidos a causa de las favorables condiciones ecológicas y del plancton aumentando su acumulación
por moluscos filtradores y otros animales marinos. Determinar si los alimentos marinos crudos, marinados sin
calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor representan factores de riesgo por las
especies Vibrio damsela, Vibrio fluvialis yVibrio furnissii para el desarrollo, respectivamente, de infección de
herida; de gastroenteritis aguda; y de gastroenteritis aguda. Se obtuvo un listado de establecimientos
especializados en la venta de alimentos marinos para consumo humano. El número de alimentos marinos en
dichos establecimientos fue 390. Para la homogeneización y el enriquecimiento de cada muestra, así como para
el aislamiento y la identificación de las especies se procedió según la metodología descrita en la octava edición
del Bacteriological Analytical Manual (FDA). Por el método de Cornfield se construyeron intervalos de estimación
al nivel de confianza del 95%. En 32 (8.21%), 10 (2.56%) y 23 (5.90%) muestras se aisló un número igual de
cepas
cuyas
características
bioquímicas
correspondieron,
respectivamente,
a Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii. Las prevalencias globales obtenidas en alimentos marinos
crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor fueron,
respectivamente, 17.79%, 0.00%, 9.09% y 0.00%. Se concluye que los alimentos marinos crudos y los alimentos
marinos parcialmente cocidos con calor representan factores de riesgo por tres de las 12 especies de
importancia clínica.
Palabras clave: Vibrio, especies patógenas, alimentos marinos
Abstract
Indigenous vibrios are typically of marine, brackish and estuarine, and appear in high concentrations (blooms)
when the water temperature increase (17-20°C). At low temperatures the vibrios remain in the sediment of the
seabed and counts typically show levels below those required to produce infection. In temperate countries vibrios
are present in sea water throughout the year, although its concentration has increased substantially in the
warmer months due to favorable ecological conditions and plankton increase their accumulation by shellfish filter
feeders and other marine animals.To determine whether raw, marinated without heat, partially cooked by heat
and
completely
cooked
by
heat
seafood
are
risk
factors
for
the
species Vibrio damsela, Vibrio fluvialis and Vibrio furnissii for development, respectively, of wound infection; of
acute gastroenteritis; and of acute gastroenteritis. We obtained a list of establishments specializing in the sale
of seafood for human consumption. The number of seafood in these establishments was 390. For the
standardization and enrichment of each sample and for the isolation and identification of species we proceeded
according to the methodology described in the eighth edition of the Bacteriological Analytical Manual (FDA). By
the method of Cornfield estimation intervals to the confidence level of 95% were constructed. In 32 (8.21%), 10
(2.56%) and 23 (5.90%) samples we isolated an equal number of strains whose biochemical characteristics
corresponded, respectively, to Vibrio damsela, Vibrio fluvialis and Vibrio furnissii. The overall prevalences
obtained in raw, marinated without heat, partially cooked by heat and completely cooked by heat seafood were,
respectively, 17.79%, 0.00%, 9.09% y 0.00%. We concluded that raw and partially cooked by heat seafood are
risk factors for three of the 12 species of clinical importance.
Key words. Vibrio, pathogenic species, seafood
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�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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              <name>Creator</name>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Calidad de vida y necesidad prótesis BUCAL de los trabajadores de
LA empresa siderúrgica ALTOS HORNOS DE México.
Isaura Maria Silva Porto Milstein1, Liliana Zandra Tijerina González2, Esteban Gilberto
Ramos Peña2
1.

Departamento de Odontología Ocupacional, Empresa Altos Hornos de México
(Monclova, Coah., México);2.Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad
Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México). E-mail:
isauramilstein@hotmail.com
Introducción
Las definiciones contemporáneas sobre la salud
rechazan la idea de que la salud es apenas la
ausencia de enfermedades físicas, pues es
necesario considerar además aspectos
psicológicos y el bienestar del individuo (1). En
salud bucal las medidas clínicas son
relativamente fáciles de obtener, pero no pasa
lo mismo con las medidas subjetivas. Obtener información sobre estados o condiciones que
posibiliten a los individuos a hablar, comer y socializarse sin incomodidad no es una tarea
fácil, debido a eso la mayoría de los estudios epidemiológicos bucales no consideran los
aspectos subjetivos y se enfocan básicamente en los aspectos cuantitativos.
De acuerdo con la Clasificación Internacional de la Organización Mundial de la Salud,
México se encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales,
dentro de ellas, la caries dental y la enfermedad periodontal ocupan los principales
lugares. Esta situación, lleva a que una gran cantidad de mexicanos pierdan sus piezas
dentales y se encuentren parcialmente o totalmente desdentados lo que puede limitar la
capacidad de comunicarse, comer o asimismo afectar la dimensión psicosocial del
individuo. En la literatura, existen varios instrumentos capaces de medir el impacto
funcional y psicosocial de las enfermedades bucales sobre la calidad de vida de las
personas, se consigue con ellos medir el grado con que el que los problemas bucales
interfieren en el funcionamiento normal y deseable del individuo desde varios aspectos
funcionales (por ejemplo, el comer), los psicológicos (humor, irritación) incluso los
sociales (frecuentar la escuela, trabajo, desempeñar las obligaciones familiares). Entre los
instrumentos, el “General Oral Health Assessment Index” (índice de GOHAI) ha
demostrado que posee confiabilidad, está compuesto con 12 preguntas que pertenecen a
una única dimensión de bienestar oral que es abordada evaluando las dimensiones
Física/Funcional, Psicosocial/Psicológica y Dolor/Incomodidad. El GOHAI fue validado
inicialmente en los Estados Unidos y ha sido ampliamente utilizado. Recientemente, fue
validado para el idioma francés, español, portugués y malayo (2).

�Esta investigación, que forma parte de un proyecto más amplio, y se desarrolla bajo la
premisa de que la calidad de vida medida a través del Índice de GOHAI está asociada a la
necesidad de prótesis bucal.
Material y Métodos
Población de estudio
Se realizó un estudio observacional, transversal con alcance descriptivo. El universo del
estudio fue de 11.000 trabajadores pertenecientes tanto a las áreas operativas como a las
administrativas. El cálculo del tamaño de la muestra fue obtenido mediante una muestra
piloto de 60 individuos, los resultados indicaron, según el índice de GOHAI, que por lo
menos 81% tenían afectación en la calidad de vida oral. El tamaño muestral mínimo
estimado con un nivel de confianza del 95% y un error no mayor de 5% fue de 237
trabajadores.
Instrumentos para la recolección de información
La información clínica, en cuanto a la necesidad de prótesis, se obtuvo a través del
formulario de la OMS de evaluación de la salud bucodental (3).
La información sobre la calidad de vida oral fue obtenida mediante el cuestionario de
GOHAI. La consistencia interna y la homogeneidad entre las preguntas del índice GOHAI
fueron evaluadas mediante test Cronbach´s α (Cronbach´s α= 0.72). Se realizó el test de
concordancias de Kappa (Kappa=0.96) entre las dos examinadoras para los índices clínicos.
El cuestionario de GOHAI (4), está compuesto de 12 preguntas donde la
puntuación total del índice de GOHAI corresponde a la suma de las
puntuaciones parciales y oscila de entre 12 y 60 puntos y evalúa las dimensiones
física/funcional, psicosocial/psicológica y la de dolor/incomodidad (los ítems 3 y 7 tienen
una valoración inversa al resto de los ítems: siempre=5; frecuentemente=4; algunas
veces=3; rara vez=2; nunca=1; conversión que se realiza al momento del análisis). La
mejor calidad de vida relacionada con la salud bucal se encuentra entre los puntaje 57 a 60
la cual se considera alta (buena), un puntaje entre 51 y 56 se considera moderada (regular)
y menos de 50 se considera puntaje bajo (malo), sin embargo, este índice otorga la
posibilidad de analizar por separado las diferentes dimensiones que lo componen.
Las preguntas (1, 2, 3 y 4 de este cuestionario) corresponden a la dimensión
Física/Funcional, se considera el valor de 19 o 20 para una clasificación alta (buena), 17 o
18 para moderada (regular) y 16 o valores inferiores para baja (mala).
Con respecto a dimensión Psicosocial/Psicológica las preguntas que exploran esta
dimensión son la 6,7,9,10 y 11. El valor 23 al 25 equivale a una clasificación alta (buena),
21 a 22 (regular) para moderada y 20 o valores inferiores para baja (mala).

�Finalmente, con respecto a la dimensión Dolor/Incomodidad las prguntas que evalúan esta
dimensión son la 5, 8, y 12. El valor 14 o 15 equivalen a una clasificación alta (buena), 12
o 13 para moderada (regular) y 11 o valores inferiores para baja (mala).
Análisis estadístico
La hipótesis de investigación fue evaluada a través de la prueba de estadística de
independencia ji-cuadrada con corrección y Fisher (en los casos necesarios). Se
consideró un nivel de significancia de 0.05. Los datos se analizaron con el paquete
estadístico MiniTab 15.
Resultados
Para el presente estudio, fueron evaluados 246 trabajadores entre 18 hasta 65 años de edad,
sin distinción de raza o color, de la empresa siderúrgica Altos Hornos de México, sección
Monclova, CO, México. La selección de esos pacientes para la evaluación bucodental y
para el cuestionario de GOHAI fue por conveniencia. La edad media fue de 42.5 años con
una desviación típica de 10.5 años. El edentulismo fue de 0.4%. El 42% de los trabajadores
diagnosticados según los criterios clínicos, necesitaban prótesis dental (reparación, prótesis
parcial y/o prótesis completa). El grupo de edad con mayor necesidad de prótesis fue el
grupo de 50 a 65 años. El promedio en la puntuación del índice de GOHAI fue de 50.25 ±
IC95 0.85. El valor mínimo encontrado del fue de 29, el valor máximo fue de 60. El 50% de
los trabajadores estudiados presentaron menos de 52 puntos del índice de GOHAI.
Al realizar el examen clínico a los trabajadores seleccionados, se observó que el 24%
requerían de algún tipo de prótesis en la arcada superior, mientras, que en la arcada
inferior se requería en el 42% (ver Tabla 1).
TABLA 1
TRABAJADORES DE UNA EMPRESA SIDERÚRGICA SEGÚN NECESIDAD DE
PROTESIS POR ARCADA. MONCLOVA, MÉXICO – 2010
Arcada Superior

Arcada Inferior

Necesidad de prótesis
N

%

N

%

Ninguna

187

76

142

58

Prótesis Unitaria

36

15

55

22

Multiples elementos

23

9

49

20

Unitaria y multiple

0

0

0

0

Prótesis total

0

0

0

0

�Total

246

100

246

100

Fuente: Examen clínico

El 84% de los trabajadores tienen calidad de vida (estimada por el índice de GOHAI) baja y
moderada. El porcentaje de de trabajadores que requiere de prótesis en el nivel bajo es
mayor que el porcentaje que no necesita (p&lt; 0.05), en los otros dos estratos, no hay
diferencia en los porcentajes de trabajadores que requieren o no prótesis (p ≥ 0.05). En la
asociación de las variables, los datos no aportan evidencia suficiente para aceptar la
hipótesis nula, pero si para probar la premisa planteada (ver Tabla 2).
TABLA 2
TRABAJADORES DE UNA EMPRESA SIDERÚRGICA POR NECESIDAD DE PRÓTESIS SEGÚN LA
CALIDAD DE VIDA MEDIDA POR EL ÍNDICE DE GOHAI. MONCLOVA, MÉXICO – 2010
NECESIDAD DE PRÓTESIS
CALIDAD DE VIDA (GOHAI)

No necesita

Necesita

Total

N

%

N

%

N

%

Baja (≤ 50)

45

32

61

59

106

43

Moderada (51 – 60)

68

48

32

31

100

41

Alta (57 – 50)

29

20

11

10

40

16

Total

142

58

104

42

246

100

Fuente: Examen clínico Y entrevista
Ji2 = 18.04
p ≤ 0.01

En cuanto a la necesidad de prótesis desde la perspectiva de la dimensión física/funcional
medida por el índice de GOHAI, mas de la mitad de los trabajadores analizados, tienen
calidad de vida alta, el resto está distribuido en porcentajes similares en los niveles
moderado y bajo. Mientras que en el nivel bajo de calidad de vida, el porcentaje de
trabajadores que requiere prótesis es mayor que el que no necesita, en el nivel alto de
calidad de vida sucede lo contrario (p &lt; 0.05), en el nivel moderado de calidad no hay
diferencia en los porcentajes (p ≥ 0.05). En la asociación de las variables, los datos no
aportan evidencia suficiente para aceptar la hipótesis nula pero si para probar la premisa
planteada (ver Tabla 3)

�TABLA 3
TRABAJADORES DE UNA EMPRESA SIDERÚRGICA POR NECESIDAD DE PRÓTESIS SEGÚN LA
DIMENSIÓN FÍSICA/FUNCIONAL MEDIDA POR EL ÍNDICE DE GOHAI. MONCLOVA, MÉXICO – 2010
NECESIDAD DE PRÓTESIS
DIMENSIÓN FÍSICA/FUNCIONAL
(GOHAI)

No necesita

Necesita

Total

N

%

N

%

N

%

Baja

27

18

35

34

62

25

Moderada

32

23

27

26

59

24

Alta

83

59

42

40

125

51

Total

142

100

104

100

246

100

Fuente: Examen clínico Y entrevista
Ji2 = 9.24
p = 0.01

El 70% de los trabajadores tienen calidad de vida baja o moderada en la dimensión
psicosocial/psicológica. Ahora bien, en cuanto a la necesidad de prótesis según la
dimensión psicosocial/psicológica, el porcentaje en el estrato de trabajadores con baja
calidad de vida en la dimensión psicosocial/psicológica que necesitan prótesis es mayor que
los que no necesitan (p &lt; 0.05),mientras que, en el nivel alto sucede lo contrario (p &lt; 0.05),
en el nivel moderado no hay diferencia en los porcentajes (p &gt; 0.05). En la asociación de
las variables, los datos no aportan evidencia suficiente para aceptar la hipótesis nula (p &lt;
0.01) pero si para probar la premisa planteada. (ver Tabla 4)
TABLA 4
TRABAJADORES DE UNA EMPRESA SIDERÚRGICA POR NECESIDAD DE PRÓTESIS SEGÚN LA
DIMENSIÓN PSICOSOCIAL/PSICOLÓGICA MEDIDA POR EL ÍNDICE DE GOHAI. MONCLOVA,
MÉXICO – 2010
NECESIDAD DE PRÓTESIS
DIMENSIÓN PSICOSOCIAL/PSICOLGICA
(GOHAI)

No necesita
N

%

Necesita
N

%

Total
N

%

�Baja

53

37

61

59

114

46

Moderada

38

27

21

20

59

24

Alta

51

36

22

21

73

30

Total

142

100

104

100

246

100

Fuente: Examen clínico Y entrevista
Ji2 = 11.38
p ≤ 0.01

Más de la mitad de los trabajadores estudiados tienen calidad de vida baja o moderada en la
dimensión dolor/incomodidad. Con respecto a la necesidad de prótesis según la dimensión
dolor/incomodidad, el porcentaje de trabajadores con baja calidad se encuentra entre los
que necesitan una prótesis (p &lt; 0.05), mientras que el nivel alto de calidad de vida, sucede
lo contrario (p &lt; 0.05). En el nivel moderado de calidad no hay diferencia en los
porcentajes de trabajadores necesiten o no prótesis (p ≥ 0.05). En la asociación de las
variables, los datos no aportan evidencia suficiente para aceptar la hipótesis nula (p &lt; 0.01)
pero si para aceptar la premisa plantada (ver Tabla 5).
TABLA 5
TRABAJADORES DE UNA EMPRESA SIDERÚRGICA POR NECESIDAD DE PRÓTESIS SEGÚN LA
DIMENSIÓN DOLOR/INCOMODIDAD MEDIDA POR EL ÍNDICE DE GOHAI. MONCLOVA, MÉXICO –
2010
NECESIDAD DE PRÓTESIS
DIMENSIÓN DOLOR/INCOMODIDAD
(GOHAI)

No necesita

Necesita

Total

N

%

N

%

N

%

Baja

33

23

50

48

83

34

Moderada

43

30

33

32

76

31

Alta

66

47

21

20

87

35

Total

142

100

104

100

246

246

Fuente: Examen clínico Y entrevista
Ji2 = 18.04

�p ≤ 0.01
Discusión
Un poco menos de la mitad de la muestra necesita de prótesis nuevas o de reparación de las mismas. El grupo
de edad que más necesitó prótesis, fue el de 50 al 65 años (51%), es difícil de realizar una comparación pues,
en México los estudios de ese tema son escasos en adultos la gran mayoría se han realizado en adultos con
más de 65 años de edad, como el estudio realizado por Esquivel Hernández y Jiménez Férez (5) donde encontró
que el 79.2% necesitaba de prótesis. En un estudio realizado en Venezuela en mayores de 15 años, se encontró
una necesidad de prótesis que fue de 33.4%, la necesidad fue similar en ambas arcadas y el grupo de edad
que más necesitaba de prótesis fue el de 15 a 34 años de edad (6).
Los resultados, con relación al promedio del GOHAI encontrada en este estudio (50.25 ± 0.85) fueron mayores
que de los valores de otros estudios (7). La calidad de vida de los trabajadores, de ésta empresa, está
disminuida, ya que el 43% de los examinados, por el índice de GOHAI tiene calidad de vida baja (puntuación
en el GOHAI) y 41 % tiene una calidad de vida moderada.
Los resultados de acuerdo a las dimensiones estudiadas son variados. La dimensión mas afectada fue la
psicosocial/psicológica (que implica sonreír, satisfacción con su apariencia, mostrar los dientes sin
avergonzarse) y concuerda con los resultados encontrados en otro estudio realizado en Brasil (8,8), sin
embargo, en otros estudios fueron encontrados resultados diferentes ya que el principal desempeño afectado
fue el físico “masticación, tragar, fonación y fue encontrada asociación significativa entre necesidad de prótesis
y las puntuaciones del GOHAI (9,10). En el presente estudio se encontró que pacientes parcialmente dentados,
sin prótesis ó con prótesis insatisfactoria, presentaban índice de calidad de vida inferior a los pacientes que no
necesitaban de prótesis.
Los resultados de este estudio, concuerdan con varios estudios donde también fue encontrada la misma
asociación y, cuyos los autores sugieren que el GOHAI puede ser utilizado para evaluar las necesidades y
funcionalidad de las prótesis dentales (11,12,13), sin embargo, otros autores no encontraron asociación
significativa entre las tres dimensiones del GOHAI y la necesidad de prótesis (14). Este estudio corrobora la
premisa planteada en ésta investigación, que refiere una asociación entre la necesidad de prótesis y las tres
dimensiones del GOHAI (dimensiones física/funcional, psicosocial/psicológica y dolor/incomodidad).
Resumen
México se encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales, dentro de ellas, la
caries dental y la enfermedad periodontal. Esta situación, se presenta en gran cantidad de mexicanos que
pierdan sus piezas dentales y se encuentren parcialmente o totalmente desdentados lo que puede limitar la
capacidad de comunicarse, comer o afectar la dimensión psicosocial del individuo. Esta investigación, se
desarrolla bajo la premisa de que la calidad de vida medida a través del Índice de GOHAI está asociada a la
necesidad de prótesis bucal. Menos de la mitad de la muestra necesita de prótesis nuevas o de reparación de
las mismas. El grupo de edad que más necesitó prótesis, fue el de 50 a 65 años. En el presente estudio se
encontró que pacientes parcialmente dentados, sin prótesis ó con prótesis insatisfactoria, presentaban índice
de calidad de vida inferior a los pacientes que no necesitaban de prótesis.
Palabras claves: protésis oral, calidad de vida, trabajadores
Abstract
Mexico is among the countries with a high frequency range of oral diseases, within them, dental caries and
periodontal disease. This situation presents a great number of Mexicans who lose their teeth and are partially or
fully edentulous which may limit the ability to communicate, eat or affect the psychosocial dimension of the
individual. This research was developed under the premise that the quality of life measured by the Index GOHAI
is associated with the need for oral prosthesis. Less than half of the sample prosthesis need new or repair them.
The age group that most needed prosthesis was 50 to 65 years. In the present study we found that partially
dentate patients without prostheses or prosthetic unsatisfactory index had lower quality of life for patients who
did not need oral prosthesis.

�Keywords: oral prosthesis, quality of life, workers
Referencias
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em Promocao da Saude , 2 (1), 3-5.
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Internacional College Dentiss Section Four , 10 (1), 107-194.
3. Organización Mundial de la Salud1997. Encuestas de salud bucodental: métodos básicos. 4ª ed. Ginebra:
Organización Mundial de la Salud.
4. Miraschi, C., et al 2002, Op cit.
5. Esquivel Hernández, R. I. y J. Jiménez Férez 2010. Necesidades de atención odontológica en adultos
mayores mediante la aplicación del GOHAI. Revista ADM, Vol. LXVII . No 3: 127-132.
6. Cancio Lezcano, O., et al, 2009. Necesidad de prótesis en pacientes mayores de 15 años. Revista Archivo
Médico
de
Camagüey,
Vol.
13,
No.
4,
Disponible
en
&lt;http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1025-02552009000400004&amp;lng=es&amp;nrm=iso&gt;.
accedido en 12 agosto 2010
7. García, S., A.Pérez, E. V. Ponce, T. J. Cedillo y C. Peña 2008. Asociación entres un indicador subjetivo del
estado de salud bucodental en población anciana. Memorias Congreso Nacional e Internacional de Salud
Pública Bucal 2008 “UNAM Auditorio Alfonso Caso, 4 al 6 de febrero de 2008.
8. Prereira, K., J. Lacerda and J. Traebert, (2009). The oral impact on daily performances and self reported
quality of life in ederly populations in Florianopolis, Brazil. Oral Health Prev Dent , 7 (2), 163-172.
9. Srisilapanan, P and A.Sheiham 2001. The prevalence of dental impacts on daily performances in older people
in Northern Thailand. Gerodontology. 18(2):102-108.
10. Jung, S., J. Ryu, G. Tsakos and A. Sheiham 2008. Korean version of the oral impact on daily prefomances
(OIDP) scale in ederly populations: Validity, reliability and prevalence. Health Qua Life Outcomes , 6 (17), 1-8.
11. Atchison, K.A. and T.A. Dolan 1990. Development of the Geriatric Oral Health Assessment Index. J Dent
Educ , 54(11): 680-687.
12. Ferreti Bonan, P.R., S. Pena Borges, D. Santana Haikal, M. Fagundes Silveira, H. Martelli-Júnior. (2008).
Condições bucais e de reabilitação insatisfatórias dissociadas da percepção de qualidade de vida em idosos
institucionalizados e não-institucionalizados. Rev. odonto ciênc. 23(2):115-119.
13. Esquivel Hernández y Jiménez Férez, Op. cit.
14. Rodrigues, C. (2005). Autopercepao de saude bucal em idosos. Campinas, Brazil: Facultad de Odontología
de Piracicaba da Universidade Estadual de Campinas. Brazil.

�CAMBIOS EN LA CALIDAD DE LA DIETA EN FAMILIAS DE UN
ESTADO DEL NORESTE DE MEXICO; ANALISIS COMPARATIVO DE
LA INGESTA DE NUTRIMENTOS
Esteban G. Ramos Peña, Ma. Teresa Ramos Cavazos, Liliana G. González Rodríguez, Ivonne G. Salazar
Garza, Yolanda E. de la Garza Casas y Luz N. Berrun Castañón
Laboratorio de Nutrición Poblacional. Centro de Investigación de Nutrición y Salud Pública. Facultad de Salud
Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México).
E-mail: maria.ramosc@uanl.mx
Introducción
La alimentación y la nutrición de la población es
un elemento de vital importancia en el desarrollo
de las naciones. Existe evidencia para afirmar
que la situación en materia de alimentación y
nutrición es uno de los más graves problemas de
la población. En el mundo hay 842 millones de
personas desnutridas y en la actualidad es el
problema nutricional más importante en casi
todos los países de Asia, América Latina, el
Cercano Oriente y África. La carencia de energía
es la causa principal (1,2). así mismo, la
obesidad ha sobrepasado la cifra de desnutrición
a nivel mundial, en la que países como Estados
Unidos, Samoa, donde dos tercios de todas las
mujeres y la mitad de los hombres tienen algún
grado de sobrepeso u obesidad, Canadá sigue a los Estados Unidos ya que el 50.0% de los adultos tiene
sobrepeso y el 13.4% es obeso, así mismo en América latina en países como Argentina, Colombia, Paraguay,
México, Perú y Uruguay más de la mitad de su población tiene sobrepeso y más del 15.0% tiene obesidad,
mientras que los niños en Chile, México y Perú, uno de cada cuatro niños de cuatro a diez años de edad, tiene
sobrepeso u obesidad (3).
La problemática de la pobreza en países en desarrollo está relacionada con la malnutrición en donde coexisten
cada vez más problemas de desnutrición y de sobrealimentación, en esta última, ha contribuido el hecho de que
los alimentos comercializados son cada vez más baratos, especialmente en las ciudades, y los alimentos frescos
son cada vez más caros (4,5).
Es bien conocido, que la desnutrición es uno de los componentes del círculo vicioso de la pobreza, puede
ocasionar crecimiento y desarrollo inadecuados, aumento en el riesgo de enfermedad y muerte, bajos niveles
de salud, menor rendimiento escolar e intelectual y menor desempeño en el trabajo físico, debido a una
desnutrición o deficiencia de micronutrimentos (6), así como, el sobrepeso y la obesidad se están convirtiendo
en problemas crecientes que contribuyen a la hipertensión, algunos tipos de cáncer, enfermedades
cardiovasculares y diabetes tipo II. Estudios recientes, han establecido la relación entre la desnutrición de la
madre durante la gestación y la aparición de obesidad y otras enfermedades crónico-degenerativas en los hijos
(7,8).
En muchos países, tanto desarrollados como en desarrollo, existe tendencia hacia el cambio del patrón de
consumo de alimentos, el cual con frecuencia conduce al deterioro de calidad de la dieta, América Latina no es
la excepción, existiendo una tendencia consistente hacia el aumento en la ingesta de grasas totales e hidratos
de carbono que trae como consecuencia un aumento en la prevalencia de obesidad y otras enfermedades no
transmisibles (9). La mayor parte de los cambios ocasionados por las enfermedades crónicas en la morbilidad
y la mortalidad yacen en modificaciones en los patrones de alimentación y la actividad física de la población
(10).

�En la información recopilada en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (11), se observó
que en los hogares mexicanos más pobres el aporte dietético estriba en pocos alimentos, y en los hogares que
cuentan con alto ingreso, la energía y los nutrientes se adquieren de una variedad más amplia de éstos (12).
Nuevo León, es un estado federativo situado en el noreste de México, cuenta con una población de 4,164,268
habitantes (13), casi el 88.0% de la población del estado se concentra en el área. En este Estado se han
realizado estudios para determinar la situación nutricional de la población, en el último estudio “Diagnóstico
nutriológico de las familias y menores de 5 años del Estado de Nuevo León”, realizado en el 2000, se encontró
que el 12.6% de los niños menores de 5 años presentaba sobrepeso y el 13.6% desnutrición leve. En otro
estudio derivado del Diagnóstico se caracterizó el patrón de consumo alimentario en estas mismas familias en
el que se mostró un consumo de 451 alimentos, sin embargo los alimentos de mayor consumo fueron el aceite
vegetal, huevo, bebidas de cola y frijol, evidenciándose un bajo consumo de frutas y verduras entre la población
obteniendo principalmente su energía a través de cereales (14).
La evaluación de la ingesta de energía y nutrientes es parte esencial en el estudio del estado nutricional de
grupos vulnerables, contribuye a la identificación de riesgos nutricionales, al fomento de mayor consumo de
alimentos ricos en los nutrientes implicados y por lo tanto se contribuye al fomento de una alimentación no sólo
adecuada en cantidades, sino también equilibrada y armónica (15). Debido a la magnitud de la malnutrición que
prevalece en México, el propósito de esta investigación fue el determinar la calidad de la dieta midiendo la
adecuación de la ingesta dietética a las ingestas recomendadas utilizando el índice de consumo de
macronutrimentos en familias de Nuevo León, se realizó una comparación entre la dieta de los años 2000 y
2005
Metodología
Diseño y población de estudio
Estudio de tipo observacional, longitudinal y analítico. El marco muestral lo constituyó la base de datos generada
como resultado del Diagnóstico Nutriológico de Nuevo León (DNNL), llevado a cabo en el año 2000 el cual
consta de 7,607 familias. Para el presente estudio se obtuvo una submuestra la cual fué estimada con el 95%
de confianza y una precisión del 5% para población finita utilizando la máxima variabilidad en la proporción
dando como resultado 95 familias, a las cuales se les agregó un 5% considerando posibles pérdidas debido al
abandono de las familias del estudio o de presentar información incompleta considerando 100 familias para el
estudio. La selección de las familias de la base de datos se realizó de manera aleatorizada. La población total
de estudio fue de 99 familias que contaban con la información completa.
Información dietética
Para recopilar la información dietética se obtuvo la información de las familias en el año 2000 de la base de
datos, esta fue recabada mediante una entrevista utilizando una encuesta que contempló aspectos. La
evaluación dietética, se llevó a cabo a través de la encuesta alimentaria recordatorio de 24 horas, dirigido a las
familias. Los datos fueron proporcionados por la persona responsable de la alimentación del hogar. En el 2005
se ubicaron las familias seleccionadas del DNNL y se aplicó la misma encuesta que en el año 2000, en el lugar
de residencia, utilizando el mismo método para recopilar la información dietética.
Ingesta de energía y macronutrimentos
La información dietética se proceso donde se obtuvieron los alimentos que habían consumido y se calculó la
ingesta de energía y macronutrimentos (proteínas, hidratos de carbono, grasas), se realizaron los mismos
cálculos a fin de compararlos con los resultados del año 2000. Se utilizó el Sistema de Evaluación Dietética y
Antropométrica Nutris®. (16).
Calidad de la dieta familiar
Para determinar la calidad de la dieta a partir de la ingesta de energía y macronutrimentos, primeramente se
obtuvo la adecuación de la ingesta a las ingestas recomendadas expresadas en porcentaje, debido a que no
existen ingestas recomendadas por familia establecidas se empleó para calcularlas la metodología de la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (17,18), utilizando las tablas de recomendación para
consumo de nutrimentos para población mexicana (INN, 1970), esto fue obtenido tomando en cuenta las
características de las familias en cada uno de los tiempos estudiados y se realizó de la siguiente manera: se

�clasificaron los integrantes de las familias de estudio por género y grupos de edad determinados por la tablas
de referencia para población mexicana (19). Se tomaron en cuenta mujeres embarazadas y lactantes
considerando los requerimientos según el grupo de edad añadiendo el requerimiento según el estado fisiológico
en el que se encontraban. Para cada grupo de población se individualizaron las necesidades calóricas,
proteicas, de hidratos de carbono y grasas, obteniendo un promedio de cada grupo, tomando los siguientes
criterios para el cálculo. De todas las cantidad recomendadas de energía y macronutrimentos se realizó un
promedio de las mismas para los años 2000 y 2005 respectivamente, se calcularon las recomendaciones por
grupo de edad, las cuales fueron para energía: 2034.30 Kcal. y 2065 Kcal., proteínas: 61.70g y 61.66g; grasas:
53.95g y 52.91g; hidratos de carbono: 330.57g y 335.56g. Para obtener las recomendaciones familiares, la
recomendación obtenida en promedio para un individuo se multiplicó por el número de miembros de cada
familia. Los datos de energía y macronutrimentos se compararon con las recomendaciones en promedio para
cada familia, para lo cual se obtuvo el porcentaje de adecuación de las ingestas a las ingestas
recomendadas [I/IR(%)], para el cálculo se ha seguido la siguiente fórmula I/IR(%)= [Ingesta real / Ingesta
recomendada]*100 ; con la finalidad de evaluar la dieta se consideraron los siguientes rangos: deficiente=&lt; a
67 %, Bueno= &lt; 89%, Adecuado 90-110%, Exceso &gt; 110 %. El índice de ingesta de macronutrimentos se
elaboró con los resultados de I/IR% por cada macronutrimento los cuales se ponderaron para conformar el
índice
de
la
siguiente
manera:
ICM
=
[I/IR(%)hidratos
de
carbono*0.25]+[I/IR(%)proteína*0.50]+[I/IR(%)grasas*0.25]. Para evaluar el ICM se consideraron los siguientes
rangos: deficiente=&lt; a 67 %, Bueno= &lt; 89%, Adecuado 90-110%, Exceso &gt; 110 %.
Análisis estadístico
Para el análisis de la información se utilizaron medidas de tendencia central y de dispersión (media, moda,
mediana, desviación estándar); para el análisis y prueba de hipótesis se utilizaron la prueba de diferencia de
medias y de proporciones para tal efecto se utilizó el SPSS (v10).
RESULTADOS
Las familias del estudio integradas por 4.76 miembros en el año 2000 y 4.88 en el año 2005. Tanto la ingesta
media de energía como la de los macronutrimentos, presentó una alta dispersión de los valores en ambos años
y fue mayor en la energía y en las grasas en el año 2005 con respecto al año 2000. La diferencia
estadísticamente significativa en las medias de consumo solo se presentó en las grasas (Ver Tabla No. 1).

Al comparar la distribución de los macronutrimentos con respecto a la energía promedio consumida se observa
que en el año 2000 se encontraban dentro de las recomendaciones mientras que en el año 2005 se observa un
incremento en la ingesta de grasas respecto a la energía total en detrimento de las proteínas principalmente
(2.4% menos) y de los hidratos de carbono (1.9% menos), (ver Tabla No.2)

�Al comparar la ingesta de energía en ambos años (2000 y 2005) no se encontraron cambios significativos en la
I/IR% de la energía. En cuanto a la I/IR% de los macronutrimentos, los cambios significativos en el porcentaje
de las familias se dieron en la ingesta de proteína en los estratos deficiente y bueno donde el porcentaje de
familias disminuyó y aumento respectivamente. Asimismo el porcentaje de familias en el estrato bueno de I/IR%
reflejó un aumento significativo en el año 2005 con respecto al 2000 (ver Tabla No. 3)

Al determinar el índice de consumo de macronutrimentos (ICM) de las familias en ambos años se encontró que
el porcentaje de familias con ICM deficiente en el 2000 disminuyó de manera significativa para el año 2005 pero
asimismo, el porcentaje de familias con ICM en exceso en el año 2000 aumentó significativamente para el año
2005 (ver Tabla No.4)

�Discusión y Conclusiones
Los cambios en la alimentación que han ocurrido en las últimas décadas en México, pueden ser caracterizados
recurriendo al concepto de transición nutricional. En las zonas urbanas de México los cambios que se han
verificado en la dieta, la actividad física y el estado de nutrición apuntan a una transición de la etapa de recesión
de las hambrunas hacia el periodo de predominio de las enfermedades crónicas. (20). El valor de la dieta que
consume una persona, está asociada a la cantidad y variedad de alimentos que en ella incluya y, que tiene
como límites las necesidades individuales, entre las que además de los aspectos metabólicos, se puede contar
el tipo y tiempo de actividades que realiza ejercicio que realiza (21)
Se han desarrollado metodologías con la finalidad de determinar su capacidad para evaluar la calidad y el
acceso a la alimentación (22-30). La realización de los índices para medir la calidad de la dieta pueden ser de
utilidad para identificar el consumo y la frecuencia de los alimentos tanto calidad como en variedad y es así que
algunos índices han sido utilizados para medir el impacto de recomendaciones y/o políticas alimentarias (31).
El Índice aquí desarrollado es sencillo, contiene solamente la ingesta de los macronutrimentos y a diferencia del
propuesto por Garza (32) se le ha otorgado mayor ponderación a las proteínas que a los hidratos de carbono y
a las grasas dadas las funciones de ellas (33,34).
En cuanto al consumo promedio de macronutrimentos por las familias encuestadas, se observó el aumento en
la ingesta promedio de grasas en el 2005 respecto al año 2000 (p&lt;0.05) pasando de 44 gramos promedio per
cápita en el año 2000 a 54.8 gramos promedio per cápita en en 2005 lo cual concuerda con la tendencia actual
de los países en desarrollo a aumentar la ingesta de grasas debido al aumento de la disponibilidad y factores
como el estilo de vida, ingreso y entorno ambiental entre otros (35). Es importante recordar que el aumento en
la ingesta de grasas puede traer consigo un aumento en el índice de masa corporal y por consecuencia
enfermedades crónico degenerativas (36,37).
En cuanto a la ingesta promedio de proteínas los resultados muestran disminución del 15.0%, que aunque no
fue significativa, al tomar en cuenta la ingesta promedio de este macronutrimento hace ver que la ingesta
promedio percápita se encontraba en el aún en al año 2000 por debajo de la disponibilidad referida por la FAO
(38) que era de 81 gramos per cápita al día. Ahora bien, la I/IR% de las proteínas mejoró en el 60.6% de las
familias (p&lt;0.05) que se encontraban en el estrato de I/IR% deficiente encontrándose al año 2005 en otros
estratos de I/IR% impactando de manera significativa en el estrato de I/IR% bueno (p&lt;0.05), sin embargo, el
19.2% de las familias presentó un consumo en exceso lo cual indica que si bien se está mejorando el nivel de
consumo también se está realizando de manera inadecuada lo cual puede conducir a excesos y el desarrollo
de enfermedades relacionadas a este nutrimento.
Respecto a hidratos de carbono, se observó aumento significativo del porcentaje de familias en el estrato de
I/IR% bueno de consumo en el año 2005 con respecto al 2000 (p=&lt;0.05), sin embargo, a pesar de que
aparentemente hubo un cambio positivo fue en detrimento de la disminución de la proporción de familias en el

�nivel de aceptable, la disminución del porcentaje de familias en el estrato de exceso en la I/IR% (que aunque
no fue significativo, es el mayor cambio de los tres estratos) es un cambio favorable lo que indica que se modificó
la ingesta en las familias pero no de manera totalmente adecuada. Para las grasas, a pesar de que aumentó la
ingesta media, la adecuación de las ingestas no presentó cambios significativos entre ambos años de estudios.
Al considerar el conjunto de los nutrimentos conformados en el índice de consumo de macronutrimentos se
observó la disminución en la proporción de familias que se encontraban con un ICM deficiente y un aumento de
la proporción de las familias con un ICM en exceso situaciones que pudieron darse debido al cambio en la
ingesta de proteínas con mayor número de familias en los estratos de I/IR% bueno, aceptable y en exceso así
como con la ingesta de grasa en el estrato de exceso en la I/IR%. Una limitación de la investigación fue por las
características del estudio base (DNNL 2000) por lo que no fue posible determinar el requerimiento de energía
individual y familiar ya que no se contó con los datos de peso, talla y actividad física de cada uno de los
integrantes de las familias por lo que se utilizó la recomendación energética poblacional por grupo de edad.
Por todo lo anterior, se puede concluir que la ingesta promedio de energía, proteínas, hidratos de carbono
permaneció sin modificaciones significativas, pero no así para la ingesta promedio de grasas que aumentó del
año 2000 al 2005. El porcentaje de familias que reportaron ingesta de proteínas de manera deficiente en el año
2000 disminuyó en el año 2005, asimismo, existen cambios en la ingesta de hidratos de carbono no del todo
positivos ya que mientras algunas familias mejoraron su consumo otras lo incrementaron. El Índice de ingesta
de macronutrimentos fue útil para determinar los cambios ocurridos en la calidad de la dieta de las familias de
manera global en los años de estudio, lo cual, no se hubiera visto reflejado con tan solo medir la ingesta de
energía de las familias ya que a pesar de no presentar cambios significativos en la energía, la distribución de la
energía procedente de los macronutrimentos de la dieta se modificó. Este índice puede ser utilizado para
identificar y dar seguimiento a grupos vulnerables o en riesgo a presentar malnutrición de una manera sencilla
y eficaz. Se requiere de diseñar estrategias que permitan orientar la alimentación de la población para mejorar
la calidad de su dieta.
Resumen
La evaluación de la ingesta de energía y nutrientes es esencial en el estudio del estado nutricional de grupos
vulnerables al contribuir a la identificación de riesgos nutricionales, el propósito de la investigación, fue
determinar si había diferencias en el Índice de Ingesta de Macronutrimentos en familias de Nuevo León en el
año 2005 con respecto al año 2000. Solo se encontró aumento en la ingesta promedio de las grasas (p&lt;0.05),
asimismo, fue el único macronutrimento que rebasó la recomendación con respecto a la proporción que le
corresponde en el aporte de la energía consumida, se encontraron diferencias significativas en la adecuación
de las ingestas a las ingestas recomendadas en proteínas (p&lt;0.05) e hidratos de carbono (p&lt;0.05), asimismo
se encontraron disminución en la proporción de familias con ingesta deficiente (p&lt;0.05) y aumento en estrato
de exceso (p&lt;0.05). El índice de macronutrimentos fue útil para determinar los cambios ocurridos en la calidad
de la dieta de las familias estudiadas de manera global.
Palabras clave: ingesta, nutrimentos, calidad de dieta
Abstract
The evaluation of energy intake and nutrients is essential to study the nutritional status of vulnerable groups to
assist in the identification of nutritional risk, the purpose of the research was to determine whether there were
differences in macronutrient intake index in families of Nuevo Leon in 2005 compared to 2000. There was only
increased the average intake of fat (p &lt;0.05) also was the only macronutrient that exceeded the recommendation
with respect to the proportional interest in the contribution of energy consumed, significant differences in the
adaptation intakes than the recommended intake of protein (p &lt;0.05) and carbohydrates (p &lt;0.05), also found a
decrease in the proportion of families with inadequate intake (p &lt;0.05) and increased excess layer (p &lt;0.05).
The rate of macronutrients was useful in determining changes in the quality of the diet of the families studied
comprehensively.
Keywords: intake, nutrients, diet quality
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37. Eberwine, D, Op. cit.

�CAMBIOS EN LAS VARIABLES DE RIESGO CARDIOVASCULAR EN UNA COHORTE DE ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO
Namihira G, D., G G. Ruíz, M.A Arellano, L. A. Preciado y G A Acevedo.
LICEP. Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa (Cd. México, Méxic.o)
Email: delian3@gmail.com
Introducción
Las enfermedades cardiovasculares, son la causa
número uno de muerte y de discapacidad en los
países desarrollados y están incrementándose en
países en desarrollo. Si las tendencias
demográficas continúan, se estima que el 90% de
la
carga
total
de
las
enfermedades
cardiovasculares (ECV) ocurrirá, para el año 2025
en países con ingresos bajos y medios. (1,2)
En México, desde la década de los 90 las
enfermedades cardiovasculares ocupaban
los
primeros lugares y para el 2008, la mortalidad por isquemia de corazón y cerebrovascular, ocuparon el segundo
y tercer lugar respectivamente con el 17,6%. (3)
Un factor de riesgo constituye un elemento medible en la cadena causal de la enfermedad y, por lo tanto, un
predictor significativo e independiente para padecer a futuro una enfermedad. (4). Está demostrado que la
modificación de los factores de riesgo aterogénicos puede reducir los episodios cardiovasculares y la muerte
prematura tanto en las personas con enfermedad cardiovascular establecida como en aquellas con alto riesgo
cardiovascular debido a la presencia de uno o más factores de riesgo. (5)
La obesidad, la hipertensión arterial, las dislipidemias y el tabaquismo son factores que de acuerdo a la OMS
son modificables y por lo tanto los programas educativos deben incidir en ellos. (6,7,8)
Se ha observado que algunos factores de riesgo cardiovascular se incrementan con la edad. (9). Un estudio de
cohorte demostró un incremento significativo en el IMC, triglicéridos, presión sistólica y diastólica en hombres y
mujeres tailandeses conforme envejecían. (10)
A pesar de existir varias encuestas sobre factores de riesgo en México, que demuestran un incremento en su
prevalencia (11,12,13,14), existen pocos estudios de cohorte, sobre todo en población joven que demuestren
el punto de corte en el que ocurre la alteración de los factores de riesgo conocidos. Por las razones anteriores,
el propósito del presente estudio fue describir los cambios en las variables de riesgo cardiovascular de una
cohorte de estudiantes de primer ingreso a la División de Ciencias Biológicas y de la Salud de la UAM-Iztapalapa
a tres años y medio de seguimiento.
Metodología
Se realizó un estudio longitudinal a tres años y medio (Cohorte prospectiva) de estudiantes de una universidad
pública de la ciudad de México (Universidad Autónoma Metropolitana- Iztapalapa). El periodo de estudio
comprendió desde el trimestre Otoño-2005 hasta el de primavera-2008. El estudio fue aprobado por el comité
de ética de la institución. Se obtuvo una muestra voluntaria de 73 estudiantes de primer ingreso a las carreras
de Ciencias Biológicas y de la Salud, previo consentimiento informado.
Al ingreso de la cohorte, a través de cuestionario autoaplicado se obtuvieron las variables demográficas,
antecedentes heredofamiliares y de hábitos.

�Las variables antropométricas y bioquímicas se obtuvieron cada tres meses a partir del inicio de la cohorte. El
peso (kg) se obtuvo con balanza clínica y la talla (cm) con estatímetro en plano Frankfort, sin calzado y sin ropa.
Se midió la circunferencia de cintura (CC) con cinta métrica metálica inextensible, y se consideraron como
puntos de corte los establecidos por la ATPIII-NCEP 2001 (15), para síndrome metabólico (≥ 102 cm para
hombres y, ≥ 88 cm para las mujeres)
Se calculó el Índice de Masa Corporal (IMC) y de acuerdo con estándares internacionales se clasificó a los
individuos en tres categorías: normales, con sobrepeso y obesos, con un IMC &lt;25, de 25 a 29.9 y &gt;30
respectivamente.
Se tomó la presión arterial sistólica y diastólica, en posición sentado con un manómetro electrónico
semiautomático (inflado manual) OMROM, BF 300® (Matsukasa Co. LTD, Japón) tomando las definiciones y
clasificación de acuerdo con la RENAHTA (16). Se determinó el porcentaje de grasa corporal por impedancia
eléctrica. (Body Fat Monitor OMRON) y se clasificó a los sujetos de acuerdo con la Tabla 1.
Tabla 1. Clasificación del grado de obesidad de acuerdo con el porcentaje de grasa corporal
% de grasa corporal

sobrepeso

obesidad

obesidad

Hombres

20 a 24.9

25 a 29.9

&gt; de 30

Mujeres

30 a 34.9

35 a 39.9

&gt;de 40

De cada sujeto se obtuvo también una muestra sanguínea en ayuno de 12 horas para analizar glucosa (mg/dl),
colesterol total (CT) mg/dl, triglicéridos (mg/dl) y lipoproteínas de alta densidad (HDL) (mg/dl) con un Reflotrón
Plus de Roche. El nivel de lipoproteínas de baja densidad (LDL) (mg/dl) se calculó mediante la fórmula de
Friedewald. Como criterios para definir perfil lipídico de riesgo se tomaron en cuenta los establecidos por la ATP
III (17), siendo éstos: CT &gt; 200 mg/dl; C-LDL &gt; 130 mg/dl; triglicéridos &gt; 150 mg/dl. En el alumno del C-HDL,
los valores fueron ≤ 40 mg/dl para hombres y ≤ 50 mg/dl para mujeres. Finalmente, se calculó el índice
aterogénico con la fórmula IA = CT /HDL.
Para el análisis estadístico se creó una base de datos, la cual se analizó con SPSS V 17 (Inc. Chicago, EEUU).
Las variables de interés se expresaron con sus medias y desviaciones estándar (DS). Se graficaron los
promedios poblacionales con el error estándar para cada medición y de cada variable se obtuvo la regresión
lineal y su coeficiente de correlación, Para la prueba de hipótesis comparación entre promedios de la primera y
última medición se realizó con “t” pareada de todas las variables de riesgo cardiovascular, se tomó como
significativa cualquier diferencia que tuviera una probabilidad de error inferior al 5% (p&lt;0.05).
Resultados
La cohorte final estuvo conformada por 50 alumnos 30% hombres y 60% mujeres. 27 estudiantes se eliminaron
por no acudir a mediciones posteriores cambio de plantel en su gran mayoría. El total de mediciones fue de
nueve. La edad promedio al ingreso de la cohorte fue 19,8 años con una DS ± 3,69. (ver Figura 1).
Figura 1. Distribución porcentual de la cohorte por edad y género

�Las mujeres tuvieron una talla promedio de 1,61 ± 0 ,08 y los hombres de 1,71 ± 0,08 m. Los antecedentes
heredofamiliares patológicos y hábitos de riesgo cardiovascular, se presentan en la Tabla 2.
Tabla 2. Antecedentes heredofamiliares patológicos y hábitos
de riesgo cardiovascular de la cohorte
Antecedentes/factores riesgo

Porcentajes

Diabetes

70

Hipertensión

38

Enfermedad cardiocerebrovascular

14

Haber fumado &gt;100 cigarros

12

Ingesta de alcohol 1 vez al mes

58

3 copas alcohol cada vez que ingiere

40

El IMC al ingreso de la cohorte, se encontró de acuerdo con la Tabla 3, se observa que casi un 6 % de las
mujeres estaban en la categoría de obesidad.
Tabla 3.Clasificación del IMC en la cohorte de estudiantes

Con respecto a la CC ninguno de los hombres tuvo ≥ 102 cm y 31,4% de las mujeres tuvieron la CC ≥ 88 cm.
En relación con el porcentaje de grasa, las mujeres se clasificaron con sobrepeso el 22,8% y obesas 8,5 % en
tanto los hombres con sobrepeso fue de 22,8%. La descripción estadística así como los valores de “p” obtenida
con t-Student pareada de las variables de riesgo cardiovascular al inicio y fin del estudio se presentan en la
Tabla 4 para hombres y en la Tabla 5 para mujeres.

�Tabla 4. Promedios, desviaciones estándar y valores de “p” de las variables de riesgo cardiovascular
en los hombres al inicio y fin de la cohorte
HOMBRES
Valores
Inicio
Final
X± DS
X ± DS
“p”
Peso
67,25 ± 8,29 71,42 ± 9,23 0,000
CC
85,00 ± 6,80 88,06 ± 7,73 0,004
IMC
22,94 ± 3,29 24,29 ± 4,39 0,000
% Grasa
15,38 ± 5,01 16,36 ± 6,45 0,208
Sístole
115,80 ± 12,83 111,33 ± 12,32 0,205
Diástole
68,33 ± 6,69 63,71 ± 10,99 0,783
Glucosa
84,82 ± 5,53 91,97 ± 6,14 0,000
Colesterol total 160,46 ± 18,96 168,51 ± 28,36 0,189
TG
117,17 ± 49,83 139,06 ± 73,62 0,273
HDL
36,54 ± 10,30 34,90 ± 6,67 0,336
LDL
100,49 ± 21,79 104,89± 32,16 0,426
4,83 ± 4,83
IA
4,63 ± 1,18
0,159
Variables

Tabla 5. Promedios, desviaciones estándar y valores de “p” de las variables de riesgo cardiovascular
en las mujeres al inicio y fin de la cohorte
MUJERES
Inicio
Final
Valores
X ± DS
X ± DS
“p”
59,35 ± 9,68 59,76 ± 10,81 0,562
Peso
83,65 ±8,49
83,22 ± 8,00 0,621
CC
23,98 ± 3,81
24,20 ±4,40 0,428
IMC
27,39 ± 5,65
26,54 ±6,45 0,198
%Grasa
108,00 ± 7,54 102,74 ± 10,84 0,023
Sístole
69,60 ± 8,91
63,71 ± 9,8
Diástole
0,018
94,08 ± 8,55 94,08 ± 8,30 0,936
Glucosa
Colesterol total 164,26 ± 26,50 168,51 ± 29,73 0,375
121,84 ± 49,51 114,79 ± 55,24 0,535
TG
39,18 ± 9,27 37,69 ± 9,64 0,373
HDL
100,69 ±21,891 108,08 ± 24,10 0,055
LDL
4,37 ± 1,049
4,83 ± 1,92
IA
0,126
Variables

En los hombres, las variables que tuvieron un aumento significativo fueron: el peso el cual aumentó durante el
seguimiento en más de 4 kgs, la CC que aumentó más de 3 cm, el IMC en 1.5 puntos y la glucosa en 7 mg/ml.
En las mujeres los cambios fueron diferentes, el LDL, aumentó de manera significativa, la diástole y la sístole
fueron significativos disminuyendo los promedios. En ninguno de los géneros, los valores de tensión arterial
estuvieron por arriba de 90 y 120 mm de Hg respectivamente.
Las Figuras 2 y 3 se muestran la distribución para cada alumno de los valores inicial y final para cada los
lípidos analizados.
Figura 2. Distribución de los casos de acuerdo a los
valores de lípidos al inicio del estudio

�*Los círculos concéntricos representan los niveles en mg/dl para cada uno de los lípidos
Figura 3. Distribución de los casos de acuerdo a los valores de lípidos al final del estudio

*Los círculos concéntricos representan los niveles en mg/dl para cada uno de los lípidos
Se observa que al inicio del estudio solo hay valores de colesterol por arriba de 200 mg/dl
en los casos 6 y 38, mientras que al final solo el alumno 5 presentó ese valor y los alumnos
36, 37 y 39 estaban en el límite.
Para los triglicéridos, al inicio del estudio, los casos 5, 32 y 46 estaban muy por arriba de
150 mg/dl. Al final los alumnos 2, 16, 19, 34, y 47 rebasaron por mucho los 150 mg/dl
incluso llegaron a 300 mg/dl. Es notorio que los valores de HDL estuvieron en promedio
por debajo de los 40 mg/dl y no hubo alumnos de más de 50 mg/dl. para ambos géneros.

�Un solo alumno estuvo por arriba de los 60 mg/dl. El LDL no tuvo mayores modificaciones
y las mediciones intermedias no tuvieron oscilaciones importantes para éstas las variables.
Discusión
México ha sido considerado el país con mayor obesidad a nivel mundial (18). La obesidad
es un problema de salud pública no solo por el aumento en su prevalencia sino por el
incremento en el grado de obesidad de quien la padece (19). Esta entidad, es una patología
en sí misma, pero además constituye un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas
comorbilidades entre ellas la diabetes tipo 2, la hipertensión y las dislipidemias. En la
literatura nacional, prácticamente no existen reportes de estudios longitudinales de la
población general, que expliquen el comportamiento de las variables de riesgo durante un
periodo largo.
En particular, en población estudiantil universitaria, sólo se cuenta con el estudio realizado
durante un año a 20 médicos internos de Minatitlán (20), reportando para las variables de
riesgo cardiovascular promedios más altos a los encontrados en este trabajo,
particularmente el IMC que pasó de 26 ± de 9,2 a 27.1 ± de 8,7. Esto muestra una
población con sobrepeso e incluso obesidad tipo II. En la población estudiantil de la UAM,
60% de las mujeres y 73.3% de los hombres tuvieron un IMC normal de acuerdo con los
criterios establecidos en la metodología sin embargo casi 30% de la población tenía
sobrepeso y en el alumno de las mujeres, 6% eran obesas. Los datos anteriores, reflejan ya
el problema de la obesidad en la población estudiantil. Las diferencias en obesidad y
sobrepeso entre los dos estudios arriba mencionados probablemente puede ser causa de las
diferencias en la edad promedio 24.2 vs 19.8 años.
Desde hace más de dos décadas la CC, se ha utilizado como indicador de riesgo
cardiovascular, por su correlación con la cantidad de grasa visceral ya que correlaciona la
masa grasa subcutánea y la masa grasa intraabdominal (21,22). La medición de la CC
también es importante ya que la adiposidad abdominal está asociada a mayor mortalidad,
independientemente del IMC (23). Considerando los valores de corte para la CC&gt; 102 para
hombres y &gt; 88 cm para mujeres ATPIII-NCEP2001 (24). Un estudio realizado en Canadá,
reportó que los sujetos que tienen porcentajes elevados de grasa, tienen un mayor riesgo de
desarrollar enfermedad cardiometabólica a pesar de tener un IMC normal (25). Al inicio de
presente estudio se encontró que ninguno de los hombres llegaba a los 102 cm, pero si el
31.4% de las mujeres rebasaban el límite.
Con respecto al porcentaje de grasa corporal el promedio en las mujeres disminuyó un 1 %
y el de los hombres fue a la inversa, sin embargo, en relación al porcentaje de alumnos
31.3% de las mujeres tenían un porcentaje de grasa &gt; 30 y 22.8% de los hombres &gt; 20.
Estos hallazgos nos indican que aunque se tenga un IMC normal la grasa corporal esta
aumentada y no así la masa magra, lo que constituye un riesgo para la salud.
La detección de hipertensión arterial es la puerta de entrada al manejo del riesgo
cardiovascular. El aumento de la incidencia de este padecimiento es consecuencia directa
de la mayor prevalencia de los precursores del proceso ateroscleroso o los llamados
factores de riesgo aterogénicos como la hipertensión arterial sistémica, la

�hipercolesterolemia, el tabaquismo, los estados disglucémicos y la obesidad entre otros.
(26). La relación entre presión arterial y el riesgo de un evento de enfermedad
cardiovascular es continua, consistente e independiente de otros factores de riesgo. Cuanto
más elevada es la presión arterial, mayores son las posibilidades de infarto de miocardio,
insuficiencia cardiaca, ceguera, apoplejía y enfermedad renal. De acuerdo al Consejo
Latinoamericano sobre Hipertensión Arterial (27), existen factores de riesgo que están
estrechamente asociados al incremento significativo de la enfermedad cardiovascular, los
cuales se han dividido en no modificables como es la historia familiar de hipertensión, el
grupo étnico, la edad y el género. En este estudio, los estudiantes tenían un 38% de
antecedente familiares de hipertensión, los hombres más que las mujeres. En estudios
realizados con población mexicana, no se ha podido demostrar la relación de antecedentes
familiares de hipertensión como factor de riesgo para hipertensión (28).
El efecto de la pérdida de 1 kg de peso corporal representa la disminución de 1,6/1,3 mmHg
en la presión sistólica /diastólica (29). En un estudio realizado en Cuba, el porcentaje de
hipertensas aumentó de acuerdo con el incremento del IMC, y la hipertensión arterial fue
más frecuente en mujeres con CC de 88 cm (30).
En esta cohorte tanto los hombres como las mujeres disminuyeron, la presión sistólica y
diastólica en la última medición, especialmente en el grupo de las mujeres la disminución
fue significativa. Un estudio realizado en 110 estudiantes universitarios normotensos de la
ENEP Zaragoza (31) no encontró diferencias significativas en la presión arterial entre los
sujetos con antecedentes heredofamiliares de hipertensión sin sobrepeso y los controles.
Ello puede indicar que en esta edad todavía no se manifiestan las alteraciones de la presión
arterial. En el alumno del estudio de los médicos internos de Minatitlán aunque no
redujeron el peso, la prevalencia de pre-hipertensión disminuyó de 25% a 5% en 12 meses
(32).
Con referencia al tabaquismo, éste aumenta el trabajo del corazón, disminuye el flujo
sanguíneo e incrementa la presión arterial, por lo que un fumador tiene de dos veces más
probabilidades de sufrir un infarto que un no fumador (33).
La medición del hábito tabáquico, se hace difícil ya que las definiciones operacionales
usadas en los diferentes estudios no son homogéneas, lo que conlleva a un problema de
comparación entre los diferentes estudios (34). Los estudiantes de la UAM, de acuerdo con
la definición de la OMS (haber fumado en la vida más de 100 cigarrillos), tuvieron un
porcentaje bajo de este hábito (12%) y considerando si en el momento del estudio fumaban,
el porcentaje fue aún menor (7%), al comparar este porcentaje con el reportado en
estudiantes universitarios del Sur de Chile, en donde 40% de ellos entre 18 y 26 años se
reconocía como fumador. (35). En otro estudio en alumnos de la Universidad Veracruzana,
el tabaquismo representó el 20.9% (34). Por lo anterior, este bajo porcentaje de tabaquismo
debe mantenerse y reforzarse en los estudiantes de la UAM.
El alcohol en ingesta moderada mejora el desempeño cardiovascular pero en cantidades
mayores representa otra variable de riesgo cardiovascular por aumentar la tensión arterial.
En un estudio de alumnos y controles realizado en 52 países (INTERHEART) se encontró
que el consumo regular de alcohol estaba significativamente asociado con el infarto de

�miocardio (36). En nuestra cohorte 58% de los estudiantes tomaban alcohol por lo menos
una vez al mes y de éstos, 40% tomaba más de tres copas. Habría que considerar esta
variable además de una adicción, un factor de riesgo cardiovascular y factor importante de
accidentes y violencias.
El proceso de aterogénesis se inicia en la segunda y tercera década de la vida (37). La
hiperlipidemia primaria está relacionada con la hipercoleresterolemia familiar IIa en la que
existen alteraciones en el receptor de las lipoproteínas de baja densidad y la de tipo IIb con
hipercolesterolemia combinada con aumento de triglicéridos. La detección oportuna de
dislipidemia mejora el pronóstico y previene complicaciones en edades adultas. Se han
reportado casos de jóvenes fallecidos con hipercolesterolemia ya con alteraciones en las
arterias (38,39). En el caso de la población estudiada los promedios para los lípidos
analizados por género no rebasaron el límite de 200 mg/dl para colesterol y de 150 mg/dl
para triglicéridos, sin embargo hubo casos de alumnos que tuvieron hipercolesterolemia e
hipertrigliceridemia (Figuras 2 y 3) tanto al inicio como al final del estudio. Hubo 2
mujeres y un hombre que presentaron hipertrigliceridemia al final del estudio. Con relación
al c-LDL el promedio estuvo alrededor de 100 mg/dl y pocos casos en el límite alto. sin
embargo el HDL tanto en hombres como en mujeres no sobrepasó en promedio 36 mg/dl
por lo que presentaron dislipidemia. En un estudio con estudiantes de Colombia se presentó
en 13.3% (40). La disminución del colesterol protector y la hipertrigliceridemia tiene
importancia en aquellos sujetos con antecedentes heredofamiliares de diabetes e
hipertensión. Estos datos sugieren que desde jóvenes se tiene que dar atención a sujetos
“aparentemente sanos” por lo que se recomienda de rutina un perfil de lípidos a partir de 15
años. Esta recomendación debiera incluirse en la futura norma de síndrome metabólico. El
IA no cambió de manera significativa, en ninguno de los géneros.
Conclusiones
En la cohorte estudiada no se encontraron estudiantes con diabetes y/o hipertensión, sin
embargo ya existió en algunos de ellos desde el ingreso sobrepeso, obesidad,
hipercolesterolemia, dislipidemia e hipertrigliceridemia. Al final del estudio los hombres
presentaron mayores diferencias en algunas variables cardiovasculares comparado con las
mujeres afortunadamente sin significado clínico aún. Por lo anterior, es recomendable que
las universidades continúen y se enfoquen más en el actividades de promoción de la salud
y realicen un diagnóstico oportuno de las alteraciones de la tensión arterial, glucosa y
perfil de lípidos.
Agradecimientos
A los alumnos que participaron en este proyecto y al Dr Manuel Castillo Rivera.
Resumen
Las enfermedades cardiovasculares ocupan actualmente los primeros lugares de
mortalidad y en países desarrollados y de acuerdo a las tendencias actuales lo serán
también en los países en desarrollo. No se han realizado estudios de cohorte relacionados a
conocer el comportamiento de las variables cardiovasculares en población de América

�Latina, por ello, el propósito del presente estudio fue determinar el comportamiento a tres
años y medio de las variables de riesgo cardiovascular en estudiantes universitarios de la
ciudad de México. (Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa).El diseño
del estudio fue de cohorte prospectiva. Ingresaron 73 estudiantes, se autoaplicó un
cuestionario para obtener información demográfica, de antecedentes patológicos
heredofamiliares y factores de riesgo. Se medió, peso, talla, Índice de Masa Corporal
(IMC), Circunferencia de Cintura (CC) % de grasa corporal y presión arterial. Se tomó
muestra sanguínea en ayunas para medir colesterol total (CT), triglicéridos (Tg), Lípidos de
Baja densidad (LDL) y de alta densidad (HDL) y glucosa. Se calculó el Índice Aterogénico
(IA). Resultados. El total de alumnos que terminaron el seguimiento fue de 50. 35 mujeres
y 15 hombres. El 70% de los estudiantes tenía antecedentes familiares de diabetes, 38% de
hipertensión, 12% era fumador y 58% ingería alcohol por lo menos una vez al mes. De
acuerdo al IMC el 34% de las mujeres tenía sobrepeso y 5.7 eran obesas. Durante el
periodo de seguimiento, los hombres incrementaron significativamente (0,00) el peso, la
CC, y la glucosa. Las mujeres solo el LDL, la sístole y diástole disminuye de manera
significativa ( 0.23, 0.18) respectivamente. Ningún estudiante fue diabético o hipertenso
durante el periodo de estudio. Los hallazgos de este estudio no tienen relevancia clínica
aún, sin embargo se debe enfatizar en la prevención primaria dentro de las universidades.
Palabras clave: Variables cardiovasculares, cohorte, estudiantes universitarios.
Abstract
Cardiovascular diseases are one of the main causes of death and disability in developed
countries and it is currently increasing in developing countries too. Given that there are
scarce cohort studies in -Latin America regarding cardiovascular risk factors, particularly in
young population groups, the purpose of the this study was to follow up the behaviour of
cardiovascular variables during a period of three and a half years. The study was conducted
in a university student population ages 18 to 25 years old. Methodology. A prospective
cohort study of 73 university students from Mexico City was performed. A self-assessment
questionnaire was used to obtain demographic characteristics and cardiovascular risk
factors. Anthropometric, clinical, and biochemical variables were measured every three
months. In addition, weight, height, Body Mass Index (BMI), waist circumference (WC),
percentage body fat, and blood pressure were measured. From blood samples, cholesterol,
triglycerides, High Density Lipoproteins and glucose were measured. Low Density
Lipoproteins were calculated using the Friedewald formula. Paired Student’s t-tests were
performed in order to compare means and cases were expressed in graphical formats for
lipid results. Results. Only 35 women and 15 men completed the three and a half years
follow up. Of this total, 70% of students had diabetes background, 38% had hypertension,
12% had smoked and 58% had drank alcohol at least once a month. According to BMI
measurements, 34% of women were overweight and 5.7% were obese compared with men
where 27.7% were overweight. Men presented no cases of obesity. Conclusions. The
behavior of cardiovascular variables over the three and a half- year period were different between women and men. During this period, men increased significantly (0 .000) their
weight, WC, BMI, and glucose levels. Women, only LDL levels increased significantly
(0.18) while systole and diastole measures decrease significantly ( 0.23, 0.18). No subjects

�reported suffering from diabetes or hypertension during the period of study. The difference
over the follow up did not have clinical relevance.
Key words: Cardiovascular variables, university students, cohort study

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�EXPERIENCIA DEL PADECIMIENTO EN TRABAJADORES CON
LUMBALGIA INESPECÍFICA CRÓNICA DERIVADA DE UN RIESGO DE
TRABAJO
José Luis Valencia Galindo1, Teresa Margarita Torres López2,Ma. Guadalupe Aldrete Rodríguez2 y Carolina
Aranda Beltrán2
1.Universidad

de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México);
Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México)

2

Instituto de Investigación en Salud Ocupacional,

E-mail: jlvalenciag@hotmail.com

Introducción
La lumbalgia es frecuente y extenuante para el
paciente, además de costosa para la sociedad si
se convierte en una condición crónica. Los
factores psicosociales afectan el curso de este
dolor, se reconocen como factores de riesgo los
problemas del entorno y relaciones de trabajo,
además de problemas del sistema (1,2). Los
portadores son sujetos que tradicionalmente no
quedan satisfechos con la atención recibida y
que tienen una visión compleja de la
enfermedad, la que es necesario tomar en
cuenta para mejorar su atención (3,4).
Lumbalgia inespecífica crónica (LIC)
La lumbalgia se define como el do lor localizado entre la punta de las escapulas y el pliegue gluteo. Una vez
que se descarta patología grave como fracturas, tumores, infecciones o compresión de raíces o médula, se le
llama lumbalgia inespecífica (5). Se considera crónica cuando tiene una duración de tres meses o más, siendo
una de las primeras causas de ausentismo laboral (6). La LIC se ha conocido con multiples nombres como
lumbago, lumbalgia mécanica, espasmo muscular, esguince lumbar, sindrome miofascial, terminos que tienen
en comun el ser vagos e inespecíficos. El 85% de los cudros de dolor lumbar crónicos son inespecíficos y solo
un 15% van a tener una causa específica, 5% hernia discal o estenosis espinal, 0.1% tumor, 3% artritis
reumatoide y aproximadamente 5% otras causas (7,8).
Diagnostico Diferencial
Con la finalidad de establecer mejores diagnosticos y así otorgar tratamientos adecuados se cuenta con un
método de clasificación que se ha ido construyendo a medida que se avanza en el conocimiento de esta
patología.
Banderas rojas.- Bigos fue el primero que recomendó utilizar el termino banderas rojas para descartar patología
grave como son fracturas, tumores, infecciones o compresión radicular grave (sindrome de cauda equina), lo
cual ha sido confirmado como útil y necesario (9,10, 11).
Banderas amarillas.- Cuando mediante una evaluación psicosocial se identifican creencias, expectativas,
ansiedad, estrés y depresión (12). En este momento hay suficiente evidencia que confirma que los factores
psicosociales están asociados a la mala evolución de la lumbalgia (13), por ello se desarrollaron instrumentos
que tratan de identificar a los grupos de alto riesgo (14, 15, 16, 17). Sin embargo no han probado eficacia y
explican menos del 50% de los resultados (18).

�Banderas azules.- Exploran las cuestiones relacionadas con el trabajo, son dilucidadas por preguntas sobre las
expectativas para volver al trabajo, las barreras y los problemas previstos, la forma de apoyo, el entorno del
lugar de trabajo y satisfacción con lo que hace. Estos factores incluyen trabajo demandante, incapacidad para
modificar las exigencias del trabajo, altos niveles de estrés en el trabajo, ausencia de apoyo social o relaciones
disfuncionales en el lugar de trabajo, escasa satisfacción profesional, bajas expectativas para reanudar el
trabajo, y el temor de una nueva lesión (19).
Banderas negras.-Muy conocidas en Europa pero poco conocidas en el resto del mundo, que se refieren a los
problemas con el sistema de seguridad social que puede ser un obstaculo para el retorno al trabajo del paciente;
por ejemplo cuando no se cuenta con un sistema de reubicación laboral o la compañía no está asegurada para
hacer frente a estos problemas, el paciente va a permanecer con incapacidad. Este es un problema complejo
que merece mayor atención (20).
Tratamientos
A diario se publican nuevas intervenciones terapéuticas, sin embargo no han sido capaces de disminuir la
incidencia de lumbalgias crónicas en los trabajadores, ni de acortar evoluciones (21). Actualmente se proponen
dos modelos de tratamiento. El tratamiento médico cuando hay una lesión organica que tratar y el tratamiento
biopsicosocial que reconoce lo inespecífico del padecimiento, identifica factores psicosociales y los maneja, ya
sea con tratamiento conductual o intervenciones en el lugar de trabajo, además de delegar la responsabilidad
del tratamiento a los pacientes en una patología que no es grave pero si recurrente y puede hacerse crónica
(22).
Ciencias sociales y salud
Eisemberg llama la atención sobre lo diferente que son las ideas profesionales y las populares acerca de la
enfermedad. Cómo la tecnología privilegia el modelo biomédico y ensancha la brecha entre lo que los pacientes
buscan y lo que ofrecen los médicos. Concluye que los pacientes sufren padecimientos (illnesses) y los médicos
diagnostican y tratan enfermedades (diseases). Llama a integrar los conceptos científico a enfermedad
(disease) y social al padecimiento (illness).
Dado que la matriz social determina que, cuando, cómo y qué clase de ayuda buscan los pacientes, lo cual
influye en la adherencia a las recomendaciones y en el resultado, considera necesario explorar las experiencias
de los pacientes para lo integración de estos conceptos (23).
Se ha demostrado que cuando sólo se trata la enfermedad sin tomar en cuenta el padecimiento, el paciente
experimenta menos satisfacción y la respuesta clínica es pobre, esto incide en la aparición de desconfianza por
parte del paciente que no se apega al tratamiento y puede llegar hasta problemas médico legales, producto de
las diferencias en la interpretación de la realidad clínica (24).
En México se han llevado a cabo diversos estudios acerca de la experiencia de los pacientes con enfermedades
crónicas orientados a las expectativas acerca de la atención médica (25), a propuestas de formación de grupos
de autoayuda (26), intervenciones educativas (27), de corte psicosocial y etnografico (28) y otros que han
clarificado los terminos en que los enfermos explican la enfermedad y utilizan los servicios medicos (29), sin
embargo niguno ha estudiado el tema de la lumbalgia inespecifica crónica.
El objetivo de esta investigación es conocer y describir la experiencia del padecimiento, de los trabajadores
portadores de Lumbalgia Inespecífica Crónica Derivada de un Riesgo de Trabajo (LICDRT), entendida la
experiencia del padecimiento, como el fenómeno social subjetivo y dinámico en el cual los enfermos y sus
allegados, organizan, interpretan y expresan un conjunto de sentimientos, estados de ánimo, sensaciones y
cambios corporales, eventos ligados y/o derivados del padecimiento y de su atención, todo dentro de las
estructuras, relaciones y significados sociales que lo determinan (30).
Material y Métodos
Diseño.-

�En este estudio se utilizó como referente teórico la Teoría fundamentada de Anselm Strauss, que es un método
de investigación en el que la teoría emerge de los datos (31), tiene por objeto identificar procesos sociales
básicos como punto central de la teoría y a través de ella podemos descubrir aspectos relevantes de una
determinada área de estudio que pueden utilizarse para entender mejor un fenómeno ya estudiado y así poder
profundizar en él (32). Con esta metodología se produce simultáneamente la recogida y análisis de los datos,
se van generando códigos, identificando que información se desea ampliar o profundizar; la recogida de datos
va configurando el tamaño de la muestra final, que está determinada por el desarrollo de las categorías
identificadas y la teoría emergente (33, 34).
Población participante.Participaron seis pacientes, 5 masculinos y 1 femenino, con lumbalgia inespecifica crónica de más de tres meses
de duración, derivada de un riesgo de trabajo, derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social en la
zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco, México, contactados en los servicios de consulta externa de
Ortopedia, invitados a participar y entrevistados previa firma de consentimiento bajo información.
Recolección de datos.Se realizaron entrevistas a profundidad, semiestructuradas con una duración de 60 minutos, que fueron
grabadas en audio y posteriormente transcritas. Se recuperó la perspectiva de los sujetos portadores de LICDRT
a través de su propio discurso mediante los ejes estructurantes de la experiencia de su padecimiento,
identificando las principales huellas que han ido dejando durante la evolución de su enfermedad. Se identifico
la trayectoria del padecimiento de acuerdo a la definición de Anselm Strauss, que se refiere “no solo al
despliegue fisiológico de la enfermedad de una persona enferma, sino también a la organización total del trabajo
hecho en el curso de ésta, además del impacto en aquellos implicados con este trabajo y su organización”. Esto
mediante la reconstrucción del itinerario diagnóstico que es el proceso de búsqueda de diagnóstico definitivo
desde el inicio de la sintomatología, dificultades en términos de precisión, retraso u oportunidad diagnóstica y
reacciones que produjo esta información. La reconstrucción del itinerario terapéutico, que se refiere a la
secuencia de recursos utilizados para su atención, cuidado y autoayuda, quienes han participado y decisiones
tomadas para ello, evaluando la relación médico-paciente y eficacia, ineficacia o iatrogenia de los tratamientos
utilizados.
Se Identificaron las principales consecuencias del padecimiento, en 4 esferas fundamentales, 1.- Salud física
evaluando discapacidades, afectaciones, limitaciones físicas. 2.- Relaciones familiares y sociales
consecuencias percibidas en sus vínculos y actividades sociales, cambios en su estilo de vida, modificaciones
positivas o negativas en las actitudes de quienes le rodean, impacto percibido en la dinámica y organización
familiar, recursos de apoyo emocional o material con que cuenta y reconocimiento de dificultades o conflictos
derivados de esta situación. 3.- Plano afectivo-psicológico identificando continuidad o cambio acerca de su
autoestima, autoimagen y como piensa que lo ven los demás; indagando en las emociones como sentimientos
de tristeza, aislamiento, abandono, desesperanza, alegría, optimismo, pesimismo, aceptación/negación,
adaptación o duelo en las diversas etapas de su padecimiento. 4- Consecuencias económicas y
laborales analizando el impacto del padecimiento en su vida laboral, limitaciones para efectuar su trabajo,
incapacidades o despidos, desempleo o reinserción laboral y si desempeña rol de proveedor económico o no
(35).
Se analizó la información mediante la metodología de la teoría fundamentada iniciando con los códigos
conceptuales, luego se reagruparon en códigos sustantivos, teóricos e “in vivo”, se desglosaron los datos en
distintas unidades de significado (Codificación abierta), se establecieron relaciones entre los códigos sustantivos
y sus propiedades (Codificación teórica), se relacionaron códigos mediante pensamiento inductivo y deductivo,
enfatizando en las relaciones causales (Codificación axial), hasta llegar a las categorías centrales (Codificación
selectiva).
Consideraciones éticas.Es un estudio de riesgo mínimo de acuerdo al reglamento de la Ley General de Salud en Materia de
Investigación para la Salud en su artículo 17 (36). Todos los participantes firmaron su participación voluntaria
mediante una carta de consentimiento bajo información.
Resultados

�Se efectuaron seis entrevistas a profundidad semi-estructuradas a cinco hombres y una mujer, trabajadores
activos, incapacitados por más de tres meses posterior a un riesgo de trabajo y con diagnóstico de lumbalgia
inespecífica crónica.
1.- Emerge la percepción de un sistema de salud deficiente.
“Me enviaron al hospital, me regresaron a la clínica y no me dijeron mi problema y me trajeron vuelta y
vuelta”.Femenino 40 años.
Masculino de 50 años en relación a falta de recursos materiales disponibles: “Poquito más de seis meses para
un estudio e iba a citas y no me lo tomaban porqué no servía el aparato”.
Femenino de 40 años hablando del mismo tema: “Eso de las fechas tan largas lo acepto porque hay muchísima
gente, pero eso de que no hay un aparato, como no va a haber un aparato ¡dios mío!”.
2.- Mala relación médico paciente.
Masculino 37 años: “Parece que la doctora estaba un poco molesta, o no andaba de buen humor ese día”
Masculino 48 años: “Con mi doctora no me la llevo muy bien y no le tengo confianza…”
Masculino 28 años comenta del estado de ánimo con que encuentra a su médico: “Enojada casi doctor, creo
que viene, como le diría como un poco estresada”.
Masculino 35 años estaba realmente contrariado: “Me trataron de lo peor, si se pudiera tramitar pa’ que le dieran
una sanción o algo…”.
3.- La estigmatización que perciben los pacientes por parte del médico.
Masculino de 50 años, “Me dijo que muchas veces venia uno nada más por incapacidad…”.
Masculino de 48 años, “Más ustedes piensan que se accidenta uno por gusto…”.
Masculino de 28 años, “a lo mejor el doctor pensaba que yo lo que quería era la incapacidad”
Masculino de 37 años, las actitudes de su médico le hace opinar que: “ya logras entender que ellos creen que
te estás haciendo…”.
Y hubo un caso en que esta estigmatización provenía de familiares y compañeros de trabajo, “Han comentado
que ya es mucho el tiempo de incapacidad y que pos se les hace raro que todavía siga incapacitada, son
familiares y compañeros de trabajo…” , femenino de 40 años.
4.- Deseo de información.
Femenino de 40 años externa: “pues yo siento como que me asusta, porque no conozco, no sé si está muy
delicado, no sé si es muy peligroso, a qué grado pueda ser tan malo eso, porque la doctora nada más reposo,
reposo, reposo, y ya, no me da más información...”
Masculino de 35 años propone: “sí la doctora me hubiera dicho, mire señora o paciente, su problema es esto…”
Masculino de 37 años tiene dudas y lo que le van diciendo no lo saca de las mismas: “pero ¿qué es lo que
tengo?, ya cuando me dijeron, es un esguince, ¿qué es un esguince?, ¿qué sigue?...”
Masculino de 28 años comenta que su médico fue enérgico pero está conforme: “porque no fue aterciopelado,
fue muy claro, pero a mí me ayudo…”.

�6.- Dolor y limitación para manejar cargas.
Manifiestan limitaciones para moverse y efectuar sus actividades.
Masculino de 50 años, carpintero “el trabajo, no dejo de hacerlo, pero si, si lo hago un poco más lento”
Femenino de 40 años, extraña: “no poderme mover así rápido como antes lo hacía, extraño muchísimo poderme
mover, servir, servir…”, y se siente: “como desilusionada de mi, de no poderme mover así rápido como antes lo
hacía…”
Masculino de 48 años dice: “pero ya cosas pesadas no, aparte que no puedo me llega el dolor”
Masculino de 35 años ejemplifica: “un decir no les puedo echar la mano en nada, en cualquier cosa, porque
luego me dan los dolores si me agacho, si levanto pesado…”
Femenino de 40 años recuerda: “llego un momento que me puse a llorar de la desesperación de que no me
atendían y del dolor que sentía…“
Masculino de 28 años cuando tiene agudizaciones requiere de ayuda: “me dolía la espalda, me ayudaron unos
vecinos porque saben que estaba lesionado de mi columna…”, y menciona que en cualquier actividad aparece
el dolor: “y que en ocasiones que quieres tener intimidad aparecen esas sensaciones de tu dolor…”
7.- En Las relaciones familiares y sociales predomina el apoyo y la solidaridad.
De la familia comentan.
Masculino 48 años recuerda: “mi esposa me apoyó en todo, que si era necesario hasta cambiar de trabajo, lo
que sea, me apoyó”
Femenino de 40 años comenta: “y hasta mi esposo que es un poco gruñón nos ayuda mucho, me ayuda
mucho”, y de sus compañeros de trabajo comentó: “pues me echan la mano, hasta eso que se han portado a
la altura, me han echado la mano…”, “se portan bien, son solidarios, en el taller me han apoyado los muchachos,
los trabajadores de ahí, mi patrón también…”
Masculino de 37 años recuerda que: “esos 15 días mis compañeros, le digo, me apoyaron, órale, acuéstate, ahí
quédate en el sillón”
Masculino de 50 años comentó: “pues me echan la mano, hasta eso que se han portado a la altura, me han
echado la mano, no, tu siéntate y espérate”
Masculino de 28 años manifestó pérdida de amigos: “ya ni me hablan, ya no van y me buscan, así como antes
para irnos a jugar, sí cambió, de tener 50 amigos, ahora ya tengo 10 nada más”
8.- Diversos sentimientos se despertaron con la aparición de la lumbalgia, desde sentirse mal hasta
pensamientos suicidas, pasando por preocupación, tristeza, irritación, coraje, desilusión, desesperación y
depresión.
Femenino de 40 años menciona: “que me preocupo un poquito…”, y se siente “pues mal, porque llega un
momento que me siento desesperada…” , “pues da como pena, como sentirse ya medio inservible para cierta
actividad, o limitado para hacer eso, es triste…”, “ya me siento así como triste, como desilusionada de mi…”
Masculino 28 años: “a veces me pone nervioso, pues me irrita un poco”
Masculino 37 años: “pues sí me dio coraje y más así me sentí triste…”
Masculino 35 años: “pues me siento mal, me siento a veces triste…”

�Masculino 48 años pensó en matarse: “y empecé a deprimirme y dije pues vale la pena mejor estar en paz, y
en paz yo lo relacioné con morirme, fue cuando atente contra mi vida…”.
9.- Otro tema fue la resignación.
Femenino 40 años “a veces siento un poco de resignación…”, “como resignarme, como una resignación…”, “si
ellos me creen que bueno y si no, pos resignarme…”
Masculino 37 años “no me gusta hacer un drama ni mucho menos, ni tampoco me voy a cortar las venas, ni
nada por el estilo, ni voy a querer dejar de existir…”
Masculino 50 años “pues ya me resigno, me resigno…,
Masculino 48 años “si mi médico tratante me dice que tengo que es… tratar de seguir mi vida normal, pos así
tiene que ser…”
10.- Se manifiesta una relación problemática con los patrones.
Masculino 50 años, “si no hubiera problemas con los patrones…”
Masculino 35 años, “pues el único problema es el patrón…”
Masculino 48 años, “y sin embargo a veces tenemos nuestras discusiones y todo, tanto por la enfermedad,
como por el trabajo…”
11.- En lo económico aunque se mencionan problemas no hubo casos de dificultad extrema.
Femenino de 40 años comenta que si le afecta no trabajar: “Claro que si porque percibo el 60% de mi salario,
entonces en consecuencia, pos si repercute económicamente hablando…”, que si es proveedor junto con su
esposo, “si aporto, porque ahorita ya ve que no hay mucho trabajo y entonces si necesitamos eso, y si,
considero que si, cuando menos la luz, el teléfono, el gas aporto…”
Masculino 50 años manifiesta: “para los gastos que tiene uno doctor, quiera uno que no, bajan, entonces se la
empieza a ver uno más difícil, que de una manera u otra de donde quiera sale…”
Discusión
Al igual que en este estudio, se ha encontrado que los pacientes aquejados de lumbalgia se sienten frustrados
con su sistema de salud en Inglaterra (37). En México estudiando enfermos crónicos con diagnósticos diversos
a lumbalgia, se reportó que los pacientes definen la atención recibida por el Instituto Mexicano del Seguro
Social como negativa (38).
Así púes no es exclusivo de países sub-desarrollados, en el mundo las principales quejas se refieren al retardo
para la atención (listas de espera), ya sea para consultas especializadas o tratamientos quirúrgicos y sí bien
es cierto el gasto en salud de México está muy por debajo de los países desarrollados, 683 dólares “per cápita”
(39), contra los más de 3000 dólares que gasta Inglaterra o Suecia, en esos países no se han logrado eliminar
las listas de espera, ni cumplir con las expectativas de los usuarios de los servicios de salud (40).
La mala relación médico paciente se ha documentado desde el siglo XVIII, mediante una investigación histórica
de 1300 cartas enviadas por más de 1000 autores diferentes acerca de 1250 pacientes, encontraron una
relación médico paciente deteriorada, dos mundos “extraños” uno del médico y otro del paciente, los médicos
no escuchan fue la queja recurrente (41).
Los pacientes con lumbalgia se muestran insatisfechos con las explicaciones médicas del dolor, concluyendo
que esto puede deberse a una consulta superficial y a las limitaciones de la medicina general42. Se sienten mal

�comprendidos y ninguno de los participantes se mostró satisfecho con el proceso médico, debido a una pobre
comunicación y poca coordinación y continuidad de la atención (43).
En dos hospitales de enseñanza de Estados Unidos de América se encuestaron a 277 pacientes y sus médicos
tratantes, los médicos formados en diversas escuelas y regiones del país, explorando cinco dimensiones del
sufrimiento del paciente. Encontraron que en las dimensiones de dolor y síntomas no dolorosos los médicos se
entienden bien con sus pacientes, pero en las de comunicación, factores emocionales, pérdidas y factores
sistémicos hay discrepancia entre lo que estiman los médicos y el sufrimiento de los pacientes (44).
Al igual que en otros estudios encontramos que se sienten estigmatizados. Los pacientes con lumbalgia se
sienten estigmatizados con los términos simulador y ganancia secundaria. Reclaman empatía, aceptación y
credibilidad de la comunidad, de su entorno laboral y del personal de salud. Las consecuencias del estigma y
la discriminación son duraderas, potencialmente incapacitantes y parecen interferir con la búsqueda de
atención, la participación en el tratamiento y los resultados (45, 46).
Deseo de información fue un tema importante en este estudio, al igual que en Noruega, en donde Lærum, Indahl
y Skouen destacaron la importancia de haber tenido los pacientes la explicación durante el examen de lo qué
se está haciendo y de recibir información comprensible sobre la causas del dolor, de recibir mensajes
tranquilizadores, discutir problemas psicosociales y analizar lo qué se puede hacer (47). Asimismo en Australia
Slade, Molloy y Keating, encontraron que los pacientes con lumbalgia exigen al personal de salud que les hablen
y expliquen lo necesario; desean un papel activo en su rehabilitación y expresan enojo y frustración si no se les
explica y educa (48).
Dolor y limitación para manejar cargas fueron la queja principal de estos pacientes en esta investigación. En
Inglaterra Walker, Holloway y Sofaer, encuentran que el dolor es lo que predomina en portadores de lumbalgia.
Los adultos sintieron que sus vidas habían cambiado irrevocablemente por el dolor (49). En Inglaterra De Souza
y Frank concluyen que la mayoría de los pacientes Intentan describir el dolor buscando un símil, buscan describir
la intensidad del dolor utilizando lenguaje coloquial. En su muestra encontraron dificultad para cuantificar la
intensidad del dolor (50).En este estudio los pacientes expresaron apoyo familiar y social, solo en un caso se
reportó perdida de amigos. No se encontraron consecuencias económicas importantes.
Walker, Sofaer y Holloway en su estudio fenomenológico, como tema principal encontraron perdidas, físicas,
mentales, socioeconómicas, actividades sociales, trabajo y rol; en pacientes en edad de trabajar dificultades
financieras y cambios en sus relaciones interpersonales que culminan con la perdida de la autoestima,
esperanza y confianza en el futuro (51).
Se encontraron una gama de sentimientos que van desde el sentirse mal, pasando por tristeza, coraje,
depresión y pensamientos suicidas. Corbett, Foster y Ong, en su estudio cualitativo en donde encuestaron a 37
pacientes de los cuales entrevistaron a profundidad a seis, encontraron que sus sentimientos oscilan entre la
esperanza y desesperación, pasando por incertidumbre, impacto en sí mismo, contexto social de vivir con dolor
y preocupación y miedo por el futuro. Afirman que no es el dolor de espalda lo único que tiene que soportar el
paciente, sino también las consecuencias psicosociales que constituyen un reto añadido y complicado. Los
profesionales de la salud deben tomar en cuenta todo lo anterior a la hora de diseñar los tratamientos (52).
Conclusiones
Ante la prevalencia cada vez mayor de cuadros de lumbalgia en trabajadores y la dificultad para su tratamiento
aplicando solo el modelo biomédico y por sus altos costos para el individuo, patrones y sociedad, es necesario
estudiar factores causales potencialmente modificables investigando más de cerca y de manera amplia el
entorno social, creencias de la sociedad, el apoyo social, las influencias familiares, disponibilidad de servicios
de salud, los sistemas de prestaciones y esforzarnos por mejorar la comunicación y relación con los pacientes
actuando desde el periodo de formación de los médicos y continuar durante su vida profesional con actualización
continua acerca de las sutilezas de la relación médico-paciente.
Resumen
Conocer y describir la experiencia del padecimiento de los trabajadores portadores de Lumbalgia Inespecífica
Crónica Derivada de un Riesgo de Trabajo (LICDRT). Entendiendo la experiencia del padecimiento como el
fenómeno social subjetivo y dinámico en el cual los enfermos y sus allegados, organizan, interpretan y expresan

�un conjunto de sentimientos, estados de ánimo, sensaciones y cambios corporales, eventos ligados y/o
derivados del padecimiento y de su atención, todo dentro de las estructuras, relaciones y significados sociales
que lo determinan. El estudio emplea el método cualitativo desde la perspectiva de la teoría fundamentada de
Anselm Strauss. Se realizaron entrevistas a profundidad semi-estructuradas a 6 pacientes del área
metropolitana de Guadalajara, derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social. Los datos se
analizaron mediante la metodología de la teoría fundamentada con el apoyo del programa Atlas ti 6. Los
pacientes manifestaron su percepción de un sistema de seguridad deficiente, conflictos en la relación médico
paciente, consistentes en falta de credibilidad por parte del personal médico hacia la sintomatología
experimentada. Manifestaron que el principal síntoma fue dolor y limitación para manejo de cargas. Enfatizaron
la necesidad de recibir información entendible acerca de las causas del dolor y evolución del padecimiento, así
como trato serio y humano por parte del médico especialista. Sus sentimientos fueron de la tristeza, a la
depresión y hasta pensamientos suicidas. Manifestaron apoyo de su familia y redes sociales. Expusieron una
relación problemática con sus patrones y no hubo consecuencias económicas importantes.
Palabras clave: Lumbalgia Inespecífica crónica, riesgo de trabajo, estudio cualitativo, experiencia del
padecimiento, teoría fundamentada.
Abstract

Understand and describe the illness experience of workers carrying nonspecific chronic low back pain resulting
from an occupational hazard (LICDRT). Understanding the illness experience as the subjective and dynamic
social phenomenon in which patients and their relatives, organize, interpret and express a set of feelings, moods,
feelings and bodily changes, related events and / or derivatives of the disease and ttention, particularly whithin
the structures, relationships and social meanings that determine. The study used the qualitative method from
the perspective of grounded theory by Anselm Strauss. We conducted in-depth interviews, semi-structured to 6
patients in the metropolitan area of Guadalajara of the Mexican Institute of Social Security. The data were
analyzed using grounded theory methodology, whit the support of software Atlas ti. Patients expressed their
perception of poor security system, conflicts in the doctor-patient relationship, consisting of lack of credibility on
the part of medical personnel to the symptoms experienced. They stated that the main symptom was pain and
limitation for cargo handling. They emphasized the need for understandable information about the causes of
pain and disease's development, as well as serious and humane treatment by the medical specialist. His feelings
were sadness, depression and even suicidal thoughts. Expressed support of family and social networks.
Presented a problematic relationship with their employers and no major economic consequences.
Key words: Chronic nonspecific low back pain, occupational risk, qualitative study, illness experience, grounded
theory.
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�obesidad y factores de riesgo en estudiantes del área de la salud de
la Universidad Autónoma de Baja California, Mexicali
Gisela Ponce y Ponce de León1, Josefina Ruiz Esparza Cisneros2, Anabel Magaña Rosas1, Betzabé Arizona
Amador1 y José de Jesús Mayagoitia Witrón2
1.Facultad

de Enfermería, Mexicali / Universidad Autónoma de Baja California (Mexicali, BC, México);2 Facultad
de Medicina, Mexicali / Universidad Autónoma de Baja California (Mexicali, BC, México).
E-mail: gisponce@yahoo.com.mx; giselaponce@uabc.edu.mx
Introducción
Algunos médicos de la antigua Grecia y Roma
hicieron observaciones sobre ciertos síntomas
que se asociaban a la obesidad: como la disnea,
fatiga, apnea del sueño y sobre todo la vida corta
de los grandes obesos (1). En el siglo X, Avicena,
médico persa que escribió el canon de la
medicina, señala claramente: “Las personas
obesas tienen riesgo de muerte súbita, son
vulnerables a los ataques de hemiplejia,
palpitaciones, diarrea, desmayos y fiebre, debido
a su temperamento frío, los hombres gordos son
infértiles y producen poco semen y las mujeres
obesas no se embarazan y si lo hacen, abortan, y su deseo amoroso es débil” (2). Con estos antecedentes, se
podría suponer que la comunidad médica hubiera dedicado parte de sus investigaciones a la obesidad, pero los
textos, aún los de principios de siglo, la describen más como una “condición” que como una enfermedad, esto
reflejaba el sentir de las culturas occidentales desde el renacimiento hasta el principio del siglo XX, en donde la
obesidad en el hombre era sinónimo de bienestar social y económico, y en la mujer de estatus social, ya que
podía darse el lujo de comer sin límites (3).
En la actualidad, la obesidad es un padecimiento universal, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo
considera “la epidemia global” y afirma que es la segunda causa de riesgo de muerte prevenible en el mundo,
reportando 1600 millones de adultos (mayores de 15 años) con sobrepeso y 400 millones de adultos con
obesidad, calculando para el 2015 aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700
millones con obesidad (4).
En Europa se está presentando este problema, según los datos de la encuesta de salud 2001 en Inglaterra,
el índice de obesidad en adultos se triplicó durante los últimos 20 años, en otras partes de Europa, como
Finlandia y Alemania, tienen índices de obesidad comparables a los del Reino Unido, encontrándose niveles
aún superiores en Grecia y Europa del Este. Los índices de sobrepeso y obesidad en algunas partes del Oriente
Medio han crecido hasta alcanzar más del 50% de la población adulta (5).
El Centro Nacional de Estadística de Salud de los Estados Unidos ha estimado una prevalencia de obesidad de
35% en la población de ese país. Desde 1960, el número de hombres y mujeres con sobrepeso y obesidad ha
aumentado y en la última década el porcentaje se elevó a 54.9% en adultos de 20 años (6).
Los estudios sobre prevalencia de sobrepeso y obesidad en Latinoamérica han sido relativamente escasos, lo
cual limita la valoración del problema. Sin embargo si se toman los tres grados de obesidad en conjunto
(clasificación por la FAO), la prevalencia está alrededor de 50% en población adulta, ocupando Uruguay y Chile
los primeros lugares (7). Los datos en Argentina, Colombia y Paraguay también muestran que más de 15% de
los habitantes de estos países son obesos (8). En México, la prevalencia de sobrepeso fue mayor en hombres
(42.5%) que en mujeres (37.4%), mientras que la prevalencia de obesidad fue mayor en mujeres (34.5%) que
en hombres (24.2%). La suma de las prevalencias de sobrepeso y obesidad en mayores de 20 años fue de
71.9% para las mujeres y 66.7% de los hombres (9).

�La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2006, reportó que la prevalencia en el estado de Baja
California de sobrepeso más obesidad en adolescentes (12-19 años de edad) es de 34%, mayor a la observada
a la media nacional que es de 31.9%. La prevalencia de sobrepeso más obesidad en el grupo mayor de 20
años, fue de 67.9% (64.5% para hombres y 70.5% para mujeres), ligeramente abajo del promedio nacional
que es de 69.8%. Aunado a las altas cifras de sobrepeso y obesidad, la prevalencia de circunferencia de cintura
considerada como obesidad abdominal fue de 78.5% con una marcada diferencia entre sexos: 68.9% hombres
y 85.4% mujeres. De esta manera, se estima que seis de cada diez adultos mayores de 20 años presentan
exceso de peso (10).
Ante la expectativa de una posible epidemia mundial de obesidad, expertos pretenden consensar una estrategia
global sobre dieta, actividad física y salud. La OMS ha recomendado el desarrollo de actividades recreativas o
deportivas por lo menos 30 minutos por día y con respecto a la dieta, sugiere limitar el consumo de azucares,
grasas y sal; así como aumentar el consumo de frutas, verduras, leguminosas, granos enteros y nueces (11,12).
Se estima que en Estados Unidos de Norteamérica, diariamente se producen 3,800 calorías para cada hombre,
mujer y niño. De esta manera más del 65% de los adultos presentan sobrepeso, encontrándose un aumento
alarmante en la prevalencia de obesidad en niños y jóvenes, atribuyéndose a esta 300 000 a 400 000 muertes
al año (13,14,15,16).
Un hábito de vida de gran importancia es la alimentación adecuada, el cual generalmente se adquiere en la
infancia, (determinado en gran medida por la familia y la escuela) por las tradiciones culturales, las preferencias
personales, las presiones publicitarias, etc. (17,18). El estilo de vida de determinados grupos de población,
especialmente de jóvenes, puede conducir a hábitos dietarios y modelos dietéticos que se comporten como
factores de riesgo en enfermedades crónico degenerativas (19). De esta manera, cubrir las necesidades
nutricionales, evitar desequilibrios, carencias y excesos entre nutrientes, adquiriendo correctos hábitos dietarios,
e iniciar a través de la dieta la prevención de las enfermedades crónicas, deben ser los principales objetivos a
seguir en la alimentación en los jóvenes (20).
Las necesidades nutricionales son las cantidades de todos y cada uno de los nutrientes que cada individuo
necesita. Según la OMS recomienda que el aporte de energía de la dieta para este grupo de población con
una actividad física sedentaria sea de 2,235 Kcal/día en los hombres y de 1,630 Kcal/día en las mujeres y que
contenga el 55–75% de carbohidratos, 15–30% de grasas, 10–15% de proteínas, y de fibra, 38 g/día en el
hombre y 25 g/día en la mujer (21).
En cuanto al perfil calórico de la dieta en los universitarios, se ha reportado que este se aleja al recomendado,
como consecuencia a la ingesta elevada de alimentos de origen animal (22,23,24). Esta mayor ingesta de
energía y de grasa en gran parte la relacionan a las comidas fuera de casa, aunado a un incremento en el
tamaño de las raciones, encontrándose que el consumo de calorías al día del año 1970 al 2001 presentó un
aumento de un 125% (25). La dieta de los jóvenes, en particular la de los estudiantes universitarios plantea un
reto especial, ya que en este grupo coinciden una serie de cambios emocionales, fisiológicos y ambientales.
En esta etapa de su vida empiezan a seleccionar su propia alimentación, salen a estudiar fuera del hogar,
compran sus alimentos, además de que son bastante receptivos a las modas en la alimentación, publicidad,
y medios de comunicación. Todo ello va a determinar sus propios estilos y costumbres en la alimentación que
en muchos casos serán mantenidos a lo largo de toda su vida (26).
Por otra parte, se reporta relación en cuanto al consumo de alcohol y tabaco con la ingesta de energía (27). En
el meta análisis de 51 publicaciones relacionadas con nutrición y tabaquismo se encontró que, los fumadores
tenían un mayor consumo grasa y alcohol que los no fumadores. En cuanto al consumo de fibra fue menor en
los primeros que en no fumadores en el 93.7% (28,29).
Además de los factores alimentarios, se han encontrado indicadores relacionados con la inactividad física. Así
lo reportan estudios realizados con estudiantes universitarios, donde se encuentra alto índice de sedentarismo,
siendo la actividad física realizada de ligera a moderada, estrechamente relacionado con el sobrepeso y
obesidad (30-38).
Material y Métodos
En el presente estudio de tipo transversal se identificó la prevalencia de obesidad y su relación con los
principales factores de riesgo en los estudiantes de primer a octavo semestre de las Facultades de Enfermería,

�Medicina y Odontología de la UABC, Mexicali, en el semestre 2007-2 y 2008-1. El tamaño de la muestra s
calculó con la fórmula para muestreo probabilístico estratificado, con una precisión de 0.05 y un nivel de
confianza de 0.95, obteniéndose un total de 336 estudiantes del área de la salud, se aplicó factor de corrección,
quedando conformada la muestra de la siguiente manera: 104 para Enfermería, 120 en Medicina y 112 para
Odontología.
Las medidas antropométricas fueron tomadas por pasantes de licenciatura en Enfermería previamente
capacitados, siguiendo los parámetros establecidos por el manual de antropometría del Instituto Nacional de
Nutrición (39). El peso fue medido con báscula Taylor, capacidad de 150kg, la talla, con estadímetro extensión
de 2 mts y la circunferencia de cintura, con cinta métrica flexible, extensión de 2 mts.
Se calculó el índice de Masa Corporal (IMC) o de Quetelet (40) (relación entre el peso corporal en Kilogramos
y la talla en centímetros, elevada al cuadrado y se expresara en Kg/m2), para determinar obesidad y grado de
obesidad en los estudiantes, con los parámetros establecidos por la OMS, (sobrepeso de 25 a 29.9 Kg/m2, y
obesidad sí el IMC es de 30 Kg/m2 o más) (41,42). Los criterios para la circunferencia de cintura de riesgo
cardiovascular, fueron los establecidos por la Federación Internacional de Diabetes y la Secretaría de Salud
que es &gt; de 80 cm. en mujeres y &gt; de 90 cm. en hombres (43).
Para la valoración de la ingesta dietaria a los estudiantes con y sin obesidad (IMC &gt; y &lt; a 30Kg/m2), se utilizó
cuestionario validado de frecuencias de consumo de alimentos y factores de riesgo (44). En el cuestionario se
recogió información sobre el número de raciones ingeridas de todos los grupos de alimentos en el transcurso
de una semana, esto con la finalidad de evitar sesgos de memoria. La actividad física, consumo de tabaco y
alcohol fue evaluado en el mismo cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos (45); primero se preguntó
sobre la actividad física realizada al día, posteriormente el hábito tabáquico, para el cual se estableció dos
grupos, fumadores y no fumadores y finalmente para la ingesta de alcohol se estimó como: ocasiones de
consumo por semana, mes y año. La investigación se consideró sin riesgo de acuerdo a la Ley General de
Salud de México, ya que los datos fueron confidenciales, lo cual fue dado a conocer previamente a la
participación de los estudiantes. Se utilizó programa EXCEL, y paquete estadístico SPSS versión 17 para el
análisis de los grupos de alimentos en los estudiantes con y sin obesidad, en cada una de unidades académicas
y se comparo con lo recomendado por la RDA.
En un primer momento, el análisis de los resultados fue de tipo descriptivo, se obtuvo además de los
porcentajes, las medidas de tendencia central como: medias y desviación estándar. Posteriormente, se realizo
prueba Z de Kolmogorov-Smirnov para conocer la presencia de normalidad por lo que se utilizó
pruebas paramétricas. Se analizo correlaciones (Pearson p&lt;0.05) entre obesidad y las demás variables.
Se realizó regresión logística para el análisis de variables cuantitativas y dicotómicas para ingesta calórica,
consumo de alimentos en la calle, frecuencia de alimentos,
macro nutrientes, actividad física, IMC y
circunferencia de cintura, consumo de alcohol y tabaco, para obtener las variables predictoras de riesgo.
Resultados y Discusión
El presente estudio de obesidad y factores riesgo, tiene como propósito establecer un conocimiento objetivo
sobre la situación actual respecto a la prevalencia de obesidad y algunos factores de riesgo que afectan a los
jóvenes universitarios del área de la salud. En este sentido, es necesario enfatizar que los jóvenes universitarios
se encuentran en un periodo crítico en sus vidas, ya que tienden a disminuir su nivel de actividad física, a
modificar sus hábitos de alimentación y por lo mismo, aumentar de peso y medidas. Es así como, la detección
temprana y oportuna de conductas de riesgo alimentario y de control de peso en la población joven es
indispensable para evitar trastornos de sobrepeso y obesidad, además del riesgo de padecer enfermedades
crónicas a temprana edad.
Tabla 1. Prevalencias antropométricas de los estudiantes del área de la salud de la UABC,
Mexicali. (media, +DS y %)

�IMC. índice de Masa Corporal. CC, Circunferencia de Cintura; Fuente: Encuesta
En relación con el IMC se encontró que la obesidad fue mayor en hombres 36.1%, que en mujeres 19.6 %,
resultado que coincide con estudios previos (46), y difiere con otros estudios en donde la prevalencia de
obesidad fue mayor en las mujeres 79% que en los hombres de 20% (47), como el 70.5% en mujeres y 64.5% en
hombres según lo reportado en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) (48) (Ver Tabla1 y 2).
La prevalencia de sobrepeso 19% y obesidad 39%, encontrada en la Facultad de Enfermería deja ver una
diferencia con el estudio diagnóstico de salud realizado en esta misma Facultad en el 2006, donde se reportó
un sobrepeso de 33.6% y obesidad de 24%, mayor en el hombre 36.1% que en la mujer 19.6%, por lo que
se puede observar que la prevalencia de obesidad aumentó en el transcurso de un año, problemática que
deberá atenderse en su momento, de no ser así, podríamos predecir un alto porcentaje de problemas de salud
relacionados con la obesidad en estos estudiantes (Ver Tabla1 y 2).
Tabla 2. IMC por facultades del área de la salud, de la UABC, Mexicali. (%)

�El siguiente dato de interés hace referencia a la variable Circunferencia de cintura (Cc), la cual se contempla
como un factor de riesgo cardiovascular &gt;90 cm en el hombre y &gt;80 cm en la mujer (49). El 50.3% de los
hombres presentaron una prevalencia mayor en la Cc
que las mujeres 39.6%, este resultado no
concuerda con estudios previos, en los cuales se encuentran prevalencias de un 6%, con mayor porcentaje en
la mujer (50), así como un 10% en el hombre y 15% en la mujer (51). Así también difieren con los resultados
obtenidos en la ENSANUT 2006, en la cual observamos una prevalencia mayor en la mujer de 83.6% y
de 63.8% en el hombre (54) (Ver Tabla1 y 2).
Tabla 3. Factores de riesgo y hábitos de alimentación en estudiantes del área de la salud en general,
con y sin obesidad. (%)

�AFV: Actividad física vigorosa, AFM: Actividad física modera

p=&lt;0.05*

p=&lt;0.01**

En el consumo de tabaco, al hacer un comparativo entre los estudiantes del área de la salud con y sin obesidad,
se encontró un mayor consumo en el grupo de estudiantes con obesidad en Medicina (56.3% en hombre y
33.3% en mujer) y Odontología (54.2% en hombre y 20.0% en mujer), en ambos grupos el hombre tiene un
mayor consumo que la mujer (Ver Tabla 3 y 4).. La prevalencia de consumo de tabaco en estudiantes del área
de la salud fue de 30.1% mayor en comparación con otros estudios como el realizado en universitarios
fronterizos en la Universidad Autónoma de ciudad Juárez, en el cual 20.1% reportó fumar de manera cotidiana
(52). En un estudio realizado en el 2001, en estudiantes de ciencias de salud de la Universidad Autónoma de
Tlaxcala (UAT), se encontró que la prevalencia de tabaquismo de manera cotidiana fue de 25.08% (53), en otro
estudio realizado en estudiantes de la UNAM la prevalencia fue de 12% para las mujeres y de 19% para los
hombres (54). A su vez, la prevalencia de tabaquismo reportada en población general mexicana de 18 a 65
años por la Encuesta Nacional de Adiciones del 2002 fue menor, de 26.4% a la presentada en esta investigación.
Habrá que resaltar, que el consumo de tabaco resulto significativo en los Hombres sin obesidad de las tres
facultades.

�Tabla 4. Prevalencias de factores de riesgo y hábitos de alimentación por facultades del área de la
salud en relación con el IMC. (%)
Enfermería

Variable

n=104
IMC &gt;30
Kg/m2

Medicina

IMC &lt;30
Kg/m2

Hombre=19 Hombre=16

n=120
IMC &gt;30
Kg/m2
Hombre=16

Odontología

IMC &lt;30
Kg/m2

n=112
IMC &gt;30
Kg/m2

IMC &lt;30
Kg/m2

Hombre=43 Hombre=21 Hombre=33

Mujer=22

Mujer=47

Mujer=6

Mujer=55

Mujer=10

Mujer=48

26.3

56.3**

56.3

30.2**

52.4

29.4**

31.8

36.2

12.7

20.0

18.8

73.7

87.5*

75.0

65.1

95.2**

64.7

54.5

63.8

66.7

61.8

40.0

60.4

20.0

12.5

12.5

32.6

14.3

32.4

4.5

12.8

16.7

14.5

20.0

12.5

15.8

12.5

6.2

20.9

0

26.5

27.3

16.1

0

16.4

40.0

27.1

89.5*

62.5

100**

86.0

90.5*

91.2

95.5*

72.3

67.7

89.1

80.0

91.7

47.4

56.3

68.8

56.2

66.7

61.8

63.3

46.8

50.0

50.9

70.0

66.7

Consumo de tabaco %
Hombre
33.3

Mujer
Consumo de alcohol %
Hombre
Mujer
AFV (&gt;4hrs a la sem) %
Hombre
Mujer
AFM (&gt;4hrs a la sem) %
Hombre
Mujer
Costumbre de comer en
la calle %
Hombre
Mujer
Acostumbra pedir comida
a domicilio%
Hombre
Mujer
AFV= &gt; de 4 horas de actividad física vigorosa a la semana. AFM= &gt; de 4 horas de actividad física moderada
a la semana.
p=&lt;0.05* p=&lt;0.01**
La prevalencia en el consumo de alcohol fue de 73.8% en el hombre y 59.9% en la mujer, con un consumo de
5 copas por ocasión en un 38.1% en el hombre y 26.3% en la mujer, la prevalencia fue mayor a la descrita en
estudios realizados en estudiantes universitarios en México, por otra parte, se encontró una frecuencia de
consumo en estos de 22.6% con un 31% en el consumo de cinco copas o mas por ocasión, siendo más
frecuente en hombres (55). En un estudio realizado en estudiantes de ciencias de la salud de la UAT, se
encontró que la prevalencia de consumo frecuente de alcohol de al menos 2 veces por semana fue de 9.6%

�(56). El consumo de alcohol en la población estudiada, solo fue significativo en hombres con obesidad de la
facultad de Odontología (Ver Tabla 3 y 4).
En relación a la actividad física vigorosa (4 o más horas diarias), se encontró una prevalencia de 23.5% en el
hombre (76.5% de sedentarismo) y 12.8% en la mujer (87.2% de sedentarismo) siendo mayor la prevalencia de
sedentarismo en comparación con el estudio realizado en la Universidad Autónoma de Tabasco (57) en el
cual se reportó un 52% de hábito sedentario (Ver Tabla 3). En relación con la obesidad encontramos una mayor
prevalencia de sedentarismo en nuestro estudio 87.2% en comparación con los estudiantes de la universidad
de Tabasco (58) en el cual se reportó un 16.8%. Otro estudio realizado en estudiantes de la Universidad de
Oviedo, España, reportó que sólo el 33% de los universitarios realizaban algún deporte de manera regular (59).
En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se encontró que cerca del 35% de los hombres
realizaba ejercicio al ingreso de las licenciaturas. Se resalta que en el cuarto año de las licenciaturas cerca de
50% de los hombres continuaron realizando ejercicio mientras que en el caso de las mujeres, sólo el 30% (60).
Sin embargo, aunque resulte contradictorio, no se encontró una relación significativa en los estudiantes
obesos en relación al sedentarismo. Aunque es lógico pensar que los sujetos obesos son menos activos que
los delgados, los datos obtenidos no son concluyentes.
En cuanto a los hábitos dietarios, la costumbre de comer en la calle, en la población estudiada con obesidad,
fue de 92.9% en hombres y 92.1% en mujeres, con una frecuencia de 2 a 4 días a la semana en el hombre de
41.1% y en la mujer de 39.5% (Ver Tabla 3 y 4). Por otra parte, fue significativo el consumo de comida rápida
como, hamburguesas, hot dogs y pizzas en un 63.8% de los estudiantes con obesidad, los hombres consumen
este tipo de alimentos con mayor frecuencia que las mujeres. Este patrón coincide con estudios previos en
donde se observa una alimentación poco variada y rica en “comida rápida” (61).
El consumo de alimentos fuera del hogar es una práctica habitual entre los estudiantes, ya que existe una amplia
disponibilidad de alimentos de alto contenido en grasa y elevado valor calórico, a un precio accesible y en
raciones cada vez mayores (Ver Tabla 3 y 4). De esta manera el patrón alimentario se ha ido modificando de
forma rápida en las últimas décadas afectando a los grupos poblacionales más jóvenes (62,63).
Tabla 5
Cantidad de energía diaria ingerida (media + DS) e ingesta de energía por nutrientes
representados como porcentajes de la energía total consumida,
en los estudiantes del área de la salud, Mexicali.

�p= &lt;0.05* p= &lt;0.01**; a Aporte calórico recomendado para personas sedentarias
(OMS); b Recomendaciones nutricionales propuestos por la OMS
La ingesta calórica en estudiantes con obesidad (Ver Tabla 5 y 6), fue inferior a los requerimientos
recomendados por la OMS en la facultad de Odontología y significativo estadísticamente en Enfermería y
Medicina en ambos sexos, se observan resultados similares en estudios previos en los cuales lo atribuyen al
grupo de edad (19-23 años) así como, al cuidar la ingesta calórica ante una preocupación creciente en ambos
géneros por mantener o conseguir una imagen corporal delgada (64,65,66), situación con la cual no se está de
acuerdo en esta ocasión ya que no hay una relación con la ingesta calórica y el IMC obtenido en este estudio,
nos podríamos inclinar mas a una subestimación de la ingesta de alimentos por parte de los estudiantes, como
lo reporta en el estudio de Arroyo Izaga M. 2006, en el cual se hace referencia a esta subestimación de la
ingesta de alimentos en personas con sobrepeso y obesidad (67).
Las calorías aportadas a la dieta por parte de las grasas en los estudiantes con obesidad, no reportó
significancia estadística, a pesar de encontrase arriba de los valores recomendados por la OMS, de 2 a 6 puntos,
coincidiendo con los estudios realizados en estudiantes universitarios (68,69). Los AGS y AGM ligeramente
bajos a los valores recomendados, no así los AGP los que se encontraron dentro de los valores normales. La
ingesta de colesterol fue inferior a la máxima recomendada en ambos sexos, sin embargo se encontró una
diferencia significativa estadística en las tres facultades (Ver Tabla 5 y 6).
Tabla 6. Cantidad de energía diaria ingerida (media + DS) e ingesta de energía por nutrientes
representados como porcentajes de la energía total consumida, por facultades del área de la salud, en
relación con el IMC.

p= &lt;0.05* p= &lt;0.01** a Aporte calórico recomendado para personas sedentarias (OMS)
nutricionales propuestos por la OMS

b Recomendaciones

En relación al porcentaje del valor calórico total de los carbohidratos no se encontró significancia estadística, el
consumo de carbohidratos se encontró dentro de los rangos recomendados por la OMS, sin embargo el aporte
calórico de las proteínas fue bajo en relación a los rangos establecidos por la OMS, en los estudiantes del área

�de la salud, en ambos grupos (con y sin obesidad) y en ambos sexos, solo se encontró significancia estadística
en
los hombres con obesidad de Odontología. En comparación con estudios realizados en
estudiantes universitarios se encontró una diferencia en el aporte calórico de proteínas, hidratos de carbono y
grasas, en los que los hábitos sociales y culturales motivan la sustitución de los carbohidratos de la dieta por
proteínas y grasas (70,71,72) (Ver Tabla 5 y 6).
El consumo de fibra, se encontró significativamente menor en relación a los valores recomendados por la OMS,
en los estudiantes del área de la salud con obesidad en ambos sexos, 15.9 g/día en la hombre y 13.7 g/día en
la mujer, frente a los recomendados por la OMS, de 38 g/día en el hombre y 25 g/día en la mujer. Este dato
coincide con otros estudios donde el aporte de fibra fue mínimo 8.5 gr/día (73-78). Este patrón coincide con una
alimentación poco variada, rica en comida rápida y lo podríamos traducir en un exceso de alimentos de origen
animal y un déficit de alimentos de los grupos de cereales, frutas y verduras (Ver Tabla 5 y 6).
Tabla 7. Regresión logística de variables con obesidad en estudiantes del área de la salud.

p= &lt;0.001
Al analizar los resultados de todos los factores de riesgo con la prueba de regresión logística, para estimar la
influencia de estos sobre la variable obesidad, se encontró que los estudiantes con costumbre de comer en la
calle presentan 4.4 veces mayor el riesgo de padecer obesidad (p&lt; 0.001), pedir comida a domicilio 3.9 veces
mayor el riesgo (p&lt; 0.001), consumo de comida rápida 2.2 veces mayor el riesgo (p&lt; 0.001) y el consumo de
tabaco 1 vez mayor el riesgo (p&lt; 0.001). (Ver Tabla 7).
Resumen
Estudio descriptivo, transversal y prospectivo, en el cual se determinó la prevalencia de obesidad a
336 estudiantes universitarios del área de la salud de la Universidad Autónoma de Baja California, Mexicali
(104 estudiantes de Enfermería, 120 de Medicina y 112 de Odontología), de primer a octavo semestre, se
obtuvo IMC y se aplicó cuestionario validado, y auto contestado de frecuencia de consumo de alimentos, hábitos
de alimentación, consumo de alcohol, tabaco y actividad física, para conocer la relación entre obesidad y los
factores de riesgo antes citados. La prevalencia de sobrepeso fue 21% y obesidad 27.4% (hombres
36.1%, mujeres 19.6%) con un total de sobrepeso y obesidad de 48.4%. Se encontró una prevalencia de
obesidad por facultades de: Enfermería 39%, Medicina 18.3% y Odontología de 27.4%.En los estudiantes del
área de la salud que presentaron obesidad, se encontró significancia estadística en: circunferencia de cintura
de 108.5 cm en el hombre y 98.2 cm en la mujer, consumo de alcohol 82.1% en el hombre y 52.6% en la mujer,
costumbre de comer alimentos en la calle 92.9% en el hombre y 92.1% en la mujer y el consumo de comida
rápida 67.9% en el hombre y 60.5% en la mujer, no se encontró significancia estadística en el consumo de
tabaco, actividad física vigorosa o moderada y las horas destinadas a ver televisión. Estos resultados
demuestran que los hábitos de alimentación como: ingesta calórica, costumbre y frecuencia de comer en la
calle, el consumo de comida rápida y la calidad de la dieta, aunado a una ingesta baja en fibra, son los
principales factores de riesgo asociados a la obesidad en la población estudiada. Los hábitos dietarios son
similares en las tres facultades del área de la salud.
Palabras clave: Obesidad, Índice de Masa Corporal, factores de riesgo, estudiantes universitarios.
Abstract

�This is a descriptive, transversal and prospective study by which prevalence of obesity in 336 university students
was determined. Students in the health areas at the UABC (104 from nursing school, 120 from medical school
and 112 from dentistry school) ranging from first to eight semesters were evaluated for BMI and a surrey was
applied regarding frequency of food intake, eating habits, alcohol consumption, smoking and physical activity, to
know the relationship between the latter factors and obesity. Overweight prevalence was 21% and obesity 27.4%
(males 36.1% and females 19.6%) with total of overweight and obesity of 48.4%. Prevalence in each school
was: nursing school 39%, medical school 18.3% and dentistry school 27.4%. Health area students who
presented obesity showed a statistical significance regarding: waist girth 108.5 cm in males and 98.2 cm in
females, alcohol consumption 82.1% in males, 52.6% in females, out of home food consumption 92.9% in males
and 92.1% in females, fast food consumption 67.9% in males and 60.5% in females, there was no significant
statistical difference regarding smoking, vigorous or moderate physical activity, and amount of hours of watching
television. This results shows that eating habits, such as caloric intake, frequency of eating out, consumption of
fast food and quality of their diet, summed up to a low intake of fiber, are the main risk factor associated to
obesity in the researched population. Dietary habits are similar in the three schools.
Keywords: obesity, BMI, risk factors, university students.
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39. Aparicio, R.M., A.L. Estrada, C. Fernández, et al, Op.cit.
40. Idem.
41. Asociación Mexicana de Cirugía General, A. C. y el Consejo Mexicano de Cirugía General, A. C., Op. cit.
42. Organización Mundial de la Salud 2004, Op. cit.
43. Olaiz-Fernández G, J Rivera-Dommarco, T Shamah-Levy, et al, Op.cit.
44. Idem.
45. Idem.
46. Arroyo Izaga, M., A. M.ª Rocandio Pablo, et al, Op. cit.
47. Moreno San Pedro, E, L Vázquez, et al, Op. cit.
48. Olaiz-Fernández G, J Rivera-Dommarco, T Shamah-Levy, et al, Op.cit.
49. Idem.
50. Martínez Roldán, C., P. Veiga Herreros, et al, Op.cit.
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68. Arroyo Izaga, M., A. M.ª Rocandio Pablo, et al, Op. cit.
69. Martínez Roldán, C., P. Veiga Herreros, et al, Op.cit.
70. Montero Bravo, A., et al, Op. cit.
71. Martínez Roldán, C., P. Veiga Herreros, et al, Op.cit.
72. Rivera Barragán, M.R., Op. cit.
73. Oliveras López M.J., et al, Op.cit.
74. Martínez Roldán, C., P. Veiga Herreros, et al, Op.cit.
75. Montero Bravo, A., et al, Op. cit.
76. Rivera Barragán, M.R., Op. cit.

�77. Rodríguez Tadeo, A., Op.cit.
78. Oliveras López M.J., et al, Op.cit.

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          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="29339">
        <name>Calidad de vida</name>
      </tag>
      <tag tagId="38605">
        <name>Cardiovasculares</name>
      </tag>
      <tag tagId="4767">
        <name>Estudiantes</name>
      </tag>
      <tag tagId="38604">
        <name>Nutrimentos</name>
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        <name>Obesidad</name>
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  </item>
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        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21462/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2011_Vol_12_No_3_Julio-Septiembre.pdf</src>
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            <name>PDF Text</name>
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                    <text>�ESTUDIO DE VIDA ÚTIL DEL QUESO ASADERO
María Luisa Carrillo-Inungaray* y Francisco Manuel Mondragón-Hernández.
Unidad Académica Multidisciplinaria Zona Huasteca, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, (San Luis
Potosí, S.L.P. México).
E-mail: maluisa@uaslp.mx
Introducción
El queso asadero es un queso fresco, típico
mexicano de pasta hilada -alimento con alto
contenido de proteínas y agua-, cuya producción
constituye una de las actividades económicas más
importantes de la región Huasteca, al noreste de
México, es un producto altamente susceptible al
crecimiento de los microorganismos, lo que
constituye un riesgo para la salud de los
consumidores y puede ocasionar pérdidas
económicas a los productores de queso (1). A
pequeña escala de producción, la regla general es
el empleo de leche cruda y con frecuencia el
producto se comercializa sin envase (2). Para minimizar los riesgos derivados del consumo de este producto,
es importante establecer su vida útil (3).
La vida útil de un alimento, es el tiempo finito después de la producción en condiciones controladas de
almacenamiento, en las que un alimento tiene una pérdida de sus propiedades sensoriales y fisicoquímicas, así
como un cambio en su perfil microbiológico. Dado que la calidad microbiológica de los alimentos se ve
disminuida por diversos factores (4, 5), es importante establecer el tiempo de vida útil para cada alimento en
particular. Entre los factores que pueden influenciar la vida útil de un alimento se encuentran: la materia prima,
la formulación del producto, el proceso aplicado, las condiciones sanitarias durante el proceso, el envasado,
almacenamiento y distribución del producto y las prácticas de los consumidores.
En el queso, el tiempo de vida útil es afectado por factores ambientales y fisicoquímicos (6), por el envasado en
atmósferas modificadas (7,8), por los métodos de fabricación (9) y por el uso de compuestos activos empleados
expresamente para prolongar su vida útil (10, 11), pero principalmente de la calidad de la materia prima de la
que procede. Por razones tecnológicas, los tratamientos térmicos son limitados para las leches de queserías.
En la Huasteca potosina, es una práctica común elaborar el queso a partir de la leche cruda, lo que entraña
serios riesgos sanitarios para la población. Aunque no existen referencias de brotes epidemiológicos atribuidos
al consumo del queso asadero, es importante que los productores establezcan la vida útil de su producto, con
la finalidad de proteger a la población más vulnerable a padecer intoxicaciones alimentarias.
Otro factor que determina la duración de la vida útil de los quesos es la temperatura de almacenamiento durante
su comercialización. La normativa mexicana no especifica las temperaturas a las que los quesos artesanales
se deban comercializar, y en México es común mantener los productos de las pequeñas queserías a
temperatura ambiente hasta su venta, lo que conduce a una modificación en su calidad microbiológica. Si
además de esta práctica se considera que el almacenamiento a temperaturas de refrigeración no siempre
garantiza la seguridad y calidad del producto (12), resulta interesante estudiar como se modifica la vida útil de
aquellos quesos sometidos a cambios de temperatura durante su comercialización. Por lo anterior, el objetivo
de este trabajo fue determinar la vida útil del queso asadero elaborado de manera artesanal en la región
Huasteca, al noreste de México, en las condiciones de temperatura a las que se mantiene durante su
comercialización.
Material y Métodos
Toma de muestras

�Se tomaron veinte unidades de queso asadero, de un lote de quesos producidos en una de las queserías con
mayor producción en la región de la Huasteca potosina al noreste de México, por ser la que provee la mayor
cantidad de quesos que se venden en la región. Los quesos se transportaron a 4 °C al lugar de análisis. Diez
de las muestras se almacenaron a 10 ºC y diez se mantuvieron a la temperatura ambiente. El análisis de las
muestras se realizó en dos periodos: uno de ellos en el mes de octubre, cuando la temperatura ambiente
promedio fue de 20 °C y otro en el mes de abril, cuando la temperatura ambiente promedio fue de 30 °C. Cada
tercer día los quesos almacenados a 10 °C y los que se encontraban a la temperatura ambiente en el periodo
de su venta, así como un queso recién elaborado, se fraccionaron para realizar por duplicado los análisis
microbiológicos y evaluaciones sensoriales hasta llegar el final de la vida útil del producto. Con la finalidad de
determinar la composición del producto, se realizó también el análisis bromatológico del mismo.
Análisis microbiológico
Cada uno de los quesos almacenado en cada condición, se fraccionó en cada análisis y se procesó de acuerdo
a la NOM-110-SSA1-1994 para la preparación y dilución de muestras de alimentos.
Determinación de mohos y levaduras
La determinación de mohos y levaduras se realizó de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-111-SSA11994. Se hicieron tres diluciones de las muestras de queso con solución de peptona al 0.1%. De cada dilución
se tomó 1.0 mL y se sembró en profundidad añadiendo agar papa dextrosa previamente acidificado a pH 3,5
con ácido tartárico al 10 %. Una vez solidificado el agar, las placas se incubaron a 35 ºC durante 24 horas y se
procedió a la cuantificación de las unidades formadoras de colonias.
Determinación de coliformes fecales
La determinación de coliformes se realizó de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-112-SSA1-1994. Se
hicieron diluciones de las muestras de queso con solución de peptona al 0.1 %. De cada dilución se tomaron
0.5 ml y se inocularon en series de tres tubos con 4.5 mL de caldo lactosado cada uno y campana de Durham,
los cuales se incubaron a 35 ºC durante 24 horas. Los tubos que presentaron producción de gas se inocularon
en caldo verde bilis brillante y se incubaron a 44,5 ºC durante 24 horas.
Determinación de Salmonella spp
La determinación de Salmonella spp se realizó de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-114-SSA1-1994.
Se pesaron 25 g de queso de pasta hilada en una bolsa plástica para Stomacher, se le adicionaron 225 mL de
caldo lactosado estéril, se sometió a agitación en un homogeneizador (Stomacher) y se incubó a 35 ºC durante
24 horas. Pasado el tiempo de incubación se tomó 1 mL de la solución y se vertió en un tubo con 9 mL de caldo
tetrationato, el cual se incubó a 35 ºC durante 24 horas, trascurrido el tiempo de incubación, la muestra se
sembró en agarSalmonella-Shigella y se incubó a 35 ºC durante 24 horas. La identificación de Salmonella se
llevó a cabo mediante la realización de pruebas bioquímicas (13).
Determinación de Staphylococcus aureus
La determinación de Staphylococcus aureus se realizó de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-115SSA1-1994. Se hicieron tres diluciones de las muestras de queso con solución de peptona al 0.1 %. De cada
dilución se tomó 0.1 mL y se depósito sobre placas de agar Baird-Parker. Con la ayuda de un asa de Digralsky
el inóculo se distribuyó en cada una de las placas. Estas se incubaron durante 24 horas a 35 ºC. A las colonias
negras con halo transparente, se les hizo la prueba de la coagulasa para identificación de S. aureus (14).
Los resultados de los análisis microbiológicos se cotejaron con lo establecido en la Norma Oficial Mexicana
NOM-121-SSA1-1994, que indica las especificaciones sanitarias para quesos: frescos, madurados y
procesados (ver Tabla 1).
Tabla 1. Especificaciones microbiológicas para el queso asadero.

�Parámetro

Límite máximo permitido*

Mohos y levaduras

500 UFC/g

Coliformes totales

100 NMP/g

Salmonella spp

Ausente en 25 g

Staphylococcus aureus

1000 UFC/g

* Norma Oficial Mexicana NOM-121-SSA1-1994.
Evaluación sensorial
Las pruebas sensoriales se realizaron empleando una prueba triangular para detectar diferencias en el aroma,
el aspecto y el sabor entre las muestras almacenadas en las diferentes temperaturas y aquellas
correspondientes a muestras de queso recién elaborado. Estas pruebas se realizaron cada tercer día por diez
jueces no entrenados. Los resultados de la evaluación sensorial se analizaron empleando la prueba de la x2 (15):
Análisis bromatológico
Al queso se le determinaron: proteínas, grasas y carbohidratos, de acuerdo a los métodos de Kjeldahl, Soxhlet
y Eynon-Lane respectivamente (16). Se determinaron también la actividad de agua del alimento, empleando un
higrómetro de punto de rocío (Rotronic) y el pH con un potenciómetro (Denver).
Resultados
La Tabla 2 muestra los resultados del análisis bromatológico realizado por duplicado, a una muestra del lote de
quesos analizados. La muestra analizada tuvo un pH de 5.6 y una actividad de agua de 0.91.
Tabla 2. Resultados del análisis bromatológico
Parámetro

%

Proteínas

25.5 (± 0.002)

Grasas

19.0 (± 0.369)

Carbohidratos

1.8 (± 0.234)

Humedad

43.5 (± 0.346)

Las Tablas 3 y 4 muestran los resultados de los análisis microbiológicos correspondientes al primero y segundo
periodo de evaluación respectivamente.
Tabla 3. Resultados de los análisis microbiológicos realizados al queso almacenado a diferentes
temperaturas en el primer periodo.
Días

Temperatura de
almacenamiento
(°C)

Mohos y
levaduras
UFC/g (500)*

1

20

&gt; 500

Coliformes
Salmonella spp en 25
fecales NMP/g
g (Ausente)*
(100)*
2.8

Ausente

Staphylococcus
aureus UFC/g
(1000)*
Ausente

�3
5
7
9

10

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

20

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

2.0

Ausente

Ausente

20

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

1.1

Ausente

Ausente

20

&gt; 500

≥ 240

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

20

&gt; 500

≥ 240

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

* Límite máximo permitido en la Norma Oficial Mexicana NOM-121-SSA1-1994.
Tabla 4. Resultados de los análisis microbiológicos del segundo periodo, realizados al queso
almacenado a diferentes temperaturas.
Días

Temperatura de
almacenamiento (°C)

Mohos y
levaduras
UFC/g (500)*

Coliformes
fecales NMP/g
(100)*

Salmonella spp en
25 g (Ausente)*

Staphylococcus
aureus UFC/g
(1000)*

1

30

&gt; 500

46

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

1.1

Ausente

Ausente

30

&gt; 500

0.3

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

30

&gt; 500

≥ 240

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

30

&gt; 500

≥240

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

30

&gt; 500

≥240

Ausente

Ausente

10

&gt; 500

2.8

Ausente

Ausente

3

5

7

9

* Límite máximo permitido en la Norma Oficial Mexicana NOM-121-SSA1-1994.
Con respecto a los resultados de la evaluación sensorial, durante el primer periodo de análisis (ver Tabla 5), en
el noveno día de almacenamiento a 20 °C, se encontró diferencia significativa (p&lt;0.05) entre los atributos del
queso almacenado con relación a uno recién elaborado. En el segundo periodo de evaluación (ver Tabla 6), en
el séptimo día de almacenamiento a 30 °C, se encontró diferencia significativa (p&lt;0.05) entre los atributos del
queso almacenado con relación a uno recién elaborado. En ambos periodos de estudio, en el queso almacenado
a 10 °C, no se detectaron diferencias en las muestras evaluadas.
Tabla 5. Resultados de la evaluación sensorial de quesos correspondiente al primer periodo de
evaluación.

�Días

Apariencia

Aroma

Sabor

20 °C

10°C

20 °C

10°C

20 °C

10°C

1

ND

ND

ND

ND

ND

ND

3

ND

DS

ND

ND

ND

ND

5

ND

ND

ND

ND

ND

ND

7

ND

ND

ND

ND

ND

ND

9

DS

ND

DS

ND

DS

ND

ND: No detectable
DS: Diferencia significativa (p&lt;0.05)
Tabla 6. Resultados de la evaluación sensorial de quesos correspondiente al segundo periodo de
evaluación

ND: No detectable
DS: Diferencia significativa (p&lt;0.05)
Discusión
La composición del queso asadero hace que éste sea un producto altamente susceptible al crecimiento de los
microorganismos patógenos y deteriorativos; entre los patógenos pueden desarrollarse especies
como Salmonellaspp, Streptococcus pyogenes, Campylobacter y Yersinia enterocolitica y entre los
deteriorativos las bacterias fermentativas como Streptococcus lactis, S. thermophilus (17). La cantidad de
mohos y levaduras fue &gt; 500 UFC/g –límite máximo permitido-, desde el primer día, en los dos periodos de
estudio y en ambas temperaturas de almacenamiento. Esto indica el inicio de la pérdida de calidad desde el
primer día de almacenamiento, ya que en condiciones de higiene precaria y un deficiente control de la
temperatura, frecuentemente se favorece el desarrollo de hongos (18). En la región donde se producen los
quesos analizados, se ha convertido en una práctica general restar importancia a la elevada cuenta de mohos
y levaduras, pues considerando la naturaleza de la materia prima -leche sin pasteurizar-, resulta altamente
probable que estos microorganismos excedan el límite establecido en la normativa mexicana. Sin embargo,
como no se cuenta con registro de brotes epidemiológicos causados por el consumo de este tipo de quesos, al
juzgar la calidad y establecer la vida útil de este tipo de quesos, se toma como referencia la presencia de
coliformes fecales, Salmonella spp. y Staphylococcus aureus.

�En el primer periodo de evaluación, las bacterias coliformes fecales presentaron ≥ 240 NMP/g, a partir del
séptimo día de almacenamiento a 20 °C, mientras que en el segundo periodo, el límite permitido se rebasó a
partir del quinto día. Staphylococcus aureus y Salmonella spp., no se encontraron en las muestras analizadas
en ninguno de los periodos de estudio.
Al relacionar la información obtenida de los análisis microbiológicos y la evaluación sensorial, se estableció una
vida de anaquel de cinco días para el queso almacenado entre 20 °C, pues aunque no se hayan detectado
diferencias en las pruebas sensoriales sino hasta el noveno día, el número de bacterias coliformes indicó una
pérdida de su calidad microbiológica en el séptimo día de almacenamiento; en consecuencia el fin de su vida
útil se estableció antes de que se rebasaran los límites microbiológicos establecidos en la normatividad
mexicana y considerando un margen de seguridad para el consumidor. Para el queso almacenado a 30 °C se
siguió el mismo criterio y se determinó una vida útil de tres días, ya que el número máximo de bacterias
coliformes fue sobrepasado en el quinto día de almacenamiento, y se detectó la pérdida de atributos hasta el
séptimo día. Cabe mencionar que el sabor a rancidez fue la característica establecida por los jueces, lo que
puede atribuirse a las lipasas producidas por los microorganismos (19). Para el queso almacenado a 10 °C se
estableció una vida útil de 9 días. Este tiempo de vida útil es similar al obtenido por Silva (20) quien reportó una
vida útil de diez días para el queso analizado, con la diferencia de que éste queso fue elaborado con leche
pasteurizada.
Conclusiones
La vida útil del queso asadero está en función de su composición, de la calidad de la materia prima y de las
condiciones de almacenamiento. Para el queso asadero que se comercializa en la región Huasteca potosina,
se estableció una vida útil de nueve días para el queso almacenado a 10 °C, de cinco días para el queso
almacenado a 20 °C y de tres días para el almacenado a 30 °C. Estos resultados resaltan la importancia de que
las instancias sanitarias, concienticen a los productores de queso de la región, acerca de las consecuencias
que tiene para la salud, el abuso en la temperatura durante el periodo de comercialización de este producto. El
riesgo para la salud radica en que los quesos pueden aún conservar las cualidades esperadas por el
consumidor, pero haber sobrepasado los límites microbiológicos establecidos para los microorganismos de
importancia sanitaria en este producto.
Resumen
El objetivo de este trabajo fue determinar la vida útil del queso asadero que se produce al noreste de México.
Se tomaron veinte unidades de queso y fueron almacenadas a diferentes temperaturas. Diez quesos se
almacenaron a 10°C y otros diez quesos se mantuvieron a la temperatura ambiente promedio durante el periodo
de comercialización del producto. El análisis de las muestras se realizó en dos periodos: uno de ellos cuando
la temperatura ambiental promedio fue de 20 °C y otro a temperatura ambiente promedio de 30 °C. Cada tercer
día los quesos almacenados a cada temperatura, así como uno recién elaborado, se fraccionaron para realizar
por duplicado los análisis microbiológicos y evaluaciones sensoriales hasta la fecha de pérdida de calidad del
producto. El recuento de mohos y levaduras, coliformes, Salmonella spp. y Staphylococcus aureus, se realizó
de acuerdo a las Normas Oficiales Mexicanas NOM-111-SSA1-1994, NOM-112-SSA1-1994, NOM-114-SSA11994 y NOM-115-SSA1-1994, respectivamente. También se evaluaron la apariencia, el aroma y el sabor,
mediante la aplicación de pruebas triangulares a un panel de jueces no entrenados. Se realizaron también
análisis bromatológicos y fisicoquímicos con la finalidad de establecer la composición del alimento. En base a
las características del alimento y a los resultados obtenidos en los diferentes tipos de análisis, se estableció una
vida útil de nueve días para el queso almacenado a 10 °C, de cinco días para el queso almacenado a 20 °C y
de tres días para el almacenado a 30 °C.
Palabras clave: Vida útil, queso, coliformes, Salmonella, Staphylococcus aureus.
Abstract
The aim of this project was to determine the shelf life of the cheese which is produced in Northeast Mexico.
Twenty units of cheese were taken and stored at different temperatures. Ten cheeses were stored at 10°C and
ten other cheeses stayed at the prevailing room temperature during the period of commercialization of the
product. The analysis of the samples was made in two periods: one of them when the temperature was in a
range of 20 °C and the other one at temperature ranging of 30 °C. Each third day, each stored cheeses and one
recent elaborated were fractionated and were done in duplicate microbiological analysis and sensorial evaluation
of each sample until the final of its shelf life. Moulds and yeasts, coliforms, Salmonella spp. and Staphylococcus

�aureus, were accounted according to the NOM-111-SSA1-1994, NOM-112-SSA1-1994, NOM-114-SSA1-1994
y NOM-115-SSA1-1994, respectively. Appearance, aroma and flavor were also evaluated through the
application of triangular tests to a panel of untrained judges. In order to establish the composition of the food,
bromatological and physicochemical analysis were also done. On the basis of the characteristics of the food and
the results obtained in the different types of analysis, a shelf life of nine days for the cheese stored at 10 °C, five
days for the cheese stored at 20 °C, and of three days for the cheese stored at 30 °C was established.
Keywords: Shelf life, cheese, coliforms, Salmonella, Staphylococcus aureus.
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14. Idem.

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17. Forsythe, S. J. y P. R. Hayes. 2002. Higiene de los alimentos. Microbiología y HACCP, pp 127-128. Ed.
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18. Fernández, E., Op. Cit.
19. Forsythe, S. J. y P. R. Hayes, Op. Cit.
20. Silva, G. 2000. Apuntes del curso de Elaboración de quesos. Centro de estudios de la leche, A. C. (CEDELE).

�HIPERTENSIÓN ARTERIAL EN NIÑOS ESCOLARES CON
SOBREPESO Y OBESIDAD
Mayra Jezabel Vázquez de la Torre 1, José Luis Vázquez Castellanos 2, René Crocker Sagastume 2
1Centro

Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS). Universidad de Guadalajara. (Guadalajara, Jalisco,
México);2Instituto Regional de Investigación en Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud.
Universidad de Guadalajara. (Guadalajara, Jalisco, México)
E-mail: jeza85vaz@hotmail.com
Introducción
La hipertensión arterial primaria (HTA) es la mayor
causa de morbi-mortalidad en muchos países y se
asocia a historia familiar de HTA, bajo peso al
nacer y al exceso de peso (1, 2). En el pasado se
consideraba que este problema era
poco
frecuente en niños, sin embargo estudios
recientes en una variedad de grupos étnicos y
raciales han mostrado un aumento en su
prevalencia, la cual se asocia con el incremento
notable de los índices de sobrepeso y obesidad
infantil en las últimas dos décadas (3, 4, 5). La
fisiopatología de la HTA en la obesidad está
relacionada a la resistencia a la insulina, y el hiperinsulinismo resultante condiciona la aparición de HTA por la
acción que posee la insulina al estimular en la membrana celular el transporte de sodio, independientemente
de sus efectos en el transporte de glucosa (6).
En la antropometría el índice de masa corporal (IMC) se utiliza como una herramienta efectiva y de simple
manejo para la determinación de la composición corporal, según lo recomendado por expertos del American
Pediatric Association (7). La disminución o el aumento del IMC se relacionan directamente con las cifras de PA,
y se ha estableciendo que la obesidad es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de HTA (8, 9).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llamado la atención sobre la importancia de la medición periódica
y rutinaria de la Presión Arterial (PA) en niños y de la detección precoz de la HTA. Desde entonces, diversos
países han establecido patrones de referencia para la evaluación continua de la PA en el niño y han desarrollado
guías para la detección de la HTA en la niñez y adolescencia (10).
Por ello se tiene el propósito de identificar la relación existente entre la obesidad y el sobrepeso mediante el
índice de masa corporal (IMC), como factor de riesgo para la HTA en niños escolares de una escuela primaria
urbana perteneciente a la Secretaría de Educación Pública ubicada en una colonia de clase media de la ciudad
de Guadalajara, Jalisco.
Materiales y Métodos
Durante el mes de Junio del 2007 se realizó un estudio transversal en la población escolar de una escuela
primaria urbana pública. El universo de trabajo se conformó de 360 niños que cursan los seis grados de
educación primaria. Para el estudio fueron seleccionados 149 escolares de ambos sexos de los grados
escolares 4°, 5° y 6°, con un rango de edad de los 9 a los 12 años.
La recolección de datos se hizo a través de un formulario diseñado ex profeso en el que se anotaron las variables
a investigar, tales como nombre, edad, sexo, grado, peso, talla, IMC y presión arterial diastólica y sistólica. La
talla se midió con una cinta Seca de 1.5 m. adherida a la pared con el niño de pie al lado de la escala graduada
con ayuda de una escuadra que se en el vértice de la cabeza para obtener la medición (11). El peso se obtuvo
con una báscula Tanita Ironman Modelo: BC-548. Ambas mediciones con los niños descalzos. La PA se midió
en el brazo derecho con el niño sentado en una silla con soporte en la espalda, posterior a un período de reposo
de 5 minutos; utilizando un aparato OMRON Digital Blood Pressure Monitor Modelo: HEM-432C (12).

�El cálculo del IMC y la ubicación en percentiles se hizo utilizando las tablas de referencia de la OMS del 2007.
El diagnóstico nutricional se definió de la siguiente manera: sobrepeso si el IMC &gt; p85 a &lt; p95, y obesidad si el
IMC &gt;p95 de acuerdo a la clasificación del Center for Disease Control and Prevention (CDC) (13). La presión
arterial se consideró como hipertensión cuando el valor se ubicó &gt; p95; mientras que entre el p90 y el p94 se
consideró prehipertensión. La presión arterial normal se clasificó cuando el valor fue menor al p90. Lo anterior
de acuerdo a los valores The Fourth Report on the Diagnosis, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure
in Children and Adolescents (14). Los datos se capturaron en una hoja de cálculo de Microsoft Excel 2003 y el
análisis se realizó a través del cálculo de percentiles y promedios en el análisis univariado.
Adicionalmente se explora la asociación entre la HTA, estado nutricio y otras variables, a través de la razón de
momios (odds ratio –OR-); mediante el programa Epi info 6 versión 6.04. Se consideró significativa la relación
cuando los intervalos de confianza al 95% (IC 95%) excluyeron la unidad y/o el valor de p &lt; 0.05%.
Resultados
De los 149 alumnos seleccionados se excluyeron cinco (3.4%) por no llenar los criterios de inclusión,
permaneciendo 144 niños dentro del estudio. Del total de alumnos evaluados 50.7%son niños y 49.3% niñas
con edad promedio de 11.13 años (DE + 0.99). El IMC promedio de la población evaluada fue de 20.57kg/m2,
con mínima de 13.26kg/m2 y máxima de 34.3kg/m2. Sesenta y tres escolares (43.75%) se encontraron dentro
del rango normal, el 36.8% presentaron obesidad y el 15.28% sobrepeso. La prevalencia de obesidad en los
niños es de 47.95 %, mientras que en las niñas es de 25.35% (ver Tabla 1).
Tabla 1. Estado nutricio de acuerdo al género de población estudiada
GÉNERO
Total
ESTADO NUTRICIO *

Masculino

Femenino

N°

%

N°

%

N°

%

Desnutrición

2

2.74

4

5.63

6

4.17

Normal

27

36.99

36

50.71

63

43.75

Sobrepeso

9

12.33

13

18.31

22

15.28

Obesidad

35

47.95

18

25.35

53

36.8

TOTAL

73

100

71

100

144

100

* Percentil de acuerdo al CDC
La prevalencia de HTA entre la población estudiada fue del 13.9%. En el sexo masculino se ubicó en el 16.43%,
mientras que en el sexo femenino se presentó en el 9.86% de los evaluados. El género masculino se asoció a
la HTA con un OR de 1.8 (IC 95% 0.61, 5.46). Esta asociación no es significativa (p &gt;0.05). Se identificó un
5.56% de los escolares como prehipertensos (presión arterial normal alta) sin diferencias de acuerdo al sexo
(ver Tabla 2).
Tabla 2. Relación de presión arterial y sexo de los escolares.
SEXO
PRESION ARTERIAL *

Total
Masculino

Femenino

�N°

%

N°

%

N°

%

Normal

57

78.1

60

84.51

117

81.25

Prehipertensión

4

5.47

4

5.63

8

5.56

Hipertensión

12

16.43

7

9.86

19

13.19

TOTAL

73

100

71

100

144

100

* En base a el cuarto reporte sobre diagnóstico, evaluación y tratamiento de presión arterial alta en niños y
adolescentes
El grupo de edad con mayor prevalencia de hipertensión fue el de 11 años. En un análisis estratificado se
observó un riesgo más elevado en este grupo comparado con los demás (OR= 2.0 IC 95%= 0.34, 15.1). Sin
embargo, esta asociación no es significativa (p&gt;0.05) ( ver Tabla 3).
Tabla 3. Relación de presión arterial y edad de los escolares
Hipertensión (+)

Hipertensión (-)

OR

IC 95%

Valor P

Edad
N°

%

N°

%

9 años*

2

9.1

20

90.9

-

-

-

10 años

4

11.42

31

88.57

1.29

0.18 , 11.33

&gt;0.05

11 años

8

16.66

40

83.33

2.00

0.34 , 15.1

&gt;0.05

12 años

5

12.82

34

87.2

1.27

0.22 , 12.19

&gt;0.05

*Grupo de referencia

El 28.3% de los escolares con obesidad (IMC &gt;p95) presentan hipertensión, mientras que, los niños con un
estado nutricio normal presentaron HTA en un 6.35%. Sin embargo, los niños con sobrepeso solamente
presentaron prehipertensión en un 4.55% (Tabla 3).
Al respecto se puede demostrar que en esta población de escolares existe una fuerte asociación entre obesidad
y la prevalencia de hipertensión la cual es estadísticamente significativa. (OR 5.28; IC 95%= 1.63, 22.6) (ver
Tabla 4).
Tabla 4. Relación de presión arterial y el estado nutricio de los escolares
Hipertensión (+)

Hipertensión (-)

N°

%

N°

%

Normal *

4

6.34

59

93.65

Sobrepeso

0

0

21

95.5

OR

ESTADO NUTRICIO

NC

IC 95%

Valor p

�Obesidad

15

28.3

38

71.7

5.82

1.63 , 22.6

&lt;0.01

* Grupo de referencia
En un análisis estratificado se exploró la asociación entre obesidad e HTA controlado por sexo, encontrando
un OR ajustado = 2.64 con intervalos de confianza exactos al 95% = 1.17, 5.94 con una p &lt; 0.05 por lo que
aun tomando en cuenta el género la asociación entre obesidad y HA se mantiene significativa (ver Tabla 5).
Tabla 5. Relación de presión arterial e IMC de los escolares
Hipertensión (+)

Hipertensión (-)

OBESIDAD
Masculino

Femenino

Masculino

Femenino

Obesidad (+)

10

5

25

13

Obesidad (-)

2

2

36

51

Odds Ratio

2.0 (0.14, 30.8)

2.72 (1.15, 6.5)

OR MH (Odds Ratio de Mantel y Hanzel) = 2.64 (1.17, 5.94)
X2 MH p &lt; 0.05
Discusión
Los resultados del estudio revelan una prevalencia de obesidad en la población escolar estudiada, del 36.8%,
cifra que fue superior en el género masculino (47.95%). La prevalencia de sobrepeso fue de 15.28%. Estas
cifras son superiores a lo notificado por la ENSANUT 2006 en niños escolares en el estado de Jalisco (27.7%)
(15). La prevalencia de HTA en los escolares estudiados fue del 13.19%, mayor en el sexo masculino (16.43%);
lo cual se debe al aumento gradual del IMC al progresar en cada etapa de desarrollo puberal, según estudios
realizados en Venezuela (16). En México, las investigaciones sobre prevalencia de HTA en niños, la ubican
entre el uno y el 10% (17). En el presente estudio, de los 53 escolares que presentaron obesidad, el 28.3%
tiene HTA y el 5.7% prehipertensión. En cuanto, a los 22 escolares identificados con sobrepeso ninguno
presentó HTA.
Un estudio realizado por Sorof y colaboradores en una población escolar de Houston, Texas con una edad
promedio de 13.5 ± 1.7 años, encontró una prevalencia de HTA del 4.5%. Al ajustar HTA en relación al sexo,
etnicidad, sobrepeso y edad, el riesgo relativo fue significativo para sexo masculino (RR: 1.50; IC: 1.15, 1.95) y
obesidad (RR: 3.26; IC: 2.50, 4.24) (18). En esta investigación, se puede demostrar que existe una asociación
significativa (p &lt;0.01) entre obesidad mediada por el IMC y la prevalencia de hipertensión en la población
evaluada (OR 5.28; IC 95%= 1.63, 22.6). Al ajustar mediante un análisis estratificado por sexo esta asociación
entre obesidad e HTA se mantiene de manera significativa [OR 2.64 (1.17, 5.94).
Un estudio de casos-controles en ocho ciudades de China, realizado en preescolares, obesos y no obesos,
encontró que un 19.4% de los niños obesos presentaron una PA &gt;p95 (p &lt; 0.0001); por otra parte, solo un 7%
de los niños sin obesidad presentaron HTA. Se concluye que el incremento de del IMC se asocia con un
incremento de la PAS y PAD (19). La exploración entre HTA y edad revela 16.66% en escolares de 11 años de
edad, seguido por el grupo de 12 años (12.8%). Se ha señalado que la PA en edades comprendidas entre 13 y
18 años se caracteriza por aumento notable de los valores de PA, más evidente en niños que en niñas, lo que
significa un desarrollo puberal más tardío y una mayor masa corporal (20).
Resumen

�Se realizó un estudio transversal con el objetivo de determinar la relación del sobrepeso y obesidad, estimada
a través de índice de masa corporal, y la hipertensión arterial en niños escolares de una escuela primaria urbana
de Guadalajara, Jalisco. Participaron 144 estudiantes de 9 a 12 años de edad. El sobrepeso y la obesidad se
determinaron a través del IMC utilizando los criterios del CDC. La hipertensión arterial se clasificó en base los
valores de la Task Force Blood Pressure Control in Children and Adolescents. Los datos fueron analizados en
Epi Info 6 versión 6.04, mediante la prueba X2, explorando la asociación de variables a través de OR e IC al
95%. La prevalencia de HTA de los escolares evaluados fue de 13-19%, mientras que de obesidad y sobrepeso
fue de 36.8% y 15.28%, respectivamente. La asociación de obesidad e HTA fue de 28.3%, siendo esto
significativo (OR 5.28: IC 95%= 1.63, 22.6), concentrándose en niños de sexo masculino. Los escolares con
sobrepeso no tuvieron HTA, pero 4.55% ellos presentaron prehipertensión.
Palabras clave: sobrepeso, obesidad, hipertensión arterial, índice de masa corporal, escolares.
Abstract
Cross-sectional study aimed at determining the relationship between obesity and overweight, estimated through
the body mass index (BMI), and high blood pressure on schoolchildren from an elementary school of
Guadalajara, Jalisco. In which 144 from 9 to 12 years old students participated. Overweight and obesity were
determined with BMI using the Centers of Disease Control and Prevention (CDC) criterio. Hypertension was
classified based on the values of the Task Force Blood Pressure Control in Children and Adolescents. Data were
analyzed at Epi info 6 version 6.04, through X2 test, exploring variables association through OR and IC at 95%.
The prevalence of HBP from evaluated schoolchildren was 13-19%, whereas obesity and overweight were
36.8% y 15.28%, respectively. The association of obesity and HBP was 28.3%, being this significant (OR 5.28:
CI 95%= 1.63, 22.6), focusing on male children. Schoolchildren with overweight did not have hypertension, but
4.55% from them presented pre high blood pressure.
Key Words: Overweight, obesity, hypertension, body mass index, schoolchildren.
Referencias
1. National High Blood Pressure Education Program Working Group on High Blood Pressure in Children and
Adolescents 2004. The Fourth Report on the Diagnosis, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure in
Children and Adolescent. Pediatrics. Vol. 114: 555-576.
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adolescents. JAMA. Vol. 298 No. 8:874-879 (doi:10.1001/jama.298.8.874).
3. Sorof J., D. Lai, J. Turner, T. Poffenbarger and R. Portman 2004. Overweight, ethnicity and the prevalence
of hypertension in school-aged children. J Am Academ Pediatrics. Vol. 113: 475- 482.
4. Duménigo-Lugo D., M.C. Saura-Hernández, G. González-Ojeda, J.A. Ores-Viego, E. Brito-Machado y M.
Hernández-Gómez 2004. Hipertensión arterial en niños de 10 a 14 años. Bol Pediatr. Vol. 44 No. 189: 156-160.
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6. Carballo-Martínez R., C. Bosch-Salado, R. Piñeiro-Lamas, A. Durán-Almenares y J.E. Fernández-Britto
Rodríguez 1998. La hipertensión y la obesidad en el niño como factores potenciales de riesgo aterosclerótico
en el adulto joven. Rev Cubana Invest Biomed. Vol. 17 No. 2:173-78.
7. Nevill A.M. and R. Holder 1995. Body mass index: a measure of fatness or leanness?. Br J Nutr. Vol. 13: 507516.
8. Caggiani M. y Y. Farré 2006. 3er Congreso Uruguayo de hipertensión arterial en el niños y el adolescente.
Arch Pediatr Urug. Vol. 77 No. 3: 300-305.
9. Duménigo-Lugo D., et al, Op. cit.

�10. Saieh C. 1999. Hipertensión arterial en la infancia y la adolescencia. Hipert. Vol. 8 No. 1:32-37.
11. Vásquez Garibay E.M. 1998. Diagnóstico del estado nutricio en la infancia. Acta Pediatr Méx. Vol. 19(S):
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12. National High Blood Pressure Education Program Working Group on High Blood Pressure in Children and
Adolescents 2004. The Fourth Report on the Diagnosis, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure in
Children and Adolescent. Pediatrics. Vol. 114: 555-576.
13. Centers for Disease Control and Prevention 2000. Use and Interpretation of the CDC Growth
Charts.http://www.cdc.gov/nccdphp/dnpa/growthcharts/resources/index.htm#interpretation.
14. National High Blood Pressure Education Program Working Group on High Blood Pressure in Children and
Adolescents, et al, Op. cit.
15. Instituto Nacional de Salud Pública 2007. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006. Resultados por
entidad federativa, Jalisco, Cuernavaca, México: Instituto nacional de Salud Pública-Secretaría de salud.
16. Guerrero A. y A. Sánchez-Jaeger 2009. Índice de masa corporal según grado de desarrollo puberal en
varones venezolanos. An Venez Nutr. Vol. 22 No. 1: 20-24.
17. Aregullin-Eligio E.O. y M.C. Alcorta-Garza 2009. Prevalencia de factores de riesgo de hipertensión arterial
en escolares mexicanos: caso Sabinas Hidalgo. Salud Publica Méx. Vol. 51 No.1: 14-18.
18. Sorof J., et al, Op. cit.
19. He Q., Z.Y. Ding, D. Yee- Tak- Fong and J. Karlberg 2000. Blood pressure is associated with body mass
index in both normal and obese children. Hypertension. Vol. 36: 165-170.
20. Llapur-Milián R. y R. González-Sánchez 2006. Comportamiento de los factores de riesgo cardiovascular en
niños y adolescentes con hipertensión arterial esencial. Rev Cubana Pediatr. Vol. 78 No. 1.

�ORLISTAT EN SUJETOS MEXICANOS. ENSAYO
COMPARATIVO DE EFECTIVIDAD TERAPÉUTICA.

CLÍNICO

Merced Velázquez-Quintana1, Luz Helena Sanín-Aguirre2, José Alejandro Ávila-Campos3, Carla Verónica DíazLópez4 y Salvador Jesús López-Alonzo5
1.Unidad

de Investigación en Salud de Chihuahua, SC., (Chihuahua, Chih, México), 2 Facultad de Enfermería y
Nutriología, Universidad Autónoma de Chihuahua. (Chihuahua, Chih, México), 3Hospital General Regional # 1
del IMSS, (Chihuahua, Chih, México), 4Unidad de Investigación en Salud de Chihuahua, SC., (Chihuahua, Chih,
México), 5Facultad de Educación Física y Ciencias del Deporte, Universidad Autónoma de Chihuahua.
(Chihuahua, Chih, México)
E-mail: luzhcanada@yahoo.ca
Introducción

Orlistat es un inhibidor no sistémico de las lipasas
gastrointestinales, las cuales son necesarias para
desdoblar la grasa ingerida. Este derivado sintético
de
lipstatin,
producto
natural
obtenido
de Streptomyces toxytricin, ejerce su acción a nivel
del lumen del estómago e intestino delgado.
Funciona inhibiendo la hidrólisis de triglicéridos y
la absorción de grasa de los alimentos, los cuales
son excretados en las heces (1).

Hace más de diez años se aprobó el Orlistat como tratamiento para la obesidad exógena, a dosis de 120 mg
antes de cada comida. Sin embargo, esta dosis condiciona reacciones adversas gastrointestinales en 99% de
los casos, lo cual obligó a considerar el desarrollo y uso de dosis menores (2).Bajo ese contexto, la FDA aprobó
en el 2007 el uso de Orlistat 60mg, como un producto sin prescripción indicado en la reducción de peso en
sujetos mayores de 18 años, acompañado de una dieta baja en grasas.
En México no se había desarrollado la presentación de 60 mg, ni realizado estudios clínicos que permitiesen
evaluar su eficacia terapéutica. Por ello, el objetivo de este proyecto fue determinar si en sujetos mexicanos con
sobrepeso u obesidad la dosis de 60mg antes de cada comida conserva la efectividad terapéutica (disminución
de peso) y reduce la severidad de las reacciones adversas gastrointestinales. En forma secundaria, se analiza
su impacto en medidas antropométricas y en estudios de laboratorio.

Material y Métodos
El estudio se diseñó y desarrolló en una unidad de investigación clínica. El protocolo fue revisado y aprobado
por las autoridades mexicanas de salud y por un Comité de Ética, mismo que garantizó la seguridad de los
participantes. El tamaño de muestra se determinó con el programa Stata versión 8.2, con el cual resultó que
para obtener un poder del 80%, una confianza del 95%, una proporción 1:1 entre los grupos, buscando una
diferencia de 3.5 a 2 Kg de pérdida de peso entre los grupos, se deberían integrar dos grupos conformados por
21 sujetos cada uno. Considerando hasta un 40% de pérdidas, se integraron dos grupos de 30 sujetos.
El estudio se realizó en personas mexicanas invitadas a través de anuncios en la radio. Los criterios de ingreso
fueron la firma del consentimiento informado, nacionalidad mexicana por nacimiento y residencia, sobrepeso
determinado por un índice de masa corporal (IMC) mayor a 25 kg/m2 y edad mayor de 18 años. Se excluyeron
aquellas cursaran con embarazo o lactancia, síndrome de malabsorción o enfermedades sistémicas. El ensayo
clínico, con diseño experimental, longitudinal, prospectivo, doble ciego y comparativo, incluyó un periodo de

�selección de 7 días y otro de tratamiento de 90 días, con asignación aleatoria de los sujetos para cada grupo
de dosis. Se utilizaron cápsulas de orlistat de 60 y 120 mg para uso por vía oral a dosis de 1 cápsula antes de
cada comida. Ambas dosis tuvieron apariencia similar y fueron proporcionadas por el laboratorio Landsteiner
Scientific, SA de CV.
La información se obtuvo directamente de los sujetos, de su medición antropométrica y de estudios paraclínicos.
Las mediciones fueron realizadas por un profesional entrenado, utilizando plicómetro, cinta métrica, báscula de
pedestal, banco para antropometría y estadímetro. Se midieron los pliegues de tríceps, subescapular, bíceps,
cresta iliaca, supraespinal, abdominal y de muslo frontal, así como las circunferencias de brazo relajado, brazo
flexionado, cintura mínima, umbilical, cadera, muslo, pantorrilla media y de pantorrilla. El porcentaje de grasa
corporal fue establecido mediante las ecuaciones de Jackson y Weltman. La primera fue de utilidad para
aquellos sujetos a quienes se realizó plicometría; la segunda se basa exclusivamente en la medición de
circunferencias, por lo que sirve para grados mayores de obesidad.
Los estudios de laboratorio incluyeron biometría hemática, química sanguínea, perfil de lípidos y examen
general de orina, mismos que se evaluaron al inicio y en cada visita hasta el final del estudio. Como variable
dependiente se consideró la pérdida de peso entre el inicio y la visita final para cada grupo. La diferencia de
medias en la pérdida de peso intra-grupo se analizó mediante prueba de t pareada; la diferencia de medias
entre ambos grupos se analizó mediante prueba de t independiente. Las reacciones adversas fueron auto
reportadas y calificadas de 0 a 5 según el grado de severidad. Esta cifra se codificó como Ausente (0), Leve (de
1 a 3) y Moderada (4 y 5). Se analizó el grado de severidad y su proporción en cada grupo.

Resultados
Ingresaron 78 sujetos, 70 de los cuales cumplieron los criterios de selección y se distribuyeron en forma aleatoria
para recibir tratamiento. Se integraron dos grupos de 35 personas cada uno. Al grupo A correspondió la dosis
de 120 mg de orlistat antes de cada comida, mientras que el grupo B tomó 60 mg antes de cada comida. La
Tabla 1 describe las características de ambos grupos. No se aprecian diferencias significativas en edad,
proporción de sexo ni media de IMC. En el Grupo A, 37% de los sujetos tenían sobrepeso, mientras que el 63%
restante tenía obesidad (IMC mayor a 30.0). En el Grupo B, 80% de los sujetos tenían obesidad. No hubo
diferencia significativa en la composición de los grupos en cuanto a la proporción de obesidad (p&gt;.05).En el
Grupo A, 22 sujetos terminaron el estudio, mientras que en el Grupo B terminaron 20 sujetos. La Tabla
2 muestra todas las causas de salida de la investigación.
Tabla 1. Caracterización de los Grupos

1

Grupo A

Grupo B

Hombres (n, %)

3 (8%)

3 (8%)

Mujeres (n, %)

32 (92%)

32 (92%)

Edad 1 (Ẋ ± s)

35.4 (± 2.66) 3

39.1 (± 0.53) 3

Talla 2 (Ẋ ± s)

1.6 (± 0.23) 3

1.6 (± 0.03) 3

IMC (Ẋ ± s)

32.6 (± 4.7) 3

34.6 (± 4.9) 3

En años, 2 En metros, 3 La diferencia entre ambos grupos no fue significativa (p&gt;.05)

Tabla 2. Causas de salida del estudio
Grupo A
Sujetos

Grupo B
%

Sujetos

%

�Terminación

22

62.8

20

57.1

Eventos adversos gastrointestinales

2

5.9

0

0

Falta de apego

5

14.2

10

28.5

Pérdida de seguimiento

6

17.1

3

8.6

Otras causas

0

0

2

5.8

La tasa de adherencia al tratamiento se midió como el porcentaje de medicamento consumido respecto al
programado. El número de personas que lograron una adherencia mayor al 80% fue similar en ambos grupos
(65% vs 63%, p&gt;.05). También el número de sujetos que reportaron cambios en su alimentación condicionados
por la ingesta de orlistat fue equivalente (37% vs 38%, p&gt;.05). La reducción del peso, del IMC y la composición
de grasa corporal fueron estadísticamente significativas al interior de los grupos, pero sin diferencia entre ellos
(ver Tabla 3). Estos resultados no se modificaron al analizar por género, grado de obesidad o grupos de edad.
Así mismo, todos los parámetros antropométricos disminuyeron en forma estadísticamente significativa al
interior de los grupos (ver Tabla 4).
Tabla 3. Cambios corporales
Grupo A (n=22)

Grupo B (n=20)
p3

Ẋ Inicial

d

p

Ẋ Inicial

d

p

Peso1

90.8

-1.5

0.0001

86.8

-2.1

0.005

0.36

IMC

34.8

0.53

0.0002

33.1

0.86

0.010

0.25

Jackson 2

48.2

-7.4

0.0000

45.8

-7.6

0.000

0.85

Weltman 2

45.9

-0.53

0.0010

45.3

-0.63

0.005

0.70

1

En kilogramos, 2 Fórmulas para determinar el porcentaje de grasa corpora, d Media de las
diferencias, 3Significancia entre ambos grupos, obtenida mediante t pareada
Tabla 4. Cambios corporales
Grupo A

Grupo B
p2

Ẋ Inicial

d

p1

Ẋ Inicial

d

p1

Tríceps

35.1 (7.2)

9.5 (5.0)

&lt;0.01

36.9 (9.9)

9.3 (3.5)

&lt;0.01

0.89

Subescapular

46.9 (10.9)

11.8 (7.8)

&lt;0.01

48.5 (11.5)

14.5 (9.4)

&lt;0.01

0.40

Bíceps

21.4 (8.4)

6.0 (6.6)

&lt;0.01

26.1 (11.4)

6.7 (4.6)

&lt;0.01

0.76

Cresta iliaca

36.1 (6.0)

12.5 (5.6)

&lt;0.01

37.7 (6.7)

11.8 (4.9)

&lt;0.01

0.74

Supraespinal

42.9 (13.6)

13.1 (7.0)

&lt;0.01

47.2 (11.5)

10.4 (6.9)

&lt;0.01

0.35

Abdominal

53.1 (11.2)

13.2 (7.7)

&lt;0.01

59.6 (9.7)

13.8 (7.8)

&lt;0.01

0.85

Pliegues 3

�Muslo frontal

64.1 (13.4)

14.4 (7.3)

&lt;0.01

68.2 (10.8)

16.2 (6.5)

&lt;0.01

0.53

Pantorrilla medial

32.3 (8.8)

6.1 (4.7)

&lt;0.01

36.2 (11.4)

5.6 (6.7)

0.02

0.21

Brazo relajado

36.1 (3.5)

0.75 (1.0)

&lt;0.01

37.9 (3.9)

0.47 (1.1)

0.09

0.41

Brazo flexionado

35.6 (3.4)

0.67 (0.95)

&lt;0.01

37.4 (3.5)

0.82 (1.9)

0.07

0.76

Cintura mínima

99.3 (11.9)

3.6 (3.0)

&lt;0.01

103.8 (12.0)

3.4 (2.7)

&lt;0.01

0.68

Umbilical

105.6 (11.0)

3.1 (5.1)

0.01

112.2 (13.8)

3.8 (3.2)

0.01

0.60

Cadera

110.3 (21.4)

8.4 (5.7)

&lt;0.01

106.7 (34.7)

1.6 (0.8)

0.04

0.25

Circunferencias 4

d Media de las diferencias, 1 Significancia intra grupo, obtenida mediante t pareada, 2 Significancia inter- grupo,
obtenida mediante t independiente, 3 En mm, 4 En cm
La mayoría de los eventos adversos gastrointestinales fueron de intensidad leve en ambos grupos, pero en 2
sujetos del Grupo A éstos condicionaron abandono del tratamiento. No se presentaron eventos adversos serios
durante el estudio (ver Tabla 5). Finalmente, los resultados de laboratorio no mostraron cambios significativos
a lo largo del estudio en ninguno de los grupos. Sin embargo, se presentaron dos casos de elevación transitoria
de enzimas hepáticas en el grupo de 120 mg.
Tabla 5. Eventos Adversos Gastrointestinales
Grupo A

Grupo B

Leve (n,%)

Moderado (n,%)

Leve (n,%)

Moderado (n,%)

Dolor abdominal

35 (25%)

2 (1%)

41 (30%)

3 (2%)

Flatulencia

85 (62%)

22 (16%)

85 (63%)

22 (16%)

Manchas de grasa en la ropa

48 (35%)

10 (7%)

60 (44%)

7 (5%)

Secreción anal

41 (30%)

6 (4%)

43 (32%)

5 (4%)

Urgencia para defecar

60 (44%)

21 (15%)

68 (50%)

19 (14%)

Incontinencia fecal

20 (15%)

1 (1%)

18 (13%)

0 (0%)

Excremento con grasa

49 (36%)

78 (57%)

54 (40%)

75 (55%)

Excremento blando

57 (42%)

64 (47%)

55 (41%)

68 (50%)

Excremento líquido

34 (25%)

7 (5%)

39 (29%)

8 (6%)

Aumento del número de evacuaciones

63 (46%)

40 (29%)

55 (41%)

45 (33%)

Discusión

�Este estudio concluye que en sujetos mexicanos con sobrepeso u obesidad y en situación cotidiana (3), el
Orlistat a dosis de 60 mg antes de cada comida tiene el mismo efecto terapéutico para disminución de peso que
la dosis de 120 mg antes de cada comida. Los pacientes con sobrepeso u obesidad frecuentemente ven el uso
de medicamentos como la única solución a su problema, por lo que ponen resistencia a modificar su estilo de
vida. Esto deriva en la búsqueda de remedios milagrosos para conseguir una pérdida de peso rápida e intensa.
Por su parte, el sobrepeso y la obesidad influyen en los hábitos de alimentación, relaciones sociales y actividad
física. Esta es la razón de que ningún fármaco es la solución única a este problema.
Desde hace 10 años el Orlistat 120 mg se ha utilizado como coadyuvante en el tratamiento del sobrepeso y la
obesidad, condicionando siempre efectos gastrointestinales relacionados a la inhibición de la lipasa gástrica e
intestinal. Por este motivo, se desarrolló la dosis de 60 mg, orientada a conservar la eficacia terapéutica y reducir
la severidad de los efectos en el tubo digestivo. El presente trabajo se diseñó para evaluar la utilidad del
tratamiento farmacológico sin modificar otras variables relevantes, como la actividad física y la ingesta de
alimentos (4). A pesar de ello, encontramos que el mismo porcentaje de sujetos en cada grupo tuvo que
modificar su alimentación debido a los efectos secundarios del Orlistat, relacionados directamente con el
consumo de grasas. Aunque en este estudio no hubo diferencia significativa en la frecuencia de eventos
adversos entre ambos grupos, debemos destacar que la dosis de 120 mg antes de cada comida condicionó dos
casos de abandono al tratamiento y otros dos de elevación transitoria de las enzimas hepáticas, detectados en
la evaluación final de laboratorio. Este dato coincide con resultados de estudios previos (5).
Por otra parte, está demostrado que en personas obesas la más mínima reducción de peso confiere diferentes
beneficios a la salud, ya que ayuda a mejorar el perfil de riesgo cardiovascular y a disminuir la incidencia de
diabetes tipo II (6). Por ello encontramos benéfica la reducción del 2% de peso sucedida a corto plazo en nuestro
estudio. Aunque en otros estudios los sujetos que utilizaron Orlistat durante un año mostraron reducción
significativa en mediciones lipídicas (7), presión arterial y glucosa (8), nosotros no encontramos diferencia
significativa en estos parámetros. Consideramos que esto es debido al corto tiempo de seguimiento.
Nuestros resultados plantean la necesidad de llevar a cabo estudios con un mayor tamaño de muestra y
seguimiento a más largo plazo, con el fin de corroborar si la eficacia se mantiene por periodos prolongados y
evaluar también la evolución, presencia y severidad de los eventos adversos y los cambios bioquímicos.
Finalmente, se destaca la necesidad de utilizar orlistat en conjunto con cambios alimenticios y actividad física.
Agradecimientos
El costo total de esta investigación fue cubierto por el laboratorio farmacéutico Landsteiner Scientific.
Resumen
El objetivo fue determinar si en sujetos mexicanos con sobrepeso u obesidad el orlistat a dosis de 60mg versus
orlistat 120 mg vía oral, conserva la misma eficacia terapéutica y los eventos adversos gastrointestinales
esperados son mejor tolerados. Ensayo clínico longitudinal, prospectivo, doble ciego y comparativo, con un
periodo de selección de 7 días y otro de tratamiento de 90 días, con asignación aleatoria de los sujetos. La
reducción del peso, índice de masa corporal, composición de grasa corporal y parámetros antropométricos
fueron estadísticamente significativas al interior de los grupos, pero sin diferencia entre ellos (2.1 vs 1.5 Kg). La
mayoría de los eventos adversos gastrointestinales fueron de intensidad leve en ambos grupos. En sujetos
mexicanos con sobrepeso u obesidad, el Orlistat a dosis de 60 mg antes de cada comida tiene el mismo efecto
en la reducción de peso que la dosis de 120 mg antes de cada comida. Se recomienda su uso en conjunto con
la modificación alimenticia y de actividad física.
Palabras clave: Orlistat, sobrepeso, obesidad
Abstract
The aim was to determine if in Mexican, overweight or obese subjects, the Orlistat dosed at 60 mg versus Orlistat
dosed at 120 mg, both oral, keeps the same therapeutic efficacy and if the gastrointestinal adverse events may
be tolerated easier. Longitudinal, prospective, double blind and comparative clinical trial, with a 7 days screening
period and a 90 days treatment period with random allocation of subjects. The weight loss, body mass index,
body fat composition and anthropometric parameters were statistically significant inside the groups, but without
difference between them (2.1 versus 1.5 kg). Most of the gastrointestinal adverse events were mild in intensity

�at both groups. In Mexican, overweight or obese subjects, the Orlistat dosed at 60 mg before each meal
demonstrates the same effect at weight reduction than the 120 mg dose before each meal. It is recommended
to use it in conjunction with dietary modification and physical activity.
Keywords Orlistat, overweight, obesity
Referencias
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adverse effects and drug interactions: a critical review. Drug Saf. Vol 31 No. 1: 53-65
3. Conde JL 2002. Eficacia y efectividad: una distinci ón útil para la práctica y la investigación clínicas.
Nefrología. Vol. 22 No. 3: 219-222.
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in the primary care setting. Arch. Fam. Med . Vol. 9 No. 2: 160-167.
5. Anderson JW 2007. Orlistat for the management of overweight individuals and obesity: a review of potential
for the 60-mg, over-the-counter dosage. Expert Opin Pharmacother. Vol. 8 No. 11: 1733-1742
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6: 397-415.
7. Rössner S, L Sjöström, R Noack, AE Meinders and G Noseda 2000. Weight loss, weight maintenance, and
improved cardiovascular risk factor after 2 years treatment with Orlistat for obesity. Obesity Research. Vol. 8 No.
1: 49-61.
8. Hauptman J, et al, Op cit

�Sobrevida al Paro Cardiorespiratorio en la Unidad de Medicina Crítica
Pediátrica
Annel Solis Rodríguez*, Arturo Garza Alatorre** y Nydia Tatiana Uribe González*
*Departamento de Pediatra, Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" Universidad Autónoma de
Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
**Unidad de Medicina Critica Pediátrica Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" Universidad
Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E- mail. ansr_01@Hotmail.com
Introducción
El Paro Cardiorrespiratorio (PCR) en niños la
mayoría se debe a insuficiencia respiratoria
progresiva con paro hipóxico, hipercápnico, con
paro respiratorio precediendo a la asistolia
(1,2,3). En el medio hospitalario las causas
habituales son sepsis, insuficiencia respiratoria,
intoxicación
farmacológica,
trastornos
metabólicos y arritmias. La evolución de un niño
que sufre de un PCR es mala a corto y largo
plazo, con gran mortalidad y severas secuelas de
los sobrevivientes (4).
En el año 177 a.C. Galeno practicó la inflación de los pulmones en un animal muerto, en 1960 se describió por
primera ves el masaje cardiaco a tórax cerrado, a partir de entonces se han ideado nuevas técnicas para mejorar
la sobrevida de estos pacientes (5,6). El resultado de las actuales técnicas de reanimación cardiopulmonar
(RCP) en niños con alto riesgo de mortalidad como los internados en las unidades de terapia intensiva pediátrica
(UCIP), es muy variado a lo largo del mundo, y depende tanto de la calidad de los servicios de salud como de
la población de cada país, y en especifico la población atendida en cada unidad (7-21).
En 1997 en Estados Unidos se llevó a cabo un estudio multicéntrico en el que participaron 32 unidades de
cuidados intensivos pediátricos de este estudio se obtuvo una incidencia de PCR de 1.8% de las admisiones
con un 13.7% de sobrevida al alta hospitalaria. Los factores de buen pronóstico fueron diagnóstico traumático
u otras categorías, menor tiempo de duración del RCP, y mal pronóstico si tuvieron eventos de PCR previo a
su ingreso o mayor número de eventos de PCR. PRISM III, fue un predictor significativo (p&lt;0.001). El sistema
primariamente afectado más frecuente fue el cardiovascular, sin asociarse a sobrevida, así como tampoco
influyó la edad del paciente (22). En un estudio realizado en una UCIP de un Hospital privado de tercer nivel en
New Delhi, India la mortalidad general fue de 6.72%. PRISM III en el rango de 25 a 30 puntos se asoció a
mortalidad en el 25% y PRISM III mayores a 35 tuvieron una mortalidad mayor al 40%. El PCR se presentó más
frecuente en lactantes y masculinos. La media de escala de PRISM fue 18.50 y la duración de la estancia en la
UCIP fue de 4.52 días ±2.6. Entre los no sobrevivientes la causa mas frecuente de muerte fue falla multiorgánica
(23).
Se han desarrollado varios métodos de validar la predicción de mortalidad, incluyendo the Pediatric Risk of
Mortality (PRISM, PRISM III) y el Pediatric Index of Mortality (PIM y PIM2). La escala de PRISM fue desarrollada
de datos obtenidos en los Estados Unidos entre 1980 y 1985 (24). Esta escala ha sido validada por múltiples
estudios para predecir mortalidad, con resultados variables. En un estudio realizado por Anu Thukral, del
Instituto de Ciencias Médicas de Nueva Delhi, se comparó el desarrollo de estas tres escalas en una UCIP, y
se encontró que los tres modelos subpredijeron la muerte en todos los grupos pero con un alto valor predictivo
(25).(.(8) En otro estudio Anthony Slater (26).comprobó qué sobre predecía mortalidad, aun así todos concuerdan
con que tiene una buena correlación con la evolución de los pacientes (27-35).
El conocimiento de las causas y la evolución de un niño que llega a PCR nos ayudan a realizar intervenciones
oportunas dirigidas a proveer un reconocimiento precoz del niño en situación de riesgo y una atención oportuna

�y eficaz del PCR. Mediante este estudio se pretende conocer la sobrevida de los pacientes que presentan un
evento de PCR durante su estancia en la UCIP, así como las características demográficas y factores asociados
a estos eventos.
Material y Métodos
Se realizó un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo y transversal. Se revisaron los expedientes
pacientes ingresados a la UCIP en el período comprendido de un año, se incluyeron los casos que presentaron
al menos un evento de PCR durante su estancia en la unidad, se excluyeron los casos en los que por su
diagnóstico de base no se haya realizado RCP por presentarse el PCR como evento terminal en niños con
restricciones de tratamiento, pacientes que hayan presentado los eventos de PCR en otra UCIP, o que no hayan
completado su tratamiento en la institución por traslado, no se tomaron en cuenta eventos que se hayan
presentado antes de 20 minutos después del último evento de PCR. Y se eliminaron los casos de expedientes
con información incompleta o expedientes depurados.
Se diseño una hoja de recolección de datos con las siguientes variables de estudio: edad, género, días de
estancia en la UCIP, tiempo del ingreso al primer evento de PCR, diagnóstico de base, número de eventos de
PCR durante su internamiento, tipo de manejo del PCR, causa directa del PCR, tiempo entre cada uno de los
eventos de PCR para los pacientes con PCR múltiples, el turno en el que se presentaron, PCR antes de ingresar
a la UCIP, uso de aminas previas, valoración de la escala de PRISM a las 12 y 24 horas del PCR a la suspensión
súbita del funcionamiento cardiaco y respiratorio, caracterizado por inconciencia, apnea y ausencia de un pulso
central palpable. La edad se obtuvo en meses y se distribuyó en rangos de edad según la nomenclatura sajona
(36) en lactantes (1mes a l año 11 meses), preescolares (2 a 4 años 11 meses), escolares (5 a 11 años
11meses) y adolescentes (12 a 15 años). Género masculino o femenino. Los días de estancia en la UCIP y el
tiempo del ingreso al primer evento de paro cardiorrespiratorio se consignó en días y además se subdividió en
menor a 24 horas, de más de 24 horas a una semana, mayor de una semana a menor de un mes y mayor de
un mes de internamiento. El número de eventos de PCR por paciente durante su estancia en la UCIP. En los
casos de eventos de PCR múltiples, se revisó el tiempo transcurrido entre cada uno de ellos, en horas, y se
clasificó en: menos de una hora, más de una hora pero menos de 24 horas, de 24 horas a una semana, o más
de una semana. Se tomo en cuenta el turno en que se presentaron cada uno de los eventos de PCR (matutino
de 7:00hrs a 13:59, vespertino de 14:00 a 21:59 hrs. y nocturno de 22:00 a 6:59 hrs.). Se consideró RCP básico
cuando se realizan compresiones cardiacas y apoyo ventilatorio, y RCP avanzado en el cual se utilizaron
medicamentos durante la reanimación. Se tomó en cuenta si presentaron PCR antes de su ingreso a la terapia
intensiva, ya sea en el medio extrahospitalario, sala de urgencias, sala de internamiento general o en quirófano,
así como el uso de aminas previas. Como causa directa del PCR se tomó en cuenta el diagnóstico principal que
llevó al paciente a presentar el evento de PCR y clasificándose dentro de las categorías de Hemodinámico,
Respiratorio, Choque séptico, Neurológico, Renal o Metabólico. Y como Diagnóstico de Base, el diagnóstico
principal de ingreso a la UCIP y se clasifico en Hematológicas, Hemodinámicas, Respiratorio, Choque séptico,
Neurológico, Renal o Gastrointestinal. La escala de PRISM utiliza 14 variables fisiológicas (34 rangos) basados
en anormalidades observadas en el examen clínico y exámenes de laboratorio (37) obteniendo este valor para
cada uno de los pacientes a las 12 y 24 horas de su ingreso y se correlacionó con la evolución del paciente.
Para la evolución del paciente se consideró muerte o sobrevida a su egreso de la UCIP. Toda la información
recolectada fue capturada en una base de datos previamente diseñada en el programa Excel de Microsoft y en
el Programa SPSS Versión 12 con los cuales se realizó el análisis de dicha información. Se analizaron variables
cuantitativas y cualitativas, así como continuas y discretas. Se obtuvieron medias, mediana, moda, porcentajes
y desviación estándar. La prueba de hipótesis utilizada fue x2, El valor alfa utilizado fue de 0.05. Para rechazar
la hipótesis nula se tomo como significativa mínimo la p &lt; 0.05.
Resultados
Se analizaron 197 expedientes de pacientes ingresados en la Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital
Universitario en el período comprendido entre Noviembre del 2005 al 31 de octubre del año 2006, recolectando
aquellos casos en que hayan presentado eventos de Paro Cardiorrespiratorio que hayan sido consignados en
el expediente. Se eliminaron 7 pacientes, seis por presentar muerte cerebral previa al evento de PCR y un
expediente que no fue localizado.
El PCR se presentó en 41 pacientes, con un total de 74 eventos de PCR. Con una incidencia de PCR de 20.8
por 100 admisiones en UCIP por año, 1 de cada 4.8 pacientes ingresados.

�Con una sobrevida de 80.7% de los ingresos en UCIP y de 48.6% al evento de PCR. Y entre los pacientes que
presentaron al menos un evento de PCR, 7.3% de sobrevida.
De los pacientes que presentaron PCR, el promedio de días de estancia en UCIP fue de 7.4 días ± 10.6 días,
teniendo relación estadísticamente significativa con la evolución, a mayor días de estancia menor mortalidad,
con una p de 0.05. 22 (53.6%) género masculino y 19 (46.3%) femenino, con una proporción Femenino:
Masculino 1:1.5. El promedio de edad fue de 51 meses ±55.7. Con una moda de 2 meses de edad. 18
(43.9%) lactantes, 10 preescolares (24.3%), 8 escolares (19.5%) y 5 adolescentes (12.2%). En cuanto al
número de eventos de PCR por paciente, 22 (53.7%) de los pacientes presentaron solo un evento de PCR, 12
(29.3%) con 2 eventos de PCR, 3 (7.3%) presentaron 3 eventos de PCR, un paciente (2.4%) presentó 4 eventos
de PCR, y 3 pacientes (7.3%) presentaron 5 eventos de PCR manejados en UCIP. En relación al tiempo en que
se presenta el primer evento de PCR el promedio es de 5.4 días, 19.5% (8) dentro de las primeras 24 horas del
ingreso, 61% (25) dentro del segundo y séptimo días de estancia, 17.1% (7) a mas de una semana pero menos
de un mes y 2.4%(1) a mas de un mes de su ingreso. En total, el 82.4% de los pacientes que van a presentar
un evento de PCR durante su estancia, lo presentan durante la primer semana del internamiento, dándose en
este tiempo el 63.2% (30 pacientes) de las defunciones. El promedio de tiempo entre el ingreso y cada evento
de PCR fue de 5.4 días DE ± 6.3 días, una moda de 5 días. De los 10 eventos de PCR que se presentaron en
las primeras 24 horas del ingreso sobrevivió el 30% (3 eventos de PCR), comparado con el 52.9% de sobrevida
por evento (27 de 51 eventos de PCR) de los que presentaron el evento de PCR dentro de la primer semana
de internamiento, siendo este el periodo de tiempo con mayor sobrevida al presentarse un evento de PCR De
los casos con PCR múltiple, el 68.4% presentaron el siguiente evento de PCR dentro de las 24 horas siguientes
y el 94.7% a menos de una semana, en promedio 34.1 horas entre los eventos de PCR, DE ± 153 horas, con
una moda de 30 minutos. En el 58.8% de los casos el tiempo entre el primer evento de PCR y la defunción fue
menor a 24 horas p de 0.015.
En cuanto al turno en que se presentan los eventos de PCR, 24 (23.4%) se presentó en el turno matutino, 21
(28.4%) turno vespertino y 29(39.2%) en el turno nocturno. El Diagnostico de base mas frecuente fue el
neurológico, en 13 (31.7%) de los casos, seguido de padecimientos respiratorios en 8 (19.5%). Dentro de las
causas que ocasionaron el evento de PCR, se encontraron en primer lugar problemas respiratorios en 28
(37.8%) de los casos, y en segundo lugar causas neurológicas 18 (24.3%) de los casos. Los tres pacientes que
sobrevivieron, tenían como diagnóstico de base padecimientos neurológicos y presentaron uno o dos eventos
de PCR. Sin sobrevivientes en casos con 3 o mas eventos de PCR. De los pacientes con un solo evento de
PCR, 13 (38%) tenían diagnóstico Neurológico, de los pacientes con 4 o 5 eventos de PCR, 75% (3 de 4) tenían
diagnóstico Respiratorio. En el 60.8% de los eventos de PCR, el paciente se encontraba en tratamiento con
aminas. RCP básico se otorgó en 4 (5.4%) ocasiones, con sobrevida del 100% y 70 eventos (94.5%) recibieron
RCP avanzado, con un 42.9% de sobrevida p 0.026. 7 pacientes presentaron eventos de PCR antes de su
ingreso a la UCIP, 5 (71%) culminaron en defunción. 66.7% (2 de 3) de los sobrevivientes no presentaron
eventos de PCR previo a si ingreso. Con un 100% de sobrevida en casos de RCP básico y un 30% de sobrevida
al RCP avanzado (p 0.026).
La escala de PRISM-24, presentó un promedio de 17.4, DE ± 7.9. En 22 (53.7%) de los pacientes el valor de
PRISM aumento entre las 12 y 24 horas de estancia, siendo esto mas frecuente en los casos de defunción 21
(55.3%) de los 38 pacientes fallecidos, a diferencia de la sobrevida, en que en la mayor parte de los pacientes,
2 de 3 (66.7%) presentaron disminución en valor de la escala de PRISM. Encontrándose más frecuente
diagnóstico neurológico en casos de disminución en el valor de PRISM. Excluyendo 5 pacientes en que no se
tomó la escala de PRISM a las 24 horas por fallecimiento, el 90.9% de los pacientes en que aumentó el valor
de PRISM, presentó el primer evento de PCR dentro de la primer semana de internamiento con una p de
0.001. De los pacientes con estancia menor a una semana, el 76% presentó aumento en la escala de PRISM,
comparado con el 30% de los pacientes que sobrevivieron más de una semana (p 0.004). Además fueron más
frecuentes aumentos en la escala de PRISM en los casos en que el primer evento de PCR se presentó en los
primeros 5 días del ingreso con una p de 0.003 y más frecuentes en los casos con menor tiempo de estancia
en la UCIP con una p de 0.002.
Discusión
El porcentaje de sobrevida de los pacientes ingresados en una Terapia intensiva Pediátrica que sufren un evento
de PCR referido en la literatura varía de un 6% a 64%. Obteniendo un rango bajo en este estudio, tanto en la
sobrevida global (80.7%), como en la sobrevida al evento de paro cardiorespiratorio (7.3%), similares a los
reportados por Barzilay y col en Israel (38).

�Entre los pacientes que presentaron PCR, predominó el género masculino, con una media de 51 meses, similar
a lo reportado por Khilnani Praveen en Nueva Delhi India (39). En su mayoría Lactantes, como lo reportado en
Estados Unidos por Peter A. de los eventos de PCR reportados a la National Registry of Cardiopulmonary
Resuscitation (40). La media de días de estancia encontrada en nuestro estudio de 7.4, es mayor a la media
reportada en otros estudios (promedio de 4.4 días), concordando en la relación que a menor días de estancia,
mayor mortalidad(41-44). Y por este hecho mayor sobrevida las primeras 24 horas del ingreso, del 85.4% de
los pacientes, a diferencia de los estudios presentados por Nienke de Mos en Toronto Notario Canadá (45), o
Barzilay Z en Israel (46). No se comprobó relación entre mayor número de eventos de PCR por paciente y
mortalidad, contrario a lo reportado por Slonim en un estudio multicéntrico realizado en Washington Estados
Unidos (47). El porcentaje de pacientes con PCR previo al ingreso de 17% es similar a lo reportado por Slonim,
pero con mayor sobrevida al alta en este grupo, del 28.6% comparado con el 5.7% reportado por Slonim (48).
Lo más frecuente es que el paro cardiorespiratorio se presente a dentro de la primer semana de internamiento
después de 24 horas, presentando en este tiempo un aumento significativo en el porcentaje de sobrevida al
PCR comparado con los eventos que se presentan en las primeras 24 horas del ingreso, esto asociado a la
instauración de tratamientos que llevan a un mejor control de los factores que llevan a estos pacientes al PCR.
Con una mayor mortalidad si el PCR se presenta dentro de las primeras horas de internamiento, esto asociado
a la gravedad del padecimiento de base.
La causa directa de la defunción de los pacientes, varía con la población en estudio y con los recursos de cada
unidad. En nuestro medio se reporta mayor número de pacientes neurológicos, siendo este el diagnóstico de
base de nuestros tres sobrevivientes y en segundo lugar los problemas respiratorios, contrario a lo presentado
en otros estudios en que predominan las enfermedades cardiovasculares, en ninguno de los casos se encontró
relación con la sobrevida (49-52). La causa más frecuente de PCR son problemas Respiratorios, siendo este el
diagnóstico con mayor número de PCR múltiples y mayor sobrevida al evento de PCR, del 57.1%, similar a lo
reportado por Ahmed El-Nawawy en la Universidad de Alejandría (53). Presentando mayor mortalidad por
evento de PCR, en los casos en que la falla es renal o hemodinámica.
La escala de PRISM-24 al ingreso, fue de 17.4, similar al estudio presentado por Khilnani Praveen y cols (54) y
al publicado por Anu Thukral, del Instituto de Ciencias Médicas de Nueva Delhi (55). Los factores de mal
pronóstico en nuestro estudio fueron, menor días de estancia, primer PCR en las primeras 24 horas del ingreso,
presentar nuevo PCR a menos de 24 horas del anterior, y el requerir RCP avanzado. Dadas las características
de nuestra muestra, existen variables con correlación a la mortalidad, pero no fueron significativas en éste
estudio.
Resumen
La sobrevida de los pacientes ingresados en una Unidad Terapia Intensiva Pediátrica (UCIP) que sufren un
evento de paro cardiorespiratorio (PCR) varía en la literatura de un 6% a 64%. Este estudio busca conocer la
sobrevida de los pacientes que presentan un evento de PCR durante su estancia en la UCIP de un hospital
público terciario, las características demográficas y factores asociados a estos eventos. Estudio observacional,
descriptivo, retrospectivo y transversal. Se revisaron los expedientes de pacientes ingresados en UCIP, durante
un año, que presentaran PCR obteniendo las siguientes variables: edad, género, días de estancia, tiempo del
ingreso al primer PCR, diagnóstico de base, número de PCR por paciente, RCP básico o avanzado, causa
directa del PCR, tiempo transcurrido entre cada uno de los eventos de PCR, el turno, PCR previos al ingreso,
uso de aminas, PRISM-12 y 24, evolución a muerte o sobrevida. 41 pacientes, 74 eventos de PCR, incidencia
de PCR 28.8 por 100 admisiones, sobrevida general 80.7%, sobrevida al evento de PCR 48.6%. Estancia 7.4
días ± 10.6, 5.4 días del ingreso al PCR, edad media 51 meses, predominio de lactantes, masculinos,
diagnóstico de ingreso Neurológico, causa del PCR problemas Respiratorios, PCR único, 60.8% uso de aminas,
94.5% RCP avanzado, PRISM-24 17.4 ± 7.9. Los factores de mal pronóstico fueron, menos días de estancia,
primer PCR en las primeras 24 horas del ingreso, presentar nuevo PCR a menos de 24 horas del anterior, y
requerir RCP avanzado.
Palabras clave: UCIP, Paro cardiorespiratorio, sobrevida
Abstract
The Overlife of the pacients admitted in a Pediatric Intensive Care Unit (PICU) that suffer an event of cardiacrespiratory heart failure (PCR) changes on the literature from 6% to 64%. This study aims to know the overlife
of the pacients that presents an event of PCR during their homesick in the PICU of a tertiary public hospital, the

�demographic characteristic and factors associated to this events. Observational, descriptive, retrospective and
transversal study. The expedients of the pacients admitted on PICU of that year, that presents PCR obtained
from the next variables: age, gender, staying days, first admitted PCR date , base diagnostic, number of PCR
per pacient, básic or advanced RCP, PCR direct cause, tiem passed from each PCR event, turn, previus PCR
events before admitted, aminas use, PRISM-12 and 24, death o overlife evolution. 41 pacients, 74 PCR events,
28.8 per 100 PCR admitted incidence, 80.7% general overlife, 48.6% PCR event overlife. 7.4 días ± 10.6 staying
days, 5.4 days of PCR admitted pacient, 51 months medium age, lactantcy predominance, males, Neurológic
admitted diagnostic, respiratory problems cause of the PCR, unique PCR, aminas use 60.8% , 94.5% advanced
RCP , PRISM-24 17.4 ± 7.9. The bad pronostic factors were, less staying days, first PCR in first 24 hours
admitted, to show new PCR in less than 24 hours of previuos PCR, and require advenced RCP.
Keywords: PICU (UCIP) , cardiac-respiratory heart failure, overlife.
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25. Idem.
26. Slater, A. and F. Shann, Op. cit
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28. Slonim A., et al, Op. cit.
29. Praveen, K., et al, Op. cit.
30. Thukral, A., et al, Op. cit.
31. Slater, A. and F. Shann, Op. cit
32. Tan, G.H., et al, Op. cit.
33. Nawawy, A., Op. cit.
34. Murray, P., et al, Op. cit.
35. Marcin, J.P., et al, Op. cit.
36. Garza, A. y R. Vallejo, Op. cit.
37. Nawawy, A., Op. cit.

�38. Barzilay, Z., et al, Op. cit.
39. Praveen, K., et al, Op. cit.
40. Meaney, P.A., et al, Op. cit.
41. De Moss, N., et al, Op. cit.
42. Praveen, K., et al, Op. cit.
43. Nawawy, A., Op. cit.
44. Marcin, J.P., et al, Op. cit.
45. De Moss, N., et al, Op. cit.
46. Barzilay, Z., et al, Op. cit.
47. Slonim A., et al, Op. cit.
48. Idem.
49. De Moss, N., et al, Op. cit.
50. Parra, D.A., et al, Op. cit.
51. Slonim A., et al, Op. cit.
52. Vernon, D.D., et al, Op. cit.
53. Nawawy, A., Op. cit.
54. Praveen, K., et al, Op. cit.
55. Thukral, A., et al, Op. cit.

�APLICACIÓN DE BACTERIÓFAGOS EN ALIMENTOS
Rodrigo Hernández-Santiago 1; Zacarías Jiménez-Salas 1; Reyes Pla-Soler 2
1Facultad

de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León, (Monterrey, N.L.,
México); 2Facultat de Veterinària, Universitat Autónoma de Barcelona, (Barcelona, España).
E-mail: rodrigo.hernandezsn@uanl.edu.mx
Introducción
Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA’s) son aquellas de carácter
infeccioso o tóxico causadas principalmente al consumirse alimentos o bebidas
contaminados; la Organización Mundial de la Salud estima que dos millones de
personas mueren a causa de enfermedades diarreicas cada año. En 2004, las
enfermedades diarreicas fueron la tercera mayor causa de muerte en países de
ingresos bajos, donde ocasionaron el 6,9% de los fallecimientos. Son la segunda
mayor causa de muerte de niños menores de cinco años, después de la neumonía.
La mayoría de las personas que fallecen por enfermedades diarreicas, mueren por
una grave deshidratación y pérdida de líquidos (1, 2).
Los datos del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y de Control de Enfermedades (CENAVECE)
indican que en la República Mexicana, entre los problemas de salud más importantes se encuentran los
padecimientos gastrointestinales; a nivel nacional las enfermedades infecciosas intestinales se ubican dentro
de las primeras 10 causas de mortalidad de niños en edad escolar, en el caso del estado de Nuevo León, éste
ha permanecido desde hace 5 años entre los primeros 12 lugares con casos de fiebre tifoidea y en los primeros
20, con casos de fiebre paratifoidea y otras salmonelosis (3). Se define como diarrea a la deposición por tres o
más veces al día (o con una frecuencia mayor que la normal para la persona) de heces sueltas o líquidas, suele
ser un síntoma de una infección del tracto digestivo, que puede estar ocasionada en su mayoría por diferentes
microorganismos como son, bacterias (Bacillus cereus, Salmonella sp, Clostridium botulinum, Vibrio cholera),
virus (Norwalk, Rotavirus, Hepatitis A) y parásitos (Entamoeba histolytica, Cryptosporidium parvum, Toxoplasma
gondii) que entran al organismo a través del tracto gastrointestinal. La infección se transmite por alimentos o
agua de consumo contaminados, o bien de una persona a otra como resultado de una higiene deficiente (4, 5,
6).
En las últimas décadas, se han identificado nuevos patógenos importantes que se transmiten a través de los
alimentos de los cuales se destacan Escherichia coli O157:H7, Campylobacter jejuni, Enterobacter
sakazakii yListeria monocytogenes (7). Así, también se han identificado nuevos métodos de propagación de
estos patógenos, los cambios en las poblaciones, en los estilos de vida de los consumidores y en las
preferencias alimentarias han producido cambios en la formulación, manufactura y distribución de los mismos
teniendo un impacto sobre la inocuidad de los alimentos. La industria alimentaria ha evolucionado de ser local
a aquella en donde la producción y el procesamiento están ubicados en diferentes partes del país y del mundo,
estos cambios, aunados a la habilidad que tienen los microorganismos para evolucionar rápidamente y
adaptarse a su medio ambiente, presentan nuevos retos microbiológicos a la industria alimentaria (8).
Virus
Los virus son pequeñas partículas infecciosas, normalmente entre 20-200 nm, consisten en un núcleo de ácido
nucleico (de cadena simple o doble, de ARN o ADN) rodeado por una cubierta proteica (cápside) y en algunos
casos, una cubierta de lípidos (9); existen en una gran variedad de formas que infectan a prácticamente todas
las criaturas vivientes: animales, plantas, insectos y bacterias (10,11); los virus que afectan a estas últimas son
conocidos también como bacteriófagos o fagos y se consideran las entidades más abundantes de la biosfera,
el número total estimado es de 1030 a 1032 y en ambientes acuáticos se encuentran desde 104 mL-1 hasta 108 mL1(12). A pesar de que los fagos son virus simples a nivel estructural y genético, han resultado muy útiles para el
estudio de varios fenómenos moleculares; los conocimientos alcanzados en las investigaciones realizadas con
fagos constituyeron la base del desarrollo de la biología molecular y el número de la progenie liberada puede
llegar hasta 200 nuevas partículas fágicas por bacterias lisadas (13, 14, 15).

�El hecho de descubrir virus que pueden infectar y destruir bacterias fue recibido con optimismo para usos
terapéuticos (16). Los fagos son de naturaleza diversa, dentro de sus características se pueden mencionar que
éstos pueden ser más resistentes que su bacteria huésped a variaciones en el medio ambiente, son parásitos
obligados intracelulares, no tienen metabolismo intrínseco y requieren la maquinaria metabólica de su célula
huésped para soportar su reproducción (17), y puede subsistir en ausencia de su huésped. Los fagos más
abundantes en la naturaleza pertenecen a los caudovirales que representan el 95% de todos los fagos
reportados (18, 19, 20).
Interacción fago-bacteria
Los fagos tienen diferentes formas de actuar y en algunos casos se puede observar que las bacterias desarrollan
distintos mecanismos de resistencia a la infección, lo cual es complicado de explicar ya que están actuando los
dos microorganismos y no se sabe a ciencia cierta cual de los dos es el que esta desarrollando la resistencia
por un lado y la actividad lisogénica por el otro. Los sistemas más ampliamente estudiados son aquellos de las
bacterias ácido lácticas, principalmente Lactococcus, dada su importancia en la industria alimenticia. Sobre la
base del punto de acción del sistema de resistencia en el ciclo lítico del fago, se han descrito cuatro grupos de
mecanismos: interferencia adsorción del fagos, prevención de la inyección del DNA del fago, restricción
/modificación e infección abortiva (Abi) (21).
Si se sigue el ciclo infectivo de un fago lítico en el tiempo midiendo la cantidad de partículas virales como
unidades formadoras de placa (UFP/mL), se puede observar que después de la etapa de adsorción del fago a
la superficie de la bacteria, existe una etapa en que no se detecta acumulación de partículas virales al interior
de ésta, esta etapa se conoce como “eclipse” y se caracteriza por una activa síntesis de ácidos nucleicos, en
esta etapa son imprescindibles las proteínas codificadas por genes tempranos del fago (22).
Los mecanismos por los que se rige el proceso de fagotipia son conocidos desde hace años, en esencia,
comprende cuatro etapas que suelen repetirse en la mayor parte de los casos y que inician con la infección de
la bacteria por el fago y culminan con la destrucción de las bacterias que actúan como hospedadoras.
Previamente, se da la destrucción de los fagos inservibles y la amplificación de los que resultan útiles para el
proceso en el interior de las bacterias (23, 24). El proceso de infección podría facilitar nuevas estrategias
terapéuticas para enfermedades víricas y bacterianas, esta especificidad virulenta de los fagos ofrece
perspectivas biológicas, como instrumento para identificar cepas bacterianas específicas (25, 26), así como el
biocontrol o preservación de alimento (27).
Diferentes usos de fagos en el sector alimentario
La inocuidad alimentaria y del agua son una preocupación mundial y es fácil ver los efectos devastadores de la
contaminación de alimentos en las noticias del mercado de casi todas las regiones, está en juego el mercado
mundial ya que son cientos de millones de dólares en productos alimenticios que se están retirando y
descartando debido a la contaminación, la infección humana, la enfermedad y la muerte (28).
La lucha contra los microorganismos patógenos mediante el uso de fagos se propuso poco después del
descubrimiento de éstos, aproximadamente hace 90 años. Lamentablemente, con el descubrimiento de los
antibióticos se redujo la investigación sobre la terapia por fagos. Hoy en día, el problema cada vez mayor es la
resistencia de antibióticos por parte de las bacterias (en este caso patógenas) reavivando así el interés en la
terapia de fagos, y relativamente en poco tiempo el concepto fue ampliado a la esfera de la inocuidad alimentaria
(29).
En 2004 se reportó un estudio realizado en diversos estados de México (Coahuila, Durango, Estado de México,
Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla y Querétaro) donde se fagotipificó Salmonella sp proveniente de carne de
pollo de engorda, gallinas progenitoras, reproductoras, de postura comercial, productoras y huevo (30).
Entre los avances en el uso de fagos se puede mencionar el desarrollo de nuevos fagos con potencial lítico
específicos contra bacterias patógenas que se requiere como agente para la descontaminación de productos
alimenticios y la sanitización del ambiente de fabricación, esto se puede lograr cuando se obtiene una cantidad
efectiva de al menos un fago o en forma de coctel (31).
Una característica de los fagos que se ha aprovechado son las enzimas de polimerasa de polisacárido que se
segrega durante la inserción del fago-bacteria. Las enzimas degradan la cápsula bacteriana y permite que los

�fagos se unan a los receptores de la membrana externa (32). Esta característica ha atraído el interés por su
aplicación para el control de la formación de biofilm, añadiendo fagos a las superficies de trabajo en las que se
manipulan alimentos, es un campo emergente conocido como biología sintética que pretende diseñar y construir
sistemas biomoleculares utilizando fagos contra microorganismos patógenos (33, 34), de la misma forma, en
algunos alimentos se podría eliminar un patógeno por simple competencia. La gran ventaja de un sistema de
estas características viene dado por la alta especificidad de los fagos hacia bacterias específicas (35).
Las recientes investigaciones donde se han utilizando fagos se centran en el tratamiento de variedades
entéricas de Salmonella y de infecciones respiratorias en ganado y aves de corral, además, algunas
publicaciones recientes han demostrado la incursión de bacteriófagos que se utilizan en productos alimenticios
(36, 37, 38). Se ha utilizado bacteriófagos en forma de coctel que podían reducir la incidencia de Salmonella en
productos a base de carne de pollos (canal y piel) (39), en semillas germinadas, dulce de frutas cortadas (40) y
pavos procesados, por ejemplo, en la piel de pollo la reducción de Salmonella se debió al incremento en el
número de fagos por agente patógeno utilizando una multiplicidad de infección (MI) de 100 a 1000 (41, 42, 43
44), esta terapia fágica también se ha utilizado para curar enfermedades infecciosas como en el caso de aves
infectadas evitando la colonización deSalmonella, así como su utilización en el tratamiento de aguas residuales
(45, 46, 47).
Recientemente, los fagos se han empleado para combatir microorganismos de importancia en alimentos
comoListeria monocytogenes y Enterobacter sakazakii (48, 49), así como también se analizan las bacterias
patógenas resistentes a diferentes antibióticos y no solamente al ámbito alimenticio, incluyendo pero no limitado,
a los productos alimenticios donde se incluyen las zonas donde hay preparación de productos alimenticios, los
implantes quirúrgicos, metálico, plástico, azulejos, porcelana, o superficies de vidrio, dispositivos médicos y los
instrumentos, y la piel. Estos métodos se utilizan también contra las bacterias patógenas, en particular
resistentes a múltiples medicamentos, por ejemplo, son adecuados para luchar contra las cepas
de Staphylococcus tales comoStaphylococcus aureus y epidermidis (50).
La terapia fágica se ha utilizado en el pasado para tratar enfermedades infecciosas, esto especialmente en
Europa Oriental donde se han conseguido grandes avances, como la aplicación en el tratamiento de aguas
residuales (bioremediación) (51). En la terapia fágica, las preparaciones estarán basadas con diferentes
concentraciones llamadas multiplicidad de infección que es el cociente entre las bacterias muertas contra las
bacterias vivas después del tratamiento; los fagos se pueden utilizar en combinación con otros agentes
antibacterianos, complementándose a los antibióticos, para esto se han preparado los concentrados de fagos
que deben reproducir en medios apropiados para las bacterias huésped especifica (52, 53).
Los productos comerciales para terapia fágica se distribuyen en diferentes presentaciones. Los fagos se pueden
distribuir liofilizados y se disuelven antes de la administración por vía intravenosa en un soporte adecuado como
por ejemplo una solución acuosa o tampón o suspenderse en cualquier líquido adecuado, coloidal, o de la matriz
de polímeros para crear bactericidas; el principio activo se puede administrar de una manera conveniente, como
por inyección (subcutánea, intravenosa, administración, etc.) por vía oral, pulmonar (por ejemplo, aerosoles o
por otros dispositivos a los pulmones), spray nasal, intramuscular, intraperitoneal intrahecal, intravítrea, vaginal,
rectal, la punción lumbar, y la aplicación directa. Dependiendo de la vía de administración, el principio activo
puede estar recubierto de un material que preserve la sustancia de la acción de enzimas, ácidos y otras
condiciones naturales que pueden inactivar la sustancia (por ejemplo, comprimidos recubiertos entéricos o
pastillas) (54).
Además existe la posibilidad de incorporar los fagos en forma de aerosol específicamente aprobados para ser
administrados en aerosol a los pulmones por inhalación. Los tipos y concentraciones de los propulsores en el
dispositivo se deben de ajustar en función del tipo de los fagos. También en forma de pomadas o recubrimientos
para usos medicinales, tales como el tratamiento de infecciones, apósito o implantes quirúrgicos, y como
desinfectante de amplio espectro para la piel o enjuagues bucales, batas desinfectante, también se puede
utilizar para la limpieza de instrumentos médicos, en pre-operatorio batas quirúrgicas, etc. (55)
En los últimos años, las empresas dedicadas a la biotecnología comenzaron a desarrollar productos utilizando
fagos específicos para eliminar las bacterias que causan ETA’s; en primer lugar, en septiembre de 2006, la
Administración de drogas y alimentos de los Estados Unidos de Norteamérica (FDA), incluye a los fagos en la
categoría de "aditivos alimentarios", para reducir la presencia de la bacteria Listeria monocytogenes; la empresa
Intralytix, Inc. sostiene que su "coctel" de seis diferentes fagos reduce la probabilidad del desarrollo de estas
bacterias patógenas y el Departamento de Agricultura (USDA) aprobó posteriormente un producto a base de

�fagos de la compañía OmniLytics Company diseñado para ser rociado con la finalidad de reducir la presencia
de E. coli(56).
Un producto llamado AGRIPHAGE se aplica actualmente a una amplia gama de cultivos para combatir bacterias
especificas con notable éxito; el tratamiento de las plantas desde la fase de semilla hasta su desarrollo da como
resultado una gran variedad de cultivos importantes en el área agroindustrial, que van desde tomates, pimientos,
lechuga, repollo, y melones, a cultivos tales como fresas, manzanas, peras, e incluso cítricos y plantas
ornamentales. Esta tecnología hace posible el tratamiento de prácticamente todos los tipos de cultivos agrícolas,
en cada región geografía y diversidad de climas. Las expectativas de ventas de este tipo de productos
elaborados a partir de la utilización de la biotecnología agrícola en los E.U. de $ 2,9 millones en 2006 y seguirá
aumentando un 6,3 por ciento por año. La empresa OmniLytics ha tenido una posición importante en este
mercado dada la experiencia y tecnología que la han distinguido como una empresa mundial en la fabricación
de soluciones de fagos en el campo agrícola (57).
Conclusiones
Por lo descrito anteriormente, se puede apreciar el amplio potencial del uso de fagos en diferentes campos. En
la biotecnología, los bacteriófagos se pueden emplear como indicadores de contaminación fecal en agua y
suelos así como en la fagotipificación o identificación de bacterias; recientemente se utilizan como biocontrol en
alimentos, aplicándose a una diversidad de productos frescos, fruta, carnes diversas y jugos; también se utilizan
en el tratamiento de aguas residuales (bio-remediación); los fagos virulentos se pueden utilizar como agentes
de control biológico contra microorganismos patógenos en seres humanos, animales y plantas, llegándose
inclusive a pensar muy recientemente en retomar el tema de la fagoterapia aplicada a los seres humanos.
Resumen
El riesgo para adquirir una enfermedad de transmisión alimenticia (ETA) se presenta cuando los alimentos son
alterados y contaminados por bacterias patógenas; tal evento ocurre por contaminación cruzada a través de la
materia prima, el proceso o el trabajador. La lucha contra microorganismos patógenos mediante el uso de
bacteriófagos se propuso hace casi 100 años, sin embargo, sólo hasta años recientes recibe la importancia
adecuada debido al surgimiento de bacterias resistentes a antibióticos. En la actualidad, diversas compañías
biotecnológicas se dedican a la manufactura de productos a base de fagos para combatir las ETA’s. Este campo
de investigación y desarrollo tiene un gran potencial en las áreas del biocontrol de alimentos y en la fagoterapia
en humanos.
Palabras clave: bacteriófagos, fagoterapia, biocontrol de alimentos
Abstract
The risk of getting a foodborne disease (FBD) occurs when food is altered and contaminated by pathogenic
bacteria; such cross-contamination event occurs through the raw materials, process, or the worker. The fight
against pathogenic microorganisms through the use of bacteriophages was proposed nearly 100 years ago,
however, only until recent years receives proper consideration because of the emergence of bacteria resistant
to antibiotics. Currently, several biotech companies engaged in the manufacture of phage-based products to
combat FBD. This field of research and development has a great potential in the areas of food biocontrol and
phagotherapy in humans.
Keywords: bacteriophages, phagotherapy, food biocontrol
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�EFECTO DE LA ACTIVIDAD ANTIESPASMODICA DEL EXTRACTO
METANOLICO DEL ALGA Oedogonium capillare (Linn) Kuetz SOBRE
ILEON DE RATA WISTAR.
Rosario C. Vargas Solís1, Rosa Martha Pérez Gutiérrez2 y Guadalupe Figueroa Torres3
1

Laboratorio de Fitofarmacología, Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.(México D.F., México).

2

Laboratorio de Investigación de Productos Naturales. Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias
Extractivas Instituto Politécnico Nacional (México D.F., México).
3

Laboratorio de Ficología. Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco .(México D.F., México).

E-mail: rvargas @correo. xoc.uam.mx.
Introducción
En los estudios realizados en
las algas se
encontraron
compuestos con diferentes efectos
farmacológicos,
como
son:
analgésico,
antiinflamatorios, relajantes musculares entre otros
(1). Actualmente se sabe que más del 15% de las
algas ofrecen una novedad curativa en relación del 1%
de las especies terrestres. Oedogonium capillare(Linn)
Kuetz es un alga, conocida comúnmente como “lama”
o “natas flotantes”. Pertenece a la familia
Oedogoniaceae de la División Clorophyta (2,3,4) Vive
en agua dulce, se caracteriza por formar filamentos
simples, uniseriados, las células son largas y angostas,
posee cloroplastos reticulados; presenta una forma de
crecimiento basada en el desarrollo de masas flotantes que llegan a cubrir todo el cuerpo de agua. Esta alga
sirve de alimento y protección a los renacuajos y a otros organismos acuáticos. En la medicina tradicional se
ha usado esta alga para aliviar trastornos gastrointestinales. En este estudio se determinó el efecto
antiespasmódico del alga O. capillare, empleando diferentes extractos (metanólico, hexánico y clorofórmico)
sobre un bioensayo realizado en órgano aislado de íleon de rata Wistar.
Materiales y Métodos
Planta
El alga Oedogonium capillare, fue recolectada en el Centro de Investigaciones biológicas y Acuícolas de
Cuemanco (CIBAC) de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. Se recolectaron
aproximadamente 4 kg del alga, se lavó con agua corriente y se eliminó manualmente todo el material extraño.
El material fue observado al microscópio para determinar su pureza, posteriormente se identificó en el
laboratorio del Ficología de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco guardando un voucher de la
especie como referencia.
Preparación del extracto
El alga Oedogonium capillare se secó a la sombra sobre papel a temperatura ambiente. Se pesaron 300 g del
alga molida, los cuales se colocaron en un Soxhlet a temperatura de reflujo con hexano durante 5
horas, consecutivamente se extrajo con cloroformo y el metanol. El disolvente fue eliminado con un evaporador
rotatorio a presión constante. El rendimiento del extracto de hexano, cloroformo y metanol fue de 1.05, 2.1 y
3.6% respectivamente. El residuo del extracto fue disuelto en solución fisiológica Krebs Hansseleit para su
estudo (5)

�Animales
Se utilizaron ratas machos Wistar, de un peso de 200- 250 g. Se mantuvieron con periodos de luz-oscuridad de
12:12 y humedad relativa de 50%; agua y comida ad limitum.
Preparación del tejido
Los animales se sacrificaron por dislocación cervical, se abrió la cavidad abdominal y se extrajo el íleon que se
cortó en segmentos de 1.5 cm; cada uno de los anillos se fijó a un transductor F-60 conectado a un fisiógrafo
Narco-BioSystems y el otro extremo a una cámara para órgano aislado, con 10 ml de solución fisiológica KrebsHansseleit, con burbujeo constante de una mezcla de oxígeno al 5 % y bióxido de carbono al 95 % (carbógeno),
a temperatura constante de 37 ºC y pH de 7.2. El tejido se dejó estabilizar durante 30 minutos, la solución
fisiológica fue cambiada cada 10 minutos. Para probar cada uno de los extractos se hizo un registro control
durante 5 minutos y después el extracto se le agregó al baño que permaneció en contacto con el músculo
durante 5 minutos periodo durante el cual se hizo el registro experimental, terminado éste se lavó el tejido y se
volvió a realizar otro registro para evaluar las condiciones fisiológicas del músculo. Para cada uno de los
extractos se utilizaron tejidos recién obtenidos. Se probaron los extractos de cloroformo, hexano y metanol para
determinar cual de ellos tenía efecto sobre el íleon (6).
Con el extracto activo se hizo una curva dosis respuesta con adición acumulativa al baño y las concentraciones
usadas fueron de 0.5, 1, 2, 4, 8 y en algunos casos 16 mg/ml. Para evaluar la actividad antiespasmódica se
utilizó KCl 60 mM para producir una contracción sostenida y posteriormente aplicar el extracto activo. Se utilizó
acetilconina (2µg/ml) la cual se aplica después de la incubación del tejido con el extracto durante 10 minutos y
se comparó con el registro control previamente realizado. Los resultados se normalizaron como porcentaje a
partir de los obtenidos al inicio de las pruebas.
Análisis estadístico
Los resultados se presentan como la media ± desviación estándar, con el número de los experimentos (n). La
comparación de los datos se hizo mediante un análisis de varianza ANOVA. Se estableció la diferencia
significativa para una p&lt; 0.05.
Resultados
El extracto metanólico de Oedogonium capillare presentó un efecto relajante, los extractos clorofórmico y
hexánico no tuvieron efecto sobre la amplitud de las contracciones ni sobre el tono del músculo del íleon de la
rata Wistar.
Efecto relajante del extracto metanólico de O. Caplillare sobre el tono basal del íleon de rata
La adición acumulativa del extracto metabólico (0.5 – 8 mg/ml) produjo una relajación progresiva de la amplitud
de las contracciones del íleon con IC50 0.6 mg/ml, n= 27, ( ver Figura 1). Se observó que el extracto es capaz
de inhibir la actividad contráctil del íleon en una forma significativa, esto se presentó en todas las preparaciones
estudiadas.
Figura 1. Efecto relajante del extracto metabólico de O. capillare sobre las concentraciones de ileon
aislado de rata. Las barras verticales representan la desviación media de las concentraciones. p&gt;
0.05.

�Para conocer la actividad del extracto sobre el tono del músculo se probaron diferentes concentraciones del
extracto metanólico ( 0.5 a 8 mg/ml) sobre el íleon y se obtuvo una relajación máxima de 180 ± 51.2 % (n = 27)
por debajo del tono basal (ver Figura 2); con un IC50 = 2.2 mg/ml; se puede ver que este efecto es completamente
reversible porque cuando el extracto se eliminaba de la preparación el tejido se recuperaba totalmente; esto
puede apoyar las bases fisiológicas para el uso que se le da en la medicina tradicional para el tratamiento de
los trastornos gastrointestinales.
Figura 2. Efecto relajante de O capillare sobre el íleon aislado de la rata Wistar. Las barras
corresponden a la desviación media estándar. p&lt; 0.05.

�Efecto antiespasmódico del extracto metanólico de O. Capillare sobre íleon de rata
Se indujo la contracción sostenida del íleon con KCl 60 mM (estímulo despolarizante) y se observó una
relajación de 5.6 ± 15.3 %, n = 45 por debajo del tono basal, al aplicar concentraciones acumulativas del extracto
metanólico (0.5 a 16 mg/ml); con un IC50 = 0.74 mg/ml (ver Figura 3).
Figura 3. Efecto antiespasmódico dosis-dependiente del extracto de O. capillare sobre íleon aislado,
previamente despolarizado con KC1 ( 60 mM). Las barras corresponden a la desviación media estándar.
P&lt; 0.05.

La preparación se preincubó con el extracto metanólico ( 0.5 a 8 mg/ml) durante 10 minutos y se le agregó
acetilcolina (2 µg/ml) se obtuvo una reducción de la contracción producida por el neurotransmisor de 96.5 ± 3.6
%, n = 27 con la dosis mayor del extracto, comparada con el registro control y con relación dosis dependiente
(7), con un IC50 = 1.8 mg/ml (ver Figura 4).
Figura 4. Curva de relajación dosis-dependiente después de la edición del extracto de O. capillare al
íleon de rata previamente estimulado con acetilcolina. Las barras corresponden a la desviación media
estándar. p&lt; 0.05

�Discusión y Conclusiones
El extracto metanólico tiene componentes polares
dosis dependientes, relajantes, reversibles y
antiespasmódicos sobre el íleum de rata ya que es capaz de inhibir la respuesta de un amplio rango de estímulos
contráctiles así como de una alta concentración de potasio y del neurotransmisor acetilcolina, aunque mostró
mayor selectividad por el KC1 puesto que su IC50 fue menor que para la acetilcolina, sin embargo son mas
semejantes comparados con el extracto metanólico (8,9) La actividad antiespasmódica apoyaría el uso que se
le da en la herbolaria para el tratamiento de trastornos intestinales.
El KCl inhibe la entrada de calcio por los canales de membrana L operadas por voltaje. La acetilcolina se une a
su receptor serpentina acoplados a través de una proteínas G a una fosfolipasa C de la membrana plasmática,
fosfatidilinositol 4.5 bifosfato, que cataliza la formación de 1,4,5 trifosfato de inositol y diacilglicerol, los cuales
actúan como segundos mensajeros. La primera substancia actúa liberando calcio intracelular del retículo
endoplásmico y la segunda, es decir, el diacilglicerol, activa la proteína quinasa C dependiente de fosfolípidos
capaz de fosforilar ciertas proteínas diana específicas. Por lo que se sugiere que la relajación producida por el
extracto algal metanólico podría ser debida a inhibición de la liberación del calcio intracelular del retículo y/o
inhibición de la entrada de calcio a través de la membrana (10,11, 12).
El presente estudio muestra que el extracto metanólico de Oedogonium capillare tiene componentes con efectos
relajantes significativos (p&lt; 0.05) y antiespasmódicos tanto para la acetilcolina como para el cloruro de potasio
(p&lt; 0.05), reversibles y dosis dependiente sobre el íleon de rata Wistar, por lo que es necesario continuar con
los estudios fitoquímicos y farmacológicos para aislar el o los componentes responsables de los efectos antes
mencionados.
Resumen
El alga Oedogonium capillare (Linn.) Koetz, se evaluó el efecto antiespasmódico de los extractos de metanol,
cloroformo y hexano, en una preparación para órgano aislado in Vitro sobre íleon de rata Wistar, utilizando
acetilcolina y cloruro de potasio. Se determinó IC50 para cada uno de ellos. El extracto metanólico tuvo efectos
relajantes significativos sobre el íleon utilizado a diferencia de los otros extractos clorofórmico y hexánico que
no tuvieron actividad. También el extracto de metanol es capaz de inhibir la contracción inducida con KCl y la
acetilcolina, este efecto antiespasmódico puede explicar el uso que se le da en la medicina tradicional.

�Keywords: antispasmodic activity, methanol extract, Oedogonium capillare
Abstract
The antispasm effect of methanol, chloroform and hexane extracts of the algae Oedogonium capillare (Linn.)
Koetz was evaluated in an in Vitro preparation for an isolated organ. This was tested on the ileum of Wistar
rats using acetylcholine and potassium chloride. For each of them, IC50 was determined. The methanol extract
had a significant relaxation effect on the ileum in contrast with the other chloroform and hexane extracts which
showed no activity. The methanol extract showed also a capability to inhibit contractions induced with KCl and
acetylcholine; this antispasm effect might account for the use of this algae in traditional medicine.
Palabras calve: actividad antiespasmódica, extracto metanólico, Oedogonium capillare
Referencias
1. Muñoz A. 1992 Drogas del Mar. Substancias Biomédicas de algas Marinas. Universidad de Santiago de
Compostella. p 188.
2. Hirn, K.E. 1960 Monographie der Oedogoniaceen. H.R. Engelmann (J. Cramer) and Wihildon &amp; Wesley,
New York. 52, 112-114.
3. Gauthier-Liérre, L. 1964 Oedogoniacées Africaines. J. Cramer, Germany, 305-306.
4. Tyffany L.H. 1930 The Oedogoniaceae. Ohio State University Columbus, Ohio p. 53, 80, pl XVIII, figs. 16 y
165.
5. Vargas R. y R. M Pérez 2000 Efecto del extracto hexánico de Aloysia tripilla sobre el corazón de rata
Wistar. Rev. Mex. Cien. Farm. Vol. 3 No.3: 23-25.
6. Vargas R., G. S. Pérez and S. M. A Zavala., Chimal H. A.1998 Inhibitory effect of Salix taxifolia extract on
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7. García R., I Lemus., P Rivera and S Erazo. 1997 Biological and chemical study of paico (Chenopodium
chillensi, Chenopodiaceae) J. of Ethnopharmacol. 57: 85-88.
8. Lima C Lima CC, DN Criddle, AN Coelho-de-Souza, FJ Monte, M Jaffar, JH Leal-Cardoso. 2000 Relaxant
and antiespasmodic actions of methyleugenol on guinea-pig isolated ileum. Planta Med. 66, 408-411.
9. Cámara C.C., R.F.N Nasimiento, L.C Maceo-Felho, S.B.F. Almeida and C. M. Fronteles 2003
Antispasmodic effect on the Essential Oil of Plectranthus barbatus and some Major Constituents on Guineapig ileum. Planta Med.69:1080-1085.
10. Nelson L. D.and M. M Cox 2000 Lehninger Principios de Bioquímica. Editorial Omega. 456-458.
11. Amos S., F. K Okwuasaba, K Gamaniel, P.Akah and C.Wambebe 1998 Inhibitory efect of the aqueous
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12. Borrelli, F., N Borbone., C R.apasso, D. Montesano, S.De Marino, G.Aviello, G. Aprea and A. Izzo
2009 Potent relaxant effect of a Celastrus paniculatus extract in the rat and human ileum. J.
of Ethnopharmacology.122:434-438

�FACTORES DE RIESGO Y HÁBITOS ALIMENTARIOS EN PERSONAS
DE 25 A 35 AÑOS, CON Y SIN ANTECEDENTES DE DIABETES
MELLITUS TIPO 2
Hilda Lissette López Lemus 1, Raúl Edgardo Pérez Gallaga 2, Rebeca Monroy Torres 1*
1Universidad

de Guanajuato, Departamento de Medicina y Nutrición, División Ciencias de la Salud, Campus
León (León, Gto., México); 2Instituto Mexicano del Seguro Social, Hospital General Subzona MF No. 15
(Moroleón, Gto, México)
E-mail: rmonroy79@yahoo.com.mx
Introducción
La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es el
padecimiento endocrinológico más frecuente en
todo el mundo. Se caracteriza por hiperglucemias
constantes, como resultado de una alteración en la
producción y utilización de la insulina (1-3). En
1998, de acuerdo a datos de la Organización
Mundial de la salud, hubo 143 millones de personas
con diabetes en el mundo y, el pronóstico para el
año 2025 será de 300 millones de personas con
DM2. De estas cifras, un 80% pertenecerán a
países en vías de desarrollo (4). En México, de
acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud del 2000
(ENSA), se registró una prevalencia de DM2 de
7.5% en la población mayor de 20 años y, en el
2006 fue de un 7%. El Estado de Guanajuato, se
ubica por debajo de la media nacional con un 5.6% y en el 2006 la prevalencia fue de 5.6%, siendo mayor en
mujeres (6.3%) que en hombres (4.7%); para el grupo mayor de 60 años, la prevalencia fue de 14.9% (5, 6).
La morbilidad de la DM2 está determinada por las complicaciones microvasculares y su mortalidad se debe
principalmente a las complicaciones macrovasculares, las cuales pueden estar presentes antes del diagnóstico
de la enfermedad (7). El pronóstico señala, que se mantendrá el incremento en la prevalencia e incidencia de
la enfermedad, teniendo como principales factores de riesgo la presencia de obesidad y el tiempo de aparición
(edad); donde los pacientes llegan a vivir en promedio 20 años con la enfermedad. La presencia de DM2 e
hipertensión arterial, es tres veces mayor en adultos con obesidad, cifra que se incrementa de 3.8 a 5.6 veces
para las edades de 25 a 45 años respectivamente (8, 9).
El control de la DM2 involucra intervención educativa para la modificación paulatina de los hábitos de
alimentación, que comprende los valores, tradiciones y costumbres de la población en torno a la alimentación.
En México se estima que de un 48 a 69 % de los pacientes que presenta un deficiente control metabólico, se
atribuye a un modelo biomédico poco exitoso, donde queda claro que el control glucémico es un proceso
complejo (10), por lo que se deben realizar intervenciones integrales y multidisciplinarias en aspectos de
educación, nutrición, actividad física y, en caso necesario, tratamiento farmacológico (8, 10).
Se han descrito varios factores de riesgo para el desarrollo de DM2, los cuales puede ser no modificables
como: la edad, género, raza y antecedentes heredofamiliares de diabetes y; modificables, que corresponden al
ambiente como los hábitos de alimentación (exceso de hidratos de carbono simples, grasas), el incremento de
peso, tabaquismo, sedentarismo y estrés (11,12). La combinación de cualquiera de estos factores, aumenta la
posibilidad de padecer la enfermedad y de manera más temprana (13).
En algunos grupos étnicos se ha presentado un incremento de obesidad, debido a la adopción de estilos de
vida más occidentalizados (14). México ha presentado un proceso latente de transición, influido por los hábitos,
las costumbres, ingreso de la población, diversidad y la calidad nutrimental de los alimentos (15, 16). A nivel
nacional sólo el 35% de las personas entre 10 y 19 años de edad y el 40% de los adolescentes y adultos jóvenes

�de 12 a 29 años de edad, realizan alguna actividad física. La presencia de sedentarismo es mayor en mujeres
que en hombres (17).
La prevalencia nacional de hipertensión arterial en población de 20 a 69 años es del 30%, siendo mayor en
hombres que en mujeres (34.2% y 26.3% respectivamente). Pero, el riesgo de complicaciones por hipertensión
es similar en ambos grupos (18). Se recomienda que las personas mayores de 20 años con factores de riesgo
ya mencionados, se realicen una evaluación anual que incluya medición de glucosa y lípidos en
sangre, vigilancia de control de peso, realicen actividad física, disminución del hábito tabáquico y vigilancia de
la presión arterial.
En la actualidad existen múltiples estudios encaminados a la promoción y prevención de este padecimiento, a
edades en las que la enfermedad comienza manifestar sus síntomas, pero pocos estudios en el grupo de edad
de los 25 a 35 años (19). Por lo que surgió el objetivo e interés de analizar los principales factores de riesgo y
los hábitos alimentarios en personas de 25 a 35 años, con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 y
compararlos con un grupo control sin antecedentes de DM2. Para este estudio se consideraron como principales
factores de riesgo a la presencia de sobrepeso, obesidad, interpretación del índice cintura cadera, sedentarismo,
hiperglucemia, hipertensión arterial, tabaquismo.
Material y Métodos
Se estudiaron 100 pacientes, 50 con y 50 sin antecedentes de DM2. Fueron reclutados durante cinco meses. A
todos los participantes se les solicitó su consentimiento informado por escrito. Los criterios de selección fueron:
pacientes afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social HGSZ MF No. 15, perteneciente al municipio de
Moroleón, Guanajuato; edad de 20 a 35 años, que permitieran una determinación de glucosa capilar, sin
diagnóstico de diabetes y con antecedentes heredofamiliares de diabetes mellitus y para las mujeres con
embarazos previos, que hubieran presentado diabetes gestacional. Estos mismos criterios aplicaron para los
pacientes del grupo control, excepto que no presentaran antecedentes heredofamiliares de DM2. El muestreo
fue de casos consecutivos. Las personas que presentaron una glucosa en ayuno igual o mayor a 110 mg/dL,
se les canalizó con su médico familiar para valoración y seguimiento.
Se aplicó un cuestionario prediseñado por los autores, para capturar la información de los principales factores
de riesgo de DM2, con las siguientes variables: tipo de actividad física o presencia de sedentarismo, hábito
tabáquico y número de cigarrillos, presencia de sobrepeso u obesidad e interpretación de índice cintura cadera,
mediante evaluación antropométrica.
Para la evaluación de la actividad física, se consideró que el sujeto realizara al menos, cada tercer día por 30
minutos alguna actividad (20), de lo contrario se registró como persona con sedentarismo positivo.
Para las variables antropométricas se registró el peso y la talla, de acuerdo a la técnica descrita por Ávila y
cols. (21), con una báscula mecánica con altímetro marca BAME®, con precisión de 100g. Para la medición de
la circunferencia de cintura y de cadera, se utilizó una cinta métrica de fibra de vidrio marca TANITA®. Todo lo
anterior con previa estandarización y realizado por una nutrióloga. Mediante el peso y talla, se calculó el índice
de masa corporal (IMC), con su posterior interpretación de acuerdo a los valores de referencia de la OMS (22).
Se calculó el índice cintura cadera (ICC), en base a la fórmula ICC = Cintura (cm)/Cadera (cm). La técnica para
la toma de cintura fue en base a lo estipulado por Lohman y cols. (23) y, el resultado se consideró adecuado
con valores entre 0.71 a 0.84 cm para las mujeres y, para los hombres de 0.78 a 0.93 cm, de acuerdo a Okosun
y cols. (24).
Respecto a la toma de presión arterial, se utilizó un baumanómetro y estetoscopio marca Adex ® y, la técnica
se realizo de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana (NOM-030-SSA2-1999). Los valores considerados para el
diagnóstico de hipertensión arterial fueron a partir de 140-159/ 90-99 mmHg (25).
Los niveles de glucosa capilar se analizaron mediante glucómetro y tiras reactivas marca Medisense Optium
de Abbott Laboratories ®, con un rango de detección de 20 a 800 mg/dL de glucosa. Se consideró hiperglucemia
con un valor ≥ 110mg/100mL, de acuerdo a la NOM-015-SSA2-1994 (26).
Para la evaluación de los hábitos de alimentación, se consideró el análisis de las características de la
alimentación (variada, completa y equilibrada) que presentaron los participantes, donde se aplicó un
recordatorio de 24 horas. Durante el análisis del recordatorio de 24 horas, se utilizaron réplicas de alimentos

�marca NASCO®. Para conocer si la alimentación era equilibrada, se hizo una estimación del contenido de los
macronutrimentos: proteínas, hidratos de carbono y grasas de la alimentación, dentro de los porcentajes
recomendados de 10 a 15%, 60 a 70% y 20 a 25% respectivamente. Se consideró un rango adecuado dentro
del porcentaje de 90 al 110% de lo recomendado, además, con estos datos del recordatorio de 24 horas
se determinó el consumo promedio de energía al día, el cual se comparado con el consumo recomendado de
acuerdo a la fórmula de la FAO/OMS/UNU. Todos los análisis se realizaron a través del software de Nutrikcal®
versión 4.0. Se consideró una alimentación completa, cuando se incluyó al menos 5 grupos de alimentos de los
ocho, considerados por el Sistema Mexicano de Alimentos equivalentes: frutas, verduras, cereales y tubérculos,
leguminosas, leche, azúcares, aceites y grasas y, productos de origen animal (carne, aves, huevo y queso).
Para la característica de variada, se consideró con la inclusión de dos o más alimentos del mismo grupo al día
(27). Además de medir las características de de la alimentación, los participantes llenaron un cuestionario de
frecuencia de alimentos, donde se presentaron tres opciones: una vez a la semana, dos a cuatro veces a la
semana y diario. Además se contó con un cuestionario de hábitos de alimentación con tres opciones también:
hábitos adecuados, regulares y hábitos inadecuados.
Para el análisis estadístico, se utilizó estadística descriptiva e inferencial con X2. La descripción de los hábitos
de alimentación fue sólo de forma cualitativa, al igual que los factores de riesgo. Todo con un α &lt; 0.05. El
proyecto fue aprobado por el Comité de Investigación y Ética del Departamento de Medicina y Nutrición, de la
Universidad de Guanajuato y de la Institución donde fue realizado el estudio (IMSS HGSZ MF No. 15).
Resultados
Se estudió un total de 100 personas (50 con y 50 sin antecedentes de DM2), un 67% fue del sexo femenino y
un 33% del sexo masculino. Para el grupo con antecedentes de DM2, 37 (74%) fueron mujeres y 13 (26%)
hombres. Mientras que para el grupo sin antecedentes, 30 (60%) fueron mujeres y 20(40%) hombres. Respecto
a las características generales, no se observaron diferencias significativas para ambos grupos (ver Tabla 1).
Respecto a los principales factores de riesgo analizados, el grupo con antecedentes de DM2 presento mayor
frecuencia de sedentarismo con un 74%. El índice cintura cadera se observó fuera del rango recomendado en
un 40%, en tanto la presencia de tabaquismo se observó en un 20% (ver Tabla 2). En el grupo sin antecedentes
de DM2, se detectó hipertensión arterial en dos casos. En ambos grupos, las mujeres cursaron con mayor
porcentaje de sobrepeso y obesidad, 68% y 55.5% respectivamente.
Tabla 1.Características generales por sexo de los 100 participantes (personas con y sin antecedentes
de DM2)
Variable *
Genero n (%)

67 (67%)

Mujeres

33 (33%)

Hombres

30 ± 3

Edad ( años)

31 ± 3

Mujeres

110±15

Hombres

115±10

Presión arterial

75±9

Sistólica mmHg

80±5

Mujeres

95±19
94±19

�Hombres
Diastólica mmHg
Mujeres
Hombres
Glucemia en mg/dl
Mujeres
Hombres
* Sin diferencia significativa en todas las variables. Prueba t de student
para las variables numéricas y, comparación de dos proporciones para los porcentajes
Tabla 2. Frecuencia de los principales factores de riesgo y su comparación (con y sin antecedentes de
DM2)
Hombres Mujeres Total Con Antecedentes de
n = 33
n = 67 n=100
DM2
n (%)
n (%)
n=50
n (%)

Sin Antecedentes
cedentes de DM2
n=50
n (%)

IMC**

16(32)

34(68)

50

24 (48)

26 (52)

Sobrepeso

12(44.4)

15(55.5)

27

16 (32)

11 (22)

Sedentarismo

21(30.4)

48(69.5)

69

37 (74)

32 (64)

Niveles fuera de lo
recomendado para el
ICC***

18(47.3)

20(52.6)

38

20 (40)

18 (36)

Tabaquismo

15(78.9)

4(21)

19

10 (20)

9 (18)

Hiperglucemia

3(18.7)

13(81.2)

16

9 (18)

7 (14)

Hipertensión

2(100)

0 (0)

2

0

2 (4)

Obesidad

p = Comparación por el estadístico de dos proporciones para ambos grupos de estudio; **IMC = Índice de
Masa Corporal; ***ICC = Índice Cintura Cadera (Valores normales de referencia: Mujeres ≤0.84 y hombres
≤0.93).
Para los factores de riesgo, en ambos grupos no se observaron diferencias significativas en ambos grupos (ver
Tabla 2). EL análisis total para ambos grupos, arrojó la presencia de sedentarismo en un 69.5% para las
mujeres, donde la caminata fue el tipo de actividad física referido. El tabaquismo se observó en un 78.9% en
los hombres, con un consumo menor de 10 cigarrillos al día. La media de glucemia para ambos grupos fue de
95±19 mg/dL para las mujeres y de 94±19 para los hombres, donde 16 presentaron hiperglucemia.
Para las características de la alimentación, la mayoría presentó una alimentación desequilibrada, pero variada
y completa; sin diferencia significativa en los dos grupos. En general los hábitos de alimentación fueron
regulares para ambos grupos, con una frecuencia de 98% y 94% respectivamente, sin diferencia significativa
(ver Tabla 3). Un 31% de los sujetos señaló el consumo de nueve equivalentes del grupo de azúcares al día y

�un 7% consumían más de 7 equivalentes del grupo de grasas y aceites diariamente. La media del consumo de
energía fue de 1864±345 Kcal/día, sin encontrarse una diferencia significativa con la recomendación promedio
analizada de 1834±230 Kcal/día.
Tabla 3. Descripción de los hábitos de alimentación en ambos grupos
Grupo
n (%)

Total

p*

**NS

Adecuados

Con antecedentes
n=50
0

Sin antecedentes
n=50
3 (6)

3

Regulares

49 (98)

47 (94)

96

1 (2)

0

1

50

50

100

Inadecuados
Total

*Prueba de x2

**NS = No significativo

Discusión
La Organización Mundial de la Salud estima que existen alrededor de 140 millones de personas con diabetes
mellitus en el mundo; se espera que esta cifra se eleve a 300 millones en los próximos 25 años (28). En México
la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), es una de las principales causas de morbimortalidad asociada con el actual
modelo económico y social, con serias repercusiones en el estilo de vida, cuyos indicadores se observan en el
ambiente: alimentación, estrés, sedentarismo, tabaquismo, entre otros (29).
El sobrepeso y la obesidad se han descrito como factores asociados de forma directa con la diabetes. Vázquez
y cols. (30), encontraron un 43% de sobrepeso y un 35% obesidad en la población adulta derechohabiente del
Instituto Mexicano del Seguro Social, con una media de 39.5 años de edad. Mientras que Garza y cols. (31),
encontraron que la prevalencia de sobrepeso y obesidad fue del 41.4%. Los principales factores de riesgo
encontrados en ambos grupos y que se presentaron en más del 25% de la población fueron sobrepeso,
obesidad y sedentarismo, cercano a este porcentaje fue el tabaquismo y la hiperglucemia. Estos factores de
riesgo, de acuerdo a los reportes, serían suficientes para que en corto plazo se pueda desarrollar diabetes tanto
en el grupo con antecedentes y sin antecedentes de DM2 (32).
A pesar que el índice cintura cadera no mostró diferencia significativa entre ambos grupos, si se encontraron
valores fuera del rango recomendado. Conocer el tipo de obesidad no es clínicamente suficiente, ya que gran
parte de las alteraciones metabólicas asociadas con la obesidad, están más relacionadas con el tipo de
distribución de la grasa corporal que con la cantidad total de tejido adiposo (33). Algunos indicadores
antropométricos como el índice de masa corporal o índice de Quetelet (IMC), porcentaje de grasa corporal,
circunferencia abdominal y el índice cintura/cadera (ICC), determinan si un individuo presenta obesidad y, son
recomendados para la vigilancia y el seguimiento de las enfermedades crónicas no transmisibles (34). Los
estudios señalan que la obesidad abdominal y los valores elevados del ICC, son factores que duplica el riesgo
para presentar diabetes, con valores de Odds ratio de 1.9, con un intervalo de confianza (95 %) de 1.6 a 2.4,
donde este riesgo se incrementa con la edad (Odds ratio 1.8, IC 95 % = 1.7 a 1.9) (35). Las características de
la alimentación y el alto consumo de equivalentes derivados del grupo de grasas y aceites y azúcares, además
del sedentarismo, pueden explicar la presencia de sobrepeso y obesidad en este estudio, al igual que la
presencia de hiperglucemia, como se discute a continuación.
La hiperglucemia es una de las manifestaciones clínicas para diagnosticar DM2 (36), en el presente estudio se
encontró que un 16% del total de los participantes presentaron alteraciones en la concentración de glucosa, con
valores superiores a 110mg/100mL de acuerdo a la NOM-015-SSA2-1994 (37). En un estudio por Moreno y
cols., encontraron que el género femenino presentó mayor prevalencia de hiperglucemia, así como mayores
valores en glucosa en sangre. A pesar que el consumo de energía al día para la población estudiada, se
encontró dentro de las recomendaciones, la hiperglucemia que se presentó en este estudio, se puede explicar
por la alimentación desequilibrada que se observó y el alto consumo de equivalentes correspondiente al grupo

�de azúcares, que puede explicar la presencia de este factor de riesgo, además del mayor consumo de grasas
y aceites. Otro factor que también explica estos valores, fue el sedentarismo y la presencia de sobrepeso y
obesidad en ambos grupos (38).
El tabaquismo constituye uno de los problemas de salud pública a escala mundial y se le atribuye un 40% de
las causas de muerte cardiovascular y, un 18 % de las cerebrovasculares (39). En este estudio la presencia de
tabaquismo se encontró en un 19% de forma total (ambos grupos). A pesar que la hipertensión se encontró en
dos casos, esto también señala riesgo en la población, donde la mayoría desconoce que presenta alteraciones,
que pueden prevenirse de forma oportuna con el monitoreo y control de los factores de riesgo estudiados.
Respecto al análisis de la alimentación, el Comité de Educación en Salud, señala que el consumo diario de
energía para los mexicanos se ha incrementado. En este estudio se observó una alimentación desequilibrada
(distribución de proteínas, grasas e hidratos de carbono), independientemente de pertenecer al grupo con y sin
antecedentes de DM2 (40). Estas características de la alimentación estudiada, es semejante al patrón
alimentario de nuestro país, el cual ha presentado una lenta transición, influido por los hábitos, las costumbres
e ingreso de la población, así como por la diversidad y la calidad nutrimental de los alimentos (41,42). La
educación alimentaria y nutricia, debe incluir acciones de promoción mediante la participación activa de la
población en general y en especial aquella que se encuentra en riesgo de desarrollar DM2 (43,44). Para los
hábitos alimentarios se observó que sólo 3 participantes presentaron hábitos de alimentación adecuados, dichos
participantes corresponden al grupo que no presentaba antecedentes de DM2. En ambos grupos se observaron
hábitos de alimentación regulares.
Garza y colaboradores (45) señalan la necesidad de iniciar con un escrutinio de la diabetes a partir de los 20
años y esto ha cambiado, hasta sugerir desde etapas infantiles. Lo anterior para lograr incidir en los factores de
riesgo modificables, como son la presencia de obesidad, sobrepeso, sedentarismo, tabaquismo, hipertensión y
los hábitos de alimentación, que fueron analizados en el presente estudio.
El desarrollo de diabetes tiene un componente genético, el cual, de acuerdo a los estudios, se refuerza con la
presencia de otros factores de riesgo ambientales como los estudiados en esta población. Este estudio
corroboró, el efecto que tienen los factores de riesgo ambientales (obesidad, tabaquismo, sedentarismo, hábitos
de alimentación) para el desarrollo de la DM2, donde a pesar que estudio un grupo sin antecedentes de DM2,
los factores de riesgo encontrados fueron similares en ambos grupos. Los datos arrojados en este
estudio, acerca de los factores de riesgo en la población de edad de 25 a 35 años, permite el desarrollo de
estrategias para el monitoreo oportuno, como sucedió con los participantes que presentaron hipertensión y
alteraciones en la glucosa, por primera vez detectada.
Se sugiere continuar realizando estudios donde se incluyan programas de prevención a grupos de edades más
cortas, donde se vigile y analice el proceso de modificación en los hábitos de alimentación a través del tiempo
con diseños longitudinales, así como el impacto de la alimentación sobre la presencia de los factores de riesgo.
Una primera intervención con estos resultados es el tratamiento para quienes presentaron alteración en la
glucemia y la presión arterial, así como la presencia de sobrepeso u obesidad, además del sedentarismo.
Conclusión
Los principales factores de riesgo, para personas de 25 a 35 años sin y con antecedentes de DM2 fueron:
sobrepeso, obesidad y sedentarismo, y cercano al 25% de la población estudiada fue el tabaquismo y la
hiperglucemia. La hipertensión arterial y la hiperglucemia, se detectaron por primera vez en este estudio, en
pocos casos. Para el sobrepeso y obesidad en su mayoría se observaron valores de ICC fuera de la
recomendación. La alimentación fue desequilibrada y los hábitos de alimentación inadecuados en su mayoría
para ambos grupos, con mayor consumo del grupo de alimentos correspondiente a los azúcares y el de grasas
y aceites.
La obesidad y el sobrepeso estuvieron presentes en su mayoría, con distribución grasa a nivel abdominal, por
lo que es urgente aplicar estrategias y programas dirigidos a la prevención y control de la obesidad en edades
tempranas, como el grupo de edad estudiado así como en la infancia, la adolescencia y el adulto joven, para
disminuir el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2. Es evidente el efecto que tienen los factores de riesgo
ambientales (obesidad, tabaquismo, sedentarismo, hábitos de alimentación) para el desarrollo de la DM2, donde
a pesar que estudio un grupo sin antecedentes de DM2, los factores de riesgo encontrados fueron similares
en ambos grupos. Si las condiciones que presenta la población estudiada persisten, es de esperar que en un
futuro se continúe con el incremento en las estadísticas de diabetes mellitus. Estos factores de riesgo, de

�acuerdo a los reportes, serían suficientes para que en corto plazo se pueda desarrollar diabetes tanto en el
grupo con antecedentes y sin antecedentes de DM2.
Agradecimientos
Al Hospital General Subzona MF No. 15, del municipio de Moroleón, Guanajuato, por permitir realizar el estudio
y al Departamento de Medicina y Nutrición de la Universidad de Guanajuato por facilitar las réplicas de
alimentos.
Resumen
La prevalencia de diabetes mellitus tipo 2 en adultos a nivel nacional es de un 7%, con varios factores de riesgo:
obesidad y sobrepeso, hiperglucemia, sedentarismo, hipertensión, tabaquismo, hábitos alimentarios
inadecuados. El objetivo fue analizar la frecuencia de los factores de riesgo en personas de 25 a 35 años, con
y sin antecedentes de diabetes mellitus tipo 2. Se realizó un estudio analítico, en 50 personas con y 50 sin
antecedentes de diabetes mellitus 2 (control), se registraron los principales factores de riesgo como: sobrepeso
u obesidad, valores de índice cintura cadera fuera de la recomendación, sedentarismo, presencia de
hiperglucemia, hipertensión arterial y tabaquismo. Se analizó el IMC, presión arterial, glucosa capilar. A través
de un cuestionario se evaluó la presencia de tabaquismo, sedentarismo, los hábitos de alimentación
(características de la alimentación). Los resultados no mostraron diferencia significativa en ambos grupos y los
principales factores de riesgo para personas de 25 a 35 años fueron: sobrepeso, obesidad, con distribución
grasa de acuerdo al ICC; sedentarismo y, cercano al 25% de la población estudiada fue el tabaquismo y la
hiperglucemia. La hipertensión arterial se observó en el grupo control. Es evidente el efecto que tienen los
factores de riesgo ambientales (obesidad, tabaquismo, sedentarismo, hábitos de alimentación) en el desarrollo
de la DM2. Es urgente aplicar estrategias y programas dirigidos a la prevención y control de la obesidad en
edades tempranas, como el grupo de edad estudiado, así como en la infancia, la adolescencia y el adulto joven,
para disminuir el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2. Estos factores de riesgo, de acuerdo a los
reportes, serían suficientes para que en corto plazo se pueda desarrollar diabetes tanto en el grupo con
antecedentes y sin antecedentes de DM2.
Palabras clave: diabetes mellitus tipo 2, antecedentes heredofamiliares, hábitos alimentarios, factores de riesgo
Abstract
The prevalence of type 2 diabetes mellitus in adults at the national level is 7%, with several risk factors: obesity
and overweight, hyperglycemia, sedentary lifestyle, hypertension, smoking, improper eating habits. The objective
was to analyze the frequency of risk factors in people 25 to 35 years old, with and without a history of type 2
diabetes mellitus. An analytical study was conducted in 50 persons with and 50 without a history of diabetes
mellitus 2 (control), where were analyzed the main risk factors: overweight or obesity, waist-hip out of the
recommendation, sedentary lifestyle, hyperglycemia, hypertension and smoking. We analyzed BMI, blood
pressure, capillary glucose levels. Through a questionnaire evaluated the presence of smoking, sedentary
lifestyle, eating habits (characteristics of food). The results showed no significant difference in both groups and
the main risk factors for people 25 to 35 years old were overweight, obesity, fat distribution according to the ICC,
sedentary, and nearly 25% of the study population were smokers and had hyperglycemia. Hypertension was
observed in the control group. In this study found that the effects of environmental risk factors are crucial for the
development of type 2 diabetes mellitus. It is urgent to implement strategies and programs at preventing and
controlling obesity at an early age as the age group studied as well as in childhood, adolescence and young
adulthood, to reduce the risk of developing type 2 diabetes mellitus. These risk factors, according to reports,
would be sufficient for short-term diabetes can develop in this study population (with and without a history of
DM2).
Key words:Type 2 diabetes mellitus, family history, dietary habits, risk factors
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31. Romero T, Op. cit.
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41. Cuevas NA, Y Vela y T Carrada, Op. cit.
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45. Garza EI y M Carvajal, Op. cit.

�PERCEPCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN TRABAJADORES
DE INDUSTRIAS METALMECANICAS
Sol A. Castillo* y Teresa M. Torres López**
*Universidad Nacional Experimental de Guayana (Guayana Estado Bolívar Venezuela); **Instituto de
Investigación en Salud Ocupacional. Centro Universitario de Ciencias de la Salud, de la Universidad de
Guadalajara (Guadalajara, Jal., México)
E-mail: solcasti@uneg.edu.ve
Introducción
La percepción del riesgo del riesgo es una
sensación de incertidumbre a que se enfrentan
los trabajadores en su vida cotidiana, la cual se
hace de manera voluntaria o involuntaria, aun
sabiendo que cada día se enfrentan a
situaciones o actos inseguros en su ambiente
laboral. Es necesario resaltar que en la
Industrias Metalmecánicas existe una gran
diversidad de riesgos, dentro de los cuales se
encuentran: los factores físicos (ruido,
iluminación, temperatura), químicos
y
psicosociales. En Venezuela,para el 2004
según, cifras registradas Instituto Nacional de
prevención Salud y Seguridad Laboral;
ocurren, por, año.150.000 accidentes, por mes
12.500 accidentes, por semana 2.885 accidente, por día 410 accidente por hora 17 accidentes, discapacitados
15.000 por año, muertes1.500 por año esto representan una pérdida de 4% del PIB y un grave problema de
salud pública,Cifras estimadas por los Postgrados de Salud Ocupacional 2004.El registro del Instituto Nacional
de Prevención Salud y Seguridad Laboral (INPSASEL), correspondiente al primer semestre del año 2006, no
discrimina por sectores de la economía. Se tomaron las ocho regiones donde tiene oficinas el instituto,
conocidas como Direcsat (Anzoátegui, Aragua, Bolívar, región capital, Carabobo, Lara, Táchira y Zulia). El
reporte destaca 16.295, accidentes leves, 1.566 grave, 1 Táchira y Zulia). El reporte destaca 16.295, accidentes
leves, 1.566 grave, 119 mortales, Estadísticas INPSASEL -2006.
En el estado Anzoátegui ocurrieron 24 muertes, seguido de Aragua con igual número y en tercer lugar Carabobo,
donde hubo 20 muertos por accidentes de trabajo. En la entidad carabobeña también se registraron la mayor
cantidad de accidentes graves, 295 en total; seguido de la región capital y el estado Bolívar con 258 y 257.Todos
lo accidentes reportados en su mayoría en industrias metalmecánica del estado bolívar que se encuentran
centradas en la región Guayana. Por todo esto los riesgos laborales en Venezuela representan un grave
problema de salud publica Alto número de trabajadores expuestos (población económicamente activa 11.7
millones) Población joven afectada (85% de los accidentados menores de 40 años), Una alta incidencia por año
150 mil accidentes con graves consecuencias en la salud como son lesiones, discapacidad y muerte. Sociales
aumento del desempleo, minusvalía y económicas perdidas y gastos (4-10 % PIB). Partiendo de lo antes
expuesto, se considero que los factores psicosociales como lo son las características de la tarea (monotonía,
repetitividad, excesiva o escasa responsabilidad, falta de desarrollo de aptitudes, ritmo excesivo de
trabajo).Estructura de la organización (falta de definición o conflicto de competencias, comunicación e
información escasa o distorsionada, pocas o conflictivas relaciones personales, estilo de mando autoritario).
Características del empleo (mal diseño del puesto, malas condiciones ergonómicas, de seguridad o higiene,
salario inadecuado). Organización del trabajo (trabajo a turnos, trabajo nocturno o en fines de semana).Factores
externos a la empresa (calidad de vida de la persona, problemas sociales, problemas familiares y todo tipo de
problemática de índole social), no son considerados en este estudio como una faceta o cajón
independientemente del resto de las disciplinas, sino que debemos entender y analizar al trabajador como un
todo, holísticamente, con su entorno o contexto; ya que se ha demostrado que existen factores ambientales que
determinan en gran medida la salud psicológica del trabajador. De ahí, radica la importancia de la percepción
que tienen los trabajadores en los diferentes puesto de trabajo.

�El abordar de los trabajadores de las industrias metalmecánica como participante en éste estudio, siendo un
actor en su ambiente en la cual está presente una acción hacia su realidad individual dentro de su contexto
laboral, donde él sujeto percibe su realidad y como esa realidad puede afectar su salud, induce a pensar como
profundizar en la búsqueda del conocimiento que permita a través de cuáles posturas teóricas explicarían el
objeto de estudio que se pretende investigar, cuando se plantea ¿Cómo es la percepción de los trabajadores
de las industrias metalmecánica sobre los riesgos en su trabajo?
Aun cuando en esta realidad contextualizada en los espacios de las industrias metalmecánica de las empresas
básicas, producto de su desempeño laboral del día a día exponiéndose a diferentes riesgo del área laboral
donde realizan su ardua labor, lo cual se estaría ante una exposición de riesgo. Epistemológicamente esta
investigación se fundamenta desde la hermenéutica interpretativa; ya que se adapta a la realidad del estudio,
el método hermenéutico entiende que hay una realidad subjetiva que no está separada del sujeto interpretando
al objeto de estudio en su contexto.
Para Pérez (1) , Es un modelo que busca conocer el núcleo de las significaciones de las personas, grupos y
grandes sociedades. Este modelo es denominado también naturalista hermenéutico. Asimismo, cualitativo por
la naturaleza de sus datos. Este método puede utilizar todo tipo de datos, cualitativos y cuantitativos, pero su
enfoque se orienta hacia los métodos y principios de la investigación cualitativa. Es importante plantearse,
porqué estudiar la percepción del riesgo como constructo que relacionado con el trabajo en la industria
metalmecánica, se considera de vital importancia debido a que estas industrias son consideradas muy
riesgosas según la ley Orgánica de Prevención y Condición de Medio Ambiente de Trabajo de la Republica
Bolivariana de Venezuela. El trabajo en la industria metalmecánica lleva a los trabajadores a exponerse a
diferentes riesgos como son: físicos, químicos biológicos, psicosociales y diergonómico que si no se controlan
a tiempo pueden ocasionar accidentes y enfermedades profesionales. Todos estos riesgos son descritos
cuantitativamente pero no se toma en cuenta al momento de realizar una evaluación de puesto de trabajo la
percepción subjetiva de los actores participantes.
Para León y col. (2), definen de manera general la percepción como el proceso por el cual nos formamos una
primera impresión de una persona y establecemos una relación con ella. Más específicamente la percepción es
un proceso por el cual el individuo llega a conocer a los demás y a concebir sus características cualidades y
estados interiores. Rodríguez (3), realizó un estudio acerca del fenómeno de la percepción social, en la
consideración de que dicho fenómeno constituye un verdadero prerrequisito para la existencia de la interacción
humana. Que se constituidos por varios factores pueden indistintamente influir en el proceso perceptivo.
Para Valverde (4), "La seguridad no esta en las cosas, ni en lo material, ni en el ambiente. La seguridad es un
sentimiento humano. Es un estado subjetivo. Es una emoción, que solo se presenta en la persona que practica
la prevención. Solo la actitud, la conducta o el comportamiento preventivo, da como resultado La seguridad en
las personas. Es una emoción, que solo se presenta en la persona que practica la prevención. Solo la actitud,
la conducta o el comportamiento preventivo, da como resultado la seguridad en las personas". Una vez
analizado este postulado tal llegaremos al entendimiento del "porque de las cosas" en nuestro ámbito laboral.
Tal vez comprendamos porqué algunos (operarios obreros, empleados, directivos, etc.) no ven lo que los
trabajadores de seguridad y la investigadora basados en el aprendizaje y la experiencia ven o identifican como
riesgo.
Se entiende por percepción toda aquella información que llega por los sentidos y funciones intelectuales y
luego de ser asimilada, posibilita la comprensión de las cosas incluidos los peligros y los riesgos que están en
el entorno para ejecutar la acción que evite el accidente o la pérdida. De allí nace otro elemento importante en
este proceso como es la seguridad de tal manera que esta no existe como algo tangible. Es decir: no es un
objeto o una condición tangible, la seguridad es un sentimiento humano, es el resultado de la percepción. La
seguridad es la suma de emociones y sensaciones. Es un estado subjetivo resultante de la aplicación de
elementos o actividades tangibles previas, como lo son las estrategias de cambio organizacional, motivacional,
de reforzamiento de conductas deseadas y modificación de conductas no deseadas, también genera seguridad:
una inspección, una protección especifica, el cumplimiento correcto de un procedimiento de trabajo bien hecho,
etc. Ya lo afirmó el psicólogo Wilde (5), en su libro: Target Risk; donde señala: De hecho, la seguridad está en
la gente, o no está en ninguna parte, La posibilidad de la seguridad radica dentro del ser humano. Muy cierto.
En las diversas gestiones de la actividad preventiva, casi nunca se intenta abordar la prevención desde la
vertiente de la psicología, las acciones principalmente se centran en los cumplimientos e incumplimientos de
los procedimientos de alguna parte de los procesos, se desestima la psicología del trabajador, se ignora cual
es su cultura general, su inteligencia emocional, el entorno en el cual creció y desarrolló su personalidad, el

�entorno psicosocial y laboral, sus paradigmas, sus hábitos, vicios o fobias, etc.. Para Hiba (6) metalmecánica
es una de las actividades económicas que muestra una evolución constante en sus modos de producción, entre
las labores que se desarrollan en dicha actividad se presentan una gran cantidad y diversidad de riesgos
profesionales que repercuten a corto, mediano y largo plazo en la salud del trabajador.
Según Dyévre y Léger (7). Riesgo Subjetivo no es susceptible de medición por estar más directamente
relacionado con la incertidumbre sicológica. No así el objetivo que tiene una relación más estrecha con los
sucesos mensurables. Los diferentes ingredientes mostrados no actúan en forma independiente sino que entre
ellos existen interacciones y solapamientos algunas veces difíciles de deslindar. Es decir, no puede hablarse de
una frontera claramente delimitada entre ambos conceptos de objetivo y subjetivo, aspecto que debe tenerse
siempre en cuenta al estudiarlos analizarlos. Para Martines y col.(8), una aproximación psicosocial al ámbito
laboral, encontraron los siguientes resultados que existen nuevas tendencias de organizar los procesos
productivos, lo que trae como consecuencia que la percepción del riesgo y el comportamiento de los individuos
juegan un papel primordial, implicados en los distintos estamentos e instituciones que conforman la sociedad.
Pérez y col. ( 9),en su estudio Percepción de Riesgo de Agricultores con respecto al uso de pesticidas en un
área agrícola del Estado Río de Janeiro, Brasil; permitió desarrollar estrategias para disminuir el riesgo del
trabajador; respuestas subjetivas a situaciones potencialmente peligrosas; y el rol de la percepción individual y
colectiva acerca del riesgo para determinar la cantidad de exposición a los pesticidas. Este estudio tomo como
determinantes las condiciones socioculturales de los actores del estudio elementos que deben se tomados en
cuenta al desarrollar estrategias de intervención efectiva. Es importante también considerar en lo planteado esta
investigación lo planteado por, López Menea, (10), citado en el Manual de la Cámara Chilena de la Construcción;
plantea que para modificar las conductas inseguras en las empresas, hay que cambiar el comportamiento
humano a través de técnicas de inducción.
El presente estudio tiene como propósito central, comprender la percepción del riesgo laboral de
los trabajadores de las industrias básicas metalmecánica en la región Guayana Estado Bolívar -Venezuela.
2008-2009.
Metodología
Consciente de la imposibilidad de mirar “objetivamente” al objeto en el sentido que el positivismo le atribuye al
término en tanto que la investigadora no se pudo escapar del bagaje teórico experiencias vitales,
valores creencias y prejuicios, como no se presento como única voz en este texto; parece pertinente explicar
desde “donde mira” aportando para ello los antecedentes que contribuyen a esta mirada particular.
Este objetivo la ha llevo a realizar un ejercicio que fue mas complicado de lo esperado. Efectivamente el analizar
el por que de esta investigación y no otra, hacer concientes los prejuicios y valores resulto tarea fácil.
El punto de partida de esta investigación se inicio con los estudios de doctorado y la orientación teórico –
metodologías de los maestros que poco a poco llevaron a la investigadora a introducirse en la metodología
cualitativa con poca experiencia en la misma y con un pensamiento positivista bien arraigado. Así surge su
interés por el mundo de las percepciones y sobre todo en los riesgos laborales ya que su visión era muy
objetiva en relación a los riesgos del trabajo con el fin de llegar a la construcción de la percepción del riesgo
con los actores sociales, como son los trabajadores tomando como punto de partida cuales son las practicas en
su ambiente laboral en relación a los riesgos en el trabajo y de las identidades de los o las trabajadora, de aquí
sale la idea de utilizar la investigación cualitativa y la etnográfica en salud laboral.
Tipo de estudio
El
presente
estudio
se desarrollo con metodología
cualitativa
de tipo etnográfico donde se
utilizaron instrumentos y técnicas como son la observación no participante, entrevista semiestructuradas y
grupos focales puesto que el acercamiento a los sujetos es de forma personal. Se utilizo el método etnográfico
de tradición antropológica, por que este enfoque privilegia la dimensión histórica, construyéndose un "presente
histórico" donde se reconocen las contradicciones en los procesos sociales. La metodología cualitativa Para
Polit y Hungler (11) es importante cuando se trabaja con poblaciones y grupos culturales dentro de
ella con investigación etnográfica por estar basada en la contextualización.
¿Por que una investigación etnográfica en salud ocupacional?

�La respuesta ha esta pregunta se encuentra en la experiencia como medico del trabajo en una industria
metalmecánicas, en donde diario se presentaba una discusión en la gerencia por que los trabajadores no
utilizan los implementos de seguridad o cuando ocurría un accidente el responsable siempre era el trabajador
y no la empresa se buscaban culpables y se cerraban las discusiones se hacia el informe y hasta allí, no se le
preguntaba al trabajador que pasa con sus implemento ¿por que no los usa?. Todo quedaba en el informe de
seguridad y en la búsqueda de culpables.
Para la investigadora esta metodología le permitió acercarse al problema de estudio con una forma de entender
la particular visión de los riesgos de trabajo enmarcado dentro de dos industrias metalmecánicas para construir
así un concepto de riesgo a partir de la percepción de los actores sociales como son los o las trabajadoras de
la industria; la recolección de información de un estudio etnográfico supone la observación del hecho en su
ambiente natural. El contexto y el aspecto a ser observado no se analizan en forma separada sino que son
estudiadas en su interrelación espontánea y natural. El sitio donde ocurre el fenómeno es el centro de actuación
del investigador etnográfico.
Se aborda el objeto de estudio con miras a comprender e interpretar una realidad, que interactúa con un contexto
más amplio, con la finalidad de derivar conocimiento y planteamientos teóricos.

Se trata de analizar e interpretar la información proveniente de un trabajo de campo, cuyos datos (información
verbal y no verbal) consisten en experiencias textuales de los protagonistas del fenómeno o de la observación
realizada en el ambiente natural para comprender lo que hacen, dicen y piensan sus actores, además de cómo
interpretan su mundo y lo que en él acontece.
Población En Estudio
Las empresas participantes son dos industrias metalmecánicas con las mismas características y procesos de
producción cada una de ellas esta conformada a población de trabajadores de 500 distribuidos en diferentes
áreas, para realizar el estudio se tomaron las de mayor riesgo y de allí se escogieron los trabajadores que
participaron en el estudio y conformaron los grupos de foco y entrevistas.
Muestra y Muestreo
Basado en: Miles y Huberman (12), se realizo un muestreo propositivo ya que esté, documenta diversas
variaciones e identifica patrones comunes importantes, focaliza, reduce y simplifica la entrevista grupal.
Se formaron dos grupos focales de constituidos por 10 trabajadores en cada empresa A y B para un total de
20 trabajadores. Además se realizaron 5 entrevistas semiestructuradas en cada empresa A y B para un total de
10 trabajadores. El total de la muestra fue de 30 trabajadores. Conformado por 29 trabajadores del sexo
masculino 2 de sexo femenino, edad comprendida entre 25 y 60 anos, ocupación obreros y técnicos de planta.
Fases De La Investigación
Fase I
En atención al conjunto de consideraciones planteadas anteriormente la primera fase de esta investigación,
esta enmarcada en lo que Balestrini (13), p. 24 denomina “Investigación documental la cual proporciona un
conjunto de procedimientos tecno- operacionales que deben seguirse, a fin de lograr mayor y mejor eficiencia,
en el manejo de las fuentes documentales, que sirven de base y orientan las formulaciones de la investigación.”
Se procedió a diseñar un instrumento para evaluar los grupos de focales y una entrevista semiestructurada.
Se aplico previamente a un grupo de trabajadores para su validación y posteriormente se paso a la fase de las
entrevista en los grupos focales.
Fase II
Durantes las entrevistas en los puestos de trabajo los participantes, se mostraron colaboradores y respondieron
espontáneamente las preguntas, demostraron tener conocimiento de los riesgos y hacían construcciones del
concepto riesgo desde la subjetividad.En los grupos focales cada participante debe su opinión de la percepción

�del riesgo laboral y se deban discusiones muy interesantes se construía el concepto desde la visión individual
y en algunos casos colectiva de los participantes cada uno dentro de su contexto cultural.
Fase III
Una vez transcritas las entrevistas y grupos focales se paso a la fase de análisis con el paqueta estadístico
ATLASti 5.0. Se crean códigos y se definen categorías esto permitirá al lector entender como llegar a la
definición de riesgo a partir de la concepción subjetiva del trabajador.
En este apartado aparecen diferentes voces que establecen un dialogo sobre la percepción de los riesgos, la
particularidad de este es que se pretendió demostrar la forma en que este dialogo se llevo acabo entre el
trabajador y la investigadora. Además se tomaron en consideración los aspectos éticos cuando se trabaja con
humanos y empresas como participantes de estudios científicos tal es el caso de la salud ocupacional.
La necesidad de una conducta ética para mantener la confiabilidad tanto del empresario como de las personas
que forman parte de este tipo de estudios, se debe garantizar el hecho de no causar daño a las personas ni a
los empresarios, beneficiando la dignidad humana y sobre todo no utilizar los resultados de esta para su
explotación.
La razón riesgo/beneficio debe ser considerada en función de los participantes esta investigación resulta
beneficiosa para la sociedad y el ejercicio profesional, medidos en la forma del conocimiento que la investigación
aporta. La norma general contempla que el grado de riesgo para quienes participen en la investigación deberá
exceder los posibles beneficios humanitarios del conocimiento que habrá de obtenerse. Por ello el primer paso
para asegurarse que la investigación tenga sustento ético es el de seleccionar un tema de estudio significativo
que tenga el potencial de mejorar la calidad de vida de los trabajadores estudiados.
Con éste estudio se pretende dar a las empresas participantes las herramientas necesarias para mejorar, los
programas de prevención de riesgo con una visión emica de los actores de la investigación.
Resultados
Las diferentes visiones de riesgo: subjetividad del riesgo o riesgo tangible
Una vez transcrita, las entrevistas y los grupos de focales en el paquete estadístico ATLASti se obtuvieron doce
(12) categorías Riesgo/Objetivo, Riesgo/Epidemiológico, Riesgo/Según Puesto de Trabajo, Conocimiento
formal e informal/riesgo, Utilidad de los implementos de seguridad/riesgo, Riesgo/información, Salud/riesgo,
Riesgo/Colectivo,
Riesgo/individual,
Riesgo/conocimiento
cotidiano,
Riesgo/posicionamiento
que
posteriormente se agruparon un una subcategoría que se denomino riesgo subjetivo.
La subjetividad del riesgo viene dada por la visión que tienen los actores que se asociaba, a las formas ritos y
costumbres de realizar su trabajo; una visión individual que asociadas con otras dan un concepto de riesgo
subjetivo como una percepción que se representa en las formas de protección, evitar accidentes y
enfermedades ocupacionales. En otros en cambio se aprecia una falta de control del autocuidado representado
por la no utilidad de los implementos de seguridad.
Para los trabajadores que conformaron la investigación, dieron sus impresiones desde una postura relacionada
con su posición en la vida y relacionado con su destino identificando al riesgo laboral como una condición de
mala o buena suerte.
De esta manera define el riesgo un trabajador masculino de 35 años de edad, de ocupación Supervisor de
planta:
Grupos Focos Empresa A
“Desde mi visión le puedo decir que es un conjunto de situaciones que se pueden presentar en cualquier
momento de nuestra vida y que se escapa de nuestras manos, hasta podría decir tiene que ver con el destino

�de cada persona y la mala o buena suerte, las creencias de cada persona sus vivencias, como fueron sus
experiencias anteriores y han tenido o no accidente y esto tiene mucho que ver con los factores de riesgo.”
Otros abordaron el tema con una percepción del riesgo desde sus costumbres y como de desenvuelven fuera
del ambiente laboral identificándolas con sus actividades de entretenimiento y descanso. Un trabajador de 25
años de edad, de ocupación Operador de planta:
“Ya le dije desde mi visión un riesgo es como un juego donde se gana o se pierde y si perdiste no te queda de
otra que enfrentar te a tu perdida”
De esta manera se expreso una trabajadora del área de recursos humanos durante los grupos focales en la
empresa B
Trabajadora femenina de 30 años ocupación analista de recursos humanos. Entrevista empresa B
Es Verdad lo que dice mi compañero yo también trabajo en el departamento de finanzas pero en otro puesto y
allí eso es una locura, en mi caso la presión es mayor y sobre todo en este momento en que se discute el
contrato colectivo que llega un momento en que tus compañeros de trabajo te ven como un enemigo y cuanto
me toca de aumento y cuanto me van a calcular y eso es un riesgos. De paso te tienes que quedar fuera de tus
hora laborables y eso no lo reconoce la empresa ni tus compañeros que están detrás de ti para que le den la
información y su calculo de pago a tiempo, dejo mi familia sola no tengo tiempo de llegar a cenar con mis hijos,
no le reviso la tarea y por supuesto tengo problemas con mi esposo por que estoy llegando tarde a la casa eso
es doble riesgo para mi como mujer salir tarde por esa oscuridad y con toda la inseguridad que hay en la calle
casi estoy de manicomio. Entonces que es para mi la palabra riesgo en el trabajo “es toda situación de
inseguridad o peligro a lo que se enfrenta cada uno de nosotros como trabajador y que en un momento dado
va afectar mi salud”
En las expresiones dadas por los trabajadores en los grupos focales y entrevistas en ambas empresas se pudo
apreciar las distintas formas de de conceptualizar el riesgo cada uno desde su percepción y nivel educativo y
formativo, resulta interesante detenerse un momento ante estos conceptos que ayudaran a comprender la
importancia de esta visión subjetiva y que permitirá al final hacer un concepto de riesgo que parte de estos
elementos aportados por los trabajadores.
A continuación se presenta la Figura 1 en donde se puede apreciar como de las entrevistas y grupos focales
realizados se pudo hacer una reducción de de las unidades temáticas, llagando a un plano reflexivo en donde
aparecen varias elementos que permiten al investigador evaluar la percepción subjetiva de riesgo; según sus
creencias nivel educativo, relación de trabajo, relacionando el riesgo con su vida cotidiana.
Figura 1. Riesgo desde la Subjetividad

�Fuente: Plano Reflexivo
Discusión y Conclusiones
El objetivo de estudio fue comprender la percepción subjetiva del riesgo que tiene los trabajadores de dos
Industrias Metalmecánica en Ciudad Guayana, Estado Bolívar, Venezuela durante el periodo 2008-2009.Desde
su visión individual, este se logro acorde con los resultados presentados constituyendo la visión subjetiva del
riesgo un elemento importante para los trabajadores cuando lo perciben desde la incertidumbre. Para el
trabajador el núcleo central de del riesgo subjetivo esta relacionado con sus costumbres, vivencia y su vida
cotidiana. El desencadenante de las diferentes versiones de riesgo se encuentra en la forma de percibir el
ambiente laboral y el puesto de trabajo; para Dyévre y Léger,(14) Riesgo Subjetivo no es susceptible de
medición por estar más directamente relacionado con la incertidumbre sicológica. En esta investigación se
demostró que la incertidumbre forma parte de su vida cotidiana más aun cuando el trabajador se encuentra en
situaciones de alto riesgo en los ambientes de trabajo.
Para Valverde (15), "La seguridad no está en las cosas, ni en lo material, ni en el ambiente. La seguridad es
un sentimiento humano”. Partiendo de un estado subjetivo los trabajadores que participaron en la investigación
construyeron su versión de riesgo desde sus sentimientos y dependiendo de la conducta que desarrolle
el trabajador le puede ocasionar una enfermedad o un accidente de trabajo. León y col. (16), definen de manera
general la percepción social como el proceso por el cual nos formamos una primera impresión de una persona
y establecemos una relación con ella.
Más específicamente la percepción es un proceso por el cual el individuo llega a conocer a los demás y a
concebir sus características cualidades y estados interiores esto demuestra que las percepciones que tenían
los trabajadores en su puesto esta en relación con elementos con las impresiones que tienen de su ambiente
laboral y las relacionan con su nivel cultural y educativo dándole cualidades a los riesgos.

�Para Rodríguez (17), con el estudio del fenómeno de la percepción social, en la consideración de que dicho
fenómeno constituye un verdadero prerrequisito para la existencia de la interacción humana. Que se constituyen
por varios factores que influyan indistintamente en el proceso perceptivo. Los resultados aquí obtenidos
demuestran que la visión individual del trabajador es parte de un fenómeno social que debe ser estudiado en
otra área de la salud laboral debido a los aportes que puedan dar en programas de prevención para la salud de
los trabajadores. Ya lo afirmó el psicólogo Wilde (18), en su libro: Target Risk; donde señala: De hecho, la
seguridad está en la gente, o no está en ninguna parte, La posibilidad de la seguridad radica dentro del ser
humano. Muy cierto. Durante las entrevistas y grupos focales se pudo confirmar este enunciado los trabajadores
no utilizan sus implementos de seguridad por múltiples razones y se exponen a los riesgos sin evaluar los
efectos que pudieran tener en su seguridad.
Martínez, Morillejos y Muñoz (19), una aproximación psicosocial al ámbito laboral, encontraron los siguientes
resultados que existen nuevas tendencias de organizar los procesos productivos, lo que trae como
consecuencia que la percepción del riesgo y el comportamiento de los individuos juegan un papel primordial,
implicados en los distintos estamentos e instituciones que conforman la sociedad; sin embargo los resultados
de esta investigación demuestran que la obsolescencia tecnológica es un elemento importante al enfrentarse a
los riesgos laborales. Distintos estamentos e instituciones que conforman la sociedad. Otros
estudios permitieron desarrollar estrategias para disminuir el riesgo del trabajador; respuestas subjetivas a
situaciones potencialmente peligrosas; y el rol de la percepción individual y colectiva acerca del riesgo para
determinar la cantidad de exposición a los pesticidas. Este estudio tomo como determinantes las condiciones
socioculturales de los actores del estudio elementos que deben se tomados en cuenta al desarrollar estrategias
de intervención efectiva. Pérez, Costa y col. (20), en el caso de los trabajadores de la industria metalmecánica,
se tomo como determinante el trabajo y sus riesgos asociados a los puestos y a las condiciones laborales
pudiéndose observar una relación con la realidad de la vida cotidiana. La Camara Chilena de la Construcción
(21), plantea que para modificar las conductas inseguras en las empresas, hay que cambiar el comportamiento
humano a través de técnicas de inducción. Pero para cambiar el comportamiento humano debemos conocer
como estos perciben su realidad y la viven día a día construyendo sus propios conceptos ritos y costumbres
este seria el punto de partida.
Conclusiones
Los trabajadores de la industria metalmecánica en el contexto próximo a su trabajo contribuyen a una
construcción individual del riesgo, para explicar esta aproximación de construcción individual en términos
claros, se pone de relieve la acción sociocultural como esfera que articula individuo y ambiente de trabajo a
nivel de su intersubjetividad en un movimiento que co-define la realidad de la vida cotidiana. Su diagnostico
visualiza la selectividad con que los sistemas culturales definen su aproximación a los riesgo y apunta a la
reflexividad como proceso de análisis en la prospectiva del auto/muto cuidado. Permitiendo hacer una
clasificación de los trabajadores desde su visión subjetiva del riesgo laboral. Cuando se habla de riego y su
percepción, los trabajadores no desean tener una sensación de riesgo mayor que aquella que ya tiene asumida,
debido a que toda situación de riesgo los puede llevar a tener accidentes o enfermedades profesionales, que
pueden afectar su calidad de vida y por ende la de su grupo familiar.
Un accidente de trabajo o enfermedad ocupacional que ocasiona una incapacita, trae como consecuencia para
la empresa pérdidas económicas. Desde el punto de vista de impacto social cuando un trabajador sufre un
accidente o una enfermedad se incapacita y dependiendo del grado de incapacidad son trabajadores no
productivos, que dependen de una pensión de Instituto Venezolano del Seguro Social. En la mayoría de los
caso son una carga para la familia, la empresa y la sociedad
Resumen
Esta Investigación tiene como objetivo de estudio comprender la percepción subjetiva del riesgo que tiene los
trabajadores de dos Industrias Metalmecánica en Ciudad Guayana, Estado Bolívar, Venezuela durante el
periodo 2008-2009. La metodología utilizada fue de tipo cualitativo de corte etnográfico en donde participaron
dos empresas metalmecánicas de la región, se realizo un muestreo propositivo conformado por 30 trabajadores,
para la recolección de la información se utilizaron las siguientes técnicas: observación no participante,
entrevistas semiestructurada y grupos focal. El procesamiento de los datos se realizó con análisis temático de
contenido por medio del programa ATLAS ti 5. Los resultados preliminares fueron que trabajadores de la
industria metalmecánica en su contexto de trabajo contribuyen a una construcción individual del riego.
Palabras claves: Riesgo, Percepción, Trabajo, metalmecánica

�Abstract
This research study aims to understand the subjective perception of risk has two workers in metalworking
industries in Ciudad Guayana, Bolivar State, Venezuela during the period 2008-2009. The methodology used
was qualitative, ethnographic where two companies participated metalworking in the region, was made a
purposeful sample consisted of 30 workers, to collect information used the following techniques: non-participant
observation, interviews and groups focal. The data processing was carried out with thematic content analysis
using the ATLAS program you 5. The preliminary findings were that workers in the metalworking industry in
context of work contribute to an individual construction of irrigation.
Keywords: Risk, Perception, Work, Metalworking.
Referencias
1. Pérez, F, J Costa Moreira, y K Meneses Rodrígues e L. Claudia 2007. Percepción de Riesgo de los
Agricultores con Respecto a los Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil. Ciencia &amp;
Trabajo |9(26):164-171
2. León Rubio, J.M., S Barriga Jiménez, T. Gómez Delgado, y B. González Gabaldón, 1998. Psicología Social.
Orientaciones teóricas y ejercicios prácticos. Madrid: McGraw-Hill.
3. Rodríguez, K 1987. Psicología social. México; Editorial Trillas, S.A.
4. Valverde, L 2008. Seguridad o prevención .La seguridad del riesgo. Perú. APSIQUE
5. Wilde G 1994. Targert Risk. Toronto. PDE Publicaciones.
6. Hiba. J 1999. Salud y Seguridad en el trabajo, seguridad ambiental: fuente de información O.I.T (Documento
de actualización permanente). America Latina, Caribe
7. Deyévre,P et D Léger 1997. Medien du travail. Paris Editoril Manson.
8. Martínez J, E Morilljo y C Muñoz 2002. Percepción de riesgo: una aproximación psicosocial al ámbito laboral.
Revista del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, No18, pp. 16-20.
9. Pérez, F, J Costa Moreira, y K Meneses Rodrígues e L. Claudia 2007. Percepción de Riesgo de los
Agricultores con Respecto a los Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil. Ciencia &amp;
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10. Cámara Chilena de la Construcción 1986. Manual de Seguridad. Técnicas para la modificación de conductas
inseguras en las empresas, Santiago de Chile.
11. Polit.D y B Hungler 2000. Investigación Científica en Ciencias de la Salud. México. McGraw-Hill
Interamericana Editores, S.A de C.V.
12. Miles,MB and A Huberman 1994. Qualitative data analysis: A sourcebook of new methods. London: Sage
Publications Inc.
13. Balistrini, M 2002. Procedimientos Técnicos de la investigación Documental. Primera Edición de BL
Consultores Asociados. Servicio Editorial. P., 24.
14. Deyévre,P et D Léger 1997. Medien du travail. Paris Editoril Manson.
15. Valverde, L 2008. Seguridad o prevención .La seguridad del riesgo. Perú. APSIQUE

�16. León Rubio, J.M., S Barriga Jiménez, T. Gómez Delgado, y B. González Gabaldón, (1998). Psicología Social.
Orientaciones teóricas y ejercicios prácticos. Madrid: McGraw-Hill.
17. Rodríguez, K 1987. Psicología social. México; Editorial Trillas, S.A.
18. Wilde G 1994. Targert Risk. Toronto. PDE Publicaciones.
19. Martínez J, E Morilljo y C Muñoz 2002. Percepción de riesgo: una aproximación psicosocial al ámbito laboral.
Revista del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, No18, pp. 16-20.
20. Pérez, F, J Costa Moreira, y K Meneses Rodrígues e L. Claudia 2007. Percepción de Riesgo de los
Agricultores con Respecto a los Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil. Ciencia &amp;
Trabajo. 9(26):164-171
21. Cámara Chilena de la Construcción 1986. Manual de Seguridad. Técnicas para la modificación de conductas
inseguras en las empresas, Santiago de Chile.

�DESNUTRICION EN LOS ADULTOS MAYORES: LA IMPORTANCIA DE
SU EVALUACIÓN Y APOYO NUTRICIONAL
María del Consuelo Velásquez Alva
Departamento de Atención a la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco. (Ciudad de
México, México).
E-mail: chelovel@prodigy.net.mx y meirigo@correo.uam.xoc.mx
Introducción
El pobre estado de nutrición en la población
anciana es un área de preocupación importante. La
pérdida de peso no intencional o involuntaria y la
desnutrición en esta etapa de la vida, contribuyen
a un decline progresivo en la salud, lo que afecta el
estado funcional y cognitivo, que incrementan la
utilización de los servicios de salud, la
institucionalización prematura y la mortalidad (1).
El riesgo nutricional aumenta en ancianos quienes
están enfermos, son pobres y en aquellos que
tienen un acceso limitado al cuidado médico.
Desde hace mas de una década se han
reportado rangos de incidencia de desnutrición que abarcan del 12.0% al 50.0%; entre la población de ancianos
hospitalizados y del 23.0% al 60.0% entre aquellos que viven en condiciones de institucionalización (2,3,4).
Existen condiciones específicas que se han asociado a la desnutrición en los pacientes geriátricos que viven
en asilos o que se encuentran hospitalizados y que se muestran en la Figura 1.
Figura 1. Condiciones asociadas a desnutrición en ancianos

Durante el proceso del envejecimiento, la desnutrición, se asocia a diversas alteraciones funcionales, (Figura
2) su etiología es multifactorial y puede ser el resultado de una o más variables de índole social, funcional,
patológica o psicológica (5,6) (Tabla 1) y en este contexto se subraya la importancia que tiene la educación
nutricional durante la senectud (7).

�Uno de los cambios fisiológicos que disminuyen el consumo de alimentos al paso de la edad, es la anorexia
del envejecimiento, que involucra alteraciones a nivel de neuro-endócrino (8), y aunque, la anorexia también
puede ser causada por problemas de tipo económico (pobreza y abandono por parte de la familia), psicológico
(depresión y deterioro cognitivo) o por co-morbilidades asociadas.
Figura 2. Alteraciones funcionales que favorecen la desnutrición durante el envejecimiento

Tabla 1. Causas de desnutrición en los ancianos
SOCIALES
·

Pobreza

·

Limitación funcional

·

Soledad

·
Falta de Conocimientos acerca de la importancia de la alimentación y la
nutrición
·

Factores institucionales: Monotonía de la dieta en asilos y hospitales

·

Preferencias de alimentos por educación y cultura

PSICOLÓGICAS
·

Depresión

·

Deterioro cognitivo

·

Demencia

·

Alcoholismo

�MÉDICAS
·

Padecimientos diversos asociadas a anorexia

·

Medicamentos: polifarmacia, interacción absorción fármacos-nutrientes

ALTERACIONES DE LA SALUD ORAL
·

Enfermedad periodontal

·

Xerostomia

·

Edentulismo

·

Prótesis dentales mal ajustadas

DETERIORO FUNCIONAL
·
Dificultad o incapacidad para compra, preparación y conservación de
alimentos.
·

Dificultad para la ingesta, deglución y absorción

·

Inactividad física

·

Inmovilidad

·

Dependencia para la alimentación

Evaluación del estado de nutrición
Para evaluar el estado de nutrición primero se debe investigar si existe el antecedente de pérdida de peso
involuntaria o no intencional, preguntando al paciente, a su familiar o a su cuidador acerca de cualquier historia
asociada con pérdida de peso durante los pasados últimos tres meses, previos al momento del interrogatorio,
así como del último año.
La evaluación debe estar enfocada a la obtención de la información a través de la historia clínica y se deben
considerar parámetros de evaluación nutricional, antropométrica, de composición corporal y de la cavidad oral.
En el Tabla 2 se muestran los principales indicadores antropométricos, clínicos, bioquímicos y funcionales
asociados a la desnutrición de los grupos de población de edad avanzada.
Tabla 2. Principales indicadores de desnutrición en los ancianos
Antropométricos
·
Pérdida de peso involuntaria de un 5% en un mes, de un 7.5 en 3 meses o de un 10% en 6
meses.
·

Bajo peso para la talla, inferior a más de un 20% del peso corporal ideal

·

Índice de Masa Corporal menor a 22

·

Circunferencia de brazo inferior al 10° percentil.

�·

Pliegue cutáneo tricipital menor del 10° percentil o mayor del 95° percentil

·

Circunferencia de pantorrilla menor a 31 cm.

Clínicos
·

Palidez

·

Resequedad de la piel

·

Edema

·

Ingesta alimentaria inadecuada (disminución del apetito)

Bioquímicos
·

Albúmina sérica por debajo de 3.5 mg/dl.

·

Niveles séricos de colesterol debajo de 160 mg/dl.

·

Prealbúmina sérica por debajo de 15 mg/dl.

·

Transferrina sérica por debajo de 180 mg/dl.

Funcionales:
·

Cambio de situación de “independiente a dependiente”

Psicológicos:
·

Soledad

·

Depresión

·

Demencia

Herramientas de Evaluación Nutricional
Tamizaje Universal de Desnutrición :
MUST por sus siglas en ingles: Malnutrition Universal Screening Tool, es un formato de evaluación, útil en la
identificación de adultos desnutridos o con riesgo de desnutrición y ha sido usada tanto en hospitales como en
comunidad (9). Este formato de evaluación considera los siguientes componentes: índice de masa corporal,
historia inexplicable de pérdida de peso y efecto del antecedente de un padecimiento agudo. Se ha demostrado
que MUST tiene elevada validez de predicción en el ambiente hospitalario, al considerar días de estancia y
mortalidad en pacientes geriátricos (10) y es una forma rápida y eficiente de evaluación nutricional. MUST ha
sido recomendada por el Instituto Nacional de Excelencia Clínica, la Asociación Británica de Nutrición Enteral y
Parenteral y por la Asociación Británica de Nutricionistas para la detección temprana de la desnutrición (11). De
igual manera MUST 2002 forma parte desde el año 2002 de las guías recomendadas por la sociedad europea
de nutrición enteral y parenteral (ESPEN = European Society of parenteral and enteral nutrition), como un
método confiable de evaluación nutricional (12).
Evaluación Mínima del Estado de Nutrición

�La Evaluación Mínima del Estado de Nutrición en Ancianos, conocida internacionalmente como The Mini
Nutritional Assessment (MNA), es un instrumento estandarizado y validado (13,14) que permite obtener una
evaluación rápida del estado nutricional de los individuos de la tercera edad, así como evaluar su riesgo de
desnutrición con el fin de proporcionar una intervención nutricional oportuna, sin la necesidad de un equipo
especializado de evaluación nutricional. La MNA es un procedimiento compuesto de mediciones
antropométricas simples y preguntas cortas que se pueden responder en un lapso aproximado de 10 minutos.
Se encuentra formada por los siguientes apartados de evaluación: antropométrica, general, dietética y de auto
percepción del individuo en relación a su salud y nutrición (15). La calificación obtenida de cada apartado permite
distinguir a los ancianos con una nutrición adecuada de quienes estén en riesgo de desnutrición o de aquellos
francamente desnutridos. En la MNA la puntuación se obtiene a través de factores nutricionales positivos,
formándose así tres categorías con base en la siguiente puntuación:
a)

Alta: indica un buen estado nutricional (&gt; 23.5 puntos)

b)

Intermedia: indica riesgo nutricional (17 a 23.5 puntos), y

c)

Baja: indica desnutrición (&lt;17 puntos)

La MNA ha sido usada en varios estudios de diferentes regiones geográficas, con ancianos en vida libre, con
diagnósticos clínicos específicos y en aquellos que se encuentran en asilos o casas de cuidados, para detectar,
identificar y resolver sus problemas nutricionales (16-19
Una de las principales ventajas de la MNA es que no requiere de ninguna prueba bioquímica como la
determinación de la albúmina o la transferían para poder obtener el diagnóstico nutricional y comparado contra
otras herramientas de valuación nutricional, se ha observado que la MNA identifica adecuadamente a ancianos
en riesgo de desnutrición asociada a complicaciones (20).
La MNA también ha sido recomendada por la ESPEN como un método para la evaluación nutricional del
paciente geriátrico. 12
Recientemente un grupo con representación internacional reportó la frecuencia de desnutrición en ancianos con
una edad promedio de 82 años, a través de una perspectiva multinacional aplicando la MNA. Dentro de sus
resultados se reporta que la prevalencia de desnutrición fue de 22.8%, con diferencias considerables entre los
sitios de la evaluación: 50.5% en pacientes en rehabilitación, 38.7% en hospitales, 13.8% en casas de cuidado,
y 5.8% en comunidad. Es decir, aproximadamente 2/3 de los participantes en el estudio tenían riesgo de de
desnutrición o se encontraban desnutridos. Los autores concluyen que la MNA debe ser recomendada para
evaluar el estado de nutrición en las personas ancianas (21).
La experiencia en México indica que una baja proporción de pacientes del sexo femenino que acudieron a
consulta especializada de geriatría fue clasificada con un buen estado de nutrición de acuerdo con la MMA
(10.1%) y que 58.5% tenían riesgo de desnutrición; así como un 31.3% fueron clasificadas dentro de la categoría
de desnutrición (22).
Evaluación Mínima del estado de Nutrición-Formato Corto
La evaluación mínima del estado de nutrición-formato (Mini nutritional assessment short format = MNA-SF) (23)
corto es un método que se diseño como el primer paso de la evaluación nutricional en pacientes geriátricos y
como un proceso de tamizaje sin la necesidad de llevar a cabo la MNA "completa" y considera las siguientes
seis variables:
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Índice de Masa Corporal
Pérdida de peso en los últimos 3 meses
Presencia de enfermedad aguda o estrés en los últimos 3 meses
Grado de movilidad
Presencia de demencia o depresión
Antecedente de disminución en la ingestión de alimentos en los últimos 3 meses

�Se ha reportado que estos seis elementos de la MNA-SF son tan efectivos como la versión completa de la MNA
y se puede ahorrar, un esfuerzo sustancial en su aplicación, especialmente en poblaciones con riesgo bajo de
desnutrición (como son los pacientes ambulatorios de mayor edad). La MNA-SF fue validada en pacientes
ancianos, durante su evaluación nutricional pre-operatoria (24) y se ha demostrado su utilidad para evaluar el
riesgo de desnutrición en ancianos hospitalizados así como su capacidad para predecir decline funcional (25).
Parámetros antropométricos
La antropometría permite describir el tamaño del cuerpo humano y abarca a un conjunto de técnicas simples,
prácticas, no invasivas y de bajo costo; que requieren de poco tiempo, de instrumentos sencillos y de personal
con cierto entrenamiento (26,27).
Varios reportes internacionales brindan información relacionada con las características antropométricas de
diferentes grupos de ancianos, particularmente de países desarrollados (28). En América Latina hay existe poca
información publicada acerca del estado antropométrico de grupos de ancianos (29,30,31) y en México, ya se
cuenta con información acerca de parámetros antropométricos en ancianos de áreas urbanas, a partir de 60
años de edad, clasificados por sexo y por percentiles, los cuales pueden ser de utilidad clínica. Aunque todavía
se requiere de estudios adicionales que cubran otras comunidades en México con un diferente estrato socio
económico y distinta composición étnica que nos permita obtener una mejor caracterización antropométrica de
los adultos mayores (32,33).
Recientemente en México se cuenta con información para estimar el peso corporal en pacientes de geriatría,
a partir de mediciones antropométricas, en el caso de que exista dificultad para su obtención “per se”, sobre
todo en personas hospitalizadas o institucionalizadas (34).
Es importante mencionar que el índice de masa corporal permite determinar bajo peso de acuerdo con el nivel
socioeconómico de los grupos de población geriátrica, al considerar el lugar de la vivienda ya sea en zona
urbana, rural o marginal (35).
Durante el envejecimiento los indicadores antropométricos, pueden ser de utilidad
intervención médica y nutricional entre los diversos grupos de ancianos (36).

como una guía de

Circunferencia de Pantorrilla
La circunferencia de pantorrilla (CP), merece una mención especial, ya que es considerada una medición
sensible para estimar reserva de masa muscular en los ancianos. Es reconocida como la determinación más
importante para ser registrada, después del peso y la estatura ya que los cambios en la masa libre de grasa
relacionados con el envejecimiento y con la disminución en la actividad física deben ser evaluados. El punto
de corte normal de esta variable se ha considerado de 31 centímetros y si este valor es inferior, se debe poner
mayor atención al estado de nutrición debido a que probablemente las reservas proteicas se encuentren
disminuidas. Se ha reportado una correlación mayor entre CP y la masa muscular esquelética apendicular, que
entre la circunferencia media de brazo (37). Sin embargo la difusión acerca de la importancia de este indicador
es escasa, cuando realmente es una variable fácil de medir y que no implica un entrenamiento especializado
ni el uso de equipo sofisticado. En un estudio reportado por Bonnefoy M y col. (38) se examinó la eficacia de
la medición de la circunferencia de pantorrilla, para evaluar el estado nutricional de ancianos y se encontró una
correlación estadísticamente significativa entre la CP y otros marcadores antropométricos y bioquímicos; tales
como: IMC (p&lt; 0.0001), masa libre de grasa (p&lt;0.0001); albúmina y transferrina (p&lt;0.0001), por lo que se
subraya la importancia que tiene este excelente marcador de déficit nutricional en los grupos de población
geriátricos. Rolland Y. y col, mencionan que la CP provee información suficientemente confiable para evaluar
masa muscular relacionada con el desarrollo de incapacidad y pérdida de la función física de los ancianos (39).
En México se cuenta con datos de un grupo de ancianas de asilos con una de edad promedio 80 añas, a las
cuales se les evaluó su estado de nutrición a través de la Mini Nutritional Assessment (MNA) y se observo que
el valor promedio de la CP en el grupo de mujeres desnutridas fue de 30.22 (± 4.23), el de las mujeres en riesgo
de desnutrición fue de 31.55 (± 3.30) y en el de aquellas que presentaron un estado de nutrición normal fue de
33.34 (± 2.42) [p = 0.0495]. Al igual que en los estudios anteriormente citados, se encontró una correlación
estadísticamente significativa (p&gt;0.0001) con las siguientes variables: Peso, IMC, masa grasa (kg.), masa libre
de grasa y agua corporal total (obtenido por análisis de impedancia bioeléctrica), así como con la talla (p =
0.0249) (40)

�Recientemente también se ha reportado una correlación entre la circunferencia de la pantorrilla y el estado
nutricional de pacientes ancianos, indicando que esta determinación puede ser usada como una herramienta
complementaria para monitorizar su estado de nutrición (41).
Apoyo Nutricional
El estado de nutrición en los pacientes geriátricos, frecuentemente se encuentra comprometido, por lo que los
suplementos nutricionales y la alimentación por vía enteral, ofrecen la posibilidad de mejorar la ingestión de
nutrientes y por ende la situación nutricional del anciano. El cuidado nutricional debe ser planearse de forma
adecuada para lograr una integración que considere los diversos aspectos relacionados con la nutrición del
paciente. Recordar que el apoyo nutricional se debe ofrecer al paciente cuando éste no puede, no debe o no
quiere ser alimentado por la vía oral, aunque se aconseja que la suplementación por esta vía sea la primera
opción.
Suplementacion vía oral
Para demostrar que la suplementación puede mejorar el estado nutricional de pacientes ancianos en riesgo de
desnutrición, se realizo una investigación a través de la Cochrane Library, y se concluyo que dicha
suplementación produce un consistente aumento de peso corporal, que puede reducir la mortalidad en
pacientes desnutridos y que también puede tener un efecto benéfico sobre las complicaciones. Sin embargo,
no hay evidencia suficiente que demuestre una disminución en la estancia hospitalaria por lo que todavía se
requieren estudios adicionales provenientes de trabajos multi-céntricos y a gran escala para demostrar que los
días de hospitalización pueden disminuir de forma significativa a través de la suplementación (42).
La terapia nutricional vía alimentación asistida y uso de suplementos dietarios, a menudo se dificultan,
consumen tiempo y son demandantes para el paciente de edad avanzada (debido a la muti morbilidad y a
respuesta lenta); pero se debe considerar que este tipo de alimentación es capaz de apoyar la rehabilitación
de muchos pacientes ancianos, de tal forma que la terapia nutricional vía alimentación asistida, se subraya
que debe ser considerada como la primera opción, antes de iniciar alimentación enteral (AE).
Alimentación Enteral (AE)
Es preocupante y difícil decidir alimentar por sonda a un paciente geriátrico, ya que en muchos casos los
aspectos éticos y legales (43) deben ser considerados y en todo caso las siguientes preguntas deben ser
contestadas antes de tomar una decisión:
¿El paciente sufre de una condición tal, que probablemente se beneficie por la AE?
¿El apoyo nutricio por AE mejorará y acelerará la recuperación?
¿El paciente sufre de una enfermedad incurable, pero pese a esto su calidad de vida y su bienestar
pueden mantenerse o mejorar por la AE?
¿La AE anticipa un beneficio para disminuir riesgos potenciales?
¿El paciente, o en el caso de que éste sea incompetente para responder; su apoderado legal o su familiar
mas cercano, están de acuerdo con la AE?
¿Existen suficientes recursos disponibles para manejar la AE, apropiadamente?
A largo plazo, la AE implica conocer las diferentes situaciones de la vida de los pacientes (por ejemplo si
se encuentran en casa al cuidado de familiares o en instituciones), entonces, la AE ofrecerá un cambio benéfico?
Recordar que la sedación del paciente para la aceptación del tratamiento nutricional, sobretodo con AE, no esta
justificada.

�Las guías de geriatría de ESPEN (European Society of Parenteral and Enteral Nutrition) (44) se han basado
sobre estudios en personas ancianas, en quienes el promedio de edad de los participantes es de 65 años o
más y sus objetivos se muestran en el Tabla 3. Dentro de los aspectos prácticos especiales de la AE en los
pacientes geriátricos se deben responder las siguientes preguntas:
¿Cómo se debe administrar la AE, por sonda de gastrostomia percutánea o por sonda naso-gástrica?
Todo va a depender del tiempo que se esté planeando ofrecer el apoyo nutricio. Cuando éste sea de más de
cuatro semanas, la recomendación será la colocación de la sonda por gastrostomía percutánea será
recomendada.
¿Cuándo debe ser iniciada la AE, una vez colocada la sonda por gastrostomía percuténea? Tres horas
después, es la recomendación.
¿La AE en los pacientes geriátricos se asocia con complicaciones específicas? Generalmente son
similares a aquellas que se presentan en otros grupos de edad (mecánicas, infecciosas, gastrointestinales y
metabólicas)
¿Es la fibra dietaria benéfica para alimentar por vía enteral al paciente geriátrico? Puede contribuir a
normalizar la función intestinal
Tabla 3. Lineamientos de las guías de ESPEN* para la alimentación enteral (AE) en el paciente
geriátrico
¿Cuál es el objetivo de la AE en geriatría?
Proveer la suficiente cantidad de energía, pretina y micro nutrientes
Mantener o mejorar el estado de nutrición
Mantener o mejorar la función, la actividad y la capacidad para la rehabilitación.
Mantener o mejorar la calidad de vida
Reducir la morbilidad y la mortalidad.
¿En que grupo de pacientes geriátricos esta recomendad la AE?
Pacientes desnutridos o en riesgo de desnutrición
Ancianos con fragilidad
Pacientes con disfagia neurológica
Después de una fractura de cadera y cirugía ortopedica (para reducir complicaciones)
En la fase pre-operatoria de cirugía mayor
En pacientes geriátricos con depresión / demencia (aunque se deberá evaluar cada caso
de forma individual)
En enfermos con cáncer (el apoyo nutricional preventivo será más importante)
En pacientes con ulceras de presión (para disminuir el riesgo de su desarrollo y para
mejorar su cicatrización)

�*ESPEN = European Society of parenteral and enteral Nutrition.
Alimentación Parenteral (AP)
Cuando el paciente geriátrico no puede cubrir sus requerimientos nutricionales vía oral o por medio de la AE, la
AP estará indicada. La AP es un procedimiento terapéutico efectivo y seguro. De acuerdo con los expertos que
publicaron las Guías de ESPEN sobre AP en geriatría; la edad por sí sola, no sería una razón para excluir a
pacientes de su uso, el cual siempre deberá ser cuidadoso ante una oportunidad realista de mejoría del enfermo.
La AP podrá ser administrada a través de un catéter central o periférico y se deberá ser cuidadoso en los
cálculos de los nutrientes a administrar para evitar complicaciones (45).
Conclusión
El estado de nutrición de las personas ancianas debe ser considerado y evaluado por los profesionistas de la
salud ya que el riesgo de desnutrición en esta etapa de la vida ha aumentado, sobretodo en personas que por
diferentes razones se encuentran en instituciones de cuidado como asilos, casas de reposo o bien en hospitales.
La desnutrición se ha asociado con un estado de decline funcional que afecta el estado de salud por lo que es
importante su detección temprana. La evaluación nutricional en los pacientes geriátricos permite identificar
personas en riesgo de desnutrición para brindarles apoyo nutricio tan pronto como sea posible y de igual forma,
a través de las diferentes herramientas metodológicas se pueden hacer seguimientos y diseños de programas
de intervención nutricional para optimizar el manejo médico integral. El uso de la terapéutica nutricional a través
de suplementos por la vía oral o enteral debe ser considerada en pacientes con riesgo de desnutrición,
quienes no pueden cubrir sus requerimientos nutricionales. La alimentación parenteral solo se indicará cuando
el paciente no pueda cubrir sus requerimientos y ante una oportunidad realista de mejoría.
Resumen
El pobre estado de nutrición en la población anciana es un área de preocupación importante. La pérdida de
peso no intencional o involuntaria y la desnutrición en esta etapa de la vida, contribuyen a un decline progresivo
en la salud. El riesgo nutricional aumenta en ancianos quienes están enfermos, son pobres y en aquellos que
tienen un acceso limitado al cuidado médico. Durante el proceso del envejecimiento, la desnutrición, se asocia
a diversas alteraciones funcionales, su etiología es multifactorial y puede ser el resultado de una o más variables
de índole social, funcional, patológica o psicológica y en este contexto se subraya la importancia que tiene la
educación nutricional durante la senectud. La evaluación nutricional en los pacientes geriátricos permite
identificar personas en riesgo de desnutrición para brindarles apoyo nutricio que es muy importante.
Palabras Claves: desnutrición, adultos mayores, evaluación nutricional
Abstract
The poor state of nutrition in the elderly is an area of major concern. Weight loss and unintentional or involuntary
malnutrition at this stage of life, contribute to a progressive decline in health. Nutritional risk increases in the
elderly who are sick, poor and those who have limited access to health care. During the process of aging,
malnutrition is associated with various functional disorders, their etiology is multifactorial and may be the result
of one or more variables of social, functional, pathological or psychological, and in this context stresses the
importance of nutrition education during senescence. Nutritional assessment in geriatric patients to identify
people at risk of malnutrition by providing nutritional support is very important.
Keywords: malnutrition, elderly, nutritional assessment
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�USO DE LA HERBOLARIA EN EL CUIDADO DE LA SALUD
Beatriz Guadalupe Cirilo Aguilar1, Pedro César Cantú Martínez2, María Julia Verde Star3 y Benito Mata
Cárdenas4
1Coordinación

del Área de la Salud, Universidad Fray Luca Paccioli (Cuernavaca, Mor., México); 2Facultad de
Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México); 3Facultad de
Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México); Facultad de Ciencias
Químicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: bciriloa@hotmail.com
Introducción
En la actualidad el estudio de las plantas
medicinales como uno de los recursos más
importantes de la Medicina Tradicional Popular
Mexicana, entra en una etapa de difundido
interés en el medio médico y científico nacional.
Esta situación obedece, en parte, al
convencimiento provocado por la crisis
económica, de que los recursos vegetales del
país deben ser estudiados para afrontar
carencias, abaratar los costos de medicamentos
que son cada vez más difíciles de adquirir, y que
al mismo tiempo aporten tratamientos eficaces
sin los consabidos efectos secundarios nocivos
(1). Es notorio que en el ámbito internacional y
nacional, se replantea la utilidad y vigencia de la Herbolaria (2,3).
En años recientes ha surgido un renovado interés en todo el mundo por estudiar los productos naturales
derivados de vegetales, la industria farmacéutica ha sido testigo del inicio de una nueva relación entre la
medicina botánica y la ciencia del descubrimiento de nuevas drogas, por su aplicación en áreas tan importantes
como la medicina, la agricultura o la contaminación ambiental entre otras (4).
La etnofarmacología, la podemos definir como la observación, identificación, descripción, y experimentación de
ingredientes y efectos de drogas utilizadas en las sociedades indígenas. Básicamente se dedica al estudio de
plantas bioactivas encontradas en los sistemas médicos tradicionales de las sociedades primitivas. (5,6,7). Las
hierbas son una alternativa razonable y económica a los agentes alopáticos occidentales, ya que por definición
las medicinas herbales son, extractos o productos crudos derivados de plantas, drogas de origen natural, que
contienen constituyentes tanto inertes como activos, más que moléculas aisladas individualmente. (8).
Esta recuperación del conocimiento de lo natural se ha visto favorecida como cita Pamplona (9) en nuestra
sociedad por las siguientes causas: a) el descubrimiento de graves efectos secundarios en fármacos de síntesis;
b) un mayor conocimiento químico, farmacológico y clínico de las drogas vegetales y sus productos derivados;
c) el aumento de la automedicación, ya que los productos fitoterapéuticos son, en general menos peligrosos y
por lo tanto más aptos para la automedicación; d) el desarrollo de métodos analíticos que garantizan un mejor
control de calidad; y e) el desarrollo de nuevas formas de preparación y de administración de las drogas
vegetales y sus extractos.
Panorama histórico de la herbolaria
Si la medicina se define como la habilidad para tratar y curar las enfermedades, debe considerarse a los antiguos
herbolarios como los precursores de la medicina moderna. La sobre-valoración de los medicamentos de
patente, hace que se olvide una gran verdad: los remedios que proporciona la herbolaria también son eficaces,
algunas veces tanto o más que los sintetizados en el laboratorio (10).

�Acaso sea una exageración –pero no muy grande- decir que entre los siglos XV y XX murió más gente
desangrada, purgada o envenenada por los médicos que por las enfermedades que éstos trataban de curar,
todo el mundo terminaba cayendo en esas prácticas porque se suponía que no había alternativa. Dentro del
campo de batalla en que se convirtió la medicina occidental, los contendientes menos peligrosos eran los
herbolarios, porque aunque no contaban con tantos conocimientos de patología como los médicos formales,
sus medicamentos rara vez resultaban letales, y a veces surtían efecto (11). Los pueblos “primitivos” empleaban
básicamente las mismas medicinas que hoy nos prescriben los médicos y nos preparan los farmacéuticos. El
uso de plantas para tratar enfermedades es probablemente una práctica tan antigua como la humanidad misma
(12,13).
El empleo de las plantas con fines medicinales, es probablemente tan antiguo como el hombre mismo. En la
mayor parte de las culturas incluyendo a las occidentales, y hasta bien entrado el siglo XVIII, la botánica era
parte de la medicina, cuando las sustancias químicas comenzaron a reemplazar a las hierbas como medicinas
(14). Actualmente, en todos los países, tanto en los pobres donde la fitoterapia constituye prácticamente la
forma de tratamiento más económico y arraigada en la cultura popular, como en los altamente industrializados,
las plantas son fuente de obtención de medicamentos (15). Más del 60 % de la población mundial sigue
utilizando la herbolaria para procurar su propia salud, y alrededor del 50 % de los productos farmacéuticos
utilizados hoy en día, proviene de productos vegetales (16).
La utilización de la herbolaria como medicina se conoce aquí en México desde tiempos remotos, las tribus que
habitaban todo el territorio hacían gala de vastos conocimientos curativos, en Yucatán los mayas tenían a los ah
men, o sacerdotes médicos, entre los nahuas se llamaban tícitl, su habilidad era tanta que los conquistadores
preferían recurrir a ellos que a sus propios médicos, como lo comenta Francisco Javier Clavijero en su Historia
Antigua de México, donde Cortés en peligro de perder su vida por una herida en la cabeza recibida en la batalla
de Otumba, fue diestramente curado por los médicos tlaxcaltecas. Francisco Hernández, médico del rey Felipe
II, enviado a estudiar la fauna y la flora de la Nueva España –sobre todo las plantas medicinales-, se admiraba
de las “muchas hierbas, hojas, flores, raíces y semillas que empleaban en las medicinas...” (17,18,19)
Durante el periodo colonial los españoles, especialmente la Iglesia, trataron de acabar con las prácticas médicas
de los indígenas, que consideraban herejes y paganas, pero la tradición herbolaria ha persistido hasta nuestros
días en todos los rincones del país. Los indígenas no sólo conservaron su propia tradición herbolaria casi intacta
a través de los siglos, sino que incorporaron a ella las plantas traídas por los europeos. (20,21). En los últimos
decenios la fitoterapia ha comenzado a recuperar el lugar que tenía junto a otros métodos curativos, apoyada
por conocimientos científicos y análisis objetivos, ha sido despojada de su carga emocional y mítica. Los
científicos se han dado a la tarea de estudiar seriamente las plantas medicinales para determinar cuáles surten
efecto, cómo y por qué lo hacen. (22,23)
Muchas de las plantas parecen tener, por la variedad de padecimientos a los que se aplican, el carácter de una
panacea, lo que quizá se debe a la coexistencia de varios principios activos en la misma planta con interacciones
sinérgicas, potencializadas o incluso antagónicas (24,25). La variedad de principios activos que contienen, lleva
a preguntar si no será ésto el fundamento de la magia que las ha conservado durante tantos años como parte
de nuestra idiosincrasia, sin que hasta la fecha se haya podido determinar para muchas de ellas si el efecto
final tiene una base farmacológica real, el conocido efecto placebo, o una combinación de factores que van
desde la susceptibilidad individual hasta el extenso poder de la mente como reguladora de las funciones del
cuerpo.
Panorama actual
La cuestión más fascinante de la herbolaria es la acción de una posible sinergia, es decir, una acción concertada
de las diversas sustancias constitutivas de las plantas medicinales ¿es mayor el efecto total de una planta de
lo que puede suponerse que sería la suma de los efectos de cada uno de los ingredientes químicos aislados?,
¿Tienen los medicamentos naturales algún ingrediente que neutralice los efectos indeseables de sus principios
activos? Todavía no hay respuesta a esta pregunta, pero de ser afirmativa significaría que unos compuestos
refuerzan la acción de otros, aumentando así el valor medicinal del principio activo de la planta. (26,27)
Actualmente hay manifestaciones alentadoras en el campo de la aceptación de la herbolaria como medicina
complementaria por el equipo de salud, en un estudio realizado en Guadalajara, Jalisco en 270 personas, entre
directores, jefes de enseñanza, médicos, trabajadoras sociales y enfermeras del Instituto Mexicano del Seguro
Social, el 51% estuvo de acuerdo en utilizar la herbolaria y el 79% lo harían si estuviera en el cuadro básico.
(28,29).

�Por ejemplo, la obesidad se ha convertido en un grave problema de Salud Pública, tanto por las enfermedades
crónico degenerativas sufridas por el paciente obeso (30,31), como por los costos directos e indirectos que
impactan en la sociedad (32), y una alternativa de ayuda para la pérdida adecuada y duradera del peso corporal
son los productos herbolarios, de los cuales se tienen reportes en el uso tradicional, de una cierta efectividad
(33). Actualmente se están llevando a cabo serias investigaciones conducentes a encontrar los mecanismos de
acción de las plantas y promover su utilización en los casos donde únicamente el cambio de hábitos resulta
difícil o problemático, para obtener como resultado final una reducción del peso corporal efectiva y duradera,
como es el caso de la plantas y de sus componentes de Smilax moranensis y Centaurium quítense, cuyo efecto
sinérgico de las dos plantas mostró ser mucho más favorecedor para la menor ganancia de peso corporal en el
tiempo, en un ensayo preclínico realizado en ratas de laboratorio (34). Por otra parte se realizó recientemente
la caracterización fitoquímica y la determinación del cromo en hojas de Tecoma stans, observando su efecto
hipoglucemiante en animales con diabetes mellitus inducida en forma experimental (35).
Hoy día los botánicos, médicos y farmacólogos están trabajando juntos en el campo de la herbolaria, es posible
que la transformen en un recurso valioso para millones de personas que no cuentan con otros medios para la
curación de sus males (36-40). La Organización Mundial de la Salud hace esfuerzos en colaboración con el
Centro de Medicina Tradicional de la Universidad de Illinois, en Chicago, para evaluar las plantas medicinales
(41).
Ahora existe un renovado interés en el ámbito mundial por estudiar los efectos que tienen las plantas sobre la
salud (42). Numerosas investigaciones internacionales aportan luz en diversos campos como lo son las
acciones realizadas por los diversos compuestos de las plantas: bactericidas, inmunomoduladoras, quelantes
de distintos elementos entre otras (43,44,45).
Conclusiones
Desde hace muchos años, los productos naturales han sido una fuente muy rica de productos bioactivos
prototipo para la obtención de fármacos con actividad biológica de gran potencia y baja toxicidad. Algunas
personas consideran a las drogas derivadas de plantas como inferiores con relación a las hechas por el hombre,
o sintéticas. Como resultado del estudio de las plantas medicinales de uso tradicional, es posible obtener
algunas moléculas bioactivas desconocidas hasta la fecha, que poseen acción curativa sobre alguna de las
enfermedades más frecuentes en nuestro país. La caracterización de estos principios activos permitirá descartar
aquellos que resulten muy tóxicos o cuyos efectos secundarios los hagan inapropiados para el tratamiento.
Resumen
En la actualidad el estudio de las plantas medicinales como uno de los recursos más importantes de la medicina
tradicional, entra en una etapa de mucho interés en el medio médico y científico nacional. El empleo de las
plantas con fines medicinales, es probablemente tan antiguo como el hombre mismo. Actualmente hay
manifestaciones alentadoras en el campo de la aceptación de la herbolaria como medicina complementaria por
el equipo de salud. Hoy día los botánicos, médicos y farmacólogos están trabajando juntos en el campo de la
herbolaria, es posible que la transformen en un recurso valioso para millones de personas que no cuentan con
otros medios para la curación de sus enfermedades.
Palabras Clave: herbolaria, salud, medicina.
Abstract
At present the study of medicinal plants as one of the most important traditional medicine is entering a stage of
great interest in the medical and scientific country. The use of plants for medicinal purposes is probably as old
as man himself. Currently there are demonstrations in the field encouraging the acceptance of herbal medicine
as complementary medicine for the health care team. Today, botanists, doctors and pharmacologists are working
together in the field of herbal medicine, you may transform it into a valuable resource for millions of people who
have no other means to cure their diseases.
Key words: herbal medicine, health, medicine
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�����LA SATISFACCIÓN DEL PACIENTE CON LA ATENCIÓN TÉCNICA
DEL SERVICIO ODONTOLÓGICO
José Elizondo-Elizondo, Miguel Ángel Quiroga-García, Paula Isabel Palomares-Gorham y Gustavo Israel
Martínez-González
Facultad de Odontología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey N.L., México)
E-mail: elizondo2@yahoo.com
Introducción
La satisfacción del paciente es uno de los aspectos que
en términos de evaluación de los servicios de salud y de
la calidad en la atención, ha venido cobrando mayor
importancia en salud pública, siendo considerada desde
hace poco más de una década uno de los ejes de
evaluación de los servicios de salud (1).
La mayoría de los estudios con relación a la satisfacción
del paciente dental están basados en experiencias de
Estados Unidos, Inglaterra y Japón entre otros países. En
México es importante mencionar la poca o casi nula existencia de estudios relacionados con la satisfacción del
paciente con la atención dental. Con base en lo anterior se propone, un estudio observacional, descriptivo,
transversal y prospectivo a fin de conocer la satisfacción del paciente evaluando cinco servicios odontológicos
diferentes; en clínicas de pregrado de Coronas y Puentes, Periodoncia, Endodoncia, Odontopediatría y Clínica
de Odontología Integral. Con el propósito de conocer el grado de satisfacción del paciente con el servicio
odontológico.
Siendo la Facultad de Odontología de la UANL una institución de educación superior en la formación de recursos
humanos en el área dental, esta investigación es conveniente desde el punto de vista educativo, odontológico
y administrativo porque los resultados obtenidos al medir el grado de satisfacción del paciente con la atención
dental pueden proveer información de gran utilidad para poder entender o a predecir el comportamiento del
paciente, esto permitirá no solo desarrollar una relación más estrecha con el paciente sino que también
contribuirá a identificar, analizar y a evaluar los problemas o situaciones que generen insatisfacción del proceso
de atención dental y a definir y promover las medidas preventivas y/o correctivas necesarias a fin de mejorar la
calidad y eficacia con que se prestan los servicios.
Con esto se logrará incrementar además del mejoramiento de las condiciones de salud, la satisfacción del
paciente odontológico y el reconocimiento y prestigio de la institución de salud, lo cual generará como resultado
final que el alumno al egresar busque la satisfacción de sus pacientes, obteniendo con ello mayor éxito en su
práctica profesional.
Por estas razones los objetivos de los servicios no pueden limitarse a alcanzar el alivio del paciente, sino el
buscar incrementar su entusiasmo y confianza en las instituciones de salud. El conocimiento científico y técnico
pueden generar productos o servicios de alta calidad, pero es la aceptación del consumidor la que, finalmente,
valida integralmente el proceso de atención (2).
Con base a lo ya mencionado, por lo que se plantean para este estudio los siguientes cuestionamientos. ¿Qué
relación tiene la satisfacción del paciente con la dimensión de la atención técnica del servicio odontológico?, al
mismo tiempo se debería de conocer ¿Qué relación tiene la satisfacción del paciente con sus características
sociodemográficas?
La mayoría de los estudios sobre satisfacción con los servicios dentales desde 1980 se han centrado en explicar
la percepción de los pacientes sobre algunas características de los servicios y su relación con el profesional,
sin embargo, un trabajo reciente sugiere que la satisfacción es el resultado de un complejo proceso en el que
primero se deben observar los atributos de los servicios dentales, pero en segundo lugar es necesario estudiar
cómo los diferentes grupos reaccionan frente a esos atributos. Así, el hecho de que se encuentren altas tasas
de satisfacción, aún en grupos de pacientes que han tenido malas experiencias, puede explicarse porque los
pacientes responden de acuerdo a lo que ellos piensan que los servicios “deberían”y “no deberían”cumplir

�(deber ser) y lo que puede o no ser responsabilidad de ellos (culpa), de manera que sus expectativas se
modifican de acuerdo con una escala de valores que puede atenuar su visión crítica ante la atención recibida
(3).
En el caso de la atención odontológica, destaca el estudio clásico llevado a cabo en 1977 por la Universidad de
Londres, mediante un cuestionario aplicado a las personas que recibieron tratamiento, en un programa especial,
en el lapso de ese año y en el cual se exploraba la satisfacción con la duración de las citas, el tiempo de espera,
la confianza en los operadores, así como sus conocimientos y opinión sobre cada cuando conviene visitar al
dentista y porqué, además de indagar factores de riesgo odontológico percibidos por los mismos pacientes (4).
Así como el realizado en 1980 en la Universidad de Massachussets (5) donde encontraron que los pacientes
estaban altamente satisfechos con el ambiente de la clínica; 90% reportaron un trato con cortesía, y 94% pensó
que el esfuerzo fue hecho para que ellos sintieran menos ansiedad y más confortables. 97% estuvo satisfecho
con la explicación del examen y del tratamiento, 51% percibió la calidad del tratamiento como excelente, y 57%
expreso estar muy satisfechos con el servicio, 33% satisfecho y 4% insatisfecho. Los pacientes manifestaron
específicos aspectos negativos de la clínica como: el tiempo de espera para obtener una cita (36%), ser atendido
una vez por semana (30%).
El presente estudio tiene como objetivo confrontar la atención técnica, relación interpersonal, accesibilidad y
ambiente de atención del servicio odontológico de los pacientes atendidos en las clínicas de pregrado de la
Facultad de Odontología de la UANL con los niveles de satisfacción percibidos y los elementos de satisfacción
del cliente.
Material y Métodos
La Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México atiende a la comunidad,
brindando los siguientes servicios de admisión y diagnóstico, patología oral, radiología oral, operatoria dental,
prótesis total, prótesis parcial removible, prótesis de coronas y puentes, odontopediatría, ortodoncia,
periodoncia, endodoncia, exodoncia y cirugía realizando sus actividades por turnos y horarios como de lunes a
viernes de 8:00 a.m. a 7:00 p.m.
Se aplicaron encuestas en las siguientes clínicas de pregrado: Clínica de Coronas y Puentes, Clínica de
Odontología Integral, Clínica de Endodoncia, Clínica de Periodoncia y Clínica de Odontopediatría, la muestra
de este estudio estuvo constituida por 5 grupos de 40 pacientes cada uno en cada una de las siguientes clínicas
El diseño del estudio fue observacional, descriptivo, transversal y prospectivo contemplando los siguientes
criterios de de inclusión: pacientes del género masculino y femenino que recibieron atención dental en las
clínicas de pregrado que fueron encuestadas y que aceptaron participar en el estudio. La muestra fue
estratificada para cada una de las clínicas donde se evaluó la satisfacción del paciente que recibió la atención.
Dicha muestra fue extraída de una población infinita de pacientes que solicitaron los diversos servicios
profesionales que se ofrecen en dichas clínicas de la institución. Dadas las condiciones de los pacientes de
población abierta, el cálculo fue aplicado considerando una estadística de prueba infinita y de ellos se recolectó
la información. El tamaño de la muestra a seleccionar para el presente estudio fue de 200 encuestas para el
proyecto global. Considerando la similitud en el número de pacientes de cada clínica se dividió la muestra entre
las clínicas para aplicar 40 encuestas en cada una de las clínicas para este momento de investigación en el que
fueron consideradas 5 clínicas del área de pregrado.
Se diseñó un cuestionario compuesto por tres secciones. La sección I corresponde a los datos
sociodemográficos del paciente, integrada por 5 reactivos que contienen información relacionada con: edad del
paciente, comprendida en 5 categorías (0-5; 6-14; 15-23; 24-54; 55 y más) (6), género en términos de
masculino y femenino, escolaridad en número de años de educación formal: primaria, secundaria, preparatoria,
comercial, técnica, profesional, posgrado y ninguna; ocupación en la cuál se registrará la actividad a la que se
dedica hogar, empleado, comerciante, estudiante y desempleado y el rango de ingresos. La sección II del
instrumento que se utilizó para la medición de la satisfacción del paciente con el cuidado dental, fue aplicado
(7) para medir la satisfacción del paciente con el cuidado dental en tres poblaciones norteamericana, el cual
reportó un Alpha de Cronbach de 0.87 Baltimore, Indian Health Service 0.92 y 0.93 en San Antonio. Se compone
de 12 reactivos contemplados en tres dimensiones que son: calidad técnica, comunicación interpersonal y
acceso, que miden los atributos o características del cuidado dental; con un patrón de respuestas que va de
muy insatisfecho, insatisfecho, satisfecho y muy satisfecho. Se adaptó el instrumento agregando la dimensión
ambiente de la atención (8,9). La escala del instrumento ya adaptado consta de 40 preguntas que evalúan la
satisfacción del paciente, son agrupadas en cuatro subescalas, atención técnica (reactivos 1 al 10), relaciones

�interpersonales (reactivos 11 al 20), accesibilidad (reactivos 21 al 30) y medio ambiente (reactivos 31 al 40).
Los reactivos tienen un patrón de respuesta que va desde; 1= no satisfecho, 2= poco satisfecho, 3=
Medianamente satisfecho, 4= satisfecho y 5= muy satisfecho.
La sección III esta integrada por cinco reactivos que contiene preguntas cerradas en donde las respuestas se
considerarán afirmativas (sí) o negativas (no) referentes a otros elementos de la atención del paciente. El estudio
se realizó conforme lo dispuesto en el Reglamento de la Ley General de Salud (México) en Materia de
Investigación para la Salud en su Título Segundo, Capítulo I (10). La recopilación de los datos fue
responsabilidad del investigador, la entrevista de los pacientes se hizo en las salas de espera de cada una de
las clínicas que participan en el estudio. Se inició con la aplicación de un cuestionario que les fue proporcionado
al finalizar la consulta, a los pacientes mayores de 14 años y adultos, o a las madres o acompañantes de los
niños menores de 14 años. Principiando con el llenado de datos sociodemográficos, para que posteriormente
contaran el cuestionario de satisfacción y finalmente se le agradeció al paciente su participación. Dicho
cuestionario fue anónimo y de auto llenado.
Para realizar el análisis de datos se aplicaron pruebas que contrastan la relación de las dos variables de cada
una de las pruebas realizadas en el documento, para después categorizar las variables ordinales y nominales,
y su cálculo se realizó por medio de una tabla de contingencia o tabulación cruzada para las dos variables. La
prueba que se utilizó para comprobar la relación de datos es un coeficiente de chi cuadrada, el cual fue aplicado
con un 95% de confiabilidad y obtenido mediante el programa SPSS.
Resultados
Se observaron los indicadores de la atención técnica relacionados con el hecho de haber recibido el servicio
como el paciente lo esperaba, aquí se observó que el 68.4% de los pacientes evaluaron éstos indicadores como
muy satisfactorios y dijeron que si recibieron el servicio como ellos lo esperaban, 25.4% de los pacientes que
también habían recibido el servicio como ellos lo esperaban evaluaron éstos indicadores en el nivel de
satisfecho. 1.1% de los pacientes que mencionaban no haber recibido el servicio como ellos lo esperaban
evaluaron el indicador como muy satisfactorio.
Se analizaron los indicadores de atención técnica que en general fueron evaluados como muy satisfactorios por
el 69.5% de los pacientes 67.4% dijo que si recomendaría el servicio y el 2.2% no estuvo de acuerdo con ello;
de los pacientes que evaluaron éstos indicadores como satisfactorio el 25.5% se inclinó por si recomendar el
servicio recibido y el 1.3% estuvo en desacuerdo con ello. 3.4% de los pacientes evaluaron éstos indicadores
como en nivel de medianamente satisfactorio. Otro indicador de la satisfacción es preguntarle al paciente si
regresaría a la misma clínica donde fue atendido, aquí se observó que el 95.5% si lo haría, el 66.5% de los
pacientes evaluó los indicadores de atención técnica con el grado de muy satisfactorio y mencionó que si
regresaría a aplicarse otro tratamiento en esta misma clínica, el 25.5% de los pacientes que opinó regresar a la
misma clínica evaluó el servicio como satisfactorio. Aquí mismo se observó que el 3.0% de los pacientes
menciona no regresar a la misma clínica a pesar de haber evaluado el servicio en el nivel de muy satisfactorio.
Otro de los indicadores de satisfacción considerados en el presente estudio consistió en conocer si los pacientes
habían recibido la atención odontológica como ellos la esperaban, aquí se observó que el 100% de los pacientes
atendidos en las clínicas de Coronas y Puentes y Odontopediatría así lo refieren, para el resto de las clínicas el
indicador se presentó entre 95 y 97.5%.
Se investigó también si los pacientes habían acudido por que alguna persona les había recomendado los
servicios de la clínica y se observa que el 100% de la muestra de la clínica d Endodoncia así lo refirió, el resto
de las clínicas presento proporciones relacionadas con este indicador entre 95 y 97.5%.
Se les preguntó a los pacientes si recomendarían el servicio recibido y se observe que en las clínicas de
Periodoncia y Endodoncia, los pacientes lo realizarían en un 92.5%, el resto de las clínicas presentaron
proporciones mayores desde 97.5% (para el caso de la clínica de Odontopediatría) y de 100% para alas clínicas
de Coronas y Puentes así como la clínica de Odontología Integral. Otra consideración verso en el sentido de
identificar si los pacientes regresarían a la misma clínica donde fueron atendidos en caso de requerirlo y las
proporciones observadas estuvieron en el orden de los 90%, para el caso de la clínica de Periodoncia, 95%
para la clínica de Endodoncia y 97.5% para las clínicas de Coronas y Puentes, Odontopediatría y clínica de
Odontología integral.
Al aplicar las pruebas de correlación del coeficiente de chi cuadrada con el programa SPSS se obtuvieron los
siguientes resultados: que existe relación, estadísticamente significativa, entre las clínicas donde los pacientes

�fueron atendidos y su grado de satisfacción con respecto a la dimensión de la atención técnica (P&lt;0.05). Por
otra parte también se determinó la existencia de relación, con un 95% de confiabilidad entre el grado de
satisfacción con respecto a la dimensión de la atención técnica y la recepción del servicio como el paciente lo
esperaba. Además de éstas relaciones también fueron identificadas aquellas que tienen que ver con el grado
de satisfacción con respecto a la dimensión de la atención técnica y la recomendación del servicio recibido
(P&lt;0.05).
Discusión
Se reporta que el nivel del muy satisfactorio evaluando la atención técnica es mayor la proporción de hombres
que de mujeres aunque ésta diferencia no llega a ser significativa (p&gt;0.05), aquí se observa que los pacientes
del género femenino se encuentran en una proporción de mus satisfactorio ligeramente menos a los del género
masculino, 71.1% y 68.7% respectivamente. Al analizar las frecuencias acumuladas con respecto a la
satisfacción de los pacientes en las categorías de muy satisfactorio y satisfactorio se observa que esta diferencia
es menor ya que se encuentran en proporciones de 96.3 y 96.1% para el genero masculino y femenino
respectivamente siendo más estrecha la brecha con respecto a la satisfacción que existe entre ellos.
Si la satisfacción es evaluada considerando los dos niveles más altos de satisfacción que son el de satisfactorio
y muy satisfactorio la diferencia se reduce y se inclinan las proporciones de satisfacción hacia el género
femenino, 96.3% para el género masculino y 96.7% para el femenino en cuanto a la evaluación de la relación
interpersonal en la consulta odontológica. Considerando el nivel de satisfacción de muy satisfactorio y el de
satisfactorio y acumulando sus frecuencias porcentuales se obtienen resultados orientados hacia la misma
conclusión, existe alguna diferencia de género pero ésta en ningún momento llega a ser significativa ya que se
obtiene un valor proporcional de 95.7% de Satisfacción para el género femenino y 95.5% para el femenino
acumulando las dos escalas de evaluación. En cuanto al género se observa que la muestra es similar a otros
estudios (11) ya que ellos obtuvieron una proporción de hombres de 32.8% y el presente estudio se encontró
una proporción de 32.5%.
Los resultados de satisfacción se orientan hacia los planteamientos realizados en algunos estudios que reiteran
que no existe diferencia entre la satisfacción de la atención odontológica recibida cuando es evaluada por el
género femenino con relación al masculino o ésta diferencia no es estadísticamente significativa(12,13). Otros
estudios presentados en otro sentido (14) concluyen que los hombres están más relacionados con la
satisfacción del paciente al evaluar el servicio recibido en el proceso de atención odontológica, en un 51%. En
esta misma orientación algunos (15) concluyen que el género masculino está relacionado con la satisfacción
del paciente al momento de evaluar el servicio recibido. Así mismo, otros estudios se orientan hacia diferentes
vertientes al mencionar que la satisfacción es mayor en el género femenino y, por otra parte, concluir que existe
más satisfacción en el género masculino (16,17), otros estudios mencionan que el sexo es un importante
predictor de la satisfacción del paciente (18,19).
En cuanto a la edad de las personas que conformaron la presente encuesta se observó que los pacientes
estaban distribuidos desde los 3 hasta los 79 años, siendo el rango de 24 a 54 años donde se concentró el 60%
de los pacientes, la edad se distribuyó con un promedio de 36.02 años y una desviación estándar de 18.25, al
calcular el valor mediano se sabe que el 50% de los pacientes tienen menos de 39.02 años. En el grado máximo
de estudios se pudo observar que la mayoría de los pacientes contaba con estudios de primaria (25.0%),
seguidos de aquellos que habían estudiado hasta el nivel profesional 24%. El 20% de los pacientes contaba
con estudios de educación secundaria, el 11% de los encuestados contaba con estudios de preparatoria, así
mismo el 7% contaba con carrera comercial.
Referente a la ocupación que tenía los paciente se observa que la mayoría (26.5%) eran personas empleadas
seguidas con un 22.0% por aquellos que se encontraban dedicadas al hogar y por el 21% de la muestra que
eran estudiantes. De igual manera, al 3% de los pacientes no les aplica esta categoría de ocupación ni grado
máximo de estudios por tratarse de niños entre los 2 y 3 años. En el ingreso económico familiar mensual se
observa que el 20.5% de ellos, que corresponden a la mayoría, generan ingresos entre los $ 2,500 a $ 4,999
pesos seguidos por aquellos que se encuentran en el rango de los % 5,000 a % 7,499 pesos. El promedio de
ingreso económico familiar mensual fue de $ 9,098 pesos con una desviación típica de $ 7,673 pesos, el 50%
de los pacientes contaba con un ingreso mensual de menos de $ 6,320 mientras que la cantidad mayor de
ingreso que refirió un paciente fue de $ 80,000 pesos mensuales.
El primer indicador de atención técnica en evaluar fue el cuidado del personal que atiende con los
procedimientos que realiza durante el desarrollo del tratamiento, a este respecto algunos estudios16 refieren que

�éste cuidado con los procedimientos en el primer factor de satisfacción de los pacientes que se atienden en
clínica. Las estimaciones mayores fueron similares (20) a las observadas, de aquí se desprende que el 57% de
los pacientes evaluados por ellos estaban satisfechos con ésta característica del servicio que recibieron.
En cuanto al presente estudio se observa que se obtuvieron indicadores de satisfacción mayores a otros
estudios (21), ya que se observaron proporciones desde 95 hasta 100% en los niveles de muy satisfactorio y
satisfactorio para las evaluaciones de las cinco clínicas donde se realizó el presente estudio. Otros autores(22)
refieren en su estudio que éste indicador es una característica para mejorar debido a que no obtuvieron una
evaluación satisfactoria, así mismo se presentó un nivel de satisfacción de la atención técnica recibida de 38.6%
en el nivel de satisfecho y de 23.8% en el nivel de medianamente satisfecho.
Otro indicador de la atención técnica contemplado en el presente estudio fue la habilidad y competencia del
profesional de la salud para realizar el tratamiento, éste mismo indicador es contemplado en algunos estudios
(23), como un atributo del dentista ideal referido por los participantes de ese estudio.
En ese mismo sentido el presente estudio arroja un promedio de 71% en el nivel de muy satisfactorio y de 25%
en el nivel satisfactorio para las clínicas de pregrado consideradas en el presente proyecto. Dichos niveles
acumulados se presentaron en proporciones desde 90 hasta 100%. La clínica mejor evaluada en éste criterio
fue la de odontopediatría con una proporción de 87.5% en el nivel de muy satisfactorio mientras que la evaluada
con un 62.5 de sus pacientes en éste mismo nivel fue la clínica de endodoncia. Cabe mencionar en este respecto
que ninguna de las cinco clínicas fue evaluada por ninguno de sus pacientes en el nivel de poco satisfactorio o
nada satisfactorio.
Algunos trabajos (24) presentan que el conocimiento de éstas habilidades y competencias en un factor
primordial de permanencia del paciente con el mismo dentista y durante el desarrollo del tratamiento. En este
mismo sentido se orientan otros estudios (25), el cual plantea haber obtenido resultados de alta satisfacción de
la competencia técnica de los profesionales evaluados por sus pacientes en ese proyecto de investigación. Al
considerar los estudios realizados al respecto se observan proporciones muy discrepantes en cada uno de ellos,
por ejemplo mientras que algunos estudios(26) presentan proporciones de satisfacción de la habilidad y
competencia de sus profesionales en proporciones superiores a 90%, otros(27) proporcionan datos en los
niveles de 64.6% de satisfacción.
Las observaciones promedio en este tipo de estudios son referenciadas en diversos estudios(28,29), donde se
observaron frecuencias de satisfacción de la habilidad y competencia dentro del servicio recibido de 83 y 83.2%
respectivamente. En esta misma dimensión, se desprende la seguridad del profesional de la odontología al
momento de atender a su paciente, dicho indicador es mencionado como un elemento primordial con la
permanencia del paciente con el dentista que le realiza el tratamiento (30). Al observar éste indicador en el
presente estudio se observó la importancia referida por los pacientes en ello, en promedio las clínicas de
pregrado que fueron contempladas en el estudio arrojaron valores promedio de 68.5% en la evaluación de muy
satisfactorio y un promedio de 27% que fueron evaluadas como satisfactorio.
Es de mencionar que dichas clínicas fueron consideradas por mas del 90% de sus pacientes en los niveles de
muy satisfactorio o satisfactorio siendo la clínica de odontopediatría a la que le correspondió la mejor evaluación
con un 77.5% mientras que las de más baja evaluación, sin considerar que por ello se hayan otorgado un
servicio deficiente, fueron las de periodoncia y endodoncia con un 67.5% de sus servicios prestados en el nivel
de muy satisfactorio con respecto a la seguridad de la anestesia.
La seguridad percibida por el paciente, en cuanto al uso de procedimientos adecuados que disminuyan el riesgo
de contagio durante su tratamiento fueron considerados dentro de los elementos de la dimensión del ambiente
de atención, en este apartado en promedio el 95% de los pacientes del presente estudio refirieron proporciones
del 95% o superior por lo que éste indicador se ubicó mayoritariamente en las escalas de muy satisfactorio y
satisfactorio. Esta evaluación se orienta a la conclusión que refiere que la seguridad de no contagiarse durante
la consulta odontológica es un factor elementar para permanecer como cliente con el mismo profesional de la
odontología (31). A la vez, el presente estudio refiere valores similares a otras conclusiones donde se
observaron indicadores de muy alta evaluación en cuanto a la seguridad sentida por el paciente con este
respecto (32).
Al indagar si el paciente observó la solución al problema que motivó la visita con el dentista, se observa que los
pacientes de las cinco clínicas refirieron proporciones entre el 55 y 75% en los niveles de muy satisfactorio, así
mismo aquellos que evaluaron este indicador con el nivel de satisfactorio presentaron proporciones entre el 22.5

�y el 35%. Se puede obtener de estos resultados que las cinco clínicas evaluadas en el presente estudio
presentaron frecuencias porcentuales del 92.5% al 100% en los niveles de satisfactorio y muy satisfactorio.
Un indicador por demás elemental al considerar una evaluación de la atención técnica del servicio odontológico
es la calidad del tratamiento realizado al paciente, en este sentido fueron evaluados los pacientes incluidos en
la muestra de la presente investigación donde se determinó que proporciones entre el 92.5% y el 100% de los
pacientes de cada clínica consideraron la calidad del tratamiento recibido como muy satisfactorio y satisfactorio.
La clínica mejor evaluada en este sentido fue la de odontopediatría ya que el 77.5% de sus pacientes la
evaluaron en el nivel de muy satisfactorio mientras que en el nivel de satisfactorio la clínica mejor ubicada fue
la de coronas y puentes con un 37.5% de los pacientes en este indicador, en general las clínicas que obtuvieron
un 100% de pacientes que les evaluaron la calidad del tratamiento como satisfactorio y muy satisfactorio fueron
las clínicas de odontopediatría y periodoncia. Dichos resultados se asimilan a los presentados en diversos
estudios donde la mayoría de sus pacientes evaluaron éste indicador como muy satisfactorio, así como otros
estudios en los que se refiere que la mayoría de sus pacientes consideraban la calidad de la atención como
satisfactoria (33). Otros autores(34) reiteran éstos resultados al concluir en su estudio que la calidad del
tratamiento recibido es una variable asociada a que el paciente regrese a realizarse otro tratamiento con el
mismo dentista, así mismo se concluye una dependencia de 85% entre la calidad del tratamiento y el grado de
satisfacción del paciente (35).
Existen estudios (36,37,38) donde las proporciones de calidad del tratamiento se presentan en frecuencias
inferiores a las del presente estudio, ellos determinaron una frecuencia de 51% para la excelencia de este
indicador. Así mismo, algunos autores (39) refieren proporciones de satisfacción de este indicador de 74.1%,
la contraparte de éstos resultados (40) es donde los pacientes indicaron un 7.93% de satisfacción de este
elemento, algunos (41) describen evaluaciones en el nivel de baja satisfacción (42). Otro elemento de la
atención técnica considerado en la presente investigación es la ausencia de secuelas y complicaciones
posteriores al tratamiento, a este respecto, algunos autores concluyen que éste influye un 6.2% en la
satisfacción general de los pacientes al realizarse un tratamiento odontológico (43).
Los pacientes contemplados para el presente estudio evaluaron este indicador en un 64.5% en el nivel de muy
satisfactorio y en un 31% para el nivel satisfactorio, de dichas clínicas las mejor evaluadas en el nivel de muy
satisfactorio fueron las de periodoncia y endodoncia mientras que en el nivel satisfactorio fueron las clínicas de
coronas y puentes y la de periodoncia; en general la clínica evaluada con el 100% de sus pacientes en los
niveles de muy satisfactorio y satisfactorio fue la de Periodoncia. Con respecto al indicador de organización y
orden en el proceso de atención se obtuvieron frecuencias del 65% al 77.5% en el nivel de muy satisfactorio en
cada una de las cinco clínicas contempladas en el presente estudio mientras que el nivel satisfactorio se
presentó desde el 17.5% hasta el 30% para las cinco clínicas.
Para éstas mismas clínicas las frecuencias porcentuales acumuladas para los niveles de muy satisfactorio y
satisfactorio se presentaron en proporciones de 95% u otros valores superiores. Otro indicador de la dimensión
de atención técnica considerado fue la modernidad de los equipos utilizados durante el proceso de atención
odontológica, aquí se presenta que las cinco clínicas obtuvieron más del 90% en los indicadores de muy
satisfactorio y satisfactorio. Las clínicas mejor evaluadas en este ámbito fueron la de odontopediatría y
periodoncia con un 100% de sus evaluaciones en los niveles mencionados con anterioridad, la clínica con la
evaluación de 92.5% a la que se le otorgó la frecuencia menor en esta evaluaciones fue la de coronas y puentes.
La presencia de equipos funcionales en el ámbito de la atención odontológica fue evaluada por los pacientes
como un indicador de la atención técnica, a este respecto se presenta que las cinco clínicas presentaron valores
del 95% o niveles superiores en las categorías de muy satisfactorio o satisfactorio. Las clínicas mejor evaluadas
en este ámbito fueron las de coronas y puentes, odontopediatría y periodoncia con un 95%, seguidas de las de
endodoncia e integral con un 97.5% según la evaluación otorgada por los pacientes a los que se les brindó el
servicio odontológico.
El presente trabajo concluye que no existe diferencia significativa entre los niveles de satisfacción con respecto
al género de los pacientes evaluados y que existe relación entre las clínicas donde los pacientes fueron
atendidos y su grado de satisfacción con respecto a los indicadores observados en las dimensiones de la
atención técnica. Se determinó que los indicadores de la atención técnica son factores determinantes de la
recepción del servicio como el paciente lo esperaba y determinantes para que el paciente recomiende el servicio
recibido.
Resumen

�La satisfacción del paciente es un elemento fundamental en la evaluación de los servicios de salud y se
considera una respuesta actitudinal y de juicio de valor que el usuario construye, producto de su encuentro e
interacción con el servicio. El objetivo es confrontar la atención técnica del servicio odontológico con los niveles
de satisfacción percibidos y los elementos de satisfacción del cliente. El diseño de investigación fue
observacional, descriptivo, transversal y prospectivo. La población de este estudio consistió en 5 grupos de 40
pacientes para igual número de clínicas de especialidad odontológica. Se observó que existe relación entre las
clínicas y el grado de satisfacción de la atención técnica (p&lt;0.05). También se observó relación entre el grado
de satisfacción y la recepción del servicio como el paciente lo esperaba, la recomendación del servicio y la
intención del paciente de regresar en caso de requerir otro tratamiento. (p&lt;0.05). Así mismo se concluyó que la
atención técnica está relaciona con el grado de satisfacción del paciente. Además que la atención técnica es un
factor determinante de la recepción del servicio como el paciente lo esperaba, predisponentes para que
recomiende el servicio y fundamentales para la intención de regresar a recibir otro tratamiento en caso de
requerirlo.
Palabras Clave: satisfacción, servicio odontológico, atención odontología
Abtsract
Patient satisfaction is a key element in the evaluation of health services and is considered a behavioral response
and opinion of value that the user builds a product of his encounter and interaction with the service. The research
design was observational, descriptive, transversal and prospective study. The study population consisted of 5
groups of 40 patients for the same number of dental specialty clinics. It was noted that there is a relationship
between clinical and satisfaction of technical care (p &lt;0.05). Also there are relationship between satisfaction and
service reception and patient waiting for him, the recommendation of the service and the patient's intention to
return if they require further treatment. (p &lt;0.05). It also concluded that technical care is related to the degree of
patient satisfaction. In addition to technical care is a key factor in receiving the service as expected by the patient,
predisposing to recommend fundamental service and intend to return to receive further treatment in case of
need.
Keywords: satisfaction, dental services, dental care
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����������������SALUD MENTAL Y BIENESTAR DESDE EL PUNTO DE VISTA DE
DOCENTES UNIVERSITARIOS
María
P.
Lugo
y
Teresa
M.
Torres
López*
Departamento de Educación Humanidades y Artes, Universidad Nacional Experimental de Guayana (Puerto
Ordaz, Estado Bolívar, Venezuela), *Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara,
(Guadalajara,
Jal.,
México)
E-mail: plugo@uneg.edu.ve mplugo@hotmail.com
Introducción
La presente investigación se ha desarrollado en el contexto laboral del docente universitario quién ejerce su
praxis en la educación superior, en la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG), ubicada en la
Ciudad de Puerto Ordaz, Estado Bolívar, (Venezuela). El sujeto de estudio está representado en el ser humano
(docente universitario), quien es un académico que en su praxis docente realiza una diversidad de acciones que
se derivan de su rol, pero a la vez éste tiene una interacción con sus pares como es la familia, el área social y
laboral.
En su acción laboral, el docente tiene una responsabilidad producto de su carga académica que pudiese estar
representada en las actividades de docencia, de investigación y extensión, las cuales pudiesen influir en su
percepción de bienestar producto de su trabajo y afectar su funcionalidad y productividad, además de repercutir
en su vida en general
La problemática que se pretende abordar está enfatizada en el docente universitario de la UNEG, que en su
praxis académica desarrolla una diversidad de funciones, tal como la formación de los estudiantes a través de
las diferentes cátedras o asignaturas que facilita en función de su perfil profesional, además de la función de
investigación y de extensión que debe cumplir. Posee un escalafón universitario que lo acredita como ordinario
(garantizándole estabilidad laboral) o contratado (aspirante a ingresar al escalafón universitario mediante
concurso de oposición). De esta manera está implícito en el Reglamento de Personal Académico de la UNEG
(1).
La praxis de la docencia está en presencia de actividad física haciendo uso de sus recursos comunicativos e
intelectuales, así como de equipos y otros tipos de instrumentación que utiliza para facilitar su función, que
pudiese afectar o disfrutar su desempeño académico, incidiendo en su bienestar, por lo cual, puede presentar
situaciones de sentirse angustiado, presionado, con mucha tensión o sentirse a gusto con su hacer
académico, y es a través de su visión emica que podrá expresar como percibe subjetivamente su bienestar y
su salud mental, por lo que se considera de vital importancia abordar esta problemática que no ha sido estudiada
en el sector universitario con sus trabajadores
En la literatura científica que se ha revisado hasta el momento, no se ha encontrado alguna evidencia que
permita acceder a los hallazgos que permitiera en un primer momento comprender esta problemática y tener
un acercamiento al área de conocimiento que se pretende indagar. Sin embargo se han encontrado algunos
estudios relacionados con estrés en docentes universitario Caso LUZ, URBE y UNICA en Venezuela (2).
En la praxis de vida de los docentes universitarios en relación a su actividad académica su percepción de
bienestar y de la salud mental, es muy importante a la hora de profundizar desde la visión emic lo que percibe
el docente en relación a su trabajo, por cuanto representaría un aporte al área de la educación superior en
relación al ámbito laboral y por consiguiente al área de la salud laboral.
Por consiguiente, la condición de bienestar y de salud mental del docente universitario con su trabajo, implica
la manera de cómo éste pueda percibirse, es decir, con su parte física, social y dentro de estos aspectos está
presente la salud mental, en la cual hay una relación hacia cómo se maneja el docente para estar ante esa
condición de bienestar, ya que en ella subyacen una series de elementos que convergen en relación al modo
de disfrutar su praxis de vida, cómo perciben su acción docente en el espacio universitario, la educación que
han recibido, cómo afronta los problemas académicos donde se desenvuelven en su praxis profesional, los
obstáculos y presiones producto de la vida laboral.

�En este orden de ideas, se ha encontrados estudios que desde diferentes perspectivas teóricas ha estudiado la
visión emic, es decir, desde adentro de los sujetos, desde el punto de vista de la gente común en la que se
pueda estudiar un tema de interés a partir del estudio del concepto de salud mental y bienestar, en donde sus
percepciones, representaciones sociales y sus significancias han conducido a clarificar las aproximaciones
teóricas en el área de la salud laboral, entre estos estudios se mencionan Berenzón y Mora (3); Torres et al (4),
Torres y Munguía (5).
Berenzón y Mora (6), al analizar las percepciones de la población adulta relacionada con sus padecimientos se
encontró que a la salud mental se le asoció a la capacidad de ser feliz, al optimismo, las libertad, voluntad y al
entusiasmo de vivir, conducente al mantenimiento de relaciones armónicas entre individuos-sociedad y
individuo-religiosidad (Dios).
Torres et al (7) realizaron un estudio que condujo a explorar las dimensiones conceptuales del bienestar de
personas con padecimientos crónicos de la ciudad de Guadalajara, México. Participaron 40 personas con
diabetes Mellitus e Hipertensión Arterial en un estudio transversal exploratorio a través de entrevistas
semiestructurada y utilizando técnicas de estados libres y sorteo de montones. Se indagaron términos asociados
al concepto de bienestar y grupos de dimensiones conceptuales, se encontró que las dimensiones comunes en
las concepciones fueron: ser responsable, la felicidad (con las subdimensiones de tranquilidad, tener fe y tener
salud), la disciplina (subdimensiones: desarrollo y mantenimiento de prolongar la vida) y el vivir a gusto. Las
personas participantes mostraron en dichas dimensiones una visión holística del concepto de bienestar. Las
dimensiones de responsabilidad y disciplina hacen referencia a decisiones voluntarias de tipo personal, donde
la familia y el aspecto comunitario no son incluidos. La segunda dimensión es sobre los elementos de tipo mental
y social donde se incluyó la felicidad y el vivir a gusto. Se encontró asociación del concepto de bienestar con el
de salud mental. Torres y Munguía, (8) realizaron un estudio que logró identificar las representaciones sociales
sobre la salud y la enfermedad mental de la población. En este estudio la representación social del concepto de
salud mental destacó a los estados emocionales, además de características y habilidades que tienen que ver
más con capacidades de tipo individual, en detrimento de lo social. La salud mental entendida de esta forma
lleva como fin la estabilidad personal, el tener calidad de vida…así como la comunicación con otras personas.
Estas investigadoras hallaron en la definición del concepto de salud mental poca delimitación, ya que se
reportaron una variedad de palabras asociadas y pocos componentes específicos del término.
El propósito de este artículo está centrado en identificar la percepción del bienestar subjetivo en el trabajo de
docentes universitario de la UNEG Venezuela, lo cual conlleva a describir las implicaciones de dicha percepción
de bienestar con la salud mental y el trabajo docente universitario.
Material y Métodos
Se asumió la metodología cualitativa con diseño de estudio de caso, el cual está definido como “una descripción
intensiva, holística y un análisis de una entidad singular, un fenómeno u unidad social”. (9).
En este orden de ideas, Merriam, citado por Pérez, (10) presenta una tipología del estudio de caso donde los
agrupa en interpretativo, descriptivo y evaluativos. En este sentido, se asume en esta investigación el tipo de
estudio de caso interpretativo por considerarlo congruente con la visión paradigmática y el marco metodológico
que sustenta el estudio y por que presenta las siguientes características: se obtiene información con la finalidad
de interpretarla que conduzca a plantear elementos teóricos acerca de lo que se estudia en esa realidad, esto
conlleva a generar categoría conceptuales que permitan dar luz a una discusión de los presupuestos que
pudiesen emerger de la realidad estudiada como lo es la percepción del bienestar subjetivo relacionado con el
trabajo.
El lugar del estudio fue la UNEG, la cual es una universidad pública venezolana, ubicada en el Estado Bolívar,
en la Región Guayana caracterizada por las industrias básicas y por su potencial hidroeléctrico, en ella se
forman profesionales en las áreas del conocimiento en Administración y Contaduría, Ingeniería Informática,
Forestal e Industrial, Educación Integral, Tecnología Agropecuaria y Turismo. Este estudio se realizó durante el
primer semestre del 2008 al segundo semestre del 2009.
Para efecto de la investigación el universo estuvo representado por los docentes universitarios de la UNEG, que
para el semestre 2008 se tenían registrado 497 docentes en el Sistema Integrado de Personal de la Dirección
de Recursos Humanos de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, de los cuales 248 docentes
cumplen con los requisitos para su selección para el estudio, de éstos se tomó una muestra propositiva de 20

�docentes con mayor antigüedad dentro del escalafón universitario, asumiendo el muestreo propositivo por
conveniencia según lo que plantea Rice y Ezzy (11).
De estos 20 profesores que participaron en el estudio, 8 son del sexo femenino y 12 del sexo masculino, sus
edades fluctuaban de 44 a 62 años con un promedio de edad de 53 años, 2 eran solteros, 11 casados y 7
divorciados. El número de años de servicios en la UNEG variaba de 15 a 24 años, con un promedio de 21 años.
La mayor parte de ellos viven en la ciudad de Puerto Ordaz y se les puede ubicar en un nivel socioeconómico
medio alto.
La selección de los participantes fue basada en los siguientes criterios que se utilizaron para la escogencia de
los sujetos de la investigación, estando determinados por los siguientes elementos:
-De origen laboral:
El docente que participó en la muestra respondió a las siguientes características: tener un escalafón de
ordinario, ser dedicación exclusiva, tener la categoría de asistente, agregado, asociado , titular, y ser el de mayor
antigüedad en la categoría, estar activo en la docencia así esté cumpliendo función de investigación y extensión.
-Organizacional:
El docente debe estar laborando en cualquiera de las sedes de la universidad y pertenecer a cualquiera de los
departamentos académicos de la institución.
En la presente investigación para la recolección de los datos y registrar esos datos, se utilizó la entrevista en
profundidad entendiéndose ésta como los “reiterados encuentros cara a cara entre el investigador y los
informantes; encuentros éstos dirigidos hacia la comprensión de las perspectivas que tienen los informantes
respecto de sus vidas, experiencias o situaciones, tal como lo expresan con sus propias palabras” (12).
Haciendo uso del grabador, de la toma de nota y de la observación no participante, del informante al momento
de realizar la entrevista así como del contexto donde se desarrolla la misma. Es importante expresar que la
recolección de los datos ocurrió en ambientes naturales de cotidianidad laboral del docente universitario, como
fue el espacio académico de la Universidad desarrollándose las entrevistas en diferentes escenarios: cubículo
del profesor, oficinas administrativas, asociación de profesores (APUNEG), casa de profesor, pasillo del cafetín
sede Chilemex, aula de clase.
El método de análisis de la información se hizo a través del análisis de contenido temático, este procedimiento
consiste según Minayo, (13) “en descubrir los núcleos de sentido que componen una comunicación cuya
presencia o frecuencia signifiquen alguna cosa para el objetivo analítico trazado”… Expresa la autora, que
“cualitativamente la presencia de determinados temas denota los valores de referencia y los modelos de
comportamientos presentes en el discurso”. Es importante focalizar que para este proceso se utilizo la
herramienta informática del Atlas ti.
De acuerdo a lo establecido en las Normas para la Investigación Social y humanística que plantea el Código de
Bioética y Bioseguridad del Ministerio de Ciencias y Tecnología de la República Bolivariana de Venezuela,
(2002) que establece: con excepción de los diseños metodológicos tipo encuesta anónima y las observaciones
naturalista o fenomenológicas, todo proyecto de investigación en las áreas sociales y humanísticas que
involucre contacto directo con individuos y comunidades debe incluir el modelo de consentimiento previa
información que debe explicarse para obtener la colaboración correspondiente. En el presente estudio se realizó
con todo el respeto que merecen los participantes, se brindó seguridad psicológica, guardar su confidencialidad,
se solicitó el consentimiento por escrito de su participación, el derecho de sentirse informado en relación a los
avances de la investigación, su participación fue voluntaria, previa reuniones y contactos personales a fin de
seleccionar a los docentes universitarios, que cumplían con los criterios de selección para este estudio, se
resguardó el anonimato de los sujetos de la investigación.
Resultados
La categoría Implicación Bienestar/Salud Mental se ha definido como las Opiniones personales que tiene el
docente universitario en relación a las implicaciones de su condición de bienestar con su salud mental. Los
docentes universitarios en sus percepciones acerca de la concepción que tiene de su salud mental han

�expresado que es Normal, Buena, Excelente y Sana, en una manera expresiva y sencilla de concebir su salud
mental. En este sentido manifiestan: “Mi salud mental es excelente” (Caso Informante 01PE), “Yo creo que es
bastante buena” (Caso Informante 03SE), Creo que es normal, está bien” (Caso Informante (07BA).
Los docentes conciben a su salud mental como la capacidad de sentir bienestar por lo que han expresado: “Yo
creo que un indicio de la salud mental es la capacidad de sentir bienestar, afecto, compromiso consigo mismo
y con los demás y que los demás perciban que eso es así.” (Caso Informante 09 DL), “Mi salud mental ha
tendido al bienestar…” (Caso Informante 08OJ).
Mientras que otro grupo de docentes perciben a su salud mental está en situación de riesgo, de miedo, situación
de estrés, capacidad de perder la memoria, desequilibrar un poco, por lo que a continuación se presenta la
siguiente evidencia: “Mira que como docente trabajo con ideas, mi salud mental está en su situación de riesgo,
la salud mental de un docente intelectual siempre está amenazada, si el docente intelectual por tener un trabajo
reflexivo, intelectual, permanente, tiende a ser afectado por estrés, depresión, ansiedad, insomnio, yo he sido
víctima de insomnio, yo ahorita soy feliz lo he superado, hay tantos poetas y escritores con rollos por ahí, no es
fácil puntualizar mucho, si eso el docente su salud mental siempre está asediada por percances que podría
afectar su salud mental.” (Caso Informante 20PMJD)
Expresan los informantes que el bienestar, es sentirse bien, lo cual implica que la salud mental está bien,
también expresan que la armonía, la tranquilidad y el equilibrio son elementos importante para las condiciones
de bienestar, por cuanto, le permite una percepción de ese bienestar, que los conduce a estar consciente y a
tener una mente sana. Otros han expresado que el tener consciencia le ha permitido darse cuenta de situaciones
que han producido un desequilibrio emocional donde han tenido que intervenir.
Han expresado que la salud mental es una condición biológica, mientras que otros han manifestado que la salud
mental al no tener bienestar, motivado a los problemas tienden a tener la mente ocupada que los lleva
a desequilibrios emocionales, momentos depresivos y deseos reprimidos alterando la salud mental producto,
de que el bienestar no ha sido satisfecho.
Se presenta a continuación las evidencias manifestadas por los informantes:
“…si no hay salud mental no hay bienestar, eso no implica que no hay bienestar como no hay conciencia de
que se tiene bienestar, el estar consciente es parte del bienestar”
“El bienestar depende de la salud mental, tanto bienestar tienes como sana está tu mente, eso es directamente
proporcional”. (Caso Informante 03SE)
“…la falta de bienestar o percepción de falta de bienestar puede afectar la salud mental porque la falta de
bienestar, es insatisfacción y eso genera deseo reprimido no satisfecho, ocupa tu mente, altera tus
emociones”. (Caso Informante 06CL)
“Creo que la salud mental no es producto de las circunstancias, sino que hay una condición biológica en ella…
“.(Caso informante 12BD)
“…sin salud mental no puede haber sensación de bienestar, creo que el bienestar es sentirse bien…” (Caso
Informante 13 GC)
“…si tú no tienes bienestar, tranquilidad, tú no puedes tener una salud mental optima, en mi opinión particular,
así de sencillo, porque si la tranquilidad falta se altera la salud mental.” (Caso Informante 16AJ)
“…yo soy una persona de buen humor eso me satisface mucho, pero tengo momento depresivos y cuando me
encuentro ante la no satisfacción de mi bienestar, siento yo que muy buen humor disminuye y aumenta mis
momentos depresivos, al no lograr mi satisfacción plena de bienestar.” (Caso Informante 17HF)
“…pienso que debe haber una armonía entre la salud metal y las condiciones de bienestar de las personas para
que puedan funcionar y ser productivas en su sitio de trabajo”. (Caso Informante 18GF)

�Se presenta a continuación (ver Figura 1) un resumen de la categoría Implicación Bienestar/Salud Mental, el
cual se desprende de las opiniones aportadas por los informantes en cuanto a las implicaciones de su bienestar
con su salud mental:
Figura 1. Mapa o Diagrama Conceptual de la categoría Implicación Bienestar/Salud Mental.
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos suministrado por los informantes en la entrevista en
profundidad.
En el diagrama anterior se muestra un resumen de las opiniones de los docentes universitarios en relación a
las implicaciones de su condición de bienestar con su salud mental, todos coinciden en que el bienestar tiene
una relación directa con la salud mental, en este sentido se describe, que el bienestar es sentirse bien lo cual
implica que la salud mental está bien, también expresan que la armonía, la tranquilidad y el equilibrio son
elementos importante para las condiciones de bienestar, por cuanto, le permite una percepción de ese bienestar,
que los conduce a estar consciente y a tener una mente sana. Otros han expresado que el tener consciencia le
ha permitido darse cuenta de situaciones que han producido un desequilibrio emocional donde han tenido que
intervenir. Han expresado que la salud mental es una condición biológica, mientras que otros han manifestado
que la salud mental al no tener bienestar, motivado a los problemas tienden a tener la mente ocupada que los
lleva a desequilibrios emocionales, momentos depresivos y deseos reprimidos alterando la salud mental
producto, de que el bienestar no ha sido satisfecho.
Discusión
El objetivo que guío este estudio se cubrió ya que se logró identificar la percepción del bienestar subjetivo en
el trabajo de docentes universitario de la UNEG, así como describir las implicaciones de dicha percepción de
bienestar con la salud mental y el trabajo docente universitario. En el caso del estudio realizado por Sanchéz
de Gallardo y Maldonado-Ortíz (14) en relación al estrés como una determinante para ocasionar deterioro en
la salud de los docentes universitario activos y lo relacionamos con este estudio, la percepción desde la visión
emic de los informantes es que su salud mental está en situación de riesgo, de miedo, situación de estrés,
capacidad de perder la memoria, desequilibrar un poco.
Los docentes universitarios describen la Salud Mental con palabras que entre ellas no son sinónimos, sino que
en su concepción personal y léxico utilizado la describen como “normal, buena, excelente, sana” en una manera
expresiva y sencilla de concebir su salud mental, éstos hallazgo se relacionan con lo encontrado en la
investigación realizada por Torres y Munguía, (15) en lo referente a la poca delimitación que tienen los sujetos
informantes en la concepción de salud mental. En dicha percepción asocian salud mental con su condición
mental para hacer realidad los planes personales mediante ejercicios mentales, le atribuye a la salud mental las
emociones, sentimientos y el bienestar. El “darse cuenta” como aprendizaje es percibido como un elemento de
la salud mental que es atribuido al estar y ser consciente de las reacciones del cuerpo y eso conlleva a estar
consciente de la impulsividad por el carácter que se tiene, perciben a la salud mental como la capacidad de
sentir bienestar asociado ese bienestar a la tranquilidad, al equilibrio y al afecto así como al cuido.
Las percepciones de los informantes coinciden en que el bienestar tiene una relación directa con la salud mental,
para ellos el bienestar es sentirse bien, estar sano, lo cual implica que la salud mental está bien, expresan que
la armonía, la tranquilidad y el equilibrio son condicionantes del bienestar. Por lo que, los hallazgos
encontrados están asociado a lo planteado por Torres et al (16) donde encontraron asociación del concepto
de bienestar con el de salud mental. Por lo que se puede afirmar, según los resultados de este estudio, que el
bienestar, es sentirse bien lo cual implica que la salud mental está bien, también expresan que la armonía, la
tranquilidad y el equilibrio son elementos importantes para las condiciones de bienestar, por cuanto, le permite
una percepción de ese bienestar, que los conduce a estar consciente y a tener una mente sana. Otros han
expresado que el tener consciencia le ha permitido darse cuenta de situaciones que han producido un
desequilibrio emocional donde han tenido que intervenir.
Han expresado que la salud mental es una condición biológica, mientras que otros han manifestado que la salud
mental al no tener bienestar, motivado a los problemas tienden a tener la mente ocupada que los lleva
a desequilibrios emocionales, momentos depresivos y deseos reprimidos alterando la salud mental producto,
de que el bienestar no ha sido satisfecho. La visión cognitiva que tienen los informantes sobre el conocimiento
de bienestar, se refleja que en su visión emic, el bienestar para ellos es “Estar bien” lo cual conlleva a (Sentirse
a gusto, a estar mejor y sentirse bien), es “Calidad de Vida”, ven al bienestar como “Felicidad” en relación a la
felicidad expresan (Sentirse feliz, estado de equilibrio, sistema con armonía y tranquilidad), esta visión de los

�docentes universitarios coincide con lo encontrado por Torres et al (17) en sus hallazgo: “la felicidad”, “la
tranquilidad”, “el tener salud y vivir a gusto” son subdimensiones encontradas en el concepto de bienestar, por
estos autores.
Se encontró que los docentes universitarios en sus percepciones han vivenciado en su visión de bienestar a la
felicidad y el “Logro de Libertad”, (“es el logro de la libertad y la felicidad, uno es libre cuando logra lo que ha
aspirado”), estos hallazgo tienen una relación con lo encontrado por Berenzón y Mora, (18) en relación a la
salud mental donde está asociado la salud mental con la capacidad de ser feliz y la libertad. Quizás sea esta
una razón de asociación e implicación de salud mental con bienestar.
Conclusiones
En este orden de ideas, las dimensiones de la vida laboral del docente presenta una significancia en el trabajo
que desarrolla en los espacios académicos donde su praxis está integrada a una triada de funciones como lo
es, la academia, la extensión e investigación. En este sentido, subyace que su vida laboral transcurre dentro
de su cotidianidad entre lo que vivencia en las aulas con sus estudiantes y con los compañeros de trabajo,
además de las acciones sociales que se derivan o emergen del entorno laboral. Sin embargo describen, que su
salud mental presenta un “equilibrio emocional” asociado ese equilibrio a la aceptación de críticas, al cambio de
actitud errónea y a la estabilidad emocional. La salud mental es percibida con el hecho de estar consciente y
tener una mente sana, para darse cuenta de situaciones en el que se han producidos desequilibrio donde han
tenido que intervenir. La salud mental forma parte del bienestar de todos los individuos, pero a pesar de ello, en
este estudio se encontró unas percepciones negativas que incluyen desequilibrios emocionales que emergen
en momentos depresivos, deseos reprimidos debido a que el bienestar no ha sido satisfecho.
En la visión de los docentes universitarios, el bienestar tiene una relación directa con la salud mental, por lo
tanto, su implicación en la salud mental y el bienestar se concluye, que todos los informantes describen la salud
mental con una tendencia positiva de bienestar, con el hecho de sentirse bien mas sin embargo, existen ciertos
elementos que considero importante destacar como una tendencia marcada en la salud mental hacia aspectos
que se podrían considerarse negativos por cuanto, los informantes han expresado que en ella está presente
alteraciones y desequilibrio emocional, por lo cual, si la salud mental está alterada con algunos de estos
elementos por consiguiente, tiene implicaciones en el bienestar del docente, según su visión emic. Con base a
lo anterior puedo certificar que la percepción del bienestar subjetivo por parte de los docentes universitarios, es
en efecto un problema global y que por lo tanto, requiere de una mayor profundización, no solo para dar a
conocer a la comunidad cientifica y académica su problemática, sino que se hace necesario e importante
conocerla, aprehenderla de la realidad a fin de interpretarla, describirla y explicarla, con constructos que emerjan
desde adentro de los sujetos informantes, es decir desde una visión emic, esto conllevaría a mejorar la calidad
de vida laboral del docente universitario que pudiese repercutir en su bienestar laboral y que pueda generar en
la práctica programas conducentes a puestos de trabajos saludables en el contexto de la universidad
venezolana y por ende del trabajador, en este caso, el docente y expandirse hacia las demás áreas
universitarias y sus trabajadores.
En el desarrollo del estudio no se presentaron ningún tipo de limitaciones que se debido a que la investigación
se desarrolló dentro de la institución en la cual labora la investigadora. Esta investigación permitirá abrir nuevos
caminos en el área de las ciencias de la salud en el trabajo, que conduzcan al estudio de la subjetividad desde
una visión emic del trabajador indistintamente del área laboral al cual está inmerso y que pueda profundizar en
el conocimiento de la percepción del bienestar subjetivo relacionado con el trabajo. En este sentido, se necesita
ir profundizando en el estudio del bienestar subjetivo hacia el área del contexto laboral que permita el logro de
aproximaciones teóricas en ésta área del conocimiento, por lo que se generan nuevas interrogantes:
-¿Cómo perciben los trabajadores su bienestar en su praxis cotidiana?
-¿Cómo percibe el trabajador su bienestar acerca de su salud y su praxis laboral?
-¿Que interacciones se derivan de la praxis laboral como producto de la salud mental?
-¿Cómo se siente el trabajador cuando evalúa su bienestar?
Estas interrogantes surgen a partir de la reflexión y de los hallazgo, esto apunta a que se continúe explorando,
examinando e investigando el área del conocimiento del bienestar subjetivo a partir de espacios contextuales

�donde el trabajador sea un informante abierto, dispuesto a participar en una experiencia de este tipo, donde se
haga uso de diseños metodológicos de corte cualitativo haciendo uso de técnicas que permitan un diálogo
abierto, donde se le bride seguridad psicológica al participante, de manera que éste pueda expresar su
experiencia personal, su percepción del trabajo mediante su visión emic, que permita conocer sus valores,
metas, sueños, expectativas, emociones, sentimientos, entre otros elementos de interés para el estudio del
bienestar subjetivo.
Resumen
La presente investigación ha sido desarrollada en el escenario académico de una universidad venezolana. Su
propósito es identificar la percepción del bienestar subjetivo en el trabajo de docentes universitario, lo cual
conlleva a describir las implicaciones de dicha percepción de bienestar con la salud mental y el trabajo docente
universitario. Se asumió la metodología cualitativa con diseño de estudio de caso, participaron los docentes de
mayor antigüedad y con escalafón de ordinario, en las categorías desde asistente, agregado, asociado y titular,
la muestra fue propositiva de 20 docentes. Se utilizó la entrevista en profundidad y para el análisis de los datos,
el cual fue realizado mediante análisis temático con el apoyo del software Atlas Ti. Concluyó en el concepto de
salud mental coexisten elementos de tipo positivo tales como una tendencia positiva de bienestar además del
hecho de sentirse bien. Por otro lado incluyeron visiones negativas como son las alteraciones y el desequilibrio
emocional. Por lo tanto la visión de bienestar desde los docentes universitarios presenta una perspectiva
ambigua.
Palabras claves: salud mental, bienestar, trabajo, docencia universitaria.
Abstract
This research has been developed in the academic scene at a Venezuelan university (UNEG). Its purpose is to
identify the perception of subjective well-being in the work of university teachers, which leads to describe the
implications of that perception of mental health wellness and work in university teaching. We started design
methodology qualitative case study, involving more senior teachers and regular ladder in the categories from
assistant, added, partner and owner, the sample was purposive 20 teachers. Was used in-depth interviews and
data analysis, which was conducted through thematic analysis with the support of Atlas Ti software. Concluded
on the concept of coexisting mental health of positive elements such as a positive trend of welfare in addition to
feeling good. On the other hand included negative views such as emotional disturbances and imbalance.
Therefore the vision of being university teachers from presenting a view unambiguous.
Key words: mental health, welfare, work, higher education
Referencias
1. Reglamento del Personal Académico de la UNEG. (Resolución Nº CU-O-13-622). (2004, Octubre 11).
Consejo Universitario de la UNEG, Acta NºO-13, Octubre 11, 2004.
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Unica. Revista de Ciencias Sociales 9 (2): 323-335
3. Berenzón, S. y J. Mora. 2005. Los padeceres emocionales cotidianos: percepciones y creencias en dos
poblaciones de la ciudad de México. Investigación en salud; 7,3:181-187.
4. Torres T., C. Aranda, M. Pando y J. Salazar 2007. Dimensiones conceptuales del bienestar de personas con
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5. Torres T. y J. Munguía 2007. Desde el bienestar psicológico hasta la demencia. Representaciones sociales
sobre los conceptos de salud mental y enfermedad mental. En (M. Pando y J. Salazar) Temas de condiciones
de trabajo y salud mental. Universidad de Guadalajara, México. Cap.1: 14-38.
6. Berenzón, S. y J. Mora, Op. cit.

�7. Torres T., et al, Op. cit.
8. Torres T. y J. Munguía, Op. cit.
9. Pérez, S. G., 1994. Investigación cualitativa. Retos e interrogantes. Madrid. Editorial La Muralla, S. A.
10. Idem.
11. Rice, P. and D Ezzy 1999. Qualitative Research methods: A haelth focus. Oxford Univ. Press.
12. Taylor, S. y R. Bogdan 1996. Introducción a los Métodos Cualitativos de Investigación. Buenos Aires:
Editorial Paídos.
13. Minayo M. C. 1995. El desafío del conocimiento. Investigación cualitativa en salud. Buenos Aires. Lugar
editorial S.A.: 165-207.
14. Sanchéz de Gallardo, M. y L. Maldonado-Ortíz, Op. cit.
15. Torres T. y J. Munguía, Op. cit.
16. Torres T., et al, Op. cit.
17. Idem.
18. Berenzón, S. y J. Mora, Op. cit.

�LINFEDEMA SECUNDARIO A CÁNCER DE MAMA: ¿UNA POSIBLE
SECUELA A CONSIDERAR?
Luz Margarita Jiménez-Pérez (1), Edgar Alejandro Zepeda-Ornelas (1), Priscila Karen Laguna-Macías (1), María
(1),
(2)
Gabriela
Frías-Terrones
Blanca
Meza-León
1Departamento de Salud Pública, CUCS, Universidad de Guadalajara (Guadalajara, Jal., México).
2Asociación Linfática de México, A.C. (México, D.F., México).
E-mail: luzmagojimen@hotmail.com
Introducción
A nivel mundial, anualmente, se diagnostican más de un millón de
casos de cáncer de mama (1). Se considera el cáncer más prevalente,
ya que según estimados, aproximadamente 4.4 millones de mujeres
con este diagnóstico en los últimos 5 años, sobreviven actualmente (2).
En México, ocupa actualmente el primer lugar en la mortalidad por
cáncer en la mujer (3). Los diferentes tratamientos aplicados para el
cáncer de mama, en especial, la resección quirúrgica de los ganglios
linfáticos y la radioterapia, pueden generar daño linfático, ocasionando
lo que algunos llaman la más temida secuela de esta enfermedad: el
linfedema (4). Se manifiesta por un aumento progresivo de volumen del
brazo por interferencia en el drenaje linfático normal, el cual, si no es
manejado adecuadamente, puede evolucionar hacia la cronicidad,
etapa considerada irreversible (5). Se estima, de manera
conservadora, que 1 de cada 4 sobrevivientes de cáncer de mama
presentarán esta secuela, algunos, de manera inmediata, en otros,
puede ocurrir años después (6). Su impacto puede ser profundo, como
lo evidencian algunos testimonios: “El Linfedema es un recuerdo
constante de mi cáncer, tú no puedes realmente olvidar que has tenido cáncer porque tienes este recordatorio
todos los días…” O: “Es algo con lo que tienes que lidiar física y mentalmente, pues sabes que el Linfedema
nunca va a desaparecer” (7).
Cáncer de Mama
En la actualidad, el cáncer de mama (CaMa) es aún el cáncer más común en los países desarrollados (8). Sin
embargo, en los últimos 20-30 años, se ha observado una tendencia al incremento en la incidencia y en la
mortalidad por CaMa en los países subdesarrollados (9). Actualmente, 45% de los casos y 55% de las muertes
por esta enfermedad ocurren en países de ingresos bajos y medios (10). Se estima, que para el 2020, alrededor
del 70% de los casos se presentarán en el mundo en desarrollo (11).
De acuerdo a la base de datos de Globocan del 2002, la incidencia estandarizada por edad es de 67.8 por
100,000 en las regiones más desarrolladas (Europa, Australia, Nueva Zelanda, Norte América y Japón),
comparado con 23.8 en las regiones menos desarrolladas (África, Centro, Sudamérica y el Caribe, Asia excepto
Japón, Melanesia, Micronesia y Polinesia). La mayor incidencia mundial ocurre en Norteamérica (99.4 por
100,000) y la menor en Asia (22.1) y África (23.4) (12).
En México, la tasa de mortalidad de CaMa para 2007, fue de 16.5 por 100,000 mujeres de 25 y más años,
siendo el triple de la registrada en 1955 (13). En un análisis de Mortalidad que incluyó el periodo del 2000-2006,
se observó una tendencia al aumento en 26 de los 32 estados del país, incluso en aquellos con mayor
marginación (14). Según proyecciones, en 12 años, la carga por esta enfermedad será similar a la observada
hoy día en Estados Unidos (15). Además, esta enfermedad se presenta en nuestro país, en promedio, diez años
antes que en Estados Unidos (51 vs 64 años respectivamente) (16).
Terapia para cáncer de mama y Sistema Linfático
En años recientes se ha presentado una evolución importante en el abordaje del tratamiento de CaMa, desde
una cirugía radical con amputación del seno y resección completa de ganglios axilares hasta un tratamiento

�más conservador con tumorectomia, muestreo de ganglios axilares y más recientemente, la biopsia selectiva
de ganglio centinela (SLNB por sus siglas en inglés), la cual se afirma, puede disminuir el daño linfático y por lo
tanto, el riesgo de linfedema (LE) (17).
El daño linfático puede generarse por varios factores: resección quirúrgica de los ganglios y el tejido mamario,
ligadura de vasos linfáticos, cicatrización inducida por la misma radioterapia, fibrosis de las estructuras linfáticas
y los tejidos circundantes, e incluso, por infecciones postoperatorias. Es importante distinguir el LE, del edema
transitorio inicial post-quirúrgico, el cual, usualmente se resuelve en 4-6 semanas (18).
El sistema linfático cumple dos funciones: una inmunológica de transporte de antígenos desde los tejidos a los
órganos linfoides para producir las reacciones inmunes y otra homeostática extravascular, al reabsorber y
devolver a la circulación sanguínea los cuerpos proteicos y proteínas plasmáticas que continuamente están
abandonando los capilares sanguíneos hacia el intersticio (19).
El linfedema se presenta cuando el sistema linfático resulta insuficiente para la carga linfática (cantidad de
fluidos y proteínas evacuadas del espacio intersticial a través del sistema, por unidad de tiempo), sobrepasando
la capacidad de trasporte del sistema, lo que motiva la aparición de cambios en los tejidos con pérdida
progresiva de elasticidad y formación de edema con alto contenido proteico en el espacio intersticial, el cual
constituye un potencial caldo de cultivo para infecciones de repetición. Se manifiesta por un incremento en el
tamaño o hinchazón de una extremidad o región del cuerpo. Y si el círculo vicioso se mantiene, puede
evolucionar hacia la cronicidad, llegando a ocurrir fibrosis subcutánea irreversible (20,21).
Síntomas
Cambio en las sensaciones (entumecimiento, hiperestesia, sensación de piquetes de agujas), pueden ser el
indicador más temprano del aumento en la presión del líquido intersticial asociado con LE, aún antes de que
se observen cambios de volumen que puedan ser medibles (22). Otros síntomas reportados son cambios en el
ajuste de la joyería/ropa, en la extremidad afectada, disminución en el rango de movimiento, sensación de
pesadez, dolor (cortante o quemante) e hinchazón (23)
Sin embargo, es importante considerar que tanto el dolor como los cambios en las sensaciones, pueden ser
efectos propios de la radiación, la quimioterapia o la propia cirugía, por lo que es importante descartar que la
sintomatología se deba a éstas (24).
Inicio, Evolución, Estadios
Él LE puede desarrollarse de manera gradual o repentina (25). Y puede ser de presentación aguda y transitoria,
o evolucionar hacia la cronicidad (entre 3 y 6 meses), siendo muy debilitante para el paciente, pues en esta
etapa se considera incurable, si bien manejable (26, 27, 28). Alrededor del 60-70% de los casos de LE, se
presentan durante los primeros tres años después del diagnóstico (29). Sin embargo, se han reportado casos
donde éste se ha presentado hasta 15 a 20 años después, por lo que se habla de un riesgo de por vida (30,31).
La Sociedad Internacional de Linfología, en 2009, reporta un consenso de expertos en el área, si bien la mayoría
de sus miembros aún utilizan una clasificación de tres estadios, un número creciente de ellos reconocen ya el
estadio 0, condición latente, donde la hinchazón aún no es evidente a pesar de tener ya problemas en el
transporte de linfa (ver Tabla 1) (32). Sin embargo, esta clasificación solo incluye cambios físicos de la
extremidad, comentándose la necesidad de desarrollar una clasificación que incorpore los hallazgos recientes
en cuanto a mecanismos patogenéticos, los cuales se ha reportado, pueden estar involucrados en el desarrollo
de LE (33, 34).

Estadio
0.- Linfedema Latente
(Subclínico)

Tabla 1. Estadios de Linfedema
Signos y Síntomas
- No edema visible
- No fóvea
- Sensación de pesadez local u opresión puede estar presente

�I.- Linfedema Temprano

II.- Linfedema Moderado

III. -Linfedema Severo
(Elefantiasis Linfostática)

por meses o años antes de que el edema sea aparente
- Cambios sensoriales pueden ocurrir
- Edema visible usualmente con fóvea
- Edema puede empeorar y remitir
- Edema disminuye al elevar el brazo
- Edema visible con o sin fóvea
- Raramente cede con la sola elevación del brazo o descanso
-Piel y tejido endurecido, engrosado (al empeorar la fibrosis,
la fóvea puede desaparecer)
- Edema muy marcado
- Fóvea puede ya estar ausente
- Agrandamiento del área afectada
- La piel y el tejido están endurecidos y engrosados
- Puede salir linfa a través de la piel dañada

The diagnosis and treatment of peripheral Lymphedema 2009 Consensus document of the International society
Of Lymphology Lymphology 42 (2009) 51-60.
100 Questions &amp; Answers about Lymphedema by Saskia R.J. Thiadens, et al., Jones and Bartlett Publishers,
2010.
Tampoco existe consenso con respecto a los sistemas utilizados para establecer grados de LE, habiéndose
utilizado una amplia variedad de criterios, con frecuencia no validados y con diferentes valores de puntaje (35).
Al interior de cada estadio, se ha utilizado una valoración inadecuada, pero funcional, basada en simples
diferencias en volumen del brazo, catalogándose como de severidad mínima (aumento &lt; 20%), moderada (entre
20-40%), o severa (&gt; 40%). Los clínicos, también han incorporado otros factores tales como extensión del LE,
presencia de episodios de erisipela, inflamación y otras complicaciones, en base a sus propios criterios de
severidad (36).
Epidemiología
Se han reportado amplios rangos tanto de prevalencia (entre 6 y 67%) (37), como de incidencia (1-49%) (38).
Sugiriéndose incluso, que la verdadera prevalencia de LE se ha subestimado, ya que muchas de las mujeres
no reciben atención para su problema (39). Se acepta, de manera conservadora, cifras de incidencia entre 20 y
30% (40). Esta variabilidad en la frecuencia de LE podría explicarse por el uso de diferentes técnicas para
diagnosticarlo así como por las distintas definiciones utilizadas, el momento en que se realiza la medición, el
tipo de tratamiento recibido para el cáncer, además de heterogeneidad en el tamaño de muestras utilizadas,
generalmente pequeñas. Un estudio prospectivo reciente, con un buen tamaño de muestra y seguimiento a 5
años posterior al tratamiento, encontró que 42% de las sobrevivientes desarrollaron LE (41).
Con la utilización de SLNB, se han reportado cifras de LE entre 4 y 17%, con un mayor riesgo en el caso de
recibir radioterapia (42). O en el caso de que el ganglio biopsiado se localice a nivel de la vena axilar o de los
colectores linfáticos (43).
Complicaciones
Si el LE no es manejado adecuadamente y de manera oportuna, puede ocurrir celulitis, linfadenitis, linfangitis,
erisipela, esclerosis y septicemia. Incluso, en casos raros, se puede presentar angiosarcoma, neoplasia que
ocurre en las células de las paredes tanto de vasos sanguíneos como linfáticos (44, 45).
Impacto

�El impacto psicológico del diagnóstico de LE se ha descrito, puede ser tan estresante como el diagnóstico inicial
del propio cáncer (46). De hecho, la Federación Española del Cáncer de Mama, entre las conclusiones de un
estudio realizado en el 2008 comenta: “…el LE no es una secuela más del cáncer de mama, se trata de la gran
consecuencia crónica derivada de esta enfermedad. Es, en definitiva, un problema que afecta la calidad de vida
de las personas que lo padecen” (47).
Las pacientes pueden presentar: depresión, ansiedad, miedo de ser estigmatizada, pobre autoimagen,
frustración (al depender de otras personas), culpabilidad (por no desempeñarse como el motor de la familia) e
incluso, disfunción sexual. Además, la cronicidad del proceso las mantiene vinculadas al cáncer
En el plano físico, se han descrito múltiples afectaciones como: dolor, limitación en actividades cotidianas, para
cargar objetos pesados, o que impliquen movimientos repetitivos o finos, para realizar sus hobbies (jardinería,
tejer), actividades deportivas (golf, tenis). Incluso caminar, puede aumentar los síntomas, así como problemas
para dormir, por la dificultad al acomodar sus brazos. Y cambios en la manera de vestir, tratando de cubrir la
desfiguración que puede ocurrir.
En lo laboral, preocupación de cómo se va a desarrollar en su trabajo, dificultad para hacerlo, sobre todo si éste
requiere esfuerzo físico, llegando incluso a jubilación temprana, lo que impacta sus ingresos y el sentirse
laboralmente activa. En lo social, se habla de aislamiento y afectación de relaciones interpersonales (48, 49,
50).
¿Un problema considerado?
Se estima que en EUA, existen actualmente más de 11 millones de sobrevivientes de cáncer, y de ellos 2.4
(22%), corresponden a CaMa, si utilizamos el estimado conservador de 30%, se tendrían 720,000 casos con
LE, a lo que se sumarían 40,000 casos anualmente (51). Los cuales, requieren considerables costos para su
manejo. Un estudio del 2009, de ese mismo país, reportó, que en una cohorte de casos nuevos de CaMa, con
seguimiento a dos años, el grupo con LE, tuvo mayores costos médicos (entre 14,877 – 23,177 dls.), que el
grupo sin LE. Es posible incluso, que en dicho estudio, los costos se estén subestimando, dado el corto periodo
de seguimiento y a que incluyó mujeres en edad de laborar, con un promedio de edad de 49 años (52).
En el ámbito internacional el LE generalmente se desconoce, a pesar de su frecuencia e impacto. Un estudio
de la Federación Española del CaMa comenta acerca de su “invisibilidad”, tanto entre personal de salud como
por las propias pacientes y su entorno social. Lo que se evidencia por la inexistencia de un protocolo de
actuación estandarizado, falta de recursos profesionales especializados para su prevención y tratamiento
(humanos, técnicos, de infraestructura y económicos), carencia de un enfoque multidisciplinar, así como por la
escasez de información acerca de qué es y cómo prevenirlo (53,54).
En México, la Norma Oficial Mexicana vigente para la Prevención, Diagnóstico, Tratamiento, Control y Vigilancia
Epidemiológica de CaMa, no incluye el tema de LE (55). Mientras que en el anteproyecto de modificación de la
misma, actualmente en proceso de aprobación, solo se menciona en una línea: “Tratamiento de Linfedema”, en
el apartado 10 de “Tratamiento”, incluyéndolo solo como una de las posibles situaciones que pueden requerir
rehabilitación post tratamiento (56).
Entre los factores que se han mencionado podrían explicar la escasa evaluación de LE realizada por parte del
personal de salud: a) Historia de negación en relación a la salud de la mujer, b) Considerar que la calidad de
vida es menos importante que la erradicación del cáncer y la detección de recurrencia del mismo, c) No se
considera que pueda constituir una “amenaza para la vida” y d) Puede ocurrir a la par de otros síntomas más
agudos y estresantes que demandan mayor atención (57).
Lo que con frecuencia ocurre es que son las pacientes las que primero observan el edema, el cual, para ese
momento, ya es importante (58). Un estudio de EUA del 2003, reportó que 39% de las mujeres que regresaban
a seguimiento (con un promedio de 36 meses), tenían ya una diferencia de 2 o + cm. entre el brazo afectado y
el no afectado, en uno o más puntos de la extremidad. De los 99 expedientes revisados, solo 21% tenía
diagnóstico registrado de LE. Aún más, 40% de ellas, tenía una diferencia entre ambos brazos que algunos
consideran indicativo de LE latente (1 o + cm., pero menos de 2 cm) (59).
Y en el caso de que haya ocurrido una auto identificación del LE, con frecuencia, las pacientes reportan
frustración, al tratar de obtener ayuda para ser referidas con un terapeuta con entrenamiento y experiencia para

�diagnosticar y manejar esta secuela. Comentan: “usualmente su experiencia es que los cirujanos les dicen que
es normal un nivel de hinchazón y síntomas”. Otro testimonio: “Si bien el LE generalmente no va a ocasionar
la muerte, el minimizarlo o hacerlo parecer como algo trivial es frustrante para los que vivimos con esta condición
día a día” (60).
Diagnóstico
Actualmente, no existen criterios definidos para considerar un diagnóstico de Linfedema en el ámbito clínico,
las definiciones más frecuentemente utilizadas: cambio en el volumen del brazo de 2 o + cm. (en comparación
con el miembro no afectado), cambio en el volumen del brazo de 200 ml. o del 10% y auto-reporte de signos y
síntomas de pesadez e hinchazón (61).
Tampoco se cuenta con un método diagnóstico que resulte conveniente, objetivo y estandarizado. Se ha
comentado, que la medición ideal tendría que ser fácil de usar, no invasiva, higiénica, barata, confiable,
cuantificable y adecuada para cualquier porción del brazo. Esto ha generado la utilización a través del tiempo,
de diferentes pruebas como Gold Standard, no existiendo un consenso definitivo hasta la fecha (62, 63, 64).
Históricamente, la medición volumétrica (Water Displacement: WD), técnica en que la paciente debe sumergir
el brazo en un contenedor con agua, se ha considerado el método más sensible y exacto para valorar cambios
en el volumen, incluso, fue considerada durante algún tiempo como Gold Standard. Actualmente, los clínicos
raramente la utilizan, ya que puede haber contraindicaciones para su uso, por ej. heridas, úlceras o infección
de la piel o incapacidad de la paciente para sumergir o mantener el brazo en el agua, lo que puede originar
sesgos en la medición o incluso, riesgo de infecciones cruzadas por esterilización inadecuada del equipo (65).
La técnica más utilizada para evaluar objetivamente linfedema ha sido la medición de circunferencias (Sum of
Arm Circunfererences: SOAC). Sin embargo, se han reportado problemas de validez y confiabilidad intra e inter
observador, por lo que se requiere considerable experiencia para realizarla además de un tiempo prolongado
para su valoración. Se ha reportado fuerte correlación entre WD Y SOAC. (0.70-0.98) (66,67).
En años recientes, se ha observado una evolución hacia instrumentos cada vez más sensibles y fáciles de
usar, sin embargo, más costosos, lo que dificulta su implementación en países de bajos recursos. Uno de ellos
es el perómetro, instrumento optoeléctrico que utiliza rayos infrarrojos y una serie de sensores optoeléctricos
para valorar el volumen del brazo. Sin embargo, aún en países desarrollados se reportan problemas de
disponibilidad de esta reciente tecnología, por ej. en EUA, hasta 2009, la Food and Drug Administration, aprobó
el uso del espectroscopio, instrumento para medir impedancia bioeléctrica, el cual ha sido utilizado en
publicaciones recientes como Gold Standard en países como Australia, donde esta tecnología está disponible
(68).
También se han utilizado técnicas subjetivas, que incluyen signos y síntomas auto-reportados a través del
tiempo, que se ha observado, podrían ser el indicador más temprano y revelador de que están ocurriendo
cambios en la extremidad y que se requiere una valoración adicional más objetiva (69). El “Linfedema and Breast
Cancer Questionnaire (LBCQ por sus siglas en ingles)”, es de las más utilizadas, fue elaborado a partir de
entrevistas individuales en mujeres con LE, grupos de apoyo y revisión de literatura. Este cuestionario incluye
tanto síntomas actuales (últimos 30 días) como durante el año previo. Se reportó validez y de contenido, con
un alto grado de confiabilidad (r=98) (70).
Diagnóstico Diferencial
Las condiciones que pueden causar síntomas similares al LE: la propia recurrencia del cáncer, trombosis de
venas profundas, insuficiencia crónica venosa, diabetes, hipertensión, enfermedad del corazón, insuficiencia
cardiaca, enfermedad del riñón y enfermedad del hígado (71). Sin embargo, debido a que no hay criterios
específicos para diagnosticar LE (de acuerdo al National Cancer Institute de EUA), es esencial, realizar una
historia médica exhaustiva así como un buen examen físico, debiendo incluirse preguntas detalladas acerca de
cualquier cirugía en el pasado, otras condiciones que estén coexistiendo, complicaciones que hayan ocurrido
en el post operatorio y en especial, sobre la resección de ganglios linfáticos (72).
Conclusiones

�Los datos internacionales aportan información incuestionable sobre la importancia de esta secuela tanto en
términos de frecuencia como del impacto que tiene en las sobrevivientes de CaMa. Es necesario, que en la
Norma Oficial Mexicana para la Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de Cáncer de Mama, se incluya un
apartado específico sobre linfedema. El hecho de que no se acepte la posible ocurrencia de esta secuela, limita
la asignación de recursos no solo para su prevención y tratamiento sino incluso, para la formación de recursos
humanos especializados. Es importante se reconozca que existe riesgo de por vida y que por lo tanto, se
requiere establecer un sistema de vigilancia en las visitas de seguimiento, para su oportuno manejo. Y aceptar
el hecho de que se trata de una secuela crónica, pues aún en los países en que se otorga rehabilitación, ésta
se realiza bajo un enfoque temporal, no considerándolo como un problema crónico e incurable, una vez
establecido. Como país de recursos limitados, podemos beneficiarnos del camino ya recorrido en la
investigación realizada en países desarrollados, adecuándola a nuestro propio contexto, mientras producimos
nuestros propios datos y obtenemos una imagen de lo que está ocurriendo en nuestro medio. Es importante se
destinen recursos para la realización de estudios de investigación sobre este tema.
Resumen
En la actualidad, el cáncer de mama es aún la neoplasia más común entre las mujeres. En años recientes, se
ha presentado una evolución importante en el abordaje del tratamiento de esta enfermedad, lo que llevó a
considerar que el Linfedema Secundario a Cáncer de Mama (LSCM) era cosa del pasado. Incluso,
con la incorporación de técnicas como la biopsia selectiva de ganglio centinela se hablaba inicialmente de
ausencia de esta secuela, sin embargo, reportes recientes mencionan cifras de LSCM entre 4 y 17 %. Es posible
además que la magnitud de LSCM, se esté subestimando, ya que muchas mujeres, a pesar de tener el
problema, no buscan atención y además, porque no se cuenta con un método diagnóstico que resulte
conveniente, objetivo y estandarizado. La multiplicidad de artículos científicos publicados en el ámbito
internacional sobre el tema, evidencían que el LSCM, continua siendo un importante problema a considerar en
las sobrevivientes, tanto por su frecuencia, como por el impacto que puede tener en diferentes ámbitos de la
vida (físicos, psicológicos y sociales). Es importante además, que se reconozca que las sobrevivientes están a
riesgo de por vida de presentarlo y una vez que se ha establecido clínicamente, puede evolucionar hacia la
cronicidad, considerándose irreversible, si bien, controlable con el manejo adecuado, lo que implica costos
elevados. Lo destacable es que en la actualidad, la investigación, desde prevención, diagnóstico hasta
tratamiento está en aumento. En México, la Norma Oficial vigente para Cáncer de Mama, no incluye el tema
de linfedema. Es fundamental, se acepte la posibilidad de su ocurrencia, de entrada, en el ámbito médico, lo
que se reflejaría en aportar información hacia las pacientes para que implementen las acciones pertinentes para
su prevención y búsqueda de atención oportuna.
Palabras clave: linfedema, cáncer de mama, secuela
Abstract
Breast cancer is still the most common neoplasy among women. Important changes for its treatment approaches
have been observed recently, thinking that Lymphedema Secondary to Breast Cancer (BCRL) was an old issue.
Even it was thought that no cases of this sequela would occur with the incorporation of the sentinel lymph node
biopsy technique, however, recent reports have shown BCRL rates between 4 – 17%. In addition, it is possible
that BCRL is being underestimated, since many women, in spite of having the problem, do not demand medical
care, and because of the absence of a convenient, objective and standardized diagnostic method. Many scientific
and internationally published articles about this topic rise attention that BCRL is still an important problem to
consider among breast cancer survivors, because of its frequency and the impact that it might have on different
aspects of life (physical, psychological and social). In addition, it is important to recognize, breast cancer
survivors remain at risk of this health problem for lifetime; and once it has clinically settled down, it might become
a chronic and irreversible condition, although controllable with the right medical management, which implies
higher costs. A remarkable notice is the increasing research on prevention, diagnosis and treatment of BCRL.
In Mexico, current official breast cancer norm, does not include lymphedema as a consequence of this type of
cancer. Its possible occurrence must be taken into account at first, among health personnel and eventually,
patients should receive this information, for being aware and pertinent actions could be taken for prevention and
opportune care.

Key words: lymphedema, breast cancer, implications
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ADHERENCIA A HIPOGLUCEMIANTES EN DIABÉTICOS DE UNA
UNIDAD MÉDICA FAMILIAR DEL ESTADO DE CHIAPAS.
Rubén Zuart-Alvarado1, Héctor Josué Ruiz Morales2, José Luis Vázquez –Castellanos2, Jorge MartínezTorres 3 y Filiberto Linaldi-Yépez 4
1. Coordinación de Educación e Investigación en Salud del Hospital General de Zona Número 2 Instituto
Mexicano
del
Seguro
Social
Chiapas
(Tuxtla
Gutiérrez,
Chiapas,México)
2. Médico adscrito a la Unidad Médica Familiar 24, Cintalapa, Chiapas del Instituto Mexicano del Seguro Social
(Cintalpa,
Chiapas,
México)
3. Coordinador Delegacional de Atención Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, Chiapas (Tapachula,
Chiapas,México).
4. Coordinador Delegacional de Investigación en Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social, Chiapas
(Tapachula, Chiapas, México).
E-mail: ruben.zuart@imss.gob.mx
Introducción
El número de personas con diabetes se esta
incrementado en el mundo debido al crecimiento
de la población, la longevidad, la urbanización y
un aumento de la obesidad y el sedentarismo (1)
. Se estima que 246 millones de personas en el
mundo tienen diabetes, representando al 6% de
la población adulta (20 a 79 años de edad). Este
numero se espera que incremente a los 380
millones en el 2025, representando el 7.1% de la
población adulta (2), la Encuesta Nacional de
Salud (ENSA-2000) registró una prevalencia
general de diabetes mellitus de 7.5 % en la
población mayor de 20 años (3). Anualmente se
registran 210 mil personas diabéticas y fallecen 30 mil aproximadamente. Por cada diabético que muere se
detectan 7 nuevos casos de enfermedad.
La diabetes es la principal causa de demanda de consulta externa en instituciones públicas y privadas y uno de
los principales motivos para la hospitalización. Es más frecuente en el medio urbano (63%) que en el rural (37%)
y mayor en mujeres que hombres (4). De acuerdo a datos del en el apartado de defunciones por diabetes
mellitus según grupos de edad y sexo en el periodo de enero a agosto de 2009 el total nacional fue de 14270
de los cuales 6783 fueron hombres y 7487 mujeres y el grupo de edad mas afectado fue el de mayores de 60
años (5), en Chiapas la diabetes se encontró en el lugar numero 10 de casos nuevos de enfermedades
registrados por las instituciones como son IMSS, ISSSTE e ISSTECH así como de asistencia social como es
IMSS Oportunidades con un reporte total del 28112 casos, de notar que las enfermedades de lugar 1 a 9 son
infecto contagiosas (6).
La diabetes mellitus y sus complicaciones se han convertido en un grave problema de salud pública y ocupa el
primer lugar de mortalidad en la población derechohabiente del IMSS (7).
El proyecto sobre adherencia terapéutica ha adoptado la siguiente definición de la adherencia al tratamiento
prolongado, una versión que fusiona las definiciones de Haynes y Rand: “El grado en que el comportamiento
de una persona —tomar el medicamento, seguir un régimen alimentario y ejecutar cambios del modo de vida—
se corresponde con las recomendaciones acordadas de un prestador de asistencia sanitaria” (8).
La falta de adherencia es el resultado de una compleja interacción entre el ambiente social, el paciente y los
profesionales de la salud. La adherencia al tratamiento no se mide de forma rutinaria en la práctica clínica, y en
estándar de oro no se puede implementar, ni para propósitos de investigación existe (9). La falta de adherencia
al tratamiento es muy común y a veces no es valorado por los médicos (10). La mayoría del conocimiento que
tiene el medico sobre adherencia al tratamiento se basa principalmente en reportes del mismo paciente, los

�cuales tienden a sobreestimar la adherencia (11). En general, cuanto más complejo sea el régimen de
tratamiento, menos probable será que el paciente lo siga. La adherencia a los agentes hipoglucemiantes orales
se ha asociado con la frecuencia de la dosificación. Los mayores niveles de adherencia fueron informados por
quienes deben tomar menos dosis (una sola vez al día), comparados con aquellos a los que se les habían
prescrito dosis más frecuentes (tres veces al día). La duración de la enfermedad parece tener una relación
inversa con la adherencia: cuanto más tiempo haya tenido un paciente diabetes, menos probable es que se
adhiera al tratamiento. Glasgow et al.estudiaron una muestra de pacientes con diabetes tipo 1 (edad media =
28 años) y detectaron que el grado de la actividad física se asociaba con la duración de la enfermedad. Quienes
habían tenido diabetes por 10 años o menos informaron mayor gasto calórico en actividades físicas recreativas
y se ejercitaban más días por semana, que aquellos con antecedentes más prolongados de la enfermedad. Los
pacientes con antecedentes de diabetes de más larga duración también dijeron comer más alimentos
inapropiados, consumir mayor proporción de grasas saturadas y seguir en forma menos consecuente sus
regímenes alimentarios (12). En contraste a estudios previos llevados acabo fuera de la población mexicana de
diabéticos tipo 2 en los cuales se muestra una adherencia del 50%, en un estudio mexicano solo el 17,2%
mostró buena adherencia al tratamiento. El estudio no mostró asociación entre la adherencia y la calidad de
vida (13). En relación con las cifras de glucemia Piñeiro et al, encontraron diferencias significativas entre el
cumplimiento y las medias de glucemia basal (F= 11,9; p = 0,00009), siendo éstas de 156,4 mg/dl en los
hipercumplidores, de 162,8 mg/dl en los normocumplidores y de 209,2 mg/dl en los hipocumplidores (14).
Se han propuesto diversas técnicas para la medición del apego al tratamiento farmacológico, entre ellas, la
cuantificación directa del fármaco en sangre u orina, el conteo de tabletas, registros de farmacia y la entrevista
con el paciente. De esta última, el cuestionario de Morisky-Green es un instrumento utilizado para evaluar el
apego a la prescripción en enfermedades crónicas (15). Tiene la finalidad de valorar actitudes acerca del
tratamiento. Si responde de forma incorrecta alguna de las cuatro preguntas se considera incumplidor
(16). Consiste en una serie de 4 preguntas que han sido traducidas del original y adaptadas a nuestro medio:
1. ¿Se olvida usted de tomar alguna vez los medicamentos?
2. ¿Toma los medicamentos a la hora que hay que tomarlos?
3. ¿Cuando se encuentra bien deja de tomar su medicación?
Y 4. Cuando se siente mal ¿deja usted de tomarlas?
Este test muestra un coeficiente de fiabilidad de 0.79 y está validado en población española. Valora actitudes
del enfermo respecto al tratamiento; se calificaron como cumplidores los pacientes que respondieron
correctamente a las cuatro preguntas que lo forman. En cuanto al valor predictivo positivo, el test que obtuvo
un valor superior fue el test de Morisky-Green por lo que pensamos que podría ser una buena alternativa para
identificar grupos de riesgo de no cumplimiento en atención primaria, ya que es un cuestionario corto, de fácil
aplicación, y con escasos requisitos de nivel sociocultural para su comprensión. No obstante, queda por aclarar
y definir un perfil de paciente cumplidor, así como profundizar en un mejor conocimiento de los múltiples factores
y sus interacciones, que acaban determinando el abandono de las prescripciones terapéuticas (17,18).
Material y Métodos
Durante el 2009 se realizó un estudio transversal, analítico en la UMF 24 de Cintalapa, Chiapas, basados en un
censo nominal de 259 diabéticos de los cuales fueron elegidos 100 de manera aleatoria consecutiva durante la
consulta de control, se administró un cuestionario estructurado, constituido de 31 items.
Se investigaron aspectos sociodemográficos, como edad, género, estado civil, escolaridad, residencia y
ocupación, asimismo aspectos antropométricos y clínicos como talla, peso, tensión arterial, IMC, cifras de
glucemia, para determinar adherencia al tratamiento se utilizó el cuestionario Morisky-Green, que consta de 31
items con un índice de fiabilidad de 0.70, se investigó también el esquema de tratamiento con hipoglucemiantes
orales, enfermedades crónicas agregadas y tratamiento correspondiente. Por último, se midieron aspectos
relacionados con la ayuda familiar y facilidad de asistencia a citas médicas como factores asociados con la
relación médico paciente. El plan de análisis incluyó frecuencias, medidas de tendencia central, razón de
momios con intervalos de confianza del 95%, Chi cuadrada de Pearson con valores de p &lt;0.05.
Resultados

�Se encontró una edad promedio de 58.9 ± 11.3 años, con predominio del género femenino en un 65%, el grupo
de edad con mayor frecuencia fue el de 50 a 59 años (40%), predominantemente casados (80%), 51% tiene la
primaria completa, 49% se dedica a labores del hogar y el 29% se encuentra empleado (ver Tabla 1).
Tabla 1. Características Sociodemográficas

Género
Masculino
Femenino
Edad (grupos)
&lt;39 años
40 a 49 años
50 a 59 años
60 a 69 años
&gt;70 años
Estado civil
Casado
Viudo
Unión libre
Residencia
Cintalapa
Comunidad de Cintalapa
Escolaridad
Primaria incompleta
Primaria completa
Secundaria
Bachiller
Técnico
Licenciatura
Ocupación
Empleado
Desempleado
Trabajador independiente
Pensionado
Hogar

%
35
65
5
9
40
28
18

n=100

Mediana: 59
Máximo: 90
Mínimo: 26
DE: ± 11.3

80
18
2
94
6
28
51
7
9
3
2
29
2
7
13
49

El tiempo de evolución de la diabetes con mayor frecuencia fue entre los 5 a 9 años, con una mediana de la
glucemia de 139 mg/dL. Sólo el 19% de los pacientes presentaron un IMC, normal, el 40% sobrepeso y 41%
algún grado de obesidad (ver Tabla 2).
Tabla 2. Características clínicas y antropométricas

�Parámetro

%

n=100

&lt;100mg/dL

15

Mediana: 139mg/dL

101-125mg/dL

23

Máxima: 415mg/dL

126-149mg/dL

21

Mínima: 64mg/dL

150-199mg/dL

24

DE: ± 60.3mg/dL

&gt;200mg/dL

17

Glucosa central en ayuno

Tiempo de evolución
&lt;4 años

22

Mediana: 9 años

5-9 años

34

DE: ±6.7 a

10-14 años

21

Máximo: 34 a

15-19 años

11

Mínima: 0.3 a

&gt;20 años

12

Clasificación por IMC†
Normal

19

Mediana de peso: 72.4kgs

Sobrepeso

40

DE: ±14.01kgs

Obesidad I

29

Máximo: 104kgs

Obesidad II

12

Mínimo: 47.5kgs

† The International Classification of adult underweight, overweight and obesity according to BMI. WHO
Hasta el 80% de la población de acuerdo al cuestionario Morisky-Green fue adherente (ver Figura 1). El 41%
presentó hipertensión arterial sistémica, y el 26% dislipidemia. La mediana de comprimidos totales ingeridos fue
4 comprimidos por día (DE ± 2.3) de los cuales el medicamento más usado correspondió a glibenclamida,
seguido de la metformina y la acarbosa con el 85%, 67% y 6 % respectivamente (ver Figura 2).
Figura 1. Adherencia al tratamiento farmacológico de acuerdo al cuestionario de Morisky-Green

Figura 2. Relación entre el número total de comprimidos y por medicamento

�El 96% contestó que su familiar le ayuda a seguir las recomendaciones médicas, al 61% se le facilita la
asistencia a consultas médicas mientras que el 70% considera que no existe lejanía entre su casa y la unidad
médica. El 82% de los pacientes considera que siempre se le dan las recomendaciones por parte del médico
con respecto a su tratamiento, el 82% piensa que estas recomendaciones siempre son claras y oportunas, el
73% considera que el tiempo dedicado para dar estas recomendaciones es el adecuado, y por último el 81%
piensa que el médico es receptivo a las preguntas e inquietudes sobre su tratamiento.
Al realizar la comparación por género se encontró que la población femenina es la más adherente(84.6%), el
grupo de edad más adherente fue el de mayores de 70 años (94.4%), mientras que el menos adherente fue el
de 40 a 49 años (55.6%), las variables con mayor relación fueron adherencia al tratamiento y cifras de glucosa,
se observó que los pacientes con glucemias menores de 100mg/dL presentaron una adherencia del 86.7% y
del grupo de 101 a 125mg/dL presentaron adherencia de 95.7%, mientras que los que presentaron cifras
mayores de 200mg/dL tuvieron 41.2% de adherencia(ver Figura 3).
Figura 3. Relación entre adherencia al tratamiento y cifras de glucemia

�El análisis bivariado demostró que los pacientes con glucemias mayores de 126mg/dL tienen 4.4 más riesgo de
no ser adherentes (OR 4.4 IC 95% 1.26-15.11) que los que si son adherentes. Los pacientes que declararon
que no se les facilita acudir a la consulta médica de control, tienen 5.1 más probabilidad de no ser adherentes
(OR 5.1, IC 95% 1.8-14.4), y aquellos que consideran que existe lejanía entre la UMF y su casa tienen 5.1 más
probabilidad de no ser adherente (OR 5.1 IC 95% 1.8-14.2), (Tabla 3).
Tabla 3. Adherencia al tratamiento farmacológico en relación a variables socio-demográficas y clínicas
Adherente ≈

No adherente ≈

n

%

N

%

OR(IC95%)€

P*

Masculino

25

71.4

10

28.6

2.2 (0.82-5.84)

0.11

Femenino

55

84.6

10

15.4

&lt;125 mg/dL

35

92.1

3

7.9

&gt;126 mg/dL

45

72.5

17

27.5

&lt;4

44

83.0

9

17.0

&gt;5

36

76.6

11

23.4

Si

20

76.9

6

23.1

No

60

81.1

14

18.9

Variable
Género

Glucemia
4.4 (1.26-15.11) 0.017

Número total de comprimidos
1.49(0.56-3,91)

0.42

1.28(0.45-3.7)

0.42

Dislipidemia agregada

�Pacientes que se le facilitan acudir a consulta
Si

55

90.2

6

9.8

No

25

64.1

14

35.9

Si

18

60

12

40

No

62

88.6

8

11.4

5.4 (1.8-14.4)

0.001

5.1 (1.8-14.2)

0.001

Pacientes que consideran que existe lejanía
entre la UMF y su casa

≈

Adherencia
Razón
de
* Valor de P &lt;0.05
€

medida
Momios

con
con

el
Índice

de

cuestionario
Confianza

Morisky-Green
de
95%

Discusión
El presente estudio describió fenómenos ya presentados en poblaciones de otras partes del mundo, una de las
más importantes fue la relación entre las cifras de glucemia y la adherencia al tratamiento, como se aprecia en
la Figura 3, con fase ascendente de no adherencia del número de pacientes con cifras de glucosa elevadas,
mientras que sucedió lo contrario en el grupo con adherencia, asimismo se encontró dos picos de glucemias en
la población de estudio, uno en el grupo de pacientes entre 101 a 125mg/dL y otro entre 150 a 199mg/d, como
lo describió Piñeiro et al, cuando demostró que la media de glucemia en los diabéticos no adherentes fue de
209.2mg/dL (19). No se encontró una relación directa entre el tiempo de evolución de la enfermedad y con
adherencia al tratamiento como lo describió Glasgow et al, pero si una relación entre la edad de los pacientes y
la adherencia al tratamiento. Con respecto a la adherencia al tratamiento se observó que el 80% fue adherente,
en la literatura existe diversidad de técnicas para obtener la adherencia debido a la discrepancia que refleja su
prevalencia, mientras unos señalan 36% otros autores hasta el 96%, como lo describe Pladevall et al (20). Otro
aspecto a destacar fue el mayor uso de glibenclamida (85%) sobre el de metformina(67%), siendo la
glibenclamida el medicamento más usado coincidiendo con los resultados de Villarreal-Rios et al (21). El 81%
de los pacientes tuvo sobrepeso o algún grado de obesidad, y de acuerdo a la norma oficial mexicana el
tratamiento de elección para pacientes obesos inicial son las biguanidas y de esta la metformina, para el
paciente no obeso las sulfonilureas y al fracaso del tratamiento la adición de ambas o el uso de inhibidores de
la alfa glucosidasa, que en este estudio resultaron ser poco usadas (6%). Otro aspecto de importancia, fue la
mayor adherencia de pacientes hipertensos, en relación a los pacientes que presentan dislipidemia, en
contraparte a lo expuesto por Piñeiro et al encontrar en su estudio que de los pacientes no adherentes el 21.8%
eran hipertensos y 5.6% presentaban dislipidemia (22). Un aspecto importante es la buena relación médico
paciente, ya que se encontró conformidad en la mayor parte de ellos hacia las recomendaciones, el tiempo, la
receptividad y la claridad de las mismas, contrariamente el 39% de los pacientes declaró no facilitarse el acudir
a las citas de medicina familiar para su control, y el 30% consideró que un factor determinante para esto es la
distancia de una UMF a su casa. Las limitaciones del estudio fueron principalmente el número de pacientes
utilizados como muestra, el uso solamente de la glucosa plasmática en ayunas como indicador y no la
hemoglobina glucosilada (que es un mejor indicador de respuesta favorable al tratamiento). A pesar del número
de pacientes que componen la muestra del estudio, este nos ayuda a poner mayor esfuerzo en el control de los
pacientes con adherencia menor como lo son los de grupos de edad más jóvenes. Además de dar un panorama
de los esquemas de tratamientos utilizados en la atención primaria de nuestro instituto.
Conclusión
La detección sistemática de la adherencia al tratamiento farmacológico debe ser implementada en el primer
nivel de atención, a la vez nos ayudaría a evitar en una parte las complicaciones físicas, emocionales y
económicas a corto y largo plazo de la diabetes. Primeramente valorando la modificación del tratamiento
farmacológico y el uso de fármacos adyuvantes, además de revisar la relación médico paciente, ya que las
indicaciones dadas a estos pacientes deben ser claras, principalmente por encontrar un bajo nivel de estudios
en este grupo poblacional estudiado. Por último y no menos importante es el acceso a los servicio de salud, ya
que cada día aumenta la demanda de pacientes y los recursos resultarán insuficientes.
Resumen

�Evaluar la adherencia a hipoglucemiantes orales en pacientes diabéticos tipo 2 de la Unidad Médica Familiar
(UMF) 24 de Cintalapa Chiapas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En el 2009 se realizó un
estudio transversal analítico, con un registro de 259 diabéticos de los cuales fueron elegidos 100 de manera
aleatoria consecutiva en la consulta de medicina familiar; mediante el cuestionario Morisky-Green se determinó
la adherencia al tratamiento asimismo se midieron variables sociodemográficas y clínicas. Hasta el 80% de los
pacientes fueron adherentes. Los diabéticos con glucemias mayores de 126mg/dL presentaron 4.4 veces más
riesgo (OR 4.4, IC 95% 1.26-15.11) de no adherirse al tratamiento. La mediana de comprimidos fue 4 (DE ±2.3),
mientras que las cifras de glucemia de 139 mg/dL(DE ±60.3mg/dL). Los pacientes que no se les facilita acudir
a la consulta de control tuvieron 5.4 veces más riesgo (OR 5.4, IC 95% 1.8-14.4) de no ser adherentes,
mientras los que consideran existe lejanía entre la UMF y su casa tuvieron 5.1 más riesgo (OR 5.1, IC 95% 1.814.2) Se debe realizar de manera rutinaria la detección de pacientes no adherentes al tratamiento farmacológico,
considerando la accesibilidad a la consulta médica y la relación médico-paciente.
Palabras claves: Diabetes mellitus, Adherencia al tratamiento, Cuestionario Morisky-Green
Abstract
Objective: To determinate the adherence to oral hypoglucemiants in patients with diabetes type 2 from de Unidad
Médica Familiar (UMF) 24 of the Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Material and methods: During
2009 a transversal analytic study was made with a record of 259 patients with diabetes type 2 of those who
where randomly chosen 100 patients in the family consult, trough the Morisky-Green test was determined
treatment adherence and sociodemographic and clinic variables were investigated. Results: Until the 80% of
patients were adherent. Diabetics with blood glucose of 126mg/dL or more had 4.4 more risk (OR 4.4 IC 95%
1.26-15.11) of being non adherent. The median of tablets was 4 (SD ±2.3) per day, while blood glucose was
139mg/dL(SD ±60.3mg/dL). Patients that considered they had not ease for an appointment had 5.4 more risk
(OR 5.4, IC 95% 1.8-14.4) to being non adherent and those who considered a far distance between the UMF to
their houses had 5.1 more risk (OR 5.1, IC 95% 1.8-14.4). Conclusion: We most make a regular screening for
detection of non adherence to treatment considering accessibility to medical consult and the relationship
between doctor and patients.
Key words: Diabetes Mellitus, Therapeutic Adherence, Morisky-Green Test
Referencias
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Demográfico,
Epidemiológico
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Social.
IMSS.
http://www.imss.gob.mx/estadisticas/financieras/InformeEjecutivo20082009.htm

�8. Red Mundial Interdisciplinaria sobre Adherencia Terapéutica 2004. Adherencia a los tratamientos a largo
plazo: pruebas para la acción. Organización Panamericana de la Salud.
9. Pladevall M, L Keoki, L Ann and G Divine 2004. Clinical Outcomes and Adherence to Medications Measured
by Claims Data in Patients With Diabetes. Diabetes Care 27(12): 2800–2805.
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11. Lin E. 2004 Effect of Depression and Diabetes Self-Care, Medication Adherence, and Preventive Care.
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12. Red Mundial Interdisciplinaria sobre Adherencia Terapéutica, Op. cit.
13. Martinez Y., C Prado-Aguilar, R Rascón-Pacheco and J Valdivia Martínez 2008. Quality of life associated
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14. Piñeiro F, V Gil, M Donis, D Orozco, R Pastor y J Merino1998. Relación entre el cumplimiento del tratamiento
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dislipemias. Med Clin (Barc); 111: 565-567
15. Idem.
16. Villarreal-Ríos E, A. Paredes-Chaparro, L. Martínez-González, L. Galicia-Rodríguez, E. Vargas-Daza y M.
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Med Inst Mex Seguro Soc 44 (4): 303-308
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Forteza-Rey Borralleras1997. Cumplimiento terapéutico en el tratamiento de la hipertensión: 10 años de
publicaciones en España. Med Clín (Barc); 109: 702-706.
19. Piñeiro F, et al, Op. cit.
20. Pladevall M, et al, Op. cit.
21. Villarreal-Ríos E, et al, Op. cit.
22. Piñeiro F, et al, Op. cit.

�AISLAMIENTO DE CEPAS DE BRUCCELLA sp., EN MUESTRAS DE LECHE BOVINA PRODUCIDAS EN
FINCAS DEL SECTOR EL DOS DE SOCOPO, ESTADO DE BARINAS, VENEZUELA
Angela A. Lugo*, Victor J. Roa*, Adolfo L. Martínez*, Judith Araque**, Datty V. Rosales Zambrano* y Félix D.
Andueza**
*Laboratorio de Zoonosis, Escuela de Bioánalisis, Facultad de Farmacia y Bioánalisis, Universidad de los Andes
(Mérida, Venezuela); **Laboratorio de Alimentos, Facultad de Farmacia y Bioánalisis, Universidad de los Andes
(Mérida, Venezuela)
E-mail: alugo@ula.ve
Introducción
La brucellosis es una zoonosis presente en los
países del continente Americano. Por su impacto en
la salud es reconocida como una de las zoonosis más
importantes a nivel mundial. En el hombre; la
enfermedad causa problemas de salud y
repercusiones socioeconómicas; el riesgo de
infección es mayor cuando la población humana está
en estrecho contacto con el ganado enfermo,
productos lácteos con deficiente pasteurización
principalmente los quesos frescos. Tmbién es debido
a deficientes hábitos sanitarios en mataderos,
carnicerías y frigorífico (1). En el hombre la brucelosis
es llamada fiebre de malta u ondulante. En los
animales se denomina como enfermedad de Bang, o del aborto contagioso (2).
En Venezuela el valor del producto es casi similar, independientemente si proviene de zonas significativamente
contrastantes en potencial y productividad, dándoles el mismo tratamiento a productores absolutamente
diversos en calidad tecnológica y calidad del producto. Esta absurdo económico de zonas y productores
totalmente variados, pero homogenizados por el valor del producto trajo las más profundas consecuencias en
la producción (3.4).
El productor lechero no ha tenido estímulos suficientes, ni razones de peso, para producir a nivel de finca leche
de alta calidad físico- química y bacteriológica, en segundo lugar se ha conformado un enorme mercado de
leche cruda sin controles efectivos, generando algunos productos que pueden poner en peligro la salud pública.
El ambiente creado, ha favorecido una baja calidad de leche cruda, situación que parece no interesar a nadie.
El sector oficial con máxima responsabilidad sobre lo que está aconteciendo, permanece inerte, lo cual agudiza
el problema (5).
Una de esas consecuencias, es la transmisión de la brucelosis animal, esta puede generar barreras en la
comercialización de los animales y sus productos, lo cual podría alterar seriamente el desarrollo
socioeconómico, especialmente de los pequeños ganaderos, el sector más vulnerable en muchas poblaciones
rurales. Por esta razón, la OMS y otros organismos han establecido planes para eliminar la brucelosis de
bovinos, ovinos y caprinos tanto en Europa como en América Ltina. Los programas de control y erradicación de
la brucelosis bovina tienen un marcado efecto en la incidencia y prevalencia de la infección bovina y humana
(6,7,8).
Obtener un certificado de hato libre de brucelosis, a veces se obtiene pagando muchos dividiendos y así evitar
restricciones de movilización, además es más fácil comercializar animales de fincas sanos que aquellos que
son sospecha de enfermedad. La brucelosis es una enfermedad que por su difusión afecta a fincas vecinas. La
falla de controles sanitarios vigentes puede ser un factor de diseminación continua de la infección. Por todas
estas razones y en mira de conocer la verdadera situación que se presenta en los rebaños lecheros del sector
El Dos de Socopó Estado Barinas, se realizó la presente investigación (9).
Materiales y Métodos

�Área de estudio: El sector el Dos está ubicado en las orillas del río Michay al occidente del Estado Barinas en
Socopó, Municipio Antonio José de Sucre el cuál se encuentra entre los meridianos 70° 30¨y 71° 00’ y los
paralelos 8° 00´y 8° 30´ aproximadamente. Parroquia Ticoporo, específicamente en la carretera Batatuy. Sus
coordenadas geográficas son: al norte con el Estado Mérida al sur con el Municipio Pedraza, al este con el
Municipio Pedraza y al oeste con el Municipio Ezequiel Zamora. Éste sector cuenta con 20 fincas que abarcan
seis mil (6000) hectáreas de tierra, destinadas a la crianza de ganado bovino para la producción de leche (10).
Tipo de muestra: Se estudiaron muestras de leche bovina. La toma de las muestras de leche cruda se realizó
durante el período correspondido de mayo a junio del año 2009, en cada una de las fincas estudiadas. El
volumen de las muestras analizadas fue de 250mL, obtenido de manera aséptica y en envases estériles, a partir
de las cantaras. El transporte para la preservación de las muestras fue bajo refrigeración hasta e procesamiento
en el laboratorio de zoonosis de la Facultad de Farmacia y Bioanálisis. El tipo de muestreo utilizado fue el
aleatorio simple, según (11). Se analizaron muestras de leche procedentes de 8 fincas en el sector el Dos
Socopó Estado Barinas.
Reactivos y medios de cultivo: Para la realización de ésta investigación se utilizaron anticuerpos
contra Brucella sp. Los cuales se obtuvieron a través de Instituto de Investigaciones Veterinarias (INIA) ubicado
en Maracay Estado Aragua y Productora Nacional Biológicoa Veterinarios, México. El sistema de identificación
batería API se obtuvo del Laboratorio GAMBARO C.A. Todos los demás reactivos utilizados fueron de grado
analítico. Para el análisis microbiológico se utilizaron medios de cultivo deshidratado como agar Brucella, TSA,
y pruebas bioquímicas complementarias. En el preparación de los medios se aplicaron todas las medidas de
bioseguridad necesarias para evitar cualquier tipo de contaminación. Los medios deshidratados fueron
sometidos a esterilización a 15 PSI de presión y 120°C, durante 30 mín.. Posterior a su elaboración se le realizó
un control de calidad durante 24 horas a 37° C. En el caso de agar Brucella (OXOID) se le agregó para 500 ml.
Un frasco de suplemento selectivo conteniendo los siguientes antibióticos: Polimixina
B,2,500
U.l; Bacitracina, 12,500 Ul; Ciclohexiimida, 50mg, Acido Nalidíxico, 2.5 mg, Nistatina, 50,000 Ul y Vancomicina
10mg.
Metodología: Se realizaron determinaciones cualitativas de los anticuerpos anti-Brucella presentes en la leche,
aplicando la prueba presuntiva del anillo en leche (PAL); las muestras que resultaron positivas se sembraron en
agar Brucella; las mismas se sometieron a incubación en condiciones de anaerobiosis y microaerofilia a
37°C durante 24 a 48 horas. Las colonias que se desarrollaron, se purificaron en agar tripticasa soya,
aplicándose posteriormente las pruebas complementarias como coloración de Gram y prueba de la oxidasa,
esto con la finalidad de observar la morfología, coloración y diferenciación de la bacteria. Por otra parte a partir
de un cultivo puro se identificaron las diferentes cepas utilizando una batería bioquímica tradicional para no
fomentadores, sistema API 20E y API 20NE utilizada para enterobacterias y para no enterobacterias
respectivamente.
Prueba del Anillo en Leche: Esta prueba detectó la presencia de anticuerpos contra BRUCELLA en la leche.
Los anticuerpos reaccionan con el antígeno, formando con él un complejo adherido a la superficie de los
glóbulos de grasa de la leche y que asciende con ellos para formar una capa de leche coloreada o anillo, la
metodología y lectura empleada fue la descrita por Alton (12).
Pruebas Bioquímicas Clásicas. Para la identificación del género Brucella se realizaron las siguientes pruebas
bioquímicas especiales a partir de las colonias repicadas en agar TSA inclinado en tubo, así como también a
las cepas controles de B. abortus, B. canis y B. suis. Se sembraron en medio Kigler, Citrato de Simona, medio
Indol-Motilidad-Ornitina, urea de Christensen (13).
Pruebas especiales para Brucella sp. :Se efectuaron técnicas específicas para Brucella sp., como producción
de acetato de plomo (tiras impregnadas), crecimiento en fucsina (0.7 mg/ml), aglutinación con acriflavina al 1%
y aglutinación con suero polivalente para Brucella sp. (MICSA) (14).
Sistema API 20 NE y 20 E :El sistema de ensayo API-20 NE, es un sistema estandarizado y un método rápido
para la identificación de bacterias gran negativas no enterobacterias, y API-20 E, es empleado para
enterobacterias, permitiendo determinar a nivel de género y especie. Incorpora reactivos disecados en
cavidades plásticas dentro de las cuales se coloca una suspensión del organismo en estudio. Consiste en un
dispositivo plástico con 20 mini-tubos se inoculan con la suspensión bacteriana que reconstituyen las pruebas.
Las reacciones producidas durante el período de incubación se traducen en cambios de colores espontáneos o
revelados mediante la adición de reactivos que permitirán la identificación del microorganismo, de acuerdo con
su actividad metabólica, como por ejemplo fermentación de carbohidratos, producción de H2S, hidrólisis de

�gelatina (15). Una vez obtenidos los resultados se procedieron a evaluar por medio del sistema computarizado
Api-web.
Resultados y Discusión
Para conocer la situación de la brucelosis en la zona de estudio se realizó en primer lugar la detección de los
anticuerpos contra Brucella sp., mediante la aplicación de la prueba tamiz anillo en leche a un total de 15
muestras de leche cruda, procedentes de cantaras de ordeño que abarcaban un total de 109 animales. Se
utilizaron dos antígenos comerciales, un antígeno de producción venezolana donde el resultado fue de 40%
(n=2) resulto positivo, el 6.66% (n=1) resultaron ser sospechosos (++) mientras que el resto (n=8) que
representan el 53.33% resultaron ser negativos (ver Tabla 1). Sin embargo el antígeno mexicano arrojó 60%
(n=9) muestras positivas, el 26.66% (n=4) resultaron ser sospechosas y un 13.33% (n=2) resultaron ser
negativas (ver Tabla 2) .Esto nos indica que la sensibilidad del antígeno mexicano es mayor; que el venezolano,
ya que detecta los casos sospechosos según los diferentes criterios (16,17).
Tabla 1. Porcentaje de positividad según la PAL con antígeno venezolano aplicado a muestras de leche
procedentes de fincas del sector el Dos de Socopó Estado Barinas.

Muestra de Leche Cruda
Negativas
Sospechosas
Positivas
Totales

No.
8
1
6
15

%
53.33
6.66
40
100

Tabla 2. Porcentaje de positividad según la PAL con antígeno mexicano aplicado a muestras de leche
procedentes de fincas del sector el Dos de Socopó Estado Barinas.

Muestra de Leche Cruda
Negativas
Sospechosas
Positivas
Totales

No.
2
4
9
15

%
13.33
26.66
60
100

En relación al aislamiento e identificación del género Brucella sp. se realizó a partir de las muestras que
resultaron positivas (n=9), y sospechosas (n=4) a la prueba del anillo en leche mexicano, las cuales se
sembraron en agarBrucella con atmósfera modificada en CO2. De las trece muestras procesadas, 5 arrojaron
una caracterización de cocobacilos y bacilos gran negativos al ser sometidos a la tinción de gram y una pureza
de cultivo del 100% (a partir del TSA) ya que las características de las colonias resultaron ser presuntivas al
género Brucella.
Tabla 3. Resultado de las pruebas bioquímicas convencionales de las colonias aisladas y purificadas
en el medio de cultivo del TSA, provenientes de muestras positivas para Brucella sp.
ID DE
COLONIAS

GRAM

OXIDASA CATALASA O/F KLIGER UREA CITRATO MIO

2

Cocobacilos gram
negativos

+

+

-/-

K/K-,-

-

+

+,,+

7

Bacilos gram negativos

+

+

+/-

K/K-,-

-

+

+,,+

7TS

Cocobacilos gram
negativos

-

+

+/

K/A-,-

-

+

+,,+

�12TS

Bacilos gram negativos

-

+

+/

K/K-,-

-

-

-,-,+

14D

Bacilos gram negativos

+

+

+/

K/K--

+

-

-,-,+

CEPA CONTROL

Cocobacilos gram
negativos

+

+

+/

K/K--

+

-

-,-,+

CRITERIOS: O/F: oxidación/fermentación; +: positivo; -: negativo; KligerA/Gas, H2S; A: ácido; K:
alcalino; MIO: motilidad, indol, ornitina
A partir de aquí se llevó a cabo la identificación de la bacteria con las pruebas bioquímicas convencionales,
específicas y sistema API 20NE y 20 E, logrando de tal forma aislar e identificar para el género Brucella en un
8% (n=1), (Figura 1). A las pruebas especificas se evidencio que esta cepa no crecen en medio con Fucsina,
no aglutina en solución de acriflavina al 1%, aglutina en suero polivalente de Brucella sp y oxida rápidamente las
tiras de acetato de plomo, características asociadas estrechamente a este género bacteriano. Hecho que no se
considera extraño debido a que proviene de una zona endémica (18), Jozic y Mosquera, encontraron un 18%
de prevalencia de Brucella sp. En animales de la sala de matanza del Municipio Antonio José de Sucre, Socopó
Estado Barinas. Así mismo, Rujano (19) determinó un 12.82 % de prevalencia en el personal de matanzas y
carnicerías del mismo Municipio. Lo cual pone en evidencia que existe un gran problema sanitario que está
afectando al sector ganadero y la salud de las personas que habitan en la región.
Respecto a los resultados obtenidos con el sistema API 20E se logro la identificación de una de las muestras
para el género Brucella sp., representando un 8 % (n=1), sin embargo también se identificaron otras bacterias
como: Burkholderia cepacia, Enterobacter cloacae, Aeromonas hydrophila y Erwinia sp., con un 31 % (n=4) (ver
Tabla 4) (ver Figura 1), esto nos indica la deficiencia en la calidad sanitaria de la leche cruda bovina en este
sector; tal vez se debió a la limpieza inadecuada del equipo de ordeño, mal lavado de tanques de
almacenamiento y cantaras, utilización de aguas contaminadas, condiciones higiénicas inadecuadas y el mal
estado en que se encuentran los animales. En un 61 % (n=8) destinamos la posibilidad de encontrar otros
agentes patógenos que pudieran estar presentes, si consideramos realizar las pruebas bioquímicas a colonias
bacteríanas que no fueron incluidas por descarte (ver Figura 1).
Tabla 4. Resultado de las pruebas bioquímicas del sistema API 20NE aplicado a colonias aisladas de
muestras positivas Brucella sp.
ID DE COLONIAS

MICROORGANISMO IDENTIFICADO

% IDENTIFICACIÓN

2

Burkholderia cepacia

99.9

7

Aeromonas hidrophila

65.2

7TS

Enterobacter colacae

59.2

12TS

Erwinia sp

14D

Brucella sp

90

CEPA CONTROL

Brucella sp

99.2

78

Figura 1. Porcentaje de aislamiento e identificación de Brucella sp, en muestras de leche positivas

En México desarrollaron un estudio bacteriológico y sexológico de un brote de epididimitos
por Brucella ovis sobre un rebaño de 162 borregos logrando aislar e identificar la bacteria en 6 de ellos utilizando
el sistema de identificación API 20E, concordando de igual manera en la totalidad de las pruebas bioquímicas

�con este sistema (20), esto nos permite afirmar que este sistema puede ser confiable siempre y cuando se tenga
un buen aislamiento de colonias puras y aplicación de pruebas adicionales necesarias.
Conclusiones
Se evidenció la presencia de anticuerpos anti Brucella sp. En muestras de leche cruda, en los rebaños lecheros
del sector E l Dos de Socopó estado de Barinas. Se logró determinar la presencia de Brucella sp. A partir del
aislamiento e identificación por pruebas convencionales, el cual representó un 8 % (n=1) de un total de 13
muestras de leche cruda consideradas positivas y sospechosas a la prueba del anillo en leche. La aplicación
del sistema de identificación API 20E,arrojó la identificación de una colonia que pertenece al género Brucella.
Se logró identificar en leche cruda otras bacterias como: Burkholderia cepacia, Enterobacter cloacae,
Aeromonas hydrophila y Erwinia sp. Lo que nos indica que existe una baja calidad sanitaria en la leche cruda
proveniente de este sector.
Agradecimientos
Los autores desean expresar su agradecimiento al CDCHT_ULA por el apoyo financiero recibido para la
realización de esta investigación a través del proyecto bajo el código FA 447 09 03 F Venezuela.
Resumen
La brucelosis es una enfermedad transmitida al ser humano; a través del contacto con los animales o consumo
de productos lácteos sin pasteurizar. Es producida por una bacteria que pertenece al género Brucella. En el
hombre la enfermedad causa problemas de salud y socioeconómicos; el riesgo de infección es mayor cuando
existen deficientes hábitos sanitarios en la fabricación de productos lácteos y sus derivados provenientes de
sitios que no cuentan con los debidos permisos sanitarios. Es por ello; que el presente trabajo de investigación
tuvo como finalidad determinar la presencia de Brucella sp.; en leche cruda proveniente de rebaños lecheros
ubicados en el sector El Dos de Socopó; Estado Barinas; mediante el aislamiento en agar Brucella. La
identificación de las colonias aisladas se llevó a cabo por medio de pruebas bioquímicas estandarizadas para
género Brucella y comparado con el sistema API 20 NE. Los resultados arrojaron el aislamiento e identificación
de una cepa delgénero Brucella sp.; en una de las colonias representando el 8% de los aislamientos bacterianos.
Esto nos permite concluir que la bacteria está presente en las fincas lecheras de esta región. Se sugiere a las
autoridades competentes tomar medidas adecuadas de prevención y control en esta zoonosis.
Palabras claves: Brucella; aislamiento; rebaño lechero.
Abstract
Brucellosis is an important disease transmitted to human; through no pasteurized dairy products. This pathology
is caused by the genus Brucella. In humans, causes health and socioeconomic problems; the infection risk is
high when sanitary status in the dairy industry is low; usually in crafts factories without sanitary license . For this
reason; the present investigation; has how initial objective to found antibodies against Brucella sp.; in raw milk
samples from El Dos town in Socopo County of Barinas State; by isolation in Brucella medium. Then; we were
identifying by bacteriological methods described for Brucella and the API 20 NE system. The final results found a
Brucella strain; it has been 8% of the isolates colonies. We has concluded that Brucella has been present in the
dairy farms in this area; and recommend to official authorities that is necessary a efficient control and eradication
plan in this zoonosis.
Key words: Brucella; isolation; dairy farms.
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grado. Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado, Barquisimeto. Estado de Lara, Venezuela
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Municipio de Antonio de José de Sucre, Barinas, Venezuela. Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado,
Barinas Venezuela. Tesis de grado. Facultad de Ciencias, ULA.
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porBrucella ovis. CENID-Microbiología INIFAP-SAGARPA. Laboratorio de Bacteriología, México.

�BRUCELOSIS HUMANA EN ESTUDIANTES DE LA ESCUELA DE
BIOANÁLISIS, UNIVERSIDAD DE LOS ANDES-VENEZUELA
Angela A. Lugo, María R. Pérez, Yelitza C. Hernández, Datty V. Rosales Zambrano y Félix D. Andueza
Laboratorio de Zoonosis, Escuela de Bioánalisis, Facultad de Farmacia y Bioánalisis, Universidad de los Andes
(Mérida,
Venezuela)
E-mail: alugo@ula.ve
Introducción
La brucelosis, es una enfermedad que padecen tanto los
anlimales como el hombre; los cales son infectados por
microrganismos que pertenecen al género Brucella.
Incluyen diferentes formas clínicas de la infección
humana y en el ganado, sobre todo abortos epizoóticos
(1,2).
La infección en el humano, es caracterizada por una fase
febril agudacon pocos signos de localización o sin ellos,
y por una fase crónica con episodios de fiebre, debilidad,
sudoración dolores vagos osteoarticular mucho más
intensos que en la fase aguda, lo que puede extenderse durante muchos años afectando diferentes tejidos (3,4).
En los animales principalmente en el ganado bovino se caracteriza por abortos en el último tercio de la
gestación, infertilidad retención de la placenta. Mientras que los machos se presenta orquitis y esterilidad. Esta
zoonosis es condiderada como una de las más importantes, debido a las consecuencias negativas en la salud
pública y por las cuantiosas pérdidas económicas que produce al productor como al país (5).
La transmisión se puede realizar por contacto con tejido, sangre, orina, secreciones vaginales, fetos abortados,
en especial placenta, abrasiones en la piel e ingestión de leche cruda, productos lácteos no pasteurizados, que
provienen, de animales infectados; así mismo puede transmitirse por medio del aire en corrales, establos y
también a las personas que trabajan en los laboratorios de diagnóstico, mataderos y en pequeños números de
casos es consecuencias de auto inoculación accidental de vacuna de Brucella sp de la cepa 19. Debido a una
manipulación de la vacuna Rev-1 (6,7,8)
Razones que permite tener un incremento en los últimos años de los casos de personas infectadas con Brucella
sp; debido al descuido de programas de control en las vacunaciones de los animales y medidas preventivas a
nivel sanitario. Que incluye la elaboración y coercialización de leches, quesos, productos lácteos sin
pasteurización. Es por ello, la nacesidas de retomar dichas campañas de control para ayudar de esta manera a
disminuir y prevenir la enfermedad en las personas. En tal sentido se propuso realizar este trabajo de
investigación seroepidemiológico de la brucelosis humana en los estudiantes de la Escuela de Bionálisis de la
Facultad de Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes de Venezuela, ya que la gran mayoría de
estos estudiantes provienen de zonas endémicas para la brucelosis.
Materiales y Métodos
Población a estudiar: La población estudiada represento 204 estudiantes. Según datos aportados por la Oficina
de Registro estudiantil de la Facultad de Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes.
Encuesta de datos epidemiológicos: Se aplicó una encuesta a cada uno de los estudiantes lo que permitió
conocer y determinar, según la procedencia si la zona es endémica o no. Así como la situación
serepidemiológica de dicha población según datos aportados por el Laboratorio de Zoonosis de la Facultad y el
Ministerio de Salud y Desarrollo Social de Venezuela.
Muestra: Se tomaron 6 ml de sangre por punción venosa en tubos de vidrios estériles sin anticoagulante a cada
uno de los 204 estudiantes. Las cuales fueron transportadas al el Laboratorio de Zoonosis de la Facultad de
Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes. Y se centrífugadas a 3000 rpm durante 10 minutos,
para obtener así el suero sanguíneo correspondiente. Dichos sueros fueron colocados en tubos Eppendorf
debidamente rotulados, luego se almacenaron a – 20 grados centígrados hasta ser procesados.

�Antígenos y reactivos: Los antígenos que se utilizaron para detectar y medir la presencia de anticuerpos
contraBrucella sp se obtuvieron en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) de Maracay, Estado de
Aragua, Venezuela (9).
Diagnóstico serológico: Se realizaron determinaciones cuantitativas y cualitativas de los anticuerpos antiBrucella sp, presentes en los sueros de los estudiantes. Se realizaron análisis para el diagnóstico de la
brucelosis humana aplicando la prueba presuntiva de Rosa de Bengala y las pruebas confirmatorias de
Microaglutinación en palca con fenol y 2-mecraptoetanol.
Prueba de Rosa de Bengala: Con esta prueba se determino la presencia de anticuerpos específicos
contra Brucella sp, en suero humano. Esta técnicas emplea un antígeno brucelar amortiguado, preparado con
células de cepas 99s de B. abortus teñidas con solución Rosa de Bnegala en solución amortiguadora a pH 3.65.
Cualquier tipo de aglutinación se considero como positiva y su ausencia total de aglutinación se considero como
negativa. Después de cuatro minutos de la unión de los reactivos y el suero, se observo la lámina para
determinar si hubo aglutinación (10).
Prueba de Microaglutinación en Placa con Fenol: Mediante esta prueba se detectaron inmunoglobulinas séricas
específicas del tipo IgM o IgG. Se utilizó un antígeno blanco de Bang y solución salina fenolada al 0.1%. Esta
técnica es una variante de la aglutinación lenta en tubo, que permite el ahorro de reactivos y tiene resultados
comparables a la técnica clásica (11). Se tomó como punto de corte en humanos igual o mayor que 1/40.
Prueba de Aglutinación con 2-mecaptoetanol: Cosnsite en determinar anticuerpos aglutinantes de la clase IgG.
Es una técnica muy similar a la anterior en la cual se realiza un tratamiento de la muestra con 2-ME, a fin de
inactivar las IgM. La detercción de anticuerpos por esta técnica permite determinar infección activa en humanos
y es muy útil para seguir el control de pacientes en tratamiento. La lectura es igual a la MAP con fenol, pero se
considera que un titulo igual o mayor que a 1/20 es positivo.
Controles: Todas estas técnicas fueron evaluadas con utilización de sueros positivos y negativos previamente
comprobados en los laboratorios.
Resultados y Discusión
La Facultad de Farmacia y Bioanálisis de la Universidad de Los Andes, se encuentra ubicada el noroeste del
Estado de Mérida y albergan estudiantes procedentes de todas las regiones del país, pero especialmente
aquellos provenientes de zonas endémicas como El Vigia y Santa Bárbara del Zulia. Su ubicación, le confiere
el lugar de encuetro entre la cordillera andina con el resto de la geografía nacional. Además de tener un potencial
económico y social para el desarrollo de nuevas iniciativas en el progreso integral, dando así un mayor aporte
a la ciudad en general y al estado. Se observa en ella, una visión de progreso y futuro. El Vigia y Santa Bárbara
del Zulia son consideradas las zonas más productivas en la crianza de ganado de Venezuela. Además se
caracteriza por presentar un alto porcentaje de importación de animales que no tienen ningún tipo de control
sanitario. Aunado a la falta de control o fallas de programas sanitarios preventivos. Por esta razón se considera
área endémica y principal causa de la enfermedad. Lo que permite mantener la Brucella viable circundando en
el área (12,13).
Un total de 204 estudiantes fueron sometidos a un encuesta epidemiológica, cuyas variables a estudiar fueron:
su procedencia, aquí se aprecio que la población es muy diversificada geográficamente. Las zonas de mayor
afluencia fue el estado de Mérida con un total de 100 (49.01%) estudiantes, seguido del Táchira 25 (12.25%),
Barinas 16 (7.84%), Trujillo 12 (5.88%), Zulia 9 (4.41%) y finalmente el estado de Apure con 8 (3.92%)
estudiantes. La minoría 34 (16.69% correspondió a otras zonas del país (ver Tabla 1). Lo que nos permite
afirmar que la gran mayoría de la población estudiantil proviene de zonas endémicas para la brucelosis.
Tabla 1. Zonas de mayor afluencia estudiantil de la Escuela de Bioanálisis de ULA, Mérida Venezuela.
Ciudades

Número de Individuos

%

Mérida

100

49.01

Táchira

25

12.25

Barinas

16

7.84

�Trujillo

12

5.88

Zulia

9

4.41

Apure

8

3.92

Otras

34

16.69

Total

204

100

Fuente: Encuesta de trabajo
Así mismo se pudo observar que el género femenino predomino con un 78.92% y 28.08% el masculino. Lo que
demuestra que existe un alto índice de mujeres estudiando en la escuela. Esto es razonable, debido a las
características en sí de la carrera. Sin embrago se puede afirmar que el género que tiene mayor posibilidad de
contraer la enfermedad es el masculino (14). Aunque otro estudio (15) relacionado con brucelosis encontraron
que el género femenino presentó mayor positividad (16). Sin embargo se considera en general que este factor
no depende del sexo sino de la actividad que realiza el individuo (17).
En relación a la edad un 97.04% (n꞊198) correspondió a un rango de 16 a 29 años de edad y de 30 a 48 años
el 2.96% (n꞊6). Lo que demuestra que la población se encuentra en etapa juvenil. Sin embargo, esta etapa es
considerada la productiva laboral para el individuo, ya que muchos de ellos pueden tener otro tipo de actividad
en su ámbito familiar, y esto se demuestra en las encuestas de trabajo realizadas, donde manifestaron que
algunos familiares son propietarios de finca, permitiendo demostrar un vínculo de contaminación directa (18).
Cuando se estudio el factor del consumo de carnes encontramos el 94.61% (n꞊193) manifestaron ser
consumidores y el resto no ser consumidores de carne. Es bien conocido que el consumo de carne con un
grado de cocción bajo es un factor directo para contraer la enfermedad (19,20).
Mientras los que dijieron haber consumido productos lácteos sin pasteurizar correspondió a 101 individuos
(49.51%) y 103 (40.49%) que consumen productos lácteos pasteurizados. Es de destacar que los productos
lácteos sin pasteurizar también es un factor importante para adquirir la infección. Se afirma, que una de las
principales causas por las cuales se adquiere la Brucella es por el consumo de leche cruda y sus derivados que
no han sido sometidos a ningún tipo de pastuerización (21). También se encontró que el 36.27% de individuos
manifestaron haber tenido algún tipo de contacto directo con animales. Aspecto bien conocido en la trasmisión
de la enfermedad al estar en contacto con el producto y sus derivados de estos animales y sus fluidos (22).
Por otra parte, la clínica que presentaron los alumnos fueron: 125 (61.27%) tiene o padecieron de
sintomatologías y 79 (38.73%) no presentarón sintomatología alguna. De los cuales 97 (47.5%) padecieron
dolores de cabeza, 20.1% dolores articulares, 3.2% fiebre, 5.4% sudores nocturnos, 23.5% debilidad.
Recordemos, que la brucelosis puede ser confundida con otras patologías por la diversidad de su
sintomatología. Tanto es así, que muchas veces el médico lo confunde con una artritis reumatoide, ya que esta
al igual que en la brucelosis hay infamación de las articulaciones (23,24).
Se pudo observar que 3 (1.47%) individuos resultaron positivos a la prueba de Rosa de bengala y las
cuantitativas arrojaron títulos de 1/20, 1/40 y 1/40 (microaglutinación en placa con fenol). Es de observar que el
ensayo de 2-mercaptoetanol solo presentó títulos de 1/40 (ver Tabla 2). Esto significa positividad para la prueba
(0.49%), mientras que los otros casos son considerados negativos o sospechosos.
Tabla 2. Resultados de las pruebas serológicas aplicadas a la población estudiantil de la Escuela de
Bioanálisis de ULA, Mérida Venezuela.
Titulos de aglutinación
No. de Individuos

R.B.

%

MAP

%

2ME

3

+

1.47%

1/20

0.49

-

+

1/40

0.49

1/40

+

1/40

0.49

-

-

-

201

-

98.5%

-

1.47

%
0.49

�Fuente: Encuesta de trabajo; RB: rosa de bengala; MAP: microaglutinacion en placa de fenol; 2-ME:
2.mercaptoetanol.
No obstante, el paciente positivo según la encuesta realizada se observó que fue asintomático y procedía de
una zona endémica para la brucelosis, con hábitos de consumir productos lácteos sin pasteurizar en contacto
directo de animales. Los sospechosos se les sugirieron repetir los análisis. Era de esperar debido que todos los
factores de riesgos considerados en la encuesta fueron aceptados por los alumnos. Es importante mencionar
que la ciudad de Mérida es frontera de esta zona y gran parte de sus productos llegan al mercado principal, por
lo que las personas que la habitan no escapan de los riesgos de contraer la enfermedad (26).
Así mismo se afirma que una de los principales causas por las cuales se adquiere la Brucella es por el conumo
de leche cruda y sus derivados que no han sido sometidos a ningún tipo de pausterización (27,28). Se comenta
que los casos positivos fueron evaluados por segunda vez, resultando los mismos títulos y sometidos a su
seguimiento para su tratamiento, y los otros casos fueron considerados como negativos. Lo que nos permite
decir que en la población estudiantil existe la enfermedad. Se comenta que los casos positivos fueron evaluados
por segunda vez, resultando los mismos títulos y sometidos a su seguimiento para su tratamiento, y los otros
casos fueron considerados como negativos.
Conclusiones
Se afirma que una de las principales causas por las cuales se adquiere la Brucella sp es por el consumo de
leche cruda y sus derivados que no han sido sometidos a ningún tipo de pasteurización. La población estudiantil
de la Escuela de Bioánalisis de la Universidad de los Andes evidencia la enfermedad. Se demostró que en la
población estudiantil de la Escuela Bioánalisis, hay una inscidencia de brucelosis humana de 1.47% (tres
estudiantes) ya que en ellos fueron detectados anticuerpos anti-Brucella sp. Se afirma que la procedencia de
zonas endémicas, el consumo de lácteos crudos y el contacto con animales son factores epidemiológicamente
importantes en esta zoonosis.
Resumen
La brucelosis genera grandes pérdidas económicas tanto al productor como al país; produciendo graves
problemas de salud pública ocasionados por el descuido en el control de la vacunación animal y medidas
preventivas al hombre. En la Escuela de Bioánalisis de la Universidad de los Andes la gran mayoría de sus
estudiantes provienen de zonas endémicas para la brucelosis como lo son: Santa Barbára del Zulia y El Vigia.
Razón que nos motivó a realizar el presente estudio de investigación. Un total de 204 (29.9%) de los estudiantes
se les aplicó una encuesta epidemiológica. Luego se les tomo 6 ml de sangre venosa para obtener el suero
sanguíneo y ser analizados mediante las técnicas de Rosa de Bengala, la Microaglutinación en placa con fenol
con 2-Mercaptoetanol. De esta manera conocer el porcentaje de seropositividad de dicha población estudiantil.
Los resultados arrojados indicaron que 3 (1.47%) de los estudiantes fueron seropositivos y 203 (98.5%)
seronegativos a los antígenos anti-Brucella sp. Lo que demuestra que en la Escuela de Bioánalisis existe la
enfermedad.
Palabras claves: Brucella, zoonosis, humanos, epidemiología, diagnóstico serólogico.
Abstract
Brucellosis causes economic losses both to the producer and the country, producing serious piblic health
problems due to the lack of control on animal vaccination and preventive measures to individuals. At the School
of Bionalysis at the University of Los Antes, most of the students come from endemic regions to Brucellosis,
such as: Santa Barbára del Zulia and El Vigia. This sitiation encouraged us to perform this research. 204 (29.9%)
of the students were given a serological survey. Then, 6 ml of blood were drawn to obtain the blood serum and
to be analyzed by the Rose Bengal technique, the Microagglutination on the a plate with phenol and 2mercapethanol. At his way could know the seropositive percentage of such student group. The results showed
that 3 (1.47%) of the students were seropositive and 203 (98.5%) were seronegative to antigens like anti-Brucella
sp. This proves that the disease exists at the School of Bionalysis.
Key words: Brucella, zoonosis, human, epidemiology, serological diagnosis.

�Agradecimientos
Los autores desean expresar su agredicimiento al CDCHT-ULA por el apoyo financiero recibido para la
realización de esta investigación a través del proyecto bajo el código FA 350 05 07 F Venezuela.
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�HÁBITOS ALIMENTARIOS DE HOMBRES CON CARACTERÍSTICAS
DE DISMORFIA MUSCULAR
Olga A. Marfil Briceño1, Reyna Cruz Bojórquez1, Rosalía Vázquez Arévalo2, José Ignacio Baile Ayensa3.
1. Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Yucatán.( (Mérida, México); 2. FES Iztacala de la
Universidad Nacional Autónoma de México, (México, México); (PAPIIT309609); 3. Facultad de Psicología
Universidad de Madrid (Madrid, España)
E-mail: algo_19@hotmail.com: r.c.bojor@hotmail.com )
Introducción
Los hábitos alimentarios son un conjunto de conductas
adquiridas, por la repetición de actos, en cuanto a la
selección, preparación y consumo de alimentos,
mediante las cuales se expresan las creencias y
tradiciones de un grupo, ya que se relacionan con las
características sociales, económicas y culturales de una
población.
Se establecen desde los primeros años de vida, a medida
que el niño va creciendo dentro de una determinada
sociedad, el proceso consciente e inconsciente de
aprendizaje de los valores, las actitudes, las costumbres
y los hábitos se realiza a través de la influencia de sus
padres, maestros y otros agentes culturales de su grupo
social. Estos valores van evolucionando y cambiando a través de los años, en la medida que las personas se
ven obligadas a modificar sus estilos de vida por las presiones económicas y/o socioculturales.
Entre los factores socioculturales que pueden transformar los hábitos de alimentación de las personas se
encuentra la situación económica, la disponibilidad de los alimentos en la zona geográfica donde vive, la religión,
los avances de la ciencia alimentaria y la tecnología entre otras (1,2).
La tecnología enfocada a la información ha tenido grandes logros permitiendo que las personas sobre todo las
más jóvenes tengan acceso a los mayores avances desde los espacios más alejados del planeta. Esta situación
ha traído como consecuencia la influencia de cánones estéticos de moda que promueven una imagen corporal
que no corresponde a la mayoría de la población, influyendo de manera importante en el comportamiento de
los adolescentes poniendo en riesgo su salud y su vida. Un ejemplo muy claro de esta influencia son los
Trastornos de la Conducta Alimentaria como la Anorexia Nerviosa, la Bulimia Nerviosa y los Trastornos no
Especificados que incluyen comportamientos alimentarios inadecuados (3,4).
El deseo constante de obtener un cuerpo socio-culturalmente ideal, extremadamente delgado en la mujer y
atlético y musculoso en el hombre, ha incrementado la presencia de trastornos de la imagen corporal como son
las dismorfias corporales. En ese juego de la venta y consumo de la “imagen perfecta” es donde la práctica de
la actividad física se ha convertido no sólo en un instrumento para mejorar la salud, sino también en una
herramienta para lograr dicha imagen. Por ello son cada vez más el número de personas que han tomado la
decisión en todo el mundo de practicar algún deporte o acudir a los gimnasios a ejercitarse en forma
desmesurada y sin supervisión (5-13).
La compulsión por ir al gimnasio, es una alteración que fue sacada a la luz por el Psiquiatra estadounidense
Harrison G. Pope y su equipo de investigación, entre 1987 y 1993, cuando exploraban los efectos secundarios
del abuso de esteroides anabolizantes en personas que acudían a los gimnasios; descubrieron que varios
fisicoculturistas de Boston y Los Ángeles, tenían largas historias de consumo de hormonas esteroideas y
llegaban a mostrar comportamientos psicóticos (14,15,16).

�Este nuevo trastorno se refería a un deseo de ganar peso magro, acompañado de alteración de la imagen
corporal, por la cual se veían pequeños y débiles cuando realmente eran lo contrario. Los sujetos afectados
presentaban obsesiones por su cuerpo y realizaban prácticas deportivas compulsivas para agrandarlo. Su vida
psicológica y social se veía afectada por querer estar todo el tiempo en el gimnasio y evitaban situaciones donde
creían que los demás comprobarían lo poco musculosos que estaban (17-21).
Esta sintomatología parecía ser exactamente opuesta a la Anorexia Nerviosa. Por ello, la primera denominación
que se le dio fue la de “Anorexia Nerviosa Inversa” o “Anorexia Masculina” (22,23).16, 19 A través de los años, se
fue matizando el término hasta llegar a denominar esta patología como “Trastorno Dismórfico Muscular” (2428).
La prevalencia de este trastorno no se conoce con exactitud, ya que no se cuenta con estudios epidemiológicos
en ningún país, sin embargo de acuerdo con lo reportado por Pope en Estados Unidos se ha considerado que
podría estar afectando entre el 1% y el 10% de los usuarios habituales de los gimnasios, sin considerar a los
que por sentirse avergonzados con su poco desarrollo muscular se ejercitan en casa. En España se estima una
prevalencia aproximada de 0.048% en la población general (29,30).
Tienen mayor riesgo a desarrollar Dismorfia Muscular las personas que se encuentran entre los 15 a los 37
años; los halterofílicos y fisicoculturistas, donde los últimos son los más propensos en comparación a otros
grupos que sólo practican entrenamiento de pesas; esto está sustentado por el estudio de Lantz, Rhea y
Cornelius de Estados Unidos realizado en el 2002, donde participaron 100 fisicoculturistas y 68 levantadores
de pesas ambos de alto nivel competitivo y cuyos resultados demuestran que el grupo de fisicoculturistas en
comparación a los levantadores de pesas son significativamente más propensos para reportar preocupaciones
en cuanto al tamaño y simetría de su cuerpo, a realizar cambios en el comportamiento dietético y utilizar
sustancias farmacológicas (31,32).14, 23 En el año 2003, Montoya y Araya en Costa Rica, obtuvieron resultados
similares al realizar una investigación parecida a la de Lantz et al, pero en una población más pequeña de
fisicoculturistas y levantadores de pesas (33).
De la misma forma que las personas que padecen Anorexia Nerviosa, los hombres con Dismorfia Muscular
optan por hábitos alimentarios que ponen en riesgo su salud, para tratar de que sus cuerpos alcancen el
estándar de la moda (34). Muchas de estas conductas se comenzaron a conocer en las entrevistas realizadas
por el equipo de Pope durante el descubrimiento de la psicopatología. Entre las conductas encontradas están:
el conteo riguroso de las kilocalorías contenidas en los alimentos que consumen, el seguimiento de dietas altas
en proteínas y muy bajas en grasas, así como el consumo de costosas barras, licuados y varios suplementos.
También está el tiempo excesivo dedicado a planear, preparar, pesar y empacar las porciones exactas en
pequeñas bolsas de plástico con los alimentos que conformarán la dieta (35). Estos comportamientos
repercuten también en forma negativa en sus relaciones sociales, porque las personas rechazan desde ir a
comer a restaurantes hasta irse de vacaciones por miedo a no saber de manera precisa las kilocalorías,
proteínas y grasas que contiene la comida, como enfatizaron posteriormente algunos estudios realizados por
Lantz et al, y Montoya et al, donde se menciona que las personas con Dismorfia Muscular, tienen una mayor
preocupación y control sobre su dieta (36,37,38).
Otra situación que caracteriza estas personas es el consumo de sustancias para “ayudar” a incrementar su
masa muscular; entre los más utilizados son los extractos de proteínas provenientes del huevo o del suero de
la leche en diversas presentaciones como son polvos, barritas y licuados; también consumen multivitamínicos,
bebidas hidratantes para reponer electrolitos, sustancias como la carnitina y productos con cafeína, entre otros.
Estos productos generalmente son recomendados por los entrenadores de los gimnasios, por amigos o tomados
de revistas deportivas sin considerar la acción de algunos de sus componentes en el organismo. La mayor
parte de estos productos pueden adquirirse en las tiendas especializadas en suplementos alimenticios sin
necesidad de receta médica, pero existen otras sustancias consideradas fármacos que son empleadas en forma
ilegal como son los esteroides anabolizantes, las hormonas de crecimiento, los medicamentos protectores del
hígado, entre otros; se han reportado también el uso de sustancias destinadas para uso veterinario como el
clenbuterol y el equipoise (39,40,41). El problema con el uso de estas sustancias es que su consumo se realiza
de manera indiscriminada, sin supervisión médica y mucho menos en las dosis adecuadas, ya que existen datos
que aseguran que algunas personas han llegado a consumir de 10 a 100 veces la dosis de esteroides anabólicos
que se utilizan en el ámbito médico, además de varias hormonas y algún fármaco protector del hígado de
manera cíclica y por largos períodos de tiempo con la finalidad de no perder los beneficios de crecimiento
muscular obtenidos (42,43). Los aspectos adversos del consumo de estas sustancias pueden ser: hipertensión
arterial, riesgo de sufrir un ataque al corazón por hipertrofia del ventrículo izquierdo y aumento de riesgo de
ateroesclerosis por disminución de las lipoproteínas de alta densidad; también puede aparecer colestasis
hepática, peliosis hepática, reducción de la secreción de gonadatropina causando atrofia de los testículos,

�reducción de la producción de esperma y ginecomastia, además de los efectos del comportamiento como
tendencia suicida, agresividad y manías (44-47).
Unido a estos efectos, se encuentran también los causados por el sobreentrenamiento como son: fatiga,
insomnio, disminución del apetito, esguinces, desgarres, fracturas, etcétera (48).
No obstante, a pesar de lo mencionado el conocimiento sobre los hábitos de alimentación en las personas con
Dismorfia Muscular es muy limitado. Por lo anterior, el objetivo del presente trabajo es determinar los hábitos
alimentarios de hombres con características de Dismorfia Muscular, que asisten a gimnasios del norte de la
ciudad de Mérida, Yucatán.
Metodología
Participantes.
30 hombres entre 18 y 30 años, que su asistencia a los gimnasios Sportmed, Spor Tec, Top Body y WW Gym
fuera por lo menos tres meses consecutivos y que aceptaran participar en el estudio firmando una carta de
consentimiento informado
Instrumentos.
-El Muscle Dysmorphia Inventory (MDI por sus siglas en inglés): Creado por Lantz, Rhea y Cornelius, el cual
está basado en la escala tipo Likert con 27 ítems y con seis opciones de respuesta. Este instrumento califica 6
subescalas: Dieta, Suplementos, Protección Física, Dependencia al ejercicio, Tamaño-Simetria, Farmacología.
Las personas que obtuvieron entre el 50% y el 100% de los puntos totales por subescalas se consideraron con
características de dismorfia muscular o vigorexia. Mientras más alta fue la puntuación por subescala, significó
que tienen mayor riesgo de ésta (49).
-Cuestionario Sobre Hábitos de Alimentación que incluye 4 secciones:
1) La sección A, que consta de preguntas para identificar el ingreso, los gastos en alimentación y los gastos en
suplementación.
2) La sección B, que incluye cuestionamientos relacionados a la adopción de una dieta especial, los alimentos
que considera permitidos y prohibidos para mantener el cuerpo saludable, la revisión de las etiquetas de los
alimentos industrializados, la preparación de alimentos y el consumo de agua.
3) La sección C, retoma el Instrumento de Frecuencia de consumo de Alimentos (F.C.A.): Este cuestionario
creado y validado para población mexicana, por Parra, S., Romieu, I y Hernández, M. en 1996, mide la ingestión
de alimentos a lo largo de un período de tiempo extenso. Consta con dos partes: 1.- una lista de alimentos más
frecuentemente utilizados, 2.- un conjunto de opciones de respuesta con relación a la frecuencia de consumo
de cada alimento. Estas opciones de respuesta van desde nunca, hasta especificar cuantas veces al día se
consumió un alimento.
4) la sección D, dedicada al consumo de suplementos y medicamentos, tiempo de uso y frecuencia (50).
-El Registro de Alimentos de Tres Días (RAD): Consiste en anotar todos los alimentos consumidos durante tres
días consecutivos. Se incluyen dos días entre semana y uno de fin de semana; los períodos pueden ser: juevesviernes y sábado o domingo, lunes y martes. Este es un método cuali-cuantitativo, con el cual se pretende medir
y describir la dieta de la persona participante, fue diseñado por Aráuz A., en 1996 (51).
Procedimiento.
En primer término se solicitó autorización a los gimnasios para llevar a cabo el estudio. Posteriormente se invitó
a participar de manera voluntaria a los asistentes del sexo masculino que cumplieran con los criterios de
inclusión.

�Después se procedió con la aplicación de los instrumentos; el primero fue el Muscle Dysmorphia Inventory (MDI
por sus siglas en inglés), con el fin de identificar en los participantes características de Dismorfia Muscular. En
caso afirmativo, se procedió a la aplicación del Cuestionario Sobre Hábitos Alimentarios y finalmente se aplicó
el Registro de Alimentos de Tres Días (RATD), el cual fue proporcionado al participante para que lo conteste en
casa y recuperado posteriormente en la fecha acordada.
Resultados
La población de estudio estuvo conformada por 30 hombres de los cuales el 40% (12 casos) fueron identificados
con características de Dismorfia Muscular de acuerdo con los resultados del Muscle Dysmorphia Inventory. Se
encontró que de las 6 escalas del instrumento, la población de estudio presentó mayor preocupación por:
“tamaño-simetría”, “dieta”, “dependencia al ejercicio” y “suplementos” como se puede observar en la Tabla 1.
Tabla 1. Factores de riesgo del Inventario de Dismorfia Muscular (MDI) en la población de estudio.
Sección

Media

DE

Min.

Máx.

Dependencia al ejercicio

80.58

16.36

46

100

Tamaño-simetría

58.83

19.89

27

83

Suplementos

57.58

22.53

25

95

Dieta

53.33

17.97

30

83

Protección física

33.50

5.55

25

42

Farmacología

17.00

------

17

17

Fuente: Muscle Dysmorphia Inventory (Lantz, Rhea y Cornelius, 2004)
Respecto a los hábitos de alimentación y siguiendo cada una de las secciones del Cuestionario Sobre Hábitos
Alimentarios, se pudo observar en sección A que el ingreso mensual que reportaron los participantes fue de
$8,000.00 como mínimo y $50,000.00 como máximo, siendo la media de $23, 541.66. Del ingreso mensual, el
5.51% fue destinado a la alimentación y el 2.07% a la suplementación.
Las personas que padecen Dismorfia Muscular frecuentemente se someten a dietas especiales y prefieren
algunos alimentos y omiten otros. Al respecto, con los resultados de la sección B del instrumento se pudo
identificar que el 50% de los participantes (6 casos) llevan una dieta especial, de ellos, el 66.6% menciona que
es supervisado por un nutriólogo. Los alimentos que consumen y los que no consumen cuando se someten a
dietas especiales se encuentran plasmados en la Tabla 2.
Tabla 2. Alimentos consumidos y no consumidos en el caso de dieta especial
Alimentos
Consumidos

Razones
consumirlos

Cereales

Contienen hidratos de
carbono, que producen Botanas
energía

Contienen grasa, engordan, y
tienen cantidades elevadas en
sodio

Frutas

Contienen fibra, vitaminas Refrescos
y minerales
Alimentos grasosos

Engordan

Verduras
Carnes (res, pollo
y pescado)
Huevo

Frijol

para

Alimentos no consumidos

Razones
consumirlos

Contienen grasa

Dulces
Contienen proteínas para Alimentos con excesivo
Engordan
la formación de músculos contenido de hidratos de
Carbono
Sal

Fuente: Cuestionario Sobre Hábitos de Alimentación (sección B)

para

no

�En cuanto al consumo de agua, se encontró que el 50% de la población (6 casos) consumen más de dos litros
de agua al día, el 33% (4 personas) entre uno y uno y medio litros al día y el 16.7% (2 personas) entre litro y
medio y dos litros al día.
Al momento de adquirir alimentos industrializados y revisar la información nutrimental del empaque, el 50% de
los participantes fijó su atención en el contenido de proteínas, 25% en el contenido de lípidos, 16.7% en el
número de porciones por empaque y el 8.3% en el contenido de kilocalorías.
El tiempo empleado para diseñar los alimentos fue en el 91.7% de los participantes de 10 minutos y en el 8.3%
hasta 30 minutos.
La sección C del instrumento es la Frecuencia de Consumo de Alimentos donde se encontró que la media de
consumo de frutas y verduras fue de 5 veces a la semana.
En cuanto a los cereales y tubérculos, el consumo fue de 6 veces a la semana. Los productos de origen animal
fueron consumidos en los 7 días de la semana. Las leguminosas 2.5 veces a la semana; mientras que el aceite
7. Los dulces y las barritas de cereal 2 veces a la semana.
De las bebidas, los participantes informaron que el té negro lo consumieron 3 veces a la semana; los refrescos
embotellados y las bebidas hidratantes 2 y el alcohol 1 vez.
La sección D se refiere a las ayudas ergogénicas, los datos afirman que el 83.3% (10 casos) de la muestra
consumen algún tipo de suplemento con el objetivo de incrementar la masa muscular (80%), incrementar el
rendimiento (10%) y por ambas razones (10%). Estos suplementos fueron recomendados en el 40% de los
sujetos por el entrenador, 30% por los amigos, 20% por un nutriólogo y 10% tanto por el entrenador como por
los amigos. El tiempo de consumo de estas sustancias varía entre 1 mes y 20 meses, con una frecuencia de
consumo entre una vez por semana (10%), 5 veces (60%) y 7 veces a la semana (30%). En el caso del uso de
fármacos para incrementar la masa muscular, el 100% (12) de los participantes negaron utilizarlos.
Los resultados del Registro de Alimentos de Tres Días, permitió identificar el consumo de energía, macro y
micronutrimentos de la población de estudio que se presentan en la tabla 3. Se puede observar que el consumo
de algunos nutrimentos se encuentra por debajo de lo recomendado, por ejemplo los hidratos de carbono cuyo
consumo promedio fue de 345.96g., representa el 46.96% del total de energía, siendo la recomendación
deportistas de entrenamiento de fuerza entre 60 y 70%; lo mismo sucede con el consumo de la fibra, cuyo
promedio consumido por la población de estudio fue de 9.84 g/día, siendo la recomendación 30g/día.
Tabla 3. Consumo de Energía, Macro y Micronutrimentos de los participantes.
Energía, Macro y Micronutrimentos

Media

D.E.

Mínimo

Máximo

Energía (Kcal)

3002.25

1,136.97

1,550.43

5,828.99

Proteínas (g)

136.23

37.9

70.22

204.8

Hidratos de Carbono (g)

345.96

149.58

176.4

689.28

9.84

6.19

1.92

25.99

Lípidos totales (g)

109.54

44.35

42.36

196.34

Ac. Grasos Saturados (g)

36.68

17.22

12.06

64.48

Ac. Grasos Monoinsaturados (g)

35.49

15.92

13.46

68.46

Ac. Grasos Poliinsaturados (g)

15.06

8.09

3.98

28.59

Colesterol (mg)

1286.77

Fibra (g)

570.84

315.44

271.68

Sodio (mg)

4,151.35

1,952.4

1,706.39

7,450.5

Potasio (mg)

2,529.17

753.01

1,388.81

3,951.71

Calcio (mg)

1,288.74

388.42

729.75

1,889.96

Hierro (mg)

26.22

9.37

15.16

45.75

Fuente: Registro de Alimentos de Tres Días

�Por otro lado, algunos nutrimentos fueron consumidos en exceso por la población estudiada, tal es el caso de
las proteínas cuyo promedio fue de 136.23g/día, lo que representa el 19.43%, siendo la recomendación entre
el 10 y 15%; los lípidos totales, donde el porcentaje recomendado es entre 20 y 25%, siendo el consumo de
33.57%( 109.54g/día). El colesterol, cuyo consumo superó los 300mg/día recomendados (570mg/día); el sodio
y el hierro con recomendaciones de 2.4gr/día y 10mg/día respectivamente.
Por último, el 33.3% de los participantes mencionaron realizar las comidas en casa, mientras el 66.4% en casa
y en algún restaurante, el 75% de los participantes menciona que prefiere en compañía de familiares o amigos,
mientras que al 25% le es indiferente estar solo o acompañado.
El 50% de los participantes mencionaron que tienen por costumbre realizar 3 tiempos de comida al día, el 33%
realiza 4 tiempos y sólo el 17% realiza 5 tiempos de comida al día. De ellos, el 66.7%de la población realiza sus
comidas en un horario establecido, mientras el otro 33.3% lo hace en diferentes horarios.
Discusión
Los hábitos de alimentación de las personas con características de Dismorfia Muscular han sido poco
estudiados, no se encontró información suficiente para relacionarlos con el presente estudio, por lo que los
resultados fueron comparados con las recomendaciones diarias de nutrimentos para deportistas que llevan a
cabo entrenamiento de fuerza. Uno de los hallazgos interesantes es el alto porcentaje de participantes (40%)
que presentaron características de Dismorfia Muscular, ya que no se trata de practicantes de halterofilia y
fisicoculturismo de alto nivel competitivo como en los estudios realizados por Lantz, Rhea y Cornelius en el 2002
en Estados Unidos (52) y por Montoya y Araya en 2003 en Costa Rica (53). Es de llamar la atención que jóvenes
que se dedican a entrenar con pesas y ejercicio aeróbico en gimnasios presenten puntuaciones altas en las
subescalas “tamaño y simetría” del cuerpo y “dieta” lo que coincide con las investigaciones anteriormente
mencionadas, además de las subescalas “dependencia al ejercicio” y “suplementos”, que no han sido
reportadas en ningún otro estudio y quizá por esa misma razón es que la subescala “Farmacología” que se
refiere al consumo de sustancias prohibidas no tuvo coincidencia.
La media de edad cronológica (22 años) es equiparable a la encontrada en otros estudios, ya que el rango de
edad con mayor propensión a padecer Dismorfia Muscular se encuentra entre los 15 y 37 años. Pope et al,
mencionan en sus estudios que una de las conductas encontradas en las personas con Dismorfia Muscular es
el conteo riguroso de kilocalorías contenidas en los alimentos que consumen, situación que no coincide con los
resultados del presente estudio, debido que sólo uno de los participantes (8.3%) se preocupó por ello, al revisar
las etiquetas de los alimentos. Esto sucede también con el tiempo empleado para la planeación y preparación
de los alimentos, que en el presente estudio se encuentra en el rango entre 10 y 30 minutos, siendo que Pope
et al, afirman que el tiempo es largo aunque no especifican una cifra con exactitud (54).
En la Frecuencia de Consumo de Alimentos se encontró que la media de consumo de frutas y verduras fue de
5 veces a la semana. Las frutas más consumidas fueron: manzana, mandarina, melón, naranja, pera, plátano y
sandía. De las verduras la lechuga, el tomate, la zanahoria y las verduras pre-cocidas. Los cereales y tubérculos
6 veces a la semana; los de consumo más frecuente fueron: arroz, cereales de caja, galletas, hot cakes, tortillas,
papa y pan de molde.
Los productos de origen animal 7 días a la semana, siendo los de mayor frecuencia: atún, huevo, jamón, leche,
pollo, cerdo, quesos, res y yogurt. De las leguminosas sólo se mencionó el frijol que fue consumido un promedio
de 2.5 veces a la semana. Mencionaron que el aceite se utiliza todos los días para diferentes preparaciones y
las barritas de cereal y los dulces dos veces por semana. De las bebidas, el más consumido fue el té negro, 3
veces por semana, 2 veces los refrescos embotellados y las bebidas hidratantes y el alcohol 1 vez.
Se puede decir al analizar estos datos y compararlos con las recomendaciones que es deficiente y poco variado
el consumo de frutas y verduras, ya que deben ser consumidas 7 días de la semana y aprovechar la gran
variedad de ellas disponibles en el mercado, sobre todo las de temporada que son más frescas y baratas. Lo
mismo sucede con los cereales que son la principal fuente de energía, es recomendable consumirlo todos los
días en sus diferentes presentaciones y de preferencia integrales (55-58).
Con respecto a los productos de origen animal se observa un consumo adecuado en cuanto a la frecuencia, tal
vez sea porque son los alimentos que proveen de proteínas al organismo y sirven a las personas con Dismorfia
Muscular para incrementar el volumen muscular (59,60). Las leguminosas son necesarias por su alto contenido

�en fibra, proteínas de origen vegetal, hidratos de carbono y vitaminas y minerales, sin embargo, sólo se
mencionó el frijol cuando las lentejas y la soya son excelentes opciones (61).
El agua es uno de los elementos indispensables en la vida del ser humano sobre todo cuando se realiza ejercicio
físico, es de hacerse notar que dentro de las bebidas reportadas por los participantes el té negro, los refrescos
embotellados y las bebidas hidratantes hayan sido considerados dentro del consumo habitual y el agua no
aparezca en el listado (62).
Pope, et al mencionan que las personas con Dismorfia Muscular consumen ayudas ergogénicas para
incrementar su masa muscular, en el presente estudio se pudo afirmar que el 83.3% de los participantes
consumen algún tipo de suplemento con dicho fin (63). Estas sustancias generalmente son recomendadas por
los entrenadores, los amigos y las revistas deportivas como afirman Wilmore, J. y Costill, D., quienes la mayoría
las veces se basan en su propia experiencia y desconocen la forma de acción en el organismo y los riesgos
para la salud debido a su consumo muchas veces excesivo. Esto coincide con el presente estudio, donde se
encontró que en el 40 % de los sujetos fue el entrenador quien recomendó el consumo de estas sustancias, en
el 30 % los amigos, en el 10% ambos y en el 20% un nutriólogo (64).
En el caso de los fármacos, todos los participantes negaron su consumo, situación que difiere de lo reportado
por Pope, et al en 2002, Lantz, Rhea y Cornelius en 2002 y Montoya y Araya en 2003, quienes afirman que las
personas con Dismorfia Muscular utilizan indiscriminadamente sustancias farmacológicas para conseguir el
incremento de masa muscular (65,66).
En cuanto al consumo de energía, macro y micronutrimentos obtenido a través del Registro de Alimentos de
Tres Días, se puede observar que el consumo promedio de energía para el total de la población fue 1,198
Kilocalorías menos a lo encontrado por Meredith, O`Reilly y Evans en 1992 en un grupo de hombres que
realizaban entrenamiento de fuerza en forma habitual y consumían 4, 200 Kilocalorías por día (67).
En el presente estudio el consumo de hidratos de carbono se encontró por debajo (46.96%) de las
recomendaciones para deportistas de entrenamiento de fuerza (entre 60 y 70%) lo que provoca que al no contar
con suficientes reservas de glucógeno para enfrentar las exigencias del ejercicio, el cuerpo tiene que recurrir a
vías alternas, transformando las proteínas en energía (68).
Por otro lado, las proteínas presentaron un consumo del 19.47% en promedio, lo que rebasa las
recomendaciones para este macronutrimento que son del 10 al 15%. Este consumo excesivo está de más ya
que los fisiólogos afirman que se requiere un pequeño incremento de proteínas en los deportistas para reparar
las pequeñas roturas fibrilares que se dan durante el entrenamiento y fomentar el crecimiento del nuevo tejido
muscular y el sobrante de proteínas produce un incremento en la excreción urinaria de nitrógeno lo que puede
llevar a la deshidratación (69).
Los lípidos totales, también se encontraron incrementados, el porcentaje recomendado es entre 20 y 25% y el
consumo promedio fue de 33.57%. Esto puede provocar incremento de peso debido a las grasas no a hipertrofia
muscular. Estos resultados difieren de los reportado por Pope et al quien menciona que las personas con
Dismorfia Muscular consumen dietas bajas en lípidos (70).
El sodio se pierde durante el ejercicio y depende de muchas variables como el clima, la intensidad y el tiempo
del ejercicio, por lo que no se puede hablar de una recomendación específica para los individuos que entrenan
con levantamiento de pesas. Por lo tanto la comparación del consumo de este micronutrimento se realizó con
base a las necesidades de sodio de un individuo normal, encontrando que el grupo de estudio tuvo un consumo
de 1.75 g. por arriba de las recomendaciones (2.4 g/día) (71).
El hierro es un constituyente de la hemoglobina, la mioglobina y de algunas enzimas, por lo que su disponibilidad
es importante para la captación de oxígeno y su transporte, así como para la transferencia de electrones y la
producción de energía. Cuando su ingestión es insuficiente y prolongada aparece la anemia ferropénica
reduciendo el trasporte de oxígeno afectando la capacidad de rendimiento, por lo que es importante que se
cubra la ingestión recomendada de 10 mg/día, cifra que fue duplicada en el presente estudio (26.22 mg/día)
(72).
Conclusiones

�Los resultados del presente estudio dan cuenta de la necesidad de realizar más investigación sobre el tema,
incrementar la población de estudio y abarcar otras áreas de la ciudad. Es necesario también establecer
estrategias para que los instrumentos arrojen datos sobre el consumo de sustancias farmacológicas e indagar
más a fondo sobre los suplementos que se consumen (cantidades, tiempo de consumo, lugar de adquisición,
costo, etc.).La Dismorfia Muscular o Vigorexia y sus síntomas parecen estar presentes en los usuarios de
gimnasios, por lo que es importante conocer sus mecanismos de instauración para establecer estrategias de
tratamiento y prevención.
Agradecimientos
Proyecto apoyado por el Programa de Impulso y Orientación a la Investigación (PRIORI) de la Universidad
Autónoma de Yucatán 2007, en su modalidad Beca- Tesis.
Resumen
El objetivo del estudio fue conocer los hábitos de alimentación de hombres con características de dismorfia
muscular que asistían a gimnasios del norte de la ciudad de Mérida, Yucatán. Participaron voluntariamente 30
personas con una media de edad de 22 años. Los cuales contestaron: a dos cuestionarios un de Dismorfia
Muscular otro de Hábitos de Alimentación, y un Registro de Alimentos de Tres Días. Los resultados mostraron
que 12 participantes fueron identificados con síntomas de Dismorfia Muscular. Entre sus hábitos alimentarios
se encontró que de manera general presentan un alto consumo de proteínas y de lípidos en su dieta, así como
una baja ingestión de hidratos de carbono; el 50% se somete a dietas especiales utilizando suplementos para
obtener un mayor desarrollo muscular, recomendados por personas que no son del área de la salud, los cuales
podrían desconocer su mecanismo de acción y sus efectos negativos en el organismo. La presencia de
sintomatología de Dismorfia Muscular es alta (40%) en la población de estudio, lo que hace necesario investigar
más a fondo los mecanismos de instauración del problema, del consumo de suplementos y fármacos anabólicos
con el propósito de establecer estrategias de tratamiento y prevención.
Palabras clave: hábitos alimentarios, dismorfia muscular, hombres.
Abstract
The objective was to study the feeding habits of men with muscle dysmorphia characteristics attending gyms in
the north of Merida, Yucatan. Voluntarily participated 30 people with an average age of 22. And they answered
the Muscle Dysmorphia Inventory and a questionnaire on eating habits, composed of four sections including the
Frequency of Food Consumption and Food Registry three days. The results showed that 12 participants were
identified with symptoms of muscle dysmorphia. Among their dietary habits found that generally have a high
consumption of protein and fat in your diet and a low intake of carbohydrates, 50% undergo special dietary
supplements are used for greater muscle development, Recommended for people who are not health area,
which could ignore its mechanism of action and its negative effects on the body. The presence of symptoms is
high (40%) in the study population, making it necessary to further investigate the mechanisms for setting up the
problem, taking supplements and anabolic drugs in order to establish prevention strategies.

Key words: eating habits, muscle dysmorphia, men.
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24. Baile J., Op. cit.
25. Pope H, et al, 2002, Op. cit.

�26. 20. Ung E, C Fones and A Ang 2000. Muscle dysmorphia in young chinese male. Ann Acad Med
Singapore;29: 135-137
27. 21. Hitzeroth V, C Wessels, N Zungu-Dirwayi, P Oosthuizen, D Stein 2001. Muscle dysmorphia: a South
African sample. Psychiatry Clin Neurosci. ;55(5):521-523
28. 22. Olivardia R. 2001.Mirror, mirror on the wall, who´s the largest of them all? The features and
phenomenology of muscle dysmorphia. Harvard Review of Psychiatry; 9 (5): 254-259
29. Baile J., Op. cit.
30. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
31. Baile J., Op. cit.
32. 23. Lantz C, D Rhea and A Cornelius 2002. Muscle dysmorphia in elite-level power lifters and bodybuilders:
a test of differences within a conceptual model. J Strength Cond Res; 16 (4): 649-655
33. Montoya J y G Araya, Op. cit.
34. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
35. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
36. Montoya J y G Araya, Op. cit.
37. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
38. Lantz C, et al, 2002, Op. cit.
39. Baile J., Op. cit.
40. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
41. 24. Pujol-Amat P 2002. Nutrición, salud y rendiento deportivo. 3ª ed. España: Espaxs Publicaciones Médicas.
42. Baile J., Op. cit.
43. Pope H, et al, 2002, Op. cit.
44. Baile J., Op. cit.
45. 25. Kuipers, H. (1998). Anabolic steroids: side effects. In: Encyclopedia of Sports Medicine and Science,
T.D.Fahey (Editor). Internet Society for Sport Science: http://sportsci.org.
46. 26. Bahrke MS, CE Yesalis 3rd, JE Wright 1996. Psychological and behavioural effects of endogenous
testosterone and anabolic-androgenic steroids. An update. Sports Med. 22(6):367-390.
47. 27.Yesalis CE. 2000.Anabolic steroids in sports and exercise, 2nd edition. Champaign, IL: Human Kinetics.
48. Vila E, Op. cit.
49. 28. Rhea D, C Lantz and A. Cornelius 2004. Development of the Muscle Dysmorphia Inventory (MDI). J
Sports Med Phys Fitness. 44: 428-435

�50. 29. Parra S., I Romieu, y M. Hernández 1996. Método de Frecuencia de Consumo de Alimentos. Manual de
Encuestas de Dieta. México: Instituto Nacional de Salud Pública. 111-120.
51. 30. Aráuz A. 1996. Método de registro de alimentos de tres días. Manual de Encuestas de Dieta. México:
Insituto Nacional de Salud Pública. 83-97.
52. Lantz C, et al, 2002, Op. cit.
53. Montoya J y G Araya, Op. cit.
54. Pope H, et al, 1993, Op.cit.
55. Shils M, et al, Op. cit.
56. 31. Pérez B, y L Marván 2001. Sistema mexicano de alimentos equivalentes. México: fomento de Nutrición
y Salud, A.C.:
57. 32. Pérez B y L. Marván 2005. Manual de dietas normales y terapéuticas. Los alimentos en la salud y la
enfermedad. La Prensa Médica Mexicana, S.A.de C.V.
58. 33. Mahan K. and S Escot-Stump. 2001. Nutrición y dietoterapia de Krause. 10ª ed. Mc Graw Hill.
59. Pérez B, y L Marván, Op. cit.
60. Mahan K. and S Escot-Stump, Op. cit.
61. Shils M, et al, Op. cit.
62. 34. Villa J, A Córdoba, J. González et al. 2000. Nutrición del Deportista: España: Gymnos Editorial Deportiva.
63. Pope H, et al, 1993, Op.cit.
64. 35. Wilmore, J y D. Costilla 2004. Fisiología del esfuerzo y del deporte. 5ª ed. Barcelona: Paidotribo.
65. Montoya J y G Araya, Op. cit.
66. Lantz C, et al, 2002, Op. cit.
67. 36. Merdith, C.N., K.P.; O´Reilly, and W.J. Evans1992. Protein and energy requirements of Strength trained
men. Med. Sci Sport Exert. 24 (5):S71.
68. Villa J, et al, 2004, Op. cit.
69. 37. Clark N. 2006. La guía de nutrición deportiva de Nancy Clark. España: Editorial Paidotribo.
70. Villa J, et al, 2004, Op. cit.
71. Mahan K. and S Escot-Stump, Op. cit.
72. Idem.

�SALUD BUCAL Y HÁBITOS ALIMENTARIOS EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS
Martha Aidee Cisneros Estala1,2, Liliana Zandra Tijerina González1,2 y Pedro César Cantú Martínez1
1Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L.,
México); 2Facultad de Odontología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: aideeciem@hotmail.com
Introducción
A pesar de grandes mejoras en la salud bucal de la
población, para la salud pública y la odontología social, este
sigue siendo un problema importante en la sociedad (1). En
el 2003 la Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatizó
la necesidad de promover la salud bucal en la población
mundial y publicó un documento guía para que cada país
pudiera definir sus metas de mejoría en los indicadores de
salud oral para el año 2020 (2). Entre los factores
condicionantes de las patologías bucales destacamos los
estilos de vida de los individuos, tales como hábitos
higiénicos y alimentarios, teniendo ambos un gran impacto
en la salud bucal de las personas (3).
Estudios recientes confirman la necesidad de conocer los hábitos alimentarios y estado nutricional de
estudiantes, cuyos resultados permitan intervenciones, sobre todo educativas, que corrijan las deficiencias
encontradas (4).
La salud bucal ejerce un impacto social importante, especialmente en relación con el dolor y el funcionamiento
social e intelectual. Este impacto social y psicosocial de las enfermedades bucales ha sido medido en función
de las restricciones alimentarias, las restricciones de comunicación, el dolor, el malestar y la insatisfacción
estética (5). Actualmente no se cuenta con información reciente en población infantil y mucho menos en
población adulta joven. Por lo tanto, este estudio tiene como propósito describir el estado de la salud bucal en
estudiantes universitarios y asociar los hallazgos con algunos hábitos alimentarios que permitan orientar
acciones para procurar la mejora en la situación de la misma en dicha población (6).
La salud bucodental es importante para el desarrollo físico y mental de las personas ya que desempeña un
papel fundamental en la calidad de vida (7). Los objetivos de salud bucal para el año 2020 recomendados por
la Federación Dental Internacional (FDI), la OMS y la Asociación Internacional de Investigación Dental (IADR)
plantean retos globales para los encargados de la planeación de programas en salud, en los planos nacional,
regional y local; en consecuencia, se ha determinado un máximo de tres dientes cariados para la población
escolar y la conservación de todos los dientes en 85% de los adolescentes de 18 años (8).
Los problemas de morbilidad bucal ocupan un papel importante en el panorama de salud pública, toda vez que
demandan conductas personales para su control más eficaz y, en buena medida, se trata de problemas que
pueden prevenirse con mínimas conductas de protección a la salud (9). Los odontólogos tienen un papel
importante respecto a la mejora los niveles de educación para la salud en sus pacientes. Por esta razón, la
adquisición de conocimientos y actitudes relacionadas con el tratamiento dental, la salud y la prevención, control
y tratamiento de los problemas bucales durante la formación de los futuros odontólogos es muy importante. Si
los estudiantes del área de la odontología aplicaran este conocimiento a su propio cuidado bucal, sería de gran
valor, ya que estos mismos hábitos podrían ser transferidos a sus futuros pacientes (10).
El 12 de noviembre de 2008, la OPS publicó que en la mayoría de los países de las Américas se está
produciendo un cambio en los hábitos alimentarios, con un aumento vertiginoso del consumo de alimentos con
un denso contenido energético, ricos en grasas saturadas, azúcares y sal (11). Mientras que Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el 9 de octubre del 2007, determinó que la
globalización y el desarrollo económico han introducido nuevos alimentos y cambiado los hábitos alimentarios,
por los cual, las enfermedades relacionadas con la dieta se encuentran a la alza (12). Así mismo la OMS también

�está alarmada por el crecimiento de los padecimientos no trasmitibles producidos a raíz de la evolución de las
tendencias demográficas y de los modos de vida, en particular los relacionados con las dietas poco saludables
y la falta de actividad física (13).
Se prevé, según la 57ª Asamblea Mundial de la Salud que para el 2020 aumenten las enfermedades no
transmisibles en particular relacionadas con una dieta poco saludable y dado el vasto caudal de conocimientos
existentes sobre los problemas que se asocian a los problemas de nutrición, se reconoce así la necesidad de
reducir el nivel de exposición a los principales factores de riesgos, los cuales son debido a su naturaleza en
gran medida prevenible (14).
Metodología
Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo, Transversal y Correlacional. En una muestra de 111
estudiantes de la Carrera de Cirujano Dentista de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de
Nuevo León en un muestreo por conveniencia semiprobabilístico, en el semestre Otoño 2009. Se llevó a cabo
una entrevista para conocer las hábitos alimentario positivos con los que contaban los estudiantes, utilizando el
índice de negatividad de la Clínica de Nutrición de Salud Pública y Nutrición (FASPYN), después de esto se
llevo a cada estudiante al sillón dental para realizar la medición de los índices CPOD (Cariado, Perdido,
Obturado, Diente), IHOS (Índice de Higiene Oral Simplificado) IP (índice Periodontal de Russell) los cuales se
capturaron en un odontograma; para lo cual se necesitó espejo, explorador y sonda periodontal. Una vez creada
la base de datos se utilizo Excell y Statistix para el análisis.
Resultados
El 66.67% de la población fue del género femenino, el promedio de edad de los estudiantes fue de 22.00 (±2.02),
el promedio de piezas cariadas fue de 5.18 (±4.78), mientras que el promedio de piezas obturadas fue de 4.52
(±4.31), el promedio de IHOS fue de 0.78 (±0.48), el promedio del IP de la muestra fue de 0.08 (±0.24), el
promedio de hábitos positivos de la población fue de 7.04 (±1.89). Solamente un 9.91% de la población tenia la
totalidad de sus piezas sanas, mientras que un 28.83% fue clasificado con un CPOD Muy Alto, según
parámetros del Banco Mundial de Datos sobre Salud Bucal de la OMS (14 o más piezas con historia de caries);
siguiendo los rangos establecidos en manual del SIVEPAB (Sistema de Vigilancia Epidemiológica Bucal)
referente al IHOS el 9.9% tenía una Excelente Higiene Oral, un 74.8% tenía Buena Higiene Oral y no se
encontró ningún estudiante con mala higiene Oral, al igual no se encontró ningún estudiante con índice
Periodontal Grave y el 60.4% estaba sano. Un 7.21% de los estudiantes tiene hábitos alimentarios deficientes
(0 a 3 hábitos positivos) y un 9.01% cuenta con hábitos excelentes (10 a 11), el 56.76% de la población cuenta
con buenos hábitos alimentarios positivos (7 a 9)
Al realizar un análisis por género se encontró que del total de piezas solo un 12.48% (337 piezas de 2000) en
mujeres presentaban caries, mientras que 11.85% (358 de 2000 piezas) ya habían sido restauradas, resultando
que el promedio de CPOD de la población femenil fue de 9.96 piezas; mientras que en el género masculino el
promedio de CPOD fue de 9.30, del cual solo un 6.56% de las piezas estaban cariadas (198 de 1020 piezas) y
un 4.77% ya presentaban algún tipo de restauración por caries dental. (ver Tabla 1)
Tabla 1. Índice CPOD de estudiantes Universitarios, por género. Diciembre 2009

Índice CPOD

F

M

Total

N.

%

N.

%

N.

%

Cariados

377

12.48

198

6.56

575

19.04

Obturados

358

11.85

144

4.77

502

16.62

Extraídas

2

0.07

2

0.07

4

0.13

Extracción Indicada

0

0.00

0

0.00

0

0.00

CPO

737

24.40

344

11.39

1081

35.79

Sano

1263

41.82

676

22.38

1939

64.21

X CPOD

9.96

66.23

9.3

33.77

9.74

100

�Fuente:
Examen
Directo
Índice CPOD= Índice de dientes permanentes cariados, perdidos o con extracción indicada por caries y
obturados.
Un 9.01% de la población contaba con excelentes hábitos alimentarios, del cual el 2.70% contaba con un CPOD
muy alto, el 56.76% de los estudiantes contaba con buenos hábitos alimentarios, y de estos solo el 9.91%
contaba con un CPOD bajo, un 13.51% de esta población contaba con un CPOD moderado, un 14.41% con un
CPOD alto y muy alto, dentro de esta población se encontró un bajo porcentaje (7.21%) de estudiantes con
deficientes hábitos alimentarios positivos en relación al CPOD. Por lo anterior se encontró una asociación
significativa (p=0.0017) entre el contar con hábitos alimentarios positivos y un buen estado de salud bucal (en
lo que respecta al CPOD) (ver Tabla 2)
Referente a la asociación entre los hábitos alimentario positivos y nivel de higiene oral del 56.76% de los
estudiantes que contaban con buenos hábitos alimentarios un 38.79% contaban a su vez con una higiene oral
buena (basado en el IHOS), mientras que con hábitos alimentarios regulares se encontró a un 27.03% de la
población de la cual un 23.42% contaban con una higiene oral considerada buena, solo el 7.21% de los
estudiantes contaba deficientes hábitos alimentarios en base a su relación con el IHOS. En base a lo anterior y
tras realizar una Prueba de Ji Cuadrada se obtuvo que si existe una asociación significativa entre los hábitos
alimentarios positivos y el contar con una higiene oral aceptable (p= 0.03) (ver Tabla 3)
Tabla 2. Asociación de los Hábitos Alimentarios Positivos e índice CPOD en estudiantes Universitarios

Hábitos
Alimentarios
Excelente
Bueno
Regular
Deficiente
Total

Sano
N. %
0 0.00
2 1.80
8 7.21
1 0.90
11 9.91

Muy Bajo
N. %
2 1.80
3 2.70
1 0.90
0 0.00
6 5.41

Índice CPOD
Bajo Moderado Alto
N. % N. % N. %
1 0.09 2 1.80 2 1.80
11 9.91 15 13.51 16 14.41
7 6.31 4 3.60 4 3.60
0 0.00 0 0.00 0 0.00
19 17.12 21 18.92 22 19.82

Muy Alto
N. %
3 2.70
16 14.41
6 5.41
7 6.31
32 28.83

Total
N. %
10 9.01
63 56.76
30 27.03
8 7.21
111 100

Fuente:
Encuesta
y
Examen
Directo
Ji= 36.08
15º
p=0.0017
ICPOD índice de piezas cariadas, perdidas, obturadas y con extracción indicada, índice de Klein y Palmer
0= Sano, 1 a 4 = Muy Bajo, 5 a 7= Bajo, 8 a 10= Moderado, 11 a 13= Alto, 14 a màs= Muy Alto
Escala de Hábitos Alimentarios tomada de la clínica de Nutrición de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
de
la
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
0 a 3 Hábitos Positivos= Deficiente, 4 a 6 Hábitos Positivos= Regular, 7 a 9 Hábitos Positivos= Bueno, 10 a 11
Hábitos Positivos= Excelente
Entre la relación de hábitos alimentarios positivos y el índice periodontal en los estudiantes se encontró que el
56.76% de los estudiantes cuentan con un buenos hábitos alimentarios, de los cuales el 28.83% tiene un
periodonto sano (basado en el IP-Russell) y un 27.03% cuenta con un grado incipiente de enfermedad
periodontal.; un 27.03% de la población cuenta con hábitos alimentarios regulares, del cual un 19.82% cuenta
con un periodonto sano., no se encontró ningún estudiante con un enfermedad periodontal leve y más. No se
encontró una asociación significativa entre tener una buena salud periodontal y contar con más hábitos
alimentarios positivos (ver Tabla 4)
Tabla 3. Asociación de los Hábitos Alimentarios Positivos e índice IHOS en estudiantes Universitarios
Hábitos Alimentarios

Índice Higiene Oral Simplificado (IHOS)

�Excelente

Buena
N.

Regular

N.

%

%

Excelente

3

2.70

7

6.31

Bueno

5

4.50

43

38.74

Regular

3

2.70

26

23.42

Deficiente

0

0.00

7

6.31

Total

11

9.91

83

74.77

N.

Total

%

N.

%

0

0.00

10

9.01

15

13.51

63

56.76

1

0.90

30

27.03

1

0.90

8

7.21

17

15.32

111

100

Fuente: Encuesta y Examen Directo; Ji= 13.59
6º
p= 0.03
Escala de Hábitos Alimentarios tomada de la clínica de Nutrición de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de
la
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
0 a 3 Hábitos Positivos= Deficiente, 4 a 6 Hábitos Positivos= Regular, 7 a 9 Hábitos Positivos= Bueno, 10 a 11
Hábitos
Positivos=
Excelente
Escala de IHOS tomada del manual del SIVEPAB para el odontólogo de la unidad centinela
0.0= Excelente, 0.1 a 1.2= Buena Higiene Oral, 1.3 a 3.0= Regular Higiene Oral, 3.1 a 6.0= Mala Higiene Oral
Tabla 4. Asociación de los Hábitos Alimentarios Positivos e Indice Periodontal en estudiantes
Universitarios
Índice Periodontal
Hábitos Alimentarios

Sano
N.

%

Incipiente
N.

Leve

Total

%

N.

%

N.

%

Excelente

6

5.41

3

2.70

1

0.90

10

9.01

Bueno

32

28.83

30

27.03

1

0.90

63

56.76

Regular

22

19.82

8

7.21

0

0.00

30

27.03

Deficiente

7

6.31

1

0.90

0

0.00

8

7.21

Total

67

60.36

42

37.84

2

1.80

111

100

Fuente:
Encuesta
Directa
Ji=
11.3
6º
p=
0.08
Escala de Hábitos Alimentarios tomada de la clínica de Nutrición de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de
la
Universidad
Autónoma
de
Nuevo
León
0 a 3 Hábitos Positivos= Deficiente, 4 a 6 Hábitos Positivos= Regular, 7 a 9 Hábitos Positivos= Bueno, 10 a 11
Hábitos
Positivos=
Excelente
Escala de Índice Periodontal de Russell, 0.0= Sano, 0.1 a 1.0= Incipiente, 1.1 a 2.0= Leve, 2.1 a 7.9= Moderada,
8.00= Grave
Discusión
Un estudio realizado en la Universidad Autónoma de Barcelona (15) reveló que las alumnas mostraron hábitos
alimenticios más saludables en comparación con los hombres, estableciendo como significativa dicha diferencia
en cuanto a la frecuencia de la ingesta de comida (P = 0.001). A diferencia de este estudio en nuestra población
se encontró que no existe diferencia en cuanto a la presencia de hábitos alimentarios positivos entre géneros
(p= 0.94). Otro estudio realizado por Czaja y cols (16), para evaluar la frecuencia de consumo de vegetales y
frutas por parte de estudiantes determinó que el consumo de estos era de 2 porciones por día, considerado bajo
para cubrir las recomendaciones de consumo diario. En el presente estudio se determinó que por géneros no
existe diferencia entre el consumo de estos grupos de alimentos (p= 0.29, p= 1.00), lo que si se enconttró similiar
al estudio de Czaja y cols. fue que es muy bajo el porcentaje de estudiantes que frutas y verduras en cada
tiempo de comida.
En el estudio realizado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma
de Guadalajara (17), determinó que el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de 7.6.
Mientras que en los estudiantes de la FaO de noveno semestre con una edad de 22.02 ± 2.32 años se encontró
un promedio de 9.73 piezas ± 5.16; y dada la desviación estándar resultante tenemos que ambas población o

�al menos el 68% de la población se comporta de manera similar. En un estudio realizado en universitarios de
hondureños (18) se encontró que el promedio de dientes obturados fue de 5.4, mientras en este estudio se
encontró un promedio de 3.89 piezas obturadas ± 4.29, por lo cual observamos un comportamiento similar en
el 65% de la población. A diferencia del estudio realizado en los hondureños, donde se encontró que el promedio
de dientes perdidos fue de 2.4 al igual las indicadas con extracción, en el presente estudio se encontró un
comportamiento diferente, ya que el promedio de piezas perdidas fue de 0.05 ± 0. 32. Solo un 1.5% de la
población hondureña estudiada se presentó libre de caries. Mientras en esta población de universitarios de
noveno semestre se encontró un porcentaje menor al resultar que el 9.90% de la población está libre de caries.
Un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (19) en estudiantes universitarios reveló que el 77% de
los estudiantes examinados presentaban caries dental. En los estudiantes explorados de noveno semestre se
encontró un porcentaje más elevado del 90.1% de la población que presenta caries dental. En el estudio
realizado en la población universitaria hondureña en el 2001(20) se encontró un 45% de periodontopatías.
Mientras que en este estudio se encontró una presencia menor de periodontopatías, al registrarse solo un 39.6%
de la población afectada en un grado de incipiente a leve medidas con el índice Periodontal de Russell. Un
porcentaje menor se encontró en una población cubana donde se realizó un estudio para conocer la situación
de Salud Bucal en 1995 (21), donde la presencia de periodontopatías registradas fue del 34.4%. Pero en un
estudio realizado en la Universidad San Luis Gonzaga de Ica en Perú (UNICA de Perú) (22) se encontró una
tendencia mayor de problemas periodontales al encontrarse presente en el 66.7% de los universitarios.
En relación al índice de higiene oral en el estudio realizado en la población hondureña (23) se encontró que el
72.1% tenía un índice de higiene oral aceptable y un 27.9% no adecuado. Y según los rangos establecidos por
el SIVEPAB para el IHOS (índice de Higiene Oral Simplificado) en la población de noveno semestre
encontramos que el 74.8% tiene una higiene buena, el 15.3% Regular y el 9.91% Excelente y no se encontró a
un solo estudiante con higiene deficiente o mala. Al contrario del estudio realizado en la Universidad San Luis
Gonzaga de Ica en Perú (UNICA de Perú) donde se encontraron más problemas de higiene oral, debido que en
el estudio para determinar la prevalencia de enfermedades bucales en estudiantes universitarios determinó que
la higiene oral observada fue deficiente en el 56.7% de la población. (24) Según los resultados de un estudio
realizado en el 2002 por Nava &amp; Padilla en Toluca, el estado de salud periodontal y necesidad de tratamiento
de estudiantes universitarios (dividido en tres grupos de edad de 19 años, 20-24 años, 25 a 29 años), donde
se mostraron que los más altos porcentajes (56.67%) presentaron el código 0 (sano), y fue mayor en el grupo
de 25 a 29 años con 66.67%; no hubo presencia de bolsas profundas a excepción del grupo de 19 años que
presentó un bajo porcentaje de 1.35%. (25). Algo muy similar se encontró en el presente estudio, ya que se
encontró que el 60.4% de la población presentó el código 0 (sano) en cuanto a salud periodontal se refiere.
Resumen
Las enfermedades bucales son las más comunes de todas las enfermedades de las sociedades industrializadas,
a pesar de grandes mejoras en la salud bucal de la población, para la salud pública y la odontología social,
este sigue siendo un problema importante en la sociedad. Entre los factores condicionantes de las patologías
bucales destacamos los estilos de vida de los individuos, tales como hábitos higiénicos y alimentarios, Los
problemas de morbilidad bucal ocupan un papel importante en el panorama de salud pública, como las
patologías de mayor prevalencia encontramos caries dental, enfermedades gingivales y periodontales, además
de anomalías dentomaxilares. La OMS señala que uno de cada diez individuos tiene la totalidad de sus piezas
dentales. Objetivo: Determinar la relación entre la situación de salud bucal y los hábitos alimentarios en
estudiantes de la Facultad de Odontología-UANL. Se llevó acabo de agosto a diciembre del 2009 en 111
estudiantes de 9no semestre; se determinó el CPOD, el IHOS y el IP-Russell, además de los hábitos
alimentarios positivos. Se utilizó Excel 2007® y Statistix 9 ® para el análisis estadístico. Se encontró que 66.67%
de la población pertenecía al género femenino y solo el 33.30% al masculino, con un promedio de edad de
22.09 ± 2.02; el 9.09% de la población estudiada está libre de caries, el promedio de CPOD encontrado en la
población de estudio fue de 9.73 ± 5.16, el IP-Russel fue incipiente mostrando un valor promedio de 0.29 ± 0.25;
el IHOS promedio encontrado fue de 0.78 ± 0.48 que representa una buena higiene oral. Con referencia a
hábitos alimentarios positivos el promedio fue de 7.04 ±1.89, que se constituye como buena condición. Se
determinó que existe una asociación significativa al 95% de confianza entre los hábitos alimentarios positivos y
los índices epidemiológicos bucales de CPOD (p= 0.0017), IHOS (p=0.03). En referencia a estudios realizados
en poblaciones similares en América Latina y España, se observa que nuestros resultados confirman las
aseveraciones evidenciadas por estos al indicar que existe una asociación significativa entre los hábitos
alimentarios y el CPOD y IHOS. Por otra lado, observamos que no hay diferencia entre los índices de salud
bucal estudiados entre género.
Palabras Clave: Higiene Oral, Enfermedad Periodontal, Historia de Caries, índices orales, hábitos alimentarios,

�Abstract
The oral diseases are most common of all the diseases of the industrialized societies, in spite of great
improvements in the oral health of the population, for the Public Health and the social odontology, this continues
being an important problem in the society. Between the factors conditioners of the oral pathologies we
emphasized the styles of life of the individuals, such as hygienic and dietary habits, the problems of oral morbidity
play an important role in the panorama of Public Health, as the pathologies of greater prevalence we found decay
dental, gingivitis and periodontal diseases, in addition to anomalies dentomaxilares. The WHO indicates that one
of each ten individuals has the totality of its dental pieces. Objective: To determine the relation between the
situation of Oral health and the dietary habits in students of the Faculty of Odontolgy. In August to December of
the 2009 in 111 students of 9no semester was determined the DMFT, the IHOS and the IP-Russell, in addition
to positive the dietary habits; was used Excel 2007® and 9 Statistix ® for the statistical analysis. One was that
66,67% of the population belonged to the femenine and 33,30% to the masculine, with an average of 22,09 ±
2.02 age; the 9,09% of the studied population are free of decay, the average of DMFT found in the study
population was of 9,73 ± 5,16, the IP-Russell was incipient showing to a value average of 0,29 ± 0.25; the OHIS found average was of 0,78 ± 0,48 that represents a good oral hygiene. In reference to positive dietary habits
the average was of 7,04 ±1.89, that is constituted like good condition. It was determined that a significant
association to 95% of confidence between positive the nourishing habits and the indices exists oral
epidemiologists of DMFT (p= 0,0017), OHI-S (p=0.03). In reference to studies made in similar populations in
Latin America and Spain, shows that our results confirm the it is observed that our results confirm the assertions
made evident by these to indicate a significant association between dietary habits and DMFT and OHI-S. By
another side, we observed that there is no difference between the studied indices of oral health between genders
Keys word: Oral hygiene, Periodontal diseases, Decay, Oral index, Dietary habits
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�ÁCIDO LINOLEICO CONJUGADO COMO ESTRATEGIA PARA EL
CONTROL DE LA OBESIDAD
Blanca E González-Martínez, Zacarías Jiménez-Salas, Manuel López-Cabanillas Lomelí y Elizabeth Solís-Pérez
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: bedeliagzz@hotmail.com
Introducción
La obesidad es una enfermedad crónica no transmisible que se
caracteriza por el exceso de tejido adiposo en el organismo,
generada por una ingesta energética mayor a la energía utilizada
durante un período. La prevalencia de ésta enfermedad puede
variar entre el 5% y el 50% en diferentes poblaciones. La
obesidad fue etiquetada como epidemia mundial por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 1998 debido
se ha triplicado en menos de dos décadas y de continuar así se
espera que para el año 2015 existan 2,300 millones de adultos
con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad (1).
Datos de la OMS en el año 2009 indican que las enfermedades crónico-degenerativas son la primera causa de
mortalidad en los países desarrollados como Estados Unidos; por su parte en México se observa un incremento
importante en la incidencia de estas enfermedades y se calcula que para los próximos 10 años, las muertes
relacionadas con enfermedades crónico degenerativas derivadas del sobrepeso y obesidad, aumentarán en
más de un 50%, en dicho país (2).
En la actualidad, la prevalencia de sobrepeso y obesidad juvenil e infantil se encuentra en aumento, tanto en
países desarrollados como en vías de desarrollo. Dicho incremento se presentó principalmente en niños de 5 a
11 años y fue de alrededor de 26% en total (4, 158,800 escolares), 26.8% en niñas y 25.9% en varones; en este
grupo de edad el incremento anual fue de 1.1% (3).
De acuerdo a los datos publicados en la revista Journal of the American Medical Association 2010, en Estados
Unidos el 65.4 % de la población tiene sobrepeso y obesidad, precedido muy cerca por México que cuenta con
un 64.2 % y en tercer lugar se encuentran los habitantes del Reino Unido con el 61 % (4).
En México la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, reveló que del porcentaje total (62.3%) de mexicanos
con sobrepeso y obesidad, el 72% de las mujeres y el 67% de los hombres mayores de 30 años presentan
sobrepeso; en cuanto a la obesidad por sí sola ataca al 35% de las mujeres y al 24 % de los varones. De
acuerdo a las tendencias en 10 años el 90% de los mexicanos padecerá sobrepeso u obesidad, convirtiéndose
en el país con mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad entre sus habitantes (5). Diariamente mueren 78
personas por enfermedades asociadas a la obesidad, lo que incrementa el gasto mensual en salud pública (6).
La prevalencia de obesidad en las diferentes regiones de nuestro país es variable siendo la zona norte la que
presenta los valores más altos (arriba del 75%), los estados del centro tienen prevalencias más moderadas
(65%), al sur del país las prevalencias de obesidad y sobrepeso son las más bajas (55%); sin embargo, en todos
los estados el sobrepeso y la obesidad muestran cifras alarmantes (7).
A medida que los problemas de obesidad han ido en aumento, ha quedado de manifiesto la gran diversidad de
enfermedades que se derivan de ella como hipertensión, apnea del sueño, enfermedades cardiovasculares,
hipoventilación, enfermedades músculo esqueléticas, cáncer, dermatopatías, así como alteraciones
hepatobiliares y pancreáticas como es la diabetes (8). El síndrome metabólico, un conjunto de signos
y síntomas o condiciones que ocurren simultáneamente y que sugieren la presencia de enfermedad o un
incremento en el riego para desarrollarla (9), los cuales derivan de la obesidad como problemas de salud pública
más frecuentes a nivel mundial (10).
Además de la epidemia de obesidad, se observa en México un gran incremento en la incidencia de diabetes
tipo 2. A la coexistencia de ambas patologías se le ha llamado a nivel global “la epidemia gemela”. El 80% de
los casos de diabetes tipo 2 están relacionados al sobrepeso y obesidad en particular la obesidad abdominal.

�También es evidente que la obesidad trae consigo una serie de efectos negativos en la funcionalidad de los
individuos y la calidad de vida de quienes la padecen (11).
Por ser la alimentación uno de los principales factores que originan la obesidad, ha sido uno de los aspectos
considerados mas frecuentemente para la prevención y el control de la misma. Desde hace años se ha
establecido la relación entre la presencia de obesidad y el consumo de grasas y azucares simples. Actualmente
se sabe que una mala alimentación es un factor de riesgo para las enfermedades coronarias, cáncer y diabetes.
También se conoce que un consumo elevado de frutas, hortalizas y grasas insaturadas reducen este riesgo,
por lo que estos alimentos además de contribuir a disminuir la obesidad, aportan compuestos específicos que
ayudan a mejorar la salud de las personas (12).
Es por ello que la investigación y el desarrollo de nuevos productos pretenden ofrecer al mercado nuevos
alimentos frente a la obesidad, en los que se intenta incorporar ingredientes funcionales que además de
disminuir el consumo calórico total, influyan en el metabolismo energético y en la sensación de saciedad.
Además de que las nuevas exigencias de los consumidores estimulan a la industria alimenticia a realizar
mayores inversiones en investigación para comprobar la efectividad de los alimentos funcionales lanzados al
mercado a diferentes niveles (bioquímico, molecular, genómico y psicológico). De esta forma, la garantía y la
eficacia del uso de estos productos, contrastada científicamente, como herramienta preventiva y de tratamiento,
contribuirá a reducir la incidencia de obesidad en la población general (13).
Alimentos y/o ingredientes con efecto en la prevención de la obesidad
Hace algunos años se pensaba que para el mantenimiento de una salud óptima era necesario solamente una
dieta con un aporte adecuado de nutrimentos; en la actualidad, cada vez hay más evidencias de que los
alimentos contienen, además de los nutrimentos, otras sustancias que cumplen una función de beneficio
contribuyendo a reducir la incidencia de ciertas enfermedades crónicas y por tanto son necesarias para una
vida saludable (14). Además de que su valor nutritivo aporte beneficios a las funciones fisiológicas del organismo
humano.
De esta manera, la prevención de enfermedades en base al consumo diario de alimentos ricos en compuestos
bioactivos ha conducido a desarrollar productos diseñados para cubrir necesidades de salud específicas,
surgiendo así lo que hoy en día se conoce como alimentos funcionales (15), lo que representa una nueva área
de desarrollo en las ciencias de los alimentos y de la nutrición, los cuales deben ir orientados a la calidad, así
como a la cantidad. "Promover una alimentación diversificada, que contenga los alimentos tradicionales, por lo
general bien equilibrados y nutritivos" (16).
No existe una definición universalmente aceptada para los alimentos funcionales. En 1999, un grupo de expertos
definió alimento funcional como “Aquel que contiene un componente, nutriente o no nutriente, con efecto
selectivo sobre una o varias funciones en el organismo, con un efecto añadido por encima de su valor nutricional
y cuyos efectos positivos justifican que pueda reivindicarse a su carácter funcional o incluso saludable” (17).
En un esfuerzo nacional por reducir el costo creciente de la atención de salud, se estableció en 1991 una
categoría de alimentos potencialmente beneficiosos, denominados “alimentos de uso específico para la salud”
Foods for Specific Health Use (FOSHU) ó Alimentos Funcionales (18).
Para que los alimentos puedan ser considerados como funcionales deben de reunir dos características, en
primer lugar, como su nombre lo indica, deben ser alimentos (no pueden consumirse en forma de pastillas,
cápsulas, polvos, etc.) y segunda, los efectos benéficos deben ser observables con el consumo del alimento en
cantidades normales en una dieta variada y equilibrada (19).
El enorme mercado de alimentos funcionales recibe casi diariamente nuevas incorporaciones que contribuyen,
sin duda, a su diversificación con objeto de prevenir las enfermedades más prevalentes en la población de los
países desarrollados, enfermedades que en su mayoría guardan una estrecha relación con los excesos
alimenticios que caracterizan a estas poblaciones, es por ello que diversos alimentos funcionales se han
estudiado por su relación con la obesidad, entre ellos se encuentran diferentes tipos de grasas como son los
triglicéridos de cadena media, los diglicéridos, el uso de ciertas bebidas como la leche (por efecto del calcio) el
té y otras infusiones, así como el consumo de diferentes tipos de nueces; también se incluyen una gran cantidad
de productos utilizados en la medicina tradicional para el tratamiento de la obesidad y de las enfermedades
relacionadas (20).

�Los compuestos presentes en estos alimentos probablemente responsables de los efectos benéficos de los
alimentos funcionales son muy diversos, entre estos destacan los triglicéridos de cadena mediana,
diacilgliceroles, el calcio y los compuestos fenólicos del té verde. Algunos de los efectos de los componentes
activos de los alimentos funcionales influyen en la supresión del apetito, en el gasto energético, en la absorción
de colesterol, procesos antiinflamatorios; los mecanismos de acción incluyen desde interacción con las enzimas
del metabolismo intermediario o de modificación del estado fisiológico del consumidor o a través de
la regulación de la expresión genética de proteínas especificas (21, 22).
Ácido Linoleico conjugado.
La estructura y composición de ácidos grasos del tejido adiposo difiere con el grado de obesidad y su distribución
corporal. Sin embargo, la relación más directa y sólida se encuentra con los ácidos grasos poliinsaturados,
sobre todo en aquellos que no pueden ser sintetizados endógenamente, ya que debido a su estructura son
capaces de promover efectos distintos en el organismo, tales como: anticarcinogénesis, antidiabetogénesis,
antiaterogénesis y cambios de composición corporal. El ácido linoleico conjugado (CLA), un ácido graso de la
serie omega-6 puede influir positivamente sobre el exceso de grasa corporal. (23).
El CLA no es una molécula única y específica, en realidad es un término que se utiliza para designar una serie
de isómeros del ácido linoleico, que poseen dobles enlaces en posición conjugada o contigua, en lugar de
tenerlos separados por un grupo metileno, como ocurre con el ácido linoleico. Estos dobles enlaces pueden
tener configuración cis o trans, y pueden estar en las posiciones 8 y 10, 9 y 11, 10 y 12 o 13 y 14. El isómero cis9, trans11es el más abundante y constituye aproximadamente el 80% del total de ácido linoleico conjugado
presente en los alimentos en forma natural (24). Otros isómeros presentes en menores cantidades son trans10, cis-12; trans-9,trans-11 y trans-10, trans-12 (25).
Las fuentes alimentaria en las que se encuentra el ácido linoleico conjugado de manera natural son los alimentos
de origen animal (bovino y ovino), así como sus derivados; sin embargo también se pueden encontrar aunque
en proporciones muy inferiores, en aceites vegetales (26).
El CLA también puede producirse en los procesos de hidrogenación parcial que se utilizan en la industria
alimentaria para la elaboración de “shortenings” como es el caso de las margarinas. Las cantidades de CLA
dependen del tipo de hidrogenación (27).
La formación de CLA es mediante reacciones de isomerización del ácido linoleico (cis-9, cis-12), que ocurre en
el rumen de los animales por acción de diversas bacterias entre las que destaca Butyrivibrio fibrosolvens. El
isómerocis-9, trans-11 (ácido ruménico), que es el más abundante de todos los isómeros formados, puede ser
absorbido e incorporado a los tejidos o biohidrogenado a trans-11 octadecanoico (ácido vaccénico). El ácido
vaccénico después de ser absorbido puede almacenarse como tal o ser convertido en cis-9, trans-11 por la
acción del enzima Δ9 desaturasa, presente no sólo en el intestino sino también en la glándula mamaria y el
tejido adiposo (28).
El organismo humano, aunque también incluye la bacteria B. fibrisolvens entre su flora intestinal, no puede
convertir el ácido linoleico contenido en el aceite de girasol en su isómero conjugado. No obstante, se ha
comprobado que en el hombre el acido linoleico conjugado puede formarse a partir de los ácidos grasos trans de
la dieta. El contenido de CLA y las proporciones de los isómeros encontrados en los tejidos y en la leche
dependen de la naturaleza de la población microbiana presente en el rumen de los animales, así como del tipo
de alimentación que se les aporte. Las vacas que pastan en el campo o que son alimentadas con suplementos
de aceite de girasol o de soya presentan concentraciones de CLA superiores a las encontradas en animales
alimentados con grano o forraje (29). Además, las cantidades de CLA en la leche están sujetas a variaciones
estacionales, raza y área geográfica (30).
Efectos benéficos del CLA
Continuamente se publican evidencias científicas sobre los potenciales efectos benéficos para la salud de los
dos isómeros principales del CLA, el cis-9, trans-11 y el trans-10, cis-12. Los primeros reportes sobre los
efectos positivos del CLA fueron publicados hace más de 20 años. Los resultados atribuían al CLA un papel
reductor de la grasa corporal (31) y también un efecto anticarcinogénico. Desde entonces se han publicado
trabajos científicos sobre éstas y otras propiedades atribuidas al CLA como son la reducción de la grasa corporal
acumulada, el aumento de la masa magra, la reducción de los síntomas de arteriosclerosis e hipertensión, la

�mejora del sistema inmunológico, la reducción de la inflamación y efecto favorecedor de la mineralización ósea,
así como su utilidad en la prevención y tratamiento de alergías alimentarias (32, 33, 34).
Algunos autores relacionan el consumo de CLA en la dieta con una alteración en el apetito (hambre, saciedad
y plenitud), que resulta en una reducción en la cantidad de alimentos y contenido calórico total ingeridos (35,
36). A pesar de esto, parece que la pérdida de masa grasa no se ve consistentemente influenciada por esta
modificación, puesto que en cualquier caso la disminución es muy escasa (37, 38).
Los resultados con respecto al efecto del consumo de CLA en diabetes mellitus tipo 2 son muy controvertidos.
Algunos investigadores han encontrado efectos positivos en la sensibilidad a la insulina (39, 40) y otros han
reportado incremento en la resistencia a la misma (41, 42).
Mecanismos de acción de CLA
Los estudios realizados sugieren que el CLA inhibe la actividad de la lipoproteína lipasa, reduciendo la entrada
de lípidos en el adipocito, y también afecta la diferenciación de los preadipocitos (43).
El mecanismo de acción del CLA no está claramente definido, éste podría estar mediado por la activación de
los receptores PPAR, reguladores de la expresión de los genes involucrados en el metabolismo de lípidos, la
señalización de la insulina, la diferenciación adipocítica y la apoptosis. Se ha visto que el CLA es capaz de
estimular los tres subtipos de receptores PPAR α, β, y δ lo que podría explicar los efectos
benéficos demostrados con este ácido graso. También se ha relacionado con la acción de diversas citocinas,
como interleucinas 1 y 6 y el factor de necrosis tumoral alfa (44, 45, 46).
Diversos autores presentan evidencias de que el consumo de CLA genera una reducción de los niveles de
triglicéridos y colesterol e incluso un incremento de los valores de HDL (47). En un estudio realizado por Brown
y col., 2003, en cultivo de células primarias encontraron que el isómero trans 10, cis 12 de CLA previene la
acumulación de triglicéridos y la diferenciación de los preadipocitos, mientras que con el isómero cis 9, trans 11
se presenta un incremento de los niveles de triglicéridos (48). Otro estudio realizado por Botelho y col., 2009
desarrollado en ratas, a las cuales se les suplementó con CLA, modificó la composición corporal y los niveles
séricos de leptina en ratas recién destetadas (49).
Se han estudiado los mecanismos de acción del CLA sobre la enfermedad coronaria, y se ha sugerido que
pudiera ser de forma indirecta a través del control de factores de riesgo asociados o de forma directa reduciendo
el impacto de factores proinflamatorios. Arao y col. (2004) observaron que en cultivo de células HepG2 de
hepatoma humano el isómero cis 9, trans 11 muestra un efecto hipolipidémico debido a una disminución de la
secreción de la apolipoproteina B (50).
Además del posible efecto en el control de factores de riesgo cardiovascular, se ha postulado la acción teórica
del CLA sobre la estabilidad y progresión de la placa de ateroma. En estudios realizados en hamsters se
encontró que el isómero cis 9, trans 11 consumido por 12 semanas puede reducir el riesgo aterogénico, por una
disminución en los niveles de depósitos de colesterol en la aorta y por cambios en la expresión de citocinas
involucradas en los procesos de formación de la placa ateromatosa (51, 52).
Existen otros trabajos en los que la administración de CLA se relaciona con regresión e incluso resolución de la
placa de ateroma, tanto in vitro como in vivo (53). Por otra parte, Zabala y col. (2006) encontraron que el
isómerotrans 10, cis 12 de CLA previene del riesgo aterogénico mediante la inhibición de la enzima lipoproteína
lipasa (54).
Perspectivas
Son pocos las países que poseen datos del consumo de CLA en su población, en algunos estudios se ha
estimado un consumo promedio entre 150-200 mg/día (55); otros estudios han reportado ingestas de CLA de
212 mg/día en hombres y 151 mg/día en mujeres y en ambos casos el mayor porcentaje correspondió al ácido
ruménico (isómerocis-9, trans-11 CLA) (56, 57).
El contenido promedio de acido linoleico en alimentos oscilan entre las siguientes cantidades: carne de res entre
2,9 y 4,3 mg/gr de grasa, quesos entre 2,9 y 7,1 mg/ gr de grasa, los quesos representan el grupo con mayor

�cantidad de CLA por gramo de grasa, llegando a ser de hasta 7.96 mg en un tipo de queso azul y la leche de
vaca contiene 5,5 mg/ gramo de grasa (58, 59). Estos contenidos de CLA son muy bajos en comparación con
los valores reportados para obtener efectos benéficos ya descritos en rango de 2 a 6 g/día (60,61).
Actualmente, en algunos países se encuentran productos adicionados con CLA, en especial productos lácteos
(leche, yogurt, queso), se ha encontrado que las condiciones como el pH, la temperatura en el procesamiento
de los alimentos puede afectar el contenido de CLA así como la estabilidad de los isómeros bioactivos (62). En
Estados Unidos el CLA está aprobado por la FDA como suplemento.
Se sabe que los diferentes isómeros de CLA no actúan de igual manera sobre la composición corporal y
propiedades hipolipidémicas, considerando que muchos de los efectos son específicos del tipo de isómero, por
lo que actualmente se investiga el modo de acción involucrado en cada uno de los isómeros tanto en cultivos
de células así como en animales experimentales (63,64).
En resumen, se observa la necesidad de realizar mayor investigación sobre los efectos metabólicos del CLA
para asegurar su efecto sobre la obesidad y las enfermedades relacionadas, pero sobre todo para asegurar que
no se presenten efectos adversos en la salud de la población, sus efectos beneficiosos sobre la salud humana
se han convertido en un tema muy actual, pero con cierto desconocimiento sobre los estudios científicos al
respecto. La investigación desarrollada en animales de experimentación y cultivos celulares es intensa, con
resultados muy prometedores; sin embargo, los estudios en humanos aún son escasos y, a veces,
contradictorios. Esta divergencia puede estar asociada a las características específicas de población estudiada
(composición corporal, edad, estilo de vida); además, las cantidades ingeridas y la duración de los estudios son
muy variables y no siempre se especifican los principales isómeros ingeridos.
Resumen.
La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial para
la salud. La Organización Mundial de la Salud reporta que existen 1,600 millones de adultos con sobrepeso y
obesidad, en donde al menos 400 millones de éstos presentan obesidad y cerca de 70 millones de ellos viven
en México. Para contrarrestar esta enfermedad se han diseñado diversas estrategias, algunas en el área de
alimentos, buscando producir alimentos con menos calorías o con ingredientes que promuevan un mayor gasto
energético; uno de los compuestos prometedores es el ácido linoleico conjugado (CLA), el cual tiene efecto en
diversos aspectos de la obesidad como son la composición corporal, el aumento de masa magra, la reducción
de la masa grasa, entre otros. El CLA es considerado como un aditivo seguro por la FDA y el Codex alimentarius
por lo que en algunos países ya existen productos adicionados con CLA, principalmente productos lácteos.
Palabras clave: Ácido linoleico conjugado, CLA, obesidad, consumo.
Abstract
The obesity and the overweight are defined as an excessive accumulation of fat, that excessive accumulation
can harmful to the people´s health. The World Health Organization (WHO) reports 1,600 million of adults with
overweight and obesity, where at least 400 millions presents obesity and near 70 millions of them lives in Mexico.
To offset this disease there have been designed diverse strategies, some in the food area, producing low calories
food or adding some ingredients that promote the energetic expense; one of that kind of added compounds it is
the acid linoleic conjugated (CLA), which has effect in diverse aspects of the obesity, like the corporal
composition, the increase of fat-free mass and reduction of the fat mass, among others aspects. Nowadays CLA
it´s considered by the FDA and the Alimentarius Codex as safe additive, that’s why some countries added CLA
in their products, principally at lacteal products.
Key words: Conjugated Linoleic Acid, CLA, obesity, consume
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2010, Vol 11, No 4, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ABORDAJE INTEGRAL DE LA SITUACIÓN NUTRICIONAL EN UNA
COMUNIDAD DIAGUITA CALCHAQUÍ
María Soledad Burrone1, Laura Débora Acosta2 y Alicia RuthFernández3
1. Equipos Comunitarios para Pueblos Originarios - Ministerio de Salud de la Nación. Escuela de Salud Pública.
Facultad de Ciencias Médicas- Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina); 2. Escuela de Salud
Pública. Facultad de Ciencias Médicas- Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina); 3. Escuela de
Salud Pública. Facultad de Ciencias Médicas- Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina).
E-mail: msburrone@gmail.com
Introducción
El control del estado nutricional en los primeros años
de vida constituye un componente imprescindible para
el cuidado de la salud infantil, ya que la malnutrición
tanto por déficit como por exceso es uno de los
principales problemas de salud de este grupo etáreo.
Así la desnutrición en los niños afecta la
morbimortalidad, el crecimiento, el desarrollo con
repercusiones irreversibles en la adolescencia y la
adultez (1).
La desnutrición es el resultado de una compleja
interacción de factores, los principales están relacionados con una dieta carente en calidad y cantidad, falta de
agua potable, infecciones repetidas y severas, escaso acceso a los servicios de salud, situaciones que ocurren
en poblaciones de bajo nivel socioeconómico (2). A su vez, la desnutrición afecta la calidad de la vida de la
población en general, ya que repercute en el capital humano y el desarrollo de la sociedad perpetuando el
círculo de la pobreza (3).
En la República Argentina, la forma de desnutrición más prevalente es la crónica, mientras que la anemia
constituye la principal carencia nutricional desde el punto de vista bioquímico (4). Sin embargo, existen
importantes diferencias regionales y locales relacionadas con el contexto socioeconómico y sanitario en el que
se encuentran insertos. En éste contexto, la situación de salud y nutrición de la población infantil en ámbitos
rurales y comunidades indígenas está sujeta en numerosos casos a las condiciones de pobreza, marginalidad
(5) y al escaso acceso a los servicios de salud (6,7). Las estadísticas de salud en Argentina no discriminan la
pertenencia étnica y esto no permite contar con la información necesaria para realizar un diagnóstico preciso
de la situación de salud en las poblaciones indígenas (8). Diversos estudios reflejan que las enfermedades que
afectan predominantemente a las comunidades indígenas son las de etiología infecciosa y parasitaria
(9, 10, 11) lo cual podría contribuir al surgimiento de estados de desnutrición y anemia (12).
El presente trabajo tuvo como objetivo evaluar el índice de desnutrición infantil en una comunidad indígena
Diaguita-Calchaquí luego de una intervención con enfoque de Atención Primaria de Salud (APS) y abordaje
integral, participativo e interdisciplinario.
Metodología
Este proyecto de investigación-acción se presenta en el marco del trabajo del Subprograma Médicos
Comunitarios para Pueblos Originarios, el cual se desarrolló en una comunidad indígena de la provincia de
Catamarca, Argentina, durante los meses de septiembre de 2005 a diciembre de 2006 y formó parte de una de
las líneas abordadas como fortalecimiento de la estrategia de APS en este asentamiento. La información
generada a partir de esta intervención tuvo en cuenta las medidas previstas para garantizar la confiabilidad de
los datos según las normativas éticas vigentes.
Características del proceso de investigación-acción:

�El proceso de investigación-acción contó con tres fases: diagnóstica, de intervención y de evaluación.
Fase diagnóstica:
Se realizó un análisis del contexto para describir las condiciones sociosanitarias en las cuales los niños crecen
y se desarrollan. La técnica utilizada fue la observación directa y entrevistas domiciliarias semi-estructuradas a
miembros de la comunidad. Luego se efectuó el relevamiento del estado nutricional de los niños de 0 a 14 años
para determinar la situación epidemiológica de la desnutrición infantil en la región. Las medidas antropométricas
fueron recolectadas por el equipo de intervención con un observador que realizó la supervisión del proceso e
incluyó: peso, talla y perímetro cefálico para los menores de dos años. Para la medición del peso se utilizó
balanza pediátrica, con precisión de 10 gramos y para niños mayores de 2 años se utilizó balanza de pie con
precisión de 100 gramos. Para la estatura se utilizó antropómetro para niños menores de 4 años y tallímetro de
pared para niños de 4 años y más, ambos con precisión de 0,1 cm. Las mediciones siguieron los procedimientos
recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (13).
Los parámetros para los diagnósticos nutricionales de los niños fueron los utilizados por el sistema de salud
local (subsector público de la provincia de Catamarca), lo que incluye el patrón de referencia de la Sociedad
Argentina de Pediatría para menores de seis años y el índice de masa corporal /edad (IMC/E) cotejado con las
referencias Center for Disease Control (CDC) 2000 para niños en edad escolar. El estado nutricional en niños
menores a 6 años fue clasificado en: desnutrición de 1º grado, de 2º grado, de 3º grado, desnutrición crónica,
eutrófico y sobrepeso/obesidad. Para los niños de 6 a 14 años el estado nutricional fue clasificado en:
normalidad, desnutrición, riesgo de desnutrición, sobrepeso y obesidad.
Por último se analizó la situación alimentaria de la región según aspectos socio-económicos, producción de
alimentos para el autoconsumo, hábitos, patrones de consumo alimentario y acceso a planes alimentarios. La
técnica utilizada fue observación directa y entrevista.
Fase de intervención:
En esta etapa se contactaron diversos actores sociales para presentar los resultados del diagnóstico con la
finalidad de efectivizar acciones desde un abordaje interdisciplinario e intersectorial.
Fase de evaluación:
Para evaluar la intervención realizada se tuvo en cuenta los aspectos referidos a la eficacia reflejada por el
índice de desnutrición de los niños, el nivel de participación de la comunidad en las actividades realizadas y la
efectividad de la misma. Los Trabajadores Básicos de Salud (TBS) fueron evaluados a partir de la continuidad
de las acciones emprendidas y el nivel de adecuación de las técnicas específicas de su actividad laboral.
Análisis de datos:
El presente estudio requirió del análisis de datos mensurables y categóricos. Se utilizó análisis de frecuencia y
se aplicó test de X 2 ajustado para la prueba de hipótesis aceptándose un nivel de significación de 0,05 para el
rechazo de la hipótesis nula. Para la información cualitativa se requirió de un análisis de contenido a partir del
cual se definieron las principales categorías.
Resultados
Fase diagnóstica
- Descripción del contexto
La Comunidad Indígena Diaguita-Calchaquí abordada se encuentra ubicada en la región puneña de la provincia
de Catamarca, Argentina. Caracterizada por una meseta de altura en una faja altitudinal que va desde los 3200
m.s.n.m. en los lugares más bajos de la cuenca del río hasta los 4500 ms.n.m en otros parajes de la comunidad.
Esta comunidad cuenta con nueve parajes de los cuales la mayor densidad poblacional y asentamientos
humanos permanentes se encuentran concentrados en dos de ellos.

�Del relevamiento realizado resultó que ésta comunidad cuenta con una población de 241 habitantes que
conforman 49 familias. El 46,05% de la población es de sexo masculino. Los servicios básicos disponibles son
agua corriente domiciliaria proveniente de una red de instalación precaria y luz eléctrica recientemente instalada
en el 42,8% de las familias. Tanto para la calefacción como para la cocina se emplea los fuegos a leña en
lugares cerrados.
Las viviendas están construidas de adobe, en algunos casos con revoque interno, los techos son de paja con
barro y los pisos de tierra. El 20% de los hogares tiene eliminación de excretas a cielo abierto y 80% posee
disposición sanitaria de excretas, de los cuales el 94,13% son letrinas de precaria instalación sin cámara séptica
con pozo absorbente. La distribución de los ambientes es inadecuada en cuanto a la relación número de
miembros del grupo familiar/espacio habitacional, registrándose un 80% de casos de hacinamiento. Los hábitos
de higiene son precarios, existiendo en la mayoría de las viviendas y peridomicilio la coexistencia de animales
domésticos y ganado ovino-caprino utilizados para consumo. En todos los casos estos animales no estaban ni
desparasitados ni vacunados.
En cuanto a la organización comunal y la adscripción étnica de la población en estudio existe una Asamblea de
Base, la cual designa sus representantes en un Consejo de Delegados, órgano responsable del gobierno y la
administración, siendo su máximo representante el Cacique. También se designa un Consejo de Jóvenes,
Mujeres y Ancianos que tiene insuficiente representación. La adscripción indígena es un tema recientemente
instalado con escasa internalización por parte de los pobladores aunque existe aceptación de la mayoría. Entre
las prácticas ancestrales sólo pudo relevarse el culto a la “Pachamama” (Madre Tierra) como el único elemento
de su cosmovisión que conserva este pueblo.
En esta comunidad la medicina moderna y la medicina tradicional no se plantean como modelos discontinuos
ni encontrados. La medicina tradicional se expresa como parte del bagaje cultural que porta cada grupo familiar
y cada individuo, se representa de distintas formas, frecuentemente a través de un sincretismo con saberes
provenientes de las experiencias con la medicina practicada en los centros de salud local y regional.
Respecto al sistema de salud el asentamiento cuenta con dos postas sanitarias ubicadas en los parajes con
mayor concentración poblacional. Estas postas son establecimientos sanitarios categorizados según la
capacidad de resolución en Nivel Cero. El cual se establece a los establecimientos sanitarios periféricos con
servicios de enfermería permanente y visita médica periódica. El agente sanitario amplía la cobertura, realizando
visitas domiciliarias mensuales, excepto a las familias que habitan en los parajes más alejados donde la
frecuencia es trimestral. El agente sanitario junto a los dos auxiliares de enfermería conforman el equipo de
TBS. En cuanto a la atención profesional esta dada por el médico de zona, perteneciente a un establecimiento
sanitario seccional Nivel Uno, ubicado a 43 km de la comunidad indígena. Éste centro cuenta con atención
indiferenciada en consultorio externo y con dos camas de observación. Es el médico de zona, quien programa
rondas sanitarias brindando cobertura a las postas de la comunidad indígena con una frecuencia mensual.
La atención en cada posta, otorgada por el TBS, es de cuatro horas diarias y ante los requerimientos de
situaciones de urgencia. Los medicamentos e insumos son provistos por el médico de zona en forma mensual.
La posibilidad del traslado de pacientes hacia otros centros de mayor complejidad, se ve afectada por la
dificultad en la accesibilidad geográfica y por los escasos medios de comunicación (sólo cuenta con un equipo
de radiocomunicación).
- Evaluación del estado nutricional
El equipo de intervención realizó un relevamiento del estado nutricional de los niños de 0 a 14 años junto con
los TBS. A partir de esto se realizó un diagnóstico en el cual se detectó una serie de errores en el control
antropométrico realizado por los TBS. Entre estos se observó que el personal sanitario realizaba el control del
niño sano en menores de dos años una vez por mes (condicionado por la entrega de leche en polvo), en los
niños entre 2 y 6 años se realizaba esporádicamente y los de edad escolar no eran controlados. Otra dificultad
identificada fue la utilización inadecuada de la técnica para realizar las mediciones antropométricas, el incorrecto
uso de las tablas de relación entre variables peso/edad, talla/edad y peso/talla para los menores de seis años y
la falta de utilización de la referencia de relación IMC/E .
A partir del relevamiento realizado por el equipo de intervención se detectó 21 niños desnutridos de edades que
van desde 0 a 14 años, lo cual representa el 24,07% de la población analizada. Se identificó que el nivel de
desnutrición aguda de primer grado en niños menores de seis años (N= 23) fue de 21,74 % y de desnutrición
aguda de segundo grado fue de 4,34 %.

�En cuanto a los niños escolarizados, se realizó evaluación antropométrica en las dos escuelas de la comunidad.
Se analizaron 59 niños de 6 a 14 años respectivamente; de los cuales el 25% (15 niños) se encontraban en
estado de desnutrición aguda.
- Análisis de la situación alimentaria de la región
La principal estrategia de subsistencia es la cría precaria de ganados ovino y caprino, siendo en menor
proporción ganado bovino, camélido y equino. También la siembra de alfares, papa, habas, maíz y arveja.
Las fuentes de ingresos capitales provienen del empleo municipal y provincial, jubilaciones, pensiones no
contributivas y beneficios de planes sociales. El 87,76% de la población percibe un ingreso mensual. Otra fuente
de ingreso, no constante, es la ayuda económica que brindan los hijos que emigraron a otras localidades por
razones laborales.
En cuanto a los hábitos y patrones de consumo alimentario se presentan las siguientes características según el
grupo etáreo: los menores de seis meses no reciben lactancia materna exclusiva y la lactancia se complementa
con leche de vaca en polvo sin modificar. El destete es temprano (antes del primer año de vida). Por otra parte,
la alimentación complementaria suele introducirse de manera precoz (promedio de los tres meses).
En los mayores de dos años y la población adulta la ingesta es de cuatro comidas diaria. El desayuno consiste
en una infusión (mate cocido o té) con azúcar y pan o tortilla (pan con grasa), el almuerzo está constituido por
sopa y/o guiso el cual contiene carne, agua y papa o algún cereal, la merienda es similar al desayuno y la cena
cuenta con las mismas características del almuerzo o en su reemplazo una taza de infusión y pan. La población
tiene escaso acceso a alimentos frescos como frutas y verduras.
Los niños escolarizados reciben desayuno y almuerzo en la escuela. Del análisis de las entrevistas realizadas
con directivos de las escuelas y la observación del menú, se detectó que en una de las escuelas los niños
recibían una dieta de baja calidad nutricional. A esto se suma la dificultad para la provisión de víveres debido a
las malas condiciones de los caminos y factores climáticos. Los directivos refirieron que los niños, no tomaban
habitualmente leche aduciendo que “les hacía mal”, “les producía dolor de panza”, “que no les gustaba”, entre
otros aspectos. También refirieron que durante la época de receso escolar los niños “vuelven más
flacos”, debido a que la alimentación en el hogar no era variada ni completa. Se corroboró que los niños pierden
una media de 700gr durante el período de receso escolar. A esto se le suma, la actividad física que desempeñan
en estos meses por el cuidado de sus animales y los fríos extremos que soportan.
Fase de intervención
A partir del diagnóstico realizado se convocó a diversos actores sociales pasibles de efectuar alguna acción en
el campo de la nutrición infantil. Entre éstos se encontraban, los TBS, maestros de las escuelas de la zona,
autoridades gubernamentales, líderes comunitarios y a la población en general.
-Capacitación de TBS en la realización del control del niño sano
El objetivo de la capacitación fue que los TBS adquirieran herramientas para la prevención de la desnutrición
infantil, su detección precoz y su derivación oportuna. Además la capacitación abordó la temática de la
inmunización, la indicación de suplementos vitamínicos y minerales y el tratamiento antiparasitario.
Se abordó junto con los TBS la orientación individual a las madres o adultos, en relación a los factores
protectores de la salud, nutrición de los niños, importancia del control periódico y signos de alarma. Luego de
la capacitación, los controles fueron realizados por los TBS con la supervisón del equipo comunitario para
evaluar el afianzamiento de técnica de control antropométrico.
-Visita domiciliaria a familias vulnerables.
Se realizaron visitas domiciliarias periódicas a las familias, especialmente aquellas con niños desnutridos o
aquellas cuyos niños no concurrían periódicamente al control. Se identificó las necesidades inmediatas en estos
hogares y se trabajó sobre las posibles soluciones. Se realizó consejería sobre nutrición, buenas prácticas de
higiene y se estimuló para el control periódico de los niños.

�-Talleres con la comunidad
Las temáticas abordadas fueron: nutrición en las diferentes etapas de la vida, lactancia materna, alimentación
complementaria oportuna y buenas prácticas de higiene. Las mismas fueron dirigidas a madres y maestros, con
la finalidad de conformar un nodo comunitario local, capacitado en diferentes temáticas y con capacidad
multiplicadora. Cada uno de estos talleres fue realizado por el equipo de intervención y los TBS. El modelo
teórico en el que se basó esta propuesta metodológica comprendió el modelo de Educación Popular, que se
refiere al trabajo educativo realizado para y con la población desde su práctica cotidiana(14).
-Articulación gubernamental
Se articuló con el Ministerio de Salud provincial para la entrega de ayuda alimentaria en los niños desnutridos.
La misma se realizó con la intención de complementar sin sustituir los alimentos que contribuyen a la base de
su dieta.
-Articulación con la Escuela
A partir del déficit en la calidad dietaria detectado en una de las escuelas se colaboró con la elaboración del
plan nutricional. Se elaboró un menú que respetaba sus hábitos alimentarios, equilibrando los aportes de los
distintos nutrientes, teniendo en cuenta la disponibilidad y provisión de la mercadería. Esto incluyó la
incorporación de leche a la alimentación diaria de los niños y refuerzo alimentario para los niños con algún déficit
nutricional. Se realizaron talleres en la escuela con la comunidad educativa, padres, madres y niños, en donde
se trabajaron hábitos dietéticos y buenas prácticas de higiene personal y ambiental.
-Implementación de huertas orgánicas
A partir de la selección de las familias más vulnerables se implementaron dos huertas para estimular el
autoabastecimiento de alimentos de origen vegetal e incorporar a la dieta estos productos. Se capacitó sobre
la técnica de cultivo, la importancia del consumo de vegetales y cómo incorporarlos la dieta. A su vez, se
incentivó para que estas familias se convirtieran en multiplicadoras de la experiencia.
-Control de parasitosis
El equipo de intervención realizó un estudio de prevalencia parasitaria el cual reveló que el 100% de los
coproparasitológicos seriados e hisopados anales fueron positivos para algunas de las siguientes
parasitosis:Ascaris lumbricoides, Giardia lamblia, Taenia saginata, Enterobius vermicularis. A partir de este
hecho se efectivizó desparasitación masiva en la comunidad. Asimismo se realizó desparasitación masiva en
animales domésticos y actividades de saneamiento ambiental asegurando un abordaje interdisciplinario e
integral de la problemática. Esta actividad fue complementada con el análisis bacteriológico, físico-químico de
muestras de agua, el cual resultó no apta para el consumo por presencia de Escherichia coli. Esto motivó el
desarrollo de tres talleres basados en técnicas de buenas prácticas de higiene, recolección, manejo y
tratamiento de residuos sólidos domiciliarios, tratamiento de agua y uso adecuado de letrinas. Se convocó a la
comunidad para el acondicionamiento de las cisternas de agua, tanques de la escuela y postas sanitarias,
actividad articulada con la provincia y el municipio.
Fase de evaluación
-Eficacia de la intervención
El número de niños desnutridos en la Comunidad Indígena fue de 21 (24% de la población total de 0 a 14 años),
de los cuales al finalizar el período de intervención en diciembre de 2006, se recuperaron 11 niños, 52, 38% (p
&lt; 0,0001) (ver Figura 1). El resto de los niños (43%) presentaban curvas ascendentes al ser percentilados en el
100% de los casos. El único niño detectado en el canal dos de desnutrición se encontró en canal 1.
Figura 1: Comparación estado nutricional inicial el estado nutricional luego de la intervención en niños
de 0 a 14 años provenientes de la comunidad de Morteritos-Las Cuevas. Años 2005-2006.

�En este período se logró además que el 75% de los lactantes recibieran lactancia materna exclusiva.
La evaluación de los TBS consistió en la aplicación de un instrumento de registro de datos, observación simple
y participativa e indirectamente por referencia de los usuarios. El resultado de la evaluación implementada
obtuvo una media del 80% de respuestas correctas. Coincidente con los resultados obtenidos a partir de la
observación realizada durante el trabajo de campo en donde se identificó una buena evolución en el desempeño
de sus actividades cotidianas como trabajadores básicos de la salud.
Del análisis de la entrevista de opinión realizada a la comunidad se desprendió la conformidad de la población
respecto a la calidad de atención de los TBS. En relación a los talleres desarrollados se evaluó el grado de
participación. En estos se constató un espacio de contención, en el que fueron surgiendo otros temas de interés
relacionados a la salud. Se realizaron siete talleres, tres con la comunidad educativa, uno con la comunidad en
general, tres talleres con las madres y/o cuidadores. Al analizar los indicadores que evaluaron el grado de
participación de los talleres realizados con la comunidad educativa se observó que los alumnos lograron un
índice de participación superior que los docentes, siendo la media de grado de participación de los alumnos del
95% y de los docentes del 66,6%. Respecto al encuentro de trabajo con la comunidad y referentes claves el
índice de participación fue del 91% para los referentes y del 48,9% de la población mayor a los 13 años. Así,
los talleres desarrollados con las madres para tratar la temática específica de hábitos alimentarios logró un
índice de participación promedio del 29% y se observó el 80% de participación de aquellas madres que alguno
de sus hijos tenía déficit nutricional.
En relación a la implementación del plan nutricional elaborado para la escuela pudo efectivizarse
adecuadamente, lo que incluyó la incorporación de lácteos a la dieta para el 96,6% de los niños escolarizados.
Se implementaron dos huertas familiares y se realizó capacitación al respecto convirtiéndose los integrantes de
estas familias en multiplicadores, logrando una cobertura final del 12,24% de los hogares. En cuanto a la ayuda
alimentaria otorgada por el Ministerio de Salud de la Provincia de Catamarca, pudo objetivarse que los módulos
alimentarios fueron correctamente entregados a quienes correspondían aunque no con la frecuencia esperada
por la dificultad en la accesibilidad geográfica. Ésta situación fue mejorada en el transcurso de la intervención a
partir que la entrega pudo efectivizarse a través del médico de zona- agente sanitario, agente sanitario –
comunidad, lo que aseguró la continuidad en el tiempo.
-Continuidad de las acciones emprendidas
La totalidad de las intervenciones realizadas fueron llevadas a cabo junto a los TBS, con la finalidad de que los
mismos continúen con las acciones emprendidas en el tiempo. Así mismo se dejó instalado la utilización de
indicadores nutricionales para que sean evaluados periódicamente por los TBS. Por otra parte, las actividades
educativas destinadas a niños/as y adultos siguieron el propósito de favorecer el autocuidado, así como la

�constitución de agentes promotores de hábitos alimentarios saludables para el resto de la comunidad. Se
observó la adherencia de las madres para realizar el control periódico de salud de sus hijos empoderándose y
convirtiéndose en demandantes de este derecho de atención en salud.
Discusión
La descripción del contexto de salud y nutrición de la población sobre la que se trabajó, refleja un alto grado de
necesidades básicas insatisfechas, así como inequidad en el acceso a los servicios de salud, tal como en otras
poblaciones indígenas en Latinoamérica (15). La comunidad presenta un perfil epidemiológico nutricional
distintivo en relación al ámbito nacional y provincial. La prevalencia de desnutrición aguda en niños menores de
6 años en la comunidad indígena estudiada es superior a la nacional (4,2%) (16) y provincial (2,2%) (17) Por
otra parte, no se detectaron casos de desnutrición crónica ni de obesidad en este grupo etario lo cual refleja
una situación epidemiológica nutricional diferente a la nacional (18,19) y provincial (20), en donde estas dos
realidades son las más prevalentes. Estudios sobre el estado nutricional en comunidades aborígenes de
Latinoamérica, reflejan altas tasas de obesidad como resultado del proceso de urbanización, del acceso a
alimentos comerciales y de la menor realización de actividad física (21). Por otra parte, los resultados coinciden
con los observados en el estudio de Moreno y col (22), en donde al analizar dos comunidades de niños y
adolescentes de la región puneña (una de Jujuy y otra de Catamarca), los índices de desnutrición aguda fueron
de alrededor del 25%, y una prevalencia de sobrepeso y obesidad baja del 4%. Esto podría indicar que los altos
índices de desnutrición encontrados en ésta comunidad se relaciona a un contexto medioambiental
desfavorable, que a su vez no se encuentra influido por la cultura alimentaria urbanizada (23).
El patrón alimentario local refleja una dieta poco variada basada en el consumo de alimentos energéticos y
carnes, baja en lácteos, frutas y verduras por lo tanto deficitaria en vitaminas y minerales. La carne es un
alimento fundamental en el patrón alimentario de esta población lo cual concuerda con los de otros pueblos
indígenas como el mapuche (24). Otra característica en el patrón alimentario, es el consumo de leche de vaca
en polvo en niños menores de seis meses, lo cual genera un riesgo para los mismos debido a la menor calidad
nutricional y a la utilización de agua no potable. Como se refirió anteriormente también se observó la
incorporación de alimentación complementaria precoz (media de 3 meses) lo que puede provocar intolerancia
alimentaria (25). Esta situación es diferente a la de otros pueblos indígenas, tal como lo expresa el trabajo de
Valeggia y col. (26) en la comunidad Toba, en donde se mantiene la práctica de lactancia materna hasta los dos
o tres años de vida.
En el proceso de intervención se consideró necesario que la población accediera a ayuda alimentaria otorgada
por el gobierno, ya que permitía contar con un recurso extra para las familias más vulnerables. En estas acciones
se tuvo en cuenta la revalorización de la cosmovisión de la comunidad, estimulando el mantenimiento de su
cultura alimentaria a fin de evitar que la implementación de ayuda alimentaria no se encuentre adaptada a la
realidad cultural de los diferentes grupos (27).
Otro aspecto acerca de la desnutrición en esta comunidad Diaguita-Calchaquí fue analizar la vulnerabilidad que
presenta esta población, condición no exclusiva de las comunidades indígenas. Tal como refiere Labadié (2009)
la etnia no condiciona el estado nutricional de niños (28). La desnutrición en las comunidades indígenas de
nuestro medio no estaría condicionada por la genética ni las costumbres de las comunidades, sino por las
condiciones de pobreza en las que están insertas. No tuvo entonces esta intervención un abordaje signado por
la condición de pueblo indígena, sino como comunidad vulnerable por sus características de pobreza, lo que
implica que puede ser replicado en otros contextos adecuando la intervención a las costumbres de cada
comunidad.
En cuanto a la presencia de parasitosis, los datos del presente estudio concuerdan con otros realizados en
diversas poblaciones indígenas de Latinoamérica y refleja el grado de pobreza, precariedad de las viviendas,
prácticas de higiene inadecuadas y hacinamiento (29,30).
Las estrategias educativas se constituyeron en herramientas eficaces en la implementación de este proyecto,
coincidiendo con la afirmación de otras investigaciones, que a partir de intervenciones en educación alimentaria
nutricional logran mejorar significativamente el estado nutricional de niños desnutridos en comunidades
desfavorecidas(31,32,33). Sin embargo, las intervenciones en salud infantil poseen más eficiencia cuando
involucran no sólo a madres y cuidadores de los niños; sino además a toda la comunidad (34). La metodología
de la investigación-acción abordada en el presente trabajo, tuvo precisamente la finalidad de sensibilizar a toda
la población con esta problemática y hacerla partícipe de su solución.

�Al respecto, la Organización De las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), refiere que las
estrategias comunitarias para mejorar la salud y la nutrición son más adecuadas que las realizadas a nivel
macro, ya que las comunidades participan en la priorización y problematización de la situación nutricional, así
como el diseño, ejecución, monitoreo y evaluación de las intervenciones (35,36). Por otra parte el empleo de la
metodología de la educación popular, proporciona pautas para favorecer el involucramiento así como la
promoción de procesos autogestivos en las comunidades (37,38). La concientización de la población es algo
que debe ser construido con los grupos sociales, que son los agentes de cambio interno, más allá de lo que
pueden movilizar los agentes externos (39,40).
La formación de los TBS capacitados para la prevención de la desnutrición infantil y la promoción de hábitos
saludables resultó efectiva, no sólo porque otorgó continuidad al proyecto, sino también porque los mismos
establecieron un vínculo con la población estimulando a las personas a cuidar su salud a partir de sus
condiciones concretas de vida (41). En este aspecto, la metodología de la investigación-acción permitió que el
equipo de salud conozca a los miembros de la comunidad a su cargo (42).
Conclusiones
Los resultados de la investigación-acción reflejan que las intervenciones educativas comunitarias en materia de
desnutrición infantil, realizadas desde un abordaje interdisciplinario, integral e integrado permitieron mejorar
significativamente el estado nutricional infantil, en un contexto de participación de la comunidad indígena que
promueve la concientización del derecho a la salud.
Agradecimientos
El presente trabajo de investigación-acción fue financiado por el Ministerio de Salud de la Nación y desarrollado
por Acuña, Mariana Elvira; Burrone, María Soledad; Cabrera, Daniel; Cofre, Carina; Maidana, Álvaro; Rodríguez,
Héctor y Rudelli, Marcela como integrantes del equipo en terreno y por Lanzelotti, Sonia y Lopez, Soledad
quienes acompañaron el trabajo en campo como tutores.
Resumen
El trabajo analiza las estrategias de intervención en Atención Primaria de Salud (APS) implementadas en una
comunidad indígena Diaguita-Calchaquí con la finalidad de disminuir los índices de desnutrición infantil durante
los años 2005 y 2006. La metodología de investigación-acción empleada contó con tres fases: diagnóstica, de
intervención y evaluación. La prevalencia de desnutrición detectada en niños de 0 a 14 años fue de 24,07%. La
evaluación de los datos sobre ingesta alimentaria reflejó un patrón deficiente en calidad y cantidad. Se realizó
capacitación de trabajadores básicos de salud en el control del niño sano, visitas domiciliarias a familias
vulnerables, talleres sobre educación nutricional a la comunidad, implementación de huertas familiares, control
del saneamiento ambiental y de parasitosis. Al finalizar el período de intervención los índices de desnutrición
disminuyeron del 24,1 % al 12 % (p &lt; 0,0001). Este trabajo demostró la posibilidad de disminuir eficientemente
los problemas nutricionales a través de estrategias integrales y participativas.
Palabras claves: Malnutrición, Investigación Acción, Atención Primaria de Salud.
Abstract
This study analyses primary health care intervention strategies in a diaguita-calchaquí community, which were
aimed at diminishing child malnutrition rates during the years 2005 and 2006. The study comprised three stages:
diagnosis, intervention and evaluation. Malnutrition rate among children between 0 and 14 years was 24.7%.
Evaluation of data on food intake showed a deficient pattern as regards both quality and quantity. Primary health
assistant workers were trained in the monitoring of healthy children, house monitoring of vulnerable families,
conduction of workshops on food education for the community, family vegetable gardens, and environment
sanitary and parasitological monitoring. At the end of the intervention period, malnutrition rates had decreased
from 24.1 % to 12 % (p &lt; 0.0001). This study established the possibility of efficiently diminishing health rates
through the use of comprehensive and participation-fostering strategies.
Keywords: Malnutrition, Research-Action, Primary Health Care

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�CALIDAD DIETARIA, SATISFACCIÓN VITAL Y ESTADOS DE
MALNUTRICIÓN
EN
ANCIANOS,
CÓRDOBA,
REPÚBLICA
ARGENTINA, 2007
Raquel Susana Acosta, María Silvina Clacagni, Esteban Massobrio, Gerardo Gasparutti, M.L. Gubiani, Cristina
Boillos y Dora Celton*
1Cátedra

Nutrición en Salud Pública. Escuela de Nutrición, Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba,
Argentina);*Centro de Estudios Avanzados, Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina)
E-mail: sacosta@fcm.unc.edu.ar
Introducción
El envejecimiento activo es el proceso de
optimización de las oportunidades de salud,
participación y seguridad con el fin de mejorar la
calidad de vida a medida que las personas
envejecen (1). Se basa en el reconocimiento de
los derechos humanos de las personas mayores
y en los principios de las Naciones Unidas de
independencia,
participación,
dignidad,
asistencia y realización de los propios deseos.
La salud es un componente fundamental que no
puede ser analizado únicamente desde una
perspectiva biológica, ya que existen múltiples
factores que influyen en la misma.
Aceptar y asumir las pérdidas inevitables, ser capaz de enfrentar los cambios orgánicos y del medio social que
ocurren en el anciano, el grado de adaptación adecuado (aceptación y respuesta) y de satisfacción personal,
permitirá mantener una vida saludable (2). Esa satisfacción personal es denominada satisfacción con la vida o
satisfacción vital. La carga subjetiva presente en este concepto, tiene derivaciones interesantes en la adopción
de determinados estilos de vida, que facilitarían o limitarían las posibilidades de lograr un correcto estado de
salud. La alimentación y su resultante, el estado nutricional, son componentes fundamentales en su logro.
Desde una perspectiva nutricional, la calidad de la alimentación está determinada por el tipo de alimentos que
se consumen, su proporcionalidad, moderación y diversidad. La proporcionalidad se refiere a la ingesta
equilibrada de ciertos nutrientes claves como por ejemplo hidratos de carbono y grasas, el aporte proporcional
de energía derivado de los mismos, y la necesidad de consumir cierta cantidad de porciones de diferentes
grupos de alimentos para asegurar dicho equilibrio. La moderación se refiere a la necesidad de limitar ciertos
nutrientes como grasa, sodio y azúcares refinados, que se asocian con un mayor riesgo de padecer
enfermedades crónicas. La diversidad dietaria se define como el número de diferentes alimentos o grupos de
alimentos consumidos bajo un período de referencia dado, y es considerada como un elemento clave para
definir la calidad de la dieta (3).Así lo había expresado Escudero, en el año 1935, al definir las Leyes
fundamentales de la alimentación, estableciendo que “la alimentación debe ser suficiente, completa, adecuada
y armónica”.
Cuanto mayor es la variedad de alimentos consumidos mayor probabilidad existe de alcanzar una ingesta
adecuada de micronutrientes y energía, lo cual disminuye los riesgos de desarrollar problemas de deficiencia o
excesos de algún nutriente (4, 5).
Estudiar la calidad de la dieta en adultos mayores presenta ciertas dificultades, ya que con el envejecimiento
aparecen una serie de factores que influyen en la alimentación. Uno de ellos es el descenso del número de
papilas gustativas, que conduce a una disminución en el placer por la comida. Además la pérdida de piezas
dentales o las prótesis que se adaptan mal, comprometen la masticación, limitando la selección de alimentos,
hacia aquellos de consistencia blanda (6).La falta de ingresos suficientes condiciona el acceso a alimentos
variados (7). En México, un estudio realizado en ancianos no institucionalizados, determinó que los alimentos
de consumo frecuente eran predominantemente de costo bajo o medio (8).

�Los cambios en la estructura familiar (la muerte del cónyuge, la independencia de los hijos), la soledad y el
aislamiento social, comúnmente llevan a la depresión, y en consecuencia a una falta de interés en todos los
aspectos de su vida, incluida la alimentación (9).El comer es una actividad que contribuye positivamente a una
mayor satisfacción con la vida, sin embargo comer en soledad puede conducir a una alimentación insuficiente
y monótona, ya que muchas personas no sienten el deseo de preparar una comida para posteriormente comerla
a solas (10). En consecuencia, la diversidad de alimentos que componen la dieta habitual de los adultos
mayores, suele disminuir y su proporcionalidad se ve alterada, poniendo en riesgo su salud nutricional.
La satisfacción con la vida se define como un proceso de juicio mediante el cual los individuos valoran la calidad
de sus vidas, las expectativas y aspiraciones, y los objetivos conseguidos, sobre la base de su propio conjunto
único de criterios. Veenhoven lo traduce en la expresión cuánto le gusta a una persona la vida que
lleva,juzgándola en conjunto como más o menos satisfactoria (11). Los juicios sobre la satisfacción dependen
de las comparaciones que el sujeto hace entre las circunstancias de su vida y un estándar que considera
apropiado. Este último matiz es importante ya que no se trata de un estándar impuesto externamente sino que
es un criterio autoimpuesto (12).La satisfacción con la vida es sinónimo de bienestar subjetivo, el que se refiere
a lo que las personas piensan y sienten acerca de sus vidas y a las conclusiones cognitivas y afectivas que
resultan cuando evalúan su existencia. En este bienestar se reconocen dos componentes básicos: uno referido
al aspecto afectivo- emocional y otro al aspecto cognitivo-valorativo (13).
El componente afectivo-emocional constituye el plano hedónico, es decir, el que contiene el agrado
experimentado por la persona con sus sentimientos, emociones y estados de ánimo más frecuentes (14). Este
componente es lábil, momentáneo y cambiante (15).El componente cognitivo alude a la discrepancia percibida
entre aspiraciones y logros, cuyo amplio rango evaluativo va desde la sensación de realización personal hasta
la experiencia vital de fracaso o frustración (16). La principal característica de este componente es su relativa
estabilidad en el tiempo. Estos componentes no son completamente independientes y están relacionados. Una
persona que tenga experiencias emocionales placenteras es más probable que perciba su vida como deseable
y positiva (17).
La satisfacción con la vida se ve influenciada por múltiples variables, de índole social, cultural, económicas,
demográficas (edad y sexo), y características y rasgos de personalidad. La misma disminuye a medida que la
persona envejece. Los juicios que sobre ella elaboran, tienen tres componentes: calidad de vida, expectativas
y aspiraciones, y logros obtenidos. El deterioro de la calidad de vida a medida que aumenta la edad, se explica
por el menor grado de salud física y de capacidad mental, el aislamiento social que los conduce a considerar
que la vida no es lo de antes, haciéndose presente la insatisfacción. Con una vida dilatada las expectativas y
aspiraciones que permiten seguir mirando hacia delante van disminuyendo, pero los logros son mayores, ya
que con el transcurrir de los años se contabilizan en mayor cantidad, disminuyendo paralelamente las
aspiraciones. Sin embargo los mayores logros no alcanzan a compensar la insatisfacción producto de la
disminución de la calidad de vida y de las expectativas y aspiraciones (18).
No obstante, si la persona que envejece es capaz de aceptar las pérdidas y adaptarse activamente a los
cambios, optimizando su potencial personal y social; con una vida activa, participativa y productiva, no verá
deteriorada su calidad de vida, manteniendo una valoración positiva. Un estudio en Granada demostró altos
puntajes de satisfacción con la vida en los adultos mayores que participaban del Aula Permanente de Formación
Abierta de Mayores (19). Según Veenhoven elevados niveles de satisfacción están ligados a una mayor
capacidad de controlar el entorno (20).El comer es un componente esencial de la satisfacción con la vida,
considerando en ese término no sólo lo que se come, sino cómo y con quién se come, es decir la comida y los
rituales que la rodean.
En el grupo de ancianos, cambios muy sutiles en el estado nutricional pueden tener efectos adversos sobre el
estado funcional y la calidad de vida (21). En la ancianidad, las posibilidades de sufrir alteraciones en el estado
nutricional, tanto por déficit como por exceso, se ven incrementadas.Las desviaciones del estado nutricional,
denominadas malnutrición incluyen el sobrepeso y la obesidad, los déficits de micronutrientes, como la vitamina
B12 y la anemia subsiguiente, o la disminución de la síntesis de vitamina D y sus consecuencias sobre las
enfermedades óseas, y la desnutrición calórico proteica y sarcopenia (22).Los estados de malnutrición si bien
tienen una relación directa con factores biológicos propios de la edad, están también asociados con otros
factores sociales y económicos que acompañan esta etapa de la vida (convivencia, institucionalización,
situación económica, entre otros).
Estas afirmaciones se correlacionan con datos obtenidos en diferentes estudios realizados en la ciudad de
Córdoba en ancianos institucionalizados y no institucionalizados. En el primer caso el porcentaje de población

�que sufría de malnutrición por déficit era del 44,6% (23), en tanto que en el segundo caso, ancianos concurrentes
a distintos centros en los cuales recibían una prestación alimentaria, acompañada de otras actividades que
favorecían el contacto social, se encontró alta prevalencia de estados de malnutrición por exceso (47,7%) (24).
Los estudios epidemiológicos demuestran una relación entre estado nutricional y morbimortalidad Entre las
múltiples consecuencias que la malnutrición puede acarrear, se encuentra su asociación con los estados de
fragilidad, sarcopenia y discapacidad (25). Los cambios en el estado nutricional suceden como consecuencia
de la acción conjunta de varios factores. La evaluación nutricional tendrá por lo tanto diferentes exigencias en
las personas mayores, para permitir detectar cambios en el estado nutricional global y en cada uno de los
compartimentos corporales.
A pesar de que la información producida no es de alta precisión, entre los métodos que continúan hoy siendo
más usados están las mediciones antropométricas, que tienen amplia vigencia en estudios poblacionales, por
su bajo costo, inocuidad y facilidad de aplicación con encuestadores entrenados.Las mediciones de peso y talla
en este grupo poblacional tienen también dificultades particulares, especialmente relacionadas con los cambios
biológicos que acompañan el envejecimiento como reducción de la talla, con importantes variaciones
individuales, y modificaciones en el peso. Con la premisa de que los huesos largos mantienen la longitud del
adulto en su madurez, a partir de su medida se han calculado sencillas fórmulas con las que podemos estimar
la talla, haciendo una aproximación bastante exacta. Chumlea, Roche y Steinbaugh en 1985 formularon
ecuaciones para calcular la estatura en personas de 60 a 90 años a partir de la altura de la rodilla (26).Se ha
observado la conveniencia de la utilización de distintos parámetros simples para valorar el estado nutricional
como el peso, la pérdida de peso y el índice de masa corporal (IMC). Entre todos ellos el dato más relevante
sería la pérdida de peso (27).
Por otra parte, definir la normalidad del estado nutricional en este grupo poblacional, ha provocado fuertes
interrogantes. ¿Es posible, seguir considerando normalidad en ancianos, un Índice de Masa Corporal (IMC) de
18,5 a 24,9 kg/m2, tal como lo plantea la Organización Mundial de la Salud para la población adulta? Nutrition
Screening Initiative (28) de USA ha realizado una revisión de los puntos de corte para clasificar la normalidad
del estado nutricional en ancianos, estableciéndola dentro de los valores de 24 a 27 kg/m2 de IMC, la
Preobesidad entre 27 y 29 kg/m2y el Riesgo de desnutrición entre 18,6- 23,9 kg/m2, siendo su fundamento que
un IMC más alto, en esta edad, disminuiría el riesgo de mortalidad, habida cuenta de las posibilidades de sufrir
en esta etapa de la vida, patologías cuyas complicaciones requieren largos períodos de internación (29).
Teniendo en cuenta estas consideraciones, es que en el presente trabajo se ha planteado como objetivo general
determinar la relación entre diversidad dietaria, satisfacción vital y estados de malnutrición en Adultos mayores,
de ambos sexos, que asisten a Hogares de Día provinciales en la ciudad de Córdoba, en el año 2007. Son sus
objetivos específicos: Caracterizar socio-demográficamente a la población estudiada; determinar la satisfacción
con la vida de los ancianos; estudiar la calidad de la dieta de los usuarios del programa, y valorar el estado
nutricional de la población estudiada.
Material y Métodos
Estudio descriptivo correlacional, transversal, de modalidad empírica observacional.
Universo: Ancianos de 60 años y más, autoválidos, de ambos sexos, que asisten a Hogares de Día
provinciales. N = 1360 unidades de observación, distribuídos en 37 Hogares de Día. Se trabajó con los padrones
de usuarios, correspondientes al mes de Noviembre de 2006.
Muestra: Se realizó un Muestreo Polietápico. En una primera etapa, del total de Hogares de Día de la Ciudad
de Córdoba, se seleccionó de forma aleatoria, uno de cada dos Hogares, quedando conformada la muestra por
19 unidades efectoras. En una segunda etapa, se calculó el tamaño muestral en base a la fórmula para
población finita, estableciendo un nivel de confianza del 95 % y un error muestral del 5 %, n= 300.
Se aplicó la técnica de “Muestreo Estratificado con Proporción Óptima” para seleccionar las unidades de
observación y su distribución en las unidades efectoras. En el trabajo de campo se constató que no existía
coincidencia entre el número de usuarios registrados en el padrón oficial y el número real de personas que
asistían a las entidades, por falta de concurrencia por razones de enfermedad o discapacidad, o porque hacían
retirar su vianda por otras personas. Esto determinó que se trabajara con la totalidad de los ancianos asistentes
a cada Hogar, los días correspondientes al relevamiento local, quedando un n= 248.
Criterios de exclusión: Ancianos con amputaciones, con prótesis en sus extremidades, edemas, yesos,
confusión mental o que se negaron a participar en el estudio.

�Consentimiento informado: Cada individuo fue informado exhaustivamente sobre las características de la
investigación, objetivos y propósitos, los procedimientos a realizar y la duración de su participación en este
estudio, garantizando la confidencialidad de los datos a obtener. Se aclaró que la participación era voluntaria, y
se garantizó que el sujeto haya comprendido la información recibida y decida la firma del consentimiento, sin
manipulación, coerción o intimidación.
Variables: Sexo; Grupos de Edad según OMS: Viejo- joven: 60- 69 años, Vejez media: 70- 79 años, Viejo- viejo:
≥ 80 años; Nivel de Instrucción: Bajo (analfabeto/ primario incompleto), Medio (primario completo/secundario
incompleto), Alto (secundario completo/terciario/universitario); Convivencia: Solo, Con cónyuge/ pareja y otros,
Con hijos y/o nietos y Con otros; Calidad de la dieta: Resultado del tipo de alimentos que la integran, su
frecuencia de consumo y diversidad. Los grupos de alimentos fueron los siguientes según Guías Alimentarias
para la Población Argentina año 2000 (30): Grupo I (lácteos y derivados), Grupo II (carnes y huevo), Grupo III
(hortalizas y frutas), Grupo IV (cereales y derivados y legumbres), Grupo V (grasas y aceites), Grupo VI
(azúcares). Las categorías de esta variable fueron: Dieta Variada: Consumo diario de alimentos de los grupos I,
II, III, IV, V y VI. Y del Grupo III: consumir semanalmente al menos 4 variedades de hortalizas y 3 de frutas, Dieta
Medianamente Variada: Consumo diario de alimentos del grupo I, II, III, IV, V y VI y del Grupo III: consumir
semanalmente 3 variedades de hortalizas y 2 de frutas, Dieta Monótona: Ausencia de consumo diario de algún
grupo de alimentos y del Grupo III: consumir semanalmente ≤ 2 variedades de hortalizas y ≤ 1 variedades de
frutas. Se analizó la intensidad de la monotonía de la dieta a partir de la cantidad de grupos de alimentos que
no cumplían el requisito de consumo diario y en el caso del Grupo III, la variedad de vegetales y frutas
consumidos. Satisfacción con la vida: Muy satisfecho (21-25 puntos),Satisfechos ( 16-20 puntos); Ni satisfecho,
ni insatisfecho (15 puntos), Insatisfecho (10- 14 puntos), Muy insatisfechos (5-9 puntos); Estado
Nutricional: Malnutrición por Déficit que comprende Desnutrición (IMC ≤18,5 kg/m2) y Riesgo de
desnutrición (IMC 18,6- 23,9 kg/m2) Normalidad (IMC 24- 27 kg/m2), y Malnutrición por Excesoque
comprende, Preobesidad (IMC 27,1- 29,9 kg/m2) 2, Obesidad Grado I (IMC 30- 34,9 Kg/m2), Obesidad Grado
II (IMC 35- 39,9 kg/m2), Obesidad Grado III (IMC ≥ 40 kg/m2) , según OPS, Nutrition Screening Initiative. NSI y
OMS
Técnicas e instrumentos de recolección de datos:
1.
2.
3.

Encuesta sociodemográfica con preguntas cerradas
Cuestionario de Frecuencia de Consumo Alimentario. Se registró el número de veces que el
encuestado consumía un determinado alimento, en el período de una semana.
Cuestionario de satisfacción con la vida: Se trabajó sobre el cuestionario y escala correspondiente para
la medición de la Satisfacción con la Vida de Diener y Pavot 1993 traducida por expertos nativos de
ingles y español (31). Para probar la validez del cuestionario en la población bajo estudio, se realizó
una prueba piloto a diez usuarios de los Hogares de Día Provinciales. Cada entrevista que duró 10
minutos, fue grabada, luego de explicar su finalidad. El análisis del cuestionario con las respuestas y
la decodificación de la grabación permitió detectar los errores de interpretación y las dificultades
planteadas en la comprensión de las preguntas. Estas se reformularon a partir de las expresiones de
los entrevistados, a fin de facilitar su comprensión y se realizó una nueva redacción de las opciones
que los encuestados debían elegir. Se realizó una prueba piloto a 5 ancianos, observándose que el
nivel de comprensión de las preguntas había mejorado sustancialmente. Sobre este modelo se ajustó
la redacción, asegurando la validez de contenido del cuestionario. Este se constituyó con 5 ítems
respondiendo
a
las
siguientes
dimensiones
a
saber:
- Expectativas de vida: El tipo de vida que lleva, se parece al tipo de vida que siempre soñó tener?
-

Condiciones
Satisfacción

actuales
con

de

vida:
la

Las
vida:

condiciones
Está

de

su

satisfecho

vida
con

son

excelentes?
su

vida?

- Logros obtenidos: Ud. cree que ha conseguido las cosas importantes que ha deseado en la vida?
- Expectativas. Logros: Si pudiera vivir su vida de nuevo, le gustaría que todo volviese a ser igual?
La respuesta a cada item del cuestionario se hizo a través de una escala tipo Likert con 5
opciones:Totalmente
si,
Si,
Ni
si
ni
no,
No,
Totalmente
no.
Para la validez interna de la escala de medición, se asignó un puntaje ordinal a cada una de las
opciones de la escala. La sumatoria de las respuestas determinó el puntaje final mínimo y máximo (5

�4.

y 25 puntos respectivamente). Se calculó el puntaje que se asignaría a cada una de las categorías de
Satisfacción con la Vida, con la correspondiente amplitud de clases. El límite diferencial entre el grupo
satisfecho y el insatisfecho con su vida que correspondía a la categoría central Ni insatisfecho, ni
satisfecho se ubicó en 15 puntos.
Mediciones
Antropométricas
(Se
realizaron
antes
del
almuerzo)
1. Altura de rodilla: Instrumento: Antropómetro largo. Técnica de medición: Sujetos sentados y sin
calzado, se sostuvo la pierna con rodilla y tobillo flexionados en ángulo de 90º. Se realizó tres veces el
procedimiento para validar la medición, registrando la medida promedio en el formulario.
2. Peso: Instrumento: Balanza electrónica portátil marca Tanita con precisión de 100grs.

Tratamiento de datos:
Con los datos altura de rodilla, se calculó talla estimada con la fórmula de Chumlea (1985):
Talla estimada Hombres = 64,19 + (2,02 x altura de rodilla (cm))-(0,04 x edad)
Talla estimada Mujeres = 84,88 + (1,83 x altura de rodilla (cm))-(0,24 x edad)
Con la talla estimada se obtuvo el Indice de Masa Corporal IMC (Peso / Talla2 (kg/m²)) que permitió clasificar
elEstado Nutricional.
Para la descripción resumida de la variabilidad de los datos, se utilizaron porcentajes en el caso de variables
cualitativas y media y desvío estándar para las de carácter cuantitativo. Para establecer asociación entre
variables se aplicó el Test Chi- Cuadrado con un nivel de significación del 0,05%.
Se utilizó el programa estadístico SPSS 12.0 en español para Windows.
Resultados
La población estudiada (n=248) estuvo conformada por un 53,6% de personas del sexo masculino y un 46,4%
del sexo femenino. El 87,5% se distribuyó en las categorías viejo-joven y vejez-media. La media de edad fue
ligeramente mayor en varones (71,5 años ± 7,05 D.E) que en mujeres (70,9 años ± 7,2 D.E), siendo el valor
más elevado de edad 94 años que se presentó en el sexo femenino. La mitad de la población poseía nivel de
instrucción bajo (analfabetos y primario incompleto), y solo el 7,25% un nivel de instrucción alto. En ninguna de
las tres categorías se observaron diferencias significativas entre ambos sexos (Tabla 1).
Tabla 1: Nivel de Instrucción de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales, según
Sexo. 2007

Sexo
Nivel de Instrucción

Masculino

Femenino

Total

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Bajo

71,00

53,38

66,00

57,39

137,00

55,24

Medio

52,00

39,10

41,00

35,65

93,00

37,50

Alto

10,00

7,52

8,00

6,96

18,00

7,26

Total

133,00

100,00

115,00

100,00

248,00

100,00

El 27,8% de la población vivía sola, correspondiendo el 58% al sexo masculino y el 42% al femenino. Un tercio
de los ancianos vivía en compañía del cónyuge o del cónyuge y otras personas (hijos, nietos, otros familiares),

�siendo esta la categoría prevalente en el sexo masculino (42,9%). La categoría con hijos y/o nietos fue
prevalente en el sexo femenino (37,4%).
Analizando la frecuencia de consumo alimentario se observó que el 96,77% de la totalidad de la población
consumía diariamente alimentos del Grupo IV (cereales y derivados), el 96,96% del Grupo VI (azúcares y
dulces) y el 95,56% del Grupo V (aceites y grasas).
Por otra parte un porcentaje menor de la población consumía diariamente alimentos del Grupo III, hortalizas y
frutas (81,85 %), del Grupo I, lácteos y derivados (81,85%) y del Grupo II, carnes y huevos (84,68%). Estos
datos permitieron clasificar la variedad de la dieta consumida por los adultos mayores resultando que el 63,3%
consumía una dieta monótona, el 26,6% consumía dieta variada y 10,1% dieta medianamente variada, no
encontrándose diferencias significativas por sexo. (Tabla 2)
Tabla 2: Calidad de la dieta de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales, según
sexo. 2007.

Sexo
Calidad de la Dieta

Masculino

Femenino

Total

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Dieta variada

34,00

25,56

32,00

27,83

66,00

26,61

Dieta med. variada

12,00

9,02

13,00

11,30

25,00

10,08

Dieta monótona

87,00

65,41

70,00

60,87

157,00

63,31

Total

133,00

100,00

115,00

100,00

248,00

100,00

El 50% de las dietas monótonas fue determinado por falta de consumo de un grupo de alimentos, el 34,18%
por dos grupos y el 15,82% por tres ó más grupos de alimentos.
Analizando la calidad de la dieta según edad y nivel de instrucción, se observó que en todas sus categorías
predominó el consumo de dieta monótona.
Los ancianos que viven con familiares directos consumieron dieta monótona en menor proporción que aquellos
que viven solos o con otras personas (57,5 y 72,5% respectivamente) (Tabla 3). Sin embargo no se encontró
asociación estadísticamente significativa entre dieta variada y convivencia con familiares directos (p=0,226), ni
entre dieta monótona y vivir solo (p= 0,063).
Tabla 3: Diversidad Dietaria según Convivencia de adultos mayores que asisten a Hogares de Día
provinciales, año 2007.
Convivencia
Calidad de la Dieta

Con cónyuge /
pareja y otros

Solo

Con hijos
y/o nietos

Otros

Total

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Fa

%

Dieta variada

16,00

23,19

25,00

28,74

18,00

30,51

7,00

21,21

66,00

26,61

Dieta med. variada

3,00

4,35

13,00

14,94

6,00

10,17

3,00

9,09

25,00

10,08

Dieta monótona

50,00

72,46

49,00

56,32

35,00

59,32

23,00

69,70

157,00

63,31

Total

69,00 100,00

87,00

100,00

59,00 100,00 33,00 100,00 248,00 100,00

La satisfacción con la vida tuvo una media de 16,96 ±4,11 puntos, correspondiente a la categoría satisfecho con
la vida.

�Analizando cada dimensión de la variable, se observó que el 42,9% llevaba el tipo de vida que siempre soñó
tener. El 62,8% de los ancianos consideraron que eran excelentes sus condiciones actuales de vida. El 82,2%
se mostró Satisfecho con su vida (Satisfecho y Totalmente satisfecho). El 71,3% de las personas consiguió las
cosas importantes que había deseado en la vida. Solo al 36,9% no le gustaría que su vida volviese a ser igual,
evaluando así la relación Expectativas- Logros.
Las dimensiones determinantes en la insatisfacción con la vida fueron Expectativas de vida y la relación
Expectativas-Logros. La pregunta ¿Está satisfecho con su vida? fue la que más contribuyó a la satisfacción con
la vida. Del total de la población estudiada el 20,2% estuvo muy satisfecho con su vida, 44,9% satisfecho, 6,1%
ni satisfecho ni insatisfecho, 23,9% insatisfecho y el 4,9% muy insatisfecho. Los niveles de satisfacción con la
vida no presentaron diferencias significativas entre sexos. La satisfacción con la vida predominó en las tres
categorías de edad. En la categoría viejo-viejo, ninguna persona estuvo muy insatisfecha. Del total de personas
muy insatisfechas con su vida el 66,7% pertenecía a la categoría Viejo-joven. El 62% de los ancianos muy
satisfechos con su vida presentaron bajo nivel de instrucción. Se observó una leve disminución del porcentaje
de personas satisfechas con su vida a medida que aumentaba el nivel de instrucción (Tabla 4).
Tabla 4: Satisfacción con la Vida según Nivel de Instrucción de adultos mayores que asisten a Hogares
de Día provinciales, año 2007.
Nivel de instrucción
Satisfacción con la vida

Bajo

Medio

Alto

Fa

%

Fa

%

Fa

Muy satisfecho

31,00

22,79

18,00

19,35

1,00

Satisfecho

64,00

47,06

38,00

40,86

9,00

Ni satisfecho, ni insatisfecho

10,00

7,35

4,00

4,30

1,00

Insatisfecho

26,00

19,12

27,00

29,03

Muy insatisfecho

5,00

3,68

6,00

Total

136,0

100,0

93,0

Total
%

Fa

%

5,56

50,00

20,24

50,00

111,00

44,94

5,56

15,00

6,07

6,00

33,33

59,00

23,89

6,45

1,00

5,56

12,00

4,86

100,0

18,0

100,0

247,0

100,0

No se observó un mayor nivel de satisfacción en personas que convivían con familiares directos (cónyuge, e
hijos y nietos). Relacionando las variable satisfacción vital y convivencia no se encontró asociación
estadísticamente significativa (p= 0,314). Al asociar las variables Satisfacción con la vida y Calidad de la dieta
se observó que el 59,6% de las personas satisfechas consumían dieta monótona y el 34,2% dieta variada. Se
encontró asociación entre las categorías dieta variada y ancianos satisfechos con la vida (p=0,001), no
presentando asociación entre las categorías insatisfechos con la vida y consumo de dieta monótona (p= 0,078).
La media de altura de rodilla y de talla estimada para la población total fue de 50,9 ± 2,55 cm y 162,2 ± 7,8
cm, respectivamente. El peso medio de la población masculina fue de 74,5 ± 12,7 kg y de la femenina 69,9 ±
14,2 kg destacándose en este último grupo el peso máximo (121,1 Kg.) y mínimo (36,5 kg). La media de IMC fue
menor en varones (26,6 ± 4,0 kg/m2) que en mujeres (28,6 ± 5,1 kg/m2). El sexo femenino presentó el valor
máximo de IMC del total de la población (46,2 kg/m2), correspondiendo el valor mínimo (16.9 kg/m2) al sexo
masculino. (Tabla 5) (Figura 1)
Tabla 5: Estadísticos Descriptivos de Parámetros Antropométricos e IMC de adultos mayores que
asisten a Hogares de Día provinciales. 2007.
Sexo
Medidas antropométricas

Masculino

Femenino

Media

D.E

Mínimo

Máximo

Media

D.E

Mínimo

Máximo

Altura de rodilla

52,64

2,61

45,10

60,00

48,17

2,50

42,00

55,66

Talla estimada

167,54

5,42

151,70

182,00

156,12

5,21

142,30

170,00

Peso

74,51

12,68

43,60

110,20

69,92

14,24

36,50

121,10

�IMC

26,63

4,04

16,90

38,50

28,61

5,12

17,40

46,18

Figura 1: Índice de masa corporal de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales 2007

El 21,8% de la población presentó un Estado Nutricional normal. La malnutrición por exceso fue el estado
nutricional prevalente en la población (53,2%), predominando en hombres la preobesidad (28,6%) y en mujeres
la obesidad (35,7%), si bien el 25% de adultos mayores mostró algún déficit en su estado nutricional, solo el
1,6% del total de la población presentó Desnutrición. (Figura 2)
Figura 2: Estado Nutricional de adultos mayores que asisten a Hogares de Día provinciales, según
Sexo. 2007.

En la categoría viejo-joven y vejez media predominó la malnutrición por exceso, mientras que en viejos-viejos
esta categoría obtuvo igual porcentaje que la malnutrición por déficit. Se encontró que la malnutrición por exceso
disminuyó a medida que avanzaba la edad. No se asociaron estadísticamente las variables estado nutricional y
satisfacción con la vida (p= 0,397), encontrándose asociación estadísticamente significativa entre estado
nutricional normal y consumo de dieta variada (p= 0,021), y entre malnutrición por déficit y vivir con otras
personas. (p= 0,040).
Discusión
En la presente investigación fue prevalente la malnutrición por exceso (53,2%). En un estudio realizado en
localidades del Gran Córdoba se encontraron niveles elevados de malnutrición por exceso, aunque con cifras
inferiores al presente trabajo (47,7%) (32).En Chile, otro estudio comparativo del estado nutricional de dos

�poblaciones de adultos mayores (Chillán y Valparaíso), encontró una prevalencia de malnutrición por exceso
notablemente menor a la de esta investigación (36% y 35,9% respectivamente) (33). Del total de personas que
presentaron malnutrición por exceso, el 27% correspondió a individuos con obesidad, la que prevaleció en el
sexo femenino (61,2%). En otra investigación realizada en España sobre una muestra aleatoria nacional, la
prevalencia de obesidad fue significativamente mayor en mujeres que en hombres, (34) situación que se repite
en trabajos realizados en Cuba (35) y Chile (36).
Al analizar los grupos etáreos se observó que la prevalencia de malnutrición por exceso muestra una tendencia
decreciente con el aumento de la edad. Iguales resultados se encontraron en Perú, donde se mostró que entre
los 60 y 70 años la prevalencia de obesidad fue de 73% mientras que a partir de los 80 años fue solo del 13%
(37). En relación a la diversidad dietaria, en distintos trabajos realizados en nuestro medio se ha observado la
prevalencia de consumo de una dieta monótona, situación que se confirma en el presente estudio, ya que el
63,3% consumía este tipo de dieta (38).La edad parecería tener implicancia en la elección de los alimentos que
componen la dieta, ya que se observó que el consumo de dieta variada en el sexo masculino aumentó conforme
aumenta la edad, dato coincidente con el de otro estudio local, en donde la dieta monótona predominó en la
categoría viejo-jóven (39). Evaluando el consumo de los distintos grupos de alimentos, Restrepo y cols. en Chile
identificaron en la alimentación de los adultos mayores un bajo consumo de lácteos, carnes, frutas y verduras
(40). Otro estudio que comparó los patrones alimentarios en las ciudades de Chillán y Valparaíso, identificó el
grupo de lácteos y derivados como el de menor consumo (41).
En esta investigación, los grupos de alimentos de menor consumo diario fueron lácteos y derivados, carnes y
huevos, y hortalizas y frutas los cuales contribuyeron a definir la mayor prevalencia de dieta monótona. El
estudio Euronut-SENECA, observó en una localidad de España, que los grupos de alimentos más consumidos
fueron las frutas y hortalizas, y cereales (42). Si bien no fue el objetivo de esta investigación analizar los factores
que condicionan la ingesta de determinados alimentos, cabe destacar que la población estudiada era de
escasos recursos económicos, lo que determinaría una inclinación al consumo de alimentos energéticos y de
bajo costo (cereales, azúcares y aceites). Además se podría explicar el bajo consumo de carnes por la presencia
de problemas masticatorios y/o falta de piezas dentarias, entre otros.
La mayor intensidad de la monotonía de la dieta determinaría un mayor grado de vulnerabilidad alimentaria en
el grupo estudiado, al que se podría caracterizar como de alto riesgo nutricional. La satisfacción con la vida
tiende a aumentar conforme aumenta la edad de las personas. En consonancia, una investigación en Perú
sobre la satisfacción a lo largo del ciclo vital, encontró que los más satisfechos son los adultos mayores y los
menos satisfechos, los adolescentes (43). Sin embargo otras investigaciones apuntan a la existencia de una
relación inversa entre la edad y la satisfacción con la vida (Yacuzo et al, 2005; Fernández-Ballesteros, 1997;
García de León, García de Cortaza y Ortega, 1996; Clemente, 1996; Ryff y colb., 1995; Quiroga y Sánchez,
1995). Clemente Carrión al estudiar la satisfacción según edades, encontró que la satisfacción disminuía a
medida que la edad aumenta y que ello es debido a las propias posibilidades personales, a la realidad personal
actual y a las posibilidades de mejora concreta, las cuales son mayores entre los más jóvenes (44).
La insatisfacción con la vida no presentó diferencias significativas según sexo en este estudio. Este resultado
difiere del encontrado en una investigación realizada en Japón (45). La satisfacción con la vida predominó en
todas las categorías de nivel de instrucción, disminuyendo a medida que el mismo aumenta. Resultados
diferentes encontraron Yacuzo et al, quienes observaron una ligera tendencia a aumentar la satisfacción
conforme aumenta el nivel de instrucción (46). Esta misma relación se observó en un estudio de mujeres
mayores institucionalizadas y no institucionalizadas realizado en Huelva, España (47). Fernández- Ballesteros
halló diferencias significativas de satisfacción según la edad, sexo y clase social. Los individuos mayores
comparados con los más jóvenes, las mujeres comparadas con los hombres y los individuos de las clases
medias-bajas y bajas comparados con los de las otras clases presentaron puntuaciones mucho menores de
satisfacción con la vida (48).
Conclusiones
A partir de los datos analizados, se obtuvieron a las siguientes conclusiones:
- La mayor parte de la población estuvo satisfecha con su vida.
- La dieta monótona predominó en la población estudiada, lo que da pautas de la escasa diversidad en su
alimentación y la posibilidad de encontrar deficiencias o excesos de micro y/o macronutrientes.

�- La población presentó una elevada prevalencia de malnutrición por exceso, predominando la obesidad en el
sexo femenino y la preobesidad en el masculino.
- Se encontró asociación estadísticamente significativa entre las categorías: satisfechos con la vida y dieta
variada, y entre dieta variada y estado nutricional normal.
Agradecimientos
A la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Córdoba que otorgó un subsidio para la
realización de esta investigación.
Resumen
Determinar la relación entre calidad dietaria, satisfacción vital y estados de malnutrición en Adultos mayores, de
ambos sexos, que asisten a Hogares de Día provinciales en ciudad de Córdoba, año 2007.Estudio descriptivo
correlacional, transversal. Universo: Ancianos autoválidos de ambos sexos ≥60 años (N=1360) que asisten a
34 Hogares de Día. Muestreo polietápico. n = 248 (53,6% varones; 46,4% mujeres). Se firmó consentimiento
informado. Variables principales: sexo, grupos de edad, nivel de instrucción, convivencia, calidad de la dieta,
que se categorizó: Dieta variada (DV), medianamente variada (DMV) y monótona (DM) a partir del consumo
diario de los grupos de alimentos establecidos en Guías Alimentarias para la Población Argentina. 2000,
satisfacción con la vida (SV), categorizada en muy satisfecho, satisfecho, ni satisfecho ni insatisfecho,
insatisfecho, muy insatisfecho; estado nutricional: malnutrición por déficit MND (IMC≤23,9 kg/m2), normalidad
ENN (IMC 24-27 kg/m2), malnutrición por exceso MNE (IMC ≥27,1 kg/m2). El 87.5 % de la población se distribuyó
en las categorías viejo-joven y vejez-media. El promedio de edad en hombres fue 71,5 años±7,05; en mujeres:
70,9 años ±7,2. La mitad de la población poseía nivel de instrucción bajo. El 27,8% de ancianos vivían solos y
1/3 en compañía de cónyuge, solo o con otras personas. El 63,3% consumía DM sin diferencias significativas
por sexo y solo el 26,6% DV. El 15,8% de DM fue por falta de consumo de tres o más grupos de alimentos. La
media de puntaje en el cuestionario de SV fue 16,96 ± 4,11 puntos. El 42,9% de entrevistados llevaba el tipo
de vida que siempre soñó tener; el 62,8% consideró excelente sus Condiciones actuales de vida; el 71,3 %
respondió haber conseguido las cosas importantes que había deseado en la vida. Del total de ancianos, el 20,2
% estuvo muy satisfecho con su vida, y el 44,9 % satisfecho. No se asociaron estadísticamente estado
nutricional y SV. Hubo asociación significativa entre ENN y consumo de DV (p=0,021) y entre MND y vivir con
otras personas (no familiares) (p= 0,040). La mayor parte de Adultos Mayores estudiados estuvo Satisfecho con
su Vida. La DM fue predominante en el grupo. La población presentó elevada prevalencia de MNE, con obesidad
en mujeres y pre-obesidad en varones. Se encontró asociación entre la categoría satisfechos con la vida y DV,
y entre DV y ENN.
Palabras claves: Calidad Dietaria, Satisfación vital, Estados de Malnutrición, Adultos Mayores.
Abstract
To determine the relation between dietary quality, vital satisfaction and malnutrition’s state in older adults, of
both sex, whose concur to an old people’s home, in Córdoba city, in 2007. Study descriptive, corelational, crosssectional. Universe: old people without cognitive and physical disabilities, ≥60 years old. N=1360. Who concur
to 34 old people’s home. Multistage sampling: n = 248 (53,6% males; 46,4% females). People who participated
signed a consent. Main Variables: sex, groups of age, level of instruction, living together, diet quality, which
was categorized in: varied diet (VD), medium varied diet (MVD), monotonous diet (MD) as from the daily
consumption of the six food groups determinated in Dietary Guidelines for Argentinian population 2000);
satisfaction with life (SL) was categorized in very satisfied, satisfied, neither satisfied nor dissatisfied, dissatisfied,
very dissatisfied; nutritional’s state categorized undernutrition (UN) (BMI ≤23,9 kg/m2), normality (SNN) (BMI 24
-27 kg/m2), malnutrition for excess (MNE) (BMI ≥27 kg/m2). The 87,5% of the population was distributied in the
category of young-old and medium old (in young-old and medium old categories). The age average in men was
71,5 ±7,05 years, and 70,9 ±7,2 years in women. The half of the population had a low level of instruction. The
27,8% of old people was living alone and 1/3 was living with the couple, or with other people. The 63.3% of
population had cosumed MD without significant differences between sexs, and just the 26,6% had consumed
VD. The 15,8% of MD was due to lack of consumes of three or more food groups. The average scoring in the
VS questionnaire was 16,96 ± 4,11 points. It was remark that the 42,9% of interviewed has the life that a lurcups
dream. The 62,8% considered his/her life’s condition are excellent; 71,3% responded that they had obtained the
important thing that wanting in his/her lifes. Of all, the 20,2% was very satisfied with his/her life, and 44,9%
satisfied. There was not statistical association between nutritional status and VS. There was significant

�association between SNN and consumption of VD (p: 0,021) and between UN and to live with other people (no
family). Most of old people was satisfied with her/his life. The MD was predominant in the group. The population
had a elevated prevalence of MNE., whit obesity in women and pre-obesity in man. It was found association
between VS and VD, and between VD and SNN.
Key words: Dietary Quality, Vital Satisfaction, Malnutrition’s State, Older Adults.
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�EL PAPEL DE LAS ADMINISTRACIONES MUNICIPALES EN LOS
PROGRAMAS DE EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL: EL
CASO DEL DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA (COLOMBIA)
Dora Nicolasa Gómez Cifuentes, Natalia Rodríguez Villamil, Adriana Marcela Ruiz Pineda, Catalina Herrera
González, Cristina María Mejía Merino, Elizabeth Mesa Sierra, Fanny Mejía Franco, Gloria Amparo Hoyos
Yepes, Gloria Cecilia Galvis López.
Escuela de Nutrición y Dietética, Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia)
E-mail: doranicolasa@gmail.com
Introducción
El concepto de seguridad alimentaria y nutricional se
remonta a la Cumbre Mundial de Alimentos,
realizada en Roma en 1996, en la cual se afirma que
existe seguridad alimentaria “cuando todas las
personas tienen en todo momento acceso físico y
económico a suficientes alimentos inocuos y
nutritivos para satisfacer sus necesidades
alimenticias y sus preferencias de alimentos a fin de
llevar una vida activa y sana” (1). En su búsqueda se
reconocen diversas estrategias, entre las cuales
pueden mencionarse la explotación y utilización
eficaz de las riquezas naturales, la aplicación de
tecnologías, la divulgación de principios sobre nutrición y la reforma de sistemas agrarios. (2) Así mismo la
educación alimentaria y nutricional entendida como una oportunidad para la reflexión crítica de las prácticas
alimentarias y los factores condicionantes de estas, ha sido reconocida como un componente fundamental en
los programas de promoción de la seguridad alimentaria y nutricional.
Para el caso del Plan que en esta materia ha diseñado y desarrollado el Departamento de Antioquia en
Colombia, la educación se ha convertido en un elemento transversal a los seis ejes en que se desenvuelve, y
objetivo fundamental de múltiples proyectos en él enmarcados. Una de esas experiencias educativas, tuvo como
escenario los 125 municipios del departamento y como actores fundamentales a las madres de los niños
beneficiarios del programa de complementación alimentaria, a líderes comunitarios, adultos mayores y
profesionales del sector salud, y se orientó a la formación en hábitos alimentarios y estilos de vida saludables.
Este artículo presenta la sistematización de dicho proyecto educativo, la cual se enfoca en el papel de los
miembros de las administraciones municipales como actores importantes, debido a que la relación con ellos fue
un aspecto determinante del desarrollo del proceso, toda vez que en cada municipio son los interlocutores
permanentes para la coordinación de las actividades y, de su compromiso y apoyo depende en buena medida
el logro de los objetivos propuestos. Así mismo el papel de la administración puede ser reflejo de la apropiación
y el compromiso frente a una política de Seguridad Alimentaria y Nutricional en el municipio.
Se partió de la concepción de la sistematización como la interpretación crítica de experiencias, que a partir de
su ordenamiento y reconstrucción descubre o explicita la lógica del proceso vivido, los factores que han
intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí, y por qué lo han hecho de ese modo (3), y para
ello fue decisiva la opinión de los profesionales que lideraron el proyecto educativo, pues su experiencia, sus
opiniones y testimonios son reflejo de lo que para ellos constituyó la relación con los actores municipales. Sus
testimonios pueden dar pistas sobre cómo los municipios entienden y ejecutan la política de Seguridad
Alimentaria y Nutricional (SAN), pues en la instancia de lo local, es donde las políticas mundiales y nacionales
se materializan.
Si bien se reconoce la importancia de promover la autonomía de las comunidades en la búsqueda de la
seguridad alimentaria y nutricional (SAN), las cumbres mundiales de alimentación han propuesto acciones
coordinadas de los diferentes sectores, incluidos los gobiernos, en la lucha contra el hambre. Así mismo han
reconocido la alimentación como un derecho humano, que por tanto es responsabilidad y compromiso de los

�estados (4), y para ello estos pueden atribuir responsabilidades en diferentes niveles de gobierno, como el local
y el departamental. Este reconocimiento mundial contrasta con la realidad, pues en los mismos encuentros
internacionales se evidencia un pobre alcance de las metas propuestas por algunos países, lo que pone en
entredicho la existencia de políticas publicas en materia de SAN, dado que, como reconocen algunos expertos,
“hay una política pública cuando una decisión política innovadora va acompañada de medidas administrativas
necesarias para su seguimiento y ejecución” (5), y hay evidencias del pobre compromiso de los actores estatales
en el nivel local en algunas regiones.
La máxima expresión de una política pública es el plan de desarrollo como proyecto político de un gobierno en
un momento dado, el cual está constituido por fases de planeación, asignación de recursos y aplicación, que
conducen a un resultado, que debe ser evaluado con el fin de establecer si la política publica debe continuar, o
ser modificada (6). Por lo anterior, y en consideración a que el proyecto educativo que se sistematizó se
establece como una de las acciones en la ejecución de la política departamental de seguridad alimentaria y
nutricional, es pertinente reflexionar críticamente sobre el papel asumido por las administraciones municipales
en la realización de los proyectos del Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional del
Departamento de Antioquia, que se constituye entonces en el eje de sistematización alrededor del cual se
analizó la información disponible.
Metodología
La sistematización de experiencias constituye un proceso de reflexión sobre la práctica, que permite una
apropiación analítica de ésta por parte de sus protagonistas, además de dar la posibilidad de comunicar a otras
personas estas reflexiones. Por su carácter reflexivo y crítico, basado en las experiencias, que toma las
apreciaciones y puntos de vista de los actores sociales, se enmarca dentro de un enfoque cualitativo, y se
privilegia la perspectiva etnográfica retomando la voz de los participantes.
Universo y muestra: Dado que la sistematización se enmarca en el enfoque cualitativo no se fundamenta este
análisis en el número de personas que opinan o sienten esto o aquello; se basa sí, en el valor que tienen dichas
opiniones. Para efectuarla se recopiló, a lo largo de la ejecución del proyecto, información obtenida de diversas
fuentes, recolección que se suspendió en el momento en que los diarios de campo, los resultados de las
entrevistas y las evaluaciones no arrojaron conceptos nuevos, es decir cuando a juicio de los sistematizadores
había “saturación teórica”. (7).
Actores: Se consideraron las expresiones de los diversos participantes en el proyecto, madres, padres, niños,
jóvenes, líderes, comunitarios y los nutricionistas dietistas ejecutores.
Técnicas de recolección de información: durante toda la realización del proyecto educativo se realizó
observación participante cuya información fue consignada en los diarios de campo; se realizaron entrevistas
individuales y de grupo focal.
Etapas: Siguiendo las etapas propuestas por Barnechea, González y Morgan (8) en la primera fase del proyecto
se realizó con el equipo de profesionales que liderarían el proyecto, una sensibilización frente al carácter, sentido
y propósito de una sistematización y la importancia de la calidad de la información registrada en los diarios de
campo y en los informes parciales y finales que se elaboraron por municipio, los cuales se constituirían en
material de análisis.
En un segundo momento – definición del objeto de sistematización - partiendo de la dinámica encontrada por
los profesionales en los municipios, sus avances y dificultades se evidenció el interés por profundizar en el
apoyo municipal a las actividades del plan, y así se definió colectivamente la pregunta alrededor de la cual se
realizaría la sistematización de la experiencia de formación.
Un tercer momento – reconstrucción de la experiencia – lo constituyeron las siguientes tareas de recolección y
análisis, que se realizaron de manera paralela con la ejecución del proyecto y continuaron luego de finalizar
ésta:
·
Revisión constante de la información consignada en los diarios de campo, los informes elaborados por
los ejecutores, los informes telefónicos, la información obtenida en las visitas de los coordinadores, las
entrevistas de grupos focales realizadas a partir de la pregunta orientadora y de entrevistas a los ejecutores.

�·

Selección de textos significativos de las fuentes de información.

Finalmente hubo una cuarta etapa de análisis e interpretación critica de los hallazgos, lo cual se hizo en forma
manual tomando elementos del análisis etnográfico, partiendo de la lectura ya mencionada, para encontrar
finalmente unas tendencias que permitieron proponer el sistema categorial en que se presentan los resultados.
Simultáneamente se realizó selección y revisión bibliográfica con el fin de contextualizar el sistema categorial y
sus tendencias, desde un referente teórico fundamentado.
En el proceso de construcción y reconstrucción del sistema categorial se realizaron actividades de validación
con los nutricionistas dietistas ejecutores del proyecto educativo, en las cuales se procuró la triangulación de
los conceptos de los actores con la reflexión de los sistematizadores y la revisión bibliográfica, y se llegó a la
conclusión de que los resultados obtenidos son de hecho aplicables a las comunidades donde se realizó la
experiencia de formación, aunque por su naturaleza cualitativa no es conveniente generalizar los resultados a
otros contextos.
Resultados y Discusión
El proyecto educativo se realizó en los 125 municipios del departamento de Antioquia, región caracterizada por
un relieve variado que incluye desde zonas costeras hasta alturas de páramo, lo que da lugar a múltiples climas,
producción agrícola y pecuaria variada y en última instancia, amplia riqueza cultural.
Esta gama de características fue plasmada en los diarios de campo e informes realizados por los nutricionistas
dietistas y obligó a que la ejecución del proyecto fuera igualmente variada, buscando contextualizar las acciones
y temas a las particularidades de las comunidades. A pesar de estas diferencias, había muchos elementos
comunes debido a que el Plan Departamental de Seguridad Alimentaria focaliza las familias a riesgo de
desnutrición y se puede afirmar que muchas de ellas viven en condiciones precarias, tienen bajos ingresos
económicos y la calidad de su alimentación no es adecuada.
El proyecto pedagógico se realizó con el propósito de promover acciones que contribuyeran al mejoramiento de
la seguridad alimentaria y nutricional, los estilos de vida saludable y los hábitos alimentarios adecuados,
mediante un proceso educativo dirigido a líderes comunitarios, adultos mayores, personal del área de la salud
y mujeres colaboradoras de los restaurantes escolares. En la formación de cada grupo se trazaron objetivos
específicos, actividades y contenidos particulares acordes con las características demográficas y de formación
de cada grupo poblacional.
Para iniciar la ejecución se informó ampliamente a las administraciones municipales sobre el proyecto, con lo
que se buscaba no solo lograr su conocimiento, sino también un compromiso efectivo en lo relacionado con la
convocatoria a los grupos, el transporte y alimentación de los participantes, lugares para la capacitación y
acompañamiento de un funcionario en las visitas de seguimiento que se realizarían posteriormente con el fin de
verificar la modificación de algunas prácticas de servicio en el caso de los restaurantes escolares o de trabajo
de los líderes comunitarios. Sin embargo, desde el momento de la sensibilización, fue común encontrar que las
administraciones planteaban dificultades presupuestales o logísticas para cumplir con todos los compromisos.
En algunos casos fueron claras las resistencias tanto para concertar el apoyo logístico al proyecto como para
convocar a los grupos. Incluso allí se empezaron a manifestar expresiones de desacuerdo, inconformidad o
incomodidad con la propuesta y en general con el Plan Departamental de Seguridad Alimentaria; mientras que
en otros casos el apoyo expresado fue irrestricto y se tradujo en entusiasmo frente a la propuesta.
Estas diferencias en las dinámicas municipales y el efecto que ello tuvo en el proyecto fueron rastreadas en los
instrumentos ya mencionados y después del análisis se agruparon en las siguientes categorías: Opiniones de
las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Conocimientos de las
administraciones municipales acerca del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, y Gestión municipal de
apoyo a dicho plan, categoría que fue analizada en tres subcategorías: convocatoria, articulación institucional e
intersectorial y asignación de recursos. Como se mencionó antes, en un proceso inductivo se retomaron los
testimonios particulares que se presentan bajo códigos de identificación que pueden verse en la Tabla 1.
Tabla 1. Opiniones, conocimientos y apoyo de las administraciones municipales a la ejecución del
proyecto pedagógico en hábitos alimentarios y estilos de vida saludables. Antioquia, 2006. (CODIGOS
UTILIZADOS: DC: diario de campo; END: entrevista a nutricionista dietista; IM: informe municipal. En

�aquellos códigos que tienen una segunda parte, esta corresponde a la inicial de municipio y la primera
letra del nombre del Municipio).
TENDENCIAS

TESTIMONIO

Categoría Opiniones de las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria y
Nutricional
1.1. Concepto negativo del plan

“El proyecto lo tomó como una obligación y por dar cumplimiento a la
gerencia pero en realidad no lo vio como beneficio para la comunidad ya
que refirió que importaba era la cobertura y no el conocimiento con el que
la comunidad quedara”(DC-MR)

1.2. Se valora positivamente el “ … Me dijo el Director Local de Salud: este es un buen plan para el
plan
municipio, ¡nosotros estamos felices de que haya llegado!, es más,
luchamos porque nos lo dieran, al principio fue un poco difícil
acostumbrarse a él porque demandaba mucho tiempo, pero al ver los
resultados que se obtuvieron a nivel de la Seguridad Alimentaria de toda la
comunidad, especialmente la infantil, y no sólo eso sino al ver que la gente
estaba contenta con todo lo que tenía que ver con el programa, empezando
por la leche y las galletas, la administración se motivó más a continuar con
todo lo que tuviera que ver con él”.(DC-MC).
1.3.
Las
administraciones
municipales encuentran en el plan
un apoyo que enriquece su
quehacer educativo.

“La actitud hacia el proyecto siempre ha sido muy positiva, saben que todo
este tipo de acciones educativas refuerzan el desarrollo del Plan de
Atención Básica en Salud (PAB, así que de inmediato coordinaron con los
ejecutores del PAB para atender poblaciones diferentes y no repetir
comunidades para evitar saturarlas”(DC-MC)

1.4.
Se
espera
posición “Igualmente hizo la observación de que si el plan quiere que el proyecto se
paternalista por parte del estado a ejecute, debería dar dinero para esto” (END)
través del plan
1.5. El plan es una carga laboral “Definitivamente el Plan necesita más personal para que dé un mejor
más para las administraciones rendimiento; gasta demasiado tiempo y con todos los programas que
municipales
manejo, para mí es una carga. Si no fuera por el auxiliar que es el que me
apoya estaría por enloquecerme”. (DC-MM)
1.6. El plan se percibe como un “El Director Local de Salud expresa la necesidad de coordinación entre
programa
desorganizado
y diferentes actores porque pareciera que son muchas cosas similares. Las
desarticulado
personas perciben que todo es el Plan Departamento de SAN (DC-MT).
Categoría Conocimientos de las administraciones municipales sobre el Plan de Seguridad Alimentaria
y Nutricional
2.1. Desconocen las acciones que “…Los municipios visitados parecen no tener siquiera claro lo que implica
se están realizando
la Seguridad Alimentaria y Nutricional, y su papel es solamente dedicado
al cumplimiento de tareas” (E-ND)
2.2. No tienen claridad sobre el
estado inicial de su población y
cómo a través de las acciones del
plan, cambian esas situaciones.

“…perciben que el municipio está muy bien, no hay niveles de pobreza
pero sí hay problemas de distribución intrafamiliar… dicen que la gente no
se ve sin comida, pero en la capacitación dicen que sí se han dado casos
de desnutrición. Tienen la percepción de que el pueblo es rico” (DC-MCP).

�TENDENCIAS

TESTIMONIO

3. Se muestran atentos a conocer
el impacto, aunque sea en el
ámbito familiar o individual de las
estrategias desarrolladas

“La Directora Local de Salud (…), se ha empeñado junto con su equipo de
trabajo en sacar adelante proyectos en pro del mejoramiento de las
situaciones de salud y psicosociales que viven los habitantes del municipio.
La proyección que tiene de la localidad en lo que ella compete, propiciaron
un ambiente favorable alrededor de la ejecución de este proyecto” (E-ND)

4. Conocimiento de las acciones
que se pueden desarrollar para
promover la seguridad alimentaria
y nutricional

“…el Director Local de Salud estaba realmente muy comprometido con el
logro de la Seguridad Alimentaria en su municipio, quizá no muy ligado del
Plan Departamental pero sí con propuestas muy interesantes de educación
alimentaria y nutricional, tocando cada uno de los ejes de la Seguridad
Alimentaria y Nutricional y con proyectos de contratar diferentes
profesionales que ayuden a alcanzar este objetivo” (END)

Categoría gestión municipal de apoyo al plan departamental de seguridad alimentaria y nutricional
Subcategoría: convocatoria
3.1. Adecuado
convocatoria

proceso

de “Con el Nutricionista Dietista coordinamos cronogramas para no trabajar
con las mismas poblaciones y el Secretario de Salud sugiere que se trabaje
las temáticas de líderes con un grupo que viene capacitando” (DC-MC)

3.2. Se emite información errada “Fue curioso que cuando ingresé al lugar en donde se desarrollaría la
sobre el proyecto
reunión con los adultos mayores, había un aviso invitando a una reunión
con Bienestar Familiar. Es decir, no estaban bien informados de cuál era
el motivo de la reunión o con quién era” (DC-MY)
3.3. Los miembros de la “…percibí demasiadas dificultades por parte del municipio para ejecutarlo,
administración
municipal
no entre las cuales estuvo la propuesta de formar un solo grupo con 16
asumen la convocatoria con personas de todos los grupos y hasta preguntaron si podían negarse a
interés
participar del proyecto” (DC-MP)
Subcategoría: Articulación institucional e intersectorial
3.4.
Dificultades
en
comunicación y coordinación
las entidades responsables
desarrollo del plan en
municipios

la
de
del
los

“…se tuvo la oportunidad de conversar con el Gerente del hospital, la
enfermera encargada del programa de promoción y prevención y la
Nutricionista del servicio de alimentación; manifestaron no haber recibido
ningún comunicado sobre la realización del proceso educativo en la fecha
mencionada; aduciendo no tener ningún tipo de contacto con la Dirección
Local de Salud desde principios del año… (IM-MSF)

3.5. Desarticulación del nivel “En general se encuentra que hay desarticulación de las diferentes
departamental con el nivel local
entidades, de pronto tienen conocimientos sobre seguridad alimentaria y
nutricional pero no van más allá de cumplir una política establecida, sin
mirar a fondo la realidad que se vive y el impacto que se puede
lograr…”(END)
Subcategoría: Asignación de recursos
3.6. Deseo de apoyar actividades “… La administración municipal habló claro desde el comienzo del
pero se sustenta carencia de los proyecto, expresó los inconvenientes que tenían para apoyar
recursos para ello
económicamente, pero se comprometieron con otros aspectos

�TENDENCIAS

TESTIMONIO
indispensables para el desarrollo de dicho proyecto, los cuales fueron
cumplidos a cabalidad”. (DC-MA)

3.7. Priorización del gasto en “¿Por qué esa plata que gasta el Plan Departamental en capacitaciones no
otros programas y proyectos
la utiliza en otras cosas? (E-MB)
3.8. Los recursos acordados no “Llegué al lugar acordado (colegio la Milagrosa) y no había ningún salón
estaban a tiempo.
reservado, aunque el día anterior hablé con la profesional comunitaria para
confirmar la hora y el lugar(DC-MP)

El Departamento de Antioquia, cuenta con una política pública de Seguridad Alimentaria y Nutricional, que se
ejecuta en todos sus municipios; además cada una de las administraciones locales estructura su propio plan de
desarrollo en armonía con el Plan Departamental. Según lo observado para muchos municipios no siempre está
definida la Seguridad Alimentaria y Nutricional como una de sus prioridades, aunque sí lo están otras
problemáticas que inciden de manera directa en alguno de sus subsistemas (disponibilidad, acceso, consumo,
aprovechamiento biológico), como el escaso desarrollo en materia de infraestructura, la violencia por diversas
causas, la inestabilidad económica y las condiciones de pobreza de la población.
Uno de los principios orientadores del Plan Departamental es la corresponsabilidad, que se traduce en que los
municipios aporten bien sea recursos financieros o, como se da en la mayoría de los casos, brinden apoyo por
ejemplo en la focalización de la población beneficiaria, motivación a los participantes, apoyo logístico para las
diferentes actividades, entre otras. Para que este principio sea una realidad es fundamental que las
administraciones comprendan la importancia de los proyectos del Plan en el bienestar de la población, conozcan
sus metas y acciones lo cual se traduciría en voluntad y compromiso.
A pesar de las variaciones que pueden encontrarse en los países de América Latina por sus diferentes marcos
constitucionales y normativos, puede decirse que entre las funciones que competen a los municipios o la unidad
local se encuentra la incorporación de componentes alimentario nutricionales y educativos en los proyectos de
desarrollo comunitario, sin embargo el cumplimiento de estas tareas puede ser un asunto de voluntad política
(9). Como una unidad político administrativa del Estado, a las administraciones locales les corresponde la
prestación de servicios sociales, para lo cual requieren contar con un sistema de gestión (10) que hace parte
de las grandes acciones que permiten materializar en el espacio local la política de seguridad alimentaria. Para
ello las administraciones, en primer lugar deben conocer la política, en este caso, la de seguridad alimentaria y
nutricional para el departamento; entenderla y contextualizarla a su realidad. Luego, deben gestionarla, que en
el caso concreto, se entiende como la realización de acciones que posibilitan el desarrollo de la política y el
logro de sus propósitos.
Para comprender el concepto de articulación en el contexto del Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y
Nutricional, puede tomarse éste como constituyente de un proceso social mayor. En ese sentido, se afirma que
el plan “debe comprenderse como un proceso social que se articula a las acciones ya emprendidas (o a
emprender) por otras organizaciones oficiales, privadas, comunitarias e internacionales con actuación en el
territorio departamental. El Plan hace parte de un engranaje mayor o proceso social macro que se desarrolla en
Antioquia con el fin de mejorar la situación alimentaria y nutricional de la población antioqueña más pobre y
vulnerable. Y en esta misma dirección, se convierte en un plan o nodo estratégico al que se articulan diversos
esfuerzos intersectoriales e interinstitucionales haciendo de este plan un programa rector en lo referido a la
Seguridad Alimentaria y Nutricional” (11). En este contexto, la articulación es un principio que permite el normal
desarrollo y el logro de los objetivos del plan.
Algunos municipios manifestaron que para el nivel local es difícil responder a las demandas, especialmente
cuando se siente descoordinación entre entidades participantes. Vistos desde la experiencia que se sistematizó,
los aspectos de la gestión municipal más directamente relacionados con el desarrollo del proyecto fueron el
proceso de convocatoria que se realizó, la articulación entre los diferentes estamentos de la administración
municipal y la asignación de recursos para el apoyo logístico a la realización del proyecto.

�A pesar de ello la idea de articulación no siempre se materializó en los municipios, como dan testimonio los
nutricionistas, quienes al llegar a los municipios como representantes de la administración departamental,
buscaban interlocución con las administraciones municipales en la que debería haber sido una relación de
cooperación para alcanzar los objetivos propuestos para el proyecto. Se presentaban dificultades en la
comunicación y coordinación de las entidades responsables del desarrollo del plan en los municipios, lo que
hizo que algunas acciones se dirigieran a ciertos grupos de manera repetitiva y se descuidaran otros grupos
poblacionales; y también a que las actividades se vieran como tareas adicionales y no como un elemento
articulador que dinamiza procesos en pro de la Seguridad Alimentaria y Nutricional.
Los lineamientos del plan contemplan que el comité municipal coordine la participación de otras entidades que
tienen un compromiso con la Seguridad Alimentaria y Nutricional en el municipio, En este marco, las funciones
establecidas para el comité, hacen referencia tanto al conocimiento del plan municipal de Seguridad Alimentaria
y Nutricional, como a la coordinación entre instancias para la ejecución de las acciones. Si el comité cumple con
el mantenimiento de comunicación permanente y eficaz con los diferentes estamentos, en lo relacionado al
desarrollo de actividades del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional, se contribuye a evitar la duplicación
de actividades en las mismas comunidades, optimizar los recursos y lograr los objetivos del proyecto.
En otros casos, las administraciones manifestaron que no encontraban pertinentes o necesarias las
capacitaciones para algunos de los grupos convocados, lo cual lleva a reflexionar sobre la importancia de una
mejor articulación entre el nivel departamental y el local, no sólo para la asignación de responsabilidades sino
para la definición de prioridades, contextualizadas a la realidad municipal.
En el desarrollo de este proyecto, se encontró que algunas administraciones municipales tienen un concepto
negativo del Plan porque consideran que sus actividades no son coherentes con la realidad municipal, o porque
no comparten la forma como se prioriza la asignación de recursos; así las actividades que se derivan de aquel
son sentidas como una carga laboral y no como una posibilidad de mejorar las condiciones de nutrición y salud
de la población. Todo ello hace pensar en la importancia que tiene – para el éxito de las políticas sociales, como
la que nos ocupa – que el gobierno departamental conceda participación real y efectiva a los gobiernos locales,
no solo en la definición de los problemas sino también en la búsqueda de estrategias de solución coherente
con los sistemas de valores, creencias y formas de actuar (12), pues “se ha demostrado que las estrategias
que vienen “de arriba” e impuestas a comunidades presentan pocos resultados probables. (…) lo que subraya
la importancia de reforzar las estrategias locales y sus actores, e inscribir las intervenciones en una óptica de
reforzamiento de sus capacidades locales” (13). Por el contrario, cuando esta opinión es positiva, se entiende
como un proyecto compartido en el cual predomina el compromiso y liderazgo para llevar a cabo cada una de
las acciones y estrategias, lo que posibilita aún más la consecución de las metas trazadas. En algunos de los
municipios se valora la presencia del Plan Departamental porque éste se ha entendido como un beneficio para
la población, y esto posiciona más el tema de la Seguridad Alimentaria y Nutricional como un derecho inalienable
de las personas y como una estrategia para alcanzar el desarrollo y superar las condiciones de marginalidad,
pobreza e inequidad. Es necesario recordar entonces, el papel integrador que pueden tener los programas y
proyectos promotores de Seguridad Alimentaria y Nutricional, pues alrededor de ellos se generan sinergias para
la superación de la pobreza, las inequidades, y problemas estructurales del subdesarrollo.
En este contexto las políticas nacionales, departamentales, provinciales, o cualquier otra, que sea de un ámbito
superior al del municipio, es la oportunidad para que las distintas administraciones trabajen cooperadamente,
ya que es necesario reconocer que en muchas ocasiones, aunque el gobierno municipal tenga entre sus
prioridades el logro de la seguridad alimentaria de los grupos más pobres, la convocatoria a otros sectores y la
disponibilidad presupuestal pueden ser obstáculos para el logro de los objetivos en esta materia (14).
Es reconocido que las administraciones locales pueden ser mas asertivas al adaptar las políticas que los
gobiernos nacionales y departamentales, por su cercanía con los pobladores pueden estimular la participación
comunitaria, concertar los problemas prioritarios, la forma de solucionarlos y la utilización de los recursos, entre
otros. Así el municipio y la administración municipal como eje de aplicación de las políticas alimentarias tiene
además, impactos positivos en el ámbito político, al favorecer el contacto de los gobernantes con las
comunidades y por ende en la gobernabilidad; en lo económico por una optimización de los recursos disponibles;
y en lo social al promover la construcción de una sociedad equitativa e incluyente. (15).
En cuanto a la educación alimentaria y nutricional, siendo esta un elemento transversal a todos los ejes del Plan
Departamental que se fundamenta en el desarrollo humano y comunitario, es entendido por algunas
administraciones municipales, como una contribución importante para el mejoramiento de su calidad de vida y
de la seguridad alimentaria, por ello, una tarea en el largo plazo es trabajar por ampliar la concepción de la

�educación como un derecho, como un eje del desarrollo humano que contribuye a generar procesos de
movilización y concientización en las comunidades, y que es necesario además, mantener un permanente
diálogo para que los proyectos educativos sean valorados como pertinentes en los diferentes espacios locales.
Es suficientemente claro que no solo la escasa disponibilidad de alimentos es causa de desnutrición, se requiere
conocer sobre la adecuada utilización de ellos y es a través de la educación alimentaria y nutricional que los
gobernantes tienen una forma rápida y no tan costosa de complementar las medidas de atención en salud (16),
ayuda alimentaria, fortificación de alimentos que en general, son altamente valorados por las comunidades.
Los resultados invitan a reflexionar sobre lo que para los municipios significan las políticas públicas y
particularmente las políticas alimentarias y nutricionales, “la mala nutrición contribuye a más de la mitad de las
defunciones infantiles que se producen en todo el mundo, (…) Está estrechamente vinculada a la mala salud y
factores ambientales. Sin embargo, en muchos casos los planificadores, los políticos y los economistas no
advierten esa relación” (17). Igualmente se ignoran efectos adversos unos, y positivos otros, de las demás
políticas públicas sobre la situación alimentaria y nutricional de las comunidades. Aún persisten concepciones
paternalistas tanto en las administraciones públicas como en las comunidades, lo que obstaculiza la autogestión
y la corresponsabilidad que a todos les atañe en este tipo de programas.
Todo ello conlleva a que se encuentran administraciones a quienes no les parece relevante la situación
alimentaria y nutricional en sus comunidades y no le otorgan la importancia y los recursos adecuados y
suficientes para mejorarla y con ella la calidad de vida de sus habitantes. Otras localidades se limitan a
desarrollar los proyectos que plantea la administración departamental y a entregar los datos que se solicitan,
pero no tienen claridad sobre el estado inicial de su población y cómo a través de las acciones del plan, cambian
esas situaciones. Así se hace difícil que los municipios se detengan a evaluar si el plan y sus acciones están
posibilitando el mejoramiento de las condiciones de seguridad alimentaria y nutricional de su población y por
tanto se comprometan con él.
Se puede afirmar que las administraciones que están comprometidas con el plan, que se esfuerzan por
desarrollar todas las acciones que éste plantea, que destinan recursos, no solo económicos sino también
humanos, son aquellas que además de manifestar opiniones positivas sobre él, se muestran atentas a conocer
el impacto, incluso en el ámbito familiar o individual. Así mismo cuando los miembros de las administraciones
municipales valoraron positivamente el proceso y el impacto que podía tener la educación en las comunidades
para aprender, reflexionar y capacitarse en aspectos de alimentación y salud; unido a su interés y compromiso
por mejorar las condiciones de sus comunidades, también se reconoció como un elemento de éxito.
Agradecimientos
Los autores agradecen a las comunidades donde se ejecutó el programa de formación en hábitos alimentarios
saludables y a los profesionales que participaron en él en procura del mejoramiento de las condiciones de salud
y alimentación. Este proyecto se ejecutó en el marco del convenio interadministrativo C086 – 2005, suscrito
entre la Universidad de Antioquia y la Gobernación de Antioquia y con los recursos de este
Resumen
En el marco del Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional del departamento de Antioquia (Colombia) se realizó
un proyecto de educación alimentaria y nutricional en la totalidad de los municipios del departamento, que tuvo
como actores fundamentales a las madres de los niños beneficiarios del programa de complementación
alimentaria, a líderes comunitarios, adultos mayores y profesionales del sector salud. Simultáneamente se
realizó una sistematización de dicho proyecto educativo, entendiéndola como la interpretación crítica de
experiencias, que a partir de su ordenamiento y reconstrucción descubre o explicita la lógica del proceso
vivido. Tuvo como eje el papel de los miembros de las administraciones municipales en la ejecución del proyecto
y el análisis partió de los testimonios y opiniones de los profesionales y comunidades sobre dicho rol. Se
reconoció como elemento de éxito que los miembros de las administraciones municipales valoraran
positivamente el proceso y el impacto que podía tener la educación en las comunidades para aprender,
reflexionar y capacitarse en aspectos de alimentación y salud.
Palabras Clave: Seguridad Alimentaria y Nutricional, Educación Alimentaria y Nutricional, Municipio,
Administración local
Abstract

�Nutritional education project was carry out in the total towns of Antioquia- Colombia, as part of the food security
program developed in this state. The main subjects involved in the project were mothers and children who
received help of the food security program and others were included for example elderly people, health
professionals and community leaders. Simultaneously to the project a systematization of the education program
was done. This systematization tried to interpret the living experiences in a significant approach. The project had
the affiliation of the municipal administrations that played an important roll in the process; also the analysis was
done with all opinions and statements from the professionals and community members about the participation
of the subjects. In this project is important to call attention to the approach that municipal administrators
recognized the positive impact that education in nutrition and health could have on population.
Key words: Food security, nutritional education, municipal, local administration
Referencias
1. Gobernación de Antioquia 2004. Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional. Medellín: (CD –
ROM)
2. Asamblea General de las Naciones Unidas. 1996. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
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2003.
4. Asamblea General de las Naciones Unidas. 1996. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales.
5. Baena, M. 1997. Políticas sociales. En: Política pública y gerencia social. Una mirada desde la gerencia
social. 1997
6. Estrada Villa, A. 2002. Políticas públicas y sistemas políticos. En: Primera Sesión Preparatoria del Proyecto
Interinstitucional Gestión de Políticas Públicas; 2002 Sept. 30; Medellín: Universidad de Antioquia. Facultad
Nacional de Salud Pública. p. 14- 16
7. Taylor S.J. y R. Bogdan 1996. Introducción a los métodos cualitativos de investigación: la búsqueda de
significados. Barcelona: Paidos.
8. Barnechea, M.M., E. González y M. Morgan. 1998. La producción de conocimientos en sistematización.
Seminario Latinoamericano de Sistematización de Prácticas de Animación Sociocultural y Participación
Ciudadana en América Latina. Medellín.
9. FAO. 2001. Comité de Seguridad Alimentaria mundial. Reforzar la voluntad política para combatir el hambre.
Roma:
10. Moron, Cecilio. 2001. Guía para la gestión municipal de programas de Seguridad Alimentaria y Nutrición.
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Santiago de Chile, p 2.
11. Gestión Municipal. Disponible en: http://www.eco-gel.com/gestion_municipal.htm Consulta: Septiembre de
2006.
12. Velez, LD. 2006. El municipio como unidad de ostión de la política alimentaria y nutricional. En Revista
Perspectivas en Nutrición Humana. No. 16, Julio – Diciembre. Medellín, Colombia.
13. Geneviève L.B., F. Delpeuch y M. Bernard. 2002. Cuaderno de propuestas para el siglo XXI. Alimentación,
Nutrición y Políticas Públicas. Fundación Charles Léopold Mayer para el progreso del Hombre Red “Agriculturas
campesinas, sociedades y globalización” Montpellier, Francia. Marzo. p 14.

�14. Moron C. Op. cit.
15. Vélez LD. Op. cit.
16. BANCO MUNDIAL. 2006. Revalorización del papel fundamental de la nutrición para el desarrollo. Estrategia
para una intervención en gran escala. Panorama general. 2006, primera edición.
Consultado
enwww.worldbank.org en mayo 22 de 2006.
17. Idem

�ESCALA PARA IDENTIFICACIÓN DE INDICADORES DE DISLEXIA EN
ADOLESCENTES DE EDUCACIÓN MEDIA Y MEDIA SUPERIOR
Claudia Patricia Ruiz-López, Jaime Salvador-Moysén* y María Esther Trejo-Oviedo
Escuela de Psicología y Terapia de la Comunicación Humana, Universidad Juárez del Estado de Durango
(Durango, Dgo., México); *Instituto de Investigación Científica, Universidad Juárez del Estado de Durango,
(Durango, Dgo., México).
E-mail: marca_patito1@hotmail.com
Introducción
El estudio de las dificultades de aprendizaje en los
adolescentes es un tema poco abordado por ser los
niños el principal foco de atención para los especialistas,
sin embargo es un tema de gran importancia, y aunque
este problema se manifiesta a temprana edad, persistirá
hasta la adolescencia, sobre todo si no fue tratado
adecuadamente en la niñez, llegando a ser una de las
principales causas de bajo rendimiento y de fracaso
escolar si no se toman las medidas necesarias (1,2,3).
La población estudiada en la presente investigación
cursa la etapa del desarrollo denominada adolescencia,
término que se deriva del verbo latino adolescere, que significa crecer, es un período de cambio en el cual el
individuo transita física y psicológicamente de la condición de niño a la de adulto. Durante esta etapa, el
adolescente es protagonista de significativos cambios en la esfera biológica, intelectual, psicológica, emocional,
así como social (4-8).
Durante esta etapa el adolescente puede llegar a presentar dificultades de aprendizaje, tal como la dislexia, la
cual etimológicamente significa dificultades de lenguaje; sin embargo en el contexto clínico, se refiere a
problemas de lectura como dificultad básica. Desde una perspectiva neuropsicológica, la dislexia, debe ser
entendida como un trastorno específico, que algunas personas tienen para procesar la información procedente
del lenguaje escrito, debido a ciertos déficits neuropsicológicos de los sistemas funcionales que son
responsables de dichos procesamientos, ésto, aunque se tenga un nivel de inteligencia normal, educación
convencional, oportunidades socioculturales, un potencial de aprendizaje apropiado a la edad cronológica, y sin
que aparezcan problemas físicos o psicológicos que puedan explicar dichas dificultades. La dislexia es el
problema de aprendizaje más común y persiste a lo largo de la vida (9-18).
Hoy en día, el principal supuesto sobre la etiología de las dificultades de aprendizaje postula una perturbación
neurológica, que afecta funciones cerebrales específicas necesarias para la ejecución de determinadas tareas,
lo cual puede obedecer a factores genéticos, ya que los problemas de aprendizaje suelen afectar a miembros
de la misma familia, así mismo se ha asociado con problemas durante el embarazo o el parto, enfermedades o
lesiones durante o antes del nacimiento, uso de drogas o alcohol en el embarazo, parto pretérmino o
posmadurez, carencia de oxígeno, bajo peso al nacer; y por último, problemas después del nacimiento como
lesiones encefálicas, malnutrición, envenenamiento por plomo y maltrato infantil (19,20).
La dislexia es causa frecuente del bajo rendimiento escolar, no siempre identificada ni orientada; su prevalencia
oscila entre el 5 y 20% en la población escolar y uno de cada cuatro casos de fracaso académico es debido a
esta dificultad. El 67% de los alumnos con este problema se encuentran entre los ocho y once años, y un 18%
se ubica entre los 12 y los 16 años (21-24).
El trastorno se manifiesta mediante indicadores en distintas esferas, siendo los más representativos: indicadores
pedagógicos de lectura, escritura, cálculo y algunos aspectos relacionados con la dinámica escolar (25).

�Como consecuencia de sus dificultades escolares el disléxico presentará además una personalidad
característica, que se expresa evidencia en sus conductas y actitudes; es posible que el alumno se rebele o se
haga notar por la aparición de conductas disruptivas en la escuela tales como hablar, pelear, no trabajar, o bien
malos resultados escolares, por otra parte también se han observado actitudes tales como el desinterés por el
estudios, el pobre autoconcepto y autoestima, así como inhibición, retraimiento e inadaptación
personal, fatigabilidad, falta de interés y motivación antes las actividades escolares (26-29).
El propósito fundamental de este trabajo fue; elaborar un instrumento de tamizaje que permita detectar de forma
rápida, confiable y oportuna, aquellos jóvenes estudiantes de secundaria y preparatoria que presenten
indicadores característicos de este trastorno del aprendizaje, en el que se incluyeron signos y síntomas
conductuales, actitudinales y de lectoescritura. Un segundo propósito fue conocer cual es la prevalencia de esta
problemática en la ciudad de Durango, en la que no se cuenta hasta hoy con cifras relacionadas con este
trastorno. (30,31,32).
Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo, observacional y transversal, aplicándose una escala de tamizaje para la
identificación de indicadores de dislexia. El instrumento elaborado constó de dos secciones, la primera
designada para los datos sociodemográficos de los adolescentes tales como nombre, edad, sexo, escolaridad,
nombre de la escuela y dirección del alumno.
La segunda parte consistió en la escala para la identificación de indicadores pedagógicos, conductuales y
actitudinales de dislexia en adolescentes, la cual se creó a partir de datos recolectados de autores expertos en
el tema, logrando reunir las principales características de los alumnos con dicha dificultad. El cuestionario consta
de 43 reactivos, con opciones de respuesta de tipo likert, el tiempo de aplicación es de aproximadamente de 10
a 15 minutos.De este total de reactivos, 37 pertenecen al área pedagógica, 14 relacionados con la lectura tales
como errores paraléxicos, de comprensión, velocidad y momento de adquisición; 14 reactivos de escritura; en
donde se consideran la categorías anteriores, así como ortografía y caligrafía, entre otros, finalmente 9 de
indicadores pedagógicos secundarios que incluyen preguntas acerca del desempeño escolar y dificultades en
habilidades tales como el aprendizaje del idioma inglés, la resolución de exámenes orales, comprensión de
instrucciones verbales, deletreo de palabras, entre otras.
De los 6 reactivos restantes, 3 forman parte de la dimensión conductual, tal como la relación con los demás, las
conductas disruptivas y la inhibición, los 3 ítems finales realizan una evaluación actitudinal que incluye
indicadores de interés por el estudio, gusto por la escuela, conductas disruptivas, y actitudes de desgana. A
esta parte final se le sumaron 3 ítems más, extraídos del cuestionario RESIL-DGO 2008 (predictores de
resiliencia) los cuales valoran autoestima.
El universo de estudio estuvo constituido por 127 adolescentes estudiantes de nivel medio y medio superior,
que asistían a escuelas públicas de la ciudad de Durango (Durango, México) de los turnos matutino y vespertino
de diferentes estratos socioeconómicos.
Los criterios de inclusión utilizados fueron los siguientes:
•

Estudiantes que se ubicaron entre los 12 y 19 años de edad.

•
Que estuvieran inscritos en cualquier año o semestre de secundaria o preparatoria de escuelas públicas
de la zona urbana de la ciudad de Durango.
•

Que aceptaron participar de manera voluntaria en el estudio.

Los criterios de eliminación que se aplicaron fueron:
•

Inconsistencias en las respuestas obtenidas en los reactivos.

•

Cuestionarios incompletos

�El tamaño de la muestra se calculó con la siguiente fórmula (33): n= z2 (p)(q)/d2
Substituyendo: n=1.962(.08)(.92)/.052=113
La información de este cuestionario se recopiló en una base de datos del programa estadístico para las ciencias
sociales versión 15 (SPSS-15). Utilizando procedimientos estadísticos descriptivos de tendencia central y
dispersión. Se estimaron valores porcentuales e intervalos de confianza al 95% para proporciones.
Resultados
Se incluyeron 127 adolescentes con un rango de edad de 13 a 19 años, con un promedio de 15.7 años (DE
1.55). De los cuales, 64 (51%) pertenecen al sexo femenino y 63 (49%) al masculino. De esta población 62
(48%) alumnos fueron captados en la secundaria y 65 (52%) cursaban la educación media superior. En un
inicio el constructo estuvo constituido por 43 reactivos que se fundamentaron en la literatura especializada, y
fueron divididos en 3 categorías de indicadores; pedagógicos, conductuales y actitudinales. El cuestionario fue
aplicado a los sujetos de la muestra. A partir de sus respuestas se discriminó entre los ítems de baja, regular y
alta frecuencia; únicamente se tomaron en consideración los reactivos de baja y regular frecuencia para la
conformación del instrumento final y para la estimación de la prevalencia de dislexia. Los reactivos de alta
frecuencia no se incluyeron, debido a que podían estar asociados a otras condiciones no relacionadas con el
problema de estudio. Los cuales se presentan a continuación en la Tabla 1
Tabla 1. Análisis de reactivos pedagógicos de dislexia de alta frecuencia

DIMENSIÓN PEDAGÓGICA
Frecuencia

Indicadores

Frec

%

Dificultad en el uso de signos de puntuación al leer

19

15.0

Falta de gusto por la lectura

21

16.5

Edad tardía de aprendizaje de la lectura

25

19.7

Falta de gusto por la escritura

16

12.6

Fragmentación de la escritura

19

15.0

Dificultad en el uso de signos de puntuación al escribir

23

18.1

Edad tardía de aprendizaje de la escritura

26

20.5

Falta de claridad de letra

31

24.4

28

22.0

LECTURA

ESCRITURA

ALTA

SECUNDARIOS
Dificultad en la resolución de exámenes orales

�Bajo promedio escolar

30

23.6

Dificultad en el aprendizaje del idioma inglés

45

35.4

En la Tabla 2 se presentan los reactivos correspondientes a la dimensión pedagógica, conformados por
indicadores de lectura, escritura y secundarios; estos últimos aunque están asociados al aprendizaje de la
lectoescritura no son específicos. Igualmente la tabla nos muestra la frecuencia y porcentaje obtenido de cada
uno de los ítems, los cuales forman parte del instrumento final.
La Tabla 3 exhibe los reactivos correspondientes a las dimensiones conductual y actitudinal, éstos se
encuentran asociados a la dislexia y se consideran indicadores complementarios o de apoyo importantes para
el diagnóstico del trastorno. La literatura reporta que los jóvenes con esta dificultad del aprendizaje suelen
presentar conductas y actitudes que aunque no son patognomónicas, se encuentran fuertemente relacionadas
con el trastorno. Asimismo la siguiente tabla nos muestra la frecuencia y el porcentaje obtenido en cada ítem.
Tabla 2. Análisis final de reactivos pedagógicos de dislexia

DIMENSIÓN PEDAGÓGICA
Frecuencia

Indicadores

Frec

%

Deletreo al leer en voz alta

1

.8

Momento tardío de aprendizaje de la lectura

2

1.6

Repeticiones de letras o números al leer

3

2.4

Omisiones de letras o números al leer

4

3.1

Adiciones de letras ó números al leer

4

3.1

Salto de renglones al leer

5

3.9

Sustituciones de letras o números al leer

5

3.9

Velocidad escrita lenta

2

1.6

Sustituciones de letras o números al escribir

2

1.6

Asistencia a terapia para escritura

3

2.4

Adiciones de letras o números al escribir

3

2.4

LECTURA

BAJA

ESCRITURA

�Momento tardío de aprendizaje de la escritura

5

3.9

Mala opinión de los maestros en cuanto al desempeño escolar

1

.8

Dificultad de la lectura del reloj de manecillas

3

2.4

Dificultad en la expresión oral

5

3.9

Asistencia a terapia para lectura

6

4.7

Velocidad lectora lenta

6

4.7

Falta de comprensión lectora

13

10.2

Dificultad en la lectura de palabras largas o poco conocidas

14

11.0

Omisiones de letras o números al escribir

6

4.7

Repeticiones de letras o números al escribir

7

5.5

Dificultad en expresión escrita

13

10.2

Dificultad en la resolución de exámenes escritos

14

11.0

Deletreo de palabras

10

7.9

Dificultad en la comprensión de instrucciones orales

16

12.6

Dificultad en la resolución de operaciones matemáticas

20

15.7

SECUNDARIOS

LECTURA

ESCRITURA

REGULAR

SECUNDARIOS

Tabla 3. Análisis final de reactivos conductuales y actitudinales de dislexia

DIMENSIÓN CONDUCTUAL
Indicadores

DIMENSIÓN ACTITUDINAL
Frec.

% Indicadores

Frec.

%

�Dificultad para relacionarse con los
demás
Dificultad para dar opiniones

Problemático comportamiento escolar

6

4.7

12

9.4

Falta de gusto por la escuela

3

2.4

Falta de interés por las
calificaciones

4

3.1

15 11.8 Poca satisfacción consigo mismo

7

5.5

Falta de seguridad en si mismo

7

5.5

Actitudes de desgana escolar

20 15.7

El instrumento final quedó conformado por la totalidad de los indicadores descritos en la Tabla 2 y 3.
La prevalencia se calculó estableciendo promedios de los indicadores referidos como positivos y que
presentaron una frecuencia regular y baja del problema de estudio. Encontrando que en el área pedagógica, la
prevalencia mayor se encontró en el área de indicadores secundarios (aquellos que no son ni de lectura ni de
escritura) con un 7.2% y un IC a 95% de 2.7 a 11.6, en relación a los indicadores de lectura y escritura ambos
obtuvieron un 5.1% de prevalencia con un IC a 95% de 1.3 a 8.9, alcanzando por tanto una prevalencia
promedio de indicadores pedagógicos del 5.8% con un IC a 95% de 1.7 a 9.8. Respecto a la prevalencia
de indicadores conductuales se obtuvo un resultado de 8.7% con un IC a 95% de 3.8 a 13.5 y finalmente en
cuanto a los indicadores actitudinales la prevalencia resultante fue de 6.4% con IC a 95% de 2.1 a 10.7. Por lo
tanto, la prevalencia promedio de indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales de la ciudad de
Durango, resultó ser de 5.8% con un IC a 95% de 1.7 a 9.8. Lo que concuerda con las referencias consultadas
con relación a la prevalencia de dislexia, que oscila entre 5 y 20% en población estudiantil (34-37).
Discusión
El desarrollo de instrumentos de tamizaje, ha resultado ser una estrategia eficaz para la identificación activa a
nivel comunitario, de sujetos con procesos patológicos de distintos tipos, este procedimiento desarrollado en el
campo de la epidemiología, tiene una aplicabilidad en diferentes ámbitos cognitivos relacionados con la salud,
tal es el caso de las dificultades del aprendizaje como la dislexia (38). La construcción del instrumento se
fundamentó en información teórica y en publicaciones científicas referentes al tema. Hay que señalar que en la
construcción del cuestionario se consideraron indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales del
trastorno. Con propósitos analíticos se incluyeron inicialmente prácticamente todos los indicadores referidos en
la literatura y posteriormente se seleccionaron aquellos que mostraron mayor concordancia por distintos
autores. Durante esta primera aproximación, se desarrolló y validó (consenso y contenido) un instrumento de
detección de adolescentes con dislexia y se estimó la prevalencia de los principales indicadores de este
trastorno, abarcando sus distintas dimensiones. La prevalencia observada en los diferentes indicadores de
dislexia es equivalente a la obtenida poblacionalmente en individuos que padecen el trastorno.
Conclusiones
Como resultado de esta investigación se ha obtenido una escala de tamizaje − con validez de consenso y
contenido − que detecta alumnos con indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales sugerentes de
dislexia. Se obtuvieron las siguientes prevalencias: 5.8% con un intervalo de confianza al 95% de 1.7% a 9.8%.
En indicadores pedagógicos de dislexia − lectura, escritura y pedagógicos secundarios − 8.7% con un intervalo
de confianza al 95% de 3.7% a 13.4%. En indicadores conductuales asociados a dislexia. 6.5% con un intervalo
de confianza al 95% de 2.1% al 10.6%. En indicadores actitudinales asociados a dislexia.
En el campo de la terapia de la comunicación humana, y particularmente en la esfera de las dificultades del
aprendizaje, es importante el desarrollo de instrumentos de tamizaje que permitan la identificación confiable, en
el contexto social o escolar, de individuos con trastornos específicos de lectoescritura, que posibilite una
canalización adecuada, a centros de atención con personal calificado que establezca un diagnóstico de certeza.

�Reconocimientos
Este trabajo se llevó a cabo, aplicando los cuestionarios al mismo grupo poblacional seleccionado para realizar
el proyecto “Predictores de resiliencia en adolescentes”. financiado por FOMIX .Clave DGO-2006-CO1-44138.
de la autoría de la M en C. Angélica Lechuga Quiñones adscrita al IIC. Proyecto al cual se incorporó como
becaria la primera autora del presente artículo. Se agradece al M en C. Edgar Felipe Lares Bayona por su apoyo
en el análisis estadístico de los datos del presente trabajo.
Resumen
Construir y aplicar una escala de tamizaje de indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales de dislexia
aplicable a población adolescente de nivel educativo medio y medio superior. Se realizó un estudio
observacional, transversal, descriptivo y prospectivo en un grupo de 127 adolescentes de 12 a 19 años de edad,
pertenecientes a nivel medio y medio superior de escuelas públicas, que participaron en el estudio para la
construcción del instrumento. Para el análisis estadístico se utilizó el paquete SPSS versión 15.0. A fin de
estimar medidas de tendencia central y dispersión. Se calcularon valores porcentuales e intervalos de confianza
al 95% para proporciones. La aplicación del instrumento, conformado por 43 reactivos, permitió arrojar una
prevalencia promedio de indicadores pedagógicos, conductuales y actitudinales de dislexia en los adolescentes
de la ciudad de Durango, de 5.8% con un I.C al 95% de 1.7 a 9.8. Durante esta primera aproximación los
propósitos fundamentales fueron construir un instrumento de tamizaje de los principales indicadores de dislexia
y estimar la prevalencia de este trastorno del aprendizaje en el grupo estudiado. La prevalencia estimada fue
similar a la reportada en la literatura. Se elaboró y aplicó un instrumento de tamizaje de dislexia aplicable a
grupos de adolescentes. El instrumento posee validez de contenido y por jueces no obstante, se considera
importante trabajar la validez de constructo dadas sus implicaciones en el campo de la pedagogía y psicología.
Palabras clave: dislexia, indicadores, adolescentes y escala de tamizaje.
Abstract
Construct and apply a screening test of pedagogic, behavioral and attitudinal signs of dyslexia apply to teenager
population of secondary and high school: We made an observational, transverse, descriptive and exploratory
study in s group of 127 adolescents of 12 to 19 years old, of secondary and high school in public schools; who
participated in the study for the construction of the instrument. For the statistics analyses we used the SPSS
version 15.0 to estimate measurements of central tendency and dispersion. We calculated percentual values
and confidence intervals al 95% for proportions. The application of the instrument, made with 43 items allow
obtain an average prevalence of pedagogic, behavioral and attitudinal signs of dyslexia in the Durango’s
adolescents, of 5.8% with a CI al 95% of 1.7% to 9.8%. during the first approximation the fundamental purpose
were made a screening test of the principal dyslexia’ indicators and estimate the prevalence of this learning
´disorder in the studied group. The prevalence estimated was similar to literature reported. We elaborated and
applied a screening test of dyslexia for teenagers. The instrument has validation of contain and by judges
however, we consider important obtain the constructive validation, given its implications in the education and
psychology.
Key words: dyslexia, signs, adolescents and screening test.
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20. Defior, S. Op. cit.
21. Artigas, J. Op. cit.
22. Magaña, H. Op. cit.
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�24. Farnham D. Op. cit.
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38. Last, J.M 2001. A Dictionary of Epidemiology. Oxford University Press 196 pp.

�PERSPECTIVA ANTROPOLOGICA
LA ALIMENTACIÓN Y OBESIDAD.

-

CONCEPTUAL

SOBRE

David Moreno García y Pedro César Cantú Martínez
Facultad de Salud Pública Y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)
E-mail: david.morenogrc@uanl.edu.mx
Introducción
Presentar por medio del análisis antropológico la
perspectiva cultural de la alimentación y la obesidad
se contribuye al saber científico. Conocer cómo los
abordajes a través del tiempo se han configurado en
el uso de los elementos conceptuales y
metodológicos de la antropología es redescubrir y
comprender el uso de una de las alternativas
analíticas que se practica dentro de lo que se ha
denominado y consolidado como la investigación
sociocultural y cualitativa. En su génesis, compuesta
de elementos conceptuales y prácticos, se determina
con propiedad no solo la ayuda a la comprensión del
uso y de las técnicas, sino de esa parte epistémica
que permite el designio de el o los métodos
apropiados que nos permiten no solo obtener un
acercamiento por medio de la investigación, hacia una aproximación más real con respecto a como se perciben
los elementos que intervienen en el acto, o proceso que rodea y se asocian a la alimentación y obesidad.
Los aportes de la antropología en el abordaje y comprensión de la alimentación, salud y nutrición, se han
centrado en incorporar y reforzar con su saber, técnicas y métodos que tienen como finalidad el brindar una
aportación significativa y epistemológica, pero a la vez el aportar conocimiento y nueva teoría que fundamenta
y da sentido a lo que se debe explicar en el campo de la investigación sociocultural. Es así como diversas
disciplinas y campos científicos con temas de interés y relevantes por sus expresiones, llegan a dar una
resignificación a los eventos y respuestas que por su comportamiento e injerencia corresponden por contexto
a el campo de la salud pública, pero en su entender y visión de abordaje se presentan con elementos que en
su óptica tienen como oficio el apoyo de la profesión que dedica su estudio al hombre en su aspecto socialcultural y biológico. Entendamos esta aportación como un valioso complemento para explicar lo que otros no
logran profundizar; los análisis antropológicos en una forma más clara con sus métodos y técnicas han
contribuido a la explicación y comprensión de las practicas y costumbres del hombre, en los grupos y
comunidades, y en este devenir en el tiempo han incorporado para la comprensión, aquellos males y
caracterizaciones que aquejan y exigen una explicación científica más completa y coherente, bajo nuevas
perspectivas de investigación en las cuales predominaba un punto de vista positivista que han reconocido
algunos en su madurez o bien en el ensayo y error, sus limitaciones para el bien del hombre y el de las
poblaciones en general en los campos de la salud y de la nutrición. Su presencia y su quehacer de manera
efectiva a propiciado que en diversos programas y proyectos de intervención en salud se de una apertura para
complementar las perspectivas y abordajes que en su praxis se convierten en evaluaciones por medio de
abordajes y estrategias de intervención tradicionales y sistemáticas, respondiendo así al reconocimiento y
expresión desde la perspectiva formal cuantitativa pero disociando y dejando fuera los factores que no son
comprensibles de cuantificar, no permitiendo en el análisis tener una perspectiva más completa e integral.
La antropología aplicada, responde a esa interacción organizada con otros profesionales de organismos
públicos y privados, no solo en la planificación de sus proyectos sino en la determinación de nuevas políticas
públicas y de administración, con esta perspectiva antropológica se colabora y contribuye a la conservación o
transición en cualquier situación que implique investigación o intervención en la organización. La dinámica se
convierte muchas de las veces en ser agentes de cambio proponiendo la mejor estrategia en base a un análisis
que evite el choque cultural de las personas, partiendo de la comprensión de las costumbres y tradiciones y del
que estas se vean afectadas por los análisis de resultados unilaterales (1). Respecto a lo anterior y refrendando
el rol y la práctica de quienes dominan el quehacer de los estudios socioculturales, señala Kottak que algunas

�de las aplicaciones de la antropología al ser utilizada para identificar y resolver problemas se caracterizan no
solo por su origen disciplinar sino por su impacto: “Una de las metas de la antropología aplicada es identificar
las necesidades de cambio tal como la gente las percibe localmente”. “Una segunda es trabajar con esa gente
para diseñar un cambio culturalmente adecuado” (2).
Perspectiva antropológica - conceptual de alimentación
Reconocer a la alimentación como parte esencial de nuestra existencia y subsistencia, da un significado muy
trascendente dado que ha estado presente a lo largo de todo el desarrollo e historia que registra la humanidad.
El hombre en su condición biológica y de socialización se ha convertido en un ser con cierto nivel de raciocinio,
demandas y habilidades, situación que conforme a los contextos naturales le permite cubrir sus necesidades
personales y de grupo para poder subsistir.

Diversos son los conceptos y las definiciones de lo que es la alimentación, estos se han diversificado en las
percepciones, simbolismos, aspectos, variedades, propiedades y experimentos en los que los alimentos se ven
involucrados a través de usos realizados por el hombre en el transcurrir de la historia, al haber experimentando
en su mismo cuerpo y sobre la premisa de reconocer sus propiedades, genero que el alimento, pudiese ser
cualquier sustancia natural o sintética que contenga uno o varios de los principios de la química, o bien hasta
catalogarlo como hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas y sales orgánicas. Alimento entonces se ha
definido como cualquier sustancia que introducida a la sangre, nutre, repara al desgaste, da energía y calor al
organismo, sin perjudicarlo ni provocarle pérdida de su actividad funcional (3).
Sin embargo, el termino alimentación, lleva implícita toda una configuración estructural y pragmática
socialmente desde la perspectiva antropológica que es diversa, esto debido a que en la medida que se analiza
el termino uno reconstruye o construye toda una serie de factores y elementos que implican no solo la ingesta
o característica del alimento si no además aquellos procesos y formas en como obtenemos y hacemos uso de
nuestros alimentos para cubrir esa necesidad no solo biológica sino cultural y de seguridad alimentaria que nos
permita seguir subsistiendo en la dinámica de nuestro entorno cultura.
El termino alimento, establecido en la ciudad de Roma en Noviembre de 1966 sigue vigente, y es en marco del
Segundo Foro Mundial FAO/OMS, donde autoridades de Reglamentación Sobre Inocuidad de los Alimentos en
Bangkok, Tailandia en octubre de 2004 y en sesión de la comisión mixta FAO/OMS, en su Codex Alimentarius
determinan no modificar lo siguiente como definición de ALIMENTO: “Se entiende por Alimento toda sustancia,
elaborada, semielaborada o bruta, que se destina al consumo humano, incluyendo las bebidas, el chicle y
cualesquiera otras sustancias que se utilicen en la fabricación, preparación o tratamiento de los alimentos, pero
no incluye los cosméticos ni el tabaco ni las sustancias utilizadas solamente como medicamentos”(4).
Esta vigilancia por establecer jurídicamente lo que es alimento denota la unión y relación nuevamente de los
alimentos con el hombre, pero con una nueva perspectiva en la que han evolucionado y se
han transformado los nuevos escenarios y contextos de donde provienen los nuevos alimentos que son
accesibles para el consumo del ser humano. Y por lo tanto de la conformación de su nueva Cultura Alimentaria
y dieta en base a la disponibilidad (5).
En nuestra perspectiva de análisis histórico, social y antropológico sobre el alimento, se hace necesario
comprender a través del tiempo como hemos seleccionado y obtenido nuestros alimentos, lo anterior se concibe
conforme a los registros en relación a el Hombre prehistórico como un buscador de alimento; Comía de
preferencia carne roja y su predilección por la carne obedecía en su contexto de tiempo y lugar (Hemisferio
Septentrional) a la amplia edad glacial y periodo interglaciar, las condiciones del tiempo y los lugares que
recorría en su nomadismo lo hacían depender de la carne, no por que el quisiera si no porque las condiciones
climáticas que predominaban no permitían vegetación en general, ni las gramíneas en particular podían crecer
en el suelo helado. “Su inclinación por cazar los animales de mayor tamaño, se convierte como algo fácil de
comprender al saber que este garantizaba una provisión alimenticia más duradera. Sus restos fósiles nos
indican que el hombre creció no sólo en estatura, sino también en capacidad cerebral, con el correr del tiempo.
El hombre primitivo utilizo siempre la naturaleza hasta cierto punto” (6).
Etapas progresivas como el paleolítico superior son testigos de de las primeras siembra y cosecha de cereales
destacando que no es hasta la etapa del Neolítico cuando ya consolidados los asentamientos de los grupos o
culturas en Asia Oriental (Egipto, Palestina, Siria, Mesopotamia) se generan los primeros grandes desarrollos
agrícolas, además de la domesticación o crianza de especies de animales haciendo del hombre un ser

�sedentario. En la época Cristiana se simbolizaron diversos alimentos como el vino y el pan. Con los romanos
las comidas se estructuraban en tiempos para su ingesta y fueron ellos los que a la vez establecieron rutas
comerciales por el Mediterráneo realizando intercambios entre los diversos pueblos de las costas y tierra
adentro, según sus dominios y expansión. En tiempos del Renacimiento y los siglos XVI al XIX se establecen
rutas comerciales y de colonización entre los continentes lo que favoreció el amplio intercambio de los alimentos
entre los Reinos, Continentes y Países en lo que ya se mencionaba y percibía como la época del modernismo,
las nuevas y revolucionarias ideas que daban pie a la ciencia y tecnología, daban a la vez pie para diferenciar
con ello significados y creencias, tradiciones y costumbres que se convertían en practicas propias y nativas,
dando un sentido muy original de identidad a las culturas por la procedencia de sus artículos y las formas en
que los empleaban y utilizaban.
Es en este siglo pasado (siglo XX) y presente (siglo XXI) que la alimentación en base a una serie de eventos
como son los conflictos bélicos, las nuevas guerras, los descubrimientos de la ciencia, las nuevas profesiones
asociadas al campo de la alimentación, la tecnología de alimentos, el sentido de comercialización, la exportación
e importación de alimentos, la genética de los alimentos, el conocimiento de los valores nutritivos, las
densidades poblacionales, proyectos o planes por combatir el hambre, las nuevas enfermedades en el campo
de la alimentación, los nuevos hábitos y la forma en que se nos presentan los alimentos hace que esta no sea
vista con un solo enfoque en lo que concierne a el hombre y los alimentos.
En relación a la obesidad dos médicos investigadores Julio Cesar Montero Medico Nutricionista de la
Universidad de Buenos Aires y Catedrático del Departamento de Humanidades Medicas. Y el Doctor Rafael
Álvarez Cordero de la UNAM pionero de la cirugía de la obesidad en nuestro país, ambos coinciden en aspectos
históricos y puntos de apreciación culturalmente descritos; destacan que la obesidad ya había sido percibida
dentro de los sociedades y culturas, por personas que de alguna manera mostraron esa capacidad de observar
y analizar lo que en base a nuestros comportamientos y hábitos alimenticios se manifiestan en cambios físicos
y corporales; pero no solo eso nos comparten, sino que también nos presentan un análisis histórico, comparativo
y descriptivo de cómo las culturas conforme a sus contextos han adoptado hábitos que se han asociado y
adquirido, conforme a la disponibilidad, costumbres, creencias, signos y significados. Y de estos representados
conforme a las tipificaciones que giran alrededor de los alimentos, destacamos y describimos lo siguiente por
la relación que guardan con algunos aspectos que consideramos históricos y relevantes a la conformación del
concepto y significado que ha adoptado la obesidad.
Perspectiva antropológica - conceptual de obesidad
De el documento “OBESIDAD: UNA VISIÓN ANTROPOLOGICA” del médico Julio Cesar Montero; describe él,
en relación a la obesidad lo siguiente: “La obesidad puede comportarse como una condición adaptativa
ventajosa o como una enfermedad, según como la acumulación de reserva resulte protectora de la falta de
alimentos o se convierta en una sobrecarga mecánico metabólico. De una u otra forma, obesidad – protección
y obesidad – enfermedad, han estado presentes en la historia del hombre, con un cambiante significado social
según las características y las condiciones de vida en los distintos momentos evolutivos de la humanidad”
(7).
A la vez, señala en relación a lo relativo de las formas de actuar de los individuos con respecto al consumo
desordenado o el exceso de alimentos por diversas características culturales, religiosas o de costumbres, y en
las que el acto alimentario llega a tener interpretaciones o connotaciones negativas, destaca Montero lo
siguiente “Los orígenes de este comportamiento social son múltiples. En los textos religiosos se menciona a la
gula como uno de los pecados capitales, razón por la cual hasta la obesidad hasta parece ser un justo castigo”
(8).
Por otro lado, ambos al tratar las representaciones por medio de figuras e imágenes humanas, en el arte
destacan las características, creencias, costumbres y rasgos más trascendentes para cada cultura. Es así como
caracterizaciones del periodo paleolítico que datan de unos 25,000 años y halladas en el actual territorio de
Austria, en la región de Willendorf ya representan a una mujer obesa, denominada la Venus de Willendorf. La
mujer obesa era una imagen que simbolizaba la supervivencia para la especie.
En el Corpus Hipocrático, se describe fueron reconocidos los riesgos de la obesidad, como lo desprende la
siguiente afirmación: “la muerte súbita es más frecuente en aquellos que son naturalmente obesos” (9). Con lo
anterior, es claro que también se destaca que existía una preocupación, pero a la vez una representación que
con el tiempo es cambiante en relación a la figura corporal y que a la fecha lo seguimos observando y notando
en diversos aspectos de nuestra vida social o cultural (en amistades, en lo laboral, en el deporte, en lo

�académico, en lo profesional, en lo artístico, en la salud, etc.). Esto denota a la vez, como la figura obesa fue
perdiendo valor sociocultural como ideal de belleza y grandeza en algunas culturas o sociedades.
En lo que respecta a la obesidad, esta analizada y expuesta por el Dr. Rafael Álvarez en uno de sus libros donde
señala lo siguiente: la preocupación médica por la obesidad, surgió en el siglo XX y hay testimonios de la
perspicacia y capacidad de observación de los médicos primitivos, que advirtieron en sus escritos las
consecuencias del exceso de peso. Un ejemplo de ello, es cuando refiere que en uno de los tratados de
Hipócrates, se habla de la herencia y señala que “los hijos de los delgados son delgados y los hijos de los
robustos son robustos” (10).
Sin embargo, Álvarez retoma en forma interesante un concepto que suele ser sinónimo de obesidad “Gordo”;
que presenta diversas connotaciones que van desde como es visto el sujeto y este es tipificado por su actuar,
dejando en una pausa lo que es el sentir del sujeto, y es que el nos da a conocer lo siguiente: La palabra gordo
aparece en el castellano hacia el siglo XII, inicialmente como apodo; que encierra una intención insultante en el
sentido de “torpe” o “tonto” y que al parecer proviene del latín gurdus que significa “pesado”, “obtuso”, “necio” o
“bobo”. Hacia el siglo XIV, la palabra gordo se refiere a quien “tiene muchas carnes” o es “abultado y corpulento”.
Para el diccionario Enciclopédico Espasa Calpe se señala que gordo es “el que tiene muchas carnes”,
“abultado”, “corpulento”; pingüe, craso y mantecoso” que “excede de la medida regular y corpulencia que debe
tener” pero también es “tonto, torpe, poco avisado” (11).
Como se ve, “la palabra gordo se asocia desde siempre no sólo a un gran volumen corporal, sino a la
acumulación de grasa, y con ella, a la torpeza, la pesadez, la lentitud, la indolencia, la cual lleva inevitablemente
a que la sociedad discrimine a quien etiqueta como “gordo” (12) y con este calificativo quedando desplazada en
una gran parte de la sociedad a la condición de un sujeto enfermo (13).
De modo que obeso, es un término más científico y médico, en tanto que gordo es un adjetivo calificativo que
tiene una carga emocional muy importante, ya que el gordo no sólo es voluminoso, sino torpe, tonto, inútil,
etc.,y esto es de gran importancia para la vida de quien sufre exceso de peso. “Por todo lo anterior, nos damos
cuenta y coincidimos de que a pesar de que las palabras cambian, evolucionan, y su significado varía con el
tiempo, desde hace casi diez siglos el término tiene esas connotaciones ofensivas, o cuando menos inexactas,
por que un individuo gordo no es todo lo que dicen los diccionarios” (14).
Álvarez puntualiza conforme a sus indagaciones y en lo que respecta a la gordura esta nunca se consideró
mala, sino buena. Quien comía mucho y estaba gordo, podía aguantar mejor los días de ayuno, en tanto los
delgados, flacos, morían. Y retoma al igual que Montero como uno de los ejemplos más notables la figura
llamada Venus de Willendorf, pequeña estatuilla que representa una diosa de la prehistoria con características
gordas, pechos grandes, vientre voluminoso, muslos y piernas gruesas que simbolizaban la fertilidad, en la
historia estas con una datación de edad aproximada de 25 mil años y que se exhibe en el Museo de Viena.
En nuestro país, la cultura Olmeca dejo este tipo de representaciones en estatuillas. Posteriormente, se tiene
conocimiento de que en la Edad Media, la robustez y obesidad eran en el hombre manifestaciones de fuerza,
vigor, energía y riqueza material, y en la mujer de armonía y fertilidad. Aunque en algunas religiones, como la
católica, los deseos desordenados que denotaban placer al momento de come,r eran consideradas y tipificadas
bajo el concepto de gula, actividad irresponsable, que se asocia con uno de los siete pecados capitales, pero
que en los grandes señores de status, que bebían sin limites y disfrutaban toda clase de manjares, sin pensar
que sus costumbres los conducían a una muerte por indigestión, hipertensión, infarto u otros problemas, tenía
una tolerancia de aceptación.
Un nuevo cambio se da cuando la belleza desde la época del renacimiento en adelante, la cual retoma muchos
de los estereotipos que tenían los griegos, pero esta clasificación y representación sólo se da en lo que
llamamos la cultura occidental, “en otras regiones como los mares del sur muchas mujeres parecen vivir felices
con una figura opulenta y redonda, testimonio de una obesidad más o menos importante por sus
representaciones culturales” (15).
O bien, cuando también se analiza y describe como el perímetro de la cintura y la cadera, es según un estudio
de Devendra Singh, una señal de atracción sexual. Por lo que ante los ojos del varón, la figura femenina ideal
es aquella en la cual el perímetro de la cadera supera en un tercio al de la cintura, proporción que seria la
traducción visible de un equilibrio hormonal asegurador de la reproducción y la supervivencia de la especie
(16).

�Avanzado el tiempo, el conocimiento empírico de que los obesos tienen una mayor supervivencia ante la falta
de alimentos, dio a la obesidad el significado semiológico de una señal que descarta el riesgo inmediato que
genera la subalimentación, incorporándose inicialmente a la cultura, como una situación protectora. Al mejorar
las condiciones de vida se prolongo la existencia humana al mismo tiempo que aumentaba la disponibilidad de
alimentos. Con esos cambios la obesidad – protección comenzó insensible y lentamente a transformarse en
obesidad – enfermedad. Con lo anterior destacamos como la falta de una adecuada investigación acorde a las
características del problema, y la actitud de los sistemas en el campo de la salud se ha recreado un contexto o
atmósfera irreal, orillando al paciente a convivir con una serie de males que le ocasiona enfermedad, por las
presiones sociales que se generan contra todo lo que sea obeso.
La negativa de una prestación medica o atención por aquellos que integran el campo de la salud al no responder
en forma a las exigencias de algunos enfermos en el campo de la obesidad, a ocasionado se recurran a métodos
terapéuticos alternativos, en el cual las sabias recomendaciones familiares y populares, muchas veces
instrumentos de propagandas comerciales y conveniencias han resultado desventajosas para la atención
medica, pero de interés para la diversidad de las disciplinas que desde un punto de vista social y humano
analizan el actuar del hombre y de aquellos factores que determinan su estadio dentro del campo de la salud
pública.
Más relevante se vuelve, cuando sorprende, como la obesidad hoy es reconocida como una enfermedad crónica
no transmisible, que se presenta cada vez con más frecuencia en nuestro mundo occidentalizado; y como ésta
enfermedad, ha sido minimizada y desvalorizada como problema de salud individual y pública tiempo atrás a
causa de la ideas o perspectivas filosóficas, profesionales y científicas que predominaban; la cual trasciende a
la vez con un impacto igual o mayor al de la prevención, el hecho de cómo se ha formado una cultura de la
alimentación alrededor de la obesidad y de cómo en base a la sanción social las personas que conviven o han
asumido una responsabilidad hacia su persona, han generado una nueva cultura de convivencia o de estilo de
vida, con más fuerza que las intervenciones preventivas en el campo especifico de la salud.
Los análisis también nos llevan a reconocer y plasmar las discrepancias de los límites entre la obesidad como
problema estético y la obesidad como factor de riesgo; la hipótesis de la auto provocación de la enfermedad, el
hecho de ser un problema más cuantitativo que cualitativo en sus comienzos, han generado las condiciones
para que los sistemas de salud reflexionen y asuman la debida responsabilidad en su tratamiento como
enfermedad. Y el problema es mas notorio en expansión si analizamos las estadísticas norteamericanas como
un ejemplo grave y acentuado cuando se señala: “que de continuar esa tendencia, en el año 2,230 toda la
población estadounidense será obesa, según los estándares de la Organización Mundial de la Salud ya que las
estadísticas actuales indican que el 55% de la población norteamericana presenta exceso de peso” (17).
Estas diferentes interpretaciones, aun dentro de una misma sociedad se observa también en algunos
mexicanos-americanos que han acuñado el término "gordura mala" para distinguir las formas de obesidad
perjudiciales para la salud, de la "gordura", que aun continúa teniendo una connotación cultural positiva para
esos mismos grupos. Estos ejemplos hacen comprensible el diferente significado de la figura corporal, según el
contexto en que se desarrolla y vive el individuo. La belleza tiene tanta fuerza y repercusión social que para
alcanzarla se suele recurrir a técnicas que alteran el estado de nutrición y la composición corporal, en búsqueda
de modificar la figura (18).
La antropología es el estudio científico del hombre y de las especies humanas, considerando su diversidad
humana en tiempo y espacio. Aborda a la vez cuestiones básicas lo que la hace holística. El holismo es el
estudio de la condición humana como un todo: pasado, presente y futuro; biología, sociedad, lenguaje y cultura.
La cultura es un aspecto clave de la capacidad de adaptación y del éxito de la especie humana. Las culturas
son tradiciones y costumbres transmitidas a través del aprendizaje que guían las creencias y el comportamiento
de las personas expuestas a ellas. La mayoría de la gente piensa que los antropólogos estudian fósiles y
sociedades no industriales, y de hecho muchos lo hacen. Sin embargo la antropología va mucho más allá del
mero estudio de los pueblos no industriales. Es una disciplina científica de carácter comparativo que analiza las
sociedades antiguas y modernas, simples y complejas (19).
Conclusiones
Hoy en día, muchos estudios revelan con mucha certeza que el aumento en la prevalencia de la obesidad en el
mundo no es característico solamente de países en desarrollo, sino que esta problemática se manifiesta también
en naciones en desarrollo y muy poco desarrolladas, por lo cual, no registra fronteras geográﬁcas y diferencias

�sociodemográﬁcas. Actualmente se le reconoce como un padecimiento que se caracteriza por un exceso de
grasa en el cuerpo y es evidente cuando una persona ingiere mucho más calorías de las que requiere y consume
con su actividad; esto pone de manifiesto un comportamiento alimentario y de requerimientos nutricionales que
se sojuzga al entorno del ambiente físico y social; en el que se desenvuelve y recrea una sociedad.
Ahora, el rehacer a través de los diferentes pasajes históricos y culturales del hombre el fenómeno de la
obesidad nos permite conjugar como las sociedades han tenido un apresamiento de esta. En algunas ocasiones
siendo la misma sociedad actor protagónico de esta situación, y en otras más como la obesidad se convierte
en un icono representativo de arte que se plasma en la pintura, en la escultura, o bien, en personajes de la
propia literatura; pero en otras más trascendentales, como una representación divina y de propiedades que
expresan abundancia. Sin duda, siempre la imagen del obeso o de la figura humana con exceso de peso surge
y se ausenta a través de la historia cultural del hombre. Por lo cual, son importantes los abordajes bioculturales,
donde se evidencia no solo el comportamiento del hombre y de la misma organización social a la que pertenece,
sino que además busca ahondar en el contexto del estado nutricional y de sus representaciones en los
miembros de la misma colectividad.
Resumen
En este estudio se muestran la importancia del análisis antropológico y la perspectiva cultural de la alimentación
y la obesidad. Se reconoce en el tiempo como se han configurado en el uso de los elementos conceptuales de
la antropología que permiten el uso de técnicas analíticas que se han consolidado en la investigación
sociocultural y cualitativa. Los análisis también nos llevan a reconocer las discrepancias de los límites entre la
obesidad como problema estético y la obesidad como factor de riesgo.
Palabras clave: Obesidad, cultura alimentaria, antropología nutricional
Abtsract
In this study show the importance of the anthropological analysis and the cultural perspective of the feeding and
the obesity. It is obvious in the time as having shaped in the use of the conceptual elements of the anthropology
that permits the use of analytic techniques that have consolidated in the sociocultural and qualitative
investigation. The analysis also take us to recognize the discrepancies of the limits between the obesity as
aesthetic problem and the obesity as factor of risk.
Key words: Obesity, nourishing culture, nutritional anthropology,
Referencias
1. Nanda, S. 1987. Antropología cultural. México D. F.: Grupo Editorial Iberoamérica S.A. C.V.
2. Kottak, C. P. 2002. Introducción a la Antropología Cultural. Madrid: Ed. McGraw Hill
3. Moreno García, D. 2003. Cultura Alimentaria. Revista Salud Pública y Nutrición. Vol. 4. No. 3
(http://www.respyn.uanl.mx/iv/3/ensayos/cultura_alimentaria.htm)
4. FAO/OMS 2004. Definición de las responsabilidades y las tareas de distintas partes interesadas, en el marco
de una estrategia nacional. Tema 1.1 del programa, Documento de sala 71. Segundo Foro Mundial FAO/OMS
de autoridades de reglamentación sobre inocuidad de los alimentos. Bangkok, Tailandia, 12 a 14 de octubre de
2004. 4 pp
5. Moreno García, D., Op. cit.
6. Lowenberg, M.E., N. Todhunter, E.D. Wilson, M.C. Feeney y J.R. Savage. 1985. Los alimentos y el hombre.
México: Ed. Limusa.
7. Montero, J.C. 2001. Obesidad. Una visión antropológica. Fac. Medicina. Universidad de Buenos Aires.
(www.ama.med.org.ar/obesidad/antropologia)

�8. Lowenberg, M.E., et al, Op. cit.
9. Bray GA 1990. Obesity: historical development of scientific and cultural ideas. Int J Obes;14:909-926

10. Alvarez Cordero, R. 2004. Me caes gordo. México, D.F.: Ed. Plaza y Valdez.
11. Idem.
12. Idem.
13. Cruz, J.E. 2008. Condicionamiento evaluador de preferencias en el consumidor a partir
del atractivo físico. Rev. Latinoam. Psicol. Vol.40, No. 2: 345-359.
14. Alvarez Cordero, R., Op. cit.
15. Idem.
16. Cruz, J.E., Op. cit.
17. Lowenberg, M.E., et al, Op. cit.
18. Montero, J.C., Op. cit.
19. Kottak, C. P., Op. cit.

�Propuesta de una Política Social Alimentaria Nutricional para Nuevo
León
Esteban Gilberto Ramos Peña, Ana Elisa Castro, Yolanda Elva de la Garza Casas, Luz Natalia Berrún Castañón,
Liliana Gpe. González Rodríguez*
Laboratorio de Nutrición Poblacional del Centro de Investigaciones en Nutrición y Salud Pública de la Facultad
de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México); *Depto. De
Nutrición y Bromatología i Farmacia, Universidad Complutense de Madrid (Madrid, España).
E-mail: esteban.ramosp@uanl.mx
Introducción
Las Políticas Sociales tienen como fin el que la
población se pueda desarrollar convocando a los
diferentes actores que intervienen, así también, deben
tomar en cuenta los elementos en los que se
encuentran inmersos. Según Atria [1] la política social
se define como: “Un conjunto articulado y
temporalizado
de
acciones,
mecanismos
e
instrumentos, conducidos por un agente pública,
explícitamente destinados a mejorar la distribución de
oportunidades o corregir la distribución de activos a
favor de ciertos grupos o categorías sociales”.
Es entonces, que la creación de Políticas Sociales
deba tener un sustento perfectible y debatible, que
incluya la mayor parte de los factores, favorables o desfavorables, involucrados en la vida cotidiana de la
población, o a los menos aquellos que más correlacionen con su estado actual. Las políticas sociales se
mantienen a través de dos objetivos primordiales[2]: a) integración de la sociedad y b) La amortiguación de las
desigualdades debidas al capitalismo, lo cual implica tener el conocimiento a través de documentación, basada
en evidencia, sea de observación directa o de fuentes indirectas, con la aplicación del método científico de los
diferentes modelos de investigación, otra forma de abordar los objetivos está en razón de los destinatarios: si
ellos son específicos los objetivos singulares serán en forma de proyectos, los plurales serán en forma de
programas; si los destinatarios son genéricos, los objetivos singulares serán en forma de planes, los objetivos
plurales serán en forma de marco de acción.
Lo anterior señalado aplica también cuando se trata de elaborar políticas en el área de Alimentación y quizá la
diferencia estriba en la amplitud del tema y no en el impacto social. Es claro que la dificultad de la elaboración
de una política será de acuerdo al país de que se trate, entre las dificultades se puede considerar: tipo de
desarrollo, diversidad cultural, diversidad social, diversidad económica, distribución demográfica, educación,
aspectos de producción alimentaria, disponibilidad alimentaria y estado de salud de la población. Además, es
posible que existan dificultades inherentes a la creación de las Políticas sociales alimentarias, sin embargo, el
desarrollo sustentable de un país –nivel que puede diferir francamente (como es el caso de México) con respecto
a algunas regiones- es el que da sustento a la continuidad de la aplicación de las políticas sociales, entre ellas
las dirigidas al sector alimentario
Uno de los retos más importantes que enfrentan las políticas de salud y nutrición es el de llevar a cabo acciones
con recursos limitados y que respondan a las necesidades locales [3]. Así mismo para el desarrollo de políticas
tanto alimentarias como nutricionales es necesario tomar en cuenta factores biológicos, socioeconómicos y
culturales de la población a quienes serán dirigidas estas políticas. Dentro de los factores culturales y
socioeconómicos es importante destacar la utilización del patrón de consumo alimentario de la población (PCA)
el cual proporcionará una visión más amplia sobre la alimentación de la misma y las acciones orientadas en
materia de alimentación y nutrición estarán sustentadas en la realidad de la población ya que está determinado
por diferentes factores como la cultura alimentaria, hábitos alimentarios, disponibilidad de alimentos y acceso a
los alimentos considerando los niveles de ingreso de las familias.

�Con los determinantes mencionados, se debe construir un modelo alimentario – nutricional que pueda articular
la modernidad y la cultura alimentaria en el contexto socioeconómico donde se sitúa la población [4] e incida
favorablemente en disminuir la inseguridad alimentaria, la cual tiene alto grado de complejidad ya que está
compuesta de factores tales acceso a alimentos suficientes, variedad en la dieta, ansiedad causada por la
dificultad como el acceso a los alimentos y las normas para acceder a ellos de manera social y culturalmente
aceptable, entre otros [5].
Para poder lograr el objetivo que la Constitución impone, se debe tener en cuenta (y así lo menciona la Carta
Magna) el desarrollo sustentable de un país, definiéndose como [6]: “ aquel proceso auto sostenido y a largo
plazo, en virtud del cual la renta per cápita crece, sujeta a ciertos cambios estructurales y a ciertas restricciones
adicionales”. Al incluir este concepto en la Constitución se amplía la noción de salud a otras esferas, entre ellas
la económica y la social, puesto que el proceso de salud enfermedad no es unicausal, es decir, donde no
solamente actúa lo biológico- sino que es enteramente multicausal [7]. Es decir, inciden una cantidad importante
de factores que hacen que el proceso salud enfermedad desde el punto de vista biológico sea la parte terminal
del evento, es entonces que la sociedad, a través de sus actores, se encuentra involucrada en todo lo referente
a los diferentes factores que inciden sobre la salud.
México es un país considerado dentro del grupo de los “países menos desarrollados” lo cual corresponde a la
clasificación del Tercer Mundo o del Sur [8] o bien centro-periferia [9]; tiene tradiciones en cuanto a políticas y
programas alimentarios que vienen ejerciendose desde 1922, han estado dirigidos por lo general a diferentes
actores sociales que abarcan a consumidores, productores o intermediarios [10] buscando de alguna manera
incidir en la salud poblacional a través de la alimentación, mediante la modificación de diferentes factores
sociales y económicos. Sin embargo, las políticas y programas no debieran estar sujetas o expuestos a cambios
sexenales [11], sino más bien a los diferentes momentos y niveles de desarrollo en el país, esto pudiera
interpretarse como políticas alimentarias muy dinámicas y de cambios constantes, sin embargo no lo serían si
estuvieran vinculadas a políticas de desarrollo regional programado, en donde uno de los elementos importantes
de todo país es el campo.
De 1950 a 1980 la economía mexicana creció alrededor de un 6%, hubo un desarrollo industrial importante así
como del campo debido al ingreso de tecnología con un crecimiento promedio del 3% del PIB per cápita [12].
Durante esa época (1958) de industrialización sustitutiva, México tenía operando programas de alimentación
que estaban dirigidos a población de bajos recursos con la finalidad regular precios de artículos básicos y
protección a la economía popular; de 1961 a 1972, también abarcó a población rural y de bajos recursos con
objetivos subsidiarios al consumo de productos del campo; en 1970 había 13.5 millones de personas en el
medio rural con problemas de nutrición y alta marginación [13]; de 1972 a 1982 incluye a mujeres gestantes,
población infantil y a población con alto índice de marginación, los objetivos de esos programas incluyeron
educación a la población con respecto a los hábitos alimentarios, subsidio a la población, cambiar condiciones
de alimentación y nutrición, se utilizaron estrategias tales como créditos y subsidios en la producción y
comercialización de productos de alimentos, compras reguladoras de maíz y frijol, desayunos escolares,
incremento a salarios mínimos basados en la canasta básica, fomento a la producción de alimentos. [14].
En siguiente período, el fin de la industrialización sustitutiva, que comprende de 1985 a 1993, se inicia la
apertura al comercio internacional, la demanda interna disminuye y se exalta a la inversión extranjera, se
realizan las privatizaciones de la banca y la pequeña industria no logra afrontar dicha apertura, el crecimiento
apenas logra un 1.5% promedio en 10 años con lo cual se aumenta la brecha entre las clases sociales, los
ingresos, aumento de la economía informal, para 1996, 50 millones de mexicanos eran pobres y 20 millones se
encontraban en extrema pobreza [15], en esos momento prevalecían programas alimentarios que consideraban
como estrategias vigilar el estado de salud y nutrición al distribuir suplementos alimentario, apoyando la
educación y la salud así como realizando campañas más específicas de deficiencias tal es el caso de las
deficiencias de vitamina “A”. No se ha determinado exactamente a qué políticas económicas se encontraban
ligadas estas políticas o programas alimentarios dado que éstas últimas se entienden como políticas
eminentemente asistenciales, sin embargo concuerdan de alguna manera con el espíritu de la industrialización
sustitutiva en donde había que proteger el mercado interno dando protección a la industria, mientras tanto se
ayudaba a los sectores más necesitados a través de los programas alimentarios de tipo asistencial y solamente
uno de ellos tiene un enlace claro con la economía al establecer un aumento en el salario de acuerdo a la
canasta básica.
El caso Nuevo León, México

�Para el caso específico que nos ocupa en esta propuesta, en Nuevo León habitan 4;199,200 habitantes [16],en
donde el 85% de esta población es clasificada como urbana, de manera que el 15% se encuentra distribuida en
el resto del Estado; estamos hablando claramente de una población concentrada y otra con mucha dispersión,
cada una con los problemas característicos que envuelve los diferentes tipos de distribución poblacional. Se
trata de un problema de dualidad o polarización de tipo social, mencionado por Boecke en sus estudios de
economía [17], sin embargo es importante mencionar que el dualismo demográfico se acompaña de otros
dualismos no menos importantes y que cada subsistema –urbano y rural- contiene diferentes modos de
desarrollo que se tienen que analizar, de manera que no solo se debe medir en términos de dualismo, que es,
por lo general lo que podemos observar sin problemas, sino que aun dentro de esos subsistemas existen
diferentes desarrollos en donde podríamos explicar quizá la dificultad de exportar sistemas sociales modernos
hacia los lugares donde se desarrollan sistemas sociales tradicionales[18].
También dentro de la polarización demográfica, se puede hablar de estilos de desarrollo, esto implicaría
determinar (en cada municipio, región, localización urbana o rural, del Estado federativo) los indicadores que se
contemplan en lo referente a los estilos de desarrollo entre los que se pueden mencionar el PIB, empleo y
composición de demanda [19]. Es posible que dada la información obtenida, en el caso Nuevo León por
municipio, fuera necesario realizar cambios estructurales (“desplazamiento importante
de recursos
productivos de un sector a otro”,) hacia los municipios. Esto implica, que se desarrolle transferencia tecnológica
hacia los municipios menos desarrollados a fin de que la generación de empleo en esas zonas se lleve a cabo
[20].
Una razón que puede influenciar el cambio estructural puede ser la elevación de la demanda alimentaria, lo cual
significa que se debería otorgar recursos al campo, entre ellos habría que establecer tecnología que no solo
minimizara la mano de obra sino que tuviera mayor rendimiento por unidad de tierra sembrada [21] con lo cual
la agricultura podría disminuir el efecto de dualismo tanto en el ámbito municipal y regional, sin embargo, los
cambios estructurales en México pueden llevar consigo necesidades en cuanto a desregulación productiva y se
sabe que los efectos positivos de una mejora regulatoria pueden ser palpados en termino medio de hasta 10
años [22], es decir, para llegar al cambio estructural en algunos casos se debe mejorar la política desregulatoria.
Estas tareas de encontrar el camino más rápido en la desregulación de ciertas reformas estructurales en el
campo a fin de apoyar en la eficientización de la producción agrícola se pueden transformar en aprendizaje para
así lograr integrar las políticas sociales a las económicas [23].
Las políticas alimentarias siempre han sido excluyentes, es decir, solo toman en cuenta a los sectores
poblacionales mas necesitados, a esta condición de actuar se le a atenuado al llamarla de
manera “discriminación positiva”. Actúan a manera de subsidios, sin embargo, están expuestas a los planes
sexenales o bien son dependientes de las diferentes políticas económicas. Estas actuaciones sólo mantienen
el sistema de polarizaciones en los estados y municipios del país. Las políticas sociales alimentarias debieran
ser practicadas en coordinación y no en subordinación a las políticas económicas de un país, así mismo, deben
tener impacto para que la población tenga un cambio de actitud hacia los aspecto sociales y desarrollo de su
entorno. Deben buscar, junto con las políticas de desarrollo, un cambio estructural en el ámbito nutricio de las
poblaciones y pasar de ser políticas y programas asistenciales (muchos de ellos de manera directa en la
población) a la función de cambio estructural.
Propuesta de política social alimentaria nutricional para Nuevo León. México
Invertir en la alimentación y nutrición es apoyar el desarrollo de una nación asimismo es reducir la extrema
pobreza de la población. Según McDonald y Lawrence [24] considera que la nutrición es la base para el
desarrollo de cualquier nación, lo expresa claramente en la siguiente frase: “Una nutrición mejorada, es un
primer paso importante hacia el desarrollo del capital humano y la reducción de la pobreza”.
Ésta aseveración lleva implícita el hecho de la relación buena nutrición-desarrollo, mala nutrición-pobreza, sin
embargo, en el mundo actual, globalizado, en donde la mercadotecnia tiene la capacidad del manejo de grandes
volúmenes alimentarios, implícitamente no está tomando en cuenta los excesos que en materia de alimentación
se están viviendo dada la relación nutrición-pobreza. El patrón de Consumo Alimentario (PCA) está fuertemente
asociado a factores culturales, nutricionales, socioeconómicos y demográficos. Determinar el PCA es conocer
lo que la población consume de manera cotidiana además de un acercamiento al entendimiento de los factores
asociados a los consumos en las regiones, conjuntamente, el conocimiento holístico de la alimentación de las
comunidades o regiones del país apoya el desarrollo de políticas alimentarias [25] que coadyuven en el
desarrollo sustentable de la región.

�Se debe tomar en cuenta que la oferta alimentaria puede romper con los patrones alimentarios regionales [26]
y según Schuh [27], el problema de la seguridad alimentaria se debe principalmente a la pobreza y por lo tanto
la adquisición de alimentos es debida a la falta de medios. Es posible que en Nuevo León existan indicadores
que manifiesten una expresión de posible asimetría social y por lo tanto se genere la necesidad para caracterizar
el patrón alimentario en base a las regiones, niveles de ingreso y/o niveles de marginación. En Nuevo León, el
PCAF se caracterizó por 451 alimentos [28], sin embargo al estratificarlo por estrato de ingreso la variedad de
alimentos disminuye hasta el 64.51% en el estrato alto de ingresos, lo anterior como resultado de la mono dieta
homogeneizada que se está presentando en la actualidad, entre los 20 alimentos de mayo frecuencia y
porcentaje de familias que los consumen, se puede mencionar que los cereales son el grupo que tiene el mayor
porcentaje de alimentos, en el estrato bajo de ingresos contiene al 25%, el estrato medio de ingresos al 30% y
en el estrato alto de ingreso al 35%; le siguen en frecuencia las verduras con el 20%, en el estrato bajo de
ingresos e igual cantidad (15%) los estratos medio y alto de ingresos. El resto de los grupos alimentarios en
todos los estratos contiene cada uno entre el 5% y el 10%. En el estrato bajo de ingresos el 41.2% de los grupos
de alimentos que se consumen proporcionan menor cantidad de calorías, proteína y grasa en promedio con
respecto a los estratos medio y alto de ingresos y solo en el 23.6% y 29.4% aportan mayor cantidad de calorías
en promedio con respecto a los estratos medio y alto de ingreso.
Justificación
Según Juárez [29] las crisis económicas de los países hacen que sectores de la población tengan restricciones
al acceso en alimentos mientras que otros sectores tiene consumos sofisticados por lo tanto la alimentación
puede reflejar el nivel de vida dado los factores sociales y económicos que inciden en la alimentación. El patrón
de consumo alimentario (PCA) de Nuevo León consta de 451 alimentos sin embargo solamente 13 alimentos
cumplen con el criterio de universalidad que se utiliza en la construcción de la canasta básica alimentaria, esto
es, solo 13 alimentos son consumidos por el 25% o más de las familias encuestadas. [30].
En el reporte de la Organización de las Naciones Unidas [31], se informa que el grupo alimentos de mayor
disponibilidad en México fue el de los cereales cuando en Nuevo León ocupa el cuarto lugar en frecuencia y
porcentajes de familias que los consume, el informe también reporta que en México que el grupo de las verduras
se encuentran en el 7º lugar, productos del grupo de cárnicos en 4º lugar, leche y huevo en 3º, y el grupo de los
tubérculos en 8º en accesibilidad. Los alimentos con mayor frecuencia y porcentajes de familias que [32]
consumen en Nuevo León son el huevo, la tortilla, el frijol, las bebidas de cola, leche y aceite de cártamo, asi
mismo, la Organización de las Naciones Unidas reporta que la energía que se suministra en México proviene
en el 64% de los hidratos de carbono, el 11.3% de las proteínas y el 24.7% de los lípidos, mientras que en en
Nuevo León la energía consumida proviene en el 29.62% de los hidratos de carbono, el 24.60% de las proteínas
y el 45.78% de las grasas es decir, están invertidos los porcentajes de los macronutrimentos de donde proviene
la energía.
Los alimentos ocupan el primer lugar en el destino del gasto de las familias , en el año 2000 se destinó el 29.93%
siendo el año en que el porcentaje fue más bajo. Según la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares de
Nuevo León, los deciles I y II de ingresos destinaron entre el 41.5% y el 47.3% del ingreso a la compra de
alimentos [33]. Al estratificar el PCAF por ingreso disminuye la variedad de alimentos en cada estrato, pero sin
importar el estrato de ingreso, la tortilla de maíz ocupa invariablemente el primer lugar en frecuencia y porcentaje
de familias que los consume [34]. Las diferencias al estratificar la alimentación por ingreso, la frecuencia y
porcentajes de familias que los consume y los precios de algunos alimentos según la Procuraduría Federal del
Consumidor [35] hace pensar en la importancia del binomio ingreso-precio al consumidor en la obtención de
estos tipos de alimentos, por ejemplo, el Kg. de carne de res molida que tenía un precio de $26.00 pesos y de
la carne de bistec $40.00 pesos hace pensar en la importancia del binomio ingreso-precio al consumidor en la
obtención de estos tipos de alimentos; el pollo con el precio de $18.70 pesos el Kg. de manera similar, aunque
menos marcada, muestra las diferencias dada la estratificación por ingreso. En las familias del estrato bajo de
ingresos, se consume menos energía en promedio en casi el cincuenta porciento de los grupos de alimentos
en relación a los estratos medio y alto. Desde el punto de vista nutrimental, se encontró que en los estratos
medio y alto de ingresos, los refrescos ocupan un lugar importante en la frecuencia y porcentajes de familias
que los consume por arriba de la leche mientras que en el estrato bajo de ingresos la diferencia no es importante;
en la mayoría de los casos, las familias del estrato alto de marginación consumen en promedio menos energía,
proteína, grasas e hidratos de carbono como resultado de los bajos promedios de consumo de alimentos.
Al asociar la reducción en el ingreso semanal por familia con el porcentaje de alimentos que proporcionan
energía, proteína y grasas al pasar de un estrato de EM inferior a uno superior, se dieron correlaciones
significativas (r=0.896, r=0.8691, r=0.8204 respectivamente), no así para los hidratos de carbono (r=0.7441), lo
que indica que el menor acceso a este grupo de alimentos que aportan los tres primeros macronutrimentos

�conforme se incrementa la marginación como resultado del ingreso medio semanal por familia. Al agregar la
dimensión alimentaria caracterizada como Índice de consumo de Macronutrimentos (ICM) al Índice de
marginación (IM) que ha desarrollado el Consejo Nacional de Población (CONAPO), se encontró, que el IM en
27 de 50 municipios que se estudiaron en el año 2000 desarrollaba tendencias hacia el aumento de la
marginación en los municipios de Nuevo León. Asimismo se encontró que el ICM está asociado al IM en Nuevo
León. En las familias encuestadas, el porcentaje con ICM bajo es mayor que las que tiene ICM adecuado o en
exceso [36].
La medición de la pobreza data al menos desde 1902 cuando en la ciudad de York, Inglaterra, se evaluó la
pobreza a través de la medición de requerimientos de energía y proteína lo cual se le llamó “canasta
alimentaria”, dicho procedimiento se volvió común al grado que formaría parte de la medición de las línea de
pobreza y medir así la pobreza absoluta [37] y con este criterio se pudo establecer en una región o país en base
a dichas mediciones en el nivel nacional e internacional [38]. La canasta básica alimentaria (CBA) se utiliza para
fijar los salarios mínimos y se puede tomar en cuenta el promedio de consumidores de alimentos por familia
estableciendo con ello la canasta básica alimentaria familiar (CABF), asimismo sirve para las necesidades
básicas, especialmente de granos, en el país o regiones, también se ha utilizado para la identificación de
productos que deben ser regulados en cuanto a precios, por lo tanto el precio de la CBA es de utilidad para
determinar los grupos sociales en el aspecto de seguridad alimentaria, además, en la población asalariada se
puede estimar la capacidad de compra en alimentos comparando su salario mensual con el coste de la CBA y
así determinar el número de salarios necesarios para cubrir los requerimientos alimentarios [39].
En el año 2000 había economías en Centroamérica que requerían menos veces el salario mínimo para dicho
acceso [40]. Aunque el número y los alimentos se mantienen en las CABF de los años 2000 y 2005 los costos
en ellas si tienen diferencias. En el año 2000 el costo de la CBAF fue de $54.80 pesos diarios / $383.60 pesos
a la semana y para poder cubrir esta CBAF se requerían al menos 1.56 veces el salario mínimo, el costo de la
CBAF en el año 2005 fue de $61.70 pesos diarios / $431.93 pesos a la semana y para poder cubrir esta CBAF
se requerían 1.37 veces el salario mínimo, las veces de salario mínimo para acceder de la CBAF han disminuido,
el aumento en las percepciones salariales entre ambos años han sido mayor con respecto al aumento en el
costo de la CBAF, La razón en costo de la CBAF en el 2005 con respecto al 2000 es de 1.13 veces mientras
que la razón del salario en esos dos años de de 1.28, es decir, mientras que la CBAF aumento el 13% el salario
aumento en el 28%, sin embargo, nominalmente el ingreso sigue siendo insuficiente cuando se trata de cubrir
la CBAF [41] con lo que se puede afirmar que México tiene el mismo comportamiento en cuanto a el resto de
América Latina en cuanto a la inseguridad alimentaria por concepto de derecho alimentario.
Marco Legal
El artículo cuarto de la Constitución Mexicana [42], reconoce el derecho a la salud en la población para poder
alcanzar el desarrollo sostenido, al ser establecido éste derecho, la salud se eleva a rango constitucional, sin
embargo, .En éste momento la percepción del proceso salud enfermedad es vista – desde la esfera de atención
a la población- en base a dos componentes muy importantes, la prevención y la curación, que por lo general se
enfocan desde el punto de vista biologicista, sin embargo la población en general, deja a un lado el aspecto de
desarrollo sostenido pues implica esferas mas tenues que no se pueden percibir y fácilmente manejables por
los sistemas gubernamentales o privados. En otro de los apartados del capítulo refiere que las niñas y los niños
tienen el derecho a la alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral. En el
Programa Nacional de Salud 2001 – 2006, en la línea de acción que se refiere a “Mejorar la Salud y la Nutrición
de los miembros de los pueblos indígenas” que delimitado a ese grupo poblacional, se requiere que en Nuevo
León se ampliar a la población en general. La constitución política de Nuevo León, [43] en el titulo primero de
los derechos del hombre, capítulo tres, refiere que toda persona tiene derecho a la protección a la salud, la ley
determinará las acciones para tal efecto. En este sentido la alimentación y la nutrición son factores que deben
ser previstos en el concepto de salud dadas las consecuencias de de su impacto en la salud de los individuos.
Objetivos
Objetivo General
Impulsar, mejorar y vigilar la buena alimentación y nutrición en la población de Nuevo León a través de leyes,
normas y acciones que se sustentarán en programas de apoyo directo, educación en nutrición y alimentación
así como en la vigilancia epidemiológica de la nutrición y alimentación.
Objetivos rectores y estrategias

�Objetivo Rector 1
Promover, fortalecer y evaluar la buena alimentación y nutrición en Nuevo León.
El aseguramiento en la nutrición y alimentación de calidad en la población de Nuevo León a través del
cumplimento de leyes y normas con objetivos claros fomentará el desarrollo del Estado y disminuirá los
indicadores de salud que dependen de la alimentación.
Estrategias
a)

Creación del Consejo Estatal de la Nutrición y Alimentación en Nuevo León (CENyA-NL)

La creación del CENyA-NL implica la participación del Gobierno de Nuevo León, Sociedad Civil y Organismos
no gubernamentales, se encargará de la promoción de leyes y normas que apoyen a la alimentación y nutrición
en Nuevo León.
b)

Fortalecimiento los programas de educación alimentaria y nutricional en la población de Nuevo León.

Los programas de educación alimentaria y nutrición apoyan a la población en el conocimiento en la selección
adecuada de alimentos, promueven las guías alimentarias, promueven en la población la utilización del
etiquetado de los alimentos.
c)

Establecimiento del Programa Estatal de vigilancia de la nutrición y alimentación en Nuevo León.

Es necesario fortalecer la información actualizada en nutrición y alimentación en Nuevo León a través de la
obtención periódica de información del estado nutricio de la población y el tipo de alimentos que consumen.
d)
Fortalecimiento de la investigación en nutrición y alimentación a fin de favorecer el conocimiento de los
factores que inciden en el acceso a los alimentos.
Las crisis sociales y económicas conllevan cambios en los factores que inciden en el acceso a los alimentos
asimismo la tecnología de alimentos se encuentra en constante avance a fin de lograr productos de mejor
calidad.
e)
Retroalimentación a la sociedad sobre el impacto de la aplicación de leyes, normas y estrategias en el
campo de la nutrición y alimentación en Nuevo León.
A través de la evaluación de las acciones que apoyan las leyes y normas, la sociedad podrá determinar las
acciones futuras en materia de nutrición y alimentación en Nuevo León.
Objetivo Rector 2
Mejorar la universalidad de los alimentos en la población de Nuevo León.
Mejorar la universalidad implica ampliar la variedad de alimentos que consume la población de Nuevo León
dado que solo 13 alimentos cumplen con ese concepto.
Estrategias
a)

Establecimiento de subsidios a los alimentos de mayor frecuencia modal de consumo en Nuevo León.

La inversión en nutrición y alimentación en la población de Nuevo León redundará en mayor desarrollo y menor
gasto en aquellos padecimientos que a causa del acceso deficiente a los alimentos.
b)

Fortalecimiento de los programas de ayuda directa y desayunos escolares con alimentación variada.

�La nutrición y alimentación en la infancia es la inversión primordial para la futura población, ella debe estar
contemplada el efecto biológico y social.
Objetivo Rector 3
Disminuir la extrema pobreza en la población de Nuevo León.
Uno de los elementos que implica disminuir la pobreza extrema es que la población tenga acceso a la canasta
básica de alimentos en Nuevo León.
Estrategias
a)
Establecimiento de programas y subsidios necesarios a los alimentos que constituyen la canasta básica
alimentaría a fin de asegurar el acceso a los alimentos que la constituyen.
El seguimiento para el abasto y a los precios de alimentos que conforman la canasta básica alimentaria en
Nuevo León podrá asegurar de manera continuada la disminución en el número de familias que se encuentren
en el rango de extrema pobreza.
Conclusiones
La propuesta toma en cuenta los elementos propios de Nuevo León, México en materia de alimentación tales
como el patrón de consumo de alimentos el cual permite establecer la frecuencia y porcentaje de familias que
los consumen y la variedad de alimentos consumidos, también toma en cuenta elementos de la pobreza como
lo es la propuesta de la canasta básica alimentaria que se construyó a partir de alimentos que cumplen con el
concepto de universalidad y que además se consumen en Nuevo León, en ella también se analiza la capacidad
de acceder a los alimentos al comparar su precio con el ingreso monetario; asimismo está incluida la apreciación
que resulta de incorporar la dimensión alimentaria a la medición de pobreza a través del Índice de Marginación
que realiza el Consejo Nacional de Población. En lo que respecta al marco legal se apoya en el artículo cuarto
de la Constitución Mexicana, en el Programa Nacional de Salud 2001 – 2006 y en lla Constitución política de
Nuevo León. Dado lo anterior, la política social alimentaria propuesta, permite incluir en las estrategias
elementos de la dimensión alimentaria y elementos de la dimensión pobreza que estarán actuando a favor de
la mejora en la alimentación y en el combate a la pobreza de las familias de Nuevo León.
Resumen
Las Políticas Sociales tienen como fin el que la población se pueda desarrollar convocando a los diferentes
actores que intervienen, así también deben tomar en cuenta los elementos en los que se encuentran inmersos
la población. Las políticas sociales alimentarias debieran ser practicadas en coordinación y no en subordinación
a las políticas económicas de un país.Nada es diferente a lo comentado cuando se trata de elaborar políticas
en el área de Alimentación, quizá la diferencia estriba en la amplitud del tema y no en el impacto social. Invertir
en la nutrición y alimentación se apoyar el desarrollo de una nación asimismo es reducir la extrema pobreza de
la población. Uno de los retos más importantes que enfrentan las políticas de salud y nutrición es el de llevar a
cabo acciones con recursos limitados y que respondan a las necesidades locales. La propuesta toma en cuenta
los elementos propios de Nuevo León en materia de alimentación tales como el patrón de consumo de
alimentos, elementos de la pobreza. En lo que respecta al marco legal se apoya en el artículo cuarto de la
Constitución Mexicana, en el Programa Nacional de Salud 2001 – 2006 y en La Constitución política de Nuevo
León. Es entonces, que la propuesta permite incluir en las estrategias elementos de la dimensión alimentaria y
elementos de la dimensión pobreza, que estarán actuando a favor de la mejora en la alimentación y en el
combate a la pobreza de las familias de Nuevo León (México).
Palabras clave: Política alimentaria, Política social
Abstract
The Social Policies have like aim the one that the population can be developed summoning to the different actors
who take part, thus also must take into account the elements in which they are the population immersed. The
nourishing social policies would have to be practiced in coordination and not in subordination to the economic

�policies of a country. Nothing is different from commented when it is to elaborate political in the area of Feeding,
perhaps the difference is based in the amplitude of the subject and not in the social impact. To invest in the
nutrition and feeding to lean the development of a nation also is to reduce the extreme poverty of the population.
One of the most important challenges that they face the policies of health and nutrition is the one to carry out
action with limited resources and that respond to the local needs. The proposal takes into account the own
elements Nuevo Leon State in the matter of feeding again such as the landlord from consumption from foods,
elements of the poverty. With regard to the legal frame one leans in the article fourth of the Mexican Constitution,
in the National Program of Health 2001 - 2006 and in the political Constitution again Nuevo Leon State. He is
then, that the proposal allows to include in the strategies elements of the nourishing dimension and elements of
the dimension poverty, that will be acting in favor of the improvement in the feeding and the combat to the poverty
of the families again Leon (México).
Key word: Nourishing policy, Social policy
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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