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                    <text>ORGANO MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

Al\1O VII

Consideraciones
Generales sobre el
·Bachillerato Mexicano
La Universidad de Nuevo León tiene · implantados los siguientes Bachilleratos :
a) .- Derecho y Ciencias Sociales.
b) .-Ciencias Físico Matemáticas.
I
c) .-Ciencias Biológicas.
d) .-Ciencias Físico Químicas.
e) .-Bachillerato Técnico para Ingeniería Mecánica y Electricista.
La multiplicidad de bachilleratos de que se hace relación anteriormente, puede reducirse a dos tipos fundamentales: uno de letras y el otro de
ciencias, con sub-especies correspondientes a las diversas carreras profesionales en que desembocan estos últimos.
Tal situación tiene su fundamento en la idea de que el bachillerato constituye la preparación específica para una enseñanza profesional. Frente a
tal noción hay la idea de que ese ciclo represente una instancia autónoma,
única, de la educación universit&lt;tria. Puntos en que radica a nuestro parecer, toda la significación del debate entre un bachillerato único, dos o múltiples, aquél organizado con base en las humanidades y los últimos apoyados en disciplinas científicas.
Bajo esta fórmula de presentación del problema se reproduce la secular
polémica del clacismo y la modernidad, trasladada del terreno ideológico al
campo de la enseñanza superior . En otro aspecto, es la discusión entablada
entre la formación humanista y la de tipo científico, como ideales optativos
de la educación contemporánea.
Esta disputa tiene también antecedentes históricos con características
propias, en la organización educativa de México. Bastará recordar muy someramente los intentos de reforma a la enseñanza escolástica, de parte de
los cartesianos, bajo el propio régimen colonial. Posteriormente, las pr imeras tentativas d el movimiento liber al, que cuajaron en las postrimerías
del siglo XIX con la organización de la educación primaria, secundaria y
preparatori a, bajo el influjo de las ideas positivistas. Tales propósitos iniciales, y su definitiva consagración, estaban inspir ados en un ideal científico renacentista y lograron imponerse a aquel tipo de educación que, mezclado con p rejuicios de índole social y con tendencias religiosas, era de filiación clásica o h umanista.
Desde estos remotos antecedentes h a seguido desplazándose bajo fórmulas diversas, reproduciéndose en el fondo la misma cuestión educativa, ind ependientemente de las implicaciones sociales o políticas de la respectiva
tendencia, un problema siempre candent e que no parece tener una resolución definitiva en el terreno histórico: ¿Son las lenguas clásicas, los autores
latinos y griegos, los filósofos, las obras de arte de Grecia y Roma y los historiadores de esas grandes culturas, quienes deben informar la educación
.de la juventud? ¿A cambio de gn culto r efinamiento deberá preferirse instruir a la juventud en las disciplinas cient íficas, para adiestrar su capacidad
técnica y de servicio social?
En el terreno de las realizaciones histór icas, México como otros países
h a ido superponiendo un ideal al otro, sin r esolverse de una manera tajante- por cualquiera de los extremos. Aún el positivismo mantuvo asignatu:ras que se injertaron en las disciplinas científicas como un recuerdo, un
homenaje o quizá una prolongación de los ideales humanísticos. Tal es el
caso de los estudios griegos y latinos, la literatura y las disciplinas de índole filosófica.
Por otra parte, el positivismo pudo lograr esa solución mezclada de
Ciencias y Humanidades, a causa de la secreta inspiración de su doctrina
en la religión de la humanidad, los ideales patrióticos y el valor de la inteligencia como móvil del progreso humano. Tuvo a su favor, por otra parte,
1a realidad social y politica de l\Iéxico que le dió oportunidad de forjar una
ins.titución prácticamente desaparecida en nuestros días, o sea la Escuela
Pasa a la Pág. 2

NUM. 10

OCTUBRE DE 1950

élocación a

1

iordano &amp;uno
Francisco HERNANDEZ Y URBINA.

" . .. las alas seguras al aire tiendo,
ni temo obstáculo de cristal o vidrio,
más hiendo los cielos y al infinito me yergo".
" Quien muere en un siglo
vive en todos los demás".
Giordano Bruno.

-1Es necesario hacer un paréntesis para evocar solemnemente la figura del ilustre monje y filósofo naturalista, Giordano Bruno, quemado en la pira inquisitorial del Campo de'
Fiori, en Roma, el 27 de febrero de 1600.
Cumplidos los trescientos cuarentinueve años de aquel
inhumano sacrificio, realizado por los titulares del ttSanto Oficio de Roma", y en vista de que en algunos-pueblos del mundo aún están en plena vigencia los procedimientos de aquella
horrorosa institución, quiero referirme al ejemplo más digno
de los monjes revolucionarios de Italia, al último y más grande de los filósofos del Renacimiento: a Giordano Bruno.
Como la generalidad, por r azones especificas, ignora las causas concretas
que determinaron la muerte del célebre nolano, debo revisar brevemente
las condiciones históricas de aquel minuto italiano, europeo y mundial.
Por razones disciplinarias y lógicas,
es necesario exponer siquiera una minima parte del pensamiento de la antigüedad griega, por consider arla como uno de los más grandes e importantes basamentos de las culturas posteriores. Desprecio de una vez -con
el respeto que siempre me han merecido las cosas y doctrinas que meteóricamente pasaron por el mundo filosófico- el idealismo que creara, por
ejemplo, "la música de las esferas" y
los misterios órficos y eleusinos con
que el acaudalado Pitágoras nebulizó
el cerebro de centenares de jóvenes
en el funesto Instituto de Crotona.
Tan:poco juzgo como fundamental referirme a la esencia de las catalépticas hipóstasis de Plotino, por considerarlas meras vaguedades de la enteca escuela neo-platónica; y porque ni
aquellas ni éstas posiciones especulativas apor tan los materiales deseados para el problema que me propongo desarrollar.

En cambio, sí es cardinal y conveniente, además, enfocar los puntos de
vista capitales del socr atismo milenario, porque en cierta forma vienen a
ser , con las modificaciones consiguientes, el alma de la vida cultural de muchos siglos posteriores.
En efecto: se afirmó -desde el primer momento en que Sócrates discurrió en las calles y plaza de Atenas-,
que se trataba de un hombre extraordinariamente dot ado de las mejores
virtudes morales y de una vasta e inimitable sabiduría; que era el ejemplo
más preclaro de un ciudadano de
"conciencia plena y clara" y portador
de un "sólido equilibrio interior'!; que
por eso era el filósofo más eminente
de su tiempo, según se comprobaba
con las tesis sustentadas por él, de
que no hay ni puede haber más concepción que la que responde por el
"inconmovible imperio de la r azón sobre los sentidos y los sentimientos",
ni más postulados que los que expresan: "La virtud es ciencia". "Nadie daña voluntariamente a los demás". ''Nadie es voluntariamente perverso". • .
Mas estas afirmaciones t eóricas, revisadas en el plano de las realidades
Pasa a la Pág. 7

�'
te y archivista, ha habido en todo' la interrogación y el desencanto.
La mediocridad del Bachillerato Metiempo otro ideal del mismo nombre,
Preparatoria, donde graduó la enseque puede y debe reconciliarse con las xicano -Y me atrevo a arrastrar con
ñanza post-primaria y pre-universitatendencias científicas y técnicas de él la Secundaria- proviene fundamenria en un ciclo educativo hasta cierto
,
la vida moderna. Otro espiritu huma- talmente de dos factores:
punto integral, claro y preciso.
a} .-La escasez de recursos humanista que favoreció en un tiempo la
síntesis cristiano-helenista de la época nos y técnicos, para atender el exce·so
El principal factor que contribuyó
medieval
o la forma acuñada por el de población escolar.
al éxito de esa enseñanza preliminar
Cuando las necesidades de dirección Renacimiento entre la Ciencia y los
Y, como consecuencia, en parte de
de los estudios universitarios, fué el social de un pueblo las tenia encomencarácter limitado de estos últimos a dadas. una mino ria selecta, cuyo bien- clásicos. Un humanismo que está más lo anterior:
b) .-La deficiente organización del
un grupo reducido de profesiones, estar económico estaba garantizado de en el acto, que en el contenido determinado
de
las
materias
a
saber.
'
trabajo
intelectual.
principalmente las llamadas liberales, antemano, la juventud que se entregaSería
excesivamente .largo detallar,
·sobre las cuales babia una corta afluen- ba al aprendizaje de las lenguas y cáAsi como hay una tecnologia de las
cia social, favorable a la lenta absor- nones clásicos, podria y debía recibir Humanidades, se dá el caso de un hu- en prolija enumeración, todas y cada
ción de los conocimientos por parte de esos estudios con toda la. fina selecti• manismo de la Ciencia. Ello no sería una de las condiciones en que se enjóvenes procedentes de la clase media vidad qne ellos exigen, la tranquilidad posible si una y otra posición no ad- cuentra, bajo este doble aspecto, la enmexicana, en incipiente evolución so- y el bienestar que los rodean, y la len- mitiesen conciliación. Quiere decir señanza preparatoria. Dibujemos rápidamente y a grandes trazos un breve
cial y política.
ta apropiación a través de la cual se que ni la ciencia ni el humanismo se bosquejo de la escena.
caracterizan por la exclusivilidad de
Conviene señalar este cuadro de cir- perfeccionan.
Al ahogo fisico de un redacido sasus objetos, en cuyo caso sería imposicunstancias ambientes, en el éxito de
Imponer el modelo de . Bachillerato ble super-poner una forma a la otra. lón de clases, repleto de adolescentes
en plena ebullición de la vida, ·se sula preparatoria de tipo positivista, pa- clásico, en la actualidad de un mundo
ra no incurrir en el error de repetir ~ujeto a gran velocidad de cambios, es Más bien parecen coincidP-ntes en un ma la asfixia mental de una cátedra
bajo circunstancias diversas, un mode- para la .g eneralidad de los jóvenes nna propósito común, a saber: dar al hom- que languidece en la linea de menor
lo que en las condiciones actuales pue- exigencia contra la naturaleza de la :vi- bre los medios necesarios para reali- resistencia, con exigir del alumno la
zar la vida común e individual, en plede ser caduco.
da y, en consecuencia, inoperante eñ na posesión de los goces supremos de lección memorizada de un libro de
texto. Tras de los cincuenta minutos
la verdad, la belleza y el bien.
Ahora, en forma muy limitada haga- la práctica.
de rigor y un breve respiro, se vuelve
mos la enumeración de los hechos que
Si por otra parte quisiésemos estaa
lo mismo, hasta llenar las horas reLos antiguos no hubiesen concebido
condicionan la actual enseñanza uni- blecer un Bachillerato único a base de
un humanismo sin ciencia, por ser glamentarias del programa, cinco, a
versitaria:
las disciplinas científicas, cometería- monstruosa para ellos la , existencia de veces seis por día. Así, por meses tilo.-Un enorme superávit de pobla- mos también un grave error. Preci- una ciencia enemistada del hombre. rando a pasar el tiempo mientras lleción escolar, que independientemente samente, una de las consecuencias de Debe parecernos a nosotro~ igualmen- gan }os exámenes.
Vienen éstos y el estudiante queda
de los recursos pobrísimos de nuestras la transformación científica ha sido te inaceptable una ciencia sin huma~
instituciones, impone eso que ha dado derrocar el ideal de validez universal nismo, a menos que se tome por este suelto, al fin, de la operación diaria.
en llamarse en términos económicos para varios o alguno en particular de último una forma de saber que desde- Puede optar por la dura disciplina de
un fenómeno masivo. Esto es, la ijni- los principios que les sirven de funda- ñe las urgencias más inmediatas de la sorber de memoria innumerables páginas de cada texto; recurrir al engaño,
vida contemporánea·.
versidad actual tiene que enfrentarse mento.
tentar la suerte de una ficha -al mocon enormes masas de estudiantes, suLas matemáticas no pueden ostentar
En la raiz de toda educación existe mento de la prueba- o, en fin, deserjetos a una inestabilidad psicológica y ya, y aún . menos esa generalidad de el hufu.anismo. Sin éste, mal puede
politica, que no se ha conocido ante- conocimientos que se llama la Física, concebirse la intención, pedagógica, la tar de los exámenes.
l\.'luy pocos mantienen heróicamente
riormente.
la representación única de la Ciencia. búsqueda de la verdad y la trasmisión una actitud de trabajo y curiosidad
organizada de los conocimientos a tra- por sus estudios~ en un ambiente que
2o.-EI fenómeno condicionante del
En cuanto haya sido aceptado el vés de la Universidad.
anterior, es la enOrme transformación
amodorra en el aula o invita, fuera de
principio de conformación del Bachioperada en las bases de la -Sociedad
ella, al desorden y el estrépito en comA
titulo
de
la
discordia
entre
las
lellerato a una orientación científica, semexica"na que, a la par con sus muta- rá dificil· concebir un tipo único, de tras y las ciencias, no deben desdeñar- pensación de aquél.
ciones económicas y políticas, ha en- cuyo modelo universal han de brotar se el carácter formativo, estructural de
Durante las clases no siempre asiste
gendrado fuerzas que hacen estallar la las técnicas correspondientes a la di- la esencia humana, que aquellas repre- el profesor, afortunadamente. Otras
antigua estructura universitaria. Asi, versidad de profesiones.
sentan, ni el contenido de verdad y , suspensiones de labores proceden de
diversos motivos, no pocas veces las
tenemos:
eficacia que contienen las últimas.
huelgas estudiantiles. Los programas
¿ Qué hacer, en consecuencia?
a) .-La creciente exigencia de exSi ello es así, se desvanecen muchas quedan truncos o se ven a la carrera
Antes de dar respuesta a esta temepansión en el cuadro de las profesio- rosa interrogación, hagamos una breve sombras que oscurecen e1 problema del para cubrir el expediente. Al final, la
nes reconocidas, para adaptarlas a las . y última consideración respecto del Bachillerato y de la Educación Secun- memoria, como lloica salvación del esurgencias de transformación social que
problema del humanismo y la técnica. daria, también. Perseguimos a través tudiante y escudo que protege al prooperan en el exterior. No sólo se abren Frecuentemente se les ha mostrado co- de esta polémica un fantasma, sin dar
fesor.
nuevas escuelas o Facultades, sino que mo adversarios irreconciliables, como un solo golpe a la realidad que engen¿ Gabinetes de Física, laboratorio, bilas que ya existen se desgajan en espe- fuerzas enemigas en que cada una de dra el verdadero problema.
blioteca, n;rnseos?
cialidades cada vez más cdncretas y li- ellas opera la destrucción de su conLa incuria va haciendo su obra desPlantear con toda claridad y correcmitadas.
trario. Tal concepción oscurece el pro- ción la cuestión que nos embarga, aiin tructora, a la vez que deja el testimob) .-Una presión creciente sobre la blema y es en buena parte responsable cuando la salida sea remota, nos ga- nio de la iniitil existencia de esos insenseñanza para reducir, y hacer más de que nos enredemos en disputas de naría comprensión, tiempo y amista- trumentos del conocimiento. La misma actividad deportiva es poco freútil la temporada de estudios. Jóvenes palabras estériles y vagas.
des.
cuentada,
a causa del embotamiento
'
que pasa11_ largos años en las aulas uni·¿ Cuál es el problema del BachilleraSi el humanismo se concibe· a la maversitarias y que, a la postre, salen re- nera de un cuerpo de doctrina, deposi- to mexicano'! ¿ Será acaso que se están de las energías diarias con la sola asistrasados con respecto a las urgencias tado en urnas sagradas e inmutables, produciendo brillantes humanistas, en tencia a los cursos acadé1?.icos.
técnicas y económicas de la sociedad.
Algunos opinarán que el cuadro andonde se guardan las lenguas clásicas perjuicio del adelanto cien tilico? ¿ O
terior
es demasiado sombrio y quizá
c) .-La existencia de un ciclo de en- y el conocimiento minucioso y erudito qwza, científicos y técnicos, desproseñanza post-primaria desgajado de la de Grecia y Roma, es indiscutible que vistos del sentido · humano de la cul- haya algo de razón en su juicio, pero
se recarga la tinta para destacar la
antigua Escuela Preparatoria (sus pri- la reconciliación no puede conseguir- · tura?
escena en toda su fuerza plástica y
meros tres años), que ha absorbido por se con los estudios hechos sobre las
No, se &lt;lira conmigo. Lo que la mix- dramática. Habrá instituciones universi sola la tarea de la formación del Ciencias exactas y naturales. Sólo que tura de ambas conce_pciones nos arroadolescente, ~n un sentido educativo se ha cometido la equivocación de con- ja es un producto intelectual que, so- sitarias que no han llegado aún a esta
integral, que ha desplazado los obje- siderar que eso sólo es humanismo, sin bre muy abundante, es mediocre. Acep- experiencia, otras estarán en vías de
reparar por otra parte que muchos de temos la réplica como buena y sigamos resolver o ya tendrán resuelto probletivos del Bachillerato.
mas de esta índole; pero la descripTales condiciones determinan los los que se dedican a esos estudios no adelante nuestra indagación.
ción es Yálida en conjunto, como índihacen
sino
Ciencia
aplicada
a
un
obrasgos más salientes de la Universidad
ce de }a situación imperante.
¿Qué
principio
ideal
por
sí
sólo
puejeto histórico, el cual han reducido
mexicana actual y que son:
de
garantizar
la
excelencia
de
los
proVale la pena revisar todo: Los funpreviamente a la inercia, por no decir
ductos? ¿Acaso un Bachillerato único, damentos de la educación universitaI.-La orientación profesional de sus a la condición d.e cadáver.
dos o miiltiples, de Humanidades o ria los programas de estudio, IQs libros
enseñanzas.
Es curioso observar que el humanis- Ciencias, constituyen patentes de in- de texto. El problema queda, a pesar
II.-La super-población escolar.
mo de esta especie se transforma en falibilidad? Tenemos en la República nuestro, en pie, incólume. No hay siIII.-La selección profesional aban- erudición filológica; y ésta a su vez se ejemplos de todas esas formas de en- no una actitud positiva frente a éste:
donada al juego de las fuerzas indivi- mira convertida en una ciencia que re- señanza y, no obstante la queja es uni- trabajar con perseverancia y denuedo
duales y .sociales, donde la vocación produce, o trata de reproducir por Jo versal y constante.
por revitalizar la enseñanza preparatomenos, la exactitud de observación, las
juvenil tiene una débil influencia.
El problema que agita las Universi- ria. ¿Cómo?
técnicas de investigación, el espíritu dades mexicanas no está en los princito.-Es preciso conquistar para las
Tal conjunto de circunstancias pre- inductivo y los procedimientos de anáUniversidades
e Instituciones de Ensepios
o
fundamentos
de
la
educación.
figuran de una manera eficaz, sea o no lisis y comparación propios de las
ñanza
Superior,
mayores recursos ecomuy deseable su ióllujo, las direccio- Ciencias Natu·rales. Tras de todo ello. Los programas de estudios son susnómicos
por
parte
del Estado Y· aún de
nes y estructura de la enseñanza uni- lo que ha quedado de humanism~ es ceptibles de cambios más o menos raparticulares.
dicales,
en
las
asignaturas.
Vale
la
peversitaria.
sólo la superficie exterior del objeto. na que se haga el estudio correspon2o.-Se deben implantar métodos de
Para ilustrar el concepto de que se que no tiene mayor vida que la propia diente para atraernos algunas ventajas organización del trabajo intelectual en
trata, bastaria formularnos la siguien- de los insectos clavados por el alfiler como la uniformidad y sistematización el Bachillerato, que logren estos objete interrogación: ¿ Un ideal clásico de deyntomólogo.
nacional de ese ciclo de la educación. tivos:
educación puede satisfacer la doble
Pasa a la Pág. 8
Tras de lo cual, sin embargo, volverán
Frente
a
este
humanismo,
arcaízanexigencia de una sociedad que demanViene de la la! Pág.

da elementos de transformación técnica; y la de una masa estudiantil deseosa de encontrar un acomodo en los
cuadros productivos de la vida mexicana? Como norma general y patrón
universal la respuesta es negativa, indudablemente.

Orestes y Hamlet
Gabriel CAPO BALLE.

Los motivos del Príncipe de Dinamarca son muy pareci,
dos a los del atrida, hijo de Agamenón.
Ambos tienen una madre,. asesina del que fué su esposo
y rey, y las dos están unidas por el lecho a un amante pariente
cercano -hermano en un caso, primo en otro- del difunto
marido.
Tanto el uno como el otro reciben un mandato superior
que les ordena lavar, con la venganza, la afrenta traidora que ·
causó la muerte de su amado padre. A Hamlet se le aparece
una noche el espectro de su padre el que, revelándole el secreto de su muerte, por asesinato alevoso y premeditado, sin mo•
tivación alguna, (era buen.esposo y buen rey) le pide y or•
dena_ que le vengue. A Orestes es un dios, Apolo, el que a través de su oráculo, le ordena matar a su madre, Clitemnestra
y a Efesto su amante, que robaron la vida y el trono su padre.

a

la resultante de un deber y un 'afecto
contrapuestos. De un lado el fantasma
del rey, el deber, el superyó, la obligación de vengar la muerte y el honor
del propio padre a quien quiso Ham..
Jet, pero por otro lado este deber esta
contrariando sus mas íntimos, profundos y caros sentimientos: el amor a su
madre, a su verdadera madre.
Nos consta que ésta fué buena reina,
buena esposa y buena madre hasta que
un malhadado dia fué seducida por su
cuñado, de mucho menos valer que el
primero como rey, como hombre y
hasta como marido. Mejor marido Jo
era el primero, si por tal entendemos
al compañero bondadoso del camino
de la vida. Pero no; desde Juego no,
no estaría a la altura de su hermano y
futuro rey en el Ars Amandi, en las seductoras voluptuosidades del Jecho, sucumbir a esa tentación es el único pecado de la desgraciada madre del desgraciadísimo Hamlet.
Es el mismo pecado, pero multipli•
cado y además con su desnaturalización como madre, el de la de Orestes.
Tenemos pues que, prácticamente,
Orestes mata a una extraña y a uno no
menos extraño, impulsado por su superyó (el oráculo del dios Apolo) y
por sus sentimientos, por su Ello (el.
mandato firmísimo de su hermana
Electra). ¿Dónde cabría la duda?
¿ Dónde habria Jugar para la indl!'cisión?

El planteamiento es casi idéntico; el que en nadie deja de existir mejor o
cometido encargado no puede ser más peor resuelto este universal comPleio;
igual. La forma de dar la orden es só- y que lo importante no es su existenlo una diferencia del tiempo. En Gre- cia sino la forma de su desarrollo, sus
cia, florida de dioses, Apolo, voz de resultados y sus consecuencias.
Y asi como en la tragedia del mismo
Zeus, es el símbolo que sirve a la conciencia moral o superyó frtudiano, Edipo, se realizan los dos grandes depara hacer dar cuenta a Orestes de su seos inconscientes de todo niño varón
obligación moral, de que cumpla con- (tener a su madre y abolir a su pasigo mismo este deber de honor, sin dre), seguidos de ejemplar autocastila realización del cual dejaría de ser go, se arranca los ojos, símbolo de
hombre en el pleno sentido de la pala- castración; en Hamlet sucede que el
bra. En el Hamlet de Shakespeare, de- heredero sublimado de este complejo,
sarrollado en la Dinamarca de la Edad el superyó, la idea del Deber, del HoMedia, del tiempo repleto de supersti- nor, realiza al .final, más llevado por
ción y de fantasmas, es el padre del las circunstancias que no dirigiéndoPríncipe que en forma de aparición las, y a través de todas las dudas de
alucinatoria Je reaviva la consciencia la obra- la muerte del asesino padrastro y de la madre cómplice.
de su deber.
Aquí, precisamente, esta la enorme
Pero tan sólo hasta aquí las analogias. El mismo Paul de Saint Victor, en diferencia explicativa del porqué Oressu espléndido libro Las dos Carátulas, tes es bello por ser todo acción y Hamfestin espiritual digno de todos los dio- let lo es otro tanto por sus dudas, inses que por él pasan y repasan, advier- decisiones y demás.
• • •
te expresamente la diferencia del desaOrestes ha tenido que ser alejado de
rrollo de las dos tragedias, diferencia
bien notada y expresada. Nos descri- su madre con motivo del asesinato de
be que, mientras todo es acción deci- su padre para que su vida, todavla indida sin dubitación en ninguno de los fantil, no corra peligro, y el peligro
tres grandes de la tragedia griega que procedería de su propia madre -fuetrata en el tema, en cambio todo es du- se por su cuenta o por la instigación
da en Hamlet. (Hay un momento en de su amante Efesio; quien lo sustrae
Las Coéforas de Esquilo de indecisión, al peligro, quien lo quiere, quien Jo
no de duda, cuando Clitemnestra, la cuida (personal o indirectamente) es
madre del próximo matricida, le ense- su hermana mayor, Electra- cuyo
ña el peeho que lo alimentó y Je implo- nombre, por su gran odio, personalra piedad; pero en la E/ectra de Sófo- mente sentido, a su propia madre y
cles, "menos grandiosa, pero más ar- por su gr{ln amor a su padre, Agamemoniosa", con personajes más corople- _ nón, ha servido para designar el comtos y más humanizados, ya no figura plejo de las hijas, el que hace "pendant'; con el Edipo de los varones.
ningún rasgo semejante.
Es atrayente la comparación resalPara Orestes su madre no lo es más
tadora de diferencias en la obra citada .que de un modo animal, lo es, como
de Paul de Sanint Víctor, no así su ex.. diríamos en castizo, porqu~ lo parió,
plicación de las causas. No es la épo- pero por nada más. Su madre, efectica, y el tempramento, si bien tiene vamente hablando, la que le cuida, "la
importancia, no llega a ser suficiente que lo crece" (como dirían en Yucapara darle un fin diferente, a lo sumo tán) es Electra, por Jo menos Je da casería para matizar las reacciones del riño y ánimo, Je cultiva sus sentimientos, sus afectos, lo protege le hace Jo
personaje.
No cabe duda de que Hamlet, como que es.
Y hasta por el lado más maternal y
repetidamente han afirmado psiquiatras descriptivos y psicoanalistas in- alimenticio, vemos que Orestes tuvo
terpretativos, es un tipo c]ásico de nodriza; la que de verdad· se apena
neurótico _obsesivo, a cuya enfermedad cuando cree en su muerte, mientras la
los franceses llaman '1a follie du dou- madre apenas Jo aparenta. En Ham1te" (la locura de la vida). Por esto let no se menciona para nada este ser.
Vemos que la madre de Hamlet ha
mismo, este personaje nos podria dar,
a través de un anillisis exhaustivo, un sido una buena madre, ha hecho un
claro ejemplo del porqué de las eter- buen hijo, le ha cultivado su corazón,
nas dudas y hasta de las fobias de los ha hecho que en su hijo broten y se
desarrollen tiernos y nobles sentimien•obsesivos.
Se ha dicho, también, que es uno de tos. Estos (condensados en el lengualos más grandes ejemplos del comple- je de Freud con la palabra Ello) son
jo de Edipo. Tampoco puede negarse; la causa de todas las dudas y perple
.con dos salvedades: la una es recordar jidades, que son ni más ni menos que

su gran amigo o amado pariente, era
espia del enemigo, traidor, y que, por
esto, firma su sentencia de, muerte, es
probable que Je veamos pasar las noches de insomnio, mientras se repite
que hizo lo que debia, por cruel que
Je resultase.
Algo asi es el juicio que, por instigación de Apolo, hace Palas Atenea,
donde acusan a Orestes las Furias y
donde le defiende Apolo.
Para mí las Erineas, en este caso, solamente, representan la rutina, el triste sentimiento de haber tenido que
verter sangre, y Apolo simboliza la razón que, oponiéndose a la rutina, no
deja que siga rigiendo la pena de Talión y establece que, a veces, el matar
no es un crimen.
Por esto Orestes, que no ha sufrido
ninguna catastrofe interior, puede seguir gozando de la preciosa Vida.

• • *
Hamlet tiene que matar, se lo han
mandado, pero no quiere en el fondo,
no quiere. Es, como dijo Goethe, "un
alma encargada de una gran acción incapaz de realizarla" pero no lo es porque Hamlet en vez del "fanatismo del
amor filial sólo manifiesta el dilettantismo de una hipocondría razonadora".
Sucede que su amor filial está hendido por dos tendencias contrapuestas:
el de su padre (psicológicamente el
Superyó') que le exige venganza, y el
de su madre, de su buena madre de
cuando él era niño, que por esto mismo le hace sentir piedad a la que tanto amó.
El Orestes de Esquilo -dice Paul
de Saint Victor- es tal vez menos espantoso cuando a Clitemnestra (su
madre) Je dice: "¡ Sígueme, voy a degollarte al lado de este hombre!" que
Hamlet, este hijo que no mata a su
madre, pero que la flagela con palabras más mordientes que la serpiente
de las furias. -"Cesad de retorceros
las manos! ¡Sentáos, que yo os retuerza el corazón!" ¿A ver si estas palabras no son las del que no quiere herir, sino despertar el arrepentimiento,
la conversión?
Los poetas no son psicoanalistas, pero su observación y su inspiración nos
dan el material que resuena en los
profundos sentimientos de cada cual y
esta resonancia está en proporción a
la verdad poético-psicológica de la
obra. El psicoanálisis puede y debe
solamente aclarar.

* * •
Incluso ei'final de las dos tragedias
es una secuencia lógica de Jo dicho.
¿ Cómo podria seguir viviendo Hamlet?
De vivir seria, suponiendo un ser más
corriente y después de mucha psicoterapia, una especie de cadáver galvanizado. Después de la espantosa decepción que tiene de su primer gran amor,
no podría querer más. ¡ Qué ejemplo
de misógino más perfecto I Ya Jo es
con Olelia, su inocente prometida.

• • *
Orestes, realizado el crimen, siente,
en el furor de las Erineas (Furias), no
el remordimiento. Será pena, asco o
tristeza. Apolo, su defensor, con facilidad consigue adormecerlas; un remordimiento verdadero no es fácil de calmar.
Si nos imaginamos que un gobernante, en un momento de peligro para su
patria o para su causa, descubre que

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel t·rrns
Secretario
Prof. Antonio Moreno

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores

••

Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio Jie la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
MEXICO

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00
Elica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones
culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00
De la soledad y otros pesares (Poema,
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

�Altl lílE IPOIPUllLAltl
Daniel F. RUBIN DE LA BORBOLLA.

•
El arte popular mexicano se distingue por su individuali•
dad, riqueza de formas y colorido. Como parte de la tradición
cultural de un pueblo, pasa de padres a hjjos, del maestro al
aprendiz. Con técnicas y herramienta$ muy primitivas y sen•
cillas, a lo cual se debe, algunas veces, la ingenuidad en las formas, colores e intención de sus productos, el artesano mantie•
ne la tradición de su industria, a la que va modificando al imprimirle el sello de su propia personalidad.
Las raíces de la tradición son hondas y están henchidas de experienci\i
humana. Nacieron con las viejas culturas indigenas y se fortalecieron ·al
amparo de la magia, la religión, las
ofrendas, los tianguis (mercados) y las
fiestas. Europa también las enriqueció
con sus técnicas, formas y tradiciones.
La nao de China conectó a México con
una fina rama del arte popular asiáti-

M\IEXllCANO ++

El arte popular mexicano conserva
sus cualidades básicas: es el prodU:cto
que forja la mano experta y sensible
del pueblo; es el arte que no reconoce
barreras académicas porque responde
a las necesidades estéticas propias de
la cultura en que se desarrolla; es el
producto de la manifestación artlstica del mayor número de individuos
que practican y viven la misma cul-

..

el que siempre sabrá responder favo- animales y plantas blanco y negro de
rablemente a la buena calidad de los Patamba; cajetes crema con flores caobjetos que compre.
• fé de Tolimán; cántaros de negro bruEn esta obra tan complicada y difí- ñido con fina decoración grabada y
cil están empeñados el Instituto Na- apaxtles de Coyotepec, Oaxaca.
cional de Antropología e Historia, el
No menos bella y útil es la alfarería
Instituto Naci&amp;nal Indigenista y el Mu- vidriada que en molde, modelado a
seo Nacional de Antropología, quienes mano o en torno de alfarero se fabrica
han colaborado con la Universidad de en muchos otros sitios de México. La
Nuevo León para organizar esta expo- técnica y formas de Atzompa, Oaxaca,
sición de arte popular mexicano.
son indígenas; el vidriado verde es influencia extranjera antigua. La ceráALFARERIA
mica negra y café-negro de Puebla recuerda ligeramente la porcelana con
La alfarería ha tenido dos ricas ramos de flores del siglo pasado; la de
fuentes de tradición: la indigena y la vidriado verde de Patamba, con pájaeuropea. Los antiguos alfareros indí- ros, animales y dibujos de lineas tiene
genas desarrollaron notablemente sus formas indígenas, pero hace pensar en
formas y técnicas. La tradición euro- alguna influencia asiática. Los antipea introdujo el vidriado, el torno del guos jarrQs y platos de Santa Fe y Quialfarero y algunas formas como el ta- roga tenian un decorado idéntico al de
zón, el plato plano y el jarrón.
las bateas de esa región lacustre. Son
No sería exagerado decir que en la singulares la talavera de Puebla, y las
actualidad más de 500 pueblos de Mé- cerámicas vidriadas de Guanajuato, Saxico son alfareros. La cerámica de ar- yula y Aguascalientes. Son las cerámicilla, sencilla o decorada, para usos cas menos indígenas, pero más mexidomésticos tiene una producción in- canas, a pesar de su origen asiático y
sospechada, que debe ascender a cien- europeo.
tos de miles de piezas anualmente.
Tlaquepaque es único, grandioso a
La cerámica, en general, conserva
pesar
de su decadencia, y de la fealmucho de sus formas y técnicas origidad
que
le imponen comerciantes y tunales. La más puramente indígena se
ristas
mexicanos
y extranjeros por
encuentra en los Altos de Chiapas, Ixtaltepec en el Istmo; Coyote pee, Al- igual. Sus eXtraordinarias arcillas y la
zompa y la Mixteca de Oaxaca; Toli- tradición artesana prehispánica pesan
mán en Guerrero, Acatlán en Puebla, considerablemente y, por fortuna, han
Atlihuayan en Morelos, Patamba y podido salvar algo de su vieja granTzintzuntzan en Michoacán y la Huax- deza.
Las más finas y olorosas pastas, tan
teca Potosina.
Toda esta cerámica se falirica en delicadas como la porcelana, las formolde o dándole vuelta a la pasta de mas y los decorados polícromos hiciearcilla sobre un cajete, que gira sobre ron justamente famosa esta alfarería
una piedra lisa. La cerámica se deja en todas partes de México y fuera de
secar, se bruñe con una piedrecilla li- su territorio. El alfarero conserva su
sa, se pinta y se quema al fuego. La ingenio y destreza manual, como puedecoración y el fondo se hace con co- den verse en las delicadas esculturas
lores lisos: blanco o negro sobre ro- y pinceladas de su dibujo, en las forjo, o café oscuro sobre crema. Los mo- mas antiguas de graciosa armonia de
tivos decoratiVos se dan a base de pin- conjunto de líneas, en el colorido, en
celadas libres para hacer flores, ani- fin, en el toque sorprendente que le
males, plantas y motivos geométricos. da la mano experta que heredó siglos
Hay cántaros de gran bruñido rojo con de notable artesania. Solo le falta nn

impulso salvador que le encauce a sus
viejas tradiciones.
CESTERIA

/

La cesteria y tejido de palma, aunque muy antiguos en la cultura pre•
colombina han perdido su tradición y
técnicas. Conocemos algunos fragmentos de cestos arqueológicos que dan
idea de la belleza de esta industria.
En la actualidad la cesteria de mayor
( famá es la de la Lerma, Estado ~e México. Par·ece que se trata de un estilo
recientemente introducido en un sitio
tradicional de tejido de tule.
La mixteca de Oaxaca y Puebla es
la que más produce objetos de palma.
aunque la industria está dedicada a la
fabricación del sombrero y ha descuidado otras piezas, como cestos, peta- tes, canastas y juguetes. En la región
de S. Juan del Río hasta Querétaro se
hace cestería de vara de sauce, estilo
europeo, al igual que en Taxquillo, Hidalgo. El carrizo y el tule son los materiales para la cestería de Michoacán,
que se dedican preferentemente a los
petates y chiquihuites.
La producción de otros sitios Sirve
para el consumo local, pero no · es de
manufactura extraordinaria. Se hace
de preferencia la canasta para el hogar y los canastos para empaque y
otros usos domésticos y comerciales.
HOJALATERIA
La prohibición española para labrar
la plata en la Nueva España es, entre
otras causas, motivo para que se haya
dado impulso muy especial a la hojalatería, que ha venido desapareciendo
por la fabricación de objetos domésticos más durables y baratos.
El artesano mexicano imitó en hojalata la platería europea, creando con
ello un estilo local muy singular. A eso
se debe el marco para el retablo y el
espejo, el candil de brazos, el candelero de mesa, y otros tantos objetos
que casi han desaparecido.
La demanda actual ha hech°i rena-

cer la hojalateria, desgraciadamente
sin conservar mucho la tradición de
las viejas formas y decorados. Se hace imitación de "hojalateria colonial",
especialmente en los tipos de farol.
Quedan algunos buenos artesanos en
Oaxaca, Puebla y Guadalajara. Ultimamente en Taxco, Cuernavaca y Ciudad
de México se están haciendo piezas de
buena calidad y gusto, interpretando
las formas antiguas, o creando nuevos estilos bien adaptados y con gran
sensibilidad artística.
MAQUEO O LACA
El maqueo, vulgarmente llamado laqueado, es una industria precolombina. Los lugares que más renombre han
tenido por su trabajo en madera pintada por este procedimiento son Uruapan, Pátzcuaro, Periban y Quiroga en
el Estado de Michoacán y Olinalá en
Guerrero. Como se conocen ejemplares arqueológicos de Sinaloa y referencias de su fabricación y uso en
otras partes de México se puede deducir que la industria fué muy común y
extensa.
Se usaban la cáscara seca de cucurbitáceas u otras plantas con corteza
dura. También se empleaba la madera suave no resinosa. Para impermeabilizar Se usaban aceites o resinas vegetales con colores en polvo, que al ser
absorbidos formaban capas. Estas se
recortaban según el dibujo,. rellenando
el hueco con nuevos colores, hasta
completar la decoración.
En Uruapan, Periban y Quiroga predominó la decoración de flores, mientras que en Pátzcuaro se usó el oro con
motivos europeos, medallones, escenas
con personajes y hombres. La industria en Periban ha desaparecido; en
Uruapan y Quiroga ha degenerado por
el mal gusto de quienes han pretendido industrializarla o "mejorarla"; sólo en Pátzcuaro, gracias a ]os esfuerzos
del Instituto Nacional de Antropología
e Historia y a la paciente y laboriosa
enseñanza de Salvador Solchaga se ha
logrado revivir y conservar el estilo lo-

~

Candelabro-whumerio, calado y en forma de copa con tapa. Auna influencias
indígena y europea. Barro negro bruñido. Metepec, Estado de México.
co, que el artífice autóctono pronto
fundió dentro de sus viejas tradiciones
artesanas.
El arte popular mexicano está ligado a diversos usos: el doméstico, el religioso, el ornamental y el recreativo.
Aparece con caracteristicas, formas
tradicionales, colorido y textura propias de cada uso. Su variedad se acrecienta por ser regional; cada pueblo,
municipio o región produce según su
estilo, siendo éste tan singular, que difiere marcadamente del que se produce en la región vecina más cercana.
El arte popular es dinámico. Cambia
por muchos motivos, algunos apa_rentemente inexplicables, otros desconocidos. A veces regresa a sus fuentes
antiguas y en otras ocasiones aprovecha nuevas técnicas o materiales. Puede en un momento determinado, aparecer más moderno, o más europeo y,
en otro, más indígena y regional. Sin
embargo, cualesquiera que sean sus
cambios, conserva siempre una personalidad que lo distingue indudablemente. En esta época, de profunda industrialización, sigue siendo la fuente
de la tradición estética familiar que
alimenta e inspira al arte contemporáneo.

tura.
El atractivo momentáneo de los materiales modernos con los que se fabrican utensilios para el hogar, juguetes y
adornos; su durabilidad y bajo costo,
hacen que el mercado del arte popular
haya sufrido considerablemente en los
últimos años. Por otra parte, el crecimiento del turismo nacional y extranjero ha aumentado la demanda de ciertos artículos, obligando al artesano a
supeditar sus estilos y creaciones a las
exigencias de los comerciantes, en detrimento de la calidad y belleza de la
producción.
En la actualidad México es uno de
los centros productores de arte popular más grande del mundo, especialmente por estar cerrados al mercado
mundial los de Asia. Si se desea salvar
el arte popular mexicano es necesario
hacerlo volver a sus cauces tradicionales de alta calidad material y estética. Esta tarea requiere un conocimiento profundo y extenso que aun está por realizarse. La protección de las
industrias que está por desaparecer o
han degenerado por la comercialización exagerada, requieren inmediata
atención; finalmente, se necesita educar al público, mexicano y extranjero,

Jicara laqueada, de brillantes y contrastados colores, con influencia china en el
rojo del borde y en la disposiéión de las flores alr~dedor de la paloma. Olinalá,
Gueruro.
cal auténtico.
cual fué paulatinamente adoptándose
El maqueo de Olinalá de los siglos más al modo indígena.
XVII y XVIII se caracteriza por cierta
Contribuia también a la belleza el
influencia china, derivada de la deco- herraje, las bisagras, flejes y chapas de
ración de la porcelana traída por la hierro primorosamente forjadas. Posnao de Filipinas, y que abundaba por terior.mente, en el siglo XIX, desapaentonces en Guerrero y en ]a costa oc- recieron estos aspectos, pero en camcidental de ).léxico. Los motivos se bio las lacas, sobre todo 18s cajas pahacían en el rojo chino o carmín in- ra regalo, ganaron en amplitud pictótenso. Habia superposición de capas rica y temas de escenas costumbristas,
y adornos. Se usaban figuras como el paisajes, perspectivas arquitectónicas
árbol de la vida, con dos pájaros afron- ingenuas y animales muy elaborados,
tados y follajes fantásticos con aves de realismo convencional, conservaµ.encima, flores y frutos estilizados con do cada uno su propia individualidad,
inconfundible sabor asiático, todo lo dentro de la armonía general y equilibrio de ]a composición y combinación de colores más difíciles. :A diferencia de las de Michoacán las figuras
se recortan y se rayan sobre variados
fondos de gran efectismo ornamental.
LA JUGUETERIA

•

•

Sobre la elegante silueta de este jarrón destaca un decorado muy mexicano: grecas y motivos vegetales de intensa policl'omia. Tlaquepaque, Jalis co.

Cofre para regalo, usado principalmente para. conten~r ~opa, con decoración de
maqueo, llamado lan!bié.n laqueado, de_gI"_mz riqueza prc.torica repl'esenla~zdo aves
afrontadas estilo chrno. flores , un pmsme urbano de rngenua perspectwa, y el
águila nacional. Principios del siglo XIX. Olinalá, Guerrer?.

,

Página 5 -

Á,m.a&lt; ') cÍ,lra&lt;

Uno de los aspectos más pintorescos
y llamativos del arte popular mexicano es el de la jugueteria. A primera
vista el juguete parece mal concebido
y mal acabado, o sorprende por un re~
finado y minucioso detaUismo.
Esta aparente contradicción se explica si se recuerdan sus viejas tradiciones. El an tiguo alfarero y el lapidario indígenas empleaban unas cuantas Jíneas o planos para ejecutar la forma de un objeto cuando se deseaba
concentrar la atención en el conjunto.
Dedicaba todo su ingenio en detallar a
la perfección cuando la idea así lo requería.
Estos dos estilos se usaban paralelamente, como puede observarse en el
arte precolombino, especialmente en el
horizonte arcaico, que corresponde a
un periodo muy antiguo de la época
precortesiana.
Cuando el alfarero moderno desea
concentrar la atención en el efecto que
produce el conjunto, esquematiza las
partes esenciales con sencillez, como
es el caso de los candelabros de barro
de Izucar de Matamoros, Puebla. En
cambio se preocupa por mostrar los

�Acallan, Puebla, fué un centro alfarero prehispánico de gran importancia. Parece que su estilo se extendió
por todo el Valle de Puebla y llegó
hasta cerca de los volcanes. En la actualida_d existe un estilo de figuras y
piezas, pintadas con colores fuertes,
que se extiende desde Acatlán y Matamoros, pasa a Atlihuayán, Morelos y
llega hasta Metepec, Edo. de México.
Los silbatos y campanas de Coyotepee son de justa forma, aunque han
tenido más éxito las sirenas, que son
una nueva forma que tuvo su origen
en uno de los puestos de loza del mercado de Oaxaca.
Los platitos, jarritas, muñequitas y
figuras de vidriado verde de Atzompa
son singulares por su forma. Actual-·
mente se fabrican orquestas, sirenas a
caballo, charros, mulitas con carga, y
otras formas cuyos moldes han salido
del mercado de la ciudad de Oaxaca.
Amozoc tiene una producción muy
fuerte de animalitos y alcancías. El
- estilo es realista. Pocas veces se sale
de esta norma. Allí también se fabrican los juguetes grandes para las ferias, gatos, perrros, "Cantinflas,,, charros, gallos, etc., hechos en molde ·y de
un repugnante feismo.

Bolsa otomí de algodón, decorada con motivos vegetales y
de animales estilizados, en colores crema y azul, semejando la técníca del negativo y posítívo. El Mezquítal, Hidalgo.

detalles mas insignificantes de la indumentaria del charro o de los tipos
singulares del pueblo, o de las caricaturas .y retratos de personajes célebres,
como lo hace magistralmente el alfarero de Tlaquepaque, que se empeña en
hacer escultura realista y detallada,
especialmente si las dimensiones de
ésta son muy reducidas.
En otros casos, como en el tejido de
palma, las figuras humanas y de animales tienen que ser muy esquemiticas por las limitaciones que impone
la materia prima. Sin embargo, el tejedor escoge alguna característica que
singulariza a la figura y usa dos o tres
detalles para dar personalidad a la
pieza. Las sonajas en forma de gallitos, las mulitas de Corpus y las figuras
. humanas de Lerma y de Puebla son
extraordinarias por la sencillez y por
los detalles que hacen resaltar las características mas ·singulares de cada figura.
Las dimensiones del juguete mexicano, y en general de la plástica popu-

Tlaquepaque supera en finura de delar, merecen atención especial. El ar- talle y acabado. La figura es realista y
te popular mexicano es el arte de la llena de minuciosidad, como el chaminiatura. Esta dimensión no la im- rro, el carbonero, la aguadora, el carpone la escasez de materiales, ni otras gador, el arriero, etc. Los animalitos
razones de orden práctico, técnico o para las posadas y el nacimiento que
económico. El artesano pone en jue- ·se venden en todas partes de México
go todo su ingenio y hace alarde de son producidos en Tlaquepaque.
destreza manual· sin consideración de
Puebla fabrica juguetes de hojalata,
tiempo, s·alario o precio del objeto.
de plomo, de arcilla, de madera y de
Para el artífice mexicano es motivo mármol. Los títeres, las muñequitas
de hondo regocijo hacer miniaturas, y los mueblecitos que se venden en
sean pulgas vestidas, canastas milimé- los portales son la obra de muchas fa.
tricas de cerda, gentecita y animalitos milias pobres de la ciudad.
de harro, de vidrio soplado, de hueso,
concha o palma, soldaditos de piorno, mueblecitos, cajitas, titeritos, y
cuanto su imaginación observa en la
naturaleza o en el ambiente cultural
que lo rodea.
Los centros mas antiguos y famosos
de fabricación del juguete son Tlaquepaque en Jalisco, Amozoc en Puebla,
Metepec en el Estado de México, Huatusco en Veracruz, y en las ciudades
como Guadalajara, Morelia, Toluca,
Ciudad de México, Puebla y Oaxaca.

El día de Corpus era el día de la feria del juguete popular. De la gran variedad que se hacia solo quedan la mulila en la ciudad de llléxico, los juguetitos de vidrio, y algunos carretones de
madera mal hecho y mal pintados.
TEXTILES E INDUMENTARIA
La indumentaria indígena era muy
variada. Se hacía de algodón, fibra de
maguey, piel, plumas y pelo de animal. La del hombre consistía en maxtlatl y tilma (paño de caderas y manto) y la de la mujer en huipil y quechquemill (blusón largo y capita cerrada) completadas con los tocados respectivos, sandalias y adornos corporales. Aunque se conserva poco, persisten algunas formas y técnicas de fabricación. Li influencia extranjera introdujo nuevos estilos y materiales, como la seda, la chaquira, lana y lentejuela. La ornamentación es muy rica,
de viva policromía, en la que figuran
motivos boi:dados, estampados, tejidos
o aplicados, naturales o convencionales de animales, plantas y dibujos geométricos.
Entre los estilos que mas destacan se
pueden mencionar el de la Sierra de
Puebla, el de los chamulas de Chiapas,
huicholes del Occidente, otomies del
Estado de México, chinantecos, yala1tecos y mixtecos de Oaxaca.
El algodón aborigen, hilado en malacate de barro y tejido en telar de
cintura, ha sido sustituido en muchos
lugares por la manta de fábrica, y los
colores vegetales, animales y minerales, por anilinas baratas de importación.

Botellita de vidrio verde, en forma de espiral. Hermanos Avalos. México, D.. F.

Las tilmas de San Miguel Ameyalco
hiladas con fina fibra de maguey y tejidas a colores, con dibujos de animales, han sido sustituidas por hilo de
hilaza de algodón, hecho en fábrica,
que se teje con hilos de estambre de
mala calidad, copiando dibujos de pa-

Árm.aJ

'I

oÍ.t,a~

/rones importados. Las blusas de Ixtenco conservan las formas de la camisa europea antigua, con los dibujos
de flores y plantas. El costo de materiales de calidad y el tiempo que se
necesita para la fabricación familiar
han obligado al indígena a sustituir
sus antiguas telas por las de manufactura industrial barata.

El sarape es una prenda europea de
uso indígena. Le sirve como abrigo,
cama y mortaja. Es una mezcla de la
antigua tilma y de la manta europea.
Se fabrica de lana, algodón o borra.
Se le teje por lo regular en telares europeos de tipo antiguo.
Tuvieron fama los sarapes de Oaxa~
ca, Tlaxcala, Texcoco y Michoacán. En
el Norte el sarape de Saltillo, ahora sumamente degenerado, era una prenda
elegante. En Chiapas se usa lana ·muy
áspera para tejer los pequeños sarapes de los chamulas, que tienen una
abertura en el centro para usarse en
forma de camísa abierta.
En la Sierra Sur de Oaxaca se usa
la lana de color natural (café y negra)
para tejer finas piezas con motivos
geométricos simples. En el Valle de
Oaxaca ya casi desapareció el negro
con centro rojo y decoración de venados o flores. De Tlaxiaco se ven los
sarapes peludos con grandes rosas o
flores policromas copiadas de patrones .. l\1ichoacán, especialmente la región lacustre de Pátzcuaro, conserva
los colores rojo y negro tradicionales.
Tlaxcala, Puebla y Toluca, aunque muy
cambiados los estilos, usan buenas lanas y siguen combinando el azul, negro, blanco y café en sus decoraciones.
La mujer indígena usa el rebozo, de
orígen español. P8rece ser una mezcla de diversas influencias: del velo 1
árabe y del sarong de la india. Es una
tela de algodón teñida con el procedimiento llamado lkat, que consiste en
hacer miles de nudos en las madejas
del hilo extendido para impedir que
se tiña uniformemente todo el hilo. Al
pasar por el teñido el éolor penetra
solamente en las superficies no anudadas .
En los siglos XVII y XVIII ya se fa.
bricaban rebozos de seda, con leyendas y otros motivos tejidos en hilos de
oro y plata. Los de mejor calidad provienen de Santa María, Tenancingo,
Michoacán, Puebla y Oaxaca, que también son los lugares de mayor producción. El rebozo más corriente es de
hilo de algodón industrial, teñido en
azul, café o negro, con grandes flecos.
Las últimas corrientes de la moda urbana han introducido el uso del rebozo de artisela de muchos colores, como prenda de lujo. Afortunadamente
esta moda ha servido para dar vida a
la industria rebocera, sin dañar la calidad y la decoración del rebozo corriente que es una bella prenda.
El arte popular se manifiesta, en fin,
en otros materiales muy diversos. Las
canastitas y placas decoradas hechas
de chicle, procedentes de Campeche;
las esculturitas y todo el tallado de
hueso en miniatura, los judas, máscaras y muñecos de cartón; las conchas
de armadillo labradas y pintadas, usadas para la danza de los concheros;
los cuernos de caceria de Zacatecas,
labrados y decorados; los cocos de
Veracruz, los hules de Colima; el carey del Sureste, la concha labrada de
Veracruz; el papel calado para frontales y banderillas; las cajas de tejamanil pintado, para dulces; los muebles
y la madera torneada y pintada de Paracho, Michoacán; los !iteres de Puebla; el cobre, especialmente vasijas de
Santa Clara del Cobre, Jlfichoacán, y
tantas otras industrias que se conocen
solo localmente y de las cuales no se
Pasa a la Pág. 8 '

la faena era una imposibilidad. Además, las normas y los usos estaban degenerando en Atenas con pasmosa rapidez de manera que, si bien es cierto
que al comienzo tuve un ardiente
Viene de la la. Pág.
nos, habiendo nacido y crecido con ~
deseo
de actuar en la política, me senél,
no
se
preocupó
de
·
su
presencia.
-que constituyen la . historia misma
de 3.quel minuto griego-, acusan to.da ¿Por ignorancia? ¿Por indiferencia? tí completamente contrariado, Contiuna deformación individual, por cuan- Por las CÍós cosas, según se desprende nué considerando la manera cómo po~
to se descubre en Cllas un desmesur~ de la actitud que asumió inmediata- drían mejorar las cosas, no sólo en la
do anhelo de imponer su idearium, un mente que las,barriadas atenienses fue- Adi'ninistracíón sino en el conjunto de
sistema de vida político-filosófico, a ron sacudídas por el verbo que predi- la sociedad y me mantenía siempré a
una sociedad que, a golpes de esf1:1-erzo, éaba el retorno a un pasado en plena la espectativa esperando la oportuniestaba promoviendo su saludahle trans- liquidación. He aquí el fundamento dad para intervenir.
"Finalmente llegué a la conclusión
·d~I p~nsamiento platónico. Porque es
formación histórica.
Justo es decirlo, que muy · poco -o auténtico, que cuand_o los productos · de que todos los Estados, sin excepLa Universidad de Nuevo León ha
tal vez nada-, se sabría de. aquella si- de la imaginación y de la fantasía no ción, están mal gobernados, y que -la
mantenido
desde su fundación · un
condición
de
la
legislacíón,
es
tan
detuación, si el llamado "dívino" Platón, se resuelVen en situaciones concretas
alumno corregido y aumentado de su y saludables para la generalidad, no plorable en todas partes, que no cabe vasto pla.n editorial que desarrolla al
maestro, no hubiera escrito sus famo- van inás allá de ser simples vacieda- mejoría po5ible sin una reconstrucción través de Publicaciones cuya circulasos Diálogos. Nada se sabría, igual- des, o cuando mas productos gelatino- drástica asociada de un azar sumamen- ción comprende a todas las Institumente, si Platón, ciudadano de línaje sos acondicionables, casi siempre, a las te favorable. Así cómo me vi llamado ciones oficiales, universitarias, acay de inclinaciones políticas marcada- J)cores ctlestiones históricas. Platón no a ensalz3r la Verdadera filosofía · y a démicas, ateneistas, centros culturamente reaccionarias -como dijo un superó a su maestro; por eso puede declarar que únicamente con su con- les, sociedades de diversa índole y
pensador-, no hubiera presentado a aplicársele lo que dijera Goethe en el curso puede descubrirse e imponerse personas, en América y Europa.
su maestro, probablemente con el ideal siglo pasado, o sea que debe conside- una verdadera justicia tanto para el
Entre el cuerpo de ediciones que
de glorificarlo, como el más conscien- rarse como desgraciado el alumno que Estado como para el individuo.
aquí se imprimen figura nuestro mente y obstinado sostenedor del régimen no supere a su profesor.
"Lahumanidad (me dije) no deja- suario "ARMAS Y LETRAS", que re•
Sócrates, por su parte, que en el rá de sufrir mientras los verdaderos fi- cientemente ha establecido una secdórico cuya médula es la incalificable
'
.
tiempo a (lue me refiero ya era el cen- lósofos no ganen el cetro político, o los ción -LIBROS-, en la que figuran
sumisión de1 individúo al Estado.
Porq,ue para Sócrat~s -consi?era tro de todo un movimiento intelectual,. politicos por obra de algún milagro no comentadas las obras últim!!_mente aparecidas en las prensas americanas.
Un crítico- la 1mpenosa necesidad Políticq y ·social, descubrió en Platón se conviertan en fil&lt;i_sofos".
de vivir sólo era concebible r.etornan- al' discípulo ideal, al alumno que le
El fragmento anterior sirve,· prime,
riada la extensa órbita de · circulado a los días de su juve.ntu,d, cuando Sen•iría de amplificador y Jo proyecta- ro, para demostrar la plena identidad
ción del Boletín arriba mencionado, y
fiá
en
las
futuras
generaciones.
Por
el pueblo heleno estaba clarame11te dide ideales entre Platón y su maestro; en interés de ofrecer al lector amerividido entre seres _humanos: que forZo-, Elso·· el viejo e icentralizable mayéutico segundo, para comprender el visible
samente debian hacer ' todo e.1 trabajo. Ilo escatimó en des·cargar sobre su resquemor que el referido Platón ex- cano una juiciosa información del
productivo para 'satisfacer las exigen- contemplativo discípulo, ioda la fuer- perimentó por el violento fracaso . de , fondo y continente de la obra, cotejacias del grupo "prívílegíado" de la so- za de· su pers9nalidad, h_astá módelar- sus privilegios ~Y los de los suyos- · da a la luz de un criterio ecuánime y
ciedad, los denominados · "ciudadanos J¿; "a~Su imagen y Semejanza'.', hacién- disfrutados largo tiempo y por con- a tono con la moderna interpretación
libres'~, únicos capaces de disfr1utar las dÜle ver sÓfísticamente ..:_c1a:ro está- cepto de injustificadas nobiliaridades; del pensamiento científico, literario o
bonanzas que Suminísfran la riqueza, c¡ue el mejor mundo era el dividido en- y tercero, la desenfreriada ambición ar ti s tic o, "ARMAS Y LETRAS"- se
complace' en invitar a ustedes a coa'd~
la automática dedicación al arte, a la tre é'sclavos y dominadores y que a to- de volver a conquistar sus perdidas po•
yuvar con este propósito de orden cula~
trance
había
que
restaurarlo
y
per0
calistenia. a :la Filosofía y a -la Polili
siciones, esta vez, a base de la forma- \ural que anima a la Universidad de
filarlo
an.tes
de
que
tomaran
mayor
ca._ · "Les parecía claro y normal . un
ción de una nueva élite, la de los filó- Nuevo León, solicitandoles el envio
mundo de lar razón y . de los sentidos, cuerpo los progresos de la democracia sofos de la politica. Tal es la realide cada una de las ediciones nacidas
y. por tanto que el filósofo viviera una griegá, cuya ,máxii:na expresión se rea- dad sobre el pensamiento de Platón.
en sus prestigiosas prensas, las cuales
lizó
en
el
siglo
de
Perícles
.
·
vida superior y el artesano una infeMas, para la mayor parte de los hom- serán objeto de nuestros comentarios.
Pfatón a~eptó decididamente la porior", Afirmación que hacían precisabres cerebrales de hoy, la filosofía en la medida que · vayan llegando a
sición
de
su
maestro.
Por
eso
el
daño
mente en aquel tiemp·o en que hasta
socrático-platónica, tiene la nota fun• nuestras manos,
los mercaderes discutían maraviUosa- fué completo: las pláticas privadas Y
damental y clarísima -Por tercera vez
públicas
crearon
en
él
graves
y
tenamentc con los filósofos, circunstancia
lo afirmo- de que lo que específicaces
preocupaciones;
y
como
en
el
aíre
Los envios deben hacerse a:
que contribuyó para que los cirenaiDiente pretendía era formar. una legión
helénico
flotaba
un
nuevo
concepto
de
cos, o hedonistas, calificaran a Sócra"ARMAS Y LETRAS",
de jóyenes moldeada en los principios
tes "como el artista inteligente del vi- la vida, se incorporó dispuesto a presentar la famosa batalla ideológica en- y condiciones económicas en que sus
Universidad de. Nuevo León,
vir".
progenitores habían crecido y floreciEs significativo observar, cómo Pla- comendada por su maestro, principiando. Y como semejante actitud no era
Plaza del Colegio Civil,
tón, después de haber escuchado los do por juzgar el movimiento democrásino la cabal demostración de su ideotico
griego
como
"irre.
g
ularid_
a
des
y
razonamientos de su maestro, tiró a la
Monterrey, Nuevo León,
logía -nociva en todos los ángulos a
hornaza de su habitación, en presencia tendencias degenerativas del Estado
México.
la nueva democi-acia griega-, algunos
de sus amigos -y en el célebre ban- Atico" ...
"Temo
-dijoque
el
nuevo
régiciudadanos
se
hicieron
representar
quete que diera a éstos-, toda su coCon la satisfacc¡ón de haber señalección de poemas, inéditos y publica- men pueda reemplazar al reino de la por los idóneos Anithos, Melithos y Likon,
:t&gt;ara
que
procedieran
a
enjuiciar
justicia
por
el
de
la
injusticia;
·por
eso
lado
en las breves líneas que antecedos manifestando que desde aquel moal
célebre
creador
de
la
Mayéutica,
be
puesto
la
mayor
atención
en
mi
acden
la
resolución de una urgencia inme¿to se proponía rehacer o modificar su cultura y orientar; hacia mejo- titud a su respecto. Y ví a estos caba- acusado de estar corrompiendo a la herente a la cultura moderna, y esperes destinos, sus acciones y pensamien- lleros, dentro de un lapso de tiempo juventud griega.
rando recibir en breve de ustedes el
Sócrates no pudo dar respuesta pretos; y que de una vez para siempre ele- hacer aparecer la democracia que habían
destruido
como
una
edad
de
oro.
cisa ni satisfactoria a l~ acusación aliento a esta sugerencia, ]a Universi..
gía al pensador que lo guiaría en su
Ellos,
en
realidad,
ordenaron
a
mi
amimencionado; y, como todo obcecado dad de Nuevo León les testimonia las
entera vida, ni más ni menos que al
go,
el
anciano
Sócrates,
a
quien
no
vatradicionalista, prefirió hundirse con vivas expresiones de su más alto rehombre de aquel minuto que con su
histórico "Sólo sé que nada sé" cons- cilaría en calificar como el hombre su nave, no sin antes haber expresado conocimiento.
truía un monumento a la ignorancia, más probo de su tiempo, que tomara su conformidad por haber regado su
como una forma de echar los cimien- parte en el arresto de un ciudadano simiente en jóvenes como Platón y
tos del frente de jóvenes que más tar- de quien deseaban desembnrazarse. Su otros.
de él mismo (Sócrates) pretendería intención era asociarle, de buen o mal
Pero en el caso- de Giordano Bruno
.PUBLICACIONES PERIODICAS
oponer a la naciente democracia grie- grado, a las actividades del régimen, -anticipo un rápido juicio- el proa
las
actividades
del
nuevo
régimen.
ga,
blema fué completamente distinto, ya Armas y Letras.-Bolctin mensual de
Pero la-verdad es que Platón no re- El rehusó obedecer y se preparó para que este filósofo anheló, precisamente,
la Universidad. Se reparte por canhizo ni modificó su cultura; no dió, ni afrontar la muerte antes de convertirse y en todo minuto de su vida, desbroje a las Instituciones de Cultura, y
tampoco imprimió, una nueva orien- en accesorio de sus crímenes.''
zar
e
impulsar
a
todos
los
hombres
libremente a quien la solicite.
11
Cuando vi todo esto y unas cuan- pensantes de su tiempo, sin importarle
tación a sus principios, pensamientos
tas
cosas
más,
me
disgusté
profunday acciones; sucedió que, durante su
el lugar donde se encontraran, ní el Universidad. -Revista semestral. Se
existencia de panída transhumante Y mente divorciándome enteramente de ministerio P.el oficio que desempeñadistribuye por cambio bibliográfico
contemplativo, jamás encontró un ver- este gobierno deplorable ...
ran; anheló despertar a todas las jua entidades culturales y libremente
dadero v sólido razonador sobre pro~
"Al considerar todo esto, la clase de ventudes y hombres de estudio del
a quien la solicite.
blemas de la sociedad tradicionalista, hombres que administraban y la con- mundo europeo, para que empezaran a
hasta que un dia el azar le presentó dición de las leyes y la moralidad pú- meditar sol&gt;re los grandes problemas
al mayéutico Sócrates.
blica, más dificil me parecía la tarea del hombre, de las mayorías humanas
Platón no modificó en nada su sis- de un gobierno no decente mientras y del Universo, pero. desde un plano
Para la adquisición de obras de
tema de vida politica y social. Lo que más consideraba aquellas y a medida más amplio, más- humano y natural,
hizo fue acoplar completamente su que crecía. Era imposible actuar en más concreto y científico. De donde venta, toda correspondencia y valores
ideología y robustecer sus latentes in- algún sentido sin amigos o asociados deduzco, que mientras "la purga" apli- deberán remitirse al Jefe del Deparclinaciones intelectuales a las concep- politicos. Y éstos cosa dificil de en- cada a Sócrates fue justa, la muerte tamento de Acción Social Universitaciones de su maestro.
contrarlos entre políticos, puesto que de Bruno aún constituye el crimen ria Lic. Fidencio de la Fuente, UniverMientras vivió como poeta, anduvo sus métodos de gobierno no ajustaban más anti-humano y sombrio que regissidad de Nuevo León, Plaza del Colecomo un ciego que busca en la media con los principios verdaderos y las• tra la Historia ...
gio Civil, Monterrey, Nuevo León, Ménoche de sus contemplaciones el obje- instituciones tradicionales de nuestro
país.
Encontrar
hombres
nuevos
para
(Continuará)
to que, teniéndolo en sus propias maxico.

Evocación a.Giord_ano ...

A las Casas Editoriales y a los Sres.Distribuidores y Libreros
del Continente
***

-

�,

l I BR o s

f

le(tr·1cal

-

·

(ommun1·cat1·on -Albert

Arte Popular Mexicano

I

Viene de la Pág. 6
ban hecho estudios ni colecciones adecuadas.
No menos importante es la industria del dulce. Los mazapanes o dulces de almendra de Jalapa, Puebla y
:Morelia ; las figuras de azúcar de Toluca, Puebla, Morelia, Querétaro, Guanajuato y Ciudad de México, que se
usan para las ofrendas del día de
muertos; los camotes labrados de Puebla y Morelia, y toda la riqueza de forma y color que tanto ha llamado la
aten ción del visitante extranjero.
Debe mencionarse aqui el pan de
muertos, especialmente el de Guerrero,
el Istmo, Oaxaca y Michoacán, por las
formas y colorido. El pan representa
la figura del ánima o de ángeles y animalitos. Se hacen canastas, panes con
dibujo o pastillaje, galletas o simples
panes triangulares o redondos.
La máscara ha tenido un papel importante en el arte popular. Tiene su
fuerte tradición indígena que se manifiesta sobre todo en las representaciones de animales: el tigre, el coyote, el
venado; pero también se presta para
hacer interpretaciones grotescas. Las
máscaras de madera de Michoacán, las
de Guerrero y las de Guanajuato son
famosas por su ejecución y acabado.
Las de cartón de Oaxaca, Puebla, México y Querétaf(~ se destacan por la
delicadeza de forma y el colorido. Las
hay para usos rituales, especialmente
pra danzas semipaganas; otras sirven
para el carnaval y como juguete. La
máscara para la danza de los viejitos
se hacia antiguamente de madera o de
barro. En la actualidad se usan las de
cartón.
El vidrio, que casi nunca ha figurado entre los productos del arte popular, tiene, a nuestro entender, un papel muy singular y destacado. Es una
industria introducida por los españo-

les, cuyas antiguas técn~c~s s~ practican a la par con las modif1cac10nes bechas por la escuela francesa del siglo
pasado.
Aunque se han perdido muchas de
las formas originales, los hermanos
Avalos, han conservado la tradición
mexicana intacta, a pesar de la fuerte competencia del vidrio seudoamericano o del extranjero. Entre las formas antiguas se destacan los vasos pulqueros de diversas medidas, y el garrafón para pulque; las botellas de var ias formas y tamaños; los vitrioleros,
las esferas de colores y otras piezas de
gran utilidad doméstica y de gran belleza artística. Se usaban de preferencia el vidrio verde-botella y el de color aguamarina. Los otros colores, especialmente el azul son de reciente uso
en la vidriera tradicional.
Los hermanos Avalos de México y
Guadalajara recogieron y conservaron
la tradición de la vidriería de sus padres, que algunas veces estuvo en Puebla, otras en Toluca y por corto tiempo en Zinapécuaro, Michoacán. Se pensaba hacer uso de la obsidiana, que
es tan abundante en la localidad y a
la que debe su nombre en tarasco ese
sitio.
Casi todos los grandes artesanos del
vidrio mexicano han salido de esta
escuela. De allí surgieron los famosos
vidrieros de la miniatura que son verdaderos escultores del vidrio. Lo más
popular y mexicano son sin duda, las
figuritas de animales, palomitas, candeleros, galleros, plantas y flores de
variedad de forma y color inusitados.
Con vidrio de baja calidad el artista ha tenido el talento y la destreza
manual para hacer obras maestras e
imprimirle un sello muy mexicano.
que le ha ganado un reconocido lugar
en la industria mundial del vidrio soplado.

Consideraciones....Viene de la 1a. Pág.

Ha llegado a nuestra mesa uno de los
primeros ejemplares de la tercera edición del libro titulado "Electr ical Communicatio n" por Arthur L. Albert, editado por la pr estigiosa casa JOHN
WILLEY A~D SOXS, de Nueva York,
E.U.A.
Como su nombre Jo indica, el libro
abarca la totalidad de la rama de c-omunicaciones por medios eléctricos,
desde el simple telégrafo hasta la televisión, y uno de sus méritos consiste
en la selección juiciosa de lo fundamental, dentro de una cantidad abrumadora de material que se ha publicado sobre este tema en to que va de este siglo.
Se propone el autor la difícil tarea
de que su libro llene un doble propósito: por un libro de t exto y de consulta a la vez. Esto requiere un ordenamiento adecuado de los temas, clar idad y nitidez en su desarrollo, para
el primer objeto, y profusión de materia) para el segundo.
Logra s u primer propósito, agrupando al principio los temas básicos, tales
como acústica, dispositivos electroacústicos, redes, lineas cable, canales
y electrónica, los q~, una vez dominados, esclarecen el funcionamiento de
sistemas que posteriormente se describen. En su aspecto teórico, el libro es-

tá completo, y su exposición clara y
convincente, limitando el empleo de
las matemáticas sin sacrificar precisión. Solo en contadas ocasiones el autor se ve obligado a echar mano de las
matemáticas s u per iores (Cálculo),
cuando no le es posible a la mente h umana llegar a conclusiones por los métodos comunes de la lógica. Por último, para llenar adecuadamente su propósito de texto, cada capítulo contiene
al final un interrogatorio y una selección de ejercicios prácticos.
I:l segundo propósito o sea hacer un
liLro de consulta, dentro de una limitación de espacio, lo obtiene, en primer lugar utilizando concisión y bre\ edad en el texto y agregando al fi nal
de cada capítulo una ab undanlísima
bibliografía sobre los temas en el tratados. A través de estas citas, el lector
puede profundizarse en cualquier tema hasta donde lo desee.
El libro está di rigido, como texto, a
los cursos superiores de Ingeniería
Eléctrica y como de consulta a los que,
en la industria de comunicaciones han
tenido una educación universitaria o
entrenamiento técnico especializado. A
pesar de ello, contiene el suficiente
material descriptivo para ser útil y
comprensible a los que no tienen esta
preparación.
L. M. C.

a) Acceso del estudiante al aprendizaje diario (uso individual y frecuente
de bibliotecas, instrumental de prácticas, ejercicios, pruebas, seminarios,
etc.)
b ) Delimitación de programas de enseñanza, en que se prescinda de la prolijidad de conocimientos, en beneficio
de una extensión completa, clar a y
pr ecisa del curso. Periodización del
curso en tiempo y temas ar mónicos.
c) Proscripción de la memorización
de lecciones en clase diaria y exámenes.
d) Ambiente sano y estimulante de
la camar adería estudiantil, con facilidades para prácticas deportivas y educación física e higiénica.
e) Participación y estrecha convivencia con una densa cultural de tipo
estético, moral y científico (lecturas,
exposiciort'es, conciertos, certámenes,
etc.)
En resumen, procurar por todos los
medios, desarrollar la iniciativa del
joven, en la creación de una person alidad libr e y culta, en justo equilibrio
con el régimen de valores positivos de
la humanidad y de la vida mexicana.
Sólo corr egiremos la vida con más
alta vida. Si una sociedad nos entre-

gala juventud no es para ver repetidos
en ésta, los vicios o defectos del grupo humano de que procede. Es para
iluminar en los hombres que van dejando de ser, la esperanza de que sus
jóvenes sucesores serán más puros, sabios y dichosos que ellos. No vayamos
a mutilar el propósito, con limitaciones a este o al otro campo del saber
h umano, a una u otra de las fuentes
del bien, la verdad o la dicha. No hemos de ensombrecer la ésperanza de
los que se van esterilizando la existencia de los que vienen. Vida y saber.
Ciencia y alegría.
¿No cabe todo esto en lo que es humanismo, sin dejar de ser por ello conocimiento del mundo y prepar ación
para ejercer una vida útil a sí mismo
y a la sociedad?
Tal es, señores a nuestro parecer , el
desidcratum de l a educa ci ó n p ara
nuestros bachiller es. l\Iás lo hemos de
lograr con el perfeccionamiento de
nuestra organización universitaria en
el terreno de los recursos humanos,
económicos y técnicos, que en el campo de los principios y fines ideales.
Esta Ponencia fue presentada por el
Sr. Lic. RalÍl Rangel Frías, Rector de
la Universidad de Nuevo León, en el
reciente Congreso que la Asociación
Nacional de Un iversidades citó para
tratar el problema del Bachillerato
en la ciudad de Guadalajara, Jal.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>..

ORGANO MENSUAL IlE LA UNIVERSIIJAil DE NUEVO LEDN
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

O.AS.U.

NOVIEMBRE DE 1950

NUM. 11

AÑO VII

'

El Regreso de
Gutiérrez Nájera

Uda
Desde hace algún tiempo el Seminario de Cultura Mexicana, institución semiautónoma de la Secretaría de Educación
Pública que entonces desarrollaba sus actividades bajo la presidencia de don Antonio Castro Leal, culto escritor y crítico
mexicano, y que ahora maneja el humanista don Agustín Yáñez, planteó la posibilidad de reiterar sus misiones científicas
a la ciudad de Monterrey, al través de nuestra Casa de Es.
1
t udios.
, ~l!

2

Rafael Helio doro VALLE.

Correspondiendo a esos propósitos, su actual Director
acordó enviar durante los primeros quince días del presente mes
una misión integrada por los señores Alfredo Gómez de la V ega, reputado actor dramático, escritor y viajero; licenciado
Eduardo García Máynez, catedrático de Jurisprudencia y escritor de temas filosóficos sobre Derecho; Wigberto Jiménez Moreno, investigador de nuestras Antigiiedades Mexicanas e historiador; José Luis Cuevas, arquitecto y Profesor de la materia; Esperanza Cruz de V asconcelos, notable pianista; Francisco Díaz de León, excelente técnico del grabado y el propio
licenciado Agustín Y áñez, titular de la corporación, bien conocido por sus estudios sobre las literaturas indígena y colonial mexicanas.
Merced a circunstancias ajenas a los propósitos trazados,
solamente los señores García Máynez, Jiménez Moreno y Gómez de la Vega presentaron brillantes trabajos ante auditorios
idóneos de la Universidad, habiéndose obtenido la versión de
sus magníficas exposiciones.
EL SEMINARIO DE CULTURA MEXICANA
El Seminario de Culturá Mexicana fué fundado por decreto presidencial el 28 de febrero de 1942, como organismo
integrado por un grupo de intelectuales y ·artistas mexicanos,
con el fin de propagar la cultura mexicana en todas sus ramas,
a través de sus Secciones principales: Ciencia, Humanidades,
Letras, Artes Plásticas y Música.
Es la Institución Nacional cuyas actividades principales
son atender, de la manera más eficaz y provechosa, las relaciones culturales entre el Centro y los Estados, para lo cual
cuenta con corresponsalías permanentes, en casi todas las ciudades importantes del País, y aun en algunas del extranjero,
como San Francisco, Cal., EE.UU., en donde existe gran número de mexicanos.
En reconocimiento a esta labor, que desarrolla preferentemente en todo el territorio nacional, el Gobierno de la República le ha concedido carácter legal por medio de su Ley
Orgánica, promulgada el 31 de diciembre de 1949.
La orientación general que todos sus miembros generales se han impuesto, es propagar el conocimiento y el amor a
la auténtica cultura mexicana. Además, y según la orienta-

/ í
---...

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..~..-

En uno de los ángulos del Valle de Flores en que surge
el esqueleto cristalino del Lerma, se alza en este· día de luz y
de amor el más digno monumento que podría levantarse a Gutiérrez Nájera: una escuela. Porque él ha seguido siendo lo
que siempre fué: un maestro y un niño. Gran maestro desde
la cátedra de la Primavera, que con versos en flor dió leccio(Pasa a la Pág. 5)

(Pasa a la Pág. 6)
(

�ENSEÑANZA TECNICA

Ápunle6 Je
'J.itopalofoCJÍa &lt;·i
JEANNOT STERN.

ENFERMEDADES NO PARASITARIAS
ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR EXCESO DE
.
SALES SOLUBLES EN EL SUELO
No sólo la falta de elementos produce un crecimiento
anormal o la· muerte de la planta; un exceso de los mismos,
puede causar a veces trastornos tan graves o más aún que las
carencias respectivas.
Los elementos necesarios para el crecimiento de los vegetales no son los únicos en el suelo, sino por el contrario vienen
acompañados por sustancias no esenciales o hasta fisioló~icamente perjudiciales para las plantas.
En cuanto a los elementos necesarios, existe un máximo de concentra00
ción arriba del cual la planta en lugar
de desarrollarse normalmente, se enferma o muere.
Las plantas que reciben esta nutrición excesiva presentan síntomas de
un desarrollo vegetativo exagerado y
son casi siempre incapaces para resistir a los ataques de los parásitos y soportar cOndiciones adversas del clima.
Los elementos que con mayor frecuencia se encuentran en exceso, son
en primer lugar el nitrógeno y el calcio, y en segundo el aluminio, el mag'.O
nesio, el potasio y el fósforo.
Algunas sustancias orgánicas, que
por regla general no provienen de las
raíces normales, sino son el producto
de la descomposición microbiana de

los residuos de las cosechas, pueden
también influir desfavorablemente sobre el crecimiento normal de las plantas.
Quedan por enumerarse todavía los
excesos de los llamados "álcalis" y la
"acidez del suelo" que también producen enfermedades fisiológicas.
EXCESO DE NITROGENO
El nitrógeno debe considerarse co-

mo uno de los elementos más activos
que causan la sobrealimentación de
las plantas. Bajo condiciones normales el nitrógeno aprovechable rara vez
se encuentra en cantidades suficientemente gr3ndes para causar daños y sólo debido al uso inmoderado de los
abonos · nitrogenados se observan los

siguientes trastornos~
to.-Se retrasa la maduración, aumentando el crecimiento vegetativo.
En climas fríos las plantas son sorprendidas por las heladas antes de su
fructificación.
2o.-En los cereales se debilita la paja y la planta se inclina demasiado, debido a un alargamiento excesivo de los
entrenudos, así que al formarse la semiJla, el tallo no está capacitado para soportar su peso. Ciertamente que la influencia del exceso de nitrógeno obra
·en este caso en forma indirecta, en vista de que el crecimiento más frondoso
del cereal trae por consecuencia la disminución de luz, sufriendo la planta
una etiolación parcial, lo que explica
el crecimiento excesivo de los en!renudos.
3o.-Baja la calidad del producto.
4o.-Disminuye la resistencia a las
enfermedades parasitarias.
En los cítricos el exceso de nitrógeno produce los· síntomas del "Dieback"
y la gomosis, principalmente por causar una deficiencia fisiológica en cobre.
EXCESO DE CALCIO Y MHNGANESO
(Véase lámina No. 1)
El calcio y el ,manganeso, cuando
se encuentran en exceso, producen clorosis semejante's a· las que se observan
en los suelos carentes de hierro, por
encontrarse este último, en forma no
aprovechable para la planta: com_o coloidal e insoluble, cuando hay exceso
de calcio, y como ión férrico cuando
hay exceso de manganeso. (La forma
aprovechable es el ión ferroso).
Por no ser posible eliminar el exceso de calcio o de manganeso del suelo,
el control consiste en aumentar la cantidad de hierro aprovechable, utilizando aspersiones con sales ferrosas, o inyectando estas sales directamente en
la planta. A veces por tener su metabolismo fuertemente trastornado, las
plantas no responden a este tratamiento. En este caso con el fin de restablecer el equilibrio perdido, se aplican
pequeñas cantidades de sales de manganeso.

B
Lamina No. 1
E
(N
·o)
aran/ ,
Efectos del manganeso sobre las holas. A.-Deficiencia (Limonero). B.- xceso
C.-Exceso (Limonero). SeglÍn H. S. Fawcelt.

Página 2 - -ÁrmM y cÍ.lr«J

ACIDEZ DEL SUELO

nacional

La reacción del suelo es un factor
importante para el desarrollo de las
plantas. Los requerimientos en este
sentido son muy variables; mientras
unos vegetales se desarrollan bien en
suelos ácidos, otros los prefieren alca-

•

Genaro SALINAS QUIROGA.

En la ciudad de Guadala}ara, Jal., tuvo lugar del 12 al
17 de octubre del año en curso, la Conferencia de Mesa Redonda para la Unificación de los Bachilleratos en nuestro
país. Fué organizada por la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de .Enseñanza Superior de la República, en
acatamiento de lo acordado en la Asamblea Nacional de Rectores que se verificó del 21 al 28 de mayo del año en curso,
en la ·población de Hermosillo, Son.
DELEGACIONES ASISTENTES
A este Congreso asistieron 24 Delegaciones representando a igual número de Estados de la República. Formando parte de las mismas acudieron
los Rectores de la Universidad Nacional de México, de Guadalajara, de Veracruz, de Guanajuato, de Nuevo León,
de Sonora, de Oaxaca, de San Luis Potosí, y los Directores de Escuelas Preparatorias de la mayor parte de nuestra nación. La Secretaria de Educación Pública acreditó como Delegado
Especial al señor Lic. Guillermo Héctor Rodriguez, Director de Educación
Superior de la Secretaria de Educación Pública. Como Delegados concurrieron maestros e intelectuales mexicanos de indiscutible prestigio como
el Prof. José Romano llluñoz, Dr. Adolfo lllenéndez Samará, Lic. Agustin Yáñez, Lic. José Alvarado, el poeta Carlos
Pellicer, Ing. Alvaro Bernal, Director
de la Escuela Nacional Preparatoria;
Lic. Alfonso Ortega Martínez, etc.
La Delegación de Nuevo León estuvo representada por el señor Lic. Raúl
Rangel Frias, Rector de nuestra Casa
de Estudios y por quien escribe estas
líneas, (18.lignados por el H. Consejo
Universitario.

Lámina No. 2
&amp;ceso de Boro en hojas de naranjo.
SeglÍn A. F. Camp y B. R. Fudge.
linos. Sin embargo, para cada planta
hay un óptimo definido en este sentido y al alejarse demasiado del mismo
se observan crecimientos retardados,
"moteados" o clorosis. Los daños causados por la reacción inadecuada pueden explicarse sea por la cantidad excesiva de los iones H' u OH-, sea por la
acción que estos iones ejercen sobre la
estructura del suelo o sobre la solubiJización de los elementos nutritivos.
La acidificación excesiva de los suelos puede ser originada por distintas
causas a saber:
1o.-Adición de abonos orgánicos en
forma excesiva.
2o.-Adición de abonos inorgánicos
ácidos o de azufre que al oxidarse produce ácidos.
3o.- La interacción ae los elementos naturales del suelo.
4o.-Formación de ácidos orgánicos
y ácidos húmicos en la descomposición de los residuos de las plantas.
5o.-Eliminación de calcio y de
otras sustancias bás_icas en las cosechas.
60.-Arrastre por las lluvias de las
sales cálcicas al subsuelo.
Hay diferentes tipos de acidez del
suelo que se clasifican en la siguiente
forma:
1o .-Acidez activa, característica de
suelos pantanosos sin cultivo. Es muy
rara en suelos minerales y se debe· en
este caso a la presencia de ácido sulfúrico.
2o.-Acidez selectiva. Se encuentra
en los suelos humíferos; hay formación de ácido libre al tratar el suelo
con una solución salina neutra.
3o.-Acidez de intercambio, caracteristica de los suelos pobres en cal; si
tratamos un suelo de este tipo con una
solución salina neutra, el extracto tiene reacción ácida, debido al intercambio de los iones aluminio o hierro por
el catión de la sal. Un e~tracto acuoso, en cambio, no tiene ácido titulable.
4o.- Acidez hidrolítica, que se observa en suelos pobres en cal Y ricos en
humus. Estos suelos poseen la capacidad de absorber una parte de las bases y dejar en libertad una cantidad
equiValente de ácidos. Como sales hidrolizables sirven las que contienen
una base fuerte y un ácido débil Y se
disocia en soluciones acuosas.
Los efectos de acidez excesiva se reflejan en un crecimiento retardado, un
color más pálido del follaje Y un moteado. Este último puede confundirse
con los producidos por los virus filtrables. Las raices de las plantas afectadas se desarroJlan deficientemente Y
Pasá a la Pág. 8

VISITA A LA UNIVERSIDAD DE
SAN LUIS POTOSI
Por Ferrocarril salimos el señor Lic.
Rangel Frias y yo, la noche del 9 de
octubre próximo pasado, llegando a
San Luis Potosi a las 8 de la mañana
del dia siguiente. lficimos una visita
interesante y detenida a la Universi•
dad Potosina, donde fuimos atendidos
espléndidamente por el Rector •Lic.
Luis Noyola y por el Vice-Rector Dr.
Adalberto Guerrero. Conocimos sus aulas, recorrimos sus ~plios corredores, visitamos su bellísimo patio colonial con bancas para los estudiantes,
su gabinete de Fisica, su. Laboratorio
de Química, su Estación Radio-emisora que trasmite para la región conciertos de música clásica; nos dimos
cuenta del funcionamiento ,de los Talleres Gráficos de la Editorial Universitaria, S.L.P., donde se editan entre
otras publicaciones C\Jlturales su importante Revista "Centro", Organo Oficial de su Casa de Estudios, "Letras
Potosinas", etc. De todo ello guardamos una grata y perdurable impresión
que nos enorgullece como mexicanos.
Se nos invitó por el Señor Rector a
los Cursos de Invierno, que la Academia Potosina de Ciencias y Artes y de
la que es Presidente el Prof. Jesús Silva Herzog que radica en la capital de
la República, organiza en colaboración
con la Universidad Autónoma de San
Luis Potosí y que se impartirán en las
aulas universitarias del 6 de enero al 3
de febrero de 1951. Los maestros encargados de estos Cursos de Invierno
serán los mejores intelectuales de nuesf

tra nación en Ciencias Físico-Matemáticas, Ciencias Biológicas, Oftalmología, Cien cías Juridicas, Filosofía, Historia de México, Problemas Económicos de México, Literatura y Arte Mexicano.
HUELLA DEL DR. MORONES PRIETO
EN LA UNIVERSIDAD POTOSINA
Fué para nosotros un gran placer como nuevoleoneses, comprobar personalmente la gran estimación que en
este Centro de Cultura de nuestra Patria, se tiene para quien fué su ilustre
Rector, el señor Dr. Ignacio Morones
Prieto, actualmente Gobernaclor Constitucional de nuestro Estado. Dejó huella profunda de su ¡,aso, como lo hacen siempre los nuevoleoneses esparcidos por lodos 11ls ámbitos de la República; a él se debe la construcción
de su magnífica Biblioteca con más de
5,000 volúmenes
en el primer piso del
I
edificio universitario y que cuenta
con una leyenda en letras de acero en
la pared del fondo, donde el Rector
Dr. Ignacio Morones Prieto pone la Biblioteca al servicio de los estudiantes.
Construyó también un espléndido Auditorium en el segundo piso, donde se
verifican las ceremonias oficiales y
fiestas de la Universidad; realizó reformas fundamentales en la Facultad
de Medicina y en el Hospital Central
de la población.
Fué un Rector emprendedor, dinámico, enérgico, cuyo criterio firme e
independiente lo supo imponer en todo momento, haciendo respetar a toda
costa la autonomia universitaria, aún
en contra del propio Gobierno del Estado. Mejoró grandemente la enseñanza superior, dotando al alumnado de
mejores aulas y de Laboratorios y Gabinetes de Fisica más convenientemente equipados.
Por la votación unánime de maestros y alumnos, ocupó la Rectoría en
dos períodos. Se le recuerda con grande cariño como uno de los Rectores de
mas personalidad, de más visión, que
haya tenido la hermana Universidad
de San Luis.
LA CONFERENCIA DE ·
GUADALAJARA
La Reunión Nacional sobre el problema del Bachillerato, se inauguró en
Guadalaja~a, el jueves 12 de octubre
de este año, a las 10 ho_ras, en el Paraninfo de su ilustre Universidad. Esta institución educativa tiene un bello
escudo y el estimulante Lema: "PIENSA Y TRABAJA". Fué un'a ceremonia
solemne, a la que asistió el señor Gobernador del Estado de Jalisco, Lic.
Jesús González Gallo y en la que el Dr.
en Derecho Luis Garrido, pronunció
un discurso pleno de sabiduría, en que
hizo resa1tar que: "la patria impone
entre otras obligaciones a sus Universidades, la de cooperar a la solución

de sus problemas. Una Universidad no
es un Centro de Cultura abstracta".
Concluyó con este certero juicio: "En
esta obra trascendental os acompañará la simpatía de todos los que avizoran el porvenir de la Patria a través
de la ciencia y de ]a belleza".
Al terminar este emotivo acto de
inauguracióÓ, asistimos todos los delegados a la ceremonia conmemorativa
del XXV Aniversario de la fundación
de la Universidad de Guadalajara, que
tuvo lugar en el propio Paraninfo.

Crónícil
UníveisítilrÍil

MESA DIRECTIVA DE LA
CONFERENCIA
La Mesa Directiva quedó integrada
asi: Presidente, Ing. Jorge Matute y
Remus, Rector de la Universidad de
Guadalajara; Primer Vice-Presidente,
Lic. Raúl Rangel Frías, Rector de la
Universidad de Nuevo León; Segundo
VicewPresidente, Lic. Luis Noyola, Rec•
tor de la Universidad de San Luis Potosi; Secretario, Lic. Agustín Yáñez,
delegado de la Universidad Nacional
Autónoma de México.
Nuestro Rector, Lic. Raúl Rangel
Frias por ausencia temporal del PresidenÍ.e, presidió dos seiiones en su
carácter de Primer Vice-Presidente, y
a pesar de que hubo fuertes discusi~nes en torno a los temas tratados, su•
po dirigir los debates con talento, habilidad y valentia, prestigiando a nuestra Universidad. Recibió efusivas felicitaciones de muchas delegaciones en
ese sentido. Presentó también una interesante ponencia, que fué aprobada,
titulada: "CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE EL BACHILLERATO
MEXICANO".
TEMARIO

-

El Temario del Congreso fué el siguiente: !.-Qué es el Bachillerato y
cuáles son sus fines. Il.-Su estructura. III.-Contenido. IV.-Realización.

Profa. Eudoxia •González V., laureada
recientemente con el primer lugar en
el Concurso "Bach" para solistas convocado por el Conservatorio Nacional
de Música, de México.
La Escuela de Música de la Universidad, incorporada a esta Casa de Estudios desde 1943, fué fundada originariamente por la Presidencia Municipal de la ciudad, que estaba a la sazón
bajo la gubernatura del señor Prof.
don Manuel Flores, hombre muy adicto al arte musical.
· Desde su incorporación, la Universidad ha procurado . , ahincadamente
acrecentar cada día más el temperamento estético del educando fomentando de esta guisa artistas que han destacado predominantemente en nuestro
medio ambiente citadino, y aún en la
órbita nacional.
Uno de los suj~to• que mayor valimiento ha tenido en el panorama naPasa a la Pág. 6

RESULTADOS DE LA CONFERENCIA
La Reunión Nacional de Guadalajara, después de amplias deliberaciones,
dió respuesta a los 4 Puntos del Temario, en la siguiente forma:
I.-¿ Qué es el Bachillerato y cuáles
son sus fines? Respuesta: El Bachillerato es el ciclo educativo medio que
tiende esencialmente al desenvolvimiento de la persona humana considerada individual y socialmente, procurando dar. al mismo tiempo formación
cultural, preparación práctica_ para la
vida y desarrollo de aptitudes para el
estudio de las profesiones.
11.-Su estructura. Respuesta: - El
Bachillerato será: a) unitario y rígido
en los tres primeros años; b) en los siguientes arios será unitario y rigido en
cuanto a 1m número de materias culturales, que baste para el efecto de la
revalidación; en cuanto a materias de
adiestramiento técnico será rígido por
lo que vé al número de horas, y flexible en cuanto a las actividades.
IIL-Contenido: Respuesta :-Lo relativo a los planes y programas del Bachillerato, 110 se discutió, por la complejidad y los implicaciones técnicas
que contie11e, y, además, por los variados y prolijos estudios que se necesitan. La conferencia acordó que el Consejo Nacional de la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de
Enseña11:a Superior de la República
nombrara un grupo de expertos, para
que en un plazo que concluye el 31 de
enero de 1951 pl'esentara su dictamen,
que se hará del conocimiento _oportuno
de todas las Universidades de la República.
IV. - Realización: Respuesta: -Se
propuso y se aceptó por las delegaciones, que después del tercer año el Bachillerato se organice por créditos, organizados éstos por series y preceden-

cias y señalando para realizarse perfo..
dos máximos de tres años para las Escuelas Diurnas y cuatro para las Nocturnas. Por unanimidad se aprobó lo
siguiente: "Los alulllllos que hayan cubierto los tres primeros años del Bachillerato, podrán inscribirse en las
materias subsecuentes sin sujetizrse
anualmente a ' un número estricto de •
ellas, cuando exista causa que lo justifique, debiendo observar en todo caso
los requisitos de series y precedencias
necesarias. En los Planes correspondientes se determinarár, los plazos en
que los estudios a que se refiere el párrafo anterior, puedan desarrollarse
normalmente."
CONCLUSION
No podemos afirmar que el Congreso de Guadalajara haya resuelto definitivamente el crónico y complejo pro-·
blema del Bachillerato mexicano, pero
si hizo clara conciencia de él y lo
planteó sobre bases de entendimiento,
de comprensión y de cordialidad entre todos los Institutos de la República, lo que hará que pronto venga la
solución satisfactoria tendiente a una
revalidación nacional; a _que el estudiante egresado de cualquier Escuela
Preparatoria del país no se le pongan
obstáculos al ingresar a otra o al continuar sus estudios de Facultad.
Fué también esta Conferencia un
amable cambio de impresiones, un auténtico diálogo, una charla amigable
entre los responsables de la Educación
Superior en México. Todos unidos por
el 1nismo espiritu patriótico de servir
lealmente a la Alta Cultura de nuestra
Patria. Esto ~que por primera vez se
hacia- representa a nuestro juicio, su
triunfo más significativo y valioso.

�IJIARIO IJ E VIAJES
(Continuación)
/

FEBRERO lo.
A LAREDO
El lo. de Febrero emprendimos nuestra marcha á la luz de la luna á las
tres de la mañana. Nuestro avío apenas pudo llegar á Laredo, debilitadas
las mulas por la fatiga y la sed. Cuando los carruages llegaron á la orilla
del rio, ya hacia tiempo que estaban
reunidos los Sres. Bustamante y Terán,
Inmediatamente pa~amos el rio, unos
á caballo y otros en canoa,

)

La villa de San Agustín de Laredo
ó Presidio de Laredo, fué fundada sobre la márgen izquierda del I_Yo Bravo
del Norte el 25 de Agosto de 1755, y
pertenece al Estado de Tamaulipas.
Sus calles son bastante- anchas, y tienen toda la simetría que observaron
escrupulosamente los conquistadores
en el Nuevo Mundo. En Diciembre de
1827 la poblacion ascendía á 2,041 habitantes, sin incluir la compañía presidiar que reside en ella. Laredo, que es
un pueblo con nombre de villa, estuvo
eu otro tiempo muy espuesto á los ataques de los indios; pero el día de hoy
lo temen; y á pesar de esto tiene que
sufrir su arrogancia. Las dos tribus
que frecuentan ordinariamente este
presidio, son los comanches y Jipa_nes,
que campan á la orilla del rio; pero
desde que estas tribus se hacen la guerra, los lipanes están en él continuamente para pr9tejerse contra sus numerosos enemigos. Se ven tambien en
él carrizos, garzas, &amp;c.; todos indios de
mision poco temibles, porque son pocos, aunque perezosos-y ladrones. Este
pueblo estará floreciente 'cuando el Rio
Bravo del Norte sea frecuentado, para 1o que se necesita que estos Estados adelanten mucho en población. Casi todos los años las corrientes arrastran las cosechas, porque los labradores no pudiendo sembrar en los llanos
secos y áridos, buscan las localidades
refrescadas por las aguas, en las que
por lo comun las crecientes son las que
cos-echan. Los vecinos de este presidio
son de sangre mezclada; muchas fa• milias son muy blancas, y otras muchas están mezcladas con la sangre
indígena. Aunque no son muy la.boriosos ni industriosos, son aficionados al
servicio militar; algunos son arrieros,
otros labradores, y la mayor parte son
pastores, que viven contentos con solo carne, maiz y frijoles, sin desear
otra cosa. Las casas no tienen nada
de notable; la mayor_parte son jacales
y están colocadas en manzanas de cien
varas cuadradas: hay dos plazas muy
tristes, tanto por las malas casas que
·las rodean, como porque carecen de
verdura.
El consumo de Laredo se eleva
anualmente á 365 reses, 100 cabezas de
ganado menor, cerca de 700 arrobas de
harina, y como 6,500 fanegas de maiz.
Por Jo comun, una parte considerable
de estos viveres va de las orillas vecinas pertenecientes al Estado de Coahuila.
Altura sobre el nivel del mar .....
Latitud Norte 27°,30'00". Longitud al
O. de Greenwich 6•, 37'00".

semboca en el golfo de México cerca
de la Barra de Santiago, y despues de
haber recorrido mas de 12º en latitud,
y de 1O á 11 de longitud oriental. Recibe en su larga travesía multitud de
pequeños rios, y de los Cuales sus respectivas cabeceras están tan poco conocidas corno las del Rio Grande, Este en su origen, ó cerca de los puntos
mas próximos de sus manantiales, es
en donde recibió el nombre de Rio
del Norte, acaso porque viene de ese
rumbo, ó porque pasa junto á un presidio que llaman del Norte; pero despues de haber aumentado considerablemente, le han llamado Rio Grande.
Este rio, cuyas orillas carecen de
fertilidad, está dividido por nna isla
frente á Laredo en dos partes desiguales, de las cuales es la mas considerable la que pasa junto á la márgen izquierda. Su caja en este punto es ya
muy ancha. La temperatura de · sus
aguas á algllnas pulgadas de profundidad se eleva á 65º del termómetro de
Farh., y la del aire era 74°, 5, del mismo termómetro.
La corriente, cuando las aguas están
bajas, es débil: en el mes de Febrero,
frente á Laredo, la corriente era muy
débil, y la mayor .altura de las aguas
no alcanzaba á cuatro piés. En este
mismo parage el rio está muy encajonado, sus orillas son escarpadas, y L~redo, que está elevado de 30 á 40 piés
sobre el fondo del rio, está libre de
inundaCiones.
Las aguas del rio son turbias; acarrean continuamente arena: su caja
está formada enteramente de ella, y
por esta razon el fondo es · muy variable. Los derrumbamientos de sus costados son frecuentes. Cuando las aguas '
están bajas, quedan en seco algunos islotes y la mayor parte de la caja frente a Laredo. El sabor de las aguas no
es desagradable.
De Revilla para arriba se encuentran, cerca de las orillas del Rio Grande, capas de Liguita, que con el tiempo servirán de combostible eu este
país; tan desprovisto de vegetacion arborescente, y mucho mas si se llega á
establecer la navegacion de que es
susceptible este rio.

El clima de Laredo es semejante al
del Estado de Tamaulipas á que pertenece. Los inviernos son en general poco rigorosos: los vientos son constanM
tes y molestos; la seca frecuente, y el
Estío muy caliente. Dos son los vientos principales que soplan en esta region. Los del N., N. E. y N. O. caracterizan el invierno; y aunque son in•
constantes, cambian repentinamente la
temperatura de la atmósfera y soplan
con una velocidad estraordinaria en
los meses de Octubre, Noviembre, Diciembre, Enero, Febrero, Marzo, y muchas ocasiones en Abril: algunas veces
traen la lluvia. En los otros meses del
año soplan con constancia las brisas
de S.E. y del E.S.E.
Entre la escasa vegetación de las inmediaciones de este pueblo, se encontraro·n una Didynancia (Zenillda de
los indígenas), la Mimosa oechinoides,
una Rutacea y una hermosa Mimosa arborescente con flores amarillas.

Al N. E. de Laredo corre de N. O. al
S. E. una pequeña cadena de-lomas de
caliza Ge conchas, que creemos secunM
El Rio , Grande ó Rio del Norte, uno daria, y que parece descansa sobre la
de los mas grandes de la República, arenisca abigarrada tan comun en este
por ]a estension del terreno que reco-· pais.
rre, nace en las montañas al N. de
Comisionados el Sr. Tarnava y yo
Nuevo-México, entre los 38° y 40° de
latitud boreal, y entre los 108 y 112° (R.C.) por el Sr. Teran para pasar á
de longitud occidental de París, y de- la villa destruida de Palafox, empren-

dimos nuestra marcha por el lado derecho del rio, el día 7 de Febrero. Dos
jornadas hicimos para llegar á dicha
villa:. En la primera nada observamos
de particular: el camiño está trasado
sobre un terreno arcilloso, de acarreo,
que está cubierto de Mimosas. A la
orilla del rio, en los parages que sesteamos y comimos, encontramos acarreados poi- las aguas muchos fragmentos de Cuarso, Ja:zpe, Piedra Cornea,
Calcedonia, &amp;c.
La segunda jornada la hicimos de
noche, y asi nada pudimos observar.
Pasamos el rio frente á Palafox. Esta
villa está situada sobre el lado izquierdo y á la orilla del Rio Bravo. Una
plaza como de 100 varas cuadradas, rodeada en su totalidad por j"acales techados de zacate, formaban esta villa
que estaba dominada al E. por unas
lomas bastante elevadas respecto al terreno y formadas enteramente de arenisca abigarrada. Como los antiguos
presidios, la plaza tenia solamente dos
puertas que miraban al E. y al O., las
que se cerraban á discrecion. Aun subsistía el jacal que ocupaba la guarnicion que protegia esta poblacion, que
destruyeron los comanches y lipanes
reunidos, segun se asegura, capitarlea•
dos por un n9rte-americano.
Latitud .. . . N. Altura sobre el nivel
del mar . . . . Luego que el Sr. Tarnava
hizo el reconocimiento que creyó bastar al objeto de su comision, regresamos á Laredo por el camino que an•
tiguamente se andaba para ir á Palafox. El objéto principal que yo llevaba, era el de buscar un criaderq de
carbon de piedra de que habían hablado al Sr. Teran. Con tal objeto, siempre en compañia del Sr. Tarnava, recorrimos inútilmente la tarde del 8 de
Febrero las inmediaciones de Palafox.
El terror pánico de que estaban poseídos los soldados que nos acompañaban, embarazó mucho nuestra escursion, y resolvimos por esto regresar á
Laredo lo mas pronto, sin pensar ya
en descubrimientos.
Todo el terreno entre Pálafox y Laredo es de una hermosísima arenisca
abigarrada: en un arroyo que .pasamos,
no muy distante de Palafox, y que está abierto sobre la misma arenisca, observamos hoquedades muy grandes
irregulares, cónicas, esféricas y cilíndricas, y las que creo son las impresiones de masas ferruginosas que tenían la misma figura y fueron destruidas por el tiempo.
El 10 de Febrero, siguiendo siempre
nuestro camino para Laredo, pasamos
por el Arroyo del Astillero, y en uno
de sus lados, no muy distante al S. del
camino, encontramos, no el carbon que
buscábamos, sino una formacion de
Liguita, en la que las diversas capas
que la constituyen se hallan en el órden siguiente, comenzando de arriba
abajo: arenisca abigarrada; intermedio
arcilloso, Arcilla teñida por la Liguita,
Marga endurecida, Arcilla apizarrada,
Liguita muy parecida al carbon de pez.
De esta última para abajo nada se puede observar, porque la destruccion de
la montaña ha formado un terreno
muy espeso.
Seguimos nuestro camino, y á medida que nos aproximábamos á Laredo,
se perdia la arenisca bajo un terreno
arcilloso de acarreo. Un fuerte norte
y la falta de provisiones, nos hicieron
apresurar nuestra marcha y llegamos
á Laredo.

FEBRERO 20

El Regreso de
Gutiérrez Nájera

AL ARROYO DEL CHACON
El miércoles 20 de Febrero de 1828
abandonamos las orillas del Rio Grande, y nos dirigimos á la capital de Tejas. Era muy tarde cuando salimos: el
Sr. Bustamante y su estado mayor salieron á encaminar al Sr. Teran. En
Laredo habíamos fletado algunas mulas con el doble objeto de alijar nuestros carros y de tener en qué llevar el
surtido necesario de provisiones de
boca, para no esponernos á sufrir en
el desierto que íbamos á atravesar, los
rigores del hambre; pues como es sabido, la primera habitacion que se encuentra, dista ménos de cuatro leguas
de Béjar. Aunque el dia había sido caliente y nebuloso, nada sufrimos en
esta primera jornada, porque como Jo
hemos anunciado, ~mpr"endimos nuestra marcha á las cuatro de la tarde.
En este corto viage de once días por
el desierto, adquirimos buenos datos
sobre la naturaleza del país y el curso
relativo de algunos ríos. Vimos, y no
sin poco asombro, lo inexactas que están las cartas respecto al curso de los
rios Bravo y de las Nueces: á éste, siguiendo nna marcha regular, llegamos
en cuatro dias, y -de alli hicimos siete
á Béjar, miéntras que segun las cartas,
dicho rio de las Nueces divide por mitad el espacio que hay entr~ Béjar y el
presidio de Laredo. Pronto verémos
que la posicion del paso del rio de las
Nueces fué determinada por el Sr. Teran exactamente por las observaciones ·
del paso por el Meridiano de Syrio, de
algunos ángulos horarios, y por la inmersion de uno de los satélites de Júpiter.
El camino que va de Laredo á Béjar,
generalmente es poco frecuentado y
poco seguro: los indios, lipanes y comanches, lo infestan por intervalos;
pero frecuentado hace poco por los
militares de presidio, se hace mas
practicable y ménos peligroso. En todo este viage tuvimos por compañeros
algunos pastores que conducían á Béjar novillos y carneros, de los que al•
gunas veces nos participaron en cambio de otros víveres. Mas temerosos
de los indios que nosotros, haciall sus
jornadas unas veces de]ante y otras
detrás de nosotros, perdiendo rara vez
de vista nuestra carabana, cerca de la
cual camparon algunas veces.
Nuestra marcha era lenta, pero agradable: la naturaleza, sin presentar la
magestad que le es propia en los países calientes de la zona tórrida, ofre.
cia, sin embargo, donde la tierra esta.
ba cubierta de flores, la risueña verdu•
ra de las regiones meridionales de Europa. En este desierto ordinariamen~
te las jornadas son de seis á ocho le,
guas, cuando no están precisamente
limitadas por la escasez de agua á ciertos arroyos y charcos permanentes.
Los correos que llevan caballos de remuda y andan de dia y de noche, necesitan tres dias para hacer este camino.
De México á Laredo las tiendas de
campaña solo se armaron dos veces;
pero en este camino fueron nuestro
único abrigo, algunas contra el sol ó
el viento, y. otras, aunque imperfectamente, contra la Huvia.
La primera jornada fué (muy cor. ta) hasta el Arroyo del Chacon, cerca
del cual campamos. Por todas partes
ia vegetacion estaba muy animada; el
campo, aunque muy cerca de Laredo,
era mas fértil y agradable.
FEBRERO 21
AL PATO
En unas canalitas que le entran al
Chacon, encontramos algunos bancos
de Ostreas que en parte se descubrían.
·
Pasa a la Pág. 7

Viene de la ta. Pág.

nes que siguen siendo gotas de néctar celestial en nuestra breve copa de la vida; y nos ha dado una profunda enseñanza
1~ d~ que entre lo veleidoso de tantas cosas sólo permanece:
~p~o y alto, el resplandor de l,a ilusión. Y un niño, porque
VIO siempre con asombro los mas cotidianos acontecimientos
admiró con gra0; capacidad de admiración, y todo lo que
rodeaba le parec1a nuevo, ya que en sus ojos llevaba esas luces misteriosas que hacen rápidos viajes a otros mundos.

l;

•

'

Mientras leamos su "Historia de un
peso falso" podremos comprender el
torrente de ternura que latió en lo más
entrañable de su poesía, que fué, por el
matiz y la intimidad, tan hondamente mexicana, a pesar de las finas esencias clásicas de Francia.
Hay en su vida la hermosura de
esas leyendas que a la sombra de la
lámpara, mientras rondan los sueños
que no se sabe de dónde vienen ni para dónde van, nos trasladan a países ·
que, apenas los co]umbramos, nos dejan para siempre un terrible desasosiego en el corazón. Leyéndolo es como
viajar sobre ríos que espejean sombras
de magnolias de oro y cruzan fantasmas de aves tornasoles. Se diría que
sus relatos son llaves mágicas que nos
abren las puertas de paraí.$os encantados en que vive una humanidad sin
problemas, la misma que nos seduce
en las páginas del Popol-Vuh y nos retorna la inocencia en las grandes auroras dé "Walt Úisney.
Amado y eterno poeta que enseñó
con el prodigio de su canto y en él
dejó su alma prendida como un teso•
ro que sigue iluminando y no se gasta.
''No moriré del todo" fué su profecía;
y eUa se ha cumplido en la viva fra- .
gancia de sus poemas, en la sonrisa in~
morta] de su palabra, en las i1urninaciones de su genio que vino desde oscuros laberintos con la misión de hechizar; y hoy, en esta cas·a, como un
numen invisible que ha de presidir la
alegria de los niños, encender/t luminarias de amor para que a la sombra
de ella se calienten los corazones humildes, aquellos que también tienen
derecho a compartir el pan de la Poesia.
Ha querido el Gobernador del Estado en que tienen sus raíces más hondas muchos de los mexicanos más insignes que traiga un ramo de flores
para colocarlo frente a uno de los poetas que ya no han de morir. Y sólo
este homenaje bastaría para que en
nuestra admiración resplandezca la figura del gobernante que se acuerda de
Jos hombres ilustres y que, haciéndoles justicia se honra y enaltece a si
mismo, graba su nombre en la corteza
del granito y comprueba con sencillez
que es el Amor el que triunfa de la
Muerte. El trae laureles para ceñir la
frente de un poeta y los poetas le dan
las gracias con el saludo de las rosas.
Lerma está de fiesta, porque se diría
que su paisaje se reanima al deslumbrars.e en su misma magia, al sólo saM
her que Gutiérrez Nájera ha llegad.o de
visita para quedarse aquí en larga residencia, refloreciendo en la memoria
de quienes ya no lo olvidarán, como
no se olvida de regresar la Primavera.
Gutiérrez Nájera era un incorregible
enamorado de la diosa de los ojos de
jade que hace varios siglos, ya en el
esplendor ardiente del códice, aquí se
quedó a vivir, transfigurada en carne
morena.
Pero si Lerma desde hoy se ufana

de escoger el nombre del poeta, como
una semi1la que habrá de ser aroma indeleble en las almas de los niños, el
Valle de México donde recibió la primera emoción y balbuceó la primera
palabra, ha de sentir el gozo de haberle untado en los ojos el brillo crepuscu]ar de su cielo, y hoy le ve crecer
de estatura, frente a los excelsos volcanes pensativos. Su imagen física
transforma su fealdad en la belleza interior que está más firme que los mármoles y tiene la su~ve irradiación de
la alegria silenciosa, al verse reflejada
y más pura en las mentes de aquellos
que desde ahora van. a repetir diariamente su nombre.
Esta es la gloria del poeta esclarecido, la que no necesita de los vacuos estrépitos; pero que se halla inconmo•
vible en el amor que resucita a los
hombres que pasaron haciendo el bien
sobre la tierra; unos sembrando la
es Pera n za, otros encendiendo la fé,
otros como este poeta que hizo de su
palabra el altar a donde llegan los
hombres nuevos a recoger el nuevo
Jnensaje de la luz. Esta es la gloria
perfecta: la que se sigue dando en incesante regalo, ya disipadas las envidias, olvidadas las pasajeras impurezas, rota el ánfora que contenía purísimos aromas.
Maestro y niño que vivió quemándose en la viva llama interior, que jamás se conformó con la tarea cumplida, y que la fué entregando con la impaciencia de quien cree que el hombre debe colaborar en la dicha del
hombre; tal fué Gutiérrez Nájera.
Está bien que sea uno de los genios
tutelares de esta escuela, en el milagro transparenté de este cielo en que
su imagen recobra plenitud de vida y
su poesía se identifica más al paisaje
mexicano. Porque tuvo la córtesia del
indio y como el indio amó las cosas
preciosas y efímeras que son el encanM
to de la existencia y que nos dan su
más claro ejemplo de amor. Nacen con·
la aurora, vuelan, fulguran, y en el
atardecer son ya cenizas; pero de las
hogueras del crepúsculo retornan más
acrisoladas, imitando a Quetzalcoatl
redivivo, para insjalarse en la más
hermosa estrella. Después de todo, en
este mundo en que nuestra alma vive
en larga agonía, los Unicos que tienen
razón son las f]ores divinas de la Primavera y esos pájaros errantes, esos
poetas que después de la muerte cantan con voz mas pura.
He aquí que el poeta que dilapidó
sus tesoros, sus más puras voces, su
melancolía elegante, abandona la ciudad en que fue -como un poeta dijo
de otro- "una exquisita máquina de
sufrir". Y el milagro se ha hecho: esta mañana salió de paseo hacia los aires y las tierras azules, hacia las nubes que pasan y los hombres que sonríen, y se halla entre nosotros, incorporado a la vida, majestuoso sin vaniM
dad, con su gran flor en el ojal, como
le habíamos visto pas·ar tantas veces

por sus crónicas, por sus discursos de
ruiseñor bajo la ]una llena, y por lo
más excelso de su alma: sus poemas
de plata y de oro, de oro y de lejanía,
tejidos con eso que las libélulas dejan
en el aire asi que han cumplido con
el deber del vuelo.
Gutiérrez Nájera está contento de
haber hallado la calma sedante de este
rincón que presintió antes de que sus
huesos, saturados de do]or, se quedasen eternamente en tierra mexicañ.a
para identificarse con ella, tanto como
su ternura de hombre y su poesía que,
hoy más que ayer, bri11a gloriosa en
el a1tar de sus versos. Y su presencia
la sentimos, porque en el bullicio de
la ciudad, a so1as con su corazón, desasido de zozobras, codiciaba siempre
el retorno a las formas sencillas, al
canto llano, a la tierra en que el agua
es hada madrina de las flores y el sol
es un poeta que sube, con su vestido
de oro, al trono imperial del rocío.
Se queda aquí en esta escuela, amparándola ct&gt;n sus ojos mexicanos, con
su poesía llena del sol de los jardines,
prima hermana de la Primavera, y con
su gracia, que supo ser regalo de todos los días. Estará siempre rodeado
de almas nuevas; y &lt;mando en los años
que vengan su nombre siga siendo simple motivo de canción o amparo tutelar de las muchachas que se quedan
en silencio, despué!) de leer sus poemas, será posible confirmar que la
Poesía tiene _una misión humana que
cumplir. Frente a las instituciones que
se transforman, los pueblos que se dispersan y las nubes que pasan, la Poesía sigue siendo la mejor compañera
&lt;!el hombre en su larga y cruenta lucha para ganarse el pan feliz, la mínima alegria y el amor que todo lo ben- ,
dice.
( *)

La perennidad de la figura de Manuel Gutiérrez Nájera nos invita a hospedar en estas páginas el bellísimo discurso que Rafael Heliodoro Valle pronunció el 13 de septiembre de 1945 en
la escuela que lleva el nombre del egregio poeta finisecular, en la ciuda,d de
Lerma, Estado de México, con motivo
de la inauguración del referido plantel
educativo. El discurso nos fué enviado
desde la Embajada de Honduras, en
Washington, con instrucciones 'del ilustre hondureño.

"THE MODERN SCHOOLMAN", Vol.
XXVIII, Noviembre de 1950, No. l.
Giles of Home: Auditor and Critic of
St. Thomas Peter, E. Nash, S. J.
"XALLIXTLICO", No. 1, Noviembre de
1950, de Guadalajara, Jalisco.
"FUENTES PARA LA HISTORIA DE
LÁ UNIVERSIDAD", Serie I Actas
del 'Consejo Universitario 1949-1870.
Introducción de Felipe Gil, Montevideo.
"INTRODUCTION TO ELECTRICITY
AND OPTICA", de Nathaniel H.
Frank.
"HIGH-SPEED .COJ\IPUTING DEVICES", McGraw-Hill Book Company.
"REVISTA ESPAÑOLA DE FISIOLOGIA", Torno VI, No. 2, publi¿ada
por: Juan Jiménez Vargas y Francisco Ponz.
"HOMENAJE A ANTONIO DE UNDURRAGA", Continental Buenos Aires. ,.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

I

Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario

Prof. Antonio Moreno

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de Já Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoecl1ea

RECEPCION •
BIBLIO GRAFICA
"EL SANTO DE .FORELI", de W. Somerset Maugham.
"JULIUS", de Daplme Du Maurier.
"FALSA EXTORSION", de Frank Gruber.
"EL TESTAMENTO DE LA VIUDA",
de A. Reynolds Long.
"NADA PARA MI", de Wade Miller.
"LA MUERTE DE INCOGNITO", de
Lisardo Alonso.
"EL MONTE SAGRADO" de Car! Shannon.
"EL RANCHO MALA SUERTE", de W.
C. Tuttle.
"ARIZONA", de Clarence B. Kelland.
"EL MAGO", de W. Somerset Mangham,
"BOLETIN DE LA SOCIEDAD 11'.IEXICANA DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA", Tomo LXIX Núms. 1-2. Tomo
LXVIII Nos. 1-2. Tomo LXVII No. l.
"ABSIDE", Torno XIV No. 4.
"DON SOFONIAS SALVATIERRA Y SU
"COMENTARIO POLEMICO". Ampliación de Máximo Jercz y sus Contemporáneos.
"APUNTES PARA EL PLANO REGULADOR DE MONTERREY", del Instituto de Estudios Sociales de Monterrey, N. L.
Rfvista "UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA", No. 100 de Agosto-Septiembre-Octubre de 1950.

Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez J\fartinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
J\fEXICO

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Qniroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes . , . . . . . . . . . S 9.00
Para el público ... , ..... , .. $10.00
De soledad /J otros pesares (Poemas.
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . S 5.00,

'

�PROGRAMA:

Vida Universitaria
Viene de la

ta. Pág.

non indicada por la Secretaría de Educación Pública, de la
cual el Seminario es una Institución semiautónoma, se persigue por todos los medios posibles aumentar los lazos espirituales que deben unir a todos los mexicanos en un patriotismo
elevado y luminoso.

LOS PROFESORES EXTRAORDINARIOS
CURRICULA
LICENCIADO EDUARDO GARCIA MAYNEZ

'

El licenciado Eduardo García Máynez, actual Director del
Instituto Tecnológico de 1\,féxico, además de ser un destacado
y distinguido intelectual universitario, se ha especializado, tan•
to en nuestro país como en el extranjero, sobre estudios de Filosofía Jurídica y del Derecho, en lo que se le considera como
una verdadera autoridad. Tiene los grados de Licenciado y
Doctor en Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de
México. Ha hecho estudios de postgrad!fado sobre Filosofía
del Derecho y Filosofía Jurídica en las Universidades de Ber•
lín, Viena y en los Estados Unidos de Norteamérica. Es Catedrático titular de Etica, Filosofía del Derecho e Introducción
al Estudio del Derecho en la Facultad de Derecho de la Uni•
versidad Nacional Autónoma de México y de !a Facultad de
Filosofía y Letras. Ha sido Director de esta Facultad, Secre•
tario General de la Universidad Nacional, Director ·de Estu•
dios Filosóficos, y actualmente es titular del Instituto Tecno•
lógico de México. Ha impartido Cursos sobre su especialidad
en la Universidad de La Habana, República del Salvador y
en la Universidad de San Carlos, de Guatemala. Es miembro
del Instituto Argentino de Filosofía Jurídica y Social del Cen•
tro de Estudios Filosóficos de la Universidad Nacional.
Ha-publicado las siguientes obras: "El Problema FilosÓ•
fico-Jurídico de la Validez del Derecho" (1935); "Libertad
como Derecho y Poder" (1940 );;.'Introducción al Estudio del
Derecho", la edición (1940 ); "Etica", (1943 ); "La Definición del Derecho. Ensayo de Perfectivismo Jurídico'' (1949 ).
Las dos primeras obras han sido traducidas al inglés y publicadas por la Harvard University Press.
Colabora en forma regular en las principales publicacio•
nes especializadas en la materia, en el Continente; ha traducido al español las obras "Conceptos y formas fundamentales del
Derecho", de Fritz Schrcier; "Sociologia Jurídica", de Max
Weber; "El Contrato y el Tratado", y "Teoría General del Derecho y del Estado", de Hans T&lt;.elsen. Tiene preparada "Lógica Jurídica".
Pertenece a la Sección de Ciencias (Derecho y Filosofía)
del Seminario, como miembro titular.

PROFESOR WIGBERTO JIMENEZ MORENO
El señ.or Wigberto Jiménez Moreno es profesor de la Uni•
versidad Nacional Autónoma de México y de la Escuela Nacional de Antropología desde 1943.; arqueólogo en el Museo
Nacional en el mismo año y Director del Departamento de
Etnología del mismo año desde 1940; asistente Director del
Consejo de Lenguas Indígenas desde 1939, miembro de la
Academia Nacional de Ciencias "Antonio Alzate", de la So•
ciedad Mexicana de Geografía y Estadística, de la Academia
de Lengua Náhuatl, de la Sociedad Mexicana de Antl'opol?•
gía, de la Sociedad Mexicana de la Historfa, de la Acade111;1a
Mexicana de la Historia, Miembro C!)rresponsal de la Socie•
dad de Geografía e Historia de Guatemala.
Es autor de las siguientes obras: Brevísimo Resumen d~
Historia Antigua de Guanajuato, 1933; Mapa Lingiiístico de
Norte y Centro América, 1937; Distribución prehisf?ánica de
las lenguas indígenas de México, mapa, 1938; Materiales para
una Bibliografía Etnográfica de América Latina, 1937-19}~;
Fray Bernardino de Sahagún y su Obra, 193~; La C~le~c~on
Troncoso de Fotocopias de MMSS., 1939; Origen Y Significación del nombre Otomí, 1939; Códice de Yanuitlán, . 1940;
Tula y los Toltecas, 1941; El Enigma de los Olmecas, !942;
Fray Juan de Córdova y la Lengua Zapoteca, .194!; Tribus e
Idiomas del Norte de México, 1943; La Colomzacwn Y Ev~!'1·
gelización de Guan_ajuato, 1944; y Esquema de la Poblacwn
de México, 1944.

Diario de Viajes

DERECHO Y FILOSOFIA
Lic. Eduardo García Máynez

Viene de la Pág. 4

Lunes 6: "Los Principios Generales del Derecho y su estructuración en la Legislación Mexicana".

Por la primera vez encontramos sobre
la superficie fragmentos de Xylolita ó
madera de árboles exógenos convertida en piedraJ conservando todos los
caracteres de su antigua vida vegetal.

Miércoles 8: "Unilateralidad de la Moral y bilateralidad del
Derecho" • .
Viernes 10: "Interioridad e incoercibilidad de la Moral y exterioridad y coercibilidad del Derecho".

Una Solanea con flores blancas y anteras azulesJ Una Mimosa con flores
amarillas, y algunas Compoceas y Junceas adornaban los lugares húmedos:
sobre el camino encontramos, por la
primera vez, la suave verdura de las
Gramineas renacientes, y las que solo
rara vez habíamos encontrado.

A estas Conferencias fueron invitados los maestros y
alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales así CO•
mo los elementos forenses de la localidad, habiéndose impartido con notable éxitQ en la sede de dicha Facultad.
HUMANIDADES

Del Chacon al parage llamado el Pato1 en donde campámos, se cuentan

Prof. Wigberto Jiménez Moreno

ocho leguas: esta jornada es una de
las mayores que hacen los arrieros en
estas llenuras.

Martes 7: "Raíces indígenas de la Mexicanidad".

El pais estaba descubierto, y el horizonte era muy sensible: el dia fué
muy hermoso y caliente, aunque soplaba la brisa.

Miércoles 8: "Raíces hispánicas· de la Mexicanidad".

I

Jueves 9: "Raíces mestizas de la Mexicanidad".
Estas conferencias fueron expuestas en la residencia de
la Facultad de Filosofía y Letras, a donde con&lt;;urrieron los
alumnos de la misma y numeroso público no universitario.

Campamos junto á unos charcos cubiertos de Bigas y de Juncos. El agua
estaba fresca y abundante, pero turbia
y fangosa.

,

* * *

Hacia mucho tiempo que no encontrábamos sitio tan interesante como este por sus producciones vegetales, por
lo que la herborizacion fué muy copiosa.

El maestro Alfredo Gómez de la Vega, que recientemen•
te ha regresado de un prolongado viaje de Europa y del Cer•
cano Oriente, con gran provecho para la cultura mexicana,
pues pudo estudiar con su sagaz retina de viajero alucinado
las más ricas zonas arqueológicas.de los países clásicos de la
Antigiiedad, disertó una brillante Conferencia en la Bibliote•
ca de la Universidad, ante un vasto y heterogéneo público en
torno al tema "Impresiones de un reciente viaje a Grecia y
Egipto",

El terreno sobre que está trazado el
camino, está formado de capas arcillobarrosas de acarreo, que parecen des. cansar sobre la arenisca abigarrada:
sobre aquellas abunda la Xylolita, En
un parage llamado la Becerra, llamó
nuestra atencion un tronco que con
todo y raíces está transformado en pedernal y Calcedonia. Aunque no es este solo, lo citamos separadamente por
su mayor tamaño (de diez y ocho pulgadas), hermosura y claridad. La posicion, situacion y número de estos
troncos, hacen creer que su fosilizacion es tan reciente como el terreno
en que se hallan.

RECONOCIMIENTO UNIVERSITARIO
La Universidad de Nuevo León, a través de su órgano
cultural periódico expresa su más viva gratitud a los miem•
bros titulares del Seminario de Cultura Mexicana y a su digno
titular, el destacado humanista don Agustín Yáñez por la ge•
nerosa colaboración intelectual que por conducto de los maes•
tros García Máynez, Jiménez Moreno y Gómez de la Vega dispensó a nuestra Casa de Estudios en el presente otoño y hace
votos porque los prestigiosos valores intelectuales que integran
la docta corporación mexicana prosigan . incansablemente su
labor derramando sus pródigas y eficientes luces en todos los
ámbitos de la provincia patria.

F. M. Z.

,

En la noche sopló un viento de N.
E. que refrescó la atmósfera.· El termómetro de Reaumour marcaba mas
9°, 8; y como estábamos acostumbrados á un calor notable, la temperatura
dicha se nos hacia muy frese.a.
FEBRER0 .22
A LA PARIDA

Cróníca ...
l'iene de la Pág. 3

cional de nuestra música es la señorita Eudoxia González V., sopranO, que
obtu, 0 el primer lugar en el Concurso
Bach para solistas, convocado por el
Conservatorio Nacional de México que
Je posibilitó brillante actuación como
Primera Soprano en la ejecutoria del
"Magníficat" de Bacb, la noche del 14
de noviembre próximo pasado, en el
Palacio de las Bellas Artes, habiendo
obtenido un éxito extraordinario que
habla muy alto de nuestros valores provincianos y del trabajo académico de
la incipiente Escuela de Música de la
Universidad.
La ejecutante procede de ]a vecina
población de Jliuevo Laredo, del Estado de Tamaulipas, de donde fué enviada como bccariá por el Gobierno
del Estado a proseguir sus estudios de
1

bel canto en la Escuela de Música universitaria, habiendo estudiado bajo ]a
dirección de su lnaestra, Profa. Felicitas Treviño1 siendo director del plantel el señor Prof. don Antonio Ortiz,
actual titular de la Institución.
Al concurrir su ensefianzq. en esta
capital de.Estado, se trasladó a la Capital de la República hace justamente
un año para continuarlos allá en Conjuntos de Opera, con halagadores resultados.
Este franco y reciente éxito supone
nuesb·a intención de acrecentar cada
vez más los métodos y sistemas de ·la
modesta pero empeñosa Escuela de
l\Iúsica que dirije don Antonio Ortiz,
en cuya tarea este acreditado y entusiasta maestro está empeñando sus
más vivas e íntimas energías. De esta
suerte multiplicaremos bien pronto la
suma de nuestros valores artísticos de
provincia y pondremos ·de manifiesto
nuestro deseo de resaltar el perfil cultural de nuestra joven y pujante máxima Casa de Estudios nuevoleonesa.

Del Pato fuimos á la Parida. La distancia es de seis leguas, por un terreno generalmente plano, de la misma
naturaleza que el de ayer, y en el que
abunda mas la Xylolila. En algunas
hondonadas del terreno se encuentran
pequeños charcos (no permanentes)
que son otros tantos parages de descanso para los arrieros, y cada uno de
ellos tiene su nombre particular. La
vegetacion es activa al rededor de estas aguas: allí se encuentran, no solo
los Juncos y los Arundos, sino algunas
Crucíferas, tales como un pequeño Sycímbrium de flores amarillas. Aunque
la campiña estaba cubierta de buenos
Pastos, como los que primero habian
llegado habían situado mal el campo,
))Or temor de los indios toda la escolta
se ocupó de custodiar la caballada, Y
la l!Uardia de nuestro campo la montaron esta noche nuestros criados Y cocheros.
·
En la Parida encontramos un Eryngium, una peqneña Plantaginea y una

leguminosa espinosa, cuyas flores

se encuentra agua en tiempo de lluvias.

El rio de las Nu_eces está sombreado
por altos y frondosos árboles. En tiempo de secas es muy corta la altura de
sus aguas, y 11.1uchas veces éstas no son
amarillas parecen á las de alguna Ru- corrientes: su caja no es muy ancha,
tacea: el tronco de aquella Legumino- pero sí profunda en varias partes. En
sa es poco elevado, pero sus ramas di- tiempo de lluvias sucede todo lo convergentes llegan á tener la altura de trario: no siendo la caja del rio bascinco á seis piés, Quemada la made- tante para contener las aguas, derrara de esta planta que llaman ........ . man por ámbos lados, y entónces el río
da una ceniza, con la que se hace una realmente llega á tener una ó una y
legia bastante alcalina, propia para ha- media millas de ancho. Si a esto se
cer jahon. En estos pantanos1 sombrea- agrega la grande rapidez de la corriendos por sauces y carrizos elevados, vi- te en ese tiempo 1 los muchos palos que
ven diferentes palnúpedos, tortugas, y arrastra y que es un bosque el que se
sobre todo un batracien conocido bajo tiene que atravesar nadando, será muy
el nombre sapo: este es grande y ge- fácil figurarse las dificultades que se
neralmente poco visible: Su grito1 que encuentran para el paso.
se parece mucho al mugido de nn toA nuestra llegada á las Nueces enroJ da á conocer bastante por su fuer- contramos un puente de palos consza lo grande del animal. Al ponerse el truido sobre los árboles que ~staban
sol, y en el silencio de la noche, es á la orilla del rio. Por él pasaron tocuando este animal arroja esta especie dos nuestros equipages, los soldados y
de quejidosJ que interrumpen solamen- nuestros criados : los carros lo hiciete la llegada de los caballos salvages ron por el vado.
que-vienen á apagar su sed al comenEntre ]a vegetacion arborescente que
zar la noche. Este sapo, que oimos por cubre las orillas de este torrente, llala primera vez en el parage del Pato, mado impropiamente rio se notan un
1
nos ofceció despues al Sr. Teran y á sauz y un fresno.
mi (L. B.) modulaciones en su canto:
Luego ·que se hubo pasado todo al
una vez en San Antonio de Béjar, paseándonos á la orilla del rio, tuvimos lado Septentrional del rio de las Nuela proporcion de oir á uno, en el que ces1 sin nueces, se estableció el campo
distinguimos hasta cuatro variaciones no muy léjos del bosque, en un parage que para el efecto limpiaron los solen su grito horroroso.
dados por medio del fuego. Puesto todo en órden, pudimos entregarnos al
reposo.
Algunos soldados que se divirFEBRERO 23
tieron en pescar, sacaron un vagre, esAL LADO SEPTENTRIONAL DEL RIO pecie de Siluro de Linneo.
En la noche, el Sr. Teran observó la
DE LAS NUECES
altura culminante de Syrio: se tomaLa noche, sin haber sido fresca, fué ron ángulos horarios, y se observó la
muy húmeda: nuestros caballos esta- inmersion del primer satélite de Júpiban tan mojados por el recio como si ter.
Sobre las orillas del rio abundan los
los hubiesen bañado, y nuestras tiendas parecía que habían estado espues- guajolotes, que se cazan fácilmente de
tas á la lluvia, Por haber pasado la noche.
noche nuestro avío léjos del campamento1 llegaron tarde, y no pudimos
FEBRERO 24
emprender nuestra marcha, sino hasta las siete de la mañana. Una yerba
A CAi-íADA VERDE
de dos á tres piés de alto, dura, coriacea1-cubierta de asperezas y picante en
De las Nueces á Cañada Verde la
su estremidad, cubre los parages desprovistos de arbustos y que están ve- distancia es de seis leguas. El camino
está trasado por un terreno plano, cucinos á los charcos.
bierto de verdura y bastante despeEstos llanos están cubiertos de vere- jado.
das perfectamente trazadas y que se
En los parages en que dominan los
cruzan en varias direcciones: estas arbustos de Leguminosas espinosas, las
huellas de seres animados esponen mu- Gramíneas están enteramente escluidas
Cho á los viageros que recorren estos de su sombra; pero tambien en donde
desiertos, si no tienen buenas guias1 ó dominan estas últimas, no vegeta ninen su defecto brújulas; porque siendo gun arbusto. El Cactus ú Opuntia piertrasadas por los numerosos mesteños de en este -terreno su facultad arbores•
que pastan en estos puntos, no condu- cente, y si se encuentran algunos, escen á ningun punto habitado.
tán como estraviados y se arrastran
De la Parida al rio de las Nueces, sobre el suelo. En derredor de estos
límite del Estado de Tamaulipas con charcos, tan útiles á los viageros, enel tle Coahuila y Tejas, se cuentan seis contramos algunas Compaseas, una especie de Junco 1 y un Arundo: tambien
leguas de un terreno fértil.
una Graminea de tres á cuatro piés de
En las lomas próximas al rio se en- altura y con hojas picantes, puntiagucuentran muchos y grandes trozos de das y coriáceas1 que no es muy á promadera petrificada. En las rajas de pósito para servir de pasto á los anialgunos encontramos Cuarzo y Calce- males. En Cañada Verde la vegetación
donia en estalácticas. Esta Xylolíta se fué mas pobre que en los par_ages anencuentra sobre la arenisca abigarra- teriores: sin embargo, ]a verdura era
da de base de cal que forma el terreno. muy agradable.
Hacia · como tres horas que estábaNumerosas partidas de venados remos
acampados, cuando los soldados
corren tranquilamente estas soledades;
descubrieron,
no léjos1 una partida de
Pero no es tan grande su número como los viageros aseguran: las partidas mesteños. Ensillaron á toda prisa, y
mas numerosas que hemos visto 1 no á pesar del mucho ruido que hicieron,
pasarian de treinta á cuarenta, y esto lazaron una yegua preñada que trajeen los dias que mas hemos visto, pues ron al campo. Por la nnche hacia tal
en muchos no se nos ha presentado ni ruido este animal con sus bufidos, que
uno solo. Esta misma observacion de- fué preciso dar órden para que la debe hacerse respecto á las mesteñas; y jaran ir, como lo hicieron, despues de
para darle crédito, basta solo reflexio- haberle cortado la 'crin y la cola.
Desde el camino descubrimos á lo
nar lo mucho que destruyen los indios
lejos
una colina elevada, conocida baámbos ganados.
jo el nombre de Loma de Choza. Cerca
Dos millas ántes de llegai: al rio de de ella pasa el camino de la babia del
las Nueces está un parage en el que Espíritu Santo.

A las Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente
** "
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación co1111Jrende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en Amé_Tica y Europa.
Entre .el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano tlna juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecu.á nime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles ·el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, ]as cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señaJada en ]as breves Jineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas y Letras.-Boletin mensual de
l.a Universidad~ Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a en(idades culturales y libremente
a quien la sol!cite.

Para la adquisición de obras de venta1 toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

�Ápunle6 de

LIBROS

.Jitopalo/09ía
Viene de la Pág. 2
por cloruros, sulfatos, carbonatos, bilas raíces secundarias se mueren.
carbonatos, fosfatos y nitratos, y los
En estas condiciones la planta pier- catio~es, serán por regla general, sodio,
de su resistencia para las enfermeda- calcio, potasio, magnesio y a veces
des parasitarias, adquiriéndolas con amonio. Los depósitos que más abunsuma facilidad. Este último hecho se dan están formados por sedimentos de
agrava por la circunstancia de que los cloruro de sodio, sulfato de sodio, y
hongos patógenos de las plantas se de- bicarbonato de sodio. El cloruro y el
sarrollan mejor en los suelos ácidos.
sulfato de sodio reciben el nombre de
La acción de la acidez puede verifi- álcali blanco, y el bicarbonato de álcacarse de diferentes modos:
Ji negro, por su capacidad de disolver
1o.-Por concentraciones desfavora- los compuestos orgánicos, tomando enbles de iones de hidrógeno.
tonces un color oscuro.
2o.-Por el efecto del aluminio y del
El "álcali" blanco es menos perjudimagnesio que se vuelven tóxicos cuan- cial que el negro, porque no quita al
do la acción del imelo es demasiado suelo las materias húmicas.
ácida.
La acción desfavorable de los "álca3o.-Porque algunos de los elemen- Jis" sobre el desarrollo normal de las
tos esenciales no son aprovechables plantas, se debe a las siguientes caupor las plantas én estas condiciones.
sas:
lo.- Reducción o prevención de la
EXCESO DE BORO
absorción por las raíces.
(Véase lámina No. 2)
2o.- Reducción de la transpiración.
El boro rara vez se encuentra en los
3o.-Acción tóxica sobre las células
suelos en cantidades que puedan cau- vivas.
sar daños, pero a veces es acarreado
4o.-Interferencia con la fotosíntesis
junto con los fertilizantes que no fue- por disminución de la clorofila.
ron purificados suficientemente.
5o.-Acción corrosiva sobre las raíUn caso de esta índole se registró ces.
en 1918 en el Estado de California
60.- Modificación física del suelo.
cuando los abonos alemanes fueron
7o.-Acción sobre la flora microbiasustituidos por americanos sin fijarse
que tenían alrededor de 1.92% de bo- na del suelo.
rax.
La cantidad de sales en terrenos saLos principales efectos de la intoxi- litrosos varía de 0.1 a 3% sobre el pecación con boro son los siguientes:
so del suelo, (tomado hasta una prolo.-Retraso o falta de germinación. fundidad de 4 pies o sea 1.20 Mts.).
2o.-l\luerte de las plantas o cambios
Según Harris, la toxicidad de estas
en su aspecto y tamaño.
sales depende del anión (radical áci3o.-Desaparición del color normal, do), siendo el cloro el más dañino.
principalmente en el borde de las hoLas plantas presentan resistencias
jas y la muerte de los renuevos.
variables a los "álcalis"; hay algunas
4o.-Crecimiento reducido y madu- capaces de crecer en terrenos con una
rez prematura con disminución , de] concentración de algo más de 1.5%,
rendimiento.
mientras que para otras, una cantidad
En los cítricos, el exceso de boro insignificante de sales re:mlta mortal.
produce un amarillamiento de las hojas, empezando la decoloración en la
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
punta y progresando desde ahí hasta
llegar a la mitad de la superficie. l\fás CAl\iP, A. F., and B. R. FUDGE. 1930.Some symptoms of Citrus l\falnutritarde, el color verde desaparece tamtion in Florida, Bul. 355. 55 pp. Agr.
bién a lo largo de los bordes de Ja hoExp. Sta. Gainesville, Fla.
ja, y al final sólo la vena central retiene su coloración normal. La división
FAWCETT, H. S. 1936.-Citrus Diseaentre las partes amarillas y las partes
ses and their Control. Second Ediverdes no está bien delimitada. Pueden
tion
XV + 656 pp. l\lcGraw-Hill
observarse áreas necróticas, y si la
Book Co. New York and London.
cantidad de boro es suficientemente
grande hay defoliación completa. En HEALD, F. D. 1933.-llanual of Plant
las ramas el leño disminuye y los fruDiseases. Second Edition. XII +
tos sufren una caida prematura.
653 pp. l\lcGraw-Hill Co. New York
Para explicar la acción del boro se
antl London.
han formulado las siguientes hipótesis:
KLOTZ, L. J., and H. S. FAWCETT.
la.-Acción antienzimática.
1941.-Color Handbook of Citrus
2a.-Inhibición de la movilización
Diseases.
University of California
de los carbohidratos por formar el boPress.
Berkeley
and Los Angeles.
ro compuestos insolubles con ellos.
3a.- Interferencia con la formación STERN JEANNOT. 1938.- Nuevos asde la clorofila.
pectos del problema del Chamusco
del Plátano en México. Anales de la
EXCESO DE ALCALIS
Escuela de Ciencias Biológicas. Vol.
I, No. 1: 161-168. Sría. de EducaLa palabra "álcali" no debe interción
Pública. Instituto Politécnico
pretarse sólo desde el punto de vista
Nal. de México, D. F.
químico por no tratarse en este caso
exclusivamente de sustancias con reac- (*) El presente trabajo ha sido tomación básica, sino de una acumulación
do del libro inédito "Apunte• de
de grandes cantidades de sales soluFito patología", Capitulo IV, del Dr.
bles. El efecto perjudicial sobre las
Jeannot Stern, Investigador en Fiplantas depende más de la concentratopatologia y Zimología del l. de
ción que del carácter de los elementos
l. C., y Catedrático de la materia
en cuestión.
en la Facultad de Ciencias QuimiLas sales pueden estar constituidas
cas de la Universidad de N. L.

Fuson-Reynold C. "Química Orgánica Avanzada" - (Advanced Organic
Chemistry) John Wiley, New York
(1950) x - 669 pp. 15 x 23 cm. $8.00 dólares.
El autor es un maestro e investigador destacado, que en unión con otros
profesores de la Universidad de Illinois ha publicado libros sobre Análisis Orgánico Cualitativo y Química Orgánica Elemental. Su nuevo libro es
el resultado de su experiencia en la
enseñanza de un segundo curso de
Química Orgánica para estudiantes que
se van a especializar en esta disciplina, y está orientado para facilitar Y.
hacer más comprensible el trabajo de
laboratorio mediante una profundización en la teoría de las reacciones orgánicas, sus limitaciones, rendimientos, analogías, mutuas relaciones y en
algunos casos sus mecanismos, con énfasis en aquellas que son aplicadas frecuentemente en los campos especializados en la Química Orgánica. El arreglo del material, de acuerdo con las
funciones de los compuestos tratados,
indiferentemente de que sean substancias alifáticas, alicíclícas o aromáticas, es ya clásico en todos sus libros.
La obra contiene 25 capítulos, que
comprenden:
Ruptura de enlaces carbón-carbón;
substitución alifática, enlaces múltiples carbón-carbón, compuestos con
oxhidrilos, compuestos halogenados,
síntesis de orgánometálicos, enlace
etéreo, el monóxido de carbono en las
síntesis orgánicas, derivados de ácidos
carboxílicos, oxidación, hidrogena
ción, deshidrogenación, hidrogenolisis,
substitución en la serie aromática, alquilación de compuestos aromáticos,
acilación de compuestos aromáticos,
compuestos carbonilicos, cierre de anillos en los que hay condensación de
grupos carbonilo con núcleos aromáticos, compuestos con metilenos activos, adición conjugada, compuestos ni-

tro, nitroso y de oximino, compuestos
aminados y aminas, compuestos orgánicos azufrados, carúcter aromático,
polimerización. Después siguen 13 páginas de índice alfabético de autores y
finalmente un índice de materias de
36 páginas, preparado cuidadosamente. Distribuidas apropiadamente en el
texto se encuentran alrededor dé 1800
referencias bibliográficas incluyendo
trabajos hasta 1949; predominando los
aparecidos en las re\·istas científicas
más importantes en los países de habla inglesa.
Los capítulos de este libro son cortos, particularmente los referentes a
compuestos heterocíclicos y polimeros.
Sin embargo, abarcan todos los puntos
que en una forma o en otra han despertado el interés de los investigadores dedicados a la Química Orgánica,
estando redactados con suma claridad
y acompañados de ejemplos, todos ellos
con valor sintético y preferentemente
escogidos del "Organic Syntheses", y
algunas tablas distribuidas apropiadamente. La presentación es agradable
y libre de errores tipográficos, sin embargo en la página 18 el autor menciona la destrucción alcalina del ácido ricinoléico sin incluir la referencia al
"Organic Cyntheses", donde se encuentra la prescripción para efectuar
esta reacción.
Este libro cumple a la perfección
los planes esbozados por el Dr. Fuson
en el prefacio de su obra: De familiarizar al estudiante con los hechos experimentales y teorías de la Química
Orgánica necesarios para alcanzar el
éxito en la investigación de esta disciplina.
Resumiendo, el libro del Dr. Fuson
por su orientación, presentación y contenido viene a cubrir un hueco que
existía en la literatura sobre Química
Orgánica, siendo una obra indispensable para el estudiante de Química Orgánica, Químicos e investigadores en
Química Orgánica.
J. A. D .
.....

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑO VII

NUM. 12

DICIEMBRE DE 1950

Cartas Inéditas
de Barba~J acob
Rafael HELIODORO VALLE.

Para formarnos una idea exacta del Estado y determinar
a punto fijo el principio social que representa, necesitamos
primero estudiar este principio y conocer su extensión.
Como el fin que el hombre está destinado a realizar es
un resultado preciso de su naturaleza física e intelectual, es
necesario conocer las disposiciones y facultades de esta naturaleza y el desarrollo sucesivo que experimenta, para saber cuál
es ese fin, cuál la conducta que debe tener el hombre y cuál la
que los demás deben obsen,ar con él para conformarse con las
leyes que rigen a la humanidad. El derecho comprende sólo
una parte de la conducta del hombre, y no abraza la manera completa de conducir y arreglar toda su vida y desarrollo,
porque no es una ciencia o arte que se refiera a la vida física
o a la educación intelectual, ni tampoco está a su cargo la moralidad, que es un hecho interior de la conciencia del hombre.

Del estudio de la naturaleza humana sacamos por resultado general que el hombre está en relación con el universo
entero, y que por tanto tiene el deber de desenvolver esta relación, aplicando su inteligencia al conocimiento de todas las
cosas para ensanchar sus miras, elevar sus sentimientos y someter por la razón todas las fuerzas dé la naturaleza, con el
objeto de facilitarse su propio desenvolvimiento y aumentar
la suma de su bien. De consiguiente, ya que el hombre no está limitado a la esfera de su individualidad y supuesto que está en contacto con el orden general de las cosas, no debe obrar
por motivos puramente personales, sino de conformidad con
ese orden universal, tratando a sus semejantes y a los demás
seres animales como conviene a su naturaleza y según el lugar
que corresponde a cada cosa en el orden general. De estas verdades se deduce que el fin del hombre, o el bien que por su
destino debe realizar, consiste en el desenvolvimiento integral
de todas sus facultades y relaciones conforme al orden general y a la naturaleza de cada ser en particular. Los deberes
del hombre se refieren al cumplimiento de este fin, en todas
sus partes; y como su destino no es instintivo como el del bruto, sino ·tacional y moral, por cuanto debe cumplirse en virtud de su libre voluntad, los deberes del hombre son todos deberes morales, y comprenden toda su vida física e intelectual.
Así la moral, o la ciencia del bien humano, abraza la vida del
hombre en todas sus partes y relaciones; pero solamente bajo
Pasa a la Pág. 8

Porfirio Barba-Jacob

Mucha poesía, de la mejor, de Porfirio Barba-Jacob- el
gran niño diabólico - palpita en sus cartas. Sus contradiccio,
nes! sus quejas, sus zozobras, sus intimidades, todo lo que era
arcilla Y azul de su vida, pasa por esas páginas, muchas de las
cuales - como en su poema - eran su viva llama "y el viento
la apago, " .••...••

..

Pasa a la Pág. 7

�•

Crónica
Universitaria
En las postrimerías del pasado noviembre, los grupos de
Arte Dramático que desarrollan sus actividades en esta Ciudad, promovieron una cordial invitación a la persona del señor
don Armando de María y Campos, po~ta, cronista y crítico
teatral, para que asistiera a la Universidad d.e Nuevo León
ilustrando con una conferencia sobre "El Teatro Moderno'.'
las tendencias de los jóvenes aficionados que integran los gru,
pos universitarios y no universitarios que actúan en la Ciudad.
El conferenciante dictó una bella exposición en el Aulá
Magna universitaria "Fray Servando Teresa de Mier", a' la
que asistieron los noveles actores~y público en gene¡al.
CONFERENCIA SOBRE TEATRO
'
.Con el propósito de dar a conocer
a los pacientes· lectores de Armas y
Letras el curriculum de María y Campos, a continuación vertimos los datos
del referido Profesor huésped:

te es oritico de NOVEDADES y Secre!ario de la Agrupación de Críticos de
Teatro en México. Es un autodidacta.

CURSOS DE INVIERNO

Zavala y, Arte Mexicano: Julián Carrillo, Miguel Cobarrubias, Justino Fernández, Francisco de la Maza.y Manuel
Toussaint.

La Universidad de Nuevo León se
complace en remitir un cordial y entusiasta saludo a la pujante y tradicional Universidad potosina con motivo
de este vigoroso impulso de cultura
significado por el esfuerzo de sus hijos en estos Cursos Invernales, los más
brillantes y vastos del norte de México.

CONFERENCIA Y AUDICION
POETICA
Con motivo de una jira que la conocida y prestigiosa escritora, poetisa y
declamadora mexicana Margarita Paz
Paredes realizó en los Estados norte11.os, la Asociación de Universitarias
Mexicanas, Delegación de Monterrey,
presentó a la excelente artista en el
Aula Magna universitaria "Fray Servando Teresa de Mier'', el 7 del presente mes, ante una nutrida concurrencia pública y universitaria. En el relevante ~cto cultural hablaron disertas
palabras liminares el Profesor Alfonso
Reyes Aurrecoechea con la representación del D.A.S .U. y la Srita. Licenciada Margarita Garcia Flores, en nombre de dicha Asociación .
La poetisa inició el acto con una
elegante y enjundiosa conferencia sobre el grandioso poeta colombiano Porfirio Bárba-J acob, Maestro de la Poesía
Moderna y huésped de nuestra Patria
por largos años, en donde sembró la
semilla de sus hondos saberes poéticos.
Prosiguió declamando las l)ropias
producciones de la poetisa, espigadas
de sus libros "Voz de la Tierra", "El
Anhelo Plural", "Andamios de Sombra", y sus últimos versos, contenidos
en su libro en trance de publicación.

.La Universidad Autónoma de San
ARMANDO DE MARIA Y CAMPOS.- Luis Potosi ha ~xtendido una cordial
M~icano de nacimiento. Ciudad de invitación a todas las Instituciones
México, 1897. Estudió en el Instituto Culturales de México para que asistan
Científico de México ("Mascarones") a los Cursos de Invierno que la Acay en la escuela Nacional Preparatoria. demia Potosina de Ciencias y Artes/
Dió a conoce&amp;. con cálida voz famiDe ésta salió para hacerse periodista, al través de su dinámico Presidente, el liar sus versos Fantasíá de la muerte,
el 1917, actuando desde luego como destacado economista don Jesús Silva Vienes desde la tierra, A veces llora el
critico de teatro y danza en EL UNI- Herzog, ha organizado del 6 de Enero hombre, Canción de América, Pequeña
VERSAL, desde su fundación . Desde al 3 de Febrero del próximo año 1951. Isla, Andamios ele Sombra, El Niño giesa fecha, 33 años, ba sido critico de
gante, Elegía del amor que no muere,
•
teatro y música y danza en diarios y
El programa, de vastas proporcio- Canción de paz al angel esperado ( que
revistas del país .y extranjeras. Fué nes, incluye la dilecta presencia de cin- aparece en la presente entrega) y Candurante - seis años Presidente de la cuenta y siete personas destacadas en ción de México.
Sección de Teatro y Danza del Ateneo las ciencias físicomatemáticas, biolóNacional de Ciencias y Artes de Méxi- gicas, oftalmológicas 1 jurídicas, filosóPosteriormente fue invitada al Club
co . Es socio de la Sociedad de Geo- ficas, históricas y económicas sobre de Leones de Monterrey, y se le ofrcgrafía y Estadistica, de la Asocia~ión México, literarias y de Artes Plásti- ' ció por último un banquete en el
de Estudios Históricos de la Argenti- cas. Ciencias físicomatemáticas: Alber- Foreign Club, por las Universitarias
na, del Instituto de Historia del Tea- to Barajas, Nabar Carrillo Flores, Car- Mexicanas y algunos funcionarios de
tro Americano, cuya ·sede oficial es . los Graef Fernández, Guillermo Haro y esta Casa de Estudios.
Buenos Aires; en este Instituto repre- Manuel Sandoval Vallarta; Ciencias
senta a México. Creó y estableció en biológicas: José R. Álcaráz, Enrique
México el :reat¡o del Aire que es un Beltrán, Efrén del Pozo, Manuel Mal- LA GENERACION 1923-1925
género de Teatro radiofónico, esérito donado y Manuel Martinez Báez; Oftal- DEL COLEGIO CIVIL
especialmente para ser escuchado. Fué mología: Antonio Torres Estrada;
J?irector General de las estaciones ra... Ciencias Jurídicas: Mariano Alcacer,
Los exalumnos del Colegio Civil del
diodifusoras XEFO y XEUZ del Parti- Ma_r.iuel Calvillo, Franco Carreña, Ar- Estado, hoy Escuela de Bachilleres de
do de la Revolución Mexicana. Tam- mando Carrillo Flores, Eduardo Gar- la Universidad de Nuevo León, se rC'ubién fué Director General de las esta- cía Máynez, Gabriel García Rojas, Juan nieron por enésima vez en esta Ciudad
ciones de Radio XEB y XEBT. Jefe de José González Bustamante, Manuel He- para conmemorar un ai'io más de vida.
prensa en el Comité Alemanista . En rrera y Lasso, Lucio Mendieta y Nuñez,
1916, tuvo su primer triunfo literario Antonio Rocha y Antonio R. Vela; FiDespués de una asamblea solemne
alcanzando la Flor Natural, convocado losofía: Antonio F. Alonso, Enrique habida en la Dirección d e la Escuela
por la Sociedad Manuel José Otbón. Espinosa, Raúl Cardiel Reyes, José de Bachilleres, los gencracionistas se
Público su primer libro de versos el Gaos, Francisco Larroyo, Raimundo trasladaron a la Plaza del Colegio Ciaño de 1917. En su enarto libro de ver- Lida, Samuel Ramos y Valentin Salda- vil en donde luce la estatua del Maessos, cantó temas ciudadanos, moda que ña; Historia de México: Arturo Arnáiz tro don Francisco Beltrán, prócer de
después siguieron otros poetas espa- y Freg, Alfonso Caso, Daniel Cosía Vi- la Educación Superior nuevoleonesa,
ñoles e hispano-americanos. De una llegas, Joaquín Meade, Edmundo para montar una guardia conmemorafecundidad singular, lleva publicados O'Gorman, Manuel Ramírez Arriaga, tiYa y depositar una ofrenda floral en
48 libros: poesia, novela, historia de la Gregario Rosas Herrera, Jesús Silva memoria del ilustre desaparecido.
Revolución Mexicana, y sobre ]a 'h.isto- Herzog y Sil vio Zavala; Problemas EcoPosteriormente tuvieron un convivio
ria y la actualidad teatral en México. nómicos de México; Juan Noyola VásTreinta de sus libros están dedicados quez y Víctor Urquidi; Literatura: Mi- en el Salón Francés del Ho.tel Ancira,
al tema teatral. Fue Jefe del Departa- guel Alvarez Acosta, Enrique González haciendo recuerdos inolvidables de la
mento de Teatro, de Bellas Artes, de M:artinez, Francisco Giner de los Ríos, época estudiantil que les tocó vivir.
la Secretaríq de Educación Pública, José Luis Martinez, Luis Noyola VasLos supervivientes de la generación
dos años: 1940 a 1941. También tuvo a quez, Alfonso Reyesi Francisco Rojas
su cargo la orientación de la Escuela González, Rodolfo Usigli, Jorge Adal- 1923-1925, son los siguientes: lngs. Osde Danza de Beilas Artes. Actnalmen- berto Vásquez, Agustin Yafiez y Jesús ear González Lugo, 1\aúl Curie! Gal-

Presencia de la Mujer Mexicana

ván; Drs. Alfonso García R., Carlos
M?n tfort ~ubin, Cipriano Hinojosa,
ls1?~ro Lopez, Hesiquio Rodríguez,
Br1s10 González, Joaquín González
Elizondo, Bernardo Sepúlveda, Enrique Sada Quiroga, José Luis Garza, Catalina Olivo, Julio Z. Garza Cantú, Roberto J. Cantú, Policarpo Garza G., Rogelio García :M., Farncisco Gámez Bep.avides, Juan Antonio Margáin, Roberto Treviño )Iartínez, Fernando Treviño
Martinez, Humberto Villarreal, Isauro
Montemayor, Leopoldo Villarreal, Florencia García, Rogelio Garza Elizondo
José Luis Lozano, Arnoldo L. Olivares:
Guillermo Síller, Luis Treviño Gutiérrez, Rodolfo Rodríguez, Luis Saldivar, Héctor Villarreal, Leopoldo Villai:-real y Francisco N. Guerrero; Licenciados: Raúl Valdés Villarreal, Osear
Treviño Ríos, Eugenio Morales Míreles 1
Manuel de la Fuente, Lauro Cavazos
hijo, Arturo Guerra García, EzequieÍ
D. Puente, Jesús V. Santos, Jesús Espinosa García, Eduardo Livas, Gen aro Salinas Quiroga, Ernesto Santos Cervantes, Rubén GouzáJez Elizondo, José
Cantú Reyna, 1\fanuel C. Treviño y Ruy
González " 'estrup, y señores Alfredo
Rangel Realmey (finado) y Marcelin,o
Cruz.

Margaríta Paz Paredes
Por Manuel González Ramirez.

No es Margarita Paz Paredes la que,
para hacer poesía, guste de perderse
en los campos del subjetivismo; antes
bien, pertenece al tipo que los psicoanalistas llamarian extravertido. Por
cierto que su poesía la escribe con el
decoro de las palabras certeras y con
el giro elegante que aprisiona las figuras en justos términos. De Pablo Neruda ha aprendido el uso correcto de
los sustantivos. Y de nuestro López
Velarde la atrevida y peligrosa aventura de poner adjetivos ahí, donde se
hace necesario escoger el ol'o auténtico y despreciªr las baratijas del lenguaje. Suele hablar de las "palomas
tiernas" y de los "membrillos maduros" y recordar los giros románticos
de "violines dormidos", y los "cisnes
asomados a tu orilla", o reconquistar
para el idioma poético expresiones desdeñadas por sonar estridentes, como
aquella que habla de las "grullas y pelícanos acróbatas. Pero la soledad la
define así:

PRENSA ESTUDIANTIL
UNIVERSITARIA
El presente año escolar se ha distinguido por la profusión de publicaciones ppriódicas estudiaritiles en la Universidad. Fué originariamente fundado por alumnos bachilleres del pasado
año el periódico "El Bachiller", que
hoy continúa con nueva dirección por
entusiastas jóvenes preparatorianos, a
la vez que debe aludirse a la aparició'!i
de "Él Universitario", periódico más
cuajado y representativo, órgano del
sentir general universitario. Esta publicación está siendo dirigida por el
estudiante de Medicina David Martell
11éndez, bien conocido por su alto compañerismo, por la lucha en pro de la
causa universitaria y por su penetrado
a.mor al periodismo escolar.

y el misterio Ge la Creación en esta
breve, egocéntrica, partitura:

Quiero tornar al verde origen de
mi nada,
al entrafiable musgo de los siglos,
cuando ei:a el Verbo apenas
un coloquio inaudible,
entre corales húmedos
y sombras deshojadas;
cuando el germen del tacto,
dormido en manantiale.S
de ,•írgenes espumas,
soñaba con el roce
de invioladas caricias.

Así escriPe Margarita Paz Paredes,
que no tiene en su intimidad un factor absoluto, puesto que los encuentra
todos en el exterior. Esto es, al influjo de seres u objetos que 1a rodean guia
sus sentimientos, pues de ella, puede
decirs~ con propiedad, que piensa lo
que siente. Sus sentimientos mandan
en ella. Sus sentimientos se enriquecen en el mundo de lo objetivo. Por
eso mucho tiene de autobiográfico su
poética, puesto que la experiencia le
ha ido prestando moti vos, que nada
fueran si su sensibilidad los hubiera
dejado perder; pero ·que resultaran intrascendentes si las hubiese intelectualizado, Ella misma se confiesa un eco:

Por último, débese aludir a la próxima publicación d·e un periódico, órgano del Alumnado de la Escuela Nocturna de Bachilleres, que sal&lt;lrá armado de todas armas desde enero próximo, presto siempre a abogar poi- las
buenas causas.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL

... y me olvido de mi, para entregarme
en intangible posesión, a todo
lo que rescata un seño y lo redime
de rejas inminentes.

OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juá.rez-Vidaurri. Tomo T. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .... ........... ... $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ...... , . . S 5.00

¿Qué será de los mástiles viajeros, .
de su ansia vertical y d~ su anhelo
móvil de sal en soledad de agua
y ~n desfile fugaz de cocoteros?

Qué ruta de amargura
sin la brújula sabia de tu risa.

También en la Facultad de Derecho
y Ciencias Sociales ha aparecido "La
Lechuza", que había suspendido su secuencia y que ahora sale con nuevos
y briosos arrestos al palenque del diarismo universitario.

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas instituciones cul~
turales de la República)
Para estudiantes ......... . . $ 9.00
Para el público ...... . ..... $10.00

periencia, es variable. Cual es de rigor esas variaciones se proyectan en
la obra de la poetisa. Por su poesía
sabemos que Margarita abandonó la
provincia para venir a la ciudad capital; de aqui empren~dió el viaje a tierras remotas, y conoció el trópico y
se abismó en las elevaciones arquitectónicas de Nueva York. Fué así como
logró para su obra dos temas fundamentales: la tierra y el már.
Aparece evidente la preocupación
marinera en la pbetisa; y si pues todo
en ella tiene valimiento por la influencia exterior, nada de sorprendente hay
en que hable de los muelles y de los
barcos; o que el mar le sirva para expresar la distancia y para subrayar la
ausencia; o que diga simplemente con
donaire:

Un eco, claro está, de los planos superiores del espíritu. Quizá sea esta la
razón por la que, alterando su reconocida tranquilidad, haya dicho en alguna ocasión:

1

Mi

es como potro desbocado
(en el viento ...
¿ Quien verá de su fuga mortal la
(última sombra?
YOZ

El mundo de lo objetivo que se ha
entregado a Margarita en forma de ex-

V

Lo que llama la atención es que en
este aspecto, una sensación estrictamente subjetiva, consurra en la obra
de Margarita haciendo las veces de un
equilibrio que, por lo demás, es característico de todo espíritu extravertido.
En Margarita lo objetivo de su obra se
equilibra con lo subjetivo de su temor.
Concretamente me refiero al temor por
el naufragio. Persistentemeµte aflora
el temor de la caída, como símbolo de
la derrota o, si se quiere, del fracaso
pasajero. Pero en otro aspecto 1 si la
tierra es contraste del mar, en las sensaciones de la poetiza también la tierra hace las veces de seguridad y es el
símbolo del triunfo: porque es lo cierto que en los poemas de esta mujer, en
la tierra cesa la angustia y se desborda la alegria. Pero vayamos por partes, exactamente como lo hace Margarita en su obra.
Primero alude a su provincia de
nombre San Felipe. Y la vida rústica
pasea entre los versos que han recogido las sombras de la tierna maestra,
del aguador infatigable, de las amigas
de infancia, y Ge las distracciones sanas, que un lugar, doméstico y católico, le pudieron entregar. De ahí que
la canción del retorno, le haya servido para adorar la vida pasada, dedicando a la nlaestra rígida un dulce recuerdo:

pregnando de amor y nostalgia a los
versos de la poetisa. He dicho que en
la tierra ella se encontró a si misma,
encontró al amor y halló el misterio
de la maternidad; ahora debo agregar
que allí, en la tierra tuvo dos hallazgos más: lo de' fuera, le sirvió para
valorar lo suyo; la ciudad, p'ara exalR
tar a la provincia. Y de este modo, México, como patria y en su raza, ha ocupado en la obra de Margarita la prelacía. Y entre la metrópoli y 1a periferia, concep.e a ésta el honor de definir a nuestra patria en formación . Más
algo de lo anterior pued e repetirse en
forma bella, con las voces de Margarita:

En la ciudad la muerte es complicada,
un poco metafísica.
El corazón de México
no late en la ciudad dispersa y fría.
Vive en la verde entraña de los pueblos
y en el pecho torcaz de su provincia.

A su patria, a la que llama: patria
de luz y de infinito, patria de ensueño
y de poesia se considera vinculada:

Soy átomo metálico
aferrado al imán
de tu bandera.
Volví purificada
para sentir muy hondo
la suave sinfonía de tu nombre,
en la acuarela roja
de la tarde,
en las claras mañanas
provincianas
,
y en las horas amargas del mendigo,
porque eres como nunca
acogedora, humana,
porque eres santa
y cristiana

Es de rigor que haya hablado de su
hijo con la ternura maternal que en
nuestras mujeres existe; más la lírica
de Margarita adquiere ritmo inusitado cuando se- refiere al amor:

Poco a poco la tierra se conmueve,
me transmite su sangre verde, cálida,
. y amanezco en resinas verticales.
Es que voy a tu encuentro, resucito
caminando descalza sobre el musgo
el pecho descubierto,
otra vez cera y miel,
isla pequeña,
Eva antigua y eterna.

Si la tierra da a Margarita sensación
de seguridad revela que la teme, pero
no a la que de pronto y de vida, encontraste, al hablar de la muerte, acaba, sino a la que lentamente va, derrumbando sueños y deseos:

Porque la muerte es ésta la que llega
a la cuna del alma y nos degüella
al niño más risueño,
y nos deja ateridos . . .

(Se te olvidaba abotonarte el pecho
deshojaba su c3.liz conmovido
para ofrendarse en lluvia de claveles)

Luego conoció otras tierra; pero en
la tierra halló su propia expresión y la
expresión del amor, así como la expresión de ser ·madre. Viajó por lugares
de fauna y flora imponentes, ya que
JJertenecen a la zona ecuatorial. Y en
lugar de entregarnos el murmullo del
paisaje, o la estupenda descripción de
los amaneceres del Continente, de nueva cuenta y en forma sorprendente,
volvieron sus sensaciones a conservarse en los limites de lo subjetivo, im-

***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación uii
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas ameri9anas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de uh criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos· deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

¡ Si no nos engañaste ... ?

y el corazón amante

A las Casas Editoriales y a los Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente

Con tan excelentes elementos :Margarita ,·ive su época de manera combatiente, pues en el problema social
se ha pronunciado en favor de los seres que sufren, en pro de los débilet.
Objetivamente ha podido decir:

Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México .
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a Ja cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la .Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas y Letras.- Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departa~ mento de Accióh Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universiya que asi se complementa, la que en
dad
de Nuevo León, Plaza del Colegio
dádiva perpetua y vital, quema el incienso de los sueños en aras del amor Civil, Monterrey 1 Nue,·~ León, Méxiy de la vida.
co.

Tu no tienes culpa, jornalero
de que la dicha ajena
fustigue el odio y el rencor de tu alma,

�,,.

DIARIO DE VIAJES
DE LA COMISION DE LIMITES ESCRITO
POR BERLANDIER Y CHOVEL

pasar por el mismo lugar que ellos,
matan una ave cualquiera (por lo coPor el Dr. E. Aguirre Pequeño
mun un zopilote),
la que ama¡;ran
Director del I. de l. C. de la U. de N. L.
una carta y la cuelgan de un árbol, cer/Sección de Estudio de los Recursos Naturales
del Estado).
. ca del camino de algun aguaje ú otro
punto frecuenta:do. De esta manera se
Continuación
comunicaba un oficial que , marchaba
dos jornadas ántes que nosotros, con
FEBRERO 25.
un amigo suyo que iba en nuestra .carabana.
AL LADO N. DE RIO FRIO.
El parage donde pusimos nuestro
De Cañada Verde al lado N. del Río campo estaba cubierto de Draba, de
Frío se calculan seis leguas: salimos Corydalis y de Sisymbrium, y de otras
de aquella á las siete de la mañana, muchas plantas que habiamos visto ray llegamos á éste á la una y media de ras veces.
la tarde.
El calor fué muy fuerte tádo el dia:
Por haber sido la noche muy oscura, el vientoi en las regiones superiores
no pudimos observar un. eclipse del de la atmósfera, soplaba con fuerza,
primer satélite de Júpiter. La ve- pero en las inferiores Jo hacia débilgetacion de esta parte de Tejas mente. A nuestra salida de Rio Frio,
e~a rica: el número de Raquetas que fué á las siete de la mañana, el
que ayer habia sido corto, aumentó termpmetro de Reaumour se elevaba á
hoy, sin disminuir por esto la canti- 17Q, 3; y despues de medio dia, cuandad de arbustos ni de plantas herbá- do estábamos campados en San Migue],
_ceas; pues por el contrario, éstas fue- el mismo termómetro marcaba 19Q,5,
ron muy numerosas, y se notaban en- por lo que no pudiendo estar dentro
tre ellas una hermosa AnéÍnona y al- de las tiendas, nos pusimos por de fuegunas Physalis. Todos los viageros que ra á su sombra para poder gozar de
recorren estas llanuras han dicho, que la débil brisa que soplaba.
en una colina que se eleva un poco soAl ponerse el sol todo cambió de asbre el nivel del llano, se ,encuelltran pecto: sobre la superficie de la tierra
arbustos ó Raquetas, pero no Grami- el ,,iento estaba en calma, pero en las
neas. Hoy vimos que esta observacion altas regiones el Sur soplaba con fueres muy j'usta.
za. La luna estaba clara1 y solo nos la
El camino está trazado s0bre·una se- ocultaban de tiempo en tiempo las nurie de colinas y cañadas, por lo que es bes que arrastraba el viento precipitaalgo incómodo para carruages. Un Po- damente. A las ocho de la noche, y .
co ánte~ de llegar á Río Frío, hay una cuando ménos Jo esperábamos, el ofiloma angosta poco elevada y estendida cial que mandaba nuestra escolta, acosal E.S.E.: parece estar formada de are- tumbrado é instruido en la metercolonisca, por los fragmentos que de esta gía práctica de estos paises, nos anunroca vimos en la Cañada. Dicha loma ció íbamos á tener una fuerte tempesse llama Loma de Ria Frio, y parece tad. La bochornosa calma que sufríava á reunirse, ó por lo ménos, se acer- mos, comenzó á turbarse, porque coca mucho á la loma de la Choza de que menzó á soplar de nuevo el mismo
hemos hablado ayer.
viento de S.E. que habíamos sentido
Rio Frio es una cañada algo escar- todo el dia. Repentinamente cambió al
pada, á la que se le ha dado aquel N. O. y sopló con fuerza: mientras fué
nombre sin merecerlo. Nace cerca del a)'ndado por la corriente en las altas
cañon de D. Juan de Ugalde, y se reu- regiones, soplaba en la misma direcne al Río de las Nueces, no muy léjos ción. Las nubes acumuladas en el Norde la loma de Ria Fria. Algurías veces te por causa de este viento, cubrieron
apenas conserva agua; otras por el una parte considerable de )a bóveda
contrario, crece en tales términos, que celeste; y apenas habria pasado media
~u paso es muy resgoso. Cuando lo pa- hora, cuando vimos serpentear el resamos, la corriente estaba interrumpi- lámpago hácia el N. y el O. Los relámda, y solo habia agua en algunos char- pagos que nacian en el fondo de aquel
cos. En la mayor parte de éstos el denso nublado, se presentaban a nuesagua estaba salada, ]os otros apenas la tra vista como un resplandor fosforestenia potable.
- cente, el que era seguido algunas veNuestro campo se estableció sobre la ces de una descarga eléctrica. Duranfalda de una loma dirigida al S.E. El te un cuarto de bora, la electricidad
dia estuvo muy nublado, muy caliente parecia querer romper la bóveda celesy húmedo. Los fragmentos de madera te: los rayos se desprendian cuarenta
petrificada eran muy abundantes.
· ó cincuenta grados sobre el ho1\izonte;
y serpenteando ó verticalmente, nos
FEBRERO 26.
parecían llegar hasta la tierra. El ruido ó trueno que arrojaban, lo oi amos
AL PARAGE DE SAN MIGUEL.
mucho tiempo, pero cómo si viniera
de muy Jéjos. La inflamacion eléctriLa distancia de Ria Fria á San Mi- ca que había comenzado al N., O., se figuel es de seis leguas; pero á cuatro jó por algun tiempo en dicha direcdel primero está una cañada con agua cion1 lo que nos hizo creer equivocay bien sombreada llamada el Leon, y damente no sufririamos la tempestad;
tn la que se puede campar cómoda- pero repentinamente se echaron sobre
mente.
,
nosotros los nublados, y cubriendo e]
El viento de S. con algunas varia- horizonte ell todas direcciones, nos
ciones al E., sopló todo el ·dia. El ca- pqsieron en la mas completp. oscurimino ofreció el mismo aspecto que dad. Al mismo tiempo el viento de Norayer, con la diferencia de no verse so- te sopló con furor: al S. y al E. los rabre el horizonte las lomas de que ayer yos caian á puñados1 y sobre nosotros
una lluvia de granizo, que fué seguida
hablámos.
Llegamos á buena hora al parage por otra de agua, no ménos copiosa,
llamado San Miguel, en el que encon- y que duró veintiun minutos, incluyentramos las señales del campamento del do en este número los doce minutos
general Bustamante que habia estado que solo llovió granizo.
Al principio de esta magestuosa temallí pocas horas ántes que nosotros.
En estos desiertos, cuando los mili- pestad, esparcidos en el campo, fuera
tares de presidio quieren comunicar de nuestras tiendas, seguiamos con la
alguna cosa á loS individuos que deben vista la serie de fenómenos imponen-

*

I

tes que la acompañaban, sin reflexionar el riesgo que corriamos.
Habiendo cesado la lluvia, continuó
el viento N. O. hasta la una de la noche: ésta fué muy fresca y nublada.
Las observaciones termométricas nos
daban una diminución notable en la
temperatura; pues entre el máximum,
que fué á las tres de la tarde, y el mí,
nimum á las diez de la noche, la diferencia fué de 1191 5 R.
FEBRERO 27.
A LA PARRITA.

á cuatro leguas del primer parage hay
un pequeüo arroyo llamado el Atascoso, en el que se encuentra muy buena
agua corriente.
El terreno, al salir de la Parrita, es•
taba cubierto de chaparral, y despues
dp unfl. hermosa vegetación herbácea.
Esta solo se encuentra cuando se halla
aquella. Las Gramíneas siempre reuní•
das, cscluidas de los Jugares pedregosos, y sobre todo, de la presencia de
las Leguminosas, se adelantan en compañia de multitud de plantas anuales,
á Ja sombra protectora y ménos egoista
de las encinas reunidas en bosques.
La marcha fué lenta, norque el camino por intervalos pasa por sobre
manchones de arena cuarzosa movediza, sobre la cual todo el mundo sabe
se camina con dificultad.
La jornada se teqninó á buena hora: eJ parage de la Ranchería, en donde campamos, está casi desprovisto de
arbustos, pero está cubierto de elevadas encinas y de frondosos nogales. El
cielo estuvo casi todo el dia nebuloso:,
la mañana, que al principio se babia
refrescado considerablernente1 se calentó hácia el medio dia y permaneció
en el mi,Jno estado, basta poco ántes
de ponerne el sol. En el camino vlmos
nopales y Mimosas en muy corto número, per o abundaban las encinas y
nogales, y á sus sombras se encontraban Anémonas.
Las aguas del arroyo de la Ranchería son poco considerables, y se juntan,no léjos del parage donde campamos, á la,; del Ria de Medina. Aquellas
son turbias y tan malas, como las de
Ria Fria.
No léj-0,s de la Ranchería, poco ántes de ll€gar á ella, está una pequeña
colina elt:vada de 100 á 120 piés, cubierta de verdura y conocida bajo el
nombre de Loma de San Cristóval. Esta loma ei;tá compuesta enteramente de
hierro ardlloso: su .mayor longitud es
del N.O. al S.E.: parece que estuvo estratificad a, pero no puede verse con
claridad por qué está toda resquebrada: la arenisca abigarraéla de que se
compone todo el ter1:cno de que hemos
hablado, ,se encuentra junto á este banco de hil:rro arcilloso, por lo que ihf erimos que éste descansa sobre aquella. Sobre 1esta colina hay pocos árboles, pero abundan el Care:r, Linaria,
Draba, y el Alysrnm.

De San Miguel á la Parrita la distancia es de seis leguas. Una legua ánles de la Parrita hay un parage llamadQ el Guajolote, en el que puede camparse cómodamente.
El camino estaba cubierto de agua,
muy resbaloso y atascoso; y una nopalera no muy elevada, pero si amontonada, embarazaba de tal. modo el camino, que dudamos muchas veces si
nuestros carruages podrian llegar con
el dia á la Parrita.
Antes de ponernos en marcha Hegó
á nuestro campo el correo de Béjar, el
que detuvo el señor general hasta acabar su correspondencia. A las nueve y
media de la 1hañana abandonamos el
cá.mpo Pe San Miguel, y ya era muy
tarde cuando llegamos al Guajolote;
pero como felizmente no habia ocurrido ningun accidente, la carabana se
avanzó hasta la Parrita. En estos dos
para.ges ya se encuentran encinas junto á las aguas, un Draba y un Sisymbrium. ·
El parage de San Miguel está hermosamente situado en una bonita llanura; pero algunas veces es desagradable, cuando por falta de pastos es preciso alejarse del arroyo. En éste se encuentra la tortuga de Carapacho blando (Tryonis' ferox. Geoff.) Pero si San
Miguel ofrece algunos atractivos, la
Parrita en nada le cede, pues segun nos
pareció, es el mas hermoso que hemos
encontrado desde Laredo. Campamos
sobre el lado Norte del arroyo: las
aguas son cristalinas y dulces, aunque
FEBRERO 29.
estancadas en algunos parages de la
gran cañada. Nuestro campo, situado
AL RIO MEDINA.
en la pradera, y á la orilla del bosque,
estaba abrigado por Mogotes, en que
Serian las ocho de la mañana cuandominaban las encinas, y un Celtis.
~do emprendimos la marcha y nos dirigimos al Rio Medina que dista seis ]eguas.
FEBRERO 8.
El terreno, como el ella· anterior,. estaba alternativamente cubierto de bosA LA RANCHERIA.
ques ó de pequeños llanos despejados.
Sobre
una escelente capa de tierra veLa noche del miércoles al juéves fué
bastante serena, á JJesar de los nuba- getal, en donde todo respiraba el vigor
rrones que de cuando en cuando re- · de la primavera, la encina y el nogal
corrian el firmamento, arrastrados por que habían perdido sus hojas y que
un viento suave de N. O. F;l fresco fué parecía se iba,n á cubrir de otras nuetambién considerable, ¡mes el termó- vas, la naturaleza ofrecia un aspect,·,
metro de Reaumour, á las nueve y me- igual al de la Europa templada en los
dia de la noche solo se elevaba 39, 8 meses de Abril y Mayo .. El fruto de essobre la conjelación, y á a ]as seis de te Ju{llans tiene una cáscara Usa, y tan
dura, que solo se le rompe con dificulla mañana bajó hasta 191 5. •
Despues de habernos acostado, el si- tad: esta especie es poco propia para
lencio de nuestro campo solo era in- cultivarla, atendiendo á las pequeñas
terrumpido por los lúgubres gritos de proporciones del grano propiamente
multitud de tecolotes que estaban tre- dicho 1 con el espesor del Endocarpo.
El camino fué plano, y casi siempre
pados sobre los árboles, que no léjos
por
dentro del bosque: algunos mande nosotros sombreaban la cañ&lt;.1da.
chones
de arena cuarzosa, como ]a de
Una corrida de coyotes, atraida por el
olor de los rebaños que seguian de se- que hablarnos ayer, allernaro'n con
guian de cerca nuestra carabana, vi- otr.os de tiCrra vegetal: éstos ocupaban
nieron hasta las orillas ·de nuestro cam- las pequeñas eminencias del terreno,
pamento, á reconocer el terreno: sus miéntras que la arena, arrastrada por
ahullidos, que oiamos como venir de los vientos, ocupaba los pequeños vaun mismo punto, se parecian á los d'e lles, ó las hondonadas que apenas se
1
perciben.
un perro que· ha perdido á su amo.
A cuatro leguas de la loma de San
De la Parrita á la Ranchería la distancia es de seis á siete leguas; pero
Pasa a id Pág. 6

Indice de lo Publicado en "Armas y Cancíón de Paz
Letras" en su 7o. Año de Vida-19 5O

al Angel Esperado

ABREU GOMEZ, Hermilo.-Dos Notas Críticas Inéditas: José Enrique Rodó
y Andrés Bello, Núm. 3.

f1

AGUIRRE PEQUEÑO, Eduardo.-Doctor José Eleuterio González, Núm. 2:
Diario de Viajes, Núms. 4, 6, 8, 11 y 12; El Ing. Miguel F. Martínez, Precursor de la Espeleologia en Nuevo León. Aportación bibliográfica
de ... Núm. 7.

(1

ALVARADO, José.-El Renacimiento de la Universidad, Núm. 4.
AZUELA, Salvador.-Silueta de Montaigne, Núm. 9.
CAPO BALLE, Gabriel.-Orestes y Hamlet, Núm. 10.

MARGARITA PAZ P.4REDES

-I -

- II -

Te anunciabas así, hondo y secreto
en la sed y la ausencia.
¿Con qué forjarle,
si el pecho era paloma
débil al yunque insospechado?

CERDA, Guillermo.-Libros, Núm. 6.
DE LA FUENTE, Fidencio.-Renato Descartes, Núm. 5.
GARRIDO, Luis.-Discurso Inaugural del Lic ... , en la Ceremonia de Apertura de la Sexta Asamblea de Universidades de la República Mexicana,
en Hermosillo, Son., el 21 del presente mes, Núm. 3.
GQ:,¡ZALEZ RAMIREZ, Manuel.-Presencia de la Mujer Mexicana: Margarita
Paz Paredes1 Núm. 12.
GUAL VIDAL, Manuel.-Discurso (s) ... en Ocasión a )a Visita Presidencial,
Núm. 8.

Angel de anunciación:
el alma escucha
tu eternidad perfecta.
Tibia, convulsa está la carne
donde comienza a edificar tu templo.
Nosotros moriremos.
Tú le darás perpetuidad al polen
que inauguró la primavera
a mitad de la angustia.

HERNANDEZ Y. URBINA, Francisco.-Evocación a Giordano Bruno, Núm. 10.
LOZANO, Fortunato.-Poema: Tributo, y, Remembranzas, Núm. 7:
MARTINEZ, Miguel F.-Discurso, La Gruta de Pesquería, y Alocución, Núm. 7.
MARTINEZ, José Luis.-Bibliografía de la Literatura Mexicana del Siglo XIX,
Núm. 9.
MARTINEZ CARRANZA, Lauro.-Chemical Engineering, Núm. 1; Libros,
• Núm. 3, y Electrical Comunication, Núm. 10.

'

MAUTINEZ TORRES, EDFique.-México y Marti, Núm. 5, La Actitud del Universitario en la Hora Actual, Núm. 6 y Raiz Histórica del Art. 14 Constitucional, Núm. 9.
,,,
MORALES GOMEZ, Manuel.-Libros, Núm. 2.

Yo cerraré los ojos.
En las pupilas tuyas
concentrará el topacio
luminosas urgencias.
Manos de lluvia
te modelan,
dúctil al recipiente de mi alma.
Serás breve habitante,
inquilino fugaz
de la isla n;ia:
muy pronto el sol
te invitará a su estadio,

•

\

MORENO, Antonio.-Fotogralia Histórica, Núm. 7.
ORDOÑEZ, Pliñió D.-Sintesis Biográfica del Maestro, e Ideas Pedagógicas
del Ing. Miguel F. Martinez, Núm. 7.
OSUNA, Andrés.-Ing. Miguel F. l\fartinez, Núm. 7.
PAZ PAREDES, Margarita.-Canción de Paz al Angel Esperado, y Porfirio
Barba-Jacob, el Poeta del Dolor, Núm. 12.
HAMIREZ, José Guadalupe.-Pintura, Núm. 4.
RAMOS LOZANO, Humberto.- Libros, Núms. _4 y 6.
RANGEL FRIAS, Raúl.-Consideraciones Sobre la Fundación de la Facultad
de Filosofía y Letras en la Universidad de N. León, Núm. 3; Discuro(s)
del Hector de la Universidad y del ... , Núm. 8, y Consideraciones Generales Sobre el Bachillerato Mexicano, Núm. 10.
REDi\CCION, La.-Técnica y Humanismo, De la Universidad, Tesis Profesionales Presentadas de 1933 hasta 1949, en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Nuevo León, A las Casas Editoriales y a los

Yo sólo te preparo,
le defiendo de lunas melancólicas,
te conmino a la luch~
te lanzo a la victoria.
Frente a ti está mi puente de alegria,
mi tapete de amor,
mi pecho firme
para tu tiern¡ infancia;
todo para que avances sobre el mundo
con tu espada de olivo.
Vienes de un nuevo sol,
de la más noble pureza de mi sangre.
¡Eres del Universo!
¿Quién detendrá tu marcha al hori(zonte,
condecorado capitán de niños,
en ruta al Ideal...!

Mi plegaria, la íntima,
la que no ha de saberse
porque apenas le toca
su encaje transparente,
ésa se irá contigo, '
invisible, pequeña, permanente.
Pero e] grito terrible,
el que destroza pechos y gargantas,
hasta invadir el mundo
y penetrar sorderas inclementes,
ése vendrá de todas
las voces maternales,
amenazante y trágico.
Nos protegen la tierra, el mar, la
(vida;
nos protegen la luz ._y la esperanza.
Toda la primavera está en nosotras.
Marchamos fértiles y estremecidas
por el artero túnel de la muerte,
incinerando bayonetas,
metálicas prisiones,
Josas ensangrentadas,
mortajas prematuras ...
t

ENVIO:
Este pequeño amor nos agiganta.
Este gigante amor
serena nuestros ímpetus,
que mansamente esperan
tu cls1ro advenimiento.
Luchamos contra el odio,
Contra el buitre agorero.
La consigna es de paz y de esperanza.
Dulces son nuestras manos,
y la carne del hombre
es laurel y ceniza.
Así, madres del mundo, forjaremos
los ejércitos nuevos
que vencerán la muerte con espigas.
Así, madres del mundo,
mi ángel esperado, vuestros ángeles 1
transitarán senderos fraternales
y sus ramas de olivo
serán signos de paz y de victoria.

Sres. Distribuidores y Libreros del Continente, Indicador, Núm. 1; Humanidades, Estadística Universitaria, La Universidad de Nuevo León,
De la Universidad 1 e Indicador, Núm. 2; Nuevos Valores, De la Universidad, A las Casas Editoriales ... , Informe Sobre la Primera Asamblea
Nacional de Universidades ... e Indicador, Núm. 3; Tendencia Educativa, De la Universidad, Indicador, y A las Casas Editoriales ... Núm. 4;
Cursos de Verano, Isaac Ochoterena, A las Casas Editoriales ... e Indicador, Núm. 5; Educación para la Paz, A 1as Casas Editoriales, e Indicador, Núm. 6; Homenaje al Ing. Miguel F. Martínez: Tributo al Maestro, A las Casas Edito'.iales .. ,, e Indicador, Núm. 7; Año Lectivo 1949-50,
Escuela de Verano en la V Anualidad: 1950, A las Casas Editoriales ... ,
e Indicador, Núm. 8; Extensión Universitaria, Teatro Universitario, A
las Casas Editoriales ... , e Jndicador, Núm. 9; A las Casas Editoriales .. ,
e Indicador, Núm. 10; Vida Universitaria, Crónica Universitaria, Recep-

1

'

ción Bibliográfica, A las Casas Editoriales ... , e Indicador, Núm. 11;
Editorial, Crónica Universitaria, A las Casas Editoriales ... , e lrtdicador, Núm. 12.
REYES AURRECOECHEA, Allonso.- Santiago Rebull, :Súm. l.
REYES AURRECOECHEA, Vicente.- Historia de los Estudios Universitarios
en el Estado de Nuevo León, Núm. 8.

ROCHA1 Joel.-Oración Fúnebre, Pronunciada por ... , en Ocasión a la :Muerte del Maestro, Núm. 7.
ROSADO OJEDA, Vladimiro.- Arquitcctura de la India, Núm. 9.
Rl!BL\'. DE LA BORBOLLA, Daniel F.-Arte Popular Mexicano, Núm. 10.
SALINAS QUIROGA, Genaro.-Recordando a Descartes, Núm. 2; Comentando
un .Libf'o Nuevoleonés, Núm. 5; Breve Historia de la _Idea de Justicia,
Núm. 6; Nos Visita el Señor Presidente, Núm. 8; La Revolución Intelectual de México, Núm. 9, y, El Congreso Nacional del. Bachillerato, Núm. lL
STERN, Jeannot.-Apuntes de Fitopatologia, Núm. 11.
TERAN, Juan Manuel.- La Idea de la Vida en el Pensamiento Español Actual, Núm. 1.
VALLE, Rafael Heliodoro.-Jnvestigaciones de Historia en México, Núm. 9;
El Regreso de Gutiérrez Nájera, Núm. 11, y, Cartas Inéditas de BarbaJacob, Núm. 12.
ZERTUCHB, Francisco l\f.- Andrca Navaggiero, Núm. 1; Baltasar Castiglione,
Núm. 3; Cervantes, Poeta, Núm. 5; y, Tránsito de Angel González Palencia, Núm. 6.

�..

IJiario de Viajes

f

,

trabajos con seguridad, y muchas veces ni aun á media legua de la ciudad .
Muy ·tarde levantamos el campo; pero á pesar d e esto la marcha fné tan
rápida, qu e llega mos á Béj_ar ántes de
medio dia.
La vegetación natural de este pais es
Cristóbal, y siempre por el bosque, pamuy
rica: la verdura que cubria ensamos ¡Jor el lugar en donde se dió la
tónces
todo el terreno, anunciando la
batalla llamada de Medina, célebre por
llegada
de la Primavera, manifestaba
la victoria que los españoles obtuvieuna
fertilidad
digna de la atencion, no
ron contra los aventurer·os norte-amesolo
del
agricultor,
sino también del
ricanos, que venían bajq el estandarte
congreso
del
Estado
y de las cámaras
de la libertad, buscando la oportunide
la Unión; pues de las medidas que
dad que debiera unir Tejas á 1a repút_o me el gobierno para defender de los
blica del Norte.
indios á los vecinos de tejas, depenEl 18 de Agosto de 1814 fué cuando
de el que estas tierras vírgeneS y férse dió la batalla entre los independientiles produzcan las riquezas que la nates y los realistas. Ambos ejércitos esturaleza les ha otorgado,
taban, poco mas o ménos, iguales en
El arroyo del Sívolo, que, segun las
número, y éste era de 2,000 hombres
cartas, corre al S. de Béjar, no lo hace
por cada parte. La primera estaba
sino al N. y desagua en el rio de San
compuesta de algunos mexicanos,,-- y lo
Antonio.
restante de aventureros norte-americaSobre nuestro camino de hoy se ven
nos: habia en ella mas infantería que
cuatro misiones, en otrp tiempo céleen la parte opuesta. Ambos partidos
bres; pero por haber tpmado para mamostraron valor é intrepidez, y por esyor comodidad un camino por donde
to causa asombro el que los españoles
se pasan ménos arroyos, solo vimos la
hayan salido victoriosos, dando la ba-que está mas retirada de Béjar, y de•
talla en un lugar en donde no podía
._jamas las otras tres á nuestra derecha.
mapiobrar su caballería que constítuia
El nombre de las cuatro misiones, cosu principal fuerza.
menzando por la mas inmediata á la
Los americanos independientes perciudad son: la Concepción, San José,
dieron 400 hombres entre muertos y
San Jnan y la Espada. Las tres primeheridos: los españoles solo perdieron
ras manifiestan en sus ruinas su antila cuarta parte que los americanos. Esguo esplendor. En todas ellas viven
tos; despues de haber sostenido con
algunos miserables agricultores, los
honor él fuego y las repetidas cargas
que á cada instante se ven insultados
de caballería, habian comenzado á repor los indios.
tirarse en buen órden; pero un cobarLas misionas se reducían á una iglede ó traidor,coh un grito alarmante insia construida generalmente con gustrodujo el mayor desorden en la retito; cierto número de cabañas puestas
. rada; y fué causa de la derrota mas
sobre los lados 1de un gran cuadrado,
completa, en la que, como de costumy cerrado éste por una tapia de mediabre, el soldado español desplegó su cana altura cuando no eran bastante las
rácter sanguinario que lo distingue
cabaiías para hacerlo. Ya, hablando de
de los demas pueblos civilizados de
la hacienda del Carrizal, hemos dicho
Europa.
con qué objeto se hacia esto .
El ejército de los independientes esEn cada misión vivian cierto. númetaba mandado por el general Toledo; ro de religiosos dedicados esclusivael de los realistas lo era por Arredon- mente, segun decian, á convertir a los
do militar cuvo nombre será siempre
indios á la relígion cristiana. El uso
odioso para lo·s tejanos, por la bárbara
bárbaro que hicieron estos religiosos
conducta que observó en Béjar como de su fuerza religiosa-militar, originó
vencedor.
· en los indígenas, no solo el odio que
Los españoles sepultaron sus muer- tienen al nombre español, sino tamto; e"n el campo en que se &lt;lió la acbien las represalias de que han sido y
ción; y por órden de su gefe dejaron son· víctimas los tejanos.
los cadáveres de los independientes
Los militares de presidio salían de
para que .sirviesen de pasto á las bés- las misiones para hacer una conquistias salvajes. La historia de las gue~ras ta, y esta se reducia á cazar á los indíde ñuestra independencia abunda en genas como si fuesen fieras. Los des, rasgos de esta especie, que caracteri- graciados que ocupaban al furor suzan a ]os conquistadores.
. persticioso de los soldados, caian priEn 1822 el coronel Trespalacios re· sioneros comunmente cubieÍ-tos de hecogió los despojos de los independien· ridas, y en este estado ó en el de la
' tes y se dió sepultura al pié de una infancia, que no les .Permitía defenderfrondosa encina. Mas tarde, en nuestro se, eran llevados á las misiones para
paso por aquel ·m ismo punto, visitan- ser esclavos de los discípulos de San
do~el campo de batalla1 aun encontra- Francisco.
mos algunos -hues~s esparcidos en el
El aspecto. de la vegetacion en las inbosque.
mediaciones de Béjar, anuncia que la
Llegamos al rio de Medina, y allí en- agricultura prospei-ará un dia en este
contramos al Sr. coronel Elosúa que ptmto mas que en cualquiera otro de
habia venido de Béjar á encontrar ~l . la República.
Sr. Teran.
El durazno (Pérciva Vulgaris), un
El rio Medina es realmente un to- sauz y el álamo blanco, tenían f!Ores
rrente, bastante temible en tiempo de ú hojas á fin de Febrero. Los nogales
lluvias por sus grandes' y repentinas retoiiaban, y toda la naturaleza estaba
érecientes. Sus aguas son cristalinas Y ya animada, ú pesar que la C'stacion del
se reunen á las del rio San Antonio, Invierno sea sensiblemente diferente
no muy léjos del paso de que hablamos con relacion á la Botiinica.
y rumbo al Oriente.
·
Béjar, visto de léjos por )a parte del
· Establecimos nuestro campo no lé- S., presenta el aspecto de una gran vijos de la orilla izquierda del rio, en un 1la, á pesar de estar en una hondonahermoso llano despejado de arboleda, da del valle. Lo contrario sucede por
con el objeto de estar siempre sobre la. los lados del N. y del E.; pero la persdefensiva, pues en estos puntos jamas pectiva es mas agradable y anuncia el
están por dcmas las precauciones.
nacimiento de una pequeña villa.
Longitud al O. de Greenwich 6•
34'.- Latitud N. 29Q, 25'28".- Altura
MARZO lo.
sobre el nivel del mar ...... .
ABEJAR.
Del rio Medina á Béjar se gradúan
seis leguas. A esta corta distancia los
labradores no pueden entregarse á sus

Si reasumimos los principales puntos de vista, bajo los cuales deben ver-

se los desiertos que separan a Laredo
de Béjar, observarémos una porcion de
cosas interesantes para la agricultor-a
futura que debe reinar en e11os.
La parte S. hasta el rio de las Nueces, tomada desde rio Grande, está enteramente inhabitada y pertenece al Estado de Tamaulipas, uno de los internos de Oriente. Desde el rio de las Nucces hasta las fronteras de la Luisiana
el terreno pertenece al Estado d~
Coahuila Y Téjas, que formaban antiguamente dos de las provin'Cias internas de Oriente. Esta vasta estension de
terreno, que está limitada al O. por el
bolson de Mapimí, y al Oriente por el
golfo de México, puede, por su posicion (sobre todo en la parte de Téjas)
llegar á ser el jardín agrícola de la República. Solamente la población le
falta para serlo, lo mismo que para reducír las hordas salvages que lo infestan, Y que semejantes á animales parásitos, casi viven á espensas de los
presentes labradores. Las lagunas permanentes que se encuentran en este terreno1 en las que se recoge el agua que
escurre de las pequeñas colinas; los
arroyos ó torrentes, en los que pueden
establecáse diferentes sistemas de irrigacion; en fin, un clima suave y tempiado, en el que se reunirían todas las
producciones del globo, favoreceria
mucho una poblacion nueva, si el congreso dignase concederle asistencia y
proteccion contra los salvages.
,,
En la zona tórrida la diferencia del
Estío al Invierno es poco sensible : geIJeralmente solo se cuentan dos estaciones: la de las lluvias y la opuesta.
En Téjas, en esta parte de la tierra caliente d·e la zona templada, se percibe
sensiblemente el Invierno: las hojas
de las numerosas encinas se desprenden; y en la Primavera nacen numerosas plantas anuales que habían en
parte perecido en el Invierno. La caña de azúcar es muy fértil; pero está
tan abandonado su cultivo, que lo que
produce, no basta para ni aun, para el
consumo de Béjar; por lo que se trae
de la Nueva-Orlenas la mayor parte de
la que se necesita. El algodon, que debe ser un manantial fecundo de riqueza, no se cultiva (no hablamos de las
colonias), y esto merece la atencion
del Estado. , Ningun establecimiento de
economía rural y agrícola se baila en
estos vastos terrenos, pues apenas se
ve en casi todo Téjas un solo miserable trapiche situado cerca de Béjar.
La harina que se consume en este Departamento, viene de dos partes: una
muy péqueña cantidad es de la que
producen las haciendas inmediatas al
Saltillo; la restante viene de NuevaOrleans.
El cultivo de trigo puede emprenderse con éxito: el suelo, ligero por
naturaleza, su virginidad, y un sistema de irregacion poco costoso, pero
adecuado, parecen asegurar el éxito de
este ramo importante de la economía
agrícola. El congreso del Estado, con
el objeto de fomentar el cultivo de esta planta, ha dado leyes que prohiben
la inlroduccion de harinas estrangeras. Pero como las leyes solo son buenas cuando se han redactado después
d~ un maduro exámen de todas las circunstancias en que se encuentra el
pueblo que debe obedecerlas, las de
que hemos hablado fué preciso derogarlas, porque surtia un efecto enteramente contrario del que se habían propuesto lo~ legisladores.
Se dice que la viña no prospera bien
en Téjas~ ¿pero no pro.vendrá porque
se ignora el modo de cultivarla? No
creernos que en . Téjas falten localidades proj)ias para _el cultivo de la viña;
déjense las arcillosas cubiertas de buena tierra :vegetal para el cultivo de las
cereales; pero tómense las colinas espuestas al S. E., y en las que se descubre mas ó ménos una arenisca cuarzo:rn, y en ellas se propagará la viña.

El maiz prospera facilmente en Tejas, y á veces se hacen envíos de él á
Laredo y ú rio Grande. Esta bella cereal se cultiva con descuido: una vez
sembrada, casi la abandonan á sí misma .
De Laredo al rio de las Nueces faltan bosques útiles para construcciones; pero desde el último punto citado
para el - N., los árboles sombrean las
lagunas ·y todos los rios 1 y poco á poco los bosques se hacen regn]ares. En
las inmediaciones de Béjar son hermosos y susceptibles de suministrar
escelentes maderas para construccion:
en eilos abundan las enconas y nogales.
Pero si dichas inmediaciones abundan en frondosos bosques, éstos se destruyen á medida que la poblacion
aumenta; y acabaran por desaparecer
si el gobierno no da leyes que impidan
1a destruccion, muchas veces inútil, de
la vegetacion arborescente.
·
De Larédo á la márgen meridional
del rio Medina1 la naturaleza del terreno es una misma: la arenisca· abogarrada, enteramente igual a la de Palafox, y en la que se hallan capas de
Liguita, cubre este vasto pais: la Xylolita abunda sobre ella, y 1a vimos e]
banco de hierro arcilloso de la loma
de San Cristobal. En las inmediacioncs de Béjar no se encuentra arenisca
abigarrada, pero sí la de tercera formacion llamada Qrwder Sandstein por
,verner, y una hermosa caliza de conchas marinas.

Rafael Chouell.

Luis Verlandier.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco 111. Zertucbe
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martíncz Torres
Gu_illermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,

MEXICO

Cartas Inéditas
de Earba-Jacob

España; Pues .bien, para ello necesitaba una tribuna y la colaboración afectuosa y entusiasta de algunos amigos
mios de espíritu superior.
ui\Ji di,rección en k Urbe tentacular
es la siguiente: 52f, \\'est, 135th St., Apt.
52, New York. Le ruego ]a tenga presente para que me escriba; y le ruego
pase por "Cultura" y les dé, de mi par- te, un saludo afectuoso y mi nueva dirección. No .. se ... le . . . ol. . vi. . de ..
"Salazarcito, su alegría y su modo
Jirico Y serio de ver la vida (¡ más equivocado que el diablo, pero con un talento y un corazón!), su fé, su comprensión, me hacen falta. Prepárese
para ir a Nueva York: lo acogeremos
Y lo ayudaremos a vivir.
"De su artículo nada tiene qué decirme: allá se lo daré a Rafael Heliodoro, quien como Ud. sabc1 deja este
mes su misión oficial y se radica en
Nueva York.
"Adios, amigo; un poco más lejos
geográficamente; pero siempre en el
primer puesto en mi corazón entre mis
amigos: Ricardo Arenales".

Para este epistolario - como pocos
documental - e ido reuniendo joyas
dispersas que permitirán algún día
configurar al poeta, ponerlo bien a
contraluz, acercarse . más a su poesía.
Acabo de tener gratisima sorpresa con
el conocimiento de algunas que dirigió
a Toña Salazar1 desde México, D. F., y
San Antonio, Texas, y doy las gracias
a Eduardo Avilez Ramírez, quién fue
también amigo del poeta, y que ha sabido atesorarlas y me permite que las
dé a la publicidad.
Toña Salazar, insigne caricaturista
centroamericano - para precisar, Sal,,adoreño y actualmente cónsul de su
país en Montevideo- fué uno de los
interlocutores asiduos de Barba-Jacob
y hasta compartió con él escaseces y
risas. Le servía de acólito cuando
EL POTRERO-HOTELITO
aquellas misas negras, en el Palacio de
]a Nunciatura, que en la capital mexiSu viaje a Nueva York fué el paso
cana dieron pábulo a siniestros rumo- de una abeja furtiva . Regresó a la cares y avivaron e• ·muchas almas pací- pital mexicana y comenzó a hacer diaficas la supervivencia de los endriagos rismo, al lado del Ingeniero Vito Alessio Robles, director de "Ei Demócray unicornios.
Pasan por esas páginas otras figuras: . ta''· Por aquellos días, el poeta Leola del poeta hondureño Alfonso Guillén poldo de la Rosa gustaba de enfundarZel~ya, que era cónsul en Nlleva York; se en fastuoso "jaquet". Toña Salaz ar
Leopoldo de la Rosa, quien no puede tenía su modesto palacio en la caUe de
faltar en la biografía de Barba-J acob, Colón, y allí jugaba su lápiz con máy "aun suspira y aun existe"; Basilio gicos espertenios y situaba estratégiVadillo, que fué gobernador de J alis- camente sus espejos cóncavos en la
co y amparó ~l inolvidable Judío He- noche convexa.
. Carta de Barba-Jacob, del 6 de seprrante; Fortunato Lozano, amigo suyo
tiembre de 1920 para Toño: "Mi talenen Monterrey y en las rosas eternas.
(Hay que respetar ciert3 ortografía toso mi querido Salazarcito : ¿Qué le
epistolar de Barba-J acob, que no era acaece a Ud. que no tengo el gusto de
mas que su ensayo constante para bus- abrazarlo desde hace tantos días? ¿No
car palabras raras y construir donaíro- sabe Ud. que su presencia es indispensable en el potrero-hotelito de "El homsas jitanjáforas).
Esas cartas llevaban en el sobre es- bre que parecía un caballo"? Aquí lo
tas lineas impresas: "LA VIDA PRO- añora un ambiente flordelisado; efluFUNDA. Revista hispano-americana. vios de "Jaquettania" vuelan en los
Director: Ricardo Arenales, Apartado vientos ...... a nuestro admirado Poeta
Postal No. 3029, México". Se refería a lo vi, con arreos de aviador a tiempo
una revista qlle no pudo editar. como de lanzarse a ]as alturas, pero siema tantas otras. que soñaba, trazando so- pre con "la prendaH ....... ¡La llevó a
bre el JJapel nombres de colaboradores, pasear por allá ar.riba ! .
"Oh, Salazarcito, Salazarzaso (3/zey hasta lo que pensaba pagarles, como
si así quisiera desquitarse de las hu- tas?). Oh, querido compañero en los
millaciones a que le sometieron algu- mundos de las adasf ¿Cuándo viene?
nos explotadores que con el nombre de Quiero verlo y charlar con Ud. esta
propietarios de periódicos, usufructua- noche: si a las nueve no estoy en mi
ban su prosa sin darle un céntimo, y casa, estoy en "El Demócrata". TelecreyC'ndo que Je conferían un honor ..... fonéeme para que nos juntemos.
"¿No vendrá Leopoldo?
"Un abrazo y un "hasta luego" (¡ya
LAS CANTERAS VIRGENES
iba a escribir 11 luego" con X) mien1920 fué un año propicio para Barba- tras que .... taramba timba ..... taramJacob; sobre todo, por su cabeza ardi- ba ...... timba ..... Ricardo Al'enales".
da de proyectos, su optimismo en ebullición. Creía que en Nueva York estaMAS SOBRE EL "JAQUET"
ba su cuartel general de ensueño. Había logrado relacionarse con el editor
Siempre le preocupaba no ten er node la serie "Cultura", don Agustín Loe- ticias sobre Lcopoldo de la Rosa y su
ra y Chávez, en la capital mexicana y indumen taria ceremoniosa. Hay una
posiblemente urdía un plan para pu- postal desde San Antonio de Texas ( 4
blicar un libro. Estaba en San Antonio enero 1921) para Salazar, que lo conde Tejas, desde donde escribió a Sala- firma: "¿Por qué no me ha vuelto a
zar el 10 de marzo la siguiente carta: escribir?. Yo estoy ocupadísimo en la
1
' Querido
Salazarcito: Dentro de lucha por la Yida ¿Qué es de Leopoltres o cuatro días a más tardar salgo do, ¿No se' murió ¿Lo iban a enterrar
para Nueva York, a reunirme con Ra- de jaquett"? Deme nQticias del negro
fael Heliodoro V~lle, Guillén Zelaya el Gerardo Hernández: ¡Ah, cuanta falta
admirable 1 y otros muchachos. Vamos me hace Ud.! Su amigo del corazón".
a hacer vida, arte, estudio, dinero y
Salazar era un paño de lágrimas, su
bohemia.
confidente casi paternal, su camarada
"Yo he hecho aquí en este hotel la de amanecer sin desayuno y el primeobra que más me satisface, y 11e com- ro que conocía sus poemas recién naprendido verdaderamente cuántas can- cidos. Pero la vida dentro del diaristeras hay en mí que no han sido tra- mo - un editorial, más un reportaje
bajadas. Verá mi "Pórtico": es otro; espeluznante, para cada edición, según
tiene mil matices y un orden entera- compromiso - le ceñía con cadenas.
mente nuevos. Y así otras cosas.
Pronto se confabuló contra el director
uPor otra parte, ya voy teniendo de "El Demócrata" quien lo rodeaba de
conciencia de que yo debo extender- múltiples consideraciones. Un día se
me hacia el resto de América y hacia marchó rumbo a Guadalajara, para ha-

cer periodismo, contando con la amistad del gohernador del Estado, profesor Vadillo 1 quien poco después le
nombró director de la biblioteca pública de la ciudad. Su carta para Salazar, del 7 de julio de 1921 , no puede
ser más patético:
"Salazarcito: tanto a Ud. como a R.
H. le he impartido mil perdón . .
"Aquí encantado, en brazos de una
dulce ciudad, y entre las atenciones
más dulces todavía de una familia modesta: la de Totuy.
"Tengo algunas inquietudes muy serias de mi salud. Ya le escribiré.
"Urge que Rafael Heliodoro telegrafie al Gob. Vadillo, s11 amigazo - y que
luego le escriba en el sentido en que
yo lo deseo y NECESITO. Estoy sin
céntimo. Mi dirección : República 338.
Guadalajara, Jal.
"Tengo mucho miedo, Salazarcito;
no sólo de morirme ( que, después de
todo, acaso seria lo menos peor) sino
de las fatigas horribles de estos dolores, que ya padecía hace siete años.
Sígame escribiendo a República 338.
"Oiga, mándeme pronto mis mamarrachos literarios: si no los tengo bajo mi almohada no podré estar tranquilo."
"Si me curan y me curan pronto1
¡ Qué engordada y que pHcH •cada me
vov a dar! Escribiré canl ~ de VIDA
Y DE ESPERANZA. Y un libro para
los niños y otr0s de los campos .
"De Rafael Heliodoro Lleva (sic) no
he recibido carta, ni el Gob. tampoco.
Me consuelo pensando, en cambio, que
si estiro la pata, el querido y admirado
artífice hondureño me hará una bella
elegía. Salúdeme a Luis.
j¡Afmo. También, yo aqui Hoy".

"En una de esas balijas están varios
cartapacios o carpetas, dond e guardo
lós trabajos del "Maín", el prólogo
(sic) de mi libro apuntes, borradores
y otras cosas. Hágame con todos palepes (sic) un pateque (sic) y remitamelo por express o certificado, a esta dirección: Familia López-Correa,
Repúbl,ica 338, Guadalajara, Jal. - Para entregar al Sr. Arenales.
''Yo he mejorado algo de ayer a hoy
· i empiezo a tranquilizarme. Pasé dos
días horribles. En cuanto a dinero ......
ya se me acabó el que tenía; no me
quedan sino $2 para pagar el cuarto
del hotel esta noche. Por lo demás, no
me apuro: cuento con los cuidados de
una familia encantadora, cuyo contacto me avergüenza, me purifica y me
dú fuerzas para la lucha. Creo que se ·
(sic) la brisa de la buena suerte impulsa mi barca .... en ,fin, yo no deseo sino paz . Aquí son pacíficos el clima, la gente y los paisajes. ¡ Qué encanto! Je parece a uno, en la dulzura y
en la tranquilidad de este ambiente,
que no tiene sino catorce años. Peró
quizás me tendré que ir .. ..
"Estoy esperando 1a carta de Farael
Heliodoro para el .Gobernador Basilio
Vadillo en favor mío.
"Abrace en mi nombre al honrado
muchacho lírico-biblio-parrandero, y
dígale que cuide los jazmines de plata
de nuestra amistad, como aque11os que
su abuela ponía en las ventanas, bajo
la luna hondureña.
'¿ Y Udted, Chalachachachachito? Siga, tan juicioso e inteligente. Si ve a
Luis dígale que me quedé esperándolo
hasta las 4, el día de mi viaje. Suyo,
YO. (Aquí -Hoy - Este año)
"Se me ha olvidado la Ortrogafría
(sic), iero en cambio ahora no tengo
OTRA VEZ EL SANATARIO
ya duda alguna con respecto a ciertas
cosas fundamentales. Me acuerdo, a
Aunque R.H.V. ya le había escrito propósito, de aquellos versos cic l\laal gobernador Vadillo quien era su chado:
amigo desde 1909, que ambos estudiaban en la '.Escuela Normal de la me"Un golpe de ataúd en tierra, es algo
trópoli mexicana, Barba-J acabo seguía
perfectamente serio ......"
quejándose, temeroso de quedar abandonado de un momento ·a otro. La siguiente carta sin fecha (como 10 acos"lba a decirle algo, pero mientras
tmnbraba a veces, cuando se sentía in- cigarro mi encendílló se me olvidó.
temporal) dice asi:
Ah, qué ambiente, qué auras 1 que lan"Aquí - Hoy Este afio.
guidez y qué deseo de flotar al vlento.
"Querido Salazar: Llegué hoy, malí- Querría fijar mi destino, mi amor y mi
simo, después de dos días de excur- inquietud a un pedacillo de tierra; quesión 3 Sayula. Mañana entraré al Sa- rría tener un huerto donde ensoñar y
natorio del Dr. C. Barriere, donde se- donde reposarme en muelarte, en hoguramente me tendrán que operar ¿Se- rrible muelarte (sic). Si hay alguien
rá este el principio del fin? Haga los que me alquile la parcela, me compromás fervientes votos, no sólo por mi meto a no llevármela, y se Ja dejo flosalud, sino por mi bienestar en el ho- rida. Los pájaros vuelan, Salazarcito;
rrible abandono en que me encuentro. pero tienen el rumbo familiar y el ni~
El Gob. Vqdillo me ayuda; pero ¿pue- dilo caliente donde pasar la noche. ¿ Y
do creer que un homhre que no me co- yo donde la he de pasar - puesto que
noce me ayuda hasta lo último?
ya se me acerca - si ando como peril\fe consuelo en mis versos. "Bién co fuera de la bandada? Y ..... ¿ dónsé que aún me aguardan angustias in- de está mi bandada? ¿cuál es? ¡Mistefinitas ... : ."
querio! Tener tanta fuerza, tanto amor,
"Tomo Pater - admírabilis, y siem- tanta laboriosidad y una ambición lúbro un ciprés sobre la tumba de Mari- gubre tan radiosa de poseerlo todo paJuana. ·
ra llorar sobre las ruinas de todo, y no
41
Abrazos a los amigos a. quienes en poder. . . . . pero me songo (sic) poverdad ]es interesa mi persona.
lemne (sic). Tralarí- ¡ Báileme la ta"Hasta después. YO".
rantela! Hasta golue (sic), Salachachachachachacha.
" .. . ...... . Oiga Salazarcito: no olvide mandarme mi pógrolo (sic) y demás palepes (sic) ....... Tabas golue.
En la última carta aparece al prin- Ya vino Baudelio a llevarme a almorcipio de ella unas líneas que parece zar. E,stá el azul lindo. Salúdeme a
las añadió después de haberla escrito: Farracl Heliodoro (sic) amén".
"Ya me voy a desayunar. Está la naEl Gobernador Vadillo fué víctima
llana (sic) con un sol muy tonibo de los ataques más inverecundos y
(sic). Amanecí de un humor regular, soeces y al caer le acompafió Barbay muchas gracias; ¿y por su casa?".
J acob en su v"iaje a la capital. Todos
Querido Salazarcito: si no ha visto los días me saludaba en mi oficina de
a Fortunato Lozano, véalo en Estadis- la Secretaria de Educación y poco destica, Puente de Alvarado 43 o pregun- pués José Vasconcelos le nombró
te ppr él en Fomentonia. El tiene las -cinco pesos diarios- inspector gecartas-poderes para cobrar mis dece- neral de bibliotecas.
nas y pagar mi cuenta del Hotel.
"Saquen mis balijas y reténgalas Ud·.
hasta que yo mande por ellas.
Paris, 20 octubre 1950.
1

1

'

•

�Viene de la 1a. Pág.

un aspecto, esto es, en cuanto el hombre debe obrar sin renun•
ciar a la independencia de su juicio, en tod~ aquello que depende siempre de su libre voluntad, de su buena intención,
porque estos deberes no se podrían hacer ejecutar por la fuer•
za, sin que perdieran todo su valor: por ejemplo la gratitud no
tendría valor moral ninguno, si se impusiera por la violen•
cía, así como no lo tendrían tampoco las acciones que no fueran el resultado de motivos puros y desinteresados, aunque
produjesen el bien. 1A moral exige, por una parte, la ·buena
voluntad, y por otra, la pureza de los motivos, el desinterés;
por tanto, las obligaciones que impone no son idénticas con
las del derecho, puesto que éste permite el empleo de la fuer•
za para hacer cumplir las suyas, y no presupone la pureza de
los motivos. 1A ciencia del derecho no es, pues, un capítulo
de la moral, no es ni la moral privada ni la moral pública o
social: el derecho y la moral se fundan en relaciones de un
carácter enteramente distinto.
Para la realización del fin del hombre, es decir, para que
éste desenvuelva las facultades de que está dotado y las diver•
sas relaciones que es capaz de contraer, se necesita un gran nÚ•
mero de condiciones, o de medios necesarios al efecto, que los
hombres deben buscar y procurarse recíprocamente. Estas
condiciones son de dos especies: las unas son físicas e indepen•
dientes de la voluntad humana, porque la naturaleza es quien
las suministra, y las otras son voluntarias o libres porque dependen de la voluntad y actividad de los hombres. 1A moral
impone a éstos los deberes necesarios a la consecución de su
fin, les manda hacer todo lo que puede contribuir a su per•
fección, y _por consiguiente, les impone el deber de procurar•
se las condiciones necesarias a este objeto; pero la exposición
de estas condiciones pertenece al dominio de otra ciencia particular, que es el derecho. Este proceder es propio del carácter de la moral, que siendo la ciencia general de la conducta
del hombre, interviene en todas las demás ciencias y artes que
tienen relación con la vida ht;tmana sin quitar a ninguna su
especialidad; así ella prescribe al hombre que tenga cuidado
con su vida y el desarrollo de su cuerpo, abandonado, sin em•
bargo, a la higiene y a la medicina los preceptos de la salud;
le ordena cultivar su inteligencia, sin comprender en sí las
ciencias y las artes; le obliga a buscar las condiciones 11:.ecesarias " su fin, dejando a la ciencia del derecho la determinación
de estas condiciones. Por esto hemos dicho en otro lugar que
el derecho es el conjunto de las condiciones dependientes de
la voluntad humana y necesarias al cumplimiento del fin del
hombre; porque realmente las condiciones voluntarias son las
que tienen un carácter propio, perteneciendo por eso al domi•
nio del derecho, y las condiciones físicas no entran en este dominio sino en cuanto pueden ser suministradas por el hombre.
En efecto, la vida humana en toda su extensión depende
de los medios o condiciones que están al alcance de los hom•
bres y no podría mantenerse sin el auxilio del derecho: se dice
que el niño tiene derecho de ser educado, porque ésta es una
condición de su desarrollo, y una condición que no depende
de él sino de la voluntad de los otros; se exige que la sociedad
ofrezca a cada uno los medios o condiciones que le permitan
cultivar sus disposiciones naturales y seguir su vocación; se
quiere, en fin, que todas las relaciones del hombre estén de
tal modo arregladas que llº pugnen entre sí, por ser ésta una
condición precisa del bien individual; y semejantes exigencias
no pueden satisfacerse sino por medio del derecho, porque
sólo a él corresponde exponer y fijar todo aquello que puede
considerarse como una condición necesaria a la realización
del bien social.
En suma, el derecho se distingue claramente de la moral:
ésta impone a cada hombre el deber interior de cumplir su
fin y le ordena ser justo, obrar conforme a derecho, esto es,
llenando respecto de sí mismo y de las otras condiciones ne•
cesarías al desenvolvimiento común; pero se dirige a la con•
ciencia y a la buena voluntad. Al contrario, el derecho tiene
un carácter enteramente exterior, porque sin fi_jarse en la in•
tención ni en los motivos de las acciones, se refiere sólo a las
relaciones condicionales de la vida humana y las manda cum-

Maestro Uníversítarío
Dehtita en Nueva York
El Maestro Josemaria Luján, constituyente del Trío de Cámara de la
UniYersidad de Nuevo León dependiente del Departamento de Acción
Social Universitaria, presentó el primero de diciembre un recital de piano en el Times Hall de la ciudad de
Nueva York.
El Maestro Josemaria Luján cursó
sus estudios musicales bajo la direccíon de los destacados profesores Velino M. Preza, José F. Vázquez y Carlos del Castillo en la Capital de Méxi-

co. Ha sido miembro de la Orquesta
Sinfónica de la Universidad de México dirigida por José F. Vázquez y José Rocabruna; fué integrante de la Orquesta Sinfónica de México dirigida
por Luis Herrera de la Fuente. En el
lustro pasado presentó recitales y audiciones en el Palacio de las Bellas Artes de la ciudad de México y en el Aula Magna de la Universidad de Nuevo
León. Actualmente es Director del Departamento de Música Universitaria.
En el Times Hall debutó con el sigttiente

PROGRAMA:

,

I. Prelude anda Fugue in A minor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . J. S. BACH
Two Sonatas ..... .. . . ... . ........... . ............. SCARLATTI
A major
E major
II. Sonata Op. 57 ........................ .'.. . .. . . . . . . BEETHOVEN
Allegro assai
Andante con moto
Allegro ma non troppo
I (

INTERMISSION

III. Ballade in A-flat .. . ................ . . . ..............·. . CHOPIN
Four Etudes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . CHOPIN
Op. 10, No. 1
Op. 10, No. 12
D-flat major
.,..
Op. 25, No. 11

,

IV.

Canto de la Tarde .................................... . CAMPA
Morenas (Three Dances) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . PREZA
'La Jugadora (Study) . . ................ CARLOS DEL CASTILLO
(First New York Performance)

V.

Sonetto, No. 123 (del Petrarca)
Au Bord d'une Source . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . LISZT
Orage

GifiOiii!iiiA!i!!i fülbl i filf 'I Uiif i

! lid I

ii I ii i 1 1

11 itlilbli il i P

¡¡¡¡¡¡ iiff

¡¡¡¡¡¡ 11

hliiil iiifiiil

liilllift 1

1 1

plir sin tener cuenta con la buena o mala voluntad del que debe obedecer sus preceptos: el derecho se debe ejecutar de gra•
do o por fuerza, porque lo que es una condición de la vida y
del desarrollo de todos, no debe dejarse al arbitrio de nadie.
1A justicia, en fin, regla las acciones y relaciones exteriores del
hombre abandonando la moralidad y la conciencia, cuyos se•
cretos no tienen que escudriñar, y a la educación, a la cual su•
ministra las condiciones de su organización.
El derecho se extiende a toda la vida humana, esto es, a
todas las relaciones físicas e intelectuales y a todos los fines
racionales, individuales o sociales en que se divide el hom•
bre; pero sólo por el lado condicional, esto es, en cuanto dependen de las condiciones que deben cumplirse para que pue•
dan existir y desarrollarse.
A causa de este carácter, el derecho respeta en todo sen•
tido la libertad individual, en cuanto se aplica a la vida y a la
conducta personal, siempre que por un abuso de ella no se
dañe a los demás miembros de la sociedad. El derecho no obliga a ningún hombre a hacer lo que es un bien para él solo, ni
puede conducirle a su fin a pesar suyo; cada uno es dueño
de su destino, su deber moral consiste en cumplirlo y su de•
recho consiste en que se le suministren las condiciones exte•
riores necesarias para alcanzarlo: esta acción del derecho hace imposible todo despotismo que impida la libertad personal.
José Victorino Lastarria
Elementos de Sociología

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Barba Jacob</name>
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                    <text>Capilla A lfonsina ,.

Biblioteca Universitaria

..

DRGANO MENSUAL· IJE LA UNIVERSIIJAIJ IJE NUEVO LEDN
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L.i el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑOVII

NUM. 2

FEBRERO DE 1950
{

J/-umaniJaJej

UNifflSITMIO

.

·Recordando· a IJescartes
Genaro SALINAS QUIROGA.

A propósito de humanismo, aludido en las breves líneas
de nuestra nota anterior, vale la pena rectificar conceptos
que, si no erróneos del todo, pueden inducir sin embargo a
confusión.
El concepto de Humanidades en que se finca aquél co•
rresponde a un conjunto determinado de estudios: linguistica, Artes y Filosofía. En general, todas las disciplinas que
tienen por objeto el hombre en sus diversas expresiones de
cultura, entre las cuales ocupan un lugar preferente las mismas Ciencias.

uARMAS Y LETRAS" se honra en recordar, a tres siglos de distancia. de su muerte, ocurrida el 11 de Febrero de
1650, a uno de los genios más grandes que ha producido el
universo: Renato Descartes. Maestro entre maestros, mate•
mático y geómetra de primerísimo orden, fué príncipe del
pensamiento que no admite Rey. Para encontrar un filósofo
de sus quilates -enseñaba Antonio Caso en sus cátedras inolvidables- habría que acudir a Sócrates y a Kant, al fun•
dador de la Etica y al creador de la Epistemología.
Fué gloria epónima de Francia y
del siglo XVII, el que es conocido con
el nombre de siglo de Descartes. Su

padre fué consejero del Parlamento
francés : él lo sería de la humanidad,
porque su voz r esonaría para siempre

Pasa a la Pág. 8

No obstante ello, humanismo es algo más que ese con•
tenido de estudios determinado por la naturaleza del saber
que se persigue. Podrán tener éstos por objeto el hombre y,
pese a sus materiales, llevar el peso de la letra muerta. Lo
que se pretende significar es respeto y cooperación en la tarea de edificar el hombre. No hay, ni puede haber verdadera educación sin humanismo, haya o nó Humanidades en
las materias de enseñanza.

Enderezar la naturaleza humana hacia formas de vida
privada y común, en que se depuren las tendencias biológicas, se haga más útil, sabia y bella la existencia, ciñe el propósito del auténtico humanismo. Se puede traducir en la más
modesta de las tareas, por una actitud comprensiva, de lealtad y estímulo en la tarea común de vivir. Descansa en la
convicción de que no hay vida en que no se encuentre com•
prometido de cierta manera esencial y entrañable, el valor
total del sér humano.

,

Puede y debe haber humanismo en la enseñanza científica, un puro y desinteresado amor a la sabiduría que pene•
tre a través de los tecnicismos al nucleo de todo conocimiento, a su raíz en la conciencia humana. Tiene que haberlo en
una Universidad en que, desde su forma social, el material
de sus disciplinas, la sustancia de su autoridad y el privilegio
de su ser, resumen apoyo, comprensión y respeto al hombre.
Particularmente, la de Nuevo León reconoce su origen
humanístico, a través de la figura del Dr. José Eleuterio Gon•
zález, de cuyo nacimiento se celebra en este mes otro aniversario más. En este espíritu se finca la base y, a la vez, el pro•
pósito que corona el edificio universitario.

Renato Descarces

�Doctor José
Eleuterio González
(1813-1888)
DATOS BIBLIOGRAFICOS
E. Agurre Pequeño.

Encargado de la Sección de Investigaciones Históricas
en relación con las Ciencias Médicas y_ Biológicas del
Edo. l. de l. C. de la U. de N. l..

Con el nombre de Obras Completas del Dr. José Eleute,
rio González, fueron compiladas algunas de ellas y editadas en
cuatro tomos por el "Periódico Oficial" local (1885-1889)
-H. Dávila, publicación oficial- y en el de "La India"
(1901) • H. Maldonado.
Otras publicaciones con&amp;Stentes en opúsculos, monogra•
fías y libros fueron reproducidos ya en parte o ya en su to•
talidad, en revistas históricas, médicas o científicas de la Capital de la República, como México a Través de lo~ Siglos, La
Gaceta Médica, La Naturaleza, El Estudio, Bolean de Geo•
grafía y Estadística, Medicina y tantas más.
En la actualidad, las publicaciones del Dr. González están desafortunadamente agotadas y sólo con no pocas dificultades puede ser consultada una
que otra en archivos, bibliotecas públicas o privadas Y ~n particular en l_a
Biblioteca de la Escuela de Medicina, en el Museo Histórico que tuve el privilegio de confeccionar con la colaboración y el auxilio de varias personas que supieron interpretar tan justificado propósito.
.
Por mi parte, allí he depositado varios originales manuscritos de Gonzalitos, entre ellos el Manualito de Raíces Griegas que en 1910 el Dr. Dn.
Rafael Garza Cantú consideraba como perdido.
Desde hace algunos años, con no pocos esfuerzos he logrado reunir no
sólo las publicaciones completas del Dr. J. Eleuterio González, sino que be

j

tenido la fortuna de encontrar alguno que otro documento manuscrito, inédito, de inapreciable valor histórico.
Todo este, material bibliográfico está a la disposición de quien lo solicite, en el archivo de la Sección de Investigaciones Históricas en relación
con las Ciencias Médicas y Biológicas del Instituto a mi cargo.
Es por ésto que apro,•echo la oportunidad que me brinda este magnifico periódico de difusión cultural: Armas y Letras, Organo Mensual de In
Cniversidad de Nuevo León, para insertar en sus páginas el índice de las
obras mencionadas, el que, a manera de fichero bibliográfico, venga por
lo menos a servir de inmediata fuente de información.
En esta forma desde el estudiante basta el investigador, el adolescente.
el adulto, el ciudadano, el gobernante, el pedagogo, el jurisconsulto, el literato el historiador, el farmacéutico, el médico y en particular el naturalista.
han' de encontrar en todas ellas, el consejo sabio, que a manera de tónico
de la voluntad (como dijera Caja!) aparejado al dato original, al juicio critico, al concepto científico vienen a constituir un verdadero tesoro intelectual, inspirado en la ciencia sublime, en la humanidad que sufre Y en el
acendrado amor a la Patria.

HISTO!UA DE AMERICA. PROFESOR
FELIPE ARELLA:-1O. - EDICIONES
"COL!", MEXICO, 1950.

CONTENIDO DEL TOMO l. DE LAS OBRAS COMPLETAS
DEI. DR. J. ELEIJTERIO GONZALEZ
Colección de Discursos del doctor José Eleuterio González, sobre Instrucción
Pública y otros opúsculos del mismo autor. Edición del "Periódico
Oficial", 1885
Prólogo de ''I.a India". H. Maldonado . .... . ................ pp.
5-9
Discurso pronunciado por el C. Dr. José Eleuterio González, en
la solemne distribución de premios, hecha entre los alumnos
del Colegio Civil de Monterrey, en la noche del 31 de Agosto
de 1861 ........................ · ....... · · · · · · · · .... · · · · pp. 11-32
Himno cantado en la solemne distribución de premios, el año
de 1862 . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . .. . . . . .. . . . .. . . . . . .. . . . .. .. . pp. 33-35
Discurso pronunciado en la solemne distribución de premios,
que se hizo entre los alumnos del Colegio Civil de Monterrey,
la noche del 30 de Agosto de 1862 .................. • • .... pp. 36-47
A los alumnos del Colegio Civil de Monterrey. La Sabiduría.
Oda. Leida por su autor la noche del 30 de Agosto, en el Teatro Progreso ............ . ......... . .... . ...... • • • • • • .. • • PP• 48-54
Discurso pronunciado por el C. Dr. José Eleuterio González, en
la solemne distribución de premios, que se hizo entre los
alumnos del Colegio Civil de Monterrey, la noche del 31 de
Agosto de 1863 . ...................................... . .. pp. 55-79
Informe rendido por el C. Dr. José Eleuterio González, Director
del Colegio Civil, en la solemne distribución de premios del
año de 1867 ........................ • • • . • • .. • • .. • .. : • • •: PP· 80-89
Informe rendido por el C. Dr. González, Director del Coleg10 Civil de Monterrey en la distribución de premios del año de 1868 pp. 90-93
Alocución dirigida á los alumnos del Colegio Civil de Monterrey
en Ja distribución de premios del mismo año de 1868 • • • .... PP• 94-103
Discurso leído por el ciudadano Dr. José Eleuterio González en
ta solemne distribución de premios del Colegio Civil de la
ciudad de Monterrey, verificada en la noche del 29 de Agosto
de 1869 ............. . ................................... pp. 104-120
Discurso pronunciado por el Dr. José Eleuter~o ~onz~.lez, Director del Colegio Civil de Monterrey en la d1stribuc1on de premios del mismo colegio, el dia 28 de Agosto de 1870 ....... pp. 121-143
Discurso pronunciado por el Dr. José Eleute~io ~o_nzálcz en la
solemne distribución de premios del Colegio C1v1l de Monterrey, verificada el día 27 de Agosto de 18il ......... •. • . •... • pp. 144-164
Discurso leido por el Dr. José Eleuterio Gonzálcz en la distribución de premios que se hizo en el Colegio Civil de ~fonterrey,
el dia 30 de Agosto de 1874 ................ • ... • • • • • • • • •. • • ¡,p. 165-180
Discurso pronunciado el 16 de Septiembre de 1874, por el crndadano Dr. José Eleuterio González .... •. • •. • • • • • • • · · • • • · · JJp . 181-203
Discurso pronunciado por el ciudadano Dr. José Eleuterio ~on:
zález, Director del Colegio Civil ele Mon\errey en la cl1stri
bución ele premios del mismo colegio el dia 26 de Agosto de
1875 .............................................. w. 2~n
El 15 y 16 de Septiembre. (Articulo llis~órico) .... : : ... • .. • • • JJp. 223-254
Discurso que el C. Dr. ,J. Eleuterio Gonzalcz pronuncio, ~n la solemne distribución de premios que hizo el R. Ayuntamiento de
Monterrey entre los alumnos más apro~echados de sus escuelas Ja tarde del día 29 de Agosto del ano 1880 .... • • • • • • • • • PP• 255-269
Infor;nc que el Director de la Escuela de ~lcdicina de Monteri;Y
leyó, en el Hospital Civil la tarde del dia 26 de Jumo de 1818,
antes de Ja lectura de calificaciones de los alumnos exallllpp. 270-275
nados .... • • • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · - · · · · · pp. 276-297
La Fiesta del 16 ele Septiembre ..... .. • • ...... · · · · ...... · · • · ·
Algo sobre la Independencia de M?xico .. : ... • • • • • • • • • · · · · · · · pp. 298-322
Apéndice que debe agregarse al 1 orno Pruuero ..... • • • • • • • • · pp. 323-324
La Bandera Nacional Mexicana ....... • . • • , • • •; • • · · · ·: · · · · · · pp. 325-335
Alocución del doctor José Eleutcrio González. Leida
fm ele la
velada Artístico-Literaria, que en honra suya fue celebrada
en el Teatro del Progreso de la ciudad de llonterrey, la noche
3 -348
del día 19 de Enero de 1884 · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · pp. 3;~-356
. e .•.•.. . ............................................. pp.
¡ nd IC

.ª'

co:-.TENIDO DE LA la. PARTE DEL TOllO u. DE LAS_OBRAS CO,IPLETAS
DEL DH. J. ELEUTER!O GONZALEZ
Colección de Noticias Y Documentos para la Historia del Estad~ de Nu.evo
León recogidas y ordenadas de manera que formen una relac10n seguida.
Segu~da edición corregida y aumentada con otros documentos, por el autor.
Cuatro Palabras. H. Maldonado . • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · pp.
...... pp.
Prólogo .......... • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Pasa a la Pág. 5
Relieve del doctor José Eleuterio González. - Obra de .41fonso Reyes A.

Página 2 -

ILIIBlROS

Árma4 'I cÍ,lraJ

~-~ 2
,-

la historia de América, no lo bagamos
con el simple deseo de saber por saber, sino con el fin de aprovechar las
experiencias de nuestros antepasados
y dirigir nuestros pasos, con menos
tropiezos, por el camino del progreso
y hacia ]a elevación en todos sentidos."
Sinteticemos para concluir: la claridad de exposición, fruto de un maduro esfuerzo dedi cado a la enseñanza·
imparcialidad en el juicio, hasta don~
de lo permite el hecho de referirse a
cuestiones históricas, todavía algunas
de ellas demasiado vivas y ardientes
para que se las pueda observar con la
misma indiferencia y tranQuilidad con
c¡ue se estud \an las de Grecia, por
ejemplo. Son e1Jas, virtudes que contribuyen a hacer que el libro del Profesor Felipe Arellano cumpla con su
finalidad hacia la jm·cntud estudiosa
de la delirada escuela primaria: coopt•rar a la enseñanza de la historia.
ll. M. G.

LA t;:,;JVERSIDAD DE NUEVO

L'n volumen pulcro y bien presentado dentro del lipo del libro escolar
que se destina a la Primera Ensefianza, ésle del Profesor Felipe Arellano.
Altamente pedagógico, ya que ]ogra
con l'xito exponer con claridad v concisión las lineas fundamentale~ que
clomfoan la Historia de los pueblos de
America.
Altamente pedagógico, ya que logra
con éxito exponer con claridad y concisión las líneas fundamentales que
dominan 1a Historia de los pueblos de
América.
Logra en parte evadir el error en
que caen muchos de los manuales de
Historia destinados a la Primera Enscñanza. Nos referimos a el atiborramiento de datos (fechas, nombres, suct•sos minuciosos, etc.) que obligan al
alumno a reulizar un esfuerzo inútil de
memorización y destinan a su inteligcnrüi a perderse sin guia seguro en
el mar sin límites de datos sin mas
conexión interna que la cronológica,
cosa que nunca, o casi nunca, puede
bastar por si sola para darnos el encadenamiento lógico, genético y humano de muchos acontecimientos históricos.
f

Sugiere meridianamente al alumno
este libro del Profesor ArcBano, y es
uno ele sus principales aciertos, que el
sahcr histórico no es un bagaje inútil
~ de lujo, sino es, ante todo, el mananhal de donde nutren su vida aquellos
pueblos que tienen una personalidad
propia y que estén dispuestos, a pesar
de todas sus vicisitudes históricas, a
continuar siendo ellos ejemplo vivo en
las altas virtudes civilizadoras, mediante la renovación interna de sus
propios recursos vitales.
Esta es la impresión que deja en el
ánimo del lector la pequeña gran obra
del Profesor Arellano, y con más simples Y sencHlas palabras Jo afirma cat_egórica mcnte el autor en su prólogo:
''Al asistir a esta representación del
drama de una parte del mundo, que es

LEO:\' in\'ita a las personas postgraduadas en el Bachillerato ~Iagisterio o Profesiones Libe1'.ales
a in.-;rribirse c-n los Cursos Pre~
pa~atorios de Humanidades, que
s~ imparten ~orno condición preYJa para el ingreso definitivo a
la Facultad de Letras v Ciencias
que se iniciará a partir del pri~
mero de sc-ptiembre próximo.
Los Cursos Preparatorios abarcan un ciclo semestral, del primero de marzo actual al 31 de
agosto venidero, en cuya fecha
se conocerá el resultado del Examen _f~n~I y de admisión, que
perm11Ira la legal admisión del
alumno a la mencionada Facultad.
In~cialmente se ponen en vigencia tre~ Cursos obligatorios y
dos optahvos, Los. obligatorios
son: ftnego, J• rances e lntroduccióll al Estudio de la Lengua Espcmola; y los optativos, Historia
de la Filosofía y Lengua y Literalurn Latinas.

Estadística Universitaria
RELACION NUMERICA DE TODOS

11ELACION NUMERICA DE TODOS

LOS ALUM:-IOS MATRICULADOS EN

LOS ALUMNOS MATRICULADOS EN

LA IJNIVERSIDAD CON EXPRESION

LA lJNIVERSlDAD CON EXPRESION

DE LOS LUGARES DE DONDE PRO-

DE LOS LCGARES DE DONDE PRO-

CEDEN DENTRO DE LA REPUBLICA

CEDEN DE LOS PAISES EXTRAN-

MEXICANA

JEROS

Aguascalientcs

15

Argentina

2

Baja California

4

Colombia

1

Campeche

1

Costa Rica

2

Espafia

4

1

Honduras

4

Chihuahua

29

Nicaragua

1

Distrito Federal

91

Panamá

1

Durango

48

Puerto Rico

2

Guanajuato

30

Santiago ele Chile

1

Arizona

1

California

6

Coahuila

507

Chiapas

Guerrero

7

Hidalgo

2

Jalisco

18

México

1

Colorado

2

~tichoacán

8

Chicago

1

llorelos

1

Dakota

1

Xayarit

3

Georgia

1

8

Nuevo León

2,747

Illinois

Oaxaca

1

Indiana

2

Puebla

8

Michigan

4

6

Minnesota

1

113

Missisippi

2

Querétaro
San Luis Potosi

'

Sonora

5

/

Sinaloa

Texas

71

4

Tamaulipas

118

439

Vcracruz

53

Yucatán

4

Zacatecas

37
4,183

HELAC!ON NIJllERICA DE TODOS
LOS ALV~INOS MATRICULADOS EN
LA UNlVEHSIDAD CON EXPRESION
SEPARADA DE HOMBRES Y MUJERES

CURIUCIJLUM

. Griego, Lic. r,uis Astey, 2 lecc10nes semanarias, de las 21 a 1as
22 horas, los lunes y jue,·es.

RELAC!ON N U ME RICA DE I.OS
ALCMNOS MATRICULADOS EN LA
Ull!VEHSIDAD CON EXPHESION DE

. Francés, Lic. Fernando )Iarty
barzafox, 2 lecciones semanarias
de las 20 :30 a las 21 :30, los mar'.
tes y viernes.
lnlroducrión al Estudio de la
Lengua Espariola, Prof. Francisco M. Zertuche, (por determinar
el horario).
Historia de la Filosofía Lic.
Bcrnardino Olivares de la ·forre
2 lecciones semanarias, miérco:
les, a las 21 horas y sábados a
las 17.
·
Lengua y Literatura Latina, Dr.
Federico l'ribe, 2 lecciones semanarias, (por determinar el 110rario).

Las inscripciones pueden celebrarse hasta el 31 del presente
mes, diariamente, de las 20 a las
21 horas. en el edificio de la Escuela Diurna de Bachilleres en
Ja Secretaria de los Cursos. '
La inscripción v la enseñanza
son gratuitas en Cste primer semestre.

LOS PORCENTAJES SEGUN EL LUGAR DE DONDE PROCEDEN
Nuevo Let'&gt;n

61.38%

Coahuila

12.59"

Tamaulipas

11.00"

San Luis Potosi

2.80"

Distrito Federal

2.26 "

Veracruz

1.31"

Durango

1.19"

Zacatccas

0.91 "

Guanajuato

0.74"

Chihuahua

o. 72 "

Jalisco

0.44 "

Aguase alientes

0.37 "

Hesto de la República

1.39 "

Del extranjero

2.90 "
100.00%

Hombres Mujeres Total

Facultad de Medicina
Fac. de Derecho y C.
Sociales
Fac. de Ingeniería
Civil
Ese. de Ingeniería
Mecánica
Far. ele Odontologfá
Fac. de Arquitectura
Fac. de Ciencias
Qui mitas
Ese. de Bachilleres
Ese. Noct. de
Bachilleres
Ese. lnd. Alvaro
Obregón (Dinrna)
Ese. lncl. Alvaro
Obregón (Noct.)
Ese. lnd. Fem.
Pablo Livas
Ese. de Enfermería
Ese. de Obstetricia
Ese. de )lúsica
Totales
GHAN TOTAL

750

109

869

265

13

278

253

1

254

20
57
48

26

20
83
48

154
447

85
87

239
534

195

30

225

389

389

278

278

89

637
74
57
109

637
74
57
198

2,955 1,228 4,183
4,183

En estos datos se incluyen todas las
matriculas registradas hasta el 31 de
enero de mil novecientos cincuenta.

�DE LA UNIVERSIDAD
VI A:Sl\'EHSAIUO DE AlnIAS
Y LETHAS

Con el propósito de conmemorar C'1
sexto aniversario del Boletín mensual

"Armas y Letras", fundado el 31 de
enero de 1944 por el licenciado Raúl
Rangel Frias, entonces Jefe del Departamento de Acción Social l'niversitaria bajo el rectorado del doctor Enrique C. Livas, un numeroso grupo de
funcionarios, maestros y alumnos de
la l:niversidad, amigos y beneficiarios de dicha publicación, se reunieron el dos del presente mes en un restarán de esta ciudad, en cuyo convivio peroraron cncomiásticamcnle el

cx-Hcctor L.ivas, el Hcenciado Alfredo
ele la Torre, ex-Oficial )layar ele la

Vniversidad, el doctor Osear de la
Fúente y el profesor Francisco M. Zertuchc; y agradeciendo las muestras
de simpatía que se dispensaron a los
fundadores, habló el licenciado Hangel Frías, actual Rector universitario.
De consuno a este acto se publicaron
en el convivio los textos de los mensajes telegráficos enviados desde la
ciudad de ~léxico por el doctor Alfonso Reyes, Director de El Colegio de
México, y del doctor Raimundo Lida,
Director del Centro de Estudios Literarios de dicha lnstitución y Secretario de la Nueva Revista de Filologia
Hispánica.
LAUREADO
El estudiante Adrián Y,iñcz Martíncz, alumno sobresaliente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de
esta Casa de Estudios, fué laureado en
la ciudad de México, durante el Certamen Nacional de Oratoria convocado por el Partido Revolucionario Institucional. La recompensa consistió
en cinco mil pesos en met{,lico, brindándose al laureado, como consecuencia del triunfo, lodo género ele homenajes. en los c¡uc recibió los parabienes del señor Presidente de la República, Ministros, Gobernadores, funcionarios intelectuales, Maestros y
alumnos de la metrópoli.
En esta ciudad fué recibido apoteósicamente en ]a terminal ferrocarrilera por numeroso grupo de universitarios, celebrándose después un brillante tributo de admiración en el gimnasio del partido politico aludido, en el
que hi~ieron uso de la palabra los
funcionarios de ese Instituto.
Posteriormente en Ja Cniversidad se
reiteró el acto cclebraticio, en que se
dejó oir la palabra estimuladora del
Rector y de otros oradores.

Geometría Descriptiva, Primer Año:
Primitivo Villarreal.
Taller ele Arquitectura, Segundo
Allo: Primitivo Villarreal, Juan V. Padilla y )lanuel Huiz Esparza.
Dibujo riel Natural, Segundo Año:
Eduardo S:\ncbez Saldaña.
~lodclado, Primer Año: José Sánchez.
Estereotomia: Gerardo F. de León
Torres y Eduardo Súnchez Saldaña.
Historia de Ja Arquitectura, Segundo Año: Gerardo F. ele León Torres.

TEATHO EXPEHL\IENTAL
l":SIVEHSlT ARIO

En las postrimerías del mes en curso, se inició bajo la dirección del profesor Anastasio \'illegas, de la Escuela
Dram{1tica de Chihuahua, promotor de
Teatro de la S. E. P, y discipulo del
Animador de arte dramático japonés
Sckisano, la cnse1lanza y adiestramiento del Teatro Experimental Universitario de la l'nil'ersiclad. El programa
comprende el aprendizaje de Técnica
escénica, Dicción, Interpretación, Improvisación, Pantomima e Historia del
Teatro, con miras a crear en forma definitiva esta actividad cultural universitaria.
Se ha decidido afrontar la tarea de
escenificar tres obras del escritor español Alejandro Casona, para presentarlas durante el desarrollo de la Quinta Anualidad de la Escuela de Verano
d,• esta Casa ele Estudios, que se verificará del 1i ele julio al 31 ele agosto
próx.imos.

fueron satisfac torios para los organizadores quienes cuentan ya con medios materiales para 1a realización de
sus iniciatiYas culturales.

crnsos

DE HUMANIDADES

En los últimos días del presente mes
se abrió la inscripción para la Sección
de Letras de los Cursos preparatorios
de Humanidades, posible base para
una futura Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras, habiéndose registrado
cincuenta inscripciones entre BachiHeres, :Maestros de Instrucción Primaria y Profesionistas diversos.
Se desarrollar,in a partir del primero de marzo tres Cursos obligatorios:
Lengua y Literatura Griegas, Lengua
y Literatura Francesas e Introducción
al Estudio ele la Lengua Española; y
cuatro optativos: Historia del Arte,
Historia de la Filosofía, Lengua y Literatura Latinas y Literatura ~fexicana.
El Profesorado titular ha sido designado en las siguientes personas: licenciado Luis Astey, licenciado Fernando
:\farty Garzafox y profesor Francisco
~l. Zcrtuche, para los Cursos de obligatoriedad; licenciado Bernardino Olivares de la Torre y profesor Alfonso
Reyes Aurrecoechea. I..a Universidad
invitará también a los distinguidos intelectuales Sra. Adriana García Roel,
novelista laureada con el Premio Nacional de Literatura Lanz Duret, por
su obra "El Hombre de Borro" y Dr.
Federico Cribe, ele la Facultad de Filosofía y Letras de la U.N.A.M.
DHIISION
Con fecha veintitrés de djcicmbre
del próximo pasado año dimitió a la
Dirección de 1a Escuela Diurna de Bachilleres por causas de exceso de trabajo profesional el señor licenciado
Bernardo L. Flores, hijo del antiguo
Colegio Civil del Estado, habiéndose
aceptado su dimisión con fecha veinticuatro del presente. El licenciado
Flores figuró como Director del plantel durante siete años, de 1943, a la
fecha.

TEHNA

PHE:SSA ESTl"DIA:STIL
)IAESTROS AUXILL\.HES

En lu última junta del Consejo Univer.Sitario se formuló la terna para Jefe del Departamento de Acción Social
Cniversitaria, que Ja integraron los
seriores licenciados Fidcncio de la
Fuente Oliveros, Armando Garcia G:1mez y Bernardino Oliveros de la Torre. Tomada en cuenta esta proposición por el Gobierno del Estado, deber{¡ el mismo seleccionar al titular ele
la entidad vacante, acéfala desde la
dimisión del se,lor profesor Francisco lf. 7.l'rtuche, Secretario en funciolll'S de Director, presentada con fecha
treinta y uno de diciembre del año
pasado.

El día 15 del mes actual apareció ]a
Con el propósito de estimular la YOcación y el espíritu unh·ersitario en
los más aventajados alumnos de la Facultad ele Arquitectura, la Dirección
de h1 Escuela promo,•ió ante las autoridades rectorales el nombramiento de
Maestros auxiliares, en la persona de
los alumnos distinguidos, para la profesión de algunas Cátedras del primero y segundo año de la Facultad, distinciones c¡uc fueron otorgadas por el
señor Rector, a los siguientes alumnos:
Taller de Arquitectura, Primer Año:
Efrén Orcló1iez, José A. Sánchez Y Osear Torres.
Métodos Generales ele Dibujo, Primer Año: Primitivo Villarreal. José
Víctor de la Garza y Osear R. Santos.
Dibujo del Natural, Primer Año:
Efrén Ordóñez y Eduardo Sánchez
Salclaña.
Historia de la Arquitectura, Primer
Año: Gerardo F. ele León Torres.

segunda ('nlrega del periódico estudiantil "El Bachiller", editado por la
Sociedad ele Alumnos ele la Escuela
Diurna dC' Bachilleres. Hizo su apariciún. asimismo, el primer número de
un periódico debido a la iniciativa del
alumnado ele la Facultad de Ingenieria, ''El Jngcniero", y verá la luz próximamente otra publicación de 1os
:1lumnos de Bachilleres, "Excelsior
l"nivcrsitario· 1 •

CELEBHACIO:S ESTl'DIANTIL
El diez del corriente mes el alumnado ,le la Facultad de Ingeniería celebró un regocijado Baile Anual en la
pista del edificio Terpsícore, a cuya
cita &lt;lió positivo realce la presentación
dl' aplaudidos artistas nacionales de
la racliocli(usión, cantantes y excéntricos. invitados expresamente de 1a
metrópoli. Los resultados pecuniarios

CO:S\'IVIO ~IE:SSL'AL

El viernes veinticuatro del presl'nte
se reunieron en un restarán de la localidad los funcionarios, Direcotrcs dr
Escuelas y Facultades y ,Jefes ele Departamento de la 1·niversidad en la
comida mensual ordinaria que se ha
estad o rt•lebrando sistemáticamente
con el fin de enlazar en un umbientr
extraoficial las actiYidades de la l"ni•
,·ersiclad, discutiendo los problema~
diYersos que grayitan sobre 1a vida
uni,·ersitaria.
ANI\'EHSAHIO
El día ,·einte del mes en curso,
fuC recordada la figura de) Benemérito )laestro Doctor José Eleuterio Gonzillez, fundador de la Escuela de Medicina de Xue\'o León, hombre de
ciencia, filúntropo e historiador, &lt;le

quien por primera \'CZ se publica en
la presente entrega de Al'mas y Letras
la bibliografía completa, trabajo de ínvcstigación que se debe al Dr. Eduardo Aguirre Pec¡ueño, actual Director
del Instituto de lnl'estigaciones Cientificas. El acto memorativo, realizado por iniciativa del investigador
Aguirre Pequeño, fué cl'lcbrado al pie
de la estatua que guarda sus ilustres
despojos, erigida al Benemérito por la
gratitud nue\'0leonesa. depositándose
allí un sentido testimonio floral por el
Personal Directivo y de administración del Instituto, que monte&gt; guardia
en el mausoleo estatuario del egregio
mentor.

Dr. José Eleuterio González
l'iene &lt;le In Pág. 2
Del Estado en Genernl ..... . .. ... ...... .. .........•........ pp. 13-56
Capitulo I. Origen de )lonterrey y sus pobladores ............ pp. 56-77
Capitulo II. Gobierno ele ~tontemayor .. .. ... .. .... . ......... pp. 7i-83
Capitulo UI. Gobierno de Za\'ala ............................ pp. 83-164
Capitulo IY. Guerra intestina de los indios, después de la muerte
de Zavala ............................................... pp. 164-182
Capitulo V. Formación de ~Iontemorclos. Continuación ele la
gncrra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . pp. 183-190
Capitulo \'I. Fundación de Linares .......................... pp. 190-197
Capitulo \'11. El Lic. Barbaclillo desempeña muy bien sus dos comisiones ........... . .................................... pp. 197-212
Capitulo VIII. Nuevos desórdenes. Gobierno del Licenciado Barbadillo ................................................. pp. 212-217
Capitulo IX. Colonia ele Nuevo Santander. Ladrón de Guevara,
comisionado del Juez pril'ativo de tierras y aguas .......... pp. 217-238
Capitulo X. Villa ele San Juan de Horcasilas. Bonanza de la !gua.
na. Traslación de Cadereita. Visita del Gobernador Vida! de
Lorca. Compañias presidiales . .. . . .... .. ........... .. .... pp. 239-288
Capitulo XI. Erección del Obispado de Linares ........ ... ... pp. 288-302
Capitulo XII. La Comandancia General de las Provincias internas. Informes de \'ahamondc ............................ pp. 302-327
Capitulo XIII. Informe del Doctor Candamo . .. .......... . ... pp. 327-345
Capitulo XIV. El tercer Obispo. Otras mejoras ................ pp. 346-350
Capítulo XV. Informe y catálogo de noticias escritas por Don
Simón de Herrera .. .. ......... . ....... . ..... ........ ... . pp. 350-374
Capítulo XVI. El cuarto Obispo de Linares. Estado de las provincias internas al estallar la guerra de independencia
pp. 374-376
Fin de la primera parle.

GESTIONES
A fo.icialiva del Personal Directivo
y Docente y del alumnado de la Facultad de Ciencias Químicas ele la Unin·rsictad. se ha estado insistiendo para que el Profesor )lanuel Rangel Quimico técnico de dicha Facultad, que
ahora presta servicios magisteriales en
la ciudad de ,téxico, reingrese a la
l'niversiclad, dados su gran cariño a
la cultura, su dinamismo y eficiencia
profesional, a cuya realización sería
posible darle la misión ele encargarle
la reYisión de las Tesis profesionales
ele dicho plantel, y otras actividades
concordes a su pericia en estas ramas
de la Técnica.

CONTENIDO DE LA 2a. PARTE DEL TOMO II. DE LAS OBRAS
DEL DH. J. ELEUTHIO GONZALEZ

-

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Haúl Hangel Frias

1

Secretario

l

Prof. Antonio ~loreno
Jefe de la Sección Editorial
Prof. Francisco :\1. Zertucbe

ARMAS Y LETRAS
Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Francisco :M. Zertuche

Antonio )l. Elizondo Jr.
r.arlos \'illegas
Guillermo Cerda G.

Alfonso Heyes Aurrecoechea
Genaro Salinas Quiroga
Director

Lic. Haúl Hangel Frias
oncinas

Wi1shington y Colegio Civil
MOllTERHEY, N. L.
MEXICO

COXTJ:St;ACION DEL CONTE:SIDO DEL TOMO III DE LAS OBRAS
COMPLETAS DEL DH. J. ELEUTEHIO GONZALEZ
Apuntes para la Historia Eclesiástica de las Provincias que formaron el
Obispado de Lin:ircs, desde su primer origen hasta que se fijó definitivamente la Silla Episcopal en Monterrey, recogidos y ordenados por José
Eleuterio González. Edición Oficial. )!onterey.

Prólogo

... ... ...... ....... .. _............................. pp. 229-232

l. Origen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . pp. 233-245
IJ. Progresos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . pp. 245-256

111. Coahuila ..................... .... .......... . .......... pp. 256-269

RElNA ESTUDIANTIL
El alumnado de la Escuela Diurna
de Bachilleres, a promoción del perióclico estudiantil "El BachUler", ha iniciado el certamen anual para la elección ele la Reina de la Simpatía ele la
Escuela. En el palenque de este torneo juvenil figuran como candidatos
agraciadas alnmnas del plantel.

X.XI. Colonización de Tamaulipas y mejoras herhas en el Xuevo Hcyno dr León ................... .. ................. . pp. 105-108
XXII. Desde el Gobierno de D. Joaquín ele )lier l' :Soriega hasta
la venida de D. Jlanuel de Santamaria ................... . pp. 108-111
XXlll. Sucesos en el Gobierno de D. Simón Herrera. Fundación
ele llarin .............................................. . pp. 111-130
XXI\'. Documentos sobre los sucesos del año de 1811 ........ . pp. 130-136
XXV. Desde la prisión de Santamaría hasta que se juró la indcpcndencía. Carta de D. Angel Gutiérrez . .... .. ......... . p¡J. 136-140
XXVI. Hinerarios del Estado de Nuevo León de Sur á ¡\'orle y
de Poniente ú Oriente .................................. . p¡,. 140-142
XXVJI. Cambios y alteraciones ele los nombres ele los pueblos
del Estado de Nucvo-1.eón .. . ............... . ........... . pp. 142-156
XX\'111. Lista de los Gobernadores qnc ha tenido :Sucvo-Lcón.
Prefacio. J. Eleutcrio Gonz{1lez ........................... . pp. 157-160
Lista ele los Gobernadores que ha habido en :\lontcrrey desclr
su primera población hasta la fecha (1583-1885) ........... pp. 161-li4
:Sotas, J. Eleuterio Gonzálcz .............................. pp. 1 i5-201
XXIX. Episodios de la guerra de independencia en la Frontera
del :Sorte. l. El Coronel Carrasco ......................... pp. 201-205
2. La familia Carrasco ................................... pp. 206-211
3. El padre Gutiérrez ele Lara ............................ pp. 211-223

Sucesos del tiempo de la guerra de Independencia.
Capitulo l. Pretexto que tomaron los insurgentes y los realistas
para defender su causa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Capitulo II. Primeras noticias. Primeras disposiciones ........
Capitulo !U. Alarmas en la colonia del Nuevo Santander ..... .
Carta de Don Antonio Cordero ...........................
Capitulo IV. :Suevas alarmas ...............................
Capitulo V. Venida del Teniente General Jiménez .............
Capítulo \'J. Prosigue la materia del pasado .....•... , . . ......
Capitulo \'U. Jiménez en )!onterrcy .........................
Capítulo VIII. El traidor Elizonclo ..........................
Capitulo IX. La Junta Gobernadora, y sucesos del año de 1813
Capitulo X. El General Arreciando ...........................
Capitulo XI. Varios documentos curiosos (conclusión) .......
Indice ............................ .. .....................
lndice ................. . ....... .. ............. . ...........
Erratas más notables . ... ...... . ........ . ..... ...... . ..... .

pp. 377-383
JJp. 383-404
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.

405-414
414-441
441-471
471-483
483-495
496-519
519-680
680-715
715-741
743-745
743-745
747-748

CONTENIDO DEL TOMO IlI DE LAS OBRAS CO)IPLETAS
DEL DR. J. ELEUTEHIO GONZALEZ
Lecciones Orales de Historia de Nuevo León dadas por el Dr. José Eleuterio
Gonz;.ilez, a unos amigos suyos en el camino de México. En el afio de 1881.
Tomo III.
Prólogo. J. Elcutcrio Gonzálcz ............... ..... .•........ pp.
J. Principio ele las leyes de Indias .......................... pp.
11. r.omo se descubrió el Xuevo Reyno de León ...... . .. .. ... pp.
JIJ. El Capitan Carbajal primer Gobernador del Nuevo Reyno
ele León .. . .... - . .. ............................. . ....... pp.
l\', Don Diego de )lontema)·or Teniente de Gobernador sigue
gobernando la proúncia ......... . ....................... pp.
V. Continúa el Gobierno ele )lonlemayor ............ ... ...... pp.
VI. Da Montcmayor carta de fundación á llonterrey . . .... . ... pp.
VII. Destrucción del AlmadCn y nuevos vecinos del Nuevo Reyno de León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . pp.
\'Uf. Justicias mayores del Nuevo Reyno Íle León nombrados
por la Heal Audiencia de ~léxico .................... .. ... pp.
IX. D. ~lartin ele Zavala Gobernador del :Suevo Reyno de León
nombrado por el Hey ....................... ... .......... pp.
X. Venida de Zavala y funcladón de Cerrah-o, Cadereita y de
otros pueblos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . pp.
XL Zavala reconquista la pro,·incia de Coahuila .............. pp.
XII. Estado de la prO\·ineia del Nuel'O He¡no de León al finalizar el Gobierno ele Zavala .. ... ........................... pp.

3-5
7-8
8-12
12-18
18-21
21-24
24-25
25-26
26-30
30-54
54-70

70-74
74-77

XIIJ. ltucre Zavala y ,•irne dt! Gobernador interino D. León de
Alza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..............................
XI\'. Viene nombrado por el Hey, Gobernador y Juez de residencia O. ~iculás de A1.cárraga .......................... .
XV. Desde el Gobierno de D. Domingo de Pruuecla hasta la fundación de Lampazos .................................... .
X\'1. Desde el primer Gobierno del General D. Francisco Búez
Tre,•iilo hasta el de Jáuregui y l'rrutia ................... .
X\'11. Estado de la administración pública en los tiempos de
que vamos tratando .................................... .
XVIII. Estado ele las obras materiales en el Nuevo Heyno de
León en aquellos tiempos ....... . ....................... .
XIX. Estado de la riqueza en ese tiempo ................... .
XX. Desde el fin del Gobierno de Jáurcgui l' Urrulia basta el
del General D. Joaquín de Mier y Noriega ................ .

pp.

7i-i9

pp.

80-82

pp.

83-88

pp.

88-91

pp.

91-94

pp.
pp.

95-99
99-101

pp. 102-105

IV. El Nuevo Heyno de León en el fin del Siglo XVII y principios
del XVIII ............................................... pp. 269-278
V. Tejas ............. .... .. ... ............... ............ . pp. 278-284
VI. Los Jesuitas ...........•................. - ............. pp. 284-292
VII. Atrasos y adelantos ..............•... , . ....•....... . . .. pp. 292-308
VIII. Tamaulipas ....................•.......... _.......... pp. 308-313
IX. Pueblos agregados ....................•................ pp. 313-317
X. Erección del Obispado de Lináres ..............•......... pp. 319-333
XI. La Silla Episcopal en Monterey ............ _........ . ... pp. 333-347
XII. Iglesias ele ~lontcrey. San Francisco ..................... pp. 347-349
La Iglesia Mayor ........................•......••..•.... pp. 349-353
San Francisco Javier ........................•......•.... pp. 353-354
La Capilla de la Purísima ...................•........... pp. 354-356
El O)lispado ............................................. pp. 356-357
El Roble ............ _.................................. pp. 357-358
La Catedral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . pp. 358-365
Otras capillas ...... . ........ .. .......................... pp. 365-367
Serie cronológica ele los Obispos de Guadalajara que lo fueron
también de Lináres ..................................... pp. 367-368
Séric cronológica de los curas de Monterrey mientras fué curato de Guadalajara ......... . ........................... pp. 368-3i0
Série cronológica de las visitas paslorales hechas por los Obispos de Guadalajara ...................................... pp. 370-3i1
Série cronológica de los Srés. Obispos diocesanos que ha tenido la Iglesia de Lináres .................................. pp. 371-383
Primer cabildo y serie cronológica de los canónigos de la
Catedral de Monterrey ................................... pp. 383-388
Série cronológica de los curas de Monterrey desde la separación del Obispado de Guadalajara ........................ pp. 388-3~0
Apéndice al Tomo Tercero. Documento para la Historia de
Nuevo León . ....................................... .. ... pp. 391-4i3
Indice .................................................. pp. 475-477
Algunas erratas mas notables ............................ pp. 479.
OBRAS CO)IPLETAS DEL DH. J. ELEUTERIO GONZALEZ
CO:STE:SIDO DE LA la. PARTE DEL TO)IO IV.
Cartas del Doctor Fray Serrnndo Teresa de )lier, al Cronista de Indias
Doctor D. Juan Bautista Muñoz, sobre la tradición ele NUESTllA SEÑORA DE Gl'ADALUPE DE ~IEXICO, Escritas desde Burgos, Ciudad de España, a1lo de 1797
Carta 1 ............................. . .. _................. .
Carta JI ..•... _.......................................... .
Carta 111 .. ........ . ....... . ................ _ ............ .
Carla 11' ................................................ .
Carta V ..................•...... _ .................... . ... .
Carta \'1 .... . ........................................... .
Indirr .................... • .. • • • • • • • • • • • · · • · · · · · · · · · · · · · ·
Erratas m,is notabJes en la primera parte del Tomo lY ....... .

pp.
7-26
pp. 2i-i4
pp. 75-117
pp. 118-156
pp. 157-189
pp. 190-241
p. 243
pp. 245-246

CONTENIDO DE LA 2a. PAHTE DEL T011O IV.
Cartas del Dr. Fray Ser\'ando Teresa de Mier, (Bajo el seudónimo cll' un
americano) años de 1811 y 1812
Carta de un americano, Londres, 11 de Nov. 1811 ........... .
Notas interesantes, Nota Primera. Sobre la Conspiración descubierta en Caracas ...................................... .
Nota Segunda. Sobre la mediación de Inglaterra ............ .
Nota Tercera. Sobre el juramento de fidelidad a Fernando 7o..
Nota Quarta. Sobre los derechos ele España á las Américas ....
Nota Quinta. Sobre la esclavitud y racionalidad de los Indios

pp.

5-57

pp. 59-60
pp. 60-67
pp. 67-il
pp. 71-74
pp. 75-77

�Nota Sexta ................................................
Nota Séptima. Sobre el Comercio libre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nota Octava. Sobre las protestas de América tocantes á las Cortes actuales .............................................
Nota Nona. Sobre el origen de los Españoles y la mezcla de su
sangre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nota Décima. Sobre la minoridad de los Indios ..............
Nota Undécima. Sobre la Representación á las Cortes del Consulado de México ........................................
Nota Duodécima. Sobre el Código de Indias ..................
Nota Décimatercia. Sobre los Exércilos y estado actual de España y América ...........................................
Nota Décima quarta. Sobre las Excomuniones y la Inquisición.
Fin de la primera carta ....................... . ..........
Segunda Carta, etc. Londres, 16 de ~fayo, 1812 ...............
Notas interesantes. Nota Primera. Sobre el fuero Eclesiástico.
Nota Segunda. Sobre las prohibiciones en América, &amp;c. . . . . . .
Nota Tercera. Sobre la autoridad de Casas . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nota Quarta. Sobre el Barón de Humboldt en órden á la mita
del Perú &amp;c. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nota Quinta. Sobre el terremoto de Caracas ..................
Nota Sexta. Sobre la ilegitimidad de la primera Regencia, y del
Congreso de España .....................................
Nota Séptima. Sobre el folleto. Quexas de los Americanos ......
Nota Octava. Sobre el estado actual de la América y la Europa, é
imposibilidad en aquella de admitir la mediación de Inglaterra
Nota Nona. Sobre la Inqqisición ............................
Nota Décima. Sobre la lihertad de Imprenta Baxo la férula Episcopal ...................................................
Nota Undécima. Sobre las intrigas en Buenos-Ayres de la reyna
Carlota . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
:\'ola Duodéclma. Sobre la pretendida nobleza de los pasados
por agua ..................................•.............
Apéndice ......................................•..........
Fin de la Segunda parte del 4o. Tomo.
Indice ....................................................

pp.
pp.

78-86
86-92

pp.

92-93

pp.
pp.

94-96
96-98

1873.

18i3.

pp. 98-122
pp. 123-124
pp. 124-130
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.

130-142
143-274
275-276
276-279
279-285

1875.

pp. 285-287
pp. 287-298

1881.

1878.

pp. 298-301
pp. 302-329
pp. 329-341
pp. 341-343
pp. 343-346
pp. 346-359

1882.
1883.

pp. 359-363
pp. 365-367
pp. 369-370

OBRAS COMPLETAS DEL DR. J. ELEUTERIO GONZALEZ
CONTENIDO DE LA 3a. PARTE DEL IV TOMO

1884.
1884.
1884.

Discusión sobre una Encíclica del Papa León XII, Cartas del doctor Fray
Sen·ando Teresa de ~lier. Edición del Periódico Oficial. 1888. Monterey.
Una palabra. H. Dávila ....................................
Discusión sobre una Encíclica del Papa León XII ............
Cartas del Doctor llier (Palabras de J. Eleuterio González) ....
Carta al Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. lléxico 30 de Abril de 1823
Carta al Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. México, 2 de Junio de 1823
México, 25 de Junio de 1823 ................................
Carta, l!éxico, 5 de Julio de 1823 ............................
Carta, México, 12 de Julio de 1823 ..........................
Carta al Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. México, Julio 13 de 1823
Carla al Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. lléxico, 30 de Julio de 1823
Carta al Sr. Tesorero Cantú. México, Agosto 5 de 1823 ........
Carta al Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. México 30 de Agosto de 1823
Carta, México, 19 de Septiembre de 1823 ....................
Carta, Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. México lo. de Noviembre
de 1823 .................................................
Carta, Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. ~léxico, 20 de Diciembre
de 1823 .................................................
Carta, Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. México, Enero 10 dr 1824
Carta, México, 17 de Abril ele 1824 ..........................
Carta, México, 26 de Junio de 1824 ..........................
Carta, Sr. Dr. D. Bernardino Cantú. México, 24 de Julio de 1824
Carta, Sr. Dr. D. José Bernardino Cantú. Palacio Federal de :\léxico, Agosto 31 de 1826 ..................................
Carta, México, 14 de Mayo de 1823 (dirigida a Ramos Arizpe)
Carta, México, 28 de Agosto de 1823 (dirigida a Ramos Arizpe)

pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.
pp.

5-6
7-40
41-42
42-44
44-48
48-56
56-59
60-62
62-64
64-68
68-70
70-72
72-76

pp.

76-80

pp.
pp.
pp.
pp.
pp.

80-83
83-87
88-94
94-95
95-97

pp. 97-112
pp. 112-114
pp. 114-125

OTRAS OBRAS DEL DR. J. ELEUTERIO GONZALEZ
IMPRESOS, OPUSCULOS, LIBROS Y MONOGRAFIAS
1863. Tratado Elemental de Anatomía General. Para uso del Colegio Civil
de Monterey. Imprenta del Gobierno, á cargo de Viviano Flores.
1865. La Mosca Hominívora. Disertación leída en la Academia Medico-Farmacéutica de Monterey la noche del 3 de Marzo de 1865. Opúsculo.
Reimpresa en la Gac. Méd. de Méx. T. III, pp. 149-155, 1865. Comentarios acerca de su trabajo fueron hechos por Lauro Ma. Jiménez, Gac.
Méd. de ~léx. cit. pp. 155-158. Adicionada por el autor en 1873.
1869. Lecciones Orales de Cronología. En los Estudios Biográficos sobre el
C. doctor J. Eleuterio González, escritos y dedicados al mismo por H.
Dávila (1869), dice el autor en la p. 39 de la obra citada: "Como cronólogo ha compuesto un Tratadito elemental de cronologia, acompañado de una lección escrita en romance heróico sobre las épocas
y eras mas notables; desde la creación del mundo hasta nuestros dias;
un Calendario perpetuo, conteniendo el Gregoriano en el cual se resuelven muchos problemas cronológicos, y además con una noticia
del Calendario francés del año de 1792 para poder entender los documentos de )a revolución francesa; asimismo algunas noticias del
Calendario azteca, para que puedan entenderse varias fechas que se
encuentran en las historias antiguas de México. Esta obra sin•ió de
texto en el curso respectivo en el Colegio Civil." Para 1885 habían
sido publicadas tres ediciones corregidas y aumentadas por su autor
(Nota de E.A.P.).
1870. Algunos Preceptos t;Wes, que pueden servir de Introducción al Estudio de la Clínica, dados a los alumnos de la Escuela de Medicina
de Monterey. Opúsculo. Presentados a la Sociedad Filoiátrica y de
Beneficencia de los alumnos de la Escuela de 1ledicina de México,
como miembro corresponsal por el socio titular D. Francisco :Mar1

1884.

1888.

tínez Elizondo. Reimpresos en 11 El Porvenir 11 periódico de la misma
Sociedad, T. III, pp. 173. México.
Algunos Apuntes y Datos Estadísticos que pueden servir de base para
formar una Estadistica del Estado de Nuevo León. Opúsculo. Reimpresos en el Boletín de la Sociedad de Geografía y Estadistica de la
República Mexicana. Tercera Epoca, Tomo I. pp. 213-272.
Apuntes que pueden servir de base para la formación de la Flórula
de la ciudad de Monterey y sus inmediaciones, por J. Eleuterio González, Socio Corresponsal en Monterey. uLa Naturaleza'', Periódico
Científico de la Sociedad Mexicana de Historia Natural. Tomo III, la.
Serie, pp. 31-35, 145-150. Dic. México. Obtenido el manuscrito de esta
obra, lo be donado al Musco de J. Eleuterio González. (Nota de
E. A. P.).
Lecciones de Anatomía Topográfica. Dadas á los alumnos de lledicina Operatoria del Colegio Civil. Montercy. Imprenta de Julio Chávez, calie de S. Francisco, No. 58.
Lecciones Orales de Moral Médica. Dadas a los alumnos sextianistas
de la Escuela de Medicina de ~lonterey. Imprenta del Gobierno, en
Palacio a cargo de Viviano Flores.
Un Discurso y un Catálogo de Plantas Clasificadas, dirigidos a los
alumnos de la Escuela de Medicina de llonterey. Opúsculo. Reimpreso en la Revista Científica ;\fexicana, T. I. No. 14, p. 9. 1881. t.:na nueva edición del opúsculo se publicó en ;\lonterrey, N. L. (1888). El
discurso fué reproducido en ºLa Xaturaleza", Periódico Científico de
la Soc. ~lcx. de Hist. Nat. T. V, pp. li2-182. Años de 1880-1881. Méx.
1882. En ;\ledicina, Rev. )lcx. T. XXII. Xov. 1942. (Suplemento de
Medicina), pp. 173-181.
Cn punto de Higiene Pública, Sepulturas, aplicado a la ciudad de
Monterey de NuC'vo León. Edición de "La India", "lonterey. Imprenta del Gobierno en Palacio a cargo de Yiviano Flores.
Eu los apuntes cronológicos de su vida, desde 1869 a 1884, que le
fueron solicitados por el Lic. Dávila, el Dr. J. Eleuterio González, refiere que su artículo "La Fi('sta del 16 de Septiembre" fue reproducido y comentado en un lJCriódico de Xue,·a York.
Algo sobre la Independencia de )léxico. Publicado en "La Revista".
En sus apuntes cronológicos ya citados, dice el Dr. J. Eleutcrio González al referirse al punto 3o. en relación con sus opllsculos inéditos:
"Tengo otro de patologia general y un rnanualito de raíces griegas."
)!anual de Ha ices Griegas. Documento histórico (inédito). Contiene
1640 palabras ele aplicación común a las Ciencias Médicas y naturales
y escritas con los caracteres griegos. (Xota de E. Aguirre Pequeño).
Dice don Rafael Garza Cantú, en la Pag. 3i8 de sus interesantes apuntes sobre la cultura de Nuevo León (1810-1910), que las obras del Dr.
González intituladas "Obstetricia", "Patología General" y "Raíces
Griegas" se han perdido. Como se ve, esta última obra ha sido encontrada y de ella se hará una publicación posteriormente. (Nota de
E. Aguirrc Pequeño).
(?) El articulo histórico "Aquiles y el Gral. Bravo es un paralelo entre Aquiles y ese bellísimo hé.roe de nuestra independencia, pero paralelo á lo Plutarco y trazado con maestría. Mereció ser colocado en
el primer lugar eu el Album, que se publicó en el Estado de Guerrero." (H. Dávila).
Lecciones Orales de Materia Médica y Terapéutica. Dadas en la Escuela de Medicina de Monterey. Opúsculo que contiene los remedios
indígenas y el uso que de ellos se hace en esta Ciudad. Edición de
"El Escolar )lédico". llontcrey.

J. ELEl.TEHIO GONZALEZ
ALGUNOS COMENTARIOS ACERCA
DE Sl'S OBHAS Y DE SU
PERSONALIDAD
1863
J . .11. Carrillo y Seg11in
Entre los demás profesores mexicanos, unos se han dedicado á las enfermedades de niños. otros á las afecciones venéreas y algunos al ramo de partos y demás operaciones del orden ó
dominio quirúrgico, siéndome muy
grato citar entre ellos al distinguido
profesor Gonzálcz, D. Eleuterio, Catedrútico de varios ramos de la profesión en el Colegio Civil del Estado,
quien se ha captado una brillantísima
fama por su pr;lctica seguida de resultados felices en obstetricia, á que
con especialidad se ha consagrado,
conquistándose también 1a más alta
celebridad en materia de operaciones,
que le han grangeado dignamente una
reputación sublime y eminentemente
satisfactoria. José lfaria Carrillo y Seguía. Opúsculo. Saltillo.

186i
Lauro .lf. Jiméne;
La lfemoria )fyasis.- Lucilia hominivora remitida á la Sociedad por
nuestro colega D. José Eleuterio González, residente en ~fontcrcy, y que se
ha someUclo á nuestro dictámen, tiene
para nosotros desde Juego dos puntos
de interés: el primero es el anhelo que

se adYiertc en ella por el estudio de
las cosas del país; y el segundo, la importancia de los hechos á c¡ue aluden
sus obserYaciones: porque no solamente llaman la atcnciún por la gravedad
que tuvieron los enfermos, circunstancia que por si sola bastaria para poner en alarma al médico, sino que á
Ja vez deja desprender un rayo de luz
que muestra con C\'idencia la necesidad que tiene el que está llamado á
curar los padecimientos de la humanidad, ele estudiar con esmero los ramos amenos de la historia natural.
Por ahora damos fin ú nuestro discurso, pidiendo la reproducción en
nuestra Gaceta de la Memoria del Dr.
González, por el interes que presentan
las reflexiones a que da lugar. Lauro
~l. Jiméncz. Gaceta Médica ele México.
Periódico de la Sociedad de Medicina.
)léxico.

1868
Guillermo Prieto
Nuestro amigo el sellar Dr. González, acaba de publicar en )lonterrey
una interesantísima colección de documentos, o mejor dicho un ºEnsayo
Histórico de J\uevo León", profundo
y sesudo, como todo lo que sale de
la pluma de este sabio y modesto amigo nuestro.
Gonzalitos es un luminar para la
ciencia, para la juventud un tesoro,
para la humanidad doliente un tierno
y generoso consuelo, y p:.1ra Monterrey
un justo título de orgullo. Guillermo

1948
Timoleo L. Hernánde=
Entre nuestras instituciones educativas, la Escuela ele )fedicina nació bajo la mano sabia del Dr. J. Eleuterio
Gonz:ilez.
Entre los intelectuales de Nuevo
León, grandes entre los grandes-, contarnos con Fray Servando Teresa de
lllier y uno que fué nuestro y grande,
Gonzalitos, que bregó en los campos
de la historia regional y nos legó un
tesoro documental de cosas del pasado. Prof. Timoteo L. Hernández. Presidente de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografia y Estadislic~.
Fisonomia de la Ciudad de Monterrey.
"Propiedad". Monterrey.

1948
Santiago Roe/

1

1
1

•\

El Dr. González fué un enciclopedista de vastisima ilustración y prodigiosa memoria. En el ejercicio de la medicina fué •sencillamente admirable;
médico filántropo. En sus estudios históricos regionales son bien conocidos
sus laboriosos trabajos de investigación; en literatura fué un maestro y,
en swna, sus conocimientos en todos
los ramos eran muy profundos.
La producción literaria, científica e
histórica del Dr. González fue abundante, pero todas sus obras están agotadas. Santiago Roe!. Nuevo León.
Apuntes Históricos. 3a. Edición. Monterrey.

1950
Enrique Beltrán

Es imposible conversar diez minutos con alguna persona culta en Monterrey, N. L., sin que en la plática surja el nombre ilustre de José Eleuterio
González, a quien el cariño de los ncoloneses recuerda generalmente con el
familiar diminutivo de "Gonzalitos".
Y es que en realidad la figura de este
infatigable trabajador se proyectó en
todos los campos de las actividades
científicas, dejando en ellos una huella honda que todavía perdura en la
actualidad.

En sus folletos y monografías se advierte el juicio de la personalidad de
su autor, pues muestra que cuando éste se encontraba frente a la resolución
-de un problema particular no se conformaba con salir del paso en forma
mediocre, sino que hacia de él el centro de toda una investigación en la
materia.
Pero si como hombre de ciencia se
destacó entre sus contemporáneos, y
como altruista y filantropo dejó profondas huellas, también las dejó como ciudadano integro y amante de su
patria. Enrique Beltrán. Suplemento de
Novedades, 'MC'xiro en la Culh1ra. Núm.
51, 1léxico, D. F.

1950
Alanasio Carrillo
Sin tener la competencia necesaria
para juzgar la ¡Jersonalidacl y la obra
científico-literaria de Gonzalitos, puedo decir que al referirme a él habré
de intercalar el "yo" como testigo. Habiendo sido uno de sus discipulos y
en contacto frecuente con el inolvidable Maestro, pude apreciar en mi modesto criterio toda la grandeza de su
espíritu, su cultura, su altruismo, su
sobriedad, su afable trato social y so-

bre tocio, su modestia, sin notarse en
él la m,ís mínima muestra ele alarde
de suficiencia. El presidió y replicó
en el examen profesional y firmó el
Titulo que me autorizaba para ejercer
la Medicina, Cirugía y Obstetricia.
Durante mis estudios conocí el contenido ele todos los folletos que publicó y que llenaban el claro que se encontraba en varias obras de texto de
autores extranjeros, adoptados en los
programas de estudio de la ciencia
médica en Jlonterrey.
No ha habido, ni habrá en mucho
tiempo, otro GonzaJitos en cuyo cerebro quepa tan prodigiosa suma de conocimientos humanos.
¡ Honor perenne a su memoria! Dr.
Atanasia Carrillo. Ex-Director del Hospital J. Eleuterio González y de la Escuela de Medicina. Encuesta de la Sección de Investigaciones Históricas en
relación con las Ciencias Médicas y
Biológicas del Estado. I. de I. C. de la
U. de N. L. Monterrey.

1950
Francisco l'ela González

Los hombres como "Gonzalitos" son
raros. aparecen de cuando en cuando
al paso de las generaciones, pero desde aquella que convivió con el Dr.
José Eleuterio González, aquella para
la que él fuera un paño de lágrimas,
no se ha visto un hombre igual, no se
ha vuelto a ver un ejemplo tan sublime de sacrificio, de amor al prójimo
y de fervor en la caridad.

Con su propio dinero y con la valiosa ayuda del Chantre José Antonio de
la Garza Cantú fundó el lo. de Mayo
de 1860 lo que era tan necesario en
aquellos dias; un Hospital que cor
justicia nevó posteriormente su nombre.
Toca a las actuales generaciones venerar el nombre y el recuerdo de
aquel gran filántropo y luchar porque
la obra de Gonzalitos continúe siendo
para el beneficio de los humildes, y
c¡ue la actual Institución que lleva
también Sll nombre prosiga en su marcha de progreso en bien de la bumauidad. Dr. Francisco Vela González.
Director del Hospital Civil "José Eleutcrio González". Encuesta de la Sección de Investigaciones Históricas en
relación con las Ciencias Médicas y
Biológicas del Estado. I. de I. C. de la
1.:. de N. L. Monterrey.

1950
Serapio Muraira

El Dr. José Elcuterio González vino
a ~fonterrey a los 20 míos de edad
donde radicó el resto de su vida, dedicando a esta tierra todo su entusiasmo y todas sus energías, conquistando, por su gran corazón y filantropía, el cariño y la admiración ele todos los habitantes de Monterrey.
Hombre de gran talento y de prodigiosa memoria, dedicó gran parte de
su tiempo a la enseñanza de la Medicina, siendo por lo tanto el fundador
de esta Facu1tad. Sus numerosos discípulos, algunos de los cuales aún sobreviven, lo recuerdan con cariño y
admiración. Dr. Serapio ~furaira. Director ele la Facultad de ;\ledicina de
la l'nh·ersidad de Nue\'o León. Encuesta ele la Sección de Investigaciones Históricas en relación con las
Ciencias Médicas y Biológicas del Estado. I. de l. C. de la U. de N. L. )lonterrey.

Recordando a
Descartes
Viene de la la. Pág.

en un escenario universal. Nacido en
La Haya, en Marzo de 1596, descendiente de familia ilustre de la Turena,
pudiendo haber ocupado puestos de
categoría en la Iglesia o en el Estado,
prefirió ser un insigne reformador y
encauzador de la filosofia. Viajó mucho y conoció personalm"nte a los
mús significativos matemáticos, físicos y sabios de su tiempo, cuyas ensefianzas aprovechara maravillosamente en el ámbito filosófico.
Descartes, padre ele la filosofía moderna, es inventor de la Geometría
analitica. Inició en la historia del pensamiento, una etapa de intelectualismo.
de racionalismo, desplazando la fe de
la Edad Media. Otra vez el hombre se
consideró centro del universo {Antropocentrismo) abandonando el teocentrismo mcclioeval que en Santo Tomás
de Aquino "el doctor angélico", adquiriera su más lllcida expresión. En
esta aventura gloriosa del pensamiento le acompañó un filósofo egregio:
Guillermo Leibniz, precursor de los
grandes filósofos alemanes, que en torrente desbordante, vendrían después.
Con el genio francé~ que conmemoramos, dió principio al Renacimiento,
época histórica bajo cuyos auspicios
se dá comienzo a la Edad contemporánea.

He aqui los títulos de sus libros, auténticos monumentos del humano sa~
bcr: "Cosmologia", "Principios de la
Filosofía", "Discurso del Método",
"Tratado de la!&gt; Pasiones" y "~Ieditaciones Metafisicas'', los que realizaron
una audaz revolución en el mundo espiritual, de las más grandes que registra la historia. Los romanos tuvieron una dignidad que ]Jamaron "Gcnius" (Dios de la fe~undidad). Descartes no escribió mucho y los libros
que publicara lo hizo más bien animado por la [ama que bien pronto Je sonrió. Su fecundidad o su genio no radica pues en la abundancia de sus libros, sino en las inquietudes, sugerencias o incitaciones que sembrara, en
el mensaje que encierra, mostrando a
los hombres un nuevo rumbo en torno ele sus JJroblemas fundamentales.
En su "Discurso del Método", su
obra mas célebre, escrita en la más
limpia y hermosa prosa francesa {que
es de las primeras donde se abandona
el latin y se adopta el idioma patrio)
explicó que la mejor manera de llegar
a la certeza era principiar dudando
de todo. En su ardiente deseo de reconstruir racionalmente Já ciencia y
la moral. fundadas bajo la fé en la
Edad Media, aceptó unas cuantas reglas claras, evidentes por si mismas 1
que le evitasen caer en el escepticismo o en el juicio temerario, cuyos extremos condenó rotundamente con la
grandeza de su genio inmortal.
La principal inspiración del método cartesiano es la matemática, donde
nada se acepta sin demostración, a no
ser las verdades evidentes por si mismas, libres de contradicción {apodicticasl o sean los axiomas y -donde la
autoridad de la tradición o de la fe
son nulas. Para Descartes no puede
conocerse en principio ninguna verdad que no sea inmediatamente evidente. La evidencia debe tener como
notas caracteristicas la claridad y la
distinrión. A este tipo de verdades le

llamó naturalezas s i m p l es (naturae
simplicis) y su conocimiento se efectúa por una intuición directa e inmediata del espíritu; su ,•crdad reside en
su evidencia absoluta, aprehensible
instant.'tneamcnte.

Descartes es antes que nada el filósofo del "método". Siguiendo a las
matemáticas que nunca borró de su
mente, tuvo la firme convicción de que
plantear un problema correctamente
equivale en gran parte a su solución.
Dió cuatro lamosas reglas que deben
ser los razgos esenciales de todo método lógico: to. "No admitir como
verdadera cosa alguna que no se sepa con evidencia que lo es". Esto evita la precipitación, la ligereza y los
prejuicios. 2o. 11 Diviclir cada dificultad en cuantas partes sea posible y en
cuanto requiera su mejor solución".
Esto simplifica los problemas y reduce los errores que se cometen frecuentemente al tratar de resolver cuestiones complejas. 3o. "Conducir ordenadamente los pensamientos". Esto sig•
nifica resoh·er primero los problemas
mas fáciles, para dejar al final y cuando ya se tiene el entrenamiento necesario, los más difíciles. 4o. "Hacer en
todo unos recuentos tan integrales y
unas re\'isiones tan generales que se
llegue a estar seguro ele no omitir nada". Esto es una especie de comprobración que se usa en matemáticas, para corroborar la exactitud de la solución de un problema y que Descartes
traslada admirablemente al campo del
conocimiento en general.
El distinguido maestro lüspano Manuel García Morcnte, considera que
"la identidad del pensamiento que es
inmediato y el yó mismo, es lo que
Descartes descubre y lo que constituye
para él la base, el fundmnento de toda Ja filosofía". "Yo pienso, luego existo" (Cogito ergo sum) que dijera el
esclarecido metafisico galo. En la moderPa filosofia del siglu JLX tiene halagüefia acogida el pensamiento cartesiano. Eclmundo Husserl, el más
grande lógico de nuestro tiempo y
creador del método fenomenológico,
en sus "1foditacioncs Cartesianas", hace profundas reflexiones sobre la obra
cultural del ge ni o inmarcesible de
Francia. Dilthey escribió, que las grandes doctrinas y los grandes pensadores, son como fuerzas que se proyectan sobre toda época posterior. El filósofo de La Haya, será una fuerza potente que se proyectará sobre muchas
generaciones.
.José Ferrater Mora, el insigne filósofo chileno, expresa "que la filosofía de Descartes es casi el programa
de la época moderna, la clara conciencia de la razbn física :r el anuncio de
una razón que no es ya como la antigua, contemplativa o, por Jo menos,
descosa de contemplación, sino, romo
lo ha sido la moderna, plena y casi
frenética acción".
Otro francés ilustre, Augusto Comte,
escribió este bello pensamiento quepodemos aplicar a su compatriota: 11 Vivimos de los muertos, de lo que eJlos
han hecho por nosotros". Somos herederos del pensamiento cartesiano,
aportación espléndida y magnifica
que brindara la cultura latina al saber
uni\'ersa1. Seamos dignos de ese legado inapreciable en la moral, en las
matemáticas, en la filosofía y en la
ciencia. )lientras tanto, rindamos ahora desde el fondo de nuestro corazón,
un cordial y efusivo homenaje al francés glorioso, que al morir de pulmonía
en Estocolmo, una mañana fría y nublada &lt;le! 11 de Febrero de 1650 -donde era huésped de la Heina Cristina de
Suecia- nos dejara para siempre un
recuerdo imperecedero, un mensaje
que no olvidaremos jam{,s.

'

�Prieto. Semanario Ilustrado. 25 de septiembre.
1

l

1

1886
Francisco A. Flores
En los Estados han florecido también algunos profesores, ora como médicos, ora como farmacéuticos. De los
contemporáneos, en Monterrey se ha
inmortalizado el nombre del doctor
González. Francisco A. Flores. Historia de la .Medicina en México.
1888
H ermenegildo Dávila
El Dr. González interesa no sólo a
Nuevo León, sino á la República. A
Nuevo León, porque en tan importante Estado representa el movimiento
científico y el de las bellas letras; y á
la República, porque con sus obras
históricas, relativas á la Frontera, puso en claro muchos puntos de la historia patria, como lo prueba el que son
frecuentemente citadas en la importantísima de "México a través de los siglos".
Como sabio y experimentado médico sus trabajos han servido no sólo para fundar aquí una escuela de medicina, sino para dar impulso benéfico
á tan interesante ciencia. H. Dávila.
Biografia del Dr. J. José Eleuterio
González. Monterrey.
1889
Secundino E. Sosa
El erudito D. Eleuterio González,
muerto el año próximo-pasado de 1888
en Monterrey, en su "Discurso sobre
el estudio de la Botánica", dirigido a
los alumnos de la Escuela de Medicina de aquella ciudad y de la que era
director dice (y transcribe varios párrafos del sabio naturalista en donde
no escasean los datos acerca del director del primer jardín botánico de México). Secundino E. Sosa. El Estudio.
1891
Juan de Dios Treviño

1

e

Sería imperdonable ingratitud de
nuestra parte no consagrar en este
momento un grato recuerdo á la memoria del Benemérito de Nuevo León,
del ilustre Dr. González, á cuya liberalidad y filantropía, se deben no solamente la fundación de este benéfico
plantel, sino todas las mejoras en él
introducidas hasta la actualidad. Informe rendido al Gobierno del Estado, por el Director de la Escuela de
Medicina, Dr. Juan de Dios Treviño,
en la solemne lectura de las calificaciones obtenidas por los alumnos de
la mis ma, al terminar el curso correspondiente al año de 1891. Reseña Histórica de la Instrucción Pública en
Kuevo León. 1894, p. 102.
1910
Rafael Garza Cantí1
Solo el Padre :\Her divide con el Dr.
González tan alta celebridad en nuestra cultura. Pero mientras aquel se entregó, por las particulares circunstancias de su vida, á la nación y al mundo, este Sr. se consagró en Monterrey,
Nuevo León, á la mayor cultura y progreso de sus hijos. Dándose la singularisima oposición entre las vidas de
estos dos hombres extraordinarios, de
que el Padre Mier, que nació en Nuevo-León prestó la fuerza de su cultura y de sus obras á lo que vivía fuera
del Estado -aunque estuviera comprendido en la nación, á que sirvió;en tanto que el Dr. González, que nació en apartada provincia colonial vivió para Monterrey y Nuevo-León, sin
salir nunca, sino incidentalmente y
por poco tiempo, lejos del único centro de su gloriosa y sedentaria vida.

Tenía entonces el gran filántropo,
profesor sabio y cultísimo escritor,
vasto campo en qué ejercitar sus grandes facultades, comenzando también
en esa década á ejercer aquella especie de fascinación conque fué visto
durante los largos años en que pudo
llevar á término el Dr. González los
proyectos, de mejoramiento y de cultura, que abrigó como filántropo, sabio y maestro.
Tenía, pues, el sabio maestro y filántropo Doctor un campo digno en
qué ejercer sus asombrosas facultades: desde 1860 comienza, así, aquella labor nueva que le constituye en
el centro y núcleo de nuestra cultura,
y le eleva al puesto más alto de nuestros hombres de letras y de nuestros
benefactores juntamente. Por eso le
comparábamos, con justicia en el Prólogo de este libro, al Padre Mier; así
en su labor literaria semejante en ambos por su abundancia, como en una
benéfica obra, contrastante, sin embargo, en muchos puntos. Pues que si
el uno era hijo del Estado por nacimiento, aunque poco vivó en él, sirviendo á la patria y á la América, en
el período más importante de nuestra
historia; el otro, nacido fuera de este
mismo Estado, vivió siempre en él,
consagrando sus actos y sus obras literarias al mejoramiento y progreso
del pueblo que lo acogió y apreció como á hijo suyo adoptivo. Ambos, empero, según la filosofía y el más elevado criterio de justicia sirvieron, como es fácil comprender, al Estado, á
la patria y al mundo: que tal es la solidaridad que existe en el flujo y reflujo de las acciones humanas, y en los
de las fuerzas mismas cósmicas ó universales.
Más, cerremos ya la página de uno
de los más grandes hombres que han
alentado los progresos científicos y literarios de Nuevo León, y su cultura
general y tributemos en este libro el
homenaje que como tal y como filántropo merece. Rafael Garza Cantú. Algunos Apuntes Acerca de las Letras y
la Cultura de Nuevo León, en la centuria de 1810 á 1910. Monterrey.
1928
David A. Cossío
El Benemérito Gonzalitos, había ya
ganado prestigio, no solamente como
fundador del Hospital que lleva su
nombre, habiéndolo ayudado mucho
en esa ebra su íntimo amigo el Canónigo Don José Antonio de la Garza
Cantú, sino también como Director del
Colegio Civil del Estado y autor de diversas obras literarias, de medicina y
apuntes históricos y geográficos que
sirvieron por entonces, de texto en los
planteles de enseñanza. El ilustre jalisciense Gonzalitos, fué considerado
siempre como nuevoleonés, y se le estimó por los eminentes servicios que
prestó a este territorio. David A. Cossío. Historia de Nuevo León. Monterrey.

1938
Vito Alessio Robles
La ciudad de :Monterrey se ha honrado a sí misma honrando como se debe la memoria del eximio. doctor don
José Eleulerio González, con motivo
del 500. aniversario de su fallecimiento. En la industrial y progresista ciudad del norte de México se ha erigido una estatua en honor del sabio médico, abnegado filántropo, culto educador y de aquel a quien tocó la dura tarea de explorar en forma metódica, primero que nadie, la historia del
Xuevo Reino de León.

Habría de ser también el primer historiador de Nuevo León. Primero, por
el tiempo y por la calidad de la obra
que consumó, no superada todavía por
ninguno.

ra la profesión médica de Nuevo León~
que recibió sus enseñanzas durante
inuchos años. Gustavo Argil. :M edicina,
Rev. :\tex.

Gonzalitos, robando tiempo al descanso bien ganado, pudo publicar en
1867 su "Colección de Noticias y Documentos para la Historia de Nuevo
León", obra en la que campea un estilo diáfano y un gran trabajo de investigación.

1944
E. Aguirre Pequeño

Tal fué la meritoria obra de GonzaIitos. Ella dejó en .Monterrey una huella luminosa y perdurable.
Pero no sólo Nuevo León, y, especialmente, Monterrey deben mucho a
Gonzalitos. También Coahuila contrajo con él una gran deuda de gratitud.
El fué el primero que abordó el estudio de la historia del segundo de los
dichos Estados y en sus libros apuntó
datos muy importantes y de primera
mano sobre el historial coahuilense,
reproduciendo valiosos documentos.
Yo confieso, con gratitud, que en
mis modestas investigaciones históricas siempre me ha servido de guía y
de norma la extensa obra del doctor
González. En sus libros he encontrado
mucho que aprender y cada una de
sus páginas proporciona abundantes
temas de meditación. Agrego que siempre he sentido respeto y admiración
por este hombre inteligente, culto y
laborioso.
Coahuila debe mucho al ilustre Gonzalitos y debe unir su homenaje al que
con tanta justicia le ha rendido el Estado de Nuevo León. Vito Alessio Robles, "Actividad" III Epoca, Vol. XIX.
Núm. 259.
1942
Isaac Ochoterena
El señor Dr. José Eleuterio González
iluminó con su saber y con sus virtudes toda una época de la cultura de
México.
Realizó, en suma, el tipo superior
profundamente simpático y venerable
del humanista en el más noble y elevado sentido de este concepto.
Al r ecordar a este varón ejemplar
nos mueve el anhelo de mostrarlo como paradigma y guía de quienes buscan la verdad y con este ejercicio santifican su vida. Isaac Ochoterena. Medicina, Rev. Mex. 424.
1943
Angel de Fuentes
Una de las figuras más ilustres y veneradas del Estado de Nuevo León, ha
sido, sin duda alguna, la del Dr. José
Eleuterio González, genio de múltiples
facetas, gran galeno, sabio benefactor,
culto historiador, desinteresado politico, hombre probo, moralista íntegro;
enrama este gran filántropo una de
las personalidades más ilustres y prominentes que han alentado en la tierra
de Monterrey, como parte indivisible
y genuina de la grandeza moral y del
muy noble y leal Nuevo Reyno de
León. Angel de Fuentes. Hospital Dr.
José Eleuterio González. Impreso.
1943
Gustavo Argil
Para conmemorar el 230. año de su
fundación, la Revista "Medicina" ha
querido rendir homenaje a la Escuela
de Medicina de Monterrey y a su fundador el ilustre Dr. José Eleuterio
González, cuya memoria es sagrada pa-

Desde antaño, en la ciudad de México, el doctor J. Eleuterio González,
ha sido considerado como una de las
más relevantes figuras, ya como naturalista, ya como médico. Un busto de
su distinguida figura se exhibe en el
Museo Nacional de Historia Natural en
Tacubaya. Desde hace varios años una
Escuela lleva el nombre de nuestro
erudito ;\lentor. Su retrato apareció en
la portada de la Revista del Hospital
General con motivo del cálido homenaje rendido a los fundadores de las
escuelas de medicina del país. Sus datos biográficos fueron publicados por
el doctor Máximo Silva en la revista
llamada "La Escuela de Medicina" y
dedicados al Dr. Juan de Dios Treviño.
El bibliófilo Lic. Olaguibel, el erudito doctor don Nicolás León, los naturalistas don Jesús Sánchez y don
Enrique Beltrán, los botánicos Ramírez, Alcocer y Miranda y tantos otros
distinguidos hombres de ciencia, siempre tomaron en cuenta sus importantes trabajos en sus referencias bibliográficas. E . Aguirre Pequeño. Datos
para la Historia de la Escuela de Medicina de .Monterrey.

1946
E. Aguirre Pequeño
La creación del Hospital-Escuela fue
la cristalización del sublime ideal del
filántropo y hombre de ciencia, Dr. J.
Eleuterio González. Dr. E. Aguirre Pequeño. Director de la Facultad de Medicina. El Sublime Ideal del Fundador
y Primer Director de la Escuela de
MC\dicina de Monterrey, Dr. J. Eleuterio González. Impreso suelto. 12 de
Octubre. Monterrey.

1946
Héctor González
Fué sostén del Colegio Civil, durante una de sus épocas más aciagas, la
de la ocupación de Monterrey por los
franceses, y continuó siéndolo, restaurad a la República, después de que el
Gral. Mariano Escobedo, respondiendo al deseo unánime de la clase estudiantil lo nombró Director. Al frente
del Colegio fué el verdadero Director
y encauzador de la educación superior en el Estado, para cuya tarea demostró dotes y capacidades inigualables.
Gonzalitos fué no sólo un sabio, sino
un verdadero humanista y no hubo
empresa ni actividad intelectual a la
que no se dedicara con éxito. Fué notable investigador de nuestra historia
y escritor de obras de historia y autor
además de obras didácticas, de poesías y de notables piezas de oratoria.
Pero como meauzador de las actividades jurn niles no tuvo ni ha tenido
en Nuevo León, quien lo haya igualado. Fué guía atinado y lider entusiasta, que supo conducir cuanrlo menos
a dos generaciones de intelectuales
con nn acierto dificil de igualar. Bajo
su sabia guía paternal estudiaron los
que aspiraban a ganarse una profesión,
trovaron los oradores, despertando en
todos los anhelos los más puros y las
más nobles y levantadas intenciones.
Héctor González. Siglo y Medio de
Cultura Nuevoleonesa. México, D. F.

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                    <text>•
·mas
0RGAN0 MENSUAL IJE LA UNIVERSIDAD OE

NUEV-□

LEDN

Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑOVII

MARZO DE 1950

NUM. 3

IJ □s N□tas Críticas Inéditas
La Pintura, como todas las bellas artes, es un idioma uni•
versal. Sólo que tal lenguaje se lo ha propuesto y lo lleva al ca•
bo el artista, para sus propios designios. La plenitud de co•
municación entre la obra y el espectador es tan problemática·
como el logro conquistado en aquélla por el anhelo insatisfe•
cho del autor.

José Enrique Rodó y Andrés Bello
Ermilo ABREU GOMEZ.

1
José Enrique Rodó es uno de los. escritores de mayor ca•
pacidad polifacética que ha producido la América moderna.

Un mundo familiar de representaciones privadas se in•
terpone entre la obra de arte y su contemplación. Espectador
hay que se acerca al cuadro, con la intención de mirarse al es•
pejo; y decepciona no ver reproducidas las imágenes de la vida cotidiana. Tal espectador nunca ha visto pintura, aún
cuando haya pasado largas horas frente a sus más celebres re•
presentaciones clásicas. Se ha visto a sí mismo, bajo el velo
de la ilusión, del deseo y de la vanidad.
La pintura, como las demás artes, no pretende agradar,
aunque a veces lo consiga sin propósito. El dibujo, los colores y la forma, ejercen una función biológica además de la
plástica correlativa. Y generalmente, el espectador reacciona
ante la pintura, como ante la luz solar o los alimentos, en plan
de respuesta fisiológica.

Repetir formas acomodadas a los apetitos biológicos vale
menos que el propósito de dotar las Artes con un mundo pro•
pio de representaciones, en que los valores instrumentales no
impongan límite a la creación personal. Es audaz y difícil el
afán de dominar la materia plástica a base de su extralimita•
ción de las cosas reales, donde acecha a cada paso el riesgo de
la frustración. Sólo que es la única vía, por la cual el artista
puede llegar a construir su propio lenguaje universal y dejar
testimonio de una existencia, que no se rinde a ilusión y vanidad.
Los cuadros que pueden parecer caprichosos e irreveren•
tes figuras, inclusive fáciles deformaciones, que se ofrecen en
esta Exposición, tienen su propio cielo pictórico, constelado
de simbolismos y mirajes, por cuyo descenso a la tierra lu,
chan con denuedo estos tres jóvenes pintores regiomontanos.
No hay nada en sus realizaciones, que pretenda pasar
por definitivo, ni m erecer el unánime aplauso. La Univer•
sidad de Nuevo León por su parte ha pensado estimular, con
la presente Exposición, la tarea de estos jóvenes, como ejem•
plo de la devoción y el sacrificio que libremente se han im•
puesto en aras de la pura y desinteresada creación humana.

Pero esta diversidad que, en algunos, podría revelar, precisa•
mente, falta de hondura en el pensamiento, un como querer
deslizarse sobre los temas, rozándolos con la palabra y el sen•
tir, en Rodó es la expresión más firme, más arraigada, de su
preocupación espiritual. Las diversas materias de que trata
son -bien miradas- tan sólo aspectos externos, contingentes, de la substancia humana que anhela aprisionar con clari•
dad y sentido.
Para él, lo humano, cualquiera que
sea su presencia, individual o colectiva, constituye la base de su labor cultural. Sobre este plano hay que considerarlo como a un humanista; aunque
esté lejos de ese otro que llamaríamos
humanismo técnico, cuyo valor adquirió plenitud en los siglos del Renacimiento. En Rodó no hubo, a destiempo, melindres de restauración de ninguna filosofía ni de ningún gusto ni
de ningún arte. Aceptó la herencia
espiritual como obra natural, biológica, de la vida. Supo que las expr esiones humanas - arte, politica, religión- responden a necesidades vitales : unas contingentes, otras i nmutables. Y advirtió que el peligro está en
confun dir un as y otr as y en darles,
im prudentemente, distinto alca nce d el
que en realidad tie nen . Sólo la esencia
es capaz de produ cir. Otros opinan
que la existencia. Mas, esencia o existencia, sólo vale lo que r adica en la
sem ill a - capsul a ele eternid ad- y es
capaz de trasmitir vida. A Ro dó le dominó el signo del presente. Razones
diversas determinaron en él semejan•
te ac titud . Se h izo clásico por ant ítesis. Superó tanto la orientación romá ntica que se apoya en Jo histórico,
como la naturalista que se apoya en lo
social. Ni sueños ni a nálisis, desintegrados del ser sati sfacian su espíritu.
Así quiso la unidad que nace de la vigilia del hombre que piensa y siente
en justo equilibrio. J uzgar a Rodó

fuera de su tiempo es hacerle paladina injusticia, El presente que estudió
es su ,presente. De ahí la validez y,
también la limitación de sus conquistas. No trabajó ni con r esiduos de lo
pasado ni con atisbos de lo futuro ; siQO, con la realidad que llegó a sus
man-os y a su inteligencia. Rodó, como sociólogo, examinó la naturaleza
de muchos conflictos culturales. Su
percepción no fue unilateral ni derivó
de e1los consecuen cias parciales. Una
capacidad de tolerancia, de comprensión - acaso aprendida en Renáil primero, y en Francc, después- diri gió
su pensa miento. Rodó marcó sus simpa tí as y sus diferencias; pero supo
descubrir ocullas simpatías aún en las
más apartadas dife rencias. De ahí la
fecu ndid ad de su prédica y la razón
en qu e se as ientan sus di squisiciones,
de un cont enido aparentement e ocasional. Corr egi dos, en mendados muchos de sus jui cios, quedan fi rmes algunas verd ades incon trovertibles. Y es
q ue, d e entre el cUmulo de sus cualidades - analizadas por h ombres perspicaces- no pued e soslayar se la que
se relaciona con su inquebrantable
sin ceridad. El proceso de su concepción de la cultura americana; la decantación de su estilo; sus juicios literarios, son for mas que responden a
exigencias naturales de su intelecto, a
su modo de sentir y de di scurrir. De(Pasa a la Pág. 7)

I

�!

Baltásar Castiqlione
Francisco M. ZERTUCHE.

•

''Toda la vida de Casliglione había sido preparación
práctica de esta obra, una de las más geniales y características del Renacimiento italiano. Hombre de armas
y hombre de corte; aventajado en todos los ejercicios
Y deportes caballerescos; maestro en el arte de la conversación y en todo primor de urbana galantería· profesor sutil de aquella filosofía de amor que la e;cuela
platónica de Florencia habla renovado doctamente · curioso especulador de la belleza en los cuerpos, eli las
almas y en las puras ideas; conocedor fino en las artes del diseño; amigo y compañuo de Rafael, en quien
parece haber inoculado su propio idealismo estético;
pensador político y ameno moralista; poeta lírico y
d1·amálico y orgruzizador de fiestas áulicas: todas estas
cosas juntas en ar.mónica unidad era Castiglione, sin
somb.ra de pedantismo, con aquella cultura integra y
mulll{orme, con aquella serena visión del mundo que
renovaba los prodigios de la antigüedad en algunos espfritus selectos del siglo XVI."
'
M. Menéndez y Pe/ayo.

Acompañando al Embajador de la Señoría de Venecia
cerca del César Carlos V, Andrea Navaggiero, pisaba también
tierra española el Conde Baltasar Castiglione, promovido a la
Nunciatura de España por Clemente VII, que había sido
exaltado a la Silla Pontificia dos años antes, en 1523.
Castiglione había nacido en un villorrio del país Man•
tuano el 6 de diciembre de 1478 y ya en edad escolar estudiaba Humanidades en Milán bajo el excelente profesorado
de Jorge Mérula, de Bercaldo el viejo y del griego Demetrio
Chalcondylas.
Aunque en Castiglione y Navaggiero del Renacimiento y del mundo en que
existe una profunda afinidad presidi- se mueve, realizada en su ot&gt;ra JI Corda por el mismo antecedente político legiano, que fué vertida en lengua very por el signo luminoso del Renaci- nacular por el poeta Juan Boscán de
miento italiano, su obra difiere en sus AlmOgáver e jmpresa en Barcelona en
manifestaciones humanísticas. Si a Na- 1534.
vaggiero se le deben laboriosas y ex- ·
quisitas recensiones bibliográficas, enLas armas contribuyeron a la forsayos e imitaciones de los poetas áu- mación de su gentilhombría, ejercien·reos de la Latintdad, puntuales y vi- do su brazo en las filas del duque de
vidas narracion'es de viajero alucina- , Milán Ludovico Sforza y de su señor
do y obras históricas, a Castiglione, en natural el marqués de Mantua Francambio, le somos deudores de la más cisco Gonzaga, en ]os combates del Gacelebrada etopeya del hombre áulico rcllano en 1503.

Al año siguiente, fecha del naci,
miento de Carlos V en Gante, malquistado con su protector el mantuano, entró en la servidumbre del duque Guidobaldo de Urbino, cuya corte, que
pasaba por la mas advertida y refinada de la Europa entera, situada en
medio de Italia, á un lado de los Apeninos, cerca de Venecia, fué la academia donde Castiglione, bajo los manes
mecénicos y generosos de Isabel Gonzaga y Emilia Pía, aprendió el refinamiento de la vida cortesana, las altas
virtudes caballerescas, las ciencias y
las artes renacentes. Allí conoció a
varones de tan elevada magnificencia
como Julián de Médicis, hermano del
Papa León X, Octaviano y Federico
Fregoso, Luis de Canossa, Bembo, Bibbicna y César Gonzaga.
Desaparecida la egregia corte de
Urbino en 1516, y reconciliado con el
noble mantuano Francisco Gonzaga,
fué nombrado por los duques su embajador en Roma desde 1519, y seis
años más tarde, el 5 de octubre de
1524, partí-a de la Ciudad Eterna á la
de Madrid, á donde llegaba el 11 de
marzo de 1525.
Hubo de send er ear el mismo itinerario que su dilecto amigo el veneciano Andrea Navaggiero: Toledo, Sevilla, Gran'ada, Valladolid, Vrilencia, Burgos.
A diferencia del Embajador de Venecia, Castiglione no dejó testimonios
de su del egación diplomática por la
Peninsula; sus cartas son políticas o
de familia, á no ser que sus papeles,
custodiados en los archivos de Mantua
y Roma, puedan darnos la visión de
su viaje por España, con la misma tersura y delicadeza de Navaggiero.
La tensión de las relaciones diplomáticas entre Carlos V y Clemente VII,
que culminó con el saco de Roma el 6
de mayo de 1527 por los lansquenetes
del César, cuyo deplorable suceso ha
sido constantemente debatido por diferentes autoridades, empañó la misión de Castiglione en la Corte de Carlos V.
Atenuadas las consecuencias de los
disturbios soldadescos y serenadas un
tanto las pasiones politicas, el Emperador le acogió con marcado afecto,
distinguiéndole con la consulta de graves problemas protocolarios y caballerescos, principalmente con el ceremo»ial, cánones y demás particularidades del duelo que pudo haberse lle-.ado á cabo entre Carlos V y Francisco I.
El obsequioso rendimiento del Emperador llegó a su culmen cuando fo
propuso la sede episcopal de Avila,
diócesis que se distinguía por las envidiables rentas que recibía, para lo
cual le naturalizó español, al grado
que su apellido quedó convertido en
el de Castellón.
Varios obstáculos impidieron el ingreso de Castiglione a la prelacía abulense, y entre éstos, la repulsión del
embajador hacia las relajadas costumbres que por entonces se practicaban
en la Península, su falta de órdenes
' religiosas, el resquemor que quedaba
aún en la política hispanorromana, su
reci ente viudedad y la molestia que le
causaba más de un decir sobre su persona, como el del maledicente Paulo
Jovio, que murmuraba medicamenlis
occultala canitie, et multis cultus munditiis juventue decus affeclantem.

Retrato del conde Baltasar Castiglio11e

A los cincuenta y un años le sorprendi ó la muerte en Toledo, el 2 de
febrero de 1529, abatido hasta lo últim o por el r ecuerdo del saqu eo de
Roma por los tud escos, en cu ya turbulencia quedó el Pontífice encarcelado

en las mazmorras del Castillo de San
Angelo.

DE LA UNIVERSIDAD

De su curiosidad científica, muy
propia del hombre típico del Renacimiento, son fehaciente testimonio las
dos epístolas latinas escritas al poeta
siciliano Lucio Marineo Siculo, solicitándole datos geográficos y acaecimientos históricos de España.

INTERINA TO

El día primero de] mes en curso el
señor Hectoi' de la Universidad comisionó al Jicenciado Genaro Salinas
Quiroga, actual Director de la Escuela
Nocturna d·e Bachilleres, para que se
hiciera cargo itüerinamente de la Dirección de la Preparatoria Diurna, cargo que resultó vacante por dimisión
irrevocable presentada por el señor
Lic. Bernardo L. Flores, que había
ejercido la titularidad del Plantel a
partir de 1943.

Las cosas inquiridas por el Conde
en esas misivas eran catorce: Y lo primero, por qué fueron dos Españas;
conviene á saber, Citerior y Ulterior,
y la Citerior, que desde los montes Pirllleos toma su principio, hasta dónde alcanzan sus términos; y tras ésto,
cuáles son en España las ciudades que
fueron colonias ó poblaciones de los
patricios romcúws. Asimismo 1 dónde
son las colunas que quedaron por fin
y sei'i.al de los trabajos de Hércules.
Cuál es el monte Caslulonense. Dónde
fué Numancia, y dónde Sagrmto, y cuáles son al presente. A qué parle era
el monte llamado Sac1·0 y el rio Leth eo. Dónde es Bilbilis, 1zatural ·patria
del9 epigramista Marcial; y dónde está la fu ente que deshace la piedra; y
la otra que restazla las cámaras de
sangl'e, y en qué pw·te el pl'ofundisimo lago engendrador de los pescados
negros 1 que la pluvia por venir con s11
gran l'uido anuncia. En qué provincia
se apacientan las yeguas monteces que
según fama conciben del viento.

HmIENAJE A ANTONIO CASO
HE11EROGRAFICA

PLANE ANS SPHERICAL TRIGONO~IETRY. - PAUIER, LEIGH AND KIMBALL. - Fifth Edition, 1950. - WITH
TABLES. -- 1!C GRAW HILL BOOK
cm!PANY, INC. u. s. A.

Marineo Sículo respondió al requerimiento enviándole su libro manuscrito De reblls Hispaniae memorabili?
bus, impreso d_espués en Alcalá en
El renombre universal de Baltasar
Castiglione está en sú obra literaria
El Cortesano, libro que ha sido considerado clásico y que ha ingresado por
su alto valimiento en la Literatura Universal.
Juzgado ya por la más exigente crítica científica moderna, la admirable
ciencia de D. Marcelina Menéndez y
Pelayo dice de este decálogo de cortesanía y canon incontestable de hombre de mundo que ejercita con dificil
colecticismo las más variadas virtudes
humanas, que "el libro de Castigliorte
está penetrado por el espíritu y la letra de la antigüedad en todas sus páginas."
JI Cortegiano, paradigma de hábitos
y procederes de los más gentiles caballeros, concebido en los días felicísimos de la Corte de Urb~no recibió su
primei;-a forma literaria en la Ciudad
del Tíber, de 1514 ; 1518, mas nó de
un modo definitivo y cabal, pues con
frecuencia enmendaba Castiglione el
texto con miras á elevarlo á la suma
perfección .
Corno casi todas las obras nacidas
al calor de los primeros decenios de
]a vida de la imprenta, los ejemplares
y borradores de Jl Cortegiano circularon manuscritos entre los amigos del
Conde, basta que Aldo Manucio y Andrés de Asola lo llevaron a sus prensas, siendo esta la edición princeps.
El Barcelonés Juan Boscán de Almogáver, amigo íntimo de Navaggiero,
que había tenido noticias muy elogiosas de ]a obra, recibió un ejemplar de
Italia, que su adicto amigo Garcilaso
de la Vega le enviaba, según lo declara
Boscán en la epístola que le escribió
a la discreta señora Gerónima Palova
de Almogávar ... "No ha muchos días
que me envió Garcilaso de la Vega
( corno Vuestra 1ferced sabe) este libro llamado El Cortesano, compuesto
en lengua italiana por el Conde Baltasar Castellón. Su título y autoridad
de quien me lo enviaba me movieron
a lee11e con diligencia."
Boscán tradujo II Cortegiano a la
lengua española, apareciendo la obra
editada en Barcelona en 1534, en la
(Pasa a la Pág. 8)

Ha actuado posteriormente en elevados puestos de la Administración
oficial y ejercido la docencia regenteando la cátedra de Filosofi a.
El licenciado de la Fuente, al conocer los progresos ele fas diversas actividades que integran el programa de
la aludida Dependencia ofreció todo
su estímUlo moral y material para la
prosecusión de los fines inherentes al
D. A. S. U., prometiendo un · benéfico
estimulo para ]a naciente iniciativa del
Teatro Experimental Universitario y
para 1a Escuela de Pintura y Escultura de ]a Sección de Artes Plásticas.

'

Ha llegado a nuestra mesa la quinta
edición de la Trigonometria Plana y
Esférica escrita por los Profesores Palmer, Leigh y Kimball, editada por la
prestigiosa editorial estadinense Me
Graw Hill Book Cornpany, Int., de
NueYa York, E. U. A. La· primera edición data de 1914, lo que muestra que
este texto ha resistido la dura prueba
del tiempo. Es una o!;&gt;ra mllf completa y abarca con amplitud los requisitos en esa materia para un Bachillerato de Ciencias Físicas.
Campea en todo el te:Xto el utilitarismo, sin abandonar demasiado el aspecto filosófico. · Hay en él la tendencia
moderna de despertar interés en el
alumno de tipo promedia}, señalando
las Disciplinas matemáticas como metas necesarias en la vida cotidiana y
nó como meras disciplinas mentales,
cuyo dominio se ha de reservar para
las inteligencias nacidas con determinada inclinación en el sujeto.
Muy oportuno el principio del libro:
trata sobre precisión, tolerancias o cifras significativas. Es muy importante que el alumno, para evitarle posteriores contrariedades, comprenda que
el resultado de una operación matemática no puede tener mayor exactitud
que la de los datos. Se le enseña, pues,
a ahorrarse trabajo y· tiempo evitando
efectuar, en las aplicaciones, operaciones matemáticas que no tienen ningun
significado.
Utiliza el autor la representación
gráfica de los conceptos matemáticos,
lo que es una gran ~yuda, tanto como
el maestro al explicar, como para el
alumno para comprender y retener.
Tiene el libro todos los méritos que se
le pueden asignar a la instrucción visual. Por ejemp1o, p ara obtener las
fórmulas de la equivalencia de la función de un ángulo en términos de cualqui era de las demás funciones, se vale
de un triángulo rectángulo y por inspección obtiene todas las fórmulas. El
alumno sólo necesita recordar una figura en lugar de una seríe de fórmulas.
También , en tratándose de números complejos o imaginarios ofrece la
representación gri!fica de todas las
operaciones y sus resultados.
Incluye funciones hiperbólicas y exponenciales, naturalmente en forma
el emental; y lo que se persigue, tanto
al introducir éstas como los números
complejos en una Trigonometría, es

El Departamento de Acción Social
l'niversitaria organizó el lunes 6 del
actual un homenaje conmemorativo
con motivo del IV aniversario de la
muerte del filósofo mexicano Maestro
Antonio Caso. El acto necrológico se
presentó en el Aula ~1agna universitaria "Fray Servando Teresa de Mier",
bajo los auspicios rectorale~ y de altas
Autoridades de esta Casa de Estudios.
El programa fué cubierto, en la parte
oratoria, por los licenciados Armando
García Gáhez, catedrático de la Facultad de Derecho y Ciencías Sociales;
Genaro Salinas Quiroga, Director de
las Escuelas Preparatorias 'diurna y
nocturna y Adrián Yáñez Martínez, estudiante de la Escuela de Jurisprudencia, laureado recientemente con el Premio Nacional de Oratoria en el Certamen organizado por el Partido Revolucionario Institucional. El aspecto
artistico fué ilustrado por destacados
elementos de la Escuela de Música de
la Universidad; por el Trío de Cámara del D. A. S. U., integrado por los
maestros Josemaría Luján, José Sandoval y José Andrade, figurando un
número de canto por la soprano señorita Susana Ramírez. La participación
final estuvo a cargo de la señorita profesora Norma Livas, qu ien declamó el
"Poema de la Buena Suerte", del bardo jalisciense Enrique González Martínez, labrado expresamente con ocasión de la muerte del pensador.
Actuó como mantenedor de la jornada necrológica el licenciado Armando García Gámez.
NUEVO CARGO
El miércoles 8 del presente ocupó la
Dirección del Departamento de Acción
Social Universitaria el licenciado Fidencio de la Fuente, quien cubrió el
puesto que dejó vacante el actual Rector de la Universidad, licenciado Raúl
Hangel Frías, al hacerse cargo de la
dirección rectoral y del profesor Francisco M. Zertuche, que con carácter
de Secretario encargado del Departamento figuró basta el 31 de diciembre
próximo pasado.
El nuevo funcionario recibió su título de Bachiller en junio de 1929, habiendo alcanzado el grado de Licenciado en Ciencias Juridicas por la Universidad Nacional de .México cinco
afios más tarde.

mostrar la estrecha r elación que existe entre estas funcion es y las trigonométricas, encadenándolas y abriendo
el camino para su empleo, en los cursos superíores subsecuentes.
Al incluír en el texto las tablas de
Jogarit;nos y funciones trigonométricas
a cinco cifras y un capítulo sobre su
empleo, se completa la unidad y tiene
el alumno, dentro del mismo texto, todo lo ne cesario para desarrollar la materi a.
L.M. C.

El Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey donó a
la Facultad de Medicina de la Universidad, al través del scii.or licenciado
Luis Astey, importantes colecciones de
revistas y publicaciones en general sobre temas galénicoS.
La Universidad, por medio de esta
sección expresa a la Institución donante y al licenciado Astey el testimonio de su reconocimiento por la valiosa aportación cientHica que n.os ha
dispensado.
OBITO

'•
El miércoles 8 del corriente dejó de
existir el abogado León G. Flores, padre del Jetrado licenciado Bernardo L.
Flores, director dimisionario de la Escuela Diurna de Bac}ülleres de la Universidad.
El ílustre desaparecido ejerció puestos importantes en la época más floreciente del extinto Colegio Civil del
Estado durante quince años, siendo
Prefecto de Estudios y profesor sustituto del Plantel.
EXPOSICION DE PINTURA
Y ESCULTURA
El día 14 del presente marzo se
inauguró en el vestíbulo del Aula Magna universitaria "Fray Servando Teresa de Mier" ]a Exposición de Pin.tura y Escultura dispuesta por la Escuela de Artes Plásticas del D. A. S. U.
El acto inaugural, que fué presidido
por el señor Rector y el nuevo Director del Departamento de Acción Social, se celebró a las 20.30 horas, con
asistencia del Director de la Escuela,
Prof. Alfonso Reyes Aurrecoechea y
los Maestros señora Carmen Cortés, renombrada pintora catalana 1 señor Julio Ríos, destacado escultor, funcionarios, miembros del Personal Docente,
·alumnos de ]a Escuela y de la Universidad y público local.
Los alumnos exponentes fueron: Jorge Cabello ·Fuentes, Ana Cabrera, Berta Alicia Cantú, Edna de Ja Garza RiJey, Silvestre Diaz Bustamante, Concepción Fraire Benson, Hortensia Garza :Manríquez, Blanca Elena Lecea
Amaya, Rosamargarita L u n a Ayala,
Mario llorón i\fartinez, Antonio Pruneda Guerra, José Guadalupe Ramirez
Garza, Rubé'n Salinas ).fedina y Elena
Talmáes Lofesányi: tales fueron los de
Pintura. En Escultura figuraron: Alfonso Cárdenas Bejarano, Roberto Fernández Cota, Jorge E. Herrera Alvarez,
Héctor Elias González, Estela Trcviño
González, Gl oria Treviñ~ de Elizondo
y Rosalia Treviño Gonzúlez.
La Exposición_qued ó hábil para visitas públicas hasta el 21 del actual.
La Escuela de Artes Plásticas fué
fundada por el Profesor Alfonso Heyes Aurrecoechea en 1947 y cuenta en
(Pasa a la Pág. 6)

A las Casas Editoriales y a los Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente
La Uni,·ersidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa indole y
personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario 'jARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS- , en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado v
en interés de ofrecer al lector am¡rÍcano una juiciosa información del
fondo y continente de la obrai cotejada a la luz de un criterio ecuánime v
a tono con la moderna ínterpretació~
del pensamiento cientifico, literario O
ar ti s ti e o, "ARMAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coadyuvar con este propósito de orden cultural que anima a la Universidad de
Nuevo León, solicitándoles el envío
de cada una de las ediciones nacidas
en sus prestigiosas prensas, las cuales
serán objeto de nuestros comentarios,
en la medida que vayan llegando a
nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMA~ v LETRÁS",
Lniversidad t.:e Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
MCxico.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Co1'1'espondencia Juál'ez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . . . . . . . . . . . . . . . . . Sl0.00
Elica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de Ja TJniversidad de Nuevo
León y en diversas Instituc,iones
culturales de la República)
Para estudiantes . . . . . . . . . . . ~ 9.00
Para el público . . . . . . . . . . . . $10.00
De la soledad y otros pesares (Poémas
de Pedro Garfias) .... . .... $ 5.00
PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canj.c a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicitr .
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.
Para ]a adquisición de obras de
venta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio Civil, Monterrey, Nuevo León, ~léxico.

�DISCURSO INAUGURAL DEL LIC. LUIS GARRIDO
EN LA CEREMONIA DE APERTURA DE LA VI ASAMBLEA DE UNIVERSIDADES DE LA REPUBLICA
MEXICANA, EN HERMOSILLO, SON., El 21 DEL PRESENTE MES
En la Vieja Antequera se tomó la decisión de reunirnos
en estas asoleadas y viriles tierras de Sonora. Más de 2,000
kilómetros separan estos lugares -postrer asiento de nuestros •
Congresos- lo que es un signo prometedor de que la caravana de universitarios llega a todos los rincones de la tierra
mexicana, con su anhelo de enfocar los problemas que afec•
tan la cultura superior del país, en un verdadero ambiente
nacional.
Catorce meses han transcurrido desde nuestra última re•
unión y durante este período se han realizado trabajos, que
sin duda contribuirán a fortalecer la solidaridad entre los
miembros de la naciente Asociación de Universidades para
bien de la cultura. Vivimos una época de vigorosa interdependencia, en que para resolver las dificultades se requieren
acciones colectivas; de coordinados esfuerzos; de trabajos en
equipo.
Nos hemos reunido no como selecta minoría que busca
fórmulas privativas para la educación universitaria, sino co•
mo rectores que tratan de interpretar y captar el sentido de
las necesidades de la patria, para ampliar los horizontes de
las jóvenes generaciones.
Es indudable que la misión de la Universidad adquiere
una significación cada dia mayor; a medida que el mundo se
tecnifica más. De sus aulas salen no únicamente los profesionistas e investigadores, sino también los que asumen el poder
directivo de la nación. Por eso tiene singular importancia la
de forjar una educación que garantice el porvenir de una con•
ciencia libre y justa, para formar hombres que sientan el respeto de los valores morales y que sientan la unidad de la con•
dición humana.

..-.....,._

Nuestro futuro dependerá del acierto con que escojamos
el camino que lleve a una verdadera superación de nuestras
casas de estudios, en función de un ideal de belleza y de ver•
dad. Creo sinceramente que nos hemos puesto de acuerdo
sobre los fines de la Universidad,. pero lo importante es fijar
los medios conducentes. En el curso de nuestras sesiones es•
pero que merezcamos asumir las responsabilidades de coope•
rar estrechamente para dirigir la educación al desarrollo de la
petsonalidad en su triple integración de ciencia, arte y senti•
do humano. Hombres que vean la fuerza y el poder de un
corazón hermoso, sin que el egoísmo les enturbie la limpia
mirada.
En la Carta de las Universidades Latino-Americanas
aprobada en Guatemala, se declara un objetivo de la Univer•
sidad, el de promover la comprensión, tolerancia y amistad
entre todas las naciones, grupos sociales o religiosos, como un
medio para el mantenimiento de la paz. Tal finalidad ínter•
nacional debe ser consecuencia del mantenimiento de una
fraternidad interior, de la lucidez persuasiva de una perfecta
unión pues como dijo gallardamente el poeta: "Todo ·es una
' Babel si no la une el amor" .
torre de
Pero afortunadamente para México sus centros de cultura superior comienzan a sostener sus actividades en co~frontación periódica, merced a estas Asambleas. Nuestra Vl•
da solidaria, aprovechando recíprocas experiencias y brindándonos ayuda mutua, nos permitirá ponernos en guardia con•
tra posibles errores, utilizando mejor nuestros recursos y ayu•
dando a hacer de la Universidad un asiento importante de la
cultura y de la ciencia.
Las instituciones menos adelantadas deben ponerse a to•
no con las de mayor progreso. Allí está una de nuestras ta•
reas principales, a la que tendremos que dedicar muchas ho-

ras de trabajo, para ayudar en lo que fuere menester a que
todas las Universidades de México queden colocadas en el
mismo orden moral y proporcionalmente en el mismo plan
económico. En consecuencia debemos obtener para todas
una efectiva autonomía, garantizando su función espiritual y
su libertad científica, evitando "esfuerzos duplicados a desordenada planificación de trabajo".
Pero hay un problema que afecta a todas las Universidades independientemente de su importancia, me refiero a la
orientación sobre la naturaleza y esencia de la cultura. Es indudable que existe desacuerdo sobre lo que el hombre significa, con graves repercusiones en la vida social que perturban
el orden político. Max Scheller con visión profética ha escrito: "En ningún otro período del conocimiento humano, el
hombre se hizo tan problemático para sí mismo como en nues•
tros días. No poseemos, por consiguiente una idea ~!ara y con•
sistente del hombre. La multiplicidad siempre creciente de
ciencias ocupadas en el. estudio del hombre, ha contribuido
más a enturbiar y oscurecer nuestro concepto del hombre que
a esclarecerlo".
La incertidumbre que priva en nuestra época puede ser
ventajosamente combatida por las Universidades, vigorizando
el espíritu de retorno al· hombre, considerado en sus valores
fundamentales, entre los cuales la libertad ocupa un lugar
preferente. El mundo mecanizado de nuestros días, con su
vida absorvente y sus desajustes económicos conforman la
existencia del hombre, alejándolo de toda preocupación para
esclarecer su posición espiritual en el mundo.

La m1s1on de los egresados de nuestras Casas de Estudios es poner sus conocimientos al servicio de la humanidad.
Su destino promisorio estriba en que sepan postergar los intereses circunstanciales, frente a los intereses sagrados e in•
mutables de la sociedad en que viven.
Pero para capacitar convenientemente a la juventud a
fin de que cumpla esa elevada misión se requiere que las Universidades y centros de enseñanza, mejoren la calidad de sus
maestros, laboratorios y bibliotecas, reconociendo a los alumnos el derecho a un mayor bienestar en su vida de estudio.
A este respecto el Congreso que hoy se inaugura, tiene que
abordar, también, todos aquellos problemas que se plantean
al estudiante, pues sin el reconocimiento de ésto como elemento esencial de la Universidad, se vulneraría el concepto
mismo de ella, pues no es posible admitir la existencia de una
Universidad sin alumnos. Pero tanto alumnos como maestros
deben trabajar en forma libre y disciplinada por su país, sir•
viendo con lealtad y devoción inquebrantable la causa del
hombre, que es la causa de la cultura. Por eso Dilthey ha dicho, certeramente, que una pedagogía es producto de una
doctrina filosófica, que tiende a formar al hombre.
Un examen de lo hecho por la Asociación Nacional de
Universidades, pone de relieve que se ha progresado bastante desde los días de San Luis Potosí. En aquel entonces se reunieron ocho Universidades y hoy abrimos la Sexta Asamblea
con veintidós representaciones, formando un grupo organiza•
do, con un conjunto de principios y resoluciones de gran importancia para el futuro de la cultura superior del país.
Al iniciar sus labores este Congreso deseo expresar al se•
ñor Gobernador, en mi carácter de Presidente de la Comisión
Permanente Universitaria, nuestro agradecimiento por la bondadosa acojida que se nos dispensa en esta tierra legendaria
por su patriotismo y espíritu revolucionario, a la que quisimos
significar nuestra simpatía cordial y sincera por su magnífico
esfuerzo al dotar a su benemérita Universidad de nuevas ins•
talaciones.
También agradezco la presencia de distinguidos invita•
dos, entre los que se encuentra el Agregado Cultural señor
Raine, el señor Secretario de la Unión Latinoamericana de
Universidades y los repre~entantes de algunos Colegios y Uni•
versidades norteamericanos, lo cual indica que son más estrechas y más significativas las relaciones de los pueblos que
rinden culto a la libertad y a la civilización.

Partiendo de la universalidad de la condición humana
están las Universidades en aptitud de trabajar por los valores
más altos de la civilización: la vida y la libertad. Hay que
afirmar los derechos del hombre si queremos que el mundo
se salve de una catástrofe de proporciones apocalípticas. El
amago de la injusticia, el odio y la violencia sólo pueden llevarnos a una patética miseria y a una cruel tiranía.

Es indudable que hoy se está perfilando una cohesión
mayor entre las clases intelectuales del mundo, para resistir
las amenazas del futuro. Hay un compromiso que las obliga
a trabajar por el bien humano de acuerdo con las distintas
disciplinas del pensamiento que cultivan. Por eso las Universidades aquí reunidas tienen que participar con firme decisión acercar los espíritus, para que haya una comprensión
más justa de lo que significa cada comunidad.

Pero la Universidad no sólo debe disponer de la cultura
y la ciencia para formar a sus alumnos, sino vincularse a la
masa.
"Uno de los dramas de la cultura actual -ha dicho Ju•
les Romains- consiste en que hayamos de preguntarnos si
se debe renunciar, de una vez por todas, al deseo de anexar
a la cultura el total de la humanidad. Es preciso que la cultura no permanezca, durante largos períodos, sin vínculos con
las masas porque, de un momento a otro, podríamos verla
destruída, saqueada, rota •.. " y agrega el autor de "Los Hom•
bres de Buena Voluntad" que la desaparición casi definitiva
de la civilización en la antigiiedad se debió a que llegó a en•
contrarse rodeada de una masa no penetrada por la cultura.

Raúl Rangel Frías.

La Rectoría de mi cargo, desde el mes de mayo de 48,
esbozó el propósito de integrar el conjunto de Escuelas y Facultades constitutivas de esta Universidad, con una Facultad

La educación universitaria debe aquilatar ciertos valores y necesidades, cuya vigencia se respeta sólo por tradición
y tomar nuevas posiciones ante el destino histórico de la ju•
ventud. Como se dice en la "Canción del Vagabundo", no
hay que p&lt;!garse demasiado al suelo, sino tener por ambición
el amor y por vida la acción misma. Sólo así se podrá llevar
luz de aurora a todos los hombres. Ninguna Universidad pue•
de orientar más que la vida misma.

Uno de los supremos deberes que nos reclaman, es re•
tornar la fe en el poder de la educación y quien dice educa•
ción, afirma su confianza como factor de transformación mo•
ral, para contener en las nuevas generaciones, las pasiones
que han engendrado la guerra y que distancían la realidad de
los ideales de paz, de bondad y de fraternidad.

Consideraciones Sobre la
Fundación de la Facultad
de Filosofía y Letras en la
Universidad de N. León

La educación como un conjuro vital puede restaurar la
conciencia humana sobre la base inconmovible de los principios morales, entonces podrán reclamar las Universidades su
categoría de instituciones emancipadoras para reconciliar el
progreso con la justicia y para dar al corazón de los próximos
ciudadanos esta verdad:
Que la misión más insigne, es la de servir con plenitud
al hombre. Sólo así se podrá reavivar la ilusión marchita de
los que anhelan el dominio salvador de las fuerzas más pu•
ras del espíritu.
Señores Congresistas:
Como educadores debemos mirar siempre a lo alto, para que como en el viejo poema, "las estrellas de mar y de tierra nos sirvan de guía".

de Filosofía y Letras, que viniese a ser remate y coronamiento
de los estudios científicos y humanísticos.
Tal propósito se inspira en la convicción de que esta Fa•
cultad vendría a llenar el hueco que se advierte entre nuestras
·Escuelas e Institutos, esto es, la ausencia de un centro de pre•
paración en las más altas y rigurosas disciplinas de la cultura
humana.
Se ha considerado, por otra parte, tras; se impartirán con duración de
que dicho establecimiento no sería una un semestre y los alumnos que apruecreación artificial y arbitraria en nues- ben las materias respectivas, tendrán
tro medio. El creciente desarrollo de derecho a que se les acrediten esos
las instituciones universitarias y el vi- cursos en sus estudios posteriores densible interés de alumnos y profesores, tro de las carreras de Maestro que se
por ens·anchar los limites de sus cono- establezcan en dicha Facultad.
cimientos y abrir nuevos cauces a la
investigación científica, a las especuSe ha creído conveniente proceder
laciones filosóficas y a las expresiones en esta forma, a base de un semestre
artísticas, exigen imperiosamente ·di- preparatorio e inicial, con el objeto de
cha créación de la Facultad de Filoso- poner a prueba el interés y la seriedad
fía y Letras de la Universidad de Nue- de los propósitos de quienes pretenvo León, como su consecuencia natu- dan seguir definitivamente alguna de
ral y obligada.
· las carreras de la Facultad de Filosofía y Letras.
Por todo lo anterior y con la mira
de explorar las posibilidades de arraiPor lo que hace a ésta, a medida que
go de esa nueva institución, la Rec- los grupos de alumnos vayao definientoría de mi cargo autorizó la creación do las diversas especialidades de estude unos cursos preparatorios de Filo- dios que hayan de proseguir, se irá
sofía y Letras, que se iniciaron en el proveyendo de profesores para las
presente mes de marzo. Gracias a la asignaturas correspondientes, procucolaboración de distinguidos profeso- rando seguir en general los lineamienres, que generosamente se han presta- tos del plan de estudios de la Facultad
d9 para la realización de este propósi- de Filosofía y Letras de la Universito, a esta fecha se están impartiendo dad Nacional Autónima de México.
ya las primeras materias como sigue:
Importa, sin embargo, hacer desde
Lengua Griega, primer curso, a car- luego una salvedad respecto de esta
go del Lic. Luis Astey.
última afirmación. La Facultad de Filosofía de la U.N .A., es una institución
Francés, primer curso, a cargo del independiente de la Facultad de CienLic. Fernando Marty.
cias, la cual funciona a su vez con total separación de aquélla. Entre noIntroducción al estudio del Caste- sotros, resultaría dificil y hasta perllano, a cargo del Prof. Francisco M. judicial la división en dos Facultades;
Zertuche.
una para Filosofía y otra para Ciencias. Por tal motivo, se ha consideraEstas materias tendrá.o un cará.cter do conveniente fusionarlas en un solo
obligatorio para todos aquellos estu- Instituto, integrado por una Escuela
diantes que quieran preparar su in- de Letras y Filosofía, esto es, de Hugreso definitivo a la Facultad de Filo• manidades; y otra, particularmente
sofia; pero además, deber:in llevar dos destinada a las Ciencias.
cursos adicionales de cualquiera de las
siguientes asignaturas:
La Rectoría quiere proceder, en todo ello, con particular consideración a
Lengua y Literatura Latina, Historia ]as necesidades y carencias de nuestro
de la Filosofía, Historia del Arte y Li- medio, especialmente en lo que respecteratura :Mexicana.
ta al profesorado unh•ersitario para
una Facultad de esta categoría. En tal
Los cursos preparatorios que se virtud, somete a la consideración del
mencionan anteriormente, serán el pa- H. Consejo Cnivcrsitario, una serie de
se obligado y preliminar para el in- '
greso a la Facultad de Filosofía y Le(Pasa a la Pág. 8)

r

�INFORME
La Primera Asamblea Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de la República Mexicana que
se reunió en la ciudad de Hennosillo, Son., los días 21 al 28
del mes en curso contando con la asistencia de 24 delegaciones de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior aprobó las siguientes resoluciones:

La emisión de un timbre universitario.
Que los productos de las sucesiones
pasen en cada Estado a formar parte
del patrimonio universitario.
AS"CNTOS VARIOS

La Asamblea Plenaria aprobó los siguientes acuerdos:
Impartición de enseñanza técnica en
todo el pais. Las carreras técnicas podrán implantarse como ampliación de
los actuales centros de enseñanza meASOGJACIOX NA C I O N AL DE UNI- constituyyen el proceso completo de
dia y superior o en establecimientos
VERSIDADES E INSTITUTOS DE EN- la enseñanza específica.
especiales.
III.-~fétodos
de
enseñanza.
SE~ANZA SUPERIOR DE LA REPUDesarrollar con toda intensidad los
IV.-Formación del Curriculum de
BLICA 11EXICANA
trabajos en el Departamento de Edula institución.
.
V.-Factores humanos del estudian- cación Física.
Obtener del Gobierno Federal la sute.
SUS FINES Y SUS ESTATUTOS
presión
del gravamen al libro que lleCon base en que responde a un suga
a
México
como resultado del canje
Las Universidades e Institutos de premo interés nacional el proceder a
culttu-al.
revisar
la
situación,
capacidad,
funEnseñanza S u p e r i o r convienen en
Procurar ante los Gobiernos Estataconstituir una Asociación Nacional co- ciones, eficiencia del rendimiento y les la fijación de becas para estudianmo medio de mejorar sus servicios y sistemas de las naciones de los centros tes pobres.
en que se imparte enseñanza superior,
coordinar sus actividades.
Pedir directamente al Gobierno FePodrán ser miembros de la Asocia- se aprobó el planteamiento y ejecución deral ayuda económica para la creación, además, las Instituciones qque de este sistema que garantiza el mejor ción del Instituto Tecnológico del Surimpartan enseñanza preparatoria (Ba- medio del servicio público de las Uni• este con base en la ciudad de San
chilleres) y cuando menos una carre- vcrsidades e Institutos.
Se aprobó poner en práctica todos Cristóbal de las Casas, Chiapas, y al
ra de tipo profesional.
cual podrán asistir estudiantes de TaReconoce, entre otros fines, el inter- los medios para consolidar los diver- basco, Campeche y Yucatán.
cambio de profesores y alumnos, be- sos grados de la enseñanza universiLa Asamblea Nacional reeligió al
cas de estudio, publicaciones y mate- taria, dotándolos con mejores profeso- Lic. Luis Garrido como Presidente de
riales de enseñanza e investigación en- res y con recursos necesarios, reducir la Asociación, al Dr. Garzón Cossa cotre los asociados y con las Institucio- el radio de acción de estos centros, or- mo Primer Vicepresidente y al Lic.
nes de otros países; la promoción en ganizar conferencias regionales para Alfonso Ortega )fartínez como Secrelos centros de investigación y enseñan- el estudio y planeación nacional de la tario General.
za superior, de la especialización de enseñanza superior. Dichas conferenLa próxima Asamblea Nacional Exlos conocimientos que se impartan de cias regionales tendrán como finali- traordinaria se llevará a cabo en la
acuerdo con las características regio- dad fijar las necesidades y deficien- ciudad de Villa Hermosa, Tab., y la
nales; y, por último, la realización de cias de los estudios dentro de sus ju- próxima Asamblea Nacional Ordinaria,
sus propósitos sin menoscabar la au- risdicciones y los medios adecuados en la ciudad de Guanajuato, Gto.
tonomia de los asociados y evitando la para que, con la colaboración regional
y nacional sean subsanadas.
centralización.
Contiene reglas relativas al Gobierno de la Asociación, sus funciones, inUNIFICACION D E L O S SISTEMAS
tervención de la S. E. P.
ADMINISTRATIVOS, ACADEMICOS Y
DOCENTES DE LAS INSTITUCIONES
ORGANISMOS INTER-UNIVERSITADE ENSEÑANZA SUPERIOR
(Viene de la Pág. 3)
RIOS INTERNACIONALES
la actualidad con setenta y cinco alumCalendario tipo para las Universida- nos.
Ingreso de las Universidades e Insdes mexicanas, tendiente a sostener un
titutos de Enseñanza Superior a la
tiempo no menor de 238 días efectivos ASAMBLEA NACIONAL DE
Unión de Universidades LatinoameriUNIVERSIDADES
canas bajo forma no asociada, sino in- en el año.
Adopción de un sistema uniforme de
dividual a efecto de que cada UniverCumpliendo el A c u e r do de la V
estimaciones y aprovechamientos en la
sidad tome por sí el acuerdo de perAsamblea
Nacional de Rectores, celesiguiente forma:
tenecer a dicho organismo. El acuerbrada
en
Oaxaca
en 1948, la Comisión
La escala de calificaciones debe ser
do relativo quedó redactado en la side cero a diez, de mal a perfectamen- Permanente de la Asociación de Uniguiente forma: "Las Universidades e
te. Este sistema facilita la calificación versidades e Institutos de Enseñanza
Institutos de Enseñanza Superior de la
final. No debe suprimirse este sistema Superior de la República Mexicana
República Mexicana tomarán por si el
ni substituirse por las menciones de ha extendido invitación a las Univer~
acuerdo de pertenecer a la Unión de
aprobado o reprobado, ya que la ob- sidades del pais para asistir a la PriUniversidades· Latinoamericanas y de
tención de altas calificaciones siempre mera Asamblea Nacional de la Instiadherirse a ellas si lo solicitan direcrepresenta un estimulo para el estu- tución que se verificó en la ciudad
tamente". Se cumple así con el articude Hermosillo, Sonora, bajo el patrodiante.
lo 4o. de los estatutos en donde se disLos documentos qque acreditan la cinio de la "Cniversidad sonorense, del
pone que las Universidades actua:,;án
calidad de los estudios deben conte- 21 al 28 del presente mes.
conforme a ellas convenga.
La Comisión Permanente, que tuvo
ner designación de ' la Escuela de proEl proyecto relativo a una próxima
bajo
su cuidado la organización de la
cedencia del alumno; materias cursa-•
reunión que se llevará a cabo en la
Junta
Nacional, invitó con fecha pridas, tiempo o años empleados en ellas,
ciudad de Niza, a invitación de la Asomero
de
febrero próximo pasado a la
calificaciones logradas, etc.
ciación Internacional de UniversidaUniversidad de Nuevo León, que endes, obtuvo acQerdo idéntico al antevió como representante al señor licenrior.
LOS GRADOS QUE DEBEN OTORGAR ciado Raúl Rangel Frías, Rector uniLas relaciones con la UNESCO y con
LAS l:NIVERSIDADES SON:
versitario.
la OEA estarán dirigidas por la AsoLos señores licenciado Luis Garrido
ciación X acional, por considerar que
Bachiller, Maestro, Licenciado y Y Alfonso Ortega ~fartíncz, que intedichos organismos de alta cultura con- Doctor.
graron la mencionada Comisión entienen planes de provecho para las
viaron oportunamente a esta Ca;a de
l:niversidades.
Estudios la Agenda y el Temario.
PROBLDIAS ECONO)IICOS DE LAS
El Ternario comprende los siguienUNIVERSIDADES E INSTITUTOS DE tes puntos: Asociación de UniversidaPLANEACION NACIONAL DE LA
LA REPUBLICA l\IBXICANA
des e Institutos de Enseñanza SupeENSEÑANZA SUPERIOR
rior de la República )lexicana. Sus
fines Y sus Estatutos; Organismos InCon principal atención se trató lo teruniversitarios Internacionales; PlaEn relación con la plancación nacional de la Enseñanza Superior se relativo a los problemas económicos neación Nacional de la Enseñanza Superior; Unificación de los Sistemas
aprobó un plan que contiene los si- de los centros de estudios.
Se
acordó
pedir
al
Gobierno
Federal
Administrativos,
Académicos y Docenguientes puntos:
I.-11e~ios para impartir la ense- la aplicación del 6% de los ingresos tes de las Instituciones de Enseñanza
federales para las "Cniversidades e Ins- Superior; Problemas Económicos de
ñanza.
las Universidades e Institutos de la
II.-Programas de las materias que titutos de Enseñanza Superior.

IJe la Universidad

República ~lexicana; Estudio en )lesa
Redonda del Problema del Bachillerato como preparación para una Reunión Nacional; Problemas de la Coordinación de la Investigación Científica en las Universidades e Institutos
de la República 1Iexicana y Revisión
de Conclusiones y Acuerdos no ejecutados, de Asambleas anteriores.
Simultáneamente a esta Reunión se
celebraron adjetivos culturales tales
como el desarrollo de un Ciclo de Conferencias a cargo de algunos de los señores Rectores asistentes. El titular de
la Universidad de Nuevo León, entre
otros, sustentó una sobre Problemas
Filosóficos. Asimismo, tuvo lugar la
Exposición Editorial de las Universidades, en la que esta Casa de Estudios
presentó en encuadernación especial
todo lo editado desde el extinto Consejo de Cultura Superior hasta la fecha. Ha aparecido también el primer
número de "Excelsior Universitario"
periódico informativo, literario y grá~
fico.
PRENSA ESTl:DIANTIL
El día veinte del presente mes apareció el tercer número del periódico
mensual El Bachiller, editado por la
Sociedad de Alumnos de la Escuela
Diurna de Bachilleres. Puede apreciarse en esta nueva entrega periodística una notable mejora en la calidad
del noticiario, en la selección del material gráfico de información y en el
formato de la novel publicación estudiantil.
SESIONES CINEMATOGRAFICAS
Hebdomadariamente, los días miércoles, la Dirección de la Facultad de
Ingeniería ha estado presentando en
el Aula ~fagna universitaria sesiones
cinematográficas en que se exhiben
films documentales sobre temas científicos de Ingeniería, obras sanitarias,
progreso industrial y agrícola. Este estimable servicio ha sido dispensado
por la Misión Consular norteamericana
acreditada en Monterrey, cuya oficina
se ha distinguido por la atención que
prodiga a la Universidad en algunos
servicios que se han requerido en esta
Institución.
BIBLIOTECA CONMEMORATIVA
DE COLON
E s t a prestigiosa Institución, integrante de la Unión Panamericana (Organización de los Estados Americanos)
ha donado a nuestra Biblioteca universitaria una valiosa suma de obras
seleccionadas por la Universidad, que
están siendo distribuidas, a juicio de
la Institución donante, a las Entidades de cultura de la América Latina
Y que corresponden al Fondo de Du:
plicados ele que dispone la conmemorativa de Colón y que significan un
valioso aporte del pensamiento científico y literario de América. La Srita.
:\Iarietta Daniels, Bibliotecaria interina ha comunicado lo antecedente a la
"Cniversiclad en nota fechada el 13 de
los corrientes.

.

VACACIONES DE PRnfAVERA

Cumpliendo con lo estipulado en el
Calendario de la UniYersidad, el personal de Funcionarios, )Iaestros y
alumnos de esta Casa de Estudios di~frularán de sus vacaciones de primaYera del 1o. al 1O del próximo abril,
con excepción de los Cursos preparatorios de la Facultad de Filosofía y
Letras, ya que acaban de iniciarse y,
por otro concepto, la suma de conocimientos destinados a ser impartidos
durante el semestre preparatorio requiere un ritmo intenso de trabajo docente que quedará concluido el 31 de
agosto próximo.

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                    <text>fQICIIO~Q

ORGANO MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.5.U.

AÑOVII
\

:JenJencia
GJucaliva
Sería difícil hoy encerrar en · una definición, como en
tiempos pretéritos, la teoría educativa que informa la enseñanza -refiriéndonos concretamente a la universitaria; y más
aún, a la que se imparte en esta Casa de Estudios. A medida
que el material científico y cultural es mayor y más diverso,
y más complejas las relaciones humanas, la teoría educativa
ha tenido que disminuír el interés por los principios especulativos que le sirven de fundamento, para situarse en una posición más próxima a la nueva realidad. Entre otros hechos,
ha debido tomar en cuenta que la función pedagógica que se
cumple en el aula, el laboratorio y en general el claustro de
las Facultades universitarias, es tan sólo una fuerza entre otras
más de las que edifican el ser humano. Lucha, y veces hay
que sostiene fiera competencia, con tendencias de diversos signos, pero que también a su modo conforman la estructura
espiritual del individuo. Las ideas políticas y religiosas, los
imperativos económicos y las informes sugestiones de la vida
social, se disputan toda sustancia viviente en figura de hombre. El ente económico a que se refiere la doctrina correspondiente, es tan sólo una ilustración de las intenciones que animan cada dirección de por sí.
Si la enseñanza se abandonase al imperativo más enérgico del momento, veríase obligada a imponer por la fuerza,
dentro y fu era del aula, esa tendencia con supresión de los
elementos adversos.
Reducir el área de los estudios a las cuestiones de orden
técnico y científico de carácter objetivo, con descuido de los
elementos íntimos de la personalidad humana, equivaldría a
entregar cada sujeto, sin aviso y prevención, a la lucha enconada que libran por su posesión tantas ideologías.
Entre uno y otro extremo, puede y debe situarse el espíritu de la educación en el cultivo de las más eminentes dotes del hombre para afrontar y resolver por sí mismo las situaciones que le presente su propia vida. Promover la espon~
taneidad de cada quién, en los márgenes del conocimiento
científico y de las normas éticas, es una actitud que no pretende hacer felices a todos los hombres, ni conquistar para
ellos la riqueza, el poder o la dicha, pero que modestamente
puede contribuír a que cada quien labre su destino por sí
mismo.

NUM.4

ABRIL DE 1950

EL RENACIMIENTO
IJE LA UNIVERSIIJAIJ

José ALVARADO.

Los distraídos suelen creer que la condición universitaria
es un privilegio. Y lo peor es que muchos de ellos se instalan
en las Universidades, como quien se acomoda en un sitio para disfrutar la amenidad de la vida. Allí los vemos, cumpliendo requisitos formales solamente; sordos a la armonía
interior de los hombres y a los rumores del mundo; ciegos a
todo fulgor y deslumbrados con fugitivos destellos.
Logran, acaso, ser buenos alumnos;
consiguen, quizá, ser buenos profesores. Más el conocimiento no pasa de
ser dato muerto para ellos, letra provisional, registro mecánico de hipótesis y axiomas.
No son universitarios, sino seres
provistos de un disfraz escolar; habitantes extranjeros en lo que para ellos
es una isla. Y, sin embargo, reclaman
la condición universitaria como un
privilegio con fueros especiales.
Este es el tipo de personas que empequeñece a las Universidades, mutila el destino de la cultura y abate los
propósitos humanos.
Por culpa de ellos, las Universidades resumen, a veces, un tibio sopor
burocrático, un pesado vaho de invernadero. Se convierten en casas vacías por las que vagan sombras extraviadas. Así ocurrió en la Universidad
de México en los últimos años del siglo XVIll y los primeros del XIX. Y
así volvió a pasar en todos los centros
mexicanos de educación superior antes de que Antonio Caso emprendiera
la batalla contra el Positivismo.
¿Estará ocurriendo otra vez?
El hecho es que el nivel de las Universidades mexicanas está bajando y
que los profesores explican en ellas,
con desaliento, lecciones que los alumnos escuchan sin estimulo.
No es el problema de una Universidad en particular. Es el de todas las
Universidades del país. Y no batalla
mucho para comprobarlo el que compare a la Universidad de México de
hoy, triste y desganada, con la de hace veinte años; o el que perciba la
anemia que sufre hoy el viejo Colegio
de Sa nNicolás en Morelia, por tantos
conceptos ilustre o el abandono en
que, no vive, sino duerme, el Instituto
de Toluca, de cuyas aulas salieron en
mejores días, los hombres de la gran
generación mexicana de la Reforma.
Sin embargo, este abatimiento de las
Universidades mexicanas no coincide

con la situación de la cultura. Antes
al contrario, en singular contraste, la
ciencia, las humanidades y la filosofía
cobran en México un aspecto primaveral y floreciente.
Allí es{á, si no, la obra de Sandoval Vallarta, de Graef Fernández, de
Guillermo Haro y de Barajas, que sitúa a los hombres de ciencia mexicanos en lo,s lugares destacados de la
investigación; allí, también, el renacimiento de los estudios históricos y
antropológicos donde tan señalado sitio ocupó Salvador Toscano y, por
idéntico modo, la tarea de los jóvenes
filósofos empeñados en buscar la raíz
de lo mexicano.
¿ Cual es entonces la causa del abatimiento universitario?
No puede ser, tampoco, la fatiga del
país que, hoy como en los días más
espléndidos, levanta nuevos muros,
tiende nuevas vías y edifica ciudades.
¿Será, por ventura, que vivimos en
las Universidades esos días en que el
mundo parece detenerse y que preceden al florecimiento?
todo caso, esta vez el hecho parece llamado a brotar en las Universidades provincianas. Y hay, por lo
menos, dos síntomas: la creación de la
Facultad de Ciencias Exactas en la
Universidad de Puebla, con el posterior establecimiento de la Facultad de .
Filosqfia, y las tareas iniciales para
fundar en :Monterrey la Facultad de
Filosofía.
Y si tal ocurre, como no debemos sino esperarlo, volveríamos a ver fos
días en que la imagen de México se
forma en las Universidades de la casi
siempre olvidada provincia. Como en
1810, que de las filas del Colegio de
San Nicolás salieron Hidalgo y Morelos o en los años de la Reforma, cuando Ramirez y Altamirano provenían
del Instituto de Toluca.
Pero nada podrá hacerse si antes

En

(Pasa a la página 6)

�P1 NllUI lfl A

ILIIIBlflOS

José Guadalupe RAMIREZ.

,..,....

La esencia pictórica, como la de todo arte, está más allá
de lo representado. Raras veces logramos penetrar a esa su•
prema realidad; la mayoria de los que encaminan sus pasos
hacia tal propósito, con mucha facilidad quedan cautivos en
la anécdota o en la belleza aparente de los objetos; pero la realidad plástica, la mayoria de las veces, queda intocable. La
pintura moderna trata de huir a toda costa de esos disfraces
y apariencias para enfrentarse a la realidad pictórica.

Too

T HE P R O Jf IN CE

,c11,o

l'&gt;á5o

&amp;,,fon!

OF
THE EA CIFIC
LOtlU CHILDI SA!UOI..O

En los siguientes parágrafos trataré de esbozar, dentro de
mis posibilidades, lo que de Pintura he podido captar en el
movimiento contemporáneo.
Los impresionistas al acabar con el
ritmo del claroscuro abren una realidad coloristica antes desconocida.
Cézanne, con su aportación geométrica, articula los colores impresionistas: suprimiendo distancias sugeridas
y falsos volúmenes, llega la verticalidad del plano plástico sujeto a las dos
dimensiones.
Los pintores cubistas, unos apoyados en Cézanne (Braque), otros en el
arte negro (Picasso), llegan al punto
culminante del hecho cézanneano,
creando asi una escuela pictórica de
gran trascendencia para el futuro.
El Sobrerealismo, tan de moda en
esta época, es la negación de las actuales tendencias pictóricas; huyendo
de la vida se refugia en un romanticismo anecdótico que significa decadencia.
El Neoplasticismo, otra de las últimas corrientes, no sólo ha terminado
con la composición clásica de diagonales, sino que ha suprimido la diagonal en si, quedándose solamente con
el plan ortogonal.
El movimiento mexicanista, reconocido quizá en el mundo como uno de
los tantos "ismos" que actualmente se
-conjugan en la pintura contemporánea, parte, o trata de partir del arte
indígena precortesiano; nadie puede
dudar de tal portento artístico, todo el
mundo reconoce que nuestros aborígenes llegaron en arte al nivel de cualquier civilización antigua; pero debemos. señalar que en tal movimiento
se han mezclado elementos extraños a
la pintura.
Rivera, en quien la mayoría de las
gentes cree que ba hecho indigenismo,
es quizá el que menos lo ha realizado.
Este pintor, apoyado en un materialismo marxista, descuida muchas ve.ces la realidad pictórica; sin embargo, no podemos desconocer la gran
habilidad que del oficio tiene.
Orozco, genio mexicano y el más
grande pintor de América (Justi~~
Fernández), es el que más entend10
esa realidad pictórica. Su rojo almagre, la valoración del color, su gran
temática y la independización de la
línea con respecto al plano (Mural de
la Nacional de Maestros) lo colocan
en un lugar prominente dentro de la
plástica universal.
Siqueiros, menos anecdótico y literario que Rivera, peca a veces de
efectista. Este pintor, valiéndose de
nuevos materiales y de la perspectiva
curvilínea (según se dice, invención
de un mexicano), trata de llegar a una
nueva monumentalidad. No podemos
desconocer el provecho plástico que
ha sacado de la bondad de estos nuevos materiales. Pero la Perspectiva,
parece contradecir las dos dimensiones a que las últimas escuelas extranjeras han llegado.
Rufino Tamayo, aunque esté contagiado de un "chic" parisino (según de·

claraciones de Siqueiros) ha penetrado en parte a la esencia estética del
gran arte precortesiano. Su color, auténticamente mexicano, y sus trabajos
realizados sobre el color local, hacen
de él uno de los pilares de la Escuela
Mexicana de Pintura.
En la actualidad, México, (y como
en él creo, que suceda en las demás
partes del mundo), se encamina hacia
un nuevo estilo que esté más acorde
con los modos de sér, de ese sér que
probablemente se está gestando en el
momento crucial que vive la humanidad.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento
de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

Jefe de la Sección Editorial
Prof. Francisco M. Zertuche

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Francisco M. Zertucbe
Antonio M. Elizondo Jr.
Carlos Villegas
Guillermo Cerda G.
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Genaro Salinas Quiroga
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wásbington y Colegio Civil
MEXICO

THE PROVINCE OF THE PACIFIC.
Louis Childs Sandford. Organo de
"The Church Historical Society" de
Philadelphia, Pennsylvania. 187 páginas. Mapa dibujado exclusivamente
para la Sociedad.
En el texto se desarrolla el origen
de la fundación de la Provincia del
Pacifico por la Iglesia Episcopal; pero lo más importante es el recuerdo
de las vidas de muchas personas sinceras y devotas, quienes se consagraron a la construcción de una Provincia fuerte en la costa del Pacifico. El
libro está escrito con precisión, estilo
atractivo, simpatía y con la habilidad
del autor para hacer que la historia
viva. Está dedicado a todos los obispos, presbíteros y personas en general,
cuyas oraciones y trabajos han dado
fuerza al Consejo Episcopal.
Su autor, Louis Childs Sandford,
obtuvo los grados de B.A. en 1888 y
B. D. (1892) en la Brown University y
los de D.D. (1913) y LL. D. (1933) en
el College ' OÍ !he Pacific. Ocupó los
siguientes cargos: Obispo de la Iglesia Thomas March Clark de Rbode Island en 1892; se ordenó sacerdote en
la Diócesis de California, en 1893. Pasó todo el ministerio en California como Misionero en la Iglesia de St.
Luke's en Selma y St. Michael's en
Fowler. Fué Rector de la Iglesia Evangelista de St. John en San Francisco,
Secretario del 80. Departamento Misionero. Consagrado Obispo de San
Joaquín fué por catorce años Presi•
dente de la Provincia del Pacifico, la
que está profundamente conmovida
por su fallecimiento.
M.C.T.
EL SEMINARIO DE EDUCACION
EN CARACAS
En la ciudad de Caracas, Venezuela,
del 5 de agosto al 8 de septiembre de
1948, se celebró un Seminario Regional de Educación de la América Latina, bajo los auspicios de la U. N. E.
S. C. O., de la Unión Panamericana,
del Gobierno de Venezuela y de varios
Gobiernos de América.
Participó en este seminario lo más
granado de la intelectualidad del continente. El representante de la U. N.
E. S. C. O. fué el culto pedagogo Juan
Roura Parella, que escribiera entre
otros importantes textos el denominado: HEducación y Ciencia"; por la
Unión Panamericana, asistió la Dra.
Concha Romero James, comisionada
para compilar y revisar los trabajos
del seminario; el antiguo Ministro de
Educación Nacional de Colombia, Dr.
Guillermo Nannetti fué director de este evento cultural; el maestro Luis B.

Página 2 - Á,m.a4 'J ef.t,as

Prieto aportó su valioso contingente
en su calidad, en esa época, de Minis•
tro de Educación de Venezuela, habiéndose dejado escuchar la voz de un
regular número de preclaros pedagogos de los países latinoamericanos.
La Dra. Romero James al prologar
los trabajos del seminario expresa:
"El seminario de Caracas nos recuerda la bíblica senúlla de mostaza.
Tuvo su origen en una brevísima resolución de la Segunda Reunión de la
Conferencia General de la U.N.E.S.C.O.
(México, noviembre-diciembre, 1947)
en virtud de la cual dicha organización se comprometió a cooperar en
un seminario regional en la América
Latina ... La semilla no tardó en germinar. El 5 de agosto de 1948, se reunían en el hermoso Liceo Andrés Bello" 51 Educadores de 17 países latinoamericanos. Ni una sola persona carecía de las condiciones necesarias para
darle al Seminario el carácter de equipo de trabajo especializado".
Los trabajos del seminario de Caracas se han publicado en forma provisional por el Departamento de Asuntos
Culturales de la Unión Panamericana,
pues serán sometidos al estudio y dictamen de Seminarios Nacionales de
los países latinoamericanos y entida•
des patrocinadoras par a establecer,
posteriormente, las resoluciones finales.
Cinco fueron los temas que ocuparon la atención de los integrantes del
seminario:
!.- Alfabetización y Educación de
adultos.
ll.- Educación rural.
lll.-Educación Vocacional.
IV.-Formación de Maestros.
V.- Educación para la paz.
La idea directriz de los temas desarroHados fué, en síntesis, este concepto: "Educar no es tan solo enseñar a
leer y escribir, sino enseñar a vivir
dignamente".
Con clara visión del contenido de
esta sentencia magnífica el Dr. Guillermo Nannetti, Director del Semin,ario, explicaba: r'Nuestras instituciones
y nuestros educadores deben prepararse para llevar a la práctica esa aspiración de cnsefiar a vivir dignamente. En muchos países la acción educativa se confía a maestros que, en la
clausura de sus aulas, enseñan a los
niños a leer y escribir. Pero, afuera
del aula están las enfermedades endémicas, la pobreza, los suelos que se
pierden por la erosión, los bosques y
aguas que se malgastan, la organización civil y politica que debe estructurarse, las gentes, en fin, que necesi-

á las orillas del agua, una concrecion verdes, se encuentra al nivel del llaque él llama sulfurosa, y que nosotros no, mezclada con la Gleditsia. y la
creemos ser cal; pues por la evapora- Choisya ternata, que forma bosques en
ción obtuvimos un sedimento, el cual, estas localidades. La Doradilla (Polytratado con ácido sulfúrico, nos dió podium nidus ave) crece á la sombra
un sulfato de cal. En la superficie de del anterior, y sirve á los habitantes
las aguas del baño nada una Cripto- como un poderoso sudorífico en las
gama, compuesta de multitud de Ce/- afecciones sifilíticas. La Yerbabuena,
des, llenas de algim gas, la que cree· especie de Menthe, muy odorHera, es
mos es la Oscillatoria cálida.
empicada por los médicos del país, coEstas aguas termales p u e d e n ser mo la Doradilla, y en las mismas cir~
muy útiles como sudorificas, para cunstancias. En los estanques florece
ciertas enfermedades sifiliticas; pero todo el invierno la Canna Indica; y en
el mal estado del edificio las hacen las localidades secas se encuentra un
muy peligrosas, particularmente en árbol célebre, porque confirma la anainvierno, en un pais en donde las va- logía de las propiedades de las planriaciones atmosféricas son tan sensi- , tas de una misma familia. Esta Legu•
bles, y comunmente repentinas. He- minosa está siempre verde, tiene una
mos conocido algunos venéreos, á los altura de diez á doce piés; su tronco
que estas aguas no habían producido es estremadamente robusto, y el árbol
ningún alivio en sus males; pero hemos visto otros que habían sanado con
elJas, de enfermedades muy inveteradas. Es sabido que los efectos de estas aguas son muy saludables para las
úlceras mercuriales de la garganta, y
en lo general, para todas las enfermedades producidas por el mercurio.
Los qtúnce dias que pasamos en
Monterey, á principios de Enero de
1828, fueron muy parecidos á los que
se observan en la misma estacion en
las costas de Tamaulipas. A nuestra
llegada, la atmósfera nos pareció muy
desagradable, por su excesivo calor;
pero pocos días después sopló el viento del Norte, se cubrió el cielo de nubes, fueron frecuentes las lloviznas, y
la temperatura bajó considerablemente. El ciclo, aunque nublado, no conserva el equilibrio del calórico radiante, como se observa comunmente, pues
notamos muchas veces, que después
de un día templado, por la noche, aunque el cielo se depeja, la atmósfera no es el que en el pais Uaman Ebano, por
por esto se refresca.
el color negro que tiene su madera,
La mayor parte de Nuevo-Lean, y propiamente dicha. Sus frutos están
sobre todo, Monterey, se encuentran conocidos con el nombre de Maguaca•
en la zona templada. El color azul del tes: sus granos, tostados y molidos, sucielo es mucho ménos subido, aun en ministran un café purgante, pero no
los tiempos tempestuosos que en las desagradable al gusto ni al olfato: su
regiones elevadas; pues los grados que modo de obrar no es violento, y por
indica el cyanómetro de Saussure, en,. esta propiedad lo emplean la mayor
tre el zenit y 32º encima del horizon- parte de los habitantes. Los pastores
te, están comprendidos entre el 13° se alimentan algunas veces con estos
y el 18º.
mismos granos asados cuando están
La vegetación de las inmediaciones frescos; y se nos ha asegurado, que á
de Monlerey, la de la estrecha gar- los que hacen uso de ellos, sin estar
ganta de Santa Catalina á la Rincona- acostumbrados, les resulta una enferda, y la de la parle N.O. del valle, está medad parecida á la blenorrea.
reducida á poca cosa en Enero; pero
Despues de haber hablado de los
debe ser magnifica en tiempo de lluprincipales
vegetales espontáneos de
vias y en estio. No se encontrará en
dichos puntos la riqueza que ofrecen las inmediaciones de Monterey, dirélas costas en todas las estaciones; pero mos algo de los que allí se cultivan.
sin embargo, el invierno no se carac- En primer lugar, debemos colocar el
teriza en dichos puntos por la falta algodón, el que prospera perfectamenabsoluta de flores, ni por la interrup- te y forma una pequeña industria. La
ción de los fenómenos de la vida ve- caña de azúcar se cUltiva generalmengetal, que se observan generalmente te, y de su jugo hacen piloncillo, que
en Jos paises septentrionales. Es ver- se vende en :Matamoros, el Saltillo, en
dad que en la mayor parte de las Mi- Durango, y aun en Zacatecas. El maíz
mosas pierden sus hojas, lo mismo que prospera de tal modo, que se hacen
el Alamo que vegeta en los terrenos de él dos cosechas por año. En los
de acarreo, á orillas de los arroyos; pueblos retirados de la capital, en donpero en cambio, muchas Leguminosas de nace el Agave, hay muchas fábricas
florecen todo el invierno: muchas es- de mescal. El trigo no produce buenas
pecies de Budleja, algunas Compaseas, cosechas, por el escesi vo calor del
una Gleditsia, florecen y fructifican pais: y la mayor parte de los vegetaen tiempo de frío. A orillas de los to- les de los paises fríos, tampoco prosrrentes, y aun dentro de sus cajas, se peran . Entre los árboles frutales que
encuentra una pequeña especie de se encuentran en todos los jardines de
malva de flores amarillas, llamada co- :Monterey, se observan particularmente
muomente Malva Loca: el tallo de esta los naranjos y limones, la guayaba, el
planta no sale comunmente fuera de banano y el coco: este último vegeta,
tierra ni una pulgada, y ofrece al pié pero no fructifica. El mas hermoso de
de las montañas el mismo fenómeno todos, por su aspecto, y sobre todo,
que el Salix hervacea, en los lugares por el constante verdor de sus hojas,
espuestos á los aterramentos de los Al- es el aguacate (Persea gratissima), el
pes. El Toloache permanece todo el que da exce]entes frutos y sombrea las
invierno cubierto de flores blancas, y cabañas de los mas pobres habitantes.
en unión de la Gleditsia componen ca•
Los animales comunes en las inmesi toda la vegetacion frutecente del diaciones de Monterey, son el ,•enavalle. Sobre los arbustos se encuen- do ACervus, Mexicanus), el javali (Sus
tran algunas Apocineas, de las que no tasaju), el tlacuatzin, vulgarmente llahemos podido reconocer mas que los mado tlacuache (Didelphis Virginiatallos ó los fragmentos de sus frutos. na), el tejon (Ursos lotor L.), muchos
Una encina, cuyas hojas están siempre reptiles, y algunos peces que viven en

los torrentes. La escolopendra ó cienpiés, habita las casas húmedas y bajo
las piedras, en cuyos lugares pasa la
mayor parte de su vida, privada de la
luz; pero á pesar de esto, sus escamas
dorsales son de un azul subido, miéntras que la superficie de su vientre está muy colorada.
ENERO 21
DE MONTEREY A SALINAS
El 21 de Enero, después de haber
descansado quince días en la capital
de Nuevo•Leon, nos dirigimos á Tejas,
pero inciertos todavía del camino que
debíamos llevar. Esta incertidumbre
no fué de larga duración, porque á
cinco ó seis millas de la ciudad, y cerca de la estancia de las Garzas, encontramos dos soldados de presidio
que venían de correos y traían al Sr.
Teran cartas del general Bustamante.
Este señor babia salido de Béjar, y
convidaba al gefe de la comisión á
pasar por Laredo, á donde aquel se
dirigía. Despues de haber repuesto
la lanza del coche que acababa de
romperse, continuamos nuestro camino por Salinas, dejando á los correos
que no podian seguirnos, por lo fatigado de sus monturas. Sobre el camino observamos un Cactus opuntia,
muerto hacia mucho tiempo, y del que
los elementos solo habían dejado el
esqueleto: á la simple vista de éste, se
convence uno perfectamente de que
las pencas de que se compone el Cactus, son ramos aplastados, formados
de un gran número de capas leñosas,
en las que haciendo un corte transversal, resultarian óvalos muy alargados.
Como á seis millas de la estancia de
las Garzas, y á la oriHa de un arroyo,
están los Ranchos del Topo Grande,
situado sobre la misma Pudinga que

IlUH\Hl !llE 'lll!Gi:
C.-DE-..:::)

LA COMISION DE LIMITES
QUE PUSO

H IOIIIHO 11 •A Ufflllll,_
btijo la direccioo del Emio. Sr,
general do d•ieio11

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~'l odt.l ,U :I ~ . lt:l A 'lf Aí'Jl1J0 1

C~LLF. OE dlh,U : IS NU)JERO

6.

18áO.

hay en Monterey, y sobre una arenisca abigarrada; y como á doce millas
de estos ranchos está la Villa de Salinas de Victoria, llamada asi por los terrenos salados que se encuentran en
su jurisdicción. La dirección general
del camino es N. ó N.N.E. trazado en
un bosque de Mimosas, de encinas y
de algunas palmas. El t~rreno está
constantemente formado de la misma
Pudinga de que hemos hablado ántes.
En los arroyos encontramos glóbulos
de fierro, que sin duda se han desprendido de la caliza en que se encuentran. Este terreno es generalmen~
te estéril, por los ningunos manantiales que posee, y por la seca que en él
reina.

La ViUa de Salinas Victoria, tenia,
cuando la vimos, una población de
2,545 habitantes, la mayor parte ocupados en la agricultura ó en el tegido de zarapes. En esta villa se cosechan anualmente de 1,400 á 1,800 cargas de maiz, 150 á 200 cargas de piloncillo, y de 200 á 300 barriles de vino
mescal. Los ganados son poco numerosos, y la mayor parte son de cabras.
Las calles de esta gran villa son rectas,
tiradas á cordel, y no empedradas: las
construcciones son p o c o notables.
Cuando los indígenas están de guerra,
se presentan algunas veces en sus inmediaciones: se nos ha asegurado que
los lipanes, cuando hacian sus escur~
siones hostiles, se presentaron muchas
veces sobre las lomas contiguas á la
poblacion. De Salinas, sale un camino
diverso del que nosotros recorrimos,
que es más corto y conduce directamente al Saltillo, atravesando la sierra
qque está junto á la Rinconada. El rio
que pasa junto á las casas de Salinas,
tiene crecientes súbitas y considera•
bles: nace en las montañas de Parras,
y va á perderse en el Rio Bravo del
que está junto á la Rinconada. El río
de San Juan, des pues de haber desaguado en el de Cadereyta. En su curso recibe las aguas de las inmediaciones del Saltillo; pasa por las gargantas de Anelo y Pesquería, sin llegar á
l\Ionterey. Sus aguas son un poco saladas; disuelven imperfectamente el
jabón; son corrientes y cristalinas: la
caja que las contiene, está abierta en
una caliza compacta que alterna con
pizarra; y sobre las orillas se descubren conglomerados formados de una
arenisca compacta de caliza, y también de pizarra. Dichos conglomerados descansan sobre las rocas que lo
formaron.
DE SALINAS A LA HACIENDA
DE MAMULIQUE
La mañana siguiente, despues de
haber pasado la noche en Salinas, partimos para Boca de Leones. Hacia la
mitad de la jornada, despues de habernos perdido muchas veces en un espeso bosque de Raquetas y de Mimosas,
nos perdimos de nuevo en unas cañadas, en las que los carruages andaban
lentamente, á medida que la escolta
abria el paso. Dos leguas al Norte de
Salinas, están los Ranchos de San Diego, en donde hay un manantial de buena agua.
Sobre la mayor parte de las Raquetas que encontramos vimos Cochinilla
silvestre, la que se propaga sin el menor cuidado; y de la que los habitantes del campo se sirven para teñir los
tejidos de algodon que fabrican.
Persuadidos de que no podríamos
llegar á buena hora á Boca de Leones, nos dirigimos á la Hacienda de
Mamulique, á la que llegamos á medio
dia. Dicha hacienda es propiedad de
D. F. Canal, vecino de Querétaro, y su
administrador nos recibió con hospitalidad. En la misma se cultiva el algodón, que prospera muy bien, é igualmente se despepita. Lo que enriquece
mas esta propiedad, es la cria numerosa de ganado menor.
En una presa destinada para el riego,
vimos una Nymbphea y una especie de
toba caliza, en las que se observaban
incrustaciones de Nayadas. A la orilla
de un arroyo, y á la sombra de un bosque que está junto á las casas, habia
una pequeña ranchería de los indígenas, llamados carrizos, los que habian
venido allí a pasar algun tiempo, esperando la Primavera. Despues de haber comido, fuimos todos, guiados por
la curiosidad, á hacer una visita á dicha ranchería. En ella encontramos
muy pocos hombres, pero muchas mu~
geres y niños: su gefe, vulgarmente
llamado Capitan Grande, babia ido á

'

(Pasa a la página 6)

(Pasa a la página 6)

-

�'
•

El Renacimiento de
la Universidad
(Viene de la la, página)
no ocurre la transformación interior
de los universitarios y, en el aula misma, estudiantes y profesores abandonan el simple disfraz escolar, la pura
fórmula, para cambiarlos por la auténtica condición universitaria, aquella que obliga a estar siempre vigilantes, atentos a la voz viva de los hombres y a la febril palpitación del mundo.
Esto es lo fundamental. De otro modo, corremos el riesgo de que suene
la hora decisiva y nos encuentre sin
estar dispuestos. Así se pierden siem-·

pre, a veces, los más bellos momentos.

LIBROS
(Viene de la página 3)
tan realizar una vida más amplia y
feliz''.
En efecto, los pueblos hacen encomiables esfuerzos por lograr ·1a educación de sus integrantes, porque, independientemente de adquirir un nivel
cultural superior, ansían valerse de
este poderoso instrumento para lograr
una mejor vida.
La cultura, por la cultura mi~ma,
tendria un sentido demasiado restringido si pretendiéramos ignorar que, en
el medio de la colectividad, existe un
anhelo justísimo de vivir una existencia menos angustiosa, más exenta de
penalidades.
Una de las caracteristicas principales del seminario fué la supresión del
tan frecuente verbalismo insubstancial
de muchas reuniones internacionales.
Los participantes en esta justa demostraron que la adpción de la técnica del
seminario es fecundada en realizaciones. Pudo comprobarse en la práctica
que el seminario es un excelente instrumento de investigación. Por este
sistema fué posible alcanzar, en periodos relativamente breves, magníficos resultados.
La responsabilidad de la labor recaía en forma individual sobre los Jefes de Grupo y, en forma más amplia,
sobre el equipo que integraba un círculo de estudios determinado.
Los resultados de este seminario
pueden aquilatarse por los excelentes
trabajos que sobre temas educacionales han visto la luz en folletos mimeográficos.
En verdad que la semilla de mostaza, de que hablara la Dra. Romero James1 germinó, y germinó con creces.
EDUCACION RURAL
Hemos tenido la oportunidad de
leer, cuidadosamente, el folleto n1imeográfico: "Educación Rural". Su contenido es de una importancia extraordinaria.
Este trabajo fué elaboradb por un
grupo de eminentes educadores de la
América Latina y estuvo integrado en
la forma siguiente:
Miguel Leal Apastillado (México) Jefe del Grupo.
Medeleine Sylvain Bouchereau (Hai11)'

Elpidio Franco Z. (Venezuela).
Osear Jiménez de León (Guatemala).
Ana Maria Montoya Lora (Cuba).
Eustasio Antonio Nolasco (El Salvador).
Carlos Rojas González (Venezuela}.
Federico Zenter Jr. (Panamá).
Con avidez pasamos los ojos por las
páginas de este interesante folleto. Volvimos, ya menos de prisa 1 a releerlo.

Algunos de sus tópicos nos eran familiares. En México, desde la iniciación
de la Revolución de 1910 y 1913, algo
se ha escrito, hablado y realizado en
torno a la educación y a la escuela rural. Mientras leíamos, se nos antojaba estar escuchando, en una de sus
catedras, al insigne pedagogo mexicano Prof. Don Rafael Ramírez, uno de
los forjadores indiscutibles de nuestra
escuela rural. Otros de los enunciados
particulares, menos comunes, dejaron
en nuestra mente el sabor extraño, pero agradable, de las cosas nuevas.
La Escuela Rural mexicana nació en
1921. La atención que se daba, antes
de esa fecha, a la educación primaria
estaba concentrada a los centros urbanos. No se pretende desconocer que
durante la Colonia y el México Independiente hasta antes del movimiento
revolucionario de 1910, hubo algunos
débiles intentos para educar a los
hombres del campo, pero fueron tan
esporádicos y tan poco enérgicos que
no es sino hasta la fecha indicada
cuando principia, en forma organizada y sistemática, la educación rural en
nuestro solar nativo.
En mayo de 1911, el Congreso Federal aprobó un proyecto de ley por el
cual el Ejecutivo quedaba facultado
para fundar en toda la República "escuelas de instrucción rudimentaria"
que pueden ser consideradas como el
antecedente de nuestra escuela rural.
Once son los capitulas parciales del
tema general. Concluye el folleto con
un breve cuadro de "Recomendaciones". El prontuario particular es el
siguiente:
1.-Principios y finalidades de la
educación rural en América.
2.-Correspondencia entre los programas y los factores orden biológico1
social, cultural y económico de la localidad.
3.-Los maestros rurales en su ejercicio. Medios y estímulos conductores
a su perfeccionamiento profesional.
4.-La inspección en las escuelas
rurales.
5.-La escuela rural y la salud de
la comunidad.
6.-Cómo podría contribuir la escuela rural a la solución del problema
indígena .
7.-La escuela rural y la formación
moral y cívica de la comunidad.
8.-Actividades que puede emprender la escuela rural en lo referente a
la conservación de las fuentes naturales de riqueza.
9.-Importancia de los anexos escolares en la educación rural.
10.-Cómo podría cooperar ]a escuela rural con el Gobierno pára el buen
éxito del levantamiento de Censos y
Catastros.
11.-Cómo pueden los paises latinoamericanos ayudarse mtuamente para
resolver el problema de la educación
rural.
Aún cuando al parecer cada uno de
estos rubros no tienen relación entre
si, no hay tal. Forman una unidad.
en todo congruente vertebrado. Sus
partes1 vinculadas con perfección, permiten dar una "idea clara del problema vital de la educación rural en los
países de Latinoamérica.
No es un secreto que la mayor parte de la población de todos estos paiscs se encuentra ubicada en el medio
rural. Así acontece en México. También en los demás países. Por este
motivo y por constatar que los hombres del campo, por razones muy diversas1 han sido victimas inocentes de
un censurable abandono, se previene
que: ''debe ~er la educación rural objeto de atención preferente por parte
de los organismos oficiales y de las
instituciones que tienen responsabi1idad e ingerencia en la transformación
de la vida campestre''.
Nris satisfizo encontrar que el espíritu de este folleto no está saturado

del academismo de otras obras semejantes. No. Por el contrario, en sus
páginas se plantean los problemas vivos del medio campesino.
La nota fuerte, a nuestro juicio, que
se puede encontrar en el folleto que
venimos comentando es la de hacer de
la Escuela Rural una "agencia de mejoramiento social".
A no dudarlo, México debe tener la
satisfacción de haber sentado las bases de este nuevo concepto de la escuela del campo.
·
uuna de las características que tiene nuestra escuela rural, que le permite ser diferente a la de otros países,
es que constituye un instrumento importante de mejoramiento del pueblo.
No es solamente una institución que
instruye a los niños, sino que toma a
la comunidad en su conjunto y contribuye a elevar las condiciones de vida de las masas rurales. Este es su
rasgo más valioso y singular. La escuela rural mexicana, al tomar a toda
la comunidad, para elevar las condiciones de existencia de las personas,
orienta su acción en un claro sentido
progresivo, y ha contribuido poderosamente a la elevación económica, politica, soca! y cultural del pueblo." El
maestro Moisés Sáenz 1 cuando ocupaba la Subsecretaria de Educación Pública, decía: "Nuestra escuelita rural
es el centro de interés del villorrio".
Esta tendencia de la escuela rural
con claro sentido social se puede entrever en todos, y cada uno, de los rubros en que se subdividió el magnifico
trabajo elaborado en el Seminario de
Caracas.
Con una visión extraordnaria de las
leyes del desenvolvimiento social se
establece en el capitulo final dedicado
a 11 Recomendaciones Generales)) que:
"La escuela por si sola es incapaz de
transformar a los pueblos". Así es. Sin
embargo 1 la escuela es y será un instrumento auxiliar para el advenimiento y transformación de las sociedades.
De gran importancia para todos, y
en forma especial pará los maestros
resulta la lectura del folleto "Educación Rural".
Humberto Ramos Lozano.

Diario de Viajes
(Viene de la página 5)
la pesca, acompañado de muchos indigenas. El pequeño pueblo estaba reducido á diez ó doce cabañas1 construidas de hojas de palmas, esparcidas
en el bosque1 y las que se comunicaban por veredas estrechas. Entramos
en algunas de ellas, y encontramos fusiles, arcos y flechas, y los dueños nos
permitieron tirar con ellos. Todos estos indios hablaban el castellano, y á
pesar de su vida errante, se han alejado tanto de su estado primitivo, que
la mayor parte de las mugeres 1 ignoran
su lengua natal.
Los carrizos s~ llaman cristianos
porc1ue han sido bautizados, y algunos
traen rosario. Esta tribu es una de las
más miserables: está reducida solamente á 40 ó 50 familias que viven de
la pesca, de la caza y de limosnas. Sus
peleterías les sirven para comprar el
maiz que necesitan; y cuando ]es acosa la miseria, roban los ganados menores de las habitaciones. La estatura de los hombres es mas que mediana; su figura no es desagradable, y su
color es fuertemente acobrado. Generalmente les falta la barba; y aunque
hemos visto algunos con bigote, lo
atribuimos á la mezcla de las razas
pues las mugeres, cuando van á los
pueblos, son muy desarregladas. Los
hombres, aunque robustos, tienen delgados los brazos: muchos eran afeminados por la miseria, y notamos, casi
en todos, que el espacio comprendido
entre la nariz y el lábio superior, era

estremadamente grande. Su modo de
vestirse es bastante semejante al del
pueblo bajo: en los hombres está reducido en invierno á una frazada; en
estío están enteramente desnudos, y
solo cubren los órganos de la generación con un pedazo cuadrado de tela
de algodón. Las mugeres, en todo
tiempo) llevan un malisimo túnico: las
mas pobres solo tienen una especie
de enaguas que les cubre hasta las rodillas. No hemos visto á ningun carrizo pintado con vermellon, tal como lo hacen otras tribus. Muchos de
estos indígenas sirvieron en las tropas,
á las órdenes del cura Hidalgo 1 en las
que murieron muchos, con lo que disminuyó mucho su tribu. Entre los que
vimos nosotros, había algunos que tenían diplomas del gobierno pasado; y
aunque todos pedian tierras que cultivar, creemos que prefieren la pereza;
pues raras veces buscan en las haciendas en qué ocuparse; y en los desiertos que recorren hay terrenos sobrados para el que quiere sacar de ellos
su subsistencia. Estos indígenas, poco numerosos, indolentes y miserables,
vi ven en paz con nuestros pueblos, y
son muy débiles para poder sostener
la mas pequeña guerra defensiva. Temen mucho á los comanches1 quienes
esterminan á todos los que encuentran.
En Invierno, que estos últimos vienen
al Sur de Tejas, los carrizos se replegan á las habitaciones de Nuevo-Lean
ó á las orillas del Río Grande, y en la
Primavera habitan las márgenes del
Río de Sabinas, al E. de la Punta de
Lampazos, á quince leguas de dicha
villa, en el punto donde estaban los
que habian ido á la pesca que dijimos
antes. Los que encontramos en l\famu.lique, no se habian ido á aquel punto por el mucho frío: se quejaban de
la temperatura, cuando en Enero, á
las nueve de la noche, el termómetro
no bajaba de 60º Fh. Su vida errante,
no se parece de ninguna manera á la
que tienen otros indígenas del país,
pues se encuentra comprendida en
muy reducidos limites. No tienen caballos, pero en cambio1 sus pueblos están llenos de perros. A pesar del contacto inmediato que tienen con las habitaciones, distinguen á los mexicanos
en dos clases; á los del N. ó de Tierradentro1 llaman americanos, y dan el
nombre de españoles á los del S. ó de
tierra afuera. Estos carrizos poseen,
como todos los pueblos silvestres, ciertos conocimientos adquiridos por la
experiencia y por la tradición, de los
que hacen uso para suavisar los males
que afligen á la especie humana. Estos miserables, sin gozar de la civilización, sufren todos sus inconvenientes, sin disfrutar de sus ventajas. El
sífilis no les es desconocido: lo adquirieron seguramente en las comunicaciones con nuestros pueblos y con las
tropas revolucionarias: ellos curan esta enfermedad con vegetales del pais.
Algunas indias nos dijeron que entre
ellas hay parteras, y que no es raro
ver mugeres que mueran de parto. Los
carrizos usan como purgantes, los granos de maguacate, y como febrífuga,
la Cenicilla (terania frutescens). Con
las ramas de esta última planta, hacen
una infusión, en la que mezclan aguamiel, y este es todo el antídoto que
oponen á las fiebres intermitentes del
país. Dicho medicamento, que creemos poco activo, no tiene gusto desagradable: emplean tambien para aquel
mal una decocion de los órganos foliáceos del sauz verde (Salix viridis B.)
Por la tarde, bajo pretesto de visita,
vinieron á pedirnos limosna: aprovechamos esta circunstancia1 tomando
algunas palabras de su lengua, con objeto de investigar si estos indios son
de díverso origen de otros que se encuentran con el mismo nombre á las
orillas del Río Grande, y de los que
hablarémos adelante.
(Continuará)

'

El Instituto de Investigaciones Científicas

l

Viene de la 2a. página
Se publicó un trabajo en relación con
la fermentación del café en la Revista
de la Sociedad Mexicana de Historia
Natural y otro, sobre el mismo tema,
en el Vol. XXX de la Revista de la

El Ing. Aureliano García Fernández,
tomando una microfotografía para la
Sección de Medicina Tropical.

Academia de Ciencias de Texas. Está
en prensa, para el próximo número
de la misma revista, un trabajo también escrito por el Dr. Stern, sobre la
Microflora de los Medidores de Cerveza.

lado tiene a su cargo la elaboración
de modelos en yeso y dibujos y pinturas sobre temas de carácter científico. Desde su formación, en el año
de 1944, estuvo al frente de dicha dependencia el señor profesor Antonio
Decanini, artista italiano que laboró
incansablemente durante más de veinte años como maestro de disciplinas
artísticas en la Universidad y en algunos otros planteles educativos de la
ciudad. El profesor Decanini fué el
autor de todas las pinturas, dibujos y
modelos de yeso que se han hecho
hasta hoy en el Instituto y falleció en
el mes de noviembre del año pasado.
Actualmente este Departamento está a
cargo del Prof. Alfonso Reyes Aurrecoechea quien, con la colaboración de
un ayudante, ha continuado el trabajo
que el maestro Decanini dejó incompleto.

diantes de la Facultad de Química de
la Universidad y un Curso de Seminario e Investigaciones Quimicas para
los Maestros de la misma Facultad,

La Sección de Historia Natural estuvo desde un principio bajo la dirección del Prof. )lanuel Maldonado
Koerdell, distinguido investigador mexicano1 uno de los fundadores de la
Escuela de Bacteriología en México,
posteriormente Escuela Nacional de
Ciencias Biológicas. Más tarde esta
Sección pasó a ser dirigida por el
Prof. Antonio Hernández Corzo y el
Dr. Agnirre Pequeño, Director del Instituto.

Los trabajos llevados al cabo por este
cuerpo de personas encargadas de las
investigaciones propias de esta Sección se publicaron en los Anales del
Instituto. Algunos de ellos fueron los
siguientes: "Estudio de la Reacción
entre el Yodo en Medio Alcalino y los
Amino-ácidos, en Especial la Treonina", por el Prof. Manuel Rangel, "Estudio del Reactivo Nitrocrómicoii por
el Ing. Anreliano Garcia Fernández,
"La Levadura de Cerveza y sus Aplicaciones", trabajo elaborado en común
y "Análisis Sistemáticos del Aceite de
Maiz", por el Prof. Manuel Rangel.

Han colaborado, desde la fundación
del Instituto, en el desarrollo de los
trabajos realizados por la Sección de

'

J

'

La Sección de Historia Natural del
Instituto ha emprendido exploraciones
biológicas en los diversos Municipios
a fin de levantar un inventario provisional de su flora y fauna, con vistas a integrar el Museo Regional de
Historia Natural. Todo este material
zoológico y botánico. salvo los ejemplares que existen en el Instituto que
forman lo que posteriormente servirá
para el Museo Regional, fué entregado
a las diversas depende'1.cias universitarias y a algunas de las escuelas primarias y secundarias del Estado para
la organización de sus respectivos museos.
La Sección de Historia Natural
cuenta con departamentos auxiliares
que preparan el material necesario
para montar las diversas piezas de colección que se reciben. Estos departamentos son el de Taxidermia y el de
Dibujo y Modelado.
El departamento de Taxidermia está actualmente a cargo del Prof. Ponciano Luna :Moreno, taxidermista de
profesión, c¡uien con la colaboración
de dos ayudantes realiza la preparación y montaje de toda clase de ani~
males. Este departamento. ha llegado
ya a preparar cerca de mil ejemplares di , ersos de aves, mamíferos, reptiles, moluscos 1 peces e insectos, terminados ya en montaje especial o bien
en soluciones conservadoras.
0

•

En este departamento se realizan,
además, la formación de nichos ecológicos, en colaboración con el departamento de Dibujo y Modelado, imitando los lugares en que viven con todos sus aspectos, como vegetación, rocas, agua, etc.; curtido de pieles de
mamíferos en blanco y con pelo;
aprovechamiento de esqueletos de
aves y mamíferos para su estudio anatómico; formación de colecciones pedagógicas para colegios, escuelas y
)foscos de Historia Natural; preparación de líquidos y baños curtientes
para preservar pieles y animales enteros disecados asi como el estudio, determinación y clasificación de las costumbres biológicas.
El departamento de Dibujo y )fode-

La Sección de Química del Instituto
principió a trabajar bajo la dirección
del Quimico Técnico Manuel Rangel,
auxiliado por las siguientes personas:
Quim. Téc. César Ayarzagoitia, Ing.
Quhu. Aureliano García Fernández y
Quím. Farm. Luz Castillo.

Han sido becados por el Instituto,
dentro de la Sección de Química las
siguientes personas: Angel Sepúlveda
Diaz, Amelia Barrera Villarreal e Irma Reta Flores, de la Facultad de
Ciencias Químicas1 las que desarrollaron sus tesis, respectivamente, sobre
los siguientes temas: "Análisis, Corrección y Abonos Sobre Tierras", "Protozoos y Protozoosis Intestinales Humanasn e "Investigación Acerca de la
Presencia de Espiroquetas en Algunos
Argasidaes del Estad o de Nuevo
León".

SECCION DE HISTORIA NATURAL

t

El Dr. Gira! realizó, en compañía de
los encargados de la Sección de Quimica del Instituto, interesantes investigaciones sobre diversos temas que
fueron publicados en los Anales del
Instituto. Algunos de ellos fueron:
"Un Reactivo Especifico de Tirosina",
"La Dolantina y su Obtenciónn y algunos otros que realizó en colaboración
con los técnicos del Instituto.

Actualmente esta Sección está a cargo del Dr. Jeannot Stern, quien realiza en compañia de la señora su esposa Quim. Farro. Ana María Fernández
de Stern, todo lo relativo a trabajos
de laboratorio.
Esta Sección proporciona igualmen•
te un servicio gratuito para todos los
", · agricultores del Estado, verificando
· anáJisis de tierras, aguas, abonos, alimentos para ganado y aves, etc. Para
El señor Ponciano Luna Jl.1 oreno, preparando un nuevo ejemplar para la la realización de tal fin, la Sección
elaboró un folleto de divulgación socolección del Instituto.
bre "El Muestreo de Tierras" con el
propósito de ilustrar a los interesados
Historia Natural, las siguientes perso- sobre la forma correcta de tomar las
nas: Dr. Eduardo Aguirre Pec¡ueño 1 muestras respectivas y hacer las anoP r o f. Manuel Maldonado Koerdell, taciones necesarias.
Prof. Antonio Hernández Corzo, Sr.
PROFESORES EXTRAORDINARIOS
Jordi Juliá Zertuche, Sr. Jaime A. Honey Bouquet, Prof. Antonio Decanini,
Además de los profesores extraordiProf. Ponciano Luna Moreno, Sr. Julio Hernández Corzo y José M. Casti- narios del Instituto que han sido citados en este somero relato, figuraron
llo (ex-fotógrafo del Instituto).
SECCION DE QUIMICA

Pasa a la página 8

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de. Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneístas, centros culturales, sociedades de diversa índole y
personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente
aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulació~ del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del
fondo y continente de la obra, cotejada a la luz de un criterio ecuánime y
a tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coadyuvar con este propósito de orden
cultural que anima a la Universidad
de Nuevo León, solicitándoles el envio de cada una de las ediciones nacidas en sus prestigiosas prensas, las
cuales serán objeto de nuestros comentarios, en la medida que vayan
llegando a nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber ,eñalado en las breves lineas que anteCeden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia la,
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. ( Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones
culturales de la República)
Para estudiantes , . , ... , , .. $ 9.0"
Para el público . , , , .... , . . $10.00
De la soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) , .... , , .. $ 5.00
PUBLICACIONES PERIODICAS

Esta Sección dispone de parte de
un laboratorio establecido en uno de
los pabellones de la Facultad de Ciencias Químicas. El método de trabajo
seguido desde el principio de las actividades de esta Sección fué el de
realizar una serie de investigaciones
sobre di&lt;'rersos temas especiales a cada una de las personas encargadas de
la Sección, así como estudiar otros en
común.
Dentro de esta Sección ha colaborado, como maestro extraordinario del
Instituto, el Dr. José Giral, distinguido hombre de ciencia quien sustentó
un Curso de Química Biológica con
prácticas de laboratorio para los estu-

A las Casas Editoriales y a los Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente

Armas y Letras.-Boletin men,ual de
la Universidad. Se reparte por canje a la, Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Modelos en yeso y dibujos realizados
en el Depto. de Dibujo y Modelado, para la ensellanza objetiva en los planteles educativos del Estado.

Para la adquisición de obra, de
venta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria) Lic. Raúl Rangel Frias, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méx.

�El Instituto de Investigaciones Científicas
Viene de la página 7

con este mismo carácter el Dr. Federico K. G. ),füllerricd y el Prof. Enrique Beltrán. El Dr. ),lüllerried, distinguido especialista, autor de numerosos
trabajos publicados sobre la geología
y la paleontología de ),léxico y de
Centroamérica, llevó al cabo una exploración que tuvo por objeto fundamental el de fijar los lineamientos generales de una investigación detallada y sistemática del territorio de
nuestra Entidad. El resultado de esta
importante investigación fué publicado en dos partes, en los números 1 y 2
de los Anales del Instituto, ilustradas
con seis mapas explicativos y varios
dibujos. Este mismo trabajo fué objeto de un sobretiro especial que fué
distribuido entre las instituciones que
mantienen relaciones culturales con la
Institución.
El Prof. don Enrique Beltrán, Secretario Perpetuo de la Sociedad Mexicana de Historia i\atural e Investigador
del Instituto de Salubridad de Enfermedades Tropicales de 11éxico, figuró
también en la lista de profesores extraordinarios del Instituto en dos ocasiones distintas, dictando interesantes
conferencias en la Facultad de Medí-

cina de la l;niversidad sobre Amibiasis, paludismo, y en general sobre
Protozoología, con proyección de películas y abundante material de práctica que el Prof. Beltrán trajo consigo.
El Prof. Beltrán, en compañía del Dr.
.Aguirre Pequeño, realizó una serie de
exámenes parasitoscópicos de heces
en los soldados de la Ciudad Militar
ele Monterrey. La parte protozoológica quedó a cargo del Prof. Beltrán y
lo relativo a Helmintología a cargo del
Dr. Aguirre Pequeño.
El Dr. Honorato de Castro, Doctor
en Ciencias Exactas, llevó al cabo, por
una parte, un trabajo sobre Climatología de Nuevo León que comprende
un período de 25 años (de 1919 a
1944) y por otra parte, dictó cursillos
sobre Estadística, disciplina de gran
interés y de muchas aplicaciones prácticas en distintas actividades.
DEPARTA'.\1ENTO DE FOTOGRAFIA
El Instituto cuenta con un bien
montado laboratorio de Fotografía,
:Microfotografía y Cinematografía, a
cargo del señor Ingeniero Aureliano
Garcia Fernández.
Pt;BUCACIONES
Publicaciones periódicas:

Boletín, Nos. 1, 2, 3, 4-5 y 6
Anales, Tomo I, No. 1
Anales, Tomo I, No. 2

1944
1944
1944

Estas publicaciones fueron continuadas en forma de monografía.

LIBROS Y FOLLETOS EDITADOS:
Dr.
Dr.
Dr.
Dr.

E. Aguirre Pequeño y
Raúl E. González . . . . . . . . . . . . . '.\Ial del Pinto. Bibliografía I
E. Aguirrc Pequeño . . . . . . . . . . '.\1al del Pinto. Auto-observación
E. Aguirre Pequeño . . . . . . . . . . El Tratamiento del 11al del Pin,
to a través de su Literatura
Datos para la Historia de la EsDr. E. Aguirre Pequeño
cuela ele )fedicina de Monterrey
Q. T. '.\Ianuel Rangel ..... . ...... . El Yalor Agrícola de los Suelos
Dr. Juan Comas ......... . ...... . Conferencias de Antropología y
Biotipología
Srita. Amelía Barrera .... . ...... . Protozoos Intestinales más comunes en los escolares de nuestro medio. (Tesis)
Roberto Garza Gonzálcz ...... . .. . Higiene y '.\Icdicina del Trabajo
(Tesis)
Mario Sanmiguel .............. . . . Electroencefalografía Clínica
(Tesis)
Prof. Enrique Beltrán ... . ....... . Problemas Biológicos
Dr. E. Aguirre Pequeño ......... . Técnicas de CultiYO en el Diagnóstico de la Amibiasis
Dr. José Luis Salinas Rivero ..... . Tratamiento de algunas fracturas por la fijación interna subcutánea. 'Cna Técnica personal
Prof. E. Beltrán y
Parasitismo I n t e s ti n al en la
Dr. E. Aguirre Pequeño
Tropa Residente en el Campo
;\filitar
Prof. E. Beltrán y
Dr. E. Aguirre Pequeño ......... . Lecciones de Paludologia
Juventino González ......... . ... . Cromoblastomicosis en México
(Tesis)
Srita. Irma Reta Flores .......... . Investigación acerca de la presencia de Espiroquetas en algunos Argasideos del Estado de
Nuevo León. (Tesis)

1944
1944
1944
1944
1944
1944
1944
1945
1945
1945
1946
1946

1946
1948
1948

1948

Publicaciones Mimeográficas:

N'ociones Elementales sobre el
uso de los abonos
Gallineros Modernos
La Inseminación Artificial puede Hacerse por un Hombre Solo
Guía de Producción Avícola

1948
1948

Las numerosas colaboraciones que publicó bajo su firma
demuestran la cultura que había podido conquistar gracias a
su talento y a su voluntad firme de triunfar. En sus escritos
solía infundir una aguda y tajante penetración y su actividad
en nuestra Casa de Estudios le hacía distinguirse como un pro•
dueto auténtico de la intelectualidad nuevoleonesa.
Vástago de un ilustre maestro que por largos lustros dejó
sus energías en la entraña viva de la juventud educanda y hermano de próceres jóvenes que han emergido en el panorama
nacional de la cultura con caracteres singulares, pudo armonizar así en el conjunto de su hogar acreciendo sus esfuerzos
en la vida de la Universidad de Nuevo León.
A su temprana edad llegó a la judicatura desempeñando
el grave encargo con un acierto de hombre ya aireado en las
difíciles cuestiones de la Ley.
La Universidad de Nuevo León le tributa un homenaje
inmarcesible; y a sus deudos los maestros y alumnos de esta
Casa de Estudios les significan una perenne condolencia.

1948
1948

El Instituto ha colaborado enviando trabajos a diferentes revistas del
país y del extranjero, como los siguientes:
Dr. E. Aguirre Pequeño Mal del Pinto. Nuevas
Orientaciones Clínicas
para su estudio. 1947.
Dr. E. Aguirre Pequeño Una Nueva Localidad
en la Distribución Geográfica de los Triatomas Naturalmente Infectados por Try pano-

(!Armas y Letras" enluta sus páginas en este número por
el sentido deceso de Edmundo Alvarado Santos, licenciado en
Derecho, escritor y catedrático de la Universidad de Nuevo
León, Secretario del Departamento de Acción Social y amigo
entrañable de quienes han venido formando, desde hace años,
el cuerpo de redactores de este boletín universitario. Al mo•
rir Edmundo sólo contaba veintiseis años y, no obstante su
juventud, representaba muy dignamente una de las más brillantes promesas intelectuales del país como ensayista profun•
do y como escritor de estilo ágil, conceptuoso y audaz.

Archivos Médicos Mexicanos.
Archivos Médicos Mexicanos.

soma cruzi en la Rep.
Mex. 1947.
Dr. E. Aguirre Pequeño Presencia de Trypanosoma cruzi en Mamíferos y Triatomídeos de
Nuevo León. CMonterrey). 1947.
Dr. E. Aguirre Pequeño Mal del Pinto. Bíbliografía II. 1948.

Arch. :\féd. Mex. Revista
Kuba, de Med. Trop. y
Parasít. Habana, Cuba.
Revista }ledicina. No. de
Aniversario.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>RlNDÓ WIIYEa 4 l R

DRGANO MENSUAL IJE LA UNIVERSIDAD IJE NUEVO LEDN
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑOVII

'Urano

NUM. 5

MAYO DE 1950

Renato Descartes

Fidencio DE LA FUENTE.

Con ocasión de los próximos Cursos de Verano, cuya V
Anualidad habrá de iniciarse en el mes de julio próximo, re•
sulta oportuno insistir en los propósitos que animan tales actividades de la Universidad de Nuevo León.

Reciben éstas su principal significación de incorporar al
cuadro de las tareas docentes del año escolar un conjunto de
enseñanzas libres, propicias para intensificar la cultura de los
elementos universitarios y ofrecer, inclusive, una oportunidad de estudios generales a la población no universitaria de la
ciudad. Se aúna a lo anterior la intención de que los estudian•
tes de algunas escuelas universitarias puedan reparar omisio•
nes y fallas ocurridas durante el proceso normal de la ense•
ñanza.
l

Nació en la Haya, el 31 de Marzo de 1596, a orillas del
Cireuse; se le bautizó el 3 de Abril, en la iglesia de San Jorge;
sus abuelos matemos y paternos eran de Poitiers; por el Jus
soli es de T urena, y por el jus-sanguinis es de Poitiers. Por ello
en sus años iniciales de Holanda usaba el nombre de "Rena•
tius Picto", es decir Renato de Poitiers", Beckman su íntimo
amigo lo anota en su diario con este nombre. La polémica
sostenida por algunos biógrafos en la que afirmaban que había nacido en Poitiers y no en la Haya, ha quedado dilucidada, por confesión familiar, según Le_roy, tten los siguientes
versos de Catalina Descartes, sobrina de Renato".
"Concebido entre bretones, nacido en Turena".
(Pasa a la Pág. 5)

1

Está por demás decir que si el cuadro anterior de propósitos puede ser útil a estudiantes extranjeros, la Universidad
tiene la mejor disposición para acogerlos en sus aulas.
Una vez más se ha procurado distribuír la Escuela de V e•
rano, en sus correspondientes secciones de Humanidades,
Ciencias Médicas, Técnicas y Jurídicas, más la realización de
algunos actos de orden cultural, como exposiciones de arte y
conciertos musicales.
En los estudios y disciplinas de orden general que se ofrecen a todos los elementos universitarios y a la población no
imiversitaria, podemos anunciar la presencia de Daniel Cossío
Villegas y Arturo Arnáiz y Freg, en Historia; del doctor Raímundo Lida y de José Luis Martínez, en Literatura; de Juan
Hernández Luna, en Filosofía; de Salvador Azuela y Manuel
Moreno Sánchez, en Teoría Política y Sociología; de Vladimi•
ro Rosado Ojeda, en arte; y de otros más cuya aceptación definitiva está pendiente de recibirs~.
\-

La Universidad de Nuevo León confía en que este es•
fuerzo generoso que viene realizando desde hace varios años al
servicio de la cultura, encuentre el apoyo moral y el estímulo
que merece toda tarea desinteresada cuyos frutos son difíciles
de apreciar a corto alcance, pero a los cuales se debe, a la larga, los mejores y más auténticos logros de la vida humana.

Renato Descartes

�;

Cervantes, Poeta
Francisco M. ZERTUCHE.
l'o, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta

la gracia, que no supo darme el cielo.
Viaje del Parnaso.
Cervantes.

La primera huella que encontramos en la vida de Miguel
de Cervantes Saavedra es una poesía necrológica. Porque es
ya tesis establecida y universalmente aceptada que, desde su
bautizo en la Capilla del Cidor de la Iglesia de Santa María
la Mayor de la ciudad de Alcalá de Henares, el domingo 9 de
octubre de 154 7, hasta su estancia en el Estudio del maestro
madrileño don Juan López de Hoyos, en cuyo recinto, vein•
tiún años después de su nacimiento, ve publicados, al lado de
las otras poesías laudatorias, sus versos candeales, en 1568,
nada se sabe ciertamente del futuro progenitor del Quijote,
si no es rastraeando tentativamente las penosas andanzas de
su padre, el pobre, sordo y malaventurado cirujano don Rodrigo de Cervantes.
La ejecución poética de Cervantes
va desde la data señalada has!~ 1614,
fecha en que aparece su poema monumental Viaje del Parnaso, sin aludir á
que uno de sus últimos sentires, la despedida á sg protector, que leemos en
su obra occídua, Trabajos de Persiles
y Sigismunda, lo expresa en verso:
Puesto ya el pie en el estribo ... El dia
23 de abril de 1616 era el de su final
reposo.
Cervantes, aireado por las brisas de
ltalía, hombre del Henacimíento, transido y macerado por el fuego de una
intensa vida interior, era un poeta que,
síu Jlegar a la hipérbole que nos pone a la mano toda vida gloriosa, es

digno de merecer también las palmas
líricas en la prolifera vocinglería poética del siglo XVI, en cuya centuria
fray Lope Félix de la Vega Carpio era
temido como el mismo Apolo.
Tenia Cervantes un cimero concepto
de la Poesía. La retrata en Don Quijote, TI, cap. XVI, como "una doncella
tierna y de poca edad, y en todo extremo hermosa, á quien tienen cuidado
de enriquecer. pulir y adornar otras
ciencias, y e1la se ha de servir de todas, y todas se han de autorizar con
ella"; en Trabajos de Persiles y Sigism111uln es "un instrumento acordado
que dulcemente halaga ]os sentidos, y,
al paso del deleite, Jleva consigo la ho-

AN TO L OGIA
nestidad y el provecho"; y finalmente,
en La Gitanilla, nos dice que es arte
A la muerte de la Reina Doña Isa bel
tan elevado que muy pocos alcanzan a
de Volois
cultivarlo dignamente y merecer el
nombre de poetas.
Aquí el valor de lo española tierra,
Su acervo poético es abundoso y vaaquí la flor de lo francesa gente,
rio. Nos quedan unas treinta y cinco
aquí quien concordó lo diferente,
compos1c1ones sueltas, mas en verso
de olivo coronando aquella guerra.
están sus diez comedias, el Viaje del
Parnaso y en sus fábulas novelescas,
aquí en pequeño espacio veis se encierro
de que es supremo maestro, gustamos
nuestra claro lucero de occidente,
de oportunas y bien labradas poesías.
aquí yace encerrado la excelente
Entre los poemas más sentidos de
Cervantes figura en primer término la causa que nuestro bien todo destierra.
Epístola á Mateo Vázquez, Secretario
de Estado de don Felipe II, escrito por Mirad quién es el mundo y su pujanza,
Miguel en 1577, durante su largo y tor- y cómo de la más alegre vida
lo muerte llevo siempre la victoria.
turante cautiverio en Argel. En esos
versos de una ejemplar sinceridad,
También mirad lo bienaventuranza
después de elogiar merecidamente al
que gozo nuestro Reina esclarecido
real funcionario, hace la información
sobria y veraz de los servicios que el en el eterno reino de la gloria.
prisionero había rendido á la España
EP ISTOLA A MATEO VAZQUEZ
imperial, hasta caer en cautiverio; y
termina impetrando la esperanza de
Fragment o.
verse ante el Rey, de hinojos, para suplicarle ponga en la práctica la con- Estos cosos volviendo en mi memoria,
quista de Argel, en cuyas mazmorras los lágrimas trujeron ó las ojos,
penan centenares de cristianos. En es- movidas de desgracia tan notoria.
ta composición se trasluce su acabado patriotismo, su religiosismo inten- Pero si el alto cielo en darme enojos
so, su orgullo de español, su honda na está con mi ventura conjurado,
y aquí no lleva muerte mis despojos,
tristeza de proscrito ...
De las poesías de tema amatorio, la
mejor seria el soneto á la ingratitud cuando me vea en más alegre estado,
de Clori, que aparece en el Quijote. Es si vuestro intercesión, señor, me ayuda
ahí la ejecución perfecta, y el módulo á verme ante Filipo arrodillado,
del pensamiento renacentista, a lo Garcilazo, lo valora bien alto en la lirica mi lengua balbuciente y casi muda
pienso mover en lo real presencio,
española del dieciséis.
de adulación y de mentir desnudo.
En su poema de largo aliento el Viaje del Parnaso, confiesa haber hecho
diciendo: "Alta señor, cuyo potencio
bastantes romances. Contestes en que
sujetas trae mil bárbaros nociones
buena parte de la obra cervantina esal desabrido yugo de obediencia,
tá perdida para nosotros, corriendo la
misma suerte de sus comedias, algunas
á quien los negros indios con sus dones
de esas composiciones circularán acareconocen honesto vasallaje,
so en colecciones, con carácter anóni- trayendo el oro acá de sus rincones:
mo. Fuera de los romances que conocemos en su novelística y producción despierte en tu real pecho el gran coraje,
dramática, uno solo de ellos nos ha si- la gran soberbio con que uno bicoca
do conserYado, justamente aquel que aspiro de cantina o hacerte ultraje.
en mayor estimación tenía su autor, el
de La morada de los celos: Yace don- Lo gente es mucho, mas su fuerzo es poco,
de el sol se pone - entre dos tajadas desnudo, mol armado, que no tiene
pcfias - una entrada de un abismo, - en su defensa fuerte, muro o roca,
quiero decir, una cueva ...

De un subido valor en el género aludido es el galano romance que figura
en la novela ejemplar La gitanilla, el
que, según el Profesor M. Romero NaYarro posee todo el donaire, malicia Y
buen ángel de la musa gitanesca, con
sus saladisimas comparaciones: Hermosita, hermosita, - la de las manos de
plata, - :\lás te quiere tu marido - que
el rey de las Alpujaras.
Disputaba Cervantes como una de
sus mas acabadas composiciones la del
soldadón que quedó pasmado de azoro
ante el gigantesco y complicado túmulo que alzó el Reina en la Catedral de
SC\'illa con ocasión a la muerte de Felipe 11, en 1598. Es aqui donde el género burlesco se nos presenta con mayor énfasis.

Comentando un
Libro Nuevoleonés
Genaro SALINAS QUIROGA.

ANTECEDENTES

'

•

,

codo uno miro si tu armado viene,
para dar a sus pies el cargo y curo
de conservar la vida que sostiene,
de lo amorgo prisión, triste y escuro,
adonde mueren veinte p,il cristianos
tienes lo llave de su cerradura.
Todos (cual yo) de allá puestos las manosr
las rodillos por tierra, sollozando
cercados de tormentos inhumanos,

-

valeroso señor, te están rogando
vuelvas los ojos de misericordia
á los suyos que están siempre llorando.
Y pues te deja agora lo discordia,
que hasta quí te ha oprimido y fatigado,
y gozas de pacifica concordia;

La mayor parte de los críticos lite- has ¡ oh, buen rey! que sea por tí ocabodcrarios han negado Yalor poético ú la lo que con tonto audacia y valor tanto
obra cervantina, aunque no en térmi- fué por tu amado podre comenzado.
no absoluto. Y es que, por lo que hace Sólo el pensor que vas pondrá un espanto
ú los valores de su tiempo, Lope oscu- en la enemiga gente, que odevino
recía con su sóla sombra á los demás yo desde oqui su pérdida y quebranto.
poetas contemporüneos, aparte de su
constante y malintencionada pasión ¿Quién dudo que el real pecho benigno
hacia el autor del Quijote, como que- n'o se muestre escuchando la tristeza
da patente en su soneto ro que no se en que están estos míseros cantina?
de la, ni li, ni le .. . ; y por cuanto al
Bien parece que muestro lo flaqueza,
natural parangón entre su obra en prode mi tan torpe ingenio que pretende
sa y su ejecución. poética, aparece lóhablar ton bojo ante tan alto Alteza:
gico, que la grandeza cervantina reside en el Quijote; mas, sobre estas con- pero el justo deseo lo defiende ...
sideraciones, la poesía cervantina mas ó todo silencio poner quiero,
cuenta, y mucho, en las letras hispá- que temo que mi plumo yo os ofende,
nicas, como lo ha proclamado el ilus- y al trabajo me llaman donde muero.
tre cervantista don Francisco Rodrí(Pasa a la Pág. 4)
gucz )larín.

'-,

Un distinguido abogado nuevoleonés, formado en la Preparatoria y Profesional de nuestra Universidad, ha
escrito recientemente una valiosa obra
que ba sido justamente recibida y elogiada en el Foro de la Capital de la
República. Nos referimos al señor Lic.
Servando J. Garza autor de "Las Garantías Constitucionales en el Derecho
Tributario Mexicano". Su autor es desde hace varios años, catedrático de Derecho Tributario en la Escnela Nacional de Jurisprudencia y Presidente de
la Academia de Derecho Administrativo de El Colegio de México de la
Asociación Nacional ele Abogados.
Fué el Lic. Garza, uno de los alumnos más preclaros de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales de nuestra Casa de Estudios, donde se graduó
brillantemente en noviembre de 1935,
habiendo tenido nosotros la suerte de
formar parte de su Jurado que lo aprobó unánimemente y con felicitación especial, en su examen de recepción. Su
tesis "El Concepto del Derecho en la
Filosofía de los Valores" en que estudió nuestra disciplina a la luz de la
moderna teoría valorativa de Scheler
y Hartman, es uno de los más serios
y respetables trabajos de estudiantes,
que hemos conocido en 15 años de ininterrumpida docencia universitaria.
Recordamos que en ese año, venturoso
para Nuevo León, por haber sido pródigo y fecundo en especulaciones filosófico-juridicas, al lado de Servando
J. Garza, se destacaron singularmente
también, con luz propia, por la solidéz
de sus tesis prófesionales y por sus altas calificaciones tn su carrera, los
hoy licenciados Roberto Hinojosa y Alfonso Cavazos. El primero escribió en
septiembre de 1935 sobre: "Definición
;eJ Estado. Su Origen y su Evolución
Histórica", y el último, en Diciembre
del mismo año, sobre: "Teoría Empírica, Teoría Etica y Teoría Idealista
del Derecho". Los tres estudiantes distinguidos de 1935 que fueron entonces
halagüeñas esperanzas, son hoy realidades espléndidas por su auténtica
cultura jurídica y por su brillante magisterio universitario, lo que unido a
su edad hace predecir todavía mejores
frutos para Nuevo León. En nuestro
libro "Las Nuevas Rutas del Derecho"
escrito en 1942, en la parte titulada
"Nuevo León y su Aportación a la Filosofía Jurídica", con justicia hemos
recogido sus nombres. El maestro de
fama internacional Luis Recasens Siches en su "Filosofía del Derecho-Del
Vecch.io y Recasens Síches" con extensas adiciones de este último esclarecido pensador, en el lugar donde describe el pensamiento filosófico juridico
en América 1 en lo correspondiente a
~léxico, ha hecho mención de sus tesis profesionales, como de las mejores
de la materia en la República.

sa lectura. El prólogo se debe a la
pluma del sefior Lic. José Castillo Larrañaga, Director de la Escuela Nacional de Jurisprudencia y eminente jurista mexicano, quien formula este certero juicio valorativo de nuestro coterráneo: "Se percibe la constante y laudable preocupación de su autor por
destacar las formas que el Derecho y
la Jurisprudencia han adoptado en la
realización de la justicia tributaria;
así como el afán, desde luego logrado,
de estudiar mejor estos problemas, del
modo que sólo pueden permitirse quienes como el Lic. Garza, muestran dominio sobre el tema, debido a su talento y preparación."
ROMA Y LA JUSTICIA TRIBUTARIA
En el capitulo I del libro, principia
hablando de la situación en Roma, formulando como conclusiones, estas tres
afirmaciones contudentes y ·exactas:
"Roma nos ha legado una lección para todos los pueblos: El despotismo
tributal"io es causa generatriz de la disolución del Estado." "En la Revolución francesa y en la lucha por la independencia de los Estados Unidos
destaca, como motivo determinante, el
despotismo tributario." "La alianza de
los tlaxcaltecas con Cortés, que hace
posible la conquista de México por España, descubre también idéntico motivo: su expoliación tributaria por los
aztecas."
LA TESIS FRAGA
En el enjundioso libro de que nos
ocupamos, estudia su autor con gran
penetración y conocimiento del tema,
la garantía de audiencia contenida en
el artículo 14 de nuestra Constitución
General de la República, en el Derecho Anglbsajón y en el Derecho Patrio. Nos explíca, citándonos al final
del capitulo la ejecutoria donde se consagra la Tesis Fraga, conocida en el
Foro Mexicano con tal nombre y debida al maestro más grande de Derecho Administrativo en México, señor
Lic. Gabino Fraga, Jr. quien en su carácter de 1linistro Ponente de la Sala Administrativa de la H. Suprema
Corte de Justicia de la Nación, sostuvo con abundancia de razones, la obligación ineludible de los Poderes Legislativos de los Estados, de establecer,
en las leyes tributarias, un procedimiento donde el particular pueda ser
oído, ya que el espíritu que anima a
nuestra Constitución Federal (Artículos 14 y 16) es el de que todo procedimiento que sigan las Autoridades y
c¡ue llegue a privar de derechos a un
particular, se tenga antes, la posibilidad de ser oído y la posibilidad también de presentar las defensas adecuadas.

CARACTERISTICAS DE LA OBRA

IMPUESTOS DIRECTOS E
INDIRECTOS

La obra ¡¡Garantías Constitucionales
&lt;'n el Derecho Tributario Mexicano"
-O.el señor Lic. Servando J. Garza, que
l1emos recibido con amable y gentil dedícatoría de nuestro ex-discípulo y fino amigo, aparece publicada por la
Editoríal Cultura (1949) México, D. F.,
y consta de 206 páginas de conceptuo-

Apunta el Líe. Garza este hecho histórico; desde la vieja Roma hasta nuestros dias, en todos los Estados el sistema tributario se ha constituido mediante la combinación de impuestos
directos e indirectos. Ni los impuestos
directos, ni los indirectos, por si solos
pueden realizar la justicia tributaria.

LA TESIS VALLARTA
En el interesante capitulo "Proporcionalidad y Equidad en la Jnrisprudencia Mexicana", estudia la célebre
Tesis Vallarta, con que el ilustre magistrado mexicano Ignacio L. Vallarta
resolvió a fines del siglo pasado, el
Amparo promovido por las Fabricas
de Hilados y Tejidos de Tlaxcala,
Coahuila y Nuevo León, impugnando
mediante el juicio de garantias un impuesto indirecto sobre la Industria
Textíl establecido por la ley de ingresos de 5 de Junio de 1879.
Vallarta afirmó con Marshall, el gran
constitueionalista norteamericano, que:
"La facullad de imponer contribuciones al pueblo y a sus bienes es esencial para la existencia mz"sma del Gobierno y puede legítimamente ejercerse en los objetos a que es aplicable,
hasta el último extremo a que el Gobierno pueda llevarla. La única garantía contra el abuso de esta facultad,
se encuentra en la estructura misma
del Gobierno. Al crearse una contribución, el legislativo es quien la impone Ül pueblo, y ésto es en general,
una garantia contra los impuestos injustos y onerosos ... Es incompetente
el Poder Judicial para averiguar hasta
que grado comienza el abuso de la facullad de imponerlo."
LA TESIS MARSHALL
Marshall, Ministro de la Suprema
Corte de los Estados Unidos y uno de
los grandes forjadores del sistema
constitucional norteamericano, en 1819,
resolviendo el caso Me. Culloch Vs Maryland, resolvió: "En general, no toca
a los Tribunales averiguar qué limite
separa el uso del abuso en el Poder
de decretar impuestos. Ese principio
está consagrado en innumerables ejecutorias Federales y I o ca I es y está
aceptado universalmente por los publicistas ... La corrección de estos abusos está en la estructura misma del Gobierno ... en el sufragio ... Si el Poder que ha de decretar el impuesto no
emana del pueblo, cuando aquél abuse, éste, no puede buscar el remedio
de sus males mas que en la rebelión."
Las afirmaciones de Marshall y Vallarta, son rechazadas, con justa razón,
de manera vigorosa por el autor de la
o b r a que comentamos, tomando en
cuenta substancialmente, que el Poder
Judicial liene facultad y competencia
constitucional para conocer precisamente de las violaciones a la Carta
)lagna.
LA TESIS CARRE:'1O
El Ministro de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación y eminente maestro mexicano, señor Lic. Franco Carreüo, en 1944, con motivo de un Amparo promovido por los propietarios
de los Cines de Monterrey, combatió
certeramente en su carácter de ponente de la Sala Administratíva en dicho
negocio, la vieja Tesis de Vallarta en
que se apoya la jurisprudencia y reclamó para la Corte, la facultad de
examinar la constitucionalidad de las
leyes tributarias.
"La tesis anterior (de Val/arta) hace suponer, la existencia de un sistema electoral, de auténtica liberlad y
pureza democráticas, así como unos
ciudadanos electores poseidos de una
elevada preparación civica, que sólo
pueden ser el resultado de una larga
evolución histórica a través de siglos,
como en el pueblo inglés o en el sulzo.
Admitir estos supuestos en México, un
joven pais en formación, equivale a
cerrar los ojos a nuestra realidad social."
"El argumento que consiste en considerar que el legislador ejecuta un acto de soberania al decretar las contribuciones, que no puede ser examina•

do por el Poder Judicial Federal, carece de valor, si se considera que de
acuerdo con la disposición del artículo 133 constitucional, la Constitución
Politica del país que es la ley suprema
de la Unión, eslablece la supremacía
de la Constitución, no de los tres poderes, y el órgano que mantien e en vigor esa supremacía es precisamente
el Poder Judicial Federal, en los términos de los arliculos 94, 103 y 104
constitucionales, por lo que todas las
leyes que se dicten por el Poder Legislativo, deben sujetarse a la Constitución. De no ser asi, ninguna norma
legal expedida por el Poder Legislativo podría ser jamás materia del juicio de garantias."
Esta tesis le parece correctamente
fundada al autor de la obra que venimos comentando.

TESIS BAHTLET
En el mismo año de 1944, el Ministro de la propia Sala señor Lic. Manuel Bartlet, en un Amparo promovido po re! Lic. José María Noriega, reclamando el gravamen establecido en
la Cédula V de la Ley del Impnesto sobre la Renta, que establecía el tributo
a cuota fija sobre los profesionistas y
no en relación con la renta percibida
es decir tuviese o no utilidades el cau~
sanie, sostuvo que la Ley del Impuesto sobre la Renta, fija y delimita en su
articulo lo. el objeto gravado (utilidades, rentas, percepciones, etc.) y esta
definición del objeto debe ser válida
y .única para toda la Ley; que en la
Cedula V de la misma se aparta de sn
propio criterio y establece nn impuesto tenga o no utilidades el cansante y
sm que esté proporcionado a su monto; que en este caso no tiene aplicación la Tesis de Vallarta, porque cuando en la Ley tributaria se fija nn criterio de proporcionalidad y equidad
Y luego en la misma Ley lo contraria,
la Corte puede, sin salir de su fnnción
propia de interpretar la Ley, reconocerlo Y declararlo, concediendo el Amparo.
PARTE FINAL
De otras interesantes cuestiones fiscales trata este importante libro del
señor Lic. Servando J. Garza, a cuya
provechosa lectura in,•itamos cordialmente a nuestros amables lectores, absolutamente seguros de que en el mismo encontrarán, preparación y talento, unidos a un estilo sobrio y sencillo,
sin alarde de erudición. Cada palabra
del libro díscreto que hemos venido
comentando, no está de más o de menos, sino que como sucede con los materiales de una buena construcción,
unos sirven de soporte a los otros y todos se sostienen a sí mismos.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento
de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

Jefe de la Sección Editorial
Prof. Francisco M. Zertuche

�Isaac Ochoterena
En los días d el mes próximo pasado
falleció el sabio biólogo mexi cano Isaac
Ochotcrena, cuyos restos mortales fueron sepultados por acuerdo presidencial en la Rotonda de los Hombres
Ilustres.

MEXICO Y MARTI
Enrique M.ARTINEZ TORRES.

José Martí. está consagrado en Cuba
y en América como un héroe por ex-

manera que :i\farti será de México su
hijo adoptivo. Aquí le nació la idea a
Marti de llamar a nuestro continente
'\\ladre América'' y hermana a sus RepúbJicas, y pensó en unir en un solo
haz a los americanos, por eso l\farti
es héroe americano, y se le venera por
igual aqui y en su patria.
De la misma manera como ifarti
amó a nuestros héroes y a nuestra Patria, preocupándose por el indio, por
el obrero y por la realidad social toda
de su tiempo, nosotros veneramos a
José Marti. De ningún patriota extranjero sentimos tanto su proximidad, su
esencia y su presencia espiritual, como la del apóstol cubano. ~íéxico lo
vió ambular por la Madre América
magro e iluminado, predicando su verdad, y como en el poema de Nervo:
"La Patria lo quiso con toda su angustia11.; Martí la llamó madre, se sintió
mexicano, y oyó la voz ancestral, venerable y profunda que lo llamaba
"Hijo" y le fundia con los hogares mexicanos.
Han pasado 53 años que Marti cayó
en Dos Ríos, sacrificando su magnifica vida de convencido, y su muerte
México la sintió en carne propia, 1as
dos patrias enlutadas vertieron la sal
de su llanto eu la humilde tumba que
le quiso dar al mártir su verdugo. Y
siguen año tras año, conmemorando
su memoria y aquilatando sus actos
que lo colocan perennemente al lado
de Hidalgo, Bolivar, Juárez, Lincoln y
demás héroes patricios de América.
:i\larti constituye por ello, en la hora
presente, el lazo de unión más sólido
entre Cuba y Mexico. Su pensamiento claro, sencillo, amplio, universal e
iluminado, debe ser guía de todo americano que quiera escuchar la voz de
la Patria y de la Libertad.

ce.Jencia, no es el caudillo que al rugir
El destacado científico naturalista
d e cañones y marchas épicas toma a
nació en la población de Atlixco, del
sangre y fuego las ciudades y derrota
Estado de Puebla, en 1885.
a denodados capitanes, Martí es un héroe de otras dim ensiones: Fué un león
Bajo el magisterio de Carlos Patoni
de pecho columbino que por medio de
y Alfonso L. Herrera inició su largo
la palabra sencilla y persuasiva y su
y fecundo apostolado vocacional; y
semillero de ideas materializadas en
con el valioso estímulo de Vicente letras de molde, supo, a cubanos y a
Lombardo Toledano, qne le .confió el
extranjeros, entusiasmarlos con la cauDepartamento de Biología de la Essa de Cuba, de su entrañable patria
cuela Nacional Preparatoria, se consaque quería la libertad como ya la hagró a sus trabajos histoló~ cos iniciabían obtenido sus hermanas las repúles.
blicas de América ; y convencido de esta verdad, transido de amor patrio,
Colaboró también con la Facultad
desterrado d e su tíerra, en un mar·avid e Medicina, la Facultad de Ciencias,
lloso peregrinaje fué predicando la
la Escuela de Medicina Veterinaria de
causa cubana y fabricando con el marla Universidad Nacional de México y
tillar de su idea la convicción de una
la Escuela Médico Militar, en donde
Cuba independiente. Su vida por ello,
sirvió cátedras de Biología, Embrioloes apostolar, tiene una dimensión mísgia, llistologia e Historia de las Cientica y es de tal modo singular y hecias biológicas.
róica que no puede darse verdadero
americano sin conocer a fondo la fiEl año de 1929, al pasar a depengura noble, corazonadora y la biogra-'
der el Instituto de Biologia de la Unifia iluminada de Marti.
versidad Nacional, el Maestro OchoteTres hombres de América: Juárez,
r ena fué designado su Director, puesBoli var y Lincoln, sirvieron de guía
to que sirvió por diecisiete años, retimaestra y fueron la inspiración de
rándose con la honrosa categoría de
l\fartí en su peregrinaie apostolar y paInvestigador Emérito y :pirector Hotriótico. Y México ejerció en su vida
norario.
un atractivo tal que lo llevó siempre
en su corazón. Llegó Martí a amar a
La Universidad Nacional de México
México como a su segunda patria y
le otorgó el grado de Doctor Honoris
México a su vez acogió a Martí con los
Causa y multitud de grupos académibrazos abiertos, hizo de la causa de
cos lo llevaron a su seno, contándose
Cuba la suya propia y Marti hizo de
como miembro fundador de El Colegio
los problemas de México los suyos.
Nacional.
"Hermano", 1e Uamaron los hombres
cultos del l\.'l éxico de entonces y "HerEntre su bibliografía, que comprenmanos'', les llamó él abriéndoles su
de varias obras y más de dos centenas
pecho. La estancia de Marti en Méxide artículos, destaca la obra de texto
co desde el 2 de Febrero de de 1875
"Bio1ogía~', para la enseñanza prepaque desembarcó en Veracruz hasta el
r atoria. Su labor de escritor científi29 de Diciembre de 1876 en que se aleco se inicia en 1905.
ja, dejó recuerdos imperecederos. Aquí
lo recibió el 1léxico Liberal de Lerdo ·
La Upiversidad ~e Nuevo León, en
de Tejada con los brazos abiertos, y se
donde sus enseñanzas han sido difunradicó con sus padres que ya lo espedidas a trav és de sus libros y por sus
raban emigrados de Cuba, y vivió al
cercanos amigos, le rinde en este núcalor familiar qu e hacía año~ no dismero de ''Armas y Letras" su acenfrutaba ; como colaborador de la Redrado homenaje.
vista Universal y bajo el seudónimo de
"Orestes" unas veces, y otras bajo su
propio nombre, asombró al México de
esa época con sus artículos sociales
que hablan de la realidad mexicana y
de la realidad americana. Aquí bizo
ARMAS Y LETRAS
p eriodis mo, escribió versos, traducciones, cróni cas teatrales y ensayos draOrgano Mensual de la Universi- máticos, sustenta conferencias y sostiene polémicas, y en México se enamora
dad de Nuevo León
d e Doña Carmen Zayas Bazán con
qui en tiempo después contrajo nupcias. A tal grado Martí se interiorizó
INDICADOR:
de México que puede decirse que d esde aquí descubrió a la América y enRedactores
cuentra al indio y piensa en deshelar
su natural eza y avizora con perspicaz
Francisco M. Zertuche
mirada la venida del caudillismo a MéAntonio M. Elizondo Jr.
xico con la persona del Gral. Díaz.
Fueron sus amigos : Guillermo Prieto,
Adrián Yáñcz :Martínez
el veterano de las letras y las lides poGuillermo Cerda G.
líticas; los dos ilustres lgnacios : Ramírcz "El Nigromante" y A1tamirano,
Alfonso Reyes Aurrecoechea
el indio de pensar heleno, Manuel M.
Flores, poeta inagotable, Justo Sierra,
Genaro Salinas Quiroga
joven aún, Juan d e Dios Peña, Manuel
Payno y ~fanuel Mercado para quien
Martí escribió la ú1tima carta de su YiDirector
da antes de caer atravesado por las baLic. Fidencio de la Fuente
las españolas en Dos Rios. Todos ellos
le llamaron hermano y olvidaron que
era extranjero, y l\farti correspondió
Oficinas
con igual afecto y con entrañable cariño. Para él, :México fué en lo suceWáshington y Colegio Civil
sivo una contínua proclama, de tal
MEXICO

Cervantes, Poeta
(Viene de la Pág. 2)
SONETO
En el silencio de la noche, cuando
Ocupa el dulce sueño á- los mortales,
Lo pobre cuenta de mis ricos males
Estoy al cielo y ó mi Clori donde.
Y al tiempo cuando el sol se va mostrando
Por las rosadas puertos orientales,
Con suspiros y acentos desiguales
Voy lo antiguo querella renovando.
Y cuando el sol, de su estrellado asiento
Desechos rayos ó lo tierra envía,
El llanto crece y doblo los gemidos.
Vuelve lo noche, y vuelve al triste cuento,
Y siempre hablo, en mi mortal porfía,
Al cielo so rdo; ; Cl ori sin oídos.

SONETO CON ESTRAMBOTE
j Voto ó Dios, que me espanto esto grandeza,
y que diera un doblón por describilla !;
porque ¿ó quien no suspende y maravilla
esto máquina insigne, e~ta braveza?

¡ Por Jesucristo vivo ! Coda pieza
vale má s que un millón, ¡qué es mancillo
que esto no dure un siglo, oh gran Sevilla,
Roma triunfante en án imo y riqueza!
¡ Apostaré que la ánimo del muerto,
por gozar este sitio, no ha dejada
el cielo, de que goza eternamente!

Este oyó un valentón, y dij o: Es cierto
lo que dice voceé, seor soldado,
y, qu ien dijere lo contrario, miente.
Y luego incontinente,
coló el chapeo, requirió la espado,
miró al soslayo, fuése, y no hubo nodo .

Renato Descartes

A las Casas Editoriales y a los Sres. Distri- ,,
buidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y
personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí sé imprimen figura nuestro mensuario " ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección - LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del
fondo y continente de la obra, cotejada a la luz de un criterio ecuánime y
a tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
ar ti s tic o, "ARMAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coadyuvar con este propósito de orden cultural que anima a la Universidad de
Nuevo León, solicitándoles el envío
de cada una de las ediciones nacidas
en sus prestigiosas prensas, las cuales
serán objeto de nuestros comentarios,
en la medida que vayan llegando a
nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a :
"ARMAS ""! LETRAS",
Universidad ue Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber seña•
lado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRA.S DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. ( Compilación del Lic. Santiago Roel) . . . . ........... . . . Sl0.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones
culturales de la República)
Para estudiantes . . . ........ $ 9.00
Para el público ... . .. . ..... $10.00
De la soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) .. . . . .... S 5.00
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.- Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultnra, y
Jibremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.
Para la adquisición de obras de
venta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria Lic. Fídencio de la Fuente, Universidad &lt;lse Nuevo León, Plaza del Colegio Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

sor de la Liga Evangélica; abandonó tentar lo scuriosos, como para facilitar
el ejército y perenne viajero visitó Po- las artes todas y disminuir el trabajo
lonia, Alemania, Baviera, Holanda, Di~ de los hombres. Causa admiración,
que un hombre a tanta distancia de
namarca, Francia, Italia.
(Viene de la la. Pág.)
Escribe Hoffman: en los círculos nuestra época, pensara con tanta honelegantes sobresa1ia Chandoux, criti- dura, y con tan radical sentido cientiEl Abate Marolles, originario de Poi~ caba a Aristóteles; en noviembre de fico, y anota mas adelante: "dejé entetiers, erudito de fuste, anotó en sus 1628 en Paris, fué invitado por el Car- ramente el estudio de las letras, y rememorias "que sabía de buena tinta denal Bagné a escuchar la conferencia solviéndome a no buscar otra ciencia
que Descartes había nacido en la Ha- de Chandoux; Descartes replicó al que aquella que pudiera hallar en mi
ya. Leroy, su penetrante biógrafo, que conferenciante; argumentando que las mismo." Abandona todo el bagaje culinterpretó sutilmente este espíritu in- ideas capita1es eran idénticas a las de tural, que había asimilado de sus
signe, ha escrito: "Podemos ir a ren- la Escuela, expuestas con términos maestros, y se entrega a la meditación
dir tributo de admiración a la Haya distintos. Por ese tiempo circulaba el para descubrir los nuevos postulados,
sin preocuparnos de ser víctimas de rumor de que Descartes, era Ros-cru- sobre que descansa la filosofía y la
piadoso fraude; las auténticas reli- cense; a su llegada a París, su íntimo ciencja actual.
En su Segunda Parte instaura' las requias de gran recuerdo reposan allí, amigo el Padre Marsane, le hizo esta
precisamente; en la casa turense que pregunta "Es usted ros-crucense"; ne- glas capitales del Método, relegando los
gó pertenecer a esta secta. Descartes preceptos formalistas de la lógica de
el tiempo ha respetado."
se
sentía vigi]ado por Jos J esuítas, y su tiempo, siéndole suficiente para
Contaba un año de edad, cuando
perdió a su madre; Descartes escri- esto Jo hacía sentir el peligro que co- aprisionar e] conocimiento, las normas
bió: heredé de ella una tos seca, un rría ; quizá fué una de las razones pa- metódicas que él propuso a sus concolor pálido que conservé hasta la ra que el filósofo, se radicara en la temporáneos. Primera: No aceptar coedad de veinte años; cosa que hacía Holanda Protestante; refiriéndonos a sa alguna como verdadera sin conoque todos los médicos que me vieron Holanda, escribió Adam: "Lo que más cerla, evidentemente co·mo tal. Segunantes de dicha edad in.e condenaron a Je agradaba en dicho país era su liber- da: Dividir un problema en tantos
tad". Se equivocó el filósofo, porque predios como fuera posible y necesamorir joven.
A los ocho años ingresó al Colegio en Holanda no encontró la tolerancia rio, para su mejor solución. Tercera:
de la Flecha tutoreado espiritualmen- y la Jibertad de expresión, que busca- Comenzar el estudio de los objetos por
te por los J esuítas; que hacía breve ba; los teólogos protestantes, se perca- ]os más senciUos y fáciles, para adetiempo había inaugurado sus cursos. taron de su calidad intelectual; y de- lantarse hasta el conocimiento de los
I
Abandonó el Colegio el año de 1612, a sataron en su contra una campaña sa- objetos más complejos; y por último
hacer en to~o enumera~nes tan comlos dieciséis años fué un alumno indó• turada de violencia.
pletas Y revistas tan ge~rales que esDespués
de
estos
allos
se
inicia
a
la
cil, rebelde, adolescente aún, vivió
abrumado por múltiples interrogacio- tarea fecunda del Cartesio; publica un tuvi ese seguro de no omitir nada. A
nes, que se planteaba la movilidad de pequeño tr atado del "Hombre y del la luz de estas normas metódicas Dessu cspiritu. Al salir de la Flecha, Jo animal"; en 1635 redactó su teoría so- cartes) descubrió nuevos principios
invadió el excepticismo, la duda; Bai- bre la nieve. Años estos no sólo de dentro de la esfera de la geometria y
llet, nos dice qu e en 1613 ; "abandonó fría meditación; también fueron años del álgebra; aplicándolas además a la
sus libros" y se entregó con acusada de pasión, pues inició un idilio con fí sica y a la medicina.
En la Tercera Parte de su discurso
pasión, al conocimiento de la vida Helena Jans, de la que tuvo una hija.
En 1637 publica el "Discurso del afirma; derrumbado el edificio intemundana. Se propuso recorrer Europa y en 1618 se alistó en Holanda, en ).Iétodo" este año significa, indubita- lectual y moral en que babia vivido
el ejército del Príncipe Mauricio de mente la más memorable de las fechas, se hacía necesario fijar reglas provi~
Xassau genial capitán, a quien sus con- de toda la filosofía moderna, compa- sionales de moral a efecto de "vivir
temporáneos admiraban como filó so- rable sólo a la fecha ilustre en que Só- lo mas fe]iz que pudiera". Espíritu
fo y sabio. Causa extrañeza que un io- crates, co nversó por vez primera so- con una gran capacidad de síntesis esYe~ que se educó en ]a r eligión cató- bre el concepto. Epoca agitadisima de lab]ece tr es o cuatro máximas. La 'priJi ca, fuera a mi1itar bajo las banderas Europa, apare ce el "Agustinius" de mera : " Obedecer a las leyes de su país.
d el incrédulo principe de Holanda. Jansenio, qué originó la lucha entre conser vando la r eligión en que Jo insAbandona el ejército; viajero demo- los J esnítas y Port-Royal. El " Cid" de truyeron d esde su niñez; su segunda
niaco, se dirije a Dinamarca, se tras- Co rn eil1e. Años no ayunos de apreta- máxima: En ser en sus acciones lo
lada a Alemaniai visita Dantzig, Franc- da ,,iolencia; Richelieu encarcela en más firme y resuelto que pudiera; su
fort, pasa a Polonia, :Moravia; p or es- la Bastilla a Saint-Cyron, jefe espiri- tercera norma moral era la de tratar
siempre de vencerse a sí mismo y no
tos años se alista en el ejército de :\fa- tual de Port-Royal.
Leroy, en su Filósofo Enmascarado a la fortuna, cambiar sus deseos y no
ximiliano de Baviera. En 1619 Descartes vive oculto en un pueblo de Sua- . re1ata en tCl'minos breves estos años: c1 orden del mundo. No devi e nen
via " donde se vé tocado por la locu- "Las discusiones entabladas eJJ,tre au- esencialmente sus normas morales de
su sentido racional, de su trabazón fi~a", entrega a la meditación, se vuel- tores, las controversias sorbónicas
ve sobre sí mismo, y olvida el mundo acababan con frecuencia en la plaz~ losófica idealista, sino que se sitúa en
exterior descubriendo las ideas capi- de la Gréve, o en los calabozos. Se da- el predio de su humana sensibilidad
tales de su metafísica; Leroy escribe ba a la palabra hereje, significado ~in sujetarlas a un idea]ismo riguroso;
''AJlí nació Descartes antes que en la muy amplio. La menor duda sobre la igual cosa hizo con las ,,erdades de la
Haya, puesto que alli fué donde oyó fé hacia caer el terrible y mortal epí- fé; que las dejó florecer, en el horipor vez primera el llamamiento del teto, sobre 1a cabeza de los impruden- zonte abierto de su misticismo.
tes." Conciencia perspicaz y sensiti- ·
En su cuarta meditación explica los
espíritu de verdad."
Se ha sospechado que los íntimos va, 1a de nuestro filósofo , registra el fundamentos de su metafísica y prueamigos de Descartes eran Ros-crucen- peligro, y acaso fué este el motivo, co- ba la existencia de Dios y del alma.
ses; por estos años visitó con frecuen- mo lo afirman sus biógrafos, de que Adv~erte que el mundo exterior es falcia distíntas ciudades, que eran cen- Descartes, huyendo de este alito de so. inicia sus reflexiones negando la
tros de alquimistas. En 1619 a 1620 cruda violen~ ia, se radicara en Ho- serie de categorías aristotélicas que se
rntrevistó, en ocasiones distintas al landa.
encuentran en el mundo objetivo· duDescartes se muestra inquieto, ner- da inclusive de su cuerpo; " me 1:esolcé1ebre matemático Faulhaber, que era
Ros-crucense ; \Vassenacre, Hogelande vioso, hay un temor hoiido, que devie- vi a suponer que todas las cosas qu e
y Digby, el padre Cliftofón, íntimos ne, de sus confusas cuevas interiores, habian n egado a mi espíritu no eran
amigos del Cartecio, aparecian como temor que se. convierte en espanto más verdade:ras que las ilusiones de
miembros de la secta prohibida. Los cuand o ocurre la condenación de Ga- mis suellos". E n el mar de la duda
que integraban la cofradía, se entrega- lileo en Roma el 22 de jttlio de 1633.
Cartesiana ha y algo que flota insmnerHay en su vida un sentimiento de gible : es ]a vivencia de la duda, que
ban fer vor osamente al estudio de la
medicina que ]a estimaron "como arte discr eta abst ención que se adivina, lo conduce a la verdad de: pienso Juede r emoción" . Dejaban fu era d e la ór- cuand o escribe estas palabras : "Si un go existo; Yerdad evidente, indl ~cutibita de sus acti vidades intelectuales, hombre vale más, por sí solo, que to- bl e Htan firm e :r segura que serían inla reli gión, las Costumbres, ]a Políti- do el r es to de su ciudad, no habría ra- capaces de de-rribar1a todas las supoca y canalizaban sus esfuerzos en el zón para qu erer perderse por salv'ar- siciones mús extravagantes d e los esestudio de la Fí sica, de la Quimica Y la".
cépticos." P ero además de este prinde la Medicina. E n aquella época la
Di scurso d el 11étodo.- E sta obra la cipio capital hay una serie de noci oQuímica se confundía con la alqui- di vide el Cartesio en 6 partes. En la nes inmediatas, suministradas por la
mia. Nota paradójica, justamente en primera habla de las Ciencias en ge- inteligencia natural, qu e me son tan
Suavia, país d e alquimistas, donde na- neral ; anota "que la e1ocuencia tiene evidentes que no puedo negarlas, que
ció Paracelso; región, donde floreció fuerzas y bellezas incomparables; que existen en mi mundo interior-, pero esla le ye nda de Fausto y d e su perro ne- la poesía ti ene cle1i cadezas y du1zuras tas ideas, se dan en mi proceso psicogro, Descartes tuYo la ocurrencia ge- mu y seductoras; que la teología ense- lógico, so n mis ideas innatas, el aprionial de tropezar consigo mismo, dan- 1'ia a ganar el cielo. Donde nuestro fi- ri Cartesiano que después utilizaron
do a luz uno de los pensamientos más lósofo se muestra como hombre de Kant y Husserl para fundamentar sus
fecundos de la humanidad. Después de nu estro tiempo, es cuando escribe es- sistemas filosóficos; claro que en estos
la noche alusinada de Suavia; ingresó tas palabras: "que las matemáticas tie- pensadores, no tienen ya un sentido
a las filas del Conde Buequay que pe- nen muy sutHes invenciones que pue- psicológico; sino que se convierten en
leaba en Hungría contra Gabor, defen- den servir de mucho, tanto para con• objetos ideales que tienen una existen-

1 ,-1
1

cía autónoma en intemporal, independientes, inclusive del sujeto que los
piensa. Con ]as categorías Kantianas,
) f el pensamiento Husserliana, ha dicho un pensador actual, el hombre es
un ente, que se confunde con Dios
mismo.
En esta parte de su discurso del Método el pensador francés, con espíritu
faústico, se plantea y resue1ve, la existencia de Dios, expresa: Hme dediqué
a buscar donde hal¡ia yo aprendido a
pensar en cosa más perfecta de lo que
yo era, y conocí evidentemente que no
podía ser, sino de a1guna naturaleza
que fuera en efecto más perfecta. Cabe preguntarme, por qué sendero transita el fi]ósofo para probar la existencia de Dios? Utiliza para llegar a la
comprobación de la divinidad, el ariste po1er'oso de su lógica impecable,
que también aprendió de sus maestros
de la Flecha; o es una realidad superior que está en su conciencia como
vivencia inmediata. Después, anota:
de tal manera resu]taba que había sido puesta en mí, - se refiere a la idea
de Dios- por una naturaleza que verdaderamente fuera más perfecta, de lo
que yo era, y hasta que reuniese en sí
todas las perfecciones de que podia tener idea; es decir, en una palabra, que
fuese Dios. Entonces el concepto infinito eterno e inmutable que es Dios,
no lo busca, ni lo ha aprendido a pensar, sino que lo Ueva en su conciencia,
como experiencia íiimediata.
En su quinta parte del Método realiza una somera síntesis de su Tratado
del Mundo o de la Luz, que no se atrevió a publicar. Escribe: "más como
he tratado de explicar los principales", se r efiere a las verdades en un
tratado que ciertos consideraciones
me impid en publicar. Habla en este
apartado brevemente de su libro que
rotuló NTralado del Hombre".
Es sabido que en la época de Dercartes, Galileo, Keplero, Harvey, explicaban la físi ca a través de los conceptos de casualidad y de mecanicisM
mo ; pero el punto de apoyo de su filosofí a mecanicista, - afirma Hoffmanestá en S\I teoría de la percepción sensible. El mundo objetivo, es para el
pensador francés, un mundo de fenómenos de tal naturaleza que en el fondo, de cada uno de ellos, opera una
secreta ley matemática-mecanicista.
En la última parte de su obra, establece normas para una eficiente investigación de la Naturaleza.
TRATADO DE LAS PASIONES
En el articulo segundo de su tratado dei las pasiones, Descartes anota:
"considero también que no hay sujeto que obre en nuestra alma tan inmecliatamente como el cuerpo, al que está unida, y en consecuencia debemos
pensar, que en lo que en ella es pasión, en é1 es acción. Uti1iza el Cartesio, un criterio distinto al que aplica
el estudio d e la Naturaleza en ésta.
Reconoce el filósofo, una especie de
interacción entre el cuerpo y el alma ;
no son dos entidades radicalmente separadas ; pero si dos realidades irreductibles: el cuerpo y el alma. El cuerpo como materia está r egido por leyes
mecáni cas; pero en su explicación del
alma, y de las ideas innatas, que residen en aqu e1Ja, no aplica un criterio
cicntifico .
El cuerpo nd muere porque el alma
se ausenta de él, sino que el alma lo
aband ona cuando el cuerpo queda reducid o a una máquina inservible. Las
dos substancias viven en comunidad
r el cuerpo se comunica con el alma
de una maner a superfi cial, expresa :
lo más importante es que las partes
más vi vas y sutiles de ]a sangre, enrarecidas por el calor en el corazón, entran, sin cesar en gran cantidad en las
cavidades del cerebro. Estas partícu-

(Pasa a la Pág. 6)

•

'

�Diario de Viajes
(Continúa)

ENERO 23
DE MAMULIQCE AL RANCHO
DE PALO BLANCO
El 23 de Enero, despues de una noche muy fresca, salimos para el Rancho de Palo Blanco. En la orilla del
camino encontramos una india jóven
que había venido á ver pasar los carruajes; pero no estaba sola, que la
custodiaban, no á mucha distancia,
dos indios armados de sus fusiles, y
ocultos en el bosque.
El camino está trazado sobre un pla•
no sensiblemente inclinado al N.E. por
medio de un valle cubierto de bosque,
y rodeado de montañas calcáreas, que
tienen sus cimas redondeadas y cubiertas de una vegetación hervácea.
En el valle se encuentran en abun•
dancia el maguey, la yuca americana,
algunas endójenas arborescentes, y dos
ó tres especies de Mimosas, de las que
la mayor parte habían florecido y
fructificado. Ninguna cementera ni in•
dicio de agricultu.ra, observamos sobre
el camino. Este es muy pedregoso, y
tan estrecho, que nuestros carruages
no podían pasar. El suelo de todo el
valle está formado de la misma Pudinga que vimos en Monterey, y entre las
piedras rodadas se encuentran Cuarzo,
Jaspe y Calcedonia. A nuestra izquierda teníamos la cordillera, y á nuestra
derecha solo uno de sus ramales. Cuando llegamos á Palo Blanco, el alojamiento que se nos tenia preparado, y
en el que pasamos la noche, fué la Cárcel, la cual aunque en parte sin techo
_v todo lo restante amenazando ruinas,
era mucho mejor que los jacales que
habitan los pobres rancheros encargados de cuidar los ganados que alll se
crian. Abundan tanto los coyotes en
estos paises, que en tiempo de las matanzas, se meten como en Vanegas,
hasta dentro del rancho, á comerse los
despojos que encuentran.
ENERO 24
DE PALO BLANCO A BOCA DE
LEONES
El veinticuatro partimos para Boca
de Leones. Las montañas que limitan
el valle, presentan el mismo aspecto
que las de ayer: su dirección lo mismo que la del valle, es de N. á S., con
algunas variaciones: al E. del pié de
las montañas, se desprenden pequeños
contrafuertes y pequeños montrs aislados; pero jamas se alejan de la cadena á que pertenecen. Dichos contrafuertes por ámbos lados del valle,
conservan una dirección mas ó menos
inc1in8da hacia el N., de manera que
forman un ángulo mas ó menos agudo
con la cordillera de que se desprenden. Algunos se internan en el valle
corno una milla; pero ni los mas es tensos pasan jamas la sériei de montes aislados que están en una direccion paralela á las montañas. En todo nuestro camino solo encontramos dos arroyos, en los que vimos aun la Pudinga
de que hemos dicho está formado el
piso del valle, y el aspecto físico del
pais enteramente igual al de ayer.
Como dos millas ántes de llegar á
Boca de Leones, encontramos una nueva escolta de militares de presidio, que
venían á recibir al señor general. El
vestuario y montura de estos dragones,
contrastan con el de las demas tropas
de la República. Algunos soldados que
habían venido de correos, solo habian
dado una idea imperfecta de esta caballería. Cada soldado posee uno ó

dos caballos (segun su reglamento deben tener siete caballos y una mula
por plaza), y como hay siempre una
remonta &lt;letras de las compañías, el
tercio por lo ménos de su fuerza, se
ocupa en su custodia. El equipo es
generalmente muy pesado: llevan un
fusil, y algunos una carabina incómoda, en una accion contra tropas arr~gladas, pero que les son estremadamente útiles para la caza, cuando en
los desiertos han agotado sus provisiones. El soldado presidia! lleva sable, pero no pistolas, y tampoco lanza,
porque la esperiencia ha demostrado
que en regiones cubiertas de bosques
y de chaparrales, la lanza sirve mas
bien de embarazo que de otra cosa.
Cada individuo que va á hacer una escursion cualquiera, lleva consigo, y
sobre el mismo .caballo que monta, todas las provisiones necesarias para no
morirse de hambre en los desiertos que
va á recorrer. Estas tropas hacen servicio en la frontera 1 y protegen las poblaciones limítrofes contra los indígenas, buscando mantenerlos en paz, por
fuerza ó amigablemente. En 10 de
Septiembre de 1772, espidió el rey de
España un reglamento particular para
el servicio de estas tropas. Este reglamento, err que se nota la profundidad
de los conocimientos de sus autores,
fué dirigido hácia su verdadero objeto, pero ha sido poco seguido; y cuando en tiempo de, los españoles se observaba con rigor, las tropas presidiales estaban florecientes. Despues de la
independencia, las numerosas revoluciones •que se han succedido, han desmoralizado completamente estas tropas
que hasta aquella fecha no carecían de
mérito, pero que en el día se encuentran sumergidas en la mayor miseria
y abandono. En 1833 babia compañías
á quienes se debian de 30 á 40.000 pesos de sueldos atrasados, y el comandante general se vió obligado á licenciarlas, por la pobreza del tesoro público.
Cerca de Boca de Leones, la cordillera del O. se hace de mas en mas escarpada, y sus flancos están cubiertos
de pinos que los vecinos de aquella
villa cortan para sus construcciones.
A la entrada de la población hay un
arroyo que nace de las montañas de
que hemos hablado, y es uno de los
tributarios del Rio Salado, que se reune al Rio Grande, abajo de Revílla.
'sobre sus orillas (del arroyo) hay una
activa vegetación. Boca de Leones,
llamada nuevamente Villa de Aldama,
es una población de 2310 habitantes.
Las casas no son mal construidas: hay
un hospicio de Guadalupanos de Zacatecas, y el que servia de punto de
descanso á los religiosos de la misma
órden, que en clase de misioneros iban
y venían a Tejas. La iglesia es bastai
pero sin elegancia. En el distrito de la
villa se cuentan diez y siete minas al
N.E. de la sierra del O., y á cinco ó
seis leguas de la población. t,. principios del último siglo producían múcha plata; pero desde el año 1740
principiaron á cargarse mucho de plomo . Desde esta época los habitantes
lle,·an este metal á Durango, Zacatecas, y Chihuahua, en donde lo venden
IJrontainente. En nuestros dias no se
trabajan sino cuatro minas, que dan
anualmente cerca de 12.000 arrobas de
plomo, que se venden en la feria del
Saltillo 1 y de las que se saca una poca de plata, segun dicen, cargada de
oro. En Boca de Leones hay una díputacion de minería, y los pobres únicamente son los que se ocupan en estraer el metal de que hemos hablado.
En las inmediaciones de 1a villa, hay
una pequeña colina de caliza que puede muy bien servir á la litografía. Visitando unos hornos abandonados de
fundición, encontramos un pedazo de
hierro pardo ocráseo. La principal riqueza de esta jurisdiccion, consiste en
la fahricacion de cerca de 900 arrobas

de vino mescal, anualmente. Los lipanes, de paz ó de guerra, impiden, por
sus robos, que estos vecinos se dediquen á la cria de ganados y á la agricultura. Las siembras anuales son muy
pequeñas, pues las cosechas de maiz se
gradúan, cuando mucho, en 1500 fa.
negas, término medio anual. Respecto
á los ganados, se cuentan, á lo mas,
4500 cabezas de toda especie. Encontramos en las orillas de Boca de Leones, el Cactus, cubierto de cochinilla,
como lo habíamos visto en Monterey;
y desde Saltillo, ya no toma esta dicotyledona un aspecto arborescente.
ENERO 25
DE BOCA DE LEONES A LA
HACIENDA DEL CARRIZAL

das, susceptibles de ser interceptadas
en caso de guerra. Las puertas de todas las casas caen hácia el gran patio
de que hemos hablado, con lo que se
logra, no solo el que todos los individuos que habitan en una hacienda estén reunidos, sino el enemigo tiene
ménos entradas. Cada individuo de estas haciendas debe estar armado; y
cuando son atacados, se defienden desde las azoteas. Hace muchos años que
los indios no vienen al Carrizal; pero
en 1824 y 1825, mataron algunos labradores, tres leguas al N. de la hacienda.
El valle del Carrizal es mas ancho
que largo, y se dirige de N. E. á S. O.,
con algunas pequeñas variaciones. Al
S. está abierto por el lado de Boca de
Leones, y al N. casi en todas ·direcciones. El ramal montañoso que lo limita al E. se termina, no léjos de allí,
despues de haber serpenteado por el
llano. El muro occidental 'y el N. O.,
está formado por un gran brazo de la
Sierra Madre, de que hemos hablado,
y es de formacion enteramente diversa
á la de su lado opuesto. La llanura
comprendida entre estas montañas,
tiene como tres leguas de ancha, y presenta pequeños montes aislados, como
los volcánicos que se observan en el
valle de Toluca; pero éstos son graníticos y dignos de observarse por su
disposicion sobre el grande eje del
valle, asi como por su naturaleza. La
vegetacion de este valle es bastante pobre: por el lado de Boca de Leones está cubierto de Yuca, de Mimosas y del
Zygophillum resinosum, que enteramente había desaparecido desde la Sierra de las Mitras, junto á Monterey. El
terreno cortado por arroyos, dejaba
descubrir la Pudinga de que hemos
hablado: su superficie estaba cubierta
de Aloes y desprovista de Gramíneas.
Por el lado de la hacienda, y por el
del parecido al de Lampazos, solo se
encontraban el Cactus, el Zygophillum
resinosum, el Toloache, algunas Leguminosas, y ninguna planta hervácea.
A pesar de esta aparente esterilidad,
en estos terrenos se mantienen numerosos ganados: las vacas, los caballos,
las cabras y los carneros, se alimentan
de las pencas espumosas de la Raqueta, con lo que engordan demasiado.
Todos estos animales tienen el instinto de quitar las espinas con sus pier•
nas, por lo que se ven frecuentemente
muchos animales cojos.

La mañana del 25 nos pusimos en
marcha para la Hacienda del Carrizal,
y en el tránsito pasamos por el pueblo
de Tlaxcala, en el que fué recibido el
señor general por la municipalidad de
dicho pueblo, al son de una mala mú~ica, de repiques, y en medio de porcion de gentes que se reunieron frente
á la casa de las autoridades. La poblacion de este pueblito se compone de
indígenas descendientes de los antiguos tlaxcaltecas, amigos fieles de Cor•
tés y de sus compañeros, y de algunos indígenas convertidos de B o ca
de Leones: los primeros todavia recuerdan con orgullo su noble origen,
las prerogativas que les concedia el
rey de España. Ellos cultivan la tierra,
conocen bien el sistema de irrigaciones, hacen piloncillo, vino mescal, y
son muy dedicados á los fuegos de artificio; pero su principal industria
consiste en curtir pieles para suelas.
El pueblo está situado al pié oriental
de la cordillera, cerca de una grande
garganta abierta entre rocas escarpadas. Por el censo que el alcalde puso
en manos del señor general, supimos
que la población se componia de 1984
almas.
Continuamos nuestra marchai y después de haber pasado un bonito valle
comprendido entre montañas poco elevadas y desnudas, nos dirigimos al N.
E., hácia el cerro del Carrizal cerca
del cual se encuentra la hacienda del
mismo nombre. En la cadena de montañas del E., y que se dirige de N. á S.,
se notan las montañas de la Espantosa,
y en la del O. la cordillera, que dirigiéndose al N., se inclina un poco al
(Continuará)
O. El cer-ro del Carrizal, con sus picachos de granito, y la Sierra de Candela, hacen parte de la cadena que se
prolonga hasta las inmediaciones de
Nuevo-México. En esta misma cordillera y cerca de Santa Rosa 1 se encuentra (segun las noticias dadas por un
(Viene de la Pág. 5)
militar de presidio que acompañó al
norte americano Robinson en sus viages de descubrimiento) entre las. hor- las viv~s y sutiles de la sangre son las
das salvages, un pequeño lago de mer- que constituyen los espíritus animacurio llamado por algunos españoles les éstos son de una movilidad sorLaguna de la Plata, y á la que los indí- pr~ndente, no estacionados en el cegenas dan un nombre equivalente. Los rebro, sino que saltan de las distintas
comanches aseguran igualmente que en partes del cuerpo produciendo el moella hay dos volcanes, uno de aire y vimiento en los nervios y en los múscuotro de fuego. Estas localidades, aun- los. El alma influye también sobre el
que apenas se conocen, no hemos po- cuerpo, localizando de preferencia
dido reconocerlas por los muchos ene- aquélla en la glándula Pineal, que se
migos indígenas que las habitan, y no encuentra a 1llitad del cerebro.
En el alma se originan nuestros penhacemos mas que referir lo que se disamientos,
siendo éstos de dos génece de ellas en el país.
Llegarnos á la Hacienda del Carri- ros: " unos son las acciones" del alma,
zal, y en ella fuimos tan bien recibi- o voluntades, que devienen directados, como hospedados y servidos. Es- mente de aquella; y otros son las pertas haciendas limítrofes de las regio- cepciones o conocimientos de todas
nes invadidas por los indios, tienen clases que se hallan en nosotros, Y
una forma particular, comun á todas constituyen nuestras pasiones. Las volas misiones, y en general á todos los luntades son de dos clases: cuando se
establecimientos espuestos á las inva- enfoca nuestro pensamiento a un obsiones de los pueblos nómadas. Cada jeto inmaterial, o cuando queremos
hacienda tiene su iglesia, y las casas amar a Dios. esta es una acción del alde los propietarios y los jacales de los ma que terillina en ella; las otras son
sirvientes están dispuestas de mane- acciones que activan nuestro cuerpo,
ra que forman un ,,asto patio cuadra- como la voluntad de pasear, que pone
do, el que solo tiene una ó dos entra- en movimiento nuestro cuerpo.

Renato Descartes

TIE LA UNIVERSIDAD

Salvador Toscano

NCE\'O MANDATARIO

de López Velarde. Las investigaciones
estéticas le llevaron a través de templos subterráneos y de jardines aéreos.

El dia 4 del mes en curso se declaró
inaugm·ado un nuevo lapso de Gobierno con motivo de la toma de Posesión
del Dr. Ignacio Morones Prieto, que
cumplirá su sexenio gubernamental de
1949 a 1955. El nuevo gobernante tiene
en su abono el haber perfeccionado sus
estudios galénicos en la Universidad
parisiense, aplicándose a las ciencias
quirúrgicas y el haber ejercido un
próspero r~ctorado en la hermana Universidad de San Luis Potosi.
Estas circunstancias permiten augurar" que los destinos de esta Casa de
estudios entrarán en período de mejoración, ya que el Dr. Morones Prieto tuvo oportunidad de conocer inveterados y angustiosos problemas económicos y académicos de las Universidades de la provincia mexicana.

ria, El Colegio de l\léxico, Editorial
Fondo de Cultura Económica y Editorial Porrúa, S. A., instituciones todas
que· expusieron sus ejemplares en la
Exposición de Libros Mexicanos de
Historia, que ilustró el Primer Congreso de Historiadores de México y de los
Estados Unidos, celebrado en esta ciu~
dad del 4 al 9 de septiembre próximo
pasado.
REVISTA UNIVERSIDAD
La Revista semestral "UNIVERSIDAD", órgano de la Univ~rsidad de
Nuevo León, aparecerá en breve presentando trabajos de carácter educativo, científico, artístico y literario, escritos por los señores Eduardo Aguirre Pequeño 1 J eannot Stern, Rafael Heliodoro Valle, Raúl Rangel Frías, Francisco 111. Zertucbe y Alfonso Reyes
Aurrecoechea.

CONFERENCIA
CONCIERTO
A propuesta de la Embajada de
Francia en nuestro país transmitida a
través de la Alianza Francesa de esta
ciudad 1 el arquitecto e ingeniero francés Gastón Bardet sustentó una conferencia en el Aula Magna "Fray Servando Teresa de Mier" sobre el tema:
Origen es y Desarrollo del Urbanismo",
habiendo concurrido a este acto una
nutrida asistencia de catedráticos y
alumnos de las Facultades de Ingenieria y Arquitectura y Escuela de Artes
Plásticas, distinguidos profesionistas
de la localidad y elementos de la Alianza Francesa de Monterrey.
La conferencia estuvo ilustrada por
placas cinemáticas y gráficos, empleimdose para esta objetivación modernos a,paratos de projección y sonido. Esta exposición fué nitidamente
vertida al castellano por la hermana
\lel conferenciante.

[

r

~

1
1

r

NUEVO RECTORADO

•

t

En el curso del presente mes el Gobierno del Estado ratificó la designación de Rector de la Universidad en
la persona del señor Lic. Raúl Rangel
Frias, quien desde el mes de mayo próximo pasado venia cubriendo el intetinato rectoral durante el término preconstitucional.
El nuevo funcionario lleva el propósito de reformar sustancialmente normas administrativas y académicas, elevando así el medio universitario al tono de las más prestigiosas Universidades americanas.
BIBLIOGRAFICA
El Dr. Daniel ]a; Rubín de la Borbolla, Director de~ Iuseo Nacional de
Antropología de México, y
to amigo
de esta Casa de Estudios, a la que le
ha dispensado año por año muy prestigiosa ayuda, gestionó y obtuvo un
acervo de ciento ochenta y tres obras
históricas en favor de nuestra Biblioteca universitaria.
Estos ejemplares provienen de las
siguientes instituciones, a saber, Secretaria de Educación Pública, Secre~
taria de Relaciones Exteriores, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Instituto Panamericano de Geo~
grafia e Historia, Universidad Nacional Autónoma de )léxico, Facultad de
Filosofía y Letras, Archivo General de
la Nación, Archivo Histórico de Hacienda, Congreso llexicano de Histo-

•

El notable violinista mexicano Elías
Breeskin ofreció en 'el Aula Magna universitaria "Fray Servando Teresa de
~.fier" un concierto de música clásica,
ilustrado cdn las más excelsas producciones artísticas de los clásicos de la
música universal. Lo acompall.ó en el
piano el Maestro regiomontano David
C. García.
Este acto cultural fué auspiciado por
el Departamento de Acción Social de
la Universidad.
TERNAS UNIVERSITARITAS
Con motivo de la renovación que la
Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León establece. para el ejercicio de un próximo periodo universitario en las direcciones de Facultades,
Escuelas y dependencias no administrativas, así como en las personas de
los representa,ntes de las Juntas Docentes y Sociedades de Alumnos, el Consejo Universitario, por lo que hace a
las dos primeras clasificaciones, procedió a la organización de las nóminas
del Personal aludido, habiéndose enviado al Gobierno del Estado la documentación requerida por dicha Ley.
Con antelación, las Juntas de Maestros y las Sociedades de alumnos habían, a su vez, celebrado las reuniones
de rigor remitiendo al propio Consejo
los candidatos de sus respectivos organismos que, desde luego, tomaron
posesión de su encargo.
MESAS Dlt ECTIVAS

11
Las organizaciones estudiantiles que
funcionan en las Facultades y Escuelas
u.ni versitarias, acatando las disposiciones reglamentarias respectivas, se congregaron para celebrar la renovación
de su personal directivo, que fué elegido simultáneamente a la elección de
los Consejeros universitarios que en
número de once representarán al estudiantado en el seno del próximo Consejo Universitario.
PINTURA MURAL
La naciente Escuela de Arles Plásticas, dependiente del D. A. S. U., que
ha estado iQ.crementando el volumen
de su alumllado ha puesto en vigencia
1a enseñanza de la pintura mural, en
cuya actividad participarán los más
aventajados alumnos de esta incipiente institución.

•

(Viene de la la. Pág.)

Tuve el privilegio de llevarle dos veces a Copán. Ya la había conocido; pero no se cansaba de quererla, de atisbarla. Creo que repartió besos equidistantes entre cada una de las estelas mayas, cuando la luna estaba en toda su
pureza. Fuimos después a Comayagua
en donde hay un Nazareno que hace
sufrir a los que le contemplan en ]a penumbra y unas joyas de la más pura
plata colonial 1 y una ciudad que tiene
melancolía, campanas y azahares. Nos
daba explicaciones como un maestro a
quien le eran familiares tales cosas;
pero a Ja vez iba descubriendo caminos del conocimiento, para un libro
que estábamos preparando: "Arte en
Honduras". Y en nuestra Universidad
del Padre Reyes, en donde le improvisamos un sitial para escucharle, nos regaló conversaciones que para todos
fueron revelación, porque tenia sabiduria con gracia, esplendor de sencillez. Ese esplendor que llevan los que
han viajado entre los siglos y las pátinas, las frentes de los dioses abolidos y las rosas inmortales.
Su memoria era inexhausta; s1,1 ironía, suave finir. Pero lo más envidiable era su afán de superación, su modestia creadora, el orden que había
puesto en sus ideas y sus archivos para la obra que babia iniciado. Como
si se hubiera propuesto dominar -¡algún día! - el panorama estético de
México, ascendía eón lento paso seguro por una escalinata que a los lados
mostraba cabezas de serpientes y en el
tope un altar constelado de jades.
En uno de los cronistas del México
precortesiano hay un mito siniestro:
cuando el agua se desborda desde los
cielos y se hace la tragedia sobre los
hombres, es porque en la intimidad del
paraíso nahoa, en un sitio entre los
volcanes gemelos, los duendes de la
lluvia, los tlaloques, han empezado a
romper los c · ntaros en que está reco•
gida la Hnvia. La profecía se ha cumplido, pues los duendes nefastos, mientras se entretenían con sus juegos, desencadenaron la niebla en torno de la
nave que conducía desde Oaxaca, irresistible imán, a uno de los que jugaban
con ellos. entre las brumas del conocimiento.
Tal fué Salvador Toscano, uno de
mis mejores amigos, para toda la vida.
El mexicano que había en él, era del
más fino abolengo: callado y cordial,
a veces áspero a la simple vista, J)ero
con un manantial de ternura que no se
cansaba de dar. Todos los que apreciarnos su elegancia interior, su distinción, su diilfano optimismo, seguiremos sintiéndole muy cerca de nosotros,
en ese diálogo que sólo podrá interrmnpir la muerte.
Washington, D. C. - 1949.

Puesto ya el Pie
en el Estribo ..
(Viene de la Pág. 2)
ñida y con trenzas iguales; verdad es,
no traía más de dos, porque se le venía a un lado Ja valona por momentos,
y el traía sumo trabajo y cuenta de enderezarla; llegando á nosotros dijo:
¿ Vucsas mercedes van á alcanzar al-

gún oficio ó prebenda á la Corte, pues
allá está su Ilustrísima de Toledo y su
Magestad ni más ni ménos, según la
priesa con que caminan, que en verdad que á mi burra se le ha cantado
el victor de caminante más de una vez?
A lo que respondió uno de mis compa~
ñeros: el rocin del Señor Miguel de
Cervantes tiene la cu1pa desto 1 porque es algo qué pasilargo, Apénas hubo
oido el estudiante el nombre de Cervántes, cuando apeándose de su cavalgadura, cayéndosele aquí el cajín y allí
el portamanteo, que con toda esta autoridad caminaba, arremetió a mí, y
acudiendo á asirme de la mano izquierda, dijo: Sí, sí, este es el manco sano,
el famoso todo, el escritor alegre, y finalmente el regocijo de las Musas. Yo
que en tan poco espacio vi el grande
encomio de mis alabanzas, parecióme
ser ~escortesía no corresponder á ellas
Y asi abrazándole por el cuello dond~
le -eché :\ perder de todo punt~ la valoD.a, le dije: :Ese es un error donde
han caido. muc~os aficionados igno
rantes; Y&lt;?, señor, $OY Cervántes, pero
no el regocijo de las Musas, ni ningUna de las denás baratijas que ha dicho
vuesa merced : vuelva á cobrar su burra y suba, y caminemos en buena conversación lo poco que nos falta del camino: hízolo así el comedido estudiante, tuvimos algún tanto más las riendasi y con paso asentado seguimos
nuestro camino, en el cual se trató de
mi enfermedad, y el buen estudiante
me desahució al momento diciendo:
Esta enfermedad es de hidropesía, que
no la sanará toda el agua del mar
Océano que dulcemente se bebiese:
vuesa merced, señor Cervantes, ponga
tasa al beber, no olvidándose de comer, que con esto sanará sin otra medicina alguna. Eso me han dicho muchos, respondí yo, pero asi puedo dejar de beber á todo mi beneplácito, como si para solo eso hubiera nacido;
mi vida se va acabando, y al paso de
las efemérides de mis pulsos que á más
tardar acabarán su carrera este domingo, acabaré yo la de mi vida. En fuerte punto ha llegado vuesa verced a conocerme, pues no me queda espacio
para mostrarme agradecido á la volun~
tad que vuesa merced me ha mostrado: en esto llegámos á la puente de Toledo, y yo entré por ella, y él se apartó
á entrar por la de Segovia. Lo qu~ se
dirá de mi suceso, tendrá. la fama cuidado, mis amigos gana de deciUo, y yo
mayor gana de escuch'allo. Tornéle á
abrazar, volvióseme á ofrecer, picó á
su burra, y dejóme tan mal dispuesto
como él iba caballero en su burra,
quien había dado gran ocasión a mi
pluma para escribir donaires, pero no
son todos los tiempos unos; tiempo
vendrá, quizá; donde anudando este
roto hilo, diga lo que aquí me falta, y
lo que sé convenía. Adios gracias: a,dios
donaires: adios regocijados amigos,
que yo me voy muriendo, y_deseando
veros presto contentos eh la otra vida."
4

Después de cuatro días de la µedicatoria del Persiles, murió Cervantes:
el veintitrés de abril de 1616, rodeado
de algunos de los suyos, y auxiliado
espiritualmente por el clérigo Francisco Martínez Marci1la, albacea del
ingenip alcalaíno, dueño de la casa
donde falleció Cervantes y confesor de
las monjas trinitarias.
Al día siguiente de la infausta fecha, vistiendo el hábito de la V. O. T. y
con la cara descubierta, como lo prescribe el ceremonial franciscano, fué
llevado por sus hermanos de· religión
aJ convento de las monjas 1rinitarias
de la ca11e de Cantarranas, en donde
fué inhumado.
La pósteridad ignora el lugar de su
sepultura.

�libremente en estas o!,ras con In seguridad del hombre que vive cabalmente
en su época y desde ella lanza sus ideas
para presentar los temas bíblicos.

Tránsito de José
Clemente Orozco
(Yiene &lt;le la Pág. 5)
se consume en su propio fuego, el fuego que le hace sentir las convulsiones
de una vida en que ha de alentar por
fuerza el poder de su espirilu.
•
JnYita&lt;lo t•specialmente por los directivos del .\luseo de Arte .\loderno de
Xuern York, Orozco pintó seis tableros moYibles bajo el título de "Dive
Bomber" (avión bombardero de picada), hacia el año de 1940, con motivo
de la exposición denominada "20 Siglos de Arte .\lcxicano". Cada uno de
estos tableros puede figurar separado
de los demás porque constituyen organismos plásticos independientes. El
gran artista aprovechó las formas del
maquinismo industrial moderno para
dar mayor elocuencia a las imágenes
que, a modo de metáforas, dan a entender la angustia de la humanidad
contemporánea.
En Jiquilpan, 11ichoacún, en ese
mismo año de 1940, realizó Orozco las
1,inturas murales de la Biblioteca "Gabino Ortiz", én el edificio que antiguamente fué iglesia. En la parte principal, el ábside, está pintada la alegoria de la nacionalidad mexicana, compuesta en el centro de un enorme triángulo formado por un tigre, en la parte baja, cuyo cuerpo sirve de base y
que avanza sobre un campo erizado de
nopales; una figura de mujer en actitud ele majestuosa dignidad y una enorme águila en cuyo cuerpo se enrosca
el reptil que pretende ahogarla. Detrás, una pantera se lanza violentamente desde lo alto en fiera actitud y, a
uno y otro lado, tres figuras caricaturescas empuñan sendas carabinas v un
serafín vuela por el espacio. En el fondo, pre~idienrlo todo &lt;'1 conjunto flota
el pabellón nacional. En las paredes
laterales aparecen las siguientes pinturas todas en negro sobre fondo blanco: LA ~IASA, donde supuestos personajes, todos ellos armados de garrotes,
lanzan piedras, enarbolan banderas y
enseñan sus bocas a modo de cabezas;
EL F'l!SILADO que, después ele cavar
un hoyo, cae dentro de él y le sirve
de sepultura; luchas de guardias rurales y campesinos, que se resueh-en a
machetazos; LAS ACOHDAD.'\S muestran con lujo de crueldad su injusto
trato a los infelic&lt;'s campesinos; LAS
FllEHZAS BHl1T.\S se desencadrnan
simbolizadas por caballos que rrlinchan y se agitan; LOS FUSILADOS,
cuyos cul'rpos se retuercen de dolor al
recibir la descarga implacable y el humo dl' éstas llena de hondo dramatismo la escl·na; y el campo de batalla,
ilespués ele la refrieg~. sobret·oge el espíritu por la dl'solación y la muerte.
0

En 1941. José Clemente Orozco trahnjó l'l\ los muros clel nuevo edificio
ele la Suprema Corte de .Justicia de la
Xoción. donde desarrolló diversos temas: LAS nIQt:EZAS XACIOXALES,
LA Jl'STICIA Y EL l\IOYI:\IJF-:-;To SOCIAL DE LOS THABAJADOHES. Orozro n1eh-e a dar, en estas pintur:1s, toda
la concepción rscalofriante y desgarradora tld mundo de formas que se agito en MI intt•rior. Los colores utilizados
por el artista contribuyen a la expresión general de las obras y éstas se resuel\'cn armónicamente. de conformidad con la arquitectura del edificio.
Las pinturas al frrsco que l'i pintor
tapatío ha realizado en la Iglesia del
Hospital de Jesús durante los años de
1942 n 19H, constituyen una elc\'ada
contrihuci:?m del arte mi.lxicano al nrte
uniwrsal. El gt•1iio &lt;le Orozco campea

La obra mús reciente de José Clemente Orozco fué realizada durante el
aüo de 1948. En la Escuela Xacional
de .Maestros pintó los grandes murales
que han sido considerados como el suceso mits importante de los últimos
tiempos. La pintura ejecutada sobre el
muro parabólico, &lt;le concreto, del teatro al aire libre de esta institución
educati\'a representa una superficie de
más de trescientos ochenta metros cuadrados. Está realizada por el procedimiento que utiliza el silicato de etilo
como aglutinante de los pigmentos para aplicarlos directamente sobre el muro de concreto y, por primera yez en
la historia de la pintura en .\léxico se
han aplicado, como recursos de expresión, metales como aluminio, acero
inoxidable y latón, sobre algunas de
las figuras principales del mural. La
pintura representa el triunfo del espíritu. Por medio de grandes formas
geométricas, líticas y metálicas el pintor emplea como elementos de composición el águila y la serpiente, representativas de la tierra mexicana, la vi-•
da Y la muerte; un hombre, con la cabeza envuelta en las nubes, que asciende una escala gigantesca, simboliza la perenne lucha de la humanidad
por superarse y escalar los más altos
estadios de la cultura y una mano puliendo la piedra condensa el ideal de
la educación del pueblo. Los dos tableros que estún a la entrada del edificio muestran al pueblo que se acerca
a las puertas de la escuela.
En la nuenl sala de la Reforma y el
Imperio del ~luseo ~acional de m·storia, de Cha¡mltepec, Orozco ha pintado
una de sus obras más impresionantes.
La figura serena del Benemérito Juárez, nimbada por el fuego, es la condensación de las luchas del pueblo por
lograr un mayor beneficio colectivo.
En la parte inferior aparece el cadáYer amortajado de 1laximiliano que es
llevado a cuestas por los intervencionistas y algunos miembros del clero,
traidores a las instituciones que representaban a la República. A uno de los
lados de la figura del Benemérito se
destaca la imagen del clero, personificada por un individuo CUYO rostro
está desfigurado por la ambición, la
codicia, la falsedad y la corrupción;
tiene garras en pies y manos y de su
cuello pende una cadena a modo de
rosario en cuyo extremo tiene un anzuelo, suplantación irónica del crufijo
que, mús que para sal\'ar almas, sine
para atraparlas y someterlas a su ciega
Yoluntad. Un soldado republicano, con
los ojos cerrados blande una antorcha
y arrebata la cadena al monstruo que
muestra en su impotencia sus tenebrosos instintos y sus resentimientos inútiks. Al otro extremo t·stú el pueblo cuyos hombrrs mantienen con sus armas
las ideas inman·esiblcs del Derecho v
de los Supremos Poderes.
·
Orozco penetró con profun,lo sentido érítico por entre los tristes vericuetos de ltts falseda&lt;ks sociales v las
equivocaciones y contradiccione~ de
d&lt;' un mundo que se precipita hacia el
ocaso. Su pintura es la Yisión clescarnada dl' todas las realiclades humanas
y supo encontrar, en los fríos símbolos y en las , irns imágenes. las mús fieles expresiones de su dim&lt;'nsiún interior. Xos ha tkjado, como herencia
pn•cios:i, la ar((uitertura perfecta de
una obra cuya unida&lt;! espiritual es un
destello de la conciencia de nurstra
época.
Jost• í.leml·ntc Orozco, muerto. principia d recorrido inacalrnbl&lt;' de los
c¡m• se repliegan en los brazos &lt;k la in-

mortalidad. Toda su obra pcrmanecerú sellada por la admiración y &lt;'l respeto del mundo, porque los alientos
((Ue de ella emanan tienen C'I vigor que
sólo saben infundir los elegidos, los
grandes rcvolucionnrios del arte, los
que saben abrir las almns hacia las dimensiones espaciales del espíritu. Xo
l'S un.1 muerte la suya, antes bien. representa l'I elocuente signo de una Yictoriosa resurrección.
Jost• Clemente Orozco. insigne Jlaestro, esclarecido ciudadano del arte: todos los mexicanos honrarán tu memoria y &lt;'llos mismos se encargarán de colocarte en el Jugar ele los que han sabido triunfar sobre la muerte por la
grandeza de su corazón. Quede, pues,
para los siglos, la presencia inmaculada de tu espíritu. presa en la espléndida
superficie de los muros y quede también, para los que vienen, el mensaje
grandioso de tu gran sentido de humanidad. :Xo mueren nunca los que
convierten sus días en una contienda
sostenida con gran afán para perpetuar sus grandes excelencias. Como en
la alta estrofa del poeta:

¡Xo propale la muerte su victoria!
Si hay un vigía en el fanal que vierte
perenne lu: en vida transitoria;
si el verbo se difunde y se convierte
en el propio guardián de tu memoria
¿dónde está la i,ictoria de la muerte?

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector

Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario

Prof. Antonio Moreno
Secretario, Encargado del Departamento de Acción Social Universitaria
Prof. Francisco M. Zertuche
Jefe de la Sección Editorial
Prof. Francisco .\f. Zertuche

ARMAS Y LETRAS
Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo León.
1:-:DICADOR:

Profesión de
Eéonomista
(\'iene de la Pág. G)
do con sus nptitudes, oportunidades y

n•laciones, ulcanzar éxito mnlerial y
llegar a ocupar posiciones brillantes
por su fortuna. ¡ior sus influencias, por
su significadón en el campo de los negocios. El l'Conomista qm• actue como
trrnico al serYicio de empresas industriales, comerciales, de seguros, bancarias, ele., no pl_!ede esperar formar una
gran fortuna personal, sino YÍ\'Ír modt·stam~nte con mayor o menor holgura, segun sus actitudes y circunstan-\
cias Y debe encontrar su satisfacción,
como fruto complementario de su labor, Y a Yeces como fruto primario
de su trabajo, en la utilidad que para
la economía de la nación, produzcan
sus trabajos, muchas veces anónimos.
Lo mismo puede decirse a quienes como técnicos en economía laboran al
senicio del Estado o de instituciones
internacionales.
Es obYio que en los primeros tramos
del pro¡,'l'eso de un país, son t•l estado
Y las empresas descentralizadas del
Estado quienes hacen una maYor demanda de serYicios profesion~les de
economistas. Es en los tramos posteriores, después de algún progreso económico nacional importante, cuando
crece mucho la demanda de servicios
profesionales hechos por empresas priYadas.
En los primeros tramos de una marcha progresiYa nacional. sólo nccidentalmente participan los economistas
como consejeros económicos de embajadas Y legaciones. Pero rnús tarde upal'l'Ce diitfana la necesidad de que las
principales t•mbajaclas y legaciones de
un país cuentl'n eon consejeros economistas, porque t·n la época contempor:inea crl'C&lt;' constantt•mente la proporción de asuntos diplomáticos cuyo conlt'nido &lt;'srncial es el económico. Con
la intensificación de la Yicla internac-ional. con la nurYa diplomacia parlanwntaria, aumenta a grandes pasos
la dl'manda de economistas en las instituciones técnicas de carácter internation,1I. Y a medida que pro,!,'fesan
l'eonúmicamente los países y que las
pro\'Íncias o &lt;'Staclos federales aumentan su procluetiYidad, su riqueza y su
n·nta. los gobiernos ele los c·staclos fccleralcs. de las provincias r departamentos rleYan su demanda de rconomistas. De manera que nos encontramos frenk a una profe,~iún para la que
la &lt;kmanda c•rece c~nstantcmente, a
Yeces en forma act•lerada, a vecl\'&gt; con
lentitud: pero esta demanda no se manifie:;ta en forma de nN'&lt;'sidad y solil'itud de grandes canti,Jades de profesionistas, sino de canti&lt;lades más bien
cortas, porque cada economista constituy&lt;' siempre un Cl•ntro o foco de din •cci&lt;'m de trabajo ele h'l'Upos de contadorl's, de agrupadores de datos , - de
auxiliares ele inn·stigacir'rn.
·
Por esto la Escm;la XaC'ional rlc Economía no quirrc ni debe crec&lt;'r mucho
C'Uantitativamcnte. sino que sus aspiral'ionc-s son la constante y sólicla rieYaC'iirn cu¡:li tati rn.
0

Redactores
Francisco JI. Zcrtucht
.\ntonio JI. Elizondo Jr.
Carlos Villegas

'
Guillermo Ct•rda G.
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Ccnarn Salinas Quiroga

ACLARACIO:X DIPORTA~"TE

Director
Lic. Raúl Rangel Fnas
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
lfONTEHREY, N. L.
lfF.XICO

•

En In semhlnn,a sobr~ el J.lc. ¡;.:tl,;ndor Toseano, publir-a1ln en el número untl'rior df' e~tt' Bolí'tin, !-E CIT•.\
E:\'TRE sus obras publkadns la si¡:-ulrntP: "Dt'rt•cho y Or,:-11ni1i1d6n So,
ciul de :)ff'dco". Aclaramos que tal publlcJtcl6n 11.-,·6 el titulo de "Deret'ho y
Ori;anl1nclón !'-ocia! de lo'! A,tecas".

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                    <text>fOlll)OUNtVWIT~

ORGANO MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEDN
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑO VII

GJucación

NUM. 6

JUNIO DE 1950

BREVE HISTORIA IJE
LA IIJEA IJE JUSTICIA
Genaro SALINAS QUIROGA.

(GRECIA)

La paz de los pueblos es el más eficaz instrumento del
hombre para exaltar los eternos valores del espíritu. Sin ella
no podrá nunca distinguirse con claridad el verdadero sentido
de los ideales de una comunidad humana encaminados a lo•
grar la felicidad del hombre en particular. Y esta felicidad
habrá de entenderse como un resultado final en el que se in•
teresan diversos factores concurrentes que tienden hacia la se~
guridad del individuo en su propio país de origen.
Los problemas del hombre son los mismos de la huma•
nidad entera. Cada pueblo se identifica con éste y con aquel
porque sus preocupaciones son las mismas y sus luchas y afanes tienden hacia las soluciones más prácticas para el logro
del bien común.

La Universidad cumple, en el aspecto del espíritu, las as•
piraciones más altas a lograr por los caminos de la educación
de la juventud. Los jóvenes tienen derecho a pensar en un
mundo en cuyas fronteras se derrumben para siempre los odios
y los rencores que impulsan hacia la actividad negativa. El tiem•
po se ha encargado de evidenciar que estos defectos alimenta•
dos con la sangre de prójimos, de hombres iguales a todos, no
pueden nunca construír la casa en la cual habrán de entonarse
los himnos cotidianos a la seguridad, a la libertad, a la paz in•
tima del hombre.
La educación debe tender a construír en la conciencia
humana la idea de la paz, para que en el futuro no sobreven•
gan las guerras que muestran el aspecto n egativo de la especie
humana. Trabajar para la paz, educando a la juventud en la
lucha por la tranquilidad social, es nuestra responsbili'4id en
la hora presente.

La Universidad tiende a sembrar silenciosamente estados
de conciencia que en el futuro florecerán como las rojas ama•
polas de la la verdad, la igualdad y la justicia, en cuyo perfume
se funden las esperanzas de los pueblos para el mantenimien•
to de los ideales más nobles y caros del ser.
Por el camino de la educación se abrirán las almas hacia
el disfrute del sosiego espiritual, que es como un remanso en
el cual abrevan todos aquellos que son capaces de sentir la in•
quietud f áustica que orienta hacia las más altas manifestaciones del espíritu.

En el seno del pueblo griego, cuna de la Etica ( ethos) na•
ció la justicia como concepto filosófico. Para esta gran nación,
que enseñó a pensar al mundo -lo mismo que para los roma•
nos que fueron herederos de su cultura- la justicia fué una
virtud; hoy se considera un valor moral positivo. Temis fué entre los helénicos la Diosa de la Justicia. Era hija del Cielo y de
la Tierra, esposa de Júpiter y madre de las Horas y de las Par•
cas. El arte antiguo la representó vestida de blanco, con los ojos
vendados, ostentando en su mano derecha una espada, símbolo del poder y en la izquierda, una balanza con dos platillos en•
camando la igualdad.
Sócrates, descubridor insigne del
Continente del alma y despreciador
tempor al del paisaje físico, se pasó su
vida inquieta y andariega por las calles atenienses, tratando de definir la
bondad, la santidad, el amor, la valentía, la justicia. Platón, su alumno genial que realizara vi ctoriosamente la
certera expresión de Nietzche: "es mal
discípulo quien no super a a su maestro", consideró que el Estado, si está
bien constituido debe tener las cuatro
virtudes cardinales: la prudencia, el
valor, la t emplanza, y la justicia. En
su "República" afirmó: "que el más dichoso de los hombres es el más justo".
La idea de justicia se afina considerablemente en Aristóteles de Stagir a, el
gran sistematizador de la Lógica y de
la Etica, cuyos cimientos pusiera Sócrates, el escultor de estatuas y de
hombres. "La salida y la puesta del
Sol no son tan dignos de admiración",
escribió en su "Moral a Nicómaco".
Para el est agirita, sale sobrando la justicia cuando existe el amor , que es de
mayor jerarquía moral. Su acierto más
grande, sin embargo, fué considerar
que la justicia no es una virtud individual sino social, colectiva, en que se
toma en cuenta no sólo al sujeto de la
acción, sino a los demás. " La justicia
entendida de esta maner a es la virtud
completa. Pero no es una virtud absoluta y puramente i ndividual: es r elativa a un tercero, y esto, es lo que
hace que las más de las veces se le tenga como la más importante de las virtudes". El gran maestro italiano, profesor de Filosofía del Der echo de la
Universidad de Roma, Jorge del Ve-

cchio, siguiendo la secular tradición
aristotélica, expresa que la justicia es
una virtud transubjetiva.
La distinción aristotélica entre equidad y justicia es clásica y ha llegado
hasta nosotros, Filósofos d el Derecho
tan modernos y esclarecidos como el
alemán Gustavo Lamberto Radbruch,
la aceptan en todas sus partes. Fué formulada también en su "Moral a Nicómaco" y aparece repetida en su "Gran
Moral". La equidad y la justicia son
en el fo ndo lo mismo. La sólo distinción es que l a equidad es una corrección afortunada de la Ley, porque esta última es general, en cambio la equidad es mejor, porque toma en cuenta
las circunstancias particulares del caso concreto. En otras palabras, la equidad es la justicia del caso concreto. La
justicia es la misma equidad elevada
a un plano de gener alización, y en ésta universalización amengua en su valor ético, por la naturaleza misma de
las cosas.
(ROMA)
Si Grecia fué la patria de la libertad
y de la democracia; si en el ámbito

cultural y estético, lo fué de la filosofíá y del arte, Roma tuvo acentuada
vocación jur ídica y guerrera. Si la fi-

losofía fué cread a por los sabios de la
Helade, el Derecho lo creó el sentido
común de los príncipes de la jurisprudencia romana, apoyados singular
y espléndidamente por el car áct er, la
fuerza moral, la energía y la perseve(Pasa a la Pág. 5)

�TRANSITO DE AN-GEL
GONZALEZ PALENCIA
Francisco M. ZERTUCHE.

Angel González Palencia, que contaba entre el escaso y
prieto haz de insignes arabistas españoles, se ha evadido recientemente del conjunto de sus compañeros de estudio para dor•
mir definitivamente de aquel lado de la sombra.
Tal es la inevitable

y torturante noticia que nos ha sido

comunicada por la erudita Revista Al-andalus, Organo de las
escuelas de Estudios Arabes de Madrid y Granada, en su fascículo 2 Volumen XIV, de 1949, en cuyas páginas aparece efigiada la noble presencia del sabio conquense, acompañada de
una larga nota biográfica y bibliográfica de que nos aprovechamos substantivamente para dar a conocer la necrología a
la América Latina, ya que la select~ publicación hispánica tie•

Estamos bien seguros de que el tránsito de Angel González Palencia no ha
sido divulgado profusamente en América; y sin embargo su significación
en las letras españolas actuales es de
una trascendencia sin limites, pues que
muchas de sus obras -ahí está el manual de la editorial labor "Historia de
la Literatura Arábigo-Española" han
esclarecido muchos problemas del Medioevo peninsular.

te de Tbe Hispanic Of America, de las
Academias de Bue!1as Letras de Sevilla
y Barcelona, de la de Ciencias, Bellas
Letras y Nobles Artes de Córdoba, de
la de Ciencias Históricas de Toledo, de
h"! de Ciencias Históricas y Sociales de
Valladolid y de la de Bellas Artes de
Zaragoza. Habia pertenecido a la Directiva de la Real Sociedad Geográfica Nacional y a otras muchas corporaciones científicas nacionales.

Cándido Angel González Palencia
había nacido en el Pueblo de Horcajo
de Santiago, de la provincia conquen
se el 4 de septiembre de 1889 .

Angel González Palencia se distinguió por su tradicional preferencia hacia los estudios históricos del Islam español; toda su actividad, su alta y fecunda devoción estuvo consagrada a
este largo tema apasionante del pueblo
hispánico, y l~ suma de sus obras se
ciernen casi a tratar el prolongado período de la historia del arabismo en
España, que va desde la derrota del rey
don Rodrigo hasta la recuperación de
Granada por los Reyes Católicos.

Destinado en un principio a la carrera eclesiástica, inició sus estudios
en el Seminario Conciliar de su Diócesis, donde estudió Latín, Filosofía y
Teología; pero abandonada la primigenia vocación terminó su Bachillerato
en el Instituto de Segunda Enseñanza
en 1908, e inició la carrera de Filosofía y Letras en la que logró la licenciatura dos años después.
Al año siguiente oposif6 en el Cuerpo facultativo De Archiveros , Bibliotecarios y Arqueólogos como practicando en Toledo,' en cuya ciudad había de
abrevar una gran suma de conocimientos arqueológicos.

'

ne en tierras hindoespañolas escueta circulación por el carác•
ter erudito de su contenido.

Por aquel entonces había conocido
en la Villa del Oso y del Madroño al
impar don Miguel Asín Palacios, justamente durante el curso académico 1909
-1910, en el que don Miguel sufrió un
ata&lt;iue de neurastenia que le privó temporalmente de impartir sus enseñanzas. Durante la ausencia del paciente.
Gonz31ez Palencia interinó la cátedra
vacant~ habien40 resultado una sorpresa posteriormente para el Maestro.
'
En 1913' fué transladado a Madrid
para prestar servicio en el Archivo
Histórico Nacional. Colaboró entonces
en el Católogo de los manuscritos árabes y a/jamiados de la Biblioteca de la
Junta pal'a ampliación de estudios,
contribuyendo al tomo Miscelánea de
estudios y textos árabes. donde editando en colaboración con A. Alarcón a1gunos trabajos de especia1ización . ·
En 1921 inauguraba una nueva fase
de su actividad publicando en colaba·
ración con Juan Hurtado y Jiménez de
la Serna un manual de Historia de la
Literalul'a Espmíola, obra que ha alean·
zado el pasado año su sexta edición,
útil texto que ha resuelto muchas de las
exigencias de ]a ensellanza literaria.
La publicación de su Historia de la
España musulmana. salida de la Editorial Labor en 1925 y su Historia de la
Literatura arábigo-espaiiola, ediciones
de 1928 y 1945, le acarrearon el rierecho a opositar en la cátedra vacante
que babia dejad9 por jubilación voluntaria don Julián Ribera, habiendo
triunfado en ella.
Poco después se fundan las Escuelas
de Estudios Arabcs Madrid y Granada,
y consecuentemente la erudita revista
Al-a11dat11s, del Instituto ~ligue! Asin
del que era Director nuestro biografiado.
En 1940 llegó al culmen de su carrera literaria al ser aceptado en la Real
Academia Española, habiendo antes
publicado sus -dos obras en tres volúmenes carla una, Ensayo histórico .wbre la censura gubernatiua en España
de 1800 a 1833 y Vidas y obras de don
Diego Hurtado de Mendo:a. En la docta Corporación ocupó la silla K, que
había vacado el alto novelista don Armando Palacio Valdés. Era. asimismo,
miembro honorario de la Sigma Delt3
Pi (Estados Unidos) y correspondien-

t
l"---~
ANGEL GONZALEZ PALENCIA

PIÍf'- 2 -

.A,,_ " .i,t,aJ

de Viajes

La provisional bibliografía extractada que publica Al-Andalus nos da una
idea de la tarea ciclópea levantada sobre los hombros del insigne arabista
conquense. Hasta 1947 llegada a 320 fichas; y es seguro que a 1a postre, cuan•
do se haga la revisión de todo lo escrito a través de una vida pródiga de
60 años logren exhumarse muchos papeles que reclaman desde luego la publicación de las Obras Completas de
González Palencia.
La muerte le sorprendió con un grupo de amigos que habían salido de excursión en automóvil por la providen ·
cia natía del desaparecid¿, en procura
de solaz y esparcimiento y acaso para
escudriñar en algunos archivos pueblerinos más datos que enriquecerían
los temas predilectos del Maestro.
El 30 de octubre del pasado año murió Angel González Palencia habiendo
sido sepultado en Madrid en el cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, la mañana del día de de todos los
santos.

AR.11AS y LETRAS, que mantiene
cordiales relaciones bibliográficas con
los Patronatos e Institutos del Consejo
superior de investigaciones Científicas de España, y con sus eruditas publicaciones, fundamentalmente con Al
Andalus, del "Instituto 1-tiguel Asín",
se duele de esta pérdida irreparable y
en homenaje breve y modesto al desaparecido ingenio conquense publica
una selección en la Historia de la Li ·
teratura Aritbigoespañola, Dante y el
Islam que aparece en seguida.

\

ANTOLOGIA
(De la Historia de la Literatura
Arábigo-española)
152. DANTE Y EL ISLAM. Tras de
varios allos de polémicas y discusiones en revistas y periódicos de todo el
mundo, se va abriendo camino entre
los doctos la tesis enunciada y probada por don ;\figuel Asín Palacios (1919)
&lt;le que en la literatura musulmana se
halla "la clave de gran parte de lo explicado ya y de lo inexplicado en la
Divina Comedia, es decir, de lo que los
dantistas explicaban por sus precursores cristianos y de lo que, por inexplicable, atribuían a la genial fantasía
creadora de Dante".

El primitivo modelo musulmán que
pudo inflóir en la concepción de la Divina Comedia lo halló Asín en la leyenda del viaje nocturno de Mahoma
al Infierno (isrá) y de su ascensión al
Cielo (mirach), leyenda divulgada en
versiones populares en el Islam, por lo
(Pasa a la Pág. 6)

cerro; es muy pequeña é incómoda.
Cuando entramos en ella, el aire esterior tenia una temperatura de 72Q Fah.,
y eran como las cuatro de la tarde. El
mismo termómetro subió sucesivamenDE LA CO:\llSIO:S: DE Ll'.\lITES ESCRITO
te á 78Q, 809 y 81Q; y cuando salimos,
POR BERLANDIER Y CHOYEL
.en
la puerta de la caverna marcó 70Q.
. Por el Dr. E. Ag.uirre Peq.ueiio ,
Director del l. de l. C. de la t:. de N. L.
Después de haber pasado la puerta, es
(Sección de Estudio de los Recursos l'\aturales
preciso pasar por hondonadas ó chardel Estado).
cos continuamente llenos de la agua
(Continúa)
que viene de diferentes puntos de la
caverna. Algunos de eStos charcos tieEn los dias que permanecimos en nen solamente cinco ó seis pulgadas
esta hacienda, visitamos la mayor par- de agua, pero otros tienen hasta cuate de las montañas circunvecinas que tro piés. Según lo que hemos visto en
fijaron nuestra atención. El Sr. Terán, esta caverna·. nos -parece que es un
D. José Batres y yo (L.B.) reconocí- · acueducto natural subterráneo por
mos el pié del Carrizal por el lado S. donde desagua algún manantial, porO. de la hacienda; es decir, en los pa- que cuando ha llovido mucho tiempo.
rages mas accesibles. Después de ha- el agua aumenta mucho; inmensas cober atravesado una pequeña colina, en rrientes salen de ella, las que no pueapariencia toda de pizarra y algunas den producirse por la infiltración lenrocas calcáreas, encontramos algunos ta y monótona que se observa en tiem
trozos de granito rodados, y qtie se ha- po de seca. Se asegura que en ella hay
bian desprendido de las cimas escar• dos manan tia les; uno de . agua· hbia y
padas de la montaña. Sobre un peque- otro de agua fría; pero creo que esta
ño espacio de terreno escarpado, ob- diferencia no existe en su origen, y es
servamos grandes pedazos de hierro debida solamente á la caverna. El agua
magnético, también rodados, lo mismo que se filtra, ya sea por las hendedu,
que algunas mazas de granate, de las ras ó 1~or la superficie de la roca, paque dos ó tres tenian una dimensión rece que desune las particuJas de ésta;
media de cinco á seis piés de diáme- pues además de estar redondeadas totro. Los cristales de esta .última sus- das las partes prominentes, el suelo estancia, estaban cubiertos de óccido de tá cubierto de arena calcárea fina, qu.0
hierro: el color de uno.s era el verde proviene seguramente de las rocas que
montaña, el de otros era rojizo; ám- forman las bóvedas, y cuya arena
bos colores muy oscuros, y los grana- arrastran á Jo esterior las crecientes
tes verdes mezclados con hierro mica- de las aguas. En la.s galerías que recoceo. Observamos que en algunos peda • rrimos, observamos que las excavaciozos de hierro el granate estaba en ma- nes han preferido una caliza compaczas, y en otros solo estaba el hierro ta, negruzca, y cuyas capas están incristalino en tetraedros. Los pedazos clinadas cerca de 309 al S., y se diride granito que encontramos rodados, gen del N. E. 'al S. O.: observamos tameran de grano fino azulados; tenían bién que por donde empieza el agua,
poca mica, y eran poco semejantes á la destrucción de ]a roca es por la desla sienita: parecian haberse despren- trucción de ]as venas de Espato calizo
dido de las montañas que están al Sur que atraviesan ]as capas de caliza. En
del Carrizal. El terreno en que .repo- -unas galerías secas á la fecha que visisan todas estas masas heterogéneas, es tamos la caverna, encontranios en
una serie de pequeñas colinas calcá- abundancia una capa de Espato calizo
reas que parecen enteramente enlaza- y una multitud de Estalactitas y de Esdas en la Sierra. :\fientras que noso- talagmitas de grandes dimensiones y
tros reconociamos la parte S. O. del representando hermosas columnatas.
cerro del Carrizal, los Sres. Tarnava v El agua infiltrada forma arroyitos y
Chowel tentaron infructuosamente lle- tiene una temperatura de 709 Fh, á lo
gar á su cumbre, pero agregaron algu- más; pero ·cuando ha permanecido alnas ob~ervaciones. Cuando comenza- gún tiempo en ciertas hondonadas 1 adron á subir, encontraron desde luego quiere el calor subterráneo, y el téruna hermosa caliza secundaria, en ]a mómetro se eleva hasta 829 y 889 Fh.
que está abierta una gran caverna na- En estas aguas vi ven pequefios peces
tural: dicha caliza cubre todas las ro- estremadamente colorados en su parte
cas de que esta formado el Carrizal, y dorsal, á pesar de que los rayos solasube como hasta la mitad de su altura: r es no pueden Uegar á su mansión siademás de su estratificación en capas, no en corta cantidad y muy difusos:
las superiores están parcialmente divi- no pudimos cojcr ninguno de estos
didas en grandes y muy cJaros roboe- animales, :í pesar de los muchos que
dros, que á primera vista aparecen si- hay. Las galerías de la caverna son nullares labrados artificialmente. Los pi- merosas, y pasada la entrada son vascachos que coronan el cerro, son de tas y fáciles de transitar : hay 1r¡.uc1rns
granitos estratificados verticalmente, que van en diferentes direcciones forcomo en los alpes de Suiza y de Saba- mando muchas cá.maras sobre planos
ya, Y tien en la figura de alcachofa. diferentes, y que se comunican por esPor su color y el tamaño de su grano, pecies de callejones que tienen la apalo creemos, pertenece a.l granito mas ri encia de vetas que se han vaciado.
antiguo. Entre las dos citadas rocas, se Dicen que hay dos galerías principaencuentran sienita porftdosa, pizarra les que tiene una longitud de una miY ca1iza- primitivas: creq que la caliza Jla ; el número de las cámaras es desestá subordinada en esta montaña á la conocido. En algunas vecinas á las
pizarra: entre las capas de ésta abun- aguas} encontramos huellas de nutrias
dan el granate ordinario, y los hierros y de tejones_. El Sr. Batres y yo enconmi caceo y magnético: la Aragonita tramos en un paraje muy elevado, y al
abunda entre la caliza.
que se sube con alguna dificultad, una
Por una triangulación inexacta que de las mas bermosas cámaras de la cahicieron los Sres. Batres y Berlandier. verna. Su entrada es parecida á la boel pico mas elevado del cerro está unas ca de un horno; pero el interior repre550 varas sobre el pico de la hacienda· sentaba una sala irregular y oblonga,
Y ésta sobre el nivel del mar, seglln ]a~ alta de quince pit!s, ancha como de doalturas barométricas, está á ...... varas. ce, y á Jo menos veinte de larga. Hay
Esta montaña solo produce arbu~tos trmto número de murciélagos en esta
cerca de su base: Ja mayor parte de cámara, que es imposible entenderse
las rocas calcáreas están cubiertas de por el mucho ruido que hacen: en este
unos hermosos helechos, que parecen punto no se puede recibir la ]uz del
nidos de aves (Polipodium ninus ave día por parte alguna. Como hemos diL.)
cho, la superficie de todas las galerías
La caverna del Carrizal se conoce se usa y disminuye diariamente por las
hace poco tiempo. Su entrada está si- aguas, por· lo que no se encuentran sotuada en la parte oriental del pié del bre eUas elgas ni liquenes: tampoco

'
f

hemos encontrado en· toda la caverna
fragmentos de seres organizados. Nunca se ha agotado el manantial que sale
de la cueva; y cuando pasamos por el
CarrizaI, no se observaba ninguna diminución, á pesar de que hacía tres
afias no llovía.
Después de haber examinado el cerro del Carrizal y su caverna, lo que
fijó más nuestra atención fueron los
monticu1os aislados que se encuentran
en el llano, Y. de ·1os que hemos hablado ya . El primero que visitamos fué el
cerrito de la Caña, situado como á tres
]eguas de la cordillra cÍel Carrizal, y á
igual distancia de las montañas calcáreas del E. Su altura es como de treinta varas, y tendrá como doscientas de
largo. Este montículo está formado de
enormes masas graníticas, y como sobrepuestas sin órden, cual si fuera el
resultacto de una gran revolución del
globo . Los agentes esteriores han atacado en todas direciones al Granito.
Los grandes cristales de Feldespato
que lo componen están descompuestos·
en las superficies de las masas han perdido su lustre: la Mica ha desaparecido, y está reemplazada por Litomarga.
Este granito es enteramente diferente
del que se halla en las cimas del Carrizal, porque es de grano grueso, mientras que el otro es de grano fino. No
pasaremos en silencio ]a estratificación
que se observa en algunos enormes peñascos de este granito: las capas que
forman aquella son de un grueso considerable, y están íntimamente adheridas _unas á otras. Este hecho, ·aunque.
aislado, debe agregarse á los que citan
los Sres. Saussure y Deluc, a pesar de
que no los crea el Sr. D'Aubuisson.
l'na legua mas al N. fuimos á reconocer el Cerro Colorado 1 llamado asi
por su color rojizo. Este cerro está aislado lo mismo que el anterior, pero su
naturaleza es diferente. Su elevación
es de sesenta á ochenta toesas sobre el
nivel del valle, y está formado de pefiascos esparcidos de un granito com.
pacto, bastante parecido al del Carrizal: descansa sobre pizarra rojiza, y
sobre Ja falda N. O. del cerro arma en
fa misma pizarra una cinta de Galeana
que han querido trabajar. Los indios,
reducido&amp; á la miseria, vienen algunas
veces á es traer la Galena, y sobre cada carga de este mineral, además del
plomo, sacan una onza de buena plata.

en perfecta segui;idad, debido á lo escarpado de las faldas de la Mesa, la
que solo es accesible por un solo punto y por una vereda tan angosta como
·incómoda: sobre la Mesa hay una habitación y unos pequeños manantiales que dan escelente agua. En lot,
años de 1825 ó 1826, cuando los lipanes estaban en guerra, los habitantes
de Candela se vieron precisados a refugiarse en esta Mesa. No hemos recorrido este llano elevado sobre el valle del Ca1:rizal; pero de muy cerca y
con una buena luneta, hemos buscado
en vano veS'etación arborescente en
ella. Al N. de los Cartujanos, y á corta distancia, se encuentra una pequeña montafia que tiene la misma forma
que la gran Mesa, y es conocida con
el nombre de Mesilla.
Hácia el E. nos aprmdmamos á la
cordillera que forma el muro oriental
del valle, y observamos que ella disminuye sensiblemente de altura, de manera, que como á tres millas al N. E.
de la Punta de Lampazos, se descubre
por el ll ano el horizonte de Levante.
Esta. cadena inontañosa conserva, hasta en sus últimos ramales, la forma .redondeada de sus cimas: según las noticias que nos han dado de ella, su formación es de caliza, como nos lo habíamos presumido. Los vecinos de
Lampazos van á ella algunas veces á
traer cal.
Segun las descripciones de algunos
viageros, pensábamos que los presidios
se compon&lt;lrian de cabafias reunidas
en derredor de algun mal parapeto, en
el que se encerrarian algunos militares encargados de defenderlo y de hacer la guerra á los salvages: por esta
razon quedamos sorprendidos á la vista de San Juan Bautista de Lampazos
(comunp1ente llamado la Punta de
Lampazos) que es una grallde villa que
encierra 1891 habitantes, entre los que
se cuentan 200 familias, la mayor parte de soldados y algunas de labradores. En esta villa hay una compañía
de dragones, encargada de conducir ]a
correspondencia, de protejer á los
agricultores y de hacer una verdadera
guerra defensiva contra la astucia de
]os indígenas. Como hemos dicho, no
se encuentra ningun fuerte y ni si.,
quiera parapetos que rodeen el cuartel, á pesar de que el antiguo presidio
ha estado muchas veces espuesto á los
ínsultos de Jos comanches y lipanes.
Las casas son de adove y bastante bajas.
ENERO 29
La agricultura de toda la jurisdicción es miserable, y se reduce á coseDel Carrizo! a la Hacienda de
char cuando mas 2,000 fanegas de maiz
la Barranca
Y 50 de frijol por año, y esto apenas
El 29 de Enero dejamos la hacienda - basta para las necesidades del pueblo.
del Carrizal: su administrador nos Respecto á Ja cria ele ganados, sabeacompañó al presidio de Lampazos, y mos que en Ja jurisdicción se cuentan
80,000 cabezas.
de allí á la Hacienda de la Barranca
sin mas objeto que alojar ~l mismo á,
La Baqueta está cubierta de cochinuestro gefe en sus propiedades, ó en ni!Ja, y hay un afül bastardo que sulas que estaban á su cuidado. Aunque ministra Fécula á los tintoreros de la
la distancia que separa la hacienda villa: cuando la estacion ha sido fadel presidio sea cuando mas de seis vorable á la ' caña de azúcar, labran
leguas. habiendo emprendido nuestra pilonci1lo: tambien se cultiva el algomarcha bastante tarde, marchamos al- dón, que crece muy bien. El presidio
gunas horas á la luz de la luna. El ca- de la Punta de Lampazos, está situado
mino está trazado sobre un llano bas- sobre una cplina de calizo muy estétante igual, y solo se atraviesa un arro- ril: le han dado este nombre por su
yo que va á pasar cerca de la Ha- situación en 1a estremidad de la siecienda de la Barranca, y que se pier- rra, Y porque en sus aguas vegeta una
de en el Rio Salado, en una localidad Nynphea 11ainada en el pais Lampazo,
llamada Las Tablas. Sobre sus orillas
En esta jurisdicción está el mineencontramos alguna verdura, y sobre ral de la Jguana, situado á doce leguas
todo, el Hesinus communis llamado Hi- al N.E. tic la población. · Sus montaguerilla, estaba en fruto. Al O. de llas están por todas partes escavadas
nuestro camino dejamos la Mesa de con socavones de investigacion; per~
Cartujanos, llamada así porque fué solo hay cinco minas notables. El Sr.
bautizada por un pueblo salvage que Ramos Arizpe, en su memoria presenJlevava el mismo nombre, y que hace tada á las cortes de España en· 1810,
mucho ti empo fué destruido en su to- asegura que antiguamente babia vetas
talidad. La 1fesa de Cartujanos tiene d'e plata nativa, y que nuestros dias no
sus alrededores muy escarpados: es se las trabaja, porque las vetas son
larga de tres ]eguas, y ancha de una muy angostas y muy duros los respalY media: está cubierta de pastos, y dos. Se asegura que habia mucho oro,
pertenece á Ja Hacienda de] Carrizal.
Los ganados que se crian en ella están
( Continuará)

J

�IL 1 IB lfl 0 -S

A las Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente

Salida de la Escuela Normal Superior de Paris, Claude Edmonde Magny
ha estudiado filosofía en los Estados
~-- ----~--,---ur'fonca podremos olvidar el gran Unidos, en la Universidad de Cam1UIIIIAU U&amp;Jtnut mt,urn¡¡ a u ,M
tnm, UH!1A1'
estímulo recibido de educadores nor- bridge, en donde presentó una tesis
teamericanos, siempre tan dispuestos recepcional sobre Platón y las matepara empresas de esta índole. Entre máticas. Aficionada a la critica literaLa Universidad de Nuevo León ha
ellos mencionaremos especialmente a ria, ha escrito en las mejores revistas
mantenido desde su fundación un
los Profs. Howard Wilson, organiza- literarias de Francia. Ahora, habiendo
vasto plan editorial que desarrolla al
dor del primer Seminario de la U. N. tenido oportunidad de conocer de priE, S, C, O, celebrado en Savres en 1947, mera mano la literatura norteamerica- través de Publicaciones cuya circulación comprendé a todas las Instituy actualmente Director de la Sección na, escribe este libro donde estudia en
ciones oficiales, universitarias, aca..
de Educación de la Dotación Carnegie primer lugar las relaciones e;ntre la
lmt'L\f'IOX
démícas, ateneistas, centros culturapara la Paz Internacional; Graham Su- novela americana y el cine, y en seles, sociedades de diversa índole y
'Htf.\('IOl\.\l,
Jlivan, Director de Educación Vocacio- gundo lugar a cuatro de los escritores
personas, en América y Europa.
nal en las escuelas de San Diego, Ca- norteamericanos más destacados: Dos
Entre el cuerpo de ediciones que
lifornia; Harold Benjamín, Decano de Pasos, Hemingway, Steinbeck y Poulkaquí se imprimen figura nuestro menla Facultad de Educación de la Uni- ner.
suario "ARJIIAS Y LETRAS", que reversidad de Maryland, y Ruth 'Me MuHay un gran parentesco entre el cicientemente ha .establecido una secrray, autoridad en cuanto concierne a ne y la novela actu;iJ. La identificación -LIBROS-, en la que figuran
actividades internacionales en el cam- ción del lector o del espectador con el
comentadas las obras últimamente apapo de la educación, y funcionaria en héroe, hacen muy productivas las perecidas en las prensas americanas.
la Oficina de Relaciones con la U. N. líctllas y las no,,elas en serie, con los
Dada la extensa órbita de circulaE, S, C, O, en el Departamento de Es- mismos personajes. Tanto la novela
ción del Boletín arriba mencionado, y
tado".
como la película, en los Estados Unien interés de ofrecer al lector ameriLos nombres anteriormente citados. dos donde todo se hace en serie y en cano una juiciosa información del
cantidades fabulosas, son }Jara grupos
Bajo este rubro se publicó el folleto entre otros muchos que por ah0ra sociales heterogéneos. Tiene de común fondo y continente de la obra, cotejaomitimos, dan una idea precisa de la
da a la luz de un criterio ecuánime y
l\'úm. 3 del Seminario Regional, de Educali'dad intelectual de los integrantes finalmente, la necesidad de una tra- a tono con la moderna interpretación
cación de ]a América Latina, celebrama continua. ·
del Seminario de Caracas.
del pensamiento científico, literario o
do en la ciudad de Caracas, VenezueEs mucho lo que la novela y el cine
El
problema
de
la
educación
vocaa
r t i s t i c o, "ARJIIAS Y LETRAS" se
la.
se han influenciado entre si. Hay esContiene este foUeto trabajos indivi- cional es presentado desde tres ángu- critores que escriben novelas pensan- complace en invitar a ustedes a coadduales y colectivos de gra·n valor pe- los diferentes: pedagógico, económico do en ;;u posible escenificación, ya que yuvar con este propósito de orden culy social.
·
tural que anima a la Universidad de
dagógico.
las ganancias son mucho mayores en
"En su aspecto pedagógico, la edu- el cine que con los lectores. Esto lleva Nuevo León, solicitándoles el envío
·cación vocacional atiende, en todas las a la creación de verdaderas novelas de de cada una de las ediciqnes nacidas
Trabajos Colectivos
escuelas y en todos los grados, a la co- episodios, para ser llevadas a la pan- en sus prestigiosas prensas, las cuales
serán objeto de nuestros comentarios,
!.-Principios y finalidades de la rrecta dirección y realización del pro- talla,
en la medida que vayan llegando a
ceso
educativo
valiéndose
de
métodos
Educación Vocacional.
Sin emb::irgo, hay diferencias entre
11.-La Educación Vocacional en sus basados especialmente en el trabajo el cine y la novela. La novela es un nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
manual; canaliza y disciplina todas las acto de creación individual, la pelíaspectos técnicos y administrativos.
"ARMAS v LETRAS",
energías que tienden a su máxima ex- cula es un e.et o colectivo donde interUniversidad ue Nuevo León,
presión ..." En cuanto al aspecto eco- vienen m u ch o s ( directores, actores,
Trabajos Individua/es
Plaza del Colegio Civil,
nómico, capacita al individuo para ser etc.) Las peliculas tienen una tendenMonterrey, Nuevo León,
!.-La Educación Vocacional. Defi- Cficaz y útil en el .trabajo productor. cia mayor a plegarse a las exigencias
llléxico,
nición e Importancia. Su relación con Por lo que. sé refiere a su último as- de un público demasiado heterogéneo.
Con la satisfacción de haber señala educación general y fundamental. pecto, la educación vocacional debe Esto hace que haya reports contraproporcionar el capital humano que dictorios. Por ejemplo la Liga de la , lado en las breves lineas que antecel\fanuel Rodríguez Valenznela.
II.- lnvestigaciones previas aconse- requieren la industria, la agricultura Decencia, agrupaciones católicas nor~ den la resolución de una urgencia iny el comercio y todas las técnicas de teamericanas declaró que en el año de herente a la cultura moderna, y espejables.
1.-Para garantizar la efectividad de la Producción. En esto radica su má- 1949, las películas inmorales alcanza- rando recibir en breve de ustedes el
una campaña de Educación Vocacio- xima importancia para el desarrollo y ron el porcentaje máximo de 19 %. En aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
nal. Trabajo de los Profs, Norberto So- progreso de un país".
cambio el reporte anual del Consejo vivas expresiones de su más alto relano Lozano (Colombia) e Isaac FeliEl folleto a que venimos refiriéndo- Cinematográfico, agrupación protesconocimiento.
pe Azofeifa (Costa Rica),
nos, fundamentalmente, desenvuelve el tante, dictaminó que en el mismo año
2.- Para asegurar la racionalización tema de Ja ·educación vocacional para pasado habia habido mayor cantidad
de los métodos empleados en la Ense- los campos del trabajo prodnctor, Es- de películas de entretenimiento para DEPARTAMENTO DE ACCION
ñanza Vocacional, José Pereyra Rodrí- piga de las dificultades de financia- familias que ningún otro año.
SOCIAL UNIVERSITARIA
guez (t;ruguay) y Alberto Arria Salas ción de este tipo de enseñanza, aborda
SECCION EDITORIAL
Los Estados Unidos no han podido
(Venezuela),
el proyecto de integración de un con- producir todavia una generación de
111.~Cómo organizar un Programa sejo interamcricano dé formación pro- nov.e listas que supere a la que floreció
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
de Enseñanza Vocacional agropecua- fesional y clasifica los· aspectos técni- terminada la guerra mundial pasada.
ria. Lorenzo García Hernández (Puer- cos y administrativos de un programa Dos Passos, Foulkner, Steinbeck, He- COI'J'espondencia Juárez-Vidaurri. To- .
to Rico),
de educación vocacional.
mo l. (Compilación del Lic. Santiamingway, pertenecen a ella. Es raro
lV,-La Educación para la vida del
En forma verdaderamente magiste- que Claude-Edmonde Magny no se ocugo Roe!) , . ,, , ,, , , ,, . , , ., , , $10,00
hogar, aspecto importante del progra- rial plantea la diferencia que de)Je es- pe de Sinclair Lewis, que ha ganado Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quima de enseñanza vocacional. Sarah Ro- tablecerse entre "Orientación vocacio- el premio Nobel y que sigue aún actiroga. (Obra de texto en el Bachilledríguez Chacón (Puerto Rico),
nal" y "Educación Yocacional", la pri- vo1 ni de John P. Marguand famoso
rato de la Universidad de Nuevo
V,- La Educación Vocacional del mera ayuda al individuo a planear su pintor de las necedrldes aristocráticas
León y en diversas Instituciones
niño abandonado y con problemas de ocupación en 1a vida; la segunda de- de los habitantes de los Estados de la
culturales de la República)
conducta, Alejandro Lasser (Venezue- sarrolla sus aptitudes características y Nueva Inglaterra ni de Howard Fost, y
Para estudiantes , , , , , , , , , , , $ 9,00
la),
Para el público , , , , , , , , , , , , $10,00
le suministra un conocimiento para el no de ]os cultivadores de la llamada
VL-Exposición de motivos del Pro- desempeño de una ocupación determi- novela histórica, de más éxito.
De la soledad y otros pesares (Poemas
yecto de creación de un organismo es- nada.
de Pedro Garfias) , , . , , . , , , $ 5.00
El mejor ensayo es el de Hemingway.
pecializado interarnericano de formaEn la América Latina y, en forma Este autor sigue siendo víctima de
PUBLICACIONES PERJODICAS
ción profesional. Fernando Romero especial, en nuestro pais, resulta muy
una primera novela "demasiado feliz(Perú),
importante ahondar en el problema mente realizada": Farawell to arms, Armas y Letras.-Boktin mrnsual de
La materia de estudio de cada uno de la orientación de ]a juventud para
Ia Universidad. Se reparte por candonde Hemingway con su aguda sende los lemas que se incluyen en el vo- elecci"ón de sus actividades futuras en
je a las Instituciones de Cultura, y
sibilidad toma partido. El mérito de
lumen que nos ocupa es, de suyo, de la vida ciudadana.
libremente a quien la solicite.
Hemingway es poner al servicio de
una importancia extraordinaria y la
En México, apenas si se vienen ha- una concepción elemental y brutal de Universidad. - Revista semestral. Se
solvencia intelectual de los pon'entes
distribuye por cambio bibliográfico
ciendo los primeros esfuerzos por im- la vida, un arte refinado y nada senciestá fuera de toda discusión.
a entidades culturales y libremente
1lo, a pesar de las apariencias.
pulsar
la
Enseñanza
Vocacional,
apliConcha Romero James, comisionada
a quien la solicite.
Los Estados Unidos con sus negros
para ordenar y revisar estos trabajos cando ya el medio biotipológico o los
expresa, en su prólogo: "Al gobierno sistemas norteamericanos. Este esfuer- y sus blancos, sus pobres y sus ricos,
Para la adquisición de obras de
de Puerto Rico le somos deudores por zo obedece a la necesidad de aprove- sus sabios y sus ignorantes, debe pro- venta, toda correspondencia y valores
char,
en
mejor
forro~,
el
capital
humaducir
una
nueva
generación
de
novela presencia, en el Seminario, de dos
deberán remitirse al Jefe del Departécnicos en educación vocacional, los no para beneficio del país, así como listas que interprete fielmente a ese tamento de Acción Social Universitaprofesores Lorenzo García Hernández también para evitar las desviaciones gran conglomerado humano que oca- ria LiC. Fidencio de la Fuente, Univerque frecuentemente sufre la juventud sione una verdadera edad de la novey Sarah Rodríguez Chacón, cuyos sersidad de Nuevo León, Plaza del Colela norteamericana.
Yicios fueron solicitados por la Unión de nuestra Patria.
gio Civil, Monterrey, Nuevo León, MéPanamericana al entonces gobernador
G,
C.
xico.
H, R. L.
de la isla, Don Jesú.s Piñero".

:1

f

Claude ,Edmonde Magny. L'age du
roman American. Editions du Sueil.
Paris, 1948, 252 Pp,

La Actitud del Universitario en la Hora Actual
Enrique Martínez Torres.
En esta hora en que la nube bienhechora de la paz ame•
naza con desgarrarse, cuando aún quedan en los campos de México los huesos de los caidos en la conflagración pasada, creo
oportuno apuntar algunas reflexiones sobre la actitud del espíritu universitario en la hora actual.
Días aciagos estos que hemos v1v1~
do: La tierra ha sido el escenar-io frío
y estéril de la pasada contienda humana, aún los huesos de los hombres se
blanquean al calor de un sol impasible
en los campos del viejo mundo, en suma no tan viejo, como afirmaba de él
Don Jacinto Benavente, para perder la
si vieja costumbre del matarse. Hoy por
hoy, la vida humana, atributo singular
e indiscutible con que hemos sido do•
tados parece importar cada vez menos,
tal como si fueran condición del progreso humano la indiferencia por la
vida y un afán por liquidar la riqueza
del contenido espiritual que alienta 0r.
el individuo; en una palabra: al progreso material hemos sacrificado el
progreso espiritual.
I

Qufore decir lo anterior, que hemos
sido víctimas del desequilibrio progresista de la ciencia de nuestro tiempo. Empecinados, asombrados, mejor dicho, con los estupendos adelantos de la técnica moderna, nuestro espíritu se ha proyectado hacia ella en
actitud casi religiosa y la ha erigido
en la única causa capaz de regir los esfuerzos y los haceres humanos y en el
ú.nico niotivo de la vida, y ante este
ciego causalismo hemos olvidado la riqueza y contenido de nuestra propia
naturaleza y de los valores humanos
c¡ue debe realizar el hombre. En otros
términos nos hemos negado a nosotro3
mismos.
Frente a la Tecnología ciega deben
de estar las ciencias del espíritu, las
ciencias de la cultura cuyo contenido
son los valores espirituales que guían
al hombre en sus fines éticos, estéticos,
religiosos, en una palabra 1a realización de sus ideales. Si es cierto que el
progreso se consigue con la perfección
de la técnica, también lo es que para
ello es imprescindible el cultivo del
espíritu; el progreso, en consecuencia,
es, debe ser: material y espiritual en
equilibrio constante. Si la ciencia no
está impregnada de un hondo sentido
humano, su progreso se traduce en la
lucha formidable del hombre contra el
hombre, cuyo ejemplo más inmediato
fluctú.a. aú.n ante nuestros ojos.
Por ello la actitud del universitario
en la hora actual debe consistir en
atender por igual ambas especulaciones humanas y volver por los fueros
de los valores espirituales, para que
aparejados a las leyes de la técnica moderna se obtenga el equilibrio del progreso, porque es indiscutible que al lado de las ciencias de los hechos y de
las causas deben de ocupar su campo
propio y su jerarquia peculiar las ciencias de la cultura.
Nos es dado a los humanos una singular virtud que no tienen los demás
seres: somos los únicos capaces de discernir sobre las causas de nuestro fracasos y de encontrar la solución de los
mismos; el hombre es el ú.nico ser que
le es dado modificar su propio destino

y encarándose con su propia vida e
interrogarse acerca del cómo y para
qué de su existencia. Y si somos capaces de todo esto, toca a ]a juventud universitaria como esencial.función, meditar sobre estos problemas de equili•
brio cultural y restablecer de esta manera la plenitud del ser hmuano como
ente auténtico y absoluto, para resolver también los problemas del progreso por }os caminos de .}a libertad y que
en una conjugación armoniosa eluda
las terribles contiendas de los homores. Tal es la actitud que del universitario demanda la hora actual.

En Séneca, Epicteto y Marco AureJio, domina el pensamiento estoico de
despreciar las riquezas y bienes materiales, cosa que hizo que el concepto de justicia no se le diera la debida
importancia, ya que éste es una mezcla armoniosa de egoísmo y altruismo
y el despreciar los bienes terrenos, es
altruismo puro.
(EL MEDIOEVO)
La Edad Media escindió o separó el
viejo concepto de justicia en dos campos irreductibles: divina y humana.
La primera, con los atributos de las
ic!eas platónicas: universalidad, inmutJbilidad y perfección, y ]a humana.
con los atributos opuestos: particular,
mutable e imperfecta. Es que el Cristianismo, desde el aspecto político distinguió dos imperios o reinos; el humano y el divino. Si por nuestras riquezas o bienes estamos sujetos al reino humano, por nuestras almas, pertenecen al reino de Dios. Asi Cristo di•
jo: "Dad al César lo que es el Cesar v
a Dios lo que es de Dios". La inteligencia cristiana mas eminente, Santo Tomás de Aquino, consideró que si algo
legitimo o justo existe en la Ley temporal, es porque }os hombres la hemos
hecho derivar de la Ley eterna.

(EPOCA MODERNA)
De esta manera la juventud de hoy,
hombres del mañana, tendrán resuelto
el más inquietante de los problemas
que afronta la humanidad para bien
de la América, realizando así el profundo pensamiento que Rodó puso en
los labios inspirados de Próspero cuando dijo: "La juventud que vi vis es una
fuerza de cuya aplicación sois los obreros y un tesoro de cuya inversión sois
responsables. Yo os digo como Renan:
"La juventud es el descubrimiento de
un horizonte inmenso, que es la vida"
De los pueblos que sienten y consideran las vidas como vosotros será siempre la fecundidad, la fuerza y el dominio del porvenir.

Breve Historia , de ...
(Viene de la la. Pág.)

rancia de un gran pueblo que lo hizo
cumplir.
El Digesto, que es una colección de
las más importantes decisiones del Derecho Romano, se inicia con un pasaje de Ulpiano, que traducido al castellano significa: "Conviene que el que
haya de estudiar el Derecho conozca
primero de dónde proviene el vocablo
"Jus" (derecho); llámase asi de justicia, porque, como elegantemente lo
definió Celso, el Derecho es el arte de
lo bueno y de Jo equitativo" . .El mismo Ulpiano dió la célebre definición
de justicia, que ha llegado hasta nuestros días: "Justitia est constans et perpetua voluntas fo suum cuique tribuendt', "La justicia es ]a constante y
perpetua voluntad de dar a cada quien
lo suyo",
En el "Tratado de los Oficios" de
Cicerón, que constituye, a pesar de lo
modesto de su título, un verdadero estudio general de las virtudes y los vicios, encontramos estos dos pensamientos del gran pensador y tribuno romano, referente a la justicia: "A todo se
ha de preferir la amistad excepto a la
justicia". Aquí palpita el pensamiento aristotélico de que la justicia por
ser una virtud social es más importante que cualquiera otra virtud individual. Y este otro pensamiento: "La admiración es el premio de la justicia y
la benevolencia el de la bondad".

La Edad Moderna que filosóficamen,
te se inicia con Descartes en el siglo
XVII, se caracteriza por u,na vuelta o
viraje hacia el racionalismo o intelectualismo, desplazando \a fe de la Edad
Media~ Otra vez el hombre se consideró
centro del Universo (Antropocentrismo) abandonando el teocentrismo medioeval. La justicia se tornó una noción
simplemente racional, especulativa. En
Kant (siglo XVIII) la noción de justicia es como el conocimiento en gene~
ral "un juicio sintético a priori" y el
derecho "un imperativo categórico", es
decir mandato incondicional, sin supuestos, sin obligatorio en si mismo,
indispensable para la convivencia humana. El filósofo prusiano encontró ]as
bases objetivas de la Etica, cuya tarea
iniciara Sócrates, como es de verse entre otros testimonios del diálogo platónico "Eutifrón o de la Santidad".
El positivismo del siglo XIX convirtió la justicia en una idea empírica, cuy~ fuente de validez residía en 1a experiencia. La justicia era la cualidad
común a las normas justas. Contra este
círculo vicioso llamado en Lógica "petitio principi'' protestó en forma vigorosa y decisiva el padre de la filosofía
jurídica moderna Rodolfo Stamrnler:
"¿ Cómo podemos calificar una norma
justa; si no tenemos ganado de antemano el concepto de lo justo o sea ]a
justicia?".

palabras del creyente que reza, Bastan
estos momentos de humilde y solemne
sinceridad humana para limpiar a la
abogacia de todas sus miserias".
En estos últimos allos de nuestro siglo, oímos hablar frecuentemente de
"justicia social'\ dando a entender que
la justicia individual, los derechos particulares, deben ceder su lugar al interés colectivo. Desde un punto de vista
teórico· y de acuerdo con la tradición
aristotélica nos parece un pleonasmo,
ya que la justicia es una Yirtud social,
pero desde el punto de vista histórico
no debe extrañarnos, ya que el siglo
en que vivimos, se caracteriza por un
paso de lo personal a lo colectivo.

De lo dicho anteriormente, se comprueba que la evolución del concepto
de justicia, constituye la historia misma de la libertad, del empeño del hombre, nunca satisfecho, por obtener mejores niveles de vida, de conquistar un
mundo mejor, más amable y más equifativo.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias

Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento
de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

Jefe de la Sección Editorial
Pro!, Francisco M. Zertuche

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores

El gran ético de nuestro siglo Max
Scheler, paladín de la filosofía valorativa, resucitando el pensamiento pascariano, introduce el sentimiento en
los valores éticos y los define como
"esencias irracionales". La justicia que
es un valor ético, se convierte así en
una idea sentimental o emotiva, no racional o reflexiva.
Pedro Calarnandrei, el gran procesalista italiano y eminente profesor de la
Universidad de Florencia, escribió estos dos bellos pensamientos: "Para encontrar la justicia es necesario serle
fiel: como todas las divinidades, se
manifiesta solamente a quien cree en
ellas. "Hay momentos en c¡ue la palabra Hjusticia" vuelve a ser fresca y nueva como si se pronunciase entonces por
primera vez y quien fa pronuncia siente en la voz un temblor discreto y su•
plicante como el que se siente en ]as

Francisco M. Zertuche
Antonio M. Elizondo Jr.
Adrián Yáñez Martínez
Guillermo Cerda G.
Alfonso Reyes Aurrecoeehea
Genaro Salinas Quiroga

Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
MEXICO

�Transito de Angel
González Palencia
(Pasa a la Pág. 2)

menos desde el siglo IX, y enriquecida
Y poetizada por teólogos, místicos y literatos en siglos sucesivos. En ellas,
Mahoma o un simple mortal, es, como
Dante en su poema, el protagonista del
viaje, el que cuenta los hechos y describe su escenario. De noche, y al salir de un profundo sueño, comienzan
ambos viajes; un lobo y un león cierran el paso del Infierno al viajero musulmán, lo mismo que Dante se ve detenido por una pantera, un lobo y una
loba. En un frondoso jardín, entre el
Cielo y el Infierno, morada de los genios, el musulmán se encuentra al vate
Jaitor, igual que el vate clásico Virgilio conduce a Dante al jardín del Limbo, residencia de los héroes y genios
de la Antigüedad. Por orden del cielo,
Virgilio se ofrece a Dante como guía;
Gabriel hace idéntico servicio a Mahoma.
Semejantes son también los tormentos en ambos infiernos: en el musulmán se ve a los adúlteros dantescos
empujados violentamente por huracán
de fuego; el piso primero de aquella
morada de dolor. se representa igual
que la ciudad de Dite en el poema italiano: océano de fuego en cuyas playas
se alzan tumbas ígneas; los usureros.
como los sanguinareos dantescos, se
esforzan inútilmente por ganar a nado
la orílla de un lago de sangre, desde
la cual esbirros infernales les obligan
a sumergirse de nuevo; terribles serpientes torturan en difereptes pisos a
los golosos y ladrones dantescos, como a los tiranos, tutores ladrones y usureros del infierno musulmán; la sed rabiosa que padecen los falsarios en la
Divina Comedia sirve de castigo a los
ebrios en la leyenda islámica, y el tormento de los otros falsarios, de hinchaco vientre, corresponde al de los
usureros en otras versiones musulmanas: algunos precitos de Dante se rascan sus propias uñas la lepra que los
cubre, igual que los calumniadores islámicos; los estafadores, cazados con
arpones en un lago de paz, son los malos hijos, sumergidos en el mar de fuego; la truculenta pena de los cismáticos, acuchillados eternamente por los
demonios, para ser resucitados y vueltos a acuchillar, es la de los asesinos
en el infierno musulmán.
Los caracteres de espiritualidad del
Paraíso dantesco se ofrecen en algunas
redacciones de la leyenda musulmana:
calor, luz y música, son los únicos elementos descriptivos utilizados por ambos viajeros, para sugerir la idealidad
sobrenatural de la vida beatífica. En
cada esfera va aumentando progresivamente el resplandor que ofusca a los
dos viajeros haciéndoles pensar en la
ceguera y llevarse instintivamente las
manos a los ojos; sus respectivas guías,
Gabriel o Beatriz, los confortan; reciben de Dios más vista, hasta que pueden contemplar los fulgores de la nueva luz, pero sin que ninguno de los dos
sea capaz de describir lo que ve. Ambos ascienden en vuelo, raudo como el
del viento o el dela saeta, llevados por
su guía, y éste, en los dos casos, conduce y conforta al peregrino, satisface su curiosidad, lo instruye y ruega a
Dios por él, invitándole a mostrarse
agradecido. Y si Beatriz es sustituida
por San Bernardo al llegar a las últimas etapas de la ascensión dantesca,
también Gabriel deja a Mahoma cerca
del trono de Dios, hasta la cual se eleva por una guirnalda luminosa.

No sólo en lineas generales coinciden las dos ascensiones, dantesca y musulmana; hay también episodios de visiones concretas, idénticos. El águila
gigantesca de Dante en el cielo de Júpiter, formada de la aglomeración de
miríadas de ángeles que sólo tienen
alas y rostros, refulgentes de luz, que
agita sus alas, mientras entona cantos
bíblicos, y que luego reposa, es una
adaptación resutlante de la fusión del
gigantesco ángel en forma de gallo, visto por Mahoma, y que mueve sus alas,
a la vez que canta himnos religiosos,
reposando luego, con otros ángeles, cada cual amalgama de infinitos rostros
y alas, esplendentes de luz, que cantan
con sus infinitas lenguas. Los guias en
ambas ascensiones invitan, desde lo alto de los cielos astronómicos, a los dos
viajeros a contemplar el mundo creado, y su pequeñez. Y en las dos ascensiones se describe igual la visión beatífica: "Dios es un foco o punto de luz
vivísima, rodeado por nueve círculos
concéntricos, formados éstos por apretadas y densas filas de innumerables
espíritus angélicos, que despiden rayos
de luz; una de las filas circulares más
próximos al foco es la de los querubines; cada círculo rodea a su inferior
inmediato, y todos los nueve giran sin
cesar con circular movimiento en derredor del foco divino. Dos veces contempla el viajero el espectáculo de esta
grandiosa apoteosis: una desde lejos,
antes de llegar al fin de su viaje, y
otra, frente al trono de Dios. Los fenómenos que en su espíritu produce la
visión beatífica son idénticos en ambas ascensiones: primero, quédase tan
ofuscado por el brillo del foco divino,.
que cree cegar; pero a poco agúzase y
se afina su vista, y acaba por penetrar
con ella hasta el interior del foco y lo
contempla de modo fijo, continuo y estable; se siente incapaz de describir lo
que ve; sólo recuerda que sintió un como éxtasis o sopor espiritual, precedido de intenso gozo.
Y hasta el espíritu, el sentido alegórico-moral de la Divina Comedia, no
era nuevo; los sufíes, especialmente
el murciano Ben Arabí, aprovecharon,
como Dante, la acción dramática del
viaje de un hombre, Mahoma, a través
de las regiones de ultratumba, y su ascensión a los cielos, para simbolizar
la regeneración de las almas por la fe
y las virtudes teológicas. Dante y Ben
Arabi hacen del viaje un símbolo de la
vida humana, cuyo último fin y felicidad suprema consiste en la visión divina, que no puede alcanzarse sin la
guía de la Teología, ya que la razón
natural sólo puede conducir al hombre
"en las primeras etapas del viaje, símbolo de las virtudes intelectuales y morales, pero no hasta las sublimes man
siones del Paraíso, símbolo de las virtudes t eológicas, inasequibles sin la
gracia iluminativa". Y en algunas visiones musulmanas, el protagonista es,
no l\Iahoma, sino, como ya hemos dicho, un simple hombre, pecador e imperfecto, con lo cual el viaje musulmán
funde en sí, lo mismo que el poema
dantesco, dos caracteres, al parecer
antité'ticos: la alegoría idealista y el
realismo profundamente humano.
"'Cn número considerable de pormenores y rasgos topográficos, de escenas y descripciones episódicas de la
Divina Comedia, cuyos tipos similares
no habían aparecido en las distintas
redacciones de la leyenda del mirach
mahometano, tienen también sus precedentes y modelos, ya análogos, ya
idénticos, en otros documentos de la
literatura islámica, bien en el Alcorán
bien en los hadices descriptivos de la
vida de ultratumba, ora en las leyendas del Juicio final, ora en la doctrina
de los teólogos y filósofos, especialmente místicos, que sistematizaron, interpretaron y razonaron todos esos do-

cumentos de la revelación musulmana".
Entre todos los pensadores islámicos, señala el señor Asín al notable
místico murciano l\fohidín ben Arabí
(1164-1240) como posible modelo de
imitación en lo referente a la arquitectura del infierno dantesco. Lo mismo Dante que Ben Arabí prefieren la
forma circular o esférica; los pisos
infernales, los cielos astronómicos, los
círculos de la rosa mística, los coros
angélicos que rodean el foco de l&amp; luz
divina, los tres círculos simbólicos de
la Trinidad, están descritos por el poeta florentino lo mismo que por el místico musulmán: éste los dibuja, además, y es pasmoso que los dibujos que
siglos más tarde han hecho los dantistas para representar gráficamente las
poéticas descripciones de la Divina
Comedia coinciden exactamente con
los trazados ·en el Fotuhat de Ben Arabi.
La identidad en los planos acusa relación entre copia y modelo. Y moralmente es imposible que se deba a coincidencia casual. "La casualidad además -exclama Asín- no es explicación científica de los hechos históricos. Y el hecho histórico que entra
por los ojos es éste: Ben Arabí, en e~
siglo VIII, veinticinco años antes de
venir al mundo el poeta florentino,
deja insertos en cuatro folios seguidos
de su Fotuhat los diseños de los lugares de ultratumba, todos ellos inspirados en el símbolo · circular o esférico,
que en el sistema· masarri de Ben Arabí representa al Cosmos y a su principio. Dante, ochenta años después,
nos lega en maravillosos tercetos una
descripción poética de aquellos mismos lugares de ultratumba. Los rasgos
topográficos de esta descripción son
tan minuciosos y precisos que permiten a sus comentaristas del siglo XX representarlos gráficamente m e d i a n te
planos geométricos, que resultan iguales en su esencia a los que siete siglos antes trazó el místico murciano.
Sin el nexo de la imitación de estos
últimos por Dante la identidad comprobada es un enigma sin clave explicativa o un milagro de originalidad".

de cismas y divisiones, acuchillados
sin morir, caminando con las tripas
fuera o con los brazos amputados, o
llevando pendiente de la mano su propia cabeza por delante; los gigantes,
descritas sus desmesuradas proporciones _con análoga escrupulosidad métrica; el suplicio del hielo, que es el
zamharir musulmán, soportado por los
traidores en actitudes semejantes; la
pintura de Lucifer, empotrada en el
hielo como el Iblis islámico; la doble
ablución en los ríos del Paraíso terrenal y el encuentro de Dante con Beatriz, episodio n11da cristiano y que es
idéntico, en conjunto y pormenores,
a la entrada del alma en el Paraíso islámico, después de su ablución en los
ríos y del encuentro de su prometida
celestial, Y, finalmente, la descripción
espiritualísima de la visión beatifica,
mediante un lumen divino que produce brillo exterior, claridad intelectual,
y de!eite extático".
Tal colección de ideas, imágenes,
símbolos y descripciones iguales a las
dantescas sugieren claramente el hecho de la imitación. Pero ¿pudo el
Dante conocer la literatura escatológica del Islam?
Las leyendas religiosas de ultratumba corrieron muy pronto entre los musulmanes españoles; ya los mozárabes
d.- Córdoba, entre ellos San Eulogio en
su 1!pologeticus martyrum, conocían
una vida de Mahoma, mezclada de datos auténticos y apócrifos. El Arzobispo de Toledo, Don Rodrigo (11701247), en su Historia Arabum, que utiliza fuentes árabes, inserta la relación
cte mfrach; de aquí pasó a la Crónica
General del Rey Sabio, redactada entre 1260 y 1268. Pocos años después
la vemos incluida en la Impunación de
la secta de Mahoma, obra del obispo
de Jaén, San Pedro Pascual, escrita
durante su cautiverio en Granada.
No es muy difícil que esta leyenda,
tan conocida en España, pasase a Italia y fuese conocida por Dante, que
acababa el lnfierno hacia 1306. Claro
está que no es posible hoy señalar el
camino por el cual pudo llegar a Dante: Asín sugiere el conducto de Brunetto Latini, maestro del Alighieri, que
vino a España, en donde es lógico que
su espíritu culto y curiosísimo, erudito apasionado por el saber, se sintiera
atraído por el espectáculo del brillante de la corte toledana, tan islamizada.
Trataría con los traductores de Toledo, y con los maestros cristianos y musulmanes de Sevilla, que redactaban
sus obras científicas y literarias, entre
estas la traducción.de la Historia Arabum de don Rodrigo.

También señala Asín otras semejanzas en la topografía de los lugares dantescos con los descritos por Ben Arabín: verbigracia, el Aaraf islámico,
prototipo del Limbo; el Chahánam o
Gehena, modelo del Infierno; el Sirat,
boceto del Purgatorio; el March o pradera intermedia entre aquél y el cielo, bosquejo del Paraíso terrestre; y
las ocho Chanas circulares y el Arbol
de la felicidad, diseño de la rosa mística o Paraíso dantesco. En ambas desPor otra parte, la mentalidad de
cripciones Jerusalén es el quicio sobre
que gira todo el mundo ultraterreno; Dante, según lo revelan sus obras, se
debajo de su emplazamiento terrestre muestra abierta a toda clase de inestá el infierno, cuyo último piso sir- fluencias científicas y literarias, y así
ve de cárcel a Lucifer; sobre J erusa- lo han reconocido los dantistas. No se
lén, en proyección vertical, se levan- puede pensar que Dante excluyese de
ta el cielo teológico, morada de la Di- .la esfera ·de su universal curiosidad
vinidad; el número de las mansiones la cultura islámica, tan extendida en
es igual en el infierno que en la glo- Europa del siglo XIII. Astrónomos v
ria, y con idéntico criterio se subdivi- filósofos árabes como Alpetragio, alden unas y otras mansiones, en forma Farabí, Algazel, y Averroes, se ven cique cada lugar infernal ,•iene a ser la tados en el Convito o en la Vita nuova.
antítesis de su correspondiente celes- Solo por simpatía a lo musulmán puetial.
de comprenderse el juicio benévolo,
injustificable dentro de la teología caOtras muchas analogías en episodios tólica, que a Dante le merecen homy escenas, a veces literalmente idénti- bres como Saladino, Avicena y Averrocas, indica Asín, entre las cuales des- es, a quienes coloca en el Limbo, a petacan: "la clasificación de los habi- sar de haber muerto fuera del gremio
tantes del Limbo y la condición de su de la Iglesia Católica. Y esta misma
suplicio moral, análogos a las del Aaraf simpatía de Dante hacia la ciencia isislámico; la negra borrasca de los adúl- lámica, y en especial a Averroes, exteros, que es el viento alcoránico de plica la presencia de su Paraíso de SiAd; la lluvia ígnea que cae sobre los ger de Brabante, profesor de la l;nisodomitas, obligados a marchar circu- versidad de París, condenando como
larmente; el suplicio de los adivinos hereje averroísta en 1272, y muerto en
que llevan su cabeza vuelta hacia el 1274: y Dante lo coloca nada menos
occipucio; Caifás crucificado en tierra que en la morada de los teólogos juny pisoteado por las gentes; los autores to a Santo Tomás de Aquino.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1950, Año 7, No 6, Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>DRGANO MENSUAL DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEDN
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Cor.reos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑOVII

NUM. 7

JULIO DE 1950

marlínez

Tributo
al Maestro
La Universidad de Nuevo León dedica este número ex•

traordinario de Armas y Letras, a rememorar el primer cen•
tenario del natalicio del egregio Maestro, Ingeniero Miguel F.
'-"\
Martínez.
Desde hace tiempo nuestro Instituto de Cultura se ha
trazado el propósito de actualizar la vida y la obra de nues•
tros valores regionales, porque ellos, querámoslo o nó, son
parte de nuestro bagaje cultural.
Estimamos que pocas vidas en nuestro ambiente, han te•
nido la recia ejemplaridad del Maest.ro Martínez. Hombre
que tuvo la visión luminosa de su intransferible vocación; jamás abandonó su profesión de Maestro; porque ella significó
siempre para él, la realización cabal de su vida, su quehacer
esencial.
Su obra pedagógica, alcanza---proyecciones nacionales;
habiendo tenido el significativo privilegio de que el Maestro
Justo Sierra, lo llamara a colaborar a la Secretaría de Educa•
ción Pública; aprovechando esta eficiente tribuna para derra•
mar sobre la superficie de la Patria, el caudal valioso de las
nuevas ideas pedagógicas; que crearon lo que después se denominó nEscuela Nuevoleonesa".
Fundó en Monterrey la Escuela Normal para Maestros;
siendo además Director del glorioso Colegio Civil; pero su
obra capital estriba en haber sido capaz de formar una fa•
lange de maestros, con acendrada responsabilidad histórica
de su misión, y a los cuales, las generaciones de 1900 a la fe•
cha, deben indiscutiblemente, su reconocimiento jer~oroso. ,_

lng. Miguel F. Martíne::

Ideas Pedagógicas del
Ing. Miguel F. Martínez
Plinio D. ORDO~EZ.

Basta un ligero análisis de los Programas y materias de
estudio correspondientes, con que se fueron autorizando los
títulos de Preceptores, desde 1870, que se estableció la Escue•
la Normal del Estado, para apreciar la diferencia progresiva y
la importancia y valor docente de las generaciones de Profesores de Instrucción Primaria, que salían de ella, cada vez mejor preparados y con mayor y más segura conciencia profe.
sional.
La Ley de 1870, no prescribió en su
Plan de estudios, ninguna Asignatura
de índole pedagógica propiamente dicha; fué un ptograma de materias de
·instrucción general, que pretendía dar

al ;\Iaestro conocimientos qué enseñar,
considerando que éstos representaban
lo fundamental en la preparación del
(Pasa a la Pág. 12)

�Síntesis Biográ/ica del
Maestro
•

Plinio D. ORDOÑEZ.

La personalidad cultural de este sobresaliente maestro
regiomontano es múltiple y consistente, porque se plasmó con
la espontaneidad caracteristica de influencias vocacionales
bien dirigidas, en diferentes campos de las letras y de las artes
de su tiempo.
Se formó y se afinó en el seno familiar y en el medio in•
telectual creado en Monterrey en los inicios del Colegio Civil
del Estado; y aún cuando tuvo por aspiración profesional la
austera carrera de Ingeniero Topógrafo e Hidromensor, cuyo
título obtuvo en este plantel por el año de 1871, los difíciles
obstáculos económicos y domésticos que hubo de vencer para
ello, con inteligente terquedad, fueron motivo ocasional para
dedicarse a la enseñanza de niños y para encontrar, desde
luego, su verdadera vocación y su ocupación definitiva pos•
terior.
La competencia académica y docen- Nuevoleonesa; y que representa el sóte de este notable educador nuevoleo- lido basafnento técnico didáctico, sonés, único en el Estado, con positivos bre el que descansa, desde 1886, la
méritos de Maestro Nacional, puede educación popular oficial de la juvenconsiderarse desarrollada con eficien- tud nuevoleonesa; cimiento edificado
te amplitud, principalmente en: Len- con laudable acierto por este original
guaie.. Música, Pintura, Matemáticas y mentor coterráneo y que él mismo loEducación, en las que sobresalió y se gró consolidar, tras de una inteligentidestacó entre sus contemporáneos, fi- sima elaboración de más de 20 años
gurando como un hábil experto, con consecutivos, constituyendo, el hasta
grandes . dotes de organizador que le ahora insustituible Sistema Técnico
permitieron colocarse, desde luego a Pedagógico y Administrativo de las Esla cabeza del magisterio local de su cuelas Públicas de Nuevo León, inspiépoca, y en la envidiable posesión de rado en el concepto de una sencilla y
creador y director de una nueva orga- enérgica educación democrática, intenización escolar y de una nueva pe- gral, intuitiva, objeti,,a, psicológica,
dagogía personal, que adoptó el Esta- derivada de los principios expuestos
do, bajo el título de Escuela Moderna por los conspicuos pedagogos contem-

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poráneos: Mann, Sarmiento, Pestalo- de hicieron época ante la autorizada
zzi, Spencer y Herbert, para sus res- presencia del General Don Porfirio
1iectivos países de origen (Estados Díaz, de su escogido Gabinete ~linisUnidos, Argentina, Suiza, Inglaterra y terial, del Cuerpo Diplomático extranjero acreditado y de los más altos exAlemania).
Como experto en lenguas y docto li- ponentes artísticos y culturales de la
terato, el Maestro Martinez se consa- Sociedad metropolitana "1903-1905".
Su profesión de Ingeniero Topógragró y dtstinguió, calificado de ser un
ameno y correcto prosista que escri- fo e Hidromensor, la ejerció principalbió: jugosas crónicas sobre sucesos de mente, por los años de 1874 a 1886;
sociedad y de arte; conceptuosas di- pero siempre alternándola con las lasertaciones científicas y didácticas; bores docentes, que nunca descuidó.
expresivos discursos patrióticos y de La trayectoria profesional de esta acíndole doctrinal, que lo acreditan en- tividad del ~faestro Martínez, no fué
tre los representativos de las letras y muy nutrida, ni productiva, abandola cultura vernácula, en el periodo lai- nándola por completo desde 1892; pero r epresentó una de las actividades
co liberal de 1854 a 1901.
Buena parte de sus composiciones se que ,,ivió y que le proporcionaron alencuentran di spersas y publicadas en gun a1ivio económico y consideración
las diversas hojas periodísticas locales, social bastante, para ser reputado un
de este mismo período, y algunas de hombre de sólidos conocimientos acaellas, en folletos especiales de factura démicos, en las Ciencias Matemáticas,
e intención docente, pero la mayoría que informan esta carrera liberal ; por
aparecieron en ]os Semanarios "El Jaz- lo que entre sus servicios cuenta la
mín" (1874), "El Horario" (1878), ejecución de importantes mediciones
"Flores y Frutos" (1879-1881), "La rurales y urbanas, y el desempeño de
Violeta" (1890-1895) , y en el diario varias comisiones oficiales, relaciona"La Revista" (1880-1886) calzadas mu- das con el levantamiento del Plano
Topográfico de Monterrey, en su calichas con el pseudónimo "Lino".
Puede citarse también al Maestro dad de Ingeniero de la Ciudad, y con
~fartinez, en el campo literario, como el geográfico y la fijación de límites
autor de muy apreciables obras del fronterizos del Estado.
El propio Maestro Martínez decía,
género dramático: Monólogos, diálogos, juguetes cómicos, alegorías y dra- que vivió su vida social de cinco comatizaciones científicas e históricas, sas: La Pintura, la Música, la Ingeniedestinadas a ser representadas en fes- ría, el ~lagisterio y los empleos admitivales domésticos y escenificados con nistrativos; pero aún cuando en todas
niños, en las llamas Fiestas Escolares, ellas alcanzó meritoria reputación, es
de las cuales fué su introductor y crea- incuestionable, que su personalidad
dor, en Nuevo León, para substituir las resalta con mejores y más precisos
ostentosas y hueras distribuciones de perfiles, como educador, en cuya acpremios del Sistema Escolástico Lan- tividad se produjo con tan admirable
casteriano, imprescindibles para dar Yisión y acierto, que es ella, la que cafin . al año escolar; fiestas que intro- racteriza su verdadera misión social,
dujo para favorecer, por este medio, con la particularidad de no tener sela educación estética de la niñez, en gundo, hasta ahora, en el Estado; acJo que se refiere a Canto, Danza, l\Iú- tividad a que dedicó todas sus energías fisicas y posibilidades mentales,
sica, Declamación y Comedia.
También se destacó entre sus com- con decisión tan absoluta, y con un
paiieros de letras como orador y con- sentido tan exacto de su función, que
ferencista de fácil y correcta alocu- en realidad, vivió para ser el :\Iaestro
ción, figurando en lugar preferente en regiomontano predestinado para crear,
las conmemoraciones patrióticas pú- en Nuevo León, un Magisterio consblicas y en ]os frecuentes festivales ciente de su responsabilidad educaticulturales y escolares del ambiente in- va, mediante el establecimiento de la
actual Enseñanza Normal, más aprotelectual de la ciudad.
En relación con la abundante pro~ piada al medio y condiciones circunducción literaria publicada por el lng. dantes; para organizar un Sistema
Martinez, hacemos constar que cono- Educativo Original y perfecto, que aún
cemos más de cincuenta composicio- perdura entre nosotros, con la fuerza
nes diversas, todas de positivo valor indestructible de principios básicos y
pedagógico, de perfecta y castiza cons- sólidos, forjadores de una Escuela Retrucción y de superior mérito estético. gional Propia y con todos los lineaComo músico y ejecutante el lng. mientos de nacional; principios de tal
Martinei pudo haber sido un virtuo- manera arraigados, en el concepto diso, porque poseía grandes facultades dáctico fundamental de nuestra ensecomo flautista-concertista, que ejerció llanza popular, que niÍiguna de las dos
muchas veces, en calidad de profesio- poderosas corrientes escolares innovanal, formando parte de los mejores doras posteriores, denominadas Escueconjuntos orquestales, organizados en la Activa y Escuela Socialista, han
el medio musical de Monterrey, con- podido suplantarle, porque ambas se·
quist:indose nutridos aplausos con su sustentan sobre las mismas bases pemágica flauta en conciertos y audicio- dagógicas de aquella.
La personalidad del Ingeniero Marnes públicas y en los "s olos" con que
acompañó a las Divas y cantantes de tinez como educador, con la del Prof.
Opera y Zarzuela de fama, que visita- D. Serafín Pe1la, su colaborador y ami-•
ron a Monterrey hasta 1895, y ello des- go inseparable, en Monterrey, ocupan
de cuando aún era un imberbe adoles- más de medio siglo en NueYO León
cente . En no pocas ocasiones, más (1868-1919) y su obra comprende tantarde, y en momentos aciagos, el i\Iaes- to el fondo filosófico doctrinal , como
tro Marlinez recurrió a su prodigiosa la organización oficial educativa escoflauta corno medio salvador de preca- lar del Estado, principalmente desde
rias situaciones económicas accidenta- 1886, que el General Bernardo Reyes,.
como Gobernador de Nuevo León, se
les.
En Pintura y Dibujo, artes para las propuso establecerla, confiando su ejeque también tenia especiales aptitu- cución a estos dos campeones pedagó-·
des heredUarias, y que igualmente gicos locales, quienes la crearon, sin
ejerció con carácter profesional, por más elementos que su entusiasmo y dealgunos años, primero bajo la direc- cidido empeño personal.
Y no que neguemos o que tratemos.
ción y consejo de su padre y después
solo y en compafiia de sus hermanos de amenguar las personalidades de los.
don Juan y don Agustín, sobre todo &lt;lemas maestros contempor:ineos y de
en el decorado mural y en el escénico los que les precedieron, cuya obra inteatral; aptitudes que ]e fueron de mu- dividual es muy meritoria, y la de al-cha utilidad en la decoración de sus gunos prestó valiosa aportación al demuy rumbosas y muy elogiadas fiestas seado establecimiento del Sistema Es•infantiles; lo mismo en Monterrey, que
(Pasa a la Pág. 9)
en la capital de la República, en don-

dar ]a religión se cuenta con el após- mal de Santiago en 1842, dirigida por
tol; como para hacer la propaganda es el inmortal Sarmiento, porta-estandarindispensable el misionero; asi, para te de la educación popular en la Amélevantar los institutos de instrucción rica Latina; y en nuest,ro pais, con las
primaria á la altura de su objeto tras- ten ta ti vas hechas por la Compañia
cendental, ha sido necesario pensar en Lancasteriana, y apoyadas por el Goel maestro de escuela, que es el sacer- bierno Nacional: que consistieron en
dote, el apóstol de la religión del sa- destinar la numerosa escuela primaEn ocasión del XXV aniversario de la
ber, el misionero que derrama en te- ria de Betlemitas el año de 1823, á la
Escuela Normal del D. F., el Maestro,
rreno fértil y virgen las semillas del preparación pr:ictica de profesores, y
árbol de la ciencia, á cuya única som- en el establecimiento de la Escuela
en su calidad de Director, pronunció
Sr. Vicepresidente,
bra pueden llegar ]as naciones á ser Normal Lancasteriana, abierto en 1839,
estas palabras.
verdaderamente grandes, libres y feliM cuya organización fué por desgracia
Señoras, señores:
ces." Y de esta intima relación entre muy deficiente y su vida muy precael maestro y la escuela, donde se han ria. Mas si bien el carácter técnico del
Muy grato es, para quien tiene el honor de dirigiros la . reflejado siempre las ideas filosóficas normalismo, tardó algunos años más
dominantes de cada época, ha prove- en definirse entre nosotros, pasando
palabra, llevar por primera vez la voz de esta Escuela en mo•
nido la lenta evolución que con aque- progresivamente (de 1849 ; 1886) desmento tan solemne como el presente. Momento en que hace• lla
han sufrido en el orden técnico las de San Luis Potosí á Nuevo León, Puemos alto en el camino que llevamos, y en el que volviendo la escuelas normales. Por lo tanto, muy bla y Veracruz, para llegar al Distrito
vista hacia atrás, dirigimos atenta y cariñosa mirada al punto lejos estamos ya de las "Academias pa- en 1887 con la fundación de esta Esde donde partieran, llenos de esperanza y de fe, los primeros ra la especial preparación de los Maes- cuela; en cambio, como ya lo asentacre?,das por la orden de los Je- mos, el levantado espíritu político que
en nuestra honrosa jornada. Esta ojeada retrospectiva, que tros"
suitas en 1540, cuya organización, res- imprimiera á esta institución la Connos permite contemplar el tramo recorrido en cinco lustros, tringida y severa, según su Ratio Stu- vención Francesa, quedó perfectamenpuede además servimos para rectificar nuestra orientación, en diorum, se fundaba sin duda en el ca- te establecido aquí, desde que la excaso de encontramos desviados de la senda; ó para continuar rácter limitado, dogmático y tiránico presada benemérita Compañia acogió
confiadamente nuestra marcha, si estamos seguros de no ha- de la escuela antigua. Lejos también con entusiasmo el pensamiento, espequedan los programas y métodos de la ciahnente por lo que traia de imporber perdido el rumbo que nos fuera señalado.
Escuela para Maestros católicos, fun- tante para el vigoroso desarrollo de la
dada por La Salle en 1681 destinada á libertad y de la democracia, cuya só•
El punto de mira, que como polar ticular y pequeño, y convertida en po- los mentores de 1os Hermanos Cristia- !ida base es la educación de las masas
estrella encamina rectamente nuestros derosa fu erza al servicio de la liber- nos : los de la escuela de Krenisberg y por ende la formación de buenos
pasos, es la idea salvadora y progre- tad y de la den10cracia. Y este carác- fundada en 1701, y los de la de Her- maestros. Esta idea entró de un mosista á que obedeció la creación de ter de eficaz propaganda primero, y man Francke, fundador de las escue- do predóminante en los levantados
esta Escuela: la buena formación de de fu erza políti~a después, que se ha las para maestros protestantes, que propósitos de los fundadores de este
plantel.
los educadores de la nillez ; idea que encontrado en Ja institución de las es- abrió sus cursos en 1704.
Quizás encontraríamos, y sólo en el
He aquí lo que sobre el particular
surgió humildemente en el mundo ha- cuelas para maestros, se deriva necece más de tres siglos, en el seno de la sariamente de la íntima relación que orden metodológico, algunos gérmenes asienta el Sr. Baranda en el magistral
lglesia, que fué por muchos años la tiene con la enseñanza primaria; pues para la actual manera de ser de las discurso á que nos hem,os referido, y
única dispensadora de las luces del sa- como decía, en galana frase, el escla- normales, en el primer seminario de que volveremos á citar en otras partes
ber. La evolución histórica de tal idea, recido fundador de esta Escuela, Sr. maestros alemanes, fundado en Pome- de este trabajo, tanto por ser el docuen la que ésta pasó de elemento de Lic. D. Joaquín Baranda, en su discur- rania el afio de 1735 por un discípulo mento más valioso y apropiado en que
podemos inspirarnos, como porque
propaganda religiosa á firme sostén de so inaugural, de hace veinticinco años, de Francke.
Hasta de los avanzados principios con ello significamos el cariñoso relos intereses públicos, trájola hasta "Al tratar de crear la escuela, surge en
nosotros, después del soplo de vida el acto la necesidad de formar al maes- en que la Convención Francesa fundó cuerdo que en este día consagra el
que le infundiera la Revolución Fran- tro. Como al establecer el templo se su Escuela Normal Superior, el 20 de profesorado mexicano a la memoria
cesa, ya depurada de todo móvil par- piensa en el sacerdote; como al fun- enero de 1795, estamos bien distantes; de aquel egregio ciudadano. "No olviporque los propósitos de la progresis- demos, decía, que si en todas las épota ' Asamblea f u e r o n solamente, que cas, la difusión del saber ha sido una
"los ciudadanos ya instruidos en las necesidad, hoy es una exigencia impeciencias útiles, fueran á aprender eIÍ riosa que nos debemos apresurar a saaquella escuela el arte de enseñar, ba- tisfacer, para ser consecuentes con las
jo la dirección de los profesores más ideas de progreso, y no traicionar
hábiles en todos los géneros." Y con nuestras convicciones, nuestros prinmayor razón discrepamos del carác- cipios políticos y nuestros deberes pater de aquel centro normalista, recor- trióticos." Y en otra parte, al referirdando que las eminencias científicas se, (son sus propias palabras) "á la
que formaron su profesorado, se ocu- necesidad de fomentar y de perfeccioparon muy poco de mostrar á sus nar Ja instrucción primaria, como baalumnos el arte de enseñar, cediendo se de la democracia, y á la intima reá la tentación muy natural en ellos, de lación que hay entre la educación po9
comunicar á su auditorio, ya fueran pular y la enseñanza normal" cita este
sus propios descubrimientos en la hermoso pensamiento de Prohudón,
ciencia que cultivaban, ya los resulta- "Democracia es demopedia, es decir
DE LA FUNDACION
dos más altos á que la misma ciencia instrucción y enseñanza de todos ]os
días y de todos los grados", y agreg¡i,
estuviera destinada.
Los cánones pedagógicos que pro- "este es el credo de nuestro sistema
piamente han dado base sólida á la or- de Gobierno. No hay que olvidarlo:
ganización de las Escuelas Normales, la democracia tiene que levantarse sono se presentaron sino hasta princi- bre la Escuela Primaria, y la escuela
pios del siglo XIX, en los Seminario&amp; primaria tiene que ser bija 'de la EsAlemanes Oficales, establecidos en cuela Normal."
Veamos, ahora, señores, cual fué el
1810: en la Escuela Normal Superior
de París, fundada por decreto impe- concepto que en el orden técnico, se
rial en 1808, y en la Normal Primaria, tuvo de la enseñanza normal al crearSOSTENIDA POR LA FEOERACION
organizada según el plan de los semi- se este plantel; y para ésto, recurranarios alemanes, en Strasburgo, por el mos de nuevo al repetido discurso del
Prefecto Conde de Lezay de Marneira, Sr. Baranda.
"El nombre de Escuela Normal exel año de 1810, la primera escuela de
1
su género que por muchos años pres- plica bien el objeto de tal institución:
sirve de norma y da la regla á que detó importantísimos servicios.
De esa época, puede decirse que da- be ajustarse la enseñanza, es la escueta el claro y preciso concepto del nor- la matriz ó central de la que se derimalismo, y el movimiento que en su van las demás escuelas. En la Normal
favor se realizó, no sólo en Europa si- se forma y educa al maestro, perfecno en América, inici:indose casi al cionando sus Conocimientos y aprenmismo tiem po, en diversas partes de diendo prácticamente á transmitirlos:
~EXl":::O.
este continente : al norte, en Massachu- haciendo en las escuelas anexas la clíl MP RF.tHA OE. Sl'Ef'HMl 'i TORffES
sets, por James Car ter, llamado el pa- nica del Profesorado. Enseñar a ensedre de las Escuelas Normales America- 1íar. Esto es el programa de las EscueHH :.!
\' nas, que abrió su instituto particular las Normales." Y, antes, ya había diel año de 1827, y que fué secundado cho: "Aqui se formará al maestro: aquí
oficialmente por su Estado, con ]a adquirir:i los conocimientos y el caapertura de la Normal de Lexington rácter respetable y bondadoso que exien 1839, cuya dirección se confió á ge el ejercicio de sus augustas funcioI Cyrus Pi erce; al sur, en la República
(Pasa a la Pág. 10)
de Chile, con la fundaci ón de la Nor-

DISCURSO

XXV ANIVERSARIO

•

'

�El Ing. Miguel F. Martínez
Precursor de la Espeleología en Nuevo León

•

Aportación bibliográfica de
E. Aguirre Pequeño.

Habiendo tenido el privilegio, hace algunos años, de que
llegara a mis manos a través de mi muy querido amigo Miguel
D. Martinez, el Opúsculo extraordinariamente interesante denominado La Gruta de Pesquería (hoy Gruta de García) escrito por su señor padre, el Ing. Miguel F. Martinez, he consi•
derado oportuno transcribirlo con motivo de la celebración del
centenario de su nacimiento y a fin de colaborar en la difusión
de tan valioso documento histórico-científico, ya que desgraciadamente ha sido poco conocido y difícil de obtener en las
Bibliotecas públicas o privadas.
Este mag_nífico estudio, que constituye la primera inves•
tigación publicada acerca de la descripción de la Gruta y de sus
aspectos geográfico, geológico e histórico, nos· obliga a reconocer al inmortal pedagogo nuevoleonés como el precursor de la
Espeleología en el Estado de Nuevo León.
LA GRUTA DE PESQUERIA
"La Gruta de Pesquería" ó "Cueva
del Padre", es una de las más notables, y quizá la principal de las obras
extraordinarias de la naturaleza, que
se encuentran en el Estado de Nuevo
León.
Se haJla en el Cerro del Fraile, jurisdicción de la Villa de Garcia, antes
Pesquería Grande.

El descubrimiento de esta maravilla
geológica, según la tradición que hay
sobre el particular, se debe al Presbítero Don Juan Antonio Sobrevilla, Cur a de Pesquería, quien en uno de sus
paseos campestres, á los que era muy
aficionado, tuvo la fortuna de encontrarse con la expresada gruta, allá por
los años de 1843 á 1844.
Cuéntase que el día del descubrimiento no pudo penetrar el Sr. Cura

mismo barranco, es de 250 metros próximamente.
El ·camino de la ladera no presenta
una pendiente mur pronunciada, y sólo algunos metros antes de llegar á la
boca de la Grnta, es donde lo pesado
de la cuesta hace que se fatiguen bastante las cabalgaduras, en las que se
puede hacer la subida sin dificultad.
Generalmente, tanto para dar á las
excursiones más atractivo, como para
mayor seguridad de los visitantes, especialmente para personas del sexo fe~
menino, se emplean asnos para efectuar la ascensión.
El camino es de terreno firme, exceptuando uno que otro tramo, principalmente cerca de la boca, donde hay
mucha piedra suelta.

- VI -

Fondo del Teatro

Sobrevilla, sino hasta el punto en que
se pierde por completo la luz que entra por la boca de la gruta; pero que

kilómetros, la que á paso regular de
caballo se anda en dos horas generalmente.

pocos días después, provisto de un largo cordel, entró con varios vecinos
hasta el Cuarto de la Luz, lugar que
por mucho tiempo fué el término de
las exploraciones, y que es hasta ahora
e! punto á que se puede llegar sin grandes dificultades. Extraordinariamente
impresionados el Cura y sus acompaJlantes con lo bello é imponente de
aquel antro grandioso, entusiasmaron
de tal manera con las relaciones de su
exploración al pueblo todo de la Villa
que muy en breve la mayor parte de los
habitantes de Pesquería, en numerosas
caravanas, se dirigían á admirar las
fantásticas galerías de la Cueva del
Padre.
Desde entonces no cesan las excursiones á la Gruta, tanto de nacionales
como de extranjeros, encontrándose
todos, ante la realidad de aquel prodigio, deficientes y pálidas las desCripciones rñás minuciosas y brillantes que
de él se hubieren hecho.
- II La Vil1a de García, cerca de Ja cual
se encuentra la gruta de que se trata
es una de las poblaciones más pintorescas del Estado, de un clima templado y sano, y de un suel0 feracísimo. Es
notable en la producción de exquisitas
frutas, entre las que figura principalmente la granada; y en sus hortalizas
se da la cebolla más grande que se produce en Nuevo León.
Cuenta esta Villa con una población
de cuatro mil habitantes, y se halla á
unos cuarenta kilómetros de esta Capital, a la que está unida por dos vías
férreas, la del Golfo que toca ú la población, y la del Nacional ).fexicano
que pasa como á tres kilómetros al Sur
de la Villa.

, IV El camino es de terreno firme, cómodo y plano desde la salida de la po,
blación hasta la cuesta de Buenavista ·
Y la B~rranca, que se encuentran como
á ocho kilómetros de aquella. Desde
esos puntos para delante, presenta el
camino varias pendientes} aunque ligeras, y se hace incómodo para los
muebles de trasporte por entrar al cafión que forma la boca del Potrero del
Cercado, cañón de 30 metros de ancho,
que afecta la forma de una ese y por
el cual corre el arroyo que nace del expresado potrero, y que desemboca en
e! río de Pesquería. Este arroyo sólo
tiene corrientes en la estación de las
lluvias y su agua es dulce; pero se hace impotable desde el punto en que se
le unen las corrientes de otro arrovo
que nace del cerro, por contener s·us
aguas una gran cantidad de sal cat!trtica.
La parte más pintoresca del camino,
es el punto en donde éste pasa por el
Puel'to del Cristo, del cual se acompa1ia una vista fotográfica (Núm. 1) tomada por la parte interior del Potrc ..
ro. Llámase á esa garganta Puuto dt,f
Cristo, por existir en el frentón del cerro que mira al Oriente, grabada en la
roca, una figura que se semeja á un
crucifijo.
Pasa ndo el citado Puerto , se entra al
Potrero del Cercado, en el qt;.e, á corta distancia de la entrada se encuentra sobr e la margen oriental del arroyo, el camino de herradura que corre
en zig-zag por la pendiente Norte de
la ladera que se halla al Oriente del
calló n y qu e conduce a la boca de la

La boca de la Gruta tiene ocho metros de ancho, y su parte superior
afecta la forma de un arco cuya altura es de 12 metros. Al frente hay un
espacio circular, como de 15 metros.
de diámetro, que presenta una pequeIla explanada al nivel de la entrada, y
una especie de graderia irregular en la
parte opuesta á la boca.
La altura de este punto sobre el nivel del mar es de 1,110 metros próximamente. La temperatura observada en el mismo punto, el 15 de Noviembre á las 4 de la tarde, fué de 15º
centígrados. Con el número 2 se agrega una fotografía de la expresada boca.
- VIIA la entrada, se presenta una pendiente como de 20 metros, que se dirige al Este y que tiene una inclinación de 16°. Hay en este punto una
corriente constante de aire frío , que
se hace muy sensible al salir de la
Gruta.
Caminando primero al Oriente, luego al Sur, y en seguida otra vez al
Oriente, es decir formando una eS'pecie de Z con algunas Qndulaciones, y
como á 150 metros de la entrada se
encuentra el primer departamento ó

Prime,·a Sala, donde es ya muy inten-,
sa la oscuridad. Esta sala forma un
círculo como de 8 metros de diámetro; en el centro se hallan dos hermosas estalagmitas : una de 5 metros de
altura y la otra de 8, siendo sus diámetros respectivamente de 2 y 1 metros. Desde este departamento puede
ya apreciarse todo lo grande que en
sus extensas galerías ostenta esta gruta. Como puede observarse por la vista fotografica número 3 que se agrega a esta descripción, no son lo único
notable de la Sala, las estalagmitas de
que hablamos; pues c;ercanas á las pa•
redes de la cueva se observan forma•
ciones coloniales tan caprichosas en
su forma y estructura como las que
hay en el centro. El aspecto que presenta este primer departamento, como
todos los otros, es imponente y bello
á la vez; pues tanto impresiona lo es•
pacioso de sus bóvedas y la grandio•
sidad del conjunto, como los artísticos
primores que en los detalles se encuentran.
Siguiendo hacia el Sur, como á unos
30 metros, se encuentran los departa•
mentas llamados Los Balcones. El primero de éstos tiene 15 metros de lon•
gitud por otros tantos de latitud . Sus
paredes están formadas por una acu•
mulación de sarros que en su reca•
mada parte exterior figuran cilindros,
un tanto oblongados, como de 5 metros de altura. El otro Balcón se halla al Sur del anterior, tiene 15 metros de largo por 3 de ancho y una altura de 8.
Las paredes de este cuarto varían
mucho en su forma y grueso. Algunas de las pilastras que en él se encuentran, son casi cilíndricas, otras rematan en formas cónicas y sus diámetros varían entre dos y cuatro metros.
En el centro hay una preciosa coluro•
na que tiene un metro de diámetro en
la base, engruesa notablemente en su
parte media, y termina en ptinta cerca de la bóveda. Se haJla cubierta en
toda su superficie por adornos circulares, tan cimétricos y primorosamente taJlados, como si fuerau la obra del
. cantero más hábil.

Gr uta.
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PALACIO.

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Al Norte de "García" y como á dos
kilóffietros de distancia, se extiende de
Este á Oeste el Cerro del Fraile, montnlla en la que, como ya se ha dicho,
se encuentra la famosa Gruta. Esla se
halla, respecto de "García", hacia el
Nordeste y á una distancia, en línea
recta, como de sies kilómetros; pero
~igi.üendo las ondulaciones tanto del
camino carretero que cOnduce al pie
de la ladera en que aquella se encuen- ,
tra, como de la ,,ereda que sirve para
la subida hasta la boca de la Gruta,
puede apreciarse la distancia err doce

Desde el barranco que forma la margen derecha del arroyo, en el punto
donde comienza la subida á la cueva,
se observa una oquedad que por estar
muy cerca de la boca de la Gruta, se
toma por ésta ú primera vista. Por su
proximidad á la entrada de la cueva,
puede servir esta oquedad para determinar la dirección y altura de la r eferida boca. Se halla ésta al S. E. respecto del punto en donde comienza la
subida: el ángulo que forma con el horizonte la visual dirigida á la expresada oquedad, desde el barranco, es de
23°00, y la altura de ésta, respecto deL

Columnas

De este cuarto se ve la boca de la
Gruta al N. O. por una gran ventana.
Al S. O. hay otra ventana de donde
se mira una gran profundidad: arrojando en ésta una piedra, tarda 5 segundos en llegar al plan. Tiene otra
boca este cuarto hácia el E. que sirve
de entrada á otra galería, y una cuarta ventana hácia el S. E. comunica con
un departamento que es un verdadero
desfiladero. Cerca de esta última ventana hay una pequeñ,a claraboya que
da al mismo d esfiladero. A la derecha de este cuarto se haJla el de La
Gloria, que contiene preciosisimos sa-

rros.
Volviendo al cañón principal y siguiendo la marcha para el interior,
se encuentran á uno y otro lado infinidad de caprichosas columnas, que
con sus zócalos respectivos forman
verdaderos monumentos, galerías ex•
tensisimas d e paredes y bóvedas irregulares y estrechos pasillos de formas
inesperadas.
El suelo de este callón esta á trechos
cubierto por capas de guano y de salitre.
La principal caYidad hacia la derecha, es la Sala del baile, de piso plano
y firme, la que generalmente aprovechan los excursionistas para réndir
culto 3. terpsicore. Tiene esta sala
más de 30 varas de longitud, y está
adornada de multitud de artísticas estalactitas y estalagmitas, que le dan
un bellísimo aspecto.
A la izquierda, y antes de Jlegar al
departamento denominado Cuarto de
la Luz, están el cuarto del Caracol y
el del Nuevo Descubrimiento. La· entrada para estos salones, principalmente para el segundo, es bastante incómoda.
· Tomando luego el cañón principal
se comienza á ascender gradualmente
y se baja luego para llegar al espacio,
so y beJlo Cuarto de la Luz. Este salón afecta una forma circular, y tiene
más de 60 metros de diámetro. Altisimas bóvedas, aqornadas de afiligranadas estalactitas cubren aquel hermoso
· recinto, donde se experimenta una im•
presión de tranquilidad que convida
al reposo, elev3.ndose á la vez el espíritu que con la conteinplación de aquellas moles inmensas que, en formas de
columnas, de arcos atrevidos, de sarcófagos, de distintas fantásticas crea•
ciones, se destacan misteriosamente en
las tinieblas débilmente iluminadas
por la claridad difundida por los rayos de luz que entra por las claraboyas que se divisan en las bóvedas a
una altura como de ochenta metros. El
centro de este salón se halla iluminado con una luz tan suave como la que
producen los rayos de la luna. Esta
apacible claridad, lo espacioso del salón y su suelo provisto de multitud de
bancos de roca, convidan como decimos, al descanso, después de la fatiga causada por las incómodas pendientes de la travesía, los difíciles pasos
y el continuo esfuerzo para sostenerse
en un piso siempre accidentado y en
muchas partes resbaladizo.
La temperatura observada en este
salón á las 6 de la tarde, fué de 18º
centígrados. Por las observaciones de
las alturas barométricas de l~ boca de
la Gruta y de este cuarto, se viene en
conocimiento . de que el suelo del último se haJla como á 30 metros bajo el
riivel de la entrada.
·
En un pequeño departamento, ricamente adornado de finas concreciones,
que se halla al N. O. del Cuarto de la
Luz, se encuentra una fuente de 2 metros de longitud por uno de latitud y
0.50 m. de profundidad, llamada "El
Agua Chiquita" la que tiene una tem. peratura de 13° centígrados.
Al Norte del cuarto de que hemos
venido ocupándonos, y algo distante
de él, se halla el salón titulado La octava maravilla. Mide 20 por 8 m. y re,

presenta una hermosa rotonda; una
verdadera maravilla, superior a cuanto la imaginación de los artistas pudiera creer. La cúpula está sostenida
por más de cincuenta columnas cubiertas de primorosas concreciones. Una
gran cantidad de estalagmitas se levantan como á dos metros del suelo,
semejando centinelas apostados que
velan en aquel silencioso recinto.
Este departamento se extiende de
S. E. á ::-i. O. Saliendo de él se presenta una pendiente, por la que se asciende hasta á treinta metros, después de
lo cual se llega al Cuarto de la Víbora,
en cuyo suelo se mira una concreción
de un metro de longitud que tiene la
forma de ese reptil. En estos cuartos
hay muchas estalagmitas en formación.
Al Norte hay un gran cañón que da á
varias espaciosas galerías.
Otro de los departamentos extraordinariamente curiósos es el Cuarto del
Bautisterio, que se haJla al Este del
Cuarto de la Lu=. Es de forma elipti,
ca, y sus dimensiones son 4 por 2 m.
Tiene en el centro una estalagmita que
se asemeja mucho á una pila bautismal. Las columnas que rodean á ]a
pila se aproximan unas á las otras en
su parte superior, quedando como á
15 metros de altura unidas todas.
Cerca de este cuarto hay otro pe•
quefio departamento que contiene concreciones de formas rarísimas.
Más al Oriente, está el gran Salón de
la Mitra del Obispo, que tiene 40 metros de latitud. En la parte Oriental
de este espacioso recinto, se halla una
estalgmita de 3 metros de altura por
1 de grueso que tiene la forma de una
mitra. Multitud de elevadísimas co•
lumnas de más de 50 metros se ,,en en
este salón. Hay también una gran cantidad de rocas y estalactitas de diver,
sos tama1los y figuras, que en artistico
desorden forman las combinaciones
más caprichosas que puedan concebirse. De las bóvedas descienden hermosas estalactitas formando plegados cortinajes. Al golpearse con algún cuerpo
duro, producen estas estalactitas sonoras vibraciones.
Al E. de La Mitra del Obispo se en,
cuentra una inmensa cantídad de sali•
tre que impide por completo la marcha hácia delante.
El salón de Las Hermanas, que conti ene también bellísimos lienzos de ro..
ca con apariencia de cortinajes, y del
que se acompaña una fotografía, (Núm.
4) se halla como á 50 metros al Oeste
del cuarto de La Luz. Como se puede
ver en la fotografía, se encuentra en
uno de los lados de este hermoso de,
parlamento una formación que afecta
la forma de un órgano, teniendo -una
hermosa columnita de simétrico y gracioso labrado, que parece como uno
de los apoyos laterales del instrumen,·
to. Las galerias que se observan en
el fondo, débilmente iluminadas por
las luces con que se alumbró este cuarto al tomarse la fotografía, dan una
ligera idea del aspecto que eu lo general presenta el antro· grandioso que·
d escribimos.
Poco antes de llegar al cuarto de
Las Hermanas se halla una fuente, cu•
yas aguas tienen la misma temperatura que las de la Agua Chiquita; pero
no son permanentes como la~ de ésta.
Saliendo del -cuarto que acabamos
de describir, se llega á una Pendiente
de unos 10 metros, casi perpendicular,
que conduce á un estrecho departa,
mento llamado Cañón del Aire, que
.contiene finísimos sarros, los que se
conservan casi intactos, por ser muy
pocas las personas que llegan á este
sitio.
·
El Salón de las Niñas, que es uno de
los departamentos que Jlaman más la
atención, se halla como á 100 metros
del cuarto de La Luz. La principal curiosidad que se observa desde este
(Pasa a la Pág. 13)

�I
DECRETO Núm. 56
iniciativa del Prof. Jonás García, la H. XXXVII Legislatura del Estado de Nuevo León, durante su primer período de sesiones ordinarias, con fecha 20 de mayo de
1918, expidió el siguiente decreto:
·

A

Núm. 56.-''. El XXXVII Congreso del Estado representando
-al pueblo de Nuevo León·, decreta: UNICO.-Se'declaran Beneméritos,de la educación nuevoleonesa a.los C.C. Ing. D. Miguel
F. Martmez y Prof. D. Serafín Peñ-a, en virtud de sus eminentes
servicios p.testados al Estado en ese Ramo.-Lo tendrá entendí•
do e\ C. Gobernador, mandándole imprÍ[)lÍr, publicar y circular
a qmenes corresponda.-Dado en el Salon de Sesiones del H.
Congreso, en Monterrey; ·a los veinte días del mes de mayo de
mil no\'ecientos dieciocho".-G"MORALES SANCHEZ, D, P.
-A. GARZA GONZALEZ,, D. S.-ENRIQUE M. MARTI·
NEZ, D. S.

ALOCUCION
Palabras pronunciadas poi' el Ing.

Miguel F. Martinez, en la velada organizada por sus discípulos, con motivo

de haber sido declarado por el H. Congreso del Estado Benemérito de la Educación.

"En ocasión análoga a la presente,
el sabio Dr. D. José Eleuterio González al dar las gracias por las altas pruebas de estimación que se le ofrecían,
dijo, a propósito de su agradecimiento,
que: "Agradecer, es reconocer y confesar un favor recibido, queriendo y
procurando· siempre pagarlo de la mejor manera".
El que habla, siguiendo el noble
ejemplo de aquel varón ilustre, desea
ahora significar, en breves palabras,
su profundo agradecimiento, por Ja
parte que le corresponde en el honor
últimamente dispensado el Magisterio,
por el H. Congreso del Estado, así como en las hermosas manifestaciones
que el mismo Magisterio ha preparadc
para celebrar este triunfo. Y lo haré,
reconociendo y confesando, ante todo
el favor recibido, a reserva de expresar, en la última parte de esta breve
alocución, la manera como pienso ccirresponder a _tan grandes distinciones" .
"En tal virtud, mi primera palabra
de reconocimiento, sera, tanto para mi
muy estimado discípulo, el ,Sr. Prof. D.
Jonás García, Diputado al Congreso de
·1a Unión, que fue el iniciador de la
idea que motiva esta significativa fiesta como para los Señores Diputados de
nuestra Legislatura, José Treviño ·y
Profesor y Coronel Gregorio Morales
.Simchez, que hicieron suya aquella iniciativa, -al presentarla ante la misnra H.
Asamblea".
"En seguida, y con toda la respetuosa atención que se debe a los más altos Póderes del Estado; presento mis
votos de gratitud, · así al Legislativo,
por el inmerecitlo honor que. me ha
conferido, en su Decreto de 20 de Mayo Ultimo; como al Ejecutivo, que se
ha 'dignado sancionar, con su respetable intervención, las cariñosas y honorificas demostraciones que se ·nos l1an
tributado; reconociendo y ·declarancfo ·
·a la vez 1 que esa generosa actitud de
nuestros ilustres Gobernantes sólo debe atribuirse, al noble propósito ele
enaltecer y premiar, con toda liberalidad, ]os servicios prestado$ a ]a primera ·e nseñanza, con el laudable fin de
estiniular al Profesorado en su obra cÍe
bien y de adelanto".
"Por último,Y de modo más íntimo
y carifioso, manifiesto ' rifr agr: rleci1

miento a mis queri(}os descípulos y a
mis estimados amigos, que a propuesta del distinguido Profesor Joel Rocha,
uno de mis más amados Hijos intelectuales, han organizado las demostraciones de carill.o y de gratitud con que
nos honran, al ameritado Sr. Peña y a
mí, en estos días de imperecedero recuerdo; siendo también dignos de todo mi reconocimiento, las Autoridades
Municipales y Escolares, Sociedades,
damas, cabalJeros y niños, que han tomado parte en los diversos actos con
que se nos ha favorecido. Especial ,,oto de agradecimiento debemos, entre
estas personas, a las Señoritas Profesoras y a los Sellores Profesores del Estado de Coalrnila, quienes han venido
a dar realce a esta fiesta, tomando en
ella importante y fraternal participad4n".
"Llenado, con Jo exp uesto, el principal objeto de estas mis desaliñadas
frases, quiero tener la grata satisfacción de manifestar mi sincera complacencia, por el hecho de. que se haya
concedido a mi antiguo amigo y querido compañero ele labor, el ilustrado
Profesor Sr. D. Serafín Peña el mismo
honor que para mí se pidió. La H. Lelislatura del Estado, obró en esto con
,toda justicia pues si bien al que habla
tocole en suerte ponerse a la cabeza de
In evolución pedagógica iniciada en
1892, que es·, según creo, el principal
,notivo- del honor conferido; lo cierto es, que aquella obra no habría podido llevarse a cabo, sin la aytida de los
colaboradores inteligentes, empeñosos
y abnegados que tuvieron participación en ella, entre los cuales descolló
como principai, el modesto l\iaestro D.
Serafín Peña, quien por otra parte, tiene méritos propios, que ya desde antes,
lo han hecho digno de la especial consideración del Estado. Y ojalá que t8rribién para 1os otros valientes colaboradores en aquella obra, siquiera p/;l.ra
}os que resueltamente emprendieron
los ·primeros trabajos ele la reforma
efectuáda, pudiéra encontrarse la m"anera de honrar su labor, que no por
ser de un orden secundarioi debo desconocerse ni olvidarse. A fa1ta de esa
distinción permitaseme proc.Jamar en
estos momentos solemnes, ]os nombres
de aquellos buenos servidores de nuestra causa, los Seño'r es Profesores: Abel

José Ayala y Eülogio Flores, primeros
Inspectores Foráneos, para quienes pido atentamente justo y cariñoso aplauso" .
"Y ya que se trata de los honores debidos al ~lagisterio distinguido, creo
muy oportuno decir dos palabras, para
disipar la impresión de extrañesa que
lo causado en algunos ánimos, el hecho
inusitado de que se concediera a dos
maestros de escuela, ]a alta distinción
que en otros tiempos se ha reservado
para héroes de la Patria o del Estado,
para los políticos eminentes, o para los
sabios ilustres y los grandes filántropos".
"El honor que ultimamentc se ha
conferido a dos maestros, tiene a mi
juicio en los países democráticos, la
misma significación y el mismo valor,
que las grandes condecoraciones conque se premia al mérito en las naciones monárquicas o que las cruces de
honor y otras recompensas del orden
militar. Cirto que esas grandes distinciones se destinan a premiar servicios
especiales y de gran importancia; pero en su distribución, no se tienen en
cuenta las jerarquías; lo mismo se otorgan a los altos jefes que a los humildes
soldados; y de igual modo, en el orden
civil, se conceden a los grandes sabios,
que a los modestos obreros, cuando ]es
toca en suerte hacer algo importante 0
digno de premio. Los maestros podrán
si se quiere ser los últimos soldados u
obreros de la civilización; pero a pesar de esto, también tienen derecho a
la a1ta consideración del Estado cuando llevan a cabo algo importa~te en
bien de su causa, la causa bendita de
la escuela".
De estas consideraciones se desprenden la necesidad o más bien la
importancia de fijar el verdadero con~
cepto de las expresadas distinciones a
fin de que se promueva con ellas, un
mayor estímulo en el magisterio, hadendo ver a éste, que para obtener esos
honores, no bastará permaneeer por
largos años, al frente de los nillos ; sino que será preciso realizar algo que
haga evolucionar la Escuela, mejorando sus principios y perfeccionando los
medios prácticos que ele aquellas se deriven. Sin eluda que también es meritorio un largo periodo de buenos servicios; pero eso tiene su recompensa
· en los aumentos graduales de sueldo
en las jubilaciones, las medallas d~
co nstancia y en otros medios análogos ;
más para obtener recompensas de mayor valor, es preciso que la calidad supere a Ia cantidad de ]os servicios prestados. Y en ninguna ocasión en más
oportuno ese estimulo, que en estos
momentos, cuando brilla la aurora de
un nuevo día para la Escuela."
"Sí amigos míos, nuestra obra, que
se ha reconocido como un paso ele
avance entre las postrimerias del Siglo
XIX y los primeros lustros del Siglo

XX, no tardará en desaparecer; ya llenó su misión, y tiene que ceder su puesto a las nuevas ideas."
"Iniciase una trascendental evolución en la enseñanza; trátase de dar a
ésta un carácter más en armonía con
la libre actividad del niño y de hermanar en las escuelas, el estudio con el
trabajo propiamente dicho. Preténdese
que se enseñe a los pequeñuelos, no
tanto lo que les pueda servir, cuando
sean hombres, sino aquello que reclaman sus propias necesidades y sus infantiles aspiraciones."
"Las ideas de Rousseau sobre la educación, como un proceso de crecimiento natural, que tanto han influido en
la teoría de la actual eneñanza, están
ahora llamando la atención de los más
avanzados pedagogos, para darles especial aplicación, en la parte práctica
del trabajo escolar".
11
Se ha t.raido nuevamente al tapete
de la discusión pedagógica, entre otros
aquel principio del filósofo ginebrino'
que dice: "El niño se prepara mejm'.
para la vida de adulto por medio de
experiencias en la niñez, que tengan
significado para él como niño; más
aún, el niño tiene derecho a gozar de
su niiiez". Esas ideas del precursor de
la escuela integral, sobre el respeto debido a la libre actividad de la infancia , así como los ideales autodidácti•
cos y utilitarios de Spencer, hasta las
novedades y exageraciones del Conde
de Tolstoy, presentadas en su Escuela
ele Yasn3.ia Poliana, empiezan a depurarse, separando en e1las la escoria, del
oro que contienen, como se hizo en
otro tiempo, con las doctrinas de "El '
Emilio"; todo eso y algunas otras avanzadas ideas, están produciendo actualmente un entusiasta movimiento de reforma en la primera enseñanza."
"Con tristeza tendremos que despedirnos de nuestros sistemas y métodos
predilectos, para recibir con júbilo
des'"pués, los que vengan a sustituirlos.
uEn tre otras cosas el Modo Simultáneo, que ha impera:do como rey y Señor, en todos íos grados de enseñanza
nos dice uñ estudioso amigo, que ya
se apresta a entrar en la esperada
transformación tendrá que desaparecer cediendo su lugar al sistema individual, en los primeros años especialmente, quedando solo para los cursos
superiores, y casi como un método
complementario, para dar una ensellanza co]ecth·a que, sin contrariar la
independencia individual, conduzca
prácticamente a la vida social y poli~
tica."
"Ya se hacen curiosos e importantes
experimentos, tanto en Europa y en ]a
República vecina, como en uno dr
nuestros más lejanos Estados del Litoral del Golfo, que yo sepa, para resolver el problema que entraña la conciliación de la actividad libre del e&lt;lu(Pasa a la Pág. Ü)

Beneméritos Maestros Ing . Miguel F. Martínez y Prof. Serafin Pe1ía

•

lnq. Miquel F. Martínez

po

Insigne Educador Nuevoleonés

e m

a

TRIBUTO

Andrés OSUNA.

(Escuela Normal del Estado.
En la fiesla organizada en '1onor
del maestro Don Miguel F. Mar-

El día 5 de Julio próximo se celebrará el primer cente•

tinec, el dio 12 de Ab,,I d, 1908).

nario del nacimiento del que fué un gran educador de la juventud nuevoleonesa y promotor de la reforma educativa en
toda la República Mexicana.
Es justo que al recordar este aniversario traigamos a la
mente lo mucho que hizo este hombre por la cultura popular

Maestro, son los tuyos, tus fervorosos hijos
que aun te aman. Mira, sus francos regocijos
dicen lo intenso de su amor.
Maestro, son los tuyos; sobre tu alma labre
precisa huella el júbilo: tuya es la ofrenda, abre
de par en par tu corazón.

y lo que debemos a su memoria.

En sus primeros años ingresó a la escuela primaria aprovechando las que había en su época. Terminada ésta tuvo que
pasar a la escuela preparatoria en la que recibió todos los co•
nocimientos de los programas que entonces estaban en vigor.
Terminada su preparatoria se dedicó al estudio de la Ingeniería aprovechando una escuela de esta clase que entonces exis- ·
tía y los magníficos conocimientos de profesionistas de aquella
época.
Los disturbios políticos del pais hicieron que no pudiera continuar por
mucho tiempo en estos estudios sin que
tuviera que prestar sus servicios personales en la rama de Ingeniería en
algunos de los problemas que entonces
se presentaban. Sin embargo, pronto
terminó sus estudios, se presentó a examen profesional y fué aprobado unánimemente con aplausos y felicitaciones de los miembros del jurado. Des•
de entonces se le presentaban constantemente las ocasiones de dedicarse a
la Ingeniería porque contaba con numerosos influyentes amigos que en sus
grandes intereses personales le ofrecían trabajo. Sin embargo, muy pronto comenzó a dedicarse a la enseñanza, pues aprovechaba cualquier oportunidad que se le presentaba para dirigir alguna escuela y para entregarse 'l
la enseñanza primaria. Estos trabajos
escolares despertaron en él grandes
aspiraciones y sueños dorados de cultura que siempre le acompañaron en
su vida. Así es que podemos decir que
desde entonces consideró como su ocupación preferente, la educación, especialmente la primaria y la normal. Por
supuesto que sus trabajos profesiona~
les como Ingeniero Civil, le proporcio~
naron siempre trabajo remunerativo
con lo que podía sufragar sus gastos,
ya que Ia escuela primaria sólo le proporcionaba muy limitados recursos.
Sin embargo, sólo ejercía su profesión
de Ingeniero cuando le estrechaba la
escasez de fondos para sostener dignamente a sus familiares. Los sueldos que
entonces se pagaban no digamos a los
maestros de escuela primaria, sino al
director y a los profesores de la escuela normal, eran sumamente modestos y
no podian proporcionar una vida cómotla a una persona culta perteneciente a la mejor sociedad.
Este gran hombre tenia que equilibrar su propia actividad y cultura individual y asi en su horas de descanso
se dedicó a cultivar las bellas artes, especialmente la música y Ia pintura. Tomaba él esto como un verdadero descanso por el cambio de actividad, pero especialmente como una oportunidad de equilibrar su espíritu cultivando las facultades estéticas relativas a la
belleza.

Tocaba un instrumento musical con
gran maestría y con frecuencia organizaba y dirigía orquestas que eran la
delicia de la sociedad de su tiempo.
En sus trabajos de pintura observar la
naturaleza, escoger los paisajes artísticos más hermosos y más bellos que se
presentan y con frecuencia reunía lo
mejor, lo más selecto en cuadros artisticos de extraordinario valor.
De esta manera el Ing. Martinez cultivaba su espíritu, equilibraba sus facultades y se perfeccionaba como hombre inteligente y culto.
Entre las escuelas que estuvieron 'l
su cargo figuraba la Normal para Profesores de esta Ciudad, que de una manera humilde suministraba clases especiales a los jóvenes que deseaban dedicarse a la enseñanza. Pronto introdujo
en élla reformas importantes estableciendo cursos bien estudiados que proporcionaron la mejor preparación a los
futuros maestros.
Como la enseñanza que pravelecía
entonces en México· no le proporcionaba fuentes adecuadas para su perfeccionamiento, procuraba leer ya fuera en libros, en revistas o periódicos
lo mejor que existía en el mundo moderno. Así como se familiarizó con las
ideaS educativas de los grandes educadores Horacio Mann, norteamericano y
Domingo F. Sarmiento, argentino ilustre de imperecedera memoria, de quienes aprendió los principios fundamentales de la educación moderna. Por supuesto que lo que leía sólo le servia
de estímulo para estudiar los problemas locales de la educación estableciendo métodos y sistemas que mejor
contribuyeran a la más inteligente solución. Así fué como resulta realmente
un verdadero reformador en el ramo
de la educación.
El reformó no sólo la escuela normal sino la instrucción primaria en general, estableciendo ]os primeros programas concienzudamente estudiados
y los métodos científicos más selectos
para la mejor clase de enseñanza.
Formó parte de los primeros Con•
gresos de Educación que se establecie-

Los gritos placenteros, los impacientes gritos,
las frases que traducen anhelos infinitos,
dicen la hondura del sentir;
acordes armoniosos, acentos juveniles,
encantadores trinos de voces ·infantiles,
hechos legión t•an hacia tí.

il

No eres -jamás lo seas- un torvo desterrado:
generosos impulsos, al fin, te han obligado
el propio seno a abandonar;
mas como el Dante, sufres, a veces honda pena:
¡El pan de extraños lares y la escalera ajena,
jamás tu vida aliviarán!

-,
'

Por eso añoras tanto este apartado suelo
que te brinda mil goces y que te dá el consuelo
de su cariño siempre en flor.
Y mientras que allá lejos estalla la tormenta
de las noches obscuras, aquí sólo revienta
el día dorado a pleno $Ol.

Ya estás entre los tuyos, dá tregua a la fatiga:
el aura que te envuelve, mimosa, es aura amiga,
tiempo de goces va a correr.
Todo a tus pies sonríe, y hasta en la excelsa altura,
eco de lo de abajo, el cielo se empurpura
y pone al rojo su dosel.
V en, maestro, a esta tierra; tus giras no son vanas:
¡Cuánto echamos de menos tus venerables canas,
hilos de un místico blancor!
que a tu cabeza ponen ideal nimbo regio,
y que aun hoy reciben -¡qué feliz privilegio!materna y dulce bendición.
No puedes desdeñarnos, devoto peregrino:
el que a tu Meca llega, encantador camino,
nunca, olvidoso, extraviarás.
No puedes desdeñarnos, tras ímprobas labores,
tus pasos a'este valle, nido de tus amores,
devotamente volverán.
Y habrán de darte en medio, de regocijos ciertos,
las almas siempre unidas, los brazos siempre abiertos
cordial y vivo parabién.
'
Porque eres, a nosotros, lo que a la noche el día,
eres encanto, goce,. repique de alegría;
y en copas de oro, dulce miel.
-

··- ·

Y merecido tienes el singular tributo,
que hoy llenos de entusiasmo a tí rendimos. Fruto
de un entrañable y terco amor.
A quien labró el bohío con diligente mano
es justo que devuelva, cumplidamente el grano,
cosecha ópima y en sazón.
Y así: tú, juventud, insiste en tus fervores,
y tú, niñez, entona tus cánticos mejores,
frescos cual ráfagas de Abril;
que el que arrojó en el surco la fúlgida semilla,
EL SEMBRADOR, EL BUENO, con majestad sencilla
mírale bien, se asienta aquí.
'

Fortunato Lozano.

(Pasa a la Pág. 14)

Página 7 - .Árma6

'I

CÍ.t,a~

�DRACION FUNEBRE
PRONUNCIADA POR EL PROF. DON JOEL ROCHA, EN
OCASION A LA MUERTE DEL MAESTRO
La mueJ'le nó es la nada
sino para la ch ispa translol'ia cuya

luz ignorada
pasa sin alcanzar una mirada
de la pupila augusta de la historia.

dia, los veteranos de la escuela popular y las nuevas l(;!giones de apóstoles;
las primeras y las últimas generaciones, todos los que directa o indirectamente recibieron la luz indeficiente de
sus enseñanzas, los que sintieron el calor generoso de su corazón, en un día
inolvidable, que fué una triunfal jornada, celebral,llOS con santo júbilo la
exaltación del maestro a la cima de la
ir.mortalidad. Alli estaba entonces, CO··
mo lo está ahora para compartir con
él su porción de gloria, el compañero
inseparable de todas sus luchas, el alma hermana en ideales, en sacrificios
y en victorias, a11i estaba el colaborador en la grandiosa obra: Don Sera-

fín.

Mascarilla del Ing. ,Íliguel F. Marlínez

SEÑORES:
Mi labio, trémulo de emoción, apenas acierta a romper
el vasto silencio de esta hora suprema de los adioses; apenas
si encuentra palabras que puedan traducir la honda pena, el
dolor intenso, que nos embarga, ante los yertos despojos del
que fué nuestro maestro amado, nuestro padre intelectual.
Aunque pensemos con Epicteto que no morir, para el hombre,
es como para la espiga no ser jamás cortada, no podemos con-

formarnos con este derrumbamiento súbito, con eGta injusta
desapa~ición de un ser bueno y grande.
Como la sel va detiene sus sonoros rumores. y muda e inmoble parece lanzar una solemne protesta contra la mano despiadada del achero que derriba
el árbol más frondoso, el de raigambres más hondas, el de ramazones más
opulentas, así nosotros con el ll~nto
amargo que nubla nuestras pupilas,
con el sollozo que se anuda en nuestras gargant as, con esa honda tristeza
en que han caído nuestros espíritus,
hacemos una imprecación al infinito,
fornmJamos una elocuente y muda protesta contra el destino, que nos arrebata el más grande nuestros maestros,
al ilustre educador que consagró tod as las energías de su ser a la causa
bendita de la escuela. Tras de este féretro, por la recién abierta fosa, puerta de salida al misterio insondable, parécenos que se escapa algo de nuestro propio ser, algo que perderemos
para siempre y que al desprenderse de
Jo profundo de nuestra alma, deja con
el vacío un inmenso desamparo.
La muerte es bella cuando es digna.
Los espíritus superiores se alejan de
la vida con el gozo radiante de Sócrates, con ]a noble serenidad de Séneca,
con la dulce resignación de Jesús. El
alma di:ifana y pura de don Miguel
abandonó su envoltura mortal en medio de una paz luminosa que nos hace
meditar. Quila en sus últimos instantes, ya para tr.amontar la cumbre ex-

cclsa de su vida, se asomó a la eternidad y su rostro adquirió esa luz inefable, este sello de divina austeridad
que le dejara la visión deslumbradora
del infinito.
Ya había empezado para él la sanción ' justiciera de la posteridad. Su
nombre había sido magnificado en 'una
apoteosis memorable. Sus más antiguos discípulos, los de la ,,ieja guar-

Y tuYimos en tonces el triste presentimiento del próximo fin. No se puede cargar impunemente con el paso de
tantos honores. Raramente, en la sucesjón interminable de los siglos, habrá
recibido el mortal un homenaje semejante al que se tributó a nuestros grandes maestros. Trabajado por la ·emoción, con las venerables sienes agobiadas por la poderosa corona de gloria, don :\liguel ha sucumbido al primero. La Ciudad entera se ha co!lmovido ante la temida catóstrofc y viene
a este recinto somhrio trayendo, escoltado por coros de virgenes, por legiones infan tiles, por la juventud víYida
y fuerte que él amó y por la cual él
vivió, ,·iene trayendo los amados despojos del maestro, para depositarlos
con amor y con dolor en el regazo de
nuestra madre inmortal. La Ciudad
que fue el movido escenario de sus
triunfos, de sus luchas incesantes, de
sus empeños tenaces; la Ciudad cuyos
hijos de tres generaciones recibieron
la luz de la verdad; la Ciudad qu e creció próspera y se transfiguró bajo el
sabio impulso de sus entusiasmos y virtudes, se ennoblece hoy pagando una
deuda sagrada y depositando sobre la
tumb a del maestro las frescas rosas de
la gratitud . La muerte tiene piadosas
compensaciones. Todo lo que nos arrehata en carne ad orable, en frágil arcilla en materia de]esna b]e, nos deja en
es¡;iritu luminoso, en ráfagas de frescura, en ro sas inmarcesibles. Al despedirnos del viejo amado maestro, que
hov emprende ese viaje sin retornos,
qu~ hoy se hunde en ese ocaso sin auroras, nos lle\'amos dentro del alma,
muv hondo 1 encerrados e n la mansión
recÓndita, en esa silenciosa Tnle de
que hablara el poeta, el teso ro invalor ablc de sus enseñanzas, el recuerdo
de sus virtudes. Nadie podrá quitarnos
este legado que trasmitiremos a nu estros hijos y qu e se irá prolongando de
g('ner-ación en generación.,
y· a hora, digamos con V1ctor Rugo:
La muerte no es la noche, sino el dia
rn.dioso; no es el fin, sino el principio;
no es la nada, sino la eternidad.

A las Casas Editoriales y a los Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, uniVersitarias, académicas, ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y
personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del
fondo y continente de la obra, cotejada a la luz de un criterio ecuánime y
a tono con la moderna interpretación
del pensamientó científico, literario 'o
ar ti -s ti e o, "ARMAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coadyuvar con este propósito de 'Orden cultural que anima a la Universidad de
Nuevo León, solicit3.ndoles el envío
de cada una de las ediciones nacidas
en sus prestigiosas prensas, las cuales
serán objeto de nuestros comentarios.
en la medida que vayan llegando a
nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS v LETRAS",
Universidad t.le Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la r esol ución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
Yivas eX!)resiones de su m3s alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Col'l'espondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . ....... . ..... . .. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones
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De la soledad y olros .pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ......... S 5.00
PUBLICACIONES PERIODICAS

AI"mas y Lelr'as.-Boktin mensual de
la Universidad. Se rep.arte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista ~emcstral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la so1icite.

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Capilla ardiente erigida en el Salón de Actos de 1~ Escuela Normal _de Profesores. Guardia de Honor durante la celebracwn de la velada firnebre.

Para la adquisición de obras de
venta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria Lic. Fidencio ele la Fu~nte, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio Civil, l\fonterrc'y, Nuevo León, México.

Síntesis Biográfica...
(Viene de la Pág. 2)
colar Público. Neoleonés; sino que tal
labor fué en todos los casos, parcial y
fragmentaria sin haber logrado que
cristalizara en un régimen de servicio
general en el Estado, correspondiéndoles por ello solamente el honor de
precursores distinguidos por lo que
positivamente tan preciado suceso, es
la obra personal, del :Maestro lfartinez,
debidamente secundado por el Maestro Peña, y única que reune todas las
cualidades técnico-orgánicas de una
Escuela Popular, propiamente dicha, y
por esto, con énfasis absoluto, afirmamos que en materia educativa, es el
lng. D. Miguel F. ~lartinez, la p ersonalidad central, en la historia de la
Educación Pública del Estado de Nuevo León.
Lo extraordinario en este prestigiado Mentor, fué que su pasión por la
Escuela y por la Pedagogia, lo inclinaron ha&lt;;_ia el Magisterio, que luego
_a fuerza de estudio, empeño y constancia, pronto hizo del hombre un educador y un educacionista por excelencia, con todos las características de
CuJtura y Ciencia y cualidades de un
creador y de un verdadero didacta,
Mentor de niños y Maestros, que a través de las Escuelas Norma les que fundó, las desparramó pródigamente, hasta merecer con justicia los titulas de
Padre Intelectual de numerosas generaciones de ni ifos y de )Iaestros del Magisterio Neoleonés.

Fué, pués, el incontenible impulso
de su vocación pedagógica, el que desvió al Ing. ~fartinez de su primitiYa
inclinación artistica y líteraria, para
producir, en 1o sucesivo, solamente
obra didáctica y doctrinal urgente y
necésaria, la cual dispersa en multitud de documentos oficiales en panfletos de divulgación pedagógica y en
publicaciones periodísticas ocasionales, forman el acervo documental de
la Reforma Escolar de 1892 y encierran los principios generales y especiales del concepto educativo personal, que dió origen y cuerpo a la actual Escuela Nuevoleonesa.
Una inteligente glosa de este acervo
documental pedagógico del Ingeniero
1\lartinez, redactado sobre la marcha,
en la década de 1891 a 1903, durante
su trip le función oficial de Director
General de Instrucción Primaria, Dir ector de las Escuelas Normales de
P rofesores y de Profesoras y Secretari o del Consejo de Instrucción Pública del Estado y luego debidamente
clasificado y coordinado, nos llevaria
como de la mano, al conocimiento concre to de los puntos precisos de la Doctrina Filosófica, Organización, Metodología y Administración Pedagógica
y Escolar, que sirvieron al Maestro de
orientación y meta, para establecer el
Sistema Educatirn Publico del Estado en 1892, y para conocer las bases
sobre que descansa el original régimen , sobre que desde entonces se apoya la enseñanza popular de Nuevo
León, sistema tan firmemente elaborado, que aún subsiste en lo esencial,
aceptado por las do¡ modalidades escolares que después han significado
reforma posterior, como ya se dijo,
con el nombre de Escuela Activa, la
primera, y Socialista la más reciente
y actual.
·
Y tal glosa no ha sido hecha todavía, que nosotros sepamos, y por esto
el valor, efectivo, incuestionable e intrínseco de la obra didáctica y de la
Escuela que ella r ep resenta, ha pasado inadvertida o ignorada, sobre todo
para los :Maestros de nuestros tiempos,
que sólo la conocieron y recibieron un

tanto modificada, en el transcurso de
más de sesenta años de implantada y
confundida como criterio moderno del
momento .
Y una demostración patente de lo
que decimos, es qu e en Nuevo León, al
aparecer las Escuelas Nuevas citadas,
no produjeron desorientación en su
?ifagisterio y la Enseñanza Primaria
Popular siguió su curso norm al, en los
aspectos filosófico, orgánico y metodológico, que son los fundamentos de
una escuela, p orque los :\laestros no
encontraron en ellos innovación profunda y radical de índole pedagógica;
toda vez qu e de hecho también es actiYa en su téc nica y el carácter doctrinal político de la socialista, sólo
afectó al concepto laico-neutral y liberal~ considerado por ésta, como demasiado tolerante de ensefianzas falsas y contrarias a la verdad científica
r estrictamente filosófica materialista,
que estima que el Estado no debe permitir, y mucho menos favorecer, en
beneficio de una cultura general y social libre de errores, dogmatismos y
supersticiones.
La lista especificada de este vaJioso
y abundante material didáctico, confeccionado y escrito en correcto estilo respectivo, uno tras otro, según lo
fueron indicando Jas necesidades orgánicas del sistema que se creaba, fué
empezada a publicarse con alguna anterioridad al establecimiento definitivo de la Reforma Escolar, desde 1892,
cuando el Ing. .Martínez fungía en )tfonterrey co n el carácter de Inspector General de sus Escuelas Primarias, con
facultades también sobre las demás
municipales del Estado, cuyo agente y
relación se estableció mediante la edición de"La Escuela Primaria" primer
periódico pedagógico que se publicó
en Monterrey, considerado como órgano oficial de aquella Inspección, y redactado en su totalidad por el propio
Ing. Jlartínez, y cuyo contenido ]o formaron una preciosa serie de instru~ciones Metodológicas, Administrativas
y Estadisticas, para uniformar la organización y dirección de las Escuelas
de Nifios.
Después de 1886 hasta 1901 &lt;lió a luz
el más valioso docum e ntal en el que se
concentra todo el Sistema, como sigue:
1.- Noticia sobre la Instrucción Pública del Estado en 1889.
2.- Reseña Histórica de la Instrucción Publica del Estado de Nuevo
León, desde sus orígenes hasta 1892.
3.-Disposiciones Reglamentarias para la Organización de las Escuelas Oficiales del Estado en 1892.
4.- Instrucciones Metodológicas para la Enseñan.za Primaria Elemental y
Superior.
5.- Circulares y Prevenciones diversas sobre Exámenes, Fiestas, y Estadísticas Escolares.
6.-Código de la Reforma Escolar de
1892, que comprende todas las Leyes
y Reglam entos expedidos, sobre las
tres ramas c¡ue entonces comprendía
la instrucción oficial: Primaria, Preparatoria y Profesional.
7.- Boletín de Instrucción Primaria,
Organo de la Dirección General a su
cargo, el cual se publicó sin interrupción desde 1892 hasta 191 O.
8.- Memorias anuales sobre la marcha detallada de la Instrucción Pública del Estado (1886-1910 ).
9.-Apuntes y Extractos Pedagógicos
dados a sus alumnos normalistas (18921900); y por último, artículos, disertaciones y conferencias pedagógicas.
sobre temas de oportunidad docen te,
que con las obras didúcticas que escribió, en el ntisrno tiempo, el Prof.
D. Serafín Peña, en el campo Primario, y el Dr. Hafael Garza Cantu en
Preparatoria, y las que posteriormente, en ambos campoS, publicó el Prof.
Pablo Livas, distinguid o y más cons-

picuo discípu1o de estos )tfaestros (sin
espacio para analizar en particular)
constituyen la auténtica fuente expositiva y bibliográfica de la Reforma
Escolar de 1892.
Y esto sin contar las que en la prensa pedagógica nacional y en panfletos
especiales, dió a la publicidad, cuando (1901-1912) actuó en la cindad de
México, también con carácter de Dir ector General de Instrucción Primaria del Distrito y Territorios Feder ales, Director de las Escuelas Normales
de la ~letrópoli, Jefe de Sección en el
:\finisterio de Instrucción e Inspector
de Escuelas Oficiales y particulares de
la misma capital.
En ~uevo León y antes ele ocupar
los cargos federales citados sirvió todos los directivos de la Educación Primaria y Normal, principiando desde
11aestro de Grupo y Director de Escuela Primaria, en las citÍdades de
Monterrey y Lampazos de Naranjo, N.
L., hasta los de Inspector y Director
General en todo el Estado.
En la Escuela Normal de Profesores
fu e el tercer Director en orden progresivo, co n el mérito de haber sido
el primero que enseñó ~íetodologia General y Aplicada, Organización Escolar, Higiene Escolar, Antropología Pedagógica, Psicología, Prin cipios Generales de Pedago~a, Disciplina Escolar
y Sistemas Educativos, dando a la Enseñanza Normal su dirección funciona]
propiamente dicha, referida antes exclusivamente a materia cultural y académica.

ciones y r epresentaciones oficiales y
sociales, inclusive la de Senador al
Congreso de la Unión, por el Estado
de Durango y las de miembro honorario de diversas instituciones magisferiales, cientificas y culturales.
Por lo que se refiere a sus funciones
directas de catedrático de enseñanza
superior, el Ing. Martinez ]as desempeñó h asta el último momento de su
vida, principalmente en materia Peda gógica y en Ciencias Matemáticas y
Sociales, hasta el postrero año de su
fecunda vida, ocurrido en 1919, ini•
ciándolas con anterioridad a 1870, fec ha en que fué designado, por primera
vez, Director de una Escuela Pública
de Nillos en ~fonterrey, actividades
que desarrolló en las Escuelas Preparatorias y Normales del Estado y del
Distrito Federal.
En lo efectivo, el Ingeniero Martínez
fué un sensitivo exagerado, con una
fuerte inclinación vocacional a las
prácticas estéticas, que jecutaba con
gran facilidad y al parecer sin esfuerzo, espontáneamente, o cuando lo intentaba.
·
Su inclinación a las Bellas Artes lo
hicieron un espíritu alegre, expresivo,
dinámico y en extremo sociable, muy
afecto a expansiones artísticas· y a
reuniones intimas con personas de
sentimientos afines, a pesar del aspecto de hombre serio, huráño y autoritario, quizá. por .su apego al orden, al
método y a la corrección moral, en
todos sus actos.

Fué el creador y fundador de la Escuela Normal de Profesores que organizó (1894) con el titulo de Escuela
Profesional para Selloritas, porque se
proponía un instituto en donde la mujer pudiera optar también todas las carreras liberales, estableé.iendo por de
pronto, las de Maestra, Contadora, Telegrafista y de Labores Domésticas.

El Ingeniero Martinez tuvo tanto en
su vida familiar como en la pública
algunas crueles desilusiones; pero también gozó de momentos felices y de
grandes alegrías íntimas, pro(j.ucto del
reconocimiento y gratftud oficial y de
sus discípulos y amigos. Entre ellos
cabe ci tar como más significativos, la
declaració.n de Benemérito de la EduEn esta labor actuó en Monterrey, cación Neoleonesa y su jubilación Adcuatro veces espaciadas como sigue: Vitam, que son en si, los honores cívi1881 y 1883; 1885-1889; 1891 y 1901; cos más altos a que puede aspirar un
1916 y 1919. Durante la tercera inte- hombre, en v ida; estimado como un
rrupción (1889 y 1891 ), lo substituyó ciudadano que mereció bien del Estainterinamente el Maestro Pefi.a para do, y como un educador ejemplar, de
asistir a los dos primeros Congresos virtudes intelectuales inmejoradas, con
Pedagógicos Nacionales, en represen- cualidades cívicas y prenaas morales
tación del Estado, asambleas que pro- i ntachables; honores decretados por el
dujeron las Bases Programáticas de H. Congreso del Estado, tal vez demauna Escuela Primaria Nacional, cuya _siado tarde, para gozar ele ellos, el 20
interpretación, adaptación metodológi- de Mayo de 1918, con cuyo motivo el
ca y organización escolar respectiva, Magisterio del Estado le hizo patente
es la realidad, la esencia de la Peda- su regocijo y aprobación, en una serie
gogía Personal que implantó en Nuevo de festejos, que tuvieron el valor de
León, y que nosotros por sus caracte- una glorificación, y que compartió
rísticas originales, llamamos Escuela con su dignísimo colaborador, el Prof.
Nuevoleonesa, y también Nacional, D. Serafín Peña, a quien el mismo deporque surgió de aqueJlas gloriosas .creta con-cedió igual honor.
jornadas, en las que estuvo represen Este inigualado Maestro regiomontado Jo mós conspícuo del Magisterio
de la República, y en las que el Inge- tano, terminó su mtsión en este munniero Martíncz dió honra y prestigio do, el 2 de Febrero de 1919, a las catorce horas y veinticinco minutos, a .
docente a su Estado natal.
los 69 a1ios, (1850-1919), como el buen
Posteriormente el Maestro )fartinez,
pastor entre la grey a su cuidado, y
co n una experiencia didáctica definien el edificio que él mismo, antes de
da y sólidamente formada en Nuevo
irse a :México, dejó planeado y en consLeón, fué actuante autorizado de los
trucción, para albergar dignamente su·
Congresos Pedagógicos Nacionales que
obra, dejando tras de si la huella fe.se sucedieron hasta 1910, ocupando la
cunda y ejemplar de su vida hecha
presidencia de algunos.
educación.
Por lo que respecta a lo que el Maestro llamaba sus Empleos AdministratiLas lionras fúnebres que se le trivos y que estima como fuente econó- butaron no tienen precedente en Monmica de su Yida, el número de ellos 1 terrey y fueron de tal solemnidad, que
con tad os por riguroso orden cronoló- se excedieron a ]as otorgadas en vida,
gico de servicio, y anotados en una celebradas con el cortejo y presencia
lista que poseemos, ascendiendo a 104, de mfls de diez mil personas que -acucuyas constandas alli se ennumcran, dieron solicitas a testimoniarle su graentre las que aparecen títulos, nombra- titud, a rendirle el póstumo homenaje
mientos, certificados, cartas y notas de admiració¡1 a su labor, y a ofrecerrelativas a su designació n y fechas de le e] sincero y justo reconocimiento a
d esempello en Monterrey, y en la cin- su gran obra ed ucativa, que como dedad de 1\Iéxico, tanto en el medio es- jamos dicho, no tien e segundo entre
cola r , como en el profano y social.
los educadores corísagrados del EstaSon de agregarse, además dé los ser- do de Nue,•o León y que sirvió de pau•
vicios citados, los que prestó ad-hono- ta experimental a la actual educación
Tem en calidad ·de comisiones, delega- popular' mexicana.

1

�DISCURSO
(Viene de la Pág. 3)

nes. El maestro no es el esclavo fiel,
que en Grecia llevaba á los niños al
pedagogium, no es el maestro de juegos que en las plazas públicas de Roma, enseiíaba la danza y el canto, á
pe_sar de las severas censuras de Catón; no es el dómine ignorante y locuaz de que se ha apoderado la caricatura; no es tampoco el tirano inconsciente de la niñez que impone el
bárbaro principio de que "la letra con
sangl'e entra." ~o, ya sabéis lo que
debe ser el maestro de una escuela, en
el siglo XIX. Lo será completamente,
entre nosotros, e u a n d o ilustrado y
enaltecido salga de la Escuela Normal,
con un título, con la conciencia de
sus deberes y con la ,,ohmtad inquebrantable de cumplirlos, para ir á predicar por todos los ámbitos de la República el evangelio de la enseñanza
científica."

tiempo que se destina al plan pedagógico. La reforma que en este particular desearíamos, sería una mejor distribución de las materias profesionales. Acaso con una reducción en la teoría de las metodologías especiales, podriamos, sin disponer de más tiempo,
llenar algunos vacíos que se notan en
las asjgnaturas pedagógicas, y establecer clases especiales y constantes de
metbdología prádicai en los dos últimos afias.
En cuanto a los programas de las
matedas preparatorias, lo que necesitani a nuestro juicio, es un ordenamiento más lógico y una seria modificación en su desarrollo, para darles,
á todos lo que no lo tienen, el carácter que propiamente les corresponde;
pues la mayor parte de ellos están
arreglados 1 según la opinión de que deben ser a.nálogos á los de las escuelas
secundarias, y sólo con menor extensión y profundidad que éstos. Tan falso criterio, ha hecho decir á algunos
que lás Escuelas Normales no son más
que malos institutos de educación secundaria, en los que se enseña ademas
pedagogía; y que por lo tanto, convendría reducir su programa exclusivamente á los estudios pedagógicos1 exigiendo de los aspirantes al profesorado, que pasaran antes por una escuela
secundaria; con lo cual, dicen, se gana ria una mejor preparación para sus
estudios profesionales. Esto es un gran
error que precisa combatir y que f3.cilmente puede destruirse con una ligera explicación.

Este importante concepto de la enseñanza normal, que al tomar forma
en los programas, los reglamentos y
en la ensefianza propiamente dicha,
no fué bien interpretado, especialmente en aquella de ensell.ar á ensell.ar:
desvirtuándose, en el sentido de que
]a Escuela adoleciera mucho del extremo en que incurrió la Normal' de los
revolucionarios franceses, por inclinarse predominantemente al desarrollo
de un plan científico, con detrimento
Aparte de la diversidad de circunsde la buena preparación pedagógica
de ]os maestros; trató de completarse tancias que concurren entre los aspi•
y de perfeccionarse con las resolucio- rantes al magisterio, y los estudiantes
nes de los Congresos de Instrucción, que emprenden las carreras de abogaconvocados por el mismo Sr. Baranda do, médico, ingeniero. etc., y que son
en 1889 y 1890: resoluciones que des- muy de tenerse en cuenta para difegraciadamente no ejercieron entonces renciar .su preparación, especialmente
ninguna influencia en el mejoramien- en el tiempo destinado á esos estudios;
to de esta Escuela. Y no fué sino basta hay que pensar, sobre todo, en que en
1902, cuando nuestro primer ministro las escuelas secundarias ó preparatode Instrucción Pública y Bellas Artes, rias sólo se estudian las ciencias y las
el ilustre Justo Sierra, siendo Subse- letras para aprenderlas, y para obtecretario del ramo, y sabiamente secun- ner de su enseñanza la educación mendado por el eminente maestro Rébsa- tal que proporcionan: con lo cual se
men, dió vigoroso impulso á este plan- ofrece á los alumos 1 ya sea la base de
tel, mejorando principalmente su plan sus futuros estudios profesionales, ya
profesional. He aquí Jo que el Sr. Sie- una suma de conocimientos para su
rra dijo, en su monumental discurso, cultura general, que los ponga en conal inaugurarse el Consejo Nacional de diciones de desempeñar en la vida -soEducación, con referencia á las refor- cial, funciones de un orden superior;
mas de que hablamos: "La ley regla- mientras que en las escuelas riormales
mentaria del normalismo, se orienta se cursan las materias secundarias, no
hacia la pedagogía: no hay .una sola sólo para entenderlas claramente1 sino
de sus ensefianzas que no esté anima- para basar en su estudio las explicada del mismo espíritu y marche al ciones que de una manera sencilla y
mismo fin,.''cl'ear maestros"; y no hay clara tendrán que hacerse á los niños,
ninguna de las enseñanzas especial- en las escuelas primarias, sobre lo que
mente -pedagógicas que no tenga un de aquellas se enseña ó lo que con ellas
carácter esencialmente práctico y de se relacione. Por ésto el catedrático de
una preparatoria, al enseñar cualquieaplicación."
ra asignatura, solamente se preocupa
Esta nueva orientación de los estu- de dar el conocimiento de ella, lo medios, que con algunas modificaciones, jor y más completo posible, dentro del
desde hace diez años tenemos en prác- grado que le corresponde; mientras
tica, vista así de un modo general y que el profesor de una Normal 1 tiene
sin entrar en un detenido análisis de que relacionar los estudios secundarios
ella, ha hecho pensar á muchos, que con los conocimientos correlativos de
quizás hemos pasado de un extremo á la primera enseñanza1 para suminisotro, sacrificando la extensión y soli- trar al normalista lo que ha de necesí •
dez de las asignaturas secundarias, tar para fundar ésta.
por consagrar á las máterias y prácEn tal virtud, la enseñanza del plan
ticas pedagógicas mayor tiempo del
que les corres¡,onde, para el debido preparatorio en las Escuelas Normales
equilibrio entre el plan preparatorio debe ser propiamente, como lo declara
y el profesional. Estos temores pueden Mr. Harrís, en el brillante discurso que
desaparecer, teniéndose en cuenta que pronunció al poner la primera piedra
sólo comprenden los estudios y prácti- de la Normal para Maestras de Chicacas pedagógicas una quinta • parte deL go, "Un repaso de las materias primatrabajo, en el conjunto de los cinco rias, vistas á la luz de los estudios seaños escolares; y que dichos estudios cundarios, de los que toman aquellas 1
se hacen solamente en los tres cursos sus leyes y sus reglas." Así, la aritmésuperiores, dejándose los dos primeros tica se comprende mejor con el conoexclusivamente para las materias se- cimiento del Algebra y de la Geometría, la Geografía descriptiva se repasa
cundarias.
sólidamente con el estudio de !_a GeoNo es. por lo tanto, exagerado el grafía, la Física del Globo y las Cien-

cias Naturales; el Español con las raíces griegas y latinas, la Lógica y la Psicología, etc. Esta manera de revisar
las materias inferiores en sus relacio•
Iles con ]os estudios secundarios, de los
que derivan sus principios generales,
constituye un método especial, de
aprendizaje que según Harris, bien podemos llamar de conslrucción ó consil'uctiuo, porque al someterse una materia al estudio de su correspondiente
inferior, se analiza constructivamente:
y sólo quien haya hecho esa cuidadosa revisión, está en capacidad de enseñar las nociones elementales de una
manera racional.
Pero, dejemos aparte estas consideraciones, que son de un orden secundario, para inferir de todo lo expuesto
anteriormente, que no hemos perdido
el rumbo señalado á nuestra marcha.
Los grandes ideales que nos alientan
son los mismos que movieron á nuestros predecesores. Vamos bien; pues si
es cierto, co11lo hemos visto 1 que nos
desviamos, allá en los comienzos, un
tanto de la senda; la oportuna señal
d€ experto guía, nos llevó prontamen~
te al buen camino; y si hoy tenemos
algo que corregir, no es precisamente
en lo principal de nuestra obra1 sino
sólo en detalles sobre la maner~ de
hacerla más segura y eficaz; lo que se•
rá siempre nuestra constante y ruda
tarea. pues siendo infinito el adelanto,
sin fin también debe ser nuestro perfeccionamiento.
En cuanto al camino recorrido, no
nos detendremos a detallarlo: bástenos
la mirada sintética del recuerdo, para
darnos cuenta de que no hemos andado todo lo que debiamos: nuestro paso
ha sido lento y difícil, porque así es
toda marcha cuando empieza. La huella que han dejado nuestros pasos, por
muchos allos ha sido débil, y es que
éstos no han tenido la firmeza que sólo
suministra la experiencia. La semilla
que hemos venido derramando ha dado pocos frutos, sobre todo en las primeras etapas del camino; más consuélamos ver que hay rico grano en ese escaso rendimiento. En consecuencia, lo
que ahora importa es acelerar el paso,
acentuar nuestra marcha para dejar CO·
rno honda huella, una doctrina bien
caracterizada, y definida, y perseverar
en el ' 1 ademán augusto" para c¡ue el
porvenir recoja abundante y sazonado
1
fruto.
Felizmente vamos ya por terreno 1 cada día 11,1ás limpio y firme; nuestra doctrina, después de algunas fluctuaciones, ·vuelve á inspirarse resueltamente
en los sabios principios de 1902, y tiende á con·s olidarse firmemente; y los
gérmenes que vamos arrojando al surco, encontrando mejores elementos para su desarrollo y mayores cuidados
para su conservación, van dando ya
abundante y suculenta mies.

de los maestros de mañana, verdaderos educadores y sanos elementos de
orden, de fraternidad y de progreso para la sociedad y para la Patria. A la
vez, hagamos comprender á los jóvenes normalistas, con toda sinceridad,
que esta escuela no pretende, ni intent:1 siquiera formar hombres de ciencia, sino solamente buenos maestros y
maestros buenos. Que no piensen tampoco en que por el sólo hecho de salir
de nuestras aulas son los mejores profesores del país; pues aquí, como en
todas partes1 sólo puede dárseles una
clave segura para sus estudios posteriores; y sólo con éstos y una larga v
concienzuda práctica podrán llamarse
verdaderos maestros. Recordémosles
constantemente las palabras ya citadas
del Sr. Baranda, con las cuales fijó de
un modo claro y preciso, algo de lo
más importante para la educación moral del magisterio, diciendo: "Aquí se
'les formará el carácte1· respetable · y
bondadoso que e~ije el ejercicio de sus
augustas funcionesll. Así, respetable y
bondadoso, debe ser el maestro: es de-...,
cir, digno, pero sin altivez ni arrogancias que tanto cierran las puertas de la
vida, y que tan mal se compadecen con
la misión de mando de paz que les es- ·
tá encomendada. La bondad, comú la
modestia 1 les diremos, son las llaves
de oro que se abren las voluntades, especialmente la de los niños. que son todo candor y ternura; sólo por medio
de la primera puede lanzar el maestro
al corazón de sus discípulos la ardiente chispa que ha de engendrar la abrasadora corriente de afecto; indispensable entre uno y otrosi para que pueda
realizarse la grande obra de la educación; y sólo con la segunda, la modestia, podrá captarse el maestro la estimación y el respeto de la sociedad en
que viva.
Mas sería ya verdaderamente enojoso, seguir exponiendo todas las consideraciones que nos sugiere la breve
suspensión de nuestra marcha, para el
mejoramiento de esta Escuela. Bástenos decir 1 que en este momento de reposo, al volver nuestros ojos al pasado,
para mirar después al porvenir, todos
nuestros propósitos toman fuerza y todos nuestros ideales se engrandecen .
Concluyamos; pero para dar digno
término á estas Jíneas, hágámoslo, recurriendo como antes, á la elocuente
palabra con la que hemos venido dando belleza y vida á este desaliñado trabajo. Nada más propio, nada más justo,
que reproducir aquí textualmente el
hermoso final de aquel discurso memorable.
Oigámoslo, señores, con el piadoso
recogimiento con que debe escucharse
la voz místeriosa que se alza de una
tumba venerada y querida para el Magisterio l\.'lexicano, tumba que hoy resplandece con fulgores ·ae gloria, y ante la cual nos inclinamos reverentes.

Sírvannos para• esto los edificantes .
Escuchemos de nuevo aque1la voz1
ejemplos que nos dejaron aque11os de
nuestros antecesores que tuv-i eron tiem- que tuvo algo de profético, al resonar
po de influir en el progreso de esta en el antiguo Salón de actos de Sta. TeEscuela. Recordemos siempre é inspi- resa; y que si bien, en un arranque de
rémonos, mis buenos compañeros de ferviente entusiasmo expresara algo
labor, en el espíritu de orden y Ja fir- que pudo parecer hiperbólico 1 espemeza de Serrano, en la serena activi- cialmente para los profanos en el culto
dad y .sabía devoción del ilustre Réb- de la escuela, dió no obstante una casamen, en el ce1o y laboriosidad infa- bal idea de la alta importancia que
tigables de Correa, y en el juvenil ar- aquel grande amigo de la educación
concedía al trascendental suceso que
dimiento y recto y juicio de Kiel.
conmemoramos.
Hagamos,_como ellos, de esta Escue"Señores, decía 1 al abrir el señor
la, el más firme sostén de nuestras ins- Presidente las puertas
de esta Escuela,
tituciones, infundiendo en el espíritu abre las del porvenir de la República.
de sus alumnos, los futuros formadores Confiemos en que por ellas pasarán
del alma nacional, acendrado amor por nuestros hijos más ilustrados, más li1
la libertad y la democracia; procure- bres, más felices
que nosotros: confiemos que este plantel continúe siendo mos en que realizadas nuestras espe•
poderoso loco de luz y de calor, del ranzas y cumplidos nuestros votos, la
que irradie luminosa doctrina, y no- Escuela Primaria será el templo en que
bles y rectas inspiraciones, encamina(Pasa a la Pág. 13)
das al bien y al adelanto, para hacer

·REMEMBRANZAS
FORTUNATO LOZANO

FOTOCRAFIA
HISTORICA

El 5 de Julio del presente año dá término al centenario
Antonio ~IORENO.

dentro de cuya temporalidad se manifestó la vida fecunda en
bienes para la educación, del eminente pedagogo neolonés, el
Ing. Don Miguel F. Martínez. El maestro inolvidable nació
en nuestra ciudad, el 5 de Julio de 1850, y exhaló su postrer
aliento en la propia tierra natal, en donde preferentemente él
quiso vivir y morir, el 2 de Febrero de 1919.
¡ Cuántos años, los suyos, de maravilloso trabajo sin interrupción algu •
na, que valiera la pena, en pro de la
enseñanza; de la ennoblecedora empresa de hacer la luz en las conciencias a la hora en que el espíritu tánto
la necesita para guiar, atinadamente,
sus pasos en busca de la verdad! Ello
demuestra, de la manera más clara, la
energía inquebrantable de que fué poseedor el varón ilustre a que nos referimos; elJo nos habla del empeño fervoroso y tenaz que puso siempre de
manifiesto lo militante de su acción.
Puede asegurarse, con sobra de razones, que el maestro no conoció, a con·
tar desde los primeros empeños de su
existencia, otra ocupación que más le
atrajesei que esa fructifera tarea de
promover las facultades del estudiante, con ánimos de transformarlo, prontamente, en elemento positivo de progreso.

que su espíritu venía a hundir.;c c:::.si,
por entero, en el milagroso y deleitoso
ambiente de la nota y del compás.
Todo hacia ver que el maestro contaba con una preparación amplísima,
no sólo para llevar a cabo, aisladamente la tarea pedagógica, sino para
hacerla atractiva y llevadera como poseedor él, en alta medida, de capacidá.des artísticas, las cuales le permítie~
ron convertir el ambiente escolar en
un mundo donde las juventudes alent3.ban en medio de una acogedora y
unificadora complacencia.

Es bien sabido que Don Miguel-así

Las discrepancias o inarmonias de
cualquier especie prodncian en su ánimo indominab1es disgustos, así llegara
a suceder que en la vida cotidiana encontrase comunes menesteres sin el debido ajustamiento al principio sencillo
de la proporción. El mismo nos contó.
en cierta hora de intima charla, que,
por algún tiempo, al venir de su casa
a la oficina de su cargo1 tenia que pasar frente a un comercio vecino en
donde un gran reloj de pared pendía
irregularmente desde su punto de apoyo. Esto provocó al maestro, casi a diarioi una pésima impresión . Pero, como
pareciera que aquella notoria falta de
equilibrio no había molestado ni molestaria a nadie mús 1 se decidió al fin .
para acabar con aquella molesta circunstancia, pedir permiso al propietario a fin de dar mejor postura al adefesio, o lo que es lo mismo, para corregir! invariablemente, lo corregible.
Y como le fuese concedida la petición,
por propia mano quedó subsanado el
acpidental desasosiego del transeunte.

lo Jlamábamos, en lo íntimo, sus discí-

pulos-tuvo que recurrir, a las veces.
para proveer al decoroso sostenimiento de sus necesidades hogareñas, a
otras funciones que, sin relacionarse
de manera directa con la pedagogía, no
dejaban, sin embargo, de tener su parentesco, o de algún modo su contacto
con la obra edncacional1 a la que el
maestro tendió preferentemente. Esto
último acontece, como lo hElmos expresado ya, sólo a las vega das; ya que en
aquellos tiempos, sea por el premioso
avance con que encaminaba sus pasos
la economía oficial, sea porque aún no
se percibía la verdadera trascendencia
del trabajo educativo, los mentores sobrellevaban una vida premiosa con relación a Jas necesidades de su diario
existir. Así que, el maestro l\fartinez,
cuando menos en las primeras épocas
dP su carrera, a f:n de allegarse lo necesario para cumplir con las instancias
a que le obligaba su ya sobresaliente
posición social, tuvo que echar mano
tanto de sn prosión como ingeniero,
como de sus oficios tan destacados en
el arte musical. Como quiera que ésto
sea, es decir 1 a pesar de todo, a Don
Miguel le tocó ir, casi siempre, durant~ su vida, por caminos bordeados de
flores, por campos deleitosos que Jo in,•itaban a persistir animosamente en
sus empet1os, dirigidos éstos a lograr
una armonizante y edificadora función. Así, todo trabajo, por árduo que
le resultara, venia a tener para él un
algo de divertimiento. De algún modo
se justifica aquí aquello de que ''en el
querer no hay pena'', o como se acostumbraba decir en los gloriosos tiempos de la escolástica: "Volenti non fit
injuriau.
Tomemos en consideración que
nuestro maestro fué, en su intimidad,
ganado siempre por las artes; y, principalmente, por la música. Así su vocación quedaba satisfecha a la hora en

Era de sorprender cómo la idea del
ritmo y . de la proporción subyugaba al
maestro Martinez en cualquier instante. Como en un orden cualquiera aspiraba a encontrar lo que resultara allí
dr posiciones congruentes Y simpatizantes; y ésto, aún en los aspectos de
l'J simplemente material.

El maestro Martinez hizo, dentro de
1os trabajos de la enseñanza infantil.
una constante aplicación de sus virtudes estéticas. A consecuencia de ésto
se establecieron en las escuelas de
nuestro Estado las famosísimas fiestas
de fin de afi.o. Desde entonces ha sido
costumbre repetir tales entretenimientos que tan buenos efectos produjeron
en el espíritu de los niños, así como en
el ánimo complaciente de los padres de
familia. A Don Miguel lo asistieron en
estos trabajos, algunos colaboradores
perfectamente idóneos en la materia.
Entre ellos figuran notoriamente el
poeta Don Francisco de P. Morales, el
maestro de música, Don José C. Vil1ase-ñor Y el distinguido literato neolonés.
el Doctor Don Rafael Garza Cantú. En
cuanto a lo demás, y refiriéndonos ya
con especialidad a las labores estricta(Pasa a la Pág. 14)

En est_a fotografía, del año de 1876
figura D. Miguel F. Martinez con catorce alumnos internqs, en el Colegio Particular del que era Director. El local
que ocupaba, por la calle Padre Mier,
está en el costado Sur de la Plaza Bolivar. El grupo, de izquierda a derecha, está integrado como sigue: José
Barragún 1 Juan Zambrano, Reginaldo
Cavazos, Felipe Naranjo, Benjamín
Castro1 Francisco Naranjo, Guadalupe
Cantú, Don Miguel F. Martinez, Luis
González, Jesús González, Lucas González, Bernardo l\fendiola, Juan Manuel
García, Alonso Ríos, Leopoldo Naranfo. El único superviviente es el Dr.
Barragán, que cuenta 82 años de edad.
Predominaba entonces la escuela
antigua, pues la reforma educativa implantada por el Dr. Gabino Barredadesde 1867 en la Escuela Preparatoria
de la ciudad de México y secundada
poco despu és en casi todos los Estados, tardó como un cuarto de siglo
para llegar a ·la Escuela Primaria. Sin
embargo, D. Miguel ya empleaba el
método . objetivo, y en la fotografía
puede verse una esfera armilar y varios instrumentos de dibujo. Además,
según testimonio del Sr. Barragán, en
las excursiones escolares, que eran frecuentes, D. Miguel aprovechaba un
arroyuelo, una flor 1 una planta, un in~
secta, un bosque, una montaña, para
dar a sus discípulos explicaciones sobre Geografia, Botánica, Zoología, l\1ineralogía1 etc.

tar fielmente la reforma escolar, sino
que lograra implantarla, convirtiéndola en bella realidad en las escuelas &lt;le
Nuevo León. Posteriormente mejoró
de modo notable la enseñanza en el
Distrito Federal, donde D. Justo Sierra le confirió en 1901 el cargo de Director de Educación Primaría,

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento
de Acción Social Univ't!rsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl R.angel Frías
Fidencio rlc la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique l\iartínez Torres
Guillermo. Cerda G.

Es verdaderamente admirable que a
este hombre genial, la rutina de la docencia no le .í mpidiera desprenderse
de las ideas y hábitos inherentes a la
antigua enseñanza, memorista, libresca y dogmática, ·y que mediante la observación, el estudio, el trabajo y la
experiencia, no sólo llegara a interpre-

Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
MEXICO

�Ideas Pedagógicas ...
(Viene de la la. Pág.)

mentor; y ello, sin excederse más alla
de los indispensables, para transmitir
el Programa de una Escuela de Prime-

ras Letras.
Tal concepto de los Legisladores, revela que ellos ·pensaban entonces, en
una Escuela estrictamente instructiva:
y que para ser Preceptor, sólo era su•

ficiente tener conocimientos qué trans•
mitir a sus educandos; y aún que la
Escuela Normal misma, no era indis•
pensable, porque todavía veinte años
después de establecida, se autorizaron
Diplomas de Profesores de la., 2a. y 3a.
clase, sin haber pasado los favorecí•
dos, por las Aulas del Plantel, tan solo

con presentar un examen, a título d~
suficiencia, sobre las Materias del Plan
de Estudios; y ello ante un Jurado Ajeno, o extraño al Instituto Normal, y an-

te el cual también los mismos normalistas debían acudir, en solicitud de
examen, para que se les expidiera el
consabido título.
Y este criterio perdur'ó, en el medio
oficial del Estado, durante toda la primera .época · de funcionamiento de
nuestra Escuela Normal, que apenas si
alcanzó a preparar una docena de
maestros; pues la casi totalidad de Di•
plomas expedidos entonces, correspondieron a personas que nunca fueron alumnos de ella, lo que parece no
hacía falta, en virtud de estimar que
cada una había de seguir su propia y
personal pedagogía, porque la Escuela
no daba ninguna, y apenas sí llegó a
considerar algún elemento de Organización Escolar, que dió el mismo, lng.
Martínez, fuera de Programa.
En cambio la Ley de 1886 con que
se inició la Segunda Epoca de la Escuela y de la cual fué Autor el propio
Ing. l\lartínez, ya prescribe un Plan
Profesional de enseñanza, paralelo con
el exclusivamente Escolástico de la Ley
anterior, encomendado a tres tipos de
Asignatura pedagógica que daban al
Maestro: Principios Educativos, Metodología de la Enseñanza Primaria y
Organización y Dirección de Escuelas.
La Ley denominó a esta Materia
profesional con los nombres de: Principios Generales de Pedagogía, Antropología Pedagógica, Nociones Elementales de Lógica, Metodología Pedagógica, Organización, Disciplina e Higiene
Escolares; pero su programa aunque
muy elemental, no alcanz.ó a desarro- .
liarlo, porque esta Ley no estuvo en
vigor, ni siquiera un Ciclo completo,
d e los Tres Años Escolares, en virtud
· de haberse derogado antes de completarlo; no obstante, la introducción de
tal Programa Profesional, evidencia
que el concepto netamenta instructivo
de la enseñanza primaria, había sufrido una seria innovación, desde el punto de -vista de la formación de los
Maestros, y que ahora se pensaba que,
además, de conocimientos generales,
qué enseñar, hacía falta saber cómo,
esto es saber un método lógico, fundado en la naturaleza de la materia; po·
seer co nocimientos psico-fisicos del
niño, para aprovechar la instrucción
en la cultura de sus facultades espirituales, y conocer las reglas morales,
higénicas y administrativas suficientes, })ara dirigir una escuela de niños.
Por esto fué la Ley de 1889, también
inspiración del lng. Martínez, la que
definitivamente puso en ejecución el
Plan Profesional en cuestión, y aún
cuando tampoco logró consolidarlo V
experimentarlo, por las mismas causas
que la anterior; es decir, por nueva y
temprana derogación de la Ley, el concepto iba adquiriendo forma y dando
origen a establecer las verdaderas condiciones de una Enseñanza Normal, y

los requisitos de un Magisterio Oficial,
preparado con una misma y uniforme
medida profesional.
Viene luego la Reforma de 1892, y
es sti. Autor e inspirador, también el
mismo Ing. :Martínez, que concibió y
redactó la Ley que la estableció; y es
entonces, cuando la Enseñanza Normal
toma cuerpo y queda establecido el
caudal de conocimientos y cualidades
que debe adunar una persona, en Nuevo León, para ejercer la función de
maestro oficial. Este programa define
1n función de }a escuela como instructivo-educativa y presenta el campo de
acción coordinar pltra ejercer, sobre
el niño, considerándolo como un complejo de cuerpo y espíritu, a los que
debe educar como elementos inseparables del ser humano, con los titulas de
Educación, fisica, intelectual, estética
y moral; fijando asi, claramente, el
concepto de la escuela integral.
Pero insiste mucho en diferenciar
los términos instrucción y educación
y concluye que ésta sólo se consigue
con la adquisición metódica y sistemada de la primera, y sugiere asi el concepto de una Metodología con fundamentos lógicos y psicológicos, para cuyo conocimiento el Maestro necesita
un estudio antropológica que abarque
Somatología, Psicología e Higiene General y en particular del niño, a quien
considera no como adulto; sino como
ser en desarrollo, Cn peculiaridades
biológicas diferentes, que eS necesario
tomar, muy en cuenta, para obtener el
complejo educativo. Y en la necesidad
de estos conocimientos apunta ya la
conveniencia de que el Maestro posea
una teoria educativa que denomina
Principios Educativos, un método depurado de enseñar Metología Pedagógica, y un modo de gobernar al niño, que
apellida Disciplina, Organización y Dirección de Escuelas.
Sin embargo, al analizar los Progra•
mas, se observa que el que correspon ·
de a las materias que explican y dan
una teoría educativa, es demasiado nocional e impreciso; pero en cambio el
que se refiere a la Metodología y Gobierno de la escuela es lQ suficiente·
mente extenso y completo para su objeto; lo que quiere decir que lo urgente por entonces, era preparar, no teóricos de la educación, sino Maestros
prácticos capacitados para enseñar, si•
guiendo un Método Instructivo definiendo y un Sistema Moral uniforme
y pragmático, para lo cual dió como
normas básicas, el empleo de la intuición, la objetivación de la enseñanza y
la cultura del espíritu, mediante la introducCión de las artes estéticas, como
materias de enseñanza en la escuela
primaria.
Y en este particular aparece en todo
su valor, el carácter didáctico de la Reforma, referido a nuevos Modos de Enseñar y a nuevas Asignaturas qué agregar, englobando en una Pedagogía Teórico Práctica las normas docentes de
la Escuela.
Así bajo el titulo de Principios Generales de Pedagogía comprende primero: Una teoría de la Educación Física que explica su objetivo, su valor
cultural y sus diversas aplicaciones !l
In escuela; señala las reglas y principios del ejercicio corporal y del reposo, incluyendo el Deporte, la Gimnasia, los Juegos y los Ejercicios Organizados, y concluye con los principios y
reglas relativas a la función nutritiva
o reposadora de las energías gastadas,
que implican un positivo régimen de
vida o sea un Curso completo de Higie'ne General del Cuerpo humano,
Segundo. Una teoría de la Educación Moral que presenta incluida en un
breve estudio psicológico que extiende
a la Educación de la Sensibilidad, sobre ]a cual señala su objeto esencial,
en la escuela primaria, para inferi-r de
eJla la manera de dirigir al niño y

crear en él una doble actitud ética y
estética que determinan su positiva
conducta moral.
También considera dentro de la Educación de la Sensibilidad los Sentidos
Corporales y la manera de aprovecharlos en la educación de los niños como
agentes e instrumentos de su cultura
general, me.d iante ]a educación particular de cada uno de ellos, admitiendo
además una teoría, sobre el valor psi•
cológico pedagógico de los sentidos y
una cultura sensorial.
Separa además los sentimientos y su
cultura y los presenta bajo el subtítulo
de Educación Estética, sobre los cuales
ofrece también una teoría que explica
-su origen, su asociación y sus relaciones con lo bello; la formación de los
hábitos, los afectos y las pasiones, principalmente su desarrollo y manifestació n en los niños, prescribiendo las reglas educativas para su cultura; de modo que fija la necesidad de iniciar al
niño en la apreciación real de lo bello
y en la formación de un gusto estético depurado.
Tercero. Completa el cuadro de la
Educación Moral con la teoría sobre la
Voluntad y la Conciencia Moral, por
cuanto a su influencia decisiva en los
actos de la vida, la formación del carácter, la personalidad, el sentimiento.
del deber y el amor al bien, actitudes
c¡ue establecen el modo de .ser del individuo como persona moral responsable.
Cuarto. Y concluye sus Principios
Generales de Pedagogía, con las Reglas
y principios para una Educación Intelectual, sobre la cual da una teoría general de la Inteligencia y del orden en
que aparecen las facultades, operaciones y demás poderes mentales, de que
se sirve el hombre; así como del objeto final de la Inteligencia y su cultura, en la escuela primaria. Luego es•
ludia separadamente la Inteligencia,
en sus diversas manifestaciones, asig.
nándoles su particular función y seña•
lando las reglas y principios de su res•
pectiva cultura en la ~scuela.
De las Funciones y Operaciones Intelectuales: se ocupa en particular y
formula una teoría sobre la Atención,
La Percepción, la Determinación, la
Observación, la Reflexión, la Abstracción, la Comparación y la Generalización, y con una inducción y deducción.
análisis y sintesis.
De las Facultades intelectuales, hace
igualmente estudio particular, y dá su
teoría sobre la Razón, la Imaginación.
El Entendimiento, el Talento, La Memoria, y la Asociación de Ideas, señafando para cada una, las reglas y principios de su cultivo en los niños.
En concreto, esta importante Asignatura del Programa de 1892, es un
completo Curso de Biología Psícopedagógica, que dá las bases y normas de
una educación primaria derivada de
la Cultura del cuerpo y del espíritu, cuya doctrina se contrae a explicar las
facultades y órganos educables del sujeto, sin1iéndose para ello de los conocimientos prácticos que deben consti•
tuír la instrucción común de la niñez.
Lo notable de este Curso nocional, es
que representa una elogiable síntesis
de la educación, implícita en una Pedagogía, que tiene caracteres de origi.
nal, para nuestro medio regional, por
lo menos, en cuanto a su adaptación
en la forma de Sistema Educativo Oficial.
En el Curso de su Metodología Pedagógica General completa la doctrina
del Sistema, definiendo co n absoluta
claridad, lo que es el Métodq Pedagógico y sus elementos y factores, constituidos por las llamadas Marchas u
orden -\ógico de los conocimientos que
se trata de enseñar; las Formas o presentación oral de las ideas que los explican, y los Procedimientos o modos
de exponer, aplicar y comprobar lo

que se enseña; así como los Modos de
Organización de la Clase o Grupo de
niños a quienes se destina la enseñanza correspondiente; concretando su
objeto esencial, en formar el concepto
del Método Pestalozziano o Intuitivo.
denominado entonces, Escuela Moderna.
Pero donde es más notable la innovación didáctica que entraña el Plan
Profesional adoptado por el Ing. Martinez, porque establece verdaderas
modalidades, es en el Curso denominado Metodología Aplicada,
Desde luego en este Programa figuraron Asignaturas completamente modernas, como Lecciones de Cosas, Len•
gua Materna, Ciencias Naturales y Lectura y Escritura en las cuales hay que
considerar, nuevo orden de conocimientos y nuevos métodos de enseñanza, que reclaman una preparación especial para su concepto y comprensión cducati vos, los cuales resultan pa•
ra el lng. Martinez, materia fácil y el
fondo didáctico original de· su Reforma Pedagógica de 1892, las que presenta con la sencillez típica del que
domina su estructura y los practica a
diario.
Las Lecciones de Cosas asignadas
a los tres primeros Años de Primaria,
representaron la introducción del Método Objetivo Analítico, en un estudio
esquemático de la naturaleza, habilmente referido a grupos de minerales,
vegetables, animales, objetos varios y
sus propiedades fisicas y químicas, que
equivalían a introducir a los niños, en
la enseñanza de las Ciencias Naturales y del Método Experimental.
La elaboración de los bosquejos de
estas Lecciones, que servían de ejemplo a los normalistas y la formación
y subdivisión de este Programa, acusan no sólo al docente experto e inteligente, sino al creador de una nueva
modalidad didáctica.
La Lengua Materna, fué una Asignatura dedicada al ejercicio práctico del
Lenguaje oral y escrito, accesible a los
niños; y en consecuencia, comprendía
la materia de la enseñanza posible en
la escuela primaria, desprovista de las
incomprensibles reglas y definiciones
gramaticales, que el educando retenia,
de memoria, en esta enseñanza, sin entender ni aprender a usarlas. Fué un
Curso completo de Exposición correcta, al alcance de los niños, graduado .
para los Seis Cursos de la Primaria,
con horario especial para cada subdivisión de la Materia General, con los
nombres de Ejercicios Orales de Estilo,
destinados a facilitar la expresión verbal del niño; Ejercicios de Redacción,
para iniciarlos en la composición es•
crita; Descripciones y Amplificaciones, para acostumbrarlos a exponer y
explicar, oralmente y por escrito, valiéndose de cuadros, paisajes, estampas y esquemas; Ortografía Usual, para enseñarlos a escribir con propiedad
y familiarizarlos con las reglas relativas y Gramática para darles a cono•
cer la estructura del idioma, sus elementos, el significado y uso de las palabras y la formación de las frases y
oraciones gramaticales. Esta Asignatura en su aspecto didáctico, fué al
mismo tiempo que una novedad, un
serio problema para el normalista y
para los maestros encargados de intro•
&lt;lucirla; y necesitó de varios años para quedar establecida su metodología
y su enseñanza satisfactoria; pero un
éxito rotundo contra la enseñanza libresca y memónica anterior, de la Gramática Castellana, en las Escuelas de
Nuevo León.
La Lectura Escritura. Esta Asignación sustituyó al Silabario de San Miguel, método sintético c;le enseñar a
leer, y por ello, significó también otra
modalidad innovadora y radical de la

(Pasa a la Pág. 14)

la belleza. Algo, repetimos, ó más bien uso, por que no producen el humo que
dicho, mucho de ésto se observa en' la éstos.
primorosa ornamentación de la Gruta.
Para iluminar el inter_ior de la cue(Viene de la Pdg. 5)
Por doquiera surgen en confusa mes- va, se emplean cohetes de luz ó lllces
cla, trasuntos de nichos bordados con de bengala, las que por lo general se
delicados encajes, de artísticos rose- llevan desde esta ciudad. En una excuarto, la constituyen dos estalagmi- ton es, de estátuas en místicas actitu- cursión de la que formamos parte, ortas de extraordinaria forma: semejan des, de ojivas erizadas de flores de lis, ganizada en Agosto del presente año,
dos mujeres, una cubierta con una to- y de todos aquellos sueños de los ar- se iluminó por primera vez la Gruta
ga, y la otra con un niño en los bra- tistas godos.
con Luz de magnesio,, la que sirvió pazos.
La formación geolQgica de esta Gru- ra obtener las fotografías que acom•
El notable salón llamado El Agua ta, es la sedimentaria química, reprepañan á esta descripción. Creemos
Grande, se encuentra á la derecha del sentada en gran parte por estalagmi- conveniente recomendar el uso de esde la Mitra, al que esta unido por una tas y estalactitas, predominando las ta luz, por medio de la cual, dispuespendiente de 8 metros. Este departa- primeras; formación mucho más mo- ta en di ve~sos focos, se pueden apremento forma un estanque de 15 metros derna que la semimetamórfica, carac- ciar mejor en grandes extensiones las
de longitud por 8 de latitud y 2 de terizada por calizas de cristalización bellezas que contiene la repetida Gruta.
profundidad. El agua es dulce y cris- incompleta, la que según opinión de
En la Villa hay muchos individuos
talina, su temperatura es igual á las personas competentes, fué interrumpi- que pueden servir de guías a los exde que antes hemos hablado. Contiguo da en su desarrollo por la acción de cursionistas, quienes ordinariamente
á este salón hay otro pequeño, de don- las aguas, á las que se debe la forma- cobran $2 por el viaje. Los más conode actualmente se extraen las más lim- ción de que primero se ha hablado.
cidos son : Ignacio y Benito Marmolepias y preciosas concreciones.
Según la opinión á que aludimos, los jo, Jesús Sánchez é lldefonso Garza:
Detrás del Agua Grande está el am- elementos mineralógicos que entran en el primero de estos guias ha conduplio Salón del Teatro, mide 30 por 20 la co nstitución del interior de esta cido para la fecha 180 caravanas.
m. y simula el frente de un foro, en gruta, son: la calcita por lo que resSe amenizan generalmente las excurel cual se distinguen perfectamente la pecta á la roca, y el nill'o, nitratina y
siones, llevando alguna música, la que
prevista, y el telón formado por mul- fosfatos por lo tocante á las materias produce un gran efecto en el interior
titud de cortinajes.
orgánicas de que el suelo se encuen- de la cum1 a, en virtud de las excelenImposible es describir con toda pre- tra cubierto en muchas partes.
tes condiciones acústicas de ista.
cisión, y sobre todo con toda verdad,
Las sustancias orgánicas que se haLas excursiones que anua:hnente se
Jas mil bellezas que contiene esta Gru- llan en grandes depósitos, son el guahacen á esta GI'ula son ocho por térta. No hay términos propios, no hay no producido por los excrementos de
mino medio. Los habitantes' de Villa
símiles siquiera que den una idea de millones de murciélagos que habitan
de García guardan recuerdos de mulo grandioso de esta maravilla natural. en las altas bóvedas de estas enormes
chas notables caravanas, unas por su
Dos son las caracteristicas de este concavidades, y el salitre que se cree
numeroso personal, y otras porque han
portentoso subterráneo: la sublimidad provenga de la transformación del gua•
formado parte de ellas personajes disy 1a belleza, la primera en su conjunto
no por la doble descomposición veri- tinguidos, como el General Zaragoza,
y en las colosales formas de sus fan- ficada entre la calcita y la úrea y el
Aramberri, Escobedo, Treviño, Gómez
tásticos saloas, la segunda en los pri- carbonato de amoniaco.
Farías, Guiilermo Prieto, Dtor. José E.
mores de sus adornos tan caprichosos
González, el Obispo Montes de Oca, y
como acabados.
- XIotros muchos, entre los cuales se enPueden dar una ligera idea de su
cuentran algunos extranjeros, cu y os
conjunto, ]as ap·ocalipticas ilustracio~
Incompleto quedaría este trabajo, si
nombres no recordamos. Cuando el
nes de Gustavo Doré en la "Divina Co- no contuviera algunas noticias que
General Zaragoza visitó la Gruta, allá
media" del Dante. Allí hay algo de sus puedan aprovecharse por las personas
en los últimos tiempos de Vidaurri, Jo
colosales y monstruosas formas, de sus que deseen conocer nuestra afamada
acompafü}.ron más de 100 personas, á
densas tinieblas, de sus abismos sill gruta.
las que se sirvió un expléndido han•
El tiempo más propio para las exfondó, de sus interminables y absurquete en el espacioso Cuarto de la Luz.
das arcadas, de sus indescribibles crea- cursiones es en Primavera ó en VeraPara concluir, manifestaremos que
ciones, mitad abruptas rocas y mitad no, por ser las épocas en que hay méademás de esta Gruta, existen en el Ceseres vivientes en desesperadas con- nos filtraciones en el interior de la
no del Fraile otras de la misma espetorsiones.
cueva.
cie; siendo las principales, la de La
En cuanto á sus detalles, hay que toLos excursionistas generalmente haBruja, en la ladera Sur del Cerro, y la
mar como ejemplo la profusión de or- cen uso de asnos ó caballos para ir
de La Nevada, notable por la blancura
nato de las construcciones góticas. Mil á la Gruta, por las razones al princide sus formaciones, que se halla al O.
veces vienen á la mente del que con- pio expuestas; pero no porque el ca•
del Puerto del Cristo y sobre la pentempla aquella maravilla, las agujas de mino no se preste para hacerlo en codiente oriental del mismo cerro.
las afiligranadas torres, y los ábsides che, como ya se habrá comprendido
góticos, cuajados, como si dijéramos, por la descripción que de él hemos
de lo que se en.cuentra de más bello en hecho. El alquiler de los coches imsimetría y en formas: de aquel estilo porta $4.00, el de los caballos $1.00, y
al que no bastaron las graciosas for- el de ]os asnos veinticinco centavos.
Lamentamos no haber ilustrado
Para penetrar á la Gruta, se proveen
mas de la naturaleza, sino que las moeste reimpreso con las fotografias
dificó y Jas revistió, con los atrevidos los visitantes de luces, que comunmen~
originales a que hace referencia
rasgos, con los nerviosos toques de una te son velas de cera ó estearina, presu autor; sin embargo, hemos creiimaginación delirante que buscaba feribles á los antiguos achones de cuerdo oportuno reproducir algunas
siempre en un extraño ideal el tipo de das embreadas de que antes se hacía
semejantes, como un complemen•
to al estudio mencionado.
(Nota de E. A. P.)

Precursor de la

DISCURSO
(Viene de la Pág. 10)

Salón de la Luz

se rinda culto al progreso y desde donde se elevará hasta el cielo, con los
acordes del órgano, el "himno sagrado y
conmovedor de la Patria. Confiemos en
que á la gratitud de la posteridad no
bastarán las fechas del 16 de septiembre de 1810, del 5 de febrero de 1857,
del 5 de mayo de 1862, sino que al calendario glorioso de 1:S fiestas nacio;;
nales, se agregará una más, de gran significación y trascendencia, la del 24 de
febrero de 1887."
¡Respetemos, señores, tan noble entusiasmo, ensalcemos ideales tan bellos, y avivemos en el fuego sagrado
de esa fé, la débil llama de nuestra
lámpara, para volver con ella presurosos á tomar digno puesto en la esplen•
dorosa procesión de antorchas que al
través de los tiempos alumbra el paso
de la Humanidad 1

ALOCUCION
(Viene de la Pág. 6)

cando, con el orden y regularidad en
el trabajo escolar. Asegúrase que la disciplina, no sólo no se quebranta. sino
que antes bien resulta verdaderamen·t,~ ideal con la nueva organización".
"Se atienden también a la simplificación de la ensefianza propiamente dicha más en su forma que en su fondo,
para dar más ensanche a la educación
Práctica. "Los factores de las escuelas
del mañana, serán solamente los juegos,
los cuentos, la observación y el trabajo manual. Poco a poco, van precisándose los contornos de esa nueva forma
escolar, que aun se mira vagamente:
pero que a pesar de su inconsistencia,
se -presenta ya, con sus seductores enca ntos, más bien adivinados que comprendidos".
"A vosotros los jóvenes Maestros está reservada la gloria de implantar, en
nuestro suelo, la reforma que anunciamos. Esa reforma exigirá mayores recursos para la enseñanza, como siempre se ha exigido en cada pasó de
avance de la escuela; pero esos recur•
sos se darán, como se dieron, cuando
se hizo desaparecer el Sistema 11utuo
o Lancasterino, en el que con un solo
Maestro, se atendían quinientos o más
niiíos, para sustituirlo con el )Iétodo
Simultáneo y la Organización Econó•
mica, primero, y luego con el que requiere un Maestro para cada grupo. Se
necesitarán más maestros y más bien
preparados, mejor material escolar, ta•
lleres, excursiones frecuentes, etc. y
para todo esto se necesita dinero del
Estado, de los padres de familia, de los
Ciudadanos en General, y todos cooperarán, así lo esperamos, al nuevo movimiento escolar, p_ara que nuestros
hijos perciban una enseñanza más racional que la presente, más práctica y
más de acuerdo con las necesidades
1
dC' la infancia".
"Si no lo hiciéremos así, nos quedaremos rezagados en las filas de la civilización".
"Afortunadamente nuestros antecedentes históricos, y el patriotismo de
nuestros gobernantes, nos garantizan
que entraremos en la nueva lid, animosos, y resueltos a sacrificar lo que fuere necesario, para la mejor preparación de los futuros nuevoleoneses".
"Alli precisamente, en esta próxima
lucha, en donde espero corresponder,
amigos, mios, el favor que ahora se me
dispensa; no sólo porque toda distinción obliga siempre, sino porque mientras haya un latido en mi corazón, ese
será para la causa de la escuela."
"Desde luego, en el poco tiempo que
me resta de trabajo docente,, procuraré ir encauzando .en las inteligencias
de los futuros maestros, la benéfica corriente de las novísimas ideas pedagógicas; según vayan interpretándolas,
por los que la prensa nos diga, ya que
no me es posible ir a beber en las fuen•
tes en donde brotan las cristalinas
aguas que nos traen la nueva vida. Y
más tarde, quizás antes de lo que yo
deseara, cuando tenga que separarme
por mis achaques de mi escritorio, ayudaros con mi gastada pluma, a resolver
los interesantes y difíciles problemas
que se presenten en el plan de los modernos ideales educativos".
uEsa será mi mayor dicha, mis queridos discipulos y amigos, estar con
vosotros mientras viva, sino a vuestro lado, combatiendo efectivamente.
cuando menos alentados desde lejos
en la lucha, aplaudiendo ,·uestros
triunfos y bendiciendo vuestros generosos esfuerzos en pro del adelanto intelectual, y moral de Nuevo León.

�Ideas Pedagógicas ...
(Viene de la Pág. 12)

Reforma de 1892, que originó las consiguientes dificultades para su introducción. Se trató de enseñar a leer por
un método fonético, analítico-sintético,
Y a escribir, al mismo tiempo, por lo
que se le llamaba Lectura y Escritura
Simultáneas. Pero las dificultades se
vencieron, con relativa brevedad, y en
menos tiempo del que se ~speraba,
quedaba establecido y ase~rado su
ejercicio, en virtud de su sencmez y
su efectividad manifiesta, para aprenderse el mecanismo de la lectura v cfo
la escritura, y de su rapidez pará enseñar a leer, reducida a un par de
meses; cuando por el método anterior,
no bastaban dos años, y había casos
en que algunos niños cumplían la edad
escolar, y se retiraban de la escuela,
sin haber logrado siquiera una lectura silábica aceptable.
La sola innovación didáctica, en la
Enseñanza del Lenguaje, introducida
con los títulos de Lengua Materna y
Lectura-Escritura, a las escuelas- primarias neolonesas, en 1892, son motivo y mérito suficientes, para acreditar
de positiva Reforma Escolar, a esta labor educativa del lng. Martínez, y para concederle el derecho de llamarlo
Reformador de la instrucción; pero
su mérito se agiganta, porque la hizo
extensiva a todo el Programa de Estudios Primarios, conocidos entonces, y
la llevó hasta considerar nuevos conocimientos, pasando de los simples instrumentales; y en todos ellos, con nuevo criterio de acción práctica y docente. Así pues, del mismo modo que
cambió el método de trasmitir el Lenguaje, lo verificó con la Aritmética, la
Historia, la Geografía, el Dibujo, la Escritura y la Instrucción Civica agregando las Ciencias Naturales, para las
cuales tuvo que elaborar su metodologia particular, y señalar las reglas didactica,; a seguir.
Ciencias Naturales: (Física, Química, Geolog.ia, Zoología, Fisiología). Bajo este libro se comprendía una explicación nocional y científica de la
naturaleza, usando el método analítico
expe1,imental intuitivo y objetivo, en
sus formas más simples y accesibles al
niño: indicando los principios y reglas pedagógicas, aplicables en cada
orden, de estos conocimientos; así como la graduación y modo de _presentarlos, en la escuela primaria, recomendando la manufactura de aparatos
y útiles, y la formación de Museos
Escolares.
La estructura didáctica de este Curso representó una positiva novedad
para el Magisterio local, toda vez la
Asignatura, hasta entonces, no babia
figurado en los Programas de Ensefianza Primaria, y se carecia de la información suficiente, porque también
apenas empezaba a tomarse en cuenta,
en los de Enseñanza Secundaria, y para muchos Preceptores, era todavía
desconocida. Pero su tenacidad y firmeza de acción, y sus grandes dotes
directrices le despejaron el camino, Y
le permitieron alcanzar la meta, con el
mismo éxito que la había obtenido en
toda esta meritoria empresa educativa.
Aritmética. Aún en las Matemáticas,
la materia más trabajada y conocida
por los educadores de antafio, en la
que muchos cifraban su orgullo, docente personal, y en la que parecía que
los métodos lógicos eran insustituibles, la Reforma del Ing. Martínez encontró campo propicio para la innovación, dando lugar a los métodos inductivos y a los procedimientos intuitivos de enseñar, más ventajosos y más
comprensibles para los n i ñ o s, que
aquellos, y estableciendo así una desconocida Metodología Particular de la

Aritmética, que originó sus controversias y creó alguna confusión, en esta
enseñanza; pero que a la postre se iinpuso por ser estrittamente pedagógica,
en razón de su claridad y de su 'fácil
adaptación a las condiciones psicológicas de la niñez.
Desde luego, fué una novedad la división y graduación de la Asís-atura
en Cálculo Objetivo Mental y Escrito;
la variedad y ejercicios y juegos para
cada orden de conocimientos aritméticos; el uso de las marchas y procedimientos intuitivos, para facilitar la
explicación, comprensión y comprobación de las operaciones, desde la formación, lectura y escritura de cantidades, hasta las relaciones y propiedades de los números y los problemas,
que con ellos pueden ejecutarse.
Uno de los procedimientos que mayo-r novedad causó por su extensa aplicación a las multiplicaciones y divisiones, fué el llamado de Reducción a
la Unidad, para el razonamiento y
comprensión de las llamadas Razones
y Proporciones, Reglas de Tres, Intereses y Descuentos, Compañía y Particiones, el cual llegó después a esquematizarse, de modo rutinario, usándose indebidamente como fin, y no como medio de razonamiento matemático; pero cuyo empleo constituyó entonces, una nueva norma instructiva
de esta Enseñanza y un modo de explicar lo abstruso de los procedimientos matemáticos antiguos.
Lo mismo sucedió con la Geomelria
Práctica, referida a líneas, superficies,
volúmenes y cálculos aritméticos relativos, relacionados con el Dibujo y
construcciones de polígonos y cuerpos, en los cuales los métodos objetives tienen una importantísima aplicación.
Historia y Geografía. En estas Asignaturas, cuyo estudio libresco representó una magnífica demostracióc ae
la cultura mnemónica del Sistema Educativo Lancasteriano y al mismo tiempo de la carencia absoluta de métodos
pedagógicos, para su enseñanza, encomendada al particular esfuerzo retentivo del niño; la innovación fué también revolucionaria, y tuvo una importante proporción, en la Reforma de
1892.

En las nuevas instrucciones metodológicas respectivas, estas materias
tuvieron fines educativos definidos, y
relaciones bien señaladas entre sí y
con las Ciencias Naturales, el Comercio, los Viajes, el Trato Social, el Dibujo y el Lenguaje; esto es, pasaron a
ser Materias prácticas, propiamente
culturales, cuya enseñanza representa
satisfacer una preparación general para el niño, como elemento social. Y
por cuanto a las Marchas, Formas y
Procedimiento:. p ar a su enseñanza.
ellos significaron para el Magisterio,
el más sencillo y extenso campo de
ejercicio, sobre los métodos intuitivos
y objetivo, que representaron la nueva Modalidad Didáctica General.
En conclusión, el valor pedagógico
de esta Reforma, en Nuevo León, es
único y porque no tiene antecedente
orgánico, ni técnico que la preparara,
en virtud de que hasta entonces, no
había sido posible al Estado controlar
por oficina o persona autorizada, la
Instrucción Primaria que se impartía
en su territorio y jurisdicción legal,
le asignamos el mérito de ser la primera en su género, en la Entidad, y
la consideramos como el origen y
principio del Sistema Educativo Oficial actual, con el nombre de Escuela
Nuevoleone.~ú, a la que además le atribuimos valor Nacional por haber comprendido a su Creador, el sin segundo
Ing. D. Miguel F. Martínez, haberla
practicado y experiinentado, primero,
en Nuevo León, y luego establecerla
en la ciudad de México y Territorios
Federales, de donde se difundió al resto de la República.

Insigne Educador
Nuevoleonés

Remembranzas
. (Viene de la Pág. 11)

mente pedagógicas del maestro Martínez, repetiremos aquí lo que se ha expresado en multiples ocasiones, sea por
los que accidentalmente han aludido a
tales tareas, sea por los que, justicieros
y amantes de esclarecer toda verdad,
ron en la Ciudad de :México, en donde han venido señalando la importancia
se dieron cita los más importantes edu- de esa misma obra; y todo con el objecadores de los diversos estados de la to, bien laudable por cierto, de hacer
República. Sin embargo, él se impuso -saber a las generaciones del presente
allí por sus ideas modernas, por su lo que tanto deben al guia supremo de
gran criterio y por el acierto con que estas jornadas, así como a sus colaboresolvía los problemas educativos. En radores más destacados. Aqui tenemos
ese Congreso figuró el gran educador que mencionar nombres que de ninalemán Enrique C. Repsamen, radica- guna manera deben permanecer en la
do entonces en Jalapa, Veracruz; pero sombra. Ellos fueron en especialísima
como éste era más bien un maestro uni- selección Don Serafín Peña, Don :{&gt;aversitario, no tenía los principios in- blo Livas, Don Abel José Ayala, Don
dispensables para la ed,ucación prima- Herminio del mismo apellido, Don Maria y casi se limitó a apoyar las ideas riano de la Garza y Don Emilio Rodríy los proyectos del Ing. Martínez. Por guez. Junto a tan apreciables y promieso fué que en ese Congreso la obra de nentes colegas, Don Miguel trabajó
nuestro gran educador se impuso de siempre con ese ardor constructivista
una manera clara y terminante, no só • que le fué tan característico. Así pudo
lo en la capital de la República, sÍÍlo dar cuerpo a una organización escolar
en los esfuerzos que en los diversos Es- que ha venido a servir de pauta para
tados se hacían para reformar la ense- los planes subsiguientes de la misma
ñanza. Por eso sostenemos que el Ing, índole. El gran organizador se dedicó
Martínez es un gran reformador esco- tan celosamente a sus propósitos que
lar no sólo en Nuevo León sino en toda en su prolongada actuación, puede deh República.
cirse que nadie pudo notar resquicio
alguno por donde pudiera haberse esUna de las cualidades más notables capado nada de su energía.
de este distinguido maestro era el afecComo impulsor de la enseñanza nato y la atención con que atendía a to'.. cional Don Miguel F. Martinez figuró
dos los jóvenes que acudían a él en bus- siempre en los primeros términos: Sus
ca de consejo para dedicarse a los es- labores en los congresos pedagógicos
tudios. Siempre les daba direcciones de su época, y sus iniciativas como Diclaras y precisas y aquellos que eran rector General de Educación en la mesus discipulos recibían constantemente trópoli mexicana, dieron constantes
consejos y aplauso para que continua- señales de que el renombrado maestro
ran por el buen camino. Se puede decir neolonés tuvo por teatro de sus hazaque todos sus alumnos supieron apre- ñas lós más amplios horizontes, asi cociar a este gran hombre que con su ca- mo las oportunidades más br.illantes
riño, su tacto y su habilidad los sostu- para poner a prueba su maravillosa vovo siempre en la senda de la cultura.
cación. Porque, en lo esencial, el amado y admirado maestro no se apartó
En est&amp; ciudad de Monterrey el Ing. ' de su trayectoria, del programa que le
Martinez trab.ijó en el Colegio Civil co- fué señalado por la vida. Así fué cómo
mo Director y como Profesor y tam- pudo ceñirse siempre con terquedad
bién en algunas de las escuelas supe- incuestionable al apotegma radicalísiriores que entonces se establecieron. mo de Federico Nietzsch que apostropues por muchas partes podía él hacer fa contundentemente: "¡Sé tú misalguna obra educativa de gran impor- mo!"; y así fué también cómo cumplió
tancia.
con las exigencias que señalara el impertérrito filósofo danés, Soren KierCuando el que era entonces Gober- kegaard, señalado, unánimemente conador del Estado fué nombrado Minis- mo el más ilustre sostenedor de lo que
tro de la Guerra, comenzó a agitarse la significa el poder del individualismo.
idea de que el sucesor en el Gobierno Efectivamente, nuestro adalid con su
había de ser Dn. Miguel F. Martínez, entereza pura ennobleció su destino,
pero él se rehusó terminantemente a supo realizar, al convertir en actos su,s
aceptar tal designación. En tal caso lo íntimas tendencias, una superadora t,
llamó el Gobernador que partía para imperecedera edificación.
México, el General Bernardo Reyes y
Y cosa bien rara: hallándose entre
le dijo: "Ingeniero: han estado insis- los espíritus que son dueños de reletiendo de México que yo consienta en vantes facultades para vencer obstácu(fl1 e Utl. se vaya a trabajar al lado del
los, Don Miguel fué, sin embargo, al
gran educador Lic. Justo Sierra y yo mismo tiempo, un corazón generoso,
me he rehusado porque mucho lo ne- un alma que sufría o gozaba en medio
cesitamos aquí en Nuevo León; pero si de. los dolores y de las esperanzas del
l.:d. no puede aceptar, el Gobierno del prójimo. Diríase que para varones seEstado le suplica que acepte el llama- mejantes al maestro, vigoroso y sentido que le hacen de México y vaya a mental a la vez, escribiera su lapidaria
trabajar allá en la reforma escolar". frase Victor Hugo: "De vidrio para lloDon Miguel aceptó desde luego la ofer- rar y de bronce para resistir".
ta y fué a trabajar activamente al lado
En su oratoria era sencillo, pero
de Don Justo Sierra en la reforma es- siempre estuvo, naturalmente, propencolar que se difundía por toda la Re- so a la más honda emoción. En todas
pública.
sus peroraciones los últimos acentos
quedaban materialmente ahogados po.r
Así fué como de este modo rehusó las lágrimas. Tales eran de amorosas }
puestos políticos de gran influencia y paternales las palabras de nuestro dede personal provecho para continuar saparecido. Con justa razón, cuando lo
dedicándose a la escuela. Por eso de- evocamos sus hoy alejados y viejos discimos que Don iliguel F. Martínez es cípulos, nos vienen incontenibles deel educador más notable que ha habido seos de repetir las entrañables e inquien la República Mexicana y con justi- sitivas voces del canto popular que
cia puede ser considerado como el or- eXpTesan casi llorando: "¿Dónde esgullo de Nuevo León.
tás... ~".
(Viene de la Pág. 7)

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                    <text>ORGANO MENSUAL DE LA UNIVERSIIJAIJ DE NUEVO LEDN
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

AÑOVII

NUM. 8

AGOSTO DE 1950

Áño

cÍeclivo
1949- 1950

El año lectivo 1949-1950
transcurrió dentro de las nor•
mas reglamentarias y académi•
cas previstas para el desarrollo
de sus labores, lo que pone de
manifiesto la dedicación de los
Profesores y estudiantes y ·en
general de la Institución Uni•
versitaria, al cumplimiento de
su deber, respondiendo de esa
manera a las atenciones econó,
micas y sociales que recibe de
parte del Estado y de la S~cie•

dad.
Si bien es cierto que el pre-

supuesto de la Universidad se
encuentra equilibrado, y aún
manifiesta reserva de fondos
procedentes de sus ingresos pro•
pios, debe considerarse todo
ello como un logro provisional
que se finca principalmente en

1a desinteresada cooperación
del profesorado, que trabaja a
base de asignaciones económi•
.cas extraordinariamente modestas. Todo intento de mejo•

-ría en los honorarios del Cuer•
po Docente, deberá considerar•
se como tarea fundamental y
de suma urgencia, pues la vida
universitaria de Nuevo León
-no puede seguir fincada en ha.ses tan precarias.
(Pasa a la Pág. 8)

• •• "RECONOCIMIENTO AL MERITO UNIVERSITARIO EN GRADO EMINENTE" . ••

�NOS

EL
SR. PR·ESIDENTE
Genaro SALINAS QUIROGA.

(SU LLEGADA A MONTERREY)
El sábado 15 de Julio próximo pasado, a las dieciocho
horas, arribó procedente de la ciudad de Saltillo el señor Presidente de la República, Lic. Miguel Alemán Valdés, en jira
de Gobierno. El pueblo, en torrente desbordante, le otorgó
la más grande recepción, la más afectuosa acogida que se haya otorgado a Mandatario alguno. Todo Monterrey -lite,
ralmente hablando- se dió cita para aclamarlo por las principales calles de la población.
Hombres, mujeres y nmos estuvieron presentes, testimoniando de viva
voz su acendrada simpatía y cordial
admiración al Primer Magistrado de
nuestra Patria. Monterrey, la Sultana
del Norte, hizo un breve parentesis en
su cuotidiana e infatigable labor, para
atender como se merece al distinguido
Estadista mexicano.
Lo acompañaron en el automóvil
que a la descubierta hizo su recorrido,
el señor Dr. Ignacio Morones Prieto,
Gobernador Constitucional del Estado
y el Jefe de la Séptima Zona Militar;
Gral. de Div. Matías Ramos Santos.
Una enorme valla le hizo los honores
correspondientes a su alto rango, constituida por el 240. Batallón de Infantería, por los jóvenes conscriptos y por
alumnos uniformados de los Colegios
locales, entre los que se cuenta la Escuela Diurna de Bachilleres de nuestra
Universidad.
SU DISCURSO EN PALACIO
Su discurso en la plataforma instalada en el Palacio dé Gobierno -que
produjo ante la reiterada petición de
la ciudadanía ansiosa de escucharlorepresenta un mensaje de aliento y de
esperanza al pueblo regiomontano, Y
por conducto de él, a la República entera . .Asi dijo el señor Presidente.
" Tenía gran interés en venir a estrecharlos cordialmente. He recibido la
satisfacción de ver a este pueblo laborioso que ha sido capaz con el brazo fuerte de sus hombres, la sonrisa y

la fe de sus mujeres, de crear un centro de trabajo donde se prestigia a Aféxico, donde se realizan los propósitos
que queremos se lleven a cabo en todos los confines del territorio de nuestra Patria. ¡Q ué emoción más grande
hemos tenido en este día! en este Afé-

xico que es Monterrey, al tener de cerca el saludo entusiasta de sus hombres
y recibir las flores de las mujeres y de
los niiios como un tributo a todos los
que estamos poniendo nuestro corazón,
nuestro pensamiento para servir al
pueblo de México y para cumplir con

el proceso histórico que nos corresponde dentro de la actual etap ade la Revolución Mexicana."
"No podemos olvidar esta gran demostración que hemos recibido; es el

mejor aliciente para seguir sirviendo
al pueblo de México; estén ustedes se-

guros que nuestro paso será para convivir con ustedes aquí en Monterrey,
para conocer de cerca sus problemas
que sean de trascendencia para la vida de esta población y del Estado de
Nuevo León."

BANQUETE EN NUESTRA
UNIVERSIDAD
Los tres Poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial se unierón

para brindarle un banquete en el amplio patio de nuestra Universidad, que
tuvo lugar a las 22 Hs. del mismo dia
de su llegada. Lo acompañaron al Jefe de Estado en la Mesa de Honor, el
señor Gobernador del Estado Dr. Ignacio :Morones Prieto, que estuvo a su
derecha, el C. Jefe de la Séptima Zona Militar Gral. de Div. Matías Ramos
Santos y los siguientes Secretarios de
Estado: Lic. Manuel Gua! Vidal, de
Educación Pública; de Hacienda, Lic.
Ramón Beteta; Lic. Antonio Martinez
Baez 1 de Economía Nacional; Ing.
Adolfo Orive de Alva, de Recursos Hidráulicos; Lic. F~rnando Casas Alemán, Jefe del Departamento Central;
Nasario Ortiz Garza, de Agricultura y
Lic. Rugo Rangel Couto, de Bienes Nacionales, además de los representantes
y Presidentes de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado, respectivamente, señores Lics. Raúl Caballero y
Enrique B. Garza y el Presidente Municipal de esta ciudad, señor Lic. Santos Can tú Salinas. Las fuerzas vivas
de Nuevo León estuvieron presentes en
esta convivialidad: trabajadores, maestros, banqueros, comerciantes, industriales, profesionistas, empleados públicos es decir todos los factores centrales de la producción en esta Entidad Federativa. Fué singularmente
honroso para nuestra Casa de Estudios
la comparecencia de tan destacadas
personalidades de todos los sectores
regiomontanos con las mas altas Autoridades de la Nación, conviviendo
momentos de alegria. Hubo números
artísticos . regionales que merecieron
el aplauso cálido del Lic. Alemán y la
aceptación entusiasta por sus estimables acompañantes, la mayor parte de
estos últimos, eminentes maestros universitarios de la Universidad Nacional
de México.
Nuestro Rector, Lic. Raúl Rangel
Frias, a nombre de los tres Poderes
ofreció el banquete al señor Presidente en lírico y emotivo discurso, expresando "que a riesgo de fallar en la
gran encomienda que se le confiriera
se había echado en los brazos del azar,
que es el más grande y poderoso aliado de nuestro pueblo; que cómo no
había de fallar si sus fraces no fraguadas en el estudio, estaban dirigidas
a la mas alta representación de la Patria Mexicana." Manifestó que su palabra y sus conceptos "eran la voz del
regiomontano dirigida al creador de
los nuevos h ori:ontes de México.u
Hizo oportuna mención de la etapa conslructi va de la Revolución, que
, lleva adelante con mano firme el señor Presidente Alemán, de sus grandes · obras y r ealizaciones en todos los
senderos del País, en el Sureste, en el
Norte, en el Centro, en todos los ámbitos de nuestro territorio. Concluyó
con este magnifico pensamiento: "Señor Lic. Miguel Alemán: Servíos de es-

ta mesa. Tomad de este pan, que él
lleva nuestra alma, nuestro .coraz6n."

DISCURSO DEL SECRETARIO DE LA
ECONOMIA NACIONAL
El ilustre maestro universitario Lic.
Antonio Martinez Baez, Secretario de
la Economía Nacional y Prof. de la
Facultad Nacional de Jurisprudencia,
a nombre del señor Presidente, contestando los atinados conceptos de
nuestro Rector tuvo estas bellas yacertadas ideas: "Monterrey ofrece el ejemplo más vivo, con las formas más definidas y acentuadas de lo que México,
ésto es, su pueblo y su Gobierno unidos anhelan con mayor ahinco y con
las mejores urgencias".
"Es ta ciudad ilustre, merecedora de
la gratitud de todo México, presenta
ya como realidad viva, a una escala
de proporciones envidiables, el proyecto de vida económica nacional que
el Gobierno del señor Presidente de la
República Lic. Alemán, ha formulado
como programa del régimen y que en
diversas zonas del pais viene cumpliéndose patrióticamente con puntualidad admirable, y que convence a
propios y extraños."
"La industrialización que en esta
tierra ha florecida de manera tan próspera, ha producido no sólo el beneficio de dar mayores bienes de satisfacción a los consumidores, sino que ha
creado mejores condiciones de vida
para sus trabajadores. El Gobierno de
la República ha señalado como responsabilidad que deben atender nuestros indnstriales, tanto la mejoría en
la calidad de los productos, como la
reducción de losq precios de las manufacturas nacionales."
EL SEÑOR PRESIDENTE EN EL
AULA MAGNA
A las 10.15 Hs. del lunes 17 de Julio
del año en cursq, el señor Presidente
visita nuestra Casa de Estudios y preside el H. Consejo Universitario instalado en nuestra Aula Magna, que lleva el nombre del insigne regiomontano, precursor de la Independencia Patria, Fray Servando Teresa de Mier.
Con él llegaron sus Ministros y los
miembros del Estado Mayor Presidencial. Completamente llena de público
uoh•ersitario estuvo nuestra Aula Magna, que vistió sus mejores galas. El señor Rector lo saludó a través de un
bello y breve discurso resaltando las
reconocidas virtudes cívicas de nuestro Primer Mandatario, su genuina estirpe universitaria, identificada plenamente con el alma de la Nación.
PALABRAS DEL SE:-iOR RECTOR
"Esta Aula, Fray Servando Teresa
de Mier, revive en tan seíialada ·ocasión, como si fuese un sólo y mismo
aliento, el espíritu lúcido e indomable del gran regiomontano ilustre y el
alma generosa de los maestros de muchas generaciones de nuevoleoneses.
Con ello, cobra conciencia toda la plenitud de su significado que, si se considera lo esencial, consiste en multiplicar la energia para el bien. Nunca
le será ajeno por tanto, hombre, empresa y obra que bajo la forma de la
utilidad, el desinterés o el heroismo
cumpla esa ley de amor entre los hombres, verdadero eje de diamante en
torno del cual gira el firmamento de
la cultura."
"A.si, al renovar sus votos bajo la
plena conciencia de su destino, nuestra Universidad, sede de las tradíciones cul tural es del Estado de Nuevo
León, reconocen su causa y se reconoce a si misma en la persona del universitario ciudadano Presidente de la
República."

Página 2 - Árma, y cÍ.lraJ

Discursos del Rector de la Universidad y del
Srio. de Educ., en Ocasión a la Visita Presidencial'

En esta solemn~ ceremonia, el señor
Rector le hizo entrega al Lic. Alemán
de un pergamino y láinina de bronce,
que contiene Decreto del H. Consejo
Uni versitario 1 que le otorga testimonio
de reconocimiento al Mérito Universitario, en grado eminente, por haber
impreso a sus actos de gobernante re.r
peto a la ley, vocación a la justicia y
amor a la patria, identificando así la,
causa universitaria con el espíritu dela Nación mexicana.
DISCURSO DEL C. SECRETARIO
DE EDUCACION PUBLICA

DISCt;RSO DEL LIC. RANGEL FRIAS,
RECTOR DE LA UNIVERSIDAD
Hoy, 17 de ju!io de 1950, la Universidad de Nue\'O León 1 tiene el honor
de recibir en sesión pública y solemne al ciudadano Lic. Miguel Alemán,
Presidente de la República, quien le
ha conferido el privilegio de presidir
el Consejo Universitario de esta Casa
de Estudios ...
Con moth10 de tal acto, en que se
identifica el "alma mater" de Nuevo
León con la Nación Mexicana, fundiéndose en la representación única
del Primer Magistrado, nuestra Universidad renueva el voto solemne acuñado en su escudo, de alentar la llama
de la verdad que es la causa de la
justicia, el bienestar y la concordia
entre los hombres ...
Esta Aula, Fray Servando Teresa de
Mier, revive en tan señalada ocasión,
como si fuese un solo y mismo aliento, el espíritu lúcido e indomable del
gran regiomontano ilustre y el alma
generosa de los maestros de muchas
generaciones de nuevoleoneses. Con
ello, cobra conciencia toda la plenitud de su significado que, si se considera lo esencial, consiste en multiplicar la energía para el bien. Nunca Je
será ajeno, por tanto, hombre, empresa y obra que bajo la forma de la utilidad, el desinterés o el heroísmo cumpla esa Ley de amor entre los hombres, verdadero eje de diamante en
torno del cual gira el firmamento de
la cultura.
Así, al renovar sus votos bajo la plena conciencia de su destino, nuestra
Universidad, sede de las tradiciones
culturales del Estado de Nuevo León,
reconoce su causa y se reconoce a si
misma en la persona del universitario
ciudadano Presidente de la República.
Por todo ello, tengo alto honor de ofre-

,1

Con la representación del señor Presidente, para contestar al Rector, hizo
uso de la palabra el distinguido maestro universitario señor Lic. Manuel
Gual Vidal, quien emitió los siguientes
substanciales conceptos:
"El señor ljresidente de la República agradece a la Universidad de Nuevo León el alto honor que le ha conferido. En su sencille= este acto seguramente conmueve su espiritu universitario y constituye un remanso en
sus árduas y constantes labores de Gobierno",
" Para los universitarios de México
tiene especial significado y relieve el
te8timonio de reconocimiento del mérito universitario, en grado eminente,
de una Casa de Estudios, alentadora
de la llama de la verdad que se otorga,
para seguir su propia expresión, a
quienes sus actos de gobierno ha identificado la causa universitaria con el
espiritu de la Nación mexicana."
"Detrás de nosotros, seIÍor Rector,
se1iores Consejeros, están espiritualmente presentes todas las Institucio•
nes de Cultura Superior Mexicana."
" Los grados y honores que nuestras
Casas de Estudio otorgan al señor Lic.
Miguel Alemán, no son un homenaje
para el universitario Presidente, sino
que tienen un significado más profundo, certeramente reconocido por este
Honorable Consejo en la leyenda que
ostenta el pergamino y lámina de bronce conmemorativo; es un homenaje al
universitario Presidente que ha sabido
ser un Presidente universitario".

cerie el pergamino y lámina de bronce conmemorativa, que ostentan la siguiente leyenda:
"La Un i versidad de Nuevo León
otorga al C. Lic. Miguel Alemán, testimonio de reconocimiento al Mérito
Universitario, en grado eminente por
haber impreso a sus actos de gobernante respeto a la Ley, vocación por
la Justicia y amor a la Patria, identificando así la causa universitaria con
el espíritu de la Nación Mexicana.
"ALERE FLAMMAN VERITATIS". Reciba con ellos el ciudadano Presidente, nuestro saludo y homenaje".
A continuación, el orador entregó al
Lic. Alemán, el pergamino y la lámina
de bronce.
DISCURSO DEL LIC. GUAL VIDAL
En su turno, con la representación
del C. Presidente y contestando al Rector, hizo uso de la palabra el Secretario de Educación Pública en los siguientes términos:
El Sr. Presidente de la República
agradece a la ilustre Universidad de
Nuevo León el alto honor que le ha
conferido. En su sencillez este acto
seguramente conmueve su espíritu
universitario y constituye un remanso en sus árduas y constantes labores
de gobierno ...
Para los universitarios de :México
tiene especial significado y relieve el
testimonio de reconocimiento del mérito universitario, en grado eqminente de una Casa de Estudios, alentadora de la llama . de la verdad, que se
otorga, para seguir su propia expresión, a quien en sus actos de gobierno
ha identificado la causa universitaria
con el espíritu de la nación mexicana.

Detrás de vosotros, señor Rector, señores consejeros, están espiritualmente presentes todas las instituciones de
cultura superior mexicana ...
Algunas de ellas, corno ahora lo hace la Universidad de Nuevo León que
no por su juventud posee menor prestancia científica en el intenso trabajo
de sus Facultades, Escuelas e Institutos, expresaron ya sus sentimientos
hacia el Primer Magistrado de la Nación, confiriéndole distinciones académicas en las que el Jefe del Estado
ha visto 11 • • • un símbolo de la vinculación impostergable del gobernante a
la fuerza moral ct'e las instituciones
que se funden en la cultura¡ un símbolo de lazo indisoluble que debe nnir
toda acción política a la aspiración de
justicia que el pueblo ha cristalizado
en las normas de la Constitución; un
símbolo de la responsabilidad que habrá de pesar siempre sobre el Presidente de la República, sea o no Doctor en Derecho y que lo obliga a ser el
centinela más atento y más exigente
del respeto que particulares y funcionarios deben a las leyes de la nación ...
Dentro de las aulas luminosas y acogedoras de tan recia Institución, los
universitarios nos sentimos en casa
propia y ajenos a nuestras transitorias
funciones en el Estado, podemos interpretar, según nuestro leal saber y
entender, el elevado espíritu que inspira semejantes actos.
Los grados y honores que nuestras
Casas de Estudios otorgan al señor Lic.
Miguel Alemán, no son sino un homenaje para el universitario Presidente,
sino que tienen un significado mas
profundo, certeramente reconocido
por este Honorable Consejo en la leyenda que ostenta el pergamino y lá-

ABANDERAMIENTO DEL BATALLON
DE BACHILLERES
Terminada la ceremonia del H. Consejo Universitario que hemos narrado
en lineas anteriores, nuestro distinguido visitante recorrió las Aulas, Oficinas, Gabinetes de Física y Química del
Colegio Civil y una brillante exposición de Historia Natural del Departamento de Investigaciones Científicas
instalada en el propio edificio y que
fue obra del incansable investigador
n ucvoleonés Dr. Eduardo Aguirre Pequefio; se dió cuenta también de las
maquetas, planos, y demás datos estadísticos colocados en el vestíbulo del
Aula Magna alusivos a nuestra Institución Cultural. Por último, en emotiva e imponente ceremonia que tuvo
lugar frente al e dificio central de
nuestra Cniversidad, por la calle de
Colegio Civil, abanderó el Batallón de
la Escuela Diurna de Bachilleres. .
Tuve el honor como Director del
Plantel - que jamás olvidaró en mi vida- de recibir de manos del C. Presidente el Lábaro sublime de la Patria, entre redobles de tambores, el
ace nto bélico de las cornetas y los
compases marciales de nuestro Himno·
Patrio. Todos los alumnos se encontraban presentando armas. El Primer
Magistrado tomó la protesta ritual a
los trescientos cincuenta alumnos uniformados de gala, que contestaron con
voz firme, cuando se les preguntó si
estaban dispuestos a seguir la Bande-

Cumple así estrictamente su propia
doctrina, pues él es quien ha dicho:
"La preeminencia que da la educación
universitaria establece el deber, para
quien la recibe, de vivir en contacto
constante con el mundo y el mundo
siempre comienza por la Patria. La alta cultura que se recibe es grave responsabilidad ante la nación que sostiene la obra de las Universidades ... "
Pero la doctrina ha tenido la virtud
de convertirse en acción y el programa de gobierno en idea-fuerza que
avanza a pasos agigantados hacia la
resolución de los problemas nacionales que se conocieron y estudiaron de
manera previa con la hondura, amplitud y coordinación que requieren la
satisfacción de las necesidades colectivas y el proceso histórico de México.
Las leyes del país enmarcan la ejecución efectiva del programa y dentro de un régimen jurídico se garantizan los derechos individuales, las libertades ciudadanas y las conquistas
sociales.
La Revolución Mexicana que fuera
protesta colectiva contra la injusticia
y la desigualdad y ansia de mejoramiento de los mexicanos que confiaron en si mismos, así como deseo fervoroso de expresión anímica original,
de fisonomía a nuestra época y vive
con mayor fuerza que nunca en la realización plena de sus ideales humanos.
La democracia mexicana se arraiga
en las condiciones peculiares de nuestro ambiente geográfico. Toma en
cuenta nuestras tradiciones positivas
y se inspira en la idiosincracia del
pueblo. Su finalidad principal es el
aseguramiento del bienestar de la comunidad, respetando la libertad del
hombre en sus distintas manifestaciones y por eso "En lo político y dentro
del sentido democrático de nuestra
historia, sostiene el señor Presidente,
la Universidad debe proporcionar elementos de comprensión humana para
el dictamen de la conciencia social, vigorizar la voluntad ge la ciudadanía
y alentar el progreso del país, sin recurrir al pensamiento traducido de
otros idiomas inspirado en otras circunstancias, formulado por otros hombres".
A través de la tarea educativa que
se desenvuelve desde sus formas pri.marias hasta las más elevadas de la
cultura superior, se cuida del factor
humano como la riqueza de mayor valor para la Nación, proclamándose que
sobre los hombros de la juventud, la
Patria se alimenta 1 crece y florecerá.
En el aspecto económico, básico en
la doctrina, no se han buscado soluciones circunstanciales; por el contrario, ]os procedimientos que se emplean, las obras que se han llevado a
cabo y las que se continU.an ejecutando, persiguen ciertamente la solución
de problemas inmediatos; pero están
enfocados a que en el pon1enir se satisfagan de manera permanente las necesidades populares.

'
4

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Lejos de especularse en torno a espejismos, se eleva efectivamente el nivel de vida de los mexicanos¡ mejor
alimentación, mejor albergue, mejor
vestido, mayor cultura. Disfrute para
todos de los adelantos de la civilización.
El trabajo infatigable es prueba de

.. ."Por haber impreso a sus actos de gobernante, respeto a la Ley, vocación por la Justicia y amor a la Patria" ...
(Contlnúa en la Pág. 8)

mina de bronce conmemorativos; es
un homenaje al universitario Presidente que ha sabido ser un Presidente universitario ...

(Pasa a la Pág. 8)

�ESCUELA DE VERANO
INFORMACION GENERAL
La Universidad de Nuevo León desarrolló del 17 de ju,
lio al 31 de agosto próximo la V Anualidad de su Escuela de
Verano, ilustrada con la presencia de Profes ores huéspedes y
Maestros de la Universidad de Nuevo León, de acuerdo con
el Programa General siguiente:
SECCION DE HUMANIDADES.
SECCION DE CIENCIAS MEDICAS PARA POSTGRADUADOS.
CURSOS ESCOLARES DE RECUPERACION ACADEMICA PARA BACHILLERES.
CURSOS ESCOLARES DE RECUPERACION ACADEMICA PARA INGENIERIA.
CURSOS DE CIENCIAS FISICO-MATEMATICAS PARA POSTGRADUADOS.
CURSOS TECNICOS Y DE DIVULGACION CIENTIFICA.
LA EXPOSICION DE ARTE POPULAR MEXICANO.
TEATRO UNIVERSITARIO.
CONCIERTOS
ACTOS CULTURALES Y LITERARIOS.

Esta información comprende en forma generalizada to•
dos los programas, con excepción del de Ciencias Médicas pa- ra Postgraduados y el de las Conferencias que desarrollará dicha Sección, cuyos materiales informativos aparecen en folleto i,ndependiente.
_
- ' · · Los informes, solicitudes e inscripciones pueden celebrar•
se en sede de la Escuela de Verano diariamente, de las 9 a las
13 y de las 15 a las 19 horas.

"LA FILOSOFIA ACTUAL EN MEXICO". Profesor huésped: Juan Hernández Luna. 4 Conferencias, lección diaria de las 21 a las 22 horas en la Biblioteca Universitaria.
Desarrollo: Del 21 al 24 de agosto.
"LA NOVELA MEXICANA EN EL SIGLO XIX". Profesor
, huésped: José Luis Martinez. Cinco Conferencias, de las
21 a las 22 horas en la Biblioteca Universitaria. Desarrollo: Los días 25, 28, 29, 30 y 31 de agosto.
"LOS ANTECEDENTES DE LA REFORMA". Profesor huésped: Lic. Salvador Azuela. Seis conferencias, de las 20 a
las 21 horas en la Biblioteca Universitaria. Desarrollo:
los días 21, 22, 23, 24, 25 y 26 de agosto.
"MAS ALLA DE LA REVOLUCION MEXICANA". Apre,
ciaciones sobre el México actual. Profesor huésped: Lic.
Manuel Moreno Sánchez. Cinco conferencias, de las 21
a las 22 horas, en la Biblioteca Universitaria. Desarrollo:.
del 14 al 18 de agosto.

CURSOS ESCOLARES DE RECUPERACION ACADEMICA
PARA BACHILLERES
Quedan incluídos en la presente Sección de los Cursos.
de Verano las Escuelas Diurna y Nocturna de Bachilleres, la
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón",
los Planteles particulares incorporados o nó a la Universidad
y las personas que con el sólo propósito de adquirir conoci•mientos, deseen concurrir a los Cursos.
PROGRAMA

-SECCION D E HUMANIDADES
"5 LECCIONES SOBRE EL SIGLO XIX MEXICANO". Pro•
fesor huésped: Doctor Arturo Arnáiz y Freg. Conferencias diarias, de las 21 a las 22 horas en la Biblioteca Universitaria. Desarrollo: Del 17 al 21 de julio.
"INTRODUCCION A LA LITERATURA CLASICA GRIEGA". Profesor extraordinario: Licenciado Luis Astey. 15
lecciones. Conferencia diaria de las 20 a las 21 horas en
la Biblioteca Universitaria. Desarrollo: Del 17 de julio
al 4 de agosto.
"HISTORIA MODERNA DE MEXICO" I, La Era de Tran•
sición (1867-1876); 11 El Porfiriato (1877-1907). Profesor huésped: Licenciado Daniel Cosío Villegas. 6 Con•
ferencias, lunes, miércoles y viernes, a partir de las 21
horas en la Biblioteca Universitaria. Desarrollo: del 24
de julio al 4 de agosto. .
"ARTES DEL EXTREMO ORIENTE Y MEXICANAS". Pro•
fesor huésped: Vladimiro Rosado Ojeda. Veinte Confe,
rendas ilustradas, lección diaria, de las 19 a las 20 horas, en el recinto que oportunamente se señalará. Desa•
rrollo: Del lo. al 26 de agosto.
"PERSONALOGIA O LA CIENCIA DE LA PERSONALIDAD HUMANA". Profesor extraordinario: Doctor Ga•
briel Capó y Baile. 14 'c onferencias, lección diaria de las
20 a las 21 horas en el Aula "Carlos Roberto Darwin",
de la Escuela de Bachilleres universitaria. Desarrollo: Del
, 7 al 24 de agosto.
·
"JUAN SEBASTIAN BACH Y LA MUSICA DEL PERIODO BARROCO". Profesor huésped: Maestro Adolfo Salazar. 6 Conferencias, exposición diaria, de las 21 a las
22 horas en la Biblioteca Universitaria. Desarrollo: Del
7 al 12 de agosto.
.
. .
.
"LA DANZA". Profesor huésped: Guillermo J1menez. Cmco
Conferencias, lección diaria, de las 21 a las 22 horas en
la Biblioteca Universitaria. Desarrollo: Del 14 al 18 de
agoSt o.
,
I DISTA"
"INTRODUCCION A LA CARRERA DEL PER O
•
Profesor huésped: Carlos Ortiz. Cinco Conferencias, lec•
ción diaria de las 20 a las 21 horas en la Biblioteca Universitaria. Desarrollo: Del 21 al 25 de agosto.

ARITMETICA Y ALGEBRA, Hernán Zárate Negrón; 44 lecciones, clase diaria a partir del 3 de julio. De 18 a 19·
horas.
GEOMETRIA Y TRIGONOMETRIA, Hernán Zárate Negrón; 44 lecciones, clase diaria a partir del 3 de julio.
De 19 a 20 horas.
GEOMETRIA ANALITICA Y CALCULO, Ingeniero Eligio
Quiroga; 44 lecciones, clase diaria a partir del 3 de julio.
De 18 a 19 horas.
FISICA, ler. Curso, Profesor Héctor González Faz; 44 leccio,
nes, clase diaria a partir del 3 de julio. De 21 a 22 horas.
FISICA, 11 Curso, Ingeniero Oswaldo Lozano; 44 lecciones,
diaria a partir del 3 de julio. De 19 a 20 horas.
QUIMICA GENERAL E INORGANICA, Q. T. Carlos Ca•
ballero Lazo; 44 lecciones, diaria a partir del 3 de julio.
De 20 a 21 horas.
QUIMICA ORGANICA, Ingeniero Arturo Sepúlveda; 44 lec•
ciones, diaria a partir del 3 de julio. De 20 a 21 horas.
LOGICA:, Licenciado Francisco Barrera Garza; 44 lecciones,
diaria a partir del 3 de julio. De 7 a 8.
ETICA, Licenciado Genaro Salinas Quiroga; 26 lecciones, lu-nes, miércoles y viernes. De 17 a 18 horas.
FRANCES, ler. Curso, Profesor Alfonso Gómez Ortiz; 44 lec•
dones, diaria a partir del 3 de julio. De 9 a 10 horas.
FRANCES, II Curso, Profesor Alfonso Gómez Ortiz; 44 lec•
dones, diaria a partir del 3 de julio. De 17 a 18 horas.

CURSOS ESCOLARES DE RECUPERACION ACADEMICA
PARA INGENIERIA
Participan en estos Cursos de la Sección de Ciencias los.
alumnos de las Facultades de Ingeniería y Arquitectura y los
de Ingeniería Mecánica de la Escuela Industrial y Preparato•
ria Técnica "Alvaro Obregón".
ALGEBRA SUPERIOR, Ingeniero Roberto Treviño; 45 lec•
ciones a partir del 3 de julio; diaria. De las 7 a las 8.
GEOMETRIA ANALITICA Y CALCULO DIFERENCIAL,
Ingeniero Roberto Treviño; 45 lecciones a partir del 3 de:
julio; diaria. De las 8 a las 9.

Página 4 - .ÁrmaJ i¡

o:Í,lra.J

•

V ANUALIDAD 1950
CALCULO DIFERENCIAL, INTEGRAL Y ECUACIONES
DIFERENCIALES, Ingeniero Roberto Treviño; 45 lec•
ciones a partir del 3 de julio; diaria. De las 17 a las 18
horas.
RESISTENCIA DE MATERIALES, Ingeniero Manuel Martinez Carranza; 45 lecciones a partir del 3 de julio; diaria.
De las 8 a las 9.
CONCRETO Y LABORATORIO, Ingeniero Ernesto Marro•
quín Toba; 45 lecciones a partir del 3 de julio; diaria. De
las 8 a las 9.

PRACTICAS DE TALLER, señor Otilio Ramírez Z. Estas lec,
ciones objetivas se profesaron en el mismo local.
NOTAS:-A los Cursos de Microbiología Industrial se invi•
tó a los empleados de los Servicios de Salubridad y Asis•
tencia del Estado de Nuevo León, a técnicos de pasteuri,
zadoras, de industrias de la alimentación, de Empresas
ministradoras de servicios de agua potable, así como a los
estudiantes de la Facultad de Ciencias Químicas y perso•
nas interesadas en los problemas que plantea el temario.

TERMODINAMICA, Ingeniero Pablo Espinosa Dominguez;
27 lecciones a partir del lo. de agosto; diaria una hora y
media. El horario se fijará posteriormente.

EXPOSICION DE ARTE POPULAR MEXICANO
CURSOS DE CIENCIAS FISICO-MATEMATICAS PARA
POSTGRADUADOS
Participaron en dicha actividad académica los seño•
res Ingenieros y Arquitectos y los alumnos pasantes de las co•
rrespondientes Facultades.
DISEÑO DE ESTRUCTURAS DE CONCRETO, Ingeniero
Agustín Boza Zamudio. 15 Conferencias a partir del 10
de julio. Diaria. De las 18 a las 19 horas.
DISEÑO DE ESTRUCTURAS METALICAS, Ingeniero José
Enrique Arriaga. 10 Conferencias a partir del 17 de ju,
lio. Diaria. La hora se fijará oportunamente.
INSTALACIONES ELECTRICAS Y SANITARIAS EN EDIFICIOS, Arquitecto Joaquín A. Mora. 15 Conferencias
a partir del lo. de agosto. La hora se fijará oportuna•
mente.
ESTRUCTURAS ESTATICAMENTE INDETERMINADAS,
Profesor Extraordinario Ing. Alfonso Olvera López, de la
Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del Insti•
tuto Politécnjco Nacional. 5 Conferencias a partir del 31
de julio al 4 de agosto. De las 21 horas en adelante en el
recinto que oportunamente se fijará.
HIDRAULICA, Profesor Extraordinario Ing. Samuel Trueba
Coronel de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del Instituto Politécnico Nacional de México. 5 Con•
ferencias. Fechas y horario se informarán posterior•
mente.

Presentada por el Instituto Nacional Indigenista, Institu•
to Nacional de Antropología e Historia y Museo Nacional de
Antropología de México, en colaboración con la Universidad
de Nuevo León.
Comprende las siguientes manifestaciones, según sus ma,
teriales y usos:
Indumentaria y Textilería,
Alfarería,
Hojalatería,
Máscaras,
Lacas,
Plumaria,
Cestería,
Vidriería,
Escultura en Madera,
Objetos de cartón, papel, fibra, peluche, alambre, etc.
Juguetería Infantil y Ornamental, (Miniaturas y Objetos
a mayor escala)
Juguetería de día de muertos, Sábado de Gloria, Corpus
Christi, etc.
Abarca más de 1,000 selectos ejemplares, muchísimos de
ellos ya únicos por su antigiiedad y originalidad.
La Exposición se presenta en la Escuela Industrial Feme•
nil "Pablo Livas", en fecha que oportunamente se dará a
conocer.
Estará abierta al púbµco todos los días, incluso domingos,
de 10 a 13 y de 17 a 22.

TEATRO UNIVERSITARIO

CURSOS TECNICOS Y DE DIVULGACION CIENTIFICA
TECNICOS

Director: Prof. Anastasio Villegas

MICROBIOLOGIA INDUSTRIAL, Srita. Profesora Merce•
des de la Garza Curcho. Se impartieron los Cursos en la
Facultad de Ciencias Químicas universitaria. Calles de
Guerrero y Progreso, diariamente, de las 20 a las 21 horas, en 20 lecciones, a partir del primero de agosto y has•
ta el 28 del mismo mes.

Un ciclo dramático

DE DIVULGACION CIENTIFICA
(Destinados a optometristas y ópticos)
MATEMATICAS COORDINADAS, Profesor Gaspar Mon•
tañez. Se impartieron las lecciones en la Facultad de Cien•
cias Químicas de la Universidad, diariamente del 4 al 14
de julio y a partir del día 17, los lunes, miércoles y viernes,
de las 19 a las 20 horas.
FISICA OPTICA, Profesor Félix Casti,llo. En la misma Facultad, los lunes, miércoles y viernes de las 20 a las 21 horas, a partir del lunes 17 de julio.

PROGRAMA
Julio 25: "Prohibido suicidarse en ·Primavera",
Alejandro Casona.
Julio 27: "Noche Completa", de Luciano Boada y M. de
Castro y Piedra.
Agosto

1: "Noche Completa".

Agosto

3: "Noche Completa".

Agosto

5: "Prohibido suicidarse en Primavera".

Las actuaciones se celebraron en el Aula Magna universitaria "Fray Servando Teresa de Mier", a las 21 horas.
(Pasa a la Pág. 8)

�Historia de los Estudios Universitarios en el A las Casas Editoriales y a los Sres. DistriEstado de Nuevo León
Lic. Vicente REYES A.
EL LIC. VICENTE REYES A., Jefe del Departamento
Escolar de esta Universidad ha formado este cuadro

buidores y Libreros
del Continente

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido
desde su fundación un
épocas.
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circula..
ción comprende a todas las InstituPRIMERA EPOCA
SEGUNDA EPOCA EPOCA ACTUAL.
ciones oficiales, universitarias, acaLey Orgánica UniConsejo de Cultu- Ley Orgánica de
démicas, ateneistas, centros culturaversitaria de 1933,
ra Superior. Des- la Universidad de
les, sociedades de diversa índole y
hasta Septiembre
de Septiembre de Nuevo León. Seppersonas, en América y Europa.
de 1934.
1934 hasta Sep- tiembre de 1943.
Entre el cuerpo de ediciones que
tiembre de 1943.
aquí se imprimen figura nuestro men•
suario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una secANTECEDENTES.
FUNDACION.
ción -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente apaPrimer Colegio Seminario fundado por los Pa- Escuela de Bachilleres fundada en Mayo recidas en las prensas americanas.
dres Oblatos en Mayo de 1702.
'
de 1933.
Dada la extensa órbita de circulaEl Seminario Conciliar fundado por el Obispo de En Diciembre de 1937 por acuerdo del ción del Boletín arriba mencionado, y
Llanos y Valdez en 1793.
Gobierno del Estado se creó la Escuela en interés de ofrecer al lector ameri•
Colegio Civil del Estado creado por el Gobierno Nocturna de Bachilleres con el mismo cano una juiciosa información del
' del Estado en Octubre de 1859.
programa de la Escuela' Diurna.
fondo y continente de la obra, cotejada a. la luz de un criterio ecuánime y
a
tono con la moderna interpretación
Primera cátedra de Derecho Canónico y Civil Escuela de Jurisprudencia del Estado fundel
pensamiento científico, literario o
fundada por el Lic. Don Joseph Alejandro de Tre- dada en Octubre de 1859.
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se
viño y Gufiérrez en Enero de 1824.
complace en invitar a ustedes a coadEn 1830 el Congreso ilel Estado autorizó al Co- Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
yuvar con este propósito de orden cullegio de Abogados para expedir titulos de Abo- fundada en Mayo de 1933.
tural que anima a la Universidad de
gado.
Nuevo León, solicitándoles el envio
de cada una de las ediciones nacidas
Escuela Médico Quirúrgica fundada por decreto Escuela de Medicina del Estado fundada en sus prestigiosas prensas, las cuales
del Gobierno del Estado en abril de 1829 bajo la en Octubre de 1859 bajo la dirección del serán objeto de nuestros comentarios.
en la medida que vayan llegando a
dirección del Dr. Pascual Constanza.
Dr. José Eleuterio González,
nuestras manos.
Facultad de Medicina fundada en Mayo
Los envíos deben hacerse a:
de 1933. ,
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Por decreto de la Legislatura del Estado se or- La Facultad de Ingeniería fué fundada
Monterrey, Nuevo León,
denó la creación de una Escuela de Agrimensura en Mayo de 1933.
México.
y Topografia en Enero de 1869 anexa al Colegio
Con la satisfacción de haber señaCivil del Estado.
lado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inLos primeros estudios de Quimica fueron esta- La actual Facultad de Ciencias Químicas herente a la cultura moderna, y espeblecidos por el Dr. José Eleuterio González en fué fundada en Mayo de 1933.
rando recibir en breve de ustedes el
1835 al abrir una cátedra de Farmacia y Quimialiento a esta sugerencia, la Universica en el Hospital de Nuestra Señora del Rosario.
dad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.
Los primeros estudios de Odontología se crearon La Facultad de Odontología fué creada
por iniciativa del Dr. Eusebio Guajardo como una por acuerdo del Consejo de Cultura Sucátedra dentro de la carrera de Medicina.
perior en Septiembre de 1939.
DEPARTAMENTO DE ACCION

del funcionamiento de nuestra Institución en sus tres

ESCUELA
PREPARATORIA.

DERECHO.

MEDICINA.

INGENIERIA. ·

QUIMICA.

ODONTOLOGIA.

ARQUITECTURA.

La primera -cátedra de arquitectura se instituyó
en la Facultad
Ingeniería como un curso especial dentro de la carrera.

de

Por acuerdo especial del Consejo Universitario se creó la Facultad de Arquitectura en Septiembre de 1947.

El Dr. Jesús M. González inició los cursos de Enfermeria en Enero de 1916 como una Escuela
anexa a la Escuela de Medicina. Al crearse la
Universidad de Nuevo León la Escuela de Enfermería siguió como dependencia de la Facultad
de Medicina.

Por acuerdo del Consejo Universitario de
Septiembre de 1948 se creó como entidad
separada la Escuela de Enfermería y Obs-

ESTUDIOS TECNICOS' E En 1921 el Municipio de Monterrey estableció
una Escuela de Artes y Oficios para mujeres llaINDUSTRIALES
mada Industrial Femenil "Pablo Livas".
El Gobierno del Estado creó en 1928 una Escuela Industrial para Varones que empezó a funcionar hasta Octubre de 1931 con el nombre de Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro
Obregón".

Al crearse la Universidad de Nuevo León
en mayo de 1933 fueron incorporadas a
esta Institución la Escuela Industrial Femenil 14 Pablo Livas" y la Escuela Industrial y 'Preparatoria Técnica "Alvaro
Obregón".

El Ayuntamiento de la Ciudad de Monterrey en
mayo de 1939 fundó la Escuela Municipal de Música.

Al crearse la Universidad de Nuevo León
en su segunda época en septiembre de
1943 fué incorporada a ella la Escuela
Municipal de Música.

ENFERMERIA.

MUSICA.

FILOSOFIA Y LETRAS.

Por iniciativa de la Rectoría de la Universidad
y mediante un acuerdo especial del Consejo Universitario, en Abril de 1950 se establecieron los
cursos Preparatorios para crear más tarde la Facultad de Filosofía y Letras.

Julio de 1950.

tetricia.

SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Col'l·espondencia Juárez-Vidaurri. To,
mo l. (Compilación del Lic. Santia-

go Roe!) .. . ............... $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones
culturales de la República)
Para estudiantes .... , . , .... $ 9.00
Para el público ............ $10.00
De la soledad y otros pesares (Poema,
de Pedro Garfias) . , ....... $ 5.00
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas 11 Letras.-Boktin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.
Para la adquisición de obras de
venta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio Civil, Monterrey, Nuevo León, Mé- (
xico.

Diario de Viajes
DE LA COMISION DE LIMITES ESCRITO
POR BERLANDIER Y CHOVEL
Por el Dr. E. Aguirre Pequeño
Director del I. de I. C. de la U. de N, L.
/Sección de Estudio de los Recursos Naturales
'
del Estado).

(ConlinlÍa)
pero faltan en este pais capitalistas capaces de emprender grandes trabajos.
A la fecha se estraen cobre y un poco
de hierro.
A pesar de que la Punta de Lampazos no tenia para nosotros ningunos
atractivos, hicimos alto en ella mientras se compusieron los carruages. Las
noches fueron muy frescas, y aunque
el cielo estaba nublado y el viento soplaba del N. E., no observamos por
esto aquel estado que ofrece generalmente la atmósfera en semejantes circunstancias.
Los valles inmediatos al presidio
están cubiertos de arbustos espinosos
y carecen de pasto: en los campos se
cultivan el melon y la higuera, no como objeto de industria, sino como alimento del pais.
Sobre una colina al O. de Lampazos,
encontramos pedazos rodados de hierro que deben haber estado embutidos en la caliza. En un charco de
agua dulce que sirve á la pablacion y
del que sale un arroyo que riega sus
orillas y serpentea á la sombra de algunos sauces, encontramos el Lampazo (Nymphea Lampazo B.), que habiamos visto ya en la Hacienda de Mamulique. Las aguas tenian una temperatura de 19° R., y el mismo termómetro al aire solo subía á 14º, 5 R.
Habiendo partido para la Hacienda
de la Barranca, situada á tres ó cuatro
leguas del presidio, seguimos un camino trazado por un terreno calcáreo
de una grande esterilidad, por la gran~
de seca que en él reina. Al N. O. corre la Sierra Madre, y nosotros nos dirigimos al N. E. hácia unos llanos sin
fin, y en los que el viagero solo descubre á lo léjos un horizonte visual,
sin que nada lo interrumpa ni distraiga. Hácia el E. vimos aun el muro
oriental del valle del Carrizal, dividirse en varios ramales, en los que se encuentran las minas abandonadas de
Vallecillo y la Iguana de que hemos
hablado. Las orillas del camino están
cubiertas de bosques de ?tfimosas, de
Yuca, de Gobernadora, &amp;C., y sobre
todo·, de Cactus, que constituyen el
principal adorno de estos llanos. En
tiempo de guerra con los indígenas, es
peligroso andar estos caminos, que recuerdan con horror las muchas iniquidades que en ellos han cometido los Jipanes y comanches. En 1826 atacaron de noche los comanches á ocho
pastores que reunían sus ganados; y á
pesar de una escolta de treinta hombres armados que los custodiaba, todos fueron asesinados. Uno de ellos
que habia visto á los lipanes, logró
ocultarse de ellos entre unos chaparros, pero fué vendido por el ladrido
rle su perro, y al punto esterminado.
Junto á la Hacienda de la Barranca
pasa un pequefio rio de agua dulce que
viene de las inmediaciones de Candela, el que conserva cierta verdura en
el bosque que está sobre sus orillas.
Allí encontramos un Polygomun rampante con flores blancas, y tambien
hay en abundancia concha de perla,
que los vecinos pescan en el Rio Salado. Estas habitaciones de pastores,
no solo estitn espuestas en tiempo de
guerra á las invasiones de los indios,
pues aun son mas molestadas en la paz
con sus visitas arrogantes, en las que
. son robados, si no les ceden lo que piden. En estos paises el pacifico agri~
cuHor estudia, á sus espensas, al hombre silvestre, llamá'ndose dichoso si no
le quitan la vida estos peligrosos ve-

cinos. En estos estados, tan retirados
de la autoridad suprema, á la que claman sus habitantes sin poder ser escuchados~ el hombre de los campos, el
ciudadano útil á sus semejantes, es por
lo comun la víctima de estos seres in~
dependientes y perezosos, á quienes
con una guerra defensiva y siempre
pasiva, apenas se logra contenerlos en
ciertos limites. Aunque verdaderamente estas tribus nómadas disminuyen;
aunque algunas han desaparecido del
todo, sin embargo, el estado político
de estos países les permite poner en
movimiento todas sus fuerzas, y su audacia siempre aumentará, si los aventureros que habitan las fronteras de la
República continúan dándoles armas y
municiones en cambio de lo que roban, constituyéndose con esto verdaderos protectores de estas naciones, á
quienes estimulan al crimen. El gobierno general ha mostrado relativamente á los indígenas la mas criminal
negligencia, que la que hemos podido
juzgar por los depósitos de basuras que
la corriente deja sobre la cima de los
árboles en tiempo de crecientes. Las
orillas están cubiertas de Mimosas, de
Alamos, y de algunos otros vegetales
arborescente~; y en otro tiempo este
parage desierto y frecuentado por los
viageros que van á Laredo (y en el
que necesariamente tienen que proveerse de agua porque comunmente
falta en esta parle del camino), estuvo en otro tiempo habitado, pues allí
en con tramos las ruinas de un rancho
que fué abandonado por causa de los
indios. Campamos en la márgen Septentrionalá y á la sombra que formamos con nuestras capas tendidas sobre
los arbustos, esperamos la llegada de
nuestros compañeros.
Después de haber comido, fuimos á
visitar el rio: en él encontrarnos una
arenisca cuarsosa, que nos parece secundaria estratificada, muy distintamente en capas casi horizontales, en~
!re las que babia Arcilla plástica. Entre las piedras rodadas encontramos
Calcedonia, El agua, en tiempo de secas, está salada generalmente, y en
ciertas localidades muy turbia por la
Arcilla que contiene. Allí encontramos
la Aronda de perlas, c(ue los vecinos
de Lampazos han hecho tan célebre,
por la miserable pesca de perlas que
de ella sacan anualmente. La municipalidad del presidio vende el permiso
de pescar, y los pescadores que alli
váó en Marzo, Abril y Mayo, venden
á cuatro reales el ciento de conchas
sin abrir. Los compradores, que son
los que sacan las perlas, pierden muchas veces en este comercio. A pesar
del precio tan bajo de la concha. Las
perlas que se obtienen son blanquiscas, de muy poco oriente y en pequeño número. En los charcos de agua
estancada encontramos muchas tortuguitas de agua dulce, y observamos
tambien una Elga membraniforrne v
vasicular, de color verde y que nac~
en el fondo sobre el fango. En una
época determinada los vasiculos de
esta Elga se llenan de gas, y entónces
se dilatan; y ha costado la vida á cen~
tenares de buenos ciudadanos. La República vecina nos ha demostrado claramente el efecto que han producido
la filantropía, la constancia, y en caso necesario, una fuerte resolución sobre los pueblos al dia de hoy civilizados y laboriosos, que nos han manda~
do á las fronteras de Tejas. Los cbaraquies, los alabarnas, los delawares
&amp;C., honran á la nacion, que al apoderarse de sus terrenos y al espatriarlos, los ha hecho dar un gran paso en
la carrera de la civilización, en la que
ya son útiles á sus semejantes.

cienda de la Barranca, que está situada fuera del camino. El cielo estaba
enteramente cubierto; nada se descubría en el oriente; pero un poco entrado el dia,el viento de N. despejó el
firmamento. Nos dirigimos al N. E.
atravesando el chaparral para tomar
el camino que habiamos abandonado
la vispera: encontramos vestigios de
arenisca, y en algunos lugares vimos la
Abigarrada. A lo lejos vimos huir algunos c aba 11 o s silvestres, llamados
mesteii.os en estos Estados Internos:
multitud de aves de presa visitaban el
campamento abandonado en donde habían pasado la noche algunos viajeros
que encontramos. Las montañas que
veíamos á lo lejos, se hacian gradualmente por los obstáculos que les presentaba el camino; y fastidiados nosotros dos de la lentitud de su marcha,
nos adelantamos para llegar al Rio Salndo, en donde debíamos campar, á
pesar del temor que nos habían inspi~
rado respecto á los indios. Llegamos
efectivamente, y encontramos una inmensa caja, en la que entonces la corriente estaba interrumpida. En tiempo de lluvias los viajeros son deteni
dos muchas veces en este punto, porque el agua, sin salir de su vasta caja,
se eleva á una altura considerable.
cambiando de gravedad especifica, haciéndose mas ligeras que el agua,, rompen el fango en que se hallan adheridas, nadan en la superficie en forma
de costras. Como el calor contribuye
también á dilatar el gas de las vesiculas, se observa este fenómeno, principalmente á las horas mas calientes del
día.
Recorriendo el río, encontramos las
barracas y los despojos de la caza de
alguna tribu errante, que bacía poco
había habitado aquel lugar.

jo los arbustos. Después de haber establecido el campo/ conociendo que los
cocheros y los criados se habían fiado
en la provisión de agua que teníamos
hecha para nosotros, se resolvió ponernos todos á ración de agua. Los soldados de la escolta, acostumbrados :\
estos desiertos, tenian la necesaria en
sus guajes. La noche no fué desagradable; el cielo, aunque un poco nebuloso, no nos ocultó la lune en el zenit.
Cuando la luna se elevó sobre el horizonte, soplaba con fuerza la brisa del
E. S.; pero á pesar de esto, disminuyó
poco el calor que habíamos sufrido todo el día: al amanecer, la humedad fué
excesiva.
El estado atmosférico de estos paises
desde Monterrey, es semejante al de
las tierras calientes lejanas del mar. En
el Norte los cambios de temperatura
del día á la noche, son mucho menos
sensibles que en las regiones ecuatoriales; pero es sabido que entre los trópicos ó en las zonas templadas vecinas
á aquellas, son muy grandes los cambios de temperatura, y es lo que observamos en los desiertos que recrremos.
En Monterey, á nuestra llegada, el calor era insoportable; pero habiéndose
fijado un viento de Norte, la temperatura fué tan fria, como puede esperarse para una latitud y á una altura tan
poco considerable. En la Punta de
Lampazos sentimos un fresco bastante
fuerte, miéntras que en el Río Salado,
á cuatro leguas al Norte de aquella villa, y en el mismo llano, soplando el
viento de S. E., tuvimos una temperatura muy elevada.

ENERO 31

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

Del Rio Salada A La Colina Entre
Tapestle Y El Huisachito

El 31 de Enero, á las tres de la tarde, levantamos nuestro campo del Salado, y nos pusimos en marcha. Soplaba la brisa del S. E. y el termómetro
marcaba 219 R. Al N. O. las montañas
parecía huían: en las otras direcciones del horizonte natural solo estaba
interrumpido por pequeños valles.
Casi toda nuestra comitiva estaba :!t
caballo, y el ruido de semejante cara•
- vana hacia levantarse gran número de
venados, de los que pasaban cerca de
nosotros. Partidas de caballos silvestres erraban por entre los chaparros
en todas direcciones, y al menor ruido
todos echaban á correr.
El aspecto físico del país fué siem,
pre monótono, porque toda la vegetación de este desierto sin agua, está reducida á una Gramínea corta, seca y
sin flores, la que es un excelente pasto pa"ra los animales: sin embargo, es
fo.feriar á la Raqueta espinosa, que es
mucho mejor para engordar los ganados, sobre todo, si se tiene cuidado de
dar1e fuego para que se quemen las espinas, que son un gran obstáculo para los animales que no están acostmnbrados.
La marcha de esta jornada fué muy
lenta y penosa: los soldados tenían que
abrir camino con sus sables, cortando
los brazos espinosos de algunas Mimosas que embarazaban el paso de los carruajes.
Cuando la noche nos forzó á suspender nuestra marcha, campamos sobre
una pequeña colina cubierta, como todo el país, de arbustos espinosos y situada entre los parajes conocidos con
los nombres de Tapestle y el HuisachiENERO 30.
to, Como nuestro objeto era de salir
en la noche después de haber dado un
De La Barranca al Rio Salado
poco de descanso á las mulas y caballos, no se armaron las tiendas, y cada
El 30 de Enero salimos de !~ Ha- cual se acomodó lo mejor que pudo ba-

(Continuará)

Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento
de Acción Social Univ~rsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

.,.
ARMAS Y LETRAS

-,.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio &lt;le la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genuro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoecbea
Enrique Martíriez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wásbington y Colegio Civil
MEXICO

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1

...

.ESCUELA de VERANO . .

Año Lectivo

1949 -1950

(Viene de la Pág. 5)

(Viene de la la. Pág.)

CONCIERTOS
(COLABORACION DEL DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA)
El Departamento de Acción Sociai de la Universidad,
que está bajo la dirección del señor Licenciado Fidencio de la
Fuente, aportó su valiosa colaboración cultural disponiendo
que el Trío de Cámara universitario, integrado por los Maestros Josémaria Luján, pianista; José Sandoval, violinista, y José Andrade, cellista, asociados a distinguidos temperamentos
. artísticos y al Coro de la Universidad, figuraron en el desarrollo de tres programas de música de los grandes clásicos y un
Festival consagrado a la memoria de Juan Sebastián Bach, con
ocasión al bicentenario del nacimiento del célebre músico
alemán.
En el primer Concierto, que se celebró el 23 de julio, se
presentó música de Haydan, Mozart, Glinka y Verdi, bajo
la ejecución del Trío de Cámara y con la colaboración de la
soprano, señorita Claudia Luz Correa.
El segundo, que se ejecutó el domingo 30 del mismo
mes, se ilustró música de Mozart, Lotti, Stradella y Turina,
figurando con el clásico conjunto la soprano, señorita Yolanda Garza González.
El tercero, que se verificó el 6 de agosto, revisó música de Beethoven y Schubert, con la actuación artística de la
soprano, señorita Susana Ramírez.
La última audición, correspondiente al 13 de agosto,
consagró a Juan Sebastián Bach, figurando en la primera parte el Maestro Josémaría Luján; en la segunda el Trío
clásico universitario y en la tercera se hizo la presentación del
Coro de la Universidad de Nuevo León, que ha sido formado
y puesto en capítulo de actuación por el Director de la Sección de Cultura Musical del D. A. S. U., Maestro Luján.
Los Conciertos y el Festival fueron citados a las 11.30, cada domingo, en el Aula Magna universitaria "Fray Servando
Teresa de Mier".

·NOTAS COMPLEMEtt TARI AS

Cabe la referencia, en este
punto, a la labor social que desempeña la Universidad de
Nuevo León. Dentro de sus aulas no sólo tienen cabida las
clásicas profesiones liberales de
la Medicina y la Abogacía, sino que además, ofrece capítulos de sumo interés en lo relativo a la enseñanza técnica, por
una parte, y al desenvolvimiento de la cultura superior por la
otra. En cuanto a la técnica,
desde hace aproximadamente
25 años, las Escuelas Industriales ttAlvaro Obregón" y ttPablo
Livas", han proporcionado a
los centros industriales y mercantiles de la ciudad, un numeroso contingente de jóvenes
preparados en artes y oficios de
los más necesarios a dichas actividades económicas. Por otro
lado, la Facultad de Ingeniería
y la de Ciencias Químicas han
formado generaciones en las
diversas especialidades técnicas
de las Ciencias Químicas y de
la Ingeniería, incorporando a
las nuevas generaciones en el
desenvolvimiento económico y
social de México.
Por otra parte, la Universi-

IJiscursos del ...
(Viene de la Pág. 3)
patriotismo, lo mismo que el respeto
a las leyes, la disciplina, la aceptación
de la supremacía de los intereses de la
colectividad sobre los intereses de los
individuos. Con la confianza, el apoyo y el esfuerzo de los mexicanos, se
van realizando sus grandes aspiraciones que entrañan los objetivos funda•
mentales de un programa eminentemente nacional.
Con inviolable dignidad en materia
internacional, México condena las guerras de agresión y la dominación en
sus diferentes formas, militares o económicas; prosigue así su inalterable
tradición pacifista y cumple estrictamente sus compromisos internacionales.
"Los epítetos de la Universidad, afirma el Sr. Presidente, deben ser Madre
de Reformadores Sociales, fuente de
filósofos que desenvuelven el pensamiento de México inspirados en nuestras instituciones, cuna de hombres de
ciencia que con generosidad acometen
el estudio de los recursos naturales de
nuestro país y fortalezcan la escuela
mexicana de investigación científica,
con rendimientos útiles para el pueblo de México y para la humanidad;
árbol de artistas cuyas raíces están en
el pueblo, que se alimentan con su inspiración proverbial y la difunden por
medio de excelsas formas".
Al igualar la acción al pensamiento.
el Sr. Lic. Miguel Alemán actúa dentro
de formas genuinamente universitarias
y los homenajes con que los institutos
de alta cultura del país le otorgan su
reconocimiento, tienen su raíz y firme
apoyo en la propia conciencia nacional.
Honorable Consejo:
El Sr. Presidente de la República
formula sus mejores votos por el progreso y la felicidad de la Universidad
de Nuevo León.

dad procura responder a su miCarácter de los Cursos.-Los Cursos o Conferencias para
postgraduados de Ingeniería, Arquitectura y Ciencias Médicas
serán acreditados al través de un Diploma que otorgará la Universidad, terminado el ciclo, a los asistentes.
Los estudios realizados con íntegra asistencia y calificación mínima de 80 ( Ochenta puntos) tendrán validez oficial
para estudiantes de ambas Preparatorias y las Facultades mencionadas de Ingeniería y Arquitectura, dentro de la Sección de
Cursos de recuperación académica.
Los de Divulgación Científica y Técnicos se destinan a
capacitar al empírico, en el primer caso, y en el segundo a perfeccionar conocimientos ya adquiridos en labores prácticas.
La asistencia a las Conferencias de Humanidades, de Infectología, Parasitología y Riesgos profesionales son de carácter gratuito.
La admisión a los Conciertos, Exposiciones y Teatro universitario es libre y gratuita.

CUOTA DE ESCOLARIDAD
Por Curso
Cursos de recuperación académica para el Bachillerato $20.00
Cursos de recuperación académica para Ingeniería • . $20.00
Cursos o Conferencias para pasantes de Ingeniería
y Arquitectura . . . . . . . . • . • . . . . . . • . . • • . • . . . . $20.00
Cursos o Conferencias para postgraduados de
Ingeniería o Arquitectura . • . . . • . . • . • • . . • . • • • $50.00
Cursos técnicos .......................... • . • $50.00
Cursos de Divulgación científica . . . . . . . • • • . . . . • $25.00
Las becas se conceden a juicio de la Dirección de la Escuela de Verano.

sión de representar la principal
agencia de Cultura superior en

el Estado. Una gama muy diversa de actividades que van
desde la investigación científi..
ca, pasando por la edición de

libros, revistas y periódicos,
hasta la organización de conferencias, conciertos, exposiciones y otros actos similares, van
marcando las etapas de realiza..
ción de ese propósito, que en el
presente año han tenido manifestacionek tan notorias que resulta obvio referirse a cada una
de ellas en particular. Bastará
indicar la Escuela de Verano y
el establecimiento de la Facul. tad de Filosofía y Letras para
tener una idea de su importancia e interés.

Nos Visita el Sr.
Presidente
(Viene de la. Pág. 2)
ra con fidelidad y constancia en los
combates hasta alcanzar la victoria o
perder la vida: Si protesto l por lo que
a continuación dijo el señor Presidente: "Al concederos el amparo de su
sombra y el honor de tenerla en vuestras manos garantizo a la Patria con
fundamento en las virtudes que os reconozco, que como buenos mexicanos
y leales soldados sabréis cumplir vuestra protesta."
Inmediatamente hice entrega de
nuestro Símbolo Nacional al Jefe de
Escolta de Bandera, cumpliéndose en
todo con el ceremonial militar. El señor Presidente por último pasó revista al Batallón, y al retirarse se le hicieron los honores correspondientes a
su alto rango.
Así terminó la visita que nuestro
ilustre Mandatario hizo a nuestra Casa de Estudios, de la cual guardaremos
recuerdo imperecedero todos los universitarios nuevoleoneses, mientras en
nosotros aliente la existencia.

.'

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>DRGANO MENSUAL lJE LA UNIVERSI1JA1J lJE NUEVO LEON Registr~do como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D.A.S.U.

NUM. 9

AÑOVII

'

f!.xlendión
1Jniverdilaria

SEPTIEMBRE DE 1950

SILUETA DE
MONTAIGNE
Salvador AZUELA.

El fin más elevado de la Universidad, es el de abarcar en
una enseñanza universal la totalidad de los conocimientos hu•
l

manos. Aún más, el de dilatar el círculo de conocimientos y
de la investigación.
Es por eso que la Universidad de Nuevo León ha procu•
rado que se aumente cada día ~ste caudal de saber, que lle•
gue a cada una de las ramas de la enseñanza y que éstas se en•

La idea vulgar que se tiene de los clásicos, propende a
situarlos en la esfera desagradable a donde se expulsa a los es•
píritus tediosos y pedantes, incapaces de expresarse sin un
tono de dogmatismo acartonado. Todo aquello que resulta
contrario a la amabilidad, a la alegría de vivir, a las manifes•
taciones sencillas y directas de la belleza, se comprende en
Pasa a la Pág. 8

carguen de difundirla por todas partes.

Por ello, para lograrlo, no escatima, a pesar de lo preca•
rio de su vida presupuestal, el mínimo esfuerzo.
Más de quinientos alttmnos abrevaron en las fuentes de
la Escuela de Verano en su V Anualidad; todavía anidan en
el salón de conferencias las palabras de recios pensadores co•

mo Salvador Azuela, Daniel Cossío Villegas, Manuel Moreno
Sánchez, Arturo Arnáiz y Freg, etc., que contribuyeron con

..

su idea clara, diáfana, precisa, al rotundo éxito de tal labor•
Ahora, el Seminario de Cultura Mexicana ha ofrecido
celebrar una jornada en el curso del próximo noviembre.
Con sed imperecedera el estudiantado y público recoge•
rán los conocimientos de los doctos, Pedro Daniel Martínez,
Director del Hospital Infantil, Eduardo García Maynez, Di-

rector del Centro de Estudios Filosóficos de la U. N.A. M.,
Carlos Graef Fernández, Director del Instituto de Física, Arq.
José Luis Cuevas y Prof. Wigberto Jiménez Moreno.
La Universidad abre las puertas de sus aulas a los distin•
guidos miembros del Seminario de Cultura Mexicana, y abri•
ga con adelantados augurios, que el aprovechamiento que se
obtenga de éste y todos los futuros esfuerzos será para servicio
de la sociedad.
Así, la satisfacción será doble, se siembra, se cosecha, se
beneficia la patria, se hace honor a nuestro magnífico lema

ttALERE FLAMMAM VERITATIS".

Miguel d'Eyquem de .llontaigne

-

�Raiz Histórica del
Art. 14 Constitucional
,

Enrique MARTINEZ TORRES.

"Bases Orgánicas", en que sufre un
cambio radical el principio y se establecia: "Nadie podrá ser juzgado ni
sentenciado, en sus causas Civiles y
criminales sino por jueces de su propio fuero y por Leyes dadas y tribunales establecidos con anterioridad al
hecho ó delito de que se trate"; y muy
de su tiempo y de acuerdo con el medio que privaba agregó: "Que los militares y eclesiásticos continuarían su-

jetos a las autoridades a que lo estaban en -aquella lecha segun las Leyes
Vigentes". (Bases Orgánicas Arts. 8
y 9).

El Art. 14 de la Constitución Gral. de la República ex•
presa en esencia el principio de la irretroactividad de las Leyes erigido como una de las garantias individuales en nuestra
Legislación. Más la proclamación del mismo no puede decir•
se que sea una conquista del pensamiento juridico actual, hu•
bo necesidad de un proceso histórico, a tono con el tiempo,
para la adopción del actual precepto, y considerando que al
hacer su historia es buscar los origenes de la irretroactividad
misma, expondremos principalmente la historia de tal princi•
pio, ya que de preferencia campea en el citado precepto Cons•
titucional.
Podemos afirmar como correcto
punto de partida que son dos corrientes guiadas al mismo objeto, las que
inspiraron la disposición constitucional que nos ocupa: de una parte la
marcada influencia de la Legislación
española, con sus hondas raíces romanas y de la otra la Constitución de los
Estados Unidos de Norte América, intimamente relacionada con la Legislación inglesa.

también en las demás Legislaciones
posteriores como la Novísima Recopilación, en que se prohibe la aplicación retroactiva de la Ley, ya sea Civil
ó Penal.'
•

En cuanto al primer derecho Constitucional Español de 1912, prescrihia
que: "Ningún español pudiera ser juzgado en causas Civiles, ni criminales
por ninguna comisión sino por el Tribunal competente, determinado con
Tales son las dos corrientes histó- anterioridad por la Ley." Lo que varicas que informaron el precepto cons- lió que se le criticara diciendo que si
titucional que se estudia. La primera podría entonces aplicarse una Ley renos enseñó el principio de la irretro- troactivamente siempre que tal aplicaactividad de las Leyes y el segundo ción la hiciera un tribunal que se hu•
nos enseñó que tal principio debia ser biera establecido con anterioridad al
un precepto de importancia constitu- hecho que iba a juzgar.
cional. Estimamos que para el estudio
Hasta aquí la Legislación Española.
del mismo necesario es, recorrer rápidamente por las mismas. Exponga- La primera Constitución Mexicana vi•
no a establecer que: "Ningún hombre
mos la primera:
pudiera ser juzgado en los Estados y
Territorios
de la Federación, sino por
En los inicios de la historia Institucio~al de España, ésta adoptó la legis- Leyes dadas y por tribunales establelación romana, la cual respecto a los cidos antes del acto por él cual se le
problemas que suscita la retroactivi- juzgaba, y que en consecuencia quedad proclamaba que: "La Ley no se daban para siempre prohibidos los juirefiere al tiempo pasado, por regla ge- cios por comisión especial y toda Ley
neral, con la excepción de que si la retroactiva." (Acta Constitutiva de la
Ley expresa y terminantemente habla- Federación Mexicana, Art. 19 del año
ra de regir el tiempo pasado y los ne- 1824). Del texto expreso del ordenagocios pendientes de resolución, en- miento en cuestión viene en cuenta
de que ordenaba l¡l prohibición retrotonces seria retroactiva."
activa en contra de toda Ley. En el
acta de Reforma a la Constitución de
Siguiendo el decurso del tiempo, en1824 se restablecia el medio para decontramos las Leyes del Fuero Juzgo
clarar la anticonstitucionalidad de una
(del año 554), las que establecian la
Ley retroactiva iniciando su derogano retroactividad y se decía que: "Las
ción ante el Poder Legislativo. Como
Leyes de su libro valieran desde las
ya se dijo la expresión: "Queda para
Kalendas de Noviembre siguiente."
siempre prohibido todo juicio por comisión y toda Ley retroactiva, "Cerró
El Fuero Real de Don Alfonso X, en las puertas a todas probabilidades de
1254, ordenaba que: "Todo hombre retroactividad aun en las leyes que faque hiciere alguna cosa a la cual recai- vorezcan y acarreen perjuicios.
ga pena, debe recibir tal pena de la
Ley en que hizo la culpa y no la pena
La Constitución de 1836, varió el
de la Ley del tiempo en que es dada
concepto y ordenaba: "No puede el
la sentencia." Y se extendía diciendo
Congreso General dar a ninguna Ley,
que: "Si era siervo el que. hacia a)gún qi.Je no sea puramente declaratoria,
mal, aunque en el tiempo de la senelecto retroactivo ó que tenga lugar
tencia sea ya libre, se le juzgará como directa ni indirectamente en casos ana siervo ó a la reciproca se le juzgue teriores a su publicación." (Art. 45).
como libre." De donde se desprende
Por lo tanto ya el término para siemque Don Alfonso x·, apellidado con juspre, sufría la excepción de las Leyes,
ticia El Sabio, prescribió una retroac"puramente declaratorias".
tividad absoluta, aun para las Leyes
penaÍes; y tal criterio privó en las LeSiete años después, de la Constituyes de Estilo, redactadas pára facilición
de 1836, tenemos las llama¡las
tar la aplicación del Fuero Juzgo y

Tres años después se volvió a establecer el sistema Federal y consecuentemente se revivió la Constitución de
1824, más alin al sistema Federal, y
con las prescripciones a que ya hicimos mención anteriormente.
En el tiempo transcurrido de 1824 a
1836 no hubo reforma ni cambio del
texto de la Ley Fundamental adoptada, salvo el año de 1856 en que se redactó el proyecto de la Constitución
de 1857, que dió origen a las célebres
criticas de las expresiones "Retroactiva y Ex-postfacto", como una repetición, a lo que se adujo que no era una
repetición inutil sino que de esta manera se significaba para el primer término, juicios de orden Civil y para el
segundo de orden Penal. Después de
largo debate se redujo el proyecto a
ordenar: "No se podrá expedir ninguna Ley retroactiva. Nadie puede ser
juzgado ni sentenciado sino por Leyes
dadas con anterioridad al hecho, y
exactamente aplicadas a el tribunal
que previamente haya establecido la
Ley."
Y por ultimo tenemos la Constitución actual, cuyo articulo 14 con algunas ligeras modificaciones fué adoptado del anterior de la 57, a este respecto solo diremos que el referido articulo en la anterior Constitución comenzaba diciendo: "No se Podrá expedir Leyes retroactivas." Y el artíclilo actual manifiesta: "A ninguna Ley
se le dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna." A este respecto es oportuno recordar que el Maestro Azuela explica que el citado artículo de la Constitución actual, tiene una
mayor amplitud y una garantía m3.s
eficaz para el individuo, pues se puede decir que 1a Constitución anterior
se dirigia al legislador pero no al Juez,
de tal manera que aquel no podía expedir una Ley de carácter retroactivo,
en cambio el Juez frente a esta Ley
bien podia darle tales efectos, en tanto que el juzgador actual no lo podria
hacer en virtud del principio constitucional que expresamente se lo prohibe~ después hace notar que es práctica legislativa seguida en Francia el que
los preceptos de irretroactividad sé
den únicamente para el juez y no para el legislador, en virtud del carácter
ordinario que tienen las Leyes sobre
la materia en esa nación.

....

INVESTIGACIONES DE
HISTORIA EN MEXICO

que parece renovado y enriquecido no
solo en la práctica de las instituciones,
sino en la conciencia de las comunida•
des."
Ello quiere decir que hay que remontarnos sin duda alguna, a los tiempos del Rey Juan sin Tierra. A quien
le fué impuesta la Carta Magna en el
año 1215 por los nobles ingleses en la
que al respecto se declaraba: "Ningun
hombre libre será aprehendido, ni preso, ni despojado, ni proscrito, ni desterrado, ni el Rey har3. violencia so-,
bre él, sino por la sentencia de sus
pares o segun la Ley de la Tierra.
La petición de Derechos en 1689
Guillermo de Orange renovó la garantía individual diciendo: "Los hombres
libres serán presos o detenidos solo
conforme a la Ley de la Tierra ó por
debido proceso legal y no por mandamiento especial del Rey, sin cargo alguno." Don Emilio Rabasa manifiesta
que por primera vez en la Petición de
Derechos se unen los dos conceptos
que después siempre ,irán juntos: "La
Ley de la tierra y el Proceso legal, a
tal grado que ahora reune la misma
significación, dando entender ellos que
se refieren a: "Una regla pre-existente de conducta y enderazadas a excluir
el Poder Arbitrario de todas las ramas
del Gobierno. "Y que tal princi¡,io se
adoptó en la Constitución de los E.U.
de Norte América en las enmiendas
del V a VIII, terminando por adoptar
el eminente maestro acerca de la Ley
de la Tierra la siguiente definición de
Webster: "por la Ley de la Tierra claramente se designó la Ley general una
ley que oye antes de condenar; que
procede por investigación y que no
dicta sentencia sino después de un juicio. Significa que todo ciudadano conservará su vida, su libertad, su propiedad y sus inmunidades bajo la protección de las reglas generales que gobiernan a la Sociedad."
Así pues, las declaraciones que los
nobles ingleses obligaron a jurar a sus
soberanos arraigar0¡n profundamente
en la nación inglesa y ele ahí se esparcieron siendo adoptadas ]as mismas
especialmente en América a donde fueran traidas por los colonos ingleses ll
proclamadas en la Declaración de Independencia de Norte Amécica; enrnncipada la Colonia fueron conservadas
_por las distintas Constituciones de los
Estados de la t:nión Americana y figuraron también a petición de estos
Estados en las Enmiendas de la Constitución Federal Americana de 178i de
la siguiente manera: "No se expedirá
ninguna Ley ex-post facto." "Ningún Estado expedirá ninguna Ley que altere
la obligación de los contratos." "Nadie
será privado de su libertad ó ele la propiedad sin el debido proceso legal."

En estas disposiciones se inspiraron
los Co nstituyentes para redactar en
1856 el proyecto de la Constitución de
1852, y en vista de las objeciones hechas por la Asamblea, se vió precisada la Comisión redactora a hacerle algunas modificaciones tomadas de la
Constitución de 1824 y con esto quedó
aprobado el Art. 14 de la Constitución
anterior, el cual con escasas variaciones, lué adoptado por el Art. 14 de la
actual constitución.

Ahora veamos la segunda corriente:
uNingún precepto de las Constituciones modernas, dice Don Emilio Rahasa, tiene más larga historia, ni más
rancio, ni más noble aookngo que él
que reconoce como direcho del hombre la seguridad de su vida, su liberConstituye lo anterior, los antere·
tad y su propiedad, como que es prodentes
históricos y legales del princibablemente el unico que queda en ellas,
con su espirito original y con la inte- pio constitucional mexicano de la irrcgridad del propósito de la primera troactividad. La legislación española,
Ley escrita que puso los derechos in- influenciada con el aspecto rigido del
dividuales por encima de toda Autori- Derecho Romano, introdujo el princi•
dad y fuera del alcance de todo po- pío y proclamó la necesidad del misder; la Magna Carta de Inglaterra. Y mo. La Legislación inglesa y norte•
después de siete siglos de trabajo en americana, nos enseñaron a elevarlo al
la organización de las sociedades. el rango de Garantia Constitucional Y
precepto vive para los que han sabido como tal lué consagrado por el Art. 14
estimarlo y mantenerlo con un vigor Constitucional.

Bibliografía de la Literatura
Mexicana del Siglo XIX

Rafael Heliodoro VALLE.

Son varias las instituciones que en México llevan a cabo
un prog~:m1ª de investigación en los archivos o estimulan la
p~~u_cc1on de. ~bras que van enriqueciendo el patrimonio
histonco de Mex1co: El Archivo General de la Nación. el Instituto P~1;1.Americ~no ~e Geogra~a e Historia (por medio de
l~ _Corms1on ~e Historia~, el lnstltuto de Investigaciones Esteticas, el Instituto de Historia, el Instituto Nacional de An•
tropologia e Historia, la Academia Mexicana de la Historia la
Academia Nacional de Geografía e Historia el Fondo de Cultura Económica, la Sociedad de Estudios Cortesianos la Se•
cretaria de Relaciones Exteriores, El Colegio de Méxic¿ la Secretaría de Educación Pública, la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica, la Academia de Ciencias Históricas de
Monterrey, la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos
y la Junta Mexicana de Investigaciones Históricas.

•

El Archivo General de la Nación.En él hallan materiales numerosos los
investigadores de México, los Estados
t.:nidos de América, Centro-América,
Cuba, Puerto Rico y las Filipinas. Necesita ser instalado en edificio ad-hoc.
Su catalogación está muy adelantada.
Su director, Dr. Julio Jiménez Rueda y
sus colaboradores Dr. Edmundo O'Gorman y Lic. Francisco González de Cossío sobresalen entre los estudiosos que
trabajan allí.
Instituto Pan-Americano de Geografía e Historia.-Sus publicaciones han
llegado al número 92 y le sirven de órganos "Revista de Historia de América", dirigida por el Dr. Silvia Zavala,
con colaboradores en todos ]os países
americanos; y "Boletin Bibliográfico
de Antropología Americana". La Comisión de Historia, de que es secretario
asistente el Dr. Javier Malagón Barceló, sigue coordinando las actividades
que constituyen su programa. Se ha
iníciado la Comisión de Historia de las
Ideas, que dirige el Dr. Leopoldo Zea.
Instituto de Investigaciones Estéti• cas.-Es uno de los Institutos de la
Universidad Nacional. Lo dirige el
profesor Manuel Toussint, con quien
colaboran Justino Fernández, Lle.
Francisco de la Maza, Federico Gómez
de Orozco y profesor Vicente T. Mendoza. Su órgano es "Anales de Investigaciones Estéticas", muy valioso para la Historia del Arte en México.
Instituto de Historia.-Es otro de los
institutos de la Universidad Nacional.
Lo dirige el profesor Rafael Garcia
Granados y con él colaboran los señores J. Ignacio Rubio Mañé, Alberto M.
Carreña, Dr. ~lanuel Mestre Ghigliazza.
Su dirección, Biblioteca Nacional. Ha
editado: "Diccionario de elementos fonéticos en escritura jeroglifica" (Códice ~lcndocino), por Robert Barlow y
Byron MacAfee.
Instituto Nacional de Antropología e
Historia.-Se fundó como dependencia
de la Secretaría de Educación Publica,
gracias al empeño del arqueólogo Dr.
Alfonso Casso. Bajo su vigilancia funcionan el Museo Nacional de Arqueología, el Museo Nacional de Historia,
las direcciones de :\Ionumentos Prehis•
pánicos y Coloniales, la Escuela Nacional de Antropologia, y varios de los
sitios arqueológicos y edificios de templos y ex-conv en tos (Teotihuacán,
Cholula, Tepozotlán, Huejotzingo, etc.,
etc.) y coordina los programas de trabajo de Yarios muscos regionales (Puebla, )lichoacán, Oaxaca, etc., etc.); mu•
chas de sus funcionarios son miembros de la Sociedad 11exicana de Antropologia. Tiene una publicación oficial: "Anales del Instituto Nacional de
Antropología e Historia".

Academia Mexicana de la Historia.Es correspondiente de la de Madrid.
Publica sus "Memorias". Entre sus
miembros figuran los siguientes: Atanasio G. Sarabia, Manuel Romero de
Terreros, Federico Gómez de Orozco,
Manuel Toussint, Juan B. Jguiniz, José
de J. Nuñez y Domínguez, Alberto M.
Carreña, J. Ignacio Hubio ~lañé, Rafael Garcia Granados .
Academia Nacional de Geografía e
Hisloria.-Publica los trabajos que se
dan a conocer en las sesiones. La dirige el Gral. Juan Manuel Torres, director del Archivo General de la Secretaria de Relaciones Exteriores. Funciona h"lljo los auspicios de la Universidad Nacional.
Fondo de Cultura Económica.-Es
una de las más importantes editoriales
en la América Española. Por medio
de sus series ' 1 Tierra Firme" y "Biblioteca Americana" está publicando, con
la colaboración de los mejores escritores e investigadores de este hemisferio, selecciones de la obra de los historiadores y cronistas más autorizados,
historias literarias de cada uno de
nuestros países, nuevas ediciones de
libros clásicos.
Sociedad de Estudios Cortesianos.La preside don Rafael García Granados. Ha comenzado a editar una serie de libros sobre la vida y obra de
Hernán Cortés, que constará de diez
volúmenes, que se pueden obtener por
suscripción, por medio del tesorero,
Dr. 1:uis Cervantes (Hospital de Jesus,
calle de Pino Suárez, México, D. F.)

Secretaria de Relaciones Exteriores.
Ha reanudado sus dos series importantísimas: uArchivo Histórico Diplomatico Mexicano" y "Monografías Bibliográficas Mexicanas", El primer número de la segunda se titula "Bibliografia
del Istmo de Tehuantepec" por Rafael
Carrasco Puente. Dirección: Departamento de Información para el Extranjero, Secretaría de Relaciones Exteriores.
El Colegio de México.-En él se disciplinan en historiografía e historia
literaria algunos becados que proceden de México, Perú, Centro-América,
Cuba y República Dominicana. Sobresalen, entre sus maestros, los doctores
Silvio Zavala, Raimundo Lida y Adolfo
Salazar. Ha comenzado a publicar los
estudios e investigaciones de sus estu·
di antes.
La Secretaría de Educación Pública.
Ha iniciado la edición de una serie
magnifica: "Testimonios Mexicanos",
cuya dirección ha sido encomendada
al Lic. Francisco González de Cossio.
El primer libro que ha dado a la esPasa a la Pág. 7

Por José Luis .MARTINEZ.

HISTORIOGRAFl.1

r

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Biblioteca de Autores ,lfexica11os. Imprenta de Agüeros. México. (La mayoria
de los volumenes).
Biblioteca del Estudiante Universitario. ~léxico. (Todos los volumenes de
autores del Siglo XIX).
Colección de Eserilores Mexican.os. Dirigida por Joaquín Ramírez Cabañas
(Hasta el numero 6) y por Antonio Castro Leal. (A partir del numer¿
11). Editorial Porrúa, 1léxico. En publi_cación. (Todos los volumene,
excepto: Sor Juana, Clavigero, y De Robles).

�AIR.

U[l[lllECllU[IR.A

Una debida apreciación de la Arquitectura de la India
sólo es lograble mediante un previo conocimiento de las religiones que la originaron. En ningún otro país, en efecto, las
creencias y los monumentos se asocian de modo más íntimo;
en ninguno otro podría concebirse sus existencias desligadas
entre sí. La obra arquitectónica del Indostán autóctono fué,
en esencia, cual una inmensa plegaria y pleitesía rendida por
el pueblo a sus divinidades de quienes dependía su vida. Pero no sólo ello: en_esta Arquitectura se patentizan más de dos
milenios de historia a la vez que una inmensa literatura ins•
crita en la piedra. Todas las leyendas, todas las épicas haza•
ñas de los dioses y los héroes constatadas en los libros sacros
quedaron plasmadas de modo vivo en ella, a fin de que pu•
dieran manifestarse eternamente al pueblo. A ello se debió
uno de sus rasgos más sobresalientes: la estrechísima compe•
netración que guarda con la escultura, a tal grado que, en
todo monumento, más que a su finalidad espacial, se atendió
a la plástica simbólica-iconográfica.

Templo y estanque de Madura.

Khojurao. Gran templo de estilo jaina.

Pdgina 4 -

La Arquitectura de que vamos a ocuparnos constituye, pues, la expresión
de las dos grandes religiones que han
dominado a la India indígena desde el
segundo milenario A. de C.: el brahamanismo y el budismo. El primero,
fundado en la adoración de las fuerzas
naturales y en ideas cosmogónicas, se
sintetiza en la célebre trimurti india:
Brahama el Creador, la omnipotente
di.v inidad en cuyo seno radica todo,
Siva el Destructor que simboliza el
eterno movimiento de las cosas y los
seres, ·en otros términos, la vida que
acaba por destruirse a sí misma y Vishmi el Conservador de quien depende
el devenir, la creación nueva de todo
lo destruido por Siva. Sus monumen- ..
tos reflejan la totalidad de ese complejo mundo de seres, divinidades, fuerzas Y cosas en· su perpetua evolución.
El segundo se refiere a la inmensa figura de Buda que revolucionó el brahamanismo y que impuso como principio salvador del hombre la negación
absoluta de la materia, supuesta fuente de todo mal, y el predominio tácito
del espíritu tanto en la vida terrena
como en la ultraterrena, dando lugar
a dos fuerzas antagónicas. Toda corporeidad es como un velo engañoso,
... una ilusión y, conforme a éllo, en la
Arquitectura budista se tiende más a
una manifestación interna qque externa, tal como un secreto velado a los
hombres profanos.
Aunque la Arquitectura de la India
es de ·aquellas que por su gran complejidad no puede someterse a cánones
precisos, hay que rec·onocerle no solo
una definida característica que Ja rnstingue de cualquiera otra del mundo
sino una subdivición de los siguiente;
estilos fundamentales que comienzan
desde el siglo VI A. de C. con el idvenimiento de Buda.
Los monumentos budistas comprenden la stupa, la chaitya y la vihara. La
slupa es una construcción semiesférica, de adobe o ladrillos revestidos de
piedra. En la India propiamente dicha solo utilizábase para guardar reJiquias relacionadas con el santo reformador. Sus magnitudes abarcan desde la pequeña stupa votiva hasta la de
gran escala, pudiendo alcanzar hasta
40 Mis. de diámetro por 15 de alto.
Corónala el ti o chaira, fina y esbelta
moldura que marca la tranSición espiritual entre lo terreno y lo celeste
y Que suele portar discos horizontales,
símbolo de la higuera que cobijó a
Buda, o el parasol, insignia de soberania divina. El ti es el elemento predominante no solo en todos los santuarios budiStas sino hasta en algunos
braham8nicos, encontrándosele, incluso, hasta en las pagodas de China y del
Japón.
Rodea a la slupa un recinto sagrado
y circuido por una balaustrada con arcos monumentales de acceso: las toranas, riquísimamente esculpidas, constituidos por dos pilares cruzados en
su parte superior por otras molduras ·
horizontales. La torana se torna posteriormente en el pailu o arco conmemorativo chino y en el pintoresco tori
japonés de igual significado. La stupa
sigue una evolución. En la Indochina,
sobre todo, se transforma en gigantesco templo, alcanzando hasta 100 Mis.
de alto y asumiendo, a la ,,ez, contornos caprichosos y muy elaborados de
campana, pirámide, tiara, loto, etc.
Los primeros monjes budistas, a causa de su religión negativa al mundo ,
material, buscaban para establecerse
grutas y montañas que fueran no solo

..A,.,_

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de dificilísimo acceso sino que sirvieran directamente de cuerpo intrinseco a sus construcciones, dando lugar
asi al desarróllo de una arquitectura
monolítica tan. extraordinaria que solo
es parangonable con la egipcia. La
primera de aquellas es la chaitya o

santuario, de tres naves, mayor y semicircular al fondo la de enmedio, sitio en el que se yergue el altar en forma de stupa. En el arte de los pueblos
hay coincidencias desconcertantes,
pues, sin haber tenido ninguna relación, muchas veces Hegan a idénticas
expresiones debido a ser éstas el produeto de unas mismas necesidades. Tal
es el caso de la chaitya, de tipo basilical romano y cristiano. Al exterior
contiene su puerta de acceso y un gran
ventanal que suele· asumir forma de
arco apuntado. l\fonoliticas columnas
de capiteles lotiformes o de estilo indo-persoa, con ábacos soportando elefantes con jinetes, sirven de apoyo a
su bóveda de medio cañón, estructurada por un costillaje de piedra sen¡ejante a la quilla invertida de un barco.
En su recinto, que suele alcanzar hasta 40 Mts. de largo por 15 de ancho y
de altura, sumido en misteriosa penumbra, practicábanse los cultos esotéricos velados al pueblo.
Casi siempre anexa se encuentra la
vihara o monasterio, de irregular disposición, de uno o varios pisos, con
celdas, capillas y salas de refectorio y
de asamblea dispuestas alrededor de
patios, conjunto que se iba agrandando según necesidades. Sostienen sus
techos inmensos y numerosos pilares
cuya elaborada ornamentación figura
a veces corceles encabritados, desplegándose la riqueza escu1tórica hasta
en los muros en los que suelen aparecer también otras figuras religiosas
afines.
El brabamanismo logra su primer
esplendor arquitectónico en el estilo
neobrahamánico del norte de la India •
(siglo VI D de C. hasta el presente).
Sus monumentos que se levantan en
un recinto rectangular comprenden
fundamentalmente la sikhara o santuario cuadrado o cruciforme, cuyo exterior semeja una exótica torre bulbosa
y cónica rematada en una especie de
cojin aplastado, paralela a la bóveda
interna seudo ojival, de elevadisima y
pronunciada angulosidad. Lo precede
uil pórtico a veces aco1umnado, con
techumbre apíramidada y al que suele
añadirscle salas para danza y refectorio.
Se ha aplicado también a estos monumentos el término de gótico horizon1al en 'Comparación con el europeo,
pues en tanto que en éste se buscaba
la espiritualidad plástica en la verticalidad· absoluta, en el que tratamos,
por lo contrario, se orienta a Jo horizontal, subdividiendo en este sentido
los bulbos de la sikharu en secciones
de diversos tamaiios. Finalmente, en
todo el exterior se despliegan variadisimas escenas y símbolos en bajorrelieve. Se relaciona con este estilo y
con el del sur de la India el challlkya
(1000 al 1300 D. de C.), originado en
el centro del Indostan y que se caracteriza por su planta estrellada.
A partir del siglo XIV al XVIII D. de
C. el brahamanismo logra su segundo
y supremo triunfo artístico en el Estilo Dravidiano del sur de la India, llamado así por la población dravidia
que habita en esa región. Agrúpansc
sus estructuras en inmensos recintos
concéntricos a un mismo nivel y ce~
rrados por muros. La obra maestra

es la gopura, gigantesco pórtico de entrada, dispuesto a !nodo de rectilínea
torre piramidal y dividida en pisos.
No hay en la historia de la ornamentación arquitectónica nada que pueda
comparársele. El artífice hindú, conducido por una mente febril, pierde la
sensación de la materia, complaciéndose en despojarla de toda densidad, no
dejando, a propósito, un mHímetro sin
esculpir. Un bizarro mundo de divinidades y símbolos puebla la gopura
en que la observación más aguda se
pierde. Cada muro porta cuatro de estos monumentos, equidistándose en su
conjunto de mayor a me,nor. El santuario obedece a igual forma, soliendo
alcanzar hasta 100 Mts. de alto por 35
de ancho, a cuyo frente tiene el pórtico de ingreso viniendo finalmente
las otras construcciones secundarias:
extensas salas hipostilas conteniendo
hasta 1000 · columnas y pilares, destinadas a los peregrinos, estanques para
las ahlusiones e infinidad de capillas.
Estos recintos, en los que solo habita
la población religiosa al servicio del
_ templo, llegaron a inspirar los templos
residencias de Indochina,. así como la
gopura lo llegó a ser de la clásica pago.¡Ia china y japonesa.

'

Profesor de Historia General del Arte

namente, por sus guerras con Siam dejaron una memoria de esplendor y ri- ¡,t
•
queza comparable solo a la de Luis
XIV en Versalles. Sus obras cumbres
son los célebres templos-residencias
de Angkor Wat, Angkor Tom y Boupon, en los que se aunan el santuario,
el monasterio y el palacio y donde extrañamente mezclaban sus ceremonias
religiosas y profanas los príncipes, sa~
cerdotes y bayaderas danzantes.
Por primera vez, a partir d'e la India, se busca estrecha colaboración
entre la estructura y la naturaleza, diluyéndose sutilmente sus mutuas transiciones. Radiadas y procesionale_s
avenidas, con sagradas cobras de siete
cabezas en los bordes, convergen al
núcleo de monumentos dispuestos en
recintos concéntricos, escalonados y
con gradas comunicantes. Todas las
terrazas así logradas conviértense a su
vez en jardines con estanques y canales y bordes constituidos por larguísimas galerías acolumnadai y enteraEn el Tibet Central, en et Valle de Lhasa, se encuentra "'lll Potala", inmenso
mente cubiertas con bajorrelieves conpalacio de el Dalai-Lama.
tinuos alusivos a viejas sagas indias,
como las de Buda y el Hamayana. Por
los techos de lozas, chinescamente curvados y superpuestos, haja uria alucinante población de serpientes de fuego
que au·nadas en otros sitios a igneos t,
En la época de apogeo de la dinaslotos
circundan arcos y ventanas. En
tia djinita (1000 a 1300 D. de C.) florece el famoso Estilo J aina, basado en otras partes las paredes parecen cinel budista primitivo. Su cualidad so- tas de orfebrería por la profusa aPiibresaliente, portentosa y única en el cación de motivos metálicos. Por úlmundo, es el haberse tallado casi to- timo, señalando los sitios sacros por
dos sus monumentos en minas de már- excelencia, surgen torres de variadísimol. Constan igualmente de grandio- mos tamaños, figurando lotos, tiaras,
sas salas hipostilas cuyas innumera- parasoles, cálices o impresionantes cables columnas Semejan candelabros ri- ras de Brahama, cuya enigmática sonquisimamente esculpidos y unidos en- risa se expande a los cuatro ámbitos
tre sí por primorosos festones elabora- cardinales.
dos en el mismo mirmol y que orlan
Finalmente, desde . los primeros sien su conjunto bóvedas acupuladas y glos de nuestra era, se establece en el
concebidas a modo de diamante, con misterioso Tibet, situado en los Himasendas claves colgantes. Completan layas, la poderosa secta budista dé lossus plantas, finalmente, multitud de lamas que se esforzaba por conservar
• .celdas de techo piramidal, pórticos incólume sus creencias. En aquel reicruciformes y capillas con nichos pa- na de las nieves eternas, casi inaccesi~
ble al hombre, fueron los monjes funra las divinidades.
dando una serie de monasterios que
China e India vienen a mezclarse y con el tiempo convirtiéronse en ciudaEl Gran Stupa frente al Nor-Este.
yuxtaponerse sutilmente en el Tibe! y des, habitadas hasta hoy únicamente
en Indochina, la que comprende a su por ellos y, temporalmente, por miriavez Siam, Birmania, el Nepal y Cam- das de peregrinos provenientes de las
bodgia. Desde el siglo XIII hasta el más lejanas regiones del Asia. Su capresente madura en Indochina un arte pital, Lahasa, es la ciudad santa por
a pequeña escala, gracioso, frágil, pre- excelencia del Oriente, la ciudad protensioso e intensamente decorativo, híbida, residencia del gran papa buuna especie de rococó dentro del fuer- dista, el Dalaí Lama, el mil veces reente barroquismo indiano. Sus monu- carnado Buda que domina sobre mimentos, de carácter f1uviati1, hechos llones de almas.
de corteza, azulejos y porcelana, agruLa arquitectura tibetana se distinpados en pintoresca disposición, como
gue por sus imponentes y apiramidaen Bankok, la Veqecia asi8tica, se ledas construcciones (templos, palacios,
vantan en el centro o a orillas de ]os
torres y monasterios) perforados por
ríos. Rasgos sobresalíentes son la stuinfinidad de ventanas y agrupadas alpa convertida P.E. en acampanado y
rededor de grandes plazas donde casi
apuntado santuario, en templete cónia diario se desarrollan ceremonias y
co o en cupulilla de esbeltas propordanzas sagradas. Por sus techumbres
ciones, con múltiples torrecilJas y elede tejas policromadas y doradas, con
vadísimos lis; juegos de techos angufinas cresterías y pina.culos, desciende
lares y superpuestos, cubiertos de látambién hasta los curvos aleros una
minas brillantes, a veces curvados al
fauna quimérica que alcanza hasta a
estiJo chino, con animales quiméricos
los acolumnados pórticos que contory motivos flamígeros ornamentales,
nean a su vez inmensas paredes cubierdeviniendo al frente en frontones ritas de multicolores tapices, con escecamente labrados, apoyando todo el
nas alusivas a la existencia de ancesconjunto sobre columnas blancas de
trales Budas o de otras divinidades aficapiteles bulbosos y, finalmente, tones, o bien por pinturas al fresco o por
rres ele diversos tamaños, caladas, de
oraciones mágicas. La cultura autóc-..
estridentes irisaciones y dispuestas tona de la India llega aquí a su punto
muchas veces, al igual que los techos,
álgido, más aUá se extienden los desoalrededor de una slupa central.
lados desiertos de la Mongolia a traDesde el siglo IX al XVI D. de C. do- vés de los cuales, aunque ya muy mominó en Cambodgia el reino de los dificada, la influencia budista alcanzó
kehmers ciue originaron un arte sui- a otros países e inspiró nuevas civiligéneris y que al desaparecer repenti- zaciones.

�1

TEATRO
U-NIVERSITARIO
La Sección de Teatro, dependiente del Departamento de
Aéción Social Universitaria, ha presentado, como actividad
de relieve de la V Anualidad de la Escuela de Verano un interesante ciclo dramático bajo la dirección del maestro Anas•
tasio Villegas, titular de dicha sección. Fueron puestas en escena dos obras: Prohibido Suicidarse en Primavera, original
de Alejandro Casona y Noche Completa, de Luciano Boada
Y M. de Castro Y Tiedra. La presentación de estas dos obras

'

en el Aula Magna "Fray Servando Teresa de Mier" los días
25 y 27 de julio y 3 y 5 de agosto, constituyó un triunfo para
los entusiastas actores del grupo teatral universitario.
Durante la ceremonia inaugural,
efectuada el día 25 de julio se escucharon las palabras Jimínares del profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea,
quien habló en representacíón de las
Autoridades universitarias y que son
las síguientes:
La Universidad de Nuevo León, en
su afanosa tarea de difundir incansablemente el alimento espiritual de la
cultura, ha llegado ya, por natural y
espontáneo esfuerzo en la obra, a la
etapa virtual en que se mueven los altos desígníos de los hombres que pueden desenvolver su vida en el remanso espiritual donde surgen las grandes
creaciones del espíritu.
En esta noche de fiesta la joven y
pujante Instítucíón presenta el alboro-

zo de su juventud en cuya vocación
se imprime el vigor de sus inquietudes
y fulge la ilusión de los triunfos con
una aureola de luz.
La Uníversídad ha querído estimular la vocación de los jóvenes por el
Teatro porgue entíende esta activídad
como un precioso vehículo de educacíón integral y estético, no tanto por
el benefício que se obtíene al practícarla, cuanto por el mensaje de alto
sentído moral que supone la presentación al público de una obra teatral. En
este sentido la práctíca teatral se propone hacer llegar al auditorio la gran
diversidad de actitudes humanas y la
complejidad insinuante de la psicología del hombre.
El Teatro, con sus grandes recursos
culturales, ba sido siempre un propósito de bien y un estupendo entretenimiento para la educación de las grandes c omunidades humanas. En sus
cambiantes movimientos, en la multiplicidad de sus situaciones, en el violento giro que torna las actitudes de
los protagonistas o en las diversas mutaciones que sufren los personajes para mostrar el dolor, la tragedia, la alegria o el placer, encontramos manifestaciones creadoras de vivencias hmnanas que muestran la sensibilidad de los
pueblos y ponen en evidencia los complejos de la vida social.
Las obras que serán presentadas al
público en e.ste extraordinario ciclo
de actividades culturales de la Escuela de Verano de la Universidad, contienen el acendrado y sutíl mensaje de
una sensibilidad que quiere abrir las
almas hacia el disfrute de un goce espiritual que las ponga en condiciones
de comprender el profundo sentido de
la vida y mover a los h ombres hacia

la cristalización de cualidades y virtudes que significan la elevación progresista de la 'Categoría humana.
Es con este alto y significativo pro""pósito como nuestra Casa de Estudios
a través del grupo teatral que ha po'.
dido formarse gracias a la generosidad
Y entusinsmo de los elementos del Departamento de Acción Social Universitaria, encabezados por el profesor
Anastasia Villegas, puede llegar, en
adicta colaboración con esta espléndida y Anualidad de la Escuela de Verano, a los planos donde irradan provechosas lecciones de sana intención
educativa y prodigarse ampliamente
hacia los cuatro rumbos cardinales en
un extraordinario esfuerzo por vivificarse Y entregar sus excelencias a la
luminosa perenidad de las almas.
Levántese, pues, el telón y que la
modesta, pero entusiasta actividad de
estos jóvenes actores, permanezca en
vuestro espíritu como un perfecto símbolo del afán de nuestra juventud universitaria por significarse en la integridad de la conciencia colectiva por
medio del alado y consolador mensaje
del arte.

* * *
Prohibido Suicidarse en Primavera
es, sin duda alguna, una de las mejores comedias de este g_e nial dramaturgo español. Sus apasionantes escenas,
salpicadas del más fino humorismo,
forman una inquietante mezcla de los
más complicados sentimientos humanos: tristeza y alegria, amor y soledad,
desperación y resignación serena. Se
diría que el autor detiene al espectador y lo obliga a penetrar en la com·plejidad del linaje humano; sus personajes en escena se perfilan con caracteres obsesionantes a los que inconscientemente el espectador se ve atrai-

~

" .. . Prohibido Suicidar en Primavera"

'

do, arrastrado, para terminar fusionado con ellos mismos; vive y siente con
ellos sus alegrías, sus tristezas y sus
odios.
Al hogar del perfecto suicida sólo
ll~gan los vacilantes, es decir, los que
aun tienen esperanzas. Alicia, la enferma· de soledad, nunca ha conocido
amigos, ni hermanos, ni amor. Va hacia la muerte huyendo de la soledad
Y de pronto encuentra que la muerte
es la soledad absoluta. Minerva Mena
Peña logra una admirable actuación
Actriz de exquisita sensibilidad artís:
tica Y gran fuerza emotiva, supo transmitir al público, con gran realismo, la
extraordinaria diversidad de sentimientos de este interesante personaje.
Anselmo González Zambrano interpretó el papel del amante imaginario
que se sueña héroe de amores imposibles y de viajes extraordinarios sin haber salido jamás de su casa de huéspedes. González Zambrano supo desempeñar admirablemente su papel.
Margarita, Leal Treviño interpretó
el papel de la dama triste, que quisiera haber nacido alma sola y que despreciando su cuerpo, exclama; ¡mi
cuerpo no existe sólo mi alma ha vivido! Marg·a rita nos ofreció una versión
muy original, muy suya, muy bien lograda.
Rita García, actriz de talento y emotiva voz hizo sentir la psicología de su
personaje (Chale) con un fuerte y hondo sentido humano. Armando Cadena
actor de gran fuerza creadora, logr~
muy buena interpretación en su papel
de Fernando.
José Luis Villegas, magnifico actor,
desempeña el papel de Juan, el personaje atormentado a quien la vida se lo
ha negado todo. Raúl Mena, actor de
positivo talento, logró una afortunada
actuación interpretando la persona del
padre de la otra Alicia, el desdichado
Doctor que busca la muerte con desesperación.
Cara Yako, la cantante de Opera que
va en busca de un suicidio-propaganda fue interpretada por Irma de León
García, quien ofreció una exquisita
versión. El doctor Roda y Hans, encomendados a Osear González Chapa y
Carlos R. A~ilera. Gonzalez Chapa es
un actor completo, de extraordinaria
fuerza dramática, poseedor de una recia personalidad y Aguilera pudo demostrar su magnifica calidad de actor.
En la representación de Noche Completa actuaron muy lucidamente Eglantina Covarrubias, Minerva Mena Peña,
Pablo Flores Cavazos, Gonzalo Tijerina y Raquel Doriz Benítez, todos ellos
valiosos elementos que esperamos logren nuevos éxitos en futuras actuaciones.
Hasta hoy la Sección de Teatro del
D. A. S. U. no ha tenido el propósito
de formar un cuadro artístico más en
Monterrey, ni pretende formar actores
profesionales y limitar sus actividades
montando solo obras teatrales; su labor es pura y substancialmente educativa. A través del aprendizaje fundamental, el aspirante a actor va superando di versas etapa sde entrenamiento o formación que le permitirán dcselvolverse en cualquier centro de convivencia humana con la integridad y
precisión de una personalidad bien definida. Educa su voz, promueve su
imagina ción, estimula la naturalidad
de sus actitudes y le ayuda a aprender
a coordinar la mente con el cuerpo. De
esta manera la sección de Teatro constituye un valioso complemento educativo y sus r epresentaciones públicas
resultan la más vigorosa expresión de
diYul gación cultural.

A las Casas Editoriales y a los Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias aca..
démicas, ateneistas, centros c.:Uturales, sociedades de diversa índole y
personas, en América y Europa.
E~tre . el ~uerpo. de edicio¡ies que
aqm se 1mpr1men figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
con:i-entadas las_obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionádo y
en interés de ofrecer al lector am:ricano una juiciosa información del
fondo Y continente de la obra, cotejada a la luz de un criterio ecuánime y
a tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
ar ti s ti e o, "ARMAS Y LETRAS" se
complace en invitar a ustedes a coadyuvar con este propósito de orden cultural que anima a la Universidad de
Nuevo León, solicitándoles el envío
de cada una de las ediciones nacidas
en sus prestigiosas prensas, las cuales
serán objeto de nuestros comentarios,
en la medida que vayan llegando a
nuestras manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS v LETRAS",
Universidad &lt;le Nuevo León
Plaza del Colegio Civil,
'
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en ' las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia in..
herente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.-Bolctin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instítuciones de Cultura, y
libremente a quien la solícite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio biblíográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de
venta, toda correspondencia y valores
deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Range! ¡.·nas
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Academia Mexicana de Genealogia y
solo la ruta de su propia redención y
destino. En esta cruzada ha aportado Heráldica.-Aunque de reciente apariobras originales, abriendo brecha y ción, ha ganado renombre. E ssu preahondando surcos. Sin despreciar las sidente el Lic. J. Ignacio Dávila Garigrandes corrientes del pensamiento bÍ. Edita sus "Memorias". Su secretauniversal, sino por el contrario, adap- rio: Lic. Gúillermo Romo Célis, Hamtándolas en todo caso a nuestro tron- burgo 34, México, D. F.
Academia de Ciencias Históric(JJJ de
co, a nuestro suelo, nuc.:;tra patria en
esta primera mitad del siglo XX, se ha Monterrey.-En 1949 llevó a cabo el
orientado por un sendero nacionalista Primer Congreso de Historiadores de
en el campo de la cultura, pero sin México y los Estados Unidos de Amédesconocer ni ser indiferente a los va- rica, por acuerdo celebrado con la
Genaro SALINAS QUIROGA.
lores clásicos del espíritu, que son pa- American Historical Association y el
trimonio inalienable de la humanidad Instituto Nacional de Antropología e
Historia. El temario fué el siguiente:
entera y fruto de todbs los tíempos.
En recientes conferencias del Sr. Lic. Manuel Moreno
Los pueblos forjadores de grandes I. La enseñanza de la historia, inclusistemas filosóficos, jurídicos, litera- yendo libros de texto; ll. Las provinSánchez, sustentadas con singular_éxito en los Cursos de Ve- rios y políticos, tienen que ser forzo- cias fronterizas; lII. Relaciones econóimitados. Las ideas progresis- micas entre México y los Estados Unirano de nuestra Universidad, afirmaba que desde un aspecto samente
tas y útiles se extienden con rapidez dos. IV. Historia intelectual. V. Histoliteraria. VI. Historia comparativa
metódico, podía hablarse de nuestro movimiento social de pasmosa por todas partes, no pudien- ria
do relegarse o pasar inadvertidas y del problema de la tierra en México y
1910 corno de una "cuádruple revolución", en lo político, en bien pronto adquieren carta de ciuda- los Estados Unidos, en el siglo XIX;
danía al adapt9rse fácilmente a un VIL La conservación y organiz3.ción
lo agrario, en lo obrero y en lo intelectual. En lo político, sin, medio social concreto. Todo lo bueno de las fuentes históricas. Su presidentiende a propagarse instantáneamente te: don Carlos Pérez-Maldonado.
tetizada por eJ lema maderista: "Sufragio Efectivo. No Ree•
Sociedad Chihuahuense de Estudios
en ondas imitativas, que dijera Gabriel
Tarde, el insigno sociólogo francés de Históricos.- Su sede oficial está en la
lección." En lo agrario, por el lema de zapatista: "Tierra y Li• fines del siglo pasado.
ciudad de Chihuahua. Tiene su boletín y concentra su atención hacia las
Al
persistir
en
los
lugares
más
disbertad". En lo obrero, condensado el triunfo de esa revolu,
tantes del planeta un fondo común de investigaciones relativas a dicho Esción en la Ley Federal del· Trabajo y el Art. 123 de nuestra cultura, que hacen resaltar sus mejo- tado. Sus principales animadores son
'- res hombres, recordamos aquellos ver- el Lic. Francisco R. Almada y don
sos inspirados de Dario: "los mismos León Barri Jr.
Constitución de 1917.
Junta de Investigaciones Históricas.
ruiseñores cantan los mismos trinos y
Está
constituida por los investigadores
en
diferentes
lenguas
es
la
misma
canPero hubo también una revolución ción un concepto místico de la vida
más
jóvenes
de México (Josefina Mución."
O
aquella
esplendida
metáfora
en
el
que
lo
estético
desempeña
la
funintelectual iniciada y auspiciada por
de nuestro Antonio Caso, cuando en riel, Guadalupe San Vicente, Fernando
el "Ateneo de la Juventud", cuyos tra- ción decisiva."
bajos culturales se inician en 1908,
Fué pues este trascendente movi- su "Sociología Genética y Sistemática", B. Sandoval, Ernesto Santillán Ortíz,
cuando ya se oían cerca los pasos del miento cultural un deseo 3.uténtico y habla de que aquello que triunfa en Delfina López). Dirige una serie, cuyo
movimiento político de 1910. Ha sido profundo de adentrarse México en sí la vida, por ley de la naturaleza, tien- volumen VI se titula "Corpancho, un
el grupo más brillante de nuestra Pa- mismo, de conocerse, de abandonar de a reproducirse en distintas formas: amigo de México", por Emilia Rometria, desde un ámbito intelectual, por anteojos extranjeros para contempla~ "como aquellas grandes construccio- ro.
Sociedad Nuevoleonesa de Histo.ria,
la preparacióll y talentó de sus miem- los particulares problemas nativos. Fué nes sinfónicas de Beethoven o de Mobros, por la alta calidad de sus obras como dice Leopoldo Zea "un llamado zart, que hacen germinar de un moti- Geografía y Estadistica.-Funciona
que al cuajarse formularon. Esto, sin a la mexicanidad". DetráS de los es- vo dúctil y bello, desarrollos brillantí- desde 1943. Publica los trabajos de los
menospreciar al grupo esclarecido de critorios del Ateneo, vendrán en to- simos en que la música misma parece socios. Celebró recientemente un Conpatriotas de la Reforma, que más que • rrente desbordante e incontenible, si- recrearse como si no quisiera abando- greso de Historia que reunió a estudiosos de la República y el extranjero.
escritores fueron luchadores, a quienes guiendo sus pasos, pintores, novelistas, narlos. jamás."
Colaboró a los festejos de celebración
Pero
antes
copiábamos
incesantela urgencia del combate contra el Im- escritores, músicos, oradores y poetas,
del 350 Aniversario de la Fundación
mente
lo
extranjero,
fuera
de
todo
esperio, les impidió dar de sí todo lo que han reflejado y descrito sincera.de Monterrey. Mantiene estrechas repíritu
o
ponderación
críticos,
cuando
suyo y producir grandes obras litera- mente la realidad autóctona. Allí esrias djgnas de su genio.
tán los nombres ilustres de José Cle- no estaba en condiciones muchas ve- laciones con instituciones similares.
En ese "Ateneo de la Juventud" fi- mente Orozco, Diego Rivera y David ces de proporcionarnos normas ejemNOTICIAS
plares. No hemos perdido ahora el hoguraron humanistas como el domini- Alfara y Siqueiros, cuya pintura murizonte
universal,
pero
no
olvidamos
cano Pedro Henríquez Ureña identifi- ral nos ha colocado en primer lugar
La Universidad Nacional se prepara
el panorama nuestro, el paisaje n,ativo,
cado con ]as nuevas tendencias de en el mundo artístico de nuestra époa
conmemorar
en 1951 el cuarto centela
realidad
níexicana,
cuyo
mejoranuestra Nación; literatos y ensayistas ca; poetas como Ramón López Vel arnario
de
su
fundación,
con una serie
miento
constituye
Ja
base
de
nuestra
como Alfonso Reyes, Julio Torri y Je- de, José Juan Tablada, Alfonso Craviode publicaciones sobre la historia de
tarea
inmediata.
to
y
Jaime
Torres
Bodet;
músicos
cosús Acevedo, filósofos como Antonio
Todos nuestros pensadores. y artis- las ideas en diversas etapas de su exisCaso y José Vasconcelos, críticos como mo Manuel M. Ponce, Julián Carrillo y
tas
han tenido en su mente como di- tencia, y otros trabajos de investigaEduardo Colín y poetas como Enrique Juan D. Tercero; arqueólogos como Alvisa
el magnifico pensamiento de Ca- ción histórica.
fonso Caso, Salvador Toscano y MaGonzález Martínez.
so, orientado certeramente hacia la más
* * *
nuel
Toussaint;
novelistas
como
MariaEl maestro Samuel Ramos, actual diCada dos años se celebra el Congregenerosa y pura mexicanidad: "¡IDEAno
Azuela,
Emilio
Rabasa,
José
Rubén
rector de la Facultad de Filosofía y
LISTAS QUE OS EMPEÑAIS EN LA so Mexicano de Historia. Sus temarios
Letras de la Universidad Nacional, en Romero y Gregorio López y Fuentes; SALVACION DE LA REPUBL!CA, se concretan al estudio de problemas
filósofos
como
Samuel
Ramos,
Leopolsu ºHistoria de la Filosofía en MéxiVOLVED LOS OJOS AL SUELO DE Y acontecimientos que se refieren al
co" (Pág. 134, México, 1943) con toda do Zea, Juan Hernández Luna, Gui- MEXICO, A NUESTRAS COSTUMBRES Estado en cuya capital se celebran. En
autoridad nos habla de los nobles pro- llermo Héctor Rodríguez, Eduardo Gar- Y TRADICIONES, A NUESTRAS ES- cada uno de ellos se ha insistido en la
pósitos de esta eminente generación cia Maynez ·y Juan Manuel Terán; PERANZAS Y NUESTROS ANHELOS, situación porque atraviesan muchos
intelectual de principios de siglo: maestros consá.grados como Isaac A LO-Ql:E SOMOS EN VERDAD!"
arclü vos públicos, en total abandono,
"Dentro de la variedad de objetos a Ochoterena, Manuel Sa_ndoval Vallarta,
en su gran mayoría mutilados, saquea· Alfonso Pruneda, Ignacio Chávez y
que cada uno se dedicaba, había en la
dos o expuestos a la lenta destrucción.
Fernando
Ocaranza;
después
de
los
actiYidad de todos una intención co• • •
mún: La mol'alización. Esto equivale oradores de ]a vieja guardia maderisEse tema ha sido considerado en la
ta,
Jesiís
Urueta
y
Félix
F.
Palavicini,
a decir que se trataba de levantar por
reciente conversación que, en la Unitodos lados la calidad espiritual del vienen los nuevos valores de nuestra
versidad de Maryland, sostuvo un gruoratoria:
Arturo
García
Formenti,
Salmexicano. Contra el positivismo inicia
po de profesores de Historia de la
vador Azuela, Alejandro Gómez Maganel Ateneo una campaña para renovar
América Hispánica en los Estados Unida, Luciano Kubli y Luis I. Rodríguez,
las bases filosóficas de la educación
dos (éste debiera ser el nombre de diasí como una pléyade de abogados jóoficial. El · espiritualismo de la raza
cha asociación, si ese grupo se resuelvenes,
que
como
profesores
de
la
Farompe ]os prejuicios que lo tenían cove a darle mayores dimensiones). Recultad
Nacio'nal
de
Jurisprudencia
han
Viene de la Pág. 3
hibido y emerge a la luz sin avergonlacionada con tal situación se halla la
seguido
las
huellas
luminosas
de
Mazarse de su nombre. Los filósofos del
· dificultad con que frecuentemente han
Ateneo, Caso y Vasconcelos, informa"' nuel Borja Soriano y Roberto A. Este- tampa es el "Reportorio" de Enrico tropezado algunos investigadores al no
van Ruiz y que son, entre otros, Anto- Martinez, y en su programa figuran
dos del resurgimiento espiritualista eupoder consultar en México aquellos arropeo, se apoya en sus más autoriza- nio Carrillo Flores, Manuel Moreno las obras históricas mexicanas que chivos particulares que pueden arroSánchez,
Juan
José
Bremer,
Antonio
pueden
merecer
el
titulo
de
clásicas.
dos representantes - por ejemplo en
Martínez Báez y Virgilio Dominguez. Algunas selecciones de escritores, de jar muchas luces en torno al conociBergson- para reproducir aquí el misTodas estas personalidades culturales historiadores o de cronistas han sido miento de ciertos personajes histórimo movimiento de ideas. Convencidos
podrían, aisladamente o en conjunto, publicadas dentro de 1a serie "Biblio- cos. Por otra parte, si bien es cierto
de que la alta educación tiene que edihonrar
a cualquier nación.
teca Enciclopédica PopuJ ar" de la que se debe seguir publicando el maficarse sobre de una base filosófica.
misma Secretaría, y para la historia yor número de documentos inéditos,
Gracias
a
la
visionaria
labor
de
los
Caso inaugura en la Universidad la enno sería posible esperar a que esa taseñanza de esa disciplina. En las ac- hombres del Ateneo y del brillante se· de las ideas en este hemisferio editó
rea termine para que se comience a
hace
algún
ti
empo
la
serie
"El
pensatividades del espíritu, conocimiento, miUero de valores que vino después,
emprender la preparación de obras
miento
de
América"
(Bel1o,
Sarmiento,
México
ha
dejado
de
ser
colonia
intearte, fi1osofía, hace resaltar su sentihistóricas sobre periodos que todavia
José
del
Valle,
Emerson,
Hostos,
Monlectual
europea
o
de
cualquier
otro
do moral; Vasconcelos en sus escritos
están
oscuros.
talvo,
etc.,
etc.).
va m4s lejos, sosteniendo con exalta- país deÍ mundo, para encontrar por si

La Revolución
Intelectual de México

Investigaciones de
Historia en México

�-&gt;/:SILUETA DE

M o·N TA I G NE
Viene de la la. Pág.

este juicio que no puede menos que estimarse como superfi•
cial e inconsulto. Precisamente el clasicismo representa el ge•
nio cuyo poder es tan grande, que rebasa limitaciones de
tiempo y espacio, para permanecer siempre joven, apto en
el empeño de ennoblecer las mejores inquietudes de todas las
generaciones. Emanación de los valores eternos, nos enseña
a interpretar la existencia con mayor hondura, prestándole
calidad y sentido.

Las guerras religiosas ..sufridas por Francia durante la se•
gunda mitad del siglo XVI, pusieron a prueba la resistencia
biológica de su pueblo. Los choques sectarios asumen enton•
ces crudelísima violencia y dejan en la historia un surco ·cár•
deno de fechas escritas con la sangre de las víctimas. Parece
renegarse de los atributos elementales de humanidad y respe•
to al prójimo, si éste no pertenece al bando confesional en el
que cada quien forma. Sorprende por ello como la concien•
cia del señor de Montaigne se substrae al frenesí de las pasio•
nes y por derecho propio asume la función de abogado de la
tolerancia.

La familia del filósofo adquiere cuantiosos bienes, des•
de que su bisabuelo se enriquece en el comercio. Pedro, pa.
dre de Miguel, disfruta de tierras magníficas que hereda co•
mo patrimonio. No obstante su fé católica, se casa con una
mujer protest&gt;ante y funda una familia que crece y se forma
en la noble temperatura de respeto para todas las ideas. Lle•
va la vida opulenta de los hombres de la aristocracia y repre•
senta el cargo de jurado del municipio de Burdeos.
La educación de Miguel Montaigne sigue una parábola
singular. Es enviado por su padre a la casa de unos leñado•
res humildes, para que desde niño aprenda lo que es el pue•
blo, con sus costumbres pintorescas y su aliento varonil. La
llaneza de maneras y la salud física y moral del medio cam•
pesino dejarán un sello indeleble en esta figura ilustre de la
literat~ra francesa, que huye de la adulación y del artificio
cortesano y procurar escapar a la soledad de su finca, tan
pronto como disfruta de la posibilidad de liberarse.
El padre de Montaigne participó en las Guerras de Ita•
lia y de su regreso a la patria data la moda que impone el cul•
to a la antigiiedad greco-latina que deriva del Renacimiento,
entre sus familiares. De tal manera el futuro escritor glorio•
so, aprende la lengua latina, de preferencia a la de su país, en
sus primeros años, como idioma propia, circunstancia que lo
acerca tanto a los clásicos. Educado en su casa en condicio•
nes pedagógicas ejemplares, propicias al desarrollo natural del
entendimiento a base de libre examen, dejando en segundo
término aquello que se refiere a la memoria, al ingresar al
Colegio de Guyena tiene una impresión muy áspera. Adquiere también adiestramiento físico Y militar, habitual en las cos•
tumbres caballerescas de la época.

que caen en nuestras manos y a su disposición y práctica, con
frecuencia harto inepta e inicua", afirma el autor de los u En•
sayos". Dolido comenta: 'tCuantas condenas no habré visto
más criminales que el crimen". Su pesimismo llega al grado
de hacer la siguiente apreciación: u considerad la forma de
esta justicia que nos rige: es un verdadero testimonio de la im•
beciJidad humana".
A los treinta y ocho años de edad, de acuerdo con las
prácticas de la época, vende su cargo de Magistrado y se reti•
ra a las tierras que hereda por el fallecimiento de su padre.
La experiencia profesional lo decide a consagrar el resto de
sus días a sí mismo, no desde el punto de vista egoísta, sino
para satisfacer solicitaciones que si le son placenteras en alto
grado, constituye un aporte perdurable.
Se hace filósofo sin proponérselo, extraño por cierto al
ergotismo de aulas y academias, con un soplo vital poderoso.
Aprovecha su retiro campesino como manantial de sabiduría,
que enriquece un temperamento analítico y meditativo, pletÓ•
rico de simpatía humana. En busca de su propio yo, ávido de
conocerse plenamente, inicia el estudio del hombre. Empieza
adoptando el principio estoico que valora la filosofía como el
aprendizaje para la muerte y acaba equilibrándolo con la actitud epicúrea que estima esta misma disciplina como aprendizaje del arte de la vida, en la más elevada y virtuosa acep.
ción.

Una de las preferencias de Montaigne es la buena lectu•
ra. Hereda de La Boétie un millar de selectos volúmenes, bi•
bliotecá que amplía sin cesar. En su casa de campo constru•
ye un refugio propicio a la meditación. La torre de Montaigne
quedará como símbolo de una conciencia alerta, que .se reco•
ge en sí misma, atenta al llamado de una vocación excelsa.
Las obras de Virgilio y Horacio, las Vidas Paralelas de Plutar•
co, traducidas al francés por Amyot, los Comentarios de Ju•
lío César y las Epístolas de Séneca, lo acompañan en su retiro.
Escribe un trabajo insuperable. Los ttEnsayos" están
construidos sin propósito deliberado, de acuerdo con el capri•
cho, un tanto anárquico, del autor. El asunto es el mismo
Montaigne, que se presenta libre de anécdotas irrelevantes.
"Yo mismo soy el contenido de mi libro". "Nosotros, mi li•
bro y yo, formamos una sola cosa, y el que toca al uno toca
al otro". Descríbese sin jactancia, como un sujeto común y
de aquí levanta fácilmente hasta tratar los problemas eternos.
Entiende la amistad con una dimensión religiosa. Sus
relaciones con la Boétie lo confirman. uAlma de temple an•
tiguo": así califica al autor de "La ~ervidumbre Voluntaria".
Nos describe la muerte de su compañero, a los treinta y un
años, como ejemplo de sabiduría. En la última época de su
vida relaciona con una joven, inteligente admiradora suya,
de veintidós años, María Le Jars de Gournay, a la que enco•
mienda la última edición de los "Ensayos", con todas sus co•
rrecciones y a quien profesa un gran afecto.
Enfermo de mal de piedra, más que por confianza en la
medicina, a pretexto de curarse emprende un viaje. Recorre
el Sur de Alemania e ftalia y anota sus impresiones en un
diario que escribe sin el propósito de publicarlo. Encontrándose en Luca en 1581, recibe la noticia de los Jurados de Bur•
deos acaban de elegirlo alcalde de la ciudad. No gusta del
poder; pero desempeña las funciones que se le imponen con
buen juicio y acierto, exento de vanidad, sin heroísmo ni co•

Los estudios de abogado parece haberlos hecho en Tolo•
sa. Miembro del Tribunal de Auxiliares de Perigaux, en 1570
se le designa con la categoría de Consejero del Parlamento de
Burdeos. En la judicatura hace íntima amistad con Esteban
de La N oétie, de quien fué compañero de trabajos. La esto~
de Montaigne, Francisca de la Chassaigne, pertenece tam ien
a una familia de la nobleza de la toga.

bardía, tal como él lo cuenta modestamente.
Amó al pueblo humilde. Decía haber conocido labradores y artesanos más sabios que algunos rectores de univer•
sidad. El rey Enrique IV, de quien era tan adicto, lo invita a
entrar a su servicio. En carta memorable, Montaigne declina
la invitación a su espíritu de independencia. A los cincuenta
y nueve años, el 13 de septiembre de 1592 fallece, entrando

No acude a sus faenas del Parlamento de buen grado.
"Nosotros llamamos justicia al amasijo de las primeras leyes

con paso firme en los dominios de la muerte, tal como él lo
había deseado, sin desertar de su vocación de filósofo.

Página 8 - ÁmaJ 'J oltraJ

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                    <text>Año X11 No. l Enero de 1955

as

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

A filosofía antigua lo mismo que
la del Siglo XVII y la del XVIII,
han concedido un lugar muy peqnelio a los sentimientos humanos. Se
trate de Aristóteles o de Descartes, el
procedimiento es siempre el mismo:
separación radical de la facultad de
pensar y de la facultad de sentir, pareciendo la primera como la única
digna de atraer la atención del filósofo. La segunda, queda para moralistas
y poetas.
La primera característica de la filosofía moderna es la de rehabilitar
los sentimientos humanos, "esas razones del corazón" como decía Pascal.
Todo cuanto el hombre siente, todo
cuanto forma el mundo equívoco de la
sensibilidad, resulta el enemigo de la
serenidad, de esa claridad de espíritu
sin la cual ninguna búsqueda de la
verdad puede s~r fructífera, según
conclusión de los antiguos y de los
clásicos. Hagamos a un lado todo sentimiento, logremos la abstracción del
"yo" y de sus emociones y solo así el
espíritu podrá entregarse al juego sutil, lógico y frío, de las ideas. Dejemos de sentir para empezar a pensar.
Por el contrario, la filosofía moderna descubre en la sensibilidad humana, en aquello que se experimenta en
lo más hondo de si mismo, un camino
hacia la verdad. La fria razón entregada a ella misma conduce a un vano
juego de ideas incapaces de brindar
una certeza verdadera. Kant mismo
demostró que la razón puede probar
por turno conclusiones contrarias dentro de una lógica perfecta. Ninguna
de las grandes verdades vitales, dice el
existencialista cristiano Gabriel Marce), se deja definir racionalmente.
Que se trate de Dios, del arte o del
amor, ya no es cuestión de un razonamiento, sino de una adhesión. En efecto, ¿quién podrá jamás definir la belleza de un cuadro, de una sinfonía?
¿Quién alcanzará por medio del pensamiento la certeza de los místicos?
¿.Quién logrará explicar racionalmente
lo que es el amor? En cuanto el hombre se encuentre frente a grandes manifestaciones de la existencia, su razón lo deja sin medios para comprender. Es entonces cuando otra facultad lo guía: su corazón. No se va hacia la verdad con una inteligencia descarna&lt;la, pero con todo el ser, carne,
corazón y espíritu, sin separar nada.
El camino de la filosofía para Platón
y Descartes se abría cuando el espíritu había logrado desprenderse de
las contingencias familiares, sociales,
físicas y sentimentales. Para Gabriel
Marce!, por el contrario, no hay contingencias. El hombre piensa con su
inteligencia pero también con el cuerpo y · el corazón, y gracias a todo ello
alcanza la verdad. Esta verdad no es
una idea, una esencia aislada campeando sobre el mundo como sobre
una pirámide. La verdad está en la
existencia, es la existencia misma. El
antiguo y el clásico no querían que el

L

frío, sino una tragedia humana. Mas,
para los pensadores cristianos, dicha
tragedia se resuelve por medio de la
Redención, y el sentimiento guiador
del hombre en la búsqueda de la verdad será el amor. Para Sartre, por el
contrario, lo mismo que para Heidegger y Camus, la tragedia no tiene salida. Todo es desesperación. El hombre entra en contacto con la existenpor Christian BRUNET cia experimentando un sentimiento
poderoso. Pero dicho sentimiento ya
no es el amor, sino la angustia, una
angustia que nos aprieta la garganta,
como esas pesadillas que nos asaltan
durante la noche. El hombre es arrastrado en una aventura absurda de la
cual su reflexión tan solo puede proporcionarle brisnas de explicación
contradictorias entre si. El filósofo de
tipo Sartre es parecido al héroe de
El Castillo, la célebre novela de Franz
Kafka. Un extranjero llega a una ciudad desconocida. Para comprender
las leyes de esta ciudad que le parecen absolutamente arbitrarias y absurdas, quiere encontrar al Príncipe. Tal
vez él logre responder a la angustiosa
interrogante, igual a la que hace el
hombre desde su infancia: "¿Porqué?"
A tal pregunta formulada por el niño,
los padres molestos y quizá angustiados por su ignorancia, responden:
"Así es porque es así". Los padres no
lo saben, ellos no son el Príncipe. El
sólo puede explicar su obra: las leyes
del universo. Al igual, busca el héroe
de Kafka sus respuestas en el inmenso
Castillo de este país. Pero sólo encuentra a subordinados, todos los cuales ejecutan sin comprender. Esos subordinados envían al extranjero basta
¡ sus jefes, más éstos también son subordinados y lo mismo los jefes de los
jefes. En cuanto al Príncipe, el extranjero no lo halló ni después de haber recorrido todo el Castillo. Ni encontró tampoco un solo hombre capaz
dr asegurarle el conocer al Príncipe
personalmente. Siente entonces el extranjero que una profunda angustia le
aprieta la garganta. El Príncipe, ordenador responsable de las leyes, por
el cual estas leyes podían tener sentido, tal vez no exista. Así el angustiado
hombre de Sartre se siente arrojado en
medio de un universo trágico, un universo en el cual hay que escoger sin
criterio.

AFECTIVIDAD
Y FILOSOFIA

Arrojado ~n medio de un universo trágico
filósofo fuera sino una Razón Pura.
El romántico ha intentado reducir al
hombre a su emotividad. El filósofo
moderno no es ni una inteligencia ni
un mazo de nervios, es eso y mucho
más: es una persona humana, o para
emplear la expresión de Gabriel Marce!, es una encarnación. Por su parte,
Paul CJaudel empleando el mismo significado, nos explica que con-nocer,
es nacer con. En lugar de romper las
conexiones que tenemos con la realidad, tenemos que hacerlas más estrechas. Conocer significa siempre un

mayor existir porque estamos hechos
a la imagen de Dios para quien conocer es lo mismo que ser y ser lo mismo que amar. Deus caritas est.
Pero si los sentimientos humanos, y
en particular el amor, son para los
pensadores católicos modernos inseparables del conocimiento, aún del filosófico, resulta bastante extraño constatar que lo mismo pasa con los pensadores ateos. Para Jean Paul Sartre,
tanto como para Gabriel Marce!, Bergson, Claudel y Kierkegaard, la búsqueda del filósofo no es un razonamiento

A la congoja de no comprender, se
agrega la de la obligación de obrar libremente. Sartre gusta de citar el
ejemplo de un joven estudiante que
Jlega un día a plantearse un angustioso problema. Dicho joven, habiendo
perdido a su padre en la guerra de
1914, y a su hermano en la de 1939,
Yivía solo con su madre. Se le presentaba la oportunidad de partir clandestinamente para Inglaterra e incorporarse al ejército libertador del General de Gaulle. Pero tenía a su madre
de la cual era el único sostén moral.
¿Qué hacer? Honradamente buscaba

Pasa a la Pág. 6

�Un cuento de BOCCACCIO

E·IL HI.A IL C O N

IE IL M\ A IR.

Traducción de Jorge RANGEL GUERRA

r

I

si has nacido ya en él; si ya lo sabe

el alba de la flor más escondida.

¿DONDE TE CONOCI, mar solitario,
si cuando te miré me vi contigo,
si en el silencio de tu espuma vivo
y con tu soledad acompañado?

¿por qué entonces sentir el pulso hueco,
su helado resonar, su gota de agua
caer del corazón hacia el silencio?

¿Cuándo el cielo voló para acercarnos
con sus nubes lejanas, conmovido,
si en tus olas mi cuerpo está cautivo
como el aire en la luz, aprisionado?

Nada seré si en ti muero de olvido,
porque nada es el mar si le olvidara
el amor de la luz en el abismo.

¿Te conocí cuando ella me miraba
la vez primera en que mis ojos vieron
más allá de la luz de su mirada?
iOh corazón del mar!, raíz del tiempo,
con ella te confundes y te aclaras,
latiendo entre mi voz y entre mi sueño.

II
t

SUEÑA EL MAR en el mar que lo contiene
ya para siempre solo entre sus olas:
,
iqué dolor de la luz si no lo toca
y perdiéndose en él, al fin, se muere!
Cómo nacer si deja ya la muerte
su sed fatal, sus negras mariposas,
si cada luz es congelada rosa
y cada flor es encendida nieve.

Porque te amo yo vivo lo que muerto
vemos nacer, apenas sueña el llanto
que es otro mar perdido en el silencio.
Así entre sombra y nieve desmayada,
mi sola vida queda en el naufragio
por el mar de tu amor resucitada.

III
i QUE VUELO de palomas en la brisa
se alzó desde la espuma al encontrarte!
Y yo sentí que el mar era mi sangre
y que sin ti las olas se morían.
Eres tú, es el sueño, eres tú misma
la que mi cuerpo solitario invades;

Pág. 2

IV
BAJO LA VOZ el mar se despedía,
vuela su sal en lágrimas oscuras,
va soñando en la cárcel de la espuma
y se va consumiendo en sus heridas.
El mar del corazón en agonía
con el {río del recuerdo se tortura,
sin ti, que lo abandonas, lo sepultas
1entre inmóviles olas de ceniza.
Como si le quitaras luz al sueño,
al cielo, al agua, al aire, a la mañana,
así mi corazón, solo silencio,
es una flor extraña de la muerte
que al nacer mis latidos deshojara
desierto mar y abandonada nieve.

V
ENTRE OSCUROS suspiros {ué mirada
la flor del mar, tu mano fugitiva,
al caer desplomada, ya cautiva '
en las olas, amor, desconsolada.
i Qué angustia en la tormenta sepultada
dentro Jel solo corazón cautiva!
i Qué muerte de la flor si al sueño-esquiv~
la rosa de tus labios derramada!
Miro caer las alas ya desnudas
de mis claras palahras en desvelo
hacia el hueco silencio del abismo.

J\1.ar de rota ceniza en desconsuelo,
a ta helada caricia aquí la mudas:
naufragio del amor que soy yo mismo.

su huerto haciendo ciertas labores habituales. Oyendo que Monna Giovanna
lo requería en la puerta, maravillándose mucho a ella corrió alegre, la
cual, viéndolo venir, levantóse a su
encuentro con una femenil afabilidad
y una vez que Federigo la hubo saludado reverentemente, dijo: -Bien estéis, Federigo -Y en segnida-: he
venido a compensaros de los daños
que habéis sufrido por mi, amándome
más de lo que teníais necesidad, y la
recompensa es tal que yo quisiera
-con mi dama de compañía- que comiésemos como en familia esta mañana. A lo cual Federigo humildemente
respondió: -Señora, ningún daño recuerdo haber recibido de voz, sino
tanto bien que, si yo he valido algo, ha
sido por vuestro valor y por el amo,
que os he tenido; y por cierto que esta
visita vuestra tan espontánea me es
tan preciada que no la podria pagar
si me fuera dado gastar de nuevo las
riquezas que ya he dejado detrás de
mí; sobre todo ahora que habéis venido a un huésped pobre. Y diciendo
Como usanza es de nuestras mujeres, así, vergonzosamente la recibió dentro
la estación de verano se fué a pasar al de sn casa, y de ahí la condujo a su
campo con este hijo suyo, a una finca jardín; y no teniendo ahí quien le hibastante-cercana a la de Federigo, por ciera compañía le dijo: -Señora, ya
lo que sucede que este muchachito co- que aquí no hay nadie más, la buena
menzó a familiarizarse con el caballe- mujer de este labrador os hará comparo ·y a solazarse con pájaros y perros; ñia, mientras que yo mando poner la
y habiendo visto' volar muchas veces cena. El, con todo y que su pobreza
el halcón de éste, gnstándole extraordinariamente, deseaba mucho tenerlo,
pero tal vez no se atrevía a pedirlo
viendo que le era tan caro _a él. Y así
estando la cosa, sucede que el niño enfermó, de lo cual la madre muy dolorosa, como que no tenía más que a él
y le amaba cuanto más se podia, todo
el dia estándole en torno no cesaba de
confortarlo, y muchas veces ie pedía
si alguna cosa había que desease, rogándole se la dijese, que por cierto, si
posible fuera de haber, procnraríasela
en cuanto la hubiese.
El joven, oídas muchas veces estas
ofertas, dijo: -Madre mía, si vos hacéis que yo tenga el halcón de Federigo, creo sanar rápidamente. La mujer,
:---i-·
oyendo esto se ensimismó un poco y
J
' , _
! . ' .comenzó a pensar en lo que debería
hacer. Ella sabia que Federigo largo
'
tiempo la había amado y jamás ni una
mirada suya había recibido. Pero se
decía: ¿Cómo mandaré yo o iré a pedirle este halcón que, por lo que he
oído, es el mejor que jamás volara, y
además lo que lo mantiene en el mundo? ¡, Y cómo seré tan ingrata que a un
gentil hombre, al cual ningún otro placer ha quedado ya, le arrebate yo este
postrero? Y sumida en estos pensamientos, si bien estaba segurísima de
tenerlo si lo pidiese, sin saber que decir, no respondía al niño, dudaba. Finalmente tanto la venció el amor al
hijo, que ella dispuso para contentarlo, - sucediera lo que sucediera-, no
de mandar por el halcón, sino de ir
ella misma y pedirlo, y respondióle:
-Hijo mío, confórtate y piensa en sanar pronto, pues yo te prometo que la
primera cosa que haré mañana por la
mañana será ir por el halcón y traértelo. Feliz por esto el muchacho, el
mismo dia mostró alguna mejora.
A 1a mañana siguiente, llevando la
dama una mujer en compañía, a manera de paseo, se llegó hasta la casa
de Federigo y lo hizo llamar. El, no
siendo temporada, se había abstenido
aquel día de cazar pájaros y estaba en

GIOVANNI BOCCACCIO nació en París en 1333, hijo natural
_ _,,...,,,..__ _ de Boccaccio di Chelino, mercader, y de una
~ dama francesa llamada Giovanna. Vivió has•
ta el 21 de Diciembre de 1375·. Pasó muchos
años de su juventud en Nápoles, trasladándose en 1340 a la ciudad de Florencia, a donde
fué llamado por su padre, regresando cuatro
años más tarde. Viajó después por varias ciu•
dades de Italia, conocfendo en 1350 al Petrar•
ca. Publicó en 1353 el Decamerón, colección
de cien cuentos divididos en diez jornadas,
obra que estuvo a punto de destruir, salvada
por la llegada oportuna de una carta de su amigo Petrarca. Escribió además muchas otras obras en prosa y en verso, en italiano
y en latín. Los cuentos de Boccaccio, colocados en las postrime•
rías de la Edad Media y los albores del Renacimiento, tienen gran
importancia en la formación de la lengua italiana. Como la Divina Comedia del Dante, fueron escritos en lengua vulgar, enri•
queciéndola con su expresión, fuerza y flexibilidad. Boccaccio,
con el Dante y Petrarca, queda ubicado en la llamada por Papi•
ni "magna tríada del Trescientos".
EBEIS pues· saber que Coppo di
Borghese Domenichi, el cual fué
en nuestra ciudad, y tal vez atm
es, hombre de reverenda y de grande
autoridad entre los nuestros, y por
costumbre y por virtud, mucho más
que por nobleza de sangre, clarísimo
y digno de eterna fama, siendo ya lleno de años, con sus vecinos y con
otros a menudo de las cosas pasadas
se deleitaba a razonar, la cual cosa,
con más orden, mayor memoria y
adornado parlar, mejor que ningún
otro hombre supo hacer. ·
Solía decir, entre otras bellas cosas
· suyas, qne en Florencia habia un jo:ven llamado Federigo, hijo de Maese
Fi!ippo Alberighi, en obras de armas
y en cortesía preciado sobre cualquier
otro doncel de Toscana, el cual, como
a la mayor parte de los gentiles hombres sucede, de una noble dama llamada Giovanna enamoróse, en sus
tiempos tenida por una de las más bellas y de las más donosas que en Florencia hubiera; y él, a fin de poder
conquistar su amor, en justas, torneos,
fiestas y regalos todo su haber sin consideración gastaba. Pero ella, no· menos honesta que hermosa, no se cuidaba de aquellas cosas hechas en su
honor, ni de aquel que las hacia. Gastando pues Federigo más de lo que
podía y no ganando nada, así como a
menudo sucede, las riquezas acabáronse y quedóse pobre, sin otra cosa
haber salvado que una pequeña quinta de cuyas rentas estrechísimamente
vivía, y además de esto un halcón, uno
de los mejores del mundo. Por lo que,
amando más que nunca y no parecién- ·
dole entonces poder ser citadino como
desearía, a Campi, donde su quinta estaba, se fu'é a vivir. Ahí, cazando aves
cuando podía y sin pedir aynda de
nadie, pacientemente su pobreza soportaba.
Entonces sucedió que un día, habiendo así Federigo llegado al extremo, el marido de Monna Giovanna enfermó, y viéndose llegar a la muerte,
hizo testamento; y siendo riquísimo,
en él dejó como heredero a un hijo
suyo ya grandecito; y después de esto,
habiendo amado much&amp; a Monna Giovanna, ordenó que ella, si sucediese
que el hijo sin heredero legitimo mu-·
riese, heredara a su vez, y murió.
Quedó pues viuda ~fonna Gíovanna.

D

era extrema, hasta ahora no se había
apercibido de cuanta falta le hacian
las riquezas que tan sin orden babia
disipado. Pero esta mañana, no encontrando ninguna cosa con que poder honrar a la mujer al amor de la
cual tantos hombres habían rendido
honores, se arrepentía; y angustiado
sobremanera, él mismo maldecía su
fortuna, andando de allá para acá como un hombre fuera de sí. No encontrando ni dinero ni prendas, siendo la
hora tarda y grande el deseo de honrar de algnna manera a la gentil dama,
y no queriendo, ya no a otro, ni siquiera a su mismo servidor pedir ayuda, cayeron sus ojos sobre el buen halcón, el cual estaba en sn jaula sobre la
barra. Por lo que, no teniendo más a
que recurrir, tomólo y encontrándolo
gordo, pensó que sería digno manjar
de tal mujer. Y sin pensarlo níucho,
torciéndole el cuello, a una criada le
ordenó lo desplumara rápidamente, lo
metiera .en un asador y lo asara diligentemente. Y pnesta la cena con manteles blanquísimos, de los cuales todavía tenia a]gunos, con rostro alegre regresó al jardín junto a la dama y dijo
que la comida que le podía ofrecer ya
estaba preparándose.
Entonces levantóse la mujer con su
dama de compañia y fueron a la mesa,
y sin saber lo que comerían junto con
Pasa a la Pág. 4

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_j\, \.'

"1~J -

Pág. 3

�EXILIO Y POESIA

Un Cuento.

••

Sigue de la Pág. 3
Federigo, que con suma fé les servia,
comieron el buen halcón. Y levantada
Por F. CARMONA NENCLARES la mesa, habiendo demorado la charla
con agradables razonamientos, parecióle a la mujer que era tiempo de deCosa curiosa. ¿Acaso ignora Rius que cir el objeto de su visita y con suaves
L sacrificio que Sócrates hiciera de sí mismo estuvo justifi- la atmósfera tfísica es irrespirable palabras dirigiéndose a Federigo cocado. Las leyes de Atenas, que le habían ayudado a vivir, cuando la atl'l).ósfcra espiritual está menzó a hablar: '-Federigo, recordana ser hombre, podían ayudarle también a morir. Pero Só- cor~ompida por el fascismo? ¿Acaso do vuestra pretérita vida y mi honescrates no conoció el fascismo, esa revolución de los cuatro ignora que, por ejemplo, Heine encon- tidad, la cual por aventura habéis remodernos jinetes del Apocalipsis: la religión utilizada como un tró el acento universal de la poesía putado de dureza y crueldad, yo no
instrumento político, terrenal y pérfido; la técnica, o sea la cien- cuando, en el exilio, renunció a las dudo siquiera que os maravilléis de mi
cancioncitas del sentimentalism0 ger'oyendo por lo que princicia despojada de las normas éticas; la plutocracia, la divinización m:inico? Pero1 repetirnos, lo curioso presunción
palmente he venido aquí; pero si tudel dinero, y el poder político entendido y manejado como sim- es el contraste aquí apuntado: nostal- viérais hijos o hnbiéseis tenido, por lo
ple opresión física. Frente al fascismo, que representa el motín gia de la libertad, del espíritu, en una cual podriais conocer de cuanta fuerza es el amor que por ellos se tiene,
del más depravado irracionalismo ("¡Muera la inteligencia!", parte; nostalgia de lo físico en otra.
me parecería estar cierta de que en
"cuando oigas hablar de cultura, saca la pistola", etc.,) estamos
En Canciones de ausencia habrá., in- parte me dariais por excusada. Pero
obligados a escoger el exilio como forma de vida. Pues una pa• dudablemente, valores poéticos. Con- como vos no tenéis, yo, que tengo uno,
tria corrompida por el fascismo, no es una patria. Es fascismo. cedido. Empero, la horma, o si Se no puedo huir a la ley de las madres;
quiere la intuición esencial de todos esta fuerza me obliga, aún contra mi
ellos,
aquéllo donde encarna y· crista- voluntad, y contra toda conveniencia
de
modo
inseparable,
en
cada
instanEl 119-nto universal del hombre, de
lizan,
lo que estén expresados, y aqué- y deber, a pediros un don, a pesar de
te
del
vivir!).
El
exilio
las
sacrifica
y
que hablara San Anselmo, se ha derramado por primera vez, en nuestra épo- abre, por el sacrificio mismo, una llo donde encarnarían, los .que pudie- que ~se que ningún otro gusto, ningún
ca, con y por el fascismo. Millones de perspectiva más amplia: nuestra carne ran estarlo, es la separación, la distan- otro deporte, ninguna otra consolaseres humanos, en las cinco partes del fisica respira entonces por las ideas, cia y, por ló tanto, la nostalgia. El ción os ha dejado vuestra extrema formnndo, han tenido que aceptarlo co- no por las cosas más o menos entraña- contorno emotivo de una quiebra mo- tuna. Y este don es tu halcón, del cual
mo la . única posibilidad de snpervi- bles, --el viento, el paisaje-, pero fí. ral. Esta actitud espiritual del poeta el hijo mío tiene tal deseo que, si no
vencia física. La libertad tiene hoy la sicas. Por lo demás, el fascismo enve- resulta, para nosotros, mas importante se lo llevo, temo que se agrave tanto
calidad de refugiada, Lo cual no es, nena y deforma incluso el paisaje fí- que los valores estéticos logrados. Pues en la dolencia que tiene, que después
por cierto, la primera vez que sucede;
nci sea que lo pierda. Y por esto os
ahora Jo es frente al fascismo y, en
ruego, no por el amor que me tengáis,
otras épocas, frente a la opresión y la
al cual yo no he dado nada, sino por
ignorancia, de tal modo que muchas
vuestra nobleza, la cual en cortesía
de las obras donde se expresa el gran
mayor que en ningún otro hombre se
mensaje del género humano sobre su
ha encontrado, que os plazca dármedestino (por ejemplo, la Divina Comelo, a fin de que yo por este don pueda
dia,) han sido creadas en el exilio. Pedecir que he retenido en vida a mí
ro lo que antaño constituyó una espehijo y por lo cual os quedaré eternacie de excepción -el emigrado polimente obligada. Federigo, oyendo lo
co- hoy es, por el fascismo, consubsque la mujer pedía, y comprendiendo
tancial de la libertad.
que no la podía servir, comenzó en
presencia de ella a · norar sip poder
El hombre tiene que ser de alguna
responder palabra alguna. La mujer
parte de la tierra. Cierto. La geogracreyó primero que dicho llanto era
fla señala, desde Herodoto, un factor
por el dolor de tener que desprenderde la Historia y, desde Plutarco, un
se del buen halcón, más que por otra
fa_ctor biográfico. Está bien. Pero el
cosa, y a punto estuvo de decir que no
hombre alcanza su más auténtico perlo queria; pero sin embargo sosteniénfil gracias a los valores universales de
dose, esperó. después del llanto la resla cultura, o sea gracias a la plenitud
puesta de Federigo, el cual dijo asi:
de lo humano que se incorpora a la
-Señora, desde que a Dios pingo que
cultura misma. füa es nuestra patria
en vos pusiese yo mi amor, en bastanuniversal: la verdad, la justicia y la
tes cosas me ha sido contraria la forbelleza. Aunque el suelo natal esté emtuna y me he dolido de ello, pero tobebido en nuestra alma, como en nuesdas han sido ligeras respecto de la que
tro cuerpo, la patria son las ideas, la
me hace al presente, por lo que yo jacultura. La patria del hombre es lo
más con ella me reconciliaré. l Y penhumano. Y cuando la patria telúrica
sar que vos, que habéis ,venido a ·mi
se entrega a la espantosa orgia del faspobre casa donde, mientras que rica
cismo, hay que sacrificarla por la
fué no os dignásteis hacerlo, y de mi
otra, La patria del espíritu. La mas
un pequeño don requeréis, y que ella
difícil y auténtica.
haya hecho que yo no os lo pueda dar!
Ese sacrificio de lo telúrico por lo ·
Y porqué esto no puede ser os lo diré
espiritual representa la condición mí,
brevemente: como yo oi que vos, vuesnima de la forma de vida que llamatra
merced, conmigo queríais comer,
mos exilio. El cual no implica una siteniendo consideración a vuestra extuación vital negativa; sus ingrediencelencia y a vuestra valía, reputé digtes emótivos serán, si se quiere, la anno y conveniente que con la más cara
gustia, la nostalgia, el dolor de la auvianda
-según mi posibilidad- desencia, etc., sentimientos latentes, agabía
honraros,
que no con las que genezapados como cosas inerte_s en cada
ralmente se Usan con las otras persoinstante de lo cotidiano. Sin embargo,
nas, por lo qne, recordándome del halel _exilio abre una situación vital afircón
que pedisteis y de su bondad digmativa, creadora, cualquiera que sea
El hombre tiene que ser de alguna parte de la tierra
no1 manjar de vos lo reputé, y esta' mala carga afectiva que soporte. El exiñana lo habéis tenido asado sobre
lio es la afirmación de un orden universal, superior al orden físico (pai- sico. El aire de la tierra sólo ~e respí- la poesía es una actitud espiritual a la vuestro plato, donde lo he tenido por
saje, viento, contorno natal, etc.,) pues ra con libertad cuando el espíritu es que se incorporan los valores estéticos óptimamente alojado; pero viendo
que le son propios; ahora bien, la ac- ahora que en otra forma lo deseábais,
se trata del orden de la inviolabilidad libre, por serlo el cuerpo.
* * *
titud espiritual que denota Canciones me es tan doloroso el no poder servide la verdad, la justicia y la verdad,
Escribimos lo anterior a propósito de ausencia, empapada de sentimiento ros que np creo que tendré jamás paz.
qlle encarna en la existencia concreta de cada exiliado. En el exilio nos de la poesía mas joven, en nuestra ho• de derrota, de renuncia, .sólo puede Y dicho esto, las plumas y las patas y
espera, por ende, la prueba de nuestra ra, de la España física y de la Es¡,aña incorporar valores estéticos de estir- el pico los hizo traer en testimonio. Y
vida por la justicia y la verdad; en del exilio. Es curioso: la poesia mas pe se~undaria porque dicha actitud tal cosa viendo y oyendo la dama, prinna palabra, por la libertad que es su joven de la España física tiene, como carece de todo impetn épico y el exi- mero lo reprendió por haber matado
principio último de inspiración, la lio toca, como forma de vida, a lo épi- tal halcón para dar de comer a una
sintesis.
El exilio pone a prueba nuestra vi- nostalgia de la libertad, la nostalgia co; digamos, encarna la nostalgia, por mujer, y luego la grandeza de su ánida. Cierto también. En él descubri- del espíritu. ¿Para qué citar nombres? ejemplo: el eco, en la débil carne, del mo, al que la pobreza no babia podido
ni podia abatir, mucho alabó. Después,
mos que la auténtica patria del hom- Cualquiera bastaría para corroborarlo. contorno natal.
Hay, pues, en Canciones de ausen- perdida la esperanza de tener el halbre es el hombre mismo. Que, en cam- En cambio, la poesía de la España del
bio, no lo son ni el viento, ni las es- exilio presenta casos, como el de Luis cía, algo inaceptable, -.. al menos para cón, y por causa de la salud de su hitrellas, ni el paisaje natal; que el sa- Rins en Canciones de ausencia, donde nosotros: la actitud espiritual del poe- jo tal vez, tod!i melancólica despidióse
crificio de estas cosas duele en el el principio de la inspiración, Su cau- ' ta. Porque el exilio, repetimos1 es una Y regresó donde el niño; el cual, o por
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cuerpo y alma, (¡Señor, si se mezclan, sa radical, es la nostalgia de lo físico.

EL CANT. O DE LOS
N I BELUNGOS

E

Por Franz BOUCHSPIES
"Las imágenes del mito deben ser los espíritus tutelares e invisibles u omnipresentes, propicios al
desarrollo del alma adolescente, u cuuos signosanuncian u explican al hombre hecho, su vida u
sus combates." (F. Nietzsche)

Conocemos la famosa leyenda germánica en dos version~s.
Una tomada de la Edda o sea el Libro de los dioses y de los héroes
escandinavos, y el poema medioeval alemán. En la Edda, la
Saga Volsunga o sea la versión escandinava nos cuenta:
Tres dioses, Odin, el padre de los
dioses y &lt;fe los hombres, Honir y Loki,
el dios diabólico, llegan a una cascada. Con una piedra, Loki mata una nutria. Esa noche se hospedan en casa
de Hreidmar el gigante y le muestran
la piel. Hreidmar y sus hijos Fafnir y
Regin retienen a los dioses porque la
nutria era un hijo de Hreidmar que
había \ornado esa forma para pescar.
Hreidmar exige que cubran de oro
la piel. Loki parte en busca del oro
que rescatará a sus compañeros. Con
la red de Ran, diosa de las profundidades, pesca en la cascada un sollo,
que es realmente el rey de los Nibelnngos o genios de la· noche y de la niebla, llamado Andvari y que custodia
su tesoro. Andvari para recuperar su
libertad, se ve obligado a entregarle su
tesoro a Loki, pero antes lo maldice, y
asegura que sus poseedores perecerán
trágicamente. Los dioses pagan su rescate a Hreidmar y los dejan irse.
Hreidmar, después, niega a sus hijos
la parte del rescate que les toca. Fafnir lo mata y se adueña del oro mal-

dilo de Andvari. Toma la forma de
un dragón para custodiarlo. Regin se
marcha a trabajar como herrero a la
corte de Hjalprek, rey de Dinamarca.
Hjalprek hace que Regin eduque a
Sigurd, el último de los Volsnng, hijo
de Sigmnnd, Rey de los Francos, y
fruto de un amor incestuoso con su
hermana Sygni.
Sígurd es criado en la selva por el
deforme enano Regin que le enseña el
arte de lijs runas (magia entre los germanos) y a hablar muchas lenguas como era costumbre entre los príncipes.
Regin, que quería vengarse de Fafnir y recuperar el tesoro, forja para
Sigurd la espada Gram (aflicción),
tan fuerte, que Sigurd hiende de un solo' golpe el yunque y lo parte en dos, y
tan afilada que de otro golpe corta en
el agua mia vedija de lana. Instado
por Regin, Sigurd mata al dragón Fafnir y el herrero pide al héroe su corazón. Sigurd se lo arranca al monstruo
y al ir a dárselo a Regin se quema los
dedos y se los lleva a los labios. La
sangre del dragón hace que Sigurd

ALREDEDOR
LTIMAMENTE han llegado a
nuestras manos algunas revistas
literarias editadas en diversos
paises del Continente, en las que abundan escritos que resucitan la ya disentida y olvidada polémica acerca de la
poca o mucha erudición del fraile benedictino. Resulta anacrónico volver
sobre un tema prácticamente agotado,
pero el lamentable desvio, a nuestro
entender, que sufren los nuevos detractores de Benito Feijóo, obliga a no
permanecer callados, porque los tales,
se limitan a reproducir juicios como
el de Lista, cuando afirmaba que a
Feijóo debiera levantársele un monumento, y al pie de él quemar sus obras,
pero olvidan citar, o acaso lo ignoran,
la acertada definición de Miguel Morayta: "Buena parte de los escritos de
Feijóo, apenas si valen hoy el trabajo
de leerlos; mas examinándolos a la
par que a su época, merecen conservarse, como Alejandro guardaba la "Díada", en caja de oro y piedras preciosas1'. Los actuales y no sé si improvisados críticos, no han descubierto que
en la obra del fraile hay que distinguir dos aspectos: lo que en ella dice
y la época en que lo dice. En la España de la primera mitad del siglo XVIII,
oponer la cultura a la ignorancia, el
libre examen a la rutina, no sólo era
nuevo, sino que era original y grande.
Como dice Azorin: ''la obra de Feijóo
es una sensación de hostilidad hacía
un determinado ambiente". Feijóo es
un rebelde, "una inteligencia en lucha
contra preocupaciones, ·prejuicios, supersticiones, corruptelas, convencionalismos de su tiempo y de su pueblo". Desaparecidos los errores que
combatía, gran parte de su obra desa-

U

DEL

pueda entender el lenguaje de los pájaros. Estos le advierten que Regin se
propone matarlo. Sigurd blande su espada Gram y con ella mata a su forjador. Los pájaros le dicen que en el
sur hay una Walkiria que duerme cercada por un muro de llamas.
Sigurd carga los cofres del tesoro
en su caballo Grani que Odin le ha regalado y parte hacia el país de los
Francos. Llega a una montaña rodeada de fuego. Enmedio de las llamas
está una mujer dormida y armada como un guerrero; es la Walkiria (virgen guerrera hija de Odin que marchaba a los combates y concedia a unos la
victoria y a otros la muerte. A los héroes muertos los llevaba al W alhalla,
Paraíso germánico donde les aguardaban toda clase de deleites). Sigurd le
quita el yelmo y la coraza. La Walkiria abre los ojos y se enamora del joven héroe. Luego le dice sn nombre:
Brynhild, y la cansa de su sueño. Odin
la ha encantado con la espina del sne.ño por haberlo desobedecido y haber
concedido la victoria a un guerrero
joven y no al anciano que debia obtenerla.
Brynhild ya no irá a los campos de
batalla con sus compañeras para distribuir la victoria; pertenece y habrá
de ·unirse al héroe sin miedo que ha
osado romper el encanto. Sigurd y
Brynhild se aman durante mucho tiempo, pero el héroe debe partir en busca
de hazañas que ennoblezcan sn nombre, y se despiden dolorosamente.
Sigurd llega a la corte de Gjnki que
está en las márgenes del Rhin. Grimhild, la mujer de Gjnki, es nna hechicera. Gudrun, la princesa, es muy bella, Gntthorm, Gnnnar y Rogni son
hermanos de Gndrnn.
Gunnar ha oido hablar de Brynhild,
la Walkiria rodeada de fuego y quiere
ir a conquistarla. Grimhild, conoce
que Sigurd es el dueño y señor de
Brynhild, y como la quiere para su hi-·

11

parece para nuestro interés, porque él
no era un filósofo, ni un sabio, sino
una actitud. ¿ Que sus ideas eran verdaderas, falsas, grandes o pequeñas?
No importa. ¿Qué es lo que sobrevive
de los hombres o de las civilizaciones,
sino un esfuerzo, una ideología, una
dirección? ¿Que no supo tanto como
sus detractores? Tal vez; pero al menos aspiró a saber más que ellos y,
sobre todo, dedicó su vida a criticar
los "errores comunes". ¿ Que su cultura era bastante limitada? Con todo,
era superior a la de la mayor parte de
sus contemporáneos.
Los escritos a que aludiamos al prin•
cipio, arguyen que Feijóo fné un mal
escritor porque incluía en su vocabulario galicismos, latinismos ... Es cierto que los hay, pero concluir de eso
que Feijóo es un mal escritor, es satisfacer un capricho y esquivar la integridad intelectual. Porque en este caso
comencemos por convenir que desde
Cervantes, antes de Cervantes y hasta
los autores mas contemporáneos, todos son malos escritores. "No hay
idioma que no necesite del subsidio de
otros, porque ninguno tiene voces para todo", nos aclara él mismo en la
"Introducción de voces nuevas". ¿Que
el monje benedictino no fué un genio
de la prosa castellana? De acuerdo,
pero tampoco se preocupó en serlo.
Sí es un escritor ameno, sencillo, claro, de buen gusto y deleitoso. En verdad la situación era la siguiente: la literatura nacional estaba degradada y
corrompida, pero convenía aclarar si
era el resultado de no haberse observado las reglas del arte o a la falta de
genio en los literatos. Feijóo se inclinaba por lo último. Más todavia:

jo, le hace beLer no filtro mágico para
que la olvide y lo hace desposarse con
Gndrun. Gunnar hace que Sigurd lo
acompañe a la conquista de la doncella guerrera rodeada de fuego. Gunnar
y Sigurd llegan al muro que la defiende.
Ni Gnnnar ni sus hombres pueden atravesar las llamas. En vano lo intenta
Gnnnar montando a Grani, el caballo
de Sigurd. Entonces· Sigurd recuerda
la magia que le había enseñado Regin
el enano, y tomando la apariencia de
Gunnar cabalga sobre el fuego y se
presenta a Brynhild. Esta, alarmada
al ver a un extraño, intenta defender..
se. Sigurtl le dice que es Gnnnar, hijo
de Gjuki, lucha con ella y le arrebata
el anillo que le había regalado en prueba de amor. Después, yace con ella en
el lecho conyugal pero sn espada Gram
los separa. Sigurd la clava entre ambos como prueba de fidelidad a Gn•
nnar. Brynhild se extraña pero él dice
que ha jurado celebrar sus bodas en
esa forma so pena de muerte.
Brunhild marcha como la esposa de
Gnnnar hacia su castillo en el Rhin,
pero descubre fn Sigurd a su antiguo
amante, y creyéndolo un traidor exige
su muerte a Gunnar. Hogni trata de
impedir que tal asesinato se consume,
pero Gntthorm se ofrece para dar
muerte al héroe; y como es cobarde,
es preciso que beba carne de serpiente y de lobo antes de osar semejante
empresa.
Gnt\horm mata a Sigurd mientras
duerme, pero éste agonizante le arro
ja su espada Gram y lo parte en dos.
Muerto Sigurd, Brynhild descubre
que no puede sobrevivirlo, se apuñala
y se arroja entre las llamas de la pira
funeraria de Sigurd. Otra vez, la espada Gram es clavada con la hoja
desnuda entre ambos. Atli, rey de
los huµos y hermano de Brynhild,
pide a Gudrun en matrimonio con el •
fin de apoderarse del tesoro de los NiPasa a la Pág. 6

/NCUL T0 11

00

FE JJOO
Por Daniel MIB

mientras unos (Lnzán) fiaban demasiado en las reglas del arte, Feijóo fiaba en el poder del genio, pues no creia
demasiado en la eficacia de las reglas.
No encajona el arte dentro de fórmulas convencionales, sino que le deja
desarrollarse al impulso del genio artistico.
Este sentimiento de libertad, se ratifica en su discurso titulado "El no
sé que". En muchas producciones, no
sólo de la naturaleza, aún más del arte, encuentran los hombres, fuera de
aquellas perfecciones sujetas a su comprensión, otro genero de primor misterioso, que cuanto lisonjea el gusto,
atormenta el entendimiento; que palpa el sentido y no puede descifrar la 1
razón; y así, al querer explicarle, no
encontramos voces ni conceptos que
satisfagan la idea, se dejan caer desalentados en el rudo informe de que
tal cosa tiene un no sé qué que agrada,
que enamora, que hechiza, y no hay
que pedirles revelación más clara de
este natural juicio". Y añade, refiriéndose a muchos objetivos que tienen un no sé que que los hace agradables y hermosos, y a otros que tienen
un no sé qué que los hace feos: "de
-Suerte que como en aquellos hay un
primor que no se explica, en algunos
de éstos hay una fealdad que carece
de explicación". ¿Que toda esta metafísica de la esencia del "no sé ciué"
está algo .confusa en la mente de Feijóo? De acuerdo, pero no lo está menos en la nuestra.
Es falso acusar al fraile benedictino
de afrancesado. Pertenece a un grupo
de escritores que en la. España de los
siglos XVIII y XIX difundieron la cultura francesa; pero no porque fuesen

menos españoles que quienes les atacaban, sino porque eran más españoles que sus adversarios. Quien dude
del españolismo de Feijóo, lea su "Páralelo de las lenguas castellana y francesa" y su canto a las "Glorias de España". No fué un artista, ni un sabio,
ni un genio, sino un trabajador infatigable que se pasó la vida leyendo y
escribiendo en su celda oscura del
convento de· Oviedo. Mas, sin ser nada
de ésto, Feijóo tuvo la intuición del
verdadero arte, del verdadero genio y
de la verdadera sabidnria. , ¿Que malgastó su tiempo escribiendo sobre cosas inútiles? Dejemos que él mismo
conteste a estos que llama "sicofantes": "Cuántas veces se me ha repetido que debiera emplear la pluma en
asuntos más útiles (que los de vulgarización cientifica y destrucción de
errores) . ¿Y cuáles son esos asuntos
más útiles? Son, se~n ellos quieren
dar a entender, la teología escolástica,
la moral, la expositiva. ¿ Y esos son
asuntos más útiles? Distingo: absolutamente hablando, y prescindiendo de
las circunstancias
de tiempo, regio,
nes y otras, lo concedo. Contrayendo
la proposición a las· circunstancias en
que nos hallamos, lo niego. Explícame.
Yo escribo principalmente para España. ¿Y qué es más útil para España?
¿Escribir sobre aquellas facultades, llenas de muchos y muy excelentes autores? ¿Quién lo dirá? ¿Para qué llevar agua a la mar? ¿O escribir aquello
en que España está pobrísima de autores y noticias? Esto si que le puede
ser, y, en efecto, le es muy útil". El
pueblo asi lo apreciaba, pues ningún
autor español, ni el mismo Cervantes,
fué más leido que Feijóo.

Pág. 5
Pág. 4

�Afectividad . . .

Sigue de la Pág. 1
el joven argumentos a favor de una y
otra resolución. Pero infaliblemente,
cada vez que una razón de peso parecía orientarlo hacia una decisión, surgía la razón sistemáticamente opuesta
que hacía nacer de nuevo las interrogantes. · "El interés general es superior al particular -se decía prime-

tanto el hombre como el universo en·
tero son malos en sí. Además, la salvación es el resultado de una libre
elección de Dios que predestina a
quien El quiere. Dichos dos elementos, naturaleza corrompida y salvación
problemática, no están destinados a
sembrar el optimismo en el corazón
del hombre. De ahí un ambiente del
cual nuestros pensadores modernos
aún los católicos ortodoxos, han sido
influenciados. Por ello no resulta inútil recordar que Pascal, quien con sus
"razones del corazón" fué el precursor
de la filosofía moderna, era jansenista.
Kierkegaard, el primer existencialísta,
era un pastor protestante, y es un ambiente protestante también en el que
fué educado Albert Camus, otro filósofo del absurdo.
Las otras causas de la importancia
que han tomado en la vida filosófica
los sentimienÍOs trágicos del hombre
pertenecen al orden histórico. Europa
en general se ha visto arrastrada en
una serie de catástrofes. En esas tempestades la escala de valores fué aniquilada. En pocos años el ideal y la
verdad cambiaron varias veces de
campo por los cambios de alianzas. La
sola realidad indiscutible quedaba · en
las ruinas, las míseriaS, los duelos.
Cuando se ha puesto en duda el ideal,
se acaba rápidamente por dudar del
valor de la idea, de las ideas en general.
En suma, el filósofo moderno no es
una Razón Pura, es un hombre total,
de carne y de sangre, devorado por la
inquietud. La angustia lo orienta ya
hacia un desbordamiento redentor por
el amor, ya sea hacia una desesperación completa. Pero ateos y cristianos
tienen en común el ser no solamente
hombres que piensan, sino hombres
_que sienten profundamente y quienes,
en lugar de rechazar tales sentimientos como Jo hacían los filósofos antiguos y clásicos, los integran en el seno
mismo de la filosofía ..

ro-, asi que parto para Inglaterra".
Pero entonces pensaba: "¿ Quién puede estar seguro de la justicia de una .
causa? En cambio mi deber al lado de
mi madre está bien claro -Y agregaba-: además le soy indispensable,
mientras que en el ejército no seré
más que una unidad entre miles y mi
eficacia personal será casi nula". Así
proceden las agotadoras antinomias.
Pero en fin, hay que escoger, y la abstención misma es ya una elección. Por
eso la angustia entró en el corazón del
joven y deberá arrastrar su vida a una
elección absurda, puesto que no hay
criterios para disipar la ambigüedad.
Y Sartre agrega: "Es el hombre un ser
martirizado por la angustia de la elección absurda". Acongojado por tener
que elegir, privado de las luces de una
razón que divaga como una loca, oscilando sin cesar entre el si y el no, el
hombre de Sartre irá de la náusea a
la desesperación. Ser-á la angustia el
signo de la existencia de ese pobre joven que indefinidamente buscará asirse en algo y no asirá más que el vacío,
la nada, "una especie de no-ser que
es", como lo escribia Platón.
Ese sentimiento de angustia, que,
como la Maira, el Fatum antiguo, planea y pesa sobre el ateo moderno de
tipo Sartre, no es extraño al pensador
cristiano. Angustia del cristiano, tal
cual nos la muestran Mauriac y Graham Green, que se siente desgarrado
entre la cumbre a donde le llama la
Gracia y los bajos fondos hacia los
cuales le atrae su naturaleza, eco dramático de San Pablo que escribía : "No
bago el bien que quiero y sí el mal que
no deseo". Angustia del místico que
Bernanos nos describe, presa de la inmensa tentación de duda y desesperación que le espera en el umbral mismo
de la santidad. Angustia de un mundo
que, unido místicamente a la Cru~ de
Cristo, repetirá con El la queja trágica: "Señor, Señor, porqué me has
abandonado". Ut quid, el ere li qui s ti
me . . . Es ese el sentido profundo del
bello libro que León Bloy tituló con
justeza "El Desesperado". En' fin, el
filósofo y pastor danés Kierkegaard
escribe a la cabeza de su Tratado de
la Desesperación: "Hay que desesperar de uno mismo y del mundo, para
acercarse temblando al Dios que sal- ·
va".
Cierto que esta angustia no despierta los mismos ecos en los pensadores ,
ateos que en los cristianos. }?ara los
primeros, es el círculo infernal y sin
salida. Para los segundos, es la prueba
de fuego en la cual debe consumirse
todo lo que en nosotros resiste al .amor
y' al olvido de sí mismo. Queda común
a ambos, sin embargo, que para unos
y otros el contacto del hombre y la
verdad, sea considerada del modo que
se quiera, no es un juego tranquilo del
espíritu, sino la .búsqueda de un pensamiento angustiado.
¿En donde hallar los orígenes de
ese carácter común? Son múltiples,
pero nos concretaremos a dos causas
princi.Pales, una doctrinal, la otra histórica. La influencia doctrinal que se
ha ejercido en nuestra época, es la del
protestantismo en Alemania e Inglaterra y la del jansenismo en Francia.
Ambas doctrinas presentan numer osos
puntos comunes. Sin entrar en un
análisis teológico, digamos simplemente que el pecado original, en esas doctrinas, no solo priva al h ombre de los
bienes sobrenaturales, sino que corrompe su naturaleza al punto que

Pág. 6

Jenófanes...
Viene de la Pág. 8
mas si se dan en la búsqueda a tiempo
cosas mejores cada vez irán hallando."

Este largo peregrinar del hombre no
tendrá fin, ya que el mismo Jenófanes
reconoce el alcance total y completo
de la sabiduría como algo imposible.
Por eso con cierto pesimismo nos dice
en el siguiente párrafo:
"Jamás nació ni nacerá varón alguno
que conozca de vista cierta lo que yo digo
sobre los dioses y sobre las cosas todas;"

CONCLUSION
La fundamental importancia de Jenófanes está en su pensamiento teológico, (empleo esta palabra a falta de
otra mejor) ya que materialmente no
se le encuentran precursores y marca
el punto de referencia en el cual se
inicia la tradición griega que culmina
en el monoteísmo aristotélico que luego será aprovechado para fundamentar filosóficamente el cristianismo.
Jenófanes en su cosmología no es
tan original como en su teología, ya
que se muestra como continuador de
sus maestros y no demuestra aportes
.originales de algún valor.
En su pensamiento ético se nos
muestra como muy influenciado por
el Pitagorismo, y a la vez como el descubridor de una nueva dimensión de
la dignidad humana.
En sintesis, Jenófanes está en el
punto donde convergen los Pitagóricos y los Milesios, y en el principio de
la escue]a Eleáta, que a su vez es la base de toda la filosofía griega.
Se advierte qu e la brevedad del trabajo excluye la posibilidad de citar a todos v cada
uno de los auto res sobre los que nos ·hemos
apoyado.
* Estos y los sigu ientes fragmentos citados los
hemos tomado de la traducción de Juan David Garcla Bacca, en "Los Pre-Socráticos" .
El Colegio de México.

Un Cuento ...
Sigue de la Pág. 4
melancolia de no poder tener el halcón, o por la enfermedad que a ello lo
debía conducir, pasados unos días,
con grandísimo dolor de su madre,
dejó esta vida.
Monna Giovanna, después de que llena de lágrimas y amarguras estuvo un
tiempo, habiendo quedado riqulsíma
y todavía joven, muchas veces fué instigada por los hermanos a casarse de
nuevo; ella, aunque no tenía tales deseos, viéndose cortejada recordóse del
valor de Federigo y de su última magnificencia -esto es, de haber matado
un halcón tan bueno por honrarla-,
y dijo a sus hermanos: -Yo por mi
gusto me quedaría así, pero si 3. VOSOw

tros os place que tome marido, por
cierto que no tomaré jamás ningún
otro que no sea Federigo degli Alberigbi. A Jo cual los hermanos, burlándose de ella dijeron: -Necia, ¿qué es lo
que dices? ¿ Cómo es que lo quieres a
él, que no tiene nada en el mundo? A
lo que ella respondió: -Hermanos
mios, se tan bien como vosotros lo que
decís, pero yo quiero antes hombre
que tenga necesidad de riquezas que
riqueza que tenga necesidad de hombre. Viendo su ánimo los hermanos y
conociendo de tiempo a Federigo,
aunque era pobre, diéronsela en matrimonio con todas sus riquezas. El
cual, teniendo por esposa una tal mu•
jer a quien tanto había amado, y además riquísimo, en alegría con ella y
menos dispendioso terminó sus años.

El Canto de los Nibelungos . ..
Sigue de la Pág. 5
belungos. Hiigni y Gunnar arrojan el
oro a las profundidades del Rhin. Después de algún tiempo, Atli convida a
sus cuñados a un banquete en sus dominios. En vano Gudrun les advierte
que es una celada. Gunnar y Hiigni
marchan a los dominios de Atli, quien
extermina a sus fieles y al no poder
arrancarles el secreto sobre el tesoro
oculto de los Nibelungos, les da muerte. Finalmente, Gudrun venga a sus
hermanos dando fuego al castillo de
Atli y matándolo personalmente.

En el Niebelungenlied, Siegfried o
Sigfrido es el héroe,
Es príncipe de Niederland y marcha
a Worms porque ha oído hablar de la
hermosura de Kriemhild, la hermana
del Rey Guntber. Siegfried ha Jnchado
con Alberich, Rey de los Nibelungos y
le ha arrebatado su tesoro, al que Alberich maldice lo mismo que Andvari
en la Saga Viilsunga. Luego mata a
Fafner, el horrendo dragón que custodia el tesoro, y se baña en su sangre
que lo hace invulnerable. Solo nna
parte de su cuerpo ha quedado sin
protección porque la cubrió una boja
de tílo que cayó sobre su espalda
cuando se bañaba.
Gunther, el Rey de Worms sobre el
Rhin, quiere conquistar para sí a una
indómita reina de Islandia llamada
Brunhíld. No hay guerrero príncipe o
noble que haya podido vencerla y hacerla su esposa. ilagen Tronj~ (o Trojan, es decir, el Troyano), el tio del
rey, conoce la historia de Siegfried y
aconseja a su sobrino que le pida su
ayuda.
Siegfried accede si en cambio Je
conceden la mano de Kriemhild. Hecho el pacto, parten a Islandia y se
presentan a la reina.
Brunhild somete a Gunther a distintas pruebas de las que sale victorioso
gracias a la ayuda de Siegfried, quien
envuelto en un manto mágico, el Tarnkappe, puede Yolverse invisible y prestar ayuda a su amigo.
Vuelven victoriosos a Worms, pero
la Reina Brunblld es altiva y desdeñosa. Ama en secreto a Siegfried y trata
de humillarlo porque no le pertenece
ni se inclina ante ella. Hagen Tronje 1
pide a Siegfried aún ayuda para Gunther, pues Brunhild n o ha querido someterse a él, aún en el lecho conyuga1.
Esa noche, Siegfried invisible entra
en la alcoba de la reina al mismo tiempo que Gunther. En la obscuridad, el
fuerte Siegfried hace que la reina se
entregue a su marido. Juran todos
guardar el secreto, pero Siegfried ha
guardado un a·nillo de esta aventura 1 y
lo regala a Kriemhíld su mujer.
Kriemhild Jo.lleva siempre como trofeo Y en una oc::isión, cuando Brunhild
Y Kriemhíld disputan, la mujer de
Siegfried le revela a la reina de Islandia quien ha sido su vencedor. Brunbild se siente humillada y pide a Gunther que mate a Siegfried.

Hagen Tronje, que envidia al héroe,
se ofrece para darle muerte, y por medio de un ardid conoce el punto vulnerable de Siegfried; Juego, durante
una cacería en Odenwald, Jo mata a
traidón.
Kriemhild llena de dolor hace que
sus familiares se acerquen al féretro
de Siegfried. Cuando Hagen Tronje se
aproxima, las heridas del muerto se
abren y mana sangre acusando al asesino. Kriemhild pide justicia a Guntber señalando a Hagen como asesino
de su esposo. Gunther se niega a concedérsela y entonces ella jura una venganza sangrienta.
Atila, Rey de los Hunos, al saberla
viuda, envia a uno de sus hombres, el
Margrave Rudiger de Bechlar.n a pedirla en matrimonio. Hagen y Gunther acceden para deshacerse de ella,
pero la despojan del tesoro de los Nibelungos que ocultan en el fondo del
Rhin.
Ya esposa de Atila, Kriemhild en
señal de reconciliación, convida a
Gunther y a Hagen a los dominios del
Rey de los Hunos, ¡Íara celebrar las
fiestas del SoJ. .
Hagen y Guntber atraviezan el Danubio para asistir a la invitación de
Kriemhild .pero las hechiceras del Danubio les anuncian que sólo el capellán cristiano que los acompaña volverá con vida a las márgenes del Rbin,
a menos qué sea sacrificado a las
divinidades del Walhalla. Hagen el
malvado intenta ahogarlo, pero el capellán escapa y vuelv.e a su país. Los
vasallos de Gunther aceptan con resignación este terrible afigurio.
En efecto, en el palacio de Atila los
hombres de Hagen y de Guntber son
exterminados sin piedad, y Hagen y
Gunther, los últimos supervivientes,
caen en poder de Dietrich Von Bern,
un rey ostrogodo al servicio de Atila,
quien los conduce encadenados a prew
sencia de la vengativa Kriemhild. Esta les exige que le devuelvan el tesoro
ele Siegfried y como se niegan, los mata con la espada del héroe, la Balmung. Horrorizado 1 un caballero de
Dietrich Von Bern, el valiente Hildebrand, la mata a su vez.
(Continuará)

Exilio y ...
Sigue de la Pág. 4
forma positiva y creadora, representa
el precio que hemos pagado por la Ji.
bertad, fuente de toda vida espiritual
Y, en consecuencia, de toda poesia. El
exilio pene a prueba nuestra vida porque 1a abre a la perspectiva mas amplia posible : la patria universal de la
c ultura. Eso, convivido en la nostalgia que se en·rosca en cada instante de
lo cotidiano, y cuyo único sentido es,
para el Cxilio, conYertirla, transmutarla, en algo positivo, como el propio
exilio lo es. Porque la tierra entera y
el ser humano entero constituyen, para el exiliado, el contorno natal.

INDICE DE LO PUBLICADO EN "ARMAS Y
LETRAS" EN EL XI AÑO DE VIDA 1954
AZUELA, Salvador. - Juárez, Torre
de Energía de México: No. XII, Diciembre.
BRUNET, Christian. - La Fenomenología y el Problema Crítico del Conocimiento : No. III, Marzo.
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CARPIO, Campio. - Enseñanzas de
la Historia y la Revolución: No. I, Enero; A las Nuevas Generaciones: No. II,
Febrero; Labor de Eugen Re/gis en
América: No., V, l\fayo.
CASTRO CALVO, José Maria.-Rubén Dario y el Modernismo en la Literatura Hispanoamericana: No. VIII,
Agosto.
CIRRE, J. F.- Tres Poetas Andaluces: No. VII, Julio.
CHABAS, Juan.- Jacinto Benavente:
No. VI, Junio.
DEL RJO, Luis Felipe.- Poesía: Cinegética, Canicular: No. I, Enero.
DEL VALLE, Dr. Amariba.-Jorge
Artel, Sangre del Espiritu: No. 11, Febrero.
F . L.- Jlfarlí, Critico de Arte: No.
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GOYOAGA Y ESCARIO, José Luís
de.- Do11 Francisco de Quevedo y su
Sifnificació11 en la Literatura Española: No. JI, Febrero.
GORTARI, Eli de.- La Función So,
cial de la Ciencia: No. XI, Noviembre.
GONZALEZ MONTEMA YOR RAFAEL.- Ef emérides de la Organización de las Naciones Unidas: No. XI,
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Jacinto Be11avente: No. VI, Junio.
J. D.-La Danza: No. IV, Abril.
KOURI, Juan B.- lolarlí y la Libertad Mental : No. IX, Septiembre.
LOPEZ ROSADO, Diego G.- El Orígen Histórico de la Institución Bancaria: No. X, Octubre.
M. A.-Pec/J'o Gar'/ias: No. IX, Septiembre.
MARTINEZ RENDON, Miguel D.Génesis y Exaltación de Nuestro Glorioso Himno Nacional: No. X, Octubre.
MONTAÑEZ M., Gaspar.-EI Petróleo en México: No. IV, Abril.
NO RIEGA, Raúl.- La Piedra del Sol:
No. X, Octubre.
O. H.- Et Maestro Antonio Moreno:
No. VIII, Agosto.
PEÑALOZA, Joaquín Antonio.- Poeta de la Patria: No. X, Octubre.
PRIETO F., Luis E.- El Humanismo
Democrático y la Educación: No. V,
Mayo.
QUIROGA VILLARREAL, Alicia.Garci1azo de la Vega en la Poesía Lirica Española: No. XI, Noviembre.
REDACCION, La.- Universidad de
Chile. XIX Escuela de Verano. Santiago, del 2 de Enero al 5 de Febrero de
1954.-Relación cronológica de lo publicado por " Armas y Letras" durante
su X año de vida: 1953.- Aferencia y
Eferencia en la Universidad: Concierto; Conmemoración Luctuosa; El
Maestro Beltrán ; Los Cursos de Invierno del D,A.S.U.; Teatro Universitario;
Libros : Cuad e rnos Hispanoamericanos1 por A.R.G. : No. I, Enero.
Aferencia y Eferencia en la Universidad : La IV Anualidad de los Cursos
de Invierno del D.A.S.U. ; Deceso ; Exposición de Pintura, Dibujo y Grabado; Libros: Pensamiento y Acción de
José Marti, por A.R.G.; Séptimo Concurso Nacional de Oratoria, organiza•
do por El Universal. No. 11, Febrero.

El Teatro; Aferencia y Eferencia en
la Uüiversidad; Conferencias sobre
Matemáticas; El Doctor Raúl Roa; Teatro en la Universidad; Conferencias
en la Facultad de Filosofía y Letras;
Cinco Pintores Regiomontanos; El Dr.
Edelmiro Rangel T.; Libros: Alcalá,
Revista Universitaria Española, por
A.R.G.: No. III, Marzo.

lllllBl~OS
LA CIVILIZACION MAYA.- S. ·G. Morley. 2a. Edición . Fondo de Cultura
Económica.- México, 1953.
El libro "La Civilización Maya", del
Fondo de Cultura Económica, atrae
deSdc la primera vez que se hojea; en
la portada, un magnifico dintel maya;

La Academia Mexicana de la Danza
del I.N.B.A., en la IV Anualidad de los
Cursos de Invierno del D.A.S.U.; Libros: Literatura Española Contemporánea, de Juan Cbabas, por A.R.G. : No.
IV, Abril.

ANALES
.!)EL INS'fff!l'W .Dlf
INVESTIGAC!ONl&amp;

Libros: La Amargura de Patagonia,
de Rubén Dario (hijo), por Rafael Helio doro Valle; Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística, Convocatoria
al Concurso para premiar los méritos
científicos relevantes de los investigadores y hombres de estudio mexicanos. No. V, Mayo.

,, 11STETIC4f

22

Junta Nacional de Educación Normal, Convocatoria; Libros : Estilística
Literaria, por E. N. No. VI, Junio.
Los Momentos Cruciales de la Historia de México (Síntesis de Conferencias dictadas en la Escuela de Verano
por el Dr. Carlos Bosch García). No.
VII, Julio.
Sociedad Mexicana de Fisica, Convocatoria. No. VIII, Agosto.
Los Conceptos del Derecho Romano
a la luz de la Historia Social y Politica de Roma. (Crónica de las Conferencias dictadas en la Escuela de Verano
por el Dr. Wenceslao Roces). No. IX,
Septiembre.
Carta de los Educadores Mexicanos
(Aceptada por la Junta Nacional de
Educación Normal); La Escuela de
Post-Graduados de la Universidad;
Aferencia y Eferencia en la Universidad: Octubre; Noviembre; Homenaje
Castrense a la Universidad; Cursos de
Invierno del D.A.S.U.; Curso Sobre la
Lógica de Hégel; Feria del Libro en
México; Relación de Trabajos de D.
José Tudela de la Orden. No. XI, Noviembre.
Curso de Introducción a la Lógica
de Hégel. No. XII, Diciembre.
SANCHEZ DE LA FUENTE, Felipe.-Sinfonia de la Revolución. No. XI,
Noviembre.
SEPULVEDA, César.- Las Relaciones entre México y los Estados Unidos
en el Siglo XX: No. IV, Abril: La Etapa de los Ajustes: No. V, Mayo; La
Etapa ele la Colaboración: No. VL Junio.
STANKOVICH, Radivoj.-E1 Problema Axiológico en la Actualidad, I: No.
V, Mayo; El Problema Axiológico en
la Actualidad, II: No. VII, Julio. '
TOPETE, José Manuel.- La Mu erte
del Cisne(?) : No. VI, Junio.
TOVAR, Antonio. - Confesiones del
Centenario: No. f, Enero.
TREVIÑO, Lic. Víctor L. y Lic. R.
González Montemayor.- La Educación
del Obrero Manual en México: No. I,
Enero.
VALLE, Rafael Heliodoro.-Poesía :
Bendició11: No. X, Octubre.
ZERTUCHE, Francisco. - Bernardo
de Balbuena y la Grandeza Mexicana;
No. VIII, Agosto ; Literatura Mexicana
Siglo XVI: Francisco Cervantes de Salazar y su México en 1554: No. IX, Septiembre; La "Rusticatio Mexicana" de
Rafael de Landivar: No. XII, Diciembre.

niones r • anhelos de un hombre de
quien parte de su vida está relacionada con nuestra historia del arte y de
1a arqueología; por eso es un documento más para la historia de los artistas extranjeros en México."
Clementina Díaz y de Ovando1 Pro•

en el interior, una impres10n limpia;
un gran número de mapas, fotografías, dibujos, ilustran cabalmente la
lectura.
El autor, Sylvanus G. Morley, reputado como uno de los más eminentes
arqueólogos de esa zona, se ha cuidado de escribir un buen libro que pone
al alcance del público lector la Cultura Maya, vista a través de sus mas remotas fuentes y los mas recientes descubrimientos. Desde la historia y ]as
costumbres hasta las mas elaboradas
abstracciones, desde la ceremonia mas
simple hasta la arquitectura sorprendente de Palenque, todo está escrito
ahí. Uno tiene la impresión, al recorrer esos capítulos señalados con la
numeración maya, de estar asistiendo
y ser uno de los mayá.s, en ]a historia
de este pueblo nuestro tan maravillo:
so. Porque el libro sitúa al lector en
el medio maya, hace ver claramente el
mérito inn,cgable de esta cultura; y todo cimentado, no en la apologética
dispensiosa, sino en el estudio erudito
que transcurre por las páginas en frases sencillas y agradables.
Tal vez el lector discrepe en cuanto
a los juicios estéticos, pero lo que este libro aborda en el terreno del arte
es la minima parte de la obra, amén de
la diversidad de criterios valorativos.
En suma, la obra llena un hueco, y
puede servir perfectamente como li-·
bro de consulta.
A.C.S.
ANALES . DEL INSTIT UTO DE INVESTIGACIONES ESTETICAS.- No.
22. Director: Dr. Manuel Toussaint.
México, 1954.
La presentación y la tipografía estan cuidadas, siendo en realidad el número a que nos referimos, un bello
ejemplar.
1
En el sumario encontramos, entre
otras cosas, la tranquila y r eposada
revista que Manuel Toussaint dedica a
"Veinte Allos de Investigaciones Estéticas'1. Es la mirada que se recrea en
el camino reconocido y que constata
el mérito de la labor desarrollada.
Nuestro amigo Justino Fernández, a
quien pronto ver emos en Monterrey,
contribuye al número de referenci a
publicándonos y reseñando la aparición del diario Waldeck, del que el
Maestro Fernández dice : "El Diario de
,valdeck, además de su interés humano, nos ofrece las observaciones, opi-

fesora y además Profesora normalista,
a juzgar por su criterio, ocupa varias
páginas en tratar de inventar una "Visión Histórica de Ignacio M. Altamiranol'. El articulito está ilustrado con
grabados al gusto de la época . . . ·de
Altamirano y de la autora.
La Canción del Novio Desairado. Vicente T. Mendoza se lanza a la tarea
de comprobar, siguiendo la pista de
un hilo concreto, la profunda y fundamental unidad cultural de los pueblos
de América Hispana. La bella sencillez
de romance, poesía primera, resalta y
su plenitud se demuestra en el mar de
retoños que le salen en todos nuestros
países. La auténtica investigación es
siempre fructuosa, y el auténtico investigador Jo es sobre temas que sí
bien son pasado, viven en nosotros co•
mo presente.
Coleccionando efigies de Dn. Fernando VI, logra el Sr. Manuel Romero
de Terreros un articulo pequeño y decoroso. Los grabados suponen un verdadero amor a la i~vestigación .
Francisco de la Maza nos ofrece un
breve estudio sobre el proyecto urbanistico p~esentado a principios del
año de 1794, por el Arquitecto Dn . Ignacio Castra al por entonces Virrey
Conde de Revillagigedo. Realmente,
también en Arquitectura o Urbanismo
se nota por entonces la tendencia a la
renovación que culminó en una pro~
yección que el futuro realizó al menos
en parte.
Rev elándonos la riqueza del arte
criollo colonial, aún en sus más pobres
manifestaciones, Elisa Vargas Lugo nos
habla de "La Vicaría de Aculco", Pedro Rojas de "Copándro", y Raúl Flores Guerrero de "El Convento de Charo y sus Murales". Son estos trabajos
ele mérito indiscutible que nos van
dando a los mexicanos del Norte, una
idea de lo que pudieron hacer en un
tiempo el entusiasmo de un pueblo que
sabía que tenía un futuro. Las raíces
hay que hincarlas en el pasado para
poder aspirar a crecer en e1 porvenir.
Nos resta felicitar ca]urosamente al
Instituto de Investigaciones Estéticas
con motivo de su vigésimo aniversario, parti cularmente a su Director Dr.
Manuel Toussaint, quien ha dedicado
su vida con amor y dedicación al cultivo de los valores artísticos de México. Solo el futuro podrá decir con justicia cuanto debemos a su labor.
M.M.G.

Pág. 7

�que vivió durante algún tiempo en Si- que Jenófanes solamente se reduce a
afirmar que sólo existe un dios, supecilia.
rior
en alguna forma a los demás.
La afirmación de que fué un rápsoda
Contra
esta manera de ver el 'p roblecarece de base, pues Diógenes nos dice que acostumbraba recitar sus "pro- ma se encuentr¡¡. el, otro grupo igualmente numeroso de investigadores que
Por Manuel MORALES G. pios poemas" lo que era cosa bien dis- sostiene que si bien es cierto que del
tinta ya que el cantar los propios poemas ~o le convertía en profesional si- texto mismo del fragmento No. 23 anN el lento madurar del hombre, se crean por primera vez, no que Je conservaba igual socialmen- teriormente citado, no se puede deducir nada con ,certeza, el contexto de
en las Colonias Griegas del Asia Menor, las condiciones te a sus oyentes.
otros fragmentos y sobretodo, la reiNo
hay
manera
de
asegurar
que
se
que permiten el nacimiento de la Filosofía como ciencia
estableció en Elea ya que como él mis- terada tradición, nos autoriza a: supoapoyada ' en la razón.
mo lo afirma todavía a los 92 años lle- ner que Jenófanes si negó la eiistenEn un principio la filosofía no tiene·las características con vaba una vida errante.
cia de los demás dioses. Este otro punto
de vista podemos decir que está
que ahora la conocemos, pero en lo esencial ya se perfilan sus
Sin embargo, Aristóteles nos dice
igualmente
bien representado que el
datos fundamentales.
que en Elea tuvo por discípulos a dos
primero, ya que entre quienes lo sosde los mayores pensadores de la antitienen podemos contar a Zeller "GesVarias son las razones que hacen a triunfo del espíritu geométrico. El güedad, tan originales como antitéchichte der .Griechischen Philosophie"
las Colonias Griegas de Asia Menor ser mundo de Anaximandro se haya cons- ticos: Heráclito y Parménides.
y
Wilamowits "Literatura Griega". (Cila cuna tlel movimiento intelectual que truido mediante rigurosas proporciotados
por el Dr. I. Quiles).
habría de causar una profunda reno- nes matemáticas."
FRAGMENTOS CONSERVADOS
"El mundo es una esfera. El sol gira
vación en la humanidad.
JENOF ANES COSMOLOGO
1.-Estas ciudades logran crear una alrededor de ella en un círculo de coLa totalidad de las obras de J enófamo 27 veces el diámetro de la tierra, nes se ha perdido, y sólo se consergran prosperidad comercial.
Su pensamiento sobre "lo que es el
2.-El hecho de ser ciudades relati- e·l diámetro de la tierra es como tres van por casualidad unos pocos frag- mundo" varía relativamente poco de
vamente nuevas, hace que en ellas la veces su altura."
mentos que fueron citados en posterio- la escuela de Mileto, ya que pretende
vigencia de la tradición sea menos rí"La tierra se baya libremente sus- res obras de distintos autores.
encontrar asimismo un primer princigida que en la Grecia Metropolitana.
pendida en el espacio. Y se baya por
Según Diógenes, Jenófanes escribió pio o arché de lo que existe, y de esta
3.-La mezcla de razas produce un ambos lados a igual distancia de la es- en hexámetros y compuso además ele- manera afirma categóricamente, aquí
tipo humano de extraordinaria movili- fera celeste."
gías y yambos en contra de Homero y si sin lugar a dudas, "Todas las cosas
dad e inquietud, distinto profunda"Un poco más cerca que la esfera Hesíodo. Durante algún tiempo se ha que nacen o crecen son tierra o agua."
mente del griego peninsular, que es se-' del sol, se haya la esfera celeste."
creído que entre las obras de Jenófa- Vuelve a insistir más adelante: "Porco y rígido en comparación de éste.
"Donde tuvo lo que es su origen, allí nes se encuentra algún Poema Filosó- que todos hemos sido hechos de tierra
En este ambiente de riqueza, tole- es preciso que retorne en su caída de fico completo, pero posteriores inves- o agua." Hay varios fragmentos en
rancia y escepticismo, una legión de acuerdo con las determinaciones del tigaciones nos dan a entender que los cuales se expone este mismo critehombres se dedican a tratar de encon- destino. Las cosas deben pagar unas nunca hizo tal cosa. Ya Simplicio en rio con distintas variantes. Es innetrar al mundo bases sólidas, racionagable que en este aspecto Jenófanes se
les y positivas. Hay además un ardor
muestra completamente como contipor las matemáticas, la geometría, la
nuador de Tales, Anaxímenes y sobre-~
cosmografía y la mecánica.
todo de Anaximandro.
Tales de Mileto, Anaxímenes y Ane~
El mundo para Jenófanes es eterno.
ximandro son los nombres que noso~y de ninguno de sus escritos podemos
tros identificamos con aquel despertar
deducir si esta eternidad es debida a
de la filosofía. Ellos trazan las primela materia simplemente, o al Dios que
ras Cartas Geográficas y Astronómimenciona en su poema.
cas. Tales mismo predice el eclipse
La contradicción entre la eternidad
solar del 28 de mayo de 586 A. C.
de el Mundo y sus cambios no la enYa no se explica el mundo exterior
'tendió, ya que este descubrimiento pay sus fenómenos (movimientos de los
rece que estaba reservado a Parméniastros, tempestades, movimientos de
des.
las aguas y de los aires, movimiento,
desarrollo y muerte de los seres vivos)
JENOF ANES COMO ETICO
como resultados de la intervención
caprichosa de divinidades o genios miEl hombre no es perfecto, tiene actológicos. Se buscan las causas que
ciones que no son dignas.
producen estos fenómenos Y se trata
de introducir un orden causal y racio"todo lo que entre humanos.
nal en el mundo. El Caos se convierte
es represensible y sin decoro;
en Cosmos.
robar, adulterar y el recíproco engaño."
Al mundo exterior, caprichoso e
incomprensible, se le convierte en
No sabemos conforme a qué pauta o
Caballos o caballos ...
Cosmos armónico y ordenado, en el
medida superior · juzgaba esto como
cual debe imperar una ley que le dé
malo, pero es seguro que el sentido couna unidad profunda.
a otras castigo y pena de acuerdo con su obra nos dice no haber visto nunca mún de todos los tiempos nos dice que
Esta ley que rige al mundo, que lo la sentencia del tiempo."
el poema antes aludido y es de supo- lo es. Por encima de esta "moral naordena haciéndolo comprensible, es
Sobre estos inquietos antecedentes nerse que en caso de haber existido lo tural'', Jenófanes se eleva hasta enconbuscada afanosamente. Se trata de el aparece la escuela Eleata, iniciada por hubiesen conocido en la Academia, ya trar una dimensión del hombre, la que
principio del Mundo, la materia pri- Jennófanes.
que tal institución poseía obras de au- proclama como más val iosa que la
ma del cual está compuesto.
tores menos importantes.
fuerza corporal de los atletas.
"Aquello de que son todas las cosas
Burnet mismo afirma que lo más
VIDA DE JENOFANES
Para llegar a elaborar esta afirmaque existen, de donde primero han
probable es que J enófanes expresase
ción,
debe haber meditado largo tiemnacido y adonde se reducirán finalLa fecha de su nacimiento parece sus opiniones científicas incidentalmente, tal es lo que dicen ser la mate- caer hacia 570 A.C. En 545 abandonó mente en sus sátiras, pues ello coin- po sobre lo que el Homb_re sea.
Jenófanes intuye que lo especificaria de los seres." *
su patria, Colofón, en el Asia Menor, y cidiría con la moda de la época, como
Tales de Mileto sostenía que esta se retiró al sur de Italia. El motivo fué podemos verlo por fragmentos que nos mente humano en el hombre, no es el
materia prima que se buscaba era el la invasión de los Persas sobre los Jo- quedan de otros autores.
vigor y la belleza física, las cuales
agua, tal es al menos la afirmación que nios. A esto parece referirse el párracompara sutilmente a "fuerza de cabanos hace Aristóteles.
llos",
sino la posibilidad de pensar y
fo siguiente:
JENOFANES TEOLOGO
Anaxímenes sostenía, por otra parcrear obras con ayuda de su inteligente, que era el origen de las cosas lo in- Tú, de qué raza de varones eres?,
El primer problema del pensamien- cia. Esta distinción entre el hombre y
finito. Anaxímenes declaró principio Cuál es ya el cuento de tus años, Fuerte?
to de Jenófanes se nos presenta al tra- los animales nos la hace notar también
de los seres el aire, por generarse de Cuántos tenías cuando nos invadía el Medo?
tar de fijar el alcance de su genial afir- en el siguiente párrafo:
él todo y disolverse en él de nuevo.
mación: "Entre los dioses hay un dios
"Como nuestra alma- afirma-,que es
Lo que sabemos con seguridad es máximo y es máximo también entre "Pero si bueyes o leones
aíre, nos domina y une, así un aliento que Jenófanes llevó una vida errante los hombres."
manos tuvieran
y un aire circunda y sujeta el mundo desde la edad de 25 años y que today
el pintar con ellas,
En este aspecto las opiniones de los
entero."
vía vivía y componía versos a los 92. investigadores están completamente y hacer las obras que los hombres hacen,
Anaximandro cree que el origen del Dijo de sí mismo:
divididas y no es posible llegar a fijar caballos a caballos, bueyes a bueyes,
mundo es lo ilimitado. Por otra parte
de una manera definitiva cuál fué la pintaran parecidas ideas de los dioses;"
es solo Anaximandro el único dé cuya
Ya siete más sesenta
verdadera intención del autor.
concepción del mundo podemos alcan- son los años que traen a mi mente de acá para allá
En el largo camino que el hombre
Gomperz, en su libro "Los Pensadozar una representación precisa.
por las tierras helenas;
res de Grecia" (París, 1928), García tiene que recorrer para alcanzar la
"Fué el primero en crear una ima- y ya tenía entonces mis veinte de nacido.
Bacca en su libro "Los Pre-Socráticos" verdad, es obligación ejercitar su don
Mas, aún con tantos años,
gen del mundo de verdadera profunpara no citar sino dos autoridades, se de la inteligencia ya que:
didad metafísica y de rigurosa uni- decir podría con verdad que de estas cosas algo sepa? inclinan a sostener que la afirmación
dad constructiva. Creador del primer
de Jenófanes no debe entenderse en el "No enseñaron los dioses al mortal
mapa y de la geografía científica."
Sabemos que J enófanes fué discípu- sentido de que intente negar la plura- todas las cosas ya desde el principio;
"Su concepción del mundo es un lo de Anaximandro por Teofrastro y lidad de dioses, antes bien, sostienen
Pasa a la Pág. 6

JENOF ANES
E

.~-ª

Pág. 8

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                    <text>M\ANO

A
Cuento de GERARDO CUELLAR

"Lapicera Sol de Saltillo". Punta
irregular sacada a navaja. El borrador
de hule duro entre los dientes. Olor a
papel impregnado de saliva, sudor y
pies sucios. Una escuela de pueblo
norteño. Salvador Díaz Mirón. Zuazua.
Aquella noche no pude dormir .l\Iama grande tendió en el suelo un cotense y sobre él puso una colcha dura,
amarilla y vieja que, a manera de cama, ocupamos doña Natalia y yo.
Apestaba la vieja a pañales de niño
tendidos al sol. Los sobacos también
le olían y resoplaba con la nariz y boca al respirar. Ruidos de gente dormida se escuchaban en el cuarto, que
era sala, recamara, comedor y cocina
a la vez. Abuelita dormía con Susana
en mi catre de fierro, regalo hecho a
mi padre por el general Lucio Blanco,
en Victoria, muchos años atrás cuando
se peleaba la Revolución. Mama no
ddrmía; acostada al lado de papá en
la gran cama donde todos nacimos, esperaba la llegada del nuevo Ma'rcos.
El otro había muerto.

diciendo en estos casos y que sólo dejará de decirse cuando la mujer deje
de parir. La agitación crecía y el
cuarto parecía dar vueltas en torno
mío. Doña Natalia despertó y poniéndose de pié se sumó al grupo de gente
que corría. Fenareta de profesión, esa
noche iba a ser de trabajo. Me quedé
solo en la improvisada cama, viendo
el ir y venir de los mayores que iban
de la mesa a la cama grande, de la
cama a la estufa y de la estufa a la
cama y a la mesa. No entendía este ir
y venir. Nadie se ocupaba de mí.
Observaba.
Marcos está por llegar, pensé; se
preparan a recibirlo. Esto mismo hicieron cuando yo llegué. Vivíamos· entonces en un tejabán, en Monterrey. El
baño está preparado; hace frío pero lo
van a bañar cuando llegue.
¡Caco! Dijo mamá.
Seis ojos voltearon a verme y dos se
adelantaron; eran los de papá.
Vete a casa de tu mamá grande, me
dijo. Llévate a tu hermana.
Susana está dormida, dijo abuelita.
Pued~ quedarse.
Las ranas cantaban en la cañada. No
se veía nada. Luchaba inutilmente por
hacer entrar el pie izquierdo en el zaExaminé la pieza parcialmente ilu- pato derecho. Hice el cambio y esperé
minada por la luz de una lámpara de para ver mejor. El agua subió tanto
petróleo, como buscando encontrar al- que casi llegaba a la. banqueta. Llovió
go desconocido. El cuarto se había para el potrero, dijo un día tío Beto
transformado. En un rincón, la estufa viendo el agua de la cañada. Yo tamhacía hervir agua; la petaca y el ro- bién lo dije en voz alta que luego me
pero permanecían en los sitios que asustó.
siempre ocuparon, mas no así los mueMaria Pola decían a mi tía la niobles de sentarse que ahora estaban dista y tenía luz en la cocina. Pasé la
amontonados junto a la pared. Sobre - puerta de su casa y una casa más. Llela mesa de comer había muchas cosas; gué a casa de abuelita y toqué; dije
entre ellas destacaba un sucio male- Ave María y tia María salió.
· tín de cuero traído por doña Natalia
Nunca antes había dicho Ave l\Iaría.
como único equipaje. Aquella tarde, Lo había oído decir.
cuando venia de comprar anzuelos, la
·¿Ya llegó Marquitos? Preguntó mi
vi bajar de la julia cargando su co- tía.
•
china maleta; es tan pequeña, me dije,
No, le contesté, me mandaron a dorque calzones ha de traer. Y no más.
mir aquí.
Algo dijo mamá que no pude enten¿Está bien tu mamá? Dijo ella.
der. Papá despertó inmediatamente y
Si, contesté. ¿Dónde voy a dormir?
abuelita ya estaba de pié. El ruido se
¿ Susana se quedó en tu casa? Volhizo mayor, pero ahora eran voces de vió a preguntar.
gente despierta y nerviosa que corría
Está dormida, le dije. Tengo mucho
apresuradamente. No decían nada y sueño.
lo decían todo. Decían lo necesario.
Acuéstate en la cama de mamá, me
Decían lo que por siglos se ha venido dijo.

• 1

mas

Quitándome los zapatos mojados me
introduje bajo las pesadas colchas de
la cama de mama grande. Vi cuando
mi tía se ponía una toalla sobre la cabeza para luego salir apresuradamente. Algo dijo tío Beto y luego todo quedó en silencio. El olor de la casa no
era él de la casa mía, pero pronto me
dormí. Estaba solo cuando desperté y
ya era de día. Las mujeres durmieron
con mama y tío Beto se fué a la labor
temprano, pensé. Dejé la cama y cerré la puerta después de salir. Antes
·me llené la tacuachera con un puño de
nueces muy grandes.
Maria Pola trabajaba en su maquina
de coser. Al verme pasar me llamó para preguntar si ya había visto a Marcos.
No, le contesté.
Llegó en la mañana, me dijo.
Voy a verlo, le dije.
Yo ya lo ví. Lo va a bautizar papá.
Yo lo voy a registrar en el° Juzgado,
le dije. Mamá quiere que yo vaya.
Ella se distrajo con su máquina y
yo crucé la calle para entrar a la casa.
Mamá estaba acostada con Marcos a
su lado. No lloraban. No decían nada.
Respiraban. Mamá grande estaba junto
a ellos y también, estaba papá; mi tía
María le servia café con leche a doña
Natalia. El maletín estaba sobre la mesa y le vieja comía pan.
¿Quieres ver a tu hermano? Dijo mamá.
Sí. ¿Cuándo voy a regi~rarlo?
A la tarde ~as al Juzgado y ves a
don Pedro. Te va a hacer preguntas,
dijo mamá.
Se va a llamar Marcos igual que el
que se murió. Mi papá es profesor y
tiene treintaicinco años; ltu tienes veintiocho y trabajas en casa. Ustedes son
los papás y Marcos nació en la mañana. Eso le voy a decir, dije, sin
quitarle la vista a Marcos que estaba
muy feo. Los pajaritos del nido que
tengo en la cañana están morados porque hace frío, pensé. No dije nada.
Marcos está morado también, pero no
tiene frío.
_
Los zapatos estaban mojados todavía. Mientras me bañaba, mamá grande preparaba la ropa que me iba a
poner para ir a ver al alcalde y registrar a Marcos. Los zapatos se seca-

Año XII No. 10 Oct. de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LÉON

�Hito en las cachas. Cuando la dejaba
en la cama yo 1a cogía y la veía. Los
herm~nos de el también tenían pistola, pero /a dejaban debajo de la almohada para dormir a mediodía. Cuan.
do despertaban y se levantaban siempre se la ponían en el cinto. El tío .
Pancho tenia una pistola muy grande
Y caminaba de lado. Del lado de la
pistola. Nunca se la quitaba y no era
mi tío. Era tío de mi papá.
En Zuazua era Filomena el único
que tenía pistola. Traía una má:;- bonita que la de papá, pero no era de
él; se la quito una vez a un señor que
gritaba mucho en la plaza y que traía
un sombrero muy grande. No era de
Zuazua. Santiago decía que Filomena
le quitó la pistola porque quería tener
una para matar borrachos en la noche.
El dueño de la pistola no volvió a
Zuazua y Fi!omeno la traia prestada
porque
don Pedro le dijo que era del
han en la estufa. Doña Natalia dijo
¿No? ¿Cree usted que nació así de
Juzgado.
algo de irse y papá me sacó para el grandote? Dijo abue1ita.
Con el sol brillaban las cachas de
patio.
Tio Beto se levantó de la mesa y me
Voy a coger el dinero de tu alcan- vió. Luego volteó a ver a mamá gran- la pistola que traía Filomena. Tenía
cía, me dijo. Después te lo devuelvo. de y se rió. Después salió. Iba a la unos adornos de plata y era más bonita que la de mi papá. Filomena es¿Es para doña Natalia? Le pregunté; labor.
taba
platicando con Jesús, el del teEs para que se regrese a Monterrey,
Mi papá era inspector y vigilaba que
léfono,
y lrnblaban de un muchacho
me dijo.
Jos profesores no golpearan a los nique tenia sífilis y que trabaja en el
Bueno, contesté.
1los. La maestra Cristina nunca me pePapá. entró de nuevo al cuarto y gaba porque mi papá era inspector. teatro. Sus papás lo habían corrido
luego salió; traía mis zapatos en una A Santiago sí Je pegaba y les pegaba porque no iba en las noches a dormir
mano y me dijo que los boleara en el también a Jos demás niños. Sus papás a su casa. Tío Crisanto · salia en el
patio. En la otra mano traía mi al- no eran inspectores y ellos eran muy teatro pero no tenía sífilis. Nadie tecancía. Una vez rompí una alcancía burros. Claríta decía Siempre Cape- nía _sífilis en Zuazua. Yo le pregunté
Y me pegó mi papá. No dije nada. De- ruquita. Su papá era carnicero y ella a nu papá qué era la sifilis y me dijo
trás del, aljibe la rompió y un veinte no traía calzones. Yo la vi en el re- que una enfermedad como la viruela.
vino rodando basta donde yo estaba. creo cuando la tumbó Miguel Barriga. En Zuazua nadie tenia viruela.
Qué quieres, me preguntó Filomcno.
No dije nada ..
Barriga es estómago, dijo mi papá. MiVer
a don Pedro, le contesté.
Pasó mi papá y en la bolsa del pan- guel Barriga no es :Miguel Estómago.
Esta
en su casa, me dijo. Para qué
talón se le notaba el bulto de dieces )'fe duele la barriga, dijo un niño que
y veintes de plata. Eran de mi alcan- hrego hizo caca en Ja jnlia de Monte- lo necesilas.
· Para que registre a l\farcos.
cía.
rrey. Bar'riJa tambien hace caca. Yo
El Juez Bortoni lo registra, me dijo.
Después te compro otea y te doy lo vi.
No, le dije, quiero ver a don Pedro
el dinero, me dijo.
La mamá de mi papá tenía en China porque mamá me dijo que lo• viera
Yo no dije nada.
un toro gateado muy bravo. Era gateaA mediodía llegó lio Beto para ver do porque parecía un gato gateado. a él.
Entonces espéralo, me dijo. Ya no
a Marcos. Saludó a mamá y luego se Tío Tomás me dijo en el rancho por
debe
lardar.
quedó viendo al niño un momento.
qué era gateado. Pero no era tío mio.
Me recargue en la pared porque la
¿Se va a llamar como papá? Pre- Datiiel Urencio tampoco era tío y una
banqueta estaba sÚcia y no quería
guntó.
,·ez ine dió una Janchita eléctrica que sentarme. Tría e] pantalón nuevo que
Si, "dijo mamá. Igual que el otro que compró en Laredo. Andaba borracho
María Pala me hizo de un pantalón
, se murió.
dijo papá.
'
,,iejo de papá. Filomeno se me quedó
Tengo hambre, dijo tío Beta viendo
Mi lápiz era gateado de muchos co- viendo Y me _dijo qu"e me sentara en
a mamá grande. Salieron los dos.
_
lores.
El borrador era. muy duro. Los la banca. Jesús el del teléfono se haEn el cuarto nos quedamos ]os de
lápices
gateados dur:in mucho y son bía ido y yo me sente.
casa y el abue]o de mamá, papá de
de
madera
como la de la lanchita que
Filomcno me preguntó que por qué
María Pola y padrino de Marcos. Con
me
dió
"lrencío
y qu e compró cuando
sns ojitos azules veía fijamente a su
andaba borracho en Laredo.
ahijado. Le hacia muecas con la cara
Clarita dijo Caperuquita y la maes- Y ademanes con sus manos. Yo tenia
tra le pegó en la cabeza. Su papá era
risa.
carnicero y no era inspector. ¡CapeCome en casa de tn abuelita, me dirncHa
! Dijo la profesora Marina. Clajo mamá. Y Je das este dinero.
rita no traía calzones y Barriga tamUn puño de veintes y dieces de
bién hacía caca. Hernán hizo caca en
plata me sonaban en la tacuachera
el bahco un día que Je dolió la barricuando salí. Eran para pagarle a don
ga. Olía muy feo y lo corrió la profePedro e] registro de :Marcos.
sora . Se fué llorando pero luego volMaría Pala le servía· de comer a tío
vió y lavó el banco con agua del aljiEsteban. Saludé y me contestaron. En
be del Juzgado.
la casa de mamá grande comía tío
No cojas muchas nuec;es, me dijo
Beto y abuelita senia. Tia Maria ya
abuelita.
Y no ]as repartas, agregó.
había comido.
No pierdas el dinero que te díó tu
Siéntate, me dijo mamá grande sirpapá, dijo mí tía.
viendome una sopa de fideos.
Este afio hubo muy pocas, dijo ma¿Viste a ~[arcos? Le pregunté a tío
má grande.
Beto.
Es para pagarle a don Pedro, dijo
Si, me dijo.
tía María.
Yo creo que está muy feo, le dije.
~fe llene una tacuachera de nue'ces
Levantó Ja vista pero no dijo nada.
Y soné el dinero que llevaba en una
Siguió comiendo.
bolsa delantera del pantalón. Cuando
Pasó un rato.
sali de la casa me encontre con ReviTodos los niños son feos de chito que iba a comprar hilo a casa ·de
quitos, dijo mi abuelita cambiándome
lio_ Celso. Le di tres nueces y él cael platq vacío por uno con carne piminó detrás de mi. Nunca caminaba
cada.
conmigo o delante de mí. No me pre¿Hasta cuándo va a aprender usted
guntó nada, pero yo le dije que iba
que no se debe hablar en ]a mesa {
al Juzgado. En ]a plaza nos separamos.
Dijo tío Beto. Es mala educación,
Filomeno estaba sentado en una banagregó ..
ca afuera del Juzgado. Todos Je deSi no le gusta lárguese, dijo mamá cíamos Filomeno porque era el poligrande. Esta casa es mía.
cía. Don Filomena era el carnicero
Tambien es mía, dijo mi tío. Y ade- que nos vendía la carne y el chorizo.
más es mala educación taníbién me- Una vez don Filomena le vendió carterse en la plática de otros. Caco y yo ne a Filomeno y platicaron de la labor.
estamos hablando de niños y usted no Yo los oí.
sabe nada de eso.
La pistola de papá tenia un caba-

Pág.2

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tenia bigotes mi tia. Jorja. Le dije que
no sabía.
Las mujeres no deben tener bigotes,
me dijo.
Tía Jorja sí tiene y también tiene
María lo loca.
¿ Y por qué no se los corta tu tía?
No sé, 1e contesté, pero si quieres
le pregunto.
No seas zonzo, me dijo, ¿No ves que
se enoja?
Yo no soy zonzo porque estoy en la
escuela, Je !Jije. Además tia Jorja nunca se enoja.
¿En ·qué aiio estás? Me preguntó Filomeno.
En segundo, le dije.
¿ Con la profesora Cristina?
Si. I.,e contesté.
Y qué les enseñan en segundo año,
preguntó.
Las tablas de multiplicar, contesté.
Tu primo Juanito está contigo, o
está en tercero, volvió a preguntar.
No es mi primo, es mi tío; y no
está en tercero, está en quinto año.
Yo nomás estudié hasta cuarto, dijo
Filomeno. No habí-a quinto ni sexto.
Mi papá quiere que yo sea licenciado. Cuando sea gr"ande me voy a ir a
.M onterrey porque allá está la escuela
de ]icenciados, le dije.
Yo conozco un licenciado que gana·
mucho dinero, me dijo. Es primo de
mi mujer.
l\U tío Arturo también es licenciado
y gana mucho dinero. l\Ii papá dice
que va a ser gobernador.
Los gobernadores ganan más dinero que un abogado, dijo Filomeno.
Ganan más qu t don Pedro.
Y dónde se estudia para gobernador, le pI"'egunté.
Eso no se estudia, me dijo. Nomás
los licenciados y los generales pueden
ser gobernadores porque están en el
Partido.
Cuál Partido, le pregunté.
El de Plutarco. El que siempre gana.
¿Y Plutarco es licenciado? Le elije
yo.
No, rcp·uso, pero es general. Yo4:ambién soy del Partido, como don Pedro,
pero nosotros no podemos ser gobernadores.
Mi papá es inspector, Je dije. El
tampoco puede ser gobernador.
Dicen que una vez hubo un gobernador que era profesor como tu papá,
me dijo, pero Jo mataron.
Mi papá tiene pistola, repuse, y mis
tíos también.
El profesor que mataron tamhien

tenia pistola, dijÜ Filomena. Se necesitan muchas pistolas para que no los
maten cuando sOn gobernadores.
Las sandias de la labor de don Pedro eran muy sabrosas; Santiago y NiColás se las robaban. Una vez comimos sandías en la ]abor de don Pedro, pero él nos Jas dió porque era
un día de campo; todos los niños de
la escuela comimos con et en la labor.
Otra vez fui con Santiago y Nicolás
r también comimos sandías ~y melones; eran muy sabrosas pero no nos
las &lt;lió él. Yo les daba a Nicolás y a
Santiago de las nueces de abuelita y
ellos me daban sandia de las que le
robaban a don Pedro. Cuando acabábamos de comer poníamos las cáscaras en un palo de la cerca y les tirábamos piedras; yo casi nunca les
pegaba.
Cn día don Pedro nos ,•ió . en su labor comiéndonos sus sandias y nos
persiguió por las otras labores gritando r tirándonos piedras. Nosotros corrimos mucho. No estábamos clavados en un palo de la cerca, pero don
Pedro nos tiraba pedradas. No nos
pegó.
Cada vez que yo veía a don Pedro
le tenía miedo. Yo no le robaba sus
sandías y melones, pero le tenía miedo. Don Pedro era el alcalde y tenia
un traje muy bonito. Antes se ponia
pantalones y camisas como ]as que ·tenía tío Beto, pero ahora traía un traje como el de papá. Ya no iba a la
labor porque siempre estaba en el Juz
gado platicando.
Ahí viene don Pedro, dijo Filomena.
Si, le contesté. Ya lo ví.
Buenas tardes, dijo don Pedro.
:Muy buenas, dijo Filomeno.
Yo no dije nada.
Encerré otra ,,ez a José, dijo Fi1omeno.
¿Otra vez? Preguntó don Pedro sin
esperar nada.
El alcalde se metió al Juzgado y yo
entré detrás de él. Se sentó en una
silla como mecedora que no era mecedora, detrás de su escritorio, y se
me quedó mirando. Creí que me iba
a regañar por lo de Jas sandías, pero
no dijo nada.
Vengo a registrar a mi hermano que
nació en la mañana, le dije.
¿Otro hermano?- 1\Ie dijo. ¿Pues
cuántos son ya?
Somos nomás dos, le dije. El otro
se murió y Susana es mujer.
Bueno, repuso, don Pedro. ¿No te
dió tu papá un papel para que me lo
dieras?
Sí, le dije. Taú1bién me dió este
dinero.
El alcalde cogió el dinero y-se puso
a escribir en un libro muy grande. A
veces volteaba y veía el papel que Je
mandó mi papá y que yo no había
leido.
Marcos nació en la mañana, le dije.
Jli papá es profesor y tiene treintaicinco años; mamá _tiene veintiocho y
trabaja en Ja casa.
Está bueno, me dijo don Pedro. LléYale a tu papá este papel y dile que
todo está arreglado.
¿ Y si me pregunta que quién lo arregló, qué Je digo?
Dile que lo arreglarnos entre los dos.
Bueno, le dije, todo está arreglado.

Cuando sali del Juzgado estaba jugando Filomeno con el muchacho del
teléfono al coyote y las cabras. Filomeno movía el coyote y el muchacho
cuidaba las cabras para que no se las
comiera Filomena. · Les dije adiós y
no me contestaron.
Baltasar venía por la casa de mi
aOuelita y yo dí vuelta en la esquina.
Siempre que me encontraba Baltasar
quería pelearsé conmigo; y siempre
nos peleábamos. El me pegaba y yo
también le pegaba. Pero él me pegaba
más. Siempre. Cuando pasé por la carnicería de don Filomeno, Victoria le
estaba vendiendo carne a Lolita la
dulcera. Victoria era hija de don FBomeno y era muy bonita. Mi mamá
decía.
Le entregué el papel a mi papá y él
se lo enseñó a mamá.
Todo está arreglado, dijo. Este muchacho nos va a resultar licenciado
como su tio Arturo.
~famá no dijo nada. Ella quería que
fuera como mi tío Arturo, pero no
quería que fuera abogado.
¡ Vieja apestosa! Dije.
Sentí un golpe en la cabeza y el borrador de hule duro de mi lápiz gateado se rompió. Tambien se rompió
la punta que le había sacado con la
navaja de tío Beto. Los dientes de
adelante se me destemplaron como
cuando comía muchos tamarindos. Mi
lápiz se fué rodando por el suelo pero
yo no lo recogí. La profesora Cristina
me quiso golpear otra vez, pero yo co,
rri para la Dirección. El director era
el profesor Facundo y era amigo de
mi papá. Ta1Tlbién era novio de Paulita la de tío Isaac.
Entré corriendo a 1a Dirección y el
profesor Facundo se asustó. Yo creo
que se estalfa quedando dormido en
el escritorio.
¿Qué te pasa? Me preguntó.
Me pegó la profesora, le dije.
Me dijo apestosa, exclamó la niaestra ·cristina entrando casi detrás de mi.
No es cierto, le dije al director.
Me dijiste vieja apestosa, me dijo la
profesora.
No es cierto, le contesté.
Un momento, dijo el director. Volteó a verme y apuntándome la nar-iz
con un dedo me dijo: tu papá dice
que tu no sabes decir mentiras. Ahora
dime la verdad.
Yo no. le dije vieja apestosa, repuse.
Esa es la verdad.
Yo lo oí decir vieja apestosa, \dijo
la profesora.
¿Dijiste vieja apestosa? Me preguntó el profesor Facundo.
Si. Pero no sé lo dije a ella.
Ahí éstá, dijo la profesora, ¿Entonces a quién Je dijiste?
A doña Natalia, repuse.
¿Quién es doña Natalia? Preguntó
el director.
Es una vieja que vino a la casa
cuando llegó l\farcos la otra noche. Le
olían ]os sobacos y resoplaba con la
nariz y boca al respirar. Es una vieja
apestosa que trae un maletín sucio y
que siempre llega a las casas antes que
los nilios chiquitos.
Bueno, dijo el director. Voy a hablttr con tu papa. Usted se puede ir,
le dijo a la profesora Cristina.
Cuando regresé al salón la profeso-

ra ya no me quiso pegar. Luego sonó
la campana y todos nos fuimos a la
casa. En el camino me encontré a Santiago y me dijo que él y Nicolás iban
a robar huevos a mediodía. Me invitaron pero no quise ir.
En la noche, después de la cena, el
director y mi papá comenzaron a pla~
ticar. Hablaron mucho pero no les pude entender. A veces oia que decían
Cristina, luego apestosa, Natalia y otras
muchas cosas. Luego hablaron de la
educación, de Ja mala educación y
otras cosas que no entendí. Se reían
mucho cuando decían Cristina, pero yo
me fui a la plaza. No ]es entendía.
Papá decia que un profesor violaba
la correspondencia en Camarón. Yo
le pregunté que qué era correspondencia y me dijo que las cprtas. Mi
pap:i regañó al profesor porque vio~
Jaba las cartas. Los inspectores regañan a los que violan la correspondencia y a los que golpean a los niños en
la escue]a. Violar es romper, me dijo
también papá.
La maestra Cristina no vo]vió a la
escuela el lunes. La hija del carnicero, Victoria, fue a darnos clases y enseñó a Clarita cómo decir Caperucita.
Miguel Barriga seguía haciendo caca.
Hern:in no volvió ,a hacer caca en el
banco porque no le dolía la barriga.
La maestra Cristina se fu~ de Zuazua y
todos queríamos a Victoria. Era hija
del carnicero don Filomeno.
Un dia, cuando salíamos de la iglesia Nicolás y yo, oimos a unas seño~
cas que dijeron Cristina. El novio la
violó, dijo una de ellas, y se la llevó
para Monterrey. Los papás no ]a quieren recibir porque no se casaron.
Cuando las viejas voltearon y· nos
vieron, se fueron sin decir nada más.
Mi papá conoce al novio de la pro.
fesora Cristina, le dije a Nicolás. Es
profesor en Camarón y una vez lo regalló porque violaba las cartas.
¿ Qué es violaba? Me preguntó Nicolás. í
Violar es romper, dice mi papá,
JAh! Exclamó Nicolás.

t

.,

Pág. 3

�EL TEATRO EN LONDRES

(

Por J11liá11 GALLEGO

to de c•onjunto. Es, por lo demás (con
la soviética) ]a única compañía que
puede permitirse en la actualidad el
lujo de montar ballets de una exigencia y una complicación tan grandes
como "El Lago de los Cisnes" o "La
Bella Durmiente del Bosque", de los
que Jas otras compañías no ofrecen más
que fragmentos.
Precisamente, la especialidad

de

Segundo, que es el que se suele bailar
en otros programas. Solo el primer
ballet tiene una nueva coreografía, del
maestro inglés Frederick Ahston, Director asociado de la compañía, y no
tan afortunada como las viejas coreografías de Ivanov y Cecchetti, para el
segundo, y especialmente de Marius
Petipa para el tercero, ·ambas revisadas por Ninette de Valcis, que es la
gran Directora a quien se debe el ma-

EL COVENT GARDEN

A FACHADA y las dependencias
del Teatro Real de la Opera del
"Covcnt Garden" no son tan suntuosas como las de la Gran Opera, de
Paris; ni su sala es tan bella .como la
del Liceo de Barcelona. Tiene, sin
embargo, este teatro una ventaja que
a mi juicio de espectador modesto lo
coloca por encima de los dos aludidos:
que desde todas sus localidades, hasta las mas económicas, se ve el escenario por completo. Creo que, para
un teatro, el]o es condición mas importante que los mármoles y ]os bronces, y que todos los sufridos espectadores de quinto piso -y aun de cuarto- del ·Gran Teatro del Liceo, avezados a hacer colas en las bodegas ele
la casa y a comer tor(\llas sentados
en la escalera para pobres. que queda
después de su paso llena de migas de
pan y de. trozos de papel, todo para
conseguir uno de los escasos sitios de
la herradura que estan frente al escenario, serán de la mismo opinión. Y
no es que el Covent Garden sea feo;
más antiguo que los otros dos, es de
un estilo georgiano bastante elegante,
y su columnata cl3.s'ica no está desprovista de nobleza. Pero su colocación,
un poco escondida, no le favorece y
su cercanía del mercado del mismo
nombre, si le da un aspecto caract~ristico, no fa,,orece a la pompa de su
arquitectura.

L

La temporada de primavera nos
ofrece la ocasión de ver en esta sala
los famosos ballets del Sadler's Wells.
Es este un teatro aparte, de tamaño
· reducido, pero que ha formado esta
companía que es, acaso, la más perfecta del mundo en la hora actual; y
digo acaso, por la imposibilidad de
juzgar 'sobre el ballet ruso soviético,
desde que su actuación fué prohibida
en Paris la pasada temporada por el
Gobierno del momento. Si la compañía
del New York City, que dirige Balanchine1 es magnífica, no creo que alcance el per[ecti$imo empaste, el acabado sin tacha, que hace de todos y
cada uno de los numerosos bailarines
del Sadler's Wells una primera figura
que se eclipsa para dejar paso al efec-

Pág. 4

si el primero es un hermoso baliet
que da motivo a un apasionado "paso
a dos11 , el segundo no pasa de un di''ertimiento, bien presentado e interpretado, digno de un teatro de revista, en cuya creación es ]amentable ve_r
empleadas tantas facultades extraordinarias.
El público es siempre muy numeroso y aplaude con entusiasmo a sus estrellas favoritas. Son estas, en primer
lugar, ?ifargot Fonteyn, de técnica insuperable, que muchos consideran la
mejor bailarina actual, y tra~ elJa Nadia Nerina, Violeta Elvin, Rowena
Jacksori y Beryl Grey; este "Estado
:\layar" va seguido por estrellas tan
rutilantes como Beriosova o Farron,
que podrían muy bien ser consideradas de primera magnitud. El primer
bailarín absoluto es Michael Somes,
que goza, merecidamente, de la calurosa adhesión de su público, y lo siguen Field, Grant, Hart, Rassine y
S.haw. El propio Ahston ha bailado
alguna vez en papeles de carácter (en
Paris, por ejemplo, creó el Hada mala
de la Bella Durmiente, con un relieve
lleno de fantasía). Bailarina ele carácter de gran clase, Pamela May, considerada como "artista huésped", da
a las reinas de los ballets de Tschaikowsky toda la majestad debida y es
insuperable en esas explicaciones mimadas en que abundan las coreografías clásicas1 a base de movimientos
de manos y de cabeza, y que de no
estar perfectamente hechas resultan
tan ridiculas.

al contrario que todos los demás teatros londinenses, en la orilla derecha
del Támesis, no lejos del Festival Hall
y a un paso de la Estación de Waterloo, en la misma margen en que, en
tiempos, trabajaba Shakespeare en su
teatro del Globo. No por menos céntrica -suponiendo que haya un centro en Londres- es menos ruidosa esta orilla, y el paso incesante de los
autobuses por Waterloo Road nos
arranca, a menudo, de la atmósfera
elizabetiana en que esta compañía nos
sumerge. Un público numeroso -entre el que nunca faltan escolares con
sus chaquetas o sus largas bufandas a
rayas- sigue con atención estos argumentos tan conocidos; pero no tengáis miedo: si os interesa de veras
ver Shakespeare en su propia salsa,
no hagáis caso de esas leyendas de
que en Londres no se encuentran nunca entradas para los teatros, inventadas, sin duda, por alguien gue tenia
muy pocas ganas de ir. Yo he ido a
última hora y siempre he podido entrar y por un precio, por cierto, bas_tante más módico que el que hubiera
gastado en .ver, en un cine de estreno,
la última megalomania en pantalla panorámica. Que haya entendido más o
menos del texto, es harina de otro costal; pero quien gusta profundamente
del teatro en general y de Shakespeare
en particular, está siempre presto para ver sus obra.s en versión original y
sin necesidad de letreros. Si algo se
pierde, mucho mas se gana.

Gracias en gran parte a esta compaii.ía, la afición al ballet en Londres
rebasa de unos limites .,,.minoritarios y
ha entrado a dominar por completo
en el gran público.

SHAKESPEARE EN EL "OLD VIC"

La sala del "Old Vic'' no es &lt;lema-

siado grande, y desde todas sus loca- cardo 11; la interpretadón de John
lidades se ve entero el escenario. Tie- Nevillc fué tan buena· tólllo la suya
ne éste una particularidad que suple, y completamente distinta. Este joven
con ventaja, una mayor extensión-; en actor compone un Rey tan despreocuprimer término, de frente al especta- pado, tan juvenil, tan· írreflexivo en
dor, hay una escalinata que baja ha- 1a primera parte que luego nos admicia el foso y que queda medio oculta ra mas aun -dándon.os1 sin embargo,
por lo que suele llamarse las candile- un profundo aire de verdad, pues los
jas; ello, con una puerta y una ven- héroes no suelen nacer héroes- en el
tana que hay a ambos-lados de la em- momento de su caída y de su grandebocadura, permite un movimiento de za moral. La escena ele la abdicación
personajes de una gran libertad y es, en este aspecto, un verdadero mofantasía. Esa escalera hacia la sala, delo de buen teatro.
es decir, hacia la parte vedada generalmente por las· convenciones, da a
El decorado de "As You like it" lo
esta escena una especie de cuarta di- forman gruesos troncos cuyas raíces
mensión, que permite apariciones y ofrecen variados asientos; el movidesapariciones del más puro ,•alor miento de esta pastoral deJictosa está
teatra1. Las luces están siempre ma- dirigido por el coreógrafo Robert
nejadas del modo más certero.
Helpmann. Los trajes· (bi1enos, pero
mejorables) son de Domenico Cnoli.
He tenido la suerte de ver en esta Las otras tragedias est4~ ·dirigidas por
sala tres obras de Shakespeare bien Michael Benthall. Maclietll es, por priconocidas: "As You like it", "Macbeth" mera vez -Y qué acertadamente- una
y "Richard 11". Estas dos últimas, por tragedia escocesa, con' stls plaids1 sus
haberse representado en Paris esta fa]das p1isadas, sUs iaifas, su aire
misma temporada por la Compañía agreste y sah,aje, en Jugar ae esa cardel T.N.P., permitían comparar }as in- navalada de baraja 'q·ue suele ser.
terpretaciones de ambos países. John Audrey Cruddas fue · la · .d ecoradora.
Neville y Virginia McKenna fueron la Pero el mas bello espectáCulo es "Ripareja protagonista de ]a primera y cardo II", con sil piata'forma gótica
tercera. El papel de Macbeth fué in- ideada por Leslie Huri-Y que ha reaterpretado por Paul Rogers, que había Jizado ]os trajes medievales más marasido el clown de "Como gusteis' 1; Ann villosos en el ambiente mas refinadaTodd,. bien conocida por el cine, fu"é mente inglés.
Lady Macbeth. Eric Portcr, actor ex-.
celente, trabajó en las tres obras, cuyo tono de melodrama cinematográEL "SADLER'S WELLS THEATRE"
fico me desagradó, todos los actores
me parecieron de gran categorja y
rle un acoplamiento peffecto. Virginia
Aparte de la gran Compañía de
::\foKenna es una joven actriz 1lena de
Ballet
que actúa en el Teatro Covent
belleza y ele talento; su Rosalinda fué
Garden,
el "Sadler's ,vens" tiene otra
la seducción personificada.
compañia m:ls pequeña, formada por
elementos jóvenes, cuyo director es el
El gran actor francés Jean Vilar me mismo que el de )a , Primera, Ninette
había defraudado en su "l\facbeth", de Valois, y que ' ba'i ]a en su propia
demasiado cerebral, poco sanguineo,.y casa, es decir en el teatro que ha daa la vez, demasiado dominado por do su nombre a ambas compañías;
unas fuerzas sobrenaturales eµ que no esta s.egunda se diferencia de ]a priparece creer; Paul Rogers fné un mera en Ja palabra Teatro, incluida
Jlacbcth montafies, apasionado, do- en su denominación: "Sadler 1s ,vells
minado en su mala intención por un Theatre Ba11et", exactamente. Su perdestino que -no comprende; sin los sonal es reducido, de í!Cuerdo con el
excesos de Orson ,velles, su perso- tamallo de su escenario, y su repertonaje, tiene toda la truculencia y to- rio se compone de una docena de
da la trágica humanidad que quiso ballets, casi todos modernos.
darle su autor. Vilar había sido también el excelente intérprete ele RiEl teatro en cuestión está situado

fuera de} distrito teatral de Londres,
al final de la Avenida Rosebery, no
Jejos de ]a estación de King1s Cross,
en un barrio tranquilo y modesto, que
nada tiene, en apariencia, ele danzante. Es un edificio moderno, de buenas condiciones acústicas y visuales, y
con unos precios muy moderados que
oscilan entre dos y doce chelines y
medio. En e] Se da, no solo ballet, sino también, y con mayor frecuencia,
opera: Don Juan y La flauta encantada, de Mozart, El Murciélago, de
Strauss, La Traviata, de Verdi, La
Boheme y Tosca, de Puccini y Katya
Kabanova, de Janacek, figuran en los
programas de esta temporada. Aparte
de ello, se celebran conciertos algunos domingos.
No deja de producir alguna impresión de provinciano en Corte el llegar
a este teatrito, que ha dado origen a
una compañía de Ballet famosa en todo el mundo y a toda una escuela coreográfica. Aunque parezca ridículo,
se llega a la taquilla con uná cierta
aprensión de que nuestro inglés chapurreado merezca las iras de una taquillera que debe hablar a diario con
Ninette de Valois; pero en los teatros
de Londres todo es amable, todo es
sencillo, nadje está de mal humor, nadie tiene prisa, nadie parece -como
lo parecen algunas taquilleras de Paris- estar atado a un banco de tortura ni ser Ja victima de desocuparlos
sin entrañas. · Gran parte de ese buen
humor universal que planea sobre los
lugares públicos de Londres se debe,
siq ningún género de duda, al bené-

La Compañía del "Old Vic", con la
del "Memorial Theatre" de StratfordUpon-Avon, qne esta temporada cuenta con los nombres de Vivien Leigh y
Laurence Olivier a la cabeza de una
lista prestigiosa), están consideradas
en Inglaterra como los más autorizados intérpretes de Sbakespeare. El
"Old Vic", a pesar de s\J. nombre, es
una sala nueva, con todas las ventajas que ello representa; está situada,

I

Sadler's Wclls son los grandes ballets
en tres y cuatro actos que llenan
por si solos un largo programa. En
esta temporada presenta "Silvia" y
"Coppelia", con música de Delihes y
'Le lac des Cygnes", con música de
Tscbaikowsky, el ballet predilecto de
tantos aficionados del mundo entero,
que se ven reducidos a ver el Acto

ravilloso resultado de esta 'troupe".
Pero no faltan en otros programas de
Covenl Garden ba1lets más cortos, bien
conocidos, como "Les Sylphides" o
"El Sombrero de Tres Picos", o de
nueva creación, como "Rinaldo y Arrnida" o "~fadame Chrysantbeme",
ambos coreografiados por Ahston, con
muy diversa fortuna a mi juicio, pues

/

==

•

Pág. 5

�\

fico té, que produce en el estómago
una deliciosa excitación, una du1ce
alegria a la que los londinenses son
tan sensibles c¡ue no se cansan de repetirla a cada momento del día. Sin
embargo, por una rara excepción, en
la cafetería c1ue hay en los subterráneos del Sadler's \Vells no se sirve
más que café, la infusión que hace discutir. Pero la taquillera Y el portero
deben tener su tetera particular.

Los programas danzados del teatro
están compuestos generalmente por
tres y aun cuatro ba1lets. La hora de
empezar -todavía mas temprana qpe
en Govent Garden - es la de las siete de la tarde; en función de noche,
se entiende. Se sale cerca de las diez,
hora muy discreta para coger el metro
meterse en la cama, si se tiene
1a intención de hacer algo temprano
al día siguiente. Una vez que uno se
habitúa a estos horarios, que a ojos
españoles resultan pintorescos. y aun
molestos, se echan de ver sus ventajas, para la salud y para el trabajo.
Solo una raza tan resistente como la
nuestra es capaz de aguantar durmiendo seis y siete horas, como se
ven obligados a dormir unicamente
muchos españoles. El derecho a un
sueño de ocho hora$ debiera ser una
reivindicación social. Y lo curioso es
que nuestro país lleva fama de ser el
lugar del reposo, de la siesta. Los turistas espa,loles se asombran mucho
de ver que en Paris, a partir de las
diez de la noche, casi todo lo que se
ve por la calle -que no es muchoson turistas como ellos; en Londres
pasa por el estilo.
·...

ble- se pasean por los siglos pasados
con una seguridad maravillosa. El decorador de teatro, acaso por la in.:'
fluencia de una excelente y antigua
escuela de ilustradores de libros, se
inspira fielmente en la obra que trata
de plasmar, no se lanza a estilizaciones gratuitas ,que a los dos años resultan grotescas, y produce ambientes
tan perfectos como los de las peliculas "Enrique V", "Lady Hamilton",
"Oliver Twist" o la primitiva y magistral "Luz de Gas", cuya "remake"
americana era tan lamentable, en gran
parte por el descuido de la abientación.
Estas divagaciones vienen a cuento
de tres obras diferentes, representadas en Londres en esta temporada,
aunque alguna sea ya un tanto añeja.
Sea la primera - por edad y .por la
muerte de su decorador, Rex ,vtlistler,
muerto en la _última guerra- el ballet
"The Rake's Progress", con musica de
Gavi Gordon _y anterior a la ópera
del misl1lo nom~~e de Igor Stravinsky.
Se trata de un~ serie de escenas sobre ]a famosa colc~ción de cuadros de
,vrniam Hogarth conservados en el
Soane Museum de J:ondres, y que nos
presentan
la de$fl~tros"a carrera de 'un
,

grafa, "Job", es bailado todavía con
gran éxito en el Covent Garden. Su
tema son las visiones sobre el libro de
Job, ·del genial artista -tan criticado
como mal conocido fuera de Inglate. rra- Wílliam Blake; sobre estas imágenes, _de una grandeza y una fuerza
poética casi sobrehumanas, y sobre
una música excelente de Vaughan
,Yilliams, Ninette de Valois creó una
sucesión de movimientos de majestuoso misterio, de extraña grandeza, siguiendo las amplias curvas, los ritnios,
las ·· repeticiones, de los dibujos de
Blake. Pero nada hubiera sido su intención sin la colaboración de John
Piper, que produce con sus trajes y
decorados uno de los mas hermosos
espectáculos de nuestro tiempo. Las
imágenes bíl~licas de Blake, esos patriarcas de barbas y cabelleras torrenciales, esas doncellas pensativas, esos
ángeles sabios, esos demonios mayestáticos, se mueven en un universo casi deme.ncial de extrañas noches, de
soles .sangrientos, de vegetaciones ultraterrenas. Y, conlo en el caso de
Hogarth, no se trata de una copia, de
una imitación servil, sino de una recreación; decorados de "Job" son bien
típicos de Piper, artista contemporáneo, pero no por ello son menos fie-

1·

La pequeñez de este escenario ha
producido unas· coreografías y unos
decorados especiales, reducidos en extensión, pero muy cuidados en calidad. Esta compafiía realiza una especie de "ballet de cámara", del tipo que
siempre ha gustado a Roland Petit para sus creaciones. El humor y la fantasía suplen la limitación de los recursos escénicos. Un programa del
"SadJcr's ,vells Theatre BaUet" se
aborda con confianza, no nos impone
por su enormidad, por sus lujos, por
su despliegue de fuerzas; acaso por
eso mismo, se sigue con un gusto especial y se recuerda con amor.

TRES DECORADORES: WHISTLER,
PIPER, HURRY

El teatro, como Íodo arte de tradición, goza de un nivel artístico elevado, en Londres. Las presentaciones de
las obras teatrales son, de general, muy
estimables, especialmente si se trata
de obras de época, para las que los
artistas ingleses tienen una sensibilidad, un rigor, una formación y un
exacto sentido de las modas y de los
tiempos ayudado, sin duda, por la
posibilidad de estudio de colecciones
de artes suntuadas tan completas como las del Victoria &amp; Albert Museum
dificilmente superables. Si los decoradores de teatro ingleses -1.ropiezan
con peligros para decorar la época
presente -su sentido dé· ]a moda femenina es, por ejemplo, muy discutí-

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE
La Universidad de Nuevo León. ha
mantenido desde su fundación un vas~
to plan editorial que desarrolla al través de publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros cu1turales, Sociedades de diversa indole y personas, en
América y Europa.

Franz BOUCHSPIES
amor, la fortuna, la _gloria, si no de encontrar un solo instante que le haga
dichoso y que seducido por este momento feliz, intente retenerlo.
"Si una sola vez- dice Fausto a l\lefistófelcs al celebrar el pacto infernal- llego a decir al momento que pasa: "Detente, eres tan bello!" ¡ah! entonces consentiré en que se abra bajo
mis plantas la tierra, entonces podrá
doblar por mi la campana de los ·m uertos ....... "
En vano se cansa el Espíritu ~laligno de tcntárlo con ei amor, los placeres, el poder, la omnisapiencia y la
gloria. Faustq, insaciable siempre lleva sus aspiraciones a Jo mils alto. A lo
inalcanzable.
Finalmente Fausto se encuentra ·solo, ciego y Heno de amargos presentimientos tras de correr por el mundo
inutilmente. De pronto se siente asaltado por súbito regocijo al suponer
que su memoria será venerada en los
siglos venideros y sin poderse contener poseído de este pensamiento que
amenaza escapar, exclama ebrio de dicha: "¡Detente! ¡oh, tú, que eres tan
bello! ¡permanece!" Muere y Mefistófeles está dispuesto a llevarse su alma
cuando los espíritus celestiales, escuchando los ruegos de la bienaventurada Margarita, su úniCo y verdadero
amor cuya deshonra y muerte él había
causado, arrancan al demonio su víctima y fausto alcanza la salvación
Eterna.

Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figur'a nuestro men•
suarío "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fon•
do y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" $e complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de ·nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envios deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,

Pues como dice en el poema de
Goethe:
"Bien merece este premio aquel que
ha sabido luchar sin descanso
animado por los más nobles deséos ..... "

Fausto significa el desencanto de la
inteligencia, la eterna inquietud humana en busca de una explicación
plausible del objeto de su existencia.
Goethe al final de su vida, él que
ha recorrido todos los caminos como
Fausto, en el Arte, en la Ciencia, en el
Amor, en el Placer, en la Gloria, él mil
veces amado, otras veces duramente
-combatido, otras admirado y aplaudido exclama en un acento convincente:
"Das Ewig-Weibliche (El Eterno-Femenino
sieht 11ns hinan." nos conduce a lo
alto)
Y añade:
"Todo aquello que perece;
aq11i tan solo es un símbolo,
aqui la perfección alcanza;
y lo que era indescriptible,
aqu( tiene forma auténtica ..."

Es decir, el amor es el motor del
Universo y lo que nos redime, la vida
no ~s más que un sueño, es pasajera
es ficticia. El amor es el redentor del
género humano y alrededor de él gira
todo lo demás. Todo lo que en el mun-

Monterrey, Nuevo León,
México.

masy

fTR
Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
libertino, desde que hereda hastá que
muere loco. El decorado se hallaba,
pues, al acometer su empresa con una
facilidad, la tjue las propias pinturas de Hogarth le ofrecían, y un inconveniente mucho mayor, que era
~onservar el tono y el ambiente de
dichas pinturas sin organizar en ningún momento esos "cuadros vivos" que
son siempre el mayor peligro de las
evocaciones de artistas del pasado, en
los que una especie de casual coincidencia con la posición de los personajes de un cuadro popularizado poi; los
calendarios da a los actores el aire
convencjonal r absurdo que mas hubiera aborrecido el pintor evocado.
\Vhistler ha conservado la línea y el
tono de ciertos trajes, hacil!ndol9s evolucionar en unos decorados oscuros,
sencillos, corno fondos discretos de
pintura. Ello ayuda a crear el perfecto ambie¡ite "hogarthiano" que la
admirable coreagrafía de Ninette ele
Valois propone constantemente, con la
admirable sencillez del "Sadlcr's ,vells
Theatre".

les al espíritu singular ele William
Blake.

Recordemos en tercer lugar el
"Richard II" de Shakespeare, admirado en el Teatro del Old Vic, al qne hemos aludido en otra ocasión. Aqui. nos
interesa señalar la adecuadísima presentación que Leslie Hurry ha ideado.
En el centro del escenario hay una
plataforma exagonal, sostenida sobre
seis ojivas; a ambos lados, retrocediendo ligerrimenle, vemos dos plataformas algo más _bajas, tras ellas otras
dos, todas ellas sostenidas por columnas y arcos apuntados. Forman, en
conjunto, una especie de escalera a la
que dan acceso otros peldaños lateraralcs, coronada por la plataforma. Ello
da a los actores y al director de escena Jibertad r una fantasía extraordinarias en los movimientos, ya se c0loquen sobre o bajo la terraza. Unos
fondos desvaidos y unas luces estudiadas completan ]os variados efectos.
Sobre este escenario vemos agitarse
personajes vestidÜs con toda la elegancia y fantasía de finales del siglo XIV,
· Otro ballet de la misma gran coreó- en un exquisito remolino de colores.

Registrado como artículo de 2a. Clase en la
Admón. de Correos de Monterrey, N. L., el

20 d, Ab,il d, 1944.
INDICADOR:
Colaboradores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Arturo Cantú S.
Homero A. Garza
Alfonso Rangel Guerra
Guillermo Cerda G.
Jorge Rangel Guerra
Manuel Morales _,,,,

Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficinas
\V ashington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León

MEXlCO

'

" Las hllellas de mis días terrenos,
no pueden en. siglos desapw·ecer ...."
(FAUSTO" J. lV. GOETHE)

N Yano el hombre estudioso pasa
sus noches abismado -en los vo1llmencs donde la Humanidad ha
Yolcado su sabiduría. En vano escudriña en el firmamento el curso de los
astros en búsqueda angustiosa de la
respuesta al enigma de la existencia.
Con cuanta ansiedad quisiera gritar
¡Eureka!
Y en el correr de las centurias nuevos mundos se abren ante él, que ]e
muestran nuevas maravillas, pero él
mismo notará 1a lentitud de su progreso, se impacientará y blasfemará
contra Dios pretendiendo substituirlo
y borrarlo de la mente humana.
Este nuevo Belerophonte intentará
remontarse hasta el Emíreo para igua1arse a los dioses. Será terrible su caída, y como Fausto dirá:
"¡Ay del insensato que levanta des~
lumbrada sus ojos al cielo, que se figura enc·o ntrar más allll de las nubes,
criaturas como él!" Cuando hablamos
de Fausto, ¿ acaso evocamos la figura
popular del viejo doctor contemporáneo de Lutero, Melanchton y Hans
Sachs, o mencionamos •e] Fausto nuestro, el mundialmente conocido, el
"FAUSTO" de Geothe?
Verdaderamente ya no podemos evocar la figura del mágico germano sin
que se nos presente con la imagen de
Goethe.
El mismo .porta, con su vida agitada
nos parece otro Fausto llevado de aquí
para ailá por el demonio y dejando a

E

su paso la huella mágica de su vida.
Y en ,,erdad que su obra, la obra de
toda su vida, es parte de su alma creadora y de su vida misma. Le vemos
retratado con todas sus inquietudes y
todos sus anhelos, todas las épocas de
su vida gloriosa y al final un poco de
desencanto y de soledad cuanclp su
Fausto murmura: "Me lie limitado a
cruzar el mundo, a satisfacer en lo posible todos mis deseos y a prescindir
de todos los que no podían contentarme, sin ir nunca en pos de lo que
no me era dado alcanzar. Desée, obtuve y volvi a desear. De este modo he
pasado como un hombre fuerte, a través de 1a tempestad de mi vida; ....... "
Será siempre este FAUSTO-Goethe
con el que nosotros nos ipentifiquemos y no con el de Klinger, ni el de
Marlowe pi el de Lenau. Estará siempre presente en hosotros mismos, en
nuestro propio yo.
Fausto simboliza el eterno peregrinar en pos de los más altos ideales de
la Humanidad y Mefistófeles la acción.
El impulso avasallador qne derriba todas las barreras y pone al alcance del
hombre el éxito en todas sus empresas. Es la tentación misma de alcanzar lo imposible. Es el espíritu demoníaco que se agita en nuestro interior
y convierte al artista en creador, al
hombre de genio en semi-dios.
Fausto ha hecho un pacto con Mefistófeles pero con la condición no solo de obtenerlo todo, la juventud, el

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I

�do pasa no es más que un preludio,
lo que nos espera en un mundo mejor.
Este concepto ha abierto las puertas a una nueva época en la historia.
El Romanticismo. El Romanticismo
que como un reguero de pólvora se ha
extendido por el mundo entero. Goethe,
el que cincuenta años antes había iniciado el movimiento literario "Sturm
und Drang" (Tormenta e Impetu) con
su novela "Leidendes junge Werthers"
(Las cuitas del joven Werther), al que
se han sumado todas las cabezas notables de la época y preludio ya del
romanticismo, puso a Alemania a la
cabeza de las naciones en el Pensamiento Universal, nuevamente da impulso a este esfuerzo transformador
con la primera y la última de sus
obras, obra cumbre que ha escrito a
través de su vida y en la que revela
distintas épocas de su vida misma.
Fausto en la que hay partes tan delicadas, llenás de ternura y de poesía,
hay momentos que nos recuerdan la
construcción de las antiguas catedrales góticas y otras, los antiguos poemas Homéridas o la risa de Voltaire.
Gretchen o Margarita, es la evocación tierna del primer amor con su
dulzura y su candor sentada a la rueca y entonando su triste canto, bien
la "Canción del Rey de Thule" en la
que aspira a un amor duradero, un
amor más allá de la muerte.
Es en la segunda parte del poema en
la que Fausto transformado en nuevo
París, arrebata a la espartana Helena
a sus captores y se celebran sus bodas.
Esto encarna, la voluntad y la pasión
germánicas integradas y armonizadas
en las antiguas formas meridionales.
Helena muere dejando a Fausto s.olo
su velo y su atavío. Forma y Fantasía.
La segunda parte de Fausto está cantada por el mismo aeda que cantara
a Ifigenia en Táuride;, es realmente un
poeta griego, un rapsoda, que nos· narra nuevamente el rapto de la hija de
Leda y de Júpiter. Pero el paganismo
Olímpico de Goethe no es la renunciación al cristianismo ni a las formas
góticas de las que él mismo ha sido
el heraldo. Es el culto a Homero y a
las musas. Al pensamiento universal
de Roma y de Grecia que lo han cam-

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biado a él, un poéta nacional en pensadt&gt;r eterno.
L~ imión misma de Fausto y Helena
simbolizan que en él el romanticismo
y 'ei clasicismo eran complemento uno
delfotro.
El Fausto de Marlowe escrito en el
siglo 'y en la patria de Shakespeare es
propio de la época del Humanismo renacentista de Erasmo y de Bacon de
Verulam, de Montaigne, Giordano Bruno 'y Ulrich von Hutten quien exclamaba: "¡Da gusto vivir! Los espíritus
despiertan!" En efecto, las batallas libradas por la Reforma alcanzaban el
triunfo. Aún se recuerda la Ciencia
de Alberto Magno y de Paracelso y el
Abate de Trittheim y Cornelio Agrippa
siguen sus huellas. l\farlowe y Calderón ele la Barca con su drama El Mágico prodigioso no cabe duda que han
inspirado a Goethe su poema dramático. Max Klinger, amigo del poeta, ha
escrito antes que él, la vida del Doctor
Johannes Faustus (Goethe lo ha llamado Heinrich Faust). Después de él
Grabbe trato de buscar una seQ1ejanza
entre Fausto y Don Juan y Nikolaus
Lenau le imitó. Karl Simrock ha escrito un Fausto para marionetas y el
Manfredo de B·yron, el Pee1· Gynt de
lbsen, La Piel de Onagro de Balzac y
su Elixfr de le~ larga vida en la que
tanto él como A. Dumas en La Caída
de llll Angel, mezclan nuevamente, la
leyenda de Fausto y Don Juan.
Pero ni F¡msto es Don Juan, ni Don
Juan es Fausto. Thomas Mann en nuestros tiempos, le ha devuelto el carácter germánico. a Fausto, espíritu solitario y creador: . agitado por su demonio interior en. busca siempre de los
más altos valores y atormentado hasta
la muerte.
En su "Dr. Faustus", el escritor Hombre Superior, en medio de su
Thomas Mann l~a sintetizado los tiem- aislamiento es empujado hacia la desesperación y la muerte.
pos borrascosos que corren.
'Allí, en ese libro apocalípticÓ, Mann
Vivimos una era de angustia dolo- nos dice como el Artista Creador tierosa.
ne que aislarse y renunciar al amor, .
La Cultura y la barbarie se confun- a la esencia de la vida, como el poseeden como la luz y la penumbra, el dor del fatídico anillo de los NibelunBien y el mal, Dios y el diablo.
gos en el poema sinfónico de Wagner.
Le es impuesta esta renunciación
Una ffa demon~ca enlaquelaC~
vilización se precipita en los abismos para alcanzar la coronación de su
espantosos del Caos y en la &lt;que el obra.

El genio, atormentado en su soledad,
grita y apostrofa a sus verdugos y les
arroja al rostro su infamia, pero ellos
son sordos a sus palabras angustiosas.
Don Juan es la sensualidad desenfrenada, es el placer insaciable, la satisfacción de los sentidos. Don Juan
aferrado a lo terrenal sucumbe en las
garras de los espíritus siniestros cuyo
negro poder ha desafiado audazmente
mientras Fausto alcanza finalmente la
salvación eterna.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ONSO
·LEO

ES
ID

L eminente escritor cubano Félix
Lizaso, leyendo cierta nota que
aparece en los proemios de la
Obra Poética -volumen publicado en 1952 por Alfonso Reyes-- cayó en
la cuenta de que el poeta y humanista
regiomontanopresentó su primera obra
literaria (tres sonetos llamados Duda),
en El Espectador de Monterrey, el 28 de
noviembre de 1905. Es decir, que Reyes
celebrará el 28 de noviembre de 1955
sus bodas de oro con la pluma.
El Sr. Lizaso escribió entonces un artículo en El Mundo de La Habana, 24 de
Agosto de 1954, proponiendo que se
hiciera a Reyes, con ese motivo, un homenaje continental. Apoyaron desde
luego la idea otros escritores: Jorge Mañach, en el Diario de la Marina (La Habana, 25 de agosto y 8 de septiembre de
1954); Rafael Marquina (Información,
La Habana, 26 de agosto de 1954); José
María Chacón l Calvo ("Alfonso Reyes
en Madrid" y 'Alfonso Reyes en la diplomacia", Diario de la Marina, La Habana, fines de septiembre del propio
año); y manifestaron su adhesión inmediata el poeta Mariano Brull, el escritor dominicano Max Henríquez Ureña, el Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de La Habana Sr. Salvador
Massip, y la Dra. Blanca Dopico y el Sr.
José Russinyol, de la Cátedra de Literatura Española e Historia de las Literaturas Mode1~nas de la Universidad de La
Habana.

tó el Director de la Academia Cubana
Dr. Chacón y Calvo, debía considerarse
como parte de Ja celebración de las bodas de oro literarias de Alfonso Reyes.

Por esos días, el 19 de noviembre próximo pasado, la Academia Cubana de
la Lengua correspondiente de la Española inauguró su curso de 1954-55, siendo el acto principal la lectura de una
conferencia sobre "La obra de Alfonso
Reyes" por el Dr. Raimundo Lazo,
qmen ampliaba así algún trabajo más
breve que ya había presentado meses
atrás en algún centro cultural habanero. Esta conferencia, según lo manifes-

El Sr. Lizaso, autor de la iniciativa,
consideró que México no podía ser ajeno al homenaje propuesto, y entendemos que se ha dirigido en tal sentido al
Lic. Manuel Calvillo, Secretario del Colegio de México, al Prof. Antonio Alatorre -miembro de la misma institución- y al Fondo de Cultura Económica. En el No. 1 de la Gaceta que el Fondo comienza a publicar, aparece, en
efecto, un eco de esta iniciativa, así co-

,.

rmas

mo en la "Danza de los Rostros" del
poeta Alfredo Cardona Peña (Revista
de Revistas, México, 21 de noviembre
de 1954).
Por su parte, D. Alfonso Reyes ha
manifestado que, en el juego de la "gallina ciega", cuando le preguntan:
-"¿Qué quieres, ruido o silencio?"-él
contesta siempre: -"Silencio". Es decir: que no aceptaría, en caso dado, ni
ceremonias, ni banquetes, ni actos públicos; y ha recordado que, cuando los
amigos de un escritor se empeñan en
celebrar su "jubileo", la práctica establecida ya en el mundo literario, por
ser la más cómoda, consiste simplemente en juntar un volumen de celebraciones sobre temas libres (no sobre el escritor en cuestión) y publicarlo con
una concisa dedicatoria. Así, en efecto,
acaban de hacerlo, bajo los auspicios
del Colegio de México, los jóvenes historiadores discípulos de don Silvio Zavala. (En Buenos Aires acaba de celebrar sus bodas de oro el escritor Roberto Giusti, uno de los fundadores de la
revista Nosotros, de feliz memoria, según nos informa don Manuel Pedro
González en sustancioso artículo publicado en Humanismo, México, No. 25 de
noviembre, 1954; pero ignoramos en
qué forma lo habrán festejado los escritores porteños).
Por otra parte, Reyes, con este motivo~ f ué consultado por algunos jóvenes
escritores sobre los orígenes y etapas de
su carrera literaria y sobre los documentos "autobiográficos" que su obra
contiene. Para contestar esta consulta,
don Alfonso Reyes escribió las páginas
que a continuación publicamos.

Año XII No. 2 Febrero de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

�\

MI VID A
y M I O BRA
'\

el escudo abollar de un gigante
con la 1wnda de un lirio pascual.

.\

En la rosa del juega jugando
encontramos albricias de miel:
iteponaxtle fundido en rabel!
Ya te olvidas del cómo y del cuándo;
ya tu pluma, que goza cantando
como el rui -de la rama- señor,
firma un trino, subraya un color,
y es tu verso, en las ondas sonoras,
pensamiento que roba las horas,
cortesía que pica la flor.

(Respuestas a las preguntas de algunos jóvenes escritores)
ARA BIEN o para mal, yo pertenezco a la literatura mexicana. Hacerme desentendido seria
necedad y no virtud. Además, la suerte me ha encargado de "un señor a quien mis amigos
llaman por mi nombre". Tengo que cuidar de sus asuntos, como tengo que cuidar de mi
casa; tengo que recoger las noticias que a él se refieren: gratas o ingratas, que Dios escogerá
las suyas. ¿A quién le importa? A mi, desde luego, porque me agrada poner orden en mis negocios, cosa del aseo. Además, no ya en mi condición de escritor, sino de hombre, también creo te•
ner derecho a levantar el inventario de mi vida o a dictar mi testamento, y también creo que los
accidentes de mi jornada terrestre pueden ofrecer algún interés. Hay peores manias -¿no es ver•
dad?-y las perdonamos de buena gana. Ayer se me dijo que este anhelo por esclarecer mis ex•
periencias era vanidad; mañana se verá que es historia.
Para mientras llega el día, si ha de llegar, de mis memorias, que aún están a. medio hacer,
quiero adelantar algunas explicaciones. Mi vida puede fácilmente dividirse en etapas según los lugares de mi residencia, y dejando aparte los viajes ocasionales:

P

1

¡

1) Primera etapa en Monterrey. Nací el 17 de mayo de 1889. Fuera de los
veraneos por los alrededores -la Fama, la Leona, San Pedro y San Pablo,
el Mirador-, viví diez años en mi ciudad natal. Primera época del gobierno de mi padre en el Estado de Nuevo
León, Escuela de párvulos y comienzo
de la escuela primaria.
2) Primera etapa en México. En
esta ciudad vine a cumplir los once
años, cuando mi padre ocupó Ja Secretaría de Guerra y Marina. Aquí
acabé los estudios primarios, parte
en el Liceo Francés (Ribera de San
Cosme), parte en
casa bajo la dirección del profesor
Manuel Velásquez
Andrade; y aqui
presenté mi examen de admisión
a Ja Escuela Nacional Preparatoria. Años de 1900
a 1903. De entonces datan los primeros cuadernos
de versos que conservo. Pretendí
abrir un diario en
forma. Mis bermanas profanaron e]
secreto e interrumpí ]a tarea,
indignado. ¿Qué
podía yo contar
elltonces? Todos
los días se repetía
la misma anotaciün, u~o de los
sucesos más importantes de mi
exi·stencia por
aquel tiempo: "Y
torné mi café con
leche, y bastante pan con mantequilla".
3) Segunda etapa en Monterrey.
Vuelvo a mi ciudad cuando mi padre
renuncia a la cartera de Guerra y Marina y nuevamente se hace cargo del
gobierno de Nuevo León, de que se había separado con licencia. Un año y
medio de estudios preparatorios (bachillerato) en et Colegio Civil del Estado: 1903 a 1904.
4) Segunda etapa en México, 1905 a
1913. Escuela Preparatoria, Escuela
de Derecho y grado. De vacaciones en
Monterrey, mi primera página dada a
la publicidad (El Espectador, 28 de
noviembre de 1905): tres sonetos llamados Duda. Mi primer libro: Cuestiones estéticas, es publicado en Ollendorlf, París, 1911. (Poco antes, apare-

Pág. 2

cieron en México mi conferencia sobre Manuel José Othón, folleto de 1910,
y mi conferéncia sobre el paisaje en
la poesía mexicana, foJleto de 1911,
ambas de elaboración muy posterior a
Cuestiones Estéticas). Casado el 17 de
julio de 1911 con Manuela M. de Reyes, nace mi hijo único el 15 de noviembre de 1912. Quedan recuerdos de
esta época literaria (Sociedad de Conferencias, Ateneo de la Juventnd, etc.)
en Pasado inmediato, en algunos fragmentos de La experiencia literaria, en
El testimonio de Juan de Peña, etc.

Poco después de la muerte de mi padre (9 de febrero de 1913), emprendo
mi primer viaje a Europa: Francia y
España. Mi ausencia de México durará once años.
5) Primera etapa en Europa: París,
Julio de 1913 a ocutbre de 1914, fecha
en que me lanzan a España la djsolnción &lt;le la antigua Legadón de México
en Francia y la Guerra No. 1. Recuerdos de París en El cazador; y del viaje de París a Madrid, en -'-'Humbo al
sur" (Las vísperas de España).
6) Madrid, 1914-1924. De esta época
hay recuerdos, sobre todo, en Las vísperas de España, Retratos reales e imaginarios, Simpatías y diferencias, El
Suicida, El Cazador, Calendario, Aquellos días, Burlas literarias (Archivo de
A. R.); y después, en "El reverso de

un libro" (Pasado inmediato), "El revés de una metáfora" (La experiencia
literaria), Los siete sobre Deva, De viva voz, (un par de discursos) etc.
Prácticamente: vida literaria los cinco
primeros años, y vida diplomática los
otros cinco años, como Encargado de
Negocios de México.
7) Regreso a México el 7 de mayo de
1924. Diez días después cumplí 35
años. Dos meses después comencé un
diario en forma, escueto y reducido ·a
datos sobre mi vida y mi trabajo, casi
sin emociones ni ideas. Estimo que me

servirá so]amente como cantera para
las memorias 'futuras .
8) Segunda perm~nencia en París,
como Ministro de México, de diciembre de 1924 hasta principios .de 1927.
9) Regreso a México, y viaje a Buenos Aires, donde permanezco al frente
de nuestra Embajada de julio de 1927
a marzo de 1930. Recuerdos en De viva vo.z, Norte y Sur, etc.
10) Embajador en el Brasil del 16 de
marzo de 1930 hasta mediados de 1930.
Realizo, entre agosto y octubre de
1933, un viaje de servicio al Uruguay,
la Argentina y Chile; concurro a la VII
Conferencia Internacional Americana
en Montevideo (diciembre de 1933) , y
hago un viaje a México entre fines de
1934 y comienzos de 1935. Mi madre
fallece el 6 de diciembre de 1934, en-

contrándome yo a su lado. Recuerdos
en los Romances del Rio de Enero,
Otm voz, Tren de ondas, Ultima Tule,
Norte y Sur, etc.
11) Segunda Embajada en la Argentina, julio de 1936 a diciembre de 1937.
Conferencia lnteramericana de Consolidación de ]a Paz, Buenos Aire$, d~ciembre de 1936.
·
12) Regreso a México en 1938 y
- salvo una visita de servicio al Brasil, de mayo de 1938 a febrero de 1939,
y después viajes ocasionales a los Estados Unidos, a la Habana y a París,
áquí como Presidente de la Delegación
Mexicana a la Primera Asamblea Internacional de ]a Unesco, noviembre a
diciembre de 1946-, me establezco en
México. Predominan en esta etapa
obras de carácter objetivo, en que no
hay lugar a recuerdos personales (La
critica en la Edad Ateniense, La antigua retórica, El deslinde, Letras de la
Nueva Es parid, Junta de sombras, etc.),.
pero entonces se dan a la imprenta
mucl-~as obras qne pertenecen a ]as
etapas anteriores, donde, como se ha
visto, abundan las evocaciones de mi
vida.
En el ,óán de no dejarme tragar por
la materia, he limpiad o mis veredas constantemen•
te, he procurado
día a día que no
se azolven mis canales, he jardinado en lo posible
eso que hoy sellam a mis ¡¡vivencias", dando a cada objeto su sitio
y asignando a· cada documento su
debida clasificación. Llevo, desde 1924, el diario
ya mencionado;
guardo metódica..
mente mi corres~
pondencia (sobre
todo, la que reci- \
bo, pues confi~so
haber perdido
muchas de mis
cartas); publiqué
hace varios años
un mensaje a dos
amigos que) bajo
disfraz humorístico muy mal entendido por la gentuza, trataba de
proponer una posible organización futura de mis publicaciones, proyecto ya
abandonado porque Jo cubrió y cegó
el ctecimiento ulterior; dí a ]a prensa.
durante algún tiempo, mi correo Monterl'ey a modo de acompañamiento en
sordina, lo que más tarde y en otra
forma he venido haciendo con los cuadernos de mi Archivo, que son remembranzas en buena parte; reuní mis versos sociales y "de circunstancias" en
Cortesía: también testimonios biográficos; Y, en fin, he comenzado a publicar aqui y allá fragmentos de mis memorias, por si no me fuere dable --oh
Trombosis- 1levarlas a buen término.
Las referencias que acabo de hacer a
mis libros son meros ejemplos: no agotan, ni con mucho, el "material autoPasa a la Pág. 5

Lectura

ALFONSO REYES
Por Alfredo CARDONA PEKIA
ADRE Alfonso, melódico y sabio,
que en tu libro de versos demuestras
cómo deben las formas maestras
mojar pluma, temblar en el labio:
sientan otros amargo resabio
y hagan mueca al román paladino;
mientras corra tu amor cristalino
como un río, al fluír de tu verso,
padre Alfonso, melódico y terso,
seguiremos amando tu vino.

P

Tú nos has regalado, Maestro,
esta ley en un pomo de sales:
contra muros de sombra, cristales;
contra ajenos estilos, el nuestro,
En reir eres músico diestro;
en pensar, un atleta del coro;
eres amo del viejo tesoro
de quemar la verdad en el sueño,
y en el {río es tu voz como un leño
alumbrando las {ábulas de oro.
Pues nos mezclas esencia -tan rara
del Aqueo, don Luis, Mallarmé,
con e'l sol popular del olé
y el tequila de Guadalajara,
bullir vemos la gota preclara
que un sabor nos dará universal.
El pedante dirá: "No está mal" . ..
mas ya hubiera querido el tunante

iCuántos versos al cabo del año
madurados en cestas opimas!
Tú quitaste del polvo las rimas
y mostraste que en nidos de antafw
amanecen alondras hogaño:
aquí están las trescientas y tantas
verdes hojas del libro que cantas:
bosques hacen, jardines, manojos,
y resbalan por ellos los ojos
como el sol matinal en las plantas.
¿poesía, "oscuridad perfecta",?
¿Mar sin playa y aurora sin lampo?
Regresemos al agua del campo,
entre todas la amada dilecta;
y pulsando la clave senecta,
mientras sombra nos hace la umbría,
el mester oficiemos que hacía
don Gonzalo, pasando su triaca
de la Rioja a tu Azul Cuemavaca,
ijoven añoso, verde en el día!
Zoilo hebén, que el acendro desprecia,
oca ruin, aprendiz de retórica,
discriminan tu página dórica.
Va el rumor, el escándalo arrecia . ..
iTempestad en un vaso! La Grecia
no es asunto de resta y d.e suma.
Tu talento deshace la bruma,
y rompiendo sµs pálidas vestes,
hecha un rayo, la hermana de Orestes
se desprende del sol de tu pluma.
Por tu libro, que elogio en un metro
en que dan más espinas las rosas,
junto abril, juventud, mariposas,
y en tu carmen de galas penetro.
La belleza fulgura en tu cetro
como el sol en la ruta de Alonso.
Verso tuyo es durazno que intonso
ha dejado su vello en la fuente,
iy una abeja te liba la frente,
padre sabio, melódico Alfonso!

Pág. 3

�ALFONSO REYES
Por José ALVARADO

I no fuera por ciertas razones, sería posible la formulación. de estas preguntas: ¿Existe Alfon•
so Reyes? ¿No será, por ventura, el mito inventado en una conspiración de humanistas fun•
dadores de una religión de la curiosidad? Porque Alfonso Reyes está en todas partes. Su
huella aparece sobre los rastros de Góngora y los pasos de Mallarmé; en la gran estatua que
muchos hombres siguen levantando a Goethe, está la marca de sus dedos y en la resurrección de

S

los mármoles griegos se advierte el soplo de su espíritu; en los caminos que América recorre ha
puesto flechas para señalar rumbos; el viejo valle de Anáhuac, transparente y dramático, resu'.r•
ge con su aliento; por las rutas oceánicas queda la estela de su nave; "si allá junto a Guadarrama
deja tu amistad señales, junto a Santa Genoveva hay los recuerdos que sabes". Entre los filóso•
fos hay palabras suyas y los historiadores lo hacen camarada; ha puesto más de una lámpara en
las costas de la geografía; rescató secretos de la semántica y disipó nubes sobre la filología; alude
a la física y hace señas a matemáticos y teólogos; abre la puerta de los economistas y deja adver•
tencias en las ventanas de los politicos; penetra en los vericuetos de las
teorías jurídicas y sube a los salones
de la diplomacia. Asciende a los monumentos y hace elegías a las modistas de Paris. En fin, anda hasta en las
cocinas y las bodegas.
Otros dirán: Alfonso Reyes es un capitán que manda soldados a preguntarle secretos al mundo y tiene bajo
sus órdenes a mariscales de la prosa
haciendo libros y mariscales de la
poesía iluminando palabras. Esconde
a un angel prisionero que le alumbra
misterios y mantiene preso a un demonio que le aconseja errores. Un capitán general que es también un dictador: no deja descansar a sus hombres
y muchas ve.ces les roba el sueño y les
dobla la vigilia.
En todo caso, existe la dictadura ·de
Alfonso Reyes. ¿Quién le iba a decir a
don Porfirio Diaz que un hijo de Bernardo Reyes, aquel sobre cuya figura
dejó caer celos ciegos y tardíos, iba a
ser llamado dictador, y nada menos
que .en la Ciudadela?* Alfonso Reyes es
el dictador de las letras mexicanas y
es también su caudillo; cada libro es
una batalla. Sólo que es también el adversario mayor de su propia dictadura: cada nueva página suya, ¡y son tántas todavía!, es un mensaje a los jóvenes. Y quien a ellos se dirije, invita a
la contradicción y enciende el anhelo
de lograr obras mejores. Esto tiene de
revolucionario.
No faltara, tampoco, quien diga: Alfonso Reyes es un monumento y en su
bronce pone destellos el sol de la le- ·
yenda. Y alguno afirmará: es una
montaña, un hecho de la naturaleza
que siempre ha estado alli, ante nosotros y rodeado de nosotros. ¿ Quién, si
no, podría imaginar a la literatura mexicana sin Alfonso Reyes; como quién
puede imaginar al Valle de México sin
la sonrisa del Ixtlacihuatl?
Pero no, Alfonso Reyes es un hombre de este mundo; precisamente de
este mundo, que es decir de este tiempo, de este tiempo en que, como él ·
mismo dice, "el jardín humano se ve
pisoteado por la locura". América le
ha dado los rios de sus sangres y desde América pregunta al cielo y también a la tierra. México le proporcio- .
na el timbre de la voz, la densidad de
la tinta y el leño para el fuego de la
esperanza y la angustia; el universo le
da el viento, la, noches y los dias. Y
todos los hombres el cordial trabajo
de entenderlos. Sus frases lo dicen:
"Pueblo me soy y como buen americano, a falta de líneas patrimoniales
me siento heredero universal . . . Mi
casa es la tierra. Nunca me sentí profundamente extranjero en pueblo alguno ... Soy hermano de muchos hombres y me hablo de tu con gente de varios países . . . La raíz profunda, inconsciente e involuntaria, está en mi
ser americano". Es posible que las
épicas montañas de su regiomontano

*

El texto que aquí se publica fué leído por
su autor en la VI Feria del Libro, en terrenos de La Ciudadela.

Pág. 4

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Dibujo de Jorge Rangel Guerra

valle natal hayan contribuido a la elegancia de su palabra y que el sol vespertino de Monterrey, que pinta de
morado el Cerro de la Silla, le produjera el primer asombro ante los colores. Es un lugar común y acaso resulte aldeano, pero tal vez hace falta decirlo: Si Alfonso Reyes no fuera mexicano, sería otro Alfonso Reyes. Por

algo lleva la X en la frente.
Todavía sin ganar las últimas batallas de la adolescencia, esa "edad en
que hay que suicida_rse o redimirse, y
de la que conservamos, para siempre,
las lágrimas secas en las mejillas", Alfonso Reyes cuenta ya entre los fundadores del Ateneo de la Juventud, los
mismos que años antes empezaron a

reunirse en la redacción de Savia Moderna y se congregaron luego en el taller de Jesús T. Aoevedo para dar vida
a la Sociedad de Conferencias. El Ateneo de la Juventud nace a fines de
t 909 y es uno de tantos anuncios de
Ja Revolución mexicana. "Sentiamos,
dice Pedro Henriquez Ureña, la opresión intelectual, junto con la opresión
politica y económica de que ya se daba cuenta gran parte del pais. Veiamos
que la filosofía oficial era demasiado
sistemática, demasiado definitiva para no equivocarse. Entonces nos lanzamos a leer a todos los filósofos a
quienes el positivismo condenaba como inútiles, desde Platón que fué nuestro mayor maestro, hasta Kant y Schopenhauer ."
Los jóvenes del Ateneo acudieron a
una cita de México. Alfonso Reyes venia de Monterrey; José Vasconcelos,
nacido en Oaxaca babia recorrido el
pais desde las costas de Campeche
hasta los muros ribereños d,e Piedras
Negras; Antonio Caso, hijo de ,úñ ingeniero de caminos, salia de las filas .
de la clase media de la ciudad de •México; Martín Luis Guzmán, hijo de un
oficial pobre, llegaba de una casa modesta; González Peña de Jalisco, Julio
Torri de Saltillo y el dominicano Pedro Henriquez Ureña había cruzado el
mar para ligar su esfuerzo a la hazaña
mexicana. Ninguno de ello~ tenía por
qué haber participado en la huelga de
Cananea, ni en la de Río Blanco; tampoco en el asalto de Las Vacas. Pero
en las tareas intelectuales, su obra tenía puntos de contacto con el Partido
Antirreleccionista y hasta con el Partido Liberal Mexicano. Formaron un
grupo de conspiradores y combatientes contra los cuarteles culturales del
Porfirismo y fueron uno de tantos batallones de la Revolución. Antonio Caso llamó una vez San Francisco I. Madero al mártir de 1913 y en José Vasconcelos empezaba a encenderse la
antorcha que enarboló durante muchos años. Todos contribuyeron al derrumbe del Positivismo y cada uno
dió su golpe al árbol de la dictadura.
Es empequeñecer a la Revolución mexicana privarla de lo que históricamente le corresponde y uno de sus torrentes iniciales, el que llegó a la Escuela Nacional Preparatoria, fué el
que levantó al Ateneo de la Juventud.
Es verdad: los treinta años de paz del
Porfirismo, una paz asentada sobre la
sangre, el llanto y la miseria ' de las
mayorias, permitieron la tranquilidad
suficiente en las bibliotecas para que
los jóvenes del Ateneo buscaran la sabiduria. Es cierto: el silencio nocturno hizo posible que las lámparas de
aquellos mozos ' permanecieran hasta
que las apagaba la luz del día y ellos ,
retiraban los ojos de los textos Platónicos para volverlos, en descanso, hacia la claridad de la mañana. Pero sus.
álmas estuvieron siempre en guerra
contra los cimientos de aquella paz.
Si asi no hubiera sido, no hubieran
fundado, al triunfo de Modero, la Universidad Popular, ni habrían continuado su tarea en medio de todas las
luchas civiles. Los conservadores hicieron pacto con el silencio y no volvieron a hablar hasta muchos años
después y otros se dedicaron al denuesto. El Ateneo, en cambio, dejó salir a algunos de los suyos a la guerra:
Vasconcelos y Martín Luis Guzmán dejaron los libros y fueron a dar hasta
el campo mismo de batalla. Sólo distraidos o necios pueden decir que la
gente del Ateneo volvió la espalda a
México para refugiarse en Grecia.
¿ Desde cuando las lecciones de Sócrates han servido para escapar o dimitir? Platón fué en sus manos instrumento de rebelión y, como en las grandes revoluciones, ellos hicieron que la
luz inextinguible del Agora griega,
acompañara la de las teas insurrectas.
Letra politica, venida desde la misml-

DE MI VIDA
Y MI OBRA
Sigue de la Pág. 2

He intentado, en parte, satisfacer este
anhelo
de un modo irregular y esporábiográfico" derramado en mi obra toda
dico.
Así
en la "Noticia" previa y en las
impregnada de recuerdos. Unos son
recuerdos directos, como en las Me- "Notas bibliográficas" finales del tomorias de Cocina y Bodega, en el "Sa- mo Las vísperas de España; en la "Noludo a los amigos de Buenos Aires" y ticia bibliográfica" que cierra la pri"Juegos Florales de Mazatlán" (discur- mera serie de los Capítulos de literatusos ambos publicados en el tomo De ra espwlola; en "El reverso de un liviua voz); otros son recuerdos implí- bro" (Pasado inmediato) ; en "El recitos en la elaboración literaria, que a vés de un párrafo", ºEl revés de una
veces me he divertido_en descifrar yo metáfora" y hasta "Escritores e impremismo. A esto seria menester añadir sores" (páginas todas que constan en
ciertas Analecta aún no recogidas en La experiencia literaria); en el "Próvolumen, numerosos poemas que res- logo", "Nota", indices de "Poemas omiponden de modo inmediato a algún tidos" y "Apéndice" que figuran en mi
caso, circunstancia o Jrance de mi vi- Obra Poética; y en varios otros lugada y, desde luego, las memorias en res, como a los comienzos del "Presa. marcha. (Hasta hoy sólo he publicado- gio de América" (Ultima Tule).
en volumen un primer capitulo: PaPues siempre he sido algo critico de
rentalia) .
mis propios escritos, y siempre, al es- ·
cribir,
me veo escribiendo como desPrescindiendo de los folletos y pude
arriba
de mí mismo, y se me antoblicaciones provisionales que luego se
incorporan en volúmenes posteriores, jaria contar en qué condiciones lo hahabré dado hasta hoy, entre prosa Y. go. En La .experiencia literaria tamverso, más de un centenar de libros. bién, he publicado dos breves ensayos
1
No me atrevo a contarlos, para evitar --"La biografía oculta' y "Detrás de
la confusión entre varias ediciones y los libros" - que, de un modo general,
refundiciones, cuyo análisis resultaría explic_an-mi deseo de volver la tela de
revés, estudiar su trama, y mostrar las
enojoso.
puntadas ocultas. El propósito de haCada vez que paso los ojos por la
cer ver los alrededores de la propia
colección de mis obras, me acuden reobra, como ahí lo he dicho, ha movi- sos, ( dejando aparte lo "didáctico").
cnerdos y se me ofrecen observaciones
do a muchos escritores: Daudet, Da- Uno es el piso de la li_teratura auténti- .
y comentarios. Se apodera de mi el
río, Blanco-Fombona y, como todos sa- ca que -buena, mediocre o malaansia de explicar algunas circunstanben, hizo que Goethe escribiera su pretende ser literatura. Otro es el piso
cias referentes a este o aquel :volumen, Poesía y realidad.
donde se amontonan los documentos
a tal poema o articulo, a determinada
que he ido juntando al paso, y que he
Así, cuando examino mi obra en
página, a cierta frase que esconde deconservado para mejor manejar mis
conjunto, la veo distribuida en dos pitrás una historia.
materiales. Bajo estas minucias de taller, que parecen meras curiosidades
de coleccionista, alienta un propósito,
un ideal -tal vez lo compartan conmigo otros escritores-: la total manifestación de una existencia.
En este sentido, aprobé la ingeniosidad de cierto amigo que me llamó un
dia: "erudito de sí mismo", -por cier~
to sin mordacidad ni censura-, y le
contesté con estas palabras: "Yo soy
el primero en saber que, a veces . .. Le

diré lo que me pasa: no creo en el sentido antológico, aunque es sin duda el
más aristocrático, pero también el más
subjetivo e incierto. Quiero que .l a literatura sea una cabal explicitación y,
por mi parte, no distingo ·entre mi vida y mis letras. ¿No dijo Goethe: Todas mis obras son fragmentos de una
confesión general? Con lo único que

no transijo es con el mal oficio, con
la técni'ca deficiente".
Y si el lector piensa que exagero, admito que otras veces yo mismo puedo
pensar de otro modo. Aún no estoy
embalsamado: estoy vivo, luego cambio constantemente; y el mundo, a mi
alrededor, también está en perpetua
mudanza.

Pasa a la Pág. 8

Pág. 5

�'

ILIIIBIR.OS

ELOCEANODE
LA MEMORIA

Por Francisco GINER DE LOS RIOS

Al modo de Berceo, que con Sierra me acosa
en esta Cuernavaca colorida e sabrosa,
en loor de un varón quiero fer una prosa
que me valga bon vino en la ronda rumbosa.

Por Eugenio IMAZ

\

1 I

En Monterrey la buena, essa villa cabdal,
llave de todo el Norte que vale un dineral,
nasció el varón un día, bailón como Pascual,
de todas las Gloriosas amigo natural.
Dizienli Alfonsso, dizenlo los manuales
en que aprenden los ninnos las letras nacionales,
e rey es de los Reyes ennos patrios annales
e sufre a los sesenta estos juegos florales.
ti

r

1

1

1
1

Difícil, al hablar de Alfonso Reyes, decir algo que no
parezca excesivo. Bordeando esta dificultad, me atrevo a
clasificarle entre esos hombres prodigiosos de memoria
oceánica, como Menéndez y Pelayo, como Dilthey. Nada
de lo que ven y de lo que leen les va perdido, y todo se les
organiza inmensamente, con instantaneidad de repercusión
para ha~er del momento una historia, del suelo que se pisa
un continente.

1955.

.

TRES POETAS DE LA SOLEDAD, por
Hamón Xirau. Colección México y lo
Mexicano, No. 19. Antigua Librería
Hobredo. México, 1955.

.

Con el regocijo propio de un gran
descubrimiento debe hacerse el elogio
del libro bajo el nombre de DECIMAS
DE SANTA ROSALIA, por Juan José
de Arriola que publica esta vez la acreditada Colección LOS PRESENTES.
El lector que abre este libro percibe
el aroma poético del siglo XVIII, pero
con una tonalidad diferente, producida por un bien logrado hermetismo;
esto es debido a que la obra del Padre
Juan José de Arriola permaneció oculta a los ojos del mundo por espacio de
doscientos años, es decir, que las generaciones literarias comprendidas en

Triscó en Guadalaxara e a México se vino
e fué de Pedro Henríquez e de Torrí vezino,
joven del Ateneo, en poesía adivino,
e con un primer libro priso largo camino.

Después de irn prolongado silencio
esta Colección :México y lo Mexicano
sale nuevamente a la luz con un peque1lo ensayo de llamón Xirau sobre
tres poetas mexicanos. Se trata de .José Gorostiza, Xavier Villaurrutia y Octavio Paz, poetas que resumen para el
autor ideas y sentimientos, moth,os e
imágenes. Al ocuparse de José Gorostiza se refiere, necesariamente, a su
Muerte sin Fin, poema que en 1939
rompió el silencio en q9e se encontraba el poeta &lt;lcsde sus Canciones para
cantar en las Barcas. Se introduce Xirau en ese poema para hablarnos de
sus imágenes, sus metúforas~ para desentrañar, en fin, el hondo significado
de esta obra poética que es búsqueda
de la expresión y la comunicación 1 y
que a través de las imágenes de agua y
vaso, contrapuestas, se reconoce la
conciencia y la vida en aquella, en éste la inteligencia y 1a forma.

1954.

El 10 de noviembre del año próximo pasado, se terminó de imprimir en
:\.féxico, y por el Fondo de Cultura
E~o'Ilómica, el No. 57 de la colección
"Tierra l:;-irme". Este volumen lleva
¡:&gt;or título "La poesia post-modernista
peruana", es obra de Luis Monguió, y
viene a aumentar una colección que es
el esfuerzo más serio que se ha realizado pilra presentar un panorama completo de lo que es la cultura en · nuestra América.
La serie, que en afgunas ocasiones
se extiende hasta parecer inacabable,
de poetas., movimientos, datos sobre

L'!JIS MON.GlJlé

La .-Poesía
.-Postmodernista
.-Peruana

j

De Villaurrutia, poeta de · 1a forma
que alcanza expresiones profundas,
nos dice que nunca logró encontrarse

En Madrid falló luego repaire e compañones
e fué Alfonsso más rey que aquél de los Barbones,
ca puso él nobleza donde el otro baldones
e supo de las gentes gannar los corazones.

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
Améríca y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqu,í se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencíonado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento 'c ientífico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solícitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros ~comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",

f'úNOO O( cui:n,m.A ~IC\,\
Mh:&lt;;,,,,. ·..¡~'&gt;l,;m:

Universidad de Nuevo León,

Cuando El Colegio de México "vivía" en Pánuco 63,
tuve yo la suerte de que muchas mañanas me llamara a su
despacho o viniera de improviso al mío, y·en esas mañanas
inolvidables, cuyo recuerdo henchido deposito como ofren' floridos sesenda en estas "mañanitas" de bienvenida a sus
ta años,* hablábamos, hablaba él. zarandeado levemente
por mis bruscas disociaciones, de todo lo divino y lo humano y de otras muchas cosas más, entre las que apenas si asomaba de vez en cuando alguna piadosa murmuración. Perdido yo, por incumbencia de mi trabajo, entre adustos y a
veces imponentes mamotretos tudescos y sajones, de filosofía, de historia, de sociología y hasta de economía, una y
otra vez me ha salvado la profunda y, sin embargo, fresca
y hasta retozona experiencia intelectual de Don Alfonso, su
palabra justa, jugosa, aireada y chispeante, de perderme para siempre en los secos y estreñidos laberintos de la sabiduría conceptual. Este hombre de libros me sacaba de los libros y me llevaba a pasear al campo: ha sido mi gran encuentro en México. Y o mismo no sé lo que le debo, tanto le
debo. i Que Dios me lo conserve para mi bien, y para el bien
de las Españas y las Américas 1
*

DECIMAS DE SANTA ROSALIA, por
Juan José de Arriola. Selección y
Notas de Alfonso Méndez Planearle.
Colección Los Presentes. México,

LA POESIA POSTMODERNISTA PEHUANA, por Luis Monguió. Fondo
de Cultura Económica. Col. Tierra
Firme . No. 57. ·México. 1 a. Edición,

Después la vida aína le {izo embaxador
e concertó tratados e conosció el amor
de otras letras e donnas de variado sabor,
ca de unas ·e de otras es muy grant catador.

J
las características de 1a obra y en fin,
todo un fárrago de noticias menores
abruman al lector, hasta el grado de
hacerle perder el interés que el título
sugiere.

Al sieglo de los griegos ovo siempre atenencia
e la antiga hermosura dioli fresca espiriencia.
en todos los caminos de la humana sapiencia,
la estoria e la teoría, la poesía e la ciencia.

TRES POETAS
De su vida ora escribe con gracia e frescura,
pero aguisa en sus gallos cosas de otra pastura
que asombran a las gentes por su mucha mesura,
ca paresce imposible parición sin ardura.
'

E aún le resta holganza a aqueste grant letrado
de regir el Colegio, freiría de cuidado,
donde cutiano asiste según diz el dictado
e Lida e Alatorre ( Cosío está encerrado).

I

'.

1

A más que la escriptura no dexa otra señal,
suso su grande brillo de estrella bien cabal
que los sesenta annos, edad primaveral, '
deste escriptor e omne, par que non a egual.

Además de una atractiva portada
donde se lee una de las décimas mejor
cinceladas del poeta, las páginas interiores están divididas en capítulos los
cuales están subrayados por un epígrafe relacionado con el fondo mismo
de las décimas comprendidas en esa
ordenación. Y para que - el lector se
inicie en el misterio de esta revelación, al final del libro encuentra la
erudita voz orientadora de Alfonso
Méndez Planearle que con epitetos
certeros coloca la obra del Padre Juan
José de Arriola en el lugar que le corresponde en la Lírica Mexicana.

Tolliemos ya la pluma del pesado renglón,
ca nunca fué en la estoria un día de aflictión
el día bien sonado de Sant Pascual Bailón
e véanos Alfonsso la luz del corazón.
'

Quien desee participár del secr~to
vedado por dos siglos a tantas generaciones literarias, no tiene mas que
abrir este volumen y saborear un licor
verbal madurado y enrici,uecido en dos
siglos de hermetismo.

Un milagro de Reyes contara a mis hermanos
si en la cuaderna vía no pusiera las manos,
ca el espacio es pequeño e los fechos lozanos
e faríanme falta Cadiers Americanos.

Se reproducen aquí las palabras del desaparecido filósofo español Eugenio
lmaz, publicadas en ocasión de los sesenta años de Alfonso Reyes.

estos dos siglos, no \ ibraron, comq lo
hemos hecho nosotros, al contacto dulce y amable del creador de estos poemas. Los editores de estas piedras ta• actas en diez facetas las han ensarta·ao en un invisible hilo común que las
reune a todas. ElJos son los autores
del milagro.

* Publicada en la edición de homenaje a Alfonso Reyes con motivo de sus se-

H. A. G.

~DE LA SOLEDAD

,e ·"",

/14.r .RAMON. XfRA{l

~'r«;Q i.!llkfl..lA ll()lilltJlO
k\.._¡""'¡ n~

en esa búsqueda de sí mismo, y señala
Nostalgia de la Muerte como el momento culminante ele ese proceso. De-

dica el autor gran parte de este estudio al problema amor-muerte en la
poesía de VilJaurrutia, y afirma que
éste fué un poeta del amor, y por esto
mismo poeta de la muerte, ya que en
él se fundieron deseo y angustia y
amargura, y para qÍiien amar es "morir otra ve;. la misma muerte".
La palabra, los simbolos, la soledad,
son los puntos que toca en las páginas
que dedica al poeta Octavio Paz, en
quien la poesia significa fusión de
contrarios, expresión misma del hombre. Aclara el autor al final de estas
páginas lo incompleto de este libro,
que si bien no se ocupa de toda la litcratura mc:xicana del siglo XX, se detiene sobre la obra de tres grandes
poctas mexicanos. En suma, un libro
que se vuelve indispensable para el esludio de la moderna literatura mexicana.

Ofrecerse al público de dos maneras diferentes, una que suprima lo
innecesario de la información, y concrete en grandes Hneamientos y en
sencillos y amplios trazos las figuras
esenciales; que sea capaz de dar de
ellas, no una definición, sino una evocación que nos haga sei:lirlos esencialmente .
Debe haber además, el catálogo completo de fuentes, datos y nombres, a
los cuales puedan acudir menos investigadores para prosegllir el trabajo y
dar nuevas interpretaciones.
· Eso desde luego trata de hacerlo el
autor. Sólo hasta la Pág. 185 no ofrece
su trabajo. ¡ Pero véase con qué densidad! El ler. Cap., que ocupa 15 páginas tiene 33 notas. EL2o. Gap., que
oc~pa 34 páginas tiene 99 notas, así
sucesivam·ente, en realidad la tarea
que se marcó parece superior a sus
fuerzas . Y es que un autor, por más
genial que sea, por más documentado
que esté, no puede suplir la labor del
tiempo, la perspectiva que los años
clan, la selección natural que en la li-

Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
·
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de tina urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universi•
dad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

masy

fTR

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como artículo de Za. Clase en
Admón. de Correos de Monterrey, N, L.,

la
el

20 de Ab,;J de 1944.

INDICADOR,
Colaboradores
Raúl Rangel Frías

Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche

Genaro Salinas Quiroga
Arturo Cantú S.
Homero A. Garza
Alfonso Rangel Guerra
Guillermo Cerda G .
Jorge Rangcl Guerra

teratura se efectúa.
Es sinembargo el volumen que nos
ocupa, una contribución al estudio de
nuestras literaturas bispano-americanas, que ningún futuro estudioso deberá desconocer.

Manuel Morales
Director

Lic. Fidencio de la Fuenlc
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León

M.M.G.

MEXICO

senta años.

Pág. 7
Pág. 6

•

�AILFONSO l~EYES
Sigue de la Pág. 4
sima Polis, fué la que escribió la generación del Ateneo. Quien diga lo contrario, ni entiende al Ateneo, ni entiende a la Revolución, ni entiende la
cultura, ni entiende la política, ni entiende a México, ni entiende nada ...
En ese grupo, Vasconcelos aparecía
poseído por el anhelo de reconstruir
el mundo; Antonio Caso, lo dijo él
mismo, por el de contemplarlo; Hen. riquez Ureña por el de explicarlo; Alfonso Reyes por el de iluminarlo. Era
el distinto camino de cada quien para
la búsqueda del orden universal.
En esos años del Ateneo termina de
escribir Alfonso Reyes los ensayos de
su primer libro, Cuestiones Estéticas,
donde aparecen por vez primera algunos de los temas que han de acompañarlo a través de su ya largo camino:
la tragedia griega, Góngora, Goethe,
Mallarmé, la literatura mexicana, el
lenguaje popular ... Había dicho ya su
conferencia sobre los Poemas Rústicos
de Manuel José Othón y publicó a poco el cuaderno con su ensayo sobre El
Paisaje en la Poesía Mexicana ael Siglo XIX. Tenia veintiún años y ya se
advertían su penetración critica, su
inconfundible y tan americana orientación ética, su lucidez y esa suave,
discreta gracia del lenguaje; por su
tinta corrían ya los jugos clásicos y en
el texto se difundía desde entonces la
emoción convertida en claridad. Todavía algunas lágrimas adolescentes no se
acababan de secar sobre las mejillas...
En 1905 habían aparecido sus primeros poemas en un periódico de Monterrey, un grupo de tres sonetos bajo el
nombre de La Duda, tal vez la primera salida en letras de molde. Porque
Alfonso Reyes dijo en verso sus pala-·
bras iniciales. "Yo comencé, dice, escribiendo versos, he seguido escribiendo versos, y me propongo continuar escribiéndolos hasta el fin; según
va la vida, al paso del alma, sin volver
los ojos. Voy de prisa. La noche me
aguarda y está inquieta".
·
También algunos cuentos Y. ensayos
que publicaría muchos años después,
se acumulan por esa época entre sus
papeles. Y cuadernos de notas, de
apuntes y estudios que lo siguen y lo
llaman todavía. Y él acude porque no
es de los que dejan malograrse las semillas o perder los avisos del mundo.
Cada vez que Alfonso Reyes limpia su
mesa, ha dicho Salvador Novo, se reunen las páginas de un libro.

lanza a caminar por la enorme ciudad
de sus libros, hace un alfo en el primer tiempo, entrecierra los ojos, y la
obra de Alfonso Reyes le parece algo
disperso en planos distintos que no
encajan unos en otros; el plano ateniense y el plano alejandrino; el plano de Góngora y el plano de Goethe; el
plano de América y el plano de México; la perspectiva de Descartes y la
perspectiva de Toynbee, las luces de
los poemas, los relámpagos del cine, el
fulgor de los lagos . .. Hay que hacer
el recorrido completo y asomarse a un
balcón del mundo para percibir la humana unidad de la obra, cabal y organizada como una vida que deja señales
de su paso con palabras. "Cuántos pa-

limpia y el corazón valiente. Y las páginas de "El Sol" y de la revista España recogen los testimonios que luego
han de formar los cinco libros de la
serie "Simpatías y Diferencias". Es
más: inaugura una modalidad en la
profesión periodística: Alfonso Reyes
y Martín Luis Guzmán, bajo el seudónimo de Fósforo, inician en castellano la crítica cinematográfica.
Pasan seis años sin publicar un libro, pero la obra va reuniéndose en
los cajones del escritorio, páginas y
más páginas. En 1917 publica tres libros: "El Suicida", seductor conjunto
de ensayos, "Cartones de Madrid", cuadros a veces amargos, a veces sonrientes, lúcidos siempre y transidos de

Otro ciclo se cumple. El diplomático cuelga la casaca. Alfonso Reyes regresa a México y por fin, "aunque sea
más por abandono que por premio",
se ve dichosamente recluido en su oficio privado. Se inicia la época de la
Capilla Alfonsina, la de los frutos dorados, la más fecunda. Alfonso Reyes
vive al fin entre su slibros y sus notas, recogidos a través de un largo viaje de veinticinco años. Y entre su
amada transparencia del valle mexic•
no. Aqui lo dejamos.. ¡, Quién puedl"'
decir sobre Alfonso Reyes la última
palabra?

Poco después había de cerrarse un
ciclo de su vida.
La sangre de las luchas de México
no lo perdonó. Penetró en su propia casa y dejó en su corazón una huella dramática que nunca acabará de borrarse. Sombras leves y discretas de esa
huella y de otras desventuras y aventuras de su alma, aparecerán en varios
de. sus libros posteriores; uno de los
más bellos, el poema dramático Ifige'nia Cruel, recoje, depurándolos, algunos ecos de las tormentas, la que lo
envolvió y la que se desató en su interior.
Vienen los primeros días de París
que luego había de r ecordar en una
página de El Cazador. "Mi imagen de
París, dice, con la moda de aquellos
días, es cubista. Cierro los ojos y miro un París fragmentario, disperso en
diminutos planos que no encajan unos
en otros, como dividido y entrevisto
por las cuatro patas de la Torre Eiffel ..." Sin querer, Alfonso Reyes estaba ofreciendo la imagen de su vasta
nbra futura: también el viajero que se

circulo de su vida. Comienza el diplomático. Hay un rápido vjaje a México en 1924, después de trece años de
ausencia; tres años niás en París, donde publica "Pausa", su segundo libro
de poesía y un cuaderno en francés
sobre la evolución de México. Las
prensas madrileñas trabajan con sus
"Cuestiones Gongorinas". Otra vuelta
a México en 1927. Sobre la mesa de
noche de su cuarto en el Hotel Ancira
de Monterrey estaban entonces las
Conversaciones con Goethe. Toamos a
verlo los estudiantes y ya le llamábamos maestro. Viene la época sudamericana: Buenos Aires y Río de Janeiro. Los libros siguen acumulándose y
ya la nómina se hace larguísima; publica primero en Argentina y luego en
Brasil su correo literario con el nombre de su ciudad natal, Monterrey, y
uµ dibujo del Cerro de la Silla en el
indicador. Crece la obra poética, se
enriquece la obra de investigación y
de crítica literaria; las notas sobre la
cultura americana y sobre las letras
de México se suceden copiosamente;
acude a la cita del centenario de Goethe, escribe páginas po}tticas, la "Aenea Política" y "A Vuelta de Correo".
Otro viaje a México. El escritor le ha
hecho lugar al diplomático y Alfonso
Reyes cumple con exceso, decoro y
fulgor, la misión mexicana en todos
los sitios; pero el diplomático no ha
vencido, mutilado, ni cansado al escritor. Escribe con el brazo derecho y
cumple los deberes del servicio exterior con la mano izquierda, la clásica
manera de hacerlo. Pero es la suya
una diplomacia nueva y viva, buscando, como él mismo dice, la respiración
internacional de México. Entonces
México hacía diplomacia en América.
Y de la buena.

DlbuJo de Jorge Ran¡el Guerra

sos, dice Alfonso Reyes de sus días de
París, ·¡cuántos pasos, dimos, solitarios! ¡Cuántos sueños y anhelos! Y el
propósito de vivir cada vez mejor y
más plenamente."
Y llegan los años largos de Madrid.
Duros y fecundos, conquistadores y
luminosos, tanto, que vuelve a descubrir a América dentro de su mente.
Lleva a México adentro y siente que lo
quema a fuego lento. Es cuando sus
páginas "están hechas a media noche,
rodando - solo- por las posadas de
Madrid, sin saber a lo que había venido, y bajo el recuerdo de las cosas lejanas". Es la época cuando el estilo
de Alfonso Reyes pasa por la lumbre
definitiva : cambia sus palabras por el
pan y el albergue. Vive de escribir; se
hace periodista, ese oficio tan noble
cuando la mano de quien lo ejerce es

nostalgia, y la incomparable "Visión
de Anáhuac", levantada con diáfanos
ladrillos que son cápsulas de luz. Vienen luego "El Cazador", en algunas de
cuyas páginas tiembla el poeta bajo la
prosa tersa y de fulgores tenues y los
cinco tomos de "Simpatías y Diferencias", ventanas abiertas a todos los
caminos de la curiosidad. Ha publicado su primer libro de poemas, "Huellas" editado de forma tan infame que
sus amigos dicen: Alfonso Reyes ha
publicado un libro de erratas con algunos poemas. Después otro de los
diamantes: la Ifigenia Cruel. Estamos
en 1924 y desde aquí el bibliógrafo de
Alfonso Reyes empieza a padecer ; la
obra se acumula, crece y las ramas
brotan por todas partes.
Pero ya entonces ha cerrado otro

Pág. 8

f

Dejémosle aqui y no importunemos
su trabajo; he ahi sus obras maestras:
"El Deslinde", "La Critica en la Edad
Ateniense", "La Antigua Retórica", la
"Junta de Sombras", "La Experiencia
Literaria". He aquí el primer capitulo
de sus recuerdos, cuya edición tiene la
tinto fresca todavía. Pero no olvidemos que Alfonso Reyes, tan sabio, volvió a su patria en son de guerra. Todavía con las maletas del regreso en la
mano, libró una batalla por la libertad
de España y la sigue librando por la
libertad del hombre. 'Pueblo me soy",
acaba de recordar.
Tiene cincuenta años de escribir y
la pluma no ha fatigado su mano. "El
arte de la expresión, ha dicho, no me
apareció como un oficio retórico, independiente de la conducta, sino corno un medio para realizar plenamente
el sentído humano", "Acuérdate de vivir", advierte con la frase de Goetbe
en el epígrafe de su penúltimo libro.
Y sigtie cumpliendo con su promesa de 1915: "No r enunciaremos a ningún objeto de belleza, engendrador de
eternos goces."

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 2, Febrero </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                    <text>,A1 ..
XII No. 3 Marzo de 1955

H f:::

D. A. S. U.

mas

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

ARA Villaurrutia, Nostalgia "cuando me encuentro tan solo, tan solo,
me busco en mi cuarto
de la Muerte no es un titulo que
como se busca, a veces, un objeto perdido,
de libro, es una manera de vi- una carta estrujada, en los rincones . -• ."
vir. Porque el poeta es el enamorado de la muerte, el novio teme- o como esa sangre suya que en el
roso, el esposo infiel. A fuerza de "Nocturno Mar" arrastra
pensarla, su muerte ha llegado a
conversar con él, ha tomado la "ahogados sueños de recién nacidos,
perfiles y l)erfumes mutilados,
forma de su alcoba, y a veces, so- fibras
de luz y náufragos cabellos."
carronamente, ha paseado en el
bolsillo de su traje por New Haven.

P

Su verso,
diáfano, cristalino,
preciso,
se desprende
serenamente de la primera línea, cae vertical, en una helada sensación sin
tiempo, con una estudiada modulación uniforme; es como un electrizante pánico que se dice sin
miedo, canto que quiere ser un
grito asordinado. Mucho tiene de
tremenda esa su angustia de aceptar la muerte sin lágrimas, esa
manera suya de lanzar la carcajada en el juego de voces de la
"voz quema dura", o esa palabra
opaca que le lanzan y que se vuelve silencio cuando no oyen su
pregunta, no la comprenden o no
quieren contestarla.
Su pálida voz atormentada arde interiormente, diríase que en
cada poema hay un tono calmado
y una profunda llama que lo consume todo, dualidad asombrosa v
auténticamente genuina acrisolada en su expresión, frío sudor y
fiebre, garganta seca, grito uniforme que se acerca, que nos toca, que se pierde . . .
.

núedo, destrucción, muerte. Mie- espontáneos, aislados; el poeta, a
do que ya no es miedo porque se más de ese su sentir peculiar y su
ha vivido "desde todos los siglos", pensar profundo, domina la paladestrucción c1ue está ahí, minan- bra, ha llegado a hacer suyo el
y un lenguaj e transparente
do las cosas, muerte que "es cón- verso,
v certero envuelve su obra en
cava y oscura y tibia y silenciosa" contraste con su tema oscuro V
y que nos acompaña siempre co- apagado. El verso ágil del "Nocmo la más fiel amiga. Estos tres turno en que Habla la Muerte"
cont_enidos trascienden la obra
"escondioa en un hueco de mi ropa en la maleta.
e~ el bolsillo de uno de mis trajes,
entre las páginas de un libro
como la .•."

EL poETA ]] E
.

_

"la luz hace mas honda la mina del silencio"

o en la "Nocturna Rosa"
"la rosa de rosadas uñas,
la rosa yema de los dedos ávidos,
la rosa digital,
la rosa ciega."

O esa manera suya de describir
en tres versos situaciones complicadas como en su "Nostalgia de
la Nieve"

-

"Todos hemos pensado alguna vez
o alguien -yo mismo- lo piensa ahora
por quienes no saben que un día lo pensaron ya,"

... "noche que ya no es noche
junto a tu cuerpo mas muerto que muerto
que no es tu cuerpo ya sino su hueco
porque la ausencia de tu sueño ha matado a la muerte"

la paradoja, ese unir los contrarios, esa débil muerte que se muere, esas cosas que siguen siendo
sin serlo ya, lo que son, nos acompañan a lo largo de "Nocturno
Amor" en un crescendo sólo presentido, que no se cumple, que no
llega, todo es un deslizarse serenamente complicado, sin comas,
que no las necesita, sin explosiones, que todo él es, esa cólera suya
"amarilla de incendio en mitad de la noche"

siempre equilibrada, directa y
vertical.
Es "Nocturno Amor" uno de los
poemas mas característicos de Villaurrutia. En él, ese tono uniforme y maduro tan propio, da cuerpo de contorno claro a la emoción derrotada, esa su emoción
que se nos vuelve angustia del
deshaucio, soledad, como en su
"Muerte en el frío"

nos sorprende con la imagen inesperada, con la vibración saltarina
y burlona de esa muerte escurridiza que se repliega en todas partes, con esa intensidad medida de
las voces que parecen decirse a sí
mismas. Otras veces, mas que palabras hallamos pinceladas como
en su "Nocturno"

Dibujo de J. Moreno \'lila

LA MUERTE

Existe, sin embargo, por encima de todo un equilibrio, no se
piense que el poeta se agota en el
virtuosismo de la técnica, por el
contrario, su poesía es el fruto de
la conjugación de la palabra brillante v el tema sombrío, de la
serenidad de sus conjuntos y el
estremecimiento medular de sus
renglones. Solo en escasos momentos de "Nostalgia de la Muerte" el poema. se pierde en el juego retórico de su "North Carolina
Blues" o en el ri~or técnico de su
"Décima Muerte' , el poeta es auténtico en los d emás, vive su
muerte valientemente solo, separado del mundo por su sensibilidad y cerca del dolor del hombre
en su dramatismo.

Por Arturo CANTU

Escuchemos su verso
En estos poemas como en la
mayoría de los de "Nostalgia de
la Muerte" flota su miedo

del poeta, son su tema, su metáfora, su imagen, su misma forma
de escribir, opaca, enferma.

"El miedo de no ser sino un cuerpo vacío
que alguien, yo mismo o cualquier otro, puede ocupa!''

Pero todos estos logros de la
poesía de Villaurrutia no brotan

"siento que estoy en el invierno frío,
en el invierno eterno
qui' congela la sangre en las arterias,
que seca las palabras amarillas,
que paraliza el sueño,
que pone una mordaza de hielo a nuestra boca
y dibuja las cosas con una línea dura."

�Un Cuento de Julián Gállego

La MáqÚína

.

de

ver Exposícíones

El IJoctor José Bernardino Cantú
/

Maestro del Seminario de Monterrey
Por Israel CAVAZOS GARZA

A Jorge Rangel Guerra

U1as

' NA de
cosas que
a Jllme. Drole
hicieron pensar que su rnarido era tonto, fué su mutísmo en las
exposiciones.
A Mme. Drole
le encantaba
visitar exposiciones y hacia
que la acompañase su marido. Monsieur
Drole accedía
inmediatam~nte. Este
confor~ismo
incondicional
a todos sus
proyectos era
una de las razones en que
su mujer basaba su convicción des&lt;leñosa; y sin
embargo esta
engañosa apariencia encubria una gran

-

.

discreción,
1

1

1

1

:¡
1
11

Hj

:¡
'•I
1

,

pues, tras los
primeros meses del matrimonio, l\lonsieur Drole
llegó a la con•
clusión de que
si quería gozar en la vida, ya que no
de felicidad
-pues esta
conclusión fué
anteriorcuando me•
nos de tran•
quilidad, n o
había de discutir las decisiones de su
mujer, sino
aceptarlas inmediatamente. De estemodo, muchas
veces no se
llevaban á cabo, perdido su
interés dialéctico por ]a aquiescencia
del esposo; y aún cuando se realizaban, se había evitado un sinfín de escenas desagradables.
Pues bien, cuando el matrimonio
Drole llegaba a la exposición, mientras
la señora sentía su lengua arrebatada
en una especie de delirio de pala_b ras
exquisitas y acumulaba sus juicios sobre las obras expuestas con la misma
decisión y resultado que el sepulturero la tierra, el marido callaba, a pesar
de las preguntas, de las indirectas, de
los gritos, de las recriminaciones de
su docta mujer. ¿Miraba los cuadros,
sencillamente? Ella hubiera jurado que
no. Parecía estar lejos, muy lejos, con
su tripita, su calva, su bigotín, en un
país de enanitos, con ]os ojos como
dormidos en las hamacas de los párpados inferiores. Plantado ante el cua-

Pág. 2

dro que su mujer elegía, o ante una estatua o ante 1.m plato, era igual, parecía escuchar más que ver. Para sus
experiencias, la calidad de la obra artística era un factor secundario.
Ello parecerá ·uria nueva muestra de
su deficiencia mental. Aparentemente,
a las exposiciones se va a ver y a los
conciertos a oír. Apariencia engañosa,
sin embargo, prejuicio del que, de una
vez, hemos de prescindir; el éxito de
muchos concertistas prueba que mucha gente va a los conciertos a ver.
¿ Porqué entonces no puede ese.u ch ar se
en las exposicfollCs? Monsieur Drole
lo hacía concienzudamente, como pue~
de verse más tarde; escuchaba a su
mujer, en primer lugar; y en los instantes. que callaba;á l'cis (o fas) deinás.
Ella apreciaba 'éSta' átención, peÍ'o 'la
'
'
encontraba demasiado'' muda. Hubiera

querido una respuesta, un comentario
que diera posibilidad de discusión, de
batalla, de victoria, de anonadamiento
marital. Por eso atacaba por sorpresa,
cuando veía ]a expresión de su esposo
más indefensa.
- Bien, ¿qué te parece? Nunca d3s
tu opinión.
-Ah ... - balbucía él, como si despertara.- Tú ya sabes ... , Estoy de
acuerdo contigo.
-Pero si no he dicho aún nada
- protestaba ella.
-Lo dirás, lo dirás .. . -aseguraba
calmoso Monsieur Drole antes de refugiarse en su mutismo. Y era verdad;
porque, en principio. Madame Drole
decidía callarse, para dem_ostrar a ese
tonto de marido que se equivocaba,
que con ella no era fácil acertar. Pero
al cabo de unos minutos de silencio
empezaba a sentir temblores en la lengua y era inútil que tratara de sujetarla. A todas las damas que acudían a
ver exposiciones -Y mucho más en
día de inauguración- les sucedía lo
mismo: como por obra del ambiente,
su garganta se abría y comenzaba n
emitir notas. El arte las hacia hablar
como el sol hace cantar a las cigarras.
Dicen que éstas revientan de tanto
cantar, las tardes de sol intenso; estoy
seguro que una dama visitadora de exposiciones tarda mucho más en reventar; resisten Salones interminables sin
el menor trastorno laríngeo.
Tanto le apasionaba escuchar en las
exposiciones, que Monsieur Drole decidió volver a ellas sólo, sin una mujer que pusiera en peligro su ecuanimidad de observador al dispararle a
bocajarro preguntas intempestivas.
Volvió dos, tres veces; pero más tarde
se abandonó, como a un vicio, a esta
deliciosa costumbre de repetir experiencias y acabó yendo todos los días.
El empleado de la puerta lo saludaba
con amabilidad entreverada de conmiseración; porque también él se había
dado cuenta de que Monsieur Drole era
capaz de estarse parado delante de un
cuadro horrible media hora. Lo creyó maniático y acertaba, porque todo
sabio lo es . Pero monsieur Drole estaba bien lejos de pensar que despertaba el menor interés. Sacaba su catálogo -siempre el mismo, el que compraron el primer dia, que ostentaba algunas sentencias lapidarias de mada~
me, tales como "este es el mejor" o "estuve parada delante de este cuadro siete minutos"- y anotaba alguna palabra, más tarde sólo signos, ya que le
1·esultó más cómodo adoptar una especie de taquigrafía, pues las expresiones empleadas por las damas visitantes eran siempre las mismas.
Monsieur Drole registró, apostado
ante un. Picasso, su propio apel1ido
con una frecuencia de 12 veces por
minuto; ante un Nattier, la palabra
exquis diez y siete veces; ante un Monet matinal, la palabra ravissant catorce. Pero en relación con 1fonet, observó algo mejor; conforme un paisaje de
este autor iba acercándose a los estados crepusculares, la frecuencia del
calificativo aumentaba tres veces por
minuto. Por ejemplo: uAcantilados de
Etretat a mediodía", 13 veces. "Campo
de amapolas a las 2 de la tarde", 16 veces. "Vista de Honfleur a las tres de
)·a tarrle''i 19 veces. "La catedral de
Rouen a la puesta del sol", 25 veces.

Esto le permitió formular la ley del
encanto de Monet, que se enuncia así:
La cantidad de veces que un paisaje
de Monet es ravissant está en razón inversa de su proximidad al mediodía.
Como ésta, llegó a formular numerosas leyes que guardaba en su escritorio.
Hasta este momento, sus visitas de
estudio eran posteriores a las que hacía en compañía de su esposa, que le
servía de primer paso y fundamento,
pues Monsieur Drole había descubierto en Madame Drole unas condiciones
excelentes de exactitud calificativa:
palabra que ella empleaba, palabra que
emplearían más tarde las damas espiadas por el sabio. Pero al llegar a este
grado de subida investigación, creyó
que para comprobar la ex.a ctitud de
sus leyes y fórmulas, sería mejor adelantarse, una vez, a su cónyugue. Ello
era difícil, pues Madame Drole concedia una especial importancia a asistir
a las inauguraciones, de manera que
si, por su desgracia, hubiera faltado a
uno de estos acontecimientos mundanos, la exposición correspondiente la
hubiera dejado de interesar. Gracias a
una epidemia de gripe, que la retuvo
en cama, con un genio endiablado, un
dia de vernissage, su marido pudo acudir solo a una nueva exposicíón y anotar, esta vez sin escuchar a nadie, los
adjetivos y la frecuencia que, según
sus experiencias, correspondían a cada una de las obras expuestas. Una vez
curada su mujer fué dificil convencerla de que fuera a la exposición, pues
ella escudaba su desinterés en imaginarias críticas que había leído. Pero
al fin fueron a la sala y Monsieur Drole tuvo el placer divino de que ella
diera a cada cuadro el adjetivo previsto, mientras los juicios de las demás
visitantes alcanzaban la frecuencia por
minuto determinada por las leyes de
Monsieur Drole.
Este pareció, a partir de aquel mo~
mento, haber perdido todo interés por
las exposiciones. La ira de su mujer
se estrellaba ante su obstinación como
el mar se estrella contra los acantilados de una marina con una frecuencia
de 23 morceau de bravoure por minuto. Se encerraba en su cuarto de la
buhardilla, en una chambre de bonne
desocupado cuya llave .guardaba celosamente y no bajaba más que a las horas de las comidas. La calidad de rentista de Monsieur Drole permitía esta
absoluta dedicación a su trabajo. Su
mujer nunca pudo entrar allí, a pesar
de emplear toga la gama de su elo•
cuencia dramálica, del arrullo al ala•
rido. Como muchas esposas, aún las
que visitan exposiciones, tienden a
considerar de un modo simplista la
psicología marital, Madame Drole lle·
gó a la conclusión de que su marido
había dejado de amarla - lo que hahia sucedido muchos años antes- y
de que tenía una querida. Unas medias que descubrió en el bolsillo del
gabán de Monsieur Drnle la llevaron a
la certidumbre; pero la manera indiferente y casi jovial con que el acusado recibió su requisitoria la volvió a
sumir en sus dudas. Por si acaso abrió
su corazón a la portera y le suplicó
que espiase toda entrada o salida mis•
teriosa de su marido o de cualquier
desconocida; pero no descubrió por
Pasa a la Pág. 4

ESAPARECIDO el colegio que los
jesuitas habían establecido en
1714, no hubo en Monterrey, por
muchos afi.os, otro centro de enseñanza superior. Los vecinos acomodados
del Nuevo Reino de León enviaron a
educar a sus hijos a la ciudad de México, Guadalajara o San Miguel el
Grande.

D

Al iniciarse el último tercio del
XVIII, y merced al legado hecho en
1767 por doña Leonor Gómez de Castro, se abrió en el convento de San
Francisco una cátedra de latinidad; y,
años más tarde, las de retórica y filosofía, siguiendo en todo los estatutos
de la Real y Pontificia Universidad de
Jlléxico.
En octubre de 1787, se matriculó en
estas dos últimas materias un jovenzuelo de escasos dieciséis años: José
Bernardino de Sena Cantú. Hecha la
imprescindible información de limpieza de sangre, se supo que era natural del Chipinque (hoy villa del Carmen); que fué bautizado por el Br.
Juan .Francisco de la Garza en la parroquia del valle de las Salinas el 3 de
junio de 1771; que fueron sus padres
el capitán de milicias provinciales don
Antonio Cantú del Rio y la Cerda y
doña Ignacia de Villarreal; y que, por
las líneas paterna y materna, era descendiente de abuelos "cristianos viejos, Jimpips de toda mala generación",
y de los primeros pobladores y conquistadores de este reino.
El curso de retórica lo inició el primero de noviembre de 87, y lo concluyó en primero de mayo del afio siguiente. El de filosofía , lo había iniciado el 18 de octubre del mismo año
de 87, para concluirlo el 20 de abril
de 17D0. Así consta de las certificaciones que le expidió fray Cristóbal Bellido y Fajardo, lector de filosofía,
examinador sinodal y guardián del
convento. Tuvo por maestro en todo
este tiempo al Br. don Juan Paulino
Fernández de Rumayor, oriundo también de las Salinas, "con notable aprovechamiento." Presidió algunas sabatinas y sustentó acto público de conclusiones de lógica, "con aplauso de
los que concurrieron y especial complacencia del lllmo. obispo Dr. don
Rafael José Verger, que asistió a él."
Visto su interés por el estudio, fué
enviado, en 1791, a continuarlos en la

capital de la Nueva España. Estudió
teología escolástica en el colegio de
San Buenaventura de Tlaltelolco, distinguiéndose por su conducta ejemplar
y claro talento, y porque también allí
se lució en las conferencias sabatinas
y rn un acto público que defendió brillantemente. Fray José de Armentia,
guardián regente, 10 nombró vice rector y sustituto de las cátedras de gramática y filosofía.
MAESTRO DEL smIINARIO
Luego &lt;le recibir el grado de bachiller en artes en la Universidad de México, r egresó a Monterrey; justamente
en 1793 en que, "bajo la advocación
de la Gloriosísima Asunción de Ntra.
Sra. y San Antonio de Padua", el obispo de Llanos y Valdés fundaba el Real
y Tridentino Seminario de esta ciudad. El ilustre prelado Jo nombró catedrático de rnínimos ·y menores, y, el
14 de octubre de 1795, de filosofía ;
"cuyos empleos desempeñó con esplendor".
Presentó numerosos _estudiantes a
exámenes y a defender actos públicos.
Contó entre sus discipulos a Servando
Teresa de Mier, Miguel Ramos Ariz_()e
y otras figuras prominentes de la Independencia. Durante su magisterio,
dijo dos oraciones latinas; el día de
San Lucas, por la apertura de las aulas, y la otra al iniciarse el curso de
artes. Fué muy elogiado también por
]a muy "completa y agradable" que
pronunció en la distribución de lugares, al terminar este último curso.
Recibidas todas las órdenes sagradas el mismo Sr. de Llanos y Valdés
le expidió, en 31 de enero de 1798, titulo de sacristán mayor interino de la ·
parroquia del Saltillo, por muerte de
don Francisco González de la Lastra, y
de que le dió posesión, el 21 de febrero siguiente, el cronista Br. don Pedro
Fuentes, Cura y vicario de aquella Yi11a. Se le encomendó la vicaría y juzgado eclesiástico in capite de los valles del Pilón y la Mota (hoy Montemore1os y Gral. Terán , respectivamente), por nombramiento de 22 de abril
ele 1iDD. Su labor de cinco años y un
mes al frente de este cura~o, fué admirable. Además de la obra material
de la parroquia y de la donación de
una custodia, hecha de su propio pe-

"Presentación de la Dignidad de Tesorero de la Santa Iglesia de Monterrey, al
Canónigo Magistral Don José Bernardino Cant,í". (Folio penúltimo, con la firma de Ferna11do VII). Archivo Ge11eral del Estado de "1. L.

culio, estableció escuelas para hombres, mujeres y ·n iños, "con singular
u,t ilidad de aquella feligresía''.
DOCTOR Y CANONIGO
Siendo cura del Pilón hizo viaje a
Guadalajara, a fin de doctorarse. El 2G
de septiembre de 1802 recibió, en efecto, las albas insignias· doctorales, qu e
le fueron impuestas por el M. J. Sr.
canciller don Juan José Moreno, en solemne ceremonia efectuada en el templo de Sto. Tomás de Aquino, anexo a
la Universidad. El grado se le otorgó
con la aprobación de todos los doctores nemine discrepante; despacbándose1e título al dia siguiente, signado por
el secretario don José Santiago Alcocer.

El convento de San. Francisco, ya desaparecido, en el cual estudió don Bernardi110 Cantú las cátedras de filosofía y retórica. (Foto Sa11doval, 1896)

Nuevamente en Monterrey, participó en el concurso a curatos que celebró el Illmo. obispo l\larin de Porras.
Puesto en primer término en la terna
para el del valle del Huajuco, el virrey
José de Iturrigaray lo eligió, en 4 de
mayo de 1804, beneficiado de esta pa-

rroquia, la cual tuvo a su cargo durante tres años cinco meses.
En el mismo año, fué propuesto al
rey para la canongia magistral. La
concesión de esta gracia apareció publicada en el No. 81 de la Gaceta de
Madrícl de 8 de octubre de 1805, junto
con la canongía penitenciaria, otorgada al Dr. Juan José de la Garza, cura
del Sagrario, y la de lectora! al Dr.
Domingo de Ugarte. El 29 de septiem•
bre de 1807, previa la finaza del pago
de media anata que dió don Vicente
Parás Pereda, le dió posesión el Dr.
Juan Isidro Campos, canónigo de gracia, por comisión del prelado.
Brillante orador sagrado, predicó
todos los sermones de cuaresma, panegirices, etc.; sirviendo asimismo los
oficios de juez hacedor, por tres años;
dos el de clavero y ocho el de exami•
nador sinodal; hasta 1817.
El 23 de febrero ·de este año, el presidente y cabildo gobernador sede vacante lo recomendó nuevamente al
monarca, quien, por real orden de 5

Pág. 3

�La Máquina de ver. ..
Sigue de la Pág. 2

lllmo. y Rumo. Sr. Dr. Dn. Andrés Ambrosio de Llanos ,Y Valdés, te_rcer obispo
del Nuevo Reino de León; fundador del Real y Tridentino Sennnar,o de Monterrey, en 1793.

,.il
11

,,11
1)

de noviembre de 1819, lo presentó para dignidad tesorero de la catedral de
Monterrey. El Illmo. obispo don José
Ignacio de Arancibia, comisionó al Dr.
Lobo Guerrero, en abril de 1820, para
que Je confiriera la colación.
EL POLITICO
En la relación de méritos de 1817,
se expresa que era el doctor Cantú
" ... un sacerdote de vida muy ajustada, 'de instrucción, juicio y probidad;
sin haber sido jamás corregido por
ningún tribunal eclesiástico, ni haberse ingerido en el inicuo partido de la
revolución."
Es constante, sin embargo que, desde antes de 1821, fué el doctor Cantú
ferviente partidario de la Independencia. A él encargó el padre Mier la
prensa que Arredondo le quitó en Soto la Marina, al ser aprehendido el 16
de junio de 1817, y que, años más tarde, recuperó el ilustre dominico.
Electo el Dr. Cantú individuo de la

Exma. Diputación de las Provincias
Internas de Oriente, mantuvo continua
corfespondencia con su antiguo discípulo y amigo el padre Mier, imponiendole de la situación política del Nuevo Reino de León; y fueron tan eminentes sus servicios que el Ministerio
de Relaciones proyectó hacerlo obispo
de Monterrey.
Tal fué el doctor don José Bernardino Cantú, uno de los primeros maestros del Seminario de Monterrey. De
su caJiongía magistral fué elevado, en
1831, a ta dignidad de deán de la catedral de Monterrey, donde murió.
BIBLIOGRAFIA,

MS. Documentos del Dr. 1Jcrnardino Cantú.

Archivo Gral. del Estado de Nue,·o León.
Año de 1909. Exp. 13.
HECTOR GONZALEZ: Slgio y Medio de Cultura !\'uevoleonesa. Ed. Botas. México, 1946.
DAVID ALBERTO COSSIO: llisloria de Nuevo
León. Ed. J. Cantti Leal. Monterrey, 1925.
(Vol. IV).

J. ELEUTEnIO GONZALEZ: Apuntes para la
llistoria Eclesiástica ... (del) Obispado de
Linares ... ". Monterey. Tip. Relig. de J. Chávez. 1877.

este conducto sino algunas llegadas de
Monsieur Drole procedente del Marché
aux Puces, trayendo algún objeto extravagante pero inofensivo que desaparecía en el cuarto del secreto. Hasta la puerta subió a escuchar Madame
Drole; pero como en lugar de los arrullos que temía, no oyó sino martillazos
y canturreas de su maridoJ que siempre babia odiado el canto, lo creyó
loco y desde entonces lo trató con
afectuosa conmiseración.
Pasaron catorce meses en esta situación embarazoza y Madame Drole hubiera pedido el diyorcio si no fuera
porque a su primera insinuación su
marido pareció tan conforme como
antaño con acompañarla a las exposiciones. Se acercaba la fecha de la
ináuguración de una, titulada "Temas
literarios en la Pintura Francesa desde el siglo XV a nuestros días". Por
las noticias de prensa 1 Monsieur Drole
juzgó llegado el momento de actuar, ya
que en esta amplísima exposición había de todo, porque ¿ qué es lo que no
es 1iterario, si nos empeñamos en que
lo sea? Habia desde un retrato muy
malo de Labiche pintado por un amigo suyo a una Venus de Maillol inspirada, según decía el catálogo, en Tcócrito, y desde un florero de Odilón
Hedon cuya condición literaria se basaba en haber pertenecido a Anatole
France, hasta una Artesiana de Van
Gogh quien acaso habia leido la ele
Daudet; es decir, el campo más heterogéneo y adecuado para una demostración como la que Monsieur Drole se
proponía hacer. Ocultando sus proyectos, dijo a su mujer que no podía
acompañarla a la inauguración y Madame Drole se conformó a ir so]a, como una mansa cordera · que se había
vuelto.
Esta condición pecuaria se convirtió en ferocidad leonina cuando vió
entrar en la sala a Monsieur Drole dando el brazo a una dama, bastante más
joven .que ella, vestida de un modo algo extralio, pero con lujo, y apoyada
lánguidamente en su acompañante,
mientras sus ojos desdeñaban posarse
en la asamblea. Madame Drole avanzó,
dispuesta a hacer una escena; pero se
contuvo al ver que muchas damas, antes de lanzarse al embriagador ejercicio

verboso-contemplativo de las pinturas,
examinaban con ojo critico a !a pareja. Por eso, conteniendo su voz, se
acercó por la espalda a su marido y
rozando su hombro con un ademán
lleno de dignidad le dijo:
-Supongo que no tendrás inconveniente en presentarme a Mademoiselle.
Monsieur Drole se -volvió, calmoso;
-Naturalmente que no, Melania. La
señorita es mi hija.- Y antes que su
mujer pudiera hacer un gesto, dando
media vuelta, hizo girar a su compañera, mostrando las sonrosadas y tersas
mejillas de un maniquí de cera.
-Pero, ¿ es una muñeca? -exclamó
boquiabierta la esposa. Y antes que
nada, antes que un alivio de que sus
sospechas de infidelidad fueran injustificadas, antes que dolor por lo que se
revelaba locura de su maridQ, Madame
Drole sintió miedo, el miedo terrible
de que los demás se dieran cuenta, de
que todo eso sucediera alli, en la galería, en medio de la gente de un dia de
inauguración, que ya empezaba a agruparse en torno al extraño trío.
_:_vamos a casa, enseguida -suplicó, más que ordenó, Madarne Drole.
-¿ En este momento glorioso? -clamó exultante Monsieur Drole, Y dejando un momento sola a su pareja
' inanimada, levantó ligeramente el
echarpe que cubria sus hombros y descubrió en la espalda un cuadro de
nrnndosi con Varias esferas en, que delicadas agujas se movían impacient~s,
entre nombres de artistas, de colores,
números .... Nadie había conseguido
ver nada con claridad, cuando llfonsieur Drole, tomando otra vez el brazo
de 5:u maniqui, la hizo avanzar hasta
colocarla ante uno de los cuadros. Monsieur Drole conocía de sobras su invento; dejó caer, pues, la estola hasta
cubrir por completo ese cuadro mágico y metiendo debajo su mano -con
un gesto de amo·r y confianza que reverdeció en el corazón marchito de
~!adame Drole los pasados celos- manejó algunas llaves. Un suave ronroneo se dejó oir y poco después, entre
los labios entreabiertos de la muñeca,
salió una ,,oz ' que pronunció distinta~
mente:

El Canto de los Nibelungos
Por Franz BOUCHSPIES
(CONCLUYE)

UCHOS se han escandalizado pretendiendo que el Nie•
belungenlied es un ejemplo sanguinario de lo que es en
sí la raza germánica llena de odio, crueldad, traición y
venganza. Sin embargo, en Homero, Valmiki o la Bi•
blia, encontramos pasajes tan sangrientos que hacen palidecer el
Canto de los Nibelungos. Los pueblos antiguos entendían de
muy distinta manera la moral y los hechos heróicos.

M

El poema de los Nibelungos tiene
tanta importancia para los pueblos
germánicos como La /liada para los
griegos, el Ramayana para los indostanos, La Cha11son de Roland para los
franceses y El Romancero para los españoles. Goethe mismo ha señalado el
Niebelungenlied como una obra clásica para su pueblo y añadía que el redescubrimiento del poema señalaba un
periodo en la historia de la nación.
En 1 i75 en Hohenems (Suiza) se
descubrió un texto manuscrito completo del Niebelungenlied. Se encontraron después en distintas bibliotecas
de Alemania, de Austria y Suiza, veinticuatro manuscritos en pergaminos
completos o fragmentarios del mismo
poema, anteriores al siglo XV, y diez
y seis manuscritos en pergamino o en
papel, de fecha posterior.
La primera edición crítica del Niebelungenlied, fué la de Lachmann, en
1926, la más acreditada de las versiones al alemán moderno es la de Karl
Simrock, en el metro original publicada un año después.
He aqui fragmentos del texto antiguo comparados con las versiones modernas:
(ALEMA.'I &amp;'!TIGUO)

«l.'ns 1st in alten maeren wunders vil gcseit
von heleden Iobebaeren 1 von gr-:.sser arebeit,

frOuden, hochgeziten, von weinen und
Yon klagen,
von küener rccken stritcn mugct ir nu
wunder boeren sagen.

YOI;

(ALE.\IAN MODERNO)
"\'iel wunderbares melden uns Mf1ren alter Zeil
Yon hochgelobten Helden, YOn Mühsal uud
von Leid,
\'011 froheu Fcstllchkeiten, von wclnen und
von Klugeu,
Yon Kühner Becken Strelten mOgt ihr nuu
Wunder hOrén sagen.
(ESPA~OL)

La~ más antiguas leyendas cuentan muy
grandes portentos,
de p~nas y de aflicdones de los preclaros
guerreros,
festines, llantos, angustias, combates,
guen-as, torneos,
que gratos de escuchar siempre para todos
han de serlo.

Este es el principio del Niebelungenlied, y esto otro es el final:
( ALmIA.'1 ANTIGUO)

t'ne kan iu beschelden was sider da geschach
wan ritter undc vrouwen weinea da such,
dar suo die edeln knehte, ir lieben frlunde tot.
Hic hat das mncrc cine ende :das lst der
Nibclunge not.
(ALE.\IAN MODER:-1O)

Da lag zueinandcr todfcinder lcib,
In stucke zerhauen, kOnig Etzels weib,
Erschlagcn ihre kucchte, freund und feinde tot
lUer hat das Ued ein ende von Kriemhilds not.

Lleva el sello &lt;l e lo autóctono

-Exquis ... exquis ... exquis ... exquis ..•
Y, en efecto, era un Nattier.

(Algunos textos terminan asi :)

Paris. 29-1-54.

Hier hat die Mü.r ein ende: ¡Das ist der
Niebelungen Lled !
(ESPMOL)

NO

Escritor, poeta, critico de arte, y dramatur~
go español, residente desde hace varios años
en Paris. Nació en Zaragoza, el año de 1917.
Estudió Derecho en Madrid y Barcelona, obteniendo la licenciatura, pero sm haber ejercido dicha profesión. Desde muy joven inclinóse por los estudios de arte y por la literatura.
Ha escrito varias obras dranláticas, entre las
que destaca "Fedra", ])remiada en un concurso en su 'ciudad natal. Se encargó de la edición, prólogo y notas de los "Discursos practicables del nobilísimo arte de la pintura'', de
Jusepe Martinez, pintor aragones del siglo
XVII. Ha publicado numerosos
cuentos y poemas; es corresponsal de la revista Goya de Madrid,
colaborador en la Revista de
Ideas Estéticas, en el Seminario
de Arte Aragones y en la B. B.
C. de Londres.
La Máquina de ver exposiciones es uno de sus últimos cuentos, donde se puede apreciar la
fina ironia y el alquitarado buen
gusto de este español conocedor
profundo del ambiente artístico
de la capital francesa.

La esposa. del rey Etzel (Atila) :icuchlllada

yacla
entre nmlgos y enemigos que estaban ahor~
sin vida;
caballeros y criados la muerte encontrado
habían.
y aqui se termina el canto de la pena de
Rrimilda."

o bien:

CIA

¡E!-.te es el Canto de los Nibelungos!

+

Página del manuscrito Canto del. "Niebelungenlied" (Siglo X/I/)

Pág. 4

+

•

Es este poema, con todo lo sanguinario que parece, un monumento de la
lengua alemana, que habla del espíritu germ/rnico en la época de la emigración de los pueblos. Se atribuyó al
poeta Kürenberg, que se cree, fué el
más antiguo de los Minnensinger, de
origen lorenés, suabo o austriaco. La
, 1enganza en los germanos escandinavos recuerda la vendetta de Córcega.
La figura de Sieglried o de Sigurd
(ha sufrido esta transformación: Sigurid, Sigvricl, y Sigfrid) representa al
Hombre que ha logrado vencer a la
Naturaleza y para el que ya no existen
obstáculos una vez que ha aprendido
su lenguaje, o bien 1 venciendo a lo
monstruoso y bestial que lleva en si
representado por Fafner, se convierte
en invencible ·yendo de conquista en
conquista hasta que alcanza la cum-

bre. Puede ser que su punto vulnerable signifique que el hombre más grande y poderoso tiene siempre un punto
débil al que atacan sus enemigos y lo
abaten . .
Todos podemos tener el talón de
Aquiles o el hombro de Sigfrido aunque nos creamos fuertes y seguros.
La funesta maldición de Andvari o
Alberich, y su fabuloso tesoro, representan la codicia humana y las ansias
de dominio y de poder que ensangrenta al mundo.
A favor del movimiento romántico
y del culto a Ossian (cuyos poemas no
tenían el valor auténtico y la antiguedad que les atribuía Mac Pherson), se
dilató la fama del Niebelungenleid. Las
guerras de liberación y el odio a Napoleón exaltaron como era natural el
nacionalismo alemán; una consecuencia fue la reimpresión del Niebelungenlied en una edición económica para soldados.
Scbopenbauer y Federico II de Prusia, enemigos de todo lo nacional, tra•
taron con desprecio el poema, pero en
cambio, muchos de los grandes poetas
alemanes lo tomaron como fuente de
inspiració'n como el Barón Karl Friedrich von La Motte-Fouqué que escribió un drama llamado "El Héroe del
Norte" cuyo manuscrito se ha perdido. Raupach, Geibel, Wilhelm Jordan,
Friedricb Hebbel y otros, han seguido
los pasos de Fouque siendo el más celebre Hebbel, que escribió una triloPasa a la Pág. 6

Pág. 5

•

�ES
Sigue de la Pág. 8

dos imperativos en cierto modo contradictorios: esencialidad y temporalidad. El pensamiento lógico y formal
es destemporalizador. Cuando se piensa lógicamente queda abolido el tiempo.

LA

POESIA?

rer". Un valor afectivo sentido en sn
pureza abstracta, separado de las causas que lo han producido, viene a caracterizar el estado de alma poético.
Jean Hytier solia decir -y ahora lo
podemos comprender con plenitud de
sentido- que la poesía es una metafísica del sentimiento.

lo que en derredor tiene, lo concreto
y lo vivo, con mayor fuerza que lo lejano y lo abstracto, será cualquiera
cosa, pero poeta no". Quiere Unamuno que nos elevemos de lo circunscrito
y temporal, a 1o universal y eterno.
"Eternismo y no modernismo es lo que
quiero; no modernismo, que será anticuado de aquí a diez años cuando la

Pero al poeta no le ,is dado pensar
fuera del tiempo absolutamente nada.
Por ello se sentia el autor de "Campos de Castilla" en desacuerdo con esa
lírica dominante, intelectual más que
emotiva. ''Ni ha contado jamás el intelecto, ni es su misión hacerlo. Debe,
no obstante, apuntar a la poesía su
imperativo de "esencialidad". Pero las
ideas del poeta no son categorías formales, cápsulas lógicas, sino directas
intuiciones del ser que deviene, de s.u
propio existir; ... inquietud, angustia,
temores, resignación, esperanza, impaciencia que el poeta canta, son signo
del tiempo y, al par, revelaciones del
ser en 1a conciencia humana".
No es la comprensión de un suceso
o de una situación lo que nos produce
el estado de alma poético, sino el valor directo de todos los elementos que
nos causan esa pura fruición de sentir
y de percibir. Poco nos importa
-cuando estamos en trance poético~el encadenamiento de las causas y de
los esfuerzos hechos para acelerar o
retrasar los acontecimientos. Sólo los
valores de la afectividad y de la sensibilidad son los que cuentan; sólo la
pureza de corazón nos hace vibrar al
unísono con el poeta.

•

Razón y voluntad deben ser relegadas a un segundo plano para poder alcanzar lo poético. Es preciso vaciar
nuestro ser y dejarlo disponible, ente•
ramente receptivo, para que nos invada el misterio de la poesía y nos abandonemos al imperio del sentir.
Robert Salmon acuñó en una fórmula breve y contundente toda la Ol!!!ncia
de la poesía: "presentación de un valor sentimental, sensual o sensorial, en
estado abstracto, separado de su soporte natural y, por esta razón, separado de todo esfuerzo de saber y de que-

1

1

Pág. 6

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, cent.r os culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha estab]ecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente apa•
recidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se 'complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nueyo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidá.s en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

CURSOS
L Departamento de Acción Social
de la Universidad de Nuevo León
organizó los V Cursos de Invierno, en los que tomaron parte distinguidos hombres de letras mexicanos y el
Grupo Teatral Universitario bajo la dirección del Lic. Sergio Garza Zambrano.

E

La Señal que se Espera, pieza ea 3 actosi original de Antonio Buero Vallejo

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

z

Plaza del Colegio ·Civil,

Dondequiera que exista un hombre
que aguce sus sentidos y sus sentimien-

tos puede brotar la poesía. Allí donde
haya valores afectivos y sensoriales,
emancipados de las causas que les dieron origen y plenamente libres para
jugar consigo mismos, alli habrá poesia.
·
Cuenta Unamuno que, en cierta ocasión, le rtccia el gran poeta portugués
Guerra JmH¡ueiro: "Un pensador, un
filósofo, un sociólogo, puede no ser
patrioia; pero un poeta, si no siente

Monterrey, Nuevo León,
México.
moda pase". En el seno de nuestro re•
cinto, de nuestro pais y de nuestrn
época, hay que bucear para aprehender lo eterno. Machado y Unamuno
coinciden en la pretensión de dar en
sus versos algo substancial suyo. Ambos piden a la poesía densidad y honda conmoción humana . Más que mu~
sicalidad quieren hondas resonancias.
Dios y tonalidad del universo, provocación para atrapar lo inasible ...
¡Poesía: fiesta ·de la imaginación 1
¡Poesía: fiesta del sentimiento!

Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la reso:ución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo, León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

rn

El poeta Octavio Paz, autor de Libtr•
lad bajo Palabra, El Laberinto de la
Sociedad y Semillas para un Himno,
dictó cinco conferencias bajo el tema
general de "La Creación Poética".

Los envíos deben haCerse a:

EL CANTO DE LOS NIBELUNCOS
Sig11e de la Pág. 6
gia dramática, "Los Nibelungos", de
fama mundial.
El poeta noruego Henrik Ibse.n, inspiróse también en el relato de la Edda
al escribir su drama ºLos héroes de
Helgoland", cuyo héroe también se
llama Sigurd y ha conquistado la mujer para un rey Uamado Gunnar, principio de todos sus conflictos.
Mundialmente célebre es la tetralogía musical de Ricardo Wagner, uEl
anillo del Nibelungo", en los que sintetiza elementos de la Edda y de
·ebelllngenlied, para pasarla por alto.
Treinta y nueve cantos que 11evan el
nombre de aventiuren, forman el Niebelungenlied. Cada estrofa consta de
cuatro versos largos (langzeilen); las
rimas son pareadas; hay a veces, rima
interior.
En el siglo XIII en que toda Europa
imitara a Francia, incluso Alemania,
alin en su poesía que los trovadores
provenzales hicieron célebre, surge este documento germánico como único

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE

+

+ +

"El Porfiriato y la Revolución Mexicana", fué el título de las conferencias
que _sustentó el distingufdo historiador
Lic. D. Daniel Cossio Villegas.

rmasy

ETR

Organo Mensual de la Universidad
baluarte de lo nacional y como una siglo XIII y parece desarrollarse en el
de Nuevo León
justa protesta contra los que trataban ambiente caballeresco de la época. Sin
B.egistrado como artículo de 2a, Clase en la
de encadenar el avance de la cultura embargo, la Saga Volsunga da la imAdmón. de Correos de Monterrey, N. L., el
alemana a un elemento contrario al es- presión de una antiguedad remota y
20 de Abril de 1944.
píritu germit.Iiico. El culto a Roma.
de haberse concebido en pleno paga"E! Canto de los Nibelungos" lleva nismo.
INDICADOR:
impreso el sello de lo autóctono, de lo
Wagner ha dado al sentido de "Los
~olaboradores
puramente alemán y comienza a ser de Níbelungos 1' , una nueva interpfetación.
Raúl Rangel Frías
raíz nacional ... " nos dice Johannes · La lucha por la soberanía del mmÍFidencio de la Fuente
Haller. Es notable que aunque el Nie- do es librada mortalmente entre dioFrancisco
M. Zertuche
belungenlied y la Saga Volsunga se de- ses y hombres. Es necesario un héroe
Cenara
Salinas
Quiroga
rivan ele Ja misma fuente, el poema colosal para acabar con esta disputa
alem3n es anterior al escandinavo y erigirse en el amo y señor de homArturo Cantú S.
puesto que aquel fué escrito a princi- bres y dioses, pero es necesario que
Homero A. Garza
pios del siglo XIII y éste a mediados este héroe renuncie al amor o su poAlfonso Rangel Guerra
del misnío.
.
der 1~ será funesto. Cuando la traición
Guillermo Cerda G.
La muerte de Siegfried recuerda el y la envidia de los hombres abate y
Jorge Rangel Guerra
fin de Helgi, el hijo de Sigmund y la para siempre al héroe elegido, el muo- .
Manuel Morales
del dios Baldur, y aún en la historia do se desploma estruendosamente una
de Hermano el Querusco y de Sigbert vez destruida la única columna que lo
Director
el príncipe franco, unido en matrimo- sostenía arrastrando a los dioses en
Lic. Fidencio de la Fuente
nio a Brunequilda, Ja princesa goda su caída y hundiéndose para siempre
que fué célebre por su rivalidad con .en la desesperación sin redención y en
Oficinas
Fredegunda, la amante del rey de la angustia tenebrosa. Así lo anuncia
Washington y Colegio Civil
Francia.
el Gottesdammerung o Crepúsculo de
Monterrey, Nuevo León
El Niebelungenlied lleva el sello del los Dioses ...
MEXICO

Otro aspecto de la obra presentada por el Teatro Universitario, en la que participaron Sergio Garza Zambrano, l\tariluz Gutiérrez, José García Tenorio, Rogelio
Quiroga, Anselmo González Zambrano y Florinda Flores.

+

+ +

"La Estética del Arte Indígena" se tituló el Cursillo que nos ofreció el eminente
,crítico de arte Justino Fernández, que acaba de publicar en las prensas universitarias de la ciudad de illéxico su libro "Coatlicue, Estética del Arte Indigena
Antiguo".

ºEl Teatro como Expresión Espiritual", "Los Caminos del Teatro Mexi•
cano" y uLos Nuevos Autores", son los
tilulos de las tres conferencias que dictó el dramaturgo mexicano Sergio Magaña.

Pág. 7

�ti

UE ES LA POESIA?

♦

¿

Intento de Aproximación a su Esencia

Dr .. Agustín BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE.
"Poesia, podríamos decir, es hoy como el recuerdo infantH de un mllndo soñado entre
sueños, en el lecho desencantado de la propia
vista que apenas nos deja hablar con Dios a
fuerza de aho~ar entre gritos la palabra sagrada dé los cielos".
Adolfo l\luñoz Alonso.

I
E aquí dos actitudes irreductibles: 1) apoderarse discursivamente de la substancia poética
con el propósito de analizarla y desentrañar sus procedimientos; 2) vivir la
virginal esencia de la poesía por la vía
cordial, sin que la razón hunda en ella
su garra. Se puede tener una vivencia
que nos haga vibrar al unisono con el
poeta, o se puede teorizar acerca de la
esencia de la poesía. Lo que resulta
realmente imposible es hacer ambas
cosas a la vez.

H

Sabemos que en un libro reciente
-"Teoría de la Expresión Poética"Carlos Bousoño explica qu, la labor
poética consiste en Modificar la Lengua; el poeta ha de trastornar la significación de los signos o las relaciones
entre los signos de la lengua, porque
esta modificación es condición necesaria de la poesía. ¿Razones? Piensa
Bousoño que los contenidos psíquicos
-perfect amente individualizadosson únicos en la intensidad de sus elementos afectivos, en la nitidez de sus
percepciones sensoriales y en la complejidad sintética de su conjunto. La
lengua, en cambio, no puede aludir individualmente a las cosas ni manifestar sintéticamente lo que las realida·des tienen de complejas ... Por otra
J:&gt;arte, la lengua, con su carácter analítico, falsea la expresión completa y
justa de los contenidos anímicos. Resultado: para hac~r de la lengua un
instrumento poético es preciso hacerle
sufrir una transformación. Valiéndose
de Procedimientos, el poeta ha de someterla a una serie sucesiva de cambios, a los que llamaremos Substitucio-

nes.

1

I .!

Más allá de esa estructura externa,
material o expresiYa -como la estudiada por C. Bouso1io- , está la estructura interna espiritual. Sólo cuando
se dan chispazos metafísicos del sentimiento, los versos llevan el nombre de
poema. La configuración del poema
consta de materia y forma. Aquello
que el poema expresa -próxima o remotamente- es su materia. Pero la
poesía, si lo es auténticamente, debe
ser la conformación poética de su materia -asunto o tema- que no se da
cabalmente sino por la belleza de los
sentimientos llevados a un grado de
obstrucción.

matemático, el término del lógico, sino
una espiritualización del objeto mismo, mejorado en su substancia, enriquecido en el contenido. Un concreto
material que se eleva - vasconcelianamente hablando- a la categoría de
concreto de espíritu. El poeta añade
conteniao a la forma, la preña (opus
cit.).

La poesía no es producto de la voCon sólo el metro, el ritmo y la ri- luntad del poeta ni valor "nacido por
ma, no se tiene la poesía. Son éstos ,,si mismo". Nuestro fray Luis de León
los elementos de la estructura externa lo dejó dicho: "Poesia no es sino una
que, sin la entraña, quedarían reduci- . comunicación del aliento celestial y
dos a mera cáscara vacía.
divino". La gracia de la inspiración
es primero, la respuesta que ofrece el
Aunque nunca haya hecho versos, José poeta viene después.
Vasconcelos es un enorme poeta. Poesía
mayor es la suya que por iluminaciones
Cuando el poeta supera el sentimienmisteriosas y súbitas incorpora los ob- to real concreto y canta lo emotivo
jetos y las pasiones a un ritmo de sen- universal, pone en juego algo más que
tido espiritual. "La poesía --expresa la razón o, por lo menos, algo diferenVasconcelos- es aquella parte del ar- te: la simbolación sensitiva. Aunque su
te que por medio de las palabras y el conmoción íntima y personalísima sea
ritmo ensaya transmutar lo real en lo intransferible, nos comunica su estado
divino. La palabra es la plástica del y el fruto de su inspiración. Porque
poeta y La Poesía es la Música del la poesía posee, como virtud primaria,
Amor, así como el amor es el modo de el don del contagio. El poeta es - cola existencia divina" ("Estética"). La mo lo quería Platón- un endiosado,
imagen del poeta no es el signo del un arrebatado.

Pág. 8

Recreación mágica y virginal: rodeo inesperado que nos sitúa ante "El
dorso nunca visto del objeto de siempre (Ortega y Gasset), el misterio de
la poesía -siempre viejo y siempre
nuevo- se renueva sin cesar:

nos, ponerlo en un estado crepuscular
propenso a repre·s entarse las palabras
con una intensidad que raya en la alucinación. Por eso ocúrresenos ·decir
que el ritmo es un elemento pre-poético, preparatorio.

"¡Poesía, rocío
de cada aurora, hijo
de cada noche; fresca, pura
verdad de las estrellas últimas,
sobre la verdad tierna
de las primeras flores!
Rocío, poesía;
caída matinal del cielo al mundo!"

Con pura música verbal no se hace
poesía. Hay textos sumamente musicaies que nadie se atrevería a llamarlos poéticos. Los ejemplos abundan.
Hay muchos poemas que. traducidos a
otro idioma perderían, probablemente,
su musicalidad, pero conservarían, no
obstante, su garra poética.

II
No tiene razón Valéry al poner en
primer plano de lo poético el ritmo y
la sonoridad, como no la tiene tampoco Bremond al reducir la poesia a una
música verbal.
El ritmo no es, precisamente, lo que
produce la impresión de lo poético.
Sirve, eso sí, para adormecernos y
prepararnos a las sugestiones de la
poesía. Eastman advierte que la función propia del ritmo es, esencialmente, hipnotizar al lector o, por lo me-

Pensaba Antonio Machado que el elemento poético no era la palabra por su
valor fónico, ni el color, ni la línea. ni
un complejo de sensaciones, sino una
honda palpitación del espíritu; lo que
pone el alma con voz propia en respuesta animada al contacto del mundo ... Los universales del sentimiento,
los ecos inertes, pueden sorprenderse
mirand_o hacia dentro, en un intimo
monólogo.
Al poeta se le plantean -como genialmente apunta Antonio Machado-

Pasa a la Pág. 6

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IS LIBROS

HI
Ht:::MERJTECA

L--CUESTIONES ESTETICAS *

1o.-ANTES DEL LIBRO
N 1926 dirigí una "Carta a dos
amigos" (Reloj de Sol, págs. 193206 y segunda ed. de Simpatías y
diferencias, II, págs. 335-345), cuyo
objeto -entre burlas y veras- se reducía a proponerme a mi mismo una
posible organización para la futura
reedición de mis libros. Como lo maNOTA: Estas páginas no son la mera reproducción de las publicadas bajo igual
titulo en la revista Uniuers1daá de
México, enero-febrero de 1955, sino
que representan una versión posterior,
corregida y aumentada.

nifiesto en las páginas con que se abren
estas recordaciones ("De mi vida y mi
obra"), aquel plan quedó ya cegado
por el crecimiento ulterior. Todo ha
cambiado. Han muerto los dos amigos
a quienes, siquiera por alegoría, nombraba yo albaceas literarios: Enrique
Diez-Canedo y Genaro Estrada. A ellos
y a Pedro Henríquez Ureña, que siempre me acompañó y me acompaña, invoco ahora con melancolía y les dedico estos esfuerzos por esclarecer el
sentido de mi propia jornada.
En aquella "Carta", al referirme a

lo que he llamado mi prehistoria (subgrupo lo. del grupo E), escribí estas
palabras:
En cuanto al subgrupo 1o., entramos
en el reino de las reliquias familiares.
Será preferible que lo aprovechen ustedes como documentación para el ensayo previo que ha de preceder a la
edición. Este subgrupo es más rico de
lo que parece. No sé si lo abarcará mi
memoria. Por lo demás, por ahí queda mi obra pueril en prosa y en verso
(siete cuadernos), y en mi Diario de
traliajo, muy tardío por cierto, aparecen todos los datos (Cuaderno to.).
¡Figúrense ustedes, pacientes amigos,
el aburrimiento de una excursión que
empiece desde los temas escolares sobre Hidalgo y Washington, Juárez y
Lincoln, Vercingectórix y Cuauhtémoc,
las grutas de Pesquería, el antiguo
Egipto, la ausencia de la patria, el bosque de Chapultepec (y todavía antes,
los estudios infantiles de magia negra
y cierta teoría original de "la resta de
nueves" que es como una adivinación
de los logaritmos, hasta el primer artículo que me publicó la Revista Modema (artículo sobre Julio Ruelas, que
he dejado caer pudorosamente), o, poco más acá, hasta mi tesis de abogado:
Teoría de la sanción, en que traté de
examinar el Derecho por la otra punta -no ya a partir de las definiciones,
sino, pragmáticamente, en el remate
de las sanciones-. Y todo esto, pasando por una selva enmarañada de discursos, novelones infantiles, una conferencia sobre Moissan y el horno eléctrico (porque yo, amigos míos, fabriqué a la vista del público un diamante
artificial, cierta memorable noche de
la Escuela Preparatoria) ; por cierto
paseo "De una cuestión retórica a una
sociológica"; por ciertas páginas presuntuosas para introducir la lectura de
los diálogos de Platón y• otras inocentes audacias.
Este párrafo sibilino necesita alguna explicación. Dejemos la magia y los
paralogarilmos, los novelones y demás
morralla que ocupa de los once hasta
los quince años. Los paralelos biográficos y la expedición a la gruta de
Pesquería (Villa García) pertenecen a
la etapa del Colegio Civil de Nuevo
León: 1903 a 1904. La disertación so-

bre Egipto y otra sobre el Cálculo Infinetesimal que olvidé en la enumeración anterior pertenecen ya a la Preparatoria de México: 1905. También
se me escapó en la "Carta" una composición preparatoriana sobre el eterno paso de Aníbal por los Alpes, que
me fue encomendada por el maestro
Sánchez Mármol.
Yo había aventw-ado mis primeros
versos "públicos" (Duda, tres sonetos)
en El Espectador de Monterrey, el 28
de noviembre de 1905, encontrándome
en mi tierra de vacaciones, pues ya
para entonces estudiaba yo en la Preparatoria de México. Mis sonetos se
inspiraban en un grupo escultórico de
Cordier, visto en una fotografía de El
Mundo Ilustrado: un viejo de volteriana apariencia desliza al oído de un
espantado jovencete las especies riel
escepticismo y del descreimiento. Mi
posición era enteramente objetiva,
aunque triste, y dejaba la cosa "en duda". Para sorpresa mía, cuando muchos años más tarde me hice cargo de
nuestra Embajada en la Argentina, me
encontré, allí a pocos pasos, el propio
mármol de Cordier que parecía hacerme señas desde la Plaza San Martín.
Lo tuve por augurio propicio.
Pero volvamos a mis sonetos. l\li padre los encontró aceptables; don Ramón Treviño, el director del periódico, los publicó; y luego los reprodujo
en México el diario La Patria, el que
dirigía don Ireneo Paz, abuelo de Octavio.
-¿ Qué dice el poeta? -me saludó
cierto amigo de la familia.
-¡No! -le atajó mi padre-. Entre
nosotros no se es poeta de profesión.
Pues si, por una parte, aplaudía y
estimulaba mis aficiones, por otra temía que ellas me desviasen de las "actividades prácticas" a que se está obligado en las sociedades poco evolucionadas. Y, en verdad, como más tarde
he dicho, aplicando la palabra de Larra, en México escribir es llorar. ("El
Premio Nacional de Literatura", De
viva voz, 1949).
Merecieron ya edición en folleto,
por decisión del jurado calificador
(Manuel Sánchez Mármol, Luis G. Urbina y Manuel G. Revilla), mis temas
Pasa a la Pág. 3

Año XII No. 4 Abril de 1955

rma

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

�HISTORIA DOCUMENTAL.

• •

Sigue de la Pág. 1
de examen para los cursos de literatura en la Escuela Preparatoria (1907)
a saber: "El hombre debe amar a I~

patria" (y no "La ausencia de la patria", como por error lo dije en la
"Carta") y la "Descripción del Bosque
de Chapultepec". La conferencia sobre Moissan también se publicó en folleto (1907). Las palabras sobre los
diálogos de Platón se quedaron inérlitas Y se perdieron. El articulito "De
una cuestión retórica a una sociológica" (y no "a otra", como consta en la
"Carta") apareció en el Boletín de la
Sociedad de Alumnos de la Escuela
Nacional Prcpatatoria (sociedad fundada por mí), No. 2, 18 de marzo rlc
1907, págs. 21-24. En febrero de ese
mismo año, para celebrar el primer
aniversario de diclla sociedad, pro-

nuncié un discurso que se publicó en
la Revista Moderna, agosto de 1907,
No. G, págs. 340-344, al que volveré a
referirme,
En cuanto al artículo Julio Rucias
subjetivo (Revista Modcma, septiembre de 1908, págs. 12 y sigs,), la verdad es que nunca me atreví a recogerlo porque mis amigos, los verdaderos

críticos de arte, me aseguraron que
era muy deficiente. Sin embargo, el
muy autorizado Justino Fernández acaba de recordarlo y citado con elogio
en su excelente obra: Arte moderno y
contemporáneo de México (1952). A la
muerte de Rucias, dice, "ninguno ha-

bJó tan acertadamente como A. R." (p.

PALABRA MUERTA
Arturo CANTU S.

UANDO la vacua boca está vacía

C

y asco y angustia
se pronuncian
y la palabra nada,
es apretar los dientes
y taladrar los nervios,
cuando una lágrima fraguamos
cristalina de plomo derretido
que va desde la frente hasta las plantas,
cuando somos un arco y una espalda
gastados acabados abatidos,
cuando la boca y la saliva pegajosa
y el puño maldiciente temblQroso
y la maldita muerte terca
son esputos de fiebre.adolorida,
ya cuando alambre
espasmo rá{aga
sudor rechina ríspido
no son sino palabras
que se han quedado sollozando huecas
de puro decir nada,
yo soy lleno llagado
yesca yerto llanto yermo,
cuando el cuando se crispa
y se eriza e{ espanto,
una risa nerviosa
unja que es eme en las narices,
se burla de nosotros en la mueca
convulsiva y jadeante del hocico.

1,

1
t

Ya pronunciamos la palabra muerta,
la muerte hecha cadáver
el gusano hecho viento,
tenemos sólo nuestras pobres manos
para estrujar el rostro
y arañar la mesa,
porque es terriblemente cierto,
estamos solos,
solo,
liemos visto por {in,
en el rumbo siniestro de los versos
que no hay rumbo ni escape,
la noche misma nos asusta,
se vuelven las costillas garfios
por destrozar el pecho,
el corazón es una llaga que se estruja,
ya no tenemos más
esa pala.bra,
la que dijimos al amigo,
está perdida -es inútil
que cada nueva noche la busquemosno volverá a brotar,
el ademán el gesto
el brillo justo de los ojos,
estamos hoy -por siempresolemnemente solos,
decantada la angustia en nuestro cuerpo
y el substantivo nada ent~e los dientes.

·210}, "Ya me he referido antes y en

relación con Ruelas a esta critica ejemplar, y no es necesario insistir en ello,
mas éste es el sitio en que hay que sc-

fialar el nivel a c¡ue habia llegado la
conciencia crítica (1908), antes que
todo acabase por ser modificado. Que
A. H. señalara oportunamente el sentido del arte nuevo, la conciencia de que
las visiones subjetivas son la radical
realidad, en contra del supuesto objetivismo con que antaiío se pretendió
juzgar el arte, es muestra de que ]os
licmpos eran otros, pero pocos lo comprendieron así. R. fue uno de ésos. El
,iglo estaba claramente a la vista." {pp.
269-270¡-. Y con igual aprobación, que
. mucho me honra, me cita y comenta
en otros lugares de este libro.
En cuanto a mi tesis sóbre la Teoría
de la Sanción, se pubÜcaria, sin tener
yo noticia de ello, en el Diario de Jnrisprudencia y Legislación del Disll'ito
y Territorios Federales, dirigido por el
Lic. D. Victoriano Pimentel -uno de
Jos sinodales de · mi examen profesional- , del 29 de julio de 1913 en adelante.
Para explicarme sobre mi ''Carta a
dos amigos" he debido adelantar algunas noticias. Despejado el campo,
puedo trazar la ruta que conduce a las
Cuestiones estéticas.
2. CAMINO DEL LIBRO
Pisaba yo las últimas gradas de la
Preparatoria y, a falta de mejor cosa,
me disponía para la carrera de Derecho, procediendo por aproximación,
cuando aconteció mi verdadero acceso
a la vida literaria. Un poeta J)otosino,
José María Facha, un sobrino de Othón,
que había obtenido en Monterrey su
titulo de abogado porque creo lo desterró de San Luis su inquina contra
Monseñor Montes de Oca, apareció
unos días por México. Aunque mayor
que yo, éramos buen'os amigos. Salimos a pasear juntos el domingo por 1a
maiiana, a la moda de entonces, por la
Avenida de San Francisco y Plateros.
Nos encontramos con uno de los más
oscuros colaboradores de una revista
juvenil que iqa a lanzarse por esos días,

era Alfonso Cravioto. Cravioto se apartó conmigo, Había figurado tiempo
atrús en ciertos actos de oposicióD
contra el gobierno de mi padre, y eso
mismo -como hombre bien Intencionado que es- lo hizo desear conocerme y mostrarse afable. A poco, ya publicaba yo mis renglones tanto en esta
revista como en la de Valenzuela, con
quien pronto me relacionó su hijo
Emilio.
En 1906 hice, pues, en Savia Moderna mi aparición poética con el soneto
Mercenario, que era sin duda defectuoso, que me valió algunos reproches
verbales del profesor Manuel G. Revilla y de cierto prefecto preparatoriano -un señor Zubieta- aficionado a
la literatura, y que se publicó ya muy
corregido en mi primer colección de
versos: Huellas, 1923. (Y no "1922"
como reza la portada, ni menos "1933"
como se imprimió por error en mi
Obra poética, 1952.) A Cravioto le impresionó mucho que, en vez de pe.rdermc en vaguedades sentimentales, me
ciñera al código parnasiano. Ricardo
Gómez Robledo consideró, sin embargo, que no convenía dejarme entumecer en aquellas normas, sólo útiles como aprendizaje, y se propuso, por encargo de ]a revista, darme unos consejo's escritos. Al cabo le fue más cómodo cumplir su cometido mediante
la conversación y el trato. Por lo pronto, él me hizo· leer a Baudelaire; y poco después, por contaminación de Acevedo, "absorbí" a Verlainc en veinticuatro l10ras. Manuelito de la Parra,
p9cta de emoción y delicadeza, aunque mal psicólogo, rue dedicó entonces
unos VCl',j,OS ("Al poeta niño"), extraiíado de que no confesara yo ]as dulzuras e ingenuidades de mi corazón
de adolescente (¡sí, bueno es eso: dulzuras e ingenuidades del adolescente,
lo mús ferozmente complicado que hay
en el mundo!), y casi rogándome que
no hiciera versos sabios ni me dejara
llevar de la tradición ni la cultura: "Y
cuéntanos un poco de las almas de armilla, concluía candorosamente. Cree
... el cordero que todos son de su
apero.
t;'n &lt;lía, Pedro Hcnríquez Ureña, educador desde la infancia y que había
escuchado con interés mis discursos
prcparatorianos de 1907 -científico
el uno y dedicado a la muerte de Moissan, literario el otro y dedicado a la
Sociedad de Alumnos~ me aconsejó
someterme con mayor frecuencia a las
disciplinas de 1a prosa, como Parte de
mi aprendizaje y para habituarme a
buscar la forma de mis expresiones no
exclusivamente poéticas. Un "vate"
coahnilense poco recordado hoy en
día, Miguel Pereyra, hermano de Carlos el historiador, que era mi amigo
aunque también me llevaba años -por
lo vist,o, yo estaba predestinado a la
compañia de mis mayores- conociU
una de esas alocuciones -la litera~
ria- cuando yo 1a estaba redactando.
- Yo creo -me dijo- que usted va
a acabar en la prosa, que es la música
clásica.
Me puse, en efecto, a la prosa, con
cierta asiduidad y afición, sin por eso
abandonar los versos. Pues "yo co
meneé escribiendo versos, he seguido
escribiendo versos y me propongo conti_nuar escribiéndolos hasta el fin.""
(Prólogo a Huellas). Entre 1908 y 1910
elaboré todos los ensayos de Cuestiones estéticlls. A la primera fecha corresponde el más extenso - la interpretación de la "Electra" en el teatro
ateniense- que data de mis diecinue,·e aiios.
A punto estuve de no conocerle la
cara a mi primogénito. A11enas copiado el rnan.uscrito, sufrí un grave ata&lt;¡ue de peritonitis ganado en buena
lid, por andar practicando los saltos y
contorsiones del Jiu-Jitsu (yo era entonces sumamente ágil) con Julio ToPasa a la Pág. 4
4

y él nos invitó a visitar a los poetas

que a esa hora se reunían en la redacción.
Yo habia contemplado con envidia
y anhelo los anuncios de la tal revista,
Savia Moderna, algo como una bija de
In célebre Revista Moderna, aún viva y
operante por obra y gracia de don

Chucho Valenzucla y los últimos modernistas; pero distaba mucho de figurarme que pronto me seria posible
ingresar en sus filas¡ me daba cuenta
de que era demasiado temprano. Nos
encaminamos a la Avenida del Cinco
de Mayo, donde estaba la redacción de
Savia Moderna, cuyo directol." efectivo

Pág. 3

Pág. 2

t

�CIVILIZACION

MITO

NUESTRA ENCRUCIJADA
Por Manuel MORALES G.

Por Christian BRUNET

V

ALERY ha escrito: "Al principio

era la fábula". Y ha añadido en
otra parte: "Asi como la barbarie es la era del hecho, es pues necesario que la era del orden sea el imperio
de las ficciones , -ya que no hay po-

tencia alguna que pueda fundar el orden sólo sobre el constreñimiento de
los cuerpos por los cuerpos. Se preci.san fuerzas ficticias."

Primero, la mítica consiste en dar
nombres a fuerzas de la natuÍ-aleza que

·••;.--••·-··~
ii••··-·-·········. ··-fll.UH ■■Jf■ HI•·

.

¡

=
~~

Ei~;. ......

== .:::::·

ro del Olimpo, el Doctor Fausto, y el

tudio de la evolución de los mitos y de
la adhesión que los hombres les con-

algunos ha empezado la última, la del
apogeo del espíritu critico que es el
escepticismo total y el rechazo de todas las ficciones. Sería entonces el
Pasa a la Pág. 7

lativos: el de una siempre más total
interiorización por el hombre de sus

ficciones, y el del .desarrollo de la razón dentro de las ficciones mismas.

Paul Valéry

HISTORIA DOCUMENTAL.

salía aún de los talleres el 16 de febrero de 1911; los más antiguos acuses de
recibo que he conservado datan de junio, y del siguiente mes de julio las
primeras críticas de la prensa. Adviér-

tase que la conferencia sobre Othón
(1910), aunque conocida antes, es de
elaboración posterior. Lo propio acontece, desde luego, con la conferencia
sobre el paisaj e en la poesía mexicana

(1911 ) .
Antes de la Guerra Europea (191418), las casas Garnier y Ollendorff
eran, en Francia, los principales cen-

tros editoriales para libros en español. Desde Mél&lt;:ico, Pedro Henríquez
Urefia se había puesto en contacto con

el encargado de estas ediciones en 01lendorff, su compatriota el dominicano

Gibbes, y allí acababa de publicar sus
Horas de estudio. "Todas lo son para
usted, muchacho", le había dicho don

desde París con Pedro., cou Antonio
Caso y conmigo. Aprovechando estas
circunstancias y la presencia de mi familia en París, (yo permanecí en México para continuar mis estudios de
abogado), se arregló la edición de
Cuestiones estéticas en la "Librería P.
Ol1endorff", que ésta era su razón social.

Sea dicho de paso, Gibbes era hombre puntual y cortés, aunque le agra-

rondaba la fama, se babia relacionado

Pág. 4

jar apuntados eu mi ejemplar propio.
Pero al fin he hecho algo mejor: aca•
bo de aderezar -junto con el indice
de autores y obras citados a lo largo
del libro- una declaración de erratas
y correcciones indispensables y la he
remitído a mis amigos los bibliotecarios de la Universidad Neoleonesa, que
con tanta paciencia han empezado a

establecer mi bibliografía.
Cuando fui más tarde a París (1913),
Gibbes me hizo saber que mi libro se
había vendido sobre todo en Colom-

daba darse importancia como a algunos intermediarios, se tenía por muy
experto en gramática y, en cierto ori-

bia, sin duda porque en México mis

ginal de García Calderón, aun preten-

obsequios habian hecho la competen-

manidades, de letras ... Corno que es·a
generación -la Generación del Centenario- había de echar los cimientos

para la futura Facultad de Filosofía y
Letras, acudiendo a desempeñar gra-

tuitamente las cátedras en aquella incipiente Escuela de Altos Estudios .que,

4. CONSIDERACIONES FINALES

dad, Altos Estudios, Facultades, Doctorados? ¿Traje de frac para un pueblo

todo, lo cual no entra en lo estipulado." Yo no me proponía tanto hacer
correc.c iones de autor cuanto vigilar

la pureza de la impresión. Gibbes ofreció hacerlo por mí cuidadosamente;
pero, en cuanto me llegó el libro, tuve
que mandar imprimir cuatro págillas

de erratas - setenta y tres faltas en total- , ·y otras he añadído después. En

confesado haber inCurrido • tamhiéri
por mi cuenta en varios ·errores de
norribÍ-e y fecha, etc;,
Ofrecía de~

que

tece, solapadas bajo los anhelos legíti-

descontentadizos comentaban entornando los ojos: "Este Henriquez Urefia, con sus consejos, nos ha matado
en flor a un poeta." Pues ¿qué sería
del frágil corazón humano si no se

desahogara decretando una que otra
vez la ruina del prójimo?
Este libro nos transporta a los días
trepidantes del Aten·eo de la Juventud,
donde yo era el benjamín mientras no
se presentó Julio Torri, mi menor en
un mes. ES conmovedor volver los ojos
hacia el amanecer de una nueva era.

Es conmovedor percatarse de lo que

-- ,,

•

Todo ello províniente de vivir en
una ciudad que goza de prosperidad
comercial y cuyos hombres han sabido
imponerse en el pasado a todas las adversidades y que en el presente son
dueños de su riqueza y conductores de
su destino.

Iros a las actividades del espíritu va

ción norte-americana que en todos los
órdenes sufre nuestra América.

teñido con el mismo sentimiento que

ante el resto de las actividades humanas ha demostrado tener el regíomontano. Es decir se va bacía la cultura
como problema que hay que resolver,

entre lo hispánico y lo sajón, los regiomontanos comprendemos que nos ha

como baluarte que hay que conquistar,
y se pone en ello viril y alegre fran-

tocado ser algo así como el puesto
avanzado, como el baluarte cultural de
la vasta región del nor-este de México.

queza.
De esta manera se va realizando una

distinto al resto de las prouincias mexicanas

tíérrez Nájera contra los que preten-

de prevenir prudentemente al lector

dian dar un paso atrás en la marcha
de nuestras letras (1907) .--4) Muerte de
Savia Moderna por el viaje de Alfonso

sobre las circunstancias de mi ambiente y de mi persona -incluso mi edad,
po1· si en el exceso de adornos se no-

Cravioto a Europa. Fundación de la
Sociedad de Conferencias. Conferencias en el Casino de Santa María (1908).5) Proyecto de conferencias sobre Grecia y lectura colectiva del BCl{lquete de
Platón.- 6) Manifestación eu memoria
de Gabino Barreda, el educador libe-

taba la pluma nueva-, y pintó a grandes brochazos la fisonomía de nuestro
Ateneo y sus figiiras principales: Ca-

rar, donde se expresa una nueva con-

gó de apadrinar la obra y le puso un
prólogo espontáneo. Tuvo el acierto

descrito detenidamente las ¡los campaIias y los diversos hitos en que se de-

sarrolló la acción de los · muchachos
del Centenario, y aquí me limitaré a
una breve enumeración sólo para fijar

,

Hay poco margen para que entre los

ción. Porque el dedicarse entre noso•

cia "La pintura mexicana en La Pla-·
ta", 23 de septiembre de 1929 (Norte
y Sur, 1944) .- 3) Manifestación por Gu-

Menenio Agripa- querían cer.cenarnos la cabeza.
En mi ensayo "Pasado inmediato" he

Nuestra actitud ante la vida consiste en aquella esencial manera de ser
que tiene el regiomontano, es decir, seguro de si mismo, abierto a todos y
acostumbrado a triunfar.

nacionalista en contra de la penetra-

las ideas:
Primera campaña: 1) Savia !foderna (1906). 2) Exposición de la nueva
pintura, organizada por Gerardo Morillo ("Doctor Ali"), Véase mi conferen-

aristocracia. ¡Abajo la cultural Por
respeto a los pies - nueva fábula de

llez, con naturalidad, que nunca es
conciente y voluntariamente buscado,
sino que va expresándose de una manera espontánea.

posible por reaccionar en un sentido

ciencia política (1908) .- 7) Conferencias en el Conservatorio Nacional.-8)
Conferencias de Antonio Caso sobre el
Positivismo, en la Preparatoria (1909).9) Fundación del Ateneo de la Juventud, (fines de 1909).-10) Conferencias
del Centenario en un local de la Escuela de Derecho (1910) .-La nueva Universidad y la Escuela de Altos Estudios. La Revolución (1910-1911).
Segunda campaña: 1) Ocupación de
la Universidad y, especialmente, de
Altos Estudios.-2) Fundación de la
Universidad Popular, flotante (13 de
diciembre de 1912) .-3) Conferencias
en la Librería de Gamoneda, etc. (19131914), Para entonces yo ya estaba ausente de México.
Evocado asi el cuadro de época
(1906-1913) ,'vuelvo a la histori~ de mi
libro.

que anda descalzo? No, la cultura es

que yo podia desear. Pero los más

ción en la vida nacional, parece desti-

ron a la liza cuando aquí no había es- .
ludios organizados de filosofía, de hu-

mos de reforma se deslizan algunas
exorbitancias demagógicas. ¿Universi-

frase implicaría una nueva composición y el ingrato trabajo de rehacerlo

con un temple de ánimo actual, vé los

demos aquel que sólo lo es porque está
profundamente basado en las capas
más esenciales del ser psíquico de los
pueblos. Que se manifiesta con senci-

Situados a menos de 300 kilómetros
de la frontera entre México y los Estados Unidos, que es también la frontera

dactos, que no contaron con verdaderos maestros en el orden de sus aficiones, ni tenían apenas público ni estí-mulo de ninguna especie, y que salie-

cia al mercado. Esto, puedo decir aho-

Al recibirse mi libro en México, alguien exclamó: ·" sorpresa de la prematurez". Tuvo mejor acogida de lo

Por auténtico nacionalismo, enten-

hasta al10ra insignificante participa-

amantes de la cultura que buscan en
ella un refugio en el cual disimular sus
incapacidades y su falta de adapta-

Son varias las circunstancias que

ra, fue el adelanto a cuenta de la Gran
Cruz de Boyacá que Colombia me otorgaría en 1945.

México las galeradas de mi libro. Pero,
a mediados de noviembre de 1910, Gibbes nos aseguró que ya no era posible Y que "todo cambio de palabra o

pasado. Lo anterior, unido a nuestra

El regiomontano se enfrenta a la vida

regiomontanos florezca esa fauna de

parecen congregarse para que Monterrey sea la única ciudad que pueda tomar en la actualidad este papel. Por
un lado está el hecho de que es Monterrey quizá la ciudad más rica de Mé-

dió corregir las frases, poniendo in-

cerlo al revés no era castizo. De abro..
jos así está lleno el campo.
Yo hubiera deseado examinar desde

ésta nuestra característica distintiva.

por una idea politica, por la defensa
de la patria. Y ya en la época actual,
es Monterrey una ciudad que hace lo

pudieron lograr, por su sola vocación

por las conmociones de la época, se
había quedado realmente en el aire,
sin recursos y sin progralllas. En efecto, pronto estalla la revolución, el régimen muda; y, como siempre acon-

y una actitud ante la vida plena de
entusiasmo y actualidad.

En este expresarse los regíomonta-

guerra contra la intervención france~
sa, los neoleoneses pelearon más que

fervorosa, aquellos muchachos autodi-

variablemente los adjetivos después de
los sustantivos, pues alegaba que ha-

Justo Sierra al recibir el volumen. En-. la ya citada "Carta ·a dos amigos" he
tre tanto, Francisco García Calderón,
el joven escritor peruano a quien ya

••

ramente por la existencia vuelta la cara hacia usos y costumbres del siglo

fuera Monterrey la única ciudad mexi-

riorización del mito . Tal vez ya para

del mito se hace en dos sentidos corre-

nos deberán ir reunidas dos notas
principales, un auténtico nacionalismo

cana que fus-.d!:fendida por sus propios habitantes casa por casa. En la

recorrido todas las etapas de la inte-

Entre estos dos puntos l~ evolución

tinto al resto de las provincias mexica~
nas, que parecen deslizarse ensoñado-

zamente en las luchas civiles. El acendrado amor a la tierra y el decidido
apego a lo propio,, hizo que durante
la invasión norte-americana de 1847

ta el nazismo o el marxismo, pasando
por el cristianismo, el renacimiento, el
racionalismo, nuestra civilización ha

cismo del apogeo marcan las fronteras
de una civilización.

nar a Monterrey a dar una nueva y vigorosa expresión de lo mexicano.

Durante nuestra vida como país independiente, hemos participado esca-

facultades: su Razón, su Voluntad.
Así, desde la mitología romana has-

ticios. La era de la pura objetividad
de los orígenes o el completo escepti-

ha hecho incurrir en confusión. Pero
consta por cierta carta que la obra no

con ardor a desvincularse políticamen-

te de España. Buena prueba de ello es
el Padre Mier.

será el de deificar al hombre mismo,
sea en su totalidad, sea, interiorización
última, en una de sus más pe~uliares

Parece en efecto que una civilización no dura sino el tiempo en el que
los hombres se apoyan en valores fic-

blicación eu la casa Ollendorff. Apar eció a comienzos de 1911. El colofón
dice : "Chartres.-Imprenta Ed. Garnier.- 28.10.10." Lo que alguna vez me

dios personal que habita en el hombre,
sosteniéndolo en el ser por un cons-

tan completa que el solo progreso que
.desde luego podrá realizar la ficción

ceden. Surgirían así relaciones interesantes.

problemas, sean del orden que se quiera, desde un punto de vista contemporáneo. Es en esto profundamente dis-

torio y su población -criolla en su
totalidad- se vieron inflamados por
el fuego de la libertad, y se lanzaron

tín: "intimeor mihi meo", más íntimo
a mí mismo que yo mismo.
La interiorización se ha vuelto ya

pudiera ser considerada como un es-

xico, de que sus habitantes disfrutan
del más altci nivel de vida de todo el
pais. Este hecho de acumular riqueza
por medio de la producción industrial,
ha convertido a Monterrey en pocos
años, de insignificante pueblo colonial, en· actual ciudad moderna. Y es

res inmediatos de la subsistencia.
Con la Independencia, nuestro terri-

tante acto creador. Con este dios el
hombre queda en estado de íntimo
diálogo y va a llamarlo con San Agus-

Así la historia del espíritu humano

El libro Cuestiones estéticas fue enviado de México a París para su pu-

tribus indígenas salvajes -las que por
fin fueron exterminadas- no pudo dedicarse a otra cosa que a los quehace-

Pero la evolución de las ficciones
hacia una interiorización más profunda lleva entonces -al menos .en ciertas civilizaciones- a la adhesión a un

cienticismo moderno: no hay sino una
metamorfosis del mismo mito.

3. CROl\TJCA EDITORIAL

principia sino con este siglo.
Durante toda la época colonial, nuestra ciudad careció de importancia. Su
población, en lucha constante contra

los vicios del hombre.

ro Valéry pretendería con razón, según nosotros, que los hombres afinan
sus mitos, mas no se despojan de ellos:
entre la creencia en Vulcano, el herre-

Aún cuando su fundación se re-

monta hasta la última década del
siglo XVI, su verdadero desarrollo no

ce sino soportar. No las invoca. Será
preciso para que el hombre empiece
a hablar a sus ficciones que les otorgue un rostro para acercárseles: será
entonces el nacimiento de los dioses
pr~piamente dichos, que se human'izan hasta el punto de presentar, enormemente amplificadas, las potencias y

que la evolución de una sociedad hacia la civilización consiste por el con. trario en despojarse de sus mitos. Pe-

los ratos perdidos.

E

pesan sobre el hombre, y que él no ha-

• ~!! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..

A esta teoría valeriana se ha opuesto

Sigue de la Pág. 3
rri, en ·1a Escuela de Derecho, durante

S Monterrey una ciudad nueva.

Francisco Garcí3 Calderón se encar-

so, los hermanos Henríquez Ureña,
Acevedo, Cravioto. Añádanse el nom-

'En cuanto al contenido del libro,
varias veces he declarado que yo suscribiría todas las opiniones allí expuestas, o "prácticamente todas", como suele decirse. Hay conceptos, temas, de Cuestiones estéticas derrama-

dos por todas mis obras posteriores:
ya las consideraciones sobre la tragedia griega y su coro, que reaparecen

bre de José Vasconcelos, que acababa

en el Comentario de la Ifigenia Cruel;

de incorporársenos, y los demás que
menciono en mi "Pasado inmediato".
Cabe preguntarse si el titulo Cuestiones estéticas era adecuado. Desde

ya algunas observaciones sobre Gón-

luego, el libro se limita a la critica literaria. Pero quise dar a entender que
todos estos ensayos eran como otros
tantos asedios a una misma plaza fuer•

gora, Goethe o bien Mallarmé, a las
que he debido volver más tarde, y sólo en un caso para rectificarme apenas. Mis aficiones, mis puntos de vista, son los mismos.
Y, sin embargo, hasta hoy no me ha

selección de la que solo saldrán adelante aquellos para quienes dedicarse
a las tareas de la cultura sea una exigencia vital de la que no se puede
prescindir. Así solo puede haber sinceridad, que es ya el preludio de la
calidad.

plica: "Cuestiones estéticas" precede
en seis o siete años (en verdad, cuatro)

al resto de mis libros y se adelanta a
ellos todo lo que va del "niño brillante" al hombre mediano. Gran respeto
se le debe al niño ..." A ver cómo me

las arreglo algún día para lanzar una
segunda edición, cerrando los ojos y
sólo tocando lo indispensable.
Quiero concluir con una nota sentimental. Nó hay que alarmarse: no su-

biré el tono demasiado. La publicación de Cuestiones estéticas me valió,
entre otras, dos cartas inolvidables, El
19 de agosto de 1911, Arturo Farinelli
me escribía desde Austria, invitándome a continuar mis estudios a su la-

sido dable reeditar este libro, ya bas-

do, en Turín. El 31 de octubre del

otras tantas aventuras men4iles en torno a una doctrina estética que no se

tante escaso. Porque los libros, en
ocasiones, parece que se los be.be 1a
tierra como a la lluvia. Pero es mucha

lencia del viejo para el novato- me escribía desde París: "Tal vez se le ocu-

define directamente. No había llegado
la hora de El Deslinde, la hora varonil

la tentación (y no sé sí obedecerla es
legitimo) de simplificar aquel estilo a

de enfrentarse con las abstracciones.

veces rebuscado, arcaizante, super-

y charlar con nosotros sobre esos grandes asuntos que usted trata con tanta

Hasta pergeñé un prólogo para justificar mi título, pero al fin opté por no
perder el tiempo en satisfacciones no
pedidas. De aqui que siempre haya re-

abundante y oratorio -esto lo. señalaba ya el generoso dominicano Federi-

competencia como gracia y generosidad ..." Pero yo, que a esas horas ha-

co Garcia Godoy-, estilo, en suma,
propio de una vena que todavía se desborda y desdeña el cauce. Pues hay
quien comienza por la timidez, y hay
quien comienza por eso que se llama
facundia, y a éste le conviene, como

hitaba al lado de mi familia y mí padre recién desembarcado de Europa,
en la casa No. 44 de la calle de las Es- '

por ahí lo dejo dicho, aprender a escribir por el otro cabo del lápiz, es

30-30 a la cabecera de la cama, cuando
menos para satisfacer las reglas del gé-

decir, con el borrador. En la varias
veces citada "Carta a dos amigos", ex-

México, 5-II-1955.

te, la cual no acababa de rendirse;

cordado con especial simpatia la crónica que_., sobre mí libro, publicó en
Francia Jean Péres (Bulle/in de la Bibliotheque Américaine, París, 1912).
Este critic'o, sin desconcertarse ante ]a
apariencia fragmentaria del libro, acertó a seguir su nervio central casi como

lo hubiera hecho yo mismo.

propio año, Emile BoutrouX -benevo-

rra a usted venir por acá' cualquier dia

taciones, la cual por instantes quiso
convertirse en fortaleza, tenía que dormir --0h tiempos aciagos- con el

nero, la retórica del instante.

Pág. 5

,

�DOS EXPOSICIONES
L Departamento de Acción Social de la Universidad de
Nuevo León organizó, dentro de los Cursos de Invierno,
dos exposiciones de pintura en la Galería "Cosmos" de
esta ciudad. El día 19 del pasado mes de Febrero se decla,
ró inaugurada la primera con los trabajos realizados por Jane
Byron, José Guadalupe Ramírez y Jorge Rangel Guerra, maes•
tros de la Escuela de Artes Plásticas de nuestra Casa de Estudios,
v el día 26de Marzo la de los jóvenes pintores, alumnos de dicha
~scuela, Gerardo Cantú e Ignacio Ortiz, que presentaron al pú,
blico regiomontano sus últimas producciones, después _de alg~nos
meses como becarios de la Universidad de Nuevo León. Ofrece•
mos aquí algunas gráficas de dichos acontecimientos.

E

LoS cinco pintores acomparíados de algunas personas en el acto inaugural
d e la segunda exposic ión.

l&lt;J/uñeco de Peta.te", óleo ele
Gerardo Cantú.

"Retrato de niría", óleo de
Ignacio Ortiz.

"lmoge11 de lo Ve11ga11za" . Oleo de Jorge Rongel Guerra

CIVILIZACION. .

Sigue de la Pág. 4
momento de repetir después de Valéry: "Nosotros, civilizaciones, sabemos
ahora que somos mortales."

"Niña", óleo de J. Guadalupe Ramirez

ILIIBIR.0S

* • •

Debemos notar ahora que si la evolución de las ficciones nos lleva a una
siempre más completa interiorización,
consiste también en penetrarse de razón, con su doble tendencia de explicación y de uniftcación.
Desde el principio de esta evolución
de los mitos, el gusano está en el fruto.
El mito lleva en si un elemento racional que va a desarrollarse a expensas
del mito mismo que lo nutre. Así vemos al teísmo rodearse de toda una
~ teología, armazón racional que, al desarrollarse, finalizará en el racionalismo que pronto devorará las concepciones teológicas en el seno de las que
la Razón tomó conciencia de ella misma. Es el socratismo en Grecia, y, en
Europa, el racionalismo de los siglos
XIII y XIX.
No quedará más a la Razón como
critica sino la posibilidad de devorar
a la razón como mito, última etapá' de
este proceso de integración de los mitos en el hombre basta su final desintegración.
¿ Sería eso, en último ancllisis, el sentido de la historia del que tanto se habla? Vale la pena hacerse la pregunta.
Pero entonces surge a la mente un espectáculo abrumador: todos los "sacrificios" voluntarios o no que llenan
las páginas de la historia, desde las
persecuciones de los cristianos en el
Coliseo, hasta las "depuraciones" rle
partidos recientes, pasando por los sacrificios humanos a Huitzilopochtli y
todas las guerras y ·revoluciones ¿ tal
vez no han sido sino el' criminal y ridículo tributo de la sangre bm:nana a
meras fábulas? ¿Pero n'o sería acaso
mayor mal vivir sin ellas? Ver las cosas tal como son paralizaría el universo.

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE
" Ce/Jollín". Oleo de Jane Byro11

.:;::::-

PSICOLOGIA FISIOLOGICA, por Morgan y Stellar. Traducción de Carmen
Castro de Zubiri. 719 págs. Biblioteca de Cuestiones Actuales, Inst. de
Estudios Políticos. Madrid, 1954.
La Psicología Fisiológica de Morgan y Stellar, es un tratado de investigaciones utilísimo para el que quiera
iniciarse en el estudio de la medicina.
Sirve de introducción a esta vasta ciencia, ya que los autores se han detenido en minuciosos análisis que explican hechos fundamentales de psicología, fisiología y anatomía. Aunque la
obra aduce un abundante acopio de
bibliografía sobre los lemas tratados,
la investigación se ha realizado sobre
hechos observados directamente. No
se basan en experiencias de individuos humanos, sino que se han utilizado, para poder llegar a conclusioneSmás exactas, los animales. Recalcan
los autores que los experimentos animales proporcionan una afirmación
más consistente y segura que los estudios clínicos, los cuales dependen en
gran parte de los métodos subjetivos
empleados en la observación de la conducta y de una patología accidental,
muchas veces oscura. El índice ya da
una idea de la amplitud de este trata•
do, que comprende el siguiente temario: "Mecanismo de respuesta perifé, rica", Sistema nervioso central, Fisiología del nervio, Medio interno, Sentidos químicos, Visión espacial, Visión
del brillo, Visión del color, Oído, Sentidos de la Piel, Mecanismos somestésicos, Sueño y Actividad, Necesidades
corporales, Conducta instintiva, Conducta sexual, etc.
La traducción española debida a Doña Carmen Castro de Zubiri, se ha hecho sobre la tercera edición -muy revisada- original, que se publicó en
Baltimore, en 1950. Ya el lugar de la
edicióil americana es un sello de ga•
rantia: en Baltimore está la Johns
Hopkins University, que posee la mejor Facultad de Medicina del mundo
en estos últimos veinticinco años.

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de publicaciones cuya circul_!lción
co1ñprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en NATURALEZA Y CONOCIMIENTO,
por Artbur Marcb. Traducción de
América y Europa.
Luis Castro. 219 págs. Biblioteca de
·Entre el cuerpo de ediciones que
Cuestiones Actuales. Inst. de Estuaquí se imprimen figura n~estro mendios Políticos. Madrid, 1954.
suario "ARMAS Y LETRAS", que re"Las últimas consecuencias de la
cientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran nueva física llegan al público por lo
comentadas las obras últimamente apa- que la bomba H o sus repercusiones
políticas sigqifican de preocupación
recidas en- las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula- para los intereses materiales o para
ción del Boletin arriba mencionado, y las pugnas nacionalistas; pero pocas
en interés de ofrecer al lector ameri- personas de las que hablan a diario de
cano una juiciosa información del fon- la energía atómica se paran a pensar
do y continente de la 9bra, cotejada en el caudal de inteligencia, trabajo y
a la luz de un criterio ecuánime y a nuevo sentido de la ciencia que tales
tono con la moderna interpretación resultados prácticos-representan.
Se ha llegado por algunas esclarecidel pensamiento científico, literario o
artístico, "AR.l\1AS Y LETRAS" se com- das mentes de nuestra época a tal caplace en invitar a ustedes a coadyuvar pacidad de abstracción, a tal altura de
con este propósito de orden cultural conocimientos, que produce vértigo
que anima a la Universidad de Nuevo solamente el pensar lo que esas absLeón, solicitándoles el envio de cada tracciones significan, aún sin adenuna de las ediciones nacidas en sus trarse en el aparato matemático de que
prestigiosas prensas, las cuales serán se hallan rodeadas.
La comprensión del actual concepto
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestra• del Universo, según se concibe por las
agudas y formidables inteligencias alumanos.
didas, no podría ni remotamente poLos envíos deben hacerse a:
nerse a nuestro alcance, si no se publi"ARMAS Y LETRAS",
casen libros como el de Arthur March,
Universidad de Nuevo León,
que ya era conocido del español estuPlaza del Colegio Civil,
dioso por su otro libro, de alta vulgaMonterrey, Nuevo León,
rización, publicado sobre el átomo, ya
México.

hace áños, por la "Revista de Occidente".
No podemos analizar aquí el magnífico libro que el Instituto de Estudios
Politicos ha tenido el acierto de publicar Cn espaiol; nada fácil es tampoco
resumir la posición fundamental de la
nueva física o las consecuencias de la
mecánica ondulatoria, o la significación de la naturaleza doble de la luz
que tan bellamente expuso De Broglie;
pero sí nos importa destacar las páginas impresionantes que l\larch dedica
a estudiar cómo la realidad objetiva es
inaccesible para el fisico. Son los números la meta única que puede alcanzar. Y, sin embargo, fué un famoso físico inglés quien nos enseñó que no
hay ciencia si no hay número y medida. He aqui, pues, como problema el
significado del medir, .y he aquí como
dramático problema nuestro conocimiento de la Naturaleza.
¿Qué es la realidad objetiva? ¿Qué
valor tiene la causalidad en el moderno pensamiento científico? Si no es
posible lograr un conocimiento del
mundo que tenga la certeza de la verdad matemática, ¿qué puede el hombre de hoy pedir a la moderna ciencia? Desde luego, lo que no puede pedirle es que sustituya a la religión.
La angustia que atenaza a los hombres de hoy, el sentimiento trágico de
su vida, que dijo nuestro Unamuno,
es precisamente que su razón no sabe
contestar a los anhelos de su espíritu
y la ciencia moderna sólo puede de•
cirle casi lo mismo que dijo ya hace
siglos Heráclito, el oscuro: "Una y ]a
misma cosa son: viviente y muerto,
despierto y dormido joven y viejo; sólo que al invertirse unas cosas resultan las otras, y a su vez, al invertirse
esotras, resultan otras".
Libros como el de Artbur l\larch nos
hacen volver una y otra vez sobre los
mismos pensamientos, estudiar las mismas ideas, sentir las mismas emociones; y su gran valor estriba justamente en que ya, al volver a una nueva
meditación, ni las ideas ni las emociones son las mismas. Todo es uno y lo
mismo, pero todo es siempre distinto,
porque lo que es siempre uno es el
misterio de la Naturaleza y de su conocimiento."
1

FRONTERAS, Poesías, por Jaime Torres Bode!. Colección Tezontle, Fondo de Cultura Económica, México,
1954.
Callar ante la palabra de Torres Bode! debiera ser una obligación.
Quizá nuestro común ser mexicanos
de este siglo haga que en él nos encontremos más plenos y mejor dichos de
lo que podríamos haber pensado.
Cadenas de un destino, eslabones
que nos prolongamos en el siguiente
sin que éste lo sepa; eterno buscar lo
in~xpresable, tal es el sentir del poeta
en esta su obra. Estalla deslumbrante
y eterno en los tres últimos sonetos
que clausuran el desfile de poesía con
que nos llena todo el libro.
"La fe que puse en el fervor humano
y en la eficacia del esfuerzo puro

acaso t,í la expreses lento hermano
que labras, con mi ausencia, tu futuroº.
La belle~a intraductible del segundo
cuarteto del soneto primero de los titulados "Al hermano posible", solo podrá ser captada al leerlo; para decirla,
haría falta escribir otro poema.
Y es que de "Fronteras" no podemos
decir otra cosa sino que es Poesía plasmada en poemas.

Tl'/1.IJlnµ
\0$c4

"Junto a mi alma canta un río
desde que naci".
Nunca se había dicho tanto tan claramente y el} tan pocas palabras, y todo ello dentro de ese tono íntimo y
sencillo del poeta. Ese tono que tiene
siempre un poco resignación y 'confidencia. ¡Y esperanza! tranquila esperanza que conforta.

"Piedra en que empieta el mundo
de la verdad ganada sobre el tiempo."
M.M.G.

masy

TR

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como artículo de 2a. Clase en la
Admón. de Correos de Monterrey, N. L,. el

20 de Ab,a de 1944.

INDICADOR:
Colaboradores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco

M.

Zertuche

Cenaro Salinas Quiroga
Artu;o Cantú S.
Homero A. Garza
.Alfonso Rangel Guerra
Guillermo Cerda G.
Jorge Rangel Guerra
Manuel Moraln
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficina,
W ashinglon y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León

MEXICO

Pág. 7

Pág. 6
J

�..,..

A INDIAS?
Francisco :\I. ZERTUCHE

L pobre hidalgo había sendereado todos los caminos del Reino
en procura de pitanza, y su estrella venía opacándose desde sus años
de puericie, allá en los lejanos días angustiados de Alcalá y Valladolid, en
que su padre, el oscuro cirujano ministrante Don Rodrigo de Cervantes,
arrastraba penosamente la vida de sus
hijos y Dña. Catalina, y con ellos, la
cauda de su pobreza y sus acibares,
pues en la ciudad vallisoletana que vió
Cervantes a los cinco años de vida, su
padre era puesto a buen recaudo por
no haber podido satisfacer la suma de
44,472 maravedises que había tomado
prestados de un usurero.
Hacia 1587, contando Cervantes cuarenta años de edad y un siglo de sinsabores, se hacían febriles preparativos
para equipar y tripular la Armada Invencible; y el quijotesco autor del Quijote conseguía por el intermedio &lt;le
Diego Valdivia, Alcalde de la Real Audiencia en Sevilla -personaje mencionado en el Licenciado Vidrfera-,
un puesto para acopiar granos y aceite
en Ecija, Castro del Río, Espejo y la
Rambla, siendo a los inicios del año
siguiente nombrado comisario bajo las
órdenes de Don Antonio de Guevara.
En esta misión recaudatoria alcanzaba también al creador de las Novelas
Ejemplares el venablo que traspasaría
por entero su existencia en los días ortales de 1616.
Resultaba de autos que los manejos
de Cervantes en Ecija le habían acarreado desazones, pues había tomado
posesión, de manera incauta, de pan,
· trigo y cebada pertenecientes al Deán
y Cabildo de Sevilla, por cuya ligereza, un tanto atentatoria a los ojos eclesiásticos, Je habían excomulgado con
las debidas formalidades.
Días después de la derrota de la Invencible Armada, Miguel vivía en Sevilla hospedado graciosamente en la
posada del cómico ambulante ya retirado Tomás Gutiérrez a quien Je debía
innúmeros y señalados servicios, ocupándose todavía de sus menesteres oficiosos para mengua de su persona, pues
en 1589. nuevos y desagradables sucesos le dejaban más sumido en el descrédito.
Se acercaba por entonces la época en
que debía dejar s_u destino de comisario, por el que cobraba, mal que bién,
doce reales 'diarios, retribución amenazada por una inminente rebaja. a
cambio de su celoso trabajo, por el que
J1abía que responder al Estado cumplidamente.

.

,

tías para cuatro jugosos cargos de la
administración colonial en el Nuevo
Mundo: la contaduría del Reino de
Granada, la gobernación de la provincia de Soconusco en Guatemala, la
contaduría de las galeras de Cartagena de Indias y el corregimiento de la
Paz en la actual república de Bolivia,

go Gasea de Salazar, el Licenciado Medina de Zarauz, el Licenciado Don
Luis de Mercado, el Doctor Don Pedro
Gutiérrez Flórez, el Licenciado Don
Pedro Díaz de Tudanca, el Licenciado
Benito Rodríguez Baltodano, el Licenciado Don Agustín Alvarez de Toledo,
y como Relator, el Doctor Núñez Mor-

de 1905, consagrado a celebrar la aparición de la Primera Parte del Ingenioso Hidalgo, en su tricentenario, Y
dice así:

Señor:

Miguel de cerbantes sahauedra dice
que ha seruido a V. 1\f. muchos ruí.os en
las jomadas de mar y tierra que se
han o{recido de veinte y dos años a
esta parle particulwwente en la Batalla ;vaual donde le dieron muchas heridas de las qizelas perdio vna mano
de un arcabucaco - y al año siguiente
fu.é a Nauarino y despu~s. á la d,e Tu-_
nez y á la goleta, y vmzendo a esta
corle con cw·tas del señor Don Juan Y
del Duque de Ceca para que V. M. le
hiciese merced; fue cautiuo en la ga•
lez-a del sol él y vn hermano suyo que
también ha seruido á V. M. en las mismas jornadas y fueron lleizados á ar\f.f\:~-. -:);: ·•
gel donde gastaron el patrimonio ?ue
tenían en rescatarse y toda la hazzenda de sus padres y los dotes de dos
hennwzas doncellas que tenía, las quales qizedw·on pobres por rescatar ú sus
hez-manos, y despizes de liuertados fueron á servir a V. 111. en el reyno de
Portugal y á las terceras con el marques de Santa Cruz, y agora al presente estan siruiendo y simen á V. 11:f. el
vno dellos en flandes de alfere= Y el
migue/ de cerbanles fue el que tra:ro
las cartas y auisos del alcayde de M'ostagan y fue á oran por orden de V. M.
y después asistido siruiendo en sezzilla
en negocios de la w·mada por orden de
Antonio de guebara, como consta por
las in{ormaciones que tiene, y en todo
este tiempo no se la ha hecho merced
:·,·'."~ ~ ~ ~
ninguna. Pide y suplica humildemenr :&gt;
te ~ quanlo puede á V. 1\1. sea seruido
de hacerle mez-ced de vu oficio en las
¡¡ndias de los tres o quatro que al presente eslan vacos, que es el vno la contaduría del rwebo Reyno de granada,
ó la gouernacion de la probincia de
soconusco en guatimala, ó contador de
las galeras de cartagena, ó corregidor
de la ciudad de la Paz, que con qualquiez-a de estos officios que V. M. le
haga merced la resciuira por que es
, hombre auil y sufficiente y benemerito pw·a que V. M. le haga merced, por
El documellio
que sus deseos es á continuar siempre
en el servicio de V. 1\f. y acauar su vida como lo han hecho sus antepadaen cualesquiera de las cuatro Cervan- quecho, corresponsal de Cervantes.
dos, que en ello resciuira muy gran
tes pensó con miras optimistas.
Agradece el Profesor Jaime Fitz- bien y merced.

~:

j ,.,.

,t··p~_~'(!!;.5L ·

El donoso fs"critor se remitió entonces al Consejo de Indias, en solicitud
de ctffllesqnie1:a de estos destinos redentores, y la petición se recibió el 21
de mayo de 1590.

Se desvanecían por este año 1590 las
perspectivas de seguir medrando al
Vida propicia a tantas asechanzas,
precario amparo de los empleos y ga- la negativa de los señores consejeros
jes del Heino, cada vez más cicateros no se hizo esperar mucho, pues el Doc•
y escasos; y como un paliativo o una tor Núñez :\forquecho no exaudió Jo
esperanza vivida y tangible, las tierras solicitado, según consta en documende América recién conquistada, abrían to datado en la Vílla del Oso y del :\fael cofre ubérrimo de nuevas y proÍni- droño a 6 de junio del mismo año.
sorias visiones de vida, según lo con·A la sazón, formaban tan determitaban los ricos indianos que volvían- a
.
nante
corporación, dueña de los nuela Península en empaque de opulentos
vos
desti.nos
del Imperio español, Don
señores.
Fernando de la Vega y de Fonseca, coPor esos días se presentaron vacan: mo Presidente; los consejeros Don Die-

maurice Kelly, notable cervantista inglés, al Consejo de Indias, esta decisión a la solicitud del maltrecho comisario, sin cuya circunstancia Cervantes, acaso, no hubiese escrito su fábula ejemplar, libro para sabios y legos.

Para ilustrar este breve tema, hemos
de valernos de las indagaciones del
acucioso investigador Don Pedro Torres Lanzas, que en sus incansables
búsquedas dió con la petición hecha
por Cervantes a los señores del Consejo de Indias, que publicamos literalmente en esta entrega de Armas y Letras. Apareció en el número extraordinario de la Revista de Archivos, Bi-

Pág. 8
/

bliotecas y Museos, de :Madrid, mayo

✓

Al respaldo del documento está escrito: "Miguel de Cerbantes Sahauedra. A 21 de Mayo 1590. Al Presidente
del consejo/ de Indias."
El peticionario recibía la siguiente
respuesta: "busque por aca en que se
le baga merced, en madrid a 6 de junio de 1590. El doctor núñez morquecho."
América colonial no albergó al manco sano, regocijo de las musas. Era
preciso mayor acopio de amargura,
bendita levadura del Quijote, de las
Novelas Ejemplares, de los Trabajos

ele Persiles y Segismunda . ..

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 4, Abril </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>1 No. 5 Mayo de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

PROPOSITO TRAYECTORIA

UNIVERSITARIA

A UNIVERSIDAD de Nuevo León despidió, la noche
del diecisiete de abril de 1955, al que fuera su ilustre Rector, el señor Licenciado Raúl Rangel Frías. En esa apoJ¡¡;.li::dff' teosis se congregaron maestros, estudiantes y funcionaENEMOS una Universidad "alerios de nuestra máxima Casa de Estudios, para rendir
gre y elegante", donde se espera el
porvenir con optimismo y se labra
merecido homenaje al que condujo los destinos universitarios
el futuro palmo a palmo. Una Univerdurante los últimos años.
sidad he~edera del espíritu jovial del
Su rectorado, brillante por su actuación, por los fines que
lo animaron y por los triunfos alcanzados, marca en la historia de nuestra Universidad una etapa que se caracterizó singularmente por el anhelo de superación, ·por el deseo de alcanzar una formación auténticamente universitaria. A través
de ese tiempo se logró la aspiración. Se configuró una casa
mayor, se ampliaron sus alas,
se profundizaron sus cimientos,
y todo se vió envuelto por un
clima saludable que permitió
multiplicar los esfuerzos, superar los deseos y realizarlos, junto a una juventud que encontró en su Rector -estudiante
en el sentido humanístico del
concepto- un verdadero guía.
Su mensaje final se escuchó
en los patios del Colegio Civil
del Estado. Reafirmó ahí su fe
en la Universidad de Nuevo
León, en sus Maestros y en su
juventud. Y concluyó que no
se despedía de la Universidad;
¡palabras que nos devolvieron
las viejas bardas del Colegio
con un eco premonitorio!
ARMAS Y LETRAS consigna las páginas de esta entrega
de mayo al que fuera su fundador hace doce años, al ex-Rector de la Universidad de Nuevo León y al universitario prócer e impar a quien tanto deben la Cultura nuevoleonesa,
la Universidad y sus hijos.

I

Este número contiene colaboraciones de universitarios de Nuevo León, la reproducción de LOS
REGIO/llONTANOS de Alfonso Reyes y EL RENACIMIENTO DE LA UNIVERSIDAD, de losé
.Alvarado; contiene también dos ensayos de Raúl Rangel Frias : TEORIA DE l,IONTERREY
y LA IDEA HISTORIC.A , publicados con anterioridad, y el contenido del discurso que pronunció la noche del 17 de Abril de 1955, en la despedida que le ofrecieron Maestros, estudiantes y funcionarios de la Universidad de N uevo León en los patios de Colegio Civil.

glorioso Colegio Civil. En su aire se
respira la libertad y la inquietud que
han dejado generación tras generación. Pero esta característica no es
fruto de un momento feliz, sino obra
de caballeros del ideal que han depo-

sitado su esfuerzo y su talento, para
hacer de nuestra Alma Mater un baluarte de la cultura mexicana en el
norte del país.
La Universidad de Nuevo León, con
ser joven, tiene tradiciones y hombres

ilustres. Para su fortuna, ha sabido
encontrar en el momento preciso hombres que han comprendido su razón
de ser, desde el doctor Pedro de Alba
hasta el actual Rector. A estos timoneles del destino universitario se agrega
el nombre de Raúl Rangel Frias, hijo
distinguido de nuestra · Casa de Estudios.
Cuando un hombre capaz se identifica plenamente con el ideal, puede estar segura la realización de cualquier
obra que se proponga, y _Rangel Frias
supo llevar a cabo cuanto quiso para
nuestra Universidad, porque en él se
conjugaron el ideal y la capacidad.
Ser Rector de una Universidad, es
ser Rector de ideas, ser Rector de ideas,
significa ser vertical e integro, y en
cada oración de Rangel Frías a los estudiantes, hubo integridad y verticalidad. Su palabra fue siempre torrente
de verdad y humanismo. Su preocupación -nunca se cansó de decirlo
mientras fue Rector- fue dar a la sociedad profesionistas que comprendieran su responsabilidad con la Patria,
hombres útiles a quienes hicier.on posible su título profesiónal. Porque ser
mejor profesionista es ser mejor mexicano.
Comprender a la juventud y ganar
su admiración y respeto, es privilegio
de hombres singulares. Rangel Frías
comprendió a los estudiantes y fué admirado· y respetado por ellos: Porque
supo dar dignidad a su. puesto; porque
todo lo pidió para la Universidad;
porque siempre quiso su progreso;
porque fue respetuoso de lo justo y
comprensivo de la voluntad estudiantil.
Tenía que ser algu,ien como Raúl
Rangel Frías, quien .tomara la dirección de nuestra Universidad en momentos tan difíciles. Era preciso hallar al hombre, al universitario, al
idealista que hiciera _tornar a su cauce
el movimiento cultural de nuestra Casa de Estudios. Y esto, se hizo con decoro y suficiencia. Pero ¿cuál ha sido
la obra de Raúl Rangel Frias en la
Universidad, como estudiante y como
Hector?
Como estudiante, fue alumno distinguido y dirigente capaz y dinámico de
los grupos estudiantiles de su generación y su paso dejó hechos e ideas. Su
principal instrumento fue la palabra,
de ello queda constancia en los periódicos que dirigió y colaboró, y en sus
discursos a la juventud de su tiempo
Pasa a la Pág. 3

�RAUL RA'.NGEL FRIAS
insinuante, llena de observaciones agudas, apoyada en conocimientos bien
adquiridos y en lecturas largamente
meditadas. Sus charlas con Pedro Garfias nos cauti vahan. Él poeta enhebraba el hilo de la conversación y Rangel Frias lo seguía por increíbles vericuetos, soltando la poderosa imaginación sin perderse en el empeño, y de. jando ver claros pensamientos como
chispazos de luz. Aqui discurría una
un viaje a la ciudad de México con el mente vigilante, lúcida, capaz de pefin de visitar a José Clemente Orozco netrar misteriosos arcanos y explicary contemplar de cercá su obra pictó- los con sólo unos cuantos golpes de
rica, el licenciado Rangel Frias me in- palabra.
vitó a escribir en las páginas del menEq el Departamento de Acción Sosuario. En esa fecha se publicó mi pri- cial se iniciaron numerosas actividamer trabajo sobre la obra del gran pin- des: exposicii;mes diversas, empresas
tor jalisciense. De entonces data mi editoriales, cursos y conferencias soformal ingreso al cuerpo de colabora- bre variados ·temas, la Escuela de Vedores de "ARMAS Y LETRAS", que se rano, teatro universitario, cursos de
prolongó por varios años y tuve opor- pintura y escultura, hora radiofónica
tunidad de ligar mi modesta capaci- universitaria, cursos de cultura musi-

UVE ocasión de asistir, en c~mpañía de otros amigos dilectos y queridos, al nacimiento del Departamento de
Acción Social Universitaria a cuyo frente figuraba Raúl
Rangel Frias, ilustre caballero del pensamiento. En ese
alumbramiento feliz, como un singular don de reyes, se
movió a la vida periodística "ARMAS Y LETRAS", iluminado
por el fervor de esta voluntad que traía desde muy joven la voca•
ción de la palabra y el fácil discurrir de las ideas. Se iniciaba un
nuevo avatar de nuestra educación superior.

T

Yo estaba ligado a la Universidad
naciente -además del voto· de mis
compañeros maestros de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón", que me convirtió en Consejero universitario- por esa suerte
de simpatía viva y creciente que se
encendió en mi espíritu por gracia del
ejercicio magisterial. Entre aquellos
amigos que aun viven estaba Pedro
Garfias, el admirado poeta español
que residía en México. Garfias vino a
esta ciudad a participar en un homenaje organizado por la Escuela Nocturna de Bachilleres, en honor de Federico García L9rca. Por poco no regresa
a la capital; algún tiempo después se
vino a radicar a Monterrey, uniéndose
a J~ historia de la Casa de Estudios.
Fue el primer secretario del Departamento.
De entonces -1944- datan los afane.s por este órgano mensual de la Universidad de Nuevo León,,que ha entrado ya en su doceávo año de vida ininterrumpida. Raúl Rangel Frias, alma
y fundador de esta empresa, escribía
sobre diversos tópicos del pensamiento nacional; Pedro Garfias se encargaba de la antología poética y los juicios
críticos que aparecían; Francisco M.
Zertuche informaba sobre el movimiento bibliográfico en la Biblioteca
Universitaria y escribía notas sobre
libros; Edmundo Alvarado Santos,
muerto en plena juventud, escribía ensayos de interpretación literaria; Carlos Villegas daba forma a sus fichas de
literatura mexicana y se aprovechaban
las co1añoraciones de varios escritores
nuestros: Roberto Hinojosa, Miguel D.
Martínez Rendón, Enrique C. Livas,
que era Rector de la Universidad, Gabriel Capó Baile, ya fallecido, Armando Arteaga Santoyo, que publicó su
magnifica bibliografía del Padre Mier,
y otros más.
Recuerdo la impresión que nos causó la primera aparición de "ARMAS Y
LETRAS", que registraba el nacimiento de la Universidad de Nuevo León y
explicaba, en una nota editorial de
Raúl Rangel Frias llena de sutiles referencias humanas, la razón de la cabeza del periódico, inspi_rado en el discurso de las armas y las letras de Cervantes. La publicación absorbió lo mejor de nuestra simpatía. Nos daba la
impresión del más selecto periódico
publicado hasta esa fecha en Monterrey; prometía un surgimiento de la
intelectualidad neoleonesa. Y así fué
porque este silencioso vehículo, que
es liga y vinculo de elevados ideales
humanos', ha continuado esa noble tradición y el inicial empeño de su fun•
dador.
"ARMAS Y LETRAS" era ya lo que
es hoy: un órgano consagrado al registro de las palpitaciones de la vida universitaria. Aparecían en sus páginas
las reseñas sintéticas de las conferen. cias sustentadas en la Universidad, notas bibliográficas, una antologia poética con nótas criticas, apuntes biográ"ficos y críticos sobre los clásicos mexicanos, noticias universitarias y artículos de colaboradores sobre temas
diversos. Por el mes de septiembre de
1945, poco después de que emprendi

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dad a los empeños culturales que tenían su origen en el Departamento de
Acción Social Universitada.

* * *

Desde muy joven surgió su personalidad como el universitario por antonomasia: delgado, alto, nervioso. La
inteligencia saliéndole por todos los
poros de la piel, de lentes que aumentan y prolongan la fisonomía, atalaya
por donde asoman los ojos vivos y penetrantes. Yo lo oía disertar en muchas ocasiones; su conversación era

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cal, conciertos musicales, recitales poéticos, etc., todas ellas promovidas y estimuladas por Rangel Frias que iniciaba, así, una época risueña en la Casa
de Estudios, que continuaba el curso
de su fecunda tradición al servicio de
la juventud neoleonesa. Dé todo ello
han quedado los testimonios que pueden encontrarse en las paginas de esta
revista mensual que los recogió fielmente, como para derivar, del beneficio vivo y presente, un beneficio posterior.
-

En cada una de estas actividades se
veia a Rangel Frias como el · director
atentó a un programa vertebral que
responde a una finalidad trazada de
antemano en sus puntos esenciales. Sabia lo que quería hacer y lo iba realizando poco a poco;_ál paso. del tiempo,
que transcurría siempre a su favor como un ámigo adicto que sólo ofrece
su protección a quien, en la sinceridad
de los diálogos, le ha colmado con indudables excelencias. Era como un joven viejo nutrido de experiencias a
fuerza de pensamiento e imaginación.
Salvador Toscano, su amigo entrañable, le consideraba "la inteligencia
más clara de mi generación." Y cuando Toscano dió a la estampa esa su
hermosa obra sobre el arte indígena
precolombino, Rangel Frias contestó
con una nota intensa en la que dejó
un esbozo de lo que fué aquella generación de jóvenes estudiantes ---&lt;jlle
dieron a conocer sus primeras inquietudes en la Re,•ista "Barandal"-, que
vivió en u~a atmósfera asfixiante impuesta por los sacudimientos &lt;le la vida social e intelectual del pais. AJgu.
nos de los integrantes de esa generación, como Toscano, no encontraron
un fácil desahogo de su protesta en la
amargura. Con su obra, que constituye una leal contribución a la cultura
patria, Toscano aprovechó la experiencia de su generación y recurrió al
pensamiento histórico como forma
fundamental del espiritu humano, para alzar la lección del pasado indígena a un claro capitulo de la historia
formativa de la nación mexicana. Rangel Frias mismo, José Alvarado y otros
más, constituyen ejemplos vivos de
devoción y cariño por lo.S más altos
ideales de México.
Numerosos temas han inquietado
la vida intelectnal de Rangel Frias.
Desde sus "Apuntes Históricos del Colegio Civil", escrito en colaboración
con Helio Flores Gómez (1931) y su
tesis recepcional "Identidad de Estado
y Derecho en la Teoría Jurídica Pura
de Hans Kelsen" (1938), impresa por
la Universidad Nacional en atención a
su valimiento, pasando por sus apuntes sobre Ramón López Velarde, el positivismo en México, Antonio Caso,
Bergson, Teoría •de Monterrey, Salvador Toscano en la Historia y el Recuerdo, etc., etc., cada trabajo suyo
venia molido de meditación.
Recuerdo su interesante exposición
difundida por la Hora Universitaria
sobre el poeta de la "Suave Patria",
publicada posteriormente en · este Boletín. En ese estudio concibe al poeta
en un mundo de poesía altamente emotivo, identificado con la sensibilidad
mexicana y de difícil esclarecimiento.
Interpreta el acento dramático de López Velarde en el desarrollo intimo
de su sensibilidad y la pasión que su
vida le imprime. Pertenece al género
de poetas que viven intensamente su
poesía, una poesía que es el resultado
de la lucha del cuerpo y la carne por
transformarse en espíritu: vive un
drama poético originado en una entraña cordial que impulsa su sangre
devota. "Una poesía así, de esta calidad apasionada y sangrante -dice-,
es una dolorosa agonía en la cruz." No
es sólo la provincia su paisaje poético,
es la condición de la hora mexicana ·
que le tocó vivir. "Se encuentra -afirma- justamente en ese tránsito de
nuestra sensibilidad nacional que todavía no acaba de apurarse entera•
mente. Está a la mitad y perdido en
el camino entre el pasado que fue y
el futuro aun impreciso y temible, que
por poco le hace quedarse sin mensaje poético, zozobrante y trémulo." López Velarde se impuso la tarea de dar
voz y espíritu a las cosas mexicanas.
Llevaba muy dentro de si mismo el
paisaje de México; su obra está a medias, no por imperfección, sino como

Pasa a la Pág. 5

71 lR. A Y IE C 71 O IR.' l A...
'

Sigue de la Pág. 1
como presidente de la Federación de
Estudiantes Universitarios de Nuevo
León. En todo movimiento estudiantil
de su época, su ·r1ombre está presente.
Por sosl'ener las ideas· de su generación tuvo que dejar su E;stado y proseguir sus estudios en la Capital de la
República, donde su talento supo ganarle un lugar distinguido. Su tésis de
r.ecepción profesional fue de altos vuelos, en e11a volcó sus ideas filosóficas

con una c)aridad y certeza que le valieron el elogio de maestros y condiscípulos.
Siendo director del Departamento
de Acción Social Universitaria fundó
Armas y Letras, órgano oficial de la
Universidad de Nuevo León. Bajo su
cuidado tuvo esta publicación su ¡nejor época y un sello característico por
la calidad de su contenido, expresión
de las mejores plumas del Estado. Dirigió tambiéll Universidad, revista

anual universitaria.
Como Rector, supo dar un lugar distinguido a nuestra Universidad colo•
cándola entre las mejores di! provincia. Creó nuevas entidades culturales;
impculsó las ciencias y las artes; lleYÓ al pueblo de Monterrey, verano a
verano, la palabra de los maestros más
destacados en la cultura mexicana.
Fue factor principal en el proyecto
mas ambicioso de nuestra historia educativa: Construir la Ciudad Universitaria del Noreste.
Su despedida de nuestra Universidad fué por la puerta grande, por don-

Nihil Humanum Alienum ... JEIL
EBO primero expresar mi gratitud para con "Armas y Letras"
por la ocasión que me brinda de
asociarme al homenaje que dicha publicación universitaria consagra al exRector de nuestra Casa de Estudi9s.
Gratitud pero también t~mor. Quisiera poder decir aqui, estimado guia
y amigo, todo lo que usted es para mi,
respetando su intensa vitalidad, evocar lo que palpita en uno de los seres
más sensibles que yo haya conocido, y
no escribir un panegírico o una piado. sa recordación luctuosa.
Hay seres que cruzamos, que saludamos,· que abordarnos, con los que sostenemos este doble monólogo infecundo que llamames conversación. Pero
hay también otros, escasos y preciosos
que uno "encuentra". Haberlos conocido nos honra y nos transforma. Por
haber cruzado sus miradas, apretado
sus manos, bebido sus palabras, ya no
somos absolutamente iguales. Nos han
cambiado, han revelado nuestros negativos, nos han regresado a yo no sé
qué severa esencia más allá de nuestras payasadas, y nos hicieron finalmente este incomparable regalo: ·menos presunción y más estima de nosotros mismos.
Raúl Rangcl ha sido para mí un "encuentro", en el sentido total de la palabra J', dispensador de sus dones, lo
ha sido para muchos otros: alumnos,
colegas, colaboradores.
NoS gusta evocar los rostros queridos, Yol\'er a crear sus rasgos, sus gestos, sus entonaciones, "re-presentarlm~" en una palabra, cuando los azares
de la ,•ida ya no nos permiten gozar
tan a menudo de su compañia como en
tiempos pasados para nosotros mejores. llenos que un homenaje para
quien los mereciera · más elevados y
más autorizados, mi pluma evoca para
el regocijo de mi memoria, a quien,
hace cuatro años, encontré. Gracias a
él_he sentido que uno puede estar lejos de su tierra, de sus amigos y familiares, y sentirse de repente, por una
palabra que surge en una conversación, extrañamente cerca de sí mismo.
Al escucharse, al mirarse, se recibe,
como una gracia, la alegría de ser dos
hombres juntos que se hablan y se son•
ríen con toda la cara.
Hay, en una naturaleza tan rica como la del Lic!'nciado Rangel, tantos
. aspectos y tantos caminos, tantos medios de perderse y tantos de volver a
encontrarse, tantos ángulos tajantes y
tantos matices ínfimos que quisiera
uno sostener con él un diálogo ininterrumpido. Se siente uno no solamente
comprendido por él sino también com-·
prehendido en él. El ha realizado en si
mismo el hombre y lo universal no en
el artificio de los conceptos sino en la
más mareante de las personalidades,
en sus más peculiares y cotidianas relaCiones. Todo éso no es decir nada
mas que lo que expresa el viejo término de humanismo.
Humanista él lo es plenamente, con
un ritmo que le es propio. Raramente

D

se ha aplicado más exactamente que a
él la frase célebre de Buffon: "El ·estilo es el hombre mismo". Su estilo es
primero su silueta delgada, viva, nerviosa, en la que todo está animado
agua, a la vez Jimpida y trastornad~
por sus propias corrientes, inquieta
por sus propios reflejos. Su estilo es su
respeto al ser, su amor para todo lo
que vive, Qt_1e lo mantiene perpetuamente en guardia contra la sistematización disecante, e~ concepto que empobrece y la vanidad del espíritu cuando gira en lo vacio. Una mañana sobre los escalones del Palacio de' Gobierno, a donde íbamos, se volvió y
ensefiándome los árboles de la plaza y
las gen tes que paseaban me dijo: "la
Yerdad, es todo eso". Su estilo es tambié~ la caminata de su pensamiento,
muy felizmente hermano de la expresión. Nada pre-fabricado. No hay "tema tratado", dividido de antemano en
partes: él temería demasiado dejar escapar así uno de estos detalles, aparentemente trh•iales y que esconden
un precioso secreto. ¿La calabaza de
la Cenicienta no se ha vuelto acaso
una carroza? En lugar ·del discurso
deductivo, prefiere establecerse en el
centro de su preocupación, seguir dócilmente lo que eBa implica o eYoca,
para regresar a ella, después de muchas vueltas, atento a la sinuosidad de
Jos caminos. Luego, después de una
pausa, él nos lleva en otra dirección
de su paisaje interior. Su estilo es en
fin el milágro realizado día tras día
de entregarse concienzudamente a to•
das Jas tareas administrativas de su
cargo y de salvar su libertad, su espontaneidad, su púreza. La realidad,
todas las realidades Jo solicitan sin que
él permita encayarse en ellas. Su pensamiento permanece alerta, la mirada
viva y lejos de la pedanteria libresca
él hace, p3ra referirnos a una idea qu~
Je es cara, que todo lo que es sea "palabra". Menos libre que él de la pedanteria, yo evoco, al recordar algunas de
su~ improvisaciones, el "logos" °ie los
gnegos.
Nada asombroso desde luego que él
haya querido dotar a nuestro Universidad, su Universidad, de una Escuela
concebida y creada bajo el signo del
Humanismo. Venía a ella lo más a menudo que sus múltiples ocupaciones le
perrnitian. Esperamos que vendrá todavía y se hará escuchar su voz clara
y sonora.
Christian BRUNET

de salen los hombres que han cumplido con felicidad su cometido, por donde saldrá siempre Rangel Frías de
cualquier parte donde tenga una misión que cumplir. Esa noche los alumnos y maestros rubricaron con su
aplauso sincero la obra de un hombre
que se dió por entero a su Alma Mater.
Yo diria que Rangel Frias, como
Rector, ha hecho patente aquel voto
por nuestra Universidad, que el maestro Alfonso Reyes depositara desde
una lejana república del sur.
José Angel RENDON

lR.lENAci1M\11iEN110 ioE JLA

UlNIIVIEIR.Sl[lDAID
José ALVARADO

OS distraídos suelen creer que la
condición universitaria es un
privilegio. Y lo peor es que mu_chos de ellos se instalan en las UniYersidades, como quien se acomoda·en
un sitio para disfrutar la amenidad de
la vida. Alli los vemos, cumpliendo requisitos formales solamente; sordos a
1a armonía interior de los hombres y
a los rumores del mundo; ciegos a todo fulgor y deslumbrados con fugitivos destellos.

L

Logran, acaso, ser buenos alumnos;
consiguen, quizá, ser buenos profesores. Más el conocimiento no pasa de
ser dato muerto para ellos, letra provisional, registro mec:inico de hipótesis y axiomas.

No son universitarios, sino seres
provistos de un disfraz escolar; habitantes extranjeros en lo que para ellos
es una isJa: Y, sin embargo, reclaman
la condición universitaria como un
privilegio con fueros especiales.
Este es el tipo de personas que empequefiece a las Universidades, mutila
el destino de la cultura y abate los propósitos humanos.
0

Por culpa de ellos, las Universid ades resumen, a veces, un tibio sopor
burocrático, un pesado vaho de invernadero. Se convierten en casas vacías
por las que vagan sombras extraviadas. Así ocurrió en la Universidad cte
México en los últimos años del siglo
XVIII y los primeros del XIX. Y asi
volvió a pasar en todos los centros mexicanos de educación superior antes
de que Antonio Caso emprendiera la
• batalla contra el Positivismo.
¿Estará ocurriendo otra vez?
El hecho es que el nivel de las Universidades mexicanas está bajando y
que los profesores explican en ellas,
con desaliento, lecciones que los alumnos escuchan sin estíínulo.
No es el problema de una Universidad en particular. Es el de todas las
Universidades del pais. Y no batalla
mucho para comprobarlo el que compare a la Universidad de Jlléxico de
hoy, triste y desganada, con la de hace veinte años; o el que perciba ]a
anemia que sufre hoy el viejo Colegio
de San Nicolás en Morelia, por tantos
conceptos ilustre,. o el abandono en
que, no vive, sino duerme, el Instituto
de Toluca, de cuyas aulas salieron en
mejores dias, los hombres de la gran
generación mexicana de la Reforma.
Sin embargo, este abatimiento -de las
Universidades mexicanas no coincide
con la situación de la cultura. Antes al
contrario, en singular contraste, la

ciencia, las humanidades y la filosofía
cobran en México un aspecto primave•
ral y floreciente.
Alli está, si no, la obra de Sandoval
Vallarta, de Graef Fernández, de Guillermo Haro y de Barajas, que sitúa a
los hombres de ciencia mexicanos e:n
los lugares destacados de la investigación; allí, también, el renacimiento de
los estudios históricos y antropológicos, donde tan señalado sitio ocupó
Salvador Toscano y, por idéntico modo, la tarea de los jóvenes filósofos
empeñados en buscar la raíz de lo mexicano.
¿Cuál es entonces la causa del abatimiento universitario?
No puede ser, tampoco, la fatiga del
país que, hoy como en los días más espléndidos, levanta nuevos muros, tiende nuevas vías y edifica ciudades.
¿ Será, por ventura, que vivimos en
las Universidades esos días en que el
mundo parece detenerse y que preceden al florecimiento?

En todo caso, esta vez el hecho parece llamado a brotar en las Universidades provincianas. Y hay, por Jo menos. dos sintomas: la creación de la
Facultad de Ciencias Exactas en la
Universidad de Puebla, éon el posterior establecimiento de la Facultad de
l:;-ilosofia, y las tareas iniciales para
fundar en Monterrey la Facultad de
Filosofía.
Y si tal ocurre, como no debemos sino · esperarlo, ,•olveriamos a ver •los
dias en que la imagen de Jlléxico se
forma en las Universidades de la casi
siempre olvidada provincia. Como en
1810, que de las filas del Colegio de
San Nicolás salieron Hidalgo y Morelos o en los años dé la Reforma, cuando Ramírcz y Altamirano provenían
del Instituto de Toluca.
Pero nada podrá hacerse si antes no
ocurre la transformación interior de
los universitarios y, en el aula misma,
estudiantes y profesores abandonan el
simple disfraz escolar, la pura fórmu•
la, para cambiarlos por "]a auténtica
condición universitaria, aquella que
obliga a estar siempre vigilantes, atentos a la voz viva de los hombres y a la
febril palpitación del mundo.
Esto es lo fundamental. De otro modo, corremos el riesgo de que suene
la hora decisiva y nos encuentre sin
estar dispuestos. Asi se pierden siempre, a veces, los más belfos momentos.
(Tomado de Armas y Letras,
Año VII, No. 4, Abril .de 1950)

Pág. 3
'

�+

LOS REGIOMONTA

Alfonso REYES

e cabe la alta honra de representar en este acto al Go,
bierno del Estado de Nuevo León, y comienzo por de,
clarar en su nombre que, los organizadores de esta expo,
sición de las letras han merecido bien de México. Al
presentar las letras a la opinión pública y q la contemplación del
pueblo como un objeto de veneración y de orgullo, realizan una
obra que los enaltece y enaltece el nombre de nuestro país. Hay
más: llaman la atención sobre el cuidado que se concede a la ex•
presión del pensamiento, libertad preciosa entre todas, único me•
dio para definir los anhelos y los principios que norman las co•
munidades humanas.

M

Porque el libro es a la vez compañía
del individuo y orientación del grupo
y presta igual servicio para enriquecer
la soledad y la sociedad. El libro es,
en todos los sentidos, efecto de integración .humana. En él opera el hombre total, desde la mano hasta el espíritu, y en ningún otro producto artís-

Fray Servando

braríamos de ver hasta qué pnnto, de
modo consciente o inconsciente, los
hombres estamos, hoy por hoy, tramados en la sustancia de los libros. No
hay acción ni reacción ·humana, por
humildes que sean, que no hayan de•
jado rastro en los libros. Y, en muchos
casos, muchísimos más que los que al
pronto se juzgaría, tales respuestas humanas, por espontáneas que parezcan,
han sido dictadas por el acarreo de la
palabra escrita. No hay latido, no hay
parpadeo que no se resuelvan a la postre en tema literario, cuya historia bibliográfica siempre pudiera s.e r trazada en principio. Una junta de libros
como 1~ que ahora se ofrece es el saldo
y registro de las acciones y reacciones
de un pueblo, colección de sus. ideales
y repertorio de sus experiencias, a un
tiempo confesión y programa, retrato
de lo que somos y de lo que deseamos
ser y, en suma, propia integración de
nuestra conciencia colectiva. Los descivilizados de hoy en dia que entregan
los Jibr~s a la hoguera 1 ignoran que están destruyéndose a sí mismos. '
'con sólo pasar revista a los Pabellones de la Feria podría levantarse un
inventario de nuestra cultura, es decir,
de nuestra contribución a la humanización del hombre, desde los días en
que la primera imprenta de América
comenzó, aquí, entre nosotros, a derramar sus beneficios. Se ha querido
que cada Estado de la Repüblica traiga a la Feria un breve muestrario de
su áportación a esta obra cÜmún. Hoy
toca el turno a Nuevo León, Estado famoso por sus creaciones fabriles y la
intensidad de su com·ercio, por su educación de civismo, por cierto individualismo que fácilmente se organiza
en armonía política, y dónde, como en
la palabra de Goethe, la ciudad entera ·

tico se aprecia de modo má,s inmediato la colaboración de todos los recursos y todos los órdenes sociales: obrero, industrial-, comerciarite, escritor;
autor y lector, el que dá como el que
recibe. El libro tiene un cuerpo y un
alma eii cuyo consorein se funden las
actividades 'teóricas y prácticas. Por
cuanto al cuerpo y como producto
material méi-éce aquella vigilancfa
amorosa sill .l:i cual las civilizaciones
se deshacen rápidamente en la barbarie. PÓr cuáhtd ~l alma, no ha de considerátsele ligeramente como asunto
aparte de la vida, sino como la flor de
la vida. El hombre pone en sus libros '
lo ~mejor dr &amp;i mismo, lo que quiere
p~resentar de. si mismo a la estimación ,.,.
y a la ·fama y perpetuar después en especie de posteridad. 'Cuanto constituye nuestro patrimonio comO habitantes de la tierra, cuanto sabemos del
mundo quéda en libros. Si la me1~oria
es hilo del ser; y solo ella dá unidad a
lá sarta de vivencias dispersas, la letra
es archiv9 de la memoria. Sin la letra
no puede haber Cabal conciencia humana, sino sólo atisbo.s, rudimentos, 1
larvas de humanidad. Si fuera posible
analizar los depósitos de letra escri-ta que, poF vía directa o indir~cta; han
venido a acumularse en nuestra mente
y en nuestra sensibilidad, nos asomNOTA : úiscurso pronunciado por el autor en
la Segunda Feria del Libro,

Pág.

4

José Eleuterio González

está limpia porque cada vecino sabe
limpiar el frente de su casa. No me
ciega el amOr al terruño; no rrie ciega
la relación sentimental con una comarca a la que están vinculados mis
más caros recuerdos filiales, si asegu•

Héctor Gomález

ro, tras larga residencia en el extranjero y con esa objetividad que permite
ya la distancia que la gente de Nuevo
León aparece, al qué contempla el panorama de México, como la gente más
adulta de la República. Sin embargo,
sería inútil negar que el hombre de
Nuevo León se presenta más pronto en
la tnente del que piensa en la economía nacional que no en la mente del
que piensa en las realizaciones del libro y de las letras. Y no porque hayan faltado en aquella región ilustres
plumas, comparables a las mejores, sino porque el milagro de la creación
económica ha sido allá tan portentoso
que, de pronto, ofusca y relega en penumbra la obra solitaria y paciente de
}os escritores.
Pero, desde luego, eS pueril figurarse que sin cierta aptitud teórica general pueden lograrse aciertos prácticos.
Un puñado de insensatos jamás habrán podido transformar un erial en
una de las regiones más ricas del País.
Éri otras zonas la naturaleza fué más
dadivosa. Allá hubo que arrancárselo
todo, y esta pugna feliz, esta creación
sobre la nada es una de las demostraciones más patentes de la cultura y de
las posibilidades del espíritu. Porque
el espíritu es, sobre todo, rectificación
y superación, modelación que transfigura el dato bruto de las realidades extefiores.
En nuestra h~storia, Nuevo León se
deStaca como relieve único. Su colonización es uno de esos episodios desprendidos de la gran colonización hisw
pánica que parecen girar en una órbi.
ta aparte. Allá no había tronco para
el injerto; no encontraron los fundadores un cimiento de civilización esw
table sobre el cual plantar su nnevo
edificio, no contaron con los brazos
rlel indio para levantar su arquitectura
como aconteció en la meseta central.
Estribo perdido hacia las montañas
del Norte, a1lá acontecía lo que en
aqueJlas posadas de España según Concepción Arenal: "¿Qué hay aquí de comer? - Lo que usted .traiga, señor".
Todo lo importaba el colono, se atenia
a sus solas fuerzas y a sus ·propias virtudes. Y todavía, de tiempo en tiempo, tribus trashumantes y salvajes caían

sobre los campamentos y los arrasaban del todo. En la tierra despojada y
hostil sólo sonreían los manantiales,
los Ojos de Agua de Santa Lucia en
torno a los cuales se agruparon, sedientos, los re motos fundadores •de
Monterrey. Los viejos relatos recogidos por Pereyra y García -fuera de
cierta curiosísima referencia a las bueHas impresas indeleblemente a la roca
por las pisadas de un ser sobrenatural y misterioso, lo que bien pudiéramos l1a¡nar "un ángel fósil"- no muestran una sola sonrisa. Todo fué pugnacidad y ceño, duelo del hombre contra el medio. Un río casi seco, más que
río Camino de pedruzcos, se hincha de
pronto y produce inesperados desbordes. Monterrey ha sido inundada y
reedificada varias veces. Tal es su fatigosa crónica.
Nada ha faltado a su grandeza. Ni
siquiera en los .días aciagos de la invasión, Ja hazaña heróica y el sufrimiento valeroso. Allá se liquidó una
etapa de aquella aventura sin gloria
que, fuertemente castigada por la -defensa rcgiomontana, prefirió en ade-

espada". Desde los prenuncios de la
Independencia se mueven las plumas
de los neoleoneses para dar impulso
al sentimiento naciente de la nación.
El ágil fantástico Fray Servando
-duende de la Independencia- contrasta con la solidez de José Eleuterio
González, el popular "Gonzalitos", que
hacinaba una erudición rara en sus
días y, uno de los primeros, trató la
historia local como capitulo digno y
coherente de la historia patria. Cuna
a la vez de poetas y preceptistas, se
sostiene en la tradición literaria de
Nuevo León el sabio contraste entre el
acicaté y el freno, así cpmo en las actividades generales se nota -según Jo
advertimos- la dichosa cooperación
entre la preparación teórica y el éxito
práctico. Abundan en el acervo regional claras manifestaciones de la poesía, el discurso, el ensayo, la teoría
literaria, la narrllción, la erudición
histórica, la prosa polémica y el periodismo, y las Facultades de Medicina y Derecho tienen bien ganado renombre. Un singular destino parece
haber querido crear una cooperación
intima entre Nuevo León y uno de los
Estados más cultos de la República:
debe Nuevo León a J ali seo 2 de sus gobernantes más eximios: "Gonzalitos"
y Bernardo Reyes. Las listas di nombres son poco expresivas pard quien
no está, de antemano, informado de la
materia, pero son inevitables en el caso. Permitaseme, "salvo error u omisión" como se dice en términos de contable, pronunciar rápidamente y en
desorden algunos nombres evocador~s:
Fray Servando, los Garza Melo, Margil Cortés, Villalón, Dávila, Garza Can-

tú, Juan Barrera, Garza Flores, Morales, Hinojosa, Guerra Castro, Joel Rocha, Fortunato Lozano, García Naranjo, Héctor González, Carlos Barrera,
Rafael Lozano, AJfonso Junco, Martiw
nez Célis, Federico Gómez, Roe!, Martínez Rendón, Eusebio de la Cueva,
Ruy González, Simón Guajardo, Raúl
Rangel Frias, José Alavarado, Aguirre
Pequeño, Míreles Malpica, Armando
Arteaga. Y entre los huéspedes vinculados a nuestra vida literaria, Junco
de la Vega, Barrero Argüelles, David
Alberto Cossío, Basave, el colombiano

Raúl Rangel Frías
Sigue de la Pág. 2
14

Nada ha ,faltado a su grandeza. Ni siquiera en los díasaciagos de la invasión ..•

cia extremada y trascendental. Su capital es el más intenso centro mexicano de fa frontera. La frontera es para
el ser nacional como la piel para el ser
físico. Le corresponde la buena circulación, el cambio armonioso entre lo
propio y lo ajeno, de que. resulta, en
todos los órdenes, la salud internacional. En tal sentido, es simbólico el reciente encuentro en Monterrey de dos
.Jefes de Estado. En tal sentido, son
justificados los actuales intentos para
crear en aquel lugar del Norte una
gran Universidad. El solo proyecto es
un reconocimiento cabal de que Nuevo
León posee los elementos económicos
e intelectuales para dar asiento a una
gran casa de estudios que sirva a la
vez de salvaguardia y de señal de conc9rdia en las marcas de la República.
Pues sus "Montañas Epicas", en los
versos de Manuel José Othón,

regiomontano, cuando no es hombre
de saber, es hombre de sabiduría. Sin
asomo de burla pudiera afirmarse que
es un héroe en mangas de ca~isa, un

• •' •

guardando están de nuestro honor
las puertas,

al ultraje cerradas y al delito,
a la esperanza y al amor abiertas.

José A/varado

lante escoger otras vías de penetración
en el pais. La ciudad se levanta luego
de sus escombros. Pudo quedarse en
categoría de campamento irregular, en
pintoresca nidada del contrabando como las que cantan y aún exaltan nuestros corridos populares, rindiendo tributo a la virtud elemental del coraje
a la puntería de los rifleros del Norte
que hicieron famosas las mesnadas de
Zuazua y que todavía se dejaron sentir en las primeras escaramuzas de la
Revolución Mexicana. Pero la excelencia de aquella gente y la atingencia
de algunos inolvidables gobernantes
acabaron por transformar la ciudad
en la segunda Capital del País, alzándola hasta la figura ejemplar que hoy ·
ostenta.
Desde los fundadores de Nuevo León
- cronistas y capitanes ~ par, Carvajal, León y Montemayor- los gobernantes mismos fueron a veces hombres
de letras y de armas, que sabían tomar,
Como Garcilaso, 11 ora la plunia, ora la

Alfonso Reyes

Ricardo Arenales después JI amado Barba Jacob), y el dominicano Max Henríquez Ureña. La enumeración es in•
completa y los olvidos, por de contado, involuntarios, pero sería imperdonable no tnencionar a los educadores
y pedagogos como Serafín Peña, Miguel Martinez,· Emilio Rodríguez, Pablo Livas.
A Nuevo León r,ecae una incumben~

La ciudad regiomontana comienza a
contar como una unidad positiva hace
menos de un siglo. Una recta administración, cuyos méritos nadie niega, la
dotó de centros fabriles y educó a sus
hijos en las intachables prácticas del
trabajo, este nuevo honor que ha sustituido las antiguas,prerrogativas aristocráticas, allá siempre ignoradas. A
través de nuestras turbulencias, su población conserva la brújula, porque ha
hecho ya del deber una costumbre. Y
aún enmedio de las crisis que asuelan
al país y asuelan al mundo, la ciudad
sobrenada siempre con cierto ritmo de
bienestar. Honesta fábrica de virtudes
públicas, vivero de ciudadanos, escuela práctica del contrato en que los filósofos de todo tiempo han creído ver
la explicación teórica de las sociedades humanas, es prueba evidente de la
Yoluntad que se impone sobre la geografía, de }a mente que se apodera de
la materia y la pone a útiles rendimientos. Los mismos conflictos Sociales tienden a resolverse de modo automático donde cada uno cumple a concien~ia el deber concreto que le toca.
De aquel tono menor, de aquel pequeño e insensible cumplimiento diario,
va desprendiéndose poco a poco un
enlazamiento de acciones, una energía
generosa sin aparato y sin orgullo. El

paso de un movimiento a otro. Es un
signo - dice- , una señal que habrá
de servir como punto de partida para
la voz poética que pondrá en acción
todas las reservas del hombre americano." Singular visión del poeta ésta,
en la que Rangel Frías puso, además,
un aspecto de su propia ,,ida: la del
que va viviendo al par que desenvuelve su sensibilidad y utiliza convenientemente su talento.
Avezado en el esfuerzo intelectual,
Rangel Frias va desenvolviendo los temas. Antonio Caso, maestro de nurne-rosas generaciones, se le presenta en
un cruce de caminos, viendo al pasado y orientando el porvenir. Además
de glosar el pensamiento del Maestro,
establece el desarrollo histórico del
pensamiento mexicano, deteniéndose
en épocas sucesivas, para llegar a la
conclusión de que el filósofo mexicano "luchó siempre por una verdad que
fuese su propia vida e hizo ésta de
manera que no quedase nunca jurada a
un señorío." Sin dejar de reconocer
que la obra de Caso constituyó un esfuerzo por desbrosar el camino para
el libre tránsito de un pensamiento de
perfiles nacionales, lo contempla solo,
en medio de "una paternidad fecunda
llena de hijos pródigos."
Rangel Frias pertenece al núcleo de
las nuevas generaciones que observan
los problemas del país y se preocupan
por su mejor y más adecuada resolu•
ción, atendiendo a esa suerte de acti:
vidad fecunda que promueve la superación de las generaciones. En ello está
empeñada la responsabilidad que ha
acometido la pfovincia mexicana para
participar en una empresa de carácter
nacional que lleve al país a crear una
obra que sea digna herencia para ser
disfrutada por las generaciones futuras.

Ra,í/ Rangel Frias

paladio en blusa de obrero, un filósofo
sin saberlo, un gran mexicano sin posturas estudiadas para el monumento,
y hasta creo que un hombre feliz. Por
cuanto no hay más felicidad terrena
que 1a de cerrar cada noche el ciclo de
los propósitos cotidianos, fielmente
cumplidos, y el despertar cada mañana -tras el sueño del justo___, con el
ánimo bien templado para )as determinaciones saludables. Finura y r esistenw
cia como en el acero famoso de nuestras fundiciones! Levedad y frescura
como en la bebida efervescente de
nuetras cervecerías famosas!
Tales son, entre las moles espléndidas del Cerro de la Silla y el Cerro de
la Mitra que montan la centinela en
lós contornos de nuestro valle, la tie:..
rra y los hombres donde pronto hemos
de ver el concierto del comerCio y la
inteligencia, o para decirlo en la metáfora mitológica grata a los humanistas
del Siglo de Oro, las bodas de Mercurio y Minerva.
México, Abril de 1943.

Como Rector de la _Universidad de
· Nuevo León, aparte de zanjar, así fuese transitoriamente, las dificultades administrativas impuestas por las co·ndiciones económicas del Estado, llegó a
sentar las bases de una Universidad
moderna, fundando una Facultad de
Filosofía y Letras que producirá en el
futuro los elem~ntos nutricios, formativos de la personalidad humana. Al
puesto de Rector llevó su antiguo entusiasmo juvenil, probado desde su
adolescencia, en aquellas memorables
1u chas ¡ior el establecimiento de la
Universidad del Norte; su amplia cultura humanista; su devoción y cariño
por el antiguo Colegio Civil donde
transcurrieron sus brillantes años de
la Preparatoria, y una indudable vocación por Jas tareas del espíritu y de
la educación de la juventud·. Atado a
estas prendas espirituales que constituyen lo más elevado e intenso de su
vida, no desperdició un solo momento de su actuación; ligó su vida a un
destino superior identifica.do -con la
Casa de Estudios y su rectorado se distinguió pÜr su cariño a la juventud estudiantil, su vigilante gestión administrativa y su sentido de la responsabilidad histórica que le impuso un respeto profundo por la tradición cultural del. pasado y la necesidad de Jlegar
a cumplir resueltamente una labor digna de los hombres del futuro.
Y va cumpliendo un destino. Mayor
responsabilidad contrae quien está investido de esas prendas espirituales,
porque tal condición humana constituye el reclamo de una sociedad que tiene razón en esperar mucho del hombre honesto, culto y digno de su tiempo.
Alfonso REYES AURRECOECHF,A.

Pág. 5

�11

TEORIA DE
~~,,~--~
1/.

1

¡
1

.

(!

MONTERREY
Raúl RANGEL FRIAS

l motivo fundamental de traer a la memoria el pasado de
una ciudad, no debe consistir en el sentimiento de orgullo
o de vanagloria que frecuentemente impulsa a los hombres
al hacer gala de su genealogía.

E

Más legítimo será referir el propósito, al deseo de honrar la
memoria de nuestros antepasados. Pero aun esta consideración
no bastaría a explicar el esencial significado de este 350 aniver•
sario de la ciudad de Monterrey. Para mí es el fenómeno de que
la ciudad ha adquirido conciencia de sí misma, habiendo llegado
a su madurez espiritual. Es decir, a un momento en que el pasado adquiere un matiz especial que lo convierte en tiempo his•
tórico.
Ocurre, en efecto, que no todo transcurso temporal es histórico. La conciencia lleva un registro particular que
no coincide momento a momento con
el dato cronológico. Se ha menester
que Ciertos acontecimientos sirvan de
eminencias para qlie los sucesos ocurridos con anterioridad se organicen
en una perspectiva visible para la mirada interior del alma.
Este singular fenómeno de reconquista del tiempo descubre el pasado y
lo incorpora al lote de nuestra experiencia, como un recurso de que puede
echar mano el ser vivo para sus futuras acciones. Pero sólo se opera de
trecho en trecho, en la medida de ciertas modificaciones profundas que afectan a la estructura de la conciencia y
provocan una variación brusca, como
ocurre en las mutaciolles biológicas.
Son las articulaciones o módulos que
permiten considerar la historia de un
hombre, la de un pueblo, o la de una •
ciudad como organismos espirituales.
Sobre este particular no creo equivocarme al señalar la nota más significativa del 350 aniversario, en la realización de uno de esos momentos que
se pueden llamar, con un poco de énfasis, épocas históricas.
Si ello es cierto, cometeríamos una

deslealtad con el espíritu de los hechos, al dejar de practicar en este día
la operación de resúmen y balance que
requiere toda obra en que se ha concluido un capitulo y se tiene el siguiente a la vista, todavía en blanco.
Pero, antes de introducirnos por los
senderos del pasado conviene hacer la
observación de que la ciudad de Monterrey, no obstante la carga de tres siglos y medio de existencia, aparece juvenil, emotiva y ligera. Dan ganas de
apropfarse en una variante la expresión del poeta jerezano para llamarla
"joven señora".
Por lo demás, este regazo maternal
no ha sido nunca un lecho suave y mullido. Con mucha exageración quizá,
pero exacto
múltiples sentidos, se
le podría llamar el valle de la desilu•
sión. Aquí se desvaneció el sueño d,
grandeza de Luis de Carvajal. Falla•
ron luego las esperanzas, salvo breves
espejismos, de las bonanzas mineras.
La condición agreste y montaraz de
los indígenas frustró la fundación de
ricas haciendas campestres; y ni siquiera la ganadería quedaba a seguro
de las furiosas acometidas de los nómadas. Por último, entre las avenidas
de las torrentes y la frecuencia de las
fiebres la ciudad vivía en inminencia

en

de muerte. A lo largo de dos siglos y
medio el resultado de la lucha con los
elementos era todavia incierto.
Tal es nuestra primera edad en que
se enfrentan y atacan dos formidables
antagonistas, la naturaleza y el hombre. El teatro en que se desarrolla la
escena tiene una impresionante majestad. Un colosal parapeto de montañas
cierra el horizonte por el Sur. Desprendidas de la cordillera principal, a
manera de puntas de lanza, entran al
valle dos serranías, una por el camino
del oriente y otra por el oeste. De los
estrechos cañones que se forman en el
corredor poniente de las montañas,
bajan aguas a torrentes por un cauce
que serpentea en la falda de las montañas. El valle sólo está abierto hacia
el norte en semicircular planicie casi
desértica.
Obligados por la necesidad de tomar
cerca el agua y a seguro de los ataques
de los indígenas, los primeros pohla·
dores se asentaron entre las cañadas,
bajo una tupida vegetación, envueltos
por la humedad, el calor y densas flotillas de insectos.
La ciudad estaba vuelta de espaldas
al centro de gravitación de la NuevaEspaña. Fué un lugar de escaso tránsito, aun por los viajeros que pasaban
a las fronteras más lejanas del virreynato. Estos preferían internarse por·
Saltillo hacia Monclova y San Antonio
de Béjar. Las batidas tropas de Hidalgo soslayaron el camino de Monterrey
y también Santa Ana hizo otro tanto.
Quizá el primero que cruzó la ciudad
en viaje directo a internarse al centro
de la República fué el ejército del invasor norteamericano.
La relativa cercanía del puerto de
Tampico resultaba ineficaz, por las
complicadas reglamentaciones del tráfico que rigieron el comercio marítimo de la Colonia y los riesgos de la
travesía. En resúmen, la ciudad quedó
sitiada por el desierto, la montaña, el
rigor del clima y la pobreza general de
las tierras.
Con apoyo en estos antecedentes parece un complicado· acertijo decifrar
la prosperidad y la grandeza contemporáneas de Monterrey. Pero, es que
no hemos tocado el capitulo relativo al
hombre y a las oportunidades que ofrece la historia de los pueblos.
La primera parte _de la lucha entre
la naturaleza y el hombre parecía ganada, en principio, por aquella; más
sólo en apariencia. Los pobladores españoles no abandonaron jamás la tierra después del fracaso de Carvajal
-y a sus virtudes de padres y generadores de pueblos habrá que abonarles
este hecho. Cierto es que tuvieron que
acomodar su condición humana a la
resequedad y bravura de la tierra.
En esta mutua relación del paisaje y
el hombre, tenemos la determinación
histórica más arraigada de esta comarca. Aun más que el cruze de las razas,
la acción de la tierra engendra el mestizaje. Y donde falta, como es el caso,
la mediación humana del indígena, a
través de las especies vegetales y hasta de la montaña o el río, se verifica
esa trasmutación de un pueblo antiguo
en otro nuevo.
Los pobladores del Nuevo Rcyno de
León llegaron aquí españoles, donde
se transformaron en criollos y acabaron en heredarnos una patria que es
México.
La revolución de Independencia puso ·a1 descubierto esa transformación
que se venia operando en cada poblado y ranchería, avasalladora y secretamente. N&amp;.da más mexicano que. el
ranchero de la frontera, cuyo tipo físico y psicológico quedó sellado en el
siglo XIX. Se asemeja, aunque menos
vistoso, al charro del Bajío; la pobreza
de" su indumentaria se realza con la
talla vigorosa y flexible del jinete; su
coraje y nobleza están influídos del
trato con el ganado; es sobrio como la
tierra y ha acomodado su vida a los

riesgos de la escaramuza con el salvaje, los bandoleros o los fiscales, que
acechan el botín, asaltan la diligencia
o celan el contrabando.
Al frente de esta clase de hombres
ganaron celebridad Zuazua, Zaragoza,
Escobeoo, Quiroga. Los mismos jefes
reproducían la estampa de su tropa,
"rifleros de Nuevo León" y "cazadores
de Galeana".
El siglo XIX, por otra parte, no habria de pasar sin que en él se consumase la segunda edad de nuestra historia. Es doloroso que el acontecimiento en que se origina esta nueva fase
haya de ser la mutilación del territorio nacional por los norteamericanos.
No nos quede de ello, sino la triste y
orgullosa satisfacción de haber pasado
de golpe a servir de repecho a la honra nacional.
Es decisivo para nuestra cuenta, que
desde entónces México iniciase ese
cambio de órbita, en donde sustituyó
el eje oceánico de su vida social y económica, por otro terrestre con centro
de gravitación en Washington.
No puede decirse que las cosas cambiasen de improviso; pero sí, que una
vez abierta la brecha por las armas,
habrían de seguirlas, andando_el tiempo, el ferrocarril, el comercio, las carreteras y hasta los turistas. Mientras
tanto la historia operaba sus cambios
de escenario. En Estados Unidos, la
guerra separatista del Norte contra el
Sur. En México, la de Reforma y la
Intervención francesa.
Esta región de la frontera quedó
más o menos equidistante de los campos de batalla. Intervino en ellos, no
obstante; en nuestro propio territorio,
con tropas y jefes; en uno y otro lado
de la contienda por el comercio y el
contrabando. Hay indicios de una época de bonanza comercial entre el sexto y el séptimo decenio del siglo recién pasado, quizá en conexión con
esos acontecimientos políticos y sociales. Surgen a poco tiempo las primeras industrias textiles absorbiendo a
los artesanos del ramo y muy probablemente influídas en su instalación
por la proximidad de la zona algodonera de Norteamériéa.
El triunfo de los Estados industriales del Norte de la Unión, eu la guerra
separatista, repercutió intensamente
sobre el déstino posterior de la ciudad. La ubicación de los centros man uf ac t ur eros norteamericanos, más
próxima al litoral del Atlántico y en
conexión con el comercio mundial por
este Océano, encontró su plano de deslizamiento hacia México por una vía .
ferrocarrilera en este extremo de la
frontera. El enlace de Monterrey por
ferrocarril con Tampico y Matamoros,
Torreón y la Capital de la República
cerró el circuito de su posición estratégica como nudo de las corrientes de
ida y vuelta entre las dos naciones vecinas.
Nada valen las oportunidades de la
Historia si no se encuentran con hombres por cuya energía y caracidad de
visión se transformen en hechos generadores de riqueza y de bienestar para
un pueblo. ¡Fortuna para México y
para todos nosotros que los haya habido!, como los que fueron capaces de
interpretar el favor del tiempo y el
lenguaje de las edades postreras.
Instalaciones industriales y establecimíentos bancarios, edificación pública y privada, saneamiento de la Ciudad y dotación de agua potable, fueron las obras de fines del diecinueve
y principios del siglo XX. Con ellas
respondió Monterrey a la necesidad de
destacar un centinela en la raya mexicana.
Entre tanto, la ciudad iba cobrando
un aire nuevo, de mayor holgura y seguridad . Avanza hacia el Norte y se
despliega para seguir los emplazamientos industriales. La casa familiar transa con la antigua huerta, a la cual aprisiona entre patios y traspatios, cerra-

Es de nuestro Siglo XIX

'

.

dos algunos por corredores con arcadas de pilastres gruesas y toscas. El
aspecto general tiene algo de mediterráneo y andaluz. La vida provinciana se derrama con lentitud y monotonía. Se duerme la siesta y se merienda
con café y tortillas de harina. Los paseos elegantes se hacen en carretela y
la modesta serenata atrae a la clase
media, mientras que a los bailes más
rumbosos, con señoritas ataviadas a la
moda de París, acude el señor Gobernador. Es nuestro siglo XIX que nos
legó las Primeras industrias, el Palacio
de Gobierno, la red de agua y drenaje
y algo más de longitud y estatura a la
ciudad.
Nos legó además, en incipiente estado de formación, la conciencia urbana
que babia de florecer y está madurando a través del proceso de la Revolución mexicana, cuya positiva influen•
cia se muestra en el número de los habitantes, ya cerca del cuarto de millón, en la estructura nacional de sus
industrias, en la complejidad de sus
problemas sociales y citadinos y, por
encima de todo, en esa voz del destino
que hace sentir a la ciudad estar llamada a ejercer una alta función en la
estructura social, económica y espiritual de México.
Esta tercera y última edad de Monterrey, que es la adquisición de su conciencia y del sentimiento de su responsabilidad nacional, remata en la
actualidad del 350 aniversario de su
fundación que hoy celebramos. Pero,
antes de concluir el relato y obtener
la lección de la historia, será menester
referirnos a las fuentes espirituales de
donde se ha nutrido la conciencia de
la ciudad.
Los más remotos y también los más
próximos de estos veneros han dejado
en el cuerpo urbano las estructuras de
los órganos con que se ha ido edificando la vida histórica. El viejo trazo de

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la ciudad pone de manifiesto las más
eminentes categorías del pensamiento
y la existencia española: Casa del Cabildo o Concejo Municipal donde se
ejerce el gobierno y policía de la ciudad; Iglesia para la oración, frente a
aquel edificio; y entrambos la nota
alegre y picaresca de la plaza, que fué
en otrora centro de reunión para las
milicias y asiento de las ferias y que
hoy facilita sus andadores al doble
anillo giratorio de la serenata. El co- .
mercio ha labrado sus propios edifi-

cios y vía de tránsito en una especie
de brazo o estribación que se desprende de la plaza. Hacia el norte y Irás de
una apretada faja de casas de hechura
mediterránea, muy nuestro siglo XIX,
se observan instalaciones industriales,
entre una tupida y sinuosa red de viviendas obreras; vias ferreas a cuya
orilla se acomodan las fábricas, como
si fuesen otro río; y esa anchurosa ribera que es la Avenida Pino Suárez,
donde la población obrera pone con
sus yompas azules la nota alegre y optimista del nuevo tiempo.
Algo podría decirse también del espíritu de la época con relación a las
nuevas construcciones que se recuestan eu el cerro del Obispado, con ahogo de esa ruina poderosa y venerable;
y en otros parajes alrededor de la ciudad. Y algo más de sitios dentro de
ella, donde la vida no es amable y civilizada. Pero ya no haré referencia
sino a lo que conviene al objeto de este discurso, que en esa parte concierne
a la estructura espiritual de Monterrey.
A medida que ha ido creciendo en
recursos, prosperidad y experiencia,
la ciudad ha ido enriqueciendo su memoria hasta el punto de iluminar con
el vigor de ahora las viscisitudes y las
zozobras del pasado. Surgen a su vista
las denodadas figuras de los fundadores y de los primeros pobladores de
Nuevo Reyno de León: Capitanes, misioneros e indígenas; la aguerrida tropa que pobló el Estado y le dejó la numerosa familia de las comunidades;
los héroes de nuestra historia política
v entre ellos, particularmente, el Padre Mier, cuyo ardor republicano ilumina la Independencia con resplandores de incendio. Aparece también Gonzalitos, esa suave figura que es en una
franciscano, humanista y hombre de
ciencia; y tras de él la serie de generaciones de maestros, y la Escuela Normal. La memoria de la ciudad se halla poblada del espíritu de sus buenos
gobernantes, caudillos militares y civiles, directores de empresa y de la
inúmera multitud, entre todos lo.s cuales la han ido alzando del barrizal y la
choza, a la calzada de pavimento y a la
casa de cantera; del campo, al taller y
a la fábrica: de la lucha incierta contra el nómada, al espíritu del Derecho.
¿ Qué haremos nosotros, los contemporáneos, para proseguir esta obra que
han hecho el tiempo y los hombres?
Limitar nuestro homenaje al recuerdo y a la admiración, no salda la deu-

da histórica, a menos que prescindiésemos de la idea de perfeccionamiento
de la Sociedad y del individuo. En
tanto que haya Historia toda generación recibe de otra y entrega a la siguiente una tarea siempre ínconclusa,
a la vez que una determinada energía
con que llevar a cabo la empresa propia de cada edad. Esta ley de la continuidad del esfuerzo es la base de lo
que se denomina progreso humano,
aunque la meta ideal se mantenga inaccesible.
Muchas generaciones antes de nosotros, y otros primero que ellos, algunos hombres pensaron estar edificando una ciudad, cuandli no pasaban de
darle principio. Y si al llegarnos el
turno creyésemos que no hay más que
hacer, sino agradecer la fortuna de
haber tenido tales antepasados, en ese
preciso instante estaríamos destroz~ndo el monumento que merece su fama.
Sólo se conserva en el tiempo lo que se
somete a su mudanza. ·
A fin de darnos la plenitud de vida
histórica que hoy disfrutamos, consumieron su existencía muchos hombres
en el fuego de esa fuerza creadora de
pueblos y ciudades, que calcina los
huesos de los antepasados para abonar
la entraña de la tierra en donde habrá
de florecer una nueva espiga. Edades
y generaciones se han sucedido pasándose de la mano un juramento de lealtad en el propósito como una encendida antorcha. Al llegar nuestro turno es
de rigor prender más puro y más alto
el fuego espiril\Jal que edifica la ciudad siempre inconclusa -la del cuerpo y la del espíritu. Con lo cual seremos verdaderamente fieles a la memoria de los antepasados, con un recuerdo que no envenena el alma porque
desprende la vida del pasado paralitico y la empuja a la conquista de riberas fnexploradas.
J{agamos, por tanto, en honor de
nuestros antepasados lo que ellos nos
dejaron en honra: sostener el impulso
que hace rendir el fruto prometido
por cada día, mientras la esperanza
hila el tiempo venidero. Seamos fieles con ellos en el espíritu perpetuando, más que su nombre, la ley por la
cual lo consiguieron, la de consumir el
afán en una empresa que no habían de
ver sus ojos y con la cual también los
nuestros están alucinados: la pura y
luminosa eternidad de una ciudad perfecta.
(Tomado de Armas y Letras,
Año III, No. 9, Sep. de 1946)

El viejojrazo de la ciudad pone de manifiesto las más eminentes categorías del pensamiento y la existencia española.

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!LA lllDlEA" lHlllSlí
Raúl RANGEL FRIAS

a Historia significa tanto para los modernos como el Kos•.
mos para los antiguos. Dios en el orbe cristiano y el Esta•
do en las ideas del Siglo XIX. Podrían aducirse ejemplos
significativos de cada época, pero nadie más ilustrativo en•
tre los modernos que Spengler -intermediario de las fases fina•
les de esta corriente- cuando se expresa en los siguientes térmi•
nos: "El Estado es la historia considerada sin movimiento; la his•
to_ria es el Estado pensado en movimiento de fluencia". Con esta
otra alusión: "La Política, he ahí nuestro destino".

L
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11

La presentación de este fenómeno
en el plano de la filosofía corresponde
a las teorías del historicismo y de la
Razón Vital. La primera penetra hasta
las regiones en que se sueldan los con~
ceptos teóricos del entendimiento, las
tendencias de la voluntad y ciertas exigencias que expresa la vida en formas
plásticas. Es lo que se llama una concepción del universo, cuya unida~ interna enlaza una estructura cuajada de
significaciones y valores relacionados
entre sí, como una constelación, y dotado el conjunto de cierta dirección
unitaria. Por esta vía habría de .esclarecerse que la Idea de la Historia cumple ahora las veces, expresada en metáfora, de una estrella polar para el
sistema o estructura de los acontecimientos contemporáneos. Lo mismo
que a su turno desempeñaron la Idea
del Estado, de la naturaleza organizada por el destino ciego, o la obra de
una providente voluntad divina. De
este proceder se obtiene una fisonomía
que organiza con la expresión de la
vida los rasgos, al parecer · desasidos
unos de otros, que son los hechos de la
vida contemporánea.
Sea que sin embargo del atractivo
estético de semejante método, la explicación no llegue muy a lo hondo o por
mucho que penetre no sea decisiva,
esta razón no se mantiene sino a costa
de retroceder levantando la plaza sitiada. La Idea de la historia y la función que cumple en nuestro tiempo
debe ser explicada por el mismo método que las sucedáneas a las cuales ha
venido a reemplazar. Ahora bien, Si
se explica la historia por una idea dominante, al llegar el proceso de los
acontecimientos de la edad contemporánea a la misma Idea de la historia,
se hace coincidir en una identificación el espíritu y Ja· realidad.
Esta autosuficiencia de una Idea que
explica lo otro y sirve de razón de si
misma es aquí la conclusión de un
proceso real, cuando en otra Metafísica como la de Descartes se promueve
como el primer artículo de un programa de la inteligencia. Con la ventaja
para esta última de que la Idea queda
despejada para ~uevas lrazañas, en tanto que cuando se la propone como conclusión del proceso histórico, todo el
pasado queda reabsorbido en el presente y el futuro se encoge hasta no
quedar lugar para Ideas o acontecimientos nuevOs. Se tiene la sensación
de que los tiempos han llegado a su
cúspide y de ahí van a despeñarse en
el abismo.'
Semejante teoría de la Idea histórica
llega, cuando ella misma se impone como concepción del universo, a la visión muy significativa de un fin del
mundo, del humano si no es que de todo entero. De donde se sigue, con inflexible necesidad, la conclusión de
Spengler de que la política J!S el destino del tiempo, o sea, una especie de
aniquilamiento del mundo humano
que ejecutarán los arios, inocentes y
límpios de sangre. Ahí es nada San

Juan con el Apocalipsis, ni Hegel con
el espíritu absoluto. En aquel queda
en pie una Justicia extrahumana y en
el segundo un juicio inmanente al proceso histórico, a cuyos términos quedan sometidos ambos. Pero en esta
humanísima razón todo resulta viable
y de todo absuelve el movimiento de la
historia. Nosotros, por lo que en ellos
nos va de la propia existencia, nos preguntamos: ¿ va en serio la vida o será
sólo un juego?
Pero quizá. haya una razón vital, ya
que no histórica. Es decir una autosuficiencia y justificación que no se
reserva para un momento determinado
del. tiempo, sino que acompaña y prodiga su vigor a cualquier instarite.
Con lo cual se pretende justificar la
llistoria-y la Idea de ella misma por un
sistema mucho más flexible y rico en
consecuencias. Las concepciones del
Un'iverso como unidades espirituales
tendrían una explicación, a su vez, en
el autodespliegue de la vida que lleva
consigo en cada caso sus propias razones, limitadas y concretas dentro de
cada paso de sus creaturas. Y si la vida no tiene una razón de ser de orden
metafísico, o fundamento de su esencia, es que va de por medio su propio
ser. Una vida que tuviese consistencia
metafísica estaría confinada a una especie de Já realidad, rincón del Universo a donde las cosas se darían cita
para entrar al sistema de los registros
de la inteligencia; y esto no seria vida,
la cual se siente interiormente como
crecimiento y potencia que se ensancha, sino la sombra vaga de aquellos
fantasmas de seres que Platón encerró
en la caverna a ]a expectativa de una
caravana de sombras de las cosas.
La vida es cuerpo, es decir, potencia
de la carne que se construye a sí misma órganos por ex plorar en torno y
fija sus ilimitaciones como facultades
del alma. Percibir, que es ya atender
de antemano, preferir y obrar en las
cuales se expresa y se asimila el contorno; y, por último, hasta·hoy, aunque no para siempre, la vida inventa
Ja intimidad del eSpíritu y la exterioridad de un mundo para entregar a su
propio afán devorador el espectáculo
de si misma.
La Razón vita] es esta última conciencia que la Vida ha desarrollado
para comprenderse y, quizá también,
para alzar su sa·via a la nutrición de
los frutos muy altos del árbol del tiempo. Esfuerzo similar que ha culminado varias veces en la historia: cuando
el hombre ensayó entender la vida de
donde procede como el ciclo fatal de
la generación y la corrupción de las
cosas atadas por la ciega necesidad,
o cuando las creyó dispuestas por obra
de una voluntad divina para que en
ellas ejercitase su capacidad de creatura celestial. También el Estado, a su
turno, como momento particular dentro de otras fases, dió al hombfe una
conciencia de la vida como poder. La
Idea de la Historia, en Ja penúltima fase, promovió idéntica pretensión mos-

trando la desilusión de todas las anteriores ideas y obsequiando al bombr('
la resignación de no rendirse en firme
a ninguna.
En el fenómeno que confrontamos
hoy adviene, por último, la Razón ·vital, con la cual el hombre se ha propuesto dar la embestida al más recóndito de todo los secretos: el de su propia existencia, envuelta y disimulada
bajo múltiples formas. La suma de éstas, o sea la Cultura objetiva, habrá de
fundirse y fluir al calor de la -nueva
hazaña: conquistar para la vida la Historia entera y darnos el lujo de estrenar un nuevo ser.
Por múltiples y decisivas que sean
-que las hay- las objeciones a esta
doctrina, debe acreditársele el atractivo de ser un programa donde la MetafíSica no se regala ni se rinde a un asedio de ·sutiles razon·es, puesto que sólo
se conquista poniendo a contribución
las entrañas, los juegos de la vida y
una serena mirada dominante. Ambas
teorías proceden, no obstante, de formas intelectuales emparentadas entre
sí.
La Idea histórica es una ·prolongación del pensamiento político eQropeo
que persigue una estructuración laica
de la Sociedad humana, para sustituir
a la desvanecida complexión de los
impulsos religiosos. En este sentido se
puede esclarecer una línea de filiación
más entre el pensamiento de Kant y el
de Dilthey. La interpretación del Estado, a la par que la elaboración filosófica de la Idea histórica, han sufrido un idéntico proceso de secularización, primero, para avanzar en seguida desde la interpretación como poder
hacia una valoración de tipo económico y, por último, a su comprensión como una totalidad cultural. Las variantes de este totalismo metafísico, de Hegel, a las múltiples interpretaciones
críticas y continuadoras del pensamiento de Kant; hasta las doctrinas de
inspiración organicista como la de
Spengler, que tiene antecedentes en
Hobbes.
De igual manera, la Metafísica de la
Razón Vital pone a su servicio un poderoso móvil de la conciencia occidental, cual es el descubrimiento y la marcha del hombre sobre sí mismo, no sólo a través de la actitud crítica de la
conciencia, sino en la integridad de
sus actos, por lo que se propone y hace alumbrado por la idea de su dignidad, como el ejemplar más selecto entre los seres existentes. Es el antiguo
lema "conócete a tí mismo" elevado a
potenc'ia de realización; esto es, que
no concluye E:n los artículos de una
sentencia, sino en e1 requerimiento de
lanzarse a nuevas aventuras, en plan
de conquista de riberas incógnitas aunque interiores a él mismo.
Ambas concepcioneS se aproximan
en algo más que un punto. Desde luego en éste: Dejarnos a la puerta de un
mundo desconocido, en cuya frontera
se despide de nosotros el discreto y sabio guía, que nos ha mostrado todas
las desilusiones del mundo, o del infierno según se prefiera la metáfora,
sin siquiera encomendarnos a una dr
las potencias celestiales, o por lo menos al amable ángel que intercede por
Dante. La Historia o la Vida son el infierno sin gloria de la Metafísica moderna.
Aun con la pena que estas con,clusiones acarrean consigo no nos quedaría
más remedio que aceptarlas con estoi-

ca serenidad, si es que no hubiera un
camino para reducir la historia, y con
ella las formas objetivas de la Cultura
a términos de experiencia humana.
Una reducción a modos que no. tras-•
ciendan al sujeto que los engendra.
Porque buena parte del malestar intelectual que suscitan estas doctrinas
proviene del valor sustantivo y absoluto que otorgan por anticipado a los
entretejidos· de ta meditación-la historia o la vida que han de reencontrar
otra vez en el hombre como su principio y motor único. Al aproximarse las
extremidades de la curva, aun cuando
no se componga un circulo viciosÓ
donde el principio y el fin se confunden en un solo punto, por lo menos se
configura una espiral en la que el tiempo mantiene a distancia y cuida que
la identidad entre el sujeto (hombre)
y el objeto (historia o vida) no recaíg~n sobre el mismo instante, sino que
se persigan el uno al otro en una fuga
incesante.
Et empeño de reducir la naturaleza
y las formas de la Cultura a unidad inmanente al hombre, a través de la interpretación de la historia o de la razón vita], propende a conceder al "todo" o total de la explicación lo que se
ha negado a ]as partes, una realidad
trascendente a toda experiencia, un
absoluto incógnito · más alla de cualquier filosofía, religión o poética. Concluye en un purismo: la filosofía de la
filosofía, la politimi por la política o
la vida por eJla misma.
A tono con esta propensión la Idea
.histórica, que originalmente Se presenta cómo una metodología de las ciencias culturales, asume posteriormente
el carácter de una filosofia y particularmente de una Metafísica, al exprimir todas sus consecuencias ella misma o sus continuadores. Es la Razón
vital que se ·anuncia como remate y
consagración de aquellos avisos proféticos.
El paso y transformación de· la inicial metodología en sus jugos metafísicos se realiza mediante ]a noción de
vivencia, que se entiende como el modo original de toda realidad humana
objetiva, la cual antes de ·ser libro, estatua, código, está inserta en una estructura psiquica de funciones múltiples y totales, desde donde sale disparado el tema motivo dominante -intelectual, volitivo, o estético- a su realización o cumplimiento efectivo. En
la obra cuajan, parte realizándose y
parte frustrados los significados vitales que la engendraron, e1 desarrollo
efectivo y los valores c¡ue presidieron
el acto.
De esta vivencia se tiene un saber
inmediato en los actos propios; y ~es
además el fundamento para la inteligencia de los ajenos, mediante la comprensión o r evivencia rleºla generátriz
por donde fué llevado el prójimo. En
este último caso la comprensión o revivencia recorre el camino inverso:
desde la expresión, haria la estructura
de funciones de donde la vivencia se
proyectó en un desarrollo o procesO
culminante en la obra. Camino de ida
y de regreso donde el saber se mantiene en los limites de la propia conciencia humana, porque pasa desde la -vivencia, que' en cierta manera es ya un
saber, al conocimiento que es una nueva vivencia; y de la expresión - lo humano objetivo- hasta .la revivencia,
que es su fundamento. Este método
reproduce para la historia los concep-

tos Kantianos de "fenómeno", "categorías del entendimiento" y el irreductible 'noúmeno" o "Cosa en sí", en
la construcción paralela de las nociones de "expresión", ''significado, valores y fines" y "vivencia".
Basta avanzar de la actitud crítica,
o en otros términos, de una especie
de deducción trascendental del conocimiento cultural a partir de su sujeto propio, la Historia, hacia los trasfondos de la Vivencia, en una doctrina
de carácter realista, para que broten
las yemas metafísicas, como la de la
Razón Vital. Proceso intelectual que
tiene gran semejanza con el que originó los sistemas del Idealismo alemán a
continuación de la crítica Kantiana.
En 'igual sentido, es significativo
que la construcción ideológica de Dilthey esté suspendida de este hecho: el
factum de las Ciencias Culturales. En
otras palabras: del hecho de que se
hayan integrado estas nuevas disciplinas, las cuales difieren de las científico-naturales en que estas últimas operan con los conceptos de necesidad y
determinismo, mientras aquellas se enfrentan a la libertad y al ser espontáneos del hombre. Este hecho impone
la necesidad de encontrar un método
de intefpretación que concilie las contradicciones de unas y otras salvando
la realidad de cada una de ellas. La
fórmula de la reconciliación se propone con la subsunción de los extremos
a un tercer término todo-poderoso y
auto-suficiente que ahí es la Historia,
pero que más delante puede ser la Razón Vital.

ria". Hasta qué punto se arrastra una
a la otra cuando la meditación filosófica arranca directamente de las ciencias culturales, no así del nivel más
bajo donde se sitúa la experiencia histórica inmediata que tiene cada hombre, es un punto que parece decisivo
para la comprensíón del equívoco, que
encierra la teoría del historicismo.
¿Existe una experiencia inmediata
de la historia? La respuesta podrá venir por la negativa, si se hace derivar
el conocimiento a través de las ciencias particulares donde se ofrece el saber organizado del pasado humano,
con el cual tomamos contacto a la manera y modos de cualquier otro conocimiento teórico, por las informaciones contenidas en los juicios que se
trasmiten las generaciones.
Se trataría, en suma, de esclarecer
previamente el modo de producirse la
historia, como experiencia personal de

indiferenciada de estructura o nivel
psíquico homogéneo a todos nuestros
actos, repetirá sólo et momento del
presente y por más que ensanche el
ámbito de sus representaciones con
noticias a las cuales adhiera una fecha, no podrá jamás recrear el pasado: la Historia se despliega 'en capas
distintas y yuxtapuestas. De ahí la necesidad de encontrar •su conexión en
un método de interpretación, es decir,
en un momento ideal ajeno al tiempo
y, sin embargo, que reproduzca su
configuración.
No hay, ciertamente, una vivencia
particular a manera de un saber inmediato que p.os haga patente esta posibilidad que tiene el ser humano de manifestarse o presentarse ante su conciencia como un pasado actual y un
futuro que se ~stá cirniendo ya desde
el presente. Pero si hay una experiencia de la Historia que nunca Se refie-

Hay algunas razones para no aceptar el paralelismo de situaciones entre
las Ciencias Físico-matemáticas, a las
cuales se enfrenta Kant y las hist&lt;\ricoculturales, que sirven de punto de partida a la nueva sistemática filosófica.
La naturaleza aparece ante aquél Como
una legalidad objetiva conquistada sobre la realidad y cuya máxima expresión es la obra científica de Newton.
La vida histórica, por contra, surge
como una realidad, objetivamente válida pero infundada en cuanto a una legalidad de Ja cual sea su explicitación.
En la primera situación se hace la crítica del conocimiento a la luz de leyes
objetivas, en las cuales se insertan por
los extremos el sujeto (hombre) y ~l
objeto (naturaleza). En la critica de
]a Razón histórica~ no obstante la semejanza nominal con la realizada a
nombre de la Razón pura 1 se realiza
otra cosa que una investigación del conoCimiento histórico sujeto a leyes,
pues lo que se pretende justamente es
dotar de una legalidad peculiar al pasado humano. Y esta pretensión Se ejecuta imponiendo a esa realidad. una
estructura derivada de la constitución
espiritual del hombre en su estado
presente.
Ahí es nada San Juan con el Apocalipsis
Se puede inclusive llevar las formas
filosóficas de la investigación bajo un
cuidado y discreto hábito empírico, a
tal punto que sea el propio pasado humano, por la investigación concreta la cual se tiene conocimiento y pose- re a los actos aislados del recuerdo, de
de fases y figuras históricas, el que re- sión a la vez. Esta investigación ten- la fantasía o de la ,,o}untad, sino en la
vele tras la calidad de los hechos pu- ·dría que dejar a un lado el problema cual colabora toda la conciencia. Es
ros y simples, esas estructuras psíqui- del sentido o programa que cuinplen algo semejante al desdoblamiento encas o espirituales que- ya se introduje- los acontecimientos, que se le designa tre el yo y el prójimo, este mismo yo y
ron todas, de rondón,_ al aceptarse el también con el nombre de Idea histó- las cosas, entretejidos indistinta y ori"factum" de las Ciencias histórico- r.ica. La confusión de uno y otro te- ginariamente en la infancia. Sólo que
cu1tura1es. Pero, ¿no son estas disci- ma es el equívoco fundamental del his- ocurre a otro nivel psíquico en el cual
plinas Jas que pretenden, sin atreverse toricismo, cuya faena consiste en dar- han sido sobrepasadas aquellas etapas.
La conciéncia histórica es la forma
del todo, tener la explicación de lo hu- nos por un análisis del saber inmediade
esta experiencia, que es un momento
de
1a
historia,
una
elaboració;n
filomano'? Más que requerir un fundamento para su legalidad, esas Ciencias sófica de la Idea, sólo que concebida to en el desenvo]vimiento del ser huestán precisadas todavía de encontrar al modo de una teleología inmanente, mano, no exclusiva de nuestro tiempo
en 1a forma de un fin concreto para ni absoluta para explicar todo el pasaal hombre mismo.
Por último, conviene advertir que la cada proceso y figura del tiempo con do del hombre, mucho menos su vocaaceptación del "factum", G sea el he- centro sobre sí mismo. Lo que salva ción o destino. Por vía de simple encho de la constitución de las Ciencias una apariencia d.e doctrina sin prejui- sayo, a reserva de una fundamentación posterior, me parece que esta exhistórico-culturales, nos pone ante muy cios ni supuestos previos.
periencia se suscita donde se. dan esEn
cierto
orden
psicológico
toda
vicomplejas cuestiones que se pasan por
alto con esa fórmula, entre las cuales vencia es una actualidad, asi sea que tas condiciones: una conmoción inte~se destacan la que se centra en el pro- sobre ella gravite el pasado y discurra sa._ de la conciencia que afecta las esblema de la "experiencia histórica" y premiosa al encuentro del futuro. Un tructuras sociales y, a la vez, las de rela que se refiere a la "Idea de la histo- análisis que se mantenga en esa zona presentación del mundo, en que venia

discurriendo aquélla; un sentimiento
de abandono y de desesperanza; y un
anhelo por recuperar cierta entrevista
y deseada unidad de destino común
al hombre. Podrá revestir la forma y
el fondo de una conciencia religiosa,
en torno a la idea de la providencia;
ser un modo de la expresión filosófica
o científica de la Naturaleza; o también; sin que ella agote sus posibilidades, quedar dominada por la mentalidad política ele un mundo lleno de
amenazas y promesas de este orden.
¿Cuándo se da la experiencia que
condiciona el nacimiento de la Idea de
la historia, esto es, la organización del
mundo humano y natural en pasado,
presente y futuro? La conciencia humana es solidaria en todas sus maniíestacioneS, de manera que no puede
tenderse una linea de evolución con
diversas etapas recorridas en el camino, sino que es una especie de ovillo
cuya 11Unta no aparece por ninguna
parte. Así, no debe entenderse que la
manifestación de la conciencia histórica, a través de una concepción religiosa del mundo, sea una especie metafórica; y otra más próxima -aunque todavia como crisálida'-, la que
se estructura en torno de un concepto
científico-natural; hasta el arribo de
esta espléndida mariposa que es nuestra propia experiencia de la historia.
Todas ellas son tan originales y propias como la nuestra misma.
Una especie de fenomenología de la
experiencia histórica pondría al descubierto no una, sino varias formas
potenciales en que se organiza y configura en diversas especies el conoci•
miento relativo. Una de ellas habría
de referirse a la Idea de Dios corno
padre y Creador; otra al concepto de
una legalidad natural de las cosas; y
otra más, sin que con ello se excluyan
las anteriores ni se limite a estas el número, la idea del Estado o de la Sociedad como una vinculación superior y
necesaria al hombre.
Otro terna que podría esclarecer una
investigación de esta especie, es el de
las relaciones y parentesco de la Idea
en la conciencia histórica, bajo sus diversas fonoas - según el contenido de
representac,iones que corresponda a
cada modalidad- sólo que teniendo
de común entre si ciertos conceptos
con funciones paralelas. Tal, por
ejemplo, el de una estructura o esencia original del hombre -Edad de
Oro, Paraíso, estado de inocencia o comunidad primitiva-; la.. idea de una
pérdida o frustración del mismo -adviene la Historia por ol:&gt;ra de la violencia, el pecado, la civilización o la propiedad privada; y un concepto teteoló.gico que implica una recuperación, regreso o reconquista del pasado, trátese de una fé salvadora, de una liberación espiritual por obra del arte, de Ja
Ciencia y de la Técnica o de una regeneración humana en la ejecución de
una Utopía.
!'.a teoría filosófica de la Historia en
plan de Ciencia disimula idéntica organización de sus conceptos bajo el
manto d~ la abstracción y. el formalismo teórico; organiza el más remoto
pasado humano en torno a la idea de
la naturaleza o de la vida; introduce
posteriormente el espíritu humano como una desviación; y vuelve sobre sus
pasos con la Idea histórica como síntesis suprema donde los extremos originales han quedado reabsorbidos. Este proceso puede concebirse corno simultáneo a un instante cualquiera del
tiempo humano o desenrollarse a través de todas las épocas hasta nuestros
días, pero el esquema de.-la concepción se mantiene idéntico al de las teorías filosóficas de la Historia, con lo
cual se hace posible reducir a todas a
una común experiencia del hombre.
(Tomado de la Revista Universidad,
No. 7, 1947)

Pág. 9

Pág. 8

'

�creído que la cultura, en la cual está el
aliento de la misión universitaria, es
una corriente, un espíritu, una fuerza
que presta alma a los procedimientos
técnicos, a los medios de adieStramiento, a las capacidades, -a que provee
también la Universidad-, pero frente
a las cuales recoge y conserva su substancia de humanidad.

+
i joven y eterna Universidad: Yo debería haber llegado

M

Por valiosos y necesarios como lo
son, y debemos dec1arar que lo son
positivamente, todos los procedimientos de la técnica derivados del cultivo
de la ciencia, todos los medios rle
adiestramiento personal y colectivo, la_
Universidad representa algo más, algo
más allá, siempre y en cada momento
de esa perfección. Representa, en primer lugar, ¡ay de la Universidad que
olvide esto!, r epresenta la carne misma de la palabra, como esencia moral
1

tades públicas, sangre que malgastamos día a dia en oficios y menesteres
de índole ordinaria, pero que conserva y engrandece el poeta y el hombre
de letras y que es, el alma del aula, de
la expresión humana, de la transmisión y gl'andeza de nuestros conoCimientos, virtud de la ensefianza íntegra, de las primeras letras hasta la última instancia de la educación superior.
A la palabra, que debemos respetar
como uno de los vasos sagrados que
llevan de generación en generación los
hombres, donde se vierten las voces
de la filosofia y de la ciencia, desde la
tradición griega hasta el presente, se
deben consagrar los esfuerzos más sólidos de nuestro espíritu, por su perfeccionamiento y encima de todo, por
su verdad.

los hombres. Verdadera cultura es fundamentalmente aquello que la acepción
del término indica, el cuidado, la elevación y el perfeccionamiento del ser
humano; que comienza por entender
que sin las básicas funciones de la
economía y de los procesos sociales,
sin la más elemental simpatía por la
vida que crece, no puede aspirar a representar con palabras engañosas, un
sentido contrario de aquel que se constituye precisamente por esas situaciones fundamentales.
La l 1 niversidad, que es palabra, que
es cultura, debe reconocer, por encima &lt;le todo, que es la verdad y la Ji.
bertad de esa cultura; pan nutritivo,
en efecto, y no simple retórica vana;
último tramo en el que se cierra el ciclo vital que comienza por el cultivo
de los campos y termina por la ense-

los hombres. ¡Qué espectáculo ver a
nuestros campesinos! Qué espectáculo lleno de advertencias para los intelectuales de México, ver nuestros campesinos abandonados de palabras. No
tienen la riqueza de la retórica, pero a
ellos debemos fundamentalmente el
caudal de que ·disfrutamos, la vieja
cultura clásica de nuestro recreo.
No olvidemos nunca la lección de la
historia y del presente; la lección de
culturas desarraigadas que acaban por
morir, entristecidas por la falta de
una savia que venga desde abajo, cortadas _del aliento vital que les proporciona ,•olver a la tierra, el grano fecundo que los campos han logrado alzar entre los surcos para beneficio de
los hombres. No olvidemos, mi Universidad, la responsabilidad que tenemos con nuestro país, ante nuestra Pa-

a estos patios pertrechado con mis mejores armas de re•
tórica y de claro pensamiento. Debería haber previsto
que la emoción derrumbaría mis palabras al pisar de
nuevo los corredores del Colegio Civil, a donde en años remotos,
lleno de fé y de esperanza, conmovido y respetuoso, llegué a sus
puertas para iniciar mis estudios de enseñanza superior.
Nada iguala la emoción que he sentido hoy al verme de nuevo frente a
las tradiciones y a los venerables maestros de esta Casa, que guarda los recuerdos y las inquietudes del adolescente y donde encarnan tantos bellos
ideales. He preferido, sin embargo, exponerme a una emoción que brotase sin
artificio, surgida de la vivencia que
tenemos los universitarios y yo de esta
obra en común. He preferido que mi
pensamiento surja de una intención
directa ante los hechos, nó elaborada
de antemano, y que reproduzca la virtud de aquella inserción de mi mismo
en la superior voz de las generaciones
· todavía viva en las aulas, patios, muros y bardas añosas .del ilustre Colegio
que es hoy la Universidad de Nuevo
León. Voz unánime, mü.ltiple, clamorosa, que recoge los afanes de la convivencia escolar y que aspíra el aliento de la juventud cual nueva savia que
trepa por las ramas de la vida.

días aquellos de la vida juvenil!-, como lo dec1aro con satisfacción, en ]os
patios de la vieja escuela que guarda
mis recuerdos juveniles, tuv·e el orgullo y la satisfacción de haber presidido la Sociedad de Alumnos del Colegio
Civil del Estado, como años después
los destinos de la Federación de Estudiantes de Nuevo León.
:Más tarde, en épocas agitadas y conmovidas de mi Universidad, la de aquí .
y la de allá, la misma, la de todos los
mexicanos, presté mi esfuerzo, mi pensamiento y mi palabra a movimientos
estudiantiles que representaban 1a verdad de una protesta juvenil. Llegué
8Iguna vez, con legítimo orgullo, a
ejercer de Consejero Estudiantil por la
Facultad de Derecho en el Consejo
Universitario de la Nacional Autónoma de México; y serví también una cátedra en la Casa Mayor Univer$itaria
de nuestro país.

Que en cierta .forma haya podido yo
obtener éxitos y ganar prestigio para
nuestra Casa, es obra de esa fuerza que
me poseía y qqe representaba la comunión en el afán de la juventud generosa de mi Estado; la misma que me
proporcionaba la devoción de los maestros de mi Casa; la qne procedía de la
seguridad que al través de maestros
y de juventud, mi vida y mi voz seria
simple y sencillamente pueblo, vida y
voz de México.

Cuando hube de emprender, por el
mismo sentido de los acontecimientos
y el mismo rumbo de la historia que
se impone a los hombres, el camino de
regreso a mi hogar, a la ciudad amada; cuando estuve de nuevo en Monterrey de mis años adolescentes llenos
de ensueño y de cariño; entonces, otra
vei la misma voz, la vieja voz, la
eterna ,,oz colectiva de pueblo que
me guia, enderezó mis pasos por los
senderos de la Universidad de Nue- venido a despedirme de esta juventud campiña, pegado el oído en la tierra;
vo León. Me puso aquí y all:í: en la generosa, de estos maestros abnegados, las voces de la sangre y del espíritu
Fué ese mismo impulso que me hizo Facultad de Derecho, en la Escuela de esta Casa que es mi vida? En medio del pueblo, no pueden ser cambiadas
acudir a las aulas de esta Casa y que Nocturna de Bachilleres, en el Depar- de esta noche magnifica, mienten las jamás. A esas voces -destino que me
me ponía trémulo al reconocer des- tamento de Acción Social Universita- estrellas si responden que yo me voy ha llamado inexorablemente por encide entonces la cita cog una vida supe- ria; y luego, con qué palabras difíciles a despedir de la Universidad de Nue- ma de mis potencias y de mis debilidarior del destino, a la cual me he ren- pronuncio: en la Rectoría de la Uni- vo León. Podrá existir, en términos des, a entregarme a causas superiores,
dido y me he humillado, respetuoso versidad de Nuevo León. ¡Con qué generales, una distancia; podrá en el en forma permanente y definitiva; a
de la ley espiritual suprema que go- palabras dificiles, casi llenas de dolor, tiempo establecerse un cierto olvido; esas voces, que no se les puede traicio- _
bierna a los hombres y a las comuni- escucho hoy que se me llam~ Ex-Rec- pero hay en la esencia misma de la nar ni hay fuerza capaz de quebrarlas
dades, Quizá no haya habido un joven tor de la Universidad de Nuevo León!·; vida cosas eternas y definitivas, y con -en ningún instante, estuve entregado.
en el pasado ni un hombre en el pre- palabras que yo no había creido que esas cosas eternas y definitivas yo es- Estoy y estaré siempre entregado a esa
sente, con menos facultades personales pudiera soportar, que parecen cortar toy solemnemente enlazado. Y esto que corriente poderosa, a esa savia fecunpor las cuales reclamar derechos y de tajo todo el pasado frente a todo el declaro hoy, es la confesión del estu- da que viene desde las más hondas raíservir con más devoción sus propias porvenir, palabras que señalan un va- diante de ayer, del incipiente maestro ces de mi pueblo. Porque he creído en
obligaciones. Seguro estaba, entonces, cio y un hueco; que me resultan de de apenas hace poco, y del Rector que ellas es por lo quehe creido en la Unicomo estoy cierto el día de hoy, que una intima pena en este sitio, que fué vuestro amigo, enlazado en forma versidad.
por encima de las debilidades y de la,;. guarda junto a los viejos recuerdos, tal a su propia Casa, Q.ue sólo destrupotencias de los hombres, gobierna las esperanzas, la simpatía, los anhe- yéndose su vida podría derrumbarse
Si yo pensara que la Universidad de
una dirección y un sentido espiritual los de un Rector, que no quizo ser en- su fe- y -su esperanza en la Universidad. Nuevo León es tan sólo un conjunto
de los acontecimientos; certeza a la tre los estudiantes sino uno más, el
de recursos adjetivos, de procedimienque ayer se rindieron mis facultades, adelantado de todos ellos, y entre los
La convicción de un hombre puede tos 'técnicos, de medios para adiestrar
las potencias mismas de mi ser, para nuw~tros sino uno menos, aquel que ]legar a quebrarse, los propósitos de a los hombres, no tendría esta pasión;
entregarme como lo hago hoy al nue- tenia Ja obligación de servirles.
un día pueden sufrir un giro nuevo en no hubiera podido entregarme a ella
vo curso de la vida que me pone al
presencia de otros acontecimientos, en la forma devota y humilde que lo
servido de mi Patria.
En esta cuadrícula de nuestro viejo pero para aquellos qge desde la juven- he hecho. Siempre he considerado que
patio del Colegio Civil del Estado, he tud y aun antes, desde la adolescen- el tesoro más preciado, la misión ver·Ayer, de estudiante -¡gloriosos venido a pronunciar mis palabras de cia, hemos obedecido aquellas voces dadera de la institución universitaria,
despedida; IY se dice despedida con fá- que obligan la vida, voces del destino, consiste en prove"er a los hombres de
* NOTA: Discurso pronunciado por el Lic. cil naiuralidad ! ; ¿podré yo despedirme que se dejan escuchar, como lo hace un sentido . . de la vida, antes que de
de la Universidad de Nuevo León? ¿po- ·el hombre de campo a distancias for- unas armas con las cuales r ealizar proRaúl RangeI Fi;i.aS en 1os ,patios del Colegio
Civil la noche del 17 dé Abril de 1955.
i:lrá ser 'cierte que en esta noche yo haya midQbles con el p·aso más ligero por la vechos propios y ajenos. Siempre he

"el ilustre Colegio que es hoy la Universidad de Nuevo León ..."

La palabra misma, sin embargo, puede ser pervertida en oficios retóricos
y adulterada por la técnica, o empobrecida por intenciones que llevan
consigo
la pérdida de la condición huAunque puede quedar comprometida en turbias empresas, es siempre la mana. Si debe servir y dirigir la auexpresión y el espejo humano; pal~- téntica cultura humana, como encarbra, voz, lenguaje, que no hemos fabri- nación de la historia y de los esfuercado los hombres del dia de hoy, que zos de la ciencia, del pensamiento filola recogemos trás de un largo esfuer- sófico y de la técnica, ella misma se
zo humano; y representa el triunfo del subordina a los valores más altos de la
hombre -aspiración a lo infinito Y yerdad y de la libertad.
negación de la naturaleza en la histoLa cultura, en que se representa toria de la libertad-, del hombre que
mediante la palabra fué capaz de in- do esfuerzo humano, es un modo susventar la filosofía y la ciencia.
tantivo de la vida, una incorporación
del ser mismo y no sólo lujo u ornato
La palabra, que en otros giros de la
del espíritu; y en nuestra Patria, partihistoria, ha tenido capacidad de t~ansportar la llama inflamada de las hber- cularmente, es algo más: pan y vida de

del ho~bre, como vaso y ofrenda 'cte l_a
inteligencia, de la emoción Y de la libertad.

fianza de las letras, verdad y libertad
como vida de nuestro pueblo.
Significa la cultura algo más que el
conocimiento cuidadoso y detallado
ele la historia, de la organización de
la materia o de la vida, consiste en la
transmisión de la sangre y del espíritu, en la concesión de unas generaciones a otras, de fuerza, de capacidad
para seguir actuando. No puede ignorar las adversidades, los dolores, los
sacrificios colectivos con los cuales
está hecha, con los cuales está construído el último piso del pensamiento
humano. Es espíritu, solidaria y profundamente responsable de las raíces
de que se nutre, que consisten de sufrimiento, hambre, pena, y lucha, lucha en que las palabras abandonan a

tria. No olvidemos que podemos representar flor de un instante, fragancia momentánea, si no llevamos nuestra palabra, nuestra verdad, nuestra
vida, en obligado regreso de fecundación a esas corrientes subterráneas, a
esa savia que alimenta y que lleva hasta lo más delicado del follaje, su mensaje de nutrición y de belleza.
No olvidemos, mi Universidad, mantenernos en contacto y adheridos a los
problemas sociales, a las adversidades
de nuestro campo, a los sacrificios de
nueslros obreros, a las dificultades de
nuestra clase media. No olvidemos que
la juventud nos proporciona a nosotros los maestros1 el sentido y el rumbo de la historia; y que si tenemos la
obligación de poner en sus manos las

Pág. 11

�" ... mi Universidad, la de aqui y la de allá, la misma, la de todos los mexicanos ..."

letras, el pensamiento y la ciencia, la
propia juventud tiene el mensaje que
debe fecundar esas letras, para que entre unos y otros podamos integrar la
verdad fecunda, la verdad completa,
la verdad auténtica. Una verdad que no
sea el provecho ni el patrimonio de
unos o de otros, que sea capaz de cobijarnos entre esperanzas y derrotas,
como esta bóveda inmensa de la noche en que se anuncian los luceros del
alba.
Al decir estas palabras como mi
mensaje final, quiero que representen
el íntimo sentimiento de un hombre
que no se despide de la Universidad;
que se aleja, pero que estará ahí, a
cierta distancia y en momento diferente, presente en la responsabilidad que
asume hoy, que no es sino la continua-

Pág. 12

c1on de la responsabilidad anterior;
hombre que no encuentra distancias, tiempos y mucho menos vados,
entre su vida de estudiante, de maestro, de Rector, y la responsabilidad
que como ciudadano tiene la obligación de ejercer el día de hoy. Que si
ha habido alguna verdad en sus palabras, es porque esas palabras han estado forjadas en el contraste de la resistencia y el ímpetu dentro de la comunidad universitaria; que tiene la más
profunda fé en la Universidad de Nuevo León, no como institución particular, sino como aquel sitio donde se escucha la voz clamorosa, unánime y
múltiple de su pueblo; de un hombre
que ahí, en esa Universidad, sintió los
pasos de un destino, que reclamaba
entregarse al servicio de su pueblo, y
que para entregarse a ese servicio co-

UR

menzó por hacerlo a su propia juven••
tud, tratando de ser el adelantado y el
compañero de ella y el servidor de sus
maestros.
Este hombre, que no se despide hoy,
ni mañana ni nunca, porque tiene el
derecho, y lo reclama desde hoy para
siempre, el pleno derecho, de volver
a repetir sus pasos desde la puerta de
entrada hasta la última barda de este
patio, de repetir sus pasos de universitario y pasar de nuevo por sus aulas, de servir y luchar por su Casa, este hombre considera que tal privilegio
se lo ha ganado, y nadie se lo puede
quitar, por sus años juveniles, por sus
horas de maestro y finalmente, porque
se lo ha impuesto la adhesión, el afecto, y la simpatía que los universitarios
le brindaron cuando fué su Rector.

¿Acaso es distinto haber sido el Rector de la Universidad, que ser uno de
los estudiantes de la misma, uno de
sus maestros o cualquiera de sus funcionarios? Mi Universidad va conmigo, ella no me dejará. Hay vocaciones
que el hombre no puede dejar, y la
mía más limpia y transparente, ha sido la de maestro. Ese patrimonio, ninguno de los azares de la vida puede
arrebat:írmelo; por ello, aquí junto a
vosotros, os pido que me acompañéis
en el sentimiento de un hombre que
no puede decir la palabra final de despedida. Para él, la Universidad es como una dimensión de su vida espiritual. Cuando este hombre triunfe o
fracase, no reclamará de vosotros ningún otro derecho, otra gratitud, que
llamarse un antiguo alumno del Colegio Civil.

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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 5, Mayo </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>XII No. 6 Junio de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

T

AL vez sea una de las miserias del hombre el estar destinado a no poder dar de las cosas una razón que sea satisfactoria para todos los criterios y válida para todas las épocas.
Esto, que parecería ser a primera vista un defecto, puede
ser en realidad la gran novedad y el gran aliciente de la actividad
humana. No necesariamente hemos de ver las cosas desde el mismo punto de vista, cada época y cada cultura tienen su propio y
peculiar mirador por el cual se asoman al panorama de lo existente y recogen sus impresiones en esas, - a veces descarnadas
síntesis- que llamamos filosofía._, Otras veces en esas jugosas y
palpitantes obras que llamamos arte.
Pero cualquiera que sea el resultado, fisolosofía ó arte, es siempre un
intento de recrear, de dar la personal
versión, de lo que el Cosmos sea, Filosofía o Arte, son siempre el mundo teñido por la personalidad del hombre,
artista o filósofo.
Estas versiones son tan diversas como los hombres que las han dado; no
debemos desalentarnos porque no concuerden entre sí. Caer en cualquier
clase de escepticismo, declarando que
es imposible el conocimiento, sería renegar de la más elevada de las aptitudes humanas. Nunca en nuestra vida
hemos declarado que el Cerro de la
Silla sea incognocible solo porque el
panorama que presenta a los habitantes de Vi1la de Santiago sea distinto
al perfil que dibuja a los de Villa de
Cadcrcyla ó de '..\Ionterrey.
La realidad es una, y si las versiones que se han dado de elJa no concuerdan entre sí, sólo se prueban dos
cosas:
1o.-Que fundamentalmente los mismos problemas son los que han interesado al hombre a través de la historia;
de Jo c ual deducimos que son verdaderos y r eales problemas (o misterios?), -Y que existe una constante humana que identifica a todos los hombres entre si, aún los de tiempos más
diversos.
2o.-Quc a pesar de téner algo en
común los hombres que por esos problemas se han interesado, han tenido
también algo que los diferencia entre
sí, y los hace sentir e interpretar el
mundo de manera distinta.
De entre todo lo existente -realidades- de las que el hombre ha dado
Yersioncs en todos los tiempos, podemos mencionar la Historia. Decir qué
sea la Historia. es problema - el único, pero que los encierra a todos- dé
la Filosofía de la Historia.
Ahora bien, lo que la Historia sea,
solo se puede intentar definir después
ele saber qué es su autor y actor principal. Pero debemos convencernos que
una idea del hombre solo se puede
apoyar sobre un repertorio de convicciones Wosóficas que englobe todo
-o casi todo- lo que un sistema filosófico abarca.
El mencionado repertorio de convicciones filosóficas no será en último
término sino la fundamentación racional que damos a nuestro personal sen-

timiento del mundo. En realidad todo
auténtico conocimiento filosófico nos
l\ega ele una manera a-racional y emofo·a. Toda filosofía es siempre la fundamentación racional de una primera
intuición -o una serie de intuicio-

la realidad es: plena, total e independientemente de nosotros. Este nuestro
primer sentimiento se ha transformado en convicción filosófica en el realismo. Tenemos pues la convicción de
que independientemente de nosotros
existe una realidad que "es".
Pero esta realidad que es, independiente de nosotros solo existe como
cosmos ordenado en virtud de que somos nosotros los que la constituimos
no en su ser ontológico, pero si en su
manera de "comportarse" o "aparecer". Somos un poco los creadores del
río de Heráclito, ya que sólo es ante
nuestra presencia que las cosas son lo
que son. Es decir, es sólo por nuestra
presencia de sujetos, que las cosas se
convierten en objetos. Que sean si no

APROXIMACIONES

A LO HISTORICO

,l\Ianuel )!ORALES GO)IEZ

rres- .emotivas. La razón no crea el
conocimiento, la razón pura, no solo
no lo crea sino que lo mata, ya lo vimos en Kant. Todo proceso discursi'"º es algo muerto que necesita el soplo -di\•ino o demoniaco en el sentido Socrático de la palabra- de una
intuición, para poder vivir. Pues bien,
que sea el hombre y que sea la Historia, depende de nuestro sentimiento
ante la realidad, es decir, de nuestras
intuiciones originales.
Las finas, sutiles y quintaesenciadas
discusiones sobre si existe una realidad que trasciende a nuestros sentidos, o que si nosotros somos los creadores de esa realidad, y toda la embrollada polémica del realismo -idealismo-, debemos aquí, no darla por
resuelta, que nunca lo será en definitiva, pero si tomar ante ella una posición que nos permita continuar.
Sentimos con aplastante fuerza que

hubiere una conciencia que las contemplara, es algo imposible de decir,
pero afirmar que sólo por nuestra conciencia cognocente existen, es también
una falsedad.
Entre los objetos que atraen la atención humana está el mismo hombre. Y
su desenvolvimiento en el tiempo, la
actividad humana en el tiempo, es la
historia.
Los problemas que hombre e Historia plantean, son de lo más curioso y
complicado. Ante ellos debemos ir con
la conciencia de que "no son sólo objetos" que vamos a estudiar. El hombre, sujeto, no podemos tratar de objeti vizarlo para conocerlo. Siguiendo
el proceso Aristotélico de definir por
género próximo y referencia especifica, tenernos una serie de palabras vacías que nos dicen bien poco sobre lo
qne el hombre sea. Xo es por abstracción ni por deducción como conoce-

\

mos al hombre. Es más bien por con•
creción y por interiorización como lo
sentimos. La lectura de "1'1edes" de
Enrípides nos dice mucho más de lo
humano que la definición "animal racional" de Aristóteles. Y es que con el
hombre pasa Jo que con una Sinfonía·
oírla, gozarnos en ella, re-crearnos e~
sn armonía y en sus fases que desenvuelven los temas, todo eso nos dice
mucho más sobre la música que un
tratado completo. La Séptima de Beethoven nos dice más sobre el mismo
Beethoven que cualquier biografía de
é].

Así, saber qué es el hombre lo vamos vit\ndo en las experiencias de lo
humano, propias y ajenas -recordemos el Yiejo y evocador término de
humanismo- y nos vamos a la vez integrando nosotros mismos en el conocer.
Pues bien, el hombre es lo que no
cabe en una definición: ser. hombre es
una re~idad tan rica y tan plena, que
cualqmer definición es insuficiente
para expresarlo y nos dejará ayunos
del ser del hombre. Este solo lo podremos conocer en sus concretizaciones
e intuir en esas concretizaciones l~
que,~~ hombre sea. Pero a la vez, paradoJ1camente, una vez que sepamos
lo que la realidad hombre es va no
nos importará definirlo, nos Ía~zaremos en la corriente de las realidades
creándonos y re-creándonos, jugand~
Y gozando la plenitud del conocimiento logrado. Aquel hombre de cartón
aquella caricatura sin Yida, aquel "ani~
~ual raci~nal" de Aristóteles, ya no nos
interesara.
. "Xo hay ciencia sino de lo general"
chrá el buen sentido, y nos desconcertaremos momentáneamente. Pero recordaremos los siglos XVIII y XIX los
científicos, el progreso, y en fin todo
aquel serio aparato que pensaba conocer lo absoluto, y lo humano "científicamente". Y que -herederos a distancia de Aristóteles- pensaban conocer y solucionar todo a base de abstracciones, el amor a la Humanidad
en vez del amor al semejante inmedia~
to, el culto a la Hazón, a la Justicia v
todas las palabras vacías que llenar'o~
y aún llenau los discursos y ensayos
de la época.
Pues bien, no queremos ciencia de
lo general, los úngeles no tienen especie, Dios no conoce por abstracción
en fin, abstraer o generalizar es méto~
do que sirve para conocer objetos,. la
materia, el mundo exterior, lo sujeto a
leyes causales, en una palabra, la naturaleza .espacial y temporal.
Pero la "ciencia" en ese sentido de
método generalizador que abstrae los
caracteres particulares para dejar como objeto de su estudio palabras vacías, no la queremos para el conocer
sobre el hombre, ni sobre la historia.
Para conocer al hombre hay que
comprenderlo. es decir, tratar nosotros de ser él, de interiorizarnos hasta

�rev1v1r y r ec17ear dentro de nosotros
mismos lo más pl ena y universahnenle humano que hay en cada uno de los
hombres. Y ya con la experiencia de
lo humano, tratemos de enfrentarnos
co n esa otra r ealidad que se constituirá en experiencia nueva y que se
llenará de vida a posar nuestra mirada sobre ella. La Historia. Ir hacia la

historia es siempre r e-crearla. Como

"
11

l:

el brillante .despierta a nuev a vida al
caer sobre él lá luz, así la historia despierta al pasar sobre ella sus miradas
cada hombre. Al evocarla la re-creamos1 al comprehenderla la revivimos.
Y nunca será la historia ciencia,
por lo menos de ]o general, aunque
muchos así lo quieran. Podemos ahora
anticipar algunas afirmaciones que extenderemos después. No estará la historia sujeta a leyes - ni a las económicas ni a ningunas otras- porque en
ella interviene el hombre -subjetividad- y debe intervenir, piensan otros,
Dios que también es persona, -sujeto- libre.
Si el hombre no se puede conocer
por abstracción, y si no podemos comprenderlo sino por nosotros mismos y
los fines humanos, asi la historia, obtendrá su compÍ'ensión por el fin.
El hombre no es sino qu e "existe", y
como tal existencia es cambiante, y el
santo de ahora puede volverse el pecador de mañana, toda nuestra existencia no dependiente de nosotros es. tá rodeada de vacío y de libertad. Pero el hombre sí llega a "ser" en un
momento dado, el cual ya no pertenece a su existencia; es el momento intemporal, que a lo largo de su no-ser,
- que es tanto como decir de su existencia- el bornbre ha ido creando .
Ese momento en qu e ya no existimos,
es el que nos convierte en ser -fuera
del tiempo- (nos hace ser, a querer y
sin ganas, es decir, sin libertad ya) .
ser esto ó lo otro. Ese momento en que
se nos cataloga, en que "ser" tiene plena su acepci'Ón parmenideana, eterno,
inmó,•il, etc. 1 ese momento debe ser el
de nuestro juicio. El momeñto en que
comparecemos ante Dios, y ante nosotros mismos para ver con claridad
nuestra existen cia y por fin saber qué
somos.
,El hombre se comprende por el
hombre y por sus fines. La historia,
que no es sino el hombre mi smo, deberá comprenderse también por el
hombre y por el fin .
En la historia hay regularidades 1
pero ellas están fundadas precisamente en lo no-históri co. En la historia
interviene -como también en el hombre- la naturaleza, pero solo como ]imitación, solo como miseria, como
obstáculo que hay que superar, como
algo que hay que ,•enccr. Gran parte
d e lo que llamamos regularidades históricas, periodos de flor ecimiento, plenitud y decadeñc1a, que tanto asombraron a Spengl cr cuando los descubrió, son . manifestaciones de este interv enir de la naturaleza. Hay razas
con dotes para ciertas cosas y otras
con distinta orientación. El clima misEl alma egip cia
mo influye, etc., pero todo esto aunque inter-actuante no es decisivo. Lo
que en la historia cuenta es precisa- cicndo lo cultm·al - qu e también asi
mente ]a actividad humana, orientada se ha llamado a Jas ciencias hi stórihacia fines - valores- de los cual es cas- y si vemos en nuestro alrededor
se siente carente. Y la jerarquía de cuúnt as cosas son producto de la ac tilos valores la dá preci sam ente su ma- vidad humana y so n por tanto bi enes
yor o menor carencia, y se siente siem- culturales e hi stóri cos, lendr cmos una
pre como más alto aquel qu e mús fal- id ea aproximad a de lo complicado qu e
ta nos hace. P ero no hay que alarmar- result ad , ·a la vez, co mo nos sucedía
se, siempre sentiremos como más alto co n el hombre, meter la historia deny vali Oso el " bien" que es útil 1 y es tro de un a d efini ción. Pero tambi én
precisamente porque siempre faltará hay que r econoce r qu e ya la hi stori a
más el bien que cualquier otra cosa. Y es más susceptibl e de se r encuadrad a
cuando eso n os su ce d e, veodrá en en una definición qu e el hombre. Ya
nuestra ayuda el adagio de que prime- ante lo hi stóri co tenemos al go qu e poro es ser y luego parecer . Lo cual tie- demos prend er y fijar como "objeto",
es d ecir tenemos ya al go q ue pod emos
ne su profundo se ntid o.
Pues bien, la hi storia es entonces la inmovilizar y mantener rí gid oi que no
actividad humana que ori entada hacia cambi a, qu e se puede probar y comfin es, r ealiza valoi-es. Y en este ir rea- probar, qu e es susce ptible de ser t ra lizando los val or es el hombre va ha- tad o con mt't odos cientifi cos, estos son

a nues tra intuición1 a nuestra personalidad, a nuestras. cualidades adiyinator ias y comprensivas, y toda esta proeza la tenemos que realizar. usando corno puente el "hecho' '. histórico, es de•
cir, -aquel acto pleno y vivo debemos
r econstruílo a partir de un empolvado, seco y descarnado "hecho" que se
menciona en algún sucio papel.
Comprobemos nue s tras afirmaciones, veamÜs como por ejemplo la historia egipcia permanece para nosotros
como un misterio a pesar de que sobre ella casi nos sobran datos. Y es
que el alma egipcia nos es extraña y
su lejanía no nos permite intuírla a
partir de nosotros mismos; por lo tanto, lo egipcio nos es desconocida en lo
esencial, a pesar de tener completas
las Jistas de sus r eyes y conocer casi a
fondo los "hechos" de su religión. Pero esa religión y esa manera de vivir
y pensar no la sentimos sino remotamente, débil y casi imperceptible, Y
asi es en realidad nuestro auténtico
conocimiento de lo egipcio.
Por lejano y extraiio no suscita disputas, veamos al contrario el caso de ...
Ju:irez, por ejem12lo. En el caso éste,
como en el de los egipcios los datos,
los hechos no están sujetos a discusión, todos podemos en determinado
momento verificarlos -claro que en
algunos momentos la pasión llega a tales extremos que los mismos hechos
se han ocultado o alterado- pero en
términos generales, los hechos son
aceptados por todos, pero ¡qué interpretación tan distinta la que se dá a
esos hechos! ¡Qué encontrados juicios
susciatn las mismas acciones, cómo se
les explica algunas veces! ¡Qué buena
intención (aquí la subjetividad de Juár ez revivida por otro sujeto) se le atribuye en el momento de firmar tal tratado! ¡Qué fondo tan obscuro y despreciable de resentimiento ven otros
en el acto de la condena de Maximiliano ! Y es que cómo vamos a explicar
un acto humano, que es el resultado
de una serie innumerable de momentos en los cuales la libertad entra en
juego en cada uno de ellos y puede el
sujeto escoger entre varias opciones?
Cómo vamos a reducir todo el complicado y fino tejido que es una existencia humana (que cuaja en un momento dado tomando tal decisión, es decir
r ea1izando tal acto) a una explicación
causal y condicionada?
Con seguridad entre varias explicaciones que damos al acto de un hombre varias resultarán a la vez parcialmente verdaderas, y ni él mismo sabrit decirnos qué explicación es la más
cercana a la realidad. Esto mismo vemos también que sucede con nosotros
mismos, que a veces nos sorprenden ·
nuestros mismos actos y que de ellos
no acertamos a dar razón satisfactoria. Tal es la explicación del arrepentimiento -que no necesariamente va
unido a la noción de culpa- sino que
puede proceder de sentir haber tomado un camino distinto a tal otro.
Pues bien , en esta ambiguedad del
proceder del hombre encuentra su exnos es extrwía
plicación el porqué son posibles
- prescindiendo de intereses bajos y
en historia los 1 'hechos históricos", mal intencionados- juicios históricos
pero .. . Aqui viene la desesperanza, encontrados a partir de los mismos
los h echos hi stóri cos fijables y com- h echos.
Como cada hombre, cada época ve
probables no nos d an la historia viva,
nos d án cadá \' ercs d e historia, cosas de Ja historia lo que ]e es más acorde,
de ar chivo, entretenimi entos de espe- lo qu e le está más cercano, lo que mecialista. Todos los datos, fechas1 en jor se identifica - en algún sentidouna palabra, tod os los "l1 echos" histó- co n sus propios problemas y sus pro~
ri cos son solo ladrill os con los cuales pias aspiraciones. La historia es la
de bemos co nstru ir una historia: nu es- mi sma, los hecl10s idénticos, pero hisw
tra historia. Al interpretar los hechos toria y hechos no viven sino a condiw
hi stóri cos, al dnrl es Yi (la, al r ecr ea rl os ción de r ee ncarnar en otrqs hombres
y rcYi virlos como dec iamos antes, ya y eso hace interve nir ya la subjetivino es posible se r objeti vo . Solo somos dad, es decir, nuestro punto de vista,
un a subj eti\'id ad fr ente a otra : com- qu e no niega el cerro de la Silla, sino
pr end emos al hom bre qu e realizó en que lo afirma a su man era. Así, esta
un acto pleno y pal pitant e, lleno de su m ; nera de Yer la hi storia no la destruYida y d e sus fin es, Yibrante d e su ye ni la disuelve, simplemente impide
existencia tr at and o de r ecrearlo en no- p edirl e más de lo que está en posibiliso tros, es d ecir estamos aband o nad os d ad de· dar.

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LA PALABRA INNOMBRABLE
Porqué cuando la sangre cierra sus memos {rías
y de;a lirios rotos en la piel esparcidos,
dispuestos en un rictus de márgenes agónicas,
traducimos el llanto en la higuera ele un grito?
Porqué {rente al mutismo de un cuerpo sin latidos
no enmuedecen los labios
ni el oído se extiende grávido de silencio;
y con la certidumbre de marítimas rocas
anunciamos la Muerte pronunciando dos sílabas?
Acaso el hombre tiene
la voz de girasoles dormidos en la aurora,
o la entraña en tinieblas de una fuente dormida
para poder gritar con una voz de sombra
a la informe silueta de una sombra sin voz?

\

La Muerte es el silencio,
decimos.
Pero acaso las rosas
,-,sin de;ar de cumplir su arquitecturafrente al hondo suicidio del crepúsculo,
no bañan sus corolas y sus pétalos
en la más {ina lluvia del silencio?
El dolor es la Muerte,
decimos. ·
·
Pero acaso la vida que se funde en la l1ora
no es la playa doliente
donde el dolor de incalculables siglos
dispersó el manantial de sus arenas?
La Muerte no es la Muerte ~oh parado;cihay un ruido Je rosas en sus venas
y un pulso de metal en su guadaña.
El hombre ha de callar en su presencia
porque el hondo silencio de su nombre,
,-,el que callo al fundir este poema,-,
no es de brisa, ni llanto, ni de sílabas.
Homero A. GARZA
Pág. 3

Pág. 2

,.

�lí HI O M\AS V\\ANN
Por Franz BOUCHSPIES

"Lo que llamáis Espíritu de los Tiempos, es en el
fondo el Espiril11 de los grandes hombres, en que
se reflejan".-GOETHE.

ANN significa hombre en alemán, y nadie podría con
más orgullo ostentar esta palabra como su propio nom•
bre ni con más acierto, que el gran escritor alemán.
Entre los escritores germanos contemporáneos, Rainer
María Rilke, Hermann Hesse o Emest Wiechert, es el que mayor
gloria ha alcanzado y el más conocido internacionalmente. Sus
años de lucha, su drama y el exilio inevitable, le han ganado la
admiración y la simpatía de todos los pueblos. Ha pintado en
colores vivos, la trágica historia de su patria en sus libros y.el es•
píritu de esta época borrascosa que hemos vivido; la gloria y el
ocaso de su pueblo, sus grandezas y sus caídas, están fielmente
retratados en sus inolvidables páginas. Es, en fín, el espíritu de.
su tiempo el que nos habla a trav:és de su obra.

M

Sus enemigos y la ignorancia de
otros o la mala voluntad, le han llamado judío con desprecio. La verdad
es que no lo es ni de raza ni de credo.
Los que lo han tratado de cerca lo
han comprobado. Estelrich, Oliver
Brachfeld y otros, han dado testimonio de ello. En la Enciclopedia Británica, lo confirman, y la Casa Editorial
Ercilla, como introducción de uno de
sus libros, "JosC en Egipto", que forma parte de aquella tetralogía Bíblica

que su pueblo aceptara sus doctrinas,
trocando empero la fuerza del hombre
intelectual del Héroe-Sabio que Nietzsche había soñado, en la crueldad inmisericorde.
Se ha dicho que Thomas lllann no
ha sentido nunca amor por Alemania.
Lo que ha dicho Karl Jaspers en uno
de sus libros podría aplicarse a este
gran europeo:
"Reflexionemos en otro tipo de
amor; el amor a la estirpe, al suelo natal, al fundamento histórico, ese amor
que despierta el saber que somos
oriundos de una raíz .. , , Pero este
amor puede ser desconcertado. El
hombre puede ser arrancado de su
fundamento ... El amor ha perdido la
presencia corpórea de su mundo. El

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que le ha colocado entre los grandes

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Humanistas contemporáneos (y le ha
ganado fama de israelita), ha hecho la
siguiente aclaración:

111

"Dada la posición espiritual de
Mann, con respecto al actual gobierno
( el Régimen Na:i) de su pafria de origen -Alemania-, que lo despojó de
la ciudadanía, y teniendo en cuenta el
tema de esta obra, muchos· han creído
qne Maun es judio. NO LO ES. Pero
como mentalidad intensa y vastamente humaha no reconoce distingos de
raza y profe.rn su simpatía a los perseguidos étnicos del Tercer Reich."
Su simpatía por la raza de JESUS,
no es rara en un escritor alemán que
ha buscado en vano hasta ahora, la reconci liación entre su pueblo y los israelitas, pues Lessing, Goethe, Hermann Hesse y otros sin ser judíos, han
buscado un acercamiento con ellos.
Cuando Lutero divorció al pueblo
alemán de la Iglesia Católica, los teólogos protestantes se acercaron a los
judíos, como al pueblo de quien habian heredado el Cristianismo y cuyas
raíces habían tenido en la religión de
los hebreos,
Con esto, }os judíos adquirieron algún prestigio no solo en Alemania sino en toda Europa y tras de distinguirse en el Arte y en la Ciencia, han logrado ocupar en el mundo un sitio

respetable.
Un gesto de ingratitud para el P.Ueblo' que los toleraba y les babia ;cogido: sus actividades políticas antigermánicas durant~ la primera guerra
mundial, les ganó perpetuamente el
rencor del pueblo alemán.
Sin embargo, Thomas :\fann hace
notar la afinidad que existe entre e}
pueblo alemán y el judío:
" . . . No podernos menos de comprobar la analogía de los papeles que han
de desempeñar la germanidad y el judaísmo sobre la tierra. Una analogía
asombrosa. Ambos igualmente infamados, despreciados, temidos, envidiados, igualm e nte desconciertan y
son desconcC'rtados.
11
Se habla de la edad del nacionalismo; en reaHdad no hay más que dos
nacionalismos: el alemán y el judío, y
el de los demás es un juego de chiquillos en comparación con ello, como el

Thomas ,\Iann

carácter típicamente francés de un
Anatole France es puro cosmopolitismo comparado con el aislamiento alemán y la presunción judía de ser el
pueblo elegido ..."
También el puebJo alemán, como el
hebreo, ha desoído a sus profetas y
los ha perseguido, ensoberbecido por
una gloria efímera . Goethe, Schopenhauer y Nietzsche han sido empujados
hacia la dolorosa soledad injustamente.
FnC necesario que i\ietzsche. el apóstol del Hombre Superior, el infalible
ele Voluntad Ferrea. muriera abandonado por todos en un manicomio para

hombre es traicionado por su propia
patria o su pueblo ... Enmedio de su
desesperanza vive su existencia concreta excluido de la realización c¡ue
se consuma históricamente, y sabedor
de que el no tiene relación con eso.
La gravedad del amor no puede disimularse, no puede pertenecer a otra
patria. Como le falta suelo, está suspendido en un espacio Yacio, ahistórico, y con indiferencia despiadada se
proyecta solo sobre si nlismo . .. Cuando un hombre, en ,·ista de lo que pueda ocurrir, tiene que reconocer que
está excluído de su patria política, no
lo acoge otra patria -que por lo de-

más no existe- a menos que sea la
patria de la Historia de la Humanidad.
Coopera con el pensamiento' en la instauración de la ciudadanía universal
venidera. En el ser humano en cuanto tal trata de asegurar su aposento.
Desde la' catástrofe de su propia raigambre histórica, desde lo que era
noble en el pasado de. su patria, desde
lo que exigieron los antepasados ilustres, impulsado siempre por este origen histórico de su amor, se orienta
ahora hacia el origen de la humanidad, de la humanidad histórica concreta, vinculado en cuanto hombre
con todos los seres, como si se tratara
de una gran familia."
El militarismo y la intolerancia prusiana ha proscrito a todos aquellos humanistas alemanes que por medios. pacíficos hall querido raconciliar a Alemania con el resto del mundo ·como ha
sucedido con el famoso biólogo Georg
F. Nicolai, Thomas Mann y otros que,
exilados de su patria,.lamentan la ceguera y la incomprensión de sus compatriotas.
Es inconcebible y monstruoso que
aquellos que luchan por Alemania con
las armás de la Cultura y de la Civilización, sean arrojados a un lado con
desprecio y llamados judíos.
¿Es preciso ser sanguin~rio y brutal para ser considerado un verdadero
alemán? Aquellos que hace tiempo
eran los enemigos irreconcilfables de
A1emania contribuyen cuando les conviene a fomentar tales chifladuras entre los alemanes y de ellas mismas se
,,aJen para despertar después el odio
contra el pueblo Tudesco.
Thomas Mann pues, de alemán y europeo se ha convertido ya en una figura mundial que confirma así lo dicho antes por Karl Jaspers.
El mismo, en su "CARLOTA EN
WEDIAR", donde rinde lributo a otro
gran Maestro alemán que también pertenece al pensamiento universal, el
gran Goethe, le hace hablar en esta
forma:
" ... estoy aislado, no solamente por
el rango sino por el instinto, y por este renombre conquistado en noble lucha, pero en el que siempre buscan
una falta. En el fondo, para vosotros
soy una carga. ¿No lo sabré yo? Ellos
desconfian de tu germanid8d, tienen
]a impresión de que haces un mal uso
de ella, y tu gloria es para ellos como
una pena ... se creen grandes y magnificas, y consideran con rabia a aquel
que EN EL EXTRANJERO VE Y HON. RA A ALEMANIA; es miserable. No
puedo conciliarme con ellos. Que no
me aman, perfectamente; yo tampoco
los amo y estamos en paz. Tengo mi
germanidad para mí, que se los lleve
el diab}o. Creen que son la Alemania;
LA ALEMANIA SOY YO; AUNQUE ZOZOBREN CUERPOS Y BIENES, ELLA
SE PERPETUA EN 1111. HACED LO
QUE QUERAIS PARA QUITARME LO
QUE ES MIO; a pesar de todo YO LOS
REPRESENTO."
Es este Thomas ll!ann el que nos hahla a través de Goethe con el dolor de
abandonar a los suyos que le condenan y tíene que emigrar a América:
"Ellos desconfían de tu germanidad ..." sin duda Thomas Mano está
hablando de las dificultades entre sus
compatriotas y él mismo. La terquedad de algunos alemanes de querer
convertirlo en Israelita. Luego nos dice: ·"consideran con rabia a aquel que
en el extranjero vé y honra a Alemania". ¿No está hablando de sí mismo?

Lubeck, su ciudad natal

Agrega aún: "Tengo mi germanidad
para mi ... " y confirma aquello que
dice Jaspers: " ... con indiferencia despiadada se proyecta solo sobre si mismo ... "
Sigue el soliloquio Goetbiano: "Cr.een
que son la Alemania; la Alemania soy
yo; aunque zozobran cuerpos y bienes,
eHa se perpetúa en mi ..."
¿Hablada así un judío o un ser que
no sintiera amor por Alemania? Sabe
bien que cuanto él haga será en provecho y para la gloria de su patria.
Cuando hahla de la posibilidad de destrucción total y en la perpetuidad del
espíritu germánico del que él es representante, se refiere sin duda a la fase
mús dura que tuvo que sufrir Alemania pues este libro fué escrito en esa
época y en América del Norte.
En este libro funde la figura trágica de Werther y la del inquieto Fausto, en una sola.
·THO~IAS l\lANN ha . comprendido la
amargura y la soledad de Gocthe por
· Ja ingratitud de sus contemporáneos y
sintiendo su mismo dolor, su propio
drama, nos habla a través de los pensamlentos del gran solitario de Frauenplan . .
Goethe dijo una vez que el verdadero escritor debia buscar Ja fuente de
su inspiración en la realidad y ~n la
,•ida y dar importanci;;t o encontrar
verdadera grandeza en las cosas pequeñas como sucede con la Naturaleza, para llegar a ser ver_daderamente
grande. Thomas ?ilann siempre ha tenido por modeio ·y ha seguido los pasos &lt;le! Gran Pagano.
Hanns Martín Elster nos dice del
gran desterrado:
4
' • •• este poeta ambiciona una sin tesis del arte con la ciencia: tanto en el
fondo como en la forma deben cooperar con todas sus actiYas energías ambas modalidades del humano intelecto. Belleza y Yerdad continúan siendo
Ja doble meta de nuestro escritor."
La iUOIJ.laíía Jlágica es un Ubro que.
ha alcanzado a Thomas Mann el codiciado Premio Xobel. En él, el autor
germano nos muestra una Utopía internacional cultural-cientifica y social,
precursora sin -embargo de ]a terrible

catástrofe que había de acabar para
siempre con la paz y la tranquilidad
europea. La guerra de 1914-18.
En un sanatorio de Davosdorf, un
jesuita judio, Naphta, y un librepensador italiano, Settembrini, (¿Satán?)
se disputan como Dios y el Diablo, un
alma, un joven alemán, Hans Castorp,
uno con sus teorías sobre el orden social establecido, en el que los medios
crueles para sostenerlo son disculpables ante un fin grande, mientras el
segundo habla en nombre de la razón,
de la Libertad y de la Humanidad.
En su Doklor Faustus, se convierte
en el juez inexorable de su pueblo por
su egoísmo y su soberbia. Es la historia de un hombre que impulsado por
el genio creador que lo posee y seducido por las promesas del diablo, se
encierra en un frío aislamiento que lo
empuja por encima de sus semejantes
pero Je precipita en los abismos eternos.
Gerhardt Hauptmann, otro gran escritor alemán con temporáneo decía
en uno de sus libros:
"Cada alemán que se estime como
tal, tiene algo de Fausto. Estamos desengafiados de todas las cosas y por
eso vendemos nuestra alma . al Diablo ..."
Solo que el Diablo ha sido derrotado una y otra vez por las fuerzas que
luchaban en nombre de la Libertad y
de la Humanidad, y Alemani8 ha sido
arrojada de muy alto. En lo sucesivo
los alemanes deberán tener esto como
amarga experiencia y no volverán a
enrolarse en otra sangrienta aventura.
Antes bien, tratarán de conservar lo
que a tan alto precio han reconquistado.
En este libro tan alemán y tan antinazi, así como Goethe buscando una
cualidad en el pueblo alemán tan injusto con él, exclamaba:
"El alemán es va1iente"
surge también en Thomas ~fann el orgullo patriota y nos muestra a su desdichado pueblo tal como es:
"No has ,oído hablar del devenir alem.in siempre errante, perpetuamente
en marcha?
Si tú. quieres, el alemán es el eterno

estudiante, el luchador eterno que se
esfuerza entre }os pueblos ..."
Nunca se ha dirigido al pueblo alemán un elogio más merecido ni con
más acierto. Es precisamente donde
descansa su grandeza, en e} esfuerzo
renovador, en eJ impulso entusiasta,
en la profundidad de su pensamiento
y en ese corazón indómito que nunca
desmaya y que ha 11echo exclamar a
Goethe:
'
"El alemán es valiente"
Si que 1o es. Es admirable que a pesar de haber sido sometido ese pueblo
infatigable a tan duras y dolorosas
pruebas, su fuerza y su fé en el porvenir nunca son destruidas. Es una gran
enseñanza.
Thomas l\Iann lo ha hecho observar
también:
" ... esa fé en el futuro es una de Jas
más hermosas herencias de nuestra
raz.a ..."
Alemal1ia se asemeja al gigante de
los pies de barro de la tradición bíblica. Es lo que ha hecho exclamar al escritor argentino J. L. Borges: "Como
]os hombres, 1os pueblos tienen su des~
tino. Tener todo y perder todo, es común viscisitud de los pueblos. Estar
a punto de tenerlo todo y perderlo todo es el trágico destino alemán."
Es curioso, pero Ja gloria de esos solitarios pensadores ane Jucharon aislados e incomprendidos por Alemania,
es lo que ha he~ho a ese pueblo grande y lo ha redimido.
Thomas
"Mann pertenece a esa estir,
pe de colosos.
Nació en Luhéck- el 6 de Junio de
1875, descendía por su padre, senador
ele }a ciudad, de una vieja familia ele
comerciantes patricios procedentes de
Nuremberg.
Su madre . .Tnlia de Silva-Bruhns,
nacida en Río &lt;le .Taneiro, venía de
una familia medio hindú, medio portuguesa y fué educada precisamente
en Alemania.

La muerte de su padre que causó la
ruina de la Casa l\fann dejó en su alma
profunda huella que ha dejado revelar
en la epopeya de Los B11ddenbrook",
donde pinta la gloria y el ocaso de una
familia señorial.
Sus estudios, sus viajes, la influencia de los viejos l\faestros alemanes,
el poderío y esplendor del Imperio
Alemán y su estruendoso derrumbe
reflejados en sus admirables obras están allí dando testimonio de nuestra
época sangrienta, para los siglos venideros.
Tanto él como su hermano mayor,
Heinrich, se aventuraron en la azarosa politica de su país, y mientras Thomas defendía la causa del Imperio,
Heínrich arrastrado por la era revolucionaria se unía a los partidarios de
la Democracia.
La caída del régimen imperialista
hizo a Thomas Mann abrazar el partido que tanto había combatido, y fué
su lealtad a esta doctrina lo que le costó el destierro de su patria por el régimen finalmente triunfante.
Mann ha caído en la obsesión de su
origen. Parece derivar de la mezcla
de razas, de la cruza de sangre nórdica y meridional, el valor de su genio.
Al revés de sus compatriotas que
tanto temen la mezcla de razas y creen
ver un judío en cada esquina, él mismo alardea de no pertenecer a una raza pura tan cacareada y tan falsa.
"Quiero representar la esencia de
toda loca aventura espiritual y la pasión por la creación artística, pues
por algo provengo del Sur.
Y quiero representar la cordialidad
y el calor del hogar y el sentimiento
tranquilo de la sincera humanidad,
pnesto que también provengo del Norte."
Queremos cerrar con estas admira~
bles palabras suyas este opúsculo en
el que nos hemos atrevido a mirarle
de cerca.

En su Doktor Faustus se convierte en el jue.: inexorable de su pueblo.

Pág. 4

Pág. 5

I

�SlíUllL71OlflUIM\ llNlFllNlllíUIS IESlt NlJIM\IElflUlS
-e

Dr. Daniel l\fJR

ON el consiguiente asombro de
nuestra parte, se nos informa que

en cierto plantel escolar oficial,

se prohibió un tema de literatura basado en la obra del padre jesuíta, José
Francisco de Isla, "Historia del famoso predicador fray Gerundio de Cam-

pazas, alias Zotes". ¿Razones para tan
peregrina prohibición? Que dicho li-

bro atenta contra la ortodoxia religiosa. Deprime el ánimo ignorancia tal,
porque no se puede emitir juicios si se
desconoce la época y el medio ambiente en que un escritor y su obra se
desarrollaron. El P. Isla pertenecía a
un grupo de reformadores e intelec-

tuales que se propusieron sanear una
etapa cursi y artificial en la poesía,
drama y oratoria. Contra la última se
pronunció el P. Isla, de la misma ma-

nera que Forner, Luzán y otros, arremetieron contra una falsa poética. .
El gongorismo y el conceptismo, no
habian quedado encerrados en los libros; habian trascendido al púlpito, y
toda una legión de oradores culteranos, ocupaba a diario lá cátedra sagrada. Se había ya protestado contra
la extravagancia del gongorismo ora•
torio, igual que dos siglos antes contra las extravagancias de los libros de
' caballerías, mas los resultados obteni•
dos eran desalentadores. Para acabar
con los libros de caballerías, hubo que
esperar un genio satírico, Cervantes;
lo mismo hubo que esperar en el siglo
XVIII a otro escritor satírico y de vena cervantina para acabar con el gongorismo y conceptismo oratorios. Conviene que la comparación no sea mal
interpretada. Cervantes y "D. Qnijote" fueron los modelos del P. Isla para
su "Fray Gerundio", pero el P. Isla no
es más que un pálido reflejo de Cervantes, y la "Historia de Fray Gerundio" un débil remedo de "D. Quijote".
Lo de menos en 11 D. Quijote" es la sátira contra los libros de caballerías;
en cambioi la sátira contra los predi-

Don Luis de Góngora y Argote

cadores gongoristas, su efü1cación y
sus maneras, es lo esencial en la obra
del P. Isla. "D. Quijote" supera su fin;
"Fray Gerundio" cumple su fin. Fin
que como dice sn autor, no es "ridiculizar la predicación evangélica, sino a
los predicadores que no sólo hacen ridícula, sino profana, sacrílega, escan-

dalosa y chocarrera; de modo que en
Jugar de ser predicación evangélica,
es una charlataneria pantomímica, teatral, fantástica, y muchas veces bufonesca".
Es, pues, la obra del P. Isla toda una
sátira literaria contra la falsa oratoria
y, porqué no decirlo, contra gran par-

te de la educación de su siglo . Su personaje tiene su cabeza llena de ·absurdas enseñanzas y lecltU"as, y hombre
apenas salido de su aldea, se convierte
en un desfacedor de entuertos del púlpito, elaborando y lanzando discurso
tras discurso, todos grotescos y extravagantes, no en cuanto a su contenido,
a su doctrina, sino en cuanto a su forma. Además, corno novela es francamente entretenida, ya que posee gracia e ironía. Tal vez su único defecto
sea su desmesurada extensión, si bien
al comienzo de su libro tercero, nos
advierte: "Si mis lectores se cansaran
antes, eso no debe ser de mi cuenta.
¿Quítoles yo, por ventura, que cierren
el libro cuando les diere la gana y se
echen a dormir hasta que despierten,
con lo cual no sólo dividirán, sino que
podrán hacer jigote los capítulos y los
libros siempre y cuando les pareciere
puesto en razón?" "La Historia del
famoso predicador fray Gerundio de
Campazas, alias Zotes", es la mejor novela española del siglo XVIII. Podrá
carecer de una intriga elaborada, pero
su contenido no atenta contra la ortodoxia religiosa. Como dice Antonio
Machado: "hay que tener los ojos muy
abiertos para ver las cosas corno son;
aun más abiertos para ver las otras de
lo que son; más abiertos todavía para
verlas mejores de lo que son." No es
prudente, pedagógicamente hablando,
eliminar nada sin haberlo penetrado a
fondo, pues se corre el peligro de caer
en un conservadorismo pernicioso, a
la manera de aquel sarnoso que se em~
. perraba en conservar, no la salud, sino la sarna. Es preciso decir a nuestros alumnos, revelarles, todo el radio
de su posible actividad pensante, toda
la enorme zona de su espíritu que
puede ser iluminada y, por ende, obscurecida; ensellarles a repensar lo
pensado, a clesaber lo sabido y a dudar de su propia duda, pon¡ue es el
único modo de comenzar a creer en
algo.

UlNIIVElflSlllDAlD lDIE NUllEVO lLEON
JULIO
Del lunes 4 al viernes 8
PROBLEMAS FILOSOFICOS DE LA
NUEVA ESPAÑA.- Profesor Extraordinario, Doctor José María Gallegos y
Rocafull. 5 conferencias, de las 21 a
las 22 horas.
Del lunes 11 al viernes 15
UNA FILOSOFIA DE LA HISTORIA
DE l\fEXICO.-Profesor extraordinario Edmundo O'Gorman. 5 conferencias, de las 21 a las 22 horas.
Del lunes 18 al viernes 22
EL PENSAMIENTO MODERNO EN
LA NUEVA ESPAÑA.-Profesor extraordinario, Doctor José Gaos. 5 conferencias, de las 21 a las 22 horas.
Sábado 23
ALFONSO REYES Y LA FILOSOFIA
DE LA LITERATURA.-Profesor extraordinario, Doctor José Gaos. Una
conferencia, a las 11 horas.
Del lunes 25 al viernes 29
INTERPRETACION HISTORICA Y
SOCIAL DE MEXICO.-Profesor extraordinario, Licenciado Carlos M.
!barra. 5 conferencias, de las 21 a las
22 horas.

ESCUELA DE VERANO
X ANUALIDAD
Jubileo de Alfonso' Reyes
CURRICULA
AGOSTO

nario, señor José Luis 'Martinez. Una
conferencia, de las 21 a las 22 horas.

CICLO ALFONSINO
Del lunes lo. al viernes 5 de agosto
Lunes lo.: LAS ARMAS EN LA POESIA DE ALFONSO REYES. Profesor
extraordinario, Licenciado Manuel
Calvillo. Una conferencia, a las 21 horas.

Viernes 5: ALFOXSO REYES Y SU
IDEA DE LA HISTORIA. Profesor extraordinarioi Licenciado Alfonso Rangel Guerra, de la Universidad de Nuevo León. Una conferencia, de las 21 a
las 22 horas.
Del lunes 8 al viernes 12

Martes 2: LA GEXERACION DE ALFONSO REYES. Profesor extraordina:
rio, Licenciado Jase Alvarado. Una
conferencia, a las 21 horas.

LA FILOSOFIA DE LA INDEPENDENCIA DE l\lEXICO. Profesor extraordinario, Doctor Luis Villoro. 5 conferencias, de las 21 a las 22 horas.

Miércoles 3: IFIGENIA O LA LIBERTAD. Profesor extraordinario, señor
Octavio Paz. Una conferencia, de las
21 a las 22 horas.

Del lunes 15 al viernes 19

Jueves 4: OBRA LITERARIA DE
ALFONSO REYES. Profesor extraordi-

UN SIGLO DE PSICOGElíESIS DE
LA CONCIENCIA NACIONAL. Profesor extraordinario, Doctor Jorge Ca~
rrión. 5 conferencias, de las 21 a las
22 horas.

POE~IA NUEVO, por A. Cardona Peña. Cuadernos Americanos ::Mexicanos. 1955.
Corno el lapidario de diamantes que
al alcanzar la madurez en el dominio
de su oficio - plenitud moza, anunciadora de más abundantes cosechascambiara el cristal de roca y las piedras preciosas, por el guijarro del ca~
mino, así se presenta Alfredo Cardona Peña en su último y silenciado
"Poema Nuevo".
Con un lema de Virgilio en los Jahios - "Mira cómo todo se alegra por
el siglo que ha de venir"- abre Cardona Peña su libro para contarnos,
con la voz firme del profeta, cómo
abandonó la contemplación del lirio,
para enfrentarse a la imagen de ]as
botas rotas bajo la lluvia.

mejores cristal es, el poeta dibuja ahora, en el aire, con el fuego de la palabra, su credo de hombre que confia en
el pueblo y en el mallana.
Declara que su 1Jnmdo es ya otro y
se llama "Tierra-de-Todosii ... el peque1ío, el infinito mundo del hacedo1·
de esfuer=os, confía en el pueblo, de
quien ama su bondad de llama y teje
una cbrona de laurel para los- oficios
humildes, pues, para él, los tejedores
de sillas igualan en Sil labor las vidrie-·
l'QS góticas.
Fustiga a los que hablan del dolor
en un banquete y de poesía en una
conferencia ..• pero son incapaces de
• * *
abandonar sus tiel'ras y bajar a la plaPrimero, en una música antigua que :a donde escribe la vida" y señala,
suena a flauta y a rabel, cuenta gozo- después, .que el poeta está obligado a
so sus faenas del pasado:
acercarse a la Yida con palabras nue"Hace mucha que cuido lucel'O, mon- vas:
"Si ayer canté los élitros nupciales,
to jardin y vigila fantasma, todo go~
zoso de luz, y campana, sin regatear los jal'dines amados y los lirios, escucho alwra en la vudad un viento que
vacación al empeño".
me va murmul'ando, enajenado: ... ,
Pero es el caso que mientras cuida- Cristo de manos aptas, es el pueblo .. .
ha el huerto perfumado, vino la torArrepentido de haber · escrito con
menta Y se. fue ]a cosecha, como él .,... frialdad ardiente, anuncia el cambio
mismo contritamente reconoce ... "por de ]as coronasi por la lanza, las sandaatender a la flor minuciosa".
lias por las botas del monte y promeComprendiendo entonces que "los· te olvidar el ocio cuando el pueblo lladias no está1z para juegos" , tira e] ra- me.
bel, afila la espada Y se lanza a si misPor supuesto, no es la confesión ni
mo el anatema:
la promesa Jo que importan en e] Poema ~u evo de Cardona Peña: es el poe"Como un erial amanezca mi boca,
ma en si mismo, la boda del verso con
si oll'a no tiene regalo de panes, y se
el hombre que destapa caños y abre
me quemen las cinco vocales, junto a
los surcos para la buena semilla.
.fa inútil pol'ción de la rosa".
Al proclamarse poeta de su tiempo
Y confesando, en un arranque de a quien los empleos o los 1Jisas no amarebeldía, que ya no estú para desper- rran, Cardona Peña imprime un acendiciar en 1a filigrana, el arrebato de Ja to 1Hie,·o, más vigoroso, más viril, con
pasión que las cosas de este estreme• mús temblor de llama y furia de temcedor siglo despiertan, entona, con pestad, a la forma perfecta de su verso.
Antonio HODRIGUEZ.
acento grave, la nueva c3nción.

.,.,,
r,_...,,.,.;;.,

""-~ . · ~
~ ,

~

Del lunes 22 al sábado 27
LA PROSA MEXICANA DEL SIGLO

XX. Profesor extraordinario, señor
Emrnanuel Carba11o. 6 conferencias
de las 21 a las 22 horas, excepto la deÍ
sábado, que serú de las 11 a las 12 horas.
DOS C URSOS ESPECIALES EN LA
FACULTAD DE FILOSOFIA, CIENCIAS Y LETRAS DE LA
UNIVERSIDAD

-I Del 11 al 15 de Julio
GONGORA Y SU FABULA DE POLIFEl\1O Y GALATEA. Profesor extraordinario, Doctor José Luis Medrana. 5
conferencias, de las 20 a las 21 horas.

-IIDel lunes 8 al viernes 19 de agosto
CURSO INTENSIVO DE LENGUA Y
LITERATURA LATINAS.-Profesor
extraordinario, Doctor Agustín l\Iil1ares Cario. 20 lecciones, durante los
diez días hábiles de las dos semanas,
una de Lengua y la otra de Literatura,
de las 18 a las 20 horas.

ll l lB lfl O S

Nunca fue Cardona Peña de los poetas que se contentan con la idea justa
o el tema bien escogido. Jamús ha ig
norado él qne el pensamiento sin forma poética, expresado con simple precisión y lógica, podrá ser ensayo filosófico, pero nunca poesía.
Tampoco, claro está, ha creído en el
embuste inventado por Mallarmé que
los poemas se hacen exclusivamente
con palabras y no con ideas. La palabra sin el concepto a que está asociada, seria una articulación de sonidos
muy pobre, facilmente superada por
la mllsica del viento, o de los pájaros.
i\Ias, sin creer en las mentiras de
los puristas, pues siempre ha cantado
al hombre y a su medio - ahi están
sus meditadas "Lecturas" o el nítido y
ancho uvalle de México"-, Cardona
.Peña ha consagrado bastantes desvelos a la tarea del orfebre.
Sin perder el respeto a la forma,
pues los buenos vinos requieren los

"PABLO NEHUDA Y OTHOS ENSAYOS", por A.. Cardona Pciia. Ecl. de
An'ilrca. :\léxico, 1955.
Jlubricado por la inteligencia y la
emoción poética (le Alfretlo Cardona
Peña, ha sido editada en la colección
Studium el libro Pablo Xeruda y otros
ensayos.
Libro ameno y de hondo pensamiento, ele frases ncertadas y completas, sin
pedantcria ni · ostcnlflción. Es, en si
mismo, una fuente de poesía que se
derrama sobre el alma de las cosas y
de los hombres, bañando la extensión
emocional del lector.
No se puede escribir lo que Cardona
Peña ha escrito, si allcmús de escritor
no se es también un poeta. En el ensayo sobre Pablo Neruda, él nos traza el
itinerario más veraz y completo para
llegar a la comprensión total de la obra
del gran poeta de América, que ha regaJado a nuestros pueblos un monumento de poesía, hermoso por humano, por valiente y por profundo.
Cuando las palabras de Neruda se
entrelazan con las observaciones ele
Cardona Pella, el ciclo del poeta to! al y prometéico que es Pablo se hace
mús luminoso. Esas observaciones destilan sutilezas y forman también ramos de protesta Yehemente contra la
crítica de salón y la tendenciosa malicia de los "gallos de hojaJata'' que
quieren oscurecer con su aleteo la pura luminosidad del chileno.
Lago tranc¡uilo y mar.enfurecido, silenciosos valles, rios caudalosos y profundos abismos: todo eso está en la
geogra(ía poética de Pablo Nerucla.
Por 1os caminos de su sangre, llega a
tocar el corazón del pueblo y le entre·
ga su obra 1 que ést e recoge y comprende, nutriéndose de tierra y aguas marinas.
Cardona Pe1la nos da en este ensayo
toda la sa,,ia que guarda el {irbol poético de ¡\eruda; jardinero de sn poe-

bueno sembrador de poemas en el mar
v en la tierra, como un hacedor de
Poemas -látigos que fustigani llevando siempre consigo a un Cristo invisi~
ble que acompaña su figura de asceta
castellano. Por donde pasa deja inquietudes, por el camino ;de su nom•
bre riega el polvo y la 'lágrill)a de su
poesía.
José Moreno Villa aparece en este
libro con su verso de manso fluir, que
bajo el cielo de Espalla y ~mérica diera Jegitimo realce a su ,·ida, ya apagada en estos días. Vida ejemplar Y clara, siempre al servicio de la cultura.
Cardona Pella desentrafia el' mensaje

COLECCION STUDIUH-7

PABLO NERUDA
Y OTROS ENSAYOS
ALFREDO CARDONA PEIÍIA

(dibu¡o de Mr,rcno YiUa)

sia, nos señala la flor que aroma y la
espina que hiere; sabe a donde está la
sed y e] agua, el descanso y la lucha,
la denuncia directa como una flecha
araucana, y la profccia que cubre la
tierra habitada por el hombre.
El Canto Genel'al se sostiene en su
mundo de creación, con los pies muy
hincados en la tier.ra; es vigía y raíz
de futuros.
Con maestría de guía poético, Cardona Peña nos condllce por los senderds del poema y nos lleva desde su
ge\stación hasta su nacimiento en la
ciudad de. México. Asidos a su palabra, él nos descubre el cielo y la estrella de gracia que conslituia ver a Neruda trabajar su talla graníticai su
Canto General.
Lo que hace Cardona Peña es desentraiiar, valorizar el poema, acercarlo
más a la comprensión del pueblo, y
quizá por eso su trabajo sea tan valioso como el poema mismo, porque nos
hace olvidar su celeste origen y oírlo
conversar junto a nosotros, al lado del
fuego campesino.
En los comentarios de Cardona Pei'ía, el poema se manifiesta tal como es,
desde su origen hasta que el autor lo
entrega a nuestra América, volcando
en él su ternura y su rebeldia, su cuerpazo de "tapir dormido" en los bosques de nuestras lierras. Dormido y a
la ycz vigilante al mús sutil ruido entre las horas.
De este penacho de sugerencias, pasamos a la sombra de ese gran humanista ele América, de ese "americano
universal" que es don Alfonso Reyes,
dibujado por Cardona Peña, indagado,
comprendido y traspasado por su palabra ele magia. Nos presenta al Reyes
íntegro, cabal en su sabid~ria y humildad, creador de lo más selecto que
América tiene en el ensayo, que es reYivir lo antiguo y lo moderno, y renovar la tierra toda, la mexicana y la del
mundo. Nos acercamos dev.otos al lado del maestro, guiados por las silabas
aladas Ue Cardona Pella, y comprendemos su sabiduría, su obra imperecedera de mexicano auténtico y americano universal.
Pero he aquí que ]legamos al recuerdo del santo de la poesia americana, a
don Enrique González ~Iartinez, a su
la.do, para gustar de su ·presencia y , 1 er
al joven y viejo poeta siempre renovado en Ja obra inmortal, Sufrir las
angustias de su pueblo y de todos ]os
pueblos de la tierra. En las noches
misteriosas del valle de Anáhuac, nos
imaginamos al Buho junto a a su tumbai mientras un cisne agoniza entre
las estrellas del cielo transparente.
Ya vamos entrando a otra región de
maravilla, y al volcar una página nos
encontramos el camino que es caminante a la vez, a León Felipe hermano
de Jonás, el bíblico profeta. Cardona
Peña nos lo descubre como un dios

por
ALFREDO CARDONA PERA

EDICIONES DE ANDREA
MEXICO, 195:&gt;

de :\foreno Villa, y esto nos hace acercarnos a su obra con cariño y entusiasmo. Porque estos ensayos de Car•
dona Peña constituyen un Jibro que
lanza acertadas sugerencias, que saca
a la luz olvidadas estrellas y soles que
pasan desapercibidos a la sensibilidad
corriente, mostrando al creador
- hombre y poeta- en plena conjunción artistica y humana.
:Magistralmente labrada sobre una
nube, se destaca la alta figura de Jorge Guillén, el autor de Cántico, libr~
que como dice Cardona Peña, tiene
una redondez de círculo. Y eso es
efectivamente la obra poética de GuiIlén: un circulo cerrado en sí mismo,
aunque sin el hermetismo que le han
querido impugnar. Poesía sin fronda,
personal y eterna.
Desde su sencillez de agua escondida, nos conduce Cardona Peña a la
mesa imaginaria, en que se encuentra
Pedro Garfias diciendo su poesía entre copas de estrellas. La pluma de
Cardona nos ·esboza, bajo sombr;ls nocturnasi al poeta que Jleva su verso a
flor de labio y entre las nostalgias de
su patria lejana y mártir, va deshojando sus libros -rumores de su almaen los empañados espejos de las noches de México. Es su poesía un haz
de espigas nocturnas diseminadas en
islas y territorios de tierra firme.
Y a· este "serafin de la sombra", que
baja a los infiernos, sube a 1os cielos,
cultiva el fuego de los astros y apacienta palabras, hay que quererlo, como pide Cardona Pella a todos los que
han tenido la dicha de compartir el
vino y el pan de su amistad, esa amistad de Pedro Garfias que yo tengo.
Aquí termina su libro Alfredo Cardona Pella. Llenos de nosta]gia cerramos las páginas densas de conceptos
enjundiosos, de líricas islas rodeadas
de silabas y de nombres amados. Es
este un libro que emociona y encanta,
y a él volveremos por la calidad de su
prosa, porque en él están presentes
altos ejemplos y porque en todas sus
páginas ronda la poesía como un fantasma sin fatiga.
Arturo ECHEVERRIA LORA
Pasa a la Pág. 8

Pág. 7

Pág. 6

�JOSE MOREN□, VILLA
1

.

;

•

r

El · día veinticinco del pasado
mes d&amp;..abril murió en la ciudad de
México José Moreno Villa, distin•
guido escritor, pintor, poeta y crí•
tico de arte español, asimilado a la
cultura mexicana desde el año de
1937 en que llegó a nuestro país, y
en cuyo ambiente se significó siem•
pre por su incansable actividad in•
telectual y su fecunda labor crea•
dora.
Entre los libros más importan•
tes que escribió en México, figuran
La escultura colonial mexicana, te•
ma poco tratado por nuestros estu•
diosos; Lo mexicano, que contiene
interesantes ensayos sobre diversos
aspectos del arte nacional, Y. Cornucopia de México, libro en el
que figura la visión de un español sobre nuestros hombres y
nuestras cosas.
De su obra poética entresacamos el poema que aquí se pu•
blica.

ILIEIDAID
jSolo! jLa soledad! Luego lo supe:
el mundo lleno de varones solos.
j Los solitarios que caminan juntos,
solos también los apiñados troncos

de la selva! jQué sola compañía!
En el concierto de los cien millones
de vástagos frondosos, ¿hay una asta
que desinteresadamente obre?
·
En la región estaba sola el alma.
No hay que esperar socorro del hermano;
suspenso estoy en el vacío y tengo
para asirme que asirme a los espacios.
Esa leona de la fuerte garra,
o ese bisonte de acerado cuerno, '
una apacible tarde el estío
desgarrarán tu adolescente cuerpo.
Nadie saldrá por tu defensa en liza;
nadie la compasión ejecutando
pondrá sobre tu herida dolorosa
la caridad bendita de su mano.
¡Solo! Ya sabes, un gentío y solo,
solo para el dolor o la alegría.
Si algún hermano te echa el brazo, teme;
teme: su gesto es solo de codicia.
Hay que hacer la corteza para entonces
resbaladiza concha de galápago.
Robustecer debemos el vestido
porque la muerte es hija de lo blando.

Solo en la selva del dolor estoy
es_perando la hora del anillo,
del anillo nupcial que me desposa
con el amor que es de la lucha el hijo.
Solo en la selva del dolor estoy.
Ya tengo brazos en el firmamento.
¡Ya mi raíz parece que ha llegado
a la región del sacrosanto juego!

Pág. 8

IL 1 1B R O S

p..

Sigue de la Pág. 7
"SK\1BLANZAS MEXICANAS", por José Cardona Peña. Ediciones Libro:\Iex. México, 1955.
l:na semblanza es un retrato YiYO,
animado por la palabra y la imagen.
Mueve el interés del lector que reconoce en su imaginación el carácter de la
persona retratada en, sus aspectos y
actividades peculiares. Cardona Peña
nos ofrece en este libro 29 semblanzas
de escritores y artistas mexicanos en
las que señala con una fina y original
técnica las particularidades de cada
persona. Nos cautiva su frase alada,
su inesperada imagen, su positiva y
sutil ironía, su gracioso movimiento
mental. Estarnos frente a un poeta que
nos descubre su robusta cultura en el
atisbo con que penetra al espíritu de
cada personaje.
Como los retratos pictóricos van
surgiendo estas semblanzas de Cardona Peña: líneas identificadoras sobre
pi anos de color en aquéllos; limpias
imágenes secundadas por rotundos
golpes de palabra en éstas, que construyen en nuestra mente la clara idea
de la compleja espiritualidad. En la
pintura surge aguí y allá un rasgo de
índole personal que con inusitado vigor levanta la visión para reconocer al
personaje; en el poema, algunos versos tienen mayor fuerza para aclarar
enigmas interiores o complacer un
sentimiento íntimo; y en estas semblanzas, como en las pinturas y en los
poemas, el magnífico escritor que es
Cardona Peña se ·vale de la imagen,
del diálogo o el relato, para revelar
una curiosa característica de la persona retratada. Y lo hace con gracia y
donaire, con destreza de escritor que
ha discurrido ya por muchos caminos
y que tiene grandes e inagotables resenas humanas para dar idea del ambiente en que· se mueve y la actividad
que desarrolla el individuo objeto de
su atención.
Cardona Peña conversa con el lector, le transmite sus propias emociones, sus impr~iones inolvidables, los
conocimientos que se le han quedado
en el alma inmarchitos, vivientes, frescos. Es, también en la prosa, un poeta capaz de fijar la metáfora instantánea, lúcida, como perdida en el acervo
de juicios y representaciones. A Fanny
Anitúa la llama "ahijada de los pájaros"; a Matía Asúnsolo la contempla ·
bajando "unas escalinatas, envuelta en
luces y sombras que le dan un aspecto
maravilloso; parece una de esas presencias que salen de los sueños ...";
ye al Dr. Atl "poniéndole trampas a la
luz"; con Frida Kahlo se vuelve dramático, vibra y se identifica con su
dolor, ve en esta mujer maravillosa, a
"una madre frustrada", "una mujer
--dice- con el cuerpo atravesado por
alfileres como una maler dolorosa conservada en sus siete puñales". No cabe duda, Cardona Peña es un alma de
luz, una llama viva y crepit"ante: fulgor de inteligencia, calor que brota de
la entraña cordial.
Hav en este interesante libro otras
semblanzas bellamente escritas en las
que el lector descubrirá cosas poco
conocidas de la cultura mexicana y de
los hombres qne se preocupan por su
esplendor. Leed ese prodigio de retrato moral y físico del pintor Francisco Goitia, "el indio humillado", ese
modestísimo pintor que va por la vida
"creando una de las obras más profundas, más trágicas y más universales de
nuestro tiempo, sin ruido, calladamente, como se hacen los niños y los
poemas, como nace el llanto y se manifiestan los ' prodigios de la naturaleza". Leed esa preciosa carta a Antonio Acevedo Esrobedo, escrita "a lomo de pluma", en la que este caballe-

¡,:·· .

} i)~i;:~-

~·\J
·:~i;

ro de la cultura se cÍ-edara "prfvinc(~no de piel adentro'.': cuyas bri'sas juegan entre las arboledas de la prosa.
El escritor habla con su compañero de
oficio, recuerda su entrañada nostalgia que lo ha "torturado ahora en que
he terminado la lectura de tu libro
quedo con los recuerdos humedecidos
en silencio, como esos viejos filtros
de piedra, obispales y cachazudos que
todavía existen en algunas casonas
perdidas." Leed la semblanza de Salvador Toscano, "ingeniero y poeta de
la realidad ... patriarca del cine mexicano" que fijó en las tersas láminas
de celuloide las más dramáticas escenas de la Revolución Mexicana, con
las que se formó "el documental más
extraordinario de 1 mundo, titulado
Memorias de un mexicano, y que Cardona Peña quisiera proyectar para el
pueblo "en mitad de la Plaza de la
Constitución, la noche del 15 de septiembre, tan llena de campanas y clarines ... en una gran pantalla puesta
sobre el frontispicio de la Catedral,
después de la ceremonia del grito ..."
O leed, en fin, el retrato de Alfonso
:\1éndez Planearle, "siervo de Dios, latinista sabio, crítico y humanista de
luciente cultura." Sentiréis un aliento
poderoso que irriga las más secretas
grutas del espíritu; oiréis una oculta
voz que al resonar con acento vario y
personal, os entregará un mensaje cordial, humano y lleno de amor a lo bello y noble que hay en la vida.

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i- ■l-1

,~X.!OJfO'fU

AU'JU!!IJO CAlll)()NA n.'44.

Semblanzas Mexican~'
A JlTIS'l' "8 \' t:1H;111Tl),l tl:~
llt:I, M.f:XlCO A(' Tl'AI,

Y ahora que el hombre de México
con frecuencia pierde de vista aquello
que es, en verdad, un alimento espiritual insustituible sólo por alcanzar
frutos sin miga ni esencia; ahora que
se glorifica a quienes no tienen en sí
más que atributos efímeros y valores
ficticios, antes que a los hombres que
han surcado la vida y han encontrado
una eficaz respuesta a sus afanes, cobra mayor valor este libro de Cardona
Peña, en el que con tan precisas formas expresivas y con tan cordiales y
certeras ideas, hace prevalecer los valores del espíritu por encima de las
mezquindades de la vida y da a conocer inquietudes que amplifican la vía
que encontrarán las nuevas generaciones para descubrir y fortalecer su
misión sobre la tierra.
Por tanto, creemos que esta obra de
Cardona Peña habrá de despertar una
entusiasta acogida en los estudiosos de
las letras hispanoamericanas que, en
cada una de sus páginas, encontrarán
momentos lúcidos vividos por quienes
libran de modo fecundo la batalla de
la inteligencia.
Alfonso REYES A.

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 6, Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Año XII No. 7 Julio de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
.DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

BRE

EVED

Alfredo CARDONA PE~A

rial, pocos a la poesía, nadie a estos abigarrado, concentrado, ' soez, purulugares sombríos donde el lenguaje lento, siempre fuerte, siempre entre
manejado por el genio, resplandece Bosco y Goya, de las jácaras y romancomo las estalactitas en una caverna. ces". Dámaso afirma que ese inmenso
Dámaso Alonso, en su eminente traba- y revuelto mundo está hecho "de figujo sobre el polígrafo, nos da la noti- ras de titerero, donde nada se entiencia de que el señor Manuel Muñoz Cor- de si no se escudriña hasta el último
tés ha estudiado ya algunos aspectos pormenor".
Y prefiere investigar, en Quevedo,
estilisticos de- jácaras y romances en
la
tradición del verso italiano ...
una obra que saldrá pronto en Madrid,
En desórden, sin método, hemos
si es que no ha salido cuando escribimos estas lineas. Es precisamente Dá- apuntado algunas voces usadas en los
maso Alonso, tan pulcro, tan fino, el romances y jácaras, que prueban la
que ha huido de este ruedo popular, categoría de millonario del lenguaje
importantísimo en la poesía de Que- que es Quevedo.
Voces de germanía: guro (policía);
vedo. Al tratar sobre la poesía burlesPero hay un Quevedo no aristocrá- sobre los romances de don Francisco. ca y la creación literaria, advierte: godeñas (ricas, principales); iza (ratico ni minoritario, sino popular, co- Todos se van a la novela y al memo- "No nos vamos a meter en el mundo mera) ; fuñar (revolver pendencias) ;
bederre (verdugo): ''hizo el bederre
lectivo: el Quevedo de tierra y pueblo
bailar".. : .; calcorro (zapato); manque empedró su estilo con las voces de
fla (mujer de trato ilícito); cormar
la calle. El misticismo y la picaresca,
(sinónimo de cepo).
como dualismo central español, aquí
Voces arábigas: jarifa (vistoso, comencuentra su fenómeno mayor, su alpuesto,
"catrin", y más de nuestros
tar de los reyes. Para mi gusto, son los
días, "pachuco"); jiferadas (cuchiromances, las jácaras y los b!]iles en
lladas) ; badeas (personas flojas) : "así
donde resplandecen con mayor intenhagan sus oficios/este agosto las basidad estos valores populares de Quedeas" ... ~ alifafes (achaques pasajeros
vedo. En sus novelas satíricas, como
o leves, es voz que usan los estilos
la famosa "Vida del Buscón don Pacontemporáneos) ; alcominías, por alblos", hay, es cierto, gran acopio de
comanías (alcahueterías), 'mandó las
energías de expresión creadas por el
alcominías/que gustaba su apellido";
pueblo; lo mismo en "La hora de tojábega
(embarcación pesquera) , "en
dos", su obra cumbre, la cúpula de su
la
jábega
se ocupan/ bergantes menos
estilo. Mas lo curioso es que en los
rollizos".
poemillas callejeros también llega a la
Voces portuguesas: tronga (mancecumbre.
ba,
dama).
¿ Quién es este monstruo, que escriVoces
arcaicas: argén (dinero); tibiendo sobre San Pablo usa las plumas
nelo
(jarro
del que se llenan los vasos
de los ángeles, y reproduciendo el hacon vino. Usada por nuestros estilisbla común se convierte en un taquítas. También significa "comedor de
grafo de la grosería?
la servidumbre"); vendeja (venta púEn Quevedo están presentes el panblica y en común como en feria).
tano y la estrella, el cerdo y el querube, y ambos conceptos lo unifican, lo
universalizan.
* * *
Vayamos por el enredijo violento
Dice Quevedo, en el romance LXVI:
del Quevedo de las tabernas, entremos
en sus casas de citas, riñamos con sus
Por Da/ne me tuvo el sol,
alcahuetas. ¡Qué mundo de voces vipues se andaba tras mi jeta,
vas, tremendas! ¡Qué universo del lenretozándome de llamas,
guaje figurado! Las figuras de pensarequebrándome de hoguera.
miento - ironias, reticencias, paradojas, etc.- están empleadas con tal beLa figura tiene tal sello propio, que
lleza, que si tuviéramos retóricos pase le reconoce la paternidad a leguas.
ra escuela más avisados, desapareceEl hipérbole es el andamio que sostierían para siempre los ejemplos mal
ne su pluma, el trampolín desde donescogidos, y apareceria este mar de
de se lanza al imperio de la gracia. En
iluminaciones. Elijamos, al azar de los
los CXI romances coleccionados por
ojos, esta perífrasis de la jácara XI:
Astrana Mario no hay uno solo en donCuando el dios calentador,
de la travesura hiperbólica no diga lo
Bal'barroja de epiciclos,
suyo. Es famosa aquella alusión a la
en la contera del mundo
fría cárcel donde lo ha encerrado la
se está haciendo mortecino ...
envidia del Conde-Duque de Olivares,
cárcel que por fría compara con NoCon todo, no hay un estudio definiruega:
Don Francisco de Quevedo y Villegas
tivo, desde el punto de vista analítico,

L ttpríncipe de la poligrafía", como le llama Luis Astrana
Mctrín, su biógrafo emérito, es al parecer inacabable. La
frase de Gracián, tttodos te conozcan, ninguno te abarque", puede aplicársele con justicia. Búsquesele como teólogo, y los Jerónimos enmudecerán; como traductor, y los más
insignes lingüistas le verán señorear. Lo mismo como filósofo y
como poeta. En filosofía no fue don Francisco una mente técnica, ni llegó a construir-terminologías: echó la sonda al tiempo, y
comentó los actos de los hombres encumbrados. Como poeta
produjo asombros de concentración verbal, deliquios amorosos y
macabras sonrisas a la fugacidad de las cosas, con su poquito de
Montaigne, a quien él llamaba ''el señor de Montaña". No hay
disciplina escrita en donde no haya paseado su genio •.

E

�Zampuzado en un banasto
me tiene su majestad,
en un callejón Noruega
aprendiendo a gavilán ...
Vuelve don Francisco en sus romances, siempre en tono de furiosa exageración, a su "don Pablos", y sobre todo a "Las necedades y locuras de Orlando el enamorado", poema este último donde llega a extremas posibilidades de riqueza idiomática. Su novela
más conocida, la del "Buscón", está
presente en este fragmento del romance XV:
pnes ibm,, de pura hambre,
con telarañas las tripas

y con polvo los gaznates.
Los gigantes que aparecen en el "Orlando" son evocados en el mismo romance:
tu pelo; el bosque del Pardo,
donde es preciso que pasten
piojos como jabalíes
y liendres como elefantes.
Y en el romance XXV, hablando' de
Diógenes, dice que tenia:
en el color y en lo yerto
juntos erizo y castaña.

• • •
Idiomáticamente, pocos criticas han
ahondado en las XVI jácaras de Francisco dC Quevedo. Breve e intensa colección de versos, los más frescos y
desenfadados, quizá, de toda su obra
festiva. Porque si los sonetos y poemas burlescos aventajan a éstos en estructura, mérito interno y mordacidad, las jácaras son el testimonio más
elocuente del Quevedo ¡¡opular, de ese
Quevedo de barrio nocturno, taberna
y prostíbulo, tan maravi11oso como el
Quevedo ascético:
Allí estaba la Garulla,
la Gangosa y la Peral,
la Plaga y otras señorns
de hedionda honestidad.
(Jácara VII).
No nos escandalic«;mos, que ya lo
dijo el Ingenio, hablando de si: "dióme el Escorpión su lengua" . También
le dió su lengua el ruiseñor, y la ternura el pueblo, cuando dice:
Soy ovejila del agua
que me llaman con silbar.
(Júcara V).
Y también:
Dime, ¿qué serios tiene
tu enamorado?
Es como un oro lindo,
doble y cruzado.

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1 • J.,
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=-..:-...---1""'-----::::a--;.,

.

.

.'

Lo cual se parece a García Lorca.
Porque García Lorca fue a Quevedo y
trajo mucho material expresivo.¿ Quién
es don Francisco -hemos dicho- sino un millonario a quien todos pedimos algo de prestado? En los bailes y
loas se alegra el poeta, canta y palmotea como un gitano legítimo:
Los amores, madre
son como güeuos:
los pasados por agria
son los más tiernos.
El coro puede ser un destacamento
de soldados qu&lt;, enarbola "en las almenas del brindis las banderas de las
copas".
Fueran mis labios claveles
si en tiestos hubiera labios.
Esta imagen, tan quevedesca, nos
recuerda aquella de
Con el aire se batian
las espadas de los lirios
que aparece en la archiconoclda "Casada Infiel", de Federico. ¿No sería
bueno estudiar estas filtraciones del
satírico en el poeta de Granada?

cisne. Es el escritor que en su ira t~endc los ojos a los muros de la patria y
los ve desmoronados. Aqui, en estos
poemas burlescos de las jácaras, romances, loas y bailes encontramos, semiperdidas en la maleza de los textos, tres referencias a México que no
deben pasar inadvertidas. No es por
azar que ]as vemos disparadas al oro,
81 dinero de ultramar, a ese potosi con
visos de leyenda que es la Nueva España, paraíso de aventureros de toda
laya.
La prüñera referencia corresponde
al romance número XX, página 259 de
las obras completas (en verso) de la
erlición critica que preparó Luis Astrana Marín, (Editorial Aguilar, Madrid, 1943), y titulado "Lición de una
tia a una muchacha, y e11a muestra como ]a aprende". Dice la vieja a la joven, borbotando malicia:
Para mi son las bolsas
sones y liras,
gaita mejicana
de mi codicia.

Debemos fijarnos bien cómo la gaita es aquí como sinónimo de caja donEl "oro de Indias" circulaba en la de la maestra del lucro, que es esa
imaginación del pueblo español del si- vieja del romance, quiere guardar su
glo XVII, que iba al desastre por el · codicia. La gaita, en efecto, tiene fordesgobierno de Felipe IV. Ya se sabe ma de caja, si bien más larga que anque don Francisco presiente el ocaso cha, y en ella, que tiene una significay lo canta como un ¡¡rofeta de la de- tiva fabricación (ideal) mexicana, decadencia. Su alondra carnavalesca posita el personaje, como en una alguarda en secreto un sombrío 1uto de cancía, sus esperanzas materiales.
MEXICO EN QUEVEDO

La segunda referencia se encuentra
en el romance LXXXIX, página 235
del mismo libro, titulado "Alega un
marido sufrido sus títulos en compe.
tencia de otro". Dice el casado, ha:
ciendo arrumacos porque encontró á.
su mujer con otro:
En aras te quiero dar
dos mozuelos mejicanos,
que te cubrirán de pesos
aunque se los hagas falsos.
Siempre la ironía, y siempre, interpretando la imagen que nuestro mundo proyectaba en ultramar, la alusión
mexicana de riqueza, ahora en forma
de mozuelos.
Pero la referencia m::is bella, por su
tono de canción, es la que aparece en
el "Baile" III, de la página 511, titulado "Los galeotes", una brevísima escenificación de tipos populares que cantan y bailan al són de pitos.
Dice uno del grupo:
Aires mejicanos
venid y llevadme
que los aires sin blanca
son malos aires.
Imaginamos que esta coplilla se ha
cantado y vivido muchas veces, desde
1592 a la fecha, en viajes que van a
parar a Veracruz. También hay referencias a Puerto H.ico, La Habana y
Buenos Aires, en el mismo "Baile":
Puerto Rico es buen puerto,
que los demás son playa:
para vanas y locas
el Morro de La Habana.
No navegues nunca
con los Levantes,
que Ponientes de casa
son Buenos Aires.
En resumen: el Quevedo de los romances; jácaras, bailes y Joas, no ha
sido hasta ahora motiYo de una seria
investigación lingüística. Esperamos
ese libro de Muñoz Cortés, que anuncia Dámaso Alonso, sobre este encendido capitulo del gr,m ¡¡olígrafo. No
basta el Quevedo del Himno a las estrellas, ni el celebérrimo prosista de
tántas obras perdurables. Es fundamental el estudio del hombre que bajando de su pedestal humanístico se
pierde por las calles y convive con el
pueblo, escuchando de sus labios las
palabras humildes y violentas para
acrecentar el _léxico y darnos, en pocas y rotundas pinceladas, uno de los
cuadros más vivos de la picaresca española.

0\/idio, Cultor de Belleza
Roberto BRAVO VILLARREAL

o hubo tema ni ocasión que escaparan al estro fácil y profuso de Publio Ovidio Nasón. Este barroco poeta sulmo•
nense tiene en su anecdotario el hecho aquel de haber
jurado solemnemente a su padre, tejiendo un perfecto
verso hexámetro: "iuro, iuro tibi, pater, non componere versus",
dejar en paz a las musas y proseguir la carrera forense, cara a su
progenitor. Este hervor poético, esa su imaginación de colorines
y sobre todo su erotismo casi maniático le empujaron a ocuparse
.de todos los géneros literarios y montes poéticos. Tuvo la osadía
hasta de autodenominarse "creador de la tragedia romana" por
una obra -Medea- que representa un conato estéril por crear
• el género trágico que no podía arraigar en el pueblo latino, carente de fe cplectiva y pleno ardor cívico.

N

Pero ÜYidio tiene, en su fisonomía
espiritual, un rasgo muy acentuado:
su erotismo. En el "Are amandi" tiene un verso que lo pinta de cuerpo
entero: "Me Venus artificcm tenero
praefecit Amori", "Venus me ha escogido como mentor del suave Amor".
'Las Heroidas", "Amores", "Remedios
del Amor", "El Arte de Amar" son títulos de sus libros que gritan su contenido. Todavía es un misterio literario el develar la identidad ele esa mujer de sus amores llamada Corina. Y
la maledicencia que habla por la boca
popular y que nunca dice las cosas a
medias -ni tampoco a enteras- vió
en Corina nada menos que- a Livia,
mujer del emperador o a Julia, hijastra de ésta, hija de Augusto, la cual
por escandalosa sufrió cruel ostracismo en la isla Pandataria. El hecho
mismo de haber repudiado a sus dos
primeras esposas nos indica que Ovidio era todo un maestro en el "arte de
amar" sin curarse mucho de sus "remedios". Todos sus libros, incluido el
de la Metamorfosis, huelen a autobiografía erótica, enervante y licenciosa.
Don Gregario Marañón, que supqne
que el tipo donjuanesco es un producto de sociedades decadentes, hace de
Ovidio el Don Juan de la _Roma precristiana, con todos sus equívocos, glorias y miserias. El "Are amandi" es
para el médico-escritor el primer manual, el más perfecto y el más cínico,
del amor donjuanesco.
Como apéndice del libro arriba c-itado, código de la galantería, escribió el
sulmonense otro libro del cual queda
sólo un fragmento muy poco conocido: ' 11\fedicamina faciei femin-ae" o
u Afeites para la cara femenina" o más
brevemente "Los Cosméticos". Como
buen conocedor, aunque mal catador
de las mujeres, sabía que · halagar el
rostro femenino es halagar, casi siempre, toda la persona. Ya sea que le haya estimulado a escribir estos versos
cosméticos la piel rugosa de la sexagenaria emperatriz Livia, o Ja faz fresca
y tersa de Cipasis, linda sierva que robó a su ama Corina los cariños del
poeta, o 1a cara de prematuras rugas
de Julia ]a licenciosa, Jo cierto es que
el poeta se metió a cultor de belleza
adelantándose a esta época en la que
dominan Max Factor, Ric11ard Hudnut
y otros "eiusdem furfuris" de cuyos
nombres no puedo - ni debo- acordarme.
El poemita está escrito en versos
hexámetros elegíacos, a saber, en dís•
ticos de hexámetro y pentámetro combinados. E] introito no puede ser más
solemne. Ovidio de inmediato se erige
en maestro del ornamento facial:
Discile, quae faciem commendet
cura, puellae,
Et quo sil vobis forma tuenda modo.
"Aprended, oh mujeres jóvenes,
cuales son los cuidados que embellecen la cara y de que manera vuestra
belleza debe ser conservada". Intro-

duce luego símiles muy plásticos que
nos llevan al conocimiento de que el
"cultus", el cuidado, el cultivo obliga
a la tierra estéril a producir los dones
de Cercs, a corregir los jugos amargos
en los frutos y da al árbol injertado
riquezas adoptivas. Tiene a continuación una frase concisa y marmórea
"Culta placent": las cosas producidas
por el cuidado y el arte nos agradan.
Guarda gran paralelismo esta frase con
aquella de Santo Tomás de Aquino definidora de lo estético: qua e visa, placent". "Quizá, añade el poeta, bajo el
reinado de Tacio, las antiguas Sabinas
prefirieron el cuidado de los campos
maternos al de la propia persona y la
matrona con asiduos dedos hilaba en

el alto asiento y encerraba en el aprisco a los corderos que su hija había
llevado a pacer". Ahora el sagaz Ovidio tiene el cuidado de recordar a las
jóvenes romanas que sus padres han
dado a luz hijas delicadas y que éstas
gustan cubrir sus bellos cuerpos con
áureas vestes, peinan variadamente el
cabello untuoso y mostrar la mano resplandeciente en gemas. Ovidio logró
ya .con la adulación interesar a las latinas en su poema. Si el poeta hubiera
podido utilizar la tipografía y la propaganda modernas, el éxito de sus versos cosméticos hubiera sido pasmoso.
Y para que no se piense que el afeminamiento masculino es privativo de
ciertas épocas, Ovidio lanza un par de
dísticos que surten el curioso efecto
de alentar a las mujeres recriminando
a los hombres:
"No debemos criticar ásperamente
este vuestro afán de agradar, porque

nuestro tiempo es testigo de que los
varones se preocupan también por la
apariencia. Vuestros maridos siguen
las modas femeninas y la esposa nada
tiene que añadir al aliño de su esposo.
Por lo demás, el arreglo personal nunca es un crimen".
Justificado negativamente el ornato, nuestro poeta pasa a hacerlo posi•
tivamente "porque las mujeres encuentran placer en agradarse a si mismas".
Aqui el erotismo malsano de Ovidio se
torna narcisista. Estos versos hablan
más de lo que a primera vista nos dicen. Voluptas, palabras que en Cicerón y en Virgilio preferentemente significa el apetito del placer honesto,
en Ovidio sufre siempre una distor-

sión reprobable. Esto queda confirmado con la alusión al cisne narcisista y
voluptuoso de Juno y a la de los antiguos fármacos como el hipómano, secreción de la vulva asinaria.
Los más desconcertantes versos de
Ovidio son los que vienen ahora. Creemos que había recibido más de una
admonición del Emperador por sus
versos licenciosos que le valieron más
tarde el exilio a los confines de la Ausonia. Por eso se percata que esos versos le pueden llevar demasiado lejos y
hay un viraje en el tono y en la matfr-4
ria de sus siguientes versos reaccionando de manera pasmosa:
Prima sit in uobis morum tutela,
puellae.,.
Certus amor morum est .. .
Suf{icit et longum probitas perdura/
in aeuum,
Fertque suos annos: hinc bene
pendet amor.
"Que ,•uestro primer cuidado, doncellas, sea el de vigilar vuestras costumbres .. . , el amor fundado sobre la
pureza de costumbres es duradero ... ,
la virtud se basta a si misma, se prolonga hasta el término de la vida, se
adapta a los años: la duración del
amor de aqui depende". Suenan casi
a ironía y a metal hendido estas palabras. ¿O debemos creer sinceras es..
tas frases, tan contrastadas con las anteriores y con las que le subsiguen en
las que suministra simples récipes de
boticario? "Don Juan, escribe Marañón, es fundamentalmente tramposo. ·
No repara nunca en los medios pafa
conquistar a las mujeres". Aquí el diablo se mete a predicador y más de una
de sus admiradoras coetáneas juzgaría
poco justa la fama dudosa del poeta.
Aparece ahora el cultor de belleza.
Ovidio consigna unas fórmulas de cosméticos que ahora de seguro se emplearían para curtir, no para exornar
pieles, si exceptuamos el uso de hue,,os, ahora sustituidos por los milagrosos embriones de pollo, más caros,
que obran prodigios en rostros septuagenarios. Y aqui va la primera receta,
aún no patentada, a disposición de
cualquier artífice facial:
2 libras de cebada de Libia y otras
dos de algarroba mezcladas con 10
huevos. Débese secar este menjurje a
un viento fuerte y después ser molido
por una asna en una piedra áspera.
Añád&amp;se después la sexta parte de una
libra de cuerno molido de un ciervo
de un año . Todo esto debe ser luego
perfectamente tamizado. Con 12 bulbos de narciso sin corteza triturados
en un mortero de mármol, 2 onzas de
goma de Toscana y 18 de miel, añadidas a lo anterior, se conseguirá un
cosmético que aplicado al rostro Hhará que fulja más brillante que un espejo".
Aqui tenemos otra más eficaz: 4 onzas de incienso con otras 4 de nitro,
un pedazo de goma y mirra grasosa.
Se muelen muy finamente, se mezclan
con miel e hinojo, rosa seca, sal de
amoniaco, incienso macho y crema de
cebada. "La cara, epiloga el poeta,
frotada con esta pomada, se revestir8
inmediatamente con brillantes colores",
Suprimimos la tercera, porque sospechamos que éstas entusiasmarán a
más de alguna doncella ansiosa de
realzar o descubrir supuestos encantos faciales. El poema tiene finalmente otrQ¡. dístico y bruscamente se corta
por la deficiencia de los versos perdidos. Lástima grande, porque la cosmética antigua, si muchas veces no era
muy eficaz, era curiosa y digna a veces de piadosa risa, corno en gran parte la de nuestro siglo presente. El fragmento del poema acaba en puntos
suspensivos y para no ser menos, ilnitamos a Ovidio, cultor de belleza y de
bellezas, en su involuntaria táctica de
dar cima a su poema ...

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�TRHYECTORIH YPENSHMIENTO DE HNTONIO COSO
Agustín BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE

I
EL MAESTRO ANTONIO CASO
n la historia del pensamiento filosófico mexicano, Caso es,
por antonomasia, el maestro. Menos original que V ascon•
celos y con menor vuelo especulativo, es, no obstante, me•
jor preceptor, más acabado conocedor y expositor de lo
que ha sido, hasta ahora la filosofía.

E

Su cabeza vigorosa, su bruma y alborotada melena, su mirada goetheana
-que tal vez él cultivara conscientemente por la reiterada contemplación
del busto de Goethc que tenía siempre
en su biblioteca- su saliente e imperioso mentón, su gesto, su ademán, sus
incisivos y taladrantes ojos contribu-

yeron a que su palabra precisa, elegante, adecuada, cautivara entusiásticamente al auditorio. Era orador.
¡Cierto! Pero un tipo de orador muy
diferente a aquellos grandilocuentes y

vacuos para fraseadores de frases trilladas~ y arbitrarias. La oratoria de
Caso era solo una bella envoltura de

concepciones rigurosas, acabadas, académicas. Su verbo espontáneo, sonoro y esplendente acl3ró vocaciones y
fomentó a investigadoi:es. Mas que su
obra escrita valió su magisterio filosófico, su lealtad a la nación mexicana y
a la estirpe hispanoamericana, su personal e irreductible estoicismo. En
una época difíeil en extremo, supo ser
siempre fiel -contra toda penuria y
contra toda tentación política- a su
vocación de filósofo y de preceptor.
El 19 de diciembr~ de 1883 nació
en la ciudad de México. Murió en esa
misma capital el día 6 de Marzo de
1946: la víspera de iniciar un curso
en el Colegio Nacional sobre "El problema de la filosofía de la historia".
Fué discípulo de Ezequiel A. Chávez y
de Justo Sierra. Se licenció en Derecho aunque nunca ejerció como Abogado. Su profesión, propfamente, fué
la de profesor de filosofia y de sociología. Junto con Pedro Hcnríquez Ureña, José Vasconcelos y Alfonso Reyes
- paríl nombrar solo a los más destacados- formó parte del Ateneo de la
Juventud. El Colegio Nacional -la
más alta institución acadCmica ele México- le tiene como uno de sus fundadores. Mereció que le confirieran
el título de "Doctor, honoris cansa",
las Universidades de Hío de Janeiro,
San Marcos, México y Guat.c mala. Fué
director de la Escuela Nacional Preparatoria, Rector de la Universidad
Nacional, Director -efectivo primero
y honorario después- de la Facultad
de Filosofía y Letras y fundador y
presidente del Centro de Estudios Filosóficos. Su servicio a México se extendió, también, al camp·o de la Diplomacia: embajador en el Perú, en la
Argentina, en el Uruguay y en el Brasil.
Eduardo García Maynes ha propuesto la clasificación de los escritos de
Antonio Caso que consignamos a continuación:
1.- OBHAS S!STEMATICAS. A) FI1.OSOFIA: La Filosofía de la Intuición (1914); Problemas Filosóficos
(1915); La Existencia como Ec,onomía
y como Caridad (1916).; La Existencia
como Economía, com0 Desinterés y
como Caridad (1919); El Concepto de
la Historia Universal (1923); Estética
(1925); El Concepto de la Historia
Universal y la Filosofía de los Valores
(1933); El Acto ldeatorio (1934). B).
SOCIO LOGIA: El Problema de México
y la Ideología Nacional (1924); Sociología Genética y Sistemática (1928).
2.-ESTUDIOS SOBHE HISTOHTA

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DE LA FILOSOFIA: Filósofos y Doctrinas Morales (1915); La Filosofía
Francesa Contemporánea (1917); Historia y Antología del Pensamiento Filosófico (1926); La Filosofía de Husserl (1934); Meyerson y la Física
Moderna (1939); Positivismo, Neop·osítívismo y Fenomenología (1941); Filósofos y Moralistas Franceses (1943).
3.-ENSA YOS, CONFERENCIAS Y
DISCURSOS: Drama per Mtisíca
(1920); Ensayos Críticos y Polémicos
(1922); Doctrinas e Ideas (1924);
Discursos Heterogéneos. Discursos a
la Nación Mexicana. Nuevos Discursos
a la Nación Mexicana (1934); La Persona Humana y el Estado Totalitario
(1941); El Peligro del Hombre (1942);
México (1943).
El maestro Caso era, segun el testimonio de quienes le conocieron ínti-

sutil- captaba todos los problemas
que agitaban la conciencia universal.
Buenas horas de la noche las dedicaba
al "santo sacramento de la conversación". A la juventud le dedicó, como
Sócrates, toda su vida de maestro.
En un escrito publicado en 1922
(Colección "Cultura", Tomo XIV, No.
6) y titulado "Mi Convicción Filosófica", Antonio Caso afirmó su credo en
9 proposiciones. He aquí algunos de
esos luminosos p8.rrafos:
1.-En el mundo estamos para
OBRAH. La esencia de nuestra actividad la ignoramos y probablemente la
ignoraremos siempre; pero el sentido
de nuestro esfuerzo es inteligible.
2.-Las ciencias positivas y la historia son conocimientos perfectibles,
que cada vez harán mas inteligible
nuestro esfuerzo sobre el mundo y sobre nosotros mismos.
3.-En cambio casi no hay progreso
metafísico. Ninguna de las grandes
hipótesis cosmológicas de los griegos
anteriores a Sócrates ha sido vencida
ni excluida, por tanto, del grupo de las
ideas metafísicas contemporáneas ...
4.-La lógica, la ética, y la estética;
es decir la filosofía prilctica, canónica, como dijeron los estóicos, la regla
de la vida humana, la filosofía del va-

cuente consigo mismo; Jesús murió
por espontánea inspiración. No hacía
soligismos como el griego. Vivía. La
moral cristiana es vida, no hipótesis,
acto, no ley, conducta, no imperativo.
Yo quería que Jesús no hubiera existido nunca o que si hubiera existido
no se hubiera sacrificado; o que se
manifestara en su siglo como ángel,
genio o aparición sobrenatural. Pero
fué HOMBRE y entonces, si somos
hombres habrá que ser como él. No
hay remedio. Al prenderse de la Cruz
nos comprometió a todos. Si no nos
sacrificamos no nos salvam os. Esta es
la verdad.
7.-Por la educación resolvemos la
educación de un hombre pleno. Es decir constituimos un ente ideal que no
se ha efectuado plenamente en la historia ...
8.-En el fondo de todas las cosas
Algo hay, no sé si Omnipotente, pero
sí noble, leal y humano, que hace posible el heroísmo y el sacrificio para
cumplir un designio, quizás, que sólo
puedo vislumbrar si ante ese Ser me
humillo y comprendo que no lo puedo
comprender.
9.-Padre nuestro, que estás en los
cielos, Santificado sea tu nombre, hágase tu voluntad, así en la tierra como
en los cielos ...
¡Así termina l:1 cristiana Weltanschaung de Antonio Caso l
JI

MEXICO COMO AMOR Y COMO
PHEOCUPACIO:-- DE ANTONIO
CASO
''Sobre todo hay que amar, como

Ulises, las verdades del terruño,
y el humo que acaricia los techos del caserío ele lthaca".
ANTONIO CASO

mamente, de una mexicanisima corte~
sía - gentil y caballeresca-, de costumbres sencillas, de rectitud inflexible, de suave ironía no exenta de gracia. En sus charlas solía llegar hasta
el alegre mariposeo: "No me gustan
las masas ni las misas; prefiero las
mozas y Jas musas. La "m" es letra
peligrosa, porque es la letra· inicial de
la mujer, de la música Y de la metafísica, mis tres YiciosJJ. Como conversador era estupendo. Sabía escuchar
y "transmitir todas las insinuaciones
del mundo, murmullos, sonidos e
ideas" (Julio Jiménez y Rueda). Amanera de antena de oro -enhiesta y

Del amor a la patria, Antonie Caso
pasa al amor de la raza, y de éste al
amor a la humanidad. "Nos parece
muy plausible 'el entusiasmo que se
advierte por todas partes -expresa
Caso-, en América y en Espafia, hacia la consecución del ideal de la raza hispanoamericana. Nada más natural; nada más noble; pero debemos no
olvidar los mexicanos que la patria es
- primero que la raza, como la raza es
primero que la humanidad. Es decir,
la mejor manera de servir a la raza es
ser buen patriota; el mejor modo de
servir a la humanidad es trabajar por
la raza". Ante los extremos de limitar
el horizonte y cerrarlo a cuatro palmos de la nariz o l'nsancharlo sin medida hasta disolverlo, en incolora vaguedad, el maestro Caso escoge un
justo medio: "la imperiosa urgencia ,
de las cosas mús próximas, que Dios
nos puso u la numo para que las defendiéramos nosotros mismos, porque
de las mús lejanas no prl'tisa que cuidemos. El, en su miscrfrordia infinita, las tiene bajo su Omnipotencia".
Amando a su patria, el hombre
aprende también a rimar los otros paises que se Je asl'mejan. :\íús concretamente amando los mexicanos a Méxilor, como decimos los modernos, ha co, aprenden a nm;tr a España, a Coentrado de lleno en un progreso evi- IÜmbia, Perú, Chile, l1r11guay, Argendente ...
tina y todos los otros países hispano5.-La estética Ja fundó Kant; el mits americanos. "Al sentir la solidaridad
grande de los filósofos posteriores a de la raza - dice Caso- la unidad dC'
Ari¡itótelcs. A él se deben las defini- la cultura, las costumbres reproducen
ciones impecables: 'lo bello eS' un pla- la misma realidad social o equivalencer d esinteresado"; "una finalidad sin ! e".
fjn" ...
Desconfía el maestro mexicano -y
6.- La ética la fundó N. S. Jesucris- con razón- "ele quien es, haciendo
to. Mientras un hombre no se sacri- alarde de falso humanismo, &lt;leclaran
ficó por el ideal del sacrificio, la éti- renegar de su patria". Los afrancesaca fué una teoria, es decir, un metafi- dos, los ayanquísados y los descastasiqueo ingenioso, profundo, pero sim- dos de toda laya que intentan profesar
plemente teórico, dialéctico e irreal. un torpe y destetiido cosmopolitismo,
Sócrates murió para no ser inconse- - que no es Jo mismo que universalis-

mo- se olvidan que nacer en un país,
hablar una determinada lengua y estar
inmersos en una determinada tradición, no es lo mismo que nacer en incubadora. La cultura patria y la vocación de nuestra raza hispanoamericana nos imponen un determinado
quehacer. Disfrazarse de francés, de
yanqui o de italiano esti, muy bien para un baile de carnaval, pero en la vida real y cotidiana seria ridículo portar siempre un .disfraz. Los mexicanos, para ser verdaderamente huma- '
nos, tenemos que ser verdaderamente
ruexícanos. Tal es, por lo menos, nuestro pensamiento que, en lo sustancial,
es fiel -así lo creemos- al sentido de
mexicanidad que delineó Antonio Caso.
"México" (Apuntamientos de Cultura Patri;i), es el libro en que el maestro mexicano Antonio Caso cristalizó
su amor y su preocupación por su patria. La obra está dividida en tres partes: 1) El problema social y político.
2) la evolución de la cultura patria,
y; 3) geografía intelectual de México.
Políticamente, México es una democracia trágicamente imperfecta. "Fuimos una colonia española y nues't ros
· mayores hicieron, apresuradamente.
de nosotros, una república federal y
democrática.·... Hubiera sido mejor,
sin duda, un tránsito men0s brusco,
una historia nacional menos dram::ltica, de lenta evolución, de gestación
pausada, acompasada, uniformemente
acelerada, como dicen los matemáticos .. ." Evolución y no revolución es
lo que prefiere Caso siempre. Pero,
"México", en vez de seguir un proceso
dialéctico uniforme y graduado, ha
procedido acumulativamente". Entre
nosotros nunca ha existido la unidad
racial, el trato humano uniforme, requisito indispensable para una democracia plena. Y sin embargo, no es posible otra clase de gobierno: "los fusilamientos de Padilla y el Cerro de
las Campanas, probarán siempre que
en el suelo de México no arraigan imperios". ¿Qué derrotero nos conviene
seguir? ¿Qué orientación será posible
marcar? "Ni Sancho ni Quijote. Ni
grillete que impida andar, ni explosivo que desbarate; sino ánimo fuerte y
constante de lograr algo mejor, sabiendo, a pesar de eJlo, que ]a victoria
verdadera se alcanza si se pone plomo
a las alas". El lema de nuestra redención ambicionada, debe ser este:
"¡alas y plomo!"
Los más claros prestigios de l\Iéxico
desfilan ante la mirada amorosa de
Antonio Caso: empieza el maestro por
evocar las figuras sublimes y aladas
de San Felipe de Jesús y el bienaventurado Bartolomé Gutiérrez, - porque
los valores religiosos son los mús altos- sigue examinando a Don Juan
Benito Díaz de Gamarra - un filósofo
mexicano discípulo de Descartes- , a
Dqn .Francisco Javier Gamboa, legislador de un Continente, y termina, en
nuestros días, hnciendo las semblanzas - siempre generosas aunque . un
tanto pobres y descoloridas- de Ignacio Rarnírez, Gabino Barreda y Justo
Sierra. El problema de la escuela preparatoria y la importancia de la Facultad de Ciencias y de la Facultad ele
.F ilosofía y Letras dentro tle la Cnivcrsidad, son objeto de preocupación pa•
ra Caso. Aunque en la época juvenil
Antonio Caso tuvo una formación a
base de autores franceses de aquel
tiempo, en su madurez admiró más al
genio alemún: .iGoethe, Herder, Schiller dieron al traste con la fábula ofensiva para el genio alemún, y, en nuestros días, se sabe que Alemania 'es
maestra del mundo en letras, ciencias
y filosofía. Todavía más, la evolución
filosófica de Alemania, es acaso el único fruto intelectual de la civilización
cristiana que puede equipararse al desarrollo del pensamiento helénico, de
Pitágoras y Heráclito a Platón y Aristóteles. Se dice: Sócrates y Kant; son

los dos Sócrates, los dos incomparables fundadores y rcnoYadorcs de la
historia del pensamiento". Nosotros
haríamos, tan solo, una equiparación
m:.'1s: la pléyade de teóJogos, filósofos,
juristas, literatos y misticos espa11oles
del siglo de oro.- Eso también merece
compararse a Grecia.
Convencido de que rl problema de
la Patria, como todas las cuestiones
que no se aciertan a resol ver, es solamente un sutil, un arcano problema de
amor, Antonio CasO' se entrega a la
amable tarea de trazar una Geografía
intelectual de MCxico. Así termina este libro de "México": vl'rd:.Hlcro y cordial llamado a la mt.'xicanidad.
llI
LA FILOSOFIA DE ANTONIO CASO
COMO EXPLICAClON DE LA
EXISTENCIA
·La intuición es, para Antonio Caso,
el método filosófico por excelencia.
Es el suyo, un t•x istencialismo de 1ft
intuición y de la acción qne quiere
servfr para completar los métodos intelectuaHstas y hacer posible la instauración de una metaíisica. La filosofía es, según el maestro mexicano,
visión integral &lt;le lo existente y valoración de esa realidad.
¿Qué. es el conocimiento? ¿Qué es
el mundo? ¿Cuúl es el sentido de la
vida? He aquí las tres grandes interrogantes que corresponden en el pensamiento de Caso - como lo apunta
Eduardo García ~fa~·nl'z- a los tres
grupos filosóficos de problemas: 1)
Problemas de la ciencia, 2) problemas
de la existencia; 3) problemas del nllor de la existencia.
La filosofía, c¡ue aspira a la \'Crdad
universal concn~ta, no puede satisfacerse con el método analíti co y sintético de los lógicos, impotente Jrnra integrnr las verdades cientifieas l'll esa
verdad universal. La intuición , en
cambio,-pcrmitc penetrar al fondo de
lo existente y trabar contacto con las
realidades concretas. Aquí puede verse 1a decisiva huella - intuicionista y
anti-intelcctualista- que dejó Henri
Bergson en Antonio Caso. Emilc _Boutroux influencia ni maestro mexicano
con su filosofía de la contingencia:
"las uniformidades de la naturaleza
son métodos hallados por el hombre
para adaptar las cosas a su inteligencia, pero que no nos revelan sino c¡ue
el carácter de necesidad, atribuido al
mundo, reside en la esencia de la ra-

la cultura, por la otra. Por lo demas,
·'su metafísica no añade gran cosa al
viejo debate del vitalismo contra el
maquinismo, y sólo multiplicó nuevas
entidades innecesariamente". (Véase
de Patrick Homanell, el libro "La Formación de la Mentalidad Mexicana",
págs. 81 a 108, El Colegio de México).
De los estudios sobre la historia de
la filosofía de Antonio r.aso, nos parecen particularmcnk débiles sus libros: "La filosofía de Husserl", y "Positivismo, neopositivismo y fenomenología". Tenemos la impresión de que
Caso, estimulado por la llegada de los
maestros y filósofos españoles refugiados, quiso mostrar que estaba al
día con las nuevas corrientes de la filosofía si11 haber entendido nunca a
Husserl ni a las nuevas tendenci~s del
pensamiento filosófico alemán. Lo que
Yerdaderamentc entendió fue a Bergson.
La obra maestra de Antonio Caso
- y tal vez la única que va a dejar
huella en el tiempo- es "La Existencia como Economía, como Desinterés
y como Caridad", (Ediciones de Secretaría de Educación Pública, México, 1943). Espiguemos algunas ideas
fundamentaJcs: "Ser es luchár, vivir
es vencer" CM. Le Dantec) ... La actividad egoísta o económica es tan ver~
dadera que explica aún aqueJlas actividades en apariencia inconexas con
ella ... La industria humana es la definición misma de la inteligencia ...
zón humana, siendo la existencia en el "surplus" de energía humana hace
- sí, infinitamente más compleja y va- del hombre un instrumento posible de
riarla, infinitamente mús fecunda y la acción desinteresada y del heroísmo ... Asi como el juego es el antececontingente ..."
dente biológico del arte, la contemplaEn axiología, Caso rechaza el subje- ción o intuición estética engendra esa
tivismo y el ontologismo. Los valores especie del sentimiento artístico que
se clan en la cultura y existen en la so- se llama sentimiento de lo sublime y
ciedad. HBuscar la esencia de un va- que parece ser el antecedente estético
lor fuera de la sociedad es buscar la mús próximo (no la causa) de la acesencia de la cultura fuera de la socic- tiviHad moral ... La vida lmmana PO·
clad, fuera de Ja historia; es en suma, dría llamarse: lo progresivo indeficontradecirse ("El Concepto de la His- cientc. De esta energía acumulada en
toria Universal y la Filosofía de los el curso de las edades, de esta fuerza
Valores", pág. 84). Este "objetivismo
excesiva, lujosa, brillantísima; de esta
social" de Caso es, en el fondo, prag- congestión insólita, han brotado frumatista. Vale lo que satisfaga o tienda tos imprevisibles, 1ozanisimos; y, ena satisfacer un anhelo social. La ver- tre ellos, dos que son los mas extraordad y la belleza es lo socialmente iltil. dinarios, y forman la distinción suPatrick Homanell ha señalado tres prema de la estirpe: el Arte y el Espíetapas en el desarrollo de la Filosofía ritu de Sacrificio . . La existencia code Caso: 1) anti-intelectualismo; 2) mo caridad es la inversión ele la tabla
pragmatismo; y 3) dualismo. El joven de valores de la existencia con míniCaso era un anti-intelectualista por mun ele provecho. La existencia no es
partida doble, pues era un intuicionis- sólo voluntad de vivir, no es instinto
ta en metafísica y un pragmatista en únicamente: es, también, espíritu de
ciencia. Su hombre es el "bomo fa- sacrificio, negación del egoísmo, bue•
ber" de Henri Bergson y de Willíam na voluntad ... La fe es la comprobaJames. En su confesión de fe titulada ción de que, al lado del mundo regido
''Mi Convicción Filosófica", Caso deja por la ley natural de la vida, esta el
entrever a las claras su pragmatismo: mundo regido por la ley sobrenatural
. .. la cosmología y 1a ontología, son del Amor ...
vanidades ele la razón humana, que no
José Gaos, que se muestra extraorexiste para entender la esencia ni la dinariamente generoso con Caso, a1asubstancia de nada, sino para servir bándolo hasta el exceso, posiblemente
a la acción: to. Por el conocimiento movido por el sentimiento de gratitud
científico, creando la industria, siem- hacia el hospitalario mexicano, no depre progresiva, a diferencia de la Ue- ja de advertir que "tampoco parece
tafisica, improgr esiva siempre. 2o. \1aberse planteado Caso el problema
Por el conocimiento ético, realizando dC la significación precisa de la ecoal Hombre como único sentido asequi- riomía, el desinterés y la caridad en
ble del mundo y la historia. 3o. Por el su relación mutua. El desinterés y la
conocimiento cstCtico, haciéndonos r-aridad son estratos superpuestos al
descansar del dolor de vivir con el rlc la economía, directamente en el
placer de mirar y oír por oír y mi- ho mbre y a través de él, en la naturarar". El dualismo cristiano de Anto- k·za entern; y estratos en parte divernio Caso está fincado en su idea cen- gentes a partir del de Ja economía, en
lral de qu e la "caritas cristiana es una \larte superpuesto el de la caridad al
victoria mística" sobre la ,·ida en sen- del d esinterés. (Pág. 110, "Filosofía
tido biológico. l~a ética auténtica será, \fcxi ca na de Nuestros Dias'\ Imprenen todo caso, antihiológica en su esen- ta CnivetsitariaJ )íéxico, 1954). La
cia. Caso -advierte Romanell- no cosmovisión cris6,iana ' de Caso es, coera un biólogo preparado y su saber mo síntesis, incompleta y hasta inco·
científico fué de segunda mano. Es de nexa en sus partes. Se proponen seis
pensarse que si Caso hubiera estado problemas y solamente se desarrollan
más al tanto de la biología reciente, tres. Con frecuencia confunde la étihabría sido un cristiano monista, co- ca con la religión. Pero abundan las
mo Vasconcelos, en vez de ser un cris• intuiciones certeras, las nobles defentiano dualista. Porque su metafisica sas para con un cristianismo amena•
es un doble dualismo: 1) entre la na- zado por un vitalismo ateo, las valioturaleza orgánica e inorgánica, por sas incitaciones para hacer de la vida
una parte, y 2) rntre 1a natura1cza y una ofrenda meta·vitaJ.

Pág. 5

�los hijos de Carlomagno, entre los que
el poderoso Imperio fué dividido.
Carlos recibió lo que es hoy la Francia, Hluodwig (Luis) tomó para si la
Germania y Lotbar recibió Borgoña,
Lorena, Italia y la Corona Imperial.
Engelbert, uno de los sabios de la
Corte carlovingia nos muestra en sus
escritos la magnificencia de la misma.
Nos dice que Carlomagno de acuerdo con la costumbre de la época, tuvo
cuatro esposas legitimas: Bertrad, la
longobarda; la suaba Hildegard, la
franca Fastrad y la alemana Liutgard.
Entre sus amantes cítanse a Adeltrud,
Regina y Adelind. Tuvo catorce hijos
e hijas legítimos y naturales, de cuya
e~ucación cuidaba instruyéndolos (según Einbard, su biógrafo) en las ciencias, adiestrando a los varones al llegar a su mayoría de edad en el manejo de ]as armas y en los ejercicios bélicos y a las mujeres en las labores femeninas. Sus hijas fueron Bertha,
Hruotrud la rubia y la legendaria
Emma amante de su preceptor Eginhard.
Carlomagno vivió con frecuencia en
lngelheim, en Aquisgrán y Neumagen;
bajo su Imperio floreció la literatura
como el "Krist" del monje benedictino Ottfried von Wcissenburg y el "Heliand" de un autor anónimo. AsimisD)o
las artes y las ciencias y de su propia
mano tenemos su famoso libro: "Capitulares".
Carlomagno y su épqca heróica inspiraron posteriormente una literatura
rica y floreciente que había de influir
en todos los pueblos donde se extendió su dominio y se convirtió en una
figura universal en ]a Historia y en
la Poesía.
En Francia tenemos "El espejo historial" de Vincent ele Beauvais, "La
Chanson de Roland" del monje anglonormando Thurlod de Fécamp, en Italia y en España circu1aron novelas de
Caballerías, que hablaban de las hazañas Carolingias y de su ejército de
héroes, fruto de los cantos de los trovadores provensales que exagerando
sus conquistas y sus hechos le deformaron basta convertirle en un personaje fabuloso.
Así aparece Carlomagno rodeado de
sus doce Pares (Caballeros, nobles)
que lo hacen iIJ.VCncib]e: su sobrino
Rolando, Roldim u Orlando, hijo de
Bertha su hermana; Olivero, Conde de
Genés, hijo del Duque de Regnicr y
amigo inseparable y fiel de Rolando;
Guadabois de Frisia, Huon de Bordeaux, Guy de Borgoña, Rugiera, Garin
de Lorrain, Richard de Normandía,
Oger de Danois, hijo de Godefroid, rey
de Dinamarca y mantenido en rehenes
por Carlomagno, Baudouin, sobrino
de Oger, Renaus de Montauban el terrible rebelde y el traidor Gauelón,
Gane! o Gama! de Mayence. El legendario Arzobispo Thurpin de Reims no
se separa del lado de Carlomagno y le
sirve de consejero y leal amigo.
Fierllbrás o Fierbois, rey de A1ejandria, hijo del Almirante Balim, Príncipe mahometano, se convirtió sinceramente al cristianismo, después de
la enconada lucha con el valiente Olivero y fué uno de los más aguerridos
caballeros de Carlomagno o Charlemagne como es llamado en Francia
donde casi 1e han convertido en un
monarca francés del Siglo XIII. Su hijo Carlos es injustamente tratado y ridiculizado con ]os nombres de Charlott y Charolais.
Sus contínuas luchas contra los pueblos bárbaros y paganos del norte, son
convertidas en la épica francesa en
combates contra los sarracenos, sin
duda a consecuencia del espiritu de
las Cruzadas que reinaba en la época
en que estos poemas fueron compuestos.
Así que el m:.is grande monumento
francés a la memoria de Carlomagno
es la famosa Chanson de Roland en que

arlomagno en el Mito yen la His!ºI!!
"Existe el don innato de mandar y gobernar.
Carlomagno lo poseia como rara vez lo haya

poseído nadie".-(Leopold von Ranke).

s notable la figura del Gran Emperador de los Francos en
la Historia de la Humanidad, que reunía en sí los grandes
\
ideales que han movido al mundo hasta nuestros días,
guerrero valeroso, sabio monarca, amante de la Cultura,
fervoroso cristiano y amigo de la paz y de la unión y concordia
de los pueblos, tuvo que recurrir no obstante a la espada para so•
meter a los pueblos bárbaros que amenazaban su Imperio. Este
Imperio cuyas fronteras él ensanchó y fortaleció, había sin em•
bargo de desmoronarse a su muerte a consecuencia del egoísmo
y la discordia que reinan en el corazón de los hombres.

E

amigo, que había de escribir una crónica de sus hechos. Fundó iglesias,
monasterios y escuelas donde se cultiYaba la lengua tudesca y latina.
Fortaleció el comrrcio y contribuyó
enormemente a la difusión del Cristianismo.
Finalmente, él que había logrado
ejercer su protectorado sobre las tierras de Cataluña y Aragón e intentando arrebatar Tortosa a los moros, queriendo tener una cabeza de puente en
el Ebro, fracasó y )os propios navarros cristianos derrotaron al Emperador y sus huestes en Roncesvalles, te-

Gottrik (Godofrcclo) . Húngaros y eslavos se vieron también pronto sometidos por los ejércitos invencibles de
Carlomagno.
En la Navidad de 800 encontrándose en H.oma oyendo misa en compañía
de los suyos en San Pedro y estando
ante el altar arrodillado en actitud de
plegaria, el Papa se acercó a él y Je
puso en la cabeza una corona de oro.
Tnmcdiatamente el pueblo allí reunido, gritó: "¡ Vida y Victoria a Carlos
Augusto, coronado por Dios, Gran Emperador de los Romanos!"
Luego el Papa se arrodilló ante él y

Las continuas disputas de sus herederos y las frecuentes incursiones de
los pueblos paganos habían de destruir
una de las n:1ás grandes obras anhela-

\

das por los europeos, hasta nuestros
días: la unificación de Europa. El logró lo que ni Napoleón ni Alejandro ui
otros caudillos pudieron hacer.
Sintiéndose impulsado por la Voluntad Divina, fué un gran constructor, pacificador de los pueblos conquistados, entre los que extendió el
cristianismo y el amor a las artes y a
las ciencias.
Los historiadores y los poetas le
han rodeado de un nimbo de grandeza y poderío, de heroísmo e inmortalidad y han divinizado sus proezas.
En el siglo V, los Francos, guerreros
germanos, extendieron sus dominios
hacia el Oeste y cruzando el Rhin, invadieron las Galias y le dieron el nombre de Frankreich o Imperio de los
Francos. Su rey Clodovech o Chlodwig (Clodoveo) o Clovis, nombre que
mas tarde había de convertirse en
llluodwig, Ludwig o Louis) convirtiéndose al cristianismo, contribuyó ~
la derrota de Atila rey de los Hunos y
a solidificar el decadente Imperio Romano que no obstante había de derrumbarse ante el empuje de los nórdicos. De su hijo Merovech (Meroveo)
había de salir aquella dinastía llamada
merovingia que había de durar hasta
los tiempos de Carlomagno.
Carlos Ma~tel, abuelo de Carlomagno, venció a los invasores sarracenos
que habí¡n cruzado los Pirineos,. lanzándose sobre el decadente Imperio
Franco desde sus dominios en España, en la famosa batalla de Poitiers y
nombróse a sí mismo, rey de los Francos. Su hijo Pipino "el breve" y su
sucesor en el trono, dejó al morir, al
que había de llamar el mundo Carlos
el Grande, la Aquitania, Neµstria, Austrasia y Frisia y aún parte de Baviera,
mientras a su hijo Carlornán le dejó
los Pirineos orientales, incluyendo
parte de la Germanía, toda la Borgoña
y Suiza.
Carlos (Cario magno) que al subir
al trono tenía 28 años, demostró ser
un monarca más enérgico y justo que
su hermano mayor Carlom3n quien
desde el principio se negó a prestarle
toda clase de ayuda y le demostró antipatía. Se supone que Carlos nació
en Aquisgrán (Aachen en alemán y
Aix la Chapelle en francés) el año 742
de nuestra Era y llevó la corona de su
padre el año de 768. porpulento y bien
dotado, con mano de hierro sofocó
cuantas insurrecciones y levantamientos surgieron en el principio de su
reinado.
Luego marchó contra Didier, rey de
los Lombardos, cuyos dominios se extendían por toda Italia dividid.os por
los Estados del Papa, con un poderoso
ejército formado por él mismo. El rey
de los Lombardos trató de entablar un

to

o
......... -.Fronru&gt;a t/amitde,
Fl'OJI.CU.1/
[su I ZAI lo.r noml,re,nú los Esla.-

do.snuxf.erru,.s umn. en,ed/J.r
,K'¡],Órru,b7Jf
100

200

.100

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arreglo con el rey de los Francos por terminó la ceremonia ungiéndolo con
medio del Papa Esteban III el cual no el óleo sagrado.
Así se convirtió Carlos el Grande o
estaba muy contento con las incursioCarlomagno
en el Supremo Señor de
nes lombardas en su territorio. El Papa pidió auxilio a Carlomagno, quien Europa cuyo benévolo y cristiano gocombatió y derrotó al r ey Didier po- bierno y la gloria ds sus hazañas se
niendo fin al dominio lombardo y con- extendió hasta Bizancio y en el Orienvirtiéndose la Italia en parte del domi- te Musulmán puesto qu e el mismo Canio Franco. Anexó a su reino los do- lifa Haroún Al Rashid le en vió numeminios de su hermano Carlomán quien rosos presentes.
Sus huestes temibles y conquistadoal morir no dejó herederos, y tras sus
ras
extendieron su r eino hasta el Mar
campañas en Italia, luchó contra los
frisones paganos convirtiéndolos al del Norte y poniendo a toda la Eurocristianismo, así mismo contra los sa- pa a sus pies a la que él gobernó sabia
jones que le atacaban con su Duque y justamente. Se rodeó de sabios coWittekind o Widukind y que adoraban mo Alwin el Sajón, un monje muy cula Irminsul y a los daneses con su rey to venido de Inglaterra y Einhard, su

miendo que Carlomagno al pisar su territorio arrasara sus aldeas.
Carlomagno tuvo que volverse a
Francia y a Alemania y poner en paz
los pueblos som etidos y murió al fin
después de una cacería presa de violenta fiebre el 28 de Enero de 814.
A su muerte, el sueño de la unidad
política d el cristianismo occidental se
desvaneció. El ideal de lá . unión y
fraternidad de los pueblos que había
concebido y realizado Carlomagno se
desmoronó completamente.
El tratado de Estrasburgo fué el
prólogo de otro más importante que se
efectuó en Verdún el año de 843 entre

se agiganta la figura de Rolando (que
probablemente nun ca existió r ealmente así como sus compañeros de armas
los doce Pares) en la batalla de Roncesvalles (cuya derrota no fué de capital jmportancia para el ejército de
Carlomagno como se hace creer en el
poema) donde el traidor Ganelón los
ha vendido a los mahometanos.
Durante el Rcnacimjento aún fueron
escritos varios poemas sobre Carlomag
no en Italia, el más famoso de los cuales fue sin duda, "Orlando Furioso"
que relata la locura de Rolando. enamorado de Angélica, una princesa pagana que siembra con su coquetería
la discordia en la Corte de Charlemagne y finalmente se entrega a un pajecillo árabe llamado ~lcdoro. Rolando
lleno de dolor se entrega a la desesperación y cae en la locura.
Recobra milagrosamente la razón y
junto con su rh,al Renaus de :Montaubún o Rinaldo romo lo llama el autor
del poema, Lodovico Ariosto, van alibertar a Charlemagne sitiado en París
por los musulmanes. Las prodigiosas
hazañas de los doce Pares de Francia
son narradas con la maestría y la poética riqueza propia de un italiano del
Renacimiento, y el poema termina finalmente con la victoria de las armas
cristianas.
Hay cierto anacronismo en los relatos sobre un tal Gario de Lorrain y
Richrcl de Normandía porc}l_Je ni los

Je era posible montar ningún caballo
y de allí se le dió el nombre de el Caminante. Hasta es de suponer que la
figura grandiosa de aquel gigante indómito cautivara a los poetas franceses y fuera el motivo de la creación
de aquel héroe fabuloso, Rolland o
Rolando, para lo cual hasta el propio
nombre del guerrero nórdico Rollón,
se prestaba. Fué precisamente un descendiente de Hrolf el noruego, Guillermo el Conquistador, quien partienrlo
de Normandía llevó a cabo la conquista de Inglaterra siglos más tarde ven•
cicndo al rey sajón Harold en la batalla de Hastings.
En los compaiieros del Carlomagno
mítico, difícilmente encontramos verdaderas fuentes históricas. El hecho
de que el Emperador se vea rodeado
de doce héroes uno de los cuales le
traiciona, ya encontramos en ello su
origen eu las páginas del Evangelio o
bien en el poema germánico anónimo
"Hcliand" (El Redentor), en el que Je.
sús es presentado como un principe
nórdico y sus apóstoles, los guerreros
Qllf Je acompañan en la conquista del
mdndo y en su lucha contra su enemigo feroz el Demonio. Este poema fué
compuesto en la época de Carlomagno
y los demás, son posteriores.
En un romance español, Oger de
Danois, es llamado Urge! Duque ele
Padua, Príncipe de Dinamarca y su
sobrino Baudouin es llamado Baldovi-

los lombardos y la guerra contra los
sajones y daneses. En las crónicas latinas llaman al guerrero Autcharius,
unas veces Ogier, otras por Otgerus
Dacus (Oger el Dacio, el rumano). La
confusión en la literatura ]atina entre
Dacia o Rumanía con Dinamarca se
ha confirmado frecuentemente. Por
error de escritura se pued e haber cambiado el Dacus en Dimus y de allí al
francés Dancis.
Aun hay quien le ha escrito como
"l'Ardcnois" (el Ardcnés) y es celebrado como un ht\roe belga.
Cuando en el siglo XVI la leyenda
francesa fué traducida al danés, los
daneses creyeron ver en él a un héroe
nacional de tiempos inmemoriales y
le llamaron Holger Danske. Hasta le
atribuyeron una leyenda semejante a
la de Barbarroja en el monte de Kyffhaeuscr y Artúa en la isla de Avalún,
y asi Holger Danske espera bajo las
ból'edus del castillo de Kronborg, en
Dinamarca, la hora en que se ha de
convertir en el Hbrrtador de su pueblo. Todas esas leyendas Mesiúnicas
no cube duda de que se derivan del
libro de San Juan, el Apocalipsis. En
España encontramos la leyenda de
Boabdil cerca de Granada y lo de Juan
de Alzate en los Pirineos análogos a
la tradición danesa.
Hasta los cronistas daneses tomaron
en serio a Ogier de Danois. El año de
1578 entró en los Anales Islandeses

Roldán vence al gigante moro Ferragut

nombres de Lorrain (Lorena) , ni el
de Normandía, existieron en el tiempo de Carlomagno asignados a ninglm lugar de la tierra. El nombre de
Lorrain o Lorcna, viene del nombre
de Lothringen que se le dió al dominio
de Lothar hijo de Carlomagno y Normandia fué llamada así dos siglos después por Hrolf el Caminante, pirata
noruego que -conquistó aquel territorio
y el rey ele Francia le concedió el titulo de Duque de Normandia (la tierra de los hombres del norte) a petición suya con la condición de no alzar armas contra él.
· Hrolf, llamado por los franceses Rollón o Rollo era tan corpulento que no

nos. Otros le llaman Ujier el Danés.
Apenas es posible decir si realmente
existió este personaje y si realmente
era danés e hijo del rey Godofredo.
Buscamos en vano en las crónicas
francesas. A1lí se habla de un guerrero franco llamado Autcharius el cual
desempeña un triste papel en las luchas sostenidas en el norte de Italia
contra el rey lombardo Desiderio. Autcharius, quien en 771 escoltaba a la
viuda de Carlom8n, hermano de Carlomagno, hacia su padre Desiderio, se
entregó con ella, a las tropas imperiales el año 773 en Verona. El poeta que
compuso el "Chevalier Ogier" debe de
haber confundido las luchas contra

como Oddgeir Dansk.i y le hicieron hijo del histórico rey Gautrek o Giittrik
(Godofredo) de Dinamarca.
Hasta la juventud del verdadero Carlomagno ha sido falseada y confundida con la de otro "Imperator" del siglo Xlf, Alfonso VI de Castilla que si
no gobernó como íal, fué invitado por
los Güelfos de Alemania a ocupar el
trono del Sacro Romano Imperio con
el fin de acabar con la dinastía Hohenstaufen que tanta guerra había dado al Papado.
En las novelas de Caballería, Pipino
y su esposa Bertha son envenenados
por dos hijos bastardos del rey franco, Heudri y Hainfroi y Curios el hijo

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Pág. 6

'

�legítimo tiene que huir a Toledo y pe- no. Christoph Wieland ha tomado el
dir auxilio a Galafrc, rey moro contra tema de Epica Medioeval francesa y
sus envidiosos hermanos. Toma el ha compuesto un bello poema con este
nombre de Maynetc (Karl Meynet en motivo. Luego Karl María von Weber
alemán, corrupción tal vez del Carolus ha echo de este poema una Opera tiMagnus latino y Charlemagnc francés) tulada "Oberón".
El motivo del Caballero rebelde lo
y conquista para Galafrc la ciudad
l\lonfrin con lo que se gana el favor encontramos con frecuencia en las ledel rey. Galiana, la hija del rey Gala- yendas Carolingias. Una de ellas, la
fre, se enamora de él y su padre solo de Reynaldo de Montalbán, Rinaldo,
consiente al amor de Maynete y Galia- Renaud o Renaus de Montaubán es
na si le trae la cabeza de Bramante una de las más interesantes.
Aymon de Dordonne tenía cuatro
quien ha ofendido gravemente al mohijos: Reynaldo, Ricardo, Alardo y
narca.
Carlos vuelve vencedor llevando en Guichardo, y cuando tenían la edad
la punta de su espada "joyosa" el tro- suficiente, los llevó a Aix la Chapelle
feo pedido. Pero Marsilio, hermano de
Galiana, persuade a su padre de que
Maynete es traidor y éste tiene que
huir y embarcarse para Roma.
La estancia de Carlomagno en Toledo es seguramente falsa y hasta se
cree distinguir en ella analogía asombrosa de la real estancia en dicha ciudad del monarca español y cristiano.
Alfonso VI soberano también del Sacro Imperio Romano y rey de Castilla
fué huésped del rey Alimaymón de Toledo. (Causa probable de la confusión
de los poetas europeos). Amó igualmente a una princesa mora, Zaida, hija de
Almatamid de Sevilla con la que contrajo matrimonio, y aún se vió obligado
a escapar de Toledo igualmente por
intrigas de los envidiosos en la misma
forma que se narra la huida de Maynete.
En la leyenda de Guy de Borgoña,
también éste se enamora de una princesa infiel, Floripes, hermana de Fierabrás e hija del Almirante Balán que
tiene sitiados a sus compañeros en una
torre. Por élla realiza las más asombrosas hazañas hasta que al fin Floripes se hace cristiana y Guy de Borgoña se casa con élla.
La leyenda de Huón de Bordeaux es ·
algo semejante. Oberón, rey de los Genios, transporta al Oriente a Huón de
Bordeaux por arte de magia ya que
éste huye de Carlomagno con quien ha
disputado. Después de varias hazañas
1;.
en la corte de un Sultán Muslime, rap'
ta a la princesa turca y vuelve con
. ' '.Jl\tPlfliWl,l~l'
ella a Francia. Oberón le ha regalado
1' '
un cuerno mágico por medio del cual
todos los ejércitos del mundo le obedecen y de este modo, Huón de Bordeaux recupera el favor de CarlomagBusto de

..
,

_

___

.-r-.

y los presentó a Carlomagno. El em- familia. La muerte de su tío Beuves
perador los armó caballeros y les hizo de Aigremont, inicuamente sentenciamuchos regalos, obsequiando a Rey- do por éste, instigado por traidores.
Semejante recuerdo encie1~de la ira
naldo el caballo mágico "Bayardo".
Jugando un dia Reynaldo con Bertho- del monarca que responde brutalmen-lais al ajedréz, éste, que era sobrino te a Reynaldo tam~ién con un puñetadel emperador, al ver que Heynaldo zo. Reynaldo vuelve a la· sala donde
ganaba la partida, arremetió contra el se encuentra Bertholais y lo mata con
hijo de Aymón ciego de ira y le dió el tablero de ajedréz. Los cuatro hijos
de puñetazos. Reynaldo se presentó de Aymón huyen de la corte y se reante Carlomagno y le pidió que le hi- fugian primero en las Ardenas, luego
ciera justicia a lo que el emperador no en el castillo de Montauban haciendo
vida de bandoleros, y auxiliados por
accedió por amor a su sobrino.
Entonces Reynaldo recuerda al em- las artes mágicas de su primo hermaperador otra ofensa más grande y más no el hechicero Maugis de Aigremont
antigua hecha por Carlomagno a su logran finalmente obtener el indulto
de Carlomagno. Reynaldo se encuentra con su madre Aja que le reconoce
por la cicatriz que tenía en la frente
desde niño. Se les hace una gran recepción a los cuatro hijos de Aymón
en la casa paterna, mientras Carlomagno intenta por todos los medios de recuperar su caballo "Bayardo", pero
fracasa por la audacia de Reynaldo y
la habilidad de Maugis de Aígremont.
Finalmente, Reynaldo marcha en
peregrinación a Tierra Santa y cuando vuelve, muere oscuramente trabajando como obrero en la construcción
de la Catedral de Colonia, víctima de
los celos y la envidia de sus compañeros.
El Carlomagno de la novela y de la
poesía, es tal vez más conocido que el
real y verdadero Carlomagno de la
Historia, pero nos regocija saber que
es más grande y más glorioso que aquel
que admiramos en nuestras lecturas
juveniles. Los poetas medioevales o
trovadores quienes prefirieron hacer
descender a los franceses de un príncipe troyano primo de Enéas a quien
llamaron Franco, que de los caudillos
germanos, inmortalizaron la memoria
del viejo emperador a su manera y le
rodearon de una época de ensueño y
magia, de torneos y lides heróicas, de
monstruos y hechiceros, de caballeros
andantes y hechos imposibles para
glorificarla. Más sin todo esto, Carlomagno, sabio monarca, conquistador
audaz, es una de las más grandes figuras de la Historia, detrás rle su espada venía la Civilización y el Cristianismo. El trató de levantar nuevamente el Imperio Romano y logró lo
que los grandes humanistas y los políticos aún sueñan: Unificar a Europa.
Carlomagno

ALREDEDOR DE OTRAS IDEAS
Arturo CANTU SANCHEZ

-!ENEMOS consciente o impensadamente la tendencia a escoger o
a formarnos una ética que oriente nuestros pasos. Presas fáciles del
extravío natural a que conduce el escepticismo axiológico, en un mundo
en el que por fuerza estamos constreñidos a obrar y del que no podemos
escapar porque no podemos evadirnos
de nuestro incorruptible y cambiante
yo, nos debatimos al parecer en nuestra propia atmósfera, esta atmósfera
en la que el tener que decidir (o aún
mejor el decidir en si forzada y obligatoriamente que nos integra) condensa a cada momento un renovado
hastío tan prístino y letal como el de
siempre.
La búsqueda de una Etica se nos
impone así como necesaria, no porque
creamos que la hemos de hallar conforme a nuestra íntima naturaleza, o
valiosa en sí, en el fondo sabemos que
es sólo la enciclopedia de soluciones
al problema diario lo que buscamos,
sino por procurarnos una cierta satisfacción al contemplarnos una vida y
un ideal viatl acrisolados y fíeles a lo
uno.

T

Pág. 8

/

Y es natural, esa atmósfera del yo
que nos limita y nos instila tiempo a
tiempo, nos desarraiga también de nosotros mismos para buscar el que quisiéramos ser; ese cerco al parecer infranqueable (tal vez de hecho) no es
sino un viscoso y evanescente liquido
que de ninguna manera aceptamos,
porque también en esa atmósfera que
somos late escondido un germen de
absoluto, como si nuestra médula aspiración, y meta fuera constituirnos
unitariamente en la contradicción de
ser libres y absolutos.

-IIy de nada estamos tan contentos y
ensoberbecidos como de nuestra libertad. Porque en ella nos sentimos propios, diferentes, únicos, porque por
ella somos otra cosa distinta de este
mundo que nos circunda, y entre mas
la abracemos y exprimamos "ontológicamente" mas somos uno y únicos,
felizmente nosotros y nuestros. Pero
he aquí que somos también e indefinidamente la cuerda tensa que se ha
quedado atónita presintiendo la altura de la flecha; un salto al infinito,
una aspiración recta, definitiva y an-

gustíosa. ¿Cómo olvidarnos de ello?
Sonreír ante la privación, apoltronarse en la finitud de nuestra atmósfera,
es mas que un desafío a nuestro valer,
es negarse. ¿Qué valdría nuestra pobre libertad si no eligiera el infinito?
Porque ser libre significa estar en
carenciá de algo que se quiere, mas
aún, en cierto modo estar determinado a querer algo de que se carece. Aunque tradicionalmente se dice mas o menos que ser libre significa escoger en un
acto tan puro e indeterminado que nazca sólo para decidir. Pero, ¿ qué tan puro, qué tan limpio' deberá ser ese acto?
Ante todo tenemos que elegir nosotros,
~legir significa . preferir, y preferir
¿110 implica enturbiar ese acto con
nuestro concrerto estar aquí con :una
personalidad definida? Pero aún mas,
lo que nos embriaga y enamora en
nuestra libertad es precisamente su
concretud intransferible, porque ¿qµé
significado tendría elegir ajenos absolutamente a todo? habiendo puesto el
mundo y nosotros mismos en la negación insidiosa de un paréntesis. Si
,ilgún significado tiene nuestra libertad es que es profunda y definitivamente nuestra, en la opción libre pe-

ro personal, nos comprometemos y
arrojamos nosotros, arriesgamos nuestro ser definitivamente y para siempre integrándonos en ella. ¿Qué sentido tiene hablar de una libertad absoluta, ajena hasta a nosotros mismos,
totalmente libre?
Pudiera pensarse que se trata de
una mezquina libertad, pero no es así,
es la única posible a nuestro ser finito, eso sí. Sigue mi libertad siendo tal
esencialmente por encima de todas
mis inclinaciones pers,onales sin domeñarlas tiránicamente y sin negarlas
parcialistamente. Esta y no otra es la libertad que queremos y buscamos afanosamente, nunca la del ser absoluto,
la del ser infinito que en última instancia sería la indeterminación pura,
el azar mas caótico. Somos libres porque somos seres particulares e intransferibles, finitos, porque estamos dislocados como una pieza falsa, porque
nos falta algo, esa infinitud que conquistada nos arrebataría nuestra libertad y nuestro ser. Y sin embargo y a
pesar de todo henos aquí tendidos,
proyectados en la búsqueda, una búsqueda estúpida en sí misma e impotente en hallazgos.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 7, Julio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Año XII No. 8 Agosto de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

EL FINO

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\ \_

Genaro SALINAS QUIROGA

E

S bien conocido el aforismo científico de Leibniz: "Natum non facit sallus" (la naturaleza no da
saltos) que utilizó el ,gran naturalista
sueco Linneo en su célebre Clasificación de las plantas.
No sólo la naturaleza no dá saltos;
ni la Historia ni la Filosofía, ni la vi-

da misma van dejando vacíos que llenar. Así Séneca, Epicteto y Marco Aurelio, los últimos estoicos de la Roma
Imperial, son también los grandes precursores del Cristianismo, cuyos pasos
oyeron cerca. Se atribuye a Séneca
oculta correspondenc'ia con el apóstol
San Pablo. La verdad de las cosas, es
que su doctrina musical y dulce, per-

suasiva y amable -el senequismoes el heraldo de la sublime doctrina
de Jesús.
Erasmo de Rotterdam nacido a fines
de la ,Edad Media (1467) es un hombre moderno, porque pensó con tal
criterio. Consideró al ser humano como el eje del Universo, su fundamento primario y radical (antropocentrismo). Nació IJÓslumo, esto es, correspondiente a otra época distinta a su
adYenimiento. Stefan Zweig le llama
"el pl'imer europeo conciente, el primer combatidor amigo de la paz, el
más elocuente defensor del ideal humru1istico".
Varón cosmopolita, pensador egre-

gio que amó devotamente la poesía, la
filosofía, los libros, el arte, la cultura,
pero más que nada la tolerancia, en un
mundo agitado turbulentamente por
fuertes pasiones. Consideró que el pe~ado original es la intolerancia, esto
és no res1Jetar el pensamiento ajeno.
A propósito de ello, recuerdo que
nuestro sabio maestro de Lógica del
Colegio Civil del Estado, Sr. Ing. Fran•
cisco Beltrán, nos decía en Cátedra
que el signo distintivo de la civilización es la tolerancia. Erasmo enseñó
que Sócrates -el santo laico y padre
griego de la Etica- su doctrina no era
opuesta a la de Jesucristo. Y en su

Pasa a la Pcíg. 6

MENSAJE . IJE ERASMO

�Sergio VILLARREAL

,llás vale qne ignore mi pasión
¿Qué puedo espe1·ar con esta
Ridícula figura? Pero, ¿Qué importa
La fig~ra? ¿No habrá una mujer que
Se enamore de mi alma?

A única manera de conocer a nuestro poeta, de saber sus

L

aspiraciones, de aprehender esa peculiar filosofía suya
( influída incontrastablemente por su defecto físico), es si•
guiendo su evolución, su trayectoria, plasmada en los caracteres de los personajes, los más, inmortales, de sus obras. Sintetizado encuentro un importante ingrediente de su multifacética
personalidad, en el verso que pone en boca del "don Juan" de
Las Paredes Oyen, y que sirve aquí de introducción.

El lugar y fecha de nacimiento de
Juan Ruiz de Alarc6n no se saben con
certeza, ya que no ha sido posible localizar el acta de bautismo.
Su familia no estaba en una desahogada posición, pero si relacionada con
familias de encumbrada posición, como lo demuestran los testigos presentados rn la celebración del matrimonio de sus padres: el hijo y el medio
hermano del segundo Virrey de la Nueva España, y otras personalidades de
aquella época
Es viable admitir que su cuna hubiese sido México: si hemos de creer
lo que él mismo asegura; pero, sin embargo, es posible admitir como lugar
de su nacimiento El Real de Minas de
Taxco; sus padres se habían establecido en este mineral; y, aproximadamente, en los años 1580 y 1581, años
en que se sitúa su natalicio, sus padres
se encontraban ahí.
·
'
La familia emigra a ]a capital, poco
tiempo después lo vemos recibiendo
cursos de gramática y de cánones, o
sean éstudios preliminares de este bachillerato.
De la fecha de ingreso en la Universidad, no se tienen los documentos
respectivos. Los que se poseen sobre
su primer estancia, son los referentes
a la terminación de tres cursos de cánones, y otro a la aprobación de todos
los demás de este bachillerato ... era
el primer año del siglo XVII. Nuestro
poeta en germen tiene la oportunidad
de continuar sus estudios en España,
y teniendo Jo nec·esario para que le
otorguen el grado de bachiller, preficle sea conferido por la más acreditada
de las Universidades hispanas: la de
Salamanca. Posiblemente nunca hubiera partido para Espaiia, permaneciendo sustraído de las más altas manifestaciones del espíritu que emana.:
ban de los grandes ingenios españoles,
si no hubiera obtenido la beca otorgada por su tío en su testamento.
Ingresa a la Universidad de Salamanca en Octubre, y pocos días después, recibe su esperado grado. Inconforme y tenaz para recibir más grados, continúa en la misma, obteniendo, al final de dos años, el grado que
le faltaba para finalizar esa etapa e
iniciar la siguiente. Sigue los cursos
indispensables para obtener las borlas
de licenciado .. ,
.
Su producción literaria fué posterior a la llegada a España; sin ser preciSos, se han hecho estudios para fijar
los años, o la época de su vida, en que
escribió cada una de sus obras. Tres
etapas han distinguido en su producción, la primera abarca desde 1601 al
1612, y esta es la que, al momento, nos
intereSa.
La culpa busca la pena y el agravío
la venganza. No la incluyó Ruiz de
Alarcón en la colección de sus obras
completas. Castro Leal distingue, ade-

Pág. 2

más, "cuatro versos que ya dan una
idea de esa línea ceñida y elocuente,
tan expresivos en su perfecta economía":

Salió pues, señor, el pié,
si recatado, lascivo,
que tiene más atractivo
cuando se ve y no se ve.
Quien mal anda mal acaba. La comedia no persigue ningún propósito
moral, y dice nuestro imprescindible
Castro Leal: "estas primeras comedias
están más cerca de las grandes realizaciones de Alarcón que otras escritas
posteriormente." Tampoco fué apro~
bada por Juan Ruiz.
Estas dos obrat, fueron escritas cuando cursaba la carrera de licenciado
sin poder alcanzar ahí el grado pues
necesitaba hacer gastos fuera c\.,el alcance de sus bolsillos.
No hay oportunidades, para un bachiller, en esa "celebrada Atenas de
España", y se decide a probar fortuna
en donde no hubiese la competencia
Q
que ahí había, y a fines de 1604 o a
principios de 1605 deja de figurar en
las listas. En este año se nos desaparece, nuestros sabuesos le siguen la
pista encontrándóla al siguiente ~ño piadas en España, las retoca y, ~&lt;leen Sevilla. Ahí estaba su tío el padre má's, compone las siguientes :
Diego Ruiz de Montoya y, con su inEl desdichado en fingir, La mangaflnencia, le ayudó para que se intro- ni/la de Jfelil/a (1602-1608), La cueva
dnjera en círculos hermetizados para de Salamanca (1602-1608), El semela pobreza.
jan/e a sí mismo (1606-1609), La inRuiz de Alarcón toma parte en una das/ria y la suerte (1605-1608), y El
justa que se organiza en los alrededo- anticristo. En esta última los dos prires de Sevilla. El Príncipe de los In- meros actos, son de 1608 terminándola
genios actuaba como secretario. Com- en 1618.
piten, en la justa, doce temas; el de
Se le presenta Ja perspectiva de renuestro poeta se llama "Consolando a tornar a la metrópoJi, y aunque disuna dama que le sudaban las manos". frutaba más o menos de desahogada
Comentan, los qué asistieron, que Juan posición, ~e decide a emprender el
Ruiz actuó con "ingenio, vivacidad, y viaj~. Dias antes de su partida se prebuen humor."
senta en la Universidad para pelear.
Se decide regresar a la patria· a prin- una cátedra. Que se presentara a opodpios de 1607, sin sernos posible sa- sición, poco antes del viaje proyectaher que motivos lo determinaron. La do, solamente se comprende de una
flota en que iba a hacer la travesía, manei-a: el viaje dependía de un acontuvo que ser utilizada en perseguir a · tecimiento incierto, y, en vista de ésunos piratas. Alarcón permaneció con - to, quisiera asegurar, ante todo, la cáesta demora hasta el mes de Junio del !edra.
año siguiente.
Se despide definitivamente de l\féxiLJega a Veracruz dos meses después co en el mes de Junio de 1613; s'e prey se dirige con rumbo a la Universi- senta en Madrid, acogiéndose a la hosdad de 1léxico; les muestra sus certi- pitalidad que le brinda don Luis de
ficados de Salamanca y solicita exá- Ve]azco, que iba a ejercer el puesto de
menes para obtener las borlas de Ji- Presidente del Consejo de Indias. Don
cenciado. Le conceden su petición y Luis era añejo amigo de la familia
presenta, primero, examen de Derecho Alarcón. Unos autores afirman que
Civil, y después, Canónigo. Más tarde Juan Ruiz había estado a sus órdenes
solicita doctorarse en los dos dere- en la Nueva España.
chos, sin poder ver nunca coronadas
Excluyendo su actividad literaria,
con el éxito sus pretensiones.
no sabemos a que otras actividades se .
Ejerce, el cargo de ayudante de Co- dedicaba. El teatro no le podia prorregidor, en México, aunque sin tener porcionar dinero para vivir decorosael titulo correspondiente. Además de mente, aparte de que sus obras no soeste empleo, sigue ejerciendo la abo- brcsalian por la cantidad, y sí, por su
gacía, profesión en la que trabajó an- calidad. "Sus comedias eran producites de obtener su título.
das por un constante esfuerzo", "esSus dos primeras comedias, princi- cribe poco, pero gana más renombre

prueba de las promesas (1618); Ganar , tiempo atrás.
propietario que interinamente había
amigos (1617-1618); El dueño de , las
Hallándose en excelente posición ejercido.
estrellas (1619-1620); La amistad cas- económica, deja de interesarse en ia
En el 34, andaban impresas sus obras
tigada (1619-1620); Los pechos privi- producción de más comedias y nos en las colecciones de otros autores, y
legiados (1619-1621); El tejedor de Se- proporciona un desplante muy origi- · se decide publicar su Segunda Parte.
oovia (1624) La crueldad por el honor nal al referirse al vulgo diciéndole:
En el 35, solicita al Consejo de In(1620-1622); Síempre ayuda la verdad "ahí están, las comedias, si no te gus- clias puesto en cualquiera de las Au(1621-1622); El examen de maridos tan es porque son buenas, y si te gus- diencias de Indias. El Consejo -no le
(1622-1623); No hay mal que por bien tan, me vengará de saber que son ma- otorga el puesto por ser indiano y por
no venga (16!3-1625).
las, el dinero que te han de costar".
sus corcovas. No insiste Juan Ruiz y
Divid·ió Alarcón su producción en
El Consejo de Indias toma en consi- desiste de salir de España.
dos partes, aunque algunas de sus deración a Alarcón y lo nombra RelaLiteratos de otras naciones le insisobras no las incluyó en ninguna. La tor Interino del Consejo en 1626.
ten a que "escriba muchas comedias,
primera parte fué publicada y dedicaEste fué el fin de su carrera Jiter'a- como las que ha escrito", sin lograr
da al mccen3.&amp; ya mencionado. En ella ria. pues después de este año solamen- convencerlo.
alude a una pretensión cortesana, que te- hace versos ocasionales.
Habiendo recorrido la totalidad de
se estaba tramitando desde mucho
En el 33 desempeña el puesto de su camino, solamente le faltaban unos

cuantos pasos. Empieza a redactar su
testamento, da legados a sus servidores, a unos de sus amigos les condona·
lo que le adeudan y deja como heredera universal a doña Lorenza de
Alarcón.
El 4 de Agosto de 1639 deja de existil' el prhtier poeta mexicano cuya fama traspasó el mundo hispánico de•
jando huellas y sucesores en todos los
confines.
Su estrofa se hizo realidad, con su
tránsito final, al dedicarle solamente
un glacial epitafio: "Murió don Juan
Ru.iz de Alarcón, poeta famoso así por
sus comedias como por --sus corcovas,
y Relator del Consejo de Indias".

con una comedia que otros autores
con una docena."
Se representaban, en ese tiempo,
(1613-1614) dos de sus comedias: La
cueva de Salamanca y El semejante a
si mismo. La cantidad que pagaban,
si pagaban, era insignificante.
Muere en 1617 don Luis de Velazco,
su protector seguramente; posiblemente muere junto con él la esperanza que
tenia Alarcón de introducirse al Consejo.
En 1618 sitúan su amistad con Tirso
de Malina y, poco tiempo después,
principian a "ensuciar paredes con
sus carteles". Si colaboró Tirso de
Molina en la producción alarconiana,
como colaboró Alarcón en la producción de Tirso, se ha contestado negativamente.
El conocimiento con la madre de su
hija lo tuvo aproximadamente e{ltre
1618 y 1620; hasta al final de su vida
la nombra por escrito, poniéndola como heredera universal de sus bienes.
La muerte de Felipe III favorece a
don Juan, ya que hay cambio de privados, y el entrante, don Ramiro Felipe de Guzmán, será, de aquí en adelante, su mecenas.
En los diez años siguientes a 1615 es
cuando nuestro poeta manifiesta, defi~
nitivamente, su originalidad, su ingenio, su sello pérSonal, es cuando se sale de los cánones tomados de Lope;
abarcan este período las siguientes
obras:
Los favores del mundo, escrita en
1616; Los empeños de un engaño (161516Hii; Las paredes oyen (1616); Mudarse por mejorarse (1617-1618); La
verdad sospechosa (1618-1620); La

Pág. 3

�l

Del Festival Internacional
de Teatro en París_, ~&lt;J•
P"J.1

" EL ARADO Y LAS ESTRELLAS"

'

El "Abbey Theater" de Dublín ha
abierto las jornadas del Segundo Festival Internacional de Arte Dramático
que se celebra en París.
Este Festival, natido de una idea pri,,ada, reunió el pasado año y reune el
actual campañías de muy diversos países. Irlanda, Bélgica, Finlandia, Italia,
Yugoeslavia, la China Popular, Polonia, los Estados Unidos de América
del Norte, las dos Alemanias -Este y
Oeste- Holanda, Austria, Grecia, Inglaterra, Suecia, Noruega, Portugal,
Canadá y Suiza, han aceptado la invitación de rctuar, en el ' 1 Sarah Bernhardt" o en el "Hebertot", los dos teatros contratados para ello. Hemos dejado para lo último España, anunciada con la compañia de María Guerrero de Madrid, que representará "La
Malquerida" de Benavente. Algunos
grupos de provincia francesa -Come. die de Provence, Comedie de l'Est,
etc.- han anunciado también su participación. Aparte de todo ello, en el
"Studio des Agriculteurs" se presenta
un ciclo de cine diariamente cambiado, en el que cada sesión Consta de
conferencias y comentarios de directores y actores, fragmentos de representación teatral y proyección de películas relacionadas con el tema; por
ejemplo: Presentación del film "Le
sang d'un Poete", por su autor Cocteau;
charla del crítico Claude Mauriac;
fragmentos de "La Machine lnfernale",
interpretados por Jean Mai;-ais; proyección del film de Cocteau "Les parents terribles". Naturalmente, la simultaneidad de muchos de estos espectácu]os impide ]a asistencia a todos
ellos, incluso a aquellos afortunados
cronistas que se ganan la vida con ]a
plµma; mi caso está muy lejos de ser
éste, por lo que -como un miembro
más del oscuro público parisién de
que formo parle- habré de consultar
mis disposibilídades de tiempo y de
portamonedas antes de decidirme a
ver una cosa u ob·a.
La comedia - o drarirn, como se
quiera ver- que ha elegido la compa' ñia del "Abbey" para romper el fuego,
es típicamente irlandesa. Su autor es
Sean O'Casey y su título, "The Plough
and the Stars" ("El Arado y las Estrellas"), sacado del de una popular canción que casi fué el himno de levantamiChto de Irlanda ,contra Gran Bretaña. Porque la acción nos transporta a
esos tempestuosos momentos que han
inspirado tantas obras literarias y cinematográficas en que Irlanda luchaba por su in.dependencia. No se podía
elegir nada menos británico .. . Y, sin
embargo, aparte del hecho de que la
obra está hablada en inglés - aunque
con marcado acento irlandés- , hay
otros detalles que, a los inexpertos
ojos continentales, le dan cierto ~specto común con la vida inglesa. Una
vida inglesa más viva, más descuidada, más apasionada, mas - valga la
expresión, aunque sea un disparate
geográfico- mediterránea. Entre una
comedia londinense y ésta que ahora
vemos, habrá la diferencia de Milán a
Nápoles. Esta compañía, viva, organizada, se mueve con un impetu no exento de flema. Su vestuario, sus admirables decorados, no desentonan de la
escuela inglesa. Es una obra larga, en

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cuatro actos que nos transportan sucesivamente al interior de una casa
de la clase media -un salón con sus
columnas, su tetera, sus fotografías en
las paredes, sus mil detalles de los que
no se ha eludido ni uno, pero elegidos
con tanta maestría que en este salón
i'ecargadísimo y pobretón no nos atrevcriamos a suprimir ni el detalle más
insignificante; un cafetín sobre cuyos
. cristales se dibujan las sombras de los
oradores patrióticos un día de manifestación; la calle pobre y monótona
donde la casa está situada -una calle
que se diría del Est End de Londrescon sus verjas, sus peristilos, sus sótanos, sus guardacantones; y la buhardilla donde se han refugiado los vecinos
en el peor momento de la lucha. Nunca ha ido el realismo más lejos que en .
esta presentación; todo es real, todo·

corpóreo, todo barato, todo, a pesar de
su profusión, rigurosamente seleccionado para producir la impresión deseada. Olvidamos estar en el teatro
por completo .'
, Los personajes se lamentan o se en~
tusiasman con versatilidad latina, llenos de vida. Hay momentos heróicos
seguidos de momentos grotescos -por
ejemplo, cuando en el tercer acto algunos personajes se van a saquear tiendas-, momentos de gravedad entreverados de h-reverencia - como la partida de naipes ante el féretro, en el acto
.final- , hay, en todo instante una mezcJa de vida y mnerte, de geñerosidad y
astucia, de despreocupación y profundidad que nos seduce y nos arrastra.
Este cuadro tan vivo, tan pintoresco,
tan poco pretencioso, es, sin embargo,
una epopeya. Y más que nada, teatro.
EDUARDO

y ses

FANTASMAS

Este año Italia está representada en
el Festival de Teatro de Parí.s por la
comedia napolitana de Eduardo de Filipo. Ignoro como las invitaciones de
este festival de reciente creación -el
primero fué celebrado el pasado añose envían y se aceptan. En cualquier

caso, no parece un exponente muy ha~
lagador de un pais donde el teatro tiene tan eminentes cultivadores en la
pluma y en escena esta compañía de
sainete y esta coiuedia, menos que mediocre, titulada "Qnesti Fantasmi. .. !"
que ha presentado al público parisién,
que no ha olvidado la actuación insuperable de aquella eminente compañía
de Gino Cervi que representó a Italia
en el primcr ·festival, ni las del Piccolo Teatro, de ~lilán o de los Gobbi que
cuentan entre los mayores triunfos de
las últimas temporadas.
Y no es que los actores de la compañia Echrnrdo de Filipo sean malos; los
hay excelentes, como su propio director, de una graCia personalísima y fina. Pero esta agrupación nos recuerda demasiado otras del mismo estilo
que existen en España, para las que la

comicidad rebuscada de un texto,- sus
situaciones falsas, sus equívocos sin
imaginación, sirven de lucimiento a
unas cualidades de verbosidad, de acaloramiento, de chuleria o de desparpajo. Estos fantasmas no son mejores
que la peor comedia de Muñoz Seca,
y la dirección e .interpretación de esta compafiia no ofrecen ninguna novedad, ninguna especialidad, son de
la vulgaridad más incolora; hablamos
del · ~onjunto. Por mucho talento y
muchas "tablas" que se tengan, es muy
peligroso ser autor, director y actor al
mismo tiempo. Hay muy pocos Shakespeares, 1lolieres o López de Rueda
por el mundo que sean capaces de asuhlir todos los papeles.
El argumento de uEstos fantasmas"
es el siguiente: un hermoso palacio del
XVIII lleva fama en Nápoles de estar
encantado; se habla de los fantasmas
de -dos a'nrnntes que fueron emparedados en la casa por un marido celoso ;
nadie quiere habitar en esta casa. El
.propietario la cede a un pobre hom·bre por cinco años para que _d estruya
la leyenda; pero este inquilino es el
más infeliz, el mas crédulo de los napolitanos. Cree en ]os fantasmas antes de verlos ; no es de extrañar, pues,

1~,

- en fin, sí es de extrallar, pero adoptemos por un momento la mentalidad
del autor- que cuando sorprende al
caballero casado que visita a su mujer,
]o tome por un fanta6ma; que los regalos que este caballero hace a la casa,
]e parezcan muestras de magnanimidad espectral; que no acierte a comprender la melancolia de su mujer, a
la que. indigna el aguante de su marido, aunque sea a favor suyo, que le recomiende que no se preocupe de lo
que puedan decir, que mientras ellos
vayan bien, nada importa lo demás;
que cuando se presenta la esposa ofendida con sus hijitos, diciendo que está
muerta desde que su marido la ha dejado, la tome por una muerta auténtica y a sus hijos por fantasmitas ... En
fin, para CJ.Ué seguir. A todo el mundo
ha indignado el comportamiento de
este marido acomodaticio, porque sÓlo
el autor puede imaginar un hombre
tan tonto, tan crédulo y tan absurdo
como éste, y nadie cree en una buena
fe inverosímil; el "fantasma" suprime
]os donativos, decide escaparse con la
amahte; para marcharse disimuladamente, nada hay mejor que asomarse
al balcón, donde lo Ye el marido y,
convencido de su esencia ultraterren'a,
]e pide que le saque d-e la ruina en que
se ve. El "fantasma" al ver ]a buena
fe del pobre marido, renuncia a la
mujer y además deja sobre la mesa todo el dinero que destinaba a la fuga.
Si a este tejido de inv~rosimilitudes,
de absurdos y de quid-pro-quos que se
alargan durante siglo~, añadimos un
portero locuaz hablando napolitano,
su hermana loca que habla a gritos, un
niño maniático que tiene un tic, un cocinero que no se sabe de donde sale,
unos mozos de cuerda, un canarfo viYO y una gallina muerta, tendremos
casi completo el sainete de Filipo. Para ser· justos~ hay que añadir también
un ojo de buey, por donde se asoman
los personajes antes de entrar como
Pedro por su casa en la del miedoso
protagonista, que jamás piensa en cerrar la puerta ni se ha percatado que
se puede entrar fácilmente desde la
casa vecina; y· dos balcones, que nos
ofrecen los únicos buenos momentos
de 1a comedia, al permitir imaginar la
presebcia de un vecino curioso que se
pasa el día en otro balcón imaginario
situado al nivel de los palcos. Las
reacciones de Eduardo de Filipo -excel~nle actor cómico, como hemos señalado- ante la presencia figurada de
este vecino son los únicos rasgos de
cSta comedia que merecen recordarse.
Qne Filipo sea autor de "Nápoles
millonario", que haya colaborado con
el propio ·Pirandello, son cosas que
nadie imaginaria viendo esta comedia
fantasmtgóríca con que Italia está tan
desfavorablemente representada en el
Festival de P~ris.

meter una ,,ers10n original, un nuevo
enfoque, una audacia en cualquiera de
]os elementos que componen la acción
dramática; pero nada mas respetuoso
que esta versión americana de la 1\fedea" de Euripides. No puedo hablar
del estilo de Robinson J effers, pues mi
escasisimo inglés me lo veda; pero,
precisamente, el interés de este festival internacional es mostrar ]o que hay
de eficaz y permanente en una función
de teatro aparte de los valores literarios del texto. El teatro es un misterio, una creación que se repite cada 1
noche. Puede haber teatro sin escenario, sin decorados, hasta sin texto. Si
el instrumehto, la obra, está bien teñido, apreciaremos la calidad de. la mú•
sica aunque esté escrita en una gama
qnc desconocemos. Así, por ejemplo,
viendo hace pocos días ~'El verano en
Nohant" de Iwaszekiewics, representado en lengua polaca por la troupe de
]os Teatros de Cracovia, si era imposible entender una sola palabra - salYO el nombre de Chopin diversamente
declinado-'-, no lo era el darse cuenta
del escaso interés de la comedia y de
la gran calidad de los actores, en especial Sofía Yarowslevna, que encarnaba a George Sand.
Yicndo la "Medeá" de EurípidesJeffers tampoco dudamos de que Judith Andersor\ sea una buena actriz.
Pero nos sucede - por un fenómeno
de desilusión que se produce cuando
liemos esperado alguna cosa con demasiado interés y que Marcel Proust
estudia admirablemente, justamente en
relación con una gran actriz trágicaque ]a idea que nos habíamos hecho
de ella era desmesurada, en cualquier
caso superior a la realidad que vemos.
Cuando descubrimos los valores ele al.go o alguie~ que no conociamos - por
ejemplo, la actriz polaca citada- , nuestra alegria de Colones nos hace a veces supervalorar los méritos; cuando
llegamos a ver algo que admirábamos
por mera fe, corremos siempre el ries•
go de salir defraudados, si su perfección no es absoluta. Judith Anderson
tiene un modo especial de moverse J?Or
escena qlle es lo que mas emociona en
ella, un modo como indeciso, titubean- '
te, una manera de sentarse como una
criatura sin cuidarse - aparentemente-- de componer esa estatua ideal que
preocupa por ejemplo a una :Marie
Bel!. Tiene, sin embargo, algo estatuario, es decir, mucho mejor que esta•
tuario, pues vive y se mueve, que son
sus brazos desnudos de extraordinaria
belleza. Su voz es también muy bella
y su fisonomía aguda e interesante.
Pero a pesar de estas virtudes, . su ínterpretación no provoca el entusiasmo, deja frío, ausente; y creo que no
se trata de una opinión persorial, ya
que el día que pude verla los aplausos
fueron moderados.
La dirección escénica -de Gunthie
Me Clinlic- se resiente de la lama de
11

UNA MEDEA AMERICANA
Los Estados Unidos de América han
enviado, por lo pronto, al festival internacional de teatro de París, a su ac•
triz trágica más famosa, bien conocida
por todos los públicos por su acusada
interpretación del personaje de la Sra.
Danvers en la película "Rebeca" de
Hitchcook. La obra elegida fué la "Medea" de Robinson Jeffers. Este nombre, el de la actriz, todo parecia pro-

••

la actriz; toda ella está dirigida al lucimiento de la Anderson; decorado,
actores, texto, todo hace de "Mfdea"
una obra de diva. Si la diva no nos
enloquece, poco queda del resto. Entonces echamos de ver la medianía de
estos actores reunidos en torno a ]a
estrella de primera magnittid; enton'ces nos molesta ver a los hijos de Medea, inmóviles como dos marmolillos,
dejarse manejar como paquetes; entonces nos choca - aunque no debiera- el acento americano de las tres
damas curiosas que forman el coro;
entonces nos preguntamos si los griegos y sus imitadores - entre ]os que
mi conciencia de pasados pecados me
incluye- no han abusado del personaje de la nodriza de la protagonista,
vieja impertinente representante de la ·
tradición familiar, odiosa desde Euripides hasta José Maria de Segarra .. .
En fin, el hastío nos inclina a la acrimonia y no nos deja apreciar ]os méritos que sin duda hubiéramos hallado si la señora Anderson se llamara,
sencillamente, Smith.
Por lo demási "Medea" es una obra
ingrata, un mito antipático en el que
los griegos quisieron, probablemente,
representar la pasión bárbara, la falta
de equilibrio de los no-griegos como
la protagonista. Es una tragedia barroca, exagerada, oriental, una historia de hechicería y crimen combinada
con complejos de extranjería. Si Medca no nos es simpática es, sin duda,
porque no tiené que serlo, porque, en
el fondo, los griegos le daban la razón
a Jason cuando quiso separarse de un~
loca para contraer matrimonio con la
correcta princesa de Corinto.

LA PIEL DE NUESTROS DIENTES
Después de la falta de entusiasmo
despertada por la "Medea" de Euripides-Jeffers, interpretada por Judith
Anderson, los Estados Unidos -en esta misma organización del ANTA y del
Salut a la France, en que incluyen este
año todas sus manifestaciones artísticas, ele ·cualquier clase que sean, y que
en otras ocasiones hubieran venido sjn
saludar a nadie especialmente- nos
ofrecen ]a famosa obra de Thornton
\Vilder ºThc Skin of our Teeth", que,
aunque representada en América hace
mas de diez años, en Francia continúa
siendo estreno. ESta obra curiosa y diYertida fué rechazada durante dos años
por los empresarios de Broadway,
donde aun continúa produciendo ricas
ganancias; ni el renombre de su autor - de quien son bien conocidas en
España su admirable novela "El puente de San Luis Rey" y su obra de teatro, luego adaptada a1 cine, "Nuestra
Ciudad"- consiguió mayor c,réditQ,
ante lo poco convencional y seguro del
argumento. En LOndres fué mas tarde
interpretada por Vivían Leigh. C9n
"Th e Sk.in of our Teeth'' América se
ha apuntado un triunfo en esta brillante temporada de París, pues si ha
Qabido críticos demasiado ºa la page"
que han encontrado la obra deleznable, ]a interpretación de la compañia
en general, y de Helen Rayes y Mary

Martín en particular, desafiaba la critica mas rigurosa.
El titulo de esta obra -que traducido al español resulta ser "La piel de
nuestros dientes":- está, al parecer,
sacado de una frase de la Biblia. La
Humanidad ha sobrevivido a una infinidad de catástrofes por un Iris tan
delgado como la piel de nuestros dientes. Se trata, pues, de una especie de
historia cómica de la Humanidad. Pt •
ro la originalidad no reside en eso, sino en que esta Humanidad está representada por una familia americana de
]a clase media denuestro tiempo; viene a ser en Historia Profana lo que
para la Historia Sagrada representaba
aquella poética y deliciosa película
''llreen Pastures", en que los personajes biblicos, contados por un maestro
de escuela negro, se ennegrecian y tomaban el aspecto simpático y cotidiano de los vecinos del barrio. Pero lo
(!lle en "Verdes Pastos" era esperanza
poética, en uLa piel de nuestros dientes" es humor escéptico, aunque muy
efectivo.
Vemos en el primer acto a la criada
de la familia Antrobus, Lily Sabina
-interpretada por Mary Martín- hacer ]a limpieza distraidamente, mientras nos acaba de poner al tanto de
una situación que ya nos han hecho
conocer unas noticias cinematográficas proyectadas a telón bajo; se espera el fin del mundo, por la invasión de
los hielos. Lily, que nunca deja de ser
Mary Martin, se enfada y critica la
obra, cuando Helen HayCs - es decir,
la Sra. Antrobus- no entra en el momento debido. La Sra. Antrobus, está
siempre preocupada por menudencias
del hogar, a veces importantes, como
en ese caso tener el fogón encendido.
Estas dos mujeres discuten: Sabina se
presenta como inspiradora del hombre. La Sra. Antrobus como compañera paciente y práctica. El dinosaurio
y el mamnth llegan en este momento
muertos de frio, procurando cubrirse
con vidas ropas; se les permite calentarse, están encantados · de la música
en el armonium, simpatizan con los
chicos de la casa, Henry (antes Caín)
y Gladys ; la llegada del padre, que
acaba de inventar la rueda, con la gente que ha encontrado en el camino
~ :Moisés, Homero, ]as Musas- y que
su esposa admite a regalladientes ell la
casa, mientras Sabina está encantada,
termina con ]a estancia de los simpáticos animalitos antediluvianos que
son arrojados sin contemplaciones.
El acto segundo nos traslada a Allantic City, donde se celebra la asamblea
anual de la Confederación General de
los Mamiferos; el señor y la señ0ra
Antrobus, elegidos presidentes, dicen
sus discursos desde una tribuna sobre
1a que se lee "Welcome Mammals".
Pero mientras Mr. Antrobus recomienda divertirse, ~frs. Antrobus hace un
sin fin de recoménd~ciones prácticas
caseras, porc1ue lo que ihteresa es defender el hogar y la familia'. Por desgracia para esta dama, l\Jiss Lily Sabina,
elegida Miss Atlantic City seduce a Mr.
Antrobus con sus movimientos ondulantes y su traje de baño de escamasdoradas. Todo esto termina con el Diluvio Universa], que ya estaba siendo
anunciado desde principios del •acto
por una quiromántica y echadora de
carlas de Atlanlic City, a la que nadie
1,lacia caso.
El tercer acto nos presenta la guerra. Lily Sabina llega, vestida de cantinera último modelo, a las ruinas de
fa casa Antrobus, en cuyo sótano ·s e esconden ]a señora y G1adys, que ha tenido un hijo. Desgraciadamente, en
la compañia ha habido una epidemia,
y a falta de siete actores gríposos, la
modista, la doncella de la primera actriz y otros subordinados ensayan, con
muy poca gracia, la escena final. Tras
de ]o cual sigue la acción, que nos
muestra la enemistad entre Antrobus

y su hijo, enemigos de guerra. El hijo
detesta las lecturas, las ideas del padre; éste .reconoce que parte de la cul~
pa de esta enemistad le corresponde.
Una tregua sobreviene. · El viejo matrimonio se queda solo con su hija y níeto; i\lr. Antrobns se pone a leer los Ji.
bros que le han hecho pensar: Spinoza, Platón, Aristóteles y la Biblia. Cae
el telón sobre una sensación de vaciedad, de bríllantes, de humor extraordinario aunque un tanto hueco, desorientado; todo esto, como su Mundo,
se sostiene por "la pie] de nuestros
dientes".
"EL CIRCULO DE TIZA"
Con el "Círculo de Tiza del Cáucaso", de Su Director Bertolt Brecht, la
compañía del "Berliner Ensemble" ha
conseguido uno de 1os mayores triunfos del Festival de Teatro de París del
afio actual. Su actuación del año pasado había dejado un excelente recuerdo: aquella "Muttcr Courage", también
del propio Brechti interpretada por su
esposa magistralmente, fué muy. bien
comprendida y apreciada, ya que en ·
la temporada anterior el T.N.P. de
Jean Vilar había representado con
gran acierto y éxito la traducción francesa de la misma obra, de cuyo papel
principal Germaíne Montero había he- ·
cho una creación inolvidable. En esta
ocasión, este eminente hombre de tea•
tro que, como los antiguos creadores
escénicos, puede permitir-se el lujo de
ser a la vez autor y director -puede,
digo, pues hay algunos que lo hacen
sin poder- , ha querido ofrecer a París el estreno de una obra. Juzgada
diYersamente, aunque considerada por
Tirios y Troyanos como de una gran
dignidad, este "Círculo de Tiza" ha
reunido todos los sufragios en 1o que
respecta a puesta en escena, e interpretación que, en efecto, ofrecen caracteres originales y de enorme belleza.
Este "Circulo de Tiza" es una especie de doble apólogo, contado para
ejemp"lo de una discusión entre dos
granjas colectivas sobre cual de ellas
debe quedarse a cultivar la tierra que
ocupan, si la que lo había hecho anteriormente y hubo de dejarla cuando la
guerra, o ]a que mas tarde ha establecido un sistema de cultivo mas racional y productivo. Esta última sale gananciosa, y para ilustrar su derecho
representa la historia de un niño, hijo
del Gobernador de una ciudad antigua, que en un momento de revuelta es
abandonado por su madre y recogido
por una criada, a riesgo de su vida e
incluso comprometiendo su porvenir,
a\ verse obligada a casarse con un
hombre a quien no quiere y a dejar a
1

Pág. 5

�,

su novio, para proteger al pequeñuelo.
Una vez la sublevación pasada, y cuando ser madre del niño puede Í'epresentar una buena situación, la viuda del
Gobernador lo reclama por suyo, ante
la oposición de la criada que lo ha sacrificado todo. Ambas se presentan
ante un juez improvisado -cuya historia ha constituido la segunda parte
de la obra, con una serie de sentencias
pintorescas_:._ que hace trazar un circulo en el suelo, dentro del cual coloca
al nifio. Ambas madres lo cogen una
de cada brazo; la que lo haga salir por
su lado, será la madre. La cruel viuda
tira con todas sus fuerzas y por tres
veces hace salir al niño, sin que el
amor de la otra mujer pueda impedirlo, a pesar de ser la criapa muchísimo
rná's fuerte. El juez, entonces, atribuye
el niño a la criada, en una especie de
juicio de Salomón al revés, pues "cada
cosa pertenece a quien la hace mejor".
La realización escénica de ·esta obra
es· extraordinaria. Como elementos bá- ·
sicos hay un escenario giratorio, un
pequeño telón blanco, que tapa un seg. mentó del mismo, y sobre el cual están pintados dibujos a la manera china de paisajes adecuados al momento
de la acción. En esta parte no visible
del círculo giratorio, maquinistas diestros van preparando los elementos escénicos Que aparecén y desaparecen,
mientras la ~scena gira, con· pasmosa
rapidez. Así vemos ríos, cabañas, palacios, aparecer como por encanto, y,
sin embargo, mas corpóreos y reales
que cualquier otro decorado. A un
lado de la embocadura,, junto a los palcos, hay una pequeña plataforma, donde se sitúan los cantores que explican
la acción, cuando ésta es muda, subrayándola de cierto modo poético. Los
_telones, objetos y trajes son muy efectistas, .en el mejor sentido de la palabra, y los personajes ~stán movido·s
con un rigor extraordinario. Al parecer, son muchas las horas que esta
compañia pasa ensayando diariamente para lograr este infalible resultado.
Los persona_jes como la criada, ~u novio, el niño, el marido, etc., que tienen
una personalidad dependiente solo de
su humanidad, van con el rostro descubierto; pero aquellos, como el Gobernador, su mujer -que es la mujer
de Brecht-, el general rebelde, etc.,
cuya personalidad depende de su posición, llevan máscaras, unas máscaras
de gran belleza. La primera escena de
conjunto, con las fachadas -un poco
de antigua talla bizantina- de iglesia
y palacio, y 1a salida del cortejo, es de
tal impresión para quien de veras ama
el teatro que no la olvidará en su vida.
Los trajes y decorados son de Karl
Appen. B"rccht se ha revelado de nuevo como uno de los grandes hombres
del teatro actual.
·
UNA "HECUBA" VENIDA DE GRECIA
El Festival Internacional de Teatro
de París se ha clausurado con una representación de "Hécuba" de Eurípides, en versión original, por el Teatro
Nacional de Atenas. Ello ha constituido uno de los hitos de esta breve, pero intensa, temporada internacional,
de la que el triunfo mayor de crítica
-que ha proclamado que desde los ballets de Diagbilew París no había ·recibido impresión semejante, afirmación un tanto aventurada- y, de público -que parece decidido para el
próximo año a admitir líneas orientales en la moda femenina- ha sido obtenido por la Compañía de Opera de
Pekín, con un original repertorio que
participa de música, pantomima, danza, canto y ejercicio acrobático. Aparte de los proyectos de volver a celebrar la temporada próxima un nuevo
y tercer festival, parece que de esta
afluencia de compañías ha surgido la
idea de dedicar en París un teatro, de
manera permanente, a la actuación de
compañías extranjeras.

Pág. 6

Para representar Hffécuba", ha venido a París la que está considerada mayor trágica de Ja escena griega, Katina
Patxinou. Los lectores' que hayan visto la película de Rosalind Russell "El
luto sienta bien a Electra basada en
el conocido drama de Eugene O'Neill
que traslada al ambiente americano de
la guerra de Secesión la sombría tragedia de· los Atridas, recordaran sin
duda la actriz que interpretaba el papel de CJitemnestra moderna: era Katina Patxinou. Rccono~carnos que el
cine no le sentaba bien a Electra, a
pesar de la buena labor de la Russell y
la Patxinou, y esta pelicula, vuelta ~
ver en nuestros días -yo la he visto
hace unos meses- .se aguanta con dificultad, a pesar de seguir paso a paso _una obra original e interesante. En
la labor de Katina Patxinou se echaba
de ver la actriz de teatro, pero no cabía imaginar hasta que punto esta actriz de teatro es grande. Se · trata de
una mujer de edad madura, de facciones agudas y nerviosas, que mantiene
con una majestad nunca afectada y con
una intensidad jamás de mal gusto su
espeluznante papel. Su voz es aJgo ronca, velada, pero vibra cuando hace falta con un timbre de rabia o de dolor
que llegan hasta los huesos del espectador. Al final de su admirable actuación recibiQ una de las más entusiastas ovaciones· del festival.
11

EL FINO MENSAJE
DE ERASMO

,

Recordemos el ai·gumento de esta
tragedia singular. La guerra de Troya
ha terminado; :rero )os vencedores se
ven detenidos en la Tracia por esos
caprichosos vientos cuya obstinación
en no soplar mopvó ya en el viaje de
ida el sacrificio de lfigenia, en Aulis;
el espectro qe Aquiles exige, como
condición de que sople el viento, el
sacrificio de Polixena, princesa troyana, y Ulises se, encarga de pedirla a
su madre, Hécuba. Tras unas ern.otivas escenas de resistencia, de dolor,
de desesperacióp, Hécuba queda sola
Y ordena a sus sirvientas que Vayan a
lavar el cuerpo de su difunta hija. Pero las siervas yuelven con un .tuerpo
velado Y, al descubrirlo, ve Hécuba
con horror que no es Polixena, que
yace muerta . aún junto a la playa, si•
no su hijo Polidoro, que ha sido asesi nado por el Rey de Tracia, deseoso
de ·robarle. La angustia de Hécuba
ante esta doble muerte no conoce limites y sus quejidos de animal herido
todavía resuenan en mi memoria. Hécuba se venga cruelmente, dando
muerte a su vez a los dos hijos del asesino, que, en_ uP. rapto de locura pro•
fética, anuncia el desastroso fin de la
Reina de Troya.
El decorado de la compañia ateniense es sencillo, y reproduce en cierto
modo la esceµa griega: Una casita en
el centro, var!os planos unidos por
rampas y escalones, que permiten las
evoluciones d~l coro. Este, compues•
to de mujeres a su vez excelentes actrices, canta o recita, al unísono o alternadamente, moviéndose con una
majestuosá uniformidad al son de una
música muy ev~cadora. Confieso que
es la primera vez que veo en mi vida
un coro armonioso y emotivo a la vez,
un coro que no sorprende, ni molesta,
ni hace reir, sino que coopera a la acción y subraya el dolor que Katina
Patxinou mu~stra en cada momento.
Es tan curioso como digno de alabanza que un país, como Grecia, tan ale:.
jado de sus precedentes clásicos, hasta en el idioma, los honre al interpre1arlos tan acertada como respetuosamente. Que en' tiempo de Euripides
las tragedias sé representasen como
ahora la vemoS o de otra manera, es
cuestión mas de arqueólogos que de
aficionados al teatro. La manera que
Katina Patxinou y sus excelentes compañeros tienen· de interpretar ºHécuba" es tan satiSfactoria para nuestro
tiempo que riOs parCce que no pudo
existir otra en tiempos pasados.

Aristóteles. ETICA NICOMAQUEA.Versión española y notas de Antonio Gómez Robledo. Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum
Mexicana. Universidad Nacional Autónoma de México. México, 1954.
En la Biblioteca de Escritores Griegos. y Romanos que edita la Universidad Nacional acaba de aparecer una
de las tres Eticas de Aristóteles: la Voltaire. EL SIGLO. DE LUIS XIV.Trad. de Nélida Orfila Reynal. FonEtica Nicomaquea o a Nicómaco, cudo de Cultura Económica. México,
yo texto es muy irregular porque fué
1954.
escrito en forma de apuntes para ulteDeseoso de alejar a Voltaire de las
riores conferencias orales ante los discípulos. De alií que materias funda- actividades literarias, que ya 1e ha·
mentales apafezcan tratadas a la lige- bian valido un destierro a La Haya, y
ra (porque el maestro las había estu- en su afán de impedirle que siguiera
diado a fondo y· no necesitaba de re- llevando en París una vida que le pacordatorios), en tanto otras secunda- recía peligrosa, su padre logró que el
rias están prolijamente desarrolladas. Sr. de Caumartin, amable protector del
Esto explica por qué Aristóteles no muchacho, lo llevara consigo a sus pohabía dedicado tales escritos a la pu- · sesiones de Saint-Ange, próximas a
Fontaineblau. Tal medida hubiera
hlicidad.
servido a los designios paternos, de no
hallarse en Voltaire tan arraigada la
vocación por las letras, y de no haber
sido su protector "una crónica viviente del reinado de Luis XIV, bajo el cual
habia ocupado altos puestos públicos
y conocido a todos los personajes de
BIBLIOTHECA SCRIPTORUM GRAECORUM
la situación."
ET ROMANORUM MEXICANA
En sus diarias conversaciones con
OBRAS COMPLETAS DE ARISTOTELES
su joven amigoi el de Caumartin exa1. taba las figuras y los hechos de aqueIlos personajes retratados en su pinacoteca, y sus vivos relatos hallaban
eco en la abierta sensibilidad de su
atento huésped. Fué aquella estancia
en el castillo de Saint Ange la que inspiró a Voltaire dos de las grande.s
obras que habría de escribir tiempo
adelante: la H_enriade y Le siec/e de
Louis XIV.
Los amores de Voltaire con Gabriela
"Emilia de Breteuil, marquesa de Chatelet, amiga íntima y protectora, lo llevaron en unó de sus destierros, a ser
escondido por ella en su castillo de
Cirey, en la frontera con Lorena. Al1i
permaneció durante 15 años (de 1734
a 1749) y alli trabó contacto con la filosofia y la física de Newton.
Peto esa prolonga.da estancia en Ci•
rey no es sólo digna de estudio porque señala la iniciación de Voltaire en
las ciencias naturales y las matemáticas, sino porque fué en esos años cuanEl texto griego que figura en esta do comenzó a poner en práctica su
edición (en las páginas pares) es re- viejo propósito de escribir una o~ra

ALAS CASAS EDITORIALES YA
LOS SEÑORES DISTRIBUIDORES
YLIBREROS DEL CONTINENTE

Viene de la 1a. Pág.
osadía espiritual le dedicó una oración: ¡Santi Sócrates! ¡Ora pro nobis!
Predicó que no hay superioridad de
ra_zasJ ni de. naciones. Los hombres
sólo progresan (pl'o, hacia adelante y
{Jressmn, marcha) mediante la educación, los libros y la moral. Ningún
hombre vale más que otro, si rto ha
hecho más que él en el ámbito intelectual y ético. Este hombre renacentista
sirvió S:On lealtad a lo:S sentimientos
más puros y hasta hoy se le aprecia
debidamente. Su serenidad, su mesura, su temperancia, su madurez, su
"isostenia" (igualdad de ánimo como
decían los griegos) deben ser ~ia del
mundo moderno, agitado también por
odios violentos en lo nacional y ]o
universal.
En las enconadas luchas de partido
Y religiosas de su tiempo fué un pen~
sador independiente, ecuánime, neutral, comprensivo, que luchó por un
Crislianisrno, en que se identificaran
plenariamehte la santidad intima y la
externa y no se detuviera en esta última. Los espíritus conciliadores,
eclécticos, reciben por lo pr0nto los
proyectiles de ambos contendientes y
así fué Erasmo objeto de amenazas,
persecucione~, querellas y disputas.
Pero cuando se extingue la llama del
odio, las pasiones circunstanciales se
agotan, entonces triunfan plenamente
los hombres mediadores que tuvieron
de su parte la justicia. Tal es el caso
de este admirable humanista holandés,
que estuvo POI' encima de su época,
por lo que su pensamiento trasciende
con mucho el período de su existencia
física.

La )Jniversidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficia1es1 universitarias, académicas)
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
Amel'ica y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario ·'ARMAS Y LETRAS", que recientemente ·ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al 1ector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamient6 científico, literario o
artfatico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Uníversidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos. ·

NICOMAQUEA

Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

*

Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
11éxico.

Fué un magnífico teólogo, doctor
entre doctores, maestro entre maestros,
que conoció a la perfección el grie:go,
el hebreo y el latin, y a través de estos
idi0mas conoció los más preciados dp•
curnenlos de la cultura antigua y me•
dioeval. Pero Jo más notable, lo que
más nos conmueve es su espíritu de .
concordia y &lt;le paz, el fino mensaje
que dirigió a los Reyes, Emperadores,
Obispos y Magistrados, es decir a los
hombres más poderosos de su siglo,
para terminar para siempre con la
guerra. La buena voluntad de los gobernantes, de los círculos dirigentes
- pensó- con la ayuda de Cristo tiene
que traer necesariamente un futuro de
ti·anquilidad, de libertad y de abundancia.

Ojalá que su trascendental mensaje,
de indiscutible actualidad y reflejo de
su alma sensitiva y delicada, no se olvide jamás. Si la humanidad ha de vivir 1a existencia al1.:gre y feliz'\ a que
tiene derecho, tiene que ser sobre la
base de la tolerancia y el respeto mutuos de hombres y pueblos, que so·ñara el sabio de Rotterdam.

ÉLSIGEO
DE LUIS XIV

Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
Registrado como artículo de 2a. Clase en la
Admón. de Correos de Monterrey, N. L., el

20 de Abril de 1944.

INDICADOR,

•

Colaboradores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fu ente
Francisco M. Zertuche
Cenare Salinas Quiroga
Arturo CanlÚ S.
Homero A, Garza

Alfonso

Rangel Guerra

Guillermo Cerda G.
Jorge Rangel Guerra
Manuel Morales

Director

Lic. Fidencio de la Fuente
Óficinas
Washington y Colegio Civil
. Monterrey, Nuevo León

MEXICO

producción fotostática del de la Loeb
Classical Librar y. Se le escogió porque es el más reciente y ha sido fijado por Rackham teniendo en cuenta
los anteriores de Bekler, Süsemihl,
Apelt y Bywater, y reproduce las principales variantes entre todos ellos. Sin
embargo, dado el carácter de esta colección uní versitaria, no se han suscitado, en notas, dudas sobre el· texto
Voltaire
original, las cuales serían casi siempre, de carácter filológico y no filosófico.
El Prof. Gómez Robledo se situó en
un "plano realista" al lle'var a cabo su
erudita labor, "haciendo lo que los
mexicanos podemos hacer en lo general y lo que de nosotros demanda el
universitario mexicano, a quien debe
servir esta colección bilingüe. Lo que
el necesita es tenel a su izquierda un
texto original que merezca confianza,
y a su derecha una traducción fiel que
le ayude a la comprensión del prime•
ro. Teniendo además presente la penuria general de nuestros estudiantes
y nuestras bib1iotecas, he preferido
r¡ue mi traducción sea lo mas ajustada
al texto en todo lo posible ... Por todo
ello, determiné apegarme a la literalidad, pero dando, al mismo tiempo, en
obvio de otros requerimientos, la am- sobre la época ele Luis XIV, que dedicó, años después, a la marquesa.
plia Introducción que sigue."
La antigua amistad de Voltaire con
En esta extensa Introducción -unas
100 páginas- el Prof. Gómez Robledo Federico el Grande, desde que este
no solamente expone. detenidamente ilustrado monarca era príncipe herela doctrina ética de Aristóteles, sino dero de la corona de Prusia, llevó al
que analiza muy en detalle todos los escritor a Potsdam en Julio de 1730,
aspectos de la N icomaquea y los some- · como invitado del rey y caballero de
la Orden del Mérito, con 20 mil libras
te a una critica objetiva y clara.

'

ágil, inclinado a señalar las cosas por
sus nombres. N:o es ajena a esto su
amplia experiencia de periodista, que
en buena parte le ha servido para dar
variedad a 1a elección de los temas,
tomados lo mismo de un hecho calle-

de sueldo. Sin otro trabajo que consagrarse a Federico una hora diaria
para corregir obras en francés, Voltaire pudo terminar, sin apresuramientos, su SiCcle de Louis XIV, que se publicó en Berlín, en 1751.
Federico mostró tal interés por esta
obra extraordinaria que aún hallándose en su campamento de Silesia y mucho antes de que el libro estuviera terminado, escribía a Voltaire: "Me ocupo actualmente en leer o, mejor dicho,
'en devorar vuestro Siglo de Luis el
Grande. Si realmenté. me estimáis, no
dejéis de enviarme la continuación de
la obra, a medida que vayáis escribiéndola, pues es mi único consuelo,
mi deleite, mi solaz" (1742). Del culto rey es, también, este juicio: "Jamás
he visto estilo tan hérmoso como el de
vuestra Historia de Luis XIV. Leo 2
ó 3 veces cada capítulo, }o cual me en•
canta. No hay una sola línea que no
tenga interés; todo se halla saturado
de magnific'as reflexio.nes;· no hay en
la obra nada infantil, y reina, además,
en ella, la más colnpleta imparcialidad."
Voltaire afirma, en los éomienzos de
su SiCcle, que sólo hay en la Historia
4 grandes épocas, entendiendo por tales aquellas en las cuales florecen las
artes y las ciencias: la de Pericles, la
de Augusto, la de los Médicis y la de
Luis XIV, y asegura que ésta es la más
grande de todas. Luis XIV era, para
Voltairc, un rey ideal, si bien tenía defectos, uno de ellos su excesiva afición
por las guerras; otro la limitación religiosa de su espíritu.
David F. Strauss, gran biógrafo de
,Voltaire (V. BIOGRAFIA), dice que, al
escribir esta obra, su autor "dispuso
de los medios necesarios y tuvo, además, paciencia para hermanar, mucho
máS que en cualquiera otra de sus
obras históricas, los méritos de la fprma, propios de todos sus escritos, con
un método extraordinariamente concienzudo."
Tampoco Sch1osser escatimó elogios: roEs la única de las obras de histofia de Voltaire en }a que encontramos hechos y observaciones de carácter auténticamente histórico, a los cuales podemos conceder entero crédito
como tales."
El siglo de Luis XIV ha llegado hasta nuestra época como una de las obras
más importantes de Voltaire. Tal libro
merecía la traducción y la edición qué
acaba ele tener en México : un.a traducción esmeradisima, cuidadosa, escrita
en un castellano impecable, y una edición perfecta, minuciosamente revi&amp;ada, impresa con elegantes caracteres
sobre excelente papel, con abmidantes
ilustraciones fuera de texto y muy
bien empastada.
A. P.

LA MUERTE TIENE PERIIIISO, Edmundo Valadés. Col. "Letras Mexicanas". Fondo de Cultura Económica. llléxico, 1955.
Con este libro, Ednmndo Valadés se
inida en 1a literatura. Sin embargo,
su nombre no es del todo desconocido en las letr'as nacionales, pues ha
publicado cuentos en algunas revistas
especializadas. Nacido en el noroeste
del pais, en Guaymas, Son., desde muy
joven vive en la ciudad de México, dedicado ahora a tareas p~riodísticas.
De manera sobresaliente, en ~as páginas que forman La Muerte Tiene Permiso es perceptible un estilo directo,

La muerte
tiene permiso

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'FON'OO- QE- CULTUg:,\ f,C:ONÓM.IC~

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C;:::;::::;::::::;;::;::::;::::::::::::::;::;:!:::::::::;:;::::;:::!J '

jero que de un acontecimiento de nuestras luchas agrarias y, a veces, aplicados al m'onólogo y a la evocación con
intenciones liricas.
Lo anteriormente afirmado se enriquece con referencias constantes a recuerdos y anécdotas de la infancia.
Valadés sabe, no sin cierta ironía, recordar aqliello cjue ha sido y es en las
familias de nuestras clases sociales el
obstáculo para lograr un mejor desarrollo de la personalidad del niño. El
mundo de las prohibiciones,-de la llamada buena educación, de los prejuicios ante cuestiones guardadas metó•
dicamente en secreto, contribuye a formar una conducta afecta a inhibirse
en las relaciones con los semejantes.
El autor aprovecha admirablemente
estas observaciones y en dos o tres
piezas las vuelca con auténtico sabor
liter~rio.

PRINCIPIOS DE TEORIA ECONOMICA, por Heinrich Freiherr von Stakkelberg (t), profesor de la Universidad de Bonn. 2a. edición española.
Traducción de la primera edición
alemana, corregida y ampliada. 376
Págs. Precio, 125 pesetas. Instituto
de Estudios Políticos. Madrid, 1954.
En la conocida revista sueca EkonomisJ 'fdskrift (Estocolmo), refiriéndose a esta misma obra; dice Karl-Gustav Landgren:
"Toda 1a exposición posee claridad
lógica y está perfectamente dispuesta.
El aparato matemático sólo se emplea
en puntos estratégícos, y seguramente
no habrá de desanimar a nadie. Este
libro confirma lo que ya se sabia por
las anteriores obras del autor, es decir, que se tra4ta de UQ teórico de primera linea, incluso con arreglo a la
medida internacional."
La primera edición alemana se ha
ampliado de un modo tan considerable, al verterse a nuestro idioma, que
esta edición española, ofrecida por el
Instituto de Estudios Políticos, es, en
buena parte, una obra nueva y autó•
noma.
Las mayores ampliaciones corresponden a la parte 11 ("Teoría de la
producción") y a la parte IV ("La formación del precio"), A consecuencia
de las modificaciones llevadas a cabo,
ha resultado ordenada con mayor claridad, integrándose en una teoría completa, dentro de las hipótesis que rigen para' toda la obra, la exposición
sobre el capital y el interés.

Pág. 7

�¿POR OUE SE APRENIJE LATIN?
Charles BALLY

DA.RA terminar, indicaré brevemen1,- te cómo el estudio de una lengua
extranjer.a, iniciado a su tiempo,
ayuda al alumno a conocer mejor su
lengua materna. ·y ya que una larga
tradición designa al latín como particulal'mente apropiado . a este uso, permítaseme desarrollar a este propósito
ideas que no he hecho· más que esbozar hace un momento.

que traducir es operar sobre lo dado,
es descifrar soluciones y no resolver
problemas. Se puede fácilmente comprender que, junto a los ejercicios de
traducción, deberá hacer un conjunto
de prácticas, por lo demás muy sencillas, casi infantiles, destinadas a forzar la comprensión, una aplicación discreta del método directo e intuitivo.
Serian, por ejemplo, preguntas en latin sobre cosas determinadas, a las
cuales tendría que responder el alumno aunque no fuese más que con una
palabra, pero una palabra con que probara haber comprendido, y comprendido personalmente: definiciones en
latín cuyos definidos se buscaran; textos con lagunas que las palabras vecinas permitieran llenar; pasajes con
evidentes absurdos, pero que sólo se
pueden descubrir conociendo el contexto; hasta enigmas cuya clave habría que hallar, y así sucesivamente.
¿ Quién nos dará un manual de este
género? Cuando se piensa que en la
Perse School de Cambridge toda la enseñanza de las lenguas clásicas y todos los libros de escuela se inspiran
en estos procedimientos, se maravilla
uno de que tal iniciativa haya encontrndo tan poco eco en otras partes.

¿Por qué es útil el estudio del latín?
¿Será por ser el eco de la historia de
una gran nación? Cualquier lengua
moderna nos instruiría mejor sobre la
armonía, por otro lado indiscutible,
que puede existir entre un pueblo y su
idioma. ¿O será porque, como se repite sin cesar, el latín es el portavoz del
pensamiento griego? Pero ya sabemos
qué deformación ha sufrido el genio
helénico al pasar por los cerebros romanos. Es más, gracias a los autores
latinos hemos tenido durante tanto
tiempo una imagen falsa de Grecia, y,
hoy mismo, la idea que las gentes se
hacen de aquella cultura no es todavía
más que una caricatura. Todo el mal
proviene de que Roma conoció a una
Grecia que se sobrevivía a si misma.
La literatura latina nos ha familiarizado con una mitología griega sin religión; de la filosofía, los romanos no
conocieron realmente más que las escuelas posteriores a Platón y Aristóteles, Y no sacaron de ellas más que una
.moral utilitaria y simplista; los romanos estudiaron una elocuencia toda
ella viciada ya de retórica. ¿Qué sabemos nosotros por ellos de la tragedia?

Más vale no pensar en Séneca-. Imitaron la Comedia Nueva, reflejo trivial
de una vida disminuida, y desconocieron a Aristófanes. Perb, sobre todo,
fueron presa de los alejandrinos, de
los docti poetae, que nos han enseñado a separar el arte de la vida, que hicieron de la lengua escrita una lengua
de mandarines, y que redujeron los
grandes frescos de la Grecia heróica
a viñetas de tarjeta postal ( ¡Polifemo
y Galatea !) . El latín es el responsable
de que el alejandrinismo se haya extendido como una epidemia por las literaturas de Occidente; y en francés
su predominio es tan fuerte que casi
todos los poetas que han querido mirar de frente a Grecia la han visto (¡incluso Chenier ! ) a través de Teócrito y
de la Antología Palatina.
¿De donde viene, pues, el que el trato con las letras clásicas libera el espí-

Pág. 8

Todo. esto está muy bien, sólo que ...
no es el latín el único que presenta esa
gran ventaja de ser "otro": el griego
nos la ofrece multiplicada. El griego
está aislado en medio de las lenguas
indoeuropeas, no tiene contacto con el
francés (o con el español) más que
ritu, dándole ese algo de flexible y
suelto que se llama "esprit de finesse"
(delicadeza) y que podría definirse
como el sentido de las contingencias?
No hay en ello nada de misterioso: el
latín, por razones muy sencillas, nos
obliga a pensar "de otra manera". El
latín está construido sobre diferente
plano que nuestras lenguas modernas:
gracias a las flexiones, las palabras
conservan su individualidad en el seno de la frase; la construcción libre
hace de la frase misma un organismo
original; como además, y sobre todo,
el vocabulario recorta los conceptos
sobre patrones diferentes de los nuestros, es necesario analizar a fondo y
reconstruir los pensamientos más sencillos, sin que se pueda nunca utilizar
esas correspondencias mecánicas de
lengua a lengua que quitan a los idiomas actuales una parte de su valor
educativo. Y esto no es todo: apenas.
sabemos nada del latin hablado (algo
gracias a Planto, Terencio, ¡pero qué
poco!), el cual sin duda debió permanecer bastante homogéneo entre las
diversidades del latín literario. Todo
nuestro esfuerzo se aplica a las obras;
pero cada autor tiene su individualidad; no hay dos que se puedan explicar completamente el uno por el otro:
al pasar de Cicerón a Tácito hay que
cambiar de gramática y de léxico; Virgilio y Horacio, contemporáneos, escriben dos lenguas diferentes. Por todas estas razones el latín es un instrumento maravilloso para adquirir flexibilidad; familiariza al espíritu con lo
imprevisto, le da el sentimiento de lo
accidental, de lo contingente, mientras
que la formación científica le pone
delante el trato. -necesario tambiénde la ley. ¿No se ha dicho que las matemáticas y una lengua antigua basta•
rían para prep.~rar armoniosamente el
espíritu?

Esta accjón se ejerce casi automáticamente por la naturaleza misma del
objeto y a pesar de los métodos más
detestables. Esos métodos conviene
adaptarlos a las necesidades de cada
pueblo y de cada generación. Pero yo
no creo que la erudición renueve los
estudios clásicos. Haría falta por el
contrario simplificar la gramática y
guardarse de introducir en la escuela
la filología, la lingüística, la estilística.
Si nuestros procedimientos deben modificarse, eso sería, en mi opinión, para proporcionar una comprensión más
activa de las cosas leídas. La lectura
de los autores queda como cosa central, por supuesto; pero no olvidemos

por las palabras técnicas; el pensamiento que expresa es original hasta
la médula, en lugar de ser un reflejo
perpetuo. Si es la visión de lo diferente la que abre i;l espíritu y ensancha el
horizonte, el griego es el ideal, el latín un sucedáneo. Y aquí es donde está el lado trágico de la crisis de las
humanidades: se quiere echar algo por
la borda para salvar el resto, "entregar" una de las lenguas clásicas, y se
conviene tácitamente en sacrificar
aquella que más nos consolaría de la
pérdida de la otra. La cuestión es angustiosa, y no puedo vanagloriarme de
haberla resuelto en pocas líneas. Mi
objeto ha sido mostrar -lo cual se
hace casi nunca- cómo se debe plantear.
Tomado de El lenguaje y la vida.
Ed. Lozqda, S. A.1 B. Aires, Trad.
de Amado Alonso/ .

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 8, Agosto </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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