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                    <text>Volumen XVIII | Número 27 | enero - junio 2024

��Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Una publicación de / A publication of
Universidad Autónoma de Nuevo León
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Directora de la Facultad de Arquitectura

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favor de acceder al sitio web:
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Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 27 enerojunio 2024, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones
de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero 2024. Las opiniones expresadas por los autores
no necesariamente reflejan la postura del editor de la
publicación. Queda prohibida su reproducción parcial o
total de los contenidos e imágenes de la publicación.

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Acharya, Dr. Alejandro García García, Dr. José Manuel Prieto González, Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna, Dr. Juan Noyola
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Compean, Dr. Jesús A. Treviño Cantú, Dr. Armando V. Flores Salazar, Dra. Minerva Salinas Peña, Dr. Carlos Aparicio
Moreno, Dra. Nora Rivera Herrera, Dra. Diana Maldonado Flores, Dra. Alejandra Marín González

3

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ÍNDICE
Presentación
7

Presentación Número 27: Ciudad metropolitana y crecimiento expansivo. La formación territorial
de los ensanches periféricos de origen y de proceso
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
15

La autoconstrucción en la ciudad de Lima: hábito poblacional que configura el entorno urbano
Boris Paul Castro Rojas | Bexi Perdomo
Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (Perú)

30

El decoro del espacio público urbano
Sergio García-Doménech
Universidad de Alicante (España)

40

Ecoturismo e imaginarios sociales. Desarrollos y potencialidades en las transformaciones
urbano-territoriales en la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en Argentina
Cecilia Galimberti
Universidad Nacional de Rosario (Argentina)

54

Del burdel al espacio digital: imaginarios narrativos del comercio sexual femenino en la ZMM
Ramón Ramírez Ibarra
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

70

Círculo hermenéutico y ciclo de vida. Un enfoque ético para un método de diseño con criterios
de sostenibilidad
Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez | Anna Gabriela Ramírez Cuastuza
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

81

Percepción de la arquitectura doméstica en tiempos de confinamiento en Hermosillo, Sonora, México
Arturo Ojeda de la Cruz | David Domínguez Franco | Israel Miranda Pasos
Universidad de Sonora (México)

95

Valoración del proceso formativo ambiental del estudiante de arquitectura. Universidad de
Camagüey, Cuba
Aldo Raudel Martínez Moreno | Arnulfo Treviño Cubero | Fernando Banda Muñoz
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

110

Iconología simbólica en procesos de diseño iconográfico con la iluminación natural
Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana (México)

Reseñas de libros
126

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial
Adela Díaz Meléndez
Tecnológico de Monterrey (México)

130

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental
Evangelina Alejandra Montalvo Rivero
Universidad Autónoma de Tamaulipas (México)

4

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

INDEX
Presentation
7

Metropolitan city and expansive growth. The territorial formation of peripheral suburbs of
origin and process
Eduardo Sousa-González
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
15

Self-construction in Lima: a population habit that shapes the urban environment
Boris Paul Castro Rojas | Bexi Perdomo
Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (Peru)

30

The decorum of urban public space
Sergio García-Doménech
Universidad de Alicante (Spain)

40

Ecotourism and social imaginaries. Developments and potentialities in urban-territorial transformations in the riverside of Rosario and the delta of the Paraná river in Argentina
Cecilia Galimberti
Universidad Nacional de Rosario (Argentina)

54

From the brothel to the digital space: narrative imaginaries of the female sex trade in the ZMM
Ramón Ramírez Ibarra
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

70

Hermeneutic circle and life cycle. An ethical approach to a design method with sustainability
criteria
Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez | Anna Gabriela Ramírez Cuastuza
Universidad Católica de Colombia (Colombia)

81

Perception of domestic architecture at confinement times in Hermosillo, Sonora, México
Arturo Ojeda de la Cruz | David Domínguez Franco | Israel Miranda Pasos
Universidad de Sonora (Mexico)

95

Assessment of the environmental training process of the architecture student. University of
Camagüey, Cuba
Aldo Raudel Martínez Moreno | Arnulfo Treviño Cubero | Fernando Banda Muñoz
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

110

Symbolic iconology in iconographic design processes with natural lighting
Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana (Mexico)

Book reviews
126

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial
Adela Díaz Meléndez
Tecnológico de Monterrey (Mexico)

130

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental
Evangelina Alejandra Montalvo Rivero
Universidad Autónoma de Tamaulipas (Mexico)

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Presentación
Presentation

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Presentación / Presentation
Ciudad metropolitana y crecimiento expansivo.
La formación territorial de los ensanches periféricos de
origen y de proceso
Metropolitan city and expansive growth. The territorial formation of peripheral
suburbs of origin and process
Eduardo Sousa-González1

Desde la teoría es posible circunscribir la génesis
de los procesos expansivos en las ciudades y
las ciudades metropolitanas del sur global y
seguramente del mundo conocido, desde dos
transformaciones evolutivas que se gestan en su
territorio particular, esta metamorfosis espacial
está directamente vinculada a lo que en esta
investigación denominamos como ensanches
periféricos; dichas extensiones espaciales en
las zonas urbanas se han identificado con dos
formas evolutivas que aquí denominamos como:
i. Ensanches periféricos de origen y ii. Ensanches
periféricos de proceso. Aquí la pregunta a
responder sería: ¿Cuál y cómo sería la formación
de estos dos tipos de bordes periféricos en las
ciudades?

desplazan en el territorio metropolitano, originando
no solo diversos ensanches en el espacio urbano;
sino también las características distintivas del grupo
social y de los individuos que ocupan el locus typicus
de referencia: económicas, educativas y otros.
Para esto y sin pretender una generalización
en la esfera global, las reflexiones vertidas en
este apartado están asociadas territorialmente
con la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México, justamente cuando se generó el
primer ensanche metropolitano de orientación
periférica; esto es, el origen de los procesos
expansivos metropolitanos, donde surgen no solo
las primeras diferenciaciones espaciales en la
ocupación del suelo en la ciudad de Monterrey,
que en otras investigaciones las denominamos
como contornos (Sousa, E.:2015); sino también,
las zonas de asentamiento de diferentes grupos
sociales, en particular nos referimos a lo que aquí
se denomina grupos de antípoda de clase social2.
Entonces, la noción de la condición humana
de la vita activa de los ciudadanos en el
espacio metropolitano propuesta por Arendt,
H. (2002:23), establece un estado humano que
evoluciona y se transforma en virtud de la variada
producción de objetos creados por el hombre,
desde los avances industrial-tecnológicos, hasta
la cosificación del suelo urbano (Harvey, D.:

Los ensanches periféricos de origen:
Desde el año 2015 (Sousa, E. 2015) estos bordes
de orientación periférica, para su exploración,
se han vinculado con tres factores que desde
la posición teórica de Hanna Arendt (Arendt,
H.:2002:18) se asocian con la condición
humana de la vita activa de los individuos en el
espacio social de la metrópoli; estos elementos
mencionados se relacionan con: la labor, el trabajo,
y la acción, por los cuales se tratará de dilucidar
teóricamente la manera en que los ciudadanos se

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en filosofía con orientación en Asuntos
Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3 y de la Academia Mexicana de Ciencias;
e-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: 0000-0002-9634-1429
2
“El concepto de antípoda de clase social ACS propuesto por el autor de esta investigación, se refiere a cada uno de los habitantes de un
lugar específico con respecto a otros pobladores que moren en un lugar de características diametralmente opuestas. Se aplica a los sujetos
de determinado estrato social opuesto o contrario a otro; esto es, la agrupación de ciudadanos que están conformados por una misma esfera
social y económica, con similares grados educativos, posesión de bienes mobiliarios o inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo
y otros, opuestos a otro u otros grupos de la sociedad con características diametralmente opuestas” Sousa, E. 2009:130.

7

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

2007:211; 1979:159), que está enmarcada en los
tres elementos mencionados anteriormente: labor,
trabajo y acción3.
Es a partir del concepto de labor por el que
se pretende circunscribir en la zona metropolitana
de Monterrey, Nuevo León, México, la aparición,
en las etapas tempranas de metropolización,
del primer ensanche territorial de orientación
periférica de la metrópoli, denominado de
origen; ya que es aquí donde inicia precisamente
su proceso de metropolización y donde aparece
lo que denominamos como: la antípoda de clase
social los homo laborans, aquellos que por
su condición social son los que no cuentan un
excedente productivo con plusvalía (por ejemplo
la servidumbre, los lumpen y otros de similar
posición social), los homo faber que son los
trabajadores del sector secundario y terciario y
finalmente los homo capitális los dueños de los
medios de producción, del capital económico y
de la tierra; según se aprecia en el mapa 1.

clase social; dichas zonas están divididas por el
río Santa Catarina convirtiéndolo en ese año de
1940, en una franca barrera de clase social, en
donde: la clase alta, los dueños de los factores
de producción (tierra, capital y trabajo), los
homo capitális, se asientan físicamente en el
denominado Distrito Central de Negocios DCN;
hacia el norte de la ciudad, se localizan las áreas
de clase media (homo faber) y en el extremo sur
a un lado del río Santa Catarina, surgen algunas
de las zonas deprimidas donde se asientan los
que hemos definido como los homo laborans,
aquellos menos favorecidos los marginados
socio-espacialmente y que perciben un ingreso
mensual de menos que un salario mínimo; según
se indica en el mapa 2.
Mapa 2. Zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México; ensanche de marginación: ingreso
mensual salario mínimo

Mapa 1. Zona metropolitana de Monterrey: ensanche
periférico de origen

Fuente: Datos generados en esta investigación a partir
de INEGI, de información de población, hasta 1940
Plan de transporte Gobierno del Estado de Nuevo León,
México; y Sousa, E: 2014
Fuente: Datos generados en esta investigación a partir
de INEGI, de información de población, hasta 1940
Plan de transporte Gobierno del Estado de Nuevo León,
México; y Sousa, E: 2014

Los ensanches periféricos de proceso
A diferencia de los ensanches de origen que como
su nombre lo indica y se explica en los párrafos
anteriores, inician en Monterrey, Nuevo León,
México, en las etapas tempranas de metropolización
(1930-1940), mientras que los ensanches de

Precisamente es en el año de 1940 donde en
la ciudad de Monterrey se percibe espacialmente
la formación de diversas zonas diferenciadas,
las cuales son ocupadas por grupos de desigual

3

El concepto de labor entendida como nombre, nunca designa el producto acabado, esto es, un resultado, no deja nada tras de sí, el
resultado del esfuerzo se consume rápidamente sin dejar excedente y es producido por lo que se denomina como homo laborans; contrario
al trabajo, por ejemplo del homo faber, que deja, además de un objeto tangible, un excedente productivo con plusvalía, valor de uso y valor
de cambio (Marx, C.: 1984:22; 1978: 21); y finalmente estarían los dueños de los de los factores de producción (tierra, capital y trabajo),
de medios de producción y del capital los homo capitális.

8

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

proceso, transcurren paulatinamente en el tiempoespacio-diferencial por diversas transformaciones
evolutivas poblacionales y territoriales, las cuales
están ligadas a otras etapas de metropolización
más avanzadas4.
Así, en investigaciones recientes del autor de
este escrito (Sousa, E. 2023:9), se ha encontrado
que en contraposición a la exploración anterior
denominada ensanche de origen, que tiende a
vincular a los homo laborans, los homo faver y
los homo capitális, como el origen del proceso de
crecimiento expansivo de orientación periférica en
la metrópoli de Monterrey, Nuevo León, México,
generando las primeras zonas de marginación
espacial denominadas de antípoda de clase
social; paulatinamente en la evolución temporal
va desapareciendo esa barrera norte–sur que
estaba delimitada por el río Santa Catarina, para
dar paso a una a una ocupación del suelo urbano
en todas direcciones sin la dosificación pertinente
de los usos del suelo; partiendo justamente, del
centro metropolitano de Monterrey con dirección
hacia la periferia del lugar; esto, sin un control
eficiente, efectivo y eficaz por parte del Estado;
así se indica en el mapa 3.

muere, un proceso que se considera ad perpetuam
y quizá en un futuro no muy lejano se convierta
en una sociedad sui géneris con tendencia
autófaga (Jappe, A.: 2019: 19); formando estas
espacialidades territoriales de alta complejidad
para el control: infraestructural, del dinamismo
demográfico galopante, de la disposición,
la orientación del crecimiento espacial, la
dosificación de los disimiles y variados usos
del suelo que la componen; que en su proceso
transformacional evolutivo territorial conduce a
la ciudad hacia una metamorfosis paulatina, que
muta de una ciudad monocéntrica, a una metrópoli
basada en un policentrismo diversificado con
expansiones periféricas horizontales, incontroladas
y negativamente proclives; según se indica en el
mapa 4 a continuación.
Mapa 4: Evolución metropolitana de Monterrey,
Nuevo León México

Mapa 3. Crecimiento poblacional expansivoperiférico de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México a partir del año 2010

Fuente: Sousa, E. (2023)

Fuente: Datos generados a partir de Sousa, E. 2010

Aquí lo importante sería entender, desde la
perspectiva teórica, el ¿por qué? y ¿el cómo? el
sujeto urbano tiende a desarrollar una dependencia
adictiva por el locus typicus urbano, donde
generacionalmente vive, crece, se reproduce y

Partiendo de la afirmación de “…si una
manifestación urbana como la que se menciona,
ya sea de origen territorial o de algún grupo
social particular de referencia, se logra cualificar
y cuantificar, es posible intervenir positivamente

4

Para profundizar en el concepto de las etapas de metropolización se recomienda consultar:
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/publications
https://uanl.academia.edu/EduardoSousaGonz%C3%A1lez

9

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CONTEXTO

en ella, para ordenar, mejorar o conservar
el territorio metropolitano y las relaciones
de cotidianeidad expresadas por los diferentes
grupos sociales ahí radicados” Sousa, E. (2022:4).
Entonces, para entender y explicar
puntualmente, desde la teoría aplicada, esta forma
expansiva territorial de proceso en la metrópoli
de Monterrey, Nuevo León, México5, se ha
propuesto la noción de entelequia social urbana6,
la cual recientemente (2023) se ha reformulado7,
integrando en su esclarecimiento cuatro conceptos
que la componen, la delimitan y la definen:
i. Lo antropoémico social urbano;
ii. Lo antropofágico social urbano
iii. Lo ex nihilo; y
iiii. Las fuerzas centrífugas de expansión
territorial, que es el elemento donde se expresa
espacialmente la noción de la entelequia social
urbana y sus componentes.
La palabra entelequia es un término
filosófico propuesto por Aristóteles, el término
tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια
(entelékheia), que es una combinación de enteles
(completo), telos (fin, propósito) y echein (tener);
esto es, tener el fin en sí misma, como sucede
con una semilla, la cual tiene la particularidad de
producir, de reproducir y de replicar su simiente
ad perpetuam.
En este contexto, se entendería a la noción
de entelequia social urbana en conjunto con los
conceptos que la componen, como una manera de
explicar la forma en que las sociedades urbanas
del mundo conocido, alojan en los individuos
residentes y en sus estructuras cerebrales, esa
simiente sólida, fértil y replicable en el locus
typicus de correspondencia; la cual proviene de
aquellos procesos paulatinos de sociabilización
nuclear del individuo (hogar nuclear), que tiende
a contextualizarse en esa característica particular
de lo ex nihilo8; actuando como si floreciera
un germen de base urbano y de origen genético,
que es trasmitido a perpetuidad por la herencia y

consolidado en la experiencia individual de cada
habitante urbano: un ADN urbano que está integrado
en cada individuo y que obedece a los satisfactores y
las prerrogativas ofrecidas en las ciudades.
Desde esta visión, es evidente que
al interior del espacio urbano confluye una
multiplicidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos
de expansión física que se dan en las ciudades;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, se han
agrupado ocho trabajos de investigación de
académicos investigadores de diferentes partes
del mundo; los cuales nos muestran un panorama
visual de su objeto de intervención particular
generado a través de la línea de investigación que
cada uno cultiva
Tal es el caso de los doctores Boris Paul
Castro Rojas y Bexi Perdomo, investigadores de
la Universidad de Ciencias y Artes de América
Latina (UCAL), Lima, Perú; donde abordan el
tema sobre “La autoconstrucción en la ciudad
de Lima: hábito poblacional que configura el
entorno urbano”; mencionando que en la capital
peruana la autoconstrucción ha dejado de ser una
manifestación casi exclusiva de las zonas periféricas
pobres de toda gran metrópoli latinoamericana,
para convertirse en práctica habitual de la mayor
parte de la población limeña al momento de edificar
un inmueble. El propósito del presente estudio
fue profundizar, desde el sentir de quienes optan
por la autoconstrucción para conocer las razones
que subyacen este complejo fenómeno, pero
visto desde la mirada del concepto de habitus.
Se realizó una investigación cualitativa apoyada
en la técnica de entrevista en profundidad, con
participación de informantes usuarios y expertos.

5

Aunque lo escrito está referenciado a la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México; es muy probable que existan procesos
similares en todas las ciudades y ciudades metropolitanas del mundo conocido.
6
Lo aquí expuesto forma parte de las reflexiones teóricas mencionadas en otros escritos del mismo autor, para profundizar y revisar la
justificación teórica que subsume a este concepto propuesto de entelequia social urbana y los que lo componen, se recomienda consultar el
libro: Sousa, E. (2023). Coordinador. Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial.
México, Editorial: Comunicación Científica. DOI: https://doi.org/10.52501/cc.063
7
Para seguir la evolución del concepto de entelequia ver: Sousa, E.: 2022a y 2021.
8
Ex nihilo del latín: creado a partir de la nada; desde la posición teórica de Cornelius Castoriadis (2001; 1981), indica que cuando un
individuo urbano nace lo que le permite llegar a ser un sujeto completamente urbano, es el proceso previo a la socialización con los otros
individuos ligados inicial y directamente a él, esto es: creado a partir de la nada.

10

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El Dr. Sergio García-Doménech del
Departamento de Expresión Gráfica, Composición
y Proyectos de la Universidad de Alicante,
España, investiga sobre “El decoro del espacio
público urbano”, destacando que las cualidades
morales constituyen el conjunto de variables más
necesarias para alcanzar la condición ciudadana.
La ética urbana se puede traducir como civismo
y urbanidad. El lugar de la ciudad en el que más
se expresan esas cualidades morales es su espacio
público. Al mismo tiempo, ese espacio público
requiere de una conformación material como
espacio urbano, lo que implica la necesidad de
soluciones disciplinares desde la arquitectura
y el urbanismo. Por lo tanto, la estética del
espacio público pasa a ser un problema a
resolver desde la arquitectura y desde otras
manifestaciones artísticas que la complementan,
como el arte urbano. La decoración es un término
frecuentemente interpretado en el arte y más aún
en la arquitectura moderna, con connotaciones
peyorativas. Pero es un término estético que, junto
con otro ético como es la decencia, constituye la
virtud del decoro. La consecución del decoro en
el espacio público urbano hace extensivas sus
virtudes al fenómeno urbano en su conjunto.
Para la Dra. Cecilia Galimberti de la Facultad
de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la
Universidad Nacional de Rosario, Argentina,
profundiza en la temática sobre “Ecoturismo e
imaginarios sociales. Desarrollos y potencialidades
en las transformaciones urbano-territoriales en
la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en
Argentina”, afirmando que los imaginarios sociales
y el ecoturismo actualmente registran un papel clave
en la transformación sostenible de nuestros entornos,
siendo de gran relevancia para detener acciones
extractivas y de alta vulnerabilidad socioambiental.
Este artículo, a través del caso de la ribera de la
ciudad de Rosario y el amplio delta del Paraná en
Argentina, propone indagar críticamente sobre el
rol de los imaginarios sociales en torno al desarrollo
de políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. A través de una investigación cualitativa
de estudio de caso se busca interpretar los procesos
y fenómenos socio-territoriales.
El Dr. Ramón Ramírez Ibarra de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo
León, México, presenta el tema que denomina
“Del burdel al espacio digital: imaginarios
narrativos del comercio sexual femenino en la

zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León,
México”, mencionando que el comercio sexual es
una actividad que transita en el espacio urbano
bajo un doble proceso de significación, por una
parte, en su sentido económico contractual y por
el otro, en su vertiente cultural de reconocimiento
e interés público. Los cambios en los entornos
políticos y territoriales al igual que la tecnología,
dejan improntas en los modos de establecer
acciones y contactos dentro de un mercado de
consumo socialmente complejo. En este trabajo
analizaremos desde un enfoque cualitativo,
documental y narrativo, los distintos contextos
en que se desarrolla el comercio sexual femenino
y sus mediaciones comunicativas, capaces de
generar toda clase de representaciones, no sólo
ligadas a esta práctica sino, incluso, transformando
los márgenes de aceptación, condena o exclusión
institucional. Dichos elementos de mediación
fundan aquello que se entiende como lo
imaginario de la sociedad y que, en el caso de la
prostitución femenina en la Zona Metropolitana
de Monterrey, Nuevo León, México, presenta
con frecuencia narrativas fincadas en emociones
reactivas y lecturas monológicas, proclives a una
criminalización de las mujeres y sexoservidoras.
Los doctores Oscar Mauricio Alarcón
Rodríguez y Anna Gabriela Ramírez Cuastuza de
la Universidad Católica de Colombia, abordan el
tema “Círculo hermenéutico y Ciclo de vida.
Un enfoque ético para un método de diseño
con criterios de sostenibilidad”, señalando que
el establecimiento de una estructura conceptual
para el diseño arquitectónico basada en la
sostenibilidad y centrado solo en estrategias,
puede carecer de adaptabilidad ante factores
impredecibles en entornos de constante cambio.
El ciclo hermenéutico aplicado al ciclo de la
vida interplanetaria emerge como un método
alternativo que integra escalas globales y locales.
Se busca comprender las causas de situaciones
que afectan la vida en el planeta y definir
impactos en contextos específicos, mediante un
método adaptativo y regenerativo con criterios de
sostenibilidad en diversas esferas de la vida.
En el caso de los doctores Arturo Ojeda de la
Cruz, David Domínguez Franco, Israel Miranda
Pasos de la Universidad de Sonora, investigan
sobre la “Percepción de la arquitectura doméstica
en tiempos de confinamiento en Hermosillo,
Sonora, México”, indicando que el estudio
presenta el resultado de una investigación cuyo
11

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

propósito fue determinar si la arquitectura
doméstica influye positiva o negativamente la
conducta del usuario en tiempos de confinamiento
por covid-19 a partir de un análisis exploratorio.
En tal situación existe la posibilidad de que el
espacio habitado para cumplir un confinamiento
fuese determinante para beneficiar o perjudicar
la salud del usuario sin importar que estuviera o
no contagiado y en su caso, identificar si tuvo un
alivio y beneficio con las diferentes características
del espacio a confinarse. La metodología plantea un
muestreo no probabilístico aplicando un cuestionario
en ocho colonias de distintos estratos sociales en la
ciudad, para lo cual se colectó la información y se
definieron sus variables que se integraron en una
base de datos para realizar un análisis estadístico.
Los doctores Aldo Raudel Martínez Moreno,
Arnulfo Treviño Cubero, Fernando Banda
Muñoz de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, México, investigan sobre la “Valoración
del proceso formativo ambiental del estudiante
de arquitectura. Universidad de Camagüey,
Cuba”, señalando que el proceso formativo en
la Educación Superior se ha transformado en
función de las necesidades sociales. En particular,
la formación ambiental, ha estado intencionada
desde la concientización como proceso reflexivo
en el contexto educativo, acompañada por la
búsqueda de soluciones a problemáticas causadas
por la transgresión del hombre al medio. En la
carrera de Arquitectura, se garantiza desde el
proceso docente-educativo, la trascendencia del
compromiso de los estudiantes con su entorno
en correspondencia con las necesidades del
desarrollo en los territorios. Desde el proceso
de perfeccionamiento de los Planes de Estudios,
se aboga por el acercamiento a las exigencias
socioeconómicas del país sobre la base de
alcanzar una formación y desarrollo profesional
con responsabilidad ética, social y ambiental.
El texto, tiene la intención de valorar el proceso
formativo ambiental de la especialidad en la
Universidad de Camagüey a partir del diseño
de una estrategia educativa que facilite este
fin. Se emplea el método de análisis y síntesis,
e inducción-deducción en la aproximación al
estado del arte, el estudio y la crítica de fuentes
en los sustentos teóricos, y el método Delphi para
la valoración del diseño de la estrategia.
El Dr. Carlos Cesar Morales Guzmán
Universidad Veracruzana, México, investiga
sobre la “Iconología simbólica en procesos de

diseño iconográfico con la iluminación natural”,
mostrando que el estudio se realizó para generar
la ideación grafica arquitectónica por medio de la
iluminación natural, por lo cual el ejercicio aquí
desarrollado se confecciona en base al festejo del
día de muertos, el cual es una mezcla la religión
y creencias prehispánicas de nuestra cultura, por
lo que se desarrolla un método de abstracción de
diseño que realizara una de conceptualización en
el modelo y los materiales traslucidos, esto para
genera una efecto que ayude a formar la ideación
iconográfica por medio de la iluminación natural.
Por lo que se tomará en cuenta la constante
radiación del sol, ya que la incidencia solar
dependerá de la ubicación, la estación del año,
altura y hora. Teniendo en cuenta los factores que
emite la iluminación natural, con la metodología
de diseño, se implementada en las diferentes
figuras representativas de la cultura Mexicana
Día de Muertos, en específico para este ejercicio
se observa los diferentes tipos de materiales
que se usaron para desarrollar las diferentes
proyecciones y sombras de los materiales.
Para finalizar con esta publicación, es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México, tenemos la certeza de
que no solamente el investigador vinculado a la
temática que publica este medio de difusión de la
ciencia, encontrarán una diversidad de posiciones
teóricas interesantes; sino también, otros lectores
interesados en lo expuesto, descubrirán a través de
las páginas que componen esta edición editorial,
tópicos con una visión original, internacional,
interdisciplinar, de actualidad y con una amplia
profundidad de análisis investigativo; ya que en
este número particular han colaborado con sus
trabajos personales o grupales, investigadores
de carrera certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

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CONTEXTO

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Artículos
Articles

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CONTEXTO

La autoconstrucción en la ciudad de Lima: hábito
poblacional que configura el entorno urbano
Self-construction in Lima: a population habit that shapes the urban environment
Recibido: enero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Boris Paul Castro Rojas1
Bexi Perdomo2

Resumen

Abstract

En la capital peruana la autoconstrucción ha dejado
de ser una manifestación casi exclusiva de las
zonas periféricas pobres de toda gran metrópoli
latinoamericana, para convertirse en práctica
habitual de la mayor parte de la población limeña al
momento de edificar un inmueble. El propósito del
presente estudio fue profundizar, desde el sentir de
quienes optan por la autoconstrucción para conocer
las razones que subyacen este complejo fenómeno,
pero visto desde la mirada del concepto de habitus.
Se realizó una investigación cualitativa apoyada
en la técnica de entrevista en profundidad, con
participación de informantes usuarios y expertos.
Los resultados mostraron que la autoconstrucción se
origina por diferentes causas y que, indistintamente
del nivel socioeconómico, se configura como
habitus. A partir del análisis, se considera que,
juntamente con las diversas motivaciones y variables
que participan en el fenómeno en estudio (necesidad,
costos, burocracia, informalidad, pragmatismo),
entre los factores de dicha transformación y
expansión social se encuentran las políticas públicas
instaladas conforme al modelo neoliberal en el Perú.
Esto como consecuencia que, desde 1990, se le ha
dado máxima prioridad al crecimiento económico
por encima del desarrollo institucional que se
requiere como país.

In the Peruvian capital, self-construction has ceased
to be an almost exclusive manifestation of the
poor peripheral areas of any large Latin American
metropolis, to become a common practice of most
of the population of Lima at the time of building a
house or similar. The purpose of this study was to
research deeper into the feelings of those who opt
for self-construction to know the reasons underlying
this complex phenomenon seen from the viewpoint
of the concept of habitus. Qualitative research was
carried out using the in-depth interview technique,
with the participation of users and expert informants.
The results showed that self-construction arises due
to different reasons, and that is configured as habitus,
regardless of socioeconomic level. The authors
believe that, together with the various motivations
and variables involved in the phenomenon under
study (need, costs, burocracy, informality, and
pragmatism), among the factors behind this social
transformation and expansion are the public policies
installed under the neoliberal model in Peru. It is
because since 1990, economic growth has been
considered a top priority over the institutional
development required by the country.

Palabras Clave:

Keywords:

autoconstrucción; habitus; entorno urbano; Lima

self-construction; habitus; urban environment;
Lima

1

Nacionalidad: peruano; adscripción: investigador en la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), Lima, Perú; maestría
en educación; e-mail: brcastror@crear.ucal.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8490-1567
2
Nacionalidad: venezolana; adscripción; adscripción: investigadora en la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL),
Lima, Perú; Dra. en Ciencias Humanas; Investigadora acreditada en Perú y Venezuela; e-mail: bjperdomod@crear.ucal.edu.pe; ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-1611-7743

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CONTEXTO

Introducción

habitabilidad, cantidad estimada que comprende
desde lujosas residencias hasta viviendas de
condición muy básica.

La autoconstrucción es un fenómeno presente y
creciente en el Perú. Según la Cámara Peruana
de la Construcción (CAPECO), el año 2017,
hasta 70 % de las edificaciones en Lima, y un
porcentaje algo mayor en el resto del país, habían
sido construidas sin pasar por ningún proceso
formal. En otras palabras, sin gestionar licencias,
sin contar con asesoría profesional y sin cumplir
con los procesos de supervisión requeridos
(Angulo, 2017).
Las condiciones antes descritas son características
de la informalidad aplicada al rubro construcción
y que se conoce como autoconstrucción, término
para el cual los autores no han alcanzado consenso
en su definición única. Sin embargo, de forma
general indica una modalidad de edificar inmuebles,
preferentemente viviendas, mediante personal
aficionado o poco calificado y sin el correspondiente
asesoramiento técnico. Ese fenómeno, tal como
lo señalan Pérez y Palma (2021), se presenta
mayormente en las periferias urbanas donde son
los propios habitantes populares quienes fungen de
principales agentes de urbanización.
Si bien se trata de una práctica muy usual
entre los habitantes de menores recursos de
las ciudades más importantes de esta parte del
continente, para el caso de la capital peruana
implicaría también que se practique dentro de
otros sectores de la población, incluyendo a los
de mayor poder adquisitivo. En consecuencia, es
factible pensar que quizás el factor económico
no sería el determinante primordial cuando se
opta por la autoconstrucción, sino que existirían
otros aspectos que subyacen dicha decisión.
Conocer esta información podría brindar aportes
sustanciales sobre el comportamiento colectivo o
la manera de pensar de quienes residen en la urbe
limeña que facilite su comprensión.
La distribución socioeconómica de hogares
en Lima Metropolitana para el año 2021
presenta disparidad entre los diferentes niveles
socioeconómicos, como se aprecia en la Tabla 1.
Dentro de las características del perfil de
hogares, solo los dos últimos NSE tienen como
material predominante en techos el uso de
planchas de calamina (indicador que sirve para
describir viviendas precarias y no aptas para ser
habitables permanentemente), lo que equivaldría
a 15.6 %. El restante 84.4 % de hogares limeños
ocupan viviendas con condiciones mínimas de

Tabla 1. Distribución socioeconómica de hogares en
Lima Metropolitana para el año 2021

Fuente: Asociación Peruana de Empresas de
Inteligencia de Mercados (APEINM, 2021), con base
en información del Instituto Nacional de Estadística e
Informática (INEI).

A este 84.4 % se le descuenta el 70% que,
según CAPECO, representaría lo edificado
mediante modalidad de autoconstrucción. El
resultado es que solo 14.4 % de las edificaciones
para vivienda habrían cumplido con todos
los estándares técnicos, normativos y legales.
Aplicando un supuesto práctico de ‘a más alta
estratificación socioeconómica igual apego a las
reglas y la formalidad’, dicho valor de 14.4 %
estaría compuesto por el 2.9 % que agrupa al NSE
A (lo cual no descarta que dentro de ese sector
también se emplee la autoconstrucción como
modalidad de edificación), mientras que 11.5
% pertenecería tanto al NSE B como al NSE C,
aunque repartidos en diferentes proporciones de
difícil cuantificación.
De lo anteriormente expuesto podría interpretarse,
a grandes rasgos, que al menos tres cuartas partes
de hogares en la ciudad de Lima ocupan inmuebles
que han sido levantados mediante autoconstrucción.
De esta forma, dicha modalidad se convierte en la
manera más habitual con la que se ha edificado el
entorno urbano de la capital peruana.
En este contexto, es oportuno revisar el
concepto de habitus definido como un sistema
de disposiciones socialmente adquiridas que
funciona al igual que una matriz donde se
aglutinan percepciones, apreciaciones y acciones,
movilizando a individuos a vivir de manera similar
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CONTEXTO

a la de otros integrantes del grupo social al cual
pertenecen (Bourdieu, 1997). Según Capdevielle
(2011), la noción de habitus permite enterarse de
procesos sociales colectivos en que las prácticas
son producto del aprendizaje del juego social.
Este autor también señala que, en oposición a la
teoría de la acción racional, Bourdieu propone a
cambio una teoría de la acción en la que incorpora
la noción de habitus. En esta, la mayoría de las
acciones humanas se producen por disposiciones
adquiridas que hacen que la acción pueda y tenga
que ser interpretada como orientada hacia un fin
específico sin que pueda plantear por ello que
como principio tenía el propósito consciente de
ese fin (Capdevielle, 2011).
Por su parte, Martín-Criado (2021) considera
que el concepto de habitus supone tres rasgos
fuertemente interrelacionados: tiene carácter
sistemático, está incorporado y es resistente al
cambio. En consecuencia, resulta difícil intentar
distinguir qué parte del comportamiento se debe
al habitus y qué parte al conjunto de agentes
condicionantes que conforma la situación en
cuestión.
Martuccelli (2015) destaca fenómenos
socioculturales que ponen al descubierto la
ambivalencia de las mutaciones sociales que
se dan en Lima. Entre ellos señala una nueva
sociabilidad urbana que ha logrado unificar
involuntariamente a los ciudadanos en torno a la
ineludible convivencia que representa tener que
habitar un mismo espacio urbano o desenvolverse
alrededor de habitus propios a la cultura popular,
logrando implantar comportamientos inclusive
en los estratos sociales más altos. Uno de los
más resaltantes modos de conducta del nuevo
poblador capitalino es el ‘achoramiento’, término
peruano usado para referirse a la actitud que sirve
para contrarrestar jerarquías sociales limeñas e
imponerse en las distintas áreas urbanas, ayudando
a explicitar la relación que tienden a tener los
limeños con la autoridad, las instituciones, las
reglas o el poder en general.
La práctica de la autoconstrucción en la
población limeña es muestra de la informalidad
que durante siglos rige la sociedad peruana.
Al respecto, Contreras (2021) refiere que la
informalidad es parte de la lógica económica del
Perú, y viene desde la época colonial, cuando se
tenía una economía de subsistencia y a Lima como
centro del poder. Si bien con la independencia
se cambió la monarquía por la República, se

continuó manteniendo la estructura del Estado
Colonial centralista y capitalino, con reductos
de desigualdad y privilegios y se estableció
una economía proteccionista para satisfacer los
intereses de las élites a expensas del bienestar
y progreso del resto del país. Dicha continuidad
fue perjudicial para la imagen del estado nacional
ante el poblador común, que siguió percibiéndolo
como déspota, impositivo y con poca legitimidad
para, entre otras cosas, el cobro de impuestos, al
cual todavía hoy ese mismo poblador ve como un
gasto sin retorno.
Algo que caracteriza algunos países de la
región latinoamericana es la conflictiva relación
que tienen con el cumplimiento de las normas
sociales, lo cual es herencia colonial de gran
raigambre histórica. Así lo refiere Araujo (2009)
con la premisa de “Obedézcase, pero no se
cumpla”, que era una fórmula administrativa
del derecho castellano medieval que funcionaba
como un mecanismo de reclamo que reconocía la
autoría de quien emitía una norma, pero que se
consideraba inaplicable.
Esa tensa convivencia entre clase gobernante
y gobernados se quiso modificar durante el siglo
XX. Según describe Kahatt (2015), de la década
de 1920 hasta mediados de los años setenta, los
diferentes gobiernos del Perú compartieron el
objetivo de alcanzar la modernidad en todo el
país y elevar la calidad de vida de la población. Se
apostó por la modernización nacional mediante
programas y políticas de fomento que procurasen
progreso económico y bienestar social. Dentro de
las obras de infraestructura que se llevaron a cabo,
destacan los conjuntos habitacionales urbanos de
variada magnitud, mayormente localizados en
Lima. Si bien muchos de ellos se convirtieron en
valioso aporte arquitectónico local, en algunos
casos con destacado reconocimiento internacional,
numéricamente la producción de estas soluciones
de vivienda fue poco trascendente para cubrir el
déficit habitacional.
Las ideas de modernización aplicadas no
disminuyeron la desigualdad en cuanto a progreso
urbano entre Lima y el resto del Perú. Para 1950
la capital estaba en pleno proceso de convertirse
en metrópoli, siendo la única ciudad peruana
donde se desarrollaba la industria y el comercio
en grandes volúmenes, además de ser el lugar
donde se tomaban las decisiones de gobierno.
Fue entonces cuando se dieron las migraciones
masivas de las zonas rurales hacia Lima, con
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CONTEXTO

el consecuente surgimiento del fenómeno de
las barriadas. Así se creó lo que Kahatt (2015)
denomina una rara simbiosis entre modernización
e informalización de la ciudad, lo que otorgó
características de hibridación urbana a su proceso
de metropolización. En la década de 1960, los
barrios marginales se convirtieron en la forma
más popular de urbanizar y habitar masivamente,
no solo en Lima, sino en todo el Perú. Según hace
notar Calderón (2017), hasta esos años la teoría
de la modernización asumía que la informalidad
laboral y urbana era expresión de una transición
de sociedad tradicional a moderna.
En su momento los organismos del Estado
encargados de atender el tema habitacional
entendieron el fenómeno de las invasiones como
la solución más efectiva a la crisis de vivienda
y desarrollo social de los pobres urbanos.
Para ello, la estrategia fue brindar asesoría
técnica a los nuevos barrios que emergían en
las urbanizaciones populares, sirviéndose de
las mismas prácticas que, de manera natural,
se venían dando en las ocupaciones marginales
urbanas: la autoconstrucción y la solidaridad
comunal. Es así como se admitieron las ideas de
autoconstrucción de lotes con servicios mínimos
para producir vivienda popular (Kahatt, 2015).
Con la imposición del modelo neoliberal
en la última década del siglo XX aumentaron
desproporcionadamente la ocupación territorial
y las zonas periféricas de la ciudad de Lima.
Se considera como su antecedente impulsor
directo el periodo de 1985-1990, el cual para
Martuccelli (2015) sirvió de acelerador para
distintos fenómenos sociales que ya venían
gestándose en la capital. Estas transformaciones
se vieron reflejadas en el colapso del urbanismo,
el crecimiento de la informalidad, y el desarrollo
de nuevas lógicas de supervivencia en un
ambiente de crisis económica generalizada y
ambiente de violencia política diaria a raíz del
conflicto armado interno que padecía el país.
De ese panorama nacional se dio paso al proceso
de apertura económica en el Perú, que fue poco
escrupuloso en la manera de llevarse a cabo y con
obvias consecuencias para la ciudadanía, siendo
de las peores la contracción de la inversión estatal
en sectores clave como el transporte público, la
construcción de vivienda y la planificación urbana.
Calderón (2017) explica que entre 1990 y el
2000 se aplicaron políticas públicas conforme
al modelo neoliberal que hicieron incrementarse

los barrios urbano-marginales, caracterizándose
por la opción del libre mercado como solución
a la vivienda y el laissez faire (dejar hacer) a la
ciudad informal. Incluso desde el propio Estado
se llegó a alentar nuevas invasiones de tierras,
generalmente no adecuadas ni convenientes para
un óptimo desarrollo urbano, generándose así
una masa cautiva de pobladores que requerían
registrar sus propiedades.
Atendiendo a lo que sostiene Vergara (2018)
respecto al periodo que inició en 1990, en el Perú
se dio la paradoja del crecimiento infeliz, donde lo
primero es debido al éxito del proyecto neoliberal,
en tanto que lo segundo es consecuencia del fracaso
del proyecto republicano. Hay que indicar que el
neoliberalismo en el contexto peruano se soporta
sobre la confianza en el capitalismo popular,
entablándose una fuerte conexión con los sectores
emergentes, pero las cifras del PBI solo encubren
los problemas. Para los logros alcanzados por las
políticas neoliberales (incremento económico,
reducción de pobreza, inflación controlada, nueva
clase media, expansión de ciudades, consumo
masivo) se ha tenido que pagar un alto precio en
la estructura sobre la que se erige cualquier nación
camino al progreso. La precariedad democrática
de las élites peruanas quedó expuesta al optar por
un proyecto de país que prioriza el crecimiento
económico y menosprecia las preocupaciones
de una agenda republicana. De ahí que la actual
crisis que se ha arrastrado por años se centra en
todo aquello que se consideró insignificante para
el avance del país: institucionalidad, estado de
derecho y ciudadanía.
Conforme a lo que exponen Pérez y Palma
(2021), dentro de la formulación liberal moderna
de ciudadanía, la nacionalidad se entiende como
el criterio primordial para definir quién pertenece
a la sociedad. Formalmente, los que pertenecen
a una nación y poseen estatus de ciudadano
son iguales en dignidad y derechos, aunque ese
reconocimiento no basta para que se produzca
una igualdad sustantiva entre todos los miembros
de aquellas sociedades que han asumido tal
tipo de ciudadanía. Asimismo, dichos autores
sostienen que las prácticas de construcción
informal de ciudad que ejercen las poblaciones
migrantes y socialmente marginadas posibilitan
la articulación de narrativas sobre derechos que
superan las limitaciones propias del proyecto
nacional moderno de ciudadanía, dando paso
así a un modelo urbano de ciudadanía. Es por
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ello, que la autoconstrucción se convierte para
esos pobladores en una acción que moraliza y
dignifica, en tanto que las propiedades que ellos
mismos han levantado les permiten formular un
tipo urbano de ciudadanía donde se reconocen
como ciudadanos constructores de ciudad.
La literatura muestra investigaciones sobre
la autoconstrucción en diferentes contextos. Por
ejemplo, en zonas de alto riesgo (Tomé-Fernández,
2020) y sobre esquemas de autoconstrucción a
partir del concepto de la autogobernanza en una
región de España (Candón-Mena et al., 2020).
Otros han abordado la forma en que las mujeres
se han posicionado como autoconstructoras
(Daniela &amp; Rivera, 2022) y la autoconstrucción
en poblaciones indígenas en Chile (Carrasco,
2021). Sin embargo, pese a lo frecuente de la
autoconstrucción en Lima (a juzgar por las cifras
presentadas) no se ha observado un estudio que
profundice, desde el sentir de los protagonistas
de este fenómeno de la autoconstrucción y que
permita conocer las razones que subyacen este
complejo fenómeno, pero visto desde la mirada
del concepto de habitus de Bourdieu (1997) a
partir del cual, según García (2017), se puede dar
respuesta a diversas situaciones sociales.

visualiza la autoconstrucción como lo plantea
Walliman (2012), es decir, la modalidad en la
cual los ocupantes participan, en mayor o menor
grado, en el diseño y construcción de su propia
vivienda. Esta participación y toma de decisiones,
generalmente, se hacen de manera informal,
al margen de la supervisión de profesionales
y, en muchos casos, saltando regulaciones en
materia de vivienda y hábitat establecidos por las
autoridades competentes.
Este concepto de autoconstrucción se asume
indistintamente de que ocurra en zonas rurales,
periferias o áreas urbanas y de que la construcción
se planifique y ejecute de forma individual o
colectiva, pues permite una mirada desde el
individuo que sirve para interpretar esa acción
individual que alimenta un comportamiento
colectivo. Aun así, la autoconstrucción supone
los elementos señalados por (Salas et al., 1988),
ajustados a las necesidades y posibilidades
de quien construye. Desde el punto de vista
psicosocial la autoconstrucción ha sido vista como
el hecho de apropiarse de un lugar y recuperar el
proceso. Es la expresión pragmática de la autonomía
del ser humano asociada al contexto de la vivienda,
entendida esta como la posibilidad de hacer por sí
mismo lo que la persona está en capacidad de hacer.
Además, es un espacio en el cual el ser humano
se permite usar su creatividad para satisfacer su
necesidad habitacional (Alfaro, 2017).
La autoconstrucción está motivada por
diversos factores como lo son la tradición, la
necesidad de tener un espacio propio, razones
económicas, e incluso, la construcción creativa
y la emancipación social (Walliman, 2012).
No obstante, no se ha profundizado en la
autoconstrucción como hábito en contextos
urbanos, en los cuales existen opciones y
regulaciones que deberían impulsar la formalidad.
Esta se ha convertido en un fenómeno de interés
para los investigadores quienes la han definido y
estudiado desde diversos contextos y perspectivas.
Su complejidad, parcialmente producto de la
proliferación de conceptos y posturas acerca de
esta, ha motivado la elaboración de una propuesta
esquemática para su análisis, ya que esta puede
ser considerada desde diferentes puntos de vista:
como proceso, como producto y como marco
tecnológico (Salas et al., 1988).
Si bien la autoconstrucción supone una
solución para el individuo, esta puede conllevar
a riesgos y consecuencias para el individuo y

Aproximaciones teóricas a la
autoconstrucción, habitus y habitar
En líneas generales, la autoconstrucción es una
manera informal de autogestión del hábitat
(Moreno, 2021). Pérez y Palma (2021) la definen
como un concepto asociado a una forma de
edificar en las áreas periféricas de las zonas
urbanas, siendo los mismos habitantes los
agentes que impulsan la urbanización. Esta puede
comprender varios de los siguientes procesos y
elementos: el diseño, la autogestión de materiales
y procesos, métodos y mecanismos de autoayuda
y construcción de forma progresiva (ajustada a las
necesidades y posibilidades de quien construye),
entre otros (Salas et al., 1988).
La autoconstrucción no necesariamente
implica la agrupación de personas que desean
crear un nuevo espacio comunitario para ser
habitado, pues también puede reflejar la decisión
de un individuo que construye un hábitat en
un terreno sin cumplir con las regulaciones
y exigencias de las autoridades competentes
en materia de urbanismo. En ese sentido,
para efectos de la presente investigación se
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CONTEXTO

2019). Aplicando el concepto de habitus a la
acción de habitar se obtiene que la elección de
las personas acerca de dónde habitar y cómo
será su hogar parece estar condicionada por una
construcción social acerca de lo que implica
habitar. Esta concepción variará en función
del entorno social en el que la persona nace
y se desarrolla. Como señala Núñez (2020)
“lo que debe ser habitado” (p. 30) es diferente
para personas de escasos ingresos y para los
económicamente más favorecidos. De igual
forma, también varía entre diferentes regiones
geográficas de un mismo país.

para la comunidad. Por ejemplo, la construcción
de una vivienda en un terreno no apto puede
tener como consecuencia el desplome de la
misma vivienda, generando daños a terceros y
requiriendo la intervención del Estado para la
solución del problema. La elección errónea de
materiales, elaboración inadecuada de planos
y la construcción sin tomar en consideración
los riesgos sísmicos pueden tener efectos
perjudiciales para los habitantes del inmueble y
para terceros en sus adyacencias. Además de estas
limitantes obvias, se suman la imposibilidad de
crecimiento vertical sin riesgos e impedimentos
para implementar mejoras en la vivienda en
pro de un entorno más sustentable. Así lo
probaron Contreras y Nuñez (2021), quienes
determinaron la inviabilidad de implementar
techos verdes en viviendas de autoconstrucción
en Colombia, ya que se incrementaría el riesgo
ante un potencial evento sísmico debido a la poca
capacidad estructural, lo cual se agrava según
las características del terreno sobre el cual se ha
construido la vivienda.
El habitus determina en cierta forma en qué
espacios puede actuar un individuo y de qué forma
deberá hacerlo, en función de su contexto social
en el que nació (Núñez, 2020). Este trasciende
la noción tradicional del hábito y comprende
principios de visualización, interpretación
y acciones que son producto del origen y la
trayectoria social de la persona (García, 2017).
Por su parte, habitar es definido como la
ocupación de un espacio al que se suele llamar casa;
sin embargo, habitar trasciende sus propios muros
y el individuo habita tanto su casa como el barrio o
localidad en que esta se encuentra (Núñez, 2020).
La casa que se habita, a su vez, es un espacio en el
que se crean conexiones afectivas que van haciendo
que esta se transforme en hogar (Abellán, 2018).
La elección que hace el individuo de dónde
se establecerá para habitar es un fenómeno
multifactorial. Núñez (2020) resume seis factores
o razones que mueven a las personas a elegir dónde
vivir y cómo será su vivienda. Estas razones son:
nivel de ingreso, cercanía a su lugar de trabajo,
características del núcleo familiar (número de
miembros, edades), rasgos de la vivienda (entre
los que se encuentra la cantidad y amplitud de
espacios), facilidades del vecindario en la zona y
accesibilidad en general.
Habitar es una manera de contenerse y de
expandirse como especie y como familia (Ríos,

Metodología del estudio
Se realizó una investigación cualitativa desde la
mirada de la fenomenología hermenéutica, que
responde a la necesidad de comprender y explicar
la naturaleza de los fenómenos de estudio (Trujillo
et al., 2019). Esta metodología se fundamenta en
la interpretación y comprensión de fenómenos,
a partir de la subjetividad de sus protagonistas
(el significado que el sujeto le atribuye al objeto)
y la ‘verdad’ de lo investigado es producto de
una construcción interpretativa de la cual el
investigador es una parte intrínseca (De los Reyes et
al., 2019). Este abordaje fenomenológico permitió
profundizar en las experiencias de los individuos
para la comprensión de la autoconstrucción como
fenómeno de orden social en el contexto limeño.
Para un mejor acercamiento a esta realidad
que se deseaba comprender, se optó por la
triangulación de datos. Esta técnica es ampliamente
recomendada en investigación social y su
aplicación requiere obtener información acerca
del objeto de estudio, por medio de diferentes
fuentes que hagan posible el contraste de los
datos recogidos (Alzás García et al., 2016). Las
fuentes de información fueron dos: usuarios de
la autoconstrucción (personas que habían optado
por esta modalidad para edificar sus inmuebles) y
expertos (profesionales de diferentes disciplinas
versados en el tema). Para su abordaje, se llevó
a cabo un muestreo propositivo, el cual es
recomendado para estudios fenomenológicos con
temáticas como la de la presente investigación,
ya que “permite elegir los informantes en función
del tipo” (Mendieta, 2015, p. 1145). El proceso
en este tipo de muestreo implica seleccionar
los informantes en función de su conocimiento
(teórico o práctico) del tema (Mendieta, 2015).
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

En el primer grupo (usuarios) se entrevistaron
doce personas de ambos sexos que la asumieron
como la modalidad de construcción para edificar
desde cero o para ampliar y transformar su
inmueble. La selección de los participantes se hizo
tomando en consideración a las recomendaciones
de Mendieta (2015) y Ramsook (2018). Es decir,
se seleccionaron asegurándose que estos tuvieran
experiencias reales y personales en cuanto al
fenómeno en estudio: la autoconstrucción. Como
criterio de inclusión para este grupo, se consideró
que hubiesen construido o ampliado en una fecha

posterior a 1990 (década de la implementación
del modelo neoliberal en el Perú). El criterio de
exclusión fue no haber sido responsable directo
de la elección de esta modalidad. Este tamaño
muestral obedeció al principio de saturación de
la información, catalogado como el más común
y eficiente para establecer muestras en estudios
cualitativos (Hennink &amp; Kaiser, 2022). La
Tabla 2 muestra detalles de los participantes de
este grupo. Para garantizar su anonimato, como
se acordó en el consentimiento informado, se
muestran seudónimos.

Tabla 2. Listado de entrevistados que participaron en el estudio como protagonistas de la autoconstrucción

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por otra parte, para la selección de los expertos
en el ámbito de la construcción, se consideraron
los siguientes criterios: ser arquitectos o ingenieros
colegiados en ejercicio de su profesión, profesionales
con especialización en planificación y gestión
urbano regional, profesionales con experiencia en
gestión pública municipal, y sociólogos urbanistas
con varias investigaciones sobre el tema. Debido a
lo específico de los informantes, no se plantearon
criterios de exclusión. La Tabla 3 muestra detalles
de estos informantes. Se usan seudónimos, ya
que se acordó el resguardo de su identidad. El
tamaño de la muestra obedeció a la decisión de los
expertos, ya que algunos que se habían invitado
más profesionales que cumplieran los criterios de
inclusión, pero indicaron no poder participar por
razones de tiempo.

Para la recolección de información se empleó
la técnica de la entrevista en profundidad. Para ello
se diseñaron guiones de entrevista con preguntas
orientadoras que, de forma abierta, permitieron a
los entrevistados describir las razones por las que
ha optado por la autoconstrucción y cómo esta
se ha arraigado en su estructura de pensamiento
como la alternativa al momento de construir o
ampliar su inmueble.
Resultados
Los usuarios entrevistados presentaban edades
entre 43 y 68 años. Estos residen en diferentes
distritos de Lima y tienen distinta formación
académica. Sus viviendas autoconstruidas tienen
una altura promedio de 3 pisos y son todas

Tabla 3. Listado de informantes expertos

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

de albañilería confinada, sistema constructivo
tradicional de muros de ladrillo de arcilla con
columnas y losas de concreto.
Los usuarios señalaron la necesidad de
contar con un techo propio como motivo
principal para la elección del terreno donde han
construido su inmueble. Las oportunidades para
satisfacer esta necesidad suelen tener matices
circunstanciales variados (lote sin saneamiento
ni habilitación urbana, construcción encima de la
vivienda de algún familiar, cercanía al lugar de
trabajo, valor residencial de la zona). Ante esta
situación de necesidad, asegurar la calidad del
suelo inicialmente no fue un aspecto prioritario.
Posteriormente, casi en su totalidad, buscaron
asesoramiento técnico de manera informal.
Este asesoramiento fue principalmente una
conversación con profesionales ingenieros o
maestros de obra conocidos, e invirtieron en
cimentaciones para contrarrestar el riesgo sísmico,
pero sin certificación documentaria alguna.
El aprovechamiento espacial sin adecuada
optimización emerge como la principal razón
para decidir el diseño y distribución de ambientes.
Estas personas se entrevistan con algún conocido
suyo o alguien referido del vecindario para
poder plasmar ideas preconcebidas en papel. Por
otra parte, aquellos cuya actividad laboral está
ligada al sector construcción, coincidieron en lo
que podría calificar de intrusismo, ya que ellos
mismos elaboran planos básicos de obra en los
proyectos que ejecutan. En ninguno de los casos
estas personas buscaron apoyo de un profesional
que les asesorara a un nivel de expediente técnico
para trámite municipal.
En relación con materiales y estructuras, las
decisiones se toman en conjunto entre el propietario
y el maestro de obra. La elección manifestada de
forma unánime fue la autoconstrucción con el
sistema tradicional de albañilería confinada, por
considerarlo el más resistente y de mayor seguridad.
Uno de los entrevistados enfatizó que esto “era lo
más obvio, era lo mejor”. En esta respuesta se sigue
observando un criterio subjetivo para la toma de
decisiones y valoración de la calidad.
Para la ejecución de obra se suele encargar
la edificación a un maestro constructor que ellos
conocían o a alguno de la zona con probada
reputación en el oficio, en ambos casos de manera
informal. Solo uno de los entrevistados declaró
haber contratado personal no idóneo buscando
lo más barato, en cambio, el resto mostró

preocupación porque el personal fuese lo más
experimentado posible, independientemente de
su preparación formal. Así lo recalca uno de los
entrevistados: “Siempre es bueno trabajar (con)
un proyecto… (a) cualquiera no va a contratar…
porque no preguntan quién ha diseñado, sino quién
ha construido, tal maestro, entonces, siempre
pensando eso”. En resumen, las respuestas de los
usuarios reflejan la importancia del prestigio de
aquél a quien se encargará la obra que el hecho de
que se trate de un profesional.
En opinión de los entrevistados, la frecuencia
de emplear la autoconstrucción como modalidad
para edificar en el entorno vecinal es alta. Las
respuestas variaron entre regular y bastante.
La práctica de la autoconstrucción parece estar
condicionada al control urbano que haya en cada
zona, pero se percibe que esta refleja un habitus
en la población. Así se aprecia en la siguiente
respuesta: “Creo que la autoconstrucción acá es
casi una regla… y como es una comunidad bien
familiar, por decir así, todos conocen a alguien
que es constructor y tienen su maestro de obra
con el que hacen las cosas”.
Cuando se les consultó si la autoconstrucción
fue una buena decisión, solo dos de los
informantes usuarios respondieron negativamente
(uno admite que siempre hay detalles no previstos
que es mejor solucionar antes de la obra y el otro
reconoce que ha sido perjudicial construir “poco
a poco” y “a la mala”). El resto se reafirma en
su decisión de manera positiva, ya sea porque
satisface sus necesidades o sus expectativas (no
se está sujeto a lo que un profesional determina
sino al gusto del propietario). Sobre esto último
un entrevistado expresó: “Básicamente yo tomo
las decisiones como quiero… a la larga, pues, uno
sale feliz, satisfecho, yo quiero así y así se hizo”.
La mitad de los usuarios entrevistados asevera
que reiteraría el uso de la autoconstrucción (sea
porque hasta ahora no le ha traído problemas o
para evitarse complicaciones con la burocracia
municipal). No obstante, todos advierten que de
presentarse la ocasión de construir en el corto
plazo recurrirían a profesionales calificados en
el rubro y cumplirían con el trámite normativo
que se exige, sobre todo en la parte estructural
y constructiva. Principalmente para garantizar
el valor de la inversión inmueble hecha, lo cual
implica estar dentro de la formalidad.
Para comprender de mejor manera estas
respuestas fue de indudable utilidad los aportes
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CONTEXTO

posible, hacer todo de una manera práctica,
buscando autofacilitarse, porque el informal se
autofacilita, prescinde de los cánones estatales,
de la regulación estatal… porque es engorroso,
porque es burocrático, porque implica un costo,
implica tiempo, está supeditado a veces al humor
del funcionario público… yo construyo y levanto,
después que me pongan la multa, ya que me
fastidien, pero yo ya lo construí, ahí pues, hay
una razón práctica”. “El ser pragmáticos es algo
que los une, evitarse licencias, permisos, y con
eso voy a generar ahorros, que no lo consideran
importante, les parece un gasto”.
La aproximación hermenéutica de las respuestas
de ambos grupos de entrevistados permitió elaborar
la Tabla 4, la cual resume categorías observadas.
En esta tabla se aprecian las respuestas ante cada
categoría y las decisiones asociadas a estas, así
como los problemas que estas decisiones revisten.
Referente a las consecuencias que ha generado
la autoconstrucción en el crecimiento urbano
de Lima, se recoge como positivas que se haya
detenido la expansión horizontal de la ciudad y
que se vaya densificando en altura. Las negativas
serían que se ha construido sin dirección técnica
en zonas con alto riesgo sísmico, y que, ante la
demanda insatisfecha de vivienda, poco a poco
se vaya generando un proceso de tugurización
en todas esas edificaciones autoconstruidas. A
propósito de esto último, el sociólogo entrevistado
advierte: “Temo mucho que si no hay cambio en las
políticas públicas, no me refiero a la informalidad
en general, sino respecto a los procesos de
construcción de ampliación y mejoramiento de
la vivienda, se va a seguir produciendo viviendas
que, a diferencia de las décadas pasadas, ahora
dan miedo, porque un barrio nuevo, un pueblo
joven que comienza a construir es una promesa de
vida, pero uno que ya está construido y comienza a
consolidarse más, a aumentar pisos, a tugurizarse,
es la frustración de la promesa”.
En opinión de los expertos consultados, la
persistencia de la práctica de la autoconstrucción
se debe a varios motivos: a la creencia de que
se está ahorrando al construir de esa manera (no
se percibe la diferencia en contratar o no a un
profesional), al costo de las licencias (el poblador
no ve el valor de formalizar, prefiere gastar ese
monto en algo tangible como materiales), a la
falta de confianza en el aparato estatal (no hay
integridad en el funcionario público, se carece de
vocación de servicio para agilizar los trámites),

de los informantes expertos. Todos ellos
contaban con probada experiencia profesional,
en el sector público (municipalidades) o en el
privado (constructoras e inmobiliarias), como
también en el ámbito académico, la consultoría e
investigación científica relacionada al tema de la
presente investigación.
Sobre las razones por las que las personas
optan por la autoconstrucción, los expertos
también consideran que es la necesidad por
el amplio déficit de vivienda. A esta suman la
informalidad porque, a consecuencia de esa
necesidad insatisfecha, se termina participando
en invasiones de terrenos que no cuentan con los
requisitos y documentación requerida. También
señalan que los costos son otra motivación para
la autoconstrucción porque se percibe esta como
una opción más económica. Finalmente, las
respuestas de los expertos reflejan el habitus como
un elemento que subyace la autoconstrucción, ya
que señalan que esta obedece a una práctica social,
porque la actividad de crear ciudad y construir
son actos inherentes al ser humano; así se aprecia
en la siguiente respuesta: “Yo creo que hay una
condición de apropiación del espacio a partir del
significado que tiene construir tu propio hábitat…
es parte de nuestro capital cultural, es parte de
una práctica social muy, digamos, mimetizada en
el ser humano, muy internalizada, por eso que se
convierte en un hábito”.
Los expertos consideran que la autoconstrucción
se hace presente en todos los NSE, pero en un
porcentaje menor al de los NSE C y D, y con
variaciones según circunstancias ligadas a la
informalidad, el control urbano y el exceso
burocrático de trámites y permisos normativos. La
respuesta de un arquitecto entrevistado es reflejo
de esta opinión: “También se da en niveles altos,
pero en un porcentaje mucho más bajo. Depende
mucho de los distritos, de las zonas, porque hay
un control municipal, donde te exigen la licencia,
donde no puedes hacer bulla porque el vecino te
está escuchando, entonces, ahí inmediatamente
dan aviso a la municipalidad y entran los entes
de control para verificar si tienes todos los
documentos que te permitan construir, edificar”.
Los expertos conciben que las personas
acuden a la autoconstrucción para omitir los
procesos administrativos por un pragmatismo
mal entendido: “Creo que en cada sector puede
variar, pero, al final, el resultado es el mismo,
lograr la construcción en el menor tiempo

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CONTEXTO

siempre hay esa vocación de educarse, de mejorar,
en base a esos emprendimientos, y esos chicos ya
piensan de manera un poco más formal, de no
sacarle la vuelta a la norma, sino de hacer las
cosas cómo se deben”.
Puede haber escenarios pesimistas, si el
Estado no hace labor de promotor y gestor de
soporte técnico a bajo costo para convertirse en
un aliado de la comunidad, haciéndola partícipe
en los procesos y beneficios que conlleva
la formalidad. Una de las respuestas más
contundentes al respecto dice: “Si no lo hacemos
de un modo diferente, la autoconstrucción va
a seguir creciendo. Lima siempre ha recibido
migraciones, antes del interior, y ahora
extranjera, entonces siempre ese porcentaje se
ha ido incrementando”.

a la inexistencia de alternativas efectivas de
solución al problema habitacional (los actuales
modelos de vivienda social no sirven de referente
idóneo a las familias en estos tiempos).
Sobre cómo se manifestará a futuro el fenómeno
de la autoconstrucción en Lima, se obtuvieron
opiniones optimistas, pero en condicional, pues
se confía en que las nuevas generaciones, por
estar mejor integradas a la dinámica del mundo
moderno, serán más conscientes de cumplir
las normas para que su inversión inmueble, así
se emplee autoconstrucción, cuente con cierto
respaldo técnico. Entre ellas tenemos lo que apunta
el abogado entrevistado: “Creo que tendría que
mejorarse, creo que va a tener que formalizarse
un poco más, porque ya son migrantes de tercera o
cuarta generación, pero que ya son profesionales,

Tabla 4 (parte 1). Listado de informantes expertos

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 4 (parte 2). Listado de informantes expertos

Fuente: Elaboración propia

Discusión

déficit habitacional. En su lugar, ha facilitado la
informalidad, dejando a la comunidad a merced
de lo que determine el libre mercado, sin importar
las consecuencias perjudiciales e irreversibles que
pueda haber para sus gobernados.
La autoconstrucción está arraigada en el
pensamiento y la práctica del limeño y así lo
reflejan las estadísticas oficiales y lo confirmaron
los usuarios y expertos entrevistados. Este
fenómeno se consolidó masivamente a partir de
la implementación del modelo neoliberal en el
Perú, especialmente el periodo 1990-2000, como
sostiene Calderón (2017), ya que el laissez faire en
que se ampararon las políticas públicas propició
el incremento de los barrios urbano-marginales,
con lo cual la informalidad que, según Contreras
(2021), ya era parte de la lógica económica del
país, pasó a adquirir un estatus superlativo de

El objetivo de la presente investigación fue
comprender el fenómeno de la autoconstrucción
en la ciudad de Lima, dado lo frecuente de su
práctica en la configuración del entorno urbano de
la capital peruana. De esta forma, se pudo indagar
qué subyace en esta práctica como modalidad de
edificar inmuebles; más allá de los tópicos con
el que se le define al término autoconstrucción
en la literatura especializada, como son el factor
económico y ser una actividad casi exclusiva de las
zonas periféricas pobres de las grandes metrópolis.
Durante los últimos 30 años, con el modelo
neoliberal como guía de las políticas públicas, el
Estado no ha cumplido su labor de promotor y
gestor técnico para lograr un eficiente desarrollo
urbano con alternativas efectivas para paliar el
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

validación del propio Estado a nivel nacional.
Ese es el contexto en que la capital peruana
viene experimentando mutaciones sociales,
destacando una nueva sociabilidad urbana a
raíz de la convivencia involuntaria entre todos
los habitantes (Martuccelli, 2015) y en la que se
termina adquiriendo habitus propios a la cultura
popular, y/o matizando conductas en sintonía con
las actitudes que propician los nuevos tiempos.
Para el caso de la autoconstrucción, la celebrada
solidaridad comunal con la que se erigieron
los distritos de la periferia en la segunda mitad
del siglo XX fue dejada de lado gradualmente,
conforme el individualismo se iba adentrando más
y más en el comportamiento de la población. Esto
último se ajusta a lo que hacen mención Pérez
y Palma (2021), un tipo urbano de ciudadanía
donde los que autoconstruyen se reconocen como
ciudadanos constructores de ciudad.
El fenómeno de la autoconstrucción encierra
varias causales. Al analizar las respuestas de
usuarios y expertos se aprecia que la necesidad
inherente al ser humano de tener un lugar propio
para habitar y resguardarse, así como la necesidad
de establecerse cerca de su lugar de trabajo
señaladas por (Walliman, 2012) y Núñez (2020)
impulsan al limeño a perpetuar la autoconstrucción
como forma para edificar su hábitat. Al triangular
las respuestas de los usuarios y de los expertos,
se observa que la autoconstrucción tiene como
trasfondo un sentido pragmático tergiversado que
normaliza la informalidad, hace creer al individuo
que saltarse los procesos administrativos es más
rentable, cuando en realidad le está restando valor
a su inversión y exponiendo a riesgos asociados a
una mala planificación y ejecución del proyecto
de construcción. En este punto es preciso citar la
respuesta de uno de los expertos entrevistados: “Al
final, cada casa se parece a su dueño”, implicando
que la autoconstrucción refleja nuestra esencia como
sociedad en la que el ‘achoramiento’ se ha asumido
como una forma de llegar al éxito (Medina, 2001).
De esta manera, vemos de trasfondo el concepto
de habitus en la práctica de la autoconstrucción, pues
este determina en cierta medida el comportamiento
del individuo en diferentes contextos a partir de las
conductas observadas en los demás miembros de
dicha sociedad (García, 2017). Pero ¿en qué se
basa ese habitus? Los sociólogos han afirmado
que el limeño, desde el ‘achoramiento’ que
caracteriza a muchos, se plantea a sí mismo como
alguien capaz de determinar lo bueno y lo malo,

manteniendo una actitud orientada al éxito en lo
personal (un individualismo fomentado por el
modelo neoliberal), obviando o irrespetando lo
establecido en la norma en tanto esta interfiera en
sus objetivos, desde una actitud que llega incluso a
la displicencia como lo ha señalado Medina (2001)
de saltar las normas, buscando siempre la forma
más de “¡hago esto así porque me da la gana y
qué!” (Medina, 2001: 10).
Conclusiones
Más allá de las estadísticas difundidas por
organismos oficiales, los resultados de esta
investigación cualitativa, en la cual participaron
expertos y usuarios con diversidad de domicilio,
ponen de manifiesto que la autoconstrucción en
Lima es ya un hábito poblacional con el que se
ha ido configurando su entorno urbano, algo por
demás muy perceptible a primera vista cuando se
visita la ciudad por aire o por tierra. El hallazgo
principal se sustenta en el concepto de habitus
que plantea (Bourdieu, 1997), pero dado lo
complejo del fenómeno en estudio, también
tienen incidencia otras perspectivas además de la
sociológica, como son la histórica, la económica,
la política y, por supuesto, la urbanística.
La intensificación y expansión de este
habitus claramente marcado en la conciencia
y práctica del poblador limeño es consecuencia
de las mutaciones sociales que a partir de 1990
se produjeron en la capital peruana con la
implantación del modelo neoliberal en el país.
Desde entonces, el crecimiento económico
alcanzado fue directamente proporcional con la
expansión de la autoconstrucción como modalidad
a edificar; sustituyéndose la solidaridad comunal
con la que se levantaron las primeras barriadas
por el individualismo y el ‘achoramiento’
(Medina, 2001) como signos de los tiempos en
que las políticas públicas apostaron al laissez
faire (Calderón, 2017), convirtiendo al Estado en
un mero facilitador de la informalidad.
Este fenómeno o hábito poblacional requiere un
abordaje multidisciplinario y de mayor profundidad.
En tal sentido, sería plausible que a futuro se realicen
investigaciones que ahonden sobre otras variables
y factores ligados a la autoconstrucción. De igual
forma, es preciso analizar opciones y propuestas
que permitan solventar y prevenir problemas
relacionados a la autoconstrucción, todo en pro de
una urbe eficiente y sostenible. C
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El decoro del espacio público urbano
The decorum of urban public space
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Sergio García-Doménech1

Resumen

Abstract

Las cualidades morales constituyen el conjunto
de variables más necesarias para alcanzar la
condición ciudadana. La ética urbana se puede
traducir como civismo y urbanidad. El lugar de la
ciudad en el que más se expresan esas cualidades
morales es su espacio público. Al mismo tiempo,
ese espacio público requiere de una conformación
material como espacio urbano, lo que implica
la necesidad de soluciones disciplinares desde
la arquitectura y el urbanismo. Por lo tanto, la
estética del espacio público pasa a ser un problema
a resolver desde la arquitectura y desde otras
manifestaciones artísticas que la complementan,
como el arte urbano. La decoración es un término
frecuentemente interpretado en el arte y más aún
en la arquitectura moderna, con connotaciones
peyorativas. Pero es un término estético que, junto
con otro ético como es la decencia, constituye la
virtud del decoro. La consecución del decoro en
el espacio público urbano hace extensivas sus
virtudes al fenómeno urbano en su conjunto.

Moral qualities constitute the set of most
necessary variables to achieve citizenship. Urban
Ethics can be translated as public spirit and
urbanity. The place in the city where these moral
qualities are most expressed is its public space. At
the same time, that public space requires a material
conformation as an urban space, which implies the
need for disciplinary solutions from architecture
and urbanism. Therefore, the aesthetics of
public space becomes a problem to be solved by
architecture and other artistic manifestations that
complement it, such as urban art. Decoration
is a term, frequently interpreted in art and even
more so in modern architecture, with pejorative
connotations. But it is an aesthetic term that,
together with another ethical term such as decency,
makes up the virtue of decorum. The achievement
of decorum in urban public space extends its
virtues to the urban phenomenon as a whole.

Palabras Clave:

Keywords:

arte urbano; espacio público; estética urbana

urban art; public space; urban aesthetics

1

Nacionalidad: español; adscripción: Departamento de Expresión Gráfica, Composición y Proyectos de la Universidad de Alicante,
España; Doctor arquitecto por la Universidad Politécnica de Valencia, España; e-mail: sergio.garcia@ua.es; ORCID: https://orcid.org/00000001-6079-7988

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CONTEXTO

Introducción

demuestra –acredita– la virtud del civismo3. A
sensu contrario, estaríamos pensando en el vicio
de lo incívico. El civismo presupone respeto y
convivencia, que son virtudes intrínsecas a la
propia conducta urbana. De hecho, interpretamos
lo civil como lo perteneciente a la ciudad
y a la ciudadanía: es la civitas de la cultura
clásica occidental de la que somos herederos
(Uvalle, 2014). Por contra, resulta incivil lo que
presenta ausencia de civilidad y de educación:
el incivilizado vandalismo callejero podría
constituir un buen paradigma de lo incívico.
Algunas de estas terminaciones que conectan
lo ético, lo social y lo cultural acontecen en la
propia definición del artificio urbano. Urbanismo
y urbanidad comparten similar etimología:
podríamos afirmar que el compendio normativo
sobre educación, respeto y convivencia
colectiva se crea y al mismo tiempo se pone
permanentemente en práctica sobre el escenario
urbano. La urbanidad4 se erige pues, como una
actitud moral urbana, esto es, la variable que nos
puede permitir valorar la decencia en la ciudad.
El grafiti urbano, como el que ejemplifica la
imagen del solar sin construir, ilustra esta idea y
lanza una reflexión: ¿qué tiene más urbanidad y
decencia, las medianeras abandonadas o el grafiti
espontáneo? (Figura 1).

Habitar la ciudad constituye una experiencia
humana en el que la vida pública se mantiene
en permanente conexión con el universo de lo
privado. Esto hace que podamos interpretar
evolutivamente el fenómeno urbano. Y en esa
evolución, el espacio público emerge y funde
en un todo las variables éticas y estéticas de
la ciudad. La ética implica moral, corrección,
conducta recta y en definitiva, urbanidad. La
estética implica belleza, hermosura y placer a
los sentidos. La ciudadanía contemporánea debe
resolver las problemáticas urbanas usando un
código de buenas prácticas. Y ese código se pone
especialmente de manifiesto en el espacio público.
Dos conceptos que basculan entre lo actitudinal
y lo formal definen un cierto equilibrio entre lo
ético y lo estético: la decencia y la decoración2.
Durante las primeras décadas del siglo
XX, la arquitectura del Movimiento Moderno,
concentrada en los experimentos habitacionales, el
racionalismo, el progreso proyectual y la negación
de la historia, marginaría todo lo concerniente al
espacio público urbano. Sin embargo, a partir de
la segunda mitad del siglo y, sobre todo durante
su último tercio, el pensamiento crítico disciplinar
produciría interesantes aportaciones, algunas
de referencia durante décadas. Así, aparecerían
trabajos de notable influencia, como Jacobs
(1961), Lefevbre (1968), Cullen (1971) y otros.
Algunos destacarían más por lo ético, otros por lo
estético, pero en mayor o menor equilibrio, todos
intentarían amalgamar ambas componentes.
En el teatro urbano, resulta importante la
concreción formal –el escenario–, los actos
ciudadanos –la representación– y la propia actitud
de sus representantes –los participantes urbanos–,
todo emulsionado sobre el propio espacio público.
Este enfoque dramático de los participantes en los
acontecimientos urbanos, combina sutilmente lo
activo –los actores urbanos– con lo pasivo –los
espectadores urbanos– (Arnau, 2000). La actitud,
tanto de actores como de espectadores, cuando
es correcta, muestra –expone– pero también

Figura 1. Grafiti espontáneo en el barrio del Raval en
Barcelona, España

Fuente: Elaboración propia

2

Decencia, del lat. decentia: 1. f. Aseo, compostura y adorno correspondiente a cada persona o cosa. 2. f. Recato, honestidad, modestia.
Decorar, del lat. decorāre. 1. tr. Adornar, intentar embellecer una cosa o un sitio;
Decoración, del lat. decoratio, -ōnis. 1. f. Acción y efecto de decorar. 2. f. Conjunto de elementos que decoran (23ª ed. Diccionario RAE).
3
Civismo, del fr. civisme, y este del lat. civis “ciudadano” y el fr. -isme “-ismo”. 2. m. Comportamiento respetuoso del ciudadano con las
normas de convivencia pública (23ª ed. Diccionario RAE).
4
Urbanidad, del lat. urbanĭtas, -ātis: 1. f. Cortesanía, comedimiento, atención y buen modo (23ª ed. Diccionario RAE).

31

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CONTEXTO

La decencia del espacio público

y Rojas, 2014; Arenas-Dolz, 2020). Así, una
perversa combinación de separación funcional
con dispersión espacial, puede poner en seria
crisis moral a la ciudad. Ambas actitudes urbanas
formarían parte del pensamiento posmoderno y de
la sociedad urbana finisecular del siglo XX. Por
contra, la integración funcional combinada con
la compacidad espacial, son virtudes que pueden
dar lugar a modelos de ciudad –y por lo tanto a
espacios públicos– moralmente bien resueltos.
El espacio público, cuando alcanza su
dignidad inherente, surge a través de la catálisis
equilibrada entre lo social y lo estético (GarcíaDoménech, 2015b). Pero en extensión del criterio,
también sería interesante indagar entre lo ético
y lo estético, entre lo decente y lo decorativo.
La forma, el volumen o la materia configuran
primariamente el espacio, pero no es sino la
experimentación colectiva la que se encarga de
cualificar el mismo: el valor del uso ciudadano
dignifica el espacio como lugar característico
de la ciudad. Esta idea se puede ilustrar con la
escalinata del Grande Arche de La Défense en
París, en la que su uso como lugar de estancia y
encuentro ciudadano, cualifica y dignifica esta
arquitectura como espacio público (Figura 2).
La cualidad inclusiva e integradora del espacio
urbano se pone precisamente en evidencia por la
propia publicidad –cualidad pública– del mismo
(Borja, 2003; Sato, 2012; Schlack, 2011; Schlack,
2013). Al mismo tiempo, el espacio público es el
lugar donde las cualidades democráticas pueden
destacar más en toda la ciudad (Fernández, 2016;
Gasca y Ávila, 2020).
La cultura urbana y las relaciones ciudadanas
se ponen eminentemente en práctica sobre el
espacio público. Este ha de ser lugar acorde,
por lo tanto, para la cortesía, la educación y
en definitiva para la urbanidad. Es el propio
reconocimiento ciudadano del espacio público
el que le confiere la decencia convirtiéndolo en
bien común (Campos y Brenna, 2015; GarcíaDoménech, 2017), una cualidad que asimismo
necesita de su correspondiente arropamiento
sociocultural. La cuantificación de las conexiones
experimentadas entre personas sobre en el espacio
público deriva en la capacidad de esa ciudad para
adquirir su propia personalidad urbana. Esto
es frecuentemente visible en el uso de aquellos
elementos urbanos que invitan a la socialización,
como ejemplifica la alberca de la fuente de la Plaza
Real de Barcelona, permanentemente empleada

La decencia es un concepto eminentemente moral.
Su aplicación a la disciplina arquitectónica y por
extensión, a la urbana, no lo es menos. El espacio
público constituye la esencia misma de la ciudad
y representa la estructura espacial en la que se
desarrolla. Por lo tanto, la potencial decencia del
espacio público termina por definir la decencia de
la ciudad en sí misma, esto es, la urbanidad. Son
las buenas maneras de actuar, pero además, en el
fenómeno urbano también podrían ser las buenas
maneras de formalizar. La decencia en el espacio
público puede ser interpretada como lo correcto,
lo reconocido o lo estimado por los habitantes
de la ciudad. Estudiosos imprescindibles en el
concepto de lo público en la sociedad, como
Arendt (1958) o Sennett (1977) se han centrado
en las intrínsecas capacidades para la relación que
posee el espacio público. Capacidades que están
relacionadas a su vez con la identidad del propio
espacio urbano. Los mismos autores invocarían
el deterioro de la tradición social en la ciudad y
de la actitud pública de la propia sociedad urbana
(Arendt, 1958; Sennett, 1977). En términos de lo
urbano, no debemos confundir lo decente con lo
vulgar, pues “lo fácil, junto con lo efectista y lo
superficial ―que, en cierto modo, vienen a ser la
misma cosa― es un conocido atributo del gusto
vulgar” (Miranda, 1999: 383).
El espacio público es un espacio material,
pero solo se crea lugar mediante la interacción
ciudadana. La ciudadanía pues, es la artífice de la
ciudad y no al revés (Arnau, 2000; Borja, 2003;
Borja, 2019). De esta manera, la ciudad emerge
como una consecuencia cultural de la condición
ciudadana. Este juego se retroalimenta, ya que es
estatus ciudadano se genera y se perfecciona en el
espacio público: lo más reconocido y valorado por
la ciudadanía es la interacción y el espacio público
constituye el lugar para el encuentro ciudadano
por excelencia (Carrión, 2019). De ahí, que los
valores morales que la ciudadanía deba exigir al
espacio público no han de ser solo patentes, sino
también presentes. Tengamos en cuenta que en el
espacio público se reconoce el alma de la ciudad
(Cuervo y Herrán, 2013), a la vez que representa
la propia tarjeta de presentación de la ciudad
(Borja, 2003). La relación entre lo espacial y
lo funcional puede influir decididamente en la
ética de la ciudad y a su protagonista, el espacio
público (Uribe, 2011; Trachana, 2013; Hernández
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CONTEXTO

como asiento colectivo ciudadano (Figura 3). El
lugar urbano y el sentimiento de pertenencia que
éste genera, combinado con las virtudes morales
propias de las sociedades urbanas avanzadas,
se ve especialmente potenciado siempre que la
forma y los resultados materiales alcancen un
cierto nivel de calidad estética. No es algo banal,
ni mucho menos aséptico. Es esto algo que debería
interpretarse como componente ciudadana de
civismo y por lo tanto de urbanidad.

Figura 3. Plaza Real en Barcelona, España

Figura 2. Escalinata del Grande Arche de La Défense
en París, Francia

Fuente: Elaboración propia

La decoración del espacio público
Todo acontecimiento artístico requiere de
contenidos propios cuya adecuada percepción
permita su asimilación por el espectador. En el
contexto de la ciudad, ese acontecimiento solicita
todavía más una mayor y mejor dotación de
esos contenidos inherentes al mensaje estético.
El fenómeno de la belleza posee una clara
dimensión emocional. Y esa dimensión, en el
colectivo ciudadano, frecuentemente deriva en
una percepción identitaria y de pertenencia. Las
variables constitutivas del fenómeno estético,
muchas compartidas por varias de las artes
clásicas, pueden incluir, entre otras, a la textura,
la armonía, la postura, el movimiento, el color,
el contrapunto y muchas más. Las conexiones
relacionales entre esas variables, en combinación
con la cultura tanto personal e individual como
social y colectiva, así como con la propia
percepción subjetiva, son las que construyen y
estructuran un acontecimiento estético. Y entre
ellos, tiene cabida el propio acontecimiento
estético urbano (Da Luz, Biavatti y Pereira,
2011; García-Doménech, 2022). Las variables
emocionales que se derivan de la experiencia
estética personal, nutren la conceptualización
conformada mediante la generación de imágenes
abstractas. Esas imágenes abstractas son
construidas en el pensamiento humano como
producto de una combinación tanto formal como
situacional. Puesto que la inteligencia humana
emplea mecanismos relacionales holísticos, el
conjunto combinatorio de volúmenes, espacios

Fuente: Elaboración propia

La estructuración social de la ciudad se
forma en el espacio público. Éste actúa como
mecanismo maestro para desarrollar la propia
génesis urbana. Así, la esencia misma de la
ciudad recibe su impronta y su continuismo
a través del propio espacio urbano. Al mismo
tiempo, la actitud crítica y la discusión ciudadana
acogen de manera especial el acontecimiento
estético que emerge del espacio público: “la
cualidad sensible del ambiente urbano denota
las propiedades esenciales, tanto objetivas como
subjetivas de los aspectos vivenciales que se
tienen del entorno y su grado de aceptación o
rechazo por parte de un individuo o de una
colectividad” (Mariñelarena, 2019: 4-5).
Tengamos en cuenta que la creación de lugar
y la plena identificación urbana solo pueden
eclosionar a través de la asimilación del mensaje
de lo bello. Pero esa asimilación no puede ser
solo individual, sino que requiere de la práctica
colectiva. En la ciudad y en justicia, lo bello no
puede quedar limitado al disfrute de unos pocos.
33

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y posiciones acaba siendo sumamente complejo
(Brandão, 2014). De hecho, el espacio público
constituye un acontecimiento urbano de
complicada interpretación y difícil percepción
cuando pretendemos que sea atenta. En el espacio
público, la concurrencia de la arquitectura, la
urbanización del espacio y la ocasional presencia
de arte urbano, puede generar emociones estéticas
susceptibles de asimilación cultural (Brugnoli,
2011; Ricart y Remesar, 2013).
El paisaje urbano se puede construir como una
correspondencia de relaciones entre diferentes
variables que lo conforman (Arroyo, 2015;
Briceño-Ávila, 2018). Ese juego de relaciones
es el que acaba –no siempre premeditadamente–
creando estética en el espacio: “al tratarse de un
equilibrio entre lo fácil y lo inesperado, la gracia
es una de las cualidades estéticas más frágiles
en el paisaje urbano” (González-Moratiel, 2018:
40). En la ciudad, el fenómeno estético puede
resultar más complejo que en otros tipos de
experiencias de creatividad estética. Lo material,
lo tangible, lo tectónico, son las cualidades que
convierten el espacio público en un problema
propio de la disciplina arquitectónica. Por lo
tanto, la cualificación del espacio urbano no
puede evaluarse como único resultado de la
gestión política, las funciones urbanas o el
uso social. Esa evaluación ni siquiera puede
monopolizarse como consecuencia de la mayor
o menor conciencia ciudadana. De hecho, un
reconocimiento ciudadano profundo y efectivo
en no pocas ocasiones tiene su razón de ser
como consecuencia, al menos en parte, de la
calidad material del espacio (Tapia y García,
2015). Hemos indicado cómo el reconocimiento
estimativo y la valoración positiva por parte del
colectivo ciudadano son actitudes que se postulan
como condicionantes para evaluar la capacidad
pública del espacio urbano. Y contra lo que
suele pensarse, no lo son tanto las arquitecturas
singulares ni los acontecimientos urbanos
susceptibles de constituir protagonismos aislados,
si bien, ocasionalmente estos hitos pueden nutrir
y aportar cierto valor al imaginario urbano y a las
señas de identidad de una ciudad. Podemos afirmar
pues, que el espacio público constituye el lugar
más adecuado en el que se evidencia la decencia
urbana, esto es, la urbanidad. Pero también al
mismo tiempo, no se produce espacio público
completo mientras no aparezca interacción
ciudadana. Por lo tanto, solo los espacios públicos

que hayan alcanzado un correcto equilibrio entre
lo estético y lo social, se pueden constituir como
garantes de la identidad y la personalidad urbana:
“el espacio público no puede interpretarse desde
un punto de vista estético si previamente no lo ha
sido desde un punto de vista social. Sólo cuando
la sociedad identifica o inventa la función de un
espacio público, lo hace propio y comienza a
preocuparse de su calidad estética. Pero también
es cierto lo contrario: la calidad estética de un
espacio público impulsa a usarlo y vivirlo, por
lo tanto mejora su percepción social” (GarcíaDoménech, 2015b: 63. Traducción propia).
El arte urbano, también cumple cierta función
social, ya que la estética se puede integrar
entre los derechos de los habitantes urbanos
(Lefebvre, 1978; Borja, 2019). Ese derecho,
como todos, nace como consecuencia de las
necesidades de una sociedad, en este caso la
urbana. La publicidad o cualidad pública del
arte urbano (García-Doménech, 2015a) le
confiere connotaciones al mismo que exceden
de lo puramente decorativo: dignifica el espacio
público al tiempo que democratiza su disfrute.
El arte urbano, combinado armónicamente
con la arquitectura, constituye uno de los más
importantes recursos de la estética urbana para
conseguir que el espacio urbano sea plenamente
identificado y correctamente interpretado por la
ciudadanía. Si apostamos por una combinación
de variables estéticas –y no por el reduccionismo
o la simplificación de la anécdota individual–
la ciudadanía podría entablar un juego entre la
cualidad discreta de una pieza artística con la
cualidad continua que caracteriza el marco urbano
en el que se integra: “La estética urbana no puede
entenderse desde un enfoque reduccionista, sino
holístico. Abarca un amplio abanico de prácticas
artísticas o potencialmente artísticas: desde la
pintura y la escultura, hasta la arquitectura y
el propio diseño de la urbanización” (GarcíaDoménech, 2015a: 198. Énfasis original).
Los significantes de la ciudad, interpretados
y percibidos adecuada y coherentemente, son la
sutil consecuencia de una amalgama constituida
entre aquello que presenta continuidad –el
espacio urbano–, con lo que presenta discreción
–fundamentalmente la arquitectura, pero también
el arte urbano– con el fin de activar el placer de lo
bello en la observación de un determinado paisaje
urbano. Ese compendio en que “cohabitan los
fragmentos de la ciudad, la arquitectura y el arte,
34

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y generan circunstancias espaciales gratificantes y
de significativo valor espacial por sus condiciones
físicas, sociales y culturales” (Rivero, 2012: 90),
termina por generar paisaje urbano como si de
una compilación de individualidades se tratara.
Un ejemplo ilustrativo de ello son las arañas
Maman de Louise Bourgeois, ubicadas por todo
el mundo, pero especialmente significantes
cuando se combinan con la arquitectura y con el
espacio urbano, como es el caso de la pieza de
Ottawa (Figura 4). Además, resulta algo inherente
al análisis estético del paisaje en general –que no
únicamente el que se genera en la ciudad– cierta
cualidad moral derivada de la justicia social que
define su razón de ser (Aragón, 2014), pues “lo
político es inseparable de lo ético en el contexto
de la ciudad” (Arenas-Dolz, 2020: 194). Los
simultáneos contenidos políticos y sociales del
concepto moral de la decencia, informan algunas de
las consideraciones intelectuales contemporáneas
acerca de la democratización del arte en su vertiente
más pública (González, 2012; Massó, 2013).

comerciales y las promesas de los anuncios
publicitarios, nos permite refundir y re-imaginar
el mundo de una manera encantadora” (Kaika
y Swyngedouw, 2000: 123. Traducción propia.
Énfasis original). La rendición al fetiche, al igual
que sucumbir ante el horror vacui, serían actitudes
sujetas a ser defendidas mediante sofismas que
falsamente podrían justificar el alejamiento
de una de las principales características de la
modernidad: la abstracción. Y esto, que podría
ser consecuencia de cierta debilidad cultural,
también podría interpretarse como miedo a la
incomprensión. Tanto la escultura de Eduardo
Chillida como la configuración espacial de la
Plaza de los Fueros en Vitoria, España ilustran la
tendencia a la abstracción de la estética urbana
moderna (Figura 6). En lo referente al horror
vacui, la innecesariedad de colmatar con piezas
de todo tipo el espacio contrasta con el arraigo de
la práctica contraria (González-Moratiel, 2018).
Es una especie de miedo a dejar espacios vacíos:
“en el origen de cualquier cosa, estuvo la nada.
El vacío –o desmadejamiento– llena los átomos
de las cosas. La arquitectura –otra forma del
vacío– es a la vez trascendente e imperceptible.
Presente e inadvertida en las mejores obras, no
se hace ver, no se deja oír, no se puede tocar”
(Miranda, 2005: 48). En la ciudad, el espacio libre
de uso común, como indica su propia naturaleza,
no necesita apenas contenidos materiales. Y menos
aún, diseños abigarrados sin mayor consecuencia
que ocupar el espacio: “a menudo, muchos espacios
recientemente proyectados han olvidado su inicial
condición de vacío y se han convertido en un
muestrario abigarrado de elementos sobrediseñados
y de objetos que pretenden ser escultóricos”
(Bohigas, 2004: 181. Énfasis original).

Figura 4. Escultura Maman en Ottawa, Canadá

Fuente: Cortesía de Ignacio Sempere, arquitecto

Figura 5. Calle San Francisco en Alicante, España

La construcción de los imaginarios sociales
requiere en muchas ocasiones de formas fácilmente
legibles. Pero el abuso del facilismo puede caer
en la creación de ciertos fetiches estéticos. La
estética Disney empleada para las setas gigantes
que animan turística y comercialmente la calle
San Francisco en Alicante, España, ilustra esta
idea (Figura 5). Y si hablamos de la ciudad y de los
acontecimientos estéticos que en ella eclosionan,
hablaríamos de fetichismo urbano: “Los encantos
y deseos del fetiche, algo que se nos recuerda
continuamente mediante las espectaculares
exhibiciones mercantilistas de los centros

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

receptor último de la respuesta arquitectónica. A
través de la ideación y de la materialización, la
arquitectura despliega una respuesta en la que los
actores urbanos, como resultado de su interacción
colectiva, producen comunidad, lo que a su vez
puede evolucionar en urbanidad.
El correcto funcionamiento urbano requiere
de un diseño que guarde coherencia con la
asimilación colectiva. Es una de las maneras
de conseguir el reconocimiento del contenido
proyectual. En ese sentido, lo material –lo
eminentemente estético–, requiere un cruce
ponderativo con lo social –lo eminentemente
ético–, de manera que el pleno espacio público
pueda eclosionar como resultado de ese cruce. Lo
polisémico de esa combinación de significantes y
significados se integra en el espacio público como
lugar de expresión de los valores inherentes a la
urbanidad: la corrección ciudadana, el respeto
patrimonial, la cultura urbana, la gobernanza o la
función cívica. El diálogo entre el espacio privado
y el espacio público en la ciudad debe alcanzar
siempre un punto de equilibrio. Ambos espacios,
aunque antagónicos, pueden crear relaciones
interactivas de las que a veces puede emanar tanto
la ética urbana como la estética urbana. Llegamos
pues a la urbanidad y en definitiva, al decoro5, una
virtud cuya fuerza, en la ciudad, resulta siempre
más patente en la esfera de lo público que en la
esfera de lo privado.
El colectivo ciudadano es el principal activo
acreedor del espacio público. En ese sentido, el
decoro del mismo recae en la propia ciudadanía
cuando es interpretado como lugar, como espacio
verdadero y como enclave original. El esfuerzo
desesperado por conseguir originalidad a través
de lo infrecuente y lo extraordinario puede ser
un error. Y esto resulta especialmente importante
ya no solo en el diseño del espacio público, sino
que podría alcanzar la escala de proyecto urbano
e incluso todo un modelo de ciudad. Cuando la
ciudadanía reconoce e interioriza las formas,
los volúmenes, las texturas, los cromatismos
y en definitiva todas las variables que pueden
construir el acontecimiento estético, es entonces
cuando podremos asentar la idea de autenticidad y

Figura 6. Escultura de Eduardo Chillida en la Plaza
de los Fueros de Vitoria, España

Fuente: Elaboración propia

A modo de conclusión:
el decoro del espacio público
Tanto en lo ético como en lo estético, la plenitud
ciudadana requiere del espacio público como
crisol. La expresión urbana, el desarrollo cultural,
la comunicación social y las conexiones ciudadanas
encuentran su lugar en el espacio público: la propia
razón de su existencia así lo atestigua. Asimismo,
la cultura urbana y la inclusión social requieren
resultados urbanos de calidad tanto en lo proyectual
como en lo material, algo que deriva de la cantidad
y calidad de la actividad social desarrollada en el
espacio público.
El espacio ético y el espacio estético
convergen para conformar el alma del espacio
público. La condición ciudadana requiere de
este doble enfoque –moral y belleza, decencia
y decoración, ética y estética– lo que nos lleva
a pensar que estamos ante dos caras de una
misma moneda. El urbanita, mantiene una
constante aspiración a constituirse en ciudadano
y su consecución dependerá precisamente de la
interacción colectiva en un espacio público a la
par ético y estético, porque el ciudadano es el
receptor último de los resultados urbanos. La
ciudad resultante de una planificación y un diseño
a la par ético y estético revierte su calidad en la
propia práctica disciplinar y el ciudadano es el

5

Decoro, del lat. decōrum. 1. m. Honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad. 2. m. Circunspección,
gravedad. 3. m. Pureza, honestidad, recato. 4. m. Honra, pundonor, estimación. 5. m. Nivel mínimo de calidad de vida para que la dignidad
de alguien no sufra menoscabo. 6. m. Arq. Parte de la arquitectura que enseña a dar a los edificios el aspecto y propiedad que les corresponde
según sus destinos respectivos.

36

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CONTEXTO

originalidad en contraposición a lo insólito o a lo
extraordinario. Una respuesta disciplinar acorde y
honesta con las necesidades ciudadanas –no con
sus meros deseos– podrá dar como resultado un
espacio urbano decoroso. A modo de feedback,
el decoro urbano no solo dignifica la ciudad, sino
que también dignifica a la ciudadanía. La mejora
social puede tener repercusión en la mejora urbana
y viceversa. Y a su vez, la mejora urbana no solo
repercute en lo estético, sino también en lo ético.
El embellecimiento puede dignificar, pero se queda
en simple maquillaje si no se complementa con una
variable moral. Y no perdamos de vista que ese
potencial embellecimiento, cuando en la ciudad
va de la mano con la ética, se puede conseguir
un importante grado de regeneración urbana que
siempre repercutirá en el bienestar de la ciudadanía.
El espacio público, por su propia razón de ser,
debería guardar siempre un decoro. Una parte
importante de la conceptualización del espacio
público es su lectura como fenómeno social en el
que la decencia se postula como importante valor
ético. Pero no lo es menos la lectura de lo bello, pues
de lo contrario el espacio urbano quedaría reducido
a un mero contenedor de actitudes morales. A modo
de feliz hibridación entre ambos componentes, el
decoro contribuye determinantemente a establecer
la urbanidad del espacio. El decoro, puesto
en práctica sobre el espacio público, permite
igualmente realizar una lectura complementaria del
mismo como práctica política, pues una correcta

y deseable gobernanza urbana podría enfatizar las
cualidades tanto éticas como estéticas del espacio y
por extensión, las de toda la ciudad.
Decoración y decencia –pero también forma
e interpretación– son extremos que acaban
convergiendo. En la ciudad, el continente espacial
y el contenido social se nutren respectivamente,
de la estética y de la ética. De ahí que el decoro
pueda ser postulado como concepto clave
para el espacio público y en extensión, para el
fenómeno urbano completo. El compromiso
social y la generación cultural son los principales
factores para la cualificación del patrimonio
urbano. Esta cualificación debería constituir
un deber ciudadano. Pero al mismo tiempo, la
consideración patrimonial como bien colectivo
y la propia actitud crítica de la cultura colectiva
constituyen también un derecho que es de
justicia: el estatus ciudadano, cuya consecución
resulta fundamental para adquirir el sentimiento
de urbanidad y cuya mayor y mejor expresión
se da cita sobre el espacio público urbano. La
consideración estética del espacio público es
una virtud urbana y un derecho ciudadano. Y
mediante esta consideración, podemos relacionar
ese enfoque con las componentes sociales y
morales de la ciudad. Así, el decoro como concepto
híbrido entre lo ético –la decencia– y lo estético –la
decoración– debería ser postulada como relevante
virtud que informe de la calidad del espacio público
y en definitiva, de la ciudad. C

Referencias bibliográficas
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Enrahonar, núm. 53, pp. 43-61.
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CONTEXTO

Ecoturismo e imaginarios sociales. Desarrollos y
potencialidades en las transformaciones urbano-territoriales
en la ribera de Rosario y el delta del río Paraná en Argentina
Ecotourism and social imaginaries. Developments and potentialities in urbanterritorial transformations in the riverside of Rosario and the delta of the Paraná
river in Argentina
Recibido: octubre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Cecilia Galimberti1

Resumen

Abstract

Los imaginarios sociales y el ecoturismo
actualmente registran un papel clave en la
transformación sostenible de nuestros entornos,
siendo de gran relevancia para detener acciones
extractivas y de alta vulnerabilidad socioambiental.
Este artículo, a través del caso de la ribera de la
ciudad de Rosario y el amplio delta del Paraná en
Argentina, propone indagar críticamente sobre el
rol de los imaginarios sociales en torno al desarrollo
de políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. A través de una investigación cualitativa
de estudio de caso se busca interpretar los procesos
y fenómenos socio-territoriales. El delta del Paraná
y ribera central de Rosario consisten en un ámbito
representativo de revalorización del patrimonio
cultural, edilicio y natural en las últimas décadas,
así como, también, sus imaginarios sociales poseen
un potencial fundamental para frenar procesos de
destrucción de la biodiversidad del delta debido
a incendios intencionales extensivos que se han
incrementado aceleradamente en los últimos años.
En dicho contexto, se considera que el ecoturismo
contribuye a incrementar el conocimiento y el
vínculo afectivo con el ambiente, posibilitando
el desarrollo de prácticas sostenibles e integrales
entre la cultura y naturaleza.

Social imaginaries and ecotourism currently
play a vital role in the sustainable transformation
of our environments, being of great relevance
to stopping extractive actions and high socioenvironmental vulnerability. This article, through
the case of the riverside of the city of Rosario
and the vast Paraná delta in Argentina, aims to
critically investigate the role of social imaginaries
in developing tourism policies and guidelines
based on the revaluation of heritage and territorial
sustainability. Through qualitative case study
research, the aim is to interpret socio-territorial
processes and phenomena. The Paraná delta
and Rosario's central riverbank are representative
area for the revaluation of cultural, building, and
natural heritage in recent decades, and their social
imaginaries currently have a fundamental potential
to halt the processes of destruction of the delta's
biodiversity due to extensive intentional fires that
have increased rapidly in recent years. In this context,
ecotourism contributes to increasing knowledge and
the affective link with the environment, enabling the
development of sustainable and integral practices
between culture and nature.

Palabras Clave:

Keywords:

ecoturismo; ambiente; imaginarios sociales

ecotourism; environment; social imaginaries

1

Nacionalidad: argentina; adscripción: Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina;
Doctora en Arquitectura y Arquitecta por la Universidad Nacional de Rosario de Argentina. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) e-mail: cecilia.galimberti@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9030-0143

40

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CONTEXTO

Introducción

atracción turística. Justamente, los imaginarios
sociales en torno al río Paraná, la ribera y el
delta han sido claves para efectivizar el cambio
anhelado. Se posibilita así una revalorización de
su historia e identidad local, a través de diversas
refuncionalizaciones del patrimonio ferroportuario con nuevas actividades mayormente
culturales y recreativas, de gran atracción tanto
para sus ciudadanos como para visitantes. Los
imaginarios en torno a la costa y al río, no solo
se vinculan a aspectos culturales, simbólicos
e históricos, sino que también reclaman una
mayor conexión con la naturaleza, especialmente
con el caudaloso Paraná y su vasto delta. Éste
constituye un macromosaico de humedales que
resulta reservorio de recursos naturales y hábitat
de numerosas especies de fauna y flora, siendo
una de las áreas con mayor biodiversidad de la
República Argentina.
A nivel mundial, especialmente desde las
últimas décadas del siglo XX se registra una
profunda concientización sobre los impactos
ambientales producto de las actividades antrópicas,
así como también se identifican diversos acuerdos
y disposiciones internacionales en pos de la
conservación del medio (Svampa y Viale, 2020).
En este contexto global, los imaginarios locales
vinculados a la salvaguardia ambiental incentivaron
nuevos desarrollos en el delta, tanto públicos como
privados, asociados al ecoturismo. Sin embargo,
actualmente el territorio insular está sujeto a diversas
prácticas que atentan contra su sostenibilidad. En
especial, se destacan las quemas intencionales que,
en la última década, se incrementaron abruptamente
ocasionando numerosas pérdidas de biodiversidad.
Frente a este estado de situación, se registra
una fuerte concientización por parte de la
población, lo que conduce a frecuentes reclamos
de acciones y políticas para la conservación,
gestión y uso racional del delta. Se potencian así
los imaginarios vinculados a una relación atenta
y cuidada del ambiente. En este contexto, el
turismo sostenible presenta un enorme potencial
para prevenir, detener y revertir la degradación de
los ecosistemas2.

Los cambios en los modos de producción
asociados a nuevas tecnologías, demandas del
mercado, desarrollo de redes y flujos a nivel global
han ocasionado que muchas ciudades y territorios,
especialmente en las últimas décadas del siglo
XX, afronten la transformación de componentes
productivos e industriales obsoletos en nodos
clave para nuevos espacios recreativos-turísticos.
Estos espacios resultan de gran oportunidad dado
que los proyectos sobre dichos ámbitos dialogan
tanto con nuestro pasado como con nuestro futuro
(Marshall, 2001). Los imaginarios vinculados al
reclamo de la preservación de la identidad local
y a la revalorización patrimonial de elementos
e infraestructuras consideradas representativas
de la esencia de cada sociedad han resultado
punta de lanza de nuevas políticas turísticas.
Del mismo modo, las diferentes acciones,
acuerdos y demandas mundiales sobre una
mayor sostenibilidad y resguardo de “la casa
común” promueven nuevas estrategias, en
diversas escalas y territorios, atentas a la
crisis ecológica y a la protección del ambiente
(Galimberti, 2021b).
El presente trabajo propone como objetivo
indagar críticamente sobre el rol de los imaginarios
sociales en el abordaje de políticas y desarrollos
turísticos vinculados a la revalorización del
patrimonio local y a la sostenibilidad territorial,
para lo cual se toma como caso de estudio a
la ribera de la ciudad de Rosario y al delta
del Paraná, Argentina. Se realiza desde una
investigación cualitativa de estudio de caso,
dado que se busca la comprensión de fenómenos
sociales desde las experiencias y puntos de
vista de la sociedad, a través de relevamientos y
análisis crítico de documentos correspondientes
a políticas públicas, planes, folletería y páginas
web turísticas, prensa periódica y foros de
organizaciones no gubernamentales. Asimismo,
se realizan registros fotográficos y cartográficos
propios mediante trabajo de campo y análisis de
imágenes aéreas y satelitales.
El ámbito fluvial rosarino constituye un
ejemplo representativo, dado que, a pesar de
ser una ciudad históricamente portuaria, desde
mediados de la década de 1980 atraviesa un
proceso de transformación de su costa central,
de ámbito productivo a espacio cultural y
recreativo, que la convierte en un nuevo polo de

2

41

Como se establece en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.

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CONTEXTO

Nuevas miradas sobre los ámbitos fluviales:
imaginarios turísticos y sostenibilidad

José Luis Pintos (1995), los imaginarios sociales
tienen «una función primaria que se podría definir
como la elaboración y distribución generalizada
de instrumentos de percepción de la realidad
social construida como realmente existente»
(11). Los imaginarios sociales hacen posibles las
prácticas de una sociedad al darles un sentido, a
través del modo en que «imaginan su existencia
social, el tipo de relaciones que mantienen unas con
otras, el tipo de cosas que ocurren entre ellas, las
expectativas que se cumplen habitualmente y las
imágenes e ideas normativas más profundas que
subyacen a estas expectativas» (Taylor, 2006: 37)
En este sentido, el imaginario turístico, siguiendo
a Hiernaux-Nicolas (2002), es «aquella porción
del imaginario social referido al hecho turístico, es
decir a las numerosas manifestaciones del proceso
societario de viajar» (8). El imaginario es «algo
vivo, un proceso inacabado sujeto a revisiones,
ajustes, cambios, y nuevas interpretaciones aun
de hechos viejos» (9). Los imaginarios turísticos
resultan imaginarios espaciales vinculados a la
potencialidad de un lugar como destino turístico.
Estos imaginarios posibilitan a la sociedad a
representar en un lugar esa posibilidad turística,
creando el deseo, haciendo atractivo a un lugar,
posibilitando a los individuos abordar el lugar
en sus diversas dimensiones, estando a su vez
ligados tanto a las prácticas como a la identidad
(Gravari-Barbas y Graburn, 2012).
El imaginario de mayor preponderancia
en el inicio del proceso turístico ha sido el del
regreso a la naturaleza, como resultado de una
nueva percepción, siendo ésta atractiva para la
experiencia humana. Es así, que el «imaginario
de la naturaleza atraviesa toda la historia del
turismo, desde sus inicios hasta la renovación del
tema a partir del ecoturismo» (Hiernaux-Nicolas,
2015: 80). En los últimos años se identifica
una vuelta al imaginario de la naturaleza, pero
mayormente enfocada en el desarrollo sostenible3.
Como plantea Enrique Leff (2010), los imaginarios
sociales de la sustentabilidad, que profundizan en
las comunidades, sus cosmovisiones, ideologías
e intereses, tienen el potencial de «generar una
disposición colectiva para comprender y actuar ante
la crisis ambiental y el cambio climático» (44).

Los cambios en los modos de producción y las
nuevas dinámicas del mercado a escala mundial
tienen su impacto en los componentes productivos
históricos localizados en el corazón de las
ciudades (Galimberti, 2021a). Especialmente, a
partir de las décadas de 1960 y 1970, diversos
territorios afrontan el desafío de reconvertir
sus costas centrales, originalmente portuarias
y/o industriales, que se encuentran degradadas
u obsoletas, en nuevos espacios vitales (Breen
y Rigby, 1994; Smith y Garcia Ferrari, 2012).
La revitalización de los frentes ribereños
involucra un redescubrimiento de una herencia
fundamental de espacios naturales, arquitectura
e infraestructuras que pueden ser adaptadas a
nuevas funciones y usos, para que ciudadanos,
visitantes y turistas puedan apreciar y disfrutar
aspectos desconocidos de dichas ciudades junto
al agua (Bruttomesso, 2006).
Estos espacios se posicionan así en ámbitos
estratégicos, resultando las nuevas reconversiones
costeras también en polos atractores para el
turismo. Casos paradigmáticos como, por
ejemplo, Baltimore (Estados Unidos) o Bilbao
(España) dan cuentan sobre como ciudades
predominantemente portuarias e industriales
atraen a visitantes de distintas latitudes (Hall,
1996; Plaza, 2000). Estas áreas presentan una
simbiosis de componentes naturales, culturales,
comerciales, recreativos, paisajísticos, entre
otros, que posibilitan una gran diversidad de
actividades (Kostopoulou, 2013).
Las trasformaciones materiales tienen una
estrecha relación con los imaginarios urbanos,
dado que, como sostiene Armando Silva (2006,
2011), en las ciudades lo físico produce efectos en
lo simbólico (sus escrituras y representaciones),
y las representaciones que se hagan de la urbe,
simultáneamente afectan e influyen en el uso y
concepción del espacio.
Los imaginarios son claves tanto en la
construcción y modificación de sus espacios
tangibles, como también de las prácticas y
agenciamientos de sus habitantes. Siguiendo a

3

En 1987, en la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas (conocido mundialmente
como Informe Brundtland), se define el concepto de “desarrollo sostenible” como «aquel que satisface las necesidades de la generación
presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades» (Brundtland, 1987: 23).

42

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CONTEXTO

El concepto de sostenibilidad y el reclamo por
el resguardo del medio han sido protagonistas
en numerosos encuentros y acuerdos desde
las últimas décadas del siglo XX, como, por
ejemplo, la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Ambiente y el Desarrollo (UNCED) en
1992, en la que se establece la Agenda 21. Con
el nuevo milenio se desarrollan a nivel global
nuevos acuerdos y compromisos, como por
ejemplo la Agenda 2030, aprobada en 2015, a
fin de implementar y cumplir los 17 Objetivos
de Desarrollo Sostenible, que se definen para
conseguir un futuro sostenible para todos
(Galimberti, 2021b).
En este contexto, se pone en crisis el
denominado modelo fordista o masivo de turismo,
a través del cual los recursos naturales están
sujetos a profundos desequilibrios ecológicos
y de contaminación (Nel.lo y Llanes, 2016). En
la década de 1980, se introduce el concepto de
ecoturismo a fin de abogar sobre un nuevo modelo
turístico asociado al desarrollo sostenible, como
alternativa al turismo de masas y frente a una mayor
concientización de la necesidad de preservación
del ambiente. Una de las primeras definiciones
formales con mayor aceptación ha sido la de
Ceballos-Lascurrain ([1987] 1996), que lo define
como viajar a zonas naturales relativamente
inalteradas o no contaminadas con el objetivo
específico de estudiar, admirar y disfrutar del
paisaje y de sus plantas y animales silvestres, así
como de las manifestaciones culturales existentes
(tanto pasadas como presentes) que se encuentran
en estas zonas.
Bajo estos postulados, se desarrollan
diversas estrategias vinculadas entre los
desafíos de sostenibilidad y el rol del turismo.
En 1992, por ejemplo, luego de la Cumbre de
la Tierra de Río de Janeiro, las organizaciones
internacionales: Organización Mundial del
Turismo (OMT), World Travel &amp; Tourism
Council y el Consejo de la Tierra, desarrollaron
el documento denominado “Agenda 21 para la
industria del Turismo: Hacia un Desarrollo
Sostenible” que consiste en una adecuación de
la Agenda 21 aplicada al turismo, definiendo
principios y máximas que el turismo sostenible
tiene que cumplir (Pérez de las Heras, 2003).

Si bien el ecoturismo en términos generales
fue adoptado para describir el turismo basado
en la naturaleza, en las últimas cuatro décadas
han sido numerosas las conceptualizaciones
que se enfocan en aspectos o enfoques diversos.
Por ejemplo, se han profundizado en otras
dimensiones como, por ejemplo, en el rol de la
sostenibilidad, las experiencias educativas, la
importancia de los habitantes locales y el turismo
como soporte de la conservación (Donohoe y
Needham, 2006). Posee así un gran potencial para
la conservación de la biodiversidad, protección del
ecosistema natural y la planificación, desarrollo y
gestión sostenible de los recursos, con una fuerte
relación y beneficio de las comunidades locales
(Wondirad, 2019).
Bajo este espíritu, la Sociedad Internacional
de Ecoturismo (TIES, por sus siglas en inglés)
lo define como «viajes responsables a áreas
naturales que conservan el medio ambiente,
sostienen el bienestar de la población local e
involucran interpretación y educación»4. Sin
embargo, muchas veces se registra un desbalance
entre la teoría y la práctica, por lo cual, para lograr
la anhelada sostenibilidad (y que no quede solo
en un enunciado o mera estrategia de marketing),
se requiere una profunda articulación entre las
políticas y gestión estatal, las directrices de los
organismos internacionales (en pos de una agenda
sostenible común) y los actores locales, mediante
estrategias integrales de implementación de
los postulados teóricos (Fennell, David, 2015;
Cobbinah, Black y N-yanbini, 2021).
Rol de los imaginarios sociales en la
conformación del desarrollo turístico de la
costa de Rosario (Argentina)
Rosario, localizada a orillas del río Paraná en
Argentina, se desarrolla a mediados del siglo XIX
por su rol portuario de relevancia nacional. Es
el puerto el principal motor de transformación
de la urbe, así como también motivo de
caracterización de su identidad. La ribera central
es ocupada rápidamente de actividades productivas
(mayormente ferro-portuarias), siendo escasos los
sectores costeros destinados a espacios recreativos y
de ocio (especialmente en su costa norte). (Figura 1)

4

Traducido por la autora del original «responsible travel to natural areas that conserves the environment, sustains the well-being of the
local people, and involves interpretation and education» en https://ecotourism.org/what-is-ecotourism/

43

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 1. Localización de Rosario y del delta del Paraná (fragmento)

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth

Se generan así los imaginarios en torno a
Rosario como “ciudad fenicia” focalizando en
su rol comercial y al potencial productivo de la
navegación fluvial; o “la Chicago del sur” frente a
los altos niveles de movimiento portuario y el rápido
desarrollo, junto con la inauguración de importantes
infraestructuras como líneas y estaciones ferroviarias
y graneros en la franja costera (Ponzini, 2018).
La ciudad va consolidando así su perfil netamente
productivo, con su costa central completamente
ocupada de instalaciones ferro-portuarias. No
obstante, frente a dicho crecimiento, también surge
un imaginario social que sostiene que Rosario fue
creciendo de espaldas al río.
Por lo cual, especialmente desde la década
de 1920, se establecen distintas estrategias
y lineamientos de planeamiento urbano que
proponen liberar la costa central de usos
productivos, trasladándolos hacia otros sectores,
a fin de reconvertirlos en nuevos espacios

públicos recreativos (Galimberti, 2021c). Sin
embargo, por diversas cuestiones, principalmente
políticas y económicas, dichas iniciativas no se
llevan a cabo hasta las últimas décadas del siglo
XX; consolidando el imaginario de una sociedad
lejana al río Paraná y su costa, debido a la
barrera infranqueable de grandes infraestructuras
productivas que imposibilitan, a su vez, que la
ciudad sea un sector atractivo para el turismo.
No obstante, en la segunda mitad de la
década de 1980 se desarrolla una nueva etapa
en el planeamiento urbano en la que se inicia la
anhelada reconversión de la costa central de la
ciudad a través de nuevas políticas de generación
de espacio público y rehabilitación patrimonial con
continuidad en el tiempo. Por lo cual, se desafectan
las actividades productivas aún vigentes en el
sector y se desarrolla la refuncionalización de
instalaciones ferroviarias y portuarias para nuevas
actividades, mayormente de uso público.
44

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Es así, que, en las últimas tres décadas, se
logra trasformar un sector fluvial originalmente
destinado a actividades productivas, y separado
mediante barreras infranqueables (paredones y
rejas) de los habitantes y visitantes de Rosario, en
un nuevo continuo de espacios verdes públicos con
componentes patrimoniales de gran valor identitario
para el desarrollo de actividades administrativas,
recreativas, culturales y educativas. (Figura 2)
Dicha transformación posibilita un cambio de
mirada de la “ciudad de espaldas” a la costa y al
delta, a una sociedad “de cara al río”. De manera
que, la ribera central y el Paraná se posicionan
en atractores de visitantes, tanto de la región
como de otros lugares más lejanos. Este nuevo
potencial de Rosario conduce a que en 1996 se
sancione la Ordenanza Municipal N°6.200 que
crea al Ente Turístico de Rosario (ETUR) como
ente autárquico, que comienza en actividad al

año siguiente. El foco turístico de la ciudad es
posicionado juntamente desde dichos años en lo
patrimonial, lo cultural y mayormente por el río
Paraná (Basso, 2017). Es decir, se reconoce una
íntima articulación entre las políticas y directrices
turísticas con el planeamiento urbano, junto con
el rol de los imaginarios sociales que, como
mencionamos, desde las primeras décadas del
siglo XX reclama el uso recreativo de la costa y
el río.
Con el transcurrir de los años se promocionan
diversas acciones, recorridos y actividades en
torno al frente fluvial y el Paraná. Por ejemplo,
en 2018 se desarrolla el “Circuito del Puerto” que
implica la instalación de paneles informativos
durante el recorrido, señalando los distintos
puntos de interés en la ribera, que incorporan
reseñas, fotografías y códigos “qr” para ampliar
la información (Figura 3).

Figura 2. Reconversión de la costa central rosarina: espacios públicos y revalorización patrimonial

Fuente: Elaboración propia
Figura 3. Circuito del puerto

Fuente: Cartografías del Ente de Turismo de Rosario (https://rosario.tur.ar/web/) y fotografía propia

45

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Nuevos imaginarios en torno al ecoturismo en
el delta del Paraná

correspondiendo a las provincias de Santa Fe,
Entre Ríos y Buenos Aires, estando involucradas
varias municipalidades. En el caso de estudio,
la mayor extensión de las islas frente a Rosario
forman parte de la ciudad de Victoria, provincia
de Entre Ríos. Esto ocasiona numerosos litigios
legales y de control de las actividades debido a
la alta accesibilidad desde Rosario (600 metros
aproximadamente entre la orilla rosarina y el
frente isleño), pero encontrándose a casi 60 km
del tejido urbano de Victoria.
La reconversión de la ribera rosarina es
acompañada de un redescubrimiento del río
y su ámbito insular, lo que ocasiona tanto el
incremento acelerado de la flota náutica para
actividades recreativas y deportivas, como
también una gran afluencia a las islas por parte
de visitantes y turistas. Si bien se registran
diversos impactos debido a la cantidad de
visitantes, también se consolida un imaginario
que reconoce el valor del delta y la importancia
de su resguardo; promoviendo actividades y
modos de visitar y conocer las islas desde su
cuidado. Se entiende así, como sostiene Blamey
(2001) con relación al ecoturismo, que la
educación e interpretación son elementos clave
para definir experiencias y para profundizar la
concientización sobre el medio y la importancia
de su protección y preservación.

El río Paraná por su extensión, caudal y tamaño
de su cuenca es considerado el segundo río más
importante de América5 (Kandus et al., 2010). Su
delta, localizado en el tramo medio inferior de la
cueca, ocupa cerca de 17.500 km2 y resulta un
macrosistema de una compleja red de humedales
fluvio-costeros en el corredor Paraná-Paraguay
(Malvarez, 1997).
La región deltaica posee una gran diversidad
biológica y ambiental cambiante, determinada
por las dinámicas de inundación y sequía; un
régimen hidrológico muy particular que propicia
numerosos bienes y recursos ecosistémicos
característicos de los humedales. Dichos servicios
poseen un valor de suma importancia para la
sociedad; como, por ejemplo: amortiguación de
inundaciones y sequías, depuración del agua,
protección de erosión costera, provisión de
recursos diversos, regulación del clima, entre
otros (Wetlands International Argentina, 2019).
Es tal la relevancia de este ecosistema particular
que en el año 2015 el delta del Paraná fue
designado como Sitio Ramsar por su importancia
internacional. (Figura 4)
Es importante destacar que el delta del Paraná
resulta un ámbito complejo jurisdiccionalmente,

Figura 4. Foto aérea de costa norte de Rosario y delta del río Paraná

Fuente: Elaboración propia
5

Luego del río Amazonas.

46

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CONTEXTO

Estas acciones se promueven tanto desde la
gestión privada como pública. En el primer caso,
se destaca el Ecocamping Los Benitos, localizado
en el islote denominado Benito, actualmente de 18
hectáreas (pero en continua modificación por las
dinámicas hídricas), que se encuentra en la zona de
islas declarada “Área Natural Protegida” (376.000
hectáreas bajo el nombre “Islas de Victoria” por
Ordenanza Municipal N°2185/03) (Figura 5). En
el año 2005 inicia sus actividades que articula
el turismo con la educación, conservación y
preservación del ambiente. Este ecocamping y
reserva natural, tiene como objetivo:
promover el mantenimiento de la diversidad
biológica (…); mantener en condiciones de
mínima alteración antrópica muestras de los
principales ecosistemas del humedal, (…);
proveer de oportunidades para la investigación
científica; y brindar oportunidades de visita
con fines de educación y goce de la naturaleza,
que permitan un contacto intimo con la misma
en un marco de quietud y soledad, o para la
observación de los elementos constitutivos de

la flora y fauna, de baja intensidad de carga
y con los demás recaudos que aseguren la
menor perturbación posible del medio natural.
(https://losbenitos.com.ar/ecocampingreserva-natural/)
El ecocamping ofrece diversas alternativas
de estadía y alojamiento (que plantean un
mínimo impacto al medio, a través de materiales
y energía sostenible, por ejemplo, con el uso
de paneles solares), como también actividades
y recorridos de conocimiento del territorio a
través de senderos naturales.
Por otra parte, es de gran relevancia el
desarrollo de gestión pública realizado por parte
de la Municipalidad de Rosario de la Reserva
“Los Tres Cerros” que consiste en un predio de
1.754 hectáreas pertenecientes al mencionado
municipio (donado en la década de 1940 a Rosario
por el filántropo Carlos Deliot), localizadas en el
loteo del Charigüe, isla del Pescado, jurisdicción
de Victoria, Provincia de Entre Ríos (también
en el “Área Natural Protegida” anteriormente
mencionada). (Figura 6)

Figura 5. Página web ecocamping Los Benitos

Fuente: https://losbenitos.com.ar/

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CONTEXTO

Figura 6. Reserva municipal Los Tres Cerros

Fuente: Municipalidad de Rosario (www.rosario.gob.ar)

Si bien desde 1999 el Municipio de Rosario
promueve la realización de una reserva ecológica
en este sitio, diversas vicisitudes y conflictos
mayormente legales y políticos, demoran
esta iniciativa. Sin embargo, la relevancia del
resguardo ambiental, instaurada en las agendas
internacionales, tienen su correlato local,
incidiendo en el planeamiento urbano-territorial,
así como en la postulación de nuevas políticas e
instrumentos, como, por ejemplo, el desarrollo
del Plan Ambiental Rosario (Municipalidad
de Rosario, 2016), que hace hincapié en el uso
responsable colectivo de la ribera rosarina, los
cursos de agua y el ámbito insular. Asimismo,
los impactos locales en el delta (denunciados
por diversas organizaciones sin fines de lucro),
contribuyen a instaurar la Comisión Multisectorial
Legado Deliot en el 2013 a fin de preservar
la mencionada reserva, la cual tiene como
misión: «conservar ambientes de humedal de la
ecorregión Delta e Islas del Paraná con especial
énfasis en proteger la diversidad natural y cultural,
los bienes y servicios ecosistémicos y generar
en la ciudadanía el conocimiento que permita
apropiarse y valorar el lugar» (Municipalidad de
Rosario, 2019: s/n).

Dicha comisión, a fin de cumplir con su
misión, aborda un proyecto integral que busca
la conservación, estudio y observación de la
biodiversidad de los humedales promoviendo
actividades comprendidas bajo el concepto
de ecoturismo. Proponen así la realización de
avistaje de flora y fauna, cabalgatas, senderismo,
recorridos con embarcaciones sin motor, “safaris”
fotográfico, a fin de conocer la naturaleza, pero
simultáneamente a la cultura tradicional isleña,
impulsando el bienestar de la comunidad local
con emprendimientos de gastronomía típica o
a través de guías de recorridos turísticos. En
la reserva se instala una infraestructura básica
construida en madera (muelle, pasarelas, cabinas
para observación de aves, sanitario seco) y
previendo su transformación natural por las
dinámicas hídricas (Ponzini et al., 2021).
Rol de los movimientos sociales en pos
de la protección del ambiente: desafíos y
oportunidades
No obstante, también se suceden diversos
acontecimientos que interrumpen las actividades
promovidas desde la sostenibilidad del ambiente
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CONTEXTO

e, incluso, destruyen la biodiversidad del delta.
Principalmente, se destacan las numerosas y
reiteradas quemas en el delta. Históricamente se
ha utilizado la práctica de quemas para preparar
el territorio para el ganado (promover el rebrote
de las especies forrajeras); pero, en las últimas
dos décadas, se denota un fuerte incremento
ligado, mayormente, al cambio de producción
agrícola nacional. El llamado proceso de
“agriculturización”6 en la región de estudio, desde
fines del siglo XX ocasiona una reconfiguración
territorial de la ganadería, particularmente en
zonas no aptas para la agricultura. Es así, que las
actividades ganaderas aumentan notablemente
en los humedales del delta del Paraná (Quintana
et al., 2014). Esta situación se profundiza aún
más con la inauguración del puente RosarioVictoria en el 2003, que permite acceder por
vía terrestre al ámbito insular. Esto se vincula
a otras prácticas predatorias como caza ilegal

y actividades que tienden a “pampeanizar” el
delta; junto al aumento de período de sequías,
bajante extraordinaria del río y diversas acciones
antrópicas que han ocasionado un vertiginoso
aumento de las quemas del delta produciendo un
ecocidio (Figura 7). Esta situación denota el vacío
legal, o mejor dicho, el no cumplimiento de la
estructura legislativa existente, como también así
la compleja situación pluri-jurisdiccional (Estado
Nacional, tres Estados provinciales y numerosos
departamentos y municipios).
En este contexto, se consolida y fortalece el
imaginario social que reclama la sostenibilidad
de los humedales, sumando numerosos actores a
la demanda de frenar los incendios y desarrollar
acciones en pos de su preservación. En los
años mencionados, promovidos por diversas
multisectoriales, organizaciones no gubernamentales
y ciudadanos autoconvocados, se multiplican
las convocatorias, marchas y manifestaciones

Figura 7. Quemas del delta del Paraná. La imagen izquierda corresponde
a los focos activos entre el 9 de agosto y el 8 de septiembre de 2020)

Fuente: NASA (www.firms.modaps.eosdis.nasa.gov) y Noticias Universidad Nacional del Litoral (www.unl.edu.ar)

6

Se entiende por agriculturización al proceso que inicia en la década de 1990 en Argentina (especialmente en la región pampeana), a través
del cual se produce una transformación del ámbito rural, con fuerte avance de la agricultura por sobre la ganadería, dada la incorporación
de nuevas tecnologías con tendencia al monocultivo de soja, que conduce a la producción y conquista de nuevos espacios productivos (Gras
y Hernández, 2009).

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CONTEXTO

en distintos lugares de la ciudad y la región que
solicitan una Ley de Humedales y la protección del
delta. La gran convocatoria social, ha movilizado en
algunos casos miles de personas.
Estas acciones forman parte, como definen
Joan Martínez Alier et al. (2018), de movimientos
por la justicia global ambiental que generan
nuevas cartografías de territorios de la resistencia.
Los movimientos por la justicia ambiental
denuncian modelos neoextractivistas y ecocidas,
pero también abren al debate sobre que políticas
y acciones son necesarias para relacionarnos de
un modo más atento al medio y a su cuidado.
Se registra así, un imaginario social global que
reclama la sostenibilidad ambiental que tiene su
correlato local en cada territorio particular. Dicho
imaginario parte de un aumento de la valoración
y los vínculos afectivos con el territorio que
habitamos, que requiere un mayor conocimiento
y educación. Se requiere, como plantea Astelarra
(2020), profundizar en «los saberes locales
respecto a los ecosistemas, basados en el contacto
directo, corporal y afectivo; en la capacidad de
contemplar y comprender la dinámica cíclica
del funcionamiento ecosistémico supeditado
principalmente al flujo de agua; en habitar el
humedal como territorio de vida» (66-67).
En este sentido, el ecoturismo, tiene el
potencial de actuar como catalizador para el

desarrollo sostenible al ser una herramienta de
educación y aprendizaje (Carrascosa López y
Segarra Oña, 2015; Mondino y Cerveza, 2019),
previniendo o minimizando diversos impactos
negativos relacionados con la alteración de flora
y fauna, contaminación o seguridad de algunos
destinos (Orgaz Agüera, 2014).
Conclusiones
Los procesos de desindustrialización que acontecen,
especialmente en la segunda mitad del siglo
XX, se posicionan como ámbito de oportunidad
para el desarrollo de nuevas actividades, estando
sujetos a distintos intereses de actores diversos.
Especialmente los sectores costeros localizados
en áreas estratégicas resultan de gran interés para
la especulación del mercado, el desarrollo de
actividades habitacionales o comerciales privadas,
la atracción de multinacionales y/o marcas globales,
entre otros, que muchas veces ocasionan procesos
de gentrificación o meras “escenografías urbanas”
a fin de atraer capitales y turistas, estando alejados
de la identidad local. Sin embargo, en las últimas
décadas también se consolidan globalmente los
imaginarios que reclaman por la atención a la
sostenibilidad ambiental, que comprende tanto el
resguardo de la naturaleza como los componentes
culturales de cada territorio.

Figura 8. Imaginarios, políticas y lineamientos entre décadas 1920 - 2020

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

En el caso estudiado, se verifica el rol clave de
los imaginarios sociales en torno al desarrollo de
políticas y lineamientos turísticos basados en la
revalorización del patrimonio y la sostenibilidad
territorial. Se identifican así diversos imaginarios
que, desde las primeras décadas del siglo XX
hasta la actualidad, posibilitan una nueva
resignificación identitaria y ambiental a través de
nuevas acciones desde una perspectiva atenta al
ambiente y la identidad local (Figura 8).
Con excepción de transformaciones puntuales,
principalmente en la década de 1950 con el
desarrollo del actual Parque Urquiza y Parque
Nacional a la Bandera, el imaginario de “la ciudad
a espaldas al río” se sostiene hasta después del
retorno democrático definitivo en Argentina en
1983. Es a partir de dicho momento que se inicia
el proceso de transformación ininterrumpido de la
costa central, posibilitado por la desafectación y
el traslado de las infraestructuras ferro-portuarias.
Justamente, dichos imaginarios y acciones han
dado lugar a nuevos imaginarios vinculados
al potencial turístico del frente fluvial y el río,
convirtiendo a la ciudad de Rosario y el delta en
un polo de atracción de visitantes. Especialmente,
desde fines de la década de 1990, luego de la
creación del ETUR, la costa se posiciona en el
principal foco de atracción turística de la ciudad,
situación que se profundiza con el cambio de
siglo, junto a las inauguraciones de diversos
componentes
patrimoniales
transformados,
mayormente, para albergar nuevas actividades
culturales y recreativas.

A su vez, el cambio de mirada, instaurado a
nivel global, sobre la importancia del resguardo
ambiental, frente a la existencia de acciones que
atentan contra la biodiversidad del complejo
ecosistema del delta del Paraná (en especial,
la gran cantidad de quemas), han ocasionado
el fortalecimiento y expansión de imaginarios
vinculados a la sostenibilidad y defensa de la casa
común. El debate instaurado en el marco de los
movimientos por la justicia ambiental plantea
la definición de actividades integradoras. En
este sentido, el ecoturismo se posiciona como
oportunidad de unificar los intereses vinculados
a la protección de la naturaleza, junto a su
disfrute recreativo, a través del conocimiento,
la educación y la interpretación del ambiente
(con sus componentes culturales y naturales),
revalorizando la identidad del territorio. Es por
esto, que el desarrollo de políticas públicas como
la constitución de la Reserva municipal Los Tres
Cerros, de gestión pública, o acciones desde
el ámbito privado, como el Ecocamping Los
Benitos, posibilitan una nueva aproximación
turística que implica conocer, proteger y
resguardar el hábitat común.
Las prácticas ecoturísticas se presentan, así,
como alternativa de modelos neoextractivos y
predatorios sobre el territorio, posibilitando a los
habitantes de la región y visitantes a aumentar el
conocimiento sobre los humedales, a través de la
experiencia directa “corporal” e incrementando el
vínculo afectivo con el ambiente y al desarrollo
de nuevas prácticas sostenibles. C

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CONTEXTO

Del burdel al espacio digital: imaginarios narrativos del
comercio sexual femenino en la ZMM
From the brothel to the digital space: narrative imaginaries of the female sex
trade in the ZMM
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Ramón Ramírez Ibarra1

Resumen

Abstract

El comercio sexual es una actividad que transita
en el espacio urbano bajo un doble proceso
de significación, por una parte, en su sentido
económico contractual y por el otro, en su vertiente
cultural de reconocimiento e interés público. Los
cambios en los entornos políticos y territoriales al
igual que la tecnología, dejan improntas en los modos
de establecer acciones y contactos dentro de un
mercado de consumo socialmente complejo. En este
trabajo analizaremos desde un enfoque cualitativo,
documental y narrativo, los distintos contextos en
que se desarrolla el comercio sexual femenino y
sus mediaciones comunicativas, capaces de generar
toda clase de representaciones, no sólo ligadas a esta
práctica sino, incluso, transformando los márgenes
de aceptación, condena o exclusión institucional.
Dichos elementos de mediación fundan aquello
que se entiende como lo imaginario de la sociedad
y que, en el caso de la prostitución femenina en
la Zona Metropolitana de Monterrey, presenta
con frecuencia narrativas fincadas en emociones
reactivas y lecturas monológicas, proclives a una
criminalización de las mujeres y sexoservidoras.

The sexual trade is an activity that transits
in the urban space under a double process of
significance, on the one hand, in its contractual
economic sense and on the other, in its cultural
aspect of recognition and public interest. Changes
in political and territorial environments, as well as
technology, leave imprints on the ways of establishing
actions and contacts within a socially complex
consumer market. In this work we will analyze from
a qualitative, documentary and narrative approach,
the different contexts in which the female sexual
trade develops and its communicative mediations,
capable of generating all kinds of representations, not
only linked to this practice but even transforming the
margins. acceptance, condemnation or institutional
exclusion. These elements of mediation found
what is understood as the imaginary of society
and which, in the case of female prostitution in
the Metropolitan Area of Monterrey, frequently
present narratives based on reactive emotions and
monological readings, prone to criminalization of
the women and sex workers.

Palabras Clave:

Keywords:

comercio sexual; prostitución urbana; cultura
urbana; comunicación digital

sex trade; urban prostitution; urban culture;
digital communication

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo León, México; doctorado en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores SNI-CONACYT, Nivel I; e-mail:
rramib44@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2303-4049

54

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Planteamiento

sostenida no por una prohibición judicial, sino
por representaciones subjetivas que le hacen
objeto de estigmas o condena pública.
Estas transiciones serán nuestro objeto de
reflexión partiendo de diversas informaciones
que nos permitan la descripción de lo imaginario
del comercio sexual en diferentes capas de
identificación, sean las posturas de análisis
del comercio sexual desde el feminismo, las
políticas o formas de referencia al fenómeno
actuales e históricamente construidas o incluso,
las transformaciones de su percepción con la
aparición de nuevas instancias de mediación
tecnológica. Para tal efecto, seguimos una
prospección fenomenológica apoyada en casos de
trabajo documental narrativo desde documentos
de archivo hasta medios de comunicación
tradicional y digital.

El imaginario social es un constructo histórico y
cultural presente en la totalidad de las instituciones,
junto a normas o símbolos compartidos por
grupos sociales, cuya emergencia es imaginada
o representada (ficcionalmente) pero que, sin
embargo, es capaz de ofrecer alternativas de
existencia reales en las acciones de los sujetos
(Castoriadis, 2013). Así, mientras una institución
provee los mecanismos mediante los cuales
individuos y grupos siguen reglas basadas en
sanciones externas (orden jurídico formal),
también hay un proceso institucional sustentado
en valores interiorizados cuyo ejercicio no
depende de la amenaza sino de creencias
aceptadas en un espacio convergente. Así, lo
imaginario se expresa territorialmente como un
proceso de gestión que involucra dimensiones
políticas (poder), simbólicas (subjetivas) y
económicas (trabajo-capital) como ha subrayado
Haesbaert (2019, 35).
Para el geógrafo Vincent Berdoulay (2012, 51),
la relevancia de los imaginarios en la construcción
social del entorno radica en el hecho de que toda
práctica de decisión espacial involucra tendencias
a la modelación y al control que recurren a
ideologías, mitos o referencias cuya intención es
movilizar o generar acciones partiendo de una
reserva de modelos o estereotipos. En el ámbito
del espacio urbano el imaginario social incorpora
las formas o maneras en que el sujeto destaca
representaciones que aluden al medio, paisajes,
formas del entorno construido o lugares de trabajo
o intercambios entre habitantes, mientras que
la función de la narración en los imaginarios es
concretar una mediación entre lo político y lo
geográfico. En este sentido, lo imaginario social
se organiza en mediaciones o redes simbólicas que
toman la forma de comunicaciones con narraciones
sustentadas en valores codificados localmente.
Por lo anterior, el comercio sexual desde
los imaginarios urbanos involucra aquellas
manifestaciones de la actividad económica
terciaria generadoras de un excedente productivo
capaz de impactar lo real en una población y que,
al mismo tiempo, poseen un estatuto de exclusión
(subjetividad del cuerpo) que redunda en una
noción paradójica espacial, basada en el impulso
de segmentar, blindar, disimular o extraer su
presencia física de la ciudad. Su práctica se
desenvuelve en una constante ambigüedad

De prostitución a comercio sexual
Si partimos de la palabra prostitución (latín
prostituere) cuyo significado etimológico es
“poner a la vista” o “exhibición para venta”,
encontraremos un sentido tan amplio que es
difícil de acotar. Fue el cronista romano Suetonio
(69-122) a través de una frase ─prostituere in
libidinem populi─ quien hizo referencia a los
deseos del pueblo en alusión al acto carnal en
una época de intenso contacto entre la cultura
cristiana y el imperio. El sentido actual guarda dos
acepciones, para una, referimos la definición de
Lydia Cacho con un argumento prohibicionista:
“Actividad a la que se dedica quien mantiene
relaciones sexuales con otras personas a
cambio de dinero. Se trata de un negocio
que otorga ganancias a todo un conjunto
de intereses, y forma parte de una industria
que incorpora todas las características de la
explotación social, racista, étnica y sexista
vigentes en nuestras sociedades” (2010:302).
Esta autora opta por la palabra prostitución
sobre la de trabajador(a) sexual que defienden
posturas reglamentaristas o actualmente,
proderechos. La segunda acepción, comercio
sexual, utilizada por la antropóloga Martha
Lamas (2017) gestiona tanto la legalidad
como la legitimidad del servicio ofertado. Por
ende, distingue una esición entre los términos,
indicando que ambos significan el intercambio de
sexo por dinero, pero en función de dos objetivos,
55

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

ya que el término prostitución contiene una carga
peyorativa que consiste en estigmatizar a quién
vende mientras que comercio sexual remite a
un interés centrado en el intercambio bajo un
sentido más equitativo haciendo referencia a
ambas partes (Lamas, 2021).
En contraste, Cacho enfatiza que la prostitución
radica en tomar “el cuerpo de la persona como un
instrumento de trabajo” (2010:302); en un sentido
similar al del estoicismo o el cristianismo, donde el
cuerpo (agente carnal) es un contenedor del alma
cuyo uso no destinado al bien despersonaliza, es
decir, la carnalidad focalizada en lo masculino
es poseedora de una naturaleza intrínsecamente
agresora por medio de un instrumento. Para los
enfoques prohibicionistas, el comercio sexual
es una actividad esencialmente destructiva de
valores. Esto es el resultado del predominio de
un enfoque muy particular y dominante llamado
neoabolicionismo que integra en un solo aparato
discursivo al comercio sexual como el crimen
antitrata, generando a diversas escalas de
comunicación narrativas tipificadoras (Jiménez
Portilla, 2021:150).
En México, no existe un estatuto prohibitivo,
sino una representación que tienen grupos
conservadores o medios de comunicación,
quienes buscando lograr un efecto tremendista
en las secciones de noticias, califican a este
giro comercial por medio de imágenes alusivas
a clandestinidad o depravación. Jurídicamente
el artículo 5º constitucional de la República
mexicana es claro al respecto:
“A ninguna persona podrá impedirse que se
dedique a la profesión, industria, comercio
o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El
ejercicio de esta libertad sólo podrá vedarse
por determinación judicial, cuando se ataquen
los derechos de tercero, o por resolución
gubernativa, dictada en los términos que
marque la ley, cuando se ofendan los derechos
de la sociedad. Nadie puede ser privado del
producto de su trabajo, sino por resolución
judicial” (CPEUM, 2017).
El trabajo sexual no es punible por la autoridad
judicial, sino la actuación de terceros por motivos
de explotación. Por ende, lo que existe es una
demarcación de tipo social y cultural, una
categoría que funciona para señalar la desviación
de las normas grupales distinguiendo entre
normalidad y anormalidad (Becker,1971). De
ahí que las imágenes asociadas a su actividad,

negativas, hagan referencia a necesidades de
exclusión o eliminación, producidas por el miedo
a su presencia o a la posibilidad de una revancha
como sucede con los marginados (Perceval,
1995:43).
Propongo la observación del comercio sexual
en términos de sistemas de representación, es
decir, no desde un estatus estricto ─legal o
económico─ sino en términos societales partiendo
de estereotipos implícitos en la comunicación. Tal
sistema involucra una línea imaginaria desde la
cual un grupo construye la anormalidad de otro
desde una demanda de reafirmación identitaria
(ego) del propio sujeto visto como hegemónico.
Crimen y castigo en el espacio psicopolítico
Para sociológos como Zygmunt Bauman uno
de los rasgos característicos de la cultura global
contemporánea es su obsesión identitaria (2009).
Esta se finca en una permanente necesidad de
reconocimiento público que obliga al individuo
a trabajar de por vida en una autofirmación del
ego, pues una sociedad de consumidores requiere
un entorno de vigilancia constante y castigo
representacional. Todo aquello que proceda
desde atribuciones étnicas, raciales, religiosas
o de género, es sometido a una permanente
revisión normada por la elección que traza una
línea demarcatoria continua: el reconocimiento
de la persona pública. Por ende, traducimos la
experiencia entre establecimiento y marginalidad
del comercio sexual a una perspectiva
espaciológica, donde la dinámica de exclusión
– inclusión urbana se basa en la necesidad de
diferenciación (Girad, 1986).
Las barreras entre los individuos en una
cultura global mudan de términos disciplinarios
o biopolíticos, es decir, luchas por el control y
la vigilancia con respuestas verticales (Foucault,
2010) a una reactividad de la psique como fuerza
productiva, psicopolítica (Chul Han, 2014).
Sociólogos como Stanley Cohen en la década de
los setentas acuñaron el término “pánico moral”
para referirse precisamente a las conductas
desproporcionadas referidas a un grupo o
condición, cuya indignación moral provoca
tanto reacciones violentas como una apelación a
una mayor capacidad de control por parte de las
comunidades y la fuerza del estado.
En las actuales sociedades infocráticas
sería una dependencia de lo visible basada en
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

el señalamiento indivudual y una vigilancia
compulsiva del otro, pero, sin recurrir al lugar
de antaño establecido en la comunicación
entre sociedad y gobierno. El estado sustituye
gradualmente el ejercicio del poder directo y
sus mecanismos deliberativos por una reacción
o ajuste con la opinión de redes sociales. Los
medios de comunicación tradicional se sustentan
cada vez más en eventos digitales funcionando
como procesos autorreferenciales e intemediales
caracterizados por una circularidad, repetición y
recurrencia constante (Nöth, 2005).
Nuevas reglas de reconocimiento social
sancionan todo aquello que no responda a un
interés de comunidad específica, la cual deja de
lado elementos de argumentación para someterse
al dictado de opiniones de afirmación identitaria
y reconocimiento público. Realidades que
trastocan e involucran cruces entre lo legal e
ilegal, así como lo formal e informal, mistificando
zonas y personas diversas: migrantes, pobres,
comerciantes sexuales, drogadictos, que si bien
se ven enfrentados a estigmas ya conocidos en
la sociedad nuclear y patriarcal, ahora convergen
en una estigmatización de índole distinta a la
disciplinaria.
Chul Han (2022) utiliza el término infocracia
para referirse a esta situación como el vector
principal de un régimen político basado en la
transferencia de datos e información desde una
lógica sustitutiva de la idea de cuerpos dóciles,
destinados a ser máquina de trabajo propia de la
reflexión biopolítica ─Foucault devenida en
la sustitución de la obediencia por una constante
autorrealización de la libertad, autenticidad y
creación, es decir, una autoproducción identitaria
que funda una nueva política de visibilización: los
gobernantes dejan de ser los entes en vigilancia
como en el liberalismo y ahora los gobernados son
visibilizados y expuestos constantemente en redes
por voluntad propia y necesidad de exposición.

al conocimiento personal y las categorías legales
destinadas a reducir brechas y desigualdades
(Bauman, 2001:139).
El mecanismo persecutorio es un dispositivo
de restricción que se encuentra espacialmente
articulado por una determinación física y moral
(Elias &amp; Scotson, 2016). Disociación espacial que
le permite a muchos grupos formar su identidad
en el entendimiento de que su racionalidad es
una forma moralmente virtuosa que por lo tanto
necesita blindarse o protegerse respecto a la
carencia de límites entre ellos y los otros. Durante
algunas décadas los estudios comunitarios en
aspectos relacionados con la fijación identitaria,
explicaron la integración de los extraños en la
cultura local según el paradigma clásico de la
adaptación. Desde la sociología actual, empero,
hay una necesidad de observar diferencias plurales
y dinámicas a fin de ubicarse analíticamente en la
variabilidad social, más que en la demarcación.
Este escenario procede del estudio cada vez
más intenso de las desigualdes estructurales que
operan en clasificaciones o taxonomías emergentes
de los discursivo y simbólico (Bialakowsky,
2018), sobre todo cuando una demanda de justicia
social se transforma de pronto en una prerrogativa
antisocial segregativa o suprematista desde el
espacio digital. El inconsciente digital basado en
la explotación de datos es un proceso de influencia
constante del comportamiento por debajo del
umbral de conciencia a través de la detonación
de capas prerreflexivas, con nuevos parámetros
de hegemonías discursivas que irrumpen en
el ámbito de la discusión pública, haciendo
necesaria la exposición de las distintas estrategias
y condiciones que adopta su comunicación.
Feminismo abolicionista vs comercio sexual
reglamentado
En el ámbito del feminismo se ha trabajado con el
comercio sexual desde políticas de género. Una de
las limitantes de dichas teorías en la explicación
de esta construcción, proviene del acento que
muchas feministas ponen exclusivamente en
la expresión patriarcal (poder) del capitalismo
global, lo que a muchas analistas les lleva a
sostener ideas puritanas sobre la identidad sexual
en fenómenos como la prostitución, generando
imaginarios sociales bastante alejados de una
expresión pluralista, ya que en ocasiones llegan
a defender alegatos prohibicionistas en lugar de

Sociología de la espacialidad urbana
El abordaje del comercio sexual urbano implica
un punto de vista espaciológico ya que un
dispositivo de compresión societal apela a
una función de extrañamiento en individuos
marcados o señalados, comprimiendo la visión
del otro, desvaneciendo sus cualidades y
circunstancias individuales reconocibles con el
trato cotidiano por una tipificación que reemplaza
57

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

formas dialógicas. Como resultado, muchos de
estos enfoques reducen el argumento biopolítico
al autoritarismo tratando de que el estado ejerza
el control de lo marginal desde un imperativo
moral (Cobo, 2017).
A nivel de políticas urbanas, esta lectura se
manifiesta en la demanda de justicia que ha pasado
de la afirmación basada en lo expedito, a un
auténtico linchamiento público y mediático que se
basa en el rumor y la presunción como ha sucedido
con el acoso sexual, hecho que se ha focalizado
casi en su totalidad en la victimización de las
mujeres de clase media y alta —desvaneciendo a
las mujeres de estratos marginales o indígenas—
traduciendo la ciudad en demandas como nuevos
equipamientos destinados a servicios segregativos.
Las prohibiciones reactivas, dictadas por deseos de
expiación (Girard, 1986), fincados en la necesidad
de una identidad, mutan a una hegemonía global
donde el abolicionismo representa el deseo de
diferencia y límite partiendo de una pureza abstracta
─mujer como autoafirmación identitaria─ más
que en una forma estructural de indagar en la
construcción de las desigualdades.
Desde otra perspectiva, una postura feminista
de tipo dialógico es la que propone la antropóloga
Martha Lamas (2017) quién aboga por evitar que se
usen asociativamente los términos “prostitución”
o “trata” que intentan generalizar las corrientes
abolicionistas victimizando a la totalidad de las
trabajadoras sexuales con la finalidad de censurar
u obstaculizar la posibilidad de que el estado
implemente políticas dirigidas a la regulación
de su mercado laboral. De acuerdo a la postura
de Lamas, esta tendencia a la erradicación forma
parte de un movimiento preciso de atracción a
medios de comunicación que son un filtro para
redes de financiamiento (Think Tanks u ONG´s)
cuyo principal interés gira en la invisibilización
de la complejidad económica del comercio
sexual que esta antropóloga ha podido atestiguar
mediante su trabajo de campo:
“Y aunque muchas mujeres ingresan por
desesperación económica y otras son inducidas
por la droga, no hay que olvidar que además
de esas situaciones espantosas también
hay quienes realizan una fría valoración
del mercado laboral y usan la estrategia de
vender servicios sexuales para sobrevivir,
para moverse del lugar, para independizarse,
incluso para pagarse una carrera universitaria
o echar a andar un negocio”(2017:107).

Las demandas abolicionistas traducen las
realidades urbanas a heterotopías. Por ejemplo,
las prohibiciones impulsadas por movimientos
religiosos han probado ser fracasos como fue el
caso del consumo de alcohol y la promulgación de
la Ley seca en EUA (1919) con su marcado acento
político republicano basado en el movimiento de la
templanza de mujeres cristianas, fenómeno que en
poco más de una década significó la entrada de las
mafias a estructuras criminales, organizadas gracias
al rápido crecimiento económico que representaba
el contrabando y trasiego de mercancías ilegales.
Gran parte de la fusión entre comercio ilegal
de sustancias y organizaciones criminales nace
precisamente de este deseo de tener un estatuto
legal prohibitivo tanto para el consumo como para
la estigmatización del consumidor.
Un país que ilustra muy bien las contradicciones
y ambigüedades en torno al comercio sexual y
el abolicionismo es Japón. Posee una industria
ligada al sexo que genera hasta 24,000 millones
de dólares al año pero un perfil conservador
que tiende a criminalizar a las mujeres que
ofrecen servicios de compañía, un eufemismo
de trabajo impuesto ya que el intercambio sexual
por dinero se encuentra prohibido por el estado.
Durante la pandemia el estado japonés decretó
un apoyo económico de 108 billones de yenes
(989,000 millones de dólares) que excluyó a las
trabajadoras sexuales y desató una polarización
política en su sociedad entre las organizaciones en
defensa de derechos humanos y laborales frente a
artistas y medios de comunicación centrados en
criminalizar a los trabajadores y trabajadoras de
este sector (Yeung, Ogura &amp; Ripley, 2020).
¿En qué se basa la prohibición a la prostitución
del gobierno japonés? En la actividad comercial no,
sino en un intrincado proceso de oferta corporal que
subraya enfáticamente la genitalidad como objeto
tabú del intercambio. En un sentido patriarcal el
estado japonés vigila que la relación sexual sea
dentro de una estructura ligada al vínculo familiar
(amor) como motivo subyacente de obligatoriedad.
El resultado es que la prostitución sucede por
acuerdo no declarado, es decir, el contrayente
paga de manera extraoficial. El gobierno nipón
finalmente incluyó al sector en el subsidio pero
esto trajo un nuevo problema, requiere de las
trabajadoras pruebas de salario formal, las cuales
obviamente son muy variables debido a que la
parte más importante de sus ingresos se genera en
la elusión de ese imperativo moral y corporal.
58

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El feminismo apareció en los años 60s
como un movimiento internacional que trastoca
precisamente esa imposición puritana en la
intervención de la cultura urbana, ya que puso
el acento en la diversidad sexual y la libertad
de decisión femenina al margen de la reducción
cultural hegemónica al papel de esposa y madre.
Como ideología política tomó la calle. Esas
luchas respondían a la exigencia de libertades
cívicas y sociales más que a respuestas de
obsesión identitaria como actualmente convergen
estimuladas por la tecnología digital y en muchos
casos motivadas, si, por conductas innegables
de violencia hacia las mujeres; pero sostenidas
o intervenidas desde instituciones y poderes
vinculados a agendas o lobbies, desenvueltas
en un ambiente de respuestas disciplinarias,
mientras su representación se desarrolla como un
fenómeno psicopolítico.
El caso japonés ilustra fehacientemente
la obsesión conductual y la criminalización
corporal. A feministas centradas en la implicación
de interdependencias sociales de riesgo
potencialmente violento como Judith Butler
(2020) este asunto no les ha pasado inadvertido,
pues la determinación de aplicación violenta del
poder implícita o explícitamente significa una
valoración de la vida en términos desiguales.
Por ejemplo, la antropóloga Elizabeth Bernestein
(2014) a través del estudio de las campañas
feministas norteamericanas sobre trata y
explotación sexual encontró un importante sesgo
cognitivo para el género desde la dimensión
de clase, lo cual implica el predominio de
valores conservadores centrados en el control
y la protección como extensión de lo familiar,
definido por la pertenencia a la clase media en las
feministas convocantes.
Si bien, prácticas como la prostitución hasta
la década de los setentas tuvieron un marcado
carácter artesanal que poco a poco contactó
con otra economía, la criminal, fenómeno
vinculado al capitalismo global de tendencia
extractiva, es decir, como en la prostitución se
extrae una plusvalía sexual que se concreta en
las mujeres —pero también en varones y tercer
género— esta plusvalía, según el punto de vista
neoabolicionista, extrae la imagen negativa del
individuo en su transferencia al consumidor. Es
decir, todo acto de comercio sexual se encuentra
causalmente ligado a una cadena de producción
criminal, no hay matices ni agencias.

En esa perspectiva, se genera mucha de
la particpación feminista abolicionista desde
proyectos de regulación moral que persiguen una
visión normativa de la sexualidad como analizó
Alan Hunt (1999) respecto a la llamada nueva
respetabilidad como orientación regulatoria
del comportamiento que tiene como trasfondo
un imaginario definido por la imposición de
una retórica específica para el comercio sexual:
violencia e inmoralidad instrínsecas. En esa
perspectiva de estigmatización se desarrolla
también la investigación sobre trata de personas
de la afamada periodista Lydia Cacho (2010)
partiendo de la simetría entre explotación sexual,
esclavitud y economía, vinculando la realidad de
la trata internacional a la imagen de una sexualidad
masculina como violencia, una generalización
instrumental en la cual todo el consumo de este
fenómeno implica en esencia una asimetría y
una agresión emanada de una pulsión varonil
incontrolable. En sentido contrario, el Grupo
Latino de Análisis / Acción sobre los Mercados
Sexuales (GLAMSEX), aboga por el estudio
del trabajo sexual partiendo de la complejidad
y heterogeneidad del fenómeno antes que su
reducción al punto de vista victimista.
Particularmente, desde el trabajo de campo
he podido constatar que el comercio sexual en
ciudades con tendencia regulatoria, involucra
cuestiones complejas como conductas selectivas
y horarios desde los intereses personales de las
trabajadoras. Sus quejas frecuentes son por sus
entradas o salidas, las rentas que distintos puntos
solicitan para ejercer en un lugar o el modelo
de negocios implementado por los particulares.
En esta clase de negocios se ha presentado una
variante consistente en que el comercio sexual
es más un añadido de la venta de alcohol, ya
que las leyes mexicanas sancionan la obtención
de un usufructo por un tercero implicado, por
ende, las trabajadoras tasan directamente una
tarifa con los clientes por cuenta propia. Estos
negocios en la ZMM de Monterrey desarrollan
una competencia económica por la oferta no del
servicio ─mujeres más baratas como plantean
muchas abolicionistas─ sino de las condiciones
ofrecidas a las trabajadoras como facilidades de
horario, pues una gran mayoría tienen a cargo
hogares monoparentales, además de que tras
un tiempo algunas desarrollan una cartera de
clientes con quienes mantienen trato preferencial.
Esta red, basada en la flexibilización laboral sin
59

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

embargo, no ha sido la misma para la comunidad
LGBT que ha sido más bien víctima de un efecto
abolicionista que ha disparado la oferta de
prostitución masculina y transexual irregular en
las calles de ciudades como Monterrey o Saltillo.
Si el abolicionismo normativo ─puntivismo al
consumo─ que defienden feministas como Cobo
(2017) fuera realidad jurídica tampoco combatiría
la inequidad específica de la reproducción
asimétrica del cuerpo como mercancía, sino
que este se volvería coadyuvante de un mercado
catalizador de consumo selectivo, transfiriendose
a la mayor capacidad económica que ante la falta
de instrumentos legales y regulatorios colectivos,
crean su otro: negocios destinados a una demanda
ilegal de bienes con alta rentabilidad. Por lo
anterior, esta propuesta se concentra en observar
la realidad del comercio sexual, no como
expresión de una conducta urbana segregativa,
sostenida tanto por estudios tradicionales como
por el feminismo abolicionista, unos desde una
visión de extractiva y otros desde un puritanismo.
En su lugar, conjeturamos una existencia urbana
integrada a una reglamentación, respuesta que
lejos de crear contextos prohibitivos, involucra
la necesidad de intervención en términos de
protección, ordenamiento y sanidad de todos
aquellos agentes participantes.

desde la corona que enfatizaba lugares específicos
para su oferta (Atondo Rodríguez, 1992).
En esta operación quedaron establecidos algunos
de los significados que resuenan con fuerza todavía
en el imaginario de la cultura mexicana: la asociación
entre mujeres, calle y mala vida. Uno de los hechos
clave de los vaivenes de este fenómeno, que cabe
decir, no poseía grandes margénes de independencia
en las mujeres, fueran alcahuetes o la administración
virreinal sus proveedores, surge de la entrada a
modelos higienistas de reglamentación; precursor en
este aspecto fue Maximiliano de Hasburgo (1851)
quien durante el Segundo Imperio Mexicano emitió
un decreto para el control sanitario de las “mujeres
públicas” (Lamas, 2017). En la ciudad de México,
algunos años después (1865) se instrumentó un
registro - cartilla que incluso tenía fotografías. Las
políticas higienistas continuaron sustentado el
contexto regulatorio aún en las primeras décadas
del México posrevolucionario con el código
sanitario de 1933. Con el tiempo, esta necesidad
de generar mecanismos de integración, dirigidos
por políticas regulativas mutó a un ambiente
abolicionista con la suscripción a la Federación
Abolicionista Internacional por el gobierno de
Lázaro Cárdenas (1940).
Desde entonces en el plano federal existe
un enfoque de retracción en cuanto a registro,
permisos o inspección de la actividad. Esta
política no es compartida por todas las entidades
federativas, de las cuales hay 13 con instrumentos
legales, siendo el estado de Nuevo León uno de
los partícipes de una regulación que en todos
aparece actualmente dentro de las leyes de salud,
por lo cual expresa su conservación dentro del
marco de seguridad sanitaria.
Uno de los temas que ameritan mayor énfasis
es la necesidad de un marco regulatorio más allá
del esquema sanitario. Desde el ámbito de los
derechos humanos se hace cada vez patente que
persiste una ambigüedad legal que obstaculiza el
reconocimiento de cifras que permitan análisis
claros del comercio sexual como mercado de
trabajo. Las cifras estimadas rondan las 800,000
personas2 que representan cerca del uno por ciento de

Comercio sexual y ciudad en México
El comercio sexual es un fenómeno mayormente
representativo de una sociedad urbana. En la
Baja Edad Media tomó forma en la traza de las
ciudades europeas a través de la construcción
de edificios y servicios públicos (Rossiaud,
1986). El prostibulum publicum representaba un
componente de la organización municipal dado
que en esa época se presentaba también con
las catedrales bajo una forma de integración en
circuitos comerciales y migraciones constructivas
de trabajo especializado por parte de peregrinos,
comerciantes o trabajadores de la construcción.
En México la relación entre ciudad y comercio
sexual se concretó durante el período virreinal. El
término castellano prostitución hacía referencia
a una situación muy particular heredada de los
reinos hispanos, una actividad ofertada en calles,
tabernas o pulquerías que hacia 1711 pasó de
una actividad doméstica donde las mujeres se
apoyaban en alcahuetas o proxenetas que eran sus
esposos o incluso sus madres, a una administración

2

La Brigada Callejera Elisa Matrínez toma una estimación
de 812, 219 trabajadoras sexuales desde el año 2013, con
las dificultades inherentes al cálculo de población fluctuante
como es la emergente de la migración internacional. https://
desinformemonos.org/trabajo-sexual-en-mexico-gananciasmillonarias-y-derechos-sin-reconocer/

60

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

la población en mayoría de edad en el país. Además,
como efecto de la pandemia COVID-19 ciudades
como CDMX han experimentado prácticamente
una duplicación en sus cifras de trabajadores
sexuales (FORBES, 2021). Esta situación confusa
en lo estadístico genera interpretaciones inexactas
cuando desde filtros abolicionistas, se aborda al
comercio sexual como variable directa de la trata y
explotación de personas.
Ahora bien, estamos hablando de un estimado
laboral que las feministas abolicionistas también
dan por bueno como Cerva &amp; Hernández (2019)
pero, hay autoras que hablan de que el 90% de las
personas dedicadas a esta actividad son mujeres y
niñas sin referir a que categorías se refieren, para
luego tomar como base números de la CNDH
(2019) que registran 5,245 víctimas de trata con
3,308 mujeres y 1086 niñas. Esos números darían
una representatividad muy baja del total estimado
frente a la fuerza laboral total estimada que
contradice la asociación entre trata y prostitución
como si 9 de cada 10 trabajadoras sexuales fueran
víctimas asociables.
Los delitos vinculados al tratamiento de género
con la explotación de carácter sexual han sido
identificados por INEGI - SESNSP (2019) brindando
cifras acerca del contacto entre delitos sexuales y
trata de personas. INEGI-SESNSP registran 2773
delitos ante el fuero común en calidad de presunción
y su compatibilidad con la explotación de carácter
sexual. Esta sería una afectación de 1684 víctimas
femeninas, 681 masculinos y 408 incidencias sin
poder determinar su género.

una baja vinculación directa si contrastamos
sus números. Si bien es cierto que la entrada al
comercio sexual surge de vínculos que pueden ser
familiares o filiales y que podrían ser mayores por
el factor clandestinidad, la generalización simple
entre trata y comercio sexual requiere matices
y un proceso de registro estadístico mucho más
contundente.
Por lo general estos trabajos, omiten o evitan
dejar claro que la prostitución que analizan es
la clandestina. Con esto no queremos negar en
absoluto la importancia de un fenómeno como la
trata de personas que refleja múltiples variables
de explicación como la explotación económica,
criminal, predatoria o migratoria. Los propios
números de la CNDH reflejan un problema
importante porque un 84% de sus registros
involucran mujeres y niñas. Pero la negación a
la intervención del estado en materia regulatoria
es otra forma de criminalizar a un grupo social
que por diversas circunstancias ha optado por
desenvolverse en una actividad económica
compleja y si, llena de peligros y obstáculos
que deben ser parte del interés público. En este
sentido, la propuesta de reconocimiento a los
derechos humanos del trabajador en esta situación
es imprescindible:
“Ahora bien, se debe diferenciar entre las
personas que ejercen la prostitución, pero
desean dejar de hacerlo y aquellas que por
propia decisión quieren continuar en ésta.
En el caso de las que quieren abandonar esta
actividad hay que diseñar estrategias para
dicho fin, entre las que se encuentran: ofrecer
opciones reales de educación, capacitación y
empleo, establecer un plan de acción de alto
impacto y crear o consolidar redes sociales
de apoyo. En cuanto a las personas que por
decisión propia deciden seguir ejerciendo la
prostitución, ésta debe ser reconocida como
un proyecto de vida que se debe dignificar a
través de políticas y programas institucionales
de seguridad social, salud, educación y
condiciones dignas de empleo” (Hernández
&amp; Morales, 2011:12).
Una de las experiencias más interesantes en
materia de participación de trabajadoras sexuales
es la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer
“Elisa Martínez” A.C., de la CDMX integrada por
trabajadoras sexuales de todo género (hombres,
mujeres, trans) algunas incluso sobrevivientes de
la trata de personas que opera centros de apoyo

Tabla y gráfica 1

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de
INEGI-SESNSP, 2019

En términos porcentuales el 61% del total
de delitos de orientación sexual (2773) afectan
a población femenina. Pero, visto dentro del
universo estimado por la población dedicada a
la prostitución como actividad laboral (812, 219)
las variables asociadas a trata de personas tienen
61

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

comunitarios con un ángulo proactivo de los
derechos humanos, civiles y laborales. Esta clase
de proyectos brindan la posibilidad de integrar
este fenómeno a una regulación que no sólo
se concentre en la dinámica de capitalización
como sucede en Holanda o Alemania, donde se
terminó favoreciendo a los dueños de burdeles
y puntos de comercio o bien, experiencias como
la australiana que, tras privilegiar ese aspecto,
también terminaron trasladando de nuevo el
fenómeno a sus calles.

a instancias del gobernador Porfirio G. González
que reubica la zona dentro de otro barrio en la calle
Terán. De la documentación oficial no es posible
identificar factores de explotación sexual o trata
de personas en esa época, pero el trabajo de Ortíz
Guerrero (2019) en materia de reglamentación
si ha permitido la identificación de una zona en
especial que se destaca dentro de esta lógica de
blindaje urbano, la zona de tolerancia más famosa
implementada en 1928 conocida entonces como
Casa Trebol delimitada por las calles de Ignacio
Comonfort, Valentín Canalizo, Bernardo Reyes y
Martín de Zavala, la colonia Garza Nieto (Imagen
1, lado izq). En ese espacio surgió un hito clave
del comercio sexual en la cultura neolonesa, su
asociación con el consumo de cerveza.
La pauperización gradual de la zona reflejó
una percepción dualista del territorio, los espacios
de la calle Terán fueron percibidos como burdeles
de lujo, mientras que la Casa Trebol, baja en
rentabilidad y seguridad hasta que su función
de blindaje es trastocada por la ocupación de
vivienda irregular en la zona, detonando otro hito
de carácter urbano conocido como “La coyotera”
lugar de encuentro tanto de comercio sexual
(diversificación de la oferta por la comunidad
trans) como de otros giros ─robo, narcomenudeo─
que fueron pasando a una desregulación que
emulaba una zona franca, cuya descomposición
motivó un conocido reportaje del entonces
periodista de Televisa Gilberto Marcos para su
serie Foro (1983) exponiendo la zona desde el
ángulo criminalizador, pero con interesantes
entrevistas a residentes, dueños de prostíbulos,
consumidores y registro de población migrante
(sur del estado) marginada, en drogadicción y
situación de callle.
Para 1940 comenzó un ciclo metropolitano
a través de nuevas agrupaciones urbanas cuya
situación se definía por la ubicación de bares,
cantinas, restaurantes y hoteles en una especie
de corredor entre la colonia Treviño y la estación
del Ferrocarril Unión, hoy sede de la Central de
Autobuses de la ciudad. Así, se desarrolló una
expansión, pero siempre en función de la dinámica
asociada al municipio. También surgieron otras
zonas ligadas a diferentes municipalidades bajo
una dinámica de blindaje y tolerancia.
En materia de reglamentación, la Ley Estatal
de Salud de Nuevo León (1988) mediante el
artículo 6 facultó a las instancias municipales
en la emisión o agregados de reglamentos de

La prostitución y sus paisajes urbanos
invisibles en Nuevo León
Los reglamentos de prostitución neolonesa tienen
su antecedente en el ayuntamiento de Monterrey
hacia 1878 sin embargo, hasta 1881 el gobernador
del estado, Genaro Garza García decretó el
primer reglamento en esta materia (AHM, 1881).
Entre los objetivos de esos instrumentos estaba
la normatividad de conductas y comportamientos
de las trabajadoras y las obligaciones de sus
matronas; la definición de criterios para la
localización de las casas de asignación, así
como las características arquitectónicas de los
inmuebles destinados a albergarlas, entre otros
aspectos a que se refiere el apartado “Burdeles y
Matronas”, específicamente los artículos 17 -18:
“[…] Los burdeles no tendrán señal exterior
que indique lo que son. […] Los cristales de los
balcones o ventanas estarán opacados y habrá
además cortinas exteriores con objeto de que
ningún caso se perciba por la parte de afuera
lo que pasa en el interior. […]” (AHM, 1878).
Bajo políticas institucionales moralistas, la
presentación de un espacio reservado a dichas
labores, remitió a una forma de “invisibilidad”, el
disimulo, propio de actividades o presencias toleradas
en el espacio urbano, pero no legitimadas por el
reconocimiento de la mirada y la aceptación pública.
Dicha presencia disimulada implicó una serie de
movimientos que pasaron del barrio de Tenerías
dentro de la centralidad a puntos más periféricos.
A partir de 1912 mediante reglamento
municipal surgió la asociación entre comercio
sexual y contención con la idea de “zonas de
tolerancia”; es decir, áreas urbanas destinadas a
servicios sexuales integradas al aparato fiscal del
municipio por medio del pago de cuotas. Entre
ajustes por las cuotas se dio otro reglamento (1920)
62

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Matehuala, reflejo de la migración nacional de
trabajadoras provenientes desde distintos puntos
del país. Actualmente el crecimiento de las salas
de masaje ha pasado a rivalizar con el table
dance siguiendo una ruta aún más diversificada y
también problemática debido a la frecuencia con
que estos negocios hacen registros de spa o salud
holística evadiendo la responsabilidad del giro
sexual representando un riesgo sanitario latente.
Gracias al satélite del buscador de internet
Google es posible relacionar las áreas descritas
por los cronistas e historiadores documentalmente
en trazas y tramas, con la actualidad del fenómeno
comparando los puntos de registro que los mismos
negocios habilitan públicamente con la finalidad
de facilitar la información para sus consumidores.
El resultado, por ejemplo, es que al buscar el
giro comercial “table dance” en el sistema de
mapa digital, además de brindar la información
relevante para el consumidor, también provee
de un croquis que facilita la ubicación de los
comercios y, por ende, la obtención de una ruta
espacial aproximada que sigue o como en este
caso, concentra la demanda de un servicio.

apoyo a la salud local y delineó una vuelta a la
tendencia sanitaria motivada principalmente
por el conocimiento del VIH que puso un
interés particular en controles epidemiológicos
y expedientes clínicos, por lo cual existe una
formalización de la prostitución por medio
de una constancia que acredita no contar con
padecimientos infectocontagiosos (LESNL,
Artículo, 88). Dentro de la misma ley, el artículo
98 clasifica los establecimientos comerciales
partiendo de niveles como ofensividad, molestia
o peligrosidad en función de riesgos sanitarios,
ambientales y población ocupante de vivienda.
Para los años noventa e inicios del siglo pasado
hubo una dinámica fuertemente expansiva en
orientación al sur de la zona central, de manera
que las calles Villagrán y Zaragoza tuvieron un
crecimiento notable en el giro, imponiéndose la
forma del table dance a las anteriores dinámicas
sobre cantinas y baile de ficheras. Esa expansión
alcanzó también la demanda de la comunidad
LGBT que vio un crecimiento del comercio
regular y antros relacionados con el sector.
Tal expansión frenó de improviso en el sexenio
de Felipe Calderón (2006-2012) y la guerra contra
el narco, cuando el Sabino Gordo, un conocido
bar de la calle Villagrán que aún se remitía a la
dinámica de ficheras, fue objeto del homicidio
de 22 personas (2011). Desde entonces hay una
contracción en los puntos de comercio sexual
regular e irregular que se concentra prácticamente
en función de la Avenida Madero, pero que
conserva también la impronta de corredor entre
las calles Treviño y Bernardo Reyes (Imagen 1,
lado der). Auténticos sobrevivientes de ciclos de
más de veinte años en esta actividad pueden aún
localizarse en la ZMM como el llamado Salón

Lo imaginario de la prostitución
y la cultura digital
Desde la teoría de género, Deborah Tannen (1990)
ha mostrado como la situación de valoración entre
lo femenino y masculino en el lenguaje además
del aspecto formal representa una posición
situacional de la comunicación cuyo basamento es
la institución de poder y su expresión ideológica
en el discurso. Los comercios sexuales ─salas
de masaje, table dance, sex shop─ se expresan
públicamente con cierto descaro o tolerancia en

Imagen 1. Comparativa de las árreas de antiguas y actuales del comercio sexual en la ZMM

Fuente: Elaboración personal con base en Google Maps

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CONTEXTO

lo público y en el lenguaje del paisaje urbano,
reconocidos por su impacto económico local
pero también son ferréamente estigmatizados
por una cultura segregativa que en otra época se
encontraba integrada por la influencia parroquial
y modos de vida patriarcales que de una manera
un tanto extraña, se conectan con algunas posturas
abolicionistas formando una compleja noción de
valoraciones negativas en el entramado social.
El trastocamiento del sistema societal
matrimonio-pareja–familia a un panorama cada
vez más dependiente de la comunicación digital,
tiende a una cultura de corte psicopolítico más
proclive a la vigilancia, controles y prohibiciones
con efectos patémicos en lo discursivo. Algunas
de las cuestiones que trabajan grupos como
GLAMSEX y la antropóloga mexicana Martha
Lamas enfatizan precisamente la observación
de dispositivos de referencia discursiva cuya
principal característica es la construcción de una
hegemonía representativa de la discusión pública
partiendo de mitos y estereotipos como el pánico
moral y la dinámica de persecusión y salvamento
introducidos desde la reducción del comercio
sexual al discurso antitrata por organizaciones
neoabolicionistas y medios de comunicación.
A continuación siguiendo esta dinámica
de exposición de contextos, revisaremos la
articulación narrativa de distintos casos que en su
puesta en escena, como parte de una propuesta de
opinión pública y por ende, objetos de discusión
política a nivel urbano, reflejan algunas de las
características que sustentan lo imaginario de la
prostitución femenina en la cultura regiomontana.

Nos concentraremos en la evolución de una
particular narrativa coordinada por una estructura
de tematización publicitaria que la semióloga
Everaert Desmedt (2000) focaliza en la
conversión politemática a un contenido mínimo.
La temática asociada a Debanhi se encuentra
posicionada en dos bloques, por una parte los
medios de comunicación tradicional que alinean
su información (mayoría) al parte oficial y por
otro, youtubers quiénes desarrollan conjeturas
alternativas a versiones oficiales, en unos casos
orientando la interpretación hacia el feminicidio
desde especulaciones, otros apelando a videntes
e incluso vinculando a la joven con el comercio
sexual. Muchas de estas versiones redundan en
estereotipos y estigmatizaciones centradas en la
convergencia de tres factores: mujer joven, fiesta,
calles solitarias como entornos coadyuvantes de
su desenlace.
La búsqueda de atención en las redes sociales
como objetivo de capitalización invade la
esfera de comunicadores novatos, ansiosos por
recibir atención, pero también los ámbitos del
periodismo profesional. Nos concentraremos en
la construcción narrativa de Milenio, canal de
la cadena Multimedios con la versión ofrecida
por Azucena Uresti (2022) sobre la muerte de
la joven. Ella presentó la nota en dos medios,
tanto el tradicional en vivo (Milenio TV) como
en la plataforma Youtube, vía streaming y en
cápsulas de video activas en el reproductor. El eje
narrativo construido alrededor de esta historia es
el siguiente:
Imagen 2: Eje narrativo de la información

Debanhi Escobar, cuando una demanda de
justicia se convierte en prostitución

Debanhi y amigas

Entre el 9 y el 22 de abril de 2022 ocurrió la
muerte de una joven estudiante, Debanhi Escobar
Bazaldúa, cuyo proceso de investigación desató
una serie de polémicas a nivel mediático entre
autoridades policiacas, gobernativas, familiares y
opinión pública. Una imagen de la joven en redes
sociales digitales varada en una carretera solitaria
catapultó a voluntarios e interesados en apoyar su
búsqueda. La insólita respuesta generó un enorme
volumen de videos en la plataforma digital
Youtube ofreciendo conjeturas del paradero de
la chica. Los medios tradicionales posicionaron
la historia en la narrativa de opinión ligada al
feminicidio.

Debanhi en conflicto

Debanhi muerta
Fuente: Elaboración personal con base a contenido de
Milenio TV

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CONTEXTO

Tenemos una narración lineal centrada en esta
exposición, el enunciador (Azucena Uresti) que
presenta una realidad atribuída a un personaje
(Debanhi) dirigida a un enunciatario (receptor).
El objetivo es una performancia mediante un
lenguaje indirecto, un acto ilocucionario3 pero
de tipo directivo, tematización publiciatria, que
proviene de la adquisición de confianza mediante
la permanencia con el productor del mensaje
como centro. Las siguientes son las secuencias que
dan parte de la narración construida sobre el caso
por este medio y que se articulan en la Tabla 2.
Con un mínimo de atributos de persuasión el
medio presupone el mensaje mediante el tema.
Para lograrlo el creador de contenido utiliza
estrategias perlocucionarias4 que buscan un
efecto en cadena condicionado por la confianza
o un deseo mimético o cognitivo motivado en
el enunciatario. Los semas asociados a objetos
dentro del relato son una clave para identificar
algunas de las estrategias performativas a pesar
de que enfáticamente el narrador heterodiegético
trata de demostrar que ejerce una expresión
referencial (aquello de lo que se habla)
sustentando la construcción de asociaciones de
sentido (Tabla 3).

Tabla 3: Semas y eje semiótico de la comunicación

Fuente: Elaboración propia

Un significado guía la propuesta temática
Revelan videos de Debanhi antes de llegar al motel
Nueva Castilla, la exhibición de nuevas evidencias.
Los semas (unidades mínimas de significado)
reproducen una clara división entre la implicación
testimonial del relato considerada como denotación,
es decir, que apoya la objetividad de lo que se narra,
por ende, amigas, amigos o el taxista aparecen al lado
del interes del enunciador (verdad) como factores
coadyuvantes de una positividad que se apoya en la
familia como institución, pero en la imagen como
garantía testimonial, de ahí que frecuentemente
Uresti utilice estas afirmaciones:
“Hay muchas dudas pero también hay muchas
especulaciones…le mostramos la imagen

Tabla 2: Descripción de secuencias

Fuente: Elaboración personal
3

Los actos ilocutivos se definen por su capacidad de expresar la intención del hablante por medio de promesas, amenazas o invitaciones
(Fernández de Arrieta, 2016).
4
Los actos perlocutivos son aquellos que motivan acciones orientadas como respuesta al acto ilocutivo y su promesa, amenaza o
invitación, el interlocutor recibe una expresión apelativa que en el caso de la creación de contenidos digitales o televisivos son empleados
estratégicamente para coordinar la dirección de un mensaje.

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

y no hacemos juicios. Aquí no hacemos
conclusiones, están las imágenes ahí, imágenes
que no habíamos visto de lo que sucedió con
Debanhi al salir de la fiesta” (2022).
La connotación del relato que el enunciador
aspira a eliminar por la simple exhibición basada
en el sentido común “una imagen vale más que
mil palabras” no es refrendada en la diégesis.5
Utiliza dos estrategias, la intervención lingüística
y su propia figura de apoyo en cámara frontal.
Veamos su intervención lingüística (Tabla 4).
En la secuencia 5 (7:02) surge uno de los
momentos clave, su alusión enunciativa al
contenido de la bolsa de mano de la joven,
justificación procedente del diálogo con las
amigas. La alusión a la bolsa es un elemento
postmortem, una metonimia6 cuyo interés
alegórico supera la negatividad de la botella de
licor o la fiesta como factores del desenlace de la
joven. De manera estratégica emplea nuevamente
esta acción ilocutiva en la secuencia 7 (13:08).
El carácter connotativo se refuerza con el uso de
exclamaciones y pausas no verbalizadas, situadas
al lado de los factores de desenlace, una versión
polar cerrada por un tópico común a manera de
moraleja: “Ahí va rumbo al lugar donde estaban
las cisternas que fue(ron) el lugar maldito de su
muerte” (Uresti, 2022).
La comunicadora sustenta sus intervenciones
además en gesticulaciones, con una cámara
frontal a su persona que como sabemos es una
postura dentro de un contexto situacional, el
yo como rol del enunciador en juego con el tú

(receptor), dinámica potencial que pretende una
persuasión apoyada en un mensaje de apelación
simbólica (Schapiro, 1973). Por tal motivo su
conclusión representa un intento de liderazgo
o símbolo de atribución que en este caso es la
revelación de los hechos (autenticidad). Dado
que la responsabilidad de un medio formal como
Milenio consiste en la presentación de noticias
u opiniones con un sustento que minimice el
morbo o la especulación, es notable la cantidad
de referencias que promueven lo contrario;
ambigüedades similares a las sugeridas por
internautas con tipificaciones a la víctima basadas
en el desempeño parental, rebeldía, drogadicción
y comercio sexual.
La imagen de la joven desaparecida y ahora
occisa construida por Milenio, representa
una tipificación semántica que cae en una
criminalización que ha sido representativa de la
comunicación mexicana como fueron los casos
del Bar Heaven en Cdmx o Tlataya en Edomex.
Con frecuencia un sector de la opinión pública
desarrolla la imagen negativa de las víctimas
partiendo de una interpretación atributiva al
destino como consecuencia de una mala vida:
narcotráficantes, viciosos o comerciantes sexuales,
figuras que partiendo de su exhibición como tales
representan la apelación a una desestimación en
sus demandas de justicia: mueren porque se lo
buscan o lo merecen.
La Fiscalía encargada de la investigación del
caso ha publicado a través de diferentes medios
un inventario de objetos que encontró en la

Tabla 4. Secuencias 5-7

Fuente: Elaboración personal con base a contenido de Milenio TV
5

Del griego διήγησις que significa relato o exposición, en Aristóteles hacía referencia a una descripción de eventos y en la actualidad se
entiende como el desarrollo de los hechos narrativos.
6
En el lenguaje una metonimia desempeña una función de organización narrativa como tropo (Hayden White) o como figura retórica
(Jakobson). Utilizamos su segunda acepción, que se basa en designar una cosa con el nombre o alusión de otra.

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CONTEXTO

bolsa de la joven y en las cisternas del motel:
tenis, maquillaje, un brassiere, un trozo de tela,
un cubrebocas y en las cisternas, llaveros, un
encendedor, un monedero y recipientes de gel
antibacterial. Nada de esto nos permite identificar
como es que Uresti divulgó información que por
una parte contenía material ajeno a la instancia
oficial y por otro, la unió mediante la especulación
y el morbo a la narrativa de algunos influencers
que sin pruebas abordan como un hecho o
sugieren que la bolsa contenía drogas o insumos
de la chica como preservativos, derivados de
un pretendido trabajo en el comercio sexual. La
simple apelación a un contexto en el cual una
mujer joven no comulgue con una conducta
infantil desde hogares regidos por roles familiares
tradicionales (¿Qué hacía a esa hora en la calle?)
detona una vertiente de interpretaciones puritanas
que paradójicamente se conectan con elementos
tendientes al abolicionismo.

para ser reemplazados por una imagen en pantalla
invisibilizando sus exclusiones. Ejemplo, el
medio digital promueve accesos a distintos
niveles de intimidad en las personas a partir de
costos específicos (contenido exclusivo).
Aplicaciones como Tinder, de origen un medio
gratuito para buscar pareja, contiene cada vez más
peticiones centradas en la ostentación de bienes y
la aceptación de convenios económicos. Un buen
porcentaje de las usuarias de esta red manifiestan
explíctamente en sus perfiles una demanda específica,
autocalificarse de SB (Sugar Baby) y solicitar SD
(Sugar Daddy), un hombre mucho mayor que ella
con dinero suficiente para costearle gastos bajo un
convenio de compañía, necesariamente condicionada
por su dinero y atenciones.
Empero, los riesgos y las desventajas son
transferidas individualmente, tanto al ofertante
como a quién consume. Esto ha quedado en
evidencia con la estafadora de Tinder descubierta
en la ZMM que atrajo la atención de medios
nacionales, una joven que utilizaba el medio
digital para conocer a diversos individuos y
mediante la promesa de actividad sexual en sus
casas o moteles, drogarlos para robarles desde
carteras hasta automóviles (Ábrego, 2022).

Comunicación digital y doble juego moral
La cadena Multimedios repite insistentemente
en su publicidad y programación la palabra
“familia” como una expresión aspiracional.
Este medio que desarrolló una tipificación de la
conducta en Debanhi, sin embargo, tiene entre
sus invitadas recurrentes a Karely Ruiz, ex
estudiante universitaria que percibe ganancias
cuantiosas de la plataforma Onlyfans por un
simple hecho comercial: la exhibición de su
cuerpo. Videos con alusiones sexuales son parte de
una mercantilización personal con tarifas de hasta
150 mil pesos por material al gusto de solicitantes y
a criterio de la chica. Según afirma en entrevistas de
todo lo que gana, el 80% es para sus padres y una
pequeña cantidad para ella (Milenio Digital, 2022).
Si por comercio sexual entendemos la versión
del sistema japonés, Karely Ruiz ejerce esta
actividad, obviamente sin la existencia de un
contexto de reprobación publica que más bien es
capitalizado como rentabilidad de imagen. No es
mi intención discutir su actividad, la cual ejerce
bajo su derecho a elegir la forma de trabajo que
juzga conveniente para su persona y necesidades,
sino la doble moralidad con que se conduce la
opinión pública regiomontana y sus consorcios
de comunicación. Psicopolítica regida por una
dinámica reductiva de la presencia del otro (alter),
realidad física diluída en un ejercicio imaginario
de legitimación. Los vecinos dejan de ser vecinos

Conclusiones
El comercio sexual es una actividad real, sólida,
inestable y arraigada culturalmente que incide
también en la política pública y que forma parte
del modo de vida de muchas mujeres, hombres o
transgénero cuya situación, en cuanto sujeto de
derecho, aún pasa por la criba de un imaginario
público criminalizador de lo moral y lo visible
donde ser mujer y comerciante sexual manifiesta
un riesgo dual, por un lado la presión de instancias
abolicionistas que genera un alejamiento de
controles sanitarios y programas sociales que se
unen a un contexto de riesgo latente, por lo cual
deberían ser sujeto de protección. Por otra parte,
si se es joven, además de la posibilidad de ser
víctima de desaparición forzada, se puede sufrir
una estigmatización pública en virtud de un costo
por la transgresión a vectores morales de las
instituciones (familia, buenas costumbres) y su
proclividad a capitalizar la atención constante en
medios y plataformas de opiniones fugaces. Una
cosa es segura, el comercio sexual del mundo
físico sigue siendo una realidad y las prohibiciones
reactivas ayudan poco a entenderlo.
67

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

El panorama siempre cambiante en virtud de las
problemáticas estructurales que representan al estado
y la economía frente a los imaginarios de la cultura
urbana reflejan en el comercio sexual, la transición
entre una forma estricta de entender el intercambio
económico y las identidades sociales arraigadas
fuertemente en características industriales, donde
las narrativas de lo comunicable se constituyen en
formas específicas de proyectar tabús, estigmas
o representaciones cuyo origen se integra por una
amalgama de fuentes, opiniones e interpretaciones
que diluyen esquemas de ordenamiento vertical de
lo político aplicados de antaño.
Por ende, nuestro principal hallazgo consiste
en la identificación de las estrategias persuasivas
que inciden en la comunicación desarrolladas

al margen del concimiento y contextos del
fenómeno real del comercio sexual femenino,
permitiendo un contraste entre el grado de ficción
articulada en los imaginarios urbanos y ese
plano, donde no hay ficcionalidad narrativa sino
emergencias económicas y motivos en personas
con necesidades e historias de vida. En la Zona
Metropolitana de Monterrey la convergencia
entre lo institucional normativo y los valores
intrínsecos es objeto de un reconocimiento tácito,
remanente antigüo de la concepción industrial y
familiar, donde, aún sin resolver el reto del orden
jurídico los poderes locales buscan lidiar con
formas nuevas y hasta distópicas de psicopolítica
invisibilizando sus contextos de producción y
factores estructurales. C

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Círculo hermenéutico y ciclo de vida. Un enfoque ético
para un método de diseño con criterios de sostenibilidad
Hermeneutic circle and life cycle. An ethical approach to a design method with
sustainability criteria
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: diciembre 2023

Oscar Mauricio Alarcón Rodríguez1
Anna Gabriela Ramírez Cuastuza2

Resumen

Abstract

El establecimiento de una estructura conceptual
para el diseño arquitectónico basada en la
sostenibilidad y centrado solo en estrategias,
puede carecer de adaptabilidad ante factores
impredecibles en entornos de constante cambio.
El ciclo hermenéutico aplicado al ciclo de la
vida interplanetaria emerge como un método
alternativo que integra escalas globales y locales.
Se busca comprender las causas de situaciones
que afectan la vida en el planeta y definir
impactos en contextos específicos, mediante un
método adaptativo y regenerativo con criterios
de sostenibilidad en diversas esferas de la vida.
La metodología adopta un enfoque holístico,
interconectando compromisos éticos, criterios y
estrategias, implementados a través de marcos
conceptuales como los "Insumos," "Sistemas,"
y "Procesos." Se destaca la aplicación práctica
en el currículo académico de la Facultad
de Diseño de la Universidad Católica de
Colombia, específicamente en la estructura del
PEP (Proyecto Educativo del Programa). Se
reflexiona en un entorno ético y filosófico de
las causas y consecuencias del Antropoceno
con argumentos humanísticos y científicos. Los
hallazgos revelan la importancia de una estructura
conceptual proyectual arraigada en compromisos
sólidos, destacando la correcta interpretación
de los sistemas complejos. Se concluye que el

Establishing a conceptual framework for
architectural design based on sustainability and
focusing only on strategies may lack adaptability
to unpredictable factors in constantly changing
environments. The hermeneutic cycle applied
to the interplanetary life cycle emerges as an
alternative method that integrates global and
local scales. It seeks to understand the causes
of situations that affect life on the planet and
to define impacts in specific contexts, through
an adaptive and regenerative method with
sustainability criteria in various spheres of life.
The methodology adopts a holistic approach,
interconnecting ethical commitments, criteria
and strategies, implemented through conceptual
frameworks such as "Inputs," "Systems," and
"Processes." The practical application in the
academic curriculum of the Faculty of Design
of the Catholic University of Colombia is
highlighted, specifically in the structure of the PEP
(Program Educational Project). The causes and
consequences of the Anthropocene are reflected
in an ethical and philosophical environment
with humanistic and scientific arguments. The
findings reveal the importance of a conceptual
project structure rooted in solid commitments,
highlighting the correct interpretation of complex
systems. It is concluded that the ethical and
philosophical approach is essential to guide

1

Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Católica de Colombia; Maestría en Arquitectura Bioclimática de la Escuela de
Arquitectura y Diseño de América Latina y el Caribe (ISTHMUS), Maestría en Diseño Sostenible; Investigador adscrito al Centro de
Investigación de la Facultad de Diseño (CIFAR – UCC); e-mail: omalarcon@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-09500824vv
2
Nacionalidad: colombiana; adscripción: Universidad Católica de Colombia; Posgrado, Mg. Hábitat sustentable y eficiencia energética.
Universidad del Bio Bio. Concepción (Chile); e-mail: agramirez@ucatolica.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8290-6783

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CONTEXTO

enfoque ético y filosófico es esencial para orientar
estructuras metodológicas en el diseño sostenible,
proponiendo un "nuevo espíritu" centrado
en “la vida”, con aplicaciones prácticas en la
transformación de entornos físicos y sociales para
lograr un desarrollo verdaderamente sostenible.

methodological structures in sustainable design,
proposing a "new spirit" centered on "life", with
practical applications in the transformation of
physical and social environments to achieve a
truly sustainable development.

Palabras Clave:

Keywords:

bioética; ciclo hermenéutico; criterios; método;
sistemas complejos; sostenibilidad; vida
interplanetaria

bioethics; hermeneutic cycle; criteria; method;
complex systems; sustainability; interplanetary
life

71

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

“Cambiar las mentalidades, no el clima”, es
la visión de la UNESCO, que desarrolla mediante
una variedad de programas, para contribuir a
un conocimiento y comprensión profunda de
las implicaciones éticas de valor internacional
relativos al cambio climático.
Plasmados en la Declaración de Principios
Éticos en relación con el Cambio Climático,
adoptada en noviembre de 2017, esos
principios se refieren a la prevención de los
daños, el criterio de precaución, la equidad
y la justicia, el desarrollo sostenible, la
solidaridad, y los conocimientos científicos
y la integridad en la adopción de decisiones.
(Werrell &amp; Femia , 2018, pág. 22)
En concordancia con los principios éticos
para el cambio climático, los actuales planes
curriculares de la Facultad de Diseño, en los
programas de pregrado en Arquitectura y
maestría de Diseño Sostenible (Universidad
Católica de Colombia, 2021), presentan una
orientación clara, de las acciones a tomar frente
al desarrollo sostenible, en las diferentes escalas
de impacto. En el marco de trabajo ético y
profesional se establecen tres principios, con el
propósito de orientar el currículum e implantar en
la comunidad académica y profesional, las bases
que sustenten las estructuras de pensamiento
sistémico sostenible como herramienta para
enfrentar de manera rápida y efectiva las
problemáticas actuales.
Los tres compromisos fundamentales son:
“Los recursos y la disponibilidad”, “la energía
y el equilibrio”, “la innovación y la creatividad”
(Universidad Católica de Colombia, 2021). Estos
son principios globales que generan compromisos
locales y contribuyen a la integralidad de las
escalas contextuales.
Los recursos y la disponibilidad se refieren a
determinar su finitud, en términos de las diversas
interacciones que lo rodean. El sol se considera un
recurso inagotable, en relación con su magnitud
y tiempo de vida. Los combustibles fósiles son
un recurso finito que pronto se agotarán, según
su origen y constitución. El concepto de ecología
da más claridad al respecto. Krebs (1972) la
define: “La ecología es el estudio científico de las
interacciones que determinan la distribución y la
abundancia de los organismos". Basándose en
esta definición de Krebs, Begon (2006) la redefine
como “el estudio científico de la distribución
y la abundancia de los organismos y de las

El presente artículo es producto de la investigación
denominada “Estructura proyectual y sostenible para
el diseño y desarrollo de un modelo de vivienda de
madera en San Andrés y Providencia, Colombia”.
Se suscribe en el marco de la Línea de Investigación,
“Tecnología, Ambiente y Sostenibilidad” del Centro
de Investigación de la Facultad de Diseño (CIFAR)
de la Universidad Católica de Colombia.
La experiencia global del 2020 y 2021, con
la pandemia del COVID-19 y la condición actual
con la paz mundial desestabilizada, desequilibrios
económicos, suministros energéticos limitados
y circunstancias de desastre climático, afectan
el desarrollo económico, social y ambiental de
manera significativa en espacios temporales muy
breves. En algunos casos (COVID-19), la ciencia
y la tecnología como instrumentos de respuesta
son agiles para brindar resultados específicos.
Estos esfuerzos de conocimiento científico
centrados en un problema de huella medible
y focalizada son resueltos en poco tiempo por
instituciones especializadas, a diferencia de
otros temas de influencia global como el cambio
climático, en donde la solución proviene de
compromisos proporcionados por todos. La
falta de coordinación de las partes conduce a
fortalecer la hostilidad contra la posible solución
y en cambio las energías del impacto de un
clima cambiante están altamente coordinadas y
avanzan aceleradamente. Existe una situación de
emergencia donde la afectación de la cuestión es
continua y creciente, no obstante, las acciones de
mitigación y resistencia no se coordinan de manera
rápida y sincronizada. La ciencia, que de base mide
situaciones problémicas durante un largo período
con el propósito de ser verificable y confiable,
ha encontrado que las soluciones de hoy para el
futuro inmediato se desactualizan muy rápido.
Los problemas mutan y desarrollan variantes más
resistentes, son impredecibles y presentan una
condición de incertidumbre, al no ser constantes.
Como actores influyentes y a la vez afectados
del impacto generado, la industria de la
construcción en todos los niveles de su ciclo de
vida debe ser un solucionador significativo en la
comunidad global. Además, la academia, en su
propósito de construir conocimiento aplicado,
enfoca sus esfuerzos en las fases de idea,
concepto, diseño y desarrollo del pensamiento,
para solucionar los problemas de hoy y del futuro.
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

interacciones que determinan la distribución y
la abundancia”. Entonces, se podría considerar,
que la disponibilidad de los recursos se centra en
la distribución, la abundancia y las interacciones
que las definen.
La energía y el equilibrio. La energía se define
como la capacidad que tiene un sistema para
realizar un trabajo (RAE). La capacidad está en
relación en los recursos que la producen. Una
distribución adecuada de la abundancia existente
de los recursos de acuerdo con su disponibilidad, es
equilibrio. Ese equilibrio también está en función
de las interacciones a la cual es sometida, generando
variedad. McDonough y Braungart reflexionan al
respecto en “La cultura del monocultivo”:
Bajo el paradigma actual de la producción y el
desarrollo, se suele considerar que la diversidad,
elemento integral del mundo natural, es una
fuerza hostil y una amenaza a los objetivos
del diseño. La forma en que la fuerza bruta
y el diseño universal abordan el desarrollo
típico tiende a aplastar (ignorándolas, además)
la diversidad natural y cultural, teniendo
como consecuencia menor variedad y mayor
homogeneidad. (2010, pág. 29)
Los autores hacen referencia a la “fuerza bruta”
(pág. 27), como un chiste en forma del lema de la
Revolución Industrial: "Si la fuerza bruta no funciona,
es que no se está utilizando suficientemente". Es el
diseño del monocultivo con soluciones universales a
diversas condiciones locales, mediante el dominio de
la naturaleza a la fuerza.
La innovación y la creatividad son
condiciones inherentes al ser humano para
generar soluciones que permitan el desarrollo
adecuado con equilibrio y disponibilidad. La
palabra DISEÑO abarca estos dos conceptos.
Procesos constantes de transformación en busca
de la función, la utilidad, el orden, la estética, la
eficiencia, la eficacia, la variedad, por mencionar
algunos. Pero, ante todo, con una mirada
microscópica y macroscópica, en el ir y venir de
las escalas contextuales que lo rodean. Escalas
temporales, culturales, sociales, geográficas,
ambientales que deben ser bien interpretadas de
manera holística en condiciones de reconocer
el sujeto que interpreta y el sujeto interpretado
(circulo hermenéutico). No se puede diseñar
de la misma manera, porque las condiciones se
transforman rápidamente. Hay que dejar atrás
“los estilos” como diría Le Corbusier y eso es
“revolución” (1986).

La rápida mutación de los problemas
mundiales, que deterioran la vida planetaria, sin
el tiempo necesario de respuesta inmediata que
no afectan ni mitigan la condición de la situación;
debe crear una conciencia ética que reflexione en
los procesos del diseño actual y la forma como
se aborda la interpretación de todos los actores
del sistema. El propósito en la búsqueda de lo
ético y la naturaleza espiritual como fuerza (no
bruta) es direccionar en conciencia las acciones
actuales y futuras, para un cambio en equilibrio
en la variedad y la inclusión ecosistémica en un
ambiente natural y construido.
Metodología
La situación de la condición actual determina
precisar una mirada diferente a la de tratar de
generar acciones aisladas mediante el uso de
“estrategias” específicas y no integradas. Los
“criterios” que agrupan objetivos mayores, guían
en forma ordenada y estructuran las estrategias
para que sean efectivas en su propósito. Pero
si no hay “principios” como fundamentos
que caractericen lo que se quiere construir,
puede colapsar el propósito buscado frente a
circunstancias de cambio. Así, los principios
presentan la condición de ser claros y fuertes
para no desviarse del rumbo fijado. Para esto,
los principios son igualmente “compromisos”
con sentido ético y filosófico que permanezcan
en el tiempo con adaptabilidad. Que propendan
a la profesionalización y respondan al llamado a
la acción, mediante “el desarrollo de proyectos
reales en contextos reales y con usuarios
reales” (Universidad Católica de Colombia,
2021, pág. 31). La dependencia de la estructura
planteada, “compromisos (principios) – criterios
- estrategias” no se disgrega en términos de su
unidad, siendo lo suficientemente flexible en el
uso del ir y venir de sus componentes. Por lo cual,
es indiferente, usar o aplicar una “estrategia” y
paralelamente correlacionar un “compromiso”
o desarrollar un “criterio” (diseño concurrente)
(Flórez-Millán, Ovalle-Garay, &amp; Forero-La Rotta,
2014). Ahora, el todo en cada una de sus partes,
es cohesionada por lo que en muchos ámbitos se
conoce como la misión-visión, o “espíritu” que le
da identidad al proyecto. En el marco del Diseño
con Criterios de Sostenibilidad, el enfoque se
direcciona a consolidar un “Nuevo Espíritu”
el cual es “La Vida”. La vida en su creación,
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

regeneración, revalorización, preservación y
reintegración como lo determinan McDonough y
Braungart en terminos del ciclo de vida, tambien
en su “reencarnación” (2010, pág. 97).
En la práctica académica la construcción del
currículo de la Facultad de Diseño se encuentra
en proceso de crecimiento como un organismo
biológico que se adapta a su entorno ecosistémico.
La figura 1 muestra, como ejemplo, el desarrollo
de la estructura actual PEP de arquitectura, y su
posible aplicabilidad en los términos propuestos
del presente artículo. Los principios éticos –
profesionales son los tres compromisos, que
trascienden de manera operativa a “criterios”
conceptuales para el desarrollo y manejo de las
diferentes “estrategias” pedagógicas aplicadas
mediante dos ejes curriculares; la Catedra de
Diseño integrada por 4 módulos (Teoría Crítica,
Diseño Arquitectónico, Diseño de Interacciones,
Diseño Tecnológico) y la Cátedra de Cultura y
Comunicación.
El compromiso “Energía y equilibrio”
se enmarca en el término conceptual de tipo
operativo “Sistemas”. El compromiso “Recursos y
disponibilidad” se enmarca en el término conceptual
de tipo operativo “Insumos”. El compromiso
“Innovación y creatividad” se enmarca en el término
conceptual de tipo operativo “Procesos”.

Los marcos conceptuales (Insumos, sistemas
y procesos) desarrollan y expresan los “tres
compromisos” para la comprensión y ejecución
de criterios de diseño con énfasis de sostenibilidad
y dan cuenta de las acciones tomadas como
respuesta a las metas establecidas para los
Objetivos del Desarrollo Sostenible al 2030 y
al 2050 (Naciones Unidas, 1987). Estos marcos
conceptuales, son de tipo operativo mediante
la implementación profunda de estrategias de
diseño aplicadas a los resultados de aprendizaje
para la profesionalización del arquitecto.
Resultados
En el proceso de investigación del proyecto planteado
(Caso de estudio: Modelo de vivienda en el caribe
tropical. San Andrés Islas, Colombia) se busca
definir una estructura conceptual de tipo proyectual
con criterios de sostenibilidad para el diseño de
una edificación en un contexto socioeconómico,
geográfico y biológico determinado. En la
exploración por encontrar los criterios fundamentales
para construir esa estructura de conocimiento,
evidentemente, se encuentra una variada y gran
cantidad de estrategias de sostenibilidad aplicada,
que diligentemente varios autores han documentado
de manera organizada. Por lo tanto, el enfoque no

Figura 1: Estructura conceptual aplicada, PEP arquitectura, UCC

Fuente: Elaboración propia, adaptada de la conceptualización del PEP (autores)

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CONTEXTO

es realizar otra metodología mas, sin antes definir
el carácter y el impacto que debe tener el proceso
a plantear. Se pretende determinar la esencia o el
“espíritu” que da identidad a los criterios y orienta,
con un enfoque integral y holístico, las escalas de
los distintos sistemas involucrados.
Los fundamentos son los principios de una
estructura. Es lo que el diseño de la naturaleza
nos ha enseñado. Si una semilla es sembrada en
un huerto, da origen a una raíz; esta raíz, a su vez,
produce y sustenta el tronco, del cual dependen
las ramas del árbol, que se encuentra en un
huerto. De manera análoga, es lógico organizar
una estructura en coherencia con el todo (huerto),
la unidad (semilla) y sus dependencias de
interacción sistémica.
Jaime Parra La Roche y otros (2012) en
“Aproximaciones del método hermenéutico –
dialéctico para la investigación en arquitectura” lo
exponen, así:
El criterio por el que “toda verdadera ciencia
se propone examinar en detalle su objeto de
estudio” (M. Martínez, 1999), conlleva el riesgo
de que el estudio de aspectos aislados de su
contexto real, pueden llevar a reducir la atención
a un “polvillo de elementos sin sentido”.
Las cualidades y propiedades de un sistema
nunca podrán deducirse de un estudio que los
desintegre en elementos sin relación (Parra La
Roche,, Cuberos Mejía,, &amp; Faneite, 2012).
Para entender mejor la analogía planteada, hay
que ir, al libro de los principios y la influencia de
su interpretación. El Génesis bíblico es el relato
más conocido en el mundo cristiano respecto
a los inicios del universo y su relación con el
ser humano. Variadas posturas y enseñanzas
plantean el inicio del gobierno humano sobre
la naturaleza como un dominio irracional a raíz
del mandato divino. Esta visión e interpretación
errónea de la cosmogonía y la biogénesis
judeocristiana sugiere un poder centrado en el
hombre (Antropocentrismo), creando una nueva
era geológica (Antropoceno) (Issberner &amp; Léna,
2018) y una nueva capa terrestre (Tecnosfera)
(Zalasiewicz, 2018). En Genesis 1:28 después
de la creación del hombre (sexto día) el texto
destaca:
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y
señoread en los peces del mar, en las aves de
los cielos, y en todas las bestias que se mueven
sobre la tierra.

En el capítulo 2 se describe con mas detalle la
instrucción:
Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén,
al oriente; y puso allí al hombre que había
formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra
todo árbol delicioso a la vista, y bueno para
comer; también el árbol de vida en medio del
huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del
mal. (Gn 2:8–9) (…) Tomó, pues, Jehová Dios
al hombre, y lo puso en el huerto de Edén,
para que lo labrara y lo guardase. Y mandó
Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo
árbol del huerto podrás comer; mas del árbol
de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente
morirás. (Gn 2:15–17) (Unidas, 1998).
En la versión original hebrea, la palabra
“sojuzgadla, y señoread” (hebreo. kabash) significa
“poner bajo servidumbre”, término que también
fue utilizado cuando una nación subyugaba a
otra. El circulo hermenéutico al considerar la
interpretación en integralidad contextual y no
aislada, presenta un principio de la hermenéutica
bíblica fundamental, el texto bíblico se interpreta
a si mismo en el contexto del todo constituido por
sus partes. Así, en el capítulo 1(v.28) la expresión
“sojuzgadla, y señoread”, tiene sentido lógico en
el capítulo 2 (v.15) “y lo puso en el huerto de Edén,
para que lo labrara y lo guardase”.
El filósofo senegalés Solimán Bachir Diagne,
manifiesta no compartir el pensamiento del
filósofo Rene Descartes, cuando en el siglo XVII
expresaba que el hombre es el “amo y señor” de
la naturaleza. Además, respecto a lo espiritual y
lo ecológico en un contexto de visión islámica,
hace referencia al pensamiento del letrado
andalusí Abentofáil (1105-1185) en su principal
obra literaria (Carta de Hayy ibn Yaqzān sobre los
secretos de la sabiduría oriental):
La insistencia de Abentofáil en la
concienciación ecológica de Hayy Ibn Yaqzān
es una ilustración filosófica de la antropología
coránica, que define al ser humano como “el
califa de Dios en la Tierra”. Al designar al
hombre como “califa” -vocablo que significa
“sustituto”, pero que teniendo en cuenta
su sentido etimológico se puede traducir
mejor por la palabra “lugarteniente”, o más
precisamente “lugar-teniente”- se le indica lo
que tiene que ser y su responsabilidad de velar
por el espacio que constituye su entorno, esto
es, la Tierra. (Diagne, 2018, pág. 40)
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CONTEXTO

En el relato bíblico, Dios le da la instrucción
a Adán que puede disfrutar (labrar y guardar)
de donde había sido puesto, el huerto. Además,
le instruye la manera de cómo debía hacerlo, en
su libre albedrio; “mas del árbol de la ciencia
del bien y del mal no comerás”. Podía comer
de todo árbol, incluido el “árbol de la vida”,
pero el hombre toma la decisión de comer
del árbol de la ciencia (conocimiento). Las
consecuencias al tomar esa decisión, de manera
profética se pueden evidenciar en la actualidad,
cuando en la carta Paulina a los Romanos
(8:22) se expresa que la creación aun “sufre
dolores de parto” (Unidas, 1998). Adán decide
por la ciencia y no por la vida, tomando una
decisión antropocentrista, que también afecto a
la creación.

Posteriormente en el Nuevo Testamento
la visión cristiana, precisa que el problema no
son los hechos o acciones que realice el ser
humano, es la esencia misma del ser humano el
problema, pero no en su pensamiento sino en su
espíritu. El espíritu transforma sus pensamientos
y sus pensamientos sus acciones3. La persona
de Jesucristo representa ese nuevo espíritu, que
define un carácter (intrínseco) en todo el ser y no
solo un pensamiento que puede ser cambiado por
las circunstancias. Se relata en el texto bíblico que
transcendentalmente fue en el “huerto” que Jesús
tomo una decisión, no la de él, para su beneficio,
sino la del concejo de Dios (su Padre) y negándose
a sí mismo, entregándose a la muerte, al igual que
una semilla cuando muere, da vida a una nueva
creación (huerto), la de un “nuevo espíritu”.

Figura 2: Esquema antropológico de la vida centrada en la ciencia

Fuente: Elaboración propia (autores)

3

La doctrina cristiana presenta en la primera carta a los Tesalonicenses (5:23) la representación del “ser” humano en tres dimensiones
dispuestas en el siguiente orden: El espíritu (la vida zoe - espiritual), el alma (la vida psiquis – ciencia y conocimiento) y el cuerpo (la vida
bios – materia y acciones)

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CONTEXTO

Entonces, ¿podría ser posible que una decisión
de la humanidad, centrada en la ciencia y no en
la vida, ha transformado de manera degenerativa
su hábitat y el de todo ser vivo? A partir de
una perspectiva ética, moral, filosófica, como
principios de la plena realización de la condición
humana se puede transformar nuestro hábitat, en
conciencia ecológica. “Hoy más que nunca es
preciso que comprendamos la responsabilidad
humana de velar por la Tierra, sin vincularla
forzosamente a un significado religioso.”
(Diagne, 2018, pág. 40)
En todo el “Ciclo de Vida”, no limitado a
un área o temática específica, sino a la vida
misma, en la línea del tiempo, podríamos decir,
desde el “Génesis al Apocalipsis”, mediante
múltiples interrelaciones, la hermenéutica es
fundamental como disciplina de interpretación
de textos y de expresiones complejas (culturales,
sociales, literarios, filosóficos, legales, históricos,
teológicos y otros) enfocado en la búsqueda
del significado profundo y contextual, para
su aplicación en situaciones de pensamiento
complejo, como lo es la sostenibilidad.
Los principios éticos y filosóficos como una
semilla que determina un carácter frente a una
situación específica pueden guiar de la mejor
manera a organizar pensamientos (estructura
metodológica y conceptual) que generen acciones
de un nivel superior de impacto positivo. Por
esto, sería débil y difícil, la forma de organizar
estructuras metodológicas para el diseño
sostenible si no existe un carácter de compromiso
ético a favor de la vida planetaria. Tomar la
decisión de comer del “árbol de la vida” para
alimentar los pensamientos, que se expresen en
acciones, se necesita de un “espíritu nuevo”.
Un nuevo espíritu, como el que promulgaba
para su época Le Corbusier por medio de su
manifiesto. Le Corbusier en contexto, a sus 40 años,
con pasión se identificaba con las nuevas formas
creativas de la tecnología y la industrialización
en serie (maquinas). En un anhelo por identificar
la arquitectura con las maquinas, llamaba a una
“revolución” con un espíritu nuevo, lo cual
trascendió a la “modernidad”. En su texto “Hacia
una nueva arquitectura” Le Corbusier expresa:
Ha comenzado una gran época.
Existe un nuevo espíritu.
Si desafiamos al pasado, aprenderemos que
los "estilos" ya no existen para nosotros, que
ha surgido un estilo propio de nuestra época; y

ha habido una Revolución.
Nuestras mentes han captado consciente o
inconscientemente estos acontecimientos y
han surgido, consciente o inconscientemente,
nuevas necesidades.
La maquinaria de la Sociedad, profundamente
desfasada, oscila entre una mejora, de
importancia histórica, y una catástrofe.
El instinto primordial de todo ser humano es
asegurarse un refugio. (…) Es una cuestión
de construcción lo que está en el origen
del malestar social de hoy: arquitectura o
revolución. (1986, págs. 6,8)
El método hermenéutico aplicado a la
investigación científica ha sido reconocido como
un intermediador entre la ciencia pura, las ciencias
humanísticas y las ciencias naturales. Mediante un
diseño estructurado de interpretación (exegesis),
revela las dinámicas de los sistemas estudiados
en el contexto de espacios temporales, sociales,
culturales, psicológicos y naturales, entre otros.
Las acciones humanas (Antropoceno), definen
los fenómenos que la sostenibilidad pretende
equilibrar (Arias Maldonado, 2017). Darle
un significado a su origen con una adecuada
observación de la complejidad que se identifica
en todas sus experiencias y relaciones, influye en
la organización de las ideas que podrían generar
una transformación en los impactos futuros. La
importancia que adquiere la hermenéutica en la
investigación se basa en la búsqueda de la verdad
mediante el “ser” como un sujeto “interpretativo”
y el “ser” como un sujeto que “interpreta”.
Por medio de la interpretación no se adquiere
conocimiento, se desarrolla el conocimiento, lo
cual es natural en el “ser”. Por lo tanto, ninguna
realidad puede aislarse de la interpretación
hermenéutica, con el método de interacciones
contextuales y la dialéctica entre las partes y el
todo (de la Roche 2012).
Miguel Martínez plantea la neurociencia como
la base de la lógica dialéctica. Describe como el
cerebro “conserva la información de la totalidad,
y, así, el todo está en cada parte y éstas en el
todo, y el aprendizaje se reduce a la organización
jerárquica de estructuras de estructuras.” (2002,
pág. 84) Posteriormente relaciona la hermenéutica
y la dialéctica, planteando:
Pero el estudio de entidades emergentes
requiere el uso de una lógica no deductiva;
requiere una lógica dialéctica en la cual las
partes son comprendidas desde el punto de
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

quietud y el movimiento, con un equilibrio entre
el Logos (historia - habitar), el Topos (territorio
- construir) y el Mythos (mente - proyectar),
donde el Genos (ser humano) corporal y social
desarrolla su identidad y su vida.” Así mismo,
Bravo (2007) citando a Ceruti, dice: La mezcla,
los lujos, las redes están en el centro de la
circulación de lo local hacia lo global y de lo
global a lo local. “El problema ya no es el de
hacer homogéneos y ‘coherentes’ diferentes
puntos de vista; el problema es comprender
cómo puntos de vista diferentes se producen
recíprocamente” (Ceruti, p. 44).
Así, la cuestión ambiental, se delimita en la
esfera natural compleja como una reflexión que
se relaciona con lo social y cultural, y adquiere
una connotación amplia por no ser, ni social ni
cultural (Bravo, 2007).

vista del todo. Dilthey (1900) llama círculo
hermenéutico a este proceso interpretativo,
al movimiento que va del todo a las partes y
de las partes al todo tratando de buscarle el
sentido. En este proceso, el significado de las
partes o componentes está determinado por el
conocimiento previo del todo, mientras que
nuestro conocimiento del todo es corregido
continuamente y profundizado por el crecimiento
de nuestro conocimiento de los componentes. (
(Martínez Miguélez, 2002, pág. 87)
Martínez, relaciona el circulo hermenéutico
de Dllthey como una escalera en caracol, que es
circular, concéntrica que va avanzando de nivel.
Nivel de interpretación dialéctica de análisis
y síntesis continua y en alternancia. Dejando
claro su propósito interpreta a Gadamer “En
efecto, la lógica dialéctica supera la causación
lineal, unidireccional, explicando los sistemas
auto- correctivos, de retro-alimentación y proalimentación, los circuitos recurrentes y aun
ciertas argumentaciones que parecieran ser
circulares” (2002, pág. 54)
Ahora bien, ¿No es la sostenibilidad y sus
propósitos planteados en objetivos y metas,
una entidad emergente y compleja en sus
interacciones, entre sujetos, objetos y entornos?
La hermenéutica-dialéctica se presenta como
un método científico valido para el desarrollo
del conocimiento inherente en el “ser” para
abordar las diversas situaciones problémicas
de la sostenibilidad trans-disciplinar. Por lo
tanto, es importante reflexionar, como sería el
círculo hermenéutico asociado a las estructuras
dialécticas y dinámicas del diseño con criterios de
sostenibilidad para ser aplicados en la arquitectura
y la infraestructura construida.
“Lo verdadero, lo bueno y lo bello converge”.
Como axioma filosófico, afirma la visión griega
de la realidad, como la igualdad entre la belleza
y la razón. Algo que, Einstein en la teoría general
de relatividad, busca como “la simetría”, “la
armonía”, “la belleza”, “la elegancia”. Esta
estructura cognitiva-emotiva, une lo lógico y
lo emotivo como una vivencia de la realidad en
equilibrio. (Martínez Miguélez, 2002)
Parra y otros (2012), relacionan la ontología
arquitectónica, con las transparencias, histórica,
cósmica y mental, planteadas por Muntañola
(2009), como aspectos superpuestos y
entremezclados. “Estas dimensiones se articulan
en un juego entre lo local y lo global, entre la

Discusión
La situación de discordia entre la esfera humanista
y la científica es la contradicción de los saberes
y creencias sociales con la explicación de los
hechos absolutos de la realidad. La incertidumbre
como elemento cuestionable y no comprobado
para la ciencia, aleja más la posición conciliadora
entre las partes. Además, se atribuyen culpas, (el
hombre – la ciencia) como causa de acciones que
hoy presentan consecuencias degenerativas en la
vida planetaria.
Por lo tanto, es importante definir e interpretar
los tiempos de la humanidad, a partir de las
diferentes eras y/o periodos determinados por sus
acciones interplanetarias. Esto, genera en el “ciclo
de vida” una herramienta de análisis que define
las escalas temporales y contextuales, a partir de
la perspectiva del Antropoceno, como la gran era
de la influencia del hombre y determinada como
la fuente del “gran impacto” sobre el entorno
natural en el planeta. Así, al asociarla con el
estudio e interpretación del complejo texto “de la
vida”, mediante el circulo hermenéutico, da una
visión detallada de la situación actual y futura. El
“Ciclo de Vida” aplicado a todas las magnitudes
de escala y el “Circulo Hermenéutico” como
herramienta de análisis holística, definen en su
“circularidad” la semejanza de la forma como
deben actuar; en paralelo y no en contraposición de
fuerzas. Fuerzas coordinadas para dar soluciones
inmediatas y asertivas mediante proyectos reales,
con usuarios reales, en contextos reales.
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Los ecosistemas de las Islas de San Andrés,
Providencia y Santa Catalina, son un laboratorio
y específicamente una probeta de análisis, en
el que el territorio del suelo, del agua y el aire
en un contexto de clima tropical se encuentran
claramente delimitados. Al entender los factores
etnográficos, poblacionales, sociales, culturales y
en un aspecto preponderante la economía, se debe
determinar el impacto de una sobrepoblación
en relación con la densidad poblacional por
área de suelo. Las islas en un corto tiempo se
han transformado significativamente. Un hito
histórico de carácter comercial, cuando fue
constituido como puerto libre, ha generado
un cambio que hoy se puede denominar como
insostenible (Obregón &amp; Job Nieman, 2020).
Una reflexión microscópica de los aspectos de
raíz y en esencia que están creando un desbalance
en la totalidad de los ecosistemas de vida en la
isla son importantes para estipular los niveles de
escala global y escala local, que puedan mitigar
y den luz a como preservar e incorporar sistemas
de vida que mantengan el equilibrio de la vida en
el archipiélago. Frente a cambio fuertes como el
clima, los sistemas biológicos de manera natural
son mas susceptibles a regenerarse en el tiempo,
pero en términos de pérdidas de infraestructura
y económicos, incluyendo deterioro social y
cultural, es necesario realizar una interpretación
correcta (hermenéutica), para generar cambios
asertivos que permitan una eficiente resiliencia
( Marchisio &amp; Buguña , 2020). Así mismo,
se puede definir cuales criterios en términos
de sostenibilidad son los adecuados para ser
aplicados en un contexto tan especifico como
las cualidades del diseño arquitectónico en la
vivienda que son propios de las islas (Encino
Muñoz, 2019).

puede operar mediante el ejercicio proyectual y
constructivo como los “insumos”, “los sistemas” y
los “procesos”, enfoca los propósitos de cada una
de las estrategias sostenibles utilizadas y así generar
eficacia con impacto positivo. Esto, presentado en
un contexto analizado con esos mismos criterios,
debe aportar procesos acertados a ese mismo
contexto. El laboratorio geográfico y ecosistémico
de San Andrés Islas, en Colombia, es un modelo
que apropiadamente aplicado, puede ser base
para otros territorios de latitud tropical, teniendo
en cuenta equilibrios de apropiación en términos
de área y densidad geográfica y su interacción
con los sistemas biológicos, culturales y sociales,
que afectan de manera significativa la vida en
la comunidad habitante, incluyendo toda la
biodiversidad natural.
Fundamentalmente el “nuevo espíritu” que
confluye y abraza la sostenibilidad, no solo puede
ser la transformación de los recursos o el equilibro
de la energía, ni los procesos del diseño. Ante
todo, cuando pensamos en el futuro y en nuestras
generaciones, debe ser; en la vida misma, en su
identidad y en toda sus expresiones, conocidas o
ignoradas. ¿De qué sirve realizar una transición
energética y descarbonizar todas las actividades
humanas, si de manera paralela, la vida se
desvanece en las guerras, en la discriminación y
en la indiferencia del otro? El nuevo espíritu de
la sostenibilidad y por la cual toda acción debe
estar regida no es la ciencia ni el conocimiento
de acciones que traten de; anular, reducir o
mitigar el problema; es “la vida” misma. Por lo
que se debe considerar reconstruir la máxima
del desarrollo sostenible, dejándola como un
estilo y generando revolución en un nuevo
espíritu, que es, LA VIDA. C

Conclusiones
Conocer y entender el principio y fin de la
sostenibilidad, la cual es la generación, conservación
y proyección de la vida, determina nuevos
propósitos y coloca de nuevo en la ruta correcta,
los esfuerzos a partir de la arquitectura y la forma
como se diseña y se construye en relación con su
entorno. Presentar criterios bioéticos asociados a
la sostenibilidad en arquitectura, definidos como
los “recursos y su disponibilidad”, la “energía
y equilibrio” y la “innovación y la creatividad”
y de manera consecuente las formas en las que
79

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

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CONTEXTO

Percepción de la arquitectura doméstica en tiempos de
confinamiento en Hermosillo, Sonora, México
Perception of domestic architecture at confinement times in Hermosillo,
Sonora, México
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Arturo Ojeda de la Cruz1
David Domínguez Franco2
Israel Miranda Pasos3

Resumen

Abstract

El estudio presenta el resultado de una investigación
cuyo propósito fue determinar si la arquitectura
doméstica influye positiva o negativamente la
conducta del usuario en tiempos de confinamiento
por covid-19 a partir de un análisis exploratorio.
En tal situación existe la posibilidad de que el
espacio habitado para cumplir un confinamiento
fuese determinante para beneficiar o perjudicar
la salud del usuario sin importar que estuviera o
no contagiado y en su caso, identificar si tuvo un
alivio y beneficio con las diferentes características
del espacio a confinarse. La metodología plantea
un muestreo no probabilístico aplicando un
cuestionario en ocho colonias de distintos estratos
sociales en la ciudad, para lo cual se colectó
la información y se definieron sus variables
que se integraron en una base de datos para
realizar un análisis estadístico. Los principales
resultados revelaron que la influencia de las
variables arquitectónicas sobre el bienestar físico
y psicológico del habitante está alterada por la
situación de confinamiento.

The study presents the result of an investigation
whose purpose was to determine if domestic
architecture positively or negatively influences
user behavior in times of confinement due to
covid-19 based on an exploratory analysis. In
such a situation, there is the possibility that the
space inhabited to comply with a confinement was
decisive to benefit or harm the health of the user
regardless of whether or not they were infected
and, where appropriate, identify if they had relief
and benefit with the different characteristics of
the space. to confine the methodology proposes
a non-probabilistic sampling by applying a
questionnaire in eight neighborhoods of different
social strata in the city, for which the information
was collected and its variables were defined,
which were integrated into a database for
statistical analysis. The main results revealed
that the influence of architectural variables on
the physical and psychological well-being of the
inhabitant is altered by the confinement situation.

Palabras Clave:

Keywords:

arquitectura doméstica; confinamiento;
percepción

domestic architecture; confinement; perception

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor investigador Universidad de Sonora, México; Doctor en Filosofía con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: ojeda@dicym.uson.mx; ORCID: http://orcid.org/0000-0002-4513-514X
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Sonora, México; doctorando en Humanidades; e-mail: franco.dd90@gmail.com;
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9167-7225
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Sonora, México; Doctor en Ingeniería; e-mail: israel.miranda@unison.mx;
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0525-9789

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

repercuten en la psicología del usuario, y que
pueden no lograr cubrir sus necesidades. Es por
ello que, propiciar condiciones de la vivienda en
cuanto a cualidades arquitectónicas (contacto con
la naturaleza, espacios que propicien el desahogo
de patologías fomentando viviendas sanas) y
urbanas (espacios de recreación y de fomento a la
movilidad y actividad física) permitirán un mejor
desarrollo humano.

La necesidad del ser humano de resguardarse y
preservar la vida siempre ha existido, hasta ser
capaz de modificar el ambiente y formar espacios
organizados y distribuidos de acuerdo a cada una
de sus necesidades. Con la llegada de la revolución
industrial se consuma la separación entre vivienda
y trabajo, así los lugares de trabajo requieren de
espacios adecuados, no existen más los talleres
en casa. Esto trajo consigo la producción de
vivienda masiva que solo funcionara para las
necesidades más básicas del ser humano, con
esto se estandariza la vivienda, se simplifica y se
disminuye la superficie, los espacios exteriores
se reducen al mínimo requerido y el concepto de
vivienda social cambia a vivienda mínima y por lo
tanto a vivienda barata carente de la personalidad
y esencia del que la habita (Gómez, 2014).
El año 2020 trajo consigo un virus
(COVID-19) que provocó una pandemia que ha
logrado cambiar nuestro estilo de vida y lo seguirá
cambiando. Cuarentena, distanciamiento social,
aislamiento social, inmovilización obligatoria,
aplanar la curva se han vuelto palabras del día
a día. Ante un mundo cambiante, hoy en día
todas las sociedades presentan un problema en
común; el espacio apto para vivir y realizar las
actividades básicas del hombre está en discusión,
en donde se aborden nuevas necesidades, con
una reconfiguración y organización de los
espacios. La arquitectura doméstica, al ser el
medio por el cual las sociedades están siendo
confinadas, necesita presentar características que
atiendan no solo las necesidades fisiológicas,
laborales, educacionales, sino también la cuestión
psicológica-emocional.
La metodología que se presenta se basa en
el diseño de un instrumento para recolección
de datos; mediante un cuestionario que aborda
cuestionamientos que tienen que ver con el
espacio expuesto al confinamiento, en este
caso, la arquitectura doméstica y por otro lado
ciertas preguntas que permitan abundar con la
percepción del usuario, así como las razones que
determinan ciertas conductas. A través de dicho
instrumento se recaudó información de la cual se
identificaron las variables para generar una base
de datos y efectuar un análisis estadístico de los
datos colectados. La problemática plantea que las
viviendas que ocupan las personas pueden ofrecer
un espacio carente de beneficios espaciales que

Estado del arte
Arquitectura de la vivienda
Las características de la vivienda determinan,
en gran medida, la calidad de vida de las
personas que residen en ella. Una vivienda con
una habitabilidad adecuada se considera clave
para promover el bienestar, aliviar la pobreza,
impulsar la equidad, proteger la vida y la salud de
sus ocupantes, así como para brindar seguridad
y protección física (ONU-Hábitat, 2018, como
se citó en Ordoñez, 2020). Mientras que, Lotito
(2009), afirma que la ciencia de la psicología
debe jugar un rol importante en todo proyecto
arquitectónico, ya que el arquitecto y/o diseñador
están en grado de crear los diversos ambientes
que pueden influir en los estados de ánimo de los
moradores de estos espacios, sin importar si éstos
están destinados a intereses privados, públicos o
institucionales.
Uno de los grandes problemas es que no existe
un marco legal que obligue a los constructores
a desarrollar proyectos habitacionales con
materiales y espacios de buena calidad, así
como con la disponibilidad efectiva de servicios
públicos y urbanos que propicien un entorno
digno para el desarrollo integral de sus habitantes
(Orozco y Guzmán, 2015).
Espacio y distanciamiento social
Las pandemias, como ocurrió ahora con el
COVID-19, se expanden con más rapidez
en condiciones de aceleración, y nos ofrecen
un ejemplo de transformación del entramado
relacional y, de manera menos evidente, de las
distancias y proximidades físicas y sociales. Las
medidas de potenciación de distancias físicas
pueden tener un impacto considerable en las
distancias sociales, pero este no es ni automático,
ni directo ni evidente. Por mucho que las medidas
de distanciamiento físico impongan barreras
espaciales, estas pueden aumentar, pero también
82

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

reducir las distancias sociales (Cantó-Milá et
al., 2021). Al respecto, Salama (2020), declara
que, con la implementación de las medidas
de distanciamiento social y la asignación
mínima de dos metros de distancia personal, los
rangos de distancia cambiarían por completo,
considerándose en el futuro como estándares
aceptados. De igual manera indica que las
medidas de distanciamiento social se practican
tanto a nivel institucional como individual. Estas
medidas implican el cierre de escuelas, el cierre
del lugar de trabajo y la cancelación de reuniones
masivas. Esto se amplía aún más para incluir el
cierre de pequeñas empresas, restaurantes, cines,
teatros, bares, pubs y clubes.

De acuerdo a la informacion publicada por
la Dirección General de Epidemiología de la
Secretaría de Salud (2022), durante el año 2020
hubo 56,700 casos de contagios confirmados en
el Estado de Sonora, mientras que se registraron
5,244 defunciones. Igualmente, para el año 2021
hubo 67,409 casos de contagios confirmados y
3,955 defunciones.
Afectaciones por confinamiento
La psicología define el concepto de percepción
como el proceso cognitivo de la conciencia que
consiste en el reconocimiento, interpretación y
significación para la elaboración de juicios en torno
a sensaciones obtenidas del ambiente físico y social,
en el que intervienen otros procesos psíquicos entre
los que se encuentran el aprendizaje, la memoria y
la simbolización (Vargas, 1994). Por consiguiente,
someter a los individuos a condiciones de encierro y
hacinamiento en hogares con espacios minúsculos y
con muchos miembros familiares que impiden todo
tipo de privacidad y libre circulación en el espacio
disponible, puede resultar como una experiencia
traumática, dañina, estresante y generadora de
altos niveles de agresividad (Lotito, 2009). En
tanto que, Ziccardi et al., (2020) concluyen que la
experiencia de confinamiento en el interior de las
viviendas adquiere características más críticas en las
viviendas con peores condiciones de habitabilidad
y es relativamente mejor en aquellas que tienen
características materiales y espacios apropiados al
tipo de familia.
La arquitectura y el urbanismo que influyen,
de muchas formas diferentes, en los individuos,
las comunidades y las sociedades, pueden apoyar
los esfuerzos mediante: el desarrollo de nuevos
conocimientos sobre el impacto de una pandemia
en las ciudades y los entornos urbanos ahora y
en el futuro; identificar nuevas concepciones
relacionadas con los estilos de vida emergentes
que surgen de los nuevos entornos espaciales
que integran patrones de trabajo y de vida; y, en
última instancia, desarrollar respuestas de diseño
para crear entornos saludables que se adapten con
éxito a las poblaciones infectadas al tiempo que
abordan las ramificaciones sociales y psicológicas
asociadas (Salama, 2020). También, el diseño, el
color, la arquitectura, la distribución del espacio y
la psicología constituyen las notas de una misma
partitura, las que dan luz a una misma y única
sinfonía: la música de la armonía y del bienestar
de las personas (Lotito, 2009).

COVID-19. Presencia e identificación
A principios de diciembre del año 2019 apareció
la COVID-19 en la ciudad china de Wuhan,
provincia de Huawei. Se comprobó que era
una enfermedad respiratoria nueva y pronto se
difundió por el mundo. Los primeros días de
enero del año 2020 se aisló su agente causal, el
SARS-CoV-2. El 30 de enero la Organización
Mundial de la Salud declaró que la epidemia
de coronavirus era una situación de emergencia
internacional (McGorgan, 2020 como se citó en
Beldarraín, 2020).
En México, el primer caso que se detectó de
COVID-19 fue el 27 de febrero de 2020; El 21
de abril del 2020 ya se tenía evidencia de brotes
activos y propagación en el territorio nacional con
más de mil casos. Las medidas tomadas fueron la
suspensión de actividades no esenciales del sector
público, privado y social, así como la extensión
de la Jornada Nacional de Sana Distancia
hasta el 30 de mayo. Para el día 30 de abril el
número de pacientes aumentó exponencialmente,
alcanzando un total de 19.224 casos confirmados
y 1.859 (9,67%) fallecidos. El Gobierno del
Estado de Sonora atendiendo a las solicitudes y
recomendaciones que el Consejo Estatal de Salud
estableció la estrategia #QuédateEnCasa con una
declaratoria de emergencia sanitaria temporal en la
que sectores económico, social y gubernamental,
hacen alianza en pro de las familias sonorenses
(Gobierno del Estado de Sonora, 2021). El 31
de marzo, ante el incremento de contagios, se
presentaron medidas para evitar que el virus se
esparciera de manera descontrolada, por lo que, el
Consejo Estatal de Salud evaluó la necesidad del
resguardo domiciliario en Hermosillo.
83

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Percepción sobre habitabilidad en
confinamiento
Ziccardi y Figueroa (2021) presentan un estudio
en donde analizan las desiguales condiciones
de habitabilidad que ofrecen las viviendas
de la Ciudad de México para enfrentar el
distanciamiento social impuesto por el sars2Covid-19. Consideran la precariedad habitacional
en la que viven los sectores populares y las
dificultades que tienen para cumplir con el mandato
gubernamental de “quédate en casa” y “lávate las
manos” como las principales medidas de protección
frente al contagio del virus. En su investigación
exploran las acciones de los tres ámbitos de
gobierno y algunas propuestas ciudadanas para
sobrellevar esta emergencia sanitaria y sus graves
efectos económicos y sociales.
Ordoñez (2020) presenta los resultados de un
estudio en el que se aplicó un cuestionario vía
internet y redes sociales sobre las condiciones
de habitabilidad de las viviendas y del entorno
urbano ante el confinamiento social provocado
por la COVID-19 en la ciudad de Tijuana,
Baja California. El propósito de su estudio fue
confirmar que los efectos de la principal medida
de contención de la pandemia, el quédate en casa,
son más perjudiciales en hogares que residen en
viviendas con peores condiciones de habitabilidad
y entornos urbanos menos consolidados. En donde
el cuestionario planteó diversos reactivos sobre las
implicaciones del confinamiento en las viviendas, al
concentrar actividades que normalmente se realizan
fuera de ella, como las laborales o educativas,
así como sus impactos en las condiciones y los
problemas económicos de las familias. Por otra
parte, Akinyode (2020) desarrolló un estudio de
percepciones del riesgo sobre el COVID 19 y los
impactos del distanciamiento en los residentes
de Nigeria. En el estudio su hipótesis planteó
que existen diferencias en cuanto a la percepción
del riesgo de los residentes, su conciencia sobre
la incidencia de la pandemia y los impactos del
distanciamiento en Nigeria son en función de los
atributos socioeconómicos de los residentes. A
su vez, en su estudio formuló seis preguntas de
investigación que complementaban la hipótesis
planteada. Dichas preguntas fueron: ¿Cuál es
el nivel de conciencia y conocimiento de los
residentes sobre COVID-19?, ¿Cuáles son las
fuentes de conocimiento de los residentes sobre
COVID-19?, ¿Cuáles son las medidas que están
adoptando los vecinos para evitar contagiarse?,

¿Qué tan preocupados están los residentes por
el COVID-19?, ¿Cuáles son los efectos del
distanciamiento social en la vida y actividades de
los residentes?, y ¿El bloqueo de covid-19 tiene
efectos significativos en las actividades diarias de
los residentes? Asimismo, en el desarrollo de su
estudio hizo una recopilación de datos a través de
un cuestionario estructurado en dos secciones para
obtener información. La sección A del cuestionario
se centró en los atributos socioeconómicos de los
encuestados, mientras que la sección B se centró
en las percepciones de riesgo de los residentes
sobre el COVID-19 y sus actitudes hacia el
distanciamiento social en Nigeria.
Zona de estudio
El Estado de Sonora se ubica al norponiente del
país y el municipio de Hermosillo se ubica en el
centro del estado junto a la costa, al poniente de
la entidad. La ciudad de Hermosillo (Fig. 1) es la
15ª. ciudad más poblada de México, se localiza
sobre los 200 metros del nivel del mar a los 29º
04’ de latitud norte y 110º 57’ de longitud oeste
(INEGI, 2021). El registro poblacional censal del
año 2020 desarrollado por el Instituto Nacional
de Estadística, Geografía e Informática (INEGI),
registró una población total en ésta ciudad
capital de 855,563 habitantes, de los cuales 50%
corresponden al género femenino. Las condiciones
climáticas son muy especiales, ya que el clima en
dicha localidad urbana es del tipo cálido desértico
donde predominan altas temperaturas durante
los meses de mayo a octubre, con temperaturas
máximas mensuales del promedio histórico de
acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional,
entre 38 grados centígrados a 42 o C con valores
máximos diarios promedio en ese mismo periodo
de 43.5 a 47.5 gados centígrados, y temperaturas
extremas de 48.5 o C en los meses de junio y julio.
Esta situación climática hace más complejo el
estado de confinamiento que ha vivido la sociedad
en general, sobre todo en esta ciudad desértica.
El estudio desarrollado fue de carácter
exploratorio, se llevó a cabo en la ciudad de
Hermosillo, capital del Estado de Sonora, México.
El objetivo del este estudio fue determinar
los factores que repercuten en la arquitectura
doméstica en tiempos de confinamiento de
acuerdo a la conducta del usuario mediante
un análisis exploratorio de la influencia de las
variables arquitectónicas sobre la percepción de
los usuarios en confinamiento.
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 1. Localización geográfica de la zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, modificado de INEGI, 2021

Metodología

Definición del muestreo
El estudio que se desarrolla considera como
elemento principal llevar a cabo una exploración
y conocer la percepción de las personas, para
indagar su relación vivienda-confinamiento,
al implicar actividades que en condiciones
normales realizan fuera de la vivienda, como lo
son las laborales, educativas y de esparcimiento.
Para lograr esto, se aplicó un muestreo no
probabilístico. De acuerdo a Torres y Paz (2006),
cuando el muestreo cubre a todos los elementos
de la población, se realiza un censo, el cual por
su gran costo no es posible en el desarrollo de
una investigación. En tales oportunidades se debe
practicar un análisis muestral, en donde la muestra
es una parte seleccionada de la población que
puede ser representativa en el caso de muestreo
probabilístico y reflejar las características que
deseamos analizar. En ese contexto, Hernández
et al. (2014), señala que la muestra es en esencia

Para lograr el objetivo se aplicó una encuesta
como instrumento de recolección de datos. El
instrumento de medición fue un cuestionario de
23 preguntas con respuesta de opción múltiple.
Las preguntas se agruparon en tres dimensiones.
En la dimensión de habitabilidad de la vivienda
corresponden doce preguntas; mientras que en
percepción del espacio seis preguntas y en la
dimensión de condiciones socioeconómicas
cinco preguntas. Asimismo, como complemento
se retomaron dos reactivos de la investigación
“Condiciones de habitabilidad de las viviendas
y del entorno urbano ante el aislamiento social
impuesto por el Covid 19” por Ziccardi et al.,
(2020). Dichos cuestionamientos son: ¿Cómo
califica la satisfacción que le produce su vivienda?
y ¿En qué porcentaje la amplitud de los espacios
de su vivienda cubre sus necesidades?
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

un subgrupo de la población que se utiliza por
economía de tiempo y recursos; es como un
subconjunto de elementos que pertenecen a
ese conjunto definido en sus características al
que llamamos población, lo cual conduce a
tener que elegir entre dos tipos de muestreo: El
probabilístico, y el muestreo no probabilístico. El
primero se refiere a un subgrupo de la población
en el que todos los elementos de ésta tienen la
misma probabilidad de ser elegidos. Mientras
que, en la muestra no probabilística o dirigida,
es un subgrupo de la población en la que la
elección de los elementos a encuestar no depende
de la probabilidad, sino de las características
específicas de la investigación, en donde la
decisión puede recaer en el investigador.

De acuerdo con lo indicado en la literatura
citada, la decisión corresponde al investigador en
el caso de estudios de carácter cualitativo como
es en el presente estudio. Por lo que después de
realizar un cálculo del tamaño de la muestra, que
arrojó a no menos de 93 encuestas, la decisión
sugerida fue que la muestra fuese de 102 encuestas
dado que habría que abarcar grupos de viviendas
en colonias o barrios de distintos estratos sociales
en la ciudad de Hermosillo, eligiendo tres
diferentes niveles socioeconómicos.
Para determinar los niveles socioeconómicos
se eligieron tres tipos de vivienda: tradicional,
medio y residencial, lo cual estipula en México la
Comisión Nacional de Vivienda en su clasificación
de la vivienda desde el punto de vista financiero
en moneda nacional; estableciendo para la zona
tradicional un valor de vivienda que oscila entre
los $349,115 (17,456 dólar, con tipo de cambio
20 pesos por 1 dólar) a los $610,949 (30,547.5
dólar); para la zona media un valor de $610,950
a $1’309,176 y para la zona residencial un valor
de $1’309,177 a $2’618,352 de pesos mexicanos.
La selección de las colonias a encuestar se
realizó basado en los valores catastrales que
correspondieran al rango de valores de los tres
tipos de vivienda seleccionados. De tal manera
que dentro de la mancha urbana de la ciudad
de Hermosillo se seleccionaron ocho zonas
geográficas las cuales abarcaron los tres niveles
socioeconómicos en estudio. Para los niveles
tradicional y medio se tomó un criterio de
elección de colonia con diferentes características,
es decir, que ambos niveles presentaran un tipo
de vivienda en fraccionamiento cerrado (que
tiene acceso controlado) y otro completamente
abierto, en cambio para la zona residencial solo
se eligieron fraccionamientos cerrados por su tipo
de nivel socioeconómico alto.
Los sectores geográficos señalados, se
ubican conforme a la mancha urbana de la
ciudad de Hermosillo (Figura 2). Para el nivel
socioeconómico tradicional se consideran las
colonias California (sector 1), Los Sauces (sector
2) y Urbi Villa del Rey (sector 3); para el nivel
socioeconómico medio se consideran las colonias
Los encinos II etapa 1 (sector 4) y Universidad
(sector 5); por último, el nivel socioeconómico
alto denominado residencial que comprende las
colonias Residencial Campo Grande (sector 6),
Residencial Los Santos (sector 7) y Cumbres
Residencial (sector 8).

Tamaño de la muestra y su distribución
Al considerar que el presente caso de estudio
busca efectuar una exploración sobre la situación
del confinamiento de las personas en las
viviendas debido al COVID-19, se desarrolló
aquí un muestreo no probabilístico. De manera
que, tal como lo expresan Hernández et al.
(2014), este tipo de muestreo en el diseño de
una investigación exploratoria es con enfoque
fundamentalmente cualitativo, ya que su objetivo
es documentar ciertas experiencias que puedan
generar datos y sirvan de materia prima para
futuras investigaciones.
En este sentido, Acedo (2018), en su estudio
de Percepción de las condiciones de seguridad de
los trabajadores de la construcción en la ciudad de
Hermosillo, consideró un muestreo no probabilístico;
similarmente en Escalante, I. (2018) sobre el estudio
de factores influyentes en la motivación del personal
obrero en la construcción de edificaciones; ambos
consideran un cuestionario para una muestra de 100
encuestas aplicadas en cada caso.
Tal como comenta Neuman (2009) citado
en Hernández et al. (2014), en la indagación
cualitativa el tamaño de la muestra no
necesariamente se fija a priori (previamente a la
recolección de datos), sino que se establece la
unidad de análisis y a veces se perfila un número
relativamente aproximado de casos. Siendo que
Mertens (2005) citado en Hernández et al., (2010)
expone criterios para tamaños de muestra comunes
en estudios cualitativos, donde el rango más alto
que escribe es para los estudios etnográficos en
el que recomienda un tamaño mínimo de muestra
sugerido de 30 a 50 casos.
86

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figura 2. Ubicación de sectores geográficas de la recolección de datos

Fuente: Elaboración propia con ArcGis 10.1

Implementación y levantamiento de datos
Antes de aplicar la encuesta de manera masiva se
procedió hacer dos tipos de piloteo de la misma
de manera presencial y digital para considerar
posibles sugerencias de cambios en cuanto a la
redacción, interpretación y entendimiento de los
reactivos, además de la accesibilidad para contestar
la encuesta de manera digital (vía electrónica).
Una vez aprobado el diseño del instrumento de
recolección de datos se procedió a capturar en la
página web Surveyplanet.com con el motivo de
poder difundirse de manera digital a través de un
enlace web a un grupo específico de personas de
diferentes niveles socioeconómicos, procediendo
a la aplicación del instrumento diseñado (102
encuestas). Como medida complementaria se tuvo
buena disposición y participación en la etapa de
difusión y distribución de dicho instrumento de
medición, a través de una persona que radicaba en
cada uno de los sectores urbanos correspondientes.
El instrumento de medición se compartió el enlace
web de la encuesta a través de una red social. La
encuesta se aplicó durante el mes de septiembre
del año 2021.

Generación de la base de datos
Después de haber recabado la información de los
cuestionarios, se procedió a su captura para generar
una base de datos a través del software IBM SPSS
Statistics, versión 22; se capturó considerando
cada una de las variables derivadas de las
preguntas. Los cuestionamientos se desglosaron a
partir del tipo de respuesta, es decir, el instrumento
de recolección de datos consta de 23 preguntas,
al capturarse en el software fueron 27 variables,
con la finalidad de un correcto procesamiento e
interpretación para la generación de información
gráfica y así poder comparar las variables obtenidas
con la finalidad de dar resultados que sustentaran el
objetivo general de esta investigación. Para abordar
desde otra perspectiva la información, se creó la
variable 27, en donde se considera la suma de las
respuestas referidas a cuatro de las variables, también
analizadas independientemente, COL_VIV, ALT_
TECH, PATIO y VENT; la suma de ellas representa
las características de la vivienda que pueden ser
analizadas en complemento a otra variable. A
continuación, se muestra cada una de las variables
(Tabla 1) capturadas en el software SPSS 22.
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CONTEXTO

Tabla 1. Descripción de las variables generadas

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Resultados y discusión

En el proceso de captura se les asignó un
valor a las respuestas de cada variable. Para las
variables con respuestas en escala de importancia
se concedió un valor entre cero y uno a lo que se
consideró menos favorable para el presente estudio,
por el contrario, entre mayor fuese (cinco, ó seis)
el valor en el código de la respuesta concierne a
características más favorables. Específicamente el
caso de la variable 27 (CAR_VIV) se refiere a la
suma de las respuestas marcadas en cada una de las
respuestas de las cuatro variables ya mencionadas,
que van desde el valor seis, que representa las
peores características arquitectónicas analizadas,
hasta el valor 14, que representa las características
arquitectónicas más óptimas.

El resultado se origina a partir de 14 variables de
un total de 27, éstas fueron seleccionadas a criterio
del investigador principal, con la finalidad de que
al cruzar algunas de ellas arrojaran información
que ayudara a identificar las alteraciones o
repercusiones en las personas en relación al medio
de confinamiento derivado de la pandemia, aunado
a otros factores que pueden incidir en su conducta.
Uno de los resultados del análisis es la matriz de
correlaciones (ver Tabla 2), en donde al retomar lo
expuesto por Mooi &amp; Sarstedt (2011) referido a que
el coeficiente de correlación mínimo sugerido en
este tipo de análisis es del 30% (0.30). En ese sentido
se puede apreciar que la asociación entre algunas
variables tiene valores de correlación aceptables,
mayores a 0.35, mismas que sobresalen por ser
estadísticamente significativas. El determinante
para la presente matriz fue acertado, ya que está
muy cercano a cero, con un valor de 0.026, lo cual
de acuerdo a Pérez (2009) dicho valor al ser muy
pequeño indica que el grado de intercorrelación
entre las variables es alto.

Análisis estadístico
Teniendo la base de datos capturada y ordenada se
procede a realizar el análisis de dicha información.
Primeramente, se realiza un análisis factorial
para distinguir grupos de variables relacionadas
considerablemente. Posteriormente se procede a
generar tablas de contingencia, en donde se puede
analizar la asociación entre variables.

Tabla 2. Matriz de correlaciones entre variables

Fuente: Elaboración propia mediante SPSS 22

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CONTEXTO

La asociación entre las variables AFEC_FIS
y AFEC_EMO reveló una correlación positiva
de 0.444, lo cual indica que conforme aumenten
las Afectaciones Físicas de las personas en
confinamiento se tendrá mayores Afectaciones
Emocionales, y viceversa; mientras que en las
variables AMP_ESP y SAT_VIV su correlación
positiva resultó de 0.636, siendo este último valor
el mayor de la matriz, y significa que la Amplitud
de Espacios genera una mayor satisfacción
en las personas al estar en la vivienda, lo cual
seguramente puede amortiguar otras posibles
afectaciones latentes por el confinamiento. Esto
se confirma al observar la correlación positiva
(0.325) entre ESP_CONC y AMP_ESP, asimismo
con las variables ESP_REC y COL (0.304) que
mostraron también una significancia estadística al
nivel Sig. &lt; 0.001.
Una verificación importante realizada previo
a la extracción de factores fue la prueba de KMO
(Kaiser, Meyer y Olkin) que compara la magnitud
de los coeficientes de correlación observados con
la magnitud de los coeficientes de correlación
parcial, revelando en este caso un valor KMO de
0.683, siendo aceptable puesto que es mayor a 0.5
(Medina, 2014).
De igual manera la prueba de esfericidad
de Bartlett determina una significancia (pvalor
&lt; 0.001). Respecto al número de factores;
primeramente, con el criterio Kaiser, en donde se
excluyen los autovalores menores que el valor uno
resultó cinco factores con un porcentaje de varianza

acumulado de 65.713%. Posteriormente, con el
criterio de Varianza Explicada se seleccionaron los
factores necesarios para explicar mínimamente el
50% de la variación total (Bustamante, 2002). Por
lo que, se decidió reducir a cuatro factores para
tener el menor número posible y con variables
mejor integradas en cada uno, siendo que los
factores en conjunto fueron capaces de explicar
un 57.61% de la variabilidad total, lo cual puede
interpretarse como un valor aceptable. En la
clasificación de estos factores se trabajó con la
matriz de componente rotado usando el método
Varimax, el cual busca distribuir la varianza en
todos los factores que se extraen y así observar la
contribución de cada variable en los factores que
las representen. Así entonces, el modelo factorial
después del proceso de rotación presentó cuatro
factores donde cada uno integra a un grupo de
variables de acuerdo a su carga factorial, la cual
sea mayor o igual a un valor de 0.50 (Tabla 3).
En esta etapa del análisis, las comunalidades
iniciales de la solución de componentes principales
arrojaron un valor igual a la unidad para todas las
variables, debido a que en principio cada variable
es explicada por ella misma (Visauta &amp; Martori,
2003), siendo conveniente que después de la
extracción resulte lo más alta posible, ya que la
comunalidad es la parte de la variabilidad de
cada variable explicada por los factores (Pérez,
2009). La comunalidad representa al coeficiente
de correlación lineal múltiple de cada variable
(Ojeda et al., 2019).

Tabla. 3 Comunalidades y
factores
Fuente: Elaboración propia
mediante SPSS 22

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por lo tanto, a los cuatro factores resultantes se
les asignó un nombre alusivo a las variables que
incluye cada uno de acuerdo a su carga factorial y
que favorece su interpretación.
Factor 1 (Características de la vivienda y
seguridad social): Ofrece una explicación de la
Varianza del 23.10%, en el que se integran de
acuerdo a su carga factorial las variables con
mayor peso COL (0.828), DIS_VIV (0.760),
SEG_MED (0.736) y CAR_VIV (0.732).
Factor 2 (Satisfacción en ocupación de la
vivienda): Presentó un valor de la Varianza
explicada de 12.84%, y prevalecen las variables
SAT_VIV (0.672), AMP_ESP (0.707), ESP_
CON (0.681) y NVAS_ACT (0.432).
Factor 3 (Movilidad y cambios a la vivienda):
La Varianza explicada resultó de 12.34%, y lo
representan las variables GEN (-0.600), EDAD
(0.752), ESP_REC (0.586) y CAM_VIV (0.488).
Factor 4 (Salud personal): Su Varianza explicada
reveló el 10.83%, mismo que integra a las variables
AFEC_EMO (0.814) y AFEC_FIS (0.851).
Por otra parte, al revisar la relación de
variables para lograr confirmar la asociación entre
las mismas mediante tablas cruzadas a través del
SPSS, al considerar tres variables: SAT_VIV,
COL y AMP_ESP, se observó que la satisfacción

de la vivienda y la amplitud de los espacios van
de la mano en viviendas de nivel socioeconómico
tipo residencial y el de clase media. Es decir,
se presentó la tendencia de que, existe mayor
satisfacción en las viviendas con la amplitud de
espacios conforme el nivel socioeconómico es
más alto. La figura 3 muestra tal situación donde
la satisfacción en su categoría buena y muy buena
resultaron con porcentajes altos con valores
mayores al 60%.
Esto coincide con Ramos (2021), referente a
su estudio en la etapa del grado de satisfacción
de las personas en los espacios interiores, donde
encontró disconformidades particulares referidas
a las viviendas debido a que, disponen de espacios
interiores reducidos, falta de espacios al aire libre,
y una localización urbana o entorno inadecuado.
De igual manera, coincide con lo expuesto por
Ziccardi et al., (2020), ya que sobre las condiciones
de habitabilidad para las personas en las viviendas
concluyeron que la habitabilidad es adecuada
cuando se cumple con ciertas características físicoespaciales, espacios proporcionados suficientes
para los ocupantes, así como acceso a espacios
abiertos contiguos a la vivienda, tales como patios,
jardines, calles interiores o pasillos que puedan dar
más amplitud y extensión.

Figura 3. Relación entre
el nivel de Satisfacción de
espacios y Amplitud de
vivienda.
Fuente: Elaboración propia
mediante SPSS

91

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Por otro lado, al revisar la relación que
pueden tener las características arquitectónicas
de la vivienda con las afectaciones tanto físicas
como emocionales; el resultado reveló que, al
disponer las viviendas de mejores características
arquitectónicas, tienden a no mostrar ningún tipo
de afectación; sin embargo, no se observó una línea
de tendencia que indicara mayores afectaciones en
relación a peores características en la vivienda.
En ese contexto, la asociación en tres
variables referidas a cambios en la vivienda y
las afectaciones: CAM_VIV con AFEC_FIS y
AFEC_EMO, es decir, al considerar si las personas
que quieren cambios en su vivienda presentan
o no afectaciones físicas y/o emocionales, no se
observó ninguna tendencia significativa; resultó
que 53 personas que no presentaron ningún tipo
de afectación, 42 buscan algún cambio en su
vivienda, cinco contestaron que no es necesario
ningún cambio en su vivienda y seis que quieren
cambiarla completamente. De igual manera, fueron
23 personas que presentaron afectación tanto física
como emocional, 18 consideraron necesario algún
cambio en su vivienda, tres contestaron que su
vivienda no requiere ningún cambio y dos que
quieren cambiarla completamente.
En ese sentido, el estudio de Ordoñez (2020),
reveló que en la pandemia es indispensable contar
con una vivienda que presente condiciones de
habitabilidad adecuadas según los requerimientos
de cada hogar, como son número de miembros,
edades, tipo de actividades que desarrollan, así
como las dimensiones de los espacios, la calidad
constructiva, el número de cuartos y baños, y a su
vez la disponibilidad de servicios.
Por su parte, Torres (2021), encontró varias
características de la vivienda que repercuten la
salud del habitante; una se refiere a la falta de
funcionalidad por lo reducido de los espacios y la
imposibilidad de acomodar de manera óptima el
mobiliario, también la baja calidad constructiva
combinada con la adaptabilidad climática. Otro
factor que afecta la salud es la falta de áreas verdes
ya sea por su escasez de origen o por su sustitución
por las ampliaciones que realizan los usuarios.

los espacios habitacionales que conforman sus
viviendas. Fue notorio la exclamación sobre
la saturación o sobrecarga de las actividades
dentro de la vivienda, en las que, las personas
expresaron que contaban con espacios reducidos,
viéndose alterado el comportamiento de los
ciudadanos al acatar un resguardo obligado,
aunado a otros factores que detonaron no solo
secuelas emocionales, sino también económicas;
replanteándose nuevas necesidades dentro de la
arquitectura doméstica.
El análisis factorial expuso cuatro factores en
los que cada uno integra y explican a las variables
más influyentes de acuerdo a su peso factorial.
Los factores fueron: características de la vivienda
y seguridad social, nivel de satisfacción en
ocupación de la vivienda, movilidad y cambios
en la vivienda, así como el de salud personal. El
primer factor representó la mayor explicación de
la varianza con un 23.1%, siguiendo el segundo
factor con una varianza explicada del 12.8%.
En general, los resultados en esta exploración
confirmaron que, en el caso de las viviendas
con espacios reducidos, las personas no sentían
favorable la satisfacción en su vivienda, lo
cual mostró una relación directa con el nivel
socioeconómico en estudio, es decir, los
porcentajes altos se relacionan con los niveles de
satisfacción buenos; así mismo una tendencia de
presentar mayor satisfacción y amplitud conforme
el nivel socioeconómico es mejor. En el mejor
de los casos, si hubo viviendas en las cuales por
sus mejores características arquitectónicas, éstas
influyeran para que sus usuarios no presentaran
un mayor número de afectaciones, dado que tales
viviendas se habían diseñado y construido bajo
proyectos personalizados, sumándole a ello que
contaban con acceso a espacios abiertos contiguos
a su vivienda. Sin embargo, no hay una tendencia
muy clara que indique mayores afectaciones en
relación a peores características en la vivienda.
Las alteraciones tanto físicas como psicoemocionales influyen directamente en la toma de
decisiones, es decir, al hablar de afectaciones físicas
como sobrepeso, insomnio, alergias, así como
afectaciones emocionales como depresión, estrés,
ansiedad, angustia, incertidumbre, entorpecen
el deseo e interés de alcanzar algún tipo de
modificación a su vivienda. Ambas afectaciones
influyen directamente una sobre otra, es decir, el
sobrepeso puede incitar la depresión y viceversa;
aunado a las condiciones laborales desfavorables

Conclusiones
La temática tratada en el caso de estudio que
condujo al desarrollo del presente artículo,
permitió conocer la percepción de las personas
en tiempos de confinamiento por Covid-19 sobre
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CONTEXTO

en su mayoría por cuestiones del confinamiento.
De lo contrario, se consideró positivo el hecho
de que el individuo no perciba afectaciones y
considere realizar cambios a su vivienda en pro
de un beneficio, lo cual alude a la eventualidad de
que no ha sido inhabilitado económicamente por
motivos del confinamiento.
Se confirmó que la arquitectura doméstica
repercute directamente en el usuario al ser el medio
de resguardo ante un confinamiento, más en tiempos
de incertidumbre, angustia y distanciamiento. Por lo
que, es necesario estimular el espacio de resguardo
para el desarrollo de todas las actividades que se
ven implicadas en los confinamientos, ya que se
ven alterados los comportamientos de sus usuarios
pues, el hecho de permanecer obligadamente en sus
viviendas, éstas deben satisfacer sus necesidades
en cuanto a espacio para las nuevas actividades
que se desarrollarán.

Otro estímulo de gran importancia es la relación
humano-naturaleza ya que están intrínsecamente
relacionados con la posibilidad de recrearse,
incentivando la salud física y mental. Por último,
el correcto uso de elementos psicológicos en la
arquitectura doméstica ayudará a sobrellevar
cargas emocionales en el usuario, motivándolos a
afrontar cualquier situación, elementos tales como
el color, la textura, la amplitud, la luz natural, la
ventilación cruzada y la orientación de la vivienda.
Finalmente, tal como expone de manera
contundente Salama (2020), la Arquitectura
y urbanismo como disciplinas académicas y
profesionales que influyen de muchas maneras
diferentes en los individuos, las comunidades y
sociedades, pueden apoyar los esfuerzos a través
del desarrollo de nuevos conocimientos sobre el
impacto de una pandemia en las ciudades y los
entornos urbanos ahora y en el futuro. C

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94

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Valoración del proceso formativo ambiental del estudiante
de arquitectura. Universidad de Camagüey, Cuba
Assessment of the environmental training process of the architecture student.
University of Camagüey, Cuba
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Aldo Raudel Martínez Moreno1
Arnulfo Treviño Cubero2
Fernando Banda Muñoz3

Resumen4

Abstract

El proceso formativo en la Educación Superior
se ha transformado en función de las necesidades
sociales. En particular, la formación ambiental,
ha estado intencionada desde la concientización
como proceso reflexivo en el contexto educativo,
acompañada por la búsqueda de soluciones a
problemáticas causadas por la transgresión del
hombre al medio.
En la carrera de Arquitectura, se garantiza desde
el proceso docente-educativo, la trascendencia del
compromiso de los estudiantes con su entorno
en correspondencia con las necesidades del
desarrollo en los territorios. Desde el proceso de
perfeccionamiento de los Planes de Estudios,
se aboga por el acercamiento a las exigencias
socioeconómicas del país sobre la base de alcanzar
una formación y desarrollo profesional con
responsabilidad ética, social y ambiental.
El texto, tiene la intención de valorar el
proceso formativo ambiental de la especialidad en
la Universidad de Camagüey a partir del diseño
de una estrategia educativa que facilite este

The training process in Higher Education has
been transformed according to social needs.
In particular, environmental training has been
intended from awareness as a reflective process
in the educational context, accompanied by the
search for solutions to problems caused by the
transgression of man to the environment.
In the Architecture career, the importance of the
commitment of students with their environment
in correspondence with the development needs
in the territories is guaranteed from the teachingeducational process. From the process of
improvement of the Study Plans, an approach
to the socioeconomic demands of the country
is advocated based on achieving professional
training and development with ethical, social and
environmental responsibility.
The text intends to assess the environmental
training process of the specialty at the University
of Camagüey from the design of an educational
strategy that facilitates this end. The method of
analysis and synthesis, and induction-deduction

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Educación en el Instituto de Educación Superior José́ Martí́ de Monterrey, Nuevo León, México; miembro
del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT en el nivel candidato; e-mail: aldoraudelmartmor@gmail.com; ORCID: https://orcid.
org/0000-0001-9550-2182
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Educación en la Universidad José Martí de Latinoamérica; miembro del Sistema Nacional de Investigadores
CONAHCYT en el nivel 1; email: arnulfo.trevinoc@uanl.mx; ORCID https://orcid.org/0000-0002-0958-8352
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey
Nuevo León, México; Doctor en Filosofía con especialización en Administración en la Facultad de Contaduría Pública y Administración de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT
en el nivel candidato; email: fernando.bandam@uanl.mx; https://orcid.org/0000-0002-0155-9696
4
Comentan los autores sobre la participación fundamental en la elaboración de esta investigación de la Dra. Aymeé Alonso Gatell de
nacionalidad cubana; adscripción: Facultad de Construcciones de la Universidad de Camagüey, Cuba; Doctora en Ciencias Pedagógicas;
email: aymee.alonso@reduc.edu.cu; http://orcid.org/0000-0001-8966-8821

95

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

fin. Se emplea el método de análisis y síntesis,
e inducción-deducción en la aproximación al
estado del arte, el estudio y la crítica de fuentes
en los sustentos teóricos, y el método Delphi para
la valoración del diseño de la estrategia.

is used in the approach to the state of the art, the
study and criticism of sources in the theoretical
supports, and the Delphi method for the evaluation
of the design of the strategy.

Palabras Clave:

Keywords:

formación ambiental; estudiante universitario;
estrategia

environmental training; college student; strategy

96

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Introducción

Para el caso de América del Sur y
Centroamérica, las tendencias se orientan a
cuestionar los modos de tramitar el conocimiento.
En ese contexto, la Educación Superior en
México determina desde la academia, aportes a
la superación individual y colectiva y destaca el
papel del educador (Antezana, C.N, Czarny, G., y
Salinas, G.V., 2018).
Dentro del proceso formativo del estudiante
universitario, destaca la formación por
competencias, que emplaza a las universidades
al cumplimiento de su función formativa para
satisfacer las necesidades de la sociedad. La
vinculación con el ámbito laboral constituye un
elemento fundamental de la integración necesaria
entre la universidad y el contexto social. La
competitividad, requiere atención desde las
entidades educativas, ésta, asume el desafío de
interactuar con el entorno, para ello, debe formar
a profesionales capaces de transformarlo. Autores
como (Tarifa, et al, 2022) destacan la necesidad
de este vínculo.
En el desarrollo de un proceso formativo
de calidad, juega un papel fundamental el
docente. Hernández, S.G. (2022), destaca desde
su estudio, la necesidad de la preparación de
los profesores, que genera un impacto en el
desarrollo profesional del estudiante y favorece
su aprendizaje. Una particularidad clave en este
proceso, lo constituye la disposición ante los
cambios y la búsqueda constante por conocer
sus fortalezas y áreas de oportunidades. La
preparación técnica que muestra el docente, así
como sus habilidades didácticas para trasmitir
conocimientos, inciden directamente en el desarrollo
de la enseñanza.
Esta idea, es sostenida por otros autores
(Yurén, T. García, F.J. y Escalante, A.E., 2020),
que enuncian los alcances del docente en la
gestión y formación centradas en el aprendizaje,
destacando la necesidad de implementar
estrategias que implican a los estudiantes en este
proceso. Asimismo, reconocen la comunicación
como un proceso bidireccional que fortalece
las relaciones entre los sujetos del proceso
docente-educativo (estudiantes y profesores).
Por su parte, Bastiás-Bastías, L.S. y IturraHerrera, C. (2022), proponen desde su análisis, la
necesidad de implementar estrategias educativas
que conduzcan a transformar la formación del
docente, que, a su vez, va a manifestarse en la
calidad del proceso formativo.

Proceso formativo en la Educación Superior
La enseñanza superior se ha caracterizado por
ser un referente en el proceso de formación del
individuo, promoviendo su desarrollo personal,
con trascendencia en la sociedad. En la actualidad,
la formación integral del estudiante universitario
establece como una prioridad, la búsqueda de
nuevos enfoques y vías para su concreción. Estas
transformaciones, vistas desde el contexto social,
demandan un profesional universitario cada vez
más preparado para enfrentar los cambios que se
suscitan en la información acelerada que generan
las ciencias de las cuales se debe nutrir (García,
J. González, I. y Rodríguez, 2021, p. 205). El
proceso formativo en el contexto universitario
debe favorecer al desarrollo del entorno, supone un
desafío no solo desde el ámbito académico, sino
también, desde las dimensiones social, política,
tecnológica, cultural, etc., que, al interactuar entre
sí, contribuyen a cumplimentar este objetivo.
De ahí se deriva, que la universidad no puede
verse como un centro educacional únicamente
instructivo, todo lo contrario, debe realzar la
formación en correspondencia con los cánones del
modelo del profesional al cual se aspira. En este
sentido, se reconoce como necesario, cuestionarse,
hasta qué punto y mediante qué mecanismos, la
universidad forma a los jóvenes para hacer un uso
adecuado de sus recursos personológicos, ahora y
en el futuro, y como ésta, favorece la configuración
y realización de sus proyectos de vida (Pérez, A.J.,
García, Y. y García, J., 2019, p. 282).
En la actualidad, se aprecia la necesidad
del aprendizaje basado en problemas, capaz
de generar mejoras en el proceso formativo
del estudiante universitario, al constituir una
opción ante el modelo convencional basado en la
trasmisión de conocimientos que aún se maneja en
numerosas universidades. En el contexto europeo,
persiste un modelo educativo academicista, distante
de competencias encaminadas a la resolución de
problemas. Estudios en la Universidad de Murcia,
España (Vallejo, M. y Torres-Soto, A., 2020),
ya abogan por la construcción de aprendizajes.
Desde una perspectiva de análisis social, las
autoras, defienden el valor de la educación,
expresado en estimulaciones, intereses, valores y
la significación que representa para el alumno el
aprendizaje en sí mismo.
97

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Como se describe, la interacción entre
educandos y educadores resalta la necesidad de
“educar”, donde se acentúa el propósito de alcanzar
un desarrollo humano sostenible. De allí, que,
desde una perspectiva desarrolladora, la Educación
Superior, potencia la formación de capacidades
humanas para transformar la sociedad.

éticos demandados por la sociedad. Desde esta
perspectiva, los profesionales, deben prepararse
con una mirada integradora que contemple
aprovechar los conocimientos recibidos en la
escuela en el plano científico-tecnológico para
enfrentar los problemas concretos de la realidad
con un enfoque más humano y social.
Sobre este particular, se consideran acertados los
aportes de Hernández, N.M. Méndez, I.E. y Ricardo,
D., 2021), que, desde una perspectiva ética, valoran
la incidencia del proceso formativo ambiental en el
futuro profesional, comprometido con el empleo de
los conocimientos adquiridos en la academia para
contribuir a la búsqueda de soluciones desde los
diferentes modos de actuación.
Por su parte, Peñaherrera-Acuario, W. (2019),
intenciona el enfoque socio-formativo, defiende
desde su análisis, la preparación y capacitación
necesaria que los educandos necesitan para
enfrentar las actuales exigencias de la sociedad
del conocimiento, que apuntan al desarrollo social
sostenible a partir de la solución a los problemas
sociales de la profesión, considerando el interés
por alcanzar la calidad de vida necesaria de la
población. Reconocen el aula como un espacio de
intercambio y aprendizaje.
A partir de las consideraciones suscitadas de
este análisis, los autores de este trabajo reconocen
la necesidad de la formación ambiental en el
contexto de la universidad. En el ámbito educativo,
deben acompañarse las políticas, los proyectos y
las acciones diseñadas para dar cumplimiento a
los Objetivos de la Agenda 2030. La búsqueda
de nuevas formas, mecanismos y métodos para
alcanzar este fin constituye una responsabilidad
de la Educación Superior.

Formación ambiental del estudiante
universitario
Ante un panorama alarmante, caracterizado por
el creciente deterioro ambiental provocado por
el hombre, urge la necesidad de capacitar a los
futuros profesionales con un marcado enfoque
integral en su formación, que favorezca su
interacción con el entorno, orientada a resolver
las problemáticas actuales en el contexto descrito.
En este sentido, la Educación Ambiental
(EA), constituye un paradigma en la búsqueda de
alternativas hacia la conservación y protección del
medio ambiente. Para favorecer el cumplimiento
de este propósito, se requiere generar espacios
sociales de intercambio a partir de la puesta en
práctica de modelos educativos con enfoque
sostenible, que garanticen el bienestar de las
presentes y futuras generaciones. En este sentido,
Lárez, J.H. y Jiménez, M.A. (2019) aportan
desde una perspectiva cognitiva, al promover
en estudiantes y profesores universitarios, la
formación educativa ambiental. Resaltan, además,
como a través del desarrollo de las competencias,
se puede generar de manera consciente, el manejo
adecuado del medio ambiente.
En esta misma línea de pensamiento, Mendoza,
E.Y., Boza, J.A. y Escobar, H. Terán (2019),
resaltan el papel de las legislaciones ambientales
para acompañar el nivel de conocimientos y
actitudes que deben desarrollarse en el ámbito
educativo en aras de favorecer los cambios de
hábitos y culturas. Desde su obra, ponderan la
labor del docente en la formación ambiental.
Esta realidad, compromete a las universidades
a reconsiderar su misión y el papel de los
educadores para construir de conjunto con los
estudiantes, las nuevas maneras de “hacer” y
“actuar” hacia el medio ambiente. Los centros
de educación superior no solo deben centrarse
en generar conocimientos disciplinares y
teóricos, ni en desarrollar habilidades propias
de la especialidad, sino, que también, deben
impulsar la enseñanza basada en valores

Caracterización epistémica del proceso
de formación ambiental del estudiante de
arquitectura en el contexto cubano
En Cuba, la formación de arquitectos ha
evolucionado, transitando por diferentes etapas;
unas más reproductivas (la influencia de modelos
europeos y norteamericanos), y otra, más
creativas y consecuentes con el modelo socioeconómico desarrollado en el país a partir de 1959
(proceso revolucionario), cuyo objetivo principal
ha estado encaminado a incentivar el aprendizaje
del estudiante con un enfoque transformador,
capaz de contribuir a los cambios sociales. En
este proceso, se identifica la interdisciplinariedad
98

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

como incentivo de la educación a través de la
instrucción (calidad académica).
La carrera, se ha caracterizado por la interacción
entre los conocimientos técnicos, funcionales y
estéticos, procurando así, la formación integral
del estudiante en función de contribuir a la
habitabilidad de un espacio construido sostenible.
Esta necesidad, lleva contenida de forma tácita,
el respeto al medioambiente; lo que conlleva, a
pensar y diseñar sobre la base de la adaptabilidad
al entorno, degradándolo al mínimo.
La propuesta de programas docentes, precisa que
se realice la inclusión de la problemática ambiental y
sus complejidades, resultando indudable, la necesidad
de estos conocimientos a nivel competitivo. Las
peculiaridades del proceso formativo del estudiante
de arquitectura están determinadas por la propia
esencia de la carrera y su tratamiento didáctico, lo que
determina, la necesidad de la formación ambiental
desde la Disciplina Principal Integradora (DPI).

Se exponen fundamentos esenciales del proceso
formativo ambiental en sentido general, y en
particular, en la carrera de Arquitectura, basados
en el método de análisis-síntesis y argumentación
lógica, a partir del estudio de las principales premisas
teóricas y empíricas que abordan la temática, lo que
facilitó de manera conveniente, identificar y evaluar
los ejemplos expuestos en los contextos analizados,
tanto para el caso de las universidades extranjeras
como para el caso cubano.
Para el caso de la evaluación de las
universidades extranjeras, la selección, tuvo un
carácter intencional: En un primer momento,
se realizó una búsqueda abierta, identificando
formas disímiles de abordar los contenidos
ambientales en los planes de estudio, y en muchos
casos, incluso, su nulidad, lo que no permitía
valorar de manera uniforme la información
recogida. En un segundo momento, se prefijó el
contexto latinoamericano y España, en ambos
casos, por el acercamiento de su concepción con
Cuba. En el caso de Grecia, fueron detectadas
singularidades de interés acerca del tratamiento
de la problemática ambiental desde la inclusión
de cursos y/o asignaturas en la malla curricular, lo
que resultaba de interés para esta investigación.
La selección de las universidades cubanas
referidas estuvo condicionada por la presencia de la
carrera de Arquitectura en solo cuatro universidades
del país, se seleccionaron como casos de mayor
interés, tres de ellas, cuyos aportes, han sido
significativas en la búsqueda de alternativas para
contribuir a la formación ambiental del estudiante
de Arquitectura.
La recogida, análisis e interpretación de los
datos que facilitaron el diseño e implementación
de la estrategia educativa propuesta, se realizó
a partir del método de Delphi, participando en
el proceso, especialistas nacionales y foráneos
vinculados a la carrera.

Metodología
La metodología de trabajo aplicada es de
naturaleza cualitativa, mediate la aproximación
consciente para ordenar didácticamente el estudio.
En el artículo, se observan de manera tácita tres
fases: preparatoria, trabajo de campo y analítica e
informativa, sucediéndose una tras otra, sin tener
un carácter marcadamente lineal, sino que se va
desarrollando de una forma más sutil.
La posición investigativa asumida en este estudio
está regida por la correlación entre los procesos y
los objetos. De igual manera, se apoya en el análisis
crítico de conceptos e hipótesis, y tiene un enfoque
práctico con el fin de arribar a conclusiones concretas,
constatadas y comprobadas que demuestren desde
un enfoque sistémico, la trascendencia de la
formación ambiental del estudiante de arquitectura
en Cuba y, en consecuencia, su trascendencia en el
ámbito social.
La metodología en general, parte de estudios
precedentes del tema, valorando el alcance y las
limitaciones acontecidas en el tiempo. Se consultan
fuentes documentales y bibliográficas relacionadas
con el proceso formativo ambiental del estudiante
universitario.
Se utilizan un conjunto de métodos, dentro
de ellos, los teóricos que permitieron interpretar
hallazgos en el trabajo, y de esta forma, elaborar un
aparato conceptual ordenado según la dialéctica
interna y lógica del desarrollo del objeto.

Resultados y discusión
La revisión bibliográfica realizada en este
estudio muestra que aún persisten dificultades
en el tratamiento de la dimensión ambiental en
la carrera. Para corroborar esa idea, se realizó un
análisis de los contenidos curriculares en varias
universidades del mundo donde se aprecian
significativas insuficiencias, lo que corrobora la
necesidad de continuar transformando el proceso
formativo ambiental de la especialidad. [Tabla 1].
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 1: Planes de estudio de universidades extranjeras

Fuente: Elaboración propia

Leyenda en Tabla 1:
MA - Medio Ambiente
S - Sustentabilidad
EN - Entorno Natural
CA - Control Ambiental
AP - Arquitectura Paisajística
O - Otros

A partir del análisis que han venido mostrando
los autores de esta obra, se constata, por una parte,
que la formación del arquitecto en la actualidad,
demanda de una perspectiva más integrada que
incluya la formación ambiental, y por otra, la
necesidad de una formación por competencias.
Para el caso concreto de Cuba, se reconocen
ejemplos de buenas prácticas en el contexto
universitario, donde los estudiantes y profesores
se insertan desde el currículo, a la solución de
problemáticas ambientales. En las reuniones
de carrera que se efectúan a nivel nacional, se
promueven análisis y discusiones que facilitan el
intercambio entre docentes, donde cada universidad,
expone sus experiencias en torno a los avances en el
tratamiento de la formación ambiental.
Caso 1: En la Universidad de Oriente, a través
de una experiencia pedagógica, se garantizó desde
el proceso docente, la responsabilidad consciente
de los estudiantes con el entorno universitario,
lo que favoreció la solución de problemáticas
ambientales. Para alcanzar este objetivo,
se elaboró una estrategia de trabajo, cuyos
resultados, se materializaron en las respuestas
presentadas a los problemas de partida a través de
la realización de proyectos que revitalizaron los
ambientes arquitectónicos y urbanos de las sedes
universitarias municipales de la provincia de

El análisis arrojó que, de manera general,
los contenidos ambientales incorporados en las
mallas curriculares carecen de una orientación
integral en el proceso formativo. Para el caso de
España, se observa, por un lado, una concepción
optativa dentro de las disciplinas arquitectónicas
con contenidos ambientales incluidos, y por otro,
como se promueve un enfoque social enfático; no
obstante, se aprecia la necesidad de estructurar
las temáticas ambientales desde el currículo. Para
el caso de América Latina, el comportamiento
resulta similar en toda la región. Autores como
Luna, J.B. y de la Fuente, L.A. (2022), defienden,
a partir de un estudio de caso, como los estudiantes
de la carrera pueden incidir en la interacción de
las dimensiones físico, material, arquitectónico
y urbano, con lo inmaterial, social, subjetivo y
psicológico en cada proyecto a desarrollar. En
este particular, lo vinculan a un contexto social
desde una marcada percepción ambiental.

100

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Santiago de Cuba. De esta forma, se contribuyó
a solucionar la descualificación ambiental y
el inadecuado funcionamiento de varios de
los centros educativos del territorio. La tarea,
garantizó el desarrollo de los procesos sustantivos
con una mejor calidad de los ambientes, y
contribuyó a concatenar en los estudiantes, la
interacción de las dimensiones académicas,
investigativas y laborales.
Caso 2: En la Universidad de Camagüey
(UC), se ha venido trabajando sobre la base
de desarrollar las Competencias Ambientales
Profesionales (CPA). La experiencia, reconoce
cambios favorables en los estudiantes, en los
docentes y en general, en la concepción de la
DPI. A su vez, se develan transformaciones en
la vinculación del pensamiento, el modo de
actuación y las actitudes de los alumnos en el
proceso formativo ambiental.
Se planificó un sistema de tareas que el estudiante
va desarrollando en correspondencia con las
fases de diseño del proyecto (Conceptualización,
Croquis Arquitectónico, Proyecto parcialmente
Ejecutivo, Proyecto Ejecutivo). Este proceso
de elaboración conjunta (incluye estudiantes y
profesores), facilita el impacto en el desarrollo
socioeconómico del territorio.
La intencionalidad de las tareas, responde
fundamentalmente, a consolidar la formación
ambiental del estudiante, entre ellas, se destacan:
evaluar los componentes físicos espaciales de las
zonas de estudio, identificar las problemáticas
ambientales y su impacto en la vida de las
comunidades, evaluar los sistemas de áreas verdes
existentes, precisando las características generales
de las mismas (tipo, disposición, etc.), así como
los sitios más deficitarios y las consecuencias
que ello trae aparejado, sintetizar potencialidades
y restricciones ambientales de las zonas de
estudio, definir programa de actuación ambiental
a escala urbana, valoración cualitativa de los
impactos positivos, negativos e indeterminados
de los proyectos, valoración cualitativa de las
soluciones a la problemática ambiental integrando
las dimensiones social y económica, evaluación
del impacto ambiental del proyecto a partir del
uso de herramientas informáticas, realización de
trabajos de salvamento y prevención de averías
en las construcciones en caso de catástrofes que
afecten al medio ambiente ya sea de tipo natural
o tecnológica y evaluación del presupuesto final
del proyecto a partir del análisis de factibilidad

económica, considerando las medidas propuestas
para mitigar los impactos ambientales.
La experiencia pedagógica mostrada,
trasciende las aulas, propicia que los educandos se
integren a proyectos de investigación que tributan
al desarrollo local. Esta línea de acción tiene
correspondencia con los compromisos asumidos
respecto a la Agenda 2030, en particular, el ODS
11: Ciudades y comunidades sostenibles.
Los principales problemas de interés
científico y práctico a los que se han dado
respuesta desde la actividad académica están
centrados fundamentalmente, en los procesos de
urbanización, su reflejo en el diseño y gestión de
la ciudad y el hábitat, en la gestión urbana del
hábitat en función de la calidad de vida de los
ciudadanos, la resiliencia urbana y del hábitat en
el contexto del cambio climático (zonas costeras,
entornos de riesgo, etc.), la eficiencia energética
en las edificaciones y espacios públicos, la
identificación y uso de materiales sostenibles para
la construcción y/o rehabilitación de edificaciones,
el diseño y planeamiento de instalaciones hoteleras
con bajo impacto ecológico, los estudios de
factibilidad social, económica y ambiental de
intervenciones en contextos comprometidos
(Centro Histórico), las propuestas de reanimación
urbana-ambiental para laderas de ríos, paseos
peatonales costeros y áreas de intercambio
social, el medio ambiente construido sustentable
(Soluciones técnicas que favorezcan el ambiente
térmico interior, y el consumo de energía en las
edificaciones), entre otras.
Los resultados que expone la carrera en este
sentido han sido reconocidos por los gestores,
actores y planeadores del territorio.
Caso 3: La Universidad Central de Las Villas
(UCLV), desde el proyecto internacional Hábitat 2
(Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación,
COSUDE), ha contribuido a la formación ambiental
de los estudiantes de la carrera. El desarrollo de un
conjunto de acciones ha favorecido la búsqueda
de soluciones en la gestión y el mejoramiento del
hábitat en el territorio. Dentro de las principales
tareas de impacto, se reconocen la transformación
del hábitat precario, la evaluación de riesgo de
desastres naturales en asentamientos costeros,
la evaluación del comportamiento energético
en comunidades locales que participan en el
Proyecto Hábitat, el diagnóstico multidimensional
para la gestión local del hábitat, el diseño de
espacios públicos con materiales reciclados, la
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

vulnerabilidad socio ambiental y la calidad del
hábitat en barrios no residenciales y la producción
local de materiales de la construcción.
Las experiencias mostradas en universidades
cubanas son el resultado del compromiso de
profesores y estudiantes hacia un desarrollo
sostenible. La necesidad de integrar la dimensión
ambiental al proceso docente-educativo resulta
imprescindible para alcanzar la conciencia
ambiental de los sujetos que participan en él.

acciones formativas que puedan contribuir a
minimizar esta insuficiencia (Alonso, A, Leyva,
C.J y Quesada, M.E, 2022).
Como alternativa, se propuso la asignatura
optativa de Medio Ambiente, que asume esta
responsabilidad, aun con el inconveniente, que
solo es asumida voluntariamente por un grupo de
estudiantes, lo que determina, que la totalidad del
grupo no la recibe, y que cuenta con un número
insuficiente de horas de clases (32 horas). El
Programa Analítico de esta materia, incluye la
distribución del fondo de tiempo, los objetivos, el
sistema de habilidades, los contenidos definidos
por temas, sistema de valores, indicaciones
metodológicas, y el sistema de evaluación. Dentro
de los temas planificados se encuentran: a) El Medio
Ambiente y sus generalidades, b) Las interrelaciones
de la arquitectura con el Medio Ambiente y c)
Proceso de evaluación de impactos.
En el Plan de Estudios, se propone una
Estrategia Curricular de Formación Ambiental.
Por su repercusión en el proceso formativo
de los estudiantes, necesita ser repensada en
correspondencia con el contexto actual. Ésta, no
define los métodos que dinamizan los contenidos
ambientales para el aprendizaje de los estudiantes,
de allí, que cada profesor, trasmita sus propios
conocimientos (teóricos y/o prácticos). De igual
forma, el documento no precisa espacios para
establecer las relaciones interdisciplinarias, ni
cómo lograr su sistematización e incorporación
paulatina por años académicos.
Como paliativo a esta problemática, se
reconocen las potencialidades de la disciplina
de Acondicionamiento Ambiental que coordina
la estrategia en interacción con otras disciplinas,
lo que facilita, su contribución a la formación
en los estudiantes de la especialidad (Chaos,
M.T. 2016). Con el propósito de minimizar las
insuficiencias detectadas en la UC, se propone la
introducción de una estrategia educativa acorde
a las nuevas problemáticas que caracterizan el
contexto formativo actual. Para su elaboración, se
consideró como referente, la propuesta aportada por
Reynoso, M., Alonso, A, y Pérez, E.R. (2018). De su
estructura inicial, se respeta el carácter integrador y
su orientación hacia la formación por competencias.
Otro estudio (Hernández, N.M. Méndez, I.E. y
Ricardo, D., 2021), aporta desde la estructura. Su
propuesta, constituye un medio para direccionar
el proceso formativo ambiental, concibe acciones
por cada una de las etapas definidas, encaminadas

Contextualización del proceso formativo
ambiental en la Universidad de Camagüey
Dado el carácter regularizado del diseño y
aplicación de los Planes de Estudios en Cuba,
resulta muy compleja su transformación por parte
de los colectivos de las carreras en el contexto
de cada universidad. Referente al objetivo
enunciado en el Modelo del Profesional de la
carrera de Arquitectura, resulta generalizador,
concibe el desempeño del estudiante desde todos
los ámbitos de actuación. En particular, para el
caso de su incidencia en la formación ambiental,
se observa ambigüedad desde su formulación, por
lo que se considera necesario que las actividades
a planificar en cada asignatura precisen con
claridad una orientación marcada hacia el respeto
y salvaguarda del medio ambiente, de manera tal,
que no quede a la espontaneidad de los docentes,
la búsqueda de alternativas para alcanzar este fin.
Asimismo, define un objetivo integrador por cada
año académico con sus correspondientes objetivos
específicos; en ninguna de las propuestas, se hace
alusión explícitamente a la dimensión ambiental,
y en el caso de las habilidades que deben afrontar,
resolver y dominar los profesionales, solo una de
ellas, expone tácitamente esta necesidad: capacidad
de desarrollar proyectos urbano-arquitectónicos que
garanticen un desarrollo sostenible.
Si se parte de la necesidad actual del
aprendizaje basado en problemas, se considera
imprescindible el tratamiento a las problemáticas
ambientales desde la perspectiva de la profesión.
En esta obra, se reconoce la obligatoriedad
del nexo entre las peculiaridades que signan el
desempeño del egresado y su actuación hacia
el medio, por lo que llama la atención, que en
esta especialidad, no se declare una asignatura
y/o disciplina que garantice el cumplimiento de
esta premisa. Para el caso de la carrera en la UC,
el trabajo metodológico ha estado potenciando
102

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

a lograr que el estudiante universitario se apropie
de recursos educativos para asumir una actitud
consecuente hacia la preservación del medio
ambiente con enfoque interdisciplinario.

c) Perfeccionamiento de la metodología
de diseño que se aplica en los proyectos
arquitectónicos y urbanos por semestres.
Responsable: Colectivo de profesores de la DPI.
d) Promover acciones de coordinación con
entidades laborales que favorezcan junto a la
academia, el aprendizaje basado en problemas.
Responsable: Jefe de Carrera.
e) Diseñar un sistema de tareas que
favorezcan la vinculación del estudiante con
el entorno a través de métodos de enseñanza
que conduzcan a la reflexión, integración de
conocimientos, búsqueda y procesamiento
de información, formulación de hipótesis, y
posturas concluyentes. Responsable: Colectivo
de profesores de la DPI.
f) Preparación metodológica de los
profesores de la carrera para la implementación
de la estrategia, con interés marcado en los
docentes noveles. Responsable: Jefe de Carrera.
g) Coordinar acciones en los colectivos de
disciplina y colectivos de año que contribuyan
a la formación ambiental del estudiante.
Responsable: Jefe de Carrera.
h) Planificar actividades de intercambio con
especialistas del territorio que contribuyan a
la búsqueda de alternativas locales, que, a su
vez, puedan ser replicadas como experiencias
prácticas en la impartición de clases.
Responsable: Jefe de Carrera.
III. Etapa de Ejecución:
Objetivo: Implementar la estrategia en el proceso
docente-educativo (la DPI como responsable de
su concreción). Algunas de las acciones que se
deben implementar en esta etapa:
a) Búsqueda de métodos participativos
que propicien la motivación de estudiantes
y profesores desde la formación ambiental.
Responsable: Jefe de Carrera y Jefes de
Disciplinas.
b) Sistematización del sistema de tareas
propuestas en el proceso de diseño de los
proyectos. Responsable: Profesores principales
de asignatura.
c) Acciones de control para lograr el
cumplimiento de esta etapa. Se debe establecer
un clima adecuado que propicie el intercambio
entre los docentes de la DPI. Responsable:
Jefe de Carrera y Jefe de DPI.
d) Crear condiciones que propicien la
interacción entre docentes y estudiantes.
Responsable: Jefe de Carrera.

Estrategia educativa para la formación
ambiental del estudiante de arquitectura en la
Universidad de Camagüey.
La propuesta, muestra la sinergia de actuación
entre sus componentes, encuentra su concreción
en las diferentes etapas. La estructura, facilita su
implementación en la práctica, y en consecuencia, una
incidencia positiva en el proceso formativo ambiental
del estudiante de arquitectura. A continuación, se
exponen las principales concepciones de la estrategia:
Objetivo: contribuir a la formación ambiental de
los estudiantes de la carrera.
Premisas: integradora, multidimensional, flexible,
motivadora, y transformadora.
Actores: estudiantes y profesores.
Etapas:
I. Etapa de Diagnóstico:
Objetivo: constatar la realidad del proceso
formativo ambiental de los estudiantes de la
carrera de arquitectura. Para lograr este propósito
se establecen tres indicadores:
a) Formación cognitiva ambiental: se valora
la asimilación de los conocimientos ambientales
y su aplicabilidad en el contexto social.
b) Formación de actuación ambiental: se
valora la conducta responsable del estudiante
hacia el medio ambiente.
c) Formación axiológica ambiental: se
evalúan los valores y cualidades profesionales
que poseen los estudiantes como expresión de
una ética ambiental profesional, que regula su
comportamiento ante las problemáticas que se
ocasionan al transformar el medio (natural o
construido).
II. Etapa de Planificación:
Objetivo: Incidir en la organización del proceso
docente-educativo desde la integración de los
saberes conceptual, procedimental y actitudinal.
Para la concreción en esta etapa, se deben incluir
acciones que faciliten el proceso:
a) Rediseño de programas de asignaturas.
Responsable: Profesor Principal de la asignatura.
b) Inclusión de temáticas ambientales en la
DPI, en particular, en el ciclo profesional de la
carrera. Responsable: Colectivo de profesores
de la DPI.
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

e) Instrumentar acciones que faciliten la
educación a través de la instrucción encaminadas
al crecimiento personal del estudiante y su
incidencia en el contexto social. Responsable:
Jefe de Carrera, Jefes de disciplinas y Jefes de
colectivo de año.
III. Etapa de Control:
Objetivo: Monitorear y valorar los resultados
de la implementación de la estrategia. Se deben
preparar instrumentos, métodos y formas
organizativas que faciliten su evaluación.
a) Evaluar la evolución del desarrollo
alcanzado por el estudiante en la formación
ambiental. Responsable: Profesor Principal de
asignatura y Profesor Principal de año.
b) Evaluar con periodicidad la efectividad de
la estrategia elaborada, para de ser necesario,
perfeccionarla a través de la búsqueda de
alternativas en su diseño y/o puesta en práctica.
Responsable: Colectivo de Carrera.
c) Valorar, en los colectivos de disciplina y
colectivos de años, el desempeño del docente.
Responsable: Colectivo de carrera.
d) Valorar los resultados del trabajo
metodológico de la carrera, y las acciones
realizadas en cada etapa con la finalidad
de establecer criterios de retroalimentación
del proceso y en correspondencia, realizar
las adecuaciones pertinentes a la estrategia
(propiciar encuentros al menos dos veces en
el año). Responsable: Colectivo de Carrera.
Las acciones concebidas en cada etapa
posibilitan valorar los conocimientos, actitudes,
habilidades y valores adquiridos por los estudiantes
en el proceso formativo ambiental. El continuo
monitoreo a la aplicabilidad de la estrategia
posibilitará su perfeccionamiento.

Para el caso de estudio, el método se aplicó
en dos fases: a) la selección de los especialistas
con preparación en el tema de investigación,
b) se intencionó la evaluación por parte de los
especialistas de las principales concepciones de la
estrategia propuesta (objetivo, premisas, actores,
etapas/acciones).
El grupo de expertos estuvo compuesto por
profesionales con experiencia como docentes en
la enseñanza de la arquitectura, y especialistas
en el tema ambiental. Para alcanzar los
resultados deseados en cuanto a confiabilidad,
se garantizó la determinación de indicadores y
la introducción de escalas en los instrumentos de
recogida de opiniones.
Recogida, análisis e interpretación de los datos a
partir del método de Delphi
Participantes en el proceso:
Se contó con la colaboración de 17 especialistas
vinculados a la carrera, de los cuales, se
seleccionaron 11 a partir del test de autoevaluación.
Los criterios de pertinencia considerados para la
elección los siguientes elementos: institución
laboral, cargo que desempeña, experiencia
como docente, grado científico y/o docente y
competencia en relación con la temática abordada.
En correspondencia con la información
recogida, los especialistas seleccionados se
agrupan de la siguiente manera: los 11 laboran
como docentes en centros de Educación Superior,
5 pertenecen a la Universidad de Camagüey
(Cuba) y 2 a la Universidad Central de Villa Clara
(Cuba), 2 a la Benemérita Universidad Autónoma
de Puebla, México (BUAP) y 2 a la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México (UANL). De
la totalidad de los especialistas seleccionados, 8,
tienen más de 25 años como docentes; y 3 oscilan
entre 20 y 25 años. Los 11 ostentan el grado de
Doctor en Ciencias; de ellos, 8 en el perfil de
Ciencias Técnicas y 3 en Ciencias de la Educación.
Para la recogida de la información se aplicó
un cuestionario con el objetivo de obtener las
valoraciones sobre la estrategia propuesta. Desde
las 14 preguntas formuladas, se intenciona la
evaluación teórica de la estrategia y su repercusión
en el proceso formativo.
Cada pregunta representa un indicador
que pretende garantizar la objetividad de las
informaciones y su procesamiento. Para su

Valoración de la efectividad del diseño de la
estrategia
En el proceso de valoración del diseño de la
estrategia, se utilizó el método Delphi con el
propósito de alcanzar una retroalimentación
enriquecedora de la propuesta (Sánchez-Tarraza, L.
y Fernández-Berrueco, R., 2022). Se implementaron
talleres de reflexión con la presencia de profesores
y profesionales procedentes del sector empresarial
y centros de investigación (Moreno, C., G.A,
Gutiérrez, R.E, (2020). El intercambio entre los
colaboradores facilitó el acercamiento al resultado
final (Palafox, H.C., 2022).
104

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

evaluación, se definió la siguiente escala: Muy
adecuado (MA), Suficientemente adecuado (SA),
Algo Adecuado (AA), Poco adecuado (PA),
Inadecuado (I). Y se establecieron como categorías:
• Calidad en la argumentación de la estrategia.
Operatividad.
• Estructura.
• Pertinencia: Adecuación a las condiciones del
proceso docente educativo de la carrera de
Arquitectura; aplicabilidad por los profesores
y adecuación a las características de los
estudiantes.
• Impacto: contribución al desarrollo de CPA en
los estudiantes de la carrera y a su preparación
para la realización de tareas proyectuales
complejas.
A partir de las valoraciones realizadas por los
especialistas, se confeccionó la tabla de frecuencias
absolutas [Tabla 2].

El cuadro de referencia expresa las frecuencias
absolutas para cada una de las categorías definidas,
es decir, el número de veces que cada aspecto fue
señalado por indicador. A partir de las frecuencias
absolutas acumuladas y sobre la base de éstas, se
calcularon las frecuencias relativas acumuladas
[Tabla 3] a partir de la división de cada uno
de los valores de esta tabla por 11 (número de
especialistas participantes en el estudio).
Mediante los datos procesados, se calcularon
los puntos de corte (valores de escala de los
límites de categoría), para poder incluir diferentes
indicadores en una de las categorías establecidas.
A partir de los resultados obtenidos, se observa
que todos los indicadores están ubicados en
la categoría de “Muy adecuado”, excepto el
referente a la explicación de la tercera etapa de la
estrategia, que tiene un valor de 0,529 y se ubica
en la categoría “Bastante adecuado” [Tabla 4].

Tabla 2: Frecuencias absolutas

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Tabla 3: Frecuencias relativas acumuladas

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4: Puntos de corte

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Además de las aportaciones que las Tablas 2, 3
y 4 realizan a este estudio, se consideran útiles los
criterios emitidos por los participantes en los talleres
de reflexión referente al perfeccionamiento de la
estrategia, lo que facilita, sin dudas, la evaluación
cualitativa de la propuesta. Dentro de las principales
observaciones expuestas, se destacan:
• Considerar acciones que favorezcan la
preparación de los profesores, en especial los
noveles que imparten docencia en la DPI.
• Explicitar el contenido de las acciones en cada
etapa.
• Consideran la propuesta objetiva, con carácter
práctico, viable y útil.
• La consideran flexible, lo que permite su
contextualización y la asimilación por parte
de profesores y estudiantes de la carrera.
• La introducción de la estrategia en la práctica
docente, puede contribuir a la formación
integral del estudiante de arquitectura.
• Tiene gran utilidad para la formación
competitiva del estudiante en el ciclo profesional
de la carrera a través de la interacción entre los
saberes conceptual, actitudinal y axiológico,
como procesos esenciales que la caracterizan.
• En el contexto de la formación del arquitecto
en Cuba, el instrumento diseñado, resulta
oportuno para dar respuesta a las exigencias
de la formación ambiental.
• Se consideran muy importantes los aportes
conceptuales de la investigación.
• La propuesta enriquece los contenidos
ambientales desde una función formativa más
integradora, muestra una manera diferente de
conducir el proceso instructivo.
• Se sugiere proponer formas para monitorear el
proceso de aplicación de la estrategia.
La aplicabilidad de la estrategia en el contexto
de la Universidad de Camagüey, ha permitido elevar
el nivel de preparación de los egresados, que ha
sido constatado por directivos y especialistas de las
entidades laborales en los que han sido insertados para
su desempeño laboral. Asimismo, las evaluaciones
externas que valoran la calidad del proceso docente
educativo a nivel de país (Junta Nacional de
Acreditación), corroboraron el avance sostenido de la
formación ambiental de los estudiantes de la carrera.

enfocadas a la reflexión, el análisis y la discusión
como recursos educativos, sustentadas en un
pensamiento crítico y valorativo hacia el cuidado y
protección del medio ambiente. El tema analizado,
permitió evidenciar la necesidad de la formación
ambiental en el estudiante universitario.
Desde el carácter práctico del estudio, se
ratifica su trascendencia social. A partir del
análisis, valoraciones y síntesis del marco teórico,
se enfatiza el significado de la formación como vía
para preparar a los ciudadanos para la vida y, en
consecuencia, para su desempeño en la sociedad.
Los hallazgos del trabajo, basado en las teorías y
los referentes que sustentan la formación integral
del estudiante universitario y en particular la
ambiental, permitió evidenciar que este proceso,
favorece su preparación para el ejercicio de sus
funciones profesionales, una vez egresados.
En los Planes de Estudio de la carrera de
Arquitectura en Cuba, se observa una marcada
intencionalidad hacia la formación ambiental, sin
embargo, no se exponen de forma explícita, la
integración de los saberes conceptual, procedimental
y actitudinal que garantice el aprendizaje basado en
problemas, de forma tal, que los estudiantes puedan
desde una actuación socialmente responsable, dar
soluciones a problemáticas ambientales.
Se muestra desde los aportes conceptuales y
prácticos, el cumplimiento del objetivo formulado
en el artículo al valorar el proceso formativo
ambiental en la especialidad.
La estrategia que se presenta constituye una
alternativa viable en el contexto de la Universidad
de Camagüey. A partir del monitoreo y control
del cumplimiento de las etapas establecidas en
el diseño del instrumento, se puede perfeccionar
el proceso de enseñanza-aprendizaje e ir
introduciendo nuevos métodos de investigación,
innovación y desarrollo para alcanzar mejores
resultados en el aprendizaje del estudiantado,
que a su vez, les permita demostrar en el ámbito
laboral, los conocimientos, habilidades y valores
adquiridos desde la academia, aportando desde
sus capacidades de dirección, a la labor como
proyectistas, inversionistas o ejecutores de obras,
destacándose el respeto, el desempeño y el
compromiso hacia el medio ambiente.
La estrategia, puede estar sujeta a nuevas
transformaciones que enriquezcan su aplicabilidad
a partir de estudios de evaluación periódicos
que involucren a los estudiantes, profesores y
empleadores del sector empresarial. C

Conclusiones
Para enfrentar los actuales retos de la Educación
Superior, se deben intencionar nuevas concepciones
107

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Iconología simbólica en procesos de diseño iconográfico
con la iluminación natural
Symbolic iconology in iconographic design processes with natural lighting
Recibido: febrero 2023
Aceptado: diciembre 2023

Carlos Cesar Morales Guzmán1

Resumen

Abstract

El siguiente estudio se realizó para generar la
ideación grafica arquitectónica por medio de la
iluminación natural, por lo cual el ejercicio aquí
desarrollado se confecciona en base al festejo del
día de muertos, el cual es una mezcla la religión y
creencias prehispánicas de nuestra cultura, por lo
que se desarrolla un método de abstracción de diseño
que realizara una de conceptualización en el modelo
y los materiales traslucidos, esto para genera una
efecto que ayude a formar la ideación iconográfica
por medio de la iluminación natural. Por lo que se
tomará en cuenta la constante radiación del sol, ya
que la incidencia solar dependerá de la ubicación, la
estación del año, altura y hora. Teniendo en cuenta
los factores que emite la iluminación natural, con
la metodología de diseño, se implementada en
las diferentes figuras representativas de la cultura
Mexicana Dia de Muertos, en específico para este
ejercicio se observa los diferentes tipos de materiales
que se usaron para desarrollar las diferentes
proyecciones y sombras de los materiales.

The following study was carried out to generate
the architectural graphic ideation through natural
lighting, for which the exercise developed here
is made based on the celebration of the day of
the dead, which is a mixture of religion and
pre-Hispanic beliefs of our culture, Therefore, a
method of design abstraction is developed that
will carry out a conceptualization in the model
and the translucent materials, this generates an
effect that helps to form the iconographic idea
through natural lighting. Therefore, the constant
radiation of the sun will be considered, since the
solar incidence will depend on the location, the
season of the year, height, and time. Considering
the factors that natural lighting emits, with the
design methodology, it is implemented in the
different representative figures of the Mexican
culture “Día de Muertos”, specifically for this
exercise the different types of materials that were
used to develop the images are observed. different
projections and shades of the materials.

Palabras Clave:

Keywords:

metodología del diseño; iconografía conceptual;
iluminación natural

design methodology; conceptual iconography;
natural lighting

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Veracruzana; Doctorado en Estructuras de la Edificación, Escuela Técnica Superior
de Arquitectura, Universidad Politécnica de Madrid, 2021. España; e-mail: dr.arqmorales@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/00000002-4499-6968

110

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CONTEXTO

Introducción

importante ya que dependerá de la iluminación
natural el éxito de nuestro modelado abstracto,
por ello para materializar el modelo iconográfico
final dependerá de uso de materiales que puedan
proyectar el Haz de luz y sus colores a una pantalla
sobre suelo, por lo que nuestra ubicación en este
caso será en la ciudad de Poza Rica, Veracruz
ubicada entre las coordenadas geográficas 20°
32' latitud norte del trópico de cáncer y 97° 27'
longitud oeste del meridiano de Greenwich,
tomando en cuenta la rotación de la tierra se
acomodó las piezas del prototipo iconográfico
para que finalmente se identificaran los horarios
para realizar dicha aplicación de iluminación
natural y esta tuviera el efecto deseado en nuestra
disertación, por ello se hizo una simulación de
recorrido solar en SUNPATH del todo el día en
el horario de invierno, por lo que la figura del
modelo se estaba reflejando entre las 4:00 y 6:00
PM, pero la visualización solar no fue tan buena
por la nubosidad que hay en la región, por lo que
se decidió mostrar las experimentaciones durante
la mañana debido al cambio de horario Verano
a Invierno, reflejando así la sombra a las 10:30
AM, y así obtener un resultado satisfactorio y
agradable para una propuesta simbólica.

La siguiente investigación se derivó para
desarrollar un método de diseño por abstracción,
esto se realizará para generar un modelo alusivo al
día de muertos debido a la festividad que se celebra
el primero y segundo día de noviembre. Dada a la
relevancia del tema, se pretende realizar una serie de
premisas que ayuden a construir una metodología
de diseño, dichas premisas ayudaran posteriormente
a generar una iconografía conceptual que busca
transmitir la ideología religiosa-prehispánica dentro
de México, esta interpretación arquitectónica se
podrá lograr con diferentes materiales, ya que el
material para este proceso es muy importante, porque
se tratara de representar figuras y colores de ciertos
simbolismos que se dan en el día de muertos, por lo
que para este trabajo se desarrollara una propuesta
final de un alebrije como concepto, esto debido a
sus características; un ser muy colorido, de gran
espiritualidad y es utilizado para celebrar estas
fechas puesto que es transcendental, ya que los
alebrijes son seres imaginarios conformados por
elementos fisonómicos de animales diferentes,
una combinación de varios animales, no solo
ilusorios sino también reales que forman un ser
aparente animal protector de los espíritus.
Una vez definido el concepto procederemos
a la abstracción y modelación del alebrije en
una forma abstracta, por lo cual generaran una
serie de premisas y conceptos de la forma con
materiales coloridos como el celofán, hilos
y micas de colores. Por lo que para realizar
este modelo se experimentara con un diseño
iconográfica de la forma, que conlleva que los
materiales sean implementados de la forma más
concretas, ya que el modelo a obtener servirá
como proceso de diseño, que nos ayudara a
generar un metodología que podamos desarrollar
con otros objetos simbólicos de nuestra historia
nacional o de interpretar los elementos que
puedan crear una sensación arquitectónica dentro
y fuera del espacio, el primer paso es determinado
generando diversos dibujos experimentales para
ver posibles resultados de modelos de alebrije, en
consecuencia se logra plantear el concepto de una
imagen representativa del día de muertos, que
genere la idea de lo que podríamos realizar en el
modelo final de nuestro trabajo.
Posteriormente se procederá a experimentar
con la luz solar en el lugar donde colocaríamos el
nuestra propuesta final, este segundo paso es muy

Figuras 1, 2: Se muestra el esquema del recorrido del
sol 10:30 am a 6 pm, 2 de noviembre de 2020, análisis
obtenido de la página: Sun-Path, Fuente: Sun – Path
(2020)

Fuente: Elaboración propia

111

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CONTEXTO

Por último, el éxito de la propuesta será la
metodología del diseño, y cuál sería su desarrollo,
ya que se formula como una interpretación
arquitectónica con varios conceptos, que en nuestro
caso es; simbolismo, iluminación, color a través
del material, por lo que este ejercicio nos ayudara
a generar premisas que se puedan seguir para otras
interpretaciones arquitectónicas en el diseño.

que trasladar dichos artefactos desde Roma hasta
el puerto de Veracruz. (Malvido, 2007)
Según la tradición, el día primero de
noviembre se dedica a los que murieron siendo
niños y el día 2 a los que murieron en edad adulta.
También el día 28 de octubre se recibe a quienes
murieron a causa de un accidente, mientras el 30
del mismo mes son los niños que murieron sin
recibir bautizo los que llegan.
Actualmente, la festividad es considerada por
la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de
la Humanidad, y es tenida por los mexicanos como
símbolo de su identidad nacional. (https://elpais.
com/) (De la Rosa, 2014) (Conaculta, 2007)

Antecedentes
Orígenes del Ritual
El origen de Dia de Muertos surge como parte
del sincretismo religioso, en la época colonial.
Durante la etapa prehispánica, el culto a la muerte
estuvo presente en distintas culturas a lo largo y
ancho de México.
Su origen se ubica en la armonía entre la
celebración de los rituales religiosos católicos
traídos por los españoles y la conmemoración del
día de muertos que los indígenas realizaban desde
los tiempos prehispánicos; los antiguos mexicas,
mixtecas, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas,
totonacas y otros pueblos originarios de nuestro
país, trasladaron la veneración de sus muertos
al calendario cristiano, la cual coincidía con el
final del ciclo agrícola del maíz, principal cultivo
alimentario del país. Originalmente, según el
calendario mixteca, se celebraba durante el noveno
mes del año solar, existen dos rituales Nahuas
dedicados a los muertos: Miccailhuitontli o Fiesta
de los Muertecitos, también conmemorados en el
noveno mes, equivalente al mes de agosto en el
calendario gregoriano y la Fiesta Grande de los
Muertos, celebrada al mes siguiente.
Para la iglesia católica se conoce como el Día
de Todos los Santos y el 2 de noviembre como el de
los Fieles Difuntos. De acuerdo con la historiadora
Elsa Malvido, la celebración de Todos los Santos
fue promovida por el abad de Cluny en el siglo XI
con el objetivo de conmemorar a los Macabeos.
Más tarde la iglesia romana adoptó la fecha y se
mantuvo vigente. En esta celebración, iglesias y
conventos exhibían reliquias, restos y tesoros a los
que los creyentes les ofrendaban oraciones para
obtener el perdón y evitar su entrada al infierno.
De este modo, 1 y 2 de noviembre se convirtieron
en las fechas ideales para pedir perdón, orar
y ayudar a los difuntos. Esta tradición llegó a
América con el arribo de los españoles y para
realizar la exhibición de objetos santos, tuvieron

Figura 3: Celebración de día de muertos, simbolismo
prehispánico y religioso en México

Fuente: https://elpais.com/

El Altar de Dia de Muertos
El altar de los muertos está compuesto por
elementos simbólicos básicos que cuyo
significado lo ha convertido en una de las partes
más importantes de la celebración de muertos.
Ésta se lleva a cabo gracias a que, según se cree, las
ánimas regresan a disfrutar los platillos, a probar
la fruta y a contemplar la flor de cempasúchil que
se les ofrece.
De esta forma, vivos y muertos se reencuentran
en una dimensión que les permite convivir. Cabe
mencionar que las ofrendas se colocan en una
112

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CONTEXTO

mesa con dos niveles que simbolizan el cielo y la
tierra. Si es de tres, se les añade el purgatorio. Las
más grandes son de siete niveles y representan los
pasos para llegar al descanso eterno.
Dicha mesa del altar está compuesta por varias
partes, por lo que cada parte tiene un significado
propio como se ve describe de la siguiente manera:
-Agua: Reflejo de la pureza. Ayuda a mitigar
la sed del alma que viene de un largo camino y
también fortalece su regreso.
-Veladoras y cirios: Su flama es la luz, la fe
y la esperanza que guía en este y el otro mundo.
En algunas comunidades indígenas cada vela
representa un difunto. Si los cirios tienen algún
motivo morado significa duelo; si se colocan en
forma de cruz implica los cuatro puntos cardinales
que orientan el camino del ánima a su casa.
-Copal e incienso: Fragancia de reverencia que
limpia y purifica el ambiente, además ahuyenta
los malos espíritus.
-Cempasúchil: Flor que por su olor y color
dirige las almas a nuestro hogar.
-Alhelí y nube: Sus colores se complementan
con la flor amarilla. Por su pureza y ternura
acompañan el alma de los niños.
-Arco: Se adorna con flor de cempasúchil y
fruta; representa la entrada hacia el inframundo.
-Cruz: Elemento introducido durante la
evangelización, se coloca en la parte superior del
altar; a veces está formado con ceniza, otras con
sal o pétalos de cempasúchil.
-Pan: No pueden faltar en los altares representan
a la fraternidad.
-Petate: Sirve para el descanso de las ánimas.
En algunos hogares se usa como mantel para
poner los alimentos.
-Fotografía del difunto: Honra a la persona que
fue en vida. Algunas comunidades ponen la imagen
escondida para que sólo se vea en un espejo y así
dan a entender que se puede ver, pero no existe.
-Comida guisada: Para que los espíritus se
alimenten con los aromas de los platillos que
fueron sus preferidos
-Calaveritas de azúcar: Aluden a la muerte,
siempre presente.
-Izcuintle: Compañero de las almas, quien las
ayuda a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan,
el último pasó para llegar al Mictlán. Este
personaje se coloca como juguete para los niños.
-Sal: Elemento purificador que ayuda al cuerpo
a no corromperse en su traslado. Es la parte esencial
de la celebración de muertos; se cree que las ánimas

regresan a disfrutar los platillos, a probar la fruta y a
contemplar la flor de cempasúchil que se les ofrece.
De esta forma, vivos y muertos se reencuentran en
una dimensión que les permite convivir.
-Papel picado: Dibujos y figuras de gran
diversidad. El papel no puede faltar en tu altar
para darle colorido; además, es un representante
indispensable en las celebraciones mexicanas. (De
la Rosa, 2014) (Conaculta, 2007) (Mendoza, 2007)
Figuras 4, 5, 6: Altar de Día de Muertos

Fuente: https://elpais.com/

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CONTEXTO

Metodología del Diseño

elementos se alarguen, por ello se puede obtener
un fenómenos de incidencia de luz en diferentes
ángulos dentro y fuera del objeto de estudio,
por lo que podemos experimentar con la forma
y los materiales de una geometría conceptual
iconográfica, por ejemplo si desarrollamos
modelos con geometrías proyectivas se generan
guías de luz por la prolongación de los bordes
del objeto, por lo que los planos tienen un
desplazamiento lateral y los bordes han perdido
los ángulos rectos, y así se puede percibir que los
ejes de tensión se intensifican tanto en forma que
se proyecta una figura mas grande provocado por
la proyección de la luz. (Olgyay, 2019)

Para el siguiente desarrollo se tomarán en cuenta dos
elementos importantes que tendremos que abordar a
la hora de realizar nuestro diseño iconográfico, la
primera es la iluminación natural como herramienta
de proyección para la abstracción del modelo,
y el simbolismo como concepto a modelar para
generar una propuesta de diseño generado como por
materiales que puedan generar la proyección solar
la reflexión de material, y así determinar nuestro
modelo final.
Iluminación Natural como desarrolladora de
Diseño

Figuras 8, 9: primera imagen ejemplo de geometría
proyectiva, segunda imagen aplicación de la luz en
un objeto

El primer concepto por definir es la luz natural y esta
se conoce como la luz proveniente del sol, existe una
variedad de fuentes de luz natural como el fuego,
los relámpagos, la bioluminiscencia de animales y
organismos vivos. La iluminación natural cambia de
acuerdo con las estaciones del año, la rotación de la
tierra y las condiciones del ambiente.
La luz reflejada en las nubes se dispersa en la
estratosfera creando el cielo azul. Existe una variedad
de tonalidades que se dispersan en la atmósfera, es
lento el proceso de cambio que no nos percatamos
de la variedad de colores que se producen.
Figura 7: Iluminación natural crean geometrías
proyectivas

Fuente: Morales, C.C 2020
Fuente: Morales, C.C, 2020

Por lo que nuestro parámetro de diseño para
desarrollar dichos modelos iconográficos en
nuestra investigación, se basó en la deformación
de la forma de un objeto a través de la luz, este
deformara dependiendo del material en que esta
hecho, el cual podrá reflejar, difuminar o mixta
(esta hace las dos anteriores), dependerá de gran
manera al material que utilicemos para que los

Simbolismo y Conceptualización
El segundo término que definimos es la
conceptualización y de este partiremos con
el desarrollo experimental de un modelo que
simbolice la referencia del día de muerto, por
lo que realizaremos la aplicación los métodos
114

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

de abstracción para que se pueda generar la
iconografía del concepto, en este caso se trabajara
con el alebrije que es una artesanía originaria de
México. Estas son artesanías fabricadas con
la técnica de la cartonería y de talla en madera
de copal que se pintan con colores alegres y
vibrantes. Los alebrijes son seres imaginarios
conformados por elementos fisonómicos de
animales diferentes, una combinación de varios
animales, no solo fantásticos sino también reales
que forman un ser alucinante.
Desde su origen, podemos considerar que los
Alebrijes han estado ligados a la trascendencia
del humano. Un ícono de la cosmovisión
prehispánica. Criaturas híbridas que atrapan las
raíces de una colorida y folclórica cultura. Los
alebrijes manifiestan la síntesis de las tradiciones
prehispánicas de México, por lo que los Alebrijes
representan la cultura mexicana. Además, atrapan
la relación entre la trascendencia y nuestra
vulnerabilidad como seres humanos.
Para realizar la iconografía simbólica tenemos
que entender el componente psicoanalítico en
la iconología, el objetivo es explicar lo que no
se presenta a simple vista y que forma parte de
inconsciente individual y colectivo. Este método
de compresión del arte parte de la idea de que
una imagen creada por un artista está relacionada
con una cultura y con un período concreto, este
vínculo puede ser consciente o inconsciente. (www.
alebrijesblas.com) (Olivares, 2020) (Lozano, 2023)

Fuente: www.alebrijesblas.com

Geometría para el modelo iconográfico
La metodología del diseño que se elabora mediante
el boceto o esquema de dibujo, dejando una idea
de croquis del alebrije, por lo que primeramente
definiremos la iconología de nuestra propuesta,
ya así pretender explicar los paralelismos entre
los distintos símbolos que pueden llegar a tener la
propuesta final. Ciertas formas geométricas en la
arquitectura tienen un sentido que va más allá de
una imagen o estructura determinada. Este enfoque
del arte intenta establecer conexiones simbólicas
entre estilos y periodos muy diferentes, por ende,
el entendimiento del estudio de la geometría en el
modelado será una herramienta importante para
concluir el modelo iconográfico.
En consecuencia, definiremos nuestro método
de abstracción con una geometría proyectiva, ya
que su trazado genera líneas de tensión dentro
de los diferentes planos de proyección, estas se
levantan con formas proyectadas por líneas y
guías, es decir parte de una forma inicial que se
deforma a través de líneas proyectivas a través de
un plano más alejado. La geometría proyectiva, no
solo se basa en aplicar líneas al azar. Las fórmulas
son básicas para cualquier diseño, ya que estas
le dan proporción y perceptiva. Para aplicar las
posibles abstracciones nos centráremos en la
abstracción subjetiva: esta requiere de sujetos;
de habitantes, del ser sensibilizado, de una mente
creativa, de signos, señales y símbolos, mitos
y poesías, palabras y lenguajes, comprensión
del lugar y de sus personas, para desarrollar la
escultura iconográfica, por lo cual esta geometría

Figuras 10, 11: Imágenes de alebrijes de algunos
artistas el primero es un alebrije perro y el segundo
un caballito de mar, representado la guía espiritual de
los difuntos

115

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

se adapta a los conceptos que aquí manejamos en
nuestra propuesta. (Morales, C.C 2020) (César,
2014) (Elam, 2003) (Gonzales, 2014)

espacio para materializarse e integrarse con el
elemento. Con frecuencia se puede observar que los
elementos tienen especialmente formas geométricas,
son planas, son lineales y a veces transparentes,
enfatizando en su intención. (Benévolo, 1998)
(Framton, 2007) (Martínez, 2003)

Figuras 12, 13: Primera imagen; Geometría
proyectiva con puntos de fuja, segunda imagen;
modelo de maqueta proyectiva combinado
materiales traslucidos

Figuras 14, 15: Primera imagen Construcción
en el espacio de Nau Gabo, segunda imagen
Constructivismo Escultura de Vladimir Tatlin

Fuente: Morales, C.C, 2020

Posteriormente, para generar nuestra
escultura iconográfica lo definiremos como
arte constructivista que por definición toma
un predominio marcado por manejar la
tridimensionalidad, motivos de carácter abstracto,
formas y figuras geométricas y líneas inclinadas.
Este movimiento también enfatizó el uso de
colores en específico, como lo fueron: el azul, el
rojo, el amarillo, el blanco, el naranja y el negro.
Se hacen constantes alusiones a elementos que
simbolizaban el progreso, las formas pesadas y
las tonalidades basadas en los colores anteriores.
(Alcalá, 2014) (Vázquez, 2022)
Por lo que el constructivismo expone en sus
obras escultóricas la comunicación con el espacio
y el ambiente que rodea la pieza, que por lo regular
cuenta con una estructura que se percibe como el

Fuente: Frampton 2007

Por lo anterior, se desarrolla el modelo
iconográfico del alebrije, porque en México
aparte de ser una artesanía se le considera un
guía espiritual y es muy colorido, por esta
misma razón podemos realizar una serie de
composiciones y formas deconstructivistas de
la imagen iconográfica de la figura, para nuestra
idea inicialmente buscaremos abstracción por
materiales y formas que se puedan proyectar con
116

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Resultados

la luz natural, por lo que nuestra razón es realizar
una escultura de algún alebrije, reconstruirlo y
hacerlo con materiales coloridos que llamen la
atención y al mismo tiempo que dicha imagen se
ilumine con el sol, por ejemplo con papel celofán,
discos, micas, plásticos o algún material colorido
y hacer que con la luz del sol se pueda reflejar
y apreciar una figura iconográfica que represente
todo el proceso de abstracción de diseño. (Morales,
C.C 2009) (Giralt, 2002) (Hwang, 2006)

Aproximaciones
Desarrollamos una propuesta de abstracción
iconográfica para definir cuál forma construiremos
para representa el simbolismo de Dia de Muerto,
por lo que primeramente desarrollamos el diseño
conceptual de un alebrije, este lo desarrollamos
con materiales de cartón, madera y celofán para
poder reflejar o absorber la luz para proyectarla
en un plano. Comenzamos experimentando con
el alebrije gato, primeramente, se dibujó la forma
del alebrije y posteriormente se fue quitando
elementos en el dibujo para definir la figura mas
simple de la escultura de la figura, en consecuencia,
se colocaron proyecciones tridimensionales a
través de planos de colocares hechos con celofán,
esto para ver la representación abstracta del
alebrije gato y se procedió a experimentar con
volúmenes mas complejos para la proyección de
la sombra en un plano cercano al modelo, esto
para verificar si reflejaba la figura del icono a
representar en este primer ejercicio.

Figuras 16, 17: Aplicación de materiales para
representación de reflexión y absorción de la luz natural

Figuras 18, 19: Desarrollo conceptual por medio del
dibujo

Fuente: Morales, C.C 2020

Fuente: www.designisthis.com

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figuras 20 - 23: Aplicación de materiales en maquetas volumétricas

Fuente: Morales, C.C 2020

Este primer modelo que ejecutamos nos
permitió saber que el modelo necesitaría una
estructura más rígida, ya que la parte superior
del modelo (el cuerpo del gato) tenía muchos
elementos. Esta primera idea consistía en colocar
cada elemento que formaba el gato en diferentes
niveles verticales con una distancia que nos
permitiera reflejar una sombra formando la
silueta del alebrije, esto nos generó desventajas
para mostrar la idea simbólica a través de la luz
natural, ya que también reflejada la estructura
intermedia del volumen. (Morales, C.C. 2020)
(Norman, 2005)

Propuesta Final
Para este modelo final utilizamos el mismo
método de aproximación de la forma anterior,
donde desarrollamos el modelo base de un
alebrije de gato (la pepita) de la película “Coco”
de Disney, en donde nos enfocaremos a generar
bocetos del personaje, esto para realizar la mejor
proyección de la luz natural a través de la figura,
por lo que utilizaremos el dibujo de la figura
26, ya que su proyección de la forma se podría
percibir de manera más rápida si en esta incidiera
la luz del sol.

Figuras 24 - 26: Desarrollo conceptual de la propuesta final

Fuente: Morales, C.C 2020

118

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Al iniciar el proceso constructivo escultórico
del proyecto, primero se decidió la geometría
proyectiva, como anteriormente se explica,
después se empezó con la transición, lo primero
fue buscar un dibujo de un alebrije de la figura
26, posteriormente se deformo usando el arte del
constructivismo, al tener definida la figura, se
procedió a marca el alebrije al cartón para generar
las diferentes partes del boceto.
Creamos el dibujo dentro de un cubo que
estuviera puesto sobre un solo lado y se sostuviera
con una base, esto ayudaría al modelo para que la
proyección del sol pudiera incidir en el material
que se recortó, y así al momento de que el sol
refleja las figuras, no se interfieran las sombras
de las piezas del alebrije con el reflejo de los
lados del cubo. La figura será cortada por piezas
rectas, todas las piezas van a ir sobrepuestas
sobre hilos delgados que están amarrados a la

estructura de madera. La idea es que a simple
vista no se logre distinguir el alebrije, ya que al
tener cortadas todas las figuras se acomodaron
dentro del cubo, de modo que no todas las figuras
quedaron en el mismo lugar, sino que quedaron
dispersas en diferentes coordenadas, pero en
cierta hora del día (10:30 - 12:30 y 16:00 - 18:30
horas aproximadamente) cuando el sol le esté
dando directamente al modelo diseñado, este
pueda reflejar con claridad las sombras de la
figura del alebrije, mismo que se ven reflejados
por los diversos colores que se lograran con los
materiales utilizados.
Después de tener bien definida la idea de la
escultura se experimenta con los horarios solares
anteriormente mencionados, y realizamos los
primeros ensayos de las figuras con cartón y con
el hilo que se amarro en el cubo, dándonos las
sombras simbólicas de la figura del alebrije.

Figuras 28 - 31: Las primera dos imágenes son de representación metodológica gráfica,
las segundas imágenes se hace la representación del modelo iconográfico

Fuente: Morales, C.C 2020
Figuras 32 - 35: Resultado de la representación iconográfica con la iluminación natural

Fuente: Morales, C.C 2020

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Materialización final de la Propuesta

de anclaje de los planos que formaran el alebrije.
Para dar forma al alebrije se ocupará papel
ilustración, micas y celofán, en el cual se trazará
la figura a reflejar y posterior a eso se recortará en
diferentes piezas que, al momento de colocarlas
dentro del cubo, queden en diferentes posiciones,
las micas y el celofán serán los encargados de
reflejar el color en el alebrije. Por lo que nuestro
modelo iconográfico alcanzara a ser una escultura
constructivista que refleja las tradiciones y el
concepto simbólico espiritual del Dia de Muertos,
esto por medio de un alebrije que se representa con
los diferentes colores, recordando que el alebrije
es un ser lleno de luz, color y espiritualidad.

Por último, utilizaremos materiales que defina
el modelo iconográfico que se empleará en
la propuesta final, pues de ello depende la
estética y el color de luz que arrojará el modelo
escultórico simbólico.
Para la elaboración de este trabajo; se colocó
una la base cuadrada para el cubo con madera de
pino dura de primera para aguantar la intemperie,
posteriormente se colocaron hilos (hilos delgados
de diversos colores) a esa estructura, de forma
que se parametrizaran las coordenadas y se
desarrollara una red donde acomodar los puntos

Figuras 36 - 39: Elaboración del modelo con materiales traslucidos y colocación de planos
en diferentes alturas y coordenadas para reflejos de las sombras de colores

Fuente: Morales, C.C 2020
Figuras 40 - 43: Resultados de reflejos de sobra de colores con moldes completos del modelo iconográfico

Fuente: Morales, C.C 2020

120

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CONTEXTO

Figura 44, 45: Modelo iconográfico final; escultura simbólica del alebrije (la pepita)

Fuente: Morales, C.C 2020

Discusión

magnificas que aumenta la jerarquía escultórica e
icónica en el diseño.
El desarrollo metodológico de esta
investigación tiene como fin afinar el
perfeccionamiento del modelo iconográfico
por medio de la abstracción, que es una de
las herramienta que debería de ser utilizada
constantemente en la carrera de arquitectura
de cualquier artista, el criterio se sustenta en
la aplicación de la geometría, y esta puede ser
proyectiva, topológica, fractal, etc, siempre y
cuando se acople a las coordenadas de incidencia
de iluminación natural, estas base de diseño se
aplican más para la iluminación artificial, ya
que se puede controlar la intensidad de luz y el
color, generando modelados iconográficos muy
estéticos, pero en la iluminación natural se tiene
que tener un conocimiento de la proyección del
sol, y su geometría en el sitio, y estos matices
pueden varias por las estaciones del año y
condiciones climáticas, que debe tener en cuenta
el diseñador, esto hace que realice un estudio más
amplio sobre el espectro de la luz en el objeto y
si le añadimos materiales y colores que pueden
reflejar o absorber la luz se generan composiciones
que se den de prever antes de construir dichos
modelos simbólicos, como el que se desarrolló
en esta investigación, por lo que es un reto para
todo artista y diseñador elaborar este tipo de
modelados, pero no imposibles para hacer, ya que
si se sigue el mismo método se puede desarrollar
diferentes propuesta iconológicas.

En cuanto al estudio del espectro de la iluminación
natural y artificial en la arquitectura su desarrollo
se ha tendido más en la iluminación eficiente
que debemos ocupar dentro y fuera del espacio
arquitectónico, solo en algunas universidades
como la Universidad Nacional Autónoma de
México y la Universidad Politécnica de Catalunya,
desarrollan posgrados que se dedican a estudiar el
espectro de la luz en sus dos categorías (artificial y
natural) no solo para la eficiencia energética sino
también como recurso de diseño arquitectónicos
en los proyectos, modelación escultórica y de
patrimonio edificado, por lo que es de destacar
que estas herramientas pueden enaltecer los
espacios arquitectónico o urbanos, y generar un
escenario espacial más simbólico.
En el diseño arquitectónico podemos hablar
del Arq. Jean Nouvel, con su obra de instituto del
mundo Árabe, el Arq. Tadao Ando con su iglesia de
la luz, exponentes de generar diseños iconográficos
a través de la luz y generar un significado más
simbólico dentro de las edificaciones, en la
arquitectura mexicana tenemos al Arq. Luis
Barragán con el convento de las capuchinas
donde genera a través de la incidencia solar la
reflexión simbológica de la Cruza evangélica
en dicha edificación, por lo cual es un hecho
que la arquitectura y el diseño deberían tener
como premisa una mejor compresión de nuestro
contexto, y así realizar este tipo de interpretaciones
121

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Figuras 46 - 49: Desarrollo metodológico para otras propuestas de modelado iconográfico (la catrina)

Fuente: Morales, C.C 2020

Conclusión

un éxito al verse proyectada en las horas del día
uno y dos de Noviembre, esto da pauta a proponer
más modelos simbólicos que podamos desarrollar,
que al final se puede convertir en una escultura
representativa, lo cual los modelo que fueron
elaborados tuvieron la función de lograr la silueta
deseada de la geometría proyectiva, para este
caso el deconstructivismo genera la integración
del espacio con la escultura, los materiales que se
utilizaron fueron los adecuados, ya que el objetivo
principal era que la luz del sol lograra proyectar el
concepto del modelo iconográfico.
Para concluir la interpretación del modelo es
subjetivo, se pretende transmitir una sensación
simbólica; la celebración del día de muertos es el
tiempo en que las almas de los familiares fallecidos
regresan a casa para convivir con los familiares
vivos y para nutrirse de la esencia del alimento que
se le ofrece en los altares, por lo que el simbolismo
logrado por la iluminación natural reflejado del
modelo iconográfico, genera la conceptualización
e iconología prehispánica, ya que la cultura
indígena utilizaba contantemente el sol para
simbolizar a Dios, los cambio de estaciones y
fechas importantes, por lo que nuestra metodología
de diseño capta la percepción conceptual en un
modelo, y este cambia de forma de acuerdo con el
recorrido del sol, por lo que se logra el objetivo de
generar una escultura icónica. C

La investigación se baso en desarrollar una
metodología de diseño por abstracción, en este
caso con la alusión a los símbolos religiososprehispánicos, esto es lo que más se destaca en
nuestro país, ya que en México, se debería de
recuperar las costumbre culturales de la región,
para nuestro caso como arquitectos, la cultura y
el arte es una de los pilares que debemos tomar
en cuenta para diseñar los espacios habitables
dependiendo de los caracteres y costumbres
de las personas, el cual define la identidad de
su sitio, por ello esta disertación tomo como
ejemplo construir una serie de premisas basadas
en dos aspectos la iconografía y la iluminación
natural, con esto se desarrolló el método de
diseño de este trabajo, en consecuencia se plasmó
en el simbolismo de las costumbre que nos define
como identidad Mexicana y esta es el festejo del
Dia de Muertos.
Con estas deducciones anteriores pudimos
construir la metodología de diseño por medo de
abstracción, una herramienta que utilizamos para
realizar el ejercicio fue la geometría proyectiva y
deconstructivista, el cual se realizó primeramente
por bocetos en donde consideramos la simbología
del alebrije como guía espiritual, realizado el
modelado iconográfico se efectuó el análisis de la
proyección solar del sitio, este nos ayudó a proyectar
la figura final de este modelo iconográfico, si bien
en toda disertación mencionamos que la geometría
proyectiva es la más óptima para realizar este
modelo, también podemos abstraer con otras
geometrías, todo esto dependerá de aplicación de
incidencia solar del sitio y el horario del día en
que se proyecte, por lo que nuestra propuesta fue
122

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

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123

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Sitios Web
SUN-PATH, Andrew Paul, (2020): http://andrewmarsh.com/apps/staging/sunpath3d.html
Taller de diseño artesanal de Alebrijes (2020): https://www.alebrijesblas.com/
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lvj?hl=es
Taller de diseño industrial; designisthis (2021): https://www.designisthis.com/blog/en/post/sparklepalace-cocktail-table-john-foster
Artículos de difusión periodística de la historia y significados de Dia de Muertos (2020): https://elpais.
com/mexico/2021-10-29/dia-de-muertos-el-origen-no-tan-prehispanico-de-la-tradicion-mexicana.
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Diseño de Alebrije de la Película COCO (2020): https://www.profedeele.es/actividad/alebrijes-coco/

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Reseñas
Book reviews

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y
reflexiones desde su comprensión territorial1
Adela Díaz Meléndez2

Recibido: diciembre 2023
Aceptado: diciembre 2023

Nuevo León, se han agrupado en siete trabajos
de investigación de académicos investigadores
de nivel nacional e internacional, publicados
en el texto Ciudad y sociedad cotemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial (2023), coordinado
por el Dr. Eduardo Sousa González. Estos
siete artículos permiten adentrarse a diversos
escenarios y contextos urbanos, mostrando
casos de trabajo y aportaciones particulares a la
investigación.
El primero, está representado por el Dr. Eduardo
Sousa González, de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
que nos presenta una investigación denominada:
“La reconfiguración territorial metropolitana. Un
proceso evolutivo interpretado desde la noción
de la entelequia social urbana”; donde analiza
el conocimiento sobre la configuración y la
reconfiguración del espacio urbano. Toma como
base el concepto de entelequia social urbana
y variable interviniente en la transformación
urbano-metropolitana. Tal concepto está
planteado en tres nociones: la antropoemia
social urbana, la antropofagia social urbana y la
noción ex nihilo. Particularidades que conducen
a los sujetos urbanos en el proceso evolutivo

El acceso al conocimiento es fundamental para
el enriquecimiento intelectual y científico de las
sociedades. Las publicaciones seriadas como
las que adelante se señalarán, son un medio que
permite este acercamiento a la información y
aproximaciones puntuales de caracter científico,
que abonan a la democratización del saber y a
la aplicación de las diversas estrategias en la
acción y operatividad vía política pública, toma
de desiciones de diversos actores y trascendencia
social y educativa.
Por ello, de manera específica, se visualizaran
diferentes aproximaciones sustentadas científica e
intelectualmente en distintas áreas del conocimiento,
con temas particulares que cada autor(a) contribuye
a la discusión científica, interdisciplinaria y
especializada, en torno a las ciudades y al ubanismo.
Como parte del objetivo editorial, la Facultad
de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, México,
a través de su Revista Contexto, en su publicación
del mes de enero del 2024, la casa de estudios
continúa su oferta de divulgación del conocimiento
científico gestado por diversos investigadores.
Las investigaciones presentadas en este
número de CONTEXTO, Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de

1

Sousa, E. (2023). Ciudad y sociedad contemporánea. Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial. México,
Editorial: Comunicación Científica. DOI: https://doi.org/10.52501/cc.063
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey en el Departamento de Estudios Humanísticos y
Educación; Doctora en Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: adeladiaz75@yahoo.com.mx

126

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

espacio-tiempo-diferencial. La metodología
utilizada es el método deductivo, a través de
una contrastación teórica con el caso de la zona
metropolitana de Monterrey, en el periodo del
año de 1940 a 2022. Lo anterior, para avanzar
en el conocimiento del crecimiento expansivo
de las ciudades, en la génesis de las zonas
metropolitanas y, sobre todo, tener la posibilidad
de generar los instrumentos operativos pertinentes
y metodologías que atiendan a controlar esta
expansividad delo urbano, dosificando y
orientando equilibradamente los diferentes usos
del suelo existentes. Con ello, el autor explica
por qué y cómo el sujeto urbano desarrolla una
dependencia adictiva por lo urbano que involucra
precisamente los satisfactores y las prerrogativas
vinculadas a la ciudad. Con los resultados de
esta investigación, el autor presenta un esbozo
metodológico denominado modelo esquemático
de planeación de alteridad, en particular para el
ámbito de la esfera metropolitana del sur global.
Por su parte, el Dr. Jorge Gasca Salas, del
Instituto Politécnico Nacional, presenta su texto
“La producción del espacio y la ciudad. Una
lectura de Henri Lefebvre iniciado el siglo XXI”,
en el cual plantea un análisis de la obra cumbre
de Henri Lefebvre La producción del espacio,
considerándola un referente fundamental de
la crítica de la modernidad capitalista y la vida
cotidiana. Para ello, el autor presenta una relectura
de los fundamentos, postulados y referentes
expuestos por Lefebvre en su momento, con
nuevos criterios y revisión de fuentes. El objetivo
de este trabajo es destacar los fundamentos de
la Producción del espacio para la explicación de
los fenómenos urbanos contemporáneas; para
ello hace una revisión a partir de las principales
aportaciones (concepto ontológico), espacio
capitalista contemporáneo como contradictorio
y diferencial, espacios que sobreviven como
espacios de ruptura y las posibilidades que ofrece
el derecho a la ciudad. La metodología empleada
es la revisión teórica conceptual, a partir de un
analítica y dialéctica de la modernidad capitalista
y la necesidad de su crítica de corte contracultural.
El autor plantea en Lefebvre dos formas de la
realidad social para un abordaje de la ciudad:
la cualificación del capitalismo y la dimensión
espacio-tiempo, así como el papel de la ciudad
en tanto la vida cotidiana-urbano. El autor destaca
en la obra que la producción de espacio constituyó
un eje explicativo de su modelo teórico. Como

aspectos a resaltar, el autor destaca el espacio
como concepto clave, como matriz discursiva para
el entendimiento de la modernidad. Así, la ciudad
y lo urbano, es el eje de la crítica de Lefebvre.
Por su parte, el Dr. Carlos E. Flores Rodríguez,
egresado de la Universidad de Guadalajara
y la Universidad Politécnica de Madrid y el
Dr. Raymundo Ramos Delgado, del Instituto
Tecnológico de Tepic, nos presentan su investigación
sobre “Tepic, México, entre centralidad y
metropolización. Las tres estructuras”. En este
trabajo brindan un acercamiento a la conformación
del a metrópoli, incluyendo no sólo el territorio y
lo urbano, sino también con énfasis en el sistema
de ciudades y su hinterland. Para su análisis, los
autores plantean que los diferentes periodos en
México (mesoamericano, virreinal, independienteporfiriano y agrario), han abonado a la complejidad
de los estudios de las ciudades mexicanas. Desde
una mirada hermenéutica-fenomenológica, y a
través de un ensayo descriptivo exploratorio. Con
herramientas de la historiografía y la geografía,
los autores exploran el caso de la ciudad de Tepic
en este análisis, a través de los periodos históricos
mencionados, brindando como resultado una
transformación urbano territorial desde la época
virreinal, en la que se destaca por ser un punto nodal
de importancia dentro del sistema regional, para
transformarse en una capital administrativa de un
territorio más grande y posteriormente en un conjunto
más amplio de espacios de producción. Atributos
como su conexión al Pacífico y la migración,
daría como resultado la consumación de Tepic
como una metrópoli de estatus comarcal. Como
resultado de este análisis, los autores plantean
que las articulaciones históricas responden a un
contexto político-administrativo específico, lo
que supone advertir para Tepic el proceso que
la posibilitó como ciudad y como región hasta
convertirse en la centralidad metropolitana actual.
En el caso del Dr. Mario Alberto Jurado
Montelongo, del Colegio de la Frontera Norte
y la Dra. Rebeca Moreno Zúñiga, del Instituto
de Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, nos presentan un
tema denominado “Rasgos sociodemográficos
de la gentrificación inmobiliaria en el centro
metropolitano de Monterrey, Nuevo León,
México”. En este trabajo se enfoca al análisis de
algunos cambios sociodemográficos relacionados
con las transformaciones urbanas que se han
desarrollado en el centro histórico de Monterrey.
127

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Los autores señalan el regreso al centro del capital
inmobiliario a través de dos tipos: los que arriban
impulsados por las ventajas de la centralidad
de la ciudad y la que ha crecido de manera
extensa y dispersa, así como los que recién
llegan buscando residencia en nuevas torres
departamentales. En el estudio se destaca las
características sociodemográficas, relacionados
con la particularidad del caso de análisis. En su
abordaje teórico y analítico, los autores subrayan
la gentrificación como parte de su análisis de
desplazamiento urbano y sustitución poblacional.
Las condiciones de este desplazamiento son la
situación de una población mermada y envejecida,
al desalojo de aquellos pobladores que no
pudieron pagar rentas altas o que se les expropió,
así como ventas al inversionista; a la par que
se presentan viviendas con carácter de alquiles,
en el que se impone una visión de la vivienda
como una mercancía, principalmente y no como
un derecho social. De esta manera, los autores
consideran que el proceso se ha complejizado,
al visualizar una zona con efectos negativos del
desplazamiento, y otra zona que potencializa la
gentrificación. En el texto se plantea que detrás
de las formas de gentrificación existe un proceso
de sobreacumulación de capital. Asimismo, los
investigadores subrayan un proceso de sustitución
de los tipos de uso del suelo, en el que destaca el
reciclaje de las construcciones antiguas, dando
pauta a la gentrificación simbólica. Otra modalidad
de análisis es la gentrificación inmobiliaria, la
cual se basa en asegurar las condiciones de los
inversionistas inmobiliarios. En este contexto,
el centro metropolitano adquiere importancia
para grupos específicos. Los resultados de este
estudio sobre el caso del centro histórico de
Monterrey, permite visualizar que los proyectos
de verticalización habitacional de usos mixtos
resultaron el producto de transformación que logró
capitalizar y valorizar las renovaciones urbanas,
aprovechando la estigmatización del centro.
El Dr. Carlos Monteo Pantoja, de la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y
la Dra. Yesenia Hernández García, del Colegio de
Urbanistas y Diseñadores Ambientales del estado
de Puebla, nos plantean la investigación “La Zona
Metropolitana Puebla-Tlaxcala (ZMPT), México”.
Este capítulo los autores buscan comprender
cómo se organiza y funciona la mancha urbana
en la escala del territorio urbano metropolitano,
así como las ciudades satélites cercanas. El objeto

de estudio son las centralidades de la ZMPT,
cuya ciudad central es Puebla. El abordaje en
este estudio ha sido con la función y estructura
de los modelos mixtos monocéntrico y mixto
policéntrico, en el marco del sistema nacional de
metrópolis. Para ello, los autores utilizaron como
base la categoría de movilidad, concentración de
empleo, la percepción y representación espacial.
En su análisis detectan algunas problemáticas
como el crecimiento acelerado y desordenado, la
suburbanización, metropolización, segregación,
fragmentación y globalización; así como el
desequilibrio espacial que funde los satélites del
modelo monocéntrico, pero reconfigura dicho
territorio y se beneficia de las cualidades de los
satélites. La movilidad y los flujos son explicados
por la búsqueda de satisfactores a distancias
mayores; los movimientos de información
y objetos e intercambios metropolitanos de
personas, traslados, flujos y tránsitos producen
saturación, congestionamiento y contaminación,
a la vez que aparecen nuevas expresiones urbanas.
Como resultado de esta investigación, los autores
consideran que las centralidades configuran
territorios complejos que deben conocer, entender
y atender, sobre todo porque corresponden a
distintas unidades administrativas (municipios),
cada uno con su propio sustento legal y papel
en la estructura administrativa. De igual manera,
el análisis brinda una caracterización de las
centralidades e identifica los atributos que definen
a los diferentes tipos de centralidad de la ZMPT,
y al mismo tiempo, el modo en que las perciben,
imaginan y representan los habitantes.
El siguiente artículo a cargo de la Dra. Ana
Cristina García-Luna Romero, de la Escuela
de Arquitectura y Ciencias del Hábitat de la
Universidad de Monterrey, nos presenta su tema
“La ciudad y el espacio urbano en la globalización.
Lógicas socioespaciales de emplazamiento”.
En este artículo se parte de la problemática de
la expansión de las grandes áreas urbanas de
fin de siglo, que dejó redes de conurbaciones
dispersas, fragmentadas, segregadas, difusas,
integradas y desintegradas al proceso urbano.
Cuyo efecto se está presentando una nueva trama
que la está identificando en un espacio en el cual
los emplazamientos, los objetos y las relaciones
sociales de producción la asemejan, de cierta
manera, a las tendencias de la globalización. Por
su parte, la ciudad ha jugado históricamente el
papel del centro hegemónico de concentración
128

�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

de los poderes. Ante esto, la autora considera
la relación entre arquitectura, sujeto y espacio
urbano requiere de un abordaje coherente a la
fase actual del capitalismo, para comprender las
lógicas de emplazamiento del objeto técnico, a
partir de los fenómenos que tienen lugar en el
territorio en tanto que espacio de acumulación
y autoorganización. En este análisis, la autora
identifica diferentes enfoques teóricos para
explicar el proceso de la globalización, los
cuales pueden ser caracterizados desde la forma
en que comprometen el espacio de las ciudades:
el económico, a partir de la mundialización
de actividades económicas y en la que las
discontinuidades caracterizadas por la propia
acción del sistema económico que en un mismo
ámbito físico constituye fronteras analíticas
caracterizado como cruces o intersecciones. Por
otra parte, en el texto se plantea un proceso de
construcción de un territorio, en el que los seres
humanos son espaciales y la actividad humana es
la productora de espacios, lugares y territorios;
asimismo, presenta al espacio urbano en términos
de espacio social, en tanto es la condición que
los describe en una relación topográfica. Esta
perspectiva topográfica, la amplía en tanto es capaz
de analizar las posiciones, los desplazamientos,
las relaciones de proximidad y límite que los
actores territorializados protagonizan al disputar
la construcción narrativa a la territorialización
cada vez más líquida.
Por último, la Dra. Elfide Mariela Rivas
Gómez de la Escuela de Arquitectura, arte y
diseño del Tecnológico de Monterrey, y el Dr.
Carlos Estuardo Aparicio Moreno, de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, cierran este compendio de textos con
el desarrollo del artículo “El desafío de la gestión
de la resiliencia de las ciudades intermedias
latinoamericana frente a la emergencia climática”.
En este, los autores atienden una temática sobre lo
que ocurre en las ciudades debido a la emergencia
climática, en relación con el aumento de
fenómenos atmosféricos e hidrometereológicos,
producto de estilos de vida urbanos depredador,
la vulnerabilidad del medio y de quienes lo
habitan. El objetivo de este estudio es resaltar las
coincidencias de la gestión para la reducción de
riesgo de desastre con la agenda de adaptación al
cambio climática en las ciudades intermedias de
América Latina. Los ejes transversales de análisis
son las estrategias de desarrollo sustentable y la

construcción de resiliencia. El caso de estudio
abordado se ubica en la ciudad de Victoria de
Durango, México. La metodología utilizada es
mixta y algunos de los resultados presentados,
arrojaron que la población está dividida en cuanto
a la percepción sobre las condiciones que tiene la
ciudad para convertirse en una ciudad sustentable.
Respecto a la movilidad, la población considera
estar muy dispuesta a promover la movilidad
sustentable. Sobre los impactos en la ciudad por
eventos de tipo hidrometereológico resaltan la
avenida acaecida en el 2016, considerada la más
destructiva. La población estudiada en el caso
presentado tiene conciencia de que la sequía
es un problema que afecta el abasto de agua
a futuro; asimismo, la contaminación del aire
es algo preocupante, entre diversos resultados
específicos. Los autores identifican diversas áreas
de oportunidad sobre aguas residuales, sistema
de alumbrado, sobreexplotación del acuífero,
sistema de energías renovables y el sistema de
recolección de desechos. Se concluye que las
inundaciones en la ciudad abordada pueden ser
controladas y las sequías podrían ser el mayor
obstáculo para el desarrollo de la ciudad y del
estado de Durango.
Para concluir, es importante expresar que el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, México, está convencido de que los presentes
resultados de esfuerzos académicos, dictaminados en
tiempo y forma por pares académicos, se divulgarán
e impactarán más allá de los círculos intelectuales,
extendiéndose a otros lectores de interés en las
distintas temáticas abordadas multidisciplinarias y
de actualidad. C
Referencia bibliográficas
Sousa, E. (2023). Ciudad y sociedad cotemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su
comprensión territorial (2023), Ciudad de
México, Ediciones Comunidad científica.

129

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CONTEXTO

Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios
públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental1
Evangelina Alejandra Montalvo Riveroz2

Recibido: diciembre 2023
Aceptado: diciembre 2023

La compleja realidad de nuestras ciudades en el
contexto de una sociedad que envejece obliga a
reflexionar sobre la importancia de la planificación
urbana y el diseño inclusivo, donde los espacios
públicos adquieren enorme relevancia (SánchezGonzález y Rodríguez, 2016; Peace, 2022;
Pozo &amp; Higueras, 2022; Buffel y Phillipson,
2024). Al respecto, la presente obra, titulada
Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad
en
espacios
públicos:
Aproximaciones
desde la gerontología ambiental, aborda las
implicaciones del espacio público en la salud y
la calidad de vida de las personas mayores con
discapacidad desde el enfoque de la gerontología
ambiental. Precisamente, esta emergente
rama del conocimiento trata de desentrañar y
optimizar la relación entre el envejecimiento
y su entorno físico-social, desde perspectivas
multidisciplinarias e interdisciplinarias, y
donde confluyen disciplinas, como arquitectura,
urbanismo, geografía, psicología y ciencias de
la salud, entre otras (Rowles y Bernard, 2013;
Sánchez-González, 2015). Dicha investigación,
publicada por la prestigiosa editorial Tirant Lo
Blanch (2023), realiza un novedoso acercamiento

multidisciplinar para analizar y optimizar la
relación entre las características físico-sociales
de los espacios públicos y los usuarios que
envejecen con discapacidad. Precisamente, en
esta publicación convergen el desarrollo regional,
la geografía, la gerontología y la psicología, áreas
de conocimiento de los cuatro autores oriundos
de México y España, como los profesoresinvestigadores María Trinidad García Valdez de
la Universidad Autónoma de Chihuahua), Rosario
Román Pérez y María José Cubillas Rodríguez
del Centro de Investigación en Alimentación
y Desarrollo, y Diego Sánchez González de la
Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Entre las aportaciones reseñables de la obra
destacan una revisión exhaustiva de la literatura
científica, una novedosa metodología, basada
en la combinación de diferentes escalas de
medición para la evaluación de la accesibilidad
objetiva y percibida del espacio público, como
listas de verificación o checklist, y datos de una
encuesta probabilística a personas mayores,
donde se incluyen medidas para documentar
aspectos determinantes de su realidad personal,
social y ambiental, como salud, bienestar,

1

García-Valdez, M.T.; Román-Pérez, R.; Sánchez-González, D.; Cubillas-Rodríguez, M.J. (2023). Envejecimiento, discapacidad y
accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la gerontología ambiental. México: Editorial Tirant lo Blanch.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas, México; Doctorado en Arquitectura; e-mail: eamontalvo@
uat.edu.mx

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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

con destino a la meta, se aproxima a los problemas
de accesibilidad y sus consecuencias adversas
para las personas mayores con discapacidad en
los espacios públicos, a través de un estudio de
caso: la ciudad de Hermosillo, Sonora (México).
Aquí, se describen los métodos y herramientas
implementados, así como los análisis estadísticos
realizados durante el estudio. Al respecto, este
apartado facilita la comprensión sobre cómo
diseñar y validar instrumentos para medir la
accesibilidad objetiva y percibida, y el costo
social potencial para las personas adultas mayores
con discapacidad.
Envejecimiento, discapacidad y espacio
público, título del cuatro capítulo, está dedicado
a analizar las características físicas y sociales
de los espacios públicos, así como a determinar
los factores de la accesibilidad objetiva y
subjetiva para los usuarios adultos mayores con
discapacidad. Entre las evidencias empíricas
destaca como este colectivo vulnerable presenta
mayor riesgo de aislamiento social asociado a
una baja capacidad funcional, enfermedades
cardiovasculares, problemas psicológicos, menor
movilidad fuera del hogar, escasas redes sociales,
y problemas de accesibilidad del espacio público.
Justamente, los problemas de accesibilidad
objetiva del espacio público se relacionan con el
grado de accesibilidad, funcionalidad y destino;
mientras que, los problemas de accesibilidad
subjetiva se asocian con el mal estado de calles
y aceras, deficiente iluminación e inseguridad.
Finalmente, en el capítulo cinco, Al final del
trayecto, se reflexiona sobre los retos de diseñar
ciudades y comunidades amigables con las
personas de edad (con y sin discapacidad) a partir
de favorecer la accesibilidad de los espacios
públicos, y posibilitar la conformación de una
sociedad participativa, plural y cohesionada
ante los retos del siglo XXI, como el urbanismo,
cambio climático, la informalidad laboral, la
desigualdad social y la salud (Chávez-Alvarado y
Sánchez-González, 2016; Sousa-González et al,
2019; Sánchez-González et al, 2021).
Esta propuesta editorial posibilita un
novedoso abordaje desde perspectivas y
enfoques multidisciplinarios e interdisciplinarios,
proporcionando información útil (métodos,
escalas) para aproximarse, conocer y desentrañar
las claves de las complejas relaciones entre los
ambientes y una sociedad que envejece. Dicha
obra está dirigida a un amplio espectro de lectores,

capacidades funcionales y cognitivas (actividades
instrumentales de la vida cotidiana), relaciones
sociales, y uso de los espacios y servicios
públicos (salud y sociales). Así, a lo largo de
cinco capítulos y 194 páginas esta novedad
editorial posibilita una aproximación a los
fundamentos teóricos y metodológicos que
determinan la accesibilidad objetiva y percibida
de los espacios públicos amigables con la
promoción de envejecimiento activo y saludable
para las personas mayores con discapacidad.
Justamente, la Organización Mundial de la
Salud subraya la importancia de diseñar espacios
públicos amigables con las personas de edad
(WHO, 2018). Sin embargo, los problemas de
accesibilidad de estos ambientes urbanos, como la
presencia de barreras arquitectónicas en calles y
aceras, limitan las actividades de la vida cotidiana
y acrecientan el riesgo de aislamiento social y
soledad para los adultos mayores, sobre todo, con
discapacidad (García-Valdez et al, 2019; Chen
et al. 2022). Por ello, es crucial desentrañar los
factores explicativos de la accesibilidad de los
espacios públicos para una sociedad que envejece
(en muchos casos con movilidad reducida) en un
contexto de urbanismo creciente de regiones en
desarrollo, como América Latina y el Caribe.
En el primer capítulo, ¿Recorrido seguro,
desafiante o atemorizante?, se realiza un
acercamiento teórico a los conceptos clave,
como accesibilidad y costo social, desde el
enfoque de la gerontología ambiental, tratando
de comprender las complejas relaciones que
propician la adaptación ambiental y determinan el
envejecimiento activo y saludable. A continuación,
Estudios sobre accesibilidad y costo social, título
del segundo capítulo, se propicia una necesaria
aproximación a las evidencias empíricas sobre los
efectos adversos (coste social) de los problemas
de accesibilidad del espacio público para las
personas adultas mayores con discapacidad,
como el riesgo de aislamiento social y soledad
no deseada, así como sus efectos adversos para
la salud y la calidad de vida. También, a nivel
internacional se observan diferentes estrategias
para abordar la accesibilidad en el envejecimiento
a partir de distintos diseños de espacios públicos.
Aquí, se incluyen experiencias basadas en
intervenciones ambientales y psicosociales para
promover espacios públicos amigables con
las personas de edad (con y sin discapacidad).
Seguidamente, en el tercer capítulo, Un camino
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

como investigadores, académicos y estudiantes de
las Ciencias Sociales y Humanidades, Ciencias de
la Salud, como arquitectura, urbanismo, diseño,
geografía, psicología, antropología, sociología,
trabajo social, salud pública y otras ciencias a
fines, así como profesionales, gestores públicos
y público en general. Sin duda, su lectura y
evidencias empíricas contribuirá a diseñar
políticas públicas encaminadas a favorecer
ciudades y comunidades amigables con las
personas de edad en la región para poder afrontar
los retos del siglo XXI. C

Referencias bibliográficas
Buffel, T. y Phillipson, C. (2024). Ageing in Place in Urban Environments. Critical Perspectives. New
York: Routledge.
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Chen, S., Sun, Y., y Seo, B.K. (2022). The Effects of Public Open Space on Older People's Well-Being:
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García-Valdez, M.T.; Román-Pérez, R.; Sánchez-González, D. y Cubillas-Rodríguez, M.J. (2023).
Envejecimiento, discapacidad y accesibilidad en espacios públicos: Aproximaciones desde la
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Sánchez-González, D., Medrano-Ramos, M. y Rodríguez-Rodríguez, V. (2021). Condiciones del entorno
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�Vol. XVIII. N° 27, enero - junio 2024

CONTEXTO

Volumen XVIII | Número 27 | enero - junio 2024

Cintillo Legal / Legal Disclaimer
Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura Universidad
Autónoma de Nuevo León, volumen 18, No. 27 enerojunio 2024, es una publicación semestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación:
Pedro de Alba S/N, San Nicolás de los Garza, CP:
66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.
contexto.uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel
Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
No. 04-2020-042416005300-203. ISSN impreso: 20071639. ISSN red de cómputo: en trámite con el Instituto
Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
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de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fecha de última modificación: 31 de
enero 2024. Las opiniones expresadas por los autores
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133

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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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CONTEXTO

EDITORIAL
La metamorfosis transformacional contemporánea: de la
ciudad a la metrópoli. Hacia una configuración teóricaconceptual explicativa del proceso1
Eduardo Sousa-González2

Desde la posición teórica que aquí se propone,
el inicio de todo este proceso que involucra en
un espacio-tiempo-diferencial, la transformación
territorial de una ciudad a una metrópoli, está
permeado por múltiples variables intervinientes
tanto endógenas vinculadas al locus typicus de
referencia, así como a factores exógenos propios,
entre otros, los referidos a la mundialización
contemporánea; esto, como un proceso evolutivo
que no ha terminado de acabar. Entonces, el
propósito inicial de este razonamiento deductivo
que a continuación se plantea, tiene como objetivo
central avanzar en el conocimiento de esta expresión
urbana, que tiende a revelarse espacialmente en
esa metamorfosis que la trasforma, la consolida
y tiende a replicar paulatinamente a una ciudad,
configurándola en una conurbación metropolitana
de características sui géneris3.
El razonamiento inicial es que mediante la
utilización de ciencia básica, se construya una
plataforma conceptual que permita trascender desde
la teoría, generando nuevo conocimiento, el cual
tenga la posibilidad de extenderse hacia una la ciencia
urbana aplicada, que tienda a incidir positivamente
en las múltiples problemáticas que se manifiestan en
estas grandes concentraciones de población.

Entendiendo que si una manifestación urbana
como la que se menciona, ya sea de origen
territorial o de algún grupo social particular
de referencia, se logra cualificar y cuantificar,
utilizando no solo las variables intervinientes
asociadas al caso; sino también, un proceso
metodológico ad hoc científico y específico
vinculado al suceso puntual; se sostiene aquí,
que es posible intervenir positivamente en ella,
para ordenar, mejorar o conservar el territorio
metropolitano y las relaciones de cotidianeidad
expresadas en los diferentes grupos sociales ahí
radicados.
Precisamente, esa metamorfosis transformacional
de la ciudad de particularidades sui géneris, la cual
tiende a relacionarse con un crecimiento expansivo
de los linderos físicos adyacentes, involucrando a
una multiplicación de usos del suelo diferenciales;
los cuales tienden a agruparse en el perímetro
espacial interior de la ciudad, partiendo de un
centro metropolitano e integrando, en el proceso
espacio-tiempo, a otras municipalidades y/o
cabeceras municipales, no solo de dimensiones
geográficas diferenciadas, en muchos de los casos
sin un control eficiente, efectivo y eficaz por parte
de las agencias gubernamentales estatales; sino

1

Lo aquí expuesto, es parte de una investigación de mayor profundidad recientemente publicada con el título: “La reconfiguración
territorial metropolitana. Un proceso evolutivo interpretado desde la noción de la entelequia social urbana”, la cual fue elaborada por
el autor de este Editorial; el texto se ha revisado exhaustivamente y en algunos casos se ha aumentado o modificado. Para profundizar
en la temática referida se recomienda consultar dicha publicación: Sousa, E. (Coordinador). (2023). Ciudad y sociedad contemporánea.
Enfoques, prácticas y reflexiones desde su comprensión territorial. México, Ediciones Comunicación Científica S.A. de C.V; Colección
conocimiento. ISBN: 978-607-99946-3-1; DOI 10.52501/cc.063, Open Access.
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México; Doctor
en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONAHCYT reconocido en el nivel 3; miembro de
la Academia Mexicana de Ciencia AMC; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9634-1429
3
El razonamiento deductivo aquí utilizado, representa una estrategia de reflexión empleada para deducir una serie de conclusiones lógicas,
a partir de cuatro premisas conceptuales: i. La entelequia social urbana; ii. La antropofágia social urbana; iii. La antropoémia social
urbana; iiii. La característica ex nihilo del sujeto que habita en lo urbano. La intención, es la de desarrollar un proceso de pensamiento que
va de lo general: enmarcado en el crecimiento expansivo de la ciudad, a lo particular: explicado en el caso de estudio la zona metropolitana
de Monterrey de 1940-2022; se aclara que esto último por limitaciones de espacio no es aquí abordado, se recomienda consultar: Sousa,
E. 2023 capítulo 1.

4

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

también, modificando: su especialidad funcional,
su dinamismo demográfico, la utilización y la
explotación intensiva del suelo nativo; lo cual
tiende a transformar un espacio monocéntrico
originario, a un policentrismo diversificado de alta
complejidad en su control operativo y sus límites
de crecimiento expansivo; se les denomina como:
zonas metropolitanas.
Desde la posición teórica aquí propuesta, que
involucra a variables intervinientes endógenas
y exógenas de las zonas metropolitanas, arriba
mencionadas; se han identificado, en otras
investigaciones realizadas por el autor de ese
escrito (Sousa, E: 2023; 2022; 2018; 2011; 2011a),
siete componentes que las definen:
1. Primeramente, el componente territorial
que es la base del soporte de los asentamientos
humanos y de los diferentes usos del suelo
2. El componente que vincula lo económico a
la especialización funcional del locus typicus, que
en muchos de los casos, es una de las principales
variables intervinientes la cual tiende a propiciar una
tendencia sostenida, convirtiéndola en un potente
polo de atracción para la inmigración internacional,
nacional, regional y local.
3. El componente que vincula lo social y lo
demográfico, relacionado con los grupos sociales
de referencia: su cultura, su idiosincrasia, sus
procesos identitarios, sus regionalismos, sus
especificidades distintivas, todo esto vinculado
con el crecimiento numérico de su población.
4. El componente ambiental: asociado con la
sostenibilidad, sustentabilidad y la conservación
del ecosistema del lugar.
5. El componente exógeno: el cual está ligado:
i. Al grado de desarrollo del lugar (Dos Santos, T.:
2004: 85); ii. A grado de mundialización que en la
contemporaneidad ha adquirido una relevancia sin
precedente, en virtud de los fenómenos sanitarios
pandémicos que todavía en el año 2023 no se acaban
de terminar.
6: El componente político: asociado al órgano
de gobierno transversal: federal, estatal, local, a
la gobernanza y a la gobernabilidad del lugar.
7. El componente endógeno: el cual está
referido a las particularidades propias del territorio

de exploración: territoriales, topográficas,
hídricas, de especialización económica en el
sector secundario y terciario, sociales, culturales,
identitarias y otras más.
En este orden de ideas, el referente teórico
que se propone como una forma explicativa de la
metamorfosis ciudad-metrópoli, gira en torno a la
propuesta de la noción que aquí se le denomina
entelequia social urbana4; dicho concepto está
configurado y subsumido, mediante la integración
de cuatro elementos conceptuales, también aquí
propuestos, que la definen, la complementan,
la explican y sobre todo, la territorializan en un
espacio físico específico; además, dichas nociones
son aplicables a todos los sujetos urbanos del
locus typicus:
i. La antropoémia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011);
ii. La antropofágia social urbana (Levi-Strauss,
C.: 2011) y;
iii. La noción conceptual de lo ex nihilo
(Castoriadis, C.: 2001; 1981; Zapolsky, L: s/f)
iiii. Las fuerzas centrífugas de expansión
territorial (Sousa, E.: 2022, 2015, 2010, 2009 y
otros: cfr.)
El primer concepto propuesto en el marco
de la investigación del autor de este escrito
(Sousa, E.: 2023: 9), que subsume a la noción de
entelequia social urbana es el de la antropoémia
social urbana (del griego emeín: vomitar). Está
fundamentado desde de la posición teórica
que propone Claude Lévi-Strauss (2011:
488); entendiéndose desde la óptica de esta
investigación, como una acción que personifica
la manera respectiva de la forma de proceder de
la sociedad urbana contemporánea, en cualquier
ámbito de su transversalidad territorial (país,
estado, municipio).
En este caso, referida específicamente a la
forma en que la colectividad urbana en su evolución
transformacional espacial, expansiva, incontrolada
y vertiginosa; tiende procesalmente a organizarse
desde el poder constituido en el Estado, mediante
sendas disposiciones jurídicas (leyes territoriales,
planes de desarrollo urbano, reglamentos y mucho
más); esto, con el propósito de enfrentar a los

4

La entelequia es un término filosófico definido por Aristóteles. El término tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια (entelékheia),
que es una combinación de enteles (completo), telos (fin, propósito) y echein (tener). La palabra fue creada por el mismo Aristóteles, siendo
posible traducirla como: Tener el fin en sí misma; un símil característico de esto sería por ejemplo una semilla, la cual tiene la energía
suficiente en sí misma para producir y reproducir su simiente ad perpetuam.

5

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

subjetividad propia de cada sociedad urbana en un
espacio-tiempo definido.
Estos tres conceptos forman lo que, según
Foucault, M. (opus cit: 59; Lefebvre, H: 2013),
se denomina la sociedad disciplinaria como
una productora de individuos que aprenden el
sometimiento mediante la inscripción de códigos
gravados en sus propios cuerpos; a esta noción,
mutatis mutandis, aquí la definimos como la
entelequia social urbana.
Otro de los conceptos propuestos en el ámbito
de esta investigación en proceso, se asocia
específicamente con la noción de la antropofágia
social urbana (del griego ἀνθρωποφαγία, y ésta de
ἄνθρωπος-ου, anthropos, hombre, y φαγία, phagia
acción de comer); definido puntualmente como:
La acción particular sobre el espacio físico que
tienen esas transformaciones territoriales expansivas
de las ciudades y las ciudades metropolitanas, las
cuales involucran a éstas espacialmente, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana de
orientación periférica de los diferentes usos del
suelo; esto, mediante aquellos procesos vinculados
a la forma de ingerir, de engullir, de devorar, no
únicamente a los territorios asociados con la naturaleza
originaria; también a las comunidades no urbanas ahí
asentadas, transformándolos paulatinamente en el
espacio-tiempo diferencial, en lugares: con usos del
suelo, cultura, idiosincrasia, procesos identitarios,
habilitación infraestructural, equipamientos y otros,
totalmente de antípoda.
Dichos espacios al modificar su vocación
originaria, referida básicamente al sector primario
(agrícola) y transformarse en otra muy diferente de
orientación urbana, tienden a potenciar un uso del
suelo habitacional intensivo, del sector secundario y
del sector terciario (industria y servicios); propagando
una secuencia iterativa en la ocupación del suelo sin
una estructura de planeación espacial, que no tiene
fin: por eso aquí la denominamos ad perpetuam; ya
que estos últimos sectores (secundario y terciario),
tienen la particularidad de ser un poderoso polo para
atraer no solo la localización de otros usos del suelo;
también a la población; cumpliéndose aquella

territorios y a los sujetos pertenecientes a los
asentamientos humanos originarios ahí radicados5.
Esto es, a la otredad de los Otros, constituyendo,
o mejor, construyendo en el proceso evolutivo, la
formación, de lo que aquí se denomina, como el
binomio urbano perfecto: el Estado y la sociedad;
utilizando para esto medios como: el apartamiento,
la expulsión, el panóptico (Foucault, M.: 2010:
231; García, M.: 2010: 71), la segregación sociofuncional, la desaparición: el vomitar fuera del
cuerpo social urbano:
i. A la naturaleza originaria;
ii. A aquellos individuos no urbanos;
iii. Incluso al grupo de individuos de diferente
idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2011; 2009: 109)
menciona que las formas modernas de esta estrategia
social émica, son, por ejemplo: la de la separación
de los guetos urbanos, el acceso selectivo a espacios
específicos y la prohibición de ocuparlos, entre otras
muchas más. Incluso Lefebvre, H. va más allá,
introduciendo la figura del campo ciego (Lefebvre, H.
1980: 29-53); donde se menciona, entre otras cosas,
que la ciudad de piedra y acero es construida sobre la
naturaleza devorándola y en el proceso se convierten
los espacios verdes en naturaleza ficticia.
Aún más, desde la cosmovisión de M. Foucault,
según García, M. (2010: 24 y ss.), la experiencia
de los sujetos urbanos en la contemporaneidad
líquida está en una estrecha relación cultural, entre
lo que él llama: los órdenes de saber, los órdenes
de poder y la subjetividad (Foucault, M.: 1988).
El primero se refiere, entre otras cosas, “…a los
saberes no escritos de una cultura” (opus cit: 24),
en este caso nos referimos a la cultura urbana
particular de cada espacio, con todo lo que ello
implica (…la antropoémia). El segundo, asocia
no solo a la normatividad jurídica propia de cada
transversalidad espacial, a que se hace referencia
en párrafos anteriores, como controladora de
los sujetos; sino también, por un orden social
implícito, en donde el conjunto de las formas
de saber y el funcionamiento normativo (leyes,
reglamentos y demás), producen precisamente la

5

El empuje de la urbanización hacia una evolución cuantitativa y cualitativa en los usos del suelo, tiene como proceso la devastación
implacable de la naturaleza originaria; donde este concepto de naturaleza originaria, intenta reunir dos nociones que están ancladas a un
espacio natural no urbano, definido y característico: por un lado, estaría involucrada aquella naturaleza que tiene la particularidad de estar
intacta, posiblemente rica en recursos naturales, bosques, lagos, montañas, ríos y otros elementos que indefectiblemente la componen
en su locus typicus; por el otro, el componente humano que involucra y ubica en el espacio físico a los habitantes originarios del lugar,
transformando y alterando significativamente, no solo sus costumbres; sino también su cultura, su idiosincrasia y por supuesto, sus proceso
identitarios formados a lo largo de su historia vivida en lugar: de su forma particular de vivir su vida en la comunidad.

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CONTEXTO

sentencia muy difundida en el siglo pasado: “…al
uso industrial le sigue el habitacional y entre estos,
los demás usos del suelo” (Sousa, E. 2007).
El tercer concepto vinculado con la entelequia
social urbana es el denominado ex nihilo (del
latín: creado a partir de la nada); aquí Cornelius
Castoriadis (2001; 1981: cfr.) reconoce a la
sociedad (urbana) en términos de la psique, como
receptividad de impresiones y como formadora
del individuo urbano ex nihilo; esto, para tratar
de explicar, entre otras cosas y desde esta óptica,
lo que envuelve precisamente a la sociedad y el
proceso de sus transformaciones en lo urbano.
Una visión teórica que hasta ahora en la ciencia
del urbanismo y en particular en las estrategias
operativas de la planeación espacial urbana, no
se percibe la generación de una metodología
científica de aplicación operativa contemporánea6.
Para esclarecer esto, sobre todo el argumento
de la creación del individuo urbano a partir de la
nada (ex nihilo) y su relación con los dos conceptos
propuestos, es preciso indicar que lo planteado

por Castoriadis, C. se basa en la idea de lo que él
menciona como el primer contacto o mónada7.
Indicando que cuando el individuo urbano nace, lo
que le permite llegar a ser un sujeto completamente
urbano, es el proceso previo a la socialización con
los otros individuos ligados inicial y directamente
a él (padre, madre u otros). Esa mónada, ese primer
contacto, la unidad a partir de la nada desde la
posición teórica de Zapolsky, L. (s/f) y Banch, M.
(2007: 56), es una realidad de naturaleza biológicainicial: boca-pecho-placer-leche (en ese orden).
La cual tiene múltiples implicaciones
fundamentales, ya que el primer contacto del sujeto
ex nihilo, inicia con la génesis de la formación de
sus primeras iconografías consideradas como:
fundamentales, esenciales, básicas y primordiales;
fundando en el individuo la capacidad de producir
las imágenes urbanas en su psique; generando,
además, en ese proceso transformacional, sus
primeras representaciones del mundo y de la
sociedad urbana que le rodea. Esto se explica
gráficamente en la figura 1.

Figura 1. La formación del sujeto urbano (ex nihilo) a partir de la socialización

Fuente: datos generados a partir de Castoriadis, C.: (1981) y Sousa, E.: (2023; 2010;2010a)

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Un primer vínculo entre el ámbito disciplinar de la planeación urbana de los usos del suelo y la posición teórica conceptual que propone
Castoriadis, C., surge precisamente de la noción que él denomina como: sociedad y sus transformaciones (Castoriadis, C. : 1981 citado por
Banchs, M. opus cit.:54); en donde la sujeción relacional, inicialmente, es posible considerarla en el ámbito de las transformaciones sociales
que ocurren en el espacio territorial, llámese urbano o metropolitano; esto, como una parte del proceso de urbanización que se circunscribe
en la expansión de orientación periférica que se produce en las ciudades, analizado en otros escritos (Sousa, E: 2022; 2015 y otros) a la luz
de la teoría de las etapas de metropolización, las cuales fueron exploradas para la zona metropolitana de Monterrey Nuevo León, México,
desde el año 2009 (Sousa, E.: 2009, 2010, 2015 y otros)
7
El concepto de mónada proviene del griego μονάς monas: unidad; de μόνος monos, uno, solo, único.

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CONTEXTO

La última noción asociada con entelequia
social urbana (esu) se representa por lo que
aquí se denomina como fuerzas centrífugas de
expansión territorial; precisamente, este concepto
tiene la particularidad de territorializar en el
locus typicus urbano a los tres conceptos teóricos
explorados anteriormente. Dicho concepto se ha
propuesto en otras investigaciones por el autor de
este escrito desde el año 2009 (Sousa, E.: 2022,
2015, 2010, 2009 y otros: cfr.). Indicando la forma
característica en que se genera el crecimiento
espacial-expansivo de orientación periférica
a partir de un centro metropolitano; el cual se
identifica con una forma similar al giro a favor
de las manecillas del reloj, generando un proceso
iterativo, que en la contemporaneidad líquida que
nos corresponde vivir, se considera ad perpetuam;
se representa gráficamente en la figura 2.

sociedad urbana adscrita a una ciudad, o a un
territorio metropolitano, alberga en lo más
profundo de su ser interior, no únicamente una
simiente sólida, fértil y replicable sobre el espacio
urbano de referencia, derivado precisamente del
proceso inmerso en una socialización nuclear
contextualizada en lo ex nihilo; la cual actúa
como si se constituyera en un germen-base de
origen genético y nuclear, trasmitido por herencia
en cada ciclo reproductor de la vida del sujeto
urbano que se refuerza, replica y consolida con
la experiencia personal vivida en el seno de la
ciudad: un ADN urbano integrado al individuo.
Generando en el proceso transformacional,
el estado de hechos en que se encuentran
las ciudades y las ciudades metropolitanas
contemporáneas, en el ámbito del surgimiento,
diversificación y réplica del fenómeno de la
marginación socio-espacial; evidenciado en
la mayoría de las zonas urbanas conocidas
del sur global y quizá del mundo conocido:
el sujeto es abducido por lo urbano en virtud
de los satisfactores y de las prerrogativas ahí
ofrecidas; ver la figura 3.

Figura 2. Fuerzas centrífugas de expansión
territorial: representación gráfica

Figura 3. Crecimiento expansivo de las ciudades
en base al sujeto socializado ex nihilo

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

Finalmente, la noción propuesta vinculada
al concepto de entelequia social urbana indica,
desde la óptica de esta investigación, que: la

Fuente: Datos generados en esta investigación

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CONTEXTO

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de múltiples
variables intervinientes que permean a la sociedad
urbana, de ahí la importancia que representa
no solamente profundizar en lo referente a los
procesos de expansión física de cada locus
typicus; sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, de
otros enfoques y de otros objetos de intervención,
por lo que en este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
se han agrupado diez trabajos de investigación
inéditos y originales elaborados por académicos
investigadores de diferentes partes del mundo. Los
cuales muestran un panorama visual de su objeto
de intervención particular, generado a través de la
línea de investigación que cada uno cultiva:
El primero de ellos es presentado por la Dra.
Tanya Pamela Donoso Mogollón de la Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador,
donde se profundiza en el tema “Caracterización
de las casas de obreros y empleados del Company
Town San José de Ancón- Ecuador”; en el que
se indica que el estudio procura aprovechar la
existencia de las edificaciones patrimoniales de
San José de Ancón, lugar donde se estableció
el primer campamento petrolero de Ecuador,
a inicios del siglo XX. El objetivo principal de
la investigación fue analizar las características
formales y espaciales casas de obreros y
empleados construidas por la compañía petrolera
Anglo Ecuadorian Oilfields Company en el
periodo de 1920-1970. La metodología planteó
la revisión de fuentes primarias y secundarias,
además, el registro en sitio de las edificaciones y
la reconstrucción gráfica de los proyectos.
Los doctores Sergio Andrés Bermeo Álvarez y
Claudia Canobbio Rojas, de Universidad Central
del Ecuador y la Universidad de Sonora, México,
respectivamente, abordan el tema sobre “La
sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018”;
mencionando que la arquitectura, como expresión
humana, es reflejo de cada sociedad en cada época,
al mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana

se llevó a cabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.
En el caso de los doctores Marco Tulio Muñoz
López, Luisa María Gutiérrez Sánchez y Jesús
Quintana Pacheco, del Tec. de Monterrey Campus
Sonora Norte, Departamento de Arquitectura y
Diseño Universidad de Sonora y Departamento
de Ingeniería Civil y Minas, Universidad de
Sonora respectivamente; investigan sobre el tema
denominado “De lo ideal a lo real en eficiencia
energética de la vivienda tipo interés social: caso
de Hermosillo, Sonora, México. Mencionan que
los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social con
eficiencia energética para un clima cálido-seco
y de la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo, Sonora, México.
El siguiente artículo está firmado por las doctoras
Ana Cristina García-Luna Romero y Angélica
Quiroga-Garza, de la Universidad de Monterrey,
México, el cual titulan “Psicología, Arquitectura:
comunidad, individuo y espacio desde el urbanismo
incluyente”; donde indican que el propósito de este
estudio fue desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario – psicología y arquitectura - de
corte etnográfico que respetara las características
de diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, comunidad indígena mexicana
en la Sierra Norte de Oaxaca, proponiendo un
nuevo abordaje metodológico. Se trabaja a partir
de la interpretación gráfica desde una perspectiva
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CONTEXTO

biográfica-narrativa que permite tener acceso a la
identidad, los significados y el saber práctico de los
serranos. En un total de 28 dibujos de 17 niños y
niñas se muestran las interacciones, los elementos
y los lazos comunes compartidos desde su cultura,
ideología y valores que los mayores de Lachatao
han sabido transmitir a los más pequeños.
La Dra. Aída Escobar Ramírez de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; aborda el
tema denominado “Diagnosis urbana: hacia una
metodología analítica, sintética y cartográfica”,
mencionando que el ritmo vertiginoso de los
procesos en las ciudades requiere respuestas
precisas y expeditas en la planificación urbana,
tanto de los de los tomadores de decisión, como
de los académicos dedicados a su estudio. Un
proyecto urbano exige la consideración meticulosa
de los requisitos espaciales y su materialización
en proyectos específicos. Sin embargo, prevalece
una inclinación a emprender proyectos urbanos
basados en diagnósticos que no logran discernir
efectivamente las necesidades urbanas de la
población, las fortalezas y debilidades urbanas.
En consecuencia, es imperativa una reevaluación
fundamental de las metodologías de diagnosis
urbana. A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a
los problemas urbano-territoriales.
Los doctores Amalia Lejavitzer y Richard
Danta, de nacionalidad uruguaya, adscritos a
Universidad Católica del Uruguay, Departamento
de Humanidades y Comunicación, escriben sobre
el tema denominado “Del horizonte al texto: el
paisaje cultural como categoría semiótica. El
caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay;
mencionan que el artículo estudia el paisaje
desde una perspectiva que considera la categoría
semiótica de texto para entender los fenómenos
materiales, inmateriales y simbólicos asociados
a un territorio; en particular, aborda el caso de
los paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a

la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.
La Dra. Daniela Vanesa Rotger de
nacionalidad argentina, adscrita a la Facultad de
Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional
de La Plata, Argentina; investiga sobre el tema
“Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un
análisis para la ciudad de La Plata, Argentina”,
donde se indica que el presente artículo tiene
como objetivo principal analizar el impacto
urbano de tres obras desarrolladas en la cuenca.
Se buscará despejar incógnitas acerca de las
transformaciones urbanas asociadas a las obras,
sobre las percepciones sociales, y acerca de lo que
representa un arroyo a cielo abierto en la ciudad.
Se desarrolla un trabajo cualitativo, a partir de
encuestas realizadas en los sectores afectados por
las obras. Los principales resultados aluden al
efecto diferencial de las obras de infraestructura
en áreas céntricas y periféricas de la ciudad, al
papel en el desarrollo urbano de las diferentes
zonas, y al rol que desempeñan en las diferentes
percepciones del riesgo.
En el caso de los doctores Yesid Camilo
Buitrago, Arodi Morales-Holguín, Luis Armando
Muñoz Joven, de nacionalidad colombiano,
mexicano y colombiano respectivamente,
abordan el tema de la “Transformación curricular
del diseño gráfico en la educación superior:
enfoques interdisciplinarios y complejos. Una
revisión científica”; en donde indican que el artículo
tiene el objetivo de presentar el estado actual del
DG y su relación con la formación profesional y
el currículum en el contexto de la ES, en busca de
delinear estrategias que promuevan dicha formación.
Para ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.
La Dra. Marta Quintilla-Castán, de
nacionalidad española, adscrita al Departamento de
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CONTEXTO

Arquitectura, Universidad de Zaragoza, Zaragoza,
España, profundiza sobre la temática que titula
“Análisis del diseño de escuelas infantiles desde
una visión pedagógica”, indicando que el reto del
arquitecto es diseñar escuelas infantiles que se
integren con el proyecto pedagógico, facilitando
la labor educadora de los adultos y el aprendizaje
y descubrimiento de los niños a través de la
creación de espacios que favorezcan las relaciones
interpersonales, la autonomía, creatividad o la
exploración durante sus primeros años de vida
en un entorno físico y social. La investigación
aborda el diseño de escuelas infantiles desde la
perspectiva integradora de la pedagogía en el
proyecto de arquitectura, aportando el currículum
oculto y silencioso que confieren los ambientes
proyectados a la formación del niño. Se toman
como caso de estudio cinco escuelas infantiles
municipales en Zaragoza (España), acometidas
desde la experiencia de muchos años en la
redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.
Finalmente, el Dr. Marcelo Fraile-Narvaez de
nacionalidad española, y adscrito a Universidad
Internacional de La Rioja, España, investiga el
tema denominado “Mitos y certezas en torno
al proyecto del Biocentro de Peter Eisenman:
una asimétrica relación entre el ordenador,
Chomsky, Derrida y Mandelbroad”; donde
menciona que Con la adopción del ordenador en
los años ochenta, los diseñadores abrazaron esta

tecnología como una herramienta potencialmente
liberadora del viejo paradigma del siglo pasado.
No obstante, las expectativas que se depositaron
en ella quedaron en gran medida limitadas a su
uso como mero instrumento de representación. Y
allí radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt de
Peter Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador en el proceso de
diseño, más allá de su función tradicional como
sistema de representación gráfica. A partir de estos
conceptos, este trabajo tiene como objetivo investigar
las interacciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y
analizar cómo estas teorías influyeron estas en las
decisiones de Eisenman que conducirían al proyecto
del Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los modos
de ver y producir arquitectura.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conformamos a CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas que
componen esta edición editorial, un tópico con
una visión interdisciplinar, de actualidad, con una
amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; enfocada en las diferentes esferas del
quehacer académico y de investigación disciplinar y
multidisciplinar; en donde, investigadores certificados
y de alta calificación científica, han colaborado en este
número (Vol_17_N27_Junio 2023) con sus trabajos
personales o grupales, todos ellos dictaminados en
tiempo y forma por pares académicos. C

Referencias Bibliográficas
Banchs, M.; et al: (2007). Imaginarios representaciones sociales y memoria social. En: En Arruda, A. et
al: 2007; México, Antrhopos, UAM (Iztapalapa): pp. 47-99
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Foucault, M. (1988). El sujeto y el poder. En H. Dreyfus y Rabinow, Foucault: más allá del estructuralismo
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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Zapolsky, L.: (s/f). El concepto de realidad en la obra de Cornelius Castoriadis

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CONTEXTO

Caracterización de las casas de obreros y empleados del
Company Town San José de Ancón- Ecuador
Characterization of the houses of workers and employees of the Company
Town San José de Ancón- Ecuador
Recibido: abril 2022
Aceptado: junio 2023

Tanya Pamela Donoso Mogollón1

Resumen

Abstract

El estudio procura aprovechar la existencia de las
edificaciones patrimoniales de San José de Ancón,
lugar donde se estableció el primer campamento
petrolero de Ecuador, a inicios del siglo XX. El
objetivo principal de la investigación fue analizar
las características formales y espaciales casas de
obreros y empleados construidas por la compañía
petrolera Anglo Ecuadorian Oilfields Company
en el periodo de 1920-1970. La metodología
planteó la revisión de fuentes primarias y
secundarias, además, el registro en sitio de las
edificaciones y la reconstrucción gráfica de los
proyectos. El procesamiento de la información y
definición de la configuración espacial se realizó
a través de diagramas y recursos gráficos como
una herramienta adecuada para obtención de
resultados, en cuanto a la comparación de las
edificaciones desde la jerarquía social.

The study seeks to take advantage of the existence
of heritage buildings in San José de Ancón, the
place where the first oil camp in Ecuador will be
established in the Santa Elena, at the beginning of
the 20th century. The main objective of the research
was to analyze the formal and spatial characteristics
of the houses of workers and employees built by the
oil company Anglo Ecuadorian Oilfields Company
in the period 1920-1970. The methodology raised
the review of primary and secondary sources, in
addition, the registration on the site of the buildings
and the graphic reconstruction of the projects.
The processing of the information and definition
of the spatial configuration was carried out through
diagrams and graphic resources as an adequate tool
to obtain results, in terms of the comparison of the
buildings from the social hierarchy.

Palabras Clave:

Keywords:

Company Town; casas; obreros; empleados;
San José de Ancón

Company Town; houses; workers; employees;
San José de Ancón

1

Nacionalidad: ecuatoriana; adscripción: Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, Ecuador; Postgrado Internacional de Patrimonio
Cultural, Turismo y Paisaje por la ONG Fondo Verde de Perú; E-mail: tanya.donoso@cu.ucsg.edu.ec; ORCID: https://orcid.org/00000002-9007-5676

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción e importancia de la investigación

La Anglo Ecuadorian Oilfields Company
proporcionó a sus habitantes espacios de recreación
como clubes, teatro, un parque central, iglesias,
cementerios, y también se construyó un hospital para
todos sus habitantes; contaba con un departamento
de construcciones y uno de sanidad por medio de los
cuales la compañía se encargaba del mantenimiento
de las edificaciones y el control de plagas (Estrada,
2001). La compañía suministraba alimentos,
mobiliarios y todo tipo de accesorios para el
hogar, que eran adquiridos mayormente por los
grupos que ocupaban los mejores cargos.
De lo que se conoce, a través de la memoria
de sus habitantes4, los ingleses establecieron las
reglas para todos en el campamento, control a
través de los horarios, formación académica,
normas de conducta. Ancón contaba con su propio
departamento de policía y otra serie de servicios;
los habitantes resaltan lo seguro y tranquilo que
resultaba vivir en su campamento, sin embargo,
existen diversos criterios sobre la influencia de la
cultura inglesa en el modo de vida, especialmente
por la segregación social. En 1976 la Corporación
Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE) tomó a
cargo la operación de los campos de la Península,
al haberse completado la reversión por parte de
la compañía Anglo Ecuadorian Oilfields Ltd.
(Prefectura de Santa Elena , 2017).

San José de Ancón es actualmente una parroquia
rural del Cantón Santa Elena de la provincia de
Santa Elena, en Ecuador, con aproximadamente
6.877 habitantes (INEC, 2010). Sus orígenes se
remiten al campamento petrolero establecido por
la Anglo Ecuadorian Oilfields Company a raíz de
la perforación del primer pozo petrolero en el año
1911 (figura 1).
En el año de 1919 se inició la construcción
del campamento y empezó la conformación de
los diferentes estratos de población, acorde a las
funciones que desempeñaban sus pobladores:
obreros, oficinistas, jefes, gerentes, etc.; a esto
se sumaba el personal que ocupaba cargos en los
diferentes equipamientos de salud, recreación,
enseñanza, entre otros. Estas diferencias jerárquicas
de la población a su vez se reflejaron en la trama
urbana con la conformación de los barrios y en su
arquitectura a través de los tipos de viviendas, entre
ellas: viviendas unifamiliares, viviendas dúplex,
canchones, casas de solteras, casas de solteros2,
etc. Los barrios contaban con infraestructura como
agua potable3, energía eléctrica y gas por tubería
para sus cocinas (Estrada, 2001).

Figura 1. Ubicación de San José de Ancón

Provincia Santa Elena, Ecuador

Parroquia San José de Ancón

Área urbana

Fuente: Elaboración propia

2
3
4

Denominaciones otorgadas a las viviendas, de acuerdo a la descripción de Estrada (2001).
Ancón contaba con una planta desalinizadora y planta eléctrica.
De acuerdo a entrevistas realizadas por el autor en el año 2017 y 2019, a algunos habitantes de Ancón.

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CONTEXTO

Estado de la cuestión

específicas en cuanto a m² y espacios, de acuerdo
a los niveles o cargos que ocupaba el personal,
de igual manera funcionaba la ubicación de sus
viviendas en los barrios.
Tanto los relatos de los habitantes de Ancón,
como los trabajos realizados por Estrada (2001),
Compte (2009) y Albornoz (2009) ponen en
evidencia las diferencias de clases tanto en
los aspectos urbanos, como en la arquitectura
e incluso en la diferenciación de materiales y
sistema constructivo de las casas de obreros y
empleados, todo acorde a los estratos definidos
por los ingleses en el campamento.
En Ecuador existieron otros campamentos,
entre ellos el construido por la United Fruit
Company dedicada a la producción de banano,
ubicado en la provincia del Guayas en la parroquia
rural Tenguel, esta compañía estadunidense se
instaló en el año 1943. (El Comercio, 2018), lugar
donde se construyeron edificaciones de madera
destinadas a cada clase del sector trabajador, el
campamento contó con servicios sociales, escuelas,
hospital, departamento de construcciones,
etc., sin embargo, no se han ubicado estudios
donde se analicen sus características urbanas o
arquitectónicas. Los inmuebles de Tenguel fueron
incluidos en el inventario realizado por el Instituto
Nacional de Patrimonio Cultural INPC en el año
2012 y constan en el Sistema de Información del
Patrimonio Cultural Ecuatoriano SIPCE.

Se han desarrollado trabajos locales sobre
Ancón, algunos de ellos abordan la investigación
desde la descripción histórica, recuperación de
fuentes primarias e historia oral. La publicación
de la historiadora ecuatoriana Jenny Estrada
corresponde a un trabajo riguroso de recopilación
de información sobre diversos aspectos del
campamento, iniciando por la conformación de
la Anglo Ecuadorian Oilfields, las costumbres de
sus habitantes, tradiciones, edificaciones, eventos
populares, etc. (Estrada, 2001). Otra publicación
que describe el aporte de los ciudadanos ingleses
en la economía y finanzas del país, la incursión
de los ingleses en la industria, la comunicación,
la minería, el transporte, la Banca, energía
eléctrica y explotación petrolera, corresponde al
trabajo desarrollado por Guillermo Arosemena,
quien describe que el año 1876 Gabriel García
Moreno, presidente de Ecuador, ordenó la
primera perforación de un pozo en la Península
de Santa Elena, sin embargo, la explotación por
parte del Estado no estaba permitida, de acuerdo
a la legislación de la época, fue después de 1908
que se permitió la explotación por particulares
(Arosemena, 1991).
Para Compte (2009), Ancón mantiene la idea
de la estratificación de los barrios de acuerdo
a las categorías o nivel de los trabajadores.
También expone que “la tipología elegida para
el diseño y construcción de los edificios siguió
la experiencia de la tradición victoriana” (p.
406), edificaciones caracterizadas por el uso de
galerías y composición simétrica. Como indican
los habitantes de Ancón, las edificaciones eran
diseñadas y construidas por el Departamento de
Construcciones de la Compañía.
Albornoz (2009), aborda el estudio del
campamento desde la perspectiva de la segregación
urbana, evidencia la discriminación hacia los
nacionales, debido a la separación de los barrios de
los trabajadores y el área residencial de los ingleses,
así también, la calidad de servicios, de primera para
los jefes y de segunda para los trabajadores. De igual
manera la atención médica del Hospital de Ancón
estaba “estratificada en dos secciones: Sección
A, para extranjeros y empleados nacionales de
primera categoría; y Sección B, para trabajadores,
artesanos y obreros” (p. 400). Resulta pertinente
este análisis desde la estratificación, considerando
que en Ancón las viviendas cumplían características

Figura 2. Vivienda en Tenguel, 2012

Fuente: Elaboración propia

De acuerdo a la revisión de información sobre
los Company Towns, se ubicaron imágenes de
varios campamentos estadunidenses, construidos
en las primeras décadas del Siglo XX, que
guardan relación con las características formales
15

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de los campamentos de Latinoamérica y en el
caso de este estudio con las casas de Ancón:
• Homes in company-owned mill village of
Pickett Yarn Mills - High Point, North Carolina,
1936 (The U.S. National Archives, 2020).
• The Cannon company town of Kannapolis,
N.C., in the early 20th century (Hardy Green,
2012).
• Company Houses, Scott's Run, West
Virginia Walker (Evans Archive, 2019).
Siguiendo el ámbito de estudio de
campamentos, Muñoz (2006), analiza la ciudad
del petróleo en Venezuela en varios escenarios,
uno de ellos la confrontación de referencias
literarias de pueblos petroleros en los países
de origen con el objeto de determinar si la
experiencia previa, influyó en la materialización
de la ciudad del petróleo en Venezuela. Las
fotografías recabadas por Muñoz, tanto de los
campamentos petroleros de Venezuela como
de los campamentos petroleros estadunidenses,
también guardan relación en cuanto a las
características formales de sus edificaciones.
En la misma línea de investigación de los
Company towns Lupano (2019) estudia algunos
ejemplos en Puebla, Veracruz, Sinaloa, Baja
California Sur, Baja California y Sonora, desde
su perspectiva “cada urbanización presenta
variadas respuestas en el diseño del poblado y
la materialización de las viviendas —según la
topografía, el tipo de producción, la nacionalidad
de los empresarios, el componente humano
alojado (directivo, administrativo, técnico y
obrero)” (p. 1). Lupano (2019) reafirma la
idea de las actividades para llenar el tiempo
libre de los trabajadores destinada a locales y
extranjeros, además, resalta la estructura interna
de los Company towns en correspondencia con
la organización jerárquica de la empresa, además
de las medidas de control ejercidas en distintas
formas hacia los habitantes de campamento.
Edith Aranda Dioses (2017) realiza su
estudio desde la sociología, sin embargo, en uno
de sus capítulos se detiene en la “concepción
arquitectónica y urbanística de los Company
towns y su relación con el espacio social”, del
caso de Oroya (complejo industrial metalúrgico)
y Talara (campamento petrolero) en Perú.

5

Las compañías extranjeras que controlaban
estas actividades productivas trataron de
difundir un estilo de vida nuevo y moderno que
ponía en evidencia procesos de segregación
socio-espacial urbana, acompañados de una
rutina y disciplina que procuraba imponerse
no solamente en el espacio del trabajo, sino
también en la residencia y en el uso del tiempo
libre (pp. 148-149).
Aunque la conceptualización de los Company
towns no se aplica estrictamente a las características
del campamento de Ancón, resulta esencial para
comprender su estructura. Para Chacón (2016)
tanto el sistema de enclave como los Company
towns tienen a la organización de sus obreros para
defensa de sus derechos a través de asociaciones,
sindicatos u otro tipo de agrupaciones gremiales5;
sin embargo, en el caso de las compañías
extranjeras se buscó evitar conflictos con sus
obreros y empleados a través del acceso a varios
beneficios, como educación, cultura, deporte,
salud, etc. En el caso de Latinoamérica los
Company towns cumplen con dos características
iniciales, el aislamiento geográfico y monopolio
económico. Zapata (1977) desde la sociología
expone la siguiente definición:
Las economías de enclave constituyen un tipo
de desarrollo en América Latina y en tanto
cuales se corresponden con países o conjuntos
de países, el enclave se define al nivel de la
unidad productiva (…) como todos aquellos
centros productores de materias primas que
se caracterizan por estar geográficamente
aislados, por ser o haber sido por largos
periodos propiedad de empresas extranjeras con
escasas vinculaciones a la economía nacional
y por poseer una organización social que Kerr
y Siegel (1954) y otros han bautizado como
“Company towns” (Zapata, 1977, p. 719).
El estudio de los Company towns,
ha propiciado investigaciones de varias
universidades de Estados Unidos, entre ellas,
las desarrolladas por la profesora de Historia y
Teoría de la Arquitectura de Southern California
Institute of Architecture Margaret Crawford en
1995, los trabajos de University of Washington en
el año 2003, los estudios de University of Toronto
en 2012 y también los de Dickinson College a

Fue hasta inicios de los años 60 que en Ancón entró en vigencia uno de los primeros contratos colectivos del Ecuador (Llambías, 1983).

16

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CONTEXTO

través de la investigación del profesor de Historia
Marcelo Borges en el año 2012.
Para Crawford (1995) los Company towns
correspondían a enclaves que introducían el
capitalismo industrial en un territorio previamente
no explotado, que más tarde se convertían en
ruinas, evocando la nostalgia. Los Company towns
serían un sistema de control para los trabajadores,
evitando conflictos laborales a través de las
concesiones como mejoras en las condiciones de
vida, acceso a vivienda, parques y otras facilidades
de recreación. En el transcurso de más de un siglo,
una serie de cambios en la industria y la geografía
generaron una sucesión de tipos de Company
towns, de acuerdo al tipo de producción, como
molinos, campamentos madereros u otros.
Para Dinius y Vergara (2011), los Company
Towns representan a la ciudad planificada y
controlada por una compañía, como símbolo del
capitalismo industrial, reformando y transformando
la sociedad, especialmente la cultura de la clase
trabajadora a través de la imposición de hábitos
de trabajo para el incremento de la productividad.
“Desde la visión del arquitecto y los planificadores
urbanos los Company Towns generaron nuevos
espacios habitables, que prometieron, pero no
necesariamente lograron, mejorar las condiciones
de vida de las familias trabajadoras en términos
materiales, sociales y espirituales” (p.1). Podría
exponerse que los Company Towns surgen
en contraste a las viviendas obreras del siglo
XIX, las cuales que estuvieron marcadas por el
hacinamiento y falta de servicios. Los primeros
Company Towns surgieron en el occidente de
Europa, posteriormente en Estados Unidos, de
igual manera definen los Company towns como
el producto de los diseñadores a través de la
configuración de entorno construido, con la
finalidad de promover los objetivos políticos,
económicos y culturales, a través de un mayor
control sobre la mano de obra, lo que garantiza
el desarrollo de determinados tipos de relaciones
laborales a través del acceso a una mejor vivienda
(Dinius y Vergara, 2011).
De acuerdo a los investigadores Marcelo
Borges y Susana Torres (2012) “Los Company
towns en lugares remotos tenían que proporcionar
viviendas y otros servicios para atraer y mantener
una población trabajadora estable” (p. 2).
Estos asentamientos en áreas rurales estaban
conformados espacialmente por los lugares
de producción como minas, yacimientos de

petróleo u otros, y las viviendas y servicios para
los trabajadores (Borges y Torres, 2012). Como
también menciona Carlson (2003) la constante
en el modelo Company towns, fue el acceso a la
vivienda y los servicios, atractivos difundidos a
los trabajadores de los enclaves productivos.
Las investigaciones realizadas por los autores
citados, desde sus diferentes disciplinas, coinciden
en varios aspectos al analizar los Company
town, entre ellos: surgen de acuerdo al tipo de
producción, la nacionalidad de los empresarios, la
ubicación geográfica, la diferenciación de clases,
los privilegios, las actividades sociales y culturales
generadas por la compañía, la diferenciación
de los barrios, el paternalismo, la creación de
subgrupos sociales, implantación de hábitos, etc.,
son algunas de las características que rodearon los
campamentos en América Latina.
Metodología
Esta investigación de tipo exploratorio se orientó
al uso de técnicas de análisis formal y espacial,
sobre las cuales se incorporó la correspondiente
revisión teórica. Se desarrollaron las siguientes
fases para la obtención de los resultados.
Revisión bibliográfica, se realizó la búsqueda
de documentación en las fuentes gubernamentales,
ordenanzas, expedientes y documentos de la
Alcaldía del Gobierno Parroquial de San José
de Ancón, con respecto al campamento y a las
edificaciones.
Determinación de la muestra de estudio, la
muestra se determinó en base a la información
de los inmuebles declarados como bienes
patrimoniales de Ancón. Para la investigación se
revisaron dos inventarios: 20 fichas de registro de
viviendas de Ancón correspondientes al inventario
realizado por la Universidad Católica de Santiago
de Guayaquil en el año 2006 (Universidad
Católica de Santiago de Guayaquil, 2007) y 62
fichas de registro de viviendas de la plataforma
del Sistema de Información del Patrimonio
Cultural Ecuatoriano (SIPCE) correspondientes
al inventario realizado en el año 2012. Los
criterios para la selección fueron los siguientes:
• Viviendas de obreros y empleados
ubicados de acuerdo a protección patrimonial,
en la Zona de primer orden (Alcaldía del
Cantón Santa Elena, 2013)
• Edificaciones que conserven sus
características formales y espaciales originales.
17

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CONTEXTO

• Estado de conservación del inmueble, de
acuerdo a los criterios establecidos por el INPC
en Ecuador (estados sólido o deteriorado).
• Facilidad de acceso a los inmuebles
• Se contrastaron los dos inventarios y 20
casas cumplían con los criterios establecidos
en cuanto a registros digitales e impresos.
Registro en sitio de los inmuebles, durante la
visita técnica al sitio, se logró identificar y acceder
solo a 9 inmuebles de los 20 preseleccionados:
1 del barrio Siberia, 2 del barrio Guayaquil, 2
del barrio Central y 4 del barrio Inglés. En sitio
se procedió a levantar la información de las
viviendas, para su caracterización en cuanto a
contexto, dimensiones y características generales.
Análisis del contexto, para esta etapa se
manejaron los planos de Ancón y se realizó un
encuadre de 250 m. X250 m.6 con la finalidad
de establecer las características y elementos del
contexto como: vías principales y secundarias,
ubicación de lote, distribución de parcela.
Caracterización de espacios, para el proceso
de este análisis se elaboraron las plantas
arquitectónicas y reconstruyeron los 9 proyectos
a través de su dibujo tridimensional. Tomando
como referente la metodología general para
la determinación de tipologías racionales de
Alexander Klein (1980), se extrajeron y aplicaron
algunos aspectos de su trabajo, para el estudio de
las viviendas de Ancón:
• Examen de los proyectos mediante
cuestionario.
• Reducción de los proyectos a la misma
escala.
• Comparación por el método gráfico, donde
se seleccionaron tres esquemas: recorridos entre
espacios, superficies libres y circulación de
espacios.

14 barrios registrados por el Instituto Nacional
de Patrimonio Cultural del Ecuador tenían una
marcada diferenciación de clases acorde a la
jerarquía de los empleados de la compañía:
Barrio 9 de octubre, barrio Central, barrio Nuevo,
barrio Manabí, barrio Bellavista, barrio Eloy
Alfaro, barrio Otavalo, barrio Latacunga, barrio
Velasco Ibarra, barrio Riobamba, barrio Unión,
barrio Inglés, barrio Guayaquil, barrio Siberia y
barrio Ambato (tabla 1). Todos los barrios estaban
comunicados por la Avenida de Petrolero que
atraviesa de norte a sur Ancón (figura 3-4). Las
extensiones de los barrios de obreros y empleados
bordean las 2 a 13 hectáreas de extensión y el
barrio de los jefes las 75 hectáreas (ingleses).
Figura 3. Avenida del Petrolero (vía principal),
Ancón 2022

Fuente: Elaboración propia

Resultados
Barrios del Company Town de Ancón
El campamento Anglo Ecuadorian Oilfields
(AEO) se asentó a través de una trama irregular
debido a la geografía del territorio, sin embargo,
las manzanas de los barrios se asientan sobre
tramas ortogonales, lineales e irregulares. Los

6

Metodología de análisis multiescalar grupo de investigación NuTAC (Nuevas Técnicas, Arquitectura, Ciudad), de la universidad
politécnica de Madrid.

18

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CONTEXTO

Figura 4. Barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, 2011

19

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 1. Características de los barrios de San José de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en ESPOL, 2002, pp. 67-70 y Estrada, 2001

20

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En la figura 5 se identifican los 4 barrios, donde
se encuentran ubicados los inmuebles seleccionados
para el estudio: barrio Siberia, barrio Guayaquil,
barrio Central y barrio Inglés.
Figura 5. Encuadres (250 m. x250 m.) de inmuebles seleccionados para el estudio

Fuente: Elaboración propia

21

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

A través de encuadres de 250x250 m. (figura
6) se ha analizado el contexto de los inmuebles
ubicados en 4 barrios del Company Town. En el
barrio Siberia se han configurado las manzanas de
forma lineal, el borde oeste del barrio está junto
a la Av. del Petrolero y las vías secundarias de
acceso a las viviendas no cuentan con aceras, el
acceso es directo al pie de calle. El porcentaje de
ocupación de lote corresponde aproximadamente
al 52%. Este barrio de aproximadamente 2 ha. no
cuenta con áreas verdes o espacios de recreación,
fue habitado por empleados de cargos medios de
la AEO, sin embargo, el barrio está a una distancia
de 753 m. de los clubes Andes y Nacional. Al
encontrarse en la salida norte del campamento
se encuentra próximo al el cementerio, una
gasolinera y los tanques de CEPE7.
El barrio Guayaquil con un área aproximada
de 13 ha. donde predomina una traza irregular,

amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones. El porcentaje de ocupación de
lote varía entre el 70 y 100%. Originalmente
las calles no contaban con aceras, actualmente
en algunos sectores se han construido. Los dos
inmuebles a ser estudiados corresponden: uno a
los denominados canchones y otro a las viviendas
unifamiliares adosadas que hemos denominado
para este estudio canchones tipo 2. El área verde
corresponde a un espacio actual.
El barrio Central con un área aproximada
de 9 ha. donde predomina una traza irregular,
amanzanamiento rectangular en diferentes
dimensiones, que se adapta a la geografía. El
porcentaje de ocupación de lote varía entre el
30 y 40%, en este sector existen varios tipos de
viviendas, y son aquellos que han presentado mayor
número de modificaciones a nivel de fachadas,
estas edificaciones se encuentran a lo largo del eje

Figura 6. Encuadres de inmuebles seleccionados para el estudio.

Fuente: Elaboración propia

7

La Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana, empresa estatal creada en el año 1972 para manejar todas las fases de la industria petrolera
de Ecuador.

22

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CONTEXTO

de mayor importancia en el campamento y donde
se ubican equipamientos como escuelas, colegios,
iglesia, mercado, clubes y área comercial.
En el barrio Inglés no existe una traza claramente
definida debido a la topografía, el amanzanamiento
es rectangular de diferentes dimensiones y en hilera.
Los tamaños de los lotes varían al igual que el
porcentaje de ocupación, como es posible observar
en los tres encuadres, este es el barrio que ocupa la
mayor área del campamento con 75 ha. destinado
exclusivamente para vivienda.

m.) y cuentan con una superficie construida de 101,74
m2 (figura 7). En este inmueble el área de servicio
alcanza el 46% de superficie en relación al área
social, área de descanso o circulación, ese porcentaje
incluye el patio posterior donde están ubicados dos ½
baños y las duchas por separado ubicadas hacia los
extremos. De acuerdo al INPC las baterías sanitarias
y baños originalmente eran colectivos. Es importante
destacar que esta vivienda cuenta con dos áreas de
estar, una hacia el acceso principal y otra hacia el
patio posterior. Como se observa en el plano el área
de la cocina y comedor están en el mismo sector y se
comunican a través de un corredor, sin embargo, en el
caso de las habitaciones a pesar de estar “agrupadas”
no guardan relación en cuanto a sus accesos. Es
posible indicar que en este proyecto no existe una
agrupación de áreas que faciliten las actividades y
funciones de los espacios (figura 7).

Casas de obreros del Company Town
Existieron dos tipos de edificaciones denominados
por la compañía “canchones”. Los canchones tipo
1 destinados a los obreros y sus familias, fueron
construidos en lotes de 159,16 m2 (17,30 m. x 9,20

Figura 7. Canchones tipo 1 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Fuente: Elaboración propia

23

Espacios
Corredor frontal
Sala
Comedor
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Sala de estar
Baño
Patio posterior

Área m2
11
31
18
8
11
10
11
2
44

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Casas de empleados del Company Town

Estos canchones tipo 2 implantados en lotes
de 125,80 m2 (17 m. x 7,40 m.) cuentan con una
superficie construida de 90 m2., al igual que los
canchones-tipo 1 están ubicados en el barrio
Guayaquil, pero tienen una distribución espacial
diferente; en este proyecto se ha agrupado el
área de descanso y está alineada hacia la fachada
lateral, el área social se ubica hacia la fachada
principal de la vivienda, el área de servicio
se agrupa hacia la fachada posterior. En este
diseño se incluye un patio interior que sirve de
complemento para el área de servicio que alcanza
el 39% de superficie en relación a las demás áreas
del inmueble. En este tipo se mantiene el criterio
de colocar las baterías sanitarias y el baño en el
patio (figura 8).

La denominada casa dual del Barrio Siberia,
vivienda adosada implantada en un lote de 192,15
m2 (18,30 m. x 10,50 m.) y con una superficie
construida de 103 m2 se configura a través de
dos franjas una para el área privada y otra para el
área pública. Posee aproximadamente el 48% de
superficie para área de recreación, con un amplio
patio frontal, lateral y posterior. Se han agrupado
las áreas de servicio hacia la parte posterior del
inmueble con una puerta hacia el patio. Si bien es
cierto que el barrio no cuenta con calles asfaltadas y
veredas, se ha considerado en el diseño un espacio
de transición en la calle y el ingreso principal —
patio-hall-ingreso— (figura 9).

Figura 8. Canchones tipo 2 del barrio Guayaquil

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Fuente: Elaboración propia

24

Espacios
Corredor frontal
Sala
Patio interior
Baño
Dormitorio I
Dormitorio II
Dormitorio III
Cocina-comedor

Área m2
12
11
33
2
11
12
10
11

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CONTEXTO

Figura 9. Casa del barrio Siberia

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8

Espacios
Patio frontal
Hall
Sala
Comedor
Cocina
Baño
Dormitorio
Patio lateral y posterior

Área m2
35
6
15
9
5
3
15
58

Fuente: Elaboración propia

Casas de jefes del Company Town

y el segundo ingreso que permite el acceso al
área de servicio, la cual cuenta con una puerta
adicional a través de la cual se puede salir desde
la cocina al patio en la fachada oeste. Otro de
los criterios de diseño aplicado en esta casa es la
creación de un corredor privado a través del cual
se accede a las 3 habitaciones del inmueble. Las
puertas corredizas en las galerías, sala y comedor
permiten la optimización en el uso del espacio
(figura 10).

A este tipo de casa se ha denominado para este
estudio casa galería tipo 1, se desarrolla en un lote
de 1303,80 m2 (36,94 m. x 35,29 m.) posee una
superficie construida de 217,78 m2. El proyecto
mantiene el esquema de configuración a través de
dos franjas, en una se agrupan las habitaciones y
en otra el área social, hacia la fachada posterior
se ubica el área de servicio. En el diseño se
incluyen tres nuevos espacios la galería, el baño
de visitas y un comedor de uso diario ubicado
junto a la cocina y en el patio se ubica un garaje
cubierto, además se marcan dos ingresos, uno
principal a través del cual se accede a la sala
25

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 10. Casas del barrio Inglés

Fuente: Elaboración propia

Comparación de los proyectos

Num.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12

Espacios
Galería
Sala
Comedor
Baño I
Hall-área de servicio
Comedor diario
Cocina
Dormitorio I
Dormitorio II
Baño II
Dormitorio III
Galería II

Área m2
20
18
33
2
13
10
19
24
16
6
24
10

13
14

Garaje
Patio

55
1086

la vivienda, principales dependencias habitables,
dependencias secundarias, aspectos higiénicos
y utilización del espacio (Klein, 1980). De las
15 preguntas planteadas al menos un proyecto
a respondido de forma positiva a cada una de las
preguntas (figura 11).

Para el análisis de las cualidades de habitabilidad de
las edificaciones, proyectadas en plantas de siluetas
similares y diferentes, se ha aplicado un cuestionario
tomando como referencia la metodología Alexander
Klein, el mismo que fue adaptado en cuanto a las
características de las casas de Ancón, estudiando
los siguientes aspectos: características básicas de
26

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 11. Cuestionario de valoración, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Los proyectos ubicados en el barrio Ingles,
con mayor tamaño de sus de sus espacios poseen
los recorridos más distantes para los usuarios.
Uno de los proyectos destinado a los ingleses
posee recorridos con más cruces de circulación
debido a la agrupación de las áreas de descanso y
área social (figura 12).
Los espacios libres de los 9 proyectos varían
entre los 53 m2 a los 280 m2, esto evidencia
nuevamente la jerarquía social entre los inmuebles
destinados para obreros, empleados y jefes. El
análisis de todos los inmuebles enfrenta los dos
extremos en el diseño de la planta arquitectónica:
los espacios reducidos y fraccionados que no
permiten la correcta iluminación frente al exceso
de espacio que debe llenarse con mobiliario
funcional o no funcional, como en el caso las
habitaciones de más de 20m2 en las casas de los
ingleses (figura 13).

Los proyectos estudiados tienen una superficie
construida que inicia en los 62m2 con el proyecto
de menor dimensión y alcanza los 384 m2 en el caso
del proyecto de mayor área. El cuestionario dejó
como resultado tres proyectos con los puntajes
más altos 10, 11 y 13 (sobre 15), uno de ellos
ubicado en el barrio Guayaquil, una casa en los
denominados canchones tipo 1 (barrio de obreros)
y dos proyectos en el barrio Inglés, evidenciando
que en la utilización del espacio se mantiene
la jerarquía social. Los proyectos con menores
áreas también destinados a obreros o empleados
presentan dificultades a nivel de circulación.
En cuanto a los recorridos de las circulaciones
de los proyectos existe una longitud mínima de
47 m. y máxima de 105 m., probablemente la
disposición y tipo de mobiliario que fue posible
observar en los inmuebles, durante las visitas, no
corresponda con exactitud a lo que existió en la
época del campamento, no obstante, fue posible
comprobar que estos inmuebles patrimoniales
continúan siendo funcionales para sus usuarios a
pesar de haberse construido hace más de 80 años.
27

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 12. Comparación-recorridos, 9 proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

Figura 13. Comparación-espacio libre, proyectos de Ancón

Fuente: Elaboración propia con base en la metodología de Klein (1980)

28

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CONTEXTO

Conclusiones

y de habitabilidad. Se evidencia la inclusión de
nuevos espacios arquitectónicos, como el cuarto
de baño ubicado en el interior de las casas, la
idea de los espacios de transición entre calle y el
ingreso principal a través de los halls, la idea de
salas de estar, jardines y garaje. La determinación
de los mejores proyectos, enfrenta las propuestas
y pone en valor los criterios de diseño de estas
edificaciones en relación al lugar y época en que se
construyeron, como en el caso de la zonificación
de los espacios a través de franjas que agrupan el
area privada (descanso) y el area pública (social).
Por otra parte, los análisis de los recorridos de
las circulaciones evidencian el uso eficiente de los
espacios, al igual que la concentración de superficies
libres que se complementa con estos recorridos; de
igual forma pone en evidencia la subutilización de
áreas en el caso de las casas de los ingleses.
Adicionalmente se puede afirmar que la
declaratoria de estos inmuebles como bienes
patrimoniales corresponde a un paso inicial por
su valor histórico, sin embargo, la creación de una
rígida ordenanza de preservación y mantenimiento
dista de la realidad de las edificaciones que deben
evolucionar constantemente a la par con los nuevos
usos y necesidades de quienes los habitan, esto
no implica la perdida de los bienes, al contrario,
potencializa su valor en el tiempo. C

A través de esta investigación se logró un
acercamiento a las características del Company
Town de Ancón para visualizar los espacios donde
habitaron los empleados y obreros de la compañía
petrolera, aquellas casas que se mantienen vigentes
y que en la mayoría de los casos no han sido
modificadas sustancialmente. Ancón corresponde
al reflejo de lo que sucedía en Latinoamérica y
Estados Unidos con las inversiones de capitales
extranjeros y la generación de casas para los
obreros, “ciudades” diseñadas acorde a la
jerarquía social, donde se mantenía el control de
sus trabajadores a través de horarios y normas,
pero donde se complementó su tiempo libre con
espacios para el deporte y actividades sociales.
El estudio de los inmuebles seleccionados
reflejó el contraste de las características en los tres
niveles jerárquicos de la compañía: los obreros, los
empleados de departamentos u otras áreas como
salud o educación y los jefes departamentales. Así
también estos niveles se reflejaron en los tamaños
de lotes y amanzanamiento de los barrios donde
están ubicadas las casas.
La aplicación de la metodología de análisis
gráfico complementa la descripción de los
inmuebles con la valoración de aspectos técnicos

Referencias Bibliográficas
Albornoz, O. (2009). Conformación y Segregacion Urbana. En Ciudad y Arquitectura Republicana de
Ecuador 1870-1950 (págs. 398-405). Quito: Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Alcaldía del cantón Santa Elena. (2013). Ordenanza de preservación, mantenimiento y difusión del Patrimonio Cultural constituido por el asentamiento urbano, arquitectónico e industrial de Ancón, declarado
Patrimonio Cultural por el Estado Ecuatoriano. Santa Elena. Recuperado el 5 de noviembre de 2017,
de https://es.slideshare.net/maritotromba/ordenanza-de-san-jos-de-ancn-aprobada-y-entregada
Arosemena, G. (1991). La Gran Bretaña en el desarrollo económico del Ecuador, 1820-1930. Quito: Embajada de Inglaterra en Ecuador.
Borges, M. J., &amp; Torres, S. B. (2012). Company Towns. Labor, Space, and Power Relations across
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CONTEXTO

La sociedad como medio de producción de estilos
arquitectónicos. Quito, Ecuador 1534 – 2018
Society as a means of production of architectural styles. Quito, Ecuador
1534 – 2018
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Sergio Andrés Bermeo Álvarez1
Claudia Canobbio Rojas2

Resumen

Abstract

La arquitectura, como expresión humana, es
reflejo de cada sociedad en cada época, al
mostrarnos la forma de vida de sus habitantes y
el espacio que ocupan. El presente estudio, toma
la ciudad de Quito, Ecuador, que desde su origen
permite analizar diversos estilos arquitectónicos
consecuencia de la evolución de la sociedad
quiteña. Desde la vertiente de la geografía urbana
se llevó acabo un análisis socio-arquitectónico
tomando seis temporalidades significativas de
cambios, representados en cartografías de estilos
arquitectónicos en cada etapa de sociedad, desde
su origen colonial con influencia española e
indígena, hasta una expresión arquitectónica
contemporánea marcada por procesos globales.

Architecture, as a human expression, is a reflection
of each society in each era, showing us the way of
life of its inhabitants and the space they occupy.
The present study takes the city of Quito, Ecuador,
which from its origins allows analyzing various
architectural styles as a result of the evolution
of Quito society. From the perspective of urban
geography, a socio-architectural analysis was
carried out taking six significant periods of change,
represented in cartographies of architectural styles
in each stage of society, from its colonial origins
with Spanish and indigenous influence, to a
contemporary architectural expression marked by
global processes.

Palabras Clave:

Keywords:

modo de producción social; producción
arquitectónica; conciencia social; estilo
arquitectónico

social production mode; architectural
production; social awareness; architectural style

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: beusuario43@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-2660-4622
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad
de Guadalajara, México; E-mail: canobbio@uas.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1670-4320

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CONTEXTO

Introducción

En base a lo anterior, se parte de la hipótesis
de que los diferentes estilos arquitectónicos,
adoptados durante el proceso de urbanización
de la ciudad de Quito, han surgido a raíz de la
relación entre arquitectura y sociedad, dando como
resultado una conciencia social para cada época.
Siendo, el objetivo principal de la investigación,
relacionar las características esenciales de los estilos
arquitectónicos con la evolución de la conciencia
social quiteña, donde, el individuo es consciente
de cómo el entorno ha favorecido o perjudicado al
desarrollo urbano de Quito en sus diferentes etapas,
desde su fundación 1534 hasta la actualidad.
Mediante la metodología del mapeo (Risier y
Ares, 2013), se establece una acción crítica que
enlaza una red de interrelaciones para imaginar
y poner en práctica los modelos de producción,
que permitan construir nuevos relatos (LaFuente
y Horrillo, 2017) y narraciones territoriales, a
partir de miradas dialógicas entre arquitectura
y sociedad, en la ciudad de Quito. Para ello, se
emplean mapas históricos, fuentes bibliográficas,
observación y recursos gráficos, desarrollados
en los talleres de la Facultad de Arquitectura
y Urbanismo de la Universidad Central del
Ecuador, en la cátedra Geografía Urbana con
los alumnos de noveno semestre, impulsando
la creación colectiva de panoramas complejos
y potenciando un conocimiento racional frente
a los diversos estilos arquitectónicos que han
nacido a partir de los acontecimientos sociales
diversos de cada época.
El presente estudio se formula con la finalidad
de abordar los extractos más trascendentales de
la sociedad en las diversas épocas y su impacto
sobre los estilos arquitectónicos de la ciudad de
Quito. En específico, se parte de la identificación
de seis periodos, que van desde 1534 hasta 2018,
permitiendo entender la evolución del proceso
urbanístico de una ciudad colonial, neoclásica,
ecléctica, moderna, posmoderna hasta una
contemporánea en proceso de globalización.

La arquitectura de la ciudad de Quito ha sido
de gran trascendencia en la región por sus
características patrimoniales, los procesos de
industrialización, la ideología y representatividad
de poder del Estado, la influencia de arquitectos
extranjeros, el intercambio de conocimiento y
cultura, migración social, la imagen de ciudad
turística y de inversión económica; lo cual, ha
llevado a que varios autores se dediquen a catalogar
las edificaciones más representativas (Peralta y
Moya, 2007), a través de Guías Arquitectónicas, la
herencia de un Quito Patrimonio de la Humanidad
(Zambrano, 2006), mediante el estudio de las más
importantes zonas atractivas o turísticas (Caicedo
y Guadalupe, 2007); así como, por edificaciones
que expresan una alta calidad de concepción
arquitectónica (Moreira y Álvarez, 2004; Oleas,
1994; Ortiz, 1998).
Por su parte, la evolución de la sociedad quiteña
se ha tratado de entender como un producto social,
basado en jerarquías, estructuras y funciones
(Vargas, 1989); es decir, como una sociedad
marcada por el mestizaje y la estratificación social
(Echeverría, 2000), características que han sido
parte del proceso de colonización, al ser usado
este, como método fundamental al momento de
asentarse en territorio latinoamericano; el cual,
estaba basado en imponerse sobre los nativos
del continente, por medio del Latifundio y
otras formas de organización que desarrollaron
los colonizadores (Kennedy, 2002); siendo
éste, el punto de transición que significó un
cambio de sociedad para una nueva forma de
vida, asignaciones de roles y una fuerte clase
dominante, a lo largo de la historia de la ciudad.
En este artículo se recoge una serie de
investigaciones, que, hasta el momento han
sido estudiadas de manera aislada; sin embargo,
permitirán comprender de forma integral y
creativa, la relación entre la arquitectura y la
sociedad de Quito. Con ello, se busca un abordaje
que devele cómo estos objetos arquitectónicos
logran expresar las características de la sociedad
de la época a través de distintos es estilos
arquitectónicos; es decir, la relación arquitectura
y sociedad como una relación de producción, a
la que Marx (1980) establece como el desarrollo
de las fuerzas productivas materiales de una
sociedad, que condicionan el proceso de vida,
dando creación a una conciencia social.

Contextualización
El 6 de diciembre de 1534 la ciudad fue
conquistada por los españoles y es, a partir de
esa fecha, que se considera su fundación (Burgos,
1995), dando origen a las sociedades quiteñas, en
las distintas etapas que la fueron caracterizando,
creando redes de estratificación e identidad
material y simbólica.
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CONTEXTO

La llamada sociedad colonial (1534-1800) fue
sometida por los colonizadores españoles, con la
modificación la cultura indígena hacia el interés
de la clase dominante, producto de una relación
estructurante de dependencia (Moreno, 1977),
lo cual marcó cierta rebeldía que se propaga
hasta la era republicana; siendo esa resistencia
criolla quiteña, la que construirá un gobierno o
estado mixto (Morelli, 2002), dejando en claro la
terminación del modelo feudal. En ese entonces,
las casas y los patios de la colonia, eran los espacios
destinados a la realización de la vida cotidiana,
el centro de la ciudad y las plazas principales
ocupadas por la clase dominante; mientras que, las
clases populares vivían en la periferia en viviendas
sencillas y en muchos casos precarios.
Este modelo se transformó con la llegada de
la Revolución Liberal (1895-1910) marcado por
un predominio de las relaciones capitalistas de
producción y la constitución del Estado Nacional,
que continua hacia un proceso de renovación
(1960-1980) basado en la modernización
capitalista del Estado y la sociedad civil. Estas
dos instancias, provocaron en la ciudad una
“crisis urbana” (Carrión y Erazo, 2012) de tipo
capitalista, donde la organización territorial
no puede satisfacer los requerimientos de la
sociedad, producto de la lógica de acumulación
– dominación sobre un territorio intra-urbano
en la ciudad, evidenciado por la diferenciación
entre una arquitectura de clase burguesa, de
una segregación residencial como elemento
dominante de la división social del espacio.
De acuerdo con Jurado (2008), en los años
1950 la expansión económica gracias a la bonanza
cacaotera, aceleró la industrialización y la
tercerización, en la que, las clases altas migraron
y desarrollaron nuevos espacios arquitectónicos
residenciales en los alrededores de Quito y las
clases populares vinculadas al trabajo en las
industrias, el comercio y la producción artesanal
ocuparon el Centro de la ciudad, como punto
de intercambio de mercancías. Es así, como
la arquitectura especialmente la residencial,
se convirtió en una mercancía de circulación
y reproducción de las inversiones financieras
dentro de la modernidad con base en los bienes
inmuebles. (Kingman, 1992: 136-138).
A pesar de que en los 70, la arquitectura
moderna retomaba la “cuestión social”, las
casas de los grandes señores, villas y palacetes
comienzan a ostentar un gran lujo exterior

mediante una rica ornamentación por la influencia
de la Europa de la época, - el “afrancesamiento”
que hace referencia a las personas y clases
sociales que gustan imitar a los franceses. Por
otro lado, la arquitectura de la ciudad moderna
trata de identificarse con la jerarquía de las
edificaciones, consecuencia del desarrollo
comercial, como fueron los pasajes peatonales en
la planta baja de algunas edificaciones tales como
el “Pasaje Royal, Pasaje Tobar, Pasaje Miranda”
(Pazmiño y Fernández, 1991), que llevan el sello
inconfundible del eclecticismo arquitectónico, es
decir la mezcla de los "revivals".
El cambio paulatino del uso de viviendas en
el centro de la ciudad hacia actividades terciarias,
modificó el patrimonio edificado a partir de los
años 1980, con la alteración de las relaciones entre
los elementos del espacio urbano; sin embargo,
“sigue conservando su trazado, la continuidad
de las edificaciones y la unidad del conjunto
arquitectónico.” (Peralta y Moya, 2007: 61) De tal
manera, que la etapa de modernidad se detiene, los
cambios de modos de producción, afecta también a la
conciencia de la sociedad quiteña, (Saldarriaga et al.,
2017), con una evidente migración de la arquitectura
social que respondía a las necesidades de su
población, pasó a convertirse en la posmodernidad
de los 1990, en una arquitectura ostentosa, que
responde a los procesos de acumulación económica
neoliberal, apreciando las enormes diferencias entre
las clases sociales altas y bajas.
En 1999, cuando el país sufrió una de
las mayores crisis financieras denominada
el “Feriado Bancario” (Salgado, 1999), que
congeló los fondos de la moneda nacional (el
sucre) y dolarizó la economía, llega a la cúspide
la etapa del neoliberalismo, que marcaría una
arquitectura posmoderna, generando cambios en
la sociedad, el desempleo, quiebre de empresas,
empobrecimiento de la población, desigualdad
en la distribución de ingresos, reducción en las
inversiones en construcción e infraestructura;
deteriorando también, las condiciones de vida, que
obligan a salir no solo de la ciudad, sino del país.
En la última década, aparece un Quito
contemporáneo producto de la descentralización
y globalización que inciden en la formulación de
proyectos y políticas urbanas que se contraponen
al manejo responsable de recursos y más bien,
actúan bajo las presiones del capital global, la
extracción de recursos naturales y la construcción
de infraestructuras para explotarlos, ingresando
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CONTEXTO

en un nuevo modelo de “orden económico y
político–ideológico” (Svampa, 2013), generando
al mismo tiempo, no solo conflictos sociales sino
ambientales, económicos, y culturales, en una lucha
constante de clases, que en cuanto a la arquitectura,
se ha evidenciado mediante un estilo corporativista,
tecnológico y ambiental del mercado de bienes
raíces, en nuevas edificaciones de la ciudad y por
otra parte, en edificaciones icónicas del socialismo
del siglo XXI del gobierno de turno.
Por otro lado, en esta misma etapa, la arquitectura
de Quito paralelamente a la monumentalidad
del socialismo del siglo XXI, crea una segunda
corriente que retoma la conciencia social, de la
responsabilidad en el manejo de los recursos, bajo
una tendencia de “hacer mucho con poco” a lo que
Durán (2015) denomina “Neo-tardoracionalismo”,
que se basa en principios de economía de medios
y aprovechamiento de recursos locales y culturas
populares, en busca de retomar una arquitectura
vernácula reinventada, que dieron paso a la
creación de colectivos de arquitectura que buscan
la vinculación con la comunidad y el voluntariado.
Así pues, al conocer las transformaciones de
los medios de producción y las influencias de
las estructuras sociales sobre las edificaciones
arquitectónicas, permite comprender la diversidad
de estilos y concepciones arquitectónicas, las que en
esta investigación se han categorizado en seis etapas
del proceso de urbanización de la ciudad de Quito.

la Ciudad de Quito, que durante la colonización
en el continente americano, la interrelación
de dos culturas: española e indígena dio como
resultado una hibridación cultural (mestizaje)
las que conformaron más adelante nuevas castas
sociales y a su vez una nueva estructuración
social, encabezada por españoles peninsulares,
seguido de los criollos, mestizos, indios y por
último los negros. Dando paso de esta manera, a
un control de los modos de producción social y sus
relaciones, a través de una sociedad estamental
de clase dominante, regida por la nobleza y el
clero, quienes sometieron de diversas formas a
las clases marginadas.
Por otro lado, para obtener el mayor
aprovechamiento de la tierra explotada, se
instaura el Cabildo3, en un punto estratégico de la
cuidad, con la finalidad de monitorear de cerca el
dominio del territorio. Así mismo, la producción
arquitectónica, como lo señala Kingman (2006),
“posee características del mestizaje, es decir
con una la influencia europea, especialmente
española, pero también, es posible evidenciar
características arquitectónicas propias de la
época con ciertos rasgos indígenas en el Centro
Histórico de Quito” (p.92), (ver tabla 1) donde se
destacan principalmente viviendas coloniales de 1
a 3 pisos con techos de tejas y canecillos, balcones
en fachada, además de sus paredes anchas y el
zaguán empedrado a la rústica; los corredores
espaciosos y protegidos por gruesos pilares de
piedra; dos, tres o cuatro patios, donde uno de
ellos estaba destinado a los animales de carga que
venían de fincas y haciendas con víveres para la
casa y productos para el mercado; además de
piletas o fuentes de agua en sus patios centrales.

Sociedad estamental y arquitectura colonial
(1534 a 1800)
Con la caída del imperio Inca en 1534, se produce
la mediante la conquista española la fundación de
Tabla 1. Elementos de una
arquitectura colonial en Quito,
1534-1800
Fuente: Elaboración propia

3

El cabildo es el gobierno local de la época encargado de la administración de la ciudad.

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CONTEXTO

De igual manera, el trazado urbano en forma
de damero, impuesto por los españoles en la
carta de Atenas, evidenció aún más la conciencia
social de dominación simbólica y que se mantiene
hasta la actualidad en el conjunto arquitectónico
del casco colonial, que a la vez, se inscribe en la
construcción espacial de la ciudad y sobre todo
de los elementos arquitectónicos que se destacan
en el centro histórico de esta época, (ver Mapa 1)
contenedor de un estilo de arquitectura autóctono e
influenciado por la conquista.
Por lo tanto, podemos decir que ese estilo
de arquitectura de la época, no es importación
española, ni tampoco pre-incásica o incásica, sino,
es la relación de las manifestaciones de la mano de
obra indígena forzada con la autoridad impositiva,
conocimiento e ideas europeas colonizadas, que,
debido al cambio de mentalidad mestiza, se originó
un estilo arquitectónico colonial, que se ve reflejado
y formo en lo posterior, el arte de la Escuela Quiteña.

contribuyeron al desarrollo territorial de la ciudad,
permitiendo que el casco histórico se extienda
hacia el norte y sur (Enríquez, 1958), dando origen
a barrios artesanales emblemáticos en Quito como
El Tejar y El Placer, que, por su crecimiento
territorial comprometieron tierras fértiles de la
urbe destinadas a una sociedad agropecuaria.
El crecimiento de la ciudad, basado en medios
de producción agropecuarios, se refleja mediante
edificaciones que mantenían ciertos detalles de
un estilo colonial con influencias de un estilo de
arquitectura clásica europea, cuya producción
arquitectónica debía resaltar el valor simbólico y de
identidad del dominio capitalista estatal liberal, a la
que, dicha combinación, “se considera como una
manifestación estilística neoclásica” (Moreira, 2004:
17), la cual, irradió su influencia en América Latina
caracterizando al nuevo siglo, siendo esta, aplicada
en los edificios más representativos destinados a las
funciones del Estado o institucionales.
El estilo neoclásico usa los símbolos y
motivos redescubiertos de las formas griego
romanas, en una transición larga del barroco al
neoclásico, que, favorecen a la monumentalidad
de la expresión libertaria (auspiciados por la banca
guayaquileña y los agroexportadores del litoral),
simbolizando una nueva conciencia social, dicho
de paso, de explotación, que despierta ante el
mundo colonizador y rechaza el pasado, con una
simplificación de la producción arquitectónica,
donde, las líneas dominan sobre las curvas,
menos contraste de volúmenes y adornos, uso de
la simetría, dinteles y columnas remplazan a los
arcos, uso del frontón y balaustradas (ver tabla 2).

Sociedad liberal y arquitectura neoclásica
(1800 a 1900)
En 1800 a 1900, las disímiles actividades de
medios agrarios y textiles que se empezaron a
forjar a partir de la influencia en la educación,
organización social, hasta los sistemas de
producción, se transformaron por la creación de un
modelo basado en las relaciones capitalistas entre
el productor y el Estado, durante la Revolución
Liberal, a través de un modo de producción
social basado en la explotación laboral (Ayala,
2008), secuela de la dominación colonial, que

Mapa 1. Arquitectura colonial en Quito, 1534-1800

Fuente: Elaboración propia

35

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 2. Elementos de una
arquitectura neoclásica en Quito,
1800-1900
Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, no es sino al final de esta
etapa, conocida como el “primer alfarismo”,
donde se marcan los principales cambios en la
ciudad, debido a su impacto político y social,
implementando el laicismo, con lo cual, la Iglesia
y el Estado se separan y dejan atrás los rasgos
de la colonia, materializados con la instauración
de edificaciones de gran representatividad en la
ciudad (ver Mapa 2). La construcción del Palacio
de Gobierno, el Palacio Municipal y la Catedral,
buscan “establecer ideologismos, del régimen
Liberal, institucionalista, de libre empresa, y por
supuesto de las residencias (proletariado) y los
palacetes (burguesía), proyectándose hacia los
inicios del siglo XX, producto de la era neoclásica”
(Oleas, 1994: 7), cuyas características son
claramente un estilo de arte grecorromano, que,

realzaban la severidad, solidez y horizontalidad;
al igual que, el uso del estatismo como ritmo muy
pausado frente al movimiento de las curvas y
contra-curvas.
Por lo tanto, los cambios culturales y políticos
durante el siglo XIX, así como la presencia de
diversos arquitectos extranjeros contribuyó a que
se tenga como resultado un estilo sobrio, simple
y esplendoroso, ocupando un 23% del total de
las edificaciones existentes a la época, en su gran
mayoría, residencias de una planta, sin retiros
y con un patio de servicios posterior, el piso es
de tierra, empedrado o entablado, los muros son
de adobe o ladrillo sin decoración, mantienen el
patio y pileta central, las ventanas rectangulares,
balcones corridos, columnas jónicas, escaleras
con balaustrada de madera y cubierta de teja.

Mapa 2. Arquitectura neoclásica en Quito, 1800-1900

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Sociedad mercantil y arquitectura ecléctica
(1900 a 1950)

ciudadela México, un auténtico barrio obrero,
mientras que, alrededor del Centro Histórico
fueron apareciendo una serie de edificaciones
públicas, civiles, fábricas y ciudadelas de clase
burgués. Que, al igual que la marcada sociedad
burguesa y popular, Quito también es segregado
territorialmente con su producción arquitectónica
mercantil capitalista en el centro y la vivienda
obrera popular al sur, que provocaron una “crisis
urbana” producto de la lógica de acumulación de
capital y dominación obrera.
Esta opresión social, llevo a la rebelde masa
de clase obrera y media en 1925, a poner fin a
la bancocracia y al Estado liberal plutocrático,
donde gobernada la minoría perteneciente a la
clase rica oligarca del país, para instaurar un
Estado de Bienestar, reformador de la economía
que provea de bienes y servicios a todos los
habitantes en cumplimiento de los derechos
sociales, mediante la llamada Revolución Juliana
(Paz y Miño Cepeda, 2002) que modernizaría
el Estado, llevando a una verdadera libertad y
democracia de la sociedad.
En dicho escenario se incentivó la
industrialización de los medios de producción,
orientada a una modernización capitalistanacionalista, impulsando las obras públicas
e introduciendo la planificación estatal, que
caracterizó al siglo XX, apoyados entonces,
en una época de conciencia social industrial,
donde, el crecimiento en el sector obrero rural
(Benalcázar, 1990) marca un hito en la economía,
la cual, se caracteriza por una determinada
técnica de producir mercancías y organizar el
trabajo, siendo, su instrumento más importante
la máquina. De esta manera, se fortalece el
Estado-Nación y aparece el movimiento obrero,
donde el 15% de participación corresponde al
género femenino, del cual solamente un 9.6%
tenía cargos de responsabilidad.
La producción arquitectónica, por lo tanto,
tiene su auge en edificaciones públicas – estatales,
bajo una relación de producción de libertad,
esa misma libertad es transmitida al estilo que
se aplica en dichas edificaciones, generado
una tendencia que, mezcla características y
elementos (ver tabla 3) de diferentes estilos y
épocas, “dando libertad al arquitecto de escoger

A partir de 1900, bajo el mando del Gran Partido
Liberal (Sánchez, 2012) se producen dos periodos
de la revolución conocidos como el “segundo
alfarismo” y “el placismo” haciendo referencia a
los liberales Eloy Alfaro y Leónidas Plaza Gutiérrez
respectivamente, que continúan con el progresivo
aislamiento de la iglesia católica del poder, propagado
por la emergente sociedad liberal conjuntamente
con la participación de negros e indígenas en las
gestas revolucionarias, en busca de principios de
igualdad ciudadana, bienestar y progreso, que
debían ser características de un proyecto de Estado
Moderno a mediados del siglo XX, propuestas que,
no lograron resolver la problemática social del negro
y de los indígenas, encontrándose bajo formas de
explotación pos-esclavista (De la Torre, 2002) como
el concertaje4 como medio de producción social y
legitimados por corrientes de intelectuales tanto
liberales (mercantilismo agroexportador) como
conservadores (latifundismo derechista).
Es claro según Maloney (1983) que “las
propuestas libertarias romanticistas proclamaban
libertad e igualdad buscando la liberación de una
fuerza de producción de trabajo esclava, para
conformar una nueva fuerza productiva ´libre´”
(p.116), pero, esta fue servil al capitalismo
emergente, debido a la lucha de intereses de los
burgueses versus los intereses populares donde,
por un lado, los sectores intelectuales de la
burguesía agroexportadora, grupos hacendatarios y
terratenientes conforman una sociedad dominante
ligada al capital extranjero, intereses bancarios,
al comercio y al latifundio que se sobrepusieron
a un liberalismo popular de los obreros, artesanos
urbanos y las masas campesinas, explotadas como
modo de producción social.
En este contexto político, social y económico,
se dio la construcción y llegada del Ferrocarril
Andino a la ciudad, que uniría Quito con
Guayaquil, impulsando la construcción de
la estación de tren en Chimbacalle (Sevilla,
2008), que facilitó el traslado de materia prima
para la creación de fábricas, consiguiendo que
los obreros empezaran a vivir en los lugares
aledaños, formándose sectores como la actual

4

Contrato donde el indígena se obliga a trabajar de forma vitalicia en medios de producción agrícolas y sin recibir ninguna remuneración,
con base a un constante endeudamiento.

37

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CONTEXTO

de la historia del arte lo que más les interese
(historicismo), en la que, una misma arquitectura
podía tener varios lenguajes, respondiendo a
la liberación de la clase obrera y a un Estado
nacionalista” (Chueca, 1974: 3-4).
En base a lo anterior surge la Arquitectura de
estilo ecléctico (Pereira, 1991) "como una manera
libre de aplicar la variedad de corrientes estilísticas
surgida en el siglo XX, tomando sus raíces en la
arquitectura historicista” (p.44), en la cual, se
puede apreciar el mejoramiento de las técnicas
constructivas y un desarrollo en cuanto al perímetro
de habitabilidad de Quito, siendo principalmente

“una secuencia de anécdotas revivalistas, con la
cual, se intenta determinar la ideología quimérica
por parte de la burguesía”, como lo afirma Patetta
(1997: 129).
Por otra parte, el estilo ecléctico en Quito se
consolidó en la gran mayoría de edificaciones con
uso principal de vivienda y están ubicadas en la
zona norte del núcleo urbano (ver Mapa 3), las
cuales, se destacan por la presencia de jardines y
piletas centrales, prominentes columnas de orden
dórico y toscano, además de la implementación
de ventanas de arco de tipo; paladinas, de medio
punto o de herradura.

Tabla 3. Elementos de una
arquitectura ecléctica en Quito,
1900-1950
Fuente: Elaboración propia

Mapa 3. Arquitectura ecléctica en Quito, 1900-1950

Fuente: Elaboración propia

38

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CONTEXTO

Sociedad industrial y arquitectura moderna
(1950 a 1970)

modernidad para aplicar en Quito, como es
el caso de Armando Acosta y Lara (Uruguay)
incitador de la necesidad de crear escuelas, planes
y gremios de arquitectura, Karl Kohn y Otto
Glass (Checoslovaquia) pioneros en construcción
de edificaciones modernas, Hopkins &amp; Dentz
(Estados Unidos) diseñadores del primer edificio
moderno (La Previsora), entre otros, van a
proponer un nuevo estilo moderno arquitectónico,
claro, un estilo hibrido, de una Latinoamérica
experta en mestizaje.
Por lo tanto, la escuela moderna de arquitectura
de Quito viene impulsada por las ideas modernistas
de la región (especialmente Uruguay) y bajo
conceptos de arquitectos pioneros mundiales del
modernismo como Walter Gropius (escuela de
la Bauhaus), Frank Lloyd Wright (organicismo),
Lewis Mumford – Patrick Abercrombie
(urbanismo), Le Corbusier (funcionalismo), Mies
van der Rohe (estructuras de acero y vidrio), Alvar
Aalto (funcionalismo humano), entre otros en el
sentido que consideran una etapa de revolución del
arte de mejora estética, funcionalmente renovadora,
y una construcción bajo un modo de producción en
serie por la ayuda de la máquina proveniente de la
revolución industrial.
Quito entonces, levanta una nueva estructura
edilicia y urbana, sobre un palimpsesto de estilos
colonial, neoclásico, y ecléctico, que se transforman
en una relación de producción humanística
descendiente de la “cuestión social”, de corrientes
marxistas, y de una sociedad industrial con
conciencia desarrollista- nacionalista, que, a pesar
de la incorporación de la máquina, la arquitectura
que a partir de los 50 es abundante, se concibe como
una aspiración estética, que reivindica la función
social y un valor tecnológico hecho a mano.
Además, de acuerdo con Arizmendi y Piñeros
(2014), una mayor producción artística y literaria;
avances científicos y tecnológicos especialmente
en el campo de las comunicaciones, se extiende
la ciudad con un gran desarrollo en el sector
norte de quito que limitaba en el barrio La
Mariscal. Mientras que, en cuanto a la producción
industrial, el sur de la ciudad se convierte en el
principal espacio de comercialización creciendo
hacia la Av. Napo con la fabricación de calzado y
textil (Sevilla, 2008). (ver Mapa 4)

El modelo de Estado – Nación producto de la
Revolución Juliana fue enriquecido y mejorado por
los “intervencionistas”5 que se consolidaron en los
años 60 y 70, proponiendo un modelo “nacionalestatal-desarrollista” (Paz y Miño Cepeda, 2002),
reformando el modo de producción agrario,
mediante la implementación de la industrialización,
la planificación estamental, regulación y control
de capital extranjero, administración del nuevo
recurso, el petróleo, participación del país en
procesos de integración regional latinoamericana,
provisión de servicios públicos e infraestructura,
fortalecimiento de la empresa privada, todo esto,
extendiendo al Estado a la esfera de la producción
y modernización.
Es necesario resaltar que durante la historia del
siglo XIX y XX, ha dominado el interés privado
que el interés social, y es hasta aquí, que el Estado
Intervencionista ha tratado de velar por el interés
de la nación, sobre los intereses corporativistas,
llamándola “cuestión social” que posicionó una
época de modernidad.
Se evidencian entonces, bajo este nuevo
sistema, cambios en el ámbito social, cultural,
artístico, religioso y político debido a los procesos
desarrollistas a los que la sociedad está inmersa, al
percibirse un aumento de divorcios, otras formas
de culto, y una mayor participación de la mujer
en la educación superior, así como la búsqueda
de la equidad de género, una reducción del
analfabetismo al 11.7% gracias al incremento de
centros educativos, profesores y alumnos, siendo
las universidades escenarios de gran actividad
política y educativa.
Es así como en 1959 inicia la primera escuela
de arquitectura y se le otorga la categoría de
Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU)
en la Universidad Central del Ecuador (UCE)
ubicada en la Ciudadela Universitaria al norte de
Quito (Durán, 2015), creada por los arquitectos
uruguayos Jones Odriozola y Gilberto Gatto
Sobral, que posteriormente realizarían el primer
Plan Regulador Modernista de la ciudad, además,
la influencia de varios arquitectos extranjeros
(Cobas, 2012) que arriban con sus ideas de

5

Grupos públicos o privados que intervinieron en la toma de decisiones del Gobierno de la época.

39

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CONTEXTO

Mapa 4. Arquitectura moderna en Quito, 1950-1970

Fuente: Elaboración propia
Tabla 4. Elementos de una
arquitectura moderna en Quito,
1950-1970
Fuente: Elaboración propia

Sociedad capitalista y arquitectura
posmoderna (1970 a 2000)

Con respecto al ámbito de la construcción (ver
Tabla 4), es notable el crecimiento poblacional
hacia las periferias urbanas por su rentabilidad y
donde el estilo moderno juega un rol importante
al ser considerado como “un fenómeno fuera de
lo común, un desafío sin precedentes, ni paralelos
a las raíces mismas de la cultura de Europa e
Iberoamérica” (Bravo, 2009: 2). Es estrictamente
funcionalista – humanista y que no atiende más que
al programa funcional y su relación con la ciudad
señala Bravo (1993); es decir, “le basta con la
razón para procesar valores funcionales de carácter
material”, como lo afirma Piñón (2008: 17).
Además, hay predominio en el uso del hormigón
armado y la estructura de acero por medio de
perfiles y fachadas de vidrio, materiales del sistema
industrial. De igual manera el quiebre de simetría y
el uso de una cubierta plana con una imperceptible
inclinación del 1% de pendiente que sirve para
la evacuación de agua lluvia, son las principales
características de las edificaciones de la época.

A partir de los años 70 hasta terminar el siglo,
el modelo de Estado – Nación intervencionista
de la “cuestión social” (Paz y Miño, 2002) agotó
su viabilidad histórica, siendo desarticulado de
su visión nacionalista, para velar por intereses
del capital financiero transnacional y del sistema
empresarial local, provocado por el fenómeno de
la globalización, es decir, toma fuerza nuevamente
el interés privado como interés de la nación,
bajo los principios del “neoliberalismo” y de las
“privatizaciones”, de igual manera, el sistema
económico y social se basa en la “propiedad
privada” de los medios de producción, el libre
mercado, donde el capital es generador de riqueza,
creando una relación entre el capital y el trabajo.
En estos años, nunca se alcanzó el “estado de
bienestar”, más bien, la clase pobre pasa a ser las
mayorías y las familias burguesas - oligarcas la
40

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

propios de aquel sistema económico” (Weber, 2008),
de una estratificación social de tipo económica y de
las rentas que se acumulan por una estructura de
producción de desigualdad (Karl, 2011).
Por lo tanto, en el campo de la arquitectura, se
introdujo el estilo posmoderno como oposición al
estilo modernista, (Díaz, 1988), que abandonaba
las formas puritanas arquitectónicas con la
pretensión de recuperar aquellos con lenguajes
vulgares, asociados a una ética populista, llenos de
adornos, no estilistas, capaces de ser apreciados y
entendidos por todos, que según Calduch (1990),
se entiende como un retorno a las formas antiguas,
donde resaltaba el ornato y la riqueza visual de las
formas, los edificios adoptan tipologías heredadas,
uso de columnas, pilastras, molduras, geometría no
euclidiana, yuxtaposiciones.
Esta posmodernidad en Quito marcaria una
fuerte segregación social, desigualdad, con
arquitecturas como hemos dicho vendidas al
capital, pero también otras, la gran mayoría, que
han sido producto de una paliza neoliberal, una
arquitectura de condiciones precarias, de la clase
obrera, construcciones informales desterradas
hacia las periferias norte y sur, una arquitectura
de los “sin poder” (Breilh, 1999), en una cultura
amañada y acrítica, de una resignación colectiva,
el cinismo de unos y mansedumbre en los otros,
una arquitectura de estética posmoderna que ha
saltado a la razón. (ver Mapa 5).

minoría más rica, creando un nuevo modelo de
desarrollo económico, al que se suma el esquema
de “dolarización”, provocado por el feriado
bancario, definiendo así, un Estado de “modelo
empresarial” y de “bancocracia”.
Quito, sede del Estado neoliberal, empieza a
demostrar su interés de capital financiero, con la
extensión de su edilicia y trazado urbano, hasta
consolidar sus límites geográficos en sentido norte
y sur, con una arquitectura ostentosa de desarrollo
comercial y acumulación económica, que se
sobrepone, ante una arquitectura de estilo moderno,
de interés social, que se venía construyendo en el
modernismo, dando inicio a un estilo arquitectónico
posmoderno, que pone en evidencia las diferencias
entre la clase alta, media y baja.
Tal es así, la aplicación del modelo capitalista
que, en la década de los 70 se diluye las visiones
humanistas de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la Universidad Central, que hasta el
momento era la única en la ciudad, debido a que la
ciudad tiene sed de una producción del usufructo
de la propiedad privada, con visión empresarial, de
inversión y beneficios económicos, dependiente
de un mercado de consumo, es decir, solicita se
fabrique una arquitectura mercantil.
En efecto, los consumidores de la arquitectura,
es una nueva sociedad industrial, a la que podemos
llamar, sociedad neoliberal, basada en “una
organización racional del trabajo, el dinero y la
utilidad de recursos de producción, caracteres

Mapa 5. Arquitectura posmoderna en Quito, 1970-2000

Fuente: Elaboración propia

41

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

No obstante, la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo, en la década de los 1980 y 1990,
buscó recuperar la visión inicial, gracias a la
herencia de los primeros arquitectos y de hijos de
esos arquitectos, con su modernismo funcional,
urbanístico y humanístico, que ponen en valor el
uso de los materiales, el contexto, el paisaje y el
detalle constructivo arquitectónico conjuntamente
con los avances tecnológicos.
Dichos avances tecnológicos, son perceptibles
en la sociedad que empieza a estar comunicada
gracias a las telecomunicaciones vía satélite
(Macionis y Plummer, 1999) integrando el norte
empresarial con el sur industrial, ya consolidados,
y ahora una tendencia hacia los valles (Ballesteros,
2000) para tener una interacción urbano – rural.
Esto permite, la creación de nuevas culturas
y tradiciones, que hacen, que Quito tenga una
diversidad pluricultural, debido al inicio de una
migración desde las provincias hacia Quito, que
ven como una oportunidad de progreso y a la vez
concentradora de capital económico, existiendo
desplazamientos campo – ciudad (Anderson,
2000) en la búsqueda de un mejor futuro.
Por otro lado, en Quito se opta por la simetría
en planta ya que se retoman aspectos de antes de
la modernidad, donde el 90 % de las viviendas
construidas responden a esta tipología de manera
contraria los ejemplos de donde el cuerpo deja ver
la estructura y poseen un remate con ornamentos,
correspondiente únicamente a un 15% del total.
(ver Tabla 5).

gira en un ambiente político, económico y social de
inestabilidad e incapacidad de proponer una reforma,
un caso paradigmático (Massal, 2006) al pasar
por tres Gobiernos forzosos y derrocados -1997
Abdala Bucaram, 2000 Jamil Mahuad, 2005 Lucio
Gutiérrez- y que provocaron el levantamiento sui
generis del pueblo, debido a que, las revueltas en las
calles no eran orquestadas solo por organizaciones
sociales, sino actores urbanos de la ciudad de Quito,
de clase obrera, media y en algunos casos la clase
alta intelectual junto con sus familias padres, madres,
hijos, abuelos todos se unieron por un solo objetivo,
el derrocar al neoliberalismo, contribuyendo en
estos primeros años a modificar la imagen que se
tenía de una transición y la democratización del país.
Por lo tanto, la crisis económica del Estado
neoliberal, los abusos de poder, el incremento de
la inflación, el bloqueo de la reforma política, las
alianzas con la derecha ecuatoriana, el acercamiento
al gobierno estadounidense y colombiano, producen
una ingobernabilidad, por la incapacidad de entender
el modelo estatal, que llevo a rechazar a los políticos
por no responder a las necesidades del pueblo, y
se origina la llamada “rebelión de los forajidos”6
de abril del 2005, que, con el grito “que se vayan
todos”, causaron temor en los dueños de los medios
y en los partidos políticos hegemónicos, poniendo
así, el fin del autoritarismo y la derecha neoliberal,
evento que quedo marcado como “la larga noche
neoliberal” (Acosta, 2005).
En este contexto, de resistencia al neoliberalismo,
en el 2007 aparece un nuevo movimiento denominado
“revolución ciudadana”7, sus fundamentos inspirados
en el “socialismo del siglo XXI” (Martínez, 2009),
liderado por el recién elegido presidente Rafael
Correa, que siguió un estilo de gobierno socialista
revolucionario, antiimperialista, y promoviendo la
integración sudamericana, caracterizó esta etapa, por

Sociedad socialista del siglo XXI y
arquitectura contemporánea (2000 a 2018)
En los primeros años del nuevo milenio, el
continuismo del neoliberalismo esta en vigencia y
Tabla 5. Elementos de una
arquitectura posmoderna en Quito,
1970-2000
Fuente: Elaboración propia

6

Apelativo empleado por el expresidente Gutiérrez, para referirse a ciudadanos que protestaban en su contra; pero, el apelativo fue acogido
por los manifestantes logrando cambiar su connotación negativa.
7
Movimiento político de izquierda Alianza PAIS, que candidatizó a Rafael Correa.

42

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CONTEXTO

el desarrollismo democrático regional, la economía
de equivalencias, la democracia participativa y las
organizaciones de base, quien considera que el capital
es para el servicio del ser humano y los medios de
producción deben ser democratizados.
Por tales motivos, la ciudad de Quito adopta
características pos-neoliberales, mediante un
modo de producción “neo-desarrollista” (Gallegos,
2007) y con enfoque en la “cuestión ecológica”
(Haidar y Berros, 2015), incrementando el gasto
social para disminuir las desigualdades sociales,
creando infraestructura de edificaciones públicas,
sistema de transporte integrados -metro de Quito-,
diálogos y participación pluralistas con actores
urbanos, crecimiento inmobiliario, edificaciones
de salud y educación, promovidas por el gobierno
bajo medidas de carácter redistributivo, sin
embargo, en el campo de la arquitectura (Durán,
2015) se formó dos corrientes, una de los excesos
y despilfarros del nuevo boom petrolero, derriban
en lenguajes internacionales, el mercado de bienes
raíces, la monumentalidad de los iconos del
socialismo del siglo XXI, frente a una arquitectura
de conciencia social, del manejo responsable de
los recursos y territorio, propuestas corporativistas
y del trabajo en colectividad.
Dentro de la primera corriente se puede
ver un Quito pluricultural inmerso en una
arquitectura de arquitectos extranjeros o con
estudios en el exterior, que imponen sus nuevas
ideas contemporáneas en edificios del sector
privado con lenguajes internacionales en el
contexto quiteño, tendiendo a una arquitectura
global, capitalista, de consumo, de empresas
transnacionales, que se insertan en las áreas de
mayor flujo económico como es el sector de
Iñaquito, el nuevo centro urbano norte de la
ciudad, que a pesar de dinamizar el sector, han
creado una nueva imagen urbana internacional,
con secuelas neoliberales.
Esta corriente viene acompañada de una
arquitectura mercantil, del mercado de bienes
raíces, cuyo propósito ha sido la especulación
de la tierra –con pequeñas excepciones-, bajo
el postulado de construir la mayor cantidad de
metros al menor costo, para generar mayores
ganancias, se la ha considerado como un objeto
arquitectónico para la venta, clientelar y no de
respuesta social y urbana, ubicada principalmente
el norte de la ciudad y que se extiende alterando
el ecosistema, hacia los valles de Cumbayá y
Tumbaco creando una economía extractivista.

Además, con el neo-desarrollismo del Estado, se
implementó una serie de concursos arquitectónicos
para la concepción de proyectos de carácter públicos
de gran escala, como la Plataforma Gubernamental
Financiera en el centro urbano norte de Quito,
la Plataforma Gubernamental de Desarrollo
Social en Quitumbe, sur de Quito y el edificio
de la UNASUR en la Mitad del Mundo, periferia
norte de la ciudad, edificaciones que resaltan un
gran desafío estructural, monumentalidad por
su escala y ocupación de terreno, polémicas por
sus ubicaciones, sus imágenes corporativistas
y altos costos, en muchos casos sobreprecios y
corrupción, hasta edificaciones de menor escala
pero de tipos replicables por toda la ciudad, como
por ejemplo, las Unidades de Policía Comunitarias
UPC, hospitales y centros médicos tipo, viviendas
de bajo costo, que responden a la política del Plan
del Buen Vivir, cuya imagen arquitectónica es
genérica para ser replicada como virus en la ciudad,
sin tomar en cuenta las condiciones geográficas,
espaciales, sociales, y culturales. Todas estas
edificaciones han sido obras representativas del
Estado que se han transformado en los iconos del
socialismo del siglo XXI.
Dentro de la segunda corriente, se puede
observar una postura de eficiencia energética y
de recursos, que demanda una visión territorial y
multi-escalar, una valorización del paisaje como
híbrido de naturaleza, ecología y cultura, de un
valor agregado del potencial local en sinergia
con lo global. Estas características influenciaron la
propuesta de regeneración del antiguo aeropuerto
de Quito para convertirlo en el Parque del Lago, un
nuevo pulmón al norte de la ciudad, por otro lado,
la recuperación de la antigua terminal de buses
interprovinciales en la Av. 24 de mayo en el Centro
de Quito, para convertirlo en el Parque Urbano
Cumandá, un espacio flexible para que la comunidad
se apropie y participe en cultura, deporte, educación,
integrando a los barrios aledaños.
De las propuestas corporativas, aparecen
arquitectos que, basados en la alta tecnología
–high tech-, desarrollan nuevos sistemas
alternativos de construcción con la ayuda de
la industria nacional, implantando edificios
corporativos con alta innovación y principios
medioambientales responsables, como por
ejemplo el edificio Quito Publishing House,
en el barrio de la Floresta sector centro norte
de Quito, que retoman la “cuestión ecológica”
como premisa de diseño.
43

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

A estas se añade la modernización de la
arquitectura de Quito, “neo-modernismo”, que
se renueva y se revaloriza, mediante el trabajo
colectivo de grupos de arquitectos que han decidido
anteponer el individualismo por la colectividad,
el anonimato por la autoría, dando importancia
al manejo de los flujos peatonales, espaciales,
visuales, bajo premisas de integración del espacio
público con el privado, nodos de conexión entre las
centralidades urbanas, incorporación del paisajismo
con especies endémicas, el aprovechamiento de
los recursos locales, bajo una economía de medios,
que buscan en la arquitectura desvelar en lugar
de negar el potencial existente, descubridores de
texturas, materiales nuevos y tradicionales, “neotradicionalismo”, creando un modo de producción
colaborativo, que se ha irrigado por toda la ciudad
como al norte, el Centro Comercial Quitus, la
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
FLACSO, en el centro, la extensión del Museo
de la Ciudad, el Archivo Pasivo, en los valles
residencias privadas como la Casa X, la residencia
La Villa. (ver Mapa 6)
Por lo tanto, podemos deducir que, Quito
es el resultado del resurgimiento de una crisis
económica profunda, de intervenciones mínimas,
de escasos recursos y que culmina con los excesos
y despilfarros de una sociedad del socialismo del
siglo XXI, idealizadas en edificaciones de varias
corrientes que hemos señalado anteriormente, que

podemos categorizar como una arquitectura de
estilo contemporáneo.
Este estilo, es el inicio de una sociedad
tecnológica y virtual, que presenta cambios
acelerados con respecto a una mejor educación
democratizada (Altable, 2008), para mejores
oportunidades laborales, sociales y culturales.
La arquitectura contemporánea, también se ve
afectada debido a que presenta una nueva forma de
percibir la ciudad, en la que, la sociedad juega un
rol importante en las relaciones organizacionales,
al convertirse en ejes ordenadores de expansión
territorial en la ciudad, con proyección a futuro
para lograr un equilibrio entre el ser humano y
el patrimonio edificado. Durán (1999), hace
referencia a que la identidad esencial de una obra
de arquitectura se da en el ámbito de la forma,
así entendida como representación de una figura,
que, está sometida por su propia naturaleza a una
obsolescencia rápida que se inicia en el momento
de su concepción. (p.50)
Por esta razón, el estilo contemporáneo presenta
un predominio de los sistemas constructivos en
hormigón y acero, y la implementación de las nuevas
tecnologías en la construcción, para obtener una
certificación de edificios inteligentes, sustentables
y funcionales, que, además de tener elementos
esenciales en cuanto a forma y función, permitan el
vínculo directo con la sociedad y su impacto dentro
de ésta. (ver Tabla 6).

Mapa 6. Arquitectura contemporánea en Quito, 2000-2018

Fuente: Elaboración propia

44

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Tabla 6. Elementos de una
arquitectura contemporánea en
Quito, 2000-2018
Fuente: Elaboración propia

CONCLUSIONES

de obra indígena y los conocimientos europeos,
causando una etapa de mestizaje tanto en la
sociedad como en la arquitectura de características
casa patio central.
Hasta que en la época de 1800 a 1900, la
sociedad toma aires de libertad mediante la
revolución liberal, que propone una relación
de producción capitalista entre el productor y
el Estado, cuya “libertad” no fue para todos,
debido a que el crecimiento de la producción se
basaba en una explotación laboral del obrero, un
latifundio social, que tuvo su expresión en un
estilo de arquitectura neoclásica que representaba
el valor simbólico y de identidad de la época,
asignando valores a los lugares productivos de la
ciudad, la estratificación social, dando origen a
zonas privilegiadas como el Palacio de Gobierno,
Palacio Municipal, la Catedral y la Plaza Grande.
Dando continuismo, de 1900 a 1950, la sociedad
quiteña evoluciona a una sociedad mercantilista,
que propone una nueva fuerza productiva, pero

Mediante la presente investigación hemos
podido correlacionar el desarrollo urbano de
la ciudad de Quito desde su fundación 1534
hasta la actualidad de 2018 involucrado en un
ambiente social y político que han sido respuesta
a los diferentes estilos de arquitectura. La imagen
urbana de la ciudad se perfila como poética
visual, evolucionando en el tiempo a través de
sus actividades, que, exhibieron cambios en la
forma urbana, por lo tanto, podemos afirmar que
la frase de Mies van der Rohe “la arquitectura
es la voluntad de la época traducida a espacio”,
se cumple y se evidencia en nuestra ciudad, de la
siguiente manera (ver Mapa 7)
Una arquitectura de estilo colonial, marcaba
la época de 1534 a 1800, bajo una sociedad
estamental de clase dominante, efecto de la
colonización, que impuso un modo de producción
de la arquitectura con la dominación de la mano

Mapa 7. Estilos arquitectónicos en Quito desde 1534 hasta 2018

Fuente: Elaboración propia

45

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

liderada por poderes fácticos, la burguesía y la
bancocracia, servil al capitalismo emergente, es
decir una ciudad pos-esclavista, que, bajo un estilo
arquitectónico ecléctico de estilo “libre”, marcaron
una clara segregación arquitectónica y territorial,
dividiendo el norte con instituciones públicas
(Manuela Cañizares, Universidad Central, Mejía,
Simón Bolívar), residencias burguesas con patio
jardín interno y hall de distribución, mientras que, al
sur con la estación del ferrocarril, la incorporación
de las industrias y residencias mínimas obreras.
Sin embargo, la revolución industrial, marcó
un cambio sustancial a partir de 1950 a 1970,
con el surgimiento de un Estado desarrollista –
nacionalista, que valoriza al hombre antes que,
al capital, una relación de producción basado en
la “cuestión social”, reflejada en una arquitectura
de estilo moderno, que busca mejorar lo
existente y proponer nuevos principios y técnicas
constructivas a través de la industrialización de la
producción, pero, no pensando en la “maquina”
como lo hizo el estilo moderno internacional,
sino pensando en “humanizar” a la sociedad
industrial quiteña, que produjo la más alta calidad
de objetos arquitectónica con visión social en la
historia de la ciudad.
Pero de pronto, de 1970 al 2000, una gran crisis
económica detuvo este crecimiento e impulso
social, retrocediendo al modelo capitalista cuya

producción arquitectónica está basada en la
propiedad privada de los medios de producción,
que acelero el surgimiento de la sociedad
capitalista representada por un estilo arquitectónico
posmoderno, del uso y abuso de los materiales
como el hormigón, acero, y vidrio, síntomas del
Estado neoliberal, que fragmento la ciudad en
estratos socio-económicos, con una clara lectura
de edificaciones ostentosas, lujosas, exuberantes,
frente a edificaciones precarias de clase obrera.
Finalmente, la sociedad quiteña, siempre
rebelde, exigía una salida al modelo capitalista
hegemónico, mediante manifestaciones masivas
dadas por la rebelión de los forajidos, dieron
paso a una etapa pos-neoliberal del 2000
al 2018, el inicio de un nuevo milenio, que
revive la “cuestión social” y añade la “cuestión
Ecológica”, mediante el modelo del socialismo
del siglo XXI, que pone al capital, como servicio
para el ser humano y democratiza los medios de
producción con grandes avances tecnológicos,
que son tangibles en los nuevos estilos de
arquitectura contemporánea, que se masifican
en la ciudad bajo la política neo-desarrollista,
creando grandes obras y edificaciones en la
ciudad, representativas del poder del socialismo
– extractivista y representativas del poder de la
participación ciudadana y de los colectivos de
arquitectura (Ver tabla 7).

Tabla 7. Resumen de estilos arquitectónicos
y sociedades en Quito, 1534-2018
Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Además, el estudio de la historia, nos
demuestra que los pueblos buscan la democracia
como uno de sus grandes objetivos, y en las
últimas décadas, el régimen constitucional en el
país. Las instituciones se han robustecido y se
ha ido definiendo un sistema político con mayor
tolerancia, con derechos personales y colectivos
que cubren, al menos, en su enunciado, a toda
la comunidad. En la sociedad, en general, se
han desarrollado tendencias democráticas y
participativas. Pero, el sistema político sigue
siendo cuestionado no solo porque no ha
cambiado la desigualdad económica y social,
sino también, por su escasa representatividad. Por
esto, es prioritario ampliar la representación de la
sociedad en la política, una radical modernización
del Estado y un esfuerzo real de replanteo de su
papel tradicional.
En conclusión, tal como se muestra en la
figura a continuación, se evidencia que el estilo
arquitectónico de la ciudad de Quito es propio

de cada época que se enmarca en una realidad
social, cultural y política que va cambiando,
evolucionando o transformándose a través del
tiempo, al igual que la expresión de sus materiales
y técnicas constructivas, que responden al modo de
producción, al contexto, mientras que la sociedad
que las habita están formadas por entidades
poblacionales cuyos habitantes y su entorno se
interrelacionan en un propósito común que les
otorga una entidad de pertenencia, siendo un
fenómeno en el que se ensancha el intercambio, la
comunicación y el acceso al conocimiento, pero
en el que, también acentúan las desigualdades y
peligran las identidades. C
«La arquitectura es el testigo insobornable
de la historia, porque no se puede hablar
de un gran edificio sin reconocer en él,
el testigo de una época, su cultura,
su sociedad, sus intenciones…» Octavio Paz

Figura 1. Tipologías arquitectónicas de Quito, Ecuador

Fuente: Elaboración propia a partir de imágenes de Google (Licencias Creative Commons).

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CONTEXTO

De lo ideal a lo real en eficiencia energética de la vivienda
tipo interés social: caso Hermosillo, Sonora, México
From the ideal to the real in energy efficiency in social housing: the case of
Hermosillo, Sonora, Mexico
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marco Tulio Muñoz López1
Luisa María Gutiérrez Sánchez2
Jesús Quintana Pacheco3

Resumen

Abstract

Los individuos que vivan en zonas expuestas
ante los fenómenos meteorológicos, carentes
de infraestructura y de servicios esenciales,
sufrirán mayores afectaciones por los riesgos
del cambio climático. La toma de medidas en
busca de su mitigación es de carácter apremiante
en la búsqueda de disminuir la afectación en las
generaciones que están por venir, siendo el sector
habitacional una forma asequible para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Lo anterior generaría un impacto en el mercado
inmobiliario, por lo que los profesionales de la
construcción, planeación urbana y valuación
inmobiliaria deberán atender a la investigación
respecto a las acciones de mitigación que se
establece actualmente en el proceso de transición
energética. En el presente trabajo se analiza el
uso de energía de la vivienda de interés social
con eficiencia energética para un clima cálidoseco y de la vivienda predominante en la ciudad
de Hermosillo, Sonora; con el fin de conocer la
diferencia en sus emisiones de GEI. El proceso
consistió en: 1) Definir una metodología para
determinar una línea base; 2) Determinar una
línea base para la eficiencia energética en el clima
analizado; 3) Seleccionar el prototipo de vivienda
predominante en el sitio de estudio; 4) Estimar
el uso de energía y las emisiones liberadas en

Individuals living in areas exposed to meteorological
phenomena, lacking infrastructure and essential
services, will be mostly affected by the risks of
climate change. The adoption of mitigation measures
is urgent in the search to reduce the impact on future
generations, and the housing sector is an affordable
way to reduce greenhouse gas (GHG) emissions.
This would have an impact on the real estate
market, so construction, urban planning and real
estate valuation professionals should pay attention
to the research on mitigation actions currently
established in the energy transition process. This
paper compares the energy use between the social
housing with energy efficiency for a warm-dry
climate and the predominant housing in the city of
Hermosillo, Sonora; in order to know the difference
in their GHG emissions. The process consisted of
1) Defining a methodology to determine a baseline;
2) Determine a baseline for energy efficiency in the
analyzed climate; 3) Select the predominant housing
prototype in the study site; 4) Estimate the use of
energy and the emissions released in both scenarios.
Revealing that the predominant social housing
releases a volume of emissions of about 40% higher
than the housing that meets the energy efficiency
parameters established in the actual codes and
Mexican standards, therefore, could be a feasible
way to reduce anthropogenic GHG emissions.

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Tec de Monterrey Campus Sonora Norte; Doctorado en Humanidades de la Universidad de
Sonora; E-mail: arqmarco.munoz@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9639-4926
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño. Universidad de Sonora; Grado académico Doctorado;
E-mail: luisa.gutierrez@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9509-2221
3
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Ingeniería Civil y Minas. Universidad de Sonora; Grado académico: Doctorado;
E-mail: jesus.quintana@unison.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1797-6213

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CONTEXTO

ambos escenarios. Revelando que el prototipo
predominante libera un volumen de emisiones de
alrededor de un 40% superior al de la vivienda
de interés social que cumple con los parámetros
de eficiencia energética establecidos en Códigos
y Normas Mexicanas vigentes, por lo que, este
sector podría ser una vía factible para reducir las
emisiones de GEI antropogénicas.

Palabras Clave:

Keywords:

cambio climático; sostenibilidad; gases efecto
invernadero y vivienda; línea base

climate change; sustainability; greenhouse gases
and housing; baseline

52

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CONTEXTO

Introducción

antropogénicos a nivel global, éste a su vez se
encuentra compuesto por subsectores que requieren
de la energía para su funcionamiento como: la
generación de energía eléctrica, la industria de
la construcción y la manufactura, el transporte,
entre otros. A nivel global, en el período de 1990 a
2014 el subsector de energía correspondiente a la
electricidad y generación de calor fue responsable
del 40.98% de emisiones de GEI antropogénico,
la Construcción y Manufactura del 16.22%, el
Transporte del 21.23%, las emisiones fugitivas4
del 13.81% y el 7.78% por Otros —otras fuentes
relacionadas a la energía (ver Figura 2).

La urbanización forma parte del desarrollo de las
ciudades, actualmente más del 56% de la población
mundial reside en zona urbana (Banco Mundial,
2020). Aun cuando las ciudades ocupan una mínima
parte de la superficie terrestre —aproximadamente
el 1%, éstas originan alrededor del 60% de las
emisiones de Dióxido de Carbono (CO2) en el
mundo, y son las responsables del consumo del 78%
de la energía producida a nivel mundial (Estrada,
Botzen, &amp; Tol, 2017). La electricidad, la industria,
la agricultura y la urbanización son fundamentales
para el funcionamiento de una ciudad moderna, sin
embargo, estas son responsables del incremento
masivo de la emanación de gases de efecto
invernadero (GEI) de origen antropogénico en
la actualidad. De acuerdo con los registros del
World Resources Institute (2017), en el período
comprendido entre 1990 y 2014, el sector de
energía fue responsable de aproximadamente el
70.79% de las emisiones de GEI en el mundo, los
procesos industriales del 4.64%, la agricultura de
un 12.00%, los residuos del 3.34% y el cambio de
uso de suelo y silvicultura generó el 9.22% de estas
emisiones (Ver Figura 1).

Figura 2. Subsectores de Energía responsables de las
emisiones de GEI a nivel global en el período de 1990
a 2014

Figura 1. Sectores responsables de las emisiones de
GEI a nivel global en el período de 1990 a 2014

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

De acuerdo con el Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre Cambio Climático
(IPCC) (2014) las zonas urbanas podrán
ser considerablemente afectadas por las
consecuencias del cambio climático, ya que éste,
provocará el aumento de los riesgos tanto para las
personas, sus activos y economía, así como para
los ecosistemas. El estrés térmico, las tormentas y
precipitaciones extremas, las inundaciones tanto
continentales como costeras, los movimientos de
tierras, la contaminación del aire, las sequias, la
poca disponibilidad de agua, el aumento del nivel
del mar y las mareas meteorológicas son riesgos
que recaerán de mayor manera en las personas

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(World Resources Institute, 2017)

Asimismo, señala que la producción de energía
es el sector que a través de los años ha sido el
causante de gran parte de las emisiones de GEI

4

Las emisiones fugitivas procedentes de los combustibles se categorizan según sus fuentes, siendo éstas las referidas a los combustibles
fósiles [esencialmente el carbón] y las redes de petróleo y gas natural, El principal GEI emitido por éstas es el metano [CH4] y algunas
fuentes liberan cantidades menores de dióxido de carbono [CO2]. Las fuentes substanciales de emisiones fugitivas de las instalaciones
de petróleo y gas provienen de fugas de equipos, venteo y quemazón de antorcha durante el procedimiento, además de pérdidas por
evaporación [por el almacenamiento y manejo del producto] y descargas accidentales o fallas en los equipos (GCE, S.F.)

53

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CONTEXTO

que carezcan de infraestructura, servicios
esenciales y que vivan en zonas expuestas; por
lo que la toma de medidas para su mitigación5
es de carácter urgente para buscar reducir la
afectación en generaciones futuras. En el Quinto
Panel Intergubernamental celebrado en 2014, el
IPCC propone la reducción del uso del carbón
en la producción de electricidad, la mejora de
la eficiencia y del uso de energía, cambios en la
dieta y disminución del desperdicio de comida;
aumento del uso de energías renovables y de
tecnologías bajas en emisiones; cambios en el
comportamiento, el estilo de vida y la cultura; el
aumento de sumideros de carbono, por medio de
la forestación, la ordenación forestal sostenible
y la contracción de la deforestación como
estrategias para reducir las emisiones de GEI que
posibiliten mantener el calentamiento global por
debajo de los 2ºC para cumplir con lo establecido
en el Acuerdo de París6. El sector habitacional
es señalado como una forma asequible para
reducir las emisiones en el Informe de Desarrollo
Humano 2007-2008 (Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo, 2007), además lo
indica como una vía económica de reducir
las emisiones de CO2 que a futuro podrían no
involucrar algún costo. Esto, debido a que
los patrones de uso de energía en el sector
habitacional influyen de manera importante en
las emisiones, ya que alrededor de un tercio de
la energía que se produce en los países de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) se destina a los sistemas
de calefacción y aire acondicionado7, y al uso
de electrodomésticos. En México, más del 35%
del consumo eléctrico en el sector habitacional
es utilizado para obtener una temperatura
agradable; en localidades con clima cálido el

uso de energía duplica al uso promedio de los
ubicados en clima templado, lo cual conlleva
un peso del 50% del consumo (CONUEE,
2020), significando un aumento del volumen
de emisiones de GEI.
Actualmente existen distintos softwares que nos
permiten estimar el uso de energía en un proyecto de
vivienda, tal es el caso de EnergyPlus, OpenStudio,
Sketchup Studio, Autodesk Insight, entre otros;
para ello, es necesario establecer parámetros
relacionados a los sistemas constructivos de la
envolvente, al vidriado, y al uso del espacio. En
distintas partes del mundo se han desarrollado
códigos denominados línea base para la eficiencia
energética8 en edificaciones, donde los establecen;
como los existentes en China, Australia, Bélgica,
Nueva Zelanda, Países Bajos, Estados Unidos
de América, entre otros. En México, no existe
una línea base estructurada para la eficiencia
energética, sin embargo, el Código de Edificación
de Vivienda Tercera Edición (2017), el Código
de Conservación de Energía en Edificaciones
(IECC-MÉXICO, 2016), y las Normas Oficiales
Mexicanas para la Eficiencia Energética vigentes,
contienen algunos de los parámetros establecidos
en las líneas base antes mencionadas. La ciudad
de Hermosillo —con una población de 936,263
habitantes (INEGI, 2020), del estado de Sonora
localizado al noroeste de la República Mexicana
presenta un clima cálido-seco, por lo que el uso
de energía requerido para alcanzar el bienestar
térmico es mayor respecto a otras zonas del país,
sobre todo en las viviendas que no hayan sido
diseñadas siguiendo los criterios recomendados en
los códigos y normas para la eficiencia energética.
En el presente trabajo se realiza una
simulación del uso de energía requerido para
alcanzar el confort térmico en un prototipo de

5

La mitigación del cambio climático se refiere a toda acción humana que busca reducir las fuentes de emisiones o incrementar los
sumideros de carbono (Fundación Biodiversidad, Oficina Española de Cambio Climático, Agencia Estatal de Meteorología, Centro
Nacional de Educación Ambiental, 2016).
6
Según ONU-Hábitat, el Acuerdo de París es el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima, firmado en la COP21 —Conferencia
de París sobre el Clima, celebrada en diciembre del 2015 en la cual participaron 196 países. El Acuerdo establece un plan de acción a nivel
mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de 2°C con el objetivo de evitar el cambio climático peligroso. Los gobiernos
acordaron medidas para reducir las emisiones de transparencia y balance global, y de adaptación por daños y perjuicios producto del cambio
climático. El Acuerdo reitera la importancia del papel de las ciudades, las regiones y las administraciones locales en la lucha contra el
cambio climático. El Acuerdo entra en vigor el 4 de noviembre de 2016 (ONU HABITAT, 2021).
7
Se proyecta que la demanda energética de aire acondicionado residencial en el verano se incremente rápidamente a nivel mundial, de los
300 TWh demandados en el año 2000 hasta alrededor de 4,000 TWh que se demanden en el año 2050. En mayor parte este aumento puede
atribuir al aumento de los ingresos en los países de economías emergentes, pero en parte también pudiera atribuirse al cambio climático.
8
La Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) define eficiencia energética como todas aquellas acciones que conlleven a una reducción
económicamente viable, de la cantidad de energía requerida para cubrir las necesidades energéticas de los servicios y bienes que demanda
la sociedad, en igual o mayor medida (CONAVI, 2017, pág. 30).

54

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CONTEXTO

seleccionar una vivienda de referencia de tipo
interés social, que para la presente investigación,
será aquella que cuente con sistemas constructivos
y equipamiento más utilizados en la ciudad de
estudio y se denomina Vivienda 0, la cual se
compara con una vivienda que cuente con las
recomendaciones de eficiencia energética según
los códigos y normas vigentes mexicanas, e
integre equipos con eficiencia energética para
el clima cálido seco, a la cual se le denomina
Vivienda EE.
Para identificar las características de la
Vivienda 0, se realizó una encuesta en el gremio
de valuadores inmobiliarios de la ciudad de
Hermosillo, Sonora registrados en el año 2019
ante el Instituto Catastral y Registral del Estado
de Sonora (ICRESON)11, con el objetivo de
identificar las características predominantes
en la vivienda de interés social, referentes a
sistemas constructivos de muros, pisos, techos;
altura interior, orientación y ubicación de la
vivienda, entre otros; que han identificado a
lo largo de su actividad. Y con ello seleccionar
una vivienda de referencia —Vivienda 0— que
acate estas características. Para establecer los
parámetros relacionados a los equipos para la
generación de calor, enfriamiento, ventilación
y el uso del espacio, se consultó el comunicado
de prensa Núm. 541/18 publicado el 7 de
noviembre de 2018 referente a la Primera
Encuesta Nacional de Consumo Energéticos
en Viviendas Particulares ENCEVI (INEGI,
2018), para conocer los equipos más utilizados
en el clima cálido-seco del país. En México, el
Código para la Conservación de Energía para
las edificaciones en México (IECC-MÉXICO,
2016) —CCEEDM, recopila algunos de los
parámetros mínimos requeridos para lograr
una eficiencia energética según las normativas
nacionales e internacionales, a su vez, el
Código de Edificación de Vivienda en su
Tercera Edición (CONAVI, 2017) —CEV III
Ed. engloba alguna de la información recopilada

vivienda de clase interés social9 que cuente
con los sistemas constructivos y equipamiento
predominantes en este tipo de vivienda en la
ciudad; y otra, del mismo prototipo de vivienda
que cuente con las características recomendadas
para una eficiencia energética en el clima
cálido-seco —la cual beneficiaría la economía
del usuario, a la infraestructura pública y a las
acciones de mitigación del cambio climático. Con
estas simulaciones, fue posible llevar a cabo una
comparativa entre su uso de energía y el volumen
de emisiones de GEI correspondiente.
Para llevar a cabo esta confrontación,
primeramente, se llevó a cabo una investigación
en los códigos y normas mexicanas vigentes
referentes a la eficiencia energética en edificaciones,
con el fin de establecer una metodología que
permita determinar algunos de los parámetros
que conforman: i) la línea base para la eficiencia
energética de la vivienda en un clima cálido-seco, y
ii) la línea base requerida para el análisis energético
de la vivienda predominante en la ciudad. De igual
manera, se consultaron encuestas referentes a los
equipos de iluminación, enfriamiento y calefacción
más utilizados en las regiones de clima cálido-seco
en México; y la concerniente a la investigación
de las características predominantes en proyecto
y construcción de vivienda de interés social de la
ciudad de Hermosillo, para establecer los parámetros
que le corresponden. Con esta metodología fue
posible demostrar el estado actual de la eficiencia
energética de la vivienda predominante en la ciudad
a través de la simulación de su uso de energía, y
con ello estimar su contribución a la mitigación del
cambio climático.
Metodología
El objetivo del presente trabajo es llevar a
cabo una comparativa de uso de energía,
para lo cual primeramente —siguiendo la
metodología establecida para ello en la NOM020-ENER-201110 (DOF, 2011), fue necesario

9

El Código de Edificación de Vivienda Tercera Edición, señala que los conceptos de vivienda económica —aquella que cuenta con 40 m2
de construcción en los que se encuentran un baño, cocina y un área de usos múltiples, vivienda popular —cuenta con 50 m2 de construcción
en los que se encuentran un baño, cocina, estancia-comedor, de 1 a 2 recámaras y un cajón de estacionamiento, y vivienda tradicional —
cuenta con 71 m2 de construcción en los que se encuentran un y medio baños, cocina, estancia-comedor, de 2 a 3 recámaras y un cajón de
estacionamiento; son considerados como vivienda de interés social (CONAVI, 2017, pág. 61).
10
Norma Oficial Mexicana referente a la Eficiencia energética en edificaciones - Envolvente de edificios para uso habitacional publicada
en el Diario Oficial de la Federación el 9 de Agosto de 2011.
11
El Instituto Catastral y Registral del Estado de Sonora es una institución pública responsable de mantener actualizado el inventario estatal
de suelo y garantizar la seguridad jurídica de la inmobiliaria y mercantil de la entidad.

55

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

en el CCEEDM además de otros parámetros;
de igual manera, las distintas normas oficiales
mexicanas de eficiencia energética vigentes
establecen otros requerimientos para lograr una
eficiencia energética. Por lo que, para establecer
los valores de los parámetros de la línea base
adecuados para el diseño con eficiencia energética
en el clima cálido-seco —para llevar a cabo la
simulación del uso de energía de la vivienda EE,
fueron analizadas las fuentes antes mencionadas.
El modelo de vivienda utilizado en el presente
estudio corresponde al prototipo de vivienda
del Fraccionamiento Villa Verde I Etapa (ver
Figura 3 y Figura 4) localizado al norponiente
de la ciudad. El cual cuenta con una superficie
construida de 46.76 m2, y un lote tipo de 117.00
m2 de superficie. Las especificaciones de la
vivienda se presentan en la Tabla 1 y corresponden
a las más utilizadas en la edificación de vivienda
en la ciudad, según los resultados de la encuesta
aplicada al gremio de valuadores.

Para llevar a cabo las simulaciones de uso de
energía12 se utiliza el sistema Sefaira integrado
en Sketch Up Studio, con el cual se obtiene el
gasto energético anual requerido por cada m2 de
superficie de construcción de la vivienda, siendo
Energyplus el motor de cálculo para generar los
resultados (Sefaira, 2017). Con esto, es posible
estimar la emisión de GEI liberado por el uso de
la vivienda, al aplicar el Factor de Emisión del
Sistema Eléctrico Nacional13 2019 emitido por
la Comisión Reguladora de Energía CRE (2020),
el cual establece que son emitidos a la atmósfera
0.505 tCO2e por cada MWh de energía generado.
Para realizar la simulación del gasto energético
en la vivienda, es necesario seleccionar el tipo de
edificio, la localización del sitio y la línea base
necesaria para definir las características del diseño
y uso del edificio como: las propiedades térmicas de
los sistemas constructivos de la envolvente, variables
del uso del espacio, y las necesidades de calefacción,
ventilación y aire acondicionado HVAC.

Figura 3. Croquis del prototipo de vivienda del fraccionamiento Villa Verde I Etapa

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Levantamiento arquitectónico

12

Se utilizan los criterios establecidos en la NOM-020-ENER-2011 para llevar a cabo las simulaciones.
Es el factor que puede emplearse para producir los reportes para el Registro Nacional de Emisiones, el cual considera la electricidad
obtenida de las centrales eléctricas que destina energía a la red eléctrica nacional, de acuerdo a la fracción XLIV del Artículo 3 de la Ley de
la Industria Eléctrica (Comisión Reguladora de Energía CRE, 2020).
13

56

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CONTEXTO

Tabla 1. Especificaciones de la vivienda de
referencia/Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de encuesta.

Figura 4. Fachada de la vivienda de referencia

es posible establecer la línea base a aplicar. A
continuación, se presenta una propuesta para
determinar los parámetros que conforman la línea
base requerida para simular el uso de energía en
la vivienda.
Parámetros del uso del espacio
La densidad de potencia eléctrica para
alumbrado (DPEA) —expresada en W/m2, está
definida como la relación entre la carga conectada
para alumbrado y la superficie de construcción, y
se obtiene a partir de la carga total de alumbrado
expresada en watts y el área total alumbrar
expresada en m2, de acuerdo con la siguiente
fórmula:

Fuente: Levantamiento fotográfico de Muñoz L.

Metodología para determinar los parámetros
de la línea base a utilizar para el sitio de
estudio

Figura 5. Fórmula para calcular el DPEA de la NOM007-ENER-2014

Para iniciar con la metodología se deberán
conocer las propiedades del sistema constructivo
de muros, pisos y techos que conforman la
envolvente de la vivienda; las características
del uso del espacio, como la superficie por
ocupante, el tipo de iluminación y los hábitos
de los ocupantes en el uso de electrodomésticos;
así como las necesidades de calefacción,
ventilación y de aire acondicionado (HVAC), son
determinantes en el consumo energético de la
vivienda. Si bien, existen estándares en diferentes
partes del mundo que estiman estos parámetros,
es necesario establecer una metodología para
el cálculo de estos, y así, adecuar un estándar
al contexto de vivienda en México, con lo cual

Fuente: (DOF, 2014)

La carga total conectada para alumbrado
corresponde a la suma de la potencia en watts,
de las lámparas y sistemas de iluminación
permanentemente instalados dentro de un edificio
para la iluminación general de cualquier tipo
incluyendo la potencia del balastro (DOF, 2014)14.
El CEV III Ed. (CONAVI, 2017, pág. 383)
establece que las lámparas para la iluminación tanto
en exterior como en interior de la vivienda deben
cumplir con la normativa para la eficiencia energética

14

Ver los DPEA y niveles de iluminación para los espacios de una vivienda establecidos por el CEV Tercera Edición (CONAVI, 2017), los
cuales están dirigidos a alcanzar una eficiencia energética.

57

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CONTEXTO

refrigeradores y congeladores electrodomésticos.
Límites, métodos de prueba y etiquetado (DOF,
2018), la NOM-032-ENER-2013, Límites máximos
de potencia eléctrica para equipos y aparatos
que demandan energía en espera. Métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2014), y la NOM-005ENER-2016, Eficiencia energética de lavadoras
de ropa electrodomésticas. Límites, métodos de
prueba y etiquetado (DOF, 2016) las que establecen
los límites de consumo energético máximo de
refrigeradores, aparatos y equipos en espera; y
lavadoras, respectivamente. Las NOM en eficiencia
energética vigentes no especifican un método
para el cálculo del DPEC, por lo cual, se toma de
referencia para su cálculo, la fórmula utilizada por
la Commercial Energy Services Network COMNET
(2015) (ver Figura 6).

establecida por la NOM-017-ENER/SCFI-2012
(DOF, 2013) y NOM-028-ENER-201015, las cuales
señalan la eficacia luminosa mínima que deben
ofrecer las lámparas fluorescentes y de uso general
respectivamente; y la NOM-030-ENER-2016
(DOF, 2017) que establece la eficacia luminosa
mínima que deben ofrecer las lámparas de diodos
emisores de luz (LED).
Las eficacias luminosas mínimas establecidas
en las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) para
las lámparas incandescentes, fluorescentes y LED
se presentan en la Tabla 2.
En las NOM en Eficiencia Energética Vigentes,
no se contempla el concepto de Densidad de
Potencia Eléctrica de Contactos DPEC. La carga
por contactos es la energía utilizada por equipos
que usualmente se conectan a los tomacorrientes.
Estas cargas no están relacionadas a la
iluminación general del inmueble, calefacción,
ventilación, enfriamiento o calentamiento de
agua; y generalmente son cargas no relacionadas
al confort de sus habitantes (GSA, U.S General
Service Administration, 2019) Por lo tanto, el
DPEC ─expresado en W/m2, podría definirse
como el índice de la carga conectada a los
tomacorrientes por superficie de construcción. y
se obtiene a partir de la carga total conectada a
tomacorrientes expresada en watts y el área total
del edificio expresada en m2.
Los consumos máximos de los electrodomésticos
básicos son requeridos para obtener un DPEC
enfocado a la eficiencia energética, estos valores
no se encuentran establecidos en las fuentes
consultadas, a diferencia de los límites establecido
para la iluminación. El CEV III Ed, (CONAVI,
2017, pág. 383) señala que los electrodomésticos
deben cumplir con lo estipulado en las NOM, siendo
la NOM-015-ENER-2018, Eficiencia energética de

Figura 6. Fórmula para obtener el DPEC

Fuente: (COMNET, 2015)

Siendo la carga total conectada en
tomacorrientes la resultante de la suma del
consumo energético de los electrodomésticos en
la vivienda, el cual depende del comportamiento
de sus ocupantes ya que son ellos los que
determinan el horario de uso de los equipos y
aparatos (Burgett &amp; Chini, 2016). Por lo anterior,
en esta investigación se consideran únicamente
las cargas con un tiempo de uso determinado
y que no dependen del comportamiento de los
ocupantes para determinar su consumo, siendo

Tabla 2. Eficacia luminosa mínima
de lámparas incandescentes,
fluorescentes y LED
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (DOF, 2013, pág. 5), (DOF,
2018) y (DOF, 2017)

15

El 9 de marzo de 2018 el Diario Oficial de la Federación publica la NORMA Oficial Mexicana NOM-028-ENER-2017, Eficiencia
energética de lámparas para uso general. Límites y métodos de prueba (DOF, 2018). Con información actualizada.
16
La NOM-028-ENER-2017 establece que, a partir del primero de enero de 2019, todas las lámparas incandescentes e incandescentes con
halógenos tanto de espectro general como modificado deben cumplir con esta eficiencia mínima (DOF, 2018, pág. 6)

58

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CONTEXTO

al coeficiente global de transferencia de calor
K como la cantidad de calor que permite pasar
el sistema constructivo por metro cuadrado, y
es expresado en W/m2k según la NOM-008SCFI-2002 (DOF, 2002). El CEV III Ed. indica
que el inverso del coeficiente K es el valor R —
expresado en m2K/W, el cual, es la suma de las
resistencias superficiales interna y externa, de las
resistencias térmicas de las capas que componen
los diversos materiales que constituyen el
elemento de la envolvente (CONAVI, 2017, pág.
50). Por lo antes expuesto, el Valor “U” en el
presente trabajo es sinónimo del Coeficiente
Global de Transferencia de Calor K, ambos
expresados en unidades W/m2K.
Para calcular el coeficiente K, la NOM-020ENER-2011 establece la siguiente fórmula:

el refrigerador el electrodoméstico que tiene
un tiempo de funcionamiento establecido y su
consumo energético máximo se encuentra dentro
de una NOM en Eficiencia Energética Vigente.
Con respecto al punto fijo de calefacción y
enfriamiento, el CEV III Ed. (CONAVI, 2017,
pág. 387) indica que dentro de una edificación
habitacional debe de mantenerse una temperatura
entre 18°C y 25°C, para lo cual deben contribuir
tanto el diseño de la vivienda así como los sistemas
a incluirse en la misma. Por lo que, el punto fijo de
calefacción y enfriamiento corresponde al rango
inferior y superior de temperatura establecido.
Para el cálculo la densidad de ocupación en la
vivienda —expresada en persona/m2, se utiliza el
inverso del criterio para el cálculo de la densidad
de población establecido en el CEV III Ed., el
cual establece que el indicador de la densidad
de población se deduce dividiendo la población
del conjunto entre la superficie del terreno en
hectáreas (CONAVI, 2017, pág. 69). Por lo tanto,
para obtener la densidad de ocupación en la
vivienda —en No. De habitantes/m2, se aplica la
siguiente fórmula:

Figura 8. Fórmula para obtener el coeficiente K

Fuente: (DOF, 2011)
Figura 7. Fórmula para obtener la Densidad de
ocupación

Donde:
K - Es el coeficiente global de transferencia de calor
de una porción de la envolvente de la vivienda, de
cara a cara, expresada en W/m2k
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresada en m2k/W

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Basado en (CONAVI, 2017, pág. 69)

Para calcular el aislamiento térmico total de
una porción de la envolvente de la vivienda
formado con capas térmicamente homogéneas
y perpendiculares al flujo del calor, se aplica la
siguiente fórmula:

Se contempla en Número de ocupantes el
número de personas que en promedio habitan una
vivienda en México. Según el censo llevado a
cabo por INEGI en 2015, se estima un promedio
de 3.7 personas por vivienda (INEGI, s.f.), por
lo tanto, el Número de ocupantes a utilizar en la
fórmula es de 4 personas.

Figura 9. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Parámetros de la envolvente17
El Valor “U” es el coeficiente global de
transferencia de calor (Thermal Engineering,
2019). La NOM-ENER-2011 (DOF, 2011) define

Fuente: (DOF, 2011)

17

La envolvente de un edificio para uso habitacional —en este caso de una vivienda, hace referencia al techo, muros, vanos, puertas, piso
y superficies inferiores que componen el espacio interior de un edificio (DOF, 2011).

59

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Donde:
M - Es el aislamiento térmico total de una sección
de la envolvente de la vivienda, de cara a cara,
expresado en m2k/W.
hi - Es la conductancia superficial interior expresada
en W/m2K. Su valor es 8.1 para superficies
verticales, 9.4 para superficies horizontales con flujo
de calor hacia arriba [del piso hacia el aire interior o
del aire interior hacia el techo], y 6.6 para superficies
horizontales con flujo de calor hacia abajo [del techo
al aire interior o del aire interior hacia el piso].
hi - Es la conductividad superficial exterior, y es
igual a 13 W/m2K.
n - Es el número de capas que forman la sección
de la envolvente de la vivienda.
l - Es el espesor de cada uno de los materiales
que componen la sección de la envolvente de la
vivienda, expresado en m.
l - Es el coeficiente de conductividad térmica de cada
uno de los materiales que componen la sección de la
envolvente de la vivienda, expresada en W/mK.

de todos los aislamientos térmicos de todas las
capas y aislamientos superficiales que componen
la parte de la envolvente de la vivienda, excepto
los de la capa no homogénea.
m - Es el número de materiales que forman la
capa no homogénea.
F - Es la fracción del área total de la porción de
la envolvente de la vivienda, ocupada por cada
material en la capa no homogénea.
g - Es el espesor de la capa no homogénea.
Con el fin de fomentar un confort en los residentes
y propiciar un ahorro de energía, el CEV III Ed.
(CONAVI, 2017, pág. 569) señala que la vivienda
debería contar con un sistema de aislamiento
de acuerdo con la zona bioclimática en que se
encuentre. Para la zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco a la cual pertenece el sitio de
estudio, se recomienda el aislamiento en los
elementos constructivos mostrado en la Tabla 3.
La NOM-020-ENER-2011 señala que en el
cálculo de la ganancia de calor en una envolvente
de un edificio habitacional —tanto en el de
referencia como en el proyectado, no se toma en
cuenta la ganancia de calor a través del piso, ya que
se supone se encuentra sobre el suelo (DOF, 2011).
La NOM-024-ENER-2002 señala que el
coeficiente global de transferencia de calor K también
es conocido como Valor “U”, y se define como la
densidad de transferencia de calor por unidad de
superficie y por unidad de diferencia de temperatura
entre los ambientes a cada lado del sistema vidriado
(DOF, 2012). El coeficiente de ganancia de calor
solar CGCS/SHGC es la proporción de la ganancia
de calor que entra a través de un sistema vidriado
por la radiación solar incidente, incluyendo su
ganancia de calor solar transmitida directamente
y la que se transfiere al interior (CONAVI, 2017,
pág. 26). La norma establece la metodología para la
verificación de las características térmicas y ópticas
del acristalamiento, más no establece los valores
mínimos que deben cumplirse para alcanzar una
eficiencia energética. El CEV III Ed. (CONAVI,
2017, pág. 569) sí establece recomendaciones

Para el caso en que existan capas térmicamente
homogéneas y térmicamente no homogéneas, la
NOM-020-ENER-2011 señala la siguiente fórmula
para el cálculo del aislamiento térmico total de las
porciones de la envolvente:
Figura 10. Fórmula para obtener el aislamiento térmico
total de las pociones de la envolvente formadas por
capas homogéneas

Fuente: (DOF, 2011)

Donde:
Mparcial - Es el aislamiento térmico parcial de una
sección de la envolvente de la vivienda, de cara
a cara, expresada en m2k/W. Es decir, es la suma
Tabla 3. Sistema de aislamiento en
elementos de vivienda ubicada en
Zona Bioclimática Muy Seco, Seco
y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569)

60

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de valores térmicos mínimos para alcanzar un
desempeño óptimo según cada zona, siendo los
valores de “U” y de SHGC —también se indica el
valor del coeficiente de sombreado CS18, para una
zona bioclimática Muy Seco, Seco y Semi Seco en
la Tabla 4.
La infiltración es la entrada de aire no
controlada a una edificación, ocasionada por los
efectos de la presión del viento o por el efecto
de las diferencias de densidad del aire interior
y exterior, o por los efectos de ambas (IECCMÉXICO, 2016, pág. 67). El CCEEDM señala
que la edificación o unidad de vivienda deberá ser
probada y verificada para cumplir un coeficiente
de fuga de aire que no exceda de 5 cambios de
aire por hora en pruebas a presión de 50 Pa, en
las zonas climáticas 2 de la clasificación Grados
Día (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 86), a la cual
pertenece Hermosillo.
Como se menciona anteriormente Sefaira
utiliza el motor de cálculo Energyplus, el cual

precisa utilizar el método de medida de infiltración
Crack Flow (ver Tabla 5), en los casos en que
se desee contemplar la ventilación natural —a
través de las ventanas, en el cálculo del análisis
energético de un inmueble sin sistemas de HVAC,
o bien, si se quiere mezclar la ventilación natural
con el sistema HVAC, en la simulación del uso de
energía (Sefaira, 2020).
Parámetros de HVAC
La eficiencia de calefacción puede ser medida
con el índice de eficiencia eléctrica de calefacción
COP, el cual se define como la tasa de remoción
del calor con respecto a la tasa de ingreso de
energía eléctrica en unidades consistentes, para un
sistema completo de bomba de calor incluyendo
el compresor (IECC-MÉXICO, 2016, pág. 7).
El CCEEDM establece los siguientes requisitos
mínimos de eficiencia en bombas de calor unitarias
operadas eléctricamente en la Tabla 6.

Tabla 4. Valores térmicos
recomendados en acristalamiento
en zona bioclimática Muy Seco,
Seco y Semiseco
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(CONAVI, 2017, pág. 569).

Tabla 5. Valores de infiltración de
aire
Fuente: Elaborado por Muñoz
L. (Sefaira, 2020) y Sefaira WebApp for Sketchup

Tabla 6. Requisitos mínimos de
eficiencia energética en bombas de
calor
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(IECC-MÉXICO, 2016, pág. 50).

18

El coeficiente de sombreado CS es la razón entre la energía solar que se gana a través de un vidrio específico, a la energía solar que se
gana a través de un vidrio claro de 3 mm de espesor, bajo las mismas condiciones (DOF, 2012, pág. 83)

61

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La eficiencia de enfriamiento es medida por
la relación de eficiencia energética estacional
REEE, la cual se define como la relación del
calor total eliminado del espacio acondicionado
durante la temporada anual de enfriamiento,
dividido por el total de energía eléctrica
consumida por el acondicionador de aire durante
la misma temporada (DOF, 2016, pág. 4). La
NOM-011-ENER-2006 (DOF, 2007) establece
los valores mínimos de eficiencia energética en
acondicionadores tipo central; la NOM-021ENER/SCFI-2017 (DOF, 2017) establece los
valores mínimos vigentes para acondicionadores
tipo cuarto/ventana; la NOM-023-ENER-2018
(DOF, 2018) establece los valores REEE vigentes
en acondicionadores de tipo dividido/minisplit, y
la NOM-­026-­ENER-­2015 (DOF, 2018) establece
los mínimos para acondicionadores de tipo
dividido/minisplit inverter (DOF, 2016, pág. 5).
Ver Tabla 719.
El CEV III Ed. señala que no es necesario
abrir las ventanas para ventilar el espacio de la
vivienda cuando se cuente con un sistema de
ventilación mecánico aprobado capaz de producir
0.35 cambios de aire por hora, o bien, se haya
instalado un sistema de ventilación mecánico
para toda la vivienda que proporcione aire de
ventilación exterior de 0.40 m3 por minuto [6.7
l/s] por ocupante (CONAVI, 2017, pág. 101).
Como es posible observar a lo largo del
presente estudio, para establecer algunos de los
parámetros que conforman la línea base para
el cálculo del uso de energía en la Vivienda 0
y la Vivienda EE, se requiere la superficie de
construcción del prototipo de vivienda para
obtener los parámetros que la ocupan.

Para la simulación se consideró el prototipo de
vivienda con ubicación medianera en la manzana,
rodeado de viviendas similares (ver Figura 11)
—señaladas como elementos de sombreado20.
Se consideran todas las ventanas operables
con un área libre del 50%, y se contempla
funcionen en conjunto a los sistemas de HVAC
para la ventilación en el análisis energético.
No se consideran los vanos ni las puertas en la
simulación, estas son reemplazadas por muros —
lo cual es una práctica común en simulaciones de
uso de energía. Se considera edificado sobre suelo
y con una orientación de fachada hacia el oriente
en el análisis de la Vivienda 0, y orientación
norte en el caso de la Vivienda EE. Se indica un
funcionamiento del sistema de enfriamiento —en
conjunto con la ventilación natural, de 12 am a
12 am los siete días de la semana, así como una
ocupación del espacio los siete días de la semana.
Figura 11. Etiquetado de entidades en Sefaira para
llevar a cabo la simulación de uso de energía

Fuente: Elaborado por Muñoz L. Fuente: Sefaira Web
App para Sketchup

Tabla 7. Requisitos mínimos
de eficiencia energética en
acondicionadores de aire y
unidades condensadoras operadas
eléctricamente
Fuente: Elaborado por Muñoz L.
(DOF, 2007), (DOF, 2017), (DOF,
2018), (DOF, 2016, pág. 5)

19

Los valores refieren a la capacidad máxima de cada equipo, a los cuales corresponde el valor REEE mínimo indicado.
Sefaira toma en cuenta los edificios y objetos circundantes en los análisis de desempeño energético e iluminación del edificio. Para lo
cual indica que estos objetos deben de etiquetarse como Shading.
20

62

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Los espacios interiores del prototipo de vivienda
considerados para el cálculo del DPEA son: sala,
comedor, cocina, dos recámaras y un baño —el
pasillo de circulación no se considera ya que este
no cuenta con iluminación. Los cuales en conjunto
requieren un nivel mínimo de iluminación de
1,275 lux con una DPEA máxima de 73.65 W/
m2 —

congelador montado en la parte superior, sin
máquina de hielo automática; a un máximo de
233.70 kWh/año —la norma considera en sus
pruebas, ciclos de 24 horas. Los cuales equivalen
a un consumo de 26.68 watts, por lo que la DPEC
es de 0.57 W/m2.
En lo que respecta a la densidad de ocupación
de la vivienda —teniendo en cuenta el promedio
de 4 habitantes, se obtiene una densidad de 11.75
m2/persona. Por lo tanto, con el cálculo de los
últimos parámetros en base a la superficie de
construcción de la vivienda, y lo establecido en el
CEV III Ed., el CCEEDM y las diferentes NOM en
eficiencia energética vigentes es posible establecer
una línea base para la eficiencia energética en una
vivienda de 46.76 m2 edificada en un clima muy
seco, seco y semiseco correspondiente al de la
ciudad de Hermosillo, Sonora. La cual se presenta
en la tabla 8.

Resultados
Considerando la eficiencia máxima que ofrecen las
lámparas contempladas en las normas —60 lm/W
correspondiente a las lámparas incandescentes21,
se obtiene una DPEA de 21.25 W/m2 para obtener
una eficiencia energética en la vivienda.
La NOM-015-ENER-2018 (DOF, 2018)
limita el consumo energético de un refrigeradorcongelador con deshielo automático con el

Tabla 8. Línea base para vivienda de 46.76 m2 con eficiencia energética en clima muy
seco, seco y semiseco; la cual en el presente trabajo se denomina Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

21

Valor establecido como mínimo a partir del año 2019.

63

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Al llevar a cabo la simulación del uso
de energía de la Vivienda EE utilizando los
parámetros establecidos en la Tabla 8, resulta
un uso de energía de 113.49 kwh/m2/año que
corresponde a una emisión de 57.31 kg/m2/año
de gases CO2e (ver Figura 12).
Para definir la línea base a aplicar en la
simulación de uso de energía de la Vivienda
0, se analizan las propiedades de los sistemas
constructivos predominantes en la ciudad
enlistados en la Tabla 1, y de los elementos de
iluminación y de sistema de enfriamiento más
utilizados en la zona cálido-seca del país, según
lo que el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía da a conocer en la Primera Encuesta
Nacional de Consumo Energéticos en Viviendas
Particulares ENCEVI (INEGI, 2018).
La ENCEVI 2018 (INEGI, 2018) señala que
de los 226.40 millones de focos utilizados en las
viviendas particulares habitadas en el país, el
84.00% son focos eficientes de tipo fluorescentes
o LED. En zonas urbanas el 73.00% [138.40
millones] de focos son de tipo fluorescente, en
localidades menores a 15 mil habitantes [rurales]
es el 66.00% [23.70 millones]. En la región cálida
extrema el 71.00% [41.20 millones] de focos en
viviendas son de tipo fluorescente, el 17.00%
[9.50 millones] son incandescentes, y sólo el

12.00% [6.90 millones] son de tipo LED. Por
lo anterior, se considera la eficacia luminosa de
48.00 lm/W correspondiente al foco fluorescente,
para calcular el DPEA a utilizar en la línea base
para la Vivienda 0, resultando en una densidad de
26.56 W/m2.
En México se contabilizan poco más de 7
millones de equipos de aire acondicionado en
uso en viviendas particulares, concentrándose
el 48.10% [5.60 millones] en la región cálida
extrema. Se contemplan cuatro tipos de aires
acondicionados en el uso habitacional: de ventana,
central, minisplit y minisplit inverter. El minisplit
es el equipo de enfriamiento más utilizado y se
encuentra presente en el 40.00% [2.82 millones]
de las viviendas (INEGI, 2018). Por lo anterior,
se determina utilizar la eficiencia de enfriamiento
de 3.28 que corresponde al equipo tipo minisplit,
el cual se considera tanto para enfriamiento como
para calefacción.
Para el cálculo del valor K/“U” de los
muros de la Vivienda 0, se toman en cuenta los
coeficientes de conductividad térmica de los
elementos que conforman el sistema constructivo
de muros utilizados en la vivienda (ver Tabla
9). Posteriormente, se aplica la fórmula para su
cálculo, obteniendo un coeficiente global de
transferencia de calor de 2.53 W/m2k.

Figura 12. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda EE

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados de simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup
Tabla 9. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales del sistema constructivo
de muros de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

64

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

El acristalamiento utilizado en la Vivienda 0 es
de 3 mm color claro, el cual tiene un valor “U” de
5.91 W/m2k y su coeficiente de ganancia de calor
solar SHGC es de 0.86 — valores especificados
por el fabricante Vitro (2020).
Con lo anterior es posible establecer la línea
base a utilizar el análisis energético de la Vivienda
0, la cual se presenta en la Tabla 12.

Para calcular el valor K/”U” del techo de la
Vivienda 0, se toman en cuenta los coeficientes
de conductividad térmica de los elementos que
conforman la capa homogénea (ver Tabla 10) y
la capa no homogénea (ver Tabla 11) del sistema
constructivo de losa tapa/techo. Posteriormente,
se aplica la fórmula establecida en la presente
investigación para su cálculo, obteniendo un
coeficiente global de transferencia de calor de
0.70 W/m2k.
Tabla 10. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de la capa homogénea
del sistema constructivo de losa
tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 11. Conductividad térmica
y aislamiento térmico de los
materiales de las fracciones no
homogénea del sistema constructivo
de losa tapa de la Vivienda 0
Fuente: Elaborado por Muñoz L.

Tabla 12. Línea base para el cálculo del gasto energética de la Vivienda 0 o de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.

65

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Aplicando estos parámetros, la simulación
arroja un uso de energía de 183.52 kwh/m2/año
que corresponde a un volumen de emisiones de
CO2e de 92.68 kg/m2/año en la Vivienda 0 (ver
Figura 13).
Según las simulaciones de uso de energía —
UE, la Vivienda EE tiene un uso de energía al año
de 5,306.76 kwh/año y la Vivienda 0 requiere
8,581.74 kwh/año (ver Figura 14) —sufriendo
un aumento considerable en los segmentos
de calefacción [2,835.96%], enfriamiento
[232.44%], y en el uso de abanicos [153.16%];
por lo que es factible indicar que la Vivienda EE
es 38.16% más eficiente energéticamente que la
Vivienda 0, presentando un ahorro de 3,274.98
kwh/año en el uso de energía.

Como resultado de la eficiencia energética
en la Vivienda EE, sus emisiones se reducen
de 4,333.78 kg/año emitidas por la Vivienda
0 a 2,679.91 kg/año, equivalente a un 38.16%
[1,653.86 kg] (ver Figura 15). Resultando en una
hipotética reducción de las emisiones de GEI de
1,710.10 toneladas al año entre una primera etapa
del fraccionamiento Villa Verde desarrollada
con las especificaciones de la Vivienda EE, y
el desarrollado con las especificaciones de la
Vivienda 0 —edificación existente. Lo cual
representa un nicho de oportunidad para reducir
las emisiones de GEI a nivel local, estatal o
federal, pudiendo apoyar la meta de alcanzar el
cumplimiento del compromiso establecido por
México en el Acuerdo de París.

Figura 13. Uso de energía anual y emisiones de CO2e de la Vivienda 0 según simulación,
utilizando Línea base para el cálculo del gasto energético de la vivienda de referencia

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

Figura 14. Uso de Energía UE en Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 15. Emisiones de CO2e por año de las Viviendas EE y 0

Fuente: Elaborado por Muñoz L.
Resultados obtenidos de la simulación de uso de energía en Sefaira Web App para Sketchup

En México, a través del programa de Acciones
Nacionalmente Apropiadas para la Mitigación
(NAMA), el desarrollo de vivienda sostenible
ha sido motivado a través del otorgamiento de
estímulos económicos a aquellos desarrolladores
de vivienda que cumplan con ciertos alcances
de eficiencia energética y ahorro de agua por
medio del programa ECOCASA de CONAVI,
el cual de igual manera, ha otorgado subsidios
federales a familias de bajos ingresos para
adquirir vivienda que cumpla con ciertos criterios
de eficiencia energética y ahorro de agua a través
del programa ESTA ES TU CASA (ProNAMA,
2012). Sin embargo, la investigación demuestra
que la vivienda predominante en la ciudad de
Hermosillo sigue siendo aquella que no cumple
con los parámetros de eficiencia energética
establecidos en México.

El Código para la Conservación de
Energía para las edificaciones en México,
el Código de Edificación de Vivienda en
su Tercera Edición, y las distintas normas
oficiales mexicanas de eficiencia energética
vigentes, contienen la mayor parte de los
requisitos para establecer una línea base para
la eficiencia energética de las edificaciones,
considerando la envolvente, el acristalamiento
y los requerimientos para iluminación, equipos
HVAC y electrodomésticos. Sin embargo, no
todos los parámetros requeridos en el estándar
de línea base para llevar a cabo la simulación
del uso de energía se encuentran en estas
fuentes, por lo que es importante conocer
una metodología que ayude a determinarlos,
y de igual manera, permita analizar el uso de
energía de edificaciones existentes. En base
a lo anterior, en el desarrollo del presente
trabajo, fue posible comparar el uso de energía
de la Vivienda de referencia o Vivienda 0 con
respecto a la vivienda ideal —Vivienda EE,
que cuenta con los parámetros de eficiencia
energética nacionales. Con lo cual, estimar las
emisiones de GEI liberadas por su uso.
La presente investigación establece que
el sector habitacional es clave para apoyar a
México en la mitigación del cambio climático, al
estimular las medidas de mitigación establecidas
en el Acuerdo de París, referentes a la mejora
de la eficiencia y del uso de energía, y de igual
manera podría reforzar el aumento del uso de
energías renovables y de tecnologías bajas en
emisiones, así como el aumento de sumideros de
carbono, al integrar áreas verdes en el predio de
la vivienda.

Conclusión
A partir del desarrollo de la investigación de
lo ideal a lo real en eficiencia energética de la
vivienda tipo interés social, se encontró que el
uso de energía de la vivienda ideal (Vivienda
EE) es casi 40% inferior al de la vivienda
predominante en la ciudad de Hermosillo, Sonora
(Vivienda 0), lo cual infiere una reducción de casi
el 40% de emisiones de GEI, por lo que el diseño
de vivienda energéticamente eficiente podría
convertirse en un aliado para la mitigación del
cambio climático en México, sobre todo en zonas
con climas cálido-seco donde las olas de calor son
más extensas en el verano y generan una intensa
demanda del uso de equipos de enfriamiento en
los edificios y vivienda.
67

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

El desarrollo de vivienda energéticamente
eficiente precisa incentivarse, y esto puede
lograrse no sólo con programas gubernamentales
intermitentes que apoyen su desarrollo si cumplan
con un mínimo de requisitos, sino que además
puede ser impulsado por el mercado inmobiliario,
al valorar cada una de las características que
representen un ahorro energético que apoya a la
economía del usuario y al medio ambiente. C
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CONTEXTO

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70

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Psicología, arquitectura: comunidad, individuo y espacio
desde el urbanismo incluyente
Psychology, architecture: community, individual and space from inclusive
urbanism
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Ana Cristina García-Luna Romero1
Angélica Quiroga-Garza2

Resumen

Abstract

El propósito de este estudio fue desarrollar un
proyecto de investigación interdisciplinario
-psicología y arquitectura- de corte etnográfico
que respetara las características de diversidad y
territorialidad propias de Santa Catarina Lachatao,
comunidad indígena mexicana en la Sierra Norte
de Oaxaca, proponiendo un nuevo abordaje
metodológico. Se trabaja a partir de la interpretación
gráfica desde una perspectiva biográfica-narrativa
que permite tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los serranos.
En un total de 28 dibujos de 17 niños y niñas se
muestran las interacciones, los elementos y los lazos
comunes compartidos desde su cultura, ideología y
valores que los mayores de Lachatao han sabido
transmitir a los más pequeños.

The purpose of this study was to conduct
interdisciplinary
ethnographic
research
-psychology and architecture- respecting the
characteristics of diversity and territoriality of
Santa Catarina Lachatao, a Mexican indigenous
community in Sierra Norte of Oaxaca, and coming
up with a new methodological approach. We work
the graphic interpretation from a biographicalnarrative perspective that allows access to the
identity, meanings, and practical knowledge of the
Serranos. In a total of 28 drawings of 17 boys and
girls are also shown the interactions, elements and
common bonds shared from their culture, ideology,
and values ​​that the Lachatao's elders have managed
to transmit to the little ones.

Palabras Clave:

Keywords:

urbanismo incluyente; enfoque biográficonarrativo; producciones gráficas

inclusive urbanism; biographic-narrative
approach; graphic productions

1

Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Filosofía con
orientación en arquitectura y asuntos urbanos; E-mail: anacristina.garcialuna@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8176-9660
2
Nacionalidad: mexicana; Adscripción: Universidad de Monterrey, México; Doctora en consultoría de sistemas humanos; Email: angelica.
quiroga@udem.edu; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3991-2261

71

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Antecedentes

en ciclos de vida individuales, familiares y
comunitarios. Sin embargo, es importante señalar
que en México la problemática rural es intensa
en muchas comunidades indígenas, según lo
señalan diferentes instituciones gubernamentales,
ya que enfrentan graves problemas como
pobreza, dificultades para acceder a servicios
de salud (CONEVAL, 2022) e instituciones de
justicia (CNDH México, 2023) y discriminación
(CNDH México, 2023) (CONAPRED, 2023). De
ahí la importancia de observar cada comunidad
indígena en su forma de organización espacial y
política, así como en su participación comunitaria
a fin de evitar la generalización.
Recientemente, los estudios sobre justicia
ambiental han explicitado las relaciones entre las
cosmovisiones indígenas, la continuidad cultural
y la soberanía incorporadas en los componentes
fundamentales del poder, la autoridad y la justicia
dentro de sus contextos (Holifield et al., 2017;
Weaver, 2016; Whyte, 2011). Además, puntualiza
que requieren ser atendidos los procedimientos
—políticas, procesos de toma de decisiones
y participación— y el reconocimiento de las
diferencias culturales (Parsons et al., 2021) para
superar injusticias y desigualdades ambientales
legitimadas por el capitalismo, el colonialismo y
el patriarcado (McGregor, 2015; McGregor et al.,
2020), reconociendo no solo a los actores humanos,
sino también a la tierra misma (McGregor, 2018;
McGregor et al., 2020) y otros factores más que
humanos (no humanos) a nivel espiritual, cultural
y temporal (Parsons et al., 2021).
Adicional a lo anterior, psicosocialmente
la comunidad se entiende como un fenómeno
colectivo, no como una entidad abstracta o un
mundo simbólico sino como un espacio donde
las personas aprenden a compartir un lenguaje
abiertamente metafórico que permite enmarcar
y compartir las diversas formas de interacción
que expresan relaciones y posiciones de
poder y experiencias, diferencias o exigencias
compartidas (Ríos, 2013) que permite encauzar
la acción colectiva para resolver los problemas
sociales (van der Hel et al., 2018), co-orientando
la respuesta colectiva (Schoeneborn et al., 2022).

En 2007, la División de Política Social y
Desarrollo de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) realizó su declaración 61/295
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
concediéndoles controlar los acontecimientos
que los afecten a ellos, a sus tierras y recursos
con el fin de contribuir al desarrollo sostenible y
equitativo y a la ordenación adecuada del medio
ambiente reconociéndoles sus conocimientos,
cultura y prácticas tradicionales.
En 2014, ONU México publica el informe
“México: Desafíos para un Desarrollo Incluyente”
en el que se reporta que existen 62 pueblos indígenas
que representan el 10% de la población mexicana.
De ellos, el 82.9% se concentra en 10 estados
del país principalmente en Oaxaca, cuyos Valles
Centrales fueron denominados Patrimonio Cultural
de la Humanidad en 2010 por la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).
Para 2019, los pueblos indígenas reconocidos
por la ONU se incrementaron a 68 reportando, que
se evidencian dos fenómenos: sus manifestaciones
culturales son motivo de reivindicación y orgullo
nacional y símbolo del país y, paradójicamente,
todos sufren pobreza y marginación. Para corregir
esta situación se instituyó el Instituto Nacional de
los Pueblos Indígenas (INPI), para garantizar sus
derechos, impulsar sus procesos de desarrollo
integral y sostenible, y fortalecer sus culturas y
lenguas (Naciones Unidas, 2019).
Al presente, durante la 22 sesión del Foro
Permanente de la ONU sobre las Cuestiones
Indígenas en Nueva York se lanzó “El Mundo
Indígena 2023” para documentar e informar sobre
la conservación y los derechos de los pueblos
indígenas en el que se reporta que la Coordinadora
de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa
del Agua (COPUDA) recibió en agosto de 2022
del gobierno mexicano sus títulos de concesión
de agua reconociendo las aportaciones de las
culturas ancestrales y propone sus cosmovisiones
y conocimientos (Marno, 2023). A este respecto,
la cosmovisión define la forma de vida de cada
pueblo-comunidad y posiciona a todos los sujetos
en igualdad de condiciones. Por este nivel de
conciencia social, los actores son capaces de
construir una sociedad con una identidad y una
cultura articulada y coherente a un mundo y
espacio de conciencia altamente humanizado

Santa Catarina Lachatao
En la región más escarpada, cerca de los Valles
Centrales de Oaxaca, en la región de los Pueblos
Mancomunados conocida como la Sierra Norte,
72

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

emerge Santa Catarina Lachatao en lo alto de la
cima de un cerro y rodeada por laderas empinadas.
Es un espacio social, cultural y territorial
indígena, configurada por una organización
familiar/comunitaria con actividades de
tradición campesina y una religiosidad basada
en una profunda relación con la naturaleza
e historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La población es mayoritariamente indígena
posicionando a Oaxaca en el primer lugar a
nivel nacional ya que representa el 16.3% del
total nacional. Según el Instituto Nacional
de Estadística Geografía (INEGI, 2021), en
esta región viven aproximadamente 420 324
personas en tres distritos, 68 municipios y 89
dependencias municipales. En conjunto, la
Sierra Norte zapoteca comprende una región de
8,918.03 km2, ubicada en los 93,000 km2 del
estado de Oaxaca. Así, la Sierra Norte zapoteca
cuenta con el 9.5% de las tierras estatales, donde
reside poco más del 4% de la población total
(García, 2018).
Santa Catarina Lachatao es un pequeño
municipio con apenas 252 habitantes en la
cabecera municipal que representa el 19.28%
en tanto que en otras tres localidades —Latuvi,
La Nevería y Benito Juárez— se concentra el
55.55% de la población total del municipio. Su
arquitectura vernácula se evidencia en sus calles
empedradas que serpentean entre casas de adobe
y teja de barro. En la infraestructura, construida
por la ciudadanía, se utilizan sistemas de bioconstrucción para el uso de turistas y habitantes
de la comunidad indígena. La cañada natural de
agua, atraviesa la comunidad de Norte a Sur. Este
cuerpo hidrológico es respetado y protegido,
manteniendo su cruce original, para preservar el
recurso. La estética natural predomina sobre el
entorno físico construido facilitando interpretar
e interactuar al mimetizar sus elementos en un
solo espacio. La comunidad, a pesar de estar
enclavada en la Sierra, tiene el potencial para
consolidarse como un destino ecoturístico
por su infraestructura y porque sus habitantes
mantienen sus objetivos en el cuidado del
entorno como un sitio para disfrutar de las
bondades que ofrece la naturaleza y el rescate
de sus vínculos, como comunidad prehispánica,
con su cultura.
La cabecera municipal es un nodo que configura
puntos de encuentro y vida social. Su parroquia,

de cantera verde, y el Museo Comunitario
enmarcan la estrecha plaza principal. Este
espacio social, cultural y territorial indígena
se configura en una organización familiar/
comunitaria con actividades de tradición
campesina y una religiosidad basada en una
relación profunda con la naturaleza y una
historia milenaria vinculada a un proyecto
de vida que se reconstruye constantemente.
La vida comunitaria se rige aún hoy en día
por usos y costumbres. La participación
ciudadana o tequio y la toma de decisiones
comunitarias tiene su soporte en las familias,
quienes realizan aportaciones en especie,
económicas o en trabajos de construcción de la
infraestructura local. Este tipo de organización
social representa una oportunidad para
detonar y promover el desarrollo incluyente
en comunidades indígenas al enlazarse
intrínsecamente con el reconocimiento de la
propia identidad, la conciencia del ser (Fanon,
2009), que permanece firme al mantenerse
vivas las raíces culturales (Salinas &amp;
Fernández, 2014) al tiempo que reinterpretan,
no sin cierta tensión, las normas centrales para
mantener su inserción en el plano nacional
(Gaussens, 2019).
Es así como el espacio público de Lachatao
realiza una importante contribución a los
procesos de cohesión social de esta sociedad
serrana, facilitando el encuentro entre todas
las personas, posibilitando dinámicas sociales
e igualitarias, y permitiendo aprendizajes
sociales basados en roles, géneros y formas de
comportarse de su etnia e identidad zapoteca.
Para esta comunidad indígena, el sistema de
organización social conocido como tequio,
o trabajo comunitario, es fundamental para
construir el reconocimiento de sí misma
ya que todos en la comunidad comparten
bienes o dinero o servicios a través de su
participación en la construcción y desarrollo
de la infraestructura local. En este contexto, la
identidad comunitaria está íntimamente ligada
al reconocimiento (Amer &amp; Obradovic, 2022;
Dobai &amp; Hopkins, 2020; Tsakiris, 2017),
la autodeterminación (Hecht et al., 2019;
Jacobs, 2019; Mijs &amp; Savage, 2020) y arraigo
cultural (Milne, 2018; Oladjehou &amp; Dansou,
2019), que mantienen vivos a los pueblos y
comunidades indígenas (Salinas &amp; Fernández,
2014; Weaver, 2001).
73

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Presente Estudio

ayudó a las mujeres en sus tareas culinarias,
organizó talleres participativos para escolares y
adultos de la comunidad.
Con esta base, la muestra fue no probabilística,
intencionada, conformada por los niños y las
niñas presentes en un taller organizado en la
escuela invitados a participar una vez obtenido
el consentimiento informado de sus cuidadores y
quienes, en la cotidianidad del ambiente, conocían
a la investigadora y asintieron realizar los
dibujos de su comunidad cuando se les solicitó.
Participaron 10 niños y 7 niñas, en un rango de
edad entre 5 y 16 años. Se eligió trabajar con
niños y niñas por considerar que están calificados
como informantes al ser miembros de la sociedad
y contar con un manejo particular de su cultura
(Goodman, 1972).

En esta investigación biográfico-narrativa se
pretende evidenciar las características espaciosocioculturales de la comunidad indígena que
habita Santa Catarina Lachatao ubicada en la Sierra
Norte de Oaxaca graficadas en dibujos infantiles
que dan cuenta de lo socialmente construido
(Auyero, 2002; Charmaz, 2009; Escobar &amp; Caro,
2021; Konecki, 2011). Asimismo, si los dibujos
reflejan la capacidad de este pueblo indígena
que, como sociedad, busca asegurar el bienestar
de todos sus miembros en la promoción de un
entorno que le permite la reproducción de formas
de ser zapoteco, con particularidades, producto
de su pertenencia a este lugar. Esto en línea con
la propuesta de Leininger y McFarland (2006)
para observar la diversidad cultural y estudiar a
cada cultura por separado dada la influencia del
determinismo geográfico, su etnohistoria, sus
sistemas genéricos tradicionales y, en particular,
su remodelación de los cuidados culturales.

Instrumento de Recogida de Datos Biográficos
Dibujos infantiles de la comunidad Santa Catarina
Lachatao, que si bien no suelen ser listados
entre los instrumentos típicos de recogida de
datos biográficos, para fines de este estudio
se consideran documentos personales que
pueden revelar características sociales y
personales (Plummer, 1989), las estructuras
sociales internalizadas en forma de esquemas
de percepción, pensamiento y acción –el
habitus de Bourdieu-- (Conninck &amp; Godard,
1990) en formas que las hacen accesibles para
la investigación. Asimismo, el dibujo es una
representación mental gráfica que al expresar
la experiencia personal del niño y de los
esquemas sociales que ha aprendido, permite
accedar a la relación percibida con su mundo
interno y con el mundo externo: un retrato de
su entendimiento (Piaget, 1981), el lenguaje
de su pensamiento (Bautista et al., 2009;
Lowenfeld &amp; Brittain, 1980).
Asimismo, se gestiona el consentimiento de
los padres de los niños participantes por medio
de un acercamiento antropológico que asegure
el respeto de su diversidad étnica, cultural, de
sus costumbres sociales, creencias, y procesos y
protocolos políticos de dicha localidad indígena.
Por lo tanto, se presenta un plan de trabajo ante
la Asamblea par que, posterior a su validación,
se realice un taller introductorio con los padres
de familia para informar, socializar y detectar
temáticas y problemáticas de interés de los
participantes. Durante los talleres con niños, los

Método
Investigación biográfico-narrativa de corte
etnográfico. Un estudio de caso colectivo con el
que se pretende acceder al conocimiento práctico
representativo de las intenciones y significados,
que al mismo tiempo sea verosímil, no transferible
de un sistema social. Se estudia a una sociedad
a través del testimonio subjetivo de un grupo de
individuos como reflejo de una época con base
en las representaciones gráficas de niños y niñas
de Santa Catarina Lachatao (Bolívar et al., 2001;
Ricœur, 1996).
Participantes
Durante la inmersión a la comunidad de Santa
Catrina Lachatao, más allá del levantamiento
topográfico, en la primera visita la investigadora
logró construir lazos de reciprocidad con los
representantes de la comunidad y del sistema
político —Asamblea y Presidente Municipal—
y los líderes del comité de turismo, entre otros.
En la segunda visita promovió, sin controlar,
la participación de los lugareños al presenciar
y ofrecer apoyo y puntos de vista acerca de su
trabajo de investigación. En la tercera y última
visita, la investigadora participó en actividades
del tequio para la construcción de una capilla,
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

padres de familia son invitados e involucrados de
manera libre y no estructurada.

para alcanzar objetivos comunes (Sánchez,
2007).
Hoy en día el énfasis está puesto en las
perspectivas dialógicas y múltiples, en la
contribución del conocimiento científico y los
hechos innegables en el discurso narrativo--oral,
escrito, gráfico o en cualquier forma de expresión-del individuo. Cualquier producción individual
se aborda contextualizándola en su significado
social ya que se ha pasado de las verdades
universales a la pluralidad de ideas sobre el
mundo (Lax, 1996) en donde la persona informa
y aporta las claves para comprender los sistemas
sociales en los que transita (Feixa, 2006).
Este giro narrativo en el discurso y las vivencias
del individuo, dan significado a la vida
(Bolívar &amp; Domingo, 2006) y al investigarse
desde una perspectiva biográfico-narrativa,
permiten el acceso a la identidad, los
significados, el saber práctico y las claves
cotidianas presentes en los procesos de
interrelación, identificación y reconstrucción
personal y cultural (Aceves, 1991, 2001; Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016),
el llamado síntoma biográfico (Marinas &amp;
Santamarina, 1993). En Latinoamérica con
este tipo de abordajes se pretende, por un lado,
estudiar la cotidianeidad y, por otro, rescatar
identidades comunitarias a través del retrato
cultural a partir de los relatos subjetivos de
las personas que reflejan sus conflictos, sus
valores, sus vivencias y su quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); de la memoria
histórica que restaure la verdad o recopile
y muestre la “otra” historia, la silenciada y
oculta (Bolívar, 2005; Schwarzstein, 1995);
y de la emergencia de la “otra” sociedad,
la marginada, y las subculturas (Bolívar &amp;
Domingo, 2006).
Son cinco los postulados básicos que caracterizan
al enfoque biográfico-narrativo a partir de
los cuales se recoge la información para
posteriormente interpretarla (Bolívar et al.,
1998, 2001).
1. narrativo siendo los informantes quienes
comparten sus prácticas y experiencias;
2. constructivista por la continua atribución
de significados a las múltiples historias que
se reflexionan, construyen y reconstruyen,
el pasado haciéndose presente en el día a
día cotidiano e influyendo en la toma de
decisiones y afrontamiento del futuro;

Procedimiento
Con la finalidad de observar sistemática y
controladamente todo lo que acontecía en Lachatao,
se realizaron tres visitas a campo. Durante las dos
primeras se realiza la inmersión y participación
desde la comunidad (Guber, 2015), como
observador participante (Malinowski, 1995), lo que
medió la emergencia de un contexto intersubjetivo
en constante resignificación y construcción, una
geografía de la vida cotidiana (Lindón &amp; Hiernaux,
2006), permitiendo realizar un levantamiento
espacial para elaborar una expresión cartográfica
(urbana) del entorno incluyente e inclusivo, al
tiempo que, se llevan a cabo descripciones culturales
sin imponer categorías sobre una realidad compleja
(Hammersley &amp; Atkinson, 1994).
Durante la tercera de las visitas a Santa
Catarina Lachatao para el levantamiento
cartográfico, se asistió a la Escuela Comunitaria
donde se imparten las clases comunales. Después
del recorrido de las instalaciones en compañía
de la maestra del Sistema Educativo Comunal
y los alumnos, se invitó a los niños a dibujar lo
que para ellos era Lachatao, esto con vistas a
construir un perfil psicosocial para comprobar
la correspondencia entre espacio-sociedad. Se
les proporcionaron hojas en blanco y se les dejó
en libertad de utilizar sus propios lápices de
colores, crayones y plumones. Trabajaron en sus
mesabancos.
Análisis de los Datos
Desde la Psicología Social,
para estudiar
y favorecer el desarrollo comunitario es
importante considerar sus dimensiones:
territorial o lugar donde se vive, donde se
está psicosocialmente arraigado y requiere
un desarrollo físico-urbanístico; psicosocial
que refiere a los vínculos psicológicos y
relaciones sociales (verticales y horizontales)
entre personas y grupos donde se requiere
desarrollar el tejido social; sociocultural
que alude a la cultura, historia y experiencia
compartida, sus valores, significados, visiones
de futuro, proyecto de comunidad para logar el
desarrollo cultural a partir de los significados
compartidos; y político o poder compartido
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

3. contextual ya que los sucesos tienen sentido
dentro de los contextos--social, cultural,
organizacional-- en los que se producen y se
comparten;
4. interaccionista debido a que el contexto, las
fuentes, los testigos, los actores, entre otros, se
significan por estar en interacción recíproca; y
5. dinámico por su temporalidad y su desarrollo
continuo.
Con base en esta propuesta etnográfica se
pretende que los informantes, los niños y las
niñas serranos (por ser originarios de la Sierra
Norte) hablen de ellos mismos y su comunidad,
sin silenciar su subjetividad, a través de sus
dibujos, construyendo al mismo tiempo, realidad
percibida y nuevo conocimiento. Asimismo,
en psicología el dibujo es considerado una
expresión de la experiencia personal del niño
y de los esquemas sociales que ha aprendido.
Al solicitarle realizar un dibujo emerge una
representación mental gráfica independiente que
ordena en un espacio limitado los elementos
simbólicos que constituyen la propia visión que
emerge de construcciones, re-construcciones y
co-construcciones del mundo y sus objetos y
que ofrece la oportunidad para poder analizar y
precisar la percepción e interpretación particular,
en este caso, de la realidad percibida por los niños
y de la cosmovisión propia del horizonte cultural
compartido en Lachatao.
Con el fin de objetivar la subjetividad y
de subjetivar la objetividad para proporcionar
una comprensión de la particular complejidad
e idiosincrasia (Bolivar, 2002) de los dibujos
infantiles, se llevó a cabo una triangulación
teórica de distintas perspectivas de análisis e
interpretación:
Temporal integrando los modelos arqueológico
o búsqueda del acontecimiento detonante que
da estructura a la subjetividad actual y podría
determinar el futuro; de trayectorias que den
cuenta de la adaptación o no adaptación a las
nuevas circunstancias; y el estructural para
identificar las lógicas colectivas que determinan
los trayectos individuales (Conninck &amp; Godard,
1990).
Paradigmático de la narrativa, en este caso
gráfica, que es la vía primaria al significado
dado a la experiencia humana. Se lleva a
cabo una clasificación formal de conceptos o
categorías compartidas por los individuos, sin
tratar de diferenciarlos (Polkinghorne, 1995),

para luego agruparla e integrarla en categorías
no predeterminadas, un análisis de teoría
fundamentada. Se fueron construyendo teorías
emergentes a partir de datos empíricos –las
narrativas gráficas (Charmaz, 2009; Charmaz &amp;
Thornberg, 2020) y los fenómenos y los procesos
sociales visuales (Corbin &amp; Strauss, 2008;
Konecki, 2009, 2011)--, a través de un proceso
reiterativo y después relacionarlas con las teorías
existentes (Corbin &amp; Strauss, 2008; Glaser &amp;
Strauss, 2017; Graham, 2012).
Narrativo tratando de organizar los distintos
elementos de información en una historia cuyo
argumento o secuencia de eventos unifique y de
significado a los datos, un auténtico modo de
expresión de la vida que responda al porqué algo
sucedió, sin manipular la forma de expresión de
los participantes (Bruner, 2004; Polkinghorne,
1995). La experiencia se reconstruye a través de
un proceso reflexivo (Ricœur, 1996) en el que los
personajes y el contexto configuran la narrativa
(Arias &amp; Alvarado, 2015; Clandinin &amp; Connelly,
2000; García-Huidobro, 2016).
Funcional con base en la idea de que la
cultura permea a cada uno de los elementos e
instituciones sociales se relacionan entre sí dentro
del sistema (Malinowski, 1995).
La riqueza de los datos recopilados durante las
tres visitas a Lachatao, permite triangular
distintas perspectivas de análisis e
interpretación cualitativa que contemplan
desde la Arquitectura y la Psicología una
visión interdisciplinaria que va dando
cuenta del tránsito de una comunidad que
lucha por mantener sus usos y costumbres,
preservando su identidad al tiempo que va
dando paso paulatinamente a la modernidad
sin violentar su esencia. Con el análisis se
pretende, entonces, responder a la pregunta,
¿Los dibujos de los niños y las niñas reflejan
la cosmovisión indígena que permea la
continuidad cultural ancestral en Santa
Catarina Lachatao? Los dibujos fueron
analizados uno a uno cuestionando: ¿Qué
describen los infantes en sus dibujos? ¿Qué es
lo que les importa sobre su comunidad? ¿Qué
elementos de su cultura aparecen graficados?
¿Acaso esta nueva generación de niños y
niñas está dando continuidad a la cosmovisión
de sus ancestros? Se utilizó el método
comparativo constante al examinar los datos
frente a las categorías emergentes al tiempo
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ir integrando las dimensiones temporal,
pragmática, narrativa y funcional.
Inicialmente se creó una secuencia artificial
de los dibujos infantiles para empezarlos a
observar con base en el código de identificación
asignado al momento de recibirlos. De ahí surge
una primera categorización, siete de los niños
naturalmente secuenciaron dos o tres dibujos
y el resto entregó dibujos únicos. De acuerdo
con Konecki (2009), las acciones existen en
el tiempo y van emergiendo en un proceso
continuo que al compararlas sucesivamente
dan pautas de secuencias naturales en progreso.
Posteriormente los dibujos secuenciados se
analizaron considerando su temporalidad con
foco en trayectorias y el modelo estructural
(Conninck &amp; Godard, 1990) para después pasar
al análisis paradigmático (Corbin &amp; Strauss,
2008; Glaser &amp; Strauss, 2017), narrativo (Arias
&amp; Alvarado, 2015; García-Huidobro, 2016) y
funcional (Malinowski, 1995).

verde, al tiempo que da la bienvenida a la
arquitectura deportiva contemporánea con
canchas de fútbol y de basquetbol en las que
las nuevas generaciones conviven. Tradición
y modernidad quedan plasmados en las
representaciones gráficas de los 17 niños que
participaron en el estudio.
Análisis Témporo-Estructural y de
Trayectorias
El Trazado entre el Pasado Prehispánico y las
Nuevas Prácticas Lúdico-Deportivas
Siete de los niños realizaron más de un dibujo en
los que representan la situación etnográfica
que da cuenta de la interacción entre los
investigadores, actores sociales efectivos y
disparadores de relatos gráficos, acogidos
por sus interlocutores en donde las lógicas
colectivas determinan las trayectorias
individuales infantiles. La información sobre la
vida social, las interpretaciones de la sociedad
y de la cultura elaboradas por la visión infantil,
especialistas nativos en su comunidad, Santa
Catarina Lachatao, "llano o valle encantado",
significado de su nombre en zapoteco (de
"lachi", llano, y "tao", encantado) da cuenta
de la adaptación de su comunidad a las nuevas
circunstancias (Conninck &amp; Godard, 1990;
Malinowski, 1995).
Alexa, hija de uno de los líderes de la comunidad,
a sus 12 años parece tener un amplio
conocimiento de su comunidad, sus usos y
costumbres y su gente. En un colorido primer
dibujo (Figura 1). Al fondo, el cerro del
Jaguar, lugar sagrado y centro ceremonial de
los lugareños, se levanta majestuoso. En él,
al centro resalta la imagen de la casa donde
pasan la noche quienes suben a preservarlo
y cuidarlo de la tala de árboles. En la falda
del cerro emerge el caserío atravesado por la
cañada de agua que baja del cerro y serpentea
a lo largo del pueblo. En el trazado de las
calles principales, se observa a las personas
desplazándose de un lugar a otro, dando
cuenta de una gran actividad matutina (por
la posición del radiante sol). La iglesia, el
museo, el palacio municipal y la escuela
comunitaria están presentes, así como
abundantes árboles entre los que destacan los
pinos verdes.

Consideraciones Éticas
El estudio se llevó a cabo con las consideraciones
éticas reguladas por el Comité de Investigación y
Ética de la Vicerrectoría de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Monterrey y bajo los permisos
otorgados por los miembros de la comunidad
de Santa Catarina Lachatao, el consentimiento
informado los padres de familia o tutores de los
niños y las niñas participantes y su asentimiento
al solicitarles dibujar.
Resultados
Ya presente en los códices prehispánicos, a dos
kilómetros del centro de Lachatao, el Cerro del
Jaguar se eleva con sus labrados que, según la
tradición, los antiguos zapotecos esculpieron
para que se asemejara al monte sagrado de
Cocijo. Su nombre parece provenir de dos
representaciones culturales. Por un lado, el
jaguar es un animal asociado a Cocijo, la deidad
de la lluvia y del rayo y, por otro, los ancestros
pensaban que el gran estruendo generado por
los truenos en la sierra provenía de un gran
jaguar que rugía. Cercano al pie de la montaña,
se levanta Santa María Lachatao, poblado
que conserva su arquitectura autóctona, con
calles empedradas, casas con muros de adobe
y techos de teja, y el templo local de cantera
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diego de 15 y Rey, diminutivo de Reynaldo de 14
años, realizaron una serie de tres dibujos que
comparten similitudes, con algunas diferencias.
Ambos inician con el mercado de hortalizas Tao
que, en el segundo caso, se acompaña de los
sembradíos de chilacayote, tomate, zanahoria y
maíz y en el primero, solo el maizal, se muestran
además el mercado de artesanías y la biblioteca.
Los mayores asignan a los niños en Lachatao
labores, en este caso en las prácticas agrícolas
y la venta de lo cultivado. Esto adicional a
asistir a la escuela comunal o, cuando está en
funcionamiento el Centro Formativo Académico
Comunitario (Cefac) para educación secundaria
que aparece en ambos casos. Diego lo incluye al
fondo, en su segundo dibujo, en tanto la cañada
de agua serpentea en su paso por el pueblo
dibujado en un primer plano, con casas cuyos
techos de teja están detallados al igual que el área
de la iglesia, el palacio municipal, las oficinas de
turismo y la escuela comunitaria; las canchas de
basquetbol de ambas escuelas ocupan un lugar
prominente, destacado por su tamaño.
Rey en su segundo dibujo presenta la iglesia,
algunas casas y el trajinar de los pobladores por
el lugar. En su tercer dibujo (Figura 2), Diego
se incluye a si mismo liderando la banda de
la Calenda tocando el tambor acompañado
de sus compañeros que tocan los distintos
instrumentos, esta vez acompañados de un gran
globo de cantoya y una china con una gran
canasta. Los compases de la música son trazados,
comunicando el ambiente festivo al espectador.
Rey dedica todo el espacio de su tercer dibujo
para mostrar una perspectiva del Cefac.

Figura 1. Primer dibujo de Alexa: panorámica de
Santa Catarina Lachatao

Fuente: Alexa, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Su segundo dibujo muestra diferentes instrumentos
musicales de la Calenda, parte fundamental de
las festividades en Oaxaca desde hace varios
milenios. El origen espiritual de la fiesta
que renueva y fortalece vínculos personales,
familiares y comunitarios, se manifiesta
en los sonidos ancestrales del tambor y la
chirimía --presentes en el dibujo junto a otros
instrumentos tocados por alegres niños-- y que
durante la fiesta invitan a unirse y desfilar entre
coloridos trajes, marmotas y chinas oaxaqueñas.
En el tercer dibujo aparecen las actividades
agrícolas y de crianza de pollos y los lugares
donde se expenden. En la pollería y los
mercados de vegetales y de animales, donde la
doble coincidencia de necesidades se resuelve
ya sea a través del intercambio monetario o de
bienes materiales, es decir, del trueque. Esto
estaría asociado, por un lado, a una limitada
división del trabajo y, por otro, al aprecio por
el consumo de lo producido por los demás
miembros de la comunidad. El mercado de
artesanías, en un lugar donde no se producen,
habla de la apertura y la solidaridad con las
comunidades de la región que elaboran objetos
o productos a mano de manera tradicional.
Alexa grafica la organización social, no solo
de su comunidad, sino de los demás pueblos
indígenas de la región.
En un último dibujo se presenta el Deportivo
Lachatao que incluye la cancha de basquetbol
y la alberca donde se practican actividades
deportivas que comunica la llegada de la
modernidad a la comunidad, al igual que el
nombre de Alexa.

Figura 2. Tercer dibujo de Diego: la calenda

Fuente: Diego, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Berenice de 15 años, presenta el centro de Lachatao
con gran actividad en los distintos espacios: el
palacio municipal, las oficinas de turismo, el
museo, la cabaña turística, la iglesia y en la
cancha de la escuela comunitaria, a diferencia
del resto de las figuras humanas, los rasgos
faciales de los niños resaltan la importancia
de la convivencia infantil y la actividad lúdica
(Figura 3). En el lado izquierdo de la cancha
de basquetbol, juegan cinco niños y los trazos
reflejan el movimiento de la pelota rumbo
a la canasta; en tanto que el lado derecho es
recorrido por un niño en bicicleta. Todo esto
enmarcado por el cerro del Jaguar, la cabaña de
los cuidadores del bosque y el sol del atardecer.

Figura 4. Segundo dibujo de Berenice, imaginario de
Lachatao para el futuro

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Figura 3. Primer dibujo de Berenice: actividad en el
centro de Lachatao

Leslie de 10 años, inicia dibujando un atardecer
con una casa en el cerro precedida por una
milpa y rodeada de un pinar, la cañada
de agua descendente y el sol en lo alto.
Su segundo dibujo muestra el cerro a lo
lejos con nubes en lo alto presagiando una
tormenta. Abajo, el caserío interconectado
por caminos que llegan a cada puerta y la
escalera de paso que conduce a la iglesia
y a la cancha de basquetbol de la escuela
comunitaria y de ahí a la cabaña turística
engalanada con un pino decorado con
una gran estrella y esferas, típico de las
festividades navideñas.
José Luis de 9 años, inicia dibujando la banda
de la Calenda en la que los pequeños tocan
los distintos instrumentos musicales. Un
segundo dibujo muestra las canchas de fútbol
y de basquetbol. En esta última, niños y niñas
botan la pelota.
Uriel de 12 años, ambienta con el cerro del
Jaguar y el sol al fondo, el Cefac, la tienda y el
mercado cuyos caminos de entrada conectan con
el empedrado que rodea a Lachatao y conduce
al temazcal, lugar hasta donde los adultos se
desplazan para una dosis de medicina tradicional,
“una limpia” a base de hierbas y vapor (Figura
5). Su segundo dibujo muestra en un primer
plano la cabaña turística, la iglesia, la cancha
de basquetbol a partir de la cual traza el camino
empedrado con casas a los lados cada tanto y que
culmina en una nueva iglesia en construcción.
De nuevo, al fondo emerge el cerro, esta vez
acompañado del sol matutino.

Fuente: Berenice, niña indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En su segundo dibujo (Figura 4), muestra un
colorido escenario que muy probablemente por
su estancia por un año fuera de su comunidad,
conjuga elementos que integran la fisonomía
actual con construcciones que, a la fecha, no
están concluidas. En el gráfico, la serranía y el
sol vespertino destacan un Cefac con múltiples
accesos a las aulas, señalizando las puertas
de la biblioteca, el laboratorio y el aula del
médico no presentes hoy en día. A la derecha
tres caminos conducen al pueblo, a la primaria
y a la cafetería en cuyo exterior están las
mesas que Berenice es responsable de atender;
al frente se observa una futura explanada con
sus bancas alrededor de jardineras llenas de
coloridas flores; a la izquierda, se extienden
las canchas de basquetbol –ya presentes-- y
las de fútbol y la alberca –por construir.
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 5. Primer dibujo de Uriel: camino al temazcal

Figura 6. Dimensión socio-espacial de Lachatao

Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao
Fuente: Uriel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

En el gran plano central, destacan en los dibujos
los espacios públicos y de participación
comunitaria: la iglesia –todas las niñas, para un
total de 12 apariciones--, el palacio municipal
(6) y la casa comunitaria (6); seguidas por el
museo (3), el centro comunitario (3), las oficinas
de turismo (1), la cafetería (1) y la nueva iglesia
en construcción (1). Menor fue la inclusión de
establecimientos de compra-venta como la
pollería (1), el mercado de animales (1) y el
mercado de hortalizas (4). Mención aparte el
mercado de artesanías (2), ya que, al no ser un
pueblo artesano, esto supone la manifestación
de que abre sus puertas a las mercaderías de
la región. Las actividades infantiles se centran
alrededor de lo educativo --la primaria (1),
la secundaria (6) y la biblioteca (2)— y lo
deportivo –canchas de basquetbol (9), canchas
de fútbol (2) y la alberca (2).
Las tradiciones oaxaqueñas son graficadas con
la calenda, sus instrumentos musicales (3) y
sus marmotas y chinas (1) que desde hace más
de tres mil años son un elemento unificador
que anuncia la celebración y la devoción.
El temazcal, la casa de las piedras calientes
que purifica y energiza, asoma su perfil en el
dibujo de uno de los niños.
Finalmente, para “el pueblo que se educa a sí
mismo” y que en 2010 creó el Centro Formativo
Académico Comunitario (Cefac) --Benne záa,
gente que piensa--, como una propuesta educativa
alternativa, comunitaria, de conocimientos
universales y generadora de conciencia ambiental
(geografía local), organización comunitaria y
rescate de tradiciones ancestrales (gastronomía,
trabajo de campo, lengua), parece estar dando
los resultados esperados (Mónaco, 2017). Los

Análisis Paradigmático-Narrativo-Funcional
Usos y Costumbres Zapotecas. Garantía de una
Arquitectura Participativa
En ocho de los diez dibujos únicos, aparece el
Cerro del Jaguar; en siete, el sol alumbra el caserío
en Lachatao; y la iglesia aparece en seis con su
característica escalera en la pared exterior. En dos
dibujos aparecen cultivos en tanto que la cancha de
basquetbol de la escuela comunitaria es incluida en
tres ocasiones mostrando que en esta comunidad la
modernidad convive en armonía con las prácticas
tradicionales de construcción de espacios para
vivir, subsistir y convivir. El perenne horizonte
natural del Cerro del Jaguar y el sol en lo alto están
presentes en la cotidianeidad de los niños serranos
de todas las edades, en particular de las niñas, ya
que todas ellas y ocho de los niños lo dibujan, en
tanto que la cañada que serpentea hasta el pueblo
se integra en el imaginario social hasta más tarde,
ya que fue trazada por cinco niños mayores de 10
años y por solo un niño pequeño de 6 años.
El caserío que colinda con el cerro, con algunas
casas esparcidas en la falda del cerro donde
vivieron o viven los “abuelos”, distribuyéndose
luego zigzagueantes al lado de milpas,
sembradíos, calles empedradas y escalinatas
que comunican los distintos niveles del terreno,
y personas desplazándose de un lugar a otro y
chicos jugando están presentes en la mayoría de
los dibujos, con mayor o menor detalle según la
edad de los niños (Figura 6). A lo lejos, a mitad
del cerro, dos de las niñas incluyen la casa de
los cuidadores de la montaña.
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CONTEXTO

grafismos infantiles dan cuenta de todos y cada
uno de estos elementos. Los escasos pobladores
adultos continúan en su lucha por evitar la
muerte del zapoteco, lengua prehispánica que
por un tiempo se dejó de enseñar y ahora se
retoma ante los peligros de la migración y la
baja natalidad que los amenazan (Marno, 2023).
Asimismo, la precisa representación mental
infantil de la orografía de la región clama el
aprovechamiento del espacio, respetando su
esencia natural (Figura 7).

El análisis interpretativo de los dibujos, considerando
que las personas y sus producciones son
construcciones influenciadas por condiciones
sociales, culturales, interaccionales y situacionales,
se llevó a cabo a partir de la emergencia de
múltiples realidades provisionales de naturaleza
compleja y cambiante vinculadas a la vida social,
a los hechos y a los valores que devienen del
lenguaje y el discurso socialmente construidos
(Charmaz, 2009; Charmaz &amp; Thornberg,
2020). Al trabajar la interpretación gráfica
desde una perspectiva biográfico-narrativa
fue posible tener acceso a la identidad, los
significados y el saber práctico de los niños
y las niñas serranos obteniéndose un retrato
cultural de sus valores y quehacer cotidiano
(Aceves, 2001; Pozas, 1962); una estructura
polifónica (Lewis, 1982; López-Cedeño,
2015; Piug, 2013) surgida de autoetnografías
(Bénard Calva, 2019; Blanco, 2012) que se
entrecruzaron en las narraciones gráficas de
sus niños y niñas; un síntoma biográficonarrativo que denota las características de las
acciones humanas de la comunidad (Marinas &amp;
Santamarina, 1993; McEwan &amp; Egan, 1998) a
través de la visión personal de los significados
y de los acontecimientos y espacios sociales
(Marroni, 2017; Monnet, 2009; Tarrés, 2001).
En Santa Catarina Lachatao siguen vivas sus
tradiciones ancestrales, esas que a falta de
testimonios escritos destruidos durante la
Revolución Mexicana por el alcalde en
turno (Propuesta Oaxaca, 2009), han pasado
de generación en generación. Sus niños y
niñas de todas las edades conocen los usos y
costumbres zapotecas y la apertura comunitaria
hacia una arquitectura participativa en la
que la modernidad convive en armonía con
las prácticas tradicionales de construcción
de espacios para vivir, subsistir y convivir:
canchas de basquetbol y fútbol frente al templo
milenario de cantera verde y escalinata exterior
para llegar a su campanario enmarcados por el
Cerro del Jaguar diligentemente protegido por
los ancianos que viven en su falda y de facto
por los más jóvenes que suben a la montaña
y, en caso necesario, pernoctan en la cabaña
de los cuidadores. Pueblo alegre, cuyos niños
imaginan ser parte de la calenda y que durante
el día van a la escuela o aprenden de manera
práctica en el campo para luego dedicarse a
jugar y convivir.

Figura 7. Dibujo de Daniel. Al momento de dibujar,
describe las diferentes escalas y dimensiones de sus
recorridos espaciales dentro de la comunidad

Fuente: Daniel, niño indígena,
habitante de Santa Catarina Lachatao

Discusión
Desarrollar un proyecto de investigación
interdisciplinario –Arquitectura y Psicología-que permitiera encauzar el desarrollo
comunitario, respetando las características de
diversidad y territorialidad propias de Santa
Catarina Lachatao, una comunidad indígena
mexicana en la Sierra Norte de Oaxaca implicó
explorar un nuevo abordaje metodológico. El
trabajo en campo de la investigadora arquitecta
permitió una rica recogida de datos para
documentar no solo su expresión urbanística
(García-Luna Romero &amp; Quiroga-Garza,
2023), sino también fue posible recopilar
producciones gráficas infantiles que dieron
cuenta del bagaje cultural que su comunidad
ha transmitido y modelado a lo largo del
tiempo. Esto se evidencia en los dibujos en el
que se grafican los hitos sociales, espaciales y
culturales de especial relevancia personal para
los niños compilados en su memoria histórica.
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CONTEXTO

Los dibujos de los niños y las niñas muestran
también las interacciones, los elementos y los
lazos comunes compartidos (incluyendo el
sentido psicológico de comunidad o pertenencia)
por consonancia de cultura e ideas que los
mayores de Lachatao han sabido transmitir a los
más pequeños, lo que de acuerdo con Sánchez
(2007) conforma un grupo social arraigado,
autoconsciente e integral y que sintetiza las
creencias y valores del espíritu comunitario.
En esta dirección, el valor del espacio público
está en función de ser practicado y transformado
a partir de sus diversas experiencias (de la Torre,
2015; Monnet, 2009; Vidal &amp; Pol, 2005). Aunque
los espacios públicos suelen ser diseñados para
cumplir ciertas funciones, es más importante dar
valor al uso cotidiano que las personas le dan,
desde una visión social. El espacio público de
Lachatao hace una contribución importante a
los procesos de cohesión social de la sociedad
serrana al crear espacios que facilitan los
encuentros entre todas las personas, permitiendo
dinámicas sociales que igualan a todos y todas las
personas, a la vez que les permite aprender desde
la observación de otros, a partir de las diferencias
sociales, de roles, de géneros, de formas de
comportarse, entre otros; desde su etnicidad e
identidad zapoteca.
No obstante, los hallazgos en este estudio
dada su limitación de derivarse de una muestra
reducida, sin aleatorización ni grupo control,
impiden su generalización de los hallazgos.

las encarnan asegurando la continuidad de otros
factores más que humanos como la casa de los
cuidadores de la montaña, el temazcal, los globos
de cantoya parte de la calenda (Parsons et al., 2021).
En todo esto se manifiesta un pueblo soberano
comprometido consigo mismo, la naturaleza y la
sociedad en la que está inserto. Los dibujos de
los niños y las niñas honran la narrativa de sus
mayores y revelan su orgullo intergeneracional y
sentido de comunidad y pertenencia.
Es importante continuar realizando estudios
sobre la cotidianidad de los pueblos indígenas
desde la psicología que complementan la
riqueza de la exploración geográfica de la
relación espacio/sociedad desde la visión de
su comunidad. C

Conclusiones
Como observadores externos de las trayectorias
gráficas de los niños y niñas se fueron contrastando,
recreando un proceso social elaborado visualmente
(Konecki, 2009). Se encontró que tradiciones
milenarias se mantienen hasta hoy al tiempo que
los serranos zapotecos evolucionan gradualmente
integrando los avances de la modernidad –
vialidades, deportes, ecoturismo—sin perder su
esencia, con una cosmovisión que da continuidad
cultural manteniendo sus usos y costumbres
con un profundo respeto por su identidad, su
etnia (Holifield et al., 2017; Weaver, 2016) y la
tierra, asegurando la sostenibilidad de su espacio
(McGregor, 2015, 2018; McGregor et al., 2020).
Los ancestros de esta comunidad también van
legando su espiritualidad y cultura a las nuevas
generaciones, que no solo las reconocen, sino
82

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

Diagnosis urbana: hacia una metodología analítica,
sintética y cartográfica
The urban diagnosis: towards an analytical, synthetic and cartographic
methodology
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Aída Escobar Ramírez1

Resumen

Abstract

El ritmo vertiginoso de los procesos en las
ciudades requiere respuestas precisas y expeditas
en la planificación urbana, tanto de los de los
tomadores de decisión, como de los académicos
dedicados a su estudio.
Un proyecto urbano exige la consideración
meticulosa de los requisitos espaciales y su
materialización en proyectos específicos. Sin
embargo, prevalece una inclinación a emprender
proyectos urbanos basados en diagnósticos que
no logran discernir efectivamente las necesidades
urbanas de la población, las fortalezas y debilidades
urbanas. En consecuencia, es imperativa una
reevaluación fundamental de las metodologías de
diagnosis urbana.
A pesar de la disponibilidad de numerosas
herramientas de diagnóstico, sigue siendo poco
común un marco metodológico que ofrezca un
enfoque secuencial, articulado y fundamentado
teóricamente para el proceso de diagnóstico. Este
estudio tiene como objetivo abordar esta brecha al
proponer la implementación de una metodología
que permita una respuesta de diagnóstico en la
transición a una postura proactiva con respecto a los
problemas urbano-territoriales. Específicamente,
la cartografía se emplea como una herramienta
metodológica para capturar las complejidades del
diagnóstico, lo que permite no solo la identificación
de problemáticas y fortalezas sobre temáticas clave
(jerarquía temática), sino también la delimitación de
áreas espacialmente significativas preparadas para
intervenciones específicas (jerarquía espacial).

The transformation of urban processes necessitates
precise and expeditious responses in urban
planning, engaging both policymakers and
dedicated academics in their study. An urban
project demands the meticulous consideration of
spatial requirements and their materialization into
specific projects.
However, there is a prevailing inclination
to undertake urban projects based on diagnoses
that fail to effectively discern the urban needs of
the populace, urban strengths, and weaknesses.
Consequently, a fundamental reassessment of
urban diagnostic methodologies is imperative.
Despite the availability of numerous diagnostic
tools, a methodological framework that offers a
sequential, articulate, and theoretically-grounded
approach to the diagnostic process remains
uncommon. This study aims to address this gap by
proposing the implementation of a methodology
that enables a diagnostic response to transition
into a proactive stance regarding urban-territorial
issues. Specifically, cartography is employed as a
methodological tool to capture the intricacies of the
diagnosis, enabling not only the identification of key
thematic concerns (thematic hierarchy) but also the
delineation of spatially significant areas primed for
targeted interventions (spatial hierarchy).

Palabras Clave:

1

Keywords:
urban diagnosis; urban research; urban method; GIS

Nacionalidad: salvadoreña; adscripción: Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, México; Doctora en Filosofía con Orientación en
Arquitectura y Asuntos Urbanos; e-mail: carmen.escobarrm@
uanl.edu.mx; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0248-3208

diagnóstico urbano; investigación urbana;
metodología urbana; SIG
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

1. Introducción

En urbanismo, se trata de recopilar y analizar
información urbana que permita caracterizar
espacios urbanos. Este proceso se aplica a varias
escalas, tanto en la caracterización desde una
escala regional hasta la escala urbana.
Aguilar y Ander-Egg (1994, p.18) muestran
“la necesidad de realizar un diagnóstico (y la
investigación que le sirve de sustento) está
basada en el principio de que es necesario
conocer para actuar con eficacia”. Es posible que
sin un conocimiento pleno de la situación, las
soluciones urbanas no se ajusten adecuadamente
a las circunstancias, que pueden estar basadas
en la intuición o en otras razones de corte
administrativo y, que a la postre, serán alternativas
alejadas de las necesidades de la población y de lo
que se requiere en determinado contexto.
En el ámbito urbano, un buen diagnóstico
además de marcar el camino hacia las alternativas
de solución más convenientes, permite
jerarquizar y optimizar recursos en la ejecución
de proyectos urbanos. Un ejercicio diagnóstico
requiere de método, es decir que contar con pasos
secuenciales y organizados, con el fin de tener
claridad del proceso mismo y de los resultados
que se buscan incorporar en las propuestas; así
también es importarte la detección de temas y
zonas más transcendentales de atención, lo que
puede enfocar la inversión en proyectos urbanos
de manera eficaz y eficiente.

La problemática que atiende este trabajo está
referida a la falta de una metodología clara y
sistemática para realizar diagnósticos urbanos, la
cual es importante en el campo de la investigación
urbana, considerando que dificulta la comprensión
y el análisis riguroso de los fenómenos urbanos
y limita la capacidad de los planificadores y
tomadores de decisiones en la atención de los
problemas urbanos de manera efectiva.
Más particularmente, los problemas se refieren
a una falta de consenso sobre las variables
relevantes, la dificultad de integrar diferentes
escalas territoriales, escasa claridad en los
pasos secuenciales del proceso diagnóstico y la
subutilización del recurso geográfico (mapas), que
impide aprovechar su potencial de identificación
y análisis de problemas y puntos favorables
detectados en un diagnóstico.
El objetivo de este trabajo es proponer
un esquema metodológico dirigido a realizar
diagnósticos urbanos que permita examinar el
territorio de forma exhaustiva e integral, que
inclusive pueda servir en diferentes escalas
territoriales, con una clara expresión cartográfica
de los resultados.
Un supuesto de esta revisión metodológica
es que los resultados de un diagnóstico urbano
pueden ser más efectivos si se combina una buena
elección de los temas del análisis, se contemplan
etapas claras procedimentales y los productos son
expresados espacialmente.
El trabajo comienza con una reflexión teórica
sobre el método científico y sus tipologías, a
favor de identificar aquella que mejor se ajuste a
la diagnosis urbana. Así también, se establece una
relación entre los procesos del diagnóstico urbano
y etapas de investigación científica. Seguidamente,
se revisan propuestas de dimensiones y variables
propuestas por diferentes autores, lo que permite
definir un esquema de temáticas. Posteriormente,
se tratan las metodologías tanto de recolección
como de análisis de la información diagnóstica.
Finalmente, se presenta como resultado un
esquema de metodología analítica, sintética y
cartográfica para la diagnosis urbana.
De manera inicial, es pertinente referirse al
término diagnóstico, que en general y de acuerdo
a la Real Academia de la Lengua se define
como “recoger y analizar datos para evaluar
problemas de diversa naturaleza” (RAE, s.f.b).

2. Investigación científica y urbanismo
En urbanismo, es oportuno que se empiece a
tomar acción en todos los procesos inherentes a
la planificación urbana, de manera que infunda
el sentido científico. Se precisa que todos
los modelos y propuestas urbanas tengan las
características de la ciencia, es decir que cuenten
con resultados objetivos, verificables, razonados
y sistemáticos. Por lo mismo, se requiere que
sean retomadas metodologías usadas en materia
científica, administradas con el rigor que
demandan.
Uno de los retos a sortear es la naturaleza
pragmática de la disciplina, pareciera que hay
resistencia a respaldarse en la ciencia para las
respuestas concretas y, es que la dicotomía de
ciencia y práctica es un asunto muy discutido, por
lo que es usual encontrar marcadas separaciones
entre el campo de la teoría y el de lo pragmático.
Lo que es innegable es la coexistencia entre ambos
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

campos. Desde la ciencia puede distinguirse un
tipo de investigación que pudiera ser plausible
su implementación en disciplinas en las que
lo pragmático es muy evidente, algo que es
explicado seguidamente.
En la práctica investigativa es posible
reconocer taxonomías científicas diversas que han
sido identificadas por académicos que se dedican
al estudio de la metodología científica (Aguilar
y Ander-Egg, 1994; Babbie, 2000; Bunge,
2000; Hernández Sampieri et.al, 2006; Muñoz
Razo, 2011; Supo, 2015). Así, se distinguen
dos enfoques, la básica y aplicada, estas dos
categorías taxonómicas son las más reconocidas
por la mayoría de los académicos antes citados,
donde proliferan divisiones o categorías, siendo
estas dos las más aludidas, aunque con otras
denominaciones, por ejemplo, a la básica se le
conoce también como pura o fundamental.
Según lo expuesto por Supo (2015), la
finalidad de la pura es conocer, mientras que la
finalidad de la aplicada es mejorar, aclarando de
esta forma, la diferencia de los resultados que
se obtienen de cada una. Por su lado, Aguilar
y Ander-Egg (1994) afirman que una de las
bondades de la investigación aplicada es que
de una manera pragmática apoya a resolver
problemas con perspectiva científica, basándose
en conocimiento que ha sido verificado, objetivo
y proveniente del rigor metodológico, valiéndose
de herramientas empleadas sistemáticamente.
De cualquier forma, es indispensable que se
encuentren métodos e instrumentos acordes a las
disciplinas concretas en la que se pretende aplicar
el método científico, permitiendo que puedan ser
plausibles de implementarse. En ese orden de
ideas, es ineludible adaptar los procedimientos al
urbanismo, lo que requiere encontrar el camino
que señala el objeto de estudio y la disciplina
misma. Particularmente en el tema que nos
ocupa, el diagnóstico urbano, una de las más
próximas pudiera ser la investigación aplicada,
así lo ratifican Aguilar y Ander-Egg (1994) que
sostienen que todo diagnóstico se apoya siempre
en una investigación de este tipo, para resolver
problemas o para actuar sobre la realidad.
No obstante a lo anterior, Padua (2018), afirma
que los estudios descriptivos son los que dan por
resultado un diagnóstico, lo que puede indicar la
falta de consenso en el tema.
Por su lado, la investigación proyectiva o
propositiva, tienen como objeto el entender que la

realidad existente no es correcta, que es perfectible
y merecedora de correcciones (Tantaleán, 2015),
como ocurre al proponer soluciones urbanas.
Como puede verse, una investigación urbana
no puede encasillarse en ninguna de las tipologías
taxonómicas que apuntan los metodólogos
científicos, empero y como se ha mencionado
líneas atrás, un diagnóstico urbano es posible
circunscribirlo a las investigaciones aplicada
y/o propositiva, debido a que poseen un proceso
metodológico afín al empleado en urbanismo y
que buscan la generación de conocimiento para
posteriormente realizar una aplicación directa a
problemas urbanos existentes en la sociedad.
Por otra parte, para acercar la ciencia a la
práctica urbana, uno de los primeros pasos es
el esquema del planteamiento, lo cual debe
adaptarse al objeto que nos ocupa, es decir al
fenómeno urbano. Partiendo de ello, hacer un
esquema metodológico es esencial y estriba
en ubicar las etapas investigativas que más se
adapten al urbanismo y en específico, a la parte
diagnóstica de la disciplina, lo que se expone en
los párrafos siguientes.
De acuerdo a Bunge (2000, p. 220), el
esquema general de la resolución de problemas
en la ciencia factual, pueden distinguirse cinco
estadios principales: formulación, exploración
preliminar, descripción, interpretación y control
de la solución. Cada estadio puede dividirse a su
vez en cierto número de problemas particulares.
Las etapas sugeridas por Bunge (2000) son de
utilidad para contrastarlas con los procesos que
usualmente son emprendidos en los diagnósticos,
con ello concuerda Vallejos (2008, p. 16),
quien sostiene que los “procesos de diagnóstico
tienen naturaleza descriptiva, explicativa y
pronosticativa y se logra a través de la dialéctica,
sistémica y holística como método”.
Con lo tratado previamente, puede advertirse
la necesidad de profundizar en cada una de
estas etapas, a fin de entender su aplicación en
la investigación diagnóstica urbana. Para ello se
requiere explicar cada una de estas variantes de
acuerdo a su alcance, siendo las más conocidas
las
siguientes:
exploratoria,
descriptiva,
correlacional, explicativa (Hernández Sampieri
et al., 2006).
Seguidamente, se presentan en paralelo y con
más precisión, las clasificaciones taxonómicas de
acuerdo al alcance investigativo y su vinculación
con las fases de los diagnósticos urbanos.
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En la investigación causal o explicativa,
los fenómenos se estudian más profundamente
que en los tipos que expuestos anteriormente,
van más allá de la descripción y la correlación,
y lo que se intenta conocer son las causas,
consecuencias (Hernández Sampieri et al., 2006).
Esta clasificación puede ser similar a la fase
explicativa de los estudios urbanísticos, donde
se sobrepasa la etapa de simplemente enunciar
características de los espacios urbanos y se
intenta encontrar los por qué de las situaciones y
las afectaciones que estas producen.
En suma, dentro de los procesos de una
investigación urbana es posible considerar
las etapas antes señaladas, por ejemplo, la
recopilación de datos permite la aproximación
a las situaciones urbanas (etapa exploratoria).
Asimismo, el análisis de los datos contiene la
descripción de la información encontrada (etapa
descriptiva). También los temas urbanos se
impactan unos a otros y deben ser comparados
(etapa correlacional). Finalmente, se analiza a
profundidad cada tema del ámbito estudiado
(etapa explicativa).
Consecuentemente, cada una de las tipificaciones
definidas anteriormente se ha vinculado con las
distintas fases del proceso de investigación urbana,
lo que es mostrado en la Tabla 1.
En resumen, dentro de los procesos de los
estudios urbanos es posible considerar las etapas de
las investigaciones antes mostradas, que conducen a
proporcionar sistematicidad. Evidentemente, implica
tener presente que lo central es la adaptación de los
elementos científicos en su elaboración, dirigidos
hacia una mayor rigurosidad del proceso diagnóstico.

El estudio exploratorio “constituye un primer
acercamiento a la realidad para observar sus rasgos
fundamentales” (Tantaleán, 2015, p.5). En el caso
de los estudios urbanos, una primera fase podría ser
de exploración del fenómeno urbano, teniendo en
cuenta que esta aproximación permite al investigador
familiarizase con los datos y la información temática
que subyace del entorno urbano.
En los estudios descriptivos, el investigador
da a conocer las características del fenómeno
(Tantaleán, 2015). Este tipo de estudio puede
relacionarse con la fase descriptiva de la
investigación urbana, donde lo que se busca es
describir las situaciones y el contexto de la escena
urbana, lo que permitirá enunciar sus elementos
principales y particularidades.
En el caso de los estudios correlacionales,
se pretende conocer la relación que exista entre
dos o más conceptos, categorías o variables
en un contexto en particular. (Hernández
Sampieri et al., 2006). Estos estudios pueden
tener similitud con la fase correlacional
que se realiza en estudios de zonas urbanas,
que remite a la importancia de encontrar
vinculaciones entre fenómenos, situaciones y
elementos que puedan dar respuestas acerca
de su comportamiento. A propósito de esto,
Schjetnan et al. (2004) mencionan que uno de
los retos a la que se enfrentan las personas que
se dedican al urbanismo, es a la comprensión
de las interrelaciones entre elementos de la
estructura urbana y el medio natural. Así como
estas que proponen los autores, hay más asuntos
a desarrollar donde es elemental una explicación
basada en relaciones.

Tabla 1. Relación entre procesos del diagnóstico urbano y etapas de investigación científica

Fuente: Elaboración propia a partir de 1Bunge (2000) y 2Hernández Sampieri (2006)

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

3. Investigación urbana

de propuestas, pero también es posible detectar
algunas coincidencias entre autores. Por lo que
corresponde a Schjetnan et al. (2004) proponen una
serie de componentes físicos, haciendo la distinción
entre naturales y artificiales.
Otros académicos que son autores de
publicaciones sobre análisis urbanos convergen en
temas referidos a los componentes naturales (clima,
subsuelos, topografía, hidrografía y vegetación)
y de los componentes artificiales (usos de suelo,
vialidad, infraestructura, equipamiento); estas
son materias de análisis que recurrentemente han
sugerido los académicos (Bazant, 1984; Corral,
1997; Martínez y Mercado, 2004; Schjetnan et
al.,2004). La comparación pormenorizada entre
propuestas puede verse en Tabla 2.
Por otra parte, las escalas de análisis son
variadas, para ilustrar se puede aludir a Bernal
(2015), quien propone que la escala macro que
está referida al área de contexto (departamentos
y/o regiones); la meso, considera que es el área
de estudio (provincia y/o red de ciudades), área
de influencia (rural y urbana) y, la micro, es el
área de intervención (específica dentro de los
municipios). Evidentemente, los temas de análisis
cambian de acuerdo con la escala a la que se
dedican los estudios. Este trabajo está focalizado,
como ya se ha dicho en estudios a escala
micro, es decir fragmentos de ciudad o sectores
municipales, que generalmente se contemplan en
los planes o programas parciales. Con base en la

En línea con lo expuesto previamente, un primer
paso a considerar es realizar el planteamiento
inicial de la investigación urbana, puesto que toda
actividad investigativa demanda de un esquema
que muestre el planteamiento o matriz de
congruencia. De acuerdo a Martínez y Mercado
(2004, p.9) “Todo proceso de investigación
científica, social o urbana, como éste, debe partir
de la precisión del objeto de investigación y
sus planteamientos generales, que derivará su
esquema particular de investigación”.
Para el caso de la diagnosis urbana es preciso
hacer un esquema inicial de la idea de investigación
detallando: la unidad de observación, problemas,
preguntas, objetivos, herramientas de recopilación
y análisis de la información.
A manera de ejemplo se presenta el Gráfico
1 que, aunque es un esbozo general, podría
pormenorizarse de acuerdo a la zona de estudio.
Así pues, otras variantes del esquema son
factibles, de acuerdo a las diversas escalas de
análisis. En este caso la que se atiende corresponde
a la escala micro o zonal.
Temáticas urbanas
Es fundamental en el proceso de análisis hacer
referencia a las temáticas y las variables a
implementar. Pueden encontrarse una gran cantidad

Gráfico 1. Esquema de investigación urbana

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

revisión de los campos de análisis de los autores
antes referidos, se ha notado la convergencia entre
sus propuestas y, en consecuencia, esos temas
seleccionados se han agregado en dimensiones
de análisis: Marco Físico-natural, Marco Socioeconómico, Marco Normativo y Marco Físicoconstruido. Es importante hacer la mención que,

los tres primeros condicionan al Marco Físicoconstruido, en otras palabras, las expresiones
espaciales son una respuesta del contexto natural,
económico, social y normativo. Esto es mostrado
en el Gráfico 2, así como sus respectivas
temáticas, que provienen de las concurrencias
detectadas entre autores revisitados.

Tabla 2. Cuadro comparativo de las temáticas urbanas en diferentes propuestas académicas

Fuente: Propia a partir de Bazant (1984), Corral (1997), Martínez y Mercado (2004), Schjetnan et al. (2004)

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Gráfico 2. Dimensiones y temáticas

Fuente: Elaboración propia

Métodos urbanos en la diagnosis

Métodos de recolección

Corresponde en este parte mencionar que todo
método tiene sus propios instrumentos; en la
búsqueda de clarificar estos dos conceptos
importantes podemos resumir que, método es una
serie de pasos consecutivos que nos llevará a la
consecución de un fin, por su parte, un instrumento
es el medio concreto del que se vale el método
para realizar una determinada actividad.
Esta distinción necesaria, apoya las líneas
siguientes en las que comunican los métodos y
herramientas urbanas recurrentemente ejecutados
en la parte diagnóstica.
Antes que nada, se pueden distinguir dos
grandes procesos utilizados en el diagnóstico y
están representados por la recolección y el análisis
de datos. La recolección de información tiene sus
estrategias metodológicas y herramientas específicas,
de la misma forma que el análisis posee las propias.
Se pueden identificar las categorías de procesos
inherentes en el diagnóstico urbano, siendo
principalmente tres: Proceso de Recopilación
de la información urbana, Proceso de Análisis
urbano y Proceso Propositivo o Propuesta urbana.
Es imprescindible expresar en este punto que,
este trabajo se centra en el proceso de análisis,
más que en los procesos de recopilación, que
usualmente son los más explorados.

Partamos por comprender los métodos de
recolección de información urbana, dado que
los más experimentados en urbanismo son la
información documental y la observación directa.
El método documental por su parte, se refiere
a la revisión de documentos que permite extraer
toda la información urbana, tanto cuantitativa
(datos duros o numéricos) como cualitativa
(información descriptiva) sobre el sitio. Estos
documentos usualmente se exponen en los planes
urbanos, sitios oficiales en la web, así como todos
los estudios que se han realizado sobre la zona de
estudio. Las herramientas que permiten organizar
la información y sintetizarla generalmente son
las fichas resumen, mapas y tablas síntesis de la
información obtenida.
Otro método de recopilación es la observación
directa, se refiere a la información que se puede
adquirir de manera sistemática en el lugar. La
actividad requiere de una planificación cuidadosa,
que permita elegir momentos adecuados de visita,
selección de puntos de observación, y el diseño
de los instrumentos de observación. Este método
precisa de herramientas que apoyan la actividad
como el registro fotográfico, que tiene un gran
potencial al permitir una mirada atenta en detalles
que pudieran pasar desapercibidos a primera vista;
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el registro de observaciones, un instrumento que
sirve en las anotaciones detalladas de la escena
urbana y que contiene las principales categorías (o
temáticas) a observar; también es recurrente el uso
de croquis y esquemas espaciales, que permitan
marcar recorridos, sitios y puntos importantes.
Toda la información recopilada, tanto por métodos
documentales como por observación directa, es
imperioso materializarla cartográficamente, y de
esta manera contar con una radiografía espacial del
estado de cada temática en particular.
Los instrumentos de recolección antes sugeridos,
apoyan la sistematización de la información, es
decir que permiten ocuparse de manera completa de
los aspectos urbanos, así como de su organización
y preparación para el análisis; porque una vez
obtenida, es preciso procesarla y analizarla.

radica en que muestran la ubicación de fenómenos
y en urbanismo el dónde es importante; aunque,
por la naturaleza descriptiva de la cartografía es
obligatorio proceder de manera subsecuente con
procesos que permitan analizar más profusamente
esos datos, es decir interpretar el por qué y el cómo.
Métodos de análisis-síntesis
La acepción de análisis de acuerdo a la Real
Academia de la Lengua Española (RAE, s.f.a) es
“distinción y separación de las partes de algo para
conocer su composición”. En otros términos, es
examinar las partes y entender las interconexiones
entre las mismas.
Otro proceso importante es la síntesis, que
está estrechamente relacionado al análisis. A
este respecto Aguilar y Ander-Egg (1994, p.24)
sostienen lo siguiente:
Lo que en un momento es separado a los
efectos del análisis (éste consiste precisamente
en examinar las partes de un todo). luego hay
que integrarlo para mostrar el lugar y papel de
cada parte en el sistema de una totalidad. en la
que existe una unidad dialéctica indisoluble de
cada uno de los elementos. En otras palabras,
de lo que se trata es de aplicar simultáneamente
dos métodos lógicos: el análisis y la síntesis.
Tanto el análisis como la síntesis son
procedimientos
fundamentales,
aunque
tradicionalmente se ha dado mayor énfasis al
análisis en comparación con la síntesis. No
obstante, es elemental reconocer que ambos son
procesos interdependientes e integrados, y es
necesario brindarles una atención equitativa.
Es importante separar las partes y examinarlas
profundamente (análisis), pero, además, se deben
crear categorías, detectar conceptos a partir de
la realidad diversa (síntesis). Todo esto tratando
de evitar el uso aislado de la intuición en las
propuestas urbanas. Ambos procesos tienen sus
propias herramientas, las que se presentan en los
epígrafes siguientes.

La cartografía para la representación urbana
Como se ha visto, un resultado de la fase de
recopilación son los mapas temáticos, que
reflejan un aspecto en particular de una zona o
sitio analizado. Concretamente, pueden referirse e
ilustrar de manera cartográfica asuntos territoriales
como el físico-ambiental, socioeconómico,
medio construido, usos de suelo, infraestructura,
vialidad y transporte; en forma clara, a escala,
simplificada y de manera integral.
De acuerdo a Joly (1982) el propósito de estos es
proporcionar una representación convencional de
fenómenos localizables de diversa naturaleza, así
como sus correlaciones, con símbolos cuantitativos
y cualitativos sobre un fondo de referencia.
En tal sentido, están compuestos de dos
elementos: por un lado, la base geográfica, es decir
la cartografía de la zona; y por el otro, el contenido
temático, representado por la información del
tema, cuantitativa y cualitativa como hace
referencia Joly (1982). Esta información puede
ser expresada por elementos como puntos, líneas
o zonas; lo cual es muy recurrente cuando se
hace uso de herramientas informáticas propios de
los Sistemas de Información Geográfica (SIG).
Por otro lado, la planimetría con información
cuantitativa, permite visualizar datos duros
o numéricos de la temática considerada; en
contraste, los cualitativos muestran cualidades
o descripciones del tópico en cuestión. La
importancia de las representaciones espaciales es
que contienen de manera sintética y espacialmente
el tema que es sujeto de análisis. Su importancia

Matriz de análisis FODA
En el análisis se requiere también de métodos
y herramientas que permitan analizar los datos
recopilados, como el FODA (o DAFO) que es
muy aplicado en urbanismo, siendo un acrónimo
que está referido a Fortalezas, Oportunidades,
Debilidades y Amenazas (o en inglés SWOT,
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

correctamente. Así también, las amenazas son
aquellas situaciones negativas, pero que esta vez
provienen del entorno. Su amplia utilización
dentro del urbanismo se debe a su practicidad y a su
planteamiento claro e integral.

Strengths, Weaknesses, Opportunities and
Threats). La identificación de estos factores
se realiza individualmente en cada una de las
cuestiones en estudio.
FODA tuvo su origen en la década de 1960–
1970 (Otero y Gache, 2006), que parte de la
necesidad por analizar la situación en empresas,
proviene de esta forma de la administración
corporativa. Se orienta a analizar de manera
rápida los elementos positivos y elementos
negativos del lugar, así como también analiza
las características internas (es posible actuar
sobre ellas) y externas del sitio (es difícil poder
modificarlas). Su herramienta la constituye una
matriz de análisis, explicativa y organizada que
muestra los elementos positivos y negativos de la
zona de estudio.
Los factores positivos, están representadas por
las fortalezas las capacidades especiales con las que
se cuenta, y gracias a las cuales se tiene una ventaja
comparativa; así también las oportunidades que
son aquellos factores que resultan positivos, pero
que se encuentran en el entorno y generalmente no
pueden ser manipulados por el planificador, por ser
contextuales.
En contraste, las debilidades son aquellos factores
negativos, como falta de recursos, actividades que
no son positivas, los elementos que no funcionan

Parámetros de evaluación
Es requerido además de contar con instrumentos
de análisis, los criterios que deben regir e indicar
el camino del proceso, para esto es fundamental
identificar los parámetros más adecuados. Estos
parámetros fueron encontrados en el concepto de
Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), que tiene
su base en la ecología y como objeto de estudio
los ecosistemas. La propuesta de este tipo de
urbanismo busca integrar los principios ecológicos
en el desarrollo urbano, generando resultados que
contribuyen a la sostenibilidad, la resiliencia y la
calidad de vida en las áreas urbanas.
De acuerdo a Rueda (2019) se examina la
transformación de manera holística mediante
un modelo sintético que permitiría incidir en los
elementos principales de los sistemas. En este
sentido, los ejes que propone son: Compacidad
y funcionalidad, Complejidad, Eficiencia y
Cohesión social. Cada uno de ellos tiene sus propios
principios, los cuales son explicados en la Tabla 3.

Tabla 3. Ejes y principios del Urbanismo Ecosistémico

Fuente: Elaboración propia con base en Rueda (2019, pp.734-738)

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La importancia de estos principios de análisis
radica en que permiten emprender los desafíos
ambientales y sociales que enfrentan las áreas
urbanas, como el cambio climático, la pérdida
de biodiversidad y la degradación del entorno.
Esta perspectiva conduce a un entorno más
equilibrado, saludable y sostenible. En este marco,
los elementos del Urbanismo Ecosistémico son
idóneos para realizar un análisis holístico y sirven
de referentes sobre las cualidades que deben de
seguirse en la consecución de un urbanismo
más sostenible, en virtud de que define una
serie de indicadores precisos, medibles y que
están en consonancia con las temáticas urbanas
anteriormente apuntadas.

principales provienen del cruzamiento entre
los aspectos que examinaron (medio natural y
artificial), utilizando una matriz que les permite
correlacionar e interpretar la información.
Dicho esto, un paso siguiente es realizar el diseño
de criterios encaminados a calificar y correlacionar
temáticas. Se propone para este efecto, basarse en
los ejes del Urbanismo Ecosistémico apuntados en
el epígrafe anterior. Adicionalmente, es primordial
el empleo de alguna escala de ponderación que
permita calificar el desempeño de cada temática
con respecto a cada criterio. Una idea es usar una
escala del 1 al 5, donde el menor valor (1) podría
significar un menor cumplimiento del criterio
calificado y el mayor valor (5) estaría referido
al mayor valor de cumplimento del criterio. De
cualquier forma, es recomendable hacer un diseño
previo y metódico del proceso de jerarquización.

Jerarquización
Puesto que los recursos destinados en proyectos
urbanos son limitados, es vital contar con alguna
herramienta que permita poner en relieve lo
importante, por lo que priorización temática se
convierte en uno de los elementos determinantes
en todo análisis urbano.
Dunford et al. (2014) afirman que el economista
y sociólogo italiano Vilfredo Pareto hizo la famosa
observación acerca que el 20% de la población
poseía el 80% de la propiedad en Italia. Más tarde,
creó una fórmula matemática que describe la
distribución desigual de la riqueza italiana, que se
conoce como distribución de Pareto. Este hallazgo
se ha popularizado y empleado en múltiples
disciplinas, dado que muestra que un 80% de las
consecuencias provienen de solo un 20% de las
causas, dicho de otro modo, que solo un 20% de
los elementos son los significativos.
El urbanismo no es la excepción y el
principio de Pareto ha sido una manera de
jerarquizar temáticas. En el caso de este trabajo
de metodología, se propone que se utilice este
parámetro para calcular el número de los aspectos
más relevantes del total de los encontrados. A
favor de realizar esa jerarquización se puede usar
una matriz que permita el cribado de problemas y
de manera diferenciada, otra matriz que muestre
las fortalezas, logrando con esto, descubrir cuáles
son los factores más importantes de atención.
A este respecto, Schjetnan et al. (2004)
realizan este proceso de análisis e interpretación,
empleando los planos resumen y la información es
usada en la detección de las correlaciones entre los
temas. Los autores sostienen que las correlaciones

Análisis espacial
El análisis cartográfico tiene un papel sobresaliente en
urbanismo y hace uso de los Sistemas de Información
Geográfica (SIG o GIS en inglés, Geographic
Information Systems) como instrumento que permite
la representación y el análisis cartográfico a diferentes
escalas territoriales.
De acuerdo a González y de Lázaro (2011),
un Sistema de Información Geográfica (SIG)
combina el software, hardware y diferentes
tipos de datos geográficos permite de manera
organizada capturar, almacenar, analizar y
mostrar información espacial. Esta capacidad
integral de emprender el análisis territorial es
fundamental en la toma de decisiones acertadas
en la planificación y gestión del territorio,
manteniendo siempre un contacto directo con
el mismo y considerando el impacto de las
decisiones en las personas involucradas. En este
sentido, los SIG tienen una alta capacidad en el
análisis de una gran cantidad de datos y realizar
análisis espaciales, permitiendo un conocimiento
más exhaustivo de los problemas y las fortalezas
urbanas, puesto que permiten visualizar y
analizar patrones, relaciones y tendencias
espaciales en el territorio. Como puede verse,
el uso de la información cartográfica posibilita
analizar puntualmente los lugares donde se dan
los fenómenos, cambios en ellos y la forma
espacial de esos cambios.
Los geógrafos han estudiado estos procesos,
pongamos el caso de Buzai y Baxendale (2015),
96

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CONTEXTO

4. Esquema de una metodología analítica,
sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

quienes sostienen que son cinco los conceptos
fundamentales del Análisis Espacial: Localización,
Distribución espacial, Asociación espacial,
Interacción espacial y Evolución espacial.
Para el diagnóstico, objeto de este trabajo se
sugiere que deben ser revisadas las distribuciones
espaciales de los fenómenos urbanos en referencia
a su ubicación (localización), en relación con la
forma en que se dispersan en el territorio urbano
(distribución) y respecto a la manera en que se
traslapan o coinciden unos con otros (asociación
espacial). No se toman en cuenta conceptos
como la interacción espacial, que está asociada
a distancias, por lo que se uso es más factible
en análisis regionales, que no es el caso de esta
propuesta. Con respecto a la evolución espacial,
como es de suponer, se refiere a cambios o
transiciones de un tiempo a otro, que tampoco se
pretende incluir. En todo caso, el análisis espacial
brinda respuestas de lo que sucede en el territorio,
de manera que, con otras herramientas de análisis
temático (como el FODA), se combinan y
complementan, dando lugar a interpretaciones
más completas sobre los fragmentos de ciudad
susceptibles a ser estudiados. En este proceso
de análisis cartográfico está también contenido el
proceso de síntesis, que se da cuando a través de los
conceptos antes expuestos, se encuentran patrones
espaciales que se repiten, temas que espacialmente
se agrupan y forman zonas con particularidades
comunes que se distinguen entre ellas.

Aguilar y Ander-Egg (1994), mencionan que un
diagnóstico no se hace sólo para saber qué pasa. Se
realiza también para saber qué hacer. Efectivamente,
el diagnóstico lleva inexorablemente a la propuesta,
mientras tanto, una buena propuesta solo subyace de
una buena diagnosis.
Con el fin de lograr esta revisión diagnóstica
(temática-espacial) se utiliza, como ya se ha
mencionado en este trabajo, una combinación de
métodos destinados al análisis urbano, por lo que
se recurre a metodologías (antes expuestas) que
normalmente se han usado de manera individual
o dispersa, pretendiendo vincularlas. Como puede
verse, el enfoque está en esa articulación de los
procesos de análisis-síntesis que dan como resultado
la representación cartográfica del diagnóstico -de
manera temática y espacial- con énfasis en los
puntos positivos y negativos más relevantes de las
zonas de exploración, que conduzcan a propuestas
y proyectos urbanos más apropiados a las zonas en
las que se inscriben. Esta propuesta metodológica
inicia con la designación de diversos métodos y
sus correspondientes herramientas. En el esquema
siguiente (Gráfico 3) se detallan tanto métodos,
como las etapas de investigación y productos de
ambos pasos: recopilación y análisis-síntesis.

Gráfico 3. Propuesta de utilización de métodos de recopilación y análisis urbano

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Recordando que el énfasis son los estudios a
escala micro, es decir fragmentos de ciudad o
áreas específicas municipales, que generalmente
se contemplan en los programas parciales, se
explican seguidamente los pasos consecutivos.
Cada proceso tiene como resultado elementos
cartográficos que constituyen el eje rector de esta
propuesta metodológica.

también, se traslapan espacialmente, conviven en
un solo espacio porque la realidad es compleja.
Las dimensiones sugeridas son: Medio
físico natural, Medio socio-económico, Medio
normativo, Medio físico construido. En lo que
respecta a los subtemas, estos fueron detallados en
el Gráfico 2. Por otro lado, este proceso conlleva
tener en cuenta algunas consideraciones al
momento de generar los productos cartográficos.
A continuación, se presentan algunas sugerencias:
1. Utilización de elementos graduados como
puntos, polígonos y líneas que señalen tendencias
y diferencias entre elementos representados.
2. Cuidar el uso del color, usando los colores
estandarizados de acuerdo a cada tema urbano. 3.
Evitar la saturación de elementos, a fin de lograr
visualizar con claridad las tendencias. Ver ejemplos
de posibles mapas temáticos en Gráfico 4.

Proceso de recopilación. Resultado: Mapas
temáticos
Paso 1. Recopilación de la información urbana
En este paso el objetivo es recopilar mediante
el método documental, datos de naturaleza
cuantitativa y cualitativa, lo que requiere de la
extracción de la información importante que
permita expresar de manera clara la situación
actual de la zona en cada uno de los temas.
Esta información se encuentra en los planes
urbanos, sitios oficiales en internet, estudios
que se han realizado sobre la zona de estudio.
También implica realizar observación directa,
que permitirá reunir información mediante el
registro de información de campo, fotografías y
esquemas de campo.

Proceso de análisis. Resultado: Mapas síntesis
Paso 3. Matriz FODA
Consiste en construir una matriz de análisis FODA
e identificar condiciones positivas y negativas
de la zona. Por supuesto que en este proceso
se hace uso de la información de los mapas
temáticos. Asimismo, para realizarlo se requiere
los parámetros cuantitativos y cualitativos y,
de este modo, saber si la realidad encontrada
está circunscrita dentro de los parámetros. La
sugerencia es recurrir, como ya se ha expuesto,
a los parámetros del Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019).

Paso 2. Mapas temáticos
Es importante resumir y analizar toda la información
recopilada en el paso anterior, que debe ser expresada
cartográficamente, con información documental y
de campo. El resultado consiste en la creación de
mapas temáticos, es decir, la representación de cada
uno de los tópicos a analizar. Como producto se
obtiene el mapeo de las particularidades (positivas
y negativas) delineadas por tópico.
Para efectos de análisis se separa la información,
pero en la realidad está conectada, cada uno de los
temas tiene la capacidad de impactar a otros. Así

Paso 4. Listado general
En este paso se conjuntan todas las observaciones
identificadas en el instrumento de análisis FODA,
consiguiendo constituir un listado general de los
problemas y fortalezas de la zona.

Gráfico 4. Mapas Temáticos

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Paso 5. Priorización temática
Con el objetivo de seleccionar los temas positivos
y negativos más importantes (priorización
temática), habrá que darle peso a cada uno de
ellos, con miras a poder calificarlos o ponderarlos
y tener claridad sobre cuáles son los que revisten
más importancia.
Para esto, es útil el principio de Pareto que
establece el número de factores a elegir dentro de
la lista general (20% del total de temas). En la
selección, se emplea una matriz de ponderación
de los factores de estudio, en la cual se consideran
aquellos vinculados al Urbanismo Ecosistémico
(Rueda, 2019): Compacidad y funcionalidad,
Complejidad, Eficiencia, Cohesión social y sus
respectivos parámetros (ver descripción en la
Tabla 3).
Es apropiado darles valores de acuerdo al
cumplimiento del parámetro, pueden ser del
1 al 5, cuando el cumplimento es mayor usar
el 5 y a menor cumplimiento, usar los valores
menores. Ver Tabla 4, donde se presentan para
ejemplificar cinco temas con los puntajes más
altos (fortalezas).

Paso 7. Priorización espacial
El propósito de este paso consiste en seleccionar las
zonas con más temas favorables y desfavorables
(Priorización espacial). Se requiere la
información del paso anterior o temas resultantes
de la priorización temática y su cartografía.
Estos últimos deben superponerse usando las
herramientas de un SIG y valerse de esto en la
identificación de zonas donde se traslapan las
fortalezas y las debilidades, fundamentándose
en los conceptos de Localización, Distribución y
Asociación Espacial (Buzai y Baxendale, 2015).
Con las herramientas y un software de SIG, es
posible identificar las zonas donde coinciden los
factores positivos; así como los lugares donde
confluyen los problemas. Con estos traslapes
reconocidos, es posible realizar los mapas síntesis
de debilidades y de fortalezas, que permiten
resumir los patrones y la confluencia espacial de
los rubros seleccionados.
Paso 8. Mapas síntesis
Reiterando que, el resultado del paso anterior son
los mapas síntesis de problemas y de fortalezas.
Estos son producto, como su nombre lo indica, de
un proceso de síntesis y muestran las zonas con
dificultades, sujetas a priorizar proyectos guiando
su corrección y zonas con puntos positivos, en
donde deben prevalecer acciones que permitan
mantenerlos y potenciarlos. En el gráfico siguiente
se muestra a modo de ejemplo, temáticas positivas
de una zona hipotética de estudio, constituidos
por los tópicos con mayores puntuaciones en la
priorización temática, el resultante es el mapa
síntesis de fortalezas. Este procedimiento debe
replicarse para los temas negativos detectados, en la
búsqueda de cartografiar la síntesis de debilidades.

Paso 6. Listado y mapas particulares
Al priorizar se debe seleccionar, como ya se ha
señalado el 20% de los temas, en ambos casos: las
problemáticas más acuciantes (las que obtuvieron
las puntuaciones más bajas) y las fortalezas más
destacadas (puntuaciones más altas). Una vez
definidos, es preciso realizar los correspondientes
mapas de cada uno de estos aspectos, es decir
realizar la ubicación espacial, que constituye uno
de los elementos del análisis espacial (Buzai y
Baxendale, 2015).

Tabla 4. Propuesta de matriz de jerarquización

Fuente: Elaboración propia a partir de Rueda (2019)

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CONTEXTO

Gráfico 5. Pasos 6 y 7: Jerarquización y priorización espacial de Fortalezas (puntos positivos) de la zona

Fuente: Elaboración propia

Proceso propositivo. Resultado: Mapa de
propuestas

apremiantes. En este tenor, se requiere partir de los
mapas síntesis de fortalezas y debilidades revelados
mediante el análisis. Evidentemente, la solución
debe tener fundamento en las representaciones
espaciales de todo el proceso de análisis-síntesis.

Paso 9. Mapa de la propuesta urbana
El objetivo del diagnóstico propuesto es contar con
los elementos que permitan realizar las propuestas
urbanas que busquen fortalecer las zonas con los
factores positivos más sobresalientes y resolver
las zonas que poseen los factores negativos más

En el Gráfico 6 se muestran esquemáticamente y
de manera completa, los pasos secuenciales de la
metodología propuesta.

Gráfico 6. Esquema de una Metodología analítica, sintética y cartográfica para la diagnosis urbana

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

5. A manera de conclusión

sintética y cartográfica para la diagnosis urbana,
con claros pasos secuenciales, con resultados
expresados en diagramas geoespaciales. Estos
últimos son importantes en razón de que, facilitan
una expresión visual de la distribución de
patrones, tendencias y relaciones espaciales de
los temas urbanos.
Los productos cartográficos presentados en
este estudio incluyen los siguientes: en cuanto a la
recopilación de información, se proponen mapas
temáticos; en relación al análisis, se plantean los
mapas de síntesis; finalmente, estos dos tipos de
productos es posible reflejarlos en los mapas de
propuestas (Ver gráfico 3).
Es oportuno mencionar que los mapas temáticos
por sí mismos son únicamente descriptivos y que
pueden considerarse como un punto de partida,
pero subsiguientemente se deben desarrollar otros
procesos que los complementen y que concreten
el análisis, como los que sustentan la síntesis
urbana, que son sugeridos en este trabajo. Ahora
bien, en cada objeto urbano de estudio se pueden
encontrar sus propias variantes en lo que respecta
a los instrumentos de recopilación, análisis y
síntesis; lo cual es permitido por el carácter
flexible y adaptable de la metodología propuesta.
Otro aspecto crucial es la priorización de
tópicos (jerarquización temática) y zonas (jerarquía
espacial) que lleven a estrategias más localizadas,
debido a que los recursos son limitados. Por lo
tanto, los proyectos urbanos deben ser programados
sobre la base de una valoración por importancia,
partiendo de criterios teóricos claros.
Adicionalmente, resulta fundamental que la
solución surja inexcusablemente de lo encontrado
en procesos de análisis-síntesis y, por supuesto,
que abarque las zonas prioritarias detectadas.
En definitiva, un diagnóstico acertado conduce a
una solución pertinente y efectiva. Por consiguiente,
resulta imprescindible abordar las etapas
diagnósticas con una planificación meticulosa y
ejecutarlas con un enfoque científico riguroso, con
la finalidad de brindar soluciones urbanas que se
ajusten de manera óptima a las necesidades de la
ciudad y de sus habitantes. C

El aporte de este trabajo consiste en una metodología
que oriente la realización de un diagnóstico urbano,
permitiendo combinar la información documental
con la cartográfica, con la intención de presentar
un enfoque sistemático con sustento en algunos
procedimientos científicos, que evalúen la tendencia
del comportamiento urbano.
Tras una reflexión teórica sobre el método
científico y sus distintos enfoques, se ha constatado
la viabilidad de enfocar un diagnóstico urbano
hacia investigaciones aplicadas, diagnósticas
y propositivas, dado que comparten un proceso
metodológico similar al utilizado en la disciplina
y que su objetivo principal es la mejora, lo cual es
esencial en el ámbito de la diagnosis.
Se reitera que es fundamental adoptar una
metodología científica y seguir rigurosamente sus
principios y normas en el estudio del fenómeno
urbano. Esto es posible debido a que dentro de
cada proceso de investigación urbana se pueden
identificar fases similares a los estudios realizados
en las ciencias sociales, como se argumenta en
este trabajo; puesto que ambos comparten una
etapa de formulación; en cuanto a la recopilación
de datos, se reconoce una etapa de exploración; y
en el análisis de información, se contemplan las
etapas descriptiva, correlacional y explicativa.
Consecutivamente,
se
atendieron
las
metodologías tanto de recolección de información
(mediante fuentes documentales y observación
directa) como de análisis de los datos diagnósticos
(utilizando herramientas como el análisis FODA,
la matriz de ponderación y el análisis espacial).
Estas herramientas, cuando se combinan de
manera adecuada, permiten abarcar la evaluación
en todas las etapas mencionadas anteriormente. Es
imprescindible subrayar que, es de vital importancia
aplicarlas con el nivel de precisión necesario.
En lo concerniente a las dimensiones
propuestas, se identificó un valioso aporte en
el Urbanismo Ecosistémico (Rueda, 2019), el
cual se posiciona como un referente relevante
que respalda el proceso de análisis e integra una
perspectiva ecológica en el fenómeno urbano,
ya que busca la evaluación de aspectos clave en
las ciudades, como su sustentabilidad ambiental,
calidad de vida, capacidad de adaptación y
participación ciudadana.
En última instancia, se presenta como
resultado un esquema de metodología analítica,
101

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Del horizonte al texto: el paisaje cultural como categoría
semiótica. El caso del grafiti tag en Montevideo, Uruguay
From horizon to text: the cultural landscape as a semiotic category. The case
of graffiti tag in Montevideo, Uruguay
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Amalia Lejavitzer1
Richard Danta2

Resumen

Abstract

Este artículo estudia el paisaje desde una
perspectiva que considera la categoría semiótica
de texto para entender los fenómenos materiales,
inmateriales y simbólicos asociados a un
territorio; en particular, aborda el caso de los
paisajes culturales urbanos y la incidencia del
grafiti tag en su transformación. Para ello, se toma
como punto de partida un modelo conceptual de
texto que permite la comprensión del paisaje
como un conjunto de significados abiertos a
la interpretación de quien lo contempla. Se
ejemplifica con el caso del grafiti de firma tag en
la ciudad de Montevideo. Se concluye en que el
paisaje no solo es una categoría de lo patrimonial,
sino también un instrumento epistémico de
carácter semiótico para el análisis de diversos
fenómenos vinculados con el territorio, desde una
dimensión tanto sensorial como metafórica.

This article studies the landscape from a
perspective that takes the semiotic category
of text to understand the material, immaterial
and symbolic phenomena associated with a
territory. It deals with the case of urban cultural
landscapes and the incidence of the graffiti tag
in their transformation. For this, a conceptual
text model is taken as a starting point that allows
the understanding of the landscape as a set of
meanings open to the interpretation of whoever
contemplates it. It is exemplified by the case of
tag graffiti in Montevideo city. It is concluded that
the landscape is not only a category of heritage,
but also an epistemic instrument of a semiotic
nature for the analysis of various phenomena
related to the territory, from both a sensory and
metaphorical dimension.

Palabras Clave:

Keywords:

paisaje cultural; patrimonio cultural; semiología;
grafiti

cultural landscape; cultural heritage; semiology;
graffiti

1

Nacionalidad: uruguaya; Adscripción: Departamento de Humanidades y Comunicación de la Universidad Católica del Uruguay (UCU);
doctora en Letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); email: amalia.lejavitzer@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.
org/0000-0003-0663-1957
2
Nacionalidad: uruguayo; Adscripción: Universidad Católica del Uruguay (UCU); doctorando en filosofía por la Universidad de
Salamanca, España; email: richard.danta@ucu.edu.uy; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4878-1657

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Introducción

comunicación posible si no es a través de signos
ordenados según estrategias de expresión y
comunicación. En palabras de Magariños de
Morentín
la semiótica proporciona, en este momento
de la historia del conocimiento científico
(o, simplemente, riguroso), un enfoque y un
conjunto de instrumentos que la sitúan como un
método preciso y eficaz para explicar el proceso
de producción, comunicación y transformación
del significado en el campo de las ciencias
sociales (y no sólo de ellas) (Magariños de
Morentín, 2008: 127).3
Más aún, en la ya citada definición de paisaje
del Convenio Europeo del Paisaje (2000) está
implícita su condición indexical, que responde a
un sujeto que percibe desde un lugar determinado.
Por ello, en este artículo se concibe el paisaje
como un texto y se propone como una categoría
semiótica que puede utilizarse como herramienta
epistémica y analítica para entender aquellos
fenómenos vinculados con el territorio, desde
una dimensión tanto física-material como otra
simbólica-metafórica.
Este artículo se organiza de la siguiente manera:
en primer lugar, a modo de antecedentes, se
presenta el origen del concepto paisaje, entendido
como una representación visual de aquellos
elementos materiales que conforman un espacio.
Se subraya el carácter construido del paisaje y,
con base en esto, se analiza la pertinencia de la
noción paisaje cultural, sus valores patrimoniales
e identitarios: más aún se postula la idea de que el
paisaje es cultura.
A continuación, se justifican las bases que
sostienen la familiaridad entre el paisaje y el texto,
tomando como eje analítico el punto de vista,
componente intrínseco de ambos conceptos: el
paisaje se percibe desde un punto de vista que
resulta constitutivo y el texto siempre revela
un punto de vista intencional o significativo.
También se discute la condición de portadores
de sentido del paisaje y del texto, que ofrecen
siempre la promesa de una vinculación con un
otro que contempla (el paisaje) y lee (el texto). En
seguida, se presenta la capacidad transformativa
que tiene el paisaje, al dotar de identidad y
significado una materialidad espacial sin sentido,
dicho de otra manera, el paisaje es un territorio

El paisaje cultural ha sido reconocido por la
UNESCO como una categoría patrimonial desde
1992 (Luengo, 2013), pero en el año 2000, en el
marco del Convenio Europeo del Paisaje, surge
una definición realmente comprehensiva del
término: “por paisaje se entenderá cualquier parte
del territorio tal como la percibe la población,
cuyo carácter sea el resultado de la acción y la
interacción de factores naturales y humanos”
(Convenio europeo del paisaje, 2000, cap. I,
art. 1, inciso a). En esta definición se destacan
dos elementos que sirven de fundamento para
este artículo: primero, el paisaje es percepción;
segundo, el paisaje es transformación, en tanto es
el resultado de la acción de la naturaleza y de los
individuos que habitan, intervienen y se apropian
de un determinado territorio.
Como percepción, el paisaje se constituye en
un conjunto de signos, reunidos e integrados en
una unidad textual, susceptible de ser interpretado
(mirado o leído) desde diferentes puntos de vista
que dependen del sujeto que observa.
En este sentido, el concepto de paisaje cultural
se presenta como un nodo teórico capaz de articular
distintas perspectivas disciplinares para el análisis,
comprensión e interpretación de esos fenómenos.
Este artículo muestra una aproximación al concepto
paisaje cultural desde el enfoque de la semiótica.
Esta puede entenderse como un campo intelectual
disciplinar, en el sentido de Pierre Bourdieu (2002);
más específicamente, según establece Umberto
Eco en Los límites de la interpretación:
la semiótica estudia tanto la estructura
abstracta de los sistemas de significación
(lenguaje verbal, juegos de cartas, señales de
tráfico, códigos iconológicos y demás) como
los procesos en cuyo transcurso los usuarios
aplican de forma práctica las reglas de estos
sistemas con la finalidad de comunicar, es
decir, de designar estados de mundos posibles
o de criticar y modificar la estructura de los
sistemas mismos (Eco, 1992: 287-288).
En términos operativos, la semiótica permite
el estudio de los complejos dispositivos y
operaciones de sentido que dan significancia a
los eventos, objetos, relaciones y situaciones
humanas. Después de todo, no hay sentido ni
3

Las cursivas son del autor de la cita.

104

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

transformado y resignificado. En particular, en el
caso de los paisajes urbanos se destaca su cualidad
dinámica pues están en continua transformación,
fruto de las diversas manifestaciones políticas,
artísticas y culturales de sus habitantes, quienes
permanentemente están produciendo un conjunto
de nuevos significados y valores en la percepción
de ese territorio específico (la ciudad) devenido,
así, en paisaje.
Por último, a modo de ejemplo de la utilidad
analítica del concepto paisaje cultural como
una categoría semiótica, se estudia el caso del
grafiti de firma tag en tanto una forma textual que
configura y reconfigura los paisajes urbanos, y se
ilustra con una breve referencia a su presencia en
la ciudad de Montevideo.

posesiones del señor (Maderuelo, 2010). Para
ello, se ubicaba a una altura que le permitiera
observar el horizonte, de modo de transformar
todo aquello que abarcaba su mirada en una
imagen que traducía visualmente los dominios
de su patrono. El paisaje se vuelve, entonces,
producto de un punto de vista privilegiado, una
representación que implica una apropiación
visual del espacio.
Se define representación como la presencia
de algo que sustituye a otra cosa ausente. Esta
acción implica una transferencia de sentido, por
la cual la significación de lo ausente se traslada
a lo presente, para todo sujeto que se relacione
con ello (Eco, 1992). Es el caso de la intervención
humana en el espacio, para volverlo paisaje. Una
vez constituido, este vale no solo por su presencia
perceptiva, sino también por las intenciones,
propósitos, valores e ideas sobre el mundo que
están implicados en su propia existencia. En
otras palabras, los paisajes son modalidades
representacionales del espacio, cuando este es
modelado por la cultura.
La cartografía y la pintura geográfica eran
dos formas de representación espacial de
gran relevancia. No obstante, sin importar su
complejidad y delicadeza gráfica, no eran más que
instrumentos que no preveían la contemplación.
Para ello estaban las (bellas) artes figurativas, que
recreaban la percepción visual por medio de la
imaginación y la destreza del trazo, la pincelada y
la mancha. La tradición del paisaje como tema y
como género pictórico toma un potente impulso a
partir del Renacimiento, con las escuelas italiana
y flamenca (Folch y Bru, 2017). Desde entonces
y hasta las manifestaciones pictóricas de la época
contemporánea, se vuelve evidente la condición
semiótica del paisaje que se insinuaba en los
mapas y la pintura geográfica.
Como señala Tesser Obregón:
las primeras nociones que se tienen del
término paisaje provienen de sus orígenes que
en las lenguas románicas o neolatinas deriva
del latín pagus, que significa país y pagensis
que corresponde a campestre. A partir de
estas dos palabras se originaron los términos:
paysage (francés), paisatge (catalán), paisagen
(portugués), paessagio (italiano), paisaje
(castellano), etc., con el sentido de vinculación
entre un lugar o territorio y una determinada
comunidad o individuo que lo utiliza y lo
transforma (Tesser Obregón, 2000: 20).

El paisaje como representación del espacio
Tradicionalmente se ha identificado el paisaje
con la panorámica visual de un fragmento
geográfico, quizá porque los primeros estudios
del paisaje surgieron precisamente en el ámbito
de la Geografía. Si bien en un principio, fue
considerado un término equivalente a los de
área y región, ya desde principios del siglo XX,
Carl Sauer llamó la atención sobre el carácter
asociativo del paisaje más allá de ser una mera
escenografía, entendiéndolo como un conjunto
de formas tanto físicas como culturales (Sauer,
2012 [1925]). Desde entonces, se advirtió que el
paisaje es una construcción humana que hace de
la espacialidad una manifestación sensorial con
implicaciones culturales, sociales, económicas,
políticas y estéticas. Como señala Castillo Poveda
al hablar de paisaje, “el espacio que involucra
dicha denominación no es solamente el ente
físico y geométrico que refiere la investigación,
es el conjunto de relaciones sociales, históricas
y ambientales que lo han rodeado, así como
participado en su transformación” (Castillo
Poveda, 2016: 20).
En un principio, el paisaje estaba íntimamente
vinculado con la representación gráfica de los
espacios objeto de propiedad. La cartografía
y la pintura geográfica del siglo XV fueron
formas de registrar la materialidad espacial,
para indicar trayectorias y posicionar límites.
Sin embargo, estos registros de la extensión
del territorio y de los accidentes geográficos se
hacían desde un punto de vista determinado: la
mirada del cartógrafo que daba institución a las
105

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Se puede afirmar que el paisaje es una manera
de categorizar una materialidad espacial más
o menos extensiva asociada a una comunidad
o individuo que toma posesión de ella y la
interviene, ya sea con fines productivos, políticos,
económicos, sociales, simbólicos o artísticos. Tal
es el caso del grafiti —particularmente del grafiti
tag—, como se verá más adelante, que permite
que individuos simbólicamente desposeídos “se
apropien de territorios urbanos dominados por las
normas y las reglas establecidas por los grupos
dominantes” (Caetano, 2017: 80).4 El paisaje
implica, entonces, una naturaleza reclamada y
transfigurada por el accionar humano.

Salinas, 2015), hoy en día la Unesco reconoce
bajo la denominación de paisaje cultural los
bienes patrimoniales capaces de reflejar la
especificidad de un determinado espacio que
identifica y reconoce un grupo humano, pero que
también presenta valores naturales, materiales,
espirituales, éticos y estéticos que trascienden
esa matriz biofísica concreta e interpelan a la
humanidad en su conjunto.
En este sentido,
un paisaje cultural es el resultado de la
interacción del ser humano sobre el medio
natural, las huellas de sus acciones en un
territorio cuya expresión es percibida y
valorada por sus cualidades específicas y, por
ser soporte de la memoria y la identidad de
una comunidad. Todo territorio que cuenta
con cualidades estéticas e históricas debe ser
considerado como paisaje cultural y no tan
solo como sitios que requieren de atención
por su vulnerabilidad (Carta Iberoamericana
del Paisaje Cultural, 2012: 1).
Se distinguen tres tipos de paisajes culturales:
los creados por el ser humano con intención y
que son producto de acciones de diseño (parques
y jardines); los evolutivos, que han surgido
como consecuencia de intervenciones sociales,
económicas, administrativas y religiosas, sin
necesariamente una intencionalidad de alterar el
horizonte visual o espacial (como los cultivos y
los espacios ritualizados y ceremoniales); y, por
último, aquellos paisajes que asocian los aspectos
visuales del horizonte geográfico con valores
religiosos, artísticos y culturales (Rössler, 2002).
Por su parte, Tesser Obregón (2000), ha
identificado cuatro dimensiones en el paisaje
cultural: estética (refiere a las acciones artísticas
y a los procesos estéticos vinculados a la
sensorialidad que se desarrolla en alguno de los
ámbitos de la creación), espacial-territorial (no se
limita a la organización de la materialidad física,
sino que también aborda los procesos de identidad
vinculados a los territorios y a los procesos de
producción de espacialidad), sociocultural (abarca
todo fenómeno estudiado por las Ciencias Sociales
y Humanas que implique grandes poblaciones o
asentamientos regionales y locales) e interpretativa

Paisaje cultural: patrimonio e identidad
En 1925, en Morfología del paisaje, Carl Sauer
señala que “el paisaje cultural es creado por un
grupo cultural a partir de un paisaje natural. La
cultura es el agente, el área natural es el medio,
el paisaje cultural es el resultado” (Sauer, 2012
[1925]: 20, parágr. 70). Esta obra fue pionera en
la categorización del paisaje cultural: tuvieron
que pasar más de sesenta años para que la Unesco
reconociera el paisaje cultural como una categoría
patrimonial, en el año 1992 (Luengo, 2013).5
Aunque los antecedentes se remontan a 1962,
en la Recomendación sobre la protección de la
belleza y el carácter de los lugares y paisajes,
donde la Unesco señala la necesidad de proteger
y preservar los paisajes, y en la Convención sobre
la protección del patrimonio mundial, cultural y
natural de 1972, que incluye los paisajes entre
los bienes que integran el patrimonio cultural,
en estos documentos se omite la dimensión
inmaterial y simbólica de los paisajes. Más
bien se centran en los testimonios materiales de
dichos espacios, en los objetos, y se deja de lado
el dinamismo del continuo accionar tanto de los
seres humanos como de los mismos fenómenos
naturales sobre esos territorios. Especialmente
se olvida la dimensión subjetiva del paisaje, ya
que, como se ha señalado antes, este solo cobra
sentido cuando el ser humano lo percibe como tal.
Tras un profundo proceso de debate,
discusión y revisión (Silva Pérez y Fernández

4

Traducción propia del portugués al español.
Al año siguiente, en 1993, se inscribe el Parque Nacional de Tongariro, en Nueva Zelanda, como el primer sitio en la Lista del Patrimonio
Mundial en dicha categoría.
5

106

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CONTEXTO

(alude a experiencias con el entorno que integran
componentes comunicacionales y expresivos, y que
privilegian la perspectiva del sujeto consumidor,
en el sentido sociosemiótico, es decir, un sujeto
que significa la experiencia con el entorno en un
contexto cultural específico).
A la tipología tripartita de paisaje, se podría
agregar una cuarta clase: el paisaje cultural
como una metáfora de fenómenos que aúnan
la espacialidad y la sensorialidad. Es el caso,
por ejemplo, de los entornos sonoros o de las
ecologías aromáticas.
Este cuarto tipo de paisaje podría considerarse
como una categoría analítica y no solo como
un fenómeno social e histórico. Los paisajes
metafóricos son prácticas, usos, situaciones,
identidades y ámbitos de la vida cuya ontología
no es estrictamente sensorial, pero su comprensión
puede optimizarse si se concibe a estas expresiones
culturales como textos paisajísticos. Es decir,
si se reconoce en ellos constructos ostensivos
(mostrados y compartidos por una comunidad)
de signos entramados e integrados en una unidad,
interpretables y condicionados por un punto de
vista particular (no necesariamente sensorial, pero
siempre semiótico).
De hecho, el paisaje puede entenderse como un
texto que habla de su cultura originaria y permite
establecer conversaciones y disputas con otras
culturas. Así como Montanari establece una analogía
entre los sistemas alimentarios y el lenguaje, esta
correlación podría extrapolarse al paisaje, cuando
señala que, al igual que la lengua hablada,
contiene y transporta la cultura de quien la
practica, es el depositario de las tradiciones y de
la identidad del grupo. Constituye, por lo tanto, un
extraordinario vehículo de autorrepresentaciones
y de intercambio cultural: es instrumento de
identidad, pero también es el primer modo
para entrar en contacto con culturas diversas
(Montanari, 2004: 153).6
El paisaje cultural propone un punto de vista
propio, que se encuentra con el punto de vista
de quien lo observa. Ahí radica la conversación:
dos perspectivas que confluyen en un esfuerzo
por revelar el valor patrimonial del paisaje.
Este acercamiento es posible ante un territorio
espacial, pero también ante un territorio sensorial
simbólico, ético y estético. En definitiva, el paisaje
6

cultural, considerado como un texto, puede ser
una categoría analítica de gran poder explicativo,
o al menos, de gran sugestión heurística.
El paisaje cultural como texto y categoría
semiótica
El paisaje cultural es una semiosis identitaria
asociada a la territorialidad espacial, ya sea de
arraigo o de tránsito. Pero también es una metáfora
que permite entender fenómenos dotados de
cualidades inmersivas semejantes a la sensorialidad
ambiental, como la visualidad urbana, el sonido, las
prácticas culinarias y gastronómicas, o los artefactos
patrimoniales y del cine casero, que resguardan y
activan experiencias del pasado a la manera de
horizontes de comprensión.
Esta consideración relaciona los paisajes
culturales y los territorios con aquellos
dispositivos semióticos que funcionan como
nódulos de experiencia y de entendimiento, con
motivaciones expresivas y comunicacionales,
llamados textos. En palabras de Ramírez
Velázquez y López Levi, el texto
se entiende más allá del ámbito de lo escrito e
incorpora pinturas, mapas, formas urbanas e
incluso instituciones sociales, vistos éstos como
prácticas de significación que se van construyendo
al mismo tiempo que se van leyendo. A partir
de ello se identifican narraciones, discursos y
metáforas, que serán leídos por comunidades
textuales, es decir, grupos de personas que
tienen bases de entendimiento semejantes para
la interpretación (Ramírez Velázquez y López
Levi, 2015: 89).
El paisaje cultural, entonces, resulta un texto
por derecho propio. En otros términos, si el texto se
define como un complejo mecanismo inferencial
que exige al lector una continua actualización de
los contenidos implícitos, entonces “para poder
entender un texto, el lector debe «llenarlo» con
una cantidad de inferencias textuales, vinculadas
a un amplio conjunto de presuposiciones definidas
por un contexto determinado” (Eco, 1992: 334).
El paisaje cultural sugiere a quien lo contempla
el punto de vista que lo originó, presenta signos
ordenados por criterios socialmente definidos,
y los integra para configurar una unidad
reconocible, que se abre al consumo semiótico

Traducción propia del italiano al español.

107

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

de todo aquel que responda a las estrategias de
lectura que propone. En tanto texto, el paisaje
no es una agrupación inerte de signos, sino
que se abre a negociaciones de lectura. Quien
contempla interpreta, reconoce y recrea a partir
de lo que se le muestra o se le insinúa. De esta
manera, la relación con el paisaje es un vínculo
textual activo, provocado y favorecido por el
carácter eminentemente ostensivo del paisaje,
más allá del lenguaje expresivo de esa ostensión
(lo visual ha sido tradicionalmente privilegiado,
pero los sonidos, los aromas, los sistemas
alimentarios y hasta las proxémicas étnicas
también merecen considerarse).
Esta fenomenología ostensiva del paisaje
justifica su análisis semiótico, y la aplicación
del concepto de texto como un instrumento que
describe, clasifica y evidencia las relaciones
entre los componentes del paisaje, así como su
acción significativa en su entorno. Si el texto es
un conjunto entramado de signos que funcionan
como un todo para proponer una interpretación
del mundo, su viabilidad como dispositivo
metodológico para comprender el paisaje puede
resultar de interés para quienes aspiren a entender
el sentido de los paisajes culturales, que expresan,
comunican, conservan y transforman la cultura.
La categoría semiótica texto permite entender
cómo el paisaje habla de su propia cosmogonía
sensorial, de la cultura que lo hizo posible, de sus
intereses y de la mirada que promueve, y puede
explicar cómo entra en conversación con la
cultura en la que circula, aunque sea muy distante
de sus principios originarios. Así, el paisaje
cultural cumple con la condición de todo objeto
y práctica patrimonial: evidencia y traduce sus
circunstancias de creación a espectadores que no
participaron en sus orígenes. El paisaje cultural,
así como el patrimonio mismo, “puede entenderse
como un puente entre el pasado y el presente de una
sociedad, como herencia, como materialización de
las continuidades y al mismo tiempo símbolo de
transmisión” (Espeitx, 2004: 194).

de entidad el lado subjetivo del paisaje,
el «interior» que se añade al objetivo, al
«exterior», y lo reconfigura culturalmente,
incluso creativamente. Es aquí donde estriba
la primera separación profunda entre los
conceptos de paisaje y de «territorio». Este
entendimiento del paisaje adquiere valores
particulares con los significados, los sentidos
culturales otorgados por el arte, por el
pensamiento, por la ciencia, por los mitos, las
referencias antropológicas, los usos, por su
personalidad, por su capacidad, su modalidad
y su resistencia física, por su belleza, por la
identificación en él del pueblo que lo habita.
El paisaje está filtrado por la cultura. El
paisaje es un nivel cultural (Martínez Pisón,
2009: 333).
El paisaje puede concebirse como un espacio
dotado de identidad; esto es precisamente un
territorio: un fragmento de materialidad física
elevado a la condición de semiosis identitaria.
Si bien la materialidad espacial es la sustancia
constitutiva del territorio, esto no es suficiente.
El territorio también requiere límites e identidad,
es objeto de posesión y de tránsito, y expresa a
las instituciones humanas (la propiedad, privada,
comunitaria o divina), al dejarse transformar. O
mejor, más que transfigurado por la intervención
humana, el territorio surge a partir de esa
intervención. Sin acción humana no hay territorio,
solo materialidad espacial sin sentido.
Se puede decir, entonces, que el paisaje se
vuelve la dimensión sensorial del territorio, lo
hace reconocible porque lo somete a estereotipos
perceptivos configurados por la cartografía,
el arte, arquitectura y el urbanismo. Incluso
un mismo paisaje es susceptible de ser leído o
interpretado desde distintas perspectivas, según
quien lo observa. Esto resulta evidente en la
interacción que se establece entre el grafiti y el
paisaje urbano, ya que puede ser interpretada
a partir de sus valores ideológicos o estéticos
(Caetano, 2017), pero finalmente es gracias a su
cualidad textual que vuelve a la ciudad un espacio
privilegiado de comunicación.
En otros términos, el paisaje es un instrumento
semiótico que hace reconocible al territorio y
lo dota de identidad sensorial. Todo paisaje es
necesariamente cultural, porque depende de un
sentido que lo percibe y lo carga de significación
Por eso se puede afirmar que el paisaje es
percepción representacional, y se configura como

El paisaje como transformación del territorio
En el epílogo a la obra de Joan Nogué, El paisaje
social, Martínez de Pisón sostiene que
el paisaje es constitutivamente dinámico.
Su misma forma, que puede a veces parecer
fijada, es efecto de una estructura geográfica
en evolución. Pero además es un ingrediente
108

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

el resultado de la transformación de un territorio o
incluso de otro paisaje mediante la acción humana
(acción física y acción semiótica). Al punto de
que algunos autores sostienen que cada sociedad
tiene su propio paisaje (Folch y Bru, 2017).

Más aún, por su componente textual-visual,
el grafiti se vuelve una poderosa herramienta
de comunicación (Arezoo khani, 2020) y, del
amplio conjunto de manifestaciones, expresiones
e intervenciones de los habitantes de la ciudad,
quizá sea la acción urbana que mayor incidencia
tiene en la conformación y transformación del
espacio público. De hecho, pueden considerarse
que los paisajes urbanos son el resultado,
percibido, de esas transformaciones (BriceñoÁvila, 2018; Caetano 2017).
En tanto gesto de intervención que opera en
la ciudad proponiendo relaciones de negociación
con el espacio urbano, el grafiti en las últimas
décadas viene experimentando un creciente
proceso de institucionalización, que no siempre
ha sido sostenido y que ha tenido momentos
de ralentización y hasta de retroceso, pero que,
a juicio de Javier Dotta Ambrosini (2015), ha
promovido un giro pictórico que ha transfigurado
las ciudades. Un buen ejemplo de esto es la ciudad
de Montevideo (Epstein, 2007).
Fundada en 1726 como capital de la hoy
República Oriental del Uruguay, Montevideo
centraliza gran parte de la actividad cultural
(y también política y económica) del país
y ha mantenido una relación de progresivo
entendimiento con las prácticas de los grafiteros.
Como refiere Ricardo Klein (2019), en
su texto, Del gris al color de la ciudad. Una
aproximación sociológica al grafiti y el street
art en Montevideo, el término de la dictadura
cívico-militar sufrida por Uruguay (1973-1985),
dio lugar a una explosión de prácticas culturales,
entre las cuales el grafiti, en particular aquel de
tono político, se destacó por asediar las calles
y fachadas de la ciudad. Luego de un primer
período catártico, el grafiti montevideano empezó
a acercarse a las características globales del
fenómeno, a raíz del regreso al país de jóvenes
que habían vivido el exilio, y que ahora volvían
con la impronta de las culturas callejeras de
Europa y de Estados Unidos, y también por el
surgimiento de una subcultura hiphop autóctona
a partir de la aparición de bandas que lograron
dialogar con los géneros musicales locales. Ya
para la primera década del siglo XXI, el grafiti
en Montevideo registra dos manifestaciones
dominantes: las piezas y las llamadas bombas.
Estas evidencian la aún presente influencia de
la cultura hiphop; por su parte, los murales han
devenido en la forma más presente del llamado

El grafiti tag en los paisajes urbanos de la
ciudad de Montevideo
Así como el paisaje supone una transformación
del mundo, que se percibe de manera sensorial
y responde a un punto de vista determinado,
de la misma manera el grafiti constituye una
intervención en la materialidad del espacio que
causa la transformación del paisaje urbano (Barja,
2008; Caetano, 2017), como se verá enseguida.
Los espacios urbanos conforman territorios
particulares. Sus regímenes de visualidad, es
decir, lo que puede mostrarse y no mostrarse y los
lenguajes utilizados, son múltiples y se organizan
según criterios sancionados socialmente (Brea,
2007). La arquitectura, el mobiliario público,
la señalética, el urbanismo y la paisajística en
general, y las fachadas y jardines de espacios
habitacionales, en particular, así como la
publicidad, los medios de transporte, y el arte
urbano, son todos códigos que inciden en la
visualidad de la ciudad y cuyos textos constituyen
la trama de los paisajes urbanos (Nogué,
2010). Dicho, en otros términos, la ciudad
es escenario de múltiples textos, de diferente
naturaleza semiótica (arquitectónica, urbanística,
publicitaria y artística), y, a la vez, se constituye
como paisaje a partir de ellos. Pero esta no es
una condición simplemente determinada por
las autoridades municipales de la ciudad. Los
habitantes y transeúntes modulan la visualidad,
al colonizar espacios y amontonarse en horas
pico, o al experimentar la ciudad como un
escenario de prácticas de traslado y de disfrute
o sufrimiento (no puede ignorarse a las personas
que hacen de plazas, umbrales de edificios
y hasta de las calles su precario hogar). Es
decir, la ciudad es “un lugar de encuentro y de
comunicación” (Caetano, 217: 78), producto
de una conversación textual que funciona
como contexto a la vida de sus habitantes (y
visitantes ocasionales). Entre estos fenómenos
de diálogo textual hay uno que se destaca por
actuar en y desde la visualidad urbana, y que
revela y coloniza los parámetros visuales de la
ciudad: el grafiti.
109

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

street art. Hoy el grafiti parece aceptado tanto por
las autoridades municipales que incluso promueven
concursos abiertos por igual a grafiteros incipientes y
a profesionales, como también por la población que
muchas veces invita o incluso contrata a muralistas
y grafiteros para decorar sus barrios7. A través de
estas acciones de institucionalización el grafiti se ha
querido someter a regímenes textuales controlados,
donde el sentido, originalmente transgresor de
la expresión grafitera, se ordena y regulariza en
sentidos modelados por la apropiación de los
estamentos municipales o del mercado del arte. Al
ser coaptado por los poderes vigentes, el grafiti ve
domesticado su sentido popular y emergente.
No obstante, esta convivencia entre los
regímenes visuales de la ciudad y las prácticas
grafiteras no ha sido capaz de inhibir una
manifestación del grafiti que se ha mantenido
en los márgenes, a la vez que se impone de
forma permanente e ineludible desde fachadas
y mobiliario urbano, de manera revulsiva y en
constante rebeldía. De todas las formas de grafiti,
la firma tag es la que tiene más resistencia a los
esfuerzos de regulación y domesticación.

plasticidad de las formas enroscadas de sus
grafías), no despliega color ni volumen y no
presenta sentidos reconocidos (figura 1). Es como
un texto fantasmal: su presencia es innegable,
pero los sentidos que propone se escapan a la
interpretación de quienes no forman parte del
grupo de sus autores. Rara vez aparece solo,
y eso contribuye a su resistencia. Los tags se
arremolinan en una superficie, pero no se ordenan
en patrones regulares, sino que se superponen sin
dirección clara, como si su único interés fuera
disputarse las superficies de la ciudad.
Esta breve descripción permite identificarlos
como textos intrusos que interrumpen los paisajes
de la ciudad, pero lo hacen centímetro a centímetro
y no de forma planificada. Por lo menos hasta
que se acumulan y, entonces, funcionan como
manchones en expansión en paredes, calles, postes
de luz, paradas de autobuses, mobiliario público
y monumentos. Los tags inundan Montevideo
con una persistencia feroz, reclamando espacios
propios, pero también compitiendo con otras
formas del grafiti, aunque rara vez mancillan
gravemente los murales (Epstein, 2007) (figura 2).
Su condición textual es paradójica (no hay duda
de que entrama signos como un texto, pero son
ilegibles) y parásita (su presencia que no refiere
a nada más que a sí mismos, adquiere valor por
aquellos otros textos que acompaña, ya sean otros
grafitis o los textos arquitectónicos de la ciudad).

Figura 1. Calle Torremolinos, Montevideo, 2018

Figura 2. Calle Estero Bellaco, Montevideo, 2015

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

Su forma es la de un garabato, similar a
la firma personal debido a su ilegibilidad y
configuración gráfica (González Requena de
Ferré, 2017), no es considerado bonito, no
parece manifestar capacidad técnica (aunque
esto pueda ser discutido si se atiende a la

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

7

Acercar el grafiti al diseño y al arte ha sido una de las acciones exitosas para transformarlo, de acto catártico y disidente en acto decorativo
(Lewisohn, 2010), en el cual se logra una cierta domesticación de su carácter disruptivo en la disputa por la visualidad urbana.

110

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Ahora bien, si son textos que configuran
nudos visuales solo por aglomeración y su
irrupción parece un ejercicio de impertinencia,
¿se podría aplicar la categoría del paisaje cultural
para comprenderlos? La clave está en el punto
de vista, que resulta un elemento constitutivo de
todo paisaje.
Un punto de vista es capaz de evidenciar una
perspectiva, un momento o una idea sobre el
mundo. Sin embargo, se señaló también que los
grafitis de firma tag son ilegibles. La aparente
contradicción de estas afirmaciones se diluye si en
vez de preguntar qué dicen los tags se cuestiona
quién “habla” a través de ellos, y más aún, qué
hace al “hablar”. Aquí está lo significativo y
el valor heurístico del paisaje como categoría
analítica: si se identifica en la forma del tag una
firma, entonces debe haber un firmante, y, por lo
tanto, este tipo de grafiti es una afirmación de una
identidad evasiva. No hay forma de saber quién
estuvo allí, pero no hay duda de que hubo un
sujeto, cuya intención fue marcar las superficies, y
con esa acción transformar la propiedad ajena (ya
sea la fachada de una casa particular, el banco de
una plaza, un refugio de autobús o un monumento
de la ciudad) en territorio propio (figura 3).

El territorio es un espacio dotado de identidad,
y, por lo tanto, una superficie marcada con tags
es un territorio que se reclama para sí. El grafiti
de firma, especialmente cuando se acumula
en una superficie, se comporta como un texto
indexical: conecta la grafía visible con un sujeto
no visible que marca las superficies con un signo
que se comporta como lo hace un emblema.
Si el tag se parece a una firma, y si esta suele
utilizarse para establecer derechos y obligaciones
mediante contratos, este tipo de grafiti opera
una performance de apropiación, que hace del
territorio ajeno un territorio propio. Así, esta clase
de grafitis funciona como un texto desordenado,
pero de gran poder de ostensión: cuando se reúnen
los tags no suelen ser ignorados, porque mancillan
los paisajes urbanos. Son textos generados no por
una sistémica integradora, sino por el encuentro
competitivo de múltiples signos, que, aun cuando
no son leídos como individualidades, sino como
aglomeraciones, gritan un gesto de desafío y
apropiación de los territorios ajenos.
Como comenta Alain Mons en La metáfora
social,
se trata de prefiguraciones más que de figuras
propiamente dichas, las representaciones
salvajes permanecen en un estado informe.
Pero de ese estado pueden nacer unas figuras
de actualidad, unos motivos anunciadores,
virtuales. Como hace notar Alain Medam, las
formas sociales se constituyen para extirparse
del vacío aterrador de lo informe. Así, las
figuras gráficas elípticas o hiperrealistas de los
“tags” se trazan para escapar a la nada de los
suburbios. Se instituyen efímeramente en el
intervalo de la congruencia formal, de tal modo
que el sentido sea insuficiente en él, pero que
la expresión sea lo bastante significativa (de un
malestar, de una manifestación individual, de
una deriva colectiva…) (Mons, 2010: 239-240).
Los grafitis de firma tag desafían los
regímenes de visualidad de la ciudad, contaminan
a los paisajes visuales y representan una disputa
de guerrilla con el orden urbano, y ciertamente
atentan contra el patrimonio. En ese sentido, la
ciudad de Montevideo, con su proliferación de
tags, deja de ser solo una galería de espontaneidad
creativa (en cierto modo relativa, ya que hay
poco de espontáneo en un concurso municipal o
en la contratación de un grafitero para decorar un
barrio), donde sus habitantes celebran murales,
piezas y bombas hiphop, para volverse también

Figura 3. Calle Uruguayana, Montevideo, 2016

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

111

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Conclusiones

un espacio de irreverencia que revela un coro
cacofónico de voces que hablan desde sujetos
ilegibles, pero que reafirman su presencia a partir
de garabatos que colonizan los espacios urbanos.
En otras palabras, los tags en Montevideo se
comportan como textos cuya potencia no está
en lo que dicen (quién es su autor), sino en lo
que hacen al decir: toman territorios ajenos
para volverlos propios. De una manera violenta
y desde la clandestinidad, transforman el
territorio y lo convierten en un paisaje propio,
construido con base en la disputa con los paisajes
institucionalizados (figura 4). Más aún, el paisaje
constituye una manera de ser y estar en el mundo,
porque como sostiene Jean-Marc Besse,
si el paisaje es parte de nuestro ser-en-el-mundo,
si es uno de los elementos constitutivos, incluso
fundador, de nuestras identidades personales y
colectivas, y, más aún, si es correlativo de la
formación y de la formulación de necesidades
existenciales, nosotros ya no podemos más
hablar de él únicamente en términos de la
vista, del espectáculo, de la exterioridad y de la
distancia (Besse, 2010: 13).8
El grafiti tag, entendido como un texto
autorreferencial e ilegible, interviene en la ciudad
operando una transgresión que replantea los
términos del diálogo textual urbano. Transforma los
paisajes imponiéndose en la trama de sus signos,
resignificando los sentidos o anulándolos. De ahí
la utilidad analítica de concebir al paisaje cultural
como un texto: solo atendiendo a la fuerza semiótica
del paisaje como dispositivo comunicacional puede
comprenderse su incidencia en el ser-en-el-mundo
de los habitantes (y visitantes) de la ciudad.

A lo largo de las páginas anteriores se propuso
el concepto paisaje cultural no solo como una
categoría patrimonial, sino como instrumento
analítico que permite reflexionar, estudiar e
investigar sobre los fenómenos asociados a
los entornos materiales, sociales, sensoriales y
metafóricos en un territorio.
En particular, el paisaje cultural se vinculó
con la categoría semiótica de texto, al entender
que un paisaje reúne signos sensoriales de manera
integrada, lo que permite reconocerle un sentido
y una identidad. El paisaje significa y se abre
a una relación interpretativa con el sujeto que
lo contempla, a quien posibilita una relación
significativa con los territorios que habita o a
través de los cuales transita. Un paisaje cultural
dice cosas sobre sí y sobre la sociedad que le dio
origen, que lo percibe como tal y que lo considera
un elemento identitario de su cultura.
Si el paisaje cultural es un texto que permite
acceder a las condiciones de su creación, que
funciona como memoria activa y que recuerda
para proyectarse al futuro, en un ejercicio
productivo lejano a la frialdad de la reliquia, se
podrá reconocer en él una categoría analítica
que descubra presencias y voces silenciosas o ya
perdidas que hablan de un mundo ya pasado o
que se encuentra en proceso de transformación.
En este sentido, utilizar al concepto de paisaje
cultural entendido como texto a la manera de
instrumento de análisis hace posible el estudio
de ontologías sociales, naturales, estéticas y hasta
morales, de condición patrimonial ya reconocida
o por reconocer.
La aplicación de este concepto a la observación
del fenómeno del grafiti de firma tag puede
ofrecer pistas acerca de la viabilidad, e incluso
de la conveniencia de esta aproximación, como
parece insinuarlo la breve aplicación al fenómeno
del grafiti tag en la ciudad de Montevideo que
se ha presentado en páginas anteriores. En tanto
manifestación visual-textual extensivamente
rechazada, condenada e ignorada por los ámbitos
de apreciación y recuperación del grafiti y del arte
urbano, el tag presenta numerosas dificultades
para su consideración como objeto de valor
patrimonial. Si el grafiti de firma tag invade la

Figura 4. Bulevar Gral. Artigas, Montevideo, 2018

Fuente: Richard Danta, Universidad Católica del Uruguay

8

Traducción propia del francés al español.

112

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

ciudad de manera furtiva, garabateando superficies
muchas veces de estimación patrimonial ya
consagrada, quizás tenga el poder de develar
una conflictiva en las tramas de apropiación del
espacio urbano.
La utilidad de aplicar al paisaje cultural como
categoría semiótica radica en la potencia reflexiva
de sus componentes conceptuales (punto de vista,
texto, sentido) que ofrecen sugerencias heurísticas
útiles para el análisis de la condición visual de este
tipo de grafiti y su incidencia en la transformación
de un territorio, urbano, en paisaje.
El grafiti tag es un texto intruso, que transforma
la ciudad al intervenir los paisajes urbanos con
su apariencia de garabato evocador de la firma
personal y su ilegibilidad comunicacional. Estas
son dos de sus particularidades más importantes:
su forma gráfica parece rehuir al sentido, pero
su indexicalidad referencia a un firmante, y, por
lo tanto, evidencia un punto de vista, el cual
colisiona con el punto de vista institucionalizado
de los paisajes culturales de la ciudad.
El tag reclama territorios ajenos para sí,
haciéndolos parte de su trama sígnica (en el grafiti
la superficie en que este se escribe constituye parte
del texto), imponiendo su punto de vista sobre el
punto de vista original del paisaje que interviene.
¿Esto significa que el grafiti tag se convierte
en un paisaje cultural urbano que confronta los

paisajes urbanos sobre los que actúa, a modo de
constituirse en un contra paisaje? Esta es una
pregunta que merece consideración futura, ya que
apunta a los procesos semióticos significantes y a
las operaciones semióticas de disputa de sentido.
El concepto de texto es una herramienta útil
cuando interesa entender las acciones semióticas
de los signos entramados y la identificación
de su valor indexical (todo texto es construido
necesariamente a partir de un punto de vista),
pero no resulta tan dúctil cuando la aspiración
es comprender los procesos transformadores
impulsados por el conflicto de sentidos. Después
de todo, el texto es un agente de acción, pero su
alcance epistémico no le permite explicar los
procesos que genera, o de los que es resultado.
No obstante, estas limitaciones no invalidan
necesariamente el poder heurístico de la idea de
texto para explicar al paisaje cultural. Solo advierten
sobre la necesidad .de continuar con su desarrollo y
avanzar hacia los procesos generativos. En tanto el
paisaje cultural actúa como horizonte y espacio del
ser-en-el-mundo (Besse, 2010), entenderlo como
una ocurrencia textual presenta una oportunidad
para describir las acciones semióticas que hacen
a su dimensión cultural y que van más allá de las
interpretaciones literales que lo reducen a su mera
dimensión visual, olvidando sus valores textuales,
comunicativos e identitarios. C

Referencias Bibliográficas
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CONTEXTO

Infraestructura, cursos de agua y ciudad. Un análisis
para la ciudad de La Plata, Argentina
Infrastructure, water courses and city. An analysis for La Plata city, Argentina
Recibido: noviembre 2022
Aceptado: junio 2023

Daniela Vanesa Rotger1

Resumen

Abstract

Las obras de infraestructura constituyen la base
material de la ciudad, y como tales, poseen gran
capacidad de transformación del paisaje urbano.
Las obras hidráulicas, además, transforman las
condiciones físico-naturales de un sitio, dado que
dejaría de ser inundable. La cuenca del arroyo
del Gato es la más relevante de la ciudad de La
Plata (Provincia de Buenos Aires), tanto por su
extensión como por su grado de urbanización,
por lo que ha sido objeto de grandes obras de
infraestructura, desde la fundación de la ciudad,
hasta hoy. El presente artículo tiene como objetivo
principal analizar el impacto urbano de tres obras
desarrolladas en la cuenca. Se buscará despejar
incógnitas acerca de las transformaciones urbanas
asociadas a las obras, sobre las percepciones
sociales, y acerca de lo que representa un arroyo a
cielo abierto en la ciudad. Se desarrolla un trabajo
cualitativo, a partir de encuestas realizadas en los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto diferencial de las obras
de infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano de
las diferentes zonas, y al rol que desempeñan en
las diferentes percepciones del riesgo.

Infrastructure works constitute the material base
of the city, and as such are elements with a great
capacity for transforming the urban landscape.
Hydraulic works also transform the physicalnatural conditions of a site, given that it would
no longer be a flood-prone. Del Gato stream
basin is the most relevant in the city of La Plata
(Buenos Aires Province), both for its size and its
degree of urbanization, which is why it has been
the subject of major infrastructure works since
the founding of the city until today. The main
objective of this article is to analyze the urban
impact of three infrastructures developed in the
basin. It will seek to clear up unknowns about the
urban transformations associated with the works,
about the social perceptions, and in relation to
what an open stream represents in the city. A
qualitative work is developed, based on surveys
carried out in the sectors affected by the works.
The main results refer to the differential effect
of infrastructure works in central and peripheral
areas of the city, the role in the urban development
of the different areas and the role they play in the
different perceptions of risk.

Palabras Clave:

Keywords:

infraestructura; arroyo; riesgo; La Plata

infraestructure; stream; risk; La Plata

1

Nacionalidad: argentina; Adscripción: Investigadora CONICET y docente Universidad Nacional de La Plata: La Plata, Buenos Aires, Argentina;
Doctora en Arquitectura y Urbanismo UNLP; E-mail: rotgerdaniela@hotmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0003-1571-2396

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CONTEXTO

Introducción

En la ciudad de La Plata, la cuenca del arroyo
del Gato, siendo la más densificada, desde los
inicios de la historia urbana, ha sido objeto de
distintas obras de infraestructura. Si bien esta
cuenca funciona hidráulicamente como un
sistema, la historia urbana definió un devenir
histórico diferente para los sectores situados
dentro del casco urbano y los periféricos (Rotger
y López, 2019).
¿Qué transformaciones urbanas se asocian a
las grandes obras de infraestructura desarrolladas
en la cuenca? ¿Cuáles son las percepciones
vecinales construidas alrededor de las obras?
¿Cuál es la relación entre obra y percepción del
riesgo de inundación? ¿Se desarrollaron procesos
de valorización inmobiliaria vinculados a la obra?
¿Cuál es la valoración de un arroyo a cielo abierto
en la periferia? ¿Cuál es la opinión vecinal y la
percepción asociada en relación a una obra que
implique el desentubamiento de un curso de agua
en el centro de la ciudad?
Este artículo tiene como objetivo analizar el
impacto urbano de tres obras de infraestructura
en esta cuenca, dos obras finalizadas y
una hipotética, que introduce el tema del
desentubamiento de un tramo de curso de agua
en el centro de la ciudad. Se realiza un trabajo
de enfoque cualitativo, desarrollado a partir
de encuestas a vecinos y comerciantes de los
sectores afectados por las obras. Los principales
resultados aluden al efecto de las obras de
infraestructura en áreas céntricas y periféricas
de la ciudad, al papel en el desarrollo urbano
del barrio, y el rol que juegan en las diferentes
percepciones (y por lo tanto construcciones
sociales) del riesgo.

Las obras de infraestructura son inherentes al
desarrollo urbano, producen cambios relevantes
en su área de influencia, que superan la finalidad
para la que fueron construidas. La conquista del
territorio rural y el progreso de las ciudades se
asocia a ellas; son por tanto, un instrumento clave
de política urbana (Andrés López, 2017; Carrión,
2013), que propicia la extensión de expectativas
urbanísticas a nuevos ámbitos territoriales
(Herce Vallejo, 2005; 2008). En el caso de las
infraestructuras hidráulicas, se generan cambios
respecto a las condiciones de inundabilidad del
sitio, junto a una percepción de seguridad y hasta
“inmunidad” frente a las inundaciones, que no hace
más que incrementar la vulnerabilidad, a partir del
desarrollo de las áreas intervenidas (Lindón, 1989;
Ríos, 2010; González, 1999). Se produce una
paradoja en la que las obras hidráulicas amplifican
los efectos negativos de las inundaciones, en vez
de atenuarlos (Acosta, 2001; Saurí, 2006). En
el caso de las dos ciudades más importantes del
conglomerado denominado AMBA2, Buenos
Aires y La Plata, su desarrollo urbano intensivo
comenzó a fines del siglo XXI bajo el paradigma
higienista, lo que significó la invisibilización
total de los arroyos que atravesaban la ciudad
y el tratamiento meramente infraestructural de
los cauces que permanecieron abiertos en zonas
menos urbanizadas, sin consideración del valor
ambiental y paisajístico (Merlinsky y Tobias,
2016; Rotger y López, 2019; Rotger, 2021a).
Sucesivas inundaciones en La Plata, y en especial
la última de gran magnitud acaecida en abril
del año 2013, han demostrado que las aguas
reocupan las huellas de sus antiguos cauces,
aunque entubados. Pese a esto, la respuesta
estatal frente a las inundaciones continúa centrada
en infraestructuras hidráulicas tradicionales o
“grises” (Rotger, 2021b), cuando a nivel mundial
ganan espacio las infraestructuras azules y verdes
(IAV) (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas et al.,
2018; Unión Europea 2014) y el desentubamiento
de cursos de agua, teniendo en cuenta los
beneficios urbanos de un arroyo a cielo abierto en
materia ambiental y paisajística (CIWEM, 2007).

Marco teórico
La ciudad es coetánea de las infraestructuras, pues
el medio urbano surge en la contemporaneidad
gracias a ellas. Son símbolos de progreso
urbano, mayores y mejores infraestructuras
representan un medio humano más evolucionado
(Andrés López, 2017).En áreas metropolitanas,
la construcción de redes de infraestructuras,
y centralmente de transporte, propicia la

2

Principal conglomerado urbano de Argentina, formado por la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y un conjunto de partidos aledaños
que, incluyendo a La Plata, totaliza cuarenta municipios.

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

extensión de expectativas urbanísticas a ámbitos
territoriales cada vez más amplios (Herce Vallejo,
2005). Son un poderoso instrumento de política
urbana, ya que a partir de las infraestructuras, se
puede definir hacia dónde va el desarrollo de la
ciudad (Carrión, 2013).
Siguiendo a Herce (2008:38), “El problema
surge cuando el territorio generado por la
infraestructura anula al otro posible, niega y
destruye muchos de sus valores potenciales”.
En el caso de las infraestructuras hidráulicas,
la transformación de áreas inundables en no
inundables, conlleva a un cambio en la valorización
social del espacio (Lindón, 1989). En varias
oportunidades se ha verificado que la realización de
obras de infraestructura hidráulica influye para que
áreas inundables desvalorizadas y ocupadas por
grupos de bajos ingresos se transformen en áreas
valorizadas y ocupadas por nuevos grupos con
mejores condiciones socioeconómicas y, también,
por actividades productivas de capital intensivo
(Ríos, 2010). En la ciudad de Buenos Aires el
entubamiento de arroyos ha sido una práctica
constante, que se inicia con la construcción de la
red pluvial, aprovechando para ello, el sistema de
drenaje natural existente; de esta manera el suelo
urbano se valoriza, se densifica la ciudad, crece
el comercio, y se trazan avenidas sobre antiguos
arroyos. El desarrollo de este proceso finaliza en
la situación actual, de alta exposición de bienes
y población a inundaciones (González, 1999).
Este proceso de invisibilización de los arroyos
que atraviesan la ciudad, se remonta a las ideas
higienistas del siglo XVIII y XIX (Merlinsky
y Tobías, 2016), tal como sucedió en la ciudad
de La Plata, donde la confianza ilimitada en
la ciencia, propia del paradigma positivista,
significó que el sitio elegido para su fundación
no tuviera en cuenta que el centro cívico estaba
situado en una amplia depresión coincidente
con la planicie de inundación del arroyo
del Gato (Rotger y López, 2019). Mientras
en el centro de las dos principales ciudades
del AMBA, la decisión fue fue entubar los
arroyos, en las periferias fueron conservados
a cielo abierto y tratados desde la óptica de
la de infraestructura urbana tradicional, con
el único objetivo de optimizar la velocidad de
escurrimiento de las aguas “el arroyo es una
infraestructura más, como una calle, un tendido
eléctrico, un conducto; no hay medio natural
posible” (Rotger, 2021 a: 215).

Ante cada inundación la respuesta gubernamental
es una inversión en obras de infraestructura hidráulica
que incentivan nuevas ocupaciones, lo que Acosta
(2001) denomina como el “dilema de la ocupación
de las áreas de riesgo”, o lo que Gilbert White
(Saurí, 2006) define como “paradoja hidráulica”,
aquel efecto que generan las obras hidráulicas
como amplificadoras de los efectos negativos de las
inundaciones.
En la ciudad de La Plata durante la inundación
ocurrida el 2 y 3 de abril de 2013, las aguas se
extendieron hacia sus propias planicies de inundación
y reocuparon las huellas de sus antiguos cauces
aunque entubados, produciendo el anegamiento de
amplias zonas de la ciudad (Facultad de Ingeniería,
2013). La respuesta estatal fue un conjunto de obras
hidráulicas de enfoque tradicional, que incluyeron
la canalización de arroyos, procurando incrementar
al máximo la velocidad de escurrimiento de las
aguas (Rotger, 2021b).
A nivel mundial, la práctica de desentubar cursos
de agua se ha popularizado en las últimas décadas. No
puede desligarse del enfoque de infraestructura azul
y verde (IAV), antagónico al de infraestructura gris,
aquel que define a las estructuras convencionales
de transporte, de distribución de servicios,
instalaciones de generación y transporte de energía,
o comerciales (Magdaleno, 2017; Magdaleno Mas
et al., 2018). Por el contrario, y de acuerdo con la
Comisión Europea (2014), la infraestructura verde
comprende una red estratégicamente planificada
de zonas naturales y seminaturales de alta calidad,
con otros elementos medioambientales, diseñada
y gestionada para brindar servicios ecosistémicos
y proteger la biodiversidad urbana y rural. Las
infraestructuras azules son elementos estrechamente
vinculados con las infraestructuras verdes, en los
que las componentes o procesos relacionados con el
agua cuentan con una especial relevancia.
Existen publicaciones que describen estudios
de caso de desentubamiento de cursos de agua
urbanos (Pinkham, 2000; Schanze, Olfert, Tourbier,
Gersdorf, Y Schwager, 2004; RESTORE, 2013;
Silva y Costa, 2019; Kozak, Henderson, De Castro
Mazarro, Rotbart, y Aradas, 2020) exponiendo sus
beneficios en materia de generación de hábitats
de valor ecológico, ampliación de la superficie
de humedales, educación ambiental, navegación,
amenidad urbana, reducción de riesgo de
inundaciones, reducción de costos de mantenimiento
asociados a la infraestructura tradicional y aumento
del valor del suelo (CIWEM, 2007).
117

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Estudio de caso

que resuelve la unión entre los caminos General
Belgrano y Centenario y sus ramales para la Av.
520 hacia Ensenada y Berisso. La obra consta de
cuatro puentes, las calzadas correspondientes para
darles acceso, una rotonda y el entubamiento de
un tramo del arroyo del Gato.
A raíz de la inundación de abril de 2013 se
iniciaron en el año 2014 obras de envergadura en
la cuenca del arroyo, como parte de un conjunto
de obras planificadas y ejecutadas por la provincia
de Buenos Aires para la región capital, que
incluyeron a los municipios de La Plata, Berisso y
Ensenada, previendo obras de desagües pluviales
en distintas cuencas.
En la cuenca del arroyo del Gato se planificaron
y ejecutaron dos derivadores en las avenidas 143
y 31 con el fin de reducir los caudales dentro
del casco urbano, conduciéndolos hacia el curso
principal del arroyo, en el cual se realizaron
obras de ampliación del cauce, canalización y
revestimiento en hormigón desde la av. 143 hasta
la desembocadura, para facilitar el escurrimiento
de la cuenca, que culminaron en el año 2019
(Figura 3).

La cuenca del arroyo del Gato (Figura 1) es la más
urbanizada de la ciudad de La Plata, y por tanto, la
más transformada. Cuenta con una población de
351.713 habitantes según el censo 2010 (INDEC).
Ha estado asociada a grandes inundaciones, como
la de abril de 2013 en la que 2100 ha resultaron
inundadas (Facultad de Ingeniería, 2013). Esta
cuenca tiene como particularidad que se desarrolla
dentro del área más céntrica de La Plata, donde los
tres cursos de agua que la forman corren entubados,
pero además, conserva su cauce principal a cielo
abierto en tramos muy urbanizados de la periferia
platense (Rotger, 2021 b).
Una de las grandes obras de infraestructura
regional de la ciudad de La Plata tuvo como
escenario la cuenca y el curso del arroyo del Gato
(a cielo abierto), en la localidad de Ringuelet
(periferia norte).
En la década de 1970, en el marco de la
primacía del automóvil frente a otros medios
de transporte, se realizó la obra del Distribuidor
P. Benoit (1979) (Figura 2), un nodo vehicular

Figura 1: Cuenca del arroyo Del Gato, La Plata, Buenos Aires, Argentina

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth

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CONTEXTO

Figura 2: Distribuidor Pedro Benoit

Fuente: Revista Vialidad n°72 y fotografía de la autora
Figura 3: Obra de canalización del arroyo del Gato. Antes y después

Fuente: Fotografías de la autora

Sobre el eje fundacional de la ciudad de La
Plata, y en el centro de la cuenca del arroyo del
Gato, se sitúa la plaza Islas Malvinas, ubicada
entre las calles 19 y 20, 50 y 54. Este predio
pertenecía con anterioridad al Regimiento N°7
de Infantería. La re-significación de este espacio
iniciada en 1993, e impulsada por los vecinos,
formó parte de un proyecto de recuperación de
los espacios verdes públicos de la ciudad, basados
en el diseño original planificado por iniciativa de
Dardo Rocha (Benito, Cuesta, y Save, 2011)

Antes de la plaza, en el centro de este espacio,
se daba el encuentro de los dos arroyos tributarios
al curso principal del arroyo del Gato: Pérez
y Regimiento, hoy completamente entubados
y sin indicios físicos de su existencia, salvo la
inundación de 2013 donde las aguas recuperaron
la forma de los antiguos cursos y planicies de
inundación (Figura 4).

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 4: Plaza Islas Malvinas

Fuente: Elaboración propia en base a Google Earth y fotografías de la autora

Metodología
La metodología desarrollada es de carácter
cualitativo y se basa en entrevistas estructuradas
realizadas en los sectores de influencia de las tres
infraestructuras analizadas (Figura 5). Para el caso
del Distribuidor P. Benoit, se entrevistaron vecinos
que viven allí desde la realización de la obra o
previo a ello, lo que resultó en diez entrevistas.
Para el caso de la canalización del arroyo del
Gato, se han realizado también diez entrevistas
(Figura 6) a vecinos cercanos a las márgenes, así
como han sido consultadas inmobiliarias locales,
con el fin de saber si hubo una valorización
inmobiliaria post-obra.
Por último, se han entrevistado diez vecinos
frentistas a la Plaza Islas Malvinas, con la mayor
antigüedad posible en el sitio, para saber si reconocían
la existencia previa de un arroyo (Figura 7).
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Figura 5: Preguntas realizadas en la zona
del distribuidor P. Benoit
Fuente: Elaboración propia

Figura 6: Preguntas realizadas en
inmediaciones de 7 y 515. Tramo
canalizado del a° del gato
Fuente: Elaboración propia

Figura 7: Preguntas realizadas a vecinos
frentistas de la Plaza Islas Malvinas
Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Resultados

realización, al mostrar una propiedad cercana al
curso de agua, se veían casillas, y la gente no
quería alquilar o comprar. Ahora, al haber menos
asentamientos sobre las márgenes, la gente no
rechaza tanto la zona.
Sin embargo, la visión de los agentes
inmobiliarios acerca de la obra no es homogénea.
Otra inmobiliaria afirma que las propiedades en
Ringuelet siempre bajan o se mantienen, no se
valorizan y esto es por los asentamientos. También
sostiene la idea de que en el barrio el arroyo
abierto remite directamente a zona inundable,
lo cual hace que la gente siga preguntando si la
zona se inundó en 2013, cuando en realidad se
inundó menos que otras zonas de la ciudad que ya
recuperaron su valor.

El dilema de las márgenes
“El hormigón es el mejor paisaje” (Vecino que
reside hace 28 años en la zona)
Vecinos de la localidad de Ringuelet, próximos
al curso del arroyo del Gato, fueron consultados
sobre los impactos de la obra de canalización en
el barrio.
El 80% de los vecinos tienen residencia
superior a 30 años en el barrio; también un 80%
de ellos sostiene que la obra de canalización
del arroyo del Gato mejoró el área del curso
en cuanto a imagen, agregando que desde su
finalización la zona no se inunda. Otro tema en el
que hay acuerdo mayoritario, es la consideración
de arroyo como positivo para el barrio
(60%). Algunas de estas valoraciones vienen
acompañadas de comentarios acerca del deseo de
que se hagan parques alrededor del arroyo, acerca
del potencial del espacio fluvial, acerca de la
necesidad de un mayor mantenimiento; inclusive
un vecino comenta que presentó un proyecto hace
décadas para que el curso sea navegable y que sus
márgenes puedan estar concesionadas a clubes,
evitando la ocupación residencial.
Un 40% de los vecinos consultados mencionan,
en relación a las transformaciones urbanas
derivadas de la obra, el tema de los asentamientos
informales a lo largo de las márgenes. Algunos
hacen alusión al impacto positivo de la obra de
canalización, ya que significó la relocalización
de asentamientos marginales. Otros, los más
cercanos al curso de agua, comentan que aunque
muchas familias que vivían en asentamientos
precarios sobre las márgenes fueron reubicadas,
nuevas familias ocuparon las márgenes y otros
terrenos baldíos aledaños. Lidia, vecina que vive
en un asentamiento que no fue relocalizado por la
obra, comenta que es constante como la gente se
instala en el asentamiento. El asentamiento en el
que ella vive es una gran parcela de un propietario
privado que ocupa tres cuadras de largo. En el
pasado, el dueño reclamaba el desalojo pero
actualmente ha desistido, por la cantidad de
personas que viven ahora.
Aunque ningún vecino cercano al curso notó
que el perfil urbano del barrio haya cambiado,
uno de los agentes inmobiliarios consultados
evalúa a la obra como positiva, pues antes de su

Viviendo entre gigantes
“El distribuidor fue un impacto. Antes era campo.
Toda la zona era un baldío” (Vecina que reside
hace 43 años en la zona)
Vecinos que viven en inmediaciones del
Distribuidor P. Benoit y fueron testigos de la obra
fueron consultados sobre su impacto en el barrio.
El 90% de los vecinos relaciona a la obra con
nuevas construcciones en los años que siguieron
a su finalización. Según varios testimonios, antes
de la obra casi todos eran terrenos baldíos, por
lo que la obra fue un impulso fundamental para
el desarrollo del sector, inclusive para muchos
fue un elemento atractor a la hora de tomar la
decisión de mudarse.
Otro impacto urbano en la zona, según coinciden
varios vecinos, fueron los hipermercados, los
primeros comercios de este tipo desarrollados en
la ciudad, que se instalaron en la década de 1990 a
metros del Distribuidor.
Con respecto a las inundaciones, los vecinos
no describen a la zona como inundable, aunque
algunos recuerdan inundaciones en la década de
1980, y en abril de 2013, donde se inundó gran
parte de la ciudad. Una vecina que construyó su
casa en los años 80 gracias a un crédito bancario,
comenta que le exigieron que rellene 1.10
metros su terreno debido a las inundaciones. En
este sentido, la mitad de los vecinos comenta
que la obra del Distribuidor en un principio
ocasionaba inundaciones, por una pendiente que
no estaba bien resuelta, pero eso rápidamente fue
subsanado. Con respecto a la consideración del
122

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

arroyo del Gato, para el 70% de los vecinos es
algo neutral, ni bueno ni malo, “El arroyo del
Gato es como si no fuera del barrio”.

un muro de hormigón conteniendo al cauce (lo
que ha sido valorado positivamente por algunos
vecinos e inmobiliaria), el curso sigue presente
y su contaminación es evidente. La percepción
del impacto positivo o negativo de la obra parece
variar varía según la cercanía o lejanía al curso de
agua. En consonancia con el discurso de otra de
las inmobiliarias, un arroyo a cielo abierto parece
ser sinónimo de inundabilidad.
En el caso de la zona del Distribuidor, se verifica
que en áreas metropolitanas, la construcción de
redes de infraestructuras, y fundamentalmente las
de transporte, extiende las expectativas urbanísticas
(Herce Vallejo, 2005). En relación al arroyo, a pesar
de vivir a una o dos cuadras del curso, los vecinos
no lo identifican como parte del barrio, que al estar
rodeado de una gran infraestructura vial queda
aislado del curso a pesar de su cercanía. Por otro
lado, la infraestructura vial ha sido un atractor de
comercios de gran escala como los mencionados
hipermercados.
En Plaza Malvinas, hay un desconocimiento
casi total acerca del antiguo paso de un arroyo,
así como sobre la existencia de proyectos de
desentubamiento a nivel mundial. El paradigma
higienista impuesto desde la fundación de la
ciudad y el progresivo entubamiento de los
arroyos en áreas centrales (Rotger y López,
2019), significó la anulación de todo medio
natural posible, idea que se sostiene hasta hoy,
donde se sigue pensando al arroyo sólo desde su
función infraestructural (Rotger, 2021a). A pesar
de que en la inundación del 2 de abril de 2013
-donde esta zona fue unas de las más afectadasel agua reocupó la huella de sus antiguos cauces
(Facultad de Ingeniería, 2013) aunque entubados,
se piensa que si el arroyo está a cielo abierto
ocasionará inundaciones.

Lo visible y lo invisible
“No quiero que se siga destruyendo la obra de
Dardo Rocha3” (Vecino que reside hace 60 años
frente a la plaza)
Vecinos frentistas de la Plaza Islas Malvinas fueron
consultados sobre el hipotético desentubamiento
de un tramo de arroyo actualmente entubado que
corre bajo la plaza.
Fueron entrevistados comerciantes y vecinos
con permanencia mayor a 50 años frente a la
Plaza. El 90% de ellos desconoce que corría
bajo la plaza un arroyo. El mismo porcentaje
desconoce que existen a nivel mundial proyectos
de desentubamiento de arroyos. El 60% piensa
que un proyecto de este tipo podría tener un
impacto positivo para la zona, sin embargo al
ser consultados por sus efectos, todos señalan
cuestiones negativas como: contaminación del
arroyo, degradación de la plaza, inseguridad,
inundaciones. Muchos comentan que les es difícil
imaginarse la obra y su impacto en la zona, pues
raramente se realice. En cuanto a los efectos
negativos, el 90% relaciona la apertura del curso
de agua con contaminación, mientras más del
60% la vincula a incremento de inundaciones.
Con respecto a las otras dos obras analizadas,
en el caso de Plaza Malvinas, hay reticencia de
los vecinos en contestar preguntas. La memoria
de la inundación se ha disipado y estas preguntas
la reviven. Uno de los vecinos parece incómodo
con la entrevista, sostiene que ahora nada se
desborda, ¿para qué seguir destruyendo las
características fundacionales de la ciudad con
un desentubamiento? Posteriormente señala un
banco de la Plaza y dice: “¿ves ese banco? Bueno,
en la inundación de 2013 había un muerto ahí”.

Conclusiones
En las márgenes del arroyo del Gato, hay una
idea que se sostiene: donde hay un arroyo a cielo
abierto no hay progreso; sea por los asentamientos
irregulares, la contaminación de las aguas o el
agua visible y su relación con inundaciones.
Por el contrario, en la zona del Distribuidor, la
obra vial se relaciona con un cambio notorio en
el perfil urbano del barrio, y también con algo

Discusiones
En el caso de la canalización del arroyo no hay
una visión unánime sobre si ha existido un proceso
de valorización social y económica del espacio
(Lindón, 1989 y Ríos, 2010). Si bien ahora hay
3

Fundador de la ciudad de La Plata.

123

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

que los vecinos no manifiestan de forma directa:
el ocultamiento del curso de agua, detrás de la
magnitud de la obra.
El hallazgo de que en la ciudad un arroyo a
cielo abierto remite a inundabilidad, contrario
a los beneficios que ofrecen las técnicas de
desentubamiento, enfatiza la necesidad de generar
conciencia en la sociedad sobre el ciclo hidrológico
urbano y en específico sobre los beneficios de que los
cursos de agua pueden aportar a las ciudades. C
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Agradecimientos
Agradezco a CONICET por financiar la investigación que dio lugar a este artículo.
Agradezco a los vecinos participantes de las entrevistas y al Ingeniero Enrique Angheben por el
asesoramiento hidráulico.

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CONTEXTO

Transformación curricular del diseño gráfico en la
educación superior: enfoques interdisciplinarios y
complejos. Una revisión científica
Curricular transformation of graphic design in higher education:
interdisciplinary and complex approaches. A scientific review
Recibido: septiembre 2022
Aceptado: junio 2023

Yesid Camilo Buitrago López1
Arodi Morales-Holguín1
Luis Armando Muñoz Joven1

Resumen

Abstract

El presente artículo es resultado del estado de la
cuestión de una tesis doctoral en el que se analiza
el currículum y la formación profesional del
Diseño Gráfico (DG) en la Educación Superior
(ES). Históricamente, la enseñanza del DG ha
sido lineal y operativa, careciendo de un enfoque
interdisciplinario y complejo. Sin embargo, esta
metodología ya no responde a las demandas actuales
de una educación globalizada ni a los problemas
que enfrenta la sociedad, dada la complejidad del
contexto internacional. Por lo tanto, es necesario
llevar a cabo una transformación curricular
fundamentada en el pensamiento complejo, que
permita formar diseñadores gráficos competentes
e integrales. Este artículo tiene el objetivo de
presentar el estado actual del DG y su relación
con la formación profesional y el currículum
en el contexto de la ES, en busca de delinear
estrategias que promuevan dicha formación. Para
ello, se realizó una revisión de tipo descriptiva
para analizar los principales estudios relacionados
con la formación en DG y el currículum. Esta
revisión se hizo a través de una exploración en
diferentes bases de datos con reconocimiento
internacional. Los resultados destacan la necesidad
de transformar los currículums de DG hacia
enfoques interdisciplinarios, complejos y flexibles,
que promuevan la praxis.

This article is the result of a doctoral thesis that
examines the curriculum and professional training
of Graphic Design (GD) in Higher Education (HE).
Historically, the teaching of GD has been linear
and operational, lacking an interdisciplinary and
complex approach. However, this methodology no
longer meets the current demands of a globalized
education or the problems faced by society, given the
complexity of the international context. Therefore, it
is necessary to carry out a curriculum transformation
based on complex thinking, which allows for the
training of competent and comprehensive graphic
designers. This article aims to present the current
state of GD and its relationship with professional
training and the curriculum in the context of HE,
in order to outline strategies that promote such
education. For this purpose, a descriptive review
was conducted to analyze the main studies related
to GD training and the curriculum. This review
was carried out through exploration in different
internationally recognized databases. The results
highlight the need to transform GD curricula
towards interdisciplinary, complex, and flexible
approaches that promote praxis.
Consulta las Palabras Clave en la siguiente página.
See the Keywords on the following page.

1

Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad De Boyacá: Tunja, Boyaca, Colombia; Magister en educación; e-mail: yesid.buitrago00@
usc.edu.co; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3540-1029
2
Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Departamento de Arquitectura y Diseño en la Universidad de Sonora, México; Doctor en Arquitectura
Diseño y Urbanismo; Email: redeshmo@gmail.com; ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9241-032X
3
Nacionalidad: colombiano; Adscripción: Universidad Santiago de Cali, Colombia; Doctorado en Humanidades, Universidad del Valle,
Colombia; E-mail: luis.munoz03@usc.edu.co; ORCID https://orcid.org/0000-0001-5084-5069

126

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Palabras Clave:

Keywords:

formación profesional; educación; currículum

vocational training; education; curriculum

Introducción

Para ello, Morales-Holguín y Cabrera-Becerra
(2017), García Arano (2020), Pereda-Vidal y
Castro Caballero (2022), coinciden en que el
DG se estudia y complementa desde diferentes
enfoques disciplinares como la semiótica, el arte,
la comunicación y la tecnología, lo que valida
la idea de que la FP en DG puede fortalecerse
a través de la interdisciplinariedad, integrando
diferentes áreas del conocimiento que se ocupan
de estudiar a las personas, intervenir en la sociedad
para mejorar la calidad de vida y producir objetos
mediante tecnologías industriales (Frascara,
2018), caracterizándose ello por la interacción
comercial que envuelve empresas, organizaciones
sin fines de lucro, entre otras, con la sociedad.
Gutiérrez, Manosalve y Restrepo (2017),
afirman que la enseñanza del DG “no puede
limitarse a capacitar en técnicas y procesos
operativos y funcionales, en todo caso necesarios,
pero no suficientes” (p. 74); sino que debería
enfocarse también en una educación dirigida
a contribuir en la formación de diseñadores
gráficos responsables consigo mismos, con la
sociedad y con su entorno. Esto implica formar
profesionales capaces de enfrentarse a ciertas
libertades educativas que le permitan explorar
su creatividad y enfrentarse a situaciones de
incertidumbre, cambios sociales, culturales o
tecnológicos (Cueva y Vásquez Coisme, 2022).
Estos enfoques permitirían el análisis de los
problemas desde una perspectiva multinivel, la
(re)construcción de diversas configuraciones
y el abordaje de los problemas en un contexto,
enriqueciendo así la praxis en los docentes
(Balakyreva y Kyska, 2020).
Por lo tanto, la FP en DG desde un enfoque
interdisciplinar, permitiría comprender la
integralidad desde una mirada transdisciplinar
y la flexibilidad curricular como cualidades
susceptibles de cambios y mejoras en los proyectos
de diseño y los currículums. El propósito de
los currículums basados en la complejidad es
formar seres humanos y brindar formación
humana en sí misma (Varona, 2020, p. 112).
Fundamentalmente, la formación en DG lleva

Inicialmente, es importante señalar que existe
poca información publicada en bases de datos
bibliográficas de contenido científico-técnico
sobre el Diseño Gráfico (en adelante DG), la
formación profesional (FP) y el currículum, como
se concluye en el estudio realizado por Martín
Sáez y Ortiz de Guinea Ayala (2018). Según ellos:
De las publicaciones sobre diseño gráfico
publicadas en lengua española […] –artículos,
artículos/ponencia, reseñas de libros y tesis
doctorales –, podemos concluir que […] sin
duda, implica que la mayoría de los graduados
en diseño gráfico no continúan, en principio,
con los estudios de doctorado, una vez que se
gradúan. (p.151)
Es decir que, el campo de la producción
científica en el DG aún está en construcción,
puesto que la profesión está en proceso de
reconocimiento y definición de su propio corpus
teórico (González-Mardones, 2020). Además,
es importante destacar que el 88% de las tesis
doctorales analizadas fueron defendidas en
España, con la Universidad Complutense de
Madrid a la cabeza, mientras que solo el 12%
se defendieron en Latinoamérica (Martín Sáez y
Ortiz de Guinea Ayala, 2018, p. 151).
Sin embargo, es necesario mencionar que las
investigaciones en DG con enfoques curriculares
y la FP en América Latina carecen de teorización
y reflexiones críticas (Prendeville y Koria,
2022). Estas investigaciones aún requieren de un
sólido corpus teórico metodológico que permita
a las instituciones de crecimiento de educación
superior (ES) y programas académicos reconstruir
currículums armónicos para la formación,
y transformación responsable de los futuros
diseñadores gráficos (Buitrago López, 2020).
Por lo tanto, para comprender las realidades
del DG en las Instituciones de Educación Superior
(IES) en España y América Latina, es fundamental
realizar una revisión sistemática de la literatura
que vincule el diseño gráfico, el currículum y la
formación profesional (en adelante DG+C+FP).
127

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

una responsabilidad epistémica, pero también
en su “capacidad para ver y evaluar productos
y sistemas, y para identificar necesidades y
oportunidades que permitan intervenir a través
del diseño” (Frascara, 2018, p. 22). Concurre
entonces, no solo hablar de una profesión que
domine una técnica, sino que logra impactar en
lo social y lo económico desde su corpus teórico
que va de lo disciplinar hacia lo interdisciplinar
(González-Mardones, 2020).
En este sentido, una revisión sistemática de
la literatura sobre DG+C+FP de los últimos años
permitirá a los investigadores y a la profesión,
conocer el estado actual, las coincidencias y los
aportes en esta área. Estos estudios contribuirán
a la consolidación de las coexistencias y
discrepancias entre los diferentes enfoques de los
investigadores sobre la formación del diseñador
gráfico y el currículum en la ES en contextos
internacionales y nacionales de América Latina.
A pesar de la existencia de varias revisiones
sistemáticas de literatura sobre DG+C+FP,
el propósito de este artículo es entrelazar
estos conceptos y presentar las realidades y
problemáticas asociadas. El artículo revisa la
literatura científica publicada entre 2015 y 2021
sobre el DG+C+FP, con el objetivo de describir,
analizar y reflexionar sobre las principales
concepciones relacionadas con la formación
del diseñador gráfico y el currículum en la ES
en contextos internacionales y nacionales de
América Latina, y con ello contribuir a alcanzar
estrategias que permitan promover la formación
de estos profesionales.

capaces de manejar una amplia gama de signos
y símbolos con el propósito de (re)construir
mundo, y cómo desde los conocimientos de otras
disciplinas desarrollan posibilidades de acción
y no procedimientos absolutos (García Arano,
2020). Esto implica que los profesionales deben
estar abiertos a la innovación, la incertidumbre,
y el trabajo flexible, ya sea de manera inter
o multidisciplinar, para adaptarse a entornos
tanto análogos como digitales (Massaguer y
Tejada Fernández, 2021). Esta situación brinda
la oportunidad de construir una disciplina más
conceptual, integradora e inclusiva, sin tratar
de imitar a ninguna otra (Cezzar, 2020, p. 225).
En particular, la educación en DG desde un
enfoque interdisciplinar, fomenta la cooperación,
el intercambio y la interacción de distintos
aspectos como el teórico o el metodológico de
las diferentes ciencias o disciplinas (PeredaVidal y Castro Caballero, 2022). De este modo
se evidencia la naturaleza compleja propia del
andamiaje del DG, lo cual obliga a la formación
universitaria a reconfigurar su estructura hacia el
constructo complejo.
Diseño gráfico, formación profesional y
currículum: un enfoque desde el pensamiento
complejo
La formación en DG, según Morales Holguín
(2017), se ha caracterizado por una estructuración
lineal del conocimiento, con procesos
sistemáticamente ordenados en pasos sucesivos
hasta llegar al resultado o producto final. Esto
demuestra “evidenciar precisamente en su
estructura epistémica y didáctica, la falta de una
reestructuración creativa que la revitalice […] una
visión más abierta e interdisciplinar, acorde a su
fenomenología esencialmente sistémica” (p. 19).
Flores Carapia (2019) coincide al señalar que
“la relación entre la formación del pensamiento
complejo y la enseñanza del diseño […] no ha
sido suficientemente estudiada. Tampoco es claro
el uso de los conceptos del pensamiento complejo
en las teorías utilizadas por el diseño […]” (p. 64),
debido a que “en la actualidad el diseño gráfico
tanto en su metodología, en su ejercicio práctico,
como en su enseñanza, continúa sustentándose
de manera preponderante en el paradigma
epistémico de la linealidad” (Morales-Holguín
y Cabrera-Becerra, 2017, p. 15), alejando las
exigencias que actualmente demanda la educación

Marco Conceptual
Diseño Gráfico y Educación
El campo de la educación en DG ha experimentado
importantes cambios en las últimas décadas,
en respuesta a las transformaciones sociales,
políticas, económicas, tecnológicas, educativas
y sistémicas a nivel global (Buchanan, 2019).
Sin embargo, el diseño se enfrenta cada vez a
problemas más complejos relacionados con estas
transformaciones (Wilde, 2020). En general,
la educación en DG debe abordar una serie de
desafíos que no se pueden resolver desde una
perspectiva disciplinaria, sino que se requiere el
trabajo conjunto de grupos interdisciplinarios.
Por tanto, los diseñadores gráficos deben se
128

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

a nivel universal, una educación globalizada
que responda a las necesidades y los diversos
problemas que se presentan en la sociedad.
En ese sentido, autores como Tobón (2013) y
Maldonado (2017), proponen transformaciones
curriculares desde el paradigma de la complejidad
como un elemento fundamental en la educación.
Esto implica abordar problemas que tienen
múltiples soluciones y reflexionar sobre el
funcionamiento de los componentes del diseño en
interacción con el contexto a largo plazo, en lugar
de limitarse a cambios operativos superficiales. En
consecuencia, los planes de estudio deben enfocarse
en la investigación centrada en el usuario, las
habilidades en tecnologías digitales y la enseñanza
interdisciplinaria (Pontis y Van der Waarde, 2020).
García Cordero y Buitrago López (2017)
proponen transformar los procesos de enseñanza
y aprendizaje del DG, hacia “la capacidad de
trabajo interdisciplinar en situaciones complejas,
variables y cambiantes, […] para entenderlos
desde una posición más integral […] permitiendo
encontrar múltiples soluciones
a
diversos
proyectos” (p. 128). Propuesta que respondería
al enfoque actual de la educación occidental,
que se centra en la memorización, la creación
de indicadores y la medición de impactos,
habilidades y competencias (Maldonado, 2017).
En el caso del DG, esto se traduce en currículums
tradicionales centrados en una educación lineal
y operativa –enfocados en el hacer–. Por lo tanto,
es necesario que los currículums y los planes de
estudios transiten o evolucionen de una enseñanza
estética hacia una estratégica facilitadora de
invocación (Morales-Holguín, 2022). Asimismo, es
fundamental (re)construir currículums centrados en
competencias críticas, emergentes y permanentes
que superen los contenidos de formación técnicooperativa (Weil y Mayfield, 2020).
Fragoso Susunaga (2021), García Cordero
y Buitrago López (2017) coinciden en que los
procesos de enseñanza y aprendizaje del DG deben
comprenderse desde una perspectiva integral y
transdisciplinaria, con flexibilidad curricular. Es
decir, el propósito de los currículos basados ​​en
la complejidad es formar seres humanos y, por
lo tanto, se trata de una formación humana en sí
misma (Varona 2020). Fundamentalmente,
Es imprescindible una educación humanista,
ética y axiológica que esté en un ejercicio
dialéctico reflexivo con el contexto
ideológico, cultural y cosmovisivo del ser

humano, de tal forma que se fomente un
Pensamiento Complejo y transdisciplinario
en el cual el sujeto se construye como ente
en transformación y transformador de su
realidad. (Burgos Vázquez y González Rivera,
2021, p. 15)
Morin (2000) como uno de los exponentes
del pensamiento complejo, sostiene que “los
conocimientos son cada vez más especializados
y fragmentados, alejados de los problemas
de la globalidad” (p.43). Esto ha llevado a
currículums centrados en la transmisión de
conocimientos
–profesionales
operativos–,
descuidando la formación integral que considera
la diversidad y las condiciones de vida de los
seres humanos. Expresamente, para proponer una
(re)construcción del currículum en DG se debería
pensar en un enfoque integral (Flores Marin y
Vanoni, 2016), y desde la complejidad entendido
como un conocimiento multidimensional que
reconoce la incertidumbre, la (inter)conexión
entre lo particular –local– y lo general –global– así
como las similitudes y singularidades de los seres
humanos (Morin, 2009). Además, se requiere
de “métodos prospectivos de perfil complejo,
que respondan a la complejidad que define el
contexto social, cultural y tecnológico del siglo
XXI en sustitución de métodos causales, aquellos
que surgieron y dieron respuesta a los problemas
durante el siglo XX” (Morales-Holguín, Aguilar
Tobin, y Elizalde García, 2022, p. 42).
En definitiva, este artículo tiene como objetivo
principal abordar las realidades del currículum y
la formación profesional en instituciones de ES
en España y Latinoamérica, basándose en una
revisión sistemática de publicaciones realizadas
hasta el año 2021 y recopiladas en artículos
publicados en bases de datos reconocidas a nivel
internacional, en busca de contribuir a alcanzar
mejores estrategias que promuevan la formación
profesional y el currículum entorno al DG.
Metodología
Este artículo tiene el objetivo de presentar
el estado actual del DG y su relación con la
formación profesional y el currículum en el
contexto de la ES, en busca de delinear estrategias
que promuevan dicha formación.
Para el desarrollo de la revisión sistemática de
la literatura, se partió de las siguientes preguntas
de investigación: (1) ¿Cuál es el estado actual
129

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

del DG, su formación y currículum en España
y América Latina? (2) ¿Cuáles son los retos
y problemas relacionados con la formación
profesional y el currículum del diseño gráfico en
las instituciones de educación superior en dichos
lugares? (3) y ¿Qué cambios y transformaciones
se requieren llevara cabo para fortalecer la
formación e identidad de los diseñadores gráficos
en el ámbito académico y laboral, más allá de un
enfoque técnico y operativo?
Para ello, se recopiló información disponible
en las siguientes bases de datos en el periodo
comprendido entre los años 2015 y 2021, con
criterios de selección enfocados en los temas
relacionados con el currículum y la FP en DG:
1. Documentos realizados y publicados por
instituciones e investigadores reconocidos a
nivel internacional, nacional y regional.
2. Publicaciones de revistas internacionales
indexadas en diferentes bases de datos principales
(Wos, Scopus, Scielo, Latindex Catálogo); otras
bases de datos (Dialnet) y directorios (Redalyc,
D.O.A.J, Latindex Directorio).
3. Libros y capítulos de libros resultados de
investigación.
La presente investigación se basa en una revisión
del estado de la cuestión y una revisión descriptiva,
que según García-Peñalvo (2022) ofrecen:

[…] nuevas perspectivas sobre el tema o
señalar un área para seguir investigando.
Aplica una búsqueda exhaustiva de la
literatura […] Suele combinar técnicas
narrativas […] para presentar el estado actual
del conocimiento […] Suele emplear métodos
de búsqueda estructurada para formar una
muestra representativa de un grupo más
amplio de trabajos relacionados con el área de
investigación. (p. 23)
En otras palabras, esta revisión, tiene como
objetivo identificar, analizar y sintetizar la
documentación seleccionada (Guerra-Antequera
y Revuelta-Domínguez, 2022, p. 31). El propósito
es presentar un análisis y una descripción de
las principales investigaciones relacionadas
con DG+C+FP en la ES en los últimos cinco
años, incluyendo también perspectivas de
países industrializados. De esta manera, se busca
“reflexionar en torno al diseño como campo de
conocimiento” (Agudelo-Torres y Velasco-Sabogal,
2018, p. 78), con el objetivo de facilitar estrategias
que promuevan la formación de los diseñadores.
A continuación, se presenta el proceso y los
criterios considerados para la selección de la
revisión, que abarcan artículos, libros y capítulos
de libros resultado de investigaciones (ver Figura
1 y Figura 2).

Figura 1. Pasos del proceso de selección
de documentos para la revisión de la
literatura científica
Nota: La figura presenta el proceso de la
selección de artículos, libros y capítulos de
libros resultados de investigación para la
revisión de la literatura
Fuente: elaboración propia

130

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

En el proceso de investigación sobre la
formación profesional y currículum en DG, se
establecieron criterios claros para seleccionar
los estudios adecuados. Estos criterios incluyen
que los estudios estuvieran publicados en revistas
indexadas en bases de datos con reconocimiento
internacional, libros y capítulos de libro resultado
de investigaciones que pertenecieran a las áreas
de ciencias sociales, humanidades, artes y que
trataran específicamente sobre la formación
profesional y currículum en DG.
Una vez establecidos los criterios, se llevó a cabo
una búsqueda en las bases de datos mencionadas,
utilizando palabras clave como “formación
profesional y diseño gráfico/ currículum y diseño
gráfico”, y se filtró la información seleccionando
las disciplinas de Ciencias Sociales, Humanidades
y Artes. En esta etapa inicial, se encontraron un
total de 4.311 publicaciones.
Sin embargo, tras examinar los títulos y
resúmenes de las publicaciones, se decidió
descartar la mayoría, es decir, 4.255, puesto que
solo mencionaban el DG objeto de estudio, pero
no ofrecían ninguna reflexión específica sobre la
formación profesional o el currículum en sí.
Después de este proceso de eliminación,
se quedaron y seleccionaron finalmente 56

publicaciones para una lectura más detallada. De
estos, se seleccionaron finalmente 24 debido a que
incorporaban una reflexión amplia y relevante
sobre la temática en cuestión (ver Figura 2).
Una segunda lectura más minuciosa de estos
24 documentos, permitió identificar cuatro grandes
cuestiones que surgían de manera recurrente
en ellos. Estas cuestiones se convirtieron en las
categorías analíticas utilizadas para codificar las
publicaciones seleccionadas, utilizando el software
de análisis cualitativo Atlas.ti (versión 7).
Las categorías establecidas, fueron las
siguientes:
1. Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos
actuales y perspectivas futuras en la formación
y el currículum
2. Desafíos en la disciplina del Diseño
Gráfico y su relación con la educación
3. Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
4. Repensar los currículos de diseño
gráfico: Integración, complejidad y praxis
Estas categorías servirán como marco de
análisis para profundizar en el estudio de la
formación profesional y el currículum en el
campo del DG y la ES.

Figura 2. Documentos finales seleccionados
para la revisión de la literatura científica
Nota: La figura presenta la selección final de los
documentos, autores y países que se tuvieron
en cuenta para la revisión sistemática de la
literatura
Fuente: Elaboración propia.

131

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Resultados

de organización profesional que articule los
niveles formativos existentes y los conecte
con sus desarrollos profesionales y con las
responsabilidades asumidas, de forma escalonada
y armónica” (p. 7). Esto con el objetivo de definir
una profesión organizada y coherente que este en
sintonía con los sectores académicos, laborales y
profesionales.
Desde la perspectiva curricular de Camacho
García (2015) y Mardones (2015), se concluye
que el DG, entre las disciplinas estudiadas,
es una de las más desorganizadas, puesto que
adopta y duplica conceptos y términos de otras
disciplinas. Lo que ha generado una difuminación
de funciones y responsabilidades entre los niveles
técnicos y profesionales.
En síntesis, los hallazgos que presentaron en
España, como uno de los países hispanos con
mayores estudios de tesis doctorales defendidas
en el campo del DG, permitieron exponer la crisis
que actualmente tiene el DG respecto a la falta
de una organización curricular coherente en los
diferentes niveles de ES, debido a que aún esta
disciplina es asociada como práctica ­
–manejo
y conocimiento de softwares–, esto porque hoy
día existen duplicidades de contenidos entre los
niveles técnicos y profesionales.

A continuación, se presentan los resultados del
análisis del material bibliográfico seleccionado en
el marco de la revisión sistemática, centrándose
en las categorías identificadas y su relación con
la formación profesional y el DG, así como el
currículum y el DG.
Diseño Gráfico: realidades en las Instituciones
de Educación Superior, España
A partir de los estudios recopilados sobre las
realidades del DG en las IES de España, se
presenta el análisis que aborda la enseñanza, sus
retos, definiciones y los problemas relacionados
con el currículum (Forner Merino, 2015; González
Mardones, 2015, 2020; Camacho García, 2015;
Arjona, 2018; Camacho y Stegel, 2021).
Desde la perspectiva de la formación en DG,
Forner Merino (2015), señala la necesidad de
revisar la docencia en los procesos de enseñanzaaprendizaje en tres aspectos: primero, trascender
de DG a diseño de la comunicación visual;
segundo, enfocarse en procesos de enseñanza
que fomenten el pensamiento y la visión, no
solo la práctica; y tercero, formular “proyectos
integrados” desde los programas de DG.
En este sentido, se comprende que la enseñanza
del DG se orienta hacia na combinación de teoría
y práctica, puesto que la práctica, es decir, la
enseñanza de la técnica, define la calidad de los
proyectos, mientras que la teoría proporciona una
identidad única a cada programa distinta en cada
universidad (Camacho y Stegel, 2021). Desde esta
perspectiva, es posible identificar y fortalecer la
identidad y formación de los diseñadores gráficos
en la ES.
En cuanto a los retos y definiciones, el DG
es una disciplina que, desde la perspectiva de la
realidad profesional, sufre de desorden, imprecisión
y confusión, tal como lo menciona GonzálezMardones (2015) cuando expresa que el DG:
En el ámbito disciplinar […] está desordenado,
es impreciso y confuso. Se confirma también
que existe una dispersión, incoherencia
y una falta de consenso que provoca la
invisibilidad del mismo ante la sociedad y las
administraciones, tanto a nivel profesional,
como económico y como educativo. (p. 297)
En consecuencia, Arjona (2018) propone que
se debería “reconocer y proponer una estructura

Realidades del Currículum y el Diseño
Gráfico en las Instituciones de Educación
Superior en América Latina
El campo del DG ha experimentado importantes
cambios en el siglo XXI, enfrentándose a diversos
retos y desafíos en términos de la formación y los
currículums. Estudios recientes han revelado que
esta disciplina, aunque joven, está estrechamente
relacionada con la práctica, pero aún cuenta con
áreas poco exploradas como la educación, la
formación profesional y el currículum. Además,
se ha evidenciado la necesidad de un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes diseñadores
gráficos y su preparación para el mercado laboral
global, así como la importancia de no centrarse
únicamente en aspectos técnicos y gráficos, sino
también en el contexto, la cultura y otros factores
económicos y cognitivos.
Debido a estas razones, el DG ha despertado
un notable interés entre académicos y en el
ámbito de la educación en países de América
Latina como México, Colombia y Ecuador, como
se detalla a continuación:
132

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Diseño Gráfico en el siglo XXI: Retos actuales
y perspectivas futuras en la formación y el
currículum

nacional. Además, han enfatizado que, en el
contexto educativo y académico del DG, no es
suficiente tener solo habilidades prácticas, sino
que también se deben considerar el contexto, la
cultura y otros factores económicos y cognitivos
para ser un profesional más integral y con
conocimientos más amplios (Ramírez Paredes y
Flores Treviño, 2016).
En suma, la tarea de los programas de DG
consiste en promover una formación que fomente
la investigación interdisciplinar y el desarrollo de
su capital intelectual, para que tenga un impacto
positivo en la sociedad “mediante la valorización
académica de la disciplina y la dimensión
proyectual que ésta conlleva” (Ramírez Paredes,
2018, p. 108).
En otras palabras, la formación de diseñadores
gráficos debería enfocarse en configurar profesionales
que conozcan en profundidad su campo, que sean
autónomos y no se limiten únicamente al dominio
de herramientas digitales. Es necesario estudiar
la relación entre el DG y el ámbito académico, la
enseñanza y el currículum. Además, se debe examinar
la estructura profesional del DG para clarificar los
perfiles, responsabilidades, competencias y aptitudes
del diseñador gráfico en contextos académicos y
laborales. También es importante identificar los
perfiles profesionales que estén alineados con
un nivel jerárquico asociado a la realización de
un proyecto y su nivel de formación académica.
Asimismo, se requiere analizar el estado actual del
DG y sus programas de posgrados para abordar la
crisis actual que afecta al currículum. Por último,
es necesario categorizar los contenidos y métodos
de las tendencias educativas en DG en los siglos
XX y XXI (Ramírez Paredes, 2018, p. 177).

Por un lado, Ramírez Paredes, Villar García, y
Maldonado Reyes (2017) se plantean y revelan
que el DG es una disciplina joven que se relaciona
con la práctica, pero que aún cuenta con áreas
poco exploradas como la educación, la FP y el
currículum.
Por otro lado, Tiburcio García (2013),
sostiene que es necesario realizar un estudio más
profundo del perfil de los jóvenes de las nuevas
generaciones desde las universidades, con el fin
de potenciar su desarrollo profesional futuro.
Tiburcio destaca dos aspectos fundamentales: en
primer lugar, los mercados globales presentan
diferencias significativas, y es responsabilidad
de las IES concientizar a los estudiantes sobre la
diversidad, las características y las oportunidades
que ofrece cada mercado. En segundo lugar,
durante la formación, los estudiantes suelen
centrarse en aspectos técnico y gráficos, lo que crea
la percepción de que el campo del diseñador gráfico
se reduce a un enfoque meramente “técnico”,
sin las bases necesarias para desempeñarse de
manera efectiva en el campo laboral y profesional
(Tiburcio García, 2013, pp. 209:210).
En cuanto a la organización de los currículos
de los programas de DG, Morales Holguín (2020)
argumenta que, dadas las condiciones actuales de
transformación constante y obsolescencia rápida,
las universidades tienen un papel fundamental
como promotoras del conocimiento y el cambio.
Por lo tanto, es fundamental abordar y discutir
temas como los mercados laborales y la formación
relacionada en la estructuración y organización
de los programas profesionales de DG.
Además, en los últimos cinco años, Ramírez
Paredes y Flores Treviño (2016), (2018), (2021),
han llevado a cabo investigaciones relacionadas
con el DG, centrándose en la investigación, la
identidad, el discurso y la innovación educativa.
Estas autoras han analizado el discurso sobre
el DG en relación con los conceptos clave que
definen el perfil del diseñador gráfico: académico,
educativo y profesional. Sus investigaciones
han revelado información sobre la identidad
del diseñador gráfico “sello” –en el campo
profesional–, destacando la preocupación por la
adopción de estilos o tendencias europeas que
han generado una especie de desprendimiento

Desafíos en la disciplina del Diseño Gráfico y
su relación con la educación
En diversos estudios realizados por Morales
Holguín, Cabrera Becerra, González Bello, (2017),
(2018), (2019), (2020), (2021), se ha evidenciado
que la disciplina del DG presenta bases
epistémicas débiles (Morales Holguín y Cabrera
Becerra, 2017). Estos hallazgos coinciden con los
resultados de la investigación de Martín Sáez &amp;
Ortiz de Guinea Ayala (2018), donde se destaca la
escasa investigación a nivel internacional en temas
relacionados con la educación y el DG.
Morales Holguín y Cabrera Becerra (2017),
argumentan que el DG debe transitar a una
133

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

epistemología de la integración circular,
abandonando las metodologías lineales y
secuenciales, y en su lugar, adoptando metodología
circular basada en la flexibilidad y el intercambio
permanente. El paradigma lineal actual ha generado
la percepción y práctica de una formación técnica
y mecanizada.
En definitiva, estos autores sostienen que es
posible ingresar al paradigma de la complejidad
y la incertidumbre para llevar al DG a un cambio
que amplíe su visión, ontológica, metodológica,
epistemológica, lógica y práctica. De esta
manera, los nuevos profesionales y responsables
de la formación de diseñadores gráficos
podrán reconocer al DG como una disciplina,
y no simplemente como una profesión técnica
vinculada a los avances tecnológicos y al dominio
de herramientas digitales y análogas.

ética, la responsabilidad social y la conciencia del
impacto en el entorno (Jiménez Álvaro et. al. 2020).
Esta propuesta busca superar los desafíos
presentes en el DG en Ecuador al fomentar una
formación integral que trascienda las limitaciones
técnicas y operativas. Se pretende desarrollar
profesionales del DGcon competencias sólidas
en comunicación, capacidad para abordar
proyectos integrados y un genuino interés
por la investigación y la generación de nuevo
conocimiento. Asimismo, se busca revalorizar al
DG como una disciplina en sí misma, más allá
de su relación con los avances tecnológicos y el
dominio de herramientas digitales.
Repensar los currículos de diseño gráfico:
Integración, complejidad y praxis
En Colombia, las investigaciones relacionadas
con el DG y la educación, son muy limitadas
debido a que la oferta doctoral en Diseño hasta
2016 no existía en Colombia (SNIES, 2022). Sin
embargo, se han abordado parcialmente aspectos
relacionados con la educación y la pedagogía
en campos como la formación doctoral de
diseñadores gráficos. A nivel nacional no se han
encontrado resultados que vinculen de manera
explicita el DG con la educación o la pedagogía a
nivel nacional. Las investigaciones existentes se
basan en experiencias de área, resultados de tesis
de maestría, reflexiones académicas, memorias
de eventos y capítulos de libros.
En Boyacá, investigadores como Buitrago
López (2017, 2020, 2021) y García Cordero,
(2017, 2018, 2020) han centrado sus estudios en
el DG y su relación con las prácticas pedagógicas,
el currículum, los modelos pedagógicos y
la formación docente. Estas investigaciones
destacan que el DG puede ser considerado desde
el paradigma de la complejidad como un elemento
fundamental en la FP, puesto implican cambios en
razón a la teoría y la práctica del diseño –praxis–
(García Cordero y Buitrago López, 2017).
En este sentido, la enseñanza y formación de
diseñadores gráficos desde el paradigma de la
complejidad en la ES puede ser una alternativa
para pasar de una enseñanza basada en la
práctica –ejercicios simulados– y una educación
lineal –estudiantes receptivos y pasivos en los
procesos de enseñanza y aprendizaje– a una
formación orientada a enfrentar problemas reales
y la incertidumbre (Buitrago López, 2020).

Transformación y desafíos en el Diseño
Gráfico: Hacia una educación integral y
valores significativos
En Ecuador, se ha evidenciado la necesidad
de una transformación en la profesión del DG
debido a los problemas persistentes que alejan
a esta disciplina. A nivel profesional, se ha
observado una escasa atención a los problemas de
comunicación, una oferta limitada de programas
de posgrado y una sobrevaloración del DG como
una profesión operativa. En el ámbito educativo, se
han identificado deficiencias en las competencias
teórico metodológicas en los proyectos de diseño,
la falta de proyectos integrados y un bajo interés
por la investigación orientada a generar nuevo
conocimiento (Jiménez Álvaro, Quelal Moncayo,
y Sánchez Borrero 2020).
Estos problemas, que han sido destacados en
investigaciones anteriores, resaltan la necesidad
de reconocer al DG como una disciplina más
allá de un simple oficio–. En respuesta a estos
desafíos, el programa de DG de la Universidad
Católica del Ecuador ha propuesto una visión
de educación integral que se fundamenta en dos
aspectos clave. En primer lugar, se enfoca en
el desarrollo de vida personal y profesional de
los estudiantes, reconociendo la importancia de
cultivar una identidad sólida y una visión clara
de su papel como diseñadores gráficos en la
sociedad. En segundo lugar, se establece un marco
de observancia de los valores característicos de la
pedagogía Ignacia y el buen vivir, promoviendo la
134

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Estos autores también plantean la necesidad de
(re)construir los currículums de DG, donde se
concluyan reflexiones y posiciones críticas de
diversos actores sociales y educativos, con el
obejtivo de lograr una formación responsable y
consecuente con los futuros diseñadores gráficos.
En esta línea, García Cordero, (2020) y
Buitrago López, (2017) enfatizan que la formación
de los diseñadores gráficos debe lograrse a través
de la vinculación entre la teoría, la praxis y los
distintos elementos del currículum. Esto implica
que el currículum debe tener en cuenta los aspectos
contextuales, socioculturales, ambientales y
demográficos que influyen en la comunidad
educativa, así como los objetivos, los contenidos,
las metodologías y la evaluación. De este modo,
Uscátegui, Castellanos y Lasso (2020) y Ruiz, et
al. (2020) han propuesto una reforma curricular
de los programas de DG y Diseño Industrial que
busca integrar ambos programas académicos,
permitiendo una formación que equilibre las
destrezas técnicas con la comprensión técnica
sobre la generación de artefactos dentro de una
concepción holística de la sociedad actual.
En concreto, estos autores, plantearon una
estructura curricular que responda a la formación
interdisciplinar desde una perspectiva histórica,
cultural y humana con el fin de que los estudiantes
integren y desarrollen diferentes habilidades
propias de estas disciplinas proyectuales.
Finalmente, Orozco-Álvarez (2020) destaca
que el DG tiene la responsabilidad de mejorar
la calidad de vida de las personas y fortalecer
los procesos que ayuden a resignificar la
cotidianidad. Para lograrlo, los programas de
DG en Latinoamérica deben alinearse con las
tendencias de países industrializados, como
Estados Unidos y Holanda, que basan sus
currículos en la globalización, la digitalización
y la mercantilización (Cezzar, 2020). Es
decir, estos programas deben potenciar en
los estudiantes métodos que solucionen las
necesidades de las personas y que sean capaces
de argumentar racionalmente (Noël, 2020). Esto
implica promover el trabajo interdisciplinario y
desarrollar habilidades que permitan abordar los
desafíos actuales del DG.

en España y América Latina, se destacan
que los resultados han permitido alcanzar el
objetivo principal de este artículo, reflexionar
en torno al DG+C+FP, y con ello contribuir al
delineado de mejores estrategias que colaboren
en la promoción de la formación a favor de los
profesionales diseñadores, de acuerdo con la
realidad y necesidades del contexto profesional
actual y próximo:
Revisión del currículum: El DG en las
IES presentan desafíos relacionados con el
currículum. Es necesario trascender de la
enseñanza tradicional del DG a una enseñanza
que aborde el diseño de la comunicación visual
y que fomente el pensamiento crítico y creativo
en los estudiantes. Además, se propone la
implementación de proyectos integrados en los
programas de DG para fortalecer la identidad y
formación de los diseñadores gráficos.
1. Definición y organización profesional:
Existe una falta de consenso y una falta
de organización en la disciplina del DG.
Se requiere una estructura de organización
profesional que articule los niveles formativos
existentes y los conecte con los desarrollos
profesionales y las responsabilidades
asumidas. Esto permitirá definir una profesión
organizada y coherente en los ámbitos
académico, laboral y profesional.
2. Enfoque integral en la formación: La
formación de diseñadores gráficos debe ir más
allá del dominio de herramientas técnicas y
gráficas. Es necesario considerar el contexto,
la cultura y otros factores económicos y
cognitivos para formar profesionales más
integrales y con conocimientos más amplios.
Además, se debe promover la investigación
interdisciplinaria y el desarrollo del capital
intelectual de los diseñadores gráficos.
3. Desafíos en la relación con la educación:
El DG enfrenta desafíos en su relación con
la educación, tanto a nivel profesional como
educativo. Es necesario realizar estudios
más profundos sobre el perfil de los jóvenes
diseñadores gráficos, concientizar sobre
la diversidad de los mercados laborales y
promover una formación que vaya más allá
de lo técnico, considerando aspectos teóricos,
contextuales y culturales.
4. Transformación hacia una educación
integral: El DG en América Latina, incluyendo
países como México, Colombia y Ecuador,

Conclusiones
Después de analizar y describir los principales
hallazgos de las investigaciones realizadas
135

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

requiere una transformación que amplíe
su visión y enfoque más allá de lo técnico
y operativo. Se propone una educación
integral que cultive la identidad y visión de
los diseñadores gráficos, promueva valores
éticos y sociales, y fomente la investigación y
generación de nuevo conocimiento.
5. Integración, complejidad y praxis: Es
necesario repensar los currículums de DG
para abordar la integración, complejidad
y praxis en la formación de diseñadores
gráficos. Esto implica superar las limitaciones
técnicas y operativas, promover proyectos
integrados, desarrollar competencias sólidas
en comunicación y fomentar la investigación
en el campo del diseño gráfico.
Estas reflexiones proporcionan nuevas
perspectivas y conocimientos respecto a las
realidades del DG en las IES en España y América
Latina, donde se presentan desafíos relacionados
con el currículum, la definición y organización
profesional, la formación integral, la relación con la
educación y la necesidad de la transformación hacia
una visión más amplia y completa de la disciplina.
En cuanto a la formación del diseñador gráfico,
se requiere transformar las diferentes concepciones
existentes mediante la articulación de proyectos
integrados e investigaciones interdisciplinarias.
Para ello, es necesario interconectar el diseño, la
educación, la tecnología, la sociedad, la cultura,
la comunicación y la economía desde una
perspectiva compleja y transdisciplinaria.
Por otro lado, es esencial (re)estructurar
los currículums basados en el pensamiento
complejo, enmarcando la formación de seres
humanos íntegros, críticos y comprometidos en
la solución de problemas sociales. Además, se
debe considerar las tendencia locales y globales
en el (re)diseño de los currículums y aplicar un
modelo curricular integrador fundamentado en
el pensamiento crítico y creativo. Esto permitiría
que los profesionales estén preparados para
enfrentar la incertidumbre, los cambios sociales,
culturales o tecnológicos, propios del contexto
social y profesional que se vive.
Es importante destacar que el pensamiento
complejo puede articularse con el currículum
y el DG desde una perspectiva holística, que
permita comprender, percibir y enseñar el DG
como un sistema complejo. Esto envuelve la (re)
construcción de currículums emancipatorios,
integradores, crítico-sociales y basados en la

complejidad, que se centren en resolver los
problemas de la sociedad y no como un dispositivo
de control.
Además, se sugiere la realización de
futuras líneas de investigación como analizar
los contenidos programáticos y prácticas
pedagógicas de los docentes, investigar sobre los
modelos pedagógicos implementados en cada
programa y estudiar la relación y coherencia
entre la formación de profesionales de DG y
los campos laborales a los que se enfrentan.
También se destaca la importancia de fomentar
la investigación multidisciplinaria en las IES,
con el objetivo de contribuir en la consolidación
de un corpus teórico de la disciplina y promover
procesos de co-creación que respondan a las
necesidades del contexto y el territorio.
En síntesis, este trabajo reflexiona sobre los
desafíos del DG+C+FP, destacando, de cara a
alcanzar mejores estrategias para una formación
diligente acorde a los retos actuales y futuros, la
necesidad de superar los enfoques tradicionales,
promover una formación integral, establecer
una definición y organización profesional clara,
fortalecer la relación con la educación y fomentar
la transformación hacia una visión más amplia
y completa de la disciplina. Estas reflexiones
ofrecen nuevas perspectivas para el campo del
DG y son fundamentales para la elaboración de
investigaciones de alto impacto. Ello se considera
ineludible para acceder a transitar de la disciplina
mayormente técnica hacia aquella estratégica,
capaz de abordar y solventar los problemas
que se presentan y que se caracterizan por una
mayor complejidad. De igual manera, permitiría
al diseñador desplazar su rol tradicional como
creador visual hacia el de agente de cambio,
al de verdadero generador de soluciones a los
problemas que enfrenta nuestra sociedad, e
influir de forma diligente en los procesos de
comunicación que dan forma a la cultura. C

136

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

Análisis del diseño de escuelas infantiles desde una
visión pedagógica
Approach to the design of nursery schools from a pedagogical vision
Recibido: junio 2022
Aceptado: junio 2023

Marta Quintilla-Castán1

Resumen

Abstract

El reto del arquitecto es diseñar escuelas infantiles
que se integren con el proyecto pedagógico,
facilitando la labor educadora de los adultos y
el aprendizaje y descubrimiento de los niños a
través de la creación de espacios que favorezcan
las relaciones interpersonales, la autonomía,
creatividad o la exploración durante sus primeros
años de vida en un entorno físico y social. La
investigación aborda el diseño de escuelas
infantiles desde la perspectiva integradora de
la pedagogía en el proyecto de arquitectura,
aportando el currículum oculto y silencioso
que confieren los ambientes proyectados a la
formación del niño.
Se toman como caso de estudio cinco escuelas
infantiles municipales en Zaragoza (España),
acometidas desde la experiencia de muchos años en
la redacción de equipamientos docentes públicos,
como medio para recopilar referencias para la
toma de decisiones durante el proceso de diseño.
El resultado son equipamientos dinámicos, que se
adaptan a diferentes necesidades y situaciones,
proporcionando estímulos y experiencias que
promuevan el aprendizaje.

The architect's challenge is to design nursery
schools that are integrated with the pedagogical
project, facilitating the educational work of adults
and the learning and discovery of children through
the creation of spaces that favor interpersonal
relationships, autonomy, creativity or exploration
during their first years of life in a physical and social
environment. The research addresses the design of
nursery schools from the integrating perspective
of pedagogy in the architecture project, providing
the hidden and silent curriculum that the projected
environments confer to the child's formation. Five
municipal nursery schools in Zaragoza (Spain)
are taken as a case study, undertaken from the
experience of many years in the drafting of
public teaching facilities, as a means of collecting
references for decision-making during the design
process. The result is dynamic equipment that
adapts to different needs and situations, providing
stimuli and experiences that promote learning.

Palabras Clave:

Keywords:

escuela infantil; arquitectura escolar; pedagogía

nursery school; educational equipment;
pedagogy

1

Nacionalidad: española; Adscripción: Departamento de Arquitectura Universidad de Zaragoza, España; Doctorado en Arquitectura; E-mail:
mquintilla@unizar.es; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2308-752X

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CONTEXTO

1. Introducción

educativa. Entre las características que debe
tener el ambiente como educador, destacan la
transparencia y los espacios abiertos, flexibles
que permitan la trasformación y que sean capaces
de adaptarse a las necesidades de los alumnos
favoreciendo el encuentro entre pequeños grupos
o el aislamiento si fuera necesario. Un lugar que
facilite la conexión interior-exterior y la visibilidad,
promoviendo el aprendizaje a través de la creación
de experiencias y el desarrollo de los sentidos.
El reto del arquitecto es diseñar escuelas
infantiles que se integren con el proyecto
pedagógico, facilitando la labor educadora de
los adultos y el aprendizaje y descubrimiento
de los niños a través de la creación de espacios
que favorezcan las relaciones interpersonales, la
autonomía, creatividad o la exploración durante
sus primeros años de vida en un entorno físico
y social. Un lugar de aprendizaje que permita
estimular los sentidos a través de los estímulos
visuales y táctiles que proporcionan los espacios
ya sean interiores o exteriores.
Teniendo en cuenta las principales corrientes
pedagógicas que consideran el entorno físico como
elemento de primer orden para la formación del niño,
a lo largo de esta investigación se abordan cinco
casos de estudio de escuelas infantiles municipales
analizados desde la perspectiva integradora de la
pedagogía en el proyecto de arquitectura.
Desde la administración por norma general,
se contemplan programas de necesidades
de espacios mínimos, pero no se aborda la
definición de parámetros de calidad. Este es
un trabajo recopilatorio de referencias para
la toma de decisiones, aportadas desde la
experiencia de muchos años en la redacción de
equipamientos docentes públicos que va más allá
de recomendaciones de cantidad.

La primera infancia son los años más importantes
para la creación y desarrollo de estructuras básicas
de la psique. Antes de los tres años se alcanzan
las capacidades de comunicación, comprensión,
los vínculos y los afectos que permiten explorar
el entorno físico y las relaciones con el mundo
y las personas. Por ello es importante fomentar
e iniciar el aprendizaje a temprana edad desde
las escuelas infantiles, ya que será más difícil
conseguirlo con posterioridad.
Los espacios educativos, además de albergar
el proyecto pedagógico, contienen una serie de
estímulos denominados currículum oculto, que
como definió George Mesmin (1967) se considera
una “forma silenciosa de enseñanza”. Ya desde
finales del siglo XIX y principios del XX,
psicólogos y sociólogos comienzan a reclamar
la importancia del espacio físico como elemento
formativo del niño y su integración como parte del
proyecto pedagógico (Abbagnano &amp; Visalberghi,
1982). Figuras como María Montessori, Rudolf
Steiner o las hermanas Agazzi, pusieron en valor
el ambiente, los juegos y la relación con los
espacios exteriores como elemento educativo en
los primeros años de la infancia. Steiner, desde
la metodología Waldorf (Jiménez Avilés, 2009),
otorga gran relevancia al entorno natural y a las
actividades artísticas y deportivas, diseñando
un entorno a escala de los alumnos, mientras
que Montessori (1937) propugna la idea de
los ambientes preparados acondicionando el
espacio para que pueda interactuar a su propio
ritmo y respondiese a la necesidad de actuar de
manera inteligente, de este modo el estudiante
lo transformará haciéndolo suyo. Al igual que
Fiedrich Fröbel, fundador de los “kindergarten”
(jardines de infancia) hace continuas menciones
al ambiente construido, así como al espacio
exterior como facilitador del aprendizaje gracias
al ambiente de espontaneidad (Ramírez, 2009).
Posteriormente las teorías pedagógicas
desarrolladas por Loris Malaguzzi (2001) para
las escuelas Reggio Emilia son un referente para
la redacción de proyectos relacionados con la
primera infancia en la actualidad, al establecer el
“ambiente” como tercer educador. Se considera
como primer educador al grupo de compañeros
con el que se comparte el aula, mientras que el
segundo educador son todos los adultos, ya sean
docentes o familiares que forman la comunidad

2. Cinco escuelas infantiles municipales en
Zaragoza
Desde el Ayuntamiento de Zaragoza, a comienzos
de la década del 2000, se promovió la creación
de un Plan de Escuelas Infantiles con el fin de
ampliar el servicio público de Educación Infantil
de 0-3 años mediante la creación de una red de
escuelas con implantación en todos los distritos y
barrios de la ciudad. El Plan para la construcción
de escuelas infantiles municipales nace con una
vocación educativa de estimulación temprana
que facilita la adaptación al sistema educativo,
142

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

la compensación de desigualdades y la función
social de apoyo a las familias y de ayuda a la
conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Las crecientes necesidades de escolarización
conjuntamente con el repunte de natalidad dieron
prioridad a la creación de centros en los barrios
con población joven y en distritos y barrios sin
oferta pública.
Para llevar a cabo el encargo de la redacción de
proyectos de las escuelas infantiles se contó con
el estudio de arquitectura de Santiago Carroquino
Arquitectos, con el objetivo de redactar los
proyectos de las Escuelas Infantiles Municipales
ubicadas en los barrios de Oliver, Santa Isabel,
Actur y La Paz, que posteriormente se amplió a la
ejecución de la Escuela en el Parque, todos ellos
ampliamente publicados y premiados a nivel
nacional e internacional (Figura 1).
La elaboración de los proyectos de
construcción conllevó el establecimiento de

una serie de criterios generales que se reflejan
en la organización del espacio y en una serie de
decisiones que se repiten en todas las escuelas.
Estas resoluciones son el resultado del análisis
de las necesidades propuestas por los técnicos
del Ayuntamiento, así como de los educadores
que van a ser usuarios de estos equipamientos.
La redacción de los proyectos se llevó a cabo de
forma casi simultánea, viéndose reflejado en las
distribuciones y características constructivas, pero
siempre teniendo en cuenta las particularidades
del barrio y solar de implantación.
Para analizar las escuelas en términos de la
correlación entre el entorno físico de aprendizaje
y la pedagogía, la investigación desarrolla
una metodología que tiene en consideración:
la escuela en relación con la ciudad, la
organización del espacio, criterios constructivos
y medioambientales, así como el espacio exterior
como espacio educativo.

Figura 1. Vista exterior de las cinco Escuelas Infantiles
seleccionadas como casos de estudio, situadas en Zaragoza (España)

1a. Escuela Infantil Oliver

1b. Escuela Infantil Santa Isabel

1c. Escuela Infantil Actur

1d. Escuela Infantil La Paz

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

1e. Escuela en el parque
Fuentes: Jesús Granada (Fig. 1a, 1e), Lluis Casals (Fig. 1b), Ana Mostajo (Fig. 1c, 1d)

3. La escuela en relación a la ciudad

programa cultural y pedagógico, ya que favorece
el juego, la enseñanza activa, la utilización
didáctica del entorno, la contemplación natural y
estética del paisaje, el desarrollo moral… (Rojas,
1911). Ideas que ya defendía Repullés (1878)
con anterioridad al considerar que los centros
debían instalarse en el centro de las poblaciones,
aislados de las vías públicas, en lugares aireados,
agradables y bien comunicados.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
de Zaragoza, se ha buscado solares con el tamaño
suficiente para albergar la edificación y un amplio
espacio exterior, en lugares privilegiados dentro de
la trama urbana de los barrios o distritos donde se
emplazan, y primando su conexión con parques y
entornos amplios de acceso.
La Escuela Infantil Oliver (Carroquino y
Finner, 2009) se localiza en un barrio de nueva
creación con mayoría de familias jóvenes. El
edificio se integrará en un futuro en un parque
todavía por construir, por lo que se presenta como
un elemento urbanizador. La escala de los bloques
colindantes, contrastan volumétricamente con el
edificio que se desarrolla en una única planta. La
cubierta se revela como la mayor superficie visible
de la edificación, por tanto, para dar continuidad al
parque se proyecta una cubierta ajardinada como
elemento generador de calidad visual y ambiental.
La solución en planta se resuelve en cuatro
módulos que albergan la sala multiusos y las aulas
orientados al parque adheridos a sus respectivos
patios. Al otro lado del pasillo y a modo de barrera
ante las viviendas se sitúan los espacios anexos.
Como característica especial además de la cubierta
es la utilización de la prefabricación en gran parte
de las soluciones constructivas (Figura 2).

En los cinco casos de estudio de escuelas
infantiles los solares seleccionados por parte del
Ayuntamiento para construir los equipamientos
docentes han tenido en consideración las
condiciones de ubicación en la trama urbana,
la conectividad con el sistema de movilidad,
la cercanía a otros equipamientos, así como el
acceso amplio y seguro desde el entorno urbano
inmediato. Estos condicionantes previos han sido
desarrollados por el Departamento de educación
en base a los criterios técnicos establecidos por
la administración local tras su experiencia en la
construcción de equipamientos docentes.
La implantación en el lugar debe tener en
cuenta la zona exterior próxima ya que forma
parte de la zona de influencia de la escuela,
favoreciendo la permeabilidad con el mismo y a
su vez, ser respetuosa con el entorno y con los
elementos paisajísticos y culturales existentes
(Arnaiz et al., 2011). La escuela para el niño debe
ser un lugar de protección y seguridad frente al
entorno urbano, pero manteniendo un diálogo
que conecte el interior con el exterior a través de
gestos que den continuidad al mismo, mediante
un adecuado tratamiento de los límites físicos
entre la escuela y la ciudad (Eslava, 2014). En
definitiva, la escuela debe actuar como una bisagra
entre la casa y la ciudad, como un elemento de
mediación entre los niveles del espacio existencial
(Norberg-Schulz, 1975). Ya desde los primeros
reformadores de las teorías pedagógicas de fines
del XIX y principios del siglo XX, abogan por la
importancia del emplazamiento de las escuelas en
la trama urbana como una variable decisiva del

144

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La imagen dura del exterior en relación con su
contexto inmediato contrasta con los interiores
amplios, luminosos y acogedores.

Figura 2. Vista exterior de los patios que separan los
módulos de aulas de la Escuela Infantil Oliver

Figura 3. Fachada exterior de U-glass y carpinterías
de madera de la Escuela Infantil Santa Isabel

Fuente: Roland Halbe

La Escuela Infantil Santa Isabel (Carroquino
y Finner, 2008) al igual que la de Oliver, se
encuentra en una zona de expansión del barrio.
El edificio se concibe en planta y sección como
dos cajas de hormigón, vidrio y madera en
cuyo interior se alojan por un lado el programa
educativo y en otro bloque los servicios. El
acceso principal se produce por el deslizamiento
y unión entre ambos volúmenes, que ayudan
a diferenciar las circulaciones de niños y
educadores respecto del resto. Las cajas se
cierran a orientación norte por medio de muros de
hormigón armado de doble hoja con un acabado
de encofrado de tablas de madera acentuando
el despiece vertical de la madera con el fin de
proteger de las inclemencias meteorológicas
y de las viviendas contiguas. En la orientación
sur, se abren las aulas al soleamiento y la visión
del patio de juegos mediante un paño de U-glass
y carpinterías de acero y madera (Figura 3).

Fuente: Lluis Casals

La Escuela Infantil Actur se concibe como una
gran envolvente que protege el interior respecto
de las agresiones del exterior. Tanto en planta
como en sección, se compone de una gran caja
de hormigón que alberga cuatro cajas de madera
que alojan las aulas, dormitorios y usos múltiples.
Destaca de todas ellas la sala de usos múltiples,
elevándose en altura y dimensiones, creando una
L que protege el patio de juegos del exterior. Entre
las cajas, se disponen áreas intermedias de menor
altura que conectan visualmente el patio con el
exterior, remarcando el carácter de cajas bajo
una envolvente común. Hacia las vías exteriores
los volúmenes se cierran mediante una fachada
tupida de lamas de madera (Figura 4b), mientras
que al patio de juegos se abren grandes ventanales
que proporcionan luz a las aulas y acceso directo
al patio (Figura 4a).
145

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

madera-cemento. El bloque inferior se realiza
con muro de hormigón armado con acabado
enfoscado. El contraste entre los tratamientos
sirve para acentuar la entrada y el porche que
enmarca la visual de las aulas resolviendo su
conexión con la rampa.

Figura 4. Escuela Infantil Actur. 4a. Vista exterior
de las aulas en relación directa con la zona de juegos
infantil y 4b. Vista de los dormitorios

Figura 5. Escuela Infantil La Paz. El edificio se compone
de dos volúmenes que se adaptan a la orografía

4a

4b
Fuente: Ana Mostajo

La Escuela Infantil La Paz se diferencia del
resto de proyectos al desarrollarse en dos plantas
debido a la orografía del solar. Se opta por el
diseño de una edificación adaptada a la parcela,
entendiendo que la arquitectura debe adaptarse al
entorno y no al contrario. El edificio se compone
de un volumen superior a cota de calle, que
alberga las aulas, dormitorios administración y
el acceso principal, mientras que en el volumen
inferior, situado en perpendicular al superior,
se disponen las instalaciones, comedor y sala
de usos múltiples (Figura 5). El patio de juegos
tiene acceso directo desde la cota inferior o
bien mediante rampas desde el nivel superior.
Exteriormente, los volúmenes se diferencian
según su uso. El cuerpo de aulas se realiza con una
fachada ventilada de tablas de madera, mientras
que en la parte posterior se emplea un panel de

Fuente: Ana Mostajo

Por último, la Escuela en el Parque
(Carroquino et al., 2012) se encuentra situada
dentro del parque de San Pablo, junto al Casco
Histórico de Zaragoza y próximo a las orillas del
río Ebro. Esta localización le hace susceptible
a las inundaciones, por lo que la posición de la
edificación dentro de la parcela es más restrictiva
y debe estar por encima del nivel de inundación a
quinientos años. Además, su ubicación dentro de
un parque debe tener en consideración el arbolado
existente, en consecuencia, la planta se articula
respetando la vegetación y la integra dentro de
la estructura de la escuela a través de patios. La
posición de la masa arbórea con más porte marca
la implantación en el solar, accediéndose a través
146

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CONTEXTO

4. Organización del espacio

de un pequeño umbral desde la avenida principal
y colocándose ortogonalmente al río. Las
fachadas exteriores que generan los volúmenes son
un reflejo de su contenido, siendo cerrado el bloque
de servicios y dormitorios que dan a la edificación
colindante, mientras se abre la zona de aulas al
parque. Esta fachada, la más significativa, juega
con la verticalidad de las piezas de policarbonato
translúcido y los colores, tratando de integrarse con
la vegetación. Finalmente, a pesar de estar en un
parque, se encuentra en una avenida con bloques
de gran escala que hacen que la cubierta sea la
superficie más visible, por ello, se adopta la cubierta
vegetal para dar continuidad al parque (Figura 6).

La distribución en planta de las escuelas refleja
el programa de necesidades impuesto desde la
administración para la construcción de estos
equipamientos, primando un equipamiento tipo con
un número de plazas adecuado para cumplir con las
necesidades de acompañamiento pedagógico y de
escucha a los niños que es inviable a gran escala. El
programa está compuesto por dos aulas por rango de
edad, dormitorios, sala de usos múltiples, comedor,
cocina, almacén-despensa, lavandería, despacho
de dirección, sala de educadores, vestuarios de
personal, almacenes varios, aseos y guarda coches,
implantados en un emplazamiento singular dentro
del barrio o distrito, cerca de servicios y con una
extensión suficiente para generar una gran zona
exterior de juegos (Figura 7).
El programa educativo se resuelve en módulos
agrupados por edades, lactantes (4-12 meses),
alumnos de 12-24 meses y alumnos de 24-36 meses.
Cada módulo consta de dos aulas, un cambiador-aseo
y dormitorio, en el caso de los lactantes el dormitorio se
encuentra anexo a las aulas. Estas se separan mediante
sistemas de tabiquería móvil que permiten la unión de
las aulas de la misma edad, posibilitando un programa
educativo diferente en función de los requerimientos,
aportando versatilidad y plurifuncionalidad. Los
espacios deben ser capaces de adaptarse a las
necesidades cambiantes de los ambientes para
favorecer la creación de lugares dinámicos que
se transforman según las actividades de los niños
y los grupos. Esta cualidad es denominada como
epigénesis por Ceppi y Zini (1998) es uno de los
conceptos clave en la concepción de los espacios y
ambientes, características clave de las propuestas
metodológicas de Loris Malaguzzi (2001) y las
escuelas Reggio Emilia. Estas características
también se pueden encontrar en la tipología de
escuela “Open Plan” (Hamilton, 1976), denominada
así durante el Movimiento Moderno a aquellas que
contemplan criterios de flexibilidad a través de
paneles móviles y el uso de la prefabricación para
favorecer la aplicación de conceptos pedagógicos
que se apoyan en la polivalencia de los espacios
a través de la flexibilidad y el uso de paneles
móviles. El diseño de los espacios educativos
trata de cumplir con los demás conceptos como
la flexibilidad, ósmosis, habitabilidad, identidad,
constructividad, polisensorialidad, documentación
y relación para servir como soporte físico para el
proyecto pedagógico.

Figura 6. Vista interior-exterior de los dormitorios de
la Escuela en el parque

Fuente: Jesús Granada

147

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CONTEXTO

Figura 7. Planta de la Escuela Infantil Oliver. Ejemplo de programa educativo tipo y análisis
de los espacios servidores-servidos, volumétrico y estructural

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

A esta disposición de aulas se adaptan
los aseos, cambiadores y dormitorios que
funcionan para las aulas estándar por separado
o conjuntamente (Figura 8a). En algunos casos,
como la Escuela Infantil Santa Isabel, los
módulos de aulas se separan del contiguo por un
patio exterior de suelo blando que, añadiendo una
visión longitudinal y aislado acústicamente, oferta
nuevas posibilidades e iluminación. Los espacios
generados fomentan la creación de escenarios de
acción-interacción-comunicación entre los niños
y los profesionales ya que permiten diferenciar
zonas y rincones de actividad dentro de la misma
aula que favorecen tanto la individualidad como
el encuentro y así convertirse en respaldo del
proceso de aprendizaje (Cabello, 2011).

Figura 8. Espacios interiores de la Escuela Santa Isabel

8a. Módulo aulas

148

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CONTEXTO

aprecia la influencia de la pedagogía reggiana en
la mayor parte de los planteamientos. Mediante
el empleo de grandes carpinterías de vidrio, las
aulas se abren visualmente al pasillo, ofreciendo
gran permeabilidad visual tanto al pasillo interior
como al exterior (Figura 10b). En este caso, los
pasillos no se conciben como una plaza central,
pero contribuyen a optimizar la organización
de los espacios y como soporte para la muestra
del trabajo diario de los alumnos. Como señala
el arquitecto holandés Herman Hertzberger
(2008), es preciso proporcionar un “learning
landscape” (paisaje de aprendizaje), donde
crear espacios para la socialización y para la
privacidad. Para ello, es necesario cambiar
la idea de pasillo como conector y sustituirla
por una calle que ampare distintos tipos de
actividades, así como la incorporación de una
función a la zona entre el aula y el pasillo
como zona potencial de expansión del espacio
educativo, además de otras características como
la permeabilidad visual o física entre espacios
y la creación de zonas diferenciadas dentro del
aula (Riera et al., 2014).

8b. Recepción, despacho dirección y acceso a patio
Fuente: Lluis Casals

Las aulas se disponen orientadas en busca
de la mejor iluminación y con acceso directo al
patio de juegos, mientras que los espacios de
servicios se colocan separados de estos al otro
lado del pasillo (Figura 9). Se trata de un esquema
lineal que podría hacer pensar en desarrollos
masificados y pasillos oscuros, sin embargo, se

Figura 9. Planta de la Escuela en el parque

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

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CONTEXTO

Figura 10. Espacios interiores de la Escuela Infantil Oliver

10a. Sala de usos múltiples

10b. Pasillo de acceso a aulas y patios
Fuente: Roland Halbe

Adicionalmente, es de gran importancia
el concepto de umbral de llegada (Figura 8b),
que se articula en el encuentro entre volúmenes
y actúa a modo de recepción que conforman
el acceso y la acogida en una zona amplia que
ejerce de distribuidor de circulaciones y espacios,
separando la zona de aulas de la batería de
espacios anexos, oficinas, cocina, almacenes e
instalaciones que disponen de acceso separado
para el correcto funcionamiento de la escuela.
Estos espacios intermedios y sus transiciones
otorgan de gran fluidez a las circulaciones, creando
espacios de mediación, protección y miradas.
Adosado a la entrada principal se encuentra la
sala de usos múltiples (Figura 10a) y la zona de
guarda cochecitos, por ser la zona de encuentro
entre cuidadores, usuarios y progenitores y
lugar de intercambio de impresiones y custodia,
promoviendo las relaciones entre los miembros
de la comunidad. En definitiva, todos los espacios
deben contribuir al aprendizaje y ser capaces de
favorecer experiencias de calidad.

espacios austeros, muy luminosos, acogedores
y protectores, que priorizan la polisensorialidad
a través de la creación de ambientes variados y
equilibrados desde el punto de vista sensorial
mediante la utilización de colores, materiales,
olores, sonidos y texturas (Abad, 2006).
Constructivamente, en lo posible se opta
por la prefabricación como método de control y
rapidez, además de la modulación con el objetivo
de estandarizar lo máximo posible las alturas,
carpinterías, acabados, etc. Una de las principales
medidas a adoptar es la definición de la cota 120
cm en todas las estancias como límite entre el
espacio adaptado al niño y el del adulto, fijando
la posición de “no al alcance de los niños”. Esta
altura se refleja en la elección de los acabados,
ya que actúan como rodapié y deben elegirse
con criterios de limpieza y fácil mantenimiento.
El material de acabado elegido es un vidrio de
seguridad 3+3mm que se considera como una
gran baldosa fácilmente lavable y no rompible.
En las estancias húmedas (aseos, vestuarios,
almacenes, cocina, etc.) la cota se eleva hasta
la altura de 210 cm, definiendo el perímetro
mojable, el cual se ejecuta con un aplacado
de gres. Pero no son solo criterios de limpieza
y mantenimiento la definición de una altura
adaptada al niño, sino que poseen la función
de actuar como testimonio y memoria de las
vivencias de la escuela, narrando las historias y
procesos vividos a través de los dibujos y paneles
que se representan sobre los muros (Cabanellas
y Eslava, 2005).

5. Criterios constructivos y medioambientales
El diseño de los alzados exteriores fue afrontado
desde la sensibilidad con que deben concebirse los
entornos cuyos principales usuarios serán niños.
Se han concebido desde un enfoque paternal
de protección frente a la hostilidad exterior, sin
embargo, contrasta con la materialización interior
de la luz en las aulas y los juegos de visiones
longitudinales (Figura 11). El resultado son
150

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CONTEXTO

Figura 11. Priorización de la luz y las visiones longitudinales en las aulas, así como relación directa con el espacio exterior

11a. Escuela Infantil Oliver

11b. Escuela en el Parque

Fuente: Roland Halbe (Fig. 11a) y Jesús Granada (Fig. 11b)

Pero no son solo los aspectos pedagógicos los
que han de tenerse en cuenta. Tal como promueven
las hermanas Agazzi (Peralta, 1996) en sus
“escuelas maternas”, es preciso considerar criterios
de higiene como la ventilación, iluminación natural
y la climatización como elementos esenciales
del diseño de centros infantiles. En la actualidad,
es imprescindible considerar como parte del
aprendizaje del niño desde sus inicios, el valor de
la ecología y sostenibilidad, por ello los entornos
deben ser reflejos de estos valores y hacer partícipes
a los niños de ellos. Además de las tradicionales
prácticas de orientación de las aulas y los espacios
exteriores, todos los edificios analizados han

sido diseñados con criterios medioambientales,
empleando en cada uno de ellos mecanismos de
arquitectura bioclimática como muros de doble
inercia térmica (interior-exterior), acumuladores
solares en cubierta para calefacción y agua caliente
sanitaria, carpinterías con rotura de puente térmico
y control de soleamientos, todos ellos obligatorios
según la normativa técnica española (CTE).
Además, en casos particulares como las Escuelas
Infantiles Oliver y la Escuela en el parque se ha
utilizado una cubierta ajardinada. El resultado
es una cubierta vegetal ligera que no supera los
150 kg/m², que aporta los beneficios térmicos del
acabado natural (Figura 12).

Figura 12. Cubierta vegetal ligera de la Escuela Infantil Oliver

Fuente: Jesús Granada

151

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CONTEXTO

6. El ambiente exterior como espacio
educativo

7. Conclusiones
Cada grupo de edad tienen un proceso de
aprendizaje distinto adaptado a sus necesidades.
En el caso de la primera infancia, el espacio
arquitectónico debe ser capaz no solo de dar cabida
a cuantos requisitos puedan manifestarse durante
el uso diario del edificio, sino que deben ser capaz
de promover el desarrollo cognitivo del niño.
Durante el análisis de la organización del
espacio desde una visión pedagógica, se ha
podido observar que todas coinciden en la
necesidad de realizar una planificación de los
espacios educativos como medio para integrar las
actividades de enseñanza y aprendizaje propios
de cada metodología pedagógica. Se debe utilizar
el diseño como elemento de integración social
y cultural creando espacios de convivencia, que
deben responder al contexto social y urbano donde
el proyecto se sitúa, con el objetivo de servir de
catalizador en el proceso de aprendizaje. Para
ello, es necesario crear espacios tanto individuales
como de convivencia que favorezcan la creación
de destrezas y habilidades académicas, así como
la inteligencia emocional.
Las soluciones arquitectónicas estudiadas en
el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
en Zaragoza, mediante la aplicación de criterios
constructivos, medioambientales y paisajísticos,
tratan de implementar las propuestas pedagógicas
en el diseño de la experiencia espacial, aportando
ese currículum oculto y silencioso que confieren
los ambientes proyectados. El resultado son
equipamientos dinámicos, que se adaptan a diferentes
necesidades y situaciones, proporcionando estímulos
y experiencias que promuevan el aprendizaje. No se
trata de edificios para la guarda y custodia, sino que
acompañan a las familias en la integración del niño
en la sociedad. C

La relación de las aulas con el espacio exterior es
directa, a través de grandes ventanales y acceso al
patio que cuenta con un área de juegos infantiles
y zonas arboladas. Ya desde las propuestas
pedagógicas encabezadas por Fröbel, Montessori o
Decroly, se reclama la incorporación del ambiente
exterior como espacio educativo, el juego forma
parte esencial del desarrollo del niño. Por ello,
el diseño del paisaje crea un ambiente integrado
dentro de la arquitectura de la escuela.
El diseño de los espacios de juego o la
creación de cuevas, colinas o rampas son formas
creativas de actuar sobre el terreno para fomentar
escenarios controlados de emancipación y
exploración, otorgándoles un margen de juego
mayor frente a los espacios interiores dentro de
un contexto de seguridad.
En el caso de las Escuelas Infantiles Municipales
forma parte esencial del diseño, estando todas
emplazadas en solares de dimensiones suficientes
como para albergar una gran zona de juegos y
superficies ajardinadas en un entorno controlado
y protegido del exterior mediante un vallado
perimetral. En el caso de la Escuela en el Parque o
la Escuela Infantil Oliver, las escuelas se integran
dentro del parque por lo que en el diseño se propone
continuar el parque hacia el interior del solar a
través de la vegetación y la selección de materiales
y colores. En otros casos, como la Escuela Infantil
La Paz, lo que en primer momento puede ser
un escollo para el diseño como es la orografía,
se utiliza como una oportunidad para crear un
espacio de juegos diferente gracias a las rampas y
el porche que se crea al plantear el edificio en dos
alturas (Figura 13).

Figura 13. Sección transversal por el módulo aulas-dormitorios de la Escuela Infantil La Paz

Fuente: Santiago Carroquino Arquitectos

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CONTEXTO

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Mitos y certezas en torno al proyecto del Biocentro
de Peter Eisenman: una asimétrica relación entre el
ordenador, Chomsky, Derrida y Mandelbroad
Myths and certainties surrounding Peter Eisenman's Biocenter project: an
asymmetrical relationship between the computer, Chomsky, Derrida and
Mandelbroad
Recibido: mayo 2022
Aceptado: junio 2023

Marcelo Fraile-Narvaez1

Resumen

Abstract

Con la adopción del ordenador en los años
ochenta, los diseñadores abrazaron esta tecnología
como una herramienta potencialmente liberadora
del viejo paradigma del siglo pasado. No
obstante, las expectativas que se depositaron en
ella quedaron en gran medida limitadas a su uso
como mero instrumento de representación. Y allí
radica precisamente lo trascendental del proyecto
del Biocentro para la Universidad de Frankfurt
de Peter Eisenman, al convertirse en uno de los
primeros proyectos en emplear el ordenador
en el proceso de diseño, más allá de su función
tradicional como sistema de representación
gráfica. A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo investigar las interacciones
entre el ordenador y las teorías del ADN, de
Chomsky, Derrida y Mandelbroad, y analizar cómo
estas teorías influyeron estas en las decisiones
de Eisenman que conducirían al proyecto del
Biocentro. Finalizaba el corto siglo XX, dando
paso a una nueva etapa que revolucionaría los
modos de ver y producir arquitectura.

With the adoption of the computer in the
1980s, designers embraced this technology as a
potentially liberating tool from the old paradigm
of the last century. However, the expectations
placed in it were largely limited to its use as a
mere instrument of representation. And therein
lies precisely the significance of Peter Eisenman's
Biocentre project for the University of Frankfurt,
as one of the first projects to use the computer
in the design process, beyond its traditional
function as a graphic representation system.
Based on these concepts, this paper aims to
investigate the interactions between the computer
and the DNA theories of Chomsky, Derrida and
Mandelbroad, and to analyse how these theories
influenced Eisenman's decisions that would lead
to the Biocentre project. The short twentieth
century was coming to an end, ushering in a new
era that would revolutionise ways of seeing and
producing architecture.

Palabras Clave:

Keywords:

Eisenman; Yessios; Biocentro de Frankfurt;
geometría fractal; diseño generativo; Chomsky;
Derrida

Eisenman; Yessios; Frankfurt Biocenter; fractal
geometry; generative design; Chomsky; Derrida

1

Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad Internacional de La Rioja, España; Doctor en arquitectura; E-mail: marcelo.fraile@unir.net;
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9321-4512

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CONTEXTO

Introducción

la información era codificada lingüísticamente
siguiendo los principios de Noam Chomsky
o Jacques Derrida, para transformarse a bits
de datos, con el fin de manipularse, alterarse, y
finalmente registrarse. En esencia, esta metodología
representaba un distanciamiento disruptivo respecto
al enfoque tradicional del ordenador como mero
sistema gráfico.
Sería el proyecto del Biocentro el escenario
donde Eisenman, junto con Yessios y su equipo,
involucraría al ordenador convirtiéndolo en un
instrumento clave, con el suficiente potencial
para desarrollar una arquitectura mediante la
utilización de secuencias de transformaciones, una
digitalización de fórmulas matemáticas y físicas,
con el propósito de representarlas en el espacio.
Esta
aproximación,
denominada
protoparamétrica (Lynn, 2013), se trataba de un
diseño en el que Eisenman parece querer utilizar
paradigmas provisionales, pero históricamente
determinados y en constante movimiento de
unos a otros, permitiendo hacer presente algo que
nunca se hizo, una figura crítica y radical en el
campo de la arquitectura (Davidson, 2006). Un
vuelco hacia el uso de la tecnología digital en el
diseño, con la ambición de expresar un patrón
optimizado y complejo, similares a los presentes
en la naturaleza, pero interpretados con la ayuda de
la geometría fractal. Un cambio donde aún puede
observarse las huellas dejadas por este proceso
sobre el proyecto, emergiendo entre los elementos,
a través de la formación de patrones en relieve
sobre la superficie. Estos elementos, de acuerdo
con el filósofo francés Roland Barthes, podrían ser
considerados como mensajes sin código, formas y
marcas que el observador posteriormente deberá
interpretar para discernir si representan "un intento
de revelar o encubrir algo, o si son simplemente
un inteligente mecanismo para desorientar al
observador" (Davidson, 2006, p. 321-322).
A partir de estos conceptos, este trabajo
tiene como objetivo examinar en qué medida
las relaciones entre el ordenador y las teorías
del ADN, de Chomsky, Derrida y Mandelbrot,
influyeron en las decisiones de Peter Eisenman
que condujeron al diseño del proyecto del
Biocentro para la Universidad de Frankfurt. Para
lograr esto, este artículo propone el estudio de su
proceso de diseño a través del análisis de nuevas
fuentes documentales, así como de entrevistas con
algunos de los participantes cercanos al proyecto.
Con una perspectiva histórica suficientemente

Durante la década de 1980, Eisenman era
profesor invitado en la Universidad Estatal de
Ohio (OSU), donde conocería a Cris Yessios,
quien en ese momento ocupaba el cargo de
director del Programa de Posgrado en Diseño
Arquitectónico Asistido por Ordenador (CAAD)
en el Departamento de Arquitectura. En 1982,
Eisenman y Yessios trabajarían juntos por primera
vez en el proyecto para el Wexner Center for the
Visual Arts and Fine Arts Library. Aunque este
proyecto también implicaba el uso del ordenador,
su función se limitaba a tareas de representación
gráfica y documentación técnica. En aquella
época, el uso de computadoras en la arquitectura
aún no estaba generalizado y solo un reducido
grupo de profesionales las empleaba como una
herramienta gráfica.
No obstante, la experiencia adquirida en el
proyecto del Wexner Center y la relación cercana
con Yessios despertaron el interés de Eisenman por
las posibles potencialidades del ordenador en el
proceso de diseño arquitectónico. En ese momento,
Eisenman estaba en búsqueda de desarrollar una
arquitectura que trascendiera los límites de la
tradición disciplinaria y se enriqueciera mediante
la integración de conocimientos provenientes de
otras disciplinas.
La oportunidad de explorar plenamente estas
ideas se presentó en 1987, cuando Eisenman es
invitado a participar en el Concurso Internacional
para el desarrollo de un Centro de Investigaciones
Biológicas Avanzadas, organizado por la Universidad
de Frankfurt en Alemania. Conocido como Biocentro,
el objetivo del concurso era ampliar los laboratorios
de investigación en biotecnología, biología molecular
y bioquímica, así como proporcionar espacios
complementarios para los edificios principales
existentes en el campus.
Durante la primavera y el otoño de ese
mismo año, Eisenman y Yessios trabajaron en el
diseño del Biocentro, presentando una propuesta
innovadora que utilizaba el ordenador no solo
como una herramienta de representación gráfica,
sino como un instrumento central en el proceso
de diseño arquitectónico.
Y allí radica precisamente lo trascendental y
paradigmático del proyecto del Biocentro de Peter
Eisenman, al convertirse en uno de los primeros
proyectos en emplear el ordenador durante la etapa
de diseño, adoptando una metodología en la que

155

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

La biología como cómplice

amplia, nos centraremos en los sistemas de
significantes empleados por Eisenman, con el
objetivo de descubrir los modos que buscaba
utilizar para evitar cualquier prescripción
tradicional de la arquitectura.
La introducción del ordenador en el ámbito del
diseño a finales del siglo XX impulsó su asociación
con diversos saberes interdisciplinarios, algo
que se traduciría en un cambio en los modos de
observar y producir arquitectura.
Para algunos expertos, como el arquitecto
francés Antoine Picon (2003), este proceso refleja
el aumento de arquitectos contemporáneos que
emplean metáforas provenientes de campos
como las matemáticas, la física y la biología a la
manera de potenciadoras para el desarrollo de sus
proyectos. Para otros, como el periodista inglés
Hugh Aldersey-Williams, esta imagen científica
posee un poder puramente metafórico, brindando
una sensación de progreso y optimismo a los
objetos y obras que la adoptan. Un motivo
perdurable que podemos encontrarlo a lo largo de
la historia del arte, del diseño y de la arquitectura
(Graafland, 2012).
En las páginas que siguen, nos proponemos
desentrañar y responder a estas preguntas: un proceso
complejo que, con el paso del tiempo, ha llevado
a la pérdida de muchos de sus archivos, dejando
aquellos que aún se conservan descontextualizados
y cubiertos por una romántica pátina que oculta
detalles trascendentales de su historia.

La llegada del ordenador a principios de los años
ochenta fue recibido por los diseñadores como una
máquina que prometía liberar la mente de los viejos
paradigmas del siglo pasado. Con la capacidad de
crear nuevas formas, proponía la transformación
de los procesos convencionales de diseño, al igual
que su esencia. Sin embargo, en aquel momento,
estas promesas de libertad creativa se limitaban a
un grupo selecto de arquitectos que utilizaban el
ordenador principalmente como un instrumento
de representación.
Como hemos mencionado previamente, este
aspecto diferencial sería el punto central de la
propuesta de Eisenman, al buscar explorar las
potencialidades de los sistemas digitales como
una herramienta proyectual más allá de su función
representativa.
No obstante, para lograr esto, se enfrentaba al
desafío de encontrar las herramientas adecuadas,
ya que en aquel entonces los programas disponibles
en el mercado se limitaban únicamente al uso
representacional, y carecían de las características
necesarias para emplearlos como un artefacto
proyectual.
Luego de una intensa búsqueda, el equipo de
la OSU tomó la decisión de utilizar Archimodos
como sistema base, una plataforma desarrollada
por Yessios y su equipo, en virtud de un convenio
firmado entre la OSU e IBM. Posteriormente,
y con el fin de optimizar el flujo de trabajo,
se iría personalizando Archimodos según las
necesidades específicas, incorporando módulos
de software adicionales.
Una vez establecida la plataforma de trabajo,
el siguiente paso consistía en identificar los
criterios de diseño que permitirían cumplir con
los objetivos establecidos por Eisenman para el
proyecto del Biocentro2.
Para esto, se enfocaron en tres opciones
posibles: los ornamentos arabescos, el uso de
morphing3, y la geometría fractal (Lynn, 2013).

Imagen 1. Proyecto para el Biocentro de la
Universidad de Frankfurt, en Alemania

2

Para el proyecto del Biocentro, Eisenman, establecería tres
criterios básicos: desarrollar una máxima interacción entre las
áreas y las personas que lo utilicen, permitir su crecimiento
futuro, y mantener un espacio verde de reserva.
2
Conocido como transición, se trata de un proceso donde una
forma es transformada en otra, de manera dinámica e interactiva,
para esto un programa se ejecutaba e iteraba, hasta que un usuario
interfería redirigiendo los resultados.

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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CONTEXTO

En esencia, lo que se buscaba era “encontrar
una arquitectura que se diseñara a sí misma”
(Lynn, 2013, 62), es decir, un proceso generativo
que, una vez regulado y ejecutado, este fuera capaz
de producir una configuración arquitectónica
sin intervención directa, adaptable a futuras
necesidades aún desconocidas.
Y si bien estos conceptos parecían sugerir un
proceso orgánico de crecimiento y expansión,
en realidad no implicaban necesariamente la
creación de una forma final de carácter orgánico
(Lynn, 2013). En realidad, para Eisenman,
la forma en sí misma resultaba irrelevante;
lo verdaderamente significativo residía en la
"organicidad del proceso" (Lynn, 2013, 62), es
decir, la capacidad de evolucionar del proyecto
hasta alcanzar el nivel necesario para satisfacer
sus requerimientos programáticos (Yessios,
1987). Como requisito adicional, se planteó
la restricción de que estos procesos no podían
copiarse de forma icónica, sino que debían
ser simulados a través de mecanismos que
condujeran de manera posiblemente abstracta a
la generación de un proyecto arquitectónico4.
Finalmente, Eisenman se enfocaría en los
procesos de ADN, pero no por su forma de doble
hélice, sino en los diagramas utilizados para
representar los procedimientos de replicación del
ADN (Lynn, 2013). Estos diagramas empleaban
cuatro símbolos, cada uno representado por un
color específico, correspondientes a los cuatro
nucleótidos de la molécula de ADN: Adenina (A),
Timina (T), Citosina (C) y Guanina (G). Estas
figuras poseían configuraciones especiales en sus
caras internas que les permitía unirse y conectarse
en parejas (Adenina con Timina y Citosina con
Guanina), para crear largas secuencias de formas
apareadas que generaban la estructura de doble
hélice del ADN (Eisenman, 1988).
Para el diseño del Biocentro, Eisenman optó
por emplear la secuencia de ADN del Colágeno,
una forma encontrada en un libro de biología,
que corresponde con la proteína que confiere
resistencia a la tracción en los huesos (Lynn,
2013). Estas formas serían ubicadas sobre el
sitio en línea recta, desde la entrada principal.
A continuación, Eisenman, seleccionaría cinco

pares de símbolos ubicados cerca del edificio de
química existente y, empleando una lógica fractal,
distorsionaría estas formas para que crecieran:
cinco figuras que serían conectadas mediante
una espina interrumpida, evitando, de este modo,
utilizar el eje clásico en su composición.
Imagen 2. Diagrama biológico que representa los
procedimientos de replicación del ADN

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En esencia, este enfoque implicaba una
reproducción gráfica literal de las cuatro figuras
geométricas usadas por los biólogos para explicar
los procesos de codificación del ADN, pero que,
mediante la lingüística y la geometría, Eisenman, las
había convertido en objetos proyectuales. Empleando
los símbolos individuales (los nucleótidos) como
letras y los grupos de tres figuras (los codones) como
palabras, Eisenman los combina en un proceso que
traspone las representaciones biológicas a formas
arquitectónicas, para producir “un edificio que sea
a la vez arquitectónico y simbólicamente específico
de la disciplina que alberga” (1987, 86).

4

Para el profesor Arie Graafland (1996), en esta idea Eisenman reunía dos miradas diferentes: por un lado, los conceptos de transcripción
y mutación propios del campo de la biología; y, por el otro, las nociones de rastro o marca, propias del campo de la semiótica.

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CONTEXTO

Imágenes 3 y 4. En el Biocentro, Eisenman emplea los símbolos individuales,
como letras, y los grupos de tres figuras, como palabras

Fuente: https://www.cca.qc.ca

En la memoria del concurso, Eisenman define
al Biocentro como el resultado de las acciones
similares a los tres procesos básicos mediante los
cuales el ADN sintetiza proteínas: replicación5,
transcripción6 y traslación7. Un proceso generativo de
permutaciones y transformaciones, elaborada a modo
de palimpsesto8, de acuerdo con leyes o axiomas
previamente definidos. El objetivo es generar
estructuras formales lógicas, pero inesperadas, sin
recurrir a conceptos históricos o ideas preconcebidas,
evitando cualquier imitación inconsciente de trabajos
previos (Eisenman, 1982). Estos procedimientos,
denominados "mutaciones" por Yessios, establecen
una analogía con los procesos existentes en

la naturaleza, y donde la forma evoluciona en
consonancia con los requisitos establecidos con
antelación (1987), “dejando su rastro, su huella,
su biografía generativa, que han de ser visibles y
reconocibles” (García Sánchez, 2018, 90).
Sin embargo, como veremos más adelante, en
realidad, Eisenman, establece una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos,
y mediante el uso de operaciones hilomorficas
desarrolladas sobre un espacio cartesiano,
busca reproducir geométricamente los tres
procedimientos básicos del ADN, por medio de la
descomposición y desplazamiento en el espacio
de figuras geométricas reconocibles.

5

Eisenman utiliza las formas geométricas seleccionadas como forma base (estado inicial de la forma), y como generatriz, es decir, una
replicación de la forma base, sustituyendo cada uno de los segmentos de línea de la forma base por la forma del generador (Eisenman,
1988). De este modo, “cada figura del código complementario queda aplicada a su vez a la superficie de cada forma base (las superficies
curvas de estas figuran se han abstraído en líneas rectas” (Eisenman, 1988, 87).
6
Eisenman desarrollará una segunda iteración del primer proceso fractal aplicado únicamente a la rama más baja de los cinco pares originales
(Martínez López, et al., 2017). Las figuras producidas en el primer proceso se convierten ahora en la forma base y sus complementarias en
la forma generatriz (Eisenman, 1988). Sin embargo, “esta secuencia generadora es aplicada solamente a la superficie interna de la hebra
inferior para indicar que las secciones del código no son transcriptas en su totalidad en el proceso” (Eisenman, 1988, 87).
7
Eisenman empleará este concepto “tratando dos grupos de las ramas superiores de las figuras originales de ARNT. Estos grupos son
desplazados espacialmente de tal manera que, en lugar de la forma figurativa, ahora sólo dejan trazas del edificio biológico con las formas
rectilíneas del edificio de química (Martínez López, et al., 2017).
8
Durante este proceso, el código de color original de las figuras cambia su intensidad de acuerdo con los procesos involucrados: “las
figuras originales se señalan con el tono más claro, las producidas por replicación con el color más oscuro y aquellas producidas por
transcripción tienen un tono intermedio” (Eisenman, Glaister, 1988). En tanto que “los trozos provocados por el proceso de traslación se les
ha dado el mismo color que al edificio de química del que proceden” (Eisenman, 1988, 91).

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CONTEXTO

1. El equipo digital de la OSU
Imagen 5. Eisenman, establecerá una analogía entre
los procesos fractales y los procesos biológicos

En la OSU, Yessios y su equipo utilizaron el
ordenador como una herra­
mienta de modelado
programática, esto es, utilizar el sistema para
generar figuras en diferentes escalas y posiciones, de
acuerdo con una secuencia interminable procedente
de una estructura racional de leyes, factible de
revisarse, adaptarse o repetirse sin cesar. A través
de un procedimiento generativo basado en la teoría
de los fractales, el grupo de Yessios desarrolló una
serie de algoritmos que, dependiendo de la escala
y la orientación, producían resoluciones distintas
(Serraino 2002, 39). Sin embargo, este código,
no obedecía a un simple código de re­
petición
o traslación, sino, por el contrario, debía ser lo
suficientemente desarrollado como para reconocer
la ubicación de los elementos, y cambiar sus
resultados de ser necesarios. En esencia, se buscaba
alcanzar lo que ellos denominaban “cerradura”: un
punto de registro que permitiera validar el proceso
previo, algo que Benjamin Giani, denominaba el
“fantasma en la máquina” (Lynn, 2013, 57): un
objeto escalado y girado de manera sucesiva hasta
encajar en sí mismo en la misma posición, pero a
una escala distinta, sugiriendo de este modo una
lógica inherente que validara el proceso en curso.
Para que este procedimiento pudiera ser posible,
Yessios y su equipo elaboraron una serie de
subrutinas denominadas macrotransformaciones,
que operaban dentro de Archimodos: se trataba de
una sucesión de reglas productoras que, siguiendo
las leyes generativas fractales, reemplazaba los
elementos iniciales de la forma, y los transformaba
en un procedimiento interac­
tivo de múltiples
incrementos, un algoritmo que “a medida que se
manifestaran las necesidades de mayor crecimiento,
el proceso generativo saldría de su estado congelado
para producir el siguiente estado del edificio”
(Yessios, 1987, 172). Un proceso a modo de layers,
donde se superponían diferentes capas, a distintas
escalas, permitiendo aplicarlos varias veces a lo
largo de concatenadas interacciones (traslación,
rotación, escala) en una sola operación, produciendo
una transformación iterativa orgánica (Lynn, 2013),
y que en caso de modificación solo fuera necesario
reescribir parcialmente la capa afectada.
No obstante, aunque este método permitía la
sustitución, eliminación, inserción y recuperación
de estados anteriores, requería de ciertos ajustes
y restricciones por parte de los programadores.
De lo contrario, el sistema continuaría iterando

Fuente: https://www.cca.qc.ca

El proceso de Diseño
Para la elaboración del proyecto del Biocentro,
se tomó la decisión de organizar dos equipos
de trabajo. El primero, integrado por Yessios
y sus estudiantes, quienes trabajarían con el
ordenador de la OSU en el desarrollo de una
solución de diseño que utilizase las secuencias
fractales para el crecimiento de la forma; en
tanto que el segundo equipo, compuesto por
Eisenman y sus colaboradores, trabajaría en
las oficinas de Nueva York, desarrollando de
manera analógica una secuencia fractal de
triángulos ajustables. La existencia de dos
equipos de trabajo ofrecía la oportunidad de
un continuo intercambio intelectual entre un
entorno profesional, que tenía que preocuparse
por las realidades del proyecto y los plazos
asociados, y un ámbito académico que podía
permitirse experimentar y explorar diferentes
alternativas (Fraile Narváez, 2022).
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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

indefinidamente sin producir un objeto
arquitectónico. Además, si se aplicaba sin una
programación adecuada, este procedimiento tenía
el potencial de generar formas interesantes pero
carentes de valor un proyectual (Yessios, 1987).
Una vez introducidas las subrutinas en el
ordenador, este efectuaba las operaciones formales
y generaba un modelado alámbrico bidimensional
del proyecto, algo que permitía mantener un control
sobre la complejidad del modelo. Posteriormente,
cuando el proyecto evolucionaba, se le añadía
la tercera magnitud, permitiendo que las formas
pudieran superponerse y crecer en diferentes planos,
para engendrar una sucesión de patrones repetitivos,
que se cruzaban unos sobre otros, creando un efecto
de entrelazado que parecía cerrarse en sí mismo.
Para Lynn, cada nuevo movimiento de la forma
tenía un significado particular, sé “podía hacer
esto cualquier número de veces con un ordenador,
sin hablar de la estética. No estamos diciendo
‘Queda mejor así’ o ‘tiene más sentido así que así’.
Podíamos decir ‘`Queremos X, asi que esto no
servirá`” (2013, 55).
Desde un punto de vista conceptual, la idea
era que los objetos se escalaran en función de su
dimensión raíz (Lynn, 2013), y aun cuando el
programa permitía trabajar con escalas uniformes
o no uniformes, se decidió operar con una escala
uniforme, ya que, “si había demasiada distorsión, ya
no se podía reconocer el objeto” (Lynn, 2013, 58).
A este respecto, para los autores Kari Jormakka,
Oliver Schurer y Dorte Kuhlmann, esta ausencia de
una escala originaria fue lo que atrajo a Eisenman,
ya que evocaba las nociones deconstructivas de
Derrida, según las cuales el significado no tiene
una fuente primigenia, y “el desmantelamiento de
las estructuras amplía los límites de las estructuras
conceptuales” (2014, 66). Una transformación
donde su valor está centrado en el proceso de
formación más que en el resultado final (Ciorra,
1993), dado que “ningún significado es estable
o deducible y ningún sistema es cerrado o puro”
(Johnson &amp; Wigley, 1988, 56). En este sentido, y
aunque Eisenman a veces olvida que se utilizó el
ordenador en el proyecto del Biocentro, para Yessios,
los resultados obtenidos en cuanto a esquema de
composición nunca hubieran sido posible sin la
ayuda de los sistemas digitales9, subrayando “el

potencial de la máquina como ‘reforzador’ de
nuestros procesos creativos” (1987, 170).
2. El proceso analógico en el estudio de
Eisenman
Cada mañana, llegaba al estudio de Eisenman
desde la OSU, una serie de dibujos realizados por el
equipo de Yessios. A continuación, se seleccionaba
las configuraciones que mejor se adaptaran a las
funciones del programa de necesidades, y se
marcaba en rojo las modificaciones para continuar
trabajando en el proyecto.
Imagen 6. Eisenman, seleccionaba las configuraciones
que mejor se adaptaran a las funciones del programa
de necesidades y las marcaba en rojo

Fuente: https://www.cca.qc.ca

Posteriormente, se dictaba telefónicamente a
Yessios los cambios que debía ejecutar en el modelo
digital. Estas directrices consistían en instrucciones
sencillas, tales como “rotar, empezar con esta trama,
rotar 1,2 grados en Z y 1,2 grados en X… hasta llegar
a un plano” (Lynn, 2013, 55). Para agilizar las tareas,
Eisenman había desarrollado un sistema de signos
lingüísticos que permitía transmitir las instrucciones
de manera eficiente por teléfono: apodado clingons,
en referencia a un término de Star Trek, consistía
en un código compuesto por pequeñas formas
geométricas, cada una con su correspondiente
connotación, pero que, al combinarse, eran capaces
de producir un significado diferente (Lynn, 2013).

9

En alusión a una entrevista realizada por Lynn a Eisenman, donde este no recordaba haber utilizado el ordenador durante el proyecto del
Biocentro (Lynn, 2013).

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CONTEXTO

Al mismo tiempo, en paralelo al procedimiento
digital desarrollado en la OSU, el equipo de
Eisenman diseñaba mediante un proceso figurativo
totalmente analógico. Utilizando una máquina
Xerox para copiar el dibujo original, papeles
transparentes y una calculadora se dibujaba a mano
directamente sobre el trazado de la parcela. Luego,
se fotocopiaba y se trazaba una y otra vez encima
del plano base. Utilizando una serie de operaciones
formales hilomórficas, los elementos se trasladaban,
rotaban y se superponían en el espacio, produciendo
en muchos casos recortes, extracciones, o adiciones
de piezas y fragmentos. Este proceso implicaba
una perturbación de la forma, donde componentes
geométricamente estables se convertían en espacios
geométricamente inestables (Ciorra, 1993). Uno de
los recursos más utilizados en esta fase era el concepto
de escalamiento: tomando como base del modelo una
figura módulo, esta era sometida a una sucesión de
variaciones dinámicas, un proceso de cálculo que
permitía proporcionar los elementos para encajar las
formas dentro de una retícula cartesiana que producía
configuraciones que se reordenaban en el proyecto a
modo de palimpsesto. Una mecánica de trabajo que
nos remite a las descriptas por Mathyla Ghyka en su
libro “La estética de las proporciones en la naturaleza
y en las artes”, publicado en 1927.

Alcanzado el objetivo deseado, se dibujaba
el resultado definitivo de estas mutaciones. Sin
embargo, en esta versión última, las alteraciones
y transformaciones no desaparecían por completo,
sino que la obra retenía este proceso proyectual y
las exhibía en su aspecto final. De este modo, el
proyecto dejaba de ser solo una narración textual,
para transformarse en un sistema racional, una
estructura lógica que se manifestaba a través de
una abstracción figurativa y arbitraria, que se
distorsionaba progresivamente para proporcionar
los espacios sociales y técnicos funcionalmente
específicos en la memoria.
El impacto de las teorías de Noam Chomsky
En 1966, el renombrado filósofo y lingüista
estadounidense Noam Chomsky, publicó Cartesian
Linguistics: A Chapter in the History of Rationalist
Thought, en donde desarrollaba el concepto
de transformación-generativa: una estructura
subyacente que existe en el lenguaje que posibilita a
los seres humanos crear un número infinito de frases
a partir de una cantidad finita de palabras.
Este concepto influiría profundamente en la
producción arquitectónica de Peter Eisenman. De
hecho, en el proyecto del Biocentro, hay claros
indicios que hacen pensar que Eisenman se nutre
del estructuralismo de Chomsky, para incorporar
la sintaxis en la arquitectura, pero utilizándola bajo
una concepción lingüística, “donde la estructura
sintáctica misma se entiende como generadora
del lenguaje” (Gandelsonas, 1972, p. 82), es decir,
como productora de formas arquitectónicas.
En el caso particular del Biocentro, Eisenman,
apela a la representación tradicional que hace la
biología del ADN (Ácido Desoxirribonucleico),
pero la interpreta en términos geométricos/
lingüísticos: utilizando una serie de diagramas,
rompe las tradiciones de la arquitectura,
sustituyendo la geometría euclidiana clásica, en
la cual se basa la disciplina, por una organización
fractal (Eisenman, 1988). Este enfoque permite
separar la semántica de la sintaxis, estableciendo
dos niveles distintos en esta última: uno superficial
y otro profundo (Eisenman, 2017).
Un proceso que, con el auxilio de otras
disciplinas como la matemática o la biología,
le permite desarrollar propuestas proyectuales
innovadoras, al mismo tiempo que crea un
nuevo lenguaje formal, capaz de producir nuevas
reglas gramaticales; un código en continua

Imagen 7. Uno de los recursos más utilizados en el
Biocentro era el concepto de escalamiento

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

transformación que al desarrollarse modifica su
propia disposición lógica (Gandelsonas, 1972).
Eisenman, usará esta similitud para proponer una
nueva analogía entre los procesos arquitectónicos
y los biológicos. Según sus propias palabras,
su enfoque busca crear “un proyecto que no es
ni simplemente arquitectónico, ni simplemente
biológico, sino uno que está suspendido entre los
dos” (1988a, 28).
Para el filósofo español Simón Marchán, en
las obras de Eisenman de este periodo existe un
“rechazo deliberado a imponer un significado
inequívoco y definitivo a la obra” (2009, 115).
Esto implica una matematización de lo artístico,
una ambición neopositivista por cristalizar los
procesos regulares de la actividad estética (Castillo
Sánchez, 2016). Un pensamiento que quedará
definido por el mismo Eisenman, al revelar en
sus escritos que “no se trata de hablar o no de
la arquitectura como lenguaje, porque de hecho
es un lenguaje”, lo verdaderamente sustancial,
agrega, es pensar la arquitectura como “una
ausencia de la relación unívoca entre significante

y significado” (Eisenman, del Olmo, 2011, 70).
Se trata de una evolución teórica, que separa “el
significante ‘columna’ y su significado, la columna
como soporte, [para otorgarle] un sistema de
significado completamente diferente” (Eisenman,
del Olmo, 2011, 70). Eisenman bautizará a este
concepto como “máquina arquitectónica”, un
estilo personal donde los condicionamientos
que nos fijamos y el conjunto de cosas dadas, se
relacionan, entrelazan, se mueven y encuentran
su propio ser. Como señala Muñoz Cosme, “no
sabemos dónde o qué va a ser esta entidad. No es
predecible en el sentido tradicional, y dado que
no es predecible, el proceso está de algún modo
fuera del control del autor” (2018, 194).
Para Kenneth Frampton, este pensamiento se
acerca a la antigua ambición de Louis Sullivan,
de hallar “’una matriz generativa’ que le permita
trascender la ‘patética arbitrariedad de la autoría
personal’” (Eisenman &amp; del Olmo, 2011, 69),
o en palabras de Eisenman, “desplazar o hacer
desaparecer al autor de la obra” (Eisenman &amp; del
Olmo, 2011, 69).

Imagen 8. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

Fuente: https://www.cca.qc.ca

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Difuminar los límites disciplinares

explicitación del proceso. La idea, el concepto y el
proceso son propiamente el cometido del artista”
(García Sánchez, 2018, 89). Una concepción que,
para Moneo, explicaría la configuración de las
obras: una apariencia que no es caprichosa, ya “que
ha recogido todas las operaciones geométricas
de que da cuenta el proceso” (2006, 158). De
igual modo, Montaner (1993), considera que el
proyecto se ha convertido en un procedimiento
racional por encima del resultado definitivo, una
arquitectura “cuyo placer se experimenta a través
de una satisfacción intelectual expresada en el
proceso seguido por el artista” (García Sánchez,
2018, 89). Y, a diferencia del goce por la forma
pura, esta satisfacción intelectual, se vincula a los
juicios lógicos, cuya forma queda emancipada de
su finalidad (García Sánchez, 2018).
No obstante, no estamos ante una representación
perceptible del espacio arquitectónico, sino una
reconstrucción algorítmica de las secuencias de
transformaciones generadas a partir de figuras
simples, geometrías desarrolladas a través de
un número finito de formas a explorar. En este
proceso, “la voluntad del artis­ta es secundaria con
respecto al proceso que él mismo pone en marcha
desde la idea hasta la terminación” (Marchán Fiz,
2009, 414-415). De hecho, una vez establecido
los lineamientos preliminares, “su producción
puede quedar en manos externas de técnicos
y operarios que solo han de seguir el proceso
marcado y descrito por el autor, como si de una
guía o manual de montaje se tratase” (García
Sánchez, 2018, 89).

Con una clara referencia a los conceptos
deconstructivistas ejemplificados en “La
Gramatología” del filósofo francés Jacques
Derrida, en la gestación del Biocentro, Eisenman,
desplaza el interés de lo sensual a lo conceptual,
hacia su estructura profunda, utilizando las
huellas como un rasgo que le permite elaborar
indefinición (Moneo, 2006). En este sentido,
Eisenman, considera que en la arquitectura “se
puede producir una planta, pero que una planta es
una condición finita de la escritura, [en cambio]
las huellas sugieren muchas plantas diferentes…
al contrario que la planta, las huellas nunca son
presencias estructurales completas” (Medina
Gómez, 2003, 72). Para Eisenman, estas huellas,
“sugieren relaciones potenciales, que podrían a
la vez generar y emerger de figuras previamente
reprimidas… figuras arquitectónicas alternativas
que contengan a su vez otras huellas” (Medina
Gómez, 2003, 72). A este respecto, para el artista
Joseph Kosuth, estamos ante una clara distinción
entre el objeto y el proceso, “de hecho, el objeto
ya no estará presen­te como resultado final, sino
como mero registro de un proceso” (2018, 415).
Eisenman, utiliza esta indefinición “como
una forma de liberar la arquitectura de su propio
lenguaje e intereses tradicionales, es decir, de
la presencia como manifestación de la verdad”
(Davidson, 2006, 29). En el caso de Eisenman,
“su proceder no está orientado a la producción
de un artefacto final formalmente puro, sino a la

Imágenes 9 y 10. Geometrías simples desarrolladas a través de un número finito de formas

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�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Fuente imágenes 9 y 10: https://www.cca.qc.ca

Desde un punto de vista Albertiniano, “el
arquitecto no es el constructor, solo quien tiene
la idea, cuya generación se expresa en el proyecto
ejecutado por un segundo actor” (García Sánchez,
2018, 89). En su esencia, el proyecto contiene una
estructura profunda, “cuyas leyes gobiernan el
desarrollo de la obra. El proceso de gestación, las
estructuras inconscientes, sus leyes, prevalecen
sobre el objeto” (García Sánchez, 2018, 89).
Posteriormente, las incógnitas se revelarán
estudiando la metodología seguida, esta explicará
“cómo han llegado a estar donde están, lo cual
sería mucho más relevante para una comprensión”
(García Sánchez, 2018, 89). Finalmente, “al
espectador le queda como labor descubrir -en el
sentido detectivesco del término- las huellas de
un suceso, en suma: las pistas expresadas por el
artista en el proceso” (García Sánchez, 2018, 89).

teóricas y las transformaciones conceptuales
experimentadas durante el desarrollo del proyecto.
En primer lugar, se ha evidenciado la conexión
establecida entre las metodologías utilizadas por
Eisenman en el Biocentro y la geometría fractal
propuesta por Benoît Mandelbrot. Aunque Eisenman
no incorporó directamente los fractales como tales
en sus diseños, la elección y superposición de
figuras en diferentes escalas generaron una compleja
red de líneas que luego fueron seleccionadas y
compuestas en un sistema uniforme. Este enfoque
demuestra la influencia y exploración de nuevas
formas geométricas en el contexto de la arquitectura
contemporánea.
Sin embargo, al profundizar en el análisis del
proceso proyectual, se revela que las decisiones
personales de Eisenman tuvieron un papel crucial
en la evolución del Biocentro. Aunque inicialmente
se planteó la disolución de la autonomía tradicional
de la arquitectura en favor de una relación más
estrecha entre biología y arquitectura, estas ideas
conceptuales solo se mantuvieron a nivel retórico.
A lo largo del proceso, Eisenman tomó decisiones
que lo llevaron por caminos distintos a los de los
fractales, la matemática y el ADN, alejándose de la
racionalidad algorítmica que se planteó inicialmente.
Este estudio también pone de relieve la
importancia creciente del uso del ordenador durante
la etapa de diseño arquitectónico. El Biocentro se

Conclusiones
El estudio del proceso proyectual del Biocentro,
diseñado por Peter Eisenman, revela una
compleja interacción entre la racionalidad
algorítmica propuesta y las decisiones personales
que influyeron en su resultado final. A través
de una revisión exhaustiva de los textos y
críticas existentes, se ha analizado en detalle
las metodologías empleadas, las influencias
164

�Vol. XVII. N° 26, junio 2023 - diciembre 2023

CONTEXTO

Hou de 1983. Donde a través de una serie de
intervenciones geométricas y siguiendo un proceso
de escalamiento, repetición, desplazamiento y
superposición de las figuras básicas, se logró una
reorganización de los volúmenes resultantes.
Finalmente, el caso del Biocentro evidencia
la complejidad y la interacción de diferentes
influencias y decisiones en el proceso proyectual
arquitectónico. Este análisis invita a reflexionar
sobre la importancia de combinar la racionalidad
algorítmica con la intuición y las decisiones
personales en la creación arquitectónica, y cómo
la tecnología digital puede potenciar y ampliar las
posibilidades de diseño. C

convierte en un ejemplo paradigmático de cómo la
tecnología digital y los procesos computacionales
pueden influir en la generación y desarrollo de
formas arquitectónicas complejas. La combinación
de técnicas analógicas y digitales permitió explorar
nuevas posibilidades y desafiar las limitaciones
tradicionales en la concepción arquitectónica.
En última instancia, se puede concluir que el
proceso proyectual del Biocentro representa una
síntesis entre la racionalidad algorítmica propuesta
y las decisiones personales de Peter Eisenman.
Si bien se buscó inicialmente una ruptura con
la tradición disciplinar de la arquitectura, el
proyecto finalmente converge con los principios y
fundamentos de dicha tradición. Paradójicamente,
el viaje de saberes interdisciplinares y analogías
complejas emprendido por Eisenman lo llevó a
reencontrarse con la misma tradición disciplinar
de la que pretendía distanciarse. Un proceso que
manifestaba la culminación de una propuesta
teórica ya imaginada en la House Fin D’Ou T

Agradecimientos
Un profundo agradecimiento al profesor Chris
Yessios por su amable colaboración, así como
también al profesor Daniel Cardozo Llach (Carnegie
Mellon University) por la documentación facilitada.

Referencias Bibliográficas
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artísticas contemporáneas”, Boletín Académico Nº 6, Universidade da Coruna, pp. 75-90.
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Chomsky, N. (2009). Cartesian Linguistics: A Chapter in the History of Rationalist Thought, Cambridge
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270, Revista del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, Enero-Febrero.
Eisenman, P. (1988a). “Biocenter for the University of Frankfurt”, Revista a+u, Architecture and
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                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Arquitectura</name>
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                    <text>�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

EDITORIAL
La Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, México: una visión en la contemporaneidad
María Teresa Cedillo Salazar1

En esta ocasión la revista Contexto tiene el
honor de contar como editorialista invitada a la
Dra. María Teresa Cedillo Salazar, directora de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; la Dra.
Cedillo siempre ha mostrado un apoyo sincero
y decidido a la investigación científica y sobre
todo a su divulgación, de ahí la importancia que
representa para la revista Contexto esta visión del
principal directivo de esta institución educativa; a
continuación la Dra. Cedillo nos presenta desde
su enfoque particular, las directrices por las que la
Facultad de Arquitectura ha transitado en sus 76
años vida académica y su posición como dirigente
sobre su perspectiva futura.

con la responsabilidad social de crear más
espacios para cada vez más jóvenes; mantener
Programas Educativos actualizados y pertinentes
que incentiven la investigación e innovación con
alto impacto social; vincularse con la sociedad
poniendo al servicio de ésta todas las capacidades
de profesionales e investigadores; mantenerse a la
vanguardia en el uso de las nuevas tecnologías de
la información; innovar en procesos académicosadministrativos adaptados a la nueva realidad
post pandemia; ofrecer ambientes inclusivos y
de respeto que hagan a la Facultad el mejor lugar
para estudiar y trabajar.
Así, desde una visión holística de la arquitectura,
Hacer Universidad para ser Universidad, es concebir
a la edificación y al espacio como un universo en
sí mismo en donde la docencia y la investigación
permiten trazar tanto la contextualización paisajística
y urbana de cada edificación, así como considerar el
diálogo que se establece entre cada edificación y su
entorno y el tratamiento simbólico que los usuarios
hacen de cada lugar para lograr la generación y
apropiación de esos lugares. Lo anterior teniendo a
la Universidad como elemento central de la creación
del conocimiento e impulsor de la investigación
aplicada en temas de arquitectura y diseño industrial
de alto impacto en la sociedad.
En este tema, en investigación, la FARQ es una
dependencia universitaria en donde se impulsa
la excelencia en la generación de proyectos de
investigación de alto impacto social, en líneas
de generación y aplicación del conocimiento en
temas de arquitectura, asuntos urbanos y diseño
industrial, tales como: teoría y crítica, relaciones
hombre y entorno, historia y cultura, planeación,

Hacer Universidad, para Ser Universidad

D

urante sus 76 años de vida, la Facultad de
Arquitectura (FARQ) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL), ha
respondido de manera pertinente a una sociedad
globalizada que demanda profesionales de
la arquitectura y diseño industrial altamente
habilitados. Desde 1946, año en que se ofreció
la primera cátedra de Arquitectura en el antiguo
Colegio Civil de la UANL, y en 1977 en que
nace la carrera de Diseño Industrial, hasta el
día de hoy, en que la FARQ es responsable de
la formación de más de ocho mil estudiantes,
los retos que la FARQ-UANL, y cualquier otra
facultad de Arquitectura y de Diseño Industrial
en América Latina, han ido en constante
incremento, entre ellos se encuentran: ofrecer
una educación de calidad sin dejar de cumplir

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León;
Doctora en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Directora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México; autora de libro de Dibujo técnico y revisora técnica; miembro del Comité de Invenciones de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email: etyam_27@hotmail.com

4

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

diseño y gestión, innovación tecnológica y
aspectos multidisciplinarios. Para impulsar esto,
la facultad tiene un núcleo académico altamente
capacitado que cuenta con estudios de posgrado
en instituciones nacionales e internacionales de
prestigio, y la mayoría de ellos son reconocidos
como investigadores de alta calidad por el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología de México.
Estas fortalezas permiten Hacer Universidad,
no obstante se deben seguir desarrollando las
condiciones para seguir impulsando, desde las
academia, proyectos innovadores de investigación
que permitan apoyar tanto a la sociedad como a la
trayectoria profesional de nuestros investigadores,
y así seguir construyendo la excelencia y sentido
humano de Ser Universidad.
Así, con la globalización de las economías,
resulta cada vez más importante que en las
Universidades, en particular en las facultades de
Arquitectura y Diseño Industrial, se impulse la
comprensión de las diversas culturas, así como
desarrollar líderes responsables e informados,
capaces de confeccionar políticas de diseño
urbano, del espacio y del arte que permitan
abonar en los análisis comparativos a nivel
internacional, nacional o local. La habilidad para
comprender, evaluar y administrar estas políticas
requiere de personal altamente calificado capaz
de desarrollar programas específicos que
respondan a las demandas de una sociedad
global cada vez más compleja.
De ahí, que es de suma importancia, que para
hacer Universidad es de mayor relevancia que
en ellas profesionales e investigadores de alto
nivel sean formados para participar activamente
en la planeación, organización, implementación,
administración y evaluación de los programas
y proyectos de investigación orientados hacia
el mejoramiento de las condiciones de vida de
las diversas poblaciones. Por su parte, para ser
Universidad, los graduados de nuestros programas
deben tener la habilidad de asumir un liderazgo en
la confección de teorías, en el desarrollo y análisis
de políticas, en el desarrollo de programas de
acción, en la implementación y en la evaluación de
programas, así como en la investigación en temas
de Arquitectura y Diseño Industrial.
Para contribuir a lo anterior, la FARQ-UANL
tiene una oferta educativa de pregrado y posgrado
altamente pertinente que permite abordar y
estudiar las realidades y problemáticas actuales de
México, y de todo el continente Americano. Entre

los programas educativos de pregrado y posgrado
de la facultad se encuentran: las licenciaturas en
Arquitectura y en Diseño Industrial, así como
diferentes estudios de posgrado: Maestría en
Valuación, Maestría en Ciencias con Orientación
en Diseño y Gestión de la Arquitectura, Maestría
en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos,
Maestría en Administración de Proyectos en la
Edificación, Maestría en Ciencias con Orientación
en Gestión e Innovación del Diseño, Maestría
en Arquitectura de Infraestructura Médica,
Maestría en Diseño de Interiores y Ambientes
Arquitectónicos, así como el Doctorado en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y
Asuntos Urbanos.
Finalmente se puede mencionar que, Hacer
Universidad para Ser Universidad, requiere que
las facultades de Arquitectura y Diseño Industrial
de América Latina continúen con la formación de
profesionales, maestros e investigadores de alto
nivel, comprometidos con la sociedad a través de
programas educativos, de vinculación pertinente
y de excelencia, con un carácter innovador y
disruptivo, caracterizada por una gestión equitativa,
sustentable y transparente que permita construir al
arquitecto o arquitecta de un futuro cambiante e
incierto en donde la sociedad es el centro de los
quehaceres de la investigación de la arquitectura.
En este sentido, el número actual de la revista
Contexto incluye ocho artículos derivados
de investigaciones científicas inéditas, las
cuales abordan temáticas específicas con una
profundidad excepcional y seguramente de
interés para la comunidad científica de la Revista:
El primero de ellos es presentado por los
doctores Miguel Martínez Monedero y Jaime
Vergara-Muñoz, de la Universidad de Granada,
España, donde abordan el tema de: “Social
media, redes sociales y la comunicación de la
arquitectura”; para los autores las redes sociales,
los repositorios, revistas digitales, los blogs
y microblogs, las bibliotecas, hemerotecas y
otras plataformas propias a internet conforman
un nutrido grupo de herramientas on line que
facilitan a nivel global el conocimiento y
difusión de la arquitectura. Sobre el apoyo de
imágenes icónicas de arquitectura como reclamo
más importante aportan atractivos contenidos
interactivos y utilidades participativas que llegan
a una amplísima población universalizando y
popularizando su comunicación desde estos
soportes virtuales. Sin embargo, en ocasiones,
5

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sus intereses empresariales conducen a un
consumo adulterado de estos medios, priorizando
aspectos cuantitativos, en detrimento de aquellos
más cualitativos que favorecen la adecuada
comprensión de la arquitectura. Mencionando
que el presente artículo repasa algunos aspectos
clave en la difusión, información, divulgación
y comunicación de la arquitectura mediante los
social media y las redes sociales.
Los doctores Shamsi Ranjbar y Hossein
Rezaei, del Department of Architecture,
Kermanshah Branch, Islamic Azad University,
Kermanshah, Iran y del Department of
Architecture, Kermanshah Branch, Islamic
Azad University respectivamente; nos presentan
el artículo titulado “Del florecimiento social
a la seguridad social por la arquitectura de
los bazares tradicionales iraníes”; en donde
mencionan que la sensación de seguridad es una
de las necesidades de la durabilidad de la vida
urbana que es prominente en el contexto de los
bazares tradicionales Iraníes y, por lo tanto, se
puede rastrear en correspondencia con algunos
índices como la integración social, la aceptación,
la justicia y, finalmente, el florecimiento. En
cuanto al advenimiento de un cierto nivel de tal
sentido en el bazar tradicional de Kermanshah,
especialmente en términos de florecimiento
social, el objetivo principal de esta investigación
es estudiar cómo ha proporcionado un contexto
físico que afecta el sentido de seguridad con la
mediación del florecimiento social. Explicando
que, en esta investigación, el florecimiento social
se considera un ciclo creciente de acción-efecto
de prosperidad y consentimiento resultante de
la apertura social, la diversidad, la flexibilidad y
la interacción. Si bien la exploración del sentido
de la seguridad y el análisis del papel de sus
factores físicos asociados en la mayoría de los
estudios se ha especializado al Urbanismo, se
la somete en este estudio dentro de la escala
arquitectónica. Por lo tanto, esta investigación
cualitativa se ha realizado mediante un método
descriptivo-analítico que combina dos tipos de
teoría fundamentada y estudio de casos con un
enfoque mixto (social-físico). La investigación
ha llevado a la importancia de características
como la apertura espacial, la complejidad
deliberada y dirigida, incluida la ornamentación,
la diversidad y legibilidad formal-funcional,
y la flexibilidad físico-conductual, como las
principales características físicas que afectan el

florecimiento social y, por lo tanto, la sensación
de seguridad, se identificaría en el cuerpo de los
bazares tradicionales y se recrearía en las obras
arquitectónicas regionales contemporáneas. Por
lo tanto, la efectividad de la relación entre las
características físicas de los espacios colectivos
y su seguridad puede medirse considerando el
índice de florecimiento social. Este asunto se ha
concentrado en esta investigación sobre el bazar
tradicional de Kermanshah y se ha concluido para
utilizarlo en futuros diseños.
Las doctoras María Dolores Goytia-Goyenechea
y Nieves Martínez Roldán ambas del Departamento
de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela
Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla, Sevilla,
Andalucía, España; presentan el artículo titulado:
“Colonia federal de ciudad de México; historia
de su trazado”, en donde mencionan que a finales
del siglo XIX en el Distrito Federal de Ciudad de
México, en concreto en la Delegación de Venustiano
Carranza, surge entre otras la Colonia Federal. Esta
Colonia comienza a construirse en 1924 con un
origen peculiar y una curiosa planimetría donde
se combina el cuadrado y círculo creándose una
trama radial y concéntrica formando un octógono
a similitud de las propuestas de los tratadistas del
Renacimiento-Barroco Italiano-Francés. A pesar
del paso del tiempo y las transformaciones en
el trazado y parcelario original debido a nuevas
necesidades sociales, Colonia Federal no ha
perdido su concepción primitiva y cualquier
modificación ha apostado por mantener su
identidad. La proximidad a la celebración de su
centenario la convierte en una interesante trama
urbana histórica de estudio para urbanistas,
arquitectos, geógrafos e historiadores.
Por su parte los doctores Kim Alexander, Mariia
Surzhik y Aleksandra Motorina de la Universidad
Estatal de Economía y Servicio de Vladivostok,
el Colegio Agrario de Ussuriysk respectivamente;
presentan el artículo titulado: “Sobre la situación
en la construcción y preparación del proyecto
"Gran Vladivostok" en la región de Primorye
en 1950-1960”; mencionando que el proyecto
"Gran Vladivostok" del período de Jruschov es
relativamente poco conocido en la historia de la
URSS debido a razones políticas. No solo fue
parte de la gran reforma de la construcción de
Jruschov en el país, sino también un intento de
consolidar la influencia de la Unión Soviética en
el este de Asia, crear un nuevo tipo de puerto y
asentar el territorio del sur del Lejano Oriente.
6

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Oriente con inmigrantes de la parte occidental
del país. Además, el proyecto tenía una serie
de características a las que ni los académicos
soviéticos ni los extranjeros prestaron atención.
Sin embargo, el proyecto tuvo un significado
muy importante no solo para la política de
construcción en la región, sino también para el
estado. Además, tuvo influencia para la política
de construcción en los otros períodos de la
URSS existente y diferentes estados del sistema
socialista. Los autores utilizan materiales de
archivo, historia oral y trabajos de investigadores,
incluido uno inédito, en este artículo. Utilizamos
métodos de investigación histórico-comparativos
y hermenéuticos en este trabajo. Los objetivos
del trabajo son la consideración de la situación de
la construcción en Primorye antes del inicio del
"Gran Vladivostok".
Los doctores Santiago Gómez Jiménez y Marco
Medina Ortega Universidad Central del Ecuador,
y de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo
y de Universidad de Guadalajara, MéxicoCentro Universitario de Ciencias Económico
Administrativas-CUCEA,
respectivamente;
abordan el tema de “Aproximación conceptual del
territorio desde un enfoque multidimensional”,
en donde explican que La configuración del
espacio en los territorios ha experimentado
modificaciones profundas por efecto de prácticas
de territorialidad en el marco de los contextos
sociales, económicos y políticos cada vez más
complejos y contradictorios. La comprensión
de la naturaleza, orientación y significado de
los cambios espaciales requiere de una base
teórica de gran rigor y solidez conceptual.
El presente artículo contiene una revisión y
contraste de las visiones y enfoques teóricos de
las diferentes concepciones y perspectivas de
autores de mayor relevancia y reconocimiento
en diversos contextos geográficos, (europeos,
norteamericanos y latinoamericanos),
que
han suscitado y enriquecido el debate del
territorio desde diversas ópticas disciplinares,
con particular énfasis en los aportes de las
concepciones idealistas, con su interpretación
simbólico cultural y el materialismo dialéctico,
en sus vertientes naturalista, económica y
política. De acuerdo a esta revisión, se resaltan los
aportes que proponen una visión integradora que
permite una comprensión de mayor profundidad
sobre la multiplicidad y complejidad de las formas
y expresiones del territorio. Estos planteamientos

adquieren una gran validez de interpretación de
los factores determinantes y las lógicas de cambio
y transformaciones de los territorios, de acuerdo
a los escenarios de las relaciones económicas,
sociales, políticas y culturales de las sociedades y la
incidencia de las diferentes prácticas de dominación
y subordinación de los grupos hegemónicos y
subalternos de poder que han determinado prácticas
de apropiación y control, defensa, protección,
codificación y dominación en los territorios, a lo
largo del tiempo. Los desarrollos teóricos logrados
han contribuido a la incorporación de nuevos
significados y diferenciación de conceptos con
aportes para la construcción de constelaciones de
conceptos que permiten una comprensión de las
realidades actuales de territorialización, en sus
diversas manifestaciones, multiterritorialidad y
lógicas zonales, reticulares y nodales.
Para las doctoras Darci Gutierrez Pinto
y Valkiria Raquel Ibárcena Ibárcena de la
Universidad Nacional San Agustín Arequipa, Perú
y Universidad Tecnológica del Perú: Arequipa,
Perú, respectivamente, que titulan su artículo
como: “La antropogeografía como modelo teórico
de investigación. La Nueva Ruralidad Urbana
de Cerro Colorado”; indican que el estudio
descriptivo-formulatorio ha demostrado que los
territorios rurales que son ocupados por el avance
de la urbanización generaban conflictos entre las
actividades y causaban severas transformaciones
en un territorio, utilizando como caso de estudio
el distrito de Cerro Colorado, Arequipa. El cual
se caracteriza por ser precisamente una franja
intermedia entre lo urbano y lo rural, definida como
la interfaz periurbana (IPU), reconocida también
como el límite entre la ciudad y la periferia. La
investigación utilizó la antropogeografía como
método deductivo e inductivo para explicar el
fenómeno de la convivencia entre lo rural y
lo urbano. Concluyendo que la agricultura es
un recurso vigente y genera configuraciones
espaciales diferenciadas, por su trama, desarrollo
social y sobre todo económico, reconformando
una nueva ruralidad que persiste en su posición
urbana sobre todo en ciudades latinoamericanas
que tienen espacios agrarios vigentes en sus
territorios.
En el caso de las doctoras Silvia Andrea
Valdez Calva y Liliana Romero-Guzmán ambas
de la Universidad Autónoma del Estado de
México, nos presentan una investigación que se
titula “Propuesta metodológica para la mejora
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

del espacio público a través de la aplicación
de indicadores basados en el interaccionismo
simbólico social”: en el que mencionan como
objetivo describir una propuesta metodológica
para medir y posteriormente poder crear propuestas
de regeneración hacia los espacios públicos a
través del uso de la teoría del interaccionismo
simbólico social. En primera instancia se establece
la concepción teórica del espacio público y el
vínculo con el individuo a través de la interacción
social; de esta unión la investigación propone cinco
dimensiones en las cuales se encuentra inmerso
el espacio público y la ciudadanía, siendo los
aspectos: simbólico, simbiótico, multifuncional,
proxémico y autónomo; los engranes que ayudan a
comprender las dinámicas sociales y de apropiación
que se efectúan dentro de los espacios públicos. El
proceso metodológico consiste en la elaboración
de un esquema basado en una serie de indicadores
agrupados dentro de las cinco dimensiones
asociadas al espacio público, bajo la perspectiva
del marco lógico, el cual ayuda en la creación de
programas aplicables a algún caso de estudio, con
el fin de regenerar los espacios públicos del lugar y
mejorar la calidad de vida urbana.
Por último la Dra. María del Socorro
Arzaluz Solanes y el Lic. Gustavo A. Vázquez
Martínez del Colegio de la Frontera Norte, sede
Monterrey, Nuevo León, México; abordan el
tema de “Desigualdades socio-territoriales y
dificultades económicas durante la pandemia
por COVID-19 en la Zona Metropolitana de
Monterrey”; explicando que el objetivo de este
artículo es analizar las dificultades económicas
de los habitantes de la Zona Metropolitana de
Monterrey (ZMM) derivadas de la pandemia
por COVID-19, especialmente la dificultad
para realizar pagos. A través de un cuestionario
enviado vía redes sociales a habitantes de la
ZMM entre abril y mayo del 2020, se captaron
211 respuestas, en 61 casos hubo problemas de
pago de crédito de diverso tipo, 42 con pendientes
en pago de servicios, 30 con otros tipos de deudas
y 27 con pago de colegiaturas. En cuanto a sus
limitaciones, el cuestionario no tiene un valor
estadístico dada su poca representatividad, ya
que fue realizado en el momento de mayor
confinamiento. Los datos obtenidos reflejan un
momento coyuntural que ameritan ser conocidos
y analizados, en consecuencia, es necesario
hacer análisis más amplio tanto cuantitativos
como cualitativos que examinen los efectos de

la pandemia sobre la economía y el acceso a los
bienes de las personas en esta zona metropolitana.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con una
amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

8

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Social media, redes sociales y la comunicación de la
arquitectura
Social media, social networks and the communication of architecture
Miguel Martínez Monedero1
Jaime Vergara-Muñoz2

Recibido: junio 2021
Aceptado: noviembre 2022

Anyone can cook
Auguste Gusteau. Ratatouille, Pixar-Disney, 2007

Resumen

Abstract

Las redes sociales, los repositorios, revistas
digitales, los blogs y microblogs, las bibliotecas,
hemerotecas y otras plataformas propias a internet
conforman un nutrido grupo de herramientas on
line que facilitan a nivel global el conocimiento
y difusión de la arquitectura. Sobre el apoyo de
imágenes icónicas de arquitectura como reclamo
más importante aportan atractivos contenidos
interactivos y utilidades participativas que llegan
a una amplísima población universalizando y
popularizando su comunicación desde estos
soportes virtuales. Sin embargo, en ocasiones, sus
intereses empresariales conducen a un consumo
adulterado de estos medios, priorizando aspectos
cuantitativos, en detrimento de aquellos más
cualitativos que favorecen la adecuada comprensión
de la arquitectura. El presente artículo repasa
algunos aspectos clave en la difusión, información,
divulgación y comunicación de la arquitectura
mediante los social media y las redes sociales.

Social networks, repositories, digital magazines,
blogs and microblogs, libraries, newspaper archives
and other Internet platforms make up a large
group of online tools that facilitate knowledge and
dissemination of architecture on a global level. On the
support of iconic images of architecture as the most
important claim, they provide attractive interactive
content and participatory utilities that reach a very
large population, universalizing and popularizing
their communication from these virtual media.
However, on occasions, their business interests
lead to an adulterated consumption of these media,
prioritizing quantitative aspects, to the detriment of
those more qualitative ones that favor an adequate
understanding of architecture. This article reviews
some key aspects in the dissemination, information,
dissemination and communication of architecture
through social media and social networks.

Palabras Clave:

Keywords:

social media; redes sociales; repositorios
digitales; comunicación on line; web 1.0; web
2.0; web semántica; plataformas de arquitectura

social media; social networks; digital
repositories; online communication; web 1.0;
web 2.0; semantic web; architecture platforms

1

Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad de Granada, España; Doctor Arquitecto en Universidad de Granada; e-mail:
mmartinezmonedero@go.ugr.es
2
Nacionalidad: español; Adscripción: Universidad de Granada, España; Doctor Arquitecto en Universidad de Granada; E-mail:
jaimevergara3@gmail.com

13

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

1. Introducción

y gentes, de muy distintas culturas, creencias y
condición social. Situados detrás de una pantalla
se borran las diferencias sociales, políticas y, en
cierta medida, también las culturales, para recibir
una información y establecer al mismo tiempo
una relación comunicativa a priori franca y
honesta (Escandón Montenegro, 2019).
Sin embargo, los intereses comerciales de
estos soportes abonan el terreno para, utilizando
sesgadamente la información sociocultural y
la capacidad de interactividad de los usuarios,
incorporar distintas cuestiones interesadas que
empañan su aparente gratuidad y libertad de
contenidos. En las siguientes líneas se repasan
algunos aspectos claves en la información,
divulgación y comunicación de la arquitectura a
través de los social media y las redes sociales.

Actualmente los social media son mucho más que
un simple medio de comunicación e información3.
Desde su aparición, se han consolidado como
potentes herramientas socioculturales, de contenidos
y maneras muy creativos, que permiten una
participación interactiva, llegando a través de un
soporte virtual a un nicho de población mucho
mayor que la información tradicional. Se han erigido
para ser la manera de comunicación y obtención
de información de los sectores poblacionales más
jóvenes, pero no en exclusiva, pues es cada vez más
común su uso por toda la población, en general. Este
hecho ha quedado reforzado como consecuencia
de la pandemia COVID-19 que el mundo viene
padeciendo desde 2020.
Los social media han incidido de manera muy
importante en la manera de recibir y acceder a
la información sociocultural, en general, y a la
arquitectura, en particular (Lucca, 2020). Nada
es como era hace escasos años. Todo cambia
tan deprisa que no sabemos con certeza qué
consecuencias, a medio y largo plazo, van a
depararnos. Por ahora, están demostrando ser una
potente y eficaz herramienta de comunicación e
información, rebasando límites y fronteras físicos.
Comunicar personas e instituciones de manera
tan directa e inmediata ha abierto un panorama
extraordinario de posibilidades. La mensajería
instantánea, con su intercambio ágil y fluido de
información, la capacidad para interactuar entre
personas en tiempo real, el streaming, el acceso
abierto a repositorios digitales, las aplicaciones
interactivas… conforman un nutrido conjunto de
herramientas digitales, con un marcado componente
social, divulgativo, informativo y cultural, que
englobamos bajo la consabida denominación de
social media (Zhou, y Wang, 2014).
Las llamamos “herramientas” pues en efecto
nos brindan esa utilidad por la que, a través de
ellas, abrimos una ventana al mundo, a todo
tipo de información y conocimiento, de lugares

2. Social media: una compleja manera de
dirigir la información y la comunicación
sociocultural
Los datos del uso de los social media desde su
aparición en internet (Pérez, 1999)4 no han hecho
más que crecer. Hoy en día (2022), una persona
de edad comprendida entre los 45-50 años pasa
aproximadamente 2 horas usando algunas de las
nutridas variedades de social media disponibles
en internet (Hootsuite, 2022)5. Cifra que sube
hasta las 3 horas cuando el usuario se sitúa
por debajo de los 24 años. Si el tiempo medio,
en 2021, de uso de internet por un usuario
convencional fue de casi 7h, 4,25h las dedicó a
los social media. De ellas, 2,25h las pasó en redes
sociales y 2h fueron destinadas otros medios
tradicionales de información. Siguiendo con otros
datos significativos, el 90,2% de los usuarios
de internet en 2021 colaboró activamente en
subir contenidos a plataformas digitales social
media y de ellos un 40,4% los utilizaron para
fines profesionales, siendo el 60% restante los
dedicados al ocio y actividades culturales. De
todos los social media, Facebook continuó siendo

3

El texto refiere social media (medios sociales) y redes sociales (social networks) con distinto significado, conforme se interpretan hoy en
día, siendo ambas herramientas digitales de internet (www). Social media es el término que refiere a los diferentes medios de comunicación
e información on line, como blogs, foros, videos, imágenes, repositorios, revistas digitales, bibliotecas, hemerotecas digitales y, dentro de
ellos, las redes sociales. De este modo, el texto defiende la idea de que las redes sociales son una categoría más de los medios sociales. Las
redes sociales, por ejemplo, no engloban a los citados blogs, foros digitales, microbloggings, repositorios, bibliotecas y hemerotecas, que
como factor diferencial son social media no interactivas ni colaborativas, a diferencia de las redes sociales. Esta diferenciación se aplica a
todo el texto.
4
Se toma como referencia el año 1999, con el nacimiento del internet 2.0, dinámico y colaborativo (Pérez, 1999).
5
Datos obtenidos del Informe Hootsuite (Hootsuite, 2021).

14

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

ha incrementado el consumo de social media más
de lo esperado. Un consumo que es proporcional
a la cantidad de datos que almacenan estas
plataformas. Según su predicción, en 2022
Facebook recibirá 1,26x1011 fotografías,
Instagram 3,41x1010 y Twitter 3,02x1011 posts6,
como ejemplo de las más populares (Figura 3).

la red social más utilizada a nivel global. Le
siguieron, por este orden, Youtube, Whatsapp,
Messenger e Instagram, en el elenco de las más
usadas (Figuras 1 y 2).
Figura 1. Arriba, población mundial que usó los social
media de manera activa en 2021, con detalle de (de
izda a dcha): nº de usuarios totales, % de población
mundial, incremento anual, usuarios de social media
desde el teléfono móvil y su porcentaje. Debajo,
comportamientos de uso (tiempo y parámetros de uso)
de social media por usuarios habituales, en 2021, con
detalle de (de izda a dcha): % de uso de redes sociales en
estático, % de uso de redes sociales en dinámico, tiempo
dedicado a redes sociales, promedio de nº de cuentas
por usuario en redes sociales y % de usuarios de social
media para temas profesionales

Figura 3. Cifras de subida de datos por minuto a
nubes de internet en las plataformas social media más
populares en 2020

Fuente: Imagen editada por autores (Hootsuite, 2021)

Fuente: Imagen editada por autores (Domo, 2022)

Figura 2. Redes sociales más usadas en el mundo a
fecha de enero de 2021, con referencia a sus usuarios
(datos en millones). Imagen editada por autores
(Hootsuite, 2021)

Estos medios mantienen, no obstante, una
relación con los usuarios no tan diáfana como
a priori pudiera suponerse. Sí que se conoce
que su gratuidad se ampara en el consumo de
publicidad. En este sentido, pudiera ser lógico
que, en este marco de relación, este consumo
fuera un justo precio por el uso de estos medios
(Márquez, 2020). No obstante, no es lo anterior,
hasta cierto punto conocido, lo que condiciona
la información que nos ofrecen. Pues, en ellos,
en su afán por obtener más tiempo de atención a
sus programas, la información se personaliza en
función a complejos algoritmos que buscan, en
definitiva, no una información bien ponderada,
sino tiempo de permanencia (Orlowski, 2020).
Así, la información sociocultural, en manos

Fuente: Imagen editada por autores (Hootsuite, 2021)

Por otro lado, según el informe Domo “Data
Never Sleeps” (Domo, 2022), se estima que,
como consecuencia de la pandemia COVID, se

6

Informe destinado a “ilustrar el impacto de la pandemia COVID-19 en el incremento en la digitalización de la vida cotidiana y cómo la
tecnología está reimaginando el futuro del trabajo” (Domo, 2022).

15

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

de estas plataformas, se dirige bajo intereses
comerciales en función del perfil del usuario,
manipulando, por tanto, esa aparente libertad
y gratuidad en la utilidad del servicio, ya que
de ningún modo ofrece a todos los usuarios lo
mismo, sino que da, según sus cálculos, lo que
el usuario es susceptible de recibir, en el objetivo
último de conseguir más tiempo de permanencia
en la pantalla y más consumo de publicidad.
La arquitectura se sitúa, en manos de estos
medios, a veces como argumento principal (motivo)
de la comunicación, a veces como argumento
secundario (telón de fondo o decorado apropiado)
(Figura 4). Sea como fuere, los programadores de
estas herramientas web se interesan sin duda por
cómo es percibida la arquitectura que se sube a la red
para ofrecer, con sus potentes herramientas digitales,
una información (imagen) amena, interactiva,
culturalmente alcanzable y, por tanto, eficaz.

sus propios contenidos y colaborar de manera
participativa en la información que ofrecen. Una
suerte de “democratización” de la información a la
que la arquitectura no es ajena (Instituto Internet,
2020) (Figura 5). Este sistema, que habilita al
autor a publicar su propio trabajo y difundirlo a
escala global, prácticamente sin filtros de crítica
alguna, ha permitido, por un lado, considerar a la
arquitectura como un medio de comunicación de
masas, no reservado a expertos y de algún modo
elitista, sino abierto al mundo y popularizado; y,
por otro lado, en el afán por publicarse unos y
otros en estos repositorios digitales, ha producido
un efecto de retroalimentación en el que el
éxito que alcanzan algunas imágenes es tomado
como referencia por aquellos otros que desean
también ocupar los lugares más destacados.
Se ha generado entonces un proceso de rápida
evolución y adaptación, según la teoría de Variant
inflects model (Crysler, Cairns, Heynen, 2012:
385-392), que afecta de lleno a la comunicación
de la arquitectura.

Figura 4. Doodle de Google para celebrar el 161
aniversario del nacimiento del arquitecto Antonio
Gaudí [25 de junio de 2013], en el que se incluye un
vínculo para ver sus obras más icónicas desde su
navegador

Figura 5. Izquierda: preprint de la autopublicación
de la revista satírica El Croquet (copia de la
reconocida revista de arquitectura contemporánea
El Croquis -editorial El Croquis-); derecha: preprint
elaborado por los autores de un supuesto estudio
de arquitectura Pink Panther (datos obtenidos
del capítulo “The pink blueprint”, del Show de la
Pantera Rosa, Blake Edwards, 1966)

Fuente: Google

3. Social media como herramientas
de comunicación e información de
arquitectura. Una manera abierta, popular y
“democrática”
Es relativamente reciente el papel protagonista
que los social media están asumiendo como
vehículo de comunicación e información, tanto en
su aspecto generalista como aquel dirigido hacia
las distintas manifestaciones culturales, como la
arquitectura. En ello ha jugado un papel clave su
capacidad y agilidad para la difusión universal
de información y la posible interactividad de
los usuarios. Una interactividad que facilita
el posicionamiento y visibilidad de cualquier
usuario (especialista o profano) al permitir subir

Fuente: Imagen editada por los autores (Maas,
Madrazo, Hulsman, 2017: 150)

En conjunto, con el esfuerzo colaborativo de
millones de usuarios, las redes sociales han creado
un repositorio digital on line de arquitectura que
maneja un big data de petabites (1015 bytes)
que sólo puede ser gestionado por plataformas
digitales de amplios recursos materiales (Domo,
16

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CONTEXTO

2022)7, obteniendo, al cambio, una información
privilegiada de millones de usuarios que, en
función a sus acuerdos de privacidad, les habilita
a gestionarla en la búsqueda de más retorno
económico. Archdaily.com, la red social de
arquitectura más usada del mundo, genera por
ejemplo una media de 15 proyectos al día (en su
versión en español) con una media aproximada
de 35 fotografías por cada proyecto, que hacen
un total de 525 fotografías al día8. Es tal su big
data que se están convirtiendo en el lugar de
almacenamiento on line del conocimiento de
la arquitectura contemporánea. Todo está en
sus nubes, lo bueno y lo malo, y todo se ofrece
en sus plataformas con la misma apariencia de
verosimilitud y sometido a similar criterio de
publicación. Es un hecho, en este nuevo panorama,
que la comunicación, comprensión e incluso
la propia experiencia de la arquitectura (Eiler-

Rasmussen, 2020) está siendo reformulada por su
incidencia (Zhou y Wang, 2014: 27-32).
Al mismo tiempo, es significativo no
obstante el escaso peso de la arquitectura, como
disciplina, en los social media actuales (Figura
6). No ya como soporte estético de cualquier tipo
de información, pues la arquitectura suele ser
utilizada por el resto de contenidos temáticos,
de cualquier tipo, como decorado referencial en
estos medios; sino en el ranking mundial de webs
en función al número de visitas (Cimadomo,
García, Shahdadpuri, 2021: 176). De las 100.000
webs más populares del mundo tan sólo 26 son
de contenidos específicos sobre arquitectura
(Canal Youtube, 2021). De estas 26, 21 se pueden
englobar dentro de las consabidas redes sociales
y 5 son webs convencionales que emanan de
medios de difusión de arquitectura tradicionales,
como las editoriales especializadas9.

Figura 6. Abajo: ranking de las revistas de arquitectura del mundo, de carácter divulgativo,
según el nº de visitas recibidas (2020); con tiempo medio diario por visita. Siguiente página:
ranking de social media de arquitectura del mundo, con tiempo medio dedicado por cada visita

7

Google, cada minuto, recibe 5,7x106 búsquedas que hace un total de 2,99x1013 búsquedas anuales (Domo, 2022).
Datos obtenidos según nº de proyectos subidos a Archdaily.com en 2021.
Destacan, en este reducido elenco, revistas como Architect (www.architectmagazine.com) del American Institute of Architects y The
Architect’s Newspaper (www.archpaper.com), en el ámbito anglosajón; y Arquitectura Viva (www.arquitecturaviva.com), dentro del
hispano hablante. No se incluyen en esta referencia las revistas científicas, cuyos contenidos no se cifran por intereses divulgativos ni
comerciales (en general).
8
9

17

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CONTEXTO

Fuente: Imagen editada por autores (Domo, 2022)

Fuente: Imagen editada por los autores, fuente: Informe Alexa 2020

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CONTEXTO

Dentro de los social media de arquitectura, el
medio más utilizado es ArchDaily (Plataforma
Arquitectura, en español), siendo el repositorio
digital con más visitas y contenidos de todas las
webs de arquitectura del mundo10, pero también
destacan: Dezeen, Designboom (Figura 7),
Architizer, Archinect y Divisare. Plataformas que
funcionan como redes sociales de arquitectura y
que están reemplazando a los medios tradicionales
(revistas especializadas) que en las últimas décadas
habían asumido la difusión de la arquitectura on
line, especialmente la contemporánea11.

De este modo, los medios tradicionales de
divulgación y crítica de arquitectura (Figura 6,
arriba) se han visto en la necesidad de adaptar su
contenido al soporte digital, ofreciendo webs que se
plantean básicamente como plataformas de venta, de
cierto contenido documental, sobre las que adquirir,
en soporte papel o digital, sus publicaciones.
4. Webs tradicionales de arquitectura
(web 1.0) vs redes sociales (web 2.0 Y web
semántica):
En un primer momento, la llegada de las webs
especializadas de arquitectura a internet se
apoyó en la idea de trasladar a un dominio web
la publicación en papel, manteniendo imagen,
formato y criterios de publicación (Figura 8).
Esto les permitió abarcar un público mucho más
grande que cuando la comunicación se producía
básicamente sobre el formato tradicional, en
papel. En ellas la crítica ha seguido ejerciendo su
labor de selección de los contenidos a publicar, de
manera que sus publicaciones han mantenido los
criterios de calidad antes exigidos, pero adaptados
al nuevo formato digital.

Figura 7. Interfaz del social media de arquitectura
Designboom.com

Fuente: Designboom.com [20/04/2022]
Figura 8 (derecha). Publicación en abierto del edificio
de OMA, Biblioteca nacional de Catar (Doha), en la
revista AV monografías versión digital en abierto
Fuente: arquitecturaviva.com/obras/biblioteca-nacionalde-qatar [22/04/2022]

10

Architonic.com adquirió Archdaily.com y creó la mayor plataforma on line de contenidos de arquitectura (Cimadomo, García,
Shahdadpuri, 2018: 64-73).
11
Archdaily.mx, en su versión en español, publica una media de 20 posts diarios, en comparación con los 2-3 noticias que publica el portal
Arquitectura Viva (Alexa, 2020).

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CONTEXTO

Así, mientras los medios tradicionales
siguen anclados en la crítica de arquitectura, las
redes sociales acogen a cualquier autor, con un
control de contenidos no sometido al rigor de
un consejo editorial ni crítico. Esto ha permitido
publicar una cantidad de proyectos mucho mayor,
posibilitando además que la opinión del usuario,
ya sea especializado, interesado o profano en la
materia, se divulgue con la misma apariencia
que la del crítico. En este contexto, las webs
tradicionales de arquitectura están perdiendo
protagonismo y relevancia.
Esta relación entre las webs de arquitectura
tradicionales (recepción estática de contenidos
amparados por un crítico o editor) versus redes
sociales de arquitectura (entre los que se incluyen los
repositorios on line de arquitectura retroalimentados
por las aportaciones de sus usuarios, sin selección
crítica) guarda una similitud ya advertida en 1999,
cuando Tim O'Reilly y Dale Dougherty refirieron
la comparación entre la web 1.0, de contenidos de
código cerrado, versus los contenidos de código
abierto, que sería conocida como la web 2.012.
En efecto, con el nacimiento de la web 2.0
el uso de internet ha mutado, desde plataformas
convencionales y unidireccionales, de percepción
de contenidos estáticos y acumulativos propios al
uso del internet 1.0, hacia un modelo participativo,
de shared knowledge, apoyado en plataformas
bidireccionales, que permiten al usuario crear
contenidos y compartirlos en abierto con el resto
de usuarios de ese medio (Figura 9). La llegada de
la web 2.0 a la divulgación de arquitectura, y más
recientemente la web semántica (web 3.0), fomenta
la participación del usuario, de cualquier condición,
como argumento clave de las nuevas plataformas
digitales, quienes vieron una oportunidad de
mercado hasta entonces desconocida13. Es
curioso comprobar que las mismas plataformas
convencionales se abren perfiles en redes sociales
para obtener visibilidad.

Figura 8. Publicación de la Biblioteca nacional de
Catar (Doha), en la cuenta del estudio OMA New
York en Instagram

Fuente: Instagram.com/omanewyork/ [22/04/2022]

De tal manera que, la figura del editor y crítico
de arquitectura, en estas plataformas, ha quedado
desterrada por la figura del algoritmo matemático.
Un programa que no busca otra cosa que
rentabilizar la fidelidad de sus usuarios. Los otrora
editores y críticos de arquitectura, responsables
de la selección y análisis de los proyectos que
ocupaban las publicaciones de cierto rigor, están
en franca decadencia y las redes sociales de la
web semántica especializadas en arquitectura
están en clara progresión. No obstante, no es
sólo lo anterior lo único que pone en desventaja
competitiva al medio tradicional. Otros aspectos
importantes también pueden referirse:
1. Debido a la mayor facilidad para la
asimilación y comprensión de sus contenidos:
no es lo mismo entender la información de

12

Web 2.0” fue el término inventado por Darcy DiNucci en 1999 y posteriormente popularizado por Tim O'Reilly y Dale Dougherty en
una conferencia sobre la Web 2.0 de O'Reilly Media. Conferencia impartida en el Hotel Argent de San Francisco, 5-7 de octubre de 2001
(Arroyo Vázquez, 2007).
13

El término “Web 2.0” (también “Web social”) comprende aquellos sitios web que facilitan compartir información, la
interoperabilidad, el diseño centrado en el usuario y la colaboración en la www. De este modo, la Web 2.0 permite a los
usuarios interactuar y colaborar entre sí, como creadores de contenidos. Esta web se organiza como un simple contenedor
o fuente de información y se convierte en una plataforma de trabajo colaborativo. Sobre la base de la web 2.0 se apoya la
siguiente evolución: la “Web semántica” (también “Web 3.0”); que añade a la anterior la capacidad de transformación de la
web en una base de datos on line (mediante big data), que permite el almacenamiento, interactuación e interoperabilidad de
contenidos a través de la nube y múltiples aplicaciones non-browser (sin navegador) (Vianello, 2004:360).

20

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CONTEXTO

5. Redes sociales y la fotografía de
arquitectura como fín y no como medio

arquitectura a través de fotografías, que desde un
texto crítico y una planimetría con referencia al
contexto y al lugar.
2. Por el público nativo digital: que está más
acostumbrados a un entorno digital colaborativo,
donde se sienten parte activa, en el que cualquier
comentario suyo puede ser una aportación
significativa, al margen de su fundamento o interés.
3. Por la difícil migración de los medios
tradicionales de divulgación a la web: pues las
versiones digitales de las publicaciones en papel
migran literalmente a un soporte digital, sin
modificar apenas su estructura y contenido, en la
intención de ser fieles a su imagen y marca, con
escasa capacidad de adaptación al nuevo medio.
4. Por la lenta gestión de los contenidos en las
webs tradicionales: exigen tiempo de búsqueda en
la web, introducir claves o filtros para su lectura,
especialmente si son de pago y, finalmente, su
lectura queda sujeta a ese soporte.
5. Por la interconectividad entre redes sociales:
desde una misma dirección de internet se permite
el acceso libre y directo a las más populares, sin
necesidades de configurar un perfil para cada una
de ellas.
6. Y, por último, por la personalización de sus
contenidos: los algoritmos de estas plataformas
dirigen la información que suministran en función
del perfil que almacenan de cada usuario.
En resumen, el esfuerzo que exigen las webs
tradicionales de arquitectura las hace situarse en
una exigencia insalvable para gran parte de la
población y es entendible que estén perdiendo
su papel preponderante, en la comunicación e
información de la arquitectura en favor de las
redes sociales de arquitectura (Smith, 2015: 35).

Hoy en día, la comprensión de la arquitectura a través
de estas plataformas se está convirtiendo en una de
las principales vías para su conocimiento (Shaw y
Krug, 2015: 243). La facilidad con la que accedemos
a sus contenidos, la verosimilitud que ofrecen y
la eficacia con la que se despliegan sus imágenes
sobre las pantallas de nuestros dispositivos los
convierten en argumentos poderosísimos de los que
es muy difícil escapar. La arquitectura (el proyecto
arquitectónico y la arquitectura construida), en
manos de estas plataformas, se representa para ser
comprendida básicamente por la imagen. No es un
objetivo prioritario su correcta comprensión, sino
más bien si el soporte físico-estético representado
consigue tiempo de permanencia e interactividad.
Un tiempo que, como se ha comentado, se traduce
en rentabilidad económica.
De este modo, al margen del carácter de lo
publicado, la arquitectura es representada para ser
vista y admirada expresiva e icónicamente. Suelen
quedar fuera, en su representación, pues apenas se
suele abundar en ello, su recorrido por la historia,
la relación con el contexto, con el territorio, con
el lugar, con el programa desarrollado o cualquier
otra circunstancia que haya podido condicionar esa
arquitectura y no pueda ser expresada mediante
una imagen. En un orden similar, los documentos
tradicionales que explican la arquitectura, como
son las plantas, secciones y alzados, es decir los
argumentos básicos para su comprensión, tampoco
abundan y, si los hay, suelen representarse aislados,
a escalas inadecuadas y con poca referencia al
contexto (Figura 9).

Figura 9. Página principal de Archdaily.
com (visitado el día 22/04/2022 a las
15:30, Central European Time (CET)
UTC +1 hora). Con referencia al
contenido documental aportado en la
publicación del proyecto presente en ese
momento
Fuente: https://www.archdaily.com/980546/
hanji-house-pavilion-stefano-boeriarchitetti [20 abril de 2022]

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CONTEXTO

De este modo, la fotografía se sitúa como fin en
sí mismo y no como argumento complementario
(medio) para la comprensión de la obra. Una
fotografía que puede no ser perfectamente fiel
al original y por tanto puede editarse, pues no
hay ética que la salvaguarde, pues sus fines son
fundamentalmente estéticos (Trujillo, LópezTarruella, Llinares, e Iñarra, 2017). El usuario,
con esta información, se queda con lo superficial,
con aquello que el autor o interesado quiere
que se contemple y la información queda por
ello sesgada y priorizada por otros intereses. Se
produce, en consecuencia, una suerte de idolatría
de la imagen, donde la arquitectura busca una
iconicidad que la haga fácilmente popular y
reconocible, que la “viralice”. La arquitectura,
expresada de este modo, banaliza su significado
y el usuario, sometido a este formato, llega a
identificar la comprensión de la imagen con la
comprensión de la arquitectura (Vergara-Muñoz
y Martínez-Monedero, 2021: 175). Es por ello
que la comprensión de la arquitectura, a través
de estos soportes digitales, asume una intención
más cuantitativa que cualitativa, del mismo modo
que rige el consumo de publicidad (Farahani,
Mahmoudi y Maedeh, 2018: 207).
Esto afecta sobre todo a los usuarios más
jóvenes. Ellos son, a fin de cuentas, los que
dominan las herramientas digitales con mayor
soltura. Son además los que están acostumbrados
a esa inmediatez que exigen los soportes virtuales
y a concebir una idea de la totalidad mediante
una información parcial. En este contexto,
propio a la juventud, no se obtiene un adecuado
entendimiento de la arquitectura (Mosciatti,
2010: 44). Pero no sólo eso, otra consecuencia
inmediata de lo anterior, que ya está siendo
advertida, es que el uso de estas herramientas está
ampliando la brecha sociocultural de sus usuarios.
La información que a fin de cuentas reciben acaba
siendo tan distinta que, finalmente, las diferencias
socioculturales se acentúan (Alberich-Pascual y
Higueras-Ruiz, 2021: 108).

asemeja bastante a una red social especializada,
pero sin un argumento tan comercial como las
antes citadas (Quezada et al., 2018).
Google.com es quizás el ejemplo más
contradictorio de todas las herramientas “sociales”
que internet pone a nuestra disposición. Dejó de ser
hace tiempo sólo un buscador para configurarse,
a través de sus muy variadas aplicaciones, en un
“universo” de posibilidades (social media) a las
que se accede a través de una única cuenta. Esta
importante evolución ha alterado, al mismo tiempo,
como gestiona la información que ofrece a través
de sus distintos canales. Las versiones de Google
dedicadas específicamente al conocimiento y ámbito
académico, como Google Scholar, nos ofrecen su
cara más útil. Scholar es un buscador que nos da unas
posibilidades, en abierto, que no encontramos en otras
opciones, pues los buscadores científicos de pago
(Reuters, Scimago y otros) restringen su uso a ámbitos
académicos14 Google Arts &amp; Culture (artsandculture.
google.com) se ofrece como una herramienta cultural
divulgativa, que aporta contenidos de interés, de arte
y cultura general, en los que la arquitectura juega un
papel destacado15 (Figura 10), siendo la fotografía el
argumento (medio) principal de sus contenidos y el
consumo de publicidad, de manera indirecta, el fin de
esta plataforma.
Existen distintos formatos de redes sociales
profesionales para el ámbito de la construcción y
arquitectura. Similares en los fines a un Linkedin,
el que el autor crea su perfil, a la manera de una web
propia, pero que permite la interactividad de las
redes sociales. En ella, como en las redes sociales,
el perfil del usuario y su actividad configuran una
información que, por distintos modos, capacita a
éstas para enviar un contenido u otro, publicitario
e informativo, sesgando, de algún modo, la
información que ofrecen. Hay, no obstante,
distintas opciones que pueden ser encontradas bajo
distintos formatos, de acceso fácil y adaptadas a
distintas situaciones territoriales y culturales.

6. Opciones contradictorias: redes sociales,
plataformas, repositorios, perfiles on line y
wikis

14

Dentro del ámbito académico, las bases de datos que
ofrecen los servidores Orcid, Dialnet, Scopus, Research… son
evidentemente bases que cuentan con todo el rigor científico,
pero, por ser de acceso restringido, quedan sujetas al entorno
científico-académico.
15
Cuenta con el apoyo de organismos e instituciones de todos
los países que poseen estos bienes culturales, que se ven en la
oportunidad de colocar su patrimonio en este medio y conseguir
así publicidad y visitas, que se traducen en retorno económico.

La especialización de los social media sin intereses
comerciales hacia la arquitectura es minoritaria.
Existen plataformas on line que ofrecen
contenidos de interés, cuyo funcionamiento se
22

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CONTEXTO

Figura 10. Interfaz de Google Arts &amp; Culture de
los Kew Gardens (Londres), con el enlace a redes
sociales sobre las que se puede interactuar con las
imágenes del repositorio: artsandculture.google.com/
story/5wVxZ7RQh-9xoQ, [22 abril de 2022]

Figura 11. Interfaz web de wikiarquitectura.com.
Ofrece contenidos especializados en arquitectura y
patrimonio arquitectónico

Fuente: artsandculture.google.com/story/5wVxZ7RQh9xoQ
Fuente: www.wikiarquitectura.com [20 abril de 2022]

Academia.com es quizás la base de datos
científica, no académica, más popular de los
últimos años que se ofrece también en abierto. Se
ha convertido en una herramienta muy popular
por su carácter multidisciplinar, como repositorio
de publicaciones científicas. No obstante, según
qué publicaciones e información, su acceso queda
restringido a su formato de pago y las búsquedas
quedan en todo momento condicionadas por el
perfil que el servidor concibe de cada usuario,
como sucede en las redes sociales. Lo que
resta homogeneidad a sus contenidos y acaba
entendiéndose como una especie de Linkedin de
la investigación.
Muy distinto es lo que ofrecen los servidores
Wiki16, como Wikiarquitectura (Figura 11), el
modelo wiki de arquitectura más popular (Carone,
2022). El entorno “wiki” no es una red social ni
tampoco un buscador comercial, ni es un producto
que basa su modelo de negocio en el tiempo que
los usuarios pasan delante de la pantalla o en el
tipo de información y publicidad que ven. Las
wikis son honestas y abiertas en ese sentido. No
discriminan por lugares, ni contenidos, ni por
perfiles de usuario. Son bases de datos que se
conforman con las aportaciones desinteresadas
de sus usuarios, mediante un cierto control
editorial. La página se soporta mediante un uso
razonable de la publicidad, pero también dispone
de crowdfunding que la haga sostenible.

7. Conclusión
Los social media están incidiendo de manera
determinante en la comprensión de la arquitectura.
En el escaso tiempo que llevan entre nosotros han
modificado la forma en la que se asimila, estudia
y disfruta la arquitectura, tanto para la población
profana como para los especialistas. En este
sentido, nadie escapa a su influencia. Con habilidad
y eficacia, los social media han evolucionado
para proyectarse como potentísimas herramientas
interactivas y creativas, no estáticas, desde las
que se accede a la comprensión y experiencia
de la arquitectura. Sin embargo, sus algoritmos
personalizan lo que recibe cada usuario, no en
pos de una información bien ponderada, sino en
la búsqueda de tiempo de uso en sus medios, para
monetizar la fidelidad del usuario y conseguir sus
objetivos comerciales. En este nuevo contexto,
a estas plataformas no les interesan tanto los
aspectos cualitativos de esta comunicación como
los cuantitativos, que se cifran en tiempo de
permanencia en la pantalla.
Para conseguir este objetivo, su información
se apoya eminentemente en imágenes icónicas, al
margen de su rigor documental. Su representación
suele dejar fuera su recorrido por la historia, la
memoria explicativa, la relación con el contexto, con

16

Según su uso, un servidor Wiki es un sistema de trabajo informático localizado en un sitio web que permite a los usuarios crear y
modificar contenidos de forma colaborativa, rápida, sencilla y altruista.

23

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CONTEXTO

el territorio, con el programa funcional desarrollado
o cualquier otra circunstancia que no pueda ser
expresada mediante una imagen. La situación
actual, derivada de la pandemia COVID 19, las ha
situado en una posición ventajosa para la conquista
de estos objetivos. De manera inversa, las vías
tradicionales para la comprensión de la arquitectura
están quedando en cierto modo relegadas.
La arquitectura, en manos de estas plataformas
socioculturales, se sitúa en la contradicción
por la que, por un lado, permite acceder a unos
contenidos socioculturales valiosos, de manera
inmediata y en cualquier lugar del mundo,
universalizando el acceso al conocimiento de
la arquitectura (Economou, 2015: 200); pero,
por otro lado, su comprensión queda alterada
por el rigor con el que se expone. Dentro de la
amplia oferta de social media de arquitectura

cabe señalar a los servidores wiki. Ofrecen
repositorios de información menos sujetos a
estos modelos de negocio, pues no amparan su
funcionamiento en tácticas comerciales, sino en
modelos colaborativos de contenidos on line, más
o menos contrastados.
Para el futuro es necesario plantearse qué
dirección está tomando la comunicación y la
comprensión de la arquitectura y, en especial,
cómo se produce en las nuevas generaciones de
arquitectos. En este sentido, a tenor de lo repasado,
se antoja necesario fomentar la capacidad de
crítica de los usuarios respecto a los social media
de arquitectura, para llegar a discernir con criterio
la información que reciben a través de estos
soportes. Un argumento de esta transcendencia
debería ser considerado en los planes de estudio
de arquitectura de todo el mundo. C

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CONTEXTO

From Social Flourishing to Social Security by the
Architecture of Iranian Traditional Bazaars1
Del florecimiento social a la seguridad social por la arquitectura de los bazares
tradicionales iraníes
Recibido: diciembre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Shamsi Ranjbar2
Hossein Rezaei3

Resumen

Abstract

La sensación de seguridad es una de las
necesidades de la durabilidad de la vida urbana
que es prominente en el contexto de los bazares
tradicionales Iraníes y, por lo tanto, se puede
rastrear en correspondencia con algunos índices
como la integración social, la aceptación, la
justicia y, finalmente, el florecimiento. En
cuanto al advenimiento de un cierto nivel de tal
sentido en el bazar tradicional de Kermanshah,
especialmente en términos de florecimiento
social, el objetivo principal de esta investigación
es estudiar cómo ha proporcionado un contexto
físico que afecta el sentido de seguridad con la
mediación del florecimiento social. Explicando
que, en esta investigación, el florecimiento social
se considera un ciclo creciente de acción-efecto
de prosperidad y consentimiento resultante de
la apertura social, la diversidad, la flexibilidad y
la interacción. Si bien la exploración del sentido
de la seguridad y el análisis del papel de sus
factores físicos asociados en la mayoría de los
estudios se ha especializado al Urbanismo, se
la somete en este estudio dentro de la escala
arquitectónica. Por lo tanto, esta investigación
cualitativa se ha realizado mediante un método
descriptivo-analítico que combina dos tipos de
teoría fundamentada y estudio de casos con un

The sense of security is one of the necessities of
urban life durability that is prominent in the context
of Iranian traditional bazaars, and so is traceable
in correspondence with some indexes such as
social integration, acceptance, justice, and finally,
flourishing. Regarding the advent of a certain
level of such a sense in the Kermanshah traditional
bazaar, especially in terms of social flourishing,
the main objective of this research is to study how
it has provided a physical context affecting the
sense of security with the mediate of the social
flourishing. Explaining that, in this research,
social flourishing is considered an increasingly
dynamic action-effect cycle of prosperity and
consent resulting from social openness, diversity,
flexibility, and interaction. While exploring the
sense of security and analyzing the role of its
associated physical factors in most of the studies
has been specialized to Urbanism, it is subjected
in this study within the architectural scale. Thus,
this qualitative research has been performed
by a descriptive-analytical method mixing two
types of grounded theory and case study with a
blended (social-physical) approach. The research
has led to the significance of features like spatial
openness, deliberate and targeted complexity
including ornamentation, formal-functional

1

This article is based on Shamsi Ranjbar’s Master of Architecture Thesis entitled “The Study of Iranian Traditional Bazaars Patterns from
a Social Sustainability Point-of-View and the Way it Would Be Reflected in the Contemporary Architecture (Case Study: the Design of a
Cultural-Commercial Complex Adjacent to the Kermanshah Traditional Bazaar)” that was conducted under the supervision of Dr. Hossein
Rezaei at Islamic Azad University, Kermanshah, Iran.
2
Nacionalidad: Irani; adscripción: Master of Architecture, Department of Architecture, Kermanshah Branch, Islamic Azad University,
Kermanshah, Iran; E-mail: shamsi.ranjbar7@gmail.com
3
Nacionalidad: Irani; adscripción: Assistant Professor of Architecture, Department of Architecture, Kermanshah Branch, Islamic Azad
University, Kermanshah, Iran (Corresponding Author); Email: hossein.rezaei@iau.ac.ir
https://orcid.org/0000-0002-8257-458X

26

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CONTEXTO

enfoque mixto (social-físico). La investigación ha
llevado a la importancia de características como
la apertura espacial, la complejidad deliberada y
dirigida, incluida la ornamentación, la diversidad y
legibilidad formal-funcional, y la flexibilidad físicoconductual, como las principales características
físicas que afectan el florecimiento social y, por
lo tanto, la sensación de seguridad, que podría se
identificaría en el cuerpo de los bazares tradicionales
y se recrearía en las obras arquitectónicas regionales
contemporáneas. Por lo tanto, la efectividad de
la relación entre las características físicas de los
espacios colectivos y su seguridad puede medirse
considerando el índice de florecimiento social.
Este asunto se ha concentrado en esta investigación
sobre el bazar tradicional de Kermanshah y se ha
concluido para utilizarlo en futuros diseños.

diversity and legibility, and physical-behavioral
flexibility, as the main physical characteristics
affecting social flourishing and thus the sense of
security, which could be identified in the body
of traditional bazaars and would be recreated in
the contemporary regional architectural works.
Therefore, the effectiveness of the relation
between the physical features of collective spaces
and their security can be measured by considering
the index of social flourishing. This matter has
been concentrated in this research concerning the
Kermanshah traditional bazaar and concluded to
use in future designs.

Palabras Clave:

Keywords:

sostenibilidad; seguridad social; florecimiento
social; factores físicos; bazares tradicionales
iraníes; Kermanshah

sustainability, social security; social flourishing;
physical factors; iranian traditional bazaars;
Kermanshah

27

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CONTEXTO

Introduction

connected internal components and therefore,
they are potential places for the occurrence of
social deviance. Then, it is essential to socially
and physically explore the qualitative aspects of
security in these spaces.
As mentioned, traditional markets play a
critical role in the context of social, economic,
and environmental sustainability (Blanco Luna
and de la Fuente Suárez, 2022; DominiqueFerreira, et al., 2022) in most historicallycivilized countries, especially in terms of making
patterns for the future. These markets, which are
called traditional bazaars in Iran, have been also
very important since the distant past until today.
Iranian historical bazaars have been formed in the
cities that have had a commercial boom since the
Sasanian era (224-651). According to their bold
role in the economic dynamism of society, the
old Iranian bazaars have turned into examples
of precious vernacular architecture and cultural
heritage during the time. As the places for work
and gathering of different individuals with various
tastes from diverse subcultures, bazaars are also
heeded as the underlying cause for recognition
and reconsideration of crafts, cultures, and in other
words, the sociology of the Iranian cities. About
their general structures, most Iranian ancient
bazaars have been linear and roofed with alleys
dedicated to specific guilds. The primary core of
them was established around the prominent gates
of cities and extended along the main routes.
Explaining that the structural coordination and
interaction of physical elements of bazaars, from the
main and subsidiary alleys to shops, caravansaries,
Chahar-Souqs (the intersections of two main
alleys), and Timchehs (small covered caravansaries
which worked like today’s malls) had and still have
(in extant cases) a significant impact on bazaar’s
dynamism and flourishing.
One of the most successful examples of
Iranian traditional bazaars is in Kermanshah.
Kermanshah is one of the ancient cities in the
Zagros area which has always had specific
importance in Iranian history owing to its strategic
and unique location. Desirable environmental
conditions, its appropriate location on the
connecting route between Iran and Mesopotamia,
and also lying in a fertile region have begotten
a privileged commercial position for this city
(Irandoost, 1994). In this regard, the history of
the traditional bazaar of Kermanshah dates back
to the historical period of the Afsharid dynasty

Social sustainability, as the main area of the
study at a macro scale, is a social goal that
enhances the collaboration between individuals
and institutions of a society. It is analyzed from
both cognitive and structural dimensions. Social
participation, trust, security, and flourishing are
the four pivotal ones from social sustainability
criteria that are more emphasized in connection
to sustainable development. Meanwhile, the
present research has dealt with the matter of
security due to its importance. It is one of the
most prominent and complicated concepts in
many social and physical discussions because of
its relation to the probability of threats in terms
of human collective relations in society. In other
words, social security is considered a criterion
for sustainable development and as one of the
most significant factors of social sustainability,
affects other criteria of sustainable development.
The sense of security is the result of a mentalsocial process that most of a society members
fundamentally take part in its production or
destruction, according to their needs, interests,
wishes, personalities, and mental capabilities
(Bayat, 2009). In the collective spaces, lack
of security not only deters the community in
those spaces from achieving some dimensions
such as social integrity, acceptance, justice, and
flourishing but also causes the decline of the social
sustainability level and ultimately, their isolation.
It should be mentioned that these indexes have
interactions and interlocking with each other
and are in connection with the subject of social
security. Take, for instance, the resultant impacts
of social integrity, acceptance, and contribution
to society on social flourishing and consequently,
the realization of security in a flourished society.
The emphasis on sound social relations and
the ways they are shaped in the context of the
physical space is one of the entries of establishing
social security. Thus, it can be expressed that
the physical body influences social norms and
subsequently, these norms also affect the way that
the physical body is used. To support this notion,
traditional markets should be addressed where a
massive number of society individuals are hosted.
These places are notably capable of inducing a
high-level sense of social security. Though
they have social complex systems and highly

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CONTEXTO

(1736-1796). However, the construction of its
present body commenced in the early Qajar
period (1805). In its glory (the wane of the Qajar
dynasty), it comprised some alleys, piazzas, and
other major imaginable elements of an Iranian
traditional bazaar in the form of a coherent
and dynamic structure. As the economic and
social center of the bazaar, the main plaza of
the city was reputedly called as Sabze-Meydan
or Toopkhaneh plaza, which the governmental
palace, administrative buildings like telegraph and
customs, commercial places like shops, and other
religious, social, and cultural buildings like the
central mosque, timpani place, old-fashion cafes
and et cetera were located around it. Around this
centrality, the bazaar is continuously and linearly
extended from the west side of the city to its east.
The very west end starts from an area entitled
Toopkhaneh bazaar, which was an open-air alley
used as a place for the stay and accommodation of
pilgrims and passengers who were on their way
to the holy cities. Hence, this section was mainly
focused on satisfying the needs of passengers by
providing service and commercial sections like
caravansaries, mosques, public baths, and shops.
The beginning of the main alley is called Serajha bazaar and contains shops and booths that
reach an open area which is called Allaf-Khaneh,
a place for selling agricultural products in the
region. In addition, some of its branches (crossed
alleys) have formed the Bazzaz-ha and Mesgarha bazaars that sell clothes and copper dishes and
tools respectively. It should be mentioned that
the main passageway of the bazaar consists of
several elements like Timcheh, Sarai (two-story
office-workshops), mosques, shops-booths, and
archways before reaching the Chahar-Souq, as
the most exhaustive part of the bazaar in terms of
spatial composition and organization (Irandoost,
1994). Its current remains can be seen in figure 1.
Formerly, how to approach social flourishing
through the channel of social security and the
realization of the sense of security has been
seriously studied in social fields. Also, the
relevancy of security and its importance in
built environments as the context of individual
and social life has always been a prominent
and noteworthy research subject. The instance
for such an assertion is the studies conducted
concerning the analysis of security on an
architectural or urban scale. However, there has
been less attention to the concepts and semantics

of social sciences in physical aspects. With
this citation to the existing study gap about the
subject interdisciplinarily (social sciences and
environmental designs), the principal question
of the present research is about the way to obtain
comprehensive dimensions of occurrence of the
sense of security in contemporary architecture
by utilizing the lessons learned from existing
spatial organizations (formal-functional) of
traditional bazaars in which it can meet physical
and social needs of most citizens. In other words,
regarding the case study, how the Kermanshah
traditional bazaar has afforded a proper physical
context to actualize a sense of security affecting
social sustainability through social flourishing?
Accordingly, the main objectives of the research
would be as follows:
(1) The identification of social-physical
impacts of the Kermanshah traditional bazaar on
context security.
(2) The exploration and analysis of the role
of social flourishing as a mediator index in the
studied process.
(3) The conclusion of the attained notions in
the form of some guidelines to aimfully apply in
future designs.
This requires an exact exploration of all social
and physical dimensions of this bazaar’s body about
each other and their interaction in the mechanism of
effect on the regional flourishing and consecutively
sustainable security. Therefore, this would be an
effort to present some architectural strategies to
enhance the level of social sustainability specific
to the regional community.
Figure 1. Some Internal Views of the Kermanshah
Traditional Bazaar (Bazzaz-ha Bazaar, Allaf-Khaneh,
Seraj-ha Bazaar, and Mesgar-ha Bazaar)

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CONTEXTO

Literature review

ability of a community for preserving archetypes
and their resulting fundamental characteristics in
the face of probable actual threats under changing
conditions (Watson, 2005). Hence, social security
is a type and level of peace of mind that society
and groups play a prominent role in shaping it.
Regarding the presented descriptions, this
significant matter can be perceived that besides
the objective dimension of security, the realization
of a sense of security, or in other words, its
subjective aspect has a high level of importance.
Individuals decide and behave by psychologically
referring to their historical mentality. Hence, their
evaluation and feeling from the place of action
play an underlying role in their decision-making
(FiroozAbadi and Azkia, 2004). Therefore, to
create a sense of security, the reasons and required
tools should be identified and this is realized only
by analysis of behaviors that lead to the increase
or decrease of security in society. In this regard,
Buzan describes that a sense of social security is
based on the preservation of all characteristics in
which people consider themselves as a member
of a social group (Navidnia, 2006). Thus, a major
part of the sense of security regards its social
aspect which has a close relationship with the
mental comfort of humans and is one of the main
cues of social sustainability. Meaning that the
scarcity of this sense and fear of being a victim
threatens the concept of territory in public spaces
and consequently, the creation of successful
urban spaces. To approach this, Jacobs (2008) in
“The Death and Life of Great American Cities”
has described influential criteria for affording
urban spaces as clarification and separation
of public and private places, diversity of use
and mixing them, and effective utilization of
pedestrian presence, for reducing the probability
of crime occurrence. Moreover, Giordano (2008)
in his research showed that street networks of
neighborhoods are extremely important factors in
forming crime patterns. His findings affirm that
both street networks and land use participate in
issues related to crimes in a neighborhood. Also,
Foster et al., (2014) who have studied the effect
of fear of a crime during people's walking in
Australia, assert that it is possible to decrease the
fear and increase the amount of walking in urban
pathways by strategic decisions and subsequently
physical interventions.
It should be kept in mind that the term “social”
in the concept of social security describes that

At the macro scale, this research is concerned with
the field of social sustainability that focuses on
the quality of life, related to the concepts of social
justice, solidarity, participation, and security.
The prerequisite for understanding each of them
is recognition of social cues including social
perception, penetration, attitude, and homophony.
Describing that one of the most prominent aspects
of social sustainability is the social perception
that addresses the apprehension of the behaviors
of others. The other item is social penetration
which points out the level of the impressionability
of beliefs, feelings, and subsequently, collective
behaviors from others. The term attitude is used
to name the evaluation of society’s individuals
from almost every aspect of society and social
homophony is also shaped by the convergence
of social attitudes. In this regard and since the
focus of the present research is on the matter of
security and its affecting physical factors under
a social approach, the literature review has been
performed in two separate categories of “socialphysical security” and “social flourishing” as
follows:
Social-Physical Security and its Contexts
As one of the substantial environmental
affordances determining spaces’ effectiveness on
architectural and urban scales, security possesses
a special niche. Because if all principles of
architectural and urban design are conformed but
the matter of security is not properly attained, the
success of the design of that space is seriously
questioned. In Persian culture, security is
described as freedom, peace, and the lack of
others’ invasion fear. In this regard, two contents
are given in the field of behavioral science: (1) a
situation in which all personal needs and demands
of individuals are satisfied, and (2) a feeling of
personal value, peace of mind, self-confidence,
and acceptance which is finally conferred from the
social class to an individual (Salehi, 2008). Moller
(2000) defines the concept of social security as
the ability of society to durable its fundamental
characteristics by protecting cultural patterns,
social traditions and bonds, national-religious
identity, and other similar items against actual
threats in the context of environmental changes.
Moreover, Weaver describes social security as the
30

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

security is created by society. For this, insecurity
is heeded as a result of social issues (Hamalainen,
2005). Therefore, physical security also should be
particularly noticed in connection with the spaces
that are considered the context of social life. So
this concept might be accounted as the comfort,
peace, and sense of satisfaction that users obtain
as the result of the good performance and
desirability of the physical environment, which
covered a set of factors divided into two main
groups of functional spaces and spatial features
(with functional or meta-functional origins,
both are afforded by the architectural form at a
macro scale)(Rezaei et al., 2018a; Khandan and
Rezaei, 2021; 2022). Thus by supposing a wide
range of physical factors in the form of three
categories of functional spaces, spatial features,
and consequently environmental affordances, in
which the two first items affect the formation of
the third one, it is possible to incite the motivation
of users and observe their different behaviors
(Rezaei et al., 2018b; Rezaei, 2020; Zohreh and
Rezaei, 2020). In this way, it can be claimed that
security is one of the environmental affordances
resulting from different physical features, which
influences feelings in various architectural spaces.
It is considered that defenseless places have
several characteristics, which are dividable into
two physical and social categories and leave spaces
prone to crime. Accordingly, Zangiabadi and Rahimi
(2010) in their research, conclude that there is a
meaningful connection between committing crimes
and the characteristics of the place such as darkness
and vacancy. Moreover, the density of the population
and an increase in immigration is considered as one
effective factor for the incidence of crime. As Mohseni
Tabrizi, et al., (2011) evaluated crimes occurred in
twelve different public spaces of Tehran in their
article entitled “Indefensible Urban Spaces and
Violence (Study on Indefensible Urban Spaces of
Tehran City)”, absence of light, lack of building
density, concave walls, and et cetera affect the
occurrence of different kinds of violence. Also,
in the research entitled “The Role of Perceptual
and Spatial Organization of Street in Security
Feeling of Pedestrians (Case study: Tabriz City)”
Rahimi and Pirbabaei (2014) claimed that there
is a meaningful correlation between spatial
organization and cognitive factors of place.
Besides, the comprehensibility of street facades
has the most significant role among cognitive
factors in pedestrians’ sense of security.

In concluding this part, it can be said that
the sense of security is a kind of cognition of
environmental conditions, which is differentiated
from a specific physical-cultural context to
another one. In this regard, the attainment of
a sense of security in a physical environment
mostly covers semantic cognition and the
desirability of space. Such an environment
makes it possible for designers to study and
directly assess and intervene in the relationship
between man and space due to possessing the
simultaneous characteristics of objectivity and
subjectivity. Therefore, this explanation helps
to understand the role of the physical body and
especially its formal aspect in the formation
of a sense of security (Matloch, 2000; Pakzad,
2006). Since the architectural form should be
responsible for all functions and meta-functions
of architecture (Rezaei et al., 2018a), the physical
structure of a space, or in other words, the form
of space has an undeniable role in creating safety
and security. That is why the consideration of the
formal quality of architectural space is important
and visual comfort is known as a significant cue
of secure environments (Salehi, 2008).
Social Flourishing
Social flourishing is a high level of potentiality
and subsequently the evolutionary trajectory
of society (Keyes, 1998). This concept should
be accompanied by the perception of society’s
individuals from the fact that they would benefit
from social growth. Hence, the condition of
people and present entities in society somehow
keeps advancing which promises optimum
social development (Keyes and Shapiro, 2004).
Therefore, social flourishing as one of the
prominent indexes of social security produces
standalone energies for changes in social abilities
and subsequently, in physical characteristics
that are assessable through the evaluation of the
development of society in an enhancing route of
diverse fields. Regarding the existing theoretical
conceptualizations in social health, Keyes and
Shapiro (2004) presented a measurable fivedimensional model, including social correlation,
coherence, acceptance, participation, and
flourishing in an article entitled “Social Wellbeing in the United States: A Descriptive
Epidemiology”, which are considered as the
most common assessable aspects of social
31

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sustainability in various levels. That is why the
approach to social flourishing might be seen as
the amount of people’s optimum performance
in their functions. In their research entitled “The
Normalization of Well-Being Social Inventory”,
Heydari and Ghanaei (2008) also studied a normcognitive test of social welfare on students of
Islamic Azad University in different branches of
Markazi Province, Iran. Their findings illustrate
the importance of the five factors of social
flourishing, acceptance, adaptation, coherence,
and participation, and especially, the higher
importance of the first. In this regard, Samaram
(2009) examined the relationship between social
health and social security in his research. He
concludes that the realization of social health is
caused by providing social security as a basic
need. This is because of the mediatory of social
flourishing that leads to the development and
expansion of social satisfaction in a community
due to its emphasis on absorbing people under
social frameworks and acceptance of social
norms. It should be mentioned that paying
attention to subcategories of social flourishing
containing social adjustment, acceptance, and
effectiveness, and have special importance in the
quality and quantity of social satisfaction which
is going to be discussed in the following.
Social adjustment is the result of a continuous
process in which one changes behavior to create
an appropriate and effective relationship with
others and the environment. The basis of social
adjustment is the creation of a balance between
the individual demands and the expectancies of
society that can influence all aspects of one's
life (Dhingra, Manhas, and Nirmala, 2005).
Thus, this is seen as a substantial criterion
for gaining assurance in a fair distribution of
comfort, social equality, and augment of socialcultural acceptance. Social acceptance is also
a set of human mechanisms facing social and
physical environments, which is propounded
to achieve social flourishing. The third item is
social effectiveness which is defined as a set of
performed targeted attempts that sustainably
causes the continuance of life and evolution of
society (Robbins and DeCenzo, 2002). In this
regard, the capability of enhancing effectiveness
that directly affects social flourishing provides
the possibility of social security development and
will improve other criteria of social sustainability
in this way. On the other side, the concept

of social satisfaction refers to each person’s
contentment with his life concerning others. In
such a way that social satisfaction is the level
of gratification and positive feeling of a person
from social life which causes an increase in one's
social activities and consequently, the increment
of social correlation (Zaki, 2005). As an assessing
criterion for social flourishing in connection with
the physical environment, this concept is the result
of achievements based on physical influences in
improving the provision of individual and social
needs and the level of its resulting satisfaction.
Therefore, it connects with the concept of socialphysical security in this way.
To emphasize the connection of these
constructs, in the end, it should be said that the
quality and quantity of the social concepts and
semantics existing in a social environment are
relevant to the architectural features of the physical
environment of that society. The effectiveness of
these relations can be studied by the evaluation of
some of the social life indexes. In connection with
the present research, the special generalization of
this matter concentrates on the quality of social
security as one of the origins of sustainability,
indicated by the concept of social flourishing as
an evaluation index. So that the corresponding
architectural features not only pave the way for
the realization of a sense of security but also
trigger effective sociability in future spaces and
cause the improvement of social flourishing.
Thus, as the research theoretical proposition, it
could be claimed that there are some architectural
affordances in traditional bazaars that cause the
formation of a high-level sense of security and it
can be measured by the indicator of their resulting
social flourishing in this context. So the research
tracks systematically explore and organize them
in the form of a theoretical framework to meet the
security-based needs of future built environments
in the region, as a guide for design.
Research methodology
This research is exploratory and also applied,
in terms of purpose, which has been carried out
based on theories of former fundamental and
developmental studies, and of course, a new
separate field study to induce the sustainable
patterns of an old famous architecture. Hereby,
it was tried to propose the physical features
of the future architecture for the region and
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

consequently, improve the society's feelings and
behaviors. Describing that the research objective,
at a macro scale, is the application of existing
knowledge about social sustainability and its
stimulating physical factors, extractable from
the architecture of Iranian traditional bazaars to
be reflected in the architecture of contemporary
buildings. The research methodological strategy
is a case study that has been implemented by a
qualitative method of grounded theory, based on
the gathering and analysis of data, to seek the why
and the how of pivotal phenomena related to the
subject. The heuristic mixed method was selected
according to the relative similarity between the
phases of the case study and grounded theory
and also being complementary to each other.
In this way, by expanded documentary studies
and subsequent field efforts, the present research
explored the latent patterns of social security in
traditional bazaars and specifically the Kermanshah
traditional bazaar as the case study. The reason for
choosing this case, which continues its social and
physical life, was that the Kermanshah traditional
bazaar has been important as an influential place
on historical evolutions in the social conditions
of its own time and location. Hence, its role is
perspicuous as a proper context for physically
underlying the realization of a sense of social
security. So the research has attempted to attain
the basis of security in such a collective space and
codification of its social-physical components.
Explaining that the progress of the study was
as follows: After a detailed review of the
related literature, unstructured interviews were
conducted with lots of the bazaar’s tradesmen
and customers. Then, it was made invisible
observations concerning the responses to explore
the subject-related data. The main purpose of
these actions was to clarify aspects of the physical
environment perceived by persons as enhancing
the sense of security following social flourishing.
It should be noted that the selection of these
persons was of an available type. The data in the
form of a sentence, phrase, or word expressing a
significant sense of the interviewee was collected,
classified, and coded as information units. In such
a way, first, the classification was adjusted by the
analytical findings of the literature review, and
then, the information saturation (data repetition)
in each category was considered as the validation
and verification criteria In this regard, the random
and impromptu confrontations with people to

interview or observe and also being general of all
the respondents enhances the generalizability of
the results. This way deeply explored the mind of
respondents about physical factors aligned with
components of social flourishing and subsequently,
social security. Finally, common sense and logical
reasoning were used to interpret and elucidate
the results, and the comparative-interpretive
intervention of the researchers was performed to
approach and precise the theoretical proposition.
Accordingly, after a content analysis of the
related theoretical foundation, the theoretical
framework and the subject system of variables
were illustrated in the conceptual model of the
research that encompasses the factors affecting
social sustainability in contemporary architecture
(borrowed from traditional bazaars). Eventually,
it led to some suggestions for paving the way
for social flourishing and consequently, the
enhancement of the sense of security in the
contemporary architecture of the region. Thus,
not only this is an illustration of what exists in
this bazaar but also the research determines and
describes the reasons for how and why social
security existed in its physical body and also,
the reasons for the seclusion of these features in
today’s architecture of the region.
Results and findings
Iranian traditional bazaars host a huge number
of society individuals that interact with each
other. Meaning that bazaar security is one of
the fundamental factors in providing effective
social communications. This security has been
physically reflected in the form of place unity
and continuity, spatial hierarchy and discipline,
diverse views of Sarais, and human scale and
sizes, which are apparent examples of attempts
to create sustainability in different periods of
Iranian history. Hence, it can be asserted that the
relationship between the physical environment
and the process of social flourishing in these
bazaars has been in a way that has exposed the
objective side of the physical body under the
level of social acceptance of most of society’s
individuals. So it is somehow met with the balance
between physical features, cultural paradigms,
and social abilities of people. Thus, it is possible
to prepare sufficient conditions for the attainment
of social adjustment, effectiveness, satisfaction,
and consequently, social-physical flourishing and
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

security in man-made collective environments,
by adapting solutions from the architecture of
traditional bazaars. These solutions are visual
attraction and diversity of activities as the inciting
factor, appropriate placement of spaces in a
complex based on an orderly geometry to make
formal and functional senses rich, enhancing
the quality of spatial features for continuing
the presence of users, and also enhancing
other environmental affordances affecting the
satisfaction of increasing individual and collective
needs. According to this, the relations between
social and physical components were indirectly
identified and analyzed as it was described in
the methodology section. It could be said that
perceivable components from the answers of
interviewed individuals do not have any intrinsic
meaning by themselves in connection with
the matter of security, but become meaningful
through the discovery of the links between social
and physical dimensions in the social-physical
structure of the Kermanshah traditional bazaar.
Therefore, it seems that the physical body of the
Kermanshah traditional bazaar aimfully bears
some strategies that if architectural solutions
for the future are undertaken in proportion to
them, affect the ideal of social flourishing and
subsequently, security.

prominent factors for the underlying cause of
abnormalities and consequently, a decline in the
sense of security in the case of a lack of social
adjustment.
Social Effectiveness
In the discussed field of research about the
physical environment, the important concept of
“social effectiveness” is accounted for by utilizing
responsive forms, spatial proportions, and human
scale to establish the desired connection between
man and environment, and also providing flexible
spatial structures to prevent and control social
crimes. Therefore, it should be claimed that social
effectiveness has two sides; one includes society
and social perception and the other is the physical
environment and the way it is perceived. Both are
in an interactive connection.
Social Satisfaction
Concerning the matter of security, some of
the most prominent physical features for the
attainment of social satisfaction are formal
and functional legibility and so, an appropriate
spatial organization that deals with the way of
determining accesses and spatial connections
(patterns of movement, pause, and stop). Because
the possibility of an invasion of individuals’
privacy decreases by clearly defining the
boundaries, upgrading the sense of belonging
to the place, adjusting pedestrian and vehicle
moving networks, and increase in natural
surveillance. Besides, it is possible to remark
the respect for human value and dignity by
adjusting the physical dimensions and details of
space regarding the physical and moving abilities
of the human. In this way, social satisfaction,
flourishing and consequently, a sense of security
can be obtained.
Therefore, getting rid of physical problems
of the environment leads to the enhancement
of social adjustment and the realization of
social satisfaction that in addition to social
effectiveness (as a positive approach towards the
physical body of architecture), provides the basis
for a social flourishing and a sense of security.
Hence, the traditional bazaar can be introduced
as a successful social-physical structure and an
inspiring source for architectural programming
in contemporary projects. Because the lessons

Analytical Findings
Since the role of social flourishing in reaching
social security is imaginable from criteria of
social adjustment, effectiveness, and satisfaction,
it is essential to take heed of physical factors and
architectural features relating to the stimulant of
each of these social concepts.
Social Adjustment
In the fields of architecture and Urbanism, the
attainment of this concept is realized through
the accurate allocation of physical features such
as visual continuity and attraction of space as
inciting factors, and also the harmony of scales
in the architectural body about its users. Based
on this, emphasis on the interactive connection of
the physical body and society is a principle that
its consideration can be seen as an approaching
factor towards social flourishing and subsequently,
a sense of security. On the other hand, the body
of architecture can turn into one of the most
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

learned from the socially sustainable design
of the bazaar can be applied with a strategic
approach to accord with many of today’s life
needs including security. Some of these tips and
the source of their adaptation from the heart of
the Kermanshah traditional bazaar are mentioned
in “table 1”. Thus, the more future buildings
would be proportionally equipped with different
aspects of these items, the contribution of the
physical environment augments in the creation
and conveyance of a sense of security.
Based on the conducted analyzes, in the process
of formation of a sense of security, it can be said that
social cues (perception, penetration, attitude, and

harmony) and physical factors (spatial features and
environmental affordances) have a synergic effect
and led to a social flourishing and eventually, state
of being socially-physically developed. Hence,
it is necessary to accentuate spatial coherence
and physical quality in the process of reaching
a sense of social security from a social-physical
point of view. Thus, there is a necessity to notice
these components before preparing strategic
planning for the actualization of an increase in
the level of security in contemporary architecture.
In the conceptual model of the research, these
components and their relations are illustrated
(Figure 2).

Table 1. Physical Factors Effective on the Sense of Security in the Kermanshah Traditional
Bazaar and Proposing Attained Recommendations for Contemporary Architecture

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CONTEXTO

Figure 2. The Conceptual Model of the Research

effort, regarding the role of social flourishing and
physical key factors affecting it in the realization
of a sense of security, is concurrent consideration
of them in reaching a sense of security. Moreover,
it should be mentioned that the relationship
between social security and social flourishing has
been seen in an interactive state in which both play
a substantial role in the realization of the other.
This is contrary to what most researchers have
claimed which solely introduced the provision of
security as one of the factors for social flourishing
and proposed a one-way relation between them.
Nonetheless, it should be cited that the
fundamental distinction between the present
research and other studies is its social-adaptive
approach in preparing physical strategies and
macro programming to open new horizons of
solutions for reaching social sustainability by
affording the hidden sense of security realized of
social-physical flourishing. It would be feasible
by a contextual adaptation of contemporary
architecture based on an analysis of a successful
historical case in the region. Both in the research
methodology and the presentation type of results,
this approach underlay the exploitation of some
items as the reinforcing factors of the sense of
environmental security that until now, might have
not been proposed as effective factors in the matter
of security with this level of importance. Take,
for example, functional legibility and diversity,
which have been introduced as physical features
for attaining a sense of security in this research.
Also, traits of spatial complexity, openness, and
physical-behavioral flexibility can be added that
have importance in providing the environmental
affordance of security. Therefore, if there is an
intention for urban macro-policy-making to
support contemporary and future buildings as
context for the realization of a sense of security,
there should be an attempt to meet the socialphysical needs of users. The method of meeting
them in each region is inferable from the physical
patterns of the traditional sustainable architecture
of that region as was presented in this research.

Discussion and Argumentation
In this research, the definition of the sense of
social security and analysis of the role of its related
physical factors in the Iranian traditional bazaars,
and especially the Kermanshah’s was carried
out by considering the mediator role of social
flourishing as an index for evaluating security.
As it was described in the previous section, the
attained results of the case study demonstrate
the direct connection between physical features
(space openness, targeted spatial complexity,
formal-functional diversity, and physicalbehavioral flexibility) and the realization of a
sense of security in individual and social scales.
Therefore, the results of the research are in the
same direction as the opinions of Jacobs and
Weaver, who believed that the characteristics of
a place could be effective in anticipation of its
sense of security.
However, the review of related studies
shows that it has been mostly focused on social
components or physical factors about the sense
of security separately and seldom research has
covered both of them simultaneously. Despite
the acceptance of obtained results of previous
studies, the present research had an attempt to
achieve new findings to use in the programming
of contemporary architecture of the region by
taking a blended (social-physical) approach and
contemplating latent layers of the subject. Thus,
one of the most significant properties of this

Conclusion
Concerning the quality of social relations,
sustainable development requires the existence
of physical bodies as context for a social life
in which security would be established, and
individuals could try to expand their relations
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

and interactions with each other while enjoying
peace. To achieve this goal, it has been an attempt
in this research to present recommendations for
designing future collective spaces by analyzing
a specific type of Iranian traditional building
named bazaar, especially a successful case of
them (the Kermanshah traditional bazaar, which
is a cultural heritage of the country due to its
impressive features in terms of sustainability).
It should be mentioned that this attempt has
utilized a social-physical approach regarding its
connection with social subjects and accordingly,
concentrates on the concept of “social flourishing”
and its evaluation criteria that were less noticed
in similar studies in the field of architecture and
Urbanism. Hence, its attained results underline
less known dimensions of the issue, while the
combination of these fields of knowledge and
approach toward the results has been accompanied
by many difficulties and obstructions. Despite the
usage of the information saturation strategy to
validate the collected data, particularly from the
interviews and subsequent observations, it should
be acknowledged that the orientation errors due
to the method and also the generalizability of the
results are limitations of this research. Explaining
that it seems inevitable to some extent regarding
the nature of the problem.
Since the physical body of the Kermanshah
traditional bazaar continues its life with an
economic boom that is still visible in it, a field
study of that such as observation and interviews
has been possible. Based on performed qualitative
analyses of the gathered data, the results
demonstrate that the social cues intervening
in the process of realization of the sense of
security are unconsciously perceivable through
physical factors. Accordingly, it is obvious that
the role of the physical body is significant in the
interactive relationship of social flourishing and
social security and the realization of each is not
possible without the other. Thus, paying attention
to physical factors and features relevant to the
dimensions of social adjustment, effectiveness,
and satisfaction, which are considered the
major evaluating criteria of social flourishing,
was introduced as the basis for the architectural
programming of future collective spaces. So,
the suggested solutions (extracted from the
Kermanshah traditional bazaar) to afford features
of the environmental architecture for responding
to the above expectations were presented. Take,

for example, optimum visibility and consequently
the significant level of natural supervision due to
a decrease in hidden spots by utilizing proper
geometry, ease of movement and accessibility,
visual proportions and continuity, and growth
of social interactions regarding the pattern of
spatial organization. Thus, it can be asserted that
the architecture of the Kermanshah traditional
bazaar is considered an appropriate sample
of physical structures for providing the goals
of social sustainability like social flourishing,
social-physical security, and subsequently the
realization of a sense of security. Therefore, there
is a high capability of utilizing its adapting tips
in the contemporary architecture of the region.
Expanding that it can be claimed the quality and
quantity of social security in a collective space
are directly correlated with the physical factors
and architectural features of the environment.
Notably, the effectiveness of these relationships
and their resulting sensual richness in terms
of social sustainability can be measured by
evaluating the index of social flourishing which
is existing in that social-physical space. C
Acknowledgement
Hereby, it is acknowledged that all authors have
participated in the study and concur with the
submission and subsequent revisions sent by the
corresponding author.
Declaration of interest statement
Hereby, it is confirmed that there is not any
relationship or support that might be perceived as
constituting a conflict of interest.

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

Colonia Federal de Ciudad de México; historia de su
trazado
The Federal Colony of Mexico City; history of its layout
Recibido: octubre 2021
Aceptado: noviembre 2022

María Dolores Goytia-Goyenechea1
Nieves Martínez Roldán2

Resumen

Abstract

A finales del siglo XIX en el Distrito Federal de
Ciudad de México, en concreto en la Delegación
de Venustiano Carranza, surge entre otras la
Colonia Federal. Esta Colonia comienza a
construirse en 1924 con un origen peculiar y
una curiosa planimetría donde se combina el
cuadrado y círculo creándose una trama radial y
concéntrica formando un octógono a similitud de
las propuestas de los tratadistas del RenacimientoBarroco Italiano-Francés. A pesar del paso del
tiempo y las transformaciones en el trazado y
parcelario original debido a nuevas necesidades
sociales, Colonia Federal no ha perdido su
concepción primitiva y cualquier modificación
ha apostado por mantener su identidad. La
proximidad a la celebración de su centenario
la convierte en una interesante trama urbana
histórica de estudio para urbanistas, arquitectos,
geógrafos e historiadores.

At the end of the 19th century in the Federal District
of Mexico City, specifically in the Venustiano
Carranza Delegation, the Federal Colony, among
others, was founded. The construction of this
Colony began in 1924 with a peculiar origin and
a curious planimetry where the square and circle
are combined, creating a radial and concentric grid
forming an octagon similar to the proposals of the
treatise writers of the Italian-French RenaissanceBaroque.. Despite the passage of time and the
transformations in the original layout and parcelary
due to new social needs, Colonia Federal has not
lost its original conception and any modification has
opted to maintain its identity. The proximity to the
celebration of its centenary makes it an interesting
historical urban fabric of study for urban planners,
architects, geographers and historians.

Palabras Clave:

Keywords:

Colonia Federal; México colonias, trazado
Colonia Federal

Federal Colony; Mexico colonies; Federal
Colony layout

1

Nacionalidad: española; adscripción: Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla, Sevilla, Andalucía, España; Doctora Arquitecta Urbanista. E mail: goytia@us.es; https://orcid.org/0000-00033668-2077
2
Nacionalidad: española; adscripción: Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio en Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla, Sevilla, Andalucía, España; Doctora en Arquitectura Urbanista; E-mail: NMR@US.ES; https://orcid.org/00000002-8572-132X

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CONTEXTO

1. Introducción

2. Distrito Federal de Ciudad de México y la
delegación de Venustiano Carranza

Colonia Federal forma parte indiscutible de
Ciudad de México y el trazado urbano de esta
segunda no podría comprenderse sin analizar el
proceso de urbanización del territorio del Distrito
Federal a través de las fundación de sus Colonias.
Hasta prácticamente la década de 1930,
Ciudad de México se reducía a la circunscripción
de las delegaciones centrales, pero a partir de
esta fecha las delegaciones periféricas con sus
colonias crecieron a un ritmo superior a la ciudad
central, generándose un trasvase de población
y una descentralización de equipamientos. Al
mismo tiempo que crecía la metrópoli y debido a
la falta de una exhaustiva zonificación, los suelos
urbanos comenzaron a ser receptores de usos no
compatibles apareciendo el tejido residencial
maclado con el industrial o la desaparición masiva
de zonas verdes y recreativas a favor de nuevos
espacios residenciales con altas densidades, y
todo ello como consecuencia de la especulación
del suelo donde al final generaría segregaciones
de espacios urbanos residenciales dependiendo
de las condiciones económicas de sus pobladores,
de modo que las mejores tierras se destinarían a la
clase media y alta.
El objetivo de esta investigación es por tanto
dar a conocer la Colonia Federal fundada en 1925
para empleados de la Secretaría de Gobernación,
quienes con un singular esquema geométrico
donde se superponía un cuadrado y un círculo
generaron una de las mas interesantes trazas
urbanas de Ciudad de México; se analizará su
excepcional trazado y la dualidad entre el proyecto
original de Romero Erazo de 1924 y su reformado
de 1943, la reducción de las dimensiones de
parcelas en búsqueda de dimensiones más lógicas,
la peculiaridad de sus parámetros edificatorios y
urbanísticos como consecuencia de su proximidad
al aeropuerto internacional, las modificaciones en
sus piezas externas perdiendo las áreas destinadas
a zona verde, etc, en definitiva la evolución de
su trazado urbano y cambios de usos, que a su
vez derivaron en diferentes casuísticas pero en los
que no hay que olvidar, que si en 1924 se pensaba
que el asentamiento iba a ser receptor de 1.000
personas, en la actualidad Colonia Federal cuenta
con un censo de 12.000 habitantes.

Tras la finalización de la Guerra de la
Independencia Mexicana (1810-1821), se
produjo un aumento de densidad de población
en Ciudad de México por la acogida de familias
que huyeron del conflicto, pero sin embargo este
crecimiento no reflejó la modificación urbana
que era necesaria; en 1824 se creó el Distrito
Federal delimitado territorialmente a través de
una circunferencia con centro en la Plaza Mayor
y radio de dos leguas u 8.380 metros y Ciudad de
México fue elegida como Capital Federal.
Entre 1851 y 1853 comenzaron a fijarse nuevos
límites en Ciudad de México y fragmentaciones
de predios agrícolas, aunque no fueron aprobados
y reconocidos oficialmente hasta 1898 durante
el gobierno de Porfirio Díaz, de modo que
comenzaba a diferenciarse lo urbano de la periferia
o suburbios (Cruz, 2002: 42), al mismo tiempo
que el proceso de desamortización provocó la
subdivisión de edificios y terrenos religiosos,
indígenas y civiles, y el fraccionamiento de
ranchos y haciendas, provocando todo ello una
nueva imagen urbana. No obstante, la población
siguió creciendo a un ritmo acelerado y mientras
que en todo el Estado de México en 1900 según
cifras oficiales estaban censados 13.000.000 de
personas, Ciudad de México contaba con una
población de 344.000 aumentando a 477.000
habitantes en 1910; es por esto que comienza
lentamente la expansión de la ciudad hacia el
noroeste, oeste y sur, proyectándose las primeras
Colonias entre 1884-1889.
En 1910 la población llegó a cifras cercanas
a los 477.000 habitantes conviviendo en un área
urbana que llegó a alcanzar en ese momento cerca
de 41 km2 con una densidad media de 11.925
habitantes por km2; en 1930 ya sobrepasaba el
millón y en 1950 los tres millones, y lógicamente
debido a la magnitud de la superficie urbanaterritorial hubo que dividir en dieciséis
delegaciones; dato curioso no sólo sobre el
crecimiento poblacional sino sobre el territorial si
tenemos en cuenta que hasta mediados del siglo
XIX la superficie de Ciudad de México se reducía
a la trama de la ciudad histórica y esta tan sólo tenía
una superficie construida de aproximadamente
9.0 km2; en palabras de Suarez Pareyón “…el 11
de abril de 1980…se declara la existencia de una
zona de concentración de monumentos históricos
41

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CONTEXTO

al que se le llamó Centro Histórico de la Ciudad
de México, ocupando un área de 9.1 km2 que
coincide en términos generales con el espacio
ocupado por la Ciudad de México durante la
mitad del siglo XIX…” (Suárez, 2010: 38)
La Delegación de Venustiano Carranza , no
creada hasta 1970, se ubica en la zona centrooriente de la Ciudad de México, colindando al
norte con la Delegación Gustavo A. Madero, al este
con el Municipio de Nezahualcóyotl del Estado
de México, al sur con la Delegación Iztacalco y
al oeste con la Delegación Cuauhtémoc. Según el
Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de
Venustiano Carranza, esta zona está descrita como
“… de topografía plana, esa área del Distrito
Federal es zona lacustre aunque la mayor parte
de la superficie está clasificada como urbana…”
(PDVC, 2018; 55).
La Demarcación cuenta con una extensión de
3.342 hectáreas, las cuales representan el 2,24%
del territorio de la Ciudad de México. El territorio
delegacional tiene setenta y ocho colonias y
dos pueblos, mismas que han sido organizadas
administrativamente
en
tres
direcciones
ejecutivas territoriales y la sede delegacional, y
en ella se ubican el Aeropuerto Internacional de la
Ciudad de México y la Terminal de Autobuses de
Pasajeros de Oriente (PDVC, 2018; 56-60).
Las cifras del Censo de Población y Vivienda
de 2010 señalaban que en la Delegación había
118.708 viviendas; 94.83% con servicio de agua
entubada, 99.16% con drenaje y 99.12% con
energía eléctrica; las viviendas multifamiliares
se ubican principalmente en las colonias Puebla,
Ignacio Zaragoza, Gómez Farías, Penitenciaría,
Morelos, Balbuena, Rastro, Pensador Mexicano,
Aquiles Serdán, Simón Bolívar, Venustiano
Carranza y Magdalena Mixhuca y las viviendas
unifamiliares dispersas en las colonias 24 de
Abril, Lorenzo Boturini, Artes Gráficas, Obregón,
Moctezuma y Federal. (PDVC, 2018; 65).

aparecieron las colonias proletarias; en palabras
de González Salazar estas estaban “…integradas
básicamente por grupos de personas que se
instalan sin autorización en terrenos baldíos y
que construyen sus vivienda…carecían de los
servicios básicos… con un promedio de 100
personas por hectárea…” (González, 1983; 125).
Mientras en la zona limítrofe centro-oriente de
Ciudad de México entre 1920 y 1928 se crearon
para el sector burócrata La Federal en Iztapalapa,
Alfonso XIII en Mixcoac y La Postal en General
Anaya. En las décadas de 1940 -1960 se
potenciaron las colonias de las delegaciones de
Iztapalapa, Azcapotzalco y Gustavo A. Madero,
en el norte, y General Anaya en el sur, todas ellas
con un marcado carácter social.
El porqué de la elección de esa direccionalidad
en la ubicación de las nuevas colonias lo
detallan Antonio Azuela y Soledad Cruz “…
estas tendencias son resultado no sólo de la
estructura urbana heredada, sino también de una
política gubernamental que le imprimió ciertas
orientaciones. Dicha política consistió en apoyar
en forma directa las localizaciones mencionadas
en los casos en que las colonias se formaban a
partir de un decreto expropiatorio. Es decir,
cuando el Departamento de Distrito Federal pudo
elegir la ubicación de las colonias proletarias, se
dirigió, a quién puede extrañar, hacia las áreas
cuya industrialización estaba fomentando en esa
época…” (Azuela-Cruz, 1989; 4). Avanzando un
poco más en la investigación sobre las colonias y la
interacción urbana entre ellas podemos decir que
“…si existe un caso agudo de falta de memoria
histórica en el sistema político mexicano, ese es
el del Departamento del Distrito Federal. Una
de las ideas corrientes en torno a la evolución
del gobierno de la capital, es que apenas en la
década pasada contó con un marco institucional
para la planeación de su desarrollo urbano. Sin
embargo, una breve revisión de la legislación de
la capital en los años cuarenta basta para darnos
cuenta de que en el período de Ávila Camacho
se produjo una renovación casi total de los
ordenamientos jurídicos que regulan los diversos
rubros de la cuestión urbana…” (Azuela-Cruz,
1989; 7).
Debido al crecimiento de la ciudad y la
evolución socioeconómica a la que se veía
abogada, el Ejecutivo de la Unión adquirió
suelos libres en 1908 en la zona despoblada
conocida como Llanos de Balbuena “…al oriente

3. Colonias en Ciudad de México y Colonia
Federal
Desde finales del siglo XIX comenzaron a
aparecer colonias residenciales; específicamente
entre 1858 y 1883 aparecieron Barroso, Santa
María, Arquitectos, Guerrero y Violante, y entre
1884 y 1889 las de Morelos, La Bolsa, Díaz de
León y Maza, pero no fue hasta 1920 cuando
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CONTEXTO

prevalecen las invasiones o fraccionamientos
clandestinos (colonias populares) en los que
habita la población de menores recursos (datos
tomados de Schteingart, 1989)… sobre tierras
de poco valor comercial por constituir una zona
salitrosa e inundable dada la desecación de los
lagos y la desaparición de las chinampas…”
(Salazar, 1999: 63) (ver figura 1).
El paraje elegido fue el conocido con el nombre
de Cuatro Árboles, un terreno perteneciente a la
alcaldía de Venustiano Carranza y cuya finalidad
era servir de base para la construcción de un
panteón para la propia ciudad, aunque la lejanía del
lugar al centro de la ciudad y las malas condiciones
de salubridad del lugar desestimaron la idea.
Desde Enero de 1910, el paraje de Cuatro
Árboles totalmente deshabitado, se usaba
para prácticas de vuelo; el propio Programa
Delegacional de Desarrollo Urbano de Venustiano
Carranza se especifica que dichos terrenos eran
“…una gran extensión de propiedad privada
de Alberto Braniff, propició el desarrollo de la
primera aeropista… “(AAVV, 2005: 4) por lo
que en febrero de 1915 se toma la decisión de
crear una instalación aeroportuaria “…la primera
decisión de crear una instalación aeroportuaria
en el país y en Distrito Federal fue tomada el 5 de
Febrero de 1915 por Don Venustiano Carranza,
al crear la aviación militar ocupando parte de

los Llanos de Balbuena…” (AAVV, 2015: s/p),
aunque las obras no se iniciaron hasta 1928 y
comenzó a funcionar al año siguiente en 1929, la
zona realmente se consolidó como aeropuerto en
1943 bajo el traslado de los edificios principales
a un área anexa más al norte en 1954: “…
consolidándose como Aeropuerto Central de la
Ciudad de México en 1943, en terrenos donados
por Alberto Braniff y el ejido de Texcoco o
Colonia Moctezuma. En 1954 dicho Aeropuerto
se reubica, amplía y acondiciona para vuelos
internacionales, creándose el Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México, en torno
al cual se generan numerosos usos y actividades
complementarias: bodegas, hoteles, agencias
aduanales y oficinas que consolidan esta zona..
“(AAVV, 2005: 8) ; finalmente puestos en carga
parte de los terrenos por aviación, en diciembre
de 1923 se retoma la idea de intentar dar un uso
a los terrenos aún libres con la proyección de una
cárcel municipal fracasando a principios de 1924
dicha propuesta.
En paralelo a todo este proceso de ubicación
de equipamientos, en el mes de junio de 1924
siendo Presidente de la República Álvaro
Obregón, parte de los empleados de la Secretaría
de Gobernación quisieron adquirir dicho terreno
mas otro aún libre adyacente para establecer
una nueva colonia (ver figura 2) para un total de

Figura 1. Fragmento del plano de México Distrito
Federal de 1890

Figura 2. Fragmento del plano de la municipalidad de
México de 1899

Referencia: Atlas histórico de la ciudad de México
Código Lámina 48
Fuente: Autor Sonia Lombardo de Ruíz (1996)

Referencia: Biblioteca Digital Hispánica. Biblioteca
Nacional de España. MA00007896
Fuente: Autor Chías y Carbón (1890)

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CONTEXTO

116 familias, de modo que el paraje se segregaba
en dos áreas diferenciadas, una con morfología
cuadrada que era en la que estaban interesados, la
futura Colonia Federal, y otra rectangular irregular
donde se ubicaba la aviación y denominada
posteriormente Colonia Cuatro Árboles Aunque
esta no comenzaría a construirse hasta bastantes
años después “… en 1945 los terrenos del la actual
colonia Cuatro Árboles empiezan a poblarse con
viviendas de adobe, en el área cubierta 5 años antes
por el Lago de Texcoco…” (AAVV, 2005; 8). Para
ello se designó una comisión formada por Juan B
Castelazo, Julio Santosco, Francisco Mancilla y
Clodoveo Valenzuela que se trasladó a Guadalajara
para hacer las gestiones oportunas ante el Primer
Magistrado y adquirir a plazo las tierras ubicadas en
la zona denominada Cuatro Árboles junto al camino
de Ciudad de México a Puebla.

Colonia Federal.
En 1924 fue contratado Romero Erazo, hijo
del pionero Romero Lesbros (1879-1940) a
quien sucedió en el negocio familiar junto a su
hijo Romero Zeniro “… siendo los pioneros en
México de otorgar créditos para la compra de
pequeños terrenos, a gente de escasos recursos,
en distintas zonas de la ciudad... hicieron muchas
colonias…” (AAVV, 2014; s/p); Romero Erazo
como agente inmobiliario ya había desarrollado
varios municipios y distritos en Ciudad de México
desde 1920. Fue el responsable de subdividir los
terrenos con la puesta en práctica de un singular
esquema de planta octogonal (ver figura 3) cuyos
ejes o calles principales recibieron el nombre de
las ocho secretarías de Estado del momento y
cuya justificación está recogida en este epígrafe:
: “…este trazo tan perfecto se debe a que, luego
de la Revolución Mexicana, se habían adquirido
pensamientos del positivismo, cuyo pensamiento
sintetizó en México Gabino Barreda, bajo el
lema “Libertad, orden y progreso”, inspirado
por el pensamiento del filósofo y pensador
Auguste Comte, y por la Revolución Francesa,
Romero Erazo llevó el orden hasta las últimas
consecuencias…” (AAVV; 2022; s/p)

Figura 3. Proyecto de Colonia Federal de 1924
realizado por Romero Erazo

Figura 4. Fragmento del plano de municipalidades y
colonias del norte de la Ciudad de México de 1928

Referencia: Ayala Alonso (2010)
Fuente: Secretaría de Gobernación (1924)

En octubre de ese mismo año se realizó un
contrato por orden del presidente Obregón a
la Dirección de Bienes Nacionales de compraventa e hipoteca de los terrenos que entonces
pertenecían a la municipalidad de Ixtacalco y de
los que en alguna ocasión el propio presidente
lamentó públicamente que si las circunstancias
económicas del país hubieran sido diferentes, las
tierras hubieran sido cedidas libremente, y se creó
una Sociedad Civil compuesta por empleados de
la Secretaría de Gobernación y que se denominó

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V5.0329
Fuente: Autor Efrén Palacios (1928)

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CONTEXTO

el esquema original insertando dos nuevas calles
octogonales intermedias, actuales Procuraduría
General de Justicia, y, Trabajo y Previsión Social,
con el fin de que la superficie de los lotes fuese
más o menos igual.

Figura 5. Fragmento del plano de la cuadrícula
Ciudad de México de 1929

Figura 6. Fragmento del plano de las delegaciones y
colonias de la CDMX 1930

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V11.0612
Fuente: DF. Dirección del Catastro (1929)

El 8 de febrero de 1925 se iniciaron las
obras y a pesar de las pésimas condiciones de
habitabilidad en un primer momento, Colonia
Federal quedó fundada oficialmente el 16 de
febrero de 1925, año en el que se inician los
problemas económicos y de obra por apropiación
indebida del dinero de los pagos al contratista que
repercutió en la no finalización de las obras en
el plazo previsto. De hecho en 1927 vivían sólo
cinco familias en la Colonia y su construcción
era muy lenta, teniendo en cuenta que una vez
adquirido el terreno había que construir sobre
la marcha “…al adquirir un lote o terreno que
pertenezca al Distrito Federal, todo colono se
obliga a constituir con él, el patrimonio de su
familia...” (Azuela-Cruz, 1989; 10). Pero los
problemas económicos duraron hasta agosto de
1939 ocasionando en este periodo un vacío para
la evolución social y urbana de la Colonia, pues
al desconocer a quien pertenecía legalmente
el suelo, no se había construido prácticamente
servicio alguno (ver figuras 4-5-6-7).
A finales de 1939 se retomaron de nuevo
las obras en la Colonia; el interés por edificar y
dotar de equipamientos la zona generó un intensa
especulación del suelo en los terrenos que aún no
habían sido vendidos obligando esta circunstancia
a realizar cambios en el plano original; así en
1943 el mismo Romero Erazo tuvo que modificar

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V5.0303
Fuente: Autor Antonio Valente Baz (1930)
Figura 7. Plano de la Ciudad de México y sus
delegaciones de 1938-39

Referencia: Mapoteca Manuel Orozco y Berra.
Código CGF.DF.M6.V11.0616-1.2
Fuente: Autor J. Palacios Roji (1939)

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CONTEXTO

conforme a las manecillas del reloj el perímetro
es el siguiente: Inicia en la esquina que forman
Blvd. Puerto Central Aéreo (Circuito Interior) y
Av. Fuerza Aérea Mexicana (Eje 1 Norte), calle
Economía, Calzada General Ignacio Zaragoza,
calle Asistencia Pública, calle Norte 3, Blvd.
Puerto Central Aéreo (Circuito Interior), Av.
Fuerza Aérea Mexicana (Eje 1 Norte), punto de
inicio...” (AAVV, 2010; s/p)
En 1924, Romero Erazo realizó el curioso
proyecto urbano de Colonia Federal al más
puro estilo renacentista-barroco italiano-francés
que recuerda a las grandes intervenciones de
ciudades geométricas durante el Renacimiento y
Barroco en Europa como el trazado en 1593 de la
ciudad de Palmanova en Udine (Italia) o los de
las ciudades de Coevorden en los Países Bajos,
Nördlingen en Alemania, Hamina en Finlandia,
Bourtange en Países Bajos y Neuf-Brisach en
Francia, en una superficie de 83 hectáreas a
través de una planta octogonal con jardín central
con la misma forma geométrica.
El trazado base surgió de la superposición
(ver figura 8a) de un cuadrado de 800 metros de
lado y un círculo de 450 metros de radio, ambos
concéntricos y desde cuyo centro partieron
diagonales y tangentes respecto a los vértices y
lados del cuadrado, todos ellos angulados a 45º
de modo que se generaron triángulos equiláteros
de grandes dimensiones que fueron divididos
simétricamente en dos mitades con superficies
más razonables. Además como del esquema
surgían ángulos en las esquinas de la intersección
cuadrado-círculo donde se ubicarían jardines con
lagos artificiales para no desequilibrar el diseño,
se determinó que su base fuera el verdadero lado
del octógono iniciándose desde ahí la secuencia.

A partir de ese momento se produjo el
verdadero crecimiento residencial de la Colonia;
en 1944 se construyeron 60 viviendas y ese mismo
año se proyecta la línea de autobuses urbanos para
dar servicio a sus habitantes, en 1946 se suministró
por primera vez electricidad y en 1947 se inauguró
el suministro de agua potable; posteriormente
se edificaron una capilla religiosa y un mercado
provisional hasta que en el mismo lugar se
construyó el definitivo en febrero de 1962.
Entre 1960 y 1962 bajo el mandato de Bajo
Ernesto P. Uruchurtu , se produjo la urbanización
completa de la Colonia en la que aún el pavimento
era inexistente, y la proyección de otros
equipamientos como la parroquia, varias escuelas,
fábrica tostadora de café, pirotecnia, autódromo,
talleres para camiones y jardín entre otros. Como
dato curioso “… se fijó la altura máxima de las
edificaciones a tres alturas debido a su proximidad
al aeropuerto… “(AAVV, 2019; s/p) lo que generó
sin saberlo una verdadera homogeneidad en el
octógono que mantendría su carácter geométrico
dentro de la mayor pureza posible.
En la actualidad, y como se demostrará
posteriormente, la Colonia cuenta con edificios,
a pesar de estar muchos de ellos remodelados,
que tienen una antigüedad de mas de 50 años,
dato interesante pues es el punto de partida para
generar una renovación no sólo en viviendas sino
también en equipamientos y zonas verdes.
4. Proyecto urbano Colonia Federal: original
vs construido
Según el Consejos de los pueblos de 2010, se
define el límite de la colonia en “…iniciando
en el punto noroeste de la colonia y rodeándola
Figura 8. Geometría
(1924) y esquemas de
trazado de Colonia
Federal (1924 y 1943)

Referencia: Romero Erazo (1924), Secretaría de Gobernación de CDMX (1924),
Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda de CDMX (2021), INEGI (2021) y Catastro virtual CDMX (2021)
Anotación: La nomenclatura referente a rondas y sectores es propia de las autoras
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

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CONTEXTO

Finalmente el trazado original de 1924 de
Colonia Federal quedaba como un octógono
formado por ocho triángulos subdivididos
longitudinalmente y conformado por cuatro vías
radio-céntricas o rondas, la interna rodeando al
parque central, la externa delimitando la colonia
y dos intermedias para controlar las dimensiones
interiores (ver figura 8b).
De este modo, calculando mediante Sistemas
de Información Geográfica y aplicando la mayor
rigurosidad posible en base al Plano del Catastro
de Ciudad de México, cada una de las dieciséis
manzanas o cuadras resultantes entre la primera_
segunda ronda crearían sectores A de superficie
de 3.575 m2, entre la segunda_tercera ronda
crearían sectores B de superficie de 8.250 m2 y
entre la tercera_cuarta ronda crearían sectores
C de superficie de 13.750 m2. Es obvio que
superficies tan grandes en los sectores B y C
generarían grandes parcelas al ser subdivididas
con desaprovechamiento de suelo y problemas de
trazado en la profundidad de las mismas.
En 1943 y aprovechando el impulso en
la urbanización tanto en parcelas ocupadas y
edificadas como en dotación de equipamientos y
servicios terciarios que aparecieron desde 1939, el
mismo Romero Erazo ajustó el plano para vender
los lotes restantes de modo que se solucionaban
así los problemas de dimensiones y se obtenía
una mayor plusvalía del suelo. Así que procedió a
abrir dos nuevas rondas que dividían los sectores
B y C del plano de 1924, pasando de tres a cinco
sectores radiales. Con este nuevo plano de 1943,
Colonia Federal (ver figura 8c) quedó constituida
por seis vías radiocéntricas o rondas, la interna
rodeando al parque central, la externa delimitando
la colonia y cuatro intermedias.
Así y volviendo a calcular en base al Plano del
Catastro de la Ciudad de México, cada una de las
dieciséis manzanas o cuadras resultantes entre
la primera_segunda ronda crearían sectores A de
superficie de 3.575 m2, entre la segunda_tercera
ronda crearían sectores B de superficie de 3.125
m2, entre la tercera_cuarta ronda crearían sectores
C de superficie de 4.375 m2, entre la cuarta_quinta
ronda crearían sectores D de superficie de 5.625
m2, entre la quinta_sexta ronda crearían sectores
E de superficie de 6.875 m2, resolviéndose así
los problemas de las grandes dimensiones de las
manzanas surgidas del primer proyecto de 1924.

Figura 9. Esquema del parcelario de Colonia Federal
en 1924

Referencia: Secretaría de Gobernación (1924)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)
Figura 10. Trazado nuevas vías en Colonia Federal en
el proyecto original en 1943

Referencia: Secretaria de Desarrollo Urbano (2021)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)

En referencia al parcelario de 1924, éste
era básicamente simétrico (ver figura 9); una
vez que se determinaron los sectores se realizó
la parcelación de manera simple dividiendo
longitudinalmente la manzana en su dimensión
mayor para luego ortogonalmente crear parcelas
estrechas y largas en los sectores A y C y algo
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

más anchas en los sectores B. Al abrir las dos
nuevas rondas en 1943 el parcelario se vio
afectado notablemente; pero si observamos (ver
figura 10) en el análisis de la planimetría de
1943, se deduce que dicha posibilidad estaba ya
prevista por el autor del diseño, pues para trazar la
ronda 3 que separaría los sectores B y C bastaba
con eliminar la parcela central de las manzanas
afectadas quedando subdividida prácticamente de
forma simétrica, y para la ronda 5 bastaría con
reducir la superficie de las parcelas centrales en
las manzanas afectadas, de modo que al tomar la
directriz de la nueva vía, el fondo de las parcelas
ortogonales a dicha ronda quedaría con menos
dimensión y algunas parcelas de los lateras de
dichas manzanas desaparecían.

Hay que observar que en la actualidad viven
en Colonia Federal unas 12.000 personas que no
hubieran tenido cabida en las pocas edificaciones
que realmente podían construirse en el plano
de 1924 con parcelas de grandes dimensiones
y tipología unifamiliar o plurifamiliar a baja
altura, a no ser que hubieran sido plurifamiliares
con varias plantas, cuestión imposible por la
incompatibilidad entre esa tipología edificatoria
y la actividad aeroportuaria próxima.
Con la transformación se pasó de 16 manzanas
por cada uno de los tres sectores radiales de 1924
subdividas en 2-8 parcelas (sector A), 14- 16
parcelas (sector B), y, 20-29 parcelas (sector C), a
la realidad construida del año 2021 con igualmente
16 manzanas por cada uno de los cinco sectores
radiales, pero con un mayor número de parcelas
aunque de menores dimensiones, quedando la
subdivisión parcelaria en 13-16 parcelas (sector
A), 8-15 parcelas (sector B), 20-23 parcelas
(sector C), 11-28 parcelas (sector D), y, 21-31
parcelas (sector E), lo que supone un incremento
del número de parcelas y por tanto viviendas del
200% prácticamente.
Además aunque desde 1925 empezaron a
llegar familias a Colonia Federal “…una de las
primeras casas que se habitó en la colonia fue la
del doctor y general…, fundador de la Escuela
Médico Militar…. la familia… fue la quinta en
llegar a vivir a los llanos que quedaban a la altura
del kilómetro cinco de la entonces carretera
México-Puebla en 1927…” (AAVV, 2019; s/p),
en la imagen aérea de 1963 de que se dispone
oficialmente, se detecta que la colmatación de
la colonia aún no se había realizado en ese año
cuando habían discurrido prácticamente casi
cuarenta años.
Cruzando los datos que se obtienen a través del
Sistema de Información Geográfica del año 2021
y el Directorio Estadístico Nacional de Unidades
Económicas del año 2020, ambos organismos del
Gobierno de México, se observan algunos aspectos
importantes respecto a Colonia Federal.
Por otro lado y en referencia al indicador de la
edad de la edificación (ver tabla 1) y teniendo en
cuenta que dicho indicador se recoge bajo el epígrafe
de construcciones originales o remodeladas, se
observa que es en el periodo 1970-1979 cuando
existe una mayor ocupación de Colonia Federal
en los cinco sectores y que los primeros sectores
en colmatarse a lo largo del tiempo son el A y E,
curiosamente el interno y externo.

Figura 11. Esquema del parcelario de Colonia
Federal en 2021

Referencia: Secretaría Desarrollo Urbano y
Vivienda de CDMX (2021)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y
Nieves Martínez (2022)

Pero los años trascurridos desde 1943 a 2021,
han hecho que tras la reorganización de Romero
Erazo la Colonia haya seguido evolucionando,
manteniendo el viario pero modificando el interior
de las manzanas (ver figura 11). Los cambios
que pueden observarse son muy significativos
produciéndose agregaciones de parcelas en
manzanas periféricas y segregaciones en las
centrales, incluso la rotonda central ha perdido su
forma de un octógono regular a irregular como
puede apreciarse al visualizar una foto aérea.
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CONTEXTO

En referencia al indicador de uso de la
edificación analizado en Colonia Federal (ver
tabla 2) destaca un mayor número de usos
residenciales o habitacionales compatibles con
comercial en la planta baja en los sectores A y
E, (dato coincidente con el de la edad de la
edificación) representando el 32,4% y 26,5 % del
total de usos no habitacionales respectivamente.
Tabla 1. Número de edificios en Colonia Federal en referencia al año de construcción o remodelación

Referencia: Sistema Abierto de Información geográfica de Ciudad de México (2022). https://sig.cdmx.gob.mx/ (Marzo-22)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)
Tabla 2. Porcentaje por sector de usos en los edificios de Colonia Federal

Datos: 01 Construcción; 02 Industrias_manufacturas; 03 Comercio_por mayor; 04 Comercio_por menor;
05 Transportes_correos_almacenamiento; 06 Información_medios masivos; 07 Serv_financieros_seguros;
08 Serv_inmobiliarios_alquiler; 09 Serv_profesionales_científicos_técnicos; 10 Serv_corporativos; 11 Serv_apoyo
negocios_manejos desechos,; 12 Serv_educativos; 13 Serv_salud_asistencia social; 14 Serv_esparcimiento cultural; 15
Serv_alojamiento temporal; 16 Otros servicios; 17 Actividades_gubernamentales_justicia_organismos internacionales_
extraterritoriales
Referencia: Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (2020).
https://www.inegi.org.mx/app/mapa/espacioydatos/default.aspx (Marzo-22)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Pero si ha habido una modificación sustancial
y no de afección edilicia sino en el suelo libre
destinado en un principio a zona verde, lugar de
encuentros sociales, es la ocurrida con el paso del
tiempo en los triángulos de esquina surgidos de la
intersección cuadrado-círculo donde se ubicarían
además de jardines algunos equipamientos
complementarios, y que al transformarse perdieron
su concepción original; en palabras de Ayala Alonso
en referencia al proyecto original “… en los ángulos
sobrantes se formarían cuatro parques con lagos
artificiales, campos deportivos y kioscos para
los días de campo… contaría desde su inicio con
drenaje, banquetas, alumbrado, agua, una soberbia
arboleda y hasta un panteón…” (Ayala, 2010; 113114), pero la realidad fue muy diferente.
El triángulo norte perdió por completo su
forma geométrica y fue absorbido por el área
industrial Puerto Aéreo. Mientras el triángulo
oeste mantuvo en su subsector norte el uso de
zona verde + equipamiento pero en el subsector
sur modificó su uso por habitacional + comercial,
cambio que provocó la necesidad de hacer más
pequeñas y prácticas las nuevas parcelas por lo
que hubo que proyectar una calle intermedia no
recogida en el proyecto original tanto de 1924
como en su reformado de 1943 (ver figura 12a).

En el triángulo sur, el subsector oeste se
transformó en uso habitacional + comercial y
el subsector este modificó su uso compartiendo
el habitacional con equipamiento, perdiéndose
la idea original del proyecto en referencia a la
dotación de zonas verdes; finalmente el triángulo
este modificó el subsector sur con uso residencial
provocando también la apertura de una nueva calle
no contemplada en el proyecto original y en el
subsector norte se ejecutaron varios equipamientos
compartidos con bloques residenciales en altura
que difieren de la imagen que se le quiso dar
al proyecto original de tipología residencial
unifamiliar con escasa altura compartida.
En referencia a los bordes físicos hay que
destacar que los interfaces que se han ido creando
debido a la ocupación de los terrenos colindantes
en las zonas norte y oeste han originado un carácter
delimitador en cuanto a que no se ha cuidado el
entorno de Colonia Federal y su relación con el
exterior (ver figura 12b).
El interfaz norte se conforma con las
edificaciones y hangares que dan servicio al
aeropuerto creándose una barrera visual en
altura que no permite entrever el espacio libre de
pistas y zonas verdes. Por otro lado algo similar
ocurre en el interfaz oeste que queda configurado

Figura 12. Esquema de comparación de bordes interiores e interfaz en 1924 y 2022
12a. 1924

12b. 2022

Referencia: Secretaría de Gobernación (1924) y Sistema Abierto de Información
geográfica de Ciudad de México (2021). https://sig.cdmx.gob.mx/ (marzo-21)
Fuente: Elaboración autoras Lola Goytia y Nieves Martínez (2022)

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CONTEXTO

como fachada del área industrial Puerto Aéreo,
provocando una innegable barrera física y alto
contraste visual entre el borde de la Colonia y
su relación con dicho espacio, e igualmente en
el interfaz este donde se desarrolla la colonia de
Cuatro Árboles se ve truncada la continuidad
con Colonia Federal debido a la existencia del
viaducto Río de la Piedad.
El único interfaz que genera relaciones
visuales con el exterior es el localizado al sur
denominado Calzada General Ignacio Zaragoza
conformado como un boulevard, donde en su
interior se proyecta el Parque de Convivencia
Valentín Gómez Farias y que pertenece a la
colonia anexa al sur del mismo nombre; en dicha
área verde y en coincidencia con la fachada de
Colonia Federal dispone de un área de circoteatro con carpa, zonas verdes, piscinas-albercas
ornamentales, kiosco y área de merendero, y
todo ello con trazados de circuitos y zonas de
aparcamiento.
Tras este análisis es obvio que conceptualmente
Colonia Federal se proyectó como un ente cerrado,
probablemente debido a sus destinatarios; su
limite marcaba un espacio de transición verde
entre lo que existía en origen en su entorno, sólo
tierras inundables y vacíos territoriales. Hoy día,
al rodearse de otros espacios urbanos la Colonia
ha visto limitado su posible crecimiento y debido
a la especulación del suelo ha aprovechado esos
espacios residuales en su borde que formaban
parte de la esencia del proyecto, a favor de una
ocupación de suelo de prácticamente el 90%,
situación que debería ser replanteada.

El diseñador Romero Erazo dispuso en la
zona neurálgica central de Colonia Federal los
principales usos civiles y una generosa zona verde
que ordenaba la primera corona de edificaciones
y proyectó calles radiales y radiocéntricas cuya
disposición ha demostrado que favorecen la
salubridad de aire y la circulación rodada; es
un modelo digno de admirar y adaptado a las
nuevas exigencias medioambientales, sólo que
tuvo el problema que la proyectó como una
unidad compacta y terminada cuya relación
interior-exterior parece no ser necesaria. Las
transformaciones realizadas en 1943 veintidós
años después del trazado original de 1924,
minimizaron la superficie de las parcelas
favoreciendo un aumento en el aprovechamiento
y por tanto una mejor dotación en equipamientos
al aumentar la población y sus necesidades,
aunque al pasar el tiempo se ha visto que las
modificaciones han sido muchas más y que
incluso hoy día continúan como puede observarse
del desarrollo de este artículo.
Hay que tener en cuenta que Colonia Federal
es un caso único en Ciudad de México en
cuanto a su bello trazado, por tanto la política
rehabilitadora urbana y arquitectónica de esta
Colonia debería aprovechar las renovaciones
de edificios antiguos para insertar aquellos usos
que desaparecieron debido a la especulación del
suelo. Socialmente los testimonios recogidos
en prensa escrita y digital atestiguan el sentido
de pertenencia que tienen sus pobladores al
lugar, hablando con orgullo de la evolución de
Colonia Federal; en ella se encuentran sus señas
de identidad más preciadas, los referentes a su
origen y sus recuerdos familiares.
Es obvio que esta Colonia debe Conservarse
y Mantenerse como Modelo Único de Trazado
Singular en Ciudad de México y considerarse
como Patrimonio Urbano de la misma
apostando por una trama única e irrepetible y
todo ello cuando próximamente cumplirá 100
años de antigüedad. C

5. Conclusiones
Tras analizar Colonia Federal de Ciudad de
México atendiendo a su historia, evolución en el
territorio, trazado, parcelación y usos, se observa
que su forma octogonal y la pluralidad de sus vías
radiales no ha generado relaciones visuales con su
entorno quedando encastrada en un organismo vivo
superior; probablemente el hecho de la necesidad
urgente de la proyección no sólo de esta Colonia
sino de las de su entorno debido al incremento
poblacional, realizando proyectos urbanos en papel
ubicados en el territorio sin maclas ni conexión
entre ellos, han sido algunos de los detonantes
más importantes que han servido para que Colonia
Federal se encuentre prácticamente aislada visual
y físicamente a excepción de su interfaz sur.
51

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

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CONTEXTO

On the situation in building and preparation of project
“Great Vladivostok” in Primorye region in 1950-1960
Sobre la situación en la construcción y preparación del proyecto "Gran
Vladivostok" en la región de Primorye en 1950-1960
Recibido: enero 2022
Aceptado: octubre 2022

Kim Alexander1
Mariia Surzhik2
Aleksandra Motorina3

Resumen

Abstract

El proyecto "Gran Vladivostok" del período de
Jruschov es relativamente poco conocido en la
historia de la URSS debido a razones políticas. No
solo fue parte de la gran reforma de la construcción
de Jruschov en el país, sino también un intento de
consolidar la influencia de la Unión Soviética en el
este de Asia, crear un nuevo tipo de puerto y asentar
el territorio del sur del Lejano Oriente. Oriente con
inmigrantes de la parte occidental del país. Además,
el proyecto tenía una serie de características a las
que ni los académicos soviéticos ni los extranjeros
prestaron atención. Sin embargo, el proyecto tuvo
un significado muy importante no solo para la
política de construcción en la región, sino también
para el estado. Además, tuvo influencia para la
política de construcción en los otros períodos de
la URSS existente y diferentes estados del sistema
socialista. Los autores utilizan materiales de
archivo, historia oral y trabajos de investigadores,
incluido uno inédito, en este artículo.
Utilizamos métodos de investigación históricocomparativos y hermenéuticos en este trabajo.
Los objetivos del trabajo son la consideración
de la situación de la construcción en Primorye
antes del inicio del "Gran Vladivostok".

The "Great Vladivostok" project of the Khrushchev
period is relatively little known in the history of
the USSR due to political reasons. It was not only
a part of Khrushchev's great construction reform in
the country, but also an attempt to consolidate the
influence of the Soviet Union in Eastern Asia, to
create a new type of port, and to settle the territory
of the south of the Far East with immigrants from
the western part of the country. In addition, the
project had a number of features that both Soviet
and foreign scholars did not pay attention to.
However, project had very important significance
not only building policy in the region, but for state
too. Moreover, it had influence for building policy
in the other periods of existing USSR and different
states of socialistic system. The authors use archival
materials, oral history, and the works of researchers,
including unpublished one4, in this article.
We used historical- comparative and hermeneutic
methods of research in this work.
The aims of the work are consideration of
building situation in Primorye before the start of
“Great Vladivostok”.

Palabras Clave:

Keywords:

Vladivostok; Lejano Oriente; URSS; historia;
urbanización; ciudad

Vladivostok; Far East; USSR; history;
urbanization; city

1

Nacionalidad: ruso; adscripción: Universidad Estatal de Economía y Servicio de Vladivostok, Instituto de Derecho, Departamento de
Relaciones Internacionales y Derecho; Doctor de la Academia Rusia de Ciencias; email: kimaa9@gmail.com
2
Nacionalidad: rusa; adscripción: Colegio Agrario de Ussuriysk; doctorado en agricultura. Email: kimaa@ramblewr.ru
3
Nacionalidad: rusa; adscripción: Colegio Agrario de Ussuriysk; doctorado en agricultura. Email: kimaa@ramblewr.ru
4
The authors thank V.V. Anikeev and R.E. Tlustly for providing some of the materials, consultation and help.

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Situation in the region before start of project

The question of moving forward with such a
plan has been ripe for a long time. One of the most
pressing problems in the region was the housing
problem. Clearly, this question was actual for all
regions of USSR, but in eastern areas, it was most
complicated. Khrushchev understood that after
Stalin era the Soviet population needed better
living conditions. Therefore, he started new policy
for population. It had different aspects. Already
mentioned building reform, Khrushchev indexed
salary and pension, it reflected to situation in
Soviet family. Soviet citizens had meat and fish
every day. For example, in Stalin era Soviet
people had problem with bread. However, must
complicated situation was in the Far East. In the
early 1960s, the Far East had an average of 5.2
square meters of living space per person (this
figure also included private houses built from
planks of crates and other material unfit for
construction), far behind the nationwide figures
of 9 square meters (Slabnina 2006: 433). In
reality, the housing situation was even worse. The
authorities even used the policy of "compaction"
by taking "surplus" space from offices and
institutions and subsequently converting it into
residential space (Vlasov 2010: 178), but it was
also inefficient, because it still gave very little
space. Therefore, many people huddled together
as best they could.
For example, candidate of economic sciences
(it`s like, Ph D) A. Nesterenko in 1959 lived
in Vladivostok with his family of six in a
communal apartment with poor heating system,
with constantly freezing kitchen, squatting on
12 square meters. His acquaintance had a family
of four, living in a hut in a room of 10 square
meters (Slabnina 2006: 435-436). According to
Konstantin Dulov, a resident of Vladivostok at
that time (later the head of the Vladivostok City
Executive Committee6 in the 1980s): "It's a terrible
thing when people live in communal apartments.
Nowadays, few people can imagine what it's like
to live for decades in a communal apartment7
with one kitchen, one toilet and a corridor for
several families. The result is constant scandals

Despite the fact that the south of the Russian
Far East became part of the Russian Empire
in the 1860s, St. Petersburg did not seek to
develop this newly acquired region, focusing
mainly on the western direction. In fact, it was
supplied on the residual principle, which greatly
affected its development. Another problem was
that the governors of the newly-acquired region
were appointed people, most of whom were not
very broadminded and did not understand the
importance of the territory in the long term. During
the Soviet period, the situation of the region
improved somewhat, which was related to the
strategic objectives of the USSR. But even tense and
conflictual relations with Japan in the 1930s-1940s
did not encourage the Stalinist leadership to promote
the development of the southern part of the Far East.
After the end of World War II, the situation remained
virtually unchanged, even though cooperation with
East Asian countries (primarily China and North
Korea) and the beginning of the "Cold War" in the
Pacific region intensified. Therefore, in the late
1950s, Vladivostok did not correspond to the level
of the main city of the region, as about half of all
houses in it were one-storey. Much of the city was
in the private sector (Lomova 2013: 93-94; Vlasov
2010: 76).
The situation began to change dramatically
after the death of Stalin in 1953, when the power
in the country came to N.S. Khrushchev. He soon
turned his attention to the third belt5 of the Soviet
Union, specifically mentioned Vladivostok, which
was the beginning of the development of a new
construction project. Among cities of third belt
Vladivostok had most important place for Soviet
Union. In Soviet times, it was commonplace to
use propaganda slogans to inspire the population
for a particular event. Vladivostok was no
exception to the rule: Khrushchev announced that
this city would become the second San Francisco.
Moreover, housing reform in Vladivostok
considered as an etalon for future of the other
cities of third belt.

5

During the Soviet period many regions belonged to price areas, called as belts on the base of prices, the first belt were Moscow,
Leningrad, capitals of republics and closed territorial- administrative units (like, Arzamas -17), Baltic republics, the third was the northern
areas territories, and the Far East. Second included all other areas of Soviet Union, most cheap prices were in first belt. Most expensive
was third belt. For price system second belt located between other two belts
6
City Executive Committee - a city executive committee in Soviet times, nowadays this institution in Russia corresponds to the mayor's
office.

54

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

and mutual bullying, hatred... Of course, when
under Khrushchev they started to demolish huts
and partition communal compounds, and gave
people separate apartments instead, albeit with
tiny six-meter-long kitchens and shared sanitary
facilities, it was a true happiness for them.
Nowadays people say "khrushoba"8 with disdain,
but then people were so happy about the very fact
of receiving a separate apartment! ” (Most cherez
Zolotoj Rog edva ne nachali stroit` esche v 80-h
gg…2012).
And the above facts are confirmed by other
witnesses who lived not only in Vladivostok, but
also in other cities of Primorye region at that time9.
For example, the family of Alexandra Pavlovna
Krinitsina lived in Nakhodka. She lived in a
communal apartment, where there was a family
in each room of the apartment. The apartment
had one sanitary unit with all outlets. There were
several tables in the kitchen, each with a single
burner electric stove. Each family cooked food on
one burner, and one member of the family tried
not to leave the kitchen, because in that case the
neighbors tended to take soup or porridge from a
pot left unattended. Food was kept in the kitchen
cupboards, which were locked because no one
could guarantee that the neighbors would not
steal the food. Of course, the atmosphere in the
apartment was very tense and conflicted10.
Despite the fact that the state made efforts
to retain personnel in the Far East by means of
benefits and increased salaries (Slabnina 2006:
437), there was a large outflow of specialists to
the western regions of the country (Makarenko,
2008: 211) in all seaside institutes and universities.

In particular, in 1955 there was a decision of
Council of Ministers of USSR "About measures
of help to Vladivostok in housing, municipal
and cultural-household construction"(SAPK
(Государственный архив Приморского края/
State Archive of Primorye Region), F. 373, Opis.
4. Delo. 6, List. 23 - 28.), such measures did not
help much. Inviting people from the western
part of the Soviet Union to work permanently in
the Far East also went badly - specialists came
only for 2 to 3 years, but then returned home, an
example of which was the Yaroslavl Agricultural
Institute, which moved to Voroshilov (modern
Ussuriysk)( Brief historical note No. 1. PSAA
archive
(Приморская
Государственная
сельскохозяйственная академия/ Primorye
State Agricultural Academy)). Not only the
housing problems, but also the lack of normal
living conditions, the system of leisure and
cultural life organization had a great impact on
such positions of the seconded people.
Another, no less difficult problem was the
issue of population growth in the region. In the
second half of the 1950s, relations with China
began to deteriorate, and the eastern neighbor
began to have territorial claims against the
Soviet Union. Therefore, the issue of relocation
of Soviet inhabitants to the Far East became
very important, since people were not only not
arriving in the "Third Belt" from the western
Soviet Union, but, on the contrary, were leaving
for the European part of the country. The level
of natural population growth could not cover
the negative consequences of this migration.
Therefore, the new construction of the largest

7

The kommunalka is a way of living, most famous in Stalin's time. It was a communal apartment with several rooms, in each of which
lived one family. But there were different ways of living in such housing units. For more details in English see Katerina Gerasimova. Public
Privacy in the Soviet Communal Apartment. Socialist Spaces: Sites of Everyday Life in the Eastern Bloc, David Crowley and Susan E. Reid,
eds. Oxford: Berg. 2002. - p. 207-230. Semenova, Victoria Equality in poverty: the symbolic meaning of kommunalki in the 1930s- 50s.
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Sosnovy. The Housing Problem in the Soviet Union. New York: Research Program on the U.S.S.R. 1954.
8
"Khrushchoba" is the sarcastic name for the houses built when N.S. Khrushchev was in charge of the country. This expression is
abbreviated "Khrushchev slums" and appeared during the rule of Leonid Brezhnev, but, in our opinion, it has an obvious political aspect or
order - in 1970 - 1980 - the new leadership of the USSR tried to discredit the success of Nikita Khrushchev. Therefore, during that period,
the "Khrushchevs" were contrasted with the "significantly improved" houses of the period of Leonid Brezhnev. In fact, the "Brezhnev"
houses were superior to the Khrushchev-era houses in terms of external design, interior layout, and the presence of a loggia instead of a
balcony. These advantages were of great importance to residents.
But these houses had their own problems with soundproofing and heat protection. "Khrushchevkas had thicker walls, which passed the
sound much weaker and retained heat better. In addition, many classic Khrushchev houses had another advantage - two large courtyards
on different sides, often fenced off from the roadway by rows of garages or sheds. These yards had playgrounds, arbors, wooden benches
with tables, and there were both common (poplars and birches) and fruit trees (apples, pears), bushes (cherries, raspberries) and flowers.
Therefore, many people preferred to rest in such yards in summer time (note - both these paragraphs are an insertion from the authors of
this article).
9
We plan to examine this topic in more detail in the article "Changing the daily life during the period of N.S. Khrushchev”.
10
A conversation with a relative of Alexandra Pavlovna Krinitsina's family took place in 2018.

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

city in the south of the Far East (later called the
project "Great Vladivostok") had to solve both
problems, as the plan was not only to radically
solve the housing problem, but also to create the
basis for the cultural life of the region, as well
as improve industrial development by creating a
large number of production facilities. All these
activities were to make Vladivostok attractive
in the eyes of immigrants and become a kind of
anchor for local youth in the future.

of different organizations were involved in it,
working on specific objects and structures (SAPK
F. 1596. Opis. 1 D. 19.). Moreover the quickly
made project had its shortcomings, many points
of "Great Vladivostok" were changed more than
once during the construction, there were often
design flaws (SAPK. F. 1596. Opis` 1. D. 364;
SAPK. F. 333. Opis` 1. D. 3. L. 5 - 6; SAPK. F.
1596. Opis` 1. D. 829. L. 82).
As a result, Lengiprogor was engaged in
the correction of the project and in the 1970s
(Anikeyev, Obertas, 2007: 100). Apparently, the
geographical features of the city were not taken
into account. Similarly, designs for buildings
of 9 to 12 stories were considered as part of the
discussion of the plan. They were not developed
in the period of Khrushchev, but were included in
the project later.
About serious intentions of the state about
the building of Vladivostok testify a number
of documents: first of all the Decision of the
USSR Council of Ministers from January, 18th,
1960 ¹ 43 about building in Vladivostok. It was
supplemented by the RSFSR Council of Ministers
Decree № 156 of January 28, 1960 "On the
development of Vladivostok"13. This decree was
significantly supplemented by a document on the
construction of Vladivostok on January 18 of the
same year14. During the construction of the city
it was planned to build and put into commission
during five years (1960 - 1965) residential houses
with a total area of 1,6 million square meters
(4,14 million square meters in all according to
the plan)15. Thus, the leadership planned to bring
the area of the housing stock to 12 square meters
per person. This exceeded the national (RSFSR)
figure, which, apparently, was to become an
additional incentive for the population to live in
Primorye region. At that time there were 1,518 sq.
m., of which 618 sq. m.16 were under demolition

First measures for preparations for Project
To solve all these problems, many architects
and builders from western part of the country
were brought to Vladivostok, Glavvladivostroy11
(1960) and a number of design institutes
(Anikeyev, Obertas, 2007: 78) were created in
the city. All these structures were to facilitate the
implementation of the project. Great Vladivostok"
itself was basically designed by Lengiprogor12.
The designers of this organization, besides
their own development, took into account the
experience and drawings of specialists who
had planned the construction of Vladivostok in
the pre-war period and at the beginning of the
1950s. They also took into account the already
existing enterprises in Vladivostok, which could
significantly help in the construction: for example,
since 1953 an asphalt concrete plant (Vlasov 2010:
171) was already functioning. All this allowed the
Leningrad specialists to create the general master
plan for the city's construction for only half a year
(Anikeyev, Obertas, 2007: 92) (it is also called the
General Plan 1960). The project quickly passed
all the instances, and April 4, 1961. Council of
Ministers of the RSFSR approved this plan for
implementation (Vlasov, 2015). Of course this
did not mean that Lengiprogor had planned the
whole housing reform of the city. A great number
11

The Vladivostok Main Construction Directorate, it still exists nowadays and is the largest construction organization in Primorye Region.
At the moment this institution also specializes in repair works.
12
Leningrad Institute of Urban Design. This institution was created in 1959 by merging two structures - the State Institute of Urban Design
(Giprogor) and the State Design Institute of Municipal Construction (GiproKommunstroy). It created the master plans for the construction
and reconstruction of many cities. The institution is now called the Institute of Urbanism.
13
The authors have in their possession a copy of this decree, but a number of paragraphs of this document are not available, as they are
marked as "secret". Since the material was obtained privately, the authors do not provide references to the data of the decree's location.
14
The final version of the plans for construction was approved by the Order of the Ministry of Construction on February 8, 1960 № 34.
According to this it was decided to create construction factories also on the territory of Primorye Region (in particular, Spassk, Krolevtsy,
Uglovoye village, the town of Iman) to support the development of "Great Vladivostok'' Project (p. 6).
15
As a result, in general, during the period 1960 - 1985s. more than 8 million square meters of housing according to the work was built:
Baklanov, Avdeyev, Romanov (2017).
16
Data on the housing stock before the start of the project were taken from the above-mentioned monograph by V.V. Anikeyev, Obertas
(2007: 95).

56

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

or transfer, 20,100 additional places in schools
(before the plan there were only 21.9 thousand
school places), 13.5 thousand additional places
for children (6.8 thousand places), hospitals with
2,100 additional beds (4,550 places). And that's
not counting the large number of canteens, baths,
laundries, cinemas (six in total) (Vlasov 2015),
various types of stores, etc.
Besides, the participant of Soviet representatives'
delegation at the International Exhibition of housing
construction in New York in 1959 was involved
in the discussion of Vladivostok building plan17.
He gave the Far Eastern specialists extensive
information on innovations in their fields of
specialization in the world, and it should be
noted that the material presented by him was
really huge. After the discussion, the specialists
who worked on the "Great Vladivostok" took a
number of innovations for consideration (SAPK
F. 1596. Opis` 1 D. 360). In particular it concerns
the square of the kitchen, combined bathroom,
ceiling height (2,7 m)18, the use of reinforced
concrete, children's playgrounds, etc. All these
nuances were introduced in the construction of
the classic "Khrushchev" 1960s19. Therefore
we can say that in the building of these houses
in Vladivostok there is a foreign influence and
use of the newest international technologies of
that time. In our opinion, it is very important
that the above-mentioned exhibition was held in
1959, and in 1960, the Soviet specialists not only
analyzed and discussed the specifics of foreign
construction, but also made efforts to introduce
the most convenient and practical of them in
the housing project on the example of "Great
Vladivostok". But it is obvious that the project
also used the experience from other countries,
in particular from Western Europe. Most likely,
it was the result of exchange programs on urban

construction between Great Britain and the USSR
in 1957-1958(Cook, Stephen V. Ward and Kevin
Ward, 2014)20.
It should be noted that housing construction
in Vladivostok had one important feature - it
combined the solution of housing problems with
cultural and service needs of the population. The
USSR Council of Ministers showed flexibility in
this measure and granted the local authorities the
right to make changes in standard designs and to
decide how and where to locate "in the first floors
[of commissioned buildings - author's note] public
catering enterprises, stores and other institutions
for cultural and household services for workers".
Thus, the regional leadership was included in the
development of the project to address many issues
and was interested in its speedy completion.
Therefore, various institutions related to cultural
life (children's clubs, libraries) or service
industries (hairdressing salons, workshops) began
to operate in many of the buildings. In addition,
the local authorities, in the case of successful
construction of a multistory apartment building,
introduced another rule on their own initiative
- they did not inhabit one apartment in such a
building to serve as a benchmark for construction.
And in the stairwells, stands with explanations of
the facility were installed (SAPK. F. 1596. opis. 1
D. 2. L. 40 - 41).
In terms of industry, the pace of development
was even higher - according to the project builders
were given 3 years to build and put into operation
4 plants of building materials in Vladivostok. Due
to these accelerating plans for the construction of
the city, the budget of "Great Vladivostok" also
grew. In particular, in 1960, 2,5 billion rubles were
additionally allocated to the project. Money from
the Reserve Fund of the Council of Ministers of the
RSFSR was also used. But at the same time, the costs

17

Most likely, in this case, it was referring to the "Exhibition of Soviet Science, Technology, and Culture Achievements" in New York,
June 1959. It was held with the aim to show the achievements of Soviet state. It had a "Housing Construction" department and a group of
specialists from the Soviet Union attached to it. During the course of this exhibition, some of the Soviet participants had the opportunity
to participate in various excursions around the country and to collect material. Given that the report mentions visits to Chicago and
other American cities, the participants actively traveled around the country in order to exchange experiences and learn about American
achievements in construction. This exhibition was held within the framework of the Soviet-American treaty on cultural cooperation. In
turn, in July 1959, in Moscow Park "Sokolniki" opened the "American National Exhibition", which pursued largely similar goals, only for
the United States.
18
Subsequently, the ceilings were lowered to 2.5 m for additional savings.
19
Khrushchevka" refers to five-story apartment buildings designed and commissioned during the rule of N.S. Khrushchev, but since the
1970s the construction of such buildings was curtailed. In more detail we plan to consider this topic in the article "The struggle of "arthouse" and economic trends in the project "Greater Vladivostok" of Khrushchev period".
20
Ian R. Cook, Stephen V. Ward and Kevin Ward, “A Springtime Journey to the Soviet Union: Postwar Planning and Policy Mobilities
through the Iron Curtain”, in: International Journal of Urban and Regional Research, 38, 3. – (2014)

57

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CONTEXTO

of the project due to the receipt of a large amount
immediately exceeded the previously indicated 2.5
billion rubles, allocated from the national budget.
We shall consider the reasons for this fact below.
As we can see, Soviet government had interest
to development of Primorye region. However, at
that time USSR did not have financial support
for full provide of building program e south part
of Far East, therefore Soviet leaders used finance
from population. In addition, many mistakes of
specialists increased expenses for project. We shall
consider it in another work – ““Great Vladivostok”:
process and results”.
Conclusion
As we can see, after Stalin Soviet government
understood problem of housing in the region. State
prepared some measures for changing situation.
Most important and great from it was project
“Great Vladivostok”. However, thus project was
very global for state in this time, therefore USSR
used finance from population. C
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59

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CONTEXTO

Aproximación conceptual del territorio desde un enfoque
multidimensional
Conceptual approach to the territory from a multidimensional perspective
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Santiago Gómez Jiménez1
Marco Medina Ortega2

Resumen

Abstract

La configuración del espacio en los territorios
ha experimentado modificaciones profundas por
efecto de prácticas de territorialidad en el marco
de los contextos sociales, económicos y políticos
cada vez más complejos y contradictorios.
La comprensión de la naturaleza, orientación
y significado de los cambios espaciales requiere
de una base teórica de gran rigor y solidez
conceptual.
El presente artículo contiene una revisión y
contraste de las visiones y enfoques teóricos de las
diferentes concepciones y perspectivas de autores
de mayor relevancia y reconocimiento en diversos
contextos geográficos, (europeos, norteamericanos y
latinoamericanos), que han suscitado y enriquecido
el debate del territorio desde diversas ópticas
disciplinares, con particular énfasis en los aportes
de las concepciones idealistas, con su interpretación
simbólico cultural y el materialismo dialéctico, en
sus vertientes naturalista, económica y política.
De acuerdo a esta revisión, se resaltan los
aportes que proponen una visión integradora que
permite una comprensión de mayor profundidad
sobre la multiplicidad y complejidad de las formas
y expresiones del territorio. Estos planteamientos
adquieren una gran validez de interpretación de
los factores determinantes y las lógicas de cambio
y transformaciones de los territorios, de acuerdo
a los escenarios de las relaciones económicas,
sociales, políticas y culturales de las sociedades
y la incidencia de las diferentes prácticas de

The space's configuration manifested in the
conformation of territories has undergone deep
modifications because of territoriality practices
in the framework of increasingly complex and
contradictory in social, economic, and political
contexts.
Understanding nature, orientation and
meaning of spatial changes requires a theoretical
base of great rigor and conceptual solidity.
This article contains a review and contrast
of the visions and theoretical approaches of the
conceptions and perspectives from different
authors of great relevance and recognition
in various geographical contexts (European,
North American and Latin American), which
have provoked and enriched the debate on the
territory from various disciplinary perspectives,
with particular emphasis on the contributions of
idealistic conceptions, with their cultural symbolic
interpretation and dialectical materialism, in its
naturalistic, economic and political aspects
According to this review, the contributions
that propose an integrating vision that allows a
deeper understanding of the multiplicity and
complexity of the forms and expressions of
the territory are highlighted. These approaches
acquire a great validity of interpretation of the
determining factors and the logics of change and
transformations of the territories, according to the
scenarios of the economic, social, political, and
cultural relations of the societies and the incidence

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador, Facultad de Arquitectura y Urbanismo; Doctor en el Programa
de Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara, México. E-mail: sgomez@uce.edu.ec
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara, México-Centro Universitario de Ciencias Económico AdministrativasCUCEA. Doctor en el Programa de Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad de Guadalajara, México. Email: mrmedina@
cucea.udg.mx

60

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

dominación y subordinación de los grupos
hegemónicos y subalternos de poder que han
determinado prácticas de apropiación y control,
defensa, protección, codificación y dominación
en los territorios, a lo largo del tiempo.
Los desarrollos teóricos logrados han
contribuido a la incorporación de nuevos
significados y diferenciación de conceptos con
aportes para la construcción de constelaciones de
conceptos que permiten una comprensión de las
realidades actuales de territorialización, en sus
diversas manifestaciones, multiterritorialidad y
lógicas zonales, reticulares y nodales.

of the different practices of domination. and
subordination of the hegemonic and subordinate
groups of power that have determined practices
of appropriation and control, defense, protection,
codification, and domination in the territories,
over time.
The theoretical developments achieved have
contributed to the incorporation of new meanings
and differentiation of concepts with contributions
for the construction of constellations of concepts
that allow an understanding of the current realities
of territorialization, in its various manifestations,
multiterritoriality and its zonal, reticular and
nodal logics.

Palabras Clave:

Keywords:

territorio; prácticas del poder; visión
multidimensional

territory; practices of power; multidimensional
vision

61

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Introducción

Las definiciones de partida

El concepto de territorio tiene una variedad de
interpretaciones y usos según enfoques, contextos
y disciplinas de estudio. Entender desde “el
territorio” significa considerar las diversas
vertientes y enfoques que se han construido a lo
largo del tiempo, con el desarrollo de categorías
de análisis que permiten interpretar y explicar las
transformaciones espaciales, a partir de diversas
ópticas, naturalista, económica, política y cultural.
En tal sentido, la vertiente naturalista permite
comprender la territorialidad de acuerdo a
prácticas que atañen a la condición de la naturaleza
humana, en sus prácticas de protección y defensa
de los territorios. Por su parte, desde la óptica
económica, la actuación económica de los seres
humanos y colectividades sociales constituye
el factor explicativo de la conformación de los
espacios y territorios desde prácticas y estrategias
orientadas a la apropiación y control. El enfoque
político permite el entendimiento de las prácticas
de poder, dominación y subordinación, que han
dado lugar a formas particulares de expresión en
los territorios. En el enfoque simbólico cultural,
se pone el acento en las expresiones culturales
de las sociedades humanas que imprimen sus
huellas, códigos y marcajes en los territorios.
En las últimas décadas, la discusión teórica se ha
enriquecido con las contribuciones de varios autores
que han otorgado un enfoque integral, relacional y
multidimensional del territorio, desde la comprensión
de la relación espacio temporal, las relaciones
socio históricas y geo-históricas espaciales en una
integración dialéctica de las dinámicas que generan
las estructuras de poder en el tiempo.
La comprensión de estos enfoques, a partir
de sus diferencias o convergencias, brinda el
soporte teórico necesario para guiar el estudio
e investigación de los fenómenos territoriales
que se han manifestado a lo largo del tiempo,
dado que aportan cada uno con entradas válidas,
que se complementan entre sí y que corresponde
integrarlas para el entendimiento de la lógica
de las actuaciones humanas en la construcción
constante de sus territorios, en sus múltiples aristas
y expresiones formales, simbólicas y económicas.

Territorio como categoría de análisis e
interpretación de los fenómenos socio espaciales
Espacio y territorio
El concepto de territorio tiene una variedad de
interpretaciones y usos según enfoques, contextos
y disciplinas de estudio. Algunos autores conceden
al concepto de territorio una gran apertura,
flexibilidad y ductibilidad. Entender desde
“el territorio” significa considerar las diversas
vertientes y enfoques que se han construido a lo
largo del tiempo, con el desarrollo de categorías
de análisis que permiten interpretar y explicar las
transformaciones espaciales.
Los esfuerzos por reactualizar el concepto
de territorio en las últimas décadas provienen de
las contribuciones de autores como Raffestein,
Haesbaert, Saquet, Giraut y otros3 que han otorgado
un enfoque integral, relacional y multidimensional
del territorio, desde la comprensión de la relación
espacio temporal, las relaciones socio históricas
y geo-históricas espaciales en una integración
dialéctica de las dinámicas que generan las
estructuras de poder en el tiempo.
Los fenómenos territoriales contemporáneos
presentan mayores niveles de complejidad en
sus manifestaciones abstractas y concretas de la
configuración del espacio. Al respecto, Foucault
expone en 1967:
The nineteenth century found its essential
mythological resources in the second principle
of thermodynamics. The present epoch will
perhaps be above all the epoch of space. We
are in the epoch of simultaneity: we are in the
epoch of juxtaposition, the epoch of the near
and far, of the side-by-side, of the dispersed.
We are at a moment, I believe, when our
experience of the world is less that of a long
life developing through time than that of a
network that connects points and intersects
with its own skein (Foucault, 1984).
De acuerdo al texto citado, Foucault considera

3

Estos autores parten en sus análisis desde la disciplina geográfica y sus especialidades en geografía humana, geografía política y diseño
territorial, a lo cual se suman los aportes desde las perspectivas filosóficas, económicas, antropológicas, sociológicas, la planificación y la
arquitectura (véase línea temporal a continuación “constelación de referencias”)

62

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

que el espacio tiene una expresión de simultaneidad
y yuxtaposición, de proximidad y de distancia a la
vez, de lo lejano y lo cercano, de un lado al otro,
de lo disperso, de la experiencia de existencia
en el mundo como una red que une puntos y se
entreteje. Adicionalmente, Foucault aporta con
una comprensión de los diversos agentes y escalas
de poder, así como de formas de dominación
que no son percibidas por la sociedad, lo cual
se torna evidente en las tecnologías actuales de
comunicación.
Desde la geografía, se resalta el enfoque del
geógrafo brasileño Milton Santos, quien alentaba
al debate sobre el territorio y la desterritorialización
en los años 90 en su obra la Naturaleza del
espacio. Aunque no de forma explícita, introduce
la noción de “desterritorialización” al incorporar
la dimensión cultural, como referencia a los
procesos de desculturalización (Haesbaert, 2011).
Espacio y territorio no pueden ser asumidos
como conceptos de similar acepción, en tanto que
se admite como sinónimos los conceptos región y
territorio. Para Haesbaert, antes del concepto de
territorio o el de región se encuentra el “concepto
maestro” o categoría clave: “espacio”, en el que
se desarrolla la construcción del “territorio”, que
se manifiesta como una construcción material,
concreta y social.
En la distinción entre espacio y territorio,
Raffestein (1993) define el espacio como
la materia prima que antecede al territorio.
Desde una posición materialista, en la que la
realidad material se expresa antes de cualquier
conocimiento o práctica, la constitución del
territorio es el resultado de una acción conducida
por un actor o actores que desarrollan un programa
en cualquier nivel.

Para Raffestein el espacio es un concepto
que no se puede definir de forma absoluta o
permanente; es un concepto que debe permitir
replantear o inventar un medio para ir más
allá para expresar las realidades materiales e
inmateriales. La representación de estas realidades
desde el espacio es trabajada por los actores y se
encuentra manifestado en la estratificación como
de un hojaldre o “hojeado” (feuillete). Hojear
es al mismo tiempo modelar, navegar. Modelar
imágenes y navegar a través de representaciones
de la realidad (Raffestein, 2012: 122).
Por su parte, Harvey (2006) plantea la
concepción del “espacio relacional” que responde
a la díada de espacio “absoluto” y “relativo”. La
caracterización de espacio relativo hace referencia
a una relación entre objetos. La noción del espacio
absoluto permite individualizar fenómenos con
gran claridad. Harvey propone “mantener en
una tensión dialéctica estos tres conceptos con
los tres “momentos” del espacio, de acuerdo a
Lefevbre (1986), (“percibido”, “concebido” y
“vivido”), espacios que Harvey los equipara bajo
las denominaciones de “material”, “conceptual”
y “vivida”. Cada una de estas dimensiones son
indisociables, por lo que es necesario identificar
la perspectiva de análisis del espacio al que nos
estamos refiriendo.
Desde un enfoque más amplio, Haesbaert
(2019) proporciona al concepto de territorio
una “dimensión espacial”, inmersa en las
diversas relaciones materiales, simbólicas y
de poder, esto es, las relaciones económicas
políticas y socio culturales de los diferentes
contextos sociales.
En este sentido, el territorio se define a partir
de una polisemia conceptual, que responde a una
visión multidimensional: dimensión política y
económica (“uso de la tierra”); dimensión cultural
con la significación del espacio. Estas dimensiones
enfocan las formas en cómo el ser humano utiliza
la tierra, cómo organizan y se organizan en el
espacio y qué significados dan al lugar.
La amplitud del concepto ha de responder a
la perspectiva disciplinaria de estudio, es decir al
enfoque que se tenga y que dé validez al objeto
de estudio. Así, para la geografía, el territorio
constituye un concepto central que refiere las
transformaciones del espacio por la construcción
de territorios, con énfasis en su materialidad y sus
múltiples dimensiones asociadas a la interacción
sociedad-naturaleza (Haesbaert, 2011).

El espacio es, pues, anterior y precede a
cualquier acción. El espacio está “dado” como
una materia prima y antecede a cualquier
acción. “Lugar” de posibilidad, es la realidad
material previa a cualquier conocimiento
y a cualquier práctica, de las cuales será
objeto a partir del momento en que un actor
manifieste una intencionalidad respecto a ese
lugar. El territorio, evidentemente, se apoya
en el espacio, pero no es el espacio sino una
producción a partir de él. Es la producción
para todas las relaciones de los recursos y se
inscribe en un campo de poder (Raffestein,
2011:102).
63

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Figura 1. Linea temporal
Constelaciones de referencias en torno al concepto de territorio y territorialidad

Fuente: Elaboración propia, 2022

El territorio desde el enfoque materialista

llamado just terrendi, haciendo referencia al
pedazo de tierra apropiado dentro de los límites
de una determinada jurisdicción y alude además
al derecho de “aterrorizar”.
En este sentido se percibe una muy cercana
aproximación entre el vocablo terra - territorium
y la de terreo - territor. Es decir, en un primer
sentido, territorio se entiende como poseedor de
tierra, y conforme a la palabra territorium derivado
de aterrorizar “aquel que aterroriza”. De acuerdo
a esta doble significación, el término “territorio”
estaría relacionado con la tierra, la materialidad
y además vinculado con los sentimientos de

La posición o enfoque Materialista es una vertiente
del pensamiento que define el territorio con una
fuerte connotación vinculada al espacio físico
terrenal, lo que guarda correspondencia con la
etimología del término territorio.
En efecto, de acuerdo a la etimología de la
palabra territorium en latín deviene del vocablo
latino terra que fue empleado en el documento
Digesta el cual recopila leyes en el año 553
D.C., período del emperador Justiniano, y
que corresponde al sistema jurídico dentro del
64

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

miedo, exclusión y satisfacción de aquellos que
usufructúan o se identifican con él.
Desde concepciones más estructuradas del
materialismo Haesbaert destaca tres posiciones:
la orientación naturalista y las perspectivas
económica y política.

territorialidad, enfoque que establece claramente
una distinción entre la visión naturista del
territorio para ir hacia un abordaje político.
Concepción social económica del territorio
De acuerdo a este enfoque, la base material de las
relaciones de producción explica la organización
del territorio, lo que corresponde a una dimensión
económica de análisis. En un punto intermedio, el
territorio se lo considera como fuente de recursos
para la reproducción de la sociedad, conforme a
la disponibilidad de los mismos.

La orientación “naturalista” del territorio
Esta orientación concibe la territorialidad desde el
carácter biológico hasta la misma territorialidad
humana qué estaría moldeada por el comportamiento
instintivo genéticamente determinado. Al respecto,
los primeros esfuerzos asociados a conceptualizar
el término del territorio surgen en los estudios de la
etología relacionados con la “territorialidad animal”,
que dieron la pauta para el debate en los siguientes
años en las ciencias sociales. Los estudios de la
territorialidad animal parten de los trabajos clásicos de
inicios de siglo XX desde la etología animal de Eliot
Howard (1920) en su obra “Territory in bird life” que
investiga el comportamiento ligado a la sexualidad de
cierta avifauna en relación al territorio como porción
defendida y delimitada en determinados períodos de
reproducción y apareamiento.
Las teorías darwinistas entienden el
comportamiento humano como producto de la
evolución, sujeto por tanto al mismo esquema
que explica el comportamiento animal. En este
sentido, la concepción naturista del territorio pone
énfasis en la necesidad de protección a través del
espacio defendido bajo el enfoque de la etología
planteada por Di Méo (1998).
Haesbaert (2011) aclara que la relación
entre territorio y defensa, se encuentra en los
orígenes del término que se difunde por medio
de la visión neodarwinista de territorialidad. Esta
visión está presente en diversas concepciones
contemporáneas. Al respecto Haesbaert, citando a
Cox, define a los territorios como espacios que las
personas defienden por la exclusión de algunas
actividades y la inclusión de aquellas que realzan
lo que precisamente pretenden defender.
Los debates sobre la territorialidad en
biología y en ciencias sociales, a inicio del
siglo pasado, corrieron en forma paralela. Lejos
de contraponerse o buscar visiones extremas,
estos conocimientos se retroalimentaron, tal
como lo explica Haesbaert, en el sentido de
validar unilateralmente los paradigmas de la
territorialidad animal sobre la humana, o para
que prevaleciera el sentido social, humano de la

“Algunos antropólogos, en trabajos más
recientes, todavía mantienen esa idea de territorio
de basamento económico materialista como
área defendida en función de la disponibilidad
y garantía de los recursos necesarios para la
reproducción material de un grupo” (Haesbaert,
2011:49).
Esta visión del territorio, se aclara, no es regla
para sociedades ancestrales o más tradicionales,
dado que en muchas de estas tribus no se registra
propiedad sobre los recursos naturales, aparte del
patrón flexible de uso territorial.
…. “Existe una distinción entre las diferentes
formas de construcción del territorio y de la
territorialización en relación con sus recursos,
dependiendo de factores como el tipo de
movilidad al que el grupo se halla sujeto”
(Haesbaert, 2011:49).
La concepción del territorio como fuente de
recursos y apropiación de la naturaleza se encuentra
vigente, por lo que aún carga profundas marcas de
su comprensión en torno de la vinculación con la
tierra en el sentido físico del término.
Haesbaert acoge los estudios del geógrafo
Milton Santos, quien planteó la controvertida
expresión de “territorio usado” como correlato al
“espacio geográfico”.
El “territorio usado” da cuenta de un todo
complejo que entreteje una trama de relaciones
complementarias y opuestas. El concepto de Santos
reconoce las relaciones que se establecen entre el
lugar, la formación socio espacial y el mundo. Visto
como una totalidad puede revelar la estructura de la
sociedad y la propia complejidad de su uso.
Bajo un enfoque económico, Santos considera
65

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

el rol de los actores hegemónicos, quienes
valoran el territorio usado como recurso que da
garantía a sus intereses particulares. En contraste,
para los actores hegemonizados se trata de un
refugio que intenta adaptarse al medio geográfico
y su especificidad local, mediante estrategias de
supervivencia en los lugares.
En el enfoque económico, se incluyen los
aportes de Gottman, quien concibe el territorio
como recurso y refugio, a la vez. Haesbaert
(2019) asume las categorías planteadas por
Santos cuando define los Territorio Hegemónicos
y los Territorios Subalternos. A los primeros, los
define como el territorio de dominación funcional,
determinado por valor de cambio y tecnologías
de poder; en tanto que los territorios subalternos,
de características simbólicas de dominación, con
funcionalidades de abrigo y valor de uso. En
este sentido, el “uso del territorio” explicita una
clara priorización de su dimensión económica,
que establece una distinción a ser discutida entre
territorio como “forma” y el territorio usado
como “objetos y acciones, sinónimo de espacio
humano”, de acuerdo a Santos.
En la dimensión económica se incluye el
enfoque de los “territorios red”, considerados
como lugares contiguos y de lugares red que
incorporan la información como un potente
instrumento de unión entre las diversas piezas del
territorio, dependiendo de la densidad técnica de
la producción y un control remoto de la parte de
los sistemas productivos. Para Santos el mando
local del territorio dependerá de su densidad
técnica o funcional informacional. Su control
es distante y global, disociado de los espacios
locales, lo que determina una agudización de
los conflictos del espacio vivido con el espacio
global racionalizador y en red.

La red colectiviza las relaciones, juega con
la diversidad y a la vez uniformiza a los grupos
sociales. Desde este enfoque, Dupuy (1998)
aborda la “territorialidad transaccional” que
se construye mediante la vía de los “proyectos
transaccionales”, que cumplen funciones por
medio de conexiones potenciales, cuya selección
se hará según su momento o circunstancia.
En consecuencia, el territorio transaccional,
resultado de las redes, se basa en las posibilidades
de relación de circulación entre puntos.
La funcionalización y cualidad técnica de los
territorios resalta la importancia de la inclusión
del medio técnico-científico informacional
en los procesos económicos de la dinámica
capitalista, que se encuentra asociada a la idea
de “apropiación y control” (control que estaría
vinculado al “ordenamiento y gestión del
espacio”) del territorio en sus diferentes alcances,
global y local.
Al apropiarse del trabajo, la sociedad
capitalista lo destruye, al separar la energía
de la información, el trabajo manual del
intelectual, e impide al hombre disponer de una
y de otra concomitantemente. De esta forma,
"por ese mecanismo, los hombres perdieron
su capacidad original de transformación, que
pasó a las organizaciones", a las empresas
(Haesbaert, 2011: 72).
La red es la nueva forma de dominio
establecida por los grupos hegemónicos de poder
económico que determinan lógicas de exclusión
económica, social y espacial, lo que, a su vez,
favorece formas de transformación del espacio
por parte de los grupos subalternos, quienes
ejercen sus propias prácticas, al margen del poder
hegemónico.

Mais uma vez, devemos insistir na relevância,
hoje, do papel da ciência, da tecnologia e da
informação. Tratando de território, não basta
falar de mundialização ou globalização,
se desejamos aprofundar o processo de
conhecimento desse aspecto da realidade
total. O território são formas, mas o território
usado são objetos e ações, sinônimo de espaço
humano, espaço habitado. Mesmo a análise da
fluidez posta ao serviço da competitividade,
que hoje rege as relações econômicas, passa
por aí (Santos, 1994: 225).

La dimensión política
Desde una visión crítica Godelier (2021)
afirma que no se pueden explicar los aspectos
superestructurales desde los modos de
producción tan solo, es decir desde las relaciones
económicas. Este autor estimula a la necesidad
de reponer la economía al lado de la política para
explicar la historia, reponer las masas al lado de
las élites como agentes de historia, posicionando
una visión crítica de la historia integrando las
relaciones que fundan los grupos humanos en
66

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

una sociedad desde los vínculos políticos que
excepcionalmente están separados de lo religioso.
Los aportes de los conceptos “región” y
“paisaje” del autor Haesbaert se incluyen en
la visión jurídica política de la concepción
del territorio. El paisaje proviene de las
representaciones culturales del espacio, para
autores como Godelier se hace fundamental
el pensar la gigantesca contradicción mundial
entre la política y la cultura de los distintos
grupos sociales y las relaciones que tienen con
el mercado, relaciones que establecen sociedades
desiguales en las que se instauran divisiones
sociales, es decir cuando un grupo logra una
apropiación jurídico-ideal de los recursos
productivos y establece un derecho sobre las cosas
y controla a los que trabajan como relaciones de
dominación que adquieren formas de autoridad
que se sostienen en una legitimidad antes que en
un acto de violencia fundante.
Por su parte, Gottman (1952) considera que
la unidad política es el territorio, lo que remite la
concepción del territorio no solo al ámbito jurídico
administrativo y supera los límites del Estado
Nación para expandirse hacia el conjunto de
tierras agrupadas en una unidad que depende de un
poder o autoridad común y se sustenta bajo algún
régimen, es decir un compartimiento del espacio
políticamente integrado en una entidad jurídica,
administrativa y política. Esto se comprende a la
luz del ordenamiento geopolítico contemporáneo,
en el que se advierte la presencia de potencias
económicas y políticas que ejercen su poder en
los estados-nación, subordinados o dependientes
en esta lógica de dominio. A estas instancias de
poder, se suma la presencia de grandes empresas
transnacionales que desarrollan sus actividades
económicas, sin fronteras nacionales, bajo una
lógica de producción y comercialización que se
extiende en diversas geografías del planeta.
El geógrafo alemán Friedrich Ratzel, a finales
de siglo XX, se convierte en el autor clásico que
explica las relaciones políticas que determinan la
construcción de los territorios. Según Ratzel, el
territorio es un espacio cualificado por el dominio
de un grupo humano y definido por el control
político de un determinado ámbito espacial. De
ahí, que sin territorio no se puede entender la
acción y solidez del Estado (Ratzel, 1990).
El territorio político toma directa relación con
el Estado. Conforme a la relación entre suelo y
el Estado, Ratzel (1998), brinda varias categorías

de análisis (“espacios vitales”, “islas de vida”),
en el marco de una concepción biogeográfica
que considera la propagación de la vida en la
superficie de la tierra como una expansión de
las células y los organismos vivos que extraen
del suelo su vitalidad. De acuerdo a esta visión
biogeográfica, el territorio responde a una relación
indisociable entre la dimensión natural, física
y una dimensión política, en la que se enfatiza
el dominio del espacio por parte del Estado. El
espacio vital ratzeliano es concebido como el
espacio para la reproducción de un grupo social
o un agrupamiento civilizatorio considerando
los recursos disponibles es decir la aptitud del
territorio en correspondencia con el tamaño del
agrupamiento humano.
En la dimensión política, se resaltan las
modalidades del agrupamiento territorial y
la actividad política que reflejan la autoridad
instalada en un territorio como dominio, que
viene a ser la manifestación concreta del poder.
Para Max Weber, el poder se expresa cuando la
voluntad responde a un agrupamiento territorial
que busca la consecución de un propósito o fin
y sólo tiene sentido por la existencia de dicho
agrupamiento.
Raffestein, desde una visión relacional, aporta
a la comprensión de las dinámicas del poder,
conforme al juego de fuerzas que construyen
y reconstruyen los territorios, de acuerdo a
una dialéctica constante de contradicción y
contraposición.
Las diferentes situaciones de monopolio, o
de oligopolio, son estrategias de dominación,
condicionadas por fines “políticos” y no
económicos, ya que no se trata de gestionar
en función de la estructura global en la que
se interviene, sino en función de una subestructura, de una organización que quiere crecer
-y eventualmente desarrollarse- a costa de la
destrucción de la estructura global, o de una
parte de la estructura global con la cual dicha
organización mantiene relaciones (Raffestein,
2011: 30).
Raffestein caracteriza las relaciones modernas
de dominio, apelando al pensamiento de Galileo
y Descartes, mediante una vinculación de la
matematización de la naturaleza como objeto
de dominio. Las situaciones de dominio en la
sociedad, afirma el autor, encuentran su forma de
expresión de acuerdo a las matemáticas, lo que
se comprueba en la historia de las sociedades y
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

la aparición del dinero como fuente de dominio
social y político, que es la primera forma de
matematización de las cosas. El dinero se
convierte en instrumento mental, de equivalencias
imaginarias de una aritmética creadora “de
espacios abstractos” que realizan “la equivalencia
de los no-equivalentes” (….) en el momento que
se crea la moneda hay matematización de la
sociedad (Raffestein, 2011: 30-31).
Cobra sentido en este enfoque la idea de
territorio como “dominio” en contraparte de la
dimensión económica que concibe el territorio
como apropiación y control. En la perspectiva
política se comprende la acción de los instrumentos
que perpetúan las fuerzas asimétricas y simétricas
relacionadas al poder y dominio territorial.
En la necesidad de comprender la naturaleza de
las fuerzas que operan en las formas y modos del
dominio en la actualidad, se destacan los aportes
desarrollados por Han en su obra Psicopolítica
(2020), quien afirma que los procesos de
dominación han evolucionado según las etapas
históricas del desarrollo de la humanidad. Desde
la biopolítica establecida por Foucault, las formas
de dominación del capitalismo se comprenden
desde una asociación con lo biológico, lo corporal.
Para Han la biopolítica de Foucault se
queda limitada para entender la etapa actual del
neoliberalismo, cuyas formas de dominación
se ejercen más allá de lo biológico, somático
y corporal, para alcanzar la psique humana,
según se explica en la “psicopolítica” y las
“psicotecnologías” del poder que permiten
comprender nuevas técnicas de dominación que
conducen a la eficiente forma de dominación
y explotación contemporánea, que logra el
comportamiento de los individuos con total
afinidad a la sociedad de consumo bajo la lógica
de la libertad de elección, autoexplotación y
dominación, como esencia de las dinámicas
modernas del poder sobre el territorio.

espacio económico.
Gottman (1952) aporta en la comprensión
de “entidades compartimentadas” desde una
concreción geográfica territorial. Además, propone
categorías de análisis tales como los “sistemas
de movimiento o circulación” y “sistemas de
resistencias al movimiento” o “iconografías”.
Para este autor los sistemas de movimiento,
más concretos, son los que están vinculados a la
“circulación en el espacio” y aquellos sistemas
de símbolos -iconografías- que dan resistencia
al movimiento, más abstractos que materiales.
Juntos integran una asociación entre el mundo
material e ideal y la idea de territorio vinculado a
la idea de movimiento y no desde una visión fija
y estática.
Por su parte, enfoques disciplinarios, como la
antropología, abordan la construcción semántica
del concepto del territorio, sus signos y significados
que definen códigos culturales en la percepción y
constitución del territorio. Desde este enfoque,
el territorio acoge una dimensión de apropiación
simbólica. Haesbaert (2011), citando a Godelier,
considera que la sociedad, al apropiarse de un
territorio, adquiere el acceso al control y el uso
de las realidades visibles como de los poderes
invisibles que lo componen.
Acerca de los poderes invisibles, se expone
en múltiples trabajos dentro de la antropología.
Haesbaert hace referencia a estudios de la
antropología como los de Edward Hall y los de
Antropología del Territorio de José Luis García
(1976), en los que se considera al territorio como
un signo cuyo significado puede ser comprendido
a partir de códigos culturales que lo inscriben,
integrando una visión de idea de concepción
determinada por el medio físico y el hombre.
La perspectiva idealista se enfoca en el análisis
de los valores espirituales, simbólicos y afectivos
que pesan sobre el territorio, lo cual concede
mayor complejidad respecto de las concepciones
que aluden únicamente a su dimensión material.
El idealismo contribuye con una interpretación
de la dimensión de carácter subjetiva a partir de
la creación de significados, su semantización,
que, de acuerdo a García, citado por Haesbaert,
responde a un territorio “socializado y
culturalizado” impregnando de significado a todo
lo que se encuentra en el entorno del ser humano.
Desde la geografía, se incluye la dimensión
cultural del espacio, con los aportes de corrientes
humanistas o idealistas. Haesbaert se refiere a los

El territorio desde la perspectiva idealista
De acuerdo a este enfoque, se admite la expresión
material de los territorios; no obstante, se concede
una valoración significativa a su dimensión
cultural y abstracta, en la que se consideran los
valores éticos, espirituales, simbólicos, afectivos
y perceptuales. Al respecto, Bonnemaison (1996)
afirma que el territorio como producción cultural
precede al territorio político y con más razón al
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

La visión integradora del territorio

conceptos de lugar y paisaje, introducidos por
estas corrientes. Sin embargo, el mismo autor
aclara que muchos de los debates sobre estos
conceptos no estarían vinculados con el territorio
y en particular con territorialidad, por lo que
se advierte acerca de diferencias conceptuales,
cuando es necesario que los conceptos reflejen
multiplicidad de significados y asociaciones
con otros conceptos que permiten expresar
la complejidad de las cuestiones que buscan
responder (Haesbaert, 2011: subíndice 17 pp.61).
Haesbaert destaca los aportes de Bonnemasion
y Cambrézy4, quienes asocian los conceptos de
territorialidad e “identidad”, al reconocer que
el territorio constituye un efectivo sistema de
construcción de identidad.
Desde esta perspectiva se concede un significado
de orden simbólico-cultural a la territorialidad,
al considerarla en su sentido genérico como la
“simple cualidad de ser territorio” y que muchas
veces es concebido en estricto sentido como la
dimensión simbólica del territorio. Haesbaert
aclara acerca de la necesidad de establecer
numerosas relaciones con la noción de identidad
territorial, que se manifiestan en la dimensión
cultural, simbólica, así como en la base material,
de carácter evidentemente económico y político.
El enfoque de Haesbaert plantea una comprensión
totalizante de estas dimensiones y avanzar por
tanto a una perspectiva integradora, articulada y
conectada de las prácticas de territorialidad.
En este sentido, los territorios adquieren su
identidad por su base económica, como es el caso de
los países de producción e innovación tecnológica
vs. aquellos países que tienen una economía
agroexportadora, basada en la explotación de
recursos naturales. De acuerdo a la dimensión
cultural, adquieren una identidad propia aquellos
espacios, ciudades o territorios, considerados como
patrimonio cultural de la humanidad, reservas
ecológicas, o de asentamiento de poblaciones
étnicas, bajo una óptica de “etnización” de los
grupos dominantes que consideran marginales
a quienes se les atribuye el carácter de grupos
étnicos o raciales.

De acuerdo a Raffestein, el territorio es una
producción a partir del espacio. Territorio y
espacio son dos categorías diferentes de análisis.
El territorio no es el espacio, se apoya en él.
Sin espacio no hay territorio, por tanto, espacio
y territorio no pueden estar separados. La
territorialización del espacio es el resultado de los
procesos de “apropiación”, concreta o simbólica,
por parte de los diferentes actores sociales, grupos
o individuos de la población humana.
Desde una visión materialista, el espacio
se concibe como una “materia prima preexistente”, aún no apropiada, en la que no se ha
expresado ninguna práctica social. No obstante,
no conviene restringir el espacio a esta noción,
dado que interesa un nivel de reflexión de
mayor profundidad, que remite al espacio como
una dimensión fundamental de la sociedad (la
dimensión espacial), en la que el territorio asume
la espacialidad de las relaciones de poder.
La superación de los enfoques fragmentadas
del territorio, que responden a una vía
unidireccional en sus dimensiones de análisis
(natural, económica, política y cultural ideológica)
da paso al concepto territorio como “producción
humana”, desde una línea integradora de las
dimensiones de análisis.
Cuando Haesbaert (2019) apuesta a trabajar
con el concepto de región y la caracterización
de los procesos de regionalización como
instrumentos analíticos, logra una relación de
conceptos a los que Deleuze y Guattari (1991)
denomina “firmamento de conceptos”,
Les concepts ne nous attendent pas tout faits,
comme des corps célestes. Il n’y a pas de ciel pour
les concepts. Ils doivent être inventés, fabriqués
ou plutôt créés, et ne seraient rien sans la signature
de ceux qui les créent. Nietzsche a déterminé
la tâche de la philosophie quand il écrivit : «
Les philosophes ne doivent plus se contenter
d’accepter les concepts qu’on leur donne, pour
seulement les nettoyer et les faire reluire, mais
il faut qu’ils commencent par les fabriquer, les
créer, les poser et persuader les hommes d’y
recourir (Deleuze y Guattari, 1991: 11).

4

Sus obras se orientan a definir al territorio como fundamento en la constitución de la identidad, destacando trabajos como los de “Les
territoires de l'identité. Le territoire, lien ou frontière”.

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Haesbaert considera que el concepto
“región”5 tiene un alto grado de sinónimo con
el del “territorio” basándose en las definiciones
de los diccionarios. Sin embargo, puntualiza en
el concepto maestro o categoría clave espacio.
Sin embargo, los conceptos de territorio y
región se discriminan en función de las bases
filosóficas y de los contextos geo históricos
de los requerimientos de investigación. En la
“constelación de conceptos” que se presenta en
el Ideograma 1, la noción del territorio se refiere
a relaciones espaciales de poder, en tanto que el
concepto de región, que responde a los aspectos
analíticos y metodológicos, alude a las prácticas
efectivas de diferenciación del espacio.
En este sentido, el territorio tiene su foco
principal en el campo de las prácticas o articulaciones
espaciales de poder, en tanto que la región se enfoca
en la diferenciación y “recorte” del espacio. Esto
implica el reconocimiento del cruce o el umbral
entre la diferenciación como construcción social
efectiva, y como recorte espacial clasificatorio/
analítico. Si bien es válido considerar la región como
instrumento de análisis, es necesario profundizar en
la forma en la que se producen los “recortes” del
espacio, lo cual se vincula con las relaciones de
poder que se ejercen en el ámbito de los territorios.
Los debates sobre el espacio contienen todavía
una priorización de las dimensiones de análisis
conforme a las orientaciones disciplinarias, o de
las problemáticas que se pretende analizar. En
este sentido, queda en duda qué tipo de “espacio”
es capaz de “integrar” en forma cohesionada
las múltiples esferas relacionadas a las lógicas
económicas, políticas, culturales simbólicas,
y visiones naturales que permitan una visión
totalizadora o integradora del territorio.
Por su parte, Haesbaert (2011) propone tres
perspectivas para la comprensión del espacio
social desde una visión multidimensional:
·
Reconocimiento de territorio como área de
formas o relaciones homogéneas de poder, que
dan lugar a modalidades de territorialización
diferenciadas tanto para sacar provecho de sus
recursos como para el control de los flujos
·
Enfoque del “territorio-red”, en oposición
a la visión estable del territorio, que plantea
una visión de movimiento, conexión e
interconexiones a diferentes escalas Massey
(1994).
·
Prioridad de la concepción multiescalar
que enfoca la constitución de territorios

múltiples y la multiterritorialidad, en el marco
de procesos de hibridación tanto material y
cultural, entre naturaleza y sociedad en sus
esferas económica, política y cultural.
Adicionalmente, Haesbaert plantea una
“experiencia total del espacio”, que considera
los componentes de la vida social, articulados
o conjugados con la actividad económica, el
poder político y la creación de significado de
cultura. En este sentido, autores como Muratori
(1967) conciben al territorio como un nuevo
problema en tanto las escalas tradicionales
resultan insuficientes para comprender las nuevas
realidades, y refiere a territorio como aquella
imbricación entre geografía y cultura como
enfoque que la civilización contemporánea debe
asumir como una condición global.
Este pensamiento se asocia a la necesaria
articulación conceptual y de diálogo para
avanzar hacia una constelación de conceptos,
cuyos enfoques dependerán de las temáticas
o problemáticas, contextos que se requieran
estudiar, desde los fenómenos de transformación
del espacio en términos de la sociedad a través
del “poder” y desde la naturaleza a través de las
“fuerzas naturales” (Ideograma 1).
Haesbaert se refiere a los aportes de Milton
Santos (2000) para definir el concepto de “espacio
geográfico” (como sinónimo de territorio) en
términos de la relación de los grupos sociales, que
se desarrolla en un contexto espacial o geográfico,
por lo que la territorialidad es inherente a la
condición humana (Haesbaert, 2011:67).
Desde la óptica del territorio-red, es posible
una visión integradora de las esferas económica,
política y cultural si estas se articulan en red a
través de múltiples escalas que confluyen desde
el nivel local al global. En este sentido, Haesbaert
considera algunos de los elementos o componentes
que desde su semántica conceptual aborda
Raffestein como invariantes del territorio; “mallas;
nodos; red”. Haesbaert consolida una lectura del
territorio desde una lógica zonal que respondería
a una forma de dominio (esfera del poder) a los
“territorios - zona” de procesos históricos pasados
dentro de su reproducción jerárquica. En la
actualidad estarían rigiendo los dominios de los
“territorios-red”, de carácter discontinuo a nivel
espacial, y a su vez, interconectados y articulados
entre sí, de modo intenso.

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Ideograma 1. Síntesis hacia una propuesta de constelación de conceptos

Fuente: Elaboración propia con base en Haesbaert, 2017

Haesbaert recoge el pensamiento de
geógrafos, como Gottman y Santos, por
lo que introduce las nociones sobre la “no
disociación entre movimiento y estabilidad”;
es decir, entre lo fijo y el flujo, la circulación
e “iconografías” la “noción de lo híbrido”, la
realidad múltiple del espacio geográfico, de
acuerdo a la dinámica de diversas relaciones
de poder, del poder material de las relaciones
económicas-políticas al poder simbólico de
las relaciones de orden más estrictas culturales
(Haesbaert, 2011: 68).

La existencia está tejida por relaciones,
es un vasto complejo relacional con una
problemática muy diferente de la llamada
morfo-funcional. Ésta se reclama como
geografía de un triángulo: querer-ver, saberver, poder-ver, mientras que aquélla se funda
en el triángulo querer-existir, saber-existir,
poder-existir (Raffestein, 2011:26).
Se apuesta a superar la cara funcional
descriptiva para afrontar la cara “procesual”
de dicha relación. Raffestein define que la
cara funcional informa sobre el resultado de la
relación, sin mostrar las evidencias del análisis
que oculta, las formas en que se dan y se hacen
estas relaciones, es decir las relaciones de poder
inscritas en este proceso.
La concepción del territorio desde una
visión relacional Haesbaert (2011), citando a
Raffestein, abarca la condición del espacio en dos
caras, “expresión material” y “contenido” como
significativo simbólico del espacio relacional
inventado por los hombres.
En esta óptica, Haesbaert confiere al territorio
un sentido relacional dentro de un conjunto
de relaciones históricas y sociales, esto es,
una asociación entre los procesos sociales y el
espacio material. Este enfoque supera la visión

La visión del territorio desde un carácter
absoluto hacia un relacional
Esta concepción del territorio apunta hacia una
perspectiva relacional del espacio, en el marco
de “relaciones socio históricas de poder”, lo
cual permite la superación de los enfoques que
privilegian la materialidad del espacio en su
visión unidireccional de los aspectos físicos
del territorio, para destacar las vertientes que
fundamentan al espacio más como relaciones
sociales.
Raffestein desarrolla un enfoque relacional del
poder político y sus manifestaciones espaciales en su
obra “Por una Geografía del Poder”, donde señala:
71

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

simplista de espacio como delimitación, frontera,
estabilidad y enraizamiento. Por ser relacional el
territorio es movimiento, flujo, interconexión, que
se enmarca en una dinámica de espacio-tiempo.
De acuerdo a Raffestein, el poder busca
controlar y dominar a los hombres y las cosas.
Desde la geografía política, el autor considera
la triada de población, territorio y los recursos,
que se conjuga con el ejercicio del poder a través
de los procesos de apropiación y dominación
(Raffestein, 2011: 44).
Por su parte, Haesbaert propone la noción de
la “materialidad del espacio” que coloca el énfasis
en el papel de la espacialidad en la construcción de
las relaciones sociales, en este contexto Raffestein
incorpora en el debate el análisis del dominio de
los “territorios informacionales” en relación del
poder y su canalización a través de los símbolos,
lo cual remite al distanciamiento entre el referente
real y el imaginario. Esta interpretación reconoce
la dimensión “concreta” del poder mediante
relaciones simbólicas, en las que el territorio
se reconoce por imágenes que lo representan
en lugar de la realidad material concreta que se
construye en el territorio (Haesbaert, 2011:73).
Haesbaert analiza la construcción de los
territorios desde los aportes del geógrafo americano
Robert Sack quien incorpora con mayor frecuencia
la noción de “territorialidad” como aquella cualidad
de un territorio en la que se incorporan relaciones
de poder que influyen y controlan personas, objetos
y relaciones sociales. Conceptos como frontera,
control del acceso son atributos fundamentales en
la definición de esta territorialidad concebida por
Sack (Haesbaert, 2011:73).
Sack reconoce la dimensión simbólica, que
se expresa en el rol que tiene la cultura en la
construcción de la territorialidad. No obstante,
enfatiza en la vinculación de los cambios
territoriales con las transformaciones económicas
y políticas, por lo que la cultura, la historia y la
tradición median el cambio económico, y estas
además median el modo como las personas y los
lugares están vinculados, es decir el modo como
el ser humano usa la territorialidad y el modo
como estos valoran la tierra.
Para Sack la territorialidad como componente
del poder no es tan sólo un medio para crear y
mantener un orden, sino una estrategia para crear
y mantener gran parte del contexto geográfico a
través del cual se experimenta el mundo y se lo
dota de significado (Haesbaert, 2011:77).

Tanto el enfoque de territorialidad de Sack
y la visión ampliada de poder de Raffestein que
incluye el “poder simbólico” dotan de sentido
relacional entre el poder y sus efectos de cualidad
material y del poder en el sentido simbólico.
Raffestein subraya que en la actualidad se estaría
viviendo una modernidad más “temporalizada”
que “espacializada”; esto es, el territorio
físico concreto tiene menos significado que el
territorio informacional en la conformación de la
territorialidad contemporánea.
La discusión que se inscribe en esta posición,
realza el poder simbólico del territorio sobre la
dimensión material o más objetiva. Haesbaert
considera que toda posición que minimice la
dimensión simbólica del territorio considera un
fragmento de los complejos procesos que se dan
entre los lazos entre espacio y poder.
Para Haesbaert la territorialización es entendida
como el proceso de dominio (político económico)
o de apropiación (simbólico cultural) del espacio
como expresión de los diversos ejercicios del
poder de los grupos humanos. El fenómeno de la
desterritorialización incorporado por algunos autores
como Raffestein, es cuestionado por Haesbaert
quien sostiene que la multiterritorialización es la
característica prevaleciente y que en los momentos
actuales ha cobrado una mayor vigencia en el sentido
de tener la experimentación de diferentes territorios
al mismo tiempo, reconstruyendo constantemente al
actual.
Para este autor, el poder en el sentido
relacional no solo debe abarcar las relaciones
sociales concretas. Debe sumarse además las
representaciones de las que éstas son portadoras,
por lo que el territorio en términos relacionales
(orientado al componente espacial del poder),
sería el resultado de la interacción de múltiples
dimensiones económicas, políticas, jurídicas,
sociales y simbólicas (Haesbaert, 2011:80),
que dan lugar a varias modalidades o formas de
codificación o marcajes que se “territorializan”, en
expresión de las prácticas asociadas a la defensa,
apropiación, control y dominación del territorio.
Al respecto, Haesbaert incluye las relaciones de
apropiación y la dimensión simbólica, citando
los estudios de Lefebvre (1986), considerando la
diferencia semántica y etimológica de las palabras,
y no tanto asumiendo una posición sinónima de los
conceptos tal como estaría considerando Haesbaert
a la apropiación y ordenamiento del espacio como
forma de dominio en las sociedades.
72

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

La dominación se origina desde aquel instante
en que el ser humano “matematiza” el espacio.
Desde el enfoque Lefebvriano, Haesbaert citando
a Lefebvre (1986), la dominación del espacio
impone formas rectilíneas, geométricas, con
mayor manifestación en la sociedad moderna,
que destruyen el “paisaje”.
Para Lefebvre la relación entre dominación
y apropiación se produce cuando el dominio
adquiere significado contraponiéndose en forma
dialéctica con el de apropiación, que se produce
como la condición que adquiere el espacio
natural modificado para satisfacer necesidades y
posibilidades de un grupo y difiere de propiedad o
posesión, lo cual remite a los conceptos marxistas
de valores de uso y cambio. El valor de uso implica
“apropiación”, que se expresa en la dimensión de
base económica del territorio, con implicaciones
de tiempos y ritmos, símbolos y una práctica.
En este sentido, Haesbaert, en su análisis de la
obra La Production de´l Espace (1986) de Lefebre,
manifiesta que cuanto más el espacio es funcional
es cuanto más dominado por los agentes que lo
manipulan transformándolo en unifuncional y así
menos se presta para la apropiación.
En la visión política del poder se incluyen las
categorías planteadas por Haesbaert “Territorio
Hegemónico”
y
“Territorio
Subalterno”
vinculadas a los conceptos de poder hegemónico
y poder dominado, de acuerdo a una jerarquía
funcional que concede el valor de cambio para
aquellos territorios hegemónicos versus el valor
de uso referido a la apropiación en los territorios
subalternos –dominados- que valoran al territorio
más como espacio de subsistencia, protección o
cobijo.
Haesbaert, en su análisis de Lefebvre, hace
referencia a las fuerzas de “Logos” o fuerzas
racionalizadoras en su lucha con las fuerzas más
subjetivas de “Eros”; estas últimas, ligadas a la
apropiación. Desde Eros se gestan fuerzas que
buscan la apropiación del espacio, manifestadas
en las diversas formas de autogestión de
las unidades territoriales y productivas, en
las comunidades dominantes que insertan
cambios a la vida superando a las instituciones
políticas y partidistas. Del lado del Logos, se
presentan fuerzas que tienden a controlar y
dominar el espacio tales como las empresas, las
corporaciones, el estado, las instituciones, la
familia, organizaciones que establecen el orden al
asociar “saber” y “poder” (Haesbaert, 2011:81).

El autor recalca que la dominación es más
concreta y funcional en tanto la apropiación es
más subjetiva o “cultural simbólica”, lo que no
significa que cada una de estas esferas se vean
por separado pero si pueden dependiendo de
cada grupo social, tejido social, organización,
institución y su capacidad de territorializarse,
bajo una línea de procesos de carácter funcional
(relación económica política) o más simbólico
(relación político cultural), dependiendo de la
dinámica de poder y estrategias en juego, en tanto
los proceso actuales se orientan más hacia las
esferas de dominio.
Según el grupo o tejido social, los territorios
pueden desempeñar múltiples roles tales como
los asociados a protección o abrigo, fuente de
recursos, defensa, control o referencia simbólica.
En los inicios de la civilización, los procesos
de apropiación se habrían dado sin la esfera de
dominio. En las sociedades modernas, el aumento
de contradicciones entre las relaciones de
dominio con las de apropiación ha determinado
una reducción de los espacios de apropiación.
“Mientras que algunos grupos se territorializan
en una integración razonable entre
dominación y apropiación, otros pueden estar
territorializados básicamente por el sesgo de
la dominación, en un sentido más funcional,
no apropiativo” (Haesbaert, 2011).
Sack incluye la dimensión de control
del territorio en los procesos sociales y de
la accesibilidad a través del espacio, que se
expresa al momento actual en el “territorio red”,
como instrumento del control de los flujos y
conexiones, a la manera de las “redes sociales”
(Google) de las que nos habla Han en La sociedad
de la trasparencia (2020) que se presentan como
espacios de aparente libertad.
Sin embargo, en su real objetivo se han
convertido en espacio de control por parte de
actores de mercado que actúan como vigilantes que
pueden observar y direccionar los comportamientos
individuales, bajo condiciones de entrega
voluntaria al control y sometimiento. En este
escenario, la construcción de comunidad se diluye
para dar paso al surgimiento de acumulaciones de
egos, incapaces de una acción colectiva.
En contraposición, Haesbaert considera la
“lógica zonal” de las sociedades modernas,
en las que las relaciones de dominación se
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CONTEXTO

ejercen por áreas (Jurisdicciones en los Estados
Nación). Estas áreas serían las referencias para
las transformaciones de las configuraciones
determinadas por el “control” en lógicas zonales
a lógicas reticulares.
Las lógicas de control coexisten en la actualidad,
en yuxtaposición y mezcla, como resultado de las
relaciones de diversos grupos sociales e individuos
con el espacio, o por medio de él, a través de
diversas formas. Al respecto, Haesbaert se refiere a
las relaciones, multidimensional y multiescalar del
poder, así como a las manifestaciones materiales
o inmateriales de dominación y apropiación
simultánea, que dan lugar a la constitución de
un territorio que puede estar construido desde
una jerarquización de la lógica zonal que engloba
la concepción de refugio y fuente de recursos, a
nivel dominante local, y desde una lógica reticular
que responde al interés de las articulaciones,

conexiones o redes de carácter global.
En este sentido, los procesos actuales de
territorialización muestran una variedad de
formas distintas y acumulativas a través de
tiempo, en constante flujo, cambio, discontinuidad
y superposición que superan la lógica política
territorial zonal, cuya interpretación remite a la
necesidad de una visión integradora y relacional.
Esto se ejemplifica en los procesos de crecimiento
y expansión urbana contemporáneos, que muestran
multiplicad de formas de territorialización, se
conservan espacios de formas urbanas precedentes
y muchas de ellas se yuxtaponen6 con las actuales,
con nuevos paisajes que irrumpen en los paisajes
figurativos tradicionales hacia los paisajes red, bajo
una lógica de constante y acelerado cambio que
requieren superar lecturas de estructuras formales
hacia una estructura relacional.

Ideograma 2. Concepto territorio y dinámicas del poder desde un enfoque multidimensional

Fuente: Elaboración propia
6

La estructura espacial como superposición del espacio de los lugares, el espacio red, y el campo rizomático.

74

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CONTEXTO

Conclusiones

Los enfoques teóricos de mayor relevancia en la
actualidad constituyen planteamientos que aportan
a una explicación profunda de la complejidad de los
procesos actuales, a partir del reconocimiento de
las prácticas del poder en los ámbitos económicos,
sociales y culturales, que conducen a diversas
acciones (control y apropiación del espacio,
protección y defensa, marcajes, códigos de orden
simbólico y dominación).
Además, la discusión teórica advierte acerca
de prácticas espaciales que obedecen a lógicas
zonales, nodales y reticulares, conforme a la
acción de los diversos grupos hegemónicos y
subalternos, que determina la constitución de la
realidad específica y particular de los territorios.
A la luz de las contribuciones teóricas vigentes,
se considera conveniente que los estudios sobre los
procesos actuales de territorialización se desarrollen
bajo el entendimiento de la multiplicidad de
dimensiones y prácticas de poder que determinan
las composiciones, configuraciones y constitución
de la realidad territorial contemporánea, desde una
óptica relacional que integre los conceptos claves
de geografía, cultura y poder.
Dada la complejidad, cambios permanentes
y de incertidumbre que predomina en los
escenarios actuales, se anticipa la necesidad
de que los diversos aportes teóricos se sometan
a una constante revisión y actualización para
su adecuación a efectos de la comprensión de
nuevas problemáticas y transformaciones que se
manifiesten en el devenir próximo. C

Las interpretaciones del territorio y espacio se
han enriquecido con el aporte de varios enfoques
disciplinarios (geografía, economía, filosofía,
psicología, sociología, arquitectura, ciencias
políticas, entre otros) y el aporte de las concepciones
materialistas, idealistas, integradoras y relacionales.
Estos enfoques se han nutrido a partir del
concepto clave, espacio geográfico, bajo una
óptica de constelación de conceptos (territorio,
región, ambiente, paisaje, lugar), de acuerdo a
una comprensión de las dimensiones económicas,
políticas, sociales y naturales que explican los
fenómenos de territorialización que se han producido
a lo largo del tiempo. En este sentido, las concepciones
actuales del Territorio destacan la espacialidad
resultante por efecto de relaciones de poder a lo largo
de la evolución histórica de las sociedades.
La discusión actual ha logrado la superación
de aquellas ópticas que explican desde una visión
unidimensional para lograr un gran avance teórico
en torno de una visión integradora de las diversas
aristas que determinan la lógica de los cambios y
transformaciones del territorio a través del tiempo.
Al momento actual, se reconoce la pertinencia del
prefijo multi o trans – territorial para definir la
existencia y coexistencia de múltiples territorios
que denotan la simultaneidad y complejidad en
las constituciones y configuraciones espaciales
que se explican en el marco de las relaciones
asimétricas del poder en las sociedades y su
expresión simbólica y material en los territorios.

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CONTEXTO

La antropogeografía como modelo teórico de investigación
La nueva ruralidad urbana de Cerro Colorado
Anthropogeography as a theoretical research model
The new urban rurality in Cerro Colorado
Recibido: octubre 2021
Aceptado: noviembre 2022

Darci Gutierrez Pinto1
Valkiria Raquel Ibárcena Ibárcena2

Resumen

Abstract

El presente estudio descriptivo-formulatorio
ha demostrado que los territorios rurales que
son ocupados por el avance de la urbanización
generaban conflictos entre las actividades y
causaban severas transformaciones en un territorio,
utilizando como caso de estudio el distrito de
Cerro Colorado, Arequipa. El cual se caracteriza
por ser precisamente una franja intermedia
entre lo urbano y lo rural, definida como la
interfaz periurbana (IPU), reconocida también
como el límite entre la ciudad y la periferia. La
investigación utilizó la antropogeografía como
método deductivo e inductivo para explicar el
fenómeno de la convivencia entre lo rural y lo
urbano. Concluyendo que la agricultura es un
recurso vigente y genera configuraciones espaciales
diferenciadas, por su trama, desarrollo social y
sobre todo económico, reconformando una nueva
ruralidad que persiste en su posición urbana sobre
todo en ciudades latinoamericanas que tienen
espacios agrarios vigentes en sus territorios.

The present descriptive-formulatory study has
shown that rural territories that are occupied
by the advance of urbanization generated
conflicts between activities and caused severe
transformations in a territory, using as a case
study the district of Cerro Colorado, Arequipa.
This district is characterized precisely by being an
intermediate strip between urban and rural areas,
defined as the peri-urban interface (IPU), also
recognized as the boundary between the city and
the periphery. The research used anthropogeography
as a deductive and inductive method to explain
the phenomenon of coexistence between the rural
and the urban. It concludes that agriculture is a
current resource and generates differentiated spatial
configurations, due to its fabric, social, and, above
all, economic development, reconforming new
rurality that persists in its urban position, especially
in Latin American cities that have agrarian spaces in
their territories.

Palabras Clave:

Keywords:

desarrollo rural; economía agraria; sociología
urbana

rural development; agrarian economy; urban
sociology

1

Nacionalidad: peruana; Doctor en Ciencias con especialidad en Vivienda en la Universidad Nacional San Agustín Arequipa, Perú; Orcid:
https://orcid.org/0000-0002-9135-1134. E-mail: tomazaamy@gmail.com
2
Nacionalidad: peruana Adscripción: Universidad Tecnológica del Perú: Arequipa, Perú; Doctorado en Arquitectura, Edificación,
Urbanística y Paisaje en la Universidad Politécnica de Valencia, España. Orcid: https://orcid.org/0000-0003-4985-0228. E-mail: valkiria.
ibarcena@gmail.com

77

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

1.00 Introducción

con territorios heterogéneos en densidades y
ocupación. Son parte de su dominio los principales
medios de comunicación metropolitana, como el
aeropuerto internacional Jorge Chávez y la línea
férrea que está en funcionamiento para el transporte
privado, industrial y minero.
El objetivo de la investigación fue encontrar las
causas de la yuxtaposición de funciones, dominios,
configuraciones, estructuras sociales, actividades,
zonas agrícolas y paisajes naturales patrimoniales
(Sanz, 2012), pero sobre todo demostrar que se
ha convertido en un fenómeno que no tiene como
solucionarse debido a la falta de la normativa que
regule estos aspectos. Esta dicotomía de lo urbano
y lo rural mencionado por Berardo (2019), no tiene
un límite físico claro, se diluye entre los conflictos
generados por esta situación, siendo además una de
las áreas verdes productivas que todavía tiene un
sistema agrario vigente.
La vivienda y la urbanización por otro lado, está
en crecimiento constante, inclusive invadiendo
zonas en peligro por estar en el cauce de las
“torrenteras”, estando los habitantes en constante
peligro por ser zonas no planificadas, que son
producto más bien de invasiones o de traficantes de
terrenos. Sin embargo, paradójicamente también
se ubican en el mismo distrito urbanizaciones
cerradas con patrones sociales privilegiados.

Las ciudades tradicionales prehispánicas han basado
su economía en el desarrollo de la agricultura y la
conformación de espacios agrarios definidos por
su configuración y grandes extensiones de terreno
dedicados a la agricultura ancestral. La ciudad de
Arequipa a pesar de ser un desierto tiene grandes
áreas rurales caracterizadas por su distribución
social, pequeños pueblos satélites de la ciudad
central, estos a su vez se han ido acercando a
lo urbano desde la necesidad de crecimiento y
desarrollo de la población hasta ser parte de la
regulación y ordenación de los territorios en la
administración local.
El problema surge cuando estos lazos que
en algunos casos son avenidas conectoras de
actividades, son a su vez motivo de ocupación para
tener más vivienda, más urbanización y por lo tanto
se construyen en estos límites de borde urbanos,
generando lo que se conoce como urbanización
del campo (García, 1996, citado por Grammont,
2004) donde campo y ciudad no logran integrarse
totalmente, encontrando fronteras no definidas o
espacios yuxtapuestos (Pérez-Cortes, 2000), pero
al mismo tiempo estas grandes modificaciones
territoriales permiten otros paradigmas en las
transformaciones socio-espaciales.
No son procesos nuevos, son más bien
procesos históricos, lógicos debido a la cercanía
y superposición de actividades, convirtiéndose en
lugares de conflicto, por tanto, amerita un estudio
multitemporal (Flórez-Yepes, 2006) y longitudinal
de la zona, incluyendo el crecimiento de la
infraestructura de servicios y el enorme costo social
en terrenos vulnerables, debido a su conformación
morfológica y física, considerar asimismo que en
el territorio hay una de las más grandes fracturas
geográficas, como las Canteras de Añashuayco e
infinidad de cauces menores por donde discurren las
lluvias en época de verano que son peligrosamente
rellenados para hacer más vivienda, recurriendo
desde el cambio de uso para la expansión urbana
hasta llevar la urbanización a las faldas de los cerros
circundantes, incluyendo el volcán tutelar, Misti.
Por otro lado, se observa una transformación de
las zonas de transición entre el mundo urbano y el
rural (Allen, 2003), convirtiendo estos intersticios en
espacios marginales y sin ningún orden regulatorio.
El distrito de Cerro Colorado, objeto de estudio,
tiene 17,4 ha. y un promedio de 197.000 habitantes,
los cuales pertenecen a diferentes grupos sociales,

2.00 Materiales y métodos
En la investigación se aplicaron varios métodos
superpuestos, entre deductivos e inductivos para
lograr una mirada completa e integral, partiendo de
la antropogeografía como eje principal, entendida
desde el punto de vista de la relación entre geografía
y demografía, que ayuda a sobreentender las
transformaciones de los territorios, sobre todo por
la ocupación de los terrenos agrícolas subyacentes
y las personas que trabajan la tierra hasta llegar
a la propia economía, tanto rural como urbana.
Para asimilar los comportamientos asociados con
algunas variables de investigación utilizadas, es
que se toman otras metodologías tradicionales
y adaptadas al mismo tiempo para el análisis del
distrito de Cerro Colorado, Arequipa.
2.1. La antropogeografía
La antropogeografía se tomó en cuenta como
una de las variables principales del estudio,
considerando el asentamiento espacial de las
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

sociedades humanas en un determinado territorio,
para así conocer precisamente sus relaciones con
el medio ambiente, ya sea natural o construido.
Aplicar la geografía humana o geografía social a
la investigación, no es nada nuevo, ya se planteó,
desde Outes (Barros, 2001, p. 1) en la discusión
sobre el papel de la geografía cultural, hasta llegar
a autores más recientes como Ratzel y Madrazzo
(Barros, 2001, p. 9), discusión en el que se
plantea dar una oportunidad a la geografía, para
mantener una nueva relación y un vínculo con la
antropología (Barros, 2001, p. 2), esencialmente
para entender el papel del entorno natural en las
relaciones humanas.
Mientras para algunos autores la antropología
define la identidad (De la Canal, 2018, p. 99) y
para otros la geografía es solo el aspecto físico
de la tierra, la antropogeografía va más allá del
entendimiento solo del ser humano y su entorno,
son las relaciones de ese entorno con las personas,
que involucra inclusive la cultura que también está
considerada dentro del estudio como un aspecto más
de la evolución de las personas. Considerando a la
geografía cultural (García, 2015, p. 164) como un
vínculo precisamente, entre el espacio ocupado y la
huella de su presencia en un territorio. De la misma
manera para otros autores la antropogeografía se
define por la historia, geografía y dimensiones
antrópicas (Peake, 2017; Santini, 2017; Ratzel,
1897) que permiten identificar a la tierra como
la morada del hombre y donde habitar, para otros
esta no es necesariamente una característica que
permanece inalterada.
Para llevar a cabo este estudio, era necesario
entender precisamente el comportamiento de la
sociedad desde sus expresiones no solamente
culturales o de identidad, sino más su relación con
la parte productiva del ser humano, sus actividades
diarias, tanto de trabajo como ser un componente
más de la economía de un sector.
Un primer paso, fue el estudio de los procesos
productivos de todo el distrito, para relacionarlos
con la economía emergente sobre la política
vigente. Para continuar con las relaciones
específicas de un territorio, la distribución y
capacidad de ocupación, los cambios en la
morfología y las continuas transformaciones, lo
que implicó evaluar la posibilidad de fomentar el
agro como una de las actividades productivas, de
desarrollo social y mejora en los precios del suelo.
Para lo cual se debió tener en cuenta los
siguientes aspectos de evaluación del territorio:

·
Relación de las ciencias sociales (estudio
de la demografía) y las ciencias naturales
(territorios) como fundamento de la ocupación.
Demostrar el intercambio de un determinado
número de habitantes con las áreas más densas,
reflejado en la demografía. Así mismo evaluar
el acceso de la población a los diversos núcleos
de integración social comunitario y espacios
públicos, ya que los núcleos sociales reconocidos
solo se limitan a parroquias o iglesias, dejando los
espacios culturales en déficit para la cantidad de
habitantes que tiene el distrito.
·
Estudio del sistema de distribución
geográfica de la sociedad y las áreas que ocupa,
para ver la relación de la cantidad de personas en
la ocupación de determinados sectores. Comparar
las áreas que son susceptibles al acceso de
nueva urbanización sobre todo en las Interfaces
Periurbanas (IPU), mostrando la superposición de
la diversidad de suelos. Dejando como resultado
varias categorías de territorios:
- Suelo urbano con terrenos urbanizados, que
se divide entre consolidado y no consolidado,
con un total de 0,136522 km2 y 0,183142 km2
respectivamente.
- Suelo urbanizable con terrenos agrícolas,
que se divide entresuelo urbanizable sectorizado
y suelo urbano no sectorizado, con 0, 011106
km2 y 0, 135339 km2.
- Suelo no urbanizable con suelos no
urbanizables protegidos con 0,070965 km2.
- Terrenos eriazos con suelos frágiles y
peligrosos con 0, 83142 km2 (Plan Urbano
Distrital PUD, 2011).
·
Evaluación del número de hogares
en distintos estadios de pobreza monetaria, en
relación con el territorio que ocupan bajo criterios
similares; los que posean características sociales
homogéneas para tomar en cuenta la agrupación
de los denominados núcleos urbanos. En la Tabla
1, se observa que cada grupo corresponde a una
determinada cantidad de asentamientos que incluyen
las diversas formas de urbanización.
·
Los rangos de pobreza monetaria fueron
medidos de acuerdo con la información obtenida
en el Instituto Nacional de Estadística e Informática
INEI, que agrupan a los diversos asentamientos
humanos por el tipo de servicios que cuenta una
vivienda, así como el grado de consolidación de
ésta en términos constructivos.
·
Se evidenció también que la necesidad
de vivienda obliga a algunos pobladores a la
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CONTEXTO

2.2. Transformación y yuxtaposición en
términos de densidad, demografía y dominios

ocupación de territorios complejos. Por lo tanto,
estas acciones afectan la construcción de ciudad y
alteran o transforman los procesos naturales tanto
como los patrones existentes.
·
Se comprueba la expansión de los
diversos sectores hacia las zonas de riesgo: como
la ocupación de las torrenteras, las canteras, el
cono de vuelo del aeropuerto y asentamientos
ilegales en los cerros, en general en territorios con
configuraciones geográficamente diferenciadas,
como se aprecia en las diversas fotografías
mostradas en la fig. 1.

Otra variable para considerar fue la densidad, que
generalmente es utilizada para medir el número de
habitantes por unidad de superficie, por lo tanto, es
útil para saber cuál es la población relativa o el grado
de concentración de personas en determinados
sectores, divididos para facilitar su análisis. Se
encuentran densidades diferenciadas entre la
cantidad de superficie y la cantidad de habitantes,
generando cambios de suelo y perdida de suelo

Tabla 1. Grupos de pobreza con intervalo de confianza al 95% del distrito de Cerro Colorado

Fuente: Mapa de pobreza Monetaria 2018. Desagregación de distritos. INEI. Abril 2020
Figura 1. Áreas vulnerables ante los riesgos

Fuente: Elaboración propia

80

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

cuantificable (López Vásquez, V.H. et al., 2015, p.
140), se encuentran también, densidades muy altas
en contraposición de unas más bajas, lógica del área
agrícola. La razón de la alta densidad en este caso va
desde los procesos migratorios hasta el crecimiento
demográfico, lo que conlleva a la necesidad de
más suelo urbano, afectando la infraestructura de
servicios, ampliando los límites urbanos y sobre
todo ocupando los límites periurbanos.
Por lo tanto, se generan patrones dispersos,
que puede ocasionar diferentes impactos:
primero, los económicos que se relacionan con
el aprovisionamiento de los servicios básicos de
infraestructura (Hermida, A. et al, 2015, p. 27) que
tienden a consumir más suelo y segundo, por la
ubicación de los equipamientos importantes que
cada vez están más alejados y con ello se lleva más
tiempo en los traslados de un lugar del distrito hacia
la ciudad, por trabajo, hasta los desplazamientos
para realizar gestiones administrativas o de salud.
Se utilizó la densidad para saber cuántos
habitantes hay por hectárea en un determinado
territorio, para facilitar estos datos, la subdivisión
del territorio en sectores definidos por su similitud
y actividades, así como la homogeneidad que
presentan, ayudan a demostrar las diferencias e
incoherencias. Definir la densidad poblacional
existente y relacionarla con el grado de ocupación
del territorio, permite evidenciar el área que
representa el número de personas como se
muestra en la Tabla 2.
Por otro lado, se observan patrones de
comportamiento aislados debido a la carencia
evidente de espacios urbanos de dominio público
o colectivo, desde equipamientos hasta áreas
libres, donde las personas tengan el mayor

grado de seguridad (Briceño-Ávila, 2018, p. 12),
mecanismos indispensables para el desarrollo de
las ciudades y los individuos.
2.3. Información de cada uno de los sectores
Siendo un solo distrito, la división de sectores
permite exponer la diferencia entre ellos, desde
el tamaño de estos hasta las características
morfológicas, espaciales y geográficas. Los cinco
sectores se denominarán: A, B, C, D y E, cada
uno con particularidades y fenómenos propios.
El sector A, es el pueblo tradicional, por lo
tanto, tiene las edificaciones más antiguas y está
totalmente ocupado, con áreas libres limitadas
a pocos parques, siendo el primer asentamiento
del distrito. El Sector B se consolida después de
haberse ocupado el territorio que era el fuelle
entre el área urbana existente y el aeropuerto
internacional Jorge Chávez.
El sector E, es el área agrícola ancestral
que está siendo reducida por el avance de la
urbanización, siendo precisamente el sector D, el
que se va poblando con urbanizaciones populares
productivas, conceptualizadas como vivienda
huerta y en sus bordes se ubican los límites
periurbanos. El sector C, se convierte en el sector
ocupado por ilegales, pueblos jóvenes, invasiones
que poco a poco se van formalizando, pero su
crecimiento no se detiene, al estar ubicados en el
pie de los cerros, la urbanización está avanzando
hacia la ocupación de estos. Estas acciones
definen las tendencias al cambio de uso, por lo
cual se empiezan a encontrar más terrenos eriazos
en la Vía de Evitamiento, (antes áreas agrícolas),
avenida propuesta para liberar el tránsito de la

Tabla 2. Matriz de sectores y datos de interés

Fuente: Laboratorio de Arquitectura Topogenius. Datos del Municipio de Cerro Colorado, INEI

81

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

2.4. Los Agro sistemas relacionados con las
estructuras invisibles como parte del sistema
económico de subsistencia de algunos sectores
populares

Av. Aviación (que lleva al aeropuerto), es así
como estos nuevos procesos de ocupación se
complementan con las habilitaciones nuevas que
incluyen comercio e industria.
Se evidencian cada vez más los desequilibrios
entre área urbana y área agrícola, con espacios
públicos insuficientes y mucha actividad industrial
con presencia de fábricas o similares. Por otro
lado, los grandes movimientos de tierra en los
cerros hacen latente los peligros de sismos y
deslizamientos, ocasionando también problemas
generados de la cantidad de basura y escombros
arrojados a los lechos de las torrenteras: Zamacola,
Añashuayco y Chullo.
Por otro lado, las canteras están en peligro
ambiental, a pesar de ser patrimonio de paisaje
natural, su intangibilidad es reemplazada por
un lugar contaminado, debido a los desechos
ocasionados por falta de desagües, generando
acumulación de aguas negras en ciertos sectores
de las fracturas, como Peruarbo y Apipa. Estando
los canales de regadío de las áreas agrícolas
también contaminados.
Existe una superposición de funciones con
los equipamientos de transporte metropolitanos
como el Ferrocarril del Sur y el Aeropuerto
Internacional, con la invasión de comercio en
sus alrededores. Afectando los roles del sector,
generando conflictos entre la actividad agrícola,
comercial, industrial y residencial.
A pesar de ser áreas importantes, no hay
equilibrio entre la distribución y la ubicación, el
sector E que es más grande, lo que corresponde
a las áreas agrícolas existentes y algunas
urbanizaciones de baja densidad con lotes de
áreas entre 500 y 1000 m2, se diferencia del
sector A y el B en el que el espacio urbano está
saturado con altas densidades y lotes irregulares.
El sector D, por otro lado, se consolida con el
concepto de viviendas granja o huerto esto hace
que los lotes tengan un promedio de 1000 a
5000 m2, lo que diferencia más el sector C que
tiene lotes entre 120 a 200 m2, consolidando por
último su alta densidad.
La diferencia actual entre los sectores es su
grado de consolidación, mientras el Sector A, B
y D, no tienen más posibilidades de crecimiento,
la mirada está en la potencialidad del Sector
E, depredando las áreas agrícolas, mientras el
Sector C, al estar limitando con los cerros, su
potencialidad está en la ocupación de estos, a
pesar del enorme riesgo que esto conlleva.

Otra variable que se consideró es la relación del
número de áreas agrícolas con la cantidad de
pobladores ubicados en ellas para saber cuántos
subsisten de la agricultura y qué territorios
ocupan específicamente. Son los agro-sistemas
precisamente, los que pueden delimitar una
coordenada espacial en un determinado punto
geográfico (Platas et al, 2017, p. 397) en un
contexto local, lo que ha afectado el territorio en
las diferentes escalas de complejidad. Por otro
lado, ya existen amplios estudios en el campo
de la agroecología o los agro sistemas, pero en
muchos casos se deja de lado otros aspectos, como
el estilo de vida de los habitantes, que muchas
veces, se superpone con la gráfica demográfica
especifica de los que son parte del habitar rural.
El desarrollo social está separado del desarrollo
agrícola, ya que, al observar los datos sobre la
producción agrícola, se concluye que ya no es la
actividad principal, de acuerdo con la clasificación
de las actividades productivas principales, se
dividen entre: Primarias: ganadería, agricultura
y actividades conexas en 12%; Actividades
Secundarias: talleres, Micro y Pequeñas Empresas
(MYPES) e industria manufacturera en 23% y
las Actividades Terciarias: comercio y servicios
en 65%. Por lo tanto, la primera es la menos
productiva, pero aún está en vigencia para algunos
productos de manera estacionaria como: acelga,
ajo, alfalfa, apio, arveja grano verde, beterraga,
calabaza, cebada forrajera, cebolla, col o repollo,
coliflor, fresas, haba, lechuga, maíz chala, maíz
choclo, manzano, nabo, orégano, papa, papaya,
poro, quinua y rábano. (Municipalidad de Cerro
Colorado, 2011).
En la actualidad se mantienen las características
del área agrícola como sigue: superficie agrícola,
2,059 ha., superficie en producción, 2,059 ha,
unidades agrícolas, 902 ha, procedencia del
agua del rio Chili, con un número de usuarios de
806, manteniendo como principales productos
la alfalfa, la cebolla, la papa y la zanahoria,
abasteciendo a los mercados locales, nacionales
e internacionales, (PDU-CC, 2011. GutiérrezPinto, 2021).
Otra de las evidencias lógicas es observar
el distrito de manera macro para determinar el
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CONTEXTO

avance de las áreas urbanas sobre las áreas libres,
tanto agrícolas como eriazas, mediante imágenes
de Google Earth de distintos años, como se
muestra en la fig. 2, desde el año 1987 hasta el
año 2020, teniendo como referencia el aeropuerto
internacional en el centro del territorio ocupado.
Para lo cual se hizo uso de imágenes antiguas
para hacer una comparación entre los terrenos
ocupados en una secuencia de tiempo, donde
se observa claramente la expansión urbana,
diferenciando las áreas urbanas de las áreas
libres. También se observa la modificación de
la geografía, desapareciendo todos los canales
de agua que discurren desde los cerros, dejando
solo las grandes fracturas geográficas como las
torrenteras y las canteras.
A pesar de contar con grandes superficies
dedicadas a la agricultura, también había muchos
terrenos eriazos junto a los cerros circundantes o
alejados de las canteras y las torrenteras, pero a
lo largo de los años se han ido ocupando las áreas
libres: productivas y no productivas. Es así como
se reduce el área agrícola de 17,303 hectáreas a lo
que actualmente observamos que bordea las 2,059
hectáreas, como se consigna en la Tabla 3, de las
cuales se desprenden las siguientes características
que presenta el Sector E.

Tabla 3. Características generales del área agrícola
actual

Fuente: Dirección Regional de Agricultura

2.5. Economía-urbana, economía-rural como
parte de la evaluación de los costos de los
terrenos y su nivel de productividad
Por último, la variable de la economía como parte
imprescindible del crecimiento y desarrollo de
todos los sectores, aspecto que está determinado
por el precio de los terrenos debido muchas
veces a que son valorados por su ubicación y
su condición, estableciendo la diferencia de si
son terrenos urbanos o si son terrenos rurales,
los cuales tendrán que cambiar de uso para su

Figura 2. Ocupación de las áreas agrícolas 1987-1997-2012-2020

Fuente: Imágenes de Google Earth.

83

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CONTEXTO

habilitación, ya que la Municipalidad tarde
o temprano autorizaría el cambio de terrenos
rústicos a terrenos urbanos. Como conclusión
se demuestra que los terrenos rurales son áreas
más grandes y costosos, pero su venta es más
complicada por el enorme costo que superan en
mucho a los 10 millones de dólares.
Los terrenos en venta que se valorizan más
alto están en zonas agrícolas vigentes, lo que las
convierte en terrenos considerados rurales por el
municipio, por lo tanto, carecen de servicios y
están en las avenidas de penetración de la zona
agrícola, pero los terrenos urbanos, más pequeños
como oferta, cuentan con precios más altos debido
a su dotación de infraestructura de servicios.
Por otro lado, se estudia la relación de la
economía de los sectores, por ejemplo, en el
sector B y parte del E, existe una economía basada
en la industria y servicios, lo que conlleva a un
tipo de desarrollo metropolitano, aquí se ubica el
denominado Cono Norte, cuyos habitantes basan
la mayor parte de su economía en el comercio de
todos los rubros, lugar donde se ubica también el
Parque Industrial Rio Seco y mercados, también
es el nexo entre provincias, ya que esta la carretera
hacia la sierra del país.
El nivel de productividad de las áreas
agrícolas depende de los cultivos estacionarios y
de las posibilidades de los propietarios de seguir
cosechando en sus tierras ya que los costos de los
mismos están divididos entre los costos de los
terrenos productivos y no productivos así como
entre la ocupación de áreas agrícolas productivas
y no productivas, siendo el rubro que por ahora
no tiene muchas potencialidades, dejando una
plusvalía negativa en cuanto a los beneficios
actuales de las tierras periurbanas abandonadas.
En el distrito hay una gran cantidad de
empresas agroindustriales (11 empresas referidas
a molinería, 7 empresas de elaboración de
alimentos procesados, 4 empresas vinculadas
a la exportación de frutas y hortalizas, 3 a
la elaboración de derivados lácteos, 7 al
beneficio de carne y su transformación, una
empresa de elaboración de bebidas) (Cavero,
2014, p. 43), que están dedicadas a productos
de exportación en diferentes rubros, pero para
garantizar estos espacios de desarrollo es preciso
la permanencia de los productos agrarios con alto
valor internacional de comercialización como,
por ejemplo: la quinua, la alcachofa y la páprika.
Pero al mismo tiempo se están fomentando

grandes empresas ubicadas en las afueras de la
ciudad como Majes I y Majes II, generando una
economía en crisis y con profundas desigualdades
en términos de precios de los productos, lo ideal
sería fomentar el desarrollo de la agroindustria
para el mercado interno (Cavero, 2014, p. 55) con
los debidos cambios para empoderar a la cantidad
de personas que viven en las zonas agrícolas y
viven de la tierra.
3.00 Resultados
Los resultados obtenidos después del estudio son
muy concretos, primero se reconoció las zonas
frágiles y en peligro ocupadas como las canteras
y torrenteras, así como los constantes riesgos de
las personas por ocupar las líneas del ferrocarril
para comercio ambulante, como la depredación
de las áreas agrícolas debido a su abandono, para
venderlas generando más viviendas y ocupando
los límites periurbanos.
Otro de los resultados más evidentes, es la
problemática de las zonas periurbanas, relegando
la actividad agrícola a solo el valor de la tierra sin
beneficios aparentes ni para el propietario, ni para
el agricultor o para el distrito.
Otro problema inminente es el cono de vuelo
de los aviones, que se convierte en un peligro
constante en las áreas aledañas al aeropuerto,
debido a la ubicación de muchas urbanizaciones
en sus límites inmediatos (muros), pero lo más
evidente es que existen profundos problemas
sociales, todo esto aunado a la falta de planes
de ordenamiento urbano, no hay presencia
municipal, entre otros. Los resultados se clasifican
en cuatro partes, que permiten tener un panorama
más específico y sobre todo estar de acuerdo con
la investigación aplicada:
3.1. Físicos
Las áreas libres se ordenan en:
Cantidad de áreas abiertas o libres, indistintamente
de su uso actual o el estado de abandono o por
último la no existencia de este, sobre todo en lo
referido a los espacios públicos de carácter social.
Se observa en primer orden la afectación de las
grandes áreas abiertas que comprenden el área
agrícola y algunos terrenos aislados que todavía
son áreas verdes, pero sin un uso productivo.
En estas áreas verdes donde se ubican las zonas
agrícolas, se mantienen los canales de regadío
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CONTEXTO

originales con dotación de agua para el desarrollo
de productos regionales.
El área agrícola, fig. 3a, está siendo invadida por
equipamientos importantes como el Hipódromo
de Porongoche, de carácter metropolitano que
ha obligado a la apertura de nuevas vías para su
conexión, siendo otro nivel de apropiación y de
destrucción, dejando pequeñas áreas agrícolas
que poco a poco van siendo abandonadas en
desmedro de intereses privados.
Por otro lado, se tiene las grandes fracturas
conocidas como las Canteras de Añashuayco, fig.
3b, fuente primaria de elementos de construcción
ancestrales de la ciudad, conocido como sillar,
material de tufo volcánico de color blanco que
da características únicas a la arquitectura de la
ciudad de Arequipa.
También hay fracturas menores que vienen
desde los cerros aledaños que son las torrenteras,
cauces naturales que toman las lluvias en los meses
de verano. De la misma manera, se genera un nuevo
fenómeno como la extracción de materiales de
construcción en las faldas de los cerros, alterando
la geografía del lugar, dejando áreas frágiles
cuando haya lluvias torrenciales, propias del clima
de la ciudad de Arequipa.
Todos los cambios morfológicos en el territorio
están debidamente clasificados e identificados,

pero al no haber una política normativa municipal,
ni de alcance social, es difícil controlar el avance
de la población hacia estas áreas en riesgo.
Por otro lado, la capacidad del territorio de
ser explotado está asociado a precisamente la
explotación negativa del mismo por la cantidad
de terrenos y asentamientos humanos informales
que se ubican en las zonas eriazas de la zona, que
están en los bordes de los cerros y en muchos
casos no cuentan con servicios infraestructurales,
por su rápida expansión sin planificación, lo que
altera o modifica el territorio, lo que se muestra
en las siguientes vistas en dos de los sectores más
densificados, fig. 4.
La morfología esta siempre cambiante, sobre
todo en los bordes delimitados por las formas
definidas del territorio en cada sector, afectando
la trama o en el extremo modificando el territorio
para volverlo plano para su posterior venta.
Hay diversos conflictos en la movilidad urbana,
en términos de tráfico, flujos y la cantidad de vías,
debido a la diversidad de transporte: aviones,
trenes, vehículos de transporte público, transporte
privado, vehículos menores, etc.
El excesivo avance de la urbanización, como
proceso histórico de ocupación, primero el Sector
A, Sector B, Sector D, Sector E y Sector C, en un
orden cronológico aproximado.

Figura 3. Ubicación del área agrícola y los canales de regadío, y las canteras

Fuente: Laboratorio de Arquitectura Topogenius EPA-UAP-AQP

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CONTEXTO

Figura 4. Identificación de las zonas en riesgo, sector c y sector d

Referencia: Laboratorio de Arquitectura Topogenius EPA-UAP-AQP

3.2. Sistema socioeconómico

A pesar de tener una demografía extensa, la
ubicación del distrito no le permite acceder a los
principales equipamientos metropolitanos como
universidades, hospitales, oficinas gubernamentales,
culturales, ya que la mayoría de estos están ubicados
en el centro de la ciudad, por lo tanto, se reconocen
mayormente actividades comerciales y de servicios
de todo nivel, sectoriales, distritales e incluso
regionales, que incluyen mercados informales,
populares, venta de todo tipo de productos.
Encontrando todo un sistema económico
dependiente de la tercerización, este sistema
reconocido ampliamente incluye revisar la
interacción entre los otros componentes:

Se obtienen algunos datos referidos a la actividad
económica asociada a la producción, lo que incluye
su conformación, tanto formal como informal, de
lo cual se deduce, que la actividad principal más
desarrollada, definida como actividad primaria, lo
conforman el comercio y los servicios. En el tema
de comercio se establecen todos los rubros desde
venta de vehículos (ubicados en la Av. Aviación)
hasta venta de productos industrializados, como
zapatos, prendas de vestir y sus derivados, de
acuerdo con el informe económico del 2011, con
una data que figura en la Tabla 4:

Tabla 4. Definición de las principales actividades económicas del distrito

Fuente: Informe económico 2011. Distrito de Cerro Colorado y Paucarpata. Directorio de Unidades Económicas en
Establecimientos DUEE. Eloise. UCSP, OAT, Universidad Católica Sedes Sapiense y Municipalidad de Cerro Colorado.
https://issuu.com/cinthmar/docs/informe_econ_mico_2011
Laboratorio de Arquitectura: Topogenius. Proyecto Cerro Colorado 2018

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CONTEXTO

·
Participantes y población
El crecimiento poblacional es una realidad basada
en los censos realizados por distritos, los cuales
son elaborados por años, según la tabla 5, lo que
se refleja en los siguientes datos:

emigrante (118 mil 318 personas). En el
censo 2007, los departamentos mencionados
representaron el 69,5%. (Plan Regional de
Seguridad Ciudadana – Arequipa, (2019).
· Densidad
La densidad está muy diversificada, teniendo
sectores con altos índices de densidad, en áreas
pequeñas como el Sector A, que es el más
antiguo por lo tanto está totalmente ocupado y
últimamente se está incentivando el aumento
de densidad con edificios de 4 a más pisos y
grandes propuestas de vivienda, contraponiendo
una muy baja densidad en el Sector E, que es el
área agrícola que tiene muy pocos habitantes,
resultado de la poca actividad en los campos en
la actualidad.
· Sistema agrario
Uno de los resultados más dramáticos es la
ocupación de las áreas agrícolas abandonadas,
muchas veces a propósito para poder venderlas
luego del respectivo cambio de uso.
No existe un programa agrario a nivel
municipal, lo que incluye la ausencia del Ministerio
de Agricultura, no hay incentivos fiscales para
lograr una agricultura sana y moderna.
· Deformación de las Plusvalías
Como se ha planteado antes, los precios varían
enormemente al ser terrenos agrícolas, de los
terrenos urbanos, esto ha llevado a enormes
diferencias entre los beneficios obtenidos por su
venta. Razón por la cual se inicia un proceso de
abandono de las áreas agrícolas y poco a poco ir
cambiando el uso, incrementando la diferencia
entre lo que vale un terreno actual convirtiéndolo
en terrenos urbanos para futuras habilitaciones.

Tabla 5. Aproximación comparativa de la cantidad de
habitantes en áreas rurales y las áreas urbanas

Fuente: INEI 2016-2017. Los datos corresponden al
rango de 1 año, donde el crecimiento del distrito está en
crecimiento en un 29,8 %. L a población joven está en el
rango del 69% del total de la población

En todas las edades ha habido un incremento
de la población, pero su presencia es más en el
área urbana, con un decrecimiento acelerado en
el área rural sobre todo de los jóvenes que buscan
otro tipo de oportunidades en la parte urbana del
distrito cuya proximidad permite una relación
directa e inmediata.
· Diversidad
La gran mayoría de los habitantes proceden de
otras realidades y otras regiones, según los datos
censales se puede definir el lugar de origen. De
acuerdo con el INEI, los datos son los siguientes:
El departamento de Arequipa fue receptor de
inmigrantes de toda la vida, es decir, personas
que no nacieron en este departamento. El
mayor porcentaje proviene del departamento
de Puno (37,8%), le siguen Cusco (28,2%) y
Lima (9,1%) que en su conjunto representan
el 75,1% del total de inmigrantes. En el censo
2007, estos departamentos representaron el
76,3%. Respecto a la población emigrante, es
decir, a los que residen en un lugar diferente
al de su nacimiento, se observa que los
departamentos de mayor preferencia por la
población para emigrar son Lima (54,8%),
Moquegua (6,5%) y Tacna (6,2%), juntos
representan el 67,5% del total de la población

3.3. Interfaz Periurbana y la Nueva Ruralidad
Existen capas sobre capas de la cantidad de
territorios ocupados, tanto en las áreas urbanas,
rurales, periurbanas, urbano-rurales, que ocasiona
superposiciones tanto funcionales como espaciales
y no permite la identificación de las áreas protegidas.
Los territorios denominados periurbanos
son precisamente los espacios geográficos que
ocupan estas áreas libres, denominadas espacios
intersticiales o interfaces periurbanas, inmediatas
a los espacios urbanos. El espacio periurbano
es, por tanto, un espacio que se define más bien
por la indefinición: no es campo, ni es ciudad.
La expansión de las áreas periurbanas puede
considerarse parte del proceso de la urbanización,
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

de hecho, la aparición de un área periurbana es
una consecuencia inevitable de la urbanización.
(Salvador et al., 2021). En la medida en que las
ciudades en desarrollo crecen, el área periurbana
se establece en sus bordes, la que muchas veces
no tiene políticas y estrategias dirigidas hacia
la protección de la interfaz periurbana (Dávila,
2003), la identificación de estas como condición
única y que se mantengan como áreas libres,
las mismas que deben ubicarse entre las áreas
agrícolas y las intersecciones (borde difuso) con
el área urbana, como se sintetiza en la fig. 5.

modos de valoración del territorio como la
utilización de la antropogeografía (Abadía. 2002).
Por último, este espacio indefinido (IPU), se
convierte en una suerte de área libre abandonada
porque no existen los bordes como tal, esos
límites físicos que permitan su regulación, por
lo tanto, generan otro tipo de fenómenos que
crea conflictos entre lo físico, el territorio, la
geografía, entre la población, entre las personas
y su modo de habitar, deformando el concepto de
lo eminentemente urbano de lo que conocemos
como rural, conformando una nueva ruralidad en
la ciudad. A diferencia de otros países la noción
de lo periurbano en la ciudad de Arequipa no está
integrado a las actividades ni mucho menos hay un
patrón de desarrollo, pudiendo convertirse en una
fuente de abastecimiento o de soporte (Zulaica,
L. et al, 2012, p.14), dando precisamente al área
periurbana la opción de ser un espacio estratégico
de oportunidad (Hernández, 2016, p. 1).

Figura 5. síntesis de la contigüidad de los territorios

3.4. Mutaciones
Fuente: Elaboración propia

Cuando hay más áreas urbanas, se establecen
varios núcleos funcionales con actividades
diversificadas, pero en este caso, no son núcleos
sociales, ni culturales, solo son comerciales de
todo tamaño, deformando y alterando la función
lógica de las actividades de una ciudad. El distrito
de Cerro Colorado es una zona dormitorio que se
sigue expandiendo sin control, apareciendo la
primera mutación, definida como un sector de
economía social o el denominado tercer sector
(Carreras, 2008, p. 13), donde las actividades
no se ajustan al sector público ni al privado,
básicamente responden a intereses sociales
o colectivos, problemática que involucra el
bienestar del medio rural, el cual está en serio
peligro de desaparecer. También según García
Delgado mencionado por (Carreras, 2008, p. 15),
afirma que este sector tiene límites difuminados,
difícilmente precisables, pero al mismo tiempo
se presenta como una tercera opción, con una
característica intersticial muy adecuado a los
terrenos periurbanos.
Una segunda mutación se observa cuando
se altera la morfología de los territorios para
uso urbano, lo que significa cubrir las fallas
naturales con tierra para volverlas urbanas sin la
conciencia que, en un terremoto, son las primeras
que sufrirán el fenómeno de licuefacción y por
otro lado, la ocupación de las torrenteras que es

Podemos percibir estos cambios como
inevitables, ya que el impacto físico de la expansión
urbana sobre las áreas rurales (en muchos
casos denominadas islas rústicas), sobrepasan
las políticas y normativa pública. La presión
inmobiliaria puede ser más fuerte que mantener
las áreas productivas, demostrando así que cada
vez es menor la producción agrícola y por tanto se
reducen también los territorios rurales.
Se establecen las principales estrategias de
recuperación de los sistemas agrarios como
consecuencia de la conformación de las áreas
Periurbanas como objetivo principal:
1° Identificación y formulación del fenómeno
Periurbano. Para ello debemos afrontar las
dificultades de una caracterización clásica, por
tanto, es necesario establecer nuevos parámetros
y reglamentaciones.
2° El segundo paso lógico, es establecer una
definición objetiva de las actividades periurbanas,
que podría ser imposible y en realidad poco
práctico, pero a la larga necesario. (Abadía. 2002)
3° Los parámetros tradicionales de análisis:
superficie ocupada, delimitación geográfica,
régimen jurídico del suelo, tipologías específicas,
no permiten entender los comportamientos del
sistema, lo ideal sería relacionarlo con otros
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

un peligro latente en caso de lluvias intensas o
la eventual erupción del volcán Misti, estando el
distrito de Cerro Colorado en el mapa de peligros
múltiples y mapas de riesgos. Así mismo, la
expansión periférica (Vásquez, Méndez, 2011,
p. 245) debido a la demanda crea vulnerabilidad,
pero esta no siempre es social, en este caso es
debido a fenómenos naturales, lluvias, erupciones
y terremotos, todos estos fenómenos asociados a
la ciudad de Arequipa. Propiciando por último la
enorme fragilidad de un territorio con múltiples
escenarios geográficos donde se ubican muchos
asentamientos humanos.
La tercera mutación encontrada es, que,
para establecer perímetros diferenciados en las
áreas agrícolas, primero se construyen muros
como límites físicos en los Bordes Urbanos y
luego entran en un proceso de abandono. Estas
relaciones y tensiones, entre lo urbano y lo rural
ya mencionado por (Martínez, 2017) son los
nuevos retos de los gobiernos locales. Es posible
pensar en que el crecimiento económico de una
ciudad no solo está basado en la industria o la
exportación, nos permite más bien repensar
las relaciones entre campo y ciudad, como lo
menciona (Martínez, 2017), llegando inclusive
a mirar no solo los territorios periurbanos, sino
apuntar a la industrialización del campo o lo que
conocemos como agroindustria y sus enormes
potencialidades, es decir analizar estas relaciones
desde la mirada del campo (Martínez, 2017, p.
102), no solo de las necesidades de urbanización
sino más bien del desarrollo en todos los rubros.

Tener en cuenta que el tamaño demográfico
está relacionado con la densidad, lo cual
se está sobrepasando en algunas zonas que
van a una densidad muy alta generando una
fragilidad urbana, sobre todo si la densidad es
considerada solo como un dato estadístico y no
es necesariamente un instrumento de control
de la ocupación del espacio urbano (Zapatero,
M.A., 2017, p. 14). Hay numerosos conceptos
contenidos en la escala de aplicación que varían
entre la población, área urbana, área rural, áreas
libres, áreas urbanizadas y áreas críticas, siendo
todas estas teorías aplicadas al mismo tiempo en
la actualidad, pero sin resultados concretos.
En lo que respecta a la ocupación de los
límites periurbanos, cuyo destino y función no
está claramente definido, pueden ser promovidos
para diversificar la economía de la empresa agraria
para lograr la permanencia de la actividad como
una necesidad. Permitir la legislación necesaria
y vinculante para el apoyo del desarrollo de
los espacios agrarios en los planes urbanos,
para asegurar la sostenibilidad del ambiente, la
distribución territorial de los usos generales para
áreas denominadas periurbanas ya que al mismo
actúan como uno de los pulmones verdes en el
distrito estando al borde de la ciudad. Contemplar,
asimismo, los aspectos normativos que permitan
su existencia y articular las potencialidades para
fortalecer la organización de los agricultores,
fomentando alianzas público-privadas (Benavente,
2018, p. 59).
En cuanto al desarrollo social y económico, se
trata de potenciar el entramado activo y potente
de las ciudades intermedias, como lo es Arequipa,
como muchas otras ciudades en Latinoamérica, para
lograr una adecuada distribución del espacio en lo
que respecta a las infraestructuras viarias. Hay que
considerar también, que hay un insuficiente criterio
geográfico (criterio espacial), y que tampoco se
considera al suelo no urbanizable como categoría
única, lo lógico sería determinar el suelo no
urbanizable en contraposición al suelo urbano.
Preguntarse por último, si podemos hablar
de una nueva ruralidad o nos estamos refiriendo
a una “nueva” estrategia para seguir ejerciendo
una “vieja” actividad, que sólo se ajusta al ámbito
urbano, cuáles serían los comportamientos
sociales contemporáneos con los que se vinculan
estos territorios, o solo estamos ante consolidación
de los ámbitos urbanos que se contraponen a los
rurales, ya que de acuerdo a la investigación

4.00 Discusión
La antropogeografía se puede utilizar como
el espacio de estudio entre la geografía y la
sociología, considerarlo tal vez, como el espacio
político de H. Lefrebvre, y es cuando una
necesidad y función que según (García López,
2015), se puede convertir en una actividad
definida y vinculante.
Esta actividad primordial o actividad
productiva, al estar en el entorno urbano
inmediato al campo, ejerce impactos negativos,
alterando la supervivencia de la actividad
agrícola. Los cambios de uso hacen que no haya
una cultura del suelo y por lo tanto no hay un
suelo agrario protegido, con una participación
ciudadana consolidada y fortalecida por la
normativa vigente.
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

tienden a desaparecer, o hay algo que el campo
le haya dado o le esté dando a la ciudad en su
obstinación de permanecer en su lugar ancestral
aunque este rodeado de ciudad (Ramírez B.,
2003). Entender por otro lado claramente, que el
proceso de ruralidad a futuro no está exento de
incluir los aspectos o factores económicos tanto
como los sociales en cualquier plan urbano y
que ambos están comprometidos para lograr una
nueva economía rural basada en estos nuevos
ruralistas (Kay, 2009, p. 607).
El Distrito de Cerro Colorado es un distrito
complejo en su conformidad tanto social como
económica aunando a estas características, su
territorio, pero, aunque se trate de aprovechar
estos territorios que vienen siendo abandonados a
lo largo del tiempo no es posible sino se modifican
leyes, se establecen normas específicas en los
planes urbanos de la ciudad. La identificación y
las potencialidades son los primeros pasos para
reconocer los territorios con posibilidades reales
de tener como estrategia una nueva ruralidad

colindando con el área urbana, dependiendo de
ella, pero manteniendo su autonomía.
Las estructuras invisibles, las personas, que en
muchos casos no se toman en cuenta cuando se
proponen actividades y usos, son los potenciales
usuarios del rescate de estas áreas, las franjas
periurbanas para dedicarlas a la agricultura pero
con la visión de integración de los individuos
que muchas veces son pequeños agricultores con
menos de 10 hectáreas para evitar los minifundios
y reconociendo la propiedad legal que les
proporcione respaldo con respecto a la producción,
la distribución del mayorista y el minorista con
un adecuado sistema de comercialización.
Vinculando por último un territorio o una
superficie de tierra con su población lo que de alguna
manera permite el estudio antropogeográfico en un
tiempo específico, lo que incluye los otros aspectos
del ser humano, la economía la política, la cultura
y no solo la distribución geográfica de un territorio
y las personas que viven en él. C

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CONTEXTO

Propuesta metodológica para la mejora del espacio público
a través de la aplicación de indicadores basados en el
interaccionismo simbólico social
Methodological proposal for the improvement of public space through the
application of indicators base on social symbolic interactionism
Recibido: junio 2021
Aceptado: noviembre 2022

Silvia Andrea Valdez Calva1
Liliana Romero-Guzmán2

Resumen

Abstract

El artículo tiene como objetivo describir una
propuesta metodológica para medir y posteriormente
poder crear propuestas de regeneración hacia los
espacios públicos a través del uso de la teoría del
interaccionismo simbólico social. En primera
instancia se establece la concepción teórica del
espacio público y el vínculo con el individuo a
través de la interacción social; de esta unión la
investigación propone cinco dimensiones en las
cuales se encuentra inmerso el espacio público
y la ciudadanía, siendo los aspectos: simbólico,
simbiótico, multifuncional, proxémico y autónomo;
los engranes que ayudan a comprender las dinámicas
sociales y de apropiación que se efectúan dentro de
los espacios públicos.
El proceso metodológico consiste en la
elaboración de un esquema basado en una serie
de indicadores agrupados dentro de las cinco
dimensiones asociadas al espacio público, bajo
la perspectiva del marco lógico, el cual ayuda
en la creación de programas aplicables a algún
caso de estudio, con el fin de regenerar los
espacios públicos del lugar y mejorar la calidad
de vida urbana. Colocar las conclusiones o las
aportaciones también faltan en el resumen
Finalmente, en las conclusiones se describe la
importancia de contar con esquemas de medición
por medio de indicadores urbanos para poder
analizar de manera particular cualquier espacio

The article aims to describe a methodological
proposal to measure and subsequently be able to
create proposals for regeneration towards public
spaces through the use of the theory of social
symbolic interactionism. In the first instance, the
theoretical conception of public space and the
link with the individual through social interaction
are established. From this union the research
proposes five dimensions in which the public
space and citizenship are immersed, the aspects
being: symbolic, symbiotic, multifuncional,
proxemic and autonomous; the gears that help to
understand the social and appropriation dynamics
that take place within public spaces.
The methodological process consists of the
depelopment of a scheme based on a series of
indicators grouped within the five dimensions
associated with public space, from the perspective
of the logical framework, which helps in the
creation of programs applicable to a case study,
with in order to regenerate the public spaces of
the place and improve the quality of urban life.
Finally, the conclusions describe the
importance of having measurement schemes
through urban indicators to be able to analyze
any public space in a particular way, observing
through the results the most relevant details of
a public space and qualifying it over time and
space, in order to identify the problems that afflict

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma del Estado de México; Doctora en Diseño, Maestra en Diseño y Arquitecta
por la Universidad Autónoma del Estado de México; E-mail: silviandrea.valdez@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-1471-5280
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura y diseño de Universidad Autónoma del Estado de México; Doctora en
diseño; E-mail: arq_lilianarg@hotmail.com; https://orcid.org/0000-0003-1495-9856

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CONTEXTO

público, observando por medio de los resultados
los detalles más relevantes de un espacio público
y calificarlo a través del tiempo y espacio, para
lograr identificar los problemas que aquejan a un
determinado espacio público y facilitar la toma de
decisiones para su regeneración.

a certain public space and facilitate decision
making for its regeneration.

Palabras Clave:

Keywords:

espacio público; interaccionismo simbólico
social; modelo metodológico urbano

public space; social symbolic interactionism;
urban methodological model

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CONTEXTO

Introducción

desde la mirada del interaccionismo simbólico
social, reconociendo que este campo de
conocimiento considera al espacio público como
el escenario por excelencia para la formación
del ciudadano; por ello se realiza un análisis del
objeto de estudio desde su configuración hasta
sus usos, para identificar cuáles son los elementos
y roles que juegan las personas dentro de éste,
para lograr una buena apropiación del lugar; con
la finalidad de establecer variables que funjan
como ejes dentro del modelo de regeneración de
los espacios públicos, que este artículo propone.
En segunda instancia, se describe la
metodología a emplear dentro de la investigación,
la cual guarda relación con el interaccionismo
simbólico social, al medir al espacio desde la
microsociología o la escala humana como lo
propone Gehl (2006), ya que ambas posturas se
basan en el análisis in situ, con la finalidad de
obtener resultados particulares del lugar; haciendo
uso del marco lógico, se desglosan las variables
que surgen del marco teórico, para obtener una
serie de indicadores que serán susceptibles para
la conformación del esquema de
evaluación del espacio público.
Finalmente, en las conclusiones se describe la
importancia de contar con esquemas de medición
por medio de indicadores o variables urbanas en
este caso basadas en el interaccionismo simbólico
social para poder analizar de manera particular
cualquier espacio público y sus habitantes
desde una mirada microsociología; puesto que
el empleo de indicadores urbanos cuantitativos
permite observar los detalles más relevantes de
un espacio público a través del tiempo y espacio,
para lograr identificar los problemas que aquejan
a un determinado espacio público y facilitar la
toma de decisiones para su regeneración.

El espacio público en los últimos años ha sido
objeto de investigación y de acuerdo con Alice
Beuf (2016) un tema abordado desde dos temas
principalmente; el primero de ellos la economía,
donde el espacio público se expone como el eje
principal del intercambio socioeconómico, al ser
el soporte de las actividades cotidianas que se dan
en conjunto con el intercambio comercial; y el
segundo temas es el diseño, donde se encamina a
la construcción de obras que favorecen y mejoran
la imagen y la apropiación de la ciudad. Por lo
cual se vuelve un tema de discusión para distintos
interesados, entre los que destacan la academia, el
gobierno y los usuarios del espacio público.
En lo que respecta al diseño y la academia,
Segovia (2007) comenta que dentro de la
apropiación y el uso del espacio público no solo
actúan dimensiones sociales y culturales también
influye la dimensión física vinculada al conjunto de
elementos que lo componen. Por lo cual un espacio
público puede ser generador de un buen tejido
urbano si se consideran dentro de su composición
las diversas dimensiones que lo constituyen.
De lo anterior, la problemática refiere a
la necesidad de contar con herramientas de
evaluación urbana integral hacia los espacios
públicos, donde se observe la realidad cotidiana
a una escala humana por medio de variables
urbanas que puedan contribuir a una correcta
articulación entre los espacios públicos, la ciudad
y las personas. Puesto que, en la mayoría de los
casos, Briseño (2002) exhibe que la elección
de variables urbanas para calificar el espacio
público tiende a ser indiferente a las cualidades
de cohesión perceptual de las personas.
Estas observaciones dan pie para promover
la realización de una propuesta metodológica
por parte de la academia basada en variables o
indicadores urbanos, para analizar el estado
actual de los espacios públicos. Partiendo de la
perspectiva de la interacción simbólica social,
ya que permite fomentar la relación entre el arte
de construir y el de hacer comunidad (Biondi
&amp; González Anaya, 2008), con el fin de brindar
una reinterpretación en la planificación y en las
intervenciones de mejora al espacio público, que
permita crear entornos basados en la ciudadanía y
a una escala humana.
Para llevar a cabo este propósito, se presenta
un acercamiento teórico sobre el espacio público

La interacción simbólica como método de
análisis dentro del espacio público
La comprensión del espacio público como
ideología se retoma de Carrión (2007) porque
permite concebirlo como una relación social y
física. Y al mismo tiempo se complementa con
la idea de Bazant (2010) al analizarlo como un
contenedor de acontecimientos, que no posee una
forma o medidas establecidas; por el contrario, son
los elementos formales, funcionales, espaciales
y de interacción social, los que lo conforman.
Ambas propuestas permiten percibir el vínculo
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CONTEXTO

entre el espacio físico y el espacio social por
medio del cual se favorece a una mejor creación
de espacio público.
Además, la importancia del espacio público
radica en el papel fundamental que desempeña
dentro de la construcción de la ciudad y del
territorio, al articularlo, organizarlo y ordenarlo
de acuerdo con las diferentes actividades y usos
que mantiene cada una de las personas que
habitan la ciudad (Lynch, 2015). Por ello es
“el espacio cotidiano es el de los juegos, de las
relaciones casuales o habituales con los otros,
del recorrido diario entre las actividades y del
encuentro” (Borja &amp; Muxí, 2000, pág. 71). Es
el espacio que le permite a la persona interactuar
con el resto de la comunidad, como lo mencionan
Ruíz Gómez (2012) y Álvarez Falcón (2014) son
los sitios donde cada ser desarrolla un esquema
que comprende estructuras universales, por medio
de la cuales establece relaciones con los otros
individuos y al mismo tiempo adquiere los valores
culturales y simbólicos de su lugar de origen.
De aquí que uno de los temas que sobresalen
en la actualidad sobre los espacios públicos sea
la necesidad de dinamizarlos, al respecto Gehl
(2006) menciona que se debe de impulsar el
desarrollo cultural urbano a través del mecanismo
barrial, es decir, diseñar a una escala más pequeña,
la del individuo, “[…] puesto que un barrio está
ligado a una zona de la ciudad con identidad
propia, claramente percibida tanto por sus
habitantes como por sus visitantes […]” (Moreno
González, 2013, pág. 96) y en la conformación
de esa identidad, los componentes tanto sociales
como físicos juegan un importante papel.
Desde esta perspectiva una de las posturas
que surge para estudiar al ser social desde la
escala humana es el interaccionismo simbólico
social; donde la vida urbana es observada desde
la microsociología o como lo comenta Delgado
“[…] desde las situaciones cotidianas […]” (2008,
pág. 70). Compaginando esta idea, Galindo (2015)
entiende que el espacio público actúa como un ente
más de la sociedad, por lo cual se hace necesario
estudiar e identificar sus diferentes máscaras (roles)
y su forma de comportamiento e integración con los
diferentes usuarios que lo habitan y con los espacios
que se encuentran a su alrededor para establecer su
identidad dentro de la ciudad.
Siguiendo con esta idea, la apropiación del
espacio público se concibe como un proceso social
que ocurre a través de la identidad surgida de la

cultura, la cual es transmitida por los habitantes
mediante los diversas actividades y usos (roles)
que le son asignados al espacio público (Galindo,
2015), de esta manera el vínculo de apropiación
entre la persona y el espacio público surge a través
del uso que le permite a la persona desarrollarse
como un ser social.
Los argumentos anteriores admiten que la
concepción del espacio público desde la teoría del
interaccionismo simbólico social se forma a partir
de cuatro elementos básicos:
1. Identidad. Surge a partir de la percepción y la
experiencia, dado que, los espacios públicos
son los sitios donde cada ser desarrolla
un esquema que comprende estructuras
universales por medio de las cuales establece
una relación con los demás individuos y al
mismo tiempo va adquiriendo los valores
culturales y simbólicos de su lugar de origen
(Álvarez Falcón, 2014). Por ello, “[…] la
percepción es el mecanismo que vincula al
hombre con el entorno; alimentándose de los
rasgos más importantes: visuales, auditivos,
sonoros, durante los recorridos […]”
(Briseño Ávila, 2002, pág. 96). Siendo estas
experiencias las que organizan y componen la
ciudad para el individuo.
2. Individuo. Estudiado desde el proceso
perceptivo donde el individuo aprende a
utilizar y desarrollar códigos generalizados
que le permiten ponerse en el lugar de otros,
con el fin de interrelacionarse con los diversos
grupos que existen en la ciudad (Galindo,
2015).
3. Usos. Con respecto a este punto, el hecho más
relevante para garantizar el uso del espacio
público por parte de todas las personas es
la diversidad: de funciones y de usuarios.
Sin embargo, las acciones o actividades no
sólo están restringidas por las capacidades
individuales o por las características físicas
del entorno, existe un complejo entramado
de elementos legales, sociales, culturales y
políticos que condicionan el tipo de uso y las
actividades que se llevan a cabo en el espacio
público (Delgado, 2008). Por esta razón el
uso de cada espacio público se ve limitado
por variables de seguridad y por imperativos
culturales de orden y decoro morales (De
Hoyos, Jiménez, &amp; Álvarez, 2013).
4. Lugar. Este último punto es una consecuencia
de los usos, la identidad y las experiencias que
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

cada individuo va construyendo en el espacio
público (Álvarez Falcón, 2014), por lo tanto,
el espacio público se vuelve una construcción
personal, que el individuo va confeccionando
a partir de sus experiencias con el entorno
físico y con la estructura social.
Así, los espacios públicos cobran relevancia
por ser los lugares donde el individuo logra
identificarse como parte de un colectivo y
pertenecer a una cultura, mediante el desarrollo
de su propia individualidad, forja un vínculo de
pertenencia con sus espacios a través de símbolos,
los cuales le brindan un sentido de identidad que
lleva de fondo un lazo integrado por cultura,
sociedad e individuo (Delgado, 2008), aunado a
su parte subjetiva donde reside su fenomenología
(percepción); es posible la construcción de su
mapa cognitivo mediante el cual organiza y
construye su lugar, al interior de su grupo social
(Figura 1).

dimensiones, diseñadas a partir del marco teórico
(White, 1999); (Gehl, 2006); (Segovia, 2007);
(Bazant, 2010); (Lynch, 2015); (Ministerio de
Vivienda y Urbanismo MINVU, 2017); por
medio del cual es posible abarcar elementos
básicos para la apropiación del lugar con el fin
de analizar las características específicas de cada
espacio público, donde cada componente sea
soporte del anterior (Figura 2).
1. Simbólico. El espacio construye identidad
bajo dos formas: la de pertenencia y la de
función, ya que es un soporte múltiple de
simbologías y roles, por lo cual dentro del
espacio público los valores patrimoniales
(tangibles e intangibles) se pueden dividir
en tres aspectos: a) patrimonio ecológico elementos naturales del lugar, los cuales lo
dotan de una fisionomía única; b) patrimonio
arquitectónico y paisajístico - formado
por los edificios y la vegetación, donde se
concibe la imagen de la ciudad, es decir, las
vistas, la trama del tejido urbano, la escala, la
legibilidad y las dimensiones de los espacios
abiertos y; c) patrimonio cultural – son los
valores que representan a toda la comunidad,
es el patrimonio social, de las personas que
han formado parte del pasado y del presente
de la sociedad (Ministerio de Vivienda y
Urbanismo MINVU, 2017).
2. Simbiótico. Los espacios públicos son lugares
de integración social, de encuentro, de
socialización y de la alteridad; por ello este
componente consiste en la mixtura social,
física y funcional que permite la variedad de
personas, actividades y usos respondiendo a
las diferentes necesidades de las personas en
función del género, sexo, edad, origen, cultura
y condición social, entre otros factores. Esto
significa que su “[…] condición pública
produce un legado transgeneracional y
transespacial que define una ciudadanía del
lugar […]” (Carrión Mena, 2007, pág. 93).
3. Multifuncional. Es la vitalidad de un espacio
la cual surge de la presencia simultánea y
continua de personas y de la densidad de
actividades y usos en las calles. Espacios de
relación y equipamientos que favorecen el
encuentro, la socialización y la ayuda mutua
entre las personas, siendo estos elementos
vitales para el desarrollo de la formación
ciudadana y la conciencia social (Borja &amp;
Muxí, 2002). Las zonas multifuncionales

Figura 1. Componentes para formar el espacio
público, desde las ideas del interaccionismo simbólico

Fuente: Elaboración propia, basado en Delgado (2008);
Borja y Muxí (2000); Bazant (2010) y Galindo (2015)

Componentes del espacio público desde la
interacción simbólica social
Al hablar de los elementos que componen al
espacio público, Pascual y Peña mencionan
que “[…] estos lugares, se encuentran dotados
de una dualidad entre lo existente y los nuevos
imaginarios urbanos […]” (2012, pág. 35), como
una relación entre las ideas y la realidad. Partiendo
de esta premisa, se plantea que cada contexto
requiere adoptar sus propias aproximaciones
de evaluación, por lo cual se describen cinco
97

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

pueden ser utilizadas durante todo el día ya
que se relacionan con los edificios y las calles
que los delimitan.
4. Proxémico. Se entiende por proximidad la
ubicación cercana, en el espacio y el tiempo,
así como la conectividad peatonal libre
de obstáculos de los espacios de relación,
equipamientos cotidianos, paradas de
transporte público y comercios con relación a
las viviendas y entre sí (Borja &amp; Muxí, 2002).
Este componente es necesario para poder
realizar las actividades cotidianas de manera
efectiva, si los espacios no son cercanos, la
vida cotidiana de las personas se dificulta,
puesto que tienen que dedicar más tiempo a los
desplazamientos o renunciar a actividades para
poder desarrollar las tareas diarias.
5. Autónomo. Los espacios públicos son autónomos
porque les permiten a las personas sentirse
seguras y al mismo tiempo le generan confianza
para utilizar y usar el espacio sin restricciones
de ningún tipo, esto es posible cuando las
condiciones de accesibilidad son universales
teniendo en cuenta las particularidades físicas
del entorno (Gehl, 2006). Además, dentro de este
punto se promueve la participación ciudadana
para crear lugares que brinden confort donde el
ciudadano se sienta dueño del espacio.

Hasta aquí se puede entender que el estudio del
espacio público a partir de componentes permite
distinguir de una manera más simplificada el
proceso de apropiación del lugar que experimenta
cada uno de los habitantes. En donde como lo
menciona Gehl (2006) se observa que las prácticas
espaciales son las que definen los lugares, razón
por la cual los espacios públicos deben ajustarse
a las actividades de sus usuarios, facilitar su uso,
brindar seguridad, orientación y confort para
invitar al ciudadano a habitar el lugar.
Estos fundamentos permiten comprender que
la forma de la ciudad actual debe ser flexible
para sus ciudadanos, abierta para cambiar y
evolucionar, y receptiva para la formación de
nuevas imágenes. Establecer la claridad de la
estructura a partir del espacio público puede
potenciar la identidad de un lugar, a través de las
cualidades perceptuales; siendo estos los primeros
pasos para el desarrollo de criterios que faciliten
la intervención sobre el entorno construido.
“[…] La percepción de la ciudad contemporánea
podría proveer un terreno para la acumulación
y la organización de diversos significados y
asociaciones que realcen las actividades humanas
y que fomenten la formación de una memoria
colectiva […]” (Briseño Ávila, 2002, pág. 96).
Por ello, en lo que respecta a los estudios de
recuperación o rehabilitación de los espacios
públicos, en la actualidad se busca medir
características particulares y generales de cada
uno de ellos, a través de indicadores para poder
plantear herramientas de solución, los cuales
ONU-Hábitat (2013) los describe como aquellos
elementos que designan a un objeto y de los
cuales se obtiene una información específica
dependiendo del ámbito que se quiera estudiar.
Desde la aparición del término Desarrollo
Sostenible en el informe Brundtland en 1987
la comunidad ha realizado muchos esfuerzos
para medir el nivel de sostenibilidad de un
sistema urbano a través de indicadores (Quiroga
Martínez, 2007). De esta manera diversas
instituciones y gobiernos han diseñado baterías
de indicadores para poder cuantificar los diversos
elementos de habitabilidad que componen a las
sociedades, a fin de lograr estudios conjuntos que
permitan obtener resultados específicos y de estos
proponer herramientas de planificación enfocadas
a la mejora de las ciudades.
Se debe de entender que un indicador
proporciona información suficiente para

Figura 2. Modelo explicativo sobre los elementos que
configuran al espacio público y sus dimensiones

Fuente: Elaboración propia a partir de las propuestas
de White (1999); Gehl (2006); Segovia (2007); Bazant
(2010); Lynch (2015) y MINVU (2017).

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CONTEXTO

establecer una situación particular porque se
encuentra dentro de un contexto determinado y
que tácitamente es entendido por un observador.
Dicho contexto es en última instancia, el elemento
que puede ser medido o puede ser comprendido.

público con el fin de obtener resultados medibles,
acotados y específicos.
2. Explicación del funcionamiento del modelo
de regeneración de espacios públicos
El esquema planteado consta de 6 fases para
lograr el desarrollo o la regeneración de un
espacio público, el cual se divide en dos procesos,
donde cada uno de ellos conlleva tres fases con
la finalidad de lograr un mejor entendimiento del
espacio público a intervenir.
La primera parte engloba la planificación, en la
cual se realiza el análisis actual sobre la calidad
y nivel de espacio público por medio del empleo
de indicadores los cuales surgen de la aplicación
del marco lógico (Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto,
2015), el cual se elabora a partir de la problemática
planteada en esta investigación. Posteriormente,
los resultados obtenidos en la evaluación permiten
definir prioridades para desarrollar estrategias de
intervención urbana incrementales, a través de
periodos de tiempo corto, mediano y largo plazo.
La segunda parte se enfoca a la ejecución del
proyecto, una vez que se tienen estratificadas las
intervenciones por periodo de tiempo y definida la
escala de cada proyecto se procede al proceso de
diseño, posteriormente se ejecuta o implementa
la obra en la cual se promueve la participación
ciudadana para lograr una mejor apropiación y
una vez culminando el proyecto se procede a una
nueva evaluación, pero esta vez en función de la
satisfacción de los ciudadanos (Tabla 1).

Sistémica del modelo de regeneración para
espacios públicos - Metodología
De acuerdo con el marco teórico, elaborado a partir
de la problemática planteada en esta investigación,
del cual se desprenden las dimensiones que permiten
analizar de una manera particular el territorio
urbano, se presenta el modelo metodológico
para evaluar los espacios públicos, el cual guarda
relación con el interaccionismo simbólico social,
al medir el espacio desde la microsociología o la
escala humana como lo propone Gehl (2006), ya que
ambas posturas se basan en el análisis in situ, para
obtener resultados particulares del contexto. Con
este enfoque, la investigación tiene la posibilidad
de orientarse hacia el significado, el contexto y la
interpretación del sujeto en su complejidad. Por
consiguiente, el modelo de regeneración al espacio
público se estructura de la siguiente manera:
1. Elaboración del modelo metodológico a
partir del análisis teórico
A partir del marco teórico se obtiene un esquema
de cinco variables, las cuales serán el soporte de
la batería de indicadores, los cuales expresan las
características físicas y simbólicas de un espacio
Tabla 1. Fases del modelo
de regeneración al espacio
público propuesta en esta
investigación
Modelo para regenerar el
espacio público
Fuente: Elaboración propia,
basado en las ideas de Gehl
(2006); Lynch (2015) y del
Ministerio de Vivienda y
Urbanismo (2017)

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CONTEXTO

3. Investigación y evaluación del caso de
estudio (Aplicación del modelo)
El primer paso consiste en comprender la morfología
de los espacios públicos con lo que cuenta la ciudad
y con ello poder elegir el caso de estudio, de aquí
se procede a estudiar los antecedentes del lugar, su
formación y transformación a través del tiempo
por medio de mapas históricos, reseñas y mapeos
colectivos que ayuden a construir el paisaje actual.
La segunda parte del análisis al espacio público
se realiza mediante la aplicación del marco lógico
del cual surge la batería de indicadores integrados
dentro de las cinco dimensiones que integran al
espacio público desde la mirada de la interacción
simbólica social; se decanta por esta metodología
ya que permite desarrollar un planteamiento
estratégico ordenado que conduce hacia acciones
encaminadas a un desarrollo integral por medio
de objetivos estratégicos que tienen un fin.
Si bien es una investigación cualitativa, es
indispensable el uso de técnicas y elementos
cuantitativos ya que “[…] es indispensable saber las
características del lugar como datos demográficos
(población, género, edades), socioeconómicos (nivel
económico, educativo) y urbanísticos (mobiliario
urbano, arquitectura del lugar) […]” (White, 1999,
pág. 19); además la implementación de indicadores
permite ser replicable y mediable en el tiempo y en
el espacio para observar la mejora o el deterioro de
cada uno de los espacios públicos analizados.

Desarrollo de la matriz de marco lógico
La Metodología de Marco Lógico es una herramienta
para facilitar el proceso de conceptualización,
diseño, ejecución y evaluación de proyectos.
Su énfasis está centrado en la orientación por
objetivos, en la facilitación de la participación y
en la comunicación entre las partes interesadas.
La Metodología contempla dos etapas, que se
desarrollan paso a paso en las fases de identificación
y de diseño del ciclo de vida del proyecto (Ortegón,
Pacheco, &amp; Prieto, 2015):
1. Identificación del problema y alternativas
de solución: Se analiza la situación existente
para crear una visión de la situación deseada y
seleccionar las estrategias que se aplicarán para
conseguirla (tabla 2 en la siguiente página):

4. Interpretación de resultados
La obtención de resultados por medio de la
calificación que arroja cada indicador permite
distinguir los pros y los contras del espacio público
estudiado con la finalidad de crear propuestas
de regeneración con una mirada enfocada a la
escala humana. Recordando que la arquitectura
y el urbanismo como lo menciona Solano (2016)
tienen una naturaleza simbólica, es decir, que
emergen bajo la consideración de la cultura, de
las costumbres, desde hechos sociales más que
funcionales; por lo cual el usuario debe entenderse
como el verdadero eje del diseño.
Con este proceso, el espacio público se
concibe como parte de un contexto en específico,
es decir cada parque, plaza, calle, camellón y
demás espacios forman parte de un sistema (Borja
&amp; Muxí, 2000) en el cual cada uno de ellos tiene
la función de satisfacer las necesidades de una
comunidad.

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CONTEXTO

Tabla 2. Descripción de los 5 niveles de los cuales se compone la primera parte del marco lógico

Fuente: Elaboración propia, con base en el curso de Indicadores para el Desarrollo 1ª edición (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012) y en el manual para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos
(Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto, 2015)

3

Análisis de involucrados: Esquema base para la elaboración del mapa de actores, donde se caracterizan cada uno de los involucrados que
intervienen en el proyecto o problema urbano a analizar (BID Banco Interamericano de Desarrollo, 2012).
4
Esquema árbol de problemas: Diagrama base para ilustrar el análisis de problemas, el cual se desglosa en cada una de las cinco dimensiones
del espacio público: simbólico, simbiótico, multifuncional, proxémico y autónomo. En la parte central se coloca la problemática urbana que
se quiere mejorar, en la parte inferior se describen las raíces, que son las causas y el origen del problema; en la parte superior que representa
la copa del árbol se colocan los efectos y las consecuencias que se han generado en el espacio público (BID Banco Interamericano de
Desarrollo, 2012).
5
Árbol de soluciones: Diagrama para elaborar el árbol de soluciones donde se ubica en la parte central el objetivo central de cada una
de las dimensiones, posteriormente se procede a redactar las causas y efectos en positivo, es decir, transformar las causas en medios y los
efectos en fines. En este apartado se define la situación óptima a la que se quiere llegar con la regeneración del espacio público (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012).

101

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CONTEXTO

2. Etapa de planificación: La idea del proyecto
se convierte en un plan operativo práctico para la
ejecución. En esta etapa se elabora la matriz de
marco lógico. Las actividades y los recursos son
definidos y visualizados en cierto tiempo.
Tabla 3. Descripción de los 4 elementos que componen la segunda fase del marco lógico

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de Indicadores para el Desarrollo 1ª edición (BID Banco
Interamericano de Desarrollo, 2012) y del manual para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos
(Ortegón, Pacheco, &amp; Prieto, 2015)

Construcción de los indicadores

de las cinco dimensiones del espacio público,
las cuales fueron definidas en el marco teórico
y son entendidas como aquellas condicionantes
necesarias para la apropiación del espacio público.
Una vez definida la estructura analítica del
proyecto se procede a desglosar cada una de las
dimensiones en componentes que son los que
albergaran la batería de indicadores propuesta
tomando en cuenta la escala próxima y local de los
entornos cotidianos y la información cualitativa
que habla de la diversidad en el uso y necesidades
que tienen las personas.

La construcción de los indicadores se inicia
con la problemática que se plantea al inicio de
esta investigación la cual refiere a una falta de
herramientas de evaluación urbana enfocadas
a medir espacios públicos a nivel localidad o
barrio, que ayuden en el establecimiento de
parámetros para mejorar la calidad de vida
urbana. Por lo cual, se establece un análisis de los
aspectos tangibles e intangibles que conforman
a una localidad o un barrio, distribuidos dentro
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CONTEXTO

Tabla 4. Estructura de las 17 variables las cuales contienen al grupo de indicadores
que conforman la propuesta de medición al espacio público

Fuente: Elaboración propia, basado en las propuestas de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona (2010) y el
Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2017)

Batería de indicadores: estructura y
funcionamiento del esquema de evaluación al
espacio público

Es importante considerar que la adopción de
indicadores ayuda en los análisis urbanos y en
conjunto con las evaluaciones en profundidad, son
esenciales para desarrollar medidas apropiadas para
impulsar las políticas a través de la implementación
concreta y efectiva de planes de mejora (AEUB,
2010). Por lo cual la batería de indicadores
propuesta reúne características particulares que
la hacen complementaria a otros sistemas de
indicadores urbanos utilizados, ya que analiza en
detalle las cualidades espaciales de un entorno en
específico desde la experiencia de la vida cotidiana
de las personas. Los datos con los que se trabaja
son de procedencia cualitativa, pero con un sistema
de valoración que permite cuantificar, medir y
comparar de manera temporal y particular, así como
verificar continuamente los resultados de forma que
puedan corregirse.

Este esquema se construye y responde de manera
colaborativa entre los especialistas del espacio y
los habitantes del lugar, con la finalidad de obtener
un resultado multidimensional que abarque los
aspectos físicos, sociales, simbólicos y funcionales
que configuran el espacio público. La estructura
del esquema de evaluación al espacio público se
compone de una lista de veinticuatro indicadores
distribuidos y organizados dentro de diecisiete
componentes; producto de las cinco dimensiones
que componen el espacio público (figura 3 en
siguiente página):

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CONTEXTO

Figura 3. Desglose de la batería de indicadores para medir el espacio público

Fuente: Elaboración propia a partir de las propuestas de medición de White (1999); Gehl (2006); Bazant (2010);
Agencia de Ecología Urbana de Barcelona (2010); Lynch (2015) y del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (2017)

A cada uno de los veinticuatro indicadores le
corresponde una ficha de evaluación que sirve
para medir la situación urbana de acuerdo con
la dimensión que representa el indicador. Para
poder obtener la calificación de cada categoría se
deben medir los indicadores utilizando las fichas
de evaluación, que contienen la información
necesaria para realizar los cálculos y el listado
de evidencias que se requieren para ubicar
los resultados de acuerdo con los parámetros
establecidos. A manera de ejemplo se muestra la
primera ficha para describir los elementos que se
encuentran en cada una de ellas: en la parte superior
se localiza la dimensión y el componente al que
pertenece, seguida por el nombre del indicador;

en la parte media se ubican las variables, es
decir los elementos que se necesitan para poder
medir el indicador, posteriormente se encuentra
la descripción y el objetivo del ¿por qué? y ¿para
qué? es importe medirlo; y finalmente en la parte
inferior se coloca su fórmula de cálculo o la
información necesaria para realizar su medición
y el posterior análisis del resultado.

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CONTEXTO

Tabla 5. Ejemplo de una de las veinticuatro fichas descriptivas que comprende el modelo de regeneración

Fuente: Elaboración propia partiendo del sistema de indicadores de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona
(AEUB, 2010).

Los resultados obtenidos en cada uno de los
indicadores conforman la primera fase del
modelo, la cual comprende la investigación y la
evaluación. Donde cada indicador, a través de
los parámetros establecidos permite generar una
calificación en cada una de las cinco variables,
y con ello proceder a la segunda fase que
comprende el análisis FODA (Tabla 6), en este
punto se expresa de manera concisa cuales son
los problemas físicos y sociales que se quieren
resolver a través de la regeneración al espacio
público por medio de los resultados obtenidos;
con el fin de plantear propuestas adecuadas a la
zona de estudio. Este tipo de diagrama permite
enfocar esfuerzos y orientar las acciones hacia un
número limitado de tareas o intervenciones.

Tabla 6. Esquema de la fase 2: Análisis FODA

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de
Indicadores para el Desarrollo, 1ª edición por parte del
Banco Interamericano de Desarrollo (2012)

105

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CONTEXTO

El tercer paso del modelo de regeneración
integra la lista de los posibles proyectos,
incluyendo obras de recuperación, mantenimiento
y gestión, los cuales consideran el amplio rango
de tipologías de espacios existentes, las diferentes
escalas de proyectos, y los diferentes niveles de
intensidad de uso.
Por lo anterior y con ayuda de la matriz de marco
lógico se establecen una serie de actividades y/o
programas de regeneración espacial y social para
llevarlos a cabo en diferentes lapsos de tiempo,
ya que la suma de estas transformaciones hará del
espacio un lugar con vitalidad donde se optimice
la calidad de vida urbana y donde intervengan los
diferentes actores que componen la ciudad.

traza, el tejido social y la cultura del lugar.
El objetivo de contar con modelos
metodológicos basados en la medición para
regenerar los espacios públicos tiene como
finalidad de proveer a los responsables del diseño
los elementos necesarios para conceptualizar
adecuadamente un proyecto que atienda las
necesidades de los distintos habitantes del lugar.
El uso de baterías de indicadores permite
atender y entender los conflictos de manera
particular, al comprender tanto las dinámicas de
movimiento de los diferentes habitantes del lugar,
como el comportamiento de los espacios públicos
con su entorno; es decir llevar datos cualitativos
(aspectos intangibles) a resultados cuantitativos,
para identificar los ámbitos que presentan alguna
deficiencia por medio del uso de parámetros,
con el fin de crear propuestas urbanas integrales,
que sirvan como solución a los problemas más
intangibles que se presentan en el espacio público.
Finalmente, se debe señalar que si bien
el análisis del espacio se subdivide en cinco
dimensiones existe una indivisibilidad dentro del
proceso. Aún, cuando en situaciones extremas
es posible distinguir una mayor influencia de
alguna dimensión sobre las otras, en los aspectos
generales, estas distinciones no pasan de ser
eso, distinciones que visibilizan una parte del
fenómeno y no otra. Las características simbólicas,
simbióticas, multifuncionales, proxémicas y
autónomas en cada localidad o barrio son parte de
un mismo fenómeno social y físico. C

Tabla 7. Esquema de la fase 3: Dividir y estrategar

Fuente: Elaboración propia con base en el curso de
Indicadores para el Desarrollo, 1ª edición por parte del
Banco Interamericano de Desarrollo (2012)

Conclusiones
Desde el apartado teórico se puede extraer que los
espacios públicos se componen de cuatro unidades
base: personas, usos, lugares e identidad, siguiendo
este orden se percibe que las personas son las
que usan el espacio por medio de sus actividades
diarias y son estas las que los vuelven un lugar en
el cual se sienten identificadas; por ello dentro del
diseño, se observa primordial contemplar estos
componentes e integrarlos con las dimensiones:
simbólica, simbiótica; multifuncional, proxémica
y de autonomía para que las personas se apropien
de los espacios públicos y generen una adecuada
cohesión social dentro de las ciudades.
En segundo punto se observa necesaria la
implementación de metodologías de medición
para calificar el espacio público con la finalidad
de regenerarlo, diseñarlo y construirlo de manera
adecuada. Aunado a ello, la calificación del espacio
por medio de indicadores o variables urbanas
facilita la toma de decisiones, porque considera
o abarca la complejidad del contexto urbano, la
106

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Desigualdades socio-territoriales y dificultades
económicas durante la pandemia por COVID-19 en la
Zona Metropolitana de Monterrey
Socio-territorial inequalities and economic difficulties during the COVID-19
pandemic in the Monterrey Metropolitan Area
Recibido: enero 2022
Aceptado: noviembre 2022

María del Socorro Arzaluz Solanes1
Gustavo A. Vázquez Martínez2

Resumen

Abstract

El objetivo de este artículo es analizar las dificultades
económicas de los habitantes de la Zona Metropolitana
de Monterrey (ZMM) derivadas de la pandemia por
COVID-19, especialmente la dificultad para realizar
pagos. A través de un cuestionario enviado vía redes
sociales a habitantes de la ZMM entre abril y mayo
del 2020, se captaron 211 respuestas, en 61 casos
hubo problemas de pago de crédito de diverso tipo,
42 con pendientes en pago de servicios, 30 con otros
tipos de deudas y 27 con pago de colegiaturas. En
cuanto a sus limitaciones, el cuestionario no tiene
un valor estadístico dada su poca representatividad,
ya que fue realizado en el momento de mayor
confinamiento. Los datos obtenidos reflejan un
momento coyuntural que ameritan ser conocidos
y analizados, en consecuencia, es necesario
hacer análisis más amplio tanto cuantitativos
como cualitativos que examinen los efectos de
la pandemia sobre la economía y el acceso a los
bienes de las personas en esta zona metropolitana.
Es muy probable que las brechas de desigualdad se
hayan ampliado como resultado de esta pandemia.

The aim of this article is to analyze the economic
difficulties of the residents from the Monterrey
Metropolitan Area (MMA) as a consequence of
the COVID-19 pandemic. 211 Responses were
captured from a social media survey sent to the
residents of the MMA from April to May 2020. 61
of the cases had different types of credit payment
problems, 42 had pending payment of services,
30 had other types of debts, and 27 had pending
tuition payments. In regard to the limits of the
survey, it does not have a statistical significance,
given the low representation obtained since it was
carried out at the time of greatest confinement
from COVID-19 lockdown. The data obtained
reflects a circumstantial moment which must be
acknowledged and analysed, consequently, it is
necessary to carry out a broader quantitative and
qualitative analysis that examines the effects of
the pandemic on the economy and the residents'
access to goods in this metropolitan area. It’s
likely that inequality gaps have widened because
of this pandemic.

Palabras Clave:

Keywords:

COVID-19; desigualdad; Zona Metropolitana de
Monterrey

COVID-19; inequality; Monterrey Metropolitan
Area

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Colegio de la Frontera Norte, sede Monterrey: Monterrey, MX; doctora en sociología; E.-mail:
sarzaluz@colef.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Colegio de la Frontera Norte, sede Monterrey: Monterrey, MX; licenciado en geografía; E-mail:
tavovaazquez@gmail.com; https://orcid.org/0000-0002-8664-3909

109

�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Introducción

León, esto también muestra algunos patrones
diferenciales en la cobertura a la población. En
la siguiente sección se presentan algunos de los
resultados del cuestionario: en primer lugar se
expone el contenido y los principales resultados
referentes a la habitabilidad y a la situación
económica, para ejemplificar las dificultades de
pago en algunos servicios, que dan indicios de
los problemas experimentados por la población
ante la pandemia. Esto tiene claramente un patrón
territorial que muestra la exclusión de una parte de
la población que es precisamente la que presenta
las mayores dificultades económicas.

El artículo tiene el objetivo de analizar las
dificultades económicas de la población de la
Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) en el
contexto de la pandemia por COVID-19, en un
escenario de desigualdad social y territorial.
Nos basamos en el cuestionario Condiciones
de habitabilidad de las viviendas ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19
diseñado por Alicia Ziccardi en el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM) y
aplicado en nueve ciudades mexicanas entre
el 25 de abril y el 31 de mayo de 2020. Este
cuestionario no pretendió una representatividad
estadística, sino una primera aproximación a los
temas de habitabilidad y vivienda en las ciudades
en las cuales se aplicó. Los resultados aquí
presentados rescatan algunas respuestas para el
caso de la ZMM.
Los documentos examinados en la primera
parte aluden a los orígenes de los patrones de
desigualdad marcados en esta ciudad. Esto se
vio agravado durante la pandemia durante el
año 2020, sobre todo en la incapacidad de las
personas para realizar pagos. Aunque aún no
se han examinado del todo los efectos de la
pandemia en la estructura social y territorial de
las ciudades mexicanas, este trabajo pretende
hacer una contribución al respecto.
El documento tiene la siguiente estructura:
En la primera sección se examina el concepto de
desigualdad territorial, con base en documentos de
la CEPAL y de académicos que discuten el término
en el caso de las ciudades mexicanas. También se
hace un breve estado del arte de la producción local
en los temas de desigualdad, exclusión y pobreza,
los documentos citados refieren sobre todo a la
Zona Metropolitana de Monterrey.
En la segunda parte se analiza la estructura
urbana de la ciudad, se citan datos sobre población,
vivienda, economía y pobreza urbana, lo anterior
tiene el objetivo de mostrar los patrones de
desigualdad presentes en la ZMM, esto para situar
territorialmente los resultados del cuestionario
aplicado. En el siguiente apartado se incluye una
breve reseña sobre la evolución de la COVID-19
en México y las acciones implementadas por
los gobiernos, especialmente en Monterrey y su
zona metropolitana. Se construye una línea del
tiempo que compara el nivel nacional con Nuevo

Desigualdades urbanas y territoriales en la
zona metropolitana de monterrey
La ciudad de Monterrey fue fundada por
12 familias en 1596, desde ese año hasta la
actualidad la ciudad ha experimentado diversas
transformaciones urbanas. En este apartado
se indican algunas de éstas, que han llevado a
esta metrópoli a constituirse en un ejemplo de
una ciudad dual y fragmentada, situación que
se ha complicado en los últimos años como
resultado del crecimiento urbano acelerado.
En este documento se plantea que la pandemia
por COVID-19 ha tenido diferentes efectos de
acuerdo con el municipio o colonia donde habiten
las personas, mostrando aún más las diversas
caras de la desigualdad y la segregación en este
espacio urbano.
La Comisión Económica para América
Latina (CEPAL) reconoce que la desigualdad
es un tema con raíces estructurales en América
Latina y que la superación de esta condición es
indispensable para avanzar en la búsqueda de
los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS)
(CEPAL, 2016). El documento de la CEPAL
avanza en la identificación de los principales ejes
de la denominada “matriz de la desigualdad”, así
como de los ámbitos de desarrollo social que se
manifiestan (CEPAL, 2016:16).
La igualdad de derechos es para la CEPAL, el
eje primordial de la igualdad y se refiere a la plena
titularidad de los derechos económicos, sociales y
culturales como horizonte normativo y práctico
para todas las personas (CEPAL, 2016:17). Por
otra parte, la desigualdad hace referencia “a las
asimetrías en la capacidad de apropiación de
los recursos y activos productivos que generan
bienestar entre distintos grupos sociales”. Esta
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CONTEXTO

desigualdad se observa en diferentes ámbitos:
educación, salud, trabajo, protección social,
acceso a conectividad, bienes duraderos, vivienda,
servicios básicos, calidad ambiental, entre otros
elementos (CEPAL, 2016: 18). El documento de la
CEPAL, La matriz de la desigualdad en América
Latina (2016) analiza tres ejes estructurantes de
la desigualdad social en América Latina: 1) las
desigualdades étnicas y raciales y su relación con
la desigualdad de género, 2) el encadenamiento de
las desigualdades a lo largo del ciclo de vida y 3)
las desigualdades territoriales. Nos centraremos
en ésta última forma, tomando esta referencia
conceptual y refiriendo estudios empíricos
desarrollados por otros autores.
Para la CEPAL, el territorio constituye uno
de los ejes estructurantes de las desigualdades
sociales ya que tiene un peso determinante sobre
la magnitud y reproducción de éstas en distintos
ámbitos del desarrollo social. Esto significa que el
lugar donde habiten las personas va a determinar
en gran medida su acceso a bienes y servicios
sociales, así como la calidad de la vivienda y los
servicios públicos a los que acceda.
Pero estas desigualdades urbanas tienen
también un origen político, como lo señalan Alicia
Ziccardi y Manuel Dammert, las desigualdades
urbanas están directamente relacionadas con la
forma en que las instituciones gubernamentales
asumen su responsabilidad en la provisión y
regulación de los principales componentes de la
estructura urbana, al realizar inversiones públicas
y asignar recursos a las políticas públicas sin que
prevalezcan criterios de equidad que garanticen el
efectivo ejercicio del derecho a la ciudad para el
conjunto de la ciudadanía (Ziccardi y Dammert,
2021:86).
Para Alicia Ziccardi (2019) los principales
problemas de las ciudades latinoamericanas
son la pobreza y la desigualdad y por ello son
temas centrales en la investigación social. En un
documento reciente analiza los temas de pobreza
urbana, desigualdad territorial, segregación social
y fragmentación urbana en el caso de la Ciudad
de México. Para la autora, la desigualdad es un
concepto relacional, que remite a las diferencias y
la dispersión en la distribución del ingreso y de los
recursos en una sociedad, esta desigualdad está
relacionada con la pobreza (Ziccardi, 2019:12).
En este contexto de pobreza y desigualdad, se
advierte un conjunto de inequidades territoriales.
La segregación urbana se produce entonces como

resultado de la búsqueda de suelo barato para
producir viviendas precarias, al mismo tiempo, se
da un proceso de auto segregación de sectores de
altos ingresos que viven en los “barrios cerrados”,
buscando un espacio para estar con sus “iguales”
(Ziccardi, 2019:15).
En el caso de la Ciudad de México, se observa
una nueva morfología con estas desigualdades
territoriales (acceso y calidad inequitativo de los
bienes de la ciudad), las cuales acrecientan las
desigualdades socio-económicas o estructurales.
Finalmente, se indica que estos procesos
de expansión territorial, incremento de
desigualdades territoriales, urbanización de la
pobreza, segregación residencial y fragmentación
urbana son una consecuencia del debilitamiento
de los procesos de planeación urbana y de la
política de desarrollo urbano, así como de la
compleja gobernanza que existe en la Ciudad de
México. (Ziccardi, 2019:18).
Entre los documentos escritos sobre el tema
de la desigualdad durante la pandemia, destaca el
trabajo de Ziccardi, Merino y Valverde sobre las
desigualdades sociales en la Ciudad de México
ante la pandemia de COVID 19. Las autoras
afirman que las condiciones de vida desiguales
colocan a los grupos populares de la Ciudad
de México en una situación de mayor riesgo
frente a la pandemia. Se destacan, entre otros
efectos: la necesidad de realizar actividades
remuneradas, la movilidad en transporte público,
las precarias condiciones de habitabilidad, el
hacinamiento, las dificultades para acceder a
servicios públicos, especialmente agua potable,
colocan a estos sectores en desventaja para llevar
a cabo las medidas recomendadas tales como
el distanciamiento social. (Ziccardi, Merino y
Valverde, 2020:31). Al mismo tiempo, se produce
un debilitamiento de la cohesión social como
recurso para enfrentar la pandemia.
Las autoras analizan entre otros temas:
empleo y movilidad, condiciones desiguales de
habitabilidad de las viviendas, acceso al agua y
cohesión social. En este análisis se demuestra
las condiciones desiguales de acceso a ciertos
bienes y servicios por parte de los sectores más
desfavorecidos de la Ciudad de México y se
realizan algunas propuestas de política al respecto.
El análisis se hizo con base en los resultados de
los cuestionarios “Condiciones de habitabilidad
de las viviendas y el entorno urbano ante el
aislamiento impuesto por COVID 19” y “La
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CONTEXTO

desigualdad y los impactos del coronavirus en
la sociedad mexicana”. El primer instrumento
es la base para el presente documento y nos
basamos en las respuestas que tienen que ver con
las dificultades económicas experimentadas por
algunos sectores de la población.
Estos patrones se observan en otras zonas
de México que no han sido tan estudiadas como
la Ciudad de México, tal es el caso de la Zona
Metropolitana de Monterrey.
No obstante, encontramos algunas referencias
importantes. En una revisión de la bibliografía
existente, se observa que Efrén Sandoval realiza
en 2008 un estado del arte sobre los estudios
académicos publicados en torno a los temas de
desigualdad, pobreza, marginación urbana y
marginados en la ZMM. Define que, en el caso
de Monterrey, la desigualdad ha sido vinculada
con la estructura económica y política que están
relacionadas entre sí, de tal manera que perpetúan
la existencia de la desigualdad en el ZMM
(Sandoval, 2008:71). Si bien su revisión se centra
en la desigualdad económica, al revisar los temas
de pobreza y marginación, se hace una referencia
territorial a colonias y municipios metropolitanos.
Al presentar el tema de marginación y
marginalidad, se refiere a los estudios realizados
en zonas de asentamientos irregulares, colonias
populares y movimientos urbanos.
Una de las conclusiones del autor es que los
estudios sobre pobreza en la ZMM son escasos, “no
obstante, los grados de desigualdad, el incremento
poblacional, los procesos de urbanización, la
complejidad social y política de la urbe, así como
su protagonismo en los procesos de cambio deben
ser una llamada de atención para el estudio de la
pobreza en la zona” (Sandoval, 2008:185). Esta
revisión del estado del arte, enfatiza el tema de la
desigualdad y su expresión territorial en la ZMM.
Por otra parte, en un documento escrito en
la década de los noventa, Gustavo Garza (1999)
analiza las desigualdades socioeconómicas de
la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM)
en ocho municipios que la conformaban entre
1970-1990. En su documento indica que en 1980
el nivel de bienestar relativo se mantiene igual
que en 1970 con San Pedro Garza García y San
Nicolás de los Garza en el estrato alto, Monterrey
en medio, Guadalupe y Santa Catarina en el bajo
y Apodaca, General Escobedo y Juárez en el muy
bajo (Garza, 1999:552). Es decir, la desigualdad
socio-territorial de la ciudad ya existía desde ese

tiempo y ésta se ha hecho más marcada en las
siguientes décadas. El trabajo de Garza escrito
hace 30 años es pionero en este descubrimiento
de la desigualdad territorial en la ZMM.
Hay otros documentos más recientes que
aluden a este espacio urbano segregado y desigual.
Para Chávez y Veloquio (2014), la segregación
territorial y las disparidades sociales, así como la
pobreza, son temas de los estudios urbanos de la
actualidad. Para ellos, la segregación tiene como
consecuencias:
1. Concentración y dispersión de servicios
y poblaciones;
2. Centralización y descentralización;
3. Segregación de la población por áreas
separadas;
4. Predominio y gradiente de disminución
del dominio en las áreas de la comunidad,
sucesivamente más periféricas;
5. Invasión de áreas por grupos, causando
la sucesión de un grupo por otro (Chávez y
Veloquio, 2014: 75).
De acuerdo con estos autores, la segregación
se manifiesta de diferentes maneras: “a) la
proximidad física de los espacios residenciales de
los diferentes grupos sociales; b) la homogeneidad
social de las distintas subdivisiones territoriales
en que se puede estructurar una ciudad; y c)
la concentración de grupos sociales en zonas
específicas de la ciudad” (Chávez y Veloquio,
2014: 76). El trabajo de estos autores alude al
surgimiento de los fraccionamientos “cerrados”
como una faceta más de la desigualdad y la
segregación social. En esto coincide con el
documento de Ziccardi citado anteriormente.
Sin duda, el trabajo de Aparicio, Ortega y
Sandoval (2011), es una investigación detallada
sobre los procesos históricos de conformación
del espacio urbano y segregación urbana en la
ZMM. Los autores dividen el proceso histórico
en cuatro etapas: 1. Desde la fundación de la
ciudad a los albores del México independiente;
2) el surgimiento de los barrios obreros y
la industrialización, de 1890 a 1940; y 3) la
expansión metropolitana, de 1940 a 1980 y 4) de
1990 a 2010. El argumento es que la segregación
socio-espacial “es parte de un contexto que varía
de una época a otra, como parte de un proceso
y que implica la negación a compartir el espacio
urbano con los otros” (Aparicio, Ortega y
Sandoval. 2011:175).
Para estos estudiosos, la desigualdad socio112

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CONTEXTO

territorial se “manifiesta como el acceso de grupos
privilegiados a sectores dotados de infraestructura
y equipamiento urbano de calidad, así como a
residencias de características arquitectónicas
singulares donde sus habitantes gozan de las
ventajas tecnológicas del mundo global, en
contraparte, existen los que viven en barrios con
grandes carencias urbanas y en espacios donde la
arquitectura es sólo una ironía” (Aparicio, Ortega
y Sandoval, 2011:179).
El documento demuestra cómo desde la época
colonial, las medidas tomadas se encargaron
de separar a las recientes clases gobernantes de
quienes les servían, “en Monterrey, este modelo
no incluía un lugar para los indígenas tlaxcaltecas”
(Aparicio, Ortega y Sandoval, 2011:182).
La segunda etapa, marcada por la
industrialización, se caracterizó por la creación de
barrios obreros cercanos a las industrias, así como
áreas residenciales destinadas a la vivienda de los
empresarios. De esta manera, la segregación se
mantuvo y se hizo más profunda.
El tercer período se caracteriza por el
crecimiento de la ciudad en varios sectores:
por un lado, las zonas residenciales y por otro,
las zonas de obreros y más aún, las colonias de
aquellos que no alcanzaron un espacio y tomaron
el territorio por la fuerza, como fue el caso del
Movimiento Tierra y Libertad. “Después de 1970,
con la construcción de zonas residenciales para
las clases acomodadas, se acentúo la segregación
social, geográfica y económica de la población”
(Aparicio, Ortega y Sandoval, 2011:192).
La última etapa estudiada se caracteriza por
el surgimiento de fraccionamientos cerrados, los
cuales a veces se encuentran a un lado de zonas
urbanas marginadas. Los autores concluyen que
“la separación entre los sectores residenciales de
las clases populares y las elites de Monterrey es
una constante a lo largo de la historia” (Aparicio,
Ortega y Sandoval, 2011:200).
Con una metodología más cuantitativa, el
trabajo de González Arellano (2007), analiza
las transformaciones de la estructura urbana en
Monterrey entre 1990-2000. Su estudio se basa en
datos censales para analizar las transformaciones
residenciales en el espacio urbano. Los resultados
identifican “estabilidad en la manera en que se
estructura el espacio residencial” y se observa una
creciente diferenciación resultado de la inserción
de la población migrante en la ciudad (González,
2007:143). Aunque el documento lleva más de

una década de haber sido publicado, apunta a
una ciudad que siente los efectos de la migración
interna que se ubica en la mayoría de los casos en
las zonas menos favorecidas de la ciudad.
Un estudio aporta el concepto de “pobreza
de movilidad” al analizar la insuficiencia del
transporte público en los municipios periféricos
Ciénega de Flores y General Zuazua localizados en
el perímetro norte de la metrópoli, municipios de
crecimiento acelerado no previsto (Montemayor,
2018). El autor de este trabajo analiza los costos
del transporte para las personas que habitan en estas
zonas en comparación a otras. Se concluye que “la
dependencia que se tiene del área metropolitana
de Monterrey, la lejanía con la misma y la falta de
accesibilidad al no poseer alternativas de calidad
para trasladarse son tres factores claves que
propician que los municipios de Ciénega de Flores
y General Zuazua se encuentren en una situación de
desigualdad en la movilidad urbana, lo que conlleva
a una limitación en la libertad de desplazarse”
(Montemayor, 2018:30). De aquí surge el concepto
de pobreza de movilidad que alude a quienes habitan
en estas zonas periféricas y tienen dificultad para
moverse hacia otras zonas de la ciudad.
Otro concepto que se explora para entender
la dinámica experimentada como resultado de
la crisis del COVID 19, es el de vulnerabilidad
social, éste se ha venido utilizando en América
Latina debido a los impactos de los programas
de ajuste social, aunque este concepto tiende a
confundirse con el de pobreza (Pizarro, 2001:11).
La vulnerabilidad social tiene dos componentes:
1) la inseguridad e indefensión que experimentan
las comunidades, familias e individuos en sus
condiciones de vida a consecuencia del impacto
provocado por algún tipo de evento económicosocial de carácter traumático. 2) el manejo
de recursos y las estrategias que utilizan las
comunidades, familias y personas para enfrentar
los efectos del evento.
Este enfoque, al dar cuenta de la “indefensión,
inseguridad, exposición a riesgos, shock y
estrés”, provocados por eventos socioeconómicos
extremos otorga una visión más integral sobre
las condiciones de vida de los pobres y al mismo
tiempo considera la disponibilidad de recursos y
las estrategias de las propias familias para enfrentar
los impactos que las afectan. (Pizarro, 2001:14).
Esta vulnerabilidad se manifestó en la década de
los noventa, en distintas dimensiones de la vida
social: trabajo, capital humano, capital físico del
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CONTEXTO

sector informal y en las relaciones sociales.
Esta vulnerabilidad es la que se observa
en los sectores que fueron más afectados por
la epidemia COVID 19 y es el concepto que
permite acercarnos al análisis de las condiciones
experimentadas por este sector de la población,
más que la pobreza o desigualdad.
Finalmente nos referimos a trabajos más
recientes, que examinan los efectos sociales
de la pandemia sobre las poblaciones como el
realizado por CLACSO, La sociedad argentina
en la pospandemia (2022). En este documento
se examinan diferentes ángulos de la pandemia:
los efectos en lo laboral, las políticas sociales, el
trabajo doméstico y las brechas digitales, entre
otros aspectos.
Un análisis realizado en México es el de Teruel
y Pérez (2022) en torno al bienestar durante
la pandemia COVID 19. El informe se realizó
con base en una encuesta telefónica transversal
representativa de la población mexicana. Su
objetivo fue “proporcionar un diagnóstico
científicamente robusto sobre los cambios en
el bienestar de los hogares durante la pandemia
de Covid 19”. Esta encuesta documenta la
crisis del empleo originada por las medidas de
distanciamiento social y analiza su asociación
con otras dimensiones del bienestar como la
salud mental y la seguridad alimentaria (Teruel y
Pérez, 2021:125). Los autores concluyen que en
un país donde predominan los ingresos medios y
bajos como México, será crucial que las medidas
permitan una rápida recuperación de la actividad
económica y fomenten la menor pérdida posible
del empleo. “De lo contario, el empobrecimiento
generalizado puede repercutir en que la
recuperación sea más lenta y se prolongue el
sufrimiento en millones de hogares” (Teruel y
Pérez, 2021:157).
Esta revisión de la literatura en tormo a los
temas de pobreza, desigualdad, segregación
urbana y vulnerabilidad social permite ubicar
el territorio de análisis para posteriormente
presentar los resultados y relacionar los hallazgos
con un patrón territorial existente.
La ZMM experimenta una desigualdad
histórica investigada ya por diversos autores, que
se manifiesta en el acceso diferenciado a bienes
y servicios públicos como transporte, vivienda,
salud y recreación que son poco asequibles para
quienes habitan en zonas periféricas. Este trabajo
pretende demostrar los efectos económicos

en relación con los pagos que las familias
realizan para su subsistencia, con los datos
obtenidos se observan diferencias marcadas en
las distintas zonas de la ciudad. Éstas acercan
al entendimiento del proceso de urbanización
desigual que predomina en la Zona Metropolitana
de Monterrey y que produjo efectos sobre las
economías familiares atendiendo diversos grados
de vulnerabilidad.
De tal manera que los efectos del COVID
fueron diferenciales en la ZMM atendiendo a
los niveles de vulnerabilidad de las personas,
de tal manera que los sectores que habitan en la
periferia fueron los más afectados en su economía
ante un evento extremo de este tipo.
El siguiente apartado examina los patrones
desiguales de urbanización que han producido zonas
segregadas y diferencias territoriales muy visibles.
Condiciones socio-territoriales de la zona
metropolitana de monterrey
Monterrey se caracteriza en la actualidad, por
ser en conjunto con otros municipios la segunda
zona urbana más poblada, después de la Zona
Metropolitana de la Ciudad de México, según
datos del Censo de Población y Vivienda 2020
(INEGI, 2020). La ZMM está compuesta por 18
municipios (Cuadro 1):
Cuadro 1. Municipios de la zona metropolitana de
Monterrey

Fuente: CONAPO, 2010; 2015

Cerca de 5.3 millones de habitantes radican
en la metrópoli, lo que representa más del 92%
de la población total del estado, tan solo en el
municipio de Monterrey habitan un millón 142
mil 994 habitantes, esto lo convierte en el décimo
más poblado del país. Los municipios que se
caracterizan por la mayor expansión poblacional
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

en el último decenio de 2010 a 2020 son El Carmen,
Ciénega de Flores y Pesquería (INEGI, 2020),
éste último obtuvo la más alta tasa de crecimiento
del país con el 35.1% anual en el quinquenio
2010–2015, y de igual forma para el decenio
2010-2020 con 19.6% de crecimiento medio
anual (INEGI, 2015; 2020). Por el contrario, los
municipios del núcleo metropolitano -Apodaca,
San Pedro Garza García, Escobedo, Monterrey,
Santa Catarina, Guadalupe y San Nicolás de los
Garza- han presentado una disminución en sus
tasas de crecimiento medio anual, incluso los dos
últimos han tenido tasas negativas (Mapa 1).
Por un lado, la concentración poblacional
ubicada en el núcleo urbano y la expansión de la
mancha urbana hacia la periferia norte y nororiente,
ha incrementado en gran medida la disposición
de los principales servicios públicos básicos,
comerciales e industriales, sin embargo, también
ha traído diversas dificultades y obstáculos de
carácter social y económico a nivel estatal.
En cuanto a la vivienda, la construcción de
nuevos fraccionamientos de fácil adquisición, que
cuentan por lo regular con dos y hasta tres cuartos se
están desarrollando hacia los municipios de Juárez,
Ciénega de Flores y Pesquería. Contrario a lo que
sucede con el núcleo de municipios, caracterizados

por una vivienda más amplia de entre cuatro y
seis cuartos, no obstante que ha incrementado el
crecimiento vertical de la ciudad particularmente
en zonas con alta plusvalía del centro de Monterrey
(Jurado y Zúñiga, 2018). En tanto a los servicios de
agua potable 93.3% de las viviendas particulares
habitadas en la ZMM disponen de agua entubada
dentro de su vivienda, y 0.07 por ciento no cuenta
con drenaje (INEGI, 2020).
En la metrópoli se concentra el 85% de las
unidades económicas que emplean al 90% de
todo el personal ocupado del estado (Censo
Económico, 2019). La distribución de la mayoría
de la población económicamente activa y
población ocupada se localizan en Monterrey,
Apodaca y Guadalupe; entre las ocupaciones que
más destacan se encuentran los profesionistas,
técnicos especializados, operadores de maquinaria
industrial, comerciantes y empleados en ventas
(INEGI, 2020).
Se estima que Nuevo León tiene el 14.5% de
su población total en condiciones de pobreza, este
es el menor porcentaje con respecto a las demás
entidades del país (CONEVAL, 2018). En el caso
de la ZMM, los 18 municipios que lo integran
se encuentran en muy bajo rezago social a nivel
nacional. Sin embargo, hay que considerar que

Mapa 1. Tasa de Crecimiento Medio Anual 2010-2020 y población total municipal, 2020

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, Censo de Población y Vivienda, 2020

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CONTEXTO

por lo menos en ciertas áreas de los municipios
nucleares y gran parte de la periferia -que está en
constante crecimiento- cuentan con alguna carencia
social, viviendas en condiciones de precariedad,
analfabetismo y educación básica incompleta.
Aunque el dinamismo económico persiste en
el núcleo metropolitano, las dificultades sociales
y económicas subyacen en toda la ZMM. De
acuerdo con el Reporte del Mercado Inmobiliario
de México 2020, realizado por Lamundi (2020),
San Pedro Garza García se posiciona como el
municipio del país con mejor calidad de vida, y
en cuarto lugar se encuentra San Nicolás de los
Garza, lo anterior por considerar sus servicios
municipales,
infraestructura,
autoridades,
crecimiento económico, menores índices de
inseguridad etc. Lo anterior no sucede con
otros municipios periféricos, de acuerdo con
la Evaluación 2021 de la plataforma “¿Cómo
vamos Nuevo León?”, el municipio de Cadereyta
se reportó como el último lugar en la evaluación
de los que conurban la ZMM, lo anterior con base
en una metodología cualitativa, que contrasta
diversos aspectos relativos a la percepción de
seguridad, infraestructura y buen gobierno.
La percepción (subjetiva) de inseguridad de
la población, menciona Mazza (2009), funciona
para los ciudadanos como para los gobiernos,
como colector de ansiedades y problemas
complejos relativos a las vivencias en la ciudad
como espacio habitado (p.77), ésta es una tarea
pendiente por los gobiernos locales de esta zona.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de
Seguridad Pública Urbana de INEGI (marzo
2022), de los municipios seleccionados por el
estudio, Monterrey tiene el mayor porcentaje de
percepción de inseguridad municipal (71.5%),
le siguen Santa Catarina (61.2%), Escobedo
(57.3%), Guadalupe (55.4%), y Apodaca
(43.0%), contrario a lo que sucede en San Pedro
Garza García (88.3%) y San Nicolás de los
Garza (73.6%) con los porcentajes más altos de
percepción de seguridad, lo anterior asociado a las
características socioeconómicas de la población
en los municipios metropolitanos de Monterrey,
mencionados en la radiografía anterior.
Las características del territorio regiomontano,
el dinamismo urbano y los contrastes que
suceden al interior de la zona, influyen en los
desplazamientos, la movilidad metropolitana,
y los estilos de vida de la población (Cardona,
2008). La dependencia económica al núcleo

geográfico metropolitano, -que cuenta con la
mayor cantidad de empleos-, hace dependiente a
la periferia en mayor medida al uso del transporte
público, o bien, motiva a la adquisición y
utilización de vehículos motorizados. Por otro
lado, las condiciones climáticas extremas y la
distancia entre nodos y sitios principales de
interés, desmotivan otras formas alternas de
movilidad como la bicicleta o simplemente ir a
pie.
Se trata de una Zona Metropolitana con
contrastes marcados que se evidencian en
párrafos anteriores. Estos patrones que ya existían
históricamente se han venido acrecentando con
el tiempo. Se trata sin duda de lo que Manuel
Castells califica como una “ciudad dual”: aquella
en la coexisten los más variados sectores sociales
y los contrastes entre riqueza y pobreza extrema.
Es en este escenario que aparece la pandemia de
COVID en 2020.
La pandemia por la COVID-19 en la Zona
Metropolitana de Monterrey
De forma inminente el virus Sars-Cov-2 que
provoca la COVID-19, se expandió por territorio
mexicano a finales de febrero del 2020. Este
hecho que cambiaría la vida, las prácticas sociales
y de desarrollo de la humanidad avanzó de forma
exponencial por las principales ciudades del país
como la Ciudad de México, Guadalajara, Tijuana
y por supuesto Monterrey.
En aquél entonces, el desconocimiento
de la enfermedad y la lenta reacción de parte
de los gobiernos federal y estatales, careció
de acciones para prevenir la propagación del
virus (Patiño y Cruz, 2020). En gran medida
prevaleció el pánico social producto de la
información (o desinformación) en redes sociales
y medios de comunicación, muchas veces por
las contradicciones proporcionadas por medios
oficiales (Nájar, 2020).
Diversas investigaciones en el país
evidenciaron el paso de la pandemia en varios
temas: estimaciones de pobreza y desigualdades
(Merino et. al. 2020; Vommaro, 2020),
características de la vivienda (Ortega, et. al.
2020; Hernández, 2020), efectos económicos
(Mendoza, 2020; Diaz, 2020; Sánchez y García,
2020), salud (Guzmán, 2020), características
educativas (Pérez, 2020; González, 2020) y
manejo de la pandemia (Sanahuja, 2020; Cejudo
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

et. al. 2020), lo que permitió documentar de
forma expedita los procesos sociales durante y
posterior al periodo de confinamiento.
En particular en el estado de Nuevo León,
Arzaluz y Vázquez (2021) y Cruz y Pérez (2020)
mencionan los efectos sociales, el cambio de las
dinámicas urbanas y la vivienda, que desde el
18 de marzo de 2021 cambiarían las actividades
económicas y sociales en la ZMM producido por
el confinamiento a nivel mundial.
Con diversas acciones, las estrategias del
gobierno federal, estatal y municipales abarcó
la “Jornada Nacional de Sana Distancia” que
inició el 23 de marzo del 2020 como una política
nacional de salud basada en el distanciamiento
social. Este programa incluiría el uso de
cubrebocas, lavado constante de manos, y saludo
a distancia como normas de prevención, sugeridas
por la Organización Mundial de la Salud (OMS)
(Enciso, 2020).

La suspensión de actividades consideradas
como no esenciales en Nuevo León, incluyó el
cierre de negocios y comercios de diversos sectores
como el educativo, hotelero, servicios turísticos,
construcción, recreativo, actividades religiosas,
cultural, y cualquier sitio de esparcimiento público
masivo (Gobierno de Nuevo León, 2020), hasta
la reapertura paulatina por sectores económicos
en junio del 2020 anunciado por la Secretaría de
Economía y Trabajo de Nuevo León (2020).
En la siguiente línea del tiempo se observan los
momentos que han marcado de forma significativa
el paso de la pandemia a nivel local y federal,
entre las que destacan las campañas “Quédate en
Casa”, para fomentar el confinamiento y así evitar
los contagios masivos y el bloque iniciado por el
Gobierno de Nuevo León denominado Alianza
Federalista, con el objetivo de tomar medidas
de oposición -al presidente López Obrador- de
atención durante la pandemia (Reyes, 2020).

Figura 1. Línea del tiempo del paso de la pandemia en México y en Nuevo León 2020-2022

Fuente: Elaboración propia con base en Institute for Global Health Sciences, 2020 y registros periodísticos

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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

Como sucedió a nivel federal, en Nuevo León
diariamente se informó de los casos y medidas
de prevención ante el virus. De acuerdo con
registros del Gobierno del Estado, el 11 de marzo
de 2020, procedente de la Ciudad de México, un
hombre de 57 años mostró los primeros síntomas
del virus (González, 2020). Desde entonces se
comenzó el registro a nivel estatal de casos, de
los cuales la mayoría se ubicaron en la ZMM,
cifra que fue disminuyendo con respecto al 2022,
año que inició la pandemia y que llegó al 94.70%
(Arzaluz y Vázquez, 2020), y murieron cerca de
16 mil personas a causa de la COVID-19 en todo
el estado. Los datos producidos por el Gobierno
estatal, desde su inicio, contabilizaron los casos
detectados en instancias públicas y privadas,
acción que no sucedía a nivel federal.
A través de módulos de detección Drive-Thru
en puntos estratégicos de la ZMM (Monterrey,
Guadalupe, Escobedo y Apodaca), el personal
médico valoró los casos y determinó si era
necesaria la realización de la prueba COVID-19.
Por otro lado también se dispusieron de los
Centros de Salud Centinela, que tuvieron un
alcance mayor, ubicándose en zonas estratégicas
del estado que incluyen los municipios de
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás de los Garza,
Santa Catarina, Cadereyta y Santiago en la
ZMM y fuera de ésta los municipios de Allende,
Linares, Montemorelos, Cerralvo, Sabinas
Hidalgo, Galeana y Dr. Arroyo. En estos centros
se realizaban las pruebas a personas que cumplían
con los principales síntomas del virus (Gobierno
de Nuevo León, 2020).
En tanto a la infraestructura hospitalaria en
la ZMM se dispuso durante la pandemia, 10
unidades de hospitalización y consulta externa
para la atención potencial de pacientes con
COVID-19, la mitad se ubicó en el municipio
de Monterrey (5 unidades), las demás en San
Nicolás de los Garza (2 unidades), Guadalupe (1
unidad), Juárez (1 unidad) y Sabinas Hidalgo (1
unidad), en total se dispusieron 1, 713 camas en
estos hospitales (CLUES, 2020).
En el caso de la ZMM, los municipios de
mayor concentración demográfica, reúnen más
unidades médicas pero menores tasas de unidades
médicas por cada mil habitantes, lo anterior con
base en un informe de El Colegio de la Frontera
Norte, “Migrantes en el noreste de México y su
vulnerabilidad ante el COVID-19” (2020).
En febrero del 2021, se anunciaron para

Nuevo León las primeras dosis de vacunas
anti-COVID-19, estas fueron aplicadas en
los municipios más alejados a la ZMM y con
mayores números de pobreza, siguiendo las
normas establecidas en el Documento Rector de
la Política Nacional de Vacunación contra el virus
Sars-Cov-2 del Gobierno Federal (2021).
De acuerdo con la Evaluación 2021 de “¿Cómo
vamos Nuevo León?”, publicada en el primer
trimestre de 2022, reportaron que el 90.4% de la
población encuestada en el estado había recibido
por lo menos una dosis de vacunación, siendo
Guadalupe (96.1%), San Pedro Garza García
(95.9%) y Apodaca (94.6%) los municipios con
mayor porcentaje de personas vacunadas con
respecto a su población total; de estas personas, el
11.6% de los habitante de San Pedro Garza García
y el 2.1% de San Nicolás, lo realizaron en Estados
Unidos y cerca del 92% de los municipios de la
ZMM lo realizó en los puestos de vacunación
implementados por el Gobierno de México.
Contrario a lo que sucede con los municipios
periféricos: Cadereyta (20.4%), García (14.7%)
y Juárez (13.13%) en los que tienen aún altos
porcentajes de personas que no recibieron al
menos una dosis. Entre las razones por las cuales
no habían recibido al menos una dosis, el reporte
arrojó que en su mayoría no poder atender la
cita en las fechas indicadas en el municipio; el
biológico utilizado no daba confianza; incluso
porque no creyeron pertinente vacunarse. Lo
anterior nos habla de características sociales en los
municipios: por un lado, la falta de disponibilidad
derivado en gran medida por el desarrollo de
actividades laborales e incluso de traslados; y por
otro lado, de la falta de información con respecto
a las vacunas proporcionadas.
Es un hecho que el conocimiento generado,
las acciones gubernamentales y sociales han
ido transformando, y mejorando en beneficio
de la sociedad. En una ciudad de diversos
contrastes sociales, percepción de inseguridad
y violencia cotidiana, aunado a dificultades de
movilidad y problemas ambientales, el tema de
salud se priorizó en la complicada articulación
intersectorial del gobierno.
Metodología del trabajo
El análisis principal de este documento se basó
en los resultados del cuestionario “Condiciones
de habitabilidad ante el distanciamiento
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�Vol. XVI. N° 25, diciembre 2022 - junio 2023

CONTEXTO

social impuesto por el COVID-19”, en la Zona
Metropolitana de Monterrey, que fue aplicado
del 25 de abril al 31 de mayo del 2020. El
cuestionario se aplicó a nivel nacional en
ocho ciudades de México: Ciudad de México,
Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez,
Toluca, Cuernavaca y Mérida con un total de
7,030 respuestas recibidas de las cuales 211,
es decir, el 3% correspondieron a la ZMM. La
Ciudad de México fue la que recibió un mayor
número de respuestas con 4 419, es decir, el
62.9% de los registros.
El objetivo de dicha investigación fue
“conocer los efectos del distanciamiento social
en familias mexicanas de acuerdo con las
condiciones de vivienda y el entorno urbano en el
que se localizan, a fin de elaborar propuestas que
permitan enfrentar en las mejores condiciones
posibles esta difícil situación sanitaria, económica
y social” (Ziccardi, 2020:1).
El cuestionario se distribuyó a través
plataformas como WhatsApp y Facebook
siguiendo el método de bola de nieve al distribuir
en primer lugar entre los contactos más cercanos,
solicitando su réplica entre los respectivos
contactos y así sucesivamente, por lo tanto,
el instrumento tiene la limitante de que fue
contestado por personas con acceso a internet y
con entendimiento del uso de estas aplicaciones.
El instrumento fue contestado por personas
adultas y del total, 7 de cada diez respuestas
fueron de mujeres. Con relación a las edades, 6
de cada 10 personas tenían entre 31 a 60 años
(Ziccardi, 2021: 20).
El cuestionario se construyó a partir de
la definición de habitabilidad, entendido
como “la calidad de habitable que tiene
una vivienda, lo cual está en función de las
condiciones que reúne, entre las que destacan:
a) las características materiales, b) el tamaño
de acuerdo con la composición familiar,
c) el acceso y la calidad de los servicios
habitacionales, d) la certeza jurídica sobre la
propiedad (Ziccardi, 2015:35).
Por lo que el instrumento constó de las
siguientes secciones: 1) Características
generales de la vivienda: municipio, sexo y
edad del informante; 2) Habitabilidad de la
vivienda; 3) condiciones del entorno urbano;
4) actividades económicas y recreativas; 5)
convivencia familiar; 6) convivencia vecinal; y
7) Acciones de gobierno.

Resultados en la Zona Metropolitana de Monterrey
En la ZMM se consiguieron las siguientes cifras:
se obtuvieron 211 respuestas, los resultados por
municipio fueron los siguientes:
Gráfica 1. Municipio de vivienda de la persona
encuestada

Fuente: Elaboración propia con base en resultados del
Cuestionario “Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, 2020

Como se observa, la mayoría de los cuestionarios
se respondieron en el municipio de Monterrey, en
segundo lugar, aparece Guadalupe y en tercero
Apodaca, que son algunos de los municipios
con mayor número de población. En contraste,
en San Pedro Garza García hubo 14 respuestas
y ninguna de San Nicolás de los Garza, que son
los municipios con mejores niveles de vida de la
zona metropolitana. Destaca que la mayoría de
quienes respondieron fueron mujeres, con un total
de 158 por 53 hombres. La edad promedio fue de
47 años. Por el número de cuestionarios podemos
hablar de un estudio de tipo exploratorio que no es
representativo estadísticamente de acuerdo con el
objetivo principal de la investigación.
Una primera interpretación de los resultados se
ha presentado en un documento ya publicado, no
obstante, para este artículo revisamos nuevamente
la base de datos buscando las respuestas
diferenciadas entre municipios centrales y
periféricos, sobre todo en las preguntas que
tenían que ver con las dificultades económicas
experimentadas.
En gran medida, las personas que respondieron
el cuestionario, radican en las áreas sur y poniente
de la ciudad (Mapa 2), es decir en el municipio
de Monterrey en colonias con bajo y muy bajo
grado de marginación. Este indicador permite
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CONTEXTO

diferenciar las unidades territoriales de acuerdo
con el impacto global de las carencias que padece
la población, derivado de aspectos como acceso a
la educación, residencia en viviendas y percepción
de ingresos monetarios CONAPO (2021).
Los municipios de Guadalupe, Santa Catarina
y Apodaca que poseen características socio
territoriales un tanto similares, la distribución de
encuestados correspondió particularmente con
grado medio de marginación.
Para los casos de alto grado y muy alto grado
de marginación, -ubicados principalmente en el
norte de la ciudad-, ciertas áreas de Escobedo
y Salinas Victoria y al sur en el municipio de
Santiago, y suroriente en Juárez, no observamos
respuestas en este ejercicio.

una de 4 y más cuartos, lo que indica una vivienda
amplia de entre 50 y 150 metros cuadrados en el
núcleo urbano de la ciudad de acuerdo con las
respuestas. En promedio, en la vivienda habitan
entre 1 y 3 personas, la mayoría adultos de entre
31 y 60 años. Y con respecto a los servicios la
mayoría respondió contar con drenaje (99.1%),
servicio de recolección de basura (94.8%), acceso
a agua potable (96.2%), y solo el 73 por ciento
consideró tener servicio de seguridad pública en
sus colonias o fraccionamientos.
Dificultades económicas
En esta sección del cuestionario se preguntaron
temas como las actividades económicas realizadas
por las personas, el número de personas que
tenían empleo, el tipo de apoyos recibidos y un
aspecto que deseamos resaltar es el impacto de
la epidemia sobre la capacidad de pago de las
personas. De tal manera se les cuestiono sobre las
dificultades para pagar hipoteca, renta, créditos,
colegiaturas, servicios, mantenimiento y otra
clase de deudas. Esta sección ayuda a entender el
tema de la desigualdad territorial y los efectos del
COVID-19 en la ZMM.
En primer lugar, respecto a las hipotecas,
sólo 15 personas manifestaron tener dificultades
para el pago, éstas ubicaron en varios municipios
de la ZMM. Con respecto al pago de la renta, 16

Principales resultados
De los encuestados, el 40.3 por ciento respondió
vivir en una casa sola en una colonia consolidada,
y el 35.5 por ciento en un fraccionamiento o
conjunto habitacional. La mayoría cuenta con casa
propia y pagada, mientras que el 25.6 por ciento
aún se está pagando y solo el 13.7 por ciento paga
una renta.
Sobre el tamaño de la vivienda, las personas que
respondieron el cuestionario, mencionan habitar

Mapa 2. Distribución de cuestionarios y grado de marginación en la ZMM

Fuente: Elaboración propia con base en el INEGI, Censo de Población y Vivienda, 2020 y Cuestionario
“Condiciones de habitabilidad ante el distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, 2020

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CONTEXTO

personas expresaron no poder pagar, de éstas, 9
se ubicaron en Monterrey y el resto se distribuyen
en los otros municipios. Con respecto al pago
de mantenimientos sólo 9 personas tuvieron
problemas, 7 de ellas en Monterrey.
Los problemas más graves se ubican en los
temas de créditos, servicios y otras deudas, así
como el pago de colegiaturas.
Resulta notorio que, de un total de 211
cuestionarios, en 61 casos haya problemas de
pago de crédito de diverso tipo, 42 con pendientes
en pago de servicios, 30 con otros tipos de deudas
y 27 con pago de colegiaturas. Si bien no se trata
de una muestra representativa, estos datos pueden
dar idea del tipo de dificultades económicas
experimentadas por las personas.
Analizando los casos, el rubro de los créditos
fue el más alto, y se concentra en Monterrey en
29 casos, seguido de Guadalupe con 9 y Apodaca
con 6. El resto se distribuyen en los demás
municipios. Aparece San Pedro Garza García con
4 casos de este tipo de deudas.
Por otra parte, el pago de servicios es otra
dificultad experimentada por la población, en
este rubro Monterrey tiene 17 casos, Guadalupe
9 y Apodaca 6. Respecto a otra clase de deudas,
aparecen 30 casos, casi la mitad se dieron

en Monterrey. Finalmente, respecto al pago
de colegiaturas, 27 personas manifestaron
dificultades, de éstas, más de la mitad se ubican
en Monterrey. Si bien los casos se concentran
en Monterrey dado que fue el municipio donde
se presentaron más respuestas, los resultados
pueden indicar algunas tendencias sobre el tipo
de dificultades económicas presentes con la
pandemia. Como se indicó en la metodología, las
respuestas en Monterrey se ubicaron en el sector
de baja marginación, lo cual es sintomático de
un problema grave de pagos que se puede inferir
para el resto de la población. La gráfica 2 resume
estos resultados:
En esta gráfica aparece San Pedro Garza García,
a pesar de los niveles altos de calidad de vida de este
municipio. En el extremo se observa que algunos
municipios con poca respuesta, por ejemplo, El
Carmen, aparece con alto nivel de deuda donde de
5 casos, 4 tienen problemas para pago de créditos, 2
de servicios y renta y uno de colegiatura, sin duda
las personas que responden tienen varias deudas
a la vez. García tiene una dinámica similar, con 4
respuestas y de éstos 3 con deudas por servicios.
Juárez tiene también los mismos problemas. Se trata
de los municipios con menores niveles de vida en la
Zona Metropolitana de Monterrey.

Gráfica 2. Municipio y tipo de deudas

Elaborado con base en los resultados del Cuestionario “Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”, Ziccardi, et.al., 2020)

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CONTEXTO

Reflexiones finales

Pero es necesario hacer análisis más amplios tanto
cuantitativos como cualitativos que examinen
los efectos de la pandemia sobre la economía y
el acceso a los bienes de las personas. Es muy
probable que las brechas de desigualdad se hayan
ampliado, pero se requiere hacer más indagación
al respecto.
Sin duda faltan más datos que refuercen esta
hipótesis, pero los resultados del cuestionario
“Condiciones de habitabilidad ante el
distanciamiento social impuesto por el COVID-19”,
resultan útil en mostrar los patrones de desigualdad
y vulnerabilidad experimentados por los habitantes
de los municipios más alejados de la ZMM.
La metodología empleada resulto útil para el
primer momento de la pandemia y el valor del
trabajo estriba en demostrar cómo una población
que experimentaba desde antes condiciones de
pobreza y vulnerabilidad fue la más afectada
durante la crisis por COVID.
Como se expuso al inicio de este documento, la
ZMM se ha urbanizado con base en patrones que
han marcado la desigualdad urbana y territorial,
circunstancia que marca el acceso diferenciado a
otra clase de bienes. Esto se ha profundizado con
la epidemia y los efectos se empezarán a ver en
el corto plazo.
De tal manera que la Zona Metropolitana de
Monterrey se aleja del cumplimiento de los ODS
referidos a la reducción de desigualdades y a la
búsqueda de ciudades sostenibles. Esto representa
un reto para los gobiernos y un espacio para nuevas
formas de actuación de la sociedad local. C

Como se ha analizado hasta ahora, la concentración
poblacional del territorio de Nuevo León y sus
características geográficas, en gran medida ponen
en desventaja a la población rural y a algunos
municipios de la periferia de la ZMM. Se trata
de un patrón de urbanización que construyó una
ciudad dual, segregada, con un alto porcentaje de
población vulnerable habitando en las afueras de
la mancha urbana.
Las desigualdades territoriales afectan sobre
todo a las personas que viven en las periferias
urbanas. Este tipo de desigualdad se observa
claramente en Monterrey y es una situación que se
ha venido construyendo a través de los años. Las
políticas urbanas puestas en marcha han hecho
poco en este sentido.
En este contexto, la aparición de la COVID
19 fue un factor que de acuerdo con la
conceptualización de vulnerabilidad, afectó a las
familias e individuos en sus condiciones de vida
a consecuencia del impacto provocado por un
evento de carácter traumático.
El presente documento analizó este evento y
algunas de sus consecuencias sobre los habitantes
de la Zona Metropolitana de Monterrey, esto a
través de un instrumento que se empleó al inicio
del confinamiento y que señala algunos resultados
válidos para el momento en que se aplicó. Aunque
el estudio se vio limitado en su alcance, permite
observar algunas afecciones al interior de los
hogares en la primera etapa de la pandemia.
Encontramos que el confinamiento provocado
por la COVID-19, hizo gestionar las necesidades
básicas y de servicios de la población de formas
alternativas a las convencionales, en contextos
de desigualdades relacionadas con la vivienda,
salud, empleo y educación.
Los resultados observados demuestran que las
personas habitantes de zonas periféricas tuvieron
más dificultades para el pago de diversos bienes y
servicios. Se trata de habitantes en condiciones de
pobreza y vulnerabilidad previa a la pandemia, que
resultaron más afectados que otras poblaciones de
la ZMM.
Con estos hallazgos, podemos establecer la
hipótesis que las condiciones de desigualdad
que se observan en la Zona Metropolitana de
Monterrey, pueden ser ahora más marcadas como
resultado de la pandemia de COVID-19 y las
condiciones de vulnerabilidad se han acrecentado.
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                    <text>�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

EDITORIAL
La metrópoli prematura contemporánea en la metamorfosis
urbana como un proceso evolutivo ad perpetuam1
Eduardo Sousa-González2

E

llamada cuarta ola del denominado SARS CoV-2
(COVID-19).
Los pronósticos nacionales y locales para retomar
no una nueva normalidad, sino una nueva realidad,
por lo pronto son alentadores, ya que el número de
contagios, hospitalizaciones y defunciones se han
visto disminuidos; aquí habría de subrayarse que
en esta nueva realidad mencionada, es claro que los
fenómenos mundializantes deberán de representar
en el futuro próximo, una variable interviniente e
indispensable que debe de considerarse en la esfera
de las predicciones urbanas.
En este orden de ideas, como parte de esta visión
editorial, a continuación en las reflexiones siguientes
se abordara sucintamente desde una posición teórica
y una metodología deductiva3 (Hernández, R.:2010:
275), la interpretación reflexiva de la manera en
que se conforman de origen las llamadas zonas
metropolitanas y sobre todo el porqué de la generación
de sus problemáticas espaciales agravadas: de
movilidad, de infraestructura, de equipamientos y
demás; esto a partir de una propuesta que sirva de
base teórica en el abordaje explicativo y que permita
no solamente una redefinición de las metrópolis del
sur global y el entendimiento de su génesis procesal;
sino también, la generación de políticas públicas de
alteridad4, las estrategias operativas de aplicación
espacial y sobre todo la instrumentación de
planeación ad hoc que posibilite atenuar y corregir
sus problemas internos.

n cualquier ámbito del conocimiento
científico, la mayoría de las publicaciones
seriadas como la que a continuación se
presenta, tiene como un objetivo ex profsseso y en
sensu stricto, mostrar aproximaciones puntuales
de carácter científico en cada una: i. De las áreas
del conocimiento involucradas; ii. En los objetos
de intervención particulares y ; iii. En las temáticas
específicas que cada autor aborda.
Justamente aquí lo significativo y concreto, es
que mediante estas aproximaciones de profundidad
científico-intelectual se pretende no solamente
avanzar en un conocimiento significativo y
cabal como un aporte específico; sino también,
la intención es la de contribuir: a una discusión
seria y abierta, a la trascendencia operativa, a
la profundidad científica y a la pertinencia de la
disciplina y de la multidisciplina en la que cada
autor pone su esfuerzo investigativo diario.
Es en este sentido, en que con la publicación
del número referido al mes de junio del año
pandémico del 2022, CONTEXTO. Revista de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, inicia la
divulgación del primer número de este año,
avanzando positivamente en medio de esta
contingencia sanitaria: manifestación negativa
de impacto mundial que en el caso de México
como país y en particular la zona metropolitana
de Monterrey, están en proceso de remontar la

1

Para profundizar aún más en esta temática consultar: Sousa-González, E. et al: (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes
antrópicos y originarios. México, Río Subterráneo-Universidad del Bío-Bío; pp.19-66: descarga de libro: https://www.researchgate.net/
profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) reconocido en el Nivel
2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
La intención de utilizar este metodología particular que induce al razonamiento deductivo, consiste en tener la posibilidad de avanzar en
el conocimiento sobre estos espacios sui géneris llamados zonas metropolitanas; esto, a partir de la definición del concepto de metrópoli
prematura, el cual será integrado al análisis metropolitano con la finalidad de visualizar desde la perspectiva de prematurez, la manera
característica en que tienden a consolidarse territorialmente las zonas metropolitanas en México.

4

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para estos propósitos, se proponen cuatro
conceptos teóricos los cuales, desde la perspectiva de
esta propuesta, permiten no solo, como se menciona
anteriormente, la redefinición de la metrópoli
contemporánea; sino también, explicar el estado de
hechos en que se encuentran estas espacialidades
en la contemporaneidad e inferir puntualmente en
strictu sensu, el porqué de estos hechos y así lograr
intervenir positivamente. Los cuatro conceptos que
se proponen para la exploración metropolitana son:
A. El de metrópoli prematura;
B. El de contemporaneidad líquida y frágil;
C. El de fuerzas centrífugas de expansividad
territorial y;
D. El que integra la eficiencia, la eficacia y la
efectividad.

ii. Por el otro, aquellos espacios deshabilitados
o de habilitación deficiente y difusos, los cuales
evidencian una segregación social y funcional;
en los cuales residen ciudadanos de una clase
social de antípoda, que además por las evidentes
características del suelo, se encuentran en riesgo
y en vulnerabilidad.
A partir de lo mencionado en los párrafos
anteriores es que, desde esta perspectiva teórica,
se define el concepto de la metrópoli prematura,
indicando que:
“Esta noción de metrópoli prematura o
prematuridad urbana, alude específicamente a un
crecimiento físico en el espacio metropolitano que
se da antes de tiempo por múltiples y diferentes
variables intervinientes, entre ellas el incremento
incontrolado de la población; esto es, un impulso
territorial anticipado que se podría denominar
también como una acrocéfalia urbana, donde
simbólicamente ciertas estructuras imbricadas
en el imaginario urbano (Banchs, M.: 2007: 4765), aquellas que dan forma y que permiten el
crecimiento espacial expansivo periférico en la
metrópoli, tienen una tendencia a esa acrocéfalia
urbana mencionada, hacia una precocidad
territorial; entendido esto último, como: una
alteración de origen espacial, que desemboca en
una propensión proclive que se encamina hacia:
i. El adelantamiento incontrolado en el
crecimiento de la población y sus usos
diferenciales del suelo en el territorio;
ii. La inexperiencia y la tendencia negativa a la
corrupción, de muchos de los operadores adscritos
en las dependencias gubernamentales que guían
los procesos del planeamiento metropolitano en el
locus typicus, a los cuales en otras investigaciones
desde el año 2009 los hemos denominado, por
estas características proclives, como funcionarios
contingenciales.” (Sousa, E. et al. 2022: 19-66).

A. La metrópoli prematura
Para explicar el concepto de metrópoli prematura
es necesario reconocer que en todas las zonas
metropolitanas: de México como país, del sur
global y seguramente en el mundo conocido, el
irreversible proceso de urbanización de expansividad
periférica, evidencia en sus diferentes etapas de
metropolización5, la conformación incuestionable,
progresiva, creciente y replicante de diferentes
usos del suelo; las cuales tienen propiedades de
habilitación infraestructural y de equipamientos
sumamente diferenciada y dicotómica.
Hecho que al interior de la metrópoli ha generado
procesalmente en el tiempo una composición y
dosificación proclive en los usos del suelo, de
características evidentemente diferenciadas, opuestas
y contradictorias; los cuales son ocupados por lo
que se puede denominar como de antípoda de clase
social6, esto es:
i. Por un lado, están aquellos espacios altamente
habilitados los cuales son habitados por los sectores
de la población económicamente más pudientes; y

1

El concepto de Alteridad (del latín alter: el Otro de entre dos términos, considerado desde la posición del uno, esto es, del Yo) es el
principio filosófico de alternar o cambiar la propia perspectiva, por la del Otro, considerando y teniendo en cuenta el punto de vista, la
concepción del mundo, los intereses, la ideología del Otro; no dando por supuesto que la de uno es la única posible. El término alteridad se
aplica al descubrimiento que el Yo hace del Otro, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del Otro, del nosotros, así como visiones
múltiples del Yo.
2
Para profundizar en la teoría que circunscribe el concepto de etapas de metropolización consultar Sousa, E.: 2015: 426; 2009: 133
3
“El concepto de antípoda de clase social propuesto con anterioridad, alude a los estratos de la sociedad metropolitana compuestos por
grupos de familias que ocupan posiciones diferenciadas en el territorio metropolitano y muchas de las veces son antagónicas, esto sería: la
agrupación de personas que se encuentran en una misma esfera social, con similares grados educativos, de posesión de bienes mobiliarios o
inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo y otros más; contrapuestos a otros grupos de la sociedad con características antónimas;
debe subrayarse además, que otra de las particularidades que alude este concepto de antípoda de clase social, es que denota una clara y
diferenciada localización espacial y de características constructivas de las viviendas de pobladores en el ámbito de los diferentes contornos
metropolitanos”. Sousa, E.:2008

5

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

B. La contemporaneidad líquida y frágil

A partir de esto, se define el concepto de
contemporaneidad líquida y frágil, la cual
representa un descontrol espacial y palimséstico
(παλίμψηστον) que no acaba de terminarse, y,
desde esta posición teórica se define así:
“La noción de contemporaneidad líquida
y frágil, tiene una relación directa con
cuatro orientaciones teóricas: i. La postura
antropológica de Augé, M. (2005) y lo que
él propone como figuras del exceso (tiempo,
espacio y ego, 2005 36-42); ii. La postura
sociológica de Bauman, Z. (2009; 2007), donde
formula la noción de modernidad líquida; iii.
La postura filosófica de Hanna Arendt (2002:
18) que propone las 3 capacidades permanentes
del hombre en la vita activa (labor, trabajo y
acción), la de Henry Lefebvre (1980: 7-29), que
vincula la revolución urbana a la urbanización
completa de la sociedad y la de Gastón
Bachelard (2005:15), que propone el agua
y la liquidez como elemento transitorio; así
como lo que propone el autor de este artículo,
en la esfera de otras investigaciones (Sousa:
2007; 2009; 2010), vinculado al subdesarrollo

Es evidente que el crecimiento expansivo de
orientación periférica en las zonas metropolitanas
del mundo conocido, representan uno de los
múltiples problemas y un gran desafío vinculado
a lo espacial, que día a día tienen que enfrentar
los gobiernos en sus distintas transversalidades
(federal, estatal y local); sobre todo porque en
las diferentes etapas de metropolización y sus
inherentes procesos de urbanización, la morfología
urbana tiene cambios constantes en su orientación
periférica, generando lo que se menciona en los
párrafos anteriores vinculado a la prematurez
espacial y a la diferenciación de habilitación en
sus diferentes contornos metropolitanos.
Para ejemplificar lo anteriormente mencionado
se muestra en el mapa 1, el crecimiento expansivo
de la metrópoli de Monterrey, Nuevo León,
México, 1940-2010, donde se aprecia la forma
en que en el proceso de urbanización, a partir del
centro metropolitano7, se generan los diferentes
contornos:

Mapa 1. Contornos de la zona metropolitana de Monterrey hasta el 1940-2010

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 36

7

El Centro Metropolitano de Monterrey o distrito central de negocios (DCN), se marca con una estrella en color rojo.

6

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CONTEXTO

latinoamericano y a la mundialización. La cual
a partir del año 2020 ha tomado una relevancia
sin precedente por el impacto pandémico global,
de ahí que al concepto de contemporaneidad
líquida original se le ha agregado el termino
de fragilidad; justamente por la inestabilidad y
la inseguridad (sanitaria) en que se encuentra
la sociedad en la actualidad. Se define a la
contemporaneidad líquida y frágil en la esfera
de las características cambiantes de la época
actual, cada vez más urbanizada y mundializada;
considerando a la liquidez como una metáfora
que permite entender la naturaleza de la
contemporaneidad, donde el tiempo líquido
y transitorio, y la postura teórica asociada a
las figuras del exceso augeianos (Augé, M.:
2005): de tiempo, de espacio y de ego, indican
el cambio de una modernidad solidada-estable,
a otra con movimiento perpetuo y cambio
constante; que no alcanza a solidificarse,
entre otras cosas, por su enmarcamiento en
una mundialización galopante (Sassen 2007;
1999); inherente a procesos concomitantes
de informacionalización y de difusión urbana
generalizada (Castells 2002; Borja 2002 1120; Borja, J.: 2003:35); los cuales adquieren
características sui generis, en los países
dependientes y de subdesarrollo intermedio
(Filippo, A. 1998:8), como México y muchos
otros latinoamericanos: los sólidos cancelan
el tiempo; para los líquidos, por el contrario,
lo que importa es el tiempo”. (Sousa, E. et al:
2022: 36-37; 2015: 224; 2013: 308).

En la redefinición de este concepto se han
integrado tres nociones que representan la base
explicativa que lo subsume:
i. “Lo antropoémico: del griego emeín que
significa vomitar; entendido desde la posición
teórica de Claude Lévi-Strauss (2011: 488) como
una forma de proceder de la sociedad actual, en
este caso particular, referida a la forma en que la
sociedad urbana en su evolución transformacional
galopante e incontrolada, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social que compone el espacio
susceptible para la ocupación expansionista:
ii. Lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,
y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen en el proceso tiempo-espacio
esas transformaciones territoriales de la ciudad y
de la ciudad metropolitana; las cuales involucran
físicamente a estas espacialidades, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con
la naturaleza originaria; transformándolos en
espacios físicos totalmente diferenciados: y
iii. La entelequia social urbana: la cual supone,
desde la óptica de esta investigación, que la sociedad
que está integrada al territorio metropolitano
alberga en lo más profundo de su ser interior; no
únicamente la simiente fértil y nuclear, la cual
actúa como un germen de impulso originario, el
cual justamente tiende a vincularlo a una forma
de vida particularmente característica, dentro de
la sociedad y de los diferentes grupos sociales que
componen al espacio metropolitano: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos,
sus regionalismos y mucho más; sino también, a
un profundo arraigo, al espejismo que significan
y representan los satisfactores y las prerrogativas
que estos espacios de conurbaciones municipales
múltiples y de características sui géneris, ofrecen
para su uso, disfrute y disposición. Lo que los lleva
en el proceso evolutivo temporal a transformarse
proclivemente en unos individuos colectivamente
dependientes de estas condicionales”. (Sousa, E. et
al: 2022: 40-41). Esto se representa gráficamente
en la figura 1 (siguiente página).

C. Las fuerzas centrífugas de expansividad
territorial
Este concepto de fuerzas centrífugas de
expansividad territorial fue propuesto por el autor
de esta investigación desde el año 2009 (Sousa,
E. 2009: 135), pero con el paso del tiempo, de
nuevas investigaciones relacionadas, diferentes
enfoques disciplinares y variadas teorías espaciales
consultadas, en éste se han incorporado cambios
sustantivos transformándolo; ahora, esta noción
se relaciona, además de la cualidad en la que
una ciudad en su proceso de urbanización, que
vincula el tiempo-espacio-diferencial (Lefebvre,
H.: 1980: 44), tiende a evolucionar físicamente
mutando de un espacio urbano monocéntrico a
otro policéntrico (Precedo: 2004), partiendo de un
eje medular denominado un centro metropolitano.
7

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de productividad en el sector público, por
ejemplo: en el caso de la eficiencia, mientras
en el sector privado ésta se relaciona con
la cantidad de producto o mercancía y los
insumos utilizados en el proceso de producción
para obtener alta plusvalía; en la esfera pública
se relaciona con dos ítems: i. Con el producto
de trabajo directo efectuado por los recursos
humanos que laboren en la dependencia;
ii. Con la producción óptima de bienes
públicos, maximizando la cantidad de éstos
y minimizando los recursos económicos. La
eficacia, en cambio, se refiere a la calidad como
actitud del servidor público, la certificación de
los procesos administrativos y el cumplimiento
de las normas específicas de los bienes públicos
y para el grupo social de referencia. Por último
la efectividad adquiere una connotación más
importante en el ámbito de la esfera pública,
ya que en tanto producción de bienes públicos,
llámese equipamientos, infraestructura y otros;
su diseño y habilitación se obliga a cumplir
con una meta directamente relacionada con las
necesidades y requerimientos de la sociedad o
de un grupo social específico de referencia, y no
solamente para cortos períodos de tiempo; como
por ejemplo: algunas de las ampliaciones en
vías públicas implementadas como planeación
de contingencia; debiéndose obtener éstos
mediante una condición procesal de eficiencia,
eficacia, efectividad y de equidad”. (Sousa, E.
2020: 68; Sousa, E. et al 2022: 44-45).
Con las disquisiciones anteriores, la intención es
direccionar hacia un entendimiento comprehensivo
de esos espacios sui genéris que no únicamente
agrupan altas concentraciones de población, también
involucran altas dosis de problemas físicos, sociales,
de gobernabilidad, de movilidad y otros muchos
más; aquí el propósito específico está representado en
avanzar en su conocimiento y generar una posibilidad
real de formular lineamientos y estrategias de
planeación determinados y convertirlos en políticas
públicas operativas; esto, con la finalidad de regular,
de orientar y de dosificar, la multiplicidad de usos
del suelo que van agregándose a la metrópoli día
tras día ad perpetuam, propiciando los procesos de
expansión territorial de orientación adyacente, que
en su evolución transformacional tiende a conformar
morfológicamente el locus typicus.

Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

D. La eficiencia, la eficacia y la efectividad
Por último, están los conceptos de eficiencia,
de eficacia y de efectividad los cuales, desde
esta óptica, revisten una importancia particular,
ya que no solamente son la base de la de la
gestión de productividad en la esfera del Estado
y por supuesto, de las dependencias vinculadas
con la planeación espacial en las ciudades;
sino también, son considerados como variables
intervinientes fundamentales en la redefinición
contemporánea de una metrópoli; estos tres
conceptos se han analizado a profundidad por
el autor de este escrito en otras investigaciones,
incluso se ha redefinido recientemente8, por lo
que a continuación presentamos la cita textual
que alude a la última definición; ver la tabla 1.
“Los conceptos de eficiencia, eficacia y de
efectividad, representan la base de la gestión
8

Para profundizar en este análisis, consultara: Sousa, E.:2021: 18; 2020:68.

8

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CONTEXTO

Tabla 1. Criterios normativos de aplicación metropolitana: eficiencia, eficacia y efectividad

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 45

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos de
expansión física del locus typicus mencionado;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, se han agrupado
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo,
los cuales nos muestran un panorama visual de
su objeto de intervención particular a través de su
personal trinchera investigativa.
El primero de ellos está representado por la
Dra. Raquel Hinojosa-Reyes de la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado
de México, que nos presenta una investigación
denominada “Análisis espacial de la correlación
entre variables implicadas en la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en la
ciudad de Toluca, México, mediante OLS, GWR y
KDE”; donde se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones

socioeconómicas de la población) y la incidencia
de siniestros de tránsito tipo atropellamiento en
Toluca. La metodología utilizada consiste en el
análisis espacial con base en modelos lineales
Ordinary Least Squares (OLS), Geographically
Weighted Regression (GWR) y Kernel Density
Estimation (KDE). La base de datos de siniestros
se obtuvo de la Dirección de Seguridad Pública
y Tránsito de Toluca (DSPT) (2000-2005) y el
marco geoestadístico (Inegi, 2010). Los resultados
muestran que las características del entorno local
tienen una poderosa influencia en las víctimas
peatonales, dado que la evidencia empírica
apunta a que la incidencia de atropellamientos
es mayor en zonas con alta densidad de empleo
(comercial, servicios e industrial) y en las
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden. Los resultados son de suma utilidad para
el mejoramiento en las políticas de infraestructura
peatonal urbana.
Los doctores Carlos Flores-Rodríguez,
Luis fajardo-Velázquez y Raymundo RamosDelgado, los dos primeros de la Universidad de
Nayarit y el último del Instituto Tecnológico de
Tepic, abordan una investigación denominada
“Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la
doble dimensión”, indicando que el barrio ha sido
el elemento recurrente de toda ciudad. A pesar de

9

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CONTEXTO

ello, no existe un acuerdo para definirlo, tratarlo o
delimitarlo. A partir de los chicaguenses es que se
le empezaría a observar como objeto de estudio,
sobresaliendo, desde entonces, dos dimensiones
que, por otro lado, serían complementarias: lo
social y lo construido. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, en este trabajo
se discurre en ello, partiendo de la premisa de que
barrio es una manera de referirse a una unidad
natural donde convergen ambas dimensiones;
siendo la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.
El siguiente artículo está desarrollado por la
Dra. Rosa Martínez-Rico, la Dra. Brisa Violeta
Carrasco-Gallegos y el Dr. Xanat Antonio
Némiga, se titula “Importancia de las áreas
verdes en zonas urbanas con alta contaminación.
El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México”; en donde los autores indican
que en los municipios de Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) y Apaxco (Estado de
México), se presenta un problema ambiental por
la contaminación de diversas fuentes de origen
industrial y urbano. Además de la falta de la
falta de la aplicación de legislación en materia
ambiental, que atenúen los impactos de las
industrias, la falta de atención a la planificación
urbana y en específico a la dotación de áreas
verdes, no contribuye a mitigar el problema de la
contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática
de estudio, que permita problematizar a fin
de encontrar soluciones en el aspecto de la
dotación de áreas verdes. Para ello se analizan
las variables estadísticas de localización de las
zonas urbanas, los usos de suelo, registros de
las emisiones de sustancias contaminantes y
localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal
para determinar las principales problemáticas
ambientales y posteriormente una encuesta en la
que se indagó sobre la percepción de las áreas

verdes y el valor que la población les asigna
como potencializadoras de mejoras a su salud y
al ambiente.
En el caso de la Dra. Gabriela Carmona
Ochoa de la Universidad Autónoma de Coahuila,
nos presenta un tema denominado “Patrimonio
e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario”,
en donde la autora menciona que es a finales
del siglo XVIII la entonces llamada Hacienda
Santa María del Rosario se convirtió en un sitio
importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la
Nueva España con el inexplorado territorio del
norte. Actualmente ubicada en el Municipio
de Ramos Arizpe, Coahuila, la encontramos un
lugar en el que aún podemos encontrar vestigios
arquitectónicos valiosos del casco de la hacienda.
Indudablemente los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad y una
de las mayores riquezas de las reflexiones en
retrospectiva radica no sólo en la información
tangible que sirve como base y es fundamental,
sino en esa parte intangible, es decir, en el
imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.
La doctoranda Dianelis Falls y la Dra. Mabel
Teresa Chaos Yeras de la Universidad de Camagüey
Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba, incorporan un
artículo denominado “Los arquitectos del movimiento
moderno en Camagüey, Cuba y su patrimonio
habitacional, entre el olvido y el valor” donde
mencionan que el centro histórico de Camagüey,
Cuba, Monumento Nacional desde 1980 y su núcleo
más antiguo inscrito en la lista del Patrimonio
Mundial en el 2008, atesora un amplio y variado
repertorio habitacional, dentro del que se encuentran
82 edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno. Estos edificios fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia que, aunque sus obras reflejan cambios
sustanciales respecto a la arquitectura tradicional,
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

hoy en día se reconocen sus valores, pero no
existe un justo reconocimiento a sus autores, de
allí la necesidad de su estudio. El trabajo realiza
un acercamiento a este repertorio a partir de su
identificación, seguida de una amplia y profunda
búsqueda de archivo. Ello permite acercarse a
los más destacados arquitectos del período y
valorar algunas de las características generales
de las obras por ellos proyectadas, para impedir
silenciar su valor frente al paso del tiempo, como
parte de la historia de la arquitectura que siempre
debe ser inclusiva y plural.
El siguiente artículo es desarrollado por los
doctores Julián Blanco Luna y Luis Alfonso
de la Fuente Suárez adscritos a la Universidad
Autónoma de Nuevo León; dichos autores
presentan un tema denominado “Percepciones y
actitudes ambientales de los usuarios del Mercado
Alianza en Torreón, México”, en donde mencionan
que en el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda
la experiencia subjetiva, las percepciones y las
actitudes que los usuarios tienen al visitar este
lugar. Dichas experiencias se descubrieron a
partir de entrevistas semiestructuradas; algunas
efectuadas de manera fija, mientras que otras se
realizaron durante el trayecto por el mercado. Los
comentarios obtenidos a través de estas técnicas
fueron mapeados sobre un plano, lo cual permitió
visualizar las experiencias, tanto positivas como
negativas que se presentaron a los usuarios en
puntos específicos en el espacio. Las experiencias
positivas se relacionan tanto con las cualidades
de los elementos físicos y de los productos a
la venta, como con los aspectos sociales y los
elementos representativos del mercado. Mientras
tanto, las experiencias negativas se relacionan
con la inseguridad, y con la falta de limpieza
y mantenimiento. Los espacios del mercado
generan experiencias sensoriales y sociales en
quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.
Por último el Dr. Arturo Valdivia Loro de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima, Perú, aborda el tema “El discurso sobre la
ciudad desde el poder en Foucault”; argumentando
que el análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas

del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con
una amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Análisis espacial de la correlación entre variables implicadas
en la incidencia de siniestros de tránsito tipo atropellamiento
en la ciudad de Toluca, México, mediante ols, gwr y kde
Spatial analysis of the correlation between the variables involved in the
incidence of transit events of running over pedestrians in Tolucacity, Mexico,
through ols, gwr and kde
Recibido: marzo 2021
Aceptado: marzo 2022

Raquel Hinojosa Reyes1

Resumen

Abstract

En este artículo se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones
socioeconómicas de la población) y la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en Toluca.
La metodología utilizada consiste en el análisis
espacial con base en modelos lineales Ordinary
Least Squares (ols), Geographically Weighted
Regression (gwr) y Kernel Density Estimation
(kde). La base de datos de siniestros se obtuvo de
la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito de
Toluca (dspt) (2000-2005) y el marco geoestadístico
(Inegi, 2010). Los resultados muestran que las
características del entorno local tienen una
poderosa influencia en las víctimas peatonales,
dado que la evidencia empírica apunta a que la
incidencia de atropellamientos es mayor en zonas
con alta densidad de empleo (comercial, servicios
e industrial) y en las intersecciones de vialidades
de primer y segundo orden. Los resultados son
de suma utilidad para el mejoramiento en las
políticas de infraestructura peatonal urbana.

This article analyzes the relationship between
factors in the urban environment (road intersections,
distribution of economic activities, and socioeconomic conditions of the population) and the
incidence of run-over-type traffic accidents in
Toluca. The methodology used is through spatial
analysis based on Ordinary Least Squares (ols),
Geographically Weighted Regression (gwr) and
Kernel Density Estimation (kde) linear models.
The claims database was obtained from the
Toluca Security and Traffic Directorate (20002005) and the geostatistical framework (Inegi,
2010). The results show that the characteristics of
the local environment have a powerful influence
on pedestrian victims, since empirical evidence
points to the fact that the incidence of road
accidents is higher in areas with high employment
density (commercial, services and industrial) and
intersections of first and second order roads. The
results are extremely useful for improving urban
pedestrian infrastructure policies.

Palabras Claves:

Keywords:

siniestros viales peatonales; modelos lineales
espacialmente ponderados; densidad de empleo

pedestrian road accidents; spatially weighted
linear models; employment density

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, Estado de México,
México; doctora en Planeación Urbana y Regional; email: hinojosaraquel82@gmail.com

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Varios estudios previos han analizado la relación
entre los accidentes de tránsito y los componentes
de la ciudad. Se menciona que en zonas con
mayor desarrollo existen más accidentes viales
concentrados en la población económicamente
activa. Estos percances son más frecuentes en zonas
de actividades económicas mixtas o zonas con alto
nivel de empleo, por lo tanto, hay más tráfico y
flujo peatonal, y serán menos frecuentes en zonas
puramente residenciales, pues se percibe un efecto
neutralizante en dichas áreas (Graham and Gleister,
2003; Noland and Quddus, 2004; Kim et al., 2006;
Fuentes y Hernández, 2009; Prasannakumar et al.,
2011; Pulugurtha et al., 2012).
El objetivo de este estudio es identificar la
correlación espacial de variables asociadas con
el entorno urbano en la incidencia de siniestros
ocasionados a peatones (atropellamientos), utilizando
modelos lineales ponderados espacialmente, así como
la Estimación de Densidad de Kernel a través de la
herramienta de Sistemas de Información Geográfica
(sig), considerando como zona de estudio la ciudad
de Toluca, México.
El documento se estructura de la siguiente
forma: un apartado de antecedentes donde se
analizan los accidentes de tránsito y se utilizan
los diferentes tipos de análisis espacial con la
herramienta sig; otro apartado de metodología,
en el que se describe la zona de estudio, los
datos, materiales y métodos; posteriormente se
exponen los resultados, discusión y hallazgos y,
finalmente, se presentan las conclusiones.

En las urbes todos estamos expuestos a sufrir
un siniestro vial (los conductores de vehículos
de motor, los motociclistas, los ciclistas y los
peatones). Sin embargo, queda claro que el
peatón es el usuario más vulnerable, pues está
totalmente desprotegido ante una eventualidad.
Basta con caminar un poco por la ciudad para
reconocer la vulnerabilidad del peatón ante la
seguridad vial, dada la poca infraestructura y
dispositivos dedicados aeste ámbito. El peatón es
un actor fundamental en la ciudad, pero también
es uno de los más olvidados, se considera y se
siente excluido de la ciudad, principalmente en
ciudades con economías emergentes (Erdogan,
2009), pues a nivel global alrededor de 270,000
peatones pierden la vida en la vía pública cada
año (oms, 2013).
El fenómeno de los siniestros viales sucedidos
a peatones está estrechamente relacionado con el
crecimiento de las ciudades, del parque vehicular,
de la población y la poca infraestructura vial
desarrollada para ellos, así como la ausencia de
políticas que los involucren en la seguridad vial
de manera significativa. Esto ha ocasionado que
los atropellamientos se incrementen en grandes
porcentajes y con consecuencias fatales. Un
dato muy revelador es que, a nivel mundial,
los peatones representan el 22% del total de
defunciones por accidentes de tránsito, millones
sufren traumatismos y muchos se ven afectados
por una discapacidad permanente. Esta realidad
es la causa de mucho sufrimiento y dolor, así
como de situaciones económicas difíciles para las
familias más marginadas (oms, 2013).
En México las estadísticas respecto de la
seguridad vial revelan una situación preocupante,
pues desde 1970 hasta fechas recientes, los
accidentes de tránsito se han incrementado
en más del 80%. Durante el 2012, en zonas
urbanas y suburbanas se contabilizaron más de
380, 000 accidentes viales, de los cuales hubo
5, 469 muertes y 128, 949 heridos. Del total
de accidentes, el 4.04% eran peatones (15, 571
personas); el 22% de las defunciones fueron por
atropellamiento y el 12.3% fueron heridos por la
misma causa (Inegi, 2010). Por lo que el análisis
del fenómeno es fundamental para identificar
sitios peligrosos y relacionar elementos del
entorno en apoyo a los gestores de la seguridad
vial para una mejor toma de decisiones.

Antecedentes
En los últimos años, en el análisis de los datos
de siniestros viales se ha utilizado la herramienta
sig y el análisis estadístico se ha incrementado
considerablemente, pues la connotación espacial
que los caracteriza permite realizar análisis
espaciales abundantes y variados, que apoyan en la
mejora de la seguridad vial (Satria y Castro, 2016).
El análisis espacial,2 en primera instancia,
2

Para Margai y Oyana (2016), el análisis espacial es un campo
amplio e integral del análisis geográfico que implica el uso
de herramientas y procedimientos para analizar y sintetizar
datos referenciados. Los enfoques utilizados se basan en
principios estadísticos, matemáticos y geográficos, analizar
sistemáticamente los patrones y procesos espaciales, incluida la
exploración de las interacciones entre el espacio y el tiempo. Con
ello es posible estudiar la ubicación y distribución de objetos,
personas, eventos y procesos en el espacio, además de los
factores subyacentes que explican estas disposiciones.

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CONTEXTO

se utiliza para delimitar geográficamente las
ubicaciones donde ocurrieron los siniestros para
evaluar patrones específicos de distribución en
el tiempo a través de la visualización de mapas,
lo que hace que sean de fácil entendimiento para
cualquier nivel de usuario (Tarmiji et al., 2018). La
herramienta de sig tiene la posibilidad de integrar
y manejar una gran cantidad de datos, por lo que
es una plataforma que permite generar, manipular,
analizar y visualizar datos espaciales y la relación
entre los mismos, además de que los resultados
pueden ser gráficos o no y están asociados en este
caso al siniestro vial tipo atropellamiento (Olaya,
2020). El sig se destaca por su capacidad para
realizar análisis espacial a veces descriptivo (solo
como una base de datos geográfica para almacenar
y representar datos sobre siniestros y características
de las carreteras) o para realizar análisis más
complejos a partir del desarrollo de estadísticas
espaciales que se basan en datos geolocalizados
(Satria y Castro, 2016).
Desde la perspectiva del análisis espacial,
el reconocimiento de patrones espaciales de los
accidentes por atropellamiento constituye una
herramienta valiosa para conocer la variación
espacio-temporal e identificar el rol del entorno
urbano. Hoy en día los siniestros viales pueden
identificarse entre los fenómenos casi imposibles
de tratar sin datos espaciales, pues está comprobado
que en muchos de los casos están involucradas
variables que tienen una connotación espacial,
pues permiten dar explicaciones más certeras del
siniestro (Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al.
2014; Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010;
Cottrill and Thakuriah, 2010).
Las aplicaciones y el uso de la herramienta
sig desde la década de los 90 han sido amplias
en el tema de la seguridad vial y en el análisis de
patrones espaciales de accidentes de tránsito, con
el propósito de apoyar la reducción del número
de atropellamientos en diferentes ciudades del
mundo (Rahman et al., 2018; Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Hashimoto et al., 2016;
Algora et al. 2016; Rhee et al., 2016; Yu et al.,
2014; Pirdavani et al. 2014; Hernández, 2012;
Hadayeghi et al. 2010; Erdogan et al. 2008).
Los tipos de análisis espacial aplicables para
accidentes incluyen el análisis de intersecciones,

análisis por segmentos, análisis de clúster, análisis
de densidad de Kernel, análisis de patrones y
análisis espacial usando técnicas de modelación,
distribución Poisson, ols, Índice de Moran,
Getis-Ord, y gwr. Todos estos con el propósito
de apoyar propuestas preventivas tendientes a
mejorar la seguridad vial de los peatones en zonas
identificadas como de alto riesgo.
Metodología
Zona de estudio
La zona de estudio corresponde a la ciudad de
Toluca, capital del Estado de México, que está
situada a 2, 600 metros sobre el nivel del mar.
El municipio de Toluca cuenta con alrededor de
870, 000 habitantes y se considera el municipio
central de la zona metropolitana con el mismo
nombre, que para 2014 contaba con poco más
de 2.4 millones de habitantes posicionándola
como la quinta zona metropolitana de mayor
población en México (Inegi, 2010) y está ubicada
a 66 kilómetros de distancia hacia el occidente
del Valle de México. El área de análisis donde
se enfocó la investigación se delimitó al número
de atropellamientos georreferenciados por
intersección, eventos que se agregaron por Área
Geoestadística Básica (Ageb)3 para su análisis
espacial. El trabajo se enfoca en el centro
tradicional de negocios del área metropolitana
de Toluca, catalogada como la zona de máximos
flujos de tráfico vehicular y de movilidad
peatonal en la ciudad y que había sido delimitada
funcionalmente en un trabajo previo (Garrocho
y Flores, 2009). La zona queda delimitada por
193 Ageb, sin embargo, la mayoría de ellas no
registran siniestralidad por atropellamiento,
o lo hacen con eventos dispersos en toda
el área y tienden a concentrarse en la zona
centro. Por tal motivo se decidió que el nivel
de agregación fuera de mayor detalle que
una Ageb y menor a una intersección, por lo
que se optó por utilizar un grid o cuadrícula
uniforme de 500 por 500 metros utilizada en
otras investigaciones (Kim et al, 2006), lo
que permitió realizar un análisis en el que los
resultados fueron contundentes y reveladores.

3

La Ageb es la extensión territorial que corresponde a la subdivisión de las áreas geoestadísticas municipales. Constituye la unidad básica del
Marco Geoestadístico Nacional y, dependiendo de sus características, dichas áreas se clasifican en dos tipos: geoestadística básica rural y
urbana (Inegi, 2010).

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CONTEXTO

En la figura 1 se presenta la zona de estudio y
se muestra la distribución de accidentes de tránsito
tipo atropellamiento de forma puntual en color
rojo; los polígonos de color verde representan las
Agebs urbanas; la red vial de primer y segundo
orden de color negro; en color gris la red vial
de acceso local y el contorno de municipios en
color verde; todo ello permitió delimitar el área
de análisis.

variables como la densidad de población, del empleo
y la presencia de intersecciones viales cercanas
influyen en los siniestros viales de peatones (Romi,
2016; Pulugurtha et al., 2012; Prasannakumar et al.,
2011; Quddus, 2008; Kim et al., 2006; Noland and
Quddus, 2004; Graham and Gleister, 2003). En la
tabla 1 se muestran las variables e indicadores que
se consideran para el análisis.(ver tabla 1).
Datos de siniestros, tipo atropellamiento

Figura 1. Zona de estudio

Los siniestros de tránsito tipo atropellamiento
representan el 9% (1, 007) del total de los 11, 444
siniestros de tránsito registrados en la zona de
estudio para el periodo que va de 2000 a 2005. Se
decidió realizar el análisis de este tipo de siniestro
por la importancia que representa la seguridad
vial del peatón en la ciudad, pues a pesar de que
más del 90% de siniestros involucra otro tipo de
accidentes de tránsito como choques, volcaduras,
salidas de carretera, entre otros, ellos representan
en su mayoría solo daños materiales, mientras
que en los atropellamientos es casi seguro que
resulten en fatalidades y lesiones. A manera de
ejemplo, las fatalidades por atropellamientos
representan el 12% de estos eventos, y en el
caso de los accidentes de tránsito, la fatalidad es
de 1.2%, es decir, 10 veces menor el riesgo de
muerte a pesar de la mayor cantidad de eventos
(ver tabla 2).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005
Tabla 1. Variables

Tabla 2. Siniestros de tránsito en Toluca, México

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la dspt
2000-2005
Fuente: Elaboración propia con base en datos del Inegi
(2010); la dspt 2000-2005 y la Densidad Nacional de
Unidades Económicas (Denue, 2010)

Los datos se obtuvieron de la Dirección de
Control de Tránsito de Toluca en formato de lista
en un archivo de hoja de cálculo (Excel),4 los
cuales fueron georreferenciados por intersección
o tramo y fueron agregados en un grid o
cuadrícula uniforme, con tamaño de celda de 500
por 500 m (tarea realizada mediante un proceso
de asignación espacial usando la herramienta
Arcgis). La estadística descriptiva muestra un

Preparación de datos
Dado que los datos de siniestros por atropellamiento
tienen una localización geográfica, se pretende
identificar si existe una correlación espacial con
su entorno. Para ello se explora la forma en la que
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CONTEXTO

y han resultado ser significativos (Pirdavani et
al., 2014; Prasannakumar et al., 2011; Graham
and Gleister, 2003). De este mismo directorio
también se obtienen las escuelas de nivel básico
y el número de alumnos, pues se tiene la premisa
de que hay mayor riesgo de siniestro cerca de los
centros de educación de este tipo.
Variable población. Se retomó el grupo
de población de más de 60 años de edad y se
construyó mediante la suma de esa población
que residía en cada cuadrante. Se considera un
grupo muy vulnerable a ser atropellado, dado que
una parte importante de esta población presenta
debilidad visual y menor agilidad física (Fuentes
y Hernández, 2009). Este grupo de edad tiene el
doble de riesgo de morir por accidente de tránsito
que los menores de 60 años (Segura, 2017); cabe
destacar que la información se obtuvo del Censo
de Población y Vivienda (Inegi, 2010).

mínimo de un siniestro vial por atropellamiento
y un máximo de 34; el promedio es de 3.5 y una
desviación estándar de 4.8 por celda. La figura
2 muestra la información agregada por celda,
degradada en tonos de color café; la tonalidad más
oscura refiere a la mayor cantidad de siniestros
por atropellamiento.
Figura 2. Ubicación de siniestros tipo atropellamiento
en Toluca

Métodos
El análisis a través del uso de la herramienta
sig apoya en la validación, selección, proceso
y estudio de datos de manera contundente y
asertiva. Además, permite el desarrollo de
análisis a través de la estadística espacial basada
en datos georreferenciados (Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al. 2014;
Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010).
Para tal análisis se aplicó el método de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (Ordinary Least Squares ols); la Regresión Geográficamente Ponderada
(Geographically Weighted Regression - gwr)
y la Estimación de Densidad de Kernel (Kernel
Density Estimation - kde).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005

Datos de variables explicativas
Vialidades. Se tomó como indicador la densidad
de intersecciones de las vialidades de primer y
segundo orden, acorde a la distribución de los
siniestros por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
pues son las vialidades que más registros presentan
y coincide con los hallazgos de Quddus (2008).
Se tomó de base la red vial de la ciudad de Toluca
(Inegi, 2010). La red se procesó topológicamente en
ArcInfo y las intersecciones se obtuvieron a partir
de los nodos conectores de los vectores de calle.
Variables económicas. Estas variables se
retoman del Directorio Estadístico Nacional
de Unidades Económicas (Inegi, 2010);
la información está en formato vectorial,
desagregada por punto, incluye el total de
unidades económicas, se procesan y se clasifican
por sector y densidad de empleo (servicios,
comercio e industria). Estos factores se retoman
puesto que varios autores los han considerado

Mínimos cuadrados ordinarios
Es la técnica más utilizada en cualquier análisis
de regresión espacial debido a que proporciona
un modelo global de la variable que se intenta
explicar. La regresión lineal global de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (ols por sus siglas en inglés)
permite modelar, examinar y explorar relaciones
espaciales; ayuda a explicar los factores que
pueden estar interactuando para que la variable
que queremos entender presente ciertos patrones

4

Los datos de siniestros por atropellamiento a los que se pudo tener acceso corresponden al periodo 2000-2005, pues el departamento de
vialidad y tránsito del municipio es hermético para proporcionar información más actual.

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CONTEXTO

de distribución espacial (https://desktop.arcgis.
com/es/arcmap/10.3/tools/spatial-statisticstoolbox/regression-analysis-basics.htm). Dicho
análisis apoya en generar una predicción de
los siniestros tipo atropellamiento en términos
de sus relaciones con el conjunto de variables
explicativas (intersecciones viales, económicas
y de población). Este es el primer paso para
determinar si las variables explicativas tienen
significancia en el modelo. Para asegurar que los
residuos del modelo no estén autocorrelacionados
espacialmente, se aplica la herramienta de
Autocorrelación espacial (I de Moran), lo que
garantiza la efectividad del modelo.

explorar relaciones espaciales que intentan explicar
los factores que pueden estar incidiendo en los
patrones de distribución espacial que presentan.
Estimación de Densidad de Kernel
Finalmente se utilizó el método de estimación
de densidad de Kernel, para especificar las
áreas con mayor número de siniestros viales
por atropellamiento en la ciudad de Toluca. Esta
puede hacer frente a la estimación global de la
distribución basada en una muestra de datos
finitos (Hashimoto, 2016). La densidad de Kernel
está basada en el método de estimación de Kernel,
descrita por Silverman en 1986. Las ventajas de
esta representación aplicada a siniestros viales
son la proporción resultante de un modelo
continuo más realista de los patrones de punto de
ubicación de siniestros viales y refleja los cambios
de la densidad que a menudo son difíciles de
representar (Tarmiji et al., 2018). Este método
calcula la densidad de distribución con base en
sus características de ubicación, mediante la
generación de un núcleo que se define en torno a
los puntos de ubicación (intersección), el número
de puntos que cae dentro de tal núcleo se divide
por el área de éste. Los parámetros utilizados para
este estudio se basan en la siguiente ecuación
(Kilamanua, 2011, 684).

Regresión Geográficamente Ponderada
El método de la Regresión Geográficamente
Ponderada (por sus siglas en inglés gwr) es una
técnica de regresión espacial que enfatiza en las
variaciones o heterogeneidad espacial, hace una
desagregación local de los parámetros estadísticos
estimados entre zonas de la variable que se desea
entender (Fotheringham et al., 2002). Estos
modelos proporcionan estadísticas poderosas y
confiables para examinar y calcular relaciones
lineales. A través de la aplicación de este modelo
se pueden identificar las áreas potenciales para
mejorar la seguridad vial peatonal en la ciudad
(Rhee et al., 2016; Rojas y Martínez, 2015;
Pirdavani et al., 2014). La expresión estadística
del modelo es:

Donde:
Donde:

= función de Kernel

, h = ancho de
celda, x = localización del centro de la celda,
= posición del i-th punto (siniestro vial por
atropellamiento), n = número del total| de
accidentes.

= Variable a explicar
= Coeficientes que calcula la
herramienta de regresión (los valores, para cada
variable explicativa, representan la fortaleza
y relación de la variable explicativa con la
dependiente).
= Variables explicativas
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)

Este método de interpolación espacial es
capaz de identificar de forma visual y más rápida
los puntos calientes (hot spots); localizados en la
zona de estudio, dichos puntos permiten encontrar
elementos que determinan la peligrosidad con
respecto a los factores que inciden en los accidentes
y, por lo tanto, identificar las zonas donde el peatón
corre más riesgo (Prasannakumar et al., 2011;
Shalini 2013; Tarmiji Masron et al., 2018).

El análisis a través de modelos lineales como el
propuesto capta de manera contundente y asertiva
la heterogeneidad espacial de los siniestros viales
(Pirdavani et al., 2014). Además de modelar y
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CONTEXTO

Resultados
a) Aplicación del modelo ols
Para entender los siniestros viales por
atropellamiento en la ciudad de Toluca, se
realizaron varias iteraciones para identificar,
dentro de las variables independientes, cuáles
de estas eran las más efectivas para explicar el
fenómeno. Con este proceso se pudo detectar
que los indicadores de población y algunos
socioeconómicos (unidades económicas totales,
densidad de empleo total, escuelas de nivel
básico y población de más de 60 años) no aportan
significancia espacial al modelo, por lo que se
decidió prescindir de ellos.
El mejor modelo considera los indicadores de
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden y las densidades de empleo industrial,
comercial y de servicio. Lo que sugiere hasta este
momento (modelo exploratorio), que las áreas de
mayor densidad de empleo están asociadas con las
víctimas por atropellamiento; también se encontró
una asociación positiva con las densidades
de intersecciones de vialidades primarias y
secundarias, situación que es consistente con los
hallazgos de Noland and Quddus (2004).
El rendimiento del modelo es bueno, pues
presenta un ajuste en
de 0.61. Este modelo
explica el 61% de la variación en la variable
dependiente y permite identificar el nivel de
ajuste entre el valor estimado y el observado. Al
realizar la aplicación del Índice de Moran, resultó
la verificación de la certeza del ajuste del modelo
(incluidas las cuatro variables explicativas y los
siniestros por atropellamiento). Los resultados
sugieren la presencia de autocorrelación espacial
significativa estadísticamente, el z-score es
de 1.971055 que da pauta de una distribución
agrupada (cluster), representa un valor de
confianza del 95% y el p-valor de 0.048718;
ambos datos son indicadores de rechazo de
hipótesis nula que establece que los valores de
entidades están distribuidos en forma aleatoria
en el área de estudio (https://desktop.arcgis.com/
es/arcmap/10.3/tools/spatial-statistics-toolbox/
spatial-autocorrelation.htm).

Donde:
A = Variable a explicar (atropellamientos)
β = Coeficientes que calcula la herramienta
de regresión (los valores, para cada variable
explicativa, representan la fortaleza y relación de
la variable explicativa con la dependiente)
viales)

= Variable explicativa (intersecciones

= Variable explicativa (empleo
industrial)
= Variable explicativa (empleo
servicios)
= Variable explicativa (empleo
comercial)
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)
Este es un modelo local que realiza el ajuste
de
para cada una de las zonas en el área de
estudio. El
obtenido es de 0.68 coeficientes
de correlación alto (Field, 2005, 112) por lo que
la mejora con respecto al modelo ols (0.61) es
evidente. Se considera que valores alrededor de
0.1 representan efectos bajos; valores alrededor
de 0.3 representan efectos medios y valores
ligeramente abajo o arriba de 0.5 representan
efectos altos. La distribución espacial de los
ajustes locales producidos con la gwr (
locales) permite conocer la variación espacial del
poder explicativo del modelo. La distribución del
local a nivel de cada celda varía entre 0.00
a 0.78, teniendo la mejor capacidad explicativa
en la zona central del área de estudio (Rojas y
Martínez, 2015). Es donde se presenta la mayor
actividad económica en la zona de estudio,
donde confluyen tanto peatones como vehículos
automotores.
Cabe mencionar que ambos modelos son
complementarios, pues, mientras que el primero
es global y permite explorar y seleccionar entre
el combo de variables las que más contribución
espacial presentan en la incidencia de los siniestros
viales por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
el segundo permite ratificar la eficacia del modelo
propuesto y mejorar su ajuste, pues realiza el
análisis a un nivel de variación espacial local.

b) Regresión Geográficamente Ponderada
Una vez realizada la valoración exploratoria, se
retoman las variables sugeridas por el modelo
ols, la expresión estadística se determina como
sigue:
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discusión y valoración de hallazgos

c) Estimación de Densidad de Kernel
El mapa resultante de la aplicación de la Estimación
de Densidad de Kernel representa de manera visual
los puntos calientes (hot spots) de concentración
de siniestros viales por atropellamiento para el
periodo de tiempo establecido 2000-2005 (figura
3). El área marcada de color rojo representa una
mayor concentración de siniestros y es la zona
de mayor riesgo. Este comportamiento devela
espacios caracterizados por una alta concentración
de actividades comerciales, de servicios e industria,
que generan fuertes desplazamientos de peatones y
vehículos, además de localizarse sobre vialidades
de primer y segundo orden dentro del sistema vial
de Toluca, donde existen obviamente mayores
agrupaciones de usuarios. Se observa un claro
patrón que destaca dos áreas principales: a) centro
tradicional de la ciudad y b) central de autobuses, en
ambas la actividad comercial es inminente además
de la presencia de servicios que se prestan.
Una de las zonas se caracteriza por ser el corazón
de la ciudad de Toluca, en el que las actividades
esenciales son el comercio y los servicios (educación,
salud, gubernamentales, bancarios, entre otros). En
la segunda zona se identifica la central de autobuses
y un mercado importante para la zona de estudio
(mercado Juárez). De manera menos contundente,
se identifica una tercera zona por la entrada norte de
la ciudad, en la que confluye un área comercial bien
establecida, servicios de salud y gubernamentales,
además de un continuo en toda esa parte con algunos
lunares dispersos, que son indicadores de actividad
comercial relevante como la central de abastos de
la ciudad y la zona industrial sobre Paseo Tollocan,
que es la vialidad principal de la ciudad y que la
comunica con la Ciudad de México, capital del país.

El análisis espacial llevado a cabo en esta
investigación permitió comprobar que el
siniestro vial por atropellamiento presenta
un patrón de distribución específico, no
aleatorio, asociado a múltiples causas y se
correlaciona con variables específicas del
entorno urbano. Dentro de los hallazgos más
significativos se observa que la metodología
aplicada es pertinente y consistente con los
trabajos de Pirdavani et al., 2014; Shalini,
2013; Prasannakumar et al., 2011; Yu et al.,
2014; Algora et al., 2016; Hashimoto et al.,
2016, pues la manifestación de que el análisis
de atropellamientos no puede concebirse sin la
construcción de una base de datos geográfica
donde se plasme espacialmente la localización
del siniestro y se contextualice el entorno del
lugar donde suceden no se puede evadir.
Las herramientas que proporcionan los sig
siguen siendo el instrumento por excelencia en
el análisis de los siniestros viales, pues dada
su localización espacial permiten modelar el
entorno urbano e identificar variables asociadas
a su incidencia. Tanto los modelos globales (ols)
como los locales (gwr) captan la heterogeneidad
espacial de los mismos (Pirdavani et al., 2014;
Shalini, 2013).
La aplicación del modelo ols permitió
identificar que la densidad de empleo, tanto de
servicios como de comercio e industrial, es el
factor que genera situaciones que favorecen la
incidencia de siniestros viales en la ciudad de
Toluca, sumado a una infraestructura peatonal
muy pobre y a que una buena parte de las

Figura 3. Densidad de siniestros viales por
atropellamiento en Toluca
Fuente: Elaboración propia con base en datos del
INEGI (2010) y la dsptt 2000-2005

22

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden son las que registraron la mayor incidencia
de atropellamientos debido a su mayor flujo
vehicular. Estos resultados son consistentes con
los hallazgos de varios autores desde hace ya
algunos años.
La aplicación del modelo gwr, que explica la
variabilidad local del modelo, corrobora con un
de 0.68 que es acertado el modelo exploratorio
develado por el método ols, ya que identifica
la correlación espacial que presenta la jerarquía
del sistema viario con la densidad de empleo
industrial, comercial y de servicios en puntos
específicos de la ciudad.
La evaluación de densidades espaciales de hot
spots que se llevó a cabo mediante el estimado
de Densidad de Kernel puntual delimita las zonas
de la ciudad donde se concentran los puntos
críticos de siniestros viales por atropellamiento
para Toluca (Prasannakumar et al., 2011). A pesar
de la identificación de importantes áreas donde
ocurren una mayor cantidad de atropellamientos,
de manera general se puede establecer que los
peatones en la ciudad experimentan un alto riesgo,
pues la distribución espacial de los siniestros es
amplia (Shalini, 2013).
El uso de estas herramientas permite la
identificación de puntos y zonas específicas
de alta accidentalidad de forma objetiva y
sencilla. A través de la localización y análisis
de correlación entre los siniestros, las variables
reportadas como significativas en el modelo
y el análisis de densidad se pueden identificar
patrones de incidencias y con ello ampliar la
visión del fenómeno para estar en condiciones
de implementar medidas y políticas eficaces en
la disminución de este tipo de siniestros.
En el estudio se identificaron zonas donde
sucede la mayor cantidad de atropellamientos
sumamente relacionados con la presencia de altas
densidades de empleos en actividades económicas
de comercio y servicios. Estas actividades son
polo de atracción para grandes volúmenes de
población, por lo que la movilidad hacia dichos
puntos se incrementa ya sea a través de autos
particulares, transporte público y caminando,
en consecuencia, generan conflictos fuertes
relacionados con el tráfico y el riesgo de sufrir un
percance, como se ha mostrado en los resultados.
Se evidencia de igual forma que los lugares
específicos de incidencias también están
relacionados con las vialidades de primer orden

de la ciudad, en las que se identifican puntos de
acceso importante a zonas residenciales o entradas
y salidas de la ciudad, directamente implicadas
con altos flujos vehiculares.
Conclusiones
Para poder apoyar en las políticas en pro de
las mejoras en seguridad vial del peatón en la
ciudad se recomienda ampliamente conocer las
características y particularidades del entorno
espacial y socioeconómico donde ocurre el
siniestro. Esto es perfectamente identificable a
través del uso de las técnicas de análisis espacial
y la herramienta sig, pues es un instrumento
pertinente y vigente, máxime cuando se trata de
ciudades de países en desarrollo, pues el aporte
que se logra es sustancial en la identificación de
puntos y zonas específicas de riesgo. Se sugiere
que se flexibilice el uso de estas herramientas
para el análisis y proceso de datos de siniestros
viales y que su uso sea público a fin de desarrollar
estrategias de actualización, mejoras y tipos
diferenciados de utilización, principalmente en
las ciudades más pobladas de México.
Sin embargo, queda una asignatura pendiente
para potenciar el uso de estas técnicas y
herramientas: la disponibilidad de información
sobre los siniestros, que si bien existe, los
formatos en que está disponible y la información
asociada a los accidentes deja importantes vacíos
que pudieran maximizar el análisis, por ejemplo,
la hora de ocurrencia, edad, sexo del accidentado,
día de la semana, por citar algunos atributos que
son citados en la literatura especializada, sin
dejar de mencionar el acceso y frecuencia en la
publicación de estos datos.
La identificación contundente de zonas
peatonales riesgosas en la ciudad ofrece una
base sólida y eficaz que sirve de referencia a
tomadores de decisiones de los ayuntamientos
para apoyar con políticas de seguridad vial en
la infraestructura peatonal, así como dentro del
sistema de transporte para aplicar medidas y
mitigar el problema, a través de la generación
de políticas públicas diferenciadas vinculadas
con los flujos de tráfico en vialidades de primer
y segundo orden, la organización del transporte,
la zonificación del territorio (actividades
económicas terciarias y la desconcentración de
las zonas de empleo). C

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CONTEXTO

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CONTEXTO

Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la doble
dimensión
Searching the footsteps of the barrio. The double category, the double dimension
Recibido: octubre 2021
Aceptado: marzo 2022

Carlos E. Flores Rodríguez1
Luis Fajardo Velázquez2
Raymundo Ramos Delgado3

Resumen

Abstract

El barrio ha sido el elemento recurrente de toda
ciudad. A pesar de ello, no existe un acuerdo para
definirlo, tratarlo o delimitarlo. A partir de los
chicaguenses es que se le empezaría a observar
como objeto de estudio, sobresaliendo, desde
entonces, dos dimensiones que, por otro lado,
serían complementarias: lo social y lo construido.
Desde la hermenéutica, y con herramientas
historiográficas, en este trabajo se discurre en
ello, partiendo de la premisa de que barrio es
una manera de referirse a una unidad natural
donde convergen ambas dimensiones; siendo
la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.

The barrio has been the recurring element from
the city. However, there is no agreement to
definite, treat or delimit it. From the Chicago
School is that it would begin to be observed as
an object of study, standing out, since then, on
two dimensions that on the other hand, would be
complementary: the social and the build. From
hermeneutics, and with historiographic tools,
this work reflects on it, starting from the premise
that the barrio it is a way to refer to a natural
unit where both dimensions converge; being the
second one, in accordance with the persistence
and permanence theory, the most appropriate in
this identification exercise. Taking as an object of
study the vicegeral barrio of La Luz, in Puebla,
it is recognized that barrio, as a system of
coexistence, it is a dynamic and changing reality
and that, through natural location and buildings,
distinctively religious and open spaces, is that not
only its urban form and toponymy are protected,
but also their trades and daily life, in this case the
one related to pottery.

Palabras Claves:

Keywords:

permanencias y persistencias; convivencia;
historiografía y epistemología

permanencies and persistences; coexistence;
historiography and epistemology

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; doctor en Periferias Sostenibilidad y Vitalidad
Urbana, por la Universidad Politécnica de Madrid, España; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI); email: carlos.flores@
uan.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; email: luisefeve@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Tepic, México; Doctor en Ciencias Sociales
por la Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; candidato a Investigador Nacional del SNI; Email: rdelgado@ittepic.edu.mx

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CONTEXTO

Introducción

La Luz. En la tercera, la empírica, como sugiere
Le Goff (1991), a manera de documentum, se
utilizan longitudinalmente cartografías que van de
los siglos XVII al XX para, hermenéuticamente,
distinguir las diferentes transformaciones
territoriales y urbanas que en casi cuatrocientos
años habrían podido definir a dicho barrio hasta
nuestros días. Un último apartado contiene, a
manera de discusión, las conclusiones.

La ciudad, es el espacio común en el que la
sociedad satisface sus necesidades en lo colectivo
y en lo individual. Entraña así una relación de
incompletud entre sujeto-objeto y entre sociedadciudad. Si bien ha sido vista como un contenedor
en el que se desarrollan historias, igualmente
éste no existiría sin tales historias, sin tales
cotidianidades, por lo que lo uno, la ciudad,
no se entiende sin lo otro, la sociedad que la
posibilita. En esa dialéctica, y hasta antes de la
Revolución Industrial, el pensamiento sobre la
ciudad versaría sobre su forma, sobre cuál sería
la ciudad ideal que fomente, sólo por ello, su
sociedad ideal. Tratando de paliar, resolver, o
comprender las contradicciones surgidas en las
ciudades por este proceso industrial, emergerían
una serie de reacciones tales como modelos
urbanos, algoritmos de diseño y planeación,
o teorías sociales de los que se desprenderían
diseños puntuales, leyes y planes, y disciplinas
científicas (Aymonino, 1972; Baigorri, 1995).
En estas reacciones habría un elemento urbano
recurrente: el barrio. Aunque se coincidiría en la
imposibilidad de definirlo unívocamente, o de
fabricarlo artificialmente, contradictoriamente
sería argumentado como fórmula, o para
recuperar un mundo rural idealizado, o para
planificar el crecimiento, o para influir en el
sistema de convivencia, motivo por el cual
sería tratado indistintamente como un elemento
de diseño, como un objeto de planeamiento, o
como una categoría de estudio. En este ensayo
se reflexiona en ello. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, se parte de la
premisa de que barrio es una manera de referirse
a una unidad natural donde converge lo social con
lo construido; y que si bien es posible identificarlo
desde el sentir de quien lo habita, lo es más,
según Pöete (2015), a partir de las persistencias
y permanencias.
Tomando como caso de estudio al barrio de
origen virreinal de La Luz, en Puebla, el trabajo se
divide en cuatro partes. En la primera, la teórica,
hay un acercamiento a la definición y discusión
del método empleado, así como del concepto
de barrio desde las dos tradiciones epistémicas
y temáticas disciplinares en que mayormente ha
sido abordado. La segunda, refiere a la fundación
de la ciudad de Puebla y la conformación de sus
históricos barrios novohispanos, en especial el de

El método. Un acercamiento
La ciudad se establece desde la relación que
existe entre la sociedad y el espacio. Tal relación,
para definirse como lugar, es decir, para soportar
un sistema de convivencia, conllevaría no sólo
dimensiones físicas sino también de temporalidad
(Mejía, 2021). La historia urbana, y la historiografía
urbana, auxiliarían a explicar -y comprender- las
transformaciones o continuidades de la ciudad
precisamente a través del tiempo. En ese ejercicio,
Waisman (1990) establecería a la historia urbana
como la que reconstruye sus acontecimientos
pasados, pero sería la historiografía urbana uno de
los métodos que, a partir de los textos, permitiría
estudiar dichos acontecimientos en un periodo
determinado y lineal, ya sea regresivo o progresivo.
Si Halbwachs (2004) tiene razón, las formas
de hacer la historia, en las que se incluye la de
las ciudades, residen en la narrativa. Ésta sería
fundada en una memoria colectiva que se define
desde distintas fuentes de información en las que
tanto la escritura, como el propio objeto urbano,
tendrían prevalencia. Ya Le Goff (1991) lo hacía
notar. La memoria colectiva, dice, tendría dos tipos
de fuentes de información en que materializarse:
el monumento, o construcción visible e inmueble;
y el documento, u oralidad escrita, también
visible, usualmente mueble. Lo primero abarca
a la arquitectura, la forma urbana, monumentos,
esculturas o tumbas, siempre que aún estén; lo
segundo refiere a cartas, inscripciones, textos,
testimonios escritos o imágenes que, al igual que
el monumento, también funcionan como prueba
de existencia de un hecho urbano.
La historia urbana, por otro lado, es la historia
de las sociedades y sus costumbres. Para Geddes
(1960), incluso, el planeamiento de toda ciudad
no tendría sentido si no se estudia su propia
historia que es, dice, una representación de la
vida dada en cada uno de sus periodos; es decir,
asume que, si bien la ciudad construida es una
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

permanencia, su sistema de convivencia no
lo es tanto ya que éste sólo es característico, o
representa, un segmento de tiempo dado. Ese
asunto lo retoma Pöete (2015). Para este autor, en
toda ciudad persiste una memoria física natural
que sirve de emplazamiento y condicionante
a lo construido, a lo artificial, a lo visible. Lo
primero es tan poderoso que, además de perenne
–aún siendo invisible–, marca el destino de toda
ciudad. Descubrir la relación entre ambas valdría
para explicarla, lo que comprendería su sistema
de convivencia, donde se incluyen los barrios.
Esta propuesta la retoma Rossi (1981). En
realidad es él quien coloca estos adjetivos como
sustantivos para trasladarlos como teoría. Para
el autor las permanencias, dadas por edificios
o monumentos, son rastros físicos del pasado,
pero pueden desaparecer; no así las persistencias,
dadas por el emplazamiento natural, como
escurrimientos, trazos o signos físicos que estarían
siempre presentes. Aquí, el método histórico
urbano, y como complemento, -en ese orden-,
sería una sucesión de hechos de gradación estable:
de un sistema de convivencia a las permanencias
y, de ahí, a las persistencias; de manera que las
persistencias construyen “siempre y solamente” a
las permanencias (Rossi, 1981:101), y el sistema de
convivencia, como podría ser un barrio, se construye
`siempre y solamente` de las permanencias.
El método, y a partir de lo anterior, plantearía
un par de precisiones. Que los elementos urbanos
construidos en el barrio de estudio hayan surgido
naturalmente, o sea, que no sean producto de
una planificación vinculante, de manera que
se asocian a lo histórico patrimonial; y que, de
todos ellos, dos son los más significativos: la
calle o viarios, y los equipamientos públicos
edificados antes de la década del setenta del
siglo pasado. Así que, siguiendo el camino
inverso, al contrastarse la historia sucedida (de
convivencia), contra la historia construida (de la
ciudad y la arquitectura), contra la historia natural
del emplazamiento, en realidad la historia de la
ciudad (de la urbanización), sería la historia de su
sociedad y de sus colectivos (Terán, 2009).

etnográficas y geográficas, la Escuela de Chicago
toma como objeto de estudio a los migrantes de
esta ciudad y su tendencia intuitiva a agruparse;
ocupación que denominan guetos. Robert E.
Park, y posteriormente Louis Wirth, proponen
a la ciudad como una conformación de áreas
urbanas en continua competencia. A tales unidades
ecológicas –o barrios– se les denominaría “áreas
naturales” debido a que no son resultado de diseño
o de planificación alguna, además de poseer
cierta característica al interior en común: étnica,
económica, cultural, o funcional (Donoso, 1993).
La ciudad se definiría entonces como un
agrupamiento o constelación ecológica de tales
barrios. Su distribución, empero, de ninguna
manera es fortuita, ya que responde a fuerzas de
segregación, dominio y competición por el espacio
y por la espacialidad, así que no habría más reglas
que la competencia natural. Contrariamente, si
bien es innegable que su localización respondería
a ese carácter de adaptación evolucionista, no
así su sistema de convivencia, el cual, aunque
sí es determinado por la aleatoriedad y del azar,
lo es más por el emplazamiento; esto es, por el
medio ambiente o las características físicas y de
localización (Hannerz, 1987; Wirth, 1988).
Tres décadas después, utilizando a los
chicaguenses, el doble valor del barrio es
reconocido por el neomarxismo. Castells (1971),
a partir de un trabajo de Lefebvre, se preguntaba
si el barrio puede ser definido, o como una
unidad ecológica, o como un espacio social,
debido a tres particularidades: que contiene cierta
homogeneidad, que ahí converge la convivencia
social con lo geográfico urbano, y que es ahí
donde dialécticamente la ciudad transfiere, y le
transfieren, centralidad. Tratando de responderse,
luego de algunos años, el propio Castells (1999)
establece que, a partir de unidades residenciales
definidas, es posible caracterizar y delimitar al
barrio. Citando a autores como Hatt, Ledrut,
Lauwe y Lefebvre, describiría a un barrio como:
I. un territorio que se limita por fronteras
naturales y que, también, se establece alrededor de
ciertos equipamientos públicos con libre acceso al
peatón;
II. el espacio donde habita una población
homogénea con un sistema de valores específicos
que, a su vez, estructura relaciones simbólicas
internas; o, en su caso, se constituyen alrededor de
una subcultura que se circunscribe significativamente
dentro de la estructura social, llegando a tener,

El barrio. Su (in)definición.
Las dos tradiciones
Quizá los primeros que estudian a estas unidades
sea la sociología de los chicaguenses. Desde el
evolucionismo darwinista, con herramientas
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

incluso, cierta autonomía local desde el ámbito de
lo institucional;
III. parte de una comunidad consolidada,
resultado de la suma de la vida social, la vida laboral,
y el conjunto de las relaciones que esto conlleva, tal
como los hábitos de producción y de consumo de
dicha población; y,
IV. un marco espacial que cuenta con una
ideología de comunidad barrial.
Por lo que barrio, y redunda en las dos
dimensiones, sería “la ligazón directa entre variables
sociales y espaciales” (Castells, 1999: 128).
El citado Lefebvre (1972) ya habría sido más
explícito. Para él decir barrio es decir calle. Ésta,
asegura, es el elemento fundamental de todo
barrio debido a que es:
[…] el lugar del encuentro, sin el cual no
caben otros posibles encuentros […]. Estos
lugares privilegiados o bien animan la calle y
utilizan asimismo la animación de ésta, o bien
no existen. Es en la calle donde tiene lugar el
movimiento, de catálisis, sin lo que no se da la
vida humana, […] Cuando se han suprimido
[hay consecuencias:] desaparición de la vida,
[y de sus tres funciones básicas:] informativa,
simbólica y de esparcimiento. […] todos los
elementos de la vida humana […] se liberan y
confluyen en las calles, y alcanzan el centro a
través de ellas. (Lefebvre, 1972: 25).
Desde la fenomenología, el barrio también
habría sido tratado. Con distintos enfoques,
todos cercanos a las disciplinas humanísticas,
ha sido la arquitectura la que mayormente lo ha
hecho. Uno de ellos es Lynch (1998). Utilizando
herramientas de la geografía humana en varias
ciudades estadounidenses como estudio de caso,
señala que los barrios se distinguen por ser:
[…] secciones de la ciudad cuyas dimensiones
oscilan entre medianas y grandes […] en el
que el observador entra […] mentalmente y
que son […] identificables desde el interior,
[y] también se los usa para la referencia
exterior en caso de ser visibles desde afuera
(Lynch, 1998: 62).
Para el autor los barrios tienen, por lo regular,
un núcleo reconocible y por reconocerse. Éste
se define por la continuidad -o discontinuidadtemática de los distintos elementos tanto formales
como funcionales que lo conforman: topografía
del lugar, espacios, símbolos, texturas, detalles,
tipos de construcción, grado de mantenimiento de
las construcciones, o uso y actividades realizadas

por los habitantes. Además, los considera como
parte fundamental de la ciudad ya que, por otro
lado, admite, pueden tener distintos tipos de
límites geográficos, mismos que cataloga como
definidos, inciertos, o carentes de ellos.
Las aportaciones del referido Rossi (1981) son
semejantes. El barrio consiste en un trozo de la
ciudad que simboliza parte de su historia o de su
transformación urbana. Es, en pocas palabras, una:
[…] unidad morfológica y estructural; está
caracterizado por cierto paisaje urbano,
cierto contenido social y una función propia;
[…] suficiente para fijar el límite de barrio.
También [es un] hecho social fundado en
la segregación de clases o de razas y en la
función económica, o en todo caso en el rango
social, [y] no están tan subordinados los unos
a los otros, sino que son partes relativamente
autónomas; […] relacionadas con toda la
estructura urbana. (Rossi, 1981: 118).
Para él, desde su aparición en la antigüedad hasta
la ciudad moderna, han sido sus características las
que han permanecido visibles; a saber:
I. corresponde a una imagen o a un fragmento
de la ciudad en la que se vive una experiencia
particular;
II. la función que les distingue y que por lo
tanto los hace únicos;
III. su centro y sus monumentos;
IV. el paisaje urbano que caracteriza su historia
urbana y su realidad arquitectónica; y,
V. sus modos de vida conservan cierta
homogeneidad en determinado periodo de tiempo.
Un concepto de barrio, obtenido desde el
análisis historiográfico de una ciudad, se encuentra
en la obra del citado Pöete (2015). La relación
entre la persistencia y la permanencia serviría
para comprender un sistema de convivencia como
lo es un barrio. Así que, tomando como caso de
estudio a París, asegura que sus primeros barrios
surgieron alrededor, cruzando el río, del núcleo
isleño originario; y que al interior de cada uno
habría un edificio o monumento como elemento
caracterizador, pero sería un oficio el que le dé
importancia e identidad; aunque desde el exterior,
no siempre sea ése el elemento por el que más se
le identifique.
López e Ibarra (1997) siguen también esta
línea. Además de hacer un análisis lingüístico de
las diferentes terminologías utilizadas para las
unidades habitaciones a lo largo de la historia
urbana de México, ellos caracterizan a los barrios,
29

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en un inicio conocidos como arrabales, como parte
de un momento del desarrollo urbano o “fracciones
del territorio” en continua resignificación; o sea
que, a diferencia de las relaciones de cotidianidad
que ahí se desarrollan, coinciden en que lo único
relativamente fijo es lo edificado. Dentro de sus
características puede encontrarse una estructura
orgánica vivencial en incesante movimiento, la
cual se define también por:
I. su carácter comercial o su actividad gremial
que se destaca;
II. su división parroquial o conventual; y,
III. su toponimia, que se produce en función
de una edificación importante cercana a ellos,
o en base a las características particulares del
entorno social o geográfico del lugar.
Surgirían pues, sí como partes de la ciudad,
pero también en el extrarradio con funciones
socioeconómicas que, a la vez, son autónomas
de la metrópoli. Si bien en la posrevolución la
vida barrial se origina en las colonias o en los
fraccionamientos –más allá del higienismo, el
progreso, la técnica constructiva, el prestigio, o
la funcionalidad respecto al antiguo barrio–, aún
conservaría, y se le reconoce, lo ya dicho por
Lefebvre y repetido por Castells, que el barrio
es un estructurador, un enlace y un espacio de
transición que permite desarrollar una vida
cotidiana particular y plurinacional, así como de
identidad y autonomía.
Jacobs (2011) realiza otro acercamiento desde
la fenomenología. Para ella los barrios forman
parte la ciudad, tienen funciones de autogobierno
para gestionar asistencia de todo tipo sobre sus
calles, y se caracterizan porque, de nuevo, “no
tienen límites bien delimitados que los determinen
como unidades distintas [pues éstas] cambian
según la óptica particular de cada vecino”
(Jacobs, 2011: 150). Sin embargo, ella misma
señala que, en ese ejercicio de delimitación, dos
elementos son definitorios. Uno es la identidad,
o sea la percepción que de sí mismo tienen sus
habitantes, como la que tienen los vecinos; y
lo otro -como Lefebvre ya lo había asegurado-,
es la calle, debido a que ésta funciona como el
espacio para lo público, no solo de la ciudad, sino
en especial del barrio, y porque ahí es donde se
realiza toda actividad económica, pero, sobre
todo, la vida cotidiana barrial.
Con un sesgo antropológico se encuentra
Certeau (1999). Para él, la vida de la ciudad
es la que se modifica, y el barrio es donde se

desenvuelve tanto lo público, definido por la
ciudad y sus calles, como lo privado, definido
esencialmente en la casa. Aunque no es lo uno ni
lo otro, sí implica un universo social en el que las
relaciones sociales tienen un desarrollo propio y
diverso entre ambos, por lo cual bien puede ser un
espacio de transición. Es, dice:
[…] el término medio de una dialéctica
existencial (en el nivel personal) y social (en
el nivel de grupo de usuarios) entre el dentro y
afuera [es la] prolongación del habitáculo; […]
la suma de trayectorias iniciadas a partir de su
hábitat […] el barrio es la posibilidad ofrecida a
cada uno de inscribir en la ciudad una multitud
de trayectorias cuyo núcleo permanece en la
esfera de lo privado. (Certeau, 1999: 10).
En otras palabras, el barrio es una manera
de llamar a aquel espacio de quien hace su vida
a pie, en la cotidianidad; y que, “debido a su uso
habitual [representaría en realidad] la privatización
progresiva del espacio público” (Certeau, 1999: 10).
En esa misma línea se encuentra Safa (2001). Para
ella, y a partir de un barrio de la ciudad de México,
a pesar de que el concepto de barrio lo considera
un elemento del pasado, admite que no solo es
importante por “las delimitaciones geopolíticas, la
organización económica y política interna” (Safa,
2001: 54), sino, sobre todo, por el aspecto vivencial
de sus tradiciones, mismas que permitirían a sus
habitantes auto-referenciarse y diferenciarse cuando
están en otro barrio. Así, el barrio se le entendería
como una comunidad heterogénea de vecinos que,
mediante la convivencia cotidiana, construye y
establece identidades vecinales homogéneas.
Desde el estructuralismo, hay quien determina
el barrio enfatizando al elemento humano. Éste
debe tener tres cualidades fundamentales: su
caracterización sociocultural, los servicios y, los
simbolismos. Dicho de otra forma, barrio es el
espacio que le permite a sus habitantes tener “el
control de su tiempo y su espacio” (Hernández y
otros, 1997: 13). En ese mismo sentido, Rovira
(2016) plantea a los barrios como espacios de
salvaguarda. Lo barrial serviría como un espacio
para conservar la memoria y la identidad. Para
este autor, que realiza un énfasis de los barrios
en la época prehispánica, sería la religión, en
espacial a partir de un elemento aglutinador como
una iglesia o templo, lo que serviría como punto
de origen o inicio de lo barrial.
A partir de un estudio de caso, Fadda y Cortés
(2007: 52) coinciden con Certeau al señalar que
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CONTEXTO

un barrio se caracteriza por tener “condiciones de
un comportamiento que sintetiza en el no ir más
allá del mundo del peatón”, en donde los límites
pueden ser físicos o pueden ser simbólicos, y que
igualmente la vida de sus habitantes se encuentra
ligada a las características de la ciudad en la
que viven. Semejante enfoque da Ferro (2010).
Acercándose más a Pöete, propone una cartesiana
guía de elementos indispensable para identificar un
barrio en la que incluiría su historia, calles y casas
que lo integran y, sobre todo, las relaciones que se
crean o se han creado a lo largo de su historia. En
lo general, cada barrio tendría como mínimo una
construcción relevante, como un templo, por ello
es importante describir los elementos físicos que lo
conforman y le influyen cotidianamente.

según Giménez (1991), la organización tanto
del suelo y de su propiedad, como de la tribu y
las cotidianidades de los nahuas; por ello barrio
y calpulli, e incluso pueblo, bien podrían ser
sinónimos. Esta estructura territorial prehispánica
resultaría familiar a los europeos, así que el
modo ibérico, en específico de quien fundaría la
mayoría de los pueblos de españoles: el reino de
Castilla; se incorporaría al modo mesoamericano
de los pueblos de indios (Rivera y de Iturbe 1983;
Menegus, 1991; Aguilera, 1994).
En la fundación de Puebla se seguiría esta
práctica. Luego de asentar la capital de la Nueva
España sobre Tenochtitlán, y debido a las
numerosas batallas que perduraron durante la
conquista del territorio, los españoles pensaron
establecer otro punto para plasmar su ciudad ideal.
Ese segundo intento sería Puebla de los Ángeles
(Aguilera, 1994). Fundada en 1531 sobre el valle
de Cuetlaxcoapan, al parecer despoblado, resultaba
un inmejorable lugar debido a que serviría como
conexión entre la capital y Veracruz, ofrecía
ventajas para “su población, su prioridad legal,
su comercio, [y] su prestigio civil” (Hirschberg,
1978: 185), amén de que la Iglesia consideraba
conveniente la necesidad de establecer un pueblo
de españoles en cercanía a los señoríos indígenas
de Cholula o Tlaxcala para que no prosiguieran
saqueándolos conquistadores de menor categoría
(Valverde, 2017).
Más allá del mito angelical que rodea su
trazo originario, la capital poblana se fundaría a
la usanza hispánica: con una ceremonia religiosa
para iniciar con el repartimiento y la edificación
de los primeros equipamientos. Originalmente
la ciudad se trazó en “damero, formada por
elementos rectangulares, uno de los cuales sirve
de plaza mayor y en torno al cual se agruparon
la catedral, el ayuntamiento y las casas de los
principales” (Vélez, 2015: 7). Aunque “no
existe mapa alguno de la traza original” (Melé,
2006: 269), se tiene conocimiento que la ciudad
abarcaba poco más de doscientas manzanas,
además de que se buscaría establecer una división
para diferenciar lo español de lo indígena lo
que, igual que en el resto del naciente virreinato,
sería “uno de los principales instrumentos [para]
la constitución de comunidades campesinas
indígenas” (Giménez, 1991: 242). Al primero
se le denominó ciudad o república de españoles,
mientras que al segundo se les llamó pueblo,
república o, incluso, barrio de indios.

La ciudad virreinal poblana y
sus barrios de indios
Usando a la lingüística, dice Fuente (1999) que
barrio es un término surgido en la Edad Media.
Su base gramatical es del árabe barr que significa
afuera de la ciudad, debido a lo cual se utilizaba
para referirse a la parte de la ciudad que se
encontraba extramuros, detrás de las murallas.
Originariamente tendría diversas acepciones,
aunque todas ellas implicaban una determinación
física; sea por causas religiosas, musulmana o
cristiana; o sea por causas administrativas, para
la recaudación impositiva; o bien por referencias
geográficas o topográficas, como accidentes
naturales, plazas o templos. Por razón de ello,
denotadamente en la España del bajo medievo
y la Reconquista, y en particular en el reino de
Castilla, llegaría a ser sinónimo de parroquia,
sexmo o collación. Esta última, incluso, sería
una característica de las ciudades y grandes
villas cristianas; más aún, ahí, la edificación
religiosa, asociada a un santo y sus tradiciones,
daría nombre e identidad colectiva al barrio, a la
parroquia o, precisamente, a la collación (Zoido
y otros, 2000).
La organización de las ciudades y sociedades
mesoamericanas no sería ajena a esta realidad.
Suelo y colectividad formaban un lazo
indisoluble en donde el calpulli, aunque consistía
en una extensión de tierra para el cultivo (de
índole utilitario), lo era también para el vivir
cotidiano (de índole identitario) de un clan o un
grupo determinado y delimitado de individuos
unidos en parentesco. El calpulli mexica sería,
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para Méndez (1988), estos pueblos de indios
quedarían distribuidos espacialmente entre los vacíos
de la traza y de los exidos de las ciudades españolas.
El mismo autor menciona que dicha organización,
por una parte, auxiliaría a congregar a los naturales,
inclusive en algunos casos de diferentes grupos
en torno a un templo y convento de alguna orden
mendicante para su evangelización; y, por otra,
trasladaría a esta numerosa población indígena en
cercanía a los españoles, y sobre las periferias de sus
urbes, con el objeto de crear las relaciones sociales
necesarias en la producción de enseres cotidianos a
partir de encomienda, repartimiento o hacienda.
Desde su origen, estas congregaciones, o juntas
de indígenas, estarían dirigidas a la población
dispersa. Dice Flores (2007) que, en la cotidianidad,
esta práctica no sería exclusiva del mundo rural,
reconvirtiendo -a fuerza del desarraigo-, la relación
de los desplazados con un nuevo territorio, con
una nueva casa señorial y con una nueva realidad
al mezclarse, de modo obligado, con otras etnias;
acciones que, en su conjunto, y en la mayoría de
los casos, daría también surgimiento a los barrios
de indios en las capitales novohispanas del centro
del país como lo fue en Puebla de los Ángeles.
Comenzando el siglo XVI, bajo el discurso
evangelizador, se congregarían las primeras
poblaciones de indígenas en Puebla. Esta acción
implicaba el otorgamiento, y autonomía en su
disposición, de tierras de labranza, mismas que “se
vieron rodeadas de estancias de ganado y labores
agrícolas propiedad de españoles” (Lomelí,
2013: 51); de manera tal que para el siglo XVII,
urbanamente hablando, ya es posible advertir dos
situaciones: la concentración de casas alrededor
del centro de la ciudad, y la población indígena
asentada con notoriedad sobre su periferia
oriente. Algunos de estos barrios llegarían a
especializarse dentro de la ciudad. Ello porque
conforme fueron acrecentándose las exigencias
y necesidades cotidianas de la república de
españoles, se establecerían, o devendrían, con
una dedicación laboral exclusiva, en particular de
ciertas artes y oficios.
En esta incipiente ciudad convivirían pues dos
tipos de realidades. La laboral, donde la indígena
se enfocaría en los oficios, mientras que la española
en la gestión y administración de la ciudad; y la
cotidiana, demarcada por lo civil y por lo religioso
que, al final, dominaría a ambas (Cordero, 1965).
Así, mientras el Ayuntamiento se encargaba de
lo judicial y administrativo, paralelamente “la

ciudad acató las divisiones espaciales señaladas
por la Iglesia a través de las demarcaciones del
Obispado” (Loreto, 2015: 17). De esta suerte, el
papel de los sacerdotes católicos se haría medular
en el poblamiento indígena de Puebla, pues en
sus casi tres siglos de convivencia, su actividad
fue tan activa y fundamental que para “el común
de los indios, la relación cotidiana con la Iglesia
era más importante que la que tenían con los
funcionarios del Rey” (Castro, 2010: 111).
En un inicio la Iglesia aprovecharía “la
concepción espacial-ibérica dependiente de
una unidad de culto como condición de arraigo
físico y social” (Loreto, 2015: 21) para agrupar
algunos barrios de la ciudad. Por ello, los templos
y los conventos se convertirían en el centro y la
centralidad de dichos barrios: en torno a ellos se
congregarían los indígenas y se consolidarían –
poco a poco– como los identificadores geográficos
y los referentes simbólicos de la ciudad. Por lo
regular, en los atrios de estos conjuntos religiosos
sería donde se desarrollaba la vida cotidiana
de los barrios y la ciudad, cumpliendo con una
“función central en la organización social y
política” (Gómez, 2010: 180).
De esta manera se empezarían a consolidar los
barrios de Puebla, en particular los del oriente.
Como resultado del crecimiento demográfico de
los españoles, era menester estar en cercanía con
los indígenas para comerciar víveres, provisiones
y utensilios cotidianos, pero usando al cauce del
río San Francisco como una frontera natural de
segregación social que, al mismo tiempo, haría
que su poblamiento se hiciera despacio, sobre
todo en los barrios de El Alto y de San Francisco,
por los anuales desbordamientos del mismo
río debido a las fuertes lluvias que azotaban la
ciudad. Así que las autoridades españolas habían
decidido trasladarse de un lado de este cauce y, por
lo mismo, los barrios indígenas se establecerían
del otro lado, pero junto a la ciudad española.
Tanto Gómez (2010) como Loreto (2015)
resaltan la importancia de Analco, La Luz, y
otros barrios cercanos al oriente de la ciudad.
Señalan también que las situaciones que habrían
enfrentado no siempre fueron favorables dado
que “las condiciones de vida eran más miserables
que en el centro de la ciudad” (Cuenya y
Contreras 2012: 58). Paradójicamente, la ventaja
que tuvieron dichos barrios fue la inmediatez que
tenían respecto al río de San Francisco, ya que
de estas aguas obtenían alimento y sustento para
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

satisfacer sus necesidades básicas. En cambio,
los barrios del poniente, como San Diego de
San Sebastián y Santiago, más alejados de este
torrente, se poblaron posteriormente debido a que
el agua que tenían ahí no era “apropiada para los
consumos humano y animal” (Loreto, 2008: 731).

de la tierra firme (Aranda, 1988). Es por ello que,
debido a su importancia, en 1627 Santo Ángel de
Analco se constituiría como templo parroquial
(Loreto, 2008). Dentro de este mismo territorio
se localizaban la capilla de Nuestra Señora de
los Remedios, concluida en 1703, y el templo de
Nuestra Señora de la Luz, construido entre 1768
y 1805 (Cuenya y Contreras, 2003). Tal parroquia
comprendía:
Desde la garganta o medianía de los cerros
de Loreto y Guadalupe, en línea recta hasta
encontrar el Río de San Francisco, es decir,
como hasta hoy la Ladrillera de Carranza y
de ahí toda la margen izquierda del Río de
San Francisco hasta la salida de la ciudad.
(Carrión, 2021: 378).
Por su parte, el barrio de La Luz era uno de
los aludidos arrabales que conformaban Analco a
principios del siglo XVI. Se definiría circunscrito
entre los barrios de El Alto, al norte, y de
Analco, al sur. Esto es, se trataba de un apartado
de la parroquia de Analco. El nombre que tuvo
originalmente fue Tepetlapa, según Domínguez
(2016), o Tepetlapan, de acuerdo con Miravete
(2011). En un inicio, estuvo conformado por
dos barrios, el de Los Remedios y el de La Luz,
siendo de este último desde donde “se sacaban
el barro fino y muy a propósito para trastos de
cocina para uso común” (Leicht, 2015: 449); por
lo que a partir de la segunda mitad del siglo XVI,
los loceros peninsulares provenientes de Talavera
de la Reina establecerían los primeros talleres de
alfarería, y a partir de 1689 se instalaría un obraje
de loza. Paralelamente, para mediados del siglo
XVIII se ubicaría la primera pila de agua pública
para los habitantes de este barrio, sobre la calle
del mismo nombre, la calle de La Luz.
Desde el siglo XVII ya se puede observar
el trazado del templo. En su origen había pocas
casas, en su mayoría rodeadas de espacios para la
siembra. De igual manera, se establecieron varios
mesones que servían de descanso para los viajantes
que provenían desde el camino que comunicaba
a Puebla con el Golfo de México a través del
puerto Veracruz. De acuerdo con García (2008),
en el periodo decimonónico habría dos eventos
trascendentales dentro de este barrio: el primero,
en marzo de 1867, las tropas de Porfirio Díaz se
establecieron en La Luz para la toma de la ciudad
de Puebla que se encontraba, en ese momento, en
manos del ejército francés y; el segundo, debido
a las constantes enfermedades sobre la población

Los barrios de Analco y de La Luz
Para el siglo XVII, la ciudad se encontraba
dividida en cinco parroquias que serían puntos
de referencia tanto para la autoridad religiosa
como para la sociedad civil (Cuenya y Contreras,
2012). En esencia, la distribución barrial giraría
alrededor de estas demarcaciones parroquiales,
entre las cuales se encontraban San José, San
Marcos, San Sebastián, La Santa Cruz y Santo
Ángel Custodio. En concreto, esta última
parroquia, ubicada en Analco, concentraría gran
parte de la población pues “la pujanza económica
de la ciudad constantemente atraía a nuevos
pobladores” (Cuenya, 1987: 463). Y es que, desde
la fundación de Puebla, ya hay antecedentes del
referido barrio poblado con “indígenas traídos de
Cholula para que trabajaran en la edificación de la
Puebla de los Ángeles” (Merlo y Quintana, 2001:
136). Asimismo, a partir de 1560, los “indios de
procedencia tlaxcalteca [también] poblaban este
barrio” (García, 2008: 23), además de que se cree
que pudieron haberse establecido cholultecas, o
incluso mixtecos.
Como sea, la ubicación y el origen diverso en
Analco resultaría `providencial´. En un aspecto,
era cómodo y conveniente para los españoles
tener un barrio inmediato, y a la vez separado,
al otro lado del río de San Francisco. Y en otro,
esta diversidad incluía sus habilidades, de tal
forma que, según Cortés (2016), las autoridades
españolas fácilmente pudieron establecer
oficios como el de herrador, y posteriormente
otros tantos como los de locero, carbonero y
panadero. Tales gremios responderían, además,
a los requerimientos de los viajantes que desde
el oriente salían de, y entraban a, Puebla a partir
de los caminos que conducían a la capital de la
Nueva España y al puerto de Veracruz.
Analco, al ser el primer barrio del oriente de la
ciudad, y debido a la amplitud de su territorio, hubo
de dividirse en cuatro arrabales. Huilocaltitlán,
donde se ubicaba la iglesia; Xochichitlán, en
el que estaban los huertos de los indígenas;
Yancuitlalpa, la tierra nueva; y Tepetlapan, el lugar
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

poblana, en 1872 “se desarrolló una epidemia de
viruela a causa de la peste” (García, 2008: 147),
de la cual La Luz no se salvaría.
Poco después, al finalizar la primera mitad
del siglo XX, el barrio “asimiló los efectos del
crecimiento de la ciudad” (Miravete, 2011: 27).
Dos eventos, dice, fueron los más notorios. La
sustitución de una vieja industria textil por
nuevas factorías sobre los campos que rodeaban
al barrio de La Luz; y el entubamiento del río de
San Francisco que daría paso a la construcción
del boulevard Héroes del 5 de mayo; acción que
desde el imaginario comunitario desvanecería la
legendaria frontera social entre la población que
vivía en el centro y en los barrios periféricos,
aunque a la postre, “no hizo sino reproducir este
límite con otra forma” (Melé, 2006: 271), o sea,
lo sustituyó con otro viario.
Un último evento sería definitorio. La llegada
del programa público-privado “Angelópolis”
a finales del siglo pasado, el cual tenía como
objetivo modernizar el centro histórico afectando
“una buena parte de los barrios indígenas”
(Cabrera y Tenorio, 2006: 9). El diseño original
abarcaría la zona que va desde los fuertes de
Loreto y Guadalupe hasta el barrio de Analco; a
pesar de que no se llevó a cabo todo el proyecto
de intervención en el barrio de La Luz, según
el sentir de los mismos autores, la construcción
del actual Centro de Convenciones de Puebla,
edificado entre el barrio de San Francisco y el de
La Luz, terminaría generando un gran impacto en
su vida cotidiana (García, 2008).

separación natural entre ambas repúblicas, y su
comunicación se daría por medio de dos puentes,
el de Analco y el de Bubas.

El de La Luz a través de los documentum

Mapa 2. Fragmento del plano de la nobilísima y muy
leal ciudad de los Ángeles (1754). Autor: Anónimo

Mapa 1. Fragmento del mapa urbano de la ciudad
de los Ángeles de la Nueva España, realizado por
Cristóbal de Guadalajara en 1698

De igual forma, al oriente del barrio existían
caminos vecinales que comunicaban a la ciudad con
algunos molinos de grano. Éstos se encontraban en
las proximidades de la ciudad, pero en cercanía al
camino real que conducía a Veracruz. Entre dos de
estos caminos vecinales se encontraba la capilla de
Los Remedios, y a un costado del río Xonacatepec,
el templo de Ecce Homo. Al sur del enclave, es
posible localizar el núcleo fundacional de los
referidos barrios de indios, así como el templo y
convento del Santo Ángel de Analco.

Uno de los primeros testimoniales gráficos
del barrio se encuentra en el mapa urbano de
Cristóbal de Guadalajara de 1698 (Mapa 1).
La Luz se encontraba confinado, y delimitado,
por dos corrientes de agua: el nombrado río de
San Francisco, que está al poniente del barrio;
y el río de Xonacatepec, ubicado al norte, y
que desembocaba en el primero. El río San
Francisco sería considerado crucial para la
ciudad debido a que, según Galicia (2015), la
estructura urbana giraría entorno a él. Al norte
del barrio estos dos ríos colindaban, además,
con el templo y convento que le daban el nombre
de San Francisco, así como con sus huertos que
lo aprovechaban para su riego. El cauce del
mismo río, como se ha dicho, serviría como una

Fuente Mapa 1 y 2: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Nota: El mapa ha sido girado de tal manera que el norte
se halla arriba. Fuente: adaptación propia

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente representación es un plano
anónimo de mediados del siglo XVIII (Mapa 2).
Para ese entonces, La Luz se encuentra todavía
franqueado al norte con el templo y convento de
San Francisco, en el que se habría consolidado una
zona de huertos; a diferencia de la cartografía de
1698, en este mapa han desparecido los caminos
vecinales, los molinos de grano, la capilla de los
Remedios y el camino real a Veracruz; a cambio,
se percibe el arraigo del templo de Ecce Homo y,
al igual que su vecino barrio de Analco, una mayor
densidad de casas. Aunque el mapa no indica el
nombre de las calles, de acuerdo con Leicht (2015),
en el padrón de 1773 aparecen las siguientes
calles: de La Pilita, 3ra de Carrillo, de Nuestra
Señora de La Luz, de Vivanco, de Tepetlapa, de
Nuestra Señora de la Peña de España y Torrecilla,
de La Chula, del Chulo y la de Ábalos; además de
hacer referencia de un temazcal (el del Chulo), que
sería un punto de encuentro para los habitantes del
barrio, pues ahí se hace referencia a un baño de
vapor de uso público.

Santo Ángel de Analco, constituido por el templo,
convento y el atrio que se ha convertido en una
plaza. Asimismo, es posible observar algunas
diferencias a lo señalado por Leicht (2015) y en el
mapa anterior. En esencia, el nombre de algunas
de sus calles cambia. Por ejemplo, la calle de la
Pilita cambia a calle de los Romanes, y es que
conducía a la plaza del mismo nombre; la calle
3ra de Carrillo, ahora se llama de Carrillo; la de
Nuestra Señora de la Luz, a solamente La Luz;
la de Vivanco a calle Cuernito; la de Tepetlapa
conserva su nombre, aunque se duplica, pues
surge la 1ra y la 2da calle de Tepetlapa; la calle del
temazcal del Chulo, y el equipamiento público
del mismo nombre, permanece como punto de
encuentro de higiene y cuidado personal, pero se
simplifica a del Baño; y, la de Ábalos, auspiciado
por el gremio que ahí se alberga, se llamaría a
partir de ese momento, del Cacahuatero.
Mapa 4. Fragmento del nuevo plano topográfico
anunciador de la ciudad de Puebla (1908). Autor:
Anónimo

Mapa 3. Fragmento del plano topográfico de la ciudad
de Puebla (1856), realizado por Luis G. Cariaga y Sáenz

Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016)
Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Fuente: Adaptación propia

De 1908 es el último documentum (Mapa 4). A la
delimitación del norte del barrio se adicionaría, a lo
ya señalado, un reciente equipamiento: el puente de
Azcué, al oriente; además de la plaza de Romanos,
antes Romanes; al poniente por tres puentes; mientras
que, al sur, por los mismos puntos mencionados de
Analco, e igual manera del río de San Gerónimo.
A principios de este siglo XX, la ladrillera de
Ascárate dejó de existir, así como la 1ra calle de las
Flores. Asimismo, la calle de los Romanes deja de
nombrarse de esta forma para llamarse La Chula; la
2da de Tepetlapa vuelve a llamarse de Tepetlapa y, la
del Cacahuatero se tornaría a Cacahuateros.

Datado en 1856, el siguiente testimonial es
atribuido a Cariaga y Sáenz (Mapa 3). A
mediados del siglo XIX, ya sin sus huertos, el
templo y convento de San Francisco siguen
siendo un punto referencial y delimitante del
barrio, al igual que el templo de Ecce Homo y
el emergente estanque de los pescaditos. Al
oriente se observa la plazuela de los Romanes y
la ladrillera de Ascárate, y al sur colinda, además
de una barranca, con el conjunto religioso del
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Comentarios finales. A manera de discusión

daría resultados diferentes. Cuidar exclusivamente
la primera dimensión se corre el riesgo de
reflejar parcialidades, ya que tan sólo aludiría
a la temporalidad, por definición no estable, de
un espacio determinado, por definición estable;
incluso, muchas de sus referencias simbólicas,
paradójicamente, están asociadas a los elementos
construidos o espacialidades. Por su parte,
comprendiendo únicamente la segunda dimensión,
se accede a los elementos que han sido estables en
el tiempo y propiciadores de relaciones; incluso,
la reificación podría utilizarse para inducir lo
simbólico o de apropiación, no así a la inversa.
De la misma manera, en la búsqueda de esta
segunda dimensión, es posible también separar
sus dos componentes, pero, de nuevo, no con
iguales resultados. Al igual que en el pasado, el
barrio sigue siendo el lugar donde, a fuerza de
convivencia, se mezclan y sincretizan los otros,
los iguales y los diversos. No obstante, esta
convivencia es pasajera, y aparece o desparece
con la siguiente gradación: el emplazamiento o
los elementos naturales, luego su antropización y,
al final, los sistemas de convivencia. Sin embargo,
en términos de afectación simbólica, no se sigue
esta ruta. Así como el emplazamiento afecta lo
construido, lo construido afecta al sistema de
convivencia, y en esa linealidad se asomaría una
gradualidad en su afectación, yendo de lo perenne
inalterable, o sea las persistencias, a lo temporal
inestable, o sea la cotidianidad. A diferencia de
las persistencias, sólo las permanencias son
alterables a voluntad, por lo que, en esa misma
lógica y orden, serían las únicas capaces de alterar,
en igual proporción, el sistema de convivencia.
En el caso de La Luz hay esta gradualidad. Si bien
es cierto que en su proceso de adaptación algunos
de estos barrios habrían perdido su originaria
razón de ser, habría otros que lo preservarían
hasta la actualidad, además de, claro está, su
emplazamiento, sus condicionantes geográficas y
sus edificaciones identitarias. Es decir, el hecho
de que se establecieran como periferia de una
centralidad, paradójicamente facilitaría que, por
un lado, conservaran sus oficios y simbolismos
al interior, pero por otro, se tornaran parte del
crecimiento de la ciudad hasta confundirse en una
aparente unidad urbana. En eses aspecto, el análisis
cartográfico permitió identificar las persistencias y
permanencias que habrían de conformarlo como
barrio. En lo uno, tanto los elementos naturales
como los del emplazamiento, auspiciarían sus

En las ciudades mexicanas contemporáneas,
el barrio, al mismo tiempo que es un elemento
patrimonial histórico, es un espacio urbano vivo.
Esta dualidad ha generado diversas discusiones,
muchas de ellas contradictorias. Si de definirlo
se trata, como todo término vivo y ligado a la
cotidianidad, puede ser discutible, por lo que no
es inusual rastrearlo desde distintos campos de
estudio, como tampoco ha sido inusual no encontrar
homogeneidad ni en ello ni en su identificación.
Así que no hay univocidad para definirlo o
delimitarlo. Empero, y en independencia de la
postura, disciplina o acepción, el barrio habría
sido referido principalmente desde dos categorías
y desde dos dimensiones. En lo primero, una de
ellas se realiza por disciplinas con un carácter
humanístico como la antropología, la geografía
humana o la arquitectura. Ha utilizado para ello
el método general inductivo con herramientas y
elementos con un sesgo etnográfico, por lo que
los estudios tendrían una postura fenomenológica
hermenéutica. La otra categoría sería desde
disciplinas con un carácter positivista como la
urbanística, la geografía, o lo jurídico. Utiliza
para ello el método general hipotético deductivo
con herramientas y elementos en lo general
fácticos y que atienden asuntos mensurables o de
delimitación física, por lo que los estudios tendrían
una postura epistémica empírico analítica.
Para las dimensiones, una de ellas refiere a la
interpretación y la manera de apropiación del espacio.
Ahí se atienden asuntos de cualidad o subjetivos;
el barrio es reducido a variables emocionales,
identitarias o simbólicas. La segunda, refiere tanto al
emplazamiento natural como la manera de construir
o adecuarse a este. Se atienden asuntos mensurables
tanto naturales como edificados; el barrio sería
reducido a variables verificables, medibles y
clasificables. Aunque ambas dimensiones están
delimitadas, es cierto también que la una no se
comprende sin la otra; es decir, que se trata en
realidad de un binomio indisoluble: es el espacio, su
uso y su disfrute, pero simultáneamente es el grupo
social que le da –y se da– sentido y pertenencia;
en otros términos, si bien es verdad que son los
habitantes los que construyen los barrios, también
son los barrios los que construyen a sus habitantes,
y ambos son los que construyen a la ciudad.
Sin embargo, en la búsqueda de la definición
de un barrio, aunque es posible separarlas, ello
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

equipamientos, su forma urbana, sus oficios,
toponimia y cotidianidad; su ubicación en el
extrarradio, a la vera del camino hacía Veracruz,
incitaría el oficio de herrador y de panadero;
asimismo, las corrientes de los ríos, sus arcillas y
limos, ayudarían a la implantación de huertos y los
gremios de ladrilleros, loceros y carboneros.
En lo otro, patrocinado por las persistencias,
el barrio no sólo se re-densificaría, sino que
las construcciones se intensificarían debido a
su repoblamiento. Las históricas reducciones
traerían diversidad y heterogeneidad en sus
pobladores, lo que incluiría el sistema de
convivencia. Inmediato a La Luz, aparecerían los
conjuntos religiosos de San Francisco y Santo
Ángel de Analco, convirtiéndose en los referentes
geográficos y simbólicos de este territorio
cruzando el río San Francisco. Sus templos,
conventos, atrios y huertos, se harían parte de la
vida cotidiana barrial que, en su origen, consistía
en una comunidad indígena congregada para su
evangelización pero que, a la postre, definiría los
apuntados diversos artes y oficios de la ciudad.
Este repoblamiento haría obligada la división
parroquial de Analco, y con ello la construcción
del templo de Nuestra Señora de La Luz que,
siglos después, se convertirá en el identitario del
único colectivo originario que aún perdura desde

la fundación hispánica de la ciudad: el de alfarero.
Por último, y de nuevo por la ubicación del barrio,
sus gremios florecerían a partir del intercambio
económico y cotidiano con los habitantes del otro
lado del río. Esta simbiosis daría pie a que sus
diferentes equipamientos, tanto públicos como
privados, la flecha del tiempo los convirtiera en
lugares tradicionales de encuentro social. Más aún,
que justo tales actividades construirían una identidad
que aún se conserva en la nomenclatura y toponimia
del sistema viario de los alrededores del referido
templo que funciona de igual modo en centralidad.
Así, la diada conformada por el emplazamiento
natural y las edificaciones: en específico el conjunto
religioso y los espacios abiertos; definirían lo que
hoy entendemos como el barrio de La Luz en
Puebla y su vida cotidiana. Por consiguiente, y, en
resumen: el barrio es un sensible y temporal sistema
de convivencia cuya fragilidad está determinada por
las alterables permanencias del espacio construido;
esta recíproca doble dimensión, a su vez, está
determinada por las inalterables persistencias del
medio natural que, por su propia condición, por
más empeño que se tenga en ocultarlas u omitirlas,
acaban por imponerse en ambas, pero nunca al
revés, y al hacerlo, incluso, puede que no lo hagan
de una manera delicada. C

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CONTEXTO

Importancia de las áreas verdes en zonas urbanas con alta
contaminación. El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México
The importance of green spaces in urban areas with high pollution. The case of
Atitalaquia, Atotonilco de Tula and Apaxco, Mexico
Recibido: agosto 2021
Aceptado: marzo 2022

Rosa Martínez Rico1
Brisa Violeta Carrasco Gallegos2
Xanat Antonio Némiga3

Resumen

Abstract

En los municipios de Atotonilco de Tula, Atitalaquia
(Hidalgo) y Apaxco (Estado de México) se presenta
un problema ambiental por la contaminación de
diversas fuentes de origen industrial y urbano.
Además de la falta de la falta de la aplicación de
legislación en materia ambiental, que atenúen los
impactos de las industrias, la falta de atención a la
planificación urbana y en específico a la dotación
de áreas verdes, no contribuye a mitigar el problema
de la contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática de
estudio, que permita problematizar a fin de encontrar
soluciones en el aspecto de la dotación de áreas
verdes. Para ello se analizan las variables estadísticas
de localización de las zonas urbanas, los usos de suelo,
registros de las emisiones de sustancias contaminantes
y localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal para
determinar las principales problemáticas ambientales
y posteriormente una encuesta en la que se indagó
sobre la percepción de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna como potencializadoras de
mejoras a su salud y al ambiente.

In the municipalities of Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) and Apaxco (State of
Mexico) there is an environmental problem due
to pollution from various sources of industrial and
urban origin. In addition to the lack of application
of environmental legislation, which mitigate
the impacts of industries, the lack of attention to
urban planning and specifically to the provision
of green areas, does not contribute to mitigate the
problem of pollution. The objective of this work
is to carry out a characterization of the problem
of study, which allows problematizing in order
to find solutions in the aspect of the provision of
green areas. To this end, the statistical variables
of location of urban areas, land uses, records of
emissions of polluting substances and location
of green areas are analyzed. As a qualitative
approach to the study, a focus group was applied
to determine the main environmental problems
and then a survey in which the perception of green
areas and the value that the population assigns to
them as potentiators of improvements to their
health and the environment were investigated.

Palabras Claves:

Keywords:

áreas verdes; contaminación; SIG

green spaces; pollution; GIS

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctoranda
Geografía y Desarrollo Geotecnológico; email: rmartinezr905@alumno.uaemex.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora en
Ciencias Sociales; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, CONACyT, México; Email: brisavioletac@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora
en Ciencias en Manejo de Recursos Naturales; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1; email: xantonion@uaemex.mx

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CONTEXTO

Introducción

El estado de salud de la población no está
debidamente documentado ni estudiado, pese
a las reiteradas llamadas de atención de las
poblaciones locales, quienes manifiestan un
alto número de casos de cáncer y enfermedades
infecciosas, dermatológicas y renales. Ante la
gravedad de esta situación, la sociedad local se
ha organizado en colectivos y movimientos de
los cuales la participación de la población ha
sido activa, plasmando la problemática no solo
de contaminación y salud a su alrededor sino
también las cuestiones como la falta de espacios
verdes, para tener un ambiente más sano.
La investigación de la cual se desprende
el presente documento toma en cuenta dichas
problemáticas ambientales que son un reto para
la sostenibilidad y la salud humana y ambiental
de la zona. Se presenta la caracterización de la
zona de estudio, los reportes de la contaminación
y los resultados de la aplicación de instrumentos
cualitativos con participantes de los grupos
comunitarios organizados en la zona. Los resultados
dan a conocer un diagnóstico ciudadano, cotejado
con fuentes oficiales sobre las problemáticas de
contaminación y el estado y la necesidad de las
áreas verdes en los municipios.

En la actualidad se ha vuelto imprescindible contar
con espacios verdes provistos de vegetación
saludable que garanticen la sustentabilidad en las
zonas urbanas, rebasando con ello el concepto
de que la vegetación urbana cumple sólo con
funciones estéticas. La Organización Mundial de
la Salud (OMS), ha asegurado que se necesita,
al menos, un árbol por cada tres habitantes para
respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo
de entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde
por habitante (Banco Mundial y Schaeffer, 2016).
Cada espacio verde en zonas urbanas representa
un desafío para su mantenimiento y cuidado, pero
también un bien invaluable para la sociedad al
brindar beneficios ambientales como regulación
del clima, captación de humedad, ruido y polvo,
además de ser hábitat para aves residentes y
migratorias. En el aspecto económico las zonas con
más y mejores espacios verdes aumentan la calidad
de vida y con ello el valor de las propiedades
(Mayorga y Luna, 2018; Miller, 2018).
También aportan ventajas para la salud
pública mediante un aire, más limpio, más fresco:
a cambio de dar oxígeno, los árboles absorben el
dióxido de carbono producido por la combustión
de varias fuentes contaminantes. Estas áreas
eliminan o atrapan el polvo, la ceniza, el polen
y el humo que dañan los pulmones, mitigando la
contaminación atmosférica (Rea-Padilla, 2020).
La región Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco, presenta un intenso y desordenado
crecimiento a raíz de la industrialización y la
urbanización, que tiene una creciente concentración
de unidades económicas de tipo industrial y el
paso de los ríos Salado y Tula, que funciona
como colectores de aguas negras e industriales
provenientes de la Ciudad de México y del Estado de
México. Así como, las cinco industrias cementeras
las cuales conllevan un riesgo de contaminación y
afectaciones a la salud para la población y el medio
ambiente, esto por el doble proceso productivo
que es necesario para la producción del cemento;
primeramente, se tiene la extracción de la roca
caliza, se trata de un proceso de minería a cielo
abierto, con sus conocidos impactos ambientales.
La segunda parte de la producción es de
transformación industrial en hornos. (Carrasco y
Vargas, 2015). Aunado a lo anterior una refinería,
una termoeléctrica, tres caleras y múltiples
fábricas de alimentos, plásticos y agrotóxicos.

Antecedentes sobre espacios verdes
Los espacios verdes conforman espacios públicos
cuyo elemento principal es la vegetación. La
presencia de superficie verde garantiza también
la resiliencia ante eventos climáticos extremos
(Segovia y Oviedo, 2000; Galindo y Victoria,
2012). El número de árboles del planeta se ha
reducido en un 46%. Al mismo tiempo, la OMS
calcula que el 92% de la población mundial está
expuesta a niveles peligrosos de contaminación del
aire, lo que es un desafío de la salud medioambiental
y humana en el seno de las ciudades, cuya urgencia
es cada vez mayor. Y por ello, los parámetros de
arbolado y espacio verde son ineludibles en la
planificación urbana actual (OMS, 2016). En la
zona de estudio la contaminación es uno de los
principales problemas que aquejan a la población,
por lo que los espacios verdes son primordiales.
Vivir cerca de espacios verdes urbanos puede
mejorar la salud física y mental y la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) señala
que ayudan a revalorizar el área, ayudando a
conseguir un rédito de hasta un 20% añadido, por
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lo que una ciudad con una infraestructura verde
bien planificada y bien manejada se vuelve más
resiliente y sostenible (FAO, 2018; Röbbel, 2020).
Los beneficios para la salud que se derivan de los
espacios verdes denotan significativamente menos
condiciones cardio-metabólicas y mentales, en
contraste con los parques y áreas menos frecuentes,
lo que sugiere el beneficio para la salud de plantar
y mantener estos espacios (Criollo, 2018). Los
espacios verdes han pasado de ser elementos
secundarios del paisaje urbano, con fines estéticos
y recreativos, a convertirse en áreas de gran
importancia porque proporcionan beneficios de
índole social y ambiental (Ojeda y Espejel, 2014).
Los espacios verdes son ya considerados un
indicador de calidad de vida de los habitantes
urbanos, considerados como capaces de
contribuir a resolver problemas tan diversos como
inseguridad pública, contaminación atmosférica,
cambio climático, desintegración social, obesidad
generalizada en la población y, en general,
problemas relacionados con salud pública (Flores,
2017; Franco, 2012).
Una buena dotación de espacios verdes en las
zonas urbanas genera mejores condiciones de vida
para la población, esa necesidad se intensifica cuando
tenemos regiones que por sus propias actividades
económicas reciben más contaminación, como es
el caso de estudio del presente texto. Proponemos
que, si bien los problemas medioambientales son
de solución compleja que involucra a diferentes
actores, técnicas y políticas públicas, las medidas de
mitigación en este caso, las áreas verdes, deben ser
consideradas por las administraciones municipales
como prioridad.

población, localidades urbanas y rurales. Del
CONABIO (2020) para la determinación de los usos
de suelo, Registro de Emisiones y Transferencia de
Contaminantes (RETC) (SEMARNAT, 2021) para
la localización de fuentes contaminantes fijas y
emisiones de contaminantes al ambiente y para la
ubicación de áreas verdes INEGI (2020).
En una siguiente fase mediante métodos
cualitativos4 para el acercamiento a la percepción
social de la problemática y el valor de uso que se les
asigna a los espacios verdes. Se realizó un grupo focal
con el objetivo de realizar un diagnóstico comunitario
de los principales problemas ambientales de la
región mediante la aplicación de cuatro reactivos,
que permitieron, delimitar y priorizar los problemas
y realizar un árbol de causas y efectos. Una vez
analizados los datos, se procedió a la aplicación de
una encuesta en los tres municipios con la finalidad de
establecer el estado de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna, como potencializadoras de
mejoras en la calidad de vida. Por último, se procedió
a la interpretación de los resultados obtenidos y a la
conducción de las conclusiones correspondientes.
Caracterización física y de la contaminación en
la zona de estudio
El presente estudio comprende tres municipios,
Apaxco en el Estado de México Atitalaquia y
Atotonilco de Tula en el Estado de Hidalgo.
Apaxco tiene una ubicación de 19° 55’ y 20° 02’
de latitud norte; los meridianos 99° 05’ y 99° 13’
de longitud oeste, con una altitud entre 2,100 y
2,900 msnm, sus colindancias son al norte con el
estado de Hidalgo y el municipio de Hueypoxtla;
al este con el municipio de Hueypoxtla; al sur con
los municipios de Hueypoxtla y Tequixquiac; al
oeste con el municipio de Tequixquiac y el estado
de Hidalgo. Tiene una superficie de 80.34 km².
Por su parte Atitalaquia, está ubicado en 20° 01’
y 20° 06 de latitud norte; los meridianos 99° 08’
y 99° 18’ de longitud oeste, tiene una altitud
entre 2,000 y 2,700 msnm y sus colindancias
son al norte con los municipios de Tlaxcoapan y
Tetepango; al este con el municipio de Ajacuba;
al sur con los municipios de Atotonilco de Tula
y Tula de Allende; al oeste con el municipio de

Materiales y métodos
Para el presente análisis se recurrió en un primer
momento al análisis geoestadístico para realizar
una caracterización de la zona de estudio, en
cuanto a su localización, usos de suelo, registro
de contaminantes y localización de las zonas
verdes existentes. Los insumos empleados y que
fueron sujeto de posterior análisis, modelación
e interpretación provienen de fuentes oficiales,
como INEGI (2020) para el caso de localización,

4

Los dos instrumentos cualitativos aplicados: grupo focal y encuesta, se llevaron a cabo de forma virtual, debido a la emergencia sanitaria
por la pandemia de SARS COV19, lo que representó un reto para la investigación, pero que sin embargo ha sido una oportunidad para
establecer nuevas formas de acercamiento al trabajo de campo.

42

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tula de Allende y Tlaxcoapan. Cuenta con una
superficie de 63.43 km2. En lo que respecta a
Atotonilco de Tula, ubicado en 19° 52’ y 20° 03’
de latitud norte 99° 08’ y 99° 19’ de longitud oeste,
con una altitud entre 2,000 y 2,800 msnm y una
colindancia al norte con los municipios de Tula
de Allende y Atitalaquia; al este con el municipio
de Ajacuba y el estado de México; al sur con el
estado de México y con el municipio de Tepeji
del Río de Ocampo; al oeste con los municipios
de Tepeji del Río de Ocampo y Tula de Allende.
Con una superficie total de 121.34 km2 (Mapa 1).

La región se ve afectada por la presencia
intensiva de industrias que generan contaminación
ambiental que se considera como una de las zonas
críticas en el contexto nacional (Toledo, 2019).
“Alrededor de tres mil toneladas de residuos
tóxicos se procesan cada mes en la planta Geocycle
México, para ser incinerados en la trasnacional
Holcim. Por la devastación ambiental y la toxicidad
del aire, científicos la han denominado región de
sacrificio, una de las peores del mundo. Expuesta a
115 grandes fuentes contaminantes, más de 40 mil
personas. Apaxco, bordeada de cementeras, esta
comunidad se inunda de gases tóxicos y enferma
a la población que ahí vive. Se trata de la llamada
cuenca cementera Atotonilco-Apaxco, que ha
atraído capitales extranjeros y nacionales para la
explotación de piedra caliza y barro que hay en el
territorio.” (Ramírez, 2017).
Para el análisis de los contaminantes presentes
en la región se utilizaron reportes del RETC,
que publica anualmente la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),
reportando las emisiones de las empresas en
kilogramos o toneladas por año, en matrices
como aire, agua, suelo, reutilización, reciclado,
coprocesamiento, tratamiento, disposición final,
alcantarillado, incineración y otros. Ocupándose los
años 2010 y 2018 (última actualización disponible
al momento), como muestra representativa del
comportamiento de las emisiones de contaminantes
en una década (Mapa 2).

Mapa 1. Localidades en Atitalaquia, Atotonilco de
Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020

Los usos de suelo en el área de estudio demuestran
la escasez de espacios verdes, puesto que su mayor
uso se da en agricultura de diversos tipos, seguido de
suelos urbanos y áreas desprovistas de vegetación
las que tienen una mayor cantidad de hectáreas
para estos usos (Tabla 1). Las áreas desprovistas
de vegetación y las de vegetación secundaria
corresponden, según lo constatado en trabajo de
campo a canteras de piedra caliza abandonas, que
no recuperan la vegetación natural.

Mapa 2. Fuentes Contaminantes en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Tabla 1. Porcentaje de usos de suelo en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2018
Fuente: Elaboración propia con datos de CONABIO, 2020

43

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente gráfica (1) muestra el
comportamiento de las emisiones contaminantes
de las empresas en dos años elegidos: 2010 y 2018,
en Apaxco las emisiones en el aire más altas para
2010 fueron Bióxido de nitrógeno, Bióxido de
carbono, Benceno, Mercurio y Plomo, mientras
que para el 2018 lo fueron el Bióxido de carbono,
Bióxido de nitrógeno, Benceno, Cromo y Plomo,
presentando un rango más alto de Furanos y
Dioxinas que la década anterior. Mientras que en
el agua bajaron los índices de 2010, con respecto
a 2018 y en suelo el municipio presentó en 2010
contaminantes por Cromo, Níquel, Plomo y
Cadmio y para la siguiente década los totales se
presentaron en Cromo, Níquel y Plomo.
En el municipio de Atitalaquia, se presentaron
contaminantes no solo en agua, suelo y aire, sino
que también se vio afectado el alcantarillado
y la disposición final de los desechos y el
Bióxido de carbono, Níquel, Metano, Mercurio,
Formaldehido, Cromo, Cadmio, Arsénico, Plomo
y Cianuro, fueron algunos de los elementos más
contaminantes en el municipio durante 2010 y
2018 (Gráfica 2).
Para el municipio de Atotonilco de Tula las
emisiones subieron considerablemente en el aire,
los Furano y Dioxinas aumentaron cuatro gramos
de 2010 a 2018, el cromo aumentó 77 kg/año y los
elementos que permanecieron elevados durante
el 2010 fueron el Plomo, Cadmio, Arsénico,
Mercurio, Benceno y Bióxido de carbono, el agua
y el suelo por su parte presentaron los índices
más elevados en el 2018, en el Cianuro, Níquel,
Cromo y Arsénico, por lo que se puede notar
sin lugar a dudas que a través de ocho años la
contaminación aumentó exponencialmente. Por
lo que es urgente tomar medidas de mitigación al
respecto (Gráfica 3).

Gráfica 2. Sustancias Tóxicas en Atitalaquia, Hidalgo,
2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020
Gráfica 3. Sustancias Tóxicas en Atotonilco de Tula,
Hidalgo, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

En escenarios de alta contaminación como la
región de estudio, resulta primordial la aplicación
de estrategias de mitigación, que pueden ser muy
diversas, en primer lugar, evitar en la medida de
lo posible que las fuentes de emisiones continúen
contaminando mediante la modernización de
instalaciones y procesos productivos, el control de
sus emisiones, con filtros efectivos que eviten la
dispersión de contaminantes al aire y el tratamiento
de sus residuos como agua y otros, antes de ser
depositados en el medio ambiente. Pero además de
las modificaciones al sistema productivo industrial
que resultan necesarias y urgentes, es también la
adecuación a los espacios urbanos primordial
para mejorar la calidad de vida de la población.
En el caso de la presente investigación se han
considerado los espacios verdes, sus mejoras, su
ampliación y accesibilidad5 sig. pag., como elementos
que por una parte purifican el aire, pero que además
representan un espacio recreativo y deportivo, que
mejoran la salud física y mental de la población.

Gráfica 1. Sustancias Tóxicas en Apaxco, Estado de
México, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Metodologías cualitativas de participación
social aplicadas para la evaluación de espacios
verdes

Actualmente, en los tres municipios de estudio
se observa que no se encuentran homogéneamente
distribuidos los espacios verdes y en recorrido de
campo se registra que son pocos los espacios y que
estos no están dotados de la infraestructura mínima
requerida6 puesto que no se cubre ni el 1% en estos
municipios, encontrándose 0.21 m2 en Atitalaquia,
0.19 m2 en Apaxco y 0.47 m2 en Atotonilco de Tula
por habitante, no logrando ni la mitad requerida
como lo marca la OMS (2016). De aquí a 2030
(ONU, 2020), proporcionar acceso universal a zonas
verdes y espacios públicos seguros, en particular
para las mujeres y los niños, las personas de edad y
las personas con discapacidad” (Mapa 3).

Los métodos cualitativos se interesan por captar
la realidad social a partir de la percepción que
tiene el sujeto de su propio contexto, explorando
los conocimientos y valores que comparten los
individuos en un determinado contexto espacial
y temporal (Bonilla y Rodríguez, 1997). Para el
presente trabajo se realizó un grupo focal,7 con
el objetivo de hacer un diagnóstico comunitario
sobre los problemas de contaminación en los
municipios, sus causas, afectaciones y posibles
soluciones. Se eligieron a 15 participantes clave:
activistas miembros de colectivos organizados
por la defensa del medio ambiente, y además
habitantes de los 3 municipios (Figura 1).

Mapa 3. Espacios Verdes en Atitalaquia, Atotonilco
de Tula y Apaxco

Figura 1. Taller Virtual de participación ciudadana
de los ciudadanos de Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020
Fuente: Elaboración propia. Realizadas durante enero y
febrero 2021

Por la ubicación de las áreas verdes, se tiene
que no cumplen con los estándares internacionales
de accesibilidad. En cuanto a la planificación
urbana, se aprecia que no ha sido considerada la
ubicación de las localidades al momento de dotar
de espacios verdes, puesto que la ubicación de
éstos se concentra en las cabeceras municipales,
dejando desatendidas las zonas periféricas.

Se presentaron cuatro reactivos a partir de los
cuales se realizó la discusión, obteniéndose los
siguientes resultados (Tabla 2).

5

Las propuestas para mejoras de los espacios verdes pueden retomarse de la percepción ciudadana plasmada en la encuesta y de la
medición por medio de herramientas SIG de la calidad y cantidad del arbolado. La ampliación se determina a partir del cálculo de los
kilómetros de áreas verdes existentes por habitante y lo señalado en los estándares internacionales. La accesibilidad se determinó al ubicar
en el mapa de los municipios las áreas verdes y los asentamientos urbanos.
6
Para que los espacios verdes cumplan con los fines de ocio y relajación, deben presentar requisitos mínimos como, accesibilidad,
distancia, ubicación, seguridad y diseño ornamental.
7
Puede definirse como una discusión cuidadosamente diseñada para obtener las percepciones sobre una particular área de interés, se
caracterizan por estar constituidos por personas que poseen ciertas características en común que proveen datos o información de naturaleza
cualitativa mediante su participación en una discusión focal (Krueger, 1991).

45

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

e incremento en la urbanización, así como, el
establecimiento de fábricas de cemento, fábricas de
cal, una refinería de petróleo, una termoeléctrica,
e innumerables zonas de extracción de materiales
pétreos a cielo abierto. Además, por la zona
transitan tres canales de aguas residuales urbanas
e industriales, provenientes de la Ciudad de
México con destino a la presa Endhó (municipio
de Tula de Allende).
El exceso de agentes tóxicos se asocia a los
procesos de operación de unidades productivas, en
su mayoría, sin atender regulaciones ambientales
y en posible complicidad de las autoridades
locales. La situación se agrava ante la ausencia de
datos geoestadísticos de mortalidad, morbilidad
y concentración de contaminantes. La población
local no cuenta con datos confiables de la situación
del riesgo que enfrenta su salud, sin embargo, las
afectaciones van en aumento.
Existen causas a nivel intermedio de
complejidad, identificables como micro causas
debido a su delimitación. Las causas que la
población asocia al agravamiento del problema,
son: falta de leyes que protejan al medio ambiente,
falta de cumplimiento de leyes de protección al
medio ambiente, corrupción en autoridades, tráfico
de influencias de empresarios, desinterés de la
población, falta de educación ambiental y falta
de vigilancia de la operación de las industrias.
(Carrasco, et. al., 2021: 6)
Con estos resultados, se procedió a la aplicación
de la encuesta sobre espacios verdes en los
municipios, para conocer el estado de los mismos
según la percepción social y el valor que se le asigna
a los mismos. Para la aplicación este instrumento,
no se eligieron informantes clave, las condiciones
para la determinación de los informantes fueros ser
mayores de edad y residentes de los tres municipios.
El objetivo de realizar una evaluación
ambiental sobre las áreas verdes existentes en la
zona de estudio, tanto en aquellas consideradas
como equipamiento urbano, al igual que en las
zonas de extracción de minería no metálica
abandonadas, las condiciones de los espacios
verdes, su utilidad y afinidad con la población,
así como las consecuencias a la salud por falta de
espacios verdes.
La encuesta se elaboró en la plataforma de
Gooogle Forms, ya que es fácil compartirla y los
resultados son más accesibles, cuenta con un total
de 34 reactivos, de los cuales los primeros nueve
corresponden a datos confidenciales sin fines de

Tabla 2. Resultados del grupo focal aplicado en la
zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, con base en los resultados
del grupo focal, enero 2020
*Reactivo no ponderado numéricamente, se enlistan los
resultados obtenidos.

A partir del análisis de la información se realizó un
informe del diagnóstico comunitario detectando las
áreas prioritarias de atención, la interpretación se
resume en el árbol de causas y efectos (Figura 2).
Figura 2. Árbol de causas y efectos, realizado a partir
del grupo focal

Fuente: Carrasco, et. al., 2021: 5

Interpretación
La descripción de los problemas identifica diferentes
niveles de análisis. En este caso, enfrentamos un
meso problema con nivel de complejidad alta, que
puede atenderse parcialmente a través de políticas
públicas. El problema es el incremento de la
devastación ambiental en suelo, agua y aire en la
región; con efecto principal de daño en la salud de
la población, disminución de producción agrícola
y seguridad alimentaria.
Las causas inmediatas identificadas son los
procesos contaminantes de origen antropogénico
(industrial, agrícola y urbana). Debido a la
cercanía de la región con la Ciudad de México,
se observa el surgimiento de núcleos económicos
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lucro, los siguientes 14 reactivos competen a la
información de espacios verdes en los municipios
ya mencionados, su ubicación y el estado en el
que se encuentran, los siguientes siete se refieren
al estado de salud derivado de la presencia y/o
ausencia de espacios verdes y por último los
seis reactivos que son complementarios para la
investigación ya que recopila información valiosa
con tecnología de formularios.
Dicha investigación consiste en analizar la
percepción social para una evaluación y gestión
de espacios verdes socialmente sustentables,
puesto que el cuidado, manejo y disposición de
las especies arbóreas condicionan los servicios
ambientales que en el contexto urbano se tienen
que revalorizar, estableciendo las orientaciones
que permitan establecer su uso apropiado. De esta
forma se identifica el estado actual de la densidad de
las áreas verdes, las zonas necesitadas de acciones
y las zonas más urgentes. Así mismo, se hacen
recomendaciones de sitios que podrían contribuir a
mejorar su condición en cada municipio.

Una vez realizada y aplicada la encuesta,
fue contestada por 66 personas de los cuales 36
corresponden al municipio de Atitalaquia, 18 a
Atotonilco de Tula y 12 a Apaxco, con participación
del 59% de mujeres, 39.4% hombres y 1.5% prefirió
no decirlo. La escolaridad reportada fue de más
de 50% con educación superior y 28% con media
superior y el resto no respondió. El 65% de los
encuestados reporta que, si existen espacios verdes
cercanos a su vivienda, mientras que 35% declara
que no. Con respecto al uso de los mimos 38% los
utiliza de manera regular, 47% lo hace de forma
ocasional y el 15% no los usa.
También se pudo obtener que la población
desea tener más espacios verdes y que la existencia
de estos en cada comunidad es primordial por la
problemática que presenta de contaminación, así
como por los beneficios que brindan estos espacios
verdes, no solo a la comunidad, a los municipios o a
los estados, si no al resto de los estados vecinos y en
conjunto combatir al cambio climático y coadyuvar
a mejorar la calidad de vida de las personas.
Proponen hacer campañas de reforestación y hacer
uso de las canteras y predios abandonados, para
darle un fin recreativo, que estén dotados con la
infraestructura correspondiente, para poder llevar
a cabo actividades en beneficio de la salud y del
medio ambiente.
Se cuestionó si se tenía libre acceso a estos
espacios verdes, el 75% si lo tiene, mientras que
el 17%, tiene el acceso restringido y el 14% no
tiene acceso, así mismo se pudo analizar que del
acceso a estos espacios los que más utiliza la
población son los deportivos, parques, jardines y
camellones con un 72% (Gráfica 4).
Los siguientes reactivos corresponden a
conocer las respuestas de los ciudadanos de con
quién acuden a los espacios verdes y el 93%
lo hace con su familia, el 50% con amigos y el
16% asisten solos (las respuestas a este reactivo
no son restrictivas entre sí). Así pues, proponen
mejoras a los espacios en los siguientes aspectos:
limpieza, mantenimiento, aumento a la cantidad
de flora, seguridad y alumbrado (Gráfica 5).
Sobre la frecuencia de uso, el 44% acude 1 ó 2
días a la semana, y el 35% los visita 3 a 4 días por
semana, pese a la contingencia ambiental a causa

Figura 3. Encuesta virtual de espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, febrero 2021, con base en
Antonio, et. al, 20148

8

La encuesta se encuentra disponible en la siguiente URL:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSekeTShWn7yEgJhmYRArGQJmrsdayNsS4fc_WXArOF1Ywh8RA/viewform?usp=sf_link
9
La encuesta se aplicó durante los meses de febrero a abril de 2021.

47

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CONTEXTO

de la Pandemia por SARS-Covid 19, en el que
en todo el mundo se sugirió un aislamiento para
evitar más contagios, puesto que hay personas que
ya cuentan con una rutina de ejercicios y la misma
OMS, recomienda realizarlos, manteniendo la
sana distancia, así como las medidas de higiene
correspondientes. Es un buen momento para
darse a la tarea de recuperar y hacer y uso de estos
espacios y sentirse mejor fisica y emocionalmente,
pues se pudo obtener que el 45% hace uso de
estos espacios para hacer ejercicio, mientras que
el 30% realiza caminatas y al mismo tiempo se
recrea. Utilizándolo también para relajación y
tomar aire puro, aunque en este último se sabe que
los árboles brindan un oxígeno limpio y recogen
el dioxido de carbono, la contaminación aerea del
lugar, impide que la cantidad de espacios verdes
y árboles sean lo suficientes para codyuvar al
respecto (Gráfica 6).

Gráfica 5 (2). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 6. Frecuencia y utilización de espacios verdes

Gráfica 4. Acceso y denominación de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

A continuación se indica el tiempo que las
personas permanecen en un espacio verde y las
respuestan han sido que pasan entre 30 minutos
y más de 1 hora en estos, también se analizó si
se han tenido problemas de salud. Lo anterior no
obedece precisamente a la asusencia o presencia
de los espacios verdes, sino a las condiciones de
la población en el medio ambiente y a sus hábitos,
en donde el 55% de la población si presenta algun
malestar (Gráfica 7).

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021
Gráfica 5 (1). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 7 (1). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Se cuestionó a los encuestados sí la población
estaría dispuesta a hacer uso y cuidado de los
espacios verdes, lo cual es 100% respondió que si.
En la última gráfica (9) se analizó la disposición de
la ciudadanía para gestsionar ante las autoridades
para realizar adecuaciones para la mejora de las
áreas verdes. Pero para ello se requiere que los
espacios verdes, se encuentren bien dotados con
máquinas para hacer ejercicio, juegos, bancas,
pistas y por supuesto más árboles y arbustos que
sean adaptables a las condiciones climáticas,
hidrícas, geológicas y edafológicas del lugar.

Gráfica 7 (2). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Bajo este penúltimo rubro se hizo la cuestión
acerca de los rangos de edad que se aquejan por
algun malestar en su salud y el grupo más afectado
es el de la población de 35 a 39 años con un 16%,
mientras que el rango anterior de 30 a 34, al que
le sigue de 40 a 44 que presentan un porcentaje
similar de 11%. Esto sin lugar a dudas pertenece
a una población económicamente activa que
esta siendo afectada de alguna manera por los
problemas de contaminación y sus derivaciones,
siendo las enfermedades crónicas las que más
aquejan a la población, siguiéndo las enfermedades
de la piel y las neumopatías obstrubtivas crónicas,
así como las gastrointestinales, el cáncer y
las intoxicaciones. Como se mencionó en un
principio existen problemas de salud derivados
de las idustrias cementeras y caleras que existen
en los municipios (Gráfica 8).

Gráfica 9. Uso y equipamiento de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Gráfica 8. Grupos quinquenales y tipos de enfermedades

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta virtual 2021

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Conclusiones

incineración de residuos en cementeras y caleras,
incluyendo la incineración de residuos sólidos
urbanos a partir del año 2012, por el convenio
que la ciudad de México y la fábrica de cemento
Cemex, celebraran luego del cierre del bordo
poniente, principal relleno sanitario de la ciudad
(Carrasco y Vargas, 2015). Al ser Atotonilco de
Tula el municipio que concentra tres de las cuatro
cementeras y tres de las cuatro caleras en los
municipios estudiados, y al presentar los mayores
incrementos de sustancias contaminantes según
lo encontrado en el RETC, se puede señalar la
importancia del aporte a la contaminación que trae
este tipo de industrias y la incineración de residuos.
La escasa localización de áreas verdes,
debidamente distribuidas para garantizar la
accesibilidad de todas las localidades urbanas, es
muestra de una falta de planificación y/o atención a
la dotación de este servicio público. Una evaluación
de accesibilidad brinda una herramienta para que
los municipios atiendan un área de oportunidad
prioritaria, en beneficio de la población. La
información que puede generarse mediante el
análisis espacial es clave para ser integradas
debidamente en zonas desprovistas de áreas verdes.
De la interpretación del cuadro de causas y
efectos, producto del grupo focal tenemos que
la población detecta la existencia de un meso
problema: Los niveles de contaminación altos por
las actividades productivas, ubicación estratégica
como zona de servidumbre de las grandes
metrópolis que la rodean. Al igual que un micro
problema que proviene de la falta de observación
y aplicación de las legislaciones ambientales,
desinterés por solucionar el problema, abandono
y saqueo de recursos naturales, que a fuerza de un
desinterés histórico agrava la situación.
Luego de concluidos los análisis de
caracterización cuantitativos y cualitativos, se
buscó mediante la aplicación de la encuesta
el acercamiento al objeto de análisis que es
la dotación de espacios verdes que respondan
a las necesidades de la región: 1) mitigar la
contaminación ambiental, 2) dotar de áreas
para el esparcimiento y la actividad física, que
favorece la salud física y mental, y 3) contribuir al
mejoramiento de la imagen urbana y dotación de
equipamientos públicos.
Entre los hallazgos se tiene que no existe
acceso universal a las áreas verdes ya sea por su
ubicación o por no encontrarse en condiciones
óptimas de uso. Se señala falta de arbolado,

La problemática ambiental de la zona de estudio
es compleja ya que en ella confluyen diversos
factores que potencian la contaminación, sin
que a la fecha se haya activado un plan integral
para la restauración medioambiental, sino por
el contrario, se sigue aumentando las fuentes
de emisiones contaminantes al continuar con la
instalación de zonas industriales. Esta situación
ubica a los municipios de estudio como una
zona de sacrificio, que una vez impactada por las
fuentes contaminantes, se convierte en receptora
de nuevos impactos negativos.
En el análisis presentado concluimos que, en
cuanto a la ubicación geográfica de la región, se
observa que, al estar en el centro de México, resulta
estratégica para la localización de industrias que doten
de productos a las principales zonas metropolitanas
del país como la del Valle de México, Puebla,
Toluca, etc. Aunado a la concentración industrial se
tiene que es una región afectada por los colectores
de aguas negras que provienen de la Ciudad de
México y de todos los municipios que atraviesan
hasta desembocar en la presa Endhó en el municipio
de Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas para
la salud humana y ambiental.
En cuanto a la ubicación geográfica de la
región, se observa que, al estar en el centro de
México, resulta estratégica para la localización
de industrias que doten de productos a las
principales zonas metropolitanas del país como la
del Valle de México, Puebla, Toluca, etc. Aunado
a la concentración industrial se tiene que es
una región afectada por los colectores de aguas
negras que provienen de la Ciudad de México
y de todos los municipios que atraviesan hasta
desembocar en la presa Endhó en el municipio de
Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas
para la salud humana y ambiental.
Al analizar el RETC, instrumento proporcionado
por la SEMARNAT encontramos que la cantidad
de contaminantes reportados se ha incrementado
del año 2010 al año 2018, principalmente en el
municipio de Atotonilco de Tula. Los factores
directamente vinculados al incremento de sustancias
contaminantes son: el aumento de las instalaciones
industriales (INEGI, 2019) y el incremento de la
50

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Agradecimientos

limpieza, mantenimiento y seguridad de esos
espacios. Para el aspecto de salud, se tiene que
el 55% de los encuestados manifiesta padecer
problemas de salud, este dato aporta a la
argumentación sobre la importancia que cobran
estas áreas para la mitigación de los efectos
adversos de la contaminación.
Como se mencionara anteriormente, la solución a
las problemáticas ambientales es compleja e involucra
a diversos actores sociales como las autoridades en su
rol de planificadoras del territorio, de reguladoras de
las actividades de los particulares y como garantes
del derecho de la población a la salud y a un medio
ambiente sano. Involucra a los sectores empresariales,
a trabajar con responsabilidad socioambiental, a
disponer de las mejores técnicas posibles, a aplicar el
principio precautorio para evitar los daños al medio
ambiente. Asimismo, la población afectada puede
ser participe de las soluciones, mientras exista la
conciencia de los problemas a los que se enfrenta y
se tomen acciones para intervenir, buscando mejoras
en su entorno, como es el caso de los participantes
del grupo focal. Es igualmente importante tomar en
cuenta que las medidas de mitigación representan
una parte fundamental para la restauración
ambiental. En este caso la propuesta es evaluar el
estado de las áreas verdes, para proporcionar una
herramienta útil para la intervención en búsqueda
de disminuir la contaminación en los municipios de
Atitalaquia, Atotonilco de Tula y Apaxco. C

Se agradece la participación de los activistas de los
colectivos Fundación para el Desarrollo Integral
Apaztle (Apaxco), Museo Comunitario Atotonilli
(Atotonilco de Tula), Caminando por la Justicia
Atitalaquia, Colectivo en Defensa de la Vida de la
Región Tolteca, Unión Ecologista San Jerónimo
Tlamaco (Atitalaquia) y Red de Conciencia
Ambiental Queremos Vivir A.C. (Tula de Allende),
por su disposición y confianza para participar de este
proyecto, y por su lucha por la defensa del territorio.
Créditos
La presente investigación se realiza con el
financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACyT) de México, obtenido en la
Convocatoria 2021-2022 PRONACE de investigación
e incidencia sobre procesos contaminantes, daño
tóxico y sus impactos socioambientales asociados
con fuentes de origen natural y antropogénico, para el
desarrollo del proyecto: “Evaluación del riesgo para la
salud humana por agentes tóxicos de origen antrópico
como herramienta de empoderamiento social. Región
Estratégica Ambiental: Norte del Estado de México y
Zona Tula, Hidalgo”, desarrollado en la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de
México, B. Carrasco Gallegos, Responsable Técnica.

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51

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

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CONTEXTO

Patrimonio e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario
Patrimony and imaginaries of cybernaut: an approach to the former Hacienda
Santa María of Rosario
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Gabriela Carmona Ochoa1

Resumen

Abstract

A finales del siglo XVIII la entonces llamada
Hacienda Santa María del Rosario se convirtió en
un sitio importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la Nueva
España con el inexplorado territorio del norte.
Actualmente ubicada en el Municipio de Ramos
Arizpe, Coahuila, la encontramos un lugar en el que
aún podemos encontrar vestigios arquitectónicos
valiosos del casco de la hacienda. Indudablemente
los procesos históricos inciden en la configuración
actual de una ciudad y una de las mayores riquezas
de las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en
la información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, es decir, en
el imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.

At the end of the XVIII century, what was then
called Hacienda Santa María of Rosario became an
important site on the Camino Real and Los Tejas,
a route of economic and cultural significance
that contributed to the integration of the capital
of New Spain with the unexplored northern
territory. Currently located in the Municipality of
Ramos Arizpe, Coahuila, we find a place where
we can still find valuable architectural vestiges of
the hacienda. Undoubtedly, historical processes
affect the current configuration of a city and one of
the greatest riches of retrospective reflections lies
not only in the tangible information that serves as
a basis and is fundamental, but in that intangible
part, that is, in the urban imaginary. The objective
of this work is to recognize the urban imaginary
of the Ex Hacienda Santa María of Rosario
on the Internet and to know through it which
architectural elements prevail and are found in
the netizen's imaginary. Netnography is used as a
research tool, which adapts ethnographic research
techniques in the study of virtual communities.
As a result, we obtained a characterization of the
imaginary through the analysis of images and
natural semantic networks.

Palabras Claves:

Keywords:

imaginarios urbanos; netnografía; patrimonio

urban imaginarie; netnography; patrimony

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Coahuila, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad en
el Centro de Artes, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), México; miembro del Sistema Nacional de
Investigadores nivel 1; email: g_carmona@uadec.edu.mx

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CONTEXTO

Introducción

ser alternativa, pero siempre es una ruta que
articula el territorio en su totalidad según las
directrices de la economía de la zona. “ (Pérez,
2001:45)

Desde que el imperio romano diseñó calzadas para
unir las diferentes provincias conquistadas, los
caminos a lo largo de la historia de las poblaciones
y de las regencias que los construyeron tomaron
gran relevancia, pues actuaban como ejes
primordiales en la organización económica y
social del territorio. En el caso de los Caminos
Reales (Pérez, 2001) en España, los Reyes
Católicos desde el año 1476 establecieron que
todos los caminos formaran parte de la Corona,
pues además de ser esenciales en el transporte
de mercancías y el bagaje para la guerra, fueron
fuente de cobro de regalías por portazgos y peajes;
de esta manera los toma bajo su protección, sobre
todo aquellas rutas importantes a las que llamaron
Caminos Principales o Caminos Reales.
Cuando la Corona Española llega a América, en lo
que respecta a la organización de las comunicaciones
terrestres en el interior del nuevo territorio
conquistado, se aplicó el mismo procedimiento;
fueron los Caminos Reales (Palmer, 1999) las rutas
principales que utilizaban para hacer expediciones
al interior del nuevo continente en busca de más
riqueza; en un principio utilizaban los discretos
senderos que los nativos habían implementado
para hacer sus intercambios comerciales entre el
norte y el sur del territorio, pero con el tiempo
estos senderos se fueron integrando al sistema de
caminos de la Nueva España sumando las veredas
locales al sistema nacional de Caminos Reales.
La consolidación de los Caminos Reales (Palmer,
1999) trajo consigo además de todos los beneficios
de infraestructura al nuevo territorio, una nueva
visión del mundo, sobre todo para la población
nativa; por ejemplo, mostró nuevas formas de
medir el tiempo y el espacio; la campana, el reloj,
la vara, las leguas, la liga; también trajo consigo
un nuevo idioma, la música polifónica, nuevos
instrumentos, nuevas texturas, nuevos colores y
nuevas formas de construir.
“Para definir el Camino Real en América
hay que situar a todos aquellos caminos que
a lo largo del periodo español reciben esta
denominación en el contexto de la integración
territorial de toda la América española según
las directrices de la Corona. Dentro de un
plan globalmente concebido desde instancias
superiores, el Camino Real es el camino de
interés público desde el punto de vista oficial.
Su ruta, como veremos, puede variar o incluso

Camino Real de Tierra Afuera
La principal red de Caminos Reales que se
conformaron en América se desarrolló a partir
de lo que es hoy la Ciudad de México, los de
mayor longitud fueron: el Camino Real de Tierra
Adentro, que partía desde la Ciudad de México
hasta Santa Fe del Nuevo México, el Camino
Real de Chiapas que partía desde la Ciudad de
México hacia Guatemala, el Camino Real y de
los Tejas, también llamado, Camino Real de
Tierra Afuera que partía de la Ciudad de México
pasando por Zacatecas hasta Nueva Orleans; los
más cortos fueron, el Camino Real de Veracruz
y Acapulco, el Camino Real de California que
partía de Durango hacia California y el Camino
Real que partía de Zacatecas hacia Guadalajara.
“El Camino Real es un concepto más complejo
que el hecho físico del camino. De lo que
se trataba era de mantener la flexibilidad
en cuanto a buscar constantemente rutas
alternativas que pudieran ser más cómodas
y cortas. Por la importancia de la ruta, para
su seguridad y para protección de los que la
abren y trajinan se denomina “Real”. Para
que dicha flexibilidad se respetase, la Corona
legisla sobre la libertad de los caminantes de
buscar rutas más cómodas o sobre su derecho
a oponerse a imposiciones particulares,
situando el bien público por encima de
intereses privados” (Pérez, 2001:50)
Las expediciones hacia el norte del nuevo
territorio se incrementaron a mediados del siglo
XVI. El Camino Real de Tierra Adentro se convirtió
en una de las principales rutas comerciales que
partían desde la Ciudad de México hacia diferentes
puntos del norte de la Nueva España, esta ruta al
llegar a lo que hoy es la ciudad de Zacatecas se
dividía en tres direcciones, la principal continuaba
recto hacia el norte y llegaba hasta la ciudad de
Santa Fe y permanecía con el nombre de Camino
Real de Tierra Adentro, la segunda ruta se desviaba
hacía el noroeste y se le nombró Camino Real de
California y la tercera ruta seguía hacia el noreste y
se le denominó como el Camino Real de Coahuila
y de los Tejas o Camino Real de Tierra Afuera. El
camino Real de Tierra Afuera era un sendero que
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CONTEXTO

ayudaba a dar servicio a los nuevos pobladores
de la colonia; sirvió para comunicar poblados,
para el traslado de mercancías, para el ejército y
también era utilizado por los civiles.
El Camino Real de Tierra Afuera fue fundamental
para la adaptación de los nuevos pobladores a esta
región; a través de estas rutas se construyeron
misiones, villas, pueblos, presidios, haciendas y
ranchos. La arquitectura vernácula fue cambiando
el paisaje ayudando a crear una nueva organización
social y dejando infraestructura en las diferentes
regiones. El aprovechamiento y manejo de los
recursos que hacían los habitantes de los poblados
a lo largo de este Camino Real les permitió
producir y abastecer sus necesidades primarias
asegurándoles suministro y supervivencia; para
lograr su reproducción y así su permanencia.
“La expansión hacia las tierras del norte
desde el centro de México, fue complicada,
debido a la presencia de grupos indígenas
eminentemente nómadas que impedían el paso
de los españoles, por lo que el avance estuvo
marcado en dos vertientes: el control militar
y la evangelización que permitía establecer
puntos de población estables que brindaban
seguridad a los colonizadores y garantizaban
el control del tránsito a través del territorio, lo
cual conllevaba a la construcción de misiones,
presidios y, posteriormente, haciendas
dedicadas a diversas actividades productivas”
(López-Rodríguez-Sorroche, 2016:42).
El desarrollo de la industria minera y el
desarrollo de la ganadería y la agricultura en
las haciendas (Palmer, 1999) fue similar; ambos
formaban parte importante de la infraestructura
para abastecer a las minas de alimentos, materias
primas y bestias de carga en la región. Las
haciendas agrícolas se dedicaron a cultivar fruta,
verdura y granos; el problema del agua se resolvía
a través de un sistema de acequias que también
era parte del molino donde se molía el trigo.

de la provincia de Coahuila y de los Tejas. El
camino fue fundamental para la Hacienda Santa
María del Rosario, pues ayudó a consolidar sus
actividades agrícolas y socioeconómicas; también
ayudó a comunicar los principales centros de las
actividades socioeconómicas que contribuían a
consolidar la región.
“La ocupación territorial hacia el norte de la
antigua nueva España, se basó en la fundación
de poblaciones que nos legaron un importante
patrimonio cultural arquitectónico. En estas
poblaciones, a través del tiempo, se originaron
beneficios para la Corona española. Se produjo
arquitectura de diversa tipología, como las
haciendas de beneficio para el oro y la plata,
viviendas, edificios públicos como las casas
reales, templos religiosos y otros. En esta
arquitectura ha quedado la impronta indígena
al lado de la intervención española, es decir,
un producto cultural del mestizaje. “(Galván,
2018:21)
Figura 1. Torre de la capilla de Santa María del
Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Hacienda Santa María del Rosario
La Hacienda Santa María del Rosario fue
construida entre el siglo XVII y XVIII; a finales del
siglo XVIII se convirtió en un sitio importante de
la Nueva España, pues formaba parte del Camino
Real de Tierra Afuera. Como explicamos con
anterioridad esta ruta de trascendencia económica
y cultural contribuyó a la integración de la capital
de la Nueva España con el inexplorado territorio

Fuente: Elaboración propia (2019)

56

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CONTEXTO

Un acercamiento desde los imaginarios
urbanos

En la Hacienda de Santa María del Rosario
(Tejeda, 1992) se albergaba a las familias
distinguidas; por lo tanto, contaba con diferentes
construcciones que solucionaban la vida de sus
pobladores y de las zonas aledañas; por ejemplo,
había trojes, una capilla, la Casa Grande del
hacendado, la casa del administrador, un molino;
que era el más grande de la región, represas y un
sistema de irrigación, casas de los trabajadores y un
amplio terreno para la ganadería y la agricultura.
En esa época los habitantes de la hacienda eran
personas que vinieron al Noreste de la Nueva
España (Tejeda, 1992) con diferentes propósitos;
ya sea para conquistar, esclavizar, evangelizar,
colonizar, etc.; eran individuos con raíces en el
centro del país o en la península ibérica y que
trajeron consigo muchos conocimientos entre
los cuales podemos destacar la manera de hacer
arquitectura.
“Arquitectura austera, Arquitectura biótica,
Arquitectura involucionada que abraza a los
factores externos que la condicionan y que
en estrecho vínculo con el ser de su gente,
presionada, dieron lugar a su propia y auténtica
identidad arquitectónica” (Tejeda, 1992:33).
Estas estructuras vernáculas del noreste se
caracterizan por su sobriedad y sencillez de líneas,
por tener una fuerza en su expresión y presencia.
Arquitectura volumétrica, austera y de elementos
de sencilla geometría, simples estructuras de
adobe, de sillar o de laja, pero que se destacan en el
paisaje junto con la vegetación como el huizache
y el mezquite; estas estructuras vernáculas
(Tejeda, 1992) surgieron del marco fisiográfico y
sobre todo del lugar de su emplazamiento; fueron
y son parte del sitio.

La Ex Hacienda Santa María del Rosario
actualmente está ubicada en el municipio de
Ramos Arizpe en el Estado de Coahuila de
Zaragoza, a 24 kilómetros de la Ciudad de
Saltillo que es la capital del Estado y a 10 km
del centro de la ciudad de Ramos Arizpe; ahora
forma parte de la Zona Metropolitana de Saltillo.
Está situada al norte del Parque Industrial,
rodeada por enormes fábricas maquiladoras y
resguardada por los pocos habitantes que quedan.
Sabemos que los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad, y es
indudable que una de las mayores riquezas de las
reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la
información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, que
es la que nos interesa abordar en este trabajo a
través del análisis del imaginario urbano de la Ex
hacienda Santa María del Rosario.
“...la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos
entre los individuos, sino también, en un plano
más filosófico, las relaciones entre cada uno de
nosotros y el mundo, es decir, la manera como
lo percibimos, como le damos sentido y lo
interpretamos, la manera como nos expresamos
en él.” (Bourdin, 2007:27)
Este trabajo de investigación parte desde
la teoría de los imaginarios urbanos en donde
se exploran las condiciones perceptivas y
cognitivas que caracterizan la vida urbana de
las sociedades contemporáneas, es decir una
sociedad actual marcada por el gran desarrollo
que han experimentado las tecnologías digitales y
por el papel clave que desempeña la información
en todas las esferas de la vida de los ciudadanos.
Entendiendo por imaginario urbano (Carmona,
2015) a todas las producciones mentales basadas
en imágenes, pinturas, dibujos, fotografías, etc.;
en formas de hablar y expresarse: metáfora,
símbolos, narraciones, arte, mitos, etc., formando
conjuntos coherentes y en los que se destaca una
función simbólica con los cuales nos auxiliamos
para poder desenvolvernos en un medio urbano.
“El imaginario funciona sobre la base de
representaciones que son una forma de
traducir en una imagen mental, una realidad
material o bien una concepción. En otros
términos, en la formación del imaginario se

Figura 2. Vista lateral de la capilla de Santa María
del Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

57

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CONTEXTO

ubica nuestra percepción transformada en
representaciones a través de la imaginación,
proceso por el cual la representación sufre
una transformación simbólica. El imaginario
es justamente la capacidad que tenemos, de
llevar esta transformación a buen término.”
(Hiernaux, 2007:7)
El objetivo de esta investigación es reconocer el
imaginario urbano de la Ex hacienda Santa María
de los cibernautas, analizando las imágenes que
aparecen en Internet y el texto que las acompañan
en las páginas web; para conocer a través de éste,
cuáles elementos arquitectónicos prevalecen
y se encuentran en el imaginario urbano del
cibernauta. Cuando se realizan estudios desde
los imaginarios urbanos (Silva, 2006) estamos
utilizando un enfoque que ayuda a entender y
analizar los sentimientos, los deseos, lo inesperado
en un entorno urbano de manera colectiva. "Lo
imaginario es una función simbólica que se apodera
por entero de los paisajes, del aire enrarecido, de
los personajes y de las cosas" (Narváez, 2000:152)

en la Sociedad Red o Sociedad de la Información:
las nuevas formas de interacción humana hacen
necesarios estudios para entender el nuevo orden
social, Internet es un medio en donde observamos una
gran capacidad para crear y compartir información.
En cuanto al desarrollo de la sociedad actual se
hace necesaria la alimentación permanente de las
redes sociales virtuales, blogs, páginas web, etc.,
por lo cual Internet se presenta como una enorme
fuente de datos. Después de analizar diferentes
plataformas como Facebook, Blogs, Twitter,
Instagram, Pinteres y Google se determinó
que este último, Google era la plataforma
más apropiada para hacer la búsqueda; el
buscador Google fue inventado entre 1995 y
1996 por dos estudiantes de la Universidad de
Stanford; Sergey Brin y Larry Page, los cuales
llegaron a la conclusión de que las páginas
más “pertinentes” son las más frecuentemente
visitadas; básicamente este buscador organiza
los resultados más convenientes a través de
un algoritmo llamado PageRank, (Cassin,
2008) el cual responde rápidamente a las
demandas; por lo tanto en nuestra búsqueda
nos envió directamente a las páginas que han
sido mayormente consultadas. Se procedió
entonces a realizar la exploración, iniciando
con el tecleado en el apartado de imágenes del
buscador de las palabras clave: ex hacienda
santa maria del rosario ramos arizpe coahuila.
Este análisis trata de definir el papel que juegan
las imágenes más importantes en un buscador en
particular, pues sabemos que en la construcción
social de un imaginario son las imágenes sobre el
tema las que lo definen. Para el análisis de imágenes
utilizamos el método de María Acaso (2009) con
lo cual pretendemos definir cómo el uso frecuente
de un medio digital de comunicación y manejo de
información Internet/Google/Imágenes, participa
en la creación del imaginario urbano de la Ex
Hacienda Santa María del Rosario. Lo primordial
de este método es distinguir entre el mensaje que
transmite una imagen a los dos primeros segundos
de ser observada y el mensaje profundo de la misma
imagen al hacer un estudio más detallado. Sobre el
impacto de una imagen con sólo dos segundos de
observación la autora dice: “...este tipo de mirada
superficial son las imágenes las que ejercen su
poder sobre nosotros, logrando que desarrollemos
comportamientos específicos.” (Acaso, 2009:143)
Es importante el medio en el que se difunde una
imagen, pero más importante es al hacer un análisis

Netnografía aplicada en asuntos urbanos
La idea es buscar la relación que reúnen los
elementos de un mismo fenómeno; entonces
podemos encontrar la construcción de un
imaginario urbano a través de las imágenes y el texto
de las páginas web en Internet que proporciona
un buscador determinado; la pregunta a responder
entonces sería: ¿Cuál es y cómo se construye
el imaginario urbano que representa a la Ex
Hacienda Santa María del Rosario en las páginas
web de Internet?, pues el incremento indiscutible
del uso de medios digitales y sus buscadores de
información, alude a reconocer el poder de este
medio y sus contenidos en la generación de ideas
compartidas por un grupo social determinado.
Consideramos que las imágenes y páginas web
que circulan en Internet sobre la Ex Hacienda
Santa María del Rosario pueden ser el punto de
partida del complejo proceso de construcción
social identificado como imaginario. Entonces
la información que proporciona cada imagen o
cada página web puede ser considerada como un
instrumento (Carmona, 2015) de determinación
y fijación de contenidos, al tratarse de un medio
para las masas, la información que encontramos
en ellas es consultada por un número considerable
de cibernautas que buscan información específica.
Castells (2004) señala que estamos inmersos
58

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de un producto visual, conocer la capacidad que
tiene esa imagen para comunicar algo. Se dice
que una imagen es siempre una narración, es
una comunicación visual, una representación de
lo que está y de lo que no está. Su poder radica
en hacer presente aquello que no está presente y
hacerlo por medio de la representación. Sabemos
que la mente de una persona tiende a imaginar el
resto de la imagen, tiende a completarla. María
Acaso (2009) distingue dos tipos de mensajes:
el mensaje manifiesto, que es aquel en donde la
información es explícita, aquella que el espectador
cree que está recibiendo; el otro mensaje es el
que la persona recibe auténticamente, pero sin
percatarse de ello, es decir la información esta
sobrentendida, a este mensaje le llama latente.

presentan elementos arquitectónicos. Los colores
que prevalecen son: el color arena, azul cielo,
dorado, suaves tonos verdes; todas las imágenes
son poco coloridas. Del análisis iconográfico
encontramos que el elemento principal o Punctum
es la Capilla de Santa María del Rosario, la torre y
los contrafuertes. Como elementos del contexto o
Contra punctum están los retablos de la capilla y el
paisaje árido.
Tercer paso: Para realizar el estudio del
contexto de la imagen fue necesario realizar el
análisis de contenido del texto completo de cada
una de las páginas web de donde provienen las
imágenes. Se analizó el texto de dichas páginas
utilizando el método de redes semánticas naturales.
Algunos investigadores coinciden en que es una
técnica (Zermeño-Arellano-Ramírez, 2005) con
la cual podemos explorar la percepción, la idea
o el imaginario de un conjunto de personas sobre
un tema en específico; también se ha usado esta
técnica para conocer los motivos, las opiniones o
actitudes hacia situaciones sin dejar a un lado su
contexto. Las redes semánticas naturales son una
forma de representación del conocimiento y un
instrumento para el estudio del significado. Dicho
análisis se realizó alimentando un programa
que genera gráficos con nube de palabras con
todos los textos de las páginas web que están
ligadas a las imágenes que nos proporcionó el
buscador Google sobre la ex Hacienda de Santa
María; el programa después de hacer un análisis
de contenido presenta de manera gráfica las
principales palabras según el tamaño de mayor a
menor y la cercanía entre ellas según el número
de veces que se repite en los textos de las páginas
web con los que fue alimentado, formando así una
red semántica. Del análisis de las redes semánticas
naturales observamos en mayor tamaño aquellas
palabras que más se mencionaron durante todo el
texto en las páginas web; sobresale Santa María
y hacienda y junto a estas palabras están capilla,
hidalgo, ramos, protegidas, templo, saltillo,
demostrando nuevamente que el nombre de la
capilla y con esto las prácticas religiosas son las
que prevalecen.
Cuarto paso: Después de relacionar los
elementos anteriores, es decir los elementos
narrativos y los elementos del lenguaje visual,
logramos determinar el mensaje manifiesto y el
mensaje latente de las imágenes en general. Con
ambos elementos ahora podemos conocer cuál
es y cómo van construyendo los cibernautas el

Imaginario urbano del cibernauta
El método de María Acaso (2009) se divide en
cuatro pasos generales: primero es necesario hacer
una clasificación de la imágen, en segundo se
realiza el estudio del contenido como un producto
visual por medio de un análisis pre iconográfico e
iconográfico; como tercer paso es necesario hacer
un estudio del contexto de la imagen, por cuarto
y último paso se realiza la enunciación de los
mensajes manifiesto y latente.
Primer paso: Al teclear las palabras claves: ex
hacienda santa maría del rosario ramos arizpe
coahuila, el buscador Google en el apartado de
imágenes, presenta al cibernauta de inmediato
un mosaico de imágenes que pueden ser tomadas
como un collage del tema buscado; se determinó
designar al total de las catorce imágenes como
una sola, con una fecha de búsqueda del 30 de
marzo del 2020 a las 10.38.57am., se tomó en
cuenta la procedencia del producto visual; en
este caso Internet/Google/Imágenes, pues todas
las imágenes están ligadas a una página web; dos
de ellas provienen de una página de promoción
al turismo, cuatro fueron subidas a Wikipedia,
cuatro están ligadas a un blog y cuatro provienen
de páginas web de periódicos locales.
Segundo paso: Del estudio de contenido
obtuvimos los siguientes datos. Análisis preiconográfico: son un conjunto de catorce imágenes
en total: siete son del exterior de la Capilla de Santa
María del Rosario y dos del interior, dos de la Casa
Grande o Casa del Hacendado frente a la capilla,
tres del Molino. Del total de imágenes cinco
presentan personas, una presenta animales, ocho
59

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CONTEXTO

imaginario urbano que representa a la Ex Hacienda
Santa María del Rosario. El mensaje manifiesto
que recibe el cibernauta de las imágenes refiere
a un lugar despoblado, los colores nos remiten al
desierto, tanto la arquitectura como el contexto
se presentan como algo antiguo, en ocasiones
casi en ruinas, se observa el molino a la distancia
y en abandono; se observa un paisaje desolado.
Sabemos que según el método que utilizamos el
mensaje manifiesto es la información explícita, es
decir es aquella que el cibernauta cree que está
recibiendo directamente. Como mensaje latente
se observa fortaleza, dignidad, resistencia y es la
capilla de Santa María del Rosario que a través
de sus formas arquitectónicas y su estilo de
arquitectura vernácula: robusta, sólida, sencilla;
la que envía este mensaje, un mensaje latente que
da información implícita, datos que el espectador
recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello, la
mayoría de las veces. En esta parte es necesario
señalar lo que “no” es evidente tanto en los
elementos narrativos como en los elementos
visuales; dentro de los elementos visuales se
observa el molino, aunque en segundo plano, aún
sabiendo lo importante que fue para la hacienda y
para la región en general no se menciona dentro
de los elementos narrativos y queda en segundo
plano en las imágenes.

de una estructura de esa piedra de los cerros,
característicos de Ramos Arizpe; todo lo cual
confiere a la estructura un carácter monumental
de gran austeridad y en donde la forma
arquitectónica se encuentra decisivamente
determinada por los materiales y aparejos
constructivos que producen finalmente a una
forma estructural que corresponde a su propia
esencia así́ como al asunto de orden funcional
que motiva al edificio.”(Tejeda, 1992:88)
Figura 4. Capilla de Santa María del Rosario, Ramos
Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

Figura 3. Redes semánticas naturales

Otro elemento importante que no se
menciona es el Camino Real de Tierra Afuera
y que tampoco lo encontramos señalado en los
elementos visuales, sabemos la importancia que
tuvo este eje de comunicación para la región y
para la hacienda, pero en la actualidad la capilla
es el elemento de mayor relevancia para los
cibernautas.
Conclusiones
Al relacionar ambos resultados observamos
cómo se va construyendo el imaginario de los
cibernautas en torno a la ex hacienda Santa María
del Rosario, concluyendo que es la capilla de Santa
María del Rosario el elemento de arquitectura
vernácula más importante para el cibernauta por
encima del Molino, de la Casa Grande, la casa del
administrador y el Camino Real de Tierra Afuera;
la capilla que es un elemento arquitectónico que
es fundamental en la construcción del imaginario
urbano de la hacienda.

Fuente: Elaboración de la autora

“…aquello que causa mayor impresión en
cuanto estructura arquitectónica es el edificio
del molino, magníficamente cubierto mediante
bóvedas a cañón corrido que descansan sobre
60

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Los edificios históricos son un recurso físico
espacial, pero hay razones por las cuales
debemos conservar el patrimonio cultural.
Razones que se convierten en valores, tales
como el valor económico, el valor estético, el
valor asociativo y un valor informativo. Por
esta valoración, es que debemos conservar y
utilizar los objetos culturales que heredamos.
“ (Galván, 2018:32)
Es importante hacer estudios sobre el imaginario
urbano para entender cuales son los elementos
clave que reconoce la sociedad actual; una sociedad
en donde prevalece el uso de la tecnología y de la
comunicación. Con esto podemos entender las
preferencias de los cibernautas y a partir de conocer
estos elementos será posible hacer iniciativas más
viables y con más posibilidades de tener éxito y
que ayuden a que la sociedad pueda apreciar y
conservar el patrimonio histórico.
Conociendo el elemento clave a conservar,
podemos diseñar proyectos que ayuden al rescate
de los demás elementos de nuestro patrimonio que
han quedado olvidados. Porque sólo podremos ver
un desarrollo en equilibrio de nuestras ciudades
si logramos la integración de todos los factores,
tomando en cuenta las diferentes dimensiones:
histórica, social y cultural de nuestra sociedad
actual. Recordar qué en cada montaña, cerro,
cañada, en cada edificio, capilla, casa, plaza,
siempre hay algo de nosotros y si sufren algún
daño también nosotros lo sufriremos. C

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CONTEXTO

Los arquitectos del Movimiento Moderno en Camagüey y
su patrimonio habitacional, entre el olvido y el valor
The architects of the Modern Movement in Camagüey and their housing heritage,
between oblivion and value
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Dianelis Falls Valdivieso1
Mabel Teresa Chaos Yeras2

Resumen

Abstract

El centro histórico de Camagüey, Monumento
Nacional desde 1980 y su núcleo más antiguo
inscrito en la lista del Patrimonio Mundial en
el 2008, atesora un amplio y variado repertorio
habitacional, dentro del que se encuentran 82
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno.
Estos edificios fueron proyectados por importantes
arquitectos camagüeyanos de la vanguardia que,
aunque sus obras reflejan cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional, hoy en día
se reconocen sus valores, pero no existe un justo
reconocimiento a sus autores, de allí la necesidad
de su estudio. El trabajo realiza un acercamiento a
este repertorio a partir de su identificación, seguida
de una amplia y profunda búsqueda de archivo. Ello
permite acercarse a los más destacados arquitectos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

The historic center of Camagüey, a National
Monument since 1980 and its oldest nucleus
inscribed on the World Heritage list in 2008,
treasures a wide and varied housing repertoire,
within which there are 82 Modern Movement
apartment buildings. These buildings were
designed by important avant-garde architects
from Camagüey who, although their works
reflect substantial changes with respect to
traditional architecture, today their values are
recognized, but there is no fair recognition of
their authors, hence the need for their study.
The work makes an approach to this repertoire
from its identification, followed by a wide and
deep archive search. This allows us to approach
the most prominent architects of the period and
assess some of the general characteristics of
the Works designed by them, to avoid silencing
their value in the face of the passage of time,
as part of the history of Architecture that must
always be inclusive and plural.

Palabras Claves:

Keywords:

Movimiento Moderno; edificios de apartamentos;
arquitectos cubanos

Modern Movement; apartment building; Cuban
architects

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctoranda en Arquitectura de la
Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echevarría. Email:fdianelis29@gmail.com
2
Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctora por la Universidad Pablo de Olavide
de Sevilla, España. Título Homologado a Doctora en Ciencias Técnicas, La Habana, Cuba. Suficiencia Investigadora en Historia de América;
Miembro del Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo de las Construcciones (CECODEC); email: mabelyeras70@gmail.com

63

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Moderno (DOCOMOMO) cubano, labor que debe
extenderse a otras realizaciones y otros centros
históricos del país como es el caso de Camagüey,
donde destaca la labor de los investigadores del
Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo
de las Construcciones (CECODEC). Es por ello que
se considera necesario no solo el reconocimiento
de los autores de esta arquitectura con amplia
divulgación internacional, sino también a los que
realizaron obras más modestas, pero de gran valor
para contextos nacionales y locales, en los que estas
obras forman parte de su valioso patrimonio.
Ante esta realidad la conservación del patrimonio
debe partir del principio del reconocimiento de
los valores de uno o varios componentes de ese
patrimonio, legados del pasado (Gómez, 2015).
Mayor importancia reviste entonces cuando no sólo
son testimonios del pasado, sino que aún poseen
valor de uso, pues como dijera Prieto González
(2016: 27) “El valor del pasado puede y debe
reconocerse sobre todo en las utilidades sociales
del presente”. En este sentido los documentos
internacionales coinciden en que el uso es un
factor que garantiza la conservación del bien.
Si a ello se suma que los bienes a conservar por
sus valores, incluidos el de uso, corresponden al
patrimonio habitacional, también autores reconocen
lo complejo y necesario por la implicación de sus
habitantes (Sánchez y Woolfson, 2016).
El Movimiento Moderno agrupa una producción
arquitectónica diversa debido a su alcance global,
sin embargo, logró una síntesis conceptual definida
por el apego a los postulados universales que, al
encontrarse en disimiles escenarios mundiales tuvo
los aportes propios de cada región. En lo que respeta
a los aportes propios de la región, la consideración
del clima local favorece la presencia de terrazas y
patios, de igual forma se producen tramas de luz
y sombra a partir de las particularidades de cada
país. Así, por ejemplo, el edificio de apartamentos
de Lucio Costa, Nova Cintra (1948), ubicado en el
Conjunto Habitacional del Parque Eduardo Guinle,
Brasil, marcó el inicio de una nueva arquitectura al
aparecer en la fachada el cobogós (ver Imagen 1).
En el caso cubano, desde la década de los años
treinta y con mayor esplendor en los años cincuenta,
se asimilaron creativamente las influencias modernas
y se lograron sintetizar las cualidades de “lo nuevo
y lo cubano” en un genuino producto arquitectónico
(Rodríguez, E. L., García, Más, Morcate, Recondo,
Rodríguez, W., Soto, y Zardoya, 2011, p. 7). En otras
palabras:

Aun cuando fue en el siglo XX cuando surgieron,
evolucionaron y se expandieron la mayoría de
las teorías y documentos internacionales para
contribuir a la conservación de los bienes culturales
y pese a lo expresado en la Recomendación (91)
13 del Comité de Ministros de Europa a los estados
miembros, relativa a la protección del patrimonio
arquitectónico del siglo XX; todavía hoy no se
reconoce el valor patrimonial de las obras relativas
a este periodo. En esta postura se alinea Gustavo
Giovannoni al considerar que no eran evidentes aun
los valores trascendentes de la arquitectura moderna,
aunque ya se reconocía la calidad de muchas de sus
obras para que estas fueran insertadas en los centros
históricos (Alfonso, 2014).
Con los años ha cobrado mayor importancia la
necesidad de conocer los valores que integran el
patrimonio de cualquier país y en particular de sus
centros históricos, pues estos valores constituyen
testimonios tangibles de épocas, estilos y gustos,
por tanto, representan los cimientos sobres los
que se levanta la cultura de un pueblo y su propia
especificidad. Por solo citar un ejemplo reciente,
Camacho y Medina (2021) realizan estudios sobre
la arquitectura moderna de Quito. Dichos autores
reconocen que ha sido abordada la influencia de
los maestros del Movimiento Moderno europeo
pero que ‟… los estudios de la modernidad en
la arquitectura en Latinoamérica se han centrado
alrededor de personajes y obras de éstos, así como
en su influencia en el desarrollo en la arquitectura
local…” (Camacho y Medina, 2021: 109).
En Cuba, la conservación del patrimonio
histórico cultural constituyó una de las prioridades
a partir de 1959, lo cual se refleja en la ley No.1
aprobada en 1977, por la Asamblea Nacional del
Poder Popular, para la Protección del Patrimonio
Cultural. En 1982 se crea el Centro Nacional
de Conservación, Restauración y Museología
(CENCREM) y en 1995 el Consejo Nacional de
Patrimonio Cultural (CNPC). Con posterioridad
la creación de las Oficinas del Historiador o
el Conservador de las ciudades y los Centros
Provinciales del Patrimonio constituyen una
fortaleza en la conservación del patrimonio
histórico cultural cubano.
En particular las obras de mayor significación
correspondientes al Movimiento Moderno han
sido inventariadas y estudiadas por el Grupo para la
Documentación y Conservación del Movimiento
64

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La entrada del Movimiento Moderno en Cuba
produjo, por un lado, el cambio de imagen
de la ciudad tradicional, pero a su vez dotó a
esta, de una arquitectura con nuevos valores,
que asimiló las tendencias del Movimiento
Moderno internacional, adaptándolas a las
condiciones locales. Gracias a ello se afirma
que la arquitectura moderna cubana formó
parte de la vanguardia de su época con
ejemplos autóctonos. Respecto a lo anterior
Eduardo Luis Rodríguez afirma que “por
primera vez en su historia, la arquitectura
cubana iguala y hasta aventaja en riqueza y
calidad a la que se hacía paralelamente en
otros países incluso desarrollados” (Falls y
Chaos, 2017: 3).

mantuvo una preocupación por la organización
de los espacios y por generar una planta libre que
permitiera alcanzar el máximo confort climático.
Elementos como voladizos, patios, galerías y
celosías se suman y son ampliamente utilizados
en sus soluciones, de allí que sus aportes estén
centrados en la integración de la arquitectura con
el lugar y la búsqueda de la identidad nacional
(ver Imagen 2).
Imagen 2. Mario Romañach, edificio La Sierra, 7ma y
60, Miramar, La Habana (1956)

Imagen 1. Tramas de luz y sombra. Cobogós brasileño

Fuente: Nieves, Collado y Sánchez, Olivia (s.f)

En la ciudad de Camagüey, como en otras
del país, fue el centro histórico el lugar donde se
insertaron los edificios de apartamentos, repertorio
ampliamente desarrollado, reflejo de los nuevos
conceptos de vanguardia de la época. Puede
decirse que,
Con la instauración de los códigos del
Movimiento Moderno en la ciudad, sucedieron

Fuente: Campusano, 2014

Destaca en el periodo la obra de Mario
Romañach, por solo citar un ejemplo, que estuvo
permeada por la influencia de los maestros
internacionales como Gropius y Wright, pero
65

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

importantes transformaciones desde el punto
de vista constructivo y estético. El sistema de
proporciones cambió y se produjo un rechazo
a los elementos de carácter historicista, lo que
condujo a transformaciones en la imagen urbana,
en algunos casos con nefastas consecuencias
para la ciudad tradicional. Esta nueva concepción
no reconoció las potencialidades de la ciudad
histórica y empleó como criterio la ruptura con
el entorno, lo que hace que muchas de estas
transformaciones e inserciones contemporáneas
no armonicen en dicho contexto (Falls y Chaos,
2017: 3-4)
En el caso del centro histórico de Camagüey,
importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia, emplazaron 82 edificios de apartamentos,
en claro reconocimiento a las potencialidades de la
ciudad fundacional como muestra de la evolución
arquitectónica. Aunque con cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional que se había
desarrollado en épocas anteriores en su centro
histórico, aún hoy en día se reconocen los valores de
estas obras al ser reflejo de su tiempo; pero no existe
un justo reconocimiento a sus autores, de allí la
necesidad de un estudio profundo y más abarcador
de los más destacados arquitectos camagüeyanos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

arquitectónico, por sí solo, tampoco puede explicar
todo el valor de un edificio pues depende en gran
medida del tratamiento interior y de su relación
con el exterior y a su vez ejerce una acción sobre
el individuo dependiendo de sus cualidades y la
forma de percibirlas. Por lo anterior, se identifica
un vacío epistemológico de la no definición de
valores espaciales para la arquitectura en general
y para el Movimiento Moderno en particular.
Puede afirmarse que el término Movimiento
Moderno hace referencia a las transformaciones
que ocurrieron en la arquitectura y evidenció
la necesidad e importancia de mirar hacia el
interior y de atender al usuario (Guerrero, 2008).
En consecuencia, con ello, consideró al espacio
como una cualidad esencial, en particular su
fluidez espacial que permitió la relación interior
– exterior, con lo cual una parte importante de los
aportes del Movimiento Moderno a la arquitectura
a escala global, se refieren al espacio interior
y a su transformación. Según Ramírez (2008:
226) ‟El cambio de esta arquitectura no solo se
manifiesta por su imagen y volumetría; también
en su concepción planimétrica aparece una nueva
organización de los espacios interiores”.
De igual forma es meritorio valorar los
arquitectos menos visibilizados que se hicieron
eco de los cambios producidos, tanto en lo formal
como en lo espacial, y que forman parte de la
vanguardia del siglo XX en contextos nacionales
y locales.

El valor espacial como cualidad esencial del
movimiento moderno

El centro histórico de Camagüey
La ciudad de Camagüey cuenta con un centro
histórico reconocido como Monumento Nacional
desde el año 1980. Esta zona abarca 322 manzanas
de las que el 91% tiene un uso doméstico. Su
núcleo más antiguo fue inscrito en la lista del
Patrimonio Mundial desde el 2008 y comprende
54 ha con 80 manzanas donde residen 8 180
habitantes. Las 276 ha restantes se consideran
como zona de amortiguamiento o transición con
la ciudad moderna y contemporánea.
La parte más antigua de la ciudad tradicional,
desde el punto de vista morfotipológico (Chaos,
2005), cuenta con un predominio de manzanas
compactas e irregulares con lados curvos,
muchas de ellas de tamaño mediano. Sus lotes
son también irregulares, pequeños o medianos y
se asocian en su inmensa mayoría mediante pared
medianera y otros por pasillo y patio laterales. La

Emprender el estudio de la identificación y
valoración del patrimonio implica un acercamiento
al concepto de valor. Puede afirmarse que ‟Los
valores en sentido general han sido estudiados
por la axiología que ensaya sus primeros pasos
en la segunda mitad del siglo XIX. Este ha
evolucionado a lo largo del tiempo, hasta alcanzar
hoy día, el reconocimiento de sus implicaciones
sociales” (Falls, González y Chaos, 2018: 2).
En el estudio de los documentos
internacionales que abordan la categoría valor
pudo constatarse la ambigüedad semántica con
respecto al tratamiento del valor arquitectónico
por la pluralidad de significados contenidos, lo
cual deja abierta la posibilidad de incluir en él,
los valores formales, espaciales, ambientales,
tecnológicos u otros. En este sentido, el espacio
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

sección vial predominante es de acera-calle-acera,
fundamentalmente estrecha y posee entre cuatro y
seis metros. Solo La Caridad y La Vigía poseen
parterre y partidor central con vías en ambos
sentidos. La mayoría de las manzanas fueron
ocupadas en el siglo XVIII siguiendo la tendencia
del crecimiento espontáneo que caracteriza el
trazado urbano. Dicho trazado está compuesto
por un sistema de calles y callejones donde se
encuentran edificaciones que van desde el siglo
XVIII hasta el XX. En particular el repertorio
habitacional posee estudios de periodos anteriores
(Prieto, 2019; Mas, 2000) y de la arquitectura
del Movimiento Moderno (Falls, 2019, Falls y
Chaos, 2021).
En Camagüey, numerosos factores condicionantes
generaron la nueva arquitectura que se desarrolla
desde la década del cuarenta del pasado siglo, entre
ellos la graduación en la Universidad de La Habana
de jóvenes arquitectos, influenciados por las ideas de
las vanguardias arquitectónicas y que propiciaron
un cambio que se reflejó en la depuración
decorativa y la horizontalidad en contraposición a
la arquitectura precedente.

configuración del perfil de la ciudad, como es
el caso de un edificio de 12 niveles. En algunas
soluciones aparece en el primer nivel con una
función diferente a la habitacional (espacios para
rentar o negocios), fundamentalmente en los ejes
comerciales más importantes de la ciudad como
la calle República, donde además se aprecia una
agrupación de estos edificios (ver Imagen 3).
Imagen 3. Edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno en el centro histórico de Camagüey

Edificios de apartamentos del movimiento
moderno en el centro histórico de Camagüey
Los edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno se insertaron dentro de la trama urbana
tradicional y corresponden a las décadas del 40
(fundamentalmente en su segunda mitad) y el 50
del pasado siglo XX. A inicios de este período en
Camagüey, se desarrolla el Art Decó y en paralelo
también los códigos protomodernos, presentes
en edificios de apartamentos, donde pueden
apreciarse aún elementos figurativos del Art
Decó y se preanuncia la entrada del Movimiento
Moderno. Respecto a la distribución espacial se va
perdiendo la arquitectura de eje lineal y aparecen
nuevas variantes más concentradas. Puede verse
la persistencia del patio, aunque con menores
dimensiones y la existencia de patinejos como
nuevo elemento que permite ventilar espacios
menos favorecidos. También aparece el espacio de
recibidor en algunas variantes de apartamentos.
En la mayoría de los edificios de apartamentos
ubicados en el centro histórico se aprecia una
ruptura, aunque continúa predominando el perfil
bajo que acentúa los rasgos de horizontalidad
y en otros, escasos ejemplares, se observa
una verticalidad que rompe con la tradicional

Fuente: Fondos personales

Descripción del trabajo de campo
Se realiza un trabajo de campo para identificar
los edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (Gómez, 2019), (ver Imagen 4).
67

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Imagen 4. Ubicación de los 82 edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
dentro de los límites del centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras. (a partir de plano trabajado en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego, estudiante de Arquitectura de la Universidad de Camagüey)

Para ordenar una secuencia de trabajo atendiendo
a la complejidad del centro histórico se desarrolla
el mismo considerando tres sectores. El sector 1
se extiende desde la línea del ferrocarril hasta el
límite establecido, el sector 2 abarca la mayor área
(que se extiende desde la línea del ferrocarril hasta
el rio Hatibonico), el mismo fue subdividido en
dos zonas a partir del eje República (que recorre
de norte a sur toda la extensión del sector) hacia
el este el sector 2-A y hacia el oeste el sector
2-B y el sector 3 abarca desde el rio Hatibonico
hasta el límite establecido. En todos los sectores
se recorrieron las calles de izquierda a derecha de
norte a sur, de este a oeste y por último las calles o
callejones que quedan intermedios.

Como resultado de este trabajo fueron
seleccionados los edificios que cumplían con las
características definidas por las autoras en una guía
de observación. Dichas características son: presentar
dos o más niveles, mantener la función habitacional
con o sin servicios en alguno de sus niveles,
evidencia de más de una vivienda en planta alta
(en algunos casos resultó imposible determinar por
simple inspección visual exterior y este aspecto fue
verificado con la información de archivo) y ausencia
de elementos decorativos clásicos en fachada. Una
vez realizado el trabajo de campo se identificaron
82 edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno, ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (ver Tabla 1).
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tabla 1. Descripción del trabajo de campo para determinar los edificios de apartamentos
del Movimiento Moderno en el centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras

Principales arquitectos del repertorio de
edificios de apartamentos

desconocido su autor. Una de las obras, el edificio
ubicado en General Gómez No. 5 entre República y
Avellaneda, fue proyectado por dos autores Ricardo
Rodríguez y Kemel Suárez. En un segundo momento
se visitaron aquellos edificios que no contaban con
información de archivo, encontrándose en fuentes
personales la autoría de otra de las obras (Ignacio
Agramonte No. 448 entre Lope Recio y Popular)
para un total de 61 obras con autores conocidos.

Esta primera información recopilada en el terreno
fue verificada con respecto a la documentación
disponible en el Archivo Histórico Provincial de
Camagüey (AHPC). Se pudieron contar con los
expedientes de 59 obras para un 72 %, en las que se
pudo determinar su autoría, quedando en 23 obras
69

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultado de lo anterior se determinó que
el florecimiento del Movimiento Moderno en
Camagüey en cuanto al repertorio de edificios
de apartamentos se vio respaldado por las obras
de importantes arquitectos de la provincia que,
en muchos casos realizaron sus estudios en la
capital recibiendo las influencias de arquitectos
internacionales. También es de destacar algunos
arquitectos foráneos como Antonio Boada
Sabatés, que proyectó el edificio de Lugareño
y Alfonso S. Luaces Molina, con el edificio de
apartamentos Díaz Oms ubicado en la Carretera
Central Este.

A partir de la información de archivo obtenida
y los datos aportados por algunos residentes se
pudo establecer que en el centro histórico de
Camagüey, dejaron su huella 24 arquitectos. A
partir de allí se constató la relación de autores y la
cantidad de obras por año. Destacan el arquitecto
José Bombín Campos con nueve obras, seguido
de German Delamartter Scott y Santiago Amador
Casellas (ver Imagen 5), ambos con seis obras
cada uno. Los años en que más edificios de
apartamentos fueron proyectados corresponden
a 1954, 1955 y 1956, todos con un total de 10
edificios (ver Tabla 2).

Imagen 5. Arquitectos con mayor número de obras en el centro histórico de Camagüey
(De izq. a der.: José Bombín Campos, German Delamartter Scott y Santiago Amador Casellas)

Fuente: Fondos personales
Tabla 2. Relación de obras por
autor y cantidad de obras por año
Fuente: Elaboración por las
autoras

70

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Estudio de autores con mayor número de
obras en el centro histórico de Camagüey
Arquitecto José Bombín Campos
Perteneció al Colegio de Arquitectos de
Camagüey, diseñó edificios de hasta tres niveles
dentro del centro histórico de la ciudad, algunos
de los cuales tenían una planta baja libre para
servicios. La proyección de los edificios con
posición esquinera, y especialmente con forma
ochavada, es manejada por el autor como un
criterio que realza la imagen arquitectónica
del inmueble, unido también a otro elemento
como el balcón corrido que impone fuerza
expresiva al volumen. El autor utiliza balcones
que además están calados con celosías a partir
de motivos geométricos. En sus edificios se
aprecian otras características propias del estilo
de diseño del autor como son los balcones
simétricos volados, la simetría en fachada, el
empleo de aleros como protección solar y la
utilización de la línea recta como forma clave
compositiva del diseño (ver Imagen 6).

Fuente: Fondos personales

Desde el punto de vista de la distribución en
planta, se caracteriza por el uso de soluciones con
patios y patinejos en diferentes posiciones para
proveer de iluminación y ventilación los espacios.
Trabaja una planta orgánica con entrantes en los
muros de las diferentes fachadas permitiendo la
apertura de vanos para la ventilación e iluminación
de los espacios.
En el edificio ubicado en Bembeta No. 750
y 752, pueden apreciarse los cambios en la
zonificación y espacialidad de los apartamentos.
Aparece una solución espacial que responde
a la tipología doble (Falls y Chaos 2021),
diferenciación de la zona de día y de noche y
existe continuidad espacial en los espacios de sala
- comedor (ver Imagen 7)3.

Imagen 6. Obras del arquitecto José Bombín Campos

Imagen 7. Edificio en Bembeta no. 750 y 752 (1957)

3

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Eyleen María Recio Álvarez (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información recopilada
por las autoras en el AHPC).

71

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CONTEXTO

Concibió obras que se caracterizaron por el
uso de la línea recta en vanos con grandes paños
de ventanas, al igual que para remarcar cierta
horizontalidad mediante aleros continuos y
quebrados, tal es el caso del inmueble ubicado en el
reparto de La Vigía, en la calle Fernando de Zayas
esquina Benavides, donde el edificio integra en su
fachada la articulación de volúmenes a partir de
la esquina ochavada y el movimiento contrastante
de los balcones, además de hacer gala del uso del
vidrio en la terraza (ver Imagen 8).
Imagen 8. Obras del arquitecto Santiago Amador
Casellas

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Santiago Amador Casellas
Estudia en La Habana la carrera de arquitectura,
de la cual se gradúa en 1953. Perteneció al Colegio
de Arquitectos de Camagüey. En sus obras tuvo la
oportunidad de trabajar en emplazamientos tanto
medianeros como esquineros, en este último,
utiliza la esquina ochavada en algunos de sus
edificios. Se aprecia en su repertorio el juego
volumétrico, donde se destacan los balcones
volados como recurso. Se caracteriza por el
empleo de elementos de control ambiental, entre
los que predominan los aleros –en las fachadas–,
tanto en proyección de niveles específicos como
en sitios particulares.
En sus primeras obras persisten características
protomodernas, como en el inmueble ubicado en
la calle Santa Rosa No. 142-144, donde es posible
apreciar la forma redondeada de sus cuatro balcones
aislados. Por otro lado, en el edificio ubicado en
Honda esquina, a San Clemente, la entrada principal
está indicada hacia la esquina ochavada, y en el nivel
superior posee un balcón corrido combinado, cuya
herrería consiste en elementos simples, sin embargo,
el tercer nivel está desprovisto de esta área, pero
para dar armonía con los elementos horizontales
sobresalientes se dispone un alero.

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Germán Delamartter-Scott Tapia
Culmina sus estudios de arquitectura en la
Universidad de La Habana en 1948. Fue Profesor
Auxiliar de Proyecto en la misma universidad
y posteriormente reside en Camagüey donde
ocupa el cargo de Arquitecto Municipal. En
72

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CONTEXTO

la composición formal de sus obras emplea
balcones volados aislados, juegos de volúmenes
como recurso expresivo, motivos geométricos en
la herrería, la exteriorización de la estructura, el
paño de cristal, y la superficie texturizada.
Proyecta edificios para estándar alto (Popular
No. 126 con amplios espacios en sus apartamentos
y garaje en sótano), medio y bajo (Padre Valencia
No. 2). Como los autores anteriores, también
utiliza la ochava para edificios en posición
esquinera, de igual forma, con respecto a las
proporciones de los vanos evoluciona desde
alargadas y rectangulares hasta aquellas que
abren totalmente la fachada con amplios planos
de vidrio para lograr una excelente relación
interior-exterior (ver Imagen 9).

En su obra pueden apreciarse diferentes soluciones
espaciales para los apartamentos con tipologías
lineal, doble o central (Falls y Chaos 2021) y el
uso de soluciones con patios que favorecen la
ventilación y la iluminación natural, así como
patinejos o terrazas. Las soluciones logradas
en algunos casos se separan de la medianería,
aun cuando se trata de lotes pequeños, lo cual
favorece la relación interior-exterior. En el
edificio ubicado en San Pablo No. 65 se aprecia
una solución espacial que responde a la tipología
lineal, con diferenciación de la zona de día y de
noche y une estar-comedor y la cocina en un solo
espacio fluido y permeable en relación directa
con el exterior (ver Imagen 10)4.
Imagen 10. Edificio en San Pablo no. 65 (1958)

Imagen 9. Obras del arquitecto Germán DelamartterScott Tapia

Fuente: Fondos personales

4

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información
recopilada por las autoras en el AHPC).

Fuente: Fondos personales

73

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CONTEXTO

En cuanto a las características principales
de las obras proyectadas por los arquitectos de
mayor representatividad, cabe destacar que como
forma de adaptarse al contexto comprometido
donde se insertaron estos edificios y en parcelas
que ya condicionaban la forma del edificio, los
arquitectos dieron soluciones encaminadas a
mantener las mejores condiciones interiores.
Algunos utilizaron elementos para dar mayor
realce a sus diseños, tal es el caso de la esquina
ochavada que se puede apreciar en los tres
arquitectos estudiados: José Bombín Campos (San
Fernando No. 102, San Esteban No. 225 y San
Clemente No. 169), Santiago Amador Casellas
(Astillero esquina Enrique José y San Clemente
No. 201, 203, 205) y German Delamartt (Padre
Valencia No. 2). En estos arquitectos también
se demuestra la persistencia de elementos de
identidad por la permanencia del balcón en sus
diferentes variantes como forma de mantener la
comunicación con el exterior.
En cuanto a las soluciones espaciales, se
aprecian soluciones de las diversas tipologías, la
separación de zonas de día y de noche, la presencia
de sala-comedor en ocasiones como un espacio
único o fluido, unido a la cocina que aparece
también en relación directa con la zona de día. De
igual forma, en algunos de los apartamentos de los
edificios proyectados se utilizan patios, patinejos
y terrazas para el intercambio interior-exterior.
Todas estas características identificadas como
aportes del Movimiento Moderno internacional
al espacio interior y que están presentes en las
obras estudiadas son el testimonio de un periodo
de la arquitectura camagüeyana y representan
la especificidad de su patrimonio modesto pero
valioso y digno de conservar.

Fuente: Fondos personales

Discusión de los resultados
La inserción de los edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno, en la trama urbana del centro
histórico, quiso respetar el perfil predominante
bajo de dos y tres niveles, pero a su vez destacan
ejemplares que denotan determinada verticalidad.
Como afirma Falls (2019: 60), ‟Camagüey tuvo la
suerte de contar con arquitectos que se nutrieron
de las experiencias internacionales y adaptaron
al contexto comprometido del centro histórico
obras de carácter excepcional y que resaltan la
identidad arquitectónica de la época”.
La sencillez de las obras de estos arquitectos
y su creatividad en el empleo de los recursos
expresivos, los convierte en autores significativos
y reconocidos dentro de las obras del Movimiento
Moderno que se desarrollaron en el centro
histórico de la ciudad de Camagüey, por lo que se
consideran parte de la vanguardia de su época con
ejemplos dignos de admirar.
La investigación logra documentar por fuentes de
archivo (AHPC) y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos. El repertorio de
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
desarrollado por ellos abarca el periodo de 1945 a
1960, con un predominio de obras proyectadas en
1954, 1955 y 1956 (cada año con 10 obras), seguidas
de las proyectadas en 1951 (con seis obras) y 1958
(con cuatro). Los autores de mayor representatividad
son tres, José Bombín (9 obras), Santiago Amador
y German Delamartter-Scott (6 obras cada uno), le
siguen con cinco obras Enrique Pérez Pérez y Nicolás
LLuy Fuentes, con cuatro y tres obras solo un autor,
con dos obras hay siete autores y con una obra diez.

Conclusiones
El centro histórico de Camagüey atesora un amplio
y variado repertorio habitacional, dentro del que
se encuentran 82 edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno que fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de
la vanguardia. Esta arquitectura reflejó cambios
sustanciales respecto a la tradicional, pero posee
un amplio reconocimiento de sus valores.
La investigación logra documentar por fuentes
de archivo y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos que proyectan
este repertorio entre los años 1945 y 1960. Los
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CONTEXTO

arquitectos más destacados son José Bombín
Campos con 9 obras, Santiago Amador Casellas
y German Delamartter - Scott Tapia cada uno con
6 obras.
Entre las características generales de las
obras por ellos proyectadas, destaca la forma de
adaptarse al contexto donde se insertaron a partir
de lograr soluciones encaminadas a mantener
las mejores condiciones interiores mediante el
empleo de patios, patinejos o terrazas. De igual
forma el uso de elementos como la ochava
para dar mayor realce a sus diseños en el caso
de edificios con una ubicación esquinera y la
permanencia del balcón en sus diferentes variantes
como forma de mantener la comunicación con el
exterior. Finalmente, en cuanto a las soluciones
espaciales son diversas, se aprecian cambios en la
zonificación al separar las zonas de día y de noche
y la presencia de sala-comedor, vinculados a la
cocina como espacio continuo.
El reconocimiento de estas obras modestas,
pero con valores, así como el de sus principales
autores constituye un aporte al reconocimiento de
este patrimonio del centro histórico de Camagüey
como parte de la historia de la arquitectura que
debe ser conservada. C
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CONTEXTO

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CONTEXTO

Percepciones y actitudes ambientales de los usuarios del
Mercado Alianza en Torreón, México
Environmental perceptions and attitudes of the Alianza Market users in Torreon,
Mexico
Recibido: noviembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Julián Blanco Luna1
Luis Alfonso de la Fuente Suárez2

Resumen

Abstract

En el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda la
experiencia subjetiva, las percepciones y las actitudes
que los usuarios tienen al visitar este lugar. Dichas
experiencias se descubrieron a partir de entrevistas
semiestructuradas; algunas efectuadas de manera fija,
mientras que otras se realizaron durante el trayecto
por el mercado. Los comentarios obtenidos a través
de estas técnicas fueron mapeados sobre un plano,
lo cual permitió visualizar las experiencias, tanto
positivas como negativas que se presentaron a
los usuarios en puntos específicos en el espacio.
Las experiencias positivas se relacionan tanto
con las cualidades de los elementos físicos y de
los productos a la venta, como con los aspectos
sociales y los elementos representativos del
mercado. Mientras tanto, las experiencias negativas
se relacionan con la inseguridad, y con la falta
de limpieza y mantenimiento. Los espacios del
mercado generan experiencias sensoriales y sociales
en quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.

An intense social dynamic persists in the Alianza
Market in northern Mexico, and popular traditions
and the city’s history are kept alive. The present
descriptive study addresses users’ subjective
experience, perceptions, and attitudes when visiting
this place. Such experiences were discovered from
semi-structured interviews; some were carried out
statically, while others were realized during the
users’ itinerary through the market. The comments
obtained through these techniques were mapped
on a plan, which allowed visualizing the positive
and negative experiences presented to users at
specific points in space. Positive experiences are
related to the qualities of the physical elements
and the products for sale, the social aspects,
and the representative elements of the market.
Meanwhile, negative experiences correspond to
insecurity and the market’s lack of cleanliness
and maintenance. The market spaces generate
sensory and social experiences in those who visit
them. In this manner, the market goes beyond the
supply of basic necessity products since it is also
a place of recreation for visitors.

Palabras Claves:

Keywords:

mercados populares; percepción ambiental;
entrevistas caminando

popular markets; environmental perception;
walking interviews

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Email: jblancol@uanl.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Comunicación
Visual en Arquitectura y Diseño, por la Universidad Politécnica de Cataluña, BarcelonaTech, Barcelona, España; responsable del Laboratorio
AMBIO de percepción, atención, cognición y emoción en la experiencia de los entornos arquitectónicos, Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: luisalfonsodelafuente@hotmail.com

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1. Introducción

“aromas, sabores y visiones que para muchos
forman parte de un pasado añorado” (García
García, 2015, p. 114).
Para algunas personas, asistir de manera
recurrente al mercado representa distracción, una
forma de salir de la cotidianidad doméstica o laboral
en un entorno que cambia de manera constante
conforme a la oferta de productos por temporadas y
el desarrollo de festividades regionales (Arellanes
&amp; Casas, 2011; García García, 2015).

El presente estudio se centra en la intersección
de lo físico, material, arquitectónico y urbano
con lo inmaterial, social, subjetivo y psicológico,
tal y como se manifiesta en un caso de estudio
específico. Para una mejor comprensión de dicha
amalgama de temas, los siguientes apartados
introductorios se dividen en dos grupos: 1) la
síntesis de los aspectos generales de los mercados
populares, y las características del mercado
alianza en particular, y 2) las definiciones de
experiencia del entorno, percepción ambiental y
experiencia estética en las que se fundamenta el
presente estudio.

1.1.2. El Mercado Alianza de Torreón, Coahuila
El Mercado Alianza se ubica al poniente de la ciudad
de Torreón, Coahuila, en la periferia del primer
cuadro de la ciudad, el denominado conjunto histórico
(Herrera, 2009), cercano a los límites del municipio y
el estado. A diferencia de otros mercados públicos,
el Mercado Alianza no fue concebido como parte
del equipamiento urbano, ya que no se le consideró
dentro de la proyección inicial establecida por los
planificadores de la ciudad.
Aunque no hay evidencia del año preciso de
su fundación, el origen del mercado se remonta
a un momento de consolidación económica y de
proyección industrial de la ciudad. El mercado
inicia como un conjunto de comercios establecidos
sobre las vialidades aledañas a las estaciones
del ferrocarril, próximas a la fábrica de jabones
(posteriormente harinera) denominada “La
Alianza S.A.” La anterior fue una de las primeras
agroindustrias en arribar a Torreón a finales del
siglo XIX (Guerra, 1932), de la cual se desprende
el nombre con el que fue identificado socialmente
el mercado y el barrio. Del Bosque (1983, p.
76) plantea que el mercado surge como algo
informal, disperso y sin edificio propio, un “zoco
incoherente y multiforme…” Dicho mercado,
independientemente de las condiciones en las que
se desarrolló, ha estado presente en este barrio
desde sus orígenes y en algún momento llegó a
posicionarse a nivel regional como uno de los
principales centros de abastecimiento.

1.1. El entorno en el mercado popular
1.1.1 El mercado tradicional mexicano
Los sitios para la realización de intercambios
comerciales como los mercados han sido partícipes
en el establecimiento de ciudades y han influido en
su organización, como menciona Fernández-Ruiz
(2002, p. 254): “El mercado como centro destinado
-permanentemente o en días programados- a la
compra, venta o permuta de bienes y servicios es
coetáneo de las primeras civilizaciones”. Un mercado
público tradicional es un espacio o edificación en el
que se realizan actividades comerciales de manera
periódica (Licona, 2014). De este modo, los mercados
son una expresión vigente de la “economía popular”
(Ayús, 1999).
El ambiente suele ser colorido en los mercados,
y en su sonoridad destacan los gritos de los
comerciantes ofreciendo los productos o servicios;
frases y tonalidades que forman parte de la memoria
colectiva de una comunidad (Jamaica, 2016). Cada
local comercial posee un carácter simbólico que se
define a partir de la organización y la interrelación
de componentes físicos, expresiones sonoras e
interacciones sociales. Es por lo anterior que en
los mercados se trasciende el carácter puramente
mercantil, pues el espacio de compraventa
representa un fragmento del sistema sociocultural
urbano y una herencia histórica, un lugar de
socialización en el que se mantienen con vida
costumbres y tradiciones (Ayús, 1999; Jamaica,
2016). En el mercado se posibilita el acceso a
productos que difícilmente pueden ser obtenidos
en un centro comercial, se pueden identificar
elementos con un carácter artesanal y tradicional:

1.1.3. Estado actual del Mercado Alianza
El Mercado Alianza no destaca por su valor
arquitectónico, ya que surge como una actividad en
las calles, y así se ha mantenido históricamente. Su
estructura ha sido el resultado de un proceso evolutivo
de reconocimiento institucional y una gradual
formalización económica, social y constructiva
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CONTEXTO

conforme a diferentes momentos de reconfiguración
derivados de procesos de organización gremial e
intervenciones gubernamentales (Blanco, 2019).
Una de las inversiones más relevantes que
buscó mejorar las condiciones del mercado, fue la
remodelación total que se realizó en la década de
1990. En dicho proyecto se desincorporó parte de
la vía pública para la construcción y escrituración
de 240 locales de ladrillo y concreto (El Siglo de
Torreón, 1992), mismos que se pueden encontrar
actualmente. En la década del 2000, el ambiente de
las calles del mercado cambió significativamente
con la construcción una techumbre metálica
(Figuras 1 y 2).

encontrarse carnes, lácteos, hierbas medicinales,
ropa, venta y reparación de calzado, restaurantes,
alimento para animales y peluquerías.
Figura 2. En orden: la techumbre y el árbol en
el interior del mercado, el Altar a la Virgen de
Guadalupe y uno de los portales de acceso al oriente
del mercado. Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 1. Configuración actual del Mercado Alianza
y de los alrededores. Los límites oficiales del mercado
están señalados con el polígono gris claro, las
vialidades techadas aparecen en gris oscuro, y los
accesos están señalados con flechas

Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, fue hasta el año 2014 que se
identificó visualmente el nombre del mercado al
construirse los denominados portales emblemáticos
que hoy enmarcan los accesos y delimitan con
claridad el territorio del centro mercantil (Figuras
1 y 2). De manera interna, las vialidades que
conforman al mercado se han peatonalizado
prácticamente en su totalidad. El flujo vehicular se
mantiene en algunos sectores, pero se limita a la
carga y descarga de mercancía.
La variedad de productos que se pueden
encontrar en el Mercado Alianza, y el que sea más
barato con respecto a otros lugares de la ciudad
y la región, son aspectos que lo caracterizan.
En el mercado, las fruterías siguen siendo el
giro comercial predominante. También pueden

Fuente: Elaboración propia

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1.2. La experiencia del entorno

además de las entrevistas realizadas en un punto
fijo en el espacio.
Respecto a las actitudes o evaluaciones
ambientales, es importante mencionar que estas
se encuentran relacionadas con el grado de
familiaridad que cada persona tiene con un lugar;
lo que resulta ser un barrio inseguro para una
persona, para el habitante cotidiano representa
su espacio de vida, un refugio contra el miedo,
una encarnación de valores, los cuales, no
necesariamente encajan con aquellos aceptados
por la sociedad (Moore, 1979). La familiaridad
es un proceso adaptativo, ya que conforme se
tiene un mayor conocimiento sobre el espacio,
se reduce de algún modo la presión que ejerce
el ambiente sobre el individuo (Nahemow &amp;
Lawton, 1973).

1.2.1. Experiencia subjetiva, percepciones y
actitudes ambientales
Las experiencias subjetivas son los contenidos
posibles de la conciencia que se relacionan tanto
con el mundo interno de la persona, como con su
ambiente externo (de la Fuente Suárez, 2020, en
prensa; Gray, 1995; Jackendoff, 1987; Richardson,
1999). Por tanto, la experiencia de un entorno,
tal como el mercado, incluye tanto los objetos,
personas y eventos que pueden ser apreciados,
así como las emociones y pensamientos que estos
últimos generan en los usuarios.
Durante la visita a un mercado, y en la
realización de actividades básicas como el abasto,
se presenta el reconocimiento de los componentes
del contexto conforme al trayecto, la familiaridad
con el ambiente y las personas, además de la
evaluación de las características del entorno urbanoarquitectónico y social. De acuerdo con Holahan
(2012, p. 44), existen tres procesos psicológicos
que se presentan cuando los seres humanos se
enfrentan con un ambiente físico. El primero es la
percepción ambiental, la cual: “implica el proceso
de conocer el ambiente físico inmediato a través
de los sentidos”. El segundo es el conocimiento
ambiental, el cual: “comprende el almacenamiento,
la organización y la reconstrucción de imágenes
de las características ambientales que no están a
la vista en el momento”. Por último, las actitudes
ambientales: “son los sentimientos favorables o
desfavorables que las personas tienen hacia las
características del ambiente físico.” (Holahan,
2012, p. 44). El presente estudio se enfocará en
dos de los procesos psicológicos descritos por
Holahan: 1) las percepciones ambientales de los
usuarios, es decir, aquello que pueden captar en el
momento de visitar el mercado, desde las personas,
objetos y construcciones visibles, hasta los olores y
sonidos; y 2) las actitudes o valoraciones positivas
o negativas que los usuarios tienen de todo aquello
cuanto encuentran en el mercado.
Cullen (1961) plantea que la experiencia de un
entorno urbano se genera a través de una serie de
etapas que dependen del recorrido de la persona
por dicho entorno. Cullen llama a dicho recorrido
visión serial. Debido a la importancia que tiene
el recorrido de las personas por un lugar en sus
experiencias subjetivas, en el presente estudio se
incluyen entrevistas caminando en el mercado,

1.2.2. Experiencia cotidiana y experiencia
estética
Las acciones cotidianas son el eje principal a partir
del cual las personas comprenden y se relacionan
con su entorno, destaca Hernández (2007). La
estética de acuerdo con Saito (2007), ocurre durante
la vida diaria normalmente experimentada, y va más
allá de la contemplación, pues incluye reacciones
que impulsan a realizar acciones, tales como
limpiar, comprar o descartar. De manera similar
al planteamiento anterior, Arango (2004) resalta el
valor del entorno cotidiano, independientemente
de que sus características puedan o no ser parte
de un sistema de representación formal o artístico.
Lo anterior se relaciona con el concepto de
estética social, que se define como el “conjunto de
manifestaciones a través de las cuales se expresan
los factores que propician el vínculo afectivo entre
el hábitat y el usuario” (Hernández, 2007, p. 19).
Por su parte, Arango (2004, p. 61) coincide en que
a través del enfoque de la estética social es posible
identificar los componentes del entorno que son
significativos y poseen un valor afectivo para
las personas, elementos que se expresan: “bajo
la forma de tradiciones, prácticas, eventos, ritos,
etc., que además de estar fuertemente ligados a su
vida cotidiana de esa comunidad, gozan de común
reconocimiento”.
En cuanto a la estética urbana, esta es de
acuerdo con Buraglia (1998, p. 47): “…el resultado
de una construcción mental sobre la relación que
establece el observador con el paisaje urbano y
que resulta de complejos procesos sensoriales,
80

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

emocionales y racionales, mediatizados por la
cultura y las propias experiencias cognitivas o
emotivas del observador.” De manera similar,
Burchard (1957), indica que la estética de la
ciudad va más allá de lo visual, pues resulta de una
combinación de diferentes estímulos sensoriales.
En contraste con los autores anteriores,
Markovic (2012) indica que la experiencia estética
es un estado mental distinto a la experiencia
cotidiana. Es importante considerar que en una
experiencia cotidiana o pragmática de un objeto
o lugar, se valora la utilidad, el beneficio directo,
y el cumplimiento de un objetivo. Por lo tanto, la
experiencia pragmática corresponde a lo opuesto
de una experiencia estética, en la cual el objeto es
observado por el mero disfrute de su contemplación.
Es destacable que la satisfacción de necesidades
corporales como la alimentación, tampoco es
una experiencia estética, pues esta última se
relaciona con los placeres de la mente (Markovic
2012). Considerando estas últimas afirmaciones,
cualquier experiencia de un lugar centrada en la
obtención de beneficio, tal como el encontrar la
salida de emergencia, el realizar un intercambio
comercial o el descansar en una banca, no debería
ser considerada experiencia estética (cf. de la
Fuente Suárez, 2012). Es notable la diferencia
entre la excepcional experiencia estética definida
por Markovic (2012), y las definiciones de estética
cotidiana, social, y urbana ya comentadas, en las
que todo lo que puede tener un valor afectivo para
una persona en un lugar es parte de la estética.
En un entorno se pueden generar muchas
experiencias positivas, desde un posible apego
al lugar, hasta el agrado por los olores y sabores
de las comidas que se pueden encontrar en
dicho lugar. Sin embargo, para efectos de esta
investigación, la experiencia estética se referirá a
la que surge en las personas al encontrarse con un
objeto o entorno que es valorado positivamente,
y que puede ser contemplado, de modo que se
produzca una experiencia que va más allá de lo
utilitario, aun dentro de un contexto cotidiano. De
esta manera se especifica que un lugar, tal como
un mercado, puede generar experiencias positivas
de muchos tipos, dentro de las cuales podrían
encontrarse las experiencias estéticas.
Los museos proveen de un contexto propicio
para generar experiencias estéticas en los visitantes
que observan obras artísticas, en comparación con
otros entornos como los laboratorios (Brieber,
Nadal, Helmut, &amp; Rosenberg, 2014). De ahí surge

la pregunta de si un entorno cotidiano que se visita
con fines de abastecimiento, que es desordenado,
concurrido y con altos niveles de ruido, como lo
es un mercado, es capaz de permitir experiencias
estéticas en sus visitantes.
2. Objetivos de la investigación
El objetivo de este estudio es descubrir las
experiencias de los usuarios con el mercado,
en particular, sus percepciones y actitudes
ambientales. Por lo tanto, se indagará sobre las
distintas formas en las que se interpretan y valoran
las cualidades del entorno físico construido, las
dinámicas socioespaciales y culturales, así como
los aspectos sensoriales, tales como aromas y
sonidos, que se presentan en el lugar visitado.
El presente estudio pretende responder a las
siguientes preguntas:
1.- ¿En qué se enfocan los usuarios mientras
recorren el mercado?, es decir, ¿qué es lo que tiene
mayor relevancia para ellos en esta aglomeración
de elementos físicos, actividades y situaciones que
se presentan mientras se visita el mercado?
2. ¿Qué elementos o cualidades del mercado
son valorados positivamente y cuáles de modo
negativo?
3.- ¿Se pueden presentar experiencias estéticas
en mercados como el estudiado, los cuales
no ofrecen ni el contexto ni los objetos que
generalmente propician este tipo de experiencias?
En esta investigación se busca aportar
nuevos conocimientos para la comprensión de
las percepciones y actitudes en entornos urbanoarquitectónicos desde la experiencia de los
usuarios, en especial de aquellos entornos que por
sus condiciones físicas y sociales son comúnmente
estigmatizados.
3. Metodología
En la primera parte de este estudio, se llevaron a
cabo siete entrevistas semiestructuradas a personas
que asisten o asistían regularmente al Mercado
Alianza, actividad que se realizó en el domicilio
o lugar de trabajo de los informantes. El muestreo
fue por bola de nieve, es decir, en base de un
conjunto inicial de fuentes de información, se
encontraron fuentes adicionales (Morgan, 2008).
Los entrevistados son personas que asisten al
mercado desde hace mucho tiempo, entre 15 y
50 años. El guion de la entrevista se enfocó en las
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CONTEXTO

experiencias tanto positivas como negativas de las
personas con el mercado. Se les preguntó también
acerca del tiempo que tienen de conocer el lugar,
las transformaciones del mercado que han vivido
en dicho lapso, su percepción de las problemáticas
actuales, y finalmente, sobre su opinión sobre la
relevancia del lugar para la ciudad.
La segunda parte de este estudio trata de
las entrevistas caminando, aquellas donde el
investigador realiza preguntas a los participantes
mientras los acompaña en un recorrido por una
locación específica (Kinney, 2017). Las entrevistas
caminando se relacionan con los protocolos de
pensamiento en voz alta (Ericsson &amp; Simon,
1993), en los que se pide a los participantes que
comenten todo lo que están observando y todo lo
que les pasa por su mente mientras llevan a cabo
una actividad, tal como caminar alrededor de un
edificio (de la Fuente Suárez, 2019, 2020).
Ghisloti Iared y Torres de Oliveira (2018)
enfatizan que el movimiento de una persona no
solo le lleva de un punto a otro, sino que conlleva
el estar inmerso en el entorno, captándolo a
través de los sentidos y dándole significados.
Dicha inmersión es una de las cualidades de las
entrevistas caminando. Además, estas últimas
entrevistas, al permitir a los participantes localizar
eventos, historias y experiencias en su propio
contexto espacial, puede ayudarles a articular sus
pensamientos (Clark &amp; Emmel, 2010). De modo
general, las entrevistas caminando generan más
datos específicos del lugar que las entrevistas
sedentarias (Evans &amp; Jones, 2011). De acuerdo
con los autores anteriores, durante las entrevistas
caminando las personas comentan mayormente
sobre cualidades muy específicas de los edificios
y del entorno, así como sobre su uso. Mientras que
en las entrevistas sedentarias, los participantes se
enfocan más en las personas y en su historia en el
lugar (Evans &amp; Jones, 2011, p. 856).
Las entrevistas caminando permiten al
investigador encontrar datos no anticipados (Clark
&amp; Emmel, 2010), lo cual es de gran utilidad para
el presente estudio, que pretende explorar las
percepciones y actitudes de los visitantes de un
mercado. De Leon y Cohen (2011, p. 203) indican
que cuando se pide a los participantes comentar
acerca del entorno visitado: “algunas de las
locaciones más mundanas y los eventos que ocurren
en ellas pueden suscitar abundantes respuestas.”
En las entrevistas caminando de este estudio se
les preguntó a los participantes acerca del entorno

físico y social del mercado y de sus alrededores
para obtener descripciones de sus percepciones
ambientales mientras se les acompañó por una ruta.
Además, para descubrir sus actitudes ambientales
se pidió a los usuarios que describieran los
aspectos o elementos que para ellos resultaran
positivos o negativos del lugar. Algunas de las
preguntas que se realizaron fueron: ¿Por dónde
inicias tu recorrido cuando vienes al sector?, ¿por
dónde caminas normalmente?, ¿Qué me puedes
comentar sobre lo físico?, ¿cómo te sientes en
este punto?, ¿qué aspectos resaltan en esta zona
del mercado?, y ¿qué puedes comentar sobre la
interacción de las personas?
Las entrevistas caminando se llevaron a cabo
durante el horario de mayor concurrencia en el
mercado, con la intención de que las condiciones
y situaciones con las que se encontraron los
usuarios participantes fueran las que comúnmente
se generan. Los recorridos a pie por el mercado
y sus alrededores se adaptaron a los puntos
de partida y los trayectos reconocidos por los
usuarios (6 participantes).
Todas las entrevistas fueron grabadas en audio
previa autorización del entrevistado. Lo anterior con
la finalidad de captar lo dicho en la conversación
y poder complementar la situación con el
sonido ambiental (Álvarez-Gayou, 2003; Sierra,
1998). Posteriormente se procedió a transcribir
y categorizar los comentarios. A través de las
entrevistas caminando se obtienen comentarios en
los que se describen los elementos del entorno, y a
su vez se obtiene información acerca de la ubicación
espacial de esos elementos comentados, la cual
puede mapearse.
4. Resultados
Se definieron cinco categorías para el análisis
de los comentarios obtenidos a través de las
entrevistas caminando (Tabla 1). Los cinco tipos
de categorías de comentarios fueron mapeados en
dos planos mostrados en las Figuras 3 y 8. En un
mapa se ubicaron las dos categorías de aspectos
negativos, y en el otro las tres categorías de
aspectos positivos. Para la realización del mapeo,
se asignó un color diferente para cada categoría
tal como se aprecia en la Tabla 1.

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CONTEXTO

4.1. Experiencias negativas en el entorno del
mercado

Tabla 1. Categorías positivas y negativas de las
experiencias comentadas por los participantes
durante las entrevistas caminando

En cuanto a las características negativas referentes
al entorno físico, las personas que participaron
en las entrevistas caminando destacaron los
comercios de comida ubicados en las periferias
del mercado. Se mencionó que sus condiciones
son insalubres, principalmente por el flujo
constante de vehículos, la presencia de perros
callejeros y los malos olores que se desprenden
de la presencia de aguas negras sobre la vialidad
(“A” en Figura 3). En general, las implicaciones
del mal estado del mercado y sus alrededores
son remarcadas por una joven (Participante 1):
“El gobierno… debería también fijarse, porque
aquí es como que donde empezó Torreón, y ya lo
están dejando muy descuidado, en cuanto al agua
negra que está en la calle… en algunos lugares
hay muchos pozos en el pavimento…” (“B” en
Figura 3). Los malos olores se replican al interior
del mercado, específicamente en los puntos en
los que se comercia con cárnicos, los cuales se
encuentran expuestos directamente al ambiente.
En relación con la suciedad, un joven
(participante 2) indica que: “Las personas están
acostumbradas al mismo ambiente… es su
lugar de ambiente de siempre…”. Es notable la
acumulación de bolsas de basura sobre la banqueta
de la esquina del Museo del Algodón (“C” en
Figura 3). Un trabajador de la zona (participante
4) indica que la suciedad: “…daña la imagen para
todo, tanto para el museo, como para el sector,
para el visitante que viene de afuera o para los
mismos que estamos aquí… nunca está limpio
eso...”. Otros puntos del mercado con carencias
en la limpieza son el “D” y el “E” en la Figura 3.

Fuente: Elaboración propia

En las siguientes secciones se podrá constatar
que las entrevistas caminando permitieron captar
detalles específicos acerca de las condiciones
físicas y sociales con las que se encuentra una
persona al caminar por las diferentes zonas del
mercado. Se presentarán los comentarios positivos
y negativos mencionados por los participantes
de las entrevistas caminando y se señalarán los
puntos del mercado en los que fueron reportados.
A su vez, se acompañarán los siguientes párrafos
con comentarios de los participantes de las
entrevistas sedentarias, los cuales se refieren a
aspectos y valoraciones muchas veces generales
del mercado como totalidad. En las entrevistas
sedentarias, se pudo notar que las personas que
acuden al interior del mercado de manera asidua
reflejaron un mayor grado de confianza en el
entorno, poseen una imagen positiva del mismo,
y dieron menos relevancia a las condiciones
físicas, pues la caracterización del contexto recayó
en las relaciones sociales. Para su identificación,
los participantes de las entrevistas sedentarias
serán mencionados por sus nombres propios,
mientras que los correspondientes a las entrevistas
caminando se mencionarán con un número.
Figura 3. Plano del mapeo de los aspectos
negativos señalados por los participantes
de las entrevistas caminando en el Mercado
Alianza. Zonas inseguras en rojo y zonas
con características físicas desagradables en
magenta
Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

A las anteriores circunstancias, se añaden
otros aspectos valorados negativamente. Tal es el
caso del comercio ambulante en las aceras, como
el de los vendedores de las herramientas y objetos
metálicos, conocidos como los “fierreros”, los
cuales se encuentran muy cerca del Museo del
Algodón (Figura 4):
“El museo está bien, lo que está mal es que
no reubicaron a otras personas, están las
prostitutas enfrente, los “fierreros”, pues como
que no, dices tú pues que es esto… si tú llevas
a tus niños pues no… se ve mal por el área en
que está”.

sensación de encierro e incluso, llega a generar
miedo y una sensación de inseguridad (“F” en
Figura 3). Tal como indica una mujer que visita
el mercado de manera esporádica (participante 5):
“Esta parte de aquí, yo no pasaría, porque está muy
angostito, entonces eso te da la sensación como
de encierro, de no poder salir rápido a algún lugar,
sino que es muy largo y muy angosto…” (Figura 5,
y “G” en Figura 3). La participante 1 menciona que
el mercado actualmente es un lugar poco concurrido
en comparación con años pasados: “había mucho
más movimiento aquí… con la inseguridad se fue
perdiendo la tradición del algunos de venir hasta acá”.
Respecto al modo en que las personas se
desplazan en el mercado la participante 5 indica
que: “…la convivencia de la gente con los carros
es algo extraño… al final de cuentas es una calle,
no lo percibes como si fuera calle, lo percibes
como si fuera un mercado, el ver carros es raro.”
(Figura 5, y “H” en Figura 3). Al interior del
mercado, el tránsito vehicular por ciertas calles se
considera peligroso y resulta complicado cruzar
la calle (“I” en Figura 3). De modo general,
Alfonso comenta que el mercado: “sigue siendo
caótico, poco entrable, o poco funcional, mucha
gente se abarrota…”.

Figura 4. Arriba: fierreros frente al museo del
algodón. Abajo: falta de orden en los alrededores del
Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 5. Callejón estrecho en la calle Viesca y flujo
vehicular en el interior del mercado (sig. pag.)

Fuente: Elaboración propia

Las percepciones y actitudes respecto a los
andadores laterales son variables. Existen andadores
que fueron categorizados como estrechos, largos
o angostos, y que generan dificultad para la
realización de las actividades cotidianas como
detenerse a observar o transitar con facilidad. Se
hizo mención de que esta condición propicia una

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Figura 6. Deterioro y abandono en el Mercado
Alianza, Torreón, México. Arriba: Pasaje Alianza.
Abajo: callejón en la avenida Hidalgo

Fuente: Elaboración propia

Es importante mencionar que pese a que
el mercado no es muy extenso, puede resultar
difícil ubicarse en su interior. La Participante 5
menciona que para poder orientarse en el mercado
su manera de proceder es: “…entrar por un lado,
y regresarme y salir por donde mismo, porque si
salgo por otro lado ya voy a salir por una calle que
desconozco…”
En lo que respecta a las edificaciones, se
mencionó el abandono y deterioro físico en el
que se encuentran algunas de ellas (“J” en Figura
3 y Figura 6). Alfonso indica que aun cuando
se han hecho esfuerzos por mejorar el lugar,
en algún momento todo vuelve a ser lo mismo.
El lugar no resulta atractivo para su visita, el
enfoque de este se direcciona a la gente de escasos
recursos, para “el que lo necesita”, un espacio
que “desafortunadamente” debe existir. Juan, por
su parte, menciona los aspectos contrastantes del
deterioro del mercado y la importancia de este
último para las clases bajas: “Los edificios están
muy deteriorados, ya no los han arreglado por
años, definitivamente están abandonados… pero la
vida continúa ahí, miles de gentes acuden a hacer
sus compras, en verdad es muy económico…”

Fuente: Elaboración propia

Se menciona también que para las personas
que no son visitantes asiduos a este sector de la
ciudad, la zona norte puede no ser agradable por
la aglomeración de comercios semifijos sobre
las banquetas y por la inseguridad que se siente
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CONTEXTO

4.2. Experiencias positivas en el entorno del
mercado

(“K” en Figura 3). Lo mismo sucede a partir
de la presencia de cantinas, el ejercicio de la
prostitución y sucesos de violencia en el pasado,
pues han generado una mala imagen (“L” en
Figura 3). La presencia de estos giros y personas
en estado de ebriedad, generan inseguridad en
los visitantes. En general, es esta parte posterior
del mercado donde se concentran los aspectos
negativos que resultaron más apremiantes (Figura
7, y “M” en Figura 3). Para Alfonso, quien
lleva 45 años siendo cliente, en el mercado y el
contexto circundante prevalece el desorden y la
inseguridad: “Hay gente que te roba, hay gente
que huele mal…”

Respecto a las cualidades positivas de los elementos
representativos, destaca el Museo del Algodón
como sitio relevante para la ciudad (“A” en Figura
8), así como el altar a la Virgen de Guadalupe como
un hito para los comerciantes (Figura 2, y “B” en
Figura 8). Este último está ubicado en una sección
que se considera como el “corazón del mercado”
(“C” en Figura 8). Asimismo, el mural ubicado
en uno de los accesos de la Plaza Comercial
Antigua Harinera, se define como un elemento
que representa la actividad de los vendedores de
fierros o “fierreros” (Figura 9 y “D” en Figura 8).
Las vialidades amplias en conjunto con la
presencia de personas generan un ambiente
agradable y de seguridad, en el que se puede
transitar con tranquilidad (“E” y “F” en Figura
8). Con la reducción del ruido y el aumento
de la iluminación, se genera una sensación de
libertad y relajación. La participante 5 indica
que: “el espacio… para circular… es amplio, está
iluminado, no hay tanta contaminación de ruido,
nada más que el propio murmullo de las personas
y de los vendedores, pero no llega a ser realmente
molesto, sino es algo normal…” (“G” en Figura 8).

Figura 7. Vista al poniente desde la avenida Juárez
del Mercado Alianza

Fuente: Elaboración propia
Figura 8. Plano del mapeo de los aspectos positivos señalados por los participantes de las entrevistas caminando en
el Mercado Alianza. Zonas agradables en verde, zonas con elementos representativos en azul, y zonas con aspectos
sociales positivos en cian

Fuente: Elaboración propia

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CONTEXTO

Los locales comerciales de venta de ropa
fueron valorados positivamente (“H” en figura
8). En cuanto a las áreas del mercado con
las características físicas que resultaron más
agradables, estas son las que se encuentran al
avanzar hacia el oriente (“I” en Figura 8), las
cuales son además áreas percibidas como seguras.
La presencia de personas genera confianza,
sobre todo cuando se observa un ambiente de
socialización.
En ciertos puntos predomina la imagen de
mercado y su ambiente característico (“J” en
Figura 8), en la que las personas se apoderan
completamente de las calles (“K” en Figura 8). El
Participante 2 comenta que: “La gente convive,
la verdad aquí me siento yo bien… veo mucha
comunicación, veo pues ambiente, cosa que en
otros lugares [del mercado] no hay…” (“L” en
Figura 8). Martha, quien no asiste al mercado desde
hace años, hace alusión a que los comerciantes eran
amables y que la relación con ellos trascendía la
compraventa, ya que se identificaban mutuamente
y existía confianza.

de plástico, ropa y frutas (Figura 10). Los locales
y las cualidades arquitectónicas del mercado son
poco variadas. Sin embargo, el mercado destaca
por el modo tan abrupto en el que cambian los
productos y las formas de venta en espacios
contiguos. Se puede encontrar, por ejemplo, un
local de venta de ropa junto a un comercio que
ofrece pollo crudo o productos lácteos. Lo anterior
deriva en una alta variedad en los aspectos visuales,
auditivos y olfativos conforme se avanza a través
del centro mercantil (Figura 10). Es importante
destacar que los participantes comentan con
agrado la variedad de los productos a la venta,
sin embargo ninguno de ellos enfatiza de modo
específico la variedad de las cualidades visuales de
dichos productos, tales como sus formas o colores.
Figura 10. Variedad de productos en el mercado
valorada positivamente por los participantes. Arriba
izquierda y derecha: convivencia entre productos
de muy diferentes tipos y cafetería en el interior del
mercado. Abajo izquierda y derecha: frutas y otros
productos coloridos y frituras de harina

Figura 9. Mural “Mi raza está en La Alianza”
y vendedores de fruta a un costado de la Plaza
Comercial Antigua Harinera

Fuente: Elaboración propia

Las evaluaciones de las dinámicas en
los alrededores del mercado son a veces
contradictorias. Un participante, comenta lo
siguiente al observar un mayor flujo de personas
por la presencia de cantinas: “Aquí me siento a
gusto, porque veo más gente, veo que la gente
convive más aquí que de aquel lado, y me siento
a gusto, paso tranquilo, sin presión ni nada, de
que me vayan a hacer algo” (“M” en Figura 8).
En el interior del mercado resalta la presencia
de colores intensos en los productos como flores

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a los olores la participante 5
comenta: “conforme vas avanzando… los olores
van cambiando, en aquella parte pues era el olor
a frutas, en esta parte ya es algo un poquito más
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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

distintivo, ya huele diferente… como a queso…
(risas)”. (Figura 10). Manuel enfatiza de modo
positivo la diversidad de productos en el mercado:
“venden de todo”, refiriéndose a que se pueden
encontrar desde nopales y hierbas curativas, hasta
los desayunos tradicionales de las cafeterías.
En lo referente a los “fierreros”, ubicados en la
zona del Museo del Algodón, existen posiciones
encontradas ya que, aun y cuando pueden considerarse
como una actividad que genera desorden, se hace
mención de ellos como una tradición, una actividad
que manifiesta la cultura del pueblo, y para algunas
personas resulta atractivo ir observando objetos
en las banquetas. Para Eudelio el mercado es un
lugar donde siempre hay algo que ver: “…se ve
movimiento de gente y eso es lo que nos gusta…
ya no tanto a lo mejor por ir a comprar más
barato… ir a distraerse, es muy bonito eso, ojalá
no se pierda…” La valoración general del mercado
por parte de Eudelio es positiva. Él considera al
mercado como algo muy importante para la ciudad,
pues representa un punto donde se mantiene una
relación directa con el campo.
De manera similar, María manifiesta su gusto
por ir a La Alianza. En algunas ocasiones, ella
prefiere ir al mercado que ir al supermercado, el
cual le queda mucho más cerca. Para ella, asistir
al mercado es un momento de distracción para
salir de la rutina:
“…a veces me llama la atención ir hasta allá
y mis vecinas dicen: pero oye cuanto gastas,
tiempo y dinero… pero fíjese que a veces no
es el tiempo o el dinero, sino la distracción, el
ver gente, no sé, es algo que a veces yo misma
necesito… me voy a regalar un poquito de
tiempo, voy a ver gente, voy a ver puestos…”
Como una actividad complementaria, María
acude a comer en los puestos de tacos, donde se
crea un ambiente, surge la plática entre comensales
desconocidos y es tratada con amabilidad.

notable para los entrevistados que el Museo del
Algodón, un sitio que se considera relevante para
la ciudad y que permite acceder a la cultura, se
vea bordeado por un contexto que posee una
connotación negativa, situación que se observa
con claridad a la hora de mapear los comentarios
de las entrevistas.
b) El lado este del mercado, por su parte,
incluye algunas de las zonas en las que se
aprecian aspectos positivos relacionados con la
socialización, que en algunos casos hacen sentir
inseguras a las personas.
c) La zona central del mercado es la que
concentra los entornos de mayor agrado para las
personas por su colorido, iluminación, limpieza y
menor ruido.
Los visitantes del mercado compran objetos
y alimentos mientras se distraen observando la
variedad de estos mismos. El mercado es también
un lugar en el que se socializa mientras se
compra y se es atendido. En el Mercado Alianza
se generan una serie de fenómenos sociales de
mayor complejidad que la del cumplimiento de
una necesidad básica de abasto. De modo general,
el mercado satisface dos tipos de necesidades
de tipo pragmático: el abastecimiento, y el
esparcimiento, cada una de las cuales se relaciona
con ciertos tipos de experiencias y actividades.
Respecto a las cualidades de lo arquitectónico
y lo espacial del mercado que fueron comentadas
por los usuarios, destacan los elementos que
representan la identidad y la tradición del mercado.
Dichos elementos representativos, tales como los
murales, fueron evaluados positivamente en base
de su simbolismo, y no por su estilo artístico o
cualidades estéticas.
En cuanto a las características visuoespaciales
del mercado, los usuarios se enfocaron en las
variaciones de la delimitación de los espacios, es
decir, el qué tan cerrados se encuentran respecto
al exterior, así como el nivel de iluminación de
estos. Dichas cualidades resultaron relevantes
en la valoración de la seguridad o inseguridad
percibida por los usuarios, y por tanto no fueron
parte de una experiencia estética.
Ante la ausencia de condiciones de contemplación
adecuadas, como el abarrotamiento de personas,
los malos olores, y el ruido, las personas visitantes
se centran en los tipos de objetos a la venta, su
movilidad a través del espacio, y en protegerse
de las personas que les rodean. Los usuarios no
realizaron ningún comentario donde de manera

5. Discusión y conclusiones
Tal como se puede apreciar en los mapas presentados,
los entornos que ofrece el Mercado Alianza a los
usuarios presentan una superposición concurrente
de aspectos positivos y negativos. Considerando las
experiencias que se presentan en el mercado, este
último se puede dividir en tres zonas:
a) El lado oeste del mercado presenta dos
de los elementos más representativos rodeados
por las zonas de aspecto más desagradable. Es
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CONTEXTO

explícita se pudiera constatar la existencia de una
experiencia estética durante la visita al mercado. Es
importante destacar entonces, que las experiencias
agradables con los productos del mercado se
relacionan en muchas ocasiones con un disfrute
más básico, multisensorial y gastronómico, en el
que se producen en el visitante diferentes antojos
durante su recorrido. Visitar el mercado es una
experiencia, muchas veces de esparcimiento, en
la que se exaltan los sentidos durante el trayecto.
En la yuxtaposición de materiales, colores, texturas,
productos, sonidos y las actividades presentes en
el mercado, se revelan costumbres y tradiciones.
Lo anterior convierte al Mercado Alianza, y
posiblemente a muchos otros mercados populares, en
verdaderos espacios catalizadores de experiencias,
en los que se encuentran en uso múltiples
sentidos, y se pueden tener desde experiencias
en las que se valora la utilidad de la mercancía,
experiencias gastronómicas, hasta experiencias
de desagrado por las condiciones insalubres y por
la inseguridad. Resulta relevante rescatar en los
entornos comerciales contemporáneos, los aspectos
positivos del carácter experiencial tan variado de un
mercado popular, en el cual los usuarios interactúan
socialmente generando historias personales, a la vez
que resuelven sus necesidades básicas. C
Contribuciones de los autores
Conceptualización del estudio (L.F.S. y J.B.L.),
recolección de los datos (J.B.L.), análisis de los
datos (J.B.L. y L.F.S.), fotografías y gráficos
(J.B.L. y L.F.S.), redacción del manuscrito (L.F.S.
y J.B.L.), revisión final del manuscrito (L.F.S. y
J.B.L.).
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CONTEXTO

El discurso sobre la ciudad desde el poder en Foucault
Una revisión sistemática en la base de datos de Scopus1
The city discourse from power in Foucault
A systematic review in the Scopus database
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Arturo Valdivia Loro2

Resumen

Abstract

El análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas
del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.

The Michel Foucault power analysis is present in
different knowledge disciplines and the city isn’t
exception. However, it’s of special interest insofar
as the city is a device that facilitates the freedom
or subject subjection, producing and subduing it.
Advances in research that relate the city to power
are increasing, which is why it becomes necessary
to discourse review in order to demonstrate the
been formed different communities. For this
purpose, publications (book chapters and articles)
in journals Scopus indexed are analyzed with
the gephi program, identifying seven discursive
communities. Namely, the city: conceived for
power, as a power device, as a subject producer, as
a surveillance device and as a policeman (from a
genealogical method). In addition to two speeches
in the construction associated process with
smart cities and governance; demonstrating the
presence, validity and need to continue with more
investigations that analyze power and the city.

Palabras Claves:

Keywords:

comunidad discursiva; Michel Foucault; poder;
ciudad

discursive community; Michel Foucault; power;
city

1

El presente trabajo fue desarrollado compone una parte de la tesis doctoral del autor que está desarrollando durante el programa de Doctorado
en Filosofía en la Facultad de letras y humanidades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el año 2020. Asimismo, es parte
del proyecto de investigación desarrollado con el financiamiento con código A-253-2021 de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
2
Nacionalidad: peruano; adscripción: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú; arquitecto egresado de la Facultad de arquitectura,
Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería, Perú. Maestro en Investigación científica y docencia universitaria con mención en
investigación científica y tecnológica de la Universidad Nacional del Callao, Perú. Doctorando en el programa de Filosofía de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos Perú; E-mail: arturo.valdivia@unmsm.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0676-0102

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CONTEXTO

constantemente citados constantemente -102,
215, 202 y 215 respectivamente-.

Foucault y el poder en la ciudad
Foucault en la ciudad

Ilustración 1. Producción académica sobre Poder y
Foucault

Michell Foucault es considerado el filósofo
del poder (Pastor Martín &amp; Ovejero Bernal,
2005), especialmente porque su pensamiento ha
permitido comprender un cambio de paradigma en
el significado del poder y la política. Su influencia
para comprender la realidad es notoria, basta
realizar una búsqueda rápida en bases de datos, por
ejemplo, en Scopus3 -se decide usar esta base de
datos dada su relevancia internacional (RodríguezMorales, 2013)- en donde se encontraron 682
documentos4. Cada vez aumenta la producción
científica haciendo uso de los términos acuñados
por Foucault (ver Ilustración 1), demostrando
la vigencia de la epistemología del poder para
comprender las distintas problemáticas que se
afrontan en variados campos de estudios.
No obstante, los estudios más citados no están
necesariamente enfocados en la investigación
urbana. Por ejemplo, Cheong y Miller (2000)
centra su investigación en el turismo -y está 334
citados-, asimismo, Hollinshead (1999), citado
166 veces, también centra su trabajo en el turismo,
proclama que su estudio es una continuidad del
trabajo de Urry (2002) originalmente publicado
en el año 1990. Esto revela una construcción del
conocimiento de forma anacrónica y que permite
suponer que las redes académicas existen también
en los estudios relacionados a la ciudad formando
discursos o, cuanto menos, atendiendo unos de
los aspectos, o factores de análisis, que significa
estudiar el poder en el turismo.
De este modo, se vuelve relevante poder
identificar los discursos que suceden en cuanto al
poder en la ciudad, es decir, ¿cómo se estudia al
poder en la ciudad? Esta pregunta es importante,
especialmente, cuando de los resultados obtenidos
en esta primera búsqueda existen autores que han
sido usados directamente por aquellos autores
que estudian el poder y la ciudad. Se trata de
Davidson (2011), Mckee (2009), Clegg et al
(2002) y Flyvbjerg (1998) quienes, además, son

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Sobre la ciudad y Foucault
Analizar la relación de la ciudad con Foucault
es entender a la ciudad como un dispositivo del
poder, por ello resulta, además de interesante,
importante por cuanto permite introducirnos a
un modo complejo y diverso de comprender al
diseño de las ciudades. Como se ha señalado en
el apartado anterior, Foucault no solo ha sido de
gran influencia en las investigaciones sociales,
sino que sigue vigente en la actualidad. No
obstante, el caso de su relación con la ciudad
su producción ha sido menor, aunque también
significativa, e igualmente en aumento. Basta
con realizar una revisión similar al anterior5 para
obtener 23 resultados.
Dado el objetivo propuesto para detectar
los discursos que se están construyendo en la
literatura académica en debate, resulta importante
una apropiada selección de métodos. De este
modo se procedió con dos formas de concatenar
las investigaciones. En primer lugar, se usará
el programa Gephi con el fin de determinar las
relaciones de las investigaciones a través de los
referentes que se usan para andamiar el discurso
que se usa al artículo. En segundo lugar, se
procede a la lectura de los documentos para, uno,
verificar lo analizado con el programa y, dos,
en consideración a los resultados obtenidos con
Gephi, poder establecer conceptos o ideas que

3
Si bien también es posible usar la base de datos de Web of Science, Scielo, entre otros, se decide no utilizarlos con el objetivo de
homogenizar los criterios de selección para la publicación de las investigaciones.
4
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 30 de octubre de 2020: (KEY(Foucault)
AND KEY(power)) AND ( LIMIT-TO ( SRCTYPE,"j")).
5
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 16 de noviembre de 2020: (KEY (city)
AND KEY (foucault)).

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CONTEXTO

gobiernan o sintetizan a los contenidos de los
trabajos. De este modo, no solo se encontrarán
discursos sino, además, se elaborará un preámbulo
necesario para una construcción teórica del poder
en la ciudad.

Con el objetivo de determinar la valides del
análisis, dado que uno de los autores se repite en
dos documentos, se lo tratará como dos autores
distintos: por un lado, se usó su primer apellido y,
por otro, su segundo apellido.

Gephi: método de grafos para el discurso de
poder y ciudad

Descripción de resultados
El discurso del poder y la ciudad en los documentos
encontrados inician desde el año 2002 y es recién
desde el año 2013 que empieza a aumentar la
producción de investigaciones que se interesan en
el vínculo de la ciudad con las teorías foucaultianas
(Ilustración 2). Asimismo, cinco de los documentos
son de producción estadounidense, cuatro de
Reino Unido, tres de España (de la Universidad de
Navarra), dos de Chile. Del mismo modo, el 45.2%
(14) de los documentos pertenecen al campo de
las ciencias sociales mientras que el 25.8% (8)
al de artes y humanidades. De esta búsqueda
es importante resaltar que desde el año 2017 la
producción ha empezado a disminuir, motivo por
el cual esta breve investigación resulta un aporte
adicional a la discusión que aun en tendencia
está en aumento y que debería mantenerse así.
Es oportuno adelantar que de los documentos
no todos atienden el tópico de ciudad, sino que
usan a este territorio como el lugar en dónde se
encuentran los sujetos y verdaderos objetos de
estudio. Se tratan de los trabajos desarrollados
por Tosetto (2018) y Moraña (2017) y que más
tarde se explicarán.

Antes de detenerse en el análisis del contenido de
los documentos, primero será importante realizar un
análisis de grafos para determinar las modularidades
en las bibliografías usadas, es decir, para determinar
las relaciones que existen en los discursos. Para tal
fin se usó el programa Gephi 0.9.2 (CDDL &amp; GNU,
2017) para realizar un análisis en consideración a los
autores principales encontrados en las referencias
bibliográficas de los documentos encontrados en la
base de datos Scopus.
El programa exige que se introduzcan nodos
y aristas para proceder con los análisis. Con
ese objetivo se ha procedido a considerar a los
autores como los nodos, y las aristas serían la
unión de estos nodos según la composición de la
bibliografía. Es decir, una forma de obtener una
arista es al unir al autor principal con sus coautores
y editores; otra forma de arista se obtuvo al unir
al autor principal con los autores principales de
la bibliografía usada. A su vez este proceso se
repite con cada bibliografía para completar la red
(Ilustración 3). Este proceso se repite para los 23
documentos seleccionados.

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Ilustración 2. Relaciones de nodos con aristas

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Por otro lado, de los documentos obtenidos,
cuatro de ellos son capítulo de libros mientras
que el resto (19) son artículos. En consideración
a los documentos es importante resaltar que los
más citados son Klauser et al (2014) siendo 52

Fuente: Elaboración propia (2020)

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CONTEXTO

Aplicación Gephi

veces citado, Bushnell (2003) y Rosol (2014) con
35 y 32 citaciones respectivamente. Le siguen a
estas publicaciones el de Outtes (2002) con cinco
citaciones, Wang (2017) y Bazin y Naccache
(2016) citados cuatro veces, posteriormente las
citaciones van disminuyendo. En cuanto al factor
de impacto de las publicaciones (ver Tabla 1) es
igual de importante la contribución de Klauser,
Rosol (2014), Yang (2020), Bushnell (2003) y
Yang (2020).

La primera aproximación que se desarrolló fue
aplicando al programa Gephi. Como producto de
ingresar las referencias bibliográficas, es decir, la
relación entre distintos autores que estructuran el
discurso utilizado para la redacción de cada uno
de los documentos analizados fue posible detectar
encuentros de autores. Esto significa las redes de

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Fuente: Elaboración propia (2020)

6

Para obtener este índice se realiza la división de la cantidad de veces que el documento ha sido citado con la diferencia de años. Por
ejemplo, para Klauser 52/(2021-2014) = 8.67. Se opta por el año 2021 dado que existen documento publicados en el 2020.

95

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CONTEXTO

influencias que han servido ya sea para estar de
acuerdo o criticar la posición de los otros autores.
Con el fin de estimar la validez del método
usado, se consideró asumir un error en el orden de
los apellidos de Casero León. Es normal que con
distintas publicaciones sucedan distintas versiones
de los nombres de los autores al momento de ingresar
los datos (Aliaga &amp; Correa, 2011), principalmente
cuando el nombre es compuesto por varios apellidos
o nombres. De este ensayo de validez, fue importante
encontrar que aun fingiendo autores distintos se
pudo relacionar ambos documentos, lo cual resulta
importante en tanto la relación del discurso que
suceden con ambos documentos de investigación
(ver en la Ilustración 5 la relación de Casero, J. con
León, J.).
Con el objetivo de determinar las comunidades
entre autores fue necesario realizar un análisis
de modularidad obteniendo un índice de 0.471
(Ilustración 4). De este modo se encontraron 7
comunidades en función a la cantidad relación de los
nodos y aristas conectadas, ya sean dirigidas o no.

grupo en donde cabe destacar la presencia de habla
hispana de Landaeta, de ascendencia chilena. Este
bloque representa una forma de comprender a la
ciudad desde una perspectiva que se aproxima a
la realidad latinoamericana, en tanto la relación
colonial o virreinal con España para la fundación de
las ciudades. Antes de continuar con la descripción
del segundo grupo, es importante señalar la relación
de este primer bloque con Bent Flyvbjerg quien
es uno de los autores más citados en tópicos sobre
Foucault, se trata de una geógrafo cuyo trabajo
más citado trata sobre la importancia de los casos
de estudio en las investigaciones sociales (Bent
Flyvbjerg, 2006).
La segunda comunidad donde pertenecen Bazín
y Naccache (2016), aun siendo el único de los 23
documentos identificados, resulta importante en tanto
la relación con Saskia Sassen quien vivió y realizó
sus estudios en Argentina y posteriormente en Francia
-misma nacionalidad de los autores del documento
de investigación-. Además, ella acuñó el concepto
de ciudad global que posee una estrecha relación
con el neoliberalismo y la gubernamentalidad. Esta
comunidad es importante ya que es un intermedio
entre la primera comunidad con la tercera.
La tercera comunidad está conformada por
las investigaciones de Schwember y Urabayen
(2018); Landaeta et al. (2017) y Self (2013).
Se trata de una comunidad central, no tanto por
el impacto de sus investigaciones, sino por el
contacto directo con Foucault, autor que es usado
en los 23 documentos analizados. También resulta
importante la nacionalidad de los autores ya que, a
excepción de Self, el resto son de habla española,
especialmente Schwember y Landaeta quienes son
chilenos y que poseen en común sus estudios de
posgrado en España. Estos datos son relevantes
en tanto, desde la comunidad uno hasta la tres
posee intervenciones de autores que han vivido el
Latinoamérica, aunque con influencias distintas.
Esta tercera comunidad posee un discurso más
cercano a las fuentes originales, es decir, a
Foucault, Marx, Lefebvre y Castell.
El cuarto grupo identificado se trata de un
grupo en donde están incluidos Ruddick (2009) y
McKinnon (2011), ambos son capítulos de libro.
De este grupo es importante el vínculo con Soja,
importante geógrafo estadounidense, misma
nacionalidad de McKinnon, y sirve de conexión
para la quinta comunidad.
La quinta comunidad es igual de especial que la
tercera, en primer lugar, porque aparece Delueze

Ilustración 4. Tamaño de distribución de nodos

Nota: Ilustración producto del análisis de modularidad
con el uso del programa Gephi

Comunidades discursivas
Considerando una comunidad como una agrupación,
es decir, con un mínimo de dos integrantes en el
discurso, es posible determinar las asociaciones
obtenidas desde los análisis de grafos. En la primera
comunidad se colocó a León Casero (2017, 2018)
quien en conjunto con Urabayen conforman un
primer discurso, seguramente, asociado por la
procedencia española de ambos. Esto resulta
importante en tanto Urabayen, filósofa que
representa un vínculo importante con un segundo
96

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CONTEXTO

en las referencias. Este autor es de relevancia por
sus vínculos con Foucault y sobre todo por su
filosofía. Significa que Paasche (2015) y Klauser
(2014), quienes colaboran entre sí, poseen un
discurso que se va alejando del foucaultiano y se
va asociando con el territorio.
En cuanto a la sexta agrupación se identificaron
a Bruzzone (2019), Minhoto (2015) y Dodsworth
(2012). Esta comunidad al igual que la primera se
encuentran en una periferia discursiva, es decir,
se tratan de construcciones teóricas que empiezan
a encontrar una identidad propia aun usando las
investigaciones de Foucault y Delueze.
La séptima comunidad es aquella donde participa
Coyles (2017), aunque además acompañado por
Oscar Newman, arquitecto que afirmara sobre
la importancia del diseño de las ciudades para
el control del crimen. Adicionalmente, existen
documentos de investigación que han quedado
fuera de las comunidades, sin embargo, próximas
a ellas de manera indistinta dado que comparten
distintas referencias. Se trata de Yang (2020), de
La Robertie y Lebrument (2019), Tosetto (2018),
Wang (2017), Rosol (2014), Renzi y Elmer
(2013), Bushnell (2003) y Outtes (2002) quienes
han elaborado discursos independientes: nuevas
exploraciones usando los métodos foucaultianos
y deleuzianos. Finalmente, es importante señalar

a Moraña (2017), quien ha sido excluido del
producto del análisis, esto significa que se trata
de un discurso inédito del poder en la ciudad
(Ilustración 5).
Adicionalmente, Foucault es un autor central
en todas las investigaciones, sin embargo, no
todos los documentos analizados usan fuentes
directas del filósofo. Moraña (2017), Self (2013),
Dodsworth (2012) y Ruddick (2009) no usan
directamente las publicaciones de Foucault, sino
fuentes secundarias, es decir, investigaciones
sobre Foucault. Al mismo tiempo, entre los otros
documentos, se usa un total de 55 publicaciones
con autoría del filósofo, entre los que destacan
vigilar y castigar usado 15 veces, especialmente
la edición de 1977. Le sigue seguridad, territorio
y población -11 veces citado- con la edición
del 2007 citado siete veces. Posteriormente,
se referencia siete veces al nacimiento de la
biopolítica. Con cuatro referencias continua
la sociedad debe ser defendida, especialmente
usada la edición de 2003. Posteriormente la
cantidad de referencias descienden, no obstante,
es importante señalar El cuerpo utópico. Las
heterotopías; el sujeto y el poder; espacios
otros: utopías y heterotopías; la historia de la
sexualidad, volumen 1; la sociedad punitiva y;
los anormales, todos usados tres veces cada uno.

Ilustración 5. Resultados Gephi de documentos Scopus sobre Foucault y ciudad

Nota: Elaboración propia (2020) utilizando el programa Gephi (2017)

97

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CONTEXTO

Discursos de ciudad y poder

El estudio de Schwember y Urabayen (2018),
misma autora que participó en las investigaciones
previas con León Casero, se centra en la ciudad
ideal: las utopías, y la relación con lo distópico.
Se ejerce poder en el diseño de las utopías en
tanto se desplazan a aquellos que no pertenecen,
o no aportan, a la armonía y felicidad de la ciudad
ideal (los monstruos, parias, infames, etc.). Se
puede afirmar que no existe ciudad utópica en
tanto representaría una contracción con lo fáctico.
Si fuera utópico entonces no existirían los otros,
y de existir serían semiciudadanos, aquellos a
lo que se les somete en tanto aun no alcanzar la
virtud necesaria para ser ciudadanos íntegros. Es,
entonces, la utopía un dispositivo para determinar
qué es lo normal y que no. En el mismo sentido está
dirigido el trabajo de Landaeta, Arias y Espinoza
(2017), el cual consiste en un análisis de las ideas
en tanto el concepto de policía, que reúne los
dispositivos del poder, para gestionar la ciudad.
Se trata de un concepto que está en relación con
el bienestar -la felicidad- y el control. Policía se
entrelaza con política como entes que garantizan
el gobierno. Los autores explican cómo ha sido el
movimiento de ambos conceptos en el tiempo de
acuerdo con el crecimiento de las ciudades hacia
una metrópoli. Del texto es posible comprender
cómo se degrada al ciudadano para ser ahora
población, es decir, estadística. Asimismo, es
importante la relación que propone entre el poder,
la ciudad y la filosofía a través de la geofilosofía.
en el mismo grupo discursivo se encuentra la
investigación desarrollada por Self (2013) quien
realiza un texto breve, más de reflexión, en donde
aborda el determinismo de la ciudad como una
máquina. Para sustentar su discurso se apoya en
las investigaciones de Samuel Butler al afirmar
que la ciudad tiene una posibilidad consciente para
evolucionar según como sus ciudadanos decidan:
hipercentralizar o hiperlocalizar. Por esta razón
el título de su texto se denomina Darwin entre
las máquinas, es decir, la evolución biológica por
encima de lo que algunas ideas consideran a la
ciudad como una máquina natural.

La ciudad concebida para el poder
Con el fin de mostrar apropiadamente los
distintos discursos de los autores, se determinaron
conceptos clave que sirvieron para, además
de agruparlos, darle sentido cualitativo a lo
identificado previamente con Gephi.
El discurso de León y Urabayen está asociado
a las formas de hacer ciudad como un modo
de control. En el estudio de Espacio, poder y
gubernamentalidad (León Casero &amp; Urabayen,
2018) resulta de gran importancia para la
investigación que ahora se propone. Especialmente,
porque describe dos modos contemporáneos de
hacer ciudad en relación con Foucault: la ciudad
disciplinaria y la biopolítica. Esto se expresa en lo
que hoy denominamos Smart city y regeneración
urbana. Sin embargo, se expone que los dos son
ciudades de dominación y que finalmente no existe
un equilibrio del poder. Con un enfoque distinto en
Heterotopía y capitalismo en arquitectura (León
Casero &amp; Urabayen, 2017) los autores poseen un
estudio que centra su atención en el concepto de a
determinar una adecuada definición de heterotopía.
Se afirma que existe un modo inapropiado de lo
hetorotópico como lugar emancipador en tanto el
neoliberalismo la embulle para convertirse, por lo
contrario, en un lugar cuanto menos colonizador
ya que pierde su potencial. En ambos casos es
importante el discurso del poder para comprender
la forma de hacer, o construir, ciudad.
En sintonía similar Bazin y Naccache (2016)
se acercan a los anteriores autores por cuanto
tratan al concepto de heterotopía, sin embargo,
relacionado con la gestión. Heterotopía y
gestión es abordado desde un estudio que, tras
un recorrido de 10 años de discurso para la
organización, los académicos han hecho uso de
la teoría queer y marketing, teoría de la gestión y
educación en gestión para construir dos conceptos:
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional. Se trata de una posición en donde
se sustenta que la heterotopía sirve para la gestión
y organización ya que permite la imaginación, el
juego y la resistencia.

La ciudad como productor de sujeto
El próximo discurso generado está asociado con la
producción del sujeto. Ruddick (2009) desarrolla
su disertación en relación al concepto sociedadespacio y la producción intelectual en relación
a cuatro discursos: el marxista, el foucaultiano,

La ciudad como dispositivo de poder
El siguiente discurso detectado está centrado
a los dispositivos de poder para hacer ciudad.
98

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

feminista y deleuziano. De aquí es importante
la advertencia que señala la autora al respecto
de la combinación de los discursos ya que
primero se debería identificar las aproximaciones
conceptuales que poseen entre ellos. Asimismo, es
importante señalar la posición posestructuralista
en Foucault, el feminismo -una consecuencia del
pensamiento foucaultiano- y de Delueze. Una
vez más se da una aproximación entre ambos
filósofos y una distancia con el marxismo para
comprender las dinámicas que suceden en la
ciudad y el gobierno. En la misma dirección
argumentativa se encuentra el trabajo realizado
por McKinnon (2011) al exponer una exploración
a la construcción del yo: ¿qué es aquello que
nos da identidad? Esta construcción puede
significar una herramienta política y por lo tanto
una estrategia de gobierno que incluye normas,
ideologías, en general, dispositivos de control.
Dado que se trata de un estudio del sujeto, se
toma como ejemplo la discusión de la identidad
del indígena tailandés en donde también emerge
una identidad construida más desde la relación al
tierra-territorio que del sujeto-objeto.

el gobierno contemporáneo a través de códigos
podrá flexibilizar o enfatizar la vigilancia según
sea la realidad, la normalización y el espacio.
Nuevamente el territorio es un concepto que
emerge en los estudios.
La ciudad como policía (desde un método
genealógico)
El siguiente discurso trata sobre la aplicación del
método genealógico de Foucault con el fin de
obtener resultados, especialmente, centrados en
la investigación social. En el caso de Bruzzone
(2019) realiza una crítica al castigo a través de
la ciudad punitiva -o ciudad del castigo-, la cual
nunca alcanzó los objetivos que se le impusieron
al respecto de la soberanía y la disciplina. El
castigo es la principal variable del análisis, en
este estudio la ciudad es una tecnología del
poder es una institución disciplinar. El trabajo
de Minhoto (2015) también trata sobre la ciudad
del castigo, sin embargo, desde una crítica
asociada al neoliberalismo que, declara el autor,
estuvo ausente en los estudios de Foucault. Es
importante señalar que similar al estudio de
Bruzzone (2019) se usa el método genealógico de
Foucault para realizar el estudio que propone. De
este modo la investigación atiende, sobre todo, al
campo sociológico, aunque el concepto de ciudad
es también abordado como una consecuencia
de la gestión del neoliberalismo, el cual evita la
seguridad urbana, incapaz de controlar al crimen
y sus conductas. En más representativo es el
caso de Dodsworth (2012) quien con su estudio
asociada a la policía como un órgano de gobierno
y que sirvió, entre otras actividades, para la
reforma urbana en distintos países de Europa.
Este órgano reformó en consideración a los flujos
en la ciudad. Como consecuencia la movilidad
urbana resulta un instrumento de la policía. Es
importante considerar que el concepto de policía
en Francia y Alemania fue denominado política
en Inglaterra, aunque solo cambió el término ya
que los mecanismos de control se mantuvieron,
siempre con el fin, o amparados, para alcanzar el
bienestar social.
Un discurso alternativo es el desarrollado por
Coyles (2017) el cual resulta muy interesante en
tanto vincula a la arquitectura desde su imagen
proyectada para generar una ciudad fantasma
en Belfast (una ciudad posconflicto). Coyles
demuestra que existe un significado entre las

La ciudad como dispositivo de vigilancia
Por otro lado, también existe una argumentación
en torno a las tecnologías de vigilancia en la
ciudad. Paasche y Klauser (2015) poseen dos
partes importantes en su investigación. La primera
de ellas sobre la definición de vigilancia y
privacidad en donde destaca la participación
conceptual de Foucault, Delueze y Gary Marx.
La segunda parte está asociada a la tecnificación
de los dispositivos de seguridad entre los cuales
destacan la vigilancia digital (con el CCTV, los
sistemas inteligentes de CCTV y los drones), la
informatización de la vigilancia (GPS, Chips,
identificación por radiofrecuencia -RFID, radiofrequency identification-) y finalmente la Smart
City al cual se le pueden asociar las tecnologías
antes mencionadas, además de del Social/Software
Sorting, es decir, una nueva forma de calificar a
la sociedad. Por otro lado, en la investigación
desarrollada por Klauser, Paasche y Söderström
(2014) las tecnologías de información [IT]
sirven para la administración del poder y el
gobierno. Se considera el caso suizo a través del
iSmart y Flexlast como sistemas para gestión
del servicio eléctrico. La principal tesis del
artículo es de relevancia en tanto propone que
99

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

personas y su entorno (el territorio) a través,
principalmente, de la vivienda y las carreteras
como policía. Esto resulta significativo en tanto,
aún con un método distinto logra alcanzar un
indicador similar al propuesto por Dodsworth,
es decir, el sistema de movilidad urbana como
medio de control de la ciudad.

un análisis genealógico tal como también lo
hiciera Foucault. De este modo se identifica, a
través de entrevista a expertos, en qué consiste
el modelo de Smart city, es decir, una utopía o
por lo menos la normalidad, representando un
problema social, o cuanto menos humano, en
lugar de una solución. Por lo mismo concluye
que se debe realizar investigaciones hacia un
próximo pensamiento de ciudad, sin embargo,
no especifica cómo o da un enfoque sobre hacía
donde ir. Si bien se tratan de distintos discursos,
incluso antagónicas, las tres investigaciones están
referidas a las Smart cities lo cual demuestra lo
importante de este paradigma para los estudios de
la actualidad.

Discursos en procesos de construcción
Asociado a las Smart cities
Los siguientes discursos, si bien no conforman
una comunidad, se tratan de investigaciones
que tienen grados de relación con los discursos
anteriores. No obstante, no se ha tomado la
decisión de unirlo con los anteriores mencionados
ya que representan un estadio único en su
exploración del poder en la ciudad. En el caso
de Yang (2020) su investigación es un estudio
exclusivo sobre la historia de los smart city con
el fin de comprender cuáles son sus orígenes
a través de una genealogía en la ciudad de
Songdo de Corea del Sur. Su estudio indica
que los orígenes de las ciudades inteligentes
están enfocados en la ciudad móvil, segura,
ecológica y futura. A su vez señala que existe
una relación con la urbanización, digitalización,
globalización, militarización e industrialización.
Sin duda expone al Smart city como una
ciudad disciplinar. Por su lado de La Robertie
y Lebrument (2019) se centran en una crítica al
Smart City el cual resulta relevante en tanto el
análisis heideggeriano patente para demostrar
como las técnicas modernas y ancestrales sirven
para adueñarnos de la naturaleza, en particular
para el estudio realizado para la naturaleza del
yo. Esto coincide con el enfoque foucaultiano
en donde, a través de las tecnologías del yo, se
construye vigilancia y control, especialmente el
autocontrol. En cualquier caso, el ser humano
pierde su naturaleza para ser big data para el
sistema tecnológico urbano y autocontrolarse
(biopolítica) en una autentica pérdida de su
libertad. En el mismo sentido Wang (2017)
centra su estudio en la relación de la tecnología
con el diseño y pensamiento político, en un
escenario que es la ciudad para conformar lo que
se comprende como Smart city. Sin embargo,
no para estar de acuerdo con su aplicación,
sino criticarlo ya que en realidad no atiende los
problemas urbanos y sociales. Para tal fin realiza

Asociado a la gobernanza
Trabajos anteriores, son aún más dispersas. Rosol
(2014) comenta sobre la política urbana en cuanto
a la resistencia -una contra conducta- hacia una
ciudad pospolítica y posdemocrática, conceptos
erigidos por Erik Swyngedouw. Se comparte
una crítica a la participación en tanto sirve
como neutralizador de opiniones y trasmisión de
críticas de políticas preestablecidas. Por lo tanto,
existe una posición crítica ante la actual forma de
gobernanza urbana contemporánea. Al respecto
de la ciudad se la entiende como un concepto
abstracto en dónde se desarrolla la política y la
gobernanza. El trabajo desarrollado por Renzi
y Elmer (2013) comienza con comprender el
movimiento del discurso desde la seguridad a la
crisis con austeridad para hacer gobierno en la
ciudad. Se considera las cumbres del G8 y G20
desarrollo en Toronto y que sirve para implementar
el modelo whole-of-government [todo el gobierno]
como una tecnología para concentrar el control
financiero de todos los órganos del estado. Se
comenta sobre una ciudad global con sacrificio social
debido a la austeridad y por lo tanto impidiendo el
desarrollo. Outtes (2002) afirma que el discurso de
la ciudad en Brasil y Argentina ha cambiado a los
individuos. Se compara moralmente el discurso
de la criminología con el de las barriadas en una
época (1894-1945) en donde el nacionalismo
era una ideología patente en ambas realidades.
Afirma que se debe desarrollar una genealogía del
urbanismo para detectar los discursos que suceden
en el urbanismo, es decir, en la planificación de las
ciudades, en donde todas se han normalizado hacia
uno: aquel donde vivimos actualmente.
100

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discursos emergentes y fragmentados

lo contrario. Este concepto ha sido imbuido por
el neoliberalismo al punto de empezar a fusionar
conceptos con la gestión estratégica al formular el
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional (Bazin &amp; Naccache, 2016), los
cuales se proyectan como la normalización de
este concepto como dispositivo de control.
De este modo, se puede afirmar que existen dos
formas de ciudad: la disciplinar y la biopolítica.
En cualquiera de los dos casos, el objetivo está
asociado a controlar y minimizar al ser individual,
trayendo como consecuencia que pase a ser
población, es decir, una cifra. Esto significa que la
producción del sujeto está en proceso de cambio,
por ello existen aquellas investigaciones disociadas
a algunas de las comunidades, porque el sujeto
está cambiando y es conveniente innovar distintos
enfoques. Una ciudad es un objeto e instrumento
del poder que sirve para vigilar a los otros. La
otredad, emerge como un concepto necesario al
pensar en la mejor ciudad para la población. La
utopía, por lo tanto, también se convierte en un
instrumento para la producción del sujeto.
Finalmente, también se revela que la ciudad
existe en dos categorías esenciales de análisis:
como producto de la interacción social y como
materia. La primera de ellas es atendida en
las investigaciones revisadas, se trata de la
producción del sujeto a través del ejercicio del
poder, quien fabrica tecnologías y órganos de
control, vigilancia y castigo que aplican no solo
en la ciudad, sino en los ciudadanos mismos.
En cuanto al segundo caso, sobre la ciudad
construida, es poco, o casi nada, su atención.
Aunque lógicamente las tecnologías se aplican
en la ciudad, no se estudió a la ciudad como
un objeto. Por lo tanto, emerge la necesidad
de discutir no solo sobre la ciudad construida,
sino también sobre el territorio y el sujeto
cuyo producto debido a la interacción de estos
conceptos formaría: la economía, la sociedad y el
medio urbano construido. C

Las demás investigaciones, aunque significativas,
construyen discursos aún más dispersos. Bushnell
(2003) ejecutó un trabajo que más bien se centra
en la educación y cómo sus reformas afectan a los
docentes para su desarrollo profesional. La única
relación con la ciudad está asociada con el costeo
para adquirir vivienda. Entonces, es posible
reflexionar que, en una política de austeridad y de
sacrifico social, ¿qué tanto el gobierno se preocupa
por satisfacer esta necesidad? En cuanto al texto
de Tosetto (2018) resulta uno de los más alejados
ya que aborda la relación de la perspectiva con
la contemporaneidad como un método alternativo
para obtener los mismos resultados asociados
con el método foucaultiano. Con este método se
aborda los espacios de la ciudad relacionando
con los análisis de arquitectos como Eisenman,
Koolhaas y Adolf Loss. Se trata del primer texto
que relaciona la arquitectura con la alfombra
babilónica de Foucault, es decir, las heterotopías.
Finalmente, el texto de Moraña (2017), es único
en tanto no se vincula con los demás autores, es
decir, no poseen coincidencias bibliográficas y,
por lo tanto, es un caso aislado. Su aporte es en
cuanto a comprender como la transculturización
ha provocado los escenarios de la postmodernidad
latinoamericana.
Síntesis
De la revisión previa es posible afirmar que el
paradigma para hacer ciudad en la actualidad es o a
través del Smart city o la participación ciudadana,
asociada con la regeneración o proyectos de
planificación similares. Esto significa que la forma
de hacer ciudad ha cambiado, ya que previamente
se construía lo que se denomina ciudad disciplinar
(León Casero &amp; Urabayen, 2018). Esta afirmación
se refuerza con el anterior discurso de construir,
o pensar la ciudad, por la seguridad (Renzi &amp;
Elmer, 2013) de los ciudadanos, para ser, ahora,
un modelo de austeridad social en el que Estado
neoliberal es incapaz de garantizar (Bruzzone,
2019) sacrificando libertad.
En este sentido la heterotopía emerge como
una estrategia para la emancipación del ser
humano en el territorio que habita, sin embargo,
dada la mala interpretación conceptual de este
concepto (León Casero &amp; Urabayen, 2017) y la
condición capitalista han generado que sea todo
101

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

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�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y
originarios1
Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y Alfredo Palacios Barra (Coordinadores)
Ana Cristina García Luna Romero2

La ciudad como tema de estudio, pero desde las
necesidades y desafíos que representa el urbanismo
actual, es todo un reto que hace falta desarrollar de
manera urgente. Análisis espacial metropolitano en
ambientes antrópicos y originarios, libro coordinado
por Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y
Alfredo Palacios Barra es un esfuerzo que busca dar
respuesta a las demandas de los estudios urbanos
actuales. Además, la relevancia de este proyecto no
solo atiende a las nuevas perspectivas de abordaje
teórico de la ciudad, sino también a la coyuntura de
apreciar a la urbe como un todo integral, colaborativo,
multidisciplinar y global, de ahí que resalte la
importancia de la simbiosis entre expertos de México
y Chile, pues este libro es resultado de convenios
entre la Universidad de Bío Bío y la Universidad
Autónoma de Nuevo León, lo que enriquece la
experiencia y ofrece una visión más amplia del
fenómeno urbano latinoamericano.
A lo largo de 10 ensayos, nos adentramos en
un panorama amplio de situaciones y problemas
impuestos por los estudios urbanistas que buscan
explicar el desarrollo de las ciudades ante las
nuevas realidades contemporáneas. Son 10 textos

que nos llevan a la reflexión para cuestionar e
intentar comprender los fenómenos urbanos del
presente y el futuro. Y es que una cosa es continuar
con las bases teóricas que intentan explicar lo que
hasta ahora se conoce como urbanismo, pero llega
un punto donde esto es rebasado, donde la realidad
actual nos pide ir más allá y con otra perspectiva
dar cabida a una visión más dinámica, más activa,
más líquida, ya que los ciudadanos y ciudadanas
cobran un papel determinante en el devenir de las
ciudades, ya no es solo estudiar la evolución de las
ciudades como planeación medida, sino estudiar
a las ciudades como entes vivos, habitados,
integradas por una diversidad que impone su
alteridad y desde ahí su caótico crecimiento.
Así, desde el primer ensayo, La metamorfosis
urbana en el marco de sus procesos evolutivos
transformacionales. La metrópoli prematura
contemporánea, Sousa González plantea la
necesidad de integrar a los estudios urbanos la
noción de liquidez para abarcar de manera más
amplia las distintas variables que involucra
la comprensión de la ciudad y su desarrollo y
expansión, de ahí el acuñamiento de su concepto

1

Sousa González, E., Leal Iga, C. y Palacios Barra, A. (Coords). (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y originarios.
México: Universidad del Bío Bío, Concepción, Chile; Universidad Autónoma de Nuevo León, México, Río Subterráneo Editores.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Arquitectura
y Asuntos Urbanos; email: anacristina.garcialuna@gmail.com

107

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de la metrópolis prematura (2011), que antes de
tildar de fallida o errónea, requiere un abordaje
crítico mediante criterios multidisciplinarios
que den cuenta de su evolución caótica y
descontrolada. Un muy buen inicio para todo el
libro que sirve de veleta a lo largo del resto de los
textos porque aquí teorizamos y asentamos nuevas
bases metodológicas para los estudios urbanos y
los temas que ahora requieren ponerse sobre la
mesa, como el caso de las sociedades urbanas ante
la realidad pandémica.
En Los huertos urbanos en espacios públicos
de las ciudades. Caso de estudio Monterrey, Nuevo
León, México, Leal Iga expone, a través de un
ejemplo específico, el tema de los huertos urbanos y
su impacto en el desarrollo de los espacios públicos
y privados ya sea de manera integral o separada,
pero con resultados de impacto comunitario al final
del día, por lo que resultan en colaboraciones que
importan de manera colectiva y, por tanto, deben
ser materia de las políticas públicas que enarbolen
las acciones del Estado, por ejemplo en el tema de
la alimentación, tanto en su desabasto como en su
vertiente de salud, tema que podemos comenzar
a rastrear también en otros estudios como el de
Trautmann (2021).
Por su parte, Palacios Barra en Revalidación
del frente de agua como espacio de identidad
urbana. El caso de la ciudad-puerto de Talcahuano,
Chile trae al tintero el tema de las fronteras,
habitación y expansión urbana en un asunto que
se antoja complicado por tratarse de las aguas
como extensión del territorio y escenario de la
vida social, además de que adelanta el problema
del vital líquido y sus demandas urbanas, que
de manera inteligente en el entramado del libro
nos vincula con el cuarto texto titulado Efectos
urbanos en el consumo de agua de los hogares
de la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México de Arturo Ojeda de la Cruz,
donde atendemos a una problemática insignia
de las necesidades globales urbanas donde
la escasez de agua es tema de todos los días y
gran preocupación de los gobiernos, que da para
analizar también las desigualdades sociales y la
planeación gubernamental.
Leonel Pérez Bustamante en De los trazados
a la planificación estratégica. Planificación
urbana de Los Ángeles, Chile, en el siglo
XXI, pone en práctica una nueva visión para
recuperar y entender la evolución de una ciudad
contemporánea mediante sus variables históricas,

culturales y políticas logrando apreciar su
desarrollo y diferencias según se fue configurando
en las tendencias nacionales y mundiales.
En Las ciudades en la transición socioecológica:
un análisis del espacio urbano ante las tendencias
del pensamiento ecológico de Salomón González
Arellano reparamos en el desarrollo urbano y la
influencia en este de los Objetivos de Desarrollo
Sustentable (ODS) que promulgó la ONU, lo
que nos ofrece un texto que reflexiona sobre la
realidad actual de los abordajes para entender
las ciudades ante las necesidades de desarrollo
global y con conciencia por el entorno, de ahí
el papel protagónico y consciente de la ciudad
como escenario de las desigualdades que, incluso,
se han enfatizado durante la pandemia, y que
la ONU pide poner manos en acción para crear
políticas públicas que ayuden a la disminución de
la brecha social, como lo podemos apreciar en las
metas del ODS 11: “De aquí a 2030, aumentar la
urbanización inclusiva y sostenible y la capacidad
para la planificación y la gestión participativas,
integradas y sostenibles de los asentamientos
humanos en todos los países” (Metas del objetivo
11, párr. 3).
El tema de las aguas vuelve a surgir en
Inundación por acumulación pluvial. El caso de
estudio de la colonia Proterritorio, Chetumal,
Quintana Roo, México de Rosalía Chávez Alvarado
y José Manuel Camacho Sanabria, solo que acá
dando pie a enfrentarnos a un caso donde se expone
la desmedida expansión urbana sobre suelos no
aptos y que esto acarrea problemas que habrá que
resolver de manera conciliatoria entre el urbanismo
y la naturaleza, entre la ciudadanía y los gobiernos,
así como la iniciativa privada, si es que se desea una
solución viable y de impacto positivo.
Los siguientes dos textos: Género y ciudad en
el Nuevo León del siglo XXI de Socorro Arzaluz
Solano y, Urbanismo, género y desigualdad:
reflexiones para el diseño de políticas en la
biblioteca pública a partir de sus datos de Ramón
Salaberria, Teresa López Avedo y Alejandra
Soriano Wilches son muy relevantes ya que señalan
la necesidad de los abordajes teóricos urbanos
con perspectiva de género, ya sea señalando las
faltas históricas que se tienen en este sentido en
nuestra diacronía conceptual como se muestra
en el texto de Arzaluz Solano donde, de manera
lúcida, se expone la necesidad de atender los
problemas urbanos desde la inclusión de género,
ya que se deja de lado, por ejemplo, el trabajo de
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CONTEXTO

la mujer dentro del esquema del diseño urbano
de traslados, y esto deja incompleto el espectro
fenomenológico de la performatividad urbana,
es decir, no se considera la voz de todos y todas,
esfuerzo similar como el planteado por Mora
Valenciano y Vargas Villalobos (2021). Y en el
caso del texto de Salaberria, López Avedo y Soriano
Wilches también apreciamos toda la información
que se puede extraer para conocer mejor un hecho si
nos volcamos a ver desde la perspectiva de género
los datos, por ejemplo, de un espacio que cobra real
interés y protagonismo entre una comunidad como
lo es una biblioteca pública.
Por último, el libro cierra con una visión crítica
que se anima a cuestionar y, al mismo tiempo,
a apreciar un caso específico que representa
el fenómeno de apropiación ciudadana de los
espacios urbanos. En ¿Regeneración urbana?
Una aproximación a las experiencias sociales y
culturales de las acciones del proyecto Distrito
Tecnológico en Monterrey, Nuevo León, México
de Adela Díaz Meléndez, se hace un análisis de

los factores involucrados alrededor de un caso
que se antoja exitoso pero que aún se sigue
definiendo en sus esferas públicas y privadas.
Lo interesante del texto es que aporta datos de
cómo la interacción y performatividad social son
tangibles y dan pauta para una comunidad y una
apropiación que atiende a necesidades propias y
que empata con la sustentabilidad y la adecuación
social de los espacios, donde quizá se advierte
una confluencia de esfuerzos tanto públicos como
privados y donde las voluntades gubernamentales
pueden aprovechar para incentivar sus políticas
públicas.
Este libro viene a abrir un punto de vista integral
que hace falta en la visión y perspectiva actual.
Sea esta una invitación para seguir desarrollando
investigaciones y aportes que nos permitan seguir
estudiando y conociendo mejor el entorno urbano
que se define por la movilidad y volatibilidad de
sus desarrollos y por considerar como parte de
sus motores a ese factor humano tan diverso y
polifacético que representa la ciudadanía. C

Referencias bibliográficas
MoraValenciano, M., &amp;VargasVillalobos, K. (2021). Reinventando/repensando el espacio público:Argumentando
un manual de diseño urbano con perspectiva de género. Vivienda y Ciudad, (8), 90-112. https://
www.researchgate.net/profile/Marianela-Mora/publication/357733022_Reinventandorepensando_
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links/61dcf040323a2268f9979390/Reinventando-repensando-el-espacio-publico-Argumentando-unmanual-de-diseno-urbano-con-perspectiva-de-genero.pdf
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CONTEXTO

El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros
Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso de Nuevo León1
José Manuel Prieto González, Saúl Arturo Arias Hernández
Oscar Fdo. Mendoza Lozano2

Este libro surge de la investigación para la tesis
de maestría de Arias Hernández, dirigida por
el doctor Prieto González en la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Este trabajo conjunto concuerda
con una de las premisas expresadas a lo largo del
texto: no es suficiente la reunión de personas, sino
la comunión entre ellas y sus ideas.
Los autores expresan la falta de información
detallada sobre el surgimiento y operación de
los centros comunitarios en México, de manera
de poder estudiar su impacto en el desarrollo
humano de la población vulnerable.
El primer capítulo analiza algunos aspectos de
la pobreza y vulnerabilidad social en el estado de
Nuevo León, una entidad que tiende a ser imaginada
como libre de tales problemas socioeconómicos.

Los datos estadísticos desmienten tal idea. Además,
otra condición, la desigualdad socioeconómica, es
también evidente, acentuada culturalmente por el
énfasis en la productividad y el consumismo, así
como el clima de corrupción imperante. Se abordan
también cuestionamientos de origen y nominación
de conceptos temáticos clave: capitalismo social,
liderazgo, dignidad humana, compromiso social.
En el segundo capítulo, los autores analizan
el contexto de violencia en el país y el estado,
que supone una amenaza a la cohesión social
y construcción comunitaria. Se establecen tres
modalidades de violencia: directa, estructural,
simbólica. El contexto espacio temporal obliga a
hablar con detenimiento de las actividades delictivas
de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
El capítulo tercero es el más extenso, donde se

1

Prieto, J. y Arias, S. (2021). El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso Nuevo León, México; Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; profesor de la Universidad de Monterrey, México; Maestría en Educación por la Universidad del Valle de
México, México; Maestría en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos por la Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
adscrito al Doctorado en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México. Correo electrónico: elejezeta@gmail.com

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CONTEXTO

expone el análisis de la violencia en la sociedad
regiomontana y el rol de prevención que han
podido jugar los Centros Comunitarios estatales,
partiendo de la revisión de la escasa documentación
de evaluación de los centros comunitarios, fuentes
hemerográficas, y entrevistas a profundidad con
agentes clave. Este abordaje cualitativo ha permitido
analizar interpretaciones políticas-ideológicas,
socioeconómicas, culturales y académicas de la
problemática en cuestión.
Se establece el surgimiento de Centros
Comunitarios en Nuevo León en el marco del
Programa Hábitat, diseñado por la Secretaría de
Desarrollo Social federal, que buscaba articular
objetivos de política social con los de desarrollo
urbano. Este programa se dirigió especialmente
a ámbitos de pobreza urbana, destacando dos
dimensiones de desarrollo: económico y social.
Graizbord (2008) define los Centros de Desarrollo
Comunitario como espacios físicos que ofrecen
distintos servicios a la población, como sitios
de encuentro y convivencia social, recreación
o esparcimiento, que fortalecen la identidad
colectiva y promueven el fortalecimiento de la
organización social y desarrollo comunitario.
Las dos dimensiones de desarrollo que se
pretendería abordar de manera integral consisten en
la formación de capital humano (tratar de combatir la
pobreza urbana ampliando competencias laborales
por medio de talleres de formación y capacitación)
y la construcción de capital social (fortalecimiento
del tejido social de las comunidades). Los autores
argumentan que, aunque sería de esperarse un
equilibrio en la búsqueda de estas dos misiones, la
segunda representa un reto mayor que no ha sido
alcanzado.
La cultura utilitaria y productiva de Nuevo
León, eso que Boaventura de Sousa denomina la
“precareidad del emprendedurismo” (en Páramo,
2019), acrecienta la tendencia nacional de priorizar
las acciones enfocadas a lo económico por sobre
lo social en los Centros Comunitarios. En Nuevo
León, a diferencia de otras entidades, el gobierno
estatal sería el principal promotor y operador
de los centros comunitarios, por delante de los
gobiernos municipales. Sin embargo, los autores
hacen mención también de las acciones por parte
del clero y la iniciativa privada en tales lides.
Las tres últimas secciones del capítulo 3
narran con detalle la evolución de los Centros
Comunitarios en de Nuevo León en el contexto
de los sexenios de gobierno estatal entre 2003 a

2021. En el sexenio 2003-2009, la participación
municipal ocurre a través de la cesión en
comodato de los terrenos donde se construirían
los centros. Se habla de servicios sociales, pero se
enfatiza en talleres de formación y capacitación
laboral para proporcionar opciones productivas
a las comunidades. Las actividades orientadas a
mejorar las condiciones para la inserción laboral
prevalecen, por sobre las actividades recreativas,
culturales o deportivas. Este sexenio cierra con
buenos resultados a nivel cuantitativo, en cuanto a
la cantidad de Centros Comunitarios construidos
en el Área Metropolitana de Monterrey, aunque
se refiere un fracaso en lo referente a la formación
de capital social. Se argumenta que el fin en sí
mismo del imperativo kantiano no queda claro, y
se comenta acerca de la incidencia en aspectos de
capital humano, no en logros de capital social.
El sexenio 2009-2015 prosigue el énfasis en
lo cuantitativo, no solo en cantidad de Centros
Comunitarios, sino incluso en su escala y
monumentalidad. Se focaliza en la evidente paradoja
de la incapacidad de los centros comunitarios en
materia de prevención de violencia en la entidad.
A pesar del gigantismo de la infraestructura
construida, queda claro la incapacidad de formación
de comunidad: aunque pudiera favorecer la reunión
de personas, no necesariamente se consigue la
unión o convivencia entre ellas.
Aun considerando el “derecho a la belleza”
o incluso el “derecho a la monumentalidad” que
refiere Borja (2013) como la dosis de visibilidad
e identidad en sectores poblacionales que
tradicionalmente han carecido de ellas, en este
caso se acota que más que justicia social, resulta
un despilfarro dedicar el presupuesto de 50
centros comunitarios periféricos del estado a un
solo objeto de propaganda política arquitectónica
como el centro Comunitario Bicentenario de la
Independencia. Los autores citan a Justin McGuirk
(2015), que recomienda para el urbanismo
latinoamericano un tipo de arquitecto con perfil de
activista, creador de acciones, no solo de formas u
objetos, impulsor de microproyectos de acupuntura
urbana, asumiendo que estos proyectos de pequeña
escala tendrán un impacto significativo más allá de
su localización inmediata en tanto formen parte de
una red de acciones de cobertura metropolitana.
La crítica de los autores alcanza también el factor
de corrupción gubernamental, contradictorio con la
narrativa oficial de desarrollo social del estado.
El sexenio 2015-2021 sería marcado por un
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CONTEXTO

enfoque en la administración de lo existente y
por un escaso planteamiento de cómo lograr los
objetivos que en materia de programas sociales
se trazaron. Continúa, eso sí, el punto de vista
económico en la fundamentación de los centros
comunitarios, y la predisposición de limitarlos
a zonas de pobreza urbana, sin intención de
integración con el resto de la comunidad.
El cuarto y último capítulo plantea estrategias,
propuestas y áreas de oportunidad en el tema. La
crítica al abordaje de la formación de capital social
a través del Programa Hábitat comienza por el
reconocimiento de la necesidad de flexibilidad en
dicho referente: el contexto social en el estado y el
país han cambiado mucho desde 2003. La definición
de un sector vulnerable de la ciudadanía como
población objetivo de los centros comunitarios
es, en todo caso, limitada. La arquitectura social
debiera enfocarse no solamente en la pobreza sino
en la articulación integral del tejido social.
Los esfuerzos en materia de capital social
serán determinantes para frenar la violencia como
problema estructural, cultural y simbólico que se
manifiesta cotidianamente de manera invisible, o al
menos poco perceptible por la sociedad. El capital
social, entendido como concepto sociológico que
enfatiza la idea de construir comunidad, fortalecer
el tejido social cohesivo, buscando el bien colectivo.
Se sugiere buscar condiciones para potenciar la
participación ciudadana, para aspirar a la autogestión

ciudadana de los centros comunitarios, por el
contrario de la tradicional gestión gubernamental,
que en no pocas ocasiones somete a los usuarios
como medios para obtención de otros fines con
tintes políticos. La integración es clave. En primer
lugar, hablando de una integración de los sectores
poblacionales independientemente de su nivel de
ingreso, con una red pública de centros comunitarios
accesibles para todos. Por otro lado, debe evitarse
una disociación de los centros comunitarios
municipales y estatales, para dar paso a una
integración metropolitana. Así también, idealmente
cada centro debe tener un entendimiento específico
de su contexto, pudiendo funcionar de manera
flexible, pero intentando contar con una oferta de
servicios integral, combinando aspectos educativos,
culturales, deportivos, de salud y de ocio.
La infraestructura –la arquitectura—no
basta: las personas son las que desarrollan
actividades y dan vida a un lugar. Los centros
comunitarios deben contar con un proyecto que
involucre a la comunidad.
Finalmente, la filosofía de los talleres formativos
de capital social debe defender, a la manera de
Fromm (2019), la potencialidad del ser sobre la
orientación del tener, dando vuelta a la cultura
compulsivamente consumista neolonesa. C

Referencias bibliográficas
Borja, J. (2013). Revolución urbana y derechos ciudadanos. Alianza.
Fromm, E. (2019 [1991]). Del tener al ser: caminos y extravíos de la conciencia. Paidós.
Graizbord, B. (Coord.). (2008). Informe de resultados de la evaluación de los Centros de Desarrollo
Comunitario apoyados por el Programa Hábitat. El Colegio de México y SEDESOL.
McGuirk, J. (2015). Ciudades radicales. Un viaje a la nueva arquitectura latinoamericana. Turner.
Páramo, A. (2019). “El ‘emprendedurismo’ le da glamur a la precariedad”: Boaventura de Sousa Santos.
Arcadia [revista colombiana de periodismo cultural], 168, 22-23.

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CONTEXTO

Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano
contemporáneo1
Eduardo Sousa González, Ramón Ramírez Ibarra
Tabatha Paola León Elizondo2

Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo es una recopilación
de textos, coordinada por Eduardo Sousa
González y Ramón Ramírez Ibarra, que nos
plantea, desde diversas perspectivas (urbana,
geográfica, semiótica o jurídica) el impacto que
representa la coexistencia en el espacio de las
ciudades. Por ende, los autores integran una serie
de lecturas destinadas a exponer el punto de vista
de diferentes investigadores comprometidos con la
visión del significado de lo público en el entorno
metropolitano contemporáneo.
Las problemáticas principales que atañen a los
textos incluidos corresponden a la comprensión,
funcionamiento y modos de vivir el espacio público,
así como los factores externos que intervienen en el
proceso de involucramiento y desarrollo de la ciudad,
entiéndase, ciudadanos, aparatos democráticos, el
estado mismo y la comunicación urbana; los cuales
desempeñan un rol como reguladores y catalizadores
de la experiencia social.
En el primer capítulo Eduardo Sousa - González
con “Espacio metropolitano contemporáneo.
Una visión desde la contemporánea líquida”
explica el desarrollo de la ciudad actual como una

metrópoli líquida donde el autor enfoca el caso de
la Zona Metropolitana de Monterrey exponiendo
los ejes vitales que delimitan el espacio público
y la metrópoli, así como la dirección que está
tomando el desarrollo urbano de la ciudad:
“Aunque los avances en el conocimiento de
estos espacios de conurbación metropolitana en
la contemporaneidad, han sido positivamente
contundentes, es claro que los involucrados en
estos procesos, llámese gobiernos federales,
estatales, locales, incluso académicosinvestigadores; no se está cerca de lograr contar
con los mecanismos, instrumentos, políticas
públicas y modelos urbanos, que mantengan en
estos espacios de características espaciales sui
generis, un control eficiente, efectivo y eficaz,
en la distribución de los recursos estratégicos y
superar la prematurez espacial vinculada a lo:
territorial, infraestructural, del equipamiento y
otros” (2021:39).
Para el segundo capítulo, Ramón Ramírez
Ibarra nos plantea en “La ciudad en paisaje: el
caso de los viajeros urbanos en la cultura digital”
el papel de la tecnología y las redes sociales de
información como proveedores de una visión

1

Sousa-González Eduardo &amp; Ramírez Ibarra, Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano contemporáneo.
México: Río Subterráneo / Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; Email: tabathaelizd@hotmail.com

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CONTEXTO

Por otra parte, en “La memoria de la ciudad.
La contingente cotidianidad de lo público”, los
autores Carlos Flores Rodríguez y Luis Navarrete
Valencia reflexionan sobre el sentido del espacio
público a través de elementos de ordenamiento
y simbolismos. Partiendo de que los espacios
públicos se caracterizan por una dualidad de orden
y desorden que está compuesta por percepciones,
significaciones y actitudes definidas por los usuarios
y espectadores donde los espacios públicos toman
una identidad y función dentro de las dinámicas
sociales. Por lo tanto, fenómenos como la situación
de emergencia sanitaria han traído consigo una
resignificación del valor y uso del espacio público
como lugares de interacción necesaria.
Desde la perspectiva del ámbito de la legislación
urbana en “Espacio público y derecho a la ciudad:
la construcción de lo público y lo privado en el
marco de los derechos humanos”, Guadalupe Friné
Lucho González y Xóchitl Alicia Ramírez Chávez
plantean una valoración del significado de lo
público y lo privado partiendo del espacio público
como un constructo democrático y plural en el
cual los ciudadanos, el contexto, la misma ciudad
así como el estado y sus aparatos democráticos
deben alinearse a las nuevas necesidades e
interacciones sociales que se estan sucitando en la
actual espacialidad urbana, tomando en cuenta el
panorama nebuloso entre vida privada y pública
que ha surgido a partir de la mercantilización de
la ciudad y una conectividad creciente e ilimitada.
En concecuencia, una revalorización del espacio
público no puede llevarse a cabo de forma unilateral
puesto que en la ciudad hay dos participantes
constantes que actualizan su sentido jurídico en el
marco del derecho: el ciudadano y el estado.
En el capítulo siete, Francisco de Jesús
Zepeda Rincón y Nancy Nelly González San
Miguel siguiendo un planteamiento jurídico y
politológico en “De la ciudad como necesidad
a la ciudad como derecho: planeación urbana
y paisaje urbano”, presentan un panorama de
los procesos de planeación y su vínculo con el
paisaje en términos de lugares destinados a una
implicación entre derechos urbanos y derechos
sociales para articulación de un nuevo modelo
de ciudad que garantice una plena realización del
ciudadano en todos los terminos posibles donde
se pretende ubicar al habitante como operante en
la construcción y democratización del espacio
público, resultando una interconexión entre los
aparatos de gobierno y la ciudadanía:

urbana centrada en la movilidad; pero la cual, sin
embargo, a pesar de su promesa de información y
conocimiento, genera expresiones narrativas del
paisaje urbano donde su representación se organiza
desde expectativas escenográficas del ambiente:
“A pesar de qué aplicaciones de la era digital
presuponen una organización narrativa de la
realidad regida por criterios de transparencia
y pluralismo definidos como más reales o
auténticos, en su funcionamiento siguen
un modelo con criterios de inteligibilidad
y selección muy similares a los medios de
comunicación tradicionales como la televisión
y la publicidad en los cuales el efecto de
selección y construcción se hace inconsciente
para el público” (2021:80-81).
El tercer capítulo a cargo de Mario Alberto
Jurado Montelongo titulado “Una mirada procesual
a la inmigración interna de profesionistas en la zona
metropolitana de Querétaro” aborda la realidad de
los procesos migratorios en los que circunstancias
como un entorno privatorio, expectativas de vida y el
libre albedrío de la persona pueden ser los detonantes
de continuos desplazamientos dentro de un ciclo de
intensa movilidad interna. Los flujos migratorios
pueden presentarse tanto en formación colectiva
como individual, relacionados principalmente con
una fuerza motriz evolutiva o programada; así
desde esta investigación podemos comprender los
factores motivantes de desplazamientos dentro de la
ZMQ y las consecuencias que estos atañen, tanto al
ciudadano como a la urbe.
En el cuarto capítulo “El espacio
contemporáneo metropolitano, La Angelópolis”,
Carlos Montero Pantoja aborda la problemática
en torno a la actualización del programa de
desarrollo metropolitano 2012 para la región
Puebla Tlaxcala tomando como eje central
de su análisis el patrimonio cultural. Se
comprende al espacio público y el paisaje por
las vivencias, rituales, practicas y expresiones
de la cotidianidad que los usuarios llevan a
cabo en determinada dimensión geográfica
y sus multiples elementos que la conforman,
según la visión de Lefebvre que el espacio debe
ser percibido, concebido y vivido. Se analizan
las consecuencias y contradicciones existentes
en la ciudad de Puebla debido planificaciones
deficientes, no integrativas o motivadas por
intereses políticos que promueven la pobreza,
marginaciones descoordinadas y por ende, una
incorrecta praxis ciudadana.
114

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Concebir la ciudad como derecho implica
el involucramiento pleno de los ciudadanos
en los asuntos públicos, más que planeas,
es el construir, reconstruir o reinventar la
ciudad para garantizar un adecuado desarrollo
económico y social, sin dejar de lado un
aprovechamiento óptimo de los recursos,
la satisfacción de necesidades, la garantía,
protación y materialización de derechos”
(2021: 226).
Finalmente, Luís Castro Solís y Milton
Aragón Palacios en “Las verticalidades de la
urbanización. La heterotopía como subversión”
plantean una reflexión acerca de las políticas
de urbanización y el impacto que representa el
funcionamiento de lenguajes específicos como
la arquitectura en la expresión del poder dentro
del espacio urbano en virtud de que la producción
activa de arquitectura y el capital determinan
una desestructuración del espacio, sin embargo,
pese a la recurrencia de la actual arquitectura
académica rendida de forma lineal al mercado,
existe la autoconstrucción que se encarga de
ser la expresion humanizante y adaptativa del
habitar. Esta dinámica de poder entre los estratos
inmobiliarios que pretender gentrificar y construir
un nuevo tipo de habitar no sostenible se ve

contrariada en la realidad puesto que la poblacion
muestra un rechazo o contraposición por medio
de practicas de edificación y diseño propias que
son desde los autores una expresión para un
urbanismo alternativo:
"Si, por un lado, las fuerzas del aparato hegemónico
son homogeneizantes y funcionalizantes a la
racionalidad productivista, y en última instancia,
deshumanizantes, en tanto reducen el habitar
humano a una explotación de fondos de “capital”
natural, es en las segundas en donde se da la
expresión humanizante de habitar, en tanto son
fuerzas que conforman una respuesta natural
a una necesidad de adaptación y adecuación a
problemas prácticos de la existencia” (2021:251)
Desde nuestro particular punto de vista, está
compilación de textos y análisis es realmente
interesante en especial si consideramos que las
ciudades forman uno de los elementos centrales
en la experiencia del hábitat contemporáneo, lo
que está dando origen a formas de relación y
coexistencia, tanto desde el campo a la ciudad como
en las variantes interurbanas, sean las movilidades
internas a través del transporte la vivienda o el
trabajo e incluso la propia existencia del individuo
en un campo de estímulos diseñados para una
constante interacción con la exterioridad.

Referencias bibliográficas
Sousa-Gonzalez Eduardo &amp; Ramírez Ibarra,Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo. México: Río Subterráneo / UANL.

115

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
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                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2022, Vol 16, No 24, Junio-Diciembre </text>
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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                    <text>�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Editorial

3

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El espacio urbano y sus procesos de expansividad
adyacente: lo antropofágico y antropoémico en la
evolución transformacional del territorio1
Eduardo Sousa-González2

C

on este número correspondiente al mes de
septiembre del año pandémico del 2021,
CONTEXTO. Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, finaliza con sus publicaciones anuales en un
panorama que fue y a la fecha, es marcado por esta
manifestación negativa de impacto globalizante; la
cual está vinculada con la denominada contingencia
sanitaria provocada por el llamado virus del SARS
CoV-2 (COVID-19) y sus peligrosas variantes
inherentes; fenómeno sanitario que aún no acaba de
terminar y hasta el día de hoy, no hay pronósticos
alentadores positivos de su terminación para toda la
sociedad mundial.
No obstante, dentro de todo este panorama
negativo y desventajoso para la colectividad
global, es un honor informar a toda la comunidad
científica aquí involucrada y en particular a
aquellos colaboradores que han contribuido con
la revista CONTEXTO, no solo en ocasiones
aportando sus trabajos de investigación a través
de todos estos años y en otras tantas evaluando
como pares artículos de temáticas diferenciadas;
sino también, de hacer posible su continuidad
ininterrumpida en tiempo y forma desde el año
inicial de su formación el 20073:
Que en virtud de la calidad, el rigor científico
que la orienta y sobre todo la seriedad con la que
se ha conducido a la Revista en el ámbito de sus
publicaciones seriadas, ha sido el motor principal
de empuje, posibilitando avanzar, impulsar
y consolidar a CONTEXTO hacia nuevas e

importantes indexaciones. Prueba de esto sería la
más reciente acreditación, la cual está representada
por el índice de SCOPUS-ELSEVIER; el cual
permitirá lograr mayor visibilidad de los trabajos
de investigación presentados y las reseñas de
libros publicados, esto en la esfera: internacional,
nacional, regional, y local.
En este orden de ideas, lo que a continuación
se abordará como parte de esta visión editorial,
está enmarcado en la evidencia que representa al
espacio urbano-metropolitano como la principal
manifestación del carácter expansivo territorial,
no solo en la esfera nacional de México como
país, sino también seguramente en el mundo
conocido; el cual tiende a concentrar en un
espacio físico determinado, llámese ciudad o
metrópoli, a los tres ámbitos generalistas de
variables intervinientes en un espacio urbano:
i. Lo demográfico;
ii. El desarrollo económico vinculado a la
prosperidad, y;
iii. Lo social
Lo primero ubicado dentro del sector
demográfico estaría representado, entre otros,
por las altas tasas de crecimiento poblacional y
una densificación del territorio urbano cada vez
mayor, encarnado en su mayoría por ciudadanos
en busca de los satisfactores urbanos ahí
ofrecidos esto es, mejor: i. Infraestructura de agua
potable, drenaje sanitario, movilidad, transporte;
ii. Equipamientos de salud, asistenciales,
educativos, de seguridad; posibilidad de acceso

1

Para profundizar en esta temática consultar: Sousa-González, E. (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de
realidad territorial antropofágica y antropoémica; Revista Sapiens Research; Vol. 11 (1)-2021; Colombia: (3) (PDF) La conquista del
mundo natural Revista Sapiens Research (researchgate.net)
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT)
reconocido en el Nivel 2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.
sousagn@uanl.edu.mx / https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
Incluyendo estos dos años continuos marcados por el fenómeno epidemiológico, que ha provocado un colapso generalizado en todas
las estructuras que componen a la sociedad global y que han impactado en todos los ámbitos académicos y de la investigación científica.

4

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

a iii. Vivienda; IV. Sustentabilidad ecológica,
entre muchos otros. Los cuales representan un
poderoso polo de atracción para la localización
poblacional en la sobremodernidad líquida en
que nos encontramos4.
Lo segundo, está enmarcado en el sector
económico que representa el motor de la prosperidad:
la posibilidad de empleo, probabilidad mayores
ingresos, bienestar familiar y todos aquellos
espejismos y atractivos que representa lo urbano.
Lo tercero, estaría representado por la diversidad
de los grupos sociales que se van formando
en el proceso transformacional de lo urbanometropolitano; desarrollando en esa evolución
espacial todas las características culturales,
identitarias, idiosincráticas, y demás, representativas
y particulares del lugar; ver la figura 1.

inexorablemente en el territorio, en múltiples
casos sin un control eficiente, efectivo y eficaz5,
expandiendo constantemente sus límites físicos
perimetrales hacia una orientación periférica a
partir del centro urbano; un sometimiento de facto
en este proceso evolutivo transformacional que va
de lo urbano-metropolitano (ciudad-metrópoli),
hacia lo no-urbano (rural, periurbano); no solo
a la naturaleza originaria adyacente al lugar,
sino también a todos los componentes que sobre
ella se asientan y transitan en la cotidianeidad:
desde los diferentes grupos sociales originarios
ahí radicados, que han desarrollado patrones
específicos: identitarios, culturales, idiosincráticos,
de hábitos y costumbres, que se han cimentado a
lo largo de sus vivencias cotidianas en el lugar;
hasta la modificación de las formas edilicias de
edificación y de las maneras de la utilización, no
solo de los recursos naturales de la zona; sino
también de los materiales para la construcción
in situ. Requiriendo para ello inevitablemente
la devastación y el agotamiento de los recursos
del sitio y en múltiples casos, la aniquilación de
la naturaleza originaria; como un ejemplo de
esto, se presenta gráficamente en el mapa 1 y 2
el avance del proceso de urbanización en la zona
metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México;
específicamente en la zona sur de la metrópoli que
corresponde al llamado “cañón del Huajuco”.

Figura 1. Los tres ámbitos generalistas de variables
intervinientes en el espacio urbano

Naturaleza originaria
El pequeño lago transparente
de cristalinas aguas.
Refleja las blancas nubes y el azul del cielo.
Interrogado el lago
por la pureza de sus aguas respondió:
Renovándome constantemente
conservo la Naturaleza Originaria.

Fuente: Datos generados en esta investigación a
partir de Sousa-González, E. (2021:65)

Chu-Shi
Poeta chino; Dinastía Sung.

Es en este sentido en el que la evidencia empírica
indica, sobre la forma en que el espacio urbano y
en particular las zonas metropolitanas avanzan

Fuente: Sousa-González, E. (2021:63).

4

En el concepto de sobremodernidad líquida aquí planteado, se ha establecido una relación de correspondencia biunívoca con la noción
definida por Augé, M. (2005:15-47): él propone caracterizar a la situación de la sobremodernidad como concepto, en lo que llamaría las
tres figuras del exceso. Dichas figuras del exceso obedecen a las aceleradas transformaciones mundiales de la contemporaneidad, son: 1.
La superabundancia de acontecimientos; 2. La superabundancia espacial y; 3. La individualización de las referencias (opus cit: 9-47 cfr.).
El concepto de liquidez tiene una relación con las posiciones teóricas de Bauman, Z. (2021; 2009 cfr.), Leoncini, T. (2021) y Bachelard, G.
(2005 cfr.; 1993 cfr.).
5
Para profundizar en estos conceptos, de eficacia, eficiencia y efectividad, consultar: Sousa-González, E. (2020: 68).

5

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

referida a la forma en que la sociedad urbana
en su evolución transformacional galopante,
tiende procesalmente a enfrentar a la otredad de
los Otros; esto es, mediante el apartamiento, la
expulsión, el vomitar fuera del cuerpo social: i. A
la naturaleza originaria; ii. A aquellos individuos
no urbanos; iii. Incluso al grupo de individuos de
diferente idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2009:109)
menciona que las formas modernas de esta
estrategia social émica, son, por ejemplo: la de
la separación de los guetos urbanos, el acceso
selectivo a espacios específicos y la prohibición
de ocuparlos, entre otras muchas más; incluso
Lefebvre, H. va más allá, introduciendo la figura
del “campo ciego” (Lefebvre, H. 1980:29-53),
donde se menciona, entre otras cosas, que la ciudad
de piedra y acero es construida sobre la naturaleza
devorándola y en el proceso se convierten los
espacios verdes en naturaleza ficticia.
La segunda, está vinculada concepto asociado
con lo antropofágico (del griego ἀνθρωποφαγία,
y ésta de ἄνθρωπος-ου, anthropos, hombre,
y φαγία, phagia acción de comer); definido
puntualmente como: la acción particular sobre el
espacio físico que tienen esas transformaciones
de la ciudad y la ciudad metropolitana, las
cuales involucran a éstas territorialmente, en los
estilos particulares que propician la expansión
urbana periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados
con la naturaleza originaria; transformándolos
en espacios físicos totalmente diferenciados:
culturalmente, espacialmente y de habilitación
infraestructural y de los variados equipamientos
existentes en las ciudades” (Sousa-González
2021: 65 y ss).
Entonces, es claro que todo este proceso
evolutivo transformacional que se vincula con
la conquista de la naturaleza, del campo, de lo
agrario, por lo urbano, o como menciona desde
hace décadas Henry Lefebvre, donde predice
“la urbanización completa de la sociedad”
(Lefebvre, H.:1980:7-121). Hoy en nuestros días
queda evidenciada la motivación de los procesos
urbanos mediante la estimulación y la utilización
de procedimientos y ordenamientos urbanísticos
y de planeación espacial: deficientes, indicativos
y en la mayoría de los casos, contaminados por la
corrupción institucional imperante. Propiciando
lo que se ha denominado en otras investigaciones

Mapa 1. Monterrey, Nuevo León, México: crecimiento
expansivo incontrolado en la zona sur de la metrópoli
año 2020

Fuente: Sousa-González (2020:78),
tomada del Google Earth

Mapa 2. Zona Metropolitana de Monterrey, Nuevo
León México: crecimiento expansivo sin control en la
zona sur

Fuente: Datos generados en esta investigación con
ArcMap

En este contexto, que involucra al espacio
urbano como el sujeto principal donde se dan
los procesos de expansividad territorial, por
ahora, se propone abordarlo sucintamente desde
la teoría, esto, a partir de dos posiciones teóricas
que guardan una correlación de correspondencia
biunívoca con estos procesos mencionados:
“La primera, se refiere al concepto de lo
antropoémico (del griego emeín “vomitar”);
entendido desde la posición teórica de Claude
Lévi-Strauss (2011:488) como una forma de
proceder de la sociedad actual, en este caso,
6

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

como desplazamientos prematuros6, los cuales
adoptan simbólicamente y quizá también se
podría afirmar que de facto, lo que se denomina:
Primero:
una
evolución
procesaltransformacional incontenible de orden
antropofágico (Levi-Strauss 2011:477), lo cual
implicaría, no sólo la irresistible e ingobernable
absorción territorial adyacente; sino también,
la indefectible transformación morfológica,
cultural, estructural, idiosincrática y quizá
identitaria del lugar.
Segundo: este proceso evolutivo evidentemente
traería aparejada la conversión que va de lo
rural a lo urbano y lo que se denomina como un
desarrollo antropoémico7 (Levi-Strauss 2011:478);
lo cual implicaría una visión urbana de futuro
fundamentada en el rechazo, el desprecio, la
exclusión y sobre todo la expulsión hacia lo natural,
lo originario. Hacia todo aquello que obstaculice
o dificulte el proceso galopante del proceso de la
urbanización transversal8 y longitudinal9 del suelo;
precisamente lo que no compatibiliza y embona con
la cultura urbana, con sus procesos identitarios y
sobre todo con aquella idea de la idiosincrasia de lo
urbano. Lo que queda claro es que como menciona
Levi-Strauss “ninguna sociedad es perfecta” (LeviStrauss 2011:477); según se explica en la figura 2.

Justamente sería desde esta perspectiva
sobremoderna que involucra no solo al espacio
urbano y sus problemáticas inherentes como un
todo, sino también, sus múltiples y disimiles
variables que lo componen como: lo referente a la
arquitectura sus formas, estilos, al diseño industrial
y todo lo que involucra a los grupos sociales ahí
radicados, que este número de CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, agrupa
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo, los
cuales nos muestran un panorama visual a través
de su particular trinchera investigativa.
El primero de ellos es presentado por la
profesora Carmen de Tomás Medina, profesora
del Departamento de Urbanística y Ordenación
del Territorio de la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura; Universidad de Sevilla. España;
con el artículo titulado “Vitoria erradica los
virus urbanos de su territorio. Su vacuna: las
infraestructuras verdes”; donde se menciona que
el desarrollo urbano ha motivado en gran parte
el crecimiento económico de los Países, sin
embargo la perversa utilización del territorio en
este proceso ha provocado que en la actualidad
exista en Europa un gran número de ciudades
dispersas, cuyos tejidos se expanden por el
territorio vulnerándolo como virus que lo elevan
a un estado febril, degradando el medio ambiente
y contribuyendo al calentamiento global del
planeta. La Unión Europea lleva años insistiendo
en la urgencia de abandonar el territorio y apostar
por un modelo urbano compacto que asegure
un desarrollo equilibrado y sostenible. En este
sentido muchos son los expertos que señalan
como método la regeneración de los bordes
urbanos y las zonas centrales de la ciudad, y
como instrumento fundamental, los espacios
públicos. Este artículo tiene como propósito
desgranar las claves del desarrollo sostenible
de Vitoria, España, considerada una de las diez
ciudades más sostenibles de Europa, y demostrar
que la red de infraestructuras verdes que articula
e interrelaciona todo su territorio, fue la vacuna
definitiva para erradicar los virus urbanos que lo
amenazaban y para conseguir su reconocimiento

Figura 2. Proceso iterativo en la conquista de la
naturaleza por lo urbano.

Fuente: Sousa-Gonzáles (2021: 64 y ss.)
6
7
8
9

Ver el concepto de metrópoli prematura propuesto por el autor de este artículo (Sousa-González, E.: 2012; 2015)
Del griego emeín: vomitar.
Nación, estados, regiones, municipios.
Ocupación territorial por los diferentes grupos sociales: colonias, barrios y demás.

7

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

como la European Green Capital del año 2012.
Alba Inés Ramos Sanz, profesora de la
Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño
(FAUD) de la Universidad Nacional de San Juan
(UNSJ) de la Cátedra Arquitectura Bioclimática y la
Cátedra Investigar en las Disciplinas Proyectuales,
presenta una investigación titulada “Satisfacción
de habitabilidad durante el confinamiento por
Covid-19. Estudio comparativo de dos tipologías
de vivienda en Argentina”; indicando que Mediante
la realización de una Investigación Empírica de
tipo Descriptivo, se espera determinar el grado de
satisfacción de los usuarios residenciales con su
hábitat, estimando oportuno para la recopilación
de información los momentos iniciales del
escenario atípico de confinamiento social, en su
instancia más estricta. El presente trabajo se basa
en un estudio comparativo de dos tipologías
residenciales representativas de la clase media:
la vivienda unifamiliar y el departamento. A
través de una encuesta electrónica estructurada se
obtienen 3973 datos referidos a las condiciones
de habitabilidad de una muestra de 137 usuarios
de departamentos y viviendas unifamiliares.
Las respuestas procesadas revelan indicadores
de insatisfacción comunes de los encuestados
respecto de la amplitud, dimensiones, localización,
confort del hábitat que se perciben en período de
cuarentena. Estos resultados grafican un instante
de corte transversal de la interacción del habitante
con su espacio habitable, siendo de utilidad para
sobre disconformidades y tendencias emergentes
de la habitabilidad de los espacios físicos
residenciales y su inserción urbana pos pandemia,
que podrían en la actualidad y en el corto plazo
entrar en conflicto con las tendencias del mercado
inmobiliario residencial.
La investigación de los profesores María
Jimena de los Reyes Cruz, del Instituto Politécnico
Nacional Ricardo Gómez Maturano de la Sección
de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela
Superior de Ingeniería y Arquitectura, Unidad
Tecamachalco del Instituto Politécnico Nacional;
y Luis Guillermo Ayala Torres: de la Unidad
Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología
del Instituto Politécnico Nacional; abordan una
investigación titulada “Componentes de la luz:
factores esenciales en los espacios para modular la
actividad cerebral”; mencionando que La luz en
la arquitectura se ha concebido desde diferentes
perspectivas como estética, funcional, métodos
de iluminación, normativo; sin embargo, en la

arquitectura poco se han considerado el efecto de
la luz a nivel neuronal. En este contexto, el objetivo
es realizar una revisión de las investigaciones
de neurociencias sobre la luz y su relación con
los espacios, en particular con sus efectos en el
sistema nervioso, procesos cognitivos y estados
de ánimo. En la revisión se encontró que poco
se han realizado en la búsqueda del confort en
iluminación, debido al número de factores que
la componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre éstas;
A pesar de esto ha sido muy difundida la curva
de confort de Kruithof. Los resultados muestran
que hay aspectos cualitativos y cuantitativos, de
la intensidad luminosa y la temperatura color
que aporta la luz al espacio; y no solo el factor
estético. Estos factores interactúan con la forma
arquitectónica y a su vez pueden modular la
actividad cerebral produciendo o facilitando
procesos de atención, memoria, juicios de belleza
y no siempre están dentro de los rangos de la muy
usada curva de confort de Kruithof.
En el caso de los profesores Jesús Bojórquez
Luque y Manuel Ángeles Villa de la Universidad
Autónoma de Baja California Sur, nos presentan
una investigación titulada “Protesta social y espacio
público en tiempos del neoliberalismo autoritario en
América Latina. Entre la represión y la regulación”;
en la que se explica que el capitalismo actual
se caracteriza por desdeñar los mecanismos de
negociación o de cooptación política para enfrentar
a los grupos disidentes que cuestionan las políticas
económicas implementadas. En el presente trabajo
se analizarán algunas de las formas represivas
que imponen ciertos Estados latinoamericanos a
partir del concepto de neoliberalismo autoritario,
en particular, de la restricción del uso del espacio
público como arena de protesta por los efectos
de las políticas de ajuste. Para ello se toman los
casos de México, Colombia y Chile, como países
representativos con gobiernos que implementan
políticas económicas neoliberales. El objetivo de
este artículo es aportar evidencias del giro autoritario
de los gobiernos de estas naciones, los cuales, se han
expresado en la represión de colectivos sociales, así
como una estrategia de acotar el espacio público a
través de andamiajes legales.
Los profesores Miguel Ángel Bartorila
y Mireya Alicia Rosas Lusett; de la Facultad
de Ingeniería, Universidad Autónoma de
Querétaro y de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas (UAT), respectivamente, abordan
8

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

una investigación titulada “Biodiversidad y
ordenamiento territorial. Tampico, posible
reconversión de la ciudad industrial a la
metrópoli de los manglares”; en donde indican
que la integración de los espacios naturales en la
planeación de la ciudad es un recurso accesible
para la eficiencia urbana y una mejor calidad
de vida. En México, la ciudad difusa, con un
sistema de planeamiento simplificado, degrada
los ecosistemas naturales y profundiza un modelo
ineficiente. El ordenamiento territorial es un medio
idóneo para la conservación de la biodiversidad
compatible con el desarrollo urbano. Las ciudades
tropicales presentan condiciones para un modelo
sostenible. Mediante estudios preliminares y un
diagnóstico territorial se elabora una prospectiva
de reconversión para la aglomeración urbana de
Tampico, en el Golfo de México. Como resultado
se obtiene el escenario Visión 2050, donde la
creación de un límite a través de los ecotonos
urbanos articula una nueva infraestructura azul
y verde con el artefacto urbano más compacto.
La discusión asocia el componente natural,
particularmente los manglares, fortaleciendo las
políticas públicas para completar el modelo de
ciudad resiliente.
La investigación presentada por los profesores
Carlos Leal Iga y María Teresa Cedillo Salazar,
ambos profesores titulares de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México; profundizan sobre la
temática de la “Regularización y mercado de suelo
urbano en asentamientos irregulares. El caso Cima
de la Loma, Monterrey, México; indicando que
la regularización y el mercado del suelo urbano
en polígonos con asentamientos irregulares
ha sido estudiado desde varias perspectivas,
sin embargo, las dificultades para entender los
motivos que fundamentan el vivir en ambientes
sin las condiciones urbanas adecuadas no han sido
resueltas. Este artículo tiene por objetivo general
estudiar los factores que determinan la decisión
de los posesionarios de ocupar el espacio, y en
lo particular se analiza el caso de estudio de la
zona denominada Cima de la Loma ubicada
en la parte alta del área central de la ciudad de
Monterrey, México. Para llegar a conocer cómo
es que los pobladores aprecian el vivir con las
carencias de infraestructura en este espacio
interurbano, se utilizó como metodología el
análisis georeferenciado de información de los
pobladores, la visita al campo en conjunto con

autoridades para recorrer la zona, así como la
aplicación del método de regresión logística
binaria a la presencia o ausencia de registro de
propiedad relacionado con las variables de interés
referentes a las dimensiones de accesibilidad,
aglomeración, empleabilidad, socioculturales,
vivienda y patrimonio. El resultado obtenido
indica que hay una tendencia a regularizar los
predios de los posesionarios en la medida en
que sean mejor sus condiciones de accesibilidad
en cuanto a características físicas del espacio y
estado físico de los habitantes, y de los factores
de la población, la menor cantidad de personas en
hogares y la mayor preparación escolar tienden a
fomentar la posibilidad de que los posesionarios
regularicen su propiedad.
Por último, el profesor Eduardo Delgado
Torres de la Universidad de Guadalajara;
Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad,
titula su investigación “Del pie de rey a la tecnología
5g: consideraciones sobre el concepto de escala,
arquitectura y ciudad desde las transformaciones del
cuerpo ampliado”; mencionando que la intención
es que El artículo explora la importancia del
cuerpo como una condición ineludible para hacer
arquitectura y ciudad, debido a que va enlazado a
un conjunto de intervenciones de múltiples escalas y
propósitos que, a su vez, están asociadas al fenómeno
del cuerpo ampliado. Donde el cuerpo biológico ha
sido soslayado por una visión más abstracta del
mismo que hace referencia a la noción de masa,
para entenderlo como el gran cuerpo colectivo que
habita la ciudad. Esta idea de colectividad asociada
al cuerpo fundamenta buena parte de las prácticas
urbanísticas y de gestión territorial modernas,
las cuales difícilmente toman en cuenta las
manifestaciones concretas y simbólicas con las que
el cuerpo biológico va comprometiendo la propia
morfología y la experiencia de la ciudad más allá
de su entorno inmediato. El análisis se estructura
a partir de dos ejemplos que vinculan el cuerpo
con la producción de la ciudad; el instrumento de
medida denominado Pie de Rey y la tecnología
de comunicación 5G, la cual integra al cuerpo
como un tópico indispensable, porque provoca
controversias importantes dentro de su innovador
sistema funcionamiento. De manera particular,
por las discusiones que hay entre especialistas
sobre los efectos que tiene en los distintos
sistemas fisiológicos del cuerpo humano.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conformamos a CONTEXTO. Revista de
9

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, estamos plenamente
convencidos que el investigador y el lector común
interesado en la diversa temática expuesta, encontraran
a través de las páginas que componen esta edición
editorial, un tópico con una visión interdisciplinar,
de actualidad, con una amplia profundidad de
análisis investigativo, e internacional; enfocada
en diferentes esferas del quehacer académico y de
investigación disciplinar y multidisciplinar, en donde,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, han colaborado con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos, en la generación de este
número vol. 15, N. 23, de Sep. 2021.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés personal,
sino también de utilidad concreta en futuras
investigaciones, complaciendo al investigador y al
lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo gráfico
y por supuesto, las autoridades institucionales que
forman la Facultad de Arquitectura, su Posgrado y
la Universidad Autónoma de Nuevo León. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Augé, Marc. (2005). Los no lugares, espacios del anonimato: una antropología de la modernidad. Barcelona,
España. Gedisa.
Bachelard, G. (1993). La poética del espacio. México; FCE.
Bauman, Z. (2009). Modernidad líquida. Argentina; FCE.
Lefebvre, H. (1980). La revolución urbana. Madrid; Alianza
Leoncini, T. (2021). Zigmunt Bauman. Generación líquida. Transformación en la era 3.0. Paidós Estado
y Sociedad.
Levi-Strauss. (2011). Tristes trópicos. Paidós Surcos; España.
Sousa-González, E. (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de realidad territorial
antropofágica y antropoémica. Revista Sapiens Research; aceptado para publicación en 1(10);
Colombia.
Sousa-González, E. (2020). El espacio metropolitano contemporáneo. desde las políticas públicas hasta el
modelo de planeación. México; Colofón.
Sousa-González, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales. Trama, Chile.
Sousa-González, E. (2012). Los tres procesos intervinientes en la transformación de una ciudad en una
metrópoli prematura: una interpretación teórica. Revista Urbano, año 15, N°26, noviembre del
2012; Concepción, Chile.

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CONTEXTO

Vitoria erradica los virus urbanos de su territorio.
Su vacuna: las infraestructuras verdes
Vitoria eradicates urban viruses from its territory. Its vaccine: green infrastructures
Recibido: febrero 2021
Aceptado: septiembre 2021

Carmen de Tomás Medina1

Resumen

Abstract

El desarrollo urbano ha motivado en gran parte
el crecimiento económico de los Países, sin
embargo la perversa utilización del territorio en
este proceso ha provocado que en la actualidad
exista en Europa un gran número de ciudades
dispersas, cuyos tejidos se expanden por el
territorio vulnerándolo como virus que lo elevan
a un estado febril, degradando el medio ambiente
y contribuyendo al calentamiento global del
planeta. La Unión Europea lleva años insistiendo
en la urgencia de abandonar el territorio y apostar
por un modelo urbano compacto que asegure
un desarrollo equilibrado y sostenible. En este
sentido muchos son los expertos que señalan
como método la regeneración de los bordes
urbanos y las zonas centrales de la ciudad, y como
instrumento fundamental, los espacios públicos.
Este artículo tiene como propósito desgranar
las claves del desarrollo sostenible de Vitoria,
España, considerada una de las diez ciudades
más sostenibles de Europa, y demostrar que
la red de infraestructuras verdes que articula e
interrelaciona todo su territorio, fue la vacuna
definitiva para erradicar los virus urbanos que lo
amenazaban y para conseguir su reconocimiento
como la European Green Capital del año 2012.

Urban development has largely driven the economic
growth of the countries, but the perverse use of the
territory in this process has led to a large number of
scattered cities in Europe at present, whose tissues
expand through the territory, turning it into a virus
that elevates it to a feverish state, degrading the
environment and contributing to the global warming
of the planet. The European Union has been
insisting for years on the urgent need to leave the
country and opt for a compact urban model that
ensures balanced and sustainable development,
and many authors speak of the regeneration of
the urban borders and central areas of the city as
a priority, and of public spaces as a fundamental
instrument. This article aims to unravel the keys to
urban development in Vitoria, Spain, considered
one of the ten most sustainable cities in Europe,
and demonstrate that the network of green
infrastructures that articulates and interrelates
its entire territory, was the definitive vaccine
to eradicate the urban viruses that threatened it
and to get its recognition as the European Green
Capital of the year 2012.

Palabras Claves:

Keywords:

infraestructuras verdes; renovación urbana;
desarrollo sostenible

green infrastructures; urban renewal; sustainable
development

1

Nacionalidad: española; adscripción: profesora del departamento de urbanística y ordenación del territorio de la Escuela Técnica Superior
de Arquitectura. Universidad de Sevilla. España; doctora en arquitectura; email: ctomas@us.es

13

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CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

y desvelando respecto a este último, algunos de los
conceptos que posteriormente resultaron esenciales
para definir cualquier modelo de ordenación,
como la zonificación, la descentralización o la
polinuclearidad (Benabent, 2006).
Tras la experiencia inglesa muchos fueron los
países que se hicieron eco de sus propuestas y
gran parte de las ciudades Europeas empezaron
a crecer en base a las directrices de ordenación
territorial y urbanística especificadas en sus
documentos de planificación, donde la apuesta
por la descentralización y la polinuclearidad se
convertía en la base para conseguir la expansión,
estructuración y ordenación territorial de los
nuevos crecimientos urbanos que se desarrollaron
en el siglo XX (De Tomás, 2019), y donde la
reconstrucción de las áreas urbanas dañadas por
los bombardeos de la guerra también se había
convertido en una prioridad.
Entrados los años 70 la necesidad de la
planificación urbanística y territorial en España
cobró si cabe aún más fuerza por dos cuestiones
principalmente. Por un lado por el proceso de
desindustrialización urbana, que provocó, tras
el traslado de las industrias ubicadas en el tejido
urbano al territorio, la aparición de numerosos
vacíos en la ciudad. Y por otro, por la desmesurada
construcción de viviendas unifamiliares en el
entorno territorial de la ciudad; viviendas que por
su tipología, ubicación y precio fueron altamente
demandas por los ciudadanos, por lo que se
convirtieron en una prioridad para el desarrollo
urbanístico de la ciudad.
A partir de este momento se empezó a
pervertir la tradicional idea de utilización del
territorio para solucionar los problemas urbanos,
porque lejos de lo que inicialmente se pretendía
aparecieron ciudades que sustentaron gran parte
de su economía en el desarrollo urbano-territorial.
Ciudades que descuidaron sus áreas centrales
en favor de los nuevos tejidos periféricos,
consolidándolos a partir del traslado de gran
parte de los equipamientos urbanos y provocando
la aparición de gran cantidad de zonas obsoletas
e incluso marginales en la ciudad. Ciudades
que multiplicaron sus redes de infraestructuras
abrasando los elementos naturales y ecológicos
del medio físico territorial, degradando el
medio ambiente, elevando notablemente los
niveles de contaminación, y por consiguiente el
calentamiento global del planeta. Ciudades que
al apostar por la polinuclearización, desvirtuaron

El denominador común que tuvieron todos los
modelos urbanos surgidos en Europa a finales del
siglo XIX y principios del XX, como alternativa al
caos desencadenado en las ciudades tradicionales
tras el estallido de la revolución industrial, fue
la utilización del territorio como medio para
su desarrollo y para superar la desconcertante
situación urbana acaecida tras este suceso. Así,
Utopistas, Pragmáticos o Formalistas no dudaron
en asegurar, a pesar de las diferencias morfológicas
e ideológicas de sus propuestas, que el recurso al
territorio provocaría la descongestión de los tejidos
urbanos, evitaría el traslado masivo de los habitantes
del campo a la ciudad para trabajar en la industria,
y erradicaría el hacinamiento y la polución. En
definitiva, señalaron el territorio como el medio
necesario para satisfacer las nuevas necesidades
de la población y superar las condiciones de vida
infrahumanas que se habían impuesto en las
ciudades con motivo de la industrialización.
No obstante, la terrible devastación urbana
producida en Europa años más tarde por la
segunda guerra mundial aparcó en cierto modo
esta iniciativa, a la vez que provocó la necesidad de
reconstruir las ciudades reducidas a ruinas. En este
momento emergieron las operaciones de renovación
urbana, y se establecieron como prioridad frente a
la expansión territorial. Sin embargo, analizando
la secuencia cronológica de los acontecimientos
históricos, a día de hoy se podría decir que ambas
cuestiones supusieron un punto de inflexión en
la concepción del crecimiento urbano, pues se
presentaron como fundamentales para conseguir
un desarrollo óptimo y coherente de las ciudades,
lo que provocó que en poco tiempo comenzara a
manifestarse la necesidad de establecer un orden
urbano y territorial (de Tomás, 2019).
Corrían los primeros años del siglo XX cuando
Gueddes habló por primera vez de la importancia
de considerar como objeto de la planificación
territorial y urbanística el territorio en el que se
integra la ciudad (Benabent, 2006). Lo que tuvo
una enorme repercusión a nivel mundial y países
como Gran Bretaña, Alemania o Estados Unidos
comenzaron a sumarse a esta iniciativa. En
Inglaterra, municipios como Bath, Bristol o Londres,
en 1930 y 1944, respectivamente, redactaron los
primeros esquemas de planificación urbanística y
territorial que diseñaban el futuro desarrollo de las
ciudades ordenando el medio urbano y territorial,
14

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la esencia del concepto y se erigieron como
dispersas, convirtiéndose en asentamientos de
población muy costosos donde se derrochaba
energía y agua.
En definitiva, ciudades que hoy en día podemos
tachar como completamente insostenibles en las
que el abandono de las áreas centrales y la mala
utilización del territorio terminó provocando
crecimientos que me atrevería a denominar como
auténticos “virus urbanos” que se expanden por
el mismo sin ningún tipo de control, rompiendo
sus bordes, perdiendo la armonía, degradándolo,
elevando los niveles de contaminación y llevando
a un estado febril a la ciudad.
Ante este panorama, no tardaron en pronunciarse
reconocidos investigadores que coincidieron en
subrayar como objetivo fundamental para erradicar
el problema y alcanzar la sostenibilidad urbana,
la urgencia de abandonar el territorio y volver a
una ciudad compacta reconstruida a partir de la
regeneración de sus tejidos, donde la renovación
y simplificación del sistema de movilidad, así
como la intervención en los espacios públicos, y
en especial en las zonas verdes, ocuparían un papel
fundamental (Fariña y Naredo, 2010).
Y es precisamente en este punto donde arranca
el objeto de la investigación que pretende subrayar
la necesidad de avocar por un desarrollo urbano
sostenible para asegurar el futuro del planeta y
poner de manifiesto el papel fundamental que
adquieren las zonas verdes como instrumento
imprescindible para conseguirlo. Y para ello se
recurre al estudio del caso concreto de la ciudad de
Vitoria en España, donde la creación de la red de
infraestructuras verdes, la llevó a ser considerada
la European Green Capital del año 2012, y en la
actualidad hace que siga siendo considerada una
de las diez ciudades más sostenibles de Europa.

como “el desarrollo que satisface las necesidades
del presente sin comprometer la capacidad de
las generaciones futuras para satisfacer sus
propias necesidades”. Entrado el año 1997, en
la Convención marco de las Naciones Unidas
sobre el cambio climático celebrada en Kioto2, se
puso de manifiesto la gran preocupación por el
cambio climático que estaba sufriendo el planeta,
debido al calentamiento global provocado por las
emisiones de distintos gases contaminantes con
efecto invernadero. Ante el desolador panorama,
un gran número de países industrializados
llegaron a un acuerdo internacional para reducir
las emisiones de estos gases y firmaron el
protocolo de Kyoto. A partir de este momento el
propósito del desarrollo sostenible sería, además
de impulsar un desarrollo urbano respetuoso
con el entorno natural y urbano, procurar un
crecimiento respetuoso con el futuro del planeta,
en el que la reducción de gases contaminantes se
convirtió en una prioridad.
Las circunstancias hicieron que la Unión
Europea subrayara durante años la necesidad
de abandonar el desarrollo territorial disperso
donde la multiplicidad de infraestructuras no
había hecho más que multiplicar las emisiones
de gases y favorecer el calentamiento global
del planeta, para potenciar la consolidación de
la ciudad compacta, (Fariña y Naredo, 2010) y
fueron muchos los expertos que señalaron como
método, la regeneración de las áreas centrales
obsoletas de la ciudad. En este momento la
regeneración urbana se convirtió en el pasaporte
hacia la sostenibilidad.
El concepto de regeneración urbana se podría
decir que nació a mediados del siglo XX, cuando
entre otros, Jane Jacobs (2011) habló de la necesidad
de integrar y trenzar sobre el tejido urbano las áreas
dispersas y obsoletas de la ciudad. En los años 90
evolucionó el significado del término, y englobó
cuestiones como la planificación, la sostenibilidad
y la participación ciudadana (Simón; Hernández,
2011); lo que denotaba la intención de afrontar la
regeneración de la ciudad de una manera global,
resolviendo la totalidad de los problemas detectados
en ella y haciéndola más sostenible. Años más
tarde, autores como Mendes (2013) ó Roberts y
Sykes (2016) coincidieron en la citada reflexión,

DESARROLLO SOSTENIBLE-CIUDAD
COMPACTA
El significado de desarrollo sostenible se
estableció por primera vez en el Informe
Brundtland, emitido por la Comisión Mundial
de Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU en
1987, donde se definió, con el objeto de unificar la
relación entre desarrollo urbano y medio ambiente,

2

187 estados firmaron en 1997 el protocolo de Kioto, acuerdo internacional cuyo principal objeto fue el compromiso que asumieron los
países firmantes de reducir los gases con efecto invernadero que causaban el calentamiento global del planeta.

15

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

afirmando que la regeneración debía apuntar a
“generar cambios duraderos a nivel de la condición
económica, física, social y ambiental de áreas”.
En la actualidad no cabe ninguna duda de que
la regeneración se debe de entender como una
estrategia de cambio que engloba cuestiones como
la renovación, revitalización y recualificación.
Entendiéndose la renovación urbana, como la
reconstrucción de espacios urbanos con usos
obsoletos; la revitalización como las acciones
para llevar a cabo intervenciones puntuales; y la
recualificación como la nueva cualificación de esas
áreas. En definitiva se entiende por regeneración
al proceso necesario para solucionar problemas
urbanos físicos, económicos y sociales, proceso
que a su vez comprende acciones que abarquen
las dimensiones físicas ambientales, económicas,
sociales y culturales (Cruz, 2015).
Por lo tanto podría decirse que la regeneración
es la vacuna que erradicará los virus urbanos
que amenazan y provocan la fiebre en la ciudad;
vacuna que se deberá de suministrar en dosis
de renovación, revitalización y recualificación
urbana. Y es precisamente a partir de la aplicación
de estas dosis cuando destaca la importancia y
trascendencia que tendrá el tratamiento de los
bordes, las áreas obsoletas o la integración de los
vacíos urbanos en la recuperación de la ciudad
compacta, destacando en todas las intervenciones
la utilización de un elemento fundamental para
conseguirlo: el espacio público.

al tejido urbano. Espacio público y privado son
inseparables, completamente diferentes pero
absolutamente complementarios (De Tomás,
2018). El primero lo constituyen las calles, plazas,
parques y jardines, en definitiva la parte dinámica
de la ciudad. Y el segundo está compuesto por la
edificación, o lo que es lo mismo, los elementos
estáticos de la ciudad.
El sistema de espacios públicos siempre
estuvo jerarquizado y en él destacaron, desde
las civilizaciones primitivas, singulares espacios
abiertos como espacios de sociabilización de
la ciudad. Así, tanto el temenos como la plaza,
pasando por el ágora y el foro, se han significado
a lo largo de la historia como el centro urbano por
excelencia y el lugar más importante de la ciudad,
erigiéndose en ellos los templos, stoas, basílicas, o
iglesias, que aglutinaban la actividad humana. Tras
el estallido de la Revolución Industrial los habitantes
de las ciudades ya no demandaban un gran espacio
público abierto donde se concentrarán los edificios
representativos de la vida en sociedad, sino que
necesitaban muchas áreas libres distribuidas por
todo el tejido urbano y que actuaran como pulmones
que descongestionaban la polución que asfixiaba la
ciudad. La ciudad del futuro se concibió como una
ciudad jardín salpicada por cuantiosas zonas verdes
ancladas en la trama urbana.
Zonas verdes que con la llegada del Racionalismo
invadieron el espacio privado y se apoderaron de él,
desplazando a los edificios de su alineación a la calle
y rompiendo la marcada diferencia entre espacio
privado y espacio público. Zonas que acabaron con
la calle tradicional alineada a vial y se erigieron como
parte fundamental del tejido urbano. Llegado el siglo
XXI, y como consecuencia tanto de los problemas
desencadenados por el cambio climático, como del
cambio de escala de las ciudades y de su extensión
territorial, cambiaron de nuevo las necesidades de los
ciudadanos, y se empezaron a considerar espacios
públicos necesarios y singulares para el desarrollo
urbano, muchos de los elementos de su entorno
natural. Surgieron las Infraestructuras Verdes.
La red de Infraestructuras Verdes se podría
definir como la red estratégicamente planificada
de espacios naturales y seminaturales y otros
elementos ambientales diseñados y gestionados
para ofrecer una amplia gama de servicios
ecosistémicos. Incluye espacios verdes o azules
y otros elementos físicos en áreas terrestres
y marinas conectados ecológicamente entre
ellos (Comisión Europea de Medio Ambiente,

EL ESPACIO PÚBLICO Y LA RED DE
INFRAESTRUCTURAS VERDES
La consideración del espacio público en todas
sus formas y como elemento fundamental en
la regeneración urbana es unánime por todos
los expertos en la materia, quienes coinciden
en subrayarlos como espacios que cualifican la
ciudad. Autores como Fariña y Naredo (2010) y
Santos (2011) señalan la necesidad de intervenir
en los vacíos urbanos, y subrayan la importancia
de recuperarlos como espacios públicos,
reconociéndolos como uno de los agentes
fundamentales en el proceso de regeneración.
Del mismo modo Teresa Barata (2006) y Olga
Ceballos (2013) insisten en la importancia de
la cualificación del espacio público para ofrecer
mejores condiciones de habitabilidad. El espacio
público suplementa al espacio privado de la ciudad
y es, al igual que el anterior, una parte inherente
16

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

2013). La citada Comisión utilizó el concepto
de Infraestructura Verde para denominar dichos
elementos, subrayando que ”nos ayudan a
adaptarnos al cambio climático y contribuyen
a la creación y a una buena gestión de redes
ecológicas” (C.E.M.A, 2011).
La utilización del término implica una
amplificación del significado tradicional de zona
verde pues no sólo se refiere a ellas como áreas
dotacionales con una función equipamental, sino
también a espacios naturales, seminaturales y
potenciales necesarios para procurar un eficiente
orden urbano. Desde este mismo momento las zonas
verdes pasan a ser consideradas zonas proveedoras
de funciones y servicios socio-ecosistémicos que
superan las funciones recreativas y paisajísticas
(Ozcáriz et al., 2013). En el sentido de lo descrito,
la regeneración urbana a partir de los espacios
públicos amplió su campo de acción y encontró en
la renovación y potenciación de las infraestructuras
verdes un instrumento definitivo para frenar el
cambio climático e impulsar un desarrollo urbano
coherente y completamente sostenible.
Muchos fueron los países que teniendo en cuenta
estas conclusiones y con el objetivo de diseñar
ciudades sostenibles que asegurasen el futuro del
planeta propusieron redes de infraestructuras verdes
como instrumentos de regeneración de sus tejidos
urbanos. Los proyectos apostaban por ciudades
en las que se erradicaban los “virus urbanos”,
ciudades en las que se priorizaba el tejido compacto
potenciándolo desde el tratamiento de las áreas
obsoletas y de los vacíos urbanos. Ciudades a las
que les inyectaban vacunas contra la contaminación,
la ocupación abusiva del territorio, el derroche de
energía y la excesiva producción de residuos.
Ciudades para las que se proponía la disminución de
las redes de infraestructuras, el fomento del ahorro
energético, y la creación de nuevas infraestructuras
de espacios públicos. En definitiva ciudades
completamente sostenibles.

a partir de fondos bibliográficos e instrumentales,
que se caracteriza por recopilar datos que compilan
trabajos de naturaleza cualitativa (Godoy, 1995).
En el proceso cobran definitiva importancia,
además de los textos científicos escritos por
reconocidos expertos, los diferentes documentos
e instrumentos aprobados tanto por la Unión
Europea como por el Ayuntamiento de la ciudad
de Vitoria, por eso el análisis minucioso de todos
ellos se convierte en la directriz del trabajo.
LA CIUDAD DE VITORIA
Vitoria es una ciudad Española situada en el
extremo septentrional de la península ibérica,
enclavada en un cruce de caminos y en una zona
llana y de transición entre la costa Cantábrica, y el
interior y que cuenta con una población aproximada
de 255000 habitantes. Dada su estratégica situación,
ha sido considerada desde sus orígenes una pieza
fundamental en el desarrollo comercial, militar
y cultural de las distintas civilizaciones que la
han habitado (GEA 21, 2009). Fue fundada en el
siglo XII por el rey Sancho VI de Navarra, como
un recinto amurallado con una traza regular y
sensiblemente ortogonal. En el siglo XVII adquirió
su característica forma radioconcéntrica y ovalada,
estructurada, jerarquizada y desarrollada en torno a
las iglesias de San Miguel, la Catedral y la de San
Vicente, levantadas a lo largo del bajo medievo, y
a los espacios públicos conocidos como plazas,
generadas tras la implantación de las mismas en la
traza urbana.
A finales del siglo XVIII la ciudad tuvo un
primer crecimiento fuera del recinto ovalado,
sin embargo no fue hasta finales del siglo XIX
cuando empezó a controlarse y planificarse su
desarrollo. Nació el ensanche en la parte sur de la
ciudad, adherido al tejido histórico y procurando
la continuidad de la trama urbana. Se diseñó para
solucionar los problemas y distorsiones urbanas
que había provocado el movimiento migratorio
masivo de población que abandonaba el campo
y se trasladaba a la ciudad motivado por la
implantación de la industria. El planeamiento
del 1956 estructuró el crecimiento de la ciudad
en paquetes, delimitados por las vías radiales que
nacieron con la estructura medieval y por una
nueva ronda que las cosía. En las últimas décadas
del siglo, la ciudad siguió desarrollándose
concéntricamente, hasta que se creó un nuevo
eje de crecimiento, la Avenida Gasteiz, que

METODOLOGÍA
La investigación tiene como objetivo poner
de manifiesto la definitiva influencia de la
red de infraestructuras verdes de Vitoria en la
regeneración de la ciudad compacta tradicional y
en su calificación como una de las diez ciudades
más sostenibles de Europa. Motivo por el cual se
utiliza una metodología descriptiva, analítica y
aplicada, basada en una investigación documental,
17

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

desplazó completamente las actividades terciarias
concentradas en su centro. Las áreas obsoletas
en el centro urbano aumentaron y las zonas
periféricas se vieron invadidas de equipamientos
y de nuevas zonas residenciales dispersas que
avanzaban por el territorio (Ayuntamiento de
Vitoria-Gasteiz, 2003).
Llegado este momento, la necesidad de desarrollo
urbano planteaba un crecimiento en su entorno
territorial que ponía en peligro el medio físico,
debido a la demanda de nuevas infraestructuras, al
gasto energético, los residuos y la contaminación
que supondría. Del mismo modo este hecho
amenazaba la independencia y singularidad de los
núcleos rurales dispersos por el territorio municipal,
pues se erigían como el objeto de deseo de gran
parte de la población que vislumbraba el territorio
como fuente de calidad de vida. La amenaza de
virus urbanos quedaba latente.
Sin embargo, en contra de lo que parecía
deparar el futuro, la ciudad de Vitoria fue
consciente desde las últimas décadas del siglo
XX, de la importancia de proponer un desarrollo
urbano respetuoso con el medio ambiente y por eso
en paralelo a la redacción de los instrumentos de
planeamiento que decidirían el futuro desarrollo
urbano fue tomando medidas para evitar el
desarrollo de una ciudad insostenible. Entre sus
acciones más sobresalientes destaca la firma
de la Carta de Aalborg3 en 1995 y la puesta en
marcha de su agenda 214, así como la elaboración
de un borrador de estrategias y acciones hacia la
sostenibilidad realizado entre 1996 y 1997. Ya
entrado el siglo XXI, en concreto en el año 2002,
redactó el Primer plan de acción ambiental de
la Agenda 21, que se convirtió en la herramienta
básica para conocer la realidad ambiental del
municipio y proyectar su futuro desarrollo
sostenible. En 2009 se realizó el informe GEO
Diagnóstico Ambiental y de sostenibilidad de
Vitoria5, y en Junio de 2010 se aprobó el segundo
plan de acción local agenda 21 que tomando como
base el diagnóstico y las conclusiones del informe

GEO desarrollaba más explícitamente muchas de
las cuestiones planteadas en el plan de acción
anterior, insistiendo en la necesidad de renovación
del sistema de movilidad y en la importancia de
la creación de una infraestructura verde. Todo
ello le valió para que el 21 de Octubre de 2010
fuese designada por la Comisión Europea como
capital verde Europea 2012, reconociendo así el
compromiso que la ciudad había adquirido con
el medio ambiente, y la capacidad para resolver
todos los problemas que al respecto se le habían
planteado.
Lo aprobado en el primer plan de acción
ambiental de la agenda 21 provocó que el
vigente Plan General de Ordenación Urbana
aprobado en el año 2003, diseñara el futuro de la
ciudad basándose en criterios de sostenibilidad.
El modelo de desarrollo urbano planteado
consideraba la morfología tradicional de la
ciudad y apostaba por una estructura compacta
y radioconcéntrica que respetara y potenciara su
entorno natural integrándolo en la trama urbana.
Entre sus directrices de ordenación destacaron
las medidas propuestas para el sistema viario que
tenían como principal objetivo optimizar la trama
potenciando la movilidad sostenible para reducir
los niveles de contaminación; las subrayadas para
el transporte ferroviario, cuya máxima premisa
era minimizar el impacto medioambiental; y la
propuesta de un sistema de itinerarios ecológicos
con el objetivo de facilitar el acceso a los espacios
naturales y preservar el valor de los mismos.
Pero sin duda alguna, una de las medidas
que tuvo un papel determinante en el modelo
de ordenación y que cimentó la posterior red de
infraestructuras verdes de la ciudad, sentando las
bases del reconocimiento de ciudad sostenible
otorgado años después a la ciudad de Vitoria, fue la
propuesta a escala urbana y territorial, del fomento
y desarrollo de zonas verdes como instrumento
para la regeneración. A nivel urbano se habló de
parques urbanos para la renovación de muchas
de las áreas obsoletas de la ciudad, parques que

3

Documento aprobado por las ciudades participantes en la Conferencia Europea sobre Ciudades Sostenibles celebrada en Aalborg, en
mayo de 1994. En él, las ciudades firmantes se comprometieron a participar en el programa 21 realizando planes de acción que promovía
el desarrollo sostenible.
4
Programa de desarrollo sostenible para la ciudad de Vitoria. Primer plan de acción llevado a cabo entre 2002 y 2007.
5
El proyecto GEO ciudades de Naciones Unidas se ha centrado desde 1995 en el diseño de metodologías de evaluación ambiental a
varias escales (global, nacional, regional y de ciudad). El informe GEO Vitoria-Gasteiz fue el resultado de la colaboración técnica entre el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y del Centro de Estudios ambientales (CEA) del Ayuntamiento de
Vitoria. Con él se realizó el primer diagnóstico ambiental y de sostenibilidad de la ciudad siguiendo la metodología GEO, y también fue el
primero en redactarse para una ciudad Europea.

18

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CONTEXTO

además servirían de dotación a la zona y ayudarían
a reforzar la compacidad de la ciudad. Y en el plano
territorial el documento asumió las propuestas
del Proyecto del anillo verde6 como parte de sus
directrices de ordenación. Planteando una red de
zonas verdes interrelacionadas, con la intención
regenerar las áreas marginales que surgieron en
el entorno periférico de la ciudad a la vez que
armonizar el desarrollo urbanístico del municipio,
garantizando su interconexión y la conservación
de su entorno natural (GEA 21, 2009).
Y al igual que fueron determinantes las
cuestiones estudiadas en el 1º Plan de Acción
agenda 21 para el modelo de ordenación sostenible
planteado para Vitoria en el planeamiento de
2003, también lo fueron para su reconocimiento
como European Green Capital en 2012 y lo son
para el planeamiento que se está redactando en
la actualidad, la aceptación por parte de la ciudad
de nuevos compromisos en Aalborg +107, pues
conllevó la elaboración de un nuevo plan de
acción Agenda 21 aprobado en 2010. Destacar
que el nuevo plan de acción fue redactado a partir
de las conclusiones aportadas por el informe GEO
realizado en 2009, en el que entre otras muchas
cuestiones se proponía la incorporación de la red
de infraestructuras verdes del municipio como
un nuevo e imprescindible sistema en el modelo
de planificación territorial y urbanística de la
ciudad para alcanzar la sostenibilidad. Cuestión
que en cierto modo fue subrayada también en
la Estrategia de la Unión Europea sobre la
Biodiversidad 2020, aprobada por la C.E.M.A
en mayo de 2013, al insistir en que el requisito
indispensable para que resultasen viables los
proyectos de Infraestructura verde era que fuesen
integrados en los procesos de planificación y
ordenación territorial.
Llegado este momento se plantea la necesidad
de profundizar un poco más en las aportaciones
tanto de los planes de acción de la agenda 21
como en las del diagnóstico del informe GEO,
identificar las herramientas utilizadas para analizar
la ciudad y el proceso de evaluación seguido, con
el objetivo de plantear una comparativa entre la
ciudad inicial y la que se convirtió en referencia

de sostenibilidad, así como para discutir los
resultados obtenidos detallando el proceso y los
obstáculos a los que se enfrentó la intervención.
RESULTADOS DEL ANÁLISIS Y
DISCUSIÓN
1º Plan de Acción Ambiental de la Agenda 21
(2002-2007)
El objetivo del documento, de acuerdo con los
compromisos adquiridos en la carta de Aalborg,
era ordenar e integrar las políticas municipales
relacionadas con el desarrollo sostenible y
establecer un proceso en el que con la evaluación y
contrastación de las mismas se asegurase la máxima
efectividad en las intervenciones propuestas. El
texto se concibió como un instrumento de mejora
de la ordenación que garantizaba la optimización
de las acciones diseñadas para mejorar la situación
existente en el ámbito medioambiental y lograr
conseguir un desarrollo sostenible.
En el análisis planteado se señalaron diferentes
áreas de estudio como la contaminación urbana,
el tráfico y transporte, el agua, la energía, la
industria, los residuos, el urbanismo, la naturaleza
y biodiversidad, la salud y los riesgos ambientales
y la información, educación y participación
ciudadana. Para cada una de ellas se fijaron
herramientas concretas que permitieron el estudio
de los objetivos propuestos y la determinación
de los indicadores idóneos para evaluarlos, en
concreto se determinaron 21. Se esbozó por
primera vez el concepto de infraestructura verde
como instrumento de regeneración en el camino a
la sostenibilidad durante el estudio de la naturaleza
y biodiversidad. Y se habló de la relevancia de la
creación y ordenación de un anillo verde, de la
necesidad de un plan de restauración de corredores
verdes y espacios naturales degradados y de una
estrategia agrario sostenible.
Como indicadores de seguimiento y evaluación
de los planes de acción propuestos se señalaron: el
número de especies de aves acuáticas reproductoras
existentes en el municipio; el número de especies y
diversidad de las comunidades de aves y anfibios

6

El proyecto del anillo fue impulsado por el ayuntamiento a través del Centro de Estudios ambientales desde el año 1992 cuando se
iniciaron las obras de recuperación del primer parque que formaría parte del mismo. Desde el inicio se presentó como una estrategia de
cosido del borde urbano y de protección del entorno natural (GEA 21, 2009).
7
Conferencia Europea de ciudades y pueblos sostenibles celebrada en Aalborg en Junio de 2004.

19

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CONTEXTO

existentes en el anillo verde, la relación entre
superficie de áreas degradadas recuperadas y
superficie total de áreas degradadas en el término
municipal, y la superficie de terrenos agrícolas que
habían pedido su vocación agrícola.
Al finalizar el periodo de vigencia del plan
se realizó una evaluación para analizar los
resultados obtenidos y se puso de manifiesto que
el plan había conseguido materializar cuestiones
fundamentales en el ámbito medioambiental,
como la materialización del proyecto del anillo
verde, el plan de movilidad sostenible y espacio
público, el plan de gestión de residuos, o el plan
integral de agua. Sin embargo, no había abordado
otros aspectos con gran incidencia en el ámbito
del desarrollo sostenible. Además, la ausencia
de un diagnóstico de partida hizo que el plan
de acciones trazado no estuviese bien asentado
(Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2002).

Figura 1. Anillo verde de Vitoria

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Se identifican como Formas de agua, el acuífero
subterráneo sobre el que se asienta gran parte del
municipio, los ríos y arroyos que bañan el término
y desembocan en el río Zadorra que atraviesa la
ciudad, y los numerosos estanques, lagos, lagunas y
humedales engarzados en el tejido urbano.
La Trama verde urbana (figura 2) está formada
por los parques, jardines, bulevares y otras zonas
verdes que se extienden por la ciudad, alcanzando
una extensión de 400 has y proporcionando un
ratio de 14 m2 de espacios libres por habitante. Se
consolidó como un sistema equilibrado de zonas
verdes de distintas tipologías que se introduce
a escala de barrio y de ciudad, incorporando
elementos vegetales en los espacios públicos,
favoreciendo el acceso de los ciudadanos y
conectándolas ecológicamente entre sí.

La red de infraestructuras verdes de Vitoria
La componen los espacios verdes y azules que
articulan su territorio, identificados y delimitados
con la intención de potenciar la biodiversidad, los
servicios ecosistémicos, e incrementar la resiliencia
del territorio y reducir su vulnerabilidad. Entre ellos
destacan los terrenos del anillo verde, las formas de
agua, la trama verde urbana o el anillo agrícola.
El anillo verde (figura 1) lo integran un
conjunto de parques periurbanos con una
extensión de 833 hectáreas de gran valor ecológico
y paisajístico desarrollado concéntricamente
en torno a la ciudad. Desde su nacimiento tuvo
como objetivo regenerar las zonas periféricas de
la ciudad, dotándolas, además, de zonas verdes
de calidad. Alberga bosques, parques, ríos,
humedales, praderas, setos, riberas e incluso
un jardín botánico con todo tipo de plantas. La
heterogeneidad de sus elementos ha permitido
que algunos de ellos hayan sido reconocidos
internacionalmente por su alto valor ecológico,
como es el caso de algunos de sus humedales
incluidos en la Red Natura 20008.

Figura 2. Trama verde urbana de Vitoria

8

La Red Natura 2000 fue creada mediante la Directiva 92/43/
CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992 y con el fin de conservar
los hábitats naturales.

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

20

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El último elemento de significativa importancia
en la regeneración urbana que propicia la red de
infraestructuras verdes, es El Anillo agrícola
(figura 3) que rodea al suelo urbano e incluye
en su superficie a las entidades locales dispersas
del entorno territorial de la ciudad (Centro de
Estudios Ambientales, 2013).

ecosistemas, y se proporcionaron herramientas que
permitieron tomar decisiones en la gestión urbana y
ambiental de la ciudad.
En el campo de la sostenibilidad las herramientas
destinadas al seguimiento de las tendencias y los
procesos y metodologías prospectivas adquirieron
una gran relevancia al igual que sucedía en el
planeamiento, y por esto se señalan los indicadores
de sostenibilidad urbana y los escenarios de futuro
como las herramientas encargadas de la evaluación
y de la prospectiva respectivamente en el
municipio de Vitoria. La metodología seguida para
la elaboración del listado de indicadores se basó
en un análisis pormenorizado de los sistemas de
indicadores existentes y los nuevos elaborados por
el informe GEO. En este sentido se consideraron
los utilizados en el primer plan de acción agenda
21, los del anuario estadístico, y los del sistema de
indicadores urbanos, así como los elaborados por
otros sistemas municipales, autonómicos, estatales
y europeos. En el caso de los indicadores de
metabolismo urbano y movilidad la tarea consistió
en seleccionar los existentes y para los sectores de
medio urbano, sociedad y gobernanza y actividades
económicas y financieras, el proceso de análisis se
centró en identificar las carencias, señalando las
necesidades y proponiendo indicadores nuevos en
función de los criterios establecidos en el informe.
Así pues, el listado se presentó desde lo general
a lo particular, subrayando la “huella ecológica de
Vitoria-Gasteiz” como el indicador sintético global de
sostenibilidad urbana que daba coherencia al objetivo
general de sostenibilidad subrayado: “trazar una
imagen lo más fiel posible de la realidad de partida“
(GEA 21, 2009), y además se incluyeron indicadores
sectoriales referidos a cada uno de los sectores,
seguidos de otros intersectoriales que informaban
sobre cuestiones concernientes a varios sectores.
En total, además del indicador sintético el listado
sumaba 7 indicadores transversales, 142 indicadores
sectoriales, y 51 indicadores intersectoriales, haciendo
un total de 194 indicadores. Por todo ello el sistema
de indicadores se convirtió en una herramienta
fundamental para radiografiar y seguir el estado de la
sostenibilidad y el medio ambiente en el municipio.
Los cinco sectores clasificados para el
análisis fueron: el medio natural+ rural; el medio
urbano; la movilidad; la sociedad; gobernanza
y actividades económicas y financieras; y el
metabolismo urbano que comprendía el estudio
del agua, la energía, los residuos y los recursos.
Entre los indicadores sectoriales e intersectoriales

Figura 3. Anillo agrícola de Vitoria

Fuente: Centro de Estudios ambientales 2014.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

GEO Informe diagnóstico ambiental y de
sostenibilidad Vitoria-Gasteiz
La ciudad de Vitoria necesitaba someterse a un
proceso de evaluación ambiental pormenorizado
que explicase las presiones e impactos que
sufría y las oportunidades que existían para
hacerle frente. El informe GEO se convirtió en
la herramienta perfecta para hacerlo, se centró
en temas ambientales aunque amplió su análisis
recogiendo los planteamientos de sostenibilidad
de la mayoría de los temas de competencia
municipal. El reto era reorientar los modelos
de vida, producción y consumo y hacerlos
compatibles con el mantenimiento de la integridad
ecológica del ecosistema planetario y regional y
conseguir una sociedad equilibrada y estable.
Fue el primer informe GEO de una ciudad europea
que se hizo dentro del proyecto GEO Ciudades y
como tal se desarrolló conforme a la aproximación
metodológica y conforme a los objetivos explícitos
subrayados en el proyecto. Así pues, para conocer
la situación inicial en la que se encontraba la ciudad
se evaluó el estado del medio ambiente, el impacto
de la ciudad y su desarrollo urbano en los diferentes
21

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

establecidos para recopilar información en cada
uno de los sectores analizados, los que tuvieron
una influencia directa en el proceso de evaluación
de la red de zonas verdes incorporada por el
planeamiento de 2003, y por tanto resultaron
definitivos para que se consolidase la red de
infraestructuras verdes sobre la que se centra el
objeto de nuestra investigación fueron los que a
continuación se especifican.
En el caso del medio natural+rural, tuvieron
un papel importante los indicadores sectoriales
que marcaban las especies amenazadas, los que
indicaban la superficie de suelo agrícola municipal
que desarrollaba agricultura ecológica y los que
señalaban las explotaciones agrarias y ganaderas
existentes. Como indicadores intersectoriales
destacaron los que marcaban la superficie de
suelo protegida con respecto a la superficie total
de suelo del municipio, el estado ecológico de
los ríos, de las zonas húmedas y del agua, los
que señalaban la inversión en zonas verde, y el
equilibrio existente entre lo rural y lo urbano.
En el medio urbano fueron importantes
los indicadores sectoriales que explicaban las
variaciones de las condiciones micro climáticas del
espacio público en los nuevos desarrollos, así como
los que indicaban el índice de convivencialidad.
También los que especificaron el número y la
superficie de espacios verdes urbanos conectados
con el medio natural, y los que indicaban las
especies silvestres en áreas urbanas, el índice del
volumen verde, la superficie de zona verde y de
árboles urbanos por habitante y la accesibilidad a las
zonas verdes; así como los que dieron información
sobre los recorridos de paseo en el entorno natural,
y especificaron la adecuación del planeamiento a la
singularidad ecológica del territorio, y por tanto a la
sostenibilidad. Entre los indicadores intersectoriales
tomaron especial relevancia los que especificaron los
suelos abandonados y potencialmente contaminados,
los que indicaron la superficie urbana destinada
a infraestructura de movilidad, los que detallaron
el nivel de contaminación del espacio público, los
cambios del microclima, la inversión en zonas
verdes, la accesibilidad a servicios básicos y zonas
públicas abiertas y los que explicaban la distribución
de la mezcla de usos.
En el análisis de la movilidad destacaron los
datos de los indicadores sectoriales que indicaban
el índice de motorización, la evolución del uso
del transporte colectivo, la intensidad del tráfico,
los km de carriles bici y su proporción respecto a

la totalidad del viario, así como los que hablaban
de las vías que debían de protegerse para su uso
por el transporte colectivo.
Respecto al sector de la sociedad, gobernanza
y actividades económicas y financieras, en su
evaluación fueron importantes los indicadores de
datos demográficos, de las condiciones de salud
y bienestar, y de las actividades económicas y
financieras desempeñadas, así como los que
pormenorizadamente hablaron de las inversiones
realizadas en recuperación ambiental, los que
trataron la evolución del consumo responsable, el
equilibrio rural y urbano y los que estudiaron las
empresas que contemplaban planes ambientales.
Y en lo que se refiere al metabolismo urbano,
cobraron especial importancia los indicadores
sectoriales que estudiaron la legislación de
protección de los recursos hídricos, el estrés
hídrico, el consumo final de energía por sectores, y
los intersectoriales que se centraron en estudiar el
estado ecológico de los ríos, las zonas húmedas y
el agua, la carga orgánica que aportaba la ciudad
al río Zadorra, el consumo de energía renovable,
los residuos generados por la movilidad urbana,
las emisiones de CO2 por sectores, así como las
producidas por la movilidad urbana, el nivel de
contaminación sonora del espacio público y por
supuesto los cambios producidos en el microclima.
Al análisis también se incorporaron las
visiones y puntos de vista de los ciudadanos,
que respecto al tema que nos ocupa señalaron
la importancia de que la alimentación estuviese
vinculada a la conservación del medio natural,
la necesidad de profundizar en el ciclo del agua,
y la importancia de tratar el espacio borde entre
la ciudad y el mosaico de espacios agrícolas y
naturales que la rodea.
Así pues, las conclusiones generales del
diagnóstico realizado a cada uno de los sectores
fueron las siguientes. En el medio natural se
señalaron los crecimientos urbanísticos como
los principales causantes de la degradación
de los hábitats, como los que influyeron en la
reducción de las conexiones y amortiguación que
había proporcionado el anillo verde, y como los
principales culpables del riesgo de desaparición
del paisaje de la campiña y la llanada. Por su
parte las actividades agrícolas y ganaderas fueron
identificadas como las principales causantes de
la contaminación y erosión de los suelos, de las
alteraciones de la calidad de los ríos y de las
fuentes de suministro de agua. Y en el medio
22

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

rural se habló de una pérdida acelerada del suelo
agroforestal, de un descenso del número de
explotaciones agrarias y de una escasa valoración
del campo cultivado motivado también por el
acelerado proceso de urbanización.
En cuanto al medio urbano se habló de un
desfase entre crecimiento urbano y el demográfico,
así como de los riesgos de suburbanización y de la
pérdida de identidad de los pueblos del municipio
como consecuencia del proceso urbanizador, de
una falta de adecuación bioclimática del parque
residencial, y de los déficits de convivencialidad
en las áreas de espacios públicos y zonas verdes,
entre otras cuestiones. Respecto a la movilidad
urbana y territorial se subrayó el incremento de
desplazamientos motorizados y la disminución
del uso del transporte colectivo, así como del
incremento de la accidentalidad, todo ello como
causa del proceso urbanizador.
En lo referente a la sociedad y gobernanza
se insistió en la importancia de la igualdad, y se
subrayaron los problemas de salud de la población
como consecuencia del envejecimiento, la
exclusión y el sobreconsumo. Y en el sector de
las actividades económicas y financieras también
se subrayó el proceso de urbanización como el
principal responsable de la reducción del empleo
agrario, y del incremento del gasto público
asociado a la movilidad. Para finalizar en el análisis
de los parámetros que definían el metabolismo
urbano se señalaron como principales problemas
la degradación de las fuentes de suministro
de agua, el escaso aprovechamiento de las
energías renovables, el incremento de consumo
energético, así como del incremento de la emisión
de gases con efecto invernadero, y de nuevo se
señaló como principal responsable la expansión
urbanística y a la movilidad.
Así pues, tanto la opinión ciudadana como el
diagnóstico ambiental subrayaron la ocupación
del suelo como uno de los principales impactos
de la presión urbanística, por lo que para
plantear escenarios de futuro se utilizó la técnica
de la prospectiva. Es decir con el objetivo de
tomar decisiones estratégicas aproximándose a
escenarios deseables y alejándose de los negativos,
se trató de anticipar el futuro en función de las
tendencias actuales. En este contexto el escenario
de partida fue el propuesto en el PGOU del
2003 que hablaba de una hipótesis de ocupación
progresiva del suelo basada en una pauta
completamente morfológica y en un desarrollo de

mancha de aceite. De acuerdo con el medio físico
y natural, los suelos susceptibles de ocupación
eran los de la llanada, que a su vez permitían el
desarrollo de la ciudad compacta por encontrarse
pegados a la ciudad consolidada, y en cambio los
suelos menos idóneos eran los pertenecientes al
cinturón montañoso que además tenían un alto
valor ecológico.
Por lo tanto el escenario de sostenibilidad
propuesto en el informe, que daba cumplimiento
a los objetivos explícitos señalados (evaluación
del estado del medio ambiente, evaluación del
impacto de las ciudades y de los desarrollos
urbanos en los diferentes ecosistemas, proporcionar
herramientas que permitan la toma de decisiones
en la gestión urbana y ambiental del ámbito
objeto del proyecto) y que además satisfacía las
conclusiones del diagnóstico se esbozó en base a
las siguientes directrices: la regeneración ecológica
y optimización del tejido existentes; la ampliación
del anillo verde, incorporando las zonas agrícolas
próximas al núcleo y las sometidas a mayor presión
urbanística; la recalificación como área natural o
agrícola protegida del parte de la superficie agrícola
no protegida; y la creación del parque natural de los
montes de Vitoria.
En definitiva, con el informe GEO también se
desveló el importante patrimonio de sostenibilidad
que poseía el municipio de Vitoria. Sostenibilidad
fraguada en la compacidad de la ciudad, en la
calidad de su espacio público, en la existencia de
una amplia reserva de suelo natural y agrícola, en
un alto grado de implicación ciudadana en el futuro
de la ciudad, y en una red consolidada de recursos
de gestión de la sostenibilidad reflejada en planes,
programas, acciones, etc (GEA 21, 2009).
2º Plan de Acción Ambiental de la agenda 21
(2010-2014)
El nuevo plan sustituyó al anterior porque superó
la dimensión ambiental planteada abarcando
cuestiones económicas, culturales y sociales.
Este fue el motivo de que se añadieran nuevos
indicadores incluyendo algunos del tipo económico
y social que completaron el análisis. Además, el
diagnóstico GEO para la evaluación ambiental de
Vitoria se convirtió junto con el anterior plan de
acción en la base para su elaboración.
Las herramientas de análisis utilizadas en
el diagnóstico sirvieron para que el 2º Plan de
Acción de la Agenda 21 esbozase sus objetivos,
23

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

definiendo 11 objetivos generales y 47 objetivos
operativos y señalase sus 228 acciones y sus
304 actuaciones, procediendo 127 acciones y
actuaciones de planes ya aprobados. De los
11 objetivos señalados, los que tuvieron una
influencia directa en lo que a la investigación se
refiere fueron el 6º y 7º que intentaban solucionar
los problemas territoriales, y el 3º, 4º, 5, y 11º,
que se centraban en las ambientales. No obstante,
a nadie se le escapa que el cumplimiento del
resto de los objetivos también fue determinante
para que Vitoria se convirtiese en un ejemplo de
sostenibilidad a nivel mundial.
Definidas las herramientas de análisis,
para garantizar la correcta implantación y
desarrollo del plan se realizó un seguimiento
periódico que evaluó el grado de ejecución de
las acciones y de cumplimiento de los objetivos
planteados. En la realización de la evaluación
anual y la programación posterior se contó
con la participación de los mismos actores que
intervinieron durante el proceso de elaboración
del plan, técnicos, políticos y ciudadanía.
Así pues, el plan se caracterizó por ser un plan
integral cuyo objetivo era conseguir un municipio
más sostenible; transversal pues contempló y
estudió diferentes ámbitos y sus interrelaciones,
por ofrecer soluciones globales y no sectoriales;
participativo porque se basó en el conocimiento
técnico y en la opinión de la ciudadanía de actores
económicos y sociales para su elaboración; por
ser operativo, al detallar el suficiente número
de acciones e intervenciones necesarias para su
desarrollo ; y dinámico, revisable y actualizable
ya que gracias al sistema de seguimiento instalado
se podía evaluar el grado de implementación y de
desarrollo (Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2010).

de residuos, consumo de agua, tratamiento de
aguas residuales, y gestión medioambiental del
municipio. Indicadores que pusieron de manifiesto
la convivencia de la ciudad con su entorno natural;
el alto porcentaje de zonas verdes públicas
insertadas en el tejido urbano; la compacidad
y cohesión del medio urbano frente al proceso
dispersión generalizada que se sufría durante el
crecimiento en otras ciudades; la facilidad de
movilidad y de acceso al espacio público; así
como la influencia directa del anillo verde que la
circunscribía en la mejora del medioambiente, pues
gracias a él se había llevado a cabo la regeneración
de zonas degradadas, el tratamiento de los bordes
urbanos, la conectividad entre el medio urbano y
rural, y se había facilitado la accesibilidad. Es decir
los indicadores reflejaron la creación de lo que
llamaron “metabolismo verde urbano”. Además,
la alta calificación de los se ocuparon de estudiar
el cambio climático, el transporte, la calidad del
aire, la contaminación acústica, la utilización de la
sostenibilidad como fundamento de la educación
y el programa de difusión fue determinante para
conseguir la distinción.
En definitiva, la ciudad de Vitoria fue reconocida
como referente de sostenibilidad cuando desarrolló
gran parte de las directrices de sostenibilidad
marcadas por los planes de Acción 21 y el diagnóstico
GEO, y entre ellas destacaron considerablemente
las referentes al medio natural, rural, y urbano en
general, así como las concernientes al anillo verde,
las formas de agua, el anillo agrícola y la trama
verde urbana en particular.
A raíz de este reconocimiento, a lo largo de
2012 se desarrolló el programa Vitoria Gasteiz
Green Capital con el objetivo de intercambiar
buenas prácticas y proponer herramientas para
el desarrollo de la sostenibilidad extrapolables
a cualquier ciudad. Programa que proponía
diferentes planes y proyectos entre los que
destacaba en lo que al objeto de la investigación
se refiere, el que proponía la transformación
del anillo verde en una gran infraestructura
verde urbana creando un corredor urbano
sostenible desde el punto de vista de la energía,
la construcción y la vegetación. Propuesta que
sin duda alguna confirma que las infraestructuras
verdes fueron la vacuna definitiva para erradicar
los virus urbanos y que jugaron un papel decisivo
en el reconocimiento de la ciudad de Vitoria como
Green Capital 2012 (Unión Europea, 2012).

Vitoria-Gasteiz Capital verde Europea 2012
El 21 de Octubre de 2010 le fue otorgada a la
ciudad de Vitoria la distinción de European
Green Capital por parte de la Unión Europea, el
máximo reconocimiento de la Unión en cuanto
a su compromiso con la sostenibilidad. La
decisión se basó en los resultados obtenidos por
los siguientes indicadores medioambientales:
contribución local al cambio climático global,
transporte local, disponibilidad de zonas verdes,
utilización sostenible del suelo, naturaleza y
biodiversidad, calidad del aire ambiente local,
contaminación acústica, producción y gestión
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

CONCLUSIONES

que se consiguió gracias al trazado de una red
de itinerarios de gran valor socioecológico para
la ciudad que además, favorecía la actividad
física, el disfrute al aire libre y el desarrollo de
funciones de regulación climática y ambiental.
Y su habilitación como uso público se consiguió
gracias al número de equipamientos de los que
se dotó (Centro de Estudios Ambientales, 2014).
La construcción del anillo actuó en detrimento
de las redes de infraestructuras tradicionales y
conllevó una reducción de los gases contaminantes
y un ahorro energético considerables. La esencia
del proyecto se extrapoló a la trama urbana con
el objeto de fomentar la movilidad sostenible
y sus premisas sirvieron de directrices para el
Plan Director de Movilidad ciclista y movilidad
peatonal, que recogía importantes reformas en el
viario de la ciudad.
2. La identificación de los ríos y arroyos
supuso el deslinde de muchos de sus cauces
y la regeneración de sus bordes, así como la
reconsideración de las invasiones urbanísticas
buscando la integración de muchas de ellas en
el tejido urbano. Por su parte la renovación y
revitalización de las formas de agua distribuidas
por el tejido urbano contribuyeron a su cohesión, a
aumentar las posibilidades de ocio de la ciudad, a
frenar el cambio climático, y a favorecer la salud,
el bienestar y la habitabilidad en general. Todo ello
sin dejar de mencionar la enorme contribución
a preservar la flora y la fauna existente en ellos,
como indicó la inclusión en la Red Natura 2000
catalogados como LIC9.
3. La configuración de una trama verde urbana
ayudó a reducir los niveles de contaminación y
a aumentar la capacidad de infiltración del suelo
provocando la mejora de la biocapacidad urbana,
fomentando la biodiversidad y desempeñando un
papel fundamental en la prevención del cambio
climático. Con ella se conservó y canalizó el
pulmón que oxigena la ciudad, mejorando la calidad
del aire, disminuyendo la temperatura, aumentando
la eficiencia energética y la calidad paisajística
de la ciudad. También supuso el incremento de la
conectividad espacial y funcional entre los espacios
verdes urbanos y periurbanos, así como el fomento
de su diversidad, calidad y versatilidad.
4. El señalamiento del anillo agrícola
potenció la agricultura ecológica enalteciendo

Llegado este momento se podría decir que las
infraestructuras verdes de la ciudad de Vitoria
fue el instrumento de regeneración urbana y
territorial que consiguió aliviar las presiones que
el proceso de urbanización estaba produciendo
en el medio ambiente. Y que las intervenciones
en los elementos que la integraban, el anillo
verde, las formas de agua, la trama verde urbana
y el anillo agrícola, resultaron definitivas para su
reconocimiento por la Comisión Europea como
European Green Capital 2012.
Es importante destacar que a partir de
este reconocimiento se elaboró un programa
recopilatorio de las buenas prácticas y herramientas
utilizadas en el proceso a modo de libro de
referencia para el estudio de cualquier ciudad,
aunque sin duda es aún más importante subrayar
que en el se recogía la propuesta de transformación
del anillo verde en una gran infraestructura urbana
que se convirtiese en el corredor urbano sostenible
de referencia en el ámbito de la sostenibilidad.
Así pues, a raíz de las conclusiones del análisis
se podría afirmar que:
1. El anillo verde concentró el grueso de las
actuaciones en la naturaleza y biodiversidad
previstas en el Plan de Acción de la Agenda 21
dando respuesta a la degradación del núcleo
urbano (GEA 21, 2009) y consiguió en cierto
modo ratificar el modelo radioconcéntrico de la
ciudad materializando la idea de ciudad compacta
en contacto con la naturaleza. El PGOU 2003
propuso su materialización uniendo del suelo
rústico del este y el oeste del municipio con
otras bolsas de protección como el parque lineal
del Zadorra, el bosque de Armentia y el parque
Olarizu, mediante un sistema de corredores y
senderos verdes que configuraron el sistema
periférico de zonas verdes protegidas y vinculadas
al sistema verde de la ciudad.
Su reconocimiento e identificación supuso
una barrera al desarrollo disperso y una apuesta
por la ciudad compacta perfectamente deslindada
por él. Su delimitación abrió una puerta al diálogo
del medio urbano con el medio rural, mejorando
su accesibilidad y convirtiéndolo en un corredor
ecológico de primer orden y provocando relaciones
de permeabilidad entre ellos, permeabilidad
9

Lugares de importancia comunitaria dentro de la RED NATURA 2000.

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

el valor de los recursos naturales para la calidad
de vida, preservando los ecosistemas, respetando
la herencia cultural y los paisajes tradicionales.
Como resultado nació un proyecto de huertas
ecológicas que distribuidas por toda la superficie
del anillo, se interconectaron entre si y con el anillo
verde adyacente fomentando la consolidación del
corredor ecológico de mayor entidad en la llanura
Alavesa, donde se desarrollaron nuevas técnicas
agrícolas más respetuosas con el suelo y con los
elementos del hábitat.
En definitiva llegado este momento se podría
afirmar que la Red de infraestructuras verdes de
la ciudad de Vitoria fue la vacuna que erradicó los
virus urbanos que amenazaban su territorio, pues
su suministro frenó los procesos de urbanización
provocando una ciudad compacta cuyo desarrollo
integraba y respetaba el entorno natural a la vez que
minimizaba el impacto medioambiental. Hecho que
hace que en la actualidad siga siendo considerada una
de las diez ciudades más sostenibles de Europa. C
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CONTEXTO

Satisfacción de habitabilidad durante el confinamiento
por Covid-19. Estudio comparativo de dos tipologías de
vivienda en Argentina
Habitability satisfaction during confinement by Covid-19. Comparative study
of two types of housing in Argentina
Recibido: septiembre 2020
Aceptado: agosto 2021

Alba Inés Ramos Sanz1

Resumen

Abstract

Mediante la realización de una Investigación
Empírica de tipo Descriptivo, se espera determinar
el grado de satisfacción de los usuarios residenciales
con su hábitat, estimando oportuno para la
recopilación de información los momentos iniciales
del escenario atípico de confinamiento social, en
su instancia más estricta. El presente trabajo se
basa en un estudio comparativo de dos tipologías
residenciales representativas de la clase media: la
vivienda unifamiliar y el departamento. A través de
una encuesta electrónica estructurada se obtienen
3973 datos referidos a las condiciones de habitabilidad
de una muestra de 137 usuarios de departamentos y
viviendas unifamiliares. Las respuestas procesadas
revelan indicadores de insatisfacción comunes
de los encuestados respecto de la amplitud,
dimensiones, localización, confort del hábitat que se
perciben en período de cuarentena. Estos resultados
grafican un instante de corte transversal de la
interacción del habitante con su espacio habitable,
siendo de utilidad para sobre disconformidades y
tendencias emergentes de la habitabilidad de los
espacios físicos residenciales y su inserción urbana
pos pandemia, que podrían en la actualidad y en el
corto plazo entrar en conflicto con las tendencias del
mercado inmobiliario residencial.

By carrying out an Empirical Descriptive Research,
it is expected to determine the degree of satisfaction
of residential users with their habitat, considering
the atypical scenario of social confinement, in its
strictest instance, appropriate for the collection
of information. The present work is based on a
comparative study of two residential typologies:
the single-family home and the apartment.
Through a structured electronic survey, 3,973
data are obtained referring to the habitability
conditions of a sample of 137 users of apartments
and single-family homes. The processed responses
reveal common indicators of dissatisfaction of the
respondents regarding the amplitude, dimensions,
location, and comfort of the habitat that are
perceived in the quarantine period. These results
graph a cross-sectional instant of the inhabitant's
interaction with their living space, being useful for
overcoming disagreements and emerging trends in
the habitability of residential physical spaces and
their post-pandemic urban insertion, which could
currently and in the future. short term conflict with
trends in the residential real estate market.

Palabras Claves:

Keywords:

habitabilidad; confinamiento; pandemia;
vivienda; confort

habitability; lockdown; pandemic; dwelling;
comfort

1

Nacionalidad: argentina; adscripción: investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Profesora de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) de la Cátedra
Arquitectura Bioclimática y la Cátedra Investigar en las Disciplinas Proyectuales; Doctora en Arquitectura (PhD-Arq.), Magíster en
Administración de Negocios (MBA). Email: aramossanz@faud.unsj.edu.ar

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

circulación de un virus al cual la Organización
Mundial de la Salud (OMS; 2020) identifica
en el mes de febrero de 2020 bajo el nombre
Covid-19. Debido principalmente al factor R
de contagiosidad de dicho virus, a su letalidad
particularmente elevada entre los adultos mayores
y ante la inexistencia de tratamientos o vacunas
registradas, los países alrededor del mundo
adoptan medidas más o menos extremas de
aislamiento social y preventivo. Dichas medidas
dificultan su implementación en particular en
las áreas urbanas. Sin embargo, al momento de
escribir este trabajo, los países que tomaron dicha
medida como China, demostraron controlar el
brote de Covid-19, luego de aislar y controlar el
desplazamiento poblacional durante seis semanas
en las ciudades más afectadas (Noticias ONU;
2020). Paradójicamente los esfuerzos de los
distintos gobiernos por alcanzar el cumplimiento
del ODS 11 Ciudades y Comunidades Sostenibles,
fueron insuficientes en comparación a la estrategia
de cuarentena social y preventiva en tan sólo las
primeras semanas; la National Aeronautics and
Space Administration (NASA; 2020) registra
el efecto ambiental positivo de la pandemia en
diversos lugares del mundo mediante imágenes
satelitales y sensores de polución la disminución
de la misma en la esfera aérea, terrestre y acuática.
En Argentina, la cuarentena se declaró
obligatoria en todo el territorio nacional mediante
un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) a partir
del día 20 de Marzo de 2020 y hasta provisoriamente
el día 31 del mismo mes, período que se extendió
hasta el 13 de Abril y se renovó hasta el 26 de
Abril, y a la fecha transita una extensión anunciada
hasta el 10 de Mayo. Como muchos otros países
Argentina opta por la estrategia de aplanar la curva
de contagios y fallecimientos, medida que demanda
de prolongados períodos de cuarentena social, que
puede alternar con una mayor flexibilización y
restricción a medida que los datos de la relación
entre la población afectada por la pandemia y el
soporte de los sistemas de salud y económicos lo
demanden. Estudios recientes (Kissler et al; 2020)
señalan que, ante la inexistencia de tratamientos
o curas para el coronavirus, la prolongación de
la cuarentena de manera interrumpida y reiterada
podría extenderse hasta el año 2022.
El fenómeno de la irrupción del coronavirus
entre la población fue determinante por la
práctica masiva e inusual del aislamiento social.
Drásticamente la vida social de las ciudades dio

Las formas del hábitat humano han ido
evolucionando de manera homogénea durante
el siglo XX: más de la mitad de la población del
mundo habita en metrópolis (Organización de
las Naciones Unidas, ONU; 2020). Dado que la
población urbana mundial se incrementó entre
1994-2015 desde 2.300 millones de personas
a 7.300 millones, las proyecciones de la ONU
estiman 8.500 millones de personas en el planeta
para el próximo decenio (2030), un crecimiento
de casi el 20%. Esta tendencia acarrea dos
problemas relevantes: (1) la alta tasa de natalidad
en países sobrepoblados y en vías de desarrollo
-excepto Estados Unidos- y (2) el envejecimiento
poblacional de países desarrollados. Este
desbalance además desencadena hechos visibles
en los últimos años como las olas migratorias
desde los países sobrepoblados y empobrecidos
hacia los países desarrollados y envejecidos: hasta
2015 más de 1 millón de personas provenientes
de países africanos y árabes habían ingresado al
continente europeo (Organización Internacional
para las Migraciones, OIM; 2016). Para tener una
estimación, se espera que para 2050 los países
europeos vean reducida su población entre un
10 y un 15% (ONU; 2020). Esta tendencia de
concentración urbana a su vez despobló las zonas
rurales, las cuales disponen en consecuencia de
menor número y calidad de servicios básicos.
Según un informe de la ONU, para el año 2030 el
60% de la población mundial vivirá en ciudades
con aproximadamente medio millón de habitantes
(UN; 2018). Este informe relata que en el año 2000
se registraban 371 ciudades de hasta 1 millón de
habitantes, para el año 2018 existían 548 ciudades
con dicha población y se estima que para 2030 el
número de ciudades sobrepobladas en el mundo
ascienda a 706. Desde entonces el problema de
insostenibilidad de las urbes ha sido puesto en
evidencia por parte de los organismos internacionales
al declarar la necesidad de ciudades sustentables,
resilientes, inteligentes, etc. estableciendo diversas
metodologías como por ejemplo la definición y meta
de cumplimiento de los denominados Objetivos del
Desarrollo Sostenible (ODS).
Estos escenarios se encuentran en la actualidad
alterados: las proyecciones de crecimiento
urbano podrían no alcanzarse ante la amenaza
de la pandemia que afecta particularmente a las
metrópolis. Desde fines de 2019 se detecta la
29

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

paso a la vida privada puertas adentro: imágenes de
personas urgiendo estrategias insólitas para escapar
al aislamiento en sus propiedades han recorrido
el mundo, incluso entre algunas que utilizaron
identidades animales o personajes de fantasía para
evadir los controles oficiales. En situaciones como
ésta, la población se ve restringida a los espacios
que dispone para morar y es entonces cuando se
observan las oportunidades de hábitat de distintos
segmentos socioeconómicos, y los resultados de
dichas vivencias. Por ejemplo, en América Latina,
así como en África, se anuncian dramáticos efectos
de la pandemia debido principalmente a la pobreza
que caracterizan a su población y se manifiesta en
sus ciudades (Comisión Económica para América
Latina y el Caribe, CEPAL; 2020). De hecho, el
Covid-19 llega a la humanidad en su conjunto,
en un momento en el cual el Capitalismo ha
conseguido su máxima expresión de desigualdad a
escala global agudizando a las economías frágiles,
alcanzando parámetros de distribución de la
riqueza como los observados en la Bélle Époque
europea o el auge de la burguesía norteamericana
de principios del SXX (Piketty, T; 2018). Argentina
en particular presenta un pasado reciente de crisis
económica y endeudamiento internacional, pero en
este sentido también la sociedad norteamericana y
otras sociedades americanas con modelos similares a
ésta, alcanzan la máxima tasa de desigualdad social
de su historia político-económica (Stiglitz; 2012).
En este contexto resulta relevante el soporte
de varios sistemas: de salud, telecomunicaciones,
seguridad, entre otros; pero sobre todo se destaca
el papel de la vivienda como contenedor del
proceso de cuarentena y sus resultados (ONUHábitat; 2020). De especial interés para la
disciplina del habitar es la observación de la
habitabilidad -intensiva- de las personas en su
espacio, ahora como lugar de confinamiento.
En Argentina en los entornos más carenciados,
la política de confinamiento se da en forma de
unidades barriales, mientras que en hábitats de
clase media y alta la cuarentena se lleva a cabo
individualmente o por grupo familiar dentro de
las unidades habitacionales tales como viviendas
o departamentos. Las políticas de construcción de
unidades barriales para sectores carenciados -la
llamada vivienda social- es responsabilidad de
los gobiernos, pero la construcción de unidades
habitacionales para la clase media y media-alta
es predominantemente dominada por las leyes de
oferta y demanda que gobiernan a los mercados,

y en este caso particular al mercado inmobiliario.
En Argentina el intervencionismo del Estado
en las normativas urbanas es considerable, sin
embargo, se observa que esta regulación suele
ser una consecuencia y no parece anticiparse a
las demandas sociales. En el presente trabajo se
espera conocer (1) si el mercado inmobiliario
ha conseguido efectivamente dar solución a las
necesidades de habitabilidad de la clase media
de estudio, (2) de no ser así, cuál parecería ser la
tendencia o necesidad de hábitat de los usuarios
del sector medio de la población encuestada.
Para responder las citadas cuestiones se realizan
encuestas a los usuarios de las unidades habitacionales
enmarcadas en un período transeccional de tiempo:
el momento crítico de habitabilidad, materializado
en el aislamiento y confinamiento social. Este hecho
poco frecuente en la historia contemporánea de la
humanidad lo es aún menos entre la sociedad de clase
media, acostumbrada al consumo material de objetos
y entretenimiento. De esta manera la pandemia viene
a irrumpir en los modos de vida, confinando a las
personas a compartir su cotidianeidad entre su círculo
íntimo, teniendo como escenario único su hogar.
ANTECEDENTES DEL TEMA DE
INVESTIGACIÓN
Al momento de redactar el presente trabajo, se
disponía de escasos antecedentes publicados sobre
el fenómeno del impacto de la pandemia sobre las
formas de habitar los espacios residenciales. Casi
un año más tarde, considero relevante incorporar
los siguientes estudios publicados recientemente.
Cuerdo-Vilches, T.; Navas-Martín, M.; Oteiza,
I. (2020) adaptan el método de entrevistas mediante
un formulario de solicitud de información cualitativa
(narrativas e imágenes) y difundido vía correo
electrónico a una serie de organizaciones las cuales a
su vez reemiten el mensaje. Como complemento los
investigadores recurren a SurveyMonkey platform®,
con la cual emiten un cuestionario estructurado de
casi 60 preguntas, el cual demanda un período medio
de 20 minutos. Para proporcionar confiabilidad a
la muestra y su composición, los investigadores
comparan los resultados de su trabajo con los
de organismos oficiales de España, que en un
período similar recaudaron mayor volumen
de información. Al final de la investigación
se hace alusión al análisis estadístico de 1804
respuestas que, considerando las 60 preguntas
de cada cuestionario, puede deducirse que la
30

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

muestra alcanza 30 personas. La investigación
destaca principalmente por el volumen de datos
cualitativos, principalmente imágenes fotográficas.
Puede observarse en este trabajo que las
técnicas de recolección y validación de datos se
han adaptado a la coyuntura, que afecta también
al observador. Debido a la situación coyuntural,
el equipo de investigación adolece de recursos
financieros y la investigación se inicia como una
inquietud de naturaleza exploratoria. Otro aspecto
es el alcance de dicha encuesta, al igual que en
el presente estudio, evade a la población que no
dispone de recursos económicos y/o tecnológicos
suficientes, o en el caso de los últimos, que carece
de dominio sobre éstos como sucede con cierta
frecuencia con los adultos mayores.
El trabajo de los investigadores Cuerdo-Vilches,
T.; Navas-Martín, M. (2021) -descripto en párrafos
anteriores- se replica en una publicación orientada
a caracterizar aspectos subjetivos asociados a la
educación virtual en los domicilios madrileños. En
Adequacy of telework spaces in homes during the
lockdown in Madrid, according to socioeconomic
factors and home features (Cuerdo-Vilches, T.
et al; 2021) la investigación se orienta al proceso
de adaptación del teletrabajo en los domicilios
y sus variables características consideradas en
las publicaciones previas. En este artículo los
investigadores destacan las cualidades demandadas
en los ambientes de trabajo en casa: ubicación
estratégica y dimensiones del espacio, iluminación
artificial, temperatura, insonorización, iluminación
natural, amueblamiento, entre otros.
Abele, M., Kallmeyer, B.; and Alshatshati, S.
(2021) recolectan datos de utilización de servicios
tales como energía eléctrica, agua y gas natural,
desde marzo de 2019 a febrero de 2021 a fin de
realizan un análisis a partir de una muestra de 38
propiedades de 26 ciudades norteamericanas, para
determinar la variación en la demanda de recursos
energéticos y agua sanitaria. La investigación
destaca la poca confiabilidad de los datos obtenidos
para los consumos de agua y gas natural, así como
la escala de la muestra para inferir los resultados. El
trabajo resalta que la variación anual del uso de la
energía se incrementa cinco veces (10%) respecto
de los incrementos anuales pre pandemia (2%).
Alonso, M.; et al (2021) recurre a las encuestas
on line de 25 preguntas (demora de 10 minutos),
que proporcionan 2.367 respuestas, lo cual
indica un alcance estimado de 95 encuestados
en Valencia, España. Este artículo presenta

preguntas similares a las realizadas en la presente
investigación, a pesar que ambos persiguen fines
distintos. En el trabajo mencionado, los autores
intentan identificar el impacto de la pandemia en la
resiliencia de los hogares españoles encuestados.
Los resultados de la investigación destacan
una elevada satisfacción de los usuarios con su
hábitat y una escasa motivación por modificar las
residencias que habitan. Entre las características
mejor valoradas por los residentes se destacan la
iluminación natural, la conectividad a internet, los
espacios al aire libre, el confort térmico y acústico.
Sin embargo, la accesibilidad, la necesidad de
disponer de adecuada aislación térmica y acústica,
la disponibilidad de espacios abiertos o al aire
libre, la disponibilidad de espacios de trabajo,
mayor espacialidad de los ambientes y superficies,
son las necesidades generalmente insatisfechas.
Jaimes Torres, M. et al (2021) realiza un
estudio cuali-cuantitativo de habitabilidad de
las residencias urbanas en México, durante el
confinamiento por Covid-19. Al igual que en
el trabajo aquí expuesto, los autores sacrifican
algunos aspectos técnicos en virtud de potenciar
la oportunidad de develar la habitabilidad de los
usuarios de las viviendas durante su confinamiento
entre el 7 de agosto al 30 de octubre del año
2020. Se recurre a la difusión de cuestionarios
on-line, entre otros mediante mensajería de
Whatsapp®, SurveyMonkey platform® y
correos electrónicos. El estudio cuantitativo
arroja 1008 respuestas de 58 preguntas cada
encuesta (20 minutos de duración), alcanzando
según estos datos un total de 18 encuestados.
Los resultados indican una considerable
satisfacción en la habitabilidad durante la
cuarentena, siendo los aspectos característicos
la buena iluminación y la calidad del aire, y el
aspecto más demandado y carente, la adecuada
aislación termo-acústica.
Luego de una breve revisión de los antecedentes,
resalta que las técnicas de análisis y los contenidos
de los cuestionarios observados en España y
México, en los trabajos en los cuales participan
los mismos autores, son replicadas. Dada la
naturaleza de la situación de confinamiento, con
frecuencia los investigadores utilizan encuestas
on line, con un alcance que no supera un máximo
de 150 encuestados y algunos valores mínimos no
superan la decena. Con ello es de esperar que los
resultados de los trabajos no sean generalizables
a la población de estudio.
31

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

MARCO TEÓRICO

resiliencia que tienen los mismos para adaptarse a
la situación de confinamiento dentro de los límites
espaciales disponibles.

Cuerdo-Vilches, T.; Navas-Martín, M.; Oteiza,
I. (2020) y Cuerdo-Vilches et al (2021) hacen
referencia a la habitabilidad a partir de aspectos
tales como la calidad de la iluminación natural y
artificial de los espacios, calidad del aire interior,
insonorización, y para uso laboral además la
dimensión y ubicación de los espacios, así como
el mobiliario. En el año 2020 la habitabilidad
integra además aspectos psicológicos asociados
a temores infundidos por la percepción de
la situación sanitaria y económica de cada
individuo o integrante del grupo de convivencia.
Otro factor incidente es la falta de interacción
social, la falta de actividad física (De la Serna,
J.; 2020). La dedicación temporal o permanencia
de la habitabilidad en los diversos espacios de
la residencia durante el confinamiento, sugiere
como novedad los ámbitos de trabajo y educación
en casa. Estos espacios pre-pandemia eran con
mayor frecuencia habitados fuera de casa.
La habitabilidad tiene al confort como requisito.
En los trabajos citados, el Confort es definido a
partir de las prestaciones lumínicas, termo-acústicas
de las residencias y un indicador del detrimento del
mismo es el uso de equipos de acondicionamiento
térmico o de la iluminación artificial.
La infraestructura hace referencia por
ejemplo a la disponibilidad de agua caliente
sanitaria y en Cuerdo-Vilches et al (2021) es
relevante la calidad de la conexión a internet.
Este último factor adquiere importancia en
la pandemia, al punto de despertar interés
en algunos gobiernos para constituirlo en un
servicio público, junto con el agua sanitaria, la
electricidad, el gas natural y la recolección de
residuos cloacales, según sea el país.
Alonso, M.; et al (2021) incorpora el concepto
de resiliencia a las viviendas en las cuales se lleva
a cabo el confinamiento. Esta definición alude
a la capacidad de las unidades habitadas para
dar respuesta a nuevas formas o necesidades de
habitar los espacios durante el aislamiento social.
Este concepto menciona De la Serna, J. (2020)
al referirse al estado anímico en esta situación
histórica, de los habitantes de las residencias
durante el confinamiento. Según el autor, la
resiliencia es algo que se puede enseñar y aprender.
En el sentido estrictamente teórico se estima que la
resiliencia de algunos hogares podría ser un reflejo
de la percepción de los usuarios, en función de la

METODOLOGÍA
Como se adelantó en la Introducción, el trabajo
persigue dar cuenta del nivel de satisfacción de
los usuarios de clase media con su hábitat y la
detección de los puntos débiles de los entornos
residenciales actuales y del mercado inmobiliario.
La investigación se realiza en un contexto
excepcional de confinamiento con lo cual el usuario
atraviesa estancias prolongadas y persistentes en los
espacios en los cuales habita en su vida cotidiana.
Para detectar los aspectos de insatisfacción de los
habitantes se lleva a cabo un estudio comparativo
de dos tipologías representativas del hábitat urbano
de uso residencial de la clase media: la vivienda
unifamiliar y el departamento. La primera se
caracteriza por tratarse de una unidad aislada de
otras, inserta en un terreno mayor que la contiene,
mientras que el departamento se caracteriza por ser
una unidad aglomerada, adosada a otras unidades
que siguen el mismo patrón y cuyos espacios
abiertos son mayoritariamente de uso común. Las
viviendas se localizan generalmente en terrenos
más extensos que los departamentos y éstos suelen
ubicarse en terrenos cercanos a las zonas urbanas
más densas.
Se presenta una investigación Empírica de
tipo Descriptiva, que se basa en una técnica
de Encuesta electrónica vía internet mediante
el interrogatorio de un conjunto de personas a
quienes se les realizan preguntas por escrito o en
formato de texto. La investigación descriptiva
presenta un diseño transversal simple, trabajando
sobre una única muestra de encuestados en un
solo espacio temporal. Los datos se obtienen de
manera estructurada utilizando un cuestionario
formal que presenta las preguntas en un orden
predeterminado. El cuestionario se compone de una
serie de preguntas de alternativa fija, en la cual el
encuestado elije entre un conjunto predeterminado
de respuestas. La pesquisa de datos se basa en los
resultados de la encuesta estructurada (Malhotra,
N; 2008), no presencial y de formato y distribución
digital. Debido a las conocidas limitaciones
de desplazamiento espacial y/o territorial que
definieron el momento en el cual se decreta el
Aislamiento Preventivo Obligatorio en Argentina
y otros países del mundo este trabajo se realiza
32

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

utilizando esencialmente recursos digitales, por
cuanto las encuestas diseñadas se lanzaron a una
población indefinida de antemano. Estas encuestas
se ejecutaron en el marco de los Formularios de
Google® (2020) y para su difusión se emplea la
agenda de contactos de la aplicación Whatsapp®
(2020). Los contenidos de las preguntas se diseñan
de manera tal que pudieran esclarecer varios
aspectos sociales por un lado y condiciones de
habitabilidad por otro. La misma se estructura
en dos secciones: la primera tiene por finalidad
identificar con precisión al encuestado -identidad de
género, edad, actividad laboral, sector económico,
hábitos cotidianos, convivientes, relaciones, etcmientras que la segunda sección tiene por objetivo
observar la adaptación y habitabilidad del usuario
detectando puntos que reflejen insatisfacciones
concretas o aspiraciones intangibles.
Así como la estructura de las preguntas conduce
a una múltiple opción de respuestas, también
permite respuestas abiertas mediante escritura. La
limitación del formulario de Google® es que no
facilita dos respuestas ante la misma pregunta. En
la primera sección se realizó un número total de 29
preguntas: 16 preguntas con más de tres opciones
de respuesta cada una. En la segunda sección de la
encuesta, se llevaron a cabo 13 preguntas, con la
misma modalidad de respuestas.
La encuesta denominada Experiencia en
Cuarentena (Ramos Sanz, A; 2020) se lanza
a la red el día 24-03-2020, a cinco días de la
declaración e implementación inmediata del
Aislamiento Preventivo y Obligatorio decretado
en Argentina (Boletín Oficial; 2020) y a ocho días
de decretada la suspensión total de actividades
académicas en todos los niveles educativos y en
la administración pública nacional y provincial.
Las respuestas de la encuesta se recogen desde
el 24-03 y durante el período de una semana,
con menor aceleración en su crecimiento en la
medida que pasan los días. La herramienta de
Google® permite visualizar el desarrollo de las
encuestas y obtener los resultados en tiempo
real. En simultáneo y ante el escenario atípico,
el mismo día que se lanza la encuesta, se lanzan
también otras herramientas virtuales tales como
aquellas que asisten a la educación a la distancia,
algunos juegos, programas, aplicaciones, etc. que
las personas comparten en dicha semana ante la
declaración de la cuarentena. Este factor interfiere
con el grado de difusión de la encuesta, puesto
que compite con otras en simultáneo.

Para el procesamiento de los datos cualitativos
se utilizan hojas de cálculo de Excel (2020), con
las cuales se lleva a cabo la codificación de las
respuestas de los encuestados a fin de confeccionar
las Tablas de Frecuencia. Los valores obtenidos
de esta conmutación se representan gráficamente
mediante sencillos diagramas de barra y de
torta y se consigue una síntesis de las variables
de insatisfacción más relevantes mediante el
diagrama de Pareto.
Caracterización de la Muestra de Estudio
El trabajo toma como muestra de estudio la
Provincia de San Juan, localizada en el extremo
oeste y centro del territorio argentino cuya
población alcanza en el año 2010 los 738959
habitantes (Instituto Nacional de Estadísticas y
Censos; 2020), cuyo 64% se encuentra concentrada
en la estructura urbana denominada Gran San Juan.
Los resultados de la encuesta indican un total
de 3973 respuestas: en el tiempo que circula la
misma, alcanza a 137 personas, mayoritariamente
identificados con el género femenino en un 77,8%
y un 22,2% de identidad de género masculino.
La muestra se compone en un 54% de personas
entre 40 y 65 años, un 37,3% de personas de hasta
40 años y un 8,7% de mayores de 65 años. Esto
indica que la encuesta comprende en un 91,3% a
una población económicamente activa.
La gran representatividad de la población
económicamente activa en la encuesta podría
indicar el impacto del aislamiento preventivo en
dicho sector: en efecto, el sistema de seguimiento
de personas de Google Argentina (Google; 2020)
pone de manifiesto el acatamiento de la cuarentena
en el territorio nacional. La compañía señala que
en la Provincia de San Juan durante el aislamiento
preventivo, la circulación de personas en espacios
públicos se redujo en un 80%, en paralelo con los
datos obtenidos en el resto del territorio nacional.

33

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Características de las unidades habitacionales y
representatividad tipológica

más allá de la etapa de su vida. Por otro lado, se
observa que el 75% de los encuestados habitan
en residencias con más de un ambiente, aparte
de un dormitorio, un baño y cocina; y que casi la
mitad de los mismos habitan en residencias con
espacios numerosos, de más de 3 ambientes.

Figura 1. Tipología residencial correspondiente al hábitat
de los encuestados según edad (arriba) y cantidad de
ambientes que declaran disponer los encuestados (abajo)

Figura 2. Mercado inmobiliario digital de viviendas
unifamiliares: (arriba) número de dormitorios. Abajo,
los resultados de la encuesta en cuanto a las viviendas
unifamiliares, organizadas según cantidad de ambientes

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Entre las preguntas efectuadas en la segunda
parte de la encuesta, se persigue caracterizar la
habitabilidad de los espacios ocupados por los
encuestados. Los encuestados están distribuidos
entre aquellos que habitan en unidades de
viviendas unifamiliares y entre los que habitan
en departamentos. Las preguntas apuntan a
conocer cuántos ambientes además de los básicos
-dormitorio (1) baño y cocina- tiene el lugar
en el cual las personas transitan el período de
aislamiento social preventivo. Las respuestas
señalan que el 81% de los encuestados alcanzados
residen en viviendas unifamiliares, mientras que
el restante 19% lo hacen en departamentos.
Se observa en la Fig.1 (arriba) que la edad
no parece ser un factor vinculante a la tipología;
es decir que los encuestados habitan tanto en
departamentos como en viviendas unifamiliares,

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Las proporciones entre quienes residen en
departamento y quienes lo hacen en viviendas
unifamiliares no responden a las proporciones
características de la población de análisis.
Para estimar la representatividad de las casi
4000 respuestas de los casos encuestados, se
caracteriza el parque inmobiliario de la Provincia
34

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de San Juan, para lo cual se aborda una búsqueda
de los sitios de internet más utilizados en los
límites provinciales. Entre éstos, se seleccionan
aquellos con mayores visitas y con mayor número
de publicaciones inmobiliarias activas. En el sitio
identificado (Compra en San Juan; 2020), se
registran 3760 publicaciones vigentes de unidades
residenciales entre tipologías de Vivienda
Unifamiliar con 2156 unidades y Departamentos
con un total de 1604. Puede observarse que el
mercado digital ilustra una oferta de similares
proporciones entre departamentos (43%) y
viviendas unifamiliares (57%) a la reflejada
mediante los resultados de las encuestas. Estos
resultados podrían indicar que en el presente
trabajo falta representatividad en un 24% entre
la población que reside en departamentos,
y que la población residente en viviendas
unifamiliares se encuentra sobrerrepresentada en
la misma proporción. O bien podría considerarse
que el mercado se caracteriza por una oferta
casi simétrica de departamentos y viviendas
unifamiliares disponibles, pero que la ocupación
efectiva de dichas unidades es menor en el caso
de los departamentos.
Para determinar las dimensiones de las
unidades habitacionales de referencia, el sitio
de internet sólo admite filtros de búsquedas
por cantidad de dormitorios; 1, 2, 3, y más de
4. Puede notarse que el 58% de las Viviendas
Unifamiliares se caracterizan por disponer de
3 dormitorios. En relación con el número de
ambientes, el 53% de los encuestados residentes
en viviendas unifamiliares declaran disponer de
más de tres. Según datos del mercado digital, el
24% de las residencias unifamiliares disponen de
hasta dos dormitorios, mientras los encuestados
residentes en igual tipología que posee hasta
tres ambientes representan el 29% de los casos.
Asimismo, en el mercado digital existe mayor
cantidad de viviendas unifamiliares (82%) con
más de un dormitorio -principalmente entre dos y
tres-, mientras que entre los encuestados un 82%
de personas habitan viviendas unifamiliares con
más de un ambiente. Estos resultados reflejan
cierta coherencia entre el mercado digital de
inmuebles y los casos encuestados.
En el caso de la tipología de departamentos, el
mercado digital se define principalmente por unidades
de 1 dormitorio (43%), siendo el resto de más de dos
dormitorios. En los resultados de la encuesta, esta
proporcionalidad coincide dado que un 54% de los

encuestados que habitan en departamentos, declaran
disponer de hasta un ambiente.
De esta manera puede decirse que los datos
indicativos de los espacios físicos declarados por los
usuarios son representativos del mercado inmobiliario,
en cuanto a características de espaciosidad de
departamentos y viviendas unifamiliares.
Figura 3. Mercado inmobiliario digital de departamentos:
(arriba) número de dormitorios. Abajo, los resultados
de la encuesta en cuanto a departamentos, organizadas
según cantidad de ambientes

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Estructura familiar o social de cohabitación
El 19% de los convivientes con hijos lo hacen en
tipologías de viviendas de hasta un ambiente, un
27% lo hace en viviendas de hasta tres ambientes
y la mayoría de los casos encuestados (54%)
35

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Iluminación Natural

convive en viviendas unifamiliares de más de tres
ambientes. Se observa en el caso de la tipología
de vivienda unifamiliar que el 65% de los
encuestados conviven con sus hijos. Este valor
relativo es sensiblemente menor (2%) al de las
personas que conviven con sus hijos en tipologías
de departamentos.
En la Fig.4 puede observarse que del total de
personas encuestadas que habita en departamentos,
el 67% lo hace con sus hijos. Entre los diferentes
ambientes, los convivientes con hijos optan en un
50% por departamentos de hasta tres ambientes,
teniendo como segunda opción los departamentos
de un solo ambiente (37%). Una minoría (13%)
convive en departamentos de más de tres
ambientes. Quienes conviven con pareja e hijos
habitan por igual en espacios de 1, hasta 3 o más
de tres ambientes.
Puede decirse que los encuestados que conviven
comúnmente con pareja e hijos pueden vivir tanto
en departamentos como en vivienda unifamiliar.
Las demás opciones son minoritarias.

Respecto de las declaraciones de los encuestados,
casi la totalidad señalaron estar satisfechos con
la iluminación de los ambientes tanto en el caso
de tipologías de departamentos como en las
viviendas unifamiliares, aunque se detecta cierta
inclinación a presentar insuficiencia lumínica en
viviendas unifamiliares de hasta tres ambientes.
Espacios al aire libre
Los encuestados declaran tener diversas opciones
de espacios abiertos; terraza, balcón o jardín.
Los departamentos de hasta un ambiente se
caracterizan por disponer de opciones: la mitad
tiene balcones, pero la otra mitad dispone de
un pequeño jardín o terraza. En el caso de un
departamento un poco más amplio, de hasta
tres ambientes el 75% dispone de balcón,
siendo poco frecuentes las demás opciones. Los
departamentos de más de tres ambientes disponen
exclusivamente de terraza.
En la tipología de vivienda unifamiliar el 100%
de los encuestados declaran disponer de un jardín.

Figura 4. Convivientes en vivienda unifamiliar (%, izq.)
o en departamento (der.) con hijos, pareja e hijos, pareja, solo, u otra opción

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

36

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Indicadores de Insatisfacción

Figura 5. Insatisfacciones en espacios interiores para
tipología de vivienda unifamiliar (a continuación) y
tipología de departamento (sig. pag.)

La encuesta finaliza con preguntas que hacen
referencia al grado de satisfacción con a-Espacios
Interiores: amplitud, cantidad y confort térmico;
b-Iluminación natural y Espacios al aire libre;
c-Entorno Urbano. Las preguntas apuntan a
detectar disconformidades particulares como
espacios interiores reducidos, falta de espacios
al aire libre, localización urbana o entorno
inadecuado, pero cuyo objetivo final consiste en
resaltar el grado de disconformidad integral del
sujeto con su hábitat cotidiano.
a- Espacios Interiores: amplitud, cantidad y
confort térmico
Los resultados de la encuesta señalan que la
demanda principal en tipologías de viviendas
unifamiliares de 1 ambiente es una mayor cantidad
de ambientes interiores. El segundo aspecto
más demandado por los usuarios encuestados
es la amplitud de los ambientes, tendencia
que disminuye al aumentar el número de
ambientes de la vivienda. Respecto del caso
de viviendas con mayor cantidad de ambientes
llama la atención que la necesidad se centre en
requerir espacios más confortables desde lo
térmico, aspecto irrelevante en las viviendas
unifamiliares de espacios reducidos.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Tabla 1. Preguntas y las posibles respuestas presentadas en la Encuesta

Fuente: Elaboración propia

37

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Los usuarios de departamentos declaran tener
muy buena iluminación natural en todos los
casos, sin encontrarse ello afectado al número
de ambientes. Sin embargo, sus demandas se
centran en un 100% en la necesidad de disponer
de espacios al aire libre, aun cuando presenten
gran cantidad de ambientes interiores.
c- Entorno Urbano
Figura 6. Insatisfacciones en entornos urbanos para
tipología de vivienda unifamiliar (arriba) y tipología
de departamento (abajo)

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

Los resultados señalan que en el caso de las
viviendas unifamiliares para aquellas de hasta un
ambiente, la demanda es de mayor cantidad de
espacios interiores. Este tipo de vivienda presenta
el mismo desempeño que los departamentos
en cuanto a demandas de in-satisfacción de
espacios interiores se refiere; se reclaman mayor
número de espacios y espacios más amplios. En
los departamentos, sin interesar el número de
ambientes -aun cuando sean de más de tres- la
demanda es la misma: tanto una mayor cantidad
de espacios interiores como así también espacios
interiores más amplios. Aparentemente, existe
una necesidad de espacio -en número y amplitudentre los usuarios de departamentos.
Cuando la limitación física de ambientes se
satisface, las demandas se basan en mejorar los
niveles de confort térmico, lo cual sucede en
viviendas de más de un ambiente.
b- Iluminación natural y Espacios al aire libre
En los usuarios de viviendas unifamiliares se
observa que en la medida en que el número de
ambientes crece, la necesidad de una mejor
iluminación natural en espacios interiores crece
también, y se reduce la necesidad de disponer de
espacios al aire libre.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

38

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

RESULTADOS
Entre la mayoría de los encuestados usuarios
de viviendas unifamiliares, existe una demanda
constante en unidades de 1 ambiente o de más,
en habitar espacios urbanos ubicados en las
afueras de la ciudad. Esta demanda varía poco
en función del número de ambientes interiores
que tenga la vivienda.
Los usuarios de viviendas unifamiliares
demandan vivir en las afueras de la ciudad, incluso
entre aquellos cuyas viviendas disponen de más de
tres ambientes, las cuales supuestamente podrían
insertarse en terrenos amplios. El encuestado
usuario de departamento señala una preferencia
por habitar en lugares céntricos: un 50% optó por
habitar en el microcentro, mientras que el otro
50% escogió un barrio inserto en un área urbana.
Evidencia ello la necesidad de cercanía a los
servicios por parte del usuario de departamentos,
aun durante el impacto del confinamiento. Tanto
entre usuarios de departamento como de viviendas
unifamiliares, la cantidad de encuestados que
prefirieron la modalidad de barrio cerrado o
country representan una minoría, no asociada a
la espacialidad de la unidad habitacional actual.

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

A continuación (siguiente página), se presenta
una síntesis comparativa de los datos obtenidos
en el apartado anterior. En la Introducción se
mencionan como objetivo del presente trabajo,
dar respuesta a los siguientes interrogantes: (1) si
el mercado inmobiliario de estudio ha conseguido
efectivamente dar solución a las necesidades
de habitabilidad de la clase media, en base a la
muestra considerada (2) y si esto no es así, cuál
parecería ser la tendencia o necesidad de hábitat
de los usuarios del sector medio de dicha muestra.
En el caso de la tipología de departamentos,
entre un ambiente y de hasta tres ambientes la
tendencia señala que, a menor número de espacios
interiores, menor grado de satisfacción por parte
del habitante. En el caso de departamentos de más
de tres ambientes, se declara un grado medio-alto
de satisfacción.
En el caso de los usuarios de viviendas
unifamiliares, a medida que existe mayor número
de ambientes interiores, crece el grado de
satisfacción por parte del habitante. En este sentido,
puede señalarse que, -sin interesar la tipología
residencial- en condiciones de confinamiento
social, el número de ambientes interiores tanto en
departamentos como en viviendas es determinante
del nivel de satisfacción del usuario.

Figura 7. Grado de Satisfacción de los habitantes
para el caso de Departamentos (izq.) y de Viviendas
Unifamiliares (der.)

Fuente: Elaboración propia
en base a datos obtenidos por la encuesta

39

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Figura 8. Grado de Satisfacción de los habitantes para tipologías de Vivienda Unifamiliar (azul) y Departamento (ocre)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

responde a las necesidades declaradas por parte
de los habitantes de las unidades residenciales
consideradas en este trabajo.
A fin de determinar cuáles serían las cuestiones
concretas más relevantes relativas al hábitat sobre
las cuales los habitantes de unidades residenciales
declaran sentir alguna insatisfacción, se construye
una relación 20/80 o de Pareto. La hipótesis de esta
organización de la información en un Diagrama
de Pareto supone que en un 20% de las causas se
originan el 80% de los problemas. A partir de los
datos reunidos en el Diagrama de Pareto de la Fig.
9, se puede construir una respuesta a (2) sobre cuál
parecería ser la tendencia o necesidad de hábitat
de los usuarios del sector medio de la población
encuestada. En el caso de la tipología residencial
de departamento, el Diagrama de Pareto es
claro: el 80% de la insatisfacción de las personas
encuestadas que habitan en departamentos de
hasta tres ambientes está principalmente originada
en (1) la necesidad de disponer de espacios al
aire libre y en menor medida (2) una demanda de
mayor cantidad de espacios interiores aun en las
unidades con relativa abundancia de ambientes.
En tercer lugar, se encuentra (3) la demanda de
espacios interiores más amplios, nuevamente sin
importar si se trata de departamentos con mayor
número de ambientes.
En el caso de la tipología residencial de
vivienda unifamiliar, el Diagrama de Pareto es
menos claro: las necesidades son heterogéneas.

En el gráfico de frecuencias relativas, resalta la
contra tendencia entre las tipologías residenciales:
con mayor frecuencia los usuarios de departamento
declaran un grado de satisfacción muy bajo,
en comparación con una mayor frecuencia de
satisfacciones altas en usuarios de viviendas
unifamiliares. En general, el usuario de departamento
declara su intención de modificar mayor número de
factores relativos a su hábitat que aquel usuario que
reside en una vivienda unifamiliar. Es concluyente
entonces, que los usuarios de viviendas unifamiliares
en general se encuentran más satisfechos con su
hábitat de confinamiento que aquellos que residen
en departamentos.
Hasta ahora podríamos acercar una respuesta
al primer cuestionamiento (1) si el mercado
inmobiliario de estudio ha conseguido efectivamente
dar solución a las necesidades de habitabilidad de
la clase media analizada. En este punto se observa
que la mayor satisfacción de los habitantes de
residencias va de la mano de tipologías de vivienda
unifamiliar y en particular aquellas que ofrecen
mayor número de ambientes. A esto, el mercado
inmobiliario local proporciona un 43% de su parque
edilicio en tipologías de departamentos, y de esta
proporción casi la mitad de la oferta dispone de
un solo dormitorio. Se refleja en la Fig. 7 que el
menor número de ambientes es determinante en
el grado de insatisfacción del usuario. En tanto,
podrá concluirse que respecto de la cuestión (1)
el mercado inmobiliario actual de estudio no
40

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Se puede sintetizar en tres demandas prioritarias:
(1) la localización de la vivienda en las afueras de
la ciudad, (2) la necesidad de espacios al aire libre
y (3) espacios térmicamente confortables.
En este sentido, es llamativo que la necesidad
de espacios al aire libre sea declarada relevante en
ambas tipologías. Esta insatisfacción del usuario
es prioritaria en el caso de quienes habitan en
departamentos, pero en el caso de los usuarios
de viviendas unifamiliares la misma se encuentra
como la segunda necesidad insatisfecha por su
hábitat, aun cuando el 100% de las viviendas
disponen de jardín. En este caso podría suponerse
que ésta en realidad no es una necesidad concreta,
sino subjetiva.

Es notoria la necesidad de confort térmico de
habitantes de viviendas con mayor número de
ambientes, en concordancia con una demanda
creciente de iluminación natural con lo cual
puede suponerse que en la medida que la vivienda
dispone de más espacios, los mismos se tornan
más ineficientes en confort térmico y lumínico.
CONCLUSIONES
Existe entre los usuarios de departamentos un
mayor número de insatisfechos y una tendencia
marcada hacia la baja satisfacción, sobre todo entre
departamentos de hasta tres ambientes. Se sugiere
una relación en esta parte: existe evidentemente un

Figura 9. Necesidades insatisfechas por los habitantes de Departamentos (arriba) y de Viviendas Unifamiliares (abajo)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos por la encuesta

41

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

porcentaje de la población que habita en condiciones
de insatisfacción en tipologías que no están dando
respuesta a las necesidades de la mayoría de sus
usuarios. Sin embargo, los departamentos reflejan una
participación significativa (43%) dentro del mercado
inmobiliario de estudio. Ello puede explicarse
porque evidentemente existe demanda de este tipo
de unidades habitacionales. ¿Pero si se declaran
insatisfacciones entonces porqué existe tal necesidad?
A continuación, se presenta una tabla con los valores
medios expresados en dólares estadounidenses
(USD) de las dos tipologías residenciales analizadas,
organizadas por el número de dormitorios de los
que dispone cada una. La tipología residencial de
departamentos, aun cuando disponga de mayor
número de ambientes es entre un 50% y un 30% más
económica que una vivienda unifamiliar de utilidades
semejantes (en cuanto a número de dormitorios).
El precio de los alquileres es proporcional al valor
de la unidad, por lo tanto, en este sentido también
presentan diferencias similares entre departamentos y
viviendas. Esto a su vez se explica por el menor costo
de construcción de departamentos, frente al costo de
construcción de una vivienda de iguales dimensiones.
Es posible que exista detrás de la demanda u oferta
de departamentos, una razón presupuestaria de peso.
Incluso, probablemente la mayor satisfacción de los
usuarios de vivienda unifamiliar vaya de la mano
con una satisfacción de su bienestar económico.
Ello podría fundarse en el hecho de que en
Argentina como en Estados Unidos, la clase media
se caracteriza por conservar casi la totalidad de su
capital privado en forma de propiedades, invertido en
el mercado inmobiliario. Esto es, la gran mayoría de
los propietarios poseen principalmente su vivienda y
el valor de ésta es representativo del capital total de la
persona y refleja sus ingresos.

Por otra parte, el confort como necesidad
insatisfecha parece ser exclusivo de la lista de
demandas surgidas en usuarios de tipologías
de viviendas unifamiliares -no así de usuarios
de departamentos- en las cuales con mayor
frecuencia ya se han satisfecho los requerimientos
físicos de espacio. De esta manera se observa que
la existencia de espacios físicos (numerosos o no)
en las unidades residenciales no parece resolver
por cantidad las necesidades de confort.
En el presente trabajo existe una propuesta
distinta a las observadas en los antecedentes:
la mayoría de las investigaciones sobre la
habitabilidad en los espacios durante la cuarentena,
apuntan a hallar conexiones entre demandas de
confort de diversa naturaleza y la adaptación de los
espacios a esas demandas. En este trabajo, como se
menciona anteriormente, además se propone como
concusión el planteo de una hipótesis a posteriori,
de naturaleza económica asociada a la sensación
de satisfacción del usuario.
Otra conclusión parece revelar que, al
hablar de satisfacción del usuario, este es un
concepto construido y no determinado, relativo
a los condicionantes de la unidad habitacional.
Aquellos usuarios que habitan espacios amplios
y disponen de espacios al aire libre, demandan
confort como satisfacción. Aquellos usuarios
que habitan departamentos demandan cuestiones
materiales como un mayor número de espacios
interiores, espacios más amplios y al aire libre.
Los antecedentes y el trabajo actual no son
estudios cuantitativos de carácter concluyente,
sino que son investigaciones exploratorias cuya
finalidad persigue descripciones que proporcionan
las ideas base para futuras hipótesis de investigación,
capaces de estructurar investigaciones explicativas
de carácter concluyente. La disponibilidad de
los datos y la naturaleza de los mismos están
afectados por el confinamiento que el investigador
padece. En estas investigaciones la objetividad
y racionalidad del sujeto observador externo, se
hallan comprometidas por la situación coyuntural
que desencadena la pandemia. Asimismo, las
respuestas emitidas por el usuario de los espacios
habitados también están afectadas por la situación
que padece. En este sentido, se puede hacer una
acotación, ajena a la idoneidad de la autora, pero
sugerida de todas formas. Las respuestas dadas aquí
por los habitantes de las dos tipologías analizadas
pueden tomarse como manifestaciones de
necesidades concretas -como es el objetivo de este

Tabla 2. Valor de los Inmuebles de Vivienda Unifamiliar
y Departamento localizados en la Ciudad de San Juan,
expresados en dólares estadounidenses (USD)

Fuente: Elaboración propia en base a datos obtenidos
en el Mercado Inmobiliario Digital

42

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

trabajo- o bien como aspiraciones inconscientes.
Una interpretación subjetiva de estas respuestas se
sugiere a continuación: por ejemplo, un deseo de
mayor número de ambientes interiores bien podría
expresar una necesidad de intimidad por parte del
sujeto. Así también las aspiraciones de cambiar
de localidad o entorno urbano bien podrían estar
haciendo referencia a una necesidad de estar en
otro lugar, o en otra situación. La preferencia de
disponer de espacios al aire libre podría denotar
un deseo de esparcimiento, de escapismo o de
contacto con la naturaleza. Algunas de estas
consideraciones subjetivas podrían explicar entre
otras cuestiones, las insatisfacciones de usuarios
de viviendas unifamiliares con jardín, pero que
insisten en declarar mayor necesidad de espacios
al aire libre, o incluso desear vivir en una zona
alejada de los suburbios.
Finalmente, cabe una acotación; si bien
el Covid-19 puede ser considerado un suceso
aleatorio, inesperado e infrecuente en la historia
contemporánea, luego de casi dos años de iniciada
la pandemia, la educación en todos sus niveles
y el trabajo continúan desarrollándose parcial
o totalmente a la distancia. Esos dos factores
impactan en la habitabilidad de los espacios con
una mayor presencia de los usuarios en sus lugares
de residencia. Entonces, si según lo analizado en
esta investigación, el mercado inmobiliario pre
pandemia no satisface las necesidades de los
usuarios durante la pandemia, será momento de
impartir hábitats adecuados a las nuevas formas
de habitar los espacios construidos, a pesar de
que la pandemia pueda quedar en el pasado, dado
que las formas de habitar ya han sido modificadas
sobre bases tecnológicas y marcos normativos
que en otros tiempos parecían irreales. C
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CONTEXTO

Componentes de la luz: factores esenciales en los espacios
para modular la actividad cerebral
Components of light: essential factors in spaces to modulate brain activity
Recibido: agosto 2020
Aceptado: septiembre 2021

María Jimena de los Reyes Cruz1
Ricardo Gómez Maturano2
Luis Guillermo Ayala Torres3

Resumen

Abstract

La luz en la arquitectura se ha concebido desde
diferentes perspectivas como estética, funcional,
métodos de iluminación, normativo; sin embargo,
en la arquitectura poco se han considerado el
efecto de la luz a nivel neuronal. En este contexto,
el objetivo es realizar una revisión de las
investigaciones de neurociencias sobre la luz y su
relación con los espacios, en particular con sus
efectos en el sistema nervioso, procesos cognitivos
y estados de ánimo. En la revisión se encontró que
poco se han realizado en la búsqueda del confort
en iluminación, debido al número de factores que
la componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre éstas;
A pesar de esto ha sido muy difundida la curva
de confort de Kruithof. Los resultados muestran
que hay aspectos cualitativos y cuantitativos, de
la intensidad luminosa y la temperatura color
que aporta la luz al espacio; y no solo el factor
estético. Estos factores interactúan con la forma
arquitectónica y a su vez pueden modular la
actividad cerebral produciendo o facilitando
procesos de atención, memoria, juicios de belleza
y no siempre están dentro de los rangos de la muy
usada curva de confort de Kruithof.

Light in architecture has been conceived from
different perspectives such as aesthetic, functional,
lighting methods, normative; however less has
been considered in architecture the effect of light
at the neuronal level. In this context, the objective
is to carry out a review of neuroscience research
on light and its relationship with spaces, in
particular with its effect on the nervous system,
cognitive processes and moods. The review
found that little has been done in the number of
factors that compose it, the contradictions around
their research and the lack of control over them;
Despite this the Kruithof comfort curve has
been widely used. The results show that there
are quantitative and qualitative aspects, of light
intensity and color temperature that light brings
to the space; and not only the aesthetic factor.
These factors interact with the architectural form
and in turn can modulate brain activity producing
or facilitating processes of attention, memory,
beauty judgements and are not always within the
ranges of the widely used Kruithof comfort curve.

Palabras Claves:

Keywords:

arquitectura; iluminación; procesos neuronales

architecture; illumination; neural processes

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Bancaria de México en Maestría; Doctorante en el Instituto Politécnico Nacional;
email: jimenadelosreyesc@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor investigador de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela Superior
de Ingeniería y Arquitectura, Unidad Tecamachalco del Instituto Politécnico Nacional; Doctor en Urbanismo por la Universidad Nacional
Autónoma de México, Maestro en Ciencias en la Especialidad de Arquitectura e Ingeniero Arquitecto por el Instituto Politécnico Nacional;
miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: alternz@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología del Instituto Politécnico Nacional; Doctor
en Biomédica por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico; email: lg.ayalat@gmail.com

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CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

la arquitectura y la luz olvidan que esta se
debe concebir por sus aspectos cualitativos y
cuantitativos, es decir, tiene valores de interacción
entre la luz y la forma arquitectónica, con su
variabilidad en intensidad y en color, como la
consecución de unos niveles de iluminación
adecuados según la actividad a realizar (Yañez,
2008). A lo largo del tiempo se han obtenido
varios índices de confort visual para evaluar
determinadas características en un entorno
luminoso o percepción visual de los humanos
en dicho entorno: Salvatore Carlucci, Francesco
Cusone de la Rosa y Lorenzo Pagliano destaca
factores cualitativos y cualitativos como: la
cantidad de luz, calidad de la luz y la calidad de
renderizado de la luz. (Carlucci, Francesco, De la
Rosa, y Pagliano, 2015) Además, Kevin Van Den
Wymelenberg y Mehlika Inanici sugieren que las
mediciones de iluminancia vertical son capaces
de predecir el confort visual a diferencia de las
horizontales. (Wymelenberg y Inanici, 2014)
Pero además, tiene otra interacción estudiada
muy recientemente y hasta ahora no desarrollada en
la enseñanza de la arquitectura, que es su impacto
a nivel neuronal, al respecto se han encontrado
patrones a diferentes estímulos. Por ejemplo, han
conducido a cambios en el ciclo circadiano, estado
de ánimo y habilidades cognitivas (Berson , Dunn,
y Takao, 2002) debido a la exposición de diferentes
tipos de luz en un mismo espacio.
En este sentido, los resultados del trabajo
teórico de éste artículo apuntan a dos cualidades de
la luz por ser reconocidas como factores esenciales
en la luz (Nakamura y Karasawa, 1999). La
intensidad luminosa y la temperatura del color, así
al revisar las investigaciones de la luz y su relación
con algunos de los principales procesos cognitivos
se podrá desentrañar información sobre cómo las
condiciones de iluminación pueden modular la
actividad cerebral.
La neuro-arquitectura es una nueva disciplina
que une las neurociencias con los entornos
arquitectónicos. La premisa de la neuroarquitectura es considerar cómo cada característica
del entorno influye en procesos cerebrales; puede
considerarse un estudio análogo al análisis del
sitio pero con un enfoque en una variedad de
respuestas fisiológicas para construir además de
un espacio; la respuesta a su entorno. (Eldestein,
2006) Por esto, resulta fundamental para analizar
y describir procesos fisiológicos y cognitivos que
se activan en el individuo para producir reacciones

La luz en la arquitectura se ha concebido desde
diferentes perspectivas como, la estética, con
juegos de luz y de sombras; desde la perspectiva
funcional, desarrollo de métodos de iluminación
que sirven para administrar la distribución de las
luminarias; y desde el normativo como un factor
de intensidad. Sin embargo, en la arquitectura
poco se han considerado el efecto de la luz a
nivel neuronal en sus habitantes y cómo puede
aplicarse en el diseño arquitectónico.
Cuando se habla de la luz de manera estética
podemos recordar la frase de Le Corbusier de
1920: “la arquitectura es el encuentro de la luz
con la forma”, “la arquitectura es el juego sabio,
correcto y magnífico de los volúmenes bajo la
luz…” (Corbusier, 1923). O cómo el arquitecto
estadounidense Steven Holl: “el espacio no
tiene sentido sin luz. Un edificio habla a través
del silencio de la percepción orquestada por
la luz” (Holl, 2016). Sin embargo, los estudios
realizados entorno a la luz y su relación con el
espacio nos dejan claro que la luz es mucho más
que solamente una cuestión de estética y armonía.
En el punto de vista funcional, encontramos
los métodos de diseño de iluminación artificial
como el Método Lumen, que consiste en calcular
la distribución de las luminarias basados en las
características de las lámparas y actividad a realizar;
y los métodos de cálculo de luz natural como Factor
luz de día, de flujo total o método PSALI (Permanent
sumplementary Artificial Lighting in Interiors) o
CIE (Comission international de Eclairage); que
nos ayudan a calcular la intensidad lumínica natural
en un punto en el espacio interior según el tipo de
cielo, la orientación de la ventana y las características
físicas del cristal como la transmitancia, absortancia
y reflectancia; es decir, sirven para ayudar a controlar
las entradas de luz natural al especio interior. Pero
ningún método nos dice cómo diseñar a partir de los
componentes de la luz y su efecto neuronal sobre los
usuarios en los espacios.
Desde un punto de vista normativo, la
búsqueda exclusiva de confort lumínico sirvió para
resaltar deficiencias en los diseños de iluminación
artificial, en la normativa aplicable en México
como, la Norma técnica complementaria para
el proyecto arquitectónico y La Norma Oficial
Mexicana NOM-025-STPS-2008. Estas hacen
referencia únicamente al factor intensidad o luxes.
La mayor parte de estas perspectivas sobre
46

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

o facilitar procesos como la atención, memoria,
juicios de belleza entre muchos otros. Conocer el
efecto que tiene cada elemento del espacio, en este
caso la luz; es de suma importancia para un diseño
arquitectónico eficiente.

los 50 000 lux y desde los 1875oK hasta los 50
000oK. Y por otro lado, existe poca información
del experimento de Kruithof para replicarlo
fehacientemente. Por ejemplo, respecto a la poca
información del experimento Masahiko Sato
antropólogo fisiológico en Japón destaca algunos
problemas con la curva de Kruithof: el hecho
de que los equipos de iluminación no podrían
haber reproducido con precisión los rangos
de temperatura del color de 2000K a 8000K.
Además de que, las mediciones de las funciones
fisiológicas estaban en estados primitivos y el
conocimiento acerca de las funciones fisiológicas
eran significativamente limitadas comparada con
el conocimiento actual. (Mukae y Sato, 1992)
Steve Fotios en 2017 tambien hace una crítica
a la curva Kruithof, resaltando la vaga descripción
de sus fuentes de iluminación, además de no
presentar las escenas visuales, ni fuentes de
iluminación, el procedimiento de búsqueda
de respuesta, la falta de datos cuantitativos
reportados como tendencia o varianza, ni la
discusión del análisis estadístico. Asegura que,
las combinaciones propuestas en la curva no
provee evidencia suficiente para soportar las
supuestas combinaciones de iluminancia y
CCT que conducirían a condiciones agradables.
Ademas en su artículo, presenta un resumen de
estudios que proveen evidencia para preferecnias
de condiciones entre luminancia y CCT. En
donde: Boyce y Cuttle en su experimento 1
y 2 (1990), Davis y Grinther (1990), Dikel y
otros (2014), Han y Boyce (2003) y Wei y otros
(2014) de los diez autores analizados no apoyan
la curva Kruithof. Sin embargo, Fotios también
reconoce que hay una necesidad de mas trabajo
experimental con respecto a una relación entre
iluminancia y CCT, pero no para confirmas las
zonas de confort de Kruithof. (Fotios, 2017)
Lamentablemente a pesar de que los resultados
fueron hechos con mediciones psicológicas y su
falta de especificaciones, es una curva que ha estado
vigente en los manuales de iluminación hasta el
año 2010 y se sigue utilizando como referencia
para algunas investigaciones de iluminación;
es probablemente el diagrama mas reproducido
en la historia de la iluminación (Cuttle, 2015) y
ha sido incluido en la octava edición del manual
de iluminación de la sociedad de ingeniería de
iluminación de Norte América 1993.
En este contexto de incertidumbre, para
confirmar la validez de la curva, Hajimu

LA CURVA DE CONFORT DE KRUITHOF
PARA EL CONFORT LUMÍNICO
Hasta ahora pocos se han aventurado a la
búsqueda del confort en lo que a iluminación
se refiere, debido al número de factores que la
componen, las contradicciones en torno a sus
investigaciones y la falta de control sobre ésta.
Sin embargo, Arie Andries Kruithof descubrió el
efecto de la temperatura del color en las personas
y la intensidad lumínica, lo cual reportó en la
curva que desarrollo en 1941 (Kruithof, 1941). La
curva consta de dos ejes, uno longitudinal y otro
transversal. En el eje de las “x” u horizontal, están
las unidades de temperatura del color o CCT en
grados Kelvin, desde 1750oK que corresponde a
tonos de luz color rojo intenso, hasta los 10 000oK
que corresponde a tonos azulados, comparables
al cielo azul. En el eje “y” o vertical están
ubicadas las intensidades luminosas en luxes.
Comienzan en 5 lux o la intensidad de una vela
prendida en un cuarto obscuro, hasta los 50 000
lux comparable a la intensidad de luz de un día
soleado completamente despejado.
Figura 1. Curva de Kruithof

Fuente: The Kruithof Curve original 1941

Sin embargo, hay dos debilidades en esta
gráfica, por un lado los rangos de confort
presentados resultan ser muy amplios, la curva
abarcan aproximadamente desde los 7 lux hasta
47

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CONTEXTO

Nakamura y Yoshinori Karasawa compararon
los resultados de sus pruebas dentro de la curva
Kruithof y sus resultados indicaron que la baja
iluminancia era confortable cuando es baja la
temperatura del color y la alta iluminancia era
confortable con alta temperatura del color, por
lo tanto las evaluaciones en su estudio eran
similares a los resultados de Kruithof (Nakamura
y Karasawa, 1999). En la gráfica que se muestra
a continuación podemos ver los resultados de sus
estudios; los círculos más grandes representan un
gran agrado por las combinación y conforme se
van haciendo más pequeños el desagrado por la
combinación donde se encuentran ubicados. Las
zonas con círculos más grandes coinciden con las
zonas de confort ubicadas en la zona sin sombra
de la curva Kruithof.

predice exactamente la preferencia de confort para
la iluminación (Wang, Xu, Zhang, y Wang, 2016).
Entre otras investigaciones destacables en
relación con la curva, cabe mencionar la de
los investigadores japoneses Hiroki Noguchi
y Toshihiko Sakaguchi en 1999 (puntos color
negro en la ilustración 2), Jin Young Park,
Byoung Kyong Min, Young Chul Jung, Hyensou
Park, Yeon-Hong Jeong y Eosu Kim en 2013
(puntos color rojo en la figura 3), utilizaron
la curva para elegir los parámetros dentro de
sus investigaciones sobre la luz y la actividad
fisiológica en el sistema nervioso y en actividades
cognitivas como: memoria de trabajo y atención
sostenida. Ubicando sus parámetros dentro de
lo que podría considerarse “zona de confort” y
“zona de disconfort”.
Estas investigaciones sirven para confirmar
que la curva de Kruithof a pesar de ser criticada
ha estado vigente y puede servir de referencia
para investigaciones de mayor profundidad, como
el impacto de la luz en los procesos mentales y no
solamente el confort en general.

Figura 2. Gráfico de resultados: de Nakamura y
Karasawa ubicados en la curva Kruithof

Figura 3. Localización de puntos en la curva, dentro
y fuera del confort y su relación con la intensidad y
temperatura

Fuente: Nakamura y Karasawa, 1999

También, Han verificó la validez de la curva en
iluminación para oficina y salones de conferencia,
lo que indicó que la iluminancia y la temperatura
del color son los factores determinantes para la
aceptabilidad de la iluminación (Han, 2002).
Además, Quing Wang, Haisong Xu, Fuzheng
Zhang y Zhehong Wnag afirman que la curva
Kruithof es básicamente razonable como un
todo, pero que hay algunas localizaciones de
configuración experimental en el área sombreada
con propiedades de relativamente gran confort
y preferencia como la combinación de 6500 K y
350 lux, lo que indica que la curva Kruithof no

Fuente: Elaboración propia basada en la curva original
de Kruithof y los datos de Hiroki Noguchi y Toshihiko
Sakaguchi en 1999 y Jin Young Park, Byoung Kyong
Min, Young Chul Jung, Hyensou Park, Yeon-Hong Jeong
y Eosu Kim en 2013

INTENSIDAD LUMINOSA
La intensidad luminosa también conocida como
cantidad de luz o nivel de iluminación, se ubica
dentro del eje de las ordenadas en la curva Kruithof
(Kruithof, 1941). Los estudios al respecto, se
48

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

han ido haciendo cada vez más específicos y se
comenzaron a relacionar con procesos mentales y
haciendo pruebas con electroencefalogramas como
Kobrick y Cahoom sobre el brillo y la actividad
cortical (Kobrick y Cahoon, 1968) y Robinson,
sobre el tiempo de reacción visual y el ritmo alfa
con estímulos luminiscentes (Robinson, 1966).
Más adelante se relacionó el nivel de iluminación
con el sistema nervioso, así Sugimoto (Sugimoto,
1980), Sugimoto y Hataoka (Sugimoto y Hataoka,
1986) reportaron que una iluminancia a 320-560
lux aumentaba la frecuencia cardiaca rápidamente
en entornos iluminados de 10 lux a 2000 lux,
también Sato, Toma, Nakayama y Takahashi (Sato,
Toma, Nakayama, y Takashi, 1996) reportaron que
condiciones de 3125 lux incrementaban el ritmo
cardiaco de 200 a 3125 lux.
Los investigadores coreanos: Jin Young Park,
Byoung Kyong Min, Young Chul Jung, Hyensou
Park, Yeon-Hong Jeong y Eosu Kim, estudiaron
cómo afecta la intensidad luminosa en la memoria
de trabajo por medio de un EEG. Encontraron
que las condiciones de iluminación afectaban la
actividad sin afectar el rendimiento de la tarea y
que la condición de la luz brillante es decir, 700
lux influencia el proceso atencional post estímulo
(Young Park, y otros, 2013).
Algunas investigaciones revelaron que
participantes se sintieron mal después de haber
sido expuestos a altos niveles de iluminancia,
en términos de atención sostenida deteriorada,
inhibición de respuesta auditiva y memoria de
trabajo (Smolders y de Kort, 2014; Huiberts,
Smolders, y de Kort, 2015; Leichtfried, y otros,
2015; y Min, Jung, Kim, y Jin, 2013). Hiroki

Noguchi y Toshihiko Sakaguchi, concordaron
que la iluminancia alta estresa y activa el sistema
nervioso autónomo (específicamente el sistema
nervioso simpático) y el sistema nervioso central
(Noguchi y Sakaguchi, 1999).
Figura 5. Efectos registrados en diferentes
investigaciones a altas intensidades luminosas

Fuente: Elaboración propia. Basado en la información
de: Smolders y de Kort 2014, Huiberts, Smolders y de
Kort 2015, Leichtfried y otros 2015

Sin embargo, Boyce y Cuttle revelaron
que una luminancia más alta en una habitación
podría hacer a una persona percibir el espacio:
más agradable, más confortable, más claro, más
colorido, más estimulante, brillante, más natural,
más amigable, más cálido, más uniforme, menos
perezosa, menos tenue y menos hostil (Boyce y
Cuttle, 1990).
Por otra parte, Wilhelm presentó una
perspectiva similar pero enfocada a otros aspectos:
que los niveles de luminancia tiene una influencia
insignificante en estados de alerta, satisfacción,
bienestar y humor de las personas, siendo así, que
presentar las aplicaciones de altas iluminancias

Figura 4. Gráfico de latidos en diferentes intensidades luminosas

Fuente: Elaboración propia con los datos de: Suguro
Sugimoto y Hiroshi Hataoka (1986)

49

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

LA TEMPERATURA DEL COLOR (CCT)

en un espacio de trabajo debe ser cuidadosamente
propuesto para situaciones específicas (Whilhem,
Weckerle, Durst, Fahr, y Rock, 2011).
En un estudio reciente realizado por los
colombianos: Andrés-Eduardo Nieto Vallejo;
Jorge Enrique Camacho y Edgar HernandezMihajlovic sobre sistemas de luz dinámicos para
incrementar la atención en el aula; en dónde las
mediciones fueron hechas por medio de catorce
electrodos y anteojos de seguimiento Tobii (ET)
para medir los niveles de atención. Los resultados
obtenidos mostraron que a mayores niveles de
iluminancia (800 lux) incrementaba la atención
fija durante las tareas de: presentación, ideación
o diseño y con las condiciones de iluminación
fría (6500K), los participantes tenían una mirada
dispersa y utilizaban menos tiempo haciendo la
fijación visual. Así, los autores recomiendan que
una temperatura de color cálida (2800K) puede
ser útil para aumentar los niveles de atención
en los estudiantes cuando estan desarrolando
una tarea única y una temperatura fría (6500K)
puede ser útil cuando los estidiantes necesitan
desarrollar múltiples actividades como: escuchar,
escribir y observar una exposición (Nieto Vallejo,
Camacho, y Hernandez-Mihajlovic, 2021).
Dicho lo anterior, es importante retomar todas
estas investigaciones para que las próximas partan
de valores medios o bajos para el desarrollo de
sus experimentos, en caso de querer obtener la
iluminancia como un factor beneficioso en los
espacios y no como una molestia o incomodidad.
Todas estas investigaciones proveen evidencia
objetiva de que las condiciones de iluminación
influyen en la modulación de la actividad cerebral.
En este sentido, es pertinente resaltar que la luz
no solamente se compone de intensidad como
lo hemos mencionado anteriormente (Kruithof,
1941; Nakamura y Karasawa, 1999) es decir,
no es un elemento que se puede aislar, si no que
cuenta con varios componentes entre ellos la
temperatura del color ¿Por qué han tratado de
aislar los componentes de la luz para encontrar el
confort, si la luz tiene varios componentes? Quizá
ese ha sido el causante de algunas contradicciones
en cuestión de confort lumínico, el tratar de aislar
un factor siendo que se compone de varios ¿Por
qué a pesar de todas estas investigaciones en
torno a la intensidad lumínica no se ha podido
llegar a una conclusión contundente?

Ubicada en el eje de las abscisas en la curva de
confort Kruithof, como ya se ha mencionado.
Es otro de los factores esenciales de la luz.
Los investigadores japonenes Mukae y Sato
investigaron la variabilidad del ritmo cardiaco
como indicador de los efectos en el sistema
nervioso autónomo en entornos iluminados con
3000 K, 5000 K y 6700K y reportaron mayor
actividad nerviosa autonómica bajo 6700 K que
en 3000K (Mukae y Sato, 1992)
De manera análoga, Deguchi y Sato estudiaron
sobre la variación negativa contingente como
indicador del sistema nervioso central y reportaron
niveles más altos del sistema nervioso central bajo
condiciones de 7500 K que en condiciones que
en 3000K (Deguchi y Sato, 1992). Cabe resaltar
que Iwaki, Watanuki, Yasukouchi y Tochihara
obtuvo resultados similares (Iwakiri, Watanuki,
Yasukouchi, y Tochihara, 1997).
Por otra parte Hiroki Noguchi y Toshihiko
Sakaguchi, obtuvieron resultados que sugirieron
que la luz de baja temperatura del color crea una
disminución suave en la actividad del sistema
nervioso y que la iluminación de baja temperatura
del color puede ser efectivamente usada en una
habitación u otro ambiente donde sea deseable bajar
la actividad física (Noguchi y Sakaguchi, 1999).
Figura 6. Gráfico de cambio de ritmo cardiaco por la
variación en la temperatura del color, a temperatura
más baja, baja el ritmo y a temperatura más alta sube

Fuente: Elaboración propia: basado en los resultados de
Noguchi y Sakaguchi (1999)

Además, Henri, examinó la influencia del
color en cuestión de preferencia visual, en
un área industrial de trabajo, que mostro una
mejora significativa en la productividad cuando
una temperatura del color alta fue adoptada
50

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

(Henri, 2006) y Mills encontró resultados
similares utilizando luz fluorescente, siendo la
primera investigación en utilizar valores con
luz fluorescente de 17 000 K (Mills, Tomkins, y
Schlangen, 2007).

Guofu Zhou exploraron los agudos efectos de
los niveles de luz y temperatura del color de
iluminación interior de una manera más profunda,
en subjetivas medidas de alerta y rendimiento de
tareas durante el día. Los niveles que investigaron
fueron 100 lux vs 1000 lux y 3000 K vs 6500
K en un entorno de oficina simulada, en estado
de alerta subjetiva y desempeño de la atención
sostenida, inhibición de respuesta, monitoreo
de conflicto y memoria de trabajo. Además los
efectos en el estado anímico. Los resultados
revelaron que una manipulación de alto contra un
bajo CCT no provocó estadísticamente beneficios
en estados subjetivos de alerta y rendimiento de
tareas, cabe resaltar que reveló un incremento en
el efecto negativo. La exposición de alto contra
bajo iluminancia brindo sutiles beneficios a los
participantes en cuestiones de estado de ánimo
y mejoramiento en rendimiento selectivo. La
velocidad de reacción en tareas go/no go y
ensayos incongruentes fueron significativamente
mejores con 1000 lux comparado con 10 lux
(Taotao, W de Kort, Solders, Chen, y Zhou, 2018).
Concluyeron que los efectos combinados de estos
dos componentes podrían proporcionar ideas
cruciales en sí manipulando diferencialmente los
niveles de luz en la oficina y que la temperatura
del color sería esencial para optmizar el estado de
alerta, anímico y el rendimiento cognitivo.
Por otra parte, Byoung-Kyong Min, Young
Chul Jung, Eosu Kim y Jin Young Park en su
estudio sobre: la luz brillante reduce la actividad
EEG durante las tareas de atención sostenida,
afirman que los tiempos de reacción fueron
influenciados por el factor iluminancia pero
no por la temperatura del color, asegurando
que el valor medio de la potencia alfa de EEG
prestimulus parietal fue por la iluminancia.
Estos resultados implican que la condición más
alta puede ser más influyente para producir una
condición de temperatura del color de potencia
alfa parietal EEG significativamente más baja.
Aunque la actividad alfa parietal se redujo más
bajo la temperatura de color de iluminación
más alta y condición de iluminación más lata.
Concluyendo que no hay interacción significativa
entre la temperatura del color y la iluminancia
pero que la iluminancia y temperatura del color
sí influencian sustancialmente las actividad alpha
durante las tareas de atención sostenida (Min,
Jung, Kim, y Jin, 2013).

Figura 7. Alta CCT se recomienda en espacios de trabajo
para mejorar la productividad

Fuente: elaboración propia basado en resultados de
Henri, 2006

Estas investigaciones nos dejan como
conclusión que a mayor temperatura del color:
mayor actividad nerviosa y a menor temperatura
del color: disminución de la actividad nerviosa.
Siguen siendo una evidencia empírica de cómo
las condiciones de iluminación influyen en las
actividades del sistema nervioso. No se registró
que un aumento en la temperatura del color haya
socavado el rendimiento en cuestión de atención
sostenida, inhibición de respuesta auditiva y
memoria de trabajo; como sí sucedió con la
intensidad luminosa. Es necesario enfatizar, que al
igual que con la intensidad el factor: temperatura
del color no es un factor que pueda no tener
intensidad. Un factor forma parte del otro.
ILUMINANCIA Y TEMPERATURA DEL
COLOR
Entre los estudios que se destacan por otorgarle
igual importancia a la temperatura del color y
a la intensidad luminosa se destaca el de Küller
y Wetterberg que fueron de los pioneros en
investigar, utilizando lámparas fluorescentes,
en las ondas alfa; reportaron un decremento en
el EEG de ondas alfa a lo largo de un día bajo
condiciones de 1700 lux creado por lámparas
fluorescentes color diurno, en entornos iluminados
desde 450 a 1700 lux creado por el color de día
y lámparas fluorescentes de color cálido blanco
(Küller y Wetterberg, 1993).
Por otra parte, Taotao Ru, Yvonne A. W de
Kort, Karin C.H.J Solders, Qingwei Chen y
51

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

CONCLUSIONES

intensidad luminosa puedes causar molestia
bajos rendimientos en las tareas. Así que es
fundamental empezar aplicar estos conocimiento
en el la arquitectura y en su enseñanza.
Por otro lado, aún no se han puesto de acuerdo
sobre cuál es el elemento más importante, la
intensidad luminosa o la temperatura del color. Por
eso no se ha desarrollado un método o gráfica que
pueda combinar estos dos factores para ambientes
específicos, sino solo algunas sugerencias para
ciertas circunstancias, como situaciones de oficina
o de trabajo. A pesar de las contradicciones de los
diferentes autores: es importante resaltar que solo se
encontró estados de molesta en altas de intensidades
de iluminación, a diferencia de que a altos niveles
de temperatura solo se encontraba mayor actividad
nerviosa, pero no se reportaba como molestia.
La iluminación cuenta con estas dos
características no aislables, solo se han controlado
como variables de cada experimento para poder
conocer cómo influyen. Sería importante seguir
investigando en este rubro, combinándolas, para no
tratar de encontrar cuál es la más importante sino
cual es la combinación de ambas que nos permitirá
obtener los resultados que estamos buscando.
Las condiciones de iluminación es un factor
clave no solo en cuestión de visión, emociones,
percepciones del espacio y funciones cognitivas.
Es por eso que debe tomarse con sumo cuidado
las propuestas de subir intensidades o cambiar
temperaturas del color, quizá algunos autores no
concuerdan con los niveles de afectación pero la
gran mayoría concuerda que existen reacciones en
cuestión de rendimiento, percepción, cognitivas
y de productividad relacionadas con los dos
factores de la luz que se han mencionado. C

La curva ha sido varias veces criticada en las
investigaciones por la falta de información y
veracidad de sus pruebas; pero también ha sido
apoyada por otros, por lo cual sería preferible
tomarla únicamente como referencia y no como
un factor determinante. Un ejemplo de esto es
como lo que afirma Qing Wang, Haison Xu,
Fuzheng Zhang y Zhehong Wang, que 6500 K a
350 lux podrían tomarse en consideración como
zona de confort, a pesar de estar en la zona de no
confort de la curva Kruithof, está curva requiere
estudios a mayor profundidad.
Como hemos podido ver, los índices y métricas
se encuentran en constante revisión por los
especialistas e investigadores y se van actualizando
conforme surgen nuevos sistemas de investigación.
Las investigaciones en neurociencias nos revelan
lo dinámico y plástico que es nuestro cerebro y
cómo nuestras diferentes capacidades responden a
nuestro entorno; como niños o como adultos y cómo
esta exposición a condiciones del entorno influye
en nuestras capacidades. Con este conocimiento,
los avances tecnológicos para estudiar la respuesta
del cerebro humano a un estímulo externo, proveen
a los arquitectos, herramientas para desarrollar
estudios objetivos: para cuantificar cómo las
construcciones comprometen y afectan la mente
y el cuerpo humano (Eldestein y Macagno, 2011).
Por un lado, es posible afirmar que las
características de la iluminación afectan los
procesos cerebrales tales como memoria, atención,
estados de alerta, afectar en el sistema nervioso
y es capaz de alterar el ritmo cardiaco. También
en situaciones extremas como altos niveles de

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Protesta social y espacio público en tiempos del
neoliberalismo autoritario en América Latina. Entre la
represión y la regulación
Social protest and public space in times of authoritarian neoliberalism in Latin
America. Between repression and regulation
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: agosto 2021

Jesús Bojórquez Luque1
Manuel Ángeles Villa2

Resumen

Abstract

El capitalismo actual se caracteriza por desdeñar
los mecanismos de negociación o de cooptación
política para enfrentar a los grupos disidentes que
cuestionan las políticas económicas implementadas.
En el presente trabajo se analizarán algunas
de las formas represivas que imponen ciertos
Estados latinoamericanos a partir del concepto
de neoliberalismo autoritario, en particular, de
la restricción del uso del espacio público como
arena de protesta por los efectos de las políticas
de ajuste. Para ello se toman los casos de México,
Colombia y Chile, como países representativos con
gobiernos que implementan políticas económicas
neoliberales. El objetivo de este artículo es aportar
evidencias del giro autoritario de los gobiernos
de estas naciones, los cuales, se han expresado en
la represión de colectivos sociales, así como una
estrategia de acotar el espacio público a través de
andamiajes legales.

Current capitalism is characterized by disregarding
the mechanisms of negotiation or engage in political
cooptation to confront dissident groups that question
the economic policies implemented. In this paper,
we will analyze some of the repressive forms
imposed by certain Latin American states based
on the concept of authoritarian neoliberalism, in
particular, the restriction of the use of public space
as an arena for protesting the effects of neoliberal
adjustment policies. The cases of Mexico,
Colombia and Chile are taken as representative of
countries whose governments have implemented
neoliberal economic policies. The objective of this
article is to provide evidence of the authoritarian
turn of the governments of these nations, which
has resulted in the repression of social groups,
as well as constituting a strategy to limit public
space by enacting restrictive legislation.

Palabras Claves:

Keywords:

espacio público; protesta; neoliberalismo
autoritario

public space; protest; authoritarian neoliberalism

1
2

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California Sur, correo: bojorquez@uabcs.mx
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Baja california Sur. Autor de correspondencia; correo: manan@uabcs.mx

55

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

dispositivos de seguridad, siguen siendo la plaza
central y las calles, los lugares simbólicos de la
protesta social. En virtud de la poca disposición de
los gobiernos neoliberales de negociar y dialogar,
al imponer una visión económica y social que
renuncia a la posibilidad de tomar en cuenta a
la mayoría de la población, el Estado y las élites
responden con represión o con leyes regulatorias
del espacio público y de las protestas sociales.
El presente trabajo tiene el propósito de
analizar los efectos del neoliberalismo autoritario
de nuestros días sobre la libertad de expresión,
ante la insatisfacción de la población por las
políticas económicas enmarcadas en el modelo
neoliberal, descontento que se manifiesta en la
protesta popular en el espacio público urbano.
Utilizando una metodología cualitativa en
estudio de casos múltiples de carácter descriptivo
ilustrativo, nos enfocamos en los casos de México,
Colombia y Chile, exponiendo las formas en que
los gobiernos de corte neoliberal han intentado
criminalizar la protesta pública, construyendo
andamiajes legales que buscan la limitación,
cuando no prohibición, de la manifestación
popular, acercándose en ocasiones a la situación
del estado de excepción (Ong, 2006).
El desarrollo del trabajo está conformado
por cinco apartados. En el primero, se hace un
análisis de la protesta social como herramienta
de la ciudadanía para expresar sus disensos con
las políticas públicas. En el segundo apartado,
se analiza el concepto de espacio público y
la importancia que tiene este elemento en la
democracia y la generación de ciudadanía que
fortalece la participación política de la sociedad.
En la tercera sección, se desarrolla el concepto
central del análisis, el llamado neoliberalismo
autoritario, el cual proviene de la teoría crítica
marxista y se emplea para catalogar al rasgo
característico del capitalismo en su etapa actual,
donde dominan las políticas públicas que buscan
robustecer la economía globalizadora en aras de
la competitividad, desmantelando los residuos del
Estado benefactor y vulnerando los derechos de
los colectivos sociales. En el cuarto, se establecen
los criterios metodológicos para la realización del
estudio. En el quinto apartado, se hace el análisis
y discusión de resultados sobre la protesta social
en el espacio público de los países analizados,
las formas represivas en que han incurrido los
regímenes neoliberales y los andamiajes legales
o intentos de imposición de leyes para acotar

Para los antiguos griegos el ágora era el espacio
público más significativo de la ciudad-Estado:
en ella se creaba ciudadanía; así mismo, “era un
espacio de vida, encuentros, rituales, transacciones
comerciales y debates políticos, que cumplía
una triple función: política, económica y
religiosa” (Mirón 2014, p. 24). El ágora no sólo
tenía importancia desde el punto de vista de la
vida democrática, sino también cumplía con
otras funciones, como ser centro de comercio y
transacciones económicas de diversa índole, pero
sobre todo, de ambientes de socialización a partir
de juegos, festivales, rituales y acontecimientos
religiosos (Mirón, 2014).
En la época medieval, a partir de la dominación
de la iglesia, los espacios públicos más importantes
fueron los templos, de manera especial la catedral,
la cual tuvo funciones no sólo desde el punto
de vista religioso, sino de relaciones sociales
y festividades (Baigorri, 1995). Fue hasta en
los tiempos renacentistas cuando la plaza, fue
el espacio público más importante en Europa,
lugar de intercambios económicos, sobre todo de
alimentos, así como los de tipo social (Sato, 2012).
En tiempos de la industrialización, con una
burguesía empoderada, se ornamentaron las ciudades,
con parques, jardines, monumentos e instituciones
sociales como escuelas, hospitales, cárceles, etc. A
su vez, se dio el desarrollo de actividades de ocio, en
las cuales se generaban condiciones de sociabilidad
de los diferentes grupos humanos que disfrutaban
del teatro, los cafés y las tabernas (Gamboa, 2003).
En esta evolución del sistema capitalista y en
el llamado Estado Benefactor, construido como
respuesta a la Gran Depresión de los años treinta
del S. XX, los colectivos sociales, como obreros,
campesinos y organizaciones populares luchaban
por ampliar sus derechos (Ramírez, 2014), siendo
la calle y las plazas públicas los espacios de lucha
más importantes para visibilizar sus demandas.
En la medida que el capitalismo entró a
su etapa neoliberal, las políticas de ajuste
económico ideadas para reducir las conquistas de
las clases medias y trabajadoras de ese antiguo
Estado benefactor, han dado pie a una serie de
manifestaciones de organizaciones sindicales
y ciudadanas que luchan contra las políticas de
precarización. Si bien el espacio público como
elemento central de convivencia ciudadana ha
tendido a su privatización y control por medio de
56

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

la protesta pública en los espacios públicos
urbanos. Al final se hace una reflexión acerca de
la situación de los países estudiados a partir de las
libertades socavadas por el control social a partir
del uso de la fuerza y medios legales que tratan de
inhibir la protesta social en el entramado urbano.

por la oposición, pues planteaba un recorte
a las políticas sociales, y las movilizaciones
sindicales paralizaron todo el país (La Jornada,
2010). En Inglaterra, el proceso de privatización
educativa se aceleró con el aumento sustantivo a
las colegiaturas universitarias, llevándose a cabo
violentas protestas (BBC, 2010). En Grecia, se
suscitaron continuas huelgas y movilizaciones
ciudadanas derivadas de las políticas de austeridad
a las que fueron sometidos los ciudadanos bajo
los dictados de la Unión Europea y el Fondo
Monetario Internacional (Calderón, 2012). En
España, en 2011, estalló el llamado movimiento
de los Indignados, cuando los jóvenes tomaron
las plazas ante la crisis económica y política
que aquejaba al país, siendo ellos mismos – los
jóvenes - el sector más vulnerable, por lo que
demandaban una democracia real y no la de los
políticos tradicionales y los banqueros (Salinas,
2015). En Turquía, en 2013, inician una serie de
disturbios en la ciudad de Estambul como fruto
de las protestas de un grupo ecologista por las
políticas neoliberales urbanas, en concreto para
salvar el Parque Taksim Gezi, uno de los pocos
espacios verdes de la ciudad (CNN, 2013), el
cual se iba a transformar en un centro comercial,
siendo estos reprimidos por el gobierno turco de
manera violenta, lo que dio pie al inicio de un
movimiento masivo en contra del régimen de
Recep Tayip Erdogan, donde las redes sociales
fueron importante en la convocatoria de los
grupos de protesta (Hutchinson, 2013).
A principios de 2011, África del norte,
concretamente los países de Marruecos, Argelia,
Libia, Túnez y Egipto, estuvo inmersa en
procesos de revuelta social en contra de los
regímenes autoritarios (Priego, 2011). Conocida
como la Revolución del Facebook (Barón,
2015), dichos eventos iniciaron en Túnez ante la
inmolación de un vendedor ambulante en protesta
por su desalojo por la policía, lo que trajo como
consecuencia una serie de protestas en contra del
régimen autoritario de Zine El Abidine Ben Ali
(Turner, 2012), la difusión de los eventos en las
redes sociales influenció en los movimientos de
protesta en los demás países del norte africano.
América Latina no ha estado al margen de las
tensiones originadas por las políticas económicas
de ajuste neoliberal, las cuales han provocado
grandes protestas y movilizaciones de grupos
sociales (Taddei, 2002) que han sido contestadas
con legislaciones para regular la protesta pública,

1. PROTESTA SOCIAL
Como recurso de la población para dar a conocer
sus desacuerdos con los gobiernos o las políticas
públicas implementadas por los Estados, la
protesta social ocurre de manera tradicional
en un espacio geográfico dado, por lo que su
estudio nos puede dar pistas para entender estos
fenómenos. En el caso de América Latina, de
acuerdo con Calderón (2012), la mayoría de las
protestas sociales fueron en ciudades capitales,
lo que subraya la importancia para los grupos
demandantes del escenario urbano como caja
de resonancia para dar a conocer sus demandas,
pues es ahí donde se concentran los medios, las
instituciones políticas y los grupos económicos.
En tiempos del capitalismo neoliberal y en
medio de sus diversas crisis financieras, ha sido
frecuente la imposición de políticas de ajuste
que han sido tomadas como dogma, por lo que
ha habido una tendencia a reforzar los aparatos
represores de Estado para contener el descontento
popular. Estas protestas, que han tenido el
objetivo de buscar dar marcha atrás a las políticas
de austeridad, la privatización de los activos
públicos y la mercantilización de los comunes, se
han presentado en diversas naciones.
En el caso de Francia, durante las postrimerías
de 2010, se suscitaron una serie de huelgas
ciudadanas y movilizaciones de trabajadores
derivadas de las reformas impulsadas por el
presidente Nicolás Sarkozy al sistema de pensiones,
que buscaba aumentar la edad jubilatoria a dos
años más (Jiménez, 2010; Calderón, 2012). Lo
mismo pasó en Irlanda, donde se dieron masivas
concentraciones, impulsadas por los sindicatos,
para expresar el descontento popular ante las
políticas de austeridad del gobierno derivadas de
la crisis financiera (Calderón, 2012). En Italia, en
diversas ciudades del país, miles de manifestantes
tomaron las calles para manifestarse en contra de
las políticas económicas del presidente Silvio
Berlusconi, que perjudicaban primordialmente a
la clase trabajadora (Calderón, 2012); en Portugal,
el plan de austeridad del gobierno fue rechazado
57

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

reforzamiento de los aparatos policiacos, así como
la represión como forma de contención social,
violentando el espacio público como lugar para la
acción social democrática. Acá se ha manifestado
una tendencia a criminalizar la protesta social,
derecho humano fundamental que busca defender
otros derechos. En este marco de restricción del
derecho a la protesta, se ha utilizado el uso excesivo
de la fuerza pública, además de la regulación de las
movilizaciones y manifestaciones de los colectivos
en lucha (Centro de Estudios Legales y Sociales
[CELS], 2016).
El CELS (2016), enumera algunas de las
manifestaciones recientes en Latinoamérica, que
encontraron como respuesta del Estado, la represión:
estudiantes chilenos en exigencia de la gratuidad
de la educación; manifestaciones campesinas en
Colombia en medio de la neoliberalización del
agro; el magisterio mexicano que lucha contra
una reforma educativa que pretende precarizar el
empleo docente y privatizar la educación; protestas
en Argentina por la precarización de la vida laboral;
protestas en contra el extractivismo minero en Perú;
manifestaciones por demandas agrarias de reparto
agrario en Paraguay; manifestaciones políticas
opositoras en Venezuela; y, protestas masivas en
Brasil en contra de la canalización de recursos
públicos para materialización del mundial de fútbol.

gran espacio público, punto de confluencia de
la ciudadanía en busca de ejercer sus derechos
ciudadanos, pero depende de sus habitantes
asegurar su vigorosidad, de apropiarse de él,
de evadir su abandono, de su lucha contra su
privatización (Borja, 2011).
La importancia del espacio público para la
democracia se sustenta en que es un escenario natural
para dar a conocer el pensamiento, los puntos de vista
de la sociedad. Por ello es importante involucrarse en
su sostenimiento, en la exigencia de su equipamiento,
pues dichos espacios son nichos para la expresión
ciudadana. Las plazas, las calles, los edificios
públicos, son sitios para la manifestación de
colectivos de distintas clases sociales que buscan
el reconocimiento a sus demandas y formas de
concebir el mundo (Páramo y Burbano, 2014).
Además su uso, con su consecuente apropiación abona
a los sentimientos de identidad, interacción social, y
sobre todo, en el caso de las plazas, aumenta la idea
de barrio como parte de su zona de representación
(Segovia, 2005). Visto desde el entramado urbano de
la ciudad, el espacio público es el elemento principal
para la conformación de la cultura urbana y la
ciudadanía (Berroeta y Vidal, 2012).
En términos jurídicos, el espacio público se
encuentra sujeto a una reglamentación por parte
de las entidades gubernamentales, pues estas
deben encargarse de administrarlo, de tenerlo
en óptimas condiciones, así como garantizar el
libre acceso a la ciudadanía (Bojórquez, Ángeles
y Gámez, 2019). Sin embargo, conforme se ha
consolidado el modelo neoliberal, el espacio
público se ha puesto en peligro, se ha constreñido.
Se observa una fuerte tendencia a su privatización
(Monreal, 2016) o a ser invadido por el
panoptismo tecnológico como forma de control
social, para contener las formas indeseables
que el modelo económico rechaza (Bojórquez,
Ángeles y Gámez, 2016).
De acuerdo con Janoschka y Sequera (2012),
un rasgo distintivo del urbanismo neoliberal
es el establecimiento de reglas y acotaciones
al uso del espacio con el propósito de, en su
momento, conferirle un valor de cambio para que
predomine sobre su valor de uso, todo dentro de
la lógica utilitarista. De esta forma, un espacio
público que una vez fue lugar de debate crítico
de las ideas y diálogo entre clases sociales, en el
contexto neoliberal, se ha perfilado en términos
de la ganancia en forma de malls, orientados
a la obtención de mercancías y el fomento al

2. ESPACIO PÚBLICO COMO ELEMENTO
DE LA DEMOCRACIA
Existen dos acepciones de espacio público. La
primera tiene que ver con una cuestión comunicativa
que fue estudiada por Habermas en términos de la
llamada esfera pública, que es donde se manifiestan
los diversos actores para dar a conocer sus puntos
de vista a través de la llamada opinión pública,
característica inherente del juego democrático
(Ricart y Remesar, 2013). La idea es que la
sociedad civil busca su fortalecimiento a partir de la
participación en la discusión de la agenda pública a
través de los medios de comunicación o las formas
discursivas. El segundo significado, el que nos
ocupa, se trata de un activo físico de la ciudad que
funge como lugar de reunión de la gente sin tomar
en cuenta género o condición socioeconómica.
Por ello, tiene una sobresaliente dimensión social
y cultural, pues es aquí donde se manifiesta la
ciudadanía en términos de su interacción, de
recreación o de la libre manifestación de ideas
(Borja, 2018). Por naturaleza, la ciudad es un
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CONTEXTO

consumismo (Salcedo, 2002) en medio de un
ambiente securitario. De ahí que para la gran
mayoría su valor de uso está por encima de
cualquier valor de cambio (Lefebvre, 1970) que
segrega, reduce y privatiza lo que por naturaleza
le es inherente al ser humano en términos del
derecho a la ciudad, a su goce y disfrute, a su uso
ingenioso y crítico.
Si el espacio público se relaciona con la
construcción de ciudadanía, el conflicto en sí mismo
debe ser su naturaleza, pues es ahí donde hacen
escena las problemáticas generadas en las relaciones
de poder Estado-sociedad. Ahí confluyen amplias
capas sociales que luchan por no ser marginadas
y segregadas en lo político, económico, social y
cultural, que rechazan su precarización y que buscan
la visibilización de sus demandas planteando su
alteridad (Fernández, 2011).
Empero, como se ha dicho, en los tiempos
actuales de la neoliberalización se ha fortalecido
un Estado dogmático, promotor del libre mercado,
que favorece a las grandes corporaciones
financieras, incrementando la inversión en fuerzas
represoras que combatan toda forma de protesta
hacia el modelo, creando andamiajes legales para
controlar los estallidos de descontento social
mediante acotación o la represión.

han sostenido que los mecanismos de control y
represión se han tendido a fortalecer en tiempos del
capitalismo neoliberal en aras de contener la protesta
social derivada de las políticas de ajustes, que han
propiciado un marco de incertidumbre entre las
clases medias y trabajadoras al desmantelarse los
rasgos del antiguo Estado benefactor. Bruff (2014)
señala que estamos en medio de la manifestación de
un neoliberalismo autoritario, en el que los Estados
pierden su esencia democrática al consolidarse
regímenes, que a partir de modificaciones o reformas
legales buscan inmunizarse ante los conflictos
sociales y políticos que se dan a partir de sus
políticas públicas. De manera contradictoria, son
estas medidas de carácter en extremo impopular las
que de manera creciente han dado como resultado
la potencialización de una serie de luchas populares
y demandas que tienen que ver con el aislamiento
o poca disposición al diálogo de los gobiernos con
grandes sectores de la población.
La respuesta a estas manifestaciones se da
mediante una mayor vigilancia e incremento en
la coerción, ambos con el objeto de conservar
los valores que entrañan el modelo económico
y su culto al consumismo que beneficia a las
grandes corporaciones tanto económicas como
financieras, dominadas por las élites de los países
desarrollados, en concordancia con las élites de
los países subdesarrollados (Jessop, 2019), quienes
provocan procesos desiguales en la apropiación de
la generación de riqueza (Bruff y Tansel 2019b),
promoviendo la economía improductiva a través
de la especulación financiera (Tansel, 2018).
En el neoliberalismo autoritario, se consolidada
la llamada sociedad disciplinaria, donde no sólo
reina el panóptico electrónico (Bojórquez Luque,
Ángeles y Gámez, 2016, 2020), sino que se busca
controlar a las poblaciones mediante la coerción,
menospreciando las estrategias de negociación
y del consentimiento en favor de la cooptación.
Tal actitud pretende justificarse por los supuestos
beneficios a la economía de las políticas de libre
mercado, argumentándose sobre todo la creación y
protección de puestos laborales. En consecuencia,
se entra a una dinámica de reestructuración de los
sitios sociales, sean estos el hogar, los lugares
de trabajo o los espacios urbanos, entre ellos
el espacio público. A tal efecto, se promueve
un marco normativo donde se da una mayor
centralización del poder estatal, acotándose la
participación popular en la toma de decisiones y
fortaleciéndose los aparatos represivos del Estado

3. NEOLIBERALISMO AUTORITARIO
Hay quienes ligan de manera natural la relación
entre capitalismo y democracia; desde esa
óptica, Fukuyama (1994) sostiene que ambos son
elementos que coexisten y que, más aún, en los
últimos tiempos ha tendido a fortalecerse dicha
unión. Desde una perspectiva crítica, sin embargo,
tal afirmación está en entre dicho al observarse
como el capitalismo neoliberal ha prohijado, como
parte misma de las exigencias de quienes lideran
las grandes corporaciones que lo conforman,
regímenes oligárquicos y dictatoriales, como Chile
en la época pinochetista o las monarquías árabes
ricas en petróleo en la actualidad.
Si bien, desde antes de la emergencia de
neoliberalismo, la represión se había dado,
sobretodo en el marco de la llamada guerra fría y la
contención del avance de los grupos que pugnaban
por la implementación del socialismo, también
se establecieron mecanismos de negociación y
cooptación que derivó en la cesión de derechos
y beneficios para las clases trabajadoras y la
clase media. En la actualidad, diferentes teóricos
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CONTEXTO

(Bruff y Tansel, 2019a; Bojórquez, Ángeles y
Gámez, 2020). El modelo económico neoliberal se
fundamenta en la privatización del espacio a través
del proceso que David Harvey (2005) nombró
como la “acumulación por despojo”, en el que, de
manera similar a la acumulación originaria a la que
Marx hizo alusión en El Capital, pasan a manos
privadas los activos comunes, tales como las
riquezas del subsuelo, la propiedad comunal, los
sistemas educativos, de salud, de servicios público,
de pensiones, etc. (Bojórquez y Ángeles, 2014;
Bojórquez, 2016; Bojórquez y Ángeles, 2019).
Aunque el neoliberalismo autoritario es
el reforzamiento de las prácticas represoras
gubernamentales, también de manera contradictoria
tiende a perfeccionar y mejorar las tácticas de
resistencia de la población afectada, que busca
establecer un mundo mejor, combatiendo la
precariedad e incertidumbre que significa la política
económica y social del capitalismo neoliberal. Para
ello, los colectivos se manifiestan de diferentes
formas, se congregan en la plaza púbica, diseñan sus
convocatorias en las redes sociales e irrumpen en el
espacio público urbano con todo su vigor (Bruff y
Tansel, 2019).

reforzar las formas autoritarias en la aplicación
de políticas públicas sin tomar en cuenta a la
mayoría de la población, lo que trae consigo la
criminalización y represión de los colectivos
sociales que difieren de dichas políticas públicas
y las expresan en el espacio público urbano. La
selección de los casos se dio a partir de tomar
casos representativos como los regímenes de
México, Colombia y Chile que han consolidado
el modelo neoliberal, con andamiajes legales que
acotan la participación social y han sido puestos
a prueba por una ciudadanía que ha cuestionado
las políticas de ajuste en materia económica en
dichas naciones.

4. METODOLOGÍA

5.1 Protesta social en América Latina

En el presente estudio se utiliza el método
cualitativo basado en el estudio de casos múltiples,
de corte descriptivo e ilustrativo (Díaz, Mendoza
y Porras, 2011), el cual tiene como propósito
dar cuenta de la realidad a partir de ejemplos
de diversos tópicos, entre ellos de tipo político
(Morra y Friedlander, 2001). Dicha metodología
se basa en hacer acopio de datos, muy común
en las investigaciones de corte cualitativo, con
el fin de tener evidencia empírica del fenómeno
contemporáneo a estudiar para dilucidar los
límites de este y su contexto (Castro, 2010).
La selección de los casos se dio en términos de
una muestra no probabilística e intencional, por
ser considerados como típicos en la problemática
abordada, llamada también como muestra teórica,
cuyo objetivo son los casos en los que se pueda
replicar la teoría central (Martínez Carazo, 2006).
En el caso del presente trabajo, el concepto
central es Neoliberalismo Autoritario, el cual
tiene un carácter estructural que se puede
aplicar a diferentes fenómenos muy propios del
capitalismo actual, en concreto se plantea como
este modelo económico neoliberal ha tendido a

El autoritarismo mina a la democracia y sobre
todo en países donde se presenta debilidad
institucional, donde no se presentan mecanismos
de consulta para que las personas decidan sobre
políticas públicas prioritarias, por lo que hay
una imposición o verticalidad en su ejecución
(Sánchez, 2018). El autoritarismo, representa
un riesgo para los sectores inconformes que
salen a la plaza pública a exigir el cambio de
política gubernamental. Aunque dicho régimen
ha llegado al poder en base a una serie de
instituciones representativas, elecciones con
participación de diversas fuerzas políticas, ya en
el poder, los actores autoritarios dejan al margen
a fuerzas políticas representativas, llevando a
cabo maniobras para minar la autonomía de
organismos del Estado que deberían consolidar
el equilibrio de poderes y evitar el abuso del
ejercicio de la función pública por parte de la élite
política. Escudándose en un discurso en torno
al Estado de derecho, se producen una serie de
limitantes en las libertades y derechos ciudadanos
que elimina los consensos sociales como forma
de gobierno (Szmolka, 2011). En los últimos

5. DISCUSIÓN Y RESULTADOS
Se muestra el análisis de la evidencia empírica
en los resultados de la investigación de los tres
países analizados, a partir del fenómeno de la
protesta social en América Latina, en concreto
de México, Colombia y Chile, aterrizando a las
formas represivas y regulatorias de los regímenes
de dichos países ante la protesta social en el
espacio público.

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CONTEXTO

tiempos, las crisis económicas muy presentes en
la era neoliberal, han generado protestas de la
población por las políticas de ajuste, encontrado
como respuesta una serie estrategias represivas,
descartando en todo momento el diálogo como
solución a la crispación social (Juego, 2018).
En ese tenor, América Latina, ha estado sujeto
a políticas de ajuste neoliberal en el cual se ha
dado primacía al libre mercado, fomentándose
una flexibilidad laboral, salarios bajos y
trabajadores sin seguridad social que les garantice
salud, educación y pensiones. Aunado a eso, se da
un proceso de privatización de los comunes como
agua, suelo, riquezas del subsuelo, bosques, playas
y la imposición de megaproyectos que vulneran
el tejido social, las costumbres y tradiciones en
territorios sagrados.

Tras el desencanto de la población en los
gobiernos de la derecha partidista, el PRI retoma
el poder, imponiendo una serie de reformas
constitucionales, entre ellas en el sector educativo
(que enfrentó al magisterio disidente con el
gobierno), fiscal y energético entre otras, además
de la imposición de megaproyectos que generaron
crispación con las poblaciones afectadas.
En plena campaña presidencial de 2012, ya
como candidato del PRI a la presidencia, EPN,
compareció ante los estudiantes de la Universidad
Iberoamericana, quienes lo cuestionaron sobre
los actos represivos de Atenco, los cuales él
ordenó como gobernador del estado de México.
La respuesta del candidato fue que si se volviera
a presentar, lo haría de nuevo (el reprimir a los
campesinos). Dicha respuesta generó rechiflas y
rechazo de los estudiantes, quienes al ser tachados
por su coordinador de campaña como porros,
se inició un movimiento social que se gestó en
las redes sociales conocido como #Yosoy132
(ver fig. 1) que trastocó las plazas de todas las
ciudades del país, con especial acento en Ciudad
de México y Guadalajara en solidaridad con los
estudiantes (Olvera, 2016).

5.1.1 Caso mexicano
México entró en la ortodoxia neoliberal a
principios de los años ochenta con el gobierno de
Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), tras
ese gobierno que inició el proceso de apertura
económica (Bojórquez y Ángeles, 2014), se
profundizaron las políticas privatizadoras con el
gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994)
y Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000),
todos del Partido Revolucionarios Institucional
(PRI). En el año 2000 se da la alternancia política,
aunque se siguió aplicando el modelo neoliberal
con los gobiernos emanados del Partido Acción
Nacional (PAN), encabezados por Vicente Fox
Quesada (VFQ) y Felipe Calderón Hinojosa
(FCH). Este este último, estableció la llamada
guerra contra las drogas, estrategia que cobró
miles de víctimas, las cuales el gobierno calificó
como “daños colaterales”. De igual manera,
el gobierno de FCH apoyado por el entonces
gobierno del Estado de México encabezado en su
momento por Enrique Peña Nieto (EPN), decide
reprimir a habitantes de San Salvador Atenco,
los cuales se habían opuesto a que el gobierno
de VFQ construyera el Aeropuerto Internacional
de la Ciudad de México en la zona de Texcoco,
además de articularse con otros movimientos
realizando actos de solidaridad. En la represión
a los campesinos de Atenco fueron encarcelados
los principales líderes, ancianos y mujeres, varias
de las cuales, fueron capturadas y trasladadas al
penal del Altiplano donde en el trayecto fueron
abusadas sexualmente.

Figura 1. Cártel del movimiento #yosoy132

Fuente: Economía Hoy (2018)

Aunado a la complicidad de la clase política
en el poder y la delincuencia organizada, otro de
los momentos álgidos y que generó movimientos
de protesta a nivel nacional fue el caso de la
ejecución de 43 estudiantes de la Normal Rural
de Ayotzinapa, Guerrero, entre la noche del 26 de
septiembre y la madrugada del 27 de septiembre
de 2014, en uno de los estados con mayor pobreza
y marginación del país, donde el gobierno federal
se metió a una serie de explicaciones inverosímiles
en términos de los causantes y las condiciones de
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

dichas muertes (Olvera, 2016).
A la muerte de los estudiantes, se sumaron la
ejecución extrajudicial de 22 delincuentes en la
comunidad de Tlatlaya, Estado de México el 30
de junio de 2014; la ejecución extrajudicial de 16
personas en Apatzingán, Guerrero, el 6 de enero
de 2015; los escándalos de corrupción asociados
al presidente y sus principales colaboradores.
Todo ello, generó hartazgo en la población que
dio como resultado protestas multitudinarias
a nivel nacional y el uso de la fuerza pública
en algunos casos para sofocarlas o disuadirlas
(Olvera, 2016).
En 2016, en Nochixtlan, Oaxaca se llevó a
cabo un operativo policial en contra de profesores
disidentes integrantes Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes
mantenían un plantón donde exigían la derogación
de la reforma educativa que privatizaba la educación
y precarizaba en trabajo docente, la respuesta de
las autoridades fue la represión dejando como
saldo de 8 muertos, siete desaparecidos, más de
20 detenidos y torturados, y 137 personas, de los
cuales 33 eran menores, “con lesiones productos
de armas de fuego, balas de goma, quemaduras,
golpes, fracturas e intoxicaciones” (Frente por
la Libertad de Expresión y la Protesta Social
(FLEPS), 2018, p. 24)

La represión de las autoridades no se hizo
esperar donde hubo dos muertos y varios heridos
(Seoane, Taddei y Algranati, 2001). De la misma
manera en agosto de 2013, los campesinos
colombianos se manifestaron a través de paros
y bloqueos ante la exigencia de las autoridades
de la obligación para los agricultores de cultivar
con semillas certificadas, dejando de lado las
semillas tradicionales de las comunidades. Dichas
movilizaciones obligaron al gobierno reconocer a
los inconformes y a negociar con ellos (Coscione
y García, 2014).
En cuanto a las políticas educativas, el año
2011, en el gobierno del presidente Juan Manuel
Santos, se dieron una serie de movimientos
estudiantiles que protestaban contra la reforma a
la Ley 30 de Educación Superior que databa de
1992, y aunque el gobierno la presentaba como
la solución a los problemas educativos, pero que
entre otras cosas era para impulsar la creación de
“universidades con ánimo de lucro” (Acevedo
y Correa, 2015, p. 47). Además, dicha ley
contemplaba que los empresarios podrían invertir
en las universidades públicas y un aumento
gradual de los subsidios, insuficiente para las
necesidades de las instituciones universitarias,
el aumento de la matrícula estudiantil por medio
de universidades privadas de baja calidad, sin
vocación para la investigación y la innovación;
y por último, evaluar de manera constante los
Institutos de Educación Superior (Acevedo y
Correa, 2015). Ante esto, los estudiantes exigían
en las manifestaciones el derecho a la educación,
en contra de los créditos para acceder a educación
superior y demandando la universalidad de la
educación para los jóvenes en educación superior
(Galindo, Gómez y Rodríguez, 2015).
Otro de los momentos álgidos de descontento
y protesta social el 21 de noviembre de 2019
bajo el gobierno de Iván Duque, a partir del
llamado “paquetazo” (ver fig. 2), conocido así a
las medidas de ajuste estructural que tenía como
objetivo eliminar el fondo estatal de pensiones,
aumentar la edad de jubilación y reducir el
salario de los jóvenes por debajo del mínimo. En
medio de una gran desigualdad social, amplios
sectores de la población se sintieron excluidos
de las políticas públicas (BBC, 2019), por lo que
la implementación de dichos ajustes, aunado a
la decisión de reducir el impuesto a las grandes
empresas y alza en las tarifas a la electricidad
originó que millones de colombianos salieran a

5.1.2 Caso colombiano
Es en el gobierno de Virgilio Barco (1986-1990)
donde se empezó a implementar el modelo
neoliberal, en su administración se inició
el proceso de desmantelamiento del Estado
benefactor con la apertura comercial apuntalada
por una serie de reformas que permitió el ingreso
de mercancía con bajos aranceles, fortaleciendo
los intereses de las grandes corporaciones en
detrimento de los productores nacionales, lo que
ocasiono el cierre de fuentes de trabajos, empresas
que no pudieron competir con los precios bajos
de los consorcios foráneos (Martínez, 2015).
El campo colombiano se vio inmerso en
la protesta colectiva a partir de las políticas
neoliberales al campo, como el que pasó los días 28
y 29 de julio de 1999 con el llamado Paro Nacional
Agrario convocado por la Asociación Nacional
de Salvación Agropecuaria quienes exigían la
condonación de las deudas de los agricultores, así
como la exigencia de moderar las importaciones
agrícolas que perjudicaban al productor nacional.
62

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

las calles y a las plazas públicas a protestar contra
la política económica del gobierno, cuya situación
fue respondida por el régimen con el uso de la
fuerza policial, decretándose el toque de queda en
la capital del país.

un contexto de mayor libertad, la ciudadanía
tuvo incentivos para manifestarse en torno a las
políticas neoliberales. Si bien, los gobiernos de
la llamada Concertación en Chile en las figuras
de Ricardo Lagos (2000-2006), y Michelle
Bachelet (2006-2010), tuvieron cierto éxito en
inhibir la presión popular en la implementación
del neoliberalismo (Navia, 2009), los problemas
de las protestas públicas estallarán en el próximo
presidente, Sebastián Piñera, que marcó el retorno
de la derecha al poder presidencial en Chile.
Tas la llegada al poder de Piñera en diciembre
de 2009, dos años transcurrieron cuando se
dieron una serie de manifestaciones sociales
contra la política económica. Las manifestaciones
dieron inicios en el sur chileno, en la región de
Magallanes debido al alza en los precios del
gas natural, las cuales derivaron también en
movilizaciones en el norte del país. De igual
forma, se manifestaron movimientos contra el
megaproyecto hidroeléctrico de Aysén, huelgas
de mineros, paros laborales, reivindicaciones
a favor de liberar a los presos políticos por el
pueblo Mapuche y contra el despojo de sus tierras
ancestrales, manifestaciones de los trabajadores
del sector salud, de los afectados del terremoto,
demandas a favor de la diversidad sexual, entre
otros. Asimismo, el sector estudiantil irrumpió
con toda su fuerza para demandar una educación
gratuita y de calidad, este último movimiento de
gran simpatía en la ciudadanía (Bravo, 2012).
Para el segundo ejercicio presidencial
de Bachelet (2006-2010), su relación con la
ciudadanía no se dio en condiciones de tersura,
sobre todo el sector estudiantil que demandaba
la gratuidad de la educación superior y algunas
asociadas a la alimentación en los planteles
educativos y la mejora en la infraestructura de
escuelas. Derivado de la fuerzas de las protestas,
la presidente tuvo que anunciar ante las televisoras
cambios en el rubro educativo (Garretón et al.,
2011) tratando de conciliar con los manifestantes.
Tras el regreso de Piñera al poder el 2018,
la explosividad chilena ha ido en aumento. Las
protestas detonaron el 17 de octubre de 2019
a partir del aumento en la tarifa del pasaje
del sistema colectivo del Metro (ver fig. 3),
lo que hizo que la gente saliera a las calles y
plazas públicas a protestar y a eso se sumaron
protestas en contra del sistema de pensiones, la
privatización de la educación, entre otras cosas
(BBC, 2019), derivando en enfrentamientos

Figura 2. Paro nacional contra el “paquetazo” en
Colombia

Fuente: El Universal (2019)

5.1.3 Caso chileno
Siguiendo la ortodoxia neoliberal promovida por
los Chicago Boys, Chile es tomado como ejemplo
de las políticas neoliberales en Latinoamérica,
el cual fue impuesto mediante un sistema
político dictatorial encabezado por Agusto
Pinochet (1973-1990), que derrocó al gobierno
democráticamente electo de Salvador Allende.
Este país andino, aplicó dicho modelo, incluso
antes que los mismos países impulsores, como
EE.UU y la Gran Bretaña (Bojórquez, Ángeles y
Gámez, 2020).
De acuerdo con Ffrench (2003), las reformas
más importantes que se implementaron, giraron
en eliminar los controles de precios, apertura
comercial, privatización del sector bancario y
liberalización de las tasas de interés, libertad a los
flujos de capital internacional, reducción de aparato
del sector público, devolución de las empresas y
tierras expropiadas durante el régimen de Salvador
Allende, privatización de las empresas públicas,
eliminación de los derechos sindicales importantes.
Dicho así, las reformas estructurales recayeron en la
mayoría de la población chilena con el objetivo de
imponer nuevas formas de acumulación de capital
tendientes a beneficiar a los consorcios extranjeros y
nacionales. Los descontentos sociales en esta etapa
pinochetista fueron contenida por medio de las
armas y la amenaza.
La vuelta a la democracia no significó el
cambio de modelo económico, por lo que en
63

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con la policía que dio como resultado más de
una veintena de muertos y cientos de heridos a
mediados de noviembre.

la senadora argumentó que la iniciativa fue
elaborada junto con organizaciones de la sociedad
civil (la mayoría de carácter empresarial o con
nexos con dicho sector).
En este proyecto, la senadora argumentó la
supuesta importancia de su iniciativa aduciendo
que las marchas trastornaban la vida de las ciudades
y violentaba a la ciudadanía en términos del libre
tránsito a través de bloqueos y tomas de calles.
La iniciativa en su aspecto normativo (Senado
de la República, 2015), de manera sintética
plantea lo siguiente:
•
La previsión de horarios para la realización
de las marchas;
•
La obligación de los organizadores para
dar aviso a la autoridad sobre la realización de una
marcha o manifestación, en el que se debe de dejar
clara la identidad de los mismos organizadores, la
fecha y hora de realización, el recorrido e itinerario;
•
La posibilidad de que la autoridad
modifique el recorrido por causas de orden público;
•
La prohibición del uso de máscaras o el
cubrirse el rostro por parte de los manifestantes,
así como, de cualquier tipo de arma u objeto que
pueda ser utilizado como tal.
•
Un capítulo de sanciones.
De acuerdo con el documento Derechos Humanos
y Protesta Social en México, que presentaron
las organizaciones que conforman el Frente por
la libertad de expresión y la protesta social en
México (Comisión Interamericana de los Derechos
Humanos, 2014), la Ley General de Regulación de
Manifestaciones Públicas, consideraba sanciones
por demás desproporcionadas y poca claridad para
su aplicación, lo que podían dar pie a la arbitrariedad
por parte de las autoridades correspondientes.

Figura 3. Protestas populares en contra de las políticas
de ajuste de Sebastian Piñera

Fuente: El País (2019)

A partir de la polarización social que han
generado las políticas neoliberales, tanto México,
como Colombia y Chile han intentado establecer
legislaciones en términos de la regulación de la
protesta pública, buscando violentar derechos
humanos fundamentales como la libertad de
expresión y de tránsito.
5.2. Regulación de la protesta pública en
América Latina
Los intentos por regular la protesta social en el
espacio público se da en medio de campañas
al llamado a la ley y el orden establecidos por
los gobiernos y las élites que buscan proteger
sus intereses económicos, el statu quo, sin
buscar atender las causas profundas que lo han
originado, en este caso, la gran desigualdad
social que promueven las políticas económicas
implementadas (Maqueda, 2015). A continuación
exponemos los intentos de regulación de la
protesta pública por los gobiernos de los países
estudiados: México, Colombia y Chile.

5. 2.2 Colombia
En Colombia, derivado de las protestas sociales
por las políticas de ajuste del gobierno, se
impulsó en el Senado una Ley Estatutaria para
Regular la Protesta Social el cual fue presentada
por el legislador conservador Juan Diego Gómez,
el cual establece que las manifestaciones sólo
podrán ser llevadas a cabo sábados y domingos,
(Radio Santa Fe, 2019).
En dicha Ley Estatutaria, en su artículo
séptimo, enlista una serie de prohibiciones
para quienes participen en las manifestaciones
públicas (Radio Santa Fe, 2019):
a) Desarrollar la manifestación Social y

5.2.1 México
En México, senadores del derechista PAN
encabezadas por Mariana Gómez del Campo,
presentaron el año 2013 una iniciativa llamada
Ley General de Regulación de Manifestaciones
Públicas, en la cual pretendían reglamentar y
restringir el derecho a la protesta pública (Senado
de la República, s.f). En dicha comparecencia,
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Pacífica sin incurrir en actos de violencia o de
vandalismo frente al patrimonio público, la fuerza
pública, terceros y/o su patrimonio;
b) No se permitirá la presencia de encapuchados
o de personas que empleen cualquier mecanismo
que impida su identificación en el desarrollo de la
manifestación o en los comunicados que sirvan
como medio de invitación a participar en marchas;
c) No se permitirá el uso de cualquier elemento
que pueda ser empleado para atentar en contra de
la integridad física de los miembros de la fuerza,
terceros y el patrimonio público y/o privado.
Su uso implicará la imposición de sanciones
señaladas en la presente Ley;
d) Lugares prohibidos: solo se podrá marchar
o reunirse pacíficamente a una distancia de 500
metros de hospitales, centros de salud, puertos
marítimos y fluviales, aeropuertos y bienes
considerados como patrimonio cultural;
e) Se prohíbe la manifestación que tenga como
propósito o como efecto la interrupción al acceso
de trabajadores y usuarios a sus residencias o
lugares de trabajo;
f) Previo a la realización de encuentros y
cualquier tipo de manifestación social y pacífica, sus
organizadores tienen la obligación de promover
entre todos los intervinientes o los convocados,
la pedagogía de la marcha pacífica y sin actos de
vandalismo;
g) Garantizarán por los medios que indique el
reglamento, la protección del patrimonio público
y privado en todas sus formas;
h) Están prohibidos los grafitis o cualquier
mecanismo para marcar, sobreponer, escribir,
destruir, obstruir los bienes de carácter público
y privado en ejercicio de la manifestación social
en lugares no autorizados por el reglamento para
el efecto;
i) Abstenerse de afectar, sabotear, dañar o destruir
elementos considerados como infraestructura crítica
para la provisión y prestación de bienes y servicios
públicos, especialmente aquellos considerados
como de servicios públicos esenciales;
j) Se garantiza la movilidad y se prohíbe la
obstrucción de la vía pública de manera prolongada,
esto es, por más de 10 horas o, a través de actos
violentos;
Si bien, en la serie de prohibiciones de la
Ley Estatutaria, se pone énfasis en no agredir o
vandalizar, hay disposiciones que atentan con la
libertad que todo ciudadano tiene de manifestarse
libremente en protesta por la actuación de los

gobernantes. Entre ellos, el sólo restringir a ciertos
días (sábados y domingos), de no obstruir bienes
de carácter público y privado, así como establecer
lugares prohibidos para la manifestación, le quita
fuerza a toda exigencia, pues las manifestaciones
como medida de presión para la solución de
problemas sociales, sólo tienen éxito en la medida
en que dicho movimiento obliga a las autoridades
a negociar bloqueando ciertos elementos claves
del funcionamiento de la cotidianidad.
5.2.3. Chile
En Chile, aun cuando el artículo 19 de la Constitución
habla del derecho que tiene todo ciudadano a reunirse
de manera pacífica en el espacio público (plazas,
calles, etc.), contradictoriamente afirma que las
reuniones se regirán por las disposiciones de la policía.
Además, y como parte de la herencia de la dictadura,
se contemplan mecanismos para su autorización,
donde el o los organizadores tendrán que solicitar
por escrito, con sus firmas de por medio, acerca de
la reunión, así como los domicilios, profesiones y
números de cédula de identidad de los promoventes.
Así mismo, los organizadores de la manifestación
deberán de declarar el objetivo de la reunión, donde
iniciará, el trayecto, quienes serán los oradores y
donde terminará el evento (Marelic, 2012).
De esta manera, las manifestaciones, de acuerdo
con la Constitución no deberán ser espontaneas,
por lo que esta se no llevará a cabo, sino hay una
organización previa del evento, y por consecuencia
de no cumplir con lo marcado por la ley, esta
podrá ser disuelta por las fuerzas policiacas, que
en este caso descansa en el cuerpo de carabineros
(Marelic, 2012).
Dichas disposiciones consagran la censura
como forma de contención social, el justificante
ante ello es buscar el libre tránsito, aunque en
esencia representa la violación de derechos
humanos innegociables como la libertad de
expresión y el derecho que tiene ciudadanos
independientemente de sus filias políticas, de su
estatus socioeconómico, de ocupar el espacio
público (Marelic, 2012), de expresarse en términos
del derecho que le asiste de participar en la
discusión de la vida política del país y generar
contrapesos para evitar los autoritarismos.

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CONTEXTO

CONCLUSIONES

espacio público como una manera de visibilizar
su descontento ante un modelo económico que los
precariza y los victimiza a través de los medios
masivos de comunicación que cubren la agenda
de las élites.
En términos de respuesta política a las
instituciones y prácticas del neoliberalismo,
“algo está pasando a nivel global”, como aseveró
la revista liberal estadounidense The Nation en
2019, y está sucediendo en todas partes de manera
casi simultánea alrededor del globo. Si bien en
apariencias diferentes, las protestas registradas
en ese año en Bolivia, el Líbano y docenas de
países más (como se anota en detalle en el cuerpo
de este trabajo), tienen un elemento en común.
Algo sucede cuando la protesta, que abraca
desde el acaudalado Londres hasta las “villas
miseria” del Sur global, si bien – en apariencia
– nada hay que los una. La enorme desconexión
entre las perspectivas de las élites y las formas
de vida y subsistencia de las masas tienen un
común denominador: “Todos los países que
recientemente tuvieron revueltas populares – y
gran parte del resto del planeta – han sido regidos
por décadas por un modelo económico único, en el
que el “crecimiento” celebrado por las pudientes
minorías ha significado la pauperización de las
grandes mayorías, donde el capital fluye hacia
los bolsillos europeos y estadounidenses con la
misma regularidad que el drenaje fluye hacia
abajo” (Ehrenreich, 2019). Se hace patente en
las mentes de las mayorías que el neoliberalismo
es “un método globalmente aplicable para la
preservación del actual avasallador desbalance de
poder” (Loc cit). Funciona microscópicamente a
nivel municipal – por ejemplo, en el abandono por
parte del estado del transporte público, esencial
para las poblaciones de las urbes del Sur global,
comparado (en Estados Unidos y varios países
europeos) con el aparentemente inagotable fondo
para la represión de la protesta y la “lucha contra el
crimen”, donde los criminales son, por supuesto,
los pobres. Mientras tanto, los billonarios
estacionan sus helicópteros en los techos de las
grandes edificaciones de las “ciudades globales”,
a la vez que los multibillonarios construyen
cohetes para trasladarse al espacio sideral donde,
a la vez que se maravillan de sus propias hazañas,
hacen planes y arman estrategias para una futura
explotación de los incontables recursos de
planetas y asteroides.
Ante las condiciones globales de pobreza

Como ha observado Simon Springer (2018), el
neoliberalismo es un adversario arduo. Es por
diseño amorfo, impreciso, mutante, adaptable y
expansionista y, en especial difícil de definir con
alguna precisión. No obstante, parece haber un
entendimiento de que en su esencia se trata de la
naturalización del mercado para abarcar todos los
aspectos de la vida, aunque, como correctamente
subraya Mirowski (2013, p. 53): “el punto
de partida del neoliberalismo es la admisión,
contraria a la doctrina liberal, de que su visión de
la “buena sociedad tiene que ser construida; no
llegará naturalmente”. “De ninguna forma debe
confundirse con el laissez faire: al contrario,
debe verse como un llamado a la vigilancia,
al activismo, a la intervención perpetua” (loc
cit). Si exige, como se entrevé a lo largo de
este trabajo, un reajuste del mercado (Springer,
2018), lo que conlleva la implicación de que,
aunque la democracia haya sido asociada con
el capitalismo, es demostrable que en su etapa
neoliberal, el capitalismo también se desarrolla
en regímenes semiautoritarios o autoritarios,
con élites políticas y económicas que consolidan
una serie de mecanismos institucionales para
emitir una sucesión de disposiciones en materia
económica dictadas por el dogma neoliberal en
aras de la búsqueda de grandes ganancias para los
consorcios del capitalismo de las elites nacionales
e internacionales. Con esos entramados jurídicos,
quienes detentan el poder, hacen a un lado
a la mayoría de la población de la toma de
decisiones en términos de las políticas laborales,
medioambientales, de derechos humanos,
educativas, de salud, etc., con una tendencia a
minar las bases del antiguo Estado benefactor
y dar una mayor amplitud de intervención a la
iniciativa privada en esas áreas antes exclusivas
del Estado.
Las políticas de ajuste económico neoliberal
tienden a consolidar todo un marco de
incertidumbre a los segmentos bajos y medios
de la población, en la llamada búsqueda de la
competitividad globalizadora, aumentando las
horas laborales como forma de supervivencia de la
clase trabajadora en un mercado laboral agresivo
y sumamente explotador. En ese ambiente de
imposición de las élites políticas y económicas, así
como los organismos financieros internacionales,
amplios segmentos de la población han salido al
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CONTEXTO

generalizada para el beneficio de unos cuantos, la
protesta también se generaliza. En ese ambiente
de protesta social, autoridades y clase política de
México, Colombia y Chile, han respondido con
represión a los colectivos que salen a demandar la
derogación de las políticas económicas dañinas,
criminalizando a los grupos disidentes. Además
de ello, se han buscado establecer mecanismos de
regulación de las protestas y el espacio público,
violentando el derecho que todo ser humano
tiene de la libre expresión y de disentir por las
políticas públicas, pretextando el alterar la paz
pública y la libre circulación de automovilistas.
El sentido de la regulación de la protesta social
es con el objetivo de limitar el espacio público,
reducirlo a ciertas áreas de las ciudades, acotando
los horarios, llevar un control de quienes lideran
las manifestaciones, lo cual rompe con el derecho
inalienable que tiene todo individuo o grupo
social en un sistema democrático de su derecho
soberano de cuestionar y demandar mejores
condiciones de vida. C
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CONTEXTO

Biodiversidad y ordenamiento territorial. Tampico, posible
reconversión de la ciudad industrial a la metrópoli de los
manglares
Biodiversity and regional planning. Tampico, possible conversion of from
industrial city into the metropolis of the mangroves
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: septiembre 2021

Miguel Ángel Bartorila1
Mireya Alicia Rosas Lusett2

Resumen

Abstract

La integración de los espacios naturales en la
planeación de la ciudad es un recurso accesible
para la eficiencia urbana y una mejor calidad
de vida. En México, la ciudad difusa, con un
sistema de planeamiento simplificado, degrada
los ecosistemas naturales y profundiza un modelo
ineficiente. El ordenamiento territorial es un medio
idóneo para la conservación de la biodiversidad
compatible con el desarrollo urbano. Las ciudades
tropicales presentan condiciones para un modelo
sostenible. Mediante estudios preliminares y un
diagnóstico territorial se elabora una prospectiva
de reconversión para la aglomeración urbana de
Tampico, en el Golfo de México. Como resultado se
obtiene el escenario Visión 2050, donde la creación
de un límite a través de los ecotonos urbanos
articula una nueva infraestructura azul y verde con
el artefacto urbano más compacto. La discusión
asocia el componente natural, particularmente los
manglares, fortaleciendo las políticas públicas para
completar el modelo de ciudad resiliente.

The integration of natural spaces in urban planning
is an accessible resource for urban efficiency and
a better quality of life. In Mexico, the diffuse
city, with a simplified planning system, degrades
natural ecosystems and fails to make efficient use
of its. Regional planning is an ideal means for the
conservation of biodiversity compatible with urban
development. Tropical cities present conditions
for a sustainable model. Through preliminary
studies and a territorial diagnosis, a prospective
of reconversion is elaborated for Tampico's urban
agglomeration in the Gulf of Mexico. As a result,
the 2050 Vision scenario is formulated, in which
the creation of a limit through urban ecotones
articulates a new blue and green infrastructure
with the most compact urban artifact. The natural
component, particularly the Tampico's mangroves,
are brought into the discussion to strengthen public
policies to complete the resilient city model.

Palabras Claves:

Keywords:

ciudades tropicales; ecotonos urbanos; ciudad
resiliente

tropical cities; urban ecotones; resilient city

1

Nacionalidad: italiano; adscripción: Facultad de Ingeniería, Universidad Autónoma de Querétaro, México; Doctor en Urbanismo,
Universidad Politécnica de Cataluña. Miembro Sistema Nacional de Investigadores nivel 1; email: mbartorila@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), México; Doctora por la Universidad
Politécnica de Cataluña, Barcelona, España; pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, nivel 1; líder del Cuerpo Académico UATCA-105 de Urbanismo y Medio Ambiente; email: mire.rosas@gmail.com

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CONTEXTO

1. INTRODUCCIÓN

Finalmente, el tercero proyecta la posible
reconversión de la metrópoli más compacta a
través de una nueva infraestructura azul y verde
que integra los manglares y otros humedales. Se
concluye que, a través de un modelo eficiente de
ocupación del territorio, el componente natural
contiene, articula y regula la ciudad tropical.

Una importante superficie de espacios naturales
con alta biodiversidad no se incluye en el
ordenamiento de la ciudad tropical. El modelo
de ciudad difusa actual es ineficiente. Un sistema
de planeamiento simplificado por la zonificación
-que no atiende a las complejidades del sistema
urbano- y liberado al libre mercado reduce y
degrada los espacios naturales. Los ecosistemas
naturales en la ciudad son un importante recurso,
aún desconocido, para el ordenamiento territorial.
Dichos ecosistemas tienen un especial aporte en
el equilibrio de la ciudad como sistema disipador
de energía, pueden convertirse así, en una nueva
infraestructura para el bienestar y poner límite
a la expansión urbana. Así pues, la hipótesis
plantea que a más contención del artefacto urbano
y a más interrelación con los espacios naturales,
surgen mejoras en la calidad de vida urbana.
Los espacios naturales del entorno de Tampico
poseen unas cualidades ecológicas únicas. El
patrimonio natural no está suficientemente valorado
en los procesos prospectivos de escenarios futuros.
Los humedales costeros, en particular los manglares,
brindan una gran variedad de beneficios ambientales
a través de los servicios ecológicos. A nivel global, a
pesar de su importancia, su extensión se ha reducido
notablemente (Spalding, Kainuma y Collins,
2010; FAO, 2015). En la Zona Metropolitana de
Tampico (ZMT), integrada por los municipios de
Altamira, Ciudad Madero, Tampico, en el estado
de Tamaulipas; así como Pánuco y Pueblo Viejo
en el estado de Veracruz, se encuentran tres sitios
prioritarios de manglares (CONABIO, 2020)
(Figura 1). Con densidades habitacionales casi
suburbanas, consecuencia de la liberalización del
ordenamiento, los ecosistemas y relictos naturales
intraurbanos pueden configurarse como potenciales
articuladores del espacio metropolitano.
El objetivo es comprobar que el desarrollo
urbano es compatible con la integración de los
espacios naturales, a partir de nuevos enfoques
para condiciones ambientales y se desarrolla
a través de tres apartados. El primero plantea
cómo los ecosistemas naturales en un contexto
de la ciudad desregulada pueden constituir un
recurso viable para un modelo de ciudad eficiente
y mejor calidad de vida. El segundo, presenta a
Tampico como un modelo industrial agotado
con una ordenación de bajo perfil, en contraste
con un territorio tropical de alta biodiversidad.

Figura 1. Zona Metropolitana de Tampico y sitios de
manglares

Fuente: Elaboración propia en base a CONABIO (2020)

2. COMPONENTE NATURAL, RECURSO
CLAVE PARA LA RECONVERSIÓN DE LA
CIUDAD DESREGULADA
La regulación muy flexible en la planeación de la
ciudad y su región inmediata favorece un modelo
urbano-ambiental extensivo e ineficiente que
presenta una urbanización incompleta, denominada
ciudad desregulada. La ciudad neoliberal, asociada
a la industrialización, se desarrolla simultáneamente
a la explotación desmedida de los recursos naturales
y la dispersión del artefacto urbano (Kaminer et al.,
2010; Pradilla Cobos, 2014). El artefacto urbano se
refiere a la ciudad y al conjunto de infraestructuras
derivadas, como síntesis de la producción artificial
del hombre en contraposición a los ecosistemas
naturales. Pauchard y Barbosa (2013: 605)
afirman que “la conservación de los ecosistemas
y la biodiversidad, y el apoyo para la provisión de
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CONTEXTO

servicios ecosistémicos, no se reconoce como un
medio principal para mejorar la calidad de vida de
los habitantes de la ciudad”. Los mismos autores
señalan que las ciudades latinoamericanas además
de su crecimiento extensivo se caracterizan por
las desigualdades sociales y los puntos críticos de
biodiversidad.
La desregulación profundiza estas distorsiones
y desequilibrios. La desindustrialización relativa
prematura (Salama 2012), encuentra a la ciudad
latinoamericana con ecosistemas naturales
poco artificializados con gran potencialidad de
regeneración, restauración y recuperación, en
un contexto donde la ordenación territorial es
poco efectiva. Fernández (2005) afirma que la
ciudad neoliberal, con la ausencia de regulación
y disminución de potencia de actores públicos,
cambia de un modelo-plan a un modelo-control.
La extinción de la planeación y la subordinación
de las políticas urbanas al capital (Pradilla Cobos,
2014) evidencian sus consecuencias ambientales.
Por tanto, comprender los modelos urbanos es
útil para prefigurar escenarios futuros. Ahora
bien, el fenómeno de la ciudad desregulada en un
entorno de alta biodiversidad, especialmente en el
trópico, presenta la posibilidad de reconversión,
con nuevos enfoques desde relación de la ciudad
y la naturaleza.
Las nuevas condiciones ambientales en la ciudad
contemporánea buscan replantear la relación con la
naturaleza, incorporando enfoques más integrales
desde el urbanismo y la ecología, especialmente
estrategias de adaptación al cambio climático
(Viganò, 2012). Surgen así nuevas hipótesis sobre
ciudad-territorio a partir del desvanecimiento de
la ciudad industrial. La planeación territorial está
cada vez más influenciada por la biodiversidad y
tiende hacia una ecologización del territorio, busca
tentativas de conciliar el desarrollo económico
y la protección de la naturaleza a través de la
concertación (Franchomme, Bonnin e Hinnewinkel,
2013). Bernardo Secchi (2007: 11) presenta tres
nuevos conceptos: 1)compatibilidad ecológica;
2)porosidad; y 3)distancia justa, que predicen
una nueva forma a la ciudad contemporánea, y
lo resume en la “forma sigue a la biodiversidad”.
La biodiversidad revelada desde la ordenación
territorial por Secchi (2007) y Franchomme et al.

(2013) promueve una mirada más amplia de la
ciudad y el territorio. Los estudios sobre el valor
de la biodiversidad tienden a la conservación,
pues entonces ¿cómo integrar su valor como
parte de la planeación urbana? Secchi (2015: 89),
en su libro póstumo, reclama “políticas […] que
intervengan de una manera difusa para garantizar
porosidad, permeabilidad y accesibilidad a la
naturaleza y a las personas: a todos, sin distinción”.
Como contrapropuesta a la ciudad excluyente, la
perspectiva de Secchi es precisa cuando plantea los
instrumentos o formas -porosidad, permeabilidad y
accesibilidad-, por un lado, así como la inclusión de
individuos sin distinción -naturaleza y personas- por
otra parte. La figura didáctica que utiliza el autor
al hablar de porosidad y permeabilidad, frente a la
aislación de los modelos de ciudad cerrada, permite
promover la conexión de flujos de los sistemas
sociales3 y naturales.
Las ciudades son sistemas socioecológicos
(Folke et al., 2005) en un proceso de adaptación
llamado coevolución (Norgaard, 1994). Las
complejas capacidades sistémicas y multi-escalares
de las ciudades son un gran potencial para una amplia
gama de articulaciones positivas con la ecología de
la naturaleza (Sassen, 2010). La ecuación sistemaentorno muestra esa relación mutua (RuedaPalenzuela, 2019), donde el conocimiento permite
anticiparse a los cambios y las dinámicas naturales,
procurando respuestas adaptables. El urbanismo
ecosistémico juega un papel clave para contrarrestar
la regresión y simplificación de los ecosistemas
naturales. Por consiguiente, la dependencia de las
ciudades de la biosfera se debe considerar para
la práctica de la ordenación del territorio. Los
planificadores urbanos reconocen que las ciudades
tienen un papel importante como administradoras
de los ecosistemas de los que dependen, como
las cuencas hidrográficas, los manglares y los
humedales, y son indispensables para la salud, así
como para reducir las vulnerabilidades urbanas a
desastres naturales (Seto, Parnell y Elmqvist, 2013).
Los beneficios de la biodiversidad, como realidad
espacial en la ciudad, son mayores integrándose a la
vida urbana a través de los servicios ecosistémicos:
provisión, regulación, culturales y soporte al hábitat
(Gómez-Baggethun et al., 2013). Estos bienes y
servicios de los ecosistemas urbanos constituyen un

3

Una figura como la accesibilidad, frente a la incapacidad de desarrollo de servicios básicos a los más desprotegidos, amplía la oferta de
opciones entre los individuos a través de los espacios abiertos, el equipamiento y la infraestructura.

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CONTEXTO

activo para mantener y mejorar el bienestar humano
(Costanza et al., 2014).
En las ciudades latinoamericanas la biodiversidad,
representada por los espacios naturales como bienes y
servicios ecosistémicos, adquiere un rol central en el
ordenamiento territorial. Pauchard y Barbosa (2013:
590) señalan que “existe una necesidad urgente
de comprender cómo interactúan los servicios
de biodiversidad y ecosistemas en y alrededor de
las ciudades...” y exploran “...el potencial de la
planificación de la ciudad para proveer soporte para
la biodiversidad y los servicios ecosistémicos”.
Las posibilidades de la regeneración natural y
los vacíos son una particularidad de la ciudad
desregulada, extensa y con procesos incompletos.
En Latinoamérica, se ensayan algunas herramientas
sobre la integración del componente natural al
planeamiento (Andrade, Remolina y Wiesner, 2013,
Ruffato-Ferreira et al., 2018).
La urbanización incompleta se ha convertido
en un desafío para el ordenamiento territorial y
las políticas urbanas en Latinoamérica, donde, a
través de la prospectiva de escenarios posibles,
los habitantes podrían beneficiarse al considerar la
integración del componente natural. Los espacios
naturales, como expresión física de la biodiversidad,
además de poseer valores intrínsecos y brindar

servicios ecosistémicos, constituyen un recurso
invaluable para reconvertir la tendencia del actual
modelo ineficiente de ocupación del territorio hacia
la ciudad resiliente. La ciudad resiliente posee la
capacidad de anticiparse a los escenarios futuros
y adaptarse a los cambios de una manera eficiente.
De modo que, la consideración de los espacios
naturales explora un camino hacia la eficiencia
urbana y mejor calidad de vida (Figura 2).
Este artículo desarrolla un enfoque que vincula la
urbanización incompleta a la infraestructura azul y
verde. La infraestructura azul y verde, que considera
los cuerpos de agua y las comunidades vegetales,
se puede definir como un sistema estratégicamente
planificado de espacios naturales y seminaturales,
así como otros elementos ambientales diseñados y
gestionados para ofrecer servicios ecosistémicos,
que aumentan la resiliencia y reducen la huella
ambiental. Además, se proponen algunos conceptos
útiles que articulan el modelo de ciudad sostenible:
ecotonos urbanos y compacidad. Los ecotonos
urbanos (Bartorila, 2001) integran características
socio-ecológicas y configuran un sistema que
contiene y redefine al artefacto urbano frente a los
ecosistemas. La compacidad media metropolitana,
que interviene en la ocupación relaciona el volumen
construido y los espacios abiertos.

Figura 2. Reconversión urbana de la ciudad desregulada hacia la ciudad resiliente a través de los espacios naturales

Fuente: Elaboración propia en base a Haase et al., 2014

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CONTEXTO

3. TAMPICO: LA ORDENACIÓN DE UN
MODELO INDUSTRIAL AGOTADO EN UN
ENTORNO DE ALTA BIODIVERSIDAD

Las ciudades tropicales, a diferencia de
las ciudades templadas y boreales, presentan
características diferentes, la biodiversidad es una
de ellas. Lugo (2014) destaca que la interacción
entre la cubierta verde, la gente y las instituciones
en los trópicos es un gran reto para estudiar por
los científicos. Entre los valores intrínsecos de
la biodiversidad en la ciudad tropical, MuñozErickson, Lugo y Quintero (2014) señalan la
importancia y la superficie de la cobertura azul
y verde explicando así, el rol predominante
del componente natural a considerar en la
planeación urbana. Los autores señalan, respecto
a las implicaciones del clima en la biota de San
Juan de Puerto Rico para la comprensión de los
sistemas socio-ecológicos urbanos, que: “la
respuesta rápida de este ecosistema urbano a
las perturbaciones pone de relieve el papel de la
infraestructura verde y azul en la mitigación de
las vulnerabilidades que resultan del componente
urbanizado de la ciudad” (p. 7). A partir de los altos
índices de biodiversidad presentes en las ciudades
tropicales, su conservación y el incremento
de la masa forestal, entre otros, contribuyen a
disminuir el impacto al cambio climático. Sus
condiciones socio-ecológicas particulares brindan
la oportunidad para un nuevo proyecto territorial.
En consecuencia, el componente natural en
los entornos tropicales está llamado a integrarse
al artefacto urbano y aportar sus propios servicios
ecosistémicos. Los procesos urbanos incompletos,
en un modelo industrial agotado, deben recurrir a
los recursos latentes del territorio. Coexiste así,
una transición de la ciudad desregulada hacia
la ciudad resiliente, donde es útil explorar sus
estructuras funcionales y sus formas resultantes.
El modelo buscado, desde la perspectiva de la
ciudad como sistema socio-ecológico, repasa los
valores intrínsecos de la biodiversidad. Así se
expone el postulado donde el componente natural
tiene un rol central en la planeación y su estudio
demuestra la urgencia de incorporarlos en la
ordenación del territorio.

Tampico puede ejemplificar perfectamente la
explotación del trópico con el desarrollo industrial
de gran escala, así como el deterioro ambiental del
territorio. A pesar del importante volumen de estudios
que promueven la conservación de la biodiversidad,
como se observa en la Tabla I, la planeación
urbana ha seguido una práctica sin integrarlos
suficientemente. Las consecuencias ambientales,
por la persistencia del patrón de explotación y
la anárquica ocupación del suelo se desarrolla
simultáneamente al incremento de actividades de
servicios4, vislumbrando un modelo industrial en
crisis y a la deriva. El petróleo que fue la base de
la economía regional y el mayor recurso energético
del siglo XX se está agotando, por consiguiente,
está dando paso a la ciudad posindustrial (Santiago,
2014). La cultura del bienestar soportada en la
barata energía del petróleo todavía busca aislarse
del contexto, particularmente para olvidarse de las
condiciones insalubres en el trópico.
El puerto de Tampico se fundó sobre las
márgenes del río Pánuco, en el Golfo de México,
por una república emergente en 1823. A finales
del siglo XIX afloran síntomas de problemática
ambiental y de salud (Kuecker, 2008) que
provocan un estudio de saneamiento con sus
respectivos proyectos de mejoras materiales
(Prieto, 1899). La explotación y el desarrollo de la
industria petrolera se asocia a las infraestructuras
de transporte, en base al binomio petróleo-puerto.
La transformación del paisaje de la selva nublada
en la Huasteca, a través de la generación del puerto
de Tampico y el ferrocarril, así como la industria
petroquímica con el nuevo puerto industrial,
impulsan las mayores repercusiones ambientales
(Santiago, 2011 y 2014). Entre 1970 y 1995,
Tampico presenta cierta estabilidad económica
con terciario predominante y actividad industrial
importante (Propin y Sánchez-Crispín, 2001).
Actualmente el modelo industrial está en declive,
y muestra características de agotamiento: áreas
industriales semiabandonadas, terciarización
informal, alta contaminación, bajo crecimiento de
la economía, y mayor desigualdad social.

4

En la aglomeración urbana de Tampico, la Población Económicamente Activa (PEA) se concentra en los sectores terciario y secundario
con 62.7% y 27.2 %, respectivamente, mientras que el sector primario ocupa solamente 8.4% de la PEA total (ONU-Habitat, 2018)

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CONTEXTO

La urbanización de las zonas costeras y su
impacto presenta la ambigüedad de riqueza y
riesgo ambiental. Jiménez, Salinas y Campos
(2004) destacan el gran valor de humedales
costeros, señalan a la actividad industrial y el
desarrollo anárquico asociado como el mayor
vector de deterioro, además sugieren su manejo
integral a través del ordenamiento ecológico.
El caso de la degradación de lagunas urbanas y
periurbanas está causado tanto en el modelo de
crecimiento como en la falta de planeación (BatresGonzález, 2013). Batres-González sintetiza “la
pérdida de 767 ha entre 1985 y 2010 de superficie
acuática de las lagunas urbanas Tampico Madero”
(p. 526) e indica el valor de la biodiversidad
de las lagunas como soporte del desarrollo
urbano. En el contexto del cambio climático las
situaciones del entorno de Tampico, como los
peligros naturales derivados de los fenómenos
hidrometeorológicos extremos en relación con la
planificación, sugieren la necesidad de mantener
cuerpos de agua y masas vegetales, así como
promover la forestación (Sánchez-González,
2011). Asimismo, la importancia de conservar las
superficies de agua, como ríos y lagunas, reducen
la isla de calor, el impacto desfavorable sobre
el confort y la demanda de energía en la ciudad
(Rosas-Lusett, 2019). Así pues,
“En materia ambiental, los problemas más
relevantes de la aglomeración urbana y
del municipio de Tampico se asocian con
la urbanización extensiva, desordenada e
insustentable que daña los humedales y
manglares de la región, y contamina los

recursos naturales al consumir suelo y
biodiversidad prácticamente sin control”
(ONU-Habitat 2018: 35-36).
3.1 Bajo perfil del ordenamiento ecológico y
urbano
En México, el ordenamiento territorial, tanto en
la planificación urbana como en el ordenamiento
ecológico, resulta poco eficiente en la
instrumentalización y aún presenta importantes
retos (Gutiérrez Chaparro, 2009; OsegueraPonce, Rosete y Sorani-Dalbón, 2010; Bollo
Manent et al., 2018). El ordenamiento ha buscado
por caminos diferentes, a veces contradictorios, la
prosperidad urbana y la protección del ambiente
desde planes de desarrollo a estudios para la
conservación de la biodiversidad, en la ZMT se
pueden distinguir al menos dos generaciones. La
primera, la planificación desarrollista (1940-1985),
se asocia a la industria y, por tanto a la explotación
del territorio y sus recursos naturales, con un
periodo de institucionalización de la planeación. La
segunda, la liberalización del ordenamiento (19852019), simultánea a investigaciones ecológicas,
resultando un modelo urbano-ambiental ineficiente.
El crecimiento de la superficie urbana ha duplicado
el crecimiento de población (ONU-Habitat,
2018). Así, ambas generaciones presentan serias
dificultades para la instrumentación de políticas
públicas de ordenamiento, así como un alto nivel
de detalle en estudios y diagnósticos, agrupados
en planeación urbana, ecológica y ordenación del
territorio (Tabla I).

Tabla 1. Figuras de ordenación
y estudios ecológicos en la Zona
Metropolitana de Tampico
Fuente: Elaboración propia en base a
a revisión bibliográfica

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CONTEXTO

En Tampico se asocia el desarrollismo a las
primeras experiencias de planificación (Lazo,
1945). El denominado planeamiento regional
da el impulso al desarrollo de la infraestructura
de comunicación y a la industria, donde el
promotor es el estado. Las ideas de planificación
desarrollista propuestas por Lazo para Tampico se
continúan a través de los planes de 1974 y 1982.
Por tanto, la trilogía de planes de Lazo a RamírezVázquez busca dar respuesta al crecimiento físico
y demográfico y coincide con el denominado
milagro económico mexicano (1940-80). Derivado
del plan del 1982, el Proyecto de Ordenamiento
Ecológico del Puerto de Industrial Altamira y de
su Área de Influencia (SEDUE, 1984) muestra el
bajo perfil de la planeación urbana y ecológica en
la transformación equilibrada del territorio. En el
caso de la industria petroquímica, impulsada en los
alrededores de la ZMT con su máximo desarrollo
entre 1976-1982 (Martínez-Laguna, 2001),
promovió un crecimiento rápido, desordenado
y con consecuencias medioambientales aún hoy
patentes (Figura 3).

A mediados de los ochenta5 se sientan las
bases de planeación ambiental, desvinculada de
la planeación urbana (Azuela, 2006). El nuevo
ordenamiento ecológico del territorio oscila entre
el aprovechamiento de los recursos, reconversión
productiva y la conservación. La liberalización del
ordenamiento a partir de los noventa6 muestra la
abdicación de la planeación por parte del estado al
mercado promotor (Garza, 2003). El planeamiento
urbano ambiental deriva en el ordenamiento
territorial. Bajo el contexto neoliberal, en la ZMT
la segunda generación de planes da prioridad al
desarrollo urbano minimizando la regulación y
permitiendo incorporar casi todo tipo de suelo
en la expansión de la ciudad. Desmontada la
estructura federal de planeación, los municipios y
los estados asumen una ordenación más limitada
como los planes de 1994 y 2010, que no integran
los municipios vecinos de Veracruz. En México,
la coincidencia entre los lineamientos de la
ordenación ecológica y la desregulación de la
planificación urbana presenta una particularidad:
una metrópolis ineficiente, más cara y que
promueve la fragmentación.
Los estudios, diagnósticos, así como planes
y programas enlistados en la tabla I, reflejan
un ordenamiento ecológico y urbano con
pocos resultados. Por ejemplo, el “Proyecto de
Ordenamiento Ecológico, Urbano, Industrial y
Portuario de la Zona Conurbada del río Pánuco,
Tamaulipas-Veracruz”, (INE, 1993), aborda la
situación ambiental con su problemática y zonas
críticas, consecuencia del desarrollo del puerto
industrial sobredimensionado7 y el crecimiento
no planificado. En la justificación del proyecto
se menciona la urgencia de proteger el medio
ambiente y salvaguardar el bienestar de la
población. Entre los objetivos específicos se
encuentra el de “determinar las áreas naturales
que deberán ser conservadas o incluidas dentro del
Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas
(p. 28). Sin embargo, a más de 25 años, sólo se
cumplió parcialmente con el objetivo descrito
(Figura 4).

Figura 3. Nuevo Desarrollo Altamira Duport. Proyecto
de Ordenamiento Ecológico del Puerto de Industrial
Altamira y de su Área de Influencia. 1984

Fuente: Secretaría Desarrollo Urbano y Ecología,
SEDUE, (1984)

5

En 1988, en la nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente se define al Ordenamiento Ecológico del Territorio
como un instrumento de política ambiental.
6
A partir de 1993 con la Nueva Ley General de Asentamientos Humanos.
7
16 738 ha de utilidad pública para el desarrollo portuario industrial en Altamira expropiadas en decreto 21 de julio de 1980.

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CONTEXTO

así como aquéllas con mayores posibilidades
de conservación en función a aspectos sociales,
económicos y ecológicos (Arriaga-Cabrera et
al., 1998; Arriaga et al., 2000; Arriaga, Aguilar
y Alcocer, 2000). Así mismo, se desarrolló el
programa de las “Áreas de Importancia para
la Conservación de las Aves” (AICAS) con el
propósito de crear una red regional de áreas
importantes para la conservación de las aves.
Así, en la ZMT, se identifican las 5 siguientes: la
región marina prioritaria Laguna de San Andrés
de 238 000 ha; la región marina prioritaria
Pueblo Viejo-Tamiahua de 638 700 ha; la región
hidrológica prioritaria Cenotes de Altama 501
428 ha; la región terrestre prioritaria Laguna de
San Andrés de 73 200 ha; y el área de importancia
para la conservación de las aves Humedales sur
de Tamaulipas y norte de Veracruz de 448 777 ha.

Figura 4. Diagnóstico Integrado. Proyecto de
Ordenamiento Ecológico, Urbano, Industrial y
Portuario de la Zona Conurbada del río Pánuco,
Tamaulipas-Veracruz. 1993

Fuente: INE (1993)

El alto valor ecológico de los espacios
naturales en la ZMT se refleja, por un lado en las
10 áreas identificadas por la Comisión Nacional
para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad8
como prioridad para la conservación, donde se
destacan 3 sitios de manglares. Por otro lado,
el área natural protegida municipal La Vega
Escondida ocupa el 38% de superficie de la ciudad
central, Tampico (Figura 5). Sin embargo, los
diversos programas de ordenamiento territorial
y desarrollo urbano de Tampico, Cd. Madero y
Altamira, aprobados entre 2011 y 2019, a través
de zonificación secundaria, distinguen otras
áreas naturales protegidas como zonas sujetas a
proyecto de preservación ecológica sin aplicación
efectiva. El Puerto Industrial de Altamira incluye
un cordón ecológico y litoral ocupado en parte
por infraestructuras. Los estudios que promueven
la biodiversidad a través de la delimitación
de regiones, áreas y sitios prioritarios para la
conservación contrastan con la implementación
del ordenamiento municipal en la preservación
de áreas naturales.
La CONABIO ha impulsado un programa
de identificación de regiones prioritarias para
la biodiversidad donde se definieron las áreas
de mayor relevancia en cuanto a la riqueza de
especies, presencia de organismos endémicos y
áreas con un mayor nivel de integridad ecológica,

Figura 5. Áreas, regiones y sitios naturales prioritarios
para la conservación de la biodiversidad

Fuente: Elaboración propia en base a CONABIO (2009
y 2020) e IMEPLAN (2010)

En la aglomeración urbana de Tampico
también se identificaron la confluencia de tres
sitios de manglar y dos sitios prioritarios para la

8

Las áreas, regiones y sitios prioritarios ocupan 1 166 922 hectáreas, que incluyen una importante superficie marina sobre el Golfo de
México, con un perímetro de 959 143 km.

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CONTEXTO

conservación de los ambientes costeros y oceánicos.
El estudio de extensión y distribución de los
manglares de México, a través de una cartografía a
escala 1:50,000, permite cuantificar una superficie
de 774 090 ha de manglares (CONABIO, 2009).
De los 81 sitios de manglar identificados por los
especialistas, tres corresponden al área de estudio:
Lomas del Real, Miramar y Pueblo Viejo-el
Chairel. Los tres sitios de manglar con relevancia
biológica y con necesidades de rehabilitación
ecológica están en áreas centrales del desarrollo
de la zona metropolitana, en conjunto abarcan
un área 99 188 ha. Por otra parte, el Análisis
de Vacíos y Omisiones de Conservación de la
biodiversidad (Gap Analysis) identificó 105 sitios
prioritarios para la conservación de los ambientes
costeros y oceánicos (CONABIO-CONANPTNC-PRONATURA, 2007). Los dos sitios se
superponen con el artefacto urbano metropolitano
en sus extremos: el sitio de humedales costeros
del sur de Tamaulipas de 198 123 ha y el sitio de
lagunas de Pueblo Viejo-Tamiahua de 298 139
ha. En resumen, de los 10 polígonos se destaca
el sector con dos o más coincidencias de estudios
prioritarios para la conservación con una superficie
de 586 251 ha, como se muestra en la figura 5.
Las políticas de eficiencia urbana y la
conservación ambiental rezagada expresan
contradicciones en el ordenamiento territorial. Si
la planificación desarrollista jerarquizó las vías de
transporte asociada a la producción industrial, el
ordenamiento ecológico no consigue revertir la
tendencia de un modelo ineficiente de ocupación
de suelo preservando los ecosistemas naturales.
La ciudad desregulada es consecuencia de la
ausencia de espacios de discusión sobre modelos
urbanos, y falta de acuerdos de proyecto común
entre la población, técnicos y autoridades,
y además posee instrumentos ineficientes y
genéricos como la zonificación. La simplificación
del planeamiento a través de la zonificación
secundaria en los programas desarrollo urbano
y la definición de las unidades de gestión
ambiental (ugas) en el ordenamiento ecológico,
cual abstracción con escaso conocimiento del
territorio, resulta insuficiente para materializar un
modelo urbano-ambiental armónico y conservar
ecosistemas naturales en riesgo. Es necesario
un plan proactivo para la conservación de los
ecosistemas naturales. Así pues, las prácticas
del ordenamiento ecológico del territorio junto
a la investigación ecológica promueven la

conservación de la biodiversidad, a través de la
creación de áreas protegidas.
El crecimiento descontrolado promueve
la marginación y destrucción de los espacios
naturales, asimismo el artefacto urbano presenta
una forma desarticulada del territorio de soporte,
comprobando la ineficiencia de los instrumentos
de regulación. La zona metropolitana de Tampico
está rodeada por importantes cuerpos de agua,
lagunas, humedales, ríos, mar, e inmersa en un
marco de vegetación tropical. Dichos espacios
de gran valor ecológico están en regresión, con
problemas de contaminación y desintegrados de
la ciudad. El artefacto urbano industrial presenta
condicionantes en el entorno tropical que permiten
replantear la relación con el ambiente acuático y
los ecosistemas terrestres.
El uso y abuso de los recursos naturales o, por
el contrario su valoración e integración, pueden
ser los elementos claves en la reconversión
urbana. El corazón de la biodiversidad son
los humedales (Escobar de la Cruz, 2015). El
territorio se reconvierte del oro negro al verde
humedal; aunque la ciudad como área gris
absorbió el color del oro negro, las nuevas líneas
de desarrollo sostenible proponen las tonalidades
azul y verde. Ahora bien, la reconversión pasa por
reflexionar sobre el agotamiento de un recurso
natural que dio energía barata a la industria y
al transporte del siglo XX, el petróleo, frente a
los frágiles ecosistemas costeros que pueden
aportar bienes y servicios para el desarrollo
sustentable de las metrópolis. Especialmente
en el caso de las ciudades tropicales, es más
evidente tanto la sobreartificialización a través
de la explotación, como la alta biodiversidad de
los ecosistemas. Así, el modelo de explotación,
ya en crisis, se refleja en los espacios naturales
de Tampico, abriendo una nueva prospectiva
desde el ordenamiento territorial. Sobre las
ciudades mexicanas Pauchard y Barbosa (2013)
afirman que es urgente cerrar la brecha entre los
hallazgos en la investigación ecológica y la toma
de decisiones relacionadas con la urbanización
e involucrar a los ciudadanos para apoyar un
desarrollo urbano basado en el ecosistema.
Los autores señalan que “Las áreas urbanas y
la biodiversidad no necesitan ser mutuamente
excluyentes, y las ciudades pueden –y deberían–
promover la inclusión de la naturaleza y la
vida silvestre en el paisaje urbano, en lugar de
mantener barreras” (p. 603).
79

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CONTEXTO

4. RECURSOS NATURALES PARA LA
RECONVERSIÓN: LA METRÓPOLI DE
LOS MANGLARES

sobre la subcuenca del mismo nombre es el más
extenso. El sistema litoral norte, correspondiente a
la subcuenca Laguna de San Andrés, el más frágil
donde peligra la preservación del cordón litoral,
dunas, playas y marismas. El sistema Pánuco
sur, corresponde a sectores de las subcuencas del
río Pánuco, y la Laguna Pueblo Viejo (Tabla II).
Siete espacios naturales metropolitanos incluyen
áreas de manglares y otros humedales. Entre los
otros recursos para la reconversión y debido a la
ocupación ineficiente del suelo, se destacan al
interior de la ciudad importantes vacíos urbanos 2
242 ha, y escasos espacios verdes 96 ha, además
de importantes áreas de propiedad del estado. El
caso de áreas otorgadas a Petróleos Mexicanos, el
explotador del subsuelo puede convertirse en el
custodio de los ecosistemas terrestres y acuáticos.

El presente apartado analiza los componentes
naturales del territorio con sus peculiaridades para
elaborar el escenario visión al 2050. Un modelo
de ciudad resiliente, más sostenible, requiere una
prospectiva de transformación donde la biodiversidad
se integre a la ordenación territorial. Tampico y
su aglomeración urbana presentan interesantes
posibilidades de reconversión metropolitana a
través de la delimitación de la expansión urbana,
la reducción de riesgos y desastres naturales,
los aportes al acondicionamiento ambiental, la
protección de ecosistemas frágiles, y la ampliación
de espacios abiertos públicos. La metrópoli de
los manglares es el escenario futuro que considera
la articulación de una nueva infraestructura azul
y verde con un artefacto urbano más compacto.
Entre los recursos para la posible reconversión, se
propone reconsiderar el soporte hidrológico y los
espacios naturales.
La investigación prospectiva sobre espacios
de agua en condiciones al cambio climático,
en un territorio como la desembocadura del río
Pánuco, significa explorar escenarios de una
ciudad extrema (Fabian y Viganò, 2010). Los
paisajes naturales de la ZMT están sustentados
por el soporte hidrológico formado por el sistema
fluvial del Pánuco, sobre cuyas riberas se emplaza
la ciudad, por el conjunto lacustre Tamesí al
poniente del núcleo urbano y por el litoral del
Golfo de México (Sánchez-Crispín y Propin,
2005). La invasión progresiva de humedales
con remoción de vegetación riparia, rellenos y
construcción de viviendas precarias, explota y
cambia las dinámicas de los recursos hídricos. Las
zonas federales de ribera presentan una protección
difusa y son fácilmente vulnerables. En la ZMT
convergen cinco subcuencas, donde los cuerpos
de agua ocupan 25 878 ha. En sus márgenes,
se destacan importantes áreas susceptibles de
inundación por debajo de la cota 5 sobre el nivel
del mar, estas ocupan una superficie de 5 034 ha
del artefacto urbano (Figura 6).
El estudio de caracterización de espacios
naturales metropolitanos, agrupados en tres
sistemas en correspondencia con las subcuencas,
delimita 24 espacios que suman unas 49 740 ha
donde el 9.15% corresponde a manglares. El sistema
lacustre Tamesí, al oeste del artefacto urbano,

Figura 6. Plano subcuencas, cuerpos de agua y áreas
inundables ZMT

Fuente: Elaboración propia, con base en Gobierno
del Estado de Tamaulipas (2009), IMEPLAN (2010) y
CIDIPORT (2011)

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CONTEXTO

Tabla 2. Caracterización y delimitación de
espacios naturales metropolitanos

Fuente: Elaboración propia a partir de
Bartorila, Rosas-Lusett y Camacho (2014)

Por otra parte, la ZMT, extendida y disuelta
en el paisaje, presenta una superficie urbana de 18
830 ha, con una densidad urbana media de 45.75
hab/ha (ONU-Habitat 2018). Si consideramos al
área urbana programada con una zona industrial
sobredimensionada y las reservas territoriales,
presenta una densidad habitacional casi suburbana
de 11.83 viv/ha9, frente al escenario actual de
14.29 viv/ha. Este escenario, así como los espacios
ociosos y potenciales son consecuencia de la ciudad
desregulada con su bajo perfil del ordenamiento.
Las dificultades de colaboración entre estados,
municipios y hasta puertos (Villagomez-Espinosa y
Chías-Becerril, 2014), con intereses aparentemente
contrapuestos, exhiben un territorio sin proyecto.
Un escenario de futuro compartido se puede acordar
a través del ordenamiento territorial utilizando los
recursos naturales. Concertar un modelo hacia
una ciudad resiliente implica un interés común
que promueva acuerdos para la reconversión. El
entorno tropical presenta comunidades vegetales
aún con pocas perturbaciones, donde el manglar es
una especie sensible al desarrollo económico. Por
tanto, el manglar se puede considerar un indicador
en la transición entre la explotación del modelo
industrial a la integración en un modelo sostenible
del territorio. La reconversión a partir del soporte
hidrológico y los espacios naturales se aplica en
una prospectiva hacia el 2050 a modo de hipótesis
para la aglomeración urbana y su entorno.

de la población no necesariamente debe implicar
un crecimiento de la ocupación de más territorio.
Precisamente, la hipótesis propuesta es una
visión a largo plazo, que replantea el modelo
urbano-ambiental hacia una opción más eficiente
y sostenible: la metrópolis de los manglares. La
artificialización, producto de la modernización
forzada, ha dejado infraestructura de servicios
subutilizada sin suelos urbanos consolidados y
enormes espacios naturales con biodiversidad
que poseen capacidad de regeneración. Podríamos
encontrar así el nexo entre la ciudad desregulada y
los espacios naturales, optimizando los remanentes
de la herencia del desarrollo industrial y reutilizando
los recursos naturales con alta biodiversidad en el
trópico. Al decir de Sassen (2015), la ciudad puede
seguir reinventándose por su condición compleja y
particularmente incompleta. Así pues, los objetivos
de la reconversión buscan contribuir a la definición
de una nueva aproximación proyectual. Los espacios
naturales, aunque frágiles, pueden completar
los tejidos urbanos, haciéndolos más porosos y
permeables e incorporar los servicios ecosistémicos.
El modelo explora un nuevo patrón de ocupación
del territorio que se resume en la creación de un
límite a través de una nueva estructura de ecotonos
urbanos y una propuesta de compacidad media.
La metrópolis de los manglares articula una nueva
infraestructura azul y verde y unos distritos urbanos
semicompactos. Se considera la conformación
específica de los ecosistemas naturales en los
escenarios futuros para el ordenamiento territorial. La
hipótesis de un modelo eficiente para la reconversión
de la ciudad tropical se sintetiza en: 1) una propuesta
firme de contención del artefacto urbano; 2) la
integración de los espacios naturales metropolitanos
con sus servicios ecosistémicos urbanos para una
mejor calidad de vida, y 3) el desarrollo equilibrado
entre el volumen construido (de los tejidos urbanos)
y espacios abiertos que propugna la compacidad.
El Anillo Azul, conformado por un sistema de

4.1 Prospectiva Zona Metropolitana de
Tampico 2050
Si se mantiene el escenario tendencial en la zona
metropolitana a mediano y largo plazo, la presión
sobre los espacios naturales se desarrollará en
simultáneo a la dispersión urbana. El incremento
9

Zona metropolitana programada con una superficie de 24 207 ha.

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CONTEXTO

núcleos con alto grado de naturalidad, delimitan
la ZMT. La nueva estructura de ecotonos urbanos
integra los espacios de contactos entre la ciudad y
tres elementos de la infraestructura azul y verde:
núcleos, nodos y conexiones (CEA, 2014). En tercer
lugar, el artefacto urbano está formado por distritos
semicompactos, integrados a distintos nodos y
conexiones. Así, la naturaleza como espacio de
convivencia, agrega valor a la compacidad.
Las áreas inundables y los manglares justifican
un replanteamiento de las estructuras urbanas en la
ciudad tropical. Las áreas anegadizas forman parte de
la dinámica de los humedales y son una oportunidad
de recomponer los bordes urbanos a partir de alejar
a los habitantes del riesgo, además de ofrecer la
continuidad espacial de los ecosistemas. Al mismo
tiempo, el reconocimiento de los cuerpos de agua
regenera las fachadas de la nueva metrópoli. Por
otra parte, los manglares son una especie testigo de
nichos de hábitat que cumplen importantes funciones
para las sociedades urbanas, como protección de
fenómenos climáticos, espacios productivos para la
pesca artesanal, entre otros. Por lo cual, los límites
de las subcuencas, las áreas vulnerables a inundación,
el valor de los humedales y especialmente los
manglares, además de los vacíos urbanos son los
componentes del territorio sobre los que se apoya el
escenario-visión para el 2050.
La prospectiva para la ZMT presenta un
modelo de ocupación del territorio con una
compacidad factible, integrada a los espacios
naturales que incrementa los bienes y servicios
ecosistémicos.
Se consideró una tasa de
crecimiento medio anual del 2% para la ciudad
hacia el año 2050 resultando una población
de 1 258 117 habitantes (proyección propia a
partir de CONAPO, 2018). El incremento de
más de un tercio de la población actual, 861
743 habitantes (INEGI, 2015), exige revisar
las políticas de redensificación y la presión
sobre la ocupación del suelo en áreas naturales
vulnerables. El escenario Visión 2050 considera
al artefacto urbano contenido en el Anillo
Azul. La proyección propuesta según el estudio
presenta una densidad bruta de 56.16 habitantes
por hectárea. El modelo urbano-ambiental hacia
la ciudad resiliente conserva áreas con alta
biodiversidad y promociona la eficiencia del uso
del suelo urbano a través de la compacidad.
El Anillo Azul para la ZMT constituye una pieza
de escala territorial compartida por los estados de
Veracruz y Tamaulipas en la jurisdicción de cinco

municipios y dos puertos. Como estrategia para
limitar la expansión del artefacto urbano el anillo
revaloriza los ecosistemas acuáticos y terrestres
del territorio. Se configura por diez núcleos que
actúan como filtro verde periurbano y regulador
de las temperaturas, ocupando una superficie de
40 135 hectáreas. El anillo propuesto parte de dos
elementos existentes, el Área Natural Protegida La
Vega Escondida y el Cordón Ecológico y Litoral
del Puerto Industrial de Altamira que suman en
conjunto 5 733 hectáreas. La opción de ampliar
el Anillo Azul al interior del Puerto Industrial
que incorpore los manglares, otros humedales y
un sector de laguna San Andrés y otras lagunas,
representaría un incremento de 3 000 ha más.
El Anillo Azul se completa con cuatro parques
territoriales (9 066 ha) y cuatro áreas naturales
en ecosistemas acuáticos compuestos de ríos y
humedales (23 817 ha) (Figura 7).
Figura 7. Escenario Visión 2050: Distritos semicompactos
y núcleos del Anillo Azul

Fuente: Elaboración propia en base a Bartorila,
Rosas-Lusett y Camacho (2017)

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CONTEXTO

Los parques territoriales asociados y cercanos
a ecosistemas periurbanos tendrán mayor
funcionalidad en cuanto a potencial para albergar
biodiversidad. El parque territorial las Marismas,
el de mayor dimensión con 4 752 ha, al centro de
los distritos más poblados colinda con las zonas
industriales y configura el espacio abierto natural
fundamental del anillo. Este parque territorial,
con playas, dunas, humedales y un mayor número
de sistemas lacustres (lagunas San Andrés,
Marismas, San Jaguey, El Gringo, Aguada
Grande, El Chipuz y La Ilusión), funciona
como límite y nueva fachada urbana para cuatro
distritos: Altamira, Miramar, Tampico Central y
Puerto Industrial. El Anillo Azul incluye en su
interior 22 492 ha de cuerpos de aguas y 9 966
ha de áreas inundables, que ocupan el 81% de
la superficie total del anillo, de ahí su nombre.
Las cuatro áreas naturales de ecosistemas
acuáticos que lo completan son estratégicas para
la conservación de la biodiversidad. Son espacios
de grandes dimensiones, mayoritariamente áreas
federales situadas al oeste del artefacto urbano. Los
humedales presentes en el anillo, especialmente
los manglares son uno de los componentes más
vulnerables y simultáneamente con un valor
territorial único. El Anillo Azul preserva 3 858
ha de manglares e incluye 10 793 ha de otros
humedales (Tabla III).
Finalmente, la conformación del artefacto
urbano para la ZMT asocia las matrices del
agua, de los ecosistemas y de la artificialización
a través de cinco distritos semicompactos. La
configuración del distrito Tampico Central
agrupa sectores de cuatro municipios, así como
tres subcuencas, y en su interior conserva el
humedal de la Laguna del Carpintero, con
relictos de manglares. El Distrito Altamira,
el menos consolidado, posee la mayor área
industrial y puede replantearse la reconversión
del modelo con un importante sistema de parques
y conexiones. En el Distrito Miramar, un sector
con dinamismo, donde convergen la refinería, el
puerto, la playa, las dunas y los humedales, con
vocación de uso turístico e industrial. El Distrito
de Pueblo Viejo presenta aptitudes para el uso
residencial y la conservación de la naturaleza.
El distrito más grande es el Puerto Industrial
Altamira incorpora usos complementarios como
áreas naturales protegidas. La compacidad
metropolitana, prefigurada en distritos, se
articula con el sistema de espacios abiertos

urbanos y naturales de diferentes escalas como
los nodos y las conexiones. En resumen, el modelo
territorial propuesto, presenta al artefacto urbano
semicompacto de 22 402 ha, contenido por el Anillo
Azul, cuyo 11.9% está destinado a parques urbanos
con 40 km de conectores verdes. La incorporación
de los espacios naturales en las ciudades tropicales
promueve el uso más eficiente del artefacto urbano,
así como la transformación desde los espacios
marginales hacia los ecotonos urbanos.

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CONTEXTO

Tabla 3. Dimensión espacial de la reconversión: escenarios y componentes
A. Escenarios actual y Visión 2050

B. Componente naturales Metrópolis de los manglares (gráfica)

Fuente: Elaboración propia a partir de Bartorila, Rosas-Lusett y Camacho (2014 y 2017)

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CONTEXTO

5. CONCLUSIONES: LA PARADOJA DE LA
CIUDAD INCOMPLETA

Las ciudades necesitan límites, pero además
necesitan utilizar con racionalidad la infraestructura
subutilizada y el suelo urbanizado. Crecer no es
ocupar. La prospectiva presentada permite mostrar
al artefacto urbano, y su capacidad ociosa de alojar
el crecimiento de población para los próximos
30 años en equilibrio con los espacios abiertos.
Asimismo, el reciclaje de los ecosistemas se
incorpora en la ordenación del territorio para
reconvertir la ciudad incompleta. Los manglares
constituyen el núcleo de la biodiversidad
metropolitana de Tampico. El escenario previsto
para 2050 incorpora 23 817 ha de áreas naturales
en ecosistemas acuáticos configurando un Anillo
Azul, respetando el paisaje del agua en la futura
metrópoli. Las áreas, regiones y sitios prioritarios
conservación biodiversidad se incrementaría del
2% al 13%.
El estudio y la prospectiva presentadas demuestra
que el componente natural contiene, articula y regula
la ciudad tropical. Es decir, además de promover una
ciudad saludable, comprueba una nueva estructura
más eficiente. La hipótesis demostrada es que a más
contención del artefacto urbano y simultáneamente
a más interrelación con los espacios naturales
metropolitanos, surgen mejoras sustanciales a la
calidad de vida urbana: control de extensión de la
ciudad, conservación de la biodiversidad, disminución
de islas calor, ahorro de los gastos energéticos, más
accesibilidad de los ciudadanos a espacios abiertos e
incremento de áreas de recreación.
Resulta ineludible avanzar hacia un
ordenamiento diferente de la ciudad en armonía con
su territorio. La nueva propuesta para la metrópolis
de los manglares, además de convertirse en un
programa de ordenación del territorio, propugna
reconvertir la ciudad extensa mexicana y sugiere
cómo enfocar gestión de áreas naturales protegidas
en ámbitos urbanos. Por tanto, la integración del
componente natural en el desarrollo de la ciudad
desregulada verifica la importancia de un nuevo
equilibrio, que disminuye la entropía entre el
artefacto urbano y los ecosistemas. En definitiva,
los espacios naturales en las ciudades tropicales
son un recurso de bajo costo para mejorar la calidad
de vida, hacer más eficiente el funcionamiento del
territorio y en consecuencia la disminución del
efecto del cambio climático. C

Podemos afirmar, que existen las condiciones para
integrar los espacios naturales en el ordenamiento
de la aglomeración urbana de Tampico: importantes
superficies correspondientres a áreas públicas
-especialmente asociadas a ámbito federal-,
antecedentes de espacios naturales protegidos,
áreas vacías al interior de la ciudad y una tasa de
crecimiento media. El medio físico condiciona el
desarrollo saludable de la ciudadanía y su bienestar.
Los tipos de relaciones entre el artefacto urbano y
los ecosistemas naturales pueden producir daños
ambientales o contribuir a la sostenibilidad; en
gran parte depende de los paradigmas culturales
que guían los escenarios de transformación. Sin
embargo, el ordenamiento territorial, potencialmente
expresión del proyecto colectivo de ciudad, es muy
débil en Tamaulipas y Veracruz. El estudio muestra
las contradicciones entre el ordenamiento y las
políticas de eficiencia urbana. La conservación de
los espacios naturales no es incompatible con el
desarrollo. La inversión para la conservación y el
mantenimiento de la biodiversidad es relativamente
barata, a diferencia de la inversión en infraestructura
para la expansión urbana, que resuelta más cara. Esto
resitúa el paradigma de la ocupación eficiente del
suelo. En consecuencia, los acuerdos para futuros
escenarios permitirían a las administraciones locales
revertir el aumento del suelo urbanizable e integrar
la dimensión de la biodiversidad con sus servicios a
la vida urbana.
La ordenación del territorio debe recuperar
el plan de ordenamiento y/o de manejo como
un proyecto concertado y no persistir en una
cierta práctica que vigila iniciativas de actores
individuales o corporativos. La asociación de
ciudad y naturaleza pasa por unas prácticas de
ordenamiento que hay que desmontar. La nueva
articulación generada por los elementos de la
infraestructura azul y verde permite promover la
colaboración de dos estados y cinco municipios.
A modo de guía, lejos de controlar, la nueva
planificación impulsará el modelo urbanoambiental al valerse de la compacidad para
proyectar la ciudad, al diseñar la infraestructura
azul y verde para el bienestar, además de definir
los ecotonos urbanos para integrar la naturaleza
con el artefacto urbano y limitarlo. De modo
que el límite generado por los espacios naturales
puede convertirse en una ventaja.
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CONTEXTO

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CONTEXTO

Regularización y mercado de suelo urbano en
asentamientos irregulares. El caso Cima de la Loma,
Monterrey, México
Regularization and urban land market in irregular settlements. The Cima de la
Loma case, Monterrey, Mexico
Recibido: noviembre 2020
Aceptado: septiembre 2021

Carlos Leal Iga1
María Teresa Cedillo Salazar2

Resumen

Abstract

La regularización y el mercado del suelo urbano
en polígonos con asentamientos irregulares
ha sido estudiado desde varias perspectivas,
sin embargo, las dificultades para entender los
motivos que fundamentan el vivir en ambientes
sin las condiciones urbanas adecuadas no han
sido resueltas. Este artículo tiene por objetivo
general estudiar los factores que determinan
la decisión de los posesionarios de ocupar el
espacio, y en lo particular se analiza el caso
de estudio de la zona denominada Cima de la
Loma ubicada en la parte alta del área central de
la ciudad de Monterrey, México. Para llegar a
conocer cómo es que los pobladores aprecian el
vivir con las carencias de infraestructura en este
espacio interurbano, se utilizó como metodología
el análisis georeferenciado de información de
los pobladores, la visita al campo en conjunto
con autoridades para recorrer la zona, así como
la aplicación del método de regresión logística
binaria a la presencia o ausencia de registro de
propiedad relacionado con las variables de interés
referentes a las dimensiones de accesibilidad,
aglomeración, empleabilidad, socioculturales,
vivienda y patrimonio. El resultado obtenido
indica que hay una tendencia a regularizar los
predios de los posesionarios en la medida en
que sean mejor sus condiciones de accesibilidad

The regularization and market of urban land in
polygons with irregular settlements has been
studied from various perspectives, however, the
difficulties in understanding the reasons behind
living in environments without adequate urban
conditions have not been resolved. The general
objective of this article is to study the factors that
determine the decision of the owners to occupy
the space, and in particular the case study of the
area called Cima de la Loma located in the upper
part of the central area of the
​​ city is analyzed
from Monterrey, Mexico. To get to know how
the inhabitants appreciate living with the lack
of infrastructure in this interurban space, the
georeferenced analysis of information from the
residents, the visit to the field in conjunction
with authorities to tour the area, as well as the
application of the binary logistic regression
method to the presence or absence of property
registration in relation to the variables of interest
referring to the dimensions of accessibility,
agglomeration, employability, sociocultural,
housing and heritage. The result obtained
indicates that there is a tendency to regularize
the properties of the possessors to relationship
that their accessibility conditions are better in
terms of physical characteristics of the space and
physical condition of the inhabitants, and of the

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
Nuevo León, México; doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores;
email: clealiga@hotmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
Nuevo León, México; Doctora en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; autora de libro de Dibujo técnico y revisora técnica;
miembro del Comité de Invenciones de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email: etyam_27@hotmail.com

89

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

en cuanto a características físicas del espacio y
estado físico de los habitantes, y de los factores
de la población, la menor cantidad de personas en
hogares y la mayor preparación escolar tienden a
fomentar la posibilidad de que los posesionarios
regularicen su propiedad.

population factors, the lesser number of people
in households and greater school readiness tend
to promote the possibility for possessors to
regularize their property.

Palabras Claves:

Keywords:

regularización catastral; mercado de suelo;
asentamientos irregulares

cadastral regularization; land market; irregular
settlements

90

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

coordinación con respecto al estudio del acceso
del suelo desde el punto de vista de la economía
urbana en las Favelas de Brasil, que pueden ser
extendidas a las ciudades Latinoamérica. Estas
se pueden resumir como una lógica de Estado
que coordina socialmente el acceso al suelo que
depende de una acumulación de capital político
o institucional, otra lógica es la de mercado,
en donde la acumulación de capital monetario
provee la forma de acceso al suelo, y la lógica de
la necesidad provocada por la dispersión social
de los anteriores capitales citados, motivando la
movilización individual o colectiva en búsqueda
de un lugar para instalarse con esta lógica de
acceso a la tierra urbana.
La falta de accesibilidad al suelo urbano formal
provoca que el mercado de suelo informal sea un
fenómeno que se presenta sobre todo en grupos
de bajos recursos económicos. Jaramillo (2008,
p.13) describe que, el mercado de suelo informal
es posiblemente consecuencia de dos factores
desde donde se puede explicar el fenómeno; 1) El
funcionamiento anómalo del mercado que implica
un tipo de limitación o deficiencia en el acceso al
suelo, 2) Las peculiaridades de la estructura social
(las modalidades de acumulación, su lugar en el
sistema global de división del trabajo, etc.) que
el mercado del suelo lo manifiesta en el espacio.
Al igual que Jaramillo (2008), Clichevsky
(2003, p.22) hace mención sobre la creación
de mercados secundarios clandestinos, que
van pasando la posesión de la tierra a nuevos
compradores a expensas de la ley y el mercado
formal. Estas dinámicas tanto al interior como en
la periferia, hacen que estas zonas de la ciudad
permanezcan en la informalidad por los intereses
de los actores involucrados.
Podemos argumentar aquí que, la decisión de
instalarse en terrenos de suelo informal implicaría
la inexistencia o presencia de oportunidades
brindadas en el espacio ocupado que caracteriza
a los asentamientos irregulares. Esta situación se
puede ver reflejada en los ahorros económicos o
beneficios para los posesionarios por la decisión
de ocupar el espacio ilegalmente, entre otros, el
no pagar a valor de mercado la tierra con un título
de propiedad, además del pago de introducción de
infraestructura, pago de permisos de construcción,
pago de servicios domésticos, pago por derechos
de propiedad, y en los beneficios de acceso a
movilidad metropolitana con rutas de camión
urbano cuando el asentamiento está dentro de

Implicaciones de asentarse en terrenos de
suelo informal
Tradicionalmente como lo menciona Canestraro
(2013, p.3), el debate de la configuración de mercados
de la tierra para el hábitat popular y la necesidad de
una reforma urbana se remontan a la década de los
años 1970 y 1980, como parte de las reflexiones
emergentes sobre el proceso de urbanización.
El autor Clichevsky (2003, p.6) expone la
dificultad en la definición del termino suelo
informal, y hace énfasis sobre la complejidad del
concepto, y explica que se trata de una categoría
residual, porque se define por lo que no es.
Para Clichevsky (2003, pp. 9-10) el mercado
informal del suelo ha sido motivado por varios
factores que imposibilitan el acceso al mercado
formal de suelo a la población de ingresos bajos
en los países de Latinoamérica. Se infiere en
el discurso de este autor que, para la población
económicamente marginada al estar fuera de su
alcance el ingreso al sistema de compra-venta
(procesos de producción y comercialización) en
el mercado formal, el problema de acceso a suelo
urbano se vuelve un factor determinante para la
formación de asentamientos irregulares, por la
necesidad de acceder a un lugar para vivir vía
invasión y ocupación ilegal.
Sin embargo, Martin Smolka (2003) presenta
un trabajo que coloca a la informalidad como un
fenómeno que no tiene que ver con la pobreza
en todos los casos. Smolka habla sobre otros
factores que explican el crecimiento informal
como; la falta de programas de vivienda social,
la inversión pública inadecuada en infraestructura
urbana, y el último factor en donde atribuye la
realidad de los mecanismos del mercado informal
como consecuencia de la rentabilidad para los que
promueven este tipo de asentamientos. Además,
apunta sobre los altos costos de la tierra para las
personas de bajos ingresos al ser requerido -por
promotores informales-, un pago para acceder a
esos espacios como posesionarios o arrendatarios,
también relaciona el costo de la vida en el lugar,
al tener que pagar por agua que no es entubada, el
desprestigio al momento de buscar un empleo por
vivir en estos espacios sin un domicilio formal, y
el costo social de vivir en ambientes de violencia.
Sobre el acceso al suelo, Abramo (2008,
pp.57-58) define la existencia de tres lógicas de
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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

un sector central, y como consecuencia o costos
derivados de esta situación, el tener dificultades
para acceder a servicios urbanos básicos, vivir
en un ambiente de inseguridad y violencia, el
descuido en el espacio compartido a causa de la
higiene y aglomeración en las lotificaciones, por
la falta de planificación y aplicación de normas
urbanas, además de tener que negociar con líderes
y representantes ilegítimos.
En la actualidad se han tratado de sistematizar
los estudios sobre el problema de los asentamientos
informales con modelos de análisis, usando
tecnologías de información georeferenciada
(Soman et al, 2020), localizando las variables que
son relevantes para interpretar las oportunidades
brindadas por estos espacios sobre todo en la
periferia de las ciudades, o involucrar la tasación
catastral a la legalización de la propiedad (Sánchez,
Cebrián &amp; García-González, 2021), en estos y
otros casos el uso de la tecnología para analizar los
emplazamientos son un común denominador.

y deformación de la apreciación de valor por
los actores de este mercado, hacen que la escasa
información accesible con investigaciones de
campo sea poco confiable.
Por otra parte los valores catastrales son un
base de datos que puede ser tomada para estudios
sobre patrones de apreciación de valor con las
reservas necesarias, puesto que difieren en
cuanto al valor comercial en gran medida porque
los valores unitarios de suelo y construcción
aprobados por las juntas catastrales y los
congresos locales, que se utilizan para realizar
la tasación de los valores inmobiliarios (como
valores de reposición), están afectados por
factores como; el rezago en la actualización de
valores sujetos a la situación política-económica
de la ciudad, la apreciación justa por el pago
predial en cada zona o corredor urbano en el
momento de tasación enfrentados a la dinámica
real de valores de mercado, la aplicación
particular de la ley catastral y hacendaria del
lugar, las consideraciones especiales en cuanto
a exenciones de pago por usos sociales y otros
usos de los espacios, dando una subestimación
de los valores inmobiliarios catastrales como
valores de mercado.
Volviendo al valor catastral como indicador
del valor inmobiliario para estudios técnicos,
podemos indicar que su uso está limitado como
efecto medido por los atributos del espacio o de
las propiedades del valor inmobiliario tasado
en asentamientos regulares, o en las cercanías
de irregulares, por las razones expresadas en el
párrafo anterior. Sin embargo, el valor catastral y
pago predial de una base de datos en una muestra
ubicada alrededor de una zona de estudio, puede
dar pauta para describir un comnportamiento o
patrón de valor que, aunque no sea adecuado para
estimar el precio de mercado, si puede ofrecer
una apreciación de cómo puede concentrarse o
dispersarse la tendencia de estructura de valores
en un tiempo indicado para el gobierno de una
ciudad, entonces su valor descriptivo puede
ser utilizado en investigaciones con un alcance
limitado a este objetivo de estudio, puesto que
el valor social implicado puede ser considerado
como el resultado de un análisis diagnóstico de la
situación estimada por las autoridades catastrales
de una ciudad, porque su finalidad es la captura de
plusvalía para la administración urbana por medio
de pago de impuesto, buscando la justicia social
en el cálculo del pago predial, según la capacidad

Mercado del suelo y valoración en predios
irregulares
Para analizar la valoración del suelo urbano en
predios irregulares, es importante tomar en cuenta
que no existen bases de datos sobre el mercado
de suelo informal, que den una referencia del
posible valor comercial de estas zonas. Por esta
razón se ha utilizado la cercanía de los valores
formales y su comparativa en las circunstancias
de emplazamiento y futuro desarrollo para una
aproximación de valor del suelo informal. Para
varios autores (Smolka, 2003; Clichevsky, 2003;
Jaramillo, 2008; Abramo, 2008) la valoración
económica del suelo informal ha sido estudiada
como un comparativo con el valor del suelo formal.
Clichevsky (2003) refiere que, según su estudio el
valor del suelo en el mercado informal se oferta
más barato que en el mercado formal, puesto que
los “loteadores” -como los denomina- dividen a
su conveniencia la tierra, y el precio comparado
con un lote formal es menor, sin embargo, al
compararlo por m2 resulta más caro. Por lo
cual cita a Smolka (citado en Clichevsky, 2003,
p.28) en su dicho; “Contrariamente a la creencia
popular, la opción por la informalidad parece ser
también bastante cara”. Esta singularidad en la
lógica de los valores obtenidos por m2, implica la
dificultad para precisar un mercado homogéneo
de valores comerciales, ya que la especulación
92

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

económica de la población enfrentado al valor de
su propiedad como parte de su patrimonio.
Actualmente existen otras formas de realizar
una tasación catastral utilizando herramientas de
georferenciación de información en 3D (Ebra,
2012), que permiten interpolar valores de ventas
de propiedades en una zona con atributos similares
localizados en la cartografía de una región
catastral, y representar por medio de gradientes
los valores de las propiedades que no están a
la venta en ese momento. Además de permitir
observar atributos que regularmente no se toman
en cuenta en las tasaciones catastrales como
panorámicas, relación con las construcciones
continuas, sobreponer la construcción existente
con la oportunidad de construir más metros, o
plusvalor para otros usos posibles, logrando un
catastro multipropósito en apoyo a las propuestas
de políticas públicas urbanas en la planeación,
como lo proponen Erba &amp; Plumetto (2016).
Pasando al punto de vista de los posesionarios,
Jaramillo (2008) señala que la auto-construcción
es una forma de consolidar un espacio para vivir
con la carencia de infraestructura necesaria para
garantizar una buena calidad de vida. En este
aspecto sobre la vivienda, Jaramillo explica que
para el que autoconstruye su vivienda en estos
asentamientos, se genera una apreciación de valor
de ese derecho de posesión, que como mínimo
valor tiene el costo de lo que invirtió en dinero
y trabajo para realizarla, aunque este consiente
de no tener la propiedad de ese bien. Además,
manifiesta que en algunos casos la localización o
proximidad a lugares de empleo hacen atractivo
el vivir en ese sitio, y compensa el vivir en
condiciones de carencia, es decir que se valoran
más las externalidades.
En la mayoría de los estudios se dificulta
acceder a la apreciación de valor de los pobladores
por ser un mercado no abierto a transacciones
comerciales formales, pero el interés de estudiar
el fenómeno ha involucrado a las teorías de la
economía urbana. El autor Abramo (2008) presenta
una breve y clara descripción sobre las tendencias
en los estudios de mercado sobre el acceso al suelo
informal, y los clasifica en dos tradiciones de la
economía urbana; la primera tradición la denomina
como ortodoxa con estudios que debaten conceptos
sobre procesos de uso de suelo, formación de
precios, y preferencias de localización familiar.
Involucrando modelos neoclásicos de equilibrio
espacial y dinámicas de modelos de geografía

urbana con dinámicas de aglomeración espacial.
Y la otra tradición de estudios sobre la lógica del
mercado y el uso de suelo, desde un punto de vista
analítico con un tratamiento econométrico sobre la
formación de precios inmobiliarios y de la tierra.
Estos estudios a partir de funciones hedónicas
de precios, los cuales en tiempos actuales han
ayudado a muchas políticas urbanas locales, de
los cuales Abramo hace mención por las limitantes
del método por el problema estadístico de auto
correlación que presentan.
Otra línea más reciente de estudios, los ubica
entre el análisis de los principios conceptuales
de la economía política urbana, procesos de
generación de riqueza y la acumulación del
excedente urbano a partir de la definición de usos
y apropiación del suelo urbano. Fundamentados
en la teoría de la renta y los análisis de pérdidas y
ganancias territoriales e inmobiliarias. Una nueva
perspectiva es el estudio del suelo con el impacto
de la reestructura productiva, y los proyectos
de renovación urbana. Y por último propone el
estudio de mercado de tierras informales y la
movilidad residencial de los pobres urbanos,
como base para una conceptualización del
concepto y un paso para lograr bases de datos
que ayuden a la comprensión del fenómeno y el
objeto de estudio.
La valoración del suelo informal cuando se
ha hecho una invasión u ocupación en un terreno
con posibilidades de urbanización, puede ser
tomada en cuenta como una aproximación acerca
del costo de la infraestructura que se tendría que
introducir para dar condiciones de habitabilidad
a ese espacio en el mercado formal, teniendo un
valor residual desde el punto de vista económico
como costo de oportunidad, es decir el mayor
beneficio posible de tomar la alternativa de invertir
en estos sitios, y no bajo el enfoque financiero
del valor residual que sería igual al valor de un
activo al final de su vida útil. Amarante (2003)
habla sobre el enfoque económico del mercado
de suelo urbano de la tierra, en donde señala
que, el enfoque del costo de oportunidad para los
posesionarios de las tierras sin un uso, hace que
este abandono vuelva atractivo la ocupación de
estos espacios por medio de una invasión por parte
de ellos. Cuando los asentamientos son realizados
en terrenos que nos son aptos para urbanizar,
como zonas vulnerables, el valor residual no sería
equivalente a su valor actual de mercado, puesto
que en estos casos los asentamientos no cumplen
93

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

con las condiciones para ser aprobados por los
reglamentos y normativas urbanas para desarrollar
un fraccionamiento, además de la falta de
transparencia e información de las transacciones
especulativas del mercado secundario informal,
haciendo imposible tener certeza de llegar a un
valor que se pueda llamar de mercado estimado
por cualquiera de los métodos tradicionales de
avaluó; método físico, por rentas, de mercado y
método residual, dejando abierto el debate para
buscar nuevas formas de valorar estos espacios, y
su relación con los procesos de registro catastral
en cada ciudad.

líderes o loteadores clandestinos, forman una red
compleja en muchos casos al servicio del poder
público.
Sin embargo, en algunos casos los
posesionarios habiendo vivido varios años
en el lugar, creen tener mayores beneficios si
persisten en su posición de no regularizarse,
obteniendo más apoyos por parte de autoridades
y asociaciones legitimas e ilegitimas, es decir
que pueden preferir especular con la posibilidad
de regularizar sus predios. Las expectativas de
regularización de la tierra, ofrecen un atractivo
para valorar la posesión de un terreno irregular,
y produce especulación en torno al mercado
informal del suelo. En este sentido Smolka (2003)
menciona que, la expectativa de normalización
tiene un efecto en la informalidad, el cual es
corroborada por las invasiones y ocupaciones
que ocurren en los periodos electorales, cuando
los candidatos prometen nuevos programas de
normalización.
Al ser un fenómeno surgido de la ilegalidad
es evidente que, en alguna parte del proceso de
ocupación o invasión las autoridades debieron
haber permitido, tolerado o desconocido la
instalación de habitantes en zonas que no son
aptas o legales para su posesión, dando como
consecuencia una continuidad a la problemática
sin llegar a brindar soluciones vía regularizaciones
o reubicaciones. Y añadiendo el factor de política
de control, para apoyar en algún momento dado
la candidatura o movimientos populares de
algún interés político a cambio de permanecer
en el sitio, o al acceso de algunos servicios
o tolerancias que hacen llevar una vida más
soportable o benéfica, convierte la situación en un
círculo que no permite salida aparente. Ikejiofor
(2009) habla sobre el caso de Nigeria, y postula
que existe un umbral entre costos formales
(costos de producción y ventas bajo las normas
de planificación de gobierno) y costos informales
(sobornos y obsequios) por debajo de los cuales
la tierra no puede desarrollarse legalmente.
Entonces se puede decir que, la oportunidad
de regularización está ligada a la especulación
que pueden lograr o sufrir los posesionarios en
torno a su situación en relación al interés y apoyo
recibido del gobierno, y pensando en la opción
de reubicación de los posesionarios, esta puede
ser estimada como el costo evitado o inducido
de mejorar su calidad de vida y sus condiciones
de habitabilidad si se plantea como una función

Posesión informal y regularización del espacio
Se puede pensar que la decisión de regularizar
un predio irregular está relacionada con la
imposibilidad de tener un empleo con ingresos
continuos que permita obtener la propiedad de
un predio, lo que obliga a los posesionarios a
conformarse con la posesión ilegal del mismo.
Siguiendo este supuesto, el autor Herzer et al.
(2008, p.6) plantea un marco critico en donde la
noción de informalidad ejemplifica problemáticas
asociadas con el mercado de trabajo, y estas se
hacen extensivas para caracterizar la forma en
que se resuelve la relación entre el mercado de
tierra y vivienda, con el sistema de propiedad.
Pero autores como Hernández et al (2014, p.1013), explora como el desarrollo de asentamientos
irregulares han surgido desde la conveniencia
política de las instancias de gobierno, seguido
posteriormente por líderes populares locales
que van permitido el crecimiento de estos
asentamientos. Menciona que, al pasar los años,
las familias crean arraigo a su pedazo de tierra,
al barrio, lo que hace muy difícil su traslado
hacia sitios más dignos. Calderón (2011, p.3)
indica que; “Hay un consenso respecto a que los
títulos (de propiedad) incrementan el valor de la
propiedad”.
Para Rivera, la existencia del mercado informal
está directamente vinculada al clientelismo, al
corporativismo político y los réditos (traducidos
en votos) que se pueden conseguir (Rivera
al., 2017, p.65). Este autor postula que la
escasa transparencia del mercado de tierras se
incrementa en este tipo de mercado de suelo en
particular, donde todos los actores políticos, las
ONG´s, lo que él denomina como asociaciones y
cooperativas incluidas sindicales y vecinales, los
94

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de producción de utilidad para las familias de
posesionarios, siempre y cuando el lugar de
reubicación mejore sus condiciones actuales.
Por lo tanto, para poder apreciar las ventajas
que ofrecen estos espacios y conocer las
particularidades del mercado informal, el enfoque
deberá centrarse en las personas que se asientan
en estos lugares, dejando solo el estudio de los
valores comparativos como análisis descriptivo
del área estudiada, y utilizar alguna metodología
de valoración ambiental o método econométrico
para identificar los factores más importantes
que se involucran para tomar la decisión de
ocupar el espacio, buscando entender más allá
de la necesidad de un espacio para habitar, la
conveniencia para los posesionarios y fomentar
la regularización. La hipótesis de este trabajo
propone que los factores involucrados en las
dimensiones;
accesibilidad,
aglomeración,
empleabilidad, sociocultural, vivienda, y
patrimonio pueden determinar la decisión de
regularizar los lotes por parte de los posesionarios
que se ubican dentro del área central de las
ciudades, y con ello comenzar con la inserción de
estos espacios a la trama urbana y participar en el
desarrollo formal de la misma.

de la página Rutero.com y las avenidas que
recorren de las imágenes obtenidas del programa
Google Earth, sobrepuestos a los patrones de
valores prediales por manzana. Y por último se
realizó la construcción de una matriz de datos
compuesto por seis dimensiones; accesibilidad,
aglomeración, empleo, socioculturales, vivienda
y patrimonio, que agrupan los indicadores
propuestos, se aplicó el método de regresión
logística binaria en donde se genera una variable
categórica de tipo dicotómica como; manzanas
que tienen registro catastral y las que no tienen
registro catastral, esta es la variable dependiente
a contrastar con las dimensiones propuestas, y
conocer los factores que impactan en la tendencia
sobre la regularización de predios en este tipo de
asentamientos.
CASO DE ESTUDIO; ÁREA URBANA
DELIMITADA POR EL POLÍGONO DE LA
ZONA CIMA DE LA LOMA, MONTERREY,
MÉXICO
Análisis descriptivo del caso de estudio
Es muy significante el hecho que el polígono
se encuentra exactamente en el límite de dos
municipios del área metropolitana del Estado
y en el enclave de tres colonias, dando como
consecuencia la dificultad para determinar a qué
autoridad le corresponde atender los servicios
urbanos de la zona, aunque se emplaza en el
Municipio de Monterrey casi en su totalidad. El
área de estudio se ubica en el lado de municipio
de Monterrey al lado de la parte alta de la
colonia Independencia hacia el sur, y en el lado
oriente de la denominada “loma larga” del área
metropolitana, en la cara norte de la cima de la
loma, de esta situación geográfica se deriva el
nombre dado al área como “Cima de la Loma”.
Y el otro municipio es el de San Pedro, cuyo
límite se sitúa del otro lado de la loma, en la cara
sur de “Cima de la Loma”. Como se observa en
la figura 1, el polígono está ubicado en el área
central del área metropolitana. En la figura 2 se
observan equipamientos religiosos relevantes en
la zona: Iglesia de Santa Cruz en la parte más alta
y que enlaza por un camino de terracería hacía el
municipio de San Pedro bajando la loma.
En esta parte que tiene acceso por una calle
de terracería del lado de San Pedro por la avenida
San Alberto, se encuentra un depósito de basura

METODOLOGÍA
Se estudió el caso de un área urbana que se
formó de manera irregular en una zona que está
en el centro metropolitano. Se recorrió la zona
de estudio en unas de sus principales avenidas,
y se tuvieron platicas con las autoridades de
prevención y participación ciudadana que
atienden zonas vulnerables con respecto a su
experiencia con las amas de casa que participan
en juntas vecinales y asisten frecuentemente
a las iglesias de la zona. Utilizando el sistema
de georreferenciación ArcGis 10.5, se analizó
de manera descriptiva el área de estudio en sus
características de accesibilidad, emplazamiento,
población, y condiciones urbanas. Para el
análisis de los factores del mercado de suelo,
se utilizó la base catastral para conocer el valor
del pago predial actual de los predios formales
que se encuentran cercanos y al interior del
caso de estudio, también se utilizó los datos
de cartografía, población, y características de
vivienda por manzana de los censos del INEGI
de los años 2010, y 2020. Posteriormente se
analizó las rutas de transporte público urbano
95

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

que utiliza toda la zona, este se satura de tal
forma que se desborda a lo largo y por un costado
de la avenida. Los pobladores mencionan que
le encienden fuego a veces para lograr que se
disminuya el volumen, debido a los malos olores
e insalubridad que provoca. La Iglesia de San
José, que está en la parte central bajando hacia
el municipio de Monterrey, y la Iglesia Divino
Rostro que está ubicado en la zona más baja, en
una de las calles que van bordeando el camino
descendente en forma serpenteante.
El polígono de estudio consta de 150 familias,
aproximadamente el 80% son posesionarios, y
el 20% propiedad privada, aunque algunos han
regularizado su predio, existen personas con
más de 50 años de vivir en el sitio que no han
regularizado. Cuentan solo con líneas de servicio
de electricidad al cual se conectan de manera
clandestina. El agua potable es conseguida desde
una bomba colocada en la parte inferior del
sector, y es abastecido por medio de una persona
comisionada por el municipio, las tuberías de
distribución de agua y drenaje sanitario a las
casas fueron colocadas por cada vecino hasta
tanques colectores de distribución, y el sanitario
de manera clandestina al colector principal.
Las viviendas se generaron por medio de
autoconstrucción en su mayoría de mampostería,
con material que fue adquiriendo cada uno de los
posesionarios y que, empleando su propia mano
de obra construyeron sus viviendas formando el
asentamiento de manera irregular.

Figura 1. Plano de conjunto del area de estudio

Fuente: Elaboración propia,
en base a cartografía INEGI

En la figura 2 se muestran en perspectiva los
perfiles de terreno que componen las calles de
acceso al área, los niveles más bajos empiezan en
la cota con nivel 590 metros, hasta la parte más
alta que llega hasta la cota con nivel 720 metros.
En la visita de campo las autoridades informaron
que los pobladores reportan no tener problemas
en cuanto inundaciones, solo el sector más bajo
que colinda con el municipio de San Pedro, sin
embargo el atlas de riesgo del área metropolitana
(Gobierno Municipio de Monterrey, 2009),
indica que la zona tiene riesgo y es vulnerable a
deslaves aunque no se identifica como zona de
inundaciones en general.
En la figura 3 se observa una fotografía tomada
por el Dron que fue llevado a campo para sobrevolar
el área y observar la complejidad de acceso
caminando a la zona, tambien se puede ver en esta
figura el contraste entre el desarrollo en ambos lados
del límite de los municipios, en el lado de Monterrey
se observa el desarrollo sin planeación, sin apego
a ninguna norma urbanistíca, tomando como base
la carretera que mucho tiempo atrás servía de
ruta de comunicación entre ambos municipios
denominada “Antiguo camino a San Agustín”, esta
se formalizó con pavimento de concreto y sirvio de
eje vial principal, el cual sin embargo no conecta
directamente a la parte baja, se tiene que seguir por
otras calles secundarias que van decendiendo en
forma zizagueante.

Análisis del emplazamiento
En la figura 2 se aprecia la perspectiva de la zona
de estudio, la diferencia de alturas hace que sea
muy inaccesible por medio de rutas urbanas, es
por esto que los habitantes utilizan para descender
el servicio de taxis clandestinos conducidos por
los vecinos del área que prestan su servicio por un
bajo costo. Utilizan estos taxis para no bajar a pie
o subir aproximadamente 130 metros de altura,
con pendientes de calles que van desde 20% hasta
36% de desnivel en aproximada 920 metros de
longitud en promedio por avenida, este dato se
calculó por medio de Google Earth con el trazo de
ruta de calle y mostrando el perfil de elevación.
Se observa en la figura 2 que la accesibilidad para
los habitantes es complicada por la topografía
del emplazamiento, tanto caminando como por
medios de trasporte público o privados.
96

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Análisis de la población y el equipamiento de
la zona

Figura 2. Plano de conjunto del area de estudio

La población de las manzanas de la zona de estudio
asciende a un total de 2,741 personas en el año 2010
y de 2,412 en 2020 según los censos del INEGI de
esos años (figura 4). Por lo tanto, la población en diez
años ha reducido su número en 11.86%. En 2010
la población femenina representaba el 51.70%, y la
masculina de 48.30%, en diez años la proporción
cambio disminuyendo a 48.59% la población
femenina y aumentando la población masculina a
51.41%. Observando la figura 4, se ve la diferencia
en cuanto al cambio en la localización de la población
en 10 años, y como en la parte sur del polígono se
han incrementado tres manzanas más, en el año 2010
había 45 manzanas, y la traza de 2020 aumentó la
cantidad de manzanas a 48, localizadas en el área sur.
En el área sur del polígono, que coincide con la
topografía más alta del lugar, aumento su población
hacia este emplazamiento que coincide con el
límite del municipio de San Pedro, y se aglomeran
en las manzanas de la parte alta que colindan con
Vista Real que tiene un mayor nivel económico.

Fuente: Elaboración propia,
en base a cartografía INEGI 2020, base catastral 2015,
Google Earth Pro 2020

En la figura 3 se puede apreciar la diferencia entre
el desarrollo informal del municipio de Monterrey
y el desarrollo de edificios verticales de usos mixtos
del municipio de San Pedro. La zona de estudio,
está situada al lado de un fraccionamiento con
nivel de ingresos altos denominado “Vista Real”,
el cual es un fraccionamiento privado que está
encerrado por la parte alta que colinda con la Cima
de la Loma por medio de un muro de contención
reforzado -posiblemente para protección ante
deslaves- y tiene un acceso controlado. El valor del
suelo de esta colonia es muy alto comparado con
la zona formal del lado de Monterrey, además de
tener un desarrollo urbano de buen nivel en cuanto
a calidad, con áreas verdes en buen estado, lotes
individuales de 700 a 1000 m2 de forma regular y
calles de 12 a 15 metros de ancho pavimentadas.

Figura 4. Población total por manzana en la zona de
estudio años 2010 y 2020

Figura 3. Vista aérea de la zona de estudio
Fuente: Elaboración propia en base a los censos INEGI
2010 y 2020

Por otra parte, se observa como para 2020 en
la parte baja disminuyó la población de la zona
en el mismo periodo de tiempo, sobre todo en las
manzanas cercanas a la Iglesia Divino Rostro,
esta situación coincide con los pocos predios
que han sido regularizados y que ya cuentan con
escrituras. Como ya se mencionó la población ha
disminuido en lo general, y el aumento especifico
de la población percibido en la parte superior y el
aumento de manzanas en 10 años, hace reflexionar

Fuente: Elaboración propia, en base a videograbación
en campo tomada desde Dron

97

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

si estos pobladores son nuevos posesionarios o es un
reacomodo interno de las manzanas más bajas, que
presentan disminución de población tal vez hacia la
parte alta, haciendo una presión en la ocupación de
terrenos hacia el municipio de San Pedro.
En la figura 5 se muestra el equipamiento existe
en el caso de estudio, en el detalle de acercamiento
se observa que el comercio existente en la zona
de estudio se concentra en las zonas aledañas de
las tres iglesias que sectorizan el área. También
se puede decir que estos equipamientos religiosos
tienen una gran relevancia en la zona al ser edificios
que brindan la confianza para que los pobladores
puedan interactuar de forma segura, y por lo tanto
están muy relacionados con la vida comunitaria,
así que es lógico pensar que los comercios del lugar
buscan estar cerca de estos hitos. Predomina con
85.5% la religión católica, el 6.43% cristiana y
evangelista y sin religión declarada 8.07% según
el censo del INEGI del año 2020. En el recorrido
por la zona se observaron varios altares pequeños
colocados a lo largo de las principales calles,
en recuerdo de varios jóvenes pertenecientes al
barrio que fallecieron en hechos de violencia,
debido a riñas entre pandillas y crimen organizado
en años anteriores cuando había un mayor índice
de inseguridad en el municipio.
También se puede apreciar la escasez de
equipamiento cercano en el rubro de salud,
educación, auto descuentos, y áreas verdes, solo
existen pequeñas tiendas de abarrotes y similares,
así como unas canchas y juegos infantiles que se
realizaron en la parte superior en terrenos de San
Pedro al lado de la Iglesia de la Santa Cruz y otras
áreas verdes descuidadas en el área cercana a la
iglesia de San José, situación que provoca el tener
que desplazarse para acceder a los equipamientos
faltantes a otros lugares. En la construcción de
estas canchas algunos de los vecinos expresan
haber ayudado un tiempo, en la cancha al lado
de la Iglesia de la Santa Cruz a cambio del pago
de 100 pesos por día. La participación voluntaria
de los hombres de la zona es nula, y las señoras
mayores están involucradas en el voluntariado de
las iglesias. Las autoridades han hecho esfuerzos
por gestionar espacios públicos, y en tiempos
recientes han implementado estrategias de
urbanismo táctico para lograr realizar acciones de
bajo costo, con instituciones y empresas locales
con responsabilidad social que tratan de brindar un
cambio favorable a los pobladores en su entorno.

Figura 5. Plano de equipamiento

Fuente: Elaboración propia en base a
información Directorio Estadístico
Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del INEGI

Análisis de valores en base al pago de predial
de lotes formales
En esta parte del artículo se analizan los valores
de pago de predial, con la finalidad de ver
el contraste entre los pagos que se tienen en
las propiedades formales de San Pedro y las
regularizadas de Monterrey cercanas a la zona.
Para obtener una base de pagos representativa del
valor predial según el pago anual, se investigó
los predios aledaños en ambos municipios y se
amplió la muestra del lado de Monterrey, con la
finalidad de buscar un mayor número de unidades
para comparar, en la figura 6 y 7 se presentan la
distribución de predios según el valor del pago
predial por metro cuadrado de lotes formales en
ambos municipios.
Figura 6. Plano de pago de predial anual en pesos por
metro cuadrado municipio de Monterrey

Fuente: Elaboración propia en base a
información Catastro de Nuevo León y página de pago de
predial municipio de Monterrey 2021

98

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

El total de lotes en el área en conjunto del lado
de Monterrey (figura 6) es de 1557 con un área
promedio de 68.04 m2 de superficie, se obtuvo
el pago anual de 584 lotes (37.29%) que se
presentan en la figura 6, el método utilizado de
clasificación para las figuras cartográficas fue
el de intervalo geométrico3, se observa que se
concentran en la parte baja del área de estudio
hacia la colonia Independencia a lo largo de la
calle Tepeyac, la gran mayoría tiene adeudos
en el pago, y algunos expedientes que aunque
existen aparecen con valor de pago cero. En la
mayoría de los casos en la parte alta, por tener
una situación irregular no aparecer en la base de
pagos catastrales. Y en otros casos en las zonas
bajas si aparecen en la base de datos, pero con
pago suspendido por tener problemas que obligan
a los interesados a tener que acudir a catastro a
regularizar su situación, según la base de datos
de pago predial de la tesorería municipal. El pago
promedio por metro cuadrado por concepto de
predial es de 12.78 pesos por metro cuadrado.
En el lado de San Pedro (figura 7) se tienen 29
lotes con un área promedio de 10,824.79 m2 de
superficie, se obtuvo el pago anual de 15 lotes
(51.72 %) que se presentan en la figura 7, se
observa que se concentran en la parte baja del área
de estudio hacia la calle los Soles, ninguno de los
expedientes tiene adeudos en el pago, y los pocos
expedientes que no existen aparecen con valor
de cero probablemente por cambios en la base
de datos actuales por re lotificaciones, fusiones
o divisiones desde 2015, el pago promedio por
metro cuadrado por concepto de predial en estas
consideraciones es de 53.09 pesos por metro
cuadrado. Para ambos municipios se presenta la
información según las bases de datos consultadas
del año 2015 en cuanto a lotificación catastral, y
el pago actualizado de predial del año 2021 sin
recargos. Se puede inferir que el mercado del
suelo en la zona tiene una diferencia en extensión
y valor de pago superior en el municipio de San
Pedro comparado con el lado del municipio de
Monterrey, según los objetivos y consideraciones
planteadas en este estudio.

Figura 7. Plano de pago de predial anual en pesos por
metro cuadrado municipio de San Pedro

Fuente: Elaboración propia en base a información Catastro
de Nuevo León y página de pago de predial municipio de
San Pedro 2021

Análisis de las rutas urbanas y los valores
promedio de pago predial por manzana
Los pobladores del asentamiento irregular expresaron
a las autoridades entrevistadas, que el interés de
permanecer en la zona por parte de la población con
actividad económica, es el tener un emplazamiento
que les brinda la oportunidad de acceso relativamente
cercano a rutas urbanas que se enlazan al sistema
de transporte que se conectan a toda el área
metropolitana, la mayoría de los hombres trabajan en
el ramo de la construcción y sus lugares de trabajo
son cambiantes, y el tener acceso a varias rutas de
camión urbano les refiere un beneficio en cuanto al
costo de la movilidad, y en cuanto a las mujeres que
laboran como afanadoras en los diferentes edificios
de oficinas y residencias del municipio aledaño de
San Pedro, también les beneficia la cercanía a sus
lugares de trabajo.
En la figura 8 se pueden ver las rutas más
cercanas en las avenidas principales de la zona,
hacia el lado de Monterrey se tienen 3 rutas
urbanas que pasan por la calle Juan Pablo II y
que conectan hacia el centro metropolitano y de
ahí se puede transbordar a una gran cantidad de
rutas, dando una conectividad centralizada, y

3

El esquema de clasificación de intervalos geométricos, crea rupturas de clase basadas en los intervalos de clase que tienen una serie
geométrica. El coeficiente geométrico de este clasificador puede cambiar una vez (a su inverso) para optimizar los rangos de clase. El
algoritmo crea intervalos geométricos al minimizar la suma de cuadrados del número de elementos de cada clase. Con esto se garantiza
que cada rango de clase tenga aproximadamente el mismo número de valores en cada clase y que el cambio entre intervalos sea bastante
coherente. https://pro.arcgis.com/es/pro-app/latest/help/mapping/layer-properties/data-classification-methods.htm

99

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

por el lado del municipio de San Pedro se tiene
acceso por la avenida Lázaro Cárdenas a 6 rutas
urbanas que sobre todo conectan el municipio
de San Pedro con el de Santa Catarina y por la
zona sur hacia la Carretera Nacional, dando una
conectividad lineal.

Los valores más altos se concentran en la parte
más baja cerca de las rutas de camiones urbanos
que ya se mencionaron.
Análisis de factores entre predios
regularizados contra no regularizados por
manzana aplicando regresión logística binaria

Figura 8. Plano de rutas de transporte urbano cercanas
y pagos de predial anual promedio por manzana

Para el análisis de regresión logística binaria se
construyó una matriz de datos con información
del censo del año 2020 del INEGI, y mediciones
realizadas por medio de la cartografía generada
del emplazamiento, en total se tienen ubicadas
90 manzanas según la ampliación realizada del
polígono de estudio como se muestra en la figura
8 de las cuales 42 tiene registro catastral, y 48
no tienen registro catastral. Para la aplicación
de la metodología se generó una variable
dummy como variable categórica, en base a la
identificación de las manzanas que están inscritas
en el registro catastral, y se dicotomizaron como;
Tiene registro de propiedad con valor de 1, y
No tiene registro de propiedad con valor 0. Las
variables independientes se agruparon según
grupos propuestos de condiciones específicas,
estas son variables de escala o numéricas. Los
grupos de dimensiones propuestas y los factores
analizados por manzana fueron; 1) dimensión de
accesibilidad al sitio (distancia a rutas urbanas,
altura de la manzana, personas sin discapacidad),
2) dimensión de aglomeración (total de población,
total de hogares, ocupantes en viviendas, total de
viviendas), 3) dimensión de empleabilidad (grado
promedio escolaridad, población económicamente
activa, población no económicamente activa,
población desocupada), 4) dimensión sociocultural
(población con servicios de salud, población 12
años y más soltera, casada, y actualmente sin
relación), 5) dimensión de vivienda (viviendas
con piso acabado diferente a tierra, con más
de 2 dormitorios, con energía eléctrica, con
agua entubada, servicio drenaje, y aparatos de
excusados) y 6) dimensión patrimonial (viviendas
con automóvil, viviendas sin automóvil, viviendas
con motocicleta, con refrigerador, lavadora,
microondas, televisión, radio, equipo de cómputo,
servicio de línea telefónica, aparato celular,
aparatos videojuegos, servicio de televisión de
paga, servicio de internet).
En la tabla 1 se observa el resumen del
modelo de regresión en donde se presentan las
R2 de los modelos resueltos para el paso 1 y el

Fuente: Elaboración propia en base a información Catastro,
y la página de pago predial del Municipio, y la página de
rutas urbanas de Monterrey, el rutero Monterrey. https://
elrutero.com.mx/Monterrey

Los usuarios del sector de la Cima de la
Loma del lado de Monterrey, pueden bajar por
el norte hacia la calle Juan Pablo II caminando
o utilizando un servicio de taxi clandestino, o
por el lado del municipio de San Pedro pueden
bajar caminando por una vereda que existe por
el sur hasta la avenida los soles y de ahí seguir
caminando o tomar un taxi de aplicación hasta
la avenida Lázaro Cárdenas. La accesibilidad
en cuanto a movilidad que se tiene en este
sector hace que sea atractivo vivir en el lugar,
en comparación con un emplazamiento irregular
fuera del área metropolitana.
En la figura 8 también se puede ver el
promedio obtenido de los pagos prediales anuales
totales que se presentaron en el apartado anterior,
calculados como promedios por manzana para
observar cómo se localizan los valores de pago
predial en relación a la cercanía de las rutas.
También con esta revisión de pagos prediales se
pudo determinar cuántas manzanas si cuentan con
registro catastral por lo tanto se clasifican como
regularizadas. El rango de valores de pago predial
anual total promedio por manzana, empieza en un
monto de 157 pesos y alcanzan los 2065 pesos.
100

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

último paso 19. Para el paso 1 con 0.476 de Cox
&amp; Snell y 0.635 para Nagelkerke. Sin embargo,
el modelo aceptado para explicar la tendencia
de las variables fue el de la interacción del paso
19, con un nivel de explicación de 0.411 de
Cox &amp; Snell y de 0.549 para Nagelkerke, se
aceptaron estos niveles de explicación para el
objetivo de interés de esta investigación, sobre
la tendencia en la relación de las variables para
hacer inferencias sobre los resultados de las
variables significativas.
En la tabla 2 se observan las variables resultantes
de la regresión logística binaria, se aplicó el método
paso por paso hacia atrás para lograr tener una
explicación de las variables propuestas en el modelo
de regresión con respecto a determinar los factores
relevantes de la regularización de predios próximos
al asentamiento irregular. Es importante comentar
que no se buscó determinar un modelo que
pronostique por medio de la ecuación resultante la
probabilidad de que un predio sea regularizado, solo
observar la tendencia de las variables y su relación
con los predios que están regularizados enfrentados
a los no regularizados. Se utilizó el programa
estadístico SPSS para realizar el análisis de datos,
y de las 6 dimensiones propuestas, solo quedaron
4 como entrantes después de aplicar el cálculo por
el método seleccionado del modelo de regresión.
Las dimensiones resultantes son; accesibilidad al
sitio, aglomeración, empleabilidad, y patrimonial,
quedando fuera las dimensiones sociocultural y
vivienda, en ambas los factores fueron excluidos por

el proceso de regresión, entonces las condiciones
de acceso a servicios de salud, el estado civil, y las
condiciones de vivienda y servicios para la vivienda,
no fueron relevantes. En la tabla 2 se muestra la
primera interacción, se presenta para comprobar los
resultados que mostró y la reducción de factores que
se incluyeron en este primer paso, sin embargo, para
los fines de esta investigación los datos obtenidos
tienen muchas variables no significativas, y como
la intención es la de buscar factores explicativos
y no la construcción de un modelo se desechó.
En la tabla 3 se muestra el resultado de la última
interacción realizada por el método de regresión por
pasos con las variables que son más significativas
y excluyendo las no significativas de los pasos
anteriores. Las variables significativas se pueden
interpretar como factores que se relacionan con una
mayor certeza sobre la regularización.
Por ultimo en la revisión de la prueba Chicuadrado de la tabla 4, se observa como las
relaciones resultan significativas para ambos
pasos, con un nivel de 0.000, puesto que para 24
grados de libertad se obtiene un valor de tabla de
36.415 para un grado de significancia de 0.05, y
comparado con los 58.104 del paso 1, el valor
resulta significante al quedar por debajo del valor
de Chi-cuadrado obtenido. En el paso 19 con 7
grados de libertad se obtiene un valor de la tabla
de 14.067 para un grado de significancia de 0.05,
comparado con el valor obtenido de 47.683 queda
tambien por debajo dando un mayor valor de
significancia que el obtenido en el paso 1.

Tabla 1. Resumen del modelo de regresión logística binaria

Fuente: Elaboración propia

101

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Tabla 2. Regresión logística binaria paso 1

Tabla 3. Regresión logística binaria paso 19

Fuente (ambas): Elaboración propia

102

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

contraste muy notorio, presentando grandes
desigualdades y un mercado de suelo heterogéneo,
que se aprecia cómo no consolidado.
También se muestra como en la parte alta que
limita con el municipio de San Pedro se tiene un
valor predial significativamente mayor, se han
creado más asentamientos y nuevas manzanas,
lo cual se puede considerar como una forma
de tratar de acceder a una mejor apreciación de
valor en términos de emplazamiento (según el
planteamiento de la investigación en cuanto
a patrón de valores catastrales) y un balance
en cuanto a la accesibilidad al sitio, ya que del
otro lado de la loma se tiene acceso a 6 rutas de
camión a una misma distancia que a las líneas de
transporte del lado del municipio de Monterrey
con 3 líneas de rutas de camión cercanas. Sin
embargo, en esta parte alta del lado de San
Pedro se utiliza como tiradero de basura sin
que ninguno de los municipios trate ordenar los
baldíos existentes en esta área, lo cual hace que
la insalubridad resultante sirva como barrera para
nuevos asentamientos irregulares. Se muestra
en el análisis espacial del equipamiento que, las
3 Iglesias de la zona tienen una gran relevancia
en la vida cotidiana de los habitantes y el poco
equipamiento comercial se concentran alrededor
de estos edificios religiosos, provocando la
necesidad de movilidad para buscar el uso del
equipamiento faltante.
Debido a la información obtenida en campo
se analizó las rutas urbanas como factor de
decisión para asentarse en este lugar por el
acceso a movilidad a fuentes de empleo, y se
contrasto la cercanía de las calles en donde pasan
las rutas urbanas contra los valores promedio
de pago predial por manzana, se observó cómo
efectivamente la cercanía a las rutas se coincide
con los valores altos de pago predial y dando como
consecuencia la conclusión de que este puede
ser un factor relevante para decidir asentarse en
ese lugar y llegar a regularizar el lote y adquirir
patrimonialmente esta ubicación, factor que
no fue significante en esta investigación en la
aplicación del modelo de regresión logística.
Por último, se realizó un análisis de factores
entre predios regularizados contra no regularizados
por manzana aplicando regresión logística binaria,
para conocer qué factores de los propuestos
motivan la regularización.
Las variables significativas de la regresión
fueron 4; altura de la manzana hasta la parte

Tabla 4. Prueba de Chi-cuadrado de la regresión
logística binaria

Fuente: Elaboración propia

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En el análisis del emplazamiento se muestra
como el caso de estudio se asentó en terrenos
muy inaccesibles en la cima de la loma, esta área
es vulnerable a riesgos naturales por fenómenos
hidrometeorológicos. En este caso las pendientes
severas en donde se asentó la población hace
muy difícil el acceso con vehículos, y obliga a
los habitantes a realizar un esfuerzo físico extra
para desplazarse por las calles que bordean la
loma. Por su origen ilegal los servicios básicos
no son accesibles para los habitantes por no estar
regularizados, motivo por el cual con el tiempo
se han hecho de tomas clandestinas y en el caso
del agua potable se ha controlado el acceso al
servicio por medio de una persona designada
para abrir una toma semanalmente, dejando que
la comunidad se organice para su distribución.
Del análisis geoespacial de la población y el
equipamiento de la zona, se observa como en diez
años transcurridos entre los censos del 2010 y del
2020 del INEGI, la población total a disminuido
en un 11.86%. El análisis de valores en base al
pago de predial de lotes formales, proporciona una
idea del comportamiento del mercado alrededor
del área de estudio sin llegar a emular el valor
comercial, aunque es muy marcado como el valor
en base al impuesto que se paga anualmente,
difiere enormemente en ambos lados del caso
de estudio. Por M2 del lado de Monterrey 12.78
pesos en promedio, y del lado de San Pedro 53.09
pesos, es decir aproximadamente 4.15 veces más
que el municipio de Monterrey. Dando como
resultado un incremento significativo entre estas
zonas colindantes y con una marcada diferencia
en las condiciones urbanas observadas como
externalidades de cada lugar, apreciándose un
103

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

más baja de la zona con significación de 0.003,
en forma negativa según el signo del coeficiente
B, y con el exponencial Beta 0.972, lo que se
interpreta como la altura baja en 97.20% las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. La población sin discapacidades con
0.026 signo positivo, y exponencial Beta de
1.232 indica que las manzanas con población
sin discapacitados elevan en más de una vez las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. La población promedio por hogares tiene
un 0.017 de signo negativo, y exponencial Beta
de 0.594 indica que las manzanas con mayor
población por hogar disminuyen en 59.40% las
probabilidades de que sean regularizados los
predios. Y por último el grado de escolaridad con
0.005 con signo positivo, y exponencial Beta de
2.385 indica que las manzanas con mayor grado
de escolaridad aumentan en más de dos veces
las probabilidades de que sean regularizados
los predios. Aunque las restantes variables del
modelo no fueron significativas, la dimensión
patrimonial nos indica una tendencia que podría
ser estudiada en otros casos, bajo el supuesto
de que los habitantes que adquieran bienes
patrimoniales desearían regularizar su predio
para consolidar su patrimonio.

esta zona de mayores ingresos. El equipamiento
urbano en la zona es muy escaso, y provoca el
tener que desplazarse fuera del área para buscar
empleo, y otros satisfactores, es por esta razón
que es tan importante la movilidad. La posesión
del espacio para los habitantes tiene la ventaja
de la localización con respecto a la movilidad
metropolitana que pueden alcanzar, esta se
comprueba espacialmente al analizar la cercanía
de las rutas urbanas que conectan al sistema
metropolitano de movilidad y confirmado por las
pláticas realizadas en el sitio con las autoridades
de gobierno. Los valores de suelo de los predios
regularizados en promedio por cada manzana,
siguen este patrón de valores prediales mayores
con la cercanía a las avenidas en donde pasan
las rutas urbanas, afirmando una tendencia a la
regularización en base a esta cercanía.
Por último, el análisis de regresión mostró una
significación de los factores sobre la accesibilidad
relacionado a la altura y por consecuencia a la
pendiente de la localización de las manzanas,
lo que indica que entre menor sea la altura o las
adecuaciones que reduzcan esta inaccesibilidad,
así como el hecho de que los pobladores estén
más capacitados físicamente para localizarse en
estos emplazamientos accidentados, incrementa
la tendencia a que regularicen sus predios. Otro
resultado es que las manzanas con mayor población
por hogar disminuyen las probabilidades de que
sean regularizados los predios, esto indicaría
que entre menor sea la aglomeración mayor
probabilidad de regularización, y otra variable
marca que a mayor grado escolar de la población
puede propiciar que los pobladores decidan
regularizar sus lotes. Con estos resultados
podemos interpretar que hay una tendencia a
regularizar los predios de los posesionarios en
la medida en que sean mejor sus condiciones de
accesibilidad en cuanto a condiciones físicas del
espacio y el estado físico de los habitantes, y de
los factores de la población, la reducción en el
hacinamiento dentro de los hogares y un mayor
grado de escolaridad aumentan las probabilidades
de que sean regularizados los predios.
En base a este análisis se considera que,
el fomentar programas y proyectos sociales
que apoyen la calidad de vida y la superación
personal de los habitantes, puede ayudar a que
los posesionarios decidan optar por apropiarse
del espacio ocupado con un sentido de pertenecía
patrimonial, y regularizar sus predios en conjunto

CONCLUSIONES
Los asentamientos irregulares forman un objeto
de estudio que se tiene que definir por varios
factores en los que la presencia del posesionario,
y su decisión de localizarse en emplazamientos
vulnerables con todas las desventajas que esto
representa, son incógnitas difíciles de resolver y
entender por la carencia de información sobre el
mercado informal y los intereses de los actores
involucrados. El caso de estudio analizado en donde
el emplazamiento se muestra con una compleja
accesibilidad, vulnera la calidad de vida de los
habitantes del lugar, y al estar en el límite de dos
municipios atrae a los asentamientos informales
por la carencia aparente de responsabilidades
gubernamentales, y complica el acceso a servicios
básicos, de vigilancia y en general de una correcta
administración del espacio. La población de
posesionarios en el caso de estudio ha disminuido
en 10 años, pero se ha incrementado o desplazado
hacia las zonas cercanas al municipio con mayor
valor catastral, haciendo una presión de este
grupo con los propietarios de los terrenos de
104

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CONTEXTO

con las autoridades locales, aceptando derechos y
obligaciones, formando parte del desarrollo formal
de la ciudad. Otra línea de investigación para
incrementar el conocimiento en cuanto al objeto
de estudio sería, el desarrollar investigaciones
sobre como alinear la base catastral y pago de
impuesto predial de estos asentamientos, con
la auto-organización espacial y la participación
comunitaria de los pobladores dentro de las zonas
irregulares, lo cual pueda dar un balance entre el
costo-beneficio de la regularización de los predios
y los intereses de los posesionarios. C
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CONTEXTO

Del Pie de Rey a la tecnología 5G: consideraciones sobre
el concepto de escala, arquitectura y ciudad desde las
transformaciónes del cuerpo ampliado
From Pie de Rey to 5G technology: considerations about the notions of scale,
architecture and cities from transformations of the enlarged body
Recibido: junio 2020
Aceptado: septiembre 2021

Eduardo Delgado Torres1

Resumen

Abstract

El artículo explora la importancia del cuerpo como
una condición ineludible para hacer arquitectura y
ciudad, debido a que va enlazado a un conjunto de
intervenciones de múltiples escalas y propósitos
que, a su vez, están asociadas al fenómeno del
cuerpo ampliado. Donde el cuerpo biológico ha
sido soslayado por una visión más abstracta del
mismo que hace referencia a la noción de masa,
para entenderlo como el gran cuerpo colectivo
que habita la ciudad. Esta idea de colectividad
asociada al cuerpo fundamenta buena parte de
las prácticas urbanísticas y de gestión territorial
modernas, las cuales difícilmente toman en cuenta
las manifestaciones concretas y simbólicas con
las que el cuerpo biológico va comprometiendo
la propia morfología y la experiencia de la ciudad
más allá de su entorno inmediato. El análisis se
estructura a partir de dos ejemplos que vinculan
el cuerpo con la producción de la ciudad; el
instrumento de medida denominado Pie de Rey y
la tecnología de comunicación 5G, la cual integra
al cuerpo como un tópico indispensable, porque
provoca controversias importantes dentro de su
innovador sistema funcionamiento. De manera
particular, por las discusiones que hay entre
especialistas sobre los efectos que tiene en los
distintos sistemas fisiológicos del cuerpo humano.

The article explores the importance of the body as
an inescapable condition for make architecture and
city, because it is going to link to a set of responses
to multiple scales and aims that, in turn, are related
to the phenomenon of the extended body, where
been avoid for an abstract vision of the same that
refers to the notion of mass, to understand it as the
great collective body that inhabits the city. This​​
collectivity idea associated with the body is based
on urban planning practices and modern territorial
management, those hardly consider the concrete
and symbolic manifestations which the biological
body is committed to the morphology of the city
beyond its immediate environment, ie: it is ignored
the embodied condition of the subject in the city
through his biological body, which determinates
in a very particular way, the construction of the
same experience in different scales. This reflection
is shown from two examples that link the body
with the city: the measurement instrument is
classified Pie de Rey –Vernier Caliper- and 5G,
which integrates the body as an indispensable
topic, because it causes important controversies
within its innovative system of operation. In
particular, due to the discussions that exist among
specialists about the effects it has on the different
physiological systems of the human body.

Palabras Claves:

Keywords:

cuerpo ampliado; ciudad; escala

expanded body; city; scale

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara; Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad: email: e_schlank@
hotmail.com

107

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CONTEXTO

INTRODUCCIÓN

e ideales. Como sabemos, “la ventaja práctica
de este sistema (…) estriba en que tales figuras
geométricas podían ser replanteadas fácilmente
en el suelo de la obra” (Roth, 1993:64), lo que
también ofrecía un procedimiento para trazar
con mayor precisión la planta, mientras que en la
Edad Media se tomaba este sistema de medición
desde un plano más subjetivo, porque se asumían
las medidas del cuerpo del maestro constructor
encargado de la obra, o incluso las de una figura
política importante, usadas como modo de
representación territorial.
Una adaptación moderna de estas técnicas
medievales en que se buscaba la conformidad
entre el cuerpo y el entorno construido está
en el Modulor de Le Corbusier, por medio
del cual construyó la unidad habitacional de
Marsella (1946-1952), un bloque de viviendas
que se encontraba dispuesto según una gama
de dimensiones armónicas basadas en la serie
medieval de Fibonacci a partir de la escala
humana, decantando en una doble lectura, por
un lado, la arquitectura como una manifestación
del cuerpo y, otra, del cuerpo como el inicio de
la arquitectura. Derivado de lo anterior, se puede
observar la relación que había entre el cuerpo
y el tipo de máquinas usadas durante la Edad
Media –grúas, poleas, entre otras–, donde, en
ciertos casos, el cuerpo se integraba como un
componente más de la maquinaria.
Un buen ejemplo, sobre el entendimiento
de las herramientas en función del cuerpo, lo
da Amparo Graciani al citar la implementación
de ruedas laterales que funcionaban de manera
similar a una jaula de ardillas, en la que
trabajadores se movían en su interior para proveer
su fuerza motora (1998:220), ofreciendo con esto
un marco todavía mucho más cercano sobre el
papel que representa el cuerpo en la constitución
arquitectónica-urbana. A este respecto, los dibujos
de Villard de Honnecourt en su Album datable
entre 1230 y 1240 son una referencia obligada,
porque dibuja el funcionamiento antrópico de
diversas máquinas usadas en la construcción.
El Renacimiento es el momento del humanismo
que ubicaba al hombre como centro y medida
del mundo, representado por el icónico dibujo
del Leonardo da Vinci sobre la proporción de

El comenzar por una revisión histórica acerca
del uso del cuerpo como medida de referencia
en la construcción de las ciudades revela, ante
todo, la asunción del fenómeno corporal como
un hecho fundamental que determina nuestro
posicionamiento en el mundo y, con ello, también
establece una condición ineludible para pensar
el modo en que es transformado el territorio por
medio de su tecnificación. Esta operación técnica,
según Ortega y Gasset, puede ser entendida
como la reforma que hace el ser humano de “su
circunstancia”, delimitada por su entorno natural
y su cuerpo biológico. De este modo, la técnica
se vuelve un hecho constitutivo del ser humano
al señalar Ortega y Gasset que “todos los demás
seres coinciden con sus condiciones objetivas –
con la naturaleza o circunstancia–, el hombre
no coincide con ésta sino que es algo ajeno y
distinto de su circunstancia” (1965:7), por lo
que toda invención técnica, en este sentido, se
encuentra vinculada a un fenómeno corporal que
obliga a establecer cierto grado de sincronía en
el proceso de transformación de nuestro entorno
natural. Hay una correspondencia entre ambos que
se establece gracias a un sistema de medidas, que
nos asegura las condiciones necesarias para ocupar
nuestro lugar en el mundo y desempeñarnos en
él. La aparición de la ergonomía como disciplina
científica en 19492 es una derivación de este
planteamiento, ya que precisa con mayor interés
la adaptación del medio al hombre, a partir de una
idea de rendimiento humano (Leirós, 2009:34),
asociado a la antropometría, es decir, de la
interpretación del cuerpo en función de percentiles.
En la antigua Roma se originó el conocido
sistema imperial de medidas (pulgadas, pies, yarda
y millas). Esto se hizo de manera formal, gracias
a un proceso de evolución que se dio a través de
los siglos, donde la referencia inmediata era el
propio cuerpo como una constante fundamental,
sujeto a relaciones geométricas y divinas. Uno de
los ejemplos representativos de estas cuestiones
era la descripción que hacía Vitruvio, que tomaba
como centro del cuerpo humano el ombligo, y los
miembros extendidos delimitaban los bordes de
un rectángulo y un círculo, dos figuras básicas

2

Luz Leirós ha hecho una revisión histórica de los orígenes de la ergonomía –inicialmente denominada como “La ciencia del trabajo”–
desde el siglo XVI al siglo XIX.

108

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CONTEXTO

la figura humana, basado en los postulados de
Vitruvio y fechable entre 1485 y 1490. A partir del
Manierismo se empieza a perfilar un pensamiento
ilustrado, apareciendo las bases del método
científico y con él los sistemas filosóficos que le
sirvieron de fundamento, como el racionalismo,
el positivismo, el empirismo, entre otros. Estas
cosmovisiones ofrecían una metodología de
carácter abstracto y universal para pensar al
mundo, en la aspiración de consolidarlo como un
objeto de conocimiento perfectamente acotado.
La aparición de la perspectiva, que fue un rasgo
distintivo del Renacimiento, formó parte de estas
transformaciones del mundo desmitificado y
objetivo, situando al hombre-observador como
centro de su mundo a partir de una formulación
científica, introducida por Filippo Brunelleschi
y teorizada por Leon Battista Alberti o el propio
Leonardo da Vinci, y consolidada de manera formal
en el ámbito matemático por René Descartes con
sus coordenadas cartesianas y después Gérard
Desargues con su geometría proyectiva.
Mucho más tarde, el sistema métrico decimal
ayudó a esa forma de estandarización del mundo
al dar paso al conocido Sistema Internacional
de Medidas (SI), implantado el 20 de mayo de
1875 en París3. Incluso el sistema de medidas
referenciado al cuerpo, como lo es el de pies y
pulgadas, se estandarizó también desde esta
perspectiva ilustrada, lo que permitió acceder
a este sentido de objetividad a inicios del siglo
XX. La referencia ha dejado de ser las medidas
del cuerpo del maestro encargado de la obra o
cualquier otra figura que representó un papel
importante en el proceso de construcción. En este
sentido, la consolidación del Urbanismo como
disciplina significó posiblemente la fractura más
importante para la cercana relación que mantenía
la construcción de las ciudades con el cuerpo.
Este distanciamiento se debió principalmente a
que se empezó a pensar la conquista del territorio
–su control y aprovechamiento de sus recursos–
bajo nociones más abstractas, para entender a la
colectividad y las dinámicas socio-económicas
que la componen, como sucedió con la ciudad
moderna a mediados del siglo XIX, que se
puede identificar con la aplicación que se le dio
al término de urbanización a partir de 1920 para

referirse a “los procesos sociales o económicos
de ocupación del espacio” (Novick, 2004:4) junto
a la implementación de códigos y normativas
que pusieron en marcha “los modos de operar de
los técnicos –y del estado– y las subyacentes en
los múltiples procesos sociales de construcción
del territorio, rescatadas por los críticos de la
neutralidad tecnocrática” (Ibíd).
EL CUERPO COMO REALIDAD VITAL Y
ABSTRACTA
La invención del sentido del cuerpo moderno
da cuenta de la dicotomía entre su existencia
material y su existencia abstracta, asociada al
ámbito del pensamiento y las ideas. Por medio de
sus conceptos de res extensa y res cogitans, que
dividían el mundo en estos dos grandes ámbitos
desde los cuales se estructuraba la existencia,
René Descartes estableció esta cuestión en 1637
y con ello uno de los puntos determinantes de la
modernidad, la noción de cuerpo, al introducir la
subjetividad como su centro, ya que se accede a
ella por medio de la razón. El cuerpo, por tanto,
puede carecer o contar con variaciones de ciertos
elementos materiales, pero no es posible prescindir
de la razón para hacer ciencia, la cual representa
una función superior, y en cierta medida, expresión
de la subjetividad, ahora asociada a las facultades
que dan forma al entendimiento mismo. Lo anterior
es revelador porque ese ámbito abstracto fundado
en la razón se integra como un componente
indisociable del cuerpo.
El cuerpo, siguiendo la división que hace
Descartes, puede cambiar porque el hombre no se
define por él, sino por el contrario, solo “cuenta con
él”. La conciencia es la que domina el cuerpo, o por
lo menos mantiene una posición de privilegio en
la definición de la existencia del ser humano –con
la demostración de la existencia del pensamiento
como el punto de origen del conocimiento y de
certeza absoluta–. Esta dicotomía conlleva uno de
los tópicos centrales de la modernidad que aún hoy
en día se mantiene presente: la división del mundo
en realidades vitales y realidades abstractas. La
primera tiene que ver con la condición vital de
nuestra experiencia del mundo, la cual presenta
condiciones ineludibles sobre la dinámica de la

3

La oficina internacional de pesas y medidas (BIPM) fue creada por la Convención del Metro, firmada en París el 20 de mayo de 1875 por
diecisiete Estados; de esta manera se institucionalizó como una constante universal. Esta convención fue modificada en 1921.

109

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

propia vida; frente a esta realidad se anteponen
las construcciones abstractas que se hacen de ella,
dando pie a otra realidad ideal4.
La entrada de la razón ilustrada, iniciada
por Descartes, causó un cisma en la forma
de entender el mundo, dando pie a dividirlo
en realidades vitales y abstractas, definiendo
con ello el rumbo que tomaron las sociedades
modernas. Este corte sobre la realidad también
alcanzó al cuerpo, señalado con anterioridad; la
subjetividad y el pensamiento –res cogitans– se
convierten en el centro del fenómeno corporal
y el cuerpo –res extensa– se relega a un papel
secundario. Así, una forma de asumir la realidad
requiere de igual manera un tipo de cuerpo que la
haga posible. La figura del hombre que se piensa
en el mundo y al mundo, es la toma de conciencia
definitiva que distinguió a la modernidad, porque
en ella se funda la autonomía de la razón que
excluyó toda autoridad, especialmente la religiosa
que dependía de la fe, desencadenando un proceso
de secularización de la vida humana. Es un tópico
que se puede seguir desde Hegel, con su texto
Lecciones sobre la filosofía de la historia universal
(1837), hasta autores como Habermas, con su libro
Discurso filosófico de la modernidad (1985).
Dentro del proceso de secularización se
podría hablar de un cuerpo abstracto y un cuerpo
concreto, este último de carácter fenoménico,
para reflexionar sobre el papel del urbanismo,
la ciudad y la arquitectura como parte de un
fenómeno territorial, en que la integración del
cuerpo abstracto en la producción urbana lo
convertía en un elemento para pensar esta nueva
disciplina del conocimiento, que floreció gracias a
la razón ilustrada. El urbanismo al convertirse en
una de las formas disciplinares de la modernidad
tenía como objeto de estudio las ciudades y las
dinámicas que constituyen a la colectividad que la
habita. La sociología, como disciplina, manifestó
otro espectro de la dimensión geográfica del
ejercicio urbanístico, porque permitía pensar ese
cuerpo abstracto por medio de los conceptos de
masa y multitud, que carecían de contornos bien
definidos, asociados a extremidades o cualquier
componente fisiológico al que se le pudiera

referir. Esto llevaba a entender el comportamiento
de esta entelequia a la par de otras fuerzas de
la naturaleza que transformaban el territorio,
similar al papel que jugaba ciclo del agua, junto
con otros fenómenos medio ambientales. Emile
Durkheim ayuda a dilucidar esto cuando describe
que las cosas sociales sólo son realizadas por los
hombres, y en esa medida son producto de la
actividad humana que atiende a la puesta en obra
de ideas que acompañan las relaciones entre los
individuos (Durkheim, 1986: 57). La figura del
estado, la familia y el contrato social, son parte
de ello, porque revelan las ideas para pensar la
existencia colectiva como hechos sociales.
El propio Durkheim, define a la concentración
de la masa en relación al concepto de densidad
dinámica, el cual se distingue por hacer referencia
a un sentido de vida en común que, a su vez,
mantiene cierto grado de cohesión (Ibíd:168).
También apela al concepto de densidad material
para describirlo, donde pone de manifiesto
que el desarrollo de las vías de comunicación
y transmisión hacen posible una lectura de las
relaciones de proximidad y de conexión de la
población. Lo anterior es un claro ejemplo de
los vínculos entre las nociones abstractas para
identificar un cuerpo colectivo –masa– con la
configuración urbana, desarrollándose como una
categoría fundamental para la concepción de las
ciudades modernas.
El sociólogo Gustavo Le Bon en su obra
Psicología de las masas (1953) es el primero
en establecer una diferencia que distinguía una
naturaleza contrapuesta entre el individuo y la
colectividad, al indicar que el primero, cuando
se integra a la masa, pierde su particularidad y
abraza un alma comunitaria que se caracteriza
por la pérdida del control racional, moviéndose
más por emociones que disparan la reacción del
grupo, haciéndolos especialmente influenciables
para imitar conductas de los otros. La originalidad
del señalamiento de Le Bon radica en que define
a la masa por una naturaleza única, distinta de los
individuos que la componen; es decir, no es la
suma de las individualidades, es una entelequia
porque carece de cuerpo como tal, además de

4

Es un tema ampliamente discutido, donde se distinguen dos grandes líneas: una representada por el idealismo, en la que el individuo
prima sobre la realidad, y otra representada por el realismo, que hace referencia a las cosas externas al sujeto, cuya existencia es ajena a
este. Dentro de este amplio espectro se pueden encontrar autores como Leibniz, Kant, Hegel, Locke, Wittgenstein, Karl Popper o Bertrand
Russell, entre otros. Ortega y Gasset (1940-1941) fue uno de los primeros en detectar este dilema y busca una alternativa con su razón vital,
en que la prioridad no está en la subjetividad o las cosas, sino en la vida, por ser el punto articulador en que se encuentran ambos.

110

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

contar con características generales que siempre
se hacen presentes bajo la rúbrica del alma
comunitaria.
La sociología, de esta manera, se vuelve
un fundamento indispensable para abordar la
planeación, diseño y concepción de las ciudades
como un fenómeno propiamente moderno, lo cual
derivó en otros modelos científicos que recurrían
a otros insumos. Tal vez de los más significativos
sean, en un primer momento, los estudios
sobre los procesos de desarrollo económico y
distribución socio-espacial, entendidos como los
motores de la modernización. También, como
parte de un segundo momento, se priorizó la
urbanización sobre el urbanismo con el respaldo
de la sociología urbana (Novick, 2004:9). Ambos
aspectos son relevantes, en especial el primero,
que tiene que ver con la construcción del fenómeno
urbano por medio de la investigación, a pesar de
que al final tuviera una vocación primordialmente
instrumental, convirtiéndose en sí misma en un
componente indispensable para pensar la ciudad.
Los vínculos entre la sociología y la
producción de la ciudad se pueden encontrar en
las teorías del desarrollo, lo cual abre un frente
histórico muy amplio en este aspecto, pero que
puede ser reconocido de manera más consolidada
a inicios del siglo XX con el Fordismo, que ya
planteaba un impacto claro en la organización de
la estructura social y urbana, como elementos de
una totalidad. En otros términos, “la historia es un
develador de las relaciones sociales subyacentes
en los cambios estructurales sobre el territorio”
(Ibíd:11). Esta construcción disciplinar destinada
a pensar el entorno es la que fue delineando los
bordes del cuerpo abstracto, como una categoría
adecuada para atender las nuevas dinámicas que
guiarían la transformación territorial.
El libro de Richard Sennett Carne y Piedra,
es una revisión de la historia de la ciudad a través
de la experiencia del cuerpo, convirtiéndolo en un
eje conductor para su análisis, como una constante
que, en diferentes circunstancias, ejerce un papel
determinante en la consolidación de las ciudades,
a partir de las prácticas sociales que toman forma
a través del cuerpo biológico. Sennett indica el
valor de la experiencia corporal de las mismas, lo
cual manifiesta la activa conexión que hay entre el
fenómeno corporal y el diseño de estas. El rescate
que hace Sennett del cuerpo para pensar la ciudad
proviene de la pérdida histórica de la privación
sensorial, que él reconoce como parte distintiva de

las ciudades modernas, y cuyas causas son amplías
y de orígenes históricos profundos (Sennett,
1997). Con ello, Sennett ayuda a dilucidar cómo
la dicotomía entre la realidad vital y la realidad
abstracta, llevó a un entendimiento y una forma
de hacer ciudad que excluyó al cuerpo biológico,
por un cuerpo que manifestaba la presencia de la
colectividad que la habita.
El cuerpo como un referente empírico es un
complejo proceso que se le fue dando seguimiento,
desde la evolución de un sistema de medidas
referenciado al cuerpo y a las operaciones de trazo
que lo asumían como una constante fundamental
para integrarlo en la conformación del entorno
construido, hasta la aparición de realidades
abstractas que hacían referencia a otro tipo de
constantes de carácter universal, fundadas en la
razón. Cuestiones que posibilitaron la invención
del urbanismo como una ciencia relacionada con
la planeación y conformación de las ciudades
modernas; pero en esa transición se soslayó la
inmediatez del fenómeno corporal en dichos
procesos, delegándolo al ámbito de la ergonomía,
es decir, se ignoró el hecho que nos encontramos
encarnados en un cuerpo y que eso nos sitúa de
manera específica en las ciudades.
Las relaciones espaciales de los cuerpos
humanos determinan la manera en que las
personas se conectan unas con otras. Este es el
supuesto desde donde Sennett hace una lectura
de la ciudad –la conciencia de la carne–, cuando
explica el fenómeno del cuerpo pasivo, entendido
como aquel cuerpo debilitado en su capacidad
sensorial fundada, en una realidad táctil. Este
fenómeno lo atribuye a los medios de masas,
debido a que nos posiciona ante nuestro entorno
como telespectadores, lo que en sus términos
“embota la conciencia corporal” (Ibíd:19). Pero
también lo atribuye a la experiencia de la velocidad
que posibilitó una nueva geografía –fragmentada
y extensa–, que en la antigüedad no era posible
concebir, lo que llevó a categorizar el espacio
como un medio para el fin del movimiento puro.
En ambos casos supone una desconexión entre
el cuerpo y su entorno, cuya evidencia más clara
está en el poco esfuerzo físico que exige navegar
en la geografía de la sociedad contemporánea.
Sennett propone como algo necesario el
entender el significado de esta dicotomía entre “la
carne y la piedra”, que es, ante todo, la conciencia
del cuerpo y del papel que juega en el entorno
construido, apelando al ideal corporal, tanto el
111

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

sentido de desnudez en la antigua Grecia –para
explicar la configuración del espacio urbano y de
la práctica de la democracia ateniense–, como las
creencias cristianas sobre lo que era el cuerpo –
un espacio público asociado a las prácticas de la
caridad y a servir de santuario–, decantaron en
el entorno construido y la relación indisociable
que mantiene con el cuerpo, para afrontar el
reto sobre el deber ser las ciudades. Según sea la
cosmovisión adoptada puede ofrecer un amplio
espectro de las relaciones posibles, siendo muy
diferente la posición ante el dolor –la figura del
mártir cristiano–, o ante el placer –el hedonista de
la antigua Roma–. Así, el cuerpo, como realidad
vital, es la expresión de la integridad del cuerpo
como un sistema y su unidad con el entorno que
domina (Ibíd:29).

de producción del mundo, no solo porque era
una pieza clave de una maquinaria abstracta que
posibilitaba la realización de una cosmovisión
religiosa del poder, sino porque también hace un
corte transversal sobre distintas dimensiones que
componen la producción de las ciudades, entre
las cuales incluye al fenómeno corporal como
parte de su consolidación. Aquí es necesario
hacer una acotación importante, precisamente
acerca del soporte que daba la cosmovisión
cristo-centrista a la herramienta, que la convertía
en algo muy distinto de lo que es actualmente,
con nuestra cosmovisión ilustrada y científica
del mundo, ya que estaba en conformidad con
una lógica de producción del mundo cifrada en
la autoridad divina del Rey. Se puede observar en
el hecho de que los actos de designio del mundo
necesariamente tenían que pasar por la figura del
Rey, como es el caso del origen de la yarda, que
Enrique I determinó a partir de la medida de los
productos tomando la distancia que comprendía
la punta de su nariz hasta el dedo pulgar
manteniendo su brazo extendido, dotando así al
concepto de “Rey” de un poderoso contenido
arquitectónico, urbano y de ordenanza territorial,
gracias al soporte operativo que ofrecía aquella
cosmovisión religiosa.
La vinculación que hay entre una cosmovisión
como la de la Edad Media con un instrumento
de medición como el Vernier, revela el
funcionamiento de un complejo mecanismo de
producción del mundo –abstracto y concreto–,
fuertemente comprometido con un fenómeno
corporal que establece el posicionamiento del ser
humano con respecto a su entorno construido, y
especialmente con las ciudades. Por lo cual, que
al Vernier se le designara Pie de Rey es importante
porque da cuenta de la idea del hombre como
la medida de todas las cosas, en parte por ser
considerado la expresión de la divinidad, un
tópico distintivo de las civilizaciones antiguas,
donde, de manera particular, la figura del rey
estaba más próxima a lo divino que a lo humano,
creando otro código simbólico sobre el cuerpo
y el territorio. De este modo el Pie de Rey era
una referencia determinante para la ordenanza
del mundo, y por eso a esta herramienta de
precisión, que medía longitudes menores al
pie o al palmo, se le designó así, porque hacía
referencia al valor de una constante fundamental
superior, que sólo podía ofrecer el iluminismo
entrante del siglo XVIII.

EL “PIE DE REY” Y LA PERSISTENCIA
DEL CUERPO
La herramienta denominada Pie de Rey, también
conocida como Vernier –porque se le atribuye su
invento al geómetra Pierre Vernier (1631), con el
antecedente del Nonio de Pedro Nunes (1550), un
componente clave de esta herramienta–, resulta
un ejemplo revelador para pensar la condición
del cuerpo como origen de la propia arquitectura,
en el sentido que el cuerpo es su referencia
simbólica en la construcción del espacio, a través
de artificios técnicos, que se vinculan a este para
establecer esa idea de orden que organiza a la
arquitectura desde las dimensiones de objetos
pequeños, con complejas funciones de medición.
Esta herramienta resultó revolucionaría por
los tipos de medidas que podían realizar –
interiores, exteriores y profundidades–, además
de funcionar en una escala sexagesimal. Pero
la importancia del Pie de Rey, más allá de su
capacidad instrumental, está sobre todo en esa
referencia de carácter antropológico en que funda
su capacidad de operación, con la que describe
toda una cosmovisión que soporta una forma de
producción arquitectónica del entorno construido,
y por extensión de la ciudad misma.
El Vernier tiene un corte simbólico importante,
asociado a la figura del Rey que da forma a toda
una población, desde un plano significativo hasta
la conformación concreta del entorno, permitiendo
una manera de pensar el territorio y la pertenencia
a este. Por lo cual, se podría indicar, en un
sentido estricto, que se trata de una herramienta
112

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

Lo que se describe aquí es una relación de
correspondencia entre el cuerpo y el entorno
construido, que se expresa bajo la forma de
una consecuencia métrica, es decir: la relación
entre ambos necesita ser regulada a través de
un sistema de medidas, el cual por sí mismo es
una consecuencia de esta forma de producción
del mundo. Pero también manifiesta la idea de
la insuficiencia del cuerpo, sin llegar a negarlo,
al establecer que requiere un grado de precisión
que supera los alcances mínimos de nuestra
corporalidad, ampliando los límites del fenómeno
corporal. Por lo cual, en un sentido literal, es
posible decir que el territorio era el Rey, no solo
porque era su manifestación en un plano abstracto
y concreto, sino además porque funcionaba como
un mecanismo indispensable en su constitución.
En ello radica la importancia de la denominación
que se le dio al Vernier como Pie de Rey.
La aparición del Pie de Rey es un punto de
referencia para entender la dicotomía que se fue
forjando entre el cuerpo (la carne) y las ciudades
(la piedra), que Sennett, en términos generales,
reconoce en la pérdida de la experiencia sensorial
asociada a la conciencia de la carne, algo que él
ve necesario para entender la manera por la cual
las ciudades cobran forma a partir del modo en
que las personas experimentan su cuerpo. Ernst
Friedrich Schumacher, desde una perspectiva
económica, rescata el valor de la experiencia que
brinda la inmediatez corporal en su texto Small
is Beautiful: A Study of Economics As If People
Mattered de 1973. Emilio Tuñón, en un texto que
lleva el mismo título, retoma su propuesta para
hacer una reflexión en términos arquitectónicos,
preguntándose sobre la pertinencia de la
producción de la ciudad, ante la necesidad de estar
en contacto con la vida real, poniendo en cuestión
la idolatría por la gran escala como la única vía
para pensar la ciudad (Tuñón, 2015), algo que de
manera puntual desarrolla en la siguiente cita:
“Es por ello que, a pesar de nuestro evidente
deseo de reivindicar la escala humana, se puede
afirmar que no se trata de hacer pequeños o
grandes edificios, sino de hacer sólo aquella
arquitectura que realmente sea necesaria, que
realmente responda a la escala del lugar donde
se inserta, y que realmente esté al servicio de
los seres humanos y de la sociedad. (…) Y sin
embargo, esto no nos impide insistir una vez
más en el hecho de que, en un mundo donde
parece que todo se mueve por la dimensión

de las cosas (…) el mensaje de Schumacher,
extrapolable de la economía a la vida y de
la vida a la arquitectura, nos siga pareciendo
vigente…” (Ibíd:6).
Emilio Tuñón ofrece una idea importante
para pensar la cuestión planteada por Sennett,
incluyendo la dimensión en que se desarrollan las
cosas y la vida de las personas, la cual depende
de un sentido de escala distinto al propuesto por
la geografía o el urbanismo, y que resulta mucho
más abstracto porque atienden a fenómenos
que están desvinculados del cuerpo, o por lo
menos se asumen ajenos a él. De este modo, la
escala, al tomar un giro conceptual relacionado
a nuestra fisiología, puede ayudar a establecer
una relación de pertinencia entre el cuerpo, la
producción arquitectónica y urbana, como bien
señala el propio Tuñón. En otros términos, si
Sennett aboga por reflexionar la historia de las
ciudades a través de distinguirla manera en que
las personas experimentaban su cuerpo, gracias
a las condiciones que ofrecían cada una de
ellas, Tuñón por su parte, asume la conciencia
de la carne desde la experiencia de las cosas
inmediatas que soportan nuestro marco vivencial,
manifestando el valor de la dimensión de los
objetos, donde se revela la escala del cuerpo. En
ambos casos se deduce una idea medular, que es
la persistencia del cuerpo en la constitución de
las ciudades. Ya que su presencia se mantiene
gracias a la profunda relación que sostiene con la
producción del entorno construido.
El Pie de Rey, como ejemplo, vuelve a tomar
relevancia para explicar esta persistencia, porque
en él se articulan buena parte de los tópicos
desarrollados hasta el momento sobre el fenómeno
corporal que forma parte de las ciudades; un sentido
de escala referenciado al papel de los objetos y del
cuerpo en la búsqueda de una experiencia posible
de la ciudad. Todo esto también, junto con el papel
que juega el desarrollo de un sistema de medidas,
para lograr un posicionamiento del hombre en el
mundo desde su transformación, que parte de “la
conciencia de la carne”.
Judith Butler es una investigadora que
reflexiona y cuestiona la idea de la persistencia del
cuerpo como un hecho biológico en la construcción
del género y la sexualidad, referenciando al
primero con las condiciones biológicas enlazadas
a este, mientras que la segunda lo asocia con las
operaciones que ejerce la sociedad por medio
de una cultura determinada para transformarlo
113

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

y designarlo, y, en última instancia, dotar al
cuerpo de una narrativa que lo ordene (Butler,
1990). Aunque su ámbito de discusión sobre el
fenómeno corporal es distinto al de la definición
del cuerpo a partir de las ciudades, existen vasos
comunicantes para rescatar la conceptualización
de la persistencia del cuerpo que ella hace, en
especial cuando señala lo siguiente:
“...lo que constituye la persistencia del
cuerpo, sus contornos, sus movimientos, es lo
material; pero la materialidad debe de pensarse
como un efecto del poder, su efecto más
productivo. Por tanto, no puede hablarse de
sexos naturales ni se puede ignorar la historia
de los cuerpos. Estos han sido producidos
por mandatos culturales que les han dado
significado y materialidad” (Ibíd:201).
Este texto expone una idea interesante sobre
la manera en que opera el cuerpo como un hecho
biológico, con respecto a las narrativas que lo
regulan y reforman, las cuales son la manifestación
de ese otro cuerpo idealizado y abstracto. Con ello
se dibuja una direccionalidad en el proceso de la
conformación de la materialidad del cuerpo, sujeta
a un ideario que la regula y que, sin embargo, del
mismo modo, podría tener una lectura inversa; el
cuerpo persiste como hecho biológico a pesar de
sus transformaciones, es decir, el cuerpo, aunque
esté envuelto por una construcción simbólica de sí
mismo, no niega su condición material, solo afirma
la condición dinámica de la carne frente a una
narrativa. Lo que se observa en este sentido es que el
cuerpo biológico abreva de un campo significativo
en la búsqueda de su definición, pero también este
cuerpo abstracto –de carácter significativo– se
constituye en la búsqueda de su materialidad. Son
esos contornos y movimientos los que persisten en
las ciudades y su historia, poniendo en cuestión los
discursos territoriales del cuerpo, que lo reducen a
esa masa abstracta, desvinculada de la dimensión
vital de una fisiología reformada.
El cuerpo abstracto es la interpretación que se
hace del sujeto encarnado, el cual está comprometido
con una forma de materialidad que lo posiciona en
el mundo. Esta abstracción de la condición material
del cuerpo tiene por intención el asimilarlo como
parte del fenómeno territorial y urbano en que se
funda el rumbo de las ciudades. Para poder lograr
esta integración se tuvieron que implementar los
conceptos de masa y multitud desde la psicología
social, referenciados con anterioridad al trabajo de
Gustav Lebon o de sociólogos como Floyd Henry

Allport. En ambos casos, a pesar de que no son
coincidentes al establecer las características de
esa entidad colectiva creada del aglutinamiento de
individualidades, se mantiene una idea común: la
formación de una totalidad de contornos difusos
que permite entender una estructura social que
regula las relaciones entre los individuos que la
componen, y que además permite instrumentar
una visión del ordenamiento territorial, que pasa
por temas políticos, socio-ambientales y legales
acerca del uso del suelo.
Todas estas macro-estructuras a las cuales están
sujetos los individuos atienden a una noción de flujos
asociados a los conceptos de centros y periferias, que
dan cuenta de una condición espacial de carácter social,
económico y religioso, entre otras, que dependerán
del propio entendimiento que se haga de la masa.
Un entendimiento que se realiza bajo criterios de una
disposición jerárquica y de funcionamiento, como
parte de una sociedad de consumo, la cual presenta
síntomas muy particulares, como la degradación del
marco colectivo (Baudrillard, 1974), marcando un
sesgo definitorio de su propia estructura.
El consumo es una dinámica que ordena
el desempeño de la masa, que necesariamente
presenta un correlato urbano porque juega un papel
importante en el predominio de las zonas urbanas
frente a las rurales, en la especulación del uso de
suelo por parte de las grandes inmobiliarias –que
ha determinado el crecimiento descontrolado de
las ciudades– y también con temas relacionados
con la accesibilidad de la infraestructura urbana,
que a su vez deriva hacia temas de movilidad
urbana. Esto es algo que, precisamente, ayuda a
tener una perspectiva más clara sobre el flujo de
la masa y el papel que juega en la configuración
de las ciudades. Conceptos como el de movilidad,
red y localidad van fuertemente ligados a un
sentido de la masa social para poder entender la
operación de la colectividad en el territorio, que
atiende a dinámicas que constituyen realidades
conceptuales como lo es la del mercado. De
este modo, el fenómeno corporal es integrado
como parte del quehacer de los urbanistas y de
los geógrafos, en la medida que ayuda a una
lectura de procesos que trastocan las estructuras
territoriales, y que en una primera estancia poco
tiene que ver con el cuerpo como hecho biológico,
sino como hecho social5*.
*

114

Nota al pie en la siguiente página.

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

La conquista del territorio, que se manifiesta
tanto en la arquitectura como en las ciudades,
conlleva una forma de asumir al cuerpo a partir
del posicionamiento y del desempeño que
tenemos dentro del entorno construido. Hasta
aquí ha sido posible observar que se trata de una
forma de producción del mundo, que incluye de
manera simultánea al individuo y su entorno,
como parte de una realidad vital y abstracta. El
Pie de Rey, mostraba una forma de hacerlo desde
una fuerte conciencia del cuerpo –la carne–,
mientras que con la aparición de disciplinas que
desde una perspectiva científica tomaron como su
objeto de estudio a la ciudad y el territorio se fue
perdiendo esta conciencia, debido a que el acento
ya no estaba en el cuerpo, sino en el entorno
construido –la piedra–, que, como bien indica
Sennett, trajo consigo un adormecimiento del
cuerpo, o en términos de Ignasi de Solà-Morales:
la figura de un “cuerpo ausente” que carece de
órganos (Solà-Morales, 1997).
La dicotomía del “cuerpo ausente” ayuda
a poner en cuestión la relación entre el cuerpo
y el entorno construido, sobre los alcances
que plantea asumir una perspectiva u otra. La
contradicción que, en la configuración urbana, se
puede observar del papel que juega el fenómeno
corporal obliga a retomar una dimensión vital que
se había perdido de las ciudades, soslayada por
depender exclusivamente de la noción de masa,
la cual está en conformidad con una realidad de
carácter abstracto. Por ello es importante el giro
que hacen Tuñón y Sennett para pensar la ciudad
desde sus objetos y la experiencia corporal, pero
sin perder de vista que el cuerpo como fenómeno
no se reduce a su circunstancia biológica6, que ha
sido ampliado por un marco tecnológico y por una
cosmovisión fundada en la razón, que replantea
una lectura del mundo cifrada en la evidencia
de las apariencias que dan los sentidos. Debido
a esto, las categorías de observación usadas en
los análisis geográficos, fundados en el concepto
de escala, ya no solo hacían referencia al cuerpo,
sino al barrio, al paisaje, la región y la nación,
es decir, puede significar distintas cosas en
diferentes contextos. En estos términos, la ciudad

es la afirmación de las cosas, de los artificios
que forman otra parte del cuerpo ampliado que
estructura el sentido de escala.
LA NOCIÓN DE ESCALA COMO
CONSTANTE FUNDAMENTAL
La noción de escala es un elemento determinante para
el análisis geográfico, ya que plantea los términos
bajo los cuales se asumen las transformaciones del
territorio, lo que lleva a una forma de categorizarlo
y explicarlo. La siguiente definición describe los
componentes distintivos de este marco significativo
de análisis: “La escala representa un conjunto de
relaciones espaciales entre elementos organizados
en diferentes relaciones jerárquicas, los cuales
son observados a través de una extensión y una
resolución específicas” (Ruíz y Galicia, 2016:142).
En este sentido, la pertinencia del concepto de escala
se encuentra íntimamente ligada a la genealogía
tanto de la arquitectura como de la ciudad, porque
gracias a ella se establecen las condiciones de
producción del entorno construido.
El análisis de la escala lleva también a ampliar
la discusión del concepto, más allá del dominio
que impone precisamente la geografía para
hacer una lectura de las ciudades, en especial
cuando se contrasta con una visión que incluye la
operación del fenómeno corporal sobre el entorno
construido, algo que se puede observar en la
división del cuerpo como realidad vital y como
realidad abstracta –desarrollado anteriormente–
para entender los distintos procesos históricos a
través de los cuales se fue asumiendo el cuerpo
como un elemento clave en la constitución del
mundo porque delimitaba la manera en que nos
posicionamos y desempeñábamos en él. Iván
Bercedo, en su texto “La escala de las biografías”,
ilustra claramente esta dicotomía relacionada al
entendimiento del individuo y la masa, con lo cual
supone experiencias muy distintas de la ciudad
dentro de un marco arquitectónico específico
para cada uno, al evidenciar el cambio paulatino
en el equilibrio entre el yo y el nosotros (Elias,
2000, citado por Bercedo, 2000), señalando que
“el término sociedad cambia de escala y pasa a

5

Es un concepto acuñado por Émile Durkheim en 1895, empleado en la antropología y la sociología, el cual hace referencia tanto a ideas
como a comportamientos presentes en un grupo social, que se distingue por imponerse desde fuera –exteriores al individuo–, por ser
coercitivos y colectivos (Durkheim, 1986).
6
Buena parte del trabajo de Judith Butler busca poner en crisis esta visión reduccionista que consiste en cifrar el cuerpo solamente en su
condición material, porque esta es precaria frente al poder, el cual opera por medio de la cultura para transformarla.

115

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

ser cada vez más abstracto, difuso y complejo”
(Bercedo, 2000:12). La definición que hace
Bercedo se corresponde con los señalamientos de
Sennett y Tuñon, junto con la línea argumentativa
propuesta en este artículo: la concepción del cuerpo
va enlazada con la producción del territorio.
La correspondencia entre el cuerpo y la
noción de escala obliga a reconocer a esta última,
ante todo, como una categoría ontológica y
epistemológica, en un amplio espectro disciplinar
que pasa por la arquitectura, el urbanismo y la
geografía. El entendimiento de las claves que
estructuran las relaciones espaciales, como lo
es la definición de una unidad de análisis que
dé cuenta del propio sentido de extensión y
jerarquía, establecen las bases para fundamentar el
fenómeno corporal como un tópico indispensable
en la configuración de las ciudades, no solo en
el plano de una realidad abstracta, sino también
como una realidad vital. En términos generales, la
escala es la adopción de una magnitud de análisis
de un fenómeno territorial (Gutiérrez 2001:90),
que acotando su valor como categoría ontológica
más allá del marco que da la geografía –como se
ha planteado– abre la cuestión hacia un horizonte
que permite reflexionar por su sentido.
La escala como unidad de análisis lo que
describe son prácticas relacionadas a jerarquías,
niveles de intervención, de significación del
territorio y de ordenanza política, también puede
ofrecer un marco de exploración del cuerpo
como elemento central, apelando a la conciencia
de la carne –el sujeto encarnado–, que lo vincula
de manera particular con su entorno desde la
experiencia sensible, junto con la dimensión vital
en que se desenvuelve y manifiesta la condición
encarnada del sujeto en la escala inmediata de los
objetos cotidianos y pequeños. Con esto se busca
ir más allá de la tradicional noción de escala
cartográfica, que parte del principio de que la
unidad de referencia es fraccionada, reduciendo
o ampliando de esta manera la realidad, en este
caso del cuerpo en sus diferentes asunciones.
Por ello, la sentencia de Tuñón ofrece un
horizonte que hace posible integrar la escala
de las biografías, cuando dice: “Es por ello que
ha llegado el momento de reivindicar que las
cosas se hagan ajustadas a las necesidades de las
personas y la sociedad” (Tuñón, 2015:4), lo que
permite construir una idea de pertinencia en la
producción arquitectónica y urbana, que por lo
general se ha ignorado.

El “nivel” se refiere a una categoría que
compone la noción de escala, usada por el
observador geográfico para ubicar y clasificar un
fenómeno dentro de una jerarquía (cuerpo, barrio,
paisaje, región, nación), “y que, por lo tanto,
puede ser arbitrario y significar distintas cosas
en diferentes contextos. ‘Nivel’, en ese sentido,
es más una categoría que un referente empírico”
(Neumann citado por Ruiz y Galicia, 2016: 141).
Con la categoría de nivel se puede poner en duda el
papel del cuerpo como una constante fundamental
–por lo menos como realidad abstracta– y que
hace posible inducir diferentes valores a la propia
noción del cuerpo para abordar la contradicción
que constituye el fenómeno corporal, como
realidad vital y abstracta, que en ambos casos
atiende a formas distintas de asumir la capacidad
de transformación del cuerpo sobre el territorio.
El cuerpo como instrumento de transformación
implicaría, por otro lado, su reconocimiento
como una constante fundamental que posee un
valor empírico y que nos remite nuevamente a la
idea tanto de la persistencia del cuerpo, como de
su precariedad propuesta por Judith Butler, que
si bien sugiere un referente empírico también
reconoce que mantiene cierto margen dinámico
por la injerencia de la cultura sobre él, es decir, es
reformado continuamente. En un sentido general,
el cuerpo es una constante fundamental en la
medida que se establece como una referencia
dinámica con la que continuamente se cotejan
operaciones que dan cuenta de relaciones
espaciales, cifradas desde sistemas de medidas,
cuyo origen atiende a la búsqueda de asegurarnos
un lugar en el mundo, hasta la concepción del
cuerpo como un fenómeno territorial.
Pierre Gautier en un breve texto introduce
en el concepto de escala dos conceptos más: el
de identidad y flexibilidad (Gautier, 2000). Los
conceptos de identidad y flexibilidad, a través
de una idea de espacio público, hacen hincapié
en una experiencia más personal y vivencial de
la ciudad, para tratar de explicar que los cambios
en la ciudad proceden de las transformaciones
de sus modos de producción y sus objetivos, en
la búsqueda de una coherencia de un conjunto
arquitectónico y urbano que forman la totalidad
del entorno construido. Si bien la consolidación
de la geografía y del urbanismo como disciplinas
científicas ayudaron a instrumentalizar la noción
de escala de manera efectiva para conquistar el
territorio, resulta valioso entender otras formas
116

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

de producción territorial como lo fue el caso
del Pie de Rey, que si bien no van enlazadas a
una cosmovisión ilustrada del mundo –fundada
propiamente en la razón–, se presentan como
una alternativa para entender la persistencia
del cuerpo como hecho biológico y el papel
determinante que juega en la configuración de
las ciudades, ajustadas a las necesidades de las
personas. Lo que se observa es el desarrollo
histórico de la correspondencia que mantiene el
cuerpo con el entorno construido a través de la
evolución del concepto de escala y de los sistemas
de medidas, ya que los incluye –al cuerpo y al
entorno– como parte de un hecho único, porque
uno no puede ser pensado sin el otro; por eso se
busca revisar la noción de escala, hasta ahora
estrictamente cartográfica, debido a que, por lo
general, presenta al cuerpo y al entorno como
realidades desarticuladas.

del estatuto concedido a la técnica: mientras
que su vocación ancestral consistía en colmar
las insuficiencias del cuerpo de acuerdo con
una dimensión primordialmente protésica,
de modo progresivo, fue asumiendo la carga
inédita de gobernar de forma más masiva,
rápida y racional a los seres y las cosas”
(Sadin, 2018:22).
Javier Gutiérrez (2001), cuando define el
concepto de escala, ofrece una categoría para
pensar el territorio que puede ser útil para
vincularlo con una reflexión más profunda y
menos instrumental, es decir, de un carácter más
arquitectónico y antropológico; la escala como
relación, con ello describe los elementos que se
contemplan pueden ser los mismos, sin embargo
lo que cambia son las relaciones entre ellos. De
aquí se empezaría a reflexionar sobre las acciones
que están detrás de esas relaciones que operan
en distintas escalas, y la articulación que puede
haber entre ellas, donde lo que aparece como
constante es el propio concepto de escala, y con
ello en cierto sentido el propio cuerpo como eje
rector, que se manifiesta de diferentes maneras.
Tal vez una de las más evidentes sea ese conjunto
de acciones que se pueden reconocer como
propias del individuo aislado o como la unidad
de distintos individuos que dan forma a la masa.
El cambio tecnológico pensado en razón
de este concepto de escala, referenciado al
cuerpo y sus acciones, puede ir abriendo un
panorama más claro sobre uno de los tópicos
más importantes que le dan sentido, que tiene
que ver con las cuestiones de representación,
vinculadas por lo general solo a problemas de
magnitudes territoriales, o por lo menos con un
interés operativo en la construcción de mapas
descriptivos de las condiciones geográficas que
necesitan ser representadas. De este modo, el
cuerpo de la experiencia se vuelve una magnitud
territorial. “Las leyes de los medios”, de Marshall
y Eric McLuhan (2009), explora un campo
interesante para pensar el modo en que le cuerpo
mantiene relaciones activas con la naturaleza y el
desarrollo tecnológico y, de manera puntual, cómo
las nuevas tecnologías van por un lado, ampliando
las capacidades específicas del cuerpo, pero
también por otro van sustituyendo capacidades.
Marshall y Eric McLuhan explican la situación
bajo dos principios claves: el de extensión y
obsolescencia. El primero se refiere a la gama
de actividades que posibilita una herramienta

EL CUERPO AMPLIADO Y LA
TECNOLOGÍA 5G EN LA CONQUISTA
DEL TERRITORIO
El fenómeno corporal se ha desarrollado a partir
de su conceptualización como realidad vital y
como realidad abstracta, postulando distintas
maneras de relacionarnos con nuestro medio,
en buena parte porque determina el modo en
que es producido el entorno construido desde el
reconocimiento que se hace del posicionamiento
y el desempeño del ser humano en el mundo. El
cuerpo ampliado tiene que ver con la obsolescencia
del propio cuerpo, planteada a partir de la tercera
y cuarta revolución industrial, que precisamente
requieren de nuevas formas de relacionarse
con el entorno tecnificado, algo que nuestra
condición fisiológica es incapaz de cumplir para
poder aparejarse al funcionamiento de las cosas.
Por ello se busca ampliar las capacidades de
acción del cuerpo. Éric Sadin, uno de los autores
más representativos en la actualidad sobre la
exploración de este nuevo orden fenoménico
marcado por el imperativo tecnológico de nuestra
cultura en la transformación del cuerpo, en su
texto La humanidad aumentada expone esta
tendencia según la cual el cuerpo se vuelve el
centro de las nuevas revoluciones industriales,
como en su momento sucedió con la conquista
del territorio, al señalar:
“Desde hace medio siglo, se viene produciendo
una mutación, a la vez discreta y decisiva,
117

�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

nueva; la segunda, por su parte, tiene que ver
con aquello que se pierde, que se deja de lado
al formar parte de los viejos modos de hacer las
cosas. Ambos autores, a lo largo del documento,
van construyendo una idea fundamental, la cual
expresan de la siguiente manera:
“Todos los artefactos humanos, –ya sea
el lenguaje, o las leyes, o las ideas, o las
hipótesis, o los instrumentos, o el vestido, o
los ordenadores– son extensiones del cuerpo
físico o de la mente. El hombre, el animal
que fabrica herramientas, lleva muchísimo
tiempo intentando extender uno u otro de sus
órganos sensoriales, de modos que afectan al
resto de sus sentidos o facultades” (McLuhan,
2009:285).
Bajo este argumento, todo artefacto humano es
una extensión del cuerpo, a razón de que amplía
sus capacidades de manera puntual, es decir, su
capacidad de actuar sobre y en el mundo, lo que
llevaría a considerar que si la ciudad es la invención
más grande del hombre, entonces, también, es una
extensión de su cuerpo. Desde luego esta noción
del cuerpo lleva cierto cariz positivista, bajo esta
consideración de universalidad que establece un
criterio taxonómico.
La consolidación red de telecomunicaciones 5G
participa de esta idea del cuerpo ampliado con cada
invención técnica, observada en el planteamiento
de Eric y Marshall McLuhan. Las derivaciones
al respecto pueden ser muy variadas sobre cómo
se integra un tópico corporal de manera abierta,
no sólo por el modo en que nos proyectamos y
comunicamos ampliando nuestras capacidades
a través de esta tecnología, sino también por las
implicaciones que tiene como hecho biológico. En
este respecto se abren controversias importantes en
distintos informes, como el del Comité científico
asesor en radiofrecuencias y salud (CCARS),
en que se discute desde un ámbito científico si
realmente en estos momentos somos capaces de
valorar hasta donde las ondas electromagnéticas
son inocuas sobre nuestro organismo. La Scientific
Delaration on EHS &amp; multiple chemical sensitivity,

realizada en Bruselas en el año 2015 ya advertía
en un contexto más amplio sobre estos asuntos,
al señalar que, todas las instituciones nacionales
e internacionales deben reconocer los posibles
riesgos del uso de tecnologías inalámbricas
basadas en campos electromagnéticos y sustancias
químicas a futuro, exigiendo el desarrollo de
protocolos mucho más estrictos para su observación
y regulación como una cuestión a largo plazo7.
Existen diversos mitos alrededor de
esta tecnología, información sesgada o que
simplemente por la controversia que podría
generar se censura, sobre todo porque hay una
agenda de desarrollo territorial clara fundada en la
implementación de esta tecnología, que necesita
llevarse a cabo, por parte de los Gobiernos. Así
que, por lo general, la gestión de la información
y la discusión van en este tono, entre resistencias
dogmáticas anti-tecnológicas o su adopción
incondicional. Pero también como una parte de
una agenda política y de competitividad, por eso la
presión que existe para su adopción8. Sin embargo
entre la información parcial y ambigua que se
maneja dentro de este contexto está un tópico
relacionado al cuerpo que resulta muy ilustrativo;
la concepción del metabolismo energético como
parte de su funcionamiento. Este principio consiste
en el uso de la respuesta del metabolismo ante la
actividad física, es decir, cada poro de la piel –
que colabora en esta función– amplia las señales
de las ondas electromagnéticas. Más allá de sus
verdades o mitos, esta idea es muy reveladora, ya
que convierte al cuerpo, a nivel de discurso, en
parte de la infraestructura, participando de una red
que permite a la implementación de las acciones
sobre el entorno por medio de su automatización.
La capacidad del cuerpo es derivada a un sistema
informático, al instrumentarlo de manera similar
como sucedía con el Pie de Rey, como un recurso
para edificar las ciudades con su arquitectura.
La nueva tecnología 5G significa para el
funcionamiento del entorno tecnificado una
revolución en el internet de las cosas, la cual se

7

EHS&amp;MCS (19, 09, 2020). Research and Treatment European Group. Recuperado de: http://www.ehs-mcs.org/en/#
Esto se ve reflejado principalmente en una carrera por el dominio de la industria de la telecomunicación, no solo por empresas, sino por
países. Por eso se observan fricciones y resistencias, en el manejo de la información y la reglamentación, en especial con el caso de China
y Huawei con la Unión Europea. Porque implica un control de la infraestructura informática sobre el tipo de usuarios y su conexión. En
el documento Espectro 5G se pone de relieve el interés de esta tecnología como parte de la política pública. GSMA (2019). Espectro 5G.
Posición de la política pública de la GSMA. Recuperado de: https://www.gsma.com/spectrum/wp-content/uploads/2019/10/5G-SpectrumPositions-SPA.pdf
8

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�Vol. XV. N° 23, septiembre 2021

CONTEXTO

refiere a la interconectividad de los artefactos
tecnológicos desde la red global que es el internet.
El funcionamiento de las ciudades fundada en la
renovación de las tecnologías de telecomunicaciones,
supone la integración de una mayor penetración
de los procesos de automatización anclados en las
inteligencias artificiales, tomando un protagonismo y
un desarrollo como hasta el momento no se ha visto9.
Otra consecuencia del aumento de la magnitud
del internet de las cosas es el alcance de la
manipulación remota de robots y otro tipo de
artefactos para ejecutar actividades sin necesidad
de estar presentes (coches autónomos, drones,
instrumentos quirúrgicos, etc.), además del aumento
del número de dispositivos conectados a la vez, lo
que llevaría a estar conectados a las cosas: “La doble
especificidad inducida por la instauración de la red
universal se debe, en primer lugar, a que capitaliza
la duplicación artificial de la capa matemática
(…) situándose todavía entre los seres y las cosas
y entre los seres entre sí” (Sadin, 2018:54). Sadin
refuerza la idea de un estadio remoto que extiende
la capacidad de acción sobre el territorio, en el
sentido más estricto, de un “cuerpo extendido”
a lo largo del entorno construido, siguiendo lo
propuesto por McLuhan.
Bajo el denominado “ecosistema 5G” se
configura un sustrato que perfila un sistema de
organización y administración de las ciudades, y
con ello se establece otra forma de conquistar y
posicionarse en el territorio desde una lógica del
cuerpo encarnado bajo un imperativo tecnológico.
En este sentido, hay un curioso regreso operativo
en la producción de la ciudad teniendo como
centro el cuerpo como hecho biológico, pero
reformado técnicamente, produciendo una masa
inducida tecnológicamente. La tecnología de
telecomunicaciones 5G10 resulta una forma
actualizada de este fenómeno, en que se asume
el cuerpo como un dispositivo para hacer ciudad,
como en su momento fue el Pie de Rey, que era una
compleja manifestación del fenómeno corporal

que hacía un corte tanto en un sustrato simbólico
como productivo. Si se le suma la cosmovisión
de corte científico, al Pie de Rey y la tecnología
5G resultan aún más próximos entre sí porque en
ambos casos se cuenta con un soporte similar que
amplía su papel estrictamente instrumental.
La cuestión de cómo el cuerpo es adoptado
dentro del ecosistema 5G presenta varios
derroteros, especialmente por el modo en que
se contrapone como hecho informático y como
hecho biológico. Porque el inicio de su punto de
tensión está en un tema de salud que no queda
claro su centro, por los compromisos que hay con
esta tecnología, en la medida que representa un
nuevo modelo de desarrollo territorial que impone
una vía para asumir nuestros entornos a futuro,
con esta idea de las Smart Cities, que incluye la
Domótica y Urbótica. Pero hay otra cuestión de
fondo que integra la concepción del individuo y
su cuerpo con respecto a la figura de la masa como
colectividad, y es el componente tecnológico de
la “doble especificidad” que hablaba Eric Sadin,
Porque en ello se presenta el cruce del cuerpo
como hecho informático, dentro de los entornos
digitales, y como hecho biológico con todas sus
controversias. El nuevo orden vital implantado
por la administración digital de nuestra vida abre
un nuevo nicho en que el cuerpo es ampliado
en términos de una experiencia posible, que
introduce la figura de la masa tecnológicamente
inducida. En ella y su conflicto se observa la
incidencia de la tecnología 5G, bajo la misma
lógica que denuncia Judith Butler sobre cómo el
cuerpo acotado como hecho biológico cede ante
el poder, por medio, en este caso, de una narrativa
instrumental sobre la colectividad.
La tecnología 5G permite una vía distinta de
pensar la colectividad, incluyendo las “cosas”
como parte de ella, que establece otra forma de
conquistar y posicionarse en el territorio desde una
lógica del cuerpo encarnado bajo un imperativo
tecnológico. Lo anterior se refiere a que el cuerpo

9

Alrededor del 50% del tráfico de internet en la actualidad está cubierto por las inteligencias artificiales. La entrada de la tecnología 5G
se prevé que aumente de manera considerable.
10
Esta nueva tecnología ha resultado polémica, en especial dentro de la Unión Europea, por las controversias sobre los posibles daños a la
salud que pueden provocar las ondas electromagnéticas sobre nuestro cuerpo. Más allá de los mitos y la desinformación que hay al respecto,
no sólo por la información falsa que circula, sino por la falta de información clara sobre cierto tópicos asociada al cuerpo, la cual tiene un
sesgo promocional y de venta sobre la tecnología. Además de que su importancia la a convertido en geopolítico en el escenario internacional
Por ello, desde el año 2017, se han recolectado firmas por la comunidad científica para no permitir su entrada en las ciudades de la Unión
Europea, ya que no se tiene certeza de si en realidad no comprometerá la salud de la población. Es un tema difícil, porque parece resultar
indispensable esta nueva red de telecomunicación para el funcionamiento y desarrollo de las ciudades, hablando desde el plano informático/
mercantil contemporáneo.

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CONTEXTO

al estar revestido por instrumentos tecnológicos
se convierte en uno más que se suma otros, para
forma una masa que es tecnológicamente inducida
bajo las nuevas condiciones de hacer ciudad. En
este sentido hay un curioso regreso operativo en
la producción de la ciudad teniendo como centro
el cuerpo como hecho biológico, pero reformado
técnicamente, produciendo una masa inducida
tecnológicamente. Así aparece una nueva forma
de la colectividad que parte de estos nuevos
quehaceres que la definen, en que se suman los
cuerpos y los individuos; el rastro digital que
dejan las personas y las cosas a través de datos,
producto de un proceso de interacción continúo.
El minado de datos es importante porque no
solo optimiza procesos de la colectividad, sino
también por la ayuda que ofrece para dirigir su
tendencia y opinión.
Lo que estamos observando es la evolución del
desarrollo de la historia de la relación del cuerpo
con el entorno construido, conformado por puntos
transitorios, es decir, por síntesis parciales. Por
ello, la tecnología de comunicación 5G expresa de
manera contundente esta cuestión, además de dar
cuenta de una nueva forma del posicionamiento
territorial desde un código corporal concreto que
brinda la capacidad de acción sobre el territorio,
esto es lo que permite referenciar el concepto de
escala al cuerpo ampliado.

El concepto de escala como unidad analítica
está conectada en cómo es entendida el desarrollo
de la vida, en especial con la doble especificidad
producto de su administración digital. El uso de
las inteligencias artificiales para imbuir al entorno
con ellas atiende a una forma de controlarlo,
como en su momento fue la implementación de
la electricidad y el internet. Ambos son elementos
recientes dentro de la historia de la evolución
disciplinar moderna para pensar el entorno, y
que ahora resultan imprescindibles como parte
de una idea de bienestar. Algo que revela una
concepción del espacio y el cuerpo en que son
relacionados dentro de una perspectiva analítica
muy particular, relacionada con esta forma
alternativa de proyectarnos al entorno por medio
de la tele-percepción y la tele-acción –percepción
y acción a distancia-. Pero sobre todo por una
relación más sintética desde el punto de vista de
un procedimiento técnico común entre el cuerpo,
convertido en una masa tecnológicamente
inducida, con la ciudad, como un sofisticado
objeto interactivo y administrado por potentes
inteligencias artificiales. En este sentido, la red
5G representa el siguiente paso técnico en la
evolución de los entornos en el siglo XXI, del
mismo modo que lo fue esta aspiración en el siglo
XX por dotar de electricidad a todas las ciudades,
por eso la importancia que juega en las agendas
de las ciudades a futuro.
La red 5G es una tecnología indispensable
por varios motivos, de manera puntual porque
representan el futuro del uso de las aplicaciones
móviles, pero también del desarrollo de sectores
enteros de la industria de servicios en las ciudades
con el internet de las cosas. Ahora el ejercicio del
poder se ve desplazado de la figura del Rey para
definir los entornos de la colectividad, por la de
los Gobiernos y Corporaciones en la aplicación
de la agenda política de la red 5G, como nos
recuerda la empresa GSMA (2019) sobre las
medidas normativas que deben adoptar los
Gobiernos para asegurar las grandes inversiones
y así poder contar con esta clase de tecnología.
Una tecnología que se convierte en un recurso
indispensable para un proyecto civilizatorio
cifrado en un capitalismo digital.
La discusión ética es un código de
reconocimiento del otro, asociado a una idea
de bien-estar, que es lo que lo va modelado y
marcando una direccionalidad a la constitución
de una masa de carácter informático. De tal modo

CONCLUSIONES
Todo desarrollo tecnológico está íntimamente
ligado a las acciones que son posibles de realizar
desde las condiciones que ofrece el cuerpo
ampliado a través de los artificios técnicos,
lo que lleva a poner en cuestión el papel de la
ciudad, al asumirla como un artificio técnico, que
funciona como extensión del cuerpo encarnado,
y, así, posicionando en un marco de reflexión
más amplio el concepto de escala respecto del
que tradicionalmente se le ha asignado en temas
urbanos y arquitectónicos. Si consideramos que
la escala es la relación de medidas de un objeto
con respecto al cuerpo, implica toda una visión de
orden del mundo enlazada a él, y al mismo tiempo
una condición de producción de las ciudades, que
como artificios tecnológicos son una manifestación
del cuerpo, no solo en un sentido abstracto y
colectivo sino también concreto e individual,
revelando la paradoja que encierra nuestro cuerpo
en la producción de la ciudad.
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CONTEXTO

que, la cuestión se centra en qué clase de relaciones
se están construyendo socialmente, al objetivar al
ser humano como parte de un orden vital, en el que
resulta insuficiente el ritmo biológico, al asumir
el cuerpo como un hecho informático. Por eso la
aparición del concepto de Human Downgrading11
–degradación humana- no es casualidad, porque
obliga a realinear la tecnología con la humanidad
como parte de la agenda de este nuevo orden vital.
Para hacer frente a este proceso de degradación de
la vida biológica.
El concepto de escala como unidad analítica
es insuficiente, ante la evolución disciplinar que
nos encontramos, sobre todo por su asociación
que tiene con el cuerpo como hecho empírico, y
los prácticas instrumentales y significativas que
atienden a tópicos derivados de la corporalidad. Un
asunto que encontramos en Ignaci Solà-Morales
y Richard Sennett cuando hablaban del “cuerpo
adormecido” y del “cuerpo ausente”, al hacerlo
ponen de manifiesto que los niveles de abstracción
sobre nuestra concepción del mundo promueven
nuevos compromisos con nuestro cuerpo y su
relación con el entorno. Porque el concepto de
escala como recurso analítico es, ante todo, una
categoría relacional que nos fija en el territorio
bajo términos muy específicos. Por eso debe ser
observado rescatando el sentido de corporalidad
perdido, pero en este caso integrado en el contexto
de la masa tecnológicamente inducida consolidada
en el proyecto de la red 5G para las ciudades
a futuro. Además esta relación, sustentada en la
implementación de esta tecnología, tiene un sustrato
ideológico que debe ser tomado en cuenta y que por
el momento tiende a soslayarse en falsas discusiones
y un enredado proceso de desinformación bajo una
óptica enteramente instrumental y neopositivista.
Un asunto que también manifiesta vínculos con la
biopolítica, es decir, cómo son moldeados los cuerpos
de los individuos a través de un proyecto político.
La aportación del presente artículo radica en
reconocer de qué manera este nuevo fenómeno
corporal –el cuerpo ampliado– se integra
como un tópico indispensable para pensar el
posicionamiento y configuración territorial de

las ciudades, distinguiendo las dos dimensiones
en que opera y se asume el cuerpo dentro de las
mismas como un elemento constitutivo de ellas.
Una es de carácter abstracto y otra de carácter
concreto, que conllevan a formas de experiencia
particulares que, a su vez, ofrecen una perspectiva
de diseño y planeación distintivas. Por ello, se
trata de recalcar esta noción de cuerpo concreto –a
la vez biológico y tecnológico– que se ha mantenido
ausente en la mayoría de los análisis sobre la ciudad,
a pesar de formar parte de complejos fenómenos
urbanos, ofreciendo una vía de análisis alternativa
para abordar esta relación de proximidad entre
el cuerpo y la ciudad, desde un sentido de escala
comprometido con una realidad vital. Donde buena
parte de la noción de escala va relacionada con la
cosmovisión que hacemos del mundo; mientras más
abstracta y compleja se vuelve, del mismo modo,
las disciplinas con sus recursos e instrumentos para
proyectarnos en él se desvinculan de la experiencia
concreta y bien acotada que el cuerpo como referente
empírico nos ofrece.
La tecnología de tele-comunicaciones 5G
resulta una forma actualizada de este fenómeno,
en que se asume el cuerpo como un dispositivo
para hacer ciudad, de este modo, las relaciones
espaciales se estructuran a partir de las formas de
acción para interactuar con el entorno construido
marcado por el imperativo tecnológico, dando
pie a una nueva forma de expresión del cuerpo
en la ciudad a través de la figura de la masa, pero
que es tecnológicamente inducida y concretada,
en un sentido más amplio, situada. C

11

Es un concepto definido, por Tristan Harris y Randima Fernando, cofundadores del Center for Human, Technology CHT. Una
organización cuyo objetivo es revertir la degradación humana por el avance tecnológica, es decir, la pérdida de la humanidad por la
acción instrumentalizadora de la tecnología. De manera particular en lo vulnerables que nos hemos vuelto ante el funcionamiento de estas
nuevas tecnologías de la información y como es captada la atención de manera adictiva. iProUP (30/11/2020). El dilema que impone la
“economía de la atención” y la tecnología en Silicon Valley: ¿qué es la degradación humana?. Recuperado de: https://www.iproup.com/
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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Evolución transformacional urbana, de la ciudad
a la metrópoli. Redefiniendo el concepto de fuerzas
centrífugas de expansión territorial
Eduardo Sousa-González1

C

on este número que se publica en el mes
de marzo, CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, inicia con su primera
publicación en este del 2021, año de contingencia
sanitaria; no sin antes informar a toda la comunidad
científica y en particular a aquellos autores que han
contribuido con la Revista a través de los años y de
hacer posible, no solo su continuidad ininterrumpida
desde el año 2007; sino también, escalar a nuevas
e importantes indexaciones que permitirá lograr
mayor visibilidad en la esfera internacional.
En este sentido, como se mencionó en el
número de Septiembre del 2020, CONTEXTO
fue evaluada y aceptada en el índice de SCOPUSELSEVIER, ahora les informamos que hasta
finales del mes de Febrero, ya había más de
20 artículos incorporados a la página de este
índice; por lo que se sugiere a los autores que
han publicado en CONTEXTO, corroborar si su
artículo ya se anexó. Aunado a esto, también se
les informa que se ha incorporado a la mayoría
de los artículos de la Revista el Digital Object
Identifier System (DOI) y el proceso continuará
hasta que todos lo tengan.
Lo que se abordará enseguida como parte
del Editorial de este número de Marzo del 2021,
está relacionado no solo con la forma en que
una ciudad procesalmente en el tiempo-espaciodiferencial (Lefebvre, H.: 1980: 44), se transforma
espacialmente de una ciudad monocéntrica en una
conurbación metropolitana (Precedo: 2004), la cual
tiene como eje medular un centro metropolitano.
Dicho centro está integrado por las diferentes
áreas conurbadas y forma un policentrismo

diversificado y caracterizado espacialmente por
una localización de los diferentes usos del suelo,
multidireccional y de orientación periférica
alrededor de éste. Lo cual tiende a promover en
su evolución transformacional territorial a un
doble movimiento urbano contradictorio:
i. El de dispersión y;
ii. El de condensación (Lefebvre, H.:2017:94).
Constituyendo la base del proceso de
crecimiento expansivo adyacente en la metrópoli:
¿Cómo se explican estos procesos de la evolución
espacial ciudad-metrópoli? ¿Qué fuerzas impulsan
este proceso de transformación de expansividad
territorial del centro metropolitano hacia la
periferia mediática?
Para el abordaje de estos dos cuestionamientos
citados anteriormente, la intención es recurrir a un
concepto utilizado por el autor de este escrito desde
el año 2009 (Sousa, E.: 2009: 135; 2015: 394)
denominado: fuerzas centrífugas de expansión
territorial; las cuales están vinculadas precisamente
a explicar; no solo la manera específica en que
sobre el espacio urbano se da esa metamorfosis,
que involucra a la ciudad en su espacio territorial
y la convierte procesalmente en una metrópoli;
sino también, la intención es la de advertir qué
variables, factores y conceptos inherentes al lugar,
son precisamente los responsables de impulsar a
estos procesos evolutivos transformacionales, los
cuales empujan el crecimiento espacial de los
usos del suelo, hacia los linderos de orientación
periférica a partir del centro metropolitano.
Inicialmente, desde año 2009 estas fuerzas
centrífugas de expansión territorial fueron
consideradas (Sousa, E. 2009: 135), solamente

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en
Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado
en el Nivel 2; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx / https://
www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

5

�Sousa-González

como unos mecanismos que involucran a una
triada fundamental, la cual sería el principal
factor interviniente en fenómeno expansivo de lo
metropolitano. Los involucrados serían, desde esta
posición teórica:
i. La sociedad que en su ciclo reproductor2
demanda suelo urbano para su asentamiento;
ii. El Estado que construye las políticas públicas
y las incorpora a la agenda de gobierno (Sousa,
E.: 2021a: 18; 2020: 33); y
iii. Los siete componentes de donde se derivan los
satisfactores y las prerrogativas características
que se ofrecen en la esfera de lo metropolitano3:
lo económico, lo socio-demográfico, lo
territorial, lo ambiental, lo endógeno, lo exógeno
y lo político (Sousa, E.: 2015: 94-95).
Sin embargo, en esta configuración inicial
del concepto de fuerzas centrífugas de expansión
territorial solamente se consideró a los elementos
que de facto intervenían en el procedo de
ensanchamiento espacial: el Estado y lo que deriva
de sus políticas públicas (los siete componentes);
sin reflexionar sobre la sociedad del lugar y sus
características, como parte de una colectividad
metropolitana: cultura, idiosincrasia, identidad y
otras; lo que ha llevado a establecer una redefinición
conceptual del término.
Avanzando en esto, se ha encontrado en
investigaciones posteriores del mismo autor de este
escrito, la existencia de tres conceptos que, desde
la perspectiva de esta investigación, en la realidad
contemporánea representan una base explicativa
que engloba, además del comportamiento de la
sociedad metropolitana en la esfera de la demanda
de suelo urbano; también, se involucra al Estado,
como las dos entes que promueven en estos espacios
metropolitanos su característica expansionista,
iterativa e irreversible, esto es, difícilmente habrá
una contraurbanización (Richardson, H.: 1985).
Incluso, si se analiza estadísticamente a estos
dos entes mencionados anteriormente (sociedad y
Estado), en la esfera expansionista territorial de la

metrópoli, por ejemplo: al Estado como generador
de los diferentes instrumentos transversales de
planeación, llámense planes: federales, estatales
o municipales; que es precisamente de donde se
desprenden las políticas públicas y a la sociedad como
receptora de estos; seguramente se dará la existencia
de una correlación bivarial positiva4, esto significa
que un cambio marginal en el modelo de planeación
(planes transversales), genera una variabilidad de
desplazamientos en los grupos sociales de referencia.
Los dos primeros conceptos se han definido en
otras investigaciones recientes (Sousa, E.: 2021),
para el mejor entendimiento de lo que se pretende
explicar, es necesario reproducirlos textualmente:
“1. El primero, se refiere al concepto de lo
antropoémico del griego emeín “vomitar”; entendido
desde la posición teórica de Claude Lévi-Strauss
(2011:488) como una forma de proceder de la
sociedad actual, en este caso, referida a la forma
en que la sociedad urbana en su evolución
transformacional galopante, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social:
i. A la naturaleza originaria;
ii. A aquellos individuos no urbanos;
iii. Incluso al grupo de individuos de diferente
idiosincrasia cultural-urbana.
Sobre ese concepto, Bauman, Z. (2009:109;
2010:88) menciona que las formas modernas de esta
estrategia social émica, son, por ejemplo: la de la
separación de los guetos urbanos, el acceso selectivo
a espacios específicos y la prohibición de ocuparlos,
entre otras muchas más. Incluso Lefebvre, H. va
más allá, introduciendo la figura del campo ciego
(Lefebvre, H. 1980:29-53), donde se menciona,
entre otras cosas, que la ciudad de piedra y acero
es construida sobre la naturaleza devorándola y
en el proceso se convierten los espacios verdes en
naturaleza ficticia.
2. El segundo, está vinculado concepto asociado
con lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,

2

Este concepto del ciclo reproductor de la vida de los pobladores fue propuesto desde el 2010 por el autor de ese escrito, el cual es
considerado como un elemento interviniente en el proceso de expansión de la ciudad; involucrando a los dos generadores de suelo urbano:
el sector privado y el sector gubernamental, este último involucrado en cuatro procesos: i. El de corrupción; ii. El de ineficiencia; iii. El de
ineficacia; y iiii. El de inefectividad. Para profundizar en este concepto consultar Sousa, E. 2015: 371.
3
Los satisfactores derivados de los componentes serían: el empleo, los equipamientos, los servicios infraestructurales, lo asistencial, lo
lúdico, lo de la seguridad social, la gobernabilidad y otros muchos más.
4
En estadística el análisis de correlación se enfoca a cuantificar la fuerza en una relación entre variables y se mide mediante el
coeficiente r; cuando es bivarial determina la fuerza de la relación lineal entre dos variables, en este caso el Estado y la sociedad; esto es,
la fortaleza de la asociación entre las variables se determina mediante la magnitud del efecto que cualquiera de las dos variables ejerce
sobre la otra (Anderson, D.: 2019).

6

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Editorial

y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen esas transformaciones espaciales
de la ciudad y la ciudad metropolitana, las cuales
involucran a éstas territorialmente, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con la
naturaleza originaria; transformándolos en espacios
físicos totalmente diferenciados: culturalmente,
espacialmente, de habilitación infraestructural y
de los variados equipamientos existentes en las
ciudades”. (Sousa, E.: 2021 cfr.).
El tercer concepto vinculado a las fuerzas
centrífugas de expansión territorial que permiten
su redefinición en la contemporaneidad líquida
en que vivimos, se vincula con la noción de
entelequia social urbana; la cual supone, desde
la óptica de esta investigación, que la sociedad
metropolitana abriga en lo más profundo de su
ser interior, no solo la simiente que lo vincula
a una forma de vida metropolitana: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos
y más; sino también, a un profundo arraigo a los
satisfactores y prerrogativas que estos espacios
de características sui géneris ofrecen para su uso
y disposición, lo que los lleva a hacerse unos
individuos dependientes de estas condicionales.
Aún más, lo que queda claro en la exploración
es que no solo estos satisfactores y prerrogativas
vinculadas a la esfera metropolitana, forman
parte inherente de su percepción cognitiva y de su
conducta; sino también, el que no hay forma visible
de desprenderse de ellos (dependencia). Por lo que
esta particularidad de dependencia del individuo
urbano, tiende a trascender generacionalmente
conformando un proceso no solo evolutivo. Sino
que además es iterativo y de reproducción cognitivo
conductual, lo que hace que se reproduzca de
generación en generación a perpetuidad; como si
fuera una herencia social urbana; esto es, lo urbano
tiene el fin en sí mismo, por lo que no se vislumbra
próximamente un final programado.
Esta sucesión de herencia generacional en
la sociedad metropolitana procura impulsar,
acostumbrar y sobre todo, replicar permanentemente

en los individuos que integran la colectividad; ese
estímulo y estilo de vida que se enlaza a lo urbano.
A esta característica del sujeto metropolitano le
llamamos entelequia social urbana5 y forma parte
sustantiva de la redefinición simbólica del concepto
de las fuerzas centrífugas de expansión territorial.
Entonces, la redefinición contemporánea
simbólica del concepto de fuerzas centrífugas de
expansión territorial enmarcado en las disquisiciones
anteriores, se basa en la disposición generalizada de
aquellos factores inherentes a una metrópoli particular,
los cuales, son personificados como satisfactores
urbanos; generando en el proceso evolutivo una
fuerza de empuje social simbolizado, que en su imagen
gráfica se representa como la forma en que giran las
manecillas del reloj, a partir del centro metropolitano
de la conurbación; estimulando y obligando a la
población, en la evolución transformacional del
territorio metropolitano, a asentarse periféricamente
alrededor de éste. Su representación gráfica que
incluye los conceptos explorados anteriormente se
engloba en la figura 1.
Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Elaboración propia a partir de Sousa, E.
2009; 2015

5

La noción de entelequia es un término filosófico definido por Aristóteles; dicha noción tiene su origen en la palabra griega ἐντελέχεια
(entelékheia), que significa precisamente tener el fin en sí misma.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

7

�Sousa-González

Es desde esta visión contemporánea que
involucra no solo a los espacios metropolitanos
y sus problemáticas inherentes, sino también,
la arquitectura sus formas, estilos, diseño y
sus múltiples variables intervinientes, que este
número de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, agrupa ocho trabajos de investigación
de académicos investigadores de diferentes partes
del mundo presentando la visión desde su particular
trinchera investigativa.
El primero de ellos es presentado por la doctora
Rosa González González de la Universidad de
Camagüey en Cuba, nos presenta un artículo
titulado “Ciudad de Camagüey: un desafío para
el uso del agua”, menciona que las ciudades han
tenido que afrontar múltiples retos en la búsqueda
de la preservación de su patrimonio construido,
al ser uno de los actuales la contaminación y el
aumento de enfermedades por el mal manejo del
agua. Dos son los principales desafíos en materia
de agua que afectan su sostenibilidad: la falta de
acceso al agua saludable y al saneamiento y el
aumento de desastres relacionados con el agua
como inundaciones y sequías. Estos problemas
impactan negativamente en la salud y el bienestar
humano, la seguridad, el medio ambiente, el
crecimiento económico y el desarrollo. La falta de
servicios adecuados de suministro y saneamiento,
conducen a enfermedades como la diarrea o brotes
de malaria y de cólera. Siendo el objetivo de la
investigación realizar una valoración analítica
y retrospectiva por variables que influyen en la
contaminación de las aguas y su repercusión en la
salud de los moradores de la ciudad de Camagüey.
Catalina Borbolla Gaxiola Universidad
Autónoma de Sinaloa, denominado “Importancia
del análisis del comportamiento higrotérmico de
inmuebles históricos para la rehabilitación energética.
Caso del archivo histórico general del estado de
Sinaloa”; el cual tiene como objetivo contribuir
al área de conocimiento sobre el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos en México, así
como también, exponer la importancia que tienen este
tipo de análisis como una herramienta útil para llevar
a cabo intervenciones de rehabilitación energética
para los inmuebles en cuestión. Esto con la finalidad
de mejorar la eficiencia energética cooperando
con la sustentabilidad de los centros urbanos
y su conservación. Partiendo de los resultados
obtenidos del análisis del comportamiento
higrotérmico de un caso de estudio sobre un
8

inmueble histórico ubicado en la ciudad de
Culiacán, México, se pretende demostrar cómo por
medio de dicho análisis es posible el diagnóstico de
temperatura y humedad relativa, contribuyendo a la
toma de decisiones sobre las estrategias que podrían
ser utilizadas que ayuden a disminuir el consumo de
energía eléctrica, mientras se mantienen condiciones
higrotérmicas confortables, y se respetan los valores
patrimoniales del inmueble.
En el caso de los doctores Berenice Vizcarra
y Alejandro José Peimbert Duarte, de la
Universidad Autónoma de Baja California, titulado
“Infraestructura y sustentabilidad social ante la
multiculturalidad en la frontera norte de México”;
se menciona que la suma de dos problemáticas
que inciden en la disponibilidad de vivienda y
cobertura de equipamiento e infraestructura,
demanda estrategias enmarcadas en la planeación
urbana sostenible. Este es el caso de Mexicali, urbe
fronteriza con los EUA que, por un lado, afronta las
repercusiones de las actuales crisis migratorias y,
por el otro, denota un desequilibrio en su densidad
poblacional, con énfasis en el despoblamiento
de Pueblo Nuevo, un barrio fundacional de esta
capital mexicana. El objetivo de este estudio es
establecer lineamientos, con base en la Nueva
Agenda Urbana, Hábitat III, que aborden el
fenómeno desde su naturaleza local, pero con una
perspectiva global, ajustables para su aplicación
en otros contextos con problemáticas migratorias
similares. Para ello se analizaron aspectos tanto
socioculturales como del medioambiente urbano,
inscritos en el sector fundacional de Mexicali, en
busca de la intervención de este entorno con valor
patrimonial, bajo el sustento de que: tanto los
espacios habitacionales, como el equipamiento e
infraestructura fronteriza, adecuados al entorno
multicultural y basados en un desarrollo social
sostenible, contribuyen en mejorar las condiciones
de vida de los migrantes deportados o en tránsito
por un desplazamiento forzado, como la de los
residentes originarios.
El artículo de la doctora Berta Margarita
González Rivero de la Universidad de La Habana,
Cuba, titulado “Breve estudio del comportamiento
ciudadano en calles de la Habana, indica que su
artículo valora la importancia de las ciudades en
la educación de las prácticas ciudadana. Expone
la consideración de que en la actualidad la
ciudad es vista como un actor de educación de
las personas y que han aparecido nuevas ciencias
que se ocupan de esta relación como la Pedagogía
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Editorial

Urbana y la Neuroarquitectura. Además, hay
cambio en las concepciones arquitectónicas para
ir más a lo cualitativo y subjetivo del diseño de los
lugares físicos de la ciudad. Expone la riqueza de
los espacios públicos para los comportamientos
ciudadanos y la necesidad de que su diseño tome
en cuenta los usos que las personas le darán.
Se ofrecen datos registrados en observaciones
realizadas a 100 sujetos que practicaban el
cruce de calles concurridas en La Habana. Ellos
muestran que los sujetos cuidan su vestimenta
e higiene. La mayoría cumple las reglas de esos
espacios, lo que significa que han asimilado las
prácticas adecuadas. Otro por ciento muestra no
cumplir esas reglas y por tanto requiere aumentar
su formación ciudadana. El diseño físico de los
espacios públicos tiene algunos objetos construidos
que obstaculizan la movilidad y seguridad de
las personas. Las prácticas ciudadanas ofrecen
características típicas e interesantes de los sujetos.
Para los doctores Claudio Curzio y Tonahtiuc
Moreno Codina de la Universidad Autónoma
de Aguascalientes, cuyo artículo se titula
“Redefiniendo el concepto del remanente urbano:
una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja
California”, mencionan que hablar sobre los
remanentes urbanos nos lleva a reflexionar acerca
de diversos espacios perdidos que cotidianamente
observamos en el paisaje urbano de una ciudad,
básicamente este fenómeno tiene que ver con
aquellos derechos de vías que van quedando
olvidados al costado de avenidas, vías férreas,
ríos ó incluso canales, también hablamos de
aquellos espacios bajo puentes o distribuidores
viales, así como de camellones o guarniciones
inconclusas; en general son aquellos fragmentos
de ciudad que gradualmente van resultando
como sobrantes de un proyecto de gran escala
así como de una producción urbana desordenada
y especialmente descuidada en cuanto a brindar
atención (preventivamente desde la ejecución del
proyecto urbano) ó solución (correctivamente
desde los planes de desarrollo municipales). En
la actualidad los remanentes urbanos se presentan
como una forma de anti-espacio urbano y
puntualmente deben ser comprendidos como una
tipología especifica que pertenece al ámbito de los
espacios residuales, y en ese sentido el presente
trabajo de investigación se pretendió llevar más
allá de un conjunto de reflexiones teóricas debido
a que también se expone un ejercicio práctico, el
cual estuvo enfocado en realizar un levantamiento
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de casos de estudio en la ciudad de Mexicali y
donde fue posible detectar un total de 123 casos
prácticos que fueron identificados dentro del área
urbana consolidada de esta ciudad.
El doctor Daniel Abner Hernández García de
Universidad Autónoma del Estado de México
presenta un artículo titulado “De convento de
San Francisco a portales de Toluca. Análisis
sociohistórico del lugar”, en donde se menciona
que la creación de edificios depende de dos rubros
importantes: la construcción y la edificación.
Lo invisible soporta lo visible, sin las historias
y narrativas de la sociedad no sería posible la
generación de referentes urbanos. Con esta
inferencia se generó un análisis sociohistórico del
Convento de San Francisco y su transformación
en los Portales de Toluca, observando los
comportamientos sociales e históricos que
confluyeron en un lugar durante los siglos XVI al
XX, entendiendo al lugar como ese espacio con
una alta densidad espacio-tiempo, el espacio en
donde se gesta la intensidad del ser.
Los doctores Sebastián Alonso Camargo Castillo
y Felipe Andrés Muñoz Cárdenas de la Universidad
Santo Tomás Tunja, Colombia; exponen una
investigación que lleva por título “Arquitectura
contemporánea en centros históricos: Una mirada
desde la ciudad de Tunja”; en donde se indica
que Realizar estudios sobre centros históricos
implica hacerse cargo de retos teóricos, históricos
y prácticos que dependen de la ciudad objeto de
estudio. Acotar correctamente el concepto de
centro histórico, entender las dinámicas que lo han
transformado con el tiempo y la dificultad para
acceder a la información existente, hacen de este
tipo de estudios una entrada a nuevas metodologías
de análisis y recolección de información para
entender las ciudades contemporáneas y sus
centros históricos. Tunja tiene un centro histórico
valioso, posee importantes edificaciones de
los siglos XVI y XVII en muy buen estado,
testigos de las transformaciones que ha tenido la
arquitectura y el urbanismo durante los últimos
quinientos años. Sin embargo, la información
que se encuentra es fragmentada y desactualizada.
Este artículo presenta la metodología usada para
recolectar y organizar datos del centro histórico
de Tunja, haciendo énfasis en información urbana
y arquitectónica para inventariar lo existente al
tiempo que se rastrean las transformaciones sufridas
a lo largo del tiempo. También se busca determinar
la forma en que la normativa actual influye en
9

�Sousa-González

estas transformaciones, y cómo la arquitectura
contemporánea se adapta para insertarse dentro
del tejido histórico, afectando su contexto, pero sin
detener las dinámicas propias del centro.
Finalmente en el caso de los doctores Erick
Santiago Camacho Aguirre y Marco Antonio
Medina Ortega, de la Universidad Central del
Ecuador y la Universidad de Guadalajara, México,
respectivamente; presentan un artículo “Bases de
la modernidad de la arquitectura de quito del siglo
xx”, en donde indican que los textos de arquitectura
que estudian la modernidad en la ciudad de Quito
son en su mayoría una recopilación de edificios o
de autores y descripciones de sus obras, por lo que
no aportan al entendimiento de cómo se representó
la modernidad en la ciudad. En consecuencia,
se carece de un trabajo que analice los hechos
que influyeron en cómo las manifestaciones y
expresiones de la modernidad se concretaron
tanto en la sociedad como en la arquitectura de la
ciudad. Este artículo hace una revisión cronológica,
entrelazando los hechos históricos del Ecuador
desde lo político, lo económico y lo social, para
explicar las razones de cómo se cimentaron las
bases de la modernidad en la ciudad de Quito.
La explicación se hace dentro de un marco de
entendimiento desde las visiones de autores como
Bolívar Echeverría y David Harvey, proponiendo
un análisis de las particularidades históricas del país
y de la ciudad. Para ello se analiza el crecimiento de
la ciudad, identificando expresiones arquitectónicas
representativas y evidenciando los momentos en
que las bases de la modernidad se presentaron y
gestaron particularidades que se manifestaron en
la ciudad de Quito en respuesta a su propio modelo
social, económico y político local.
Como comentario final, los miembros
del equipo que conforman a CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad
e internacional; enfocada en diferentes esferas
del quehacer académico-investigativo, en
donde, investigadores de alta calificación, han
colaborado con sus trabajos personales o grupales
en la generación de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen aquí
serán no solamente de interés, sino también de utilidad
10

concreta en futuras investigaciones, complaciendo al
investigador y al lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura, su Posgrado y la Universidad
Autónoma de Nuevo León. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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y economía. México; CENGAGE, 13 edición.
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Nuevas realidades territoriales. Chile;
Editorial Trama.
Sousa, E.: (2009). El proceso expansivo en la
territorialidad metropolitana. Fundamento
teórico y génesis procesal: los espacios no
ciudad en la sobremodernidad.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua
City of Camagüey: a challenge for the use of the water
Recibido: junio 2020
Aceptado: febrero 2021

Rosa González González1

Resumen

Abstract

Las ciudades han tenido que afrontar múltiples
retos en la búsqueda de la preservación de su
patrimonio construido, al ser uno de los actuales la
contaminación y el aumento de enfermedades por
el mal manejo del agua. Dos son los principales
desafíos en materia de agua que afectan su
sostenibilidad: la falta de acceso al agua saludable
y al saneamiento y el aumento de desastres
relacionados con el agua como inundaciones y
sequías. Estos problemas impactan negativamente
en la salud y el bienestar humano, la seguridad,
el medio ambiente, el crecimiento económico
y el desarrollo. La falta de servicios adecuados
de suministro y saneamiento, conducen a
enfermedades como la diarrea o brotes de malaria
y de cólera. Siendo el objetivo de la investigación
realizar una valoración analítica y retrospectiva
por variables que influyen en la contaminación
de las aguas y su repercusión en la salud de los
moradores de la ciudad de Camagüey.

The cities have had to confront multiple
challenges in the search of the preservation of
their built patrimony, to the being one of the
current ones the contamination and the increase
of illnesses for the wrong handling of the water.
Two are the main challenges as regards water that
they affect their sustainable: the access lack to the
healthy water and the reparation and the increase
of disasters related with the water like floods and
droughts. These problems affect negatively in the
health and the human well-being, the security,
the environment, the economic growth and the
development. The lack of appropriate services of
supply and reparation, they drive to illnesses like
the diarrhea or malaria buds and of cholera. The
objective of the research being to carry out an
analytical and retrospective assessment for variables
that influence water pollution and its impact on the
health of the inhabitants of the city of Camagüey.

Palabras Claves:
Ciudad de Camagüey; agua; salud

Keywords:
City of Camagüey; water; health

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey; Doctora en Ciencias Económicas; Profesora Titular de la Facultad de
Construcciones; correo: rosa.gonzalez@reduc.edu.cu

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

13

�González González

1. INTRODUCCIÓN
Para sus primeros asentamientos, el hombre buscó
siempre las proximidades a sistemas fluviales,
debido a la importancia del consumo del agua para
la vida, y su empleo en las actividades económicas
que comenzaron a practicar. Ejemplo de ello son,
las primeras civilizaciones a orillas de los ríos Nilo,
Tigris, Éufrates, Ganges y Yang Tsé. (Acosta, 2016)
Muchas ciudades, como Róterdam, Londres,
Montreal, París, Nueva York, Buenos Aires,
Shanghái, Tokio, Chicago o Hong Kong deben su
riqueza, hoy en día, a la conexión con alguna gran
vía de agua que favoreció su crecimiento y su
prosperidad. Del mismo modo, áreas en las que
el agua es muy escasa, como el norte de África
o el Oriente Medio, han tenido históricamente
dificultades de desarrollo. En la actualidad, los
recursos naturales se han vuelto insuficientes con
la creciente población mundial y su disposición,
en varias regiones habitadas, es la preocupación
de muchas organizaciones gubernamentales.
Es un reto para la humanidad, aprovechar
este líquido vital que llega a la urbe, tanto por
precipitaciones, como suministrado a través
de sistemas de abastecimientos. Por lo que, se
plantea que, la calidad del agua potable es una
cuestión que preocupa a todos los países del
mundo, tanto en desarrollo como desarrollados,
por la importancia que tiene para la salud de la
población. (Cuellar, 2017)
La salud y el bienestar humano, es el resultado
de largos y complejos procesos sociales en que las
condiciones de vida en la ciudad, unido a la cultura
de sus habitantes, intervienen de manera importante y
decisiva. Es por eso que la eliminación o disminución
del riesgo de enfermar por contaminación de las aguas,
debe abordarse desde un enfoque multidisciplinario,
donde se conjuguen las variables demográficas, las
culturales, el acceso a agua potable, al alcantarillado,
al saneamiento, con las variables urbanas.
Según el Informe del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (Programa, 2014), de
los 4 400 millones de habitantes del mundo en
desarrollo casi el 60 % carece de saneamiento
básico y un tercio no tiene acceso al agua limpia.
Las enfermedades de origen hídrico se encuentran
entre las cinco primeras causas de muerte en los
países de América Latina. Existe una relación
directa entre estas cifras y los datos sobre
cobertura y calidad del agua que consumen. Sólo
el 24% de la población urbana de América Latina y el
14

Caribe dispone de algún tipo de sistema de vigilancia
y control de la calidad del agua. (ONU, 2015)
En Cuba, la mortalidad por estas causas no
son consideradas un problema, pero la morbilidad
mantiene una tendencia ascendente, de ahí se
deriva la importancia y necesidad vigente de su
control y prevención. La ciudad de Camagüey,
en los últimos años se ha visto afectada por las
enfermedades de origen hídrico, principalmente
el dengue. Esto se debe en gran medida, a la
escasez y a los defectuosos sistemas de abasto y
de saneamiento presente en las diferentes zonas
de la urbe. (Ministerio, 2018)
Las ciudades, el agua y el hombre, constituyen
tres partes dependientes e interrelacionadas entre
sí, formando un sistema, donde cada una de ellas
incide en el resto. El desarrollo de la ciudad
de Camagüey ha estado acompañado de esa
interacción. En ese proceso, la salud y el bienestar
de las personas, en gran medida, es el resultado
de cómo se ha manejado esa expansión, marcado
por los diferentes matices de las etapas en que ha
transcurrido hasta el día de hoy.
Al estudio de la evolución de la ciudad de
Camagüey y del agua como elemento rector en su
desarrollo, está dirigida la investigación. A partir
de esto se traza el siguiente objetivo general:
Realizar una valoración analítica y retrospectiva
por variables que influyen en la contaminación
de las aguas y su repercusión en la salud de los
moradores de la ciudad de Camagüey.º
El método aplicado es sistémico, estructural,
funcional para lograr un enfoque integral del
análisis; el método de observación para la obtención
de las variables del entorno, utilizándose como
apoyo el método de levantamiento topográfico;
y el análisis de contenido se empleó para el
procesamiento de la información disponible
en documentos escritos como en otros tipos de
textos, así como en edificios y redes; lo cual
permitió buscar criterios acerca del desarrollo de
la investigación y de los resultados obtenidos.
El aporte radica en realizar un estudio
analítico y retrospectivo que permita vincular
características del contexto, como desarrollo
urbano, fuentes de contaminación, área de mayor
incidencia de enfermedades y otros aspectos
como las variables poblacionales de manera que
el análisis sea integral y que dé paso a que los
gestores del territorio como los gobiernos locales
tengan una base para solucionar las incidencias
detectadas. Su soporte está en diferentes estudios
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

realizados por prestigiosos autores sobre la ciudad
de Camagüey, que sirven como marco referencial
y las valoraciones aportadas por los autores de la
investigación a partir de los análisis visualizados
por el diagnóstico realizado. Constituyendo
la principal conclusión que, para trabajar en
función del bienestar humano, al ser una variable
importante el riesgo a enfermarse, el agua en las
ciudades debe ser analizada en interrelación con el
hombre, la urbanización y las consecuencias que
trae su mal manejo para su salud, para así proponer
acciones encaminadas a la paulatina recuperación
de la calidad de este recurso.
2. LA CIUDAD, EL HOMBRE Y EL AGUA
El agua (H2O) es una sustancia cuya molécula
está formada por dos átomos de hidrógeno y uno
de oxígeno y es esencial para la supervivencia de
todas las formas conocidas de vida. El término,
generalmente se refiere a la sustancia en su
estado líquido, aunque la misma puede hallarse
en otros estados (Raffino, 2020). Siendo uno
de los recursos no renovables, cuyo deterioro
y contaminación se ha acrecentado durante los
últimos años con preocupante velocidad.
Los recursos hídricos, tanto superficiales
como subterráneos, cada vez resultan más escasos
debido al aumento mundial de la población y a
la intervención del ser humano en el ambiente,
actividad que, contribuye a dañar su calidad. Los
humanos llevan mucho tiempo depositando los
residuos y basuras en la atmósfera, en la tierra
y en el agua. Esta forma de actuar hace que los
residuos no se traten adecuadamente y causen
contaminación. La contaminación del agua afecta
a las precipitaciones, a las aguas superficiales y a
las subterráneas. (ONU, 2015)
Según la Organización Mundial de la Salud
(Organización, 2014), el agua está contaminada
cuando su composición se haya alterado de modo que
no reúna las condiciones necesarias para ser utilizada
beneficiosamente en el consumo del hombre y de los
animales. Cuando la cantidad de contaminantes es
excesiva, la autodepuración por los microorganismos
descomponedores resulta imposible.
Se recomienda que en el agua para beber haya
cero colonias de coliformes por 100 ml de agua
como buen índice para medir la salubridad de la
misma. El 80% de las enfermedades infecciosas y
parasitarias, gastrointestinales y una tercera parte
de las defunciones causadas por éstas, se deben al
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

uso y consumo de agua contaminada; y también
reconoce que solo un 41% de la población
mundial consume agua tratada y desinfectada
como para ser “segura”. (Organización, 2014)
El análisis realizado al agua y su influencia en
la ciudad, debe contemplar todas las interacciones
de sus componentes, determinando los problemas
fundamentales que provoca el mal uso de la
infraestructura urbana en el riesgo a enfermarse
de la población que la habita.
Variable urbana
La ciudad de Camagüey cabecera municipal,
regional, y provincial, se localiza al sureste del
municipio. Privilegios como su ubicación geográfica,
su relevancia a nivel industrial y la existencia de
los mayores servicios superiores de la provincia, la
han convertido en una influencia sobre municipios,
ciudades y asentamientos vecinos.
La villa, se encuentra enlazada al recurso
agua en todo su desarrollo, nace y en solo 14
años, conoció tres asentamientos. El primero le
dio su nombre: El Puerto del Príncipe. En el siglo
XVI los colonizadores habían bautizado así a la
actual bahía de Nuevitas, en la costa norte. En un
punto al oeste del interior de la bahía fue fundada,
de allí su nombre completo, que con el tiempo
se reduciría a Puerto Príncipe, aun cuando se
alejara poco a poco del mar y se retirara hacia los
márgenes del Caonao, en busca de agua fresca,
mejores tierras y pasto para el ganado, termina
su peregrinar entre los ríos Tínima y Hatibonico
(Torres, 1888), donde se encuentra actualmente
establecida con el nombre de Camagüey (Ver
Figura 1 p. 16). Su segunda y última ubicación
cumple con las instrucciones del Consejo de
Indias de construir la mayoría de las ciudades
en el interior de los territorios, para garantizar el
abastecimiento de agua.
En sus primeros años, las principales fuentes
de suministro de agua eran los dos ríos y lagunas
existentes, sin embargo la ciudad en la medida que
creció invadió la franja de protección de ellos sobre
todo la del Hatibonico, al tenerse que ensanchar,
en 1861 y profundizar el cauce para, aminorar
la elevación de las aguas en sus desbordadas
crecientes. Actualmente este es uno de los puntos
más críticos y que más impacta en las condiciones
ambientales de toda su área, por las afectaciones
por inundación al patrimonio habitacional, que trae
aparejado. (Ver Figura 2 p. 16)
15

�González González

Figura 1. Asentamientos de la ciudad de Camagüey

Fuente: Gómez, 2006

República, el hábitat se extendió desordenadamente
en ampliaciones de repartos existentes.
A partir de 1959, con la llegada de un nuevo
sistema económico, político y social, comienza
el planeamiento urbano. No obstante a este logro,
la crisis económica del período especial en los
´90 propició la expansión espontánea hacia zonas
periféricas, incorporando áreas carentes de redes de
infraestructura técnica, que construían letrinas y se
abastecían de pozos, sin tener en cuenta regulaciones
existentes para su edificación. (Ver Figura 3)
Figura 3. Comparación entre el crecimiento
poblacional, la vivienda y el uso del agua

Figura 2. Invasión de la franja de protección de los ríos

Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

En el orden que creció la ciudad y su
población, carente de alcantarillado y plagada de
letrinas, iglesias donde se acostumbraba a realizar
enterramientos, se inició la contaminación de las
mismas (Torres, 1888), (Gómez, 2009), (Dirección,
2018). Esta aumentó cuando en 1814 se construye el
Cementerio General, en un principio lejos del centro,
pero que por su crecimiento mal gestionado, y los
enterramientos realizados impactó tanto a las aguas
subterráneas como superficiales, consecuencias
que perduran en la ciudad de hoy en día. Además,
se ejecutó la obra de un matadero en 1729 y de
diferentes hospitales que practicaban el casi nulo
tratamiento a las aguas servidas y su vertimiento
directo al suelo y a los ríos, constituyendo, entre
otras, los primeros contaminantes de las aguas
subterráneas y de las fuentes de abasto de agua
potable, que impactaron negativamente al área que
ocupa hoy el centro histórico.
Luego de las Ordenanzas de Construcción
de 1908 se vislumbran los lineamientos para
uniformar la trama urbana, sin embargo a fines de la
16

Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

Paralelamente, el desarrollo urbano de la ciudad
de Camagüey ha estado condicionado por los
procesos sociales, económicos, culturales y naturales
que se han sucedido en el transcurso de sus más de
quinientos años de fundada, y que han quedado
expresados en su estructura urbana. Expresado en
una extensión de 63,21 km2 y al observar su plano
se aprecian cambios en la morfología urbana, que
en algunos casos, como en la zona conocida como
centro histórico, su trazado irregular se debió en
gran medida para favorecer el escurrimiento del
agua de lluvia hacia los ríos (González, 2014).
Se conoce, por datos de Planificación Física
(Dirección, 2018), que en 1990 su área era de
5800 hectáreas (ha), ya para el 2002 se habían
convertido en 6660 ha, y en el 2014 contaba con
una superficie total de 8400 ha como límite, de
los cuales, 6740 ha, cerca del 80%, correspondían
a área urbanizada; lo que evidencia un vertiginoso
crecimiento urbano. En la actualidad, el 78%
del suelo de la ciudad es urbanizado, el 11.3%
corresponde al suelo propuesto como urbanizable
y el 10.2% al no urbanizable.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

De los cuatro distritos en los que se divide:
Cándido González, Joaquín de Agüero, Julio
Antonio Mella e Ignacio Agramonte, el que
posee mayor área es el Julio Antonio Mella con
2960,7ha; mientras que el más pequeño es el
Cándido González con 585,14ha, el cual además
presenta el mayor coeficiente de ocupación del
suelo (COS) y el más negativo coeficiente de
utilización de suelo (CUS), por predominar en
el perfil urbano las edificaciones de poca altura.
Por su parte, en los repartos Lenin de la Paz,
Previsora, Puerto Príncipe, Julio Antonio Mella
y el Microdistrito Ignacio Agramonte, hay un
adecuado crecimiento en altura que condiciona
una mejor utilización del suelo urbano en los tres
restantes distritos.
En la ciudad, el principal uso de suelo es el
residencial, representado por un total de 112
905 viviendas, de las que la mayoría pertenece
al distrito Joaquín de Agüero. En el caso de
los servicios básicos y medios, se encuentran
mayoritariamente en Cándido González, distrito
en el que se halla el centro histórico de la ciudad.

La mayor cantidad de edificaciones deportivas
se encuentra en el distrito Julio A. Mella; las
educacionales, predominan en Joaquín de
Agüero; y las de salud (hospitales y consultorios
del médico de la familia) en el Cándido González,
aunque se distribuyen de una manera bastante
uniforme en la ciudad.
Lo problemas mencionados con anterioridad
persisten, la villa asumió el crecimiento posterior
de la ciudad que se expandió a su alrededor;
sumando las fuentes de contaminación existentes
a nuevas, creadas por el desarrollo, primero en la
República y posterior en el triunfo revolucionario.
Por lo que se concluye que la principal fuente de
contaminación es la ciudad de Camagüey, con
una carga dispuesta expresada en la demanda
bioquímica de oxigeno (DBO5) que asciende a
4 557 ton/año. Con 32 fuentes de contaminación
dentro del perímetro urbano, de ellas 24 son
industriales, seis son instalaciones de salud
(hospitales), una es un centro de investigación y
el otro es el asentamiento urbano. (Ver Figura 4)

Figura 4. Contaminación por industrias

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

17

�González González

Las ciudades no se pueden considerar sostenibles
si no garantizan un acceso fiable al agua potable y un
saneamiento adecuado. Lidiar con las necesidades
crecientes de los servicios de agua y saneamiento
es una de las cuestiones prioritarias de este siglo. La
gestión sostenible, eficiente y equitativa del agua en
las mismas no ha sido nunca tan importante como
lo es en el panorama mundial actual. (ONU, 2015)
Variable socio–cultural
El proceso de desarrollo urbano camagüeyano es
complejo (Ver Figura 5), en él se entrelazan los
elementos de crecimiento poblacional, expansión
de la villa y desarrollo de las infraestructuras. La
ciudad fue variando y creciendo en el transcurso
de los años, debido al crecimiento de su economía
y el aumento de su población.
El incremento poblacional y de vivienda, no
siempre estuvo acompañado de un desarrollo
de infraestructuras que diera respuestas a las
necesidades de esa evolución; muestra de ello
es que aproximadamente 92 años después de
1528, sus habitantes no estaban preparados para

enfrentar aquellos retos que ya le imponía el
entorno desde la perspectiva del agua y tuvieron
que arreglárselas buscando nuevas soluciones
con los recursos naturales locales que poseían.
Para la segunda mitad del siglo XIX existían
544 manzanas; 3953 casas y 1515 cuartos que
hacen un total de 5468 edificios (Torres, 1888).
A principio del siglo XX como respuesta al
desarrollo económico de la región, inicia el
desarrollo de su estructura urbana con la creación
de numerosos asentamientos. El progreso
económico estuvo acompañado del crecimiento
demográfico. Posteriormente, la población fue
creciendo a consecuencias del aumento vegetativo
y migraciones intermunicipales y provinciales.
Aunque se ha modificado paulatinamente su
categoría migratoria, pasando de una situación de
fuerte receptor durante los años de 1980 – 1995, a
una débil recepción en el período de 1996 – 2002, en
el contexto de las migraciones interprovinciales. Esto
no significa que haya disminuido la notable atracción
que ejerce la ciudad sobre las migraciones internas.
Desde su fundación se ha sostenido como centro de
mayor concentración de población de la región.

Figura 5. Desarollo urbano de la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

18

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

Según último censo realizado, los 304 268
habitantes de la ciudad representan el 95%
de la población del municipio y el 39 % de la
población total de la provincia. Su distribución es
uniforme en la mayor parte de las áreas de salud
con más de 30000 habitantes cada una, excepto
el Agramonte al que solo pertenecen 18860. Hay
mayor cantidad de mujeres por área de salud, a
excepción de la Oeste, para un total de 157289
mujeres y 146979 hombres a nivel de ciudad. El
índice de habitabilidad se enmarca en el rango
entre 2.61 en Centro hasta 2.87 en el Oeste, con
un promedio a nivel de ciudad de 2.7 habitantes
por vivienda. (Oficina, 2013)
Lo anterior ha influido en la morbilidad,
debido a en primer lugar a que los ancianos, son
más susceptible a enfermar, al encontrarse esta
variable muy relacionada con las condiciones de
habitabilidad y salubridad de la urbanizaciones.
Variable agua
Es inconcebible la planificación y desarrollo de
un territorio ajeno a la gestión de las aguas; la
experiencia universal ha demostrado que han de
verse integradas la exploración de sus fuentes, su
explotación, suministro, saneamiento y costos:
“los recursos hídricos no son solamente las aguas
limpias de precipitaciones, las almacenadas en
reservorios, o las que fluyen como corrientes
naturales, cercanas y al alcance inmediato del
hombre; sino también las aguas de retorno, las
aguas contaminadas…”. (Mateo, 2015)
A escala urbana el agua puede dividirse en
tres variantes: agua potable, aguas residuales
(aguas negras y aguas grises) y agua de lluvia
o pluvial. La primera, aunque significa apta
para el consumo, responde a rasgos generales
a la que es utilizada para la higiene personal y
doméstica, beber y cocinar; la segunda se divide
en negras, cuando proviene del inodoro, y grises,
cuando son residuales menos contaminadas por
las actividades de baño, lavado y fregado; y
la tercera, como su nombre indica, es la que se
obtiene mediante precipitación. (ONU, 2015)
La ciudad recibe el agua, la usa y la entrega
al medio natural por diferentes formas, en ese
contexto existen tres procesos importantes que
se diferencian entre sí y que están estrechamente
relacionados (Ecofluido, 2017):
Primer grupo: Abarca aquella parte del
agua que llega a la ciudad por diferentes vías,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

también la que cae desde la atmósfera, pero que
se usa a través de diferentes formas o sistemas
de captación (redes de acueductos, sistemas de
colección o captación desde los techos, pozos,
tiendas y pipas).
Segundo grupo: Aborda aquella agua
consumida (aguas grises) que se suministra al
medio natural. En una ciudad con deficiente
redes de acueducto y alcantarillado, sin sistemas
de tratamiento de residuales, donde el agua
contaminada por su uso doméstico o industrial se
vierte directamente a los ríos o al manto freático,
constituye una amenaza para la salud de las
personas. A este grupo se le debe prestar mayor
atención a la hora de invertir por el impacto que
ocasiona en los ecosistemas y en la salud del
hombre, además porque influye en el tercer grupo.
Tercer grupo: Caracteriza a aquella parte del
agua que no se consume en el primer grupo y que
se infiltra hacia el manto. En una ciudad con las
mismas características descritas en el segundo
grupo, también se contamina aumentando el riego
de enfermar.
Este movimiento de las aguas descritas en los tres
grupos anteriores, unido a la trayectoria caracterizada
por la evaporación, la evapotranspiración, la
condensación y por último la precipitación, en su
interrelación con el desarrollo de la ciudad, servirá
de referencia para los análisis posteriores.
Los recursos hídricos en Cuba no son
abundantes, por lo que se requiere de un uso cada
vez más racional. Tanto los disponibles como los
aprovechables del país, son desiguales a todo lo largo
y ancho del mismo, trayendo como consecuencia
que de manera sistemática existan provincias que
tengan déficit de agua para su desarrollo socioeconómico, como es el caso de Camagüey.
Durante el periodo colonial el abastecimiento
de agua a la ciudad, tuvo sus particularidades;
inicialmente sus habitantes tomaban el agua
directamente de los ríos Hatibonico, pero sobre
todo del Tínima y de las lagunas existentes;
paralelamente o después, se realizaron algunos
pozos, cuya cantidad fue elevándose en la medida
que la villa aumentó su tamaño y la población
creció demandando mayor cantidad de agua para
su consumo y para los animales que criaban; más
tarde, aprovechando la calidad de la arcilla cercana
se construyeron los tinajones; la fabricación de
los mismos alcanzó tal magnitud que a inicio del
siglo XX, en la ciudad se registró la cifra cercana
a dieciséis mil; por este motivo se identifica a
19

�González González

esta urbe como la “ciudad de los tinajones”.
En algún momento de este período apareció un
nuevo servicio, muy popular y necesario, ya que
el agua era suministrada en muchos casos por
vendedores ambulantes –aguadores o aguateroscuyo negocio fluctuaba en dependencia de la
abundancia o no de las lluvias (Gómez, 2009).
Es importante acotar que existieron varios pozos
muy conocidos como el de Bedoya, ubicado en
la plazoleta que lleva su nombre, que jugaron un
gran papel en esa etapa.
La ciudad se encuentra atravesada únicamente
por dos ríos, los mismos que le sirvieron de cuna,
el Hatibonico y el Tínima, los cuales corren de
norte a sur como colectores fundamentales de
las precipitaciones. Estos ríos son los encargados
de acumular el escurrimiento de las aguas de
sus zonas aledañas y de la ciudad en general
evacuándolas al sur fuera del perímetro urbano.
Sus principales dificultades son la poca capacidad
de evacuación de los cauces, la sinuosidad y la
presencia de escombros que obstruyen la sección
del cauce, trayendo aparejadas inundaciones en
períodos de intensas lluvias, agravándose por la
ocupación de las márgenes. Los arroyos Méndez,
Juan del Toro, El Güije y De Kilo también se
encuentran sumamente contaminados.
En la actualidad, los ríos son unos de los
puntos que impactan más desfavorablemente
en las condiciones ambientales de toda el área
de la ciudad de Camagüey, por las afectaciones
por inundación al patrimonio habitacional que
traen aparejado y la contaminación a la que

son expuestos, debido al vertimiento hacia
sus aguas de parte de los desechos del sistema
de alcantarillado no concluido, constituyendo
un ciclo de contaminación, no solo del manto
freático, sino de las aguas superficiales.
El suministro de agua a la ciudad a través
del acueducto comienza en la etapa republicana,
en la cual desde 1904 empiezan a realizarse los
estudios de terreno y a fabricarse los planos
para la construcción de un moderno sistema
de abastecimiento de agua, formado por la
presa Pontezuela, una estación de bombeo, una
conductora hasta un tanque elevado ubicado en
la loma García y desde allí a la ciudad con una
longitud total en tuberías aproximadamente de
23 Km; este conjunto podía abastecer en aquellos
momentos a 45 mil personas, sin embargo por
el crecimiento posterior de la ciudad y por la
aparición de nuevos adelantos científico-técnicos,
este recibe una serie de transformaciones.
En el período revolucionario, crece
significativamente la ciudad y su población,
motivado por las reformas sociales que introduce
la revolución; fue necesario entonces, construir
otro sistema de abastecimiento que aumentara
la cantidad de agua a suministrar; esta vez
desde la presa Cubano-búlgara hasta la Planta
Potabilizadora con capacidad de 1200 L/segundo;
además de éste, se construyó otro sistema de
reserva desde la presa Tínima. En el 2005 se
edifica desde la presa Máximo un conducto de 17
Km que converge con el conducto Cubano-búlgara
a Camagüey. (Geocuba, 2016) (Ver Figura 6)

Figura 6. Sistema de
abastecimiento de agua del
municipio de Camagüey
Fuente: Elaborado por los autores
a partir de revisión bibliográfica

20

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

A principios del siglo XX se construyeron las
Debido a lo anterior y al verse en la imposibilidad
primeras redes de abasto de agua en la ciudad.
de acceder al agua fácilmente la población adopta
Se refiere en el Plan General de Ordenamiento
medidas como la extracción del líquido con
Territorial que el acueducto se introdujo junto
propiedades alteradas en pozos improvisados por
con otros avances científico- técnicos en las zonas
esfuerzo propio, que no cumplen con los niveles
residenciales de la ciudad republicana; y en los
de calidad permisibles, otra actitud perjudicial es
años 70 se manifestaba una situación crítica de
el almacenamiento en condiciones negativas que
las fuentes y los sistemas de abasto de agua a la
posibilitan la contaminación y la proliferación
población, servida por acueducto el 87.5%. La
de agentes patógenos y vectores (intermediarios
población servida era el 42% (Dirección, 2018).
en la transmisión indirecta de un agente desde un
La siguiente tabla muestra la situación en cuanto
reservorio a un hospedero susceptible).
a las aguas superficiales y a la infraestructura
El 60% del agua bombeada para la red se
hidráulica tanto en el municipio, como en la
pierde en salideros, otros problemas se encuentran
provincia de Camagüey. (Ver Tabla 1)
las elevadas pérdidas en el sistema, la insuficiente
No obstante, a los grandes esfuerzos realizados
capacidad de conducción, el mal estado de las
por el gobierno, solo parte de sus habitantes se
acometidas intradomiciliarias, la falta de redes en
la presa Cubano-búlgara hasta la Planta Potabilizadora
con capacidad de 1200 L/segundo;
beneficia, sobre todo aquellos que viven en las
algunas zonas de la ciudad, un deficiente metraje,
además de éste, se construyó otro sistema de reserva desde la presa Tínima. En el 2005 se
zonas altas o en las periferias poseen dificultades
las bajas dotaciones reales de suministro, el mal
edifica
desde
la potable.
presa Máximo
un7conducto
deestado
17 Km
quedeconverge
el conducto
con
el acceso
a agua
(Ver Figura
p. 22)
técnico
los equiposcon
de bombeo,
el déficit
Cubano-búlgara
a Camagüey.
(Geocuba,
(Ver
Figura
6) de almacenaje de las fuentes de
En Camagüey, en
el 2008, se cumplió
con 2016)
el
en el
volumen
acuerdo de lograr un incremento en la mejora
abasto, la carencia de equipos de mediciones en
6. SISTEMA
DELdel
MUNICIPIO
de los Figura
indicadores
de gestiónDE
de ABASTECIMIENTO
la calidad y
la red,DE
paraAGUA
la operación
sistema y las redes de
eficiencia en los servicios de abasto de aguaCAMAGÜEY
que
comunicaciones incompletas. Por todo lo anterior
porrequerida,
los autores a partir
de revisión
permitan dar unFuente:
servicio Elaborado
con la calidad
el tiempo
promediobibliográfica
de agua para la población es
lo que se evidenció en un abastecimiento de agua
de seis horas en los lugares servidos estimándose
con
buena calidad
bacteriológica,
alcanzando las que
un 60%redes
del agua
se bombea
A principios
del siglo
XX se construyeron
primeras
de que
abasto
de aguapara
enlalared
más
del 95%
de potabilidad
conciliada
conde
el Ordenamiento
se pierde enTerritorial
salideros. Elque
7% el
de acueducto
los repartos de
ciudad.
Se refiere
en el Plan
General
se la
MINSAP
y
se
mantiene
la
condición
de
eficiencia
ciudad
están
servidos
por
solución
parcial,
el
33%
introdujo junto con otros avances científico- técnicos en las zonas residenciales de la ciudad
enrepublicana;
el 100% de layinfraestructura
(Empresa,
2016).
están
servidos
por
acueducto,
el
36%
no
tienen
en los años 70 se manifestaba una situación crítica de las fuentes y los
El acueducto,
condemás
años de servida
acueducto
y el 24% el
de87.5%.
los repartos
de la ciudad
sistemas
de abasto
aguadea la80población,
por acueducto
La población
explotación,
satisface
las necesidades
servidos por
acueducto.
servida era no
el 42%
(Dirección,
2018). La de
siguienteestán
tablamedianamente
muestra la situación
en cuanto
a las
toda la población, beneficiando cerca de un
El agua de abasto en la ciudad tiene mala
aguas superficiales y a la infraestructura hidráulica tanto en el municipio, como en la
75%, además tiene mala calidad de agua por
calidad según muestran los siguientes indicadores
provincia de Camagüey. (Ver Tabla 1)
problemas en embalses de abasto y por el mal
al cierre del 2002 (Ministerio, 2018):
estado de las redes técnicas, quedando algunas
• Índice de cloración al 25.5% del 90% normado
zonas sin servir, al predominar en estas el
por la falta de un adecuado funcionamiento de
consumo de agua subterránea a través de pozo.
la planta de tratamiento.

Tabla 1. POTENCIAL COMPARATIVO DEL MUNICIPIO CAMAGÜEY

Tabla 1. Potencial comparativo del municipio de Camagüey

Municipio Camagüey
Indicador
Volumen (Hm3)
Aguas Superficiales 280.19

Provincia Camagüey
Indicador
Aguas Superficiales

Volumen (Hm )
3635.0

3 *

%
8

Infraestructura Hidráulica:
Infraestructura Hidráulica:
Presas: 3
259.85
Presas:49
1146.4
23
Micropresas: 23
20.35
Micropresas:49
146.4
14
Volumen de agua 154.65
Volumen de agua 403.16
38
para el abasto a la
para el abasto a la
población.
población.
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica. *Hm3 representa hectómetro cúbico
*
Hm3 representa hectómetro cúbico
No obstante,
losN°
grandes
esfuerzos
CONTEXTO.
Vol.a XV.
22. Marzo
2021

realizados por el gobierno, solo parte de sus habitantes
21
se beneficia, sobre todo aquellos que viven en las zonas altas o en las periferias poseen
dificultades con el acceso a agua potable. (Ver Figura 7)

�González González

• Dosificación de cloro insuficiente en la red
de distribución (trazas).
• La calidad bacteriológica por debajo de los
índices normados (58.4%).
Del total de pozos que se les realizó muestreo
dentro del perímetro urbano de la ciudad (20
en total), presentan diferentes grados de
contaminación 14, para un 70%.
De hecho es el recurso agua (tanto superficial
como subterránea) uno de los recursos naturales
más afectados como consecuencia de la
contaminación con residuales líquidos; comunales
e industriales, sin tratar o deficientemente
tratados (sólo el 0.12% de las aguas residuales
son tratadas).
A raíz de la precaria situación existente en la
infraestructura hidrosanitaria fue presentado en
2014 el Proyecto Rehabilitación de suministro
de agua e higienización de ciudad de Camagüey.
El mismo, propone la ejecución de actividades
para la mejora del sistema de acueducto y
alcantarillado de esta ciudad, con un monto
total de alcance de 92. 95 millones a propiciar
por un crédito de Arabia Saudita a Cuba. Para
la primera etapa del proyecto, puesta en práctica
en diciembre del 2015, el Fondo Saudita para el

Desarrollo concedió 40 millones de dólares, 43%
del monto total. (Empresa, 2016)
Los especialistas decidieron no ampliar las
redes, para que una vez terminada la rehabilitación,
se garantice la permanencia y la cantidad de agua
en los hogares y el sector estatal de la ciudad,
disminuyendo las pérdidas por salideros. Por
este motivo, el programa inversionista abarca,
entre otras obras, la construcción de una nueva
conductora en la presa Amistad Cubano-Búlgara,
la rehabilitación de la planta potabilizadora de la
ciudad de Camagüey, nuevos equipos en estaciones
de bombeo y la reparación de redes y conductoras.
Se pudo constatar que el monto ejecutado hasta
el 2017, era de aproximadamente 23 millones de
dólares, correspondiendo al 57, 8% del total. De
estos, la mayor inversión fue dedicada a materiales y
equipos, mientras que el resto se destinó a obras civiles
para la construcción de sistemas de abastecimiento y
saneamiento, y servicios de administración.
Mientras que, el servicio de alcantarillado
en Camagüey colecta las aguas residuales y las
dirige a desaguar en los ríos Tínima y Hatibonico
exterminando formas de vida acuática e
impidiendo la utilización de estas aguas para
otros usos y actividades.

Figura 7. Áreas servidas por agua potable en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

22

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

El sistema de alcantarillado se completa
con los colectores principales de residuales que
evacuan los albañales hacia el sur de la ciudad.
En la actualidad se encuentran construidos cinco:
Marginal Hatibonico, Marginal Tínima – Méndez,
Colector Juan del Toro, Marginal Este – Oeste,
Colector Santa Cruz. Los grandes volúmenes
de residuos que se generan en la ciudad con
alta concentración de gérmenes patógenos, son
unas de las principales vías de transmisión de
enfermedades. La ciudad no cuenta con planta de
tratamiento de residuales. Se prevé su ubicación
al sur de la circunvalación en la margen izquierda
del río Hatibonico.
En el presente, la población servida por la
red sanitaria es el 144,755 habitantes, lo cual
corresponde al 48% y representa el 40% de la
superficie urbana. La carencia de alcantarillado en
el 60% de área de la ciudad provoca vertimientos
directos de residuales por parte de la población y
otras instalaciones tanto industriales como de otro
tipo en los ríos y arroyos que atraviesan la ciudad
provocando un alto grado de contaminación en
estos. Las zonas no servidas por el alcantarillado
evacuan sus residuales mediante fosas. El 27% de
los repartos cuentan con alcantarillado y el 73%

de los repartos de la ciudad no cuentan con el
servicio. (Ver Figura 8)
El sistema de drenaje pluvial de la ciudad
está parcialmente construido solo en el centro, en
algunos repartos urbanizados y en zonas de nuevo
desarrollo de edificios y viviendas. Por la falta de
mantenimiento, la calidad del sistema se encuentra
deteriorada, calificándose de regular y mala en
los repartos donde existe, por su inadecuado
funcionamiento tienen lugar inundaciones
parciales ante fuertes lluvias, fundamentalmente
en Montecarlo y Puerto Príncipe.
La recogida de los desechos sólidos se efectúa
por distritos de forma diaria en el centro y las
vías fundamentales y días alternos en los calles
repartos, entidades laborales, educacionales y
recreativas; oscilando entre tres y cuatro veces
por semana. Se ejecuta a través de carros de
combustible y de tracción animal, con una calidad
entre regular y buena. De los seis vertederos
dispersos en la ciudad, dos pertenecen al Consejo
Popular Lenin-Albaisa (Lenin y Cabeza de Vaca),
aspecto que compromete su situación higiénica.

Figura 8. Áreas servidas por alcantarillado en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

23

�González González

Variable salud

Por lo que resulta importante conocer,
cuáles son las enfermedades de origen hídrico
producidas por un mal manejo del agua potable
La contaminación hídrica es una modificación del
o residual a la que se enfrentan las ciudades.
agua, que la vuelve impropia o peligrosa para el
Estas enfermedades, se transmiten al beber agua
consumo, la industria, la agricultura, la pesca y
infectada, comer pescado y marisco contaminado,
las actividades recreativas, así como para la vida
bañarse, nadar o vadear en aguas contaminadas o
cotidiana. Es provocada por el hombre y son
(Ver Tabla 2).
más
vulnerables
a
la
contaminación
las
aguas
para la vida cotidiana. Es provocada por por
el insectos
hombrey caracoles
y son acuáticos
más vulnerables
a la
Los
primeros
signos
de
alerta
de
superficiales,
pues
están
más
en
contacto
con
la
contaminación las aguas superficiales, pues están más en contacto con la actividad
humana
contaminación de las aguas en Camagüey están
actividad humana que las subterráneas.
que las subterráneas.
relacionados con la introducción en la villa de
Durante siglos, las aguas superficiales (ríos,
Durante siglos, las aguas superficiales (ríos, arroyos y lagos) han sido usadas
los primeros tinajones, que llegaron a principios
arroyos y lagos) han sido usadas incorrectamente,
incorrectamente,
para
descargar
desechos humanos
e industriales,
que pueden
ser incluso
del siglo
XVII, para marcar
para siempre
el
para
descargar desechos
humanos
e industriales,
altamente
tóxicos.
Los
contaminantes
pueden
deteriorar
o
destruir
la
vida
acuática,
entorno camagüeyano. A mediados del
siglo
que pueden ser incluso altamente tóxicos. Los
amenazar lapueden
saluddeteriorar
humana,odañar
lalavida
y perjudicar
industriales.
XVII
la mayoríalasdeoperaciones
las casas contaba
con
contaminantes
destruir
vidasilvestre
Hoy día
la mayoría
dehumana,
los pueblos
carecen
un abastecimiento
adecuado
agua
recipientes que
recogíande
agua
de pura,
lluvia a
acuática,
amenazar
la salud
dañar la
vida de grandes
por mediopor
de lo
canalizaciones
desde
techos.
silvestre
y perjudicar
las operaciones
industriales. del hombre,
pesar de
ser la necesidad
más fundamental
que, casi todos
loslos
problemas
presume que
su uso
de hayaprincipales;
generalizadoel
día derivados
la mayoría del
de los
pueblos
carecen
deHoy
salud
agua
proceden
de la noSeseparación
de sus
funciones
contrarrestar
las sequías
ocasionales
y una
deagua
un abastecimiento
adecuado
agua corriendo
pura, a
sucia se mezcla
con ladepura,
el para
riesgo
la población
que vive
en las ciudades
epidemia
de
filariasis
que
se
pensaba
provenía
del
pesar
de
ser
la
necesidad
más
fundamental
del
de enfermarse.
agua
contaminada
de
los
ríos
y
lagunas,
ya
que
la
hombre,
por
lo
que,
casi
todos
los
problemas
De forma general, las enfermedades relacionadas con el uso de agua incluyen aquellas
ciudad se abastecía principalmente del río Tínima
de salud derivados del agua proceden de la no
causadas por microorganismos y sustancias químicas presentes en el agua potable; donde se
y de cuatro lagunas cercanas a la villa.
separación de sus funciones principales; el agua
calcula que la morbilidad y mortalidad se reduceAparejado
entre un al20análisis
y un anterior,
80% si en
se1620
garantiza
la
debido
sucia se mezcla con la pura, corriendo el riesgo la
potabilidad
y adecuada
canalización
de las mismas
las urbanizaciones.
a la en
influencia
de las fuentes contaminantes,
población
que vive
en las ciudades
de enfermarse.
Por
lo
que
resulta
importante
conocer,
cuáles
son
las enfermedades
de origen
hídrico
se comprometió
en gran medida
la situación
De forma general, las enfermedades relacionadas
producidas
por
un
mal
manejo
del
agua
potable
o
residual
a
la
que
se
enfrentan
higiénica de la ciudad, la salud y el bienestar de suslas
con el uso de agua incluyen aquellas causadas por
ciudades. Estas
enfermedades,
se transmiten
al beber agua
infectada,
comer
pescado y
moradores:
al aparecer
diferentes
enfermedades
microorganismos
y sustancias
químicas presentes
en
de en
origen
hídrico,
que provocaron
la pérdida
de y
el marisco
agua potable;
donde se calcula
que la morbilidad
contaminado,
bañarse,
nadar o vadear
aguas
contaminadas
o por
insectos
varias
vidas
humanas
a
sus
pobladores.
y mortalidad
se
reduce
entre
un
20
y
un
80%
si
se
caracoles acuáticos (Ver Tabla 2).
Según Torres Lasqueti (Torres, 1888) de
garantiza la potabilidad y adecuada canalización de
cinco médicos existentes en la villa en 1805,
las mismas en las urbanizaciones.

Tabla 2. ENFERMEDADES CAUSADAS POR EL AGUA

Tabla 2. Enfermedades causadas por el agua

Enfermedad
Enteritis
bacteriana

Nombre Común
Diarrea, gastroenteritis

Agente Patógeno
Campylobacter jejuni, Escherichia
coli, Salmonella spp., Yersinia
enterocolítica
Shigelosis
Disentería bacilar
Shigella spp.
Cólera
Cólera
Vibrio cholerae
Paratifoidea
Paratifoidea
Salmonella paratyphi
Hepatitis a
Hepatitis infecciosa o ictericia Virus de la Hepatitis A
Poliomielitis
Polio
Poliovirus
Diarrea viral
Diarrea
Rotavirus, agente de Norwalk
Dengue
Fiebre quebranta huesos
Virus del dengue
Giardiasis
Diarrea
Giardia lamblia
Teneasis
Solitaria de la res y del cerdo
Taenia saginata y Taenia solium
Fuente:
Elaborado
por
los
autores
a
partir
de revisión bibliográfica
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica
Los primeros signos de alerta de contaminación de las aguas en Camagüey están
relacionados con la introducción en la villa de los primeros
tinajones,
llegaron
CONTEXTO.
Vol. XV. N°que
22. Marzo
2021 a
24
principios del siglo XVII, para marcar para siempre el entorno camagüeyano. A mediados
del siglo XVII la mayoría de las casas contaba con grandes recipientes que recogían agua

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

sólo Juan Porro y el cirujano Don Carlos Loret
de Mola ejercían la profesión, pues de los
tres restantes, dos estaban inhabilitados por
problemas de salud y un tercero ejercía poco
la facultad. En 1747, en el Hospital de San
Lázaro existían doce camas y en el Hospital
de mujeres fundado en 1730, se contaba con
ocho; además el Convento hospital de San Juan
de Dios, fundado en 1728, para proporcionar
albergue y asistencia médica a los enfermos
pobres. En 1835, se produjo en la ciudad una
invasión de cólera, producida por beber aguas
contaminadas sus habitantes.
La cantidad de médicos y hospitales existentes
en la villa antes de comenzar la guerra en 1868,
permite concluir que, aunque deficiente, la villa

tenía una estructura de salud superior a periodos
anteriores, pues para finales de la primera mitad
del siglo XIX, contaba aproximadamente, con
treinta doctores y licenciados, aumentando la
capacidad de respuesta de la comunidad médica
frente a las enfermedades que aparecían.
En la actualidad, el sistema de salud en la ciudad
de Camagüey (Ministerio, 2018), para un mejor
estudio y control, se halla subdividido en nueve
áreas, las cuales garantizan la cobertura médica a
la totalidad de los residentes en la ciudad y cubren
toda su extensión; dividiendo el sistema de salud
camagüeyano, de acuerdo a los tres distritos que
conforman el Municipio Camagüey, según el
Centro Nacional de Información de Ciencias
Médicas en Infomed. (Ver Figura 9 y Tabla 3 p. 26)

Figura 9. Zonas de salud de la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

25

�González González

Tabla 3. Áreas de salud

Áreas de
Salud
Norte

Tabla 7. ÁREAS DE SALUD
Policlínico
Repartos

Extensión
(ha)

Policlínico
"Joaquín Agüero
Agüero"

Fraternidad, Villa Mariana, Juruquey,
988.08
Alturas de la Vigía, Vista Alegre, Villa Rufa,
Edén, Buenos Aires, Bellavista, Cándido
González, Van Troi, Caridad de Méndez, La
Vigía, Florat, 9 de Abril, Alturas del Rey
PIRRE
Policlínico
La Vigía, Florat, Beneficencia, Alturas del
191.43
Rodolfo Ramírez
Rey, Las Mercedes, América Latina, Centro
Centro
Policlínico José
América Latina, Centro, La Norma, Santa
259.53
Martí Pérez
Rosa, Prieto
Finlay
Policlínico "Carlos Las Mercedes, José Martí, Los Ángeles,
1976.9
J Finlay"
Saratoga, La Arenera, Puerto Príncipe, La
Guernica, San Francisco, Lenin, Victoria de
Girón, Paco Borrero, Albaisa, Oriente
Agramonte Policlínico
Vista Hermosa, La Caridad, Alturas del
609.26
"Ignacio
Casino, Garrido, El Retiro, La Zambrana,
Agramonte"
El Rastrillo
Julio
Policlínico "Julio
Van Horne, San Antonio, Jayamá, Alturas
1223.0
Antonio
Antonio Mella"
de Jayamá, Prolongación de Jayamá, El
Mella
corojo, Torre Blanca, Marquezado, Salomé,
Julio Antonio Mella, La Esperanza, La
Gloria, La Nueva Esperanza, La Carbonera
Este
Policlínico Este
La Caridad , El Retiro , Versalles, Vista
1128.3
Hermosa, El Jardín, Barreto, José San
Mateo, Torre Blanca, Militar, El Diamante,
La Mosca, El Paraíso, La Carbonera, La
Yaba, La Georgina, Las Minas,
Prolongación de Jayamá, El corojo
Previsora
Policlínico
Previsora, El Porvenir, Vista Bella, San
735.64
Previsora
Miguelito, Nadales, Centro, Residencial
Habana, Adán, Santa Rosa, Sánchez Soto,
La Ceiba, Cerderias, Los Pérez, Floirán
Quiros, Piña, La Belén
Oeste
Policlínico "Tula
Imán, Tagarro, Modelo, Juanito, La
1261.4
Aguilera"
Mascota, Microdistrito Ignacio Agramonte,
La Rubia, Agramonte, Simoni, San Rafael,
Alturas del Cerro, Las Flores, Montejo,
Previsora, El Porvenir
Total 8373,54
Fuente: Realizado por los autores a partir de documentos del Ministerio de Salud en
Camagüey
Fuente: Elaborado por los autores a partir
de documentos del Ministerio de Salud en Camagüey
Figura 9. ZONAS DE SALUD DE LA CIUDAD DE CAMAGÜEY
Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

26

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

Al realizar una caracterización epidemiológica
de las enfermedades de origen hídrico, o efectos
adversos del agua en la salud humana, tanto por
contaminación, mal almacenamiento o escasez
del agua, en la ciudad de Camagüey, se encontró
que las de mayor incidencia fueron: enteritis
bacteriana, giardiasis y otros parasitismos,
hepatitis A, shigellosis, teniasis, el dengue y más
recientemente el cólera. En octubre de 2018 se
produjo un brote hídrico, de etiología biológica,
que afectó a 567 personas de una comunidad
perteneciente a la ciudad de Camagüey. La
encuesta realizada a 409 (72,1%) afectados puso
de manifiesto que el 77,7% presentó diarreas.
Mientras que, las 18 muestras de agua analizadas
mostraron según el Método del número más
probable (NMP) más de 2 400 NMP de coliformes
fecales; en 15 de las mismas se aisló Aeromonas
hydrophila y de tres, Aeromonas jandae.
Análisis de la integración de las variables
estudiadas para la ciudad de Camagüey
A modo de resumen, a pesar de todo el
empeño que ha puesto el gobierno para mantener
el suministro de agua adecuado, aun persisten
problemas que se arrastran desde la construcción
por la colonia de la ciudad, que afectan la calidad de
los servicios que se prestan, entre ellos se destacan:
·
La contaminación del manto freático de la
ciudad se inició desde la etapa colonial, por estar
plagada de letrinas, iglesias donde se realizaban
enterramientos, y la ubicación del cementerio
general. Aspectos que perduran en la actualidad
·
Los ríos son unos de los puntos
que impactan desfavorablemente en la
contaminación de las aguas superficiales y el
manto freático, debido al vertimiento de parte
de los desechos de las viviendas, servicios y
las industrias por no encontrarse el sistema
de alcantarilla concluido y no existir planta
de tratamiento; además de las afectaciones
al patrimonio construido por inundaciones al
estar ocupada su franja de protección por la
expansión de la ciudad.
·
Al satisfacer el acueducto el 75% de la
población de la ciudad, sus habitantes buscaron
soluciones como los tinajones en sus inicios, o
pozos improvisados por esfuerzo propio, que no
cumplen con los niveles de calidad permisibles, o
el almacenamiento en condiciones negativas que
posibilitan la contaminación y la proliferación
de agentes patógenos y vectores
·
El 60% del agua bombeada para la red
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

se pierde en salideros, otros problemas se
encuentran las elevadas pérdidas en el sistema,
la insuficiente capacidad de conducción, el mal
estado de las acometidas intradomiciliarias, la
falta de redes en algunas zonas de la ciudad, un
deficiente metraje, las bajas dotaciones reales
de suministro, el mal estado técnico de los
equipos de bombeo, el déficit en el volumen
de almacenaje de las fuentes de abasto, la
carencia de equipos de mediciones en la red,
para la operación del sistema y las redes de
comunicaciones incompletas.
·
El 27% de los repartos de la ciudad cuentan
con alcantarillado, teniendo como consecuencia
vertimientos directos de residuales por parte
de la población y otras instalaciones tanto
industriales como de otro tipo en los ríos y
arroyos que atraviesan la ciudad provocando
un alto grado de contaminación en estos.
·
Las zonas no servidas por el alcantarillado
evacuan sus residuales mediante fosas, aspecto
que contamina el manto freático.
·
La recogida de los desechos sólidos se
ejecuta a través de carros de combustible y de
tracción animal, con una calidad entre regular
y buena. De los seis vertederos dispersos en
la ciudad, dos pertenecen al Consejo Popular
Lenin-Albaisa (Lenin y Cabeza de Vaca),
aspecto que compromete su situación higiénica.
Todo lo anterior posibilitó que las aguas
superficiales y subterráneas de la ciudad de
Camagüey se contaminaran y trajeran como
consecuencia la posibilidad del riesgo a enfermarse,
evidenciándose en los análisis realizados.
Posteriormente para constatar las valoraciones
se solaparon la mismas a partir de los datos
obtenidos del análisis de las variables: urbana,
socio cultural, agua y salud en el transcurso de
los años y en específico en el último quinquenio,
por lo que se demuestra que las enfermedades
de origen hídrico han impactado negativamente
a los pobladores de la urbe principeña,
fundamentalmente las enfermedades diarreicas
agudas y las de origen vectorial en aquellas áreas
de salud que no se encuentran servidas totalmente
con el sistema de acueducto y alcantarillado o el
mismo se encuentra en mal estado o contar con
una densidad poblacional alta y viviendas donde
se almacena el agua en recipientes no idóneos.
Siendo las áreas Norte (13.82%) y Oeste (13.54%)
las de mayor incidencia. (Ver Figura 10 p. 28)
27

�González González

Figura 10. Situación sanitaria en la ciudad de Camagüey

Fuente: Elaborado por los autores a partir de revisión bibliográfica

3. CONCLUSIONES
La ciudad, el agua y el hombre constituyen
elementos que se interrelacionan en complejos
procesos como un sistema, donde cada parte
influye en el resto. Camagüey, ha estado siempre
ligada a esta interacción, durante toda la evolución
de la villa. Su expansión constante y crecimiento
poblacional han traído aparejado la escasez y el
uso inapropiado del recurso agua, afectándose la
salud y calidad de vida de las personas.
El agua contaminada provocada por no existir
infraestructura técnica completa en la ciudad, la
existente estar en mal estado, la densidad poblacional
que genera condiciones de insalubridad, la ocupación
de las márgenes del rio y vertimiento de desechos
hacia sus cause, entre otras, están relacionados con
la transmisión de enfermedades como el cólera,
la diarrea, la disentería, la hepatitis A, la fiebre
tifoidea y la poliomielitis. Los servicios de agua y el
saneamiento inexistentes, insuficientes o gestionados
inapropiadamente exponen a la población a riesgos
para su salud que pueden prevenirse.
Se obtuvo como resultado de la valoración
28

entre variables que aquellas zonas con problemas
de infraestructura de acueducto y alcantarillado
de la ciudad de Camagüey, son en las que han
incidido e en los últimos años las enfermedades de
origen hídrico, fundamentalmente las diarreicas
agudas y las de origen vectorial, han impactado
negativamente a sus pobladores; las áreas Norte y
Oeste son las más perjudicadas.
Algunos de los grandes desafíos para garantizar
la calidad del agua son prevenir la contaminación
desde el punto de captación hasta las redes de las
viviendas, realizar el tratamiento adecuado de las
fuentes de abasto, caracterizar adecuadamente las
cuencas hidrográficas y realizar un análisis integrado
de la vulnerabilidad de las cuencas hidrográficas y
del ecosistema. Esto no solo contribuirá a reducir
las enfermedades, sino los costos relacionados con
la gestión de la calidad del agua. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Ciudad de Camagüey: un desafío para el uso del agua

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29

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico
de inmuebles históricos para la rehabilitación energética.
Caso del archivo histórico general del estado de Sinaloa
Importance of the analysis of the hygrothermal behavior of historic buildings for
energy rehabilitation. Case of the general historical archive of the state of Sinaloa
Recibido: agosto 2020
Aceptado: febrero 2021

Catalina Borbolla Gaxiola1

Resumen

Abstract

El presente artículo tiene como objetivo contribuir
al área de conocimiento sobre el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos en México, así
como también, exponer la importancia que tienen
este tipo de análisis como una herramienta útil
para llevar a cabo intervenciones de rehabilitación
energética para los inmuebles en cuestión.
Esto con la finalidad de mejorar la eficiencia
energética cooperando con la sustentabilidad de
los centros urbanos y su conservación. Partiendo
de los resultados obtenidos del análisis del
comportamiento higrotérmico de un caso de estudio
sobre un inmueble histórico ubicado en la ciudad de
Culiacán, México, se pretende demostrar cómo por
medio de dicho análisis es posible el diagnóstico de
temperatura y humedad relativa, contribuyendo a la
toma de decisiones sobre las estrategias que podrían
ser utilizadas que ayuden a disminuir el consumo de
energía eléctrica, mientras se mantienen condiciones
higrotérmicas confortables, y se respetan los valores
patrimoniales del inmueble.

This article has as purpose contribute to the area
of knowledge
​​
on the hygrothermal behavior
of historical buildings in Mexico, as well as
expose the importance of this type of analysis
as a useful tool to carry out energy rehabilitation
interventions in this kind of buildings This in
order to improve energy efficiency to cooperate
with the sustainability of urban centers and their
conservation. Based on the results obtained from
the analysis of the hygrothermal behavior of a
case study on a historical buildings with heritage
values ​​located in the city of Culiacán, México, the
aim is to demonstrate how, through the analysis of
hygrothermal behavior, it is possible to diagnose
the hygrothermal conditions, contributing to
decision-making about the strategies that could
be used that help reduce the consumption of
electrical energy, while comfortable hygrothermal
conditions are maintained, and the built heritage
values ​​are respected.

Palabras Claves:
rehabilitación energética; conservación; confort
higrotermico

Keywords:
energy rehabilitation; conservation; hygrothermal
comfort

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa; Doctorado Ciudad, Territorio y Sustentabilidad de la Universidad
de Guadalajara; correo: catalinabg91@gmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

31

�Borbolla Gaxiola

INTRODUCCIÓN
Actualmente en México, no está normado que las
acciones para la conservación de los inmuebles
históricos consideren los parámetros de confort
ambiental que requieren los usuarios de acuerdo
a los nuevos usos de estos inmuebles y las
actividades que en ellos se realizan. Así mismo,
tampoco es un requisito regulado la implementación
de sistemas o estrategias para la mejora de la
eficiencia energética. La ley mexicana encargada
de la investigación, protección, conservación,
restauración y recuperación de este tipo de inmuebles,
denominada Ley Federal sobre Monumentos y
Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, no
establece lineamientos en sus artículos referentes
a los monumentos históricos, sobre la importancia
de considerar la rehabilitación energética como
parte fundamental en la conservación de este tipo de
inmuebles. Esto, aunado a los cambios de uso que
sufre el inmueble cuando la función original se
vuelve obsoleta, y la alteración de sus estructuras
técnicas para satisfacer las necesidades de
confort ambiental de los usuarios, ocasiona que
su conservación se dificulte y se presente un
conflicto entre los requerimientos de la actualidad
y el respeto a los valores patrimoniales.
El valor patrimonial atribuido a los inmuebles
históricos ayuda a fortalecer la historia del lugar.
Además, funcionan como puentes que conectan
lugares tangibles y tradiciones culturales intangibles,
por lo que deben ser conservados como patrimonio
de la sociedad (Liudmila y Balkiz, 2019). El
patrimonio se considera un recurso fundamental
en los sistemas urbanos donde las intervenciones
de rehabilitación deberían incluir los elementos
tangibles e intangibles, así como la calidad de
vida de sus habitantes. Por lo tanto, la eficiencia
energética de los edificios ubicados dentro de los
centros históricos es fundamental para garantizar
la comodidad y el bienestar de sus habitantes
(Gregório y Seixas, 2017).
La rehabilitación energética de inmuebles
históricos podría no únicamente mejorar el
consumo energético y los niveles de confort
higrotérmico, también podría convertirse en una
herramienta que permita mejorar su conservación,
puesto que cuando se combina con las políticas
de preservación para edificios dotados de
atributos culturales o históricos, la rehabilitación
arquitectónica retiene y promueve un importante
capital social: el patrimonio construido
32

(Muranim y Ghisi, 2016). Además, puede ser una
alternativa para reducir los impactos ambientales
causados por la industria de la construcción
(Ibídem), no solamente aquellos ocasionados
por las actividades y uso de recursos al realizar
nuevas construcciones, sino también a las
actividades de demolición de las construcciones
existentes (Ibídem). La construcción genera
aproximadamente 136 millones de toneladas de
residuos al año, y aproximadamente la mitad
proviene de la demolición (Yung &amp; Chan, 2012).
La importancia de la rehabilitación energética
de inmuebles históricos puede percibirse en su
contribución a la sustentabilidad en los centros
urbanos, la delación de los valores patrimoniales,
y en extender la vida útil del inmueble al apoyar
su conservación como instrumento que permita un
reúso adaptativo de los inmuebles. No obstante,
De Bouw, Dekeyser, Dubois y Vanhellemont
(2016) han identificado que las intervenciones
de rehabilitación energética en edificaciones
históricas se encuentran determinadas por cuatro
problemáticas principales:
1. La conciliación entre el ahorro energético/
optimización de la comodidad y los valores del
patrimonio es vista como una tarea muy difícil
o inclusive imposible
2. Aún existe un desconocimiento importante
sobre la aplicación de nuevas tecnologías, sobre
el nivel o grado de daño o beneficio que éstas
podrían llegar a generar.
3. Falta investigación sobre el comportamiento
y la reacción de las nuevas tecnologías al paso del
tiempo.
4. La idea más recurrente en la conservación
patrimonial, es que el estado original del
inmueble debe ser restaurado por materiales
y métodos de construcción tradicionales en la
medida que sea posible.
Siendo un obstáculo importante el
desconocimiento en esta área de estudio, ya sea
referente a la aplicación de nuevas tecnologías y
sus beneficios o posibles daños a largo plazo, o al
comportamiento ambiental del inmueble propio
de sus materiales y sistemas constructivos, se
ha visto la necesidad de diseñar estrategias para
la evaluación de los inmuebles históricos, ya
sea a nivel ambiental, de consumo energético,
o midiendo su generación de CO2. Una de estas
estrategias es el análisis del confort higrotérmico.
Este artículo tiene como objetivo exponer la
utilidad del análisis higrotérmico en inmuebles
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

históricos por medio de la monitorización,
como herramienta de evaluación y diagnóstico
del comportamiento ambiental del inmueble,
permitiendo la generación de información para
apoyar la toma de decisiones sobre las intervenciones
necesarias de rehabilitación energética para que las
condiciones ambientales sean las más adecuadas
para los usuarios, promuevan la eficiencia energética
en el inmueble y permitan la conservación de sus
valores patrimoniales.
ESTADO DEL ARTE
El campo de estudio de las rehabilitaciones
energéticas de inmuebles históricos abarca gran
cantidad de temáticas: la eficiencia energética, el
reúso adaptativo de dichos inmuebles, el estudio
de las características de confort ambiental presente
en los espacios interiores, el respeto a los valores
patrimoniales al realizar las intervenciones,
diseño de mecanismos de evaluación para
la toma de decisiones, como lo sugiere la
investigación de López-Zambrano, Canivell y
Calama-González (2019). Claesson y Brostöm
(2016), y Santos, Valenca y Sequeira (2014),
sostienen que en la rehabilitación energética de
edificios históricos existen dos retos principales:
obtener estándares modernos de confort mientras
se preservaba la identidad histórica y cultural.
Mientras investigaciones como las de Epelde
(2015) y Lucchi, Garegnani, Maturi y Moser
(2014) exponen la importancia de la adecuación
de los edificios históricos tomando en cuenta la
estética original del inmueble, señalando como
principal problemática que la apariencia de los
contextos donde se localizan los inmuebles
históricos no es compatible con la apariencia de
nuevas tecnologías, o con la estética y diseño de
las superficies actuales.
Una rehabilitación energética puede componerse
de tres etapas principales: evaluación y diagnóstico
del inmueble, toma de decisiones respecto a las
estrategias a seguir de acuerdo a los lineamientos
de conservación patrimonial, y la evaluación
del desempeño de las posibles estrategias antes
de ser aplicadas, por medio del uso de software
computacionales, para después pasar a la aplicación
real de las estrategias en el inmueble (Borbolla, 2017).
Considerando el objetivo del presente artículo,
se hará énfasis en la revisión de investigaciones
donde fuera considerada la primera etapa, puesto
que la evaluación y diagnóstico del inmueble
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

es fundamental para desarrollar las etapas
consecutivas.
Curtis (2016), propone un enfoque de
reacondicionamiento de inmuebles históricos
donde trabaja con materiales tradicionales y la
estructura existente. Para evaluar el desempeño
térmico de las paredes y otras áreas del inmueble
empleó medidores de flujo de calor in situ, los
cuales son sensores que miden el flujo de energía
a través de una superficie. Evaluar cuánto calor
se pierde a través de paredes externas es clave
para construir simuladores de energía, y es
fundamental para asegurar la calidad y la toma
de decisiones en la implementación de políticas
y diseño de edificios, su construcción y su
renovación (Sassine, 2016).
De acuerdo a Troi (2016), en su mayoría,
las decisiones de reacondicionamiento no
son meramente energéticas, sino económicas,
pero el confort ambiental juega un papel
importante. Presenta tres casos de estudio sobre
el reacondicionamiento de inmuebles históricos,
emplea la monitorización para la evaluación del
consumo de energía y la comodidad del usuario, así
como las condiciones de la estructura del edificio.
Dubois, De Bouw, Vanhellemont, Stiernon y
Trachte (2018) también emplean la monitorización
con redes de sensores inalámbricos conocidos
como data loggers, para modelar el comportamiento
higrotérmico de inmuebles históricos.
Otro ejemplo, es el trabajo de Wessberg,
Leijonhufvud y Brostöm (2016), el cual
consistió en evaluar y comparar tres métodos de
acondicionamiento para interiores. Se requirió
de una monitorización previa para analizar el
clima interior del inmueble, donde se midió la
temperatura y la humedad relativa (Broström, Tor
and Leijonhufvud, Gustaf, 2010). Krus, Kilian
y Pfundstein (2016), analizan distintos tipos de
aislamiento interno para muros, con el fin de
reacondicionar los edificios históricos, para lo
que se necesitó obtener mediciones con sensores
de temperatura, humedad y flujo de calor.
Para la evaluación y diagnóstico del
comportamiento higrotérmico de inmuebles
patrimoniales, también se combinan métodos.
Muñoz, León y Navarro (2014), para el diseño
y evaluación de un sistema de climatización que
mejore las condiciones de confort térmico y la
preservación del patrimonio (bienes muebles) de
estos edificios, se apoyaron de la monitorización
y de modelos informáticos de simulación.
33

�Borbolla Gaxiola

Espinoza, Quesada, Calle y Ortiz (2019), evalúan
los estándares de eficiencia energética y la
calidad del ambiente de viviendas patrimoniales.
Combinaron el uso de encuestas y entrevistas
sobre la percepción del ambiente interior y el
confort higrotérmico, coincidiendo la información
recopilada con datos obtenidos por medio de
monitorización de variables ambientales con
equipos instalados en el sitio.
Las rehabilitaciones energéticas de inmuebles
históricos se fundamentan por medio de tres
principios: la mejora en el consumo energético
considerando los parámetros de confort ambiental,
realizar las adecuaciones necesarias intentando
respetar lo más posible a la estética original del
inmueble, para contribuir a la conservación de
los valores patrimoniales intrínsecos a dichos
inmuebles. La evaluación y diagnóstico del
comportamiento higrotérmico de los espacios
interiores es considerada una etapa de gran
importancia, y ya sea combinando métodos de
análisis y recopilación de información, el uso
de instrumentos de medición in situ se presenta
como un método que otorga resultados confiables,
al que múltiples investigadores suelen recurrir.
La relación entre eficiencia energética, las
condiciones higrotérmicas y el respeto a los
valores patrimoniales
La importancia del estudio de las condiciones
higrotérmicas de inmuebles históricos al
realizar una rehabilitación energética, puede ser
señalada en relación a la eficiencia energética,
y su contribución a la conservación de estos
inmuebles por medio del respeto de sus valores
patrimoniales. Egusquiza, Prieto, Izkara y Bejar
(2018) sostienen que la forma en que los edificios
históricos abordan las condiciones ambientales
para proporcionar condiciones de confort a los
usuarios debe considerarse parte de su valor
cultural y patrimonio técnico.
Rehabilitación energética se entiende como
"el conjunto de actuaciones para la adecuación
del parque edificatorio existente que tienen como
finalidad mejorar su comportamiento energético"
(Granados, 2014, p. 04). No obstante, la
rehabilitación energética de inmuebles históricos,
debe tener por objetivo respetar los valores
patrimoniales que tienen este tipo de inmuebles.
La eficiencia energética, es definida por el
Consejo Mundial de Energía como “una reducción
34

en la energía utilizada para un servicio de energía
dado (calefacción, iluminación, etc.) o nivel de
actividad” (World Energy Council, 2014: 03). La
Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la
Energía menciona que la eficiencia energética son
“todas las acciones que conlleven a una reducción,
económicamente viable, de la cantidad de energía
que se requiere para satisfacer las necesidades
energéticas de los servicios y bienes que demanda
la sociedad” (p. 26). Puede ser entendida como el
uso de la energía para satisfacer las necesidades
de confort de las personas, apoyándose de las
tecnologías para disminuir la cantidad empleada.
Las necesidades de confort de las personas
se presentan cuando nuestro cuerpo percibe
sensaciones físicas, estas pueden ser traducidas por
el cerebro como placenteras o no placenteras. Se
determinan por una serie de factores, y, cuando existe
una predominancia de sensaciones placenteras, se
dice que las personas se encuentran en confort.
El confort de un ambiente dependerá de dos
particularidades: los parámetros ambientales de
confort y de los factores de confort del usuario
(Serra y Coch, 1995). Los parámetros ambientales
son aquellas características físicas y ambientales
de un espacio, las cuales son clasificadas
en específicas y generales. Los parámetros
específicos, pueden ser térmicos, acústicos o
visuales, generando el confort acústico, confort
visual y confort climático, el cual se divide en
calidad del aire y en confort térmico. Este se
convierte en un factor de gran importancia que
interviene en la comodidad de las personas, por lo
tanto, el confort higrotérmico sería fundamental
buscar lograr un espacio confortable (Ibídem).
González Licón (2006) define al confort térmico
como las condiciones de bienestar de las
personas, desde el punto de vista de equilibrio
con las condiciones de temperatura y humedad de
un sitio determinado.
Por lo tanto, el confort higrotérmico resulta
fundamental para el uso de cualquier espacio de
forma eficiente y satisfactoria, siendo un aspecto
que definiría el aumento o disminución del uso
de energía, y la instalación de mecanismos de
enfriamiento o calefacción. No obstante, estas
variables podrían ser reducidas empleando
estrategias de diseño pasivas y conociendo las
condiciones de confort aceptables por los
usuarios (Attia &amp; Carlucci, 2015, citado por
Jara, 2015). Sin embargo, las obligaciones para
el confort térmico podrían entrar en conflicto con
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

las de conservación de los inmuebles históricos,
y por lo tanto se necesitaría llegar a un equilibrio
(Muñoz et al., 2014). Es justo en este aspecto
donde se sitúa gran parte del debate referente a la
rehabilitación energética de inmuebles históricos.
Josep Ballart (2002) menciona que al
patrimonio histórico tiene tres valores distintos: El
valor de uso, el valor formal, y el valor simbólico
significativo. Aloïs Riegl (1987) sostiene que los
inmuebles patrimoniales presentan cinco valores:
el de la antigüedad, el histórico, el rememorativo
intencionado, el instrumental y el artístico.
El respeto de estos, se logra por medio de la
conservación, entendida como "todas aquellas
medidas o acciones que tengan como objetivo
la salvaguarda del patrimonio cultural tangible,
asegurando su accesibilidad a generaciones
presentes y futuras" (ICOM, 2008: 01).
El reto reside en buscar aquellas medidas o
acciones por medio de las cuales sea posible la
delación de los valores patrimoniales, sin embargo,
se requiere adaptar los inmuebles históricos
para los usos actuales, donde la presencia de un
confort higrotérmico es fundamental. Al realizar
estudios sobre el comportamiento higrotérmico de
inmuebles históricos se estaría contribuyendo a la
generación de evidencia e información útil para la
toma de decisiones sobre las acciones a realizar.

METODOLOGÍA
Siendo el objetivo del presente artículo mostrar la
importancia de realizar análisis higrotérmicos en
inmuebles históricos como una herramienta clave
en la toma de decisiones para su conservación,
se muestra la metodología empleada en un caso
de estudio ubicado en Culiacán, México, zona del
país con clima tipo BS1(h')w, el cual corresponde
a climas cálidos y muy cálidos, con temperatura
media anual mayor a 18°C, y por su humedad se
clasifica como clima semiárido, con un régimen
pluvial de lluvias en verano.
Fue analizado el edificio del Archivo
Histórico General del Estado de Sinaloa, cuya
construcción data del periodo colonial. Construido
originalmente de una sola planta con muros de
adobe, actualmente se dispone en dos plantas
compuesto por sistemas constructivos variados,
tanto antiguos como actuales, con una tipología
de patio central (Figura 1). La envolvente de la
edificación está compuesta de mampostería de
ladrillo de dimensiones 07 x 24 x 40 cm., con
aplanado de mortero de cal arena. Gran parte de
los muros que conforman el inmueble, tienen un
espesor que va de los 45 cm a los 65 cm.

Figura 1. Plantas arquitectónicas baja y alta, del inmuebles caso de estudio

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

35

�Borbolla Gaxiola

El sistema constructivo de la losa de entrepiso
actualmente es una mezcla entre viguería con
tapa de ladrillo y una losa de concreto aligerada,
con espesor de 15 a 20 cm. La losa de azotea
presenta un sistema constructivo de vigueta y
bovedilla. Referente a la dimensiones de los
espacios interiores del inmueble, la planta baja
cuenta con una altura de piso a entrepiso de 5.45
m., y la segunda planta de piso a techo tiene una
altura de 4.65 m. No obstante, con la instalación
de entrepisos de falso plafón, para la colocación
de sistemas de enfriamiento y de instalaciones
sanitarias e hidráulicas, se cuenta con una altura
de piso a entrepiso de 2.68 m. en planta baja, y
2.69 m. de altura en planta alta.
Para realizar el análisis higrotérmico, se
comenzó por realizar una macro y una micro
localización. Por medio de la macro localización
se recopiló información referente al clima,
vientos dominantes y asoleamiento de la zona de
estudio, empleando la herramienta The weather
tool, donde se obtuvo que los vientos dominantes
tienen una dirección predominante hacia el oeste
y suroeste. Con respecto al asoleamiento, el sol
mostró un recorrido con inclinación hacia el sur.
Para lo obtención de la información sobre el tipo
de clima (Figura 2), se recurrió tanto a la consulta
del Atlas Nacional de México (1990-1992), el
cual está basado en el sistema de clasificación
climática de Köppen modificada por Enriqueta
García. Con la herramienta Meteonorm fue
posible obtener información para definir las
temperaturas medias mensuales durante el año en
Culiacán (Figura 02). Así mismo, se determinaron
los tres meses correspondientes a la temporada
más caliente y tres meses de la temporada más
fría (Figura 2), lo cual fue útil para definir los
meses en los cuales se realizarían las mediciones

de temperatura y humedad relativa, necesarias
para el análisis higrotérmico.
La micro localización permitió analizar las
condiciones de asoleamiento y vientos dominantes,
utilizando la herramienta The weather tool, con
respecto a la orientación del inmueble, la cual es
hacia el sur. Para el estudio del asoleamiento, se
realizó un análisis de la posición del sol durante
los solsticios y equinoccios, tomando la posición
solar a las 12:00 p.m., por medio de lo que se
determinó que el recorrido solar durante todo el
año presenta una inclinación predominante hacia
el sur. El análisis de los vientos dominantes se
realizó para obtener la variación de dirección
de los vientos dominantes durante las cuatro
estaciones del año, y posteriormente compararlo
con la orientación del inmueble. Este análisis
mostró una predominancia de los vientos
provenientes desde el sur, lo cual, comparada con
la orientación del inmueble, resultaría favorable
para generar ventilación natural.
Para la recopilación de los datos de temperatura
del aire y humedad relativa del inmueble, se recurrió
a la monitorización por medio de medidores
in situ, puesto que de acuerdo a la revisión del
estado del arte, este método resulta adecuado
para obtener datos confiables. La monitorización
se llevó a cabo en dos periodos distintos, con un
mes de duración cada uno, las veinticuatro horas
del día. Estos periodos fueron elegidos de acuerdo
a las temperaturas medias mensuales que se
presentan en Culiacán, con lo que se seleccionaron
dos meses, uno en la temporada cálida y otro en
la temporada fría, siendo los meses de agosto y
febrero respectivamente. Así mismo, el periodo de
análisis de las monitorizaciones dependerá tanto
del clima, como de la disponibilidad de tiempo
y la facilidad para colocar los equipos en los

Figura 2. Temperaturas medias mensuales durante el año en Culiacán

Fuente: Elaborado por el autor

36

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

espacios. En este caso, se propone un periodo de
monitorizaciones considerado long-term.
Los instrumentos empleados fueron herramientas
de medición llamados data loggers (HOBOS y
HOBOS Pro v2), utilizando tres medidores interiores
y un medidor exterior. Además, fueron utilizados
datos de los mismos periodos monitoreados, de
una estación meteorológica local para realizar
comparación de datos. Para la selección de
los espacios interiores donde se colocarían los
medidores, se buscaron aquellos que se encontraran
en funcionamiento, que no contaran con ningún
tipo de acondicionamiento artificial, y que tuvieran
distintas orientaciones, seleccionado así tres espacios
interiores y uno exterior (Figuras 3 y 4 p. 38).
Los medidores interiores fueron colocados
entre 1.70 m. y 1.90 m. de altura para interferir
lo menos posible con las actividades diarias
realizadas en el inmueble (Becerra-Santacruz y
Lawrence, 2016), y se buscó que su colocación
no estuviera cerca de corrientes de aire, en un
sitio donde no recibiera rayos solares directos,

ni cerca de aparatos electrónicos que generen
calor, puesto que esto podría afectar y alterar las
mediciones. Así mismo, se colocó un data logger
en la azotea durante el mes de agosto, mientras
que en el mes de febrero fue colocado en el patio
central, para la obtención de datos el microclima
exterior del inmueble.
Para realizar la validación de los data
loggers y asegurar la confiabilidad de los datos,
se siguió el método expuesto por Becerra
(2016), colocando los medidores en una
habitación cerrada, sobre una superficie plana
a una altura de aproximadamente 1 metro, con
una separación de 20 centímetros entre cada
uno, tomando mediciones durante un día cada
hora, los datos obtenidos nunca se tuvieron una
diferencia, de un Data logger a otro, de más de
0.5 grados centígrados, lo cual se encuentra
dentro del parámetro establecido. Con esto
fue posible comprobar que las herramientas se
encontraban con un funcionamiento adecuado
para realizar los monitoreos.

Figura 3. Localización de los data loggers en el mes de agosto

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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�Borbolla Gaxiola

Figura 4. Localización de los data loggers en el mes de febrero

Fuente: Elaborado por el autor

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Una vez recopilados los datos, estos fueron
tratados para obtener promedios por hora, tanto
de la temperatura del aire, como de la humedad
relativa. Para la obtención del índice de confort,
se siguió el modelo de Mauricio Roríz (2003),
por medio del cual es posible obtener el rango de
confort adaptativo por hora. Se seleccionó este
modelo como el indicado por que brinda un rango
de confort variable durante el día, a diferencia
de otros modelos donde se establece un rango de
confort estable, lo cual resulta importante puesto
que en cualquier ambiente interior o exterior, se
presenta una variabilidad temporal, es decir, no se
tiene una temperatura fija durante todo el día.
Se presenta una franja de tolerancia de + -2.5°
C, y suponiendo que la variación de la línea de
confort corresponda al 40% de la amplitud de
38

la variación externa, se determina una zona de
confort variable de una amplitud de 5°C, con un
límite superior y uno inferior. Con esto, se puedo
determinar los periodos de superávit y los periodos
en confort en las temperaturas obtenidas en los
diferentes espacios, durante las dos temporadas
(Figuras 5 y 6 p. 39).
Para el análisis de la humedad relativa, el
parámetro de confort seguido es el expuesto en la
versión vigente del RITE, donde se especifica que
para condiciones interiores, en verano la humedad
relativa deberá encontrarse entre un 45-60%, y en
invierno deberá ser de 40-50%. Los resultados
del análisis de humedad relativa se muestran
sintetizados en dos gráficas correspondientes al
mes de agosto y febrero (Figura 7 y 8 p. 40), se
muestran los promedios por hora durante cada
mes, y se comparan con la franja de humedad
relativa confortable.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

Figura 5. Gráfica de análisis de temperaturas con respeto a la zona de confort adaptativo durante agosto

Figura 6. Gráfica de análisis de temperaturas con respeto a la zona de confort adaptativo durante febrero

Fuente: Elaboradas por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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�Borbolla Gaxiola

Figura 7. Análisis de la humedad relativa en agosto, de acuerdo a los porcentajes de humedad relativa

Figura 8. Análisis de la humedad relativa en febrero, de acuerdo a los porcentajes de humedad relativa

Fuente: Elaboradas por el autor

40

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

Se obtiene que, tanto la temperatura del
aire como la humedad relativa en el interior
del inmueble (Hobo AH-01, Hobo AH-02 y
Hobo AH-03) presentan un comportamiento
constante, donde la temperatura del aire en su
mayoría muestra variaciones de 1 °C. El espacio
interior donde se presenta mayor variación de
temperatura y datos más elevados durante el día,
es el ubicado con orientación sur (Hobo AH-01),
mismo que por su orientación registra mayor
incidencia de rayos solares. Sin embargo, es el
espacio que presenta mediciones de humedad
relativa confortable durante todo el día. En los
espacios donde se colocaron los medidores Hobo
AH-02 y Hobo AH-03, se recopilaron datos que
muestran que el porcentaje de humedad relativa
se encuentra en el límite superior, y en algunos
casos por fuera de este.
Con respecto a la información recopilada
con el Hobo AH-04, referente al microclima
exterior del inmueble, este muestra que el
comportamiento de la temperatura del aire
presenta un comportamiento similar al de la
estación meteorológica, pero con una curva de
variación menos pronunciada. Mientras que la
humedad relativa durante el mes de agosto, si bien
es un comportamiento similar al de la estación
meteorológica, los datos presentan una curva
más pronunciada que la estación meteorológica.
La humedad relativa en el interior durante el mes
de agosto se encuentra en un rango confortable
de 9:00 a.m. a 8:00 p.m. aproximadamente.
Durante el mes de febrero no fue posible
obtener datos de humedad relativa de la estación
meteorológica, no obstante, de acuerdo a los
comportamientos anteriores, la humedad relativa
de la estación meteorológica podría presentar un
comportamiento similar a la del Hobo AH-04, la
cual se encuentra fuera del rango de confort.
Es importante señalar que el horario
operacional del inmueble se extiende de 9:00
a.m. a 8:00 p.m. aproximadamente, realizándose
actividades en su mayoría sedentarias. Esta
información resulta relevante puesto que el
comportamiento de la temperatura del aire en
Hobo AH-01, Hobo AH-02 y Hobo AH-03,
de acuerdo al rango de confort adaptativo, se
encontraría dentro de este rango durante la mayor
parte del horario operacional del inmueble.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Diagnóstico del comportamiento higrotérmico
del inmueble
Referente a la variable temperatura del aire, se
encontró que, de acuerdo al rango de confort
adaptativo, existe un sobrecalentamiento en el
interior, no obstante, es importante considerar
el horario operacional del inmueble, puesto que
la mayor parte del superávit se presenta fuera
de este horario. Si bien se presenta necesidad de
enfriamiento tanto en la temporada cálida como en
la temporada fría, las horas que se requiere enfriar
de acuerdo al horario de operación del inmueble
son muy pocas. Tomando esto en consideración,
podría disminuirse el uso de los sistemas de
enfriamiento durante el día, lo cual contribuiría a
minimizar el gasto energético del inmueble.
Por otro lado, los espacios interiores que
cuentan con orientación sur muestran un aumento
de la temperatura del aire en el interior del
inmueble, atribuible a la incidencia de los rayos
solares por la falta de estrategias para minimizar
las ganancias solares por los vanos. Se requiere
proteger contra la incidencia de los rayos solares
para disminuir la temperatura.
Referente a la variable de humedad relativa, en
el mes de agosto correspondiente a la temporada
cálida, se presenta necesidad de deshumidificar
en su mayoría, con excepción de los espacios
con orientación sur, donde se cuenta con buena
ventilación y mayor incidencia de los rayos
solares.
De acuerdo al diagnóstico obtenido por medio
del análisis higrotérmico, y de acuerdo a King
(1994) y Fuentes (s.f.), se proponen posibles
estrategias a implementar en el inmueble que
minimicen el flujo conductivo de calor, minimicen
las ganancias solares y favorezcan el flujo del
viento, considerando que el problema principal
que se tiene es el sobrecalentamiento, la falta de
ventilación natural, y humedad. Obteniendo la
siguiente lista:
·
Implementación de aleros y parteluces
en fachadas
·
Uso de tragaluces con control solar en
verano
·
Sistema de aislamiento térmico con
poliuretano expandido en muros
·
Instalación de aislamiento en cubierta
(Barro Kappa)
·
Ventilación cruzada
·
Colocación de deshumidificadores
41

�Borbolla Gaxiola

·
Colocación de plantas deshumidificadoras
·
Paneles solares de celdas fotovoltaicas
No obstante, al tratarse de un inmueble
histórico con valores patrimoniales que además
se encuentra protegido por una ley federal, resulta
necesario evaluar estas estrategias respecto al
respecto de los valores patrimoniales. Se siguió
el método utilizado por el estándar Europeo
prEN 16883:2015, el cual considera el respeto
al patrimonio como una categoría de evaluación,
tomando en cuenta tres apartados: el impacto
de los materiales, el impacto visual, el impacto
espacial de las estrategias.
Así mismo, se le realiza una modificación,
agregando un apartado para determinar el
cumplimiento de la Ley federal sobre monumentos
y zonas arqueológicos, artísticos e históricos. Son
retomados de lo establecido en el artículo 45 del
Reglamento de la Ley federal sobre monumentos
y zonas arqueológicos, artísticos e históricos: No
afecta el estado de conservación de los elementos
arquitectónicos, y El funcionamiento de las
instalaciones y servicios no altera ni deforma los
valores del monumento. Es importante señalar
que, este método se sustenta en un criterio de
evaluación subjetivo, por lo cual se recomienda
someter aquellas estrategias que suponen una
intervención mayor en el inmueble, a evaluaciones
adicionales que corroboren su idoneidad.
En este caso, las estrategias de sistema de
aislamiento térmico con poliuretano expandido en
muros, y la instalación de aislamiento en cubierta,
se evaluaron por medio del uso de una herramienta
computacional de simulación llamada EnerHabitat, la cual realiza una simulación numérica
de transferencia de calor dependiente del tiempo,
y permite comparar el desempeño térmico de
sistemas constructivos de techos y muros de la
envolvente del inmueble.
Referente al sistema de aislamiento térmico
con poliuretano expandido en muros, se encuentra
que, al contar con muros de grandes espesores en el
sistema constructivo actual, al agregarle un sistema
aislante de 0.15 m. a 0.20 m., no se podrá observar
un cambio en el desempeño térmico del sistema
constructivo. Podría necesitarse un sistema aislante
con mayores espesores, sin embargo, esto no es
recomendable ya que modificaría las dimensiones
de los espacios, alterando la percepción visual y
el espacio de trabajo (Borbolla, 2017). Respecto al
aislante térmico en azotea, se propone el material
denominado Barro Kappa, el cual está elaborado
42

de barro natural, y es sobrepuesto en la azotea
creando una capa térmica que aísla el calor.
Con la simulación, el sistema constructivo
propuesto con el aislante térmico presenta un
comportamiento lineal, encontrándose durante todo
el día dentro de la zona de confort sin cambios bruscos
de temperatura, al contrario del comportamiento que
presenta el sistema constructivo actual, por lo cual,
el aplicar este material aislante en la losa de azotea
podría ser beneficioso en el comportamiento térmico
del inmueble, puesto que se puede observar una
disminución de temperatura. Por otro lado, al ser
un material de fácil instalación y con un criterio de
reversibilidad, se recomienda el uso de este (Ibídem).
En este sentido, se concluye que pueden ser
utilizados métodos pasivos para evitar la ganancia
de calor y favorecer las pérdidas de este (Fuentes,
s.f.). Algunas estrategias pasivas recomendables
serían hacer uso de la ventilación cruzada con
ventanas operables que den a patios interiores,
implementación de aleros y parteluces en fachadas,
uso de vegetación en patios interiores para
sombreado y deshumidificación, uso de tragaluces
con control solar en verano, e instalación de
aislamiento en azotea (Borbolla, 2017).
CONCLUSIONES
La rehabilitación energética de inmuebles históricos
es el equilibrio entre eficiencia energética,
confort de los usuarios y respeto a los valores
patrimoniales. Es importante continuar generando
datos e información respecto al comportamiento
higrotérmico de los inmuebles históricos, como
primer paso para evidenciar la necesidad de
considerar esta clase de intervenciones.
El caso de estudio muestra que se podrían
alcanzar temperaturas confortables de acuerdo
al tipo de actividades que se realizan en el
edificio, por medio de estrategias pasivas y
poco invasivas. No obstante, se está recurriendo
a la instalación de sistemas de enfriamiento,
que representan parte importante del consumo
energético del inmueble, y que contribuyen al
deterioro de este. Así mismo, se debe señalar si se
quiere mejorar las condiciones higrotérmicas de
este tipo de inmuebles, mientras se respeten los
valores patrimoniales y se disminuya el consumo
energético, es importante combinar los análisis
higrotérmicos con otro tipo de análisis que ayuden
a encontrar las estrategias más adecuadas para la
conservación del inmueble.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Importancia del análisis del comportamiento higrotérmico de inmuebles históricos para la rehabilitación energética

El análisis del comportamiento higrotérmico
de inmuebles históricos como una etapa en el
proceso de rehabilitación energética resulta una
herramienta clave para la toma de decisiones que
contribuyan a la mejora de la eficiencia energética,
permitiendo que este tipo de inmuebles formen
parte de las medidas de adaptación y mitigación
para combatir el cambio climático en las ciudades,
y evitando que se realicen intervenciones que se
encuentren en conflicto con la conservación de
los inmuebles históricos, logrando llegar a un
equilibrio sumamente necesario. En este sentido,
si bien se necesita generar más información en
esta área de estudio, debido a las características
particulares de cada inmueble, se presenta como un
nicho de estudio útil en el campo de la conservación
patrimonial que traería beneficios importantes y
necesarios a nivel ecológico y arquitectónico. C
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45

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México
Infrastructure and social sustainability in the face of multiculturality along the
northern border of Mexico
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Berenice Vizcarra1
Alejandro José Peimbert Duarte2

Resumen

Abstract

La suma de dos problemáticas que inciden en la
disponibilidad de vivienda y cobertura de equipamiento
e infraestructura, demanda estrategias enmarcadas en
la planeación urbana sostenible. Este es el caso de
Mexicali, urbe fronteriza con los EUA que, por un
lado, afronta las repercusiones de las actuales crisis
migratorias y, por el otro, denota un desequilibrio
en su densidad poblacional, con énfasis en el
despoblamiento de Pueblo Nuevo, un barrio
fundacional de esta capital mexicana. El objetivo de
este estudio es establecer lineamientos, con base en
la Nueva Agenda Urbana, Hábitat III, que aborden
el fenómeno desde su naturaleza local, pero con una
perspectiva global, ajustables para su aplicación
en otros contextos con problemáticas migratorias
similares. Para ello se analizaron aspectos tanto
socioculturales como del medioambiente urbano,
inscritos en el sector fundacional de Mexicali,
en busca de la intervención de este entorno con
valor patrimonial, bajo el sustento de que: tanto
los espacios habitacionales, como el equipamiento
e infraestructura fronteriza, adecuados al entorno
multicultural y basados en un desarrollo social
sostenible, contribuyen en mejorar las condiciones
de vida de los migrantes deportados o en tránsito
por un desplazamiento forzado, como la de los
residentes originarios.

The sum of two problems that affect the availability
of housing and coverage of equipment and
infrastructure, demands strategies framed in
sustainable urban planning. This is the case of
Mexicali, a border city with the United States that,
on the one hand, faces the repercussions of the
current migratory crises and, on the other, denotes an
imbalance in its population density, with emphasis
on the depopulation of Pueblo Nuevo, a founding
neighborhood of this Mexican capital. The objective
of this study is to establish guidelines, based on
the New Urban Agenda, Habitat III, that address
the phenomenon from its local nature, but with a
global perspective, adjustable for its application
in other contexts with similar migratory problems.
For this, both cultural and urban environment
aspects, registered in the foundational sector of
Mexicali, were analyzed, seeking the intervention
of this environment with heritage value, under the
assumption that: both the residential spaces, and the
border equipment and infrastructure, adapted to the
multicultural environment and based on sustainable
social development, they contribute to improving
the living conditions of migrants deported or in
transit through forced displacement, such as that of
native residents.

Palabras Claves:
multiculturalidad; frontera; planeación urbano
sostenible

Keywords:
multiculturalism; border; sustainable urban planning

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctora en Planeación y Desarrollo Sustentable de la
Universidad Autónoma de Baja California; correo: arq.berenicevizcarra@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctor en Estudios Socioculturales y Arquitecto por la
Universidad Autónoma de Baja California; correo: alejandro.peimbert@uabc.edu.mx

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

47

�Vizcarra, Peimbert Duarte

INTRODUCCIÓN: EL CONTEXTO URBANO
Y SOCIAL DE MEXICALI, MÉXICO
Al ser la entidad federativa septentrional de
México y estar próximo a metrópolis como
Tucson en Arizona, Las Vegas en Nevada, así
como Los Ángeles y San Francisco en California,
el territorio de Baja California es un espacio de
tránsito humano, material, cultural y monetario
continuo. El vínculo que comparte éste con los
Estados Unidos de América (EUA), no solo
se debe a la contigüidad de su localización
geográfica, sino que corresponde principalmente
a una conformación histórica conjunta, basada
en intercambios sociales, económicos y de
tradiciones que se han producido a lo largo del
siglo XX y XXI.
De manera que, las ciudades fundacionales de
Baja California –Ensenada, Tijuana, y Mexicali–
cuentan con una composición multicultural en cuyos
orígenes, a principios del siglo XX, cohabitaban
mexicanos, estadounidenses, chinos, hindús e
incluso una notable comunidad rusa –resultado de
la comunicación marítima con el Pacífico–, además
de los grupos indígenas nativos.
En la actualidad, los vínculos socioeconómicos
los proporcionan los transmigrantes o commuters,
“personas que viven en la franja fronteriza entre

México y Estados Unidos y que diariamente se
desplazan a uno u otro país por motivos laborales"
(Corona, Cruz y García, 2008: 50). En el año
2000, Baja California registró el mayor porcentaje
nacional de población transmigrante con 4.8%, de
los cuales el 54.8% residió en Tijuana y el 36.3%
en Mexicali (Corona, Cruz y García, 2008).
Asociado a lo anterior, en el año 2010 el 94%
de las migraciones procedentes de Baja California
tuvieron como destino EUA, cuando la media
nacional es de 89% (INEGI, 2010). Mientras que,
en el año 2015, del total de habitantes registrados
en Mexicali –ciudad capital de este estado– el
32.7% correspondió a población nacida en otra
entidad o país (INEGI, 2016). Por su parte, la
Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica
del año 2018 señaló que el 40% de las personas
nacidas en otro país se concentran en las entidades
fronterizas (INEGI, 2018); finalmente, el Censo de
Población y Vivienda más reciente muestra que la
población total inmigrante en Baja California es de
1’463,949 personas, lo que corresponde al 38.84%
de la población total en el estado (INEGI, 2020).
Particularmente, las tres secciones que
conforman el sector fundacional de la ciudad
de Mexicali (ver Figura 1) han sido definidas
por diversas dinámicas internacionales, entre
las que destacan, dentro de la Primera Sección,

Figura 1. Sector fundacional de Mexicali

Fuente: Elaborado por el autor, a partir de Google Earth, 2020

48

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

el trazo urbano diseñado por el ingeniero
norteamericano Charles Rockwood –y no por
urbanistas mexicanos–, así como la disposición
de bares, restaurantes, hoteles, cines y comercios
afines, como consecuencia de la Ley Seca; en la
Segunda Sección, el asentamiento de empresas
norteamericanas, previo a la expropiación agraria,
además de ubicarse la cabecera del gobierno
municipal y estatal hasta la década de 1980, y más
actualmente, la creación de un corredor urbano
destinado al turismo médico; mientras que en la
Tercera Sección se fundó un barrio obrero para ser
habitado por la mano de obra de las compañías y
comercios ubicados en las dos secciones previas,
así como trabajadores agrarios del Valle Imperial
y otras zonas de California.
Si bien la Primera y Segunda Sección del
sector fundacional de Mexicali cuentan con una
fuerte carga histórica y patrimonial, esencia que
se tiene contemplado rescatar y mantener dentro
de las estrategias de planeación urbana sostenible
aquí propuestas, la Tercera Sección se distingue
por el sentido de identidad generado por su propia
condición de espacio habitacional y reflejado
en el cambio de nombre pues, mientras los dos
primeros conservan su nomenclatura, a este
polígono ubicado al poniente del sector histórico
de Mexicali se le otorgó el nombre de Pueblo
Nuevo, aludiendo que se trataba de un conjunto
nuevo –con todo lo que esto involucra– con
respecto al resto del asentamiento fundacional.
La constitución del barrio de Pueblo Nuevo
tuvo en principio dos finalidades fundamentales:
uno, regularizar los asentamientos informales
que hasta entonces predominaban en la zona,
por tanto, un procedimiento de política local;
dos, dar cabida a la creciente población migrante
que arribaba de otras regiones del país en busca
de oportunidades de trabajo, es decir, un efecto
económico y de política nacional e internacional
(Güicho, 1999).
Es así como el barrio de Pueblo Nuevo
ha sido desde su origen un receptáculo de
foráneos, en virtud de brindarles habitabilidad.
Si bien con el paso del tiempo esta cualidad ha
estigmatizado al barrio como una zona peligrosa,
destinada a personas con bajos recursos e,
incluso, lejana –a pesar de encontrarse a 1 km
de la garita internacional, puerta de acceso
desde EUA, la percepción de lejanía denota
una intención de segregación social–, lo cierto
es que este polígono cuenta con más y mejores
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

servicios públicos que la mayoría de las colonias
residenciales en la periferia.
Calles pavimentadas, señalamientos viales,
banquetas definidas, luz pública, alcantarillado y
drenaje, servicio de recolección de basura, parques
y centros deportivos, centros de salud, escuelas
públicas y privadas, predios amplios y en desuso,
se encuentran en riesgo de ser subutilizados por
el paulatino despoblamiento del barrio, al mismo
tiempo que resultan un punto de ventaja para la
implementación de una estrategia de planeación
urbano sostenible que apoye el desarrollo de
infraestructura para la multiculturalidad en la
frontera norte de México.
PLANTEAMIENTO DE DOS
PROBLEMÁTICAS:
LA CRISIS MIGRATORIA EN LA CIUDAD
Y EL DESPOBLAMIENTO DEL BARRIO
DE PUEBLO NUEVO
Las relaciones binacionales son siempre
complejas y llenas de aristas, con vistas a
establecer beneficios políticos y económicos,
pero pocas veces conscientes de las repercusiones
sociales. Como ciudad fronteriza, Mexicali no se
ve exenta de esto. He aquí el planteamiento de la
primera problemática (ver Figura 2 p. 50).
Por un lado, a decir del departamento de
aduanas y protección fronteriza de EUA, el
cruce internacional entre Mexicali y su hermano
poblado de Calexico, con sus dos puntos de
acceso urbano, es catalogado como el tercer
puerto terrestre más activo de California (U.S.
Customs and Border Protection, 2015), así como
el principal punto de entrada en California para
los trabajadores agrícolas de temporada (U.S.
Customs and Border Protection, 2019).
Al mismo tiempo, el municipio de Mexicali
cuenta con una tercera garita, considerada como
uno de los destinos más seguros de toda la frontera,
por lo que cada invierno arriba un gran número
de adultos mayores, con fines vacacionales,
provenientes de Canadá y EUA, llamados
coloquialmente como “pájaros de la nieve”. Este
puerto se ubica en la frontera con Arizona, en la
delegación Vicente Guerrero, también conocida
como Los Algodones o Molar City, esto último por
su importante turismo médico con especialidad en
la odontología, convirtiéndolo en un punto de alta
concentración económica en la región (Adams,
Snyder, Crooks y Berry, 2018).
49

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Figura 2. Primera problemática, la crisis migratoria
en Mexicali

Fuente: Los autores, 2020

Por el otro lado, diversas fuentes anotan que
las primeras décadas del siglo XXI fue un periodo
con una recepción significativa de deportados
hacia Mexicali derivado de las cambiantes
circunstancias internacionales. Por ejemplo,
durante el último año del periodo presidencial de
Barack Obama, se registró que, en promedio, cada
día un autobús de la U.S. Border Patrol dejó entre
60 y 100 migrantes indocumentados en la garita
poniente, situada en el sector fundacional de
Mexicali (Ruvalcaba, 2016); mientras que, al año
fiscal siguiente, el U.S. Immigration and Customs
Enforcement reportó un descenso del 13% en
deportaciones, debido a las nuevas políticas sobre
detención del inmigrante implementadas por
Donald Trump (Redacción AN, 2017). Del mismo
modo, se ha anunciado la deportación de cientos
de inmigrantes tan solo en las primeras semanas
de gobierno de Joe Biden (Vilchis, 2021).
Si bien las condiciones e índices de deportación
se encuentran en constante variación, lo cierto es
que el fenómeno permanece e incide directamente
en las capacidades de recepción de ciudades
medias fronterizas como Mexicali que, además
de las mencionadas deportaciones provenientes
de EUA, es destino de otros movimientos
migratorios en el mundo. Caso de ello se suscitó
a partir de marzo de 2016, cuando se dio una
significativa llegada de migrantes haitianos y
50

afrodescendientes a la frontera noroeste de México
(Haro, 2016), agravando la crisis migratoria de ese
año. Cabe especificar que la movilización antes
mencionada se remonta a aquel terremoto que
sacudió Haití en enero de 2010. En ese entonces
varios países de Latinoamérica brindaron refugio
a miles de desplazados, en especial Brasil; sin
embargo, ante la crisis económica que desde 2014
empezó a sufrir este país, tanto haitianos como
africanos quedaron desempleados. Muchos de
ellos partieron hacia EUA, siendo Mexicali un
punto de cruce.
De manera más constante, es necesario
mencionar los arribos del llamado “Triángulo del
Norte”, referencia de los países centroamericanos
de Guatemala, Honduras y El Salvador. La
Agencia de la ONU para Refugiados señala que,
hasta el 2018, en el mundo se contabilizaron
353,210 refugiados y solicitantes de asilo salientes
de esta zona; el motivo, la creciente violencia e
inseguridad por parte de organismos criminales
–coludidos con la policía– que hacen imposible
vivir ahí y necesario movilizarse a cualquier otro
lugar del mundo que, por proximidad, destacan
como opción México y EUA (ACNUR, 2020).
Todo lo anterior ha motivado el surgimiento
de iniciativas derivadas de asociaciones civiles
para ofrecer atención a los migrantes, refugiados y
deportados, a través de centros para su albergue y
alimentación de forma temporal, así como brindar
asesoría legal o apoyo psicológico. Aunque también
han surgido espacios que no han acertado en ofrecer
la atención debida, lo que encausa erróneamente el
tipo de sostén que demanda un fenómeno de esta
naturaleza y deja en el descuido a las personas en
tránsito, considerando que son sujetos vulnerables,
desplazados, muchas veces violentados y con un
horizonte incierto. Además, ocasionalmente son
estigmatizados y altamente discriminados.
Como se ha mencionado, la gran mayoría de
esta población migrante al sector fundacional de
Mexicali, principalmente a la Primera Sección,
donde predomina el uso de suelo correspondiente
a comercios y servicios, así como mixtos (IMIP,
2007); entre tanto, la Tercera Sección, con una
inherente disponibilidad de suelo habitacional,
atraviesa actualmente por un proceso de
despoblamiento, consecuente de una serie de
cambios económicos y urbanos en Mexicali
(Vizcarra, 2019). Aquí el planteamiento de la
segunda problemática (ver Figura 3).
Mientras que, en sus orígenes, el barrio de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

Pueblo Nuevo constituía prácticamente la mitad
del territorio urbano y contaba con, al menos, el
37% de la población local (Vizcarra, 2019); hoy
en día, a 100 años de su establecimiento, este
barrio corresponde aproximadamente al 2% de
la extensión territorial de Mexicali; sin embargo,
su densidad poblacional se aproxima a los 40
habitantes por hectárea, en contraste con los
hasta 70 habitantes por hectárea que alcanzan los
fraccionamientos habitacionales de la periferia
(INEGI, 2010).
Para 1980, se registró un total de 52,514
habitantes en 15 de las áreas geoestadísticas
básicas (AGEB)3 que integran el barrio de Pueblo
Nuevo. Hacia 1994, este número pasó a 21,828
habitantes; es decir, se redujo un 58.44% (Álvarez,
Avilés, Estrella, Ortega y Ranfla, 1994). Otras
fuentes, que toman como área de estudio a 12 de
las AGEB del barrio, registran que la población
absoluta disminuyó de 20,914 habitantes en el año
2000 a 13,691 en 2010 (INEGI, 2000 y 2010),
el equivalente a una reducción del 34.53% en la
población de esta zona, lo que confirma que, con el
paso de los años, este fenómeno urbano-social ha
persistido y se ha agravado. Estos datos sobresalen
aún más al contrastarlos con la creciente población
dentro de la mancha urbana de Mexicali que, en el
año 2000 alcanzó los 579,797 habitantes; en tanto
que, en 2010 contó con 749,320 habitantes en la
ciudad (INEGI, 2010).
Este decaimiento de los índices poblacionales
deviene en repercusiones para diversos rubros.
En cuanto a lo urbano, en Pueblo Nuevo destaca
el aumento de predios baldíos e inmuebles
desocupados, la depreciación del suelo y la
subutilización de infraestructura pública. En un
sentido social, también se ven involucrados el
envejecimiento demográfico, la vulnerabilidad
en robos a casa-habitación, la percepción de
inseguridad y, con todo ello, la estigmatización
(Vizcarra, 2019).
De manera que, el despoblamiento del barrio
de Pueblo Nuevo, aunado a la crisis migratoria
latente en la Primera Sección, configuran un
tándem para el sector fundacional de Mexicali,
donde el óbice de uno podría convertirse en
el área de oportunidad del otro, mediante el
empleo de una estrategia de desarrollo urbano
y social sostenible.
3

Figura 3. Segunda problemática, el despoblamiento de
Pueblo Nuevo

Fuente: Los autores, 2017

MARCO DE INTERPRETACIÓN
TEÓRICO-METODOLÓGICO:
SUSTENTABILIDAD SOCIAL ANTE LA
MULTICULTURALIDAD
El desarrollo sostenible se concibe como un
proceso que aspira a encontrar el equilibrio entre
los elementos naturales, económicos y sociales
del presente y para el futuro. En el ámbito
urbano, el desarrollo sostenible involucra el
balance entre dichos elementos en relación
con el medio construido, lo que adquiere gran
relevancia puesto que es en este contexto
donde se evidencia la falta de infraestructura y
servicios, la mala distribución de las riquezas,
los roces étnicos y la complejidad de la
movilidad urbana (Güereca, 2018).
Al buscar definir el término “sustentabilidad
social”, De Fine Licht y Folland (2019)
argumentan que, si bien existe aún una discusión
sobre los objetivos y escalas de aplicación de este
término, todas las acepciones de este concepto
se encuentran ligadas a la idea de bienestar,
satisfacción y calidad de vida.
Para fines de este artículo se abordará únicamente
la dimensión social de la sustentabilidad, toda vez
que la estrategia que se plantea enseguida apunta al
bienestar compartido de los sujetos colectivos que
cohabitan este sector de la ciudad.
Por otra parte, para fines prácticos se
tomará la definición anglosajona del término
multiculturalidad, puesto que guarda relación
con los movimientos por los derechos civiles,
particularmente aquel referenciado en EUA
durante los años sesenta.

El AGEB es una unidad de medida urbana en México, establecida por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI).

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

51

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Mientras que “el multiculturalismo se
relaciona con demandas jurídicas en favor de
grupos minoritarios por igualdad en el trabajo y la
educación” (Szurmuk y Mckee, 2010: 183), este
artículo pretende extender dichas demandas hacia
el acceso a espacios habitacionales, equipamiento e
infraestructura adecuada, como supuesto de que ello
contribuirá en la mejora de las condiciones de vida
de los migrantes deportados o en tránsito por un
desplazamiento forzado, así como la de los residentes
originarios de la franja fronteriza de México.
Al respecto, la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo
Sostenible, cita en su décimo párrafo que “la
cultura y la diversidad cultural son fuente de
enriquecimiento para la humanidad y realizan
un aporte importante al desarrollo sostenible de
las ciudades” (ONU, 2017: 4). Mientras que,
dentro de los compromisos de transformación en
pro del desarrollo urbano sostenible, resultantes
de este encuentro, se agrega en el párrafo 40 la
responsabilidad de promover “el pluralismo y
la coexistencia pacífica en sociedades cada vez
más heterogéneas y multiculturales” (ONU,
2017: 16), aceptando la diversidad y el diálogo
intercultural en las ciudades.
Sobre el equipamiento multicultural, el
documento Hábitat III se compromete en su
párrafo 34 “a promover el acceso equitativo
y asequible a la infraestructura física y social
básicas sostenible para todos” (ONU, 2017: 15)
–incluyendo la vivienda–, además de que dichos
servicios ofrecidos tengan en cuenta los derechos
y necesidades de migrantes, así como otras
personas en situación de vulnerabilidad. Así, la
relación entre equipamiento, sustentabilidad social
y multiculturalismo es estrecha. Se profundizará
al respecto mediante una breve descripción de la
realidad urbana y cultural mexicalense.
Hasta septiembre del 2020, en la ciudad de
Mexicali se contabilizaron 11 albergues (Díaz,
2020) que, dentro de sus posibilidades, ofrecen
hospedaje temporal, comida, aseo, ropa y
calzado, así como canalización a otros centros
de atención integral que proporcionan apoyo
psicológico, médico o jurídico. Por lo anterior es
posible asegurar que espacios como estos brindan
seguridad, certidumbre y nuevas oportunidades a
personas que, en muchos de los casos, han sufrido
violencia, maltrato y discriminación.
Si bien pareciese que casi una docena de
albergues sería suficiente para una población
52

urbana menor a un millón de personas, la
complejidad social, cultural y urbana del caso
hacen resaltar diversas complicaciones no
atendidas. Primero, los albergues no cuentan con
una regulación formalizada que asegure la calidad
y continuidad de sus servicios; por el contrario,
cada uno de ellos depende de distintos recursos
que hacen inconsistente su fiabilidad. Así, los
albergues de asociaciones independientes llegan a
tener instalaciones y condiciones de habitabilidad
deplorables en contraste con centros de atención
gubernamentales que, a su vez, cuentan con
una capacidad limitada. En tanto, los albergues
auspiciados por la Diócesis de Mexicali destacan
por mantener una atención constante y guardar
una estrecha relación con la sociedad.
Segundo, aunque la morfología de la mancha
urbana no es complicada, sí resulta dispersa,
fragmentada y distinta al resto de las capitales
latinoamericanas debido a su condición fronteriza;
esto mismo, se convierte en un impedimento para
los foráneos que no logran orientarse ni ubicar las
instituciones que los pudieran auxiliar, aunado
a que el pésimo sistema de transporte público
hace prácticamente imposible la conectividad
entre los centros de atención integral. La ciudad
también arroja un déficit de 131.35ha en áreas
verdes públicas, equipamiento deportivo y áreas
para actividades recreativas y de esparcimiento
(IMIP, 2007), lo anterior se agrava durante los
largos veranos que llegan a alcanzar temperaturas
de hasta 50 grados, impidiendo el uso de las
plazas, calles y otros espacios públicos, a pesar
de las diferentes campañas de hidratación que se
presentan de manera anual.
Tercero, a pesar de que existen acuerdos con
distintos organismos comerciales y empresariales,
la integración laboral para la población migrante
resulta intrincada ya que los extranjeros requieren
de una serie de acreditaciones legales para poder
solicitar un trabajo formal; además, los albergues
y centros de atención integral no contemplan la
capacitación laboral entre sus funciones. Esto sin
contar factores subjetivos como la estigmatización
y discriminación que empuja a que los migrantes
perciban sus ingresos mediante labores informales.
Es de esta manera que la infraestructura urbana
toma peso en los procesos multiculturales y, a su
vez, el desarrollo social sustentable llega a incidir
en la demanda infraestructural.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

INTERVENCIÓN DE LA
INFRAESTRUCTURA FRONTERIZA
ANTE LA MULTICULTURALIDAD COMO
ESTRATEGIA DE PLANEACIÓN URBANA
SOSTENIBLE
Los incesantes arribos de personas en tránsito y
el déficit de servicios para atender a la población
desplazada inciden en las dificultades para
encontrar una vivienda provisional, así como para
hacer posibles otras condiciones favorables para
integrarse a la población. Las circunstancias en
las que se manifiesta esta crisis parecen rebasar
la injerencia y las capacidades de los gobiernos
locales. La respuesta ante ello va más allá de
emprender programas eventuales y someros, ya
que demanda estrategias que aborden el problema
en su escala global, con las variantes de índole
político, económico y social que afectarían la
magnitud del problema.
Por su parte, el desequilibro poblacional en la
ciudad de Mexicali, donde la zona habitacional
del sector fundacional se ve disminuida, mientras
la periferia se encuentra aglomerada y carente de
servicios básicos, complejiza el acceso igualitario
a elementos imprescindibles para la continuidad
del desarrollo urbano sostenible, como educación
y cultura, servicios de salud, áreas verdes
y espacios públicos; además de repercutir
directamente en la movilidad urbana e incidir en
otros factores de tipo no urbano, como la polución
y corrupción medioambiental, la desigualdad de
oportunidades o la desvalorización del patrimonio
cultural que representa el centro histórico.
Si bien distintas alternativas han sido
implantadas en la localidad, con el fin de atacar
ambas problemáticas, hasta el momento ninguna
de ellas ha beneficiado a todos los sectores
involucrados, como resultado de un trabajo
participativo; por el contrario, aparentemente
estos han favorecido solo los intereses de
unos cuantos. Entre los casos más recientes se
encuentran, por un lado, que en febrero del 2020
se anunció la apertura de un nuevo alberge al
poniente de la ciudad (ver Figura 4), impulsado
por el gobierno federal (Gallego, 2020), a pesar
de que apenas cuatro meses antes el ayuntamiento
de la ciudad exponía inconsistencias en el
proceso (Díaz, 2019); y por el otro lado, los
albergues en operación se han declarado en crisis,
argumentando falta de recursos otorgados por las
entidades de gobierno, saturación e incluso falta
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de servicios básicos como energía eléctrica (El
Sol de México Online, 2019).
Figura 4. Uno de los actuales albergues de atención al
migrante, en el centro histórico de Mexicali

Fuente: Los autores, 2020

Además, el millonario proyecto binacional para
la ampliación de la “garita zona centro” (ver Figura
5), en funciones desde julio del 2018 (Gallego,
2018), pero sin fecha aparente de conclusión,
ha demostrado tener desinterés en avenirse a las
prácticas vecinales, comerciales e, incluso, de
norma urbana de Pueblo Nuevo, a pesar de estar
emplazado directamente en el lindero noreste del
barrio; por el contrario, se ha preferido cambiar
el sentido de las vialidades para poder evitar el
ingreso a la mencionada colonia habitacional, aún
y cuando dicho proyecto de infraestructura pública
podría convertirse en un impulsor para ésta y el
resto de las secciones que conforman el sector
fundacional de la ciudad, de ser bien encausado.
Figura 5. Nueva garita internacional, zona centro.
Vista desde Pueblo Nuevo

Fuente: Los autores, 2020

53

�Vizcarra, Peimbert Duarte

Es así como la planeación urbana constituye
una herramienta clave para el desarrollo sostenible,
en virtud de atender las problemáticas urbanas que
aquí se presentan. En tanto, “para que la planeación
sea sostenible debe estar enfocada en aspectos
sociales y ambientales […] debe estar inscrita
en un contexto estructurado y general, donde se
tengan en cuenta factores e impactos en diversas
escalas” (Lozano, 2018: 66).
Es aquí donde el barrio de Pueblo Nuevo
representa un espacio urbano propicio para la
aplicación de estos ideales, con el potencial
de convertirse en un escenario de inclusión

multicultural, cuya propuesta se replique en
otras poblaciones fronterizas, así como en rutas
o asentamientos del país en los que el fenómeno
de la migración transnacional haya trascendido.
Por consiguiente, se establecen aquí siete
lineamientos en favor de la generación de una
estrategia de planeación sostenible que, responden
a las necesidades específicas de la localidad
bajo una visión transnacional, y que incluye una
adecuada adaptación de espacios y equipamiento
públicos, así como un rediseño de la infraestructura
y los servicios (ver Cuadro 1).

CUADRO 1: ESTRATEGIA DE PLANEACIÓN URBANA SOSTENIBLE

I. Estudios preliminares y
factibilidad de operación

II. Propuesta de operación

1. Diagnóstico
del sector
urbano

3. Esquema de
funcionamiento
equipamientosector

a) Análisis
socioespacial:
régimen de la
propiedad en
el sector,
espacios de
uso común,
espacios
públicos,
infraestructura
, propiedad
privada en
abandono,
equipamiento
existente,
capacidades y
potencial de
ampliación.
b) Estudio y
caracterizació
n de los flujos
migratorios:
áreas de
concentración
de sujetos y/o
grupos
migrantes,
acceso y
movilidad
ciudad/sector.

c)
Identificación
de actores
involucrados:
análisis
demográfico
de la
población
residente en el
sector, análisis
de los perfiles
de los sujetos
(individuales
y colectivos)
migrantes.

2. Propuesta de
integración del
sector y
adaptación de
espacios
existentes ante
la
multiculturalida
d

a)
Rehabilitación
de espacios
públicos:
parques, plazas,
vía pública.

b)
Mantenimiento
de
infraestructura.

c) Recuperación
y
transformación
de predios e
inmuebles
abandonados.

d) Adecuación
de equipamiento
existente
(proyecto de
ampliación de
capacidades).

4. Esquema de
funcionamient
o sector-ciudad

a)
Implementación
de servicios de
recepción e
integración de
sujetos migrantes:
valoración
médicapsicológica,
sociocultural,
económica, legal
y política.

a) Fomento a
la apropiación
socioespacial
del barrio y el
entorno:
participación
en actividades
culturales,
artísticas y
deportivas.

b)
Implementación
de servicios para
la integración y el
autosostenimiento
: experiencias de
integración
sociocultural,
incorporación a
prácticas de
permacultura,
colaboración en la
enseñanzaaprendizaje de
oficios.

b) Integración
comunitaria:
participación
en actividades
de
mejoramiento
urbano
(talleres de
urbanismo
táctico,
campañas de
limpieza,
campañas de
seguridad
pública y
social).

c) Aseguramiento
de la
sostenibilidad
social (escala
arquitectónica):
bienestar
individualcomunitario,
equidad,
inclusión,
formación valoral.

c)
Aseguramiento
de la
sostenibilidad
social (escala
sector urbano):
justicia,
seguridad,
salubridad,
accesibilidad
universal,
asequibilidad y
resiliencia.

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA, 2021.

54

III. Propuesta de equipamiento
e infraestructura

5. Esquema de
gestión
político-social

a)
Instrumentació
n de
consideracione
s de
cooperación
internacional:
condiciones
para el retorno
de migrantes al
país de origen,
o de residencia
temporal.

b)
Instrumentació
n de
consideracione
s financieras:
gestión de
recursos para la
conservación
del sector, la
infraestructura
y el
equipamiento.

c)
Instrumentació
n de
consideracione
s políticas:
conformación
de fideicomisos
para garantizar
la efectividad y
permanencia de
la estrategia;
colaboración y
coparticipación
sectorial
(gobierno,
sociedad civil,
iniciativa
privada).

6. Escala urbana

a) Incorporación
de elementos
urbanos con
diseño universal:
mapas de
ubicación y
nomenclatura
multilingüe.

b) Adaptación de
aceras y cruces
peatonales.

c)
Aprovechamient
o de las
capacidades de
infraestructura y
servicios
públicos
existentes.

d)
Levantamiento y
registro de
bienes inmuebles
con valor
histórico y
patrimonial:
conservación de
tipologías
arquitectónicas y
preservación de
la morfología
urbana.

7. Escala
arquitectónica

a) Elaboración
de programas
arquitectónico
s con
capacidades
de adecuación.
b)
Edificaciones
que
consideren
espacios de
transición y
con capacidad
de crecimiento
o adaptación.
c)
Equipamientos
emplazados
que permitan
la integración
de la
asistencia
social y
actividades
recreativas en
el espacio
abierto:
parques
barriales y
huertos
urbanos.

d)
Arquitectura
adecuada al
contexto:
tipología,
imagen urbana
y escala
paisajística.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Infraestructura y sustentabilidad social ante la multiculturalidad en la frontera norte de México

Ya que la atención por parte del estado es
inadecuada y el apoyo que brindan las asociaciones
civiles es insuficiente, para asegurar la ejecución
de los lineamientos planteados se tomarán
como argumento instrumental y sustento de los
mecanismos financieros, los párrafos 28, 41 y 131
del documento Hábitat III.
Respectivamente, estos objetivos internacionales
se comprometen a “apoyar a las autoridades
locales en el establecimiento de marcos que
permitan la contribución positiva de los migrantes
a las ciudades” (ONU, 2017: 14); “promover el
establecimiento de mecanismos institucionales,
políticos, jurídicos y financiaros en las ciudades […]
que permitan una participación significativa en los
procesos de adopción de decisiones, la planificación
y los procesos de seguimiento universal” (ONU,
2017: 16), además de impulsar “la financiación de la
urbanización y la mejora de la capacidad de gestión
financiera en todos los niveles de gobierno mediante
la aprobación de instrumentos y mecanismos
concretos, necesarios para alcanzar un desarrollo
urbano sostenible” (ONU, 2017: 39).
La escala global y la naturaleza barrial de
las dos problemáticas exigen una resolución que
abarque los diversos ámbitos de la sostenibilidad,
y cuyos ejes principales sean que lo urbanoambiental se concentre en mitigar la dispersión
del territorio, así como el garantizar el acceso a
la infraestructura física que atiende a migrantes
y desplazados.
En conclusión, la planeación urbana sostenible
para este sector central de Mexicali, no solo se
ocuparía del fenómeno migratorio, además su
intervención respondería a las problemáticas de
deterioro urbano y social del barrio de Pueblo
Nuevo, a través de la redensificación.
Si se considera su localización estratégica,
cercana al puerto fronterizo con EUA y al centro
histórico de Mexicali –Primera Sección–, el barrio
de Pueblo Nuevo cuenta con las características
para implementar estrategias propias de la
planeación multicultural requerida en esta región.
Además, dispone del suelo y potencial urbano
para el desarrollo de proyectos vinculados con
infraestructura y equipamiento de atención
al migrante. El reto se concentrará en abatir
problemáticas como la seguridad pública y el
bienestar social del barrio. C

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

57

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de
la Habana
Brief study of citizen behavior in Havana streets
Recibido: junio 2020
Aceptado: febrero 2021

Berta Margarita González Rivero1

Resumen

Abstract

El artículo valora la importancia de las ciudades
en la educación de las prácticas ciudadana.
Expone la consideración de que en la actualidad
la ciudad es vista como un actor de educación de
las personas y que han aparecido nuevas ciencias
que se ocupan de esta relación como la Pedagogía
Urbana y la Neuroarquitectura. Además, hay
cambio en las concepciones arquitectónicas para
ir más a lo cualitativo y subjetivo del diseño de
los lugares físicos de la ciudad. Expone la riqueza
de los espacios públicos para los comportamientos
ciudadanos y la necesidad de que su diseño tome en
cuenta los usos que las personas le darán. Se ofrecen
datos registrados en observaciones realizadas a
100 sujetos que practicaban el cruce de calles
concurridas en La Habana. Ellos muestran que los
sujetos cuidan su vestimenta e higiene. La mayoría
cumple las reglas de esos espacios, lo que significa
que han asimilado las practicas adecuadas. Otro
por ciento muestra no cumplir esas reglas y por
tanto requiere aumentar su formación ciudadana.
El diseño físico de los espacios públicos tiene
algunos objetos construidos que obstaculizan
la movilidad y seguridad de las personas. Las
prácticas ciudadanas ofrecen características típicas
e interesantes de los sujetos.

The article shows the importance of cities in citizen
practices education. It exposes that actually the
conceptions of design change in order to include
the qualities and subjectivities aspects of citizen’s
physicals spaces. It is necessary that these designs
take people uses. It offers points of observations
realized to 100 persons that are crossing the street
in Havana city. They show that this people take
care their appearance and hygienic body. Many of
them keep the rules of the public spaces, but other
ones do not keep them. All these citizen behaviors
show typical and interest characteristics of people.

Keywords:
citizen practices; citizen behavior; public spaces

Palabras Claves:
comportamiento ciudadano; espacio público;
prácticas ciudadanas

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de La Habana; Doctora en Ciencias Psicológicas, Profesora Principal del Centro para el
Perfeccionamiento de la Educación Superior (CEPES); correo: berta@cepes.uh.cu

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

59

�González Rivero

INTRODUCCIÓN
Las personas conviven en determinados grupos
que se constituyen en agentes socializadores, tales
como la familia, la escuela, el trabajo, etc. No
obstante, ellas también viven en espacios públicos
que, aunque están habitados no constituyen
grupos de personas tal como se conocen. Esos son
los espacios públicos en los que se interrelacionan
no solo con muchas personas sino con un entorno
diseñado. Son espacios de encuentros, debates,
relaciones, intercambios, que tienen sus reglas
no previstas en sus diseñadores. La afluencia de
múltiples fenómenos y factores de todo tipo en un
diseño espacial urbano hace complejo su estudio.
La arquitectura como ciencia no dedicaba
conocimientos a esclarecer a profundidad, cuál
es la influencia de esos espacios y cuáles son los
comportamientos que se van haciendo recurrentes
por los objetos que aparecen en ellos. La ciudad se
imagina como espacio físico, quizás social, pero
nunca como ahora, que se concibe como un actor de
la educación. Muchas veces la relación se ve desde
la formación del hombre para la convivencia en la
ciudad, pero pocas veces se profundiza en como la
ciudad educa a los ciudadanos. Por eso, tal como
expone J. Fuentes (2019) es una necesidad incluir
el punto de vista de la gente, contribuyendo al
desarrollo de los conocimientos del espacio
arquitectónico y sus aspectos simbólicos y
epistémicos, entre el espacio construido y las
personas que lo habitan.
En los espacios públicos aparecen reglas
explícitas o no, que facilitan la valoración del
comportamiento correcto o incorrecto. Esas
reglas están asociadas a los objetos naturales
o artificiales que aparecen en los espacios que
regulan los comportamientos y al mismo tiempo
contribuyen a la educación de las personas. Como
expresa Salcedo (20110) la ciudad contiene una
capacidad educadora que forma a sus habitantes.
De ahí que se esté creando una ciencia nueva
denominada Pedagogía Urbana cuyo campo de
conocimiento está incipiente. El avance de estos
conocimientos podrá considerar el valor educativo de
las ciudades que servirá como premisa para su diseño,
también mostrará las diferencias de las prácticas
sociales de los ciudadanos de diferentes ciudades.
En el estudio realizado se tiene como objetivo
describir las características de dos lugares públicos
que contienen objetos naturales y construidos y
cómo son utilizados por las personas. Asimismo,
60

refiere las insuficiencias de esos espacios para el
uso que las personas les dan.
Por otra parte, se dan los resultados breves
de observaciones sobre las características de
una muestra de sujetos, sus comportamientos en
el espacio público, el cruce de calles. En estos
espacios, los ciudadanos no constituyen un grupo
como tal, pero asumen roles y manifiestan otras
particularidades que son interesantes. Generalmente,
los ciudadanos no reciben conocimientos para
comportarse en estos escenarios y, cuando los
reciben, son muy elementales. Las reglas implícitas
son trasladadas de generación en generación,
por mecanismos de imitación, en esos espacios
públicos. El comportamiento de las personas en
espacios públicos tiene un sentido y un significado
que expresa prácticas sociales habituales.
Esta parte del estudio, no tiene el propósito
de transformar ni de realizar influencia educativa
o pedagógica, sino mostrar el significado de los
espacios y su relación con los comportamientos
ciudadanos. Describir una parte de la realidad
social que está presente en la ciudad y que resulta
invisible en muchas ocasiones, pero que conforma
la idiosincrasia de las personas de una nación.
FORMACIÓN CIUDADANA Y
COMPORTAMIENTO CIUDADANO
La ciudadanía, el ser ciudadano, es un concepto
que ha ido evolucionando a través de todas las
épocas, hasta llegar a la actualidad en que se
modifica la visión reduccionista de su contenido
jurídico donde se evidencia la relación individuoestado, para dar más amplitud al término. Ahora
se concibe esa ciudadanía como un proceso que
está vinculado a toda la vida de la persona. Por
eso se concibe en relación a todo el sistema de
relaciones de la persona (Autor, 2016). Hasta
hace poco, no se encontraban conceptos que la
consideraran de esta forma, pero ya se van viendo
estas consideraciones.
En el siglo XX se pone en cuestionamiento la
vigencia de la ciudadanía desde el reconocimiento
de derechos civiles y políticos y abre el espacio
para un nuevo elemento en el análisis de la
concepción de ciudadanía, los derechos sociales
(Rincón, 2006). Se llega a acuñar el término
de ciudadanía social (Cortina, 2008, citado por
Gasca-Pliego y Olivera-García, 2011).
La propia evolución de los procesos políticos
y sociales del capitalismo lleva más adelante
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

a la afectación de los derechos sociales por lo
que la ciudadanía se restringe a la elección de
representantes y respeto mínimo a normas de
convivencia (Rincón, 2006).
Pero no todos asumen la visión amplia del
concepto, para algunos tiene limitantes, que
deben ser profundizadas. Por tal razón, E. GascaPliego y J.C. Olivera-García (2011) expresan
la necesidad de redefinirla para humanizarla y
reflexionar sobre el respeto del otro. Ese otro,
que empieza con los más cercanos, la comunidad,
pero no termina sino en la humanidad (Autor,
2016). De ahí la necesidad de establecer bien las
relaciones entre ciudadanía y nacionalidad.
Existen diferentes formas de entender el
ciudadano y resulta un término no acabado y
complejo en el que influyen diferentes ciencias.
Asimismo, se puede hablar de cultura ciudadana en
el sentido de cómo se regulan los comportamientos
de los ciudadanos que hacen posible su convivencia.
En el proceso de formación de la ciudad, según
Elías (1989, citado por Rincón, 2006) se establecen
signos y reglas para que los ciudadanos se apropien
de elementos físicos y simbólicos de lo urbano, y
así, adecuen su comportamiento para que puedan
funcionar socialmente.
A. Mockus (2003) plantea que la regulación
de los comportamientos de los ciudadanos es
mediante tres sistemas de control social: la ley, la
cultura y la moral. Esos tres sistemas deben tener
congruencia para no dar lugar a contradicciones y
conflictos en la educación.
M. Martín (2006) realiza un análisis de cómo la
educación superior puede contribuir a la formación
ciudadana y le da valor a la participación de los
estudiantes que se expresa en la toma de decisiones
de lo que les afecta y, por otra parte, la implicación
del estudiante en la comunidad mediante actividades
de aprendizaje académico con significado social,
teniendo el territorio como fuente del mismo. Esto
constituye una de las estrategias identificadas en otros
estudios realizados con anterioridad (Autor, 2018).
La formación que la persona tiene en calidad
de ciudadano se expresa en sus comportamientos
en todos los escenarios públicos y en las
diferentes situaciones de convivencia. Muchos de
esos escenarios están en la ciudad. Las personas
desde la niñez van asimilando formas de conducta
que responden a las normas explícitas o no, de
los espacios públicos que se encuentran en las
diferentes ciudades. Al mismo tiempo, se ha
venido desarrollando un enfoque de ciudad que
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

profundiza en su valor educativo. Esta visión está
dirigida a considerar cómo el contenido de las
ciudades va condicionando los comportamientos,
las significaciones, tradiciones y la identidad
de las personas. La ciudad es vista como un
microterritorio que tienen un sentido subjetivo
vinculado a lo que en ella existe como la escuela,
la casa, las áreas recreativas que frecuenta
el individuo donde se configura la identidad
individual y colectiva (Jaramillo, 2013, citado
por García, 2019).
La profundización en el significado de la
ciudad, así como la transformación que la misma
ha tenido, ha llevado a la creación incipiente
de una nueva ciencia que ha sido denominada
Pedagogía Urbana dirigida al estudio de las
prácticas educativas en la ciudad y como un campo
de conocimientos que surge de las relaciones
del individuo y el entorno urbano (Barrios y
Fernández, 2008; Nájera, 2008; Páramo, 2009;
Cuesta, 2010; Cotto, 2016). En sus inicios se
veía como una disciplina formal incluida en la
educación, pero en la actualidad se amplía hacia
la concepción de la ciudad como agente educador.
Según Trilla (1993, citado por Cuesta
2010) se pueden identificar tres dimensiones
de las relaciones educativas y el medio urbano:
aprender en la ciudad, aprender de la ciudad y
aprender la ciudad. Esta ciencia está relacionada
con el medio ambiente, pero tiene su contenido
específico, ya que el primero es esencialmente
natural y el otro, generalmente construido. Pero
esto no es absoluto porque los ríos, las lagunas,
las plantas, los árboles, forman parte de ciudades
y requieren comportamientos ciudadanos. Estas
nuevas concepciones llevarán a reflexionar acerca
de las relaciones educación- sociedad.
Estas consideraciones se hacen a partir de la
idea de que la ciudad civiliza a las personas, que
socializa normas, experiencias, saberes a través
de todos sus elementos componentes y que es
un objeto de conocimiento que va más allá de la
superficie que la delimita, del aprendizaje directo
que se manifiesta.
F. Lezcano (2012) realiza un análisis necesario
para la interpretación de las ideas actuales
referidas a la ciudad. Al hablar de ciudadano
existen dos campos semánticos: uno estrecho, que
expresa un status y se relaciona con la pertenencia
a un colectivo o país y que de esta manera es un
concepto excluyente de otros países, del área
rural o de otros pueblos. Esta visión se apega más
61

�González Rivero

a los inicios del término que sólo consideraba a
las minorías. Otro es más amplio, que identifica al
habitante de una ciudad, estado, país. En este caso
está muy ligado a nacionalidad.
J. Acosta (2019) resalta, con acierto, que la
ciudad es un espacio físico con vida propia, que
pasa por un proceso desde que surge hasta que
se desarrolla donde influyen factores económicos,
sociales, culturales, que están presentes y,
dificultan y complejizan su análisis. La ciudad
es construida por los hombres y a su vez ella
va construyendo al ser humano. La ciudad está
llena de contenidos que forman a los ciudadanos
culturalmente a partir de las relaciones que se
establecen con esos contenidos (Cotto, 2016).
Por eso, la ciudad se convierte en un espacio de
formación, formal e informal, donde las reglas
juegan un papel importante.
Como se ha expresado, la ciudadanía es
considerada un proceso que, dada la globalización
y la evolución histórica de los procesos políticos
y sociales, requiere la profundización para que
incorpore al hombre como ciudadano del mundo.
Ahora la persona no puede limitarse a sus círculos
más reducidos de relaciones, ni siquiera a su país.
Sus vínculos se han ampliado de manera significativa
y esto conlleva la asimilación de comportamientos
que van desde lo más cercano hasta lo mundial.
Los ciudadanos están relacionados con el tipo
de hombre que habita la sociedad y que interactúa
con los espacios, los objetos naturales y físicos de
los mismos y las personas y que, con sus prácticas
ciudadanas satisfacen sus necesidades sin afectar
la convivencia tanto de la colectividad como de
la humanidad. Tratar de acceder a esas prácticas
y sus significados mediante observaciones en los
espacios públicos contribuye a enriquecer todo lo
que en un futuro pudiera ser la Pedagogía Urbana
como ciencia reconocida.
COMPORTAMIENTO CIUDADANO EN
LOS ESPACIOS PÚBLICOS
Los estudios arquitectónicos han dado un cambio
que constituye un reto para esa ciencia. La
tendencia va cada vez más a alejarse del valor de
la combinación espacio y objeto arquitectónico.
En la actualidad tiene una importancia vital la
organización de las formas arquitectónicas en el
espacio, en el que habitan, conviven y existen
las personas. Esto ha llevado a tener en cuenta
la relación de lo que se construye con lo que
62

las personas necesitan hacer y hacen en esas
construcciones como parte de su cotidianidad.
Para J. Fuentes (2019) se manifiesta una creciente
complejidad en los procesos constructivos porque
hay que incorporar la subjetividad humana: los
significados que tienen para las personas, la
cultura simbólica, las interacciones que se dan en
ellos. Es una interrelación complicada entre lo
cualitativo y lo constructivo.
Esta tendencia ha influido en que se
comiencen a realizar estudios sobre la influencia
de los espacios arquitectónicos en las personas
y cómo las reacciones que generan influyen
en las conductas. Es una interinfluencia entre
el ambiente y las personas que ha dado lugar a
una ciencia, también incipiente, denominada
Neuroarquitectura (Tlapalamatl, 2019).
Por tanto, el espacio incluye aspectos
simbólicos y sociales que no pueden dejar de
tenerse en cuenta. Es en los espacios públicos
donde se expresa claramente la relación de sus
formas con la vida que se realiza en esos espacios.
Dentro de este término, como refiere J. Fuentes
(2019), se consideran las plazas, los jardines,
los parques, las calles, etc. donde se manifiesta
la traza urbana. En esa traza urbana están los
comportamientos ciudadanos que expresan las
formas de actuar de las personas, entre sí y con
el ambiente externo. Comportamientos que se
evocan tanto desde el interior de las personas
como desde el propio ambiente con su escenario
y organización. Esos comportamientos dan una
visión de cómo están formadas, en relación a su
rol de ciudadanos. De ahí que resulte interesante
estudiar las reglas de convivencia en espacios
públicos donde las personas tienen relaciones
transitorias y cómo se implican en las que están
presente. En el espacio público transitorio hay
diversidad de roles que se entremezclan y aunque
no es posible detallarlos, las personas los van
adecuando a la situación.
Como bien analiza O.J. Cuesta (2010) en esos
espacios se da el aprendizaje situado. Dadas las
transformaciones que se producen en el mundo,
es un espacio que hay que tener en cuenta, ya
que va adquiriendo mucha importancia por los
procesos informales que se facilitan en él.
Según Saladrigas (1997, citado por Cuesta,
2010) el espacio público es el escenario que es
de dominio de todos, como un gran terreno donde
la ciudadanía se reconoce a sí misma. El espacio
público, para Páramo (2007, citado por Cuesta,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

2010) son áreas accesibles para todos, donde las
personas no tienen muchas restricciones. El propio
Cuesta (2010) considera que independientemente
de cualquier conceptualización, no debe omitirse
la formación e interacción social que allí se da,
la expresión de múltiples cosmovisiones y el
aprendizaje de reglas.
LOS CRUCES DE CALLES COMO ESPACIO
PÚBLICO
Tradicionalmente se concibe la formación de las
personas en lugares tradicionales como la casa,
la familia, la escuela, pero son pocos los estudios
que revelan el papel de los espacios públicos
en la subjetividad humana. No obstante, por la
vivencia y la experiencia es conocido cuanto
de aprendizaje tienen ellos, considerados con la
denominación de la calle. A modo de graficar,
se conoce de los niños que en muchos países de
América viven en la calle y se buscan la vida en
ella. No tienen educación, pero han adquirido
una riqueza de métodos naturales, formas de
expresarse, técnicas de influencia, razonamientos
sagaces que fueron adquiridos rodando en las
calles, cuestiones que no aparecen en ningún
currículo ni programa de estudio.
El espacio público se constituye en una fuente
de desarrollo subjetivo y en un escenario en que
se muestran acciones y comportamientos que
son accesibles a la observación y al registro, para
su estudio. Uno de los espacios públicos que
presentan una riqueza innegable son los cruces de
calles. Son espacios de un uso significativo, aunque
constituyen tránsito de las personas. La estadía de
las personas en ellos es limitada y generalmente
las acciones no permiten profundizar en detalle,
pero dan un conjunto de elementos que sirven para
conocer no solo la influencia de las personas en
ellos sino también, lo contrario.
En ese breve espacio del cruce de calles, se
da una interrelación entre las personas y todo el
conjunto de elementos que están presentes en ese
espacio y la diversidad de usos vinculados a la
satisfacción de las necesidades del ciudadano y
de la vida cotidiana.
Los cruces de calles son espacios en los cuales
las personas se desenvuelven con fragmentos de
su modo de vida, con las interpretaciones que
hacen de las acciones de los demás y con el
significado que les dan a los objetos que aparecen
en esos cruces. En los cruces de calles las personas
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

conocen los usos de los diferentes objetos y
cuáles son las conductas esperadas por sí mismo
y por los demás. Existen en la ciudadanía modos
habituales de interpretar. Por otra parte, también
juegan un papel importante los elementos del
lenguaje no verbal que permiten interpretar las
conductas de los demás. Ese es un aprendizaje
producto de las experiencias y la socialización de
la vida en esos espacios públicos. Todo esto es lo
que permite las relaciones con la colectividad y la
convivencia con los demás.
En esos espacios públicos se diluyen las
diferencias entre las personas. En el cruce de
calles, en el conjunto de personas, ellas son
relativamente iguales porque se diluyen las
particularidades específicas y todos se insertan en
el espacio con roles del propio espacio. Todas, de
manera transitoria, se involucran en un entramado
en el que asumen determinados comportamientos,
en los cuales inciden un conjunto de señales de
diferentes tipos que los regulan. Todos los objetos
de ese espacio, construidos o no, condicionan
las conductas de las personas. Solo penetrando
esas interrelaciones pudieran encontrarse las
particularidades de esas personas.
Como todo espacio público, en los cruces
de calles, existen las reglas, que pueden ser de
diferentes tipos. Según A. Milena Burbano “las
reglas son descripciones verbales que ofrecen la
oportunidad de relacionarse de forma apropiada
con el entorno, otras personas u objetos a partir
de las consecuencias que anuncian sobre el
ambiente” y pueden ser morales, sociales y
jurídicas (Milena, 2009,30). Ellas surgen por
el uso natural de las personas o establecidas
formalmente en leyes, manuales, etc. Las reglas
facilitan la valoración de la acción correcta e
incorrecta. Muchas están asociadas a señales y
objetos construidos que están incorporados al
espacio público. Ellas implican comportamientos
específicos de las personas, por lo que además de
regularlos, favorecen la educación, generando
formas de comportarse los ciudadanos.
M. A. Salcedo (2010) realiza un estudio
exhaustivo de las señales que aparecen en las
calles y su papel regulador en la conducta de las
personas. Las señales trascienden la interpretación
jurídica de ellas. Pueden ser: señales urbanas
que regulan el desplazamiento, marcadores de
trayectoria, direcciones, reguladores de conducta,
de advertencia, comerciales, publicitarias,
indicadoras de lugar, gráficas e institucionales.
63

�González Rivero

No solamente las personas que se encuentran
en los cruces de calles son los transeúntes,
porque aparecen otras. Allí afloran trabajadores
formales y no formales, tanto estatales como
no estatales. Componen el lugar diferentes
objetos constructivos que pueden ser viviendas,
comercios, servicios, edificios, y otros, con
significados y conductas esperadas. No siempre
la estética de ellos satisface el gusto de los
usuarios y también se dan comportamientos que
deslucen el espacio. Todo ese conjunto con un
significado y una influencia sobre las personas, va
enriqueciendo las prácticas de ciudadanía.
COMPORTAMIENTO CIUDADANO EN
CRUCES DE CALLES
El estudio fue realizado en dos períodos, de un
mes cada uno, a finales del 2019 y principios
del 2020. Se lleva a cabo por 12 observadores
que fueron capacitados previamente, tanto para
la temática como para el uso del método de la
observación. Este método se utiliza en el tipo de
observación natural, no participativa o externa,
directa, con registro de diario de campo y guías
para procesamiento de datos.
El total de observaciones fueron 100,
distribuyéndose 50 en cada uno de los espacios
estudiados, lo que da lugar a un total de 50
sujetos estudiados en cada cruce de calles y
un número considerable de observaciones de
indicadores. Los sujetos se seleccionan al azar.
Se observaron dos espacios públicos: el cruce
de calle L y la calle 23 en el centro del Vedado,
Municipio Plaza de la Revolución, La Habana
y el otro espacio, lo conforma el cruce de calles
Ave de los Presidentes (G) y la calle 27, en el
Vedado, Municipio Plaza de la Revolución, La
Habana. Ambos escenarios se caracterizan por
ser concurridos durante casi todo el día.
Un valor adicional que tiene el estudio es que
con estas observaciones hay un acercamiento a la
idiosincrasia de los ciudadanos de La Habana. Como
es sabido, en esta ciudad la mayoría de las personas
se trasladan en transporte público a diferencia de
otras ciudades del mundo en que no pueden tomarse
en cuenta dichas observaciones para ilustrar las
características típicas de las personas.
El cruce de las calles L y 23, toma como
punto de referencia el paradero de los ómnibus
que se encuentra delante de la heladería Coppelia,
teniendo al frente un Hotel en construcción en el
64

momento de la observación, a la izquierda el cine
Yara y a la derecha, separado las oficinas de la AIN.
En ese espacio se encuentran diferentes
objetos sociales. Entre ellos: objetos construidos:
como 9 viviendas, 7 centros comerciales y de
servicios, 1 centro de trabajo, 1 paradero de
ómnibus, 4 pasos peatonales, 1 escalera de acceso
a servicio. Objetos naturales: 4 jardines en centros
de comercio y servicio. En este escenario se
encuentran numerosos comerciantes informales
de alimentos y otros artículos, los que ascienden a
más de 20. Estos permanecen en el lugar durante
un período de tiempo en el día y se retiran, por lo
que de noche es un área más desierta. Existe un
obstáculo para la movilidad que lo constituye una
valla larga que abarca todo el espacio en la acera
de enfrente donde se construye el hotel. Esto
hace que muchas personas caminen a veces por
la orilla de la calle, lo cual puede ser peligroso.
Aunque el lugar tiene relativamente facilidad
espacial, el volumen de transeúntes provoca que,
entre los objetos construidos y la movilidad, dé un
alto grado de posibilidad de contacto físico entre
las personas. A esto también contribuyen los
comerciantes informales. Sus aceras son amplias
y en algunos tramos tiene el espacio verde hasta la
calle. El paradero no es tan grande, aunque tiene
espacio detrás, que le da capacidad de maniobra a
las personas para cualquier eventualidad. Además,
tiene una vía no vial que termina en el paradero.
La práctica ciudadana ha modificado el uso
social del mismo, ya que no es el lugar donde se
realiza la espera de los ómnibus. La intersección
de este cruce tiene una variedad de rutas de
ómnibus que irradian el resto de los Municipios,
es una arteria central de transportación y tiene
prohibido el paso de vehículos de alto tonelaje.
Esta situación y la existencia de la demandada
heladería Coppelia, hace que se entremezclen
los transeúntes y los usuarios de la heladería,
formando gran aglomeración y reducción de la
distancia social entre las personas. En todo el
frente de la heladería existe una reja que delimita
la propiedad estatal, ella está construida en el
límite de la acera, lo que constituye un área de
exclusión. Por esta razón, no existe zona de
seguridad entre la acera y la reja, cosa que no
permite la movilidad de la cantidad de personas,
en caso de emergencia. La reja podría alejarse
de la acera para dejar un espacio de seguridad, ya
que los jardines tienen área suficiente para ello.
Los árboles que están sembrados en canteros de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

las aceras, son de mediano tamaño por lo que no
afectan la visión de todo el escenario público.
Existen señales visuales urbanas con función
normalizadora de las acciones de los ciudadanos
y el movimiento de las personas, como lo son
las cebras en los pasos peatonales, los semáforos
peatonales, tablillas de rutas de omnibus.
La relación entre los objetos y las prácticas
ciudadanas se corresponden, ya que se hace uso
de la cebra, del semáforo, excepto del paradero.
En este espacio existen cestos de basura en tramos
específicos de las aceras. No obstante, la existencia
de tanto comercio informal ha contribuido a que
las personas se habitúen a detenerse para hacer
compras, utilizar los servicios y se configure
un tránsito constante entre los ciudadanos.
Asimismo, se presentan prácticas como conversar,
crear grupos, pasear en familia, aun cuando el lugar
no esté previsto para ello. Quizás estas prácticas han
dado lugar a un proyecto, comenzado, en el área de
estacionamiento detrás del paradero, que es amplia,
y en la cual aparecen algunas bancas para descanso
y en ocasiones, kioscos de ventas. Otra práctica
ciudadana que se manifiesta, que se considera
rechazable, pero se percibe en alguna medida, es el
cruce de la calle fuera de la cebra y sin el respeto del
semáforo, lo cual aún no es habitual.
Es un área tan céntrica, que no puede
dejar de considerar la existencia de objetos de
identificación de la ciudad y el país. En la propia
acera están incrustadas obras reproducidas de
cuadros de pintores cubanos reconocidos, en postes
adecuados existen colgadas fotografías grandes
de lugares de La Habana en conmemoración a
los 500 años, no se visualiza la bandera como
símbolo de identidad esencial.
Uno de los edificios más destacado en este
lugar, es el Hotel Habana Libre (antes Havana
Hilton). Es uno de los objetos construido, que
goza de prestigio y distinguido por su ubicación
en este céntrico lugar. Posteriormente, ganaron
más notoriedad los que se ubicaron en la Habana
Vieja, casco histórico de la ciudad, pero el Habana
Libre aún conserva su valor. En sus salones se
celebraron acontecimientos importantes a los
que asistieron personas destacadas en lo social,
lo intelectual y lo político. Uno de los objetos
valiosos lo constituye el gigantesco mural que
aparece en su fachada principal del hotel, creado
por la pintora cubana Amelia Peláez. Ese mural
ha tenido que ser restaurado y constituye un objeto
de imagen de la ciudad y valor patrimonial. No
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

obstante, en esa intercepción del cruce, la acera se
estrecha un poco lo que obstaculiza la movilidad.
En cuanto al cumplimiento de reglas
apreciadas en las observaciones realizadas a
los 50 sujetos, se pueden considerar: leyes del
tránsito (cruzar con semáforo, por la cebra),
utilizar cestos basura, uso adecuado de los
objetos del espacio público, no comer, ni fumar,
ni ingerir bebidas alcohólicas en la calle, hablar
en tono adecuado, vestir apropiadamente, se
encontró un 87%. El resto de las observaciones
se ubican en el incumplimiento de reglas, que
pueden ser lo contrario de las anteriores y otras.
Entre las que se incumplen están: no caminar por
la acera, cruzar sin respeto a las leyes del tránsito
(sin respeto a la cebra o al semáforo), no utilizar
los cestos de basura, no pedir permiso al pasar,
caminar utilizando celular, ingerir bebida, comer
en la vía, no respetar el orden en la fila.
Lamentablemente, aunque el por ciento que
incumple las reglas de comportamiento ciudadano
de los sujetos observados, tanto explícitas como
implícitas, no es elevado, basta para que se dé
una imagen desfavorable de la ciudad. A esto se
une que este tipo de conducta, que es sancionada
socialmente, cobra más visibilidad dentro de las
prácticas ciudadanas.
Las observaciones realizadas de forma
individual a los 50 sujetos, dan otra información
también interesante. A pesar de haber en el país
una mezcla de color de la piel de sus ciudadanos,
donde se dan tanto el color blanco, como el negro
y el mestizo, el 58% de ciudadanos que transitan
este cruce son de color blanco, el 20% es de color
mestizo y 22% es de piel negra. Es decir, que hay
un ligero predominio de la piel blanca.
En cuanto al sexo de los sujetos, se observa
un 60% de sexo femenino, un 46% de jóvenes
que predominan en las horas de la tarde; mientras
que el adulto tiene un 36% y predomina en horas
de la mañana.
Con relación a las observaciones realizadas
al vestuario, se encuentra que sólo un 5% puede
considerarse que lo presenta sucio y un 4% roto. Se
puede valorar que constituyen comportamientos
no apropiados para estos espacios. El 23% de las
observaciones muestra como prenda superior la
camiseta o el desmangado, que es lógico en un país
de eterno verano. Un 38% de las observaciones
muestran pantalones o jean o shorts como prenda
inferior. Sólo el 13% viste vestido muy corto.
El 52% de las observaciones muestran que se
65

�González Rivero

usan adornos, joyas, aditamentos. Se valora como
una práctica ciudadana de la imagen de esta ciudad.
Entre los objetos adicionales que tienen las personas,
las observaciones dan que el 19% lleva carteras e
igual por ciento bolsas de nylon, un 13% mochilas,
sólo un 2% lleva laptop. En este sentido, no existe
nada que caracterice al ciudadano que transita porque
puede llevar diferentes objetos. Si es algo a distinguir
que no se observa llevar consigo la laptop, esto
puede deberse a no ser habitual su uso en las tareas
cotidianas o en los lugares donde permanecen las
personas. Independientemente que las tecnologías no
son un objeto accesible para todo el mundo.
En cuanto al andar no hay diferencias en si es
lento o rápido porque se distribuyen equitativamente.
las observaciones. Un 40% avanza con otras
personas y un 42% de las observaciones muestran
que conversan; en cuanto al tono de voz se observó
un 35% habla en voz alta o muy alta. Con relación a
la utilización del espacio entre las personas, un 28%
toca al interlocutor, un 36% se aproxima y un 36 %
mantiene la distancia social y personal.
En estas últimas observaciones se aprecian
características idiosincráticas del nacional que
es sociable y abierto, generalmente habla en
voz alta y lo hace con cercanía a las personas,
dándole una utilización amplia al espacio físico
y también al espacio sonoro. Es una persona
muy expresiva tanto en sus movimientos
gestuales (mímica y pantomima) como en los
elementos paralingüísticos (mímica “vocal” y
“visual”) y extralingüísticos.
El cruce de calles de Ave de los Presidentes
y calle 27 es un espacio público concurrido,
pero no de igual magnitud que el anterior. En
él, no permanecen tanto estacionadas, pero sí en
movimiento, se observan muchas personas. Es
un lugar caracterizado por la presencia de varios
hospitales especializados que le rodean. El punto
de referencia es el paradero que existe en la Ave
de los Presidentes en dirección hacia la Plaza
de la Revolución. También tiene muy cercana
la Universidad de La Habana, especialmente
sus facultades de Arte y Literatura, Química,
Física, el Centro de Estudios de Administración y
Dirección y, el Estadio Universitario. Este es un
cruce de calles que conecta muchas ciudades de
La Habana, por lo que por ella transitan muchos
ómnibus urbanos.
Como objetos construidos en el espacio están
4 casas, 2 comercios y servicios formales (entre
ellos un expendio de gasolina), 3 cafeterías,
66

2 centros de trabajo, 1 parque, 1 residencia
estudiantil y un monumento. Es un cruce de calles
con tres áreas de parada de ómnibus, pero solo
una tiene construido el paradero. Éste tiene detrás
un área verde que garantiza la seguridad de la
movilidad en casos de emergencia. Esa área topa
con un gran parqueo de vehículos y algunas áreas
de descanso de las personas, con asientos para
ello. La avenida frente al paradero es de doble
vía y con varios carriles de tránsito de vehículos.
Es la denominada Avenida de los Presidentes
ya que en todo su recorrido se encuentran
monumentos a presidentes de diferentes países,
que han realizado una actividad meritoria por sus
pueblos. Frente al paradero está construido un
monumento de un tamaño considerable dedicado
al presidente José Miguel Gómez que gobernó el
país en 1909, la obra es de corte neoclásico y ha
permanecido a pesar del tiempo. En la otra senda
de la avenida está ubicada una parte del Hospital
Docente Calixto García, primero en vincularse a
la docencia universitaria y con larga tradición de
servicio verdaderamente humanitario.
Entre los objetos naturales se encuentran
jardines, áreas verdes y árboles que bordean las
aceras externas, son enormes y bellos los sauces
llorones del que descienden largos bejucos que
semejan lágrimas que caen; de ahí su nombre.
También el cruce tiene un espacio construido que
separa las dos vías, que constituye una franja de
seguridad y ornamental de la avenida. En esta
franja se ubican asientos públicos para el descanso
y recreación de las personas. Aunque esos objetos
indican la pertinencia de la práctica ciudadana de
descansar y recrearse, ellos no son tan utilizados
por las personas. Solo se ven, esporádicamente,
algunas personas disfrutando de ese lugar. No
se observan suficientes cestos de basura en
correspondencia con las personas que transitan.
Como se ha expresado, sólo uno de los lugares
para tomar el ómnibus tiene paradero, los otros
dos se tiene como práctica esperar en la acera,
que no son amplias, por lo que se aglomeran
personas en diferentes filas para diversos
recorridos. Tampoco existe protección en ellas
para el sol o la lluvia, el terreno es muy irregular
por las raíces de los grandes árboles que allí se
encuentran, lo que constituye un peligro para las
personas, especialmente las adultas mayores. En
este espacio existen señales para la regulación
del comportamiento de las personas como las
señalizaciones del tránsito. El paso peatonal que
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Breve estudio del comportamiento ciudadano en calles de la Habana

existe está muy alejado de las áreas de paradas
por lo que su función es limitada, no dando
protección a la mayor cantidad de transeúntes de
este espacio, no existe tampoco semáforos en esta
área, solo los gráficos del sentido de las vías y
señales de velocidad permitida. Esto hace que se
haya reafirmado la práctica de cruzar mirando a
los dos lados, se apresuren las personas y algunas
corran. En el monumento tampoco existen
señales para las prácticas ciudadanas, por lo
que las personas se sientan en las escaleras, los
niños patinan, lo que es contrario a las conductas
aceptables. Las personas también utilizan los
comercios y servicios que allí se encuentran.
Por las observaciones realizadas se tiene que
un 89% cumple las reglas, tanto explícitas como
implícitas. Las reglas que según las observaciones
se cumplen son: hablar en voz baja, no pisar el
césped, no arrojar basura en la calle, respetar
la fila de espera, no dañar los bienes públicos,
atender al cruzar la calle, pedir permiso al
adelantar a otra persona. Entre las reglas que
aparecen incumplidas están, en alguna medida,
hablar en voz alta, arrojar basura a la calle, ingerir
bebidas alcohólicas, distraerse al cruzar la calle,
uso inapropiado de los objetos con letreros, hacer
pregones en voz muy alta.
Este cruce de calles es muy agradable y
tiene la belleza que le da el verdor de sus áreas.
Su amplitud permite tener visibilidad hacia un
paisaje atractivo que concluye en el malecón
habanero, donde se percibe el mar.
En las 50 observaciones realizadas se
encuentra un 60% de sujetos con color de la piel
blanca, un 20% de color mestizo y un 20 % de piel
negra. Se aprecia que de igual forma hay un valor
superior en las personas blancas, no obstante, la
idiosincrasia del nacional, que es mezclada. Un
72% son del sexo femenino, un 28% son jóvenes,
38% son adultos y 14% son adultos mayores.
Sobre las observaciones a la vestimenta, se
encuentra que el 18% utiliza la camiseta como
prenda superior, 12% viste short como prenda
inferior. Un 6% presenta sucia la ropa y un 10%
rota. Un sujeto se encontraba descalzo. Estas
constituyen prácticas ciudadanas rechazables por no
cumplir normas implícitas de urbanidad. Se observa
que el 12% muestra vestido largo, más allá de la
media pierna y solo el 6% viste muy corto. Un 36%
tiene como prenda inferior el pantalón o jean. Aquí
se refleja que la mayoría de las personas cuidan su
imagen y aspecto personal, así como la higiene.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Con relación a los objetos personales ornamentales
se observa que un 62% tiene aditamentos, joyas,
espejuelos. Entre los objetos que les acompañan el
mayor por ciento es de las mochilas, con un 36%.
Le sigue un 26% con carteras y un 14% con bolsas
de nylon. Las laptops aparecen solo con un 8%. En
la mayoría de las observaciones aparece un objeto
acompañante. En este cruce aumenta el uso de la
laptop, lo que puede estar justificado por la cercanía
de las instituciones de la Universidad de La Habana.
El 50% de las personas están conversando
con otros. En cuanto al celular, el 30% usa el
celular. Es significativo que un 12% de sujetos
ingiere bebidas alcohólicas y 16% fuma. Estas
son conductas rechazables. En cuanto a la bebida
quizás sean promovidas por la percepción del
lugar amplio o con condiciones de recreación, no
obstante, es inadecuado. En cuanto al hábito de
fumar, en realidad el por ciento es bajo, tomando
en consideración que en este país ese hábito era
elevadísimo en cualquier edad. Se debe tener en
cuenta que es el mejor cultivador de tabaco del
mundo, codiciado por todos los países, sin que
medien buenas o malas relaciones diplomáticas.
Pero las campañas han sido muy fuertes y ha
disminuido mucho el hábito nocivo de fumar,
pero todavía se puede observar.
En la velocidad al caminar, los por cientos
están equiparados en lento y rápido por lo que no
se toma como característica. Un 28% habla en
voz muy alta o alta y en la utilización del espacio
se observa que un 18% toca al interlocutor y
un 36% se aproxima, solo un 2% mantiene la
distancia social adecuada. Esto como se ha visto
es parte de la idiosincrasia de los nacionales. Se
conoce que es efusivo, expresivo y abierto en
todas las expresiones del lenguaje tanto verbal
como no verbal.
CONCLUSIONES
El concepto de ciudadano es necesario verlo en
la actualidad con una visión más amplia, lo que
permite orientar mejor la formación. El hombre
es un ser social, que vive en sociedad y necesita
de los demás par su existencia. Esto obliga a
realizar prácticas ciudadanas de convivencia en
todos los espacios públicos.
La ciudad está llena de espacios, de objetos
naturales y construidos que ejercen una influencia
educativa en las personas y modifican sus
subjetividades. Se habla por algunos autores de
67

�González Rivero

tres dimensiones de la relación educativa y el
medio urbano: aprender en la ciudad, aprender de
la ciudad y aprender la ciudad.
De ahí que aparezcan nuevas ciencias como la
Pedagogía Urbana y la Neuroarquitectura y que,
por otra parte, hayan cambiado los conceptos
arquitectónicos para tener en cuenta más al ser
humano y el uso que hará de esos espacios.
Los cruces de calles constituyen espacios
públicos, no completamente estudiados, a donde
concurren muchas personas, en los que se da la
equiparación, se diluyen las desigualdades, se
expresa la cooperación, se adoptan roles transitorios
que llevan a comportamientos específicos que
se van asimilando por los ciudadanos. Es un
escenario de interacción entre las formas urbanas
y las prácticas sociales.
Los cruces de calles de La Habana que fueron
estudiados, muestran tanto sus fortalezas como las
debilidades que aún mantienen y que requieren
modificaciones de tipo arquitectónica y urbanística.
En las observaciones realizadas se puede considerar
cómo se expresa el espacio, con todos sus objetos,
en determinadas prácticas ciudadanas. La sociedad
cubana es muy compleja tanto por su origen como por
la población que la compone. Tiene características
que le son favorables como no tener diversidad
de etnias ni culturas, ser pequeña su población,
haber disminuido las diferencias sociales, no tener
analfabetismo, contar con la garantía de algunos
esenciales derechos sociales, todo ello contribuye a
dar homogeneidad a su ciudadanía y un contenido
específico a la subjetividad.
Por las observaciones realizadas se puede
valorar que en su mayoría los ciudadanos
estudiados tienen un comportamiento acorde
a reglas urbanas, gran parte de los sujetos
mantienen posturas favorables a la comunidad.
Esto no niega que se observan sujetos que
tienen comportamientos rechazables desde
el punto de vista ciudadano y que en sus
prácticas muestran que necesitan aumentar su
formación en este sentido.
Si se logra una mayor conciencia, una influencia
mayor de la ciudad para todos sus habitantes, La
Habana podría ser mucho más real y maravillosa
de lo que es en la actualidad. C

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CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

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�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una
mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California
Redefining the urban concept of the lost spaces: a look at the city of Mexicali,
Baja California
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Claudio Curzio1
Tonahtiuc Moreno Codina2

Resumen

Abstract

Hablar sobre los remanentes urbanos nos lleva a
reflexionar acerca de diversos espacios perdidos que
cotidianamente observamos en el paisaje urbano de
una ciudad, básicamente este fenómeno tiene que
ver con aquellos derechos de vías que van quedando
olvidados al costado de avenidas, vías férreas, ríos
ó incluso canales, también hablamos de aquellos
espacios bajo puentes o distribuidores viales, así como
de camellones o guarniciones inconclusas; en general
son aquellos fragmentos de ciudad que gradualmente
van resultando como sobrantes de un proyecto de
gran escala así como de una producción urbana
desordenada y especialmente descuidada en cuanto a
brindar atención (preventivamente desde la ejecución
del proyecto urbano) ó solución (correctivamente
desde los planes de desarrollo municipales). En la
actualidad los remanentes urbanos se presentan como
una forma de anti-espacio urbano y puntualmente
deben ser comprendidos como una tipología especifica
que pertenece al ámbito de los espacios residuales, y
en ese sentido el presente trabajo de investigación se
pretendió llevar más allá de un conjunto de reflexiones
teóricas debido a que también se expone un ejercicio
práctico, el cual estuvo enfocado en realizar un
levantamiento de casos de estudio en la ciudad de
Mexicali y donde fue posible detectar un total de 123
casos prácticos que fueron identificados dentro del
área urbana consolidada de esta ciudad.

Talk about the urban remnants leads us to analyze
about various types of lost spaces that we can see
on a daily basis in the urban landscape of a city,
basically this phenomenon has been related with
those rights of way that are being forgotten along
the avenues, railways, rivers or even canals, we
also speak of those spaces under bridges or road
distributors, as well as unfinished sidewalks or
central medians; so this type of lost spaces are those
fragments of the city that gradually turn out to be
leftovers from a large-scale project as well as from a
disorderly urban production and especially neglected
in terms of the proper caution (preventively from
the execution of the urban project) or the proper
solution (correctively from the plans of municipal
development). Currently, urban remnants are
presented as a form of urban anti-space and should
be specifically understood as a specific typology
that belongs to the field of the residual spaces, in
this sense, the current research work is more than
a set of theoretical reflections because a practical
exercise is also exposed, which was focused on
review and analyses some specific points in the
city of Mexicali and where it was possible to detect
a total of 123 practical cases that were identified
within the consolidated urban area of this city.

Palabras Claves:

urban lost spaces; residual spaces; urban anti-space

Keywords:

remanentes urbanos; espacios residuales; anti-espacio
urbano

1
2

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Aguascalientes; correo: claudio7curzio@icloud.com
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Aguascalientes; correo: tonahtiuc@hotmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

71

�Curzio, Moreno Codina

1. INTRODUCCIÓN
En la actualidad los remanentes urbanos se presentan
como un fenómeno que resulta recurrente y
paralelamente también se encuentra en constante
crecimiento, especialmente esto se acentúa en
aquellas ciudades que se encuentran en pleno proceso
de desarrollo; inclusive pareciera que la vocación de
dicho desarrollo urbano se va danto en el contexto
de una agenda muy apretada que esta manejada
por los intereses que dictan el ordenamiento
territorial y al mismo tiempo esto se va dando de
una forma tan acelerada que frecuentemente se
observa una carencia para brindar soluciones finas
y específicas en ámbitos relativos al diseño del
paisaje urbano. En ese sentido la complejidad de
poder atender esos temas radica primordialmente
en la lógica proyectual que rige actualmente
la transformación y evolución de la ciudad;
básicamente dicha lógica ha quedado enmarcada
bajo los criterios de racionalidad análogos a los
de la ciencia y la técnica. Con ello, arquitectos y
urbanistas han volcado su imaginar en pretender
ordenar el territorio teniendo como meta máxima
aquel progreso ilimitado que enalteció por siglos
el pensamiento moderno.
El surgimiento de los remanentes urbanos es
en parte un claro reflejo de ese pensamiento en
el que el hombre queda relegado a jugar papeles
secundarios dentro de su propia ciudad, diversos
factores políticos, económicos y culturales han
ido banalizando el contenido humano de la
arquitectura urbana y de los criterios que deben
regir el ordenamiento territorial.
Básicamente desde la primera mitad del siglo
XX (paralelamente con la llegada del automóvil)
ya era posible observar el surgimiento de una
crisis urbana, derivada entre otras cosas de esa
ruptura en la confianza ciega y desbordante hacia
el progreso científico-técnico, la cual ha venido
ensombreciendo la producción arquitectónica en
las diversas escalas que ésta se presenta; ya que si
bien es cierto que la creación de ciudad siempre
ha respondido a un único llamado de racionalidad
este hecho no precisamente ha representado
ser lo correcto. Probablemente el primer gran
parteaguas se dio en 1933 con la carta de Atenas
en donde claramente ya se ponía de manifiesto la
crisis que empezaban a experimentar algunas de
las grandes urbes de la época. Específicamente en
dicha carta se denunciaba la caótica situación y
la irracionalidad de amplios sectores urbanos de
72

aquella época. Concretamente se hace referencia
a las densidades excesivas, déficit de servicios,
escasa calidad ambiental, insalubridad, reparto
arbitrario de usos del suelo, estrechez de las
calles, tipologías residenciales insufribles y
globalmente se descalifica todo valor positivo a
las ciudades contemporáneas.
Sin embargo la carta de Atenas se quedó
rápidamente en un elemento obsoleto que
únicamente sirvió para comunicar buenas
intenciones y enfatizar el hecho de que existía
una crisis a nivel urbano, pero las medidas
tomadas al respecto por gobiernos é instituciones
en corto y largo plazo no resultaron congruentes
a la problemática, sino que por el contrario,
muchos especialistas como Peter Hall (1996)
se atrevieron a señalar que algunos de los
planteamientos urbanos de las últimas décadas
han resultado “autodestructivos” debido a
que se rigen principalmente por los intereses
económicos inmediatos. En los años setentas, el
urbanismo cambio totalmente y en los ochentas
parecía abocado a la autodestrucción. Daba la
sensación de que la planificación convencional y el
uso de planes y normas para reglamentar el uso de
suelo habían caído en total descrédito. En lugar de
regular el crecimiento urbano, el urbanista se había
dedicado a fomentarlo con todos los recursos que
tenía a su alcance. La idea que predominaba era
de que la ciudad era una máquina de crear riqueza
y que la función del urbanismo era engrasar esa
maquinaria. (Hall, 1996, p. 354)
De tal forma que desde la segunda mitad
del siglo XX y hasta la fecha, en gran parte
de las ciudades contemporáneas es posible
percibir que las redes de infraestructura urbana
(principalmente aquellas destinadas al transporte)
son en gran medida los principales ejes rectores en
la morfología de las ciudades y en consecuencia
rigen el sentido del crecimiento territorial y del
ordenamiento espacial. Esta situación se ha logrado
ver reflejada en cuanto a que la discontinuidad
y la fragmentación son características que
gradualmente se han vuelto más recurrentes,
básicamente se han venido transformado la ciudad
compacta en una ciudad dispersa (un conjunto de
fragmentos urbanos aislados). De tal modo que
la ciudad contemporánea ha configurado una
nueva estructura desde la necesidad de atender
las nuevas demandas de movilidad mediante la
construcción de nuevas redes tanto viarias como
ferroviarias. La influencia de la movilidad es una
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

de las claves de esta dispersión urbana (Berruete,
2017, p. 117). En forma muy particular, el
automóvil es el elemento que ha adquirido un
valor preponderante desde la segunda mitad
del siglo XX hasta nuestros días, pese a ser un
medio de transporte privado (y en muchos casos
no incluyente) las calles, avenidas, carreteras y
autopistas, se han consolidado como el principal
elemento rector en el ordenamiento territorial de
la urbe contemporánea.
Sin embargo, vale la pena mencionar que
previo a que se introdujera masivamente el uso
del automóvil, las ciudades estaban concebidas de
un modo distinto, generalmente existía un núcleo
primitivo cuya superficie estuvo delimitada
durante mucho tiempo por la necesidad de
efectuar los desplazamientos a pie ante la
inexistencia de sistema de transporte colectivo
(Zarate Martin, 2003, p. 120). De este modo
caminar por la ciudad dejó de ser una opción
para comunicarse entre los barrios y en su lugar,
usar el transporte público o un vehículo particular
se hizo casi obligatorio (Díaz Cruz, 2015, p.
68). Ese incremento brutal de la utilización del
automóvil en la ciudad, así alimentado, hace a
los técnicos municipales plantearse la necesidad
de ensanchar o duplicar las vías en altura, de
acomodar al automóvil lo que no se pensó para
él; los monstruosos pasos a desnivel de acero y
hormigón destrozan el paisaje urbano, atraen a
más coches hacia el centro y crean más atascos
de los que se pretendían solucionar; el presunto
remedio acelera el curso de la enfermedad, el
ahogo y la asfixia de la ciudad (García Bellido
&amp; Gonzalez Tamarit, 1979, p. 84). Paralelamente,
en el caso específico de Mexicali también es
posible observar que coincidentemente desde
la segunda mitad del siglo XX se ha venido
acelerando un proceso de metamorfosis urbana.
En primer término el crecimiento demográfico es
un primer reflejo de la evolución que ha venido
experimentando esta ciudad; concretamente en el
año de 1960 Mexicali contaba con una población
de 174,540 habitantes y en un lapso de cinco
décadas este número se elevó significativamente
hasta llegar a los 936,826 habitantes en el año de
2010 (INEGI, 2010).
Paralelamente la condición de ciudad fronteriza
también gradualmente ha ido condicionando que
la metamorfosis urbana en Mexicali vaya teniendo
una íntima relación con el crecimiento de la
diversidad en prestaciones de servicios y fuentes
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

de trabajo; por ejemplo la producción agrícola
dejó de ser la actividad económica principal en la
región, viéndose remplazada de forma paulatina
por la industria manufacturera y la prestación de
servicios. El acelerado crecimiento concuerda
con la intensificación de la industria en la región
fronteriza, de tal forma que de 1980 a 1998 el
número de empresas maquiladoras establecidas
en el municipio aumentó un 227 %, al pasar
de 79 a 180 (Vizcarra, 2019, p. 313 y 314).
De esta manera durante los últimos cincuenta
o sesenta años Mexicali ha experimentado un
crecimiento socio-económico que ha traído como
consecuencia una infraestructura urbana de mayor
complejidad (construcción de pasos a desnivel,
puentes, distribuidores y ejes viales, así como el
ensanchamiento de avenidas).
Sin embargo, todo este crecimiento se ha dado
de una forma desequilibrada y sin contrapesos
debido a que Mexicali carece de programas
parciales de desarrollo urbano, que conduzcan el
crecimiento de zonas específicas de la ciudad. De
igual modo, el equipamiento urbano es deficitario
en áreas verdes, recreativas, culturales y deportivas,
faltan áreas de estacionamiento en el centro de la
ciudad, así como la ocupación irregular de la vía
pública por invasión de comercios fijos, semi-fijos
y ambulantes; existe también una proliferación de
asentamientos humanos irregulares por diferentes
puntos de la ciudad, pues hay insuficiencia de
suelo y vivienda, consecuentemente originan
deterioro en algunos aspectos como el espacial
y el ambiental. Además, en la zona urbana
existe una gran cantidad de predios baldíos y
construcciones abandonadas, lo que genera una
subutilización del espacio y de la capacidad
instalada de los servicios (Padilla y Sotelo &amp;
Juárez, 2000, p. 101). En resumen, no hace falta
ser un especialista en materia urbana para poder
asegurar que Mexicali y muchas otras grandes
metrópolis han crecido desmedidamente hasta el
punto de encontrarse con un desbordamiento de
sus estructuras urbanas, muchas de las ciudades
de mediana escala ó provincias no han terminado
por redefinir su postura ante la nueva situación
económica mundial y en contraparte el ámbito
rural se encuentra en un profundo y cada vez más
angustiante rezago en un sector muy importante
de los países Latinoamericanos.
De tal forma que el problema del
desbordamiento de la escala urbana es sin duda
un ámbito que ha repercutido directamente en
73

�Curzio, Moreno Codina

una falta de cohesión al momento de pretender
realizar una integración del tejido urbano, y en
ese sentido entrando al tema de los remanentes
urbanos, es posible asegurar que en cuanto mayor
sea la escala de producción urbana, mayor será
la probabilidad de que el diseño en su conjunto
arroje fragmentos remanentes ó “sobrantes” ya
que existe una menor atención por el manejo
del detalle urbano; de cierta forma es válida la
expresión de que “lo pequeño es más urbano”.
Los monumentales ejes principales que aparecen
en los proyectos más característicos contribuyen
a crear un modelo unificado, mientras que la gran
escala perjudica al detalle y aplasta al individuo.
(Rosenau, 1986, p. 177). En síntesis, es posible
señalar que ese objetivo puramente técnico que
se ha venido dando en la producción urbana, se
ha sumado a un desbordamiento en la escala del
proyecto han llevado a que en la segunda mitad
del siglo XX la producción urbana en su conjunto
arroje una infinidad de fragmentos, espacios sin
uso, hablamos de remanentes urbanos...
2. MARCO TEÓRICO
Definición, clasificación y principales
características:
Son diversos los estudios que se han realizado en
relación a temas vinculados con el anti-espacio,
normalmente cada uno de estos autores ha acuñado
un término específico para referirse a fenómenos
urbanos muy concretos que pretenden explicar,
principalmente algunos de los conceptos más
usados son: espacios muertos, intersticios, espacios
residuales, vacíos urbanos, espacios abandonados,
espacios indefinidos, espacios indeterminados,
espacios perdidos, etc. “Se debe tener mucho cuidado
con la terminología, que se asocia con aquellos
espacios urbanos no utilizados. Cuando se trata
de elementos construidos, por ejemplo, el término
"vacante" se refiere a edificios abandonados. En
contraste con los terrenos vacíos que nunca tuvieron
ninguna forma de ocupación. Algunas definiciones
de espacio urbano no utilizado enfatizan el vacío del
terreno, en comparación con el entorno construido
circundante, el hecho de que no estén ocupados por
personas ni construcciones e infraestructura”. (Nefs,
2006, p. 49) Coincidentemente, en el caso específico
de los remanentes urbanos aún sigue predominando
una falta de claridad para definir y exponer la tipología
y las características de dicho fenómeno.
74

Figura 1. Diagrama que muestra la clasificación para
el estudio del anti-espacio

Fuente: Elaborado por los autores

En primer término, para lograr comprender
de forma amplia y concisa el significado del
remanente urbano es preciso remontarse a analizar
el significado del termino “residual”, es preciso
remontarnos a analizar el significado del término
como tal (desde el punto de vista etimológico)
podemos encontrar que el origen se deriva de la
raíz latina «residûum», cuyo significado textual
es el siguiente: «1. Parte ó porción que queda de
un todo ll 2. Lo que resulta de la descomposición
ó destrucción de una cosa. ll 3. Alg. y Arit.
Resultado de la operación de restar»3.
Tomando como base el significado nominal
del término “residual”, es posible afirmar que los
remanentes urbanos pueden ser comprendidos
como aquella parte o porción espacial que se
derivan de un proyecto urbano de mayor escala, se
trata de fragmentos urbanos que no cumplen con
una función definida pese a encontrarse físicamente
delimitados e inmersos en un entramado urbano. En
palabras de Francisco Berruete, se trata de aquellos
tipos que generan espacios atrapados dentro de
los nudos de comunicación se pueden considerar
como “islas” otro caso que se puede observar, es
el que aparece en los límites de infraestructuras,
básicamente en bordes de las nuevas autopistas que
generan este tipo de retazos. (Berruete, 2015, p.
189). De tal modo que, de manera más específica,
dentro de esta categoría de anti-espacio podemos
encontrar 3 diferentes tipologías (siguiente página):

3

Fuente: Diccionario de la lengua española (www. http://dle.rae.
es/?id=LxCxNlf)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 2. Tipología que presentan los remanentes urbanos

Fuente: Elaborado por los autores

Básicamente en esta categoría de antiespacio podemos identificar que las diversas
variables tienen como un común denominador
el hecho de que se trata de espacios que fueron
quedando (sobrando) de diversos proyectos de
infraestructura urbana, como por ejemplo uno
de los casos más frecuentes es el de los derechos
de vía que surgen después del trazado de vías de
comunicación (vehiculares o férreas), así como
también es frecuente observar derechos de vía
que corresponden a infraestructura de diversas
instalaciones (primordialmente eléctricas y de
telecomunicaciones).
Figura 3. Ejemplo de remanente urbano, derecho de vía
(férrea) en Mexicali, B.C

Fuente: Fotografía por los autores

Por otra parte, existe el caso de ciertos
sobrantes derivados de la misma producción
urbana que van quedado aislados dentro de la
estructura urbana de una ciudad; específicamente
se trata de espacios remanentes que de igual
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

manera también surgen como un residuo que es
resultado de proyectos urbanos de gran escala
y están caracterizados por no cumplir con
ninguna función ni aportan nada a los habitantes
de la ciudad donde se localicen. Dentro de esta
categoría podemos ubicar los espacios sobrantes
que van quedando sin atenderse debajo de puentes
vehiculares o también por ejemplo se encuentra el
caso de los remanentes localizados en los nodos
de cruce de vialidades.
Figura 4. Ejemplo de remanente urbano, se trata de la
resultante de un nodo urbano localizado en El Paso, TX

Fuente: Fotografía por los autores

Coincidentemente con el surgimiento de esta
serie de sobrantes derivados de la producción
urbana, también destaca la presencia de los
subproductos urbanos, los cuales básicamente
se trata de una serie de espacios que también
comparten el mismo origen sin embargo la
diferencia radica en que los mismos habitantes
se han encargado de brindar un uso informal
o temporal, normalmente esa ocupación es
caracterizada por manifestarse de una forma
espontánea y desordenada. De manera específica
el término del subproducto urbano surge del
siguiente razonamiento: “Un residuo, que no se
produce intencionalmente, pero para el que el
proceso de producción ha sido adaptado de forma
que sea reciclable –in situ-, no es un residuo sino
un subproducto”. (Hannequart, 1993)
Este tipo de subproductos urbanos es común
que se observen justamente en esos espacios
debajo de los puentes vehiculares en donde han
dejado de ser lugares desolados para convertirse
en puntos donde se establecen comercios
informales. (Ver Figura 5 p. 76)
75

�Curzio, Moreno Codina

Figura 5. Ejemplo de subproducto urbano localizado en
Ciudad de México

Fuente: Fotografía por los autores

Por otra parte, los remanentes urbanos también
pueden manifestarse con la tipología del intersticio
ó espacios intermedios (“Interstices - Intermediate
spaces”). Es prudente señalar que después de revisar
la forma en la que se han venido usando ambos
términos es posible deducir que normalmente se
están empleando como sinónimos que apuntan
a un mismo significado. Sin embargo con el
objetivo de comprobar la anterior hipótesis, revise
el origen etimológico de la palabra Intersticio,
encontrando que dicho termino proviene de la raíz
latina interstitium, y cuyo significado nominal es:
“Hendidura o espacio, por lo común pequeño, que
media entre dos cuerpos o entre dos partes de un
mismo cuerpo”4.
Figura 6. Ejemplo de Intersticio localizado en la ciudad
de Bogotá, Colombia

Fuente: Fotografía por los autores

La anterior definición comprueba la equivalencia
entre los términos espacios intermedios é intersticios,
tratándose en ambos casos de espacios que fueron
quedando atrapados entre elementos de mayor
escala, entre los edificios inmersos dentro de la urbe,
en ese sentido vale la pena mencionar a Doreste
(2011) quien también manifiesta como característica
relativa a estos fenómenos urbanos el hecho de que se
perciben como un elemento con inexistencia desde la
mirada del hombre, dicho de otra forma, son espacios
que normalmente pasan desapercibidos.
“El intersticio acontece en los lugares de
en medio, justo en los márgenes provisionales
y anónimos. El espacio entre edificios puede
dejar un solar de descuidado bosque caótico
dispuesto al residuo. Una especial naturaleza
urbana de complicada estética, a la que se le da
la espalda. No se tiene en cuenta su existencia,
a excepción de algún grafitero casual que ve en
ella un soporte libre sobre el cual subrayar sus
ansias de identidad”. (Doreste, 2011, p. 276).
Este mismo concepto también se aborda desde el
punto de vista de otro autor, en este caso Giovanni
Maciocco (2008) utiliza el termino de espacios
intermedios para definir lo que el mismo llama
como áreas obsoletas que se encuentran olvidadas
en el desarrollo de las ciudades contemporáneas.
Este punto de vista resulta interesante porque
dentro de la definición que realiza Maccioco
profundiza su análisis al mencionar que no se trata
de un asunto unidimensional con características
meramente físicas (en cuanto a fungir como
límites territoriales) sino vas allá al mencionar
que se trata de zonas que pese a estar abandonadas
representan un interés a nivel cultural y son
espacios en los cuales debe predominar el
intercambio interdisciplinario para poder superar
(rehabilitar) dicho elemento urbano.
“Los espacios intermedios, entonces, entendían
no solo o no tanto como el límite zonas en el
sentido territorial, sino como zonas de interés
cultural e intercambio disciplinario, ya que los
intentos de "superarlo" constituían órdenes
culturales intentos que solo son posibles en
territorios externos a la metrópolis. En el contexto
de nuestras metrópolis contemporáneas, las
áreas fronterizas, obsoletas, olvidadas por el
desarrollo, se presentan así mismas con este
carácter”. (Maciocco, 2008, p. 137)

4

Fuente: Diccionario de la lengua española (www. http://dle.rae.
es/?id=LxCxNlf)

76

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Sintetizando todos los conceptos que están
integrados bajo la categoría de los remanentes
urbanos, es posible señalar que básicamente
hablamos de elementos urbanos que de cierta
manera fueron quedando gradualmente olvidados,
atrapados y relegados entre el dinamismo
de la producción urbana. Tal y como señala
(Cléments, 2007, p. 12) este tipo de espacio por
lo general procede del principio de Ordenación.
En términos generales es posible asegurar que
de entrada esta forma de anti-espacio urbano
puede ser comprendida desde el punto de vista
de que existe una falta de responsabilidad por
parte del planificador urbano debido a que desde
la ejecución del proyecto urbano-arquitectónico
existe una desatención por parte del planificador
urbano. “En sentido, la planificación (en sus diversas
escalas) resulta ser el elemento preponderante
a depurar, y es que sin duda una de las grandes
cualidades del diseñador urbano es que aún sin que
todavía se haya materializado la obra ya puede éste
visualizarla mentalmente, incluso recorrerla y por
consiguiente resultaría indudable lograr reconocer
que se pudieran generaran en los nodos de cruce
este tipo de fragmentos. Sin embargo, el recorrido
virtual que realiza este creador de espacios no
hace por lo general una pausa para reflexionar
en torno a una propuesta que brinde una solución
ante estas partes o porciones derivadas, sino que
por el contrario la planificación del proyecto

primordial continua su ritmo de ejecución. Es
por ello que es posible afirmar que este tipo
de fragmentos urbanos, son resultado de una
indiferencia creativa por parte del arquitecto,
urbanista e ingeniero encargado de proyectar
aquella obra urbano-pública de gran escala”.
(Curzio, 2008, p. 69) y por lo tanto sin lugar a
dudas el remanente urbano es un fenómeno que
resulta prevenible y corregible.
3. METODOLOGÍA

El diseño de esta investigación es de tipo mixto,

vinculando los enfoques cualitativo y cuantitativo
para responder la interrogante planteada, así
mismo es una investigación transversal lo cual se
refiere a que se trata de un estudio realizado en
un tiempo específico, en este caso la recopilación
de los casos prácticos de remanentes urbanos fue
llevada a cabo en los meses de Enero y Febrero
del año 2020.
En primer término, se determinó la ciudad que
se pretendería analizar, en este caso se seleccionó
la zona urbana de Mexicali, Baja California.
Posteriormente se integraron 151 AGEB (Áreas
geo-estadísticas básicas que fueron obtenidas de
INEGI) y de esa manera se conformó un gran
polígono equivalente al área urbana de la ciudad
de Mexicali y que represento una gran área de
estudio equivalente a 7,435.83 hectáreas.

Figura 7. Mapa que muestra la integración de las 151 AGEB en la ciudad de Mexicali, Baja California

Fuente: Elaborado por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

77

�Curzio, Moreno Codina

El criterio para la selección de las AGEBS estuvo
en función de lograr establecer un gran polígono
que resultara incluyente en cuanto lograr conjugar
todas aquellas estructuras urbanas caracterizadas
por tener continuidad (interconexión entre ellas) y
que al mismo tiempo fueran zonas que estuvieran
plenamente consolidadas, lo cual evito considerar
zonas periurbanas que apenas se encuentran en
vías de consolidación. (Ver Figura 8)
Posteriormente mediante la interpretación
de Fotografías áreas ortogonales, se realizó un
levantamiento digital localizando casos específicos
(trazando polígonos individuales, identificando y
dibujando el perímetro de los remanentes urbanos
que fueron ubicados dentro del área de estudio).
Paralelamente se realizó un levantamiento físico
en campo para cotejar la información previamente
obtenida en el levantamiento digital, así como
fotografiar los casos más representativos.
Finalmente se integró la información empleando
un Software especializado en sistemas de
información geográfica (QGIS), con el objetivo de
generar una base de datos con toda la información
de los casos de estudio y paralelamente generar
los mapas y estadísticas que fueron objeto de la
presente investigación.

4. RESULTADOS
Una vez concluido el levantamiento de casos
prácticos en la ciudad de Mexicali fue posible
identificar 123 casos de remanentes urbanos que
al momento de sumar su superficie representa
un total de 29.20 hectáreas. Tomando como
parámetro que el área de estudio tiene una
superficie de 7,435.823 hectáreas, es posible
afirmar que la superficie correspondiente a los
remanentes urbanos representa un porcentaje
del 0.393%.
Después de revisar a detalle cada uno de los
casos de estudios es posible señalar que contrastan
las grandes diferencias que existen con lo que
respecta a la superficie de cada remanente urbano.
Específicamente el caso más pequeño (C-MX-013)
cuenta con una superficie de 33.14 m2, mientras
que el remanente urbano con la mayor superficie
(C-MX-120) cuenta con 13,818.89m2. Así mismo
cabe mencionar que la media (superficie promedio
considerando los 123 casos) fue de 2,374.32 m2.

Figura 8. Fotografía aérea que muestra el área de estudio en la ciudad de Mexicali, Baja California

Fuente: Elaborada por los autores

78

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 9. Tabla que muestra la superficie individual de los 123 casos de remanentes urbanos
localizados en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 09 – Tabla que muestra la superficie individual de los 123 casos de remanentes
Figura 10. Mapa que muestra el trazo y localización de los 123 casos de remanentes
urbanos
urbanos localizados en la ciudad de Mexicali, Baja California. 13
en la ciudad de Mexicali, Baja California

Después de revisar a detalle cada uno de los casos de estudios es posible señalar que
contrastan las grandes diferencias que existen con lo que respecta a la superficie de cada
remanente urbano. Específicamente el caso más pequeño (C-MX-013) cuenta con una
superficie de 33.14m2, mientras que el remanente urbano con la mayor superficie (C-MX120) cuenta con 13,818.89m2. Así mismo cabe mencionar que la media (superficie promedio
considerando los 123 casos) fue de 2,374.32m2

13

Fuente: Tabla de autoría propia.

Fuente: Elaborados por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

79

�Curzio, Moreno Codina

5. PRINCIPALES HALLAZGOS
A continuación se profundiza más el análisis
mediante la exposición detallada de 5 casos
específicos de remanentes urbanos (C-MX-014,
C-MX-036, C-MX-040, C-MX-083 y C-MX085), concretamente dichos casos resultan ser
algunos de los hallazgos más representativos que
fueron detectados durante la investigación.
De manera específica en cada uno de dichos
casos se realizará una exposición que incluye
imágenes áreas de donde se localiza, así como
fotografías individuales que ayudan a lograr
comprender de mejor forma las características
físicas de cada caso en particular; así mismo
también se mencionan datos descriptivos relativos
a la superficie y las coordenadas de localización.
CASO: C-MX-014
Superficie: 2,824.76
Ubicación: Puente vehicular sobre Av.
Independencia (Colonia ex-ejido Zacatecas,
Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°38'10.34"N - 115°27'38.16"O
Figura 11. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-014

Fuente: Fotografía por los autores

El caso C-MX-014 es un notable ejemplo de un
remanente urbano que surge a raíz de un proyecto
de gran escala, surge como una resultante de la
construcción de un nodo urbano (en este caso el
puente vehicular ubicado en Av. Independencia
que sirve para cruzar las vías del ferrocarril).
Dicha obra dejo como consecuencia un par de
áreas que quedaron sin resolverse, por una parte,
se trata de un espacio olvidado (un intersticio) que
80

quedo debajo de donde inicia la rampa del puente
y por otra parte es posible observar un área lateral
que también quedo olvidada y encerrada entre el
límite de una propiedad privada y el costado del
puente. (Ver Figuras 11 y 12)
Figura 12. Fotografía del caso C-MX-014

Fuente: Fotografía por los autores

Tomando en cuenta la ubicación, tamaño y las
dificultades de accesibilidad resulta complejo pensar
en alternativas de solución para este remanente
urbano. En casos análogos la rehabilitación de este
tipo de espacios se ha enfocado comúnmente con
relación a contribuir en términos del paisaje urbano
mediante áreas verdes. Sin embargo, esa solución
pudiera no ser la indicada en este caso en particular
debido a la limitada accesibilidad con que se cuenta,
lo cual resultaría una problemática para cuestiones
de mantenimiento en el cuidado de áreas verdes. De
este modo pudiese encontrarse con una rehabilitación
más acertada si se considerara construir un talud de
concreto, al mismo tiempo que se considerara incluir
una red de drenaje para canalizar las aguas pluviales
que escurran por el talud.
CASO: C-MX-036
Superficie: 1,546.98m2
Ubicación: Calle Centauro del Norte (Colonia
División del Norte, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'55.50"N - 115°29'55.68"O
Con lo que respecta al caso C-MX-036 es posible
observar que se trata claramente de un derecho
de vía que probablemente fue planeado con el
objetivo de tener la posibilidad de extender la
anchura de la calle en algún futuro. Sin embargo,
parece complicado que esto pueda ocurrir debido
a que dicho derecho de vía se va reduciendo a lo
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

largo de dicha calle hasta el punto de desaparecer
(inclusive esta situación también queda de
manifiesto si se analiza a detalle la morfología
del perímetro del caso de estudio, debido a que
inicia con una anchura de 8.00mts y sin embargo
el polígono termina con una anchura de 6.20mts).
(Ver Figuras 13 y 14)
Figura 13. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-036

Fuente: Fotografía por los autores

CASO: C-MX-040
Superficie: 195.98m2
Ubicación: Av. Eje Central (Colonia Santa
Monica, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'53.55"N - 115°29'36.26"O
En el caso C-MX-040 es posible observar que se
trata de un remanente urbano que surge como
resultado de la construcción de la avenida Eje
Central, en primera instancia se trata de un derecho
de vía que existía (previamente a la construcción
de dicha avenida) y posteriormente después de
concluida la obra, fue posible observar que surgió un
espacio intermedio entre el límite de las propiedades
privadas y el inicio de la nueva avenida. Tomando
en cuenta los anteriores antecedentes y además
considerando las características físicas de dicho
remanente urbano, es posible concluir que se este
caso debe ser considerado como un intersticio.
(Ver Figuras 15 y 16)
Figura 15. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-040

Teniendo en cuenta las dimensiones de este
remanente urbano (aproximadamente 212 mts de
largo y una anchura promedio de 7.10 mts) y por otra
parte considerando que la calle donde se localiza este
caso en particular no es una vialidad de alta velocidad,
es posible asegurar que existen condiciones para
poder diversas opciones de rehabilitación urbana
(se podrían proponer áreas verdes con distintos
enfoques que pueden incluir por ejemplo un carril
para trotar o bien una ciclopista) así como áreas de
descanso; básicamente el polígono completo podría
transformarse en un parque municipal.
Figura 14. Fotografía del caso C-MX-036

Fuente: Fotografía por los autores

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Figura 16. Fotografía del caso C-MX-040

Fuente: Fotografías por los autores

81

�Curzio, Moreno Codina

Por otra parte, considerando la reducida escala
de este caso en particular y también teniendo
en cuenta que no es una zona muy transitada
por el peatón (la avenida Eje Central es de alta
velocidad) se recomienda que la rehabilitación
urbana debiese estar enfocada en poder brindar
una solución en términos del paisaje urbano,
básicamente se trata de realizar una limpieza
y nivelación de la superficie con el objetivo de
posteriormente colocar vegetación adecuada a las
condiciones de la zona.
CASO: C-MX-083
Superficie: 1,314.16m2
Ubicación: Calle lago Coyoatlan (Colonia
Xochimilco, Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°36'28.23"N - 115°26'33.19"O
Con lo que respecta al caso C-MX-083 se trata
de un derecho de vía que corresponde a la
infraestructura eléctrica de la ciudad, se trata de
torres y líneas con cableado eléctrico que corren
de forma paralela a la calle Lago Coyoatlan.
Concretamente este remanente urbano posee
una geometría de tipo rectangular y es posible
observar que en una parte del perímetro si cuenta
con una guarnición para delimitar el inicio de la
calle sin embargo en el lado opuesto no existe
ningún tipo de borde o limite, lo cual vuelve
confusa la delimitación física en esa parte de la
calle. (Ver Figuras 17 y 18)
Figura 17. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-083

Fuente: Fotografía por los autores

82

De forma específica la rehabilitación de este
tipo de remanentes urbanos parece ser bastante
clara y sin muchas alternativas. Normalmente
debido a la limitante de poder edificar debajo de las
líneas eléctricas este tipo de espacios se resuelven
mediante la implementación de áreas verdes y en
este caso en particular habría también que pensar
en construir una guarnición (borde) perimetral
con el objetivo de establecer de manera clara los
límites entre la calle y el remanente urbano.
Figura 18. Fotografía del caso C-MX-083

Fuente: Fotografía por los autores

CASO: C-MX-085
Superficie: 1,561.00 m2
Ubicación: Cruce de Calle San Miguel el Grande
y vías del ferrocarril (Colonia Villa Mediterránea,
Mexicali, B.C.)
Coordenadas geográficas:
32°37'25.72"N - 115°27'9.26"O
Finalmente, al analizar este último caso de estudio
(C-MX-085) es posible mencionar que se trata
de uno de los tipos más comunes de remanentes
urbanos que pueden encontrarse en distintas
ciudades en el mundo, se trata de derechos
de vía que se localizan paralelamente en los
costados de las vías férreas que generalmente
van atravesando de forma lineal las estructuras
urbanas. En este caso el remante urbano se ubica
en uno de los principales nodos de la ciudad (es
el punto donde convergen las Avenidas Lázaro
Cárdenas y Adolfo Lopez Mateos).y cuenta
aproximadamente con 227 mts. de longitud,
teniendo en cualquier punto de su perímetro una
amplia facilidad de acceso (no existe ninguna
barrera física). (Ver Figuras 19 y 20 p. 83)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Redefiniendo el concepto del remanente urbano: una mirada en la ciudad de Mexicali, Baja California

Figura 19. Imagen área que muestra la ubicación del
caso C-MX-085

Figura 20. Fotografía del caso C-MX-085

Fuente: Fotografías por los autores

Si bien es cierto que este remanente urbano
no presenta grandes muestras de marginación
urbana (la superficie esta nivelada y limpia, libre
de desperdicios) si se podría pensar en llevar a
cabo algún tipo de implementación urbana a nivel
paisajístico, frecuentemente este tipo de derechos
de vía (sobretodo los que encuentran plenamente
enclavados en los núcleos urbanos de las ciudades)
pueden aprovecharse como áreas de recreación para
los habitantes, en ocasiones se han implementado
corredores verdes que cuentan con pistas para trotar
o para circular en bicicleta.
6. CONCLUSIONES
Los conflictos propios de la naturaleza humana
provenientes de su deseo de posesión e instinto
territorial, la han motivado a delimitar su territorio
mediante señales y actitudes o huellas fisiológicas
como desechos orgánicos sólidos, líquidos y
olfativos o de una forma más elaborada podemos
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

pensar en elementos artificiales como bardas,
líneas, muros, enrejados, cercas, empalizadas,
ramas, objetos y materiales reutilizables, siendo los
principios de la apropiación del espacio territorial,
sin tener todavía en cuenta una delimitación
dimensional del territorio.
Sin embargo, la distribución territorial de las
capacidades y bondades naturales no es homogénea
y no se ha prodigado democráticamente a lo largo
y ancho de las grandes extensiones de la superficie
terrestre: surge la necesidad de desplazamiento
de un lugar a otro para obtener los satisfactores
de supervivencia nómada. Los impulsos de
movilidad perfilaron los caminos para los primeros
asentamientos humanos sedentarios que dan cuenta
del proceso en que, al tener bienes y productos en
demasía unos y faltantes otros, surge el intercambio
comercial con las dificultades inherentes a quienes
poseen mucho, poco o nada.
La producción artificial masiva de satisfactores
dio inicio a las actividades industriales a través
de procesos en serie reforzados y auxiliados
por máquinas y equipo que incrementó en
cantidad y calidad los objetos manufacturados,
bajo una premisa el dimensionamiento espacial
del territorio, fortaleciendo los espacios
sociales, laborales, comerciales e industriales
y habitacionales con un consumo recurrente
de territorio dentro de los núcleos urbanos,
para dar mayor certeza y legalidad a estas
actividades económicas, nace el Estado como
órgano regulador de las condiciones, lugares y
estrategias de desarrollo en los sectores agrícola,
minero, urbano e industrial, motorizadas tanto
por el sector público como el privado.
Así varias ciudades se transforman con el paso
del tiempo determinando sus aspectos jurídicos,
sociales, culturales, económicos, de desarrollo
urbano y los derechos de propiedad como capital
que descansa en un régimen de propiedad, en obras
de urbanización como medios de producción,
fuerzas productivas y relaciones de producción;
las modalidades en que se desenvuelven las
actividades económicas establecidas en zonas,
áreas o sectores de ciudades son revisadas desde
la óptica del cumplimiento de la normativa
aplicable a los espacios aptos y no aptos para el
desarrollo urbano y la protección de los recursos
naturales disponibles.
Derivado de la presente investigación es
posible mencionar que la ciudad de Mexicali
mantiene 123 remanentes urbanos en una fase de
83

�Curzio, Moreno Codina

gestión y valoración del territorio, reflejando el
proceso de evaluación de las transformaciones
productivas y las dinámicas territoriales que
ha experimentado en su diferentes etapas de
crecimiento urbano y su implementación de
las diversas actividades económicas, con una
visión estratégica promoviendo las reservas
de suelo aptas para el emplazamiento de una
diversidad de opciones para su disposición de
ocupación, contando con diferentes morfologías
de remanentes urbanos que conducen a
generalizar situaciones que mantienen tramos
vulnerables, espacios perdidos, espacios con
potencial de recuperación, espacios inactivos
sin una definición clara de los coeficientes de
ocupación y utilización del suelo, es decir, una
producción urbana dispersa y desordenada.
La ciudad de Mexicali debe tomar más en
consideración los espacios residuales existentes
determinando el control y las disposiciones
normativas y los atributos, características y
potencialidades de la tierra rural y el suelo urbano,
como factores que inciden en la posibilidad de
desarrollar socioeconómicamente territorios
y una mejor cohesión social del tejido urbano
existente; estando regulados concurrentemente
bajo los tres órdenes de gobierno a través de
la normativa que administra los derechos de
propiedad inmobiliaria.
En el orden municipal la regulación se ve
materializada, en un primer momento, con
el documento denominado “Constancia de
Alineamiento y Compatibilidad Urbanística”, el
cual señala tácita y explícitamente, de acuerdo
con planes y programas de desarrollo urbano
vigentes, las condicionantes y regulaciones que
administran la amplísima gama de modalidades
ejercidas en la utilización o usos del suelo
viables para la consolidación de objetivos y
propósitos propuestos para una mejor, óptima
y sustentable calidad de vida.
La interacción coordinada de los órdenes de
gobierno, define un espacio social multifactorial
disponiendo un alineamiento y derechos de vías
determinando una delimitación dimensional del
territorio. Por lo tanto las distintas manifestaciones
de espacios residuales son la expresión de la
lectura espacial del anti-espacio analizando la
subutilización de espacios debe ser el punto de
partida de una política de desarrollo urbano con la
premisa esencial de reconstruir el tejido social de
la ciudad de Mexicali y pormedio de las acciones
84

conjuntas entre los diferentes niveles de gobierno,
la iniciativa privada y la sociedad creara las
oportunidades de intervención necesaria de estos
123 remanentes urbanos.
Reconociendo la existencia de espacios públicos
que se encuentran muy deteriorados sin contar con
áreas verdes y con problemas de tipo social y casas
abandonadas y la falta de servicios en algunas zonas
de la ciudad, es oportuno sobre todo la participación
municipal en el fortalecimiento de áreas públicas
y de una mayor atribución a la reconstrucción del
tejido urbano social, el apoyo de las instancias
recaudadoras para coordinar el pago del impuesto
predial y derechos de las viviendas recuperadas y
por supuesto contar con las facilidades necesarias
para la obtención de licencias referentes a las
intervenciones físicas que se realicen en cualquier
polígono territorial de los espacios remanentes. C
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85

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca.
Análisis sociohistórico del lugar
From Convent of San Francisco to Toluca Portals. Socio-historical analysis
of the place
Recibido: junio 2019
Aceptado: febrero 2021

Daniel Abner Hernández García1

Resumen

Abstract

La creación de edificios depende de dos rubros
importantes: la construcción y la edificación. Lo
invisible soporta lo visible, sin las historias y narrativas
de la sociedad no sería posible la generación de
referentes urbanos. Con esta inferencia se generó
un análisis sociohistórico del Convento de San
Francisco y su transformación en los Portales de
Toluca, observando los comportamientos sociales e
históricos que confluyeron en un lugar durante los
siglos XVI al XX, entendiendo al lugar como ese
espacio con una alta densidad espacio-tiempo, el
espacio en donde se gesta la intensidad del ser.

The creation of a building depends on two important
items: construction and building. The invisible
supports the visible, without the stories and narratives
of society it would not be possible to generate urban
referents. With this inference was generated a socio
analysis of the convent of San Francisco and its
transformation in the portals of Toluca, observing
the social and historical behaviors that converged in
a place during the sixteenth to twentieth centuries,
understanding the place as this space with a highdensity space-time, the space where the intensity of
the being is gestated.

Palabras Claves:

Keywords:

Convento de San Francisco; Portales de Toluca;
lugaridad

San Francisco Convent; Toluca portals; belonging

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma del Estado de México; doctor en Diseño por la UAEMex correo: danielabner@
gmail.com

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

87

�Hernández García

INTRODUCCIÓN
La creación y recreación del entorno urbano
depende en gran medida del conocimiento que se
tenga del mismo, su pasado y su presente. Uno
de los elementos que más atañe al conocimiento
del entorno urbano estriba en la historia de la
ciudad. La historia de la urbe se observa como
un cúmulo de acontecimientos en un espacio, es
decir, existe una densidad de espacio-tiempo que
lo caracteriza, convirtiéndolo en lugar. Mediante
la historia es posible delinear un perfil de la
ciudad que fue y posiblemente un bosquejo del
futuro hacia el que se dirige.
Se sostiene que todo edificio posee dos tipos
de elementos que cuentan la historia tanto material
como intangible del objeto en cuestión: la primera
es la construcción, es decir, el aspecto físico, la
fábrica del inmueble, materiales, medidas, colores,
entre otras. La segunda es la edificación, en la cual
se observan los elementos socioculturales que
permitieron la construcción: personajes, eventos
sociales, tradiciones dentro del inmueble, entre otras.
Basados en esta premisa, se realiza un análisis
histórico del lugar que ocupan en la actualidad los
portales de la ciudad de Toluca, Estado de México,
observando la gran densidad espacio-tiempo
depositada en el sitio, que durante los siglos XVI
al XIX contuvo al Convento Franciscano y desde
el siglo XIX a la fecha alberga a los Portales.
1. MICROHISTORIA: LUGAR Y
NARRATIVAS
La ciudad se manifiesta de acuerdo con un
tiempo y con una sociedad determinadas. Es
precisamente la sociedad, el ser humano en lo
individual y en conjunto, quien designa los giros
históricos que plantea una urbe, misma que es
producto de las relaciones que suceden entre sus
propios habitantes. Como afirma Latour (Latour
and Emile, 2010) la ciudad está hecha de las
historias y las relaciones entre los habitantes y los
objetos. Lo invisible sustenta a lo visible.
Al tratar sobre dichas relaciones, se hace
indispensable el conocimiento sobre los relatos que
cohesionan dichas asociaciones. Algunos autores
los denominan narrativas, las cuales pueden
llegar a convertirse en mitos que se erigen en el
espacio-tiempo como referentes indiscutibles del
rostro de una ciudad. Es importante hacer hincapié
que no se pretende únicamente hacer referencia
88

de las características físicas de algún elemento
construido, sino a la relación entre dicho elemento
y el ciudadano, vinculados mediante una narrativa.
Dado el carácter histórico que se plantea en el
documento, resulta conveniente mencionar que se
observan dos tipologías de la historia: la historia
patria, la “oficial”, la académica; y la historia, que
Luis González y González denominó “historia
matria” también conocida como Microhistoria.
Ésta contempla lo cotidiano, la historia lenta y
muy cercana, la historia que conlleva a lo local:
inclusive a la misma anécdota.
Esta última tipología se genera en ámbitos
mucho más cercanos, más locales y familiares:
la microhistoria incluye las costumbres y
tradiciones de un lugar, sus fiestas, sus ritos y
rituales, elementos que generan identificación del
ciudadano con su urbe, pues con ellos se forja la
idea de “lugar” y no solo la imagen de un espacio
vacío. Heidegger, usando el concepto “bauen”,
afirma que los espacios reciben su esencia de los
lugares y no del mismo espacio (Seguel Briones,
2001). Esta idea fue bastante controversial en su
tiempo, dado que se vincula con el nazismo.
Haciendo a un lado las exacerbaciones
nacionalistas, resulta relevante mencionar que la
idea de pertenencia, pero sobre todo de idealizar
el lugar de origen, es algo bastante común en
el ser humano. Salvador Azuela menciona:
“El mexicano que no siente nostalgia por su
provincia, representa un caso muy raro” (Azuela,
1965: XII). Así, la Microhistoria se presenta como
un medio de recuperación de la memoria personal
que posibilita su transformación en memoria
colectiva, memoria urbana. Esa nostalgia por
el terruño no es otra cosa que la lugaridad o
pertenencia que el individuo posee de su ciudad y
que se basa en la memoria personal.
Las tradiciones orales, leyendas, narrativas
y relatos, fomentan el conocimiento y
reconocimiento del ciudadano con su hábitat.
Permite la continuidad en el tiempo, y ubica al
individuo en el lugar, como lo menciona Muntañola
(Muntañola Thornberg, 2009), provocando
la existencia de multiplicidad de relatos, de
historias, todas válidas, todas necesarias para
explicar la ciudad. “…las ciudades antiguas se
desplantaron sobre historias… incluso los ritos
de fundación están también inmersos dentro del
universo de la narrativa para ser recibidos por
los futuros ciudadanos y se apropiaran de ellos”
(Rubio Gutiérrez, 2014: 46).
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

Ángel Garibay menciona que “Hacer patria
tiene un requisito indispensable. Conocer lo que
es para saber lo que puede ser” (Garibay Kintana,
1965: XI). El interés que la ciudad despierte en los
habitantes será proporcional al nivel de pertenencia
que los ciudadanos posean de su urbe.
2. CONVENTO DE SAN FRANCISCO
Son pocos los edificios que perduran en la memoria
de la ciudad a pesar de que hayan desaparecido.
Tal es el caso del Convento de San Francisco de
Toluca, posiblemente uno de los edificios de mayor
importancia en el desarrollo urbano de la ciudad a
través de su historia. Al momento de desparecer
engendró a otro ícono en la actual memoria
colectiva: los Portales.
La historia de Toluca está profundamente
ligada a la orden religiosa de los franciscanos.
En el siglo XVI, después de la conquista de
los poblados indígenas, los españoles pudieron
lograr adquirir gran cantidad de bienes que en
su país no hubieran tenido. Muchos de ellos
de hicieron señores de haciendas, vivían con
suntuosidad y para ello demandaban trabajo
excesivo y constante de los mismos indígenas, lo
que condujo a una crisis socioeconómica. Miguel
Salinas menciona que en 1524 llega a la Nueva
España el Apostolado de Anáhuac, una falange
de frailes franciscanos, doce en total, dispuestos a
evangelizar a los nativos.
La presencia de tales personajes produjo
curiosidad en las mentes indígenas, pues a
pesar de ser españoles, se comportaban de
forma completamente diferente a los soldados
conquistadores. Llegaron inclusive a tener
lástima de los propios religiosos, repitiendo
constantemente “motolinia” que significa
“loco, enfermo, pobre” pero no en el sentido de
pobreza, sino con condescendencia (De la Torre
Villar, 1998: 567). Al saber esto, Fray Toribio
de Benavente decide adquirir el nombre de
“Motolinia”.
La catequización en Toluca inicia por lo tanto
en 1525, y con ello, las primeras construcciones
religiosas. Miguel Salinas hace referencia a un
documento del Archivo General y Público de la
Nación, el tomo 2742 del ramo de tierras, en donde
se menciona al cacique matlatzinca convertido
al catolicismo y bautizado con el nombre de
Fernando Cortés (Salinas Alanis, 1965: 32).
Debido al extravío o inexistencia de
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

documentos, la fecha exacta de la construcción
del Convento de San Francisco no es clara, sin
embargo se puede inferir mediante las actividades
realizadas por los franciscanos en Toluca, por lo
que “…desde la cuarta década del siglo XVI, hubo
en Toluca franciscanos que vivían en comunidad
y que habitaban un convento” (Salinas Alanis,
1965: 35).
En un intento por recuperar aspectos históricos
del Convento de San Francisco, en 1688, Fray
Alonso de Hita decide hacer uso de información
testimonial, recurriendo a los descendientes de los
fundadores del Convento. Así localiza a Pascual
de Angulo, bisnieto de Juan Cortés Coyotzin, rey
de los matlatzincas:
“Afirmó también que sabía por tradición que
cuando se trastó de construir el convento de
San Francisco, algunos religiosos pretendían
edificarlo en el sitio conocido como las Trojes
-al pie de los cerros, entre santa Bárbara y
San Luis- y otros donde está la Ermita de San
Juan Evangelista -hoy San Juan Chiquito-;
pero siendo ambos puntos unos sitios
desacomodados, por hallarse entre cerros,
se optó por un lugar situado en la planicie”
(Salinas Alanis, 1965: 37).
Debido a esta decisión, el recién converso
Juan Cortés Coyotzin decide donar un solar,
cuyas medidas aproximadas eran 270 metros de
largo, de oriente a poniente, y 180 de ancho, de
norte a sur (Salinas Alanis, 1965: 40). Además
de donar el solar, Juan Cortés decide demoler
sus casas ubicadas en San Luis Obispo y usar
ese material para la construcción del templo
franciscano. Miguel Salinas menciona que
posiblemente las mencionadas casas o palacios
de Juan Cortés eran en realidad dependencias del
teocalli, o inclusive el miso teocalli para Tolotzin
(Salinas Alanis, 1965). En este gran terreno se
ubican actualmente la Plaza González Arratia y
los Portales. De acuerdo al mismo autor, en 1575
se celebra la primera misa en la nueva iglesia
franciscana, después de años de evangelización
(Salinas Alanis, 1965: 39).
A mediados del siglo XVI se construye en
dicho terreno la Capilla de la Santa Cruz de los
Otomites, asimismo algunas habitaciones para
los franciscanos. Posterior a ello, se construyó
“…la iglesia de San Francisco y sus capillas;
el convento y sus amplias dependencias; luego
89

�Hernández García

la iglesia de la Tercera Orden y los edificios que
le están anexos; y en el transcurso de los años,
todas las demás construcciones…” (Salinas
Alanis, 1965: 41). Todo el solar fue limitado
perimetralmente: la parte del cementerio tenía
una serie de arcos invertidos, la de la huerta del
convento solo era un muro.
Basándonos en un plano del Convento de San
Francisco, obtenido en el Archivo Histórico de
Toluca, se observan los nombres de las calles que
corresponderían en la actualidad a los siguientes:
Calle Real es la actual Avenida Independencia,
Calle del Maíz actual Andador Constitución,
Calle de San Francisco corresponde a la Avenida
Hidalgo y la Calle de Riscos es la actual calle de
5 de febrero. El mismo plano es analizado por
Nicolás León (León, 1969: 61), destacando los
siguientes elementos:

·
1 – Iglesia de la Santa Veracruz
·
17- Sacristía de la Iglesia
·
20- Patio del Convento
·
34- Iglesia de San Francisco (Iglesia Grande)
·
38- Capilla del Rosario
·
54- Iglesia del Tercer Orden
·
55- Antigua Capilla de San Pablo edificada
en 1575, en la cual se celebró la primera misa.
Actualmente, lo único que subsiste del antiguo
Convento es la Iglesia de la Santa Veracruz,
la Capilla Exenta y la Parroquia del Sagrario,
antigua Capilla del Tercer Orden. En reciente
visita a las oficinas de dicha parroquia se logró
fotografiar el único arco que permanece de lo que
fue la Capilla de la Santa Cruz de los Otomíes,
arcos que están representados en el plano con el
número 55.

Figura 1. Redibujo basado en el plano del Convento de San Francisco elaborado por Carlos Suárez (León, 1969)

Fuente: Elaborado por el autor

90

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

Figura 2. Arco de la Capilla de Santa Cruz de los Otomíes
(abajo y derecha)

Se observa de igual manera, que la Iglesia de
San Francisco (número 34 en el plano anterior)
tenía el acceso ubicado hacia el Poniente, al igual
que todas las iglesias de la misma orden. De los
aspectos arquitectónicos se menciona:
“La fachada de la iglesia no ostentaba
primores arquitectónicos; era de una pobreza
verdaderamente franciscana… La puerta
del templo era de medio punto… Al lado
septentrional de tan pobre fachada, unida
a ella se alzaba la torre, cuya elevación
puede calcularse entre cuarenta y cincuenta
metros. El basamento de la torre era…un
tronco de pirámide cuadrangular” (Salinas
Alanis, 1965: 46).
Salinas se aventura a dar medidas aproximadas
de la nave de la iglesia, mencionando que pudo
haber tenido 52 metros de longitud por 14 de
anchura, es decir, no había crucero pues era una
sola nave. El techo era de:
Fuente: Fotografías por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

“…tijera formado por un armazón de vigas de
cedro, cubiertas por gruesas tablas de la propia
91

�Hernández García

madera, y ésta a su vez, forrada con gruesa
lámina de plomo. Por el interior, la techumbre
ostentaba hermoso artesonado, hecho con
listones de madera, primorosamente combinados,
que ofrecían a la vista bellas figuras doradas y
pintadas de diversos colores, principalmente de
rojo” (Salinas Alanis, 1965: 51).
El mismo autor menciona que dicha madera
pudo haber sido sustraída de los bosques antiguos
de Santiago Tlaxomulco, que llegaban hasta los
límites de la ciudad de Toluca.
El Convento de San Francisco llegó a ser
conocido en la Nueva España como un centro
educativo de alto nivel. Fray Jerónimo de
Mendieta menciona que “…la casa de Toluca
es única para este propósito del estudio, porque
tiene todas las partes que se requieren, y a
esta causa la habían de dedicar para perpetuo
estudio” (Salinas Alanis, 1965: 53). La biblioteca
que poseía el Convento llegó a ostentar, de
acuerdo con Fray Luis Malo, cerca de 9 mil
volúmenes, mismos que durante la Reforma,
fueron trasladados al Convento del Carmen y de
ahí fueron cedidos al Instituto Literario de Toluca
(Salinas Alanis, 1965).
El Convento de San Francisco fue determinante
en la conformación de la naciente ciudad de
Toluca. Dentro de sus muros se sucedieron hechos
determinantes en la vida de la ciudad. El 29 de
febrero de 1824 (Salinas Alanis, 1965) se juró
obediencia al Acta Constitutiva de la Federación
Mexicana, ceremonia a la cual asistieron las
autoridades eclesiales y representando al gobierno
municipal, estuvo José María González Arratia en
su papel de Presidente Municipal.
Sánchez Arteche (2013) apunta dos hechos que
determinaron la desaparición del antiguo complejo
conventual franciscano en la ciudad de Toluca. El
primero está representado por las Leyes de Reforma,
que irrumpieron en la provincial vida de la naciente
ciudad a mediados del siglo XIX. En dichas leyes se
establecía, entre otras cosas, la supresión de fueros
del clero y el ejército, la obligación de vender casas
y terrenos a instituciones civiles y eclesiásticas, la
prohibición del cobro de derechos y obvenciones
parroquiales así como el diezmo, la nacionalización
de los bienes eclesiásticos y la exclaustración de
monjas y frailes.
El segundo hecho ocurre en 1860, cuando un
cañonazo de los generales conservadores Miguel
Miramón y Leonardo Márquez (apodado el Tigre
92

de Tacubaya) destruyó el altar de la Iglesia de
San Francisco (Salinas Alanis, 1965), en un
intento por sorprender a los generales liberales
Felipe Berriozábal y Santos Degollado. Hay
relatos que mencionan el altar no fue lo único
que sufrió daños, sino el edificio completo, pues
dicho cañonazo se disparo hacia la torre del
campanario, misma que cayó sobre el techo de
la nave principal (Sánchez Arteche, 2013: 104).
Sin embargo, se observa necesario agregar un
tercer hecho, mismo que será tratado en el siguiente
apartado, y que traería como consecuencia la
desaparición paulatina del Convento: la construcción
de los Portales.
3. LOS PORTALES
Si bien la etapa colonial de la ciudad de Toluca
está íntimamente ligada a la orden franciscana,
los primeros años de la etapa independiente se
vinculan sin duda a un personaje originario de la
misma ciudad de Toluca: José María González
Arratia.
Dedicado al comercio, González Arratia
se desempeñó como abastecedor de cárnicos,
labrador, entre otros, pero el oficio que definió
su presencia en Toluca fue el de constructor. Sin
estudios especiales, González Arratia comenzó
a construir casas habitación, tiendas, e inclusive
obra pública (Salinas Alanis, 1965).
En 1830 surge el Estado de México como
entidad independiente a la capital del país,
trayendo como consecuencia la búsqueda
del lugar indicado que pudiera recibir a los
Supremos Poderes. Salinas (1965) menciona
que los funcionarios de gobierno salieron de
la Ciudad de México junto a sus familias, y no
encontraron inmuebles propios para habitar, ya
que el numero de edificios vacíos estaba muy
disminuido. Ya desde 1826, el entonces secretario
del Ayuntamiento Manuel de Izaguirre pretendía
darle un mejor uso al espacio de la huerta del
Convento de San Francisco. Fue durante el
periodo municipal de Luis Madrid, y con el apoyo
del gobernador Melchor Múzquiz, que se lograron
resolver las dificultades que imposibilitaban el
proyecto. Alfonso Sánchez Arteche señala las
razones que según Luis Madrid, sustentaban la
existencia del proyecto:
“Un aumento de puntos de comercio que hace
aumentar las relaciones de los pueblos…
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

un lugar de recreo y desahogo para los que
cansados de las fatigas del día desean la
concurrencia o sociedad…un crecimiento
en el numero de habitaciones, cuya falta es
hoy muy palpable, un impulso a las artes que
tengan que emplearse en su fabricación, un
nuevo recurso y seguro a las arcas municipales
y acaso un estimulo que despierta el espíritu
de empresa, que por desgracia duerme
aletargado en este país” (Sánchez Arteche,
2013: 102)
González Arratia logró formar un grupo
de inversionistas para que comprara cada uno
una fracción de terreno del Convento de San
Francisco. Dicha acción obligaba al comprador a
que edificara por si mismo una casa en el terreno
correspondiente.
El 6 de febrero de 1832 se dio inicio a la
obra de los portales (Salinas Alanis, 1965: 186),
comenzando con 6 casas, construyendo un total de
19 residencias. Miguel Salinas (1965) menciona
detalladamente los nombres de los dueños originales
de tales construcciones. El costo total de la obra fue
de $164,500 pesos (Salinas Alanis, 1965: 188). En
1833 surge una epidemia de cólera en la ciudad,

reduciendo considerablemente la población de
Toluca, por lo que la construcción se interrumpió.
Posterior a ello se reinician las actividades, con
tanto empeño que cuando en 1835 Carlos María de
Bustamante visita Toluca, describe:
“En la nueva portalería…conté quince
faroles hermosísimos de cristal, pendientes de
los techos, con reverberos. Hay en el mismo
Portal una Gran Sociedad y cafés decentes,
al parecer; no entré en ninguno, pues estas
casas son el centro y asilo de la gente baldía y
holgazana. Allí hay algunos talleres de sastres
y cajones salientes en el mismo Portal, con
uno bien provisto de muñecos de mala mano
para los niños” (De Bustamante, 1969: 55).
De acuerdo con Miguel Salinas (1965), al
concluir la construcción en noviembre de 1836,
González Arratia gestionó, en beneficio del
Ayuntamiento, el cobro de un impuesto específico
para cada puesto comercial que fuera a colocarse
en los nuevos portales, aunque como se mencionó
en párrafos anteriores, el Presidente Municipal
Luis Madrid ya contemplaba la aplicación de
rentas como fuente de ingresos para el municipio.

Figura 2. Redibujo del plano de subdivisión del Convento de San Francisco (León, 1969)

Fuente: Elaborado por el autor

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

93

�Hernández García

Resulta interesante que, en reiteradas ocasiones,
los elementos referenciales de una ciudad no
necesariamente se rigen por cánones estéticos
definidos o en boga. Las mismas crónicas de la
construcción de los portales de Toluca mencionan
la evidente desproporción en los arcos y la
ausencia de estilo arquitectónico, aunque lo
llegan a vincular con el toscano. De acuerdo con
Miguel Salinas (1965), la altura total de dicha
construcción llegaba a las doce varas, es decir,
10.06 metros. Se menciona la existencia de dos
niveles: el inferior conteniendo a los arcos que
definen los portales, y el superior mostrando los
balcones. Como se ha mencionado, cada fracción
de terreno generó una casa “… de bastante
capacidad y muy buena distribución en sus piezas
para que pueda alojarse cómodamente una
familia rica” (Salinas Alanis, 1965: 189).
La altura de cada arco es de 4 varas, que en
metros representan 3.981. Los pilares son de base
cuadrangular con una vara de ancho o cerca de
los 83 centímetros de cada lado. Los muros son
de adobe y los arcos fueron hechos con piedra
y ladrillo. Ésta primera etapa de construcción
generó 81 arcos, de los cuales, 37 se encontraban
en el actual andador Constitución, antigua calle del
Maíz, y 44 en la actual avenida Hidalgo, antiguas
calles Matamoros y Morelos. Carlos María de
Bustamante señala “…la nueva portalería…
que es mucho mas ancha y aun doble de la del
Portal de Agustinos” (De Bustamante, 1969: 55),
haciendo referencia a la construcción ubicada en
la ciudad de México. El ancho de los portales
de Toluca para el libre paso es de siete varas o
5.86 metros, cubriendo una longitud total, en su
primera etapa, de 384.6 metros o cuatrocientas
cincuenta y nueve varas (Salinas Alanis, 1965).
Figura 4A. Los Portales de Toluca. Óleo de Luis Coto
de 1887, después de la segunda etapa de construcción
a instancias de Buenaventura Merlín

94

Figura 4B. Portales de mercaderes y agustinos de la
Ciudad de México

Fuentes: 4A - http://smgeem.blogspot.mx/2015/02/
acontecimientos-y-destellos-de-la.html; 4B - http://www.
elcentrohistorico.com.mx/lugares-portal-de-mercaderes.html

En 1850 algunos vecinos de la ciudad de
Toluca plantean la necesidad de una nueva iglesia
Parroquial ante el guardián del Convento, ya que
se pretendía que dicha construcción estuviera de
acuerdo con el crecimiento y desarrollo económico
que apuntaba la ciudad. Para dar su consentimiento,
el fraile Mariano de la Peña solicitó se asegurara
una suma de $50,000.00 que era el estimado de la
obra, sin embargo solo se reunieron $10,000.00.
Aunado a lo anterior, en las juntas de trabajo que
se tenían para definir el proyecto, hubo varias
discrepancias con respecto a la ubicación de la
construcción: algunos, apoyados en opiniones de
los arquitectos Aranda y Robles Pezuela, querían
colocar la iglesia frente a la plaza principal; otros
a un lado de la antigua parroquia, y algunos
más pretendían que se construyera el nuevo
edificio envolviendo la antigua parroquia a fin
de demoler a esta última solo cuando estuviera
lista la nueva (León, 1969).
Sin embargo, este primer intento no prosperó
y el desánimo llegó pronto. Años más tarde, en
1866 el fraile Buenaventura Merlín rescató la idea
de construir una nueva iglesia. Con el permiso del
arzobispo Lázaro de la Garza y Ballesteros y las
gestiones del mismo fraile Merlín, en julio de 1867
se toma la decisión de demoler la antigua iglesia
de San Francisco (Salinas Alanis, 1965), la cual
ya acusaba bastante deterioro. Se encomienda
el proyecto de la nueva iglesia al Ing. Agustín
Carrillo, colocando la primera piedra el 12 de
mayo de 1867. Sin embargo, a pesar del ahínco
mostrado por el fraile Merlín, no se tenia el apoyo
económico suficiente, por lo que se toma la decisión
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�De Convento de San Francisco a Portales de Toluca. Análisis sociohistórico del lugar

de construir la sección poniente de los portales,
cuyo usufructo beneficiaría la empresa. En un
periodo de diez años, Buenaventura Merlín solo
logró construir 27 arcos. Los últimos arcos fueron
construidos por Agustín Millán, concluyendo la
construcción en 1917 (Sánchez Arteche, 2013).
4. CONCLUSIONES
En el presente documento se plantea el desarrollo
histórico de los dos edificios que probablemente
han sido los que mayor influencia han tenido en
el desarrollo de la ciudad de Toluca: el Convento
Franciscano y los Portales. Dos edificios que
son producto de la sociedad que los habitó,
el primero por una sociedad completamente
influida por el pensamiento religioso, el segundo
por el laicismo, que si bien no es manifiesto
abiertamente, tuvo arraigo notable en la “taza de
plata con olor a sacristía”.
Latour menciona que lo invisible, estas relaciones
generadas entre objetos, edificios y personas es lo que
sostiene lo visible, lo tangible. La historia es uno de
los elementos que permite al ciudadano apropiarse de
su urbe. Pero solo cuando este conocimiento histñrico
se entrecruza con la cotidianidad del colectivo es
cuando se da la pertenencia como tal. La pertenencia
no emana solamente del patrimonio construido, la
fuerza de la identidad se ubica en las relaciones, el
uso, la vida que se desarrolla en los edificios y los
espacios, los cuales, al tener una densidad de espacio
tiempo en donde ocurre una cantidad considerable de
sucesos vivenciales, se convierten en lugares.
Actualmente existe un acercamiento de los
habitantes hacia la historia de su ciudad, el interés
por conocer su urbe y conocerse a sí mismos. En el
proceso histórico del lugar que un tiempo ocupo el
Convento de San Francisco y que ahora lo hacen
los portales, se logra observar que la ciudadanía
es determinante en el proceso de generación de
referentes. Puede existir el apoyo económico y
político, pero sin el aspecto social, del ciudadano,
no es posible generar apego ni identificación con
un espacio. Las determinaciones políticas en
cuanto a construcción y conservación urbanos
no siempre generan identidad. En 2015 se realizó
una investigación en la Maestría en Diseño de la
UAEMex (Hernández García 2015) con respecto
a los portales de Toluca y su relación con la
ciudadanía. Usando instrumentos como encuestas
y entrevistas, se vislumbró un concepto que por
casi cinco décadas ha permeado la opinión del
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

toluqueño: vacíos de identidad. Dichos vacíos
resultan de la eliminación de referentes urbanos
de la trama antigua y la consecuente construcción
de edificios que no alcanzan a cubrir el imaginario
colectivo. Así, sin referentes surge la confusión
y con ésta el desapego a la ciudad. En 1927
Miguel Salinas concluía uno de los capítulos de
su libro “Datos para la Historia de Toluca” con
un párrafo que resulta totalmente actual: “Ojalá
se libre Toluca de la manía insensata de destruir
lo antiguo, y sepa guardar con amor sus viejos
monumentos” (Salinas Alanis, 1965: 108). C
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95

�Hernández García

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Seguel Briones, Leonardo. «El territorio
intersticial de lo cotidiano.» Urbano, nº
Julio (2001): 16-19.

96

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos:
una mirada desde la ciudad de Tunja
Contemporary architecture in historic centers: A view from Tunja
Recibido: mayo 2020
Aceptado: febrero 2021

Sebastián Alonso Camargo Castillo1
Felipe Andrés Muñoz Cárdenas2

Resumen

Abstract

Realizar estudios sobre centros históricos implica
hacerse cargo de retos teóricos, históricos y prácticos
que dependen de la ciudad objeto de estudio. Acotar
correctamente el concepto de centro histórico, entender
las dinámicas que lo han transformado con el tiempo
y la dificultad para acceder a la información existente,
hacen de este tipo de estudios una entrada a nuevas
metodologías de análisis y recolección de información
para entender las ciudades contemporáneas y sus centros
históricos. Tunja tiene un centro histórico valioso, posee
importantes edificaciones de los siglos XVI y XVII en
muy buen estado, testigos de las transformaciones que
ha tenido la arquitectura y el urbanismo durante los
últimos quinientos años. Sin embargo, la información
que se encuentra es fragmentada y desactualizada.
Este artículo presenta la metodología usada para
recolectar y organizar datos del centro histórico
de Tunja, haciendo énfasis en información urbana
y arquitectónica para inventariar lo existente al
tiempo que se rastrean las transformaciones sufridas
a lo largo del tiempo. También se busca determinar
la forma en que la normativa actual influye en
estas transformaciones, y cómo la arquitectura
contemporánea se adapta para insertarse dentro
del tejido histórico, afectando su contexto, pero sin
detener las dinámicas propias del centro.

Conducting studies on historical centers implies taking
on theoretical, historical and practical challenges
that vary according to the city being studied. From
correctly delimiting the concept of a historical center,
to understanding the dynamics that have transformed it
over the centuries, to the difficulties inherent in doing
research, such as the difficulty in accessing existing
information, or finding any type of information, these
types of studies are gateways to new methodologies
of analysis or collection of important information for
understanding contemporary cities and the relationship
with historical centers. Tunja is no different, it has a
valuable historical center insofar as it still has important
buildings from the 16th and 17th centuries in a good
condition and it is possible to trace in its historical center
traces of the transformations that architecture and urban
planning have undergone over the last five hundred
years. However, the information found is fragmented
and, in many cases, outdated. This article presents the
methodology used to collect and organize data from
the historical center of the city, emphasizing urban and
architectural information that allows for an inventory of
what exists while tracking the transformations suffered
over time. Similarly, it seeks to determine the way
in which current regulations have determined these
transformations, and how contemporary architecture
has adapted to insert itself into the historical chain,
affecting its context, but without stopping the urban
dynamics of the city center.

Palabras Claves:
centro histórico; metodología; arquitectura
contemporánea

Keywords:
historic center; methodology; contemporary
architecture

1

Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Santo Tomás Tunja; Magister en Historia y Teoría del Arte, la Arquitectura y la ciudad;
correo: sebastiancamargoc16@gmail.com
2
Nacionalidad: colombiano; adscripción: Universidad Santo Tomás Tunja; Dirección de Investigación e Innovación, correo: felipe.munoz@
usantoto.edu.co

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

97

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

INTRODUCCIÓN
La ciudad de Tunja tiene uno de los centros
históricos más antiguos de Colombia. Si bien
su fundación hispánica se da el 6 de agosto de
1539, la ciudad también tiene una rica historia
prehispánica de la cual hay muy pocos vestigios
porque no se conocen con certeza los detalles
del poblamiento de esta parte del continente
y porque los hallazgos arqueológicos rara vez
contienen evidencias arquitectónicas (Arango,
2019). Debido a lo que aún se conserva, la ciudad
es considerada una joya de la colonia gracias a
inmuebles representativos de la arquitectura
doméstica y religiosa del siglo XVI y XVII entre
los que se encuentran, la Casa de Fundador, la
casa Holguín, la casa Ruíz Mancipe, y diferentes
iglesias pertenecientes a las primeras parroquias
de la ciudad como Santa Bárbara, Santo Domingo
y la Catedral. Además de las edificaciones, en
Tunja la traza ortogonal conformada desde su
fundación se conserva, adaptada a la fuerte
topografía de su emplazamiento y, aún hoy, es el
elemento estructurador del centro histórico.
El perímetro de la ciudad durante los siglos
XVI, XVII y XVIII fue declarado como sector
antiguo con la ley 163 de 1959, considerada la
primera ley de protección del patrimonio en
Colombia. Con el paso de los años y las nuevas
necesidades urbanas, la legislación colombiana
ha evolucionado con miras a desarrollar
instrumentos de regulación de las intervenciones
que se hacen en las edificaciones monumentales
y su contexto.
En el año 2008, se crea la figura de Planes
Especiales de Manejo y Protección (PEMP) que “es
el instrumento de gestión del patrimonio cultural
por medio del cual se establecen las condiciones
necesarias para garantizar su proyección y
sostenibilidad en el tiempo” (Ley 1185, 2008).
Debido a los antecedentes y la importancia que
tiene el centro de Tunja junto con las urgentes
necesidades de mejoramiento y salvaguardia de
su patrimonio construido, en 2012, se aprueba el
Plan Especial de Manejo y Protección del Centro
Histórico de Tunja y su Zona de influencia.
Este PEMP, en su momento diagnosticó
el estado del centro y propuso estrategias
normativas, proyectuales y de gestión que debían
ser implementadas para acometer su objetivo
general, “Recuperar y exaltar integralmente el
patrimonio cultural del Centro Histórico de Tunja
98

y recalificar su territorio en los diversos aspectos
urbanos para garantizar su continuidad como
principal centralidad de la ciudad” (Resolución
0428, 2012). Así mismo, establece también las
condiciones que debe cumplir una obra nueva que
se construya dentro de la delimitación del área
afectada y su zona de influencia.
Este trabajo nació con el objetivo de desarrollar
una metodología para la recolección de datos, tanto
históricos como actualizados, que permitieran tener
un panorama más aproximado de las dinámicas
urbanas que afectan el patrimonio arquitectónico
de la ciudad y que sirviera como el primer insumo
para la creación del Observatorio Urbano del
Centro Histórico de Tunja. Sin embargo, en este
artículo se presenta la metodología aplicada para
la recolección y organización de la información
y algunas reflexiones que han surgido como
resultado de entender que el centro histórico no es
un sitio detenido en el tiempo sino por el contrario,
es el espacio donde están todos los momentos,
incluida nuestra contemporaneidad, y la forma en
que esta se ha adaptado a la norma arquitectónica
vigente y ha transformado parte importante de
ese patrimonio, adaptándolo, aumentándolo,
copiándolo o sencillamente destruyéndolo.
Las construcciones contemporáneas y la forma
en que estas se incrustan en los centros históricos
plantean una discusión de gran importancia si se
consideran las implicaciones en el contexto urbano
que éstas tienen. El centro de Tunja como muchos
otros en el Colombia, no se ha desarrollado de una
manera planificada, sino que ha sido resultado de
la adición de momentos históricos representados
en la construcción de edificaciones que son la
respuesta que cada generación ha venido dado a
su momento histórico en particular. Esta condición
constituye un testimonio edificado que permite
transmitir a través de su observación y análisis la
huella de cada uno de los momentos históricos que
han transcurrido en lo que hasta mediados del siglo
XX fue la totalidad de la ciudad.
LA CONTEMPORANEIDAD DEL CENTRO
DE TUNJA
Las herramientas tecnológicas vigentes ofrecen
nuevas alternativas para una gestión urbana más
eficiente de los centros históricos. Por desgracia,
en Tunja no existe ningún organismo, entidad o
institución que se dedique a la recolección, registro
y evaluación de los fenómenos urbanos de la ciudad.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Si bien dentro de la correspondiente aprobación
de cualquier intervención o construcción en el
centro histórico existen organismos que velan por
la aplicación de la normativa del PEMP, existen
casos en los cuales es importante tener referencias
históricas y datos urbanos más precisos para la
toma de decisiones, elementos que no existen y
que propician que sea el criterio del funcionario
de turno el que determine la decisión sobre un
proyecto arquitectónico. Si bien en el momento
de la formulación y aprobación de los proyectos
la información necesaria es escasa, durante su
ejecución el proceso de vigilancia es prácticamente
nula, los propietarios de los proyectos realizan
obras en horas nocturnas, en días festivos, o
comienzan las obras de puertas para adentro sin
los permisos necesarios para evadir la actuación
de las autoridades, quienes dependen casi que
exclusivamente de las denuncias ciudadanas.
Registrar y organizar digitalmente los fenómenos
de la realidad del centro, que incluya sus dinámicas
urbanas, las transformaciones y afectaciones de los
monumentos y todo lo que de esto se desprende
permite contar con un insumo valioso tanto para la
evaluación constante que fundamenta las decisiones
de las administraciones como para una amplia
divulgación que permita mayor reconocimiento de
la comunidad con su patrimonio.
En medio del vacío de información y la
pérdida de la valiosa oportunidad de registrar los
fenómenos contemporáneos en tiempo cercano
a su ocasión, un paso fundamental es aportar al
análisis de las nuevas edificaciones para evaluar
sus repercusiones en el contexto urbano.
En la actualidad, el centro de Tunja alberga las
principales funciones de entidades administrativas,
educativas, comerciales, turísticas y culturales de
la ciudad. Así mismo, congrega las principales
manifestaciones sociales, culturales y religiosas,
incluyendo la celebración de la Semana Santa,
patrimonio cultural inmaterial de la nación (Ley
1767, 2015), que forma parte importante de las
tradiciones vigentes.
Lo que hoy consideramos centro histórico,
fue también “la ciudad toda” (Carrión, 2010), es
decir que, desde su fundación hasta casi mediados
del siglo XX, atendió todas las necesidades de
su momento, que luego con el tiempo, se han
transformado para atender a las generaciones
presentes, y por ser el centro, recibe en su transcurrir
el vaivén y el impacto de todos los cambios sociales
y espaciales (Aprile-Gniset, 2010)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

En el siglo XX, la ciudad crece, surgen nuevos
polos de desarrollo y el centro tiene la necesidad
de reformarse en función de la nueva demanda
de servicios y con una idea del denominado
progreso implantada en la población. Eso incluyó
alteraciones de todo tipo en los inmuebles, e
inclusive demoliciones para la construcción de
nuevos y representativos edificios en altura.
Influyeron múltiples factores: la llegada del
automóvil, el surgimiento de nuevos tipos de
comercio y establecimientos, que junto con el
carácter religioso y administrativo que ya tenía,
construyeron una nueva idea del centro de Tunja.
La construcción de nuevas edificaciones
es el resultado de la necesidad manifiesta que
tiene el centro de revitalizarse para atender la
demanda de vivienda y servicios, en esa medida,
las repercusiones que estos conllevan deben ser
evaluadas en el corto plazo, con el único fin de
contribuir en una mayor conservación del contexto
patrimonial. Por lo anterior, es importante acotar
una definición de la arquitectura contemporánea
de los centros históricos.
“proceso proyectual subjetivo y actual de
evolución, sin delimitación de tiempo específico,
sin espacialidad definida, dinámica y sin “sello”
histórico denominado; desde la relatividad, es
una producción material e inmaterial que conjuga
las actuales dinámicas espaciales y culturales
para ser parte del entorno, que aspira relacionar
armónicamente contextos, formas, funciones y
materialidad de manera sistémica para beneficio
colectivo; un presente coyuntural entre lo
preexistente y el porvenir.” (Pasuy, 2015:6)
Las nuevas construcciones intervienen en
la definición del paisaje urbano, para Choay
(2007) “en lo que respecta a la modernización del
tejido urbano antiguo, ésta se realiza llenando los
vacíos existentes o creados para tal efecto.” (p.
205). La autora recalca también una condición
fundamental que debería tener la arquitectura
contemporánea, “Los elementos arquitectónicos
modernos (o posmodernos) reputados como
aportaciones valorizantes de la ciudad antigua, lo
son, efectivamente, a condición de haber respetado
tanto esa articulación como sus reglas morfológicas
pero no lo son, como a menudo es el caso, cuando
operan en tanto que objetos independientes y
autosuficientes.” (Choay, 2007:205)
Sumado a lo anterior, el Plan Especial de
Manejo y Protección de 2012, es una variable
adicional para el análisis porque aunque la
99

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

arquitectura contemporánea no puede ser definida
en tiempo o espacio por su condición natural de
estar construyendo el presente, es el instrumento
normativo el que regula a partir de su creación, las
condiciones urbanas y arquitectónicas mínimas
que deben tener las nuevas edificaciones en el
centro de Tunja en aspectos tales como:
Volumetría: Altura entrepisos, número
de pisos, empates, aislamientos, voladizos,
paramentos, patios.
Materialidad: Cubiertas, fachadas.
Uso: Comercial, residencial, servicios e
institucional.
Dentro de los anteriores aspectos surge una
importante premisa que se plantea en el artículo
72 del PEMP, “Se pueden hacer intervenciones
contemporáneas de los valores tradicionales de la
arquitectura tunjana, utilizando lenguajes actuales que
no generen falsos históricos o lenguajes antiguos.”
(Resolución 0428, 2012) que de cierta forma deja
abierta la posibilidad a un sinfín de interpretaciones,
que parten de la definición de los valores tradicionales,
la selección de un lenguaje y su respectiva aplicación
en las nuevas construcciones permitidas.
De esta manera, el análisis de las nuevas
construcciones del centro histórico debe considerar
no sólo los aspectos teóricos de diseño sino
también, los normativos y, además, su influencia
en la caracterización de la arquitectura y el impacto
producido en el contexto.

METODOLOGÍA PARA LA RECOLECCIÓN
DE INFORMACIÓN
La recolección de la información urbana en los
centros históricos, se ha desarrollado desde que se
consideró la necesidad de identificar, documentar
y conservar el patrimonio inmueble en Colombia.
En ese sentido, los ejercicios pioneros propuestos
por Alberto Corradine, Germán Téllez, Ernesto
Moure, entre otros3 impulsaron la creación de
herramientas de reconocimiento de las edificaciones
más representativas de cada ciudad. Así pues,
en la actualidad, el Ministerio de Cultura se ha
encargado de evolucionar en estrategias como bien
está representado en el “Manual para Inventario de
Bienes Inmuebles” (Ministerio de Cultura, 2005)
En ese contexto, las condiciones ya planteadas por
todos los trabajos realizados, sientan un precedente en
el análisis individual de los inmuebles y en algunos
casos de perfiles de manzana. Sin embargo, no son
útiles para el reconocimiento ágil de características
meramente urbanas y para convertirse en un insumo
que pueda ser administrado a través de los sistemas de
información geográfica utilizados en la actualidad. En
esa medida, se consideraron los siguientes elementos
para conformar una ficha que, a partir del recorrido,
fuente primordial de recolección de datos, permitiera
sistematizar la información y, así mismo, garantizar
que esta pueda ser actualizada frecuentemente una
vez sea vinculada al sistema de forma ágil.

Figura 1. Estructura ficha de
recolección de información
Fuente: Elaborada por los autores

3

Los estudios analíticos y reglamentarios encargados por la Corporación Nacional de Turismo en 1980 así como los estudios de 1973 del
arquitecto Corradine incluidos en el Plan de Conservación Nacional hacen parte de la gran variedad de propuestas y proyectos ejecutados
desde mediados del siglo XX.

100

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Esta ficha permite la recolección de
información de un momento específico y permite
hacerse una idea de la situación arquitectónica
del centro de la ciudad, sin embargo, para
que sea útil, se debe establecer no solo una
periodicidad en la recolección de la información,
que para este caso es cada tres meses, sino que
se deben plantear estrategias para la recolección
de información histórica que nutra el proceso
evolutivo de cada predio del área de estudio de tal
forma que la información de la que dispongan los
investigadores, los proyectistas y las autoridades
sea no solo actualizada, sino histórica para
facilitar la toma de decisiones fundamentadas.
Toda la información recolectada es ingresada
en un sistema de información geográfico que
permite organizar, y acceder a la información de
forma más efectiva y con la posibilidad de hacer
matrices con distintas fuentes de información. En
principio y debido a la disponibilidad del grupo
de trabajo, se tuvieron en cuenta los criterios
arquitectónicos referidos en la figura 1, sin
embargo es necesario ampliar los criterios que se
tienen en cuenta en la recolección de información,
de tal forma que a los ya relacionados se sume
información social, ambiental, histórica, cultural,
etc… que permitan alcanzar niveles de análisis
urbanos más completos para la toma de decisiones

no solo normativas urbano - arquitectónicas sino
de políticas públicas de ocupación del espacio y
prospectiva del centro histórico de la ciudad.
Los sistemas de información geográfica
cumplen un rol sustancial en la localización de
los predios con características específicas que,
para este caso, son aquellos que fueron sujeto a
proceso de las licencias de construcción después
de la aplicación del PEMP en el 2012. La
herramienta permite reducir el tiempo empleado
en recorridos, y evaluar en escalas temporales,
determinadas previamente, los inmuebles sujetos
de análisis. Además, gracias a este software, la
información recolectada puede ser organizada
individualmente por predio para evaluar sus
repercusiones urbanas, crear un acervo fotográfico
histórico y ser insumo para análisis de otros
aspectos, como el económico o el ambiental.
La creación de las bases de datos para
administrar la información a través de los
sistemas de información geográfica se hace de
manera conjunta entre el recorrido y un análisis
posterior utilizando el registro fotográfico. Así
pues, la condensación de los datos enlistada y
organizada se convierte en material que permite
diagnosticar y evaluar de forma sintética los
fenómenos urbanos del centro y a su vez, ser de
una fácil divulgación entre la población.

Figura 2. Ficha de levantamiento de información urbana (parte 1)

Figura 2 - 1 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 1)

Fuente:
elaboración
propia
Fuente:
Elaborada
por los
autores
Figura 2 - 2 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 2)
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

101

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

Fuente: elaboración propia

Figura 2. Ficha de levantamiento de información urbana (parte 2)

Figura 2 - 2 Ficha de levantamiento de Información Urbana (Parte 2)

Fuente: Elaborada por los autores

Fuente: elaboración propia.

La La
siguiente
es un
unejemplo
ejemplo
mapa exportado gracias a la recepción y/o creación
siguienteimagen
imagen es
de de
un un
mapa

exportado
a la recepción
y/o creación
bases
de basesgracias
de datos
en un Sistema
dedeInformación
Geográfica. Allí se presenta el perímetro
de datos en un Sistema de Información Geográfica.
establecido
el PEMP
para elpor
centro
histórico y su área de influencia, se relacionan los
Allí
se presentapor
el perímetro
establecido
el PEMP
para el centro histórico y su área de influencia, se
inmuebles de categoría nivel 1, es decir, aquellos cuyas características denotan gran
relacionan los inmuebles de categoría nivel 1, es
decir,
aquellos de
cuyas
características
denotan
grano simbólico. También, se registran los inmuebles
importancia
carácter
histórico,
estético
importancia de carácter histórico, estético o simbólico.
nivel 2 que
son conformados
los2 que
inmuebles
cuya valoración tiene elementos de menor de
También,
se registran
los inmueblespor
nivel
son
conformados por los inmuebles cuya valoración tiene
elementos de menor de importancia y, por último, en
color amarillo, todas las construcciones realizadas
desde el año 2012.

102

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Con este proceso se logra recolectar altos
volúmenes de información, administrarlos a
través de una única plataforma para así realizar
los análisis correspondientes dependiendo de los
intereses que se tengan. En ese sentido, todos los
datos ilustrados de manera gráfica en el mapa son
fácilmente cuantificables y susceptibles de ser
relacionados con nueva información recolectada
dando la versatilidad requerida para el análisis de
variables de cualquier tipo.

Figura 4. Edificaciones contemporáneas (grupo 1)

ANÁLISIS
Una primera aproximación a la lectura de la
información se realizó a partir de la identificación
de diversas formas de arquitectura contemporánea
y su relación con la normativa PEMP vigente. Para
abordar el análisis de las edificaciones halladas,
debe considerarse la posibilidad que tienen las
construcciones contemporáneas de contrastar o
adaptarse a su respectivo contexto, sin el ánimo de
emitir un juicio sobre la validez de una u otra, sino
de poner en valor las connotaciones que estas tienen
urbanamente y ejemplificar estas posibilidades a
través de lo que está ocurriendo en Tunja.
De esa manera se abre el lente y no se descarta
ninguna de las posibles manifestaciones. Un
resultado preliminar es la gran similitud entre
las construcciones, la posibilidad de establecer
características que son comunes indistintamente de
su localización en el centro histórico y que conlleva
a considerar la existencia de condicionantes en
los diseños que marcan una impronta de nuestra
contemporaneidad.
Preliminarmente, como una aproximación inicial
del análisis propuesto, se encuentran cuatro categorías
de edificaciones con características similares que
permiten organizarlos de la siguiente manera:

En primer lugar, se encuentran las edificaciones
que responden a la demanda de vivienda nueva en
el centro de la ciudad. Son mayoritariamente de uso
mixto, comercio en primer piso y vivienda en los
pisos siguientes y su distribución es similar a las
condiciones de vivienda contemporánea en el resto
de la ciudad. A nivel formal, recurren a la repetición
y regularidad de vanos en fachada. Poseen también
materialidades austeras como el enchape con láminas
de piedra arenisca y el uso de colores claros.

GRUPO 1

GRUPO 2

Figura 4. Edificaciones contemporáneas (grupo 1)

Figura 5. Edificaciones contemporáneas (grupo 2)

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

Fuente: Fotografías por los autores

103

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

Figura 5. Edificaciones contemporáneas (grupo 2)

Figura 6. Edificaciones contemporáneas (grupo 3)

Fuente: Fotografías por los autores

Fuente: Fotografías por los autores

En un segundo grupo están las edificaciones
que, aunque también son de carácter residencial,
poseen características formales un tanto distintas
al primero. Su estrategia se basa en el uso de
materiales para aparentar los utilizados en las casas
coloniales y republicanas del centro. Se acude al
uso de tejas de barro, marcos en madera, portones
y barandas en forja, pero poseen alturas que varían
entre 3 y 5 pisos.

Esta categoría está conformada solamente por
las edificaciones que tienen uso comercial puesto
que conllevan dinámicas distintas. Se conforman
por locales comerciales y oficinas que configuran
espacios interiores diferentes a los de uso residencial
pero que, a pesar de eso, poseen fachadas de gran
similitud a las de carácter residencial.

GRUPO 3

Figura 7. Edificaciones contemporáneas (grupo 4)

GRUPO 4

Figura 6. Edificaciones contemporáneas (grupo 3)

104

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Arquitectura contemporánea en centros históricos: una mirada desde la ciudad de Tunja

Figura 7. Edificaciones contemporáneas (grupo 4)

Fuente: Fotografías por los autores

Este grupo concentra aquellas edificaciones que
responden a necesidades culturales o institucionales.
Se podría asumir que esa variedad de usos implica
asimismo una variedad de estilos arquitectónicos
pero contrario a eso, las respuestas formales y
materiales son similares en la mayoría de casos, a
las contenidas en los grupos anteriores.
Sin importar el grupo en que se clasifiquen las
edificaciones, éstas poseen algunas características
comunes. Estacionamientos privados; ausencia
de voladizos; predilección por los colores claros;
geometrías rígidas; y una proporción equitativa de
vanos hacen ver una inquietante correlación formal
y material, casi como un patrón, en cada grupo.
En principio, debe considerarse que esa condición
de similitud corresponde por una parte a las presiones
ejercidas por el mercado inmobiliario, el valor
del suelo en el centro es elevado a razón de la aún
imperante condición jerárquica de usos comerciales,
educativos e institucionales. En un segundo plano,
no menos importante, la regulación del PEMP y
los instrumentos diseñados para la aprobación de
proyectos nuevos influyen sustancialmente debido a
la rigurosidad con la que, tanto las curadurías urbanas,
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

como la Comisión del Centro Histórico, aplica en
cualquier proyecto que se plantee.
En este sentido, se debe profundizar en algo
que gracias a lo recolectado es evidente, las
edificaciones contemporáneas del centro de
Tunja son una réplica unas de otras. El escenario
es negativo al considerar que estas edificaciones
parecieran ser el resultado de la aplicación
de una fórmula, producida por el mercado
inmobiliario, y adaptada a la norma, con la cual
se obtiene siempre el mismo resultado, es decir, la
aprobación del permiso para construir.
Ante este escenario, surgen algunas preguntas
que harían parte de otros niveles de análisis de
la información recolectada, ¿la norma PEMP
es tan restrictiva que no permite otro tipo de
expresión arquitectónica?, ¿no están en capacidad
los arquitectos de encontrar nuevas formas de
contextualización histórica aun con la normativa
PEMP? o ¿la premura por comenzar proyectos y
la presión inmobiliaria hacen que se vuelva una y
otra vez a la fórmula que funciona?, ¿es posible
lograr nuevos tipos de apropiación arquitectónica
con la norma actual?. Esto teniendo en cuenta
que, en todos los casos de intervenciones
arquitectónicas en el centro histórico de la ciudad,
se hayan seguido estrictamente las determinantes
de la norma.
CONCLUSIONES
A partir de la información recolectada y con el ánimo
de incrementar un acercamiento a los fenómenos
contemporáneos que suceden en los centros
históricos, existen ciertas conclusiones tempranas.
La consideración del uso de Sistemas de
Información Geográfica como herramienta de
gestión urbana y de divulgación de la información es
ciertamente válida en tanto que, a través de éste, los
procesos y análisis de la información fueron mucho
más ágiles. Además, el trabajo realizado al respecto
es base sustancial para futuros adelantos que se
quieran dar con miras a ampliar la evaluación
de dinámicas actuales, para que mandatarios y
técnicos tomen mejores decisiones en pro de la
conservación del patrimonio. También, gracias a
los datos recogidos y organizados se desprenden
nuevos interrogantes, por ejemplo, la condición
restrictiva de los límites urbanos establecidos por
el PEMP y el análisis de las transformaciones
arquitectónicas que suceden en los inmuebles del
centro a manera de adiciones, sustracciones o
105

�Camargo Castillo, Muñoz Cárdenas

transformaciones que repercuten en la preservación
de los edificios y las alteraciones que estos sufren.
En segunda instancia, debe considerarse
las implicaciones que producen las normativas
actuales en los centros históricos. En Colombia
los Planes Especiales de Manejo y Protección han
sido implementados en 25 ciudades (Ministerio de
cultura, 2017), por lo cual no deja de ser motivo de
inquietud evaluar si estos instrumentos junto con los
órganos encargados de aprobar las intervenciones
están ultimando los proyectos de arquitectura en los
centros históricos a la constante repetición formal
que cercena la posibilidad de plasmar lenguajes
propios y de tener acceso al derecho de la variedad
de la arquitectura y la sociedad.
La arquitectura contemporánea del centro de Tunja
es producto de la necesidad de vivienda y comercio
que se ha mantenido vigente gracias al carácter de
centralidad que valientemente no ha perdido a lo largo
del tiempo. La existencia de nuevos centros urbanos
que concentran actividades representativas de la
idea de “progreso” implantada en nuestra sociedad;
centros comerciales, médicos o financieros, no han
producido una pérdida significativa de la importancia
funcional del centro histórico.
Por lo anterior, la ruta ideal para mantener
la función central que tiene la parte más antigua
de la ciudad, debe estar orientada a reforzar la
existencia de equipamientos que sirvan a las
necesidades de los habitantes permanentes como
son las panaderías, zapaterías, minimercados, etc,
que permitan tener condiciones adecuadas para un
modelo de vida contemporáneo sin perjudicar las
tradiciones instauradas, sino al contrario, reforzando
la condición de cotidianidad que éste requiere.
En otro sentido, debe considerarse si los
ejercicios proyectuales se insertan en su contexto
y responden a las condiciones singulares de este,
o si, como en el caso de Tunja, estos parecen
ser sacados únicamente con el fin de responder
económicamente a las condiciones inmobiliarias y se
alejan de la obligación ética que tiene la arquitectura
en contextos patrimoniales de responder a las
condiciones de su entorno. C

106

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Colombiana, Cali, Universidad Del Valle.
ARANGO, Silvia (2019), Historia de la arquitectura
en Colombia, Bogotá, Universidad Nacional
de Colombia.
CARRIÓN, Fernando (2010), El laberinto de las
centralidades históricas en América Latina,
Quito, Ministerio de Cultura del Ecuador.
Recuperado de https://bit.ly/2zbqCJG
CHOAY, Françoise (2007), Alegoría del patrimonio,
Barcelona, Editorial Gustavo Gili.
Ley 1185. Congreso de la República, Bogotá,
Colombia, 12 de marzo de 2008. Recuperado
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de septiembre de 2015. Recuperado de
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Ministerio de Cultura. (2005), Manual para
inventarios Bienes Culturales Inmuebles,
Bogotá, Ministerio de Cultura.
Ministerio de Cultura de Colombia. (2017).
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PASUY, William (2015), “Centro histórico y
arquitectura contemporánea: Aproximación
teórica para el siglo XXI”, Revista M, Vol.
12. diciembre, pp. 52-61. Doi: https://doi.
org/10.15332/rev.m.v12i1.1926
Resolución 0428. Ministerio de Cultura de
Colombia, Bogotá, Colombia, 27 de
marzo de 2012. Recuperado de https://bit.
ly/2SEqUiZ

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del
siglo XX
Foundations of the modernity of the architecture of Quito of the 20th century
Recibido: abril 2020
Aceptado: febrero 2021

Erick Santiago Camacho Aguirre1
Marco Antonio Medina Ortega2

Resumen

Abstract

Los textos de arquitectura que estudian la modernidad
en la ciudad de Quito son en su mayoría una
recopilación de edificios o de autores y descripciones
de sus obras, por lo que no aportan al entendimiento
de cómo se representó la modernidad en la ciudad. En
consecuencia, se carece de un trabajo que analice los
hechos que influyeron en cómo las manifestaciones
y expresiones de la modernidad se concretaron
tanto en la sociedad como en la arquitectura de la
ciudad. Este artículo hace una revisión cronológica,
entrelazando los hechos históricos del Ecuador desde
lo político, lo económico y lo social, para explicar
las razones de cómo se cimentaron las bases de la
modernidad en la ciudad de Quito. La explicación se
hace dentro de un marco de entendimiento desde
las visiones de autores como Bolívar Echeverría
y David Harvey, proponiendo un análisis de
las particularidades históricas del país y de la
ciudad. Para ello se analiza el crecimiento de la
ciudad, identificando expresiones arquitectónicas
representativas y evidenciando los momentos en
que las bases de la modernidad se presentaron
y gestaron particularidades que se manifestaron
en la ciudad de Quito en respuesta a su propio
modelo social, económico y político local.

The architectural texts that study modernity in the
city of Quito are mostly a collection of buildings
or authors and descriptions of their works, and
because of this they do not contribute to an
understanding of how modernity was represented
into the city. Consequently, there is a lack of work
that addresses the facts that influenced how the
manifestations and expressions of modernity
materialized both in society and the architecture of
the city. This article makes a chronological review,
intertwining the historical facts of Ecuador from
the political, the economics and social, to explain
the reasons for how the foundations of modernity
were laid in the city of Quito. The explanation
is made within a frame of understanding of
modernity from the views of authors such as
Bolívar Echeverría and David Harvey, proposing
an analysis of the historical particularities of the
country and the city. For this the growth of the
city is analyzed, identifying the representative
expressions architectural and evidencing the
moments in which the foundations of modernity
were presented and developed particularities that
were manifested in the city of Quito in response
to its own social, economic and political model.

Palabras Claves:

Keywords:

arquitectura; modernidad; Quito

architecture; modernity; Quito

1

Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Universidad Central del Ecuador; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad por la Universidad
de Guadalajara, México; correo: escamacho@uce.edu.ec
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad de Guadalajara; Doctor en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, por la Universidad de
Guadalajara; correo: mrmedina@cucea.udg.mx

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

107

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

ANTECEDENTES
La bibliografía existente que podría definir los
períodos de la arquitectura moderna en la ciudad
de Quito es limitada y no llegan a una conclusión
definitiva de cómo definir a la modernidad.
(Benavides Solís, 1995) (Moreira &amp; Álvarez,
2004) (I. Municipio del Distrito Metropolitano de
Quito, 2004). Es en la actualidad que el estudio de la
arquitectura moderna de Quito se ha ampliado y la han
retomado investigadores de varias universidades del
país. Cabe, mencionar que los esfuerzos que se están
realizando están encaminados a la recopilación de
información y la creación de fondos de información
en trabajo conjunto con autores de reconocido
renombre en la profesión.
Paralelamente, el Instituto Metropolitano
de Patrimonio del Municipio de Quito, está
trabajando en la identificación y posterior
catalogación de bienes que serán patrimoniados y
que pertenecen a lo que han llamado “Arquitectura
contemporánea del siglo XX” (Ilustre Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, s.f.). Así, se
han pre identificado 125 bienes que pertenecen
a este período, sin embargo, no existe una
metodología clara que respalde el por qué
dichos bienes fueron escogidos y forman parte
del posible inventario. El actual responsable del
inventario patrimonial MSc Arq. Jesús María
Loor acepta que la entidad municipal no cuenta
con una herramienta de análisis o reconocimiento
de los valores propios de la modernidad en la
arquitectura de la ciudad debido a la falta de
bibliografía de respaldo por lo que han recurrido
a la contratación de una consultoría que realice
dicho estudio (Loor, 2017).
Entre el año 2018 y 2019 el Instituto
Metropolitano de Patrimonio en cooperación con
el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, el
DOCOMOMO Ecuador y la Pontificio Universidad
Católica del Ecuador han hecho varias convocatorias
con el fin de socializar los criterios de valoración
para la elaboración del inventario de la arquitectura
moderna de Distrito Metropolitano de Quito. En su
última convocatoria del 17 de septiembre de 2019
se presentó el alcance de la ficha de levantamiento
de información que más allá de la información

técnica, en la sección 2. Caracterización de la obra,
se han identificado tres “ismos” bajo los cuales
se pretende encasillar a las obras seleccionadas:
Racionalismo, Funcionalismo y Organicismo. En la
fase del conversatorio de dicha socialización en una
de las conclusiones de los ponentes/representantes
de las instituciones a cargo del trabajo de inventario
se aceptó que no se cuenta con las herramientas
necesarias para determinar aún la caracterización de
las obras en cuestión, ni de un estudio que permita
una identificación temporal de las fases de la
modernidad en la ciudad.
A nivel latinoamericano los estudios de
arquitectura moderna tampoco toman el caso del
Ecuador como referencia. Es importante destacar
que en muchos casos relevantes e históricos de la
arquitectura moderna latinoamericana se evidencia
la influencia de los postulados de los Congresos
Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) y
los trabajos que Le Corbusier realizó en diferentes
países como Colombia, Brasil o Argentina, en los
que se pueden encontrar referencia claras a través
de sus colaboradores locales ya que varios de ellos
fueron colaboradores del mismo Le Corbusier
como los colombianos Rogelio Salmona y Germán
Samper quienes trabajaron en el Atelier 35 en
París, así como el uruguayo Antonio Bonet, Oscar
Niemeyer que colaboró en el diseño del edificio
de las Naciones Unidas, o Amancio Williams
quien colaboró en el diseño y ejecución de la Casa
Curutchet en La Plata, Argentina (Maluenda, 2016).
Al analizar brevemente a los grandes exponentes
de la arquitectura latinoamericana3, o al menos los
más conocidos, sobresale inmediatamente la gran
influencia europea en estos, ya sea porque nacieron
en Europa o estudiaron y/o trabajaron en su primera
etapa profesional en algún país europeo. Adicional
a los ejemplos ya nombrados se puede destacar a
Lina Bo Bardi de Brasil quien trabajó con Bruno
Zevi o Emilio Duhart quien estudió con Walter
Gropius y posteriormente, por recomendación de
éste, trabajó con Le Corbusier en el proyecto de
Chandigarh. Casos menos directos, pero si evidentes
son las influencias de Frank Lloyd Wright o Mies
van der Rohe en otros autores latinoamericanos,
posiblemente debido a esta relación más estrecha
con Europa. (Maluenda, 2016).

3

Ana Maluenda en su libro La arquitectura moderna en Latinoamérica hace una revisión de 18 autores latinoamericanos trascendentes e
identifica que el 45% de éstos nacieron o estudiaron en Europa, sin considerar los que trabajaron en Europa o murieron allá. Es decir que
la influencia europea en la arquitectura moderna latinoamericana es evidente (La arquitectura moderna en Latinoamérica, 2016, pág. 8).

108

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Más allá de la influencia de Le Corbusier
y los principios del CIAM, los estudios de la
modernidad en la arquitectura en Latinoamérica
se han centrado alrededor de personajes y obras
de éstos, así como en su influencia en el desarrollo
en la arquitectura local; sin embargo, ninguno
de estos textos incluye el caso de Ecuador o de
Quito. En los reconocidos estudios teóricos de
Roberto Segre, Cristian Fernández Cox o Marina
Waisman, entre otros, se hace énfasis en sus países
de origen y se hacen análisis contextuales tomando
en cuenta los grandes países latinoamericanos, la
realidad es que tampoco en estos textos se analiza
la situación del Ecuador.
Por otro lado, entre los trabajos que abordan
el análisis de la arquitectura moderna de Quito
se pueden identificar tres tipos de textos: los
recopilatorios, los descriptivos y las guías. Los
recopilatorios son en su mayoría realizados por
el extinto Fondo de Salvamento del Municipio de
Quito que conjunta diferentes autores, diferentes
enfoques y carecen de un planteamiento teórico y
hasta narrativo. De los documentos descriptivos
se pueden identificar tres libros: Arquitectura de
Quito 1915-1985 publicado por el Colegio de
Arquitectos del Ecuador y Trama Ediciones de
Rubén Moreira y Yadhira Álvarez; Quito 30 años
de arquitectura moderna publicado por la Facultad
de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica
y Trama Ediciones4 y Arquitectura del Siglo XX en
Quito de Jorge Benavides Solís publicado por el
Banco Central del Ecuador. En el caso de las guías
se pueden destacar dos: Ciudad de Quito guía de
arquitectura del municipio de Quito y la Junta de
Andalucía5 y la Guía arquitectónica de Quito de
Rolando Moya y Evelia Peralta.
Después de la revisión y análisis de los textos
se puede concluir que el desarrollo de éstos se
basa en dos criterios: selección de arquitectos
destacados (conocidos por los autores) o selección
de obras destacadas. En ninguno se establece cual

fue la metodología de selección de las obras o de los
arquitectos que forman parte de las publicaciones,
nuevamente se evidencia la ausencia de un enfoque
teórico o metodológico en la selección. Queda
tácitamente establecido que la importancia social de
la edificación o el reconocimiento gremial o personal
de sus autores es el criterio de reconocimiento para
ser parte de la selección.
Es importante destacar la aproximación de
Benavides Solís que pretende dejar de lado la
organización cronológica o selección de autor
como parte de la explicación e identificación
de la modernidad en Quito y su expresión en la
arquitectura de la ciudad, sin embargo, termina
igualmente identificando autores y obras sin proponer
una metodología o explicación del por qué las obras
consideradas son relevantes o representativas.
Asimismo, es importante señalar que los textos,
cuando hablan de arquitectura moderna, coinciden
en ciertas fechas y establecen una franja de tiempo
entre la década de los cuarenta6 a la década de los
ochenta, como la etapa principal de la expresión
de la modernidad en la arquitectura; en todo caso,
de ninguna manera se analiza o se considera la
expresión de la modernidad como objeto de estudio.
En ese contexto hay que destacar que la
recuperación, la significación y la valoración del
patrimonio moderno ha sido conducido por algunas
iniciativas que actualmente se están llevando a cabo
en ciertos países. En Holanda, por ejemplo, se
creó el DOCOMOMO, organización líder a nivel
mundial en conservación de la producción cultural
moderna, este esfuerzo internacional evidencia
la urgencia de valoración y recuperación de este
legado, desafortunadamente este movimiento
aún no se ha consolidado en el Ecuador, en ese
sentido consideramos que la carencia de un
estudio crítico y significativo de la arquitectura
de esta etapa ha llevado a que no se la identifique,
no se la valore y, como consecuencia, a que no se
la proteja en el país.

4

El encargado de la selección de las obras que se publican tanto en el libro Arquitectura de Quito 1915–1985 como en Quito 30 años de
arquitectura es Rubén Moreira (1939-2018). Aun cuando Moreira fue una de las figuras más importantes en el desarrollo del estudio de la
historia y teoría de la Arquitectura del Ecuador el criterio de selección de los autores y sus obras puede cuestionarse considerando que en el
libro de su autoría incluye obras personales y de otros autores que no fueron realizadas en la ciudad de Quito. (Moreira &amp; Álvarez, 2004, págs.
68, 69, 167, 207).
5
La selección de las obras de esta guía también estuvo a cargo de Rubén Moreira.
6
Tanto en Quito 30 años de arquitectura moderna, donde se incluye un relato de Sixto Durán Ballén acerca de los inicios de la arquitectura
moderna de la ciudad, como en Arquitectura de Quito 1915-1985 de Moreira y Álvarez se identifican hechos coincidentes que podrían
marcar el inicio de las primeras expresiones modernas en la arquitectura de Quito: la llegada del funcionalismo a las edificaciones a través
de la ejecución del Plan regulador de Quito a cargo de Odriozola, Gatto Sobral, Bonino y Altamirano; la presencia de varios arquitectos
europeos que se destacaron como Khon, Glass, Etwanick y Rotta y la fundación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central del
Ecuador, todos estos hechos en la década del cuarenta.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

109

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Existen indicios de que lo anterior puede
cambiar, parte de este movimiento tiene que ver
con la existencia de DOCOMOMO Ecuador
(DOCOMOMO, 2017) institución que en su página
web expone una serie de puntos a ser analizados en
una obra y expone ciertas fichas de catalogación
de varias obras que han sido examinadas. La
metodología expuesta responde al formato
utilizado en los análisis que la organización ha
elaborado en algunas partes del mundo, tomando en
cuenta un amplio espectro de puntos a considerar,
pero que en su mayoría son de carácter descriptivo.
Destaca como punto central, de la valoración,
la utilización de la tecnología del hormigón
armado usado en las obras y a partir de ahí la
calificación de moderna. Si bien esta tecnología
es un eje fundamental comúnmente aceptado,
no es suficiente al no aportar a la particularidad
que significan las obras de la modernidad en la
ciudad. Adicionalmente los casos presentados
forman parte de ejercicios de análisis realizados
en un programa de maestría local, de tal manera
que si bien se sigue un procedimiento estructurado
de análisis, no se expone la razón en la selección
de las obras consideradas, lo que corrobora lo
señalado en el presente artículo de que no existen
textos de análisis arquitectónico de obras locales
de este período a ningún nivel de aproximación ya
sea conceptual o de representación.
De esta manera se pueden establecer varias
preguntas como premisa del desarrollo del
presente artículo. ¿Cómo se puede explicar
conceptualmente el inicio de la modernidad y
como se presentó está en la ciudad? ¿Cuáles son
los elementos generales que permiten identificar
a la modernidad en la arquitectura de Quito?
¿Cuáles son las bases históricas que justifican
la presencia de la modernidad y cómo fue su
expresión modernista?
El presente estudio parte de la propuesta de
una definición de la modernidad en su ámbito
más general, para el entendimiento de cuáles
fueron sus momentos históricos como un marco
referencial, desde un enfoque teórico que ayude a
explicarla y a partir de ahí establecer cuáles fueron
sus características conceptuales particulares y
cómo éstas se presentaron y se expresaron en la
ciudad de Quito y su arquitectura.

110

BASES DE LA MODERNIDAD
EN LA CIUDAD DE QUITO. LA
PROTOMODERNIDAD
¿Qué es la modernidad? es la premisa con la que
Bolívar Echeverría intenta explicar en su famoso
ensayo en el que afirma que “la modernidad es
la característica determinante de un conjunto de
comportamientos...” (2009, pág. 7) que, a decir de
el mismo, intentan sustituir los comportamientos
tradicionales de una sociedad.
De esta manera Echeverría señala:
“Tomados así, como un conjunto en el que todos
ellos se complementan y fortalecen entre sí, ya
de entrada estos fenómenos modernos presentan
su modernidad como una tendencia civilizatoria
dotada de un nuevo principio unitario de
coherencia o estructuración para la vida social
civilizada y para el mundo correspondiente a esa
vida; de una nueva “lógica” que se encontraría
en proceso de sustituir al principio organizador
ancestral, y desde la que éste se percibe como
obsoleto y se tolera como “tradicional”.”
(Echeverría, 2009, pág. 8).
Coincidente con esta explicación Sigmund Freud,
analizado por Bauman en (La posmodernidad y sus
descontentos, 1997), afirmaba con anterioridad que
la modernidad es una cuestión de belleza, limpieza
y orden, pero desde una visión unificadora que
obliga al ser humano a que adopte comportamientos
distintivos que ponen en cuestión a los tradicionales.
Echeverría amplía su explicación con una descripción
de las características de la modernidad en tres puntos
principales: la técnica científica, la secularización
de lo político y el individualismo, aspectos que se
abordaran más adelante.
Por su parte Echeverría (2009) afirma
que la modernidad está ligada al proceso de
mestizaje, aspecto en el que coincide con Cristian
Fernández Cox (1991), es decir que los primeras
manifestaciones modernistas se producen posterior
a la conquista, cuando Latinoamérica sufre la
imposición cultural por parte de los países europeos,
principalmente de España.
Tiene sentido esa afirmación ya que en principio
los pueblos indígenas americanos fueron sometidos
a un proceso de unificación que abarcó todos los
niveles de su estructura social, política y económica,
sin considerar las condiciones existentes. En su
libro América Latina en su arquitectura Roberto
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Segre (1975) cita a Fernando Chueca afirmando
a la arquitectura como uno de los tres grandes
legados que se heredó de España en el proceso de
la colonia. Sin embargo, es importante destacar
que no todo lo producido desde la época de la
conquista debe ser entendido como expresión
moderna, al menos no en el caso de la Arquitectura
ya que la afirmación compartida de Echeverría y
Fernández Cox se refiere al proceso mismo de
modernidad como estructura de pensamiento,
más no como expresión modernista.
De acuerdo con (Treviño Moreno, 2000) el
pensamiento moderno podría dividirse en tres
etapas, tomando como principio los sucesos desde
el renacimiento, que en el caso de Latinoamérica
están marcados por la conquista como lo afirman
Echeverría y Fernández Cox. La primera etapa
que empieza con el rompimiento del pensamiento
medieval marcando grandes cambios sobre todo
en lo humanístico con la introducción de los
textos de la cultura griega y latina; dentro de esta
primera etapa, de más de un siglo de duración, se
debe mencionar los cambios políticos producidos
por las propuestas reformistas de Lutero que
marcan el inicio de la independencia, al menos en
Europa, de la hegemonía del catolicismo. Tal vez
el impacto más importante del pensamiento fue
en lo científico, aunque demoró en materializarse,
pero se cambia el modelo puramente metafísico
dando paso a un mundo regido por la químicafísica-biología, en lo cultural destaca la etapa de
la conquista y colonización de otros continentes
por parte de las monarquías europeas, dando lugar
a la consolidación de estados monárquicos de la
mano de la explotación de las materias primas de
los territorios conquistados.
En la segunda etapa se consolida el pensamiento
racional de la mano de los postulados de
René Descartes (1586-1650) y otros filósofos,
estableciéndose lo que conocemos como la
ilustración. En este surgimiento se profundiza el
método científico que dio paso al aporte de otros
grandes pensadores como Spinoza o Leibnitz, y
llegando a su punto más alto un siglo después con
los aportes al conocimiento de Isaac Newton. Sin
embargo, es con Kant que el pensamiento empírico
y el racional encuentran un punto de encuentro
unificando el pensamiento occidental que a partir
de este punto se podría decir que se ha consolidado
una nueva cultura de la modernidad de acuerdo
con (Treviño Moreno, 2000). En lo político se
consolido el estado monárquico absoluto a partir
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

del vínculo entre la aristocracia y la iglesia, hecho
que se profundizó en los territorios conquistados
especialmente en América. Este progreso del
conocimiento racional se extiende por todos los
territorios dando paso por un lado a la extensión del
conocimiento en todos sus niveles, constituyéndose
en la cimentación de la etapa industrial, y por
otro a la secularización de la sociedad poniendo
como centro del pensamiento a la razón por sobre
la fe (Treviño Moreno, 2000) que fue la base del
pensamiento utópico propio de la ilustración.
La tercera etapa está marcada por varios
hechos que determinaron el nacimiento del estado
moderno con fundamento en los pensamientos de
Hegel y Marx y que dieron paso a las grandes
revoluciones sociales, particularmente la francesa
que marca el inicio del fin de las monarquías y la
separación de la iglesia de los estados. Aun cuando
varias monarquías europeas se reestablecieron
durante el siglo XIX, la base de pensamiento
en la que se asentaban estaba ya desgastado y
terminaron de extinguirse hacia la Primera Guerra
Mundial con la revolución bolchevique (Treviño
Moreno, 2000). Es así como el aparato industrial
europeo alimentado por la explotación de
recursos primarios de los territorios conquistados
consolida el modelo del capital y de poder
burgués a lo largo de todo el siglo XIX y que
provocó el crecimiento de las grandes urbes que
nacieron precisamente en el cambio de modelo de
intercambio entre el campo y la urbe. Esto llevó
al surgimiento de nuevas necesidades sociales y
de infraestructura, que es en donde nace la ciudad
industrial (Aymonino, 1972), se establece de esta
manera el pensamiento de progreso dentro de la
maquinaria social soportadas principalmente en la
ciencia y la tecnología (Treviño Moreno, 2000).
Ya en términos de expresión modernista
como tal David Harvey (1990) hace un análisis
de la modernidad, toma como base lo expresado
por Charles Baudelaire quien la definió en 1863
como: “la modernidad es lo efímero, lo veloz,
lo contingente; es una de las mitades el arte,
mientras que la otra es lo eterno y lo inmutable”
(Harvey, 1990, pág. 25). Para Harvey el concepto
de la destrucción creadora es fundamental para
el entendimiento de la modernidad, desde los
principios establecidos por Nietzsche hasta las
ideas desarrolladas por Schumpeter, en donde
la figura del capital como motor de los hechos
económicos y sociales son la base fundamental
de la producción cultural.
111

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

“Por lo tanto, es importante tener en cuenta
que el modernismo que apareció antes de la
Primera Guerra Mundial fue más una reacción
a las nuevas condiciones de producción
(la máquina, la fábrica, la urbanización),
circulación (los nuevos sistemas de transporte
y comunicaciones) y consumo (el auge de los
mercados masivos, la publicidad y la moda
masiva) que un pionero en la producción de
esos cambios.” (Harvey, 1990, pág. 39).
De esta manera se identifica a la urbanización
(y por consiguiente todos sus componentes entre
ellos los objetos arquitectónicos) como una de las
manifestaciones de la modernidad en respuesta
a los nuevos modos de producción7 (Aymonino,
1972), resulta imprescindible identificar cuando
estos cambios se produjeron en el Ecuador como
premisa de la modernización de la ciudad de Quito
y, por tanto, identificar las primeras manifestaciones
modernas. Está claro que estas influencias y
transferencias se produjeron en el país siempre de
manera tardía, siempre en respuesta natural a la
velocidad en que la información, tecnología y el
conocimiento mismo llegó al territorio ecuatoriano.
Así, se pueden identificar dos momentos
importantes en los orígenes de la modernidad en el país,
primero la caída del estado oligárquico terrateniente
a finales del siglo XIX como consecuencia de las
políticas que procuraron la modernización del estado
ecuatoriano promulgadas por el presidente Gabriel
García Moreno que por cierto se establecieron en un
contexto de contradicción de principios que terminó
provocando la etapa liberal ya entrando al siglo XX.
Como lo narra Enrique Ayala Mora en su Resumen
de la historia del Ecuador:” El programa garciano
descansó sobre una contradicción. Por una parte,
impulsó la modernización y consolidación estatal,
estimuló la producción y el comercio, desarrolló
la ciencia y la educación; por otra, impuso una
ideología reaccionaria excluyente y represiva, con
la dictadura clerical terrateniente”. (Ayala Mora,
2008, pág. 30).
Ayala Mora (2008) destaca que una de las
inversiones más importantes realizadas por el plan
de García Moreno fue en el campo de la educación,

así se crearon entre otros la Escuela Politécnica
Nacional, el Observatorio Astronómico, el Colegio
San Gabriel y el Teatro Sucre (ver tabla 1 p. 113).
Para la concepción, planificación y posterior
construcción de todas estas edificaciones había
una gran carencia de profesionales nacionales que
puedan enfrentar dicho encargo de tal manera que se
recurrió a expertos extranjeros tales como Antonio
Russo (1889-1967), Lorenzo Durini (1955-1909)
y Francisco Durini (1880-1970) todos de origen
italiano y Pedro Brüning (1886-1936) de origen
alemán. En el caso de figura locales relevantes
como Pedro Aulestia (1881-?) o más tarde Luis
Felipe Donoso (1899-1977) se formaron en Italia y
Francia respectivamente (del Pino, 1993).
La etapa garciana resultó fundamental para el
desarrollo socio-político del estado ecuatoriano,
tanto como un proyecto de consolidación de la
estructura del estado como reactivo fundamental
para la etapa de la revolución liberal de fines del
siglo XIX e inicios del siglo XX, posteriormente
bajo la presidencia de Eloy Alfaro se consolida
el modelo económico agroexportador, impulsado
por la producción en la costa de los exportadores
de cacao que juntaron su poder económico
alrededor de Guayaquil. Si bien este modelo
mantuvo y reafirmó el regionalismo que además
sectorizó los diferentes productos, también logró
articular un proyecto unificador de país que
Ayala Mora lo denomina el “proyecto nacional
mestizo”. (Ayala Mora, 2008, pág. 32).
Es en esta etapa de la revolución liberal
(1895-1912) en la que se producen los cambios
más profundos, resultando oportuno retomar
lo propuesto por Harvey (1990) respecto de
que el modernismo previo a la Primera Guerra
Mundial fue consecuencia de nuevas formas de
producción, circulación y consumo. Dentro de los
principales cambios en el Ecuador encontramos
que el ferrocarril permitió comunicar la sierra
con la costa, transformándose en principal
medio de transporte nacional, se consolida la
producción agrícola como motor fundamental de
la economía y se complementa con el surgimiento
de una creciente clase productiva dedicada a la
comercialización de la gran producción agrícola,

7

En su libro Orígenes y desarrollo de la ciudad moderna (1972) C. Aymonino hace un análisis de la ciudad industrial y establece como una
de las principales razones de su surgimiento a la disolución de las antiguas relaciones económicas de propiedad de uso del suelo provocado
principalmente por la influencia de la industria en el campo más que en la urbe, sobre todo por la modernización de las actividades agrícolas,
si bien este efecto no fue el mismo en todos los países, si provoco nuevos intercambios comerciales en todos y en todas las urbes.

112

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

modificando las formas de consumo de la
sociedad. Por tanto, se puede afirmar que el inicio
del estado moderno empieza con las políticas de
García Moreno en la segunda mitad del siglo XIX
y termina consolidándose y materializándose en
el proyecto liberal de inicios del Siglo XX.

Tabla 1
Extracto
de realizadas
obras realizadas
endelaQuito
ciudad
entre los años 1820-1922
Tabla 1. Extracto
de obras
en la ciudad
entrede
losQuito
años 1820-1922
Años
1832-1866
1838
1847
1869-1875
1869-1875
1870
1872
1873-1892
1880-1887
1884-1910
1893
1895-1897
1897
1897-1904
1897
1899
1900
1900-1913
1901-1924
1908-1920
1914
1914-1924
1914
1914
1915
1917
1917-1936
1922
1922

Obra
Casa de la Moneda
Colegio Militar
Palacio de Gobierno
Hospicio
Panóptico
Escuela Politécnica Nacional
Colegio San Gabriel
Observatorio Astronómico
Teatro Sucre
Escuela de Artes y Oficios
Seminario Mayor
Alumbrado público
Inicio construcción ferrocarril Quito-Gye
Mercado de Santa Clara
Colegio Mejía
Maternidad
Conservatorio Nacional de Música
Hospital Militar
Instituto Normal Juan Montalvo
Estación del Ferrocarril Quito
Liceo Fernández Madrid
Edificio de los Correos
Normal Manuela Cañizares
Tranvías eléctricos
Escuela Municipal Espejo
Teatro Variedades
Círculo Militar
Biblioteca Nacional
Escuela de Bellas Artes
Escuela 24 de mayo

Constructor

F. Schmidt
Thomas Reed
Padre Menten
P. Menten, Dressel
F. Schmidt
F. Schmidt
F. Schmidt
Arcehr Harman
F. Schmidt y Pérez
F. Schmidt
F. Schmidt
P. Aulestia
P. Aulestia
Ag. Ridder
E. Adler
P. Aulestia
F. Durini
P. Aulestia

Fuente: Tomada de Del Pino, 1993

Fuente: Tomado de del Pino, 1993.

Para
la concepción,
planificación
y posterior construcción
de todas
estastanto
edificaciones
había
LA
DIMENSIÓN
TÉCNICA
CIENTÍFICA
desarrollar todo
lo medible
de la naturaleza
COMO BASE DE LA MODERNIDAD EN
como del mundo social; de esta manera confirma
una
gran carencia
de profesionales nacionalesaque
puedan
enfrentar
dicho encargo
de tal
LA
CIUDAD
DE QUITO
la ciudad
como
base fundamental
del hombre
moderno
y en donde
se desarrolla
manera que se recurrió a expertos extranjeros
tales como
Antonio
Russo precisamente
(1889-1967),
Ahora, tomando como base las características de
el progreso técnico.
Durini
y Francisco
todos
de origen
italiano
y Pedro
la Lorenzo
modernidad
como(1955-1909)
las define Echeverría
(2009)Durini (1880-1970)
Para el caso del
Ecuador
esta fase
se constituye
el primer punto es el de la técnica científica en
durante el período en que se forman varias
Brüning (1886-1936) de origen alemán. En el caso
de figura locales relevantes como Pedro
donde resalta la confianza del ser humano en el uso
empresas que aportan al desarrollo de la sociedad
deAulestia
la razón como
base deo pensamiento
de
en todos(1899-1977)
los niveles, sesedestaca
la actividad
de y
(1881-?)
más tarde dejando
Luis Felipe
Donoso
formaron
en Italia
lado a la metafísica, a partir de ahí se empiezan a
telecomunicaciones, la empresa de ferrocarriles
Francia respectivamente (del Pino, 1993).

La etapa garciana resultó fundamental para el desarrollo socio-político del estado

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

113

ecuatoriano, tanto como un proyecto de consolidación de la estructura del estado como

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

que se inaugura hacia 1908 y que termina con
el aislamiento de Quito, se crea la empresa
Cemento Nacional, alcantarillado, agua potable
y luz eléctrica (Ver Tabla 1). De esta manera se
responde a la creciente migración interna que
principalmente se produjo hacia las tres grandes
ciudades del Ecuador: Quito, Guayaquil y
Cuenca. Hay que destacar que el crecimiento de
la ciudad de Quito fue más lento en comparación
con Guayaquil que se transformó en el principal
polo económico del país.
Como se puede apreciar en los mapas de Quito
de 1883 (ver Imagen 1) y de 1903 (ver Imagen
2 p. 115) el crecimiento no es realmente notorio.
Guayaquil superaba los 70.000 habitantes mientras
Quito superaba los 50.000 (I. Municipio del Distrito

Metropolitano de Quito, 2004). El crecimiento de
la ciudad fue sostenido hasta los años 20, pero es a
partir de la consolidación del proyecto liberal que
se nota el crecimiento de la ciudad. Esta etapa está
marcada por el control político de las oligarquías
liberales y el crecimiento del aparato burocrático.
No olvidar que el crecimiento urbano de la
ciudad de Guayaquil fue antes que el de Quito, pero
también la aplicación de avances tecnológicos en
las construcciones. Ya en el año 1908 se inaugura
el Mercado Sur8 (actual Palacio de Cristal)
en Guayaquil, que es una estructura completa
de acero cuyas piezas fueron importadas de
Bélgica (Empresa Pública Municipal de Turismo,
Promoción Cívica y Relaciones Internacionales
de Guayaquil, EP., 2018).

Imagen 1. Mapa de Quito, 1883

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

8

El Antiguo Mercado Sur, según consta en la información proporcionada por la página web oficial de la municipalidad de Guayaquil
“fue diseñado y construido por los Ingenieros Francisco Manrique Pacanisy Carlos Van Ischot. Las piezas utilizadas para su construcción
fueron traídas directamente desde Bruselas, Bélgica y fue prefabricado por la firma Verhaeren Ca JagerIngeneriusConstruiters de Bruxelles”.
(Empresa Pública Municipal de Turismo, Promoción Cívica y Relaciones Internacionales de Guayaquil, EP., 2018) En el año 2002 el edificio
fue relocalizado en predios del conocido Malecón 2000 y funciona como centro de exposiciones conocido como el Palacio de Cristal.

114

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Imagen 2. Mapa de Quito, 1903

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

Para 1905 se termina de construir el edificio
de la Cárcel Municipal de Guayaquil9 que es
el primer edificio concebido y construido con
hormigón armado. Si bien en sí el edificio es
de estructura mixta (ladrillo, piedra, madera y
hormigón), es el primero del que se tiene registro
en el país en el que se haya utilizado hormigón
armado en losas y columnas. No está por demás
señalar que los materiales utilizados fueron
importados desde Italia, introduciendo esta
técnica innovadora para la época y que en el caso
de la ciudad de Quito se introdujo muchos años
después (Empresa Pública Municipal de Turismo,
Promoción Cívica y Relaciones Internacionales
de Guayaquil, EP., 2018).
Posteriormente el crecimiento de la urbe costeña
se vio truncada con la crisis de la industria del cacao,
que era la base económica de la región, debido a

sendas plagas que afectaron las plantaciones y la
crisis de posguerra de los países europeos, lo que
resultó en un creciente deterioro de las condiciones
económicas que fueron principalmente trasladadas
a los trabajadores. De esta manera se produce una
revuelta de la clase trabajadora de la costa que
culmina con la matanza conocida como el “bautizo
de sangre” en las calles de Guayaquil (I. Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, 2004).
La crisis del crecimiento económico en la costa
tuvo un efecto en Quito como urbe que empezó a
consolidar su dinámica económica alrededor de su
condición de centro político, además de la influencia
de la conexión comercial que provocó el ferrocarril
cuya estación ya aparece en el mapa de la ciudad de
1914 (ver Imagen 3 p. 116), asimismo, el trazado
de la ciudad empieza a trascender el parque de la
Alameda hacia el norte.

9

Este edificio fue construido por el arquitecto venezolano Francisco Manrique Pacanis. El edificio fue inaugurado en el año 1907 y funcionó
como centro de detención hasta el año 1950 cuando cerró sus puertas. Actualmente, el edificio se encuentra abandonado a la espera de su
intervención para albergar un Centro de Desarrollo Cultural, proyecto realizado por la Empresa Arquitectura Urbana en el año 2017.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

115

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Imagen 3. Mapa de Quito, 1914

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

Carlos Maldonado10 (La arquitectura de Quito
en la época republicana, 1993) describe esta etapa
de la siguiente manera:
“La construcción del ferrocarril de Guayaquil
a Quito, terminado en 1909, determinó un
aumento notable del comercio entre la sierra
y la costa y una concentración mayor de la
población en los centros urbanos servidos por
dicho ferrocarril. Especialmente se aceleró el
crecimiento de las dos ciudades terminales de
la vía, es decir, Quito y Guayaquil. En Quito,
las antiguas residencias coloniales comenzaron
a convertirse en casas de alquiler y las familias
acomodadas empezaron a establecerse en nuevos
barrios trazados hacia el norte de la ciudad. En
estos barrios se empezaron a construir residencias

unifamiliares rodeadas de jardines imitando
los “barrios-jardines” de Inglaterra y las casas
campesinas o “chalets” de Suiza y Francia; pero
dentro de las técnicas constructivas tradicionales
del país.” (Maldonado, 1993, pág. 146).
Como se puede ver el mapa de Quito del
24 de mayo de 1922 (ver Imagen 4 p. 117) ya
se identifican el barrio La Magdalena al sur
del Panecillo, el barrio América y el barrio La
Mariscal hacia el norte, tal como lo describe
Maldonado. De esta manera, se evidencia la
influencia del ferrocarril como generador de las
nuevas dinámicas comerciales y de comunicación
en una ciudad que demoró décadas en crecer y
que pasa a casi duplicar su superficie planificada
en menos de diez años.

10

Maldonado describe brevemente sobre la crisis de la arquitectura tradicional principalmente causada por la influencia internacional
que viene introduciendo nuevas tecnologías y que aún no encuentra una expresión particular, más bien interviene en los modelos
tradicionales que en la época se encontraban revisando los modelos clásicos pero desarrollados con nuevos materiales insertados en
modelos constructivos tradicionales.

116

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

Imagen 4. Mapa de Quito, 1922

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

A manera de resumen Inés del Pino (1993) hace
un registro de las edificaciones más importantes
construidos en la ciudad desde la época republicana
hasta 1922 donde se puede evidenciar claramente
como desde la época garciana (1869-1893) se
empieza a invertir en la infraestructura estatal,
educativa, científica y religiosa, característica del
modelo, en contraste y en respuesta se ve como
la inversión en el área del desarrollo social en la
época de la revolución liberal (1895-1912) se
expresa en las edificaciones de comunicación,
educación laica y otras edificaciones de desarrollo
cultural, expansión de la ciencias e infraestructura
y que se pueden apreciar en la tabla 1.
No podemos pasar por alto que en la lista
elaborada por Inés del Pino no se identifica una
de las edificaciones emblemáticas de la época
como es el Mercado de Santa Clara11 diseñado
por Francisco Schmidt y Gualberto Pérez. La
estructura de este edificio fue importada desde
Hamburgo, Alemania en el año 1899 y su
construcción duró hasta el año 1904 cuando fue
inaugurado. Es importante hacer esta aclaración
ya que el Mercado de Santa Clara fue la primera
construcción en estructura de acero construida
en la ciudad (Bienal de Arquitectura de Quito,
2018). Asimismo, es importante señalar al Pasaje
Royal como una de las primeras manifestaciones
de cambio morfológico en las construcciones,

ubicado en el Centro Histórico, el edificio fue
concebido para oficinas y comercio y no para
vivienda (Benavides Solís, 1995), además de
ampliar las aperturas en planta baja con el fin de
albergar las primeras vitrinas comerciales como
una influencia directa de los pasajes comerciales
de Europa, tal como las describía Walter Benjamin
en su libro de los pasajes (ver Imagen 5).
Imagen 5. Pasaje Royal (tomada entre 1915-1925)

Fuente: Autor desconocido, Instituto Nacional de
Patrimonio Cultural, 2015

11

El mercado funcionó hasta el año 1980 hasta que fue desarmado y se lo reconstruyó en el Parque Itchimbía para albergar el actual Centro
Cultural Itchimbía conocido como el Palacio de Cristal. Tanto el Mercado Sur de Guayaquil como el de Santa Clara de Quito fueron obras
del gobierno liberal e introducen la construcción en acero como expresión importada desde el extranjero. Las similitudes en su reutilización
son evidentes y fueron realizadas en épocas similares sin embargo creemos que son más una coincidencia conceptual más no política ya que
la relación entre las administraciones municipales de las dos ciudades no existe, son más bien independientes.

CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

117

�Camacho Aguirre, Medina Ortega

En la lista tampoco aparece el Palacio de la
Exposición Nacional de 1909, actual Ministerio
de Defensa, este edificio tiene relevancia por
un lado por el uso del hormigón armado en las
columnas que sostenían la cúpula de acceso12, y
por otro lado por su ubicación en la Recoleta, sitio
ubicado entre el centro de la ciudad y la estación
del ferrocarril de Chimbacalle, dando cuenta
como la proyección de la llegada del ferrocarril
afectó al crecimiento de la ciudad.
Como se evidencia, los efectos del desarrollo
tecnológico en la sociedad quiteña se vieron
marcada por la construcción y funcionamiento del
ferrocarril como motor del modelo de intercambio
comercial y que en primera instancia afectó
territorialmente en el crecimiento abrupto de la
ciudad a partir de este momento. Sin embargo,
este cambio tecnológico no afectó directamente
a la arquitectura que, como lo dice Maldonado
(1993), más bien tuvo efectos en su conformación
morfológica más no es su técnica constructiva.
En tal caso, la inclusión de baterías sanitarias y
sistemas hidráulicos en las edificaciones son los
cambios más importantes en las construcciones
desde la época de la colonia, sin que esto
implique un cambio en la manera tradicional
de edificar en la ciudad. El cambio morfológico
se produjo una vez que la ciudad trascendió
los límites del Centro Histórico y, sobre todo,
en el barrio La Mariscal donde se implantó el
modelo de ciudad jardín con retiros aislando las
edificaciones (Maldonado, 1993).
LA DIMENSIÓN SECULARIZACIÓN
DE LO POLÍTICO COMO BASE DE LA
MODERNIDAD EN LA CIUDAD DE
QUITO
En segundo término, Echeverría define a la
modernidad como la secularización de lo político,
en ese contexto consideramos que la transición
del modelo garciano al liberal también evidencia
este cambio a través de la proclamación del estado
del Estado Laico. Las evidencias más claras y
simbólicas de este contraste político se pueden ver
en la creación y construcción del Colegio Nacional
San Gabriel en la época garciana y, posteriormente,

la construcción del Colegio Nacional Mejía que se
considera como la primera institución nacional
laica. Sin embargo, esta declaración del estado
laico y separación con la iglesia como parte del
Estado, no eliminó la hegemonía del pensamiento
católico sobre la cultura y sociedad quiteña.
Si bien la construcción de colegios nacionales
laicos aumentó y multiplicó, también se fundaron
instituciones educativas privadas de origen católico
que captaron población con recursos económicos y
con ello reconcentraron y siguieron formando parte
de la sociedad que detenta el poder entre sus manos.
Es decir, el Estado separo a la iglesia católica,
pero esta no perdió su poder en la sociedad, en ese
contexto la clase social media ligada al comercio
se fortaleció en el ámbito de la política. En lo
económico llegó una incipiente industrialización,
pero la agroexportación siguió siendo la base
económica del país, principalmente del cacao y
marginalmente la producción de arroz, café y caña
de azúcar. (Ayala Mora, 2008).
A partir de 1925 con el derrocamiento del
presidente Cordero por parte de los militares,
empieza una nueva etapa de alrededor de dos
décadas que, coincidente con la crisis mundial del
modelo capitalista de la primera posguerra, llevó
a que el país no supere su modelo agroexportador,
más bien se profundizó en el mismo, pero con una
clara diversificación de productos lo que hizo que
su modelo sea cada vez más dependiente de grupos
monopólicos que acapararon la producción nacional.
En ese contexto el Estado Ecuatoriano siguió
consolidándose en su institucionalización, prueba
de esto es la creación del Banco Central por parte
del presidente Isidro Ayora en el año 1928. (Ayala
Mora, 2008). De esta manera se fortalecieron los
sectores intermedios de comercio, la burocracia
estatal y la banca, impulsando el crecimiento
urbano de Quito como se puede ver en el mapa
de 1931 (ver Imagen 6 p. 119), para ese entonces
es por demás evidente que el trazado trascendió
los límites de la calle Colón en cuyos límites se
asentaron principalmente familias acaudaladas con
intereses en los sectores de la industria, comercio
y la política, entre otros (Benavides Solís, 1995).
Esta etapa entreguerras y la crisis mundial
está marcada por un cambio de pensamiento en

12

Mauricio Luzuriaga en su capítulo Los Arquicrímenes de Quito del libro Arquitectura de Quito una visión histórica, toma una crónica
de El Comercio que dice: “En el centro, en primer término, se levanta el Pabellón ecuatoriano. Construido de dos pisos, sus columnas de
cemento armado soportan la artística armadura, que corona la cúpula de treinta metros de altura…” (1993, pág. 180)

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�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

la búsqueda de nuevos lenguajes de expresión en
todas las esferas del arte y el de la arquitectura
no es la excepción. En el año de 1928 se funda el
CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura
Moderna) a través del cual se pretendía hacer
frente a los nuevos desafíos que la ciudad debió
encarar producto de la revolución industrial y
las necesidades de los tiempos modernos, sin
embargo, estos principios tendrán efecto en la
ciudad más adelante.
LA DIMENSIÓN INDIVIDUALISMO
COMO BASE DE LA MODERNIDAD EN
LA CIUDAD DE QUITO
En un tercer término, Echeverría caracteriza a la
modernidad a través del individualismo, entendido
como un comportamiento social práctico que
presupone que el motor de la realidad humana es
el individualismo social y el colectivo. En la etapa
posliberal se sentaron las bases de los movimientos
sociales y la estructuración del estado y del
bienestar social con el pensamiento liberal. Si
bien el poder de estado se mantuvo en los grupos
monopólicos, se emitieron leyes que buscaban
encontrar un equilibrio a favor de la fuerza de
trabajo. Así en el año 1937 Alberto Enríquez Gallo
emite el Código del Trabajo, entre otras medidas
nacionalistas (Ayala Mora, 2008).
Imagen 6. Mapa de Quito, 1931

El caso de la arquitectura de Quito de este
período tuvo una expresión ecléctica muy marcada
por las nuevas tecnologías como el hormigón y el
acero, ya muy utilizados en los países europeos,
pero que no lograban establecerse como técnica
constructiva primordial, más bien empezaron a
introducirse en las edificaciones a través de la
construcción de dinteles (González, Sosa &amp; Merino,
1993). Por otro lado, los profesionales extranjeros
acaparaban los trabajos que principalmente eran
financiados por las personas acaudaladas. Incluso
llegaron a ser reconocidos a nivel nacional con la
“Orden Nacional al Mérito”, ejemplo de lo anterior
son los arquitectos Vinci y Durini.
Las referencias y formación de quienes ejercían
la profesión en esta época no ejercieron un impacto
a nivel de la técnica y la tecnología, más bien
fueron imposiciones formales y decorativas que
llegaron a romper con la continuidad que había
iniciado desde la llegada de los españoles y que
había alcanzado ciertos rasgos particulares, que si
bien se pueden considerar mestizos, hacían muy
clara la diferenciación cultural (Benavides Solís,
1995) para el caso de Quito. Es recién hacia finales
de la década de los treinta que aparece en Quito el
Hotel Humboldt que se conoce como uno de los
primeros edificios de hormigón armado, diseñado
en Estados Unidos por la empresa Hopkins y Dentz
y el ingeniero Alberto Mena Caamaño. El edificio
se terminó de construir en el año 1939 (I. Municipio
del Distrito Metropolitano de Quito, 2004).13

Fuente: Archivo histórico del Distrito Metropolitano de Quito

13

Este edificio es conocido como el Banco la Previsora, ya que albergó a este una vez que dejó de funcionar como hotel. No existe un
estudio que determine cual es el primer edificio hecho de hormigón armado en la ciudad, sin embargo, se identifica al Hotel Humboldt
como uno de los dos como los primeros de los que se tiene registro. El otro edificio es la Antigua Caja de Pensiones (Maldonado, 1993)

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�Camacho Aguirre, Medina Ortega

Mies van der Rohe en su artículo Arquitectura
y modernidad, publicado en 192414 aseguraba que
las edificaciones son impersonales por naturaleza,
y que más bien son el símbolo de una época. De esta
manera justificaba la inutilidad del uso de las formas
del pasado reivindicando el pensamiento laico de
esos tiempos. Pues evidentemente la arquitectura,
una vez que empezó a aportar como expresión de
la modernidad hizo exactamente lo contrario a lo
postulado por Mies. Es precisamente a través de
las individualidades que la modernidad empezó
a expresarse en arquitectura. Así lo demuestra
la estructura del Congreso Internacional de
Arquitectura Moderna (CIAM) que basó sus
postulados y su difusión en sus figuras rutilantes.
Al igual que la búsqueda de las vanguardias
en las artes que nació a principios de siglo, la
arquitectura, entre posguerras “se ve envuelta
en esta vorágine y experimenta el vértigo de la
superación, experimenta la totalización estética;
padece y produce una fascinación vanguardista,
pero se ve siempre obligada a medirse con su
propia e inevitable pragmaticidad.” (Masiero,
2003, pág. 214).
CONCLUSIONES
El presente trabajo se construye bajo dos líneas
principales: una visión general de la modernidad
propuesta por Echeverría y otra con énfasis en
las particularidades que proviene de D. Harvey
acerca de la expresión del modernismo como
materialización de la modernidad misma. Los
procesos de la modernidad y modernización
como sociedad ecuatoriana empezaron en el
país con el proyecto planteado por el entonces
presidente Gabriel García Moreno (1821-1875),
que en el documento se hace alusión como etapa
garciana, periodo en que se emiten los primeros
planteamientos unificadores a nivel social y
político en Ecuador. Sin embargo, este proceso
fue propio de una dinámica social y económica
de la época que transcurrió lentamente en nuestro
país, pero que además se acompañó por la
contradicción en la que se desarrolló el proyecto
político dada la intromisión de la iglesia dentro
de la base gubernamental. A pesar de lo anterior, el
pensamiento científico dentro de la estructura social

y educativa, que es una de las bases de la modernidad,
fue instaurado en este periodo garciano.
Por tanto, y siguiendo el análisis de Echeverría
para el caso de estudio, se puede aseverar, en
primer lugar, que las bases de la modernidad
en la ciudad de Quito se cimentaron desde el
período garciano con la implementación de
leyes y la construcción de infraestructura que
permitieron que el pensamiento científico y
académico se constituyeran como parte de la
vida nacional. En segundo lugar, partiendo de la
secularización de lo político que empieza con la
revolución liberal a través de la declaración del
estado laico, se refuerza el cambio a través de la
construcción de un marco legal de respaldo, así
como la construcción de más infraestructura que
profundiza la transición hacia la modernidad; de
hecho consideramos que la edificación icónica del
cambio de pensamiento, en la ciudad de Quito, es
la construcción del colegio Mejía como la primera
institución educativa laica del país, que sin lugar
a dudas da muestra clara de la separación de la
iglesia del modelo de gobierno hasta entonces
vigente. En tercer lugar, el inicio de la época
liberal y sus efectos posteriores nos permiten
apreciar como el pensamiento del individualismo
tanto personal y colectivo se instaura claramente
en los años posteriores a la posguerra y dio paso
a grandes logros sociales como la expedición del
Código del Trabajo (1937).
En el caso de la materialización o particularización
misma de la modernidad en la ciudad de Quito, el
modernismo como lo entiende Harvey empieza
a evidenciarse durante la época de la revolución
liberal (1895-1912) y se fortalece con el paso del
tiempo, en ese contexto y sin lugar a dudas la
llegada del ferrocarril a la ciudad constituye uno de
los momentos destacados ya que ese hecho por si
mismo significo o provocó uno de los cambios más
importantes en la ciudad como es el cambio en los
modos de producción. Es importante señalar que
el cambio de modelo económico del país tuvo su
motor en la costa, particularmente en la ciudad
de Guayaquil y que el modelo de producción y
consumo en la ciudad de Quito solo cambió al
terminar con el aislamiento en el que vivía esta
ciudad hasta antes de la llegada del ferrocarril.
Este hecho es el que promovió un cambio a la

14

El articulo está publicado en el libro Los hechos de la arquitectura (Pérez Oyarzún, Aravena, &amp; Quintanilla Chalá, 2002). Se refiere
precisamente al pensamiento y el significado de la arquitectura moderna.

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�Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del siglo XX

urbe quiteña que comienza a crecer trascendiendo
los límites del Centro Histórico.
En ese contexto si consideramos que para D.
Harvey el modernismo se materializa a través de
la máquina, la fábrica y la urbanización, podemos
señalar que, de acuerdo con los sucesos históricos,
las tres está estrechamente relacionadas toda vez que
aparecieron casi simultáneamente en la ciudad de
Quito. Paralelamente, se gestan cambios en los medios
de comunicación en la ciudad con la construcción del
ferrocarril, así como del edificio de los correos, la
fundación del diario El Comercio (1906), entre otros;
propiciando el crecimiento económico de la ciudad y
la dinamización del comercio.
No hay que pasar por alto que el desarrollo
económico de Quito, por su condición de ciudad
capital, está relacionado directamente a grandes
latifundistas que controlaban el territorio y en
consecuencia el crecimiento de la ciudad se
localiza en terrenos en los que se construyeron
los barrios de expansión posterior a la llegada
del ferrocarril entre los que se encuentran como
el barrio América, la Magdalena y la Mariscal.
Espacios que fueron comprados por el gobierno,
beneficiando a sus propietarios no solo por
la ganancia económica que les significo, sino
además por las fuertes inversiones que realizo el
mismo gobierno a través de la construcción de la
infraestructura necesaria para servir a éstos y que
fue entregada a la municipalidad sin un aporte
significativo de los vendedores.
Desde una perspectiva arquitectónica, los
cambios en la ciudad durante este periodo
estuvieron marcados por un eclecticismo en donde
las primeras manifestaciones modernas empiezan a
evidenciarse. El impulso del comercio provocó los
primeros cambios de uso y por tanto de morfología
de expresión moderna, como es el caso de los pasajes
comerciales en los que la apertura de la planta baja
de algunas construcciones dio cabida a las vitrinas
de exposición, como fue el caso del Pasaje Royal.
Otro ejemplo destacado lo constituye el Antiguo
Mercado de San Millán, actual Palacio de Cristal,
que fue la primera estructura prefabricada de acero
de la ciudad y que lo hace un elemento relevante
dentro de la historia; a partir de entonces se empezó
a construir con elementos de acero, primordialmente
en cubiertas para estos mismos pasajes.
Por su parte, la introducción del hormigón
armado, como expresión tecnológica estructural, no
solo se dilato en su uso, sino que además sucedió
en momentos diferentes entre Guayaquil y Quito.
CONTEXTO. Vol. XV. N° 22. Marzo 2021

En el caso de Guayaquil la primera construcción
con esta técnica apareció ya en 1905, construcción
de la Cárcel Municipal, mientras que en Quito fue
hasta 1939 con la construcción del Hotel Humboldt.
De esta manera se evidencia claramente como la
influencia del ferrocarril es el detonante para el
desarrollo tecnológico propio de la modernidad
en la ciudad de Quito, ya que se expresa posterior
a éste. No solo en la arquitectura que es punto de
interés de este estudio sino en otras expresiones
sociales, culturales y principalmente económicas.
Pero además el cambio morfológico también
se hizo evidente en las viviendas una vez que los
límites urbanos trascendieron el Centro Histórico,
sobre todo, hacia La Mariscal donde empiezan
a construir con retiros tanto frontales como
laterales, aislando las construcciones, a diferencia
de la configuración continua y en línea de fábrica
propia del centro.
Finalmente, si bien las bases de pensamiento
moderno fueron cimentadas en la etapa estudiada en
este artículo, que van desde el mandato garciano, la
revolución liberal y el posliberalismo, la expresión
de la arquitectura moderna no se evidenció salvo
algunas primeras manifestaciones como las
que se mencionaron anteriormente. Por nuestra
parte consideramos que el desarrollo teórico,
tecnológico y morfológico de la modernidad en la
arquitectura comienzan a establecerse a fines de
la década de los treinta. De esta manera se puede
concluir que la expresión misma del movimiento
moderno no se evidenció en esta etapa como
expresión misma de la arquitectura, pero sus
bases fueron cimentadas, principalmente por los
cambios de comportamiento como lo describe
Echeverría y, sobre todo, porque los elementos
materiales son claramente identificables tal como
lo describe Harvey. Es por este motivo que el
artículo pretende definir a este momento como de
expresión protomoderna que es lo mismo que las
bases de la modernidad. C
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Agua</name>
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                    <text>�Presentación. El espacio urbano en el año 2020. Reflexiones
en el marco de la contingencia sanitaria
Eduardo Sousa-González1

C

on este número publicado en el mes de
septiembre, CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, cierra sus publicaciones
en este año del 2020; primeramente, con una noticia
muy importante para la Revista y seguramente
para todos los interesados en la publicación, ya
que CONTEXTO fue evaluada y aceptada en el
índice de SCOPUS y a la brevedad se terminará
el proceso para completar su indexación; por otro
lado, el año 2020, visiblemente se ha caracterizado
por una creciente e incontrolable contingencia
sanitaria y pandémica mundial.
Un año catastrófico sin paralelismo reciente,
que seguramente será recordado en la esfera
global, no solo por lo lamentable de las cientos de
miles de víctimas mortales que se produjeron por
el virus de la cepa SARS-CoV-2; sino también,
por los desastres que éste ha dejado a su paso en
todas las transversalidades espaciales (federales,
estatales y municipales) y ámbitos longitudinales
(diferentes grupos sociales) de la vida en
sociedad, en todos y cada uno de los lugares del
mundo conocido.
El fenómeno sanitario global por el que atraviesa
la humanidad, ha dejado múltiples lecciones de
vida a todos los pobladores, quizá una de las
más evidentes sería que estas manifestaciones
proclivemente negativas vinculadas a los procesos
globalizantes, los cuales se han explorado, desde
hace tiempo y desde diversas esferas teóricas,
disciplinares y metodológicas, por diversos autores
(Borja, J.: 2002; Ianni, O.: 2007; 2005; McLuhan,
M. 2005; Sassen, 2007 y otros más); indicando
unánimemente que esta manifestación de corte
mundialista y sus expresiones globales; son

capaces de transformar de facto en unos pocos
meses, a toda la superestructura social construida
por la colectividad urbana a través de los siglos. Es
evidente que el mundo conocido ha entrado a una
nueva realidad frágil, expuesta y vulnerable; ya que
como menciona McLuhan: “… nos convertimos
en una aldea global” (McLuhan, M. 2005:57).
Aún más, también estos procesos mundializantes
han hecho entender a los gobernantes y a los
gobernados, la fragilidad del equilibrio que
existe entre la naturaleza originaria y la vida en
la sociedad urbana; sobre todo en las grandes
concentraciones metropolitanas donde la resiliencia
y la sustentabilidad, como procesos operativos
y estratégicos que debieran de alimentar a las
políticas públicas y a la agenda de gobierno, tienden
a representar la única forma para la recuperación de
la ciudad, en una nueva realidad urbana que nos
corresponde vivir en esta contemporaneidad líquida.
Incluso, es en estos tiempos donde conceptos
propuestos anteriormente, por el autor de este
escrito, en la esfera metropolitana de México y
del sur global, como: la metrópoli prematura, las
fuerzas centrífugas expansivas, fuerzas centrípetas
de cohesión poblacional, espacialidades no
ciudad, contemporaneidad líquida y otros más2,
adquieren mayor relevancia de aplicabilidad
teórica, estratégica y metodológica, en el estudio
y en la planeación espacial de estas grandes
concentraciones de población.
Dichos conceptos involucrados en los procesos
territoriales que permiten valorar el grado de
consolidación espacial de las metrópolis, están
enmarcados en la teoría que vincula, por un lado,
a las fases por las que atraviesa lo urbano hacia
lo metropolitano y por el otro, la determinación

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel 2;
miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Para clarificar estos conceptos consultar Sousa-González: 2020; 2019; 2015; 2013, entre otros https://www.researchgate.net/profile/
Eduardo_Sousa-Gonzalez/research

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

7

�Sousa-González

puntual que involucra a los ciclos del desarrollo
urbano; estos ciclos mencionados son:
i. De concentración y primacía;
ii. De polarización regresiva; y
iii. De contraurbanización, según se
representan en la figura 1.
Figura 1. Ciclos del desarrollo urbano en el espacio
metropolitano

Fuente: Datos generados en esta investigación a partir de Sobrino, J. (2003)

Dichos ciclos aludidos tienden a enmarcar
y clarificar el avance transformacional e
iterativo, justamente, de la conurbación espacial
metropolitana; en una sociedad con una cultura, una
idiosincrasia y unos procesos identitarios urbanos
distintivos y caracterizados por una entelequia
adquirida evolutivamente por los ciudadanos;
ya que la colectividad social lleva en su misma
estructura social, histórica, contemporánea y
líquida, aquel dinamismo intrínseco, que les
hace en la cotidianeidad: producir, multiplicar
y replicar las transformaciones espaciales
evolutivas; las cuales tienden a desembocar en
la generación de un dinamismo espacial-urbano
periféricamente expansivo y galopante; el cual
tiende a agregar físicamente cada vez más áreas
conurbadas; modificando dinámicamente los
linderos adyacentes del lugar.
Es en este estado de hechos por el que muchas
de las metrópolis de México y del sur global,
tienden a experimentar sus procesos evolutivos
y de crecimiento espacial expansivo-periférico;
adoleciendo, en muchos de los casos, de un
8

modelo de planeación eficiente, efectivo y eficaz,
que logre equilibrar su ensanchamiento espacial
con: i. La infraestructura pertinente y necesaria;
ii. La dotación de equipamientos imprescindibles;
iii. La forma de producción de mercancías en
los sectores secundario y terciario y; iiii. Los
procesos de sustentabilidad del lugar. Ya que
como menciona Harvey, D. “… la ciudad es
creada por el hombre, pero también condenado a
vivirla” (2019:19).
Es desde esta perspectiva que involucra a los
espacios urbanos, a sus procesos de crecimiento
expansivo, su arquitectura sus formas de diseño
y sus múltiples variables intervinientes, que
este número de CONTEXTO. Revista de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, agrupa ocho trabajos
de investigación de académicos investigadores
de diferentes partes del mundo.
El primero es presentado por el doctor
José Antonio Martínez Prades, quien es el
Coordinador del Área de Historia del Arte del
Departamento de Humanidades Contemporáneas
de la Universidad de Alicante (España); dicho
artículo es denominado “Antonio Serrano Peral
y la construcción de la iglesia de nuestra señora
de gracia en Alicante, España”; donde el autor
se plantea indagar en las posibles fuentes de
inspiración de Serrano Peral y en los procesos
constructivos de la iglesia de Nuestra Señora de
Gracia de Alicante, proyectada en 1945, a partir
de una triple línea metodológica que trata datos
biográficos, aspectos técnicos y condiciones
contextuales de la posguerra española. El
estudio se ha basado principalmente en la
documentación existente en el Archivo General
de la Administración del Estado y en el archivobiblioteca personal del propio autor.
El artículo de la doctora Maritza GranadosManjarrés, colombiana y Profesora Asistente en
la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia,
lleva por nombre “Crear: especular y subvertir”,
mencionando que en éste se establece que, para
hacer propuestas innovadoras en el proyecto
arquitectónico, los diseñadores deben romper
las leyes de lo que saben, ver más allá de lo que
se da y subvertir el statu quo. La propuesta se
sitúa en el cruce entre el ejercicio proyectual y
los procesos cognitivos detrás de la creatividad,
invitando a proyectar desde la ruptura que supone
pensar universos aparentemente inconexos.
En el caso de las doctoras Nieves MartínezContexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Presentación

Roldán y Lola Goytia-Goyenechea, adscritas
a Escuela Técnica Superior de Arquitectura,
Departamento de Urbanística y Ordenación del
Territorio, de la Universidad de Sevilla, España;
elaboran una investigación que titulan “Huella
minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre
los siglos xvi - xix: morfología urbana y planimetría
en el archivo de indias en Sevilla (España). En
donde mencionan que la ciudad de Guanajuato es
una ciudad singular: su localización, paisaje único
e historia han condicionado la morfología urbanoterritorial de la ciudad y su entorno, evolucionando
ambos junto a la minería y generando una
interesante bibliografía y planimetría. Constituida
por un centro histórico no muy longevo y una
serie de asentamientos periféricos producto de la
actividad minera, en Julio de 1982 la ciudad es
declarada Zona de Monumentos Históricos por el
Instituto de Antropología e Historia, en 1988 fue
inscrita por la UNESCO en la Lista de Patrimonio
Mundial bajo el nombre de Ciudad Histórica de
Guanajuato y Minas Adyacentes, y desde 2006
tiene el reconocimiento de ser la Quinta Ciudad
más Bella del Mundo, y todo ello gracias a su
arquitectura y minería como recuerdo de su
pasado colonial. El interés de este artículo radica
en realizar un acercamiento a los elementos que
han dejado su propia huella como consecuencia
de la actividad minera, y referenciarlo a los planos
que se encuentran localizados en el Archivo de
Indias de Sevilla.
Las doctoras Vanessa Nagel Vega y Lourdes
Cruz González Franco adscritas a la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Nacional
Autónoma de México; presentan un artículo sobre
la ciudad de Monterrey, titulado: “Voceando la
modernidad. La renovación arquitectónica de
Monterrey en el periódico El Norte (1945-1963)”,
el cual fue apoyado por el Programa de Becas
Posdoctorales de la UNAM / DGAPA 2019;
mencionando que la ciudad de Monterrey, Nuevo
León, en el noreste de México, se caracteriza por
un temprano desarrollo técnico que transformó la
urbe y marcó su apropiación de la modernidad por
el empleo de materiales locales industrializados
de construcción. La difusión de las renovaciones
arquitectónicas y urbanas que se iban sucediendo
en las páginas del periódico El Norte, aportan una
visión particular de la ciudad que nace industrial
y que busca su conversión en el paradigma de
la ciudad moderna occidental. Los edificios
que se iban divulgando consolidarían dicho
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

imaginario, al mismo tiempo que las carencias
inherentes a las economías en crecimiento de
los países latinoamericanos, marcan una crítica
constante al proceso modernizador. La difusión
en la prensa local, marcada por una fuerte
inclinación hacia las obras de iniciativa privada,
como la pionera construcción del campus del
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey, iría dando cabida, paulatinamente, a
las obras de presupuestos públicos, como aquellas
significativas del Instituto Mexicano del Seguro
Social y de la Universidad de Nuevo León. Así,
el presente análisis busca ampliar y enriquecer
las interpretaciones actuales sobre una más de las
distintas modernidades nacionales.
En el caso del doctor Ramón Ramírez Ibarra,
profesor-investigador de Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México, aborda un artículo titulado “Sociología
de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde
la micrópolis”; donde expone que la movilidad es
un tema central en el urbanismo del siglo XXI.
Ha generado propuestas, acciones y políticas con
importantes contribuciones para el desarrollo de la
ciudad, pero, como objeto de estudio tiende a una
reducción analítica en materia de ingeniería vial
o arquitectura, motivada por una visión centrada
en la morfología o el sitio, visión que refleja una
comprensión parcial del fenómeno urbano, visto
más como un proceso estático, depósito pasivo
de planes, programas o normas de ejecución. En
este trabajo, se propone una reflexión conceptual
del concepto de movilidad en el espacio urbano,
partiendo de una escala micrológica, es decir,
desde la observación social en cuanto fenómeno
particular y emergente del habitar humano como
construcción cultural y tecnológica, tal como se
propone en la sociología comprensiva. Este hecho,
cualitativo, redunda en interés en la medida que el
fenómeno de la movilidad es indisociable de todo
proceso de autocomprensión del sujeto, en cuanto
elemento de experiencia centrada y vinculante
con una realidad cada vez más condicionada por
factores de limitación, selectividad, densidad y
adaptación para su desarrollo existencial.
El doctor Raúl Holguín Ávila profesorinvestigador del Instituto de Arquitectura Diseño
y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad
Juárez, propone una investigación sobre “La
reivindicación del paisaje urbano histórico a
través del espacio público: El centro de Ciudad
Juárez como escenario simbólico de análisis”;
9

�Sousa-González

mencionando que el interés del presente artículo
es el de abordar la reivindicación del paisaje
urbano histórico a través del espacio público y
su relación con las prácticas y los imaginarios
con la intención de establecer la importancia de
incluir estos elementos al cuestionarse sobre las
formas mediante las cuales se interviene, percibe
y preserva el paisaje urbano histórico. Para ello,
se desarrollaron 32 entrevistas en profundidad en
dos tipologías de actores distintas relacionados con
el centro de Ciudad Juárez, las cuales, mediante
análisis de discurso, han permitido enfatizar en
los aspectos tangibles e intangibles que dotan
de significado el centro histórico puntualizando
en el espacio público, las prácticas sociales
y los imaginarios urbanos. Se menciona que
entre los principales hallazgos, se destaca que la
implementación de espacios públicos en la zona
centro de la ciudad, en relación con la asignación de
significados a determinados edificios patrimoniales,
permite ampliar las dinámicas de interacción en
dicho espacio, lo que resulta en la generación de
lugares y prácticas que se orientan a la vinculación
con el carácter patrimonial asignando valores
positivos a las formas de percibir el centro y por lo
tanto del paisaje urbano histórico.
En el caso del doctor Silverio Hernández
Moreno profesor investigador de la Facultad
de Arquitectura y Diseño de la Universidad
Autónoma del Estado de México; profundiza
en una temática sobre los “Requerimientos de
diseño ambiental al interior de los edificios en
México”; mencionando que el objetivo fue la
revisión y análisis de la normatividad mexicana
acerca de Calidad Ambiental al Interior de los
Edificios que fuera equivalente a las normas
estadounidenses que se solicitan durante el
proceso de certificación LEED® v4; con el
propósito de certificar edificios en México.
La metodología se resume en la revisión de
normas mexicanas que tuvieran equivalencia
con la estadounidense y en concordancia con sus
contenidos, su rigor de aplicación y su vigencia.
Como resultado, se obtuvo que en la mayoría de
los requerimientos solicitados por la categoría de
Calidad Ambiental al Interior de las Edificaciones
no hubo equivalencia entre normas, y por tanto
se concluye, en lo general, que mientras las
normas mexicanas no sean lo suficientemente
completas para aplicación en este tipo de
modelos o sistemas de clasificación ambiental en
edificios, se seguirá cumpliendo con las normas
10

estadounidenses o de ISO siempre y cuando
tengan una adecuada adaptación al contexto
mexicano por parte de los proponentes”.
La doctora María Adriana Gebauer Muñoz
profesora-investigadora de la Facultad de
Arquitectura y Diseño de la Universidad de la
Salle en Pachuca estado de Hidalgo, México,
aborda el tema “Borde costero ciudad Antofagasta,
Chile, visto como interfase glocal”; mencionando
que el objetivo de este artículo es, por una parte,
presentar y proponer los lugares, que en el bordecostero de Antofagasta se pueden desarrollar
como interfase entre lo global y lo local, a partir
de considerar análisis y conclusiones de cuatro
dimensiones de abordaje de la Tesis Doctoral:
“Centro Histórico como interfase glocal” para la
inserción de la ciudad intermedia en el sistema
global de ciudades: Caso de estudio Antofagasta,
Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015), considerando
la importancia que, en esta ciudad, adquiere este
borde cuando actúa y se configura como espacio
mediador transnacional, y por otra, incorporar los
conceptos de interfase glocal, Ciudad Intermedia,
CH-ampliado, y ciudad-región ampliada, que
fueron definidos por dicha Tesis.
Por último, en la publicación de la Revista
se incluye una Reseña del doctor Eduardo
Sousa-González; del libro titulado “El espacio
metropolitano contemporáneo. Desde las políticas
públicas hasta el modelo de planeación”; editado
por la editorial Colofón en el año 2020.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conforman a CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, estamos plenamente convencidos que
el investigador y el lector común interesado en la
diversa temática expuesta, encontraran a través de
las páginas que componen este proyecto editorial,
un tópico con una visión interdisciplinar, de
actualidad e internacional; enfocada en diferentes
esferas del quehacer académico-investigativo, en
donde, investigadores de alta calificación, han
colaborado con sus trabajos personales o grupales
en la generación de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Presentación

años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo y
por supuesto, las autoridades institucionales que
forman la Facultad de Arquitectura, su Posgrado
y la Universidad Autónoma de Nuevo León. C
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

11

�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de
Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España
Antonio Serrano Peral and the construction of the church of Nuestra Señora de
Gracia in Alicante, Spain
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

José Antonio Martínez Prades1

Resumen

Abstract

El artículo se plantea indagar en las posibles fuentes
de inspiración de Serrano Peral y en los procesos
constructivos de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia
deAlicante, proyectada en 1945, a partir de una triple
línea metodológica que trata datos biográficos,
aspectos técnicos y condiciones contextuales de
la posguerra española. El estudio se ha basado
principalmente en la documentación existente en el
Archivo General de la Administración del Estado y
en el archivo-biblioteca personal del propio autor.

The article tries to investigate in the possible
sources of inspiration of Serrano Peral and in the
constructive processes of the church of Nuestra
Señora de Gracia in Alicante, projected in 1945,
from a triple methodological line that deals with
biographical data, technical aspects and contextual
conditions of the Spanish post-war period. The
study is based mainly on the documentation
existing in the General Archive of the State
Administration and in the personal library-archive
of the author himself.

Palabras Clave:

Arquitectura religiosa; Alicante; Franquismo

Keywords:

Religious architecture; Alicante; Francoism

1

Nacionalidad: español; adscripción: Coordinador del Área de Historia del Arte del Departamento de Humanidades Contemporáneas de
la Universidad de Alicante (España); Doctor en Historia del Arte; e-mail: jantonio.martinez@ua.es

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1. INTRODUCCIÓN
La iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Alicante
constituye una de las obras de mayor envergadura
de la posguerra en la ciudad y su arquitecto, la
figura más importante y prolífica del panorama
arquitectónico del momento. Antonio Serrano
Peral (Elche, 1907-t.1935-1968) ocupó el cargo
de arquitecto diocesano del Obispado de Orihuela
desde 1939 y fue nombrado en 1941 vocal
de la Junta Diocesana de Reconstrucción de
Templos Parroquiales, desarrollando decenas de
proyectos de muy diversa índole, de arquitectura
civil, religiosa y, en especial, reconstrucciones.
Personalidad con destacados contactos en
Madrid, formó parte de la Asamblea Nacional
de Arquitectos en 1940, ostentando plaza de
académico correspondiente de la Real Academia
de Bellas Artes de San Fernando (RABASF)
desde 19462. No obstante, y pese a ello, la mayor
parte de sus proyectos no han sido aún analizados
en profundidad y la bibliografía en la actualidad
todavía es escasa, compuesta principalmente
por estudios catalográficos, apuntes dispersos
o referencias en obras generalistas (Jaén i
Urbán, 1978; Candela, 1987; Candela, 1989;
Candela,1990; Jaén i Urbán, 1999; Candela,
2012; Jaén i Urbán, 2012; Jaén i Urbán, 2014;
Martínez Prades, 2016)3
1.1. Objetivos
Los objetivos se han dirigido a desentrañar el
caso de uno de los edificios tradicionales de la
Junta Nacional de Reconstrucción de Templos
Parroquiales y a poner de manifiesto a su vez las
aportaciones personalistas de su autor, muy en
especial, su original forma de aunar diferentes
influencias.
1.2. Elección del templo
La inclinación hacia este edificio viene motivada
porque constituye su primera gran obra religiosa
de importancia, situada en una nueva zona de
urbanización de la capital alicantina de los años 40

y porque en ella se combina una arquitectura muy
tradicional, inspirada en el espíritu herrerianoescurialense, tan presente en el primer franquismo,
con la adaptación a los medios técnicos disponibles,
incluso con el uso del hormigón armado.
1.3. Fuentes y metodología
Como fuentes, ha sido analizada la documentación
sobre la iglesia existente en el Archivo General de la
Administración (Junta Nacional del Reconstrucción
de Templos Parroquiales -JNRTP-, Dirección
General de Regiones Devastadas), la biblioteca
personal de Antonio Serrano Peral en Elche, la
bibliografía específica y la comparación gráfica.
La metodología se basa en tres planos: el personal
del propio autor, el técnico-arquitectónico y el
contextual de la posguerra.
2. EL PROYECTO DE SERRANO PERAL
El caso que nos ocupa se trata de un proyecto
de reedificación de la Junta Nacional de
Reconstrucción de Templos Parroquiales, firmado
en 1945 (Serrano, Proyecto, Memoria, 1945:
1-2). La iglesia preexistente, bajo la misma
advocación, formaba parte del Monasterio de
Franciscanos levantado en la zona denominada
“la Montañeta” en Alicante y, según reza la
Memoria adjunta al proyecto, fue fundado en
los últimos años del reinado de Fernando el
Católico. El convento quedó desamortizado
en 1836, aunque la iglesia permaneció abierta
al culto. Fue incendiada en 1936, quedando
en estado de ruina y, si bien se considera un
proyecto de reconstrucción, en realidad supone
una construcción ex novo, en la que únicamente
se conserva de su antecesora el nombre, pues el
templo proyectado se alzó a muy poca distancia
del anterior, pero en una nueva ubicación. Para
ello, se aprovechó el desmonte de la Montañeta
y la explanada que dejó tal operación (Figura
1), en la que se emplazaron los nuevos edificios
oficiales del régimen y, entre ellos, la propia
iglesia de Nuestra Señora de Gracia.

2

Titulado por la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1935 (en 1928, como aparejador), publicó, en 1945, algunos de sus más insignes
proyectos de restauración en la Revista Nacional de Arquitectura sobre la iglesia de Santa María de Elche y la iglesia parroquial de Elda,
ambas en la provincia de Alicante. Datos biográficos procedentes del Currículum Vitae proporcionado por su hijo, D. Antonio Serrano Bru
(en adelante, CVSP), 8 folios por una cara sin numerar.
3
Consúltese asimismo el Proyecto de Reconstrucción del autor sobre Nuestra Señora de Gracia de Alicante. Planos, febrero de 1945;
proyecto, abril de 1945. Dirección General de Regiones Devastadas, Junta Nacional de Reconstrucción de Templos Parroquiales. Archivo
General de la Administración del Estado (AGA), Sección 4, Fondo 081.001, Caja 3398.

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�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

Figura 1. Desmonte de la Montañeta

Figura 2. Planta de Nuestra Señora de Gracia, Alicante

Fuente: Obras preliminares de Nuestra Señora de Gracia. Alicante.
[España] Ministerio de Educación, AGA_TOP-76-04-CA-03398-015

El presente proyecto sigue la línea historicista
aplicada por Serrano Peral en gran parte de
su producción; los materiales estructurales
son modernos, con el uso del hormigón y del
ladrillo hueco, en cuya técnica el arquitecto era
experto, pero en las formas y en los materiales de
revestimiento, se guía por lo tradicional. Según
consta en la Memoria, se proyectó trabajar con
teja, mampostería, piedra labrada, pavimentación
de mármol y vidrieras (Serrano, Proyecto,
Memoria, 1945: 4)
En cuanto a las trazas del edificio, toma como
modelo una construcción local, la Concatedral de
San Nicolás, antes Colegiata, edificio de estilo
herreriano. Al comparar la planta de Serrano
Peral con la de San Nicolás (Figuras 2 y 3), puede
constatarse la similar disposición del crucero con
cúpula y las tres naves con tres tramos; tan sólo
difieren en la cabecera, ajustada en esta última al
primigenio diseño gótico, después abandonado.
La cúpula hemisférica, paradigmática de lo
herreriano, representa claramente un elemento
primordial en el nuevo proyecto, tal y como
recoge el propio arquitecto en la mencionada
Memoria (Serrano, Memoria, 1945: 4)4. Por otro
lado, los referentes herrerianos de San Nicolás
se encuentran respaldados por datos históricos,
ya que sabemos que su arquitecto fue Agustín
Bernardino, discípulo del mismo Juan de Herrera
(Martínez Morellá, 1960: 37-38).

4

Fuente: [España] Ministerio de Educación, AGA_TOP-76-04-CA-03398-006

Figura 3. Planta de la Colegiata de San Nicolás. Alicante

Fuente: Vicente Martínez Morellá

3. LAS FUENTES DE INSPIRACIÓN
Como se ha indicado, la obra de Serrano Peral fue
realmente extensa, especialmente en el ámbito
de la arquitectura religiosa, terreno en el que,
como restauraciones, reconstrucciones o nuevos
proyectos, llevó a cabo el diseño y construcción,

“Presidida por una gran cúpula (…), inspirada en la regia arquitectura de la herreriana Colegiata de San Nicolás”

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entre 1939 y 1962, de 28 templos5. Tal magnitud
constructora y esfuerzo de creación contó sin
duda con un abanico de fuentes inspiradoras e
influencias, trabajo de investigación que, en su
mayor parte, está por realizar para comprender
en toda su magnitud la esencia de la arquitectura
del autor ilicitano. No nos explayaremos en este
punto por razones obvias, pero la amistad que le
unía a importes figuras y arquitectos en Madrid
y en otros lugares de España y su presencia en
diferentes eventos nacionales le proporcionó
una gran amplitud de miras para la elaboración
de sus proyectos, tradicionales en sus inicios,
pero evolucionados hacia una arquitectura más
actual y personalista a partir de los años 50.
Por otro lado, esta inquietud por la creación
religiosa, hizo que el autor reuniera, en su biblioteca
particular, obras litúrgicas y sobre construcción
religiosa; y en este sentido, se mantenía informado
de los últimos movimientos de la arquitectura
cristiana contemporánea, incluso en el ámbito
internacional, con publicaciones, no sólo españolas,
sino también alemanas o italianas6. Estas obras
le inspiraron, influyeron e incluso determinaron
algunas de sus creaciones.
Deteniéndonos en este punto y volviendo a
la iglesia de Nuestra Señora de Gracia que nos
ocupa, a tenor del análisis de los citados fondos
bibliográficos, cabe apuntar, a modo de hipótesis,
una nueva lectura de su portada (Candela, 2012:
1127), elemento que, por otra parte, difiere del
resto del templo. Su estructura podría pasar
desapercibida, si no fuera por la existencia de
una publicación, en la biblioteca de Serano Peral,
que puede dar luz sobre sus procesos creadores.
Se trata de una obra de Eduardo Junyent sobre
construcción religiosa, editada en 1940 (Junyent,
1940) (Figura 9), donde se traen casos muy
similares a la solución dada por Serrano Peral
al enmarque del retablo escultórico, es decir,
una estructura en falso frontón, con tejado a dos
aguas, sobre arco de medio punto (Figura 4). En
dicha publicación, véase el Proyecto de iglesia
parroquial mediana (Figura 5) (Junyent, 1940:
151), sin duda inspirado en la iglesia parroquial
de Aprilia (Junyent, 1940: 189) (Figura 6), aunque

5
6
7
8

con la transformación de su pórtico original, con
gran hornacina, en un sistema de arquivoltas;
Serrano Peral incorpora el retablo a este mismo
esquema, por otro lado, composición que
asimismo guarda parecido a otro edificio incluido
en la publicación, Santa Elena de Clignacourt
(París, 1936) (Figura 7) (Junyent, 1940: 249).
Figura 4. Nuestra Señora de Gracia, Alicante

Fuente: Portada, fotografía del autor

Del mismo modo la iglesia de San Félix
Cantalicio (San Felice da Cantalice, Centocelle,
Roma) (Junyent, 1940: 248), aunque más alejada
de estos presupuestos, conforma un gran arco
central bajo un tímpano (Figura 8) y puede
encuadrarse en esta misma estética. Construida
entre 1934 y 1935 (Paniconi, 2014), al igual que
la iglesia de Aprilia, se encuentran dentro de las
construcciones que el régimen fascista italiano
promovió dentro de la modernización del templo
católico (Monzo, 20178).

Datos procedentes del CVSP y del AGA, Sección 4, Fondo 081.001.
Biblioteca personal de Antonio Serrano Peral. Elche. Visita y fotografías facilitadas por su hijo, D. Antonio Serrano Bru (27.02.2017).
La portada la relaciona la autora con las portadas-retablo valencianas (San Miguel de los Reyes de Valencia).
Véase esta obra en relación al contexto de su construcción.

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�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

El retablo de Nuestra Señora de Gracia, situado
en el nicho de la portada (Figura 4), plenamente
herreriano con matices barrocos, está de la misma
forma inspirado en la Concatedral de San Nicolás
(Figura 10). Por otro lado, el susodicho enmarque
de la portada lo aplicará igualmente, aunque
transformado, a la Iglesia de El Salvador de Elche,
proyecto de 1953 (CVSP; Candela, 2012: 1649).

Figura 7. Santa Elena de Clinacourt, París, 1936

Figura 5. Proyecto de iglesia parroquial mediana

Fuente: Eduardo Junyent. Página 151

Figura 6. Iglesia parroquial de Aprilia
Fuente: Eduardo Junyent. Página 193

Figura 8. San Félix Cantalicio, Roma, 1934-35

Fuente: Eduardo Junyent. Página 248

Fuente: Opera Nazionale Combattenti, 1936. Destruida en 1944.
Fotografía Città di Aprilia

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Véase la fotografía que publica la autora.

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4. ALGUNOS ASPECTOS TÉCNICOS
La arquitectura de Serrano Peral se basó en la
tradición constructiva de las obras tardobarrocas
levantinas, pero acomodada a los avances
contemporáneos, como el uso del hormigón
armado y apoyada a su vez en un riguroso dominio
técnico. Dentro de su formación, ayudaron sin duda
sus contactos en Madrid con destacadas figuras del
momento, como Teodoro Anasagasti, arquitecto y
académico de la RABASF, con el que se relaciona
en 1934 (CVSP; Candela, 2012: 18); siendo a su
vez en el mismo año miembro fundador de los
Seminarios de Urbanismo de la Escuela Superior
de Arquitectura de Madrid, bajo de la dirección del
alcoyano César Cort Botí (CVSP; Candela, 2012:
18). Y, en especial, con el ingeniero Eduardo Torroja,
en 1939, de quien recibe estudios de especialización
en construcciones de hormigón armado (CVSP).
Pero quizás su capítulo más relevante estuvo
constituido por sus estudios sobre bóvedas tabicadas
con Luis Moya en 1940 (CVSP). Conocido es que
Moya poseía unos sólidos principios tradicionales
asentados en la arquitectura clásica, con base en
Vitruvio y que otorgaba una gran importancia a las
bóvedas de raíz romana (García-Gutiérrez, 1993:
27; Moya, 198110) y que, ante la escasez de hierro
y cemento, se propuso desarrollar el estudio de
la técnica tradicional de las bóvedas tabicadas
en su famosa obra publicada en 1927 (Moya,
1927), mostrando un gran interés por las bóvedas
romanas de ladrillo y por las hemisféricas sobre
pechinas (García-Gutiérrez, 1993: 62 y 86). No es
casualidad que los edificios sobre los que trabaja
Serrano Peral, en origen del Barroco tardío, tengan
su base en el ladrillo con el uso de bóvedas sobre
pechinas. Por otra parte, el arquitecto toma también
contacto y gran experiencia con la realidad de este
tipo de templos con la restauración de Santa María
de Elche (1939) y la parroquial de Elda (1940)
(Serrano, S. M. Elche, 1945: 9 y ss.; Serrano, Elda,
1945: 266 y ss.11), que lo colocan frente a técnicas
y materiales auténticamente históricos. En el caso
de Elda, detalla estos materiales de construcción,
por un lado tradicionales, como por otro modernos:
bóvedas de ladrillo hueco, cúpulas tabicadas con
ladrillo, pero arcos de hormigón armado. (Serrano,
Elda, 1945: 271).

10
11

Figura 9. Ejemplar del libro La Iglesia

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

Figura 10. Portada de la Concatedral de San Nicolás,
Alicante

Fuente: www.iubilaeummisericordiae.va

Aquí se recoge su discurso de entrada a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1953, que muestra su interés por los clásicos.
Documentación: Archivo General de la Administración, Sección 4, Fondo 081.001, Caja 1778.

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�Antonio Serrano Peral y la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Gracia en Alicante, España

Históricamente, las cúpulas tabicadas de
ladrillo de varias hojas (dos o tres) fueron un
tipo de construcción muy abundante en Valencia,
según describe Esther Redondo siguiendo a Fornés
(Álbum de proyectos de 1846, Capitulo Cúpulas
dobles) ((Redondo, 2013: 124). Las mismas
características presentan las del siglo XVIII, según
un estudio que analiza ciertos casos de la provincia
de Alicante, presentando algunas de ellas: cúpula
de ladrillo de dos hojas, con la exterior ligeramente
más peraltada y terminada en yeso la interior (PérezSánchez y Piedecausa, 2015: 7).
Como resulta lógico, Serrano Peral llevó
a cabo la reedificación de Nuestra Señora de
Gracia atendiendo a estas técnicas tradicionales,
pero con la incorporación del hormigón armado.
Así, en su Proyecto de Restauración, de abril de
1945, en el Estado nº5. Mediciones, apunta los
siguientes materiales: mampostería de loseta,
ladrillo macizo en pilares, hormigón armado en
pilares del crucero y arcos de la nave, ladrillo
de tres hojas en cúpula y bóvedas, y teja árabe
(Serrano, Proyecto, Mediciones, 1945: 4-8).
Incluso las proporciones de los ladrillos macizos
se acercan mucho a las del ladrillo pequeño
tradicional: 5x12x25 cm. en Nuestra Señora de
Gracia (Serrano, Proyecto, Precios12, 1945: 1),
3x13x26 cm., medidas del tradicional (PérezSánchez y Piedecausa, 2015: 8), levantando de
nuevo el desaparecido templo primigenio con
respeto a las técnicas y materiales históricos.
5. SERRANO PERAL Y LA
ARQUITECTURA DE LA POSGUERRA
Pero en la construcción del templo de Santa
María, el arquitecto, no sólo tuvo en cuenta la
acomodación de la técnica a la tipología del edificio
y a las limitaciones económicas de la posguerra,
sino algo quizás más importante, la adaptación
a los principios simbólico-políticos del nuevo
estado. Todo indica que su relación con la Iglesia

fue estrecha, así como con altas personalidades
políticas y culturales del régimen, tanto por sus
contactos en Madrid, como por su actividad en la
defensa del Palmeral de Elche (Gaspar, 1989: 828413). Como ya se ha mencionado anteriormente,
fue nombrado arquitecto diocesano del Obispado
de Orihuela en 1939 y, en 1941, vocal de la
Junta Diocesana de Reconstrucción de Templos
Parroquiales, moviéndose, en los años 40, siempre
dentro de unos muy tradicionales diseños, algo
que, por otra parte, era propio de la JNRTP.
Hemos hablado asimismo de la posesión en su
biblioteca del manual de Eduardo Junyent sobre
construcción religiosa editado en 1940 (Figura 9),
referente, sin duda, de la estética historicista del
momento (Plazaola, 1965: 72614). Por otro lado,
aunque desconocemos si Serrano Peral participó
en la Exposición Internacional de Arte Sacro
(EIAS) de Vitoria de 1939, sí podemos asegurar
que tenía conocimiento de la misma por el
Catálogo presente en su biblioteca (Figura 11). La
EIAS se convirtió un evento propagandístico del
franquismo que intentaba presentar falsos aires de
renovación en el arte sacro en contraposición al
ambiente de conservadurismo religioso reinante;
prueba de ello fueron las críticas levantadas entre
clero y la reafirmación de este en los principios
artísticos del pasado (Larrinaga, 2006: 232).
También, Dos años de Arte Religioso, de 1942
(Figura 12), presente en su biblioteca, nos habla
de su formación tradicionalista (Ferrando, 1942).
Tampoco podemos obviar la participación
de Serrano Peral como miembro de la Asamblea
Nacional de Arquitectura en 1940 y 1941,
sucesoras de la I Asamblea, celebrada en 1939
bajo los auspicios de la Falange, que inició el
establecimiento de las directrices que la arquitectura
nacional debía seguir en su desarrollo (Gutiérrez,
193915: 41; Muguruza, 193916: 3-13; Box, 2009;
Portela, 2002). Una de las líneas surgida a partir
de estos debates teóricos se basó en la tradición
herreriano-escurialense, erigida en pretendido

12

Sección Precios asignados a los materiales.
Serrano Peral, ya desde 1933, comenzó a organizar la campaña de defensa de los palmerales ilicitanos (CVSP), hecho que le puso en
contacto con numerosas personalidades que lo visitaron para conceder su apoyo a tan magno proyecto y de cuyas visitas restan diversos
testimonios gráficos. El propio Franco, en 1943, firmó un decreto de declaración como Jardín Artístico.
14
Según Plazaola, Junyent “estudia los elementos integrantes de la iglesia. Omite todo lo referente al movimiento litúrgico y se muestra
muy conservador y académico (…) El primer manual sobre el tema publicado en la España de la postguerra”.
15
“Estas necesidades tienen su expresión en la doctrina del Movimiento Nacional-sindicalista, que ha de realizarse en un plan nacional,
en una perfecta organización que sea fuerte (…). Toda organización responde a una idea, a un fin, y éste debe ser totalitario, dictador,
nacional”.
16
Asimismo, se pronunciaba Pedro Muguruza en la misma Asamblea.
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paradigma simbólico del nuevo estado, cuyo uno
de sus más conspicuos defensores fue el ideólogo
fascista Ernesto Giménez Caballero (Giménez,
193517; Martínez, 1917).
Así pues, imbuido del espíritu político del
momento, Serrano Peral diseñó el interior de Nuestra
Señora de Gracia bajo el influjo de El Escorial,
modelo, por otro lado, aplicado en varios casos de
reconstrucción en la provincia de Alicante (Martínez
2016; Martínez, 2018). Aquí, el gran número de
templos destruidos durante la contienda civil hizo
muy abundantes las actuaciones de la JNRTP, cuyos
proyectos de reedificaciones, en principio, se basaban
en la recuperación de los antiguos edificios derruidos,
generalmente del barroco tardío, pero transformados
durante su construcción, prescindiendo de su

decoración original e imprimiendo en su interior
el estilo severo y el espíritu de austeridad que
caracterizan a la Basílica de El Escorial, que puede
constatarse en la iglesia que nos ocupa, salvo por el
cambio de pilastras toscanas a jónicas (Figura 13).
De este modo, queda patente el expresado deseo del
arquitecto de inspirarse en la arquitectura herreriana,
como se ha indicado más arriba.
Figura 12. Ejemplar del libro Dos Años de Arte Religioso

Figura 11. Portada del catálogo de la EIAS

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

Figura 13. Nuestra Señora de Gracia

Fuente: Propiedad de Serrano Peral

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Destacamos ésta entre sus numerosas publicaciones.

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Fuente: Interior. Fotografía de A. Serrano Peral

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6. CONCLUSIONES
En suma, sobre la iglesia de Nuestra Señora de
Gracia, puede concluirse:
1. Que dicho templo constituye su primera
gran obra construida ex novo, a pesar de tratarse
oficialmente de una reconstrucción, evocadora de
lo herreriano, como el propio autor deja reflejado
en la Memoria de su Proyecto, consiguiendo
sugerir el espacio místico escurialense, que
él mismo y otros arquitectos se encargarán de
reproducir en la reconstrucción de otros templos.
2. La gran habilidad creadora del autor en la
adaptación de unas técnicas tradicionales basadas
en el ladrillo y extendidas en la arquitectura del
Barroco tardío levantino, pero actualizadas con
estudios contemporáneos al máximo nivel sobre
sus posibilidades y problemática.
3. La combinación de estas técnicas latericias,
que daban continuidad a la tradición y abarataban
la construcción, con el uso del hormigón armado,
que proporcionaba la solidez necesaria a un
edificio de gran luz y hablaban del arquitecto
como un destacado experto en su aplicación.
4. La adaptación del templo a los principios
ideológicos del régimen en cuestiones de
arquitectura religiosa y, en particular, a la JNRTP,
siguiendo el modelo herreriano; si bien, cabe
reseñar que el catálogo constructivo del arquitecto
fue muy amplio y asimismo incluyó obras de
arquitectura civil moderna, art déco y racionalismo.
En consecuencia, la iglesia de Nuestra Señora
de Gracia constituye una amalgama de formas y
soluciones constructivas inspiradas en diversos
modelos e influencias, que dan como resultado un
edificio con una singular portada, una apariencia
general externa marcada por la tradición
levantina y un interior modulado por la impronta
de El Escorial. C
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir
Create: speculate and subvert
Recibido: mayo 2019
Aceptado: septiembre 2020

Maritza Granados-Manjarrés1

Resumen

Abstract

¿Dónde está su lugar de creación? Este artículo
establece que, para hacer propuestas innovadoras
en el proyecto arquitectónico, los diseñadores
deben romper las leyes de lo que saben, ver más
allá de lo que se da y subvertir el statu quo.
La propuesta se sitúa en el cruce entre el
ejercicio proyectual y los procesos cognitivos
detrás de la creatividad, invitando a proyectar
desde la ruptura que supone pensar universos
aparentemente inconexos.
Para respaldar esa propuesta, proporcionamos
un marco teórico para entender la creatividad en
arquitectura a la luz de la Teoría de Sistema de
Csikszentmihalyi, definimos el tipo de problemas
que resolvemos como arquitectos y presentamos
la Teoría de Campos de Bourdieu para explicar el
funcionamiento del contexto social que avala la
incorporación de propuestas arquitectónicas en el
universo de lo creado. A partir de esto, proponemos
que el uso de estrategias fundamentadas en procesos
cognitivos, como el pensamiento divergente o el
pensamiento metafórico, pueden promover dichas
rupturas y permitirán la aparición de propuestas
innovadoras que desestabilizarán esos campos e
impulsarán un avance en la disciplina.

Where is your place of creation? This article
establishes that to make innovative proposals in
the architectural project, designers must break
the laws of what they know, see beyond what is
given, and subvert the statu quo.
The proposal is understood at the junction
between the projective exercise and the cognitive
processes behind creativity, inviting to project
from the rupture that thinking about apparently
unconnected universes supposes.
To support that proposal, we provide a theoretical
framework to understand creativity in architecture in
light of Csikszentmihalyi's System Theory, define
the type of problems we solve as architects,
and present Bourdieu's Field Theory to explain
the functioning of the social context. From
there, we propose that the use of strategies
based on cognitive processes, such as divergent
thinking or metaphorical thinking, can promote
these ruptures and will allow the appearance of
innovative proposals that will destabilize these
fields and will promote progress in the discipline.

Keywords:

Creativity; cognition; subversion; project

Palabras Clave:

Creatividad; cognición; subversión; proyecto

1

Nacionalidad: colombiana; adscripción: Profesora Asistente en la Pontificia Universidad Javeriana. Colombia; Doctorado en Arquitectura,
Universidad Politécnica de Valencia; e-mail: granados.m@javeriana.edu.co

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

25

�Granados-Manjarrés

INTRODUCCIÓN
En 1976 Bernard Tschumi escribió 'Arquitectura
y Transgresión' intentando provocar a los
arquitectos alrededor del mundo para que
vieran más allá de las reglas de la arquitectura
mientras exploraban la relación entre concepto y
experiencia en el campo. Cuarenta años después,
la transgresión todavía se espera, especialmente
cuando la veneración de íconos contemporáneos
y la dominación de la imagen ha causado que la
arquitectura pierda su habilidad de transgredir
y subvertir, al punto que Tschumi nos llama la
atención diciendo,
La transgresión es un concepto fundamental,
como el límite entre la vida y la muerte. Siempre
ha estado ahí y siempre estará. Lo que cambia es
su naturaleza (…) siempre habrá nuevos modos
de transgresión, a pequeña o gran escala, sociales
o filosóficos (Mosley y Sara, 2013:36-37)
Sin embargo, ¿cómo se supone que
reconozcamos la relevancia de la transgresión,
rompamos con el statu quo, y finalmente podamos
subvertir la disciplina para poder avanzar?
Proponemos que es desde los estudios de la
creatividad desde donde esto debe ser abordado
pues en nuestra disciplina crear es siempre un
acto de especulación y aunque el especulador
fluctúa con la esperanza de beneficiarse,
también prevé oportunidades vastas y variadas.
Dicho de otro modo, proponemos que pensar el
robustecimiento de la arquitectura requiere una
mirada profunda y arriesgada cuyo beneficio será
el avance de la disciplina, pues solo en la ruptura
del establishment puede haber evolución.
Ahora, para alcanzar dicha evolución debemos
enfrentar procesos creativos más lúcidos. Por
su naturaleza, los problemas en arquitectura y
diseño son los escenarios ideales para el estudio
de la creatividad, y normalmente se asume que,
siendo por definición un campo creativo, ésta es
a todas luces considerada. Sin embargo, por la
novedad de la epistemología de la arquitectura, en
América Latina pocos estudios se han realizado
alrededor de los procesos creativos implicados en
el ejercicio proyectual arquitectónico por lo que a
lo largo de este escrito, vamos a concentrarnos en
delimitar cómo los procesos creativos que se dan
en la arquitectura y propondremos la subversión
como el dispositivo de avance, pues creemos que
26

la ruptura y ese posible adyacente son producto
de procesos creativos más consientes.
CREATIVIDAD
Los estudios sobre creatividad han aumentado en
los últimos años debido a sus implicaciones en las
artes, la educación, la ciencia, la innovación y la
sociedad, y aunque alrededor de la creatividad ha
habido una constante reflexión, la investigación
sobre ésta es relativamente nueva, sobre todo
porque la pregunta sobre la creatividad por dos
siglos fue independiente de la institucionalización
de la investigación. Esto quiere decir que, 150
años después de que la investigación fuera
reconocida y fomentada, emerge el concepto de
creatividad, fruto de decenas de debates sobre
su definición y separación de conceptos como
genio, imaginación u originalidad de modo
que al tratar de definirla empiezan a aparecer
particularidades sobre la dificultad de hacerlo de
forma resumida y concreta, tomando más bien
forma de un intrincado sistema de engranajes
cuyo funcionamiento depende de la actividad y
precisión de cada una de sus piezas. No obstante,
en general sociólogos y antropólogos la van a definir
mayormente como un fenómeno sociocultural, y un
sinnúmero de teorías van a aparecer para explicar
la diversidad de aproximaciones a su definición
(Kozbelt et al., 2010).
Ahora, teniendo en cuenta dicha diversidad este
artículo propone que, en arquitectura, y en general
en las disciplinas proyectuales, la creatividad se
entiende como un sistema recursivo que responde
a una diversidad de componentes enmarcados en
teorías cognitivas, de resolución de problemas y
que puede explicarse con el Modelo de Sistema
propuesto por Mihaly Csikszentmihalyi (2014).
Modelo de Sistema
En las observaciones realizadas por Morris Stein
en los 50s y los estudios de Dean Simonton en los
90s, quedó comprobado que los eventos sociales,
políticos y económicos tenían gran influencia
en los índices de producción creativa y que para
explicar por qué, cómo y cuándo se producían
nuevas ideas o productos y se establecían en
una cultura, estos eventos debían ser tenidos en
cuenta (Csikszentmihalyi, 2014).
Fruto de esa reflexión es el Modelo de Sistema
(Figura 1) que entiende que la creatividad se da
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

en la interacción de tres componentes necesarios:
el dominio (conocimiento sobre una disciplina),
el sujeto creativo y el campo (otros miembros de
la disciplina que deciden qué novedades serán
incluidas en el dominio). Esto significa que la
creatividad ocurre cuando un sujeto creativo puede
cambiar un dominio, y este cambio es transmitido a
través del tiempo, una vez es aprobado por un grupo
que toma decisiones sobre qué puede ser incluido
o no dentro del dominio, es decir por el campo,
que es su organización social. Para la arquitectura
esto querrá decir que un novato o arquitecto en
formación recurriendo al acervo teórico-formal
de la disciplina producirá novedades que los
practicantes ya instalados en esta avalarán y
decidirán si deben o no hacer parte del dominio.
Es por esta interacción circular es que se
propone como Modelo para entender la creatividad
en arquitectura pues a diferencia de otras propuestas
que limitan la creatividad a un proceso mental, este
modelo la entiende como un proceso tanto social
y cultural como psicológico, y está claro que no
podemos entender la arquitectura sin su contexto.
En otras palabras, de las perspectivas sobre
procesos creativos propuestas en los últimos

años, este modelo tiene en cuenta todas las
variables que pueden afectar la creatividad,
particularmente el contexto social que debe ser
reconocido para subvertirlo, pues como se verá,
la resistencia solo es posible si se conocen su
normas, reglas y limitaciones.
Prueba de las implicaciones del contexto
son los proyectos Nueva Babilonia, Instant
City y The Walking City que en los años sesenta
y setenta, presentaron nuevos escenarios
de crítica política y social; o Archigram y
Constant que propusieron estructuras para
liberar a la ciudad y disociarla del territorio. A
su vez, en 2005 surge el Movimiento Tinyhouse
como consecuencia del huracán Katrina y la
crisis financiera, proponiendo hogares que no
superaran los 9 m2 (96,8 ft2).
Conociendo entonces ese contexto social,
cultural e histórico y siguiendo el llamado que
hace Didier Fiuza Faustino en la XXI Bienal de
Venecia para cuestionar el lugar legítimo de la
arquitectura como un lugar de acción política y
de exploración de los límites formales y mentales
¿cómo transgredimos el estado de las cosas y lo
subvertimos para que la disciplina avance?

Figura 1. Modelo de sistema

Fuente: Adaptado de: Simonton, Dean (2014), The Wiley Handbook of Genius. Noboken: Wiley-Blackwell, p. 538

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

27

�Granados-Manjarrés

CREATIVIDAD Y SUBVERSIÓN
Para entender cómo subvertimos el statu quo de
la arquitectura hay que empezar por definir qué es
lo que resolvemos como arquitectos e identificar
los espacios de solución para el cambio. Así que
primero vamos a decir que, a diferencia de otras
disciplinas donde los problemas son consignas
específicas con objetivos específicos, en las
disciplinas proyectuales los problemas se definen
como 'imprecisos' (ill-defined) y como tal son
problemas ambiguos que presentan informaciones
opuestas y pueden llevar a diferentes soluciones o
situaciones donde ni siquiera es claro si el problema
existe (Reitman et al., 1964), definición que a pesar
de tener más de 50 años sigue aún vigente.
Además de ello, en las disciplinas proyectuales
los problemas deben construirse, un proceso en el
cual son definidos, estructurados y sus parámetros
son delimitados y re-expresados en tantas formas
como sea posible, antes de resolverlos (ReiterPalmon, 2017). Sin embargo, su construcción no
es garantía de un resultado creativo.
De acuerdo con Akin y Akin (1996) el
diseñador debe romper o violar intencionalmente
las restricciones del problema que aborda. Esta
pareja, formuló una investigación en la que
tomaron el problema de los nueve puntos y lo
convirtieron en un problema de arquitectura.
El problema original pide unir 9 puntos con 4
líneas rectas sin levantar el lápiz (Figura 2) y
para solucionarlo se deben extender las líneas
más allá del cuadrado que forman los puntos,
que por lo general es a lo que se restringen
quienes tratan de resolverlo.

Su versión arquitectónica consistió en rediseñar
una fachada existente para una oficina con cinco
espacios, en la que participaron 8 sujetos (4 novatos
y 4 expertos). Su hipótesis fue que a menos que
se rompiera el marco de referencia del alzado,
no había muchas posibilidades de llegar a un
diseño creativo, hipótesis que se comprobó
al analizar los resultados del estudio en que
concluyeron que la habilidad de los diseñadores
de ver más allá de esos marcos hizo posible la
aparición de soluciones innovadoras (Figura
3). No obstante, aunque pueda deberse a una
cuestión de experiencia en un dominio, desde un
punto de vista sociológico dicha subversión tiene
un funcionamiento, es decir no basta con solo
la voluntad de querer promover la indisciplina,
hay que saber cómo perturbar lo establecido para
poder generar un cambio.
Figura 3. Propuestas de experto y novato

Figura 2. Problema de los 9 puntos resuelto

Fuente: Ilustración de la autora

28

Fuente: Akin, Omer y Akin, Cem (1996). “Frames of Reference in
Architectural Design: Analyzing the Hyper-Acclamation (A-h-a-!)”.
Design Studies. Vol. 17, núm. 4, p. 351.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

Retomando la propuesta de Csikszentmihalyi,
sin importar la teoría que se aborde, la mayoría
de psicólogos van a estar de acuerdo en que
para que algo sea evaluado como creativo debe
ser evaluado socialmente y para el Modelo
de Sistema esta tarea es llevada a cabo por la
organización social del dominio que está formado
por profesores, curadores, graduados, críticos y
demás practicantes de una disciplina que deciden
que productos son considerados creativos o si son
suficiente mejora para ser para ser incluidos en el
dominio. En muchos sentidos el modelo es análogo
al modelo que describe el proceso de evolución que
ocurre cuando un individuo produce una variación
que es seleccionada por su medio y transmitida a la
siguiente (Csikszentmihalyi, 2014).
Por otro lado, la sociedad en sí misma representa
un elemento fundamental en la creatividad, pues
aquella que disfruta de economías estables está
en mejores condiciones de ayudar a los procesos
creativos en la medida en que una sociedad con
mayores riquezas hace que la información esté
disponible más rápidamente, se puede permitir la
experimentación y especialización y está mejor
equipada para implementar nuevas ideas. A su
vez es beneficioso que dicha sociedad permita la
diversidad cultural pues la sinergia de diferentes
ideas es vital en el proceso creativo, y que además
permita innovación; dicho de otro modo, las
condiciones ideales serán un sistema social que
este diferenciado en campos y roles específicos
pero se sostenga de lo que Durkheim (2014)
definió a finales de 1800 como “solidaridad
orgánica”2. Sin embargo, habrá que preguntarse,
¿cómo se acepta una creación en el dominio?
¿quién tiene la potestad para decidirlo? El Modelo
propone que el dominio está protegido por
guardianes (gatekeepers en el original) que tienen
el derecho y que son colectivamente designados
por el campo (Csikszentmihalyi, 2006).
Entonces sugerir cambios, avances y rupturas
en una disciplina requerirá en muchos casos
desestabilizar el papel de aquellos guardianes
que, aunque hayan sido designados por el campo
pueden estar obstaculizando, incluso sin saber,
los procesos de avance al acomodarse a los
privilegios que les da el campo en el que actúan.

Esta coyuntura puede ser explicada a partir de las
propuestas de Pierre Bourdieu que en sus estudios
socioculturales analiza la sociedad como un conjunto
de campos relacionados cuyos actores se enfrentan
por los privilegios de cada uno de ellos.
La ruptura
Aquellos que desafían, obligan a la vieja
guardia a montar una defensa de sus privilegios;
esa defensa, entonces,
se convierte en motivo de subversión.
(David Zwarts sobre Bourdieu)
Alejándose del pensamiento sustancialista que
propone que las prácticas de los actores son
producto directo de su posición social, Bourdieu
propone que en la sociedad existen estructuras que
afectan las prácticas de sus actores y esa afección es
mediada por la subjetividad de estos, es decir plantea
lo social como una estructura multidimensional, no
como un espacio determinado únicamente por sus
relaciones económicas, y para explicarlo plantea
las categorías de campo, capital y habitus.
De acuerdo con Bourdieu un campo se
determina por un capital (económico, social,
simbólico, cultural) que es común a sus actores y
por la lucha por apropiarlo, de modo que el campo
se constituye por un sistema de posiciones sociales
tanto como de relaciones de fuerza entre tales
posiciones. Esto quiere decir que en un campo las
relaciones objetivas entre diferentes posiciones
le imponen a sus ocupantes “una determinada
situación en la estructura de la distribución de las
clases de poder o capital cuya posesión determina
acceso a específicos beneficios inherentes a cada
campo, así como una relación de acuerdo a otras
posiciones” (Chihu Amparán, 1998:182–183).
En estos campos donde un individuo se posiciona
de acuerdo con su capital se crea un espacio
de tensiones con otros de su tipo para retener o
cambiar la distribución de poder producto del
capital inherente al campo que se disputa. De
hecho, su estructura es un momento histórico
en el que la distribución de un capital específico
se ha hecho, y es consecuencia de las muchas
batallas peleadas por los agentes involucrados

2

Se definen como sociedades donde los individuos interpretan roles distintos y su unidad se basa en sus diferencias y no sus similitudes,
ejemplo de ello son las sociedades industriales donde los roles están necesariamente interconectados y su desempeño en la multiplicidad
es vital para que la sociedad funcione.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

29

�Granados-Manjarrés

en el campo; esto significa que la estructura es
también las relaciones entre actores e instituciones
involucradas en el juego (Gutiérrez, 2012).
Por su parte, el habitus será el conocimiento
de las disposiciones de los actores de un campo
que se relacionan con las reglas que lo legitiman
y que son sistemas que dan cuenta de los rasgos
de una posición social que se manifiestan en sus
prácticas, interacciones y formas de comportarse
que establecen diferencias con otros actores y sus
prácticas sociales.
En otras palabras, el campo es un dominio que
responde a reglas y contiene las instituciones que
dan sentido a las relaciones entre sus actores y
su posición relativa definida por la estructura y
volumen de su capital. Al reconocer la arquitectura
como un campo, puede también reconocerse
la autonomía que le ha permitido la generación
de élites responsables de legitimar cada acción
dentro de dicho campo, y esta autonomía permite
la emergencia de un capital que es capital de
reconocimiento. Esto significa que hay una lucha
“por imponer una definición de reconocimiento
legítimo, en el cual la victoria conduce a un control
monopolizado de la definición de las formas de
legitimidad que prevalecen en el campo” (Hilgers
y Mangez, 2015:6).
Piense por un momento en esto. Cada dos o tres
años, cerca de 50 festivales, bienales y trienales
muestran lo mejor de lo que pasa en el mundo de
la arquitectura. Desde 1979 el Premio Pritzker,
reconoce a un arquitecto vivo cuya obra demuestre
la combinación de talento, visión y compromiso
con gran significado para la humanidad y el entorno
construido; y además define quién es quién en el
mundo de la arquitectura.
En 1991 Robert Venturi fue galardonado
en solitario a pesar de haber trabajado muy
de cerca con Denise Scott Brown quien no fue
reconocida con la excusa de que los premios no se
hacían colectivamente, situación que dejó de ser
importante al galardonar a Herzog y de Meuron
porque no podrían haber hablado de uno sin el
otro, pero ¿quién toma esa decisión? Usualmente
un grupo de entre 5 y 9 miembros que son en
su mayoría hombres, y que por casi 10 años no
incluyó a ninguna mujer (Heynen, 2012).
Este es un ejemplo de cómo la propuesta de
Bourdieu explica parte del funcionamiento del
ejercicio de la arquitectura al afirmar que los
actores en el campo están normalmente bien
establecidos en él y están interesados en mantener
30

el orden instaurado, o al menos modificarlo
de modos que fortalezcan su dominación. Los
nuevos podrán no tener oportunidad de alterar
ese campo, sin embargo, la subversión moviliza
grupos, la subversión puede activar estructuras
que promuevan otras lógicas y apuestas.
Si entendemos la arquitectura como un modo
único de provocación, el ejercicio proyectual debería
promover variedades de actos subversivos que
desestabilicen los campos en los que se inscriben los
diversos actores a través de hibridaciones alejadas
de los lugares comunes del diseño, poéticas críticas
y progresivas y especulaciones contestatarias de la
realidad oficial normalizada.
Esa desestabilización podrá tomar muchas
formas en el ejercicio de proyecto, pero vamos
a proponer que proyectos afianzados en el
reconocimiento del cruce de sus variables permitirán
la emergencia de fenómenos, experiencias estéticas,
vértigos y utopías, sugiriendo interacciones más
agudas que amplían lo visible y develan aquello que
el sistema no quiere que sea visto.
Para ello vamos a proponer la integración
del pensamiento divergente y el pensamiento
metafórico en el ejercicio proyectual pues como
se verá, han sido probados como herramientas
que promueven nuevas perspectivas, conexiones,
transgresiones y cambios de pensamiento.
PENSAMIENTO DIVERGENTE
El pensamiento divergente es entendido como
el pensamiento donde se generan diversas
soluciones a un problema y según Scott (1999)
requiere diferentes alternativas en relación con
un solo estímulo, lo que permite la aparición de
muchas respuestas, y múltiples alternativas que
pueden satisfacer una serie de criterios.
En términos de la arquitectura, Doaa Hassan
(2016) propone un estudio que buscaba comparar
técnicas representativas del pensamiento divergente
basadas en las propuestas de brainstorming de
Osborn, y las propuestas de pensamiento lateral
desarrolladas por De Bono.
Una de las técnicas propuesta por Bob Eberle y
conocida como SCAMPER (Figura 4) es una guía
que promueve la aparición de nuevas perspectivas
o soluciones a una situación determinada. Cada
una de las letras representa una palabra o frase
como guía para la formulación de preguntas
que, en su resolución, conducen el pensamiento
creativo a nuevas áreas o nuevos territorios
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

(Gaubinger, Rabl, Swan, y Werani, 2015). La otra
técnica, es conocida como Flor de Loto (Figura
5) y es la representación visual de las ideas, como
un mapa mental, en el que el diseñador comienza
con su problema principal en el centro sobre el
que desarrollan 8 sub-problemas, y alrededor de
estos se desarrollan 8 ideas más.
En cuanto al pensamiento lateral, en el que
las técnicas divergentes son utilizadas para forzar
a nuestros cerebros a rechazar patrones preconstruidos a través de procesos aparentemente
ilógicos, Hassan escoge la provocación de entre
las siete técnicas conocidas. Para ella, esta técnica
es la que más promueve que el cerebro funcione
en contra su naturaleza, al obligar al diseñador a
hacer afirmaciones ilógicas en las que algo que se
creía cierto de una situación, no lo es.
Hassan propone que las técnicas como
SCAMPER y la Flor de Loto son estructurales,
mientras que las de pensamiento lateral son
procedimentales y se pregunta cuál lleva a un
producto más creativo por lo que propone un
estudio que desarrolló en la Universidad de Ain
Shams en Egipto durante seis semanas en la
cátedra de Teoría de la Arquitectura 2.
Los estudiantes fueron divididos en dos grupos,
a cada uno le correspondió una técnica (Flor de

Loto o Provocación), y la consigna consistía en
hacer dos proyectos utilizando la técnica que le
correspondiera. Hassan llega a la conclusión de
que los procesos de diseño arquitectónico deben
ser liberados de técnicas tradicionales que sigan
los modelos de Análisis/Síntesis y deben adoptar
modelos de Conjetura/Análisis que optimizan el
concepto de creatividad y que sugieren el uso
de técnicas de pensamiento divergente como las
comparadas en el estudio realizado. Por otro lado,
concluye que las técnicas procedimentales son
más útiles en el caso de buscar ideas innovadoras
en poco tiempo, mientras que las estructurales
son beneficiosas cuando se necesiten muchas
ideas, sin embargo, las primeras pueden necesitar
mucha más práctica para ser aplicadas debido a
su naturaleza conceptual.
Estas técnicas son algunas de las posibilidades
para promover el pensamiento divergente y en
este caso queda claro que pueden ser pensadas
en el ejercicio de diseño, no obstante, podrían
también ser utilizadas técnicas de sinéctica,
mapas mentales, los 6 sombreros para pensar y
hasta el sleepwriting de Dalí. Lo importante será
siempre promover la aparición de novedades que
en su elaboración y construcción puedan sugerir
cambios evolutivos para la disciplina.

Figuras 4 y 5. Scamper y Flor de Loto

Fuente: Ilustración de la autora

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

31

�Granados-Manjarrés

PENSAMIENTO METAFÓRICO
Por su parte, para la psicología de la creatividad,
el uso de la metáfora está fundamentalmente
arraigado en los procesos de pensamiento creativo
al afirmar que la asociación entre universos
conceptuales independientes es la fuente principal
de la creatividad, y que entre más distantes sean
dichos conceptos, más productiva será la metáfora
en términos de generación de percepción creativa
(Sánchez-Ruíz, Romo S., y Jiménez J., 2013).
El arquitecto Hernán Casakin (2007) afirma
que las metáforas estructuran el sistema cognitivo,
organizando el pensamiento y permitiendo la
aparición de nuevas formas de pensar al permitir
pensar una situación en términos de otra,
constituyendo una yuxtaposición entre lo familiar
y lo inusual, actividad de mucha ayuda a la hora
de encarar problemas imprecisos.
Es por esto que Casakin, buscando evaluar
la creatividad en el proceso de diseño y su
comportamiento cuando se utilizaba la metáfora,
invitó a 65 estudiantes de primer año a proponer
una serie de edificaciones de uso mixto en una
zona deteriorada de Tel Aviv.
Después del trabajo proyectual, los estudiantes
contestaron una encuesta en la que evaluaban sus
proyectos en términos de su fluidez, innovación,
funcionalidad, estética, valor, productividad,
relación con el contexto físico etc., a la vez que
evaluaban el rol de las metáforas en la organización
del pensamiento, la búsqueda de relaciones
inusuales entre dominios remotos y el problema de
diseño, y el análisis del problema desde puntos de
vista diferente. Casakin concluye que las metáforas
deben ser vistas como una estrategia cognitiva, y
los resultados arrojaron que la innovación fue el
factor dominante en la creatividad.
Como continuación de este estudio, Hey, Linsey,
Agogino y Wood (2008), discuten la relación
entre metáfora y analogía en los procesos de
diseño, apoyándose en entrevistas y experimentos
con estudiantes, para llegar a la conclusión de
que ambas son utilizadas normalmente, con
la diferencia que la metáfora se emplea en las
primeras etapas proyectuales cuando el problema
está siendo enmarcado, y la analogía en la
generación de conceptos. Además, concluyen que
los profesionales las usan frecuentemente, pero
los estudiantes deben ser enseñados a emplearlas
efectivamente, pues está claro que ambas traen
enormes beneficios al ejercicio del diseño, pues el
32

proceso de comparación fomenta la interpretación
de problemas de formas novedosas y la aparición
de propuestas inusitadas.
Prueba de la fertilidad de esa vinculación entre
universos distantes y la ruptura que propician
puede rastrearse a lo largo de una variedad de
propuestas proyectuales: las arquitecturas líquidas
de principios de siglo XXI de Marcos Novak o
Karl S. Chu, el diseño morfogenético del Instituto
de Diseño y Construcción Computacional de
Achim Menges, los cruces entre arte e ingeniería
de Anish Kapoor y Cecile Balmond o la fractalidad
de Serge Salat y Michael Hansmeyer.
Al igual que con el Pensamiento Divergente,
al margen de la técnica que se use para promover
las metáforas durante los ejercicios de resolución
de problemas, lo importante será posibilitar su
aparición para nuevamente producir relaciones
que en su robustecimiento permitan el avance de
la disciplina.
CONCLUSIONES
Vamos a resumir el camino que acabamos de
tomar y la propuesta que surge de hacerlo. Dijimos
que la creatividad en arquitectura se enmarca
en la triada propuesta por Csikszentmihalyi en
tanto es un producto social, histórico y cultural
que depende de su contexto y de la validación
de sus agentes para poder incluirse en el acervo
formal del universo construido. A continuación,
llamamos la atención sobre la imprecisión de los
problemas que enfrentamos como arquitectos e
ilustramos cómo esos problemas demandan una
ruptura de sus marcos de referencia para impulsar
propuestas innovadoras, ruptura que es posible por
la naturaleza misma de los problemas que para ser
solucionados demandan una construcción previa.
No obstante, aparecen acá dos cuestiones, por
un lado, la posibilidad de acceder a dicho acervo,
y por el otro las estrategias cognitivo-formales
para lograrlo.
Una vez instalados en la triada de sistema
como creadores debemos enfrentar a aquellos que
salvaguardan el acceso a un dominio. Tomando la
propuesta de Bourdieu sobre la Teoría de Campos,
es posible que estos agentes opongan resistencia al
estar instalados en un campo donde quieren seguir
ejerciendo su dominio y seguir disfrutando de sus
privilegios, por lo que las rupturas no deberán ser
solo intenciones sino verdaderos cambios que
puedan llegar a desestabilizar el establishment.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Crear: especular y subvertir

Para lograrlo proponemos utilizar el pensamiento
divergente y el pensamiento metafórico para la
construcción y resolución de problemas en tanto
posibilitan la aparición de propuestas disruptivas,
innovadoras e inesperadas.
Es importante decir que consideramos que en
las prácticas académicas es donde las rupturas se
hacen más necesarias para promover revoluciones
de pensamiento principalmente por dos cuestiones:
por un lado porque tal y como menciona Teymur
(2011) la cantidad de libros sobre educación en
arquitectura es notablemente menor al número
de libros publicados sobre cualquier arquitecto
significativo y en la única revista académica
dedicada a la enseñanza de la arquitectura, la
mayoría de textos no son sobre educación, lo que
deja en evidencia la necesidad (e invitación) de
contribuir a la constitución de una epistemología
y didácticas que nos sean más propias. Por el otro,
porque será de la academia de donde surjan esas
mentes que puedan desequilibrar el sistema y
permitir su avance.
Mikhail Bakhtin define el carnaval como
la relajación de las normas regulares en una
sociedad, es decir el reconocimiento de unas
reglas que después son negadas, lo que nos lleva a
pensar ¿qué sería un carnaval en nuestro campo?
Quisiéramos finalizar este escrito con esa
pregunta. Queremos proponer que empujar esos
límites no es solamente crucial para el avance
de la profesión y la academia, sino que dicho
carnaval será potenciado si prestamos atención al
funcionamiento de los procesos de creación en la
medida en que el sujeto creativo se vuelve más
consciente de su producción. De hecho, creemos
que proponer la interconexión de diversos
universos y disciplinas es la clave para subvertir la
Arquitectura y prepararla para híbridos posibles.
Esta es una invitación a subvertir el statu quo,
a cambiar lo que se le ha dado y especular. Lo
invitamos a proponer un carnaval. C
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34

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre
los siglos XVI-XIX: morfología urbana y planimetría en el
archivo de Indias en Sevilla (España)
Mining trace in the city of Guanajuato (México) between the XVI-XIX centuries:
urban morphology and planimetry in the archive of Indias in Sevilla (Spain)
Recibido: mayo 2020
Aceptado: septiembre 2020

Nieves Martínez-Roldán1
Lola Goytia-Goyenechea2

Resumen

Abstract

Guanajuato es una ciudad singular: su localización,
paisaje único e historia han condicionado la
morfología urbano-territorial de la ciudad y su
entorno, evolucionando ambos junto a la minería
y generando una interesante bibliografía y
planimetría. Constituida por un centro histórico
no muy longevo y una serie de asentamientos
periféricos producto de la actividad minera,
en Julio de 1982 la ciudad es declarada Zona
de Monumentos Históricos por el Instituto de
Antropología e Historia, en 1988 fue inscrita por la
UNESCO en la Lista de Patrimonio Mundial bajo el
nombre de Ciudad Histórica de Guanajuato y Minas
Adyacentes, y desde 2006 tiene el reconocimiento
de ser la Quinta Ciudad más Bella del Mundo, y
todo ello gracias a su arquitectura y minería como
recuerdo de su pasado colonial. El interés de este
artículo radica en realizar un acercamiento a los
elementos que han dejado su propia huella como
consecuencia de la actividad minera, y referenciarlo
a los planos que se encuentran localizados en el
Archivo de Indias de Sevilla.

Guanajuato is a singular city: its location, unique
landscape and history have conditioned the
urban-territorial morphology of the city and its
environment, evolving both alongside mining
and generating an interesting bibliography and
planimetry. Constituted by a not very longlived historical center and a series of peripheral
settlements, product of the mining activity, in July
1982 the city is declared Historic Monuments Zone
by the Institute of Anthropology and History. In
1988 it was inscribed by UNESCO on the World
Heritage List under the name of Historic City of
Guanajuato and Adjacent Mines, and since 2006
it has been recognized as the fifth most beautiful
city in the world, all thanks to its architecture and
mining as a reminder of its colonial past. The
interest of this article is to make an approach to
the elements that have left their own trace, as a
result of the mining activity, and to refer it to the
plans that are located in the Archive of the Indies
of Sevilla.

Palabras Clave:

Mining town; profit farm; historical sketches

Keywords:

Ciudad minera; haciendas beneficio; bocetos
históricos

1

Nacionalidad: española; adscripción: Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Departamento de Urbanística y ordenación del Territorio,
Universidad de Sevilla, España; Doctora Arquitecta Urbanista; e-mail: nmr@us.es
2
Nacionalidad: española; adscripción: Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Departamento de Urbanística y ordenación del Territorio,
Universidad de Sevilla, España; Doctora Arquitecta Urbanista; e-mail: goytia@us.es

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

35

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

1. TERRITORIO Y CIUDAD MINERA DE
GUANAJUATO
La ciudad de Guanajuato está localizada en las
estribaciones de la Sierra del mismo nombre y
ocupa una estrecha cañada de 12 kilómetros de
longitud. Actualmente pertenece al estado que
lleva su nombre, junto a otros 45 municipios más,
y por su orografía (Sierra Madre Occidental, Eje
Transversal Volcánico y Sierra Madre Oriental)
es un lugar idóneo por la riqueza mineral natural
de su suelo, destacando el distrito minero de
Guanajuato (Sierra Central y Altiplanicie Norte)
y su Veta Madre. Ambas circunstancias han
generado una intensa actividad extractiva durante
cuatrocientos años (Blanco–Parra-Ruiz, 2016,
s/p). Los orígenes de esta ciudad coinciden con
la caída de Tenochtitlan en 1521, el inicio de la
conquista española y sus primeros asentamientos
de carácter militar y temporal. En el territorio
de Guanajuato destacan las expediciones del
español Antonio de Carvajal en 1523 y su
encuentro con chichimecas, grupos dedicados
a la agricultura y caza, dentro de los cuales
conviven otomíes, purépachas (Dávila, 2007, pp
41-46), además de pames, jonaces, guamares y
guachiles (Zamora, 2004, pp 25-44), habitantes
de los asentamientos preexistentes.
En 1526 los misioneros franciscanos fundan
la primera ciudad en el estado de Guanajuato, San
Francisco de Acámbaro, mientras en el territorio
se distinguen asentamientos mineros que explotan
en superficie. En 1537 el virrey Antonio de
Mendoza aprueba las Ordenanzas reguladoras de la
actividad minera en beneficio de la Real Hacienda,
y en 1541 cede las tierras a Rodrigo Vázquez quien
castellaniza su legado (Quanaxhuato por Guanajuato)
reconociéndose en el año 1546 el verdadero primer
asentamiento de Guanajuato-ciudad (Ruiz, 2012,
pp 92-126). Hasta el descubrimiento de la plata
en las minas de Zacatecas en 1546 y en San
Bernabé - San Juan de Rayas en 1548, México
como territorio tiene poco que ofrecer (Brading,
2015, s/p), pero tras los descubrimientos los
españoles comienzan con la actividad minera a
pesar de contar con grandes deficiencias: falta
de alojamientos, escasez de comida y casi nula
mano de obra son los causantes de hostilidades
que son resueltas con las armas (Blanco, Parra,
Ruiz, 2016, s/p). Desde 1550 Guanajuato es
uno de los principales asentamientos de Nueva
España quedando fundado oficialmente en 1554
36

con el nombre de Real de Minas de Santa Fe. Ya
en 1557 se contabilizan 40 compañías mineras
en las proximidades de Guanajuato (BlancoParra-Ruiz, 2016, s/p) que irán en aumento tras
el descubrimiento de la denominada Veta Madre
en 1558. Los jesuitas presentes desde 1574 en el
real de Guanajuato-Zacatecas (Blanco-Parra-Ruiz,
2016, s/p) se dedican a la agricultura para alimentar a
4.606 individuos libres y 2.641 individuos forzados
de etnia india y negra (Brading, 2015, s/p). Estos
trabajadores provienen de Comanja, Arantza,
Santa Clara, Chilchota, Uruapan, Pátzcuaro y
Cuitzeo entre otros asentamientos (Blanco-ParraRuiz, 2016, s/p).
En 1619 el rey Felipe III la nombra Villa de
Santa Fe de Guanajuato y tal es su importancia
que, a pesar de la carencia de documentos, se
tiene constancia de que en 1632 se envían desde
España dos tercios del mercurio obtenido en
las Minas de Almadén (Brading, 2015, s/p).
Sin embargo, si se conoce que en 1633 habitan
5.000 personas en las zonas mineras, siendo 300
españoles, y que a final de siglo hay un total
de 16.000 habitantes repartidos entre el núcleo
urbano y los asentamientos dispersos. Así durante
este siglo XVII las minas activas son numerosas,
destacando Rayas, Mellado, Sirena y Cata, y
se contabilizan 47 haciendas de beneficio en
las cuales trabajan por obligación un mínimo
del 4% de individuos de cada asentamiento
(Blanco–Parra-Ruiz, 2016, s/p) - (Brading,
2015, s/p). No obstante, y a pesar del éxito de
Guanajuato, es un momento de crisis económica
general en Nueva España y muchas familias y
hacendados se arruinan cambiando de actividad:
pasan de la minería a la siembra de cereales y
caña de azúcar, y los menos a la cría de ganado
(Brading, 2015, s/p).
En 1741 el rey Felipe V nombra a la Villa de
Guanajuato, la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de
Santa Fe de Guanajuato en reconocimiento a las
riquezas proporcionadas a la Corona, siendo las
minas de Mellado, Cata y Sirena explotadas en
superficie y Rayas en profundidad. La subida de
impuestos a los mineros por parte de la Corona
y las condiciones físicas en que se encuentran
los tajos mineros, con escorias interfiriendo
los cauces naturales de agua y provocando
inundaciones constantes en las zonas residenciales
y excavaciones mineras, dan lugar a desacuerdos
sociales provocando las rebeliones de 1766 y
1767 en los distritos mineros de Guanajuato y la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

huida hacia las montañas en búsqueda de un lugar
seguro (Villalba, 2013, p 37). La solución de la
Corona: realizar un nuevo empadronamiento,
ya que la población minera cuenta con 40.000
individuos (sólo el diez por ciento vive en el
núcleo urbano), y un reparto equitativo entre
trabajadores y haciendas de beneficio con la
creación del gremio de mineros para defender
sus propios intereses mediante unas ordenanzas
conjuntas (Brading, 2015, s/p). A partir de
1768 y gracias al descubrimiento de la mina
Valenciana (localizada entre Mellado y Rayas),
la ciudad de Guanajuato se convierte en la
más floreciente de Nueva España (BlancoParra-Ruiz, 2016, s/p): en 1773 existen 175
minas en Guanajuato sin contar los zanguerros
explotados, según la Real Hacienda y Caja de
Guanajuato, por el propietario y 3 o 4 operarios.
En 1780 se estima que la ciudad cuenta
con 50 grandes haciendas de beneficio y 300
casetones de menor tamaño (Brading, 2015,
s/p). Convertida Guanajuato en capital de una
de las doce provincias de México desde 1786,
cuenta con una población que representa el 10%
de la población total de Nueva España, es más,
de los cinco títulos nobiliarios que Carlos III
otorga a Guanajuato tres se destinan a personas
relacionadas con La Valenciana (Manso, 2008, pp
537-589). A finales de este siglo XVIII, según el
censo de 1792, los mineros en Guanajuato llegan
a 6.000 personas, y en las numerosas haciendas de
beneficio se contabilizan 1.896 arrastres para la
molienda del mineral y 14.618 caballos para el tiro
de malacates; incluso algunos mineros adquieren
tierras en propiedad, llegándose a registrar 421
haciendas mixtas y 899 ranchos. Los trabajadores
de las minas están representados por un 42%
de indios, 22% de mulatos, 1,4% de mulatosesclavos, 19% de mestizos, 11% de españoles
y un 3% de procedencia desconocida (Villalba,
2013, pp 53-83). Además de la minería existen
otras actividades tales como comercio, ropa,
alimentos, servidumbre, transporte, agricultura,
trabajadores del metal y madera, combustibles,
escribientes, espectáculos, funcionarios y otros
(Brading, 2015, s/p). A principios del siglo XIX
en el trabajo subterráneo se contabilizan 1.300
personas dedicadas al transporte y molienda, y en
el trabajo en superficie 5.000 personas dedicadas
a la fundición y amalgamación.
En 1803 la Real Hacienda reconoce 75
haciendas de beneficio y 200 zangarreros con
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

1.866 arrastres para la molienda (Brading, 2015,
s/p), pero el inicio en 1810 de la Guerra de la
Independencia de México produce retrocesos
económicos y descensos en la actividad minera
pasando de los 90.000 habitantes en 1810 a sólo
6.000 tras los cerca de diez años de guerra. No
obstante en 1825 dos empresas inglesas se hacen
con la extracción de mineral, la Anglo-Mexican
Mining Association y la United Mexican Mining
Company, aunque los problemas en desaguar
los tajos por el abandono durante la guerra, la
imposibilidad de comunicar para consultas
técnicas, la falta de trabajadores cualificados, la
desconfianza en general hacia el minero mexicano
o la falta de adaptación de patronos-trabajadores,
a lo que se suma que los ingleses sólo pueden
ser arrendatarios y nunca propietarios, hacen
que abandonen dicha empresa (Staples, 2018,
pp 79-102). Entre 1885-1910 justo hasta el
momento de iniciarse la Revolución Mexicana,
la ciudad vuelve a renacer industrialmente y
en 1892 comienzan a operar empresas mineras
norteamericanas: Guanajuato Reduction and
Mines, Guanajuato Cons. Mining and Milling,
Guanajuato Amalgamated Gold Mines y
Guanajuato Development (Uribe, 2001, p
280) potenciando el ferrocarril y facilitando el
transporte del mineral de manera más efectiva.
Sin embargo, la inestabilidad en el precio de la
plata frente al ascenso en su producción obliga
a que en 1907 se paralicen 1.108 minas de las
1.235 que hay en actividad en todo el territorio
mexicano ocasionando problemas de inactividad
importantes (Uribe, 2001, pp 281-297).
Investigadores afirman que las minas de
Guanajuato, y en general la minería mexicana,
tienen un desarrollo cíclico donde cada 20-30
años las minas se trabajaban y abandonaban por
falta de recursos minerales hasta mejorar las
condiciones de extracción y de los trabajadores
(Antúnez, 1964, p 588). Este fenómeno propicia
que la explotación se haya extendido por
varios siglos y que los asentamientos se vean
sometidas a continuos cambios en su localización
(Hausberger, 2009, pp 32-74). A pesar de todo
las grandes empresas sobreviven frente a las
familiares pero ya con una imagen y un paisaje
muy diferente al de los siglos XVI, XVII y
XVIII, dejando de ser hitos en el territorio frente
a simples instalaciones industriales.

37

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

2. LA PLANIMETRÍA DEL ARCHIVO DE
INDIAS: GUANAJUATO
La planimetría guardada en el Archivo de Indias
es una colección principalmente de planos mineros
ubicados entre 1701 y 1786. Entre ellos se
encuentra archivado el plano titulado “La Noble
Ciudad de Guanajuato. Vista desde lo alto del
Cerro de San Miguel por el Poniente” (fig.01)
fechado en 1701 y autor desconocido. En él
se representan iglesias, conventos, hospitales,
casas reales y la alhóndiga pública, y aparecen
referenciadas las minas Valenciana, Mellado,
Rayas y Serena.

Al pie del plano figura la siguiente inscripción:
“Tiene calado esta mina al echado de la vera línea
tierra 3 o 6 varas. Y de andadura tiene el camino
por donde vayan las mulas desde la boca hasta los
cargaderos 820 varas. Y del todo él se ha hecho
ahora nuevamente por el Sr Bracamonte desde el
número 12 para abajo, que son 45 y se ha laborado
en su tiempo desde el número 39”, y en la esquina
superior derecha aparecen nombrados y numerados
los caminos de acceso a lugares secundarios.
Figura 02. Diseño camino interior de la Mina de
Rayas en Guanajuato (1704)

Figura 01. Plano de la ciudad de Guanajuato (1701)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 601

Datos curiosos son que a pesar de su fecha y
estar la Mina La Valenciana en auge a partir de
1768, ya ésta aparece representada como si fuese
un poblado. La inscripción que aparece en el
ángulo inferior izquierdo del plano relata: “Es el
más rico Real de Minas de Nueva España”, y en
el ángulo inferior derecho: “Situada a 267 grados
30 minutos de longitud y 22 grados 50 minutos de
latitud en el signo de Virgo”.
De 1704 se encuentran archivados dos planos
referentes a la Mina de Rayas en Guanajuato
ambos realizadas por José de Ledesma. El primero
de ellos titulado “Diseño camino interior de la
mina de Rayas” (fig.02) representa, con escala
gráfica, el camino entre los diferentes socavones
y cómo los mineros están realizando sus labores
con el torso aparentemente desnudo y chambergo,
o cargan el mineral, con aspecto encorvado, en
bolsas probablemente de cuero y en animales de
tiro, disponiendo para ello de escaleras marinas.
38

Fuente: Autor, José de Ledesma. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 97

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

Figura 03. Diseño obras y norias para el desagüe de la
Mina de Rayas (1704)

aparecen varios textos referenciados respecto
a los dibujos y en el derecho la orientación. De
1473 está archivado el plano titulado “Medidas
ejecutadas según las reales ordenanzas de la mina
de Santa Ana” (fig.04), aunque está fechado en
1747 por los archiveros.
Figura 04. Medidas ejecutadas según Reales ordenanzas
de la mina de Santa Ana, Real de Guanajuato (1743)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 107

Fuente: Autor, José de Ledesma. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 96

En el segundo de los planos, también del
mismo autor y titulado “Diseño obras y norias
para el desagüe de la mina de Rayas”, (fig.03)
se representan las obras y norias para el desagüe
de la mina de Rayas a través de un sistema de
bombeo manual con pozos y norias movidas por
animales de tiro. Los mineros se representan con
la misma fisonomía que en el plano de la figura 02.
Al pie del plano se puede leer: “Tiene esta mina
de profundidad a plomo 235 varas hasta el último
plano, y al echado 306. Hasta el venero del agua
200. Varas a plomo como aquí se demuestra por
su pitipié y al echado 264”. En el lateral izquierdo
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

En él se localiza la boca de Santa Ana y de San
Vicente, e igualmente hace referencia y localiza
el tiro de la Atalaya formando parte de la mina
de Santa Anita. El plano marca un recinto donde
se establece una profundidad de 60,8 cuadras y a
partir de este punto indica “Echado infinito”.
De 1747 existe un Mapa (Referencia MPMinas-106) de la mina nombrada San Lucas que
forma parte del expediente de demanda del Conde
de San Pedro contra Don Francisco Antonio de
Estrada, en el que se recogen las pertenencias
de la misma con testimonio de Manuel Gómez
Corbán y Alonso Cid Fernández.
El plano titulado “Minas de Santa Anita y
San Lucas con sus bocas, labores, pertenencias,
medidas, con indicación del hilo y echado de
las vetas en el cerro de Atalaya, así como de las
labores del socavón” (fig. 05) está fechado en
1747. En el lateral izquierdo se describe cada una
de las partes de la mina numeradas con letras.
En el plano se representan las excavaciones
de la mina, y a izquierda y derecha hay sendas
representaciones del sol. El plano de 1748 titulado
“Gráficos de los cerros de la Atalaya y Rayas y
Mellado en el real de Guanajuato” (fig.06) está
dividido en dos partes, explicando en el lateral
derecho cada superficie del mapa. En el dibujo
39

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

superior se lee: “Mapa fielmente arreglado a la
pretensión de Don Francisco de Albarado según
las medidas que pide en Santa Anita, suponiendo
que todas las minas que contienen se midieran
por la misma regla”.
Figura 05. Mapa de las minas de Santa Anita y San
Lucas con sus bocas, labores, pertenencias, medidas,
con indicación del hilo y echado de las vetas en el cerro
de Atalaya, así como de las labores del socavón (1747)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 106

Figura 06. Dos gráficos de los cerros de la Atalaya y
Rayas y Mellado en el Real de Guanajuato (1748)

contiene las mismas quince pertenencias que el
de arriba, siendo iguales en ambos las figuras de
los – y Planes”.
A todo ello se añade una rosa de los vientos,
la escala gráfica (pitipié) en varas, limitándola a
120 varas, y en el borde superior hay dibujada
una cruz templaria.
Del año 1749 hay archivado un plano titulado
“Mapa de las cinco minas de Rayas, Catilla, Santa
Anita, San Lucas de Abajo y San Lucas de Arriba”
(fig.07) con la representación de dichas minas.
Es un hermoso plano a color con ornamento de
hojas, flores y pájaros, una cruz cristiana y corona
real en su borde superior y en la inferior una rosa
de los vientos con sumo detalle y colorido. En el
centro del dibujo ambas inscripciones: “Campo
que divide las minas de Rayas y Catilla y de Santa
Anita que se haya macizo y con la veta entera”
y “Campo o macizo que divide a Santa Anita de
San Lucas en lo alto donde está la Veta Virgen”.
En el ángulo superior izquierdo aparece una tabla
referencia para la lectura del plano, y en el lateral
derecho la rúbrica del escribano Juan José de
Zarazúa con firma en 1749 que indica que el mapa
refleja fielmente la copia del delineado geométrico.
Figura 07. Mapa de las cinco minas de Rayas, Catilla,
Santa Anita, San Lucas de Abajo y San Lucas de Arriba
(1749)

Fuente: Autor desconocido. Encargado por José de la Borda. Archivo
General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 97

En el inferior indica: “Mapa que claramente
demuestra la igualdad en todas las pertenencias
que en si incluye, midiendo la mina Santa Anita
en el orden que propongo a Vuestra Alteza que es
el que he observado y observan en otros minerales
que están en los contornos de México, el cual,
40

Fuente: Autor, copia realizada por José de Zarazúa. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 104

Del mismo año está archivada la planimetría
titulada “Medición y localización de la Mina de
Santa Anita” (fig.08), también certificada por el
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

escribano Juan José de Zarazúa. En este caso el
plano a pesar de que en apariencia aporta pocos
datos, los que hay son de interés: señala el camino
al “pueblo de Azogues” al que se parte por una
ladera, las quebradas, el cerro en el que está
la mina, las labores, y bocas para “dar la luz y
refrescar el ambiente en las minas” entre otros.
Figura 08. Medición y localización de la mina de Santa
Anita en el Real de Guanajuato (1749)
Hojas 1 - 2 (abajo) - 3 (derecha)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 100

Los últimos tres planos son de 1749. El plano
“Del socavón y de San Lucas de Abajo” (fig.09),
representa dos cuadras con distancias y medidas,
incluye referencias con letras para la lectura del
mismo, y en el lateral izquierdo la rúbrica del
escribano Juan José de Zarazúa con firma en
1749, lo que indica que el mapa refleja fielmente
la copia del delineado geométrico.
Figura 09. Socavón y de San Lucas de abajo del Real
de Guanajuato (1749)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 100

Fuente: Autores, Lázaro Zerrato y Nicolás Zerrato. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 99

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

Grafiado en colores y con un fondo elíptico
con oval de flores se enumera cada parte de la
mina y se representa la escala numérica con un
compás. Se dispone de una rosa de los vientos
dibujada con trazos geométricos.
El plano titulado “De la Quadra de San Lucas
de Atalaya y Quadra de Santa Anita, con la Boca
de San Vicente, Pozo de San Antonio y San José”
(fig.10), firmado por Lázaro Zerrato y Nicolás
Esteban Zerrato representa ambas cuadras.

Figura 11. Mapa y tabla geographica de las medidas de las
minas nombradas Mellado, Saucedo y Quebradilla, en el
Real de Guanajuato, sus bocas, puestos, y labores. (1749)

Figura 10. Quadra de San Lucas de Atalaya y quadra
de Santa Anita, con la boca de San Vicente, Pozo de San
Antonio y San José en el Real de Guanajuato. (1749)

Fuente: Autores, Lázaro Zerrato y Nicolás Zerrato. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 103

Y finalmente el titulado “Mapa y tabla
geographica de las medidas de las minas nombradas
Mellado, Saucedo y Quebradilla, en el Real
de Guanajuato, sus bocas, puestos, y labores
“(fig.11), donde en la esquina superior izquierda
se lee textualmente su título y añade: “…en
cuyo conocimiento se vendrá por los números
de su correspondencia. Advirtiéndose que las
letras del abecedario de las cuatros esquinas de
las tres minas son las que terminan sus cuadras
de cada una como va figurando”. El pitipié de
varas dispone de medidas de 10 a 120 varas
y en su banda inferior se indica el desglose de
letras y referencias. El plano es cromático y por
varias veces se representan rosas de los vientos
de manera simple y con marcación de los grados
en que se disponen los caminos y acequias.
También es curioso como en este plano se marca
lo “hundido” que se está laborando.

42

Fuente: Autor, copia realizada por José de Zarazúa. Archivo General de
Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 102

De 1767 es el plano denominado: “Croquis de
Guanajuato” (fig.12) que forma parte de un escrito
en el que se relatan los alborotos originados en
Guanajuato por la expulsión de la Compañía
de Jesús. Se representan los asentamientos que
rodean al núcleo principal especificando no sólo
su localización exacta sino la población que
dispone. Parte del asentamiento de Marfil y en
sentido antireloj aparecen referenciados: Santa
Ana, Cabras, Llanitos, Rosa, Garita, Peregrina,
Villalpando, Cubo, Santa Bárbara, San Bruno,
Bufa, Solano, Yerbabuena y Santa Teresa.
Igualmente está representado el núcleo central
de Guanajuato en el que se observan las calles,
las iglesias y lo que pueden ser los patios de las
haciendas de beneficio.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

Figura 12. Croquis de Guanajuato, situación y bloqueo
(1767)

Guerrero y Querétaro. En el plano aparecen
grafiadas las ciudades arzobispales, obispales y
particulares, además de las villas. También hace
distinción entre pueblos españoles, pueblos con
parroquia y cura, y pueblos pequeños, pero lo
más importante es la localización de haciendas
de ganado, haciendas agrícolas, reales de mina y
minas de cobre y estaño. En el borde inferior se
grafían varias escalas.

Figura 14. Mapa geográfico del Obispado de Mechoacán
(1801)
Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 687

En 1770 se traza el “Mapa de la Intendencia
de Guanajuato” (fig. 13) donde se localizan las
poblaciones, hidrografía y relieve. Según los
archiveros forma parte de la documentación
remitida por el virrey Antonio María de Bucareli
en carta nº 1330, en respuesta a la Real Orden
de 15 abril de 1772, sobre el establecimiento de
Intendencias en Nueva España.
Figura 13. Mapa de la intendencia de Guanajuato (1770)

Fuente: Autor, Tomás López. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 483

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 263

Un último plano referente al territorio y minas
es el titulado “Mapa geográfico del obispado
de Mechoacán, hecho por el manuscrito de D.
Manuel Ignacio Carranza, el de D. José Antonio de
Alzate y Ramírez, y otros documentos” (fig.14).
El citado obispado abarca Michoacán, Colima,
Guanajuato, San Luis Potosí, el límite sur de
Tamaulipas y una parte de los estados de Jalisco,
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Para concluir con la localización de planos
referentes a la huella minera en Guanajuato y
ubicados en el Archivo de Indias de la capital
hispalense, hay archivados dos modelos de
viviendas autóctonas tradicionales prácticamente
iguales a diferencia de algunos trazados internos:
Fechada la denominada “Vivienda de los Altos”
en 1783 (Fig.15) y “Vivienda de los Bajos” en
1786 (fig. 16), aunque en el catálogo general del
archivo de Indias aparecen ambas catalogadas
erróneamente como viviendas en los Altos quizás
por la similitud del trazado. En ambos esquemas
pueden observarse las piezas que conforman las
haciendas y la parte de las mismas destinadas al
beneficio del mineral (patios de ensaye).
43

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

Figura 15. Casas del Real ensaye de Guanajuato;
vivienda de los altos (1783)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 676

Figura 16. Casas del Real ensaye de Guanajuato;
vivienda de los bajos (1786)

Fuente: Autor desconocido. Archivo General de Indias-Sevilla.
Referencia: MP-México, 675

3. PRODUCCIÓN Y HACIENDAS DE
BENEFICIO
Sistemas de producción
En 1548 los españoles inician la actividad minera
44

con el sistema de extracción denominado de
lumbreras, calentando y enfriando las rocas
rápidamente puesto que tanto el oro como la plata
están superficiales. Para el beneficio del mineral
usan el método de fundición con el que llega a
obtenerse la cuarta parte de la plata extraída en
Guanajuato. Posteriormente en 1556 ante la
disminución del rendimiento, tanto por el desgaste
de la riqueza mineralógica del suelo como por el
cambio de las nuevas leyes que no permiten la
esclavitud convirtiéndose los mineros y esclavos
en asalariados, un español usa para el beneficio
del mineral el método alemán de la amalgamación
de plata con el sistema de patio, usando sal, agua,
sulfato de cobre y mercurio en frio, de modo que
extrae plata y oro conjuntamente y posteriormente
separa ambos minerales con ácido sulfúrico en
la casa de la moneda. Este método usado hasta
1905 produce las tres quintas partes de plata del
mundo hasta inicios del siglo XX. Los daños
medioambientales de la época son notables: extraer
los dos metales preciosos y acopiar la ganga en los
cauces de agua que discurren bajo las haciendas
de beneficio, la existencia y localización en el
territorio de haciendas de beneficio sin ningún tipo
de planificación urbanística, arrojar el mercurio
utilizado para el proceso de amalgamación, una
vez utilizado, al suelo y a los cauces de agua
directamente entre otros, nos da la imagen de un
paisaje único.
Desde 1726 se usa también el sistema de
extracción con dinamita permitiendo la obtención
de los metales a mayor profundidad, por ejemplo,
en la parte central de la denominada Veta Madre se
llegan a profundizar hasta 400 metros lugar donde
ya son visibles las corrientes subterráneas de agua.
Con la aprobación en 1892 de la Ley Minera y
la participación de empresas norteamericanas
se introduce la electricidad como fuerza motriz
facilitando en gran medida el uso de maquinaría de
alta tecnología (Ramos-Prol-Siebe, 2004, p 276).
A inicios del siglo XIX, y usando la dinamita
como único sistema de extracción, se pone en
práctica el método de cianuración que se implanta
de manera gradual en todas las haciendas de
beneficio y cuyo residuo de cianuro se vuelve
a verter directamente a los cauces de los ríos y
posteriormente a las denominadas presas de jales,
construidas sin desviar la cuenca y susceptibles
de erosión (Ramos-Prol-Siebe, 2004, p 277).
Geólogos de prestigio han estudiado la posible
contaminación ocasionada por el mercurio y
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

cianuro, y aún no existen pruebas concretas de
un daño medioambiental irreversible (RamosProl-Siebe, 2004, pp 279-283). Durante la
Guerra de la Independencia mexicana las minas
son abandonadas y automáticamente se inundan
de manera natural, hasta que con la llegada
de empresas inglesas en 1825 se consigue
desaguar las minas e introducir nuevos sistemas
de molienda sustituyendo las poleas con fuerza
humana por fuerza animal.
Las Haciendas de Beneficio
La ciudad de Guanajuato, vistos los métodos
de beneficio del mineral, pasa por una serie de
transformaciones urbano-territoriales en relación
a las diferentes etapas de producción (Ordaz-PuyVidarri, 2007, pp 49-50). En referencia a los lugares
en torno a los cuales se desarrolla la manipulación
y extracción de plata y oro, destacan las haciendas
de beneficio para producir las barras de oro y plata
como instalaciones industriales del momento,
aunque no hay que olvidar de la existencia de
haciendas mineras para la extracción de mineral.
Las primeras instalaciones mineras, precursoras
de las conocidas haciendas de beneficio, tienen
su origen en el siglo XVI, y puesto que necesitan
de una fuente de abastecimiento de agua para el
manejo del mineral es lógico que se ubiquen en sus
inicios en las laderas de las cañadas y próximas a
ríos y arroyos (Ordaz-Puy-Vidarri, 2007, pp 5152), escogiendo aquellos lugares donde se prevé
la bonanza minera y que coincide con el futuro
núcleo urbano de la ciudad de Guanajuato. Esta
casuística genera una traza territorial irregular y
difícil de comprender que se incrementa a partir
de 1558 cuando los propios mineros una vez
vista la producción inicial, prefieren adquirir
propiedades para sus instalaciones en la zona de
la cañada antes que seguir haciéndolo dentro del
propio núcleo urbano (Ordaz, 2015, pp 49-59).
Las instalaciones localizadas en el interior del
núcleo urbano pasarán a denominarse haciendas
de beneficio, pues reciben el mineral en bruto de
las explotaciones para el beneficio del mismo,
hasta que en el siglo XVIII se trazan en la periferia
de la ciudad por colmatación obvia de la traza
urbana (Ordaz-Puy-Vidarri, 2007, pp 53-59). El
auge de estos edificios surge a raíz de las reformas
borbónicas (1765-1808) creándose lo que hoy
día se denominaría corredor industrial. Las
superficies construidas de estas haciendas varían
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

entre las más pequeñas localizadas en el núcleo
urbano, y que son las que más transformaciones
por antigüedad han sufrido, y las de un tamaño
considerable localizadas en la periferia urbana
pues como se ha comentado con anterioridad, en
estas haciendas no sólo se beneficia el mineral,
sino que también se dispone de pequeños huertos
y establos para alimentar a los trabajadores. Entre
1686 y 1740 Guanajuato cuenta con 64 haciendas de
beneficio trabajadas por 208 beneficiadores (Torres,
2001, s/p). Las haciendas grandes con el tiempo se
fraccionan para separar a los grupos de trabajadores,
indios y negros, en las denominadas cuadrillas,
llegándose a convertir en alguno de los barrios que
configuran la actual ciudad de Guanajuato.
En lo que al beneficio de minerales se refiere,
las haciendas albergan dentro sus extensiones
territoriales varios elementos arquitectónicos
construidos exprofeso para cada uno de los pasos
que debe seguir el beneficio por amalgamación,
además tienen una estructura espacial diferente
en función de su localización (Ordaz, 2015, pp
59). Los aportes descriptivos y bocetos realizados
por Henry George Ward y su esposa en el libro
titulado México en 1827, y las realizadas por
Friedrich Sonneschmid, un minero con formación
en estudios mineralógicos, sobre las haciendas
de beneficio localizadas en la propia ciudad de
Guanajuato, son las principales fuentes de que se
dispone. En general la hacienda está construida
con materiales del entorno, mampostería y sillería.
En las haciendas de beneficio se realiza el
complejo proceso de amalgamación, el cual necesita
de una serie de espacios específicos desde la salida
del mineral de la mina hasta su transformación en
lingotes. Antes de llegar al patio, elemento principal
en torno al cual se genera la vida minera, se localizan:
la galería de selección, que suele ser un habitáculo
al aire libre, aunque tiene parte techada, con el
fin de recepcionar el mineral y separar de forma
manual lo inservible, y la galería de molienda con
cinco metros de altura y a veces hermosos arcos
de adobe y techado donde se ubican los llamados
molinos de pisones y los de arrastres o tahonas
que requerían de grandes galeras techadas. A
continuación, y en una especie de conducto se
incorpora mercurio, agua y se hace la torta de
mineral (Gómez, 2005, p 86).
La siguiente pieza es el patio, un lugar abierto,
embaldosado y con cierta pendiente para escurrir
el agua y donde se suelen echar los productos
químicos como el sulfato de cobre, mercurio
45

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

y agua. El tamaño de la superficie es variable
existiendo en Guanajuato haciendas de beneficio
que tienen cabida en sus patios de 30 a 40 cúmulos
de mineral de entre 15 y 33 quintales frente a otras
que llegan hasta 300 cúmulos. Las haciendas con
patios más pequeños suelen ser las ubicadas en el
centro urbano por cuestiones lógicas del espacio
(hoy convertidas en espacios y plazas públicas),
y las más grandes las ubicadas en la periferia
(Gómez, 2005, p 102). Con el patio se comunica
la galería de lavado que dispone, en una superficie
regular, las tinas de lavado donde se separa el
lodo del mineral gracias al movimiento de aspas
con tracción animal, y a la que le acompaña la
construcción del abastecimiento y retirada de
agua. A continuación, se ubica la sala de ensaye
que tiene varias funciones siendo un espacio
pequeño y techado. Finalmente el horno, un
espacio de unos tres metros de altura y techado,
a excepción de la zona del tiro de las chimeneas,
donde se realiza la última etapa y la fundición de
la plata en barras (Gómez, 2005, p 103).
Para guardar las herramientas, utilizadas
tanto en el trabajo manual como en la fragua, se
construyen edificios y almacenes anexos como
por ejemplo la carbonera o la azoguería, o para
guardar el grano que alimenta a los trabajadores
se construye el troje. También los espacios para
uso animal son importantes como el corral para los
caballos o el establo para las vacas. Por supuesto
no se pueden olvidar los espacios destinados a
la residencia pues realmente estamos ante una
hacienda (ver figuras 15 y 16) : la casa principal,
con patio trasero en el que hay un huerto,
construida frente al patio desde donde se domina
prácticamente todo el circuito; la casa del
mayordomo, responsable de la hacienda y del
proceso del beneficio, trazada con una pequeña
sala, dormitorio y cocina; y los habitáculos
construidos con materiales poco estables donde
permanecen los esclavos negros fuertemente
custodiados (Dávila, 2007, pp 52-56) .
Para los operarios (indígenas libres e indígenas
forzados) que trabajaban en el beneficio y comerciantes
(blancos o mestizos) se construyen viviendas simples
con materiales pobres, normalmente de adobe y
de una sola planta con una habitación grande (el
salón), otra más pequeña (el dormitorio), además
de cocina, bodega, y a veces pozo, corral y establo.
Para operarios más especializados las viviendas
son de piedra y dos plantas con más habitaciones y
espacios comunes.
46

4. MORFOLOGÍA URBANA A TRAVÉS DE
LA PLANIMETRÍA
Desde que en 1554 se funda el asentamiento de
Guanajuato y se fundan las primeras instalaciones
industriales, antecedentes de las primeras
haciendas de beneficio de oro y plata que hasta
ese momento tienen uso agrícola, son frecuentes
los asentamientos dispersos y secundarios que
originan asentamientos poblacionales estables y
que son los precursores de los diferentes barrios
de la futura ciudad que cuenta ya con un total de
algo más de 4.000 habitantes. En 1558 con el
trabajo en la Veta Madre se genera la proyección
de verdaderos poblados y campamentos-fortines
como los de Santiago (de Marfil), Tepetapa, Santa
Ana y Santa Fe, considerándose éste último el
principal (figura 01), mientras se construyen en
estos poblados alojamientos para las cuadrillas de
mineros, iglesias y hospitales independientes para
los trabajadores de las minas, indios otomíes,
tarascos, mexicanos y mazahuas que mantienen
una marcada segregación social entre ellos.
Desde que el fortín de Santa Fe adquiere el título
de Villa en 1619, el parcelario se traza de manera
que se eviten deslizamientos del terreno debido a
las escorrentías de agua y siempre en paralelo a
los cursos de agua, y los fortines, que han perdido
su carácter militar, se transforman en poblados
que al igual que los asentamientos mineros se
localizan en lugares aislados y crecen de forma
espontánea. Tan sólo los espacios dedicados al
culto religioso adquieren un papel significativo
y determinan el lugar donde posteriormente se
erigirán las iglesias.
Por otro lado, el hecho de que, durante
los siglos XVII-XVIII, las minas cambien de
propietario y ubicación constantemente en busca
de un mayor rendimiento, provoca el aumento
del número de excavaciones y haciendas de
beneficio (figura 07), que a su vez se dividen en
porciones más pequeñas para ser explotadas de
modo familiar. Esta peculiaridad hace que debido
al sistema de patio para el beneficio del mineral se
duplique el número de patios y a la larga genere
un mayor número de espacios libres en la ciudad
de Guanajuato al desaparecer el uso minero. Ya
reconocida Guanajuato como ciudad en 1741, el
crecimiento continúa siendo mucho más intenso
y continua por ambas márgenes del río, de modo
que la mitad de la ciudad está ocupada por edificios
religiosos y la otra por haciendas de beneficio. La
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Huella minera en la ciudad de Guanajuato (México) entre los siglos XVI-XIX

inundación de 1760 afecta de tal forma al núcleo
urbano que se proyectan muros para encajonar el
rio a su paso por la ciudad, mientras en su periferia
los asentamientos industriales desligados del
centro urbano crecen alrededor de la iglesia
adaptándose a las condiciones físicas del terreno.
A partir de 1768 y gracias a la actividad minera
(figuras 04-07-09-10-11) y al descubrimiento
de la mina Valenciana, localizada entre Mellado
y Rayas (figuras 02-03-06) dentro del área
de la Veta Madre, la ciudad de Guanajuato se
convierte en la más floreciente de Nueva España
(Blanco-Parra-Ruiz, 2016, s/p) y comienza a
densificarse, necesitando el núcleo principal una
infraestructura potente de abastecimiento de agua
y el adoquinado de sus calles más importantes.
En 1770 se realiza el mapa de la intendencia
de Guanajuato (figura 13), y en 1780 se estima
que la ciudad cuenta con 50 haciendas de
beneficio de tamaño grande-mediano y unas
300 de menor tamaño que no son sino casetones
(figura 05) (Brading, 2015, s/p). En referencia
a la configuración urbana del núcleo principal
de Guanajuato ésta es deficiente contando con
pocas calles demasiado tortuosas (figura 12), en
esta situación la población vive prácticamente en
chozas localizadas en los cerros que se ocupan y
desocupan con los avances mineros. Convertida
ya en capital (figura 14) de una de las doce
provincias de México desde 1786, Guanajuato
cuenta con una población de 55.000 personas
que representan el 10% de la población total de
Nueva España necesitando la misma obras de
carácter general: encauzamiento de los arroyos,
reemplazo de los puentes de madera por piedra,
elevación de algunos puntos de la ciudad
sacrificando muchos de los edificios barrocos, y
consolidación del pavimento con adoquines en
las calles que aún eran de tierra. Como proceso
lógico de crecimiento, comienzan a conurbarse
los núcleos dispersos existentes y a reutilizarse
las porciones de tierras de las haciendas que no
se destinan para uso agrícola con fines mineros.
Al iniciarse la Guerra de Independencia en 1810
la ciudad tiene censados cerca de 90.000 habitantes
y está sometida a una serie de irregularidades:
desagua sus desechos al cauce del río así como los
excedentes mineros de las haciendas de beneficio,
las edificaciones están en mal estado y parte de
ellas son afectadas por los acontecimientos, se
han de construir fortificaciones de defensa en los
accesos y periferia, se produce el abandono de
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

algunos asentamientos mineros por la inutilización
de las propias minas, e incluso algunos edificios
religiosos, señas de identidad de los pobladores,
son demolidos.
En torno a 1825 se establecen en la ciudad
empresas inglesas que se hacen con la extracción de
mineral, pero los problemas con que se encuentran
son graves: el consumo indiscriminado de madera
para el apeo de las galerías mineras, la obtención de
leña como combustible para el desgaje de las rocas
por calentamiento, o el consumo doméstico han
convertido a la sierra en un erial que incrementa
las posibilidades de inundación y escorrentías mal
dirigidas, y la desforestación es de tanto alcance
que ni siquiera sirve para dar continuidad en el
servicio a las máquinas de vapor inglesas que
laboran en Guanajuato.
Al mismo tiempo que se realizan importantes
obras de infraestructuras relacionadas con
la movilidad, continúan los encauzamientos
subterráneos, se incorporan nuevas trazas para
el ferrocarril y tranvía urbano, e incluso en 1827
se dota a la ciudad de alumbrado y en 1851 se
equipa la ciudad con un servicio de aseo-baño
de carácter de uso público. Llegado el año
1886 las inundaciones de la ciudad continúan
y es necesario buscar una solución: la ciudad
prácticamente se reconstruye subiéndole el nivel
(Trujillo, 2015, pp 8-14) y se quedan soterradas
construcciones enteras.
El siglo XIX finaliza con la reestructuración
de la ciudad y la mejora de los caminos que unen
el núcleo urbano con los poblados y cuyo límite
son las haciendas de beneficio, en este sentido la
ley sobre Ocupación y Enajenación de Terrenos
Baldíos del 1894 es uno de los desencadenantes
de la revolución mexicana (Guzmán, 2005).
Paralelamente el ralentizamiento de la actividad
minera y el abandono de las haciendas de
beneficio dan lugar a la configuración actual de
la ciudad de Guanajuato que durante el siglo XX
y XXI ofrece un crecimiento sin igual, llegando a
contar con una población de 184.239 habitantes
censados en 2015.
5. CONCLUSIONES. HUELLA DE LA
MINERÍA EN EL SIGLO XX
El inicio de la Revolución Mexicana en 1910
supone un inciso en la evolución económicosocial de la ciudad de Guanajuato, produciendo
importantes reformas para el pueblo mexicano
47

�Martínez-Roldán, Goytia-Goyenechea

y revalorando el Ejido como una célula política
y económica. En 1921 el censo general de
habitantes de Guanajuato publica 19.408
habitantes lo que indica una clara progresión
en alza. Durante todo este siglo la ciudad de
Guanajuato continúa colmatándose: se inaugura
en 1964 la denominada Calle Subterránea sobre
una antigua cañada que cuenta con una longitud
de 2,9 kilómetros, y ante los efectos de mejoras
en salubridad y movilidad se ejecutan otros
túneles para una ciudad que cuenta ya con 65.324
habitantes. Desde este momento la ciudad perderá
su carácter minero y artesanal desarrollándose
una interesante actividad turística apoyada por la
construcción de la Carretera Panorámica en 1973
que rodea a toda la ciudad proporcionando unas
vistas espectaculares sobre el interesante paisaje.
En julio de 1982 la ciudad es declarada Zona
de Monumentos Históricos por el Instituto de
Antropología e Historia. De los 831 Monumentos
Históricos Catalogados sólo están reconocidos
552 y desde 1993 se aumenta a 639. Además en
1988 fue inscrita por la UNESCO en la Lista de
Patrimonio Mundial bajo el nombre de Ciudad
Histórica de Guanajuato y Minas Adyacentes con
un área protegida de 2.264 hectáreas de las cuales
sólo 1.200 hectáreas se encuentran edificadas.
En 2006 tiene el reconocimiento de ser la Quinta
Ciudad más Bella del Mundo, reconocimiento
realizado por National Geographic. En el año
2015 y tras casi quinientos años de existencia,
la ciudad de Guanajuato cuenta con 184.239
habitantes (Ruíz, 2012, pp 149-150). C
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�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de
Monterrey en el periódico El Norte (1945-1963)*
Voicing modernity. The architectural renovation of Monterrey in El Norte
newspaper (1945-1963)
Recibido: enero 2020
Aceptado: agosto 2020

Vanessa Nagel Vega1
Lourdes Cruz González Franco2

Resumen

Abstract

La ciudad de Monterrey, en el noreste de México,
se caracteriza por un temprano desarrollo técnico
que transformó la urbe y marcó su apropiación de
la modernidad por el empleo de materiales locales
industrializados de construcción. La difusión de las
renovaciones arquitectónicas y urbanas que se iban
sucediendo en las páginas del periódico El Norte aporta
una visión particular de la ciudad que nace industrial
y que busca su conversión en el paradigma de la
ciudad moderna occidental. Los edificios que se iban
divulgando consolidarían dicho imaginario, al mismo
tiempo que las carencias inherentes a las economías
en crecimiento de los países latinoamericanos, marcan
una crítica constante al proceso modernizador.
La difusión en la prensa local, marcada por
una fuerte inclinación hacia las obras de iniciativa
privada, como la pionera construcción del campus
del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey, iría dando cabida, paulatinamente, a
las obras de presupuestos públicos, como aquellas
significativas del Instituto Mexicano del Seguro
Social y de la Universidad de Nuevo León. Así,
el presente análisis busca ampliar y enriquecer
las interpretaciones actuales sobre una más de las
distintas modernidades nacionales.

The city of Monterrey, in northeastern Mexico, is
characterized by an early technical development that
transformed the city and marked its appropriation
of modernity using local industrialized construction
materials. The dissemination of the architectural
and urban renovations that were happening in the
pages of the newspaper El Norte provides a vision
of the city that is born industrial and that seeks its
conversion into the paradigm of the modern western
city. The buildings that were being disseminated would
consolidate this imaginary, at the same time as the
deficiencies inherent in the growing economies of Latin
American countries mark a constant criticism of the
modernization process.
The dissemination in the local press, marked
by a strong inclination towards private initiative
works, such as the pioneering construction of the
Monterrey Institute of Technology and Higher
Studies campus, would gradually accommodate
public budget works, such as those significant
of the Mexican Social Security Institute and the
University of Nuevo León. Thus, this analysis seeks
to broaden and enrich current interpretations of one
of the different national modernities.

Palabras Clave:
Monterrey; arquitectura moderna; difusión

Keywords:
Monterrey; modern architecture; dissemination

*

La presente investigación ha sido posible gracias al Programa de Becas Posdoctorales de la UNAM / DGAPA 2019.
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México; Arquitecta y Maestra en Historia del Arte por la
UNAM. Doctora arquitecta por la Universidad Politécnica de Madrid. Estancia posdoctoral en el Centro de Investigaciones en Arquitectura,
Urbanismo y Paisaje (CIAUP) de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. vanenagel7@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México; Maestra en Historia del Arte y Doctora Arquitecta por
la UNAM. Investigadora Titular "C", tiempo completo, Facultad de Arquitectura, UNAM, en el Centro de Investigaciones en Arquitectura,
Urbanismo y Paisaje (CIAUP); Directora del Archivo de Arquitectos Mexicanos (AAM), FA-UNAM; Sistema Nacional de Investigadores
Nivel III. lourdescgf@hotmail.com
1

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

51

�Nagel Vega, González Franco

En 1943 la economía nacional se sacudía las
restricciones comerciales impuestas por el programa
bélico estadounidense que paralizaban a la industria
mexicana. De la noche a la mañana, Monterrey
acapararía los titulares por desvelarse la noticia del
encuentro diplomático de los presidentes mexicano
Manuel Ávila Camacho y estadounidense Franklin
Delano Roosevelt, un 20 de abril. Los primeros
mandatarios intercambiarían frases de buena
vecindad y de compromiso en la lucha contra
las naciones del Eje con la Segunda Guerra
Mundial como telón de fondo. Monterrey, capital
del estado de Nuevo León, superaba ya los 200
mil habitantes, en un país que florecía con una
población de veinte millones de personas.
Ese mismo año, en septiembre, el recién
creado Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, de iniciativa privada,
inauguraría sus clases en un céntrico edificio
cercano a la Plaza Zaragoza. Apenas dos años
más tarde, en 1945, la demanda de nuevos locales
llevó al Tecnológico a iniciar la magna obra de
su campus universitario, pionero a nivel nacional
por integrar aulas, servicios administrativos,
instalaciones deportivas e internado para los
estudiantes foráneos.
Además del Tecnológico, fueron muy diversas
las edificaciones que se conocieron por medio de
la prensa local. Las fotografías de proyectos y
obras fueron construyendo la imagen moderna de
la ciudad de Monterrey. Así, las nuevas industrias,
los edificios comerciales, los centros educativos
públicos y privados, las instalaciones para el cuidado
de la salud y la vivienda perfilarían una modernidad
mucho más heterogénea que la conocida a través
de otras fuentes impresas, como las publicaciones
periódicas de arquitectura. La modernidad a la que
aquí se alude es la entendida como la búsqueda
constante por trascender la condición previa en las
formas de vida, las manifestaciones artísticas, los
objetos, las edificaciones y sus técnicas constructivas
(Ayala, 2013, p. 17).
Abordar la modernidad regiomontana implica
llevar a cabo un riguroso análisis de la plataforma
de difusión de los principales debates sobre la
transformación de la ciudad, sus mejoras y sus
utopías: la prensa local. Para el caso de Monterrey,
los periódicos El Norte y El Porvenir fueron los
principales medios de difusión de la arquitectura
y el urbanismo de la mitad del siglo XX. Las obras
que aquí se revisan diversifican lo que se registra
en las publicaciones periódicas, aportando,
52

además, una visión de primera mano del entorno
político, económico y social de la época.
Desde luego, no se pasa por alto que cualquier
medio de difusión será parcial. Es notable que
los intereses de la iniciativa privada son casi
transparentes en las páginas del matutino El Norte,
respaldado por empresarios locales (Esquivel,
2000). El Norte apareció el 15 de septiembre
de 1938 con una tirada de 15 mil ejemplares,
un alarde para la época considerando que ya
estaba bien arraigado en el público el matutino
El Porvenir y el vespertino El Tiempo. Su primer
editor fue Rodolfo Junco Voigth, entonces a cargo
del vespertino El Sol. Desde su origen, el diario fue
un foro idóneo para consolidar algunos de los valores
bien arraigados en la sociedad neoleonesa, como el
trabajo, el ahorro y los patronos como los principales
proveedores de beneficios sociales: escuelas para
los hijos de los obreros, clínicas e, incluso, vivienda
para los trabajadores. Cabe insistir que, en Nuevo
León, desde su temprana industrialización en el
siglo XIX, está muy arraigado el respeto de los
obreros y empleados hacia sus patrones, ya que
éstos han sido la figura principal provisora de
prestaciones sociales. Esto responde a la historia
particular de la entidad; el aislamiento geográfico
y la distancia con respecto a la capital del país
dio paso a una identidad laboral única a nivel
nacional. Pero, no sólo se apuntalarían conceptos
abstractos, sino que la propia modernidad, en su
aspecto más material y tangible, fue una parte
sustancial de la difusión en la prensa.
EL CAMPUS DEL TECNOLÓGICO DE
MONTERREY
En junio de 1945 daría inicio la construcción
del campus del Tecnológico en la ciudad de
Monterrey. En rueda de prensa en los salones
del Casino Monterrey, y con una exposición
de planos y maquetas, se explicaría el magno
proyecto a los directores, editores y consejeros de
los principales diarios regiomontanos: El Norte,
El Sol, El Porvenir y El Tiempo (“A 5 minutos”,
1945). Se solicitaba a los medios impresos
divulgar el propósito de la institución privada que
beneficiaría a la sociedad regiomontana, ya que
de sus aulas egresarían técnicos y profesionistas
a la medida de la industria local. Durante los
siguientes días verían la luz en El Norte fotos de
la maqueta y de las perspectivas de la planta de
conjunto, de los edificios de aulas, del internado
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

con su alberca olímpica [Figura 1], del vestíbulo
de acceso a las oficinas administrativas y de
la biblioteca. El amplio proyecto había sido
encomendado al arquitecto jalisciense, radicado
hacía mucho en la capital del país, Enrique de la
Mora. La difusión del Tecnológico destaca por la
insistencia en determinar su estilo moderno, su
amplitud, belleza y confort. El domingo 17 de
junio se llevaría a cabo la ceremonia oficial del
inicio de obras, en los terrenos adyacentes a la
carretera nacional, al sur del Río Santa Catarina.
El Tecnológico se anunciaba como «el fruto más
hermoso de la iniciativa privada de Monterrey»
(Pedroza, 1945).
Figura 1. Tecnológico de Monterrey, proyecto del
internado. Modernidad de vanguardia en el primer
campus universitario latinoamericano

Fuente: El Norte, 9 junio 1945, p. 7

La importancia de la obra —desde nuestra
perspectiva— no radica tanto en verificar los logros
de los industriales sino en su carácter pionero como
el primer campus universitario latinoamericano. El
proyecto del arquitecto De la Mora —quien en ese
momento se encontraba construyendo en Monterrey
el templo de La Purísima— mostraba una disposición
reticular de edificios largos y equidistantes, partiendo
de un eje principal de composición; todo un ejemplo
de diseño racional y funcional. El proyecto, que se

iría construyendo parcialmente, sería contratado
por el ingeniero Armando Ravizé, igualmente
involucrado en la erección de La Purísima.
El inicio del sexenio de Miguel Alemán
Valdés, en diciembre de 1946, era optimista en
Monterrey. El 4 de julio de 1947 se anunciaría
—en primera plana— la visita del Primer
Magistrado a la capital de Nuevo León. Aunque
basada en «rumores oficiales», había gran
expectativa sobre esta visita, ya que sería la
primera de Alemán como dirigente del país
(“El Presidente”, 1947). Se divulgó que Alemán
había aceptado visitar los primeros edificios
del Tecnológico. Sin embargo, el 7 de julio los
encabezados sobre varias inauguraciones en la
Sultana del Norte —como también se conoce a
Monterrey— recaían en Antonio Ruiz Galindo,
Secretario de Economía, quien, en representación
del presidente de la República inauguraba, además
de los edificios del Tecnológico, una obra de
infraestructura fundamental para los industriales,
y que conseguían después de años de gestiones:
el gasoducto Monterrey-Reynosa de la compañía
Gas Industrial, S.A. (“En Coahuila”, 1947).
La ausencia del presidente de la Nación ese
verano del 47, desde luego, no interrumpiría
la construcción de nuevos edificios para el
Tecnológico. En septiembre de 1948 se daba
a conocer una nueva maqueta de los edificios
centrales. De nueva cuenta, proyecto del arquitecto
De la Mora, el corazón de la composición constaba
de una cúpula ovoide que arrancaba desde el nivel
del suelo y que formaba, toda ella, el volumen
principal de uno de los edificios [Figura 2]3.
Este grupo de edificaciones serviría de salón de
exposiciones, biblioteca, hemeroteca, salas de
lectura y estudio, auditorio, oficinas administrativas
y dirección (Villarreal, 1948).
La modernidad arquitectónica del Tecnológico
se verificaba por sus líneas sobrias, sus espacios bien
iluminados y ventilados y su sistema constructivo
de marcos estructurales de concreto armado. Sin
embargo, esa actualidad convivía con una ciudad
que se mantenía al margen del desarrollo deseado.
Según estudios de la época, las dos terceras partes
de los regiomontanos habitaban casas insalubres,
sin ventilación, de mínimas dimensiones y mal
construidas (Rangel, 1948).

3
Este proyecto del arquitecto De la Mora para el ITESM no llegaría a construirse. Información derivada de la consulta del Fondo Enrique
de la Mora (Documentos caja 2, folder 12), del Archivo de Arquitectos Mexicanos (AAM), Facultad de Arquitectura, UNAM.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

53

�Nagel Vega, González Franco

En su curso por posicionarse como la mejor
institución educativa privada del país, el ITESM
mantenía su ritmo constructivo con el Estadio
Tecnológico, que en su primera etapa contó con
capacidad para 20 mil espectadores. El proyecto
se debió al ingeniero Armando Ravizé y al
arquitecto Ricardo Guajardo; la dirección de la
obra durante 1950 estuvo a cargo del ingeniero
José Maiz Mier. El Estadio fue inaugurado en
julio de 1950 —ahora sí— por el presidente
Miguel Alemán durante su primera visita oficial
a la ciudad de Monterrey (“Alemán inauguró”,
1950). Cuatro años más tarde se abriría el edificio
para la biblioteca y las oficinas generales, obra
no ya del arquitecto De la Mora, de quien, como
anotamos antes, se daría a conocer el proyecto en
la prensa, sino del ingeniero Armando Ravizé.4
Este inmueble se volvería emblemático por el
mural de Jorge González Camarena: El triunfo de
la cultura. Tocaría el turno al presidente Adolfo
Ruiz Cortines su inauguración oficial en marzo de
1954 (“Una interesante”, 1954).

color —todo un lujo— insertado en El Norte.
El edificio con el mural de González Camarena
en la primera plana atestiguaba dos décadas de
laboriosa formación de técnicos y profesionistas
[Figura 3]. Lo más valioso de estas páginas es
constatar la actividad diaria de los estudiantes
en los edificios modernos. Los veinte años del
Tecnológico motivaron la visita del presidente
Adolfo López Mateos, quien el 9 de septiembre de
1963 recorrería, entre vítores y porras estudiantiles,
la Escuela Taller —Centro de Capacitación para
el Trabajo Industrial— y una nueva residencia
dormitorio (“Estudiantes aclaman”, 1963). La
Escuela Taller sería diseñada por el ingeniero
Ravizé, prolífico constructor del Tecnológico
de Monterrey. El edificio, característico porque
combina un cascarón de concreto de borde recto
con uno de borde curvo, forma parte actualmente
de la Escuela de Arquitectura (Traslaviña, 2019).
Se confirma, así, el crecimiento incesante de las
instalaciones del Tecnológico y su éxito como
institución privada.

Figura 2. Tecnológico de Monterrey, proyecto de la
Biblioteca

Figura 3. Con el vigésimo aniversario del Tecnológico
se verifica el uso cotidiano de la arquitectura
moderna regiomontana

Fuente: Héctor Villarreal, El Norte, 10 septiembre 1948, p. 6

Sería hasta 1963, con motivo de su vigésimo
aniversario, que el Tecnológico recobraría su
protagonismo en la prensa. El 8 de septiembre
aparecería un suplemento de 36 páginas a todo

Fuente: El Norte, 8 septiembre 1963, p. 1, suplemento

4

La participación del arquitecto De la Mora en el ITESM se limitó al primer plano de conjunto y a los edificios de Aulas I y Centrales I
(ala norte). Posteriormente a su construcción en 1947, el ing. Ravizé modificaría el plan maestro para la construcción de diversos edificios,
como Aulas II, Centrales II (ala sur), Aulas III, Biblioteca (hoy Rectoría), entre otros.

54

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

LOS AÑOS DE LA RENOVACIÓN
URBANA Y ARQUITECTÓNICA
El Tecnológico no sería, como cabe imaginar, el
único protagonista de la prensa diaria. Si volvemos
la mirada, de nuevo, al inicio de nuestro periodo
de estudio, encontramos el llamativo titular
«Monterrey se renueva» con que El Norte festejaba
su séptimo aniversario el 16 de septiembre de 1945.
Llenaba la página una selección de obras modernas
surgidas directamente de la iniciativa privada
[Figura 4]. El parque y la clínica de la Sociedad
Cuauhtémoc y Famosa y la Vidriera Monterrey
encabezaban el listado de construcciones que,
poco a poco, iban transformando la ciudad
industrial en la ciudad moderna. Se presumía
el uso generalizado de ladrillo y concreto y el
patrocinio exclusivo de los hombres de empresa
en estas obras materiales (“Monterrey”, 1945).
El que sería entonces el inmueble más alto de
Monterrey estaba en cimientos, el Edificio Chapa,
de doce pisos.5
Figura 4. La modernidad en manos de la iniciativa
privada

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1945, p. 1

No cabe duda de que hay una clara intención en
ir construyendo y ofreciendo al lector una visión
renovada de la ciudad. Este propósito se mantendría
los años subsiguientes, alimentado por el número
creciente de nuevas construcciones modernas.
Aunque resulta innegable la voluntad de
enfatizar las obras privadas, las de presupuesto
público también son significativas en la
transformación de la urbe. En 1945, el gobernador
Arturo B. de la Garza presentaba proyectos de
ampliaciones de calles y avenidas y algunos
edificios escolares. A nivel infraestructura urbana
había sido fundamental la compra, por parte del
estado, de la Compañía de Servicio de Agua y
Drenaje de Monterrey, que perdía la concesión
otorgada a extranjeros en 1904, por cuarenta años.
Las obras de presupuesto público no son nulas; lo
cierto es que se pierden entre la letra pequeña del
extenso informe transcrito a ocho columnas en dos
páginas, y sin ilustraciones (“El Informe”, 1945).
Mediando su sexenio, y muy a tono con los
intereses regiomontanos de la iniciativa privada,
Miguel Alemán Valdés convocaba al trabajo
y a la creación de riqueza como símbolo de la
mexicanidad (“Trabajar”, 1949). En septiembre
de 1949 El Norte hacía un llamamiento al
fortalecimiento de la industria en medio de una
campaña nacional pro-consumo de productos
mexicanos. El matutino regiomontano se
enorgullecía de sus nuevos edificios industriales:
la fábrica de muebles La Malinche, la fábrica
de ropa Industrias Monterrey y la fábrica de
vestidos Lolyta eran buena muestra de la exitosa
transformación de la urbe (Canales, 1949). Aun
cuando el periódico no brinda información sobre
la autoría de estos proyectos arquitectónicos,
algunos son muy destacados, como la fábrica
Lolyta, construida entre mayo de 1944 y marzo
de 1946, cuyo autor fue el arquitecto Arturo
Esteban González García (Casas, 2014, p. 280)
[Figura 5].
Esta renovación urbana estaría en pleno
auge cuando Miguel Alemán Valdés, como
presidente de la República, visitó Monterrey
por primera vez. El 16 de julio de 1950 los
regiomontanos se volcarían a las calles para
recibir al Primer Mandatario. Con una recepción
sin precedentes, el presidente desfilaría bajo

5
El edificio se construyó entre 1946 y 1950; el proyecto se debió al arquitecto Guillermo González Mendoza y su construcción estuvo a
cargo del ingeniero Antonino Sava Romero.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

55

�Nagel Vega, González Franco

arcos triunfales patrocinados por las principales
industrias de la región (González, 1950). Las
grandes obras públicas brillaban por su ausencia,
supliendo la materialidad con las primeras piedras
de edificaciones que se volverían representativas
de la modernidad regiomontana, como el Hospital
Regional del IMSS (“Primera piedra”, 1950) y,
hablando de infraestructura, la canalización del río
Santa Catarina (Nagel, 2019).
Figura 5. Nuevas fábricas en Monterrey; la construcción
de la modernidad sustentada en la industria

Fuente: El Norte, 11 septiembre 1949, p. 1. Fotografías de Cañón

Figura 6. El sueño de la ciudad vertical en el proyecto
Horizonte al Sur

Fuente: El Norte, 27 septiembre 1951, p. 7

Monterrey se había ganado su lugar como
motor de la industrialización nacional, y esto
se confirmaba a cada paso y a cada página
(Urdiñola, 1950). Aunado al empuje tradicional
de la iniciativa privada, las obras de presupuestos
públicos iban avanzando firmemente a partir
de la visita presidencial de 1950. Sin embargo,
en el papel impreso, se llegaría a confundir la
realidad con la fantasía. En septiembre de 1951
se divulgaría el proyecto “Horizonte al sur”, que
diseñaba la utopía regiomontana para los terrenos
rescatados en la canalización del río Santa Catarina
[Figura 6]. Proyecto del urbanista Kurt Mumm,6
grandes plazas rodeadas de modernos rascacielos
perfilaban una ciudad pletórica de edificios altos
que no se llegó a construir (García, 1951).
Sería hasta 1952 cuando, finalmente, una
imagen consolidada de la ciudad moderna vería la
luz coincidiendo con el décimo cuarto aniversario
de El Norte. Encabezando la primera plana de
la quinta sección una vista panorámica de la
ciudad, con el imponente Cerro de la Silla como
telón de fondo, mostraba una ciudad todavía
predominantemente horizontal, pero ya con
visos de crecimiento en altura (“Surge”, 1952)
[Figura 7]. En esa misma página, fotografías
en primer plano de algunos edificios altos de
reciente conclusión apuntalaban el argumento
de la ciudad moderna. Así, el Edificio Chapa y el
Hotel Ambassador, de presupuestos privados, y el
Hospital Regional del IMSS,7 de fondos públicos,
ilustraban el anhelado desarrollo vertical de la urbe.
La sección completa resultó ser toda una
declaración de intenciones sobre la modernidad
regiomontana, reforzando, con cada encabezado,
la identidad basada tanto en la adaptación al clima
extremoso como en la constante del trabajo arduo
superando las adversidades de su particularidad
geográfica. Recorrer las páginas corroboraba la
transformación urbana.
Las obras públicas del Estado —ese año
1952— gozaban de una difusión inesperada por
su protagonismo en las páginas impresas. No era
para menos, la canalización del río Santa Catarina
se encumbraba como la obra de infraestructura

6
La relación profesional del urbanista Kurt Mumm con Monterrey se remontaba a 1945, cuando Antonio L. Rodríguez, representante de la
Comisión de Planeación de la Cámara de Comercio, contrató al entonces estudiante de urbanismo de la Universidad de Harvard para la realización de un estudio que daría lugar a su tesis profesional con el tema del plano regulador para la ciudad de Monterrey. A partir de entonces, por más de una década y siempre con el apoyo de la iniciativa privada, Mumm estaría involucrado en diversos proyectos de la ciudad.
7
El proyecto se debió al arquitecto Antonio Serrato, entonces jefe de la Oficina de Proyectos del IMSS. Su construcción, igual que la del
Edificio Chapa, fue del ingeniero Antonino Sava.

56

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

más importante en décadas para beneficio de
Monterrey. Si los años anteriores los informes
del gobierno estatal habían sido un interminable
listado de datos duros, para ese año las imágenes
fueron las que llenaron las páginas impresas (“N.
León”, 1952).
Figura 7. La construcción real de la modernidad

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1952, p. 1

Figura 8. La obra pública se integra a la transformación
de la ciudad con el Hospital Regional del IMSS

Con una sucesión de inauguraciones de última
hora —en noviembre de 1952— terminaba el
sexenio alemanista y Monterrey recibiría los días
8 y 9 a Miguel Alemán Valdés como presidente
de la República por segunda y última ocasión.
La recepción, según los medios locales, no
tenía precedentes (“Una apoteótica”, 1952).
Se encadenaría, entonces, una serie de eventos
oficiales en los que, a diferencia de la visita
anterior en 1950, la obra pública abundaba. El
Hospital Regional del IMSS8 [Figura 8] sería el
hito indiscutible de la transformación de la ciudad
surgida de los presupuestos públicos (“El más
grande”, 1952).
El 16 de septiembre de 1953, ya con Adolfo
Ruiz Cortines en la silla presidencial, El Norte
cumpliría quince años en circulación en la
capital neoleonesa, consolidándose como el
matutino regiomontano por excelencia. Ese
año el despliegue gráfico para manifestar la
modernidad de la urbe fue muy superior a la de
años previos, manteniendo el flujo de noticias
sobre la ciudad que ya eran una constante
desde la década anterior.
Vistas aéreas de las plantas de la Cervecería
Cuauhtémoc, la Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey, Hojalata y Lámina (HyLSA),
la fábrica de productos alimenticios ACCO,
la Vidriera Monterrey y Cementos Mexicanos
(Cemex) ratificaban la cualidad industrial de
la urbe (“Monterrey”, 1953). Pero, también,
resultaba fundamental mostrar los cambios
generados a pequeña escala con una sucesión
de inmuebles particulares, como los edificios
González, Chapa, Zambrano, Alanís, Pérez
Zozaya y el Banco Regional del Norte (“El
cambio”, 1953)9 [Figura 9]. No se detenía allí el
despliegue de modernidad, pues ésta alcanzaba
a los hospitales y clínicas (“Los hospitales”,
1953),10 escuelas (“Centros”, 1953),11 y cines y
teatros (“En materia”, 1953).12

8

Fuente: El Norte, 8 noviembre 1952, p. 7

Este moderno conjunto hospitalario gozó de enorme difusión
desde la colocación de la primera piedra en 1950 y hasta su
flamante inauguración oficial en 1952, e incluso los años
siguientes, pues, no obstante la visita del presidente Alemán, el
hospital no tendría el equipo necesario para entrar en funciones
sino hasta varios años después…
9
Cabe decir que las noticias consignadas pocas veces incluían
a los autores de los proyectos o de su ejecución. Para estos
inmuebles se sabe que el Edificio Zambrano fue obra del
ingeniero Antonino Sava.
Notas 10, 11 y 12 en la página siguiente.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

57

�Nagel Vega, González Franco

Figura 9. Numerosos edificios modernos continúan la
metamorfosis de la urbe

Fuente: El Norte, 16 septiembre 1953, p. 3

LA ERA DE LOS CONDOMINIOS
Como se va viendo, la transformación de la ciudad
y su renovación urbana se valoraba, en mucho,
a partir de su crecimiento vertical. Se esperaba
potenciar este desarrollo con la puesta en marcha
del régimen de propiedad en condominio, que
aumentaría la plusvalía de los terrenos de la zona
comercial de la ciudad, en el centro. Promovida
en Monterrey por las principales compañías
locales, encabezadas por el Banco Popular de
Edificación y Ahorro, en diciembre de 1955 el
Congreso del Estado de Nuevo León aprobaría la
Ley sobre el régimen de propiedad y condominio
de los edificios divididos en pisos, departamentos,

viviendas o locales. Con este antecedente legal
se construiría, entre mayo de 1957 y noviembre
de 1959, el Edificio del Banco Popular, después
rebautizado como Condominio Acero.
El proyecto del Edificio del Banco Popular, del
arquitecto Ramón Lamadrid13 —en colaboración
con Mario Pani y Salvador Ortega Flores— revela
la diferencia abismal en recursos propagandísticos
entre una obra pública y una surgida con todo el
poderío de las empresas regiomontanas, como en
este caso. La inauguración del condominio atrajo a
altos mandos bancarios y comerciales, nacionales e
internacionales, a la Sultana del Norte. Los primeros
días de noviembre de 1959 llegaban a la ciudad,
encabezando la lista de notables personalidades, el
Presidente y Consejero del Eximbank (The ExportImport Bank of the United States) y el Secretario de
Industria y Comercio (González, 1959).
Las noticias sobre la llegada de los funcionarios
gubernamentales y altas personalidades de la
banca y la industria se sucedían en los periódicos
locales, ocupando, incluso, las primeras páginas
(“Hoy llega”, 1959). El acento de los reportajes
estaba en el beneplácito del gobierno hacia las
obras de la iniciativa privada (Guerrero, 1959).
El día de la inauguración —9 de noviembre— la
tercera sección del diario El Norte se destinó a la
divulgación de la obra. Una primera página a todo
color mostró la perspectiva del rascacielos, con
sus veinte pisos y más de ochenta y siete metros
sobre el nivel de la calle, frente a la céntrica
Plaza Zaragoza [Figura 10]. El suplemento,
en varios artículos, explicaba la importancia de
la Banca Hipotecaria, del novísimo régimen de
condominio y de todos los involucrados en tan
importante empresa. Aunado a esto, la publicidad
de los proveedores y contratistas que participaron
en la ejecución del Condominio es un repertorio
muy completo de los sistemas constructivos y los
materiales prefabricados utilizados entonces.
El Edificio del Banco Popular, con todo y ser
el protagonista de las noticias en esos días, no

10
Con fotografías del Hospital Muguerza, Clínica de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, Clínica y Maternidad Conchita, Centro Médico
Monterrey, Sanatorio del Doctor Manuel Camelo, Clínica Monterrey, Clínica del Dr. Ángel Martínez Villarreal, Consultorios Alameda,
Hospital Universitario, Hospital Regional del IMSS y Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo León.
11
Con imágenes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Colegio Labastida, Colegio Franco Mexicano, Colegio
Mexicano, Instituto Regiomontano, Colegio Civil, Escuela Normal “Miguel F. Martínez”, Escuela Industrial Álvaro Obregón, Biblioteca
de la Universidad de Nuevo León y Escuela “Joel Rocha”.
12
Vistas de los teatros Florida y Elizondo y de los cines Terraza Independencia, Maravillas, Encanto y Monterrey.
13
Ramón Lamadrid se formaría profesionalmente en el ITESM. En este proyecto sería invaluable la experiencia de Mario Pani, quien, en
la Ciudad de México, acababa de inaugurar el Condominio Reforma (1956), primer edificio construido en el país bajo el nuevo régimen
de propiedad.

58

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

fue el único inmueble que acaparó los titulares.
El Condominio Monterrey —que se trata
enseguida— había iniciado su cimentación el año
anterior y, para esa fecha, ya se daba a conocer
como la inversión privada en oficinas comerciales
más cuantiosa de la ciudad, ocupando toda una
manzana, no sería el edificio más alto de la
ciudad, pero sí el más grande en metros cuadrados
construidos (“Prominentes”, 1959).

la primera plana de la cuarta sección [Figura
11]. Es indudable la significación de esta imagen,
denotando éxito, progreso, vanguardia y, sobre
todo, un incuestionable poder económico.
Figura 11. Condominio Monterrey, la mayor obra
construida de la iniciativa privada en el país

Figura 10. Inauguración del Edificio del Banco Popular,
primer rascacielos regiomontano, difundido a todo color

Fuente: El Norte, 27 abril 1961, p. 1

Fuente: El Norte, 9 noviembre 1959, p. 1

Con motivo de la apertura de la XXVII
Convención Nacional Bancaria el 27 de abril de
1961, el presidente Adolfo López Mateos realizaría
su segunda visita oficial a Monterrey (“Abrirá”,
1961). La transformación de la urbe seguía su
curso creando enormes burbujas de prosperidad,
como las dos torres de diez y doce pisos, que
formaban el Condominio Monterrey en las
calles de Padre Mier, Morelos, Leona Vicario
y Juárez. Repitiendo el esquema de la difusión
que tuvo en 1959 el Edificio del Banco Popular
en la prensa, al nuevo condominio también se
le dedicó un suplemento en El Norte y, de igual
forma, éste abría con un croquis a todo color en
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

El principal inversor del condominio había
sido el Banco de México, quien encomendó
el proyecto arquitectónico a Gustavo Struck
Bulnes. Si algo se destacaba en el periódico
era que la construcción de la obra se había
realizado con materiales cien por ciento locales,
un dato fundamental para establecer una de las
particularidades de la modernidad regiomontana.
Así lo demostraban los desplegados de proveedores
y contratistas que habían concertado cancelerías
de aluminio, herrerías, vidrios, instalaciones
eléctricas, sanitarias, tuberías de cobre, pisos y
paredes de mármol, y, desde luego, el cemento.
Aun cuando se había anticipado la inauguración
para que coincidiera con la visita presidencial y
la reunión de los líderes bancarios (González,
1961), la ausencia de noticias sobre la presencia
de López Mateos en el Condominio sugiere
otras prioridades del primer mandatario en su
59

�Nagel Vega, González Franco

visita oficial a Monterrey. La consulta de El
Norte constata que los 36 mil metros cuadrados
construidos del Condominio Monterrey —que lo
situaba como el edificio más grande erigido por la
iniciativa privada en el país—14 no tuvieron más
peso que la Avenida Constitución (“Inaugura”,
1961) —obra pública— o la medalla ‘Alfonso
Reyes’15 impuesta en la Ciudad Universitaria de
Nuevo León por su rector Arq. Joaquín A. Mora
(Garza, 1961).
LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE
NUEVO LEÓN Y EL PRIMER PREMIO
DEL SORTEO DE LA SIEMBRA
CULTURAL 1960 (CASA DE ACERO)
La erección de la Ciudad Universitaria de
Nuevo León se haría de manera constante, con
impulsos económicos muy puntuales. El proyecto
definitivo surgiría de la Oficina Técnica de Ciudad
Universitaria, dirigida por el arquitecto Eduardo
Belden, director de la Facultad de Arquitectura,
y el ingeniero Federico Garza Tamez, director
de la Facultad de Ingeniería Civil y asesorados
—por instrucción directa del presidente Adolfo
Ruiz Cortines— por el arquitecto capitalino
Pedro Ramírez Vázquez (Flores, 2018, p. 159).
La primera piedra se colocaría por Ruiz Cortines
en diciembre de 1957 (“Oleoducto”, 1957). Unos
meses más tarde, en fecha simbólica —un 20 de
noviembre— de 1958 se inauguraban los edificios
de Leyes16 e Ingeniería Mecánica y Eléctrica
(Cárdenas, 1958).17 El Gobernador del Estado,
Raúl Rangel Frías, —acompañado de autoridades
civiles y militares, del Patronato Universitario,
académicos y estudiantes— hacía la inauguración
simbólica de la Ciudad Universitaria, en

donde abrían sus puertas las facultades citadas
(“Inauguran”, 1958). Cabe decir que, si bien es
tangible la difusión de la C.U., no se la compara con
la que los edificios de iniciativa privada gozaban
en los periódicos locales. Aquí, apenas unas breves
notas, sin imágenes de los edificios, reportaban
la inauguración de la más importante institución
educativa pública de todo el noreste mexicano.
Al poco tiempo, en marzo de 1960, Monterrey
recibiría la primera visita oficial del presidente
Adolfo López Mateos. Si por algo resultó
trascendental esa visita sería por la cesión
a la Universidad de Nuevo León de más de
ochocientos mil metros cuadrados de terrenos
urbanizables ganados al río Santa Catarina
después de su canalización en 1952. Esta magna
obra de infraestructura generó casi un millón de
metros cuadrados de terrenos urbanizables en sus
márgenes. Durante todo el sexenio de Adolfo Ruiz
Cortines (1952-1958) no se definió el beneficiario
de esa extensa área con potencial urbano, sino
hasta el periodo presidencial de López Mateos,
quien finalmente los cedería a la Universidad
de Nuevo León para conformar su patrimonio.
Así, la inauguración del edificio de la Facultad
de Ingeniería18 en la Ciudad Universitaria pasaría
casi desapercibida en la prensa ante el anuncio de
los fondos económicos que ganaba la institución
pública, un impulso no conocido en ninguna
administración anterior (“Soluciona”, 1960).
Sin embargo, la venta de los terrenos cedidos
a la Universidad por decreto presidencial —con
los que se estimaba se terminaría de construir la
C.U.—, no interrumpiría el ya clásico Sorteo de
la Siembra Cultural,19 organizado por el Patronato
Universitario y cuyas ganancias serían destinadas
a beneficio de las obras de la Universidad (“La

14
Al Condominio Monterrey se le ha comparado con la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México (1956), que, si bien fue todo un
alarde estructural por sus 44 pisos de altura en zona sísmica, en metros cuadrados construidos es considerablemente menor: 28 mil m2 contra
36 mil m2 del condominio regiomontano.
15
La medalla ‘Alfonso Reyes’ es la máxima distinción que otorga la Universidad Autónoma de Nuevo León. Se entregó por primera vez
a Adolfo López Mateos el 27 de abril de 1961 debido al enorme apoyo que dicha institución educativa pública había recibido del Primer
Mandatario el año previo.
16
El diseño del que sería el primer edificio de la Ciudad Universitaria de Nuevo León se atribuye al arquitecto Pedro Ramírez Vázquez.
En agosto de 2019 se terminó su restauración que conservó elementos originales como el piso de granzón, el ladrillo de las paredes, las
fachadas de peltre y la piedra del Cerro del Topo Chico. Véase https://puntou.uanl.mx/uanl-transforma/restauracion-primer-edificio-ciudaduniversitaria-uanl/ [Consultada 21 de enero de 2020].
17
La construcción de la FIME (Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica) estuvo a cargo del ingeniero Mario Ledezma.
18
El proyecto definitivo para la Facultad de Ingeniería Civil fue diseñado y calculado por la Oficina Técnica de Ciudad Universitaria,
supervisado por el arquitecto José Ignacio Suárez Leroy y por el ingeniero Domingo Treviño. Su construcción estuvo a cargo del ingeniero
Mario Ledezma.
19
El Sorteo de la Siembra Cultural, de enorme tradición en la sociedad neoleonesa, tuvo su origen en 1954, con la misión de recaudar
recursos para construir la Ciudad Universitaria de Nuevo León. En 2020 el sorteo sigue vigente para apoyar con becas a los estudiantes
universitarios.

60

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

Siembra”, 1960). Lo que interesa ahora es que el
primer premio del año 1960 consistía en la Casa de
Acero [Figura 12], patrocinada por la Fundidora
y diseñada por el arquitecto regiomontano
Rodolfo Barragán.
Figura 12. La Casa de Acero patrocinada por la
Fundidora de Monterrey. Primer premio del Sorteo
de la Siembra Cultural Pro-Ciudad Universitaria de
Nuevo León

ciudad, y que inauguraba Adolfo López Mateos
en su tercera visita oficial el 8 de septiembre
de 1961, se encontraban las ampliaciones a la
Planta Termoeléctrica de San Jerónimo, de la
Comisión Federal de Electricidad (“Inaugurará”,
1961). Pero, sin duda, lo que más entusiasmaba el
ánimo regiomontano era la apertura, ese mismo
día, de la torre de la Rectoría de la Universidad,
proyecto arquitectónico de Luis Rafael Cervantes
Salazar, egresado de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad de Nuevo León. Aun cuando
la noticia fue cubierta por la prensa el día de la
inauguración (Cárdenas, 1961), el edificio de doce
niveles, ejemplo sobresaliente de la arquitectura
moderna internacional, no aparecería en imagen
sino hasta el 18 de septiembre de 1961, en el
reporte gráfico del informe de gobierno del Lic.
Raúl Rangel Frías, diez días después de la noticia
sobre su inauguración. Una vez más, se constata
la escasa difusión de la obra pública comparada
con la de presupuestos privados.
IDEAL CONTRA REALIDAD: LA
MATERIALIZACIÓN DE LA CIUDAD
MODERNA

Fuente: El Norte, 10 septiembre 1960, p. 14

Aun cuando el acero para formar las estructuras
de las edificaciones llevaba en uso más de seis
décadas en Monterrey, resultaba novedoso que una
vivienda unifamiliar echara mano de dicho sistema
constructivo. Al acero aportado por la Fundidora se
le conferían propiedades de durabilidad, resistencia,
seguridad y comodidad. La prefabricación y la
modulación, aplicados estrictamente al desarrollo
habitacional, ofrecían la oportunidad única de
«evolucionar los métodos arquitectónicos» con
materiales cien por ciento locales. Así es como
se daba a conocer esta peculiar vivienda en El
Norte en septiembre de 1960 (“Los dirigentes”,
1960). El matutino publicaría una entrevista
con el arquitecto Rodolfo Barragán en la que
se aportaba una descripción detallada sobre los
materiales, acabados, equipamiento, distribución
y localización de la casa en el fraccionamiento
Contry, al sur del río Santa Catarina sobre la
carretera nacional (“En interesante”, 1960).
Inusitado para los regiomontanos, el mismo
año de 1961 recibirían dos veces la visita
presidencial, en abril y septiembre. De entre las
obras más relevantes de infraestructura para la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Los casos que hemos comentado no dejan de
ser puntos diferenciados del paisaje general de
la metrópoli. Un plano regulador que zonificara
y reglamentara el crecimiento de la urbe seguía
siendo el gran ausente, aun cuando los estudios
relativos al mismo llevaban ya varios lustros en
el tintero, como el que realizaba el Instituto de
Estudios Sociales de Monterrey, con sugerencias
para el crecimiento ordenado de la urbe
(“Estudian”, 1962). En cada temporada de lluvias
—especialmente en septiembre— las calles y pasos
a desnivel se inundaban, quedando intransitables.
Los daños se extendían a la propiedad privada,
anegando cientos de casas, resultado de la falta
del drenaje pluvial, otro tema siempre pendiente
(“Diluvio”, 1962). Paradójicamente, el entusiasmo
por vivir una ciudad bella no decaía. En 1962
se organizaría el Comité Pro-Monterrey Bello,
que iniciaría una campaña —única en el país—
para embellecer la ciudad. El “embellecimiento”
consistía en limpiar las banquetas, pavimentar o
repavimentarlas, pintar fachadas y, en el mejor de
los casos, sembrar algún arbolito si se encontraba
algún sitio dónde hacerlo (“Monterrey”, 1962).
En resumen, meros paliativos para los que sufrían
la ciudad moderna.
61

�Nagel Vega, González Franco

Al año siguiente —1963— las carencias todavía
no resueltas de la ciudad se diluían de nuevo ante el
alud de noticias sobre la cuarta visita presidencial
de Adolfo López Mateos a Monterrey. A diferencia
de su recepción anterior —en septiembre de 1961—
el número de obras públicas por inaugurar —y
el costo millonario de las mismas— mereció un
sorprendente despliegue informativo. La principal
obra de infraestructura para la metrópoli,
sin duda, fue la puesta en marcha del Anillo
Eléctrico de Monterrey, de la Comisión Federal
de Electricidad (“López Mateos”, 1963). Cabe
recordar que López Mateos nacionalizaría la
industria eléctrica en septiembre de 1960, por lo
que las obras de la CFE eran las más destacadas
del momento, ocupando siempre los titulares. Del
Instituto Mexicano del Seguro Social se abrirían
dos clínicas —la 15 y la 17— el Club Juvenil y
el Centro de Seguridad Social para el Bienestar
Familiar, proyectos arquitectónicos atribuidos a la
Oficina de Proyectos del IMSS (“Nada escatima”,
1963) [Figura 13] y, en la Ciudad Universitaria,
inauguraría las Facultades de Odontología,
Agronomía, Filosofía y Letras y Arquitectura, que,
Figura 13. La contraparte a la inversión privada.
Cuantiosos gastos en servicios sociales para Monterrey

Fuente: El Norte, 10 septiembre 1963, p. 10

62

como en otros edificios universitarios, estarían a
cargo de la Oficina Técnica de Ciudad Universitaria.
A los pocos días, la pertinaz lluvia norestense
de la temporada recordaba a los habitantes de
Monterrey la realidad de la urbe (“Aguacero”,
1963). Coincidiendo con el 367 aniversario de
la ciudad, una prolongada lluvia que duraría más
de siete horas paralizaría —una vez más— a la
capital industrial de México.
«Cientos de niños se quedaron sin ir a la
escuela y miles de trabajadores llegaron tarde a sus
trabajos al producirse grandes embotellamientos
de tránsito […] Cientos de transeúntes se vieron
precisados a cruzar las calles a pie, zapatos
en riestra, para poder llegar, completamente
mojados, a sus trabajos» (“Diluvio”, 1963).
Después de las fastuosas inauguraciones, los
vivas, vítores y aplausos, la vida en Monterrey
seguía su curso acostumbrado…
REFLEXIONES FINALES
Abordar la modernidad regiomontana tomando
como material principal de consulta al periódico
local El Norte ha brindado un panorama mucho
más rico y heterogéneo que el limitado a las
fuentes tradicionales del periodo, como las
publicaciones periódicas de arquitectura. Es notable
el protagonismo que tiene la propia ciudad en
los constantes debates en la prensa, discusión
inaccesible en otras plataformas de difusión.
También, es considerable el predominio —y el
despliegue informativo— de las obras de iniciativa
privada contra las de presupuestos públicos, sobre
todo, en los primeros años de estudio, desde 1945
y hasta la segunda visita presidencial de Miguel
Alemán Valdés en 1952. A partir de ese año,
no es que se invierta el protagonismo, como se
verifica con los suplementos de los condominios
Acero y Monterrey, pero sí hay una constante
de obra pública, centrada, esencialmente, en las
obras de la Ciudad Universitaria de Nuevo León
y en el impulso que las obras de beneficio social
del IMSS inauguradas hacia el final de nuestro
estudio, en 1963.
Confrontar esta vertiente de la difusión que
en su momento fue testigo de primera mano del
Movimiento Moderno en Monterrey ha dado
como resultado una aproximación justa hacia un
patrimonio construido vulnerable, modificado,
perdido y, sólo a veces, reconocido y salvaguardado.
No se tiene la menor duda de que la divulgación
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Voceando la modernidad. La renovación arquitectónica de Monterrey en el periódico El Norte. (1945-1963)

amplia de las diversas modernidades mexicanas,
desde una perspectiva actual, contribuirá a mantener
en pie, gracias a su difusión, innumerables edificios
a lo largo y ancho del país. C
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Abrirá hoy el Presidente la Convención Bancaria.
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Norte, p. 9.
Diluvio destroza los caminos. (21 de septiembre
de 1963). El Norte, p. 1.
Diluvio inunda y desquicia la ciudad. (11 de
septiembre de 1962). El Norte, p. 10.
El cambio de la fisonomía de Monterrey. (16 de
septiembre de 1953). El Norte, p. 3.
El Informe del Lic. Arturo de la Garza ante el
Congreso. (18 de septiembre de 1945). El
Norte, pp. 6-7.
El más grande Hospital del Norte de la República.
(9 de noviembre de 1952). El Norte, p. 6.
El Presidente Lic. M. Alemán viene a Coahuila y
N. León. (4 de julio de 1947). El Norte, p. 1.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

En Coahuila y Nuevo León se inició ya la gran
batalla por el engrandecimiento de México.
(7 de julio de 1947). El Norte, p. 1.
En interesante entrevista, el Arq. Rodolfo
Barragán, da a conocer importantes
datos sobre ‘La Casa de Acero’. (11 de
septiembre de 1960). El Norte, p. 11.
En materia de cines, hay de todos los niveles en
la localidad. (16 de septiembre de 1953).
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Estudian el Plano Regulador de aquí. (8 de
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(10 de septiembre de 1963). El Norte, p. 9.
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Hoy llega la caravana de personalidades. (8 de
noviembre de 1959). El Norte, p. 1.
Inaugura López M. la Ave. Constitución. (28 de
abril de 1961). El Norte, p. 11.
Inauguran la CUNL. (22 de noviembre de 1958).
El Norte, p. 11.
Inaugurará ALM obras en la Termoeléctrica. (8
de septiembre de 1961). El Norte, p. 15.
La Siembra Cultural. (10 de septiembre de 1960).
El Norte, p. 14.
63

�Nagel Vega, González Franco

López Mateos inaugurará mañana el Anillo
Eléctrico de Monterrey. (8 de septiembre
de 1963). El Norte, p. 8.
Los dirigentes del Patronato Universitario visitan
la ‘Casa de Acero’. (10 de septiembre de
1960). El Norte, p. 18.
Los hospitales y las clínicas que tiene la ciudad
pueden considerarse a la altura de las mejores
que hay en América. (16 de septiembre de
1953). El Norte, p. 7.
Monterrey es la brújula que orienta a la industria
de la República; es el pivote regulador de
incansable progreso. (16 de septiembre de
1953). El Norte, p. 1.
Monterrey es la primera ciudad con campaña
pro-embellecimiento. (2 de septiembre de
1962). El Norte, p. 1.
Monterrey se renueva. Manifiesto vigor de la
iniciativa privada. (16 de septiembre de
1945). El Norte, p. 1.
Nada escatima el Seguro en sus obras inauguradas.
(10 de septiembre de 1963). El Norte, p. 10.
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la obra pública en Nuevo León. El impulso
a la infraestructura urbana de Monterrey
y su debate en los medios impresos
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canalización del río Santa Catarina. En
2° Congreso Iberoamericano de Historia
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Ciudad de México, México.
N. León vive una época de transformación colosal
benéfica, bajo la tutela del gran realizador
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Soluciona A.L.M. dos serios problemas nuestros.
Impulso definitivo da a la Ciudad Universitaria.
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64

Surge con una pujanza sin límites el Monterrey
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano
desde la micrópolis
Sociology of mobility: understanding the urban from the micropolis
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

Ramón Ramírez Ibarra1

Resumen

Abstract

La movilidad es un tema central en el urbanismo
del siglo XXI. Ha generado propuestas, acciones
y políticas con importantes contribuciones para
el desarrollo de la ciudad, pero, como objeto de
estudio tiende a una reducción analítica en materia
de ingeniería vial o arquitectura, motivada por una
visión centrada en la morfología o el sitio, visión
que refleja una comprensión parcial del fenómeno
urbano, visto más como un proceso estático,
depósito pasivo de planes, programas o normas
de ejecución. En este trabajo, propongo una
reflexión conceptual del concepto de movilidad
en el espacio urbano, partiendo de una escala
micrológica, es decir, desde la observación social
en cuanto fenómeno particular y emergente del
habitar humano como construcción cultural y
tecnológica, tal como se propone en la sociología
comprensiva. Este hecho, cualitativo, redunda
en interés en la medida que el fenómeno de la
movilidad es indisociable de todo proceso de
autocomprensión del sujeto en cuanto elemento
de experiencia centrada y vinculante con una
realidad cada vez más condicionada por factores
de limitación, selectividad, densidad y adaptación
para su desarrollo existencial.

Mobility is a central theme in 21st century urbanism.
It has generated proposals, actions and policies
with important contributions to the development
of the city, but, as an object of study, it tends to an
analytical reduction in terms of road engineering
or architecture, motivated by a vision focused on
morphology or the site, a vision that it reflects a
partial understanding of the urban phenomenon,
seen more as a static process, a passive deposit
of plans, programs or norms of execution. In this
work, I propose a conceptual reflection of the
concept of mobility in urban space, starting from
a micrological scale, that is, from social observation
as a particular and emerging phenomenon of human
habitation as a cultural and technological construction,
as proposed in comprehensive sociology. This
qualitative fact is of interest to the extent that the
phenomenon of mobility is inseparable from any
process of self-understanding of the subject as an
element of experience centered and binding with
a reality increasingly conditioned by factors of
limitation, selectivity, density and adaptation for
their existential development.

Palabras Clave:

Keywords:

Mobility; urban landscape; urban sociology

Movilidad; paisaje urbano; sociología urbana

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Profesos-investigador de Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT; e-mail: rramib44@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

65

�Ramírez Ibarra

El espacio basura es un ámbito de orden
fingido y simulado, un reino de transformación
morfológica. Su configuración específica es tan
fortuita como la geometría de un copo de nieve
Rem Koolhaas
1. INTRODUCCIÓN
Los movimientos de población hacia y desde las
ciudades son un fenómeno bastante abordado en
los estudios urbanos. El crecimiento y expansión de
las áreas ligadas a este fenómeno han generado un
volumen importante de literatura que contribuye a la
crítica y fundamentación del problema en diferentes
ámbitos y escalas.2 Sin embargo, un aspecto poco
abordado es el referente de los desplazamientos
a escala micro, es decir, la movilidad urbana en
determinadas secciones o emplazamientos que
exceden las tradicionales categorías territoriales
de colonia, municipio o zona metropolitana.
Carlos García Vázquez, muy puntualmente
ha realizado una exposición detallada del
maximalismo teórico y su interpretación de la
ciudad desde una topografía de ciento veinticinco
años que se caracteriza por la asociación y
dualidad entre paradigmas intelectuales, cambios
económicos en los procesos y su entendimiento,
con fines de gestión y control urbanístico (2016).
En esta breve digresión documental
del problema de la planeación, me aparto
conscientemente de este maximalismo teórico
tan bien expuesto por García Vázquez y trato de
acercarme mucho más a un concepto acuñado
por el propio autor como “ciudad hojaldre” en
otro momento, desde el cual hay un importante
desplazamiento conceptual de la planificación
al proyecto (2004), por tal motivo, realizo mi
exposición desde una reflexión ensayística aún
sostenida desde el constructivismo. Cuando
Allen &amp; Moore (1978:28) abordaron el problema
de la escala en su ya célebre Dimensiones de la
arquitectura, partieron de un principio básico
para trabajar con este factor: su alusión a un
ejercicio de naturaleza comparativa desde el cual,
el acto de distinguir entre un determinado edificio

o urbanización guía a un objeto singularizado,
es decir, perceptible al tamaño de algo relativo a
otra cosa. La escala en este sentido, se construye
desde un esquema de colaboración simétrica, pero
horizontal en la conexión con el entorno urbano. La
escala como fenómeno espacial es vinculado por
estos autores a la comprensión existencial entre las
formas, los volumenes, el ambiente y las personas.
Asi, la inversión del esquema clásico de
organización geográfica y territorial, consiste
en hacer evidente el procedimiento deductivo
desde el cual la escala viene determinada por
un movimiento de arriba hacia abajo, donde la
región o la ciudad en sí, como objeto aglutinante
o de expansión creciente en áreas, termina
abarcando los elementos que en algún momento
fueron áreas límite o de términos. La tradicional
dialética entre centro y periferia. Sin embargo,
¿qué sucede cuando las áreas ya expandidas
son parte de un conglomerado urbano que en
lugar del crecimiento, se encuentra sometido
a fuerzas de contracción geográfica? Una de
las respuestas más interesantes a este reto, ha
sido planteada en la relación proveniente de las
arquitecturas significadas dentro de una imagen
móvil o como paisajes de movilidad que hacen
suya la transformación constante distinguiendo
la localidad de esa experiencia. Como sostenía el
arquitecto Michel Roy:
“En efecto, de la ciudad histórica a la ciudad
contemporánea, la ciudad revela las señales
de una mutación perpetua, en pequeña escala,
realizada en el tiempo por medio de añadiduras,
extensiones, superposiciones, supresiones,
rupturas o continuidades” (2002:3).
La mirada sociológica de la ciudad consiste,
partiendo de un enfoque comprensivo, en una de
las formas que siempre ha acompañado la refexión
sobre el espacio y la sociedad desde Simmel (2014)
pasando por Alfred Schütz (1979) hasta Bauman
(2011) compartiendo en conjunto, la reflexividad
sobre la cotidianidad y el mundo de la vida. En tal
sentido de prospección del sujeto, es que propongo

2

Entre estos temas vinculados al urbanismo por la vía de la planeación se encuentran para el público mexicano la obra de Gerardo Sánchez
Ruiz (2008) y frente al público latinoamericano, los importantes esfuerzos realizados desde los años setenta del siglo pasado por la Sociedad
interamericana de planificación a través de su Revista interamericana en la cual se abordan desde diferentes perspectivas y propuestas la
vinculación entre planeación y migración. A nivel global una de las más representativas es Cities, poverty and development de Gilbert &amp;
Gugler (1992) la cual nos muestra un amplio panorama del fenómeno migratorio y las ciudades. Una obra de amplia repercusión en el
mundo de habla hispana por su encuadre intraurbano de estas temáticas, ha sido también La cuestión urbana de Castells (1980).

66

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

las siguiente observación de la realidad urbana y la
moviidad en el sentido antes descrito.
1.1. El límite social como elemento
espaciológico
Para nuestro problema, la escala representa un
sistema de codificación que, en base al tamaño
de las cosas, es puesta a relación entre ellas
distinguiendo conjuntos y, por supuesto, el
movimiento de la gente. Esta labor implica como
primera instancia, el reconocimiento de que la
escala urbana en un determinado sector o distrito
metropolitano parte de una forma de espacialidad
condicionada por la relación entre medio
ambiente y actividad social. Simmel hacía una
imprescindible distinción para guiar la asociación
entre límite y espacio desde la observación:
“El límite no es un hecho espacial con efectos
sociológicos, sino un hecho sociológico con
una forma espacial (..) la forma del espacio,
a que llamamos límite, es una función
sociológica” (2014:603).
En este sentido, el límite espacial externo
de nuestro propio perímetro personal (yo –
otros) definido por la interacción entre sujeto y
experiencia, es decir, el espacio como mundo
de experiencia compartida que constituye el
fundamento de la actividad de grupos e individuos
(Lusssault, 2015) es clave para proyectar las
posibilidades de interacción en una localidad.
Empero, esta noción también es reducida a la
expresión coordinada (planificatoria) y no en
virtud de la aprehensión sintética (sentido), cuyo
significado (objetivista) para la interpretación
de la realidad urbana radica en la conversión de
las sociedades urbanas en categorías naturales
(positivismo). Tal expresión se constituye en el hito
fundamental de una de las primeras experiencias
críticas desde la teoría a los procesos de configuración
territorial en la obra de Bernard Lepetit a manera de
interrogación hace más de treinta años:
“¿Cuál puede ser esa norma local, que se
supone que debe constituir el horizonte de

todo proceso de aculturación, cuando una
proporción siempre considerable de individuos
recién llegados viene a agregarse a las
poblaciones ciudadanas? ¿Y cuál es la unidad
de la ciudad? El trabajo, el matrimonio, la
vecindad, las instituciones de sociabilidad
forman otros tantos canales por los que los
inmigrantes se insertan en la ciudad. Pero su
significado es ambivalente: muchos de ellos
aumentan en gran parte las redes migratorias.
Además, en tanto que normas urbanas ¿no
son suceptibles de vehicular y reproducir
comportamientos anteriores a la migración?
¿Cómo entonces suponer un movimiento en
sentido único (teleológico en su tendencia a
asimilar urbanización, urbanidad y progreso)
de difusión de normas sociales?” (Lepetit,
1996:128-129).
A diferencia de un esquema derivado del
desarrollismo inmobiliario, que ha tratado de
establecer una dinámica de contención basada
en la supresión del espacio público a través
de proyectos que acentúan las diferencias y
las exclusiones sociales,3 en menoscabo de la
relación entre ciudad y ciudadanía, es necesario
recuperar la noción de lo público como forma de
interacción y comunidad. Los movimientos de
ocupación territorial además de ser una forma
de expansión detonada por la rentabilidad y la
especulación económica involucran también
la totalidad del fenómeno socio espacial, es
decir, el vínculo entre naturaleza y cultura en
virtud de la política urbana. Una concepción de
lo urbano y sus equipamientos centrada en la
reciprocidad y lo cualitativo:
“Por medio de su ordenación física, el
acceso de todos sus bienes y servicios y la
redistribución social mediante la cualificación
de los equipamientos y espacios públicos
en las áreas habitadas por las poblaciones
con menos recursos, la ciudad determina la
calidad de la ciudadanía” (Borja, 2013:105).
Desde tal perspectiva, resulta notable destacar
la importancia micro lógica del movimiento

3

Le Corbusier es claro en sus intenciones maximalistas frente a la movilidad: “…hay que suprimir el cinturón piojoso de los arrabales,
trasladar estos más lejos y, en su lugar, constituir, poco a poco, una zona de protección libre que, en su día, dará una libertad perfecta de
movimientos y permitirá constituir a bajo precio un capital cuyo valor se duplicará y hasta centuplicará” (2003:69).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

67

�Ramírez Ibarra

espacial, el choque, lucha o encuentro de los
individuos por los lugares, pues una de las
características que ha registrado con mucho
acierto el sociólogo Norbert Elías (1982)
proviene de la distinción entre individuos,
sociedad y estructuras mediadas por regímenes
temporales y espaciales específicos. Las acciones
y percepciones del sujeto forman la recepción
y valoración del objeto urbano y no la mera
disposición física de los equipamientos.
Una de las formas de observar la estructuración
de estos regímenes que llamó la atención de
este sociólogo, fue la referente a los cambios
de conducta en determinados momentos de la
modernidad considerando como variables las
formas de ocupación espacial. Por ejemplo,
para la sociedad cortesana (siglo XVIII en el
absolutismo), un momento histórico abordado por
este autor, la ocupación de espacios se regulaba
de forma a priori, siendo determinada por el
origen social del individuo dentro de un complejo
mundo de normas de etiqueta y decoro. Tal
situación se diferenciaría del mundo industrial
y postindustrial que el mismo Elias comienza
a observar bajo el signo de la comunicación
electrónica y el creciente sentido de aislamiento
individual (2000).
Algunos de los fenómenos emergentes de la
desconexión del vínculo identitario, la relación
alter – ego (yo – otros), creciente en las últimas
décadas, se ven reflejados en la gestión y ocupación
del espacio en las ciudades. La asimetría con la cual
el desarrollo urbano ha fincado su ordenamiento
es notable, observando el contraste entre usos de
suelo, distribución de equipamientos o licencias
de construcción en función de una selectividad
inmobiliaria que recurre a distancias o barreras
físicas con el fin de separar una territorialidad
civilizada, beneficiada por la calidad de los
servicios públicos, de otro territorio urbano,
considerado bárbaro o deficiente, castigado con
servicios de mala calidad en transporte, el agua
o la electricidad.4
A nivel país, por ejemplo, es notable el
contraste entre las ciudades turismo que con una

simple avenida demarcan el territorio óptimo de la
inversión y el desarrollo de otras urbanizaciones
consideradas de riesgo, partiendo de un blindaje
suburbano. Otras formas de segregación urbana
recurren a señales más agresivas, como los miles
de urbanizaciones con bardas perimetrales o
blindajes improvisados que ocupan áreas con
propósitos demarcatorios, bajo la consigna de
la seguridad. Algunas de las consecuencias del
crecimiento de la aplicación de esta pretendida
solución urbana, son los constantes quiebres de
flujos de todo tipo (viales, personales, colectivos)
entre la comunidad privatizada y el resto del entorno
considerado ruido, antípoda e incluso, crimen.
Para el urbanista catalán Jordi Borja (2013),
las pautas actuales de urbanización promueven
muros visibles en fronteras invisibles. Esto
significa que tanto el amurallamiento como la
expansión difusa y fragmentada del desarrollo
urbano metropolitano, son síntomas de una
negación del derecho a la ciudad. Esta negación
se expresa en la gradual desaparición del espacio
público como factor de intercambio social y
cultural, la prolongación del conflicto interurbano
y la opacidad de criterios aplicados respecto a las
instituciones gubernamentales que llevan a una
estigmatización de poblaciones no residentes
o de permanencia transitoria en sectores de
urbanización selectiva.
Por lo tanto, nuevas formas de encarar la
organización del espacio público y la comprensión
de la ciudad como expresión incluyente son
indispensables. La movilidad desde dicha
perspectiva es parte de la recuperación del espacio
público, pues la calidad de esta es capaz de
integrar los derechos de una ciudadanía cada vez
más amplia con una expresión democrática plena.
Traducir el derecho ciudadano al espacio urbano
implica, en primera instancia, el reconocimiento
del espacio público como cultura común para
la mediación entre gobernanza y metrópoli. Es
decir, interrogar este espacio desde una noción
de intercambio. Tal intercambio, desde una
mirada sociológica, acontece en la misma escala
de distinción que el yo-nosotros respecto a la

4

Esto implica que aún en propuestas de proyección urbana de orientación social y progresista como las ciudades jardín promovidas
por Ebenezer Howard, consistentes en colonizar áreas de suelo urbano con población y dimensiones compactas organizadas en círculos
concéntricos con un parque al centro delimitado por redes de equipamientos y un tercio de las áreas verdes, prevalece aún el enfoque
racionalizador monopólico: “La proyectación urbana tenía que ver con la forma por lo que se la consideraba como una extensión natural de
la edificación. Este interés por la fisicidad derivó en determinismo espacial: los arquitectos planificadores estaban convencidos de que un
orden urbano armonioso traería aparejado un orden social ético y cívico” (García Vázquez, 2016:43).

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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

memoria y la subjetivación, implica la polaridad
entre espacio público y privatización en la medida
en que uno trae a la experiencia de lo interurbano
la noción de comunidad y el otro, la apropiación
interna tanto de la memoria colectiva como la
identidad patrimonial.
El ordenamiento urbano desempeña en
este sentido, el conjunto de reglas, formales y
convencionales a las cuales recurren, según han
observado Duhau &amp; Giglia (2016:99), las personas
en cuanto agentes urbanos, sea de manera tácita
o explícita en el desarrollo de las prácticas que
involucran usos y formas de apropiación de bienes
y espacios públicos. Por tal motivo, el derecho a
la ciudad involucra el reconocimiento de que las
dinámicas de ciudad, organización y ciudadanía
se concretan en lo colectivo como expresión de
accesibilidad, integración, reivindicación de la
memoria e igualdad jurídico – política.
1.1.1. Sociología de la movilidad urbana
Desde hace más de tres décadas la movilidad
constituye un paradigma en materia de gestión
urbana dado que amplifica con notable eficacia la
observación de la relación entre comunicación,
transporte y tecnología. Esta situación, sin embargo,
no ha sido extensiva para América Latina, donde
el fenómeno se supedita aún en los proyectos de
gestión pública a sólo dos de sus manifestaciones
más visibles, la migración y el transporte (Ramírez
Velazquez, 2013).
Ambos fenómenos de gran escala, si bien han
representado importantes avances en el tema, dejan
en segundo plano su vinculación con la escala
doméstica, es decir, aquello que denominamos
movilidad cotidiana y que puede entenderse como
el desplazamiento o interacción entre un área de
residencia y diversos espacios sean de naturaleza
pública o privada, sujetos al factor temporal para su
ejecución. Al referirnos a esto, partimos del hecho
de que todos, en cuanto habitantes de la ciudad, al
utilizar, transitar o permanecer en y por el conjunto
de espacios y artefactos que dan forma a la ciudad
como banquetas, áreas recreativas, vialidades,
infraestructura urbana, siendo susceptibles de

reglas y normas que nos indican, tanto su uso
como las expectativas de comportamiento y las
sanciones, obligaciones o gratificaciones obtenidas
(Duhau &amp; Gilgia, 2016).
Muchos problemas de conexión urbana derivan
de la profunda ambigüedad entre las interacciones
de los individuos y las concentraciones difusas del
territorio. Si bien la planeación en la distribución
de ingresos y recursos colocan al sujeto urbano
en un papel central y, por lo tanto, en la necesidad
de considerar a la movilidad como un factor tan
importante en su desarrollo vital como la salud o la
educación. Pocas estrategias y políticas de gestión
atienden el proceso territoriante5 considerando
los datos particulares que repercuten en el acceso
a bienes y servicios públicos.
Al respecto, quiero destacar la importante
experiencia defendida como debate en torno
al concepto de centralidad urbana propuesta
por Columb &amp; Delgadillo (2017) donde un
cuerpo importante de investigadores enfatizan la
importancia de abordar diferentes asociaciones a
las que se intenta reducir como centralidad y centro
solo en consideración de variables geográficas y
funcionales, por variables de corte simbólico,
histórico y social, situación que concluye con la
pregunta formulada al final del debate por Angela
Giglia en respuesta al urbanista Víctor Delgadillo,
quién aun expresando el punto de vista racional
funcionalista de la planeación moderna, ante el
reto de pensar el concepto de centralidad frente a
nuevos actores interurbanos como corredores de
servicios y centros comerciales, sustituye el papel
del símbolo por una función erosionada que a su
juicio es simplemente la sustitución del sujeto de
una cultura productiva a la de consumo, hecho
que motiva también la presente reflexión. Cito la
interesante respuesta de Giglia:
“¿No serán esos corredores urbanos una
manifestación de la lógica urbana insular o
de los micrordenes urbanos? En el sentido
de que cada vez que estamos más frente a
una forma de producción de lo urbano que
no se preocupa por lo que hay más allá de
una cuadra, simplemente se preocupa por

5

“Los territoriantes son, por supuesto, habitantes o residentes de un lugar, pero no sólo eso. Al mismo tiempo, son usuarios de otros
lugares y visitantes aún de otros. En otras palabras, son habitantes a tiempo parcial, que utilizan el territorio de distinta forma en función
del momento del día o del día de la semana y que, gracias a las mejoras en los transportes y las telecomunicaciones, pueden desarrollar
diferentes actividades en puntos diferentes del territorio de una forma cotidiana (Muñoz, 2010:26).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

69

�Ramírez Ibarra

garantizar ciertas condiciones de existencia
y de cierto orden en enclaves cada vez más
limitados” (2017:131).
Tal es el papel del límite de lo urbano, partiendo
de la percepción y valoración en términos de
sujeto y por tanto de una deuda respecto a pensar
sociológicamente el espacio urbano en términos
fenomenológicos. Por lo cual, son muchos los
factores que han impedido concretar una estrategia
de movilidad urbana basada en la inducción, es
decir, obteniendo primero información específica
o local de un fenómeno, para luego, conjuntar
esas secuencias de datos, sean cuantitativas o
cualitativas, pero que serán traducidas a estrategias
de intervención o construcción en la realidad
del contacto entre el individuo, la sociedad y
la ciudad. Todo proceso de ordenamiento del
territorio urbano se encuentra sujeto a este proceso
de construcción ya que involucra los esfuerzos de
representar tanto la identidad y valoración de un
espacio determinado, como las características de
usos y actividades de la población involucrada.
En Inglaterra la United Kingdom Statistics
Authority elabora estadísticas con fines de
vinculación a mercados locales de trabajo.
En Francia, también existe una importante
tradición de compilación estadística desde 1983
y en Estados Unidos el trabajo de la Standard
Metropolitan Statistical Areas, da cuenta de
una tradición académica entre información
estadística, trabajo, movilidad cotidiana y
demarcaciones territoriales. A diferencia de estos
países, el desarrollo estadístico sobre movilidad
espacial en referencia al mercado de trabajo es
bastante reciente en México y se plantea a partir
de la recopilación de organismos públicos como
INEGI o la CONAPO (Susino &amp; Martínez, 2010).
El problema de estas bases informativas,
de inestimable valor e indudable servicio
académico es precisamente que, por su tendencia
macrológica, apuntan al entendimiento de las
variables demográficas y económicas en una
estructura cerrada. Para entender la movilidad, si
bien es indispensable la contribución estadística,

es necesario comprender que estamos ante un
fenómeno cultural y por lo tanto, las variables
económicas tienen una traducción en términos
de apropiación territoriante. El fenómeno de la
movilidad involucra interacciones en diferentes
niveles que propician el contacto entre espacialidad,
infraestructuras diversas, cuerpos e individuos, los
micrordenes a los cuales hacia referencia Giglia.
En esta perspectiva, resulta interesante la
pertinencia del concepto de movilidad que
utiliza Mosquera al entenderla “como elemento
estructurante de los modos de vida urbanos, que
se recodifica constantemente, como por ejemplo
al salir de la casa al lugar de trabajo, para ir
de compras, a estudiar, o llevar a los niños al
colegio” (2014:106). La movilidad involucra una
escala doméstica que influye en la apropiación
y valoración de prácticas y hábitos de conducta.
Nos permite superar la idea de una urbanización
demarcatoria y selectiva basada en una mera
ocupación por asignación de estatus e ingresos
para tender un puente capaz de conectar tanto la
necesidad del impulso económico que requiere por
ejemplo, avenidas bien pavimentadas, transporte
de buena calidad, dispositivos tecnológicos de
soporte como el traslado eficiente de las personas
y su capacidad de ofrecer servicios de calidad
en virtud de un adecuado entorno psíquico,
ambiental y laboral.
Este aspecto microsocial,6 es el que procedo
a definir como objeto del presente texto, dado
que todo desplazamiento asociado a espacios
urbanos, arquitectónicos, personas y actividades,
revela dos fuertes elementos de la vida
humana: brindar extensiones de las funciones
corporales (exteriorización) y desarrollar
proyecciones mentales de la experiencia
existencial (internalizaciones).
En tal sentido, es que hoy en día la movilidad
es un proceso que involucra todos aquellos
desplazamientos cuya función es la conectividad
entre espacios vitales y personales. A su vez, este
proceso es capaz de detonar o activar conductas
específicas que repercutiran en el futuro en la
valoración, tanto de las maneras en que los

6

Esta noción micrológica del hecho social ha sido defendida por Erving Goffman desde el punto de vista de la actuación del sujeto en
una territorialidad física específica: “En este estudio concebimos el &lt;sí mismo&gt; representado como un tipo de imagen, por lo general
estimable, que el individuo intenta efectivamente que le atribuyan cuando está en escena y actúa conforme a su personaje. Si bien, esta
imagen es considerada en lo que respecta al individuo, de modo que se le atribuye un &lt;sí mismo&gt;, este último no deriva inherentemente
de su poseedor sino de todo el escenario de su actividad, generado por ese atributo de los sucesos locales que los vuelve interpretables por
los testigos” (2012:282).

70

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

individuos establecen sus referencias de acción
y coacción frente a la propiedad pública o las
autoridades, así como su manera de percibir a
otros, con los cuales se comparte espacios y por
ende, distintas formas de hacer comunidad.
1.1.2. Movilidad: enfoques y paradigmas
La movilidad es un paradigma para entender
el movimiento hacia, desde y dentro de las
ciudades. Su desarrollo se presenta como un flujo
de acontecimientos que tienen como objetivo el
traslado de los individuos hacia puntos de interés
por determinar según sean sus necesidades
o actividades. Su escala de operación puede
dirigirse a grandes movimientos de población
como el desplazamiento campo – ciudad del siglo
XIX-XX que tanto atrajo a los estudios urbanos
y demográficos, centrandose en la observación
de los desplazamientos internos de la ciudad
producto de la valoración inmobiliaria o bien,
tendiendo a la caracterización de aquellos factores
que impactan la calidad en la conectividad de los
servicios públicos y las personas.
Existen diferentes enfoques para abordarla,
ya que durante cincuenta años ha sido un
paradigma que involucra al factor espacial con
posibilidades muy amplias de intervención. Sin
embargo, lo que en otras épocas representaba un
problema, debido a la interpretación positivista
y el deductivismo que subrayaban esquemas
demarcatorios bastante ajustados a prerrogativas
científicas individualizadas, por ejemplo, el
transporte como fenómeno puramente objetual
(infraestructura) asociado a la ingeniería vial o la
consideración de los problemas de accesibilidad
en diferentes sectores socioeconómicos tratados
como compartimentos estancos de acción local
(sociólogos, trabajadores sociales); en la actualidad
exige una renovación ya que estas perspectivas, han
resultado insuficientes para comprender la vasta
complejidad tanto de la conducta espacial como su
intrínseco factor de movimiento.
Tal emergencia de un nuevo sentido fue visible
ya en el informe de la Comisión Mundial sobre el
medio ambiente y desenvolvimiento (1992) donde
se hizo extensiva a todo desplazamiento entre
personas, bienes o servicios, e incluso autores
como Pontes (2010), colocan ya el problema en
la conexión y accesibilidad de oportunidades para
la realización del individuo. En una importante
revisión teórica de las políticas públicas de la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

movilidad, Velez &amp; Ferrer (2017) abordan una
evolución que podemos dividir en tres frentes
de las nociones de este concepto y su aplicación,
una desde los enfoques de infraestructura,
oferta y gestión de la demanda, en los cuales
la infraestructura de transporte y sus usos aún
siguen desempeñando el rol protagónico de las
estrategias; por el otro, una correlación entre
las políticas de ordenamiento del territorio
urbano y la tendencia urbana sustentable que
dan lugar a una nueva vía desde el enfoque
Smart Mobility (Movilidad Inteligente) que
se caracteriza por el factor tecnológico y la
conectividad de servicios en línea.
En esta perspectiva, el derecho a la movilidad
defendido por Ascher (2005) como un complemento
correlativo de la célebre afirmación del derecho a
la ciudad de Lefebvre (1978), resulta relevante si
entendemos que la evolución de las políticas de
movilidad se orienta en función de la interacción
entre ámbitos de vida, economía y política. Más
que un esquema de desarrollo lineal, la política
pública móvil se sustenta en la comprensión
del sistema urbano como entidad dinámica en
constante cambio y mutación, sujeta tanto a la
complementariedad de sistemas de objetos como
de personas e individualidades.
Si bien la movilidad se encuentra circunscrita
a procesos económicos de largo alcance
(globalización), es necesario entender que hay
variaciones en la forma en que sus lógicas son
impuestas en la realidad concreta de las ciudades y
estas variaciones justifican el entendimiento local
del contacto que se encuentra supeditado tanto a
contextos como a vinculaciones con las prácticas
cotidianas específicas (Duhau &amp; Giglia, 2016).
Figura 1. Movilidad en sistema relacional

Fuente: Elaboración propia

71

�Ramírez Ibarra

La experiencia urbana de la movilidad se
encuentra inserta tanto en el desarrollo geográfico
como en la organización del espacio. Las
transacciones económicas a escalas cada vez mayores,
las condiciones de empleo, los flujos migratorios,
la diversidad cultural, crecientes en el siglo XXI,
en cierta forma, proporcionan los ejes en que se
produce el fenómeno: los desequilibrios entre los
recursos y la población; así como las interferencias
y transferencias de acciones colectivas que se
traducen en la ocupación, tránsito o cruzamiento
del espacio público. Si la movilidad tiene un origen
individual, su desarrollo apela siempre a una
necesidad colectiva implícita en la converegencia
de escenarios que en ocasiones pueden ser
contradictorios, excluyentes o hasta fragmentarios.
La movilidad es un agente dinámico cuya
actividad impulsa la calidad del intercambio con
el entorno. De ahí que como observara Clément
(2018) el juego político del mercado, ejerce una
presión desde el territorio antropizado, la cual en
caso de ser continua, se traduce en una pérdida de
diversidad. Dicha tentación de traducir el espacio
a una producción fragmentaria o excluyente ha
tenido serias implicaciones que son necesarias para
enfatizar un punto de vista sobre la micrópolis,
partiendo de la relación entre sociedad y espacio
público. Como ha ilustrado Muñoz:
“Así, los mercados de trabajo y de vivienda,
los lugares donde se vive y se trabaja, no se
pueden entender ya circunscritos unicamente
a los limites administrativos de cada ciudad
de manera aislada, sino en términos de
auténticas ciudades metropolitanas que
integran espacios urbanos y los territorios
entre ellos. En definitiva, un escenario de
movilidad intensiva y uso extensivo del
territorio…” (2010:22).
Aquí es precisamente donde requiere atención
el problema entre lo público y lo privado que tanto
aqueja al nuevo urbanismo como al fenómeno de la
movilidad. Cuando establecemos la necesidad de
entender a la micropolis como un fenómeno local
y específico, no partimos de la idea de replicar
mediante objetos determinados una especie de
sección o fragmento de la ciudad que cuente
con su propio equipamiento e infraestructura a
nivel individual y por tanto, capaz de resolver
un problema a una escala particular mediante
una dinámica de inclusión/exclusión tal como se
72

hace en múltiples desarrollos inmobiliarios. Esta
visión fragmentaria y separatista del urbanismo y
su movilidad es descrita muy acertadamente por
Manuel Herce:
“La consecuencia ha sido una expansión
permanente de la plusvalía urbana sobre el
territorio periférico de la ciudad, siguiendo
un modelo que produce profundas diferencias
espaciales en el acceso a los servicios, bien
por diferentes gradientes en su penetración
al espacio, bien por precisar de una
financiación-gestión por el sector privado que
se traduce en diferencias del nivel del servicio
recibido según la capacidad económica de los
usuarios. Es un modelo que siempre culmina
en que los ciudadanos de las periferias están
obligados a pagar por servicios que son
gratuitos o más baratos para los ciudadanos
de los centros urbanos, incrementándose así,
frecuentemente, las diferencias en su renta
percibida” (2009:17).
La forma hegemónica de trazar la micropolis
mediante un esquema outlaw, se convierte tarde
o temprano en un reproductor de asimetría que
termina siendo lo opuesto a la movilidad urbana.
Por tal razón, la movilidad que proponemos se
caracteriza por la crítica a las actuales dinámicas
de urbanización, así como la defensa y valoración
del espacio público, la promoción de espacios
abiertos o cerrados polivalentes, capaces de
sustentar usos diversos, el aprovechamiento de
espacios vacantes con la finalidad de facilitar
la transición entre el uso público y privado,
sosteniendo que el derecho a la movilidad
significa acompañar a nuestro entorno de un
derecho al acceso universal a la ciudad.
1.2. Movilidad 3.0 y prerrogativas de gestión
urbana
Las últimas dos décadas se han caracterizado
por la intensa participación de los gobiernos
de muchos países en iniciativas que buscan
facilitar la movilidad económica a partir del
flujo abierto de capitales y mercancías. En
esta transición, interactúan tanto el mercado
libre como nuevas tecnologías de información
y comunicación, lo que detona e incentiva
también movimientos de población y flujos
migratorios en distintas direcciones.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

Ninguna institución pública o privada puede
darse el lujo de ignorar el fenómeno de la
movilidad. Aquellas organizaciones y gobiernos
basados en el control absoluto de procesos
migratorios y férreos controles territoriales
terminan inmersos en una paradoja emergente
de las necesidades de adaptación del sistema
productivo (mano de obra trabajadora) o incluso,
reproductivo (bajas tasas de natalidad).
Dicha paradoja involucra como ejes la seguridad
pública nacional, un remanente de la idea de soberanía
territorial en el ejercicio gobernativo (Brown,
2015), pero al mismo tiempo implica tolerancia
y selectividad en los distintos desplazamientos y
formas de convergencia entre los inidividuos y la
ocupación espacial dada la necesidad de satisfacer
cada aspecto elemental de la vida en su condición
económica, política y existencial. Así que la
fórmula del cierre o amurallamiento fronterizo
pertenece más a una expresión imaginaria del
territorio que a las necesidades reales de los
intercambios de las poblaciones. Como acontece
en los territorios nacionales, las ciudades exceden
y con mucho, cualquier prerrogativa esquemática
de segregación (gentrificaciones, blindajes,
murallas, cinturones); en sus múltiples vínculos
poblaciones trabajadoras, transporte público
y redes de conexión eficientes, se vueven una
prioridad para las estrategias urbanas.
La movilidad vista como Smart Mobility es
una propuesta sintética de todas las perspectivas
anteriores concentradas en factores específicos:
oferta de infraestructura, gestión de la demanda,
ordenamiento territorial y sustentabilidad, pero
agrega como factor indispensable el reconocimiento
del derecho público a beneficiarse de la tecnología
en su vínculo con los derechos humanos, sea a través
de la forma de ciudad o cualquier otro dispositivo
tecnológico involucrado en su contacto con el
medio ambiente y la cultura.
Por tal motivo, la propuesta de movilidad 3.0
de Vélez y Ferrer (2017) apunta a la construcción
de un modelo cuya base son tres ejes de acción
integral para las políticas públicas: seguridad
vial, gestión del tráfico y medio ambiente. En este
modelo,se apunta particularmente a la relación
entre los desplazamientos al interior del espacio
urbano considerando la estructura de la red de
transporte, su impacto en el medio ambiente a
través, tanto de la tecnología asociada al uso de
vehículos como los procesos de gestión social
que coadyuven al éxito de la movilización.
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Figura 2. Vectores de la movilidad 3.0

Fuente: Elaboración propia basada en Vélez y Ferrer, 2017

Esta postura sobre la movilidad se constituye
en una propuesta de gestión pública organizada
para las ciudades latinoamericanas, en vista de
los altos niveles de congestionamiento vehicular,
contaminación e inseguridad vial que históricamente
aquejan a la inmensa mayoría de nuestras ciudades.
El Observatorio de Movilidad Urbana (OMU) de
la CAF, consigna por ejemplo que en América
Latina la flota de automóviles se amplió de 25
millones de unidades a 35 millones entre 2007
y 2014, lo que representó un aumento del 40%
en apenas siete años al tiempo que el crecimiento
de la población en el mismo período fue de
alrededor de un 10% (BAL, 2017:121). Acorde a
estos ritmos de crecimiento tanto vehicular como
demográfico, las personas invierten en promedio
para desplazarse cuarenta minutos, mientras en
megaciudades como Sao Paulo, Cdmx o Lima
esto representa más de una hora. Por tal motivo,
el transporte representa un gasto mensual que
fluctúa entre el 6 y el 19% de los ingresos de los
hogares latinoamericanos (BAL,2017).
En lo que respecta a México, el crecimiento
de las zonas urbanas en los últimos treinta años
ha generado 59 zonas metropolitanas en ciudades
de más de 500,000 habitantes, lo que indica
una concentración de población del 47.5% en
estos espacios y si, esta cifra se distribuye en
localidades de 2,375 habitantes por todo el páis,
la concentración urbana se eleva hasta en un 77%
de los mexicanos (Baranda Sepúlveda, 2014).
Disponer de elementos, redes y procesos de
movilidad adecuados a los ritmos de crecimiento
73

�Ramírez Ibarra

demográfico y territorial es mas que nunca una
necesidad. Por este motivo, la movilidad mexicana
se consigna en la Ley General de Asentamientos
Humanos, Ordenamiento territorial y Desarrollo
urbano, a través de su artículo tercero, fracción XXV:
“Movilidad: capacidad, facilidad y eficiencia de
tránsito o desplazamiento de las personas y bienes
en el territorio, priorizando la accesibilidad
universal, así como la sustentabilidad de la
misma…
(LGAHODU, 2016)”.
Desde 2013, la coordinación de las estrategias
en materia de desarrollo urbano establecidas en
los planes nacionales (2013-2018), se concentran
en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial
y Urbano (SEDATU). Esto significa que por
primera vez la movilidad urbana y sustentable
desempeña un papel reconocido como meta en la
planeación de las políticas del gobierno mexicano.
El resultado de esta nueva organización es que
ahora se cuenta con planes de desarrollo tanto
federales como estatales y locales que tienen
cada vez más una preocupación genuina por
realizar una planeación conjunta y coordinada
de las relaciones entre usos de suelo, transporte,
distribución territorial y accesibilidad para la
población. A su vez, esto se acompaña de un
uso preciso de los conceptos como sucede con
los términos jerarquía de movilidad o usuarios
vulnerables. En este sentido, se cumple con el
planteamiento de Herce (2009:52) que consiste
en unir el modelo y la gestión distinguiendo
objetivos con acciones precisas, empero, también
hay un riesgo latente que el mismo autor ha
observado y que consiste en la reducción de la
planeación de la movilidad al tema del transporte,
al contar este último tema con una mayor cantidad
de estudios validados técnica y científicamente, lo
que predispone a los gobiernos a tomar medidas
sobre el fenómeno del transporte antes de saber
como está organizada la ciudad y cuanto afecta la
expresión espacial de la movilidad y por ende, el
comportamiento de las personas.
Esto apunta a la crítica muy puntual que hacen
Vélez &amp; Ferrer (2017:183), al mencionar que a
pesar del esfuerzo gobernativo actual por dotar
a la movilidad urbana de un estatuto legal, en su
ejecución, los planes y programas de movilidad
mexicana siguen teniendo como prioridad a los
usuarios de transportes motorizados, es decir,
74

imperan las acciones centradas en la construcción
o adaptación de obras viales: viaductos, pasos
deprimidos o a desnivel, segundos pisos, anillos
periféricos, etc. Por ello, comenzamos esta
participación subrayando las deficiencias del
deductivismo en la comprensión de la ciudad y
como ese entendimiento reductivo del traslado,
repercute en un enfoque centrado en la acumulación
de infraestructuras, pero no en la eficiencia y
calidad del equipamiento para el servicio a las
personas y al colectivo.
1.3. La gestión micrológica y el sitio, una
propuesta de observación
Una imagen del sitio a escala micrológica parte
del acercamiento territorial a través del límite
urbano en términos de movilidad. A diferencia
de los criterios de geolocalización que buscan de
inmediato la visualización del predio con fines
constructivos, venta o remodelación, esta forma
de gestión se centra en el paso de una forma
especial de arquitectura: instalaciones y edificios
que por su escala remiten a formas de conexión
urbana intensa. Es decir, constituida por un área
vinculada a un volumen creciente de servicios,
flujos o población como plazas o centros
comerciales, escuelas, campus universitarios,
desarrollos inmobiliarios, etc.
A diferencia de la proyección interventiva,
de naturaleza deductiva, se apuesta por una
construcción inductiva del lugar, lo que significa
observar el predio, el área y su organización
desde una lógica particular de interés. Antes del
plano, el sujeto habitante en el lugar es el primer
agente indicador de la imagen o paisaje urbano.
Constituye la frontera inicial en la asignación
topológica. La producción de imágenes y secuencias
tendrán por objeto convertirse en un objeto narrable.
Existen múltiples propuestas de intervención en
sitios, determinadas por la proyección morfológica,
como las expresadas por Kevin Lynch en su ya
célebre Imagen de la ciudad (2008) o la Tipología
de la edificación de Caniggia y Mafei (1984)
que involucran el sitio como una estructura de
componentes entre espacios materiales y referencias
abstractas: límites, barrios, nodos, hitos. Todas bien
fundadas y analíticas respecto al sitio.
La principal diferencia entre la propuesta
micrológica respecto a la morfológica, radica en
el interés por focalizar el espacio urbano como
un proceso en agenciamiento móvil, es decir, la
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

morfología aún describe tomando como punto
de partida la proyección abstracta, de ahí que el
estudio de Lynch por ejemplo, si bien trata de
entender la relación entre estructura, identidad y
significación, la imagen resultante es un producto
meramente individual, psicológico. La proyección
micrológica comienza en la comunicación y por
ello, como indica Alicia Lindón una importante
defensora académica de la faceta del órden micro
en la experiencia territoriante:
“De esta forma, no es suficiente con reconocer
que cada sujeto construye su identidad dentro
de su mundo social incorporado en su sí
mismo, en cierto contexto histórico, desde
ciertas posiciones sociales, frente a unas
otredades. Además de todo ello, las personas
necesariamente somos seres territorializados
que construimos nuestra identidad en un lugar
o en varios lugares, o mejor aún entre todos
estos lugares al mismo tiempo” (2014:57).
El sujeto es un habitante y como dice Lindón,
el acto de habitar se presenta en flujos de instantes,
vida cotidiana, estar en distintos lugares, sea
corta o larga la estancia. El mapa, finalmente
no es el habitar sino una técnica para insertarse
en los flujos o en otras palabras, el mapa no es
el territorio. De ahí que la vivencia del habitar
sea directamente contraria a eso que el teórico
finlandés Juhani Pallasmaa (2014) llama con
mucha razón ocularcentrismo, la tendencia a
reducir la perspectiva de un determinado espacio o
lugar a la mirada, la obervación analítica mediante
la imagen. Tal posición imagológica, privilegiaría
por completo la percepción del entorno como
un mero receptáculo contenedor y expositor de
piezas, partes o fragmentos observados desde un
horizonte estático.
1.3.1. El espacio urbano como paisaje móvil
El problema del espacio urbano como una
configuración de movilidades nos remite a

la construcción de otro factor, la integración
de secuencias cuyo desarrollo siempre se
encuentra en función de una hermenéutica
doble como decía Anthony Giddens (2012).7
Dentro de un limitado aspecto selectivo
que todo observador tiene para focalizar el
entorno, existen múltiples accesos y contactos
los cuales son movilidades territoriantes que
en todo momento, pueden ser percibidas como
un horizonte en movimiento, el cual a su vez
tiene una gran dosis de intencionalidad.
El espacio público micrológico es un fragmento
del territorio urbano, si, pero altamente complejo
y regido por fuerzas aleatorias o deliberadas en su
construcción y actuación. Por eso, retomando a
Giddens (2012:13), la acción es un “flujo continuo
de experiencia vivída” que será sujeta a partes o
sectores dependientes de un proceso reflexivo, sea
producto de la consideración de un actor social o
resultado de la atención de otros. No puede exitir
una determinación universal de la acción en el
espacio público, debido a que culturas particulares
con tradiciones y conocimientos previamente
constituidos coexisten y se desenvuelven con
necesidades creativas y motivaciones propias.
Además de la escala de observación con la cual
panoramas, vistas o mapas dan cuenta de una
imagología, el paisaje urbano tiene una escala
temporal auspiciada por su necesidad intrínseca
de movimiento. Todo paisaje urbano denota una
apelación intrínseca de movilidad.
Siendo claros no existe ciudad sin
desplazamientos, la movilidad es un agente
intrínseco tanto de la acción social como de la
ocupación espacial. Toda ocupación del espacio
puede volverse de pasiva en activa, debido a que
la movilidad es latente. Los cruces, cambios,
andares, recurrencias, ocurrencias o concurrencias
vertebran la existencia de seres córporeos en
actividades múltiples. Pero, las formas de relación
entre sociedad y naturaleza se encuentran inmersas
en procesos mediados por la tecnología, el trabajo
y las relaciones de poder (Boehm, 2005).
La ciudad, como un proceso tecnológico y

7

“La diferencia entre el mundo social y natural consiste en que este último no se constituye a sí mismo como provisto de sentido:
los sentidos que posee son producidos por seres humanos en el curso de su vida práctica, y como consecuencia de sus esfuerzos por
entenderlo o explicarlo para sí mismos. Por un lado, la vida social —de la cual estos esfuerzos son una parte— es producida por sus actores
componentes precisamente en función de su activa constitución y reconstitución de marcos de sentido, por medio de los cuales organizan
su experiencia. Entonces, los esquemas conceptuales de las ciencias sociales expresan una hermenéutica doble, que supone penetrar y
aprehender los marcos de sentido que intervienen en la producción de la vida social por los actores legos, y reconstruirlos en los nuevos
marcos de sentido que intervienen en esquemas técnicos conceptuales” (Giddens, 2012:108-107)

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

75

�Ramírez Ibarra

cultural es una agente de modificación natural,
empero, obtendrá en función de su escala
interventiva, una respuesta, la cual refleja un papel
activo del entorno. No es la acción directiva y
lineal de un agente sobre otro (activo-pasivo) como
se plantea el impulso planificador gobernativo, la
transformación presenta determinadas condiciones
a todos los grupos interactuantes en la relación
del sistema urbano y sus circunstancias. Así como
indica Boehm en su análisis del vínculo entre la
representación geográfica, el espacio material
(artificio) y sus habitantes:
“El desciframiento de los signos escritos por
los diversos grupos subculturales en distintos
tiempos y con diferentes caligrafías conduce
a la internalización de los significados de los
lenguajes que, entonces, revelan las diferencias
socioculturales y las expresiones geográficas
de inclusión y exclusión” (Boehm, 2001:59).
Dicha investigadora, propone en su estudio
precisamente la apertura que tratamos de validar
en este ensayo, la necesidad de superar la visión
estática del paisaje, retomando las ideas de Jackson
(1984)8 conducentes a subrayar que la operación
paisajística se reproduce entre interacciones que
abarcan lo efímero, la movilidad, lo vernacular y
por otro, las formas jurídicas, la autoridad y el
orden gobernativo, lo político. Un paisaje urbano
y móvil cada vez más vinculado a las relaciones
entre los órdenes temporales y espaciales que
hacen necesaria una participación y confrontación
constante dentro de una dinámica de observaciónintegración y reconstrucción.
Por ejemplo, antes de lanzarse a la aventura de
construir decididamente una arteria metropolitana a
través de pasos a desnivel o deprimidos, es más que
necesaria la observación haciendo evidentes todos
los elementos intervinientes en el paisaje urbano a
través de sus usos, así la mítica obligación funcional
por parte del experto en diseño racionalista, se ve
constrastada por lo que realmente expresa el
actuar vivencial específico de los usuarios. Tal
punto de vista micrológico de la expresión del
paisaje urbano puede encontrarse ya en proyectos
como el emprendido por el ex alcalde neoyorquino

Michael Bloomberg que en una arriesgada
apuesta por la transformación de la movilidad de
esa metrópoli, legó en la comisión a la urbanista
Janette Sadik-Khan un nuevo rostro citadino
donde la calle y la movilidad en bicicletas con
650 kilómetros de carriles serían indispensables
en la inversión del proceso de gestión social,
donde la ciudad se manifiesta de los usuarios a
los expertos. Esta serie de experiencias quedan
consignadas en la publicación de Street Fight
(2017) obra que expone precisamente la disputa
por las calles y las fuerzas que se encuentran
inmersas entre la inacción y el cambio.
Los órdenes en conjunto acontecen en una
ciudad donde las intenciones del observador, nunca
exceden los límites de lo que puede observar, una
forma realista de encarar el crecimiento de la
forma urbana y las realidades emergentes (micro
órdenes), pues estamos tan alejados ya de la esfera
minimalista del diseño del racionalismo moderno
y sus formas de adoración morfológica que
permitieron el culto absoluto del límite urbano a
través del auto —o ahora las murallas de viviendas
en clara alusión a un bucolismo nostálgico del
aislamiento en la expansión (macrológica)—, que
frecuentemente se olvida que en la proyección
futura de nuestro entorno, la densidad es destino
como dice Sadik-Khan (2017:23) y el territorio
urbano es sujeto de una lucha en la cual coexisten
dos impulsos. En uno, los gobiernos y su
patrimonialización de la política resguardada en la
construcción de enormes obras de infraestructura,
en la cual ellos saben, mediante la justificación
de una tecnocracia financiera, camuflada bajo
sus colores partidistas, lo que es mejor para
todos. En esta figura hegemónica coexiste
también el racionalismo de Le Corbusier por
ejemplo, cuando hablaba frecuentemente de la
administración gobernativa como una maquinaria
de orden y disciplina urbana para unos habitantes
desadaptados e incapaces de seguir órdenes
(2003:10); ya que para muchas de sus obras de
vivienda social el célebre arquitecto hacía firmar
contratos obligando al comprador a procesos
de vigilancia periódica sobre las instalaciones a
fin de comprobar que no se desviara nada de la
proyección de su programa.

8

Señalaba enfáticamente Boehm, parafraseando el texto de Jackson aludiendo al racionalismo y su calificación de la observación
paisajística como expresionismo contemplativo del entorno para “…desechar el abordaje estrictamente estético y fenomenológico —el
paisaje como un fenómeno aislado desnudado de orígenes y funciones, desvinculado de la existencia—“. (1984:147).

76

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Sociología de la movilidad: comprendiendo lo urbano desde la micrópolis

En el otro impulso, sin embargo, se viven las
comunidades en el punto de contacto pleno, a través
de la política de la calle y en su interacción con lo
doméstico, resintiendo el peso de las decisiones en
sus economías locales y personales, es decir, en la
vertiente micrológica de la urbanidad. Contexto
de acontecimientos y necesidades enfocadas en lo
que realmente son los factores de uso e intensidad
de los equipamientos. Por tal motivo, en esta
breve reflexión concluimos e incidimos en el
entendimiento sociológico de la movilidad como
espacio público constutuido por lugares y flujos
(Velazquez, 2015) donde prima una pluralidad
y convergencia centrada en la interacción y el
desplazamiento. Quedando abierta la posibilidad
de ver con una lente micrológica el desarrollo de
la ciudad y sus habitantes mediante el espacio. C
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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del
espacio público. El centro de Ciudad Juárez como escenario
simbólico de análisis
The revindication of the historical urban landscape through public space. The
downtown of Ciudad Juárez as a symbolic scenario of analysis
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

Raúl Holguín Ávila1

Resumen

Abstract

El interés del presente artículo es abordar la
reivindicación del paisaje urbano histórico a través
del espacio público y su relación con las prácticas
y los imaginarios con la intención de establecer la
importancia de incluir estos elementos al cuestionarse
sobre las formas mediante las cuales se interviene,
percibe y preserva el paisaje urbano histórico.
Para ello, se han desarrollado 32 entrevistas
en profundidad en dos tipologías de actores
distintas relacionados con el centro de Ciudad
Juárez, las cuales mediante análisis de discurso,
han permitido enfatizar en los aspectos tangibles
e intangibles que dotan de significado el centro
histórico puntualizando en el espacio público, las
prácticas sociales y los imaginarios urbanos.
Entre los principales hallazgos, se destacada
que la implementación de espacios públicos en
la zona centro de la ciudad que en relación con la
asignación de significados a determinados edificios
patrimoniales, permite ampliar las dinámicas de
interacción en dicho espacio, lo que resulta en la
generación de lugares y prácticas que se orientan a
la vinculación con el carácter patrimonial asignando
valores positivos a las formas de percibir el centro y
por lo tanto del paisaje urbano histórico.

The interest of this article is to address the
revindication of the historic urban landscape
through public space and its relationship with
practices and imaginary with the intention of
establishing the importance of including these
elements when questioning the ways in which it is
intervened, perceived and preserves the historical
urban landscape.
To this end, 32 in-depth interviews have been
carried out in two types of different actors related
to the downtown of Ciudad Juárez, which, through
discourse analysis, have allowed emphasizing
the tangible and intangible aspects that endow
the historical center with meaning in the public
space, social practices and urban imaginary.
Among the main findings, it stands out that the
implementation of public spaces in the downtown
area of the city that in relation to the assignment
of meanings to certain heritage buildings, allows
to expand the dynamics of interaction in said
space, resulting in the generation of places and
practices that are oriented to the link with the
patrimonial character assigning positive values to
the ways of perceiving the center and therefore
the historic urban landscape.

Palabras Clave:

Keywords:

Centro histórico; espacio público; imaginarios
urbanos; paisaje urbano

Historic downtown, public space, urban
imaginaries, urban landscape

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Instituto de Arquitectura Diseño y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; Doctor en
Planeación Urbana por la Universidad Autónoma de Baja California; e-mail: raul.holguin@uacj.mx

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

79

�Holguín Ávila

ANTECEDENTES
En este artículo, se exponen una serie de
elementos teórico-metodológicos que tienen
como principal objetivo analizar los elementos
y dinámicas que favorecen a la reivindicación
del paisaje urbano histórico a través del espacio
público, los imaginarios urbanos y las prácticas.
Para ello, se tomó como escenario de análisis
El Centro Histórico de Ciudad Juárez, ubicado
en el Estado de Chihuahua, México; dicho
espacio se localiza al norponiente de la ciudad
y no corresponde al centro geográfico de la
misma. Entre sus características cabe mencionar
que el centro es un área que comprende lo que
inicialmente se denominó Misión de Nuestra
Señora de Guadalupe de Mansos del Paso del Río
del Norte (Paso del Norte), fundada en 1659 y
siguiendo el modelo tradicional de las ciudades
fundadas por españoles en las cuales, se encuentra
en un primer cuadro el mercado, la iglesia y el
ayuntamiento, teniendo como centro la plaza de
armas y siguiendo una traza ortogonal.
Asimismo, el centro es un área limítrofe hacia
el norte con EUA vinculada mediante los puentes
internacionales Santa Fe y Lerdo, teniendo además
elementos físicos históricos con valor cultural y
patrimonial. También resulta importante mencionar,
que el centro constituye un espacio relevante
en la estructura urbana al ser constantemente
utilizado por diversos tipos de usuarios producto
de la convergencia actual y recurrente de
servicios, comercio, movilidad y diversos usos
vigentes, no obstante, es importante señalar que
la connotación histórica y la actividad de usos en
la zona, se han visto impactados principalmente
en los últimos diez años por la implementación
de una serie de intervenciones institucionales,
que han tenido como finalidad principal la
generación o recuperación de espacios públicos,
lo que conlleva a plantear la pregunta del presente
trabajo, la cual fue conocer la incidencia de las
intervenciones en materia de espacio público que,
en relación con las prácticas y los imaginarios
han impactado en la reivindicación del paisaje
urbano histórico del centro de Ciudad Juárez
como escenario simbólico de análisis.
Al establecer la relación que puede suscitarse
entre componentes tangibles e intangibles en
el abordaje del paisaje urbano histórico y su
reivindicación a través del espacio público, se
establecen las pautas para realizar un abordaje
80

que permite ampliar las perspectivas de análisis
de un espacio complejo como lo es el centro,
generando herramientas teórico metodológicas
principalmente de carácter cualitativo, que dado
el enfoque empleado, han permitido el abordaje
amplio de las connotaciones objetivas y subjetivas
que conlleva el estudio del paisaje urbano histórico
y el espacio público en sus diversas dimensiones.
BREVE APROXIMACIÓN SOBRE
EL DEBATE DEL PAISAJE URBANO
HISTÓRICO
Al plantear el abordaje teórico conceptual de lo
que implica hablar de paisaje urbano histórico,
remite en sí mismo a considerar una complejidad
inmediata ante un concepto que hasta hace
menos de veinte años era inexistente y que por
ello se encuentra aún en discusión. Esto implica
encontrarse con una serie de posturas que han ido
incluyendo distintas dimensiones y reflexiones
para su definición mismas que van desde lo
arquitectónico, lo sustentable, económico e incluso
la percepción del sujeto.
Sin embargo, es importante mencionar que
un principio básico para adentrarse en este
concepto y sus implicaciones tiene un origen
institucional, toda vez que la UNESCO en
2011 establece la definición de paisaje urbano
histórico como “la zona urbana resultante de una
estratificación histórica de valores y atributos
culturales y naturales, lo que trasciende la noción
de “conjunto” o “centro histórico” para abarcar el
contexto urbano general y su entorno geográfico”
(UNESCO, 2011, p. 62). Ello implica la necesidad
de “dejar de ver a los centros históricos como
islas urbanas aisladas de su entorno y reconocer
su carácter dinámico y adaptable planteando que
criterios como la “conservación”, “autenticidad”
e integridad” son más utopías que posibilidades
concretas y que el desafío es, más bien, gestionar
adecuadamente los cambios de las ciudades y sus
centros históricos” (Sepúlveda, 2017, p. 146).
Asimismo, al considerar la complejidad inherente
a este concepto y su articulación con diversas
escalas en la trama urbana, también se manifiesta
la necesidad de cuestionarse sobre la integración
de los distintos elementos tanto objetivos como
subjetivos que no pasan desapercibos en el abordaje
y definición del paisaje urbano histórico. Es decir, la
concepción dinámica de la ciudad y los procesos
de cambio en donde las subjetividades son poco
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

abordadas en esta temática.
Lo anterior conllevaba entonces a la ampliación
del significado del paisaje urbano histórico en
cuanto a su aplicación, pues bien, no es sólo asumir
que se trata de un concepto cuyo alcance está
estrictamente aplicado a un especio determinado
como el centro histórico y sus componentes
físicos estáticos, sino que alude a una diversidad
de escalas y dimensiones en la trama urbana
articuladas entre sí en donde la idea de centro
histórico es parte de ello.
Aunque el propio abordaje sobre las
características del paisaje urbano histórico resulta
complejo, hay elementos que bien pueden sintetizar
el sentido del concepto en mención, en tanto que
se pone de manifiesto como señala el trabajo de
Lalan (2011) la necesidad en la preservación
del patrimonio urbano, así como de concebir la
ciudad como ente dinámico y como conjunto
antes de aislar el área patrimonial. Si bien pueden
encontrarse diferencias en cuanto al abordaje de
lo que implica el paisaje urbano histórico, la idea
sobre la preservación o conversación se podría
relacionar en todo caso al objetivo de gestionar
el paisaje y los conjuntos urbanos históricos
para su preservación, lo que también incluye las
dimensiones objetivas y subjetivas.
El abordaje de la discusión del paisaje urbano
histórico permite entonces establecer a grandes
rasgos los alcances que supone dicha temática para
los fines del presente trabajo. Si bien se establece
la idea de considerar algo más que centros
históricos en las reflexiones sobre el tema, el
legado patrimonial tangible e intangible referente
al caso de estudio presentado para este trabajo
da paso una preocupación legítima, que lejos de
reducir el análisis a un elemento territorialmente
definido, busca analizar las formas mediante las
cuales se ha hecho una reivindicación del mismo
mediante la gestión del espacio público, donde
las prácticas, los imaginarios y la sustentabilidad
conforman una parte importante para ello.
EL ESPACIO PÚBLICO EN LOS
CENTROS HISTÓRICOS
En el entendido de que el presente trabajo se
centra en el abordaje del centro histórico como
lugar de análisis en la reivindicación del paisaje
urbano histórico a través del espacio público, es
conveniente precisar lo referente a este último
concepto en tanto que las diversas relaciones
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

posibles en el espacio público dentro del contexto
urbano, llevan a situarlo “como el espacio más
familiar de las ciudades, es decir, las calles y las
plazas, los patios y los parques, fungiendo como
agentes de nuestra cohesión” (Sorkin, 2004,
pág. 13). La diversidad de espacios que pueden
ser acotados dentro de lo público, refieren a una
presencia constante de los mismos dentro de la
trama urbana, mismos que pueden catalogarse
en una amplia variedad de funciones además de
agentes de cohesión como se expresa en Sorkin,
en tanto que se encuentra un referente temporal
que sitúa al espacio público como una constante
en la vida urbana.
Asimismo, al hablar de espacio público se hace
alusión a un elemento presente en la cotidianidad de
la vida en las ciudades, así como referentes de uso
colectivo y espacios de apropiación en sus diversas
dimensiones. Sin embargo, el considerar el espacio
público como una constante en la cotidianidad de
los sujetos y su marco urbano de vida, emerge la
consideración de la permanencia en las funciones
y dimensiones de este, ya no sólo en lo social, sino
también en lo ambiental, pues bien, situar el espacio
público como una constante, implica a su vez,
considerar sus configuraciones en la temporalidad
espacial de la vida en las ciudades. En este sentido,
resulta importante mencionar que “históricamente
han sido los centros fundacionales de las ciudades
los espacios públicos por antonomasia y, pese a
los cambios que han experimentado en términos
de su centralidad, siguen concentrando parte
importante del equipamiento cultural de las
ciudades y muchas de las actividades económicas”
(Sepúlveda, 2017, p. 151).
Además del carácter dinámico, colectivo e
incluso temporal que guarda el espacio público
en su relación con el centro histórico, también es
concebido como aquel espacio “donde pueden leerse
las estructuras de la integración social” (Habermas,
2006, pág. 28), lo que en relación al pensamiento
de Bourdieu, se enfatiza en la interpretación del
espacio público “como un conjunto de relaciones
o un sistema de posiciones sociales que se definen
las unas en relación con las otras” (Bourdieu, 2000,
pág. 14), por lo que se alude a la incorporación del
sujeto desde su concepción individual en un espacio
colectivo, donde la convergencia de posturas y
contradicciones no deja de estar manifestada al
relacionarse con las posiciones sociales que se
asumen en la trama del espacio público y los
elementos tangibles e intangibles que lo constituyen.
81

�Holguín Ávila

Al contextualizar el espacio público en el
marco de un espacio central como lo es el centro
histórico, se expresa la condición multidimensional
sobre la construcción y concepción del espacio
en mención, en donde no obstante, es importante
identificar categorías sobre lo público para una
mejor comprensión distinguiendo cuatro en
particular, a decir, “el espacio público físico como
equipamiento colectivo, el espacio público físico
como trama urbana, el espacio público “no físico”
donde se llevan a cabo las interacciones, y por
último, el espacio público-público, es decir,
el espacio imaginario donde se da la práctica
política” (Castañeda &amp; García, 2007, pág. 37).
Con el desarrollo de las categorías mencionadas,
puede aludirse a una perspectiva de mayor
amplitud sobre lo que implica hablar de espacio
público, por lo que no sólo puede entenderse como
un espacio más de la trama urbana, sino como un
elemento que incluye en sí mismo una diversidad
de dinámicas, significados, prácticas y sujetos
que le otorgan características particulares a cada
una de las representaciones del espacio público,
mismo que además “constituye parte del capital
social” (Neira, 2007, pág. 33). En este sentido,
“es el espacio público a un tiempo el espacio
principal del urbanismo, de la cultura urbana y de
la ciudadanía. Es un espacio físico, simbólico y
político” (Borja &amp; Muxí, 2000, pág. 8)
Por lo anterior, resulta necesario repensar
el espacio público como una serie de sistemas
interrelacionados de objetos y acciones, en los
cuales las categorías arquitectónicas, perceptivas
e inclusive artísticas, ofrecen esa connotación
simbólica del espacio, desde donde se exponen
una serie de significados en primera instancia
individuales, pero que dadas las diversas
categorías del espacio, se ve expresada en una
colectividad social traducida en la asignación
de formas, funciones, dimensiones, símbolos y
procesos interpretativos para la construcción y
la producción del significado social del espacio,
donde la presencia del plano físico, es un elemento
complementario en ese proceso recíproco entre lo
tangible y lo intangible, los elementos biofísicos
y sociales, los cuales se integran en las prácticas
donde confluyen los sujetos para tejer la vida
social en un espacio determinado que en este caso
se sitúa en el contexto del centro histórico.
Al considerar la producción social
del espacio público y sus significados en un
contexto determinado, las cualidades que pueden
82

identificarse dentro de dichos espacios permiten
otorgarle una carga diferenciada de aquellos
cuyas características simbólicas significativas
sean inexistentes, es decir, el espacio público
como lugar en un contexto histórico.
LA INCORPORACIÓN DE LAS
PRÁCTICAS SOCIALES EN EL
ESPACIO PÚBLICO
Al vincular las prácticas sociales con el espacio
público, alude a la composición de un concepto
con diversos alcances en el entendimiento de
los sujetos bajo determinadas características,
historicidad, cotidianidad y un marco espacio
temporal, que sitúa su actuar bajo un referente
de conocimiento construido y acordado. Las
dimensiones del espacio y su connotación de
público en las prácticas sociales, no resultan
desvinculadas al estudio espacial de la ciudad,
por lo que se señala que “las prácticas sociales son
definidas como productoras de una espacialidad
que incluye la producción y la reproducción,
las localizaciones particulares y los conjuntos
espaciales característicos de cada formación
social, siendo además presentada como medio y
resultado de la actividad, del comportamiento y de
la experiencia humana…por último, los espacios
de las representaciones envuelven simbolismos
complejos, algunas veces codificados, otras no,
siendo éste el espacio directamente vivido, el
espacio de los habitantes y los usuarios” (Contreras
Delgado, 2006, págs. 114-116).
El adentrarse en los alcances y referentes teóricos
de las prácticas sociales más allá de su composición
espacial, permite una amplia connotación en la
composición de dicho concepto, en donde la vida
social como un conjunto de relaciones integradas
por intereses de diversos sujetos, se vincula con
ese mundo de los objetos. Asimismo, al precisar
teóricamente en lo referente a las prácticas sociales
estas pueden entenderse como “operaciones
multiformes y fragmentarias, relativas a ocasiones
y detalles, insinuadas y ocultas en los sistemas
de los cuales estas operaciones constituyen los
modos de empleo, y por tanto desprovistas de
ideologías o de instituciones propias obedeciendo
a determinadas reglas (…) en donde la formalidad
de las prácticas puede encontrarse lo referido
a las prácticas de lectura, prácticas de espacios
urbanos, utilizaciones de rituales cotidianos,
nuevos usos y funcionamientos de la memoria a
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

través de las “autoridades” que hacen posibles (o
permiten) las prácticas cotidianas.” (De Certeau,
2000, págs. XLV-XLVI)
En lo señalado por Certeau, pueden identificarse
aquellos elementos que favorecen al desarrollo de
las prácticas cotidianas y que no forman parte de
una teorización académica, sino que constituyen
las realidades de los sujetos y su interactuar en
diversos escenarios de vida. No obstante, otro
elemento importante está vinculado al tiempo, en
tato que la relación entre las prácticas y el tiempo
conlleva a situar las posiciones entre el sujeto y el
objeto con un elemento recurrente y continuo que
acompaña el tiempo, es decir, el espacio.
La relación de reciprocidad entre sujeto y
objeto vinculada a la estructuración de la práctica
social supone además de la continuidad espacio
temporal y la institucionalidad objetiva de la
sociedad, la necesidad de ambas para que los
sujetos organicen su acción y su relación con
los otros, “las personas no pueden satisfacer sus
necesidades sino actuando coordinadamente con
los demás. Esto exige que existan previamente
algunas reglas que aseguren ciertos grados
mínimos de coherencia y predicción a esas
relaciones. Por la otra parte está la necesidad vital
de las personas de poseer un grado de autonomía
y de identidad propia para darle un sentido a su
actuar. Esto es lo que aporta la subjetividad”
(Güell, Frei, &amp; Palestini, 2009, pág. 70).
Asimismo, es importante mencionar que la
realización de las prácticas sociales también está
vinculada a la existencia de reglas, destacando
dos procesos: la interiorización del contexto y el
conocimiento de este, permitiendo a los sujetos
interactuar de un modo y no de otro. Mediante
estos procesos, se adquiere la capacidad de
establecer y crear reglas para la ejecución de las
prácticas sociales a través de la interiorización
del mundo de vida de los sujetos, es decir, se
manifiesta la existencia de un conocimiento sobre
las formas de estructurar la vida cotidiana, por
lo que se generan homogeneidades que permitan
llevar acabo las prácticas sociales, no obstante,
aquellos fenómenos que impactan la cotidianidad
del mundo de vida de los sujetos, ameritan un
conocimiento para interiorizar la trascendencia
espacio-temporal de dicho fenómeno y establecer
reglas que se ajusten al impacto de determinados
fenómenos para la ejecución de las prácticas
sociales, aunque en este punto, la interiorización
de nuevos fenómenos no puede ser producto del
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

conocimiento inmediato de los impactos espacio
temporales, sino que en todo caso, conllevaría a
procesos graduales de interiorización, por lo que
las reglas para llevar las prácticas podrían no ser
homogenizadas en un corto tiempo.
Al posicionar lo objetivo y lo subjetivo para la
comprensión y análisis de las prácticas, se e establecen
enfoques de conocimiento para una definición de
dicho concepto el cual puede entenderse como las
formas cotidianas a partir de las cuales los sujetos
en una temporalidad espacial dada, construyen
objetiva y subjetivamente su mundo de vida en una
relación dialéctica, formulando independientemente
de la individualidad sistemas de relaciones y leyes,
en relación con las representaciones, creencias,
vivencias y sentimientos que están presentes en los
propios sujetos; para llevar acabo las interacciones
de ciertos modos y no de otros en el diario vivir.
En el entorno del centro histórico, la intención
de analizar la incidencia de dichas intervenciones
para le preservación del paisaje urbano histórico,
tiene gran relación con la forma en la que mediante
estas intervenciones se recuperan, consolidan o
instauran prácticas que permiten otorgar nuevas
perspectivas sobre esta zona y que por ende,
fomentan otras formas de interactuar en y con el
espacio contemplando los efectos que ello genere.
LA CONSTRUCCIÓN DE LOS
IMAGINARIOS URBANOS:
CUALIDADES SUBJETIVAS DEL
ESPACIO PÚBLICO
La construcción de los imaginarios urbanos,
incluyen una dinámica social permanente en la
construcción del espacio, por ello, los imaginarios
urbanos permiten de acuerdo con Louiset (2001),
otorgarle inteligibilidad y hacer visibles ciertos
procesos urbanos que desde las diversas miradas
de lo material y tangible, dejan en la penumbra
o directamente invisibilizan. No obstante, es
pertinente aclarar de acuerdo con Lindón (2007) que
estas miradas de lo material y tangible, han sido y
siguen siendo relevantes para entender ese territorio
complejo y multidimensional que llamamos ciudad
y los procesos urbanos que ahí acontecen.
Al incorporar los imaginarios urbanos en
los procesos que se dan en las ciudades, se está
enfatizando en lo subjetivo para devolver la voz
y los sentidos a los mismos usuarios de la ciudad
que pueden considerarse como los sujetos que
en ella interactúan. Los imaginarios urbanos,
83

�Holguín Ávila

tratan entonces de explorar las condiciones
que caracterizan la vida urbana y su expresión
en las sociedades contemporáneas, donde las
formas de entender los diversos espacios en
los que se constituye la trama urbana se han
visto modificadas a través de lo perceptivo,
lo cognoscitivo, lo simbólico y en general del
espacio dotado de significados.
Este mismo concepto, es definido por Armando
Silva “como el uso e interiorización de los
espacios y sus respectivas vivencias dentro de la
intercomunicación social, por lo que dan cuenta de
las múltiples ciudades que conforman la ciudad,
aquellas demarcadas no sólo por las topografías
sino las que produce y revela la topografía
simbólica” (Silva, 1992, pág. 15).
Al considerar los usos y la interiorización de los
espacios para determinar diversas connotaciones
de la ciudad desde quienes la viven y la sienten,
se pone de manifiesto la diversidad en cuanto a
las formas de concebir la ciudad y sus espacios,
ya no sólo como parte de un entorno de vida, sino
como espacios con elementos simbólicos que
permiten diferenciar un espacio de otro desde
diversas posturas, donde Gorelik (2004), aborda
a los imaginarios urbanos como una reflexión
cultural sobre las más diversas maneras en que
las sociedades se representan a sí mismas en
las ciudades, donde construyen sus modos de
comunicación y sus códigos de comprensión de
la vida urbana y la imaginación urbana como
dimensión de la reflexión político–técnica (por lo
general, concentrada en un manojo de profesiones:
arquitectura, urbanística, planificación) acerca de
cómo la ciudad debe ser.
La dimensión espacio temporal que permea
los imaginarios urbanos, refiere al dinamismo
que pueden contener en cuanto a su construcción,
no sólo por la experiencia del sujeto, sino por el
contenido simbólico de esos lugares sobre los cuales
se identifica algo, por lo que en cualquier caso según
Cornelius Castoriadis, el imaginario urbano es “una
creación incesante de figuras, formas e imágenes, a
partir de las cuales solamente puede uno referirse a
algo” (Castoriadis, 1985, pág. 7).
Los imaginarios urbanos pueden ser vistos
como una serie de procesos determinados por
una temporalidad espacial en la cual los sujetos,
a través de su cotidianidad y su experiencia
de vida, interiorizan la ciudad y los símbolos
que los componen, asignando significados y
percepciones, generando una diversidad de
84

lugares dentro de la misma ciudad.
Dichos espacios no refieren a una generalidad
urbana, sino a una interiorización fragmentada
vinculada a las dinámicas y prácticas sociales a
través de las cuales los sujetos han construido
su experiencia de vida, en donde además, dicha
interiorización se ve complementada por la carga
simbólica atribuida a determinados elementos
tangibles e intangibles que constituyen el espacio,
misma que puede mantenerse o mutar con el paso
del tiempo, ya que las dinámicas sociales no son
del todo estáticas y los elementos físicos del
espacio no siempre permanecen constantes en su
estructura o usos.
Por ello, se apunta a los procesos con los
cuales los sujetos en relación con su experiencia
de vida pueden generar una imagen particular del
mundo, o bien, de los espacios que conforman su
diario vivir. En estos procesos, los sujetos pueden
auxiliarse de su imaginación y articular lo vivido
en diversas proyecciones mentales, formas,
imágenes, figuras y significaciones simbólicas
sobre el mundo y el espacio que los rodea, donde el
conocimiento formulado a través de su experiencia
de vida y las prácticas efectuadas le permite
realizar representaciones imaginadas y significados
construidos y producidos por dimensiones sociales
y físicas que favorecen en su interactuar con el
mundo. Sin embargo, dichas representaciones
imaginadas podrían ser selectivas, puesto que se
ven articuladas por aquellos elementos tangibles
e intangibles vinculados en las prácticas sociales
y que pueden resultar representativos, simbólicos,
identitarios y significativos en la vida de los sujetos
y su interactuar colectivo.
METODOLOGÍA DE ESTUDIO
Con un enfoque cualitativo, se aplicaron un
total de 32 entrevistas en profundidad tomando
criterios espacio temporales para la definición
de los actores participantes, de tal manera que
fueron abordados aquellos actores que a través de
su experiencia de vida en el centro, podían referir
sobre las configuraciones espaciales, en los usos y
las prácticas, la existencia de elementos simbólicos
y los fenómenos que han impacto en la zona
En este sentido, se definieron dos criterios
principales para establecer la temporalidad en
la selección de los actores, el primer de ellos, se
refiere a una permanencia como residente en la
zona centro mayor a treinta años, mientras que el
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

segundo considera a quienes tengan más de treinta
años residiendo en Ciudad Juárez, pero no dentro
del centro y que visiten la zona regularmente
Las entrevistas realizadas se aplicaron en el
mismo sitió de estudios con horarios diversos y en
locaciones variadas como viviendas, comercios u
oficinas, exceptuando el segundo grupo de actores,
donde principalmente las entrevistas se llevaron
a cabo en viviendas particulares y negocios.
Es importante mencionar que las entrevistas
realizadas son parte de un proceso más amplio
en la recopilación de información en campo,
misma que incluyó observación participante por
un periodo de seis meses en distintos horarios y
días en el centro de Juárez. Para la transcripción
de las entrevistas se utilizó el programa Atlas-ti
aplicando un análisis por categorías que permitiera
inferir en la relevancia de elementos específicos
(imaginarios, prácticas, interacciones) en la
reivindicación del paisaje urbano histórico a través
del espacio público.

EL CENTRO DE CIUDAD JUÁREZ
COMO CASO DE ESTUDIO
Con un área total de 165.74 ha, el polígono
definido institucionalmente como centro histórico
por el Instituto Municipal de Investigación y
Planeación (IMIP) se comprende por un total
de nueve colonias que son: Chamizal, Centro,
Bellavista, Monumento, Cuauhtémoc, Barreal,
La Chaveña, Partido Romero y Barrio Alto (ver
imagen 1). De este conjunto de colonias que
comprenden lo denominado centro histórico, se
obtiene una serie de características relevantes,
que de acuerdo con el Inventario Nacional de
Vivienda, con datos del Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (INEGI)
2015 son las siguientes: El total de la población
de este polígono es de 3,872 habitantes, siendo la
población de 30 a 59 años la que mayor presencia
tiene con un 40%. Asimismo, es importante
considerar que aunque se trate del primer cuadro
de la ciudad, no se contabiliza el 100% de las
viviendas ubicadas en este polígono con la
totalidad de servicio sanitario, agua entubada,
drenaje, energía eléctrica y recubrimiento de piso.

Imagen 1. Delimitación del centro histórico de Ciudad Juárez

Fuente: Plan Maestro de Desarrollo Urbano del Centro Histórico de Ciudad Juárez, IMIP, 2013

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Holguín Ávila

Algunas de las intervenciones recientes que van
desde la remodelación de plazas hasta la creación
de nuevos espacios peatonales y recreativos tienen
origen en el 2006 con la construcción de la Plaza
del Periodista y la remodelación del Monumento
a Benito a Juárez y más recientemente la
peatonalización de la Av. 16 de septiembre en
2014 y la creación de la Plaza Juan Gabriel en
2016 con la participación de distintos niveles de
gobierno (ver imagen 2).
Imagen 2. Espacios públicos en el centro de Ciudad Juárez

Fuente: Elaboración propia

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Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

Otro elemento de importancia es que además en
este sector de la ciudad se concentran doce edificios
catalogados como patrimoniales de acuerdo con
Instituto Nacional de Antropología e Historia, los
cuales son: Templo Misión de Guadalupe, Antigua
Presidencia Municipal, Museo de la Ex Aduana
(Museo de la Revolución en la Frontera), Garita de
Metales, Casa del Administrador, Plaza de Armas,
Monumento a Benito Juárez, Centro Escolar
Revolución, Hotel Sur, Templo Bautista, Edificio
San Luis y Edificio Sauer (ver imagen 3).
Imagen 3. Edificios patrimoniales zona centro

Fuente: Elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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�Holguín Ávila

EL IMPACTO DE LAS
TRANSFORMACIONES EN LA ZONA
CENTRO PARA LA REIVINDICACIÓN
DEL PAISAJE URBANO HISTÓRICO
El posicionamiento temporal en la percepción
del centro
Una primera aproximación que fue coincidente
en ambos grupos de actores alude principalmente
a la necesidad de establecer un comparativo
temporal en relación con las características que
permean la zona centro en un comparativo que
parte del antes en relación con el ahora. Pues
bien, esto permite clasificar distintos momentos
desde los cuales los entrevistados han ponderado
determinados elementos sobre otros los cuales
principalmente se dividen en las dinámicas
sociales y los aspectos físicos de la zona.
La información obtenida de las entrevistas
permite establecer una noción amplia en cuanto al
conocimiento que los entrevistados tienen sobre los
distintos momentos mediante los cuales, a través
de su interacción con la zona, han descrito las
realidades percibidas detallando particularidades
que sin embargo, se vuelve más nítidas al recurrir
al propio relato de los entrevistados para establecer
diferenciaciones espacio temporales del antes y el
ahora, lo que también arroja los primeros indicios
en la identificación de modificaciones suscitadas
principalmente en la configuración espacial del
centro y los impactos sociales que esto produjo.
Por lo anterior, se mantiene una memoria sobre
el centro que aporta conocimientos para construir
socialmente dichos espacios a través del tiempo,
en tanto que se hace una expresión respecto a lo
que fue y ya no es, es una modificación en las
formas, las prácticas y las representaciones, lo
que lleva a situar la zona en la actualidad.
“Siempre he estado aquí en el centro, aquí
nací, aquí crecí y todo, hay cosas que siempre
han estado aquí, son parte de la historia de la
ciudad, por ejemplo misión y catedral, es un
edificio, son más bien edificios que siempre
están con gente, pero la vista que ahora tienen,
ahora cuando se hizo peatonal la 16 (calle)
cambió la forma en cómo se ve…y no nomás
eso, en sí la forma en la que se ve el centro y
la calle como tal”(Hombre, 50 años residiendo
en El centro histórico).
“A mí me tocó desde muy joven esta idea
88

del centro como lugar de diversión, esta onda
de la vida nocturna de la zona…si lo ves con
esa idea de la diversión se puede decir que
esto ha sido algo que no se ha ido del todo, ha
tenido sus altibajos y aunque las mejoras que
han hecho para pues que se vea mejor en si el
centro son tardadas o muchos no las aprueban,
también es cierto que pues le da otros aires
al sector, porque pues hay más opciones de
este… caminar por ejemplo, eso cambia
todo, nunca ibas a pensar que ahora el lugar
donde este se daban algunos servicios…pues
prostitución pues para ser exactos, fuera ahora
una plaza que si tú vas por ejemplo una noche
de verano, la ves llena de mucha gente de
todas las edades, eso cambió todo aquí y todos
los que vivimos lo notamos rápido” (Mujer,
35 años residiendo en el centro histórico).
“Últimamente han hecho algunas mejoras
en el centro, tampoco no es que vaya muy
seguido, pero por lo menos una vez al mes me
gusta ir. Ese lugar siempre ha tenido gente por
alguna u otra razón siempre hay personas. Si
me pongo a pensar cómo era el centro hace
quince años por ejemplo, era un lugar sucio
y con no muy buena imagen, aunque tenía
algunos atractivos como el monumento a
Juárez, la ex aduana que siempre se vio como
un edificio distinto o la catedral entre algunos
otros que están ahí, pero recientemente han
cambiado cosas, quizá es porque se ve más
bonito que ves más personas en el centro,
inclusive ver actividades culturales sobre la 16
(calle peatonalizada en 2014) le da un sentido
diferente a la imagen del centro” (Hombre, 66
años viviendo en Ciudad Juárez).
“Si tu vienes por ejemplo un domingo o un
sábado al medio día o en la tardes, vas a ver
cómo la calle se utiliza de otro modo, antes
puros carros, la cantinas y los bares siguen
estando quizá ya no como antes, también
es cierto que es inseguro, aunque te diré que
el centro siempre ha tenido una famita de
inseguridad… si han cambiado las cosas eso
no se puede negar, aunque aún falta mucho por
hacer, por rescatar la historia de la ciudad que
está aquí… han cambiado cosas como te decía,
quizá ahora hay más oportunidad de apreciar el
centro porque hay espacios que antes no, quizá
pueda verse con mayor detalle eso que pues
hace diferente al centro del resto de la ciudad”
(Hombre, 52 años viviendo en Ciudad Juárez).
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

Las configuraciones espaciales y sociales en el
centro: claves en una nueva percepción
La idea manifestada desde los actores participantes
sobre las configuraciones en el espacio tanto
físico como socialmente y los impactos en las
formas mediante las cuales este se utiliza en una
comparativa temporal, pone de manifiesto una
parte importante asignada a la idea del cambio en
esa zona. Se trata entonces de una percepción que se
articula con nuevos elementos que permiten trazar
otras perspectivas relacionadas a lo que es el centro,
en comparación con una apreciación previa de la
zona donde actualmente existe una convergencia en
la aceptación puntual de los cambios.
Esto conlleva a replantear aquello que
actualmente es aceptado socialemte en el centro,
lo reconocido por los entrevistados como parte
de las prácticas que de acuerdo a las condiciones
físicas que actualmente determinan el espacio
se vincula con eso. La convivencia en nuevos
espacios, la realización de eventos culturales y
las interacciones que mantienen con los otros,
permiten puntualizar en aquello que hace posible
entender esa representación de el centro a través
de lo expresado por los entrevistados, aludiendo
a “la objetividad que asegura el consenso sobre
el sentido de las prácticas, es decir, el acuerdo
entre el sentido práctico y el sentido objetivado,
en la producción de un mundo de sentido común”
(Bourdieu, 2008, pág. 94).
“Existe la posibilidad ahora de utilizar el
centro de otros modos que antes podríamos
decir eran más limitados. El hecho de contar
con alternativas de lugares donde estar o
realizar algunas actividades recreativas pues
de un modo u otro también permite poder estar
en contacto con los demás, o sea en pocas
palabras podemos estar caminando o viendo
alguna presentación musical un domingo
sobre la calle, antes para que eso sucediera
pues las opciones eran limitadas. Esto no
quiere decir tampoco que la zona sea segura
totalmente, pero al menos hay opciones para
tener otro tipo de actividades para la gente
en general, algo que en algún tiempo había
dejado de suceder” (Mujer, 48 años viviendo
en el centro histórico).
Asimismo, la constancia en la descripción
de los cambios acontecidos en la zona permite
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

considerar un impacto de importancia de estos
en la vida social y en las formas mediante las
cuales se percibe dicho espacio, destacando la
asignación de significados que se ven traducidos
en la concepción que se tiene de la zona en un
sentido positivo:
“Se han realizado algunos cambios que este
pues vienen a favorecer la imagen de la zona,
como todo hay gente en contra y gente a favor,
pero en lo general se han realizado algunas
modificaciones que pues si son importantes
para lo que viene siendo el centro, por la
imagen que se da y por la rehabilitación
que de algún modo se intenta hacer, aún
faltan muchas cosas claro está, pero las
intervenciones que han tenido lugar aquí pues
si aportan a que se aprecie de otra manera y
sobre todo que se vean personas en el centro,
que conviva la gente ahí” (Hombre, 35 años
viviendo en Ciudad Juárez).
“Podría decirse que hay una valoración
positiva respecto a los cambios que se han
dado en la zona, tanto en la recuperación de
espacios, la adecuación que han tenido así
como en la posibilidad de que tengan lugar la
convivencia de las personas en espacios que
eran prácticamente inexistentes en la zona…
esto además implica pensar que pueden
hacerse más y mejores cosas, o bien, que
pues pudieron hacerse mejor, sin embargo eso
no demerita el hecho de que han favorecido
a la condición que se tenía del centro que
generalmente era muy negativa” (Hombre, 44
años viviendo en Ciudad Juárez)
Bajo estas apreciaciones sobre las características
de usos y prácticas en la zona centro, la asignación
de una valoración positiva refiere a una articulación
dada entre las configuraciones en ese espacio y
las formas en las que se percibe a las personas
utilizando esos espacios, que en todo caso, permiten
tener lugares para estar, más allá de la dinámica de
flujo constante que pueda tener el centro asociado
como lugar de tránsito.
Los imaginarios urbanos en la valoración del
centro
Las formas mediante las cuales se describen
cambios y con ellos nuevas dinámicas en cuanto a
la ocupación y utilización de ciertos espacios en el
89

�Holguín Ávila

centro, permiten tener referentes de importancia
mediante los cuales se otorgan significados a ese
espacio. En lo que refiere a la construcción de los
imaginarios urbanos, los entrevistados perciben
y construyen el espacio socialmente a partir
de conocimientos adquiridos por sus propias
experiencias de vida, lo que conlleva a explorar
las condiciones que caracterizan las relaciones
de los sujetos con ese espacio que no deja de
ser público a través de las representaciones,
lo cognoscitivo, lo simbólico y en general del
espacio dotado de significados.
Al establecer la importancia de la experiencia
de los entrevistados y sus formas de comprender
el centro, se permite vislumbrar perspectivas
sobre la generación de imaginarios creados en
función de su experiencia en relación con ese
entorno de interacción social y físico permitiendo
en una primera aproximación, vincular con el
imaginario urbano lo simbólico y sus significados
en relación con este espacio.
Con anterioridad se ha manifestado lo referente
a las modificaciones acaecidas en un marco espacio
temporal dentro del centro, ya sean las prácticas,
los usos y la apreciación del propio centro lo que
ha dado pauta para obtener representaciones desde
los entrevistados sobre este, permitiendo establecer
nuevos símbolos dotados de significado, pues bien,
el centro dejó de ser lo que era para convertirse en
lo que es, un lugar para estar.
Sin embargo, al considerar el centro en su
generalidad como un referente simbólico, es
preciso aunar en los detalles que ello concierne,
pues la información obtenida permite establecer
que dentro de este existen múltiples elementos
significativos que se asocian a la experiencia
de los entrevistados, sus representaciones y sus
afectos del estar ahí y no en otro lugar, lo que
deriva en elementos simbólicos físicos y sociales.
En este sentido, en el centro se observan en una
primera aproximación, símbolos físicos particulares
que determinan el espacio, de tal modo, que se
encuentran elementos tangibles y reconocibles
que adquieren una importancia en particular, a
decir, la misión de Guadalupe, la ex aduana, plaza
de armas, catedral, la avenida Juárez y la avenida
16 de septiembre por mencionar algunos que se
encuentran como un referente significativo que
acompaña a las representaciones visuales del centro:
“cuando pienso sobre las cosas que hay en el
centro y que yo crea significativas, te puedo
90

decir que está la ex – aduana, la Juárez y
catedral, porque son cosas que además de que
siempre han estado aquí, yo las vi llenas de
vida, siempre con gente…aprendí la historia
de esos edificios porque mis papas me dijeron
que era parte de la historia de Juárez, entonces
desde muy temprana edad les di digamos
relevancia” (Hombre, 50 años residiendo en
el centro histórico).
“las cosas más significativas que puede
haber en el centro, es la ex - aduana, la misión
de Guadalupe y la ex - presidencia, por lo que
representan en la vida de Ciudad Juárez, porque
son cosas que siempre han sido importantes
para la ciudad y son de lo más relevante que
puede haber aquí, eso hace que uno sepa que
está en el centro y no en otro lado” (Hombre,
64 años residiendo en el centro histórico).
“Hay cosas que tienen una importancia
aunque mucha gente no sepa porque, o
sea sabes que son relevantes incluso hasta
porque se ven diferentes, es algo que si tú
tienes viniendo un tiempo al centro en algún
momento tuviste que haber visto…con el paso
de tiempo han cambiado, podría pues decirse
que para mejorar…esas cosas que han estado
aquí y que podría digamos dárseles valor
son la misión de Guadalupe por ejemplo,
la ex aduana, la ex presidencia, plaza de
armas inclusive más reciente la propia 16
de septiembre que vino pues a dar otra vista
al centro y si te detienes un poco mientras
caminas, te das cuenta que incluso catedral
o la ex aduana se ven diferentes, es como si
fuera una forma más atractiva de ver el centro,
de recorrerlo y como no, hasta darle una
importancia que quizá no le habías dado por
nunca detenerte a ver, ahora puedes hacer eso”
(Mujer, 38 años residiendo en Ciudad Juárez)
Es importante señalar que además del
reconocimiento de símbolos físicos particulares,
anteriormente se habló sobre nuevas dinámicas
surgidas en el centro, donde los elementos
físicos referenciados como relevantes forman
parte al integrarse en el conjunto de lo definido
como centro, por lo que las dinámicas sociales
que en ellos se generan o bien a sus alrededores
comprobadas a través de la observación, forman
parte de esas características intangibles pero
complementarias entre la relación de lo social y
el plano de lo físico, lo cual, se constituye como
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

una reciprocidad necesaria para la asignación
de significados.
En este sentido, al ubicar elementos simbólicos
significativos en estructuras físicas en particular,
no reduce al imaginario urbano a un objeto,
sino que en todo caso, es a través del objeto,
que se manifiestan elementos inmediatos de
significado, encontrando en la imagen a través de
lo físico, elementos particulares que le permiten
a los individuos consolidar su imaginario. Por
lo anterior, la construcción de los imaginarios
urbanos en relación con el centro histórico de
Ciudad Juárez se constituye en este caso a partir
de la significación de elementos físicos y procesos
de interacción social que cobran importancia
en tanto que estos pueden generar referencias
sobre lo que es la zona, mismos que a su vez son
plenamente identificables y se caracterizan como
relevantes al momento de otorgar cualidades que
pueden ser descritas y valoradas.
Con ello, la relación entre lo social y lo urbano,
no sólo supone una interacción del individuo con
las características físicas del espacio que lo rodea,

sino que esas características han pasado de ser
componentes físicos del espacio, a símbolos que
refieren a las representaciones generadas de la zona
centro, donde de acuerdo a Salvador Salazar (2010),
las representaciones encuentran su manifestación
concreta en los relatos, pues éstos realizan la
transformación de los lugares en espacios, mismos
que además, en este caso, contiene elementos
suficientes para extrapolar el relato a su escenario
de vida actual, en donde dichos elementos, se ven
referidos a los componentes físicos que figuran
como vestigios urbanos que pueden dar un soporte
a la representación del espacio.
Es importante señalar que mediante la
relación de lo social con los componentes físicos
y las configuraciones espaciales del área, las
prácticas e interacciones que se generan en
relación con esos elementos tangibles determinan
esa otra parte intangible en la valorización de la
zona centro y que inclusive, se relaciona con las
formas mediante las cuales ahora este espacio de
la ciudad es recorrido (ver imagen 4).

Imagen 4. Sendas, hitos y nodos en la zona centro

Fuente: Elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

91

�Holguín Ávila

CONCLUSIONES: LA TRASCENDENCIA
DEL ESPACIO PÚBLICO EN LA
REIVINDICACIÓN DEL PAISAJE
URBANO HISTÓRICO
La relación de las dinámicas sociales y los
elementos físicos existente en el centro histórico
de Ciudad Juárez, ha permitido ubicar símbolos
dotados de significado determinados a través de las
configuraciones espacio – temporales acaecidas en
la zona centro.
En este sentido, la concepción del espacio como
una construcción social, remite a las configuraciones
acontecidas en este espacio y su impacto que
en las dinámicas sociales que entorno a dichas
configuraciones se han desarrollado, lo que también
implica un reconocimiento sobre las propias prácticas
de la zona y sus modificaciones a partir de esto.
Por ello, existen dinámicas que más allá de
caracterizar el centro como lugar de tránsito, de
comercio o de esparcimiento, le otorgan valor en
conjunto con los elementos físicos considerados
como simbólicos, pues estas dinámicas conforman
prácticas que se ven relacionadas con el carácter
significativo que representa lo denominado centro
histórico, en donde la implementación de ciertas
acciones que se traducen en creación de espacio
público, han generado nuevas percepciones que
resultan trascendentes en los actores considerados
para referir lo que es el centro.
Es importante señalar que la relación de lo
social y el medio construido desde la cual los
entrevistados asignan significados a determinados
elementos físicos que componen el área, tendría
que ver no sólo con la relevancia simbólica de
dichos elementos, sino también con las prácticas
e interacciones que se generan en relación a ellos,
los cuales, determinan esa otra parte intangible
en la relación de los social y lo físico en la zona
centro, en donde la generación de espacio público
finalmente consolida o amplía las prácticas que
ahí suceden, promoviendo otras formas de estar
en el lugar y por lo tanto de percibirlo.
La producción del imaginario urbano se genera
entonces a partir del proceso de asimilación del
espacio en relación a las experiencias generadas a
partir de las dinámicas de interacción articuladas en
relación a los componentes simbólico-significativos
ya mencionados y aquí, la posibilidad de los
actores en interactuar en y con el propio espacio,
se ve ampliada al introducir variantes que eran
inexistentes en la zona como la peatonalización de
92

calles o creación de plazas en lugares identificados
como riesgosos, que finalmente tienen repercusión
directa en las formas de reivindicar el paisaje
histórico en el centro.
Si bien las intervenciones generadas en
materia de espacio público dentro de la zona se
encuentran perfectamente delimitadas en áreas
específicas, las posibilidades que dichas zonas
generaron para propiciar nuevas experiencias
que finalmente son valoradas acorde a la
información proporcionada por los entrevistados
y corroborada por la observación en campo, han
ampliado las formas mediante los cuales la vida
pública en este espacio se ha desarrollado, pues
bien, no es entonces la relación que se tiene de los
elementos simbólicos como elementos estáticos
de contemplación, sino que estos han pasado a ser
parte interactiva del espacio público al constituirse
como elementos que potencializan los significados
dados a la zona, generando la identificación de
áreas como simbólicas y significativas por los
elementos físicos que las caracterizan y por las
prácticas que se generan.
En síntesis, las intervenciones generadas en la
zona centro en materia de espacio público, han
permito asignar valores positivos que conllevan
la parte física y social en el momento en que los
usuarios pueden interactuar en dicho espacio
bajo nuevas oportunidades de vivir el centro
en circunstancias que permiten la interacción
con los otros, pero también interactuar con ese
referente histórico que finalmente envuelve la
zona como parte del legado patrimonial más
importante para la ciudad. Aunque ciertamente
la zona centro presenta retrasos importantes
asociados principalmente a seguridad e imagen,
la generación de nuevos espacios públicos
supone una oportunidad, pero también un reto
para la integración del resto de la ciudad en una
zona que a escala urbana, había estado perdiendo
importancia de manera gradual. C
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�La reivindicación del paisaje urbano histórico a través del espacio público

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93

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los
edificios en México
Environmental design requirements for Indoor Environmental Quality in Mexico
Recibido: abril 2019
Aceptado: septiembre 2020

Silverio Hernández Moreno1

Resumen

Abstract

El objetivo fue la revisión y análisis de
normatividad mexicana acerca de Calidad
Ambiental al Interior de los Edificios que fuera
equivalente a las normas estadounidenses que
se solicitan durante el proceso de certificación
LEED® v4, con el propósito de certificar edificios
en México. La metodología se resume en la revisión
de normas mexicanas que tuvieran equivalencia
con la estadounidense y en concordancia con sus
contenidos, su rigor de aplicación y su vigencia.
Como resultado, se obtuvo que en la mayoría de
los requerimientos solicitados por la categoría de
Calidad Ambiental al Interior de las Edificaciones
no hubo equivalencia entre normas, y por tanto se
concluye, en lo general, que mientras las normas
mexicanas no sean lo suficientemente completas
para aplicación en este tipo de modelos o sistemas
de clasificación ambiental en edificios, se seguirá
cumpliendo con las normas estadounidenses o
de ISO siempre y cuando tengan una adecuada
adaptación al contexto mexicano por parte de los
proponentes.

The objective was the review of Mexican
regulations regarding to Indoor Environmental
Quality that were equivalent to the American
standards requested during the LEED® v4
certification process, with the purpose of
certifying buildings in Mexico. The methodology
summarized in revision of Mexican standards that
have equivalence with the United States norms
and in accordance with its contents, its application
rigor and its validity. As a result, in most of the
requirements requested by the category of Indoor
Environmental Quality there was no equivalence
between standards. Therefore, it is concluded while
the Mexican standards are not complete enough
to application in this type of models or systems
of environmental classification in buildings, will
continue to comply with US standards as long as
they have an adequate adaptation to the Mexican
context by the proponents

Palabras Clave:

Keywords:

Indoor environmental quality; LEED®
Certification; environmental classification systems

Calidad ambiental al interior; Certificación LEED®;
sistemas de clasificación ambiental

1
Nacionalidad: mexicano; Doctor en Arquitectura; adscripción: profesor investigador de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México; e-mail: silverhm2002@yahoo.com.mx

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

95

�Hernández Moreno

1. INTRODUCCIÓN
Actualmente existen alrededor del mundo,
numerosos modelos y sistemas de clasificación
ambiental2 para el diseño y construcción de
edificios, tales como LEED® (Estados Unidos),
BREEAM® (Reino Unido), Green Mark®
(Singapur), Green Star® (Australia) etc., que
pueden o no adaptarse a la forma del quehacer
arquitectónico en cualquier país del mundo, es
decir, a la aplicación propiamente de criterios
arquitectónicos, de materiales y sistemas
constructivos propios de una región o localidad
(Awadh, 2017; Abreu, Freitas y Zhang, 2018; Shan
y Hwang, 2018).
Todos estos modelos o metodologías de diseño
ambiental de edificios surgieron con la intención
principal de reducir los impactos ambientales
de los edificios durante todo su ciclo de vida
(Alwisy, BuHamdan y Gül, 2018; Shan y Hwang,
2018), sobre todo por la cuestión de consumos
de energías de origen fósil. Al mismo tiempo
se fue incorporando la necesidad de proveer un
adecuado ambiente al interior de los inmuebles
que incluyera: confort térmico, confort lumínico,
confort visual, confort acústico y control de malos
olores, también para aumentar la plusvalía del
inmueble y mejorar la toma de las decisiones de los
actores involucrados en los proyectos (Sunderland
y Butterworth, 2016), lo que desde el principio, en
las versiones del modelo de LEED® se ha tomado
de manera muy puntual y en concordancia con
normatividad vigente relacionada a los temas de
confort al interior de los inmuebles.
LEED® es un modelo de clasificación ambiental
de edificios, que permite a través de 8 categorías
de diseño sustentable, diseñar, construir, operar
y mantener diversos tipos de edificios acordes
a normatividad referente al control de aspectos
ambientales, económicos y sociales. LEED®
tiene la finalidad de certificar ambientalmente
cualquier edificio, pero el modelo puede ser
empleado también con propósitos de servir como
una guía de diseño de “buenas prácticas3” (Jalaei
y Jrade, 2015) en las disciplinas de Arquitectura y
Construcción en todo el mundo.

Las 8 categorías que conforman LEED® v44
(USGBC, 2014), son:
1. Ubicación y transporte
2. Sitios sustentables
3. Uso eficiente del agua
4. Energía y atmósfera
5. Materiales y recursos
6. Calidad ambiental al interior del edificio
7. Innovación
8. Prioridad regional
El sistema de clasificación de LEED® se
estructura entonces en estas categorías y cada
categoría contiene una serie de pre-requisitos y
requisitos de diseño ambiental en edificios que se
deben cumplir bajo un determinado propósito cada
uno (USGBC, 2014). El máximo puntaje por el
total de las categorías que se puede cumplir son
110 puntos, habiendo 4 distintas certificaciones
según su puntaje:
•
De 40 a 49 puntos se da un certificado
básico
•
De 50 a 59, plata
•
De 60 a 79, Oro
•
De 80 a 110, Platino.
El objetivo principal de este trabajo es
hacer una revisión exhaustiva de normatividad
mexicana y de literatura científica acerca de la
Calidad Ambiental al Interior de los Edificios que
sea equivalente a las normas estadounidenses que
se solicitan durante el proceso de certificación
LEED® v4, con el propósito de certificar edificios
ambientales en México.
El presente artículo, además de esta introducción,
consta de una sección de metodología donde
se explica de manera concisa cómo se realizó
la investigación para alcanzar el objetivo;
posteriormente la sección de resultados arrojó
una tabla en la que se organizaron los principales
hallazgos en materia de revisión de normas y
literatura científica correspondiente al tema
central de Calidad Ambiental al Interior de
las Edificaciones para el cumplimiento de los
requerimientos solicitados por el modelo LEED®
durante el proceso de certificación; finalmente se
emitieron las principales conclusiones respecto a
los resultados obtenidos.

2
Sistema de clasificación ambiental, entendido como un modelo o metodología que ordena y sistematiza una serie de categorías de tipo
ambiental para algún fin, en este caso para certificaciones ambientales en edificios.
3
“Buenas prácticas” entendidas como prácticas de tipo sustentable, con énfasis en lo ambiental.
4
v4 se refiere a la versión del modelo o metodología de LEED®.

96

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Cabe señalar que el presente trabajo no se
trata de describir los puntajes ni los niveles de
certificación que se pueden obtener a través
del modelo, sino que se enfoca solamente a las
siguientes preguntas básicas:
¿Cómo podemos emplear el modelo LEED®
v4 con el fin de mejorar y certificar la calidad
ambiental al interior de edificios en proyectos
de diseño y construcción en México? Por tanto,
la pregunta principal sería: ¿Cuáles normas
mexicanas deben elaborarse o ajustarse para
alinearse al modelo LEED®?
Por consecuencia de estas preguntas básicas, se
podrá conocer de manera detallada qué normatividad
(tanto mexicana como estadounidense) se debe
cumplir en la solicitud de certificación a través de
LEED® v4, incluyendo su fuente principal para
consulta y revisión.
2. METODOLOGÍA
El enfoque del presente trabajo es desde la
perspectiva del arquitecto y constructor; la
investigación es esencialmente una revisión de
literatura científica, básicamente de normas técnicas
que dan cumplimiento a diversos requisitos de
diseño para obtener una certificación ambiental de
edificios en México, mediante el modelo LEED®
de Estados Unidos de América, el cual es el de
mayor uso y prestigio en el mundo.
El objeto de estudio, fue concretamente, las
normas técnicas, las cuales y a través de una
revisión y análisis cuantitativo y cualitativo de su
contenido, aplicabilidad, vigencia y compatibilidad
entre normas, se pudo determinar la equivalencia
entre las normas estadounidenses con las normas
mexicanas, de la siguiente manera:
1. Se determinó el contexto geográfico de
aplicación para el caso mexicano.
2. Con base a la versión 4 (v4) de LEED®
referente a diseño y construcción de edificios se
definieron los requerimientos (pre-requisitos y
requisitos) de diseño y construcción únicamente
para la categoría Calidad Ambiental al Interior
(EQ por sus siglas en inglés).
3. De cada requerimiento de diseño
ambiental se buscó la equivalencia de la normativa
mexicana en correspondencia con la normativa
estadounidense señalada en cada requerimiento a
través de una revisión exhaustiva de literatura tanto
impresa como electrónica de normas mexicanas.
4. Se analizó en interpretó la equivalencia
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

de la norma mexicana por la estadounidense
para aplicación a proyectos en México, de
acuerdo principalmente con sus contenidos,
rigor de aplicación, vigencia y compatibilidad
de aplicación. Se determinó también cómo
se puede asegurar el cumplimiento en la
aplicación de las normas.
Finalmente se identificaron en qué casos
existieron o no existieron equivalencias de
normas mexicanas (tabla 1) para ver la posibilidad
de aplicar la norma estadounidense o alguna
internacional como ISO igualmente equivalente
y estricta. Se mencionó cómo se debe asegurar el
cumplimiento en la aplicación de las normas.
3. RESULTADOS
El contexto geográfico para la aplicación del
modelo de LEED® v4 corresponde para el
presente estudio a toda la república mexicana,
tomando en consideración que las normas
encontradas como equivalentes a las de Estados
Unidos pueden aplicarse para todo México,
porque son de índole federal.
Los requerimientos (pre-requisitos y requisitos)
de diseño y construcción para la categoría Calidad
Ambiental al Interior (EQ por sus siglas en inglés)
correspondientes al modelo LEED® v4, están
descritas en la columna 1 de la tabla 1, incluyendo
la equivalencia de la normativa mexicana (columna
5) y la de ISO (columna 6) en correspondencia con
la normativa estadounidense (columna 4) señalada
en cada requerimiento. Vea por favor también la
sección de referencias para un mayor detalle sobre
las normas técnicas y sus fuentes. (Ver tabla 1 en
las páginas siguientes)
Tabla 1. Requerimientos de diseño ambiental
para la categoría de Calidad Ambiental al
Interior de los Edificios según el modelo
LEED® v4
Fuente: resultados obtenidos de la revisión de
literatura basada principalmente en: USGBC,
2014; Secretaría de Economía, 2013; Diversas
fuentes de ASHRAE, Normas Oficiales Mexicanas
e ISO. Por favor vea la sección de -Referenciaspara mayores detalles

97

�Hernández Moreno

98

Establecer estándares mínimos de calidad del aire al interior.

Propósito

Prevenir la exposición al humo de tabaco a los
ocupantes del edificio.

2. Control del humo ambiental del tabaco
(pre-requisito obligatorio)

1. Desempeño mínimo de la calidad del aire al interior (pre-requisito obligatorio)

Requerimiento

Requisitos y
recomendaciones
de diseño

Normas que
atender (USA)

Equivalencia en México

Espacios
ventilados
mecánicamente

ASHRAE 62.12010, Sections
4 through 7,
Ventilation for
Acceptable
Indoor Air
Quality
(ASHRAE,
2010).

No hay equivalencia como
tal pero parcialmente están
las normas: Norma Oficial
Mexicana NOM-031STPS-2011, ConstrucciónCondiciones de Seguridad y
Salud en el Trabajo (Secretaria
del Trabajo y Previsión Social,
2011); NOM-023-ENER-2010
(Eficiencia energética en
acondicionadores
de aire tipo dividido)
Secretaría de Energía (2010).

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy). ISO (2008).

Espacios con
ventilación natural
o espacios mixtos:
determinando
apertura mínima
para aire exterior.

ASHRAE 62.12010 (ASHRAE,
2010); figura 2.8
CIBSE; sección
4 de ASHRAE
62.1-2010

No hay equivalencia, pero
parcialmente está la norma:
Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en
el Trabajo (Secretaría de
Energía, 2010).

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy), ISO (2008).

Monitoreo en
ambos casos

ASHRAE 62.12010

No hay equivalencia, pero
parcialmente está la norma:
Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en el
Trabajo.

ISO 16814:2008 (Building
environment design -- Indoor
air quality -- Methods
of expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Para centros de
salud (espacios
ventilados
mecánicamente).
Para espacios con
ventilación natural
usar ASHRAE
62.1-2010; figura
2.8 CIBSE.

Sección 7 de
ASHRAE 1702008 (Ventilation
of Health Care
Facilities), ASHRAE
(2008); 2010
FGI Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities, tabla 2.12; ASHRAE 62.12010; secciones: 6,
7 y 8 de ASHRAE
170-2008.

No hay equivalencia,
pero parcialmente está
la norma: Norma Oficial
Mexicana NOM-031STPS-2011, ConstrucciónCondiciones de Seguridad
y Salud en el Trabajo.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Monitoreo en
ambos casos

ASHRAE 62.12010

Prohibir fumar dentro del edificio; prohibir
fumar dentro del edificio excepto en zonas
reservadas a fumadores ubicadas al menos
a 7.5 mts de toda entrada, entrada de aire
exterior y ventana operativa; y prohibir
fumar fuera del límite de la propiedad en
espacios usados para fines de negocios. Debe
haber carteles a menos de 3 mts de todas las
entradas del edificio que indiquen la política
de no fumar. Sellado de puertas y ventanas
exteriores para asegurar un aislamiento
efectivo del aire interno con el externo;
sellar todas las puertas entre unidades y
pasillos comunes; minimizar las vías no
controladas de transferencia de humo y otros
productos contaminantes, tales como ductos
de instalaciones, entrepisos, techos, pisos,
aperturas de suministros bajantes de basura o
ropa sucia, huecos de ascensores o conductos
de correo, etc.

"

No hay equivalencia,
pero hay en México un
Reglamento de la Ley
General para el Control
del Tabaco, donde se hace
referencia a evitar fumar al
interior de los edificios.

Norma ISO

"

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Espacios que faciliten la comunicación a través de un diseño acústico efectivo.

3. Desempeño Acústico mínimo (pre-requisito obligatorio)

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

1. Ruido de
fondo de los
sistemas de aire
acondicionado
(máximo 40
dBA).

1. Sección 1,
anexo A.1 de
la norma ANSI
S12.60-2010
(ANSI, 2010);
cap. 48 del
2011 HVAC
Applications
ASHRAE
Handbook; Noise
and Vibration
Control; norma
AHRI 885-2008
(AHRI, 2008).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos,
(Secretaría de Economía,
2013).

ISO 12354-1:2017 (ISO,
2017a).

2. Ruido
exterior:
implementar
medidas de
tratamiento
acústico para
mínimizar
intrusión sonora
de fuentes
externas,
procurando
mantener al
interior en horas
pico de ruido un
máximo de 60
dBA.

Clasificando el
ruido exterior
en A, B, C o
D; Tabla A1.2a
2010 de las FGI
Guidelines,
Categorization
of Health care
Facility Sites by
Exterior Ambient
Sound y la tabla
1.3-1 de 2010
SV Guidelines;
en categorías B,
C y D atender
a ASTM E966
Standard
Guide for Field
Measurements
of Airbone
Sound Insolation
of Buildings
Facades and
Facade Elements,
(ASTM, 2010).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 12354-2:2017 (ISO,
2017b).

3. Tiempo de
reverberación:
incluir acabados
que absorban
suficientemente el
ruido para cumplir
con la sección 1 de la
norma ANSI S12.602010 Acoustical
Performance
Criteria. Confirmar
que la superficie total
de paneles acústicos
de paredes, acabados
de cielorrasos supere
la superficie total
del techo de los
espacios (excluyendo
lámparas, difusores
y rejillas); y que los
materiales contengan
un coeficiente de
reducción de ruidos
(NRC por sus siglas
en inglés) de 0.7 o
superior para que
puedan ser incluidos
en el cálculo).

ANSI S12.602010 Acoustical
Performance
Criteria;
NRC-CNRC
Construction
Technology
Update N°
51, Acoustical
Design of
Rooms for
Speech (2002).

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 12354-2:2017

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

99

�100

Mejorar el confort de la calidad del aire de los ocupantes.

4. Estrategias avanzadas de calidad de aire

Hernández Moreno

Opción 1.
Estrategias
avanzadas de
calidad de aire;
Ventilación
mixta: a)
Sistemas de
control de
contaminantes
de ingreso; b)
Prevención de la
contaminación
cruzada en
el interior; c)
Filtración; d)
cálculos de
diseño de la
ventilación
natural; e)
cálculos de
diseño de modo
mixto.

c) Un valor 13
o superior de la
norma: ASHRAE
52.2-2007 (Method
of
Testing General
Ventilation AirCleaning Devices
for
Removal Efficiency
by Particle Size)
(ASHRAE (2007);
d) Sección 2.4 de
marzo de 2005 de
Applications manual
AM10, Natural
Ventilation in Non
domestic Buildings
de la Chartered
Institution of
Building Services
Engineers (CIBSE)
(CIBSE, 2005); e)
Cálculos de diseño
mixto (CIBSE
Application Manual
13-2000, Mixed
Mode Ventilation).

No hay equivalencia en
México.

ISO 16890-4:2016
Air filters for general
ventilation — Part 4:
Conditioning method to
determine the minimum
fractional test efficiency,
ISO (2016a), ISO,
(2016b).

Opción 2. Estrategias
adicionales de
calidad de aire:
en espacios con
ventilación mecánica:
a) Prevención de la
contaminación del
exterior; b) aumento
de la ventilación;
c) monitoreo
del di óxido de
carbono; d) control
y monitoreo de
fuentes adicionales.
En espacios con
ventilación natural:
a) Prevención de
la contaminación
exterior; b) control y
monitoreo de fuentes
adicionales; cálculos
de ventilación
natural "habitación
a habitación". En
espacios con modo
mixto: a) Prevención
de la contaminación
exterior; b) aumento
de la ventilación;
c) control y
monitoreo de
fuentes adicionales;
d) cálculos de
ventilación natural
"habitación a
habitación".

a) Prevención de
la contaminación
exterior National
Ambient Air
Quality Standards
(NAAQS); b)
aumento de
la ventilación
(aumentar tasas de
ventilación al menos
un 30 %, ASHRAE
62.1-2010; figura
2.8 CIBSE; sección
4 de ASHRAE
62.1-2010; c)
monitoreo del di
óxido de carbono,
calculando los
puntos de consigna
con ASHRAE
62.1-2010, apéndice
C; d) control y
monitoreo de fuentes
adicionales (hacer
un plan de control y
monitoreo de fuentes
de contaminación
adicional y utilizar
sensores específicos
para su control;
e) Cálculos de
ventilación natural
("habitación a
habitación"), CIBSE
AM10, sección 4,
Design calculations
para predecir que
las corrientes de
aire "habitación
a habitación"
suministrarán una
ventilación natural
eficiente.

No hay equivalencia como
tal, pero parcialmente está
la Norma Oficial Mexicana
NOM-031-STPS-2011,
Construcción-Condiciones
de Seguridad y Salud en el
Trabajo.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Reducir las concentraciones de productos químicos contaminantes que dañen la calidad del aire al interior.

5. Materiales de baja emisión

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Control de
emisiones de
Compuestos
Orgánicos
Volátiles (VOC
por sus siglas en
inglés). El umbral
de cumplimiento
de emisiones VOC
va de 90 % al 100
% dependiendo
de la categoría
de materiales y
acabados. Deben
hacerse pruebas
de los productos
del edificio de
acuerdo con el
Standard Method
V1.1-2010 del
Departamento de
Salud Pública de
California (CDPH
por sus siglas en
inglés), empleando
escenarios de
exposición que
procedan. Las
declaratorias del
fabricante debe
indicar el rango
total de VOC a los
14 días; además
para pinturas y
revestimientos de
aplicación húmeda
se debe cumplir
con: California Air
Resources Board
(CARB) 2007;
Suggested Control
Measure (SCM)
for Architectural
Coatings o la
norma 1110
(2011) del South
Coast Air Quality
Management
District; para
adhesivos y
sellantes la norma
1168 de South
Coast Air Quality
Management
District.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Sistemas de
mobiliario
7.6.1 y 7.6.2 de
ANSI/ BIFMA
e3-2011
(BIFMA, 2011);
Declaraciones
del fabricante
directrices de
CDPH SM V1.1
-2010, sección
8, certificadas
por la guía ISO
65; laboratorios
acreditados por
ISO/IEC 17025
(ISO, 2012);
contenido VOC
ASTM D2369- No hay equivalencia en
10 (ASTM,
México.
2015); ISO
11890 parte
1 o ASTM
D6886 -03 o
ISO 11890
parte 2; madera
compuesta
California
Air Resources
Board;
Airborne
Toxic Measure
to Reduce
Formaldehyde
Emissions from
Composite
Woods Products
Regulation.

ISO 11890 (ISO, 2006);
ISO 65; ISO/IEC 17025;
ISO 16000-3: 2010;
ISO 16000: 6-2011; ISO
16000-9: 2006 y la ISO
16000-11: 2006.

101

�6. Plan de gestión de la calidad del aire interior del edificio

Minimizar los problemas de calidad del aire al interior del edificio asociados con la
construcción y renovación más mantenimiento del inmueble.

7. Evaluación de la Calidad del Aire al Interior

Mejorar la calidad del aire al interior durante la construcción y durante la ocupación
del edificio.

Hernández Moreno

102

Durante la
construcción: cumplir
con las directrices
del capítulo 3, del
IAQ Guidelines for
Occupied Buildings
Under Construction,
segunda Edición
2007 (SMACNA,
2008); ANSI/
SMACNA 008-2008
de la Sheet Metal
and Air Conditioning
National Contractors
Association
(SMACNA).
Materiales
particulados; VOC;
Emisiones exteriores
cumplir con NIOSH
Asphalt Fume
Exposures during the
application of Hot
Asphalt to Roof
(2003-112)
(Department
of Health and
Human Services
2003). Tabaco;
ruido y vibración
(BS5228) British
Standards Institution
(2008); Control de
infecciones (FGI
2010 Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities) Facility
Guidelines Institute
(2010).

ASHRAE
52.2-2007;
Guidelines
for Occupied
Buildings
Under
Construction,
segunda
Edición
2007; ANSI/
SMACNA 008No hay equivalencia en
2008 de la Sheet
México.
Metal and Air
Conditioning
National
Contractors
Association;
BS5228; FGI
2010 Guidelines
for Design and
Construction
of Health Care
Facilities.

ISO 16814:2008
(Building environment
design -- Indoor air
quality -- Methods of
expressing the quality
of indoor air for human
occupancy).

Mejorar la
calidad del
aire al interior
a través del
control de las
concentraciones
máximas de
los productos
tomando en
cuenta los
métodos
y normas
especificadas.

Formaldehido:
ASTM D5197
ASTM (2016);
EPA TO-11
(Environmental
Protection Agency,
2015). o EPA
Compendium
Method IP-10;
Partículas PM 10:
EPA Compendium
Method; Ozono:
ASTM D514902; Compuestos
Orgánicos Volátiles:
EPA TO-1, TO5, TO-17 o EPA
Compendium
Method; Productos
químicos
ennumerados en la
norma del Estado
de California
(CDPH) Standard
method v1.1, tabla
4-1, excepto el
Formaldehido:
ASTM D5197;
EPA TO-1, TO-15
y TO-17; monóxido
de carbono (CO):
EPA Compendium
Method IP-3.

Formaldehido: ISO
16000-3 (ISO, 2011a);
Partículas PM 10: ISO
7708 (ISO, 1995); Ozono:
ISO 13964 (ISO, 1998);
Compuestos Orgánicos
Volátiles: ISO 16000-6
(ISO 2011b); Productos
químicos enumerados
en la norma del Estado
de California (CDPH)
Standard method v1.1,
tabla 4-1, excepto el
Formaldehido: ISO
16000-3 y 16000-6;
monóxido de carbono
(CO): ISO 4224.

No hay equivalencia en
México.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Mejorar el confort térmico para promover la productividad de las actividades que se
realicen y mejorar el bienestar de las personas al interior.

Cumplir con
la norma
ASHRAE 552010 (ASHRAE
2017); y se
recomienda
utilizar
controladores
térmicos
generales
pero también
individuales y
por zona con el
fin de ajustar
el ambiente
local o parcial
del edificio de
al menos la
temperatura
del aire, la
temperatura
radiante, la
velocidad
del aire y
la humedad
(utilizando
termostatos
individuales
para su control).

Mejorar tanto el bienestar de los ocupantes como la productividad de las actividades, a
través de iluminación de alta calidad.

9. Iluminación artificial

8. Confort térmico

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Opción 1.
Controladores
de iluminación.
Proporcionar al
menos el 90 %
de los espacios
de ocupantes
individuales
controladores
de iluminación
para adaptarlas a
sus actividades
específicas;
Opción 2. Calidad
de la iluminación:
Utilizar
dispositivos
que atiendan a
adecuados niveles
de: luminosidad,
índice de
reproducción
cromática, vida
nominal de las
fuentes de luz,
limitar iluminación
superior directa,
umbrales de
reflectancia
incluyendo el
mobiliario si este
está incluido en el
proyecto, relación
de iluminancia
promedio tanto en
techos como en
paredes

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

ASHRAE 552010 (Thermal
Comfort
Conditions
for Human
Occupancy.

No hay equivalencia
en México como tal
pero se pueden emplear
normas relacionadas
a este punto, como:
NOM-008-ENER-2001
(Eficiencia energética en
edificaciones,
envolvente de edificios no
residenciales) (Secretaría
de energía, 2001);
NOM-018-ENER-2011
(Aislantes térmicos
para edificaciones),
Eficiencia energética en
edificaciones.
Envolvente de edificios
para uso
habitacional).

ISO 7730: 2005
(Ergonomía del ambiente
térmico) ISO (2005);
CEN EN 15251: 2007
(Parámetros del ambiente
interior para el diseño y
evaluación de la eficiencia
energética de edificios,
incluyendo la calidad
del aire, condiciones
térmicas, iluminación y
ruido, sección A2).

ASHRAE 90.12016: Power
and Lighting,
ASHRAE
(2016).

NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de
iluminación en los centros
de trabajo); y
cumplimiento de:
NOM-007-ENER-2004
(Secretaría de Energía,
2014),
NOM-013-ENER-2004,
NOM-028-ENER-2010,
NOM-017ENER/SCFI-2008 y
NOM-064-SCFI-2000,
NOM-025-STPS2008.

ISO 7730: 2005
(Ergonomía del ambiente
térmico); CEN EN 15251:
2007 (Parámetros del
ambiente interior para el
diseño y evaluación de
la eficiencia energética
de edificios, incluyendo
la calidad del aire,
condiciones térmicas,
iluminación y ruido,
sección A2) (British
Standards Institution,
2007).

103

�10. Iluminación natural

Mejorar la iluminación al interior del edificio a través de la iluminación natural para
reducir el consumo de energía artificial.

Opción 1.
Simulación por
computadora
de la autonomía
del espacio con
iluminación
natural y su
exposición a
la luz solar
de manera
anual; Opción
2: Realizar
cálculos de la
iluminancia de
los espacios
interiores;
Opción 3:
Medición de
los niveles de
iluminancia de
las superficies
de iluminación
natural,
regularmente
iluminadas de
acuerdo a un
calendario de
medidas de
iluminancia.

11. Desahogo visual o vistas de calidad

Conectar a ocupantes del edificio con el entorno exterior mediante vistas de calidad.

Hernández Moreno

Procurar una
línea directa de
visión hacia el
exterior a través
de las ventanas
en al menos un
75 % del total
de la superficie
ocupada;
Visión clara
del exterior no
obstaculizada;
vistas en
diversas
direcciones, que
incluyan flora,
fauna, cielo,
movimiento,
objetos bien
definidos y
vistas libres. El
uso de patios
interiores se
puede realizar
hasta un límite
del 30 % de las
necesidades de
desahogo visual.

104

NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de
iluminación en los centros
de trabajo); y
cumplimiento de: NOM007-ENER-2004,
NOM-013-ENER-2004,
NOM-028-ENER-2010,
NOM-017ENER/SCFI-2008 y
NOM-064-SCFI-2000,
NOM-025-STPS2008.

ASHRAE 90.12016: Power
and Lighting.

ANSI/
ASHRAE/IES
STANDARD
90.1-2010
Energy
Standard for
Buildings
Except LowNo hay equivalencia.
Rise Residential
Buildings
Windows and
offices: a study
of office worker
performance
and the indoor
environment.

ISO/WD 20734
Building Enviroment
Design -- Daylighting
design procedure for
indoor visual environmen;
ISO 10916:2014
Calculation of the impact
of daylight utilization on
the net and final energy
demand for lighting;
CEN EN 15251: 2007
(Parámetros del ambiente
interior para el diseño y
evaluación de la eficiencia
energética de edificios,
incluyendo la calidad
del aire, condiciones
térmicas, iluminación y
ruido, sección A2).

ISO/WD 20734
Building Environment
Design -- Daylighting
design procedure
for indoor visual
environment.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Mejorar el confort acústico de los ocupantes y promover la productividad al interior de las actividades.

12. Desempeño acústico

Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

Cumplir con los
requisitos en
todos los espacios
ocupados sobre
ruido de fondo del
Aire acondicionado
y Calefacción si
es el caso; con el
aislamiento acústico;
con el tiempo de
reverberación
y el refuerzo y
enmascaramiento
del sonido. Utilizar
para las mediciones
de nivel de ruido
conforme a ANSI
S1.4. Diseñar las
instalaciones de
manera que cumplan
con las secciones
de la tabla 1.2-3
de Design Criteria
for MinimumSound
Isolation
Performance
Between Enclosed
Rooms, y la tabla
1.2-4 Speech Privacy
for Enclosed Room
and Open Plan
Spaces (2010, FGI
Guidelines y 2010
SV Guidelines.
Cumplir con las
secciones 1.2-6, 1.5
y 1.2-6.1.6 2010 de
FGI Guidelines y
SV 2010 Guidelines
(incluyendo el
apéndice). Opción 1.
Privacidad del habla,
aislamiento del ruido
y ruido de fondo.
Opción 2. Acabados
acústicos y ruido
exterior (clasificando
el ruido exterior en
A, B, C o D) Tabla
A1.2a 2010 de las
FGI Guidelines,
Categorization of
Health care Facility
Sites by Exterior
Ambient Sound y la
tabla 1.3-1 de 2010
SV Guidelines; en
categorías B, C y
D atender a ASTM
E966 Standard
Guide for Field
Measurements of
Airbone Sound
Insolation of
Buildings Facades
and Facade
Elements.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Ruido de fondo:
tabla 1, capítulo
48 de la norma
2011 ASHRAE
Handbook, HVAC
Applications; con
la tabla 15 de
la norma AHRI
885-2008; Para
transmisión de
sonido STCc,
tabla 1, AHRI
885-2008;
tiempos de
reverberación
de la tabla 9.1
de Performance
Measurement
Protocols for
Commercial
Buildings;
ASHRAE,
2007d. Para el
enmascaramiento
del sonido: Índice
de Transmisión
del Habla (STI),
ANSI S12 602010; FGI 2010,
Guidelines for
Design and
Construction
of Health Care
Facilities; y
el documento
Sound and
Vibration Design
Guidelines for
Health Care
facilities. Para
la privacidad
del habla y
aislamiento del
sonido: ANSI
T1 .523-2001,
Telecom Glossary
2007. Capítulo
40 de Sound and
Vibration Control
de ASHRAE
2011 Handbook.
Acabados
acústicos: tabla
1.2-1 de 2010
FGI Guidelines,
Design Room
Sound Absorption
Coefficients
y 2010 SV
Guidelines;
Ruido exterior
del sitio: tabla
1.2-1 de 2010
FGI Guidelines
y las 2010 SV
Guidelines tabla
1.3-1.

No hay una equivalencia
como tal, pero hay un
apéndice informativo
13, Recomendaciones
acústicas, en la norma
mexicana NMX-AA164-SCFI-2013 sobre
Edificación sustentableCriterios y requerimientos
ambientales mínimos.

ISO 1996; ISO/TC 43
Acoustics; ISO
26101:2012
Acoustics -- Test methods
for the qualification of
free-field environments;
ISO 17624:2004
Acoustics — Guidelines
for noise control in offices
and workrooms by means
of acoustical screens.

105

�Hernández Moreno

En la tabla 1 se puede observar que la
equivalencia de normas mexicanas respecto a las
estadounidenses y a las de ISO es prácticamente
nula, esto debido a que en México la situación
en la generación de normas al respecto es aún
precaria, a pesar de los esfuerzos de las instancias
responsables como las secretarías de Estado y
organismos certificadores el nivel de desarrollo
de normas y leyes mexicanas no se equipara a
países como Estados Unidos o como Alemania.
Para el requerimiento 1 correspondiente a
Desempeño mínimo de la calidad del aire al interior
(pre-requisito obligatorio), no se encontró equivalencia
en México, pero hay dos normas mexicanas que
podrían usarse como complemento para cubrir
el cumplimiento con la norma estadounidense,
que para el caso de certificaciones en México, se
tendría que cumplir.
Para el requerimiento 2 correspondiente a
Control del humo ambiental del tabaco (prerequisito obligatorio), No hay equivalencia, pero
hay en México un Reglamento de la Ley General
para el Control del Tabaco, donde se hace
referencia a evitar fumar al interior de los edificios,
y como en el caso del requerimiento anterior,
podría usarse como complemento para cubrir
el cumplimiento con la norma estadounidense,
que para el caso de certificaciones en México, se
tendría que cumplir.
Para el requerimiento 3 correspondiente a
Desempeño Acústico mínimo (pre-requisito
obligatorio), tampoco hay una equivalencia
como tal, pero hay un apéndice informativo
13, -Recomendaciones acústicas-, en la
norma mexicana NMX-AA-164-SCFI-2013
sobre Edificación sustentable- Criterios y
requerimientos ambientales mínimos,
Para el requerimiento 4 correspondiente a
Estrategias avanzadas de calidad de aire, no hay
ninguna equivalencia. Por tanto, se debe cumplir
directamente con la norma estadounidense.
Para los requerimientos 5, 6 y 7 correspondiente
a Materiales de baja emisión, Plan de gestión de la
calidad del aire interior del edificio y Evaluación
de la Calidad del Aire al Interior no hay ninguna
equivalencia estricta en México que pueda
cumplir con el requisito estadounidense.
Para el requerimiento 8 correspondiente a
Confort térmico, tampoco hay equivalencia como
tal, pero se pueden complementar los trabajos
con las normas técnicas mexicanas, tales como:
como: la NOM-008-ENER-2001 (Eficiencia
106

energética en edificaciones, envolvente de edificios
no residenciales) y la NOM-018-ENER-2011
(Aislantes térmicos para edificaciones), Eficiencia
energética en edificaciones. Envolvente de edificios
para uso habitacional).
Respecto al requerimiento 9 correspondiente
a Iluminación artificial, tampoco existe una
equivalencia al 100 % con la norma estadounidense
pero se pueden complementar los trabajos
para cumplimiento de este requerimiento con
las normas mexicanas NOM-025-STPS-2008
(Condiciones de iluminación en los centros de
trabajo); NOM-007-ENER-2004 (Eficiencia
energética en sistemas de alumbrado en edificios no
residenciales), NOM-013-ENER-2004 (Eficiencia
energética para sistemas de alumbrado en vialidades
y áreas exteriores públicas), NOM-028-ENER-2010
(Eficiencia energética de lámparas para uso general.
Límites y métodos de prueba), NOM-017- ENER/
SCFI-2008 (Eficiencia energética y requisitos de
seguridad de lámparas fluorescentes compactas autobalaustradas. Límites y métodos de prueba), NOM064-SCFI-2000 (Productos eléctricos-Luminarios
para uso en interiores y exteriores-Especificaciones
de seguridad y métodos de prueba).
Respecto al requerimiento 10 correspondiente a
Iluminación natural tampoco existe una equivalencia
mexicana con la norma estadounidense, pero
podemos complementar los trabajos con la norma
mexicana NOM-025-STPS-2008 (Condiciones de
iluminación en los centros de trabajo).
Respecto al requerimiento 11 correspondiente
a Desahogo visual o vistas de calidad no hay
ninguna equivalencia.
Finalmente, para el requerimiento 12
correspondiente a Desempeño acústico, no hay
equivalencia como tal pero hay un apéndice
informativo número 13, sobre Recomendaciones
acústicas, en la norma mexicana NMX-AA-164SCFI-2013 -Edificación sustentable- Criterios y
requerimientos ambientales mínimos que podría
ser de utilidad dentro del cumplimiento con la
norma estadounidense.
4. CONCLUSIONES
La equivalencia de las normas que solicita cumplir
el modelo LEED® respecto a las normas mexicanas
es prácticamente nula; de igual manera las normas
mexicanas son tan incipientes que no se encontraron
equivalencias con las normas ISO, por tal razón
siempre que se realice un proyecto de certificación
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Requerimientos de diseño ambiental al interior de los edificios en México

de edificios ambientales ya sea con LEED® o
cualquier otro modelo similar, se tiende a cumplir
con las normas internacionales existentes.
En primer lugar, nos damos cuenta
inmediatamente de que el atraso en la elaboración
de normas técnicas respecto a muchos temas de
edificación ambiental en México es muy grande. Y
por supuesto, es preocupante para todos los sectores
involucrados, y que, por consecuencia, debería haber
una mayor participación y coordinación de los actores
responsables para que estas normas mexicanas
que nos están haciendo falta se puedan elaborar.
Actores del sector público: gobierno, legisladores,
académicos, especialistas y profesionales, así
como del sector privado: empresarios e igualmente
especialistas y profesionales que participen en la
elaboración conjunta de estas normas que hacen
falta, y que llenen estos vacíos al certificar y evaluar
edificaciones ambientales con modelos ya probados
como LEED® o cualquier otro similar.
La categoría o rubro ambiental del modelo
LEED® v4 Calidad Ambiental al Interior de las
Edificaciones, es una de las que mayor revisión
y aplicación de normas técnicas requiere
hacerse para cumplir el trámite de certificación
ambiental de edificios.
El requerimiento significativamente más
importante en el análisis de la Calidad al Interior
de las Edificaciones es el análisis de la calidad
del aire, seguida del confort térmico, lumínico y
posteriormente la cuestión acústica y vibraciones,
materiales bajos en emisividad tóxica y finalmente
el requerimiento de desahogo visual.
Se concluye que en México cuando se desea
realizar una certificación de cualquier proyecto
o edificio es necesario, primeramente, conocer
profundamente el modelo de LEED® en su
versión más actualizada, antes de comenzar a
planear y a diseñar el proyecto para poder cumplir
posteriormente con todos los requisitos que pide
el organismo certificador USGBC (United States
Green Building Council). Lo anterior debido a
que este modelo es el más usado tanto en todo
el mundo como en México para estos fines de
certificación.
Para proyectos fuera de Estados Unidos
de América, como sería el caso de México, las
normas que se solicitan son muy estrictas; por
lo que pudimos observar en el análisis, las pocas
normas mexicanas que se lograron percibir no
cumplen en su totalidad con la equivalencia
estadounidense ni con la de ISO. Por tanto, y

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

mientras las normas mexicanas no sean completas
y suficientes, se seguirá alineándose con las normas
estadounidenses o de ISO para poder cumplir
cabalmente con los requisitos de los certificadores
de LEED®, y adaptar las normas estadounidenses
lo más que se pueda al contexto mexicano.
El conocimiento de todas estas normas, ya sean
estadounidenses, las mexicanas y las ISO ayudan
de manera muy significativa al mejoramiento de
los proyectos de edificios que deseen cumplir
cabalmente con la categoría de LEED® v4
referente a Calidad Ambiental al Interior de las
Edificaciones, y por tanto obtener altos puntajes
en este rubro con vías a la certificación ambiental
Se concluye finalmente que, trabajos similares
a este se deben realizar en México, replicando la
misma metodología en la medida de lo posible,
respecto al resto de las categorías del modelo
LEED® v4 (Ubicación y transporte; Sitios
sustentables; Uso eficiente del agua; Energía y
atmósfera; Materiales y recursos; Innovación
y Prioridad regional) para conocer de manera
integral toda la normatividad mexicana
equivalente con las normas estadounidenses
que se deben cumplir para certificar mediante el
modelo LEED® v4. C
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�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como
“interfase glocal”
Antofagasta City sea-side edge, in Chile, seen as “glocal interphase”
Recibido: diciembre 2019
Aceptado: septiembre 2020

María Adriana Gebauer Muñoz1

Resumen

Abstract

El objetivo de este artículo es, por una parte, presentar
y proponer los lugares, que en el borde-costero de
Antofagasta se pueden desarrollar como interfase
entre lo global y lo local, a partir de considerar análisis
y conclusiones de la cuarta, de cuatro dimensiones
de abordaje de la Tesis Doctoral: “Centro Histórico
como “interfase glocal” para la inserción de la
ciudad intermedia en el sistema global de ciudades:
Caso de estudio Antofagasta, Chile, 1990/2012”
(Gebauer, 2015), considerando la importancia que,
en esta ciudad, adquiere este borde cuando actúa y
se configura como espacio mediador transnacional, y
por otra, incorporar los conceptos de interfase glocal,
Ciudad Intermedia, CH-ampliado, y ciudad-región
ampliada, que fueron definidos por dicha Tesis. Desde
el análisis de esta dimensión define los elementos
de paisaje e imagen urbanos que son parte de la
identidad urbana de esta ciudad y se pregunta qué de
la imagen urbana que tiene el ciudadano, consolida o
transforma la estructura espacial urbana de identidad
vista desde el habitante, y encuentra en el mar y su
borde, que son esenciales en la imagen de esta ciudad,
los elementos que permiten que el borde-mar se
constituya en “interfase glocal”, y que al intervenirlo
desde los Proyectos Estratégicos identificados en el
borde, daría a la CI Antofagasta la posibilidad de
trascender, si el borde-mar se aborda como un todo,
desde su dimensión territorial que integra la totalidad
de la ciudad, como un GPU, abonando con ello a su
potencial inserción transnacional.

The aim of this article is, on the one hand, to present and
propose the places that in the sea-side of Antofagasta
City could be developed as interphases between
global and local, when considering the analyses and
conclusions of the fourth of the approaches dimensions
of the PhD Thesis “Historical Centre as “glocal
interphase” for the insertion of the intermediate city
in the global cities system: The Case of Antofagasta,
Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015), with reference to
the importance that the sea-side edge acquires when
acts and configurates as transnational mediator space
and, on the other hand, it attempts to incorporate the
concepts of “glocal interphase”, “intermediate city”,
“enlarged city-centre” and “enlarged city-region”
that were defined by this research. From the analysis
of this dimension it arrives to the landscape elements
and urban images that are part of the urban identity
of this city and it questions what of the urban image
that the citizen has, it consolidates or it transforms
the city spatial structure of identity seen from the
inhabitant, and it finds in the sea and its edge, which
are essential to this city identity, the elements that
allow its constitution as “glocal interphase”, and
it proposes that, if the sea-side edge is approached
from the Edge Strategic Projects identified, it would
give to Antofagasta IC the possibility to transcend, if
the sea-side edge is approached as a whole, from its
territorial dimension, that integrates the totality of the
city, as a GUP, contributing with this to its potential
transnational insertion.

Palabras Clave:

Keywords:

Interfase glocal; ciudad intermedia; centro histórico
ampliado; borde-mar

Glocal interphase; intermediate city; enlarged city
centre; sea-side edge

1

Nacionalidad: chilena; adscripción: profesora-investigadora de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de la Salle en
Pachuca estado de Hidalgo, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Universidad de Guadalajara, México; Master Arts en
Diseño Urbano, Oxford Brookes University, UK; mgebauerm@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

111

�Gebauer Muñoz

INTRODUCCIÓN
Las ciudades se han visto fuertemente impactadas,
en su paisaje urbano, por efecto de la globalización
y la ciudad de Antofagasta, objeto de estudio, no
es ajena a esta situación que el presente artículo
aborda cuestionando las transformaciones, de
paisaje e imagen urbanos, que en la ciudad ocurren
, a partir de considerar el análisis y conclusiones de
la cuarta, de cuatro dimensiones de abordaje de la
Tesis Doctoral: “Centro Histórico como “interfase
glocal” para la inserción de la ciudad intermedia
en el sistema global de ciudades: Caso de estudio
Antofagasta, Chile, 1990/2012” (Gebauer, 2015),
preguntándose ¿qué de la imagen urbana que
tiene el ciudadano, consolida o transforma la
estructura espacial urbana de Identidad, vista
desde el habitante?, centrándose en la importancia
que adquiere el borde-costero en Antofagasta, si
se constituye y configura como espacio mediador
transnacional, pero arraigado con la identidad local,
apoyándose en los conceptos que fueron definidos
por dicha investigación, aportando con ello a una
nueva mirada de los mismos.
CONCEPTOS INCORPORADOS
Estos conceptos que define la investigación aludida
son: “interfase glocal”, “Ciudad Intermedia”,
Centro Histórico Ampliado, Ciudad-Región
Ampliada y se incorpora aquí parte del respaldo
teórico que los sustenta para que se entienda el
porqué de su pertinencia.
El primero de ellos “interfase glocal” (IG),
como concepto y marco de referencia central para
la inserción transnacional que dicha tesis propone
para la Ciudad Intermedia y que se define como:
“Interfase glocal es el espacio, actividad o
situación, que en sí misma contiene la interacción
de lo global y local, lo que se da tanto a nivel de
flujos entre centros o ciudades de la red glocal;
en la interacción de flujos de actividades
económicas productivas de importancia glocal;
en los aspectos de la morfología urbana que
se consolidan como glocales y aportan a la
estructura físico espacial glocal de identidad;
y en los aspectos de paisaje e imagen urbanos
que el habitante incorpora en los actos y lugares
de la ciudad que se desarrollan a nivel glocal,
con lo que consolida su estructura glocal de
identidad. Su rol, en todas estas instancias, es
112

mediar entre dos o más situaciones, las que
pueden aludir a hechos, tanto propios de la
localidad en que se inserta, como de universos
distantes con los que se identifica y a los que
evoca y, aunque en ausencia, hace presente
al ocurrir allí el “acontecimiento glocal”.
(Gebauer, 2015:159)
El término interfase, que encuentra su origen
en las tecnologías de la comunicación, se ha
abordado con distintos contenidos en diversas
disciplinas, pero en todas ellas la condición de
mediadora, entre materias distintas o situaciones
diversas, es lo que prevalece y hace de la interfase
un ente en sí mismo. De dichas aproximaciones
es la formulada por Rubén Pesci (1993; 2010),
la que la investigación de referencia selecciona
porque es la única que otorga a la interfase una
condición concreta que permite identificarla como
un lugar específico, con características propias,
que se relaciona con otro lugar y se puede dar en
diversos niveles y escalas territoriales. Este autor,
en su planteo, se refiere siempre a situaciones
de contigüidad física en las localizaciones o es­
pacios de mediación: rural/urbano; dentro/fuera;
público/privado; exterior/interior; otras. En
esta investigación se agrega a esta concepción
la relación de espacios o situaciones distantes
que interactúan a través del espacio ausente
pero que dicha interacción se hace presente en
un espacio o lugar físico concreto, en términos
de Martín Heidegger (2009, 2010), las acciones
allí se espacializan. Es esta condición la que
permite dar existencia física al “espacio glocal”,
aquel que da cuenta de una interacción entre lo
global y local, que puede ocurrir en la ausencia
del sujeto actuante, haciendo con ello referencia
a lo planteado por Anthony Giddens (2008:123)
cuando se refiere a una presencia ausente. De este
modo se liga la condición de mediador a distancia
y los conceptos local y global en el concepto de
“interfase glocal”.
Lo “glocal”, es un vocablo que dice de la
unión de lo global y lo local a lo que se han
referido autores como Roland Robertson (1992),
Jordi Borja y Manuel Castells (1997) y Fernando
Carrión (2002), siendo el primero quién acuñó
el término glocalización. Para la presente
conceptualización, además de lo antes dicho,
se entiende lo glocal como el acontecer donde
simultáneamente se está dando lo global y lo local
en un mismo lugar o situación con lo que se genera
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

el “acontecimiento glocal”. Por lo tanto, el lugar
que se constituye como “interfase glocal” es un
espacio que acoge el “acontecimiento glocal” y es
en ello que el concepto aludido resulta innovador.
Un segundo concepto es el de “ciudad
intermedia” (CI), como escala de análisis en este
caso del borde costero de Antofagasta, y se define
en los siguientes términos:
“Ciudad Intermedia es aquella ciudad media que
actúa como intermediaria, no con arreglo a su
talla demográfica y dimensiones determinadas,
coherentes con su contexto geográfico, sino sobre
todo, por la posición que ocupa o funciones que
desempeñademediación,tantodelosflujos-bienes,
información, innovación, administración, etc,-,
entre los territorios urbanos y rurales; y urbanos
de su área de influencia y los otros centros o
áreas, más o menos alejados: subnacionales,
nacionales, regionales o internacionales con
los que interactúa-, como también, funciones
de intermediación entre los espacios locales/
territoriales y los espacios regionales; nacionales
e incluso globales. La intermediación puede ser
demográfica, económica, política e institucional,
incide tanto en la población endógena como
exógena, características medio ambientales,
administrativo-territoriales, social y cultural que
se dan en las diversas escalas en que la ciudad
participa.” (Gebauer, 2015: 117)
En términos del estudio de inserción de las
ciudades intermedias en la globa­
lización, que
postula la tesis de referencia, las transformaciones
en Latinoamérica se pueden visualizar desde
distintas perspectivas y escalas, muchas veces
su­perpuestas (González, 2005). En el caso de
la ciudad de Antofagasta y su Región, si bien se
presentan distintos niveles de acción y, en ella, se
agudizan desigualdades sociales en aspectos como,
diferencias de estándares de empleo del sector ex­
portador respecto del resto de los empleos, sin
embargo, a nivel de la totalidad se observa una
disminución importante en el desempleo regional.
La acción en distintos planos y escalas, que la
investigación de referencia aborda, muestra que
a nivel de la Región, como un todo, en relación
a otras regiones del país, ésta se favorece con el
crecimiento eco­nómico de las últimas décadas, lo
que se traduce en mejores niveles de esco­laridad
y educación, en mejoras en equipamientos de
Salud y Educación Superior, como también en
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

el mayor PIB regional en relación al promedio
país, como lo corroboran Garcés Feliú, O’Brien
y Cooper (2010), lo cual va en beneficio de
la población regional, aspecto que se podría
capitalizar positiva­mente, si el Estado aportara
en una mejor distribución de los beneficios de
este avance económico, para con ello lograr una
mejor calidad de vida urbana para el total de la
población local.
Un tercer concepto es el de “centro histórico
ampliado” (CHA), que se define en los siguientes
términos:
“Centro histórico ampliado” (CHA), es “el CH
de origen de toda CI, que puede ser entendida
como ciudad-región, en donde el CH de origen
de la ciudad crece y se desarrolla a partir de sus
ejes estructurantes de tal modo que se genera
un crecimiento tentacular del mismo, donde se
localizan actividades y residencia habitualmente
densa, que derivan del centro de origen y lo siguen
teniendo como su lugar central de referencia,
tanto simbólica como de uso, especialmente
en lo que se refiere a las actividades de mayor
jerarquía de la ciudad, como también de la
región, de la cual son cabecera y con la cual se
identifican.” (Gebauer, 2015:368)
Los procesos de globalización, que han
sido analizados preferentemente a nivel de las
metrópolis latinoamericanas (Castells, 2001; De
Mattos, 1999 y 2002; Sassen, 2003 y 2010) también
repercuten en el sistema de ciudades-región que
comprometen paisajes y recursos naturales de
impor­tancia. No obstante, en lo urbano, en las
ciudades de tamaño medio y menores, el CH sigue
siendo el depositario de la identidad de la ciudad
porque tiene re­
presentatividad y simbolismo
que lo hace ser el mejor lugar donde se puede
materializar la presencia de cualquier enlace con
la globalización (Silva, 2003), desde “lo glocal”.
A pesar de ello, el CH, especialmente en ciudades
extractivas o industriales, aparece como obsoleto,
deteriorado o subutilizado por sus habitantes,
que privilegian, para su uso, los espacios de la
globalización, como Shopping Malls y otros, que
también se hacen presente en el caso del CH de
Antofagasta y su extensión al Sur.
A diferencia del nivel metropolitano, el CH de
la CI se caracteriza por identificar a la ciudad como
un todo y es en este nivel, donde hay que actuar
puesto que los CHs siguen teniendo un grado
113

�Gebauer Muñoz

de centralidad urbana e histórica importantes,
a la vez, que ser reconocidos como tal por sus
habitantes como parte de su identidad de origen,
por lo que sería importante, en el contexto de las
grandes intervenciones, plantear un Gran Proyecto
Urbano (GPU), Carrión, (2006), que pueda
involucrar al CH como un todo, puesto que es en
esta dimensión de totalidad, donde la intervención
local tiene la posibilidad de trascender.
El cuarto concepto “ciudad-región ampliada”
(CRA), se define como:
“Ciudad-región ampliada es el espacio de
extensión variable en el que se integran
varios territorios, ya sean nacionales como
subnacionales, regionales, interregionales,
e incluso internacionales, que compartiendo
proximidad geográfica, desarrollan relaciones
de cooperación en alguno de los aspectos
singulares que la región involucrada posee,
ya sea en sus recursos naturales, económicos,
sociales o culturales, pero que, al mismo tiempo
se relaciona con territorios distantes con los
que mantiene y desarrolla conexiones glocales
a partir de las específicas funciones globales
que le son propias, y que son aquellas a través
de las cuales se inserta transnacionalmente”
(Gebauer, 2015: 118)

Profundizando en el concepto de “interfase
glocal” (IG), con que se aborda la ciudad en la
investigación de origen, graficadas en Diagrama
N°1, las cuatro dimensiones que lo definen, se
refieren en términos de Manuel Castells, a dos
entradas que a veces se contraponen, la de los
flujos que dice de lo global, y la de los lugares que
hace presente lo local (Castells, 1997), que la tesis
de referencia analiza desde los flujos, es decir, redes
transnacionales en que la Región Antofagasta (RA)
participa; y actividades productivas en que dicha
región tiene ventajas competitivas; y por otra, a partir
de los lugares, que identifica tanto desde la morfología
urbana de la ciudad y elementos identitarios de
alcance internacional del centro histórico ampliado
(CHA), de Antofagasta, como desde elementos de
paisaje e imagen urbanos, que dicen de aquello que
es significativo de la ciudad-región Antofagasta, en
cuanto elementos que interactúan como “interfase
glocal” en diferentes niveles y escalas.
La cuarta dimensión que aborda este concepto,
lo hace desde la modificación de imagen y paisaje
urbanos, que ocurren en Antofagasta, en respuesta
a la globalización, y en este artículo, tomando el
borde-costero como escenario y lugar específico
de atención.
Esta transformación de imagen, que en la CI
es aún incipiente, se estudia en Antofagasta, no

Diagrama 1. Cuatro dimensiones de análisis del concepto “interfase glocal” (IG), a modo de modelo

Fuente: Gebauer, 2015:78

114

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

sólo en su forma aparente, sino se busca develar
y exponer la estructura de ciudad desde la
construcción de significado por parte del habitante
y por lo mismo se trata de una aproximación
cualitativa más que cuantitativa.
APROXIMACIÓN METODOLÓGICA
Metodológicamente, se consideró el resultado de
encuesta realizada, como consulta ciudadana en
diciembre 2012, por quién suscribe en conjunto
con la Secretaría Comunal de Planificación
(SECOPLAN)_Ilustre Municipalidad Antofagasta,
a un grupo de 47 habitantes representativos de
quienes habitan el centro de la ciudad. En ésta se
incorpora la aproximación y categorías de Kevin
Lynch (2013) y su reinterpretación por Pedro
Brandâo (2011) y Carlos Martínez &amp; Caro Arrarás
(2013), en un enfoque perceptivo del paisaje
urbano. A ello se suma, la potencialidad que tiene
la entrevista sistemática a profundidad (Taylor
&amp; Bogdan, 1987; Varguillas &amp; Ribot, 2007), que
se aplicó en este caso a un universo de treinta
profesionales y agentes del desarrollo urbano, más
doce entrevistas previas de acercamiento al tema,
realizadas el segundo semestre de 2012.
Para Pedro Brandâo que reinterpreta la
aproximación clásica de Kevin Lynch, “los
valores de identidad del espacio público”, se
imponen a través de la “percepción social del
valor identitario del espacio, esto es, a través de
su reconocimiento como poseedor de un carácter
único y especial” (Brandâo, 2011:49).

El paisaje y las transformaciones en la
percepción del mismo, que emergen por aspectos
que introduce la globalización, son analizados,
a través de las categorías de sendas (calles),
lugares (nodos) y edificios (hitos), a partir del
distrito o área del Centro Histórico (CH), de
Antofagasta y su ciudad en busca de establecer
cuál de ellos se consolidan como “elementos
identitarios glocales”, es decir, aquellos que
siendo reconocidos localmente trascienden dicha
localidad (Gebauer, 2015:90).
De estos, se seleccionan los elementos que
se constituyen en identitarios para el ciudadano,
(Nogué et al., 2009; Besse, 2000), y luego se los
triangula con aquellos que surgieron desde la
identificación de la estructura física de la ciudad
en su CH ampliado, definidos en la tercera
dimensión aludida (Gebauer, 2015:329-370),
para posteriormente hacer una interpretación de
significado de las mismas.
En Diagrama N°2 adjunto, se grafica este
cruce de variables en que confluyen: Legibilidad
vista desde categorías de: hitos, nodos y sendas
(Lynch 1984, 20013; Brandâo, 2011), que se
traducen, en consulta ciudadana, como edificios,
lugares y calles; en estructura atípica y típica
que, con el análisis morfológico (Rossi, 1992;
Habraken, 1979; Samuels et al, 2013), se extrae
la Estructura físico espacial glocal de identidad
y en Significado: consolidado o transformado
(Vidal &amp; Pol, 2005), interpretando las respuestas
de la consulta ciudadana que ratifican o modifican
la estructura físico espacial, antes mencionada.

Diagrama 2. Triangulación de aspectos que inciden en la definición de
estructura identitaria vista desde el Habitante

Fuente: Gebauer, 2015:377

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

115

�Gebauer Muñoz

La consulta ciudadana que, constituyó un 60%
de la muestra realizada, como trabajo de campo
en 2012, complementa lo decantado a través de
entrevistados: profesionales y agentes del desarrollo
urbano, que constituyeron el 40% de la muestra
trabajada. A través de esta consulta, se dilucidó
la estructura espacial de identidad vista desde el
habitante, utilizando las categorías indicadas de
hitos, nodos y sendas, por lo que las preguntas se
formularon incluyendo dichas categorías.
ESTRUCTURA DE PAISAJE E IMAGEN
DEL CH AMPLIADO DE ANTOFAGASTA
VISTO COMO INTERFASE GLOCAL
“El lugar de los habitantes no es aquel que
se deja ver, sino aquel que queda guardado
sin que se pueda ver directamente. Ese
territorio donde los ojos penetran con
dificultad, ahí donde el objeto se hace sujeto,
donde el espacio construido se transforma
en experiencia vivida para enriquecer la
memoria y su imaginación”
(Rábago,2006:17)
Analizar paisaje e imagen urbanos vistos por sus
habitantes requiere incorporar, desde un inicio, el
concepto de paisaje para el mundo contemporáneo.
El ser humano, a pesar de la globalización, actúa
y tiene una cultura territorial, y en ella el paisaje
ejerce un rol social y cultural destacado, como lo
expresan diversos autores.
El paisaje no es sólo el entorno natural,
sino también lo construido y su entorno. En las
aproximaciones al paisaje, en la historia moderna
con el paisajismo geográfico que inaugura Humbolt,
“combina magistralmente dimensiones naturales y
culturales del mismo” (Ortega Canteros, 2004:24).
En ello se da una asociación de ideas entre paisaje
y región, que en la “landschraft geographie”
alemana se emplean casi como sinónimos. Algo
similar ocurre en la tradición geográfica francesa de
finales del siglo XIX y principios del siglo XX. No
obstante, es en la región, el lugar donde cristalizan
las relaciones de naturaleza y cultura.
El paisaje, es “un área, tal y como la percibe
la población, cuyo carácter es el resultado de
interacción de factores naturales y humanos”
(Nogué i Font et al., 2009:32). El paisaje no se
concibe sin el observador, sea éste individual o
colectivo, que con su mirada dota de sentido a un
territorio determinado, lo que hace referencia a la
116

acción comunicativa. En ella no sólo se transmite
información sino se interactúa. respecto a lo cual,
Joseph Gifreu afirma,
“la comunicación humana es un proceso
histórico, simbólico e interactivo según el cual
la realidad social es producida, compartida,
conservada, controlada y transformada”
(Gifreu, 1991:66-68).
El paisaje observado, se está convirtiendo,
cada vez más, en producto de consumo como toda
la producción actual, pero no hay que perder de
vista, el valor original que éste tiene en su relación
territorial. Norberto Muñiz, al referirse a los
espacios de identidad de la ciudad puntualiza que:
“La identidad de las ciudades se articula en
relación con atributos -singulares o múltiples-,
que les confiere notoriedad en los intercambios
económicos”. De tal modo que “los ritos futuros
de las ciudades occidentales girarán en torno a
su posicionamiento en el mercado a partir de
la exaltación de valores intangibles (calidad de
vida, sostenibilidad, interactualidad, tolerancia,
talento, innovación) vehiculados, […..], a través
de la creación de una imagen de marca que
surge de la puesta en valor [….] del paisaje
urbano.” (Muñiz, 2007:151)
Respecto a identidades territoriales, Joan Nogué
i Font et al., afirman:
“..….el paisaje desempeña un papel relevante
en el proceso de formación, consolidación y
mantenimiento de identidades territoriales, y en
este sentido, deviene un argumento comunicativo
central en estrategias de marketing de ciudades
(city marketing) y de promoción turística, entre
otras.” […..] “….la revalorización de los lugares
y la creciente necesidad de singularizarse, de
exhibir y destacar todos aquellos elementos
significativos que distinguen un lugar respecto de
los otros, y el paisaje es uno de esos elementos”
(Nogué i Font et al.,2009:45)
En el caso del borde-costero de Antofagasta éste
tiene una dimensión y extensión y características
espaciales que integra a la ciudad como un todo,
lo que permite potenciar su identidad territorial
que es necesario considerar.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

CENTRO HISTÓRICO AMPLIADO
(CHA), Y APRONTES QUE EN EL
BORDE-MAR TIENEN POTENCIAL DE
CONVERTIRSE EN INTERFASE GLOCAL
A partir de las definiciones incorporadas que la
investigación referida entrega de interfase glocal (IG),
de centro histórico ampliado (CHA), de redefinición
de ciudad intermedia (CI), entendida ésta como una
unidad con la región de la que es cabecera como
ciudad-región ampliada (CRA) (Gebauer, 2015:159;
368; 117 y 118 respectivamente), el presente artículo
propone avanzar en esta línea a través de definir
estos lugares en cuanto a paisaje e imagen urbanos
para luego proponer las condiciones de normativa
de edificación que ayuden a configurar la imagen
de IG que trascienda internacionalmente tomando
el CHA de Antofagasta como marco de referencia, y
constituyéndolas en factor de gestión en el tiempo.
Estos lugares se proponen como un apronte a
considerar, porque de ellos se tiene una base definida
en la tesis de referencia, pero se requiere avanzar en
trabajos específicos, aún no desarrollados, y en lo
que esta presentación tiene como objetivo dejarlos
planteados para su estudio futuro a profundidad.
Se incluyen las aproximaciones que
comprometen la visión de paisaje que es en lo que
se centra la cuarta dimensión de análisis que se
está considerando.
PRIMER APRONTE: ESTRUCTURA DE
IDENTIDAD DE LA CIUDAD DESDE
PERCEPCIÓN DE LOS HABITANTES
CONSULTADOS
Se utilizan respuestas a consulta ciudadana, tanto
a través de mapas mentales como a coincidencias
en definición de hitos (edificios significativos);
nodos (lugares emblemáticos); y sendas (calles
estructurantes). Como se menciona anteriormente,
se consideraron las categorías de Lynch (2013), en
términos de hitos, nodos y sendas, que para este
autor son parte de lo que construye la imagen de
la ciudad, junto con barrios o distritos, y bordes.
En términos de este autor por hitos se entiende:
“ …..un elemento de referencia que el
individuo tiene en sus recorridos por la ciudad,
los que no son importantes por la actividad,
que al interior de ellos ocurre, sino por el valor
de orientación que tienen, desde el exterior,
para el transeúnte.” (Lynch, 2013: 63)
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

Para este autor, nodos son:
“Los puntos estratégicos de una ciudad a los que
puede ingresar un observador y constituyen los
focos intensivos de los que parte o a los que se
encamina. Pueden ser cruces, o confluencia de
una coyuntura en el transporte o simplemente
condensación de determinados usos que los
distingue, como una esquina o una plaza.”
(Lynch, 2013: 63)
Sendas, en expresión de Kevin Lynch:
“..….son los conductos que sigue el
observador normalmente, ocasionalmente o
potencialmente. Pueden ser calles, senderos,
líneas de tránsito, canales o vías férreas.”
(Lynch, 2013:62)
Las conexiones viales son los elementos
preponderantes que el ciudadano tiene en su imagen.
Los transeúntes observan la ciudad mientras la
recorren y navegan en ella, y estos recorridos
organizan y conectan los demás elementos con que
la persona imagina y usa la ciudad. Completan
las cinco categorías de Kevin Lynch los bordes,
que “son los límites entre dos fases, rupturas
lineales de la continuidad […..]”, y los barrios
o distritos, que para este autor, “son las
secciones […..], concebidas como de un alcance
bidimensional, en el que el observador entra “en
su seno” mentalmente y que son reconocibles
como si tuvieran un carácter común que los
identifica” (Lynch, 2013:62). En el caso del CH
Antofagasta, centro de origen de la ciudad, éste
corresponde a un “barrio o distrito” según la
definición precedente.
Las preguntas que se formulan, en la consulta
ciudadana, se refieren a edificios (hitos), lugares
(nodos), y calles (sendas) que, para el ciudadano,
en su experiencia de la ciudad son importantes y
con los cuales se identifica constituyéndose estos
en los elementos que forman parte de su imagen.
1.1. Edificios “hitos”
La Gráfica N°1 adjunta, incluye las respuestas
dadas por los habitantes consultados respecto
de edificios que son importantes en su experiencia
de la ciudad y que serían “hitos”, en las
categorías de Lynch mencionadas. Los edificios,
incluidos en las respuestas, se refieren ya sea a
117

�Gebauer Muñoz

edificios de carácter monumental e históricos,
o a edificios institucionales representativos de la
autoridad político-administrativa de la ciudad, o
son referentes, en lo que percibe el transeúnte por
su condición de altura, modernidad o densidad, y
se constituyen en elementos de orientación en el
deambular en el centro. Además, en términos
numéricos de las respuestas, si se suman sus
porcentajes y ubicaciones, estos se refieren
a zonas de interés histórico, cívico, o de
referencia respectivamente.
Los edificios hitos son:
Barrio Histórico y entorno Plaza Colón,
que es la plaza principal de inicios de la
ciudad, que incluye los edificios de: Correos
de Chile, recientemente remodelado y
reciclado como Biblioteca Regional; Banco
Santander; Banco Estado; Iglesia Catedral
y Barrio Histórico en que se suman los
edificios del FCAB; Museo Regional;
Ex Aduana; y ex Resguardo Marítimo; y
respuesta dada como barrio histórico, todo
lo cual constituye un 43% de las respuestas.
A ello se podría anexar las que indican el
Mercado Municipal, en Plaza Sotomayor y
su entorno, que constituye un 3% más, ya

•

•

•

que es un edificio y lugar reconocidos como
parte de la historia y memoria colectiva de
Antofagasta.
Edificios de representación cívica,
constituidos por la Intendencia Regional,
y edificio de la I. Municipalidad de
Antofagasta, que son un 18% de las
respuestas.
Edificios en altura que constituyen hitos de
orientación en el centro: Edificio Centenario,
en torno a Plaza Colón; Edificio Paz de
construcción en altura reciente; Obelisco y
Edificio Curvo, estos tres últimos dan cuenta
de la extensión ampliada del centro hacia el
sur, en Avdas. Brasil y Angamos. En conjunto
suman un 7% de las respuestas.

Para detectar la imagen de ciudad que el
habitante tiene de la misma, se planteó también el
uso de mapas mentales, que describen gráficamente
lo que el/la encuestado/a observa como su imagen
de ciudad. Estos mapas son utilizados, con
frecuencia, en los estudios de imaginarios urbanos
y resultan ser una herramienta valiosa en estudios
etnográficos, (Narváez, 2010 y 2011).
Los mapas mentales incorporados en Figura
N°1, muestran dos imágenes que complementan la
gráfica anterior de lo percibido por los habitantes,

Gráfica 1. Edificios
de Antofagasta
percibidos como
importantes según
consulta ciudadana,
diciembre de 2012
Fuente: Datos consulta
ciudadana (Gebauer,
2015:381)

118

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 1. Mapas mentales residentes locales en consulta ciudadana respecto de elementos relevantes del centro
histórico y ciudad de Antofagasta_ diciembre de 2012_1

Fuente: Mapas mentales (Gebauer, 2015:382)

en cuanto a edificios que para los consultados son
importantes. En el primer mapa aparece el edificio
de Correos de Chile, hoy Biblioteca Regional, y
Edificio Centenario, ambos configurando el frente
poniente de la Plaza Colón, Plaza cívica de la
ciudad de origen, que es parte fundamental de la
estructura de identidad de la ciudad estudiada. En el
segundo mapa, hay una localización esquemática
de los edificios que, para la persona consultada,
son importantes en el centro y también, aparecen
listados los edificios que se incluyen en imagen
previa, al mismo tiempo que se destaca el bordemar como lugar, junto con las Plazas: Colón y
Sotomayor o del Mercado Municipal.
En relación al borde-costero, los mencionados
son edificios hitos significativos que se visualizan
desde la Costanera ya sea por su altura o por la
abertura o vacío generado, por lo cual se los percibe
desde el borde a través de sendas de conexión.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

1.2. Lugares “nodos”
La Gráfica N°2 incluye los lugares de Antofagasta
señalados como importantes por los ciudadanos
consultados en la muestra, y que son “nodos” en las
categorías de Lynch (2013), en donde, para efectos
de interpretación de la gráfica, se integran los
lugares ligados a un mismo espacio para facilitar,
visualmente, su lectura. Es importante hacer notar
que el mayor porcentaje de lugares señalados,
fueron aquellos que se localizan a lo largo del borde
marítimo, elemento de identidad morfológica y
existencial de esta ciudad, antes nombrado.
A su vez, los mapas mentales, incorporados
en respuestas de consulta ciudadana, que se
muestran, en las dos imágenes de Figura N°2,
complementan y ratifican la percepción que el
habitante tiene de los lugares que son indicados
como importantes para esta ciudad.
En la primera imagen, el mapa destaca el bordemar, por una parte, y los cerros de la Cordillera
de la Costa, por otra, a la vez que se indican
todos los lugares que para él/ella consultados

119

�Gebauer Muñoz

son importantes. Destaca, en ellos, que aparece
nuevamente identificada la configuración lineal de
la ciudad como relevante.
En la segunda imagen, el mapa mental muestra
tres elementos que son estructurantes en la ciudad:
el mar, reconocido como elemento de identidad y
pertenencia de esta ciudad; La Portada, conformación
rocosa de sedimentos costeros, hito natural en el
borde-mar norte e icono por el cual se identifica,
publicitariamente, a esta ciudad; y el nuevo Edificio
Consistorial que dice de la gestión administrativa
actual de la ciudad.
El resultado de la consulta, en este tema, indica
que se coincide en una estructura de lugares que
incluyen y dan importancia al casco central de la
ciudad (38%), dentro de ello al Barrio Histórico
como lugar, destacándose una sucesión de lugares
en el borde marítimo (41%), como también al
sector de Avda. Brasil, con su extensión al Sur
en Angamos y Ruinas de Huanchaca (8%), que
transversalmente también se conectan con el

borde y se integran como sistema con él, los que
sumados con el sistema de borde constituyen el
49%, es decir casi la mitad de los consultados
da primera importancia al borde-mar. Hay un
11% que no contesta o su respuesta es indefinida
y un 2% que se refieren a Plaza Los Eventos o
Bicentenario en forma puntual.
Con respecto a este borde, se menciona un
sistema de lugares desde Caleta Coloso por el
sur, con varios puntos intermedios dentro de
los cuales se destaca el Paseo Costero, seguido
de Playa Paraíso o Carboncillo y con menor
porcentaje, Caleta Pesquera, en el borde-centro,
hasta Playa Trocadero, en el norte de la ciudad.
Todos los lugares, de borde costero señalados
que, en conjunto, constituyen el paseo de borde,
son el potencial espacio público principal de
la ciudad y es el que tiene posibilidades de
trascender internacionalmente.
Como se ha inferido, el borde-mar es señalado
como lugar importante por un 49% de las respuestas

Gráfica 2. Visión integrada de “lugares” importantes en Antofagasta, según percepción
consulta ciudadana_diciembre de 2012

Fuente: Datos consulta ciudadana (Gebauer, 2015:384)

120

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 2. Mapas mentales residentes locales en consulta ciudadana, respecto de elementos relevantes del centro
histórico y ciudad Antofagasta_ diciembre de 2012_2

Fuente: Mapas mentales (Gebauer, 2015:388)

en la “consulta ciudadana”. Sin embargo, en temas
relativos a la actividad y complementariedad de
servicios, que un lugar de proyección internacional
requiere y que el residente local demanda, éste ha
sido escasamente implementado como espacio
público y se reclama que en ello debiera considerarse
la intervención mancomunada del sector público y
privado para resolverlo.
Otro asunto a destacar es que, en todas estas
consideraciones, lo que el transeúnte visualiza
es una totalidad, puesto que en su experiencia
no aparece un hecho puntual sino más bien su
percepción acumulada de vivencias de la ciudad que
no separa, al referirse a un lugar específico, sino que
las incluye como parte de su acontecer de vida.
1.3. Calles “sendas”
La Gráfica N°3, incluye las calles de Antofagasta
señaladas como importantes, por habitantes
consultados, y que corresponden a “sendas” en las
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

categorías de Lynch referidas, en que el residente
distingue las calles que son estructuradoras
del centro de la ciudad. Se destaca, por una
parte, la estructuración de calles del centro y
sus extensiones estructurantes, y por otra, la
importancia de Avda. Costanera, borde-costero y
Avda. Circunvalación, en el borde-cerro, que dan
cuenta de la extensión longitudinal de la ciudad,
al mismo tiempo que, entre ellas, dan cuenta de su
dimensión y medida transversal.
En específico:
•
Del casco central se señalan todas sus
calles, destacando por el número de respuestas,
Calle Prat, seguido por Avda. Matta y Calle
Maipú. En los tres casos se trata de calles
peatonales en que se concentra la mayor
actividad del CH.
•
Con respecto a extensiones, se indican
tanto las calles y avenidas que estructuran la

121

�Gebauer Muñoz

extensión longitudinal del centro al norte, en
Avdas. Pedro Aguirre Cerda y Bonilla, como
al sur Avdas. Argentina, Brasil y Angamos.
Estas vías dan cuenta de los ejes tentaculares
señalados al definir el CHA.
•
Con respecto a vías que estructuran
longitudinalmente los bordes de la ciudad,
se señalan tanto Avda. Costanera, con sus
distintas nominaciones a lo largo del bordemar, como Avda. Circunvalación que da
cuenta del borde-cerro. Marcan entre ellas
la medida de la ciudad entre mar y cerro,
consolidándose ambos como elementos
identitarios de la misma.
•
Se señala también Avda. Salvador
Allende, que recorre transversalmente la
ciudad, entre mar y cerro, en el sector más
ancho de la misma, que es el eje de acceso a
la ciudad desde la Pampa Salitrera y Desierto
de Atacama, dando cuenta también de la
dirección en que la Región Antofagasta tiene
su mayor riqueza, que es donde se encuentran
sus principales recursos singulares: mineros,
antropológicos y astronómicos.

Con el conjunto de estas gráficas, imágenes
y respuestas, a la consulta ciudadana, se logra
establecer la imagen que tiene el habitante de su
ciudad y los aspectos de paisaje que interesan,
que para Antofagasta son de vital importancia,
especialmente por la pregnancia de su territorio. Así
mismo, se ratifica la imagen de ciudad entregada
por el análisis morfológico desarrollado como
dimensión tres, de la investigación de referencia y,
en especial, dan cuenta de la extensión del centro
de la ciudad a partir de sus ejes estructurantes que
constituyen los ejes tentaculares de crecimiento
del CH en su condición de ampliado.
SEGUNDO APRONTE: ESTRUCTURA
DE PAISAJE DEL CH Y CIUDAD
ANTOFAGASTA IDENTIFICADO POR
PERSONEROS ENTREVISTADOS
La estructura de paisaje del CH y ciudad
Antofagasta, identificada por profesionales y
agentes del desarrollo urbano entrevistados, se
abordó, como se indica al referirse a metodología,
a partir del trabajo de campo iniciado en

Gráfica 3. Calles
de Antofagasta
percibidas como
importantes según
consulta ciudadana,
diciembre 2012
Fuente: Datos consulta
ciudadana (Gebauer,
2015:389)

122

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Antofagasta en abril de 2012, por quién suscribe,
y desarrollado como “entrevista sistemática y
a profundidad”, el segundo semestre de 2012.
Para este apronte se sistematizaron las respuestas
dadas a pregunta N°4 de la entrevista aludida,
formulada en los siguientes términos:
¿Qué de particular ofrece la ciudad de
Antofagasta y su región?
Las respuestas dadas por los entrevistados, en
su mayoría, se refieren a territorio y paisaje, lo
que hace retomar lo planteado por Joan Nogué i
Font (2008 y 2009), quién destaca el paisaje como
parte de la construcción cultural de una sociedad
y por lo mismo, éste dice de su identidad.
Aparecen entre comillas y cursiva las citas
textuales del/la entrevistado/a destacando los
siguientes aspectos:
2.1 Geomorfología de la ciudad, en la que
aparece, en su condición paisajística, el hecho de
estar en el desierto más árido del mundo. En ello
se destacan observaciones de entrevistados como:
“disposición geomorfológica muy atractiva que
es esta caída libre al mar, en que desaparece la
ciudad y está siempre presente el horizonte”; ”
las montañas están muy cerca, la sequedad del
panorama y desarrollo entre montaña y mar, es
propio de esta ciudad”; ”riqueza escenográfica
increíble que ha sido reconocida por el cine y la
publicidad”; y por otra parte, “la gran abertura,
el espacio libre de la mirada” que ofrece una
visión permanente del mar desde cualquier punto
de la ciudad, unido a “escasa distancia entre
cerro y mar que acota a la ciudad”, y en su
transversalidad, entrega su medida.
2.2 Condiciones climáticas estables todo
el año, cercano al nivel de confort de 18° C
que permitiría fomentar el turismo de intereses
especiales porque se puede disfrutar de estos
lugares en tiempos en que, los países del norte
global, tienen temperaturas muy bajas. Así mismo,
hace posible promover el turismo orientado a
gente mayor, en expresión de un entrevistado, “el
clima es uno de los grandes factores atractivos,
y lo sería más si se lo potenciara para gente
jubilada y mayor”.
2.3 Atractivos naturales de interés turístico
especial, que al no ser un factor de atracción
de público masivo, resulta positivo porque son
lugares de mucha fragilidad que debieran visitarse
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

de forma dosificada, para que se conserven en sus
condiciones de origen. A nivel turístico se cuenta,
en la Región, con “tres circuitos turísticos de
interés: Circuito Costero; circuito Salitrero y
Desierto; y de Arqueología y Altiplano”, sin
embargo, estos no han sido implementados ni
equipados. A nivel de ciudad “se cuenta con dos
monumentos de relevancia: Ruinas de Huanchaca
y La Portada”, nuevamente se combina lo
artificial y lo natural, “e hitos actuales, como son
las Playas Artificiales.”
2.4 En la actividad económica se destaca la
Minería como soporte regional, y el desarrollo
que ha tenido este sector desde años 1980 en
adelante, con la llegada de Minera Escondida, lo
que posibilita, que se apele a Antofagasta “como
potencial centro de negocios que dice relación
con el avance de inserción tecnológica que ha
tenido la Región”.
2.5 Existencia de energía natural disponible,
como la solar y la geotérmica, de tal modo que “a
nivel Regional la existencia de Energía Geotérmica
podría abastecer todo el Cono Sur” de América.
2.6 Lugares de encuentro masivo, que se
destacan como un hecho que está ocurriendo a partir
del año 2005, “por recientes intervenciones: Sitio
Cero del Puerto al costado del Mall; el concurso
para recuperar las Ruinas de Huanchaca, frente
a Enjoy; Parque Bicentenario; Plaza_Anfiteatro
en Nicolás Tirado; Playas Artificiales: Trocadero
y Renovación del Balneario, que hacen que haya
mejorado la calidad de vida urbana”, como
declara un entrevistado.
2.7 Falta de actividades complementarias
al sector minero, dado que,“como ciudad ofrece
poco en su calidad de vida, a pesar del ranking
económico”.
2.8 Borde costero y playas artificiales,
“combinando aquí tanto elementos naturales,
como es el borde-mar, como construidos por la
ciudad, como son las playas artificiales”.
Con respecto a las playas artificiales estas se
fundan en esta presencia del mar y en el hecho de
tener un clima benigno todo el año que justifica
una inversión que otorga un servicio democrático
a toda la ciudad. Los entrevistados las destacan
como algo único de esta ciudad, en expresiones
como “son un atractivo de la ciudad”; es
importante y propio de esta ciudad “la generación
de Playas Artificiales y recuperación del borde
como espacio público”. Junto con ello se destaca
123

�Gebauer Muñoz

que “en Antofagasta se juntan el Desierto más
árido del mundo que se une con el mar, que por
su sistema oceánico y llegada de la Corriente de
Humboldt, en profundidad, hace que el mar sea
de gran riqueza en flora y fauna, "es una selva" y
eso nadie lo valora, ni comenta”.
Concluyendo, los entrevistados, profesionales
y agentes urbanos de la ciudad, señalaron el
borde-mar, como la “plaza pública” de la ciudad.
Destaca en ello que para el habitante local
el borde cubre toda la extensión de la bahía y
dice de la comprensión del Centro Histórico
Ampliado de Antofagasta que, en sus elementos
estructurantes, se extiende a todos los espacios
que se consideran como parte de la identidad
de esta ciudad y “el más extenso es su borde”,
que en expresión de uno de los agentes urbanos
entrevistados, “se extiende hasta donde llega la
mirada”, esto dice de la configuración lineal de
la ciudad de Antofagasta y de su clima y cielos
limpios que permiten estas visiones extensas,
y se abunda en ello al considerar que se tiene
“el tesoro del mar”. Junto con esta esencialidad
hay aspectos importantes no resueltos así, “el
borde-mar a lo largo de toda la ciudad es un
atractivo, pero no está integrado el privado en
las inversiones que se hacen en él, y habría que
buscar un modo de incorporarlo.”

TERCER APRONTE: LUGARES QUE
COMPROMETEN LA IDENTIDAD DE
PAISAJE Y PROPUESTA
A modo de propuesta futura se identifican los
espacios, lugares y situaciones que se potencian
como “interfase glocal”, en el CHA de
Antofagasta, destacándose entre ellos aquellos que
dicen del borde-mar.
La investigación de referencia establece que
uno de las condiciones para potenciar la inserción
transnacional de la ciudad de Antofagasta y su
Región, es hacer que los lugares que tienen
potencial de trascender transregional, nacional o
internacionalmente, se consoliden como tales. De
allí que su especificación ayudará a visualizar el
actual estado de desarrollo en que se encuentran,
ya sea actualmente consolidados, en formación
como tales, o potencialmente existentes.
Se privilegian aquellos lugares que teniendo
condiciones morfológicas, consideradas relevantes
en estudio de origen, estructura típica y atípica,
tienen condiciones geográficas que dicen de
elementos que los habitantes reconocen como
propios de su ciudad y región como son: el
mar; la confluencia en conjunto de cerro y mar;
la conectividad longitudinal de la ciudad; su
característica de territorio desértico, ya sea por

Figura 3. Muelles borde-costero centro Antofagasta y Playas Artificiales, vistos desde el sur-poniente

Fuente: Fotos Antofagasta en la web y Google Earth (2015)

124

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

sus condiciones solares y eólicas, como por su
territorio de base minera.
Se detectan y proponen los siguientes lugares
específicos a estudiar, los que podrán ser ampliados
o modificados, cuando se aborde su estudio en
detalle:
3.1 Eje Transversal Ruinas de Huanchaca
y entorno;
3.2 Eje entorno a Parque Japonés y Balneario
Municipal y su continuidad transversal MarCerro en Calle Club Hípico, lugar que se mencionó
como, “Cluster Parque Japonés, Estadio Regional,
Balneario Municipal” por los entrevistados;
3.3 Avda. Angamos desde Parque Japonés
a Ruinas de Huanchaca, incluido Casino Enjoy;
3.4 Edificios en altura en torno a Avda.
Brasil desde su cabezal en Avda. Matta hasta
Estadio Municipal y su correlato en borde-mar;
3.5 Eje Avda. Matta desde borde-mar a
Calle Andrés Sabella;
3.6 Avda. Pedro Aguirre Cerda desde José
Santos Ossa con Cementerio Municipal hasta
Avda. Salvador Allende;
3.7 Modos de integración con Pedro Aguirre
Cerda de Plaza de los Eventos;
3.8 Centro Histórico de Origen y su extensión
entre borde-mar, Avda. Argentina y terrenos de
FCAB contiguos por el norte de Calle Bolívar,
y en particular lo que la investigación de origen
definía como “Cluster cultural cívico-recreativo
de origen” y “Cluster cultural-recreativo cívico
en Plaza Sotomayor”, en unidad con Mercado
Municipal;
3.9 Desarrollo en torno a eje y patios del
FCAB, que en su extensión en torno a su eje
central es parte potencial de un eje de extensión
tentacular del CHA.
3.10 Borde-Mar de extensión del Área
Central desde edificios del Centro Histórico
hasta Hipermercado Líder;
3.11 Borde-Mar en torno a Parque Croata y
entre mar y Avda. Angamos;
3.12 Borde-Mar entre acceso Sur ciudad y
Huáscar, y entre Huáscar y Coloso;
3.13 Borde-Mar en torno a llegada de Salar
del Carmen al borde, a partir del eje Salvador
Allende;
3.14 Borde-Mar en su conexión potencial
entre Isla Guamán y La Chimba.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

CUARTO APRONTE: DESARROLLO
FUTURO EN INTERVENCIONES
CONDUCENTES A CONSOLIDAR LOS
LUGARES ESTRATÉGICOS DE BORDE
Estos lugares se indican como estratégicos porque,
actuar en ellos, interviniendo en un sector o área
específica de los mismos, implica una acción
de acupuntura porque ésta irradia al total de la
ciudad en un efecto multiplicador (Cruz Gallach,
2008, Indovina, 2006; Steinberg, 2002, Esteban
i Noguera, 1997). De los lugares indicados en
3er. Apronte, se seleccionan los que dicen del
borde-mar o que arman un sistema entre éste y
borde-cerro. En primera instancia se incluye el
desarrollo del área Centro como GPU (Carrión,
2006), que aparece planteado por los habitantes
como primera consideración de desarrollo
para que la ciudad trascienda, pero resolviendo
los problemas endémicos que contiene: usos
degradantes, indefinición de su estructura vial
y falta de recuperación de su estructura física.
Esta última es necesario que se logre al integrar
los sistemas borde-mar y borde-cerro que son
parte de la estructura de potencial trascendencia
internacional de Antofagasta.
Se señalan los siguientes lugares a desarrollar
como “interfase glocal”, que en su conjunto
permitirían constituir el borde como un Gran
Proyecto Urbano (GPU) y con ello asegurar su
trascendencia. Se indican a modo de ejemplo a
seguir, los siguientes Proyectos Estratégicos:
4.1 Eje transversal Ruinas de Huanchaca que
se consolida como “interfase glocal”
Las Ruinas de Huanchaca, lugar que se ha ido,
progresivamente, consolidando como “interfase
glocal” (Gebauer, 2015). Geográficamente es el
lugar, en Antofagasta, donde la Cordillera de la
Costa, a través de esta Ruina, se une con el mar,
por lo que allí la relación cerro-mar propia de este
asentamiento se hace dramáticamente presente
otorgándole, desde el inicio, una singularidad.
La instalación de Industria Fundición de Plata,
Huanchaca, de la que quedan explanadas y
basamentos construidos en piedra extraída de
la cantera cercana, es una obra arquitectónica e
ingenieril que da cuenta de la particularidad del
lugar al hacer emerger el territorio y la vastedad
del paisaje local, en toda su magnitud, a lo que
los entrevistados hacen referencia. Así mismo,
125

�Gebauer Muñoz

Figura 4. Foto Sector Ruinas Huanchaca y Corte publicado en Concurso Plan Maestro

Fuente: Foto y Corte esquemático. @Fundación Ruinas de Huanchaca (2014)

el Proyecto Museo del Desierto (2009), se une a
la condición propia del lugar y da la pauta para
su reinterpretación contemporánea. Más aún, el
Plan Maestro, seleccionado por concurso, el año
2013, consolida esta postura e incorpora en su
propuesta de infraestructura edilicia, los espacios
necesarios que permitirán se otorgue sustentabilidad
a la oferta de espectáculos recreativo-culturales
masivos que desde tiempo se vienen dando en estas
explanadas, pero sin el equipamiento indispensable
para que un evento de esta naturaleza trascienda
transnacionalmente.
4.2 Imágenes de Lugares tanto de Antofagasta
como su Región que son parte de la identidad
tanto del CHA como de la Región Antofagasta
Ampliada
Estas imágenes, junto con traer a presencia el
territorio, que dice de elementos de identidad
que otorgan particularidad a la Región y por ello
aportan desde lo local, como lo es su mismo desierto
que dramáticamente aparece en conformaciones
naturales de sal como Farellones de Tara y Valle
de la Luna, en su productividad y proyección
económica se insertan en lo global, como son
la actividad minera, los recursos arqueológicos y
antropológicos de una cultura ancestral viva como
es la “cultura atacameña”, en San Pedro de Atacama
y su entorno; las instalaciones astronómicas de
Paranal, como así mismo de Proyecto ALMA en el
Desierto de Atacama.
126

Al mismo tiempo se incorporan los lugares
que dan identidad en el borde-costero y que
trascienden a la Región, como son La Portada;
Farellón de borde Costero; y Muelle Histórico
de Ferrocarriles, hoy remodelado y abierto al
público, que articula con la Poza Histórica al Sur,
que en la Plazoleta del ex Resguardo Marítimo
que enfrenta a Calle Bolívar marca el inicio de la
ciudad en el borde-mar, que requiere ser señalado,
y que a través de Caleta Pesquera Antofagasta se
une hacia el Norte (ver Figura N°5).
4.3 Potencial desarrollo del Borde Emergente
como “interfase glocal”
Se reconoce que, si el borde costero de construcción
en altura que tiene una imagen global, se relaciona
transversalmente con cada sector aledaño interior, que
tienen una configuración local, se lograría potenciar
este rol de “interfase glocal” (ver Figura N°6).
Es el caso del área del FCAB al Oriente de Caleta
Pesquera Central; o el borde-mar, al sur del Puerto
de Antofagasta unido al rol de configuración local
de Avda. Brasil, interactuando a través de crear un
primer nivel o piso noble más abierto que consolide
el espacio público y potencie, en las intervenciones
inmobiliarias, del Parque Brasil y borde-mar en
esta área, el acoger actividades de índole recreativo
y cultural incluidas aquellas gastronómicas
sofisticadas, aprovechando lo que se está dando con
restaurantes de comida peruana, mexicana, china y
otros, otorgando, a través de ello, una ampliación de
Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 5. Imágenes identitarias del CH Ampliado (CHA) y ciudad-región Antofagasta

Fuente: Collage fotográfico (Gebauer, 2015:417)

Figura 6. Potencial desarrollo de “interfase glocal” en la relación borde-mar e interior en
interacción con Avda. Brasil

Fuente: Collage elaboración propia en base a fotos Antofagasta en la web y Google Earth

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

127

�Gebauer Muñoz

la participación local del migrante.
Para potenciar estos lugares, en su rol de
“interfase glocal”, se requiere de una acción
mancomunada público-privado de clara
orientación hacia una imagen de ciudad, por
parte del Sector Público, que asegure una
acción privada inmobiliaria conducente a hacer
realidad la ciudad que se busca promover
transnacionalmente, incorporando siempre los
valores locales y la comunidad local.
4.4 Acontecimiento glocal que se proyecta al
borde-mar en área central desde el interior
del Centro, en entorno cultural Plaza Colón y
FCAB
La Figura Nº7 da cuenta del acontecimiento
glocal, en este caso, al integrarse un espectáculo
global como fue el de las máquinas voladoras,
espectáculo circense traído desde Europa en 2010,
expuesto en un pasa-calles desde la explanada
del FCAB en un recorrido en torno a Plaza Colón,
saliendo al borde por Calle Prat y regresando por
Calle Bolívar. Lo local, en este caso, es el espacio
del Barrio Histórico y el entorno Cultural de Plaza
Colón que se reconoce como espacio público de
la ciudad, y lo global es el espectáculo circense,

generándose por la interacción de ambos, junto
al público asistente, el “acontecimiento glocal”.
4.5 Borde-Mar como “interfase glocal”
El borde-mar, como se expresa en Figura Nº8,
es parte de la identidad de la ciudad, como se
ha mencionado a lo largo de este escrito, y se
constituye en la “plaza pública” de la ciudad
haciendo presente su importancia local. Sin
embargo, cualquier espectáculo masivo que en
él ocurre, sea regional, nacional o internacional,
trasciende a la Región, y por lo mismo aparece
allí el “acontecimiento glocal”.
A su vez, a lo largo de este borde existen
lugares que por su singularidad geográfica o
por las intervenciones realizadas en ellos, se
potencian como “interfase glocal” que en general
son lugares con gran riqueza escénica tales como:
Caleta Coloso; Ruinas de Huanchaca antes
mencionada; Parque Japonés y entorno; Muelle
del FCAB y Barrio Histórico; Caleta Pesquera
Central, Playa Paraíso y Consistorial; Trocadero,
su Playa Artificial, Isla Guamán y La Chimba; La
Portada, su entorno y Museo; todos los cuales si
se los interviene adecuadamente se constituirían
en nodos o polos de atracción en el borde.

Figura 7. Acontecimiento glocal en Centro de Antofagasta y su proyección al borde-mar

Fuente: Elaboración superponiendo fotografía archivo propio (2010) e imagen foto aérea Antofagasta Google Earth (2015)

128

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Borde costero ciudad Antofagasta, Chile, visto como “interfase glocal”

Figura 8. Borde-Mar como “interfase glocal” en lugares específicos

Fuente: Elaboración propia tomando como base foto Plan Bicentenario Región Antofagasta, Directorio Ejecutivo Obras
Bicentenario II Región (2005)

A partir de estos focos y de estudiar los usos
de estos lugares de acuerdo a lo planteado en
1er. y 2do. Aprontes de este artículo, junto con
visualizar y proponer su diseño estratégico, se
puede desarrollar el total del borde-mar como
“interfase glocal” por la dimensión única que
exhibe que hace que siempre se visualice la
totalidad del paisaje a la vez que la parte, es decir
el lugar cotidiano y específico en que uno se
encuentra, lo que permite que esta superposición
y simultaneidad de escalas propia del “espacio
glocal” aparezca y con ello tener el soporte que
da cabida al “acontecimiento glocal” Abordarlo
en esta dimensión, como GPU permitiría dar un
desarrollo sofisticado de nivel internacional al
borde, que al mismo tiempo de mejorar la calidad
de vida local de la ciudad, hiciera de éste el primer
lugar para potenciar la inserción transnacional de
Antofagasta lo que, al realizarse, se convierte en
un catalizador para que el resto de las propuestas
planteadas se implementen. C
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131

�El espacio metropolitano contemporáneo: Desde las políticas
públicas hasta el modelo de planeación1
Eduardo Sousa González
Jesús Humberto Montemayor Bosque2

Eduardo Sousa González en este libro presenta
un recorrido histórico, teórico y metodológico
exhaustivo y prolijo del espacio metropolitano y de
los diversos componente y factores que intervienen
en su configuración. Mostrando atinadamente
una visión caleidoscópica de la ciudad donde se
integran distintas y complejas perspectivas. Uno
de sus planteamientos primarios es que la ciudad
debe estudiarse holísticamente, señalando incluso
que los parámetros tradicionales de análisis
urbanos ya han sido superados y no son suficientes
para explicar y entender el espacio metropolitano y
su proceso de expansión y evolución. Presentando
indicadores actuales y renovados para comprender
integralmente el fenómeno urbano.
La organización del contenido del libro
es práctica y su estructura posee una gran
carga metodológica -común denominador de
los libros del autor- lo cual facilita su lectura
y comprensión, cabe resaltar el bien logrado
diseño gráfico de la portada3. La obra se integra
de dos partes; la primera, enfocada a las políticas
públicas en el espacio urbano, se compone de

tres capítulos. En el capítulo primo se expone el
vínculo obligado entre los actores involucrados
en los procesos generativo y operativo de las
políticas públicas. Resaltando la necesidad
de establecer una relación simbiótica entre el
Estado, los funcionarios públicos y la sociedad.
Esta relación debe manifestarse en el espacio
físico, público y privado, administrándose en las
escalas federal, estatal y local. En este capítulo
se plantea con claridad el rol y la importancia
que cada participante tiene en el proceso y
la implementación de las políticas públicas,
acentuándose la vital relevancia de la sociedad
como beneficiario máximo de los productos o
acciones establecidas.
En el capítulo segundo se analizan las políticas
públicas considerando diversos factores. Se debe
resaltar el enfoque crítico-reflexivo que presenta
el autor, invitando al lector a la introspección.
Sousa se fundamenta en autores renombrados
como Roth (2006), Aguilar (2007), Bardach
(2008), Cabrero (2006) por citar algunos, para
desarrollar el análisis de las políticas públicas.

1

Sousa, E. (2020). El espacio urbano contemporáneo. Desde las políticas públicas hasta el modelo de planeación. México: Colofón.
Nacionalidad: mexicana; profesor e investigador de Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Maestría en
Urbanismo por la Universidad Nacional Autónoma de México y Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Correo electrónico: jhmontemayor@gmail.com
3
Autoría de Francisco Zeledón.
2

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

135

�Montemayor Bosque

El capítulo incluye una significativa diversidad
de enfoques para estudiar las políticas públicas,
además presenta una metodología clara y objetiva,
asimismo señala distintas interpretaciones de
la teoría espacio urbano metropolitano para
explicitar el análisis de las políticas públicas desde
distintos puntos de vista. Al final del capítulo
se muestran tres escenarios hipotéticos para
ejemplificar y explicar claramente las acciones de
la autoridad y las interpretaciones de las políticas
públicas lo que permite el total entendimiento y
su implementación.
En el tercer capítulo de la primera parte,
intitulado el espacio urbano, se aborda un aspecto
complejo, pero necesario, referente a las políticas
públicas, la transferencia de éstas a lo espacial.
El autor atinadamente direcciona las políticas
públicas en los diversos ámbitos transversales
y longitudinales: nacional, re­
gional, estatal,
metropolitana, municipal y otros, en lo referente a
los espacios público y privado. Sousa presente un
desglose pleno de las características del espacio
público y de los componentes de éste, desde la
perspectiva de diversos autores (Foucault, 1984;
Arendt, 2003; Sánchez-Muñoz, 2003; Habermas,
2006, entre otros) y enfoques.
La segunda parte denominada: la planeación
urbana y el modelo metodológico operativo se
integra de tres capítulos. En el primer capítulo
“La planeación urbana institucionalizada. Una
metrópoli prematura en la contemporaneidad”
se hace alusión a la gestión-administración del
ordenamiento del espacio. Cabe destacar el
meticuloso estudio descriptivo de corrientes y
postura que explican la estructura interna de
la ciudad, ya que estos valores argumentativos
permiten la teorización de lo urbano, aspecto
olvidado pero imprescindible para efectuar la
planeación.Ala par de la exposición de perspectivas
teóricas se presentan las variables y vertientes
para el análisis de la ciudad, con esto se consigue
una visión heurística de la planeación urbana.
Además, el autor explora todo el potencial de la
planeación urbana resaltando la obligatoriedad

de plasmar la planeación en el espacio urbano
como contenedor de las bases normativas y de la
esencia teórica. También se pone de manifiesto un
aspecto álgido pero definitorio en la planeación
en México, relacionado principalmente con los
exiguos mecanismos de seguimiento, evaluación
y replanteo en los Planes de Desarrollo Urbano.
En el capítulo “El fenómeno expansivo ciudadmetrópoli en el contexto del sur global. Hacia una
interpretación teórica desde la sobremodernidad
líquida en una metrópoli prematura” se analiza a
profundidad el fenómeno del crecimiento expansivo
-ocasionado en buena medida por la falta de
planeación- con una retórica teórica-histórica clara
y concisa, lo que permite identificar palmariamente
las causas, consecuencias, actores involucrados
y procesos socioeconómicos derivados. Las
aportaciones conceptuales de este capítulo son
sumamente interesantes, como la inclusión de una
quinta etapa en la metropolización denominada
superurbanización4 la cual cierra el ciclo de la
metropolización. Otro concepto notable hace
referencia a la correspondencia entre el centro y
la periferia designado como: ciclos reproductores
de la vida de los pobladores en las ciudades5. El
término conceptual ciudad-metrópoli prematura
tiene una significativa relevancia; éste expresa
que el gobierno no alcanza a establecer en tiempo
y forma un control y ordenamiento del espacio
urbano, lo que genera una “ciudad incompleta”
la cual no puede satisfacer la totalidad de
necesidades de su población.
En el último capítulo se propone el Modelo
de Tendencias en la Ocu­pación del Suelo
Metropolitano TEOS-M. El objetivo del modelo
es acrecentar el entendimiento y hacer más
explícitos los diversos y complejos procesos
urbanos de una metrópoli enfocándose en México.
El modelo, desde la perspectiva operativa, se basa
en el incremento y la expulsión de población de los
centros de cohesión poblacional6, pretendiendo
identificar el comportamiento en la relación
espacio-población que determina el crecimiento
o expansión de la metrópoli.

4

“Dicha eta­pa de metropolización se presenta cuando ya ocurrieron las otras cuatro etapas agregándose en el proceso evolutivo otras
ciudades o zonas metropolitanas de diferentes entidades federativas, con la característica particular de que la mayoría estas espa­cialidades
cuenten con relaciones económicas internacionales de impor­tancia mundial, basadas en procesos informacionales” (p. 174).
5
“Proceso evolutivo transformacional relacionado con el creci­miento demográfico, que impacta en los linderos espaciales periféricos de
la ciudad central, para convertirse en metrópoli” (p. 176).
6
“Agrupaciones de ciudadanos que se han concentrado en espacios contiguos dentro de la conurbación metropolitana, ocupando zonas
de características de densidad, de grupo social, educativas, e incluso económicas similares”. (p. 198)

136

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

�Reseña

El trabajo presentado en este libro debe
estimarse y alentarse ya que es una valiosa
investigación y genera un meritorio instrumento
para mejorar el desarrollo y la calidad de vida
de los ciudadanos; como lo menciona el propio
autor del libro “la intención de la aplicación
del instrumento es que los resultados de la
exploración puedan ser incorporados en la agenda
de gobierno y se conviertan en estrategias de
planificación, direccionando aquellas políticas
públicas específicas para incidir los objetivos
previstos en el desarrollo de la zona”7. C
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Políticos y Constitucionales.

7

Página 199.

Contexto. Vol. XIV. N° 21. Septiembre 2020

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Presentación. El crecimiento expansivo metropolitano en el
sur global: un proceso transformacional sui géneris.
Eduardo Sousa-González1

Es evidente que toda manifestación que involucra el
proceso que se vincula con la transformación ciudadmetrópoli, como una evolución urbana en la esfera
mundial, es progresivo, creciente y seguramente
irreversible; ya lo mencionaba hace décadas Henry
Lefebvre (1980, 2013, 2017), donde pronosticaba
la “urbanización completa de la sociedad” (1980,
2013, 2017). Desde luego, estaremos de acuerdo en
que lo que se visualiza en el futuro inmediato y de
largo plazo, es poco probable que se produzca alguna
transformación espacial que tienda a prescindir de
este tipo sui géneris de concentraciones urbanas en el
sur global e invariablemente en el mundo conocido.
En este sentido, la evidencia empírica ha
demostrado que una de las particularidades que
puntualiza a esta evolución transformacional ciudadmetrópoli, es aquella que tiende a mostrar fases
secuenciales en el proceso de urbanización, las cuales
no sólo están asociadas con la concentración creciente
de pobladores que tienden a aglutinarse en espacios
físicos definidos; sino también, la manera particular
en que se concentran los empleos que involucran a
los sectores secundario y terciario a partir de un centro
metropolitano; constituyéndose así, en agrupaciones
de concentraciones demográficas dominantes
con múltiples limitantes de política pública, que
puedan incidir positivamente en un control eficiente,
efectivo y eficaz (EEE) de su hinterland espacial de
orientación periférica.
No obstante, estas grandes concentraciones
de población, de actividades productivas, de
equipamientos de salud, educativos, lúdicos, de
infraestructura básica y complementaria y demás,
han adquirido en estos tiempos líquidos (Bauman,
Z. 2009; Bachelard, G: 2005) una importancia de
orden cuantitativo y cualitativo revelador (Sousa,
E.:2008, 2010); ya que la evidencia mostrada en las

grandes metrópolis del sur global, indican procesos
espaciales de expansión periférica similares, todos
ellos enmarcados en la teoría que está vinculada a
las etapas de metropolización de base poblacional y
de base empleos secundarios y terciarios; todo esto
basado en el concepto propuesto denominado ciclo
reproductor de la vida de los pobladores, el cual se
representa en el diagrama 1.
La evidencia histórica en las metrópolis mexicanas
y seguramente las del sur global, indican que
es a partir del establecimiento físico de un
asentamiento humano en una ciudad central, donde
al evolucionar el ciclo reproductor de la vida de
los pobladores y al activarse la movilidad social
espacial de estos y la saturación de suelo urbano
inicial; es donde se forma una nueva demanda de
superficie urbana, gestándose el desplazamiento
de habitantes hacia zonas periféricas inmediatas
o de proximidad relativa; muchas de las veces sin
una planeación eficiente, efectiva y eficaz de parte
de las autoridades gubernamentales; permeando
en todo este proceso de ocupación espacial y de
expansividad territorial, dos variables que están
concatenadas en una correspondencia biunívoca:
Por un lado:
i. El grado de desarrollo del lugar;
ii. Su gobernabilidad;
iii. La característica de la infraestructura
instalada y de los equipamientos ofrecidos.
Por el otro:
i. El grado de desarrollo económico de la zona;
ii. Fundamentado en la característica de la oferta
de empleos vinculados al sector secundario y
terciario; que, dicho sea de paso, este último,
es el de más amplio espectro de desarrollo en
la contemporaneidad. Así se representa en el
diagrama 1 (cfr.).

1

Nacionalidad: mexicano; Adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Para profundizar en estos conceptos se recomienda consultar Sousa, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales.
Chile; Trama.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

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�Sousa-González

Diagrama N° 1: Proceso iterativo de metropolización; basado en
la velocidad del ciclo reproductor de la vida de los pobladores

Fuente: datos generados por Sousa, E. 2008

Estos procesos transformacionales de crecimiento
expansivo demográfico, basados en los ciclos
reproductores de la vida de los pobladores de
las ciudades, tienen una relación dual basada en
una correspondencia que se denomina en esta
investigación como centro-periferia:
1. El centro representado por el centro
metropolitano o la ciudad central de la conurbación;
2. La periferia, formada por las áreas urbanas
de los municipios conurbados procesalmente en un
período de tiempo y entre éstas dos, se desarrolla
toda la compleja vida en una sociedad metropolitana;
según se explica en la figura 1.

Figura 1. Crecimiento expansivo metropolitano

Fuente: datos generados en esta investigación

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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Presentación

Entonces, sería posible esbozar en forma
preliminar una primicia en cuanto a que la evolución
de los ciclos reproductores mencionados, estarían
representados por el crecimiento y reproducción de
pobladores y son los que caracterizan finalmente
al proceso de metropolización de las ciudades; el
cual está indicado en la teoría de las etapas de
metropolización, por las que atraviesan la mayoría
de las metrópolis desarrolladas o subdesarrolladas
del mundo; las cuales algunos autores como:
Busquets, (1993:165), Sobrino (2003:198) y otros;
las simbolizan con cuatro procesos plenamente
identificables:
1. Urbanización: cuando la tasa de
crecimiento porcentual anual de pobladores
de la ciudad central supera a la de la periferia.
2. Suburbanización: cuando la periferia
alcanza una mayor tasa de crecimiento
porcentual anual.
3. Desurbanización: cuando la cuidad
central observa un despoblamiento relativo o
absoluto.
4. Reurbanización: cuando en la ciudad
central ocurre un repoblamiento relativo o
absoluto.
Desde esta perspectiva que involucra a las
ciudades: sus procesos de crecimiento expansivo,
su arquitectura sus formas de diseño y sus múltiples
variables intervinientes; la doctora Hermida Rubio
Gutiérrez Facultad de Arquitectura de la Universidad
Veracruzana Xalapa, nos indica que el artículo que
presenta se centra en exponer lo establecido personas
teóricas, críticas y hacedoras de arquitectura, para
desarrollar una manera de leer (entender) y escribir
(construir) la ciudad: la narrativa, el arte de contar
historias. Es necesaria para explicar el mundo,
para construir la memoria y para proyectar hacia
el futuro. Está inmersa a medio camino entre el
mundo tangible y el imaginario, además es un
proceso práctico, simbólico y emotivo a la vez.
Así, la narrativa se entiende epistemológicamente,
como una manera de comprender el mundo y la
vida. Con base en este argumento, se profundiza
sobre el entendimiento de la ciudad. Se observan
además varios caminos que han retomado estas
ideas o han experimentado otras nuevas, y
finalmente se demuestra que la narrativa tiene
mucho fundamento desde la teoría, la historia y
la crítica de la arquitectura; sin embargo, desde
la arquitectura y el urbanismo como disciplinas,
no ha tenido la suficiente aplicación, ni se ha
considerado seriamente como enfoque.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Por su parte, la doctora Rubí del Rocío Vázquez
Cruz de la Universidad del Valle de Atemajac,
Querétaro, presenta una investigación sobre las
zonas metropolitanas de México, indicando que
los efectos del proceso de metropolización han
generado un crecimiento urbano de tipo disperso.
Se conoce que este fenómeno emerge en el
contexto de la globalización, como un proceso
socioeconómico que se manifiesta físicamente en
el territorio y produce transformaciones urbanas,
ambientales, económicas, sociales, políticas y
culturales en las ciudades. Aplicando el enfoque
de análisis territorial, el estudio aborda el proceso
de metropolización en la Zona Metropolitana de
Querétaro, la cual ha destacado por lo acelerado que
se ha expandido en su superficie de urbanización.
En este caso, la metodología muestra la expansión
secuencial de la urbanización en un territorio de
escala metropolitana y como puede explorarse
comparativamente entre las décadas 1990-2010.
En el caso de los doctores Arturo Ojeda de
la Cruz, Clara Rosalía Álvarez Chaves y David
Carlos Orona Llano exponen los resultados
de una investigación sobre un estudio que se
desarrolló con motivo del recurrente problema
de inundación que se presenta en la zona urbana
de Hermosillo en temporada de lluvias, y en el
principal campus de la universidad de Sonora.
El estudio consistió en la evaluación del sistema
de drenaje pluvial en el campus universitario
mediante la aplicación de herramientas y
principios hidrológicos, hidráulicos, topográficos
y sociales para determinar los caudales que
genera el escurrimiento del agua pluvial en las
doce microcuencas identificadas, derivado del
proceso estadístico de las lluvia máximas diarias
de una serie de anual de 34 años de registro
climático en la estación meteorológica del
centro de la ciudad. Se obtuvieron las curvas de
precipitación-duración-periodo de retorno (P-dTr) eligiendo una tormenta de diseño para un
periodo de retronó de 10 años, y una duración de
la tormenta igual al tiempo de concentración que
fue variable para cada una de la microcuencas.
Una vez definidos los caudales se calcularon los
elementos hidráulicos necesarios para captar y
conducir el agua pluvial; finalmente se estableció
la modalidad para aprovechar el agua en la gestión
del agua de lluvia atendiendo un aprovechamiento
sostenible.
Los doctores Erle Garcia Estrada, Jesús
Enrique De Hoyos Martínez y Víctor Daniel Ávila
9

�Sousa-González

Akerberg de la Universidad del Estado de México,
abordan la temática sobre el cuidado ambiental,
indicando que éste transita incongruentemente
entre la destrucción y contaminación; y el cuidado
y conservación, en específico en las ciudades. La
consecuencia de la destrucción y contaminación
es que propicia la modificación casi irreversible
del metabolismo ambiental al interior de las urbes,
al provocar la aparición de vulnerabilidades
en el sistema natural que producen desechos
o salidas nocivas para el ambiente y para la
población que habita en ellas. El cuidado y la
conservación, procura el restablecer el balance en
el metabolismo ambiental citadino. Este artículo
busca conservar las áreas verdes urbanas como
una posibilidad de restablecer el equilibrio en el
metabolismo ambiental de las ciudades. Método
utilizado, es la discusión teórica de los conceptos
de metabolismo, metabolismo ambiental, cuidado,
conservación y áreas verdes urbanas es el
contraste del pensamiento y análisis de diversos
autores. La contribución es definir el concepto
de metabolismo ambiental, además de generar
conciencia hacia el cuidado y conservación de
las áreas verdes urbanas a través de un marco
conceptual y un esquema vinculado.
Los doctores María Erandi Flores Romero
investigadora de la Universidad Nacional Autónoma
de México; Irving Omar Morales Agiss jefe del
departamento de análisis de datos en Digital State
y Liliana Beatríz Sosa Compeán de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL), presentan los resultados de una
investigación en donde se propone un método para
identificar estructuras dentro de una red de vialidades
con un algoritmo de detección de comunidad basado
en flujos, implementado en un grafo que representa
la red de vialidades de la ciudad. De acuerdo con los
resultados obtenidos en las ciudades de México
y Monterrey, el método divide efectivamente
la infraestructura vial en varias comunidades y
preserva la vecindad geográfica. Las fronteras
de las comunidades coinciden con las divisiones
administrativas junto con otras fronteras dentro
de la ciudad. La identificación de comunidades
podría ser útil para estudiar la heterogeneidad de la
conectividad de las calles dentro de la ciudad, lo que
podría conducir a mejoras en la movilidad urbana o
incluso a la aplicación de políticas públicas.
En el caso del doctor Avatar Flores Gutiérrez
de la Universidad Autónoma de Querétaro en su
artículo nos indica que: A pesar de la diversidad de
10

aproximaciones a la conceptualización en el diseño
arquitectónico, la idea de que el concepto atiende
a una analogía formal está aún extendida. La
analogía formal del concepto suele estar vinculada
únicamente a aspectos simbólicos de la composición
para el observador y no a la esencia de lo descubierto
en el proceso de investigación y análisis proyectual.
Desde la perspectiva del fenómeno arquitectónico
como sistema, esta idea provoca un rompimiento
entre la investigación proyectual y la forma, y
preserva la dicotomía forma-función. En este
artículo se aborda la idea de que el proceso de
conceptualización en arquitectura puede ser
abordado desde una perspectiva sistémica del
fenómeno arquitectónico fundamentada en la
noción de autopoiesis de Maturana y Varela,
de los sistemas de Christopher Alexander, y
la investigación de Flores-Gutiérrez sobre el
fenómeno arquitectónico. El texto concluye con
la idea de que, al dejar fuera al concepto como
guía de composición formal y adoptar un proceso
de conceptualización sistémica orientado a la
definición de un sistema generador, el diseñador
puede ampliar los límites de su investigación
para buscar no sólo la configuración y relaciones
adecuadas para la actividad, sino la atmósfera
necesaria para dichas actividades.
Por último, la doctora Eugenia M. VillalobosGonzález de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo, Universidad Central de Venezuela,
nos expone una visión sobre la arquitectura
indicando que ésta ha sido muy estudiada desde
los estilos arquitectónicos, los arquitectos con
sus obras representativas, y el dilema de su
vinculación con el arte y la ciencia, pero poco
desde el ejercicio profesional. Por ello, se
presentan los resultados de una investigación
documental sobre la práctica de arquitectura y
su compromiso con la sociedad, a través de la
revisión de: (1) el binomio arquitectura-proyecto,
(2) la evolución de la profesión en el tiempo (3)
los retos contemporáneos de la profesión de cara
a la sociedad (4) la construcción social como
práctica inclusiva de los diversos interesados.
La arquitectura procura espacios para personas
y comunidades que, dada la complejidad de
las edificaciones, también se construye con
personas que se agrupan para lograr un objetivo
común, la edificación. Existen muchas críticas
que señalan la arquitectura como una profesión
elitista y formalista, entonces el reto del arquitecto
contemporáneo está vinculado a asumir su rol social
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Presentación

como facilitador de la construcción del proyecto a
través de la participación activa y comprometida
de los interesados; esta es la construcción social
del proyecto que reconoce el papel de cada uno de
los actores con sus contribuciones y limitaciones.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conforman la Revista CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; enfocada en diferentes esferas del
quehacer investigativo, en donde, investigadores
de alta calificación, han colaborado con sus
trabajos personales o grupales en la generación de
este número.
Seguramente los artículos que se incluyen aquí
serán no solamente de interés, sino también de utilidad
concreta en futuras investigaciones, complaciendo al
investigador y al lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura, su Posgrado y la Universidad
Autónoma de Nuevo León. C

Sousa, E. (2008). El proceso de ensanchamiento
urbano-periférico como un fenómeno
espacio-temporal ligado a la diferenciación
espacial: ciudad-metrópoli. Revista
Entelequia, España. N° 12, otoño 2010.

BIBLIOGRAFÍA.
Bachelard, G. (2005). El agua y los sueños. México;
FCE.
Bauman, Z.(2008). Modernidad Liquida. México,
FCE.
Lefebvre, Henry. (1980). La revolución urbana.
Madrid; Alianza
Lefebvre, Henry. (2013). El derecho a la ciudad.
Madrid; Capitán Swing
Lefebvre, Henry. (2017). La producción del
espacio. Madrid; Capitán Swing
Sousa, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas
realidades territoriales. Chile; Trama.
Sousa, E. (2008). Los componentes de las fuerzas
centrífugas como elementos generatrices de
los contornos metropolitanos. Revista Urbano,
Chile. N° 018 (12), Julio-diciembre 2008.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

11

�Narrar la arquitectura y la ciudad: Tendencias teóricas y
metodológicas, en la segunda mitad del siglo XX.
Tell the architecture and the city: Theorists and methodological trends, in the
second half of the 20th century.
Recibido: abril 2019
Aceptado: marzo 2020

Harmida Rubio Gutiérrez1

Resumen

Abstract

Este artículo se centra en exponer lo establecido
personas teóricas, críticas y hacedoras de arquitectura,
para desarrollar una manera de leer (entender) y
escribir (construir) la ciudad: la narrativa, el arte
de contar historias. Es necesaria para explicar el
mundo, para construir la memoria y para proyectar
hacia el futuro. Está inmersa a medio camino entre
el mundo tangible y el imaginario, además es un
proceso práctico, simbólico y emotivo a la vez. Así,
la narrativa se entiende epistemológicamente, como
una manera de comprender el mundo y la vida.
Con base en este argumento, se profundiza sobre el
entendimiento de la ciudad.
Se observan además varios caminos que han
retomado estas ideas o han experimentado otras
nuevas, y finalmente se demuestra que la narrativa
tiene mucho fundamento desde la teoría, la historia
y la crítica de la arquitectura; sin embargo, desde la
arquitectura y el urbanismo como disciplinas, no ha
tenido la suficiente aplicación, ni se ha considerado
seriamente como enfoque.

This article focuses on exposing the established
by architectural theorists, critics and makers,
to develop a way to read (understand) and write
(build) the city: the narrative. This is the art of
storytelling. It is necessary to explain the world,
to build memory and to project into the future. It is
immersed in a world halfway between the tangible
and the imaginary, and it is also a practical, symbolic
and emotional process at the same time. Thus, the
narrative is understood epistemologically, as a way
of understanding the world and life. Based on this
argument, it delves into understanding the city.
There are also several paths that have resumed
these ideas or have experienced new ones and
finally it is shown that the narrative, is very well
founded from the theory, history and criticism
of architecture; however, from architecture and
urbanism as disciplines, it has not had enough
application, nor has it been seriously considered
as an approach.

Palabras Clave:

narrativa; ciudad; arquitectura

Keywords:

narrative; city; architecture

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: profesora de Tiempo Completo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana Xalapa; doctora en Diseño y Estudios Urbanos por la UAM Azcapotzalco. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel Candidata;
E-mail: harubio@uv.mx

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

15

�Rubio Gutiérrez

INTRODUCCIÓN.
La narrativa, la vida y el mundo.
La narrativa es el arte de contar y entender
historias. Es un proceso de creación inherente al
ser humano, necesaria para explicar el mundo,
para construir la memoria y para proyectar
hacia el futuro. No sólo lleva inmerso el afán
de entender y comunicar, sino de expresar
emociones y sensaciones, de exponer una manera
de comprender.
En cuanto a su creación, Bruner señala que “La
narrativa imita a la vida, la vida imita a la narrativa”
(Bruner, 2004) y agrega que hay principalmente
dos mecanismos para entender el mundo: el
pensamiento racional y la narrativa (Bruner, 1991).
En el pensamiento racional el entendimiento
se da a partir de causas y consecuencias. En la
narrativa, lo que existe es una conexión de ideas,
acontecimientos, lugares y personajes, que hacen
que una unidad cobre coherencia.
Así, la narrativa envuelve muchos mundos
humanos: el tangible, el de la experiencia y el
imaginario. A través de ella podemos ver qué historias
han reflejado lo que una cultura determinada piensa,
siente y experimenta. De esta manera la narrativa
es un cristal contundente para investigar la ciudad.
Se trata también de representaciones que
narramos para comprender. Dentro de este
contexto la arquitectura y la ciudad son narrativas
en tanto representaciones, porque son imitaciones
de la vida y el mundo.
Narrativa y narratividad.
La narrativa también se entiende como la forma
narrar, su espacialidad y su temporalidad. Por
ejemplo: existe la narrativa cinematográfica, la
fotográfica, la literaria, la pictórica etc. Este tipo de
narrativas aluden a la manera con la que se narra.
Por otro lado, existe la narrativa latinoamericana, la
inglesa, la francesa, casi siempre relacionada esta
idea a la literatura; y finalmente existe también la
narrativa clásica, la moderna o la contemporánea,
hablando de la temporalidad en la que se enmarca
ese narrar.
Dentro de este universo de definiciones, esta
investigación intenta explicar la manera en que la
ciudad se narra, es decir, lo que se lee y se escribe
en el idioma de la ciudad. Las formas que tiene
la ciudad de contar historias y las maneras que
16

tenemos sus habitantes de entenderlas.
La definición de narrativa propuesta es parecida
a la de poesía o arquitectura, que son procesos y
resultado a la vez; y que además, son creaciones en
dos sentidos, entre quien las crea y quien las recibe.
Con la narrativa de la ciudad se utilizan metáforas
e interpretaciones, así que es necesario involucrar
el pensamiento creativo y poético. Es una manera
de estudiar la ciudad desde la imaginación, la
percepción y la significación; leer en sus edificios,
calles, paisaje, personas, ideas, intercambios, una
serie de relatos que expresan algo.
El concepto de narratividad se entiende como
la facultad de narrar que tienen ciertas obras,
es decir, qué tan bien son capaces de contar sus
historias. Algunas se expresan con más claridad
y legibilidad, y otras son más abstractas, con más
formas que historias.
En este aspecto también existen lugares con
más narratividad que otros, en los cuales son más
evidentes sus relatos. Para descubrir la narratividad
de éstos, podríamos generar estas preguntas ¿qué
pasó antes? ¿qué está pasando? ¿qué va a pasar?
Algunos lugares expresan estas respuestas de
manera más contundente, porque tienen arraigada
la posibilidad de hacer, pueden observarse en ellos
las capas temporales fácilmente y pueden intuirse
acontecimientos. Hay lugares que están totalmente
resueltos, que son estériles a las huellas humanas,
que no están totalmente abiertos a la posibilidad
de hacer.
Los relatos crean ciudades.
“Igual que las piedras y los caminos, los mitos
contribuyen a crear la ciudad” dice María
Ángeles Durán (Durán, 2000). La narrativa y el
poder creativo de la ficción han existido desde
el momento en el que se han establecido las
primeras ciudades; éstas se desplantaron sobre
historias relacionadas con el orden social, político
y económico, y en gran medida, con el entorno y
su interpretación. Los ritos de fundación estaban
también inmersos dentro del universo de la
narrativa para ser recibidos y apropiados por la
futura ciudadanía. De esta manera, las ciudades
se fueron construyendo, como los relatos, para
comunicar y entender, además de para habitar.
Los relatos también edifican y arraigan,
generan estructuras de orden y también delimitan.
Jorge Volpi dice que en aquel momento en el que
el primer hombre o mujer de las cavernas entra
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

a contarle al resto del grupo cómo ha cazado
un mamut, y los demás escuchan siguiendo la
historia, se ha inaugurado ahí el acto de narrar
como un vínculo de dos imaginaciones: la de
quien lo cuenta y la de quien la recibe (Volpi,
2011).
Así pues, para el estudio de la ciudad esta
situación es medular. Los relatos nos permiten
observar los límites expandidos de las ciudades,
hasta dónde llegan en su extensión tangible e
imaginaria, cómo se desbordan en temporalidad
y en espacialidad. La narrativa hace posible
observar los mundos existentes y posibles
contenidos en los lugares de la ciudad.
Es por lo anterior que es crucial analizar los
acercamientos que se han dado a la arquitectura
y la ciudad en este sentido, y cómo han ido
evolucionando desde la modernidad hasta nuestros
días. Por otro lado, hablaremos también de otros
enfoques que han enriquecido el estudio de la
ciudad a partir de la narrativa: la fenomenología, el
estructuralismo, la hermenéutica y el pensamiento
narrativo iberoamericano, que hemos llamado
aquí Narrativas del Sur.
Finalmente reflexionamos acerca de qué papel
juega la narrativa en las ciudades mexicanas y
cómo puede aplicarse al estudio y proyecto de la
ciudad.
¿NARRAR O EXPLICAR LOS RELATOS?
Esta es una confrontación metodológica que la
lingüística se ha planteado como una discusión
de fondo en cuestión de narrativa y semiótica, y
que aquí trasladamos al estudio y proyecto de la
ciudad: ¿Narrar o explicar los relatos?
El narrar, aunque sí se conforma por un acto
racional, tiene una gran componente intuitiva,
que llega desde un lugar cercano a la emoción.
Es por eso que algunos escritores y escritoras
han hablado del estado de trance cuando crean
sus historias. El narrar conecta el mundo interior
con el mundo exterior y los mezcla; hace una
alquimia con el entorno conocido como base y
con la ficción como catalizador.
Pero también el narrar es un acto reflexivo, es
un acercamiento de quien narra con su contexto;
es una crítica, una propuesta, una denuncia, una
celebración. De esta forma lo narrado, impacta
también en lo externo. “El mundo humano crea
mundo” dice la investigadora de imaginarios
Johanna Lozoya, refiriéndose a que las ideas
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

construyen desde dentro hacia afuera y viceversa.
Así, el acto de narrar por sí mismo, ya
representa una acción determinante en el mundo,
aún todavía sin analizar sus componentes
internos, las relaciones de los elementos que
conforman un relato. El geógrafo Yi Fu Tuan,
hace una puntualización muy especial, dice que
“el narrar convierte a los objetos que están ahí
afuera, en verdaderas presencias” (Tuan, 1991,
:687). De esta idea, Yi Fu Tuan pone en la mesa un
argumento metodológico medular para el estudio
de la ciudad desde lo narrativo: dice que cuando
se estudia un lugar desde el abordaje narrativo,
las teorías se quedan en el fondo, acompañando
el proceso, pero son los complejos fenómenos por
sí mismos los que ocupan el escenario principal
(Tuan, 1991). A su vez, hace una crítica profunda
a la manera de abordar el tema desde la teoría:
“La teoría quiere ser científica y analítica, rara
vez acercarse al todavía misterioso fenómeno de
la creatividad, poder que entienden los artistas”
(Tuan, 1991:686).
En concordancia con estas reflexiones, se
expone aquí que: el lenguaje con el que se
produce la arquitectura es de por sí narrativo.
Existe una manera de ir contando historias a
través de los objetos y los edificios, que quien
hace arquitectura realiza de manera más o menos
consciente. Al respecto, Josep Muntañola dice
que habitar, construir y pensar (proyectar) no son
procesos que se hagan de manera aislada o lineal,
se hacen al mismo tiempo (Muntañola, 1981).
En este universo artístico en el que la
narrativa vinculada a la arquitectura y la ciudad
es protagonista, es preciso seguir camino
metodológico que lleva a narrar una historia
desde la mente de quien la crea, hacia el proyecto,
hasta la construcción de la obra, su relación con
la ciudad y la manera en la que se lee esta ciudad
por quien la habita. Por un lado la esfera creativa,
que observa y produce obras narrativas desde la
imaginación, desde la sorpresa de lo cotidiano
y la ensoñación; y por otro lado la esfera de la
técnica, que exige explicaciones y maneras de
hacer para concretar las creaciones.
Así, para narrar también es necesaria la
técnica, que permita la comunicación de las ideas
de forma coherente, y que mantenga unido el
relato.
Por otro lado, explicar un relato, es desmantelar
su andamiaje. Es ver tras bambalinas la puesta
en escena. Es un proceso que descubre la magia
17

�Rubio Gutiérrez

conformadora; bien para reproducirla, arreglarla,
innovarla y/o desecharla.
He aquí el engranaje del que la arquitectura y
el urbanismo se componen: son disciplinas que
combinan procedimientos técnicos y poéticos
tanto en su investigación como en los proyectos
y obras que realizan. Estas dos esferas no son
antagónicas, sino complementarias, y necesarias
en el proceso de narrar.
Es importante mencionar que en las ciudades
latinoamericanas, la mayor parte de lo construido
en términos de edificaciones y espacios públicos,
no es diseñado ni por arquitectos/as ni por
urbanistas. Se dan de manera informal, o bien
desde proyectos gubernamentales que no siempre
surgen del diseño arquitectónico o urbano. En
consecuencia, no todos los creadores y creadoras
de la parte edificada de la ciudad, tienen la
formación disciplinar en la que se alimentan de
una u otra manera la esfera técnica y la artística.
Pero es mayor aún la importancia de estas
construcciones, que emergen de manera compleja
y con una intención distinta a la corriente
arquitectónica de la época, porque reflejan de
modo más transparente la expresión del mundo
interno de quien las crea. Tal como lo describieron
Denisse Scott Brown y Robert Venturi, en su libro
“Aprendiendo de Las Vegas” (Venturi , Scott
Brown, &amp; Izenour, 1978), en donde estudiaron
el lenguaje de las edificaciones que construían y
disfrutaban las personas comunes. inmiscuidas
en un universo de consumo y fantasía como Las
Vegas. En cualquier caso, todo este universo
de ciudad creada fuera de la arquitectura y el
urbanismo, que se combina con aquella que sí ha
surgido desde estas disciplinas, configuran lo que
llamamos la ciudad.
LA MODERNIDAD Y OTRAS DERIVAS
NARRATIVAS.
Desde finales del siglo XIX, en Europa,
empieza a surgir el interés por observar de una
manera distinta esta nueva ciudad que lo transforma
todo, la ciudad moderna. En este contexto hay una
figura importante: Baudelaire, un poeta que se
adentra a la ciudad perdiéndose en ella. Lo explica
claramente Martha Flores, investigadora de la
ciudad y su sentir: “Los habitantes de París deben
2

separar el espacio laboral del espacio habitacional.
La calle se asume como el elemento de interacción
entre un punto y otro; el habitante de la ciudad se
convierte en viajero, como una pieza dentro del
sistema circulatorio urbano. En esta época nace el
flâneur baudelaireano”. (Flores, 2014). El flâneur
recorre la ciudad para leerla y narrarla después.
Es un ejercicio narrativo al que recurren poetas,
investigadores y artistas.
Después, surge el gran relato del Movimiento
Moderno. La gran transformación territorial que
dio origen a lo que hoy conocemos como ciudad
contemporánea. “El hombre como medida de todas
las cosas”2. El Movimiento Moderno asumió que se
enfrentaba al caos de la ciudad, y que había que poner
orden si se quería vivir mejor: planteó ciudades que
funcionaban como máquinas perfectas, separando
usos y actividades, racionalizando territorios. Surgió
la idea del plan urbanístico como un instrumento
en el cual, se proyectaba desde arriba, observando
la totalidad del territorio, su funcionamiento, sus
vocaciones, sus tiempos. Se fundó una idea de
futuro que se dejaba ver a través de rascacielos y
grandes avenidas de alta velocidad. Eran ciudades
emocionalmente neutras, dice García Vázquez
en su libro “Ciudad Hojaldre” (García Vazquez,
2006). Sin embargo, a pesar de los avances
tecnológicos, se sentía un ambiente de desazón,
una cierta ansiedad que fracturaba y conectaba
todo a la vez. En aquel momento, los proyectos de
arquitectura y urbanismo perdieron su dimensión
subjetiva, la conexión con las imágenes del mundo
interno, con la imaginación. Esto se vio reflejado
en los mapas que aún heredamos de aquella
época, esos planos sin volumen y sin acciones,
que muestran una ciudad sin actos, sin actores,
más bien con vocaciones y usos, pero no con
historias. El filósofo Michel de Certeau, también
es crítico al respecto, él dice que los mapas se han
vuelto estáticos, pierden la capacidad de marcar
recorridos, actos y posibilidades. (Certeau, 1990)
Pero en estos nuevos universos de razón que
se pretendía que fueran las ciudades, en medio
de la vorágine moderna, surgen dos movimientos
que enfocan las cosas de distinta manera: El
Estridentismo y el Situacionismo. Ambos, se
nutren de la modernidad, pero la observan con
otros ojos; de manera crítica y lúdica a la vez.
La Internacional Situacionista, un grupo de

Frase de Le Corbusier que manifestaba claramente su ideología.

18

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

pensadores, filósofos y artistas, encantados por
las situaciones de la ciudad de su tiempo, y en
un afán de crítica a los procesos y acercamientos
tradicionales para observar lo que pasaba en
la ciudad, generaron un método nuevo, para
entenderla, sentirla y crearla: La deriva (Gilles
Ivain, 1996). Ésta consistía en dejarse mover por
la ciudad, ir sin rumbo, para descubrirla. Era una
forma de acercarse a la urbe desde el juego, el
placer, el arte y la crítica.
Al mismo tiempo desarrollaron una manera
alternativa de interpretar los territorios y las
calles: La psicogeografía. Una forma de expresar
gráficamente lo que la ciudad les comunicaba,
emocional, sensorial y metafóricamente. Así, se
sumergían en sus recorridos y se volvían personajes
principales de los relatos, narraban junto con la
ciudad, y proponían nuevos proyectos desde esta
manera de ver las cosas.
El Estridentismo, hijo del modernismo, pasó
por Europa y emigró a América a través México
en los años 30. Coincidía con el movimiento
Moderno de Arquitectura en el gusto por las
grandes avenidas, la velocidad y la tecnología.
Sin embargo, los estridentistas eran irreverentes
e incómodos para la sociedad de la época.
Despreciaban el afán por conservar las estructuras
del pasado, y lo exponían al mundo con frases tan
chocantes como “¡Muera el cura Hidalgo!” inicio
del manifiesto estridentista hecho por Manuel
Maples Arce en Xalapa, Veracruz (Prieto, 2012).
Fue uno de los movimientos artísticos que se
centró más en observar la ciudad, criticarla y
proponer nuevos proyectos para ella. La poesía,
era no de los vínculos entre el artista, sus
propuestas y la ciudad.
El interés especial por el lenguaje como puente
e instrumento para conocer el mundo interno de
la naturaleza humana, surge por comprender las
relaciones de las cosas, la arquitectura y el entorno
desde lo que significan para la sociedad. Este
interés hace frente al racionalismo, que enfatizaba
el estudio y proyecto racional, tanto de la sociedad
como de la arquitectura y el urbanismo, y dejaba
de lado el intenso y complejo mundo interior con
el que los seres humanos habitamos el mundo
(Ordeig, 2011).
A esta etapa se le ha llamado el Giro Lingüístico
de la arquitectura y la ciudad. Influenciada por la
filosofía y la propia Lingüística, empiezan a aplicarse
conceptos como: significado y significante, al
análisis del estudio de la ciudad. Ideas como signo,
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

sintaxis y semántica se incorporan al estudio de
la ciudad que ya va dejando atrás al Movimiento
Moderno. Emerge la Crítica Tipológica Italiana y
su idea de memoria urbana. En los años 50 y 60,
la Escuela italiana de Venecia empieza a realizar
estudios urbanísticos relacionados con la forma y
la estética de los espacios urbanos dirigidos a la
morfología, la tipología y los imaginarios sociales
con relación a su entorno urbano. Estudios en los
que se hacía evidente la relación entre el paisaje
urbano, el cultural y el natural; y se señalaba que
la evolución de estos paisajes responde más bien
a una inercia propia, y que no se deriva de los
programas económicos y políticos de los gobiernos
que generan los Planes Urbanos. El giro lingüístico
es contundente en Estados Unidos y en Europa,
pero con un efecto menor en Latinoamérica, que
seguía asumiendo el movimiento moderno con su
interpretación propia.
Es precisamente en el horizonte temporal en el
que las ciudades se enfrentan a la gran explosión
de su crecimiento en los años 70 y 80 cuando el
estudio y proyecto de la ciudad da otro giro: el
Giro Narrativo en ciencias sociales.
A finales de los años 70 y principios de los 80,
tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica,
la sociología, la antropología y la psicología
retomaron de la narrativa enfoques, procesos
y conceptos, para darle la vuelta a la manera de
enfrentar la ciudad del presente. Surgen aquí
conceptos como: Imaginarios Urbanos, Identidad
Narrativa y Focalización, heredados de las
aportaciones de Ricoeur, Genette y Greimas en el
ámbito de la narrativa. (Figura 1, siguiente página).

19

�Rubio Gutiérrez

Figura 1. Caminos de la narrativa en la ciudad contemporánea

Fuente: elaboración propia

En la bienal de Venecia de 1992, se abre una
discusión para abordar la ciudad de ese tiempo:
¿La ciudad era un ámbito narrativo o más bien un
desagregado en el que había que deconstruir la
unidad para entenderla? El enfrentamiento entre
la narratividad y la deconstrucción daba cara a
la ciudad como su objeto de estudio y su fuente
de inspiración. La arquitectura dio un vuelco,
y el deconstructivismo como forma de diseñar
y expresar empezó a cobrar fuerza en distintas
ciudades del mundo. Paralelamente, fue naciendo
un grupo de élite en la arquitectura que generaban
proyectos singulares y que dejaban su marca en
el territorio, conocidos como el “star system”
de la arquitectura. Una nueva forma de narrar la
arquitectura y la ciudad empieza a derramarse
por el mundo entero influida por las teorías de
Derridá. Los fractales y la teoría del caos, a la
par de las nuevas tecnologías y la informática,
van ocupando territorios y transformando las
ciudades del mundo.
20

Desde la investigación y la creación de la ciudad,
es importante mencionar varias aportaciones de
finales del siglo XX e inicios del XXI: la idea de
Paisaje Cultural, surgida de los creadores de la
Narrativa del territorio: Denis Frenchman, David
Lowenthal y Joaquín Sabaté; el concepto de la
Ciudad de la Imagen, que vincula varios universos
que se cruzan en una ciudad compuesta por varias
a la vez, aportado por Nicolás Amoroso; la idea
de los Imaginarios como relatos, derivada de las
ideas de Johanna Lozoya en México; el concepto
de arquitectura líquida acuñado por Ignasi
de Solá Morales; y la arquitectura narrativa,
que está siendo aplicada principalmente en
Estados Unidos.
Sin embargo, en la víspera del nuevo milenio,
una vez más se da un gran cambio de narradores. El
sujeto y el enfoque con los que la ciudad se narra,
dan la vuelta. Ahora la ciudad es protagonista de
los relatos y se narra a sí misma, es sujeto en el
relato. Aparecen las ideas de Ciudades Creativas,
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

Ciudades Educadoras, Ciudades Inteligentes.
Ya no son solamente profesionales de la
arquitectura, especialistas en temas de filosofía, o
sociología, o gente de la academia quienes narran
la ciudad; sino que es la comunidad misma.
Cada ciudadano y ciudadana empiezan a tener
los medios para dar noticias de la ciudad. Surgen
medios como el internet y las redes sociales, que
permiten a las personas de a pie, narrar la ciudad
a su manera ante el mundo, de una forma virtual.
También cobra importancia el arte narrativo con
la ciudad como centro. Surgen instalaciones,
películas, cuentos y novelas que hacen de la
ciudad un personaje que se cuenta en sus calles.
El arte sale de los museos y comienza a llenar los
espacios públicos. La ciudad se convierte en el
escenario y la protagonista de los nuevos relatos
del siglo XXI.
De esta manera, la narrativa aplicada al estudio
y proyecto de la ciudad ha sufrido una serie de
importantes cambios en los que las sociedades
han formado una parte esencial. Pero lo más
interesante es que la ciudad pasó de ser un objeto
o una creación, a ser un proceso, para después,
convertirse en sujeto.
MIRADAS QUE NARRAN LA CIUDAD.
Desde este ámbito de la narrativa, como crítica
a la modernidad y en la necesidad de abordar
desde la ciencia y el arte el universo subjetivo
humano; tomamos tres caminos metodológicos
para observar la relación entre la narrativa y la
ciudad: la hermenéutica, el estructuralismo y la
fenomenología.
El estructuralismo surge como un camino
para explicar objetivamente los misterios de la
significación del mundo, la relación del mundo
exterior con el mundo interior no estudiado
desde el rigor científico. Buscaba comprender
las estructuras del mundo y del lenguaje, de la
sociedad y de las ciudades, e incluso de la mente
y los discursos. Así, empezaron a analizarse estas
estructuras: los discursos, los relatos, las ciudades
y las sociedades. La estructura se entendía como
el conjunto de relaciones entre los elementos que
hacen que funcione un determinado proceso u obra
(Ordeig, 2011). Esta manera de proceder penetró
en la filosofía, la sociología, la arquitectura y el
urbanismo. Se trataba de un esfuerzo racional por
conectar lo interior con lo exterior; obtener un
acercamiento a la certeza y a objetivar conceptos,
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

a partir de delinear las estructuras del mundo.
Por su parte, la hermenéutica construye un
artefacto de interpretación del mundo. Se trata de
comprender el mundo del texto a partir del mundo
de quien lo lee. Es el tipo de filosofía que se inicia
con preguntas acerca de la interpretación, “hace
hincapié en el proceso de comprensión como
parte de una tradición histórica, y en la apertura
dialógica, en la que se desafían los prejuicios y
se extienden los horizontes” (Audi, 2004, pág.
486). Es un método en el cual interviene de
manera determinante la imaginación. No existen
verdades absolutas, existen lecturas y caminos
que se corresponden con lectores de determinados
procesos. Dentro de esta esfera, la cuestión de la
metáfora es fundamental, porque las cosas no son
lo que aparentan ser, son imágenes que sugieren
ciertas lecturas. No existen discursos absolutos,
sino correspondencias de interpretaciones, entre
texto y sus lecturas.
Estos dos caminos no se contradicen, aunque
tengan marcadas diferencias. Más bien se
complementan y se tocan en algunas aristas,
para después tender el puente que los une: la
fenomenología.
Este puenteo utilizado también como método
de análisis, precisa de observar fenómenos y
entenderlos, acercarse al mundo desde la percepción,
y darle sentido a partir de una interpretación de
quien observa. “La fenomenología es en realidad
el estudio de las esencias, pero también intenta
situar a las esencias en la existencia” (Audi, 2004
:356). Según el diccionario Akal de filosofía, la
fenomenología es una búsqueda por una filosofía
que dé cuenta del tiempo, el espacio y el mundo,
tal y como los experimentamos y vivimos (Audi,
2004). Este método, cobija a la hermenéutica
y el estructuralismo, considerándolos incluso
como uno solo, dado que conecta vida y mundo
(interno y externo). Podemos notar que incluso
algunos de los autores teóricos y metodológicos
que podríamos ubicar dentro de la fenomenología,
son estructuralistas y otros se inclinan más hacia la
hermenéutica, o incluso en ambas.
Relato y ciudad como estructuras.
El teórico que tomaremos como punto de partida
del estructuralismo es Roland Barthes, quien se
acerca al relato desde su explicación racional,
desde el análisis, lo separa en partes y en relaciones,
lo disecciona, para entenderlo. Se mueve en el
21

�Rubio Gutiérrez

mundo de la narratología; disciplina que se crea
para entender la estructura de los relatos, conocida
como “teoría de la narrativa”.
Barthes da pautas para entender los textos
narrativos, y explica principalmente ciertos
elementos y relaciones que después fueron
trasladados al ámbito del urbanismo y la
arquitectura (Barthes, 1977).
En esta obra, explica el relato con detenimiento
como la más antigua de las formas narrativas que
está en todas las culturas y en todos los lugares
geográficos, es internacional, transhistórico y
transcultural:
(…) el relato puede ser soportado por el
lenguaje articulado, oral o escrito, por
la imagen, fija o móvil, por el gesto y por
la combinación ordenada de todas estas
sustancias; está presente en el mito, la
leyenda, la fábula, el cuento, la novela, la
epopeya, la historia, la tragedia, el drama,
la comedia, la pantomima, el cuadro
pintado (…) no hay ni ha habido jamás en
parte alguna un pueblo sin relatos (…).
(Barthes, 1977: 65).
Sin embargo, su principal aportación en esta
visión es afirmar que en este intento de una
semántica “para acercarse a la ciudad, hay que
tratar de entender la interacción de signos; que
cualquier ciudad es una estructura, pero debemos
intentar nunca esperar llenar esa estructura”
(Barthes, 1994: 201). Entendemos entonces
que, esta estructura significativa de la ciudad no
debe estar nunca cerrada. Debe ser un lugar con
muchas entradas, más flexible y complejo a la
vez. “(…) lo que hoy puede ser escrito (re-escrito)
lo escribible. ¿Por qué es lo escribible nuestro
valor? Porque lo que está en juego en el trabajo
literario, es hacer del lector ya no un consumidor,
sino un productor de texto” (Barthes, 1970: 14)
De manera paralela, surge en Italia una
corriente ligada al estructuralismo para la lectura y
la intervención en la ciudad dentro de La Tendeza
italiana. La llamada Crítica Tipológica, con
exponentes como Aldo Rossi y Mamfredo Tafuri,
que plantearon cuestiones teóricas y metodológicas
importantes para la lectura de la estructura de la
ciudad: la clave del método de la crítica tipológica
fue la "producción de categorías de cultura y de
vida" (Montaner, 2008). En la lectura de la ciudad,
este grupo de arquitectos y pensadores, tratan
22

de identificar “arquetipos” que después llaman
“tipos arquitectónicos” y que influyen en la forma
urbana. Estos arquetipos están ligados a los de
psicología con Gustav Jung, teoría del lenguaje de
Saussure, o con la antropología estructuralista de
Levi-Strauss, incluso con los caracteres del teatro
de Shakespeare y arquetipos humanos (Montaner,
2008). En sus planteamientos proyectuales, según
Muntaner, proponen que cada intervención sea una
continuación de la ciudad existente. La memoria
es el material con el que se tejen estas estructuras.
Rossi, ya había planteado ciertas categorías
semiológicas diferenciadas para elementos de
la ciudad, tales como: “el hecho urbano” o “los
elementos primarios”, ligados a la memoria
y al concepto de lugar (Rossi, 1966). Según
Rossi, existen secuencias, puntos dinámicos y
estáticos dentro de esta estructura conformada
por elementos y relaciones significativas.
En este sentido y dentro de este mismo grupo
ligado al estructuralismo, estarían las aportaciones
de Kevin Lynch (1960) y Norberg Shultz (1975);
el primero ordena la forma en la que los habitantes
comprenden el lugar a partir de una serie de
elementos como: nodos, sendas, hitos, bordes,
mojones y barrios (Lynch, 2008). Mientras que el
segundo plantea que solamente cuando el espacio
se convierte en un sistema de lugares significativos,
se presenta vivo para quienes los habitan y habla
de una estructura en la que se conforma el espacio
existencial de los habitantes de una ciudad a
partir de centros, trayectos, regiones y paisaje
(NorbergShultz, 1975).
Todas estas aportaciones desde el
estructuralismo, dejan una primera huella para
la narrativa aplicada al estudio y proyecto de la
ciudad.
La ciudad y sus metáforas.
Paul Ricoeur recorre la relación entre “Tiempo
y narración” (Ricoeur, Tiempo y Narración,
1996), para explicar que el tiempo es la condición
que aporta la naturaleza humana. Sin tiempo
no hay vida. Sostiene que los seres humanos
nos construimos a partir del entrelazamiento
de dos tiempos: el tiempo histórico y el tiempo
de la ficción. Un tema fundamental en la obra
de Ricoeur es la ficción. Él dice que la ficción
interviene para que comprendamos, expliquemos
y transfiguremos el mundo:

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

“La ficción tiene esa capacidad de
«rehacer» la realidad y, de modo más
preciso en el marco de la ficción narrativa,
la realidad práxica, en la medida en que el
texto tiende a abrir intencionadamente el
horizonte de una realidad nueva, a la que
hemos podido llamar mundo”
(Ricoeur, 1999: 199)
En el universo de la ficción Ricoeur expone
tres ideas que dan luz en el camino de la narrativa
aplicada a la ciudad: Redescribir, recordar y
proyectar son mecanismos que se utilizan para
seguir una historia. La ficción es necesaria para
resumir el mundo complejo en el que vivimos y
darle coherencia, para construir la memoria y
para la vida práctica; para proyectar. Precisamente
representación, memoria y proyecto son tres
aspectos a través de los cuales podemos entender
lo que narra una ciudad.
Ricoeur, entró al campo de la arquitectura
para explorar la relación entre espacio y
tiempo, plantea que existe un paralelismo entre
arquitectura y relato, entre el acto de narrar y el
acto de construir y habitar.
Para explicarlo recurre a tres momentos
en el entrecruzamiento entre narrar y habitar:
Prefiguración.- en la que el relato es usado en
la vida cotidiana, en la conversación vinculada
al acto de habitar. El habitar es la presuposición
del construir. Señala que ningún arquitecto/a o
generador de espacios construidos es capaz de
diseñar sin antes haber habitado cotidianamente.
Configuración.- tiempo realmente construido,
tiempo relatado. El construir realmente pasa
a encargarse del habitar. Se da la creación
de la arquitectura y la ciudad, a partir de tres
circunstancias: acto de narrar con el proyecto
(puesta en intriga-entramar) entrelazar las partes
que componen los lugares de vida; inteligibilidad,
que es la capacidad de explicarse de estos
espacios por sí mismos, y la intertextualidad,
como la manera en la que conviven en la ciudad
arquitecturas de tiempos y formas distintas.
Configurar la ciudad con el relato que es la
arquitectura. Refiguración.- situación de lectura
y relectura de nuestras ciudades y de todos los
lugares que nosotros habitamos. Un habitar
reflejado, un habitar que rehace la memoria
del construir. Es decir, la resignificación de los
lugares a partir de quien los habita.
Por otro lado, Evelina Calvi, en su artículo
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

“Proyecto y relato: la arquitectura de la narración”
(Calvi, 2002) habla del acto de habitar como leer la
ciudad, a través de un acto narrativo. Pero también
plantea la hipótesis de que: la interpretación se
da en un diálogo entre la parte y el todo, que se
desarrolla en términos esencialmente narrativos,
en donde el tiempo es un elemento esencial.
Por otro lado, en Latinoamérica, particularmente
en Chile, desde las ideas de Gaston Bachelard, se
propone hacer una poesía con la arquitectura. Juan
Borchers (Borchers , 1975) retoma estas ideas y
trata de fundir la poética con las matemáticas. Su
proyecto partía de una voluntad de interpretar y
medir el mundo; transportando el lenguaje poético
a la interpretación del sitio, sus características
formales y expresivas, y su resolución arquitectónica
como una respuesta poética.
España también se configuró como uno
referente en leer, narrar e interpretar las ciudades:
Josep Muntañola en su artículo “La arquitectura
de la transparencia” (Muntañola J. , 2002) y en el
libro “Poética y arquitectura” (Muntañola, 1981)
expone que en arquitectura se da una mímesis
como una activa conexión de una trama estructural
o sintagma (en arquitectura: la construcción) y una
fábula psico-social o paradigma (en arquitectura:
el habitar), lo que determina las relaciones
entre la poética y la arquitectura son potencial
y culturalmente una fuente de inspiración para
el diseño arquitectónico contemporáneo. Desde
el mismo origen geográfico, Ignasi de Solá
Morales (Morales Rubio, 2002) aporta categorías
espaciales que refieren a la lectura narrativa de
la ciudad: la arquitectura líquida como aquella
que capta las dinámicas que configuran nuestro
entorno y que da forma al tiempo y al cambio,
.y las terrains vagues como tierras de vacío,
lugares imprecisos, indefinidos y sin límites
determinados. Así mismo Oriol Bohigas (Bohigas
Guardiola, 2004) integra también la idea de leer la
ciudad, al referirse a los espacios públicos como
el principal elemento de legibilidad urbana.
Sin embargo, es un grupo de investigadores
comandados por Joaquín Sabaté, Dennis
Frenchman y David Lowenthal quienes representan
el más detallado aporte de la escuela de Barcelona
hacia la narrativa, al utilizarla como elemento
medular en el estudio y proyecto de los paisajes
culturales. Su propuesta consiste en leer el
territorio mediante dos esferas para interpretarlo:
la esfera literaria compuesta de la Historia y
las historias (tradiciones, cultura) y la esfera
23

�Rubio Gutiérrez

material, compuesta por los lugares y el paisaje;
entendiendo las conexiones que existen entre
ambas, para lo cual toman elementos como:
las áreas, los hitos, las puertas y accesos, los
itinerarios y los bordes (Sabaté, 2004).
La percepción, vínculo entre estructura y metáfora.
Por último hablaremos de una esfera que une
al estructuralismo y a la hermenéutica en una
lectura común: la fenomenología. Para tal efecto,
Lefebvre es quien unifica el espacio de la ciudad,
que se venía investigando como el espacio
“físico” y el espacio “mental”, en un solo espacio,
el espacio social.
Este espacio contiene, designa y asocia
espacios a sus relaciones de producción y de
reproducción, Se trata de un espacio en donde
suceden cosas, donde hay movimiento y acción.
Este autor, designa categorías para estudiar la vida
cotidiana que son también formas narrativas: el
espacio, el tiempo, lo simbólico, etc. Un concepto
que es narrativo por excelencia, Lefebvre lo
traslada al estudio de la vida cotidiana: El devenir.
Otros autores como Richard Sennet, Michel
de Certeau y Yi Fu Tuan, también abordan la
narrativa desde una visión fenomenológica. En el
caso de Sennet se configura el concepto de espacio
narrativo. Este autor además, piensa en el carácter
provisional de la arquitectura y particularmente
enlaza la literatura con el urbanismo en el concepto
de “cronotopo”, el cual consiste en “la relación
que traza el novelista (…) entre el tiempo que
dura un beso y el tamaño de la habitación en que
se encuentran quienes se están besando” (Sennett,
1991: 234). De esta forma, el espacio narrativo para
Sennett es el lugar en donde inicia una historia, no
el inicio cronológico, sino el que hace recurrir al
pasado y al futuro para su resolución.
Por su lado, Michel de Certeau, se refiere a
las historias espaciales, y construye la idea de
Espacio a través de su relación con los relatos.
Señala que el relato le pone límites al territorio,
que es a través del relato con el que puede
entenderse hasta dónde llega un lugar. Señala
que “Un movimiento siempre parece condicionar
la producción de un espacio y asociarlo con una
historia” (Certeau, 1990: 130).
Finalmente Yi Fu Tuan en su texto “Lenguaje
and the making of place a narrative-descriptive
approach” aporta dos ideas fundamentales: La
fuerza del lenguaje y la capacidad de la aproximación
24

narrativa para configurar por sí misma junto con los
fenómenos que describe, la metodología de estudio,
más ligada a procesos creativos que al análisis
cuantitativo.
De esta manera se puede afirmar que el
estructuralismo, la hermenéutica y la fenomenología
han tenido significativas aportaciones al tema de la
narrativa en la ciudad, por lo que fundamentalmente
el enfoque de esta investigación se sostiene del
andamiaje que produce el enlace de estas 3 esferas.
Sin embargo son las dos últimas,
las
que sostienen la base de dicha amalgama, lo
anterior como resultado de asimilar la ciudad a
través de los sentidos y nuestra percepción del
mundo, buscando esencias a través de los relatos
(fenomenología), pero con la certeza de encontrar
lecturas de acuerdo a nuestra interpretación
(hermenéutica), que nos acercarán a entender un
poco más la ciudad contemporánea.
Las Narrativas del Sur.
En los mismos planteamientos teóricos que
se hacen desde Latinoamérica, hay un tinte de
visión mística, una cosmovisión especial. Una
asimilación de las historias que no se ven pero que
repercuten en lo que sí se ve. Hay una manera de
observar que subyace a las teorías, y que tiene que
ver con cómo se ha visto el mundo con relación
al tiempo y al espacio. Un afán por explicar las
ciudades para explicarnos como personas.
En el mundo las múltiples miradas construyen,
a partir de lo que imaginan, la realidad. La cual
es voluble, es un mundo construido por mundos
mentales, y una manera de indagar estos mundos
mentales (imaginarios) es la construcción narrativa.
Johana Lozoya señala en su libro “Ciudades
Sitiadas”: “El pensamiento y la mentalidad del
gremio arquitectónico son los de un mundo
complejo que ha construido ciudades e inventado
identidades al horizonte latinoamericano”.
(Lozoya, 2010: 11)
En ese mismo tono, Nicolás Amoroso,
argentino, en su artículo “La imagen, anfitriona de
la historia” (Amoroso Boelcke, 2009), señala que
la ciudad se crea a partir de imágenes. Imágenes
que quienes la habitamos vamos relacionando en
nuestro interior para construir una urbe interna.
Así mismo menciona que la imagen no es solamente
visual; puede ser un sonido, un olor, o una secuencia
de percepciones y que cuando estas imágenes logran
ampliarse, enriquecerse y se les da una definición y
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar
la arquitectura y la ciudad
El Quijote visto desde la arquitectura:
naturaleza-humanidad-idea.

tiempo, emerge una nueva cultura.
Otros investigadores que han aportado
avances significativos para el análisis de las
ciudades a través de la narrativa con una visión
Latinoamericana, son Armando Silva, Pablo Vila
y Abilio Vergara. Silva, con sus aportaciones
referentes a la fantasía: los fantasmas de ciudad.
“(…) la mirada, en su característica de alusión
imaginaria a un deseo, pone en marcha la fantasía.
o sea que es punto de desencadenamiento de
fantasmas individuales o colectivos” (Silva, 2006:
25). Pablo Vila trabaja con medios narrativos como
la fotografía y la literatura, utilizando además la
música de la ciudad en lugares de fronteras para
experimentar cómo las identidades se mezclan
para formar cosas nuevas. Por otro lado, Abilio
Vergara propone que la construcción del espacio
se genera en un proceso de mutua interacción en
el que se presentan niveles de estructuración, uso
y representación que nos permiten vivir en él,
imaginarlo y darle sentido.
Desde las Islas Canarias, Manuel Martín
Hernández ha puesto la mirada en la crítica a una
arquitectura autista que no mira a su alrededor,
Manuel Bote Delgado combina poética y urbanismo
en la mirada de las ciudades canarias, Pablo Ley
Bosh investiga el espacio público contemporáneo
con sus nuevas apropiaciones en la ciudad del
consumo, y Flora Pescador observa el paisaje
exterior e interior a la arquitectura con una mirada
de mujer y de habitante del Atlántico. Todos estos
ejemplos dan cuenta de la naturaleza narrativa
del Sur Global. De esa mirada que confía en la
intuición, en las primeras aproximaciones, en el
conocimiento popular y le da voz. En el libro
“Epistemología del sur” (2009) Bonaventura de
Sousa Santos, pone en la mesa la idea de que existe
una manera de buscar y producir el conocimiento
surgida de los países colonizados, hace una crítica
a la ciencia moderna: “al contrario de la ciencia
Aristotélica, la ciencia moderna desconfía de
nuestra experiencia inmediata” (Santos, 2009:
23). Por esto se enfatiza aquí acerca de estas
miradas propias y cercanas, que relacionan a la
ciudad con quien la vive de manera entrañable; a
quien lee la ciudad, como parte importante de sus
relatos. (Ver Figura 2, siguiente página).3

3

La investigación acerca de los Caminos de la Narrativa en la ciudad contemporánea, así como de los Enfoques Narrativos, son el resultado
de una estancia de investigación en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y surgieron gracias a la sugerencia y la guía del Dr.
Manuel Martín Hernández.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

25

�Rubio Gutiérrez

Figura 2. Enfoques narrativos de la ciudad contemporánea

Fuente: elaboración propia

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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Narrar la arquitectura y la ciudad

Es por eso que son necesarios nuevos
planteamientos para abordar el estudio y proyecto
de la ciudad, en los cuales, se tome en cuenta de
manera central la dimensión temporal, la subjetiva,
y la narrativa aporta ambas posibilidades. Con
la narrativa se reconoce el universo social e
imaginario que compone también a la ciudad. Se
voltea a ver la subjetividad con la que la ciudad
se construye, no se niega, al contrario, se integra.
Sin embargo, investigar desde la narrativa;
como enfoque para estudiar la ciudad o proyectarla,
desde la academia o desde la administración
pública, ha sido difícil. En general se considera
como una visión poco seria, o sólo útil para el
ámbito exclusivamente cultural o turístico. No
obstante, precisamente ahí, en el universo de la
creatividad y la imaginación, puede haber claves
importantes para entender la ciudad y diseñarla
desde su estructura profunda.
En este contexto, la narrativa ofrece a la
investigación en arquitectura y urbanismo la
capacidad de describir, sentir, imaginar, captar
emociones y relacionar acontecimientos, funciones,
estructuras, tiempos y espacios. La narrativa hace a
la ciudad y a la arquitectura creaciones colectivas:
concepciones creativas de ida y vuelta que ya no le
pertenecen solamente a quien las ideó en planos o
dibujos, sino que ya han sido creadas por quien las
ha experimentado e imaginado.
En ese sentido ¿todas y todos somos artistas
que crean la arquitectura y la ciudad? Es probable
que sí. Sin embargo, hace falta un vínculo con
los lugares a partir precisamente de relatos, para
volvernos creadores/as de una mejor ciudad.
Hace falta volver la ciudad parte de nuestras
representaciones: en la conversación, en textos,
en fotografías, en dibujos. De alguna manera
atrapar esa arquitectura o ciudad con nuestra
versión de esos lugares.
La narrativa ofrece la misma posibilidad
que utiliza la arqueología para comprender las
civilizaciones pasadas a partir de sus construcciones
y objetos. Se trata de leer y dar cuenta de los relatos
que están integrados a esas creaciones. Es notar
las historias que se generan dentro de los lugares
y observar lo que éstos narran por sí mismos. De
esta manera, en la forma de la ciudad está cautiva
su narrativa; se suman el significado, el uso, el
discurso, pero, sobre todo, la acción y el tiempo
dentro de los lugares de la ciudad.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

De la lectura a la escritura de la ciudad.
El turismo y el marketing urbano han hecho
uso de los relatos con resultados evidentes. Las
ciudades se ofrecen al turismo y al mercado con
historias para atraer, para vender. Ejemplos de
esto son los Itinerarios turísticos con diversas
temáticas (históricos, culturales, de terror); o los
Parques temáticos como Disneylandia, Epcot
Center o ciudades como Las Vegas. En los casos
del Marketing urbano: Barcelona y Monterrey,
se localizan como ejemplos de narrativa urbana.
O el programa de Pueblos Mágicos, que conjunta
turismo y marketing urbano a través de estrategias
narrativas. Pero ¿cómo utilizar la narrativa como
recurso para crear ciudades más humanas para su
ciudadanía y no sólo para el consumo?
Exploramos tres respuestas desde distintas
disciplinas, desde la literatura Rosa Montero
dice que al camino de la narrativa hay que entrar
cargado de preguntas, más que de respuestas. Esa
posibilidad la da la imaginación, la construcción de
historias, que salen de adentro de las personas sin
saber que las tienen dentro. De manera consciente
e inconsciente, se guarda en la mente todo aquello
que parece importante. Así, la interpretación
profunda de la ciudad y sus significados está en el
interior de quien la habita, aunque no la materialice
en palabras.
Desde la psicología, Michael Withe y David
Epston, proponen una manera de trabajar con
los relatos de las personas para apoyarlas en
su desarrollo emocional y mental, la terapia
narrativa. Ellos en su libro: “Medios narrativos
para fines terapéuticos” (1993) exponen que
la narrativa propone crear historias alternas,
no únicamente centradas en la solución de un
problema, sino posibilidades ilimitadas surgidas
a partir de la creación de historias. Así, podemos
tener múltiples ciudades posibles, que mejores
nuestra vida cotidiana.
Desde el urbanismo, dice Joaquín Sabaté (2013):
“Toda ciudad es un palimpsesto” y agrega que hay
que acercarse al territorio para hacerle preguntas, y
si se hacen las preguntas adecuadas, obtendremos
las respuestas. Así pues, se trata de aprender del
conocimiento de los relatos de la comunidad,
escuchar los mensajes del territorio, reconocer las
experiencias colectivas y entrañables. Territorializar
los relatos y relatar el territorio, pero ahora con la
intención de diseñar. Estudiar la ciudad a partir de
los relatos que nos cuenta, sirve para transformarla
27

�Rubio Gutiérrez

a partir de sí misma, en una mejor ciudad. Para
recuperar la autoestima de ella misma (Sabaté, 2013).
Para hacer proyectos sobre la ciudad existente, sacar
de las profundidades aquello que hace daño y hacer
emerger lo que sana. Se trata entonces de trabajar la
ciudad con imaginación, con creatividad. Pensando
en la premisa de los narradores: ¿qué pasaría si…?
Se trata de buscar una base proyectual.
Tal vez la cuestión sea pensar como narradoras/
es. Pensar en nuevas historias para las ciudades
contemporáneas, en nuevas disyuntivas y no sólo
en la solución de problemáticas actuales. El reto
está en imaginar las múltiples formas que tiene un
relato, en este caso la ciudad, de resolverse, desde
la arquitectura y la creación de los lugares con
las imágenes de quien la vive, que se relacionan
con su pasado, su presente y su futuro a través de
historias. C
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de la historia”. Estudios, Vol. VII Num.91.
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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

29

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de
metropolización: 1990-2010.
Queretaro’s Metropolitan Area in metropolization process: 1990-2010.
1

Recibido: diciembre 2019
Aceptado: marzo 2020

Rubí del Rocío Vázquez Cruz

Resumen

Abstract

En las zonas metropolitanas de México los efectos
del proceso de metropolización han generado un
crecimiento urbano de tipo disperso. Se conoce
que este fenómeno emerge en el contexto de la
globalización, como un proceso socioeconómico
que se manifiesta físicamente en el territorio y
produce transformaciones urbanas, ambientales,
económicas, sociales, políticas y culturales en las
ciudades. Aplicando el enfoque de análisis
territorial, el estudio aborda el proceso de
metropolización en la Zona Metropolitana de
Querétaro, la cual ha destacado por lo acelerado
que se ha expandido en su superficie de
urbanización. En este caso, la metodología muestra
la expansion secuencial de la urbanización en un
territorio de escala metropolitana y como puede
explorarse comparativamente entre las décadas
1990-2010.

The effects of the metropolization process in the
metropolitan areas of Mexico have generated a
disperse type of urban sprawl. It’s known that this
phenomena flourishes in the globalization context,
as a socioeconomic process that manifests
physically in the territory and produces urban,
environmental, economic, social, politic and
cultural transformations in cities. Applying the
territorial analysis approach, the study focuses on
the metropolization process in Queretaro’s
Metropolitan Area, which has been noted for the
accelerated sprawl on its urban surface. In this
case, the methodology shows the urbanization
sequential expansion in a metropolitan scale
territory, and how to make a comparative
exploration between decades 1990-2010.

Palabras Clave:

Keywords:

análisis territorial; proceso de metropolización;
crecimiento urbano.

territorial analysis; metropolization process;
urban sprawl.

1

Nacionalidad: mexicana; Doctora en Arquitectura; adscripción: Departamento de Ingeniería y Arquitectura, Universidad del Valle de Atemajac
Querétaro, México; E-mail: dra.rubivazquez@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

31

�Vázquez Cruz

INTRODUCCIÓN
Las tendencias mundiales apuntan hacia el estudio
de sistemas de ciudades y la expansión urbana de
las zonas metropolitanas. A nivel internacional,
investigadores, instituciones y gobiernos, le han
dado importancia al estudio del fenómeno urbano
del proceso de metropolización, caracterizándose
por ser dinámico, evolutivo y trascendente para la
comprensión de los nuevos asentamientos en todas
las ciudades del mundo (UN-HÁBITAT, 2012).
El proceso de metropolización representa el
crecimiento de una gran ciudad (principal) que va
integrando territorios contiguos, por procesos de
expansión o conurbación hasta configurar una zona
metropolitana; se caracteriza por una alta
concentración-atracción de población y actividades
económicas especializadas (Icazuriaga, 1992:24; e
Iracheta, 2009:51).
En el caso de México, de acuerdo a las
proyecciones del Programa de las Naciones Unidas
para los Asentamientos Humanos y Naciones
Unidas para el Medio Ambiente; indican que para
el 2030 el 83.3% de la población total se
concentrará en áreas urbanas y el principal
crecimiento se dará en ciudades intermedias entre
100 mil y 999 mil habitantes, por lo que en México
existirán 20 ciudades de más de un millón de
habitantes (UN-HÁBITAT, 2011:10).
Es evidente que la transición urbana que
experimentan las ciudades mexicanas intermedias,
hacia configurarse como Zonas Metropolitanas
(ZM), es un fenómeno complejo, gestado en
nuestro país desde 1960, cuando se reconocieron
las primeras 12 ZM representando el 25.6% de la
población total. La evolución de las zonas
metropolitanas se manifiesta en 2010 con 59 ZM
concentrando el 55.8% de la población total (UNHÁBITAT, 2011:75).
Hoy en día, se presenta una clara tendencia hacia
el proceso de metropolización en las ciudades
mexicanas que integran el sistema urbano
nacional. En 2005, se delimitaron 56 ZM y para el
2010 se identificaron 59 (CONAPO, 2004;
CONAPO, 2010). Además de incrementarse en
pocos años, en la delimitación de cada una de las
ZM, se realizaron modificaciones, al incorporarse
en 2010 nuevos municipios a las delimitaciones ya
publicadas en 2005.
La problemática urbana a la que hoy se enfrenta
México se deriva de la situación de la población
urbana en el mundo y las tendencias globales del
proceso de metropolización.
32

Existen pocos estudios sobre las nuevas estructuras
territoriales
relacionadas
al
proceso
de
metropolización y su importancia radica en el
conocimiento de las necesidades de las ciudades,
destinadas a las sociedades y culturas del siglo
XXI. En este sentido, se distinguen los siguientes
puntos:
Primero, la estructura territorial en proceso de
metropolización, continúa creciendo y en un
proceso dinámico de adaptación se modifica
independientemente a las delimitaciones políticoadministrativas, lo cual detona problemáticas
diversas en relación a la dotación de todos los
servicios
municipales,
infraestructura
de
transporte, calidad de vida y administrativamente
repercute en la recaudación y la planificación
urbana de los municipios.
Segundo, es conocido el hecho de que el proceso
de urbanización acelerado en las ciudades
mexicanas, no siempre es equivalente a su
crecimiento económico. Se ha observado que el
crecimiento urbano excesivo ha provocado altos
índices de pobreza urbana, sobrepoblación y
proliferación de asentamientos irregulares. Por lo
cual, el término proceso de metropolización podría
no significar un progreso de las ciudades hacia un
crecimiento equilibrado y sustentable.
Tercero, la delimitación Zona Metropolitana
(ZM), no en todos los casos corresponde a una
situación de articulación urbana o un buen
funcionamiento; por lo cual se decidió investigar si
las ZM responden simplemente a una nueva
división político administrativa, o cuáles son las
nuevas características que presentan las ciudades
ZM en su estructura territorial.
Con el objetivo de conocer y explicar el proceso de
metropolización en las ciudades de México, se
selecciona el caso de la Zona Metropolitana de
Querétaro (ZMQ), ya que al año 2013 ha rebasado
sus límites político-administrativos, destaca en
competitividad urbana en relación al sistema de
ciudades y ocupa el lugar número diez (10) dentro
del listado de ZM por tamaño poblacional a nivel
nacional (CONAPO, 2012; Sobrino, 2010).
Como primer acercamiento a la comprensión de la
complejidad de una estructura urbano regional, se
analizó la interacción de los cuatro municipios que
conforman la ZMQ: Corregidora, El Marqués,
Huimilpan y Santiago de Querétaro. Se observa a
través de cartografía e imágenes satelitales que la
conurbación se ha dado entre los municipios.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Debido a esta tendencia y a los tres puntos
mencionados anteriormente, se considera que
actualmente es necesario realizar investigación
científica sobre las transformaciones en la
estructura territorial de la ZMQ; por lo cual se
intenta dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿De
qué manera la oferta de suelo urbano de bajo
precio y la inmigración de población ejercen una
influencia significativa sobre el proceso de
metropolización y el crecimiento urbano disperso
en la estructura territorial de la Zona Metropolitana
de Querétaro entre 1990-2010?
La hipótesis plantea que en la Zona Metropolitana
de Querétaro el crecimiento urbano disperso se
produce en función de la localización espacial de
la oferta de suelo urbano y la dinámica de
inmigración como consumidor. Existe una
correlación entre el suelo urbano de bajo precio y
el proceso de metropolización de la estructura
territorial en los cuatro municipios de la Zona
Metropolitana de Querétaro entre 1990-2010.
El periodo de estudio se considera de 1990 a 2010,
con lo que se pretende explorar los orígenes y los
cambios que se observan a partir del boom de la
industrialización de 1960 y diez años después en
1970 como punto de referencia de la
Asimismo,
otros
transformación
urbana.
antecedentes que han sido factores relevantes para
el proceso de metropolización, como la migración
hacia la ZMQ a partir del terremoto en el D.F. en
1985 y recientemente el fenómeno de migración
debido a la inseguridad en otros estados.
Actualmente, se desconocen los efectos del
proceso de metropolización en su relación con la
problemática del crecimiento urbano de tipo
disperso; se identifica que la ZMQ no se ha
estudiado suficientemente y se requiere de
investigación para fundamentar y generar
normatividad, nuevas metodologías e instrumentos
de Planeación Urbana adecuados para la escala
metropolitana de las ciudades mexicanas del
futuro.
METODOLOGÍA
De acuerdo a la delimitación oficial de Zonas
Metropolitanas (CONAPO, 2010), para la ZMQ se
seleccionaron los municipios de: Corregidora, El
Marqués, Huimilpan y Santiago de Querétaro; ya
que se requiere analizar los cuatro municipios para
obtener la información completa de la ZMQ.
1

El tamaño de la muestra contempla la observación
de 10 asentamientos periféricos por cada
municipio, resultando un total de 40 reactivos.
Para la muestra seleccionada, se recopilaron los
datos socioeconómicos de los censos cada 10 años,
1990, 2000 y 2010; con el objeto de observar el
comportamiento de las variables cada 10 años
(proceso
de
metropolización,
inmigración
interestatal, crecimiento urbano disperso, precio
bajo del suelo y población total).
Asimismo, se observaron los datos a partir de 1995
cuando se iniciaron los conteos; lo anterior debido
a que se realizan cada 5 años y se han utilizado
para poder dar certeza al censo, a partir de estos
conteos se han realizado las proyecciones actuales.
En la primer variable proceso de metropolización,
se observaron fotografías aéreas a través de las
cuales se generaron polígonos de los rasgos físicos
y la urbanización en los cuatro municipios.
Paralelamente se revisó la información de los
vuelos fotogramétricos siguientes años: 1993, 2000
y como el más reciente se encuentra el del 2006.
A partir de esto, se estudió la evolución de la
urbanización a través del tiempo y sus relaciones
con los nuevos asentamientos y el crecimiento
metropolitano de la estructura territorial.
A una escala metropolitana, la metodología de
análisis cartográfico aplicado comprende una
contrastación de la parte gráfica con los datos
duros obtenidos mediante un sistema de
información geográfica (SIG).
En este proceso, se requirieron los siguientes
métodos: Método comparativo cartográfico,
Método de la malla y Método de sobre posición de
capas, así como una combinación de técnicas para
la construcción de planos temáticos en el software
ArcGis en conjunto con la elaboración de fichas
para el Análisis Urbano.
LOS PROCESOS DE METROPOLIZACIÓN
EN MÉXICO
En México, los orígenes de la investigación
científica en el tema del Proceso de
Metropolización se remontan al surgimiento de
trabajos pioneros como el “Ensayo para la
delimitación de la zona metropolitana de la Ciudad
de México en 1940, 1950 y 1960”,2 desarrollado
por Luis Unikel, uno de los autores más
importantes cuyas contribuciones han permanecido
a través del tiempo.

Unikel, Luis (1960), Ensayo para la delimitación de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México en 1940, 1950 y 1960, México, COLMEX.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

33

�Vázquez Cruz

En 1976, Crescencio Ruiz Chiapetto, Gustavo
Garza y Luis Unikel presentan la primera edición
del libro “El Desarrollo urbano de México.
Diagnóstico e implicaciones futuras”,3 el cual
marcó el inicio de una nueva era en el campo del
urbanismo mexicano, haciendo referencia a los
rasgos generales que caracterizan las ZM. A partir
de los cuales, se establecieron los criterios
analíticos para definir las distintas etapas del
Proceso de Metropolización; las aportaciones
radican en la innovación en relación a los distintos
métodos para la delimitación de ZM, las unidades
de análisis y una propuesta de fases de
metropolitanismo. A lo largo del documento, los
autores advierten desde los años setenta sobre los
riesgos y problemas de caer en la urbanización
excesiva y sin regulación en las ZM.
Posteriormente, en 1981 la autora Margarita
Nolasco presenta las políticas para el desarrollo
metropolitano y analiza el fenómeno a partir de la
Teoría de la Dependencia.4 Otras investigaciones
destacaron por la aplicación de un análisis
comparativo entre las ciudades intermedias, como
ejemplo cabe citar el caso de León, San Luis
Potosí y Torreón que presenta Héctor Salazar en
1984.5 Por su parte, en 1986 la autora Eugenia
Negrete y Héctor Salazar proponen las primeras
Zonas metropolitanas de México en 1980.6 En
seguimiento, surgieron otros trabajos que
analizaron la Metropolización y la política urbana
en la Ciudad de México hacia 1988, los cuales
fueron realizados por Alfonso Iracheta y Emilio
Duhau.7 En esta misma dirección, durante la
siguiente década la autora Carmen Icazuriaga
desarrolla en 1992 una hipótesis sobre el proceso

de metropolización y construye uno de los
referentes teóricos más sobresalientes de los años
noventa.8 Por otra parte, en los estados se
distinguen los estudios de caso que abordan los
procesos de metropolización existentes en las ZM
de Monterrey (Garza et al., 1999; Bassols, 2006),9
el Valle de México, Guadalajara y Toluca
(Icazuriaga, 1992; Iracheta, 2009).10 Y en la ciudad
de Puebla (Flores, 1993; Iracheta, 2012).11
Del análisis documental sobre el estado del arte,
puede apreciarse que las contribuciones de los
autores mencionados anteriormente, en conjunto
con Carlos Garrocho,12 Jaime Sobrino, Javier
Delgado,13 y Roberto Eibenschutz,14 han
conformado un cuerpo de conocimientos sólido y
valioso que es importante retomar para
fundamentar las investigaciones de las próximas
generaciones. A continuación, con el propósito de
acercar al lector hacia las diferentes perspectivas
que han sido utilizadas en los estudios sobre el
fenómeno urbano del proceso de metropolización;
se presenta una selección de trabajos de relevancia,
que han sido reconocidos por sus contribuciones,
contenido teórico y metodológico.
Desde la perspectiva físico-espacial, Delgado
(1993) desarrolla el concepto de la ciudad-región
aplicado en la ciudad de Querétaro; mediante el
cual analiza el proceso de metropolización en su
relación con tres esquemas físico-espaciales:
centro-periferia, ciudades en expansión y
fragmentación-rearticulación
metropolitana
(Delgado, 1993: 656). Explora los cambios en la
estructura territorial de las ciudades en expansión
hacia convertirse en metrópolis, a partir de nueve
aspectos identificables:

Unikel, Luis et al. (1976), El desarrollo urbano de México. Diagnóstico e implicaciones futuras, México, COLMEX.
Nolasco, Margarita (1981a), Cuatro ciudades. El proceso de urbanización dependiente, México, INAH.
Nolasco, Margarita (1981b), Políticas de desarrollo metropolitano en la Ciudad de México, México, CEPAL.
5 Salazar, Héctor (1984), Dinámica del crecimiento de las ciudades intermedias en México: Los casos de León, San Luis Potosí y Torreón
(1970-1980), México, COLMEX.
6 Negrete, Eugenia y Salazar, Héctor (1986), Zonas metropolitanas en México 1980, México, COLMEX.
7 Iracheta, Alfonso (1988), Metropolización y política urbana en la Ciudad de México, México, COLMEX.
Duhau, Emilio (1988), Planeación metropolitana y política urbana municipal en la Ciudad de México, México, UAM
8 Icazuriaga, Carmen (1992), La Metropolización de la Ciudad de México a través de la instalación industrial, México, CIESAS.
9 Bassols, Mario (2006), Explorando el régimen urbano en México: Un análisis metropolitano, México, UAM.
Garza, Gustavo et al. (1999), Políticas urbanas en grandes metrópolis: Detroit, Monterrey y Toronto, México, COLMEX.
10 Iracheta, Alfonso (2009), Políticas públicas para gobernar las metrópolis mexicanas, México, El Colegio Mexiquense.
11 Flores, Sergio (1993), Desarrollo Metropolitano. Análisis y Perspectivas, México, BUAP.
Alfonso (2012),yMetrópolis
en uno
crisis:de
unalos
propuesta para la zona metropolitana Puebla-Tlaxcala, México, BUAP.
deIracheta,
Metropolización
construye
12 Garrocho, Carlos y Sobrino, Jaime (1995), Sistemas Metropolitanos: Nuevos enfoques y prospectiva, México, COLMEX.
8
13 Delgado, Javier (1993), “Querétaro: hacia una ciudad región”, en Revista Estudios Demográficos y Urbanos, El Colegio de México,
9
Vol. 8, núm. 3, septiembre-diciembre, pp. 655-699.
3
10
14 Eibenschutz, Roberto y Goya Comps. (2009a), Estudio de la integración urbana y social en la expansión reciente de las ciudades en
4
11
México, 1996-2006: dimensión, características y soluciones, México, UAM.
5
12
Eibenschutz, Roberto y Benlliure (2009b), Mercado formal e informal del suelo. Análisis de ocho ciudades, México, Porrúa.
3
4

6

13

7

14

34

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

1. Conurbación de poblados preexistentes en su
periferia inmediata; 2. El desdoblamiento hacia las
áreas intermedias de nuevos núcleos comerciales;
3. Grandes equipamientos; 4. Servicios públicos;
5. Conjuntos habitacionales; 6. Papel expansivo de
los libramientos; 7. Pautas de localización de la
industria; 8. Creación de red suburbana de
transporte; 9. Indicios de una corona metropolitana
no conurbada pero fuertemente enlazada al centro.
Complementariamente, el autor utiliza el modelo
de las fases de crecimiento para explicar la
transformación en el crecimiento urbano de
Querétaro. Relata que este modelo no puede
explicar comparativamente dos ciudades, es decir
resolver porqué una ciudad en expansión crece
más que otra; el modelo tampoco podría
determinar si un proceso de transformación hacia
metrópolis es mejor en una ciudad o en otra. Dicho
modelo únicamente es útil para analizar la
evolución de los cambios que se presentan en una
ciudad y ponderar la dimensión socio-política
sobre el territorio.
Delgado (1993) expresa lo siguiente: “es necesario
continuar con las investigaciones a nivel
transregional, por un lado, hacia el complejo de
ciudades del Bajío y por otro, del papel que San
Juan del Río puede jugar como punto intermedio
en el enlace con la ciudad de México. Tal vez
estamos presenciando el fin de la ciudad-ciudad y
el inicio de la ciudad-región. Tal vez sea un
eslabón que facilite la construcción de
megalópolis” (Delgado, 1993: 693).
Desde la perspectiva multidisciplinaria, uno de los
trabajos más avanzados y completos a nivel
nacional en relación al cuerpo de conocimientos
existente es la tesis de Sousa (2006),15 presenta la
cualidad de permitir la descripción y el análisis de
un fenómeno tan complejo como el proceso de
Metropolización en Monterrey desde una
perspectiva integral. Las metodologías que se
utilizaron son el Modelo para el Análisis de las
tendencias de ocupación del suelo metropolitano,
así como simulaciones de la expansión urbana.
El rasgo más importante, es que experimenta con
un sistema para el análisis de la dispersión y aplica
métodos tradicionales estadísticos y gráficos para
el conocimiento de la dinámica poblacional,

representados en el área metropolitana de
Monterrey.
Desde la perspectiva sociológica, en el estudio de
Tapia (2009),16 se selecciona la Teoría del Cambio
Social para interpretar el proceso de urbanización,
como agente directo y causal de las
transformaciones que se manifiestan en las
comunidades y localidades rurales. A partir de las
condiciones de subordinación en la localidad San
Pedro Totoltepec, aborda el cambio urbano y
social en Toluca durante el periodo 1990-2000.
Respecto al proceso de metropolización, realiza
algunas precisiones muy interesantes sobre los
movimientos campo-ciudad, para explicar que
actualmente el movimiento ocurre también a la
inversa, de la ciudad hacia el campo. Lo anterior,
porque en el fenómeno se presenta la instalación y
apertura de nuevas zonas residenciales, industriales
y
comerciales
como
resultado
de
la
desconcentración de las actividades urbanas. Se
observa, por lo tanto, que pueden identificarse
procesos de urbanización distintos a los que se
conocieron entre los años 1940 y 1980. En la
metodología aplicada, se utiliza como unidad de
análisis el área geo estadística básica (AGEB),
para obtener los datos socioeconómicos y se
estudia la tipología de los usos de suelo en relación
a dos cortes censales 1990 y 2000.
Desde la perspectiva de una Génesis del Proceso
de Metropolización, se reconoce el estudio sobre el
caso de Guadalajara desarrollado por Tovar
(2010).17 En el que presenta una crítica muy
interesante sobre el fenómeno, que se podría
clasificar como una postura en oposición a las
interpretaciones ya conocidas sobre los procesos
de metropolización en México; puesto que hace
referencia al caos metropolitano. En primer
término, el autor inicia por describir claramente las
diferencias entre: la metropolización, el proceso de
metropolización,
conurbación,
aglomeración
urbana y la conversión de ciudad a metrópoli. En
un segundo momento, respecto a la génesis del
fenómeno se hace referencia al México rural del
siglo XX y su transición hacia convertirse en un
país mayormente urbano, el cual presenta varias
tendencias hacia iniciarse como un país
metropolitano desde los inicios del siglo XXI.

15 Sousa,

Eduardo (2006), El Área Metropolitana de Monterrey: análisis y propuesta de lineamientos metodológicos para la planeación
en zonas periféricas, Tesis Doctoral en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, México, UANL.
16 Tapia, Jorge (2009), Cambio socioterritorial en el contexto de las metrópolis, en Dinámicas Ambientales y Territoriales en México.
Una disciplina multidisciplinaria, México, UAEM.
16
15
17 Tovar, Edgar (2010), “Génesis del proceso de Metropolización en Guadalajara”, en Revista Territorios Metropolitanos Artículos y
ensayos de investigación, Vol. 03, núm. 03-04, junio-diciembre, pp. 5-18. 17

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

35

�Vázquez Cruz

Como dato adicional Tovar (2010) indica lo
siguiente: “El proceso de Metropolización es
dinámico, gradual y en México alcanzó
dimensiones
que
preocupan
a
diversos
especialistas porque, hasta el momento, la
velocidad del proceso ha superado los intentos por
controlarlo y dirigirlo. El caos de las ciudades
metropolitanas mexicanas es un hecho palpable”
(Tovar, 2010: 6). Destacan dos hallazgos en sus
contribuciones, en un primer hallazgo identifica las
siguientes tres problemáticas que por su relevancia
para el análisis, se citan textualmente con el
objetivo de advertir los posibles escenarios a los
que podría enfrentarse la investigación del
fenómeno.
1. Problemática sobre los límites políticoadministrativos: “los límites administrativos no
coinciden con los límites reales del proceso de
desarrollo de los núcleos urbanos, lo que produce
descontrol y confusión entre las autoridades para
dirigir y administrar el proceso de urbanización y
las consecuencias de allí derivadas. Esta necesidad
de coordinación para la gestión del proceso de
urbanización de la ciudad central y de sus núcleos
secundarios da vida práctica al proceso de
metropolización” (Tovar, 2010: 9).
2. Problemática sobre la delimitación y conteo de
Zonas metropolitanas, en la que se cuestiona la
metodología de SEDESOL, CONAPO e INEGI:
“Porque para señalar que existe un proceso de
metropolización en una ciudad que no sobrepasa
sus límites municipales, se debe demostrar que su
proceso de urbanización, crecimiento y desarrollo
influye sustancialmente en el proceso de
urbanización, crecimiento y desarrollo de los
núcleos urbanos (municipios) vecinos […] Tarea
difícil de medir con los datos disponibles” (Tovar,
2010: 9).
3. Problemática sobre las limitaciones en la
medición del fenómeno: “Es un hecho
consensuado la imposibilidad práctica de medir
plenamente la magnitud de las relaciones que
ejerce una ciudad central (o metrópoli) sobre los
centros urbanos secundarios, es decir, el grado en
que una región sufre un proceso de
metropolización. Por lo anterior, también existe
una imposibilidad práctica para definir el área de
influencia de la metrópoli, es decir, la delimitación
de la región, zona o área metropolitana. Además,
el fenómeno es dinámico, por lo que los núcleos

urbanos que conforman la zona metropolitana son
susceptibles de variar con el tiempo” (Tovar, 2010:
10).
En un segundo hallazgo, Tovar (2010) propone un
método para deducir el momento de inicio en un
proceso de Metropolización; y explica que dicho
proceso se da entre urbes, no entre localidades.
Desde esta perspectiva, entonces es posible
determinar un referente del inicio del fenómeno a
partir del momento en que las localidades rurales
se convierten en localidades urbanas, con base en
la situación de sobrepasar los 2,500 habitantes.
En este escenario, respecto a la teoría que se puede
tomar como referencia para acercarse hacia la
comprensión de los Procesos de Metropolización,
se propone la Teoría del Continuum Urbano Rural.
La cual analiza las localidades netamente rurales y
las localidades completamente urbanas, en su
relación con un continuo proceso de cambio en el
que no existe un límite que marque el paso de un
estado a otro. En este sentido, aclara que es
factible encontrar la génesis del fenómeno a partir
del análisis e identificación de la ZM, en función
de la ciudad central y la influencia que ejerce hacia
los núcleos secundarios. Finalmente, señala que no
es una condicionante la cuestión de que los núcleos
urbanos secundarios tengan una continuidad física
respecto al núcleo urbano central (Tovar, 2010:
10).
Desde la perspectiva económica, en el contexto de
las metrópolis mexicanas la autora Negrete
(2010),18 presenta los criterios para determinar la
jerarquía de una metrópoli; entendida como la
ciudad principal de la región al compararse en
extensión con otros territorios colindantes, sobre la
cual establece lo siguiente: “Remite a relaciones
asimétricas de poder y subordinación y, por ende, a
vínculos funcionales de dependencia” (Negrete,
2010: 175).
Al respecto, cabe destacar los aspectos económicos
que la autora recomienda observar, cuando se
examinan los rasgos que definen y caracterizan a la
metrópoli: la dimensión demográfica, la
competitividad urbana, la función políticoadministrativa y la influencia regional.
Negrete (2010), aclara que no puede jerarquizar a
las metrópolis en base al tamaño poblacional, pero
si en base a su atractividad poblacional; y su
competitividad entendida como el “grado en el
cual una ciudad, en comparación con otras

18 Negrete

Salas, Eugenia (2010), Las metrópolis mexicanas: Conceptualización,
18gestión y agenda de políticas, en Los Grandes Problemas
de México Vol. II, Desarrollo Urbano y Regional, México, COLMEX.

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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

ciudades en competencia, es capaz de atraer
inversiones productivas que se traducen en
generación de empleos e incremento en los
ingresos” (Negrete, 2010:187).
Desde la perspectiva política, el trabajo de Vargas
(2011),19 analiza los problemas derivados del
proceso de metropolización en la ciudad de
Pachuca, desde el punto de vista de la gestión
metropolitana. Aborda los problemas en la
coordinación
de
los
servicios
públicos
indispensables para los habitantes de la ciudad.
Recomienda que para resolver estos problemas,
puede ser de utilidad considerar en el análisis a los
cuatro municipios que conforman la conurbación
(Vargas, 2011: 145). A partir de los datos
analizados sobre las políticas urbanas y el poder
local, el estudio se enfoca en la urbanización y la
conurbación, como procesos generadores de
problemáticas y conflictos de carácter social y
urbano.
Desde la perspectiva ecléctica, entre las múltiples
aportaciones de Sousa (2012),20 destaca el
concepto metrópolis prematura y el análisis de la
Transformación espacial y sus procesos
intervinientes, los cuales se desarrollan para
explicar la configuración espacial de Monterrey
entre 1940-2010 a partir de los tres procesos por
los que atraviesa la metrópolis. (Sousa, 2012: 62).
Los hallazgos del autor se distinguen por la
creación de modelos explicativos y los esquemas
correspondientes para los siguientes procesos: 1)
Proceso iterativo de Metropolización, basado en la
velocidad del ciclo reproductor de la vida de los
pobladores;
2.
Proceso
iterativo
de
Metropolización, basado en una situación
antinómica de planeación; y 3) Proceso iterativo de
Metropolización, basado en la actividad productiva
de los pobladores, el ciclo reproductivo y la
antinomía de planeación.
En este sentido, lo que resulta más significativo
entre las valiosas contribuciones del autor, es el
análisis de las combinaciones posibles entre los
tres modelos enumerados; para explicar la
transformación de una ciudad hacia convertirse en
un centro metropolitano. Concluye que no es
suficiente abordar el proceso de Metropolización
desde una perspectiva única y como solución
propone una perspectiva ecléctica.

Finalmente en este apartado, mediante la
recopilación de los aspectos clave, se intenta
mostrar al lector las consideraciones y dificultades
que intervienen al abordar una investigación de
esta índole. Otro punto que cabe destacar, es que la
perspectiva a utilizar para el análisis determina la
utilidad de los resultados de investigación; por lo
cual, se selecciona el enfoque de Análisis
Territorial, como el más adecuado para estudiar la
dinámica territorial en la escala metropolitana
correspondiente al proceso de metropolización que
experimentan Querétaro y su ZM.
EL PROCESO DE METROPOLIZACIÓN EN
QUERÉTARO DESDE LA PERSPECTIVA
DE ANÁLISIS TERRITORIAL
Teóricamente el enfoque de Análisis Territorial,
plantea que cada uno de los elementos del
territorio puede referenciarse a los subsistemas que
integran el sistema urbano-regional. El territorio
para su estudio se estructura en seis (6) Categorías
de Análisis Territorial: 1) económica, 2) urbana, 3)
social, 4) ambiental, 5) política, 6) cultural.
Además de un subnivel con siete (7) Subcategorías
de análisis territorial: 7) subsistema económico, 8)
demográfico, 9) transporte, 10) uso de suelo, 11)
localización de los servicios, 12) localización de la
vivienda y 13) localización del empleo (véase en
Figura No. 1) correspondiente al esquema
(Vázquez, 2011). Interpretando lo anterior en una
matriz, colocando verticalmente los elementos del
territorio y horizontalmente los subsistemas del
sistema urbano-regional; se puede establecer que
existen organizaciones, correlaciones y patrones
que son observables y comprobables dentro del
territorio. Espacialmente, se identifica que las
interacciones entre los elementos del territorio y
los subsistemas del sistema urbano regional, son
cuantificables en tiempo, distancia y frecuencia;
con esto se distingue, que las unidades
cuantificables son aplicables y comunes, para un
análisis desde la perspectiva económica,
geográfica o urbana. Mediante distintas escalas de
observación, el enfoque del análisis territorial nos
lleva hacia un conocimiento más amplio y
estructurado de todos los aspectos que habrá que
considerar como antecedente para fundamentar el
estudio del proceso de metropolización.

19 Vargas, Pablo (2011), “La conflictividad en el Proceso de Metropolización de Pachuca”, en Revista Papeles de Población, Vol.17,
19 núm.68, abril-junio, pp. 127-146.
20 Sousa, Eduardo (2012), “De la ciudad a la metrópolis prematura: Los tres procesos”, en Revista Urbano, Vol. 15, núm. 26, noviembre,
20
pp. 54-64.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

37

�Vázquez Cruz

En lo referente a la aplicación del enfoque en otras
investigaciones, se identifica que se ha utilizado
por (Sousa, 2006; Indovina, 2007; Vázquez, 2011;
y Vázquez, 2018). Lo que resulta más
significativo, es que dicho enfoque corresponde en
algunas de sus categorías, con los ejes planteados
por Naciones Unidas en su documento origen de la
Declaración
de
Vancouver
sobre
los
Asentamientos Humanos (UN-HÁBITAT, 1976).
El enfoque de Análisis Territorial,21 se sustenta en
teorías generales, teorías sustantivas y conceptos,
que desde la perspectiva económica, geográfica y
urbana se fusionan y complementan, conformando
conceptos más amplios o generales (Isard, 1960;
Secchi, 1968; Chorley y Hagget, 1971; Hall et al.,
1975; Harris et al., 1975; Stuart, 1977; Hagget,
1979; Wilson, 1980 y Johnson, 1987).

De acuerdo a Pujadas (1998) “El análisis territorial
se ha de apoyar tanto en el conocimiento teórico
interdisciplinar, como en un conjunto amplio de
instrumentos de análisis de carácter más
metodológico, que han de permitir explicar
conjuntamente los procesos territoriales. Se nutre
de un amplio bagaje de conocimientos teóricos y
metodológicos” (Pujadas, 1998: 36).
Al respecto, se presenta el enfoque de análisis
territorial como la primer estructura de análisis
para mejorar la comprensión sobre el proceso de
metropolización, cabe destacar la importancia de
su cualidad multidisciplinar tal como puede
observarse a continuación (véase en la Figura
No.1) esquema a partir del cual, se describen las
categorías de análisis territorial.22

Figura 1. Esquema- El enfoque de análisis territorial aplicado al proceso de metropolización

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2011).

21 Isard,

Walter (1960), Métodos de Análisis Regional, Barcelona, Ariel.
Secchi, Bernardo (1968), Análisis de las Estructuras Territoriales, Barcelona, Gustavo Gili.
Chorley, Richard y Peter Haggett (1971), La Geografía y los Modelos Socioeconómicos, Madrid, Methuen.
Hall, Peter et al. (1975), Modelos de Análisis Territorial, Barcelona, Oikos-tau.
Harris, Britton et al. (1975), Modelos de Desarrollo Urbano, Barcelona, Oikos-tau.
Stuart, Chapin (1977), Planificación del Uso de Suelo Urbano, Barcelona, Oikos-tau.
Hagget, Peter (1979), Geography a Modern Synthesis, New York, Harper International.
Wilson, A.G. (1980), Geografía y Planeamiento Urbano y Regional, Madrid, Oikos-tau
Johnson, James (1987), Geografía urbana, España, Oikos-tau.
22 Vázquez Cruz, Rubí del Rocío (2011), Propuesta Metodológica para la formulación de un Modelo de Ordenamiento Territorial,
21Tesis de Maestría en Planeamiento Urbano y Regional, México, UGTO.
22

38

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

1. En la categoría urbana, desde la perspectiva de
análisis territorial la autora Vázquez (2018),
desarrolla la siguiente definición: “El proceso de
metropolización es un proceso socioeconómico y
demográfico que se manifiesta en el territorio
física y espacialmente mediante un tipo de
crecimiento urbano en el cual la localización de los
asentamientos de una ZM se presenta de manera
dispersa en zonas periféricas de sus distintos
municipios y zonas alejadas de la ciudad principal.
En este ciclo, vincula a las ciudades en la
organización de una estructura territorial de escala
metropolitana” (Vázquez, 2018:323).
Actualmente, se conoce que el proceso de
metropolización dentro de la línea de evolución
conceptual de la ciudad se ubica en una etapa de
crecimiento previa a la metropolización y a la
metrópolis. Puede definirse como una fase de
expansión secuencial de la ciudad en la que
independientemente de los límites políticoadministrativos de cada uno de los municipios que
integran la ZM, se presenta el crecimiento de la
estructura territorial a través de toda la extensión el
territorio metropolitano como unidad.
Vázquez (2018), articula la línea de evolución
conceptual de la ciudad mediante siete (7) fases en
el siguiente orden de acuerdo al grado de avance
en su desarrollo: “1) la ciudad intermedia; 2) la
ciudad región; 3) el proceso de metropolización; 4)
la metrópolis; 5) la metropolización; 6) la
megalópolis y 7) la metápolis” (Vázquez, 2018:
69).
En trabajos anteriores se ha mencionado que en la
transformación de una ciudad-región hacia
convertirse en metrópolis la ciudad experimenta un
proceso de metropolización. Una manera de
explicar el fenómeno es a partir de sus efectos más
evidentes en el territorio entre los cuales se
identifica el crecimiento urbano de tipo disperso.
De acuerdo a Vázquez (2018), este fenómeno se
caracteriza por la aparición de los siguientes rasgos
específicos
en
la
estructura
territorial
metropolitana, a partir de los cuales es posible
definir si realmente existe un proceso de
metropolización:
“organización del territorio; cambio en las
jerarquías territoriales; nuevas centralidades;
cambio de un modelo monocéntrico a otro
policéntrico; policentrismo; polinuclearización;
conurbación; integración; infraestructuración;
difusión o dispersión; diversificación de los
servicios; mercantilización; especulación del suelo;

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

especialización de los servicios y de las
actividades económicas” (Vázquez, 2018:319).
En seguimiento a la categoría urbana, Vázquez
(2018) desarrolla una explicación general y
menciona que el proceso de metropolización inicia
con un ciclo económico-administrativo de
especulación del suelo en el que interviene la
asignación de un precio bajo al suelo en predios
rústicos y urbanos, los cuales se compran en
extensiones significativas de metros cuadrados
(m2) y hectáreas (Ha), precisamente por su bajo
costo en macro lotes o grupos de predios que se
reflejan en la expansión de la superficie de
urbanización de una ZM a través del tiempo.
A partir de la Teoría de la Subasta del Suelo
Urbano, se identifica que la localización espacial
del suelo urbano de bajo precio en una ZM, genera
la instalación de fraccionamientos en distintos
puntos de ubicación de una manera desordenada y
dispersa en periferias, zonas alejadas de la ciudad
principal e indistintamente de las características
del medio físico natural; todo el suelo es
urbanizable como resultado de la especulación
urbana.
Esta condición de crecimiento urbano tipo
disperso, paralelamente a una alta concentración
de población e inmigración de habitantes, tiene
afectaciones directas en la organización de la
estructura territorial metropolitana porque al
instalarse un fraccionamiento en una zona aislada,
se requiere la infraestructuración mediante nuevas
vías terrestres y la dotación de todos los servicios
públicos para su funcionamiento, una mayor
cobertura de los centros de educación, gobierno y
esparcimiento.
Lo
que
promueve
la
mercantilización de la ciudad como parte del
proceso de metropolización, mediante la
diversificación de actividades económicas y la
especialización de los servicios metropolitanos
(Vázquez, 2018:319).
2. En la categoría ambiental, el proceso de
metropolización en Querétaro se asocia con el
modelo insustentable de crecimiento urbano
disperso en el cual se presenta la localización de
centros de trabajo, servicios y vivienda, ubicados
en zonas muy alejadas que promueven un aumento
en el uso del automóvil. Entonces, en una ZM al
recorrer trayectos de mayor distancia en automóvil
se genera: 1) una mayor emisión de contaminantes
y 2) un incremento del gasto en gasolina por
habitante, lo que tiene repercusiones económicas
para las familias y para el medio ambiente.

39

�Vázquez Cruz

Por lo tanto, el modelo de crecimiento urbano se
encuentra correlacionado con la contaminación del
aire, la calidad de vida y la economía de los
habitantes.
En este sentido, como resultado de la
sobrepoblación que se presenta en algunas zonas
metropolitanas derivada de los procesos de
inmigración poblacional, se presenta la saturación
de los rellenos sanitarios municipales y se genera
la contaminación en ríos, lagos y pozos de agua.
Esta problemática produce afectaciones al
ambiente natural que conforma un territorio, en los
suelos, la vegetación, el cambio climático, la
cantidad de polen en el aire (Hernández y Ojeda,
2019); y sobre las especies que habitan en los
ecosistemas terrestres y acuáticos de una región.
Entre los efectos de la urbanización expansiva y
dispersa, destacan los cambios de uso del suelo
que pueden observarse al contrastar las imágenes
aéreas de GoogleEarth con los Planes de
Desarrollo Urbano, ya que en ocasiones se
consumen las reservas territoriales de suelo a
través del tiempo sin considerar el valor ecológico
del medio físico natural y el desarrollo sostenible.
3. En la categoría económica, el proceso de
metropolización se asocia a la especulación del
suelo como generador del crecimiento urbano de
tipo disperso, de acuerdo a la Teoría de la
Ocupación del Suelo.
Por otra parte, la estructura territorial del modelo
monocéntrico clásico se modifica para crear una
nueva distribución de las actividades, que asegure
el mayor beneficio económico mediante una
polinuclearización acompañada de servicios,
comercios, industria y zonas habitacionales que se
expanden a través de todo el territorio
conformando un nuevo modelo de ciudad.
En este proceso socioeconómico, se promueve la
diversificación, mercantilización, especialización y
terciarización de los servicios en la escala
territorial metropolitana, lo cual se relaciona
precisamente con esta nueva organización de
extender a través de toda la ZM una estructura
territorial que asegure la acumulación de capital en
todos los puntos del territorio.
A partir de estas condiciones puede distinguirse en
la estructura territorial metropolitana: 1) el
policentrismo por referirse a varias centralidades y
2) la polinuclearización por hacer referencia a
varios núcleos urbanos (Vázquez, 2018: 324).
4. En la categoría política, el proceso de
metropolización se relaciona con las gestiones del
recurso federal de los fondos metropolitanos, cuyo
40

objetivo es beneficiar social y económicamente a
las ZM. Al respecto, la inversión del recurso de los
fondos aplicado en obra pública de infraestructura
vial, no en todos los casos resuelve la problemática
del crecimiento urbano disperso que se presenta en
el contexto del proceso de metropolización.
Lo anterior, porque para conectar a los nuevos
fraccionamientos aislados, desintegrados y
periféricos con la estructura territorial ya existente,
se requieren miles de kilómetros y millones de
pesos de recursos públicos que deben asignarse
para solucionar este problema de falta de
infraestructura; cuando el problema ha sido
causado por la especulación urbana que genera el
crecimiento urbano disperso en Querétaro y su
ZM.
En contraste, haciendo una comparativa con la
ciudad de Aguascalientes, que destaca a nivel
nacional por su estructura ordenada en la que se
distinguen varios anillos viales concéntricos y
distribuidores axiales, puede observarse una clara
intervención de la planificación urbana y
verificarse mediante herramientas digitales como
GoogleTimelapse. En este sentido, puede señalarse
que sí existen ciudades mexicanas que tuvieron la
visión política de preparar la estructura territorial
de la ciudad para las próximas generaciones y
Aguascalientes puede tomarse como ejemplo a
seguir en otras ZM de México.
Entonces, como se ha mencionado, el modelo de
ciudad tiene implicaciones directas sobre la calidad
de vida de los habitantes y la dotación de los
servicios públicos municipales debido a que se
requiere una inversión económica muy importante
para abastecer a los nuevos fraccionamientos tan
alejados, siendo necesaria la instalación de
electrificación, redes de agua potable, drenaje
sanitario y pluvial, telecomunicaciones y
adicionalmente proporcionarles mantenimientos de
vialidades, áreas verdes y la recolección de basura.
5. En la categoría social, en el contexto del
proceso de metropolización Indovina (2007),
explica la diferencia entre la sociedad que habita
en vida comunitaria y la que vive en una
metrópolis. Al respecto, compara a la vida en
comunidad que puede constituirse por pequeñas
ciudades y núcleos de población dispersos los
cuales cuentan con una estructura de habitantes
que se caracterizan por la cohesión, participación e
implicación social al estar involucrados todos sus
miembros mediante una misma realidad social,
relaciones afectivas y personales, solidaridad,
sentido de pertenencia e identidad.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

El autor menciona que en este tipo de organización
comunitaria hay un fuerte control social, limitados
estímulos culturales, sociales y se da una
repetitividad de las experiencias cotidianas
(Indovina, 2007: 538).
En contraste, Indovina (2007) manifiesta lo
siguiente: “La experiencia de la metrópoli
(sociedad), al contrario, fomenta la libertad
individual, la multiplicidad de oportunidades, el
lado imprevisible de la experiencia cotidiana, pero
también propicia la soledad, el anonimato, la
segmentación social, la falta de sentido de
pertenencia. A su vez, las relaciones y las
decisiones no son afectivas, sino de tipo racional”
(Indovina, 2007:538).
Derivado de esta cuestión sociológica, Indovina
(2007) concluye que en la escala territorial
metropolitana se presenta lo siguiente: “el
debilitamiento de la identidad ligada al lugar […]
por la simultánea experiencia metropolitana y, por
el hecho de que la comunidad local no es, en la
mayoría de los casos, enteramente autóctona, sino
que está formada por personas de distinta
procedencia (incluidos porcentajes más o menos
altos de inmigrantes extranjeros). En definitiva,
estamos ante una nueva tipología de experiencias”
(Indovina, 2007: 539).
6. En la categoría cultural, se ha reconocido la
problemática de la ruptura de los valores culturales
tradicionales en el contexto del proceso de
metropolización, como resultado del deterioro en
las condiciones de vida de individuos, familias y
sociedades que habitan los asentamientos
humanos. De acuerdo a Un-Hábitat (1976), esta
situación se relaciona con el agudo desempleo, la
pobreza, la enfermedad, el analfabetismo, la
discriminación racial y las desigualdades sociales
que se presentan principalmente en los países en
desarrollo (UN-HÁBITAT, 1976:1141).
Ampliando la mirada, se identifica que las
características y los patrones socioculturales de la
población que habita en las ciudades y metrópolis,
se reflejan en una sociedad y por lo tanto en su
cultura como un conjunto. De este vínculo, se
deriva la importancia de la preservación de las
costumbres, tradiciones y valores culturales que se
han conformado a lo largo de la historia de las ZM
mexicanas como parte de la identidad regional, de
la diversidad nacional y del patrimonio cultural
intangible.
En este sentido, respecto al crecimiento urbano de
tipo disperso que se ha comentado anteriormente
en el contexto del proceso de metropolización de
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Querétaro, Un-Hábitat (1976) recomienda lo
siguiente: “En la planificación de nuevos
asentamientos humanos o en la reestructuración de
los existentes debe darse alta prioridad a la
promoción de condiciones óptimas y creativas para
la coexistencia humana. Esto entraña la creación
de un espacio urbano bien estructurado y a escala
humana, la estrecha vinculación de las diferentes
funciones urbanas, el alivio de las intolerables
tensiones psicológicas a que se ve sometido el
hombre en las zonas urbanas debido al
hacinamiento y al caos, la creación de
oportunidades de relaciones humanas y la
eliminación de los conceptos urbanos que
conducen al aislamiento humano” (UNHÁBITAT, 1976:1150).
Paralelamente, en la escala metropolitana es
fundamental la conservación de los monumentos
históricos, religiosos o arqueológicos, ya que en
ocasiones no son respetados por las nuevas
construcciones y deberían ser protegidos de una
manera más rigurosa por la normativa urbana, ya
que son parte del patrimonio mundial de la
humanidad.
Una vez presentado el marco de interpretación
general sobre el proceso de metropolización, a
través de las categorías del enfoque de Análisis
Territorial. A continuación se presenta la segunda
estructura de análisis, mediante la cual se intenta
describir la ZMQ a partir de cuatro (4) fases del
proceso de metropolización en las que coinciden
los autores.
De manera sintética se definen como: 1)
Urbanización, cuando la ciudad central supera a la
periferia en crecimiento anual de población; 2)
Suburbanización, cuando la periferia alcanza una
mayor tasa de crecimiento porcentual anual; 3)
Desurbanización, cuando la ciudad central observa
un despoblamiento relativo o absoluto; y 4)
Reurbanización, cuando en la ciudad central ocurre
un repoblamiento relativo o absoluto (Unikel et al.,
1976; Delgado, 1993; Sobrino, 1995 y Sousa,
2010).
En trabajos anteriores Vázquez (2018), explora las
siguientes cuatro fases:
1. 1970-1980 Fase de urbanización: en esta fase
del proceso de metropolización de Querétaro,
(véase en color rojo y azul Figura No.6), en la cual
el centro metropolitano presenta desplazamientos
menores en el sentido centro periferia, se puede
observar que el primer contorno de la ciudad es la
delimitación del anillo vial que se encuentra
conformado por las siguientes vialidades
41

�Vázquez Cruz

principales: al norte y al este el Boulevard
Bernardo Quintana, al sur la Carretera Federal No.
57 y al oeste la Avenida 5 de Febrero.
En la fase de urbanización la ZMQ entre 1970 y
1980 presenta un crecimiento compacto y
concentrado, al interior del polígono delimitado
por las vialidades ya mencionadas; en el cual no
aparece todavía una expansión por fuera de los
límites político-administrativos del municipio de
Querétaro. Sin embargo, en esta fase inicial puede
distinguirse la localización espacial de las
localidades que posteriormente dieron origen a los
núcleos urbanos que conformaron la estructura
territorial polinuclear de escala metropolitana en el
2010.
2. 1990 Fase de suburbanización: el proceso de
metropolización en la ZMQ asociado a la década
de 1990 (véase en color rosa Figura No.6), en la
cual se da inicio al periodo de estudio, se
caracteriza por los rasgos de movimientos de
descentralización
en
donde
el
centro
metropolitano, en el cual se dio la concentración,
comienza a expandirse y a instalar nuevos
asentamientos dispersos en la estructura territorial
en correspondencia con el Modelo explicativo de
generación de contornos metropolitanos de (Sousa,
2010).
En esta fase de suburbanización, en la
organización del territorio se distingue una
localización industrial triangular, primero al norte
en Querétaro la zona industrial entre Santa Rosa
Jáuregui y el límite con Guanajuato hacia San
Miguel de Allende y San José Iturbide; segundo al
oriente en El Marqués con la zona industrial
cercana al aeropuerto internacional y a los límites
con los municipios de Pedro Escobedo y Colón;
tercero, al poniente en Corregidora con la zona
industrial cercana al Pueblito, La Negreta y en el
límite con Guanajuato hacia Apaseo el Alto y
Apaseo el Grande.
Por otra parte, en la etapa de suburbanización entre
1990 y 2000, el proceso de metropolización se
caracteriza por presentar tres tendencias hacia la
conurbación: primero, entre Corregidora y
Querétaro; segunda, entre Jurica y Santa Rosa
Jáuregui; tercera, entre el Marqués y Querétaro en
su lado sureste.
3. 2000 Fase de desurbanización: esta fase puede
asociarse a la década del 2000 (véase en color
verde Figura No.6), en la cual la conformación de
la estructura se caracteriza por el crecimiento de
sus núcleos urbanos y estos continúan
expandiéndose a lo largo de su ubicación de
42

referencia en 1970. Al respecto, cabe destacar la
posición de las vías carreteras a partir de las cuales
se distribuyen estos crecimientos urbanos de la
ZM.
La distribución dispersa de la estructura territorial
en su origen y los asentamientos periféricos
dispersos obedecen a una estructura territorial
ramificada similar a un racimo de uvas, que no liga
a los asentamientos entre ellos. Esta distribución
propicia la tendencia al aumento en la dispersión
del crecimiento urbano y de la expansión urbana
tan alejada de los contornos metropolitanos que se
configuraron entre 1990 y 2000.
En esta estructura puede reconocerse la ubicación
de El Pueblito y El Centro Sur. Al norte del
corredor: La Cañada, Felipe Carrillo Puerto, El
Cerrito, Jurica y Santa Rosa Jáuregui, los cuales
conforman la característica de las nuevas
centralidades de referencia en la jerarquía de la
estructura territorial; a diferencia de otros núcleos
urbanos que se observan desligados y sin
integración como es el caso de Huimilpan y por
otra parte, Chichimequillas y Amazcala ubicados
dentro del municipio El Marqués.
4. 2010 Fase de reurbanización: esta fase puede
relacionarse con el corte transversal 2010 (véase
en color amarillo Figura No.6), debido a que entre
el centro tradicional de la ZMQ y los puntos donde
se asentaron los desarrollos industriales de las
décadas de 1970 y 1980, se generan nuevas
urbanizaciones y expansiones como parte del
proceso de metropolización; ya que se inician
nuevos procesos de conurbación entre los núcleos
urbanos de Santa Rosa Jáuregui y Jurica.
Del análisis en la estructura territorial en la escala
metropolitana correspondiente, se puede observar
un funcionamiento con tendencia hacia la
polinuclearización, considerando la localización
espacial de los núcleos urbanos ya señalados que
iniciaron su proceso de crecimiento como
localidades en la ZMQ (Vázquez, 2018: 282).
Finalmente, derivado de este acercamiento al
fenómeno a través de la aplicación de las dos
estructuras de análisis propuestas, se intenta dar
respuesta a la pregunta de investigación y se
obtienen los siguientes resultados de investigación.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

RESULTADOS

Figura 2. Categorías de análisis territorial aplicadas
al proceso de metropolización de la ZMQ 1990-2010

Las mediciones sobre el fenómeno urbano de
proceso de metropolización se realizaron a partir
de grupos de indicadores seleccionados para cada
una de las categorías que se muestran en el
esquema correspondiente al enfoque de Análisis
Territorial (véase en Figura No.1 y Figura No.2).
A continuación, se presentan los resultados
obtenidos únicamente para la categoría urbana y en
futuros trabajos se presentarán las siguientes
categorías: ambiental, económica, política, social y
cultural.
En una comparativa entre los datos obtenidos de
los años 1990, 2000, 2010 se ha identificado que el
crecimiento poblacional en la ZMQ se incrementó
significativamente a partir de 1990 con 579,597
habitantes, resultando una densidad de 152.39
habitantes por Ha; cuando en este momento de
exploración la superficie de urbanización contaba
con 3,803.50 Ha.
El año 2000 resalta con 816,481 habitantes,
mientras su superficie urbanizada continúa
expandiéndose y aumentando hasta llegar a
10,620.72 Ha; motivo por el cual, se observa en las
gráficas (véase en Figura No. 3 y Figura No. 4)
una disminución en la densidad con 76.88
habitantes por Ha.
En la siguiente década, la ZMQ resalta de manera
desproporcionada
respecto
a
los
cortes
transversales anteriores ya que se registran
1,097,025 habitantes en 2010, con 24,410.78 Ha de
superficie de urbanización; hecho que causa una
baja densidad poblacional de 45.47 habitantes por
hectárea de acuerdo a resultados de investigación
(INEGI, 2010).
En otras palabras, durante el periodo de estudio la
población no crece en proporción con la
urbanización, pues sólo se eleva la cantidad de
habitantes dos (2) veces en veinte (20) años.
En contraste (véase en Figura No.6) se observa que
la superficie de urbanización en la ZMQ ha crecido
de 1,041.89 Ha en 1970 a 24,410.78 Ha en 2010
(INEGI, 2010); aumentando veinticuatro (24)
veces su tamaño en cuarenta (40) años, por lo tanto
esta relación toma relevancia en la investigación.

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

43

�Vázquez Cruz

Figura 3. Tabla el proceso de metropolización en la ZMQ 1990-2010

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

44

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Figura 4. Gráficas sobre el proceso de metropolización en la ZMQ 1990-2010

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

45

�Vázquez Cruz

Los resultados obtenidos al aplicar el enfoque del
Análisis Territorial han permitido observar que
determinadas características como la densidad y la
inmigración interestatal pueden explicar en gran
parte la ocupación del suelo a través del tiempo y
el proceso de metropolización, por lo tanto, se han
relacionado las características del territorio con la
distribución de la tendencia en el crecimiento
urbano. Las variables más significativas que
aportan una clara tendencia en correlación con el
proceso de metropolización son: la inmigración
interestatal, el crecimiento urbano disperso, el bajo
precio del suelo y la población total.
La investigación ha requerido de dos cortes
temporales transversales de los años 1970 y 1980,
para lograr una comparativa más significativa en
términos de observar el crecimiento urbano en la
parte gráfica y por otra parte, con el objeto de
tomar dos puntos de referencia para realizar el
análisis de correlación de datos e interpretación de
los resultados de investigación (véase en Figuras
No. 7 y No. 8).
Con base en la técnica de correlación lineal y
aplicando la fórmula de Correlación de Karl
Pearson, para obtener el producto x en un
momento y para calcular de esta manera los efectos
del proceso de metropolización en la ZMQ. En
este sentido, se correlacionan los valores de
coberturas en la superficie de urbanización para los
momentos correspondientes al periodo de estudio
1990-2010, con los datos sociodemográficos
obtenidos de la colecta.

Figura 5. Crecimiento urbano
disperso y bajo precio de suelo en
la ZMQ 1990-2010

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

46

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Figura 6. Secuencia de crecimiento en la estructura territorial
de la Zona Metropolitana de Querétaro 1990-2010.

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

47

�Vázquez Cruz

Figura 7. Correlaciones resultado de investigación

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

48

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La Zona Metropolitana de Querétaro en proceso de metropolización

Figura 8. Mapa resultante el proceso de metropolización en Querétaro

Fuente: Elaboración propia con base en (Vázquez, 2018).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

49

�Vázquez Cruz

CONCLUSIONES.
Primero, en base al análisis e interpretación de las
correlaciones, es posible afirmar que en el caso del
fenómeno urbano del proceso de metropolización
en la ZMQ, el crecimiento natural de la población
no es una causal del fenómeno, por lo tanto no
aporta relevancia como indicador explicativo. Se
comprueba la correlación positiva entre la
inmigración y el proceso de metropolización como
el factor de mayor impacto en la ZMQ entre 19902010. Lo cual coincide con los argumentos que
plantea Unikel (1976) respecto a los indicadores
del proceso de metropolización.
Segundo, en la ZMQ se identifica que el proceso
de
metropolización
se
comporta
en
correspondencia con el modelo explicativo de
Sousa (2010), sobre la generatriz de contornos
metropolitanos. Se puede deducir que el proceso
de metropolización constituye un fenómeno
multifactorial, mayormente asociado a las
fluctuaciones de inmigración. Su manifestación
física en el territorio es evidente a través de los
mapas de resultados, en los cuales se observa la
estructura territorial de tipo polinuclear en
conjunto con el modelo de crecimiento urbano
disperso y la secuencia de expansiones en la
superficie de urbanización, que se modifica entre
cada década 1990, 2000 y 2010.
Tercero, los mapas de resultados permiten
observar comparativamente el suelo urbano de
bajo precio que se localiza en zonas alejadas y
desligadas de la estructura territorial en donde se
ha desarrollado vivienda, servicios e industria, en
coincidencia con la Teoría de la Subasta del Suelo
Urbano. Por lo anterior, se verifica que el bajo
costo del suelo en su relación con la distancia
respecto a un centro metropolitano, tiene
implicaciones directas en la tendencia de la
urbanización dispersa e insustentable en la escala
de nivel metropolitano y sobre el proceso de
metropolización en la ZMQ. Se comprueba la
hipótesis, ya que el proceso de metropolización en
la ZMQ se comporta de acuerdo a la Teoría de la
Subasta del Suelo Urbano y se verifica la
inmigración como consumidor de la nueva oferta
de suelo urbano.
Cuarto, como parte de los resultados obtenidos, se
comprueba una influencia del terremoto de 1985
en la llegada masiva de habitantes del Distrito
Federal hacia la ciudad de Querétaro, por lo cual,
será importante retomar el estudio a partir del
reciente terremoto de la Ciudad de México en
50

2017, para estudiar su impacto en la inmigración y
en el proceso de metropolización de la ZMQ en las
próximas décadas 2030-2050.
Quinto, queda para futuras investigaciones, la
aplicación de correlaciones múltiples ampliando a
grupos de variables, para avanzar en el
conocimiento sobre el fenómeno. Los recientes
avances tanto teóricos como aplicados desde el
enfoque de Análisis Territorial, facilitan a los
investigadores una nueva visión del proceso de
metropolización que puede complementar y
enriquecer los enfoques de corte cuantitativo.
Sexto, en la búsqueda de posibles propuestas de
solución, se considera que puede ser de utilidad la
implementación de un cinturón verde en conjunto
con un sistema de parques urbanos para la ZMQ,
ambos como elementos de contención de la
urbanización dispersa y sin regulación que se
presenta actualmente.
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52

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible. Una alternativa de gestión del
agua de lluvia en la Universidad de Sonora.
Sustainable stormwater drainage. A rain water management alternative at the
University of Sonora.
Recibido: enero 2019
Aceptado: marzo 2020

Arturo Ojeda de la Cruz1
Clara Rosalía Álvarez Chávez2
David Carlos Orona Llano3

Resumen

Abstract

En este artículo se presenta un estudio que desarrolló con
motivo del recurrente problema de inundación que se
presenta en la zona urbana de Hermosillo en temporada
de lluvias, y en el principal campus de la Universidad de
Sonora. El estudio consistió en la evaluación del sistema
de drenaje pluvial en el campus universitario mediante
la aplicación de herramientas y principios hidrológicos,
hidráulicos, topográficos y sociales para determinar los
caudales que genera el escurrimiento del agua pluvial
en las doce microcuencas identificadas, derivado del
proceso estadístico de las lluvias máximas diarias de
una serie de anual de 34 años de registro climático en
la estación meteorológica del centro de la ciudad. Se
obtuvieron las curvas de precipitación-duración-periodo
de retorno (P-d-Tr) eligiendo una tormenta de diseño
para un periodo de retorno de 10 años, y una duración
de la tormenta igual al tiempo de concentración que
fue variable para cada una de la microcuencas. Una
vez definidos los caudales se calcularon los elementos
hidráulicos necesarios para captar y conducir el agua
pluvial; finalmente se estableció la modalidad para
aprovechar el agua en la gestión del agua de lluvia
atendiendo un aprovechamiento sostenible.

This article presents a study that was developed due
to the recurring problem of flooding that occurs in the
urban area of Hermosillo
​​
during the rainy season, and
on the main campus of the University of Sonora. The
study consisted of the evaluation of the pluvial drainage
system in the university campus through the application
of hydrological, hydraulic, topographic and social
tools and principles to determine the flows generated
by the runoff of rainwater in the twelve micro-basins
identified, derived from the statistical process of the
maximum daily rainfall of a series of 34-year annual
climate record at the meteorological station of the city
center. The precipitation-duration-return period (P-d-Tr)
curves were obtained by choosing a design storm for a
period of 10 years, and a duration of the storm equal
to the concentration time that was variable for each of
the micro-watersheds Once the flows were defined, the
hydraulic elements necessary to capture and conduct
the rainwater were calculated; Finally, the modality to
take advantage of water in rainwater management was
established, taking into account sustainable use.

Palabras Clave:

rainfall; microwatershed; drainage sustainable

Keywords:

precipitación pluvial; microcuenca; drenaje
sostenible

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Departamento de Ingeniería Civil y Minas / División de Ingeniería, Universidad de Sonora;
Doctor en Filosofía con orientación en Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT y líder del Cuerpo
Académico Gestión Urbana reconocido en el nivel en consolidación; E-mail: ojeda@dicym.uson.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Profesora adjunta del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Massachusetts-Lowell;
doctorado en Ciencias con área de concentración en producción más limpia y prevención de la contaminación (University of MassachussettsLowell). Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I del CONACYT; E-mail: pissa_unison@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicano; adscripción departamento de Ingeniería Industrial. División de Ingeniería; egresado del posgrado Ciencias de
la Sustentabilidad; E-mail: david.oronallano@hotmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

53

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

1. INTRODUCCIÓN.
La combinación del cambio climático y la
urbanización está empeorando los problemas de
inundación en zonas urbanas; estimar la cantidad
de lluvia que una ciudad puede tolerar sin inundar
es una tarea fundamental, aunque se invierten
grandes cantidades de recursos en el control de
inundaciones urbanas (Chi-Feng and ChungMing, 2014). Con el cambio climático global y la
rápida urbanización, el volumen de escurrimiento
de aguas pluviales y la máxima descarga se han
incrementado considerablemente durante la
temporada de lluvias debido a la mayor frecuencia y
alta intensidad de los eventos de tormentas extremas
y el rápido incremento de la superficie impermeable
en las zonas urbanas (Sun et al. 2014). Esto ha
estado causando un aumento de los riesgos de
inundación en las areas bajas de una ciudad,
causando importantes problemas sociales y
pérdidas económicas (Li Fei et al., 2015).
Las ciudades de todo el mundo enfrentan
múltiples desafíos, incluida la expansión de las
áreas pavimentadas, la pérdida de la cubierta vegetal
y los efectos del cambio climático. Los sistemas
convencionales de drenaje son particularmente
afectados ya que normalmente su diseño inicial se
ha basado en transportar rápidamente el agua de
lluvia hacia las aguas receptoras; con frecuencia
su capacidad está comprometida por el aumento
de las áreas impermeables que producen grandes
cantidades de escorrentía que se espera aumenten aún
mas en muchas partes del mundo debido al cambio
climático (Perales-Momparler, 2016; Brown et al.,
2009). Lo cual provoca que las ciudades sean cada
vez más vulnerables a las inundaciones debido a la
rápida urbanización, Instalación de infraestructura
compleja convencional, y cambios en los patrones
de precipitación causada por el cambio climático
antropogénico (Willems et al., 2012).
En este aspecto, las autoridades locales pueden
carecer de conocimiento y de la experiencia de
los procesos de aplicación de planificación en lo
general, y específicamente en lo referente al sistema
de drenaje sostenible; siendo un área clave lo
referente a los controles en la construcción de dicho
tipo de drenaje, así como de su mantenimiento
(Bryan and Lundy, 2016). Está bien establecido
que la práctica tradicional de la gestión de
las aguas pluviales urbanas contribuye a la
degradación de la recepción de las vías fluviales,
y esta práctica ha sido criticada por facilitar el
54

despilfarro de un valioso recurso hídrico. Sin
embargo, a pesar de los significativos avances en
las técnicas y procesos alternativos de "gestión
integrada de aguas pluviales urbanas" durante los
últimos 20 años, la implementación a gran escala
ha sido limitada. Este problema es un indicio de
impedimentos institucionales más amplios que
van más allá de las preocupaciones actuales de
fortalecer la experiencia en procesos tecnológicos
y de planificación (Brown R., 2005).
La urbanización es una tendencia global con
efectos adversos sobre los recursos hídricos, ya que
el aumento dramático de la superficie impermeable
genera problemas de inseguridad al incrementarse
el escurrimiento de agua siendo de mayor riesgo
las zonas de menor altitud, disminuye la recarga
de agua a los acuíferos, entre otros (Katsifarakis
et al., 2015). La gestión el agua de lluvia es un
proceso que busca mejores prácticas del uso del
suelo del paisaje construido, lo cual incluye la
prevención de la escorrentía adecuando areas para
detener la escorrentía de agua y reducir su flujo
hacia los arroyos, o bien, adecuando areas con
vegetación para la provocar filtración del agua
(RCL, 2004). En el caso del aprovechamiento
del agua, las principales técnicas utilizadas
contemplan el uso de estructuras hidráulicas que
buscan reproducir la capacidad de infiltración de
agua en el subsuelo, creando como resultado un
volumen de agua más pequeño de escurrimiento
superficial, reduciendo con ello los problemas
de inundación; además, esto promueve la
recarga de acuíferos y mejoras en la calidad del
agua (Poleto and Tassi, 2012). Esto es en virtud
de que, los sistemas de drenaje convencionales
en zonas altamente urbanizadas son incapaces de
controlar tanto la cantidad de escorrentía como la
calidad del agua; en consecuencia, los sistemas
convencionales de drenaje han demostrado ser
una opción insostenible que impacta tanto en los
ambientes terrestres como acuáticos; por lo que
pueden utilizarse canales de conducción de agua
y zanjas filtrantes para aprovechar el agua pluvial
hacia el subsuelo (Sharma and Kansal, 2013). Al
buscar adaptarse a estas nuevas exigencias, se
hace necesario un nuevo enfoque para la gestión
de las escorrentías, lo cual ha llevado al interés
creciente por el uso de Sistemas Urbanos de
Drenaje Sostenible (SUDS); estos comprenden
un amplio espectro de soluciones que permiten
afrontar el planeamiento, diseño y gestión de las
aguas pluviales dando tanta importancia a los
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

aspectos medioambientales y sociales como a los
hidrológicos e hidráulicos (Perales-Momparler y
Doménech, s.f.).
En ese sentido, los SUDS, son definidos como
elementos integrantes de la infraestructura hidráulica
urbana, promovientes del paisaje (naturalizados), y
destinados a filtrar, retener, infiltrar, transportar y
almacenar agua de lluvia, de forma que ésta no sufra
ningún deterioro o incluso permita la eliminación,
de forma natural, de parte de la carga contaminante
que haya podido adquirir por procesos de escorrentía
urbana previa (Benavides y Perales-Momparler,
2008). De ahí que, las transiciones hacia entornos
urbanos construidos regenerativos que incorporan
ampliamente sistemas de drenaje sostenible
son aspectos innovadores, pero que encuentran
barreras sobre la evidencia del desempeño de
estos sistemas que, en muchos países todavía
son desconocidos por los profesionales y los
tomadores de decisiones (Perales-Momparler et
al., 2016). Estas herramientas de diseño urbano
sensible al agua, están diseñadas para almacenar,
infiltrar y captar el agua en la fuente, fomentando la
evaporación, evapotranspiración, recarga de aguas
subterráneas y reutilización de aguas pluviales. Si
bien hay numerosas demostraciones de prácticas
WSUD, hay pocos ejemplos de implementación
generalizada a escala de cuencas (Roy, et al., 2008).
Esta recuperación de agua pluvial se denomina
también técnicas compensatorias de drenaje urbano
(TCs), poseen el concepto de resolver el problema
del drenaje de aguas pluviales en la fuente,
buscando compensar los efectos de la urbanización
a través de la retención o almacenaje de agua por la
infiltración. La búsqueda de soluciones alternativas
y sustentables viene aumentando la utilización de
TCs, algunos ejemplos son estanques de detención,
áreas de infiltración, pozos de infiltración, zanjas,
trincheras (Gonçalves y otros, 2016).
El objetivo del presente artículo es mostrar
un estudio en el que se estableció un sistema de
drenaje pluvial con enfoque sostenible en el campus
universitario más importante de la Universidad de
Sonora, localizado en la ciudad de Hermosillo. Se
colecta el agua pluvial que escurre superficialmente
e ingresa al campus por la misma situación de
escorrentía urbana. Esto es en virtud de que
continuamente al presentarse tormentas ligeras y/o
abundantes genera un caos al interior del campus
ya que los estudiantes quedan prácticamente
incomunicados al no poder desplazarse entre las
calles y edificios; además del conflicto vehicular que
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

se genera por la acumulación de agua. La alternativa
de solución propuesta contribuye al conocimiento
sobre los sistemas urbanos de drenaje sostenible,
permitiendo proponer un sistema propio para el
sitio en cuestión que puede ser referente para otros
campus universitarios.
2. MATERIALES Y MÉTODOS.
2.1 DESCRIPCIÓN DE LA ZONA DE
ESTUDIO.
El Estado de Sonora se localiza al noroeste de
México en la zona más árida del territorio nacional,
conocida como Desierto de Sonora que se extiende
al sur de Estados Unidos de América a través de
los estados de Arizona y California, y en México
por el Estado de Baja California y Sonora. La
ciudad de Hermosillo, Sonora se ubica en la parte
central-poniente de la planicie costera del estado,
se dispone en la región noroeste de México (fig.1)
a una elevación de 210 metros sobre el nivel del
mar (msnm), y se localiza geográficamente a los
29º 06’ de latitud norte y 110º 58’ de longitud oeste
(Ojeda et al., 2017).
Esta ciudad capital concentra el 27% de la
población estatal (2, 662,480 habitantes) de
acuerdo a los datos censales del año 2010 del
Instituto Nacional de Estadística Geografía e
Informática (INEGI). El clima cálido desértico se
siente prácticamente durante cinco meses del año
predominando una temperatura máxima de 42
grados centígrados y un valor extremo de 46 oC
(108 oF y 115 oF) (CONAGUA, 2016).
Por otro lado, la Universidad de Sonora se
conforma en por unidades regionales con seis
campus. La unidad regional centro (fig. 2) tiene
una superficie de 70 hectáreas, en donde se alberga
el campus principal de la Unidad Regional Centro
denominado campus Hermosillo, sitio donde se
localiza el area de estudio. La Universidad dispone en
global de 4,785 empleados en de todos los sectores,
de los cuales prácticamente el 80% se concentra
en la unidad centro, campus Hermosillo. En los
espacios peatonales, estacionamientos, esparcimiento
y areas académicas se tiene una movilidad de 14,500
personas (incluyendo estudiantes) que se encuentran
en tránsito peatonal diariamente al interior del campus
en cuestión; y en actividades diversas; además
de que el flujo vehicular es alto ya que circulan
en promedio 20 000 automóviles cada día. Las
vialidades principales que son paralelas denominadas
55

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

Universidad, y Sonora, son las calles más transitadas
diariamente en el campus (PDI, 2013). Estas dos
avenidas mencionadas conducen el mayor caudal
de agua (m3/seg) producto del escurrimiento de agua
pluvial que ingresa al campus y del sitio mismo.
Figura 1. Localización geográfica de la zona de estudio

Figura 2. Campus Hermosillo, Universidad de Sonora

Fuente 1: Ojeda, Narváez y Quintana (2014); Fuente 2: elaboración propia

56

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

2.2 DISEÑO DEL ESTUDIO.
El alcance del estudio es para una sección del
campus donde se presenta la mayor inundación de
vialidades y que abarca 40 hectáreas de superficie,
comprendido entre los límites de las vialidades
urbanas Ave. Reforma - Blvd. Navarrete - Blvd.
Luis Encinas - Ave. Rosales - Ave. Colosio, lo
cual distingue en la sección oriente del mapa
de la figura 2. El estudio se realizó partiendo
de la colección de datos históricos de la
precipitación pluvial máxima diaria ocurrida en
la estación climatológica más cercana al sitio de
estudio, siendo ésta la “estación meteorológica
Observatorio de Hermosillo” perteneciente a la
Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
Para lograr el objetivo planteado se requirió
definir y establecer lo siguiente:
1. Colectar información de las precipitaciones
pluviales históricas en la estación climatológica
del centro de la ciudad proporcionado por
CONAGUA.
2. Se identificó la subcuenca urbana general y
las microcuencas que influyen. Delimitando cada
una a través de los parteaguas correspondientes;
obteniendo sus características básicas para
el análisis. identificando mediante planos e
información topográfica la ruta del escurrimiento
del agua al interior del campus universitario.

3. Se procesó estadísticamente la serie de
datos para obtener las precipitaciones máximas,
sus duraciones y periodos de retorno. obteniendo
la tormenta de diseño.
4. Determinación de la tormenta y caudal
de diseño, así como las propuestas de la red
de conducción del agua, para lograr el diseño
de la red e integración del modelo de Drenaje
Pluvial Sustentable (DPS).
Una cuenca es el área limitada por un parteaguas
que drena el agua recibida y la dirige hacia el
sitio de salida que corresponde siempre al punto
topográfico más bajo del área de estudio. Esta etapa
del estudio fue básica, puesto que correspondió a
visualizar la cuenca urbana que influye en el sitio
de estudio, y a su vez identificar las microcuencas
que participan con el escurrimiento de agua hacia
el campus universitario. Para ello, se revisó la
información de los niveles topográficos en el área
perimetral y mediante recorrido de campo al interior
del campus, identificándose las microcuencas (fig.
3). En dicha figura cada microcuenca se delimitó
con un tono de color distinto, para diferenciar
el area de escurrimiento, y a su vez resaltar tres
microcuencas externas (Ce) que tienen su mayor
parte de superficie fuera del campus universitario,
mientras que también se identificaron nueve
subcuencas internas (Ci).

Figura 3. Microcuencas de influencia hacia y en el campus universitario

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

57

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

2.3 PROCESO ESTADÍSTICO.
La información colectada de los eventos de
precipitación máxima diaria abarcó el periodo
anual desde 1982 hasta el año 2015, conformando
una serie anual de 34 años de registro pluvial de
los eventos extremos en la estación meteorológica
Observatorio (Tabla 1), operada por la CONAGUA.
Destaca aquí que el valor más bajo registrado fue
de 23 mm ocurrido en agosto del 2009, y los dos
valores más altos del registro base fueron 109.8
mm y 103 mm en septiembre del año 1988 y 2015
respectivamente.
El periodo de retorno o intervalo de recurrencia
se define como el número de años que en promedio
se presenta un evento de una intensidad determinada,
obtenido éste con el inverso de la probabilidad de
ocurrencia (CONAGUA, 2007). Mientras que el
cálculo de las curvas Precipitación-duraciónPeriodo de retorno (P-d-Tr) se basa en el
procesamiento estadístico de las lluvias máximas
diarias disponibles para lograr así obtener los valores
probables de lluvia en 24 horas de los periodos de
retorno elegidos para construir las curvas P-d-Tr.
Cuando el número de años del registro de las lluvias
en la estación meteorológica de estudio es mayor
o igual que los periodos de retorno para los que se
requieren obtener las lluvias máximas en 24 horas,
entonces debe utilizarse en el proceso estadístico el
criterio de interpolación; en cuyo caso, los valores
buscados de las precipitaciones se deducen a partir
de una ecuación de regresión lineal entre los valores
de los eventos de la serie anual, como se muestra en
la ecuación (1), (Campos-Aranda, 1998).

Donde:
= Precipitación máxima diaria del periodo de
retorno Tr, en milímetros.
A, B = Parámetros de ajuste de la regresión lineal.
Tr = Periodo de retorno de la serie anual de máximos,
en años. Obtenido a través de la Ec. 2 de Weibull

Siendo:
n = número de años de registro en la estación
meteorológica en cuestión.
m = número de orden del evento, arreglados los
datos en orden decreciente.
58

Tabla 1. Registro de lluvia máxima diaria
Año

Mes

P Max (mm)

1982

Diciembre

67.6

1983

Julio

41.7

1984

Agosto

63.1

1985

Agosto

76.3

1986

Julio

106.7

1987

Agosto

32.6

1988

Septiembre

109.8

1989

Septiembre

100.0

1990

Agosto

102.5

1991

Diciembre

32.7

1992

Agosto

121.7

1993

Abril

48.2

1994

Diciembre

79.1

1995

Febrero

61.5

1996

Agosto

54.2

1997

Julio

34.0

1998

Agosto

22.8

1999

Agosto

50.1

2000

Octubre

74.3

2001

Octubre

83.2

2002

Noviembre

45.1

2003

Agosto

40.4

2004

Julio

30.0

2005

Febrero

30.3

2006

Octubre

52.9

2007

Julio

63.4

2008

Agosto

28.0

2009

Agosto

23.0

2010

Julio

92.1

2011

Noviembre

65.9

2012

Agosto

71.8

2013

Septiembre

41.3

2014

Septiembre

33.9

2015

Septiembre

103.9

El periodo de retorno o intervalo de recurrencia se define como el número de año
promedio se presenta un evento de una intensidad determinada, obtenido éste con e
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020
de la probabilidad de ocurrencia (CONAGUA, 2007). Mientras que el cálculo de l

�Drenaje pluvial sostenible

Obtenidos los parámetros de ajuste A y B, y
dando forma a la ecuación, se determinaron los
valores de las lluvias máximas diarias para cada
los periodos de retorno elegidos: 2, 5, 10, 20, 25
y 50 años. Dichas precipitaciones se corrigieron
por el factor (F) de intervalo fijo de observación
utilizando un incremento F = 1.13 de acuerdo al
criterio sugerido en ello, y por Campos (1998).
Esto permitió considerar como valores definitivos
de lluvias máximas en 24 horas para la estación
meteorológica en cuestión, y en consecuencia
para el sitio de estudio como valor general en
cada periodo de retorno, pero sin considerar
aún la duración de la tormenta, lo cual es un
proceso complementario para obtener las curvas
P-d-Tr. El cálculo de los parámetros de ajuste
A y B de la ecuación (1) se determinaron de
acuerdo a Campos-Aranda (1998) quien describe
ampliamente el proceso.
En ese sentido, F.C. Bell citado por CamposAranda (1998) logró tomar resultados de
numerosas investigaciones referente a este
proceso y obtener la lluvia de duración de una
hora y periodo de retorno de 2 años (
),
ecuación (3). Resultando finalmente el valor para
el presente estudio de 32.6 mm, y aplicando los
criterios definidos en Campos (1998); mismo que
presenta la ecuación de las lluvias máximas en 24
horas para duraciones distintas (en minutos) de la
tormenta y sus respectivos periodos de retorno,
esto es:

Siendo:
= Precipitación (mm) de duración t minutos y
periodo de retorno Tr en años.
= Precipitación de duración una hora y
periodo de retorno 2 años. Campos-Aranda (1998)
menciona y describe que debe ser estimado
conforme a los criterios de U.S. Weather Bureau,
y B.M. Reich, orientado y establecido en su libro
proceso del ciclo hidrológico.
Finalmente, las duraciones de tormenta (minutos)
sugeridas para obtener y presentar las curvas
precipitación, duración y periodo de retorno P-d-Tr,
fueron los valores siguientes: 5, 10, 20, 40, 60, 100,
120, y 1440 minutos o 24 hrs, mismos que se tomaron
en cuenta en el procesamiento para determinar las
curvas P-d-Tr del presente estudio (Fig. 4).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

DISEÑO DEL SISTEMA.
2.4.1 GASTO MÁXIMO EN LA CUENCA.
El método Racional es el modelo más antiguo
de la relación lluvia-escurrimiento y debido a su
sencillez es uno de los más utilizados; se basa en
considerar que, sobre el área estudiada se tiene
una lluvia uniforme durante un cierto tiempo,
de manera que el escurrimiento en la cuenca se
establezca y se tenga un caudal constante en la
descarga. Este método permite determinar el gasto
máximo provocado por una tormenta suponiendo
que esto se alcanza cuando la intensidad de lluvia
es aproximadamente constante durante una cierta
duración, la cual se considera es igual al tiempo de
concentración de la cuenca (CONAGUA, 2007).
El método racional sólo es aplicable para cuencas
pequeñas en donde las variaciones espaciales de
la lluvia son reducidas (Campos-Aranda, 2010).
La ecuación por este método en la presentación
de unidades del sistema métrico, se plantea como:

Donde:
Q = gasto o caudal máximo en la descarga de la
cuenca, (m3/seg)
C = coeficiente de escurrimiento (adimensional,
en fracción decimal)
A = área de la cuenca (Km²)
i = intensidad media de la lluvia para una duración
de tormenta igual al tiempo de concentración (Tc)
de la cuenca (mm/hr)
El tiempo de concentración (Tc) se define
como el tiempo que tarda una gota de agua en
viajar desde el punto más alejado de la cuenca
hasta la salida considerada de esta. Para el
presente estudio, el valor de Tc fue estimado
con dos criterios, uno fue el criterio del Soil
Conservation Service (SCS) y el de la Agencia
Federal de Aviación (AFA), adoptando finalmente
el promedio de los valores obtenidos en cada
microcuenca. La duración de la tormenta como Tc
fue calculada para cada una de las microcuencas
presentadas anteriormente en la Figura 3.
Mientras que el coeficiente de escurrimiento
(C) podría tomar valores extremos de 0 a 1, ya
que está definido por la relación del volumen de
agua llovido entre el volumen de agua escurrido
en la cuenca respectiva; lo cual estará en función
59

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

de su tipo de suelo y cobertura. Existe una amplia
bibliografía sobre los valores posibles que
puede adoptar el coeficiente de escurrimiento
dependiendo de las características físicas de
la cuenca, por ejemplo, un tipo de suelo con
cobertura muy impermeable, o bien cuando está
completamente mojado y saturado puede producir
casi el 100% de escurrimiento del agua pluvial
que recibe. Los valores de dicho coeficiente se
establecen en CONAGUA (2007).
Del rango de valores ya establecidos para este
coeficiente debe ponerse especial atención cuando
la cuenca tiene diversos tipos de suelo y cobertura
(suelo natural, jardines, edificios, asfalto, etc.),
en este caso se determinó un valor para cada
segmento de cuenca y su valor final fue ponderado
para lograr un valor de dicho coeficiente de
escurrimiento (C) tomando en cuenta el área
particular de las secciones de cuenca y el área
total de la misma. La intensidad de la lluvia para
la duración en cada una de las microcuencas
y la precipitación que le corresponde a cada
microcuenca se obtuvo apoyándose en las curvas
P-d-Tr.
Figura 4. Escurrimiento de agua en el campus
por la lluvia del 7 sept. 2016

Fuente: elaboración propia

60

El periodo de retorno que se estableció
para elegir dicha precipitación y determinar
la intensidad de lluvia para una duración de
tormenta, y calcular los gastos (Q) del método
racional, fue elegido finalmente el valor de 10
años, el cual es válido para el caso de la opción de
drenaje urbano (CONAGUA, 2007).
2.4.2 SISTEMA DE CONDUCCIÓN
DEL AGUA.
El sistema de conducción del agua pluvial
previsto en el presente estudio se conformó
en tres etapas básicas: la primera se refiere a la
planeación y definición de la representación
del sistema general de conducción del agua,
esto permitió la identificación de los elementos
principales para proceder al diseño de la red de
tuberías del alcantarillado pluvial y la captación
del agua escurrida. Una segunda etapa se enfocó
a identificar los puntos críticos a nivel manzana
para proponer una serie de cisternas de captación
de agua pluvial (almacenamiento) para su futuro
reúso y evitar la sobresaturación del área de
jardines, socavaciones y pérdida del agua pluvial.
La tercera etapa consistió en completar el ciclo
de conducción a superficie libre mediante un
canal de tierra de sección trapecial, y a su vez el
proceso de infiltración del agua hacia el subsuelo
al mismo tiempo que se conduce el agua a través
del mismo canal de tierra.
Una vez identificados los puntos de los
elementos de captación, se procedió a identificar
la(s) microcuenca(s) que tienen efecto en cada tramo
o cruce de calle, para así poder sumar los gastos
Q (caudal) que tienen influencia en cada tramo
de la red de tuberías del sistema de alcantarillado
propuesto funcionando a gravedad aprovechando la
conformación topográfica actual de las calles; y en
seguida se procedió con los cálculos del diámetro
del tubo con sus características, considerando en
cada intersección de calles un pozo de visita para la
conexión entre tramos y que sirviese también con
fines de mantenimiento.
El diámetro mínimo que se recomienda para
las atarjeas en alcantarillado pluvial es de 30 cm
con objeto de evitar frecuentes obstrucciones en
las tuberías abatiendo por consiguiente los costos
de conservación y operación del sistema. En
cuanto a las pendientes de la tubería, ésta debe ser
lo más semejante posible, a las del terreno natural
con objeto de tener excavaciones mínimas, pero
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

tomando en cuenta que la pendiente de la tubería
deberá ajustarse en caso de que la velocidad
alcanzada sea mayor a la permisible, manejando
entonces una pendiente mínima de 5 al millar
(CONAGUA, 2007). Para el cálculo del diámetro
de la tubería en la primera parte del sistema
de conducción (red de tuberías) se parte de la
ecuación general de Manning presentada en forma
del diámetro (Ec. 5) considerando en su diseño un
tirante máximo del agua en el tubo del 81% del
diámetro respectivo en cada tramo, y tomando en
cuenta material de PVC para el tubo respectivo.
La ecuación de Manning normalmente es
presentada en términos de la velocidad de flujo
del agua (Gribbin, 2017).

Siendo:
D = Diámetro del tubo (m)
Q = Gasto o caudal de agua en el tramo (m³/s)
n = Coeficiente de Manning según el material del
tubo (adimensional)
S = Pendiente en el tramo de calle (m/m)
2.4.2.1 CAPTACIÓN DEL AGUA.
El agua pluvial que escurre por las calles del
campus universitario se propuso captarla de dos
formas distintas. La primera fue a través de una serie
de bocas de tormenta distribuidas estratégicamente
en la red, y cuyo propósito es captar el agua y
enviarla hacia la tubería que pasas por la calle.
Estos elementos son las estructuras que recolectan
el agua que escurre sobre la superficie del terreno,
se ubican principalmente aguas arriba del cruce de
calles, o bien aguas debajo de los cruces según el
flujo del agua según el agua a captar en el tramo.
Las bocas de tormenta, también suelen colocarse
en puntos bajos de terreno evitando la acumulación
de agua, generalmente poseen una rejilla que
permite el acceso del agua y bloquea el paso de
residuos de tamaños mayores que pueden obstruir
las obras de conducción; están constituidas por una
caja receptora bajo la rejilla que funciona como
desarenador donde se depositan las materias que son
arrastradas por el escurrimiento del agua (IMTA,
2013). Existen varios tipos de bocas de tormenta
o coladeras pluviales, de manera que de acuerdo
a su diseño y ubicación, se clasifican en coladeras
de: piso, banqueta, piso y banqueta, longitudinales
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

de banqueta y transversales de piso (CONAGUA,
2007). De la caja receptora sale una tubería flexible
de material PVC de descarga que se acopla e inserta
directamente en el lomo del tubo colector en los
tramos y puntos de colección del agua referidos a la
red de tuberías del alcantarillado pluvial.
La capacidad (caudal Q) para una boca de
tormenta o coladera pluvial se determinó utilizando
principios de hidráulica; para el tipo de coladeras
de banqueta se revisó su funcionamiento para
dos casos posibles, uno fue cuando la estructura
de dicha coladera trabaja como orificio, y el
segundo caso es cuando predominaba el principio
de vertedor de demasías, utilizando para ello las
ecuaciones (6) y (7). Al considerar que funcionan
hidráulicamente como vertederos para pequeñas
alturas de agua (d) menor o igual a la altura de la
guarnición (h) se aplica Ec. 6 (IMTA, 2013).

Donde:
Q = capacidad o gasto recolectado por la coladera,
(m3/seg).
C = Coeficiente de descarga con valor sugerido
= 1.25
P = es equivalente al perímetro sin contar el lado
de la cuneta = (L+ 1.8 W)
L = longitud de la abertura, (m).
W = Ancho de la coladera, (m).
d = La altura de la coladera medida desde la base,
hasta la altura libre del agua (m)
En otra situación al considerar que la boca
de tormenta funciona como un orificio significa
que se presentan alturas del agua (d) en la cuneta
mayores que la altura del orificio ubicado bajo la
banqueta (h); por lo que en términos prácticos la
capacidad (Q) de la coladera se obtuvo mediante
Ec. 7 (CONAGUA, 2007). En este caso el agua
acumulada en la cuneta de la calle resultaba
superior ahogando el orificio bajo la banqueta,
incluso dicho nivel del agua en la cuneta supera
la altura de la guarnición:

Siendo:
Q = caudal recolectado por la coladera o rejilla,
(m3/seg)
Co = coeficiente de orificios, con valor sugerido
de 0.60
61

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

A = área del orificio abierto en la guarnición, (m2)
g = aceleración de la gravedad (9.81 m/s2)
d = tirante del agua sobre la coladera, (m)
La boca de tormenta del tipo combinada (de
banqueta y piso), para este caso específico el
caudal (Q) se determinó considerando la suma
de los caudales obtenidos por separado utilizando
las ecuaciones 6 y 7 descritas anteriormente.
La segunda forma de captación de agua
de lluvia fue a través de tanques cisterna. Esta
propuesta consistió en ubicar tanques (cárcamos)
enterrados para almacenar la mayor parte del
agua que aporta la microcuenca interna 6 (Ci6),
en donde el agua escurrida se concentra sobre las
areas de esparcimiento de los departamentos de
Geología, Fisica, Polímeros y áreas adyacentes,
integrándose finalmente el agua sobrante sobre la
calle Sabiduría en el campus, con rumbo hacia la
avenida Colosio de la vialidad urbana en la ciudad.
2.4.2.2 APROVECHAMIENTO
SOSTENIBLE DEL AGUA PLUVIAL.
Desde la última década ha sido creciente el
interés en la gestión integrada del agua urbana y
la idea de que las aguas pluviales urbanas podrían
proporcionar un valioso recurso de agua; en
general, este concepto se ocupa de posibilitar una
gestión más sostenible de los ambientes pluviales
urbanos (Brown R., 2005). La necesidad de
afrontar la gestión de las aguas pluviales desde
una perspectiva diferente a la convencional, que
combine aspectos hidrológicos, medioambientales
y sociales, está llevando a un rápido aumento a
nivel mundial del uso de Sistemas Urbanos de
Drenaje Sostenible (SUDS), también conocidos
como BMP’s (Best Management Practices)
o WSUD (Water Sensitive Urban Design),
entre otras acepciones (Perales-Momparler y
Doménech, s.f.).
En ese sentido, como tercera etapa del presente
estudio, se enfocó a integrar el caudal total de agua
pluvial del sistema propuesto, el cual se recolecta
en el pozo de visita de la última intersección de
calles del trazo marcado en la discretizaciòn del
sistema pluvial (Ave. Universidad y calle del
Conocimiento) identificado con el pozo No. 5 de
donde el agua sigue su flujo hacia el pozo final No.
6 ubicado al finalizar la calle Universidad a escasos
25 metros del cruce con la avenida De la Reforma
de la vialidad urbana en la ciudad (Fig. 7). De este
62

pozo de visita final se propuso desviar el total de
agua total hacia una caja derivadora, donde dicha
caja primero recibe el caudal total, y después lo
deriva hacia un canal de tierra de sección trapecial,
en el cual se genera un flujo de agua a superficie
libre a gravedad y a su vez, se induce la infiltración
del agua a través del mismo canal y por un sistema
de pozos de infiltración en serie que se conectan
al canal, mismos que toman el agua del canal para
filtrarlo al subsuelo, y generar una recarga del agua
subterránea en esa zona.
El gasto total mencionado es el que puede
ocurrir en un periodo de retorno Tr = 10 años
derivado de las microcuencas siguientes: Ce1,
Ce2, Ci2, Ci1, Ci5, y 50% de (Ci4 y Ce3). El
diseño del canal se basó en la ecuación universal
de Manning; la cual se expresa para flujo
uniforme en función de la velocidad media del
agua (Gribbin, 2017), como se muestra:

Donde:
V = velocidad media de flujo en el canal, (m/seg.)
R = radio hidráulico, R = A/Pm, (m)
A = área hidráulica de la sección trapecial del
canal, A = b d + z d² (m²)
Pm = perímetro mojado, Pm = b + 2 d
² (m)
n = rugosidad del canal; n de Manning para el
canal de tierra (adimensional)
S = pendiente de la plantilla del canal, (m/m.)
Z = es el talud del canal de tierra. Z = 1.5
Los parámetros hidráulicos que permiten
iniciar el proceso de diseño del canal fueron: área
hidráulica, perímetro mojado y radio hidráulico,
mismos que para el canal de sección transversal
trapezoidal son obtenidas trigonométricamente. Al
sustituir el gasto (Q) en la ecuación de manning y
considerando que Q = AV por principios básicos de
hidráulica, y dejando la ecuación en la primera parte
con términos conocidos (Q, n y S) y los términos
que son incógnita (A y R) sección derecha de la
ecuación, según la ecuación (9):

La ecuación vista de esa manera representa
la solución de máxima eficiencia del canal, el
proceso implica que el diseño tendrá una solución
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

que arroje valores que cumplan la igualdad de la
ecuación (9) mostrada; por lo que, el proceso
es iterativo ya que se proponen valores de la
geometría del canal: ancho y tirante (b y d) hasta
lograr el cumplimiento de la ecuación (9). La
sección obtenida en su diseño debe cumplir que
el flujo de agua en el canal debe presentarse con
una velocidad adecuada, ya que valores muy bajos
pueden impedir que el agua fluya adecuadamente,
mientras que valores altos de la velocidad del agua
pueden provocar daño en la plantilla y taludes
del canal, por lo que el tipo de flujo deseable en
el canal es un flujo lento, el cual se le denomina
también flujo subcritico.
La teoría de canales para flujo uniforme identifica
tres tipos de flujo en un canal relacionados con
su diseño y de acuerdo a la energía con la cual
se conduzca el agua, siendo estos el flujo crítico,
subcritico y supercrítico. El nivel de energía del agua
en el canal se refiere al valor de la suma de la energía
de posición, de presión y de velocidad para un gasto
Q de flujo constante; asi entonces el tipo de flujo
deseable es el subcritico (CONAGU, 2007).
Por otra parte, la escorrentía del agua pluvial en
general en las cuencas urbanas debe ser canalizada
con enfoques más sustentables para lograr un
mejor aprovechamiento y a su vez, disminuir la
problemática de las inundaciones y los riesgos de
daños a la infraestructura. Una forma de lograr lo
anterior es disminuyendo la escorrentía de agua

y caudales máximos que mediante estructuras de
retención y desplazando el agua a sitios menos
impermeables.
En ese sentido, se propuso un proceso de
infiltración del agua pluvial al subsuelo, mediante
un sistema en serie de pozos de infiltración, los
cuales son elementos hidráulicos que consisten en
excavaciones cilíndricas de profundidad somera,
que estarán rellenas de material granular (boleos, y
gravas) que permiten infiltrar el agua de lluvia que
colecta la caja derivadora directamente al suelo
en espacios reducidos en la longitud del canal de
tierra propuesto. Esta técnica tiene la ventaja de
poder ser aplicada en zonas en las cuales el estrato
superior de suelo es poco permeable, como es el
caso de zonas altamente urbanizadas.

3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN.
Al procesar la información de precipitaciones
máximas diarias, se obtuvo la relación de lluvias,
máximas diarias en 24 horas para diversas duraciones
de tormenta y periodos de retorno, representadas
en las curvas P-d-Tr, es la mostrada en la Figura 5,
siguiente:

Figura 5. Curvas de precipitación, duración y periodo de retorno: CURVAS P-d-Tr

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

63

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

Cualquier valor de precipitación (mm) para
un periodo de retorno considerado en la gráfica
resultante, puede transformarse en intensidad de
lluvia (mm/hr) al dividir el valor de la precipitación
entre la duración de la tormenta.
El caudal de agua (Q) que resultó a través
de la aplicación integra del método racional,
considerando la duración de tormenta mediante
como el tiempo de concentración promedio y
para un Tr= 10 años, asi como el coeficiente de
escurrimiento en cada microcuenca del campus
universitario es el que se muestra en la Tabla 2.
Por otro lado, el resultado que arrojó el diseño
de la red de tuberías del sistema de drenaje
pluvial con funcionamiento a gravedad, considera
un flujo uniforme del agua y un tirante normal
(altura) del agua (Yn) en el tubo trabajando al
81% del diámetro, así como la velocidad del agua

en cada uno de los tramos de la red, se muestran
en la Tabla 3. Los valores de la velocidad son
satisfactorios ya que están en el rango deseable (3
m/seg. a 5 m/seg.).
Respecto al sistema de captación del agua
pluvial resultaron varios tipos de bocas de tormenta,
los cuales, de acuerdo a su diseño y ubicación en
las calles, resultaron tres casos: del tipo transversal,
de banqueta, y combinada. El mayor caudal que
ingresa al campus universitario es generado en la
cuenca externa 1 (Ce1), cuya descarga resultó de
Q = 1.4 m3/seg. Para captar el 50% de este caudal
se propuso una rejilla transversal tipo Irving de
longitud L = 2.20 m, y ancho b = 0.86 m., con
un área de aberturas A = 1.064 m2, misma que se
conectará al Pozo P1 donde inicia la red de tuberías
en la Av. Universidad.

Tabla 2. Gasto máximo para
período Tr de 10 años
Fuente: elaboración propia

Tabla 3. Diámetro
de la tubería y
velocidad media
de flujo
Fuente: elaboración propia

64

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

El caudal de la microcuenca interna Ci6 resultó
de 1.25 m³/seg, donde parte de este escurrimiento
de agua se queda atrapado en las areas verdes de
los departamentos de Geología, Fisica y en areas
adyacentes. Por lo que, el aprovechamiento del
agua en este caso, se propuso captarla mediante
cuatro tanques cisternas de 90 M3 de capacidad
con dimensiones de 10 m x 3m x 3m. La figura
6 ilustra los elementos resultantes de captación.
El caudal total captado en el sistema de red
de tuberías en su último tramo por la avenida
universidad descarga en el pozo de visita 6 (P6),
del cual se envía hacia el sitio de aprovechamiento
sustentable del agua pluvial que inicia en la caja
derivadora (Fig. 7). Dicho caudal de agua que
puede ocurrir en un periodo de retorno Tr = 10 años
derivado de las microcuencas siguientes: Ce1, Ce2,
Ci2, Ci1, Ci5, y 50% de (Ci4 y Ce3) y suma un total
de 3.0 m3/seg. Siendo que este caudal recolectado
se descarga a un canal de tierra de sección trapecial
en una longitud aproximada de 190 metros, y en

cuyo recorrido el agua es infiltrada de manera
natural al subsuelo a través del mismo canal y de
los pozos de infiltración.
Figura 7. Desvío del caudal de agua pluvial
hacia la caja derivadora

Figura 6. Rejillas, bocas de tormenta y cisternas en las vialidades del Campus

Fuente 6 y 7: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

65

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

El canal de tierra de secciòn trapecial resultò
con un ancho de plantilla de 1.0 metros, y un
tirante de agua de 0.93 m., con un bordo lbre de
0.15 m., y un ancho total de la superifcie libre
del agua de 3.8 m. (fig. 8). De alguna manera,
esto guarda cierta similitud con el plan de
aprovechamiento sustentable de la Universidad
de Victoria, Australia, el cual consideró entre
otros, la adecuación de estacionamientos en
areas permeables, y canales de tierra trapeciales
filtrantes con una ancho de plantilla de 0.6 a 2.4
mts., y pozo estanque de infiltración del agua al
subsuelo (RCL, 2004).

Figura 9. Aprovechamiento sustentable del agua pluvial
(canal y pozos de infiltración)

Figura 8. Canal de tierra (arcilla) excavado en el sitio

Fuente: elaboración propia

El canal propuesto recibirà el agua que descarga
la caja derivadora de secciòn cuadrada de 2.5x2.5
m. y altura h = 3.8 m; Mientras que el canal como
elemento de partida toma el agua recolectada en la
caja derivadora mediante el tubo que descarga en
una pequeña zanja provista de materiales pétreos
(arena, grava y boleo).
El flujo del agua en el canal resultò con una
velocidad media de 1.3 m/seg, siendo un flujo
lento y adecuado. Lo cual es aceptable ya que el
valor obtenido para el tirante critico (dc) resultó
dc = 0.70 m. cumpliéndose la condición dc &lt; d
garantizando asi un flujo subcritico (lento) del
agua en el canal de tierra, lo cual es ideal para
que en la conducciòn del agua se favorezca la
infiltracion al subsuelo mediante el mismo cnal,
asi como el tramo corto de zanja y los pozos de
infiltracion propuestos a cada 20 metros en el eje
del canal (Fig. 9).
La estratigrafia del terreno ha sido detrminada
por el laboratorio de Geotecnia del Dpto. de Ing.
Civil y Minas, de la Universidad de Sonora, de
acuerdo a la comunicación personal del Ing. Oscar
R. Rodríguez indicando que el material filtrante
en el sitio inicia a una profundidad de tres metros
con una permeabilidad (K) del estrato de grava 150
m/día (1.7 x 10-3 m/s). Por lo que, se propuso una
profundidad ligeramente mayor de 3.5 metros para
66

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Drenaje pluvial sostenible

cada uno de los pozos de infiltracion en serie de
forma cilindrica con un diàmetro de 1.0 m. (Fig.
10). Fue necesario proponer una segunda caja del
agua pluvial al finalizar el eje del canal, la cual su
función es una obra de demasías (excedencias),
cuyo propósito es enviar el agua pluvial sobrante
hacia afuera del campus por la calle Colosio
que se localiza a escasos 3 metros frente a dicha
caja después del muro perimetral del campus
universitario.
Fig. 10 Elementos en Isométrico: canal, zanja y pozo de
infiltración.

Fuente: elaboración propia

En esta temática, Gonçalves y otros (2016)
abordaron un estudio para la mejora del paisaje
en un proceso del planeamiento del campus en la
universidad de São Carlos, Brasil, tales estudios
dieron como resultado proyectos paisajísticos que
consistieron dos áreas amplias que sirvieran para
la Infiltración del agua pluvial, y adicionalmente
un pozo de infiltración de agua hacia al subsuelo;
con ello lograron confirmar la necesidad del
reconocimiento de las técnicas compensatorias
por la comunidad usuaria para fines de aceptación
e identificación con los espacios, proporcionando
la gestión integrada de infraestructura y creando
un paisaje sustentable. De igual manera, Torres
y otros (2012), señalan que el estudio de
aprovechamiento de agua de lluvia para el
Campus de la Universidad Javeriana en Bogotá,
fue mediante análisis a través de microcuencas,
para proponer construir diferentes tanques y
redes que lograran ser operadas por sistemas a
gravedad sin afectar los espacios del campus.
4. CONCLUSIONES.
Para abordar el problema del escurrimiento
de agua pluvial en el campus Hermosillo de la
Universidad de Sonora fue necesario dividir
la superficie de estudio en un conjunto de
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

microcuencas. De ahí que se identificaron
un total de 12 microcuencas, de las cuales se
denominaron tres externas al campus (Ce), y
nueve microcuencas internas (Ci); de estas la
microcuenca que generaron el mayor caudal es la
Ce1 y la Ce2.
En el caso de las tormentas que se presentan en
zonas cálidas, estas suelen ser del tipo torrencial,
pues son lluvias intensas y de corta duración,
los resultados arrojaron que la máxima duración
fue de 33 minutos, y a su vez, la precipitación
máxima ocurrida fue de 40 mm en la microcuenca
Ci7, lo que representa una intensidad de lluvia de
71.3 mm/hr., diferente es cuando la duración en
la microcuenca Ce3 fue de 12.9 minutos, y una
precipitación de 25 mm, genera una intensidad
de lluvia de 116.2 mm/hr. Esta situación provoca
escurrimientos agresivos por el agua, y provoca
inundación cuando el agua es retenida por
infraestructura que impide el paso del fluido,
como es el presente caso.
Se propone una metodología con aplicaciones
teórico practica para crear un sistema de drenaje
pluvial que no tiene precedente alguno, la propuesta
es de dos fases generales, primero de captar el agua
pluvial mediante una red de tuberías de material
PVC enterrada para evitar el conflicto al interior del
campus, y la segunda mediante el aprovechamiento
sustentable de esa misma agua captada; lo cual deberá
ser dirigida hacia una caja receptora y derivadora para
luego conducirla y pasearla por un canal de tierra para
generar una infiltración del agua al subsuelo.
Se establecen las bases para lograr un cuidado al
medio ambiente, ya que la infiltración del agua pluvial
a través de la serie de pozos de infiltración propuestos
es factible, puesto que la posición del nivel de agua
subterránea es mucho más profunda que los 3.5
metros de profundidad propuesta para dichos pozos;
convirtiendo esto en una recarga potencial de agua
en temporada de lluvias para la zona acuífera urbana.
Esto favorece la disminución del escurrimiento
del agua pluvial en la zona urbana aledaña a la
Universidad, beneficiándose la ciudad por la
disminución del volumen de agua de escorrentía
en la parte urbana que le corresponde a este sector.
Mediante esta alternativa generada por el estudio
desarrollado, se presenta una area de oportunidad
para la Universidad de Sonora en esta temática y
se debe evitar daños a la comunidad universitaria
y a la infraestructura, lo cual se puede traducir a
un cuidado del medio ambiente.
El caudal de agua que en su caso, pudiera exceder
67

�Ojeda de la Cruz, Álvarez Chaves, Orona Llano

en el sistema propuesto cuando el periodo de retorno
elegido fuese rebasado, el agua excedente finalmente
puede reintegrarse al escurrimiento urbano, ya sea a
través de la descarga que podría generase de flujo
excedente en la calle De la Sabiduría que fluye hacia
la zona sur del campus con dirección a la avenida
Colosio, y la posibilidad de que la caja prevista de
demasías (ubicada al final del canal) también haga
lo mismo, previamente se haya captado el agua
en los tanques cisterna propuestos para almacenar
temporalmente el agua, y darle uso futuro en el
riego de areas verdes.
Por otro lado, la situación de agua excedente
también puede ser infiltrada en la superficie de
terreno adyacente al eje del canal, ya que es un sitio
utilizado como estacionamiento vehicular que
utilizan como complemento los universitarios; ya
que puede ser preparada la superficie con material
granular filtrante. Además de plantar árboles en
el sector perimetral que genere una barrera verde
y logren coadyuvar en el amortiguamiento del
ruido urbano.
La autoridad universitaria en turno merece
considerar en su nuevo Plan de Desarrollo
Institucional (PDI) un plan integral para la
gestión sostenible del agua de lluvia, en el que
se incluya las metas y acciones específicas, para
cada uno de los campus; en principio para el
campus Hermosillo que es el más importante y de
mayor magnitud en todos los sentidos. C
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69

�Metabolismo ambiental. Cuidado y conservación de las áreas
verdes urbanas.
Environmental metabolism. care and conservation of urban green areas.
Recibido: noviembre 2018
Aceptado: marzo 2020

Erle García Estrada1
Jesús Enrique De Hoyos Martínez2
Víctor Daniel Ávila Akerberg3

Resumen

Abstract

El cuidado ambiental transita incongruentemente
entre la destrucción y contaminación; y el cuidado
y conservación, en específico en las ciudades. La
consecuencia de la destrucción y contaminación es
que propicia la modificación casi irreversible del
metabolismo ambiental al interior de las urbes,
al provocar la aparición de vulnerabilidades en el
sistema natural que producen desechos o salidas
nocivas para el ambiente y para la población que
habita en ellas. El cuidado y la conservación,
procura el restablecer el balance en el metabolismo
ambiental citadino.
Este artículo busca conservar las áreas verdes
urbanas como una posibilidad de restablecer el
equilibrio en el metabolismo ambiental de las
ciudades. Método utilizado, es la discusión teórica
de los conceptos de metabolismo, metabolismo
ambiental, cuidado, conservación y áreas verdes
urbanas es el contraste del pensamiento y análisis
de diversos autores. La contribución es definir el
concepto de metabolismo ambiental, además de
generar conciencia hacia el cuidado y conservación
de las áreas verdes urbanas a través de un marco
conceptual y un esquema vinculado

Environmental care moves in an incongruity
of two extremes, one end marks its destruction
and contamination, while the other the care and
conservation, specifically in cities. The consequence
of the first of them and that is the one that dominates,
promotes the almost irreversible changes of the
environmental metabolism inside the cities, by
causing the emergence of vulnerabilities in the
natural system that produce waste or harmful outputs
for the environment and for the population who
lives in them. The other extreme seeks care and
conservation, and with it, restore the balance in the
city's environmental metabolism.
This article seeks to conserve urban green areas as
a possibility to restore the balance in the environmental
metabolism of cities. Method used, is the theoretical
discussion of the concepts of metabolism,
environmental metabolism, care, conservation and
urban green areas in contrasting the thinking and
analysis of various authors. The contribution is to
define the concept of environmental metabolism,
besides generating awareness towards the care
and conservation of urban green areas through a
conceptual framework and a linked scheme.

Palabras Clave:

Keywords:

metabolismo ambiental; cuidado; conservación

environmental metabolism; care; conservation

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México; Doctorado en
Diseño, Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma de Estado de México (UAEMéx); E-mail: erlemanzana@gmail.com
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México; Doctor en
Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEMéx; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1;
E-mail: jedehoyosm@uaemex.mx
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Profesor-Investigador de Tiempo Completo en el Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales de
la Universidad Autónoma del Estado de México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1; E-mail: vicaviak@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

71

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

1. DEFINIENDO AL METABOLISMO
AMBIENTAL.
La palabra metabolismo (Stoffwechsel, en alemán),
fue un neologismo creado por el profesor alemán
Theodor Schwann, naturalista, fisiólogo y anatomista,
aproximadamente en 1841. Él usó el griego μεταβολή,
metabole, significa cambio, más el sufijo –ισμός
(-ismo), representa cualidad o sistema, es decir una
cualidad o sistema de cambio que muestran los seres
vivos para incidir químicamente en la naturaleza; es
el conjunto de reacciones bioquímicas y procesos
fisicoquímicos con ocurrencia a nivel celular y
en los organismos. Estos intrincados procesos le
permiten a la célula: crecer, reproducirse, y mantener
sus estructuras, entre otros aspectos, pueden ser
anabólicos o catabólicos (Anderns, 2018), definición
ligada a la biología. El concepto fue evolucionando
y permeando a otras disciplinas como la economía,
urbanismo y sociología.
En economía, el primero en usar la palabra
metabolismo en el siglo XIX, fue Karl Marx
(2018), en su famoso libro El Capital cuando se
refiere a la mercancía. Dice que las necesidades
particulares del hombre, en materiales dados por
la naturaleza, estarán en medida siempre por una
actividad productiva especial, en concordancia
con las necesidades específicas del hombre. Marx
se refiere al metabolismo de la siguiente manera:
Como creador de valores de uso, como trabajo
útil, pues, el trabajo es, independientemente
de todas las formaciones sociales, condición
de la existencia humana, necesidad natural
y eterna de mediar el metabolismo que se
da entre el hombre y la naturaleza, y, por
consiguiente, de mediar la vida humana
(Marx, 2018, p. 53)
En el abordaje de Marx, lo biológico queda de
lado, y el metabolismo se abstrae del nivel celular
a lo económico, en el aprovechamiento de la
naturaleza conforme a las necesidades específicas
y soberbias del hombre, que interaccionan con la
depredación de la naturaleza en las principiantes
urbes industriales en Europa. Evocando una
relación sociedad-naturaleza-trabajo, disfuncional
de explotación económica total.
Desde otra perspectiva, y en otra temporalidad,
en pleno siglo XXI, Roberto Bermejo (2005),
un profesor español de economía sostenible,
concibe, que no toda la energía y la materia se
72

pueden procesar a niveles celulares. Existe algo
más, como los materiales, flujos de energía y las
trasformaciones asociadas a las cosas vivientes,
rebasando lo anabólico o catabólico de la escala
celular, se interpola a la realidad mundana del
hombre (Ídem, 2005), y sus vivencias en las
ciudades. Para este autor, el término metabolismo
es aplicado a la economía sostenible, el hacer un uso
de los recursos naturales en beneficio del hombre
a través de su explotación consiente, procurando
la trascendencia de éstos para las generaciones
futuras. El término consiente abre la posibilidad de
considerar a la naturaleza como: Otro.
De acuerdo con la socióloga austriaca Marina
Fischer-Kowalski (2000), el metabolismo requiere
tomar del ambiente materiales útiles para realizar
diversos procesos y retorna sus desechos en formas
diversas. En una simbiosis entre naturaleza y
sociedad, a este tipo de metabolismo lo denominó:
metabolismo socio-natural. Los materiales tomados
de la naturaleza son procesados por la intervención
técnica del hombre, que vulnera a la naturaleza
(Jonas, 1995). En los diversos procesos metabólicos,
no se sospechaba esta vulnerabilidad antes de que
se hiciera reconocible en los daños causados a
ella, lo que dio origen a la investigación ligada a la
Ecología. Y es esta última la que permite estudiar
a fondo los diversos metabolismos ambientales y
su relación con el hombre que vive en sociedades.
En esta óptica, el hombre es el que decide ética y
moralmente las afectaciones al ambiente, desde sus
interacciones sociales en su cotidianidad territorial.
El ecólogo mexicano Víctor Toledo (2002),
asegura que el metabolismo se realiza por medio
del proceso social del trabajo, implicando una serie
de acciones independientemente de su formación
social y su momento histórico, espacio y tiempo,
es decir, se conforma un metabolismo social. El
humano, se apropia, produce, circula, transforma,
consume y excreta: productos, materiales, energías
y agua provenientes de la naturaleza. La actuación
del humano en cada una de las actividades antes
mencionadas, conlleva a la socialización con alguna
parte de la naturaleza. Toledo (2002) menciona un
principio eco-sociológico, que impera durante
el proceso metabólico, que es la reciprocidad
entre la sociedad y la naturaleza, en otras
palabras, la forma en que la organización social
da la pauta de transformación en la naturaleza.
Ejemplo: si la sociedad presenta pobreza extrema,
delincuencia, crecimiento excesivo y expansivo
de las ciudades, contaminación de los recursos
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

hídricos, el metabolismo eco-sociológico tendrá
desechos nocivos para la formación social y para
su momento histórico, porque la reciprocidad no
existiría; al contrario este principio se entendería
como depredación de la naturaleza por una sociedad
desesperada por saciar sus necesidades básicas de
consumo, además de las necesidades específicas
del mismo. Al contario de una formación social
enfocada a la reciprocidad entre el hombre y la
naturaleza.
Los conceptos de Bermejo (2005), FischerKowalski (2000) y Toledo (2002), contienen una
base económica, ligada al trabajo como medio
de explotación de la naturaleza en un modo
de producción consumista. Por otra parte, el
concepto de Toledo (2000) permite reflexionar la
importancia de la naturaleza como soporte vital
de la humanidad, en un sentido de proveedora
de insumos para la subsistencia del hombre,
en su autoconsumo y para la producción. Este
documento sugiere se pueda enfatizar en el
principio eco-sociológico, en el cuidado por el
Otro. Con esto se quiere decir que el Otro¸ es
considerado como la totalidad de la naturaleza
dispersa por la biosfera que interrelaciona y con
iteraciones permanentes con el hombre.
Al entendimiento de Toledo (2000) por la
naturaleza, Morín (2006) lo apuntala expresando que
la naturaleza, es un sistema vivo, que brinda ayuda
mutua entre diversos sistemas y subsistemas para la
construcción continua de unos con otros, mientras
unos llegan a su fin, emerge una nueva alternativa

que brinda vida y beneficio a la naturaleza, y por
ende al hombre.
Con el párrafo anterior, se expresa que las
acciones del hombre sobre la naturaleza se han
modificado, a pesar de vivir en una sociedad
consumista, la noción de cuidado y conservación
de la biosfera del planeta permea en la conciencia
humana. La humanidad tiene el poder de acción
sobre ella dentro de las ciudades o en lugares
intervenidos por la acción humana; mientras
que, en territorios ajenos a la mirada del hombre,
es el propio metabolismo ambiental es el que
se autorregula y se equilibra de acuerdo a sus
propios ciclos de regeneración o muerte.
Este metabolismo ambiental requiere entradas
(inputs), procesos cíclicos de flujos de materia y
energía; ligados con el cuidado y conservación
del hombre hacia el ambiente; y desechos
(outputs) con posibilidad de reabsorberse por el
mismo metabolismo en alguna etapa del proceso
de flujos, o en definitiva expulsarlos de él.
Algunos de los desechos (outputs), pueden dejar
ser reaprovecharles por el mismo metabolismo,
y convertirse en contaminantes que afecta en
directo al ambiente, y por ende al hombre.
El párrafo anterior, da la pauta para considerar
al metabolismo ambiental, como un sistema
abierto, por las múltiples interacciones con diversos
elementos naturaleza-hombre, a través de las
entradas los procesos de flujo y las salidas que
cualquier variable natural contienen en la naturaleza
(Esquema 1).

Esquema 1. Metabolismo ambiental

Fuente: elaboración propia basada en Toledo (2002)

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

73

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

En el apartado siguiente se realizará un
análisis del término cuidar, se congregan diversas
posturas de pensamiento como el económico,
ecológico, social, existencialista, la eco-teología
de la liberación, que en conjunto contribuyen en la
consolidación de la definición del cuidar del Otro
para este documento.
2. EL CUIDADO.
Anteriormente, se estableció el cuidado del
Otro, entendiéndose al Otro como: la naturaleza
en su totalidad. Esta manera de considerar a la
naturaleza concuerda con la ideología de James
Lovelock (1979) expuesta en su libro Las Edades
de Gaia. Una biografía de un planeta vivo,
donde expone que la Tierra es un todo viviente,
coherente, autorregulado y autocambiente, dicho
de otra manera, es un superorganismo “…que
se extiende desde el mismo corazón ardiente de
la Tierra hasta la atmósfera exterior…” (p. 2)
(Esquema 2).
Esquema 2. Gaia. hombre-naturaleza

Fuente: elaboración propia

En la Gaia o superorganismo viviente, las
partes que lo componen (hombre, flora, fauna,
ríos, rocas, montañas) están conectadas unas con
otras, y con la atmósfera, hidrósfera y litósfera,
compatibilizando con el concepto de metabolismo
ambiental, en donde la totalidad forma parte
importante de un conjunto que vive, respira y
evoluciona. Parte de este metabolismo ambiental,
tiene que ser cuidado debido a la interrelación
con el hombre.
Para abordar el cuidado, primero expondremos
su contra parte, que es el descuido, un patrón
recurrente en las sociedades contemporáneas, que
interaccionan con el metabolismo ambiental. El
74

descuido del hombre se vislumbra en la naturaleza
o en sus propias actividades cotidianas. Boff
(2002), menciona que para que exista cuidado,
se tendría que manifestar en diversos rangos el
descuido por aspectos como lo ambiental, lo social,
lo político y lo cultural. Propiciado en gran medida
por la dominación del hombre sobre la naturaleza.
Boff (2002), enfatiza en el descuido que existe
en las ciudades por parte de sus habitantes debido
a que la gente ya no socializa, esto genera falta de
identidad con el lugar en el que habitan, con sus
edificios, monumentos, parques y jardines, entre
otros. El descuido se filtra a la interacción del
hombre con la naturaleza, dejándola en completa
degradación y depredación. En esta crisis del
descuido aparece el cuidar.
El significado de cuidar, según su definición
etimológica (RAE , 2014), proviene del antiguo
coidar, y este del latín cogitāre (pensar), algunas
otras definiciones lo ponen como: proteger,
custodiar, preservar, guardar, vigilar. La concepción
religiosa no será incluida en este texto, la vertiente
se enfocará en representarlo como un modo de ser
y una actitud de acción.
Para Heidegger (2016), el cuidar o proteger se
encuentra en el construir como habitar. Refiriéndose
a que habitar contiene una bifurcación de cuidar y
cultivar. El construir como cultivar que cuida
del saber y de la cultura; y por el otro lado, el
construir como edificar en donde está contenido
la construcción de edificaciones para habitar
(hogar). Y habitar es el modo en que el hombre
existe en la Tierra, que es finito. Cuando el
hombre habita protege.
Heidegger en el mismo texto, realiza una
apelación a cuidar la tierra, diciendo:
Los mortales habitan en cuanto salvan la
Tierra… [ ]…; salvar significa propiamente:
liberar algo en su propia esencia. Salvar a
la Tierra es más que sacarle provecho o,
pues, trabajarla excesivamente. El salvar a
la Tierra no domina a la Tierra y no hace
esclava a la Tierra, de donde sólo hay un
paso hasta la explotación sin límites
(Heidegger, 2016, p. 154).
Como se afirma en el párrafo anterior, el
construir un habitar requiere la profunda reflexión
del hombre en cuanto a cómo cuidará su morada,
su hogar, donde se guarece de las inclemencias
del clima y de otras inseguridades. El término
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

morada u hogar se extiende a planeta Tierra como
morada en donde el hombre finito desarrolla su
vida cotidiana, donde se guarece de la intemperie
cósmica y tiene como soporte de vital a la
naturaleza. Indiscutiblemente, cuidar es aprender
o reaprender a habitar en nuestra casa, en
nuestra GAIA. El aprendizaje requiere de cambio
de forma de pensar, pasar de considerar a la Tierra
como una esclava a tratarla como un igual, de la
que dependemos para vivir. Tomando la ideología
de Heidegger (2016) e interpolándola con Boff
(2002), el descuido acarrearía consecuencias
como explotación de la Tierra sin límites, guerras
y aumento de la población.
Siguiendo esta ideología, en pleno siglo XXI,
la eco-teología de la liberación, liderada por el
brasileño Leonardo Boff, concibe el cuidar, como
una actitud, de preocupación, de responsabilidad
y de involucrarse profundamente con el Otro
(hombre o naturaleza). La actitud de ocupación
es un momento de atención, no de descuido.
La acción de cuidar se entrelaza con la ética del
hombre. En la forma de cuidar de cada individuo
resaltan los principios, y como menciona Boff,
“…las actitudes que hacen de la vida un buen
vivir…” (2002, p. 3-4), y en armonía con el Otro.
A este punto de vista, se le contrapone la crítica
que realizó Jonas (1995) a la visión científica
ortodoxa de finales del siglo XIX, la cual extiende
una negativa inflexible a brindar “…derechos
teóricos a pensar en la naturaleza como algo que
haya de ser respetado…” (Jonas, 1995, p. 35). A
lo que Heidegger (2016) reacciona diciendo que
el hombre salva a la Tierra en cuanto la habita, la
frase va en el sentido de proteger sin explotar de
forma innecesaria sus recursos y con pleno respeto
hacia ella inherente a una ética hombre-naturaleza.
Gracias a pioneros que defienden a la naturaleza,
y su derecho a ser considerada como un ser vivo
capaz de reflexionarse con derechos y apto para

recibir cuidado, como: Lovelock (1979), Heidegger
(2016), Jonas (1995) y Boff (2002), entre otros, la
humanidad camina, a pasos agigantados, hacia
el cuidado sin distinción hombre-naturaleza del
metabolismo ambiental, por ende, de beneficios
directos al buen vivir.
Lo anterior, establece el cuidado de la
naturaleza dentro de las áreas urbanas, como parte
de la esencia humana, de acuerdo a Heidegger
serían los lugares en donde el hombre habita y
por lo que se tienen que cuidar. Porque los límites
dibujados entre la urbe y la naturaleza han quedado
sobrepasados, nulificados. Los centros urbanos
se expanden con vehemencia arrasando con el
entorno natural que les es vecino, en palabras de
Jonas (1995), lo usurpan.
Esta usurpación de la cobertura vegetal es
un intercambio por artefactos que el hombre
elabora o construye para su confort, como:
carreteras, edificios, zonas habitacionales de
todos tipos, remedos de parques y jardines,
centros comerciales, entre otros. Permitiéndonos
entender las consecuencias de la expansión
urbana (Terradas, et al, 2011) con la finalidad de
corregirlas o controlarlas, en el mejor de los casos
aprendiendo a construirlas con la finalidad de crear
espacios que el hombre considere para habitar.
En conclusión, el cuidado es una acción y
una actitud que se encuentra incrustada en el
hombre dada por su existencia. Esta existencia
provee al hombre de principios éticos que marcan
su comportamiento para con el Otro (hombreambiente), en este caso se reconoce el cuidado
y no el descuido. El cuidado es inherente al
hombre y a su existencia, “… [ ] es un modode-ser esencial [ ]…” (Boff, 2002, p. 24), donde
lo que impera es el trabajo común para cuidar el
bienestar del planeta en general, dejando de lado
el egoísmo antropocentrista dominante en pleno
siglo XXI (Esquema 3).

Esquema 3. Cuidado del otro

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

75

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

3. LA CONSERVACIÓN.
La definición etimológica de la palabra conservar,
proviene del latín conservāre. Es un verbo
transitivo que implica el mantener la permanencia
o integridad de algo o alguien, mantener vivo
y sin daños a alguien, guardar con cuidado
algo, preservar algo en un medio adecuado
(RAE , 2014). La Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza (UICN) en 1980
define a la conservación como “la utilización
humana de la biosfera para que rinda el máximo
beneficio sostenible, a la vez que mantiene
el potencial necesario para las aspiraciones
de futuras generaciones” (UNIC, 1980). Esta
definición marca la responsabilidad del hombre,
en su forma social para con la naturaleza, depende
de él cuidar, aprovechar y preservar los recursos
de la biosfera.
Por ende, la conservación es un constructo
político-social de gestión de recursos naturales
bastante antiguo (UNESCO &amp; Hernández, 2009),
ligado con las necesidades de la sociedad y de la
naturaleza. Se establecen diversas estrategias de
uso de la naturaleza, se incluyen la preservación y
la producción sostenible de bienes y servicios que
brinda el ambiente al hombre, como: regulación
del clima, control de erosión, mantenimiento de
la belleza escénica, entre otros. Estas prácticas de
conservación, van desde los egipcios hasta las
culturas precolombinas donde se conservaban
recursos y espacios naturales, como jardines
botánicos, zoológicos, bosques, acuíferos o
áreas de esparcimiento específicas para un sector
de la población.
En este tenor, las ideas subjetivas del conservar
se ligan íntimamente con el diseño, que realiza
una transmisión a la materialización lógica de
esas subjetividades individuales o colectivas a
estructuras físico sociales (Muntañola, 2009)
vertidas en el diseño de los instrumentos,
leyes, normas, programas, planos y trazas que
crean los lugares a donde habitar. Muntañola
establece que todo diseño se realiza basado
en la cultura, porque en ella están adscritos los
códigos de funcionamiento de una sociedad y su
comportamiento para con la naturaleza.
Como la conservación es un instrumento de
gestión elaborado por el hombre con la finalidad
de retardar el exterminio de la naturaleza, este
mismo ha elaborado innumerables herramientas,
que son necesarias para que la sociedad gestione
76

“… la conservación y proyección de su patrimonio
en general y natural en particular…” (UNESCO
&amp; Hernández, 2009, p. 47). Y son las políticas
nacionales, marcos legales y las instituciones
encargadas de ejecutar lo anteriormente
mencionado en los diversos niveles de gobierno.
Algunas de las formas materializadas del diseño,
vinculando a la conservación en una relación sujetohistoria-lugar (Muntañola, 2009), son las políticas
públicas, programas de educación y divulgación de
los valores de conservación, programas y planes de
conservación, protección, manejo, restauración y
mecanismos de control.
Este documento, va más allá de entender a la
conservación como un puñado de normas y reglas
establecidas por un gobierno hegemónico, sino que
se contempla un entendimiento algo más profundo
relacionado con el consenso de principios y valores
de un conjunto de individuos.
En otras palabras, es entrelazar experiencias e
historias, que construyen acciones compartidas a
una visión extendida de la vida cotidiana (Aldrete Haas, 2009). Como la conservación es una acción
eminentemente humana, tiene dos ventajas que se
adicionan en pro al cuidado del Otro; la primera
es la historicidad o como lo expone el arquitecto
mexicano De Hoyos Martínez (2007), “ […] se
miran las múltiples historias que se observan en
la incertidumbre y en el azar como el patrón del
universo y de la vida cotidiana…” (p. 116),. Las
múltiples historias hacen referencia a las antiguas o
contemporáneas rutas existenciales del hombre sobre
el planeta Tierra y el cómo se aprovecha de él para su
supervivencia, las historias contienen interrelaciones
con el metabolismo ambiental que producen un buen
vivir a un individuo o a una sociedad.
Y la segunda, es la estructuración consensuada
de reglas de comportamiento para con el Otro, que
le permiten al hombre mantener la permanencia
de la naturaleza dentro de un espacio y tiempo
determinados. De acuerdo con Muntañola:
“…La base ética en la concepción de
mundo […] atraviesa el límite entre el
“yo” y el “otro” [… ] co-construyendo….
nuevos razonamientos, usando nuevas
clasificaciones que se adapten y expresen
las diferencias entre los diversos sujetos
de este diálogo. Inscribiéndose en una
moral, con principios éticos, se reconoce
el “Otro”, sus costumbres y sus hábitos”
(2009, p. 11)
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

Esta historicidad de múltiples miradas y la
moral, con principios éticos, establecen las normas
sociales para la conservación del ambiente, al
exigirle al hombre tratar al Otro como un igual,
un ser vivo. Conforme a Muntañola (2009), el
diseño del conservar se manifiesta en el sujetolugar-historia, y es su cultura la que marca los
códigos sociales de conservación de la naturaleza
en un lugar construido como son las ciudades y su
interacción con el metabolismo ambiental.
4. EL CUIDADO O CONSERVACIÓN DE
LAS ÁREAS VERDES URBANAS.
En el marco de la discusión anterior, se estableció
el concepto de metabolismo ambiental y se
ligó con la relación superpuesta del hombrenaturaleza. Al hombre se le confió el cuidar de la
naturaleza de manera inherente a su esencia y su
modo de ser por medio de acciones y actitudes en
beneficio del metabolismo ambiental.

Se concluyó que la conservación, es más que
un constructo político-social, es un consenso
de múltiples historias y una moralidad con
principios éticos que permiten contemplar al Otro
con igual. Que hace uso del diseño invocando a
la cultura en un tiempo y espacio determinados,
que sirven como enlace con el sujeto. En este
tenor, toca establecer cómo se aplica el cuidado
y la conservación en el Otro, que son las áreas
verdes urbanas.
Las áreas verdes urbanas quedarán entendidas
para este trabajo como (Esquema 4):
… [ ] conjunto de diversos espacios
ubicados dentro de la ciudad y cuya
vegetación es original o plantada por el ser
humano; con ese concepto se denominan
bosques urbanos, parques y jardines, así
como barrancas, glorietas, camellones y
espacios abiertos [ ]…
(González, 2008, p. 23)

Esquema 4. Tipos de áreas verdes urbanas

Fuente: elaboración propia basada en González (2008)

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

77

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

A la definición de González (2008), se le agregan
la dinámica de los cambios constantes del contenido
visual y biológico de estas áreas, de acuerdo con
Gilles (2008). Dando un panorama del afán de la
naturaleza por reclamar su autonomía, aun estando
confinada en un espacio artefactual o edificado por
el hombre. La naturaleza es salvaje, es un organismo
vivo que cambia, se mueve, vive y muere, se
transforma en diversos beneficios para el hombre
como el alimento, resguardo, calma, belleza urbana,
reducción de contaminantes, entre otros.
José Antonio Aldrete – Haas (2009) afirma
que las áreas verdes urbanas emiten un halo de
nostalgia por la naturaleza. Las primeras ciudades
industriales europeas del siglo XVIII las sugieren
como paisajes representativos que les permitían
a los obreros recordar los campos de cultivo y a
las clases altas pasear cómodamente evocando
bosques. En la cosmovisión oriental va más allá,
sus parques y jardines son construidos como
culto a la naturaleza donde el hombre acude a
contemplar su grandeza, a disminuir su ansiedad
por las largas jornadas de trabajo o estudio, a
pasar tiempo con su familia; la naturaleza es
una deidad sagrada y respetada. En México, el
cuidado y la conservación se remontan al siglo
XV, el personaje principal es Nezahualcóyotl,
quien establece una relación simbiótica entre
la naturaleza y el estado anímico de quien la
contemplaba (Bravo, 2012). Para él, la naturaleza
significaba esclarecer el enigma del hombre sobre
la Tierra, el más allá y la divinidad, expresado en
poesía, como “flor y canto” (León-Portilla, 1978).
La naturaleza es complementaria al hombre, y es
utilizada como una representación materia y efímera
de la divinidad del Dios creador del hombre y de la
Tierra. Nezahualcóyotl edificó palacios, templos,
acueductos en Texcoco y en la gran Tenochtitlán,
desarrolló sistemas de cultivos denominados
chinampas; así como jardines botánicos en
Chapultepec y Tetzcutzinco, dedicados a Tláloc y
Chalchiuhtlicue. Nezahualcóyotl daba primordial
cuidado al diseño de las zonas urbanas con la
finalidad de incorporar a la naturaleza y conservarla,
permitía continuar con el equilibrio del metabolismo
ambiental en ciudadelas como Tenochtitlán.
Definitivamente, hoy día, el cuidar y conservar la
naturaleza en las ciudades a través de los manchones
proporcionados por las áreas verdes urbanas, permite
reincorporarla a lo edificado, además de acercar
al hombre urbano enajenado por el consumismo y
la tecnología a ella. Al adquirir una nueva actitud
78

ante el cuidar y respetar a la naturaleza y su
metabolismo en un ámbito edificado, se toma plena
conciencia de que nosotros (humanos) también
somos naturaleza.
Como escribe Aldrete – Haass:
Las preferencias son claras, deseamos vivir
rodeados de jardines, buscamos parajes idílicos
para vacacionar y nos recluimos en spas para
descansar. No hemos asumido plenamente
que además de las acciones ecológicas
gubernamentales es más importante el cambio
de actitud de nosotros. Hemos pasado por alto
que tenemos voz y voto en la construcción del
hábitat, como clientes inmobiliarios, votantes
y contribuyentes. Una mayor toma de
consciencia de cómo vivimos el hábitat puede
revertir esa pasividad y devolvernos el papel
activo para preservar y reintegrar la naturaleza
a nuestro devenir diario
(Aldrete- Haas, 2009, p. 16)
El cuidado y la conservación aglutinadas a
las áreas verdes permiten al hombre despojarse
de egoísmo, mirar las diversas realidades con las
que estamos interrelacionados, verificar en efecto
que nuestro cambio de estilo de pensamiento y
actitud contribuiría a solucionar innumerables
conflictos ambientales, al interactuar en el flujo
de materia y energía como parte natural de los
procesos biológicos de la naturaleza.
5. CONCLUSIÓN.
El documento discurre entre diversas definiciones
de metabolismo contenidas en disciplinas como
la economía, sociología y la biología, en cada
una de ellas la naturaleza desempeña un papel de
medio para conformar una sociedad. El resultado
es la depredación de la naturaleza por el hombre,
la usurpación de lo natural por lo artificial sin
considerar los flujos de intercambio de materia y
energía que la naturaleza contiene en esos territorios
urbanizados. Este documento prioriza en destacar
que el metabolismo ambiental sea considerado
como un Otro, que contiene vida, y como un soporte
vital para el mismo hombre.
El metabolismo ambiental, es aquel que presenta
intercambio de flujos de materia y energía, ligados al
cuidado y conservación del hombre por el ambiente o
previstos por el mismo ambiente, hacia su mismidad.
Además, este súper organismo viviente, como lo
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Metabolismo ambiental

denomina Lovelock, presenta entradas (inputs) y
desechos (outputs). Que se describen con mayor
detalle en el esquema 5.
El cuidado del hombre por el Otro, se manifiesta
en los principios inherentes a las acciones
individuales de forma cotidiana en la interrelación
de la humanidad con el metabolismo ambiental.
Este modo- de –ser esencial marca la pauta que
confiere la igualdad entre hombre-ambiente como
seres vivos que coexisten en el planeta Tierra y del
cual el hombre requiere para su supervivencia y su
buen vivir, en el presente y en el futuro.
Conservar son historicidades de múltiples miradas
y una moral, con principios éticos, que establecen
códigos impresos en la cultura de cada sociedad en
un tiempo y espacio determinados. Códigos que
permiten identificar las acciones a implementar
en la conservación de la naturaleza en una
relación sujeto-lugar-historia. Está por encima de
la hegemonía gubernamental. Tradiciones que se
convierten en normas al interior de una comunidad,
que trascienden en propuestas de leyes, planes y
programas, educación ambiental, morfologías de
lo urbano en pro del metabolismo ambiental y su
espejo que son las áreas verdes urbanas.
Es hora de involucrar al cuidar y al preservar de las
áreas verdes urbanas en el metabolismo ambiental.
Esto requiere pensar en entradas, intercambio de
flujo de materia y energía, procesos, consumos y
salidas. Lo que se describe a continuación:

•
Las entradas o inputs: en este caso son
las áreas verdes urbanas, no obstante, se podría
considerar cualquier elemento que exista en la
naturaleza o en el hábitat edificado del hombre
(Esquema 5).
•
El flujo de intercambio de materia y
energía: materia considerada como la naturaleza y
la energía todo lo que se desprende de ella (calor)
o la que le da vitalidad (energía solar). Aquí la
materia se refiera a la flora y fauna, especies
arbóreas y recubrimiento verde de las ciudades,
ya sea originaria de la zona o sembrada por el
hombre. La energía es la que reciben del sol estos
organismos verdes con lo cual realizan fotosíntesis,
absorbiendo CO2 y liberando oxígeno.
•
La transformación y el consumo: Los
espacios inertes entre baldíos urbanos, azoteas
calentadas por sol, ahora son ocupados en pro
de la naturaleza citadina, interrelacionándose
con otros metabolismos como lo urbano, que
comprende temperaturas mayores, agua de lluvia
contaminada, escasez de insectos polinizadores,
entre otros aspectos, a estas variables se tiene que
acoplar el metabolismo ambiental en una ciudad,
a tratar de realizar sus funciones con lo que tiene
y generar productos que poco a poco incrementen
su calidad para con la naturaleza como para el
consumo humano.
•
Las salidas o desechos: es el final del proceso
de intercambio de materia y energía, después de la

Esquema 5. Áreas verdes urbanas y metabolismo ambiental

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

79

�García Estrada, De Hoyos Martínez, Ávila Akerberg

transformación y el consumo, es lo que va quedando.
Las salidas o desechos pueden reinsertarse
en algún proceso metabólico (ejemplo: las
compostas, los insecticidas orgánicos, el agua
de lluvia), o bien pueden generar beneficios o
contaminación a la naturaleza y al hombre. Las
salidas para las áreas verdes son regeneración
del suelo, incremento en el porcentaje de m2
de áreas verdes/hab, disminución de islas de
calor, embellecimiento de la ciudad, creación de
conciencia del cuidado de Otro, generación de
acciones para el cuidado del ambiente.
•
El espacio y tiempo determinados. Espacio,
se refiere al territorio en que ocurre el cuidado
y la conservación del metabolismo ambiental y
las características de la sociedad que lo procura.
Tiempo, es la historicidad de esa sociedad, de ese
hombre, de esa naturaleza y las acciones que se
tomarán en el presente para asegurar su existencia
en el futuro.
•
El cuidado para el metabolismo ambiental
y las áreas verdes urbanas, se refleja en las acciones
y cambios de actitud y estilo de pensamiento de cada
una de las personas comprometidas en proyectos de
huertos familiares, azoteas verdes, mantenimiento
de los parques y jardines, estos son los hombres
y mujeres que producen el cambio en el binomio
hombre-naturaleza. Una historicidad de múltiples
miradas y una moral con principios éticos. C
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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

81

�Analysis of the road network structures based on street
connectivity.
Análisis de las estructuras de la red de vialidades basado en la conectividad de
las calles.
Recibido: enero 2020
Aceptado: marzo 2020

María Erandi Flores Romero1
Irving Omar Morales Agiss2
Liliana Beatríz Sosa Compeán3

Abstract

Resumen

The following article proposes a method to identify
structures inside a road network with a flow-base
community detection algorithm implemented on a
graph representing the city road network.
According to the results obtained in the cities
of Mexico and Monterrey, the method effectively
divides road infrastructure into several communities
and preserves geographical neighboring. The
frontiers of communities match administrative
divisions along with other frontiers inside the city.
The identification of communities could be useful
to study the heterogeneity of street connectivity
inside the city which could lead to improvements
in urban mobility or even the application of public
policies.

El siguiente artículo propone un método para
identificar estructuras dentro de una red de vialidades
con un algoritmo de detección de comunidad basado
en flujos, implementado en un grafo que representa
la red de vialidades de la ciudad.
De acuerdo con los resultados obtenidos en las
ciudades de México y Monterrey, el método divide
efectivamente la infraestructura vial en varias
comunidades y preserva la vecindad geográfica.
Las fronteras de las comunidades coinciden con las
divisiones administrativas junto con otras fronteras
dentro de la ciudad.
La identificación de comunidades podría ser útil
para estudiar la heterogeneidad de la conectividad
de las calles dentro de la ciudad, lo que podría
conducir a mejoras en la movilidad urbana o incluso
a la aplicación de políticas públicas.

Keywords:

road networks; connectivity of communities;
space syntax

Palabras Clave:

redes de vialidades; conectividad de comunidades;
sintaxis espacial

1

Nacionalidad: Mexicana; adscripción: Universidad Nacional Autónoma de México, Investigadora becaria del CONACYT; E mail: maria.erandi@
ciencias.unam.mx
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción: jefe del departamento de análisis de datos en Digital State; Doctor en física por parte del Instituto
de Ciencias Nucleares de la UNAM; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I; E mail: irvingfisica@gmail.com
3
Nacionalidad: Mexicana; adscripción: profesor-investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL); Doctora en filosofía con orientación en arquitectura y asuntos urbanos, por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL);
miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde el 2014; E mail: lilisosa@hotmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

83

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

INTRODUCTION.
Since the 20th century, cities are increasing in
size and population all over the globe. From
then on, nearly half of the world population have
swapped rural locations to urban areas (Ritchie
&amp; Roser, 2018). Particularly in Mexico, urban
population have increased by 35% over the last
five decades (INEGI, 2010), and currently 72%
of the population in Mexico lives among its
cities (SEDESOL &amp; CONAPO, 2012). Dynamics
involved in cities are relevant not only for the
global trend towards urbanization, but because
urban areas are major structures in our society.
They facilitate the distribution of goods and
commodities for a large amount of people in a
reduced area and by gathering human capital they
create wider markets, foster job specialization,
increase social interactions (Schläpfer et al, 2014),
develop knowledge and promote inventions and
innovations (Bettencourt et al, 2007). Cities are
complex and self-organizing systems (White,
Engelen &amp; Uljee, 2015), that can be described
as a collective result of interactions between two
elements: a spatial structure consisting of network
linked centers conforming the physical aspects of the
city (buildings, roads, houses) and the human activity
generating movement through social and economic
occupations (Hillier, 2009). It is this movement
together with the spatial structure what creates,
modifies and maintain urban areas (Hillier, 1996)
For instance, this regulatory process can be
seen in the construction of roads, that is strongly
influenced -among other aspects- by land use
patterns, meanwhile the human activity that define
those land use patterns is governed by the actual
physical structure of the city.
Previous work have analyzed the structure
created by city dynamics focusing on the social
movement, for instance, (Roth et al, 2011) analyzed
the trips inside the metro of London to find the city
activity centers, (Ratti et al, 2010) used a modularity
optimization method to find a partition of Great
Britain according to the telephone call network,
(Rinzivillo et al, 2012) analyzed mobility behavior
with the trajectories and endpoints of GPS tracked
vehicles to find clusters, that were then compared

with administrative regions and (Zhong et al, 2014)
used the fare card information of public transport in
Singapore to find regions in the city reflecting the
mobility of Singapore inhabitants.
In this analysis we focus on the less studied
approach of city dynamics created by the road
network infrastructure, because movement inside
the city is related with the topological and geometric
complexity of the road network (Hillier &amp; Iida, 2005).
Street interconnection determines accessibility,
and consequently, imposes restrictions in the way
inhabitants move around, how they perceive their
city and consequently to what extent they can
modify it (White, Engelen &amp; Uljee, 2015) (Sosa,
2017). Therefore, if the road network is a core
urban element influencing long term dynamics,
its structure should portray features of the city.
Graphs4 are a helpful tool to show inner
structures and help to identify clusters of
elements, as they portray a simplified version of
the system that only focus on interactions among
their elements. The range of areas in which graph
analysis is used vary from detecting criminal
organizations (Ferrara et al, 2014) to describe
brain structures (Reijneveld et al, 2007) or infer
economic status from social network location
(Luo, 2016).
Aspects of the city can be characterized by the
broad variety of functions offered by graph analysis,
for instance, (Rinzivillo et al, 2012) and (Zhong et
al, 2014) used graph representations of their systems
in order to find clusters of routes inside the city. In
this analysis, a graph is constructed with streets
represented as vertexes depicted as edges, meaning
that this depiction preserves street continuity, as
paths inside the graph represent actual routes.
The approach to analyze the division created by
the connectivity of the streets in the city was to use
the Infomap algorithm5 that detects communities
indirectly by minimizing the description of flow
(modeled by a random walk) driven through the
edges of a graph. Communities were compared
with delegations and neighborhoods that had similar
areas and match geographically, additionally, the
distribution of betweenness centrality was compared
among communities, since it’s expected for the graph
partition6 to reflect how well connected are the streets.

4

A graph G is a mathematical object defined by an order pair of the set of vertexes or nodes V(G) the elements of the system- and the set
of edges or links E(G) -indicating relations between the elements by subsets of two (not necessarily distinct) vertexes-.
5
Appendix below provides a detailed description of its operation.
6
As in the mathematical sense a division of a set into disjoint subsets.

84

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

Since, the cities are a heterogeneous system,
the identification of communities could help
urban mobility by proposing new routes for
public transportation, finding area where bridges
and streets are needed or minimizing routes for
the distribution of resources. It could also help
to determine the optimal location for hospitals or
schools based on its accessibility and area coverage,
help to decrease disparities among the city by
identifying the areas that should be prioritize in
the urbanization plans or even contribute to predict
how a city will evolve.
MATERIALS AND METHODS.
Analysis of the road network.
The road network analysis consists of three phases:
construction of the graph with the information of
the road network, search of substructures in the
graph by minimizing the description length of flow
inside the graph and finally, interpretation of the
communities back in the original road network.
Construction of the graph.
A graph G is defined by an order pair of the set
of vertexes (or nodes) V(G) and the set of edges
(or links) E(G), therefore, a graph depends solely
on how those sets are defined. Thought it seems
natural to use street segments as the links and the
ends of those segments as nodes to create the graph

associated with the road network (representation
usually named simple graph), that depictions
are close to regular grids, making difficult to
search for hubs, also it divides a single street into
several segments, hampering the analysis of road
dynamics and lastly the inconsistencies, since a
node can represent an intersection, the end of a
road or even a sharp turn. (Marshall, 2016).
In order to overcome those problems, the graph
representation used for the analysis focuses on the
streets while preserving the continuity of streets
as in the original network (named dual7 graph in
the literature). Each vertex was paired with the
set of coordinates describing a street and vertexes
where joined by an edge only if there were point
coincidences in their list of coordinates: when
streets had an ordered pair of coordinates in
common, it was assumed that they do intersect
each other. Formally, the graph consisted of all
streets in the city represented with vertexes V(G)
and their intersections as links. Due to the lack of
street direction information in our data, edges were
bidirectional, meaning that all streets could be
reach by any of their intersections, however, if the
information is given, it is recommended to create
an oriented graph, to ensure that the flow inside the
graph models realistically city dynamics.
To test the method, we used the vector data of
Monterrey and Mexico City road networks. Such
data was created in 2010 by the National Institute
of Statistics and Geography in Mexico (INEGI)
and was consulted on October of 2018.

Figure 1. Comparison between simple and dual graphs

A: the original road network, B: its simple graph, C: its dual graph. Although both graphs keep network properties like
street connectivity, identifying a street and its intersections in the dual representation is easier and faster compared with
the simple graph. In order to compare depictions the intersections were drawn in gray, street segments in blue and the
streets segments forming a loop with their intersections were highlighted in pink and dark red respectively.

7

According to the mathematical definition, this graph is NOT the dual of the road network.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

85

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Search of substructures.

Interpretation of communities.

The algorithm Infomap finds the best partition by
creating modules in a random form, therefore, it is
recommended to repeat the process several times.
In this analysis the number of trials (repetitions
before picking the best solution) was set to 20.
Additionally, street membership was restricted to
only one community per level with the option no
overlapping module. Additional information of
the options provided by Infomap can be found in
www.mapequation.org/code.html.
Communities obtained by the algorithm are
grouped into different levels that follow a hierarchy:
first level communities gather the communities of
the second level and soon, meaning that the average
area covered by a community gets bigger as the
level decreases, and contrary: deeper in hierarchy
means smaller groups of streets and consequently
less area covered. For example, the road network of
Monterrey city generates communities at 6 levels of
depth; the first one with only 5 communities, each
gathering 2776 streets approximately, the second
composed of 48 communities, each with around 114
streets and so on until the last level, composed of 1749
communities, each grouping on average 7 streets.

Communities described in the output file are
interpreted back in the original road network by
identifying each vertex with the street coordinates it
represent, once is done, each vertex can be grouped
into their respective communities to generate a map
showing how the partition of the graph looks in the
real network at each level.
B)

Figure 2. An example of the interpretation of
communities
A: the first level communities found in the Monterrey’s
road network graph and B: the interpretation of those
communities in Monterrey street system.

A)

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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

COMPARISON WITH
ADMINISTRATIVE REGIONS.
In order to compare the administrative regions
to sets of lines describing street communities, its
necessary to assign an area for those communities.
The approach was to transform each line (street)
in a polygon by creating a shifted duplicate of
the line and join it with the original to construct
a georeferenced polygon with the line shape.
Community size varies widely even at the same
level, therefore, communities from all levels were
selected based on whether the area in which the
streets were bounded was similar to the average
area for those administrative regions, and finally
for each administrative entity, the community
with the smallest difference between their mean
coordinates was selected (it a community meet all
restrictions). Finally, the comparison was done by
counting the pixel coverage of an image in which
of the street polygons of a community and the
administrative region are overlapped.

B)

C)
Figure. 3 An example of the process to compare
communities and administrative entities
A: Selection of communities with similar areas to the
administrative regions, B: Selection of the closest community
for a specific entity, C: creation of the street polygons and D:
image created next to its pixel count.

A)
D)

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

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�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

RESULTS.
The cities selected to analyze its road network
structure were Monterrey and Mexico City, both
important cities in Mexico, but with different areas,
population and dynamics. In the fig. 4 we present
the distribution of community size at different
levels for Monterrey and Mexico City, additionally,
maps portraying the road network partitions for
each city at different levels are featured below.
Communities are colored based on the number of
streets they gather: red tones indicate fewer streets
meanwhile blue tones represent communities that
gather several streets. (in relation to the other
communities of that same level)
Figure 4. Distribution of community size at
different levels
A: Monterrey levels, B: Mexico City levels.

88

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

Figure 5. Partition levels of Monterrey road network structure

A: First Level, B: second level, C: third level, D: fourth level, E: fifth level, F: sixth level.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

89

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Figure 6. Partition levels of Mexico City road network structure

A: First Level, B: second level, C: third level, D: fourth level, E: fifth level, F: sixth level, G: seventh level, H: eighth level.

90

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

As the result of the area comparison, we present
the following stacked bar graphs that depict the
percentage of area covered by the geographical entity,
the street community and the intersection of both and
for the case of delegations the figure also includes
a map presenting how the street communities look
like when matched their respective delegation. For
the comparison of neighborhoods, the map is no
longer useful, and we just present the distribution
of area coverage. Using the second, third and four
level for Mexico City, and just the second and
third level for Monterrey. Communities for higher
levels are too small to match any administrative
division, therefore, those calculations were
omitted. And lastly, plots of the number of streets
gather by communities against their median
betweenness centrality for different levels:
Figure 7. Monterrey comparisons of area covered by streets communities against delegations and neighborhood areas

A: Municipal delegations of Monterrey City (territorial districts) overlap with the area covered by streets of the same
community and its respective bars representing those areas. B: Neighborhoods of Monterrey City overlap with the area
covered by streets of the same community and its respective bars representing those areas.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

91

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Figure 8. Mexico City comparisons of area covered by streets communities against delegations and neighborhood areas

A: Area of street community against Delegations of Mexico City overlap with the area covered by streets of the same
community and its respective bars representing those areas B: Neighborhoods of Mexico City overlap with the area covered
by streets of the same community and its respective bars representing those areas.

92

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

Figure 9. Size of communities against the median
betweenness centrality in the communities of Monterrey
A: First level, B: Second level, C: Third level.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

93

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

Figure 10. Size of communities against the median
betweenness centrality in the communities of Mexico City
A: First level, B: Second level, C: Third level.

94

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

DISCUSSION.
The disparities of Monterrey and Mexico City are
reflected in their respective road infrastructures:
Monterrey road network consist of 13 880 streets
while Mexico City has 82 737 streets. However, as
depicted on figure 4 the community size distributions
of their levels present similar shapes: the first level
of both cities have large standard deviations and
few elements that form a coarse-grained system;
and as the level increases the distributions start to
present skewness and outliers to the left (although
the standard deviation diminishes), indicating that
distributions for higher levels are less disperse, with
few communities gathering more streets than most
of the communities at that level.
The level of deepness in the partition allows to
focus on the city road network at different scales;
first partition levels give general information of
accessibility and road infrastructure among the
city, while communities at the last levels describe
more specific aspects. The first level Monterrey
presents an homogeneous division with five
communities of similar areas, meanwhile Mexico
city consist of one community covering the more
than half of the city and two smaller regions; a
division that reflects inequalities in the distribution
of road infrastructure.
At the second level partition, all south region
of Monterrey (Huajuco delegation) is divided
into several communities, each gathering few
streets. The zone partition is a consequence of
the land use, most of the residential areas in that
zone have small side streets and alleys. All those
communities are connected by only one main road
(Carretera Nacional) and parallel secondary roads
that connect with each other (La Luz avenue that
continues as Antiguo Camino to Villa de Santiago
and later becomes Camino Real) which is part of
the reason why the area appears fragmented into
small zones.
The second level partition in Mexico City presents
the southwest orange region (a collection of several
neighborhoods inside Álvaro Obregón delegation)
and the northwest pink region (Atzcapotzalco
delegation), the first being a residential zone and the
second, a delegation itself with its own dynamics.
On the other side the south and southeast brown
communities at the second level have the same
problems as Monterrey, those communities
correspond to small and distant towns at the
borders of Mexico City that are in fragmented
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

areas: San Miguel Topilejo and Parres el Guarda
(towns of Tlalpan delegation next to the border
with Morelos); San Andres Mixquic and San
Nicol´as Tetelco (towns of Tlahuac at the border
with Estado de México).
Further segmentation on each of the graphs
also show important information, however it
will not be discussed here due to the specificity
required to describe each zone inside the map.
At different levels some communities are
preserved almost the same, for instance, Monterrey’s
communities above and below Catarina River, kept
their streets almost the same from the third through
the sixth level which indicate a highly connected
cluster of streets. Meanwhile, in Mexico City,
delegation Benito Juarez is kept almost the same
from the second to the fourth partition.
Frontiers of the city such as the Catarina
River in Monterrey or the hill Cerro de la Estrella
along with the ring road Periférico are visible
at the first level partitions created by Infomap,
which reflects that natural and human created
frontiers in the city influence the road network
layout. However, urban areas are the result of
many different interactions, therefore it is not
expected to find a perfect match between city
zones and communities found with Infomap,
for instance, when the area of communities is
compared with administrative divisions, large
geographical entities at the borders of the city
are not fully covered by communities due to the
heterogeneous street coverage; this is the case in
border delegations like Huajuco in Monterrey, and
Milpa Alta in Mexico city that have fewer street
infrastructure compared with more centric areas.
Particularly, when communities of Monterrey are
compared with its delegations, the area overlapped
has a median coverage percentage of 54%,
meanwhile for Mexico city the median of area
intersected between communities and delegations
is of 16.49%, a very low percentage due to south
delegations like Milpa Alta (overlapping 7.5%
of the delegation area), Xochimilco (with 10.8%
coverage) and Tlalpan (6% area coverage) that
have a small coverage of streets compared to
the delegation because those limits of the city
have fewer streets, for instance, almost all the
infrastructure of Milpa Alta is in the community
depicted in fig. 7.
For Monterrey, there were 73 communities of
streets that match neighborhoods with a median
of 39%, from the third partition, some of those
95

�Flores Romero, Morales Agiss, Sosa Compeán

neighborhoods are Croc, Barrio San Luis, Barrio
San Carlos and Barrio de la Industria; meanwhile
the division of Mexico city road network matched
236 neighborhoods with a median of 37%, the
majority of those communities were from the
third level partition, in which neighborhoods like
Doctores, Obrera, Algar´ın, Viaducto Piedad,
Moderna, Prado Churubusco and Cualhuac´an
were visible.
The Infomap algorithm detect communities
based on the trajectories of a random walker,
therefore, it was expected that smaller communities
at the first partitions were a consequence of poorly
connected areas that keep the random walker
inside their area.
However, according to the graphs in figures 9
and 10, the comparison of betweenness centrality
(a measurement of connectedness that quantify
the number of shortest paths that pass through a
vertex) against community street size does not
present a relationship, there are small communities
with the highest and lowest values of betweenness.
Examples of high connected small communities
at the second level are the streets in La Rioja
and Granja Postal neighborhoods, as well as the
central community joining Asarco and Centrika
neighborhoods for Monterrey, and for Mexico
City, small street communities that cover
Granjas San Antonio and Los Reyes Culhuac´an
neighborhood, Area Federal San Nicolas
Tolentino neighborhood, San Mateo Xalpa town
and Santiago Tepalcatlapa town have also high
values of betweenness. Meanwhile, among the
small communities with low connectivity (as
measured by the betweenness centrality) are
Paseos Churubusco in Mexico City and Cumbres
Elite, 2do, 5to, 7o y 8o Sector for Monterrey.
There could be several reasons for this
inconsistency, one is the fact that the streets are
not perfectly mapped, and there are single streets
represented by several dis-joined segments, each
segment is analyzed separately as a different street
in Infomap; creating a misinterpretation of the
real dynamics of the city. Also, if the distribution
of betweenness centrality values in smaller
communities have a low standard deviation
and is probable for the median to have similar
high centrality values. The last one is due to the
fact that frontiers inside the city shape the road
infrastructure, therefore, those communities could
be the result of interactions between physical and
human elements of the city.
96

As mentioned on the methodology, for this
analysis it is always assumed that junctions and
streets work on both ways (due to the street
data used). Two important improvements of the
method -supported by the Infomap algorithmwould be to weight the nodes of the graph with
the actual fluxes of people and to restrict the
movement inside the graph by using arrows edges
directions creating an oriented and weighted
graph to represent the road network.
CONCLUSION.
The method divides the streets of a city into
communities based on the connectivity of their
road network graph, where paths inside the graph
represent real routes in the city and consequently
the flow base partition generated by Infomap is
created by real street dynamics.
The partitions preserve some physical and
administrative frontiers inside the city, however
they communities don’t match perfectly with zones
of the city such as neighborhoods of delegations.
This is a useful method to analyze the street
infrastructure at different scales and to compare
whether the street intersections are useful to transit
around the city effectively. C
SUPPORTING INFORMATION.
Appendix.
The community detection algorithm Infomap is
an open source code that optimizes a flow based
method called the map equation. Its operation is
based on the duality between compressing data
and detecting significant patterns or structures
of the data. The algorithm infers the adequacy
of a graph partition based on improvements
compressing its information (Rosvall, Axelsson &amp;
Bergstrom, 2009). It starts by assigning a module
to every vertex and joining neighborhood vertex
into the same module depending on how well the
data can be compressed. The algorithm continues
by moving random vertex (and even modules)
into other modules until no move generates an
improvement in data compression. To create
a hierarchy in the structure, the procedure is
repeated with a new graph constructed from the
previous modules as vertexes and keeping the
edges between those modules. Finally, given the
fact that the algorithm is stochastic, partitions
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Analysis of the road network structures based on street connectivity

may deviate from one and other every time
Infomap is executed. To overcome those issues
the algorithm is repeated several times: only
the partition with the best data compression is
stowed (Edler &amp; Rosvall, 2018). Construction
and evaluation of a graph partition is determined
entirely by improvements in data compression,
which translates into decreases in code length
rated by the map equation. Its approach is that
structures inside a complex system are determined
through a flow modeled by several iterations of a
random walker constrained in the graph.
Flow description can be compressed using
different sets of modules as graph partitions.
With the Huffman code, modules and nodes are
assigned codewords determined by the random
walker visit frequency. Then flow is described
by a sequence of codewords indicating the order
in which modules and nodes were visited. Each
encoding have a lower bound on code length
L(M), determined by Shannon’s entropy of the
module codewords index H(Q) weighted by the
sum over the probabilities qi to exit module i and
the entropy of the vertex codewords H(Pi), inside
module Pi, weighted by the probability pα to visit
vertexes in module i and to exit that module:

(Rosvall, Axelsson &amp; Bergstrom, 2009)
ACKNOWLEDGMENTS.
The authors thank the financial support given by
the National Council of Science and Technology
(CONACYT) for the project CB-2016-297673:
Correlation between the topological concectivity
of the urban network and the areas that are
identified as a community in the urban imaginary.
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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura.
Una revision crítica.
The social construction in the architecture practice. A critical review.
Recibido: junio 2019
Aceptado: marzo 2020

Eugenia M. Villalobos-González1

Resumen

Abstract

La arquitectura ha sido muy estudiada desde los
estilos arquitectónicos, los arquitectos con sus
obras representativas, y el dilema de su vinculación
con el arte y la ciencia, pero poco desde el
ejercicio profesional. Por ello, se presentan los
resultados de una investigación documental sobre
la práctica de arquitectura y su compromiso con la
sociedad, a través de la revisión de: (1) el binomio
arquitectura-proyecto, (2) la evolución de la profesión
en el tiempo (3) los retos contemporáneos de la
profesión de cara a la sociedad (4) la construcción
social como práctica inclusiva de los diversos
interesados. La arquitectura procura espacios para
personas y comunidades que, dada la complejidad
de las edificaciones, también se construye con
personas que se agrupan para lograr un objetivo
común, la edificación. Existen muchas críticas
que señalan la arquitectura como una profesión
elitista y formalista, entonces el reto del arquitecto
contemporáneo está vinculado a asumir su rol social
como facilitador de la construcción del proyecto a
través de la participación activa y comprometida
de los interesados; esta es la construcción social del
proyecto que reconoce el papel de cada uno de los
actores con sus contribuciones y limitaciones.

The architecture has been very studied since
the architectural styles, architects with their
representative works, and the dilemma of their
connection with the art and science, but little
since the professional practice. Therefore, the
results of a documentary investigation on the
practice of architecture and its commitment to
society are presented, through the review of: (1)
the architecture-project binomial, (2) the evolution
of the profession over time (3) the contemporary
challenges of the profession facing society (4)
social construction as an inclusive practice of
the various stakeholders. The architecture seeks
spaces for people and communities that, given
the complexity of the buildings, is also built with
people who group together to achieve a common
goal, the building. There are many criticisms that
point to architecture as an elitist and formalistic
profession, so the challenge of the contemporary
architect is linked to assuming his social role
as a facilitator of the construction of the project
through the active and committed participation
of stakeholders; This is the social construction of
the project that recognizes the role of each of the
actors with their contributions and limitations.

Palabras Clave:

Keywords:

construcción social; interesados; arquitecto;
práctica de la arquitectura; proyecto

social construction; stakeholders: architect;
practice of architecture; project

1

Nacionalidad: venezolana; adscripción: facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Central de Venezuela; Doctora en Arquitectura,
Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Central de Venezuela; Email: eugivillalobos@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

99

�Villalobos-González

INTRODUCCIÓN.
Se presentan los resultados de una investigación
documental sobre la práctica de arquitectura y su
compromiso con la sociedad que le da licencia
para ejercer, en el entendido que la práctica de
la arquitectura puede ser definida como hecho
cultural, como arte o construcción social, porque
considera su dimensión político-social y reconoce
la cultura y a su vez la propone. Está enmarcado
en los estudios doctorales en arquitectura y su
correspondiente tesis, cuyo objetivo está vinculado
a la comprensión de la oficina de arquitectura que es
puente entre el arquitecto y la sociedad, para lo cual
es necesario explorar el ejercicio de la arquitectura
como respuesta al contexto social actual donde se
desenvuelven los arquitectos. Si bien la arquitectura
ha sido muy estudiada desde diversas facetas, poco
lo ha sido desde la perspectiva profesional, desde las
implicaciones de su ejercicio, de allí la importancia
de esta revisión documental crítica, la cual tiene
como objeto el “deber ser” de la arquitectura
como profesión dentro de un marco ético y social,
y la manera en que los arquitectos pueden asumir
el compromiso y además lograr recuperazvr el
liderazgo y reconocimiento de la sociedad.
En un sentido más amplio, el ejercicio de
cualquier profesión puede hacer aportes importantes
a la construcción de una sociedad más justa en
respuesta al privilegio y la confianza que esta les da.
Desde este punto de vista, el mundo profesional “...
se aproxima más a los temas y las sensibilidades
del comunitarismo, presta atención al contexto, a
la tradición viva del ejercicio profesional” (Hortal,
2010, pág. 26). De igual manera, Cuff sostiene
que “... ideológicamente, las profesiones están
vinculadas en un contrato social con el público:
conservan ciertos derechos y privilegios en la
sociedad a cambio de ciertas responsabilidades”
(1991, pág. 23). Estos planteamientos ponen
sobre la mesa que la práctica de la profesión
responde a la sociedad, a su contexto y también
a su colectivo profesional, por lo que formarse
implica no solo el aprendizaje de habilidades
técnicas sino también su socialización dentro
de un gremio con principios, valores y objetivos
que espera que cada uno de sus miembros ejerza
responsablemente.
Los arquitectos proyectan edificaciones para
que las personas realicen adecuadamente sus
actividades; por lo tanto, deben ser funcionales,
seguras y hermosas, responder al contexto, diseñadas
100

para las personas y con respeto a la arquitectura
como profesión, porque la arquitectura tal y como
la describe Salmona “… es una manera de ver el
mundo y de transformarlo, es sobre todo un hecho
cultural que propone y en ciertos casos provoca
la civilización [...] es tan deudora de lo cotidiano,
como de lo más espiritual del arte” (2003, pág. 24).
Por otra parte, al revisar la historia de la profesión
se puede observar que las funciones realizadas
por el arquitecto tienen ciertas variaciones: surge
como una especie de un maestro de obra que va
dando indicaciones en su construcción, diseña
edificaciones haciendo planos y maquetas y
coordina la obra. Incluso más recientemente se
ven contrastes en el ejercicio de la arquitectura
en diferentes latitudes. Pero en esta evolución es
factor común que el arquitecto toma intereses y
aspiraciones de otras personas para resolver un
problema, gestionando los recursos disponibles
y coordinando el equipo multidisciplinario que
desarrolla el proyecto.
Proyectar una edificación es una labor compleja
porque hay muchas posibles soluciones e involucra
a diversos interesados, con diferentes grados de
afectación y de responsabilidad, por lo cual la
arquitectura es una profesión que maneja una alta
carga subjetiva y política. En ese sentido, Rittel
(Protzen y Harris, 2010, pág. 192) manifiesta que
el diseño es un proceso argumentativo donde la
respuesta que se genere dependerá de la cosmovisión
del arquitecto y de los otros interesados. Así mismo,
Mayo y Gore (2013) parten de la arquitectura como
un arte social, que genera y transforma espacios
de vida y encuentro, por lo cual el arquitecto, en
la cotidianidad de su práctica, se convierte en una
suerte de mediador de las fuerzas políticas que
tienen influencia sobre el proyecto. Por ello, se
puede afirmar que, si bien hay un deber ser de la
práctica profesional, la forma de ejercerla depende
del contexto donde se desarrolle (con variables
físicas, ambientales, sociales, políticas, económicas,
legales, etc.); por lo tanto no hay una forma única de
hacerlo, pero sí se puede afirmar que el arquitecto
va a requerir mucha empatía y capacidad de
comunicación para lograr la comprensión de esas
variables de carácter subjetivo vinculadas a la
cultura del lugar, al manejo de su dimensión social,
a la vida diaria. Entonces, el proyecto se desarrolla
con el aporte de los interesados y es labor del
arquitecto, a partir de los objetivos comunes que
tengan, gestionar todas las participaciones y darles
expresión espacial.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

Igualmente, la inquietud por crear mejores
condiciones de vida, es común para diversos
organismos internacionales, como por ejemplo
la Unión Internacional de Arquitectos (UIA)
y Unesco, quienes afirman en su “Carta de
la formación en arquitectura” (2011), que los
arquitectos se deben a la sociedad y en función de
ello deben formarse y ejercer la profesión, sobre
todo en los países que están en vías de desarrollo.
Además, también plantean la importancia de
llevar a todos los niveles educativos lo relativo a la
arquitectura y el medioambiente, porque el entorno
construido es propiedad y responsabilidad de todos.
Y es que los aspectos sociales y culturales son
inseparables de la arquitectura en su labor de
proyectar edificaciones responsablemente; por lo
que al referirse a una aproximación ética y social
de la profesión, Salama indica que los arquitectos
de hoy tienen el desafío de “... crear ambientes
construidos que apoyen, fomenten, enriquezcan
y celebren las actividades humanas. La creación
de ciudades, pueblos y edificios siempre ha sido
el resultado de una combinación de factores
culturales, sociales, ambientales y económicos
y de necesidades” (2018, pág. 271). Esta visión
social y su complejidad, da preponderancia al
trabajo colectivo para hacer el proyecto y requiere
del desarrollo de múltiples habilidades que le
permitan un acercamiento más efectivo a la gente.

EL PROYECTO EN LA ARQUITECTURA.
“Entre arquitectura y proyecto se ha establecido
una identidad tan fuerte que la misma existencia
de la arquitectura no se cree posible fuera de su
realización en los proyectos” (Muñoz Cosme,
2008, pág. 15); cuando el arquitecto proyecta lo
hace viendo hacia el futuro y partiendo de una
necesidad que debe resolver con los recursos
disponibles, el objetivo final de proyectar es edificar
buscando que sea “... una propuesta innovadora
de relaciones espaciales, organizativas o sociales”
(pág. 16). Cotidianamente, el término proyecto es
utilizado con diferentes acepciones, este autor lo
define en tres niveles que están vinculados con el
quehacer: primero, el deseo de generar un cambio
o nueva realidad; segundo, las actividades
vinculadas a la creación de la obra arquitectónica
y; por último los documentos necesarios para
construir la edificación.
En términos gerenciales, “un proyecto es un
esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear
un producto, servicio o resultado único” (Project
Management Institute, 2017), se hace para dar
respuesta a un problema utilizando tiempo y
recursos limitados, y que dada su complejidad no
puede ser resuelto individualmente por lo que se
conforma un equipo de trabajo para lograr que el
proyecto sea exitoso. Sobre el éxito del proyecto
existen dos visiones complementarias, una de
carácter cuantitativo y otra cualitativo (ver figura 1):

Figura 1. El éxito del proyecto

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

101

�Villalobos-González

Los interesados son todos aquellos afectados
positiva o negativamente por el proyecto y/o su
resultado. En el caso específico las edificaciones se
pueden mencionar: clientes, usuarios, arquitectos y
consultores, constructores y proveedores, vecinos,
entes financieros y organismos gubernamentales
reguladores; cada uno de ellos con diferentes grados de
influencia o capacidad de comunicación, legitimidad
para mantener relaciones con la organización y
urgencia de sus intereses concretos sobre el proyecto
(ver figura 2). Son interesados centrales aquellos que
poseen estos tres elementos y latentes cuando poseen
dos, pero de igual manera deben ser identificados y
monitoreados porque en cualquier momento pueden
convertirse en centrales (Fernández Fernández y Bajo
Sanjuán, 2012) y (González, 2007).
Figura 2. Interesados centrales y latentes

Fuente: elaboración propia

Algunos de estos interesados son fácilmente
identificables e incluso partícipes del equipo de
trabajo, otros son más difíciles de reconocer porque,
dada la larga vida útil de la edificación, ellos y sus
expectativas variarán en el tiempo. Los intereses
de los diferentes actores pueden ser divergentes,
por lo cual para poder concertarlos se debe abrir
un proceso de participación, es decir, construir
socialmente el proyecto de forma tal que se logre un
sentimiento de apropiación donde cada uno pueda
verse reflejado en el proceso de trabajo y en el
resultado final. Esto genera compromiso para con
el proyecto y su resultado, no solo en términos de
sus intereses, sino también en las implicaciones
que tiene su implantación para el contexto, por
ello, el arquitecto en su condición de promotor
y facilitador de la participación tiene que tener
también una vocación formativa para concientizar
sobre el impacto de las decisiones adoptadas.
102

LA PRÁCTICA DE LA ARQUITECTURA
EN EL TIEMPO.
La arquitectura ha sido estudiada intensamente desde
la producción edilicia, los estilos arquitectónicos,
los arquitectos y sus obras representativas, así
como el dilema de su vinculación con el arte y la
ciencia, pero no lo ha sido tanto desde, tal y como
lo refiere Kostof, “La educación y formación del
arquitecto en diferentes épocas y en diferentes
ámbitos culturales, el proceso del ejercicio de
la arquitectura, la estructura de la profesión y
el nivel social del arquitecto, todos estos temas
han tenido una importancia secundaria” (1977,
pág. 10). Por ello, editó una revisión histórica
de la arquitectura como profesión que muestra
su evolución y presenta, como factor común en
diferentes periodos de la historia, al arquitecto
como quien concibe edificios siendo una suerte
de mediador entre el cliente y el constructor y,
quien además coordina los diversos esfuerzos.
Durante mucho tiempo la arquitectura era
un oficio, hasta que en el siglo XV inicia su
concepción como profesión, requiriendo un
siglo más para que se estableciera durante el
Renacimiento dentro de las estructuras sociales.
Decía Philibert Delorme que el verdadero
arquitecto tenía conocimientos de albañilería
y que requería una formación académica y
práctica, pero la característica distintiva como
profesional era dada por las “…relaciones
-tanto profesionales como sociales- con los
que le rodeaban: el patrón, los obreros, y el
administrador y los funcionarios del proyecto
de edificación” (Kostof, 1977, pág. 126), es
decir, reconoce el carácter político-social de
la profesión.
Otro hito importante, es el movimiento de
Beaux-Arts, cuyo fin “… era elevar la categoría
de la profesión. Los arquitectos querían que se
les reconociera como expertos con conocimientos
especializados, obtenidos mediante largos estudios.
Intentaban imbuir en la profesión una base teórica
y establecer principios éticos de conducta”
(Kostof, 1977, pág. 206). De hecho, la Escuela se
convierte en un importante centro de formación
de arquitectos, incluso del continente americano,
donde el taller se utilizó como oficina y centro de
enseñanza; la profesión va tomando cuerpo y se
asoma el estudio de arquitectura, como germen
de la futura oficina.
Dado el aumento de la complejidad y de la
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

magnitud de las tareas, también cambió la forma de
organización del proyecto, con más participación
de profesionales afines y más enfocada en el
trabajo en equipo lo que requiere mayor capacidad
coordinadora del arquitecto, la cual es reconocida
por el fundador de la Escuela de la Bauhaus, Walter
Gropius; para quien el arquitecto“… “uniría
los numerosos problemas sociales, técnicos,
económicos y artísticos”, [...] la arquitectura, en
su máxima encarnación, ha sido la madre de todas
las artes, ha sido un arte social” (Kostof, 1977,
pág. 278). Por ello, plantea el trabajo en equipo
como una respuesta lógica a la complejidad del
mundo moderno y la importancia de la relación del
arquitecto con la sociedad,
El equipo incluiría tantas especialidades
como exigiera el trabajo en cuestión, y
todos los esfuerzos serían coordinados por
el arquitecto [...] él o ella tendría que tener,
sobre todo, capacidad de coordinación,
compromiso, y negociación, capacidad
de equilibrar las exigencias y necesidades
opuestas, y tener en cuenta los puntos de
vista de otros profesionales
(Kostof, 1977, pág. 288)
Todo esto apunta no solo al trabajo de un equipo
multidisciplinar, sino también al reconocimiento
otros interesados con sus expectativas, visiones del
problema y sus posibles actos en pro o en contra del
proyecto, mucho más cuando las personas exigen
mayor participación en temas trascendentales, no
solo en la toma de decisiones sino propositivamente,
este es un cambio sustancial en la forma en que los
arquitectos deben asumir su rol social.
La evolución en la relación
arquitecto-cliente-usuario.
Uno de los cambios más sustantivos, quizá, en el
ejercicio de la arquitectura tiene que ver con las
relaciones entre clientes, usuarios y arquitectos.
Históricamente, primero hubo una relación clientearquitecto basada en el mecenazgo, donde el cliente
protegía al arquitecto-artista y de una forma u otra
busca imponer su punto de vista, si este “…incluye
el encargo de la obra y no se limita a una genérica

protección a la actividad del patrocinado, puede
determinar en gran medida el proceso creativo
y la ejecución de la obra” (Wikipedia, s.f.); por
ejemplo, se considera que Cosme de Médicis, en
el siglo XV, actuaba como mecenas-arquitecto
“... Gombrich ha apoyado de forma persuasiva
dicho papel activo por parte de Cosme: “No es
caprichoso sentir algo del espíritu de Cosme en las
edificaciones que fundó…”” (Kostof, 1977, p. 117).
Con la arquitectura moderna ocurre un cambio
en el rol del arquitecto que prácticamente se
convierte en proveedor de la forma de habitar. La
postguerra, la industrialización (con la aparición
del concreto y el acero) y las migraciones internas
son las condiciones imperantes en donde surge el
movimiento moderno; con énfasis en el desarrollo
de viviendas masivas, funcionales, de bajo costo
y construidas en serie. “Construir no significaba
adaptarse a un contexto particular y conciliar
con las tradiciones históricas, sino más bien
'partir de cero' para aplicar sistemáticamente una
tecnología experimentada en la realización de
un objeto concebido para cumplir su función de
manera eficaz…” (Lagueux, 1995, pág. 148). El
ignorar la realidad del contexto y de los usuarios,
generó otros problemas de carácter social; destaca
como ejemplo el desarrollo habitacional PruittIgoe (Missouri) cuya demolición es, para Charles
Jencks, un acta de defunción “... la arquitectura
moderna murió en St. Louis, Missouri el 15
de julio de 1972 a las 3h32 de la tarde (más o
menos)” (1981, pág. 9).
Actualmente la visión es otra, de acuerdo a la
“Carta de la formación en arquitectura” de Unesco/
UIA (2011), la profesión tiene un compromiso
social, el rol del arquitecto es mejorar la calidad
de vida a través del desarrollo sostenible; esto
implica no solo el vínculo con el cliente sino
también con el usuario y otros interesados, ya sea
de forma directa o a través de estudios de carácter
social. Además, clientes y usuarios están más
dispuestos y comprometidos a participar en el
proceso de diseño, no solo en la toma de decisiones
sino de forma propositiva y proactiva, por lo
cual el arquitecto debe facilitar su participación.
Al respecto, el arquitecto venezolano Haiek2
(2016) manifiesta que “… quizá los protocolos
de participación tengan más que ver con volver a

2

Cofundador de LAB PRO FAB: “laboratorio de proyecto y fabricación que reúne disciplinas del diseño para hacer investigación aplicada
al desarrollo cultural, social y ambiental” (Twitter).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

103

�Villalobos-González

nuestras raíces: conciliar, entendernos, discutir,
tomar decisiones, entender que el voto en una
asamblea no es el único instrumento democrático”,
lo que pareciera afirmar que la construcción social
y el diálogo argumentativo son vías para llegar a la
mejor respuesta posible.
En este mismo sentido, la constante y continua
evolución desde el refugio primitivo hasta del
concepto de habitar, ha hecho que las aspiraciones
que han de ser satisfechas sean más complejas cada
día. El espacio ya no es solo para abrigar al ser
humano, sino para que se desempeñe en actividades
muy diversas y que requieren de un mayor y
mejor vínculo con el entorno. En consecuencia,
surgen más y mayores requerimientos “... que
plantean tanto la necesidad de nuevas formas de
actuación como la renovación y transformación
de los espacios donde tienen lugar. Cambios
que, en definitiva, suponen nuevas oportunidades
de futuro para nuestra profesión” (Colegio de
Arquitectos de Cataluña, 2016, pág. 8). Todo esto
aumenta la complejidad e incertidumbre, por lo
que para que el proyecto sea exitoso requiere de
participación de múltiples interesados que ha
de ser articulada efectivamente. Esta labor es
responsabilidad del arquitecto en su condición
de facilitador de los procesos necesarios para la
construcción del hábitat.

Esta evolución del mecenazgo, al arquitecto
proveedor y al facilitador (ver figura 3) coincide
con los planteamientos de Littman et al. (1981),
quienes se refieren a la actitud del arquitecto hacia
el cliente hablando del pragmático o “dar-lo-queellos-quieren”, el egoísta o “dar-lo-que-yo-quiero”
y el facilitador o “dar-lo que-nosotros-podemos”3.
El arquitecto facilitador de la construcción
social, al que debemos acercarnos cada vez
más, reconoce que todos los interesados tienen
contribuciones y limitaciones y que el proyecto
tiene restricciones a las que necesariamente hay
que ajustarse. Este proceso de construcción social
permite ir manejando esos elementos para darles
sentido, conceptualizar el objeto del proyecto y
darle forma en los documentos necesarios para la
construcción de la edificación.
Una edificación que genera un sentido de
identificación y de apropiación por parte de
quienes participan en el proceso. Ignorar todas
estas señales que desde hace largo tiempo
plantea la sociedad, solo hace que la profesión
se debilite y pierda más terreno de actuación, el
reconocimiento que se logre de ella dependerá
de quienes ejercen la profesión y la forma en que
responden a los requerimientos de los interesados,
no solo en cuanto al resultado sino al desarrollo
del proyecto y al nivel de participación en él.

Figura 3. Evolución de la relación-arquitecto-cliente-usuario

Fuente: elaboración propia

3

Dar-lo-que-ellos-quieren (give-'em-what-they-want), dar-lo-que-yo-quiero (give-'em-what-I-want) y dar-lo que-nosotros-podemos
(give-what-we-can)

104

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

RETOS DEL ARQUITECTO
CONTEMPORÁNEO.
Existen, de larga data, diversas y razonadas
críticas con respecto a los arquitectos y la forma
en que llevan adelante los proyectos, las cuales
provienen del ciudadano común, de quienes
comparten el trabajo del proyecto, de aquellos
que estudian la arquitectura y el ejercicio de la
profesión, e incluso de los mismos arquitectos.
Ellos coinciden en que en la práctica profesional y
en la enseñanza de la arquitectura se hace énfasis
en el diseño con una concepción formalista y
elitista “… los practicantes a menudo viven
dentro de una red social de élite privada que
cosifica una cultura local, lo que puede conducir
a [una] debilidad, no cuestionar cómo el diseño
puede servir o abordar el interés público…”
(Mayo y Gore, 2013, pág. 8). También indican
que el arquitecto no solo debe ser un diseñador
competente sino un líder efectivo del equipo por
lo que “… hay que ampliar sus capacidades en
nuevas áreas contribuyentes. Esas áreas podrían
incluir: los problemas urbanos, los procesos
políticos, negociación, habilidades de liderazgo,
y desarrollo económico” (Cuff, 1991, pág. 260).
Por su parte, en la “Encuesta sobre el estado de
la profesión de arquitecto 2009”, indican que la
profesión se enfrenta a una gran amenaza por su
“... falta de estrategias que involucren a todo el
sector de la construcción, incluyendo en él a los
ciudadanos/usuarios y los poderes públicos, en
el que -como admiten muchos participantes- el
arquitecto es (relativamente) secundario...”, ante
ello plantean la necesidad de aliarse con actores
distintos a los tradicionales (constructores y
promotores) para lo cual “... necesitarán sin duda
nuevos lenguajes, que les permitan superar esa
endogamia comunicativa de las que nos hablaban
aquellos que viven y trabajan con ellos” (Centro
de Estudios de la Profesión de Arquitecto [CEPA],
2009, pág. 28)4
Para la UIA “... los arquitectos, como
profesionales, están obligados a cuidar de
las comunidades a las que sirven. Esta es una
obligación que prevalece por encima de su interés
personal y de los intereses de sus clientes” (2002,

pág. 2), por lo tanto, y dada la globalización del
ejercicio profesional, se hace necesario contar con
un acuerdo de normas aplicables con suficiente
flexibilidad de acuerdo a las particularidades
locales permitan que los arquitectos protejan los
intereses de esas comunidades, lo que reconoce
las diferencias contextuales. Los cuatro principios
de este acuerdo son: competencia, autonomía,
compromiso y responsabilidad.
Si bien los arquitectos practican desde la
antigüedad, el ejercicio profesional se ha vuelto
más demandante por la complejidad de los
requerimientos de los interesados, los avances
tecnológicos, las exigencias sociales y ecológicas.
Por ello indica que los servicios que puede
prestar un arquitecto son: diseño, construcción,
conservación, restauración o alteración de edificios
y la planificación; incluyendo, entre otras cosas
paisajismo, urbanismo, estudios preliminares,
proyectos, coordinación de la documentación técnica
de consultores, administración y supervisión de obra,
trámites de permisología, y gerencia de proyectos;
también establece unos requisitos fundamentales
para el ejercicio de la profesión.
De igual manera, la formación y capacitación
para el ejercicio profesional es pilar fundamental,
por ello en la “Carta Unesco/UIA de la formación
en arquitectura”, indican que al ámbito de la
arquitectura le corresponde “… todo lo que
afecta al modo en que el entorno se planea, se
diseña, se construye, se utiliza, se acondiciona
interiormente, se incorpora al paisaje y se
mantiene” (pág. 1). Además, manifiesta que hay
muchos espacios y nuevas tareas para el ejercicio
de la arquitectura si se toma consciencia de las
necesidades que existen en quienes no son los
clientes tradicionales, para la mejora de la calidad
de vida sobre todo de los más desprovistos. Para
ello el arquitecto debe tener un rol de facilitador
de la construcción del ambiente donde las
personas se desenvuelven, respondiendo de
forma balanceada a los intereses individuales
y colectivos. Finaliza refiriendo que su mayor
preocupación es “…el compromiso social de la
profesión, es decir, la conciencia del rol y de la
responsabilidad del arquitecto en su respectiva
sociedad, así como la mejora de la calidad de vida

4

“constituida por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España y la Caja de Arquitectos con el objetivo a promover el
análisis de las distintas dimensiones de la profesión de arquitecto y los procesos relacionados con ella” (Centro de Estudios de la Profesión
de Arquitecto [CEPA], 2009, pág. 2).

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

105

�Villalobos-González

a través de asentamientos humanos sostenibles”.
(Unesco/UIA, 2011, pág. 7). Esa reflexión da
cuenta de la necesidad de construir socialmente
el proyecto y de que el arquitecto pueda coordinar
todas las inquietudes y aportes de los diversos
interesados, subiendo la actuación del arquitecto
al de facilitador del proceso.
Un aspecto muy llamativo es que reconocen
la responsabilidad que todos tenemos sobre el
entorno construido y la arquitectura, al punto en
que demandan:
Que las cuestiones relacionadas con
la Arquitectura y el medioambiente se
introduzcan como parte de la educación
general en escuelas de primaria y secundaria,
porque es importante un conocimiento
previo del entorno construido tanto para los
futuros arquitectos como para los maestros
de obras y los usuarios de los edificios
(pág. 2)
Si bien eso implica un muy fuerte cambio
cultural, que escapa de las manos de los arquitectos
y cuyo efecto podría ser a largo plazo, desde la
profesión y su ejercicio sí se puede ir sensibilizando
a los interesados de cada proyecto y lograr un
compromiso que apunte a una construcción
sostenible, entendiendo que cada proyecto y cada
relación que se sostenga alrededor de él es fuente
de aprendizaje para todos; así no solo el arquitecto
sensibiliza a otros sino que él también se abre a
una mejor comprensión de su contexto social.
Conexión con la sociedad.
Algunos reconocidos arquitectos se han manifestado
sobre el rol del arquitecto contemporáneo no
solo en el plano discursivo sino en su hacer
cotidiano, además coinciden en la contribución
de la arquitectura con el empoderamiento de la
ciudadanía y la importancia de sintonizarse con la
sociedad.
Por ejemplo, Gopius fue un crítico de la actitud
pasiva del arquitecto “... frente a los cambios,
frente a los saltos cuantitativos y cualitativos.
Es la sordera de corazón y de la mente de que
padece el arquitecto de hoy, lo que preocupa

tremendamente a Gropius” (Villanueva, 1980,
pág. 25), lo que junto a su actitud ante la
responsabilidad social y el trabajo en equipo son
muestras de su visión de que la profesión es una
tarea político-social que responda a su realidad.
Para el colombiano Salmona la arquitectura
se debe a la ciudadanía, por lo cual “... hacer
arquitectura en Latinoamérica hoy es un acto
político, además de ser estético y cultural”
(Salmona, Conversando con Rogelio Salmona);
en consecuencia no puede abstraerse de su
contexto y sus circunstancias sino:
… tener un claro concepto de la realidad,
es decir, que debe poder evaluar lo propio,
saber extraer del fondo de la propia
cultura y de la cultura universal, de la
geografía, las soluciones más acordes a
las necesidades y comportamientos. La
arquitectura no debe separarse ni de su
tiempo ni de su gente.
(Salmona, 2003, pág. 25)
El arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva
reconoce la arquitectura como acto social que, si
bien tiene valores expresivos como otras artes “...
el grado de dependencia de las circunstancias
exteriores (del cliente, de la economía, del nivel
de los medios de producción, de la sociedad en su
conjunto) es inmensamente más alto y coercitivo”.
Por lo tanto el arquitecto debe luchar por el
reconocimiento y valoración de su condición
profesional no como “traductor, mecánico y
pasivo”, sino para que se “... reconozcan sus
facultades catalizadoras, sus percepciones
anticipadoras, sus naturales atribuciones de
creador” (1980, pág. 78). Es decir, el arquitecto
debe comprender la dimensión social de su
contexto, proyectar consecuentemente y así
lograr su puesto como profesional que ejerce
ética y responsablemente. Es importante señalar
que esto no debe asumirse individualmente, sino
desde un colectivo profesional que espera que
todos ejerzan responsablemente.
Desde la academia Bohigas y Bilbao, con el
proyecto Arquitectes de Capçalera5, buscan situar
en el centro del problema al usuario “... comenzamos
con la gente, hablando con ella y entendiendo

5
Arquitectes de Capçalera (Arquitectos de Cabecera) es un proyecto académico de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de
Barcelona (ETSAB) de la Univesitat Politècnica de Catalunya.

106

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

que su casa se construye, precisamente, desde
esta intimidad. Una intimidad que nos permite
reconocer cuáles son las asociaciones que
acaban construyendo un modelo de ciudad. Un
modelo que se piensa de dentro hacia fuera”
(2017). Esto refleja que las inquietudes sociales han
ido permeando en los estudiantes y los profesores en
consecuencia tienen que irse adecuando a los nuevos
tiempos porque la academia tiene la responsabilidad
de ir un paso adelante en su deber social.
Haiek (2016), reconoce la vertiente social
y entiende que “... la arquitectura es el tiempo
de las relaciones humanas...”, que de alguna
manera el arquitecto puede amalgamar a
individuos y comunidades para lograr sus
objetivos, reconocer los liderazgos y las formas
de organización así como los recursos humanos
disponibles, y sumarse a las luchas que ya
existen como una “... manera de vincularnos
a la ciudad. La arquitectura es una máquina
de empoderamiento: un soporte que
desaparece incluso –algo que es muy difícil
de concebir para un arquitecto: que el edificio
desaparezca– y deja que la vida esté en él”, es
decir, generar relaciones simbióticas con las
comunidades con las que trabaja.
Aravena, galardonado con el premio Pritzker,
menciona la importancia de que el trabajo
del arquitecto se ocupe de los problemas que
comparte la sociedad, “... traducir las fuerzas
en juego a forma [...] No es transformarse
en economista, político o antropólogo, pero
conocer sus lenguajes permite comprender
el código de las fuerzas que luego se deben
traducir a forma” (Aravena, 2016), en otras
palabras, poder desde la comprensión global
del problema y sus diversas aristas generar una
solución espacial que trascienda el espacio.
La participación.
Hay quienes manifiestan que la arquitectura debe
responder a su contexto, a la realidad de una
sociedad cada vez más demandante, lo que hace
que la actividad profesional se complejice porque
se incrementan las variables y los participantes en
el proyecto.
El español Rafael Moneo, compara la
arquitectura con el cine porque “... la obra es
resultado de la mediación de muchas gentes...”.
Además, destaca que el arte y la arquitectura “...
reflejan el modo de pensar y de sentir del tiempo que
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

representan y en el que son creadas [...] Aquellos
más clarividentes o con capacidad de creación
se escapan hacia lo que viene, entendiendo
esto como progreso” (Moneo, 2017); es decir,
la arquitectura está vinculada con su tiempo y
espacio, pero existen circunstancias en las cuales
el proyecto se anticipa a su tiempo y la respuesta
es una edificación de avanzada.
Para Juan Herreros, arquitecto y profesor
universitario español, “... la práctica de
la arquitectura se ha vuelto una actividad
tremendamente compleja en la que intervienen
[...] muchas personas, muchos conocimientos
que son imposibles de retener por uno mismo.
Por eso hay que abrir la mesa de juego...”
(2014). Esto lo considera posible a través
de lo que llama la arquitectura del diálogo
(Dialogue Architecture), que se da en tres
niveles: el primero, como un instrumento de
proyecto donde se confrontan ideas; segundo
a través de la posición crítica que promueva
la conciencia y la opinión fundada y tercero,
el diálogo arquitectura-ciudad porque lo que
se construye no son productos aislados sino
que se incorporan al paisaje como un todo.
Este aspecto es muy importante, porque hace
ver que son muchos los actores que deben
participar en el proyecto, quienes además tiene
su visión del problema y que en el proceso se
debe dar el diálogo argumentativo para buscar
una solución consensuada que los satisfaga en
mayor medida. Pero hay otro aspecto que es
fundamental y que tiene que ver con reconocer
la relación inseparable del contexto con la
edificación, en este sentido, cada uno de los
participantes tiene que asumir el compromiso
con un proyecto que va más allá de sus linderos,
porque también hace ciudad.
Además, habla de tres escalas en cada obra
arquitectónica o proyecto “… la escala del
encargo, es decir hacer lo mejor posible el trabajo
que tienes que hacer [...] ese trabajo en tu obra
personal, qué papel juega eso en tu discurso,
[...] y en tercer lugar cómo es que tú trabajando
[...] te sientes formando parte del mundo”
(Herreros, 2014). Esta perspectiva muestra que
todo proyecto, independientemente de su tamaño
o importancia, pasa a ser parte fundamental de
quienes lo habitarán, de la biografía proyectual
del arquitecto y de su vinculación con la sociedad,
con el contexto donde se implanta y con el
colectivo profesional.
107

�Villalobos-González

Por su parte, autores como Sadri hablan de la
existencia de una era post-profesional6, quien refiere
que la arquitectura enfrenta el muy importante
reto de “... redefinir la arquitectura no como
una profesión cerrada y elitista que siempre ha
estado al servicio del poder, sino como un campo
abierto, ético, receptivo, humanitario e incluso no
antropocéntrico de conocimientos y habilidades”
(2018, pág. vi). En ese mismo sentido, Salama
habla incluso de que para la supervivencia de la
arquitectura hay que manejar nuevos enfoques
sociales y éticos que requieren de las siguientes
cualidades:
•
Identificar las necesidades humanas y
sociales en el contexto del entorno en el que se
emplean los aspectos socio-conductuales, geoculturales, climáticos, políticos y económicos.
•
Evaluar el entorno construido para hacer
adaptaciones y ajustes apropiados.
•
Involucrar a las personas afectadas por
el entorno construido en el proceso de toma
de decisiones. (2018, pág. 272)
De alguna manera estos planteamientos
cuestionan el ayer y el hoy de la práctica de la
arquitectura y plantean la necesidad de abrirse
a diversos campos de acción muchos más
vinculados a la responsabilidad social de la
arquitectura como profesión.
LA PRÁCTICA DE LA ARQUITECTURA
Y EL MANEJO DE SU
CONSTRUCCIÓN SOCIAL.
Para Cuff la práctica de la arquitectura “... es el
desempeño habitual de actividades profesionales.
[...] la práctica arquitectónica emerge a través
de complejas interacciones entre las partes
interesadas, de las cuales surgen los documentos
para un futuro edificio” (1991, pág. 4). Esto
no es sencillo, porque implica ir resolviendo
poco a poco el problema con los participantes e
integrando las variables que lo afectan, es decir,
las edificaciones “…se construyen socialmente
por las manos de arquitectos individuales, sus
compañeros de trabajo, las organizaciones donde
ellos trabajan, el conjunto de colaboradores
desde clientes hasta consultores y colegas, y por

grandes fuerzas socioeconómicas que afectan a
la profesión” (1991, pág. 13).
Esto hace que el arquitecto además de los
conocimientos para el diseño, requiera habilidades
y herramientas para manejar la dimensión
social de la arquitectura. Esa dimensión es la
vida diaria con sus implicaciones individuales,
sociales, económicas, políticas y culturales por
lo que es importante reconocer todas las aristas
y complejidades para trabajar en ella de forma
efectiva. En ese sentido, el arquitecto actúa
como catalizador para que todos los interesados
participen con el propósito de llegar a un consenso
sobre elementos clave para el proyecto.
En cuento al diseño como actividad, se realiza
con las contribuciones de los interesados que
aportan un marco para las soluciones, por lo
que además de diseñar, asimismo será labor del
arquitecto coordinar todas esas participaciones
y darles expresión espacial; además se debería
extender también a gestionar y acompañar todo
el proceso del proyecto desde su encargo hasta
su entrega después de la construcción. De allí
el primer desencuentro entre el ethos7 y el
contexto porque las aspiraciones personales y
profesionales se mezclan con limitantes políticas,
de recursos, tiempo, regulaciones, entre otras;
que deben considerarse parte del problema que se
espera resolver con un proyecto para crear nuevas
condiciones que mejoren la situación.
En cuanto a los interesados en la obra
arquitectónica, Cuff menciona dos elementos
primordiales: primero la gran cantidad de
interesados que además tienen visiones que
pueden llegar a ser incongruentes entre ellas, y
por el otro el largo alcance de las consecuencias
de la obra. En ese sentido, es necesario tener
objetivos comunes para que se produzca un
proceso de negociación viable, entendiendo
que para el cliente y el usuario la respuesta a su
problema es el edificio como tal (para obtener
una utilidad o para su uso directo); mientras que
para arquitectos y consultores, cualquier proyecto
tendrá consecuencias para sus carreras y para las
organizaciones en las que trabajan, de allí que cada
proyecto implica aprendizaje y, de ser exitoso, es
una forma de promoción.

6
El término se introdujo para “... llamar la atención sobre los cambios en el papel y las responsabilidades de los arquitectos y diseñadores
urbanos, las organizaciones profesionales y las escuelas de arquitectura, paralelas a la neoliberalización y la globalización” (Sadri, 2018, pág. v).
7
Cuff utiliza el término para las creencias profesionales idealizadas desde la academia y que rara vez son cuestionadas, y que cuando ya
no son suficientes para explicar las acciones y actitudes cotidianas generan problemas en el ejercicio profesional.

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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

Destaca la relación arquitecto-cliente, la cual
es más dinámica con un cliente que participa
estableciendo limitaciones, aportando ideas
y dando aprobación, sin embargo, debe saber
cuándo ponerse al margen o retroceder durante el
proceso de diseño para que el arquitecto pueda
hacer el trabajo apropiadamente; es un punto
justo de equilibrio que se logra a partir de la
comunicación transparente, la confianza y el
respeto mutuo. Esta relación es tan importante
como el proceso de diseño y no se da a priori,
sino que debe ser cuidadosamente concertada y
cultivada. Además es importante resaltar que el
cliente es el puente entre los arquitectos y usuarios
finales, al respecto Van der Linden et al., refieren
que existen “...cuatro tipos de relaciones (ausencia
del cliente, sustitución, consulta y compromiso),
con características socio-materiales particulares
que obstaculizan o estimulan la atención a los
usuarios” (2017, págs. 180-181):
•
Cuando el cliente está ausente se presta
muy poca atención al usuario.
•
Cuando es sustituido por un asesor la
atención se desvía hacia aspectos técnicos y
comerciales.
•
Cuando está disponible para consultas
puede existir mayor información sobre el
usuario y se logra alinear el proyecto con sus
expectativas.
•
Cuando la participación es comprometida
suelen darse dinámicas muy productivas que
facilitan el vínculo y la participación directa
de los usuarios. Este compromiso suele
arraigarse en otros participantes del proyecto.
De esta manera surge el lado subjetivo del
diseño centrado en las acciones y relaciones de los
actores, que se refiere a la construcción social del
proyecto. Ahora bien, si la relación con el cliente es
vital, con el avance del proyecto las interacciones
del arquitecto necesariamente se van a desplazar
en mayor medida hacia la relación con los
consultores para darle forma definitiva al edificio.
Esta visión de la construcción social del proyecto,
reconoce el papel de cada uno de los actores que
contribuyen en el proceso y “… no niega el papel
del individuo ni los métodos individuales que se
han documentado en la investigación previa. De
hecho, cada proceso colectivo en la arquitectura
se compone de individuos que representan a
8

arquitectos, clientes, consultores, organismos
reguladores; y en ocasiones ocupantes” (Cuff,
1991, pág. 195). Lo que se espera es que el diseño
como acto social logre un edificio de calidad, pero
¿a qué se refiere la calidad de una edificación?
Este aspecto no es absoluto porque por una
parte es una cualidad que se asocia al edificio
y por otra, que es por la que toma partido Cuff,
quien define:
... la calidad del diseño como una
entidad fenomenológica percibida por
los individuos, no como una cualidad
inherente del objeto o edificio. Por lo
tanto, la calidad del diseño depende de los
que hacen el juicio de calidad. Mantengo
que hay tres evaluadores principales de la
calidad de cualquier edificio y estos son
los consumidores o el público en general,
los participantes en el proceso de diseño8,
y la profesión arquitectónica.
(1991, pág. 196)
El público con una visión integral que incluye
necesidad, función, gestión, ubicación, estética,
etc.; los participantes en el proyecto a través de
informes de satisfacción y por los vínculos que
puedan mantenerse con clientes y consultores
y; la evaluación profesional donde destacan
las publicaciones reconocidas y premios de
asociaciones de arquitectura.
Por otra parte, el proyecto exitoso va más
allá del diseño, tiene que ver con su gestión y
organización, la manera como trabajan juntos
los participantes claves, la percepción que cada
uno de ellos tenga del edificio y la manera en que
actúan para promover la excelencia. Un proyecto
excelente, se caracteriza porque:
•
Tiene un fuerte concepto que es entendido,
en sus propios términos, por los actores
principales y se mantiene a través de todo el
proceso de diseño.
•
Las relaciones son cordiales y
respetuosas, aunque se presentan conflictos y
tensión.
•
Logra estimular el sentido de pertenencia
y conexión de sus actores y ocupantes.
Una parte importante del proyecto es la
creatividad, no solo de los arquitectos sino de

Cuff incluye como participantes en el proceso de diseño a arquitectos, clientes y consultores.

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

109

�Villalobos-González

todos los que participan en él, de hecho, justamente
son las diferentes visiones las que promueven el
pensamiento creativo y es el diálogo argumentativo
el que permite procesos de razonamiento en la
búsqueda de la mejor respuesta posible, en ese
sentido, hay que aprovechar que la cultura de
proyectos es “...más apropiada para estimular
el diseño creativo y obtener valor en edificios
emocionantes y funcionales” (Emmitt, 2014, pág.
30), esto en el entendido de la importancia de la
acción colectiva y no en el énfasis tradicional del
individuo creativo.
El edificio excelente es producto del diseño
como arte social que consolida el aporte humano
individual a través del trabajo en equipo y en un
contexto social adecuado. Si bien el profesional
individual siempre será central para diseñar hay
que reconocer que actúa en el contexto social
más grande y cada vez más importante, por lo
tanto, una tarea fundamental del arquitecto es
trabajar e interactuar con todos los participantes.
En muchos casos, cuando un proyecto es criticado,
se debe a que no fue diseñado en el sentido social
y en consecuencia hay actores importantes cuyas
opiniones no fueron consideradas y no responde a
sus expectativas. Esto coincide con el planteamiento
del Colegio de Arquitectos de Cataluña que
afirma que “… el proyecto arquitectónico es un
proyecto excepcionalmente complejo. Mucho más
complejo que el del ingeniero […] En el caso del
arquitecto los factores subjetivos (simbólicos)
no solo intervienen, sino que tienen un peso muy
grande” (2016, pág. 59), reconociendo siempre
la importancia de los interesados con toda su
cospovisión, modos de vida, aspiraciones, etc.
Otro aspecto que resalta Cuff es que el éxito
del proyecto no está en la toma de decisiones sino
en que al ser “... una situación inherentemente
social, [hay que] interpretarla y darle sentido
con los demás a través de la conversación y la
acción con el fin de llegar a acuerdos” (1991,
pág. 254). Para ello, el arquitecto no solo debe
estar capacitado como diseñador sino como líder,
por tanto su formación debería garantizar
… conocimientos y capacidad de diseño
arquitectónico, incluidos sistemas y
necesidades técnicos, teniendo en cuenta
además la salud, la seguridad y el
equilibrio ecológico; que comprendan el
contexto cultural, intelectual, histórico,
social, económico y medioambiental de
110

la arquitectura, y que asimilen a fondo
las funciones y responsabilidades de
los arquitectos en la sociedad, para lo
cual se requiere una mente cultivada,
analítica y creadora.
(UIA, 2002, pág. 8)
Es decir, su formación podría incluir otras áreas
como: problemas urbanos, procesos políticos,
formación de equipo, negociación, y aspectos
económicos y financieros, etc.; de esta manera se
daría un acercamiento a la realidad del ejercicio
de la arquitectura que requiere muchos otros
elementos más allá de las habilidades técnicas.
Esto hace necesario construir, desde la academia
y las asociaciones profesionales, una cultura
de la práctica que permita una aproximación
menos traumática, más social y ética al ejercicio
profesional, que reconoce la participación como
vía para el desarrollo del proyecto.
REFLEXIONES FINALES.
Esta revisión documental da cuenta de la evolución
de nuestra profesión, así como de los cambios que
requiere para mantener su vigencia y recuperar su
reconocimiento por parte de la sociedad a la que
sirve así como su liderazgo en el proyecto. Son
muchas las voces que, palabras más o palabras
menos, manifiestan que la responsabilidad
profesional del arquitecto es con la sociedad que
le da licencia para ejercer, su misión es crear
mejores condiciones de vida en los lugares que
se intervienen, proyectar para la gente, pero
más importante con la gente; reconociendo sus
necesidades, expectativas, valores, la cotidianidad,
etc., y balancearlos en el proyecto.
Esto pasa por reconocer que son múltiples los
interesados afectados positiva o negativamente y
en diferentes grados y que además de acuerdo a esa
afectación y a su responsabilidad en el proyecto
podrán influirlo en mayor o menor medida. Cada
una de esas individualidades tienen capacidades y
limitaciones que deben ser reconocidos y valorados
para potenciar unas y minimizar las otras a través
de la construcción colectiva del proyecto.
En otras palabras, el proyecto debe visualizarse
y gestionarse como una respuesta sinérgica que
reconoce todas las voces e intereses que participan
en él para lograr concertar puntos de vistas diversos
(ver figura 4, siguiente página), en este sentido, es
necesario:
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�La construcción social en la práctica de la arquitectura

•
Comprender que cada interesado tiene
sus aspiraciones e intereses con respecto al
proyecto, en función de las consecuencias que
tendrá para él, y actuará de acuerdo a ellas.
•
Promover la participación temprana y
comprometida en el proyecto, para potenciar
en la mayor medida posible los aportes que
pueda realizar cada uno de los interesados y
minimizar los obstáculos que puedan poner.
•
Jerarquizar a los diversos interesados,
partiendo del principio que no todos tienen
el mismo grado de afectación y la misma
responsabilidad sobre el proyecto, de esta
manera se puede priorizar las acciones que se
realicen.
•
Promover el diálogo argumentativo, que
lleve a cada uno de los interesados a expresar
su punto de vista de forma razonada sin
intentar convencer a priori o imponerse.
•
Generar confianza mutua, fomentar
relaciones francas, abiertas y respetuosas,
cumplir con lo ofrecido y mantener a todos
los interesados informados.
•
Manejar (mediar) las interacciones entre los
diferentes interesados, quienes tienen intereses y
aspiraciones diferentes, para mantener ese clima
de respeto y confianza entre ellos.

Hacer esto permite al arquitecto abordar la
dimensión social del proyecto, justamente todos
esos aspectos subjetivos que están representados
por los interesados del proyecto y que en gran
medida serán determinantes para su éxito y el
de la edificación resultante. Indudablemente,
estamos ante profesionales creativos, los cuales
pueden usar esa capacidad no solo para aspectos
formales y funcionales, sino para abrir un abanico
de posibilidades de participación que promueva
la creatividad de los otros participantes. Las
posibilidades para el ejercicio de la arquitectura
son muchas y no existe, ni debe existir, una sola
manera para ejercerla, pero siempre, se escojan los
nichos tradicionales u otros tales como programas
comunitarios, de autoayuda, participación en la
creación de normativas, la docencia u otro, hay
que reconocer la condición social de la profesión,
porque es hecha por y para las personas. C

Figura 4. La construcción social del proyecto

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

111

�Villalobos-González

AGRADECIMIENTOS.
Este artículo está enmarcado en los estudios
doctorales en arquitectura y su correspondiente
tesis titulada “La oficina de arquitectura y sus
proyectos. Un abordaje desde la perspectiva de
los arquitectos”, cuyo tutor fue el Arq. Domingo
Acosta, Ph. D., profesor Titular del Instituto
de Desarrollo Tecnológico de la Construcción,
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la
Universidad Central de Venezuela.
Para los estudios doctorales fui beneficiada con
la Beca-Sueldo Nacional del Consejo de Desarrollo
Científico y Humanístico de la Universidad Central
de Venezuela (CDCH-UCV) No. B-02-45382013
(2013-2018).
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113

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el
diseño arquitectónico.
From formal concept to systemic conceptualization in architectural design.
Recibido: agosto 2019
Aceptado: marzo 2020

Avatar Flores Gutiérrez1

Resumen

Abstract

A pesar de la diversidad de aproximaciones a la
conceptualización en el diseño arquitectónico, la
idea de que el concepto atiende a una analogía
formal está aún extendida. La analogía formal
del concepto suele estar vinculada únicamente
a aspectos simbólicos de la composición para el
observador y no a la esencia de lo descubierto en
el proceso de investigación y análisis proyectual.
Desde la perspectiva del fenómeno arquitectónico
como sistema, esta idea provoca un rompimiento
entre la investigación proyectual y la forma,
y preserva la dicotomía forma-función. En
este artículo se aborda la idea de que el proceso
de conceptualización en arquitectura puede ser
abordado desde una perspectiva sistémica del
fenómeno arquitectónico fundamentada en la noción
de autopoiesis de Maturana y Varela, de los sistemas
de Christopher Alexander, y la investigación de
Flores-Gutiérrez sobre el fenómeno arquitectónico.
El texto concluye con la idea de que, al dejar fuera
al concepto como guía de composición formal y
adoptar un proceso de conceptualización sistémica
orientado a la definición de un sistema generador,
el diseñador puede ampliar los límites de su
investigación para buscar no sólo la configuración
y relaciones adecuadas para la actividad, sino la
atmósfera necesaria para dichas actividades.

Despite the diverity of approaches about the
conceptualization process in architectural design,
the idea behind understanding the concept as
a formal analogy in architectural design is still
widely spread. The formal analogy of the concept
is usually only linked to the symbolical aspects of
composition for the observer and not to the essence
of the achievements of the research process and the
projectual analysis. From the point of view of the
architectural phenomenon as a system, this idea
prompts a break up between projectual research
and form, and preserves the ongoing dichotomy
form-function. This paper discusses the idea of that
conceptualization process on architecture can be
considered as a systemic approach to the architectural
phenomenon, based on the notions of autopoiesis
developed by Maturana y Varela, Christopher
Alexander's systems and the research by FloresGutiérrez on the architectural phenomenon. The text
closes with the assumption that discarding the use
of the concept as a guide to formal composition and
adopting a process of systemic conceptualization
oriented to the definition of a generating system,
can provide the designer with an expanded field
of research to seek not only the right configuration
and relationships for activities, but the required
atmosphere for those activities.

Palabras Clave:

Keywords:

diseño arquitectónico; sistema; conceptualización;
concepto

architectural design; system; conceptualization;
concept

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: profesor e investigador en la Universidad Autónoma de Querétaro. Coordinador de la Maestría
en Arquitectura y el Doctorado en Innovación, Tecnología y Hábitat; Doctor en Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma de
México; E-mail: avatar.flores@gmail.com

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

115

�Flores Gutiérrez

INTRODUCCIÓN.
“Hablar de arquitectura humana es una
evidente tautología, sin embargo, los
hechos muestran que es necesario insistir
en la función primigenia de la creación
de espacios: la satisfacción plena de los
usuarios, bajo la premisa: los espacios
arquitectónicos y urbanos no deben ser
diseñados para ser contemplados, sino para
ser vividos cotidianamente, compartiendo
con ellos la evolución de nuestro ser”
(Barrios, 2013: 224)
A pesar de la diversidad de aproximaciones sobre
la conceptualización en el diseño arquitectónico,
la idea de que el concepto atiende a una analogía
formal ajena al proyecto está aún extendida. Se
practica y se enseña de esta manera. Es común
todavía en nuestros días, tanto en aulas como
en la práctica profesional, encontrarnos con un
concepto formal que hace referencia a un caracol
y ver cómo éste se ve reflejado en la forma del
edificio que asemeja a un caracol. En algunos
casos se trata del volumen completo, en otros
de una vista en planta como, por ejemplo, un
concepto formal de una paloma de la paz, cuyo
edificio, en la vista en planta, tiene esta silueta.
Su origen, obedece a una natural dialéctica
de las ideas sobre el diseño arquitectónico en
las cuales había predominado hasta cerca de
los años setenta la idea técnica del ensamble de
componentes por sobre el valor simbólico (Love,
2003), y que dio origen a una arquitectura que
bien podría llamarse conceptual en la que, tal
como sucede en el arte conceptual, predominan
la importancia de las ideas que subyacen al objeto
arquitectónico, por sobre el objeto mismo y la
experiencia de habitarlo.
Sin embargo, si ha prevalecido esta tendencia,
ha sido en parte debido a una creciente y
excesiva valoración de la imagen como medio
de transmisión de la arquitectura, que se ha
visto acrecentada con los medios electrónicos de
comunicación, dejando de lado la experiencia de
habitar los espacios. Al respecto, Biondi (2005)
relaciona esta tendencia cultural a los medios de
difusión de la obra arquitectónica.
“En lo que se refiere a la arquitectura, (…) es
siempre más difundida la costumbre de presentar
fotografías de obras vacías y deshabitadas (…).
En ellas, el culto se ha transferido hacia la imagen
116

misma de la obra, como un objeto supuestamente
puro y aislado, acabado en sí mismo. Tales
imágenes pueden tal vez comunicar cualidades
ideales de la obra, pero nada de su esencia si
entendemos ésta como cabal cumplimiento de
su doble nexo con el contexto y la finalidad”
(Biondi, 2005: 228).
En efecto, uno de los grandes dilemas para
la difusión de la obra arquitectónica radica en
la imposibilidad de transmitir la experiencia de
habitar fuera de su contexto original, tal cual
lo haría una pieza musical que es explicada por
medio de palabras, o una obra de danza en una
sola fotografía, lo que provoca que el foco de
atención se centre en lo más evidente y visible
que es la forma y la plástica de la obra.
El concepto como analogía formal prevalece
también sustentado por la utilidad comercial de
la imagen para la venta y promoción de la obra
arquitectónica, una imagen devenida en forma
que ha sido simplificada de tal suerte que es
exaltada como el único valor que es posible que
el arquitecto añada al proyecto en arquitectura.
“La forma es la encargada hoy de proyectar
sentido al objeto con relación a unos códigos o
procesos de codificación que son tácitos en la
sociedad de consumo. Será la que nos transmita
la calidad del objeto, o lo que es los mismo, el
primer paso en su elección. Hemos entrado en una
vorágine por su definición y consumo” (Azúa,
Felix; citado en Gausa, 2001: 238).
A pesar de que desde hace algunas décadas la
idea del concepto formal ha ido perdiendo énfasis
en las discusiones teóricas, la academia, y en el
trabajo de algunos arquitectos (Love, 2003), es
quizá debido a la inercia de procesos de antaño,
y a esta exaltación cultural de la imagen, que en
la actualidad y, al menos en México, el concepto
formal ha prevalecido, sobre todo en la formación
de los arquitectos, como el medio fundamental a
través del cual el arquitecto se expresa, y para el cual
construye simbolismos que, si bien en ocasiones
representan el sentir o intereses que se tienen
puestos en el proyecto, no son símbolos pensados
para el habitante, sino para el observador, una
diferencia importante dado que hablamos de dos
objetivos distintos: la conformación de la imagen;
y la conformación del hábitat humano, siendo este
último el lenguaje de la arquitectura y el que es
finalmente experimentado por sus habitantes.
Lo simbólico tiene cabida sin lugar a dudas
en el proyecto de diseño arquitectónico, más
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el diseño arquitectónico

no por medio de la imagen como elemento
compositivo aislado sino cuando se le considera
como componente de la atmósfera del hábitat
humano. Desde luego también, cuando ha surgido
de un proceso adecuado de conceptualización, la
idea del concepto como referente en el proceso
de diseño, puede ser sumamente útil si se
supone como el camino que puede derivar en la
concepción de un espacio habitable, tal como será
abordado más adelante.
El problema ocurre cuando la analogía formal
del concepto es vinculada únicamente a aspectos
simbólicos de la composición para el observador
y no a la esencia de lo descubierto en el proceso de
conceptualización; una composición que, como
ya se ha mencionado, proviene con frecuencia de
una primera idea superficial de lo que se busca que
represente el edificio para quienes le contemplan
(comúnmente en su forma exterior), dejando en
segundo plano a sus habitantes.
De lo anterior se desprende una conclusión
introductoria que plantea una búsqueda por una
aproximación al diseño arquitectónico que, a
pesar de las inercias actuales, se aleje del concepto
formal creado para el observador y que soporte,
en cambio, la vida de sus habitantes, lo cual
nos invita a una reflexión sobre la comprensión
del proceso de conceptualización en el diseño
arquitectónico.
Para adentrarnos en el tema que concierne a
la propuesta de distinción entre concepto formal
y conceptualización sistémica, es importante
señalar que la discusión que se abordará a
continuación parte de un paradigma sistémico
del diseño arquitectónico y, así mismo, desde
una necesaria disociación en la comprensión
del valor que adquiere el objeto arquitectónico
desde la actividad del diseño arquitectónico,
desde su práctica, y no de una perspectiva general
de la arquitectura como disciplina. Dicho de
otra forma, en este artículo se aborda el diseño
arquitectónico desde su consideración como
actividad configuradora del espacio habitable,
y no desde un enfoque disciplinar, que podría
abarcar sus teorías, estilos, valor histórico o
artístico, y que podría precisar partir de otros
paradigmas de análisis.
Lo que origina pues esta propuesta es la
comprensión del ser humano como un ser
complejo inmerso en un sistema vital de relaciones
que hacen del resultado del diseño arquitectónico
en su conjunto, una consecuencia lógica.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

EL CONCEPTO EN EL PROCESO DE
DISEÑO.
Apesar de la diversidad de métodos y aproximaciones
existentes, en un proceso de diseño arquitectónico
podemos generalizar la existencia de dos grandes
etapas: Conceptualización (análisis) y desarrollo
(síntesis). En la primera surge la comprensión
del problema, su caracterización, investigación
proyectual, y el proceso de análisis que permitirá en
la síntesis la definición de objetivos. La segunda, la
de desarrollo, comienza con una fase de diagnóstico
en la que se aborda la definición de objetivos,
intenciones, criterios y parámetros que habrán de
sintetizarse después en el desarrollo o estrategia
para la configuración del proyecto de un espacio
habitable. Ambas, conceptualización y desarrollo,
constituyen la práctica habitual generalizada de un
proceso de diseño.
En las dos etapas han existido siempre aspectos
que se considera que están supeditados al análisis
del contexto y los usuarios, y aspectos que
dependen de decisiones de quien proyecta. Por
ejemplo, se acepta que el programa arquitectónico
depende por completo de aspectos funcionales y
de necesidades en la etapa de conceptualización,
mientras que se asume un cierto grado de libertad
en la forma y la selección de materiales, lo que se
traduce en la conformación del concepto formal,
como un condicionante adicional externo al
problema de diseño.
La confusión parece estar en la comprensión
sobre si las decisiones de quien proyecta surgen
de su voluntad particular, un ámbito externo al
problema de diseño, o si deben surgir también
como una consecuencia a partir del mismo
análisis del ámbito del problema de diseño. Y
para responder a ello, puede ser útil observar
someramente la manera en que se enseña el
diseño arquitectónico en las escuelas.
El taller ha sido adoptado como la estrategia
de enseñanza del diseño arquitectónico, y resulta
tan habitual, que el arquitecto no suele reparar
en las particularidades que implica esta forma de
enseñanza que, entre otras cosas, es similar a la
enseñanza de las artes y los oficios, donde hay
un maestro y un aprendiz y donde existen pocos
conocimientos generalizables, y se experimenta,
en cambio, la manera en que el maestro hace las
cosas.
En el taller de diseño arquitectónico se aprenden
las técnicas básicas del “oficio”, tales como la
117

�Flores Gutiérrez

composición, antropometría, organización espacial,
dibujo; y se aprehenden también modos de pensar
y priorizar las decisiones del proyecto, a través
de la imitación de la manera en que el maestro
hace las cosas en función de sus propios valores y
experiencia, derivando en una enseñanza que cambia
sus valores constantemente y cuyos principios
dependen de prioridades individuales y no de un fin
común, lo que denota un vacío disciplinar en cuanto
al proceso de conceptualización, que se ve reflejado
en la enseñanza y la práctica de la arquitectura. “Los
propios arquitectos discrepan en puntos tan básicos
que sus discusiones han de interpretarse como
expresión de sus dudas e incertidumbres” (NorbergSchulz, 2008: 10).
Así, entre las fases de conceptualización y
desarrollo de los procesos de diseño basados en
el concepto formal, irrumpe este tercer elemento
añadido, un elemento ajeno, externo, que delata
la ausencia de un vínculo lógico y claro entre
el análisis y la síntesis del proyecto; entre su
conceptualización y posterior desarrollo.
En la figura 1, se muestran de manera
generalizada las etapas de un proceso de diseño,
y se muestran las ideas bosquejadas en las líneas
precedentes sobre los alcances del concepto
formal dentro de ese proceso.
No es la intención de este texto discutir
sobre la utilidad de la noción del concepto en el
proyecto de diseño arquitectónico. Finalmente,
en su esencia, el concepto es una forma de
pensamiento humano que permite captar los
caracteres generales, esenciales de las cosas y de
los fenómenos de la realidad objetiva (Rosental y
Iudin, 1959).

Un concepto que emerja de un proceso de
conceptualización puede volverse desde luego
sumamente útil al proyecto arquitectónico, toda
vez que representa la síntesis del análisis y la
comprensión del fenómeno arquitectónico, sin
embargo, en la manera en la que ha sido usado de
manera generalizada, es decir, como un concepto
formal ajeno, enganchado apenas al conocimiento
superficial del fenómeno, nos aleja del proceso de
conceptualización que paradójicamente forma
los conceptos y los vincula inherentemente a su
origen.
LA TÉCNICA PROYECTUAL EN LOS
PROCESOS DE DISEÑO.
Desde principios de este siglo, la técnica ha
revolucionado con determinación la etapa de
desarrollo en el diseño arquitectónico al incorporar
nuevas herramientas, tales como las de dibujo,
representación, composición formal, o incluso la
fabricación digital, por nombrar algunas (y que
aún requieren una evolución congruente con los
objetivos del diseño), y en oposición, se ha dejado
casi intacta la etapa de conceptualización, aquella
que permite abstraer los resultados del análisis
y traducirlos a un diagnóstico y la propuesta
de objetivos e intenciones concretos. A pesar
de haber una inminente evolución en marcha,
gracias a la incursión cada vez con más fuerza
de otras disciplinas (baste nombrar la psicología
ambiental, las incursiones de las neurociencias,
la cognición y la psicofísica), y del desarrollo
de la teoría misma del diseño arquitectónico,
visible en una creciente cantidad de artículos de

Figura 1. Uso del concepto formal en el proceso de diseño

Fuente: elaboración propia

118

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el diseño arquitectónico

investigación, aún se mantienen en la práctica
muchas de las mismas técnicas proyectuales
de conceptualización, (llámese análisis de
sitio, programa arquitectónico, diagramas de
funcionamiento, o concepto formal, por nombrar
algunas) que parecen sólo atender los aspectos
más técnicos del proyecto.
“El arquitecto ya no puede ser un ser
pasivo que resuelva problemas, sino
más bien debería aceptar una nueva
condición activa, propia de los estrategas,
que generan preguntas al entorno y que
anticipan líneas de acción. Cuya manera
de actuar ya no se basa en la aplicación de
un oficio aprendido y consensuado, sino en
la innovación de los procesos proyectuales
y en la aplicación de nuevas técnicas y
materiales que ayuda a desarrollar”
(Gausa et al. 2001: 11)
Al respecto de las herramientas existentes,
y evidenciándolas a través de las etapas de la
investigación aplicada, oportunas también en
los proyectos en arquitectura: caracterización,
diagnóstico y estrategia (De la Torre Galindo,
2017), resulta notorio que las técnicas proyectuales
de conceptualización existentes apoyen con
destreza la caracterización básica del problema, y
sin embargo, se carezca de técnicas proyectuales
generalizadas respecto a la definición de objetivos
e intenciones, propios del diagnóstico, y que
corresponden en parte a la síntesis del proyecto, lo
que provoca un vacío que ha sido llenado por el
concepto formal.
La innovación en procesos proyectuales a
la que hace referencia Gausa (2001) es lo que
concierne a esta discusión y por la cual se propone
que, desde el criterio de una visión sistémica del
diseño arquitectónico expuesto en la introducción,
es necesaria la generación de nuevas técnicas que
apoyen la definición integral del proyecto.
Si consideramos al espacio arquitectónico
desde una perspectiva sistémica del fenómeno
arquitectónico (Flores-Gutiérrez, 2016) la idea
del concepto formal aislado provoca en primer
lugar un rompimiento entre lo observado y
analizado en la investigación proyectual y la
forma que adquiere, y en segundo, preserva la
dicotomía forma-función que no permite articular
el proyecto en un todo integral sistémico que
responda adecuadamente a la actividad humana
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

entendida en toda su complejidad, tanto física
como psicológica. De esta forma, la idea del
concepto formal debe ser omitida y asumirse
la conceptualización desde la complejidad del
sistema vital, y de las posibilidades que nos
brindan los conocimientos multidisciplinarios.
Bajo esta premisa, es posible una aproximación
integral del problema de diseño arquitectónico,
tanto en su conceptualización como en su
desarrollo, que posibilite la abstracción del sistema
del fenómeno arquitectónico y la comprensión
de la conceptualización como un proceso
configuracional que abarca todas las dimensiones
de la conformación del espacio habitable.
LA VISIÓN SISTÉMICA DEL DISEÑO
ARQUITECTÓNICO COMO BASE DE LA
CONCEPTUALIZACIÓN.
“El punto de vista de los sistemas es una
versión moderna y disciplinada del sentido
de lo maravilloso. Esta es la visión del
mundo que asume el hombre cuando toma
conciencia de la particularidad y de la
totalidad de las cosas del mundo”
(Alexander, 1980: 66)
Sin el afán de profundizar en aspectos que ya han
sido discutidos en otros documentos, pero con la
intención de aclarar el origen de esta propuesta,
es importante establecer brevemente la base y
estructura fundamental de la conceptualización
sistémica, y que puede entenderse como una visión
sistémica del proceso de diseño arquitectónico.
Es por ello que se abordan a continuación algunos
aspectos de esta visión, que buscan en síntesis
establecer algunos principios necesarios para
abordar este enfoque.
Los biólogos chilenos, Humberto Maturana
y Francisco Varela propusieron la idea de la
autopoiesis que, desde su publicación, se desborda
de los límites de la biología para instaurarse como
una explicación sobre el carácter complejo del
sistema vital en el cual está inmerso el ser humano.
En concreto, y respecto al concepto de
autopoiesis en los sistemas, para Maturana y
Varela:
“Una máquina autopoiética es una
máquina organizada como un sistema de
procesos de producción de componentes
concatenados de tal manera que producen
119

�Flores Gutiérrez

componentes que: a) generan los
procesos (relaciones) de producción que
los producen a través de sus continuas
interacciones y transformaciones, y b)
constituyen a la máquina como una unidad
en el espacio físico”
(Maturana et al. 1994: 69)
Así, la autopoiesis tiene la implicación de que
todos los organismos forman parte de un sistema
al cual también pertenece el ambiente que habitan.
Tanto el ambiente como los mismos organismos
configuran su rol (función) y su forma, en función
de sus interacciones, es decir, se auto-configuran
recíprocamente. La obra arquitectónica es
un componente del sistema vital, y como tal,
vinculada inherentemente con el proceso que le
configura.
El diseño arquitectónico asume entonces el
rol de un proceso configurador dentro del sistema
vital, un sistema autopoiético que permite la
generación de su propia estructura, una estructura
congruente con el sistema mismo.
Al hablar de dicho sistema vital, es necesario
asumirle como un hábitat humano que, desde la
psicología ambiental, puede entenderse como un
sistema complejo de relaciones físicas, sociales
y psicológicas, y no sólo como uno biológico o
ecológico.
(La psicología ambiental) “tiene por
objetivo analizar la interrelación entre las
personas y los ambientes físicos reales
que éstas ocupan. (…) Si bien el foco se
centraba (inicialmente) en los ambientes
físicos, no tardaron en advertir que a
menudo es difícil y artificioso aislar éstos
de sus dimensiones sociales, por lo que el
objeto de análisis pasó a ser el ambiente o
entorno sociofísico”
(Valeri, 2019)
El entorno sociofísico, desde luego sumamente
complejo, es el componente ambiental de este
gran sistema vital autopoiético.
De la misma forma que Maturana y Varela,
Christopher Alexander aborda también la idea
de sistema desde sus dos aristas: Como un
todo holístico, y como un sistema generador,
característica fundamental de todo sistema desde
la perspectiva de Alvargonzalez (2016).

120

“Dos ideas se ocultan en la palabra sistema: la
idea de un sistema como un todo y la idea de
un sistema generador. (…) Estos dos aspectos,
aunque similares, son lógicamente muy
distintos. En el primer caso, la palabra sistema
se refiere al aspecto particular holístico de una
única cosa. En el segundo, la palabra sistema
no se refiere en absoluto a una sola cosa, sino
a un conjunto de partes y leyes combinatorias
en grado de generar muchas cosas”
(Alexander, 1980: 57)
La noción de la conceptualización sistémica
radica en la comprensión de que estamos ante
un sistema holístico, que es la arquitectura
habitada, pero también ante un sistema
generador, que es el diseño arquitectónico. Así,
el proceso de conceptualización tiene como
objetivo la definición del sistema que generará el
componente ambiental dentro del propio sistema
vital. Es decir, el proyecto en su totalidad surge
del análisis, conformando escenarios de actividad
y adquiriendo el rol y la forma inherentes a su
participación en el sistema.
“Sin lugar a dudas, el fenómeno
arquitectónico se constituye así como
un fenómeno sistémico, y de esta forma,
todo aspecto o rasgo del operar de sus
componentes provienen necesariamente de
la dinámica autopoiética del fenómeno”
(Flores-Gutiérrez, 2016: 55)
De esta manera, el rol del proceso de
conceptualización es abstraer los aspectos específicos
de los componentes del sistema, y sus relaciones.
De lo analizado en las líneas precedentes
y en lo que respecta a la visión sistémica del
diseño arquitectónico, se pueden establecer los
siguientes principios:
•
La vida puede ser entendida como un
sistema holístico, siendo la arquitectura parte
del mismo sistema.
•
Bajo una consideración sistémica, el diseño
arquitectónico es un proceso configuracional
de una de las partes de ese sistema: el espacio
habitable.
•
El diseño arquitectónico es en sí mismo
un sistema generador.
•
El proceso de conceptualización debe
definir al sistema generador en el diseño
arquitectónico.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Del concepto formal a la conceptualización sistémica en el diseño arquitectónico

LA CONCEPTUALIZACIÓN SISTÉMICA.
La noción de que el diseño arquitectónico es un
proceso configurativo dentro de un gran sistema
vital en el cual está inmerso el ser humano y su
entorno social y natural emerge de las reflexiones
sobre la autopoiesis, los sistemas generativos y la
comprensión del fenómeno arquitectónico y explica
la diferencia con la idea del concepto formal.
El concepto formal es un determinante
externo del proceso de diseño, mientras que la
conceptualización sistémica define al sistema
generador en el proceso de diseño arquitectónico.
En la figura 2, se aprecia este cambio
fundamental respecto a la figura 1. A través de
una conceptualización sistémica, el análisis
permite un diagnóstico y la definición de
objetivos, intenciones, parámetros o criterios
de diseño, que deben responder de manera
sistémica a lo analizado, de tal manera que el
proceso de conceptualización sistémica no se
queda sólo en la etapa preliminar de análisis,
sino que abarca una parte importantísima del
proceso de síntesis del proyecto.
Consecuentemente, aspectos como el
complejo sistema de necesidades y satisfactores
y la actividad humana compleja, deben ser
considerados en el proceso de conceptualización
sistémico, mientras que, en la etapa de desarrollo
o síntesis, habrán de considerarse aspectos como
las capas ambientales que comprende el espacio
habitable en el fenómeno arquitectónico.
Así, al considerar el proceso integral de diseño
como un proceso configurativo, es indispensable,
no sólo un proceso de conceptualización sistémica

orientado a la comprensión de los componentes
del fenómeno, sino también una síntesis sistémica
que responda de tal manera que se mantenga la
estabilidad del sistema.
“Las propiedades más importantes de
cualquier objeto son aquellas que se relacionan
con su estabilidad. (…) La estabilidad en
cualquiera de sus formas, es una propiedad
holística. Sólo puede ser resultado de una
interacción entre partes”
(Alexander, 1980: 60)
La comprensión de esa interacción ocurre
también en la conceptualización sistémica, por
lo que resulta evidente que la tarea a la que se
enfrenta el arquitecto que pretenda abordar el diseño
arquitectónico desde esta perspectiva es mayúscula.
Se requieren, desde luego, herramientas teóricas
e instrumentales que le permitan lograr esta labor.
Herramientas que se van haciendo posibles en la
medida en que avanza el conocimiento teórico sobre
el diseño arquitectónico.
Dados los argumentos expuestos, podemos
afirmar que por conceptualización sistémica ha de
entenderse el proceso de análisis sobre el sistema
del fenómeno arquitectónico ante un problema
sociofísico, que contempla la comprensión de
las relaciones entre sus componentes con el fin
de conformar un sistema generador que permita
encontrar la solución espacial arquitectónica
que asuma el rol y la forma congruentes con el
sistema del que forman parte.

Figura 2. La conceptualización sistémica en el proceso de diseño

Fuente: elaboración propia

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

121

�Flores Gutiérrez

CONCLUSIONES.

REFERENCIAS.

A partir de la comprensión de la diferencia
entre el análisis del diseño arquitectónico y la
arquitectura como disciplina, es posible abordar
este quehacer desde la visión de un paradigma
sistémico desde el cual puede discutirse la
pertinencia de la noción de objetivo. El objetivo
es relevante dada la definición de sistema de
Alvargonzalez (2016), en la cual son necesarios
los fines como componente sistematizador de los
sistemas propositivos o configuracionales.
Dado lo anterior, es posible definir al diseño
arquitectónico como un proceso de conceptualización
sistémico con fines configuracionales, hecho desde el
cual puede cuestionarse la idea del concepto formal
como guía compositiva en el diseño arquitectónico.
El concepto formal aislado, como se ha
definido en este documento a la idea de que es
necesaria una analogía que dé forma al objeto
arquitectónico, es una herramienta usualmente
ajena a la conceptualización sistémica y la
generación de la forma desde la perspectiva
del fenómeno arquitectónico (Flores-Gutiérrez,
2016), y suele estar relacionada con una intención
vocacional sobre lo que debe representar un
edificio a ojos de un observador externo. ¿Es
viable definir un concepto formal que en efecto
provenga de una conceptualización sistémica?
Desde luego, aunque se corre el riesgo de que,
al estar tan arraigada esta práctica, se olvide
después el origen del mismo concepto y provoque
nuevamente una desviación del carácter sistémico
del diseño arquitectónico.
Al dejar fuera al concepto como guía de
composición formal, y adoptar una conceptualización
sistémica, el diseñador puede ampliar los límites de
su investigación para buscar no sólo la configuración
y relaciones adecuadas para la actividad humana,
sino la atmósfera necesaria para dichas actividades,
lo que le lleva a una búsqueda formal más exhaustiva
y profunda.
El desarrollo de la conceptualización sistémica,
y de nuevas herramientas que impulsen su práctica,
sólo será posible en tanto se profundice en las bases
teóricas del diseño arquitectónico, se transforme
también el paradigma de enseñanza del mismo,
y se asuma la comprensión del rol del espacio
arquitectónico en la vida del ser humano. C

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Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

123

�Ciudad, vivir, habitar.1

Carmen Egea Jiménez y Sylvie Coupleux
Diego Sánchez-González2

Recibido: enero 2020
Aceptado: marzo 2020

La obra reseñada, Ciudad, vivir y habitar, producto
del esfuerzo editorial de sus coordinadoras, Carmen
Egea Jiménez (Universidad de Granada, España) y
Sylvie Coupleux (Université d´Artois, Francia), se
plantea como un ejercicio académico para reflexionar
sobre las alternativas a la crisis de los espacios
públicos a nivel internacional desde la perspectiva
de la microescala socioespacial. Precisamente,
uno de los aspectos a destacar de la publicación
es la reivindicación de la vida cotidiana que, con
frecuencia, suele ser ignorada por los planificadores
y gestores urbanos, y, de manera recurrente, por las
ciencias sociales (Lindón y Hiernaux, 2010; SánchezGonzález y Egea-Jimenez, 2013).
Dicha obra se afronta como una necesaria
mirada multidisciplinar a la vida cotidiana de las
ciudades, con interesantes aportaciones de distintas
disciplinas, como geografía humana, sociología,
historia, filosofía, urbanismo, planificación y
gestión urbana, biología y salud pública. Así, 28
autores posibilitan enriquecedoras visiones sobre la
compleja realidad urbana desde diferentes latitudes
geográficas y perspectivas socioculturales, como

España, Francia, Bélgica, Alemania, Brasil y México.
A su vez, sus heterogéneas voces reflexionan sobre
la construcción de una vida urbana orientada a la
buena vida.
El prólogo, firmado por el experto en geografía
humana, Daniel Hiernaux-Nicolás, nos presenta un
libro donde la ciudad podría ser un lugar para vivir
bien. En esta publicación el hilo conductor es el
apego por situar a los lectores en la vida cotidiana,
y donde resurgen como protagonistas del mismo,
los lugares cotidianos (espacios públicos), y sus
personajes (niños, mujeres, personas mayores) con
sus invaluables relaciones intergeneracionales, y en
la que conviven la solidaridad, y el difícil equilibrio
entre el ambiente urbano y la naturaleza. Aquí,
se hace una encendida defensa de las estrategias
para cambiar la realidad cotidiana de las urbes,
materializada en la desigualdad social, a partir
de promover espacios sociales (Lefebvre, 2000;
Bauman, 2009), en los que adquieren relevancia los
imaginarios y las experiencias de los ciudadanos, y
donde se nos advierte que una sociedad sin utopías
carece de futuro (Lindon y Hiernaux, 2012).

1
Egea-Jiménez, Carmen, y Coupleux, Sylvie (Coord.) (2018). Ciudad, vivir, habitar. Granada: Universidad de Granada. 224 p. ISBN: 97884-338-6204-4.
2
Nacionalidad: española; adscripción: profesor del Departamento de Geografía. Universidad Autónoma de Madrid, Madrid (España); Doctor
en Análisis Geográfico en la Ordenación del Territorio y Medio Ambiente por la Universidad de Granada. E-mail: diego.sanchezg@uam.es

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

127

�Sánchez-González

El libro defiende la importancia de reconocer
a la urbe como un lugar para vivir y habitar en
un sentido amplio, donde convergen las ciudades
amigables, las ciudades inclusivas, las ciudades
saludables, las ciudades creativas, las ciudades
justas o las ciudades de paz, entre otras (WHO,
2007; Egea-Jimenez y Sánchez González, 2016;
Rivera-Herrera et al, 2017). Aquí, frente a los
discursos desalentadores sobre la crisis de la
ciudad y, más concretamente, de sus espacios
públicos, se defienden las experiencias cotidianas
a escala micro, en la que los ciudadanos viven y
construyen socialmente las urbes (Borja, 2014;
Sousa-González et al., 2019). En ellas, sus
espacios públicos constituyen lugares de encuentro
que son una extensión natural de sus viviendas
(Sánchez-González, 2009). A su vez, se promueven
los espacios públicos incluyentes, donde se
rompen barreras físicas y sociales, y se favorece
el desarrollo de prácticas, actitudes, costumbres
y representaciones, basadas en la necesidad de
convivencia, solidaridad y altruismo (Tornaghi y
Knierbein, 2014; Langdon et al., 2018).
La obra se estructura en tres bloques temáticos y
13 capítulos, de los cuales, el primero, firmado por
las coordinadoras de la obra, Egea y Coupleux, nos
permite una sugerente introducción a los contenidos
del mismo y poder entender la relevancia de los
temas a tratar. Así, en el primer bloque temático,
Bases teóricas para entender la ciudad como
un espacio de vida, y desarrollado a lo largo
de dos capítulos, los autores discuten sobre la
necesidad de abordar la ciudad como un espacio
de vida desde distintos enfoques teóricos, como
la vulnerabilidad social, el desfavorecimiento, la
identidad y la cultura. Precisamente, este libro
continua la estela de publicaciones que tratan de
brindar conocimiento sobre la importancia de las
experiencias espaciales y de la identidad del lugar,
como mecanismos compensatorios y alternativos
para enfrentar los crecientes riesgos sociales y
ambientales, como la desigualdad social y el
cambio climático (Warner, 2007; Beck, 2008;
Sánchez-González y Domínguez, 2014). A su vez,
el término buen vivir ha sido progresivamente
reemplazado por el término desarrollo sostenible,
donde, con frecuencia, los planificadores priman
la escala macro sobre la micro, y se diluye e
ignora la vida cotidiana (Sánchez-González,
2012). También, el enfoque del buen vivir se
plantea como alternativa estrechamente ligada
con la naturaleza, ya sea en sentido productivo,
128

simbólico y terapéutico (WHO, 2017; Franco et
al., 2017).
Actuaciones con vocación de cambiar lugares
y la vida de sus habitantes, título del segundo
bloque temático, está conformado por seis
capítulos, en el que confluyen aproximaciones a
las experiencias a escalas micro, meso y macro.
Aquí, se dan cita las acciones individuales y
colectivas, a través de la creación de lugares de
intercambio y ayuda mutua, donde son claves
las relaciones intergeneracionales. También,
se subraya la importancia de la aproximación
longitudinal e interdisciplinar en el estudio de
los espacios públicos desde la perspectiva de la
inclusión social (inmigrantes, personas mayores,
jóvenes con síndrome de Down), donde el diseño
urbano y la conciencia social son relevantes. A su
vez, se presentan diferentes experiencias de los
movimientos sociales para enfrentar y superar
situaciones de vulnerabilidad social, a partir
de generar estrategias, muchas veces basadas
en pequeños proyectos y la colaboración de
instituciones, para mejorar las condiciones de
vida de los barrios.
El tercer bloque temático, Lo verde en las
ciudades y los espacios públicos para la sociabilidad,
desarrollado a lo largo de los últimos cuatro
capítulos. En éstos los espacios públicos pueden
constituir lugares que promuevan la sociabilidad,
a partir de la apropiación de los lugares comunes,
donde la perspectiva de género es necesaria para
enfrentar la fragmentación de la ciudad moderna.
Asimismo, la naturaleza se circunscribe como un
elemento neurálgico para promover el bienestar y
la salud de los ciudadanos, sobre todo, de aquellos
en situación de exclusión social, discapacidad
y dependencia. Justamente, los espacios verdes
urbanos promueven estilos de vida saludables y
la convivencia, al facilitar las actividades físicas
al aire libre, los encuentros y las relaciones
intergeneracionales.
Uno de los aspectos llamativos de la obra radica
en el diseño de la edición, ya que sus 224 páginas
pueden leerse en español y francés. Asimismo, otro
aspecto positivo es el cuidado en la selección del
material gráfico, el cual, enriquece y complementa a
los textos, cuyas visiones posibilitan acercamientos
a las heterogéneas realidades sociales y urbanas de
Europa y América Latina.
Este trabajo colegiado del ámbito académico y
profesional pretende ser una sugerente alternativa,
basada en la necesaria idea de que otra ciudad
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

�Reseña

es posible. Así, estas voces coinciden en que el
verdadero cambio se produce, sobre todo, con
acciones desde abajo hacia arriba, en las que los
ciudadanos se involucran y participan activamente
en la construcción social de la ciudad, quizás, en
un empeño loable y nada desdeñable de revertir
la creciente desigualdad social. En definitiva, una
ciudad de todos y para todos, en la que sus espacios
sociales inviten a la participación, la reflexión, el
encuentro y la solidaridad. Un lugar para vivir bien,
donde las experiencias espaciales de lo cotidiano
sean un reflejo del necesario cambio social y poder
enfrentar los retos que nos aguardan. C
REFERENCIAS.
Bauman, Z. (2009): La posmodernidad y sus
descontentos. Madrid: Akal.
Beck, U. (2008): La sociedad del riesgo mundial.
En busca de la seguridad pérdida.
Barcelona: Paidós.
Borja, J. (2014). Revolución urbana y derechos
ciudadanos. Madrid: Alianza Editorial.
Franco, L.S.; Shanahan, D.F.; Fuller, R.A.
(2017). A Review of the Benefits of Nature
Experiences: More Than Meets the Eye.
International journal of environmental
research and public health, 14(8), pp. 864.
https://doi.org/10.3390/ijerph14080864
Egea-Jiménez, C.; Coupleux, S. (Coord.)
(2018): Ciudad, vivir, habitar. Granada:
Universidad de Granada.
Egea Jiménez, C.; Sánchez-González, D. (eds.)
(2016): Ciudades amigables. Perspectivas,
políticas y prácticas. Granada: Comares.
Langdon, P.; Lazar, J.; Heylighen, A.; Dong, H.
(2018): Breaking Down Barriers: Usability,
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York: Springer.
Lefebvre, H. (2000): La Production de L'espace.
Paris: Anthropos.
Lindón, A.; Hiernaux, D. (dir.) (2010): Los
giros de la geografía humana: desafíos y
horizontes. Barcelona: Anthropos-UAM.
Lindón, A.; Hiernaux, D. (dir.) (2012): Geografías
de lo imaginario. Barcelona: AnthroposUAM.
Rivera-Herrera, N.L.; Ledezma, M.T.; SánchezGonzález, D. (coord.) (2017): Espacios
públicos inclusivos. Inclusive public spaces.
Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo
León-Universidad Autónoma de Madrid.
Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

Sánchez-González, D. (2012): Aproximaciones a los
conflictos sociales y propuestas sostenibles
de urbanismo y ordenación del territorio en
México. Revista de Estudios Sociales, 42,
pp. 40-56.
Sánchez-González, D.; Egea-Jiménez, C. (coord.)
(2013): La ciudad, un espacio para la vida.
Miradas y enfoques desde la experiencia
espacial. Granada: Universidad de Granada.
Sánchez-González, D.; Domínguez, L.Á. (coord.)
(2014): Identidad y espacio público.
Ampliando ámbitos y prácticas. Barcelona:
Gedisa.
Sousa-González, E.; Palacios, A.; SánchezGonzález, D.; Ledezma, M.T. (coord.)
(2019): El espacio interior de la ciudad
metropolitana: retos y posibilidades.
México: Editorial Colofón.
Sousa-González, E.; Treviño, J.; Tamez, A. (2009):
Análisis espacial y políticas públicas
en estudios de casos seleccionados.
Monterrey: Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Tornaghi, C.; Knierbein, S. (ed.) (2014): Public
Space and Relational Perspectives: New
Challenges for Architecture and Planning.
Research in planning and urban design.
New York: Routledge.
Warner, K. (ed.) (2007): Perspective on Social
Vulnerability. Bornheim:United Nations
University, Munich Re Foundation.
WHO (2007): Global Age-friendly Cities: A Guide.
Genève: World Health Organization.
WHO (2017): Urban green space interventions
and health. A review of impacts and
effectiveness. Copenhagen: WHO Regional
Office for Europe.

129

�El espacio interior de la ciudad metropolitana.1

Eduardo Sousa González, Alfredo Palacios Barra, Diego Sánchez González y
María Teresa Ledezma Elizondo
Ana Cristina García-Luna Romero2

Recibido: febrero 2020
Aceptado: marzo 2020

Eduardo Sousa González, Alfredo Palacios
Barra, Diego Sánchez González, María Teresa
Ledezma Elizondo son cuatro expertos urbanistas
latinoamericanos que integran este conjunto de
investigaciones, conformando el libro reseñado
titulado El Espacio Interior de la Ciudad
Metropolitana. Para la realización de esta obra,
se unen cuatro universidades: la Universidad
de Madrid, la Universidad Autónoma de Nuevo
León y la Universidad del Bío-Bío, con la
Editorial Colofón.
Con un total de nueve estudios, este texto ofrece
una profunda actualización acerca de los problemas
que actualmente está cursando el diseño de las
ciudades, en su mayor parte, iberoamericanas.
Los autores los agrupan en un intento de
resumir las problemáticas que conlleva el diseño
de ciudades más allá de lo contemporáneo, con
el objetivo de llegar a un planteamiento y una
actualización de lo urbano que, así mismo, pueda
incidir en cambios positivos desde la ciudad, así

bien, reconstruir el concepto de ciudad desde su
propia utopía.
Este libro cuenta con una selección de autores
desde de una multidisciplinariedad, pues en cada
investigación se sostiene que este enfoque es lo
necesario para poder llegar al diseño de ciudades
caracterizadas por el ejercicio de una justicia social.
Las primeras dos investigaciones (Coss Lanz3;
Malfa del Grosso4) dan una introducción al
enfoque del resto de ellas, pues hablan acerca de la
perspectiva que tenemos que adoptar para lograr
comprender los problemas y las resoluciones
actuales. En primera instancia, esto es porque
muestran un análisis del problema ambiental del
cual tanto se escucha últimamente, y la manera
tan pertinente en que participa dicho tema con
el diseño de las ciudades cada vez más urbanas
y menos rurales. Por otra parte, se analiza todo
desde la epistemología, pues es necesario obtener
y crear el conocimiento mirando a las ciudades
como sistemas en los que todo tiene participación

1

Sousa, E.; Palacios, A.; Sánchez, D.; Ledezma, M.: (2019). El espacio interior de la ciudad metropolitana. México: Colofón.
Nacionalidad: mexicana; adscripción Facultad de Arquitectura de la Universidad de Monterrey; adscrita en el Doctorado en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; email:
anacristina.garcialuna@gmail.com
3
Perspectiva ambiental. Enfoque integral para estudios y planes urbanos., investigación de Aguedita Coss Lanz, investigadora en la
Universidad Central de Venezuela.
4
Área Metropolitana de Buenos Aires. Megaciudad, Movilidad Urbana y Medio Ambiente., estudio de Cristina Malfa del Grosso, arquitecta
y vicepresidenta del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio.
2

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

131

�García-Luna Romero

activa, sin aislar ninguna de estas “variables”.
Algo que también llama la atención, y que es
importante recalcar al momento de hablar de lo
urbano, es la inclusión del punto de vista humanista,
pues está muy presente al hablar de sectores de la
población que parecen estarse excluyendo en el
diseño de las metrópolis. Se reflexiona entorno a la
crítica situación por la cual atraviesan personas en
estratos sociales bajos, desde el acceso a vivienda
y espacio público, hasta la dificultad de movilidad.
Se afirma que las ciudades están diseñadas de
manera que los trabajos más comunes para este
sector se encuentran lo suficientemente alejados de
donde se concentran sus viviendas. Esto, junto con
el problema del diseño del transporte público, que
no se adapta al diseño de las ciudades.
Otra investigación5 aborda en relación a las
ciudades costeras y el diseño específico que se
debe de utilizar para que puedan ser creadas como
un sistema que trabaja eficazmente, utilizando un
punto de vista histórico con ejemplos de ciudades
portuarias iberoamericanas, con diseños que han
funcionado, o bien, que han fallado. Además, algo
que parece llamar la atención es que dicho tema
se logra comprender desde un enfoque humanista
y sociológico, se presenta como un estudio que
habla acerca de la gerontología6 ambiental,
proponiendo que las ciudades y las viviendas no
están bien adaptadas para las personas mayores,
lo cual repercute tanto en su felicidad, como en
su movilidad. Por otra parte, también se incluyen
dos trabajos que abordan cómo las ideologías
contemporáneas afectan y moldean nuestras
ciudades, así como modelos históricos que se
siguen utilizando y que tal vez no sean los más
efectivos al combinarlos con factores ideológicos.
Esta elección de investigaciones parece impartir
la información y la diversidad de perspectivas
necesarias para visibilizar los problemas que las
ciudades, mayormente latinoamericanas, están
cursando dado el reciente boom de globalización y
nueva tecnología. Algo que es pertinente recalcar
por su gran importancia, es la insistencia en la
ineficiencia de los gobiernos para financiar y apoyar
proyectos que se enfoquen en el mejoramiento de
las ciudades, especialmente en Latinoamérica. Esto,

porque se puede dar una gran variedad de soluciones
(en ocasiones simples) a los problemas, pero sin la
participación gubernamental, todo es en vano.
No obstante, las investigaciones presentadas
logran identificar diversas problemáticas. Sí, cada
ciudad, por distintos factores, tiene necesidades
distintas; sin embargo, esta obra cuenta con la
peculiaridad de resaltar la necesidad de fomentar
la cohesión social mediante una justicia social
pronosticando como propio de esta época, de
acuerdo a Sousa, &lt;&lt;sui generis&gt;&gt; la urgente
necesidad de relacionar los satisfactores urbanos
a partir de la adopción de una escala humana en
todas las ciudades. C
REFERENCIAS.
Centro Universitario de Tonalá. (s.f). ¿Qué
es la gerontología?. Universidad de
Guadalajara. Recuperado de: http://www.
cutonala.udg.mx/oferta-academica/
gerontologia/que-es
Coss Lanz, A. (2014). Perspectiva ambiental.
Enfoque integral para estudios y planes
urbanos. Universidad Central de Venezuela.
Ledezma Elizondo, M.T.; Palacios Barra, A.;
Sánchez González, D. y Sousa González,
E. (2018). El Espacio Interior de la
Ciudad Metropolitana. Monterrey, Nuevo
León, México: Editorial Colofón. Primera
Edición.
Malfa del Grosso, C. (2004). Área Metropolitana
de Buenos Aires. Megaciudad, Movilidad
Urbana y Medio Ambiente. Universidad
del Bío Bío.
Montalvo-Rivero, E.A. y Sánchez-González, D.
(2009). Vivienda y Envejecimiento desde
la Gerontológica Ambiental. Universidad
Autónoma de Madrid.
Sousa, E. (2015), De la ciudad a la metrópoli.
Nuevas realidades territoriales, Chile,
Trama Editores.
Sousa, E. (2013), Espacio urbano. Reconstrucción
y reconfiguración territorial, Chile, Trama
Editores.

5

Vivienda y Envejecimiento desde la Gerontológica Ambiental., estudio de Diego Sánchez González, investigador en la Universidad
Autónoma de Madrid y de Evangelina Alejandra Montalvo-Rivero, investigadora en la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
6
Según el Centro Universitario de Tonalá de la Universidad de Guadalajara, la gerontología es “una disciplina científica que estudia el
envejecimiento, la vejez y al adulto mayor bajo la perspectiva biológica, psicológica y social.” (s.f.)

132

Contexto. Vol. XIV. N°. 20. abril 2020

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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
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                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
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                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Presentación No. XIX: La planeación del espacio urbano: escenarios contraindicados.
Urban space planning: contraindicated scenarios.
Eduardo Sousa-González1

Seguramente se estará de acuerdo en que existe
una relación de correspondencia biunívoca entre
el crecimiento expansivo de orientación periférica
de las ciudades y su grado desarrollo económico;
ya que es en las áreas urbanas del mundo
conocido, donde no sólo se genera una diversidad
de usos del suelo y se ofrece la mayor cantidad
de servicios infraestructurales, que proveen a la
población de los elementos indispensables para
hacer más efectiva su movilidad y las actividades
cotidianas de los ciudadanos; también es aquí
donde los equipamientos de salud, seguridad
social, educativos y otros, además de ser más
diversificados, están al alcance de la mayoría la
población residente.
No sólo esto, es en la ciudad donde existe una
mayor posibilidad de conseguir un empleo y claro
está, es aquí donde se realiza el proceso productivo
que da pie a la producción de todo tipo de mercancías,
provenientes del sector industrial y del de servicios,
y por supuesto, es el lugar donde se obtiene la
plusvalía para forjar los capitales2; por lo tanto,
resulta sorprendente que los gobiernos responsables
no hayan establecido los instrumentos, mecanismos
jurídicos y de planeación que regulen con eficiencia,
eficacia y efectividad EEE, el desarrollo urbano en
las ciudades, para tender a un equilibrio espacial en
beneficio de todos sus habitantes. En cambio, se
han tolerado acciones proclives, entre otras, como
la delincuencia de cuello blanco que ciertamente, es
una de las razones que nos tienen a los mexicanos en
este estado de hechos; ¿Qué hacer?: David Harvey

propone “reclamar la ciudad” (2019:171).
El predominante proceso de urbanización de
México, se ha caracterizado por un cambio paulatino
de las estructuras rurales en urbanas3, esto genera
el fenómeno de la división social del trabajo y de
la especialización, transfiriendo y modificando la
forma de producción de mercancías, privilegiando
en el proceso a las actividades secundarias y
terciarias, convirtiendo al sector primario en un
apéndice de los otros dos; reduciendo además, su
participación en el producto interno bruto.
En México el asunto del ordenamiento
territorial como una forma indicativa de la
dosificación, la orientación y la regulación de
los usos del suelo, tiende a relacionarse con la
concepción de la Carta Europea de Ordenación
del Territorio (OT), la cual indica que:
”La ordenación del territorio es la expresión
espacial de la política económica, social, cultural
y ecológica de toda sociedad, cuyo objetivo es
el desarrollo equilibrado de las regiones y la
organización física del espacio según un concepto
rector” (Salinas, M.: 2008: 15; Troitiño, M.:
2008:34).
En este sentido, la perspectiva que propone
María Salinas de que el ordenamiento territorial
OT sea visualizado como una: “ciencia, técnica
y política” (Salinas, M.: 2008: 18); nos parece
limitado, a esta propuesta habría que agregar
el componente artístico, otro filosófico, y, por
supuesto, el componente ciudadano-participativo,
lo cual nos lleva a entender al ordenamiento del

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Inicialmente la plusvalía se construye desde lo agrario, desplazándose posteriormente hacia lo industrial; distinguiéndose tres momentos
en la teoría marxista (Marx, C.:1978; 1976): i. Su formación: cuando se desplaza a lo urbano, como centro de producción; ii. La realización:
que involucra al comercio y al sistema bancario y; iii. La participación: que evidentemente nunca ha sido y seguramente nunca será
equitativa.
3
A propósito de la hipótesis de Henry Lefebvre donde menciona “la urbanización completa de la sociedad” (1980:1).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

7

�Sousa-González

lugar de la siguiente manera:
a. Como planificación física en la esfera nacional
regional, subregional, metropolitana;
b. Como planificación económica y social; y
c. Como desarrollo territorial.
De ahí la importancia de la elaboración
metodológica de los instrumentos de planeación,
que propongan las mejores formulaciones para el
ordenamiento del lugar; no obstante, está claro que
en el ámbito metodológico, en términos generales,
existen diversas técnicas y procesos para la
elaboración de estos instrumentos de planeación
mencionados, algunos autores proponen que los
planes deben de contar con dos grandes etapas:
i. La formulación y
ii. La implementación del plan (Pineda, N.;
Franco, R.; 2008:179);
Sin embargo, desde la posición de esta
investigación se propone, por lo menos, dos
etapas más que se consideran indispensables:
iii. La consulta ciudadana, como base fundamental
de las políticas públicas de alteridad4
iiii. Aquella etapa que es la responsable de la
retroalimentación, la evaluación y el control de
las políticas públicas aplicadas en el plan: sin la
implementación de esta fase el futuro del lugar
está comprometido. (Ver diagrama 1)
Así, la urbanización de México ha producido
e incrementado el número de ciudades, lo cierto
es que independientemente de sus características
demográficas, estas deben considerarse, entre
otros, como espacios físicos donde se producen,

distribuyen, se consumen mercancías y servicios,
y, donde se establecen todo tipo de relaciones
sociales. De ahí la importancia de implementar
acciones de política pública efectiva tendiente a
equilibrar el desarrollo urbano en las ciudades;
principalmente en aquellas que se perfilaban
para desbordar su población urbana como: las de
México, Guadalajara, Monterrey y Puebla.
Es claro que no sólo las zonas metropolitanas
principales del país anteriormente mencionadas, sino
la mayoría de las ciudades de México, han dedicado
esfuerzos extras e individuales para enfrentar los retos
que representan las variables exógenas (globalización
y subdesarrollo) y endógenas (económico, cultural,
político, territorial, socio-demográfico y otras),
intervinientes en el proceso de la expansión urbana,
con el propósito de facilitar las actividades sociales
y productivas que incidan positivamente en la
cotidianeidad; así como crear los instrumentos de
planeación y mecanismos jurídicos, para planear el
desarrollo urbano y competir con las ciudades de
otros países.
Sin embargo, se ha descubierto que también
se da la existencia en el proceso de planeación
expansiva del lugar de intervención, de
escenarios contraindicados y que evidentemente
son adversos a la evolución transformacional de
la zona, no sólo para el equilibrio espacial, sino
también para toda la actividad productiva y social;
propiciando lo que se llama una planeación
simulada. La mayoría de estos escenarios
proclives están vinculados a lo que se llama

Diagrama 1. Los apartados de la ordenación del territorio: visión española y de México.

Fuente: Romá Pujadas (Pujadas, R.; Font, J.: 2008:22) y Noel Pineda (Pineda, N.: 2008:179).

4

Concepto propuesto por el autor de esta investigación, para profundizar consultar Sousa, E.: 2018; 2014.

8

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Presentación

corrupción institucionalizada, proveniente de las
instituciones normativas ligadas a la planeación
institucional, particularmente de:
i. Servidores públicos;
ii. Los propios instrumentos de planeación
espacial;
iii. El ámbito jurídico;
iiii. Otros; según se explica en el diagrama 2.
Diagrama 2. Ciudad metropolitana de planeación
simulada: escenarios endógenos contraindicados.

Fuente: Datos generados en el proceso de esta investigación a partir de
Sousa, E. 2013.

Desde esta perspectiva que involucra a las
ciudades y sus múltiples variables intervinientes, el
doctor Jorge Javier Acosta Rendón de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Sinaloa; analiza los conceptos duales concentración
dispersión utilizando la distribución espacial de
las densidades habitacionales de la población
residente de Culiacán Rosales, esperando con
este análisis tener una visión clara en cuanto a la
concentración o dispersión de la población y la
relación, que estas dinámicas variables urbanas
tienen con la forma urbana de esta ciudad a partir
de las formas de ocupación del suelo, entendiendo
la concentración como la forma en que un grupo de
población ocupa el espacio urbano, considerando
que cuanto más pequeña sea el área que un grupo
ocupa mayor es su concentración; en tanto que la
dispersión, proceso inverso menos frecuente por la
creciente ocupación del espacio urbano, consiste
en la progresiva salida de población de algunos
sectores o zonas de la ciudad hacia la periferia u
otras ciudades, para finalizar teniendo elementos
de juicio que determinen si Culiacán Rosales es
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

una ciudad concentrada o dispersa.
El doctor Eduardo Sousa-González de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León; aborda el asunto del
crecimiento expansivo de las metrópolis del sur
global, planteando, como caso de estudio, la zona
metropolitana de Monterrey desde el enfoque
evolucionista planteado por Henry Lefebvre,
donde se plantea la “urbanización completa de
la sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1); explorando
a partir de un análisis deductivo que va desde
lo general, con la variable exógena vinculada
globalización, para involucrar desde ahí, las
particularidades que se han dado sobre el proceso
de urbanización de la zona metropolitana de
Monterrey, Nuevo León, México. En ese sentido,
se muestra la forma en que el proceso evolutivo
de urbanización de Monterrey, ha modificado sus
linderos periféricos influidos por variables de
corte exógeno como la globalización y el grado
de desarrollo del lugar, en México catalogado por
Di Filippo (1998) como subdesarrollo intermedio
y, endógeno vinculado a lo: económico, político,
territorial y socio-demográfico.
En el caso del doctor Francisco Javier Fuentes
Farías de la Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo; nos presenta una reflexión
sobre el espacio urbano mencionando que éste
se encuentra vinculado a cuestiones sociales,
culturales, político-económicas, y también
epistémicas y filosóficas, por lo cual éstas son
áreas de interés para el diseño. Planteando que
no es posible conocer dichas cuestiones sin antes
revisar el sentido que damos a los conceptos
que permiten incluir el punto de vista de la
gente, entre ellos: espacio público y mundo de
vida, identidad cultural, imaginarios urbanos, o
representaciones sociales. Examinando dichos
conceptos bajo la idea de su interdefinición; es
decir, que para explicarlos debemos recurrir a
otras conceptualizaciones, y que al hacerlo la
arquitectura y filosofía se encuentran. Pudiendo
confirmar ciertas dificultades en su estudio,
tales como su carácter subjetivo, es decir, su
inaccesibilidad al método científico, donde
observamos algunas teorías que, como el
posmodernismo y el posestructuralismo, ofrecen
nuevas pistas desde la fenomenología y las
ciencias cognitivas. Otros ejemplos provienen
de la geografía constructivista y la llamada
Teoría Social. En esa línea, se concluye que los
especialistas en diseño interpretan el punto
9

�Sousa-González

de vista de las personas mediante su propia
experiencia como habitantes de la ciudad.
Para los doctores Reina Loredo Cansino, Carlos
Eric Berumen Rodríguez y Lorena Gertrudis Valle
Chavarría, de la Facultad de Arquitectura, Diseño
y Urbanismo de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas; reflexionan sobre el fenómeno de la
arquitectura moderna desde la periferia de aquellos
territorios que paradójicamente el desarrollo y
la modernización han fragmentado. Tomando
como caso de estudio la ciudad de Tampico,
Tamaulipas. El documento describe el proceso de
modernización de la ciudad a partir de una revisión
bibliográfica, hemerográfica y de archivo con el fin
de contribuir a la discusión en torno a los impactos
que los procesos de modernización tuvieron en
las ciudades-puerto asociados al ferrocarril y el
petróleo a inicios del siglo XX. Se muestra cómo
los procesos de modernización se sustentan en un
modelo que promueve la fragmentación urbana y
se concluye que en el caso de Tampico las lógicas
de modernidad perpetuaron la fragmentación del
ámbito urbano exacerbando la desigualdad social.
El doctor Edgar Tlapalamatl Toscuento de la
Universitat Internacional de Catalunya, España;
menciona que ante cualquier acción física o
cognitiva como diseñar, aprender, caminar, leer
o el juicio de belleza de un objeto arquitectónico
requiere la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, la participación de varias regiones
celulares, en una interconexión asincrónica y fluida
de la que los individuos no son conscientes. El
sistema nervios desempeña un papel fundamental
en el desarrollo, adaptación y supervivencia del
ser humano y de este dependen todas las acciones
(físicas y cognitivas) que los individuos llevan a
cabo a diario. Por lo tanto, para poder entender
al hombre y los fenómenos que subyacen del
mismo, es necesario conocer la estructura y
función del sistema nervioso en su interacción con
el entorno circundante. Es así que se plantea una
nueva línea de investigación denominada neuroarquitectura, se plantean sus objetivos, campos
de acción, así como los métodos y técnicas a
implementar. Como ejemplo de implementación
de la neuro-arquitectura se analizan y describen
los procesos fisiológicos y cognitivos cerebrocorporales que se activan en los individuos al
evocar un juicio estético arquitectónico, además
se describen algunas estructuras cerebrales que se
encuentran relacionadas con algunos fenómenos
arquitectónicos.
10

Para la doctora Aymeé Alonso Gatell de la
Universidad de Camagüey, en Cuba; presenta una
investigación donde se menciona que el proceso
de diseño en arquitectura es sin duda una compleja
operación intelectual, espiritual, imaginaria y
virtual, cuyos resultados se expresan mediante
la modelación, consistente en dibujos, maquetas,
memorias descriptivas etc., que permite hacer
realidad una obra de edificación. Siempre se está
anticipando e imaginando un resultado, aún incluso
antes de iniciar el proceso diseñador propiamente
dicho. Entender el proceso de diseño en arquitectura,
ayudará a imaginar y a poner en marcha nuevos
procesos pedagógico-docentes orientados hacia el
aprendizaje de aquellos conocimientos, habilidades,
competencias y desempeños conducentes a un
manejo más pleno del proceso diseñador. El texto
tiene la intención de destacar el proceso formativo
del arquitecto centrado en el conocimiento de
métodos que se utilizan para estructurar la secuencia
lógica del proceso de diseño, como elementos
centrales para su futuro desempeño profesional en el
perfil de proyectista. Se destaca cómo la formación
permite que se adquieran competencias que
conllevan a imaginar, idear y diseñar los espacios
que conforman los proyectos de arquitectura, para
luego materializarlo en obras arquitectónicas. En tal
sentido el proceso de diseño es también una forma
de conocimiento, de imaginación creadora, de
reflexión y de anticipación.
En el caso de la doctora Aurora García García
de León de Facultad de Ingeniería, Arquitectura
y Diseño. Campus Ensenada, de la Universidad
Autónoma de Baja California; indica que el artículo
aborda, desde los imaginarios de la niñez, las
representaciones urbanas de la ciudad de Ensenada,
Baja California. Se parte de la premisa de que
mirada de la niñez sobre la ciudad, bajo la analogía
flâneur, aún está despojada de expectativa y por lo
tanto no existen prejuicios sobre cómo imaginarla
y expresarla a través del dibujo. Por lo tanto, sus
representaciones sobre lo que es Ensenada son
imágenes que serán producto de su memoria, de
su imaginación, o incluso producto de su deseo,
y que pueden brindarnos nuevas interpretaciones
sobre lo que esta ciudad significa. Así, a partir de
las narrativas del vivir y el habitar la ciudad se irá
reconfigurando una Ensenada que se ve poco a
sí misma en la que cobran mayor relevancia los
elementos del paisaje marítimo sobre los urbanos.
Por último, el doctor José Luis Crespo-Fajardo
de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Presentación

Universidad de Cuenca. Ecuador; nos presenta una
reseña del libro Revelando el sistema de carreteras
en Ecuador. Anotaciones sobre La ordenación de
la red vial. El cantón Cuenca”, de Enrique Flores;
mencionando que esta obra de 122 páginas
contribuye al entendimiento de la planificación
vial en su relación con la planificación territorial.
Inicia desde conceptos teóricos, pasando a unas
pertinentes observaciones históricas, para después
realizar un diagnóstico de la situación del cantón
Cuenca. Con esta base se traza un plan vial con
un modelo de gestión, el cual podría servir de
proyecto para una futura aplicación práctica en las
áreas urbanas y rurales. Algo a considerar es que
los sistemas viales, al ser el medio de enlace a los
asentamientos poblacionales, son utilizados para
traslado de personas y mercancías, por lo que su
trascendencia socioeconómica es innegable. En
este sentido, las carreteras de Ecuador, de acuerdo
al Ministerio de Transporte y Obras Públicas
de Ecuador (MTOP), son consideradas como
eficientes, seguras y sostenibles. Sin embargo, la
realidad es que hay necesidad de mejoras, por lo
que plantear una planificación de ordenamiento
vial en el cantón Cuenca, uno de los más grandes
del país, resulta apremiante.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conforman la Revista CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; enfocada en diferentes esferas del
quehacer investigativo, en donde, investigadores
de alta calificación, han colaborado con sus
trabajos personales o grupales en la generación
de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura y la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Bibliografía.
Filippo DI, Armando (1998). La visión centro
periferia hoy. Revista de Comisión económica
para América latina CEPAL. Número
extraordinario.
Harvey, D. (2019). Ciudades rebeldes. Del
derecho a la ciudad a la revolución urbana.
España; Akal., pensamiento crítico.
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12

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana efecto de la concentración dispersión
de la población en Culiacán Rosales.
The urban form effect of population and housing dispersion concentration in
Culiacan Rosales.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Agosto 2019

Jorge Javier Acosta Rendón1

Resumen

Abstract

Este trabajo es un avance de investigación en
proceso. Se estudia la dispersión o concentración
urbana a través de indicadores de densidad de
población y vivienda construidos en el contexto
de Culiacán Rosales, en un intento de explicar
la forma urbana que tiene entendida como la
estructura urbana que adquirió producto de las
diferentes formas en que la población ha ocupado
el suelo al asentarse en la ciudad partiendo de las
teóricas de los usos de suelo urbano y del modelo
monocéntrico, y sus derivados policentricos,
definidos en la escuela de Chicago. Las distribución
de las actividades económicas es también un factor
importate que explica también la forma urbana de
la ciudad, en este articulo no se analiza.
El articulo concluye con algunas reflexiones,
resultado de las teorías y los indicadores de
densidad de población y vivienda analizados, en
la búsqueda de las posibles causas que expliquen
la actual forma urbana que adquirió la ciudad de
Culiacán Rosales.

This work is a research in progress. The urban
dispersion or concentration is studied through
population and housing density indicators
constructed in the context of Culiacán Rosales,
in an attempt to explain the urban form that is
understood as the urban structure that acquired
product of the different ways in which the
population has occupied the land by settling
in the city based on theories of urban land uses
and the monocentric model, and its polycentric
derivatives, defined at the Chicago school. The
distribution of economic activities is also an
important factor that also explains the urban form
of the city, this article is not analyzed.
The article concludes with some reflections,
the result of the theories and indicators of
population and housing density analyzed, in the
search for possible causes that explain the current
urban form that the city of Culiacán Rosales
acquired.

Palabras Clave:

Urban form; Dispersion concentration;
population and housing density; Culiacan
Rosales.

Forma urbana; Concentración dispersión; Densidad
de población y vivienda; Culiacán Rosales.

Keywords:

1
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa, Facultad de Arquitectura; Doctor en Ciudad, Territorio y
Sustentabilidad. Profesor del Núcleo Académico Básico del posgrado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Sinaloa. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I; correo electrónico: jacoren5573@uas.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

15

�Acosta Rendón

1. Introducción.
El el presente articulo2 se analizan los conceptos
duales concentración dispersión utilizando
la distribución espacial de las densidades
habitacionales de la población residente de
Culiacán Rosales3. Se espera con este análisis
tener una visión clara en cuanto a la concentración
o dispersión de la población y la relación que
estas dinámicas variables urbanas tienen con
la forma urbana de esta ciudad a partir de las
formas de ocupación del suelo, entendiendo la
concentración como la forma en que un grupo de
población ocupa el espacio urbano, considerando
que cuanto más pequeña sea el área que un grupo
ocupa mayor es su concentración; en tanto que
la dispersión, proceso inverso menos frecuente
por la creciente ocupación del espacio urbano,
consiste en la progresiva salida de población de
algunos sectores o zonas de la ciudad hacia la
periferia u otras ciudades, para finalizar teniendo
elementos de juicio que determinen si Culiacán
Rosales es una ciudad concentrada o dispersa.

2. Agotamiento de los modelos
teóricos.
Desde la ultima década del siglo veinte han sido
fuertemente cuestionadas las teorias que tratan
de explicar los usos del suelo urbano basadas
en los modelos monocentricos4, derivados de la
escuela de ecología humana de Chicago, desde el
modelo de los círculos concéntricos de Burguess
desarrollada en 1925, el modelo sectorial de Hoyt
desarrollado en 1939, y el modelo de núcleos
múltiples de harris y ullman desarrollado en
1945; debido a su incapacidad para explicar
de manera general las actuales formas de
organización y ocupación de los espacios urbanos
y la localización de las actividades económicas
basadas en los usos del suelo, ya que explican

solo en un momento determinado el crecimiento
de algunas grandes ciudades (Pinto, 2007, 85).
El modelo de Burguess concebia la ciudad como
un sistema de zonas monofuncinales de uso del
suelo organizadas en anillos y sectores alrededor de
un distrito central de negocios especializado (CBD)
en usos comerciales y administrativos. Por su parte
Hoyt estableció 8 factores relacionados con las
condiciones de la vivienda y el entorno residencial
que trataban de explicar la localización y desarrollo
residencial por medio de tres proposiciones: 1) Las
personas de mayor nivel socioeconómico prefieren
localizarse en áreas en las cuales tengan acceso
al lujo y/o servicios; 2) Los residentes de mayor
nivel socioeconómico utilizan su automóvil para
desplazarse entre la casa y el trabajo, por lo tanto
pueden ubicarse lejos de las áreas industriales pero
cerca de los principales ejes viales; y 3) Los uso del
suelo similares se agrupan para crear y/o potenciar
el desarrollo del “sector”. Harris y Ullman en su
modelo de núcleos múltiples encontraron que las
ciudades estaban desarrollando áreas de tamaño
significativo que no se ligaban directamente con
el CBD principal sino con centros más pequeños
ubicados hacia la periferia. Encontraron además
que existían ciudades que no se desarrollaban
a partir de un CBD central sino que éste se
forma dada la integración progresiva de núcleos
separados, que posteriormente se definieron como
subcentros, los cuales en tanto se desarrollan se
especializan y diferencian (Pinto, 2007, 174).
La perdida de vigencia de los modelos
tradicionales propició la emergencia de nuevos
enfoques teóricos que pretenden describir y
explicar desde diferentes disciplinas la forma
como se organizan y funcionan ahora los
espacios urbanos de las ciudades, como la teoría
de los sistemas complejos y la de subcentros. En
este contexto algunos estudiosos de la ciudad
consideran que el capital económico global
puede explicar la creación de estos subcentros
que gradualmente sustituyen al centro tradicional
y han propiciado el estudio de la ciudad

2

Este trabajo es un producto del proyecto de investigación científica aplicada 0247832 “análisis georeferenciado de la división social
del espacio en Culiacán Rosales, Sinaloa” aprobado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en la convocatoria Proyectos de
Desarrollo Científico para atender Problemas Nacionales de 2014.
3
Culiacán de Rosales es una ciudad media, capital del Estado de Sinaloa, localizada al noroeste de la república mexicana entre las
coordenadas 106°56"50" y 107°50"15" de longitud oeste y 24°02"10" y 25°14"56" de latitud norte. Tiene una altitud promedio de 53 msnm
(Enciclopedia de los Muncipios de México. Sinaloa. http://www.inafed.gob.mx/)
4
En el modelo mononcéntrico predominante desde los años sesenta la ciudad es circular y tiene dos grandes tipos de usos del suelo, el
de empleos y el residencial, donde los empleos están en un círculo central. Dada una restricción presupuestal, las familias gastan más en
suelo cerca del centro si prefieren ahorrar en transporte, o gastan más en transporte si ahorran en suelo con una localización más alejada
del centro (Alegría, 2009, 57).

16

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

considerando la existencia de múltiples centros
(policéntrica). Este fenómeno incide también
en la forma urbana más evidente en las grandes
ciudades que tienen buena infraestructura
tecnológica para la información y comunicación
(TIC) que los grandes capitales aprovechan
para desarrollar magnos centros comerciales,
consorcios y corporativos alejados de los centros
tradicionales pero cerca de las viviendas de los
empleados y de las principales vías de acceso.
Sin embargo la forma urbana de las grandes
ciudades es la que más se aleja de los prototipos
basados en el modelo monocéntrico pues en estas
la mayor parte de las actividades económicas ya
no se realizan en su centro tradicional sino mas
bien se observa una dispersión generalizada
que se sustenta en la accesibilidad que permite
el automóvil y la construcción de grandes
obras de infraestura vial que genera ventajas de
localización (Alegría, 2009, 64).

acumulado de la población residente, y de las
viviendas particulares habitadas, contenidas en
las AGEB censales de cada contorno. La regresión
se realizo con las densidades de población y
vivienda sumando los porcentaje existentes en
las AGEB censales contenidas en cada contorno
de tal modo que los porcentaje de la población,
y la vivienda, acumulados en cada contorno se
expresan como el porcentaje del total existente en
la ciudad. Así los porcentajes correspondientes al
contorno 3, el más alejado del centro, equivalen
al 100 por ciento de la población residente y de
las viviendas particulares.
Los modelos de regresión lineal para la
distribución espacial de las densidades de población
y vivienda son:

3. Metodología.

donde:

En este análisis se utilizó la carta vectorial de
2015 del INEGI de la ciudad de Culiacán Rosales
para dividir la mancha urbana en cuatro circulos
concéntricos, llamados contornos, cuyo centro
geométrico coincide con la “zona centro” o “centro”
de la ciudad. Cada circulo esta formado por las
AGEB censales que encierra. El primer circulo
corresponde al “Centro”, o zona centro, y tiene un
radio de 1 km, el Contorno 1, circulo contiguo al
“Centro”, tiene un radio de 3 km; el contorno 2
tiene un radio de 5 km y el contono 3, circulo más
periférico, tiene un radio de 7.5 km. La finalidad
de esta divisón geográfica de la estructura urbana
de Culiacán Rosales es explorar la forma urbana
a través del análisis de la distribución espacial de
las densidades habitacionales utilizando estos
contornos. Se define la zona más central como la
zona con mayor grado de centralidad porque en ella
se realiza la mayoría de las actividades terciarias. En
este caso coincide con el centro geográfico de esta
ciudad.
La tendencia estadística de la distribución de las
densidades de población y vivienda en el espacio
urbano de Culiacán Rosales se determinan con
una regresión semiparametrica donde la variable
independiente explica el efecto de la distancia
lineal desde la zona central hasta la periferia y
la variable dependiente determina el porcentaje
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

%Py = 6.1324Dx - 0.2963
%Vy = 5.9149Dx + 0.601

%Py = Porcentaje de la población total acumulada
desde la zona centro de la ciudad hasta el contono
más periférico.
%Vy = Porcentaje del total de viviendas acumulada
desde la zona centro de la ciudad hasta el contono
más periférico.
Dx = Distancia lineal desde el punto más céntrico
de la ciudad hasta el limite exterior de cada
contorno.
Estos modelos tienen un coeficiente de
determinación o bondad de ajuste (R²) de 0.8319
equivalente al cuadrado del coeficiente de
correlación de Pearson.

17

�Acosta Rendón

Figura 1. Asentamiento informal y fraccionamiento
cerrado en Culiacán Rosales.

Fuente: Elaboración propia.

4. Forma urbana concentrada o
dispersa.
La forma urbana de una ciudad puede definirse,
de acuerdo con Tito Alegría (2009, 169), como el
patrón que representa la distribución espacial de la
población residente y las actividades económicas
que en ella se realizan conceptualizada y definida
por diferentes teorías entre ellas los usos del suelo
urbano. Explica que la definición más utilizada
para explicar los usos del suelo esta basada en el
modelo moncentrico y sus derivados policéntricos
emanados de la escuela de Chicago, y sus
posteriores derivados, sin embargo como se dijo
estos, estos han mostrado su agotamiento teórico
para determinar el crecimiento de la mayoría de
la ciudades, sobre todo las consideradas grandes.
De acuerdo con Emilio Pradilla Cobos
(2011, 5) en las ultimas décadas las ciudades
han cambiado hacia una forma difusa, caotica,
dispersa, expandida, estallada, derramada,
archipiélago, y otras denominaciones que según
otros autores se popularizan en muchos textos
como “caracterizaciones teóricas” de formas y
etapas actuales como modelos inevitables del
devenir de las ciudades en todos los paises del
mundo. Además las tecnologías de la edificación,
la infraestructura y la movilidad también son
determinantes de la forma que adquiere la
estructura urbana y el medio ambiente, según
Burgess (2011, 67). Incluso, la emergencia de
nuevos asentamientos informales (imagen 1)
en la periferia de las ciudades y la modalidad
de encerramiento de los asentamientos de clase
media y alta al interior de la ciudad, se incluyen
tambien como un importante factor que influye en
la configuración de la forma urbana de la ciudad.
18

Fuente: Propia. 2017.

Según López Rangel (2011, 229) la forma
urbana de la ciudad esta vinculada de manera
compleja con los “contenidos”, es la configuración
geométrica regular o irregular de una “mancha
urbana” que se asienta y desparrama en el
territorio tanto a nivel de sus delineados externos
como a sus densidades externas. Expone que en la
extensión de la mancha urbana con su estructura
de vialidades, espacios abiertos y cerrados,
publicos y privados, se observan movimientos
complejos de "ida y de regreso" con diferentes
velocidades, direcciones y retroacciones, segun
el punto de referencia, que generan nuevas
centralidades y "lineas de desarrollo formal" que
se expanden en diferentes direcciones que junto a
las densidades habitacionales cuentan en la forma
urbana de la ciudad.
López Rangel explica también que la
organización formal de la ciudad se complica
si consideramos que en la ciudad conviven
de manera constante y simultánea fenómenos
relacionados con aspectos económicos, sociales,
ambientales, demográficos, culturales, educativos,
delicuenciales, etc., que dividen, fragmentan y
segregan los espacios urbanos, lo que intuye la
complejidad para analizar el funcionamiento de
toda la estructura espacial urbana, que en realidad
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

conforma el sistema ciudad, lo que hace necesario
utilizar modelos matematicos5 para su análisis
desde la perspectiva cuantitativa. Concluye que la
formación de nuevas colonias, fraccionamientos,
conjuntos, pueblos tradicionales históricos y
asentamientos habitacionales, con sus diferentes
modalidades, así como la conurbación de
municipios en las ciudades grandes, han influido
en la forma urbana de las ciudades mexicanas.
(Lopez Rangel, 2011, 230).
En este contexto lo que sorprendio a Emilio
Duhau al observar enormes conurbaciones como
la ciudad de México es más bien lo contrario,
es decir, una persistente tendencia a que los
procesos de poblamiento tiendan a generar una
aglomeración compacta. Lo que ocurre, explica,
es que cuando se producen esos “huecos” o
espacio urbanizado no utilizado (imagen 2) , se
"rellenan" con el tiempo (Duhau, 2008, 164).
Según el enfoque socioespacial, analizado
por Janoshka (2004), las etapas del desarrollo
urbano en las ciudades están relacionados con los
cambios en la economía política de la sociedad.
Aun se discute la forma exponencial en que
ha ocurrido el crecimiento urbano sin respetar
los patrones naturales que le han dado forma a
la estructura de las ciudades en búsqueda de
satisfacer las necesidades espaciales de una
sociedad de consumo en crecimiento. En este
contexto la ciudad es un espacio físico con
vida propia que nace, crece y se desarrolla a
consecuencia de factores económicos, sociales,
culturales diferentes, tal como lo apunta Martha
Schteingard (2010, 348) “una ciudad es producto
de la historia y los fenómenos que en ella ocurren
afectan a la ciudad como una unidad”.

Sin embargo el crecimiento urbano no siempre se
acompaña del desarrollo. El crecimiento de la ciudad
alude a cuestiones materiales y objetivas relacionadas
con el aspecto económico, con el tener, como tener
casa, automóvil, bienes, una embarcación; los
edificios, la calle, el parque, etc., el crecimiento es
entonces tangible. En tanto que el desarrollo es un
proceso subjetivo que se relaciona con el ser, encierra
aspectos como educación, cultura, empleo, la familia,
gobierno, gobernabilidad, relaciones sociales, etc.
En este aspecto donde entran los fenómenos urbanos
de división social y segregación que evidencian
crecimiento sin desarrollo. El desarrollo es entonces
intangible (Boisier, 2010). Por tanto los procesos
contemporáneos del desarrollo económico llevan a
la forma urbana a estar concentrados o dispersos, de
esta manera la forma de los espacios ue integran los
asentamientos de la población esta relacionada con
los modos de organización de la economía (Imagen
3). Lo anterior significa que los patrones espaciales
importantes que definen la organización espacial de
la sociedad, que a su vez definen la forma urbana,
están correlacionados con aspectos específicos de las
características económicas, políticas y culturales de
los modos de organización de la sociedad.

Figura 2. Huecos urbanos en Culiacán Rosales.

Figura 3. Desarrollo comercial en Culiacán Rosales.

Fuente: Propia. 2017.

5
Actualmente se disponde de diversos instrumentos cuantitativos para el análisis del territorio que utilizan metodos factoriales multivariable
que se sustentan en la correlación entre proposiciones analíticas y sintéticas para reemplazar a la realidad mediante axiomas no evidentes.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

19

�Acosta Rendón

5. Distribución espacial de las
densidades de habitacionales.
De acuerdo con Tito Alegría (2009, 174), la
distribución espacial de las densidades de
población es una de las principales características
en el análisis urbano. En el modelo monocéntrico
la densidad decrece desde el centro hacia la
periferia. Expone que este modelo explica
la distribución espacial de la densidad como
resultado del comportamiento de la oferta y la
demanda de vivienda al enfrentar el precio del
suelo, el cual decrece desde el centro hacia la
periferia de la ciudad. Así por el lado de la oferta
los constructores utilizan más el factor que menos
cuesta por unidad de vivienda, por ello, a medida
que se acercan al centro de la ciudad utilizan más
materiales de construcción y menos suelo, como
resultado aumentan el número de pisos y con
ello la densidad habitacional. Por el lado de la
demanda las familias con ingresos bajos pueden
elegir gastar más en suelo y tener menos metros
cuadrados de superficie con mayor densidad si
deciden asentarse cerca del centro, porque cerca
del centro el valor del suelo es más alto pero se
reduce el gasto del transporte, en comparación si
eligieran asentarse en la periferia.
Según el Censo de Población y Vivienda de
2010 del INEGI la ciudad de Culiacán Rosales

tenía 675,773 habitantes (hab) y 176,799 viviendas
particulares habitadas (vph) que sumadas a las
35,533 deshabitadas y 8,812 de uso temporal
hacen un total de 221,144 viviendas (Gráfico 1 y
tabla 1)) distribuidas en un territorio urbanizado
que cubría 12,584.50 hectáreas (ha). Por tanto
en ese momento las densidades habitacionales
promedio eran 53.7 hab/ha y 14.0 viv/ha. Estas
bajas densidades indican que la ciudad ha tenido
un crecimiento expansivo con un alto consumo de
suelo lo cual ha incidido de manera importante en
la actual forma urbana que tiene esta ciudad.
En este sentido el uso habitacional del suelo,
generador de la forma urbana de Culiacan Rosales
creemos que tiene explicaciones similares a las
que encontró Tito Alegria (2009, 175) en su
análisis de la Metropolis Transfronteriza Tijuana,
México - San Diego, Estados Unidos. De acuerdo
con su análisis una primera apreciación tiene
que ver con que en que las grandes ciudades
la distribución de los precios del suelo no es
estrictamente decreciente desde el centro debido
a que hay subcentros6 terciarios que elevan el
precio del suelo lejos del centro principal de la
ciudad. Si la densidad de población sigue a los
precios del suelo, explica, la distribución de esa
densidad no será claramente decreciente desde el
centro de la ciudad. Explicación que se apega más
al enfoque del modelo policéntrico.

Gráﬁco 1. Dinámica demográﬁca y habitacional de Culiacán Rosales, Sinaloa.

Fuente: Elaboración propia con información del INEGI 2010.

6

Las debilidades del modelo monocéntrico dieron cabida al surguimiento de modelos alternativos de usos del suelo entre ellos los
modelos policéntricos. Desde la visión neoclásica, estos modelos trataron de extender para dos o más centros (policentrismo) la lógica del
balance entre renta del suelo y costo de transporte que hacen los agentes cuando deciden su localización intraurbana La teoría del modelo
policentrico explica el funcionamiento de la ciudad considerando la emergencia actual de subcentros (endógenos o exógenos) que están
sustituyendo al centro original.

20

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

Tabla 1. Distribución espacial de la población y la vivienda.

Fuente: Elaboración propia.

Una situación similar la encontramos en la
ciudad de Culiacán Rosales donde las densidades
crecen desde el centro a la periferia, contrario
a lo que establece el modelo monocentrico,
sin embargo este crecimiento es diferenciado
pues existen zonas dispersas por la ciudad que
concetran actividades complementarias que
pueden ser subcentros en formación, escenario
que estamos en proceso de estudio aplicando
la regresión paramétria donde la variable
dependiente explica el valor del suelo y la
independiente la distancia al centro principal.
En una segunda apreciación Alegría (Op.Cit.)
expone que un supuesto implícito en el enfoque
monocéntrico es que el mercado de la vivienda
debe funcionar de manera perfecta para ajustar
oferta y demanda, sin embargo, se sabe que
estos tienen varias imperfecciones. Una de ellas
es que, en todo el país, más de la mitad de la
población urbana tuvo acceso a una vivienda
fuera del mercado formal7 mediante el proceso de
invasión de suelo urbano. Esto quiere decir que
la densidad de población de al menos la mitad
del territorio urbano de las ciudades mexicanas,
en la cuales se incluye Culiacán Rosales, no se
constituyó debido al precio del suelo regulado por
el mercado formal sino por procesos irregulares
relacionados con la invasión de tierras en las
periferias urbanas. Además, la vivienda se
considera patrimonio familiar cuyo desarrollo
es progresivo y se extiende a lo largo de varios
años, incluso décadas, en los cuales cambia la
estrucutra familiar y con ello cambia también la
densidad de población. Coincidimos también con

la tercera apreciación de Alegría (Op.Cit.) donde
expone que las actividades terciarias compiten por
suelo accesible imponiendose en una localización
central al ofrecer más capital por metro cuadrado
donde la vivienda no puede competir igual por
lo que es expulsada al cambiar el uso del suelo
con lo que disminuye la cantidad de personas
que residen en el centro y con ello la densidad
habitacional.
En la tabla 1 anterior se muestra que en la zona
centro de Culiacán Rosales las densidades de
población y de vivienda son más bajas que en los
contornos más periféricos. Se puede ver que estás
van desde 25 hab/ha y 8.3 viv/ha en la zona centro
hasta 65.6 hab/ha y 16.7 viv/ha en los contornos
más alejados del centro. Sin embargo, en el
contorno 3, el más periférico, las densidades son
más bajas que en el contorno 2 menos periférico,
debido a que en el cotorno 3 hay una gran cantidad
vacíos urbanos, lotes de suelo urbanizado que
permanecen ociosos en un claro proceso de
especulación que el capital esta “engordando”
para futuros desarrollos inmobiliarios. Por tanto,
y siguiendo este enfoque, la distribución espacial
de las densidades habitacionales que se presenta
en Culiacán Rosales (mapa 1) no se puede explicar
con el modelo monocéntrico pues en esta ciudad,
como ya se explicó, la densidad habitacional es
más alta en la periferia contrario a lo que explica
el modelo moncéntrico.

7

El mercado formal de la vivienda en México es que oferta vivienda construida por desarrolladores inmobiliarios financiada por organismos
nacionales como el INFONAVIT, principalmente.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

21

�Acosta Rendón

6. Reﬂexiones ﬁnales.
Considerando que Culiacán Rosales es una ciudad
media en la que su centro tradicional aun concentra
la mayor cantidad de los empleos y las actividades
económicas dominantes, desde el punto de vista
económico su forma urbana puede ser explicada
por el modelo monocéntrico dado que no muestra
evidencias contundentes de que en su territorio se
estén formando subcentros sino mas bien se observa
una dispersión generalizada de actividades terciarias
sustentadas en la accesibilidad que permite el
automóvil y la construcción de infraestura vial
que genera ventajas de localización. Sin embargo,
dispersos también por diferentes zonas de la ciudad,
empiezan a emerger concentraciones de actividades
terciarias, tipo plazas comerciales con tiendas de
marcas globales, que se hace necesario estudiarlas
con más herramientas para el analisis urbano donde
se consideren otras variables como el valor del
suelo, el ingreso de los hogares, y otras variables
que reflejen las condiciones del entorno, que ayuden
a determinar si estos ambientes emergentes están
formando subcentros y pueden tener explicaciones
basadas en el modelo policentrico, y si además estos
escenarios estan influyendo en la cambiante forma
urbana de esta ciudad.

Por otra parte desde el punto de vista sociológico
la forma urbana y los usos del suelo que definen el
funcionamiento de la ciudad de Culiacán Rosales
no se acomodan para que puedan ser explicados
por el modelo monocéntrico pues la densidad
habitacional no decrece desde el centro hacia la
periferia como lo establece este modelo, sino por
el contrario en este caso la densidad es más alta en
la periferia, situación explicada de mejor manera
por la definición de subcentros terciarios fuera
del centro tradicional que sustentan al modelo
policéntrico.
Otra caractrística de Culiacán Rosales que incide
en la forma urbana que actualmente tiene consiste en
que dispersos por toda la ciudad, aunque en mayor
concentración en los contornos 2 y 3 periféricos,
existe una gran cantidad de suelo urbanizado ocioso
que generan grandes vacíos urbanos formados a
causa de la expansión generalizada de asentamientos
que se localizaron en la periferia modificando
los limites urbanos de la ciudad en un proceso
de especulación del capital inmobiliario, que de
acuerdo con Emilio Duhau (op. cit.) son “huecos”
que se “rellenan” con el tiempo después que se han
revalorizado por las acciones urbanas realizadas por
el municipio encauzando la ciudad hacia una forma
urbana compacta.

Mapa 1. Distribución espacial de las densidades habitacionales en Culiacán Rosales, Sinaloa.

Fuente: Elaboración propia.

22

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

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Schteingart, Martha (2010). La división social del
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de 2011 - Año XV.

23

�Las tres dimensiones metropolitanas: lo espacial, lo institucional y lo ciudadano. Hacia un modelo de compatibilización ideal.
The three metropolitan dimensions: The space, institutions and the citizen. Towards an ideal compatiblization model.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Agosto 2019

Eduardo Sousa-González1

Resumen

Abstract

El propósito sería abordar el asunto del crecimiento
expansivo de las metrópolis del sur global, planteando,
como caso de estudio, la zona metropolitana de Monterrey
desde el enfoque evolucionista planteado por Henry
Lefebvre, donde se plantea la “urbanización completa de la
sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1); explorando a partir de un
análisis deductivo que va desde lo general, con la variable
exógena vinculada globalización, para involucrar desde
ahí, las particularidades que se han dado sobre el proceso
de urbanización de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México. En ese sentido, se muestra la
forma en que el proceso evolutivo de urbanización de
Monterrey, ha modificado sus linderos periféricos influido
por variables de corte exógeno como la globalización y el
grado de desarrollo del lugar y, endógenas vinculado a lo:
económico, político, territorial y socio-demográfico.
Para esto, se hace una exploración de la dinámica urbana
y de la manera en que los procesos de globalización de la
economía fueron insertándose en México como país y en la
zona metropolitana de Monterrey; para finalmente concluir,
con una exploración del proceso de urbanización 19402019 en Monterrey y una propuesta donde se involucra a
las tres grandes dimensiones metropolitanas: lo espacial, lo
institucional y lo ciudadano; las cuales, desde la óptica de
esta investigación, son factibles de compatibilizar.

The purpose will be to address the expansive south global
metrolpolis growth, using as study case the Monterrey's
metropolitan zone, with an evolutionary approach proposed
by Henry Lefebvre where the proposed therm "societies
complete urbanization" (Lefebvre, H.:1980:1), explored
from a deductive analysis that goes from the general, with
the exogenous variable inculcated with the globalization
one, to involve from there, the particularities that have been
developed from the urbanization process of the metropolitan
area of Monterrey, Nuevo Leon, Mexico. In that way, it's
shown the way the evolutionary urbanization process of the
Monterrey's metropolitan area has modified the peripheral
boundaries influenced by the exogenous variables such
as the globalization and the development grade, and the
endogenous linked to the: economic, political, territorial
and socio-demographic aspects.
For this, an exploration about how the urban dynamic
and the way in which the economic globalization process
inserted in Mexico as a country and in the metropolitan
area of Monterrey is done, to finally conclude, with an
exploration of the urbanization process from 1940 to 2019
in Monterrey and with a proposal where the three large
metropolitan dimensions: the spatial, the institutional and
the citizen, the ones that are feasible to make compatible.

Palabras Clave:

Proceso de urbanización; Dimensiones
metropolitanas; variables endógenas y exógenas.

Keywords:

Urbanization process; Metropolitan dimensions;
Endogenous and exogenous variables.

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

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�Sousa-González

1. Las variables exógenas
intervinientes en el proceso de
urbanización metropolitano.
Desde la perspectiva que involucra al proceso
de crecimiento físico-expansivo-periférico en el
espacio urbano, por lo menos del sur global y
en la mayoría de las regiones del mundo urbano
conocido, esto es, aquello que involucra al
fenómeno vinculado al proceso evolutivo de una
ciudad-transformación-metrópoli, es indudable
que la visión teórica propuesta por Henry Lefebvre
donde postula, no sólo la “urbanización completa
de la sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1 y ss.),
sino también el derecho a la misma (Lefebvre,
H.:2017:139; Delgado, M.:2017:19); no estaba
del todo apartada de una realidad proclive,
contemporánea, y líquida, y en franco desarrollo
progresivo; sobre todo a partir de la visión que
postula Lefebvre, H. donde propone, desde una
posición teórica evolucionista, un proceso de
transformación del espacio urbano que da lugar
a diferentes mutaciones físico-morfológicas,
sociales, culturales, identitarias y otras, propias
de cada lugar, transitando en un corte espaciotiempo-diferencial desde una: ciudad política, a

otra comercial; hasta llegar a lo que este autor
designa como la ciudad industrial: aquella que
personifica justamente a la industrialización y a
su posterior evolución hacia lo que se ha llamado
como post-industrialización; que ha implicado
procesalmente en el tiempo la subordinación
completa de lo agrario, marcando además, el
proceso de la manifestación conocida como la
implosión y explosión expansiva de lo urbano, o
mejor, de la sociedad urbana; según se indica en
el diagrama 1 (cfr.).
De hecho, como se menciona en el diagrama 1
(cfr.), en esta temática que involucra la hipótesis
lefebvriana de la urbanización completa de la
sociedad, que transformaría a la colectividad
en una sociedad urbana, precisamente derivada
de esta urbanización completa; Lefebvre, H.
menciona tres campos (momentos), en el proceso
de la urbanización de la sociedad (Lefebvre, H.:
1980:39).
i. Lo agrario,
ii. Lo industrial y
iii. Lo urbano.
En este contexto Lefebvre, H. hace referencia
a la forma en que los países subdesarrollados,
por ejemplo, los del sur global, atraviesan
simultáneamente
estos
tres
momentos

Diagrama 1. Enfoque evolucionista lefebvriano espacio-tiempo de la ciudad
(modificado en términos de la contemporaneidad).

Fuente: tomado de Sousa, E.: 2011, modificado en esta investigación, a partir de: Lefebvre, H. 2013:39; 1980: 22; Bettin, G. 1982:127.

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�Las tres dimensiones metropolitanas

“acumulando problemas pero no las riquezas”
(Lefebvre, H. opus cit: 39):
i. El momento agrario corresponde a la esfera
puntual la necesidad; donde se da reiterativamente
una limitada producción del campo permeada por las
particularidades de la naturaleza y sus indomables
contingencias: aquí domina la escasez así como
las particularidades de cultos, de religiones, de
creencias y otras, pertenecientes a cada grupo socialrural; incluso las formas de propiedad inmobiliaria
son características: tribal, feudal, ejidal y otros.
ii. El período industrial pertenece al trabajo, un
período de producción de mercancías mecanizadas
para el uso, disfrute y comercialización de la
sociedad. Incluso nombrado a éste como destructor
de la naturaleza, ya que sustituye la producción
tradicional agrícola, por una manufactura metódica,
mecánica y encadenada a un sistema de producción
particular centrado en la plusvalía2.
iii. Finalmente está lo urbano, donde la
producción de mercancías en la ciudad industrial,
el espacio-tiempo como forma de asentamiento
humano y la diversidad de usos del suelo adquieren
nuevas connotaciones: pensamiento urbanístico,
planeación urbana, forma urbana y una multiplicidad
de conceptos vinculados, forman parte de esta
topografía espacial diferencial.
En este orden de ideas, referido a la evolución
espacio-tiempo-diferencial que tiende procesalmente
a transformar a una ciudad, llámese industrial
o post-industrial, en una agrupación indefinida
de cabeceras municipales o también llamada
metrópolis, es claro que en la posición teórica
de autores como Henry Lefebvre, entre otros, no
involucran en su justa dimensión aquellas variables
exógenas intervinientes, que contribuyen de manera
significativa en esta evolución transformacional de la
ciudad-metrópoli. La referencia es específicamente
al fenómeno de la globalización de la economía3 y a
la característica particular del proceso evolutivo de
desarrollo del lugar; particularmente el comentario
sería a lo que se conoce como subdesarrollo o países
en vías de desarrollo, como la mayoría de los que
integran el sur global.

En el primer caso, referido a la mundialización
como una variable exógena interviniente en este
proceso que transforma una ciudad, en un espacio
de conurbación de diferentes áreas urbanas: una
metrópoli; es claro que los procesos que involucran
a este fenómeno de globalización de la economía
no son exclusivos de la sobremodernidad en la
que nos corresponde vivir, de hecho si revisamos
el diagrama 1 (cfr.) la mención de otras ciudades,
tiene una relación directa con el llamado período
de regulación económica y la formación de las
ciudades mercantiles, algunas anteriores como
Fencia, Cartago, Roma, el mundo Helénico, China,
la India y otras (Chonchol, J. 2002: 18); las cuales
formaron alianzas estratégicas para la producción
y circulación de mercancías, con claros fines
mediáticos de acumulación primaria de capital,
según se aprecia en la tabla 1.
Tabla 1. Periodos de regulación económica.

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de: Chonchol, J. (2002: 15).

En esta sucinta exploración del proceso de
la globalización, la forma en que éste influye en
el espacio urbano y el modo en que la economía
global lo ha promocionado, se perciben, por lo
menos, dos posturas opuestas: la primera se
relaciona con aquellos que la interpretan como
una herramienta ideológica que promueve
desigualdades de todo tipo: regional, nacional,
étnicas, de género y evidentemente de clase social;
implementado en un mundo de dos dinámicas
diferentes: Desarrollo Vs. Subdesarrollo; la
segunda, la descifran como un proceso inscrito
en las estructuras operativas del modo capitalista
de producción global, argumentando el fin de los

2
Inicialmente la plusvalía se construye desde lo agrario, desplazándose posteriormente hacia lo industrial; distinguiéndose tres momentos
en la teoría marxista: i. Su formación: cuando se desplaza a lo urbano, como centro de producción; ii. La realización: que involucra al
comercio y al sistema bancario y; iii. La participación: que evidentemente nunca ha sido y seguramente nunca será equitativa.
3
El término global inicialmente en la época moderna lo manejaron algunas universidades americanas como Harvard, Stanford y otras,
básicamente en el sentido de comercialización de tecnología (I + d + i) asociada a los procesos económicos, esto, en virtud de la práctica
de desregularización y liberación implementada por la mayoría de los Estados-nación; así, era factible hacer negocios en cualquier lugar
del mundo, solamente habría que organizar y orientar las políticas de comercialización, adecuándolas a la zona de la tierra en la que se
pretendiera negociar. Paralelamente surge el término de mundialización en algunos medios europeos, como alternativa al de globalización,
argumentando que la palabra mundo representa específicamente el fenómeno (Guerra-Borges, 2002:16).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

27

�Sousa-González

problemas económicos con la promesa de que
se logrará una rápida modernización: nada más
alejado de la realidad contemporánea.
Dentro de cada una de estas posturas se han
incorporado diversas variaciones de enfoque,
vinculadas a similares esferas disciplinares; por
ejemplo: economistas como Hirst y Thompson
(1999,1996:176), Carmona, E. y González Navarro
(2002), Fujita (2000); sociólogos como Anthony
Guiddens (2003, 2000), Ianni, O. (2007), Castells,
M. (2002), Dos Santos, T. (2004), Amin, S. (1999) y
otros; lo que sí queda claro es que cada una de esta
posiciones está circunscrita además de a un espacio
territorial, también a un tiempo diferenciado; donde
las economías emergentes están aumentando cada
vez más su dependencia (Gutiérrez 2003; Dos
Santos 2004, 2002; Cardozo, 2002), no solamente
por su vulnerabilidad a los cambios disruptivos que
se producen en el avance de la economía globalizada
(Ianni 2007; Cavanagh 2003; Castells 2005) y la
empresa trasnacional; igualmente por la manera en
que se comprometen: los recursos, el territorio, la
cultura, la invasión de la cotidianidad; esto, con el
propósito de lograr mayor productividad, destacando
que el dinero se convierte en el parámetro de las
relaciones sociales (Simmel 1951/1988; Sabido
2007; Watier 2005) ya reificadas (Marx 1978;
1976), escalando una cosificación creciente, donde
el espacio metropolitano se “organiza en función de
este proceso económico monetario de dinero-cosa,

cosa-dinero” (Sousa, E.: 2018:35). Propiciando,
además de esa actitud blasée de: indiferencia,
individualista e indolente, mencionada por George
Simmel (Simmel 1951/1988); una dependencia
paradójica cada vez mayor, según se muestra en el
diagrama 2.

2. México y Monterrey, Nuevo León
en la esfera de la globalización
contemporánea y de sus procesos
de expansividad espacial.
En el caso de México como país, el fenómeno de la
globalización tiene una manifestación de impacto
muy importante y con la suscripción y puesta en
práctica del GATT (1986) y el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte TLCAN (1994)
entre México, Estados Unidos y Canadá4, se inicia
la incorporación de los mexicanos al proceso de
globalización moderno, en una etapa en la que
el país ha experimentado no sólo un crecimiento
demográfico explosivo, característica de los países
en vías de desarrollo o como lo llama Di Filippo
de “subdesarrollo intermedio” (Di Filippo: 1998:
26); sino también, como lo ha pronosticado Henry
Lefebvre un éxodo del campo a la ciudad, sobre
todo en aquellos espacios urbanos con mayor
crecimiento en los sectores secundario (industria) y

Diagrama 2. Economías emergentes:
dependencia paradójica.

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de Sousa, E. (2018: 35).

28

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

terciario (servicios), como las ciudades de México,
Monterrey, Guadalajara y Puebla; por ejemplo: en
el México de 1950 la población rural era de 57.4
por ciento del total, en el año de 1990 la proporción
se revierte drásticamente sumando 57.5 por ciento,
pero de población urbana, incrementándose a 61
por ciento en el año 2000 y a 77.8 en el año 2018:
ver tabla 2.
Aunque no se profundizará en las características
particulares de este tratado trilateral, después de
veinticinco años es posible afirmar que este acuerdo
permitió, entre otras muchas cosas: la liberación de
los flujos de capital (FC) y la inversión extranjera
directa (IED) que ha dado entrada a las compañías
multinacionales y trasnacionales, en el marco del
modelo neoliberal5, que como mencionábamos
anteriormente ha minimizado al Estado-nación;
privilegiando así, las políticas de intereses
particulares, principalmente de acumulación de
capital, que las empresas de carácter multinacional
y trasnacional tienen. Éstas se han circunscrito
oportunamente en el marco espacial de la
globalización, mediante sus tres procesos básicos:
i. Movilización internacional de capital;
ii. Internacionalización de mercancías y
iii. Velocidad ascendente de ambos, ver la
figura 1.
Finalmente como se ha atestiguado, en
México casi todo es factible de privatizar6, pero la
pregunta sería qué sucederá con aquellos sectores

de desarrollo social que históricamente fueron
asumidos y blindados por el Estado mexicano,
sectores subsidiados o de recuperación lenta de
capital como: la educación pública, los servicios de
salud, la vivienda de estratos de bajo ingreso, entre
otros. Es claro que los inversionistas extranjeros
han encontrado formas de obtener ganancias por
las condiciones actuales en estos sectores, incluso
se observa un abandono de inversión pública,
sobre todo en el ramo de la educación, los servicios
de salud, el petróleo y otros más; representando un
serio obstáculo para el desarrollo de México como
país y la seguridad de sus pobladores.
Figura 1. Procesos básicos de la empresa trasnacional.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Tabla 2. México: población total, urbana y rural (cifras en miles)

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de Sousa, E. (2018: 35).

4
En el año de 2019 el TLCAN está en proceso de revisión por los países involucrados, a la fecha septiembre 2019, se informa que aunque
se ha llegado a acuerdos importantes, pero todavía no se concluye del todo con este acuerdo comercial; incluso hasta el nombre (TLCAN)
es posible que se modifique.
5

El modelo neoliberal al parecer agotado en México, ha sido descalificado por el nuevo gobierno (2019) el cuál acusa de una corrupción
e impunidad de los agentes políticos que recién terminan su gestión (2013-2018).
6
Esto se ha corroborado con el gobierno saliente de Enrique Peña Nieto que ha comprometido: el petróleo, la electricidad, la educación y
otros sectores más.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

29

�Sousa-González

3. Monterrey: globalización y
proceso de metropolización.
En el ámbito interno de las ciudades particularmente
del sur global, existen variables intervinientes
exógenas como la globalización y componentes
endógenos como aquellos que son propias del
lugar7 y se mencionan en el diagrama 1, estas
variables son las que las conducen evolutivamente
por sendos procesos urbanos espacio-tiempo
diferenciados (Lefebvre, H.:1980:44), llevándolas
a convertirse en esos espacios sui géneris
conocidos como metrópolis; dichas ciudades,
entre otras muchas cosas, se caracterizan por
poseer un dinamismo demográfico creciente que
indefectiblemente tiene impactos progresivos en
la expansión de sus linderos territoriales; en donde
por una deficiente elaboración de los instrumentos
vinculados a la planeación de los diversos usos
del suelo y a la aplicación de los mismos en los
procesos espaciales asociados al crecimiento
expansivo urbano, la población tiende a dispersarse
multidireccionalmente sin un control orientativo
gubernamental eficiente, eficaz y efectivo (EEE) .
En este sentido, el espacio territorial metropolitano
por definición, es el que incorpora a las áreas urbanas
de los municipios que procesalmente en el tiempo y
por las estrechas interacciones entre la población y
sus actividades cotidianas, secundarias y terciarias
tienden a la conurbación; precisamente, como se
mencionó al inicio de este apartado y en algunos
otros párrafos, el instrumento de planeación espacial
debe de ser el que indica el establecimiento de los
límites perimetrales del territorio metropolitano,
evitando, o mejor, controlando, direccionando
orientativamente y dosificando, ese crecimiento
expansivo multidireccional de los usos del suelo y
sobre todo aquellas espacialidades de características

marginales y de segregación espacial. De ahí la
importancia de lograr la eficiencia, la eficacia y la
efectividad, en las acciones estratégicas de política
pública y de agenda de gobierno de competencia
oficial; las cuales, desde esta posición, deben de ser
consideradas integralmente tomando en cuenta todo
el territorio de la conurbación.
Aún más, dado que el espacio urbano de
referencia debe de tener como eje central a la
sociedad, no solamente como una población
susceptible de direccionar y normar en los procesos
de la planeación espacial de los usos del suelo, sino
como entes vivos y participativos, fundamentales
en los procesos decisorios que involucren estos
instrumentos mencionados de planeación del
lugar; aquí se mencionarán sucintamente en este
apartado cuatro puntos a considerar en los procesos
de planeación espacial.
1. Lo cultural. Como la sociedad y sus
relaciones son el eje central a considerar en el
proceso de planeación, es necesario identificar las
particularidades de las matrices sociales radicadas
en el lugar, así como sus usos y costumbres,
regionalismos, símbolos identitarios y otros; además
de hacer efectiva su participación en el proceso de
integración del instrumento final de planeación
(Gúel, F: 2000: 17 y ss.; Pujadas, J.:2008: 365).
2. El territorio. De importancia fundamental
puesto que es el espacio físico de asentamiento de
la población y donde se desarrollan los diferentes
usos del suelo, y toda la actividad económica y
cotidiana, aquí es importante contextualizar la
variable territorio y su planeación por lo menos
desde dos puntos de vista: por ejemplo en
España (Pujadas, J.:2008: 23) los 5 ámbitos de la
planeación son utilizados para el ordenamiento
de las diferentes esferas territoriales: la provincia,
la comarca, las áreas metropolitanas (AM) y el
municipio ver el esquema 1.

Esquema 1. Los cinco apartados
de la ordenación del territorio:
visión española.
Fuente: Pujadas, R. (2008:22)

7

Desde la perspectiva de esta investigación, los componentes endógenos se agrupan en aquellos de tipo: económico, político, territorial y
socio-demográfico; los cuales se han integrado en otras investigaciones (Sousa, E: 2010…) en los conceptos propuestos llamados: fuerzas
centrífugas de expansión y fuerzas centrípetas de contención.

30

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

En cambio en los países Europa del Este:
Bulgaria, Polonia, Alemania O., Hungría, y otros«
que tienen una planificación centralizada, donde
el principio igualdad-eficiencia debe equiparar
en regiones y ciudades: confort, servicios,
accesibilidad y otros más; el estado es el único
gestor de los recursos y el que organiza la vida
económica y social de un modo rígido; en el ámbito
de la planificación, según Ferrer, M. (2002:173),
implica que las autoridades centrales hacen los
planes de forma sectorial, deciden la distribución y
localización de los equipamientos e infraestructura,
para dejar que los mandos urbanos los coordinen
y ejecuten… y ¿La acción participativa de la
población?
3. Lo político institucional; en México lo
institucional representa el eje jurídico-legal en que
se basan las acciones gubernamentales en las tres
esferas del gobierno: Federal, Estatal y Municipal
y estas se basan en la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, Códigos Civiles,
reglamentos y leyes específicas.
4. Lo económico; tiene una relación con el
modelo económico adoptado por el país, y con
su grado de desarrollo; en particular México,
como menciona Di Filippo (1998) “un país de
subdesarrollo intermedio”, se orienta a un cambio
de modelo: de uno neoliberal a otro que recién se
implementa; según se indica en la figura 2.
Figura 2. Consideraciones en el proceso de planeación.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Finalmente queda claro, que el trabajo de
las autoridades gubernamentales es incidir
positivamente en la consecución de instrumentos
de planeación, consensuados con la sociedad

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

radicada en el lugar de intervención, haciendo
efectiva su participación, para generar un
mecanismo con mayor dosis de eficiencia, eficacia
y efectividad, que forme en el proceso, políticas
públicas compatibilizadas: gobierno-ciudadano,
ciudadano-gobierno. Pero, ¿Qué son las políticas
públicas? ¿Cuáles son los ejes transversales y
longitudinales de intervención en la metrópoli?
¿Las políticas públicas de orientación espacial
consideran la visión de los ciudadanos? ¿Existe
un proceso de compatibilización entre las tres
dimensiones metropolitanas: el espacio, la política
institucional y lo propuesto por los ciudadanos?
En este abordaje que involucra al espacio
metropolitano, su crecimiento expansivo y algunas
de las variables exógenas y endógenas intervinientes
en este proceso transformacional ciudad-metrópoli,
sería una condicionante sine qua non indicar la
relación de correspondencia biunívoca que existe
entre: el crecimiento espacial, su relación con la
agenda de gobierno y las políticas públicas que
de ahí resultan. Por esa razón, la importancia de
contextualizar el concepto de políticas públicas en
la esfera que lo asocia directamente, en el ámbito
del sector gubernamental; ya que la evidencia
histórica indica un encadenamiento inseparable
entre está triada:
i. Crecimiento físico-expansivo;
ii. Agenda de gobierno y;
iii. Políticas públicas espaciales.
De hecho, el asunto de las políticas públicas
en una visualización contextual generalista, al
interior de un espacio urbano constituido, tiende a
enlazar, o mejor, involucra indefectiblemente por
lo menos a tres actores sociales:
1. Al Estado-gobierno como institución de
mando-autoridad, aquella legítimamente constituida,
en cualquier transversalidad diferenciada: federal,
estatal o municipal;
2. A los hacedores directos de las políticas,
representados por los funcionarios públicos adscritos
al Estado-gobierno y que son evidentemente los
servidores públicos de la sociedad, y finalmente;
3. En la esfera longitudinal: al o los grupos
sociales de referencia; a la sociedad en su conjunto,
al sector u otros pobladores a la que éstas van
dirigidas.
Aún más, esta visualización contextual propuesta
quedaría incompleta, si no se considera a uno de los
elementos identitarios fundamentales que soportan a
estos tres actores sociales, nos referimos justamente,
al espacio físico: el público y el privado, que es la
31

�Sousa-González

base del asentamiento de la sociedad. En este caso
la referencia estaría ligada al espacio metropolitano,
en el cual se desarrolla la vida cotidiana en sociedad
y donde se hace operativa la acción pública
institucional (Cabrero, M.: 2006:17-68), derivada
de dichas políticas8, ya sea en el ámbito: nacional,
regional, estatal, metropolitano, local, de barrio y
otros. De hecho, el espacio físico-territorial se ha
considerado en otros escritos (Sousa, E. 2010: 85),
como un común denominador, un divisor que tiene
la particularidad de situar en un mismo campo de
conocimiento y de un equivalente tiempo-espaciodiferencial (Lefebvre, H.1980: 44), a vertientes
conceptuales provenientes de disciplinas disímiles,
según se indica en la figura 3.
En este sentido debe de quedar claro, que
dentro de las disciplinas que tienen una relación
concomitante con las políticas públicas, como por
ejemplo las ciencias políticas, han profundizado
de una manera conveniente en el contexto
que circunscribe su campo de acción teóricooperativo, el cual está enlazado, en gran parte,
al gobierno como administración pública, en sus
diferentes ambientes de aplicación; no obstante,
quizá una de las vertientes en la que menos se
ha profundizado, como lo menciona Aguilar, L.
(2007:6), y con la cual se coincide; es aquella que
se relaciona con la manera en que éste construye,
desarrolla y evalúa, algunas de las decisiones
enlazadas a las políticas públicas, no sólo en la
esfera de la transversalidad asociada al ámbito
federal; sino también, en el estatal y en lo local,
esto es en: la esfera de los ámbitos nacionales.
Aquí los cuestionamientos girarían en torno a
¿Cuál sería la utilidad de esta posible dilucidación?
¿Qué importancia tendía la cuantificación de los
logros sociales de las políticas públicas? Una
contestación pronta a este cuestionamiento y
quizá con cierto dejo de ligereza, sería la de
mencionar que una exploración comprensiva y
posiblemente fenomenológica9 del proceso que
imbrica la construcción, el desarrollo, la puesta
en práctica y la evaluación de las políticas
gubernamentales en la sociedad; llevaría a no
sólo a delimitar, sino también orientar y reorientar
las posibles decisiones institucionales de política
pública espacial del Estado-gobierno, que de

alguna manera pudieran considerarse como
irracionales, negativas, proclives o permeadas
por factores vinculados con los procesos de la
corrupción institucional; tendiendo a otorgar
mayor eficiencia, eficacia y efectividad EEE,
en la asignación y distribución de los recursos
públicos siempre escasos.
Figura 3. Ámbito espacial de políticas públicas por
ejes de intervención: espacio transversal y grupo social
longitudinal.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Es claro que la elección racional de entre
diferentes proyectos de orden gubernamental,
tendrían que llevar intrínsecamente una evaluación
sobre los impactos sociales positivos ex ante y
también ex post; ya sea en la esfera de intervención
transversal que pudiera permear las políticas
públicas: federales, regionales, estatales y locales;
hasta aquellas de enfoque abarcatívo longitudinal,
ligadas a los diferentes grupos sociales, o a
sectores específicos del lugar »económicos,
políticos u otros« de la sociedad, en un espacio
identitario definido, por ejemplo: el municipal, o
el del conjunto metropolitano, según se muestra en
la figura 3.
Lo que resultaría fundamental, es el cuestionar si
existen los mecanismos metodológicos operativos ad
hoc para tal evaluación de la acción gubernamental
y si estos dispositivos, son efectivamente utilizados
por los operadores de las políticas públicas; esto
es, aquellos funcionarios públicos adscritos a las
diferentes dependencias oficiales, lo cual será

8

El concepto de acción pública tiene una relación de correspondencia biunívoca que vincula al Estado y a la sociedad, en una interacción
concomitante, donde las políticas públicas serían uno de los elementos que deben intervenir en su definición o posible evaluación.
9
Entendiendo esto, en términos muy generales, como el estudio filosófico de los fenómenos, que consiste esencialmente en describirlos y
en describir las estructuras de la consciencia que tienen que ver con ellos (Bachelard, G. 1993:10).

32

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

abordado en otras investigaciones.
En el marco de lo escrito anteriormente
como un referente teórico por el que transitan
las ciudades que se transforman en metrópolis y
a manera de conclusión, se explorará en términos
sucintos algunas particularidades de la zona
metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México
y la posibilidad de estableces lineamientos para
compatibilizar las políticas públicas institucionales
con la visión y las necesidades de la población.

4. Conclusión.
En el caso de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México; con casi un 80 por ciento
de población urbana en el año 2019, es indudable
que la manifestación de esta variable exógena
interviniente llamada globalización sobre el
espacio urbano metropolitano de Monterrey,
ha tenido una importante expresión sobre el
crecimiento físico-expansivo de la zona; esto, en
virtud de que la metrópoli regiomontana cuenta
con una historia y tradición vinculada al sector
secundario, que lo ha convertido en un importante

polo de atracción poblacional, el cual ha
trascendido el ámbito local y regional, adquiriendo
una importancia significativa en la economía
nacional e internacional; aún y con los cambios en
los modelos económicos que se han adoptado en el
país: el de sustitución de importaciones en el año de
1930, el llamado neoliberalismo en 1983 y ahora
en el 2019 el nuevo modelo que está adoptando el
gobierno federal basado en lo que ellos llaman la
cuarta transformación, la cual trata de desterrar los
principales problemas de México: la corrupción y
la impunidad.
En este proceso que se ha mencionado en
párrafos anteriores vinculado a la mundialización,
se ha constatado en las diferentes etapas de
metropolización por las que ha atravesado
Monterrey y su zona metropolitana en el espaciotiempo, que aunado a la evidente transformación
en la composición morfológica de los linderos
periféricos del lugar, ver el mapa 1 y 2; también
se ha dado una disposición y variabilidad de los
disimiles usos del suelo constituidos en el proceso
de urbanización.

Mapa 1. Zona metropolitana de Monterrey: perímetro 2019.

Fuente: datos generados en esta investigación a partir de INEGI y en ArcGis.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

33

�Sousa-González

De hecho, en el diagrama 1 (cfr.) se sostiene
como premisa inicial en esta investigación que la
globalización constituye un factor interviniente
exógeno, que influye directamente y ha influido
históricamente en la forma en que se ha dado el
crecimiento vertical y de orientación expansiva
periférica; modificando, en este proceso evolutivo
espacio-tiempo-diferencial, además de su
orientación productiva que ha trascendido de una
producción preponderantemente industrial, como
la base fundamental en la obtención de plusvalía,
a la combinación estratégica, por economías de
aglomeración, con el sector servicios, según se
aprecia en la tabla 310; también en este proceso de
urbanización se han modificado las características

morfológicas y orientativo-expansivas en la
periferia de la zona metropolitana de Monterrey,
para convertirlo transformacionalmente de una
ciudad monocéntrica en un espacio metropolitano
consolidado que funcionalmente agrupa diez y
ocho cabeceras municipales11.
La metrópoli regiomontana inicia el proceso
de metropolización en la década de 1950-1960,
donde se incorporan cuatro municipios que tienen
características de concentración de actividades
industriales; sobre todo aquel que pertenece al
centro metropolitano de Monterrey: Monterrey,
Guadalupe, San Nicolás de los Garza y San Pedro
Garza García (ver tabla 4 y 5).

Tabla 3. Población total y PEA
porcentual por sectores año 2000.
Fuente: Sobrino, J. (2003:529)

Tabla 4. Tasa de crecimiento demográfico: municipios por año de incorporación AMM.

Fuente: INEGI: Estadísticas del medio ambiente: 86.
10
Aunque los datos son del año 2000: por un lado, si consideramos céteris parivus el comportamiento de los sectores, el terciario tiene una
mayor población económicamente activa PEA; por el otro, si se comparan las zonas metropolitanas mostradas en la tabla 3, la metrópoli
regiomontana ocupa el último lugar de PEA en este sector; a diferencia del industrial que ocupa a la mayor PEA de todas con 38.0 por ciento
y un 0.2 por ciento en el sector primario. ¿Será este proceso de descenso de la PEA en el sector agrícola al que se refiere Henry Lefebvre
cuando menciona a la “urbanización completa de la sociedad” (Lefebvre, H. 1980:1)?
11
Hasta el mes de septiembre del año 2019 se evalúa por parte de las autoridades estatales y municipales, la pertinencia de agregar a
la conurbación actual de 13 municipios seis más, agrupando diez y ocho; pero a diferencia de décadas anteriores donde los procesos de
expansividad territorial se daban, en su mayoría, por el impulso en los componentes: socio-demográficos (tasa de crecimiento poblacional),
económicos y otros; en esta ocasión la principal variable interviniente de expansión periférica-territorial, parece ser el componente de la
fuerza política, que en esta ocasión el Estado es uno de los primeros impulsores visibles de la estrategia expansionista; aquí la pregunta
sería: ¿Esta política pública expansionista está consensuada con los ciudadanos?

34

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

Actualmente la zona metropolitana de Monterrey
enfrenta características muy disímiles a las
descritas en los párrafos de este apartado: desde la
implantación del modelo económico de sustitución
de importaciones en 1930, o el neoliberalismo en
1983 y los acuerdos internacionales anteriormente
mencionados, los cuales perfilan la incorporación en
procesos de globalización irreversibles; no sólo a la
zona metropolitana de Monterrey (ZMM), sino de
una u otra forma a todo el territorio mexicano, con
todas las modificaciones en los patrones urbanos y de
producción económica que involucran.
Efectivamente, debiera entenderse esta
interpretación general, desarrollada en el apartado
en proceso, el cual involucra a fenómenos de
referencia mundialista, en claro contraste con una
realidad urbana existente, innegable e influida
morfológicamente por estos mismos procesos
de globalización; una situación que evidencia
la ocupación del suelo en un escenario urbano
estructurado con un sinnúmero de arterias viales
congestionadas, con mezclas indebidas de usos del
suelo, con ocupación de vivienda en zonas de alto
riesgo; inseguridad, transporte caro y deficiente,
falta de equipamientos y otros muchos más.
Incluso, con densidades de ciudadanos no
sólo diferenciadas, sino proclives, generando en
el proceso, transformaciones en los usos del suelo
que delatan altas concentraciones periféricas,
sobre todo de las clases sociales económicamente
menos favorecidas, contrastando con los niveles

socioeconómicos altos, los cuales se desarrollan
en sectores exclusivos del espacio urbano,
existentes en la mayoría de los municipios que
integran la zona metropolitana de Monterrey;
lo cual evidencia una falta de compatibilización
entre las tres dimensiones mencionadas al inicio
de este artículo: lo espacial, lo institucional y
lo ciudadano, dimensiones que conformarían
el concepto del equilibrio en el crecimiento
expansivo ideal.
Con el posible incremento en los municipios
conurbados (ZMM-18) que impactarán el proceso
de crecimiento expansivo actual de la metrópoli
regiomontana, es posible que al contrastar esta
acción con teoría de la metropolización12 se
plantea la posibilidad de proponer un cambio
estructural en esta teoría mencionada; esto es, una
etapa consecutiva a la de desurbanización, etapa
actual en la que se encuentra la zona metropolitana
de Monterrey: aquí se propone llamar como etapa
de dispersión generalizada; lo cual implicaría,
por el número de áreas urbanas conurbadas (18)
y por la extensión territorial de la conurbación,
un cambio disruptivo espacial y mayores retos;
no sólo en la compatibilización de lo espacial, lo
institucional y lo ciudadano que es la propuesta de
esta investigación; también en los procesos que
involucran a: la planeación espacial, el control
expansivo, la dosificación de los usos del suelo,
la dotación de equipamientos e infraestructura y a
otros más (cfr. Tabla 5 y mapa 2).

Tabla 5. Crecimiento demográfico: municipios por año de incorporación ZMM (en miles).

Fuente: INEGI: Estadísticas del medio ambiente: 85. *Estimaciones en base a CONEVAL (2007); **Gobierno del Edo. N.L. Plan
metropolitano 2021: 37, 143. Los datos del año 2015 son en base a en información proporcionada por SEDATU, CONAPO e INEGI.

12

Por limitaciones de espacio no es posible abordar esta teoría, para profundizar consultar Sousa, E: 2009, 2010.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

35

�Sousa-González

Mapa 2. Perímetros metropolitanos 1990, 2000 y 2015.

1990

2000

2015

Fuente: Datos generados en esta investigación.

Por último, sería de importancia fundamental
para evitar o retardar tanto la carga negativa
que representaría la consolidación de la zona
metropolitana de Monterrey como un espacio
de crecimiento desordenado y sin la visión de
compatibilización dimensional13, así como impedir
la réplica y la diversificación de los espacios
anticiudad y el crecimiento multidireccional
periférico sin control; no sólo la construcción de
instrumentos de planeación estatales y municipales
fundamentados en las leyes vigentes, sino que estos
deben de contemplar acciones de compatibilización
con las visiones de ciudad que pueda aportar el
ciudadano residente; esto es, que la población
cuente con la posibilidad de opinar e influir en
el proceso de la construcción de los instrumentos
de planeación metropolitana y en aquellos otros

estudios que impliquen la zonificación primaria y
secundaria de todo el conjunto metropolitano.
Debe de existir el instrumental que elimine la
simulación de la consulta pública, posibilitando
contrastar lo que hemos llamado:
i. La visión institucional de la ciudad,
proveniente del funcionario gubernamental; con;
ii. La visión ideal de la ciudad, que tiene el
habitante metropolitano que sufre la ciudad día
con día, con;
iii. El espacio físico metropolitano.
Con el fin de desarrollar una zona metropolitana
con tendencias al equilibrio espacial en la
dosificación y orientación de sus usos del suelo;
así como en la dotación de los equipamientos y la
infraestructura necesaria. Tal como se muestra en
el esquema reflexivo del diagrama 3.

Diagrama 3. Espacio metropolitano visión de compatiblización
dimensional.
Fuente: Sousa, E. (2010:138), modificado
en esta investigación.

13

El concepto de compatibilización dimensional se refiere a: Lo espacial, lo institucional (gobierno en sus tres ámbitos: federal, estatal y
municipal) y lo ciudadano.

36

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

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37

�Espacio público y vida cotidiana: hacia un cambio de teorías en diseño urbano y arquitectónico.
Public space and daily life: towards a change of theories in urban and architectural
design.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Agosto 2019

Javier Fuentes Farías1

Resumen

Abstract

El espacio urbano se encuentra vinculado a
cuestiones sociales, culturales, político-económicas,
y también epistémicas y filosóficas, por lo cual
éstas son áreas de interés para el diseño. Planteo
que no es posible conocer dichas cuestiones sin
antes revisar el sentido que damos a los conceptos
que permiten incluir el punto de vista de la
gente, entre ellos: espacio público y mundo de
vida, identidad cultural, imaginarios urbanos, o
representaciones sociales. Examinaremos dichos
conceptos bajo la idea de su interdefinición, es
decir, que para explicarlos debemos recurrir a otras
conceptualizaciones, y que al hacerlo la arquitectura
y filosofía se encuentran. Podemos confirmar ciertas
dificultades en su estudio, tales como su carácter
subjetivo, es decir, su inaccesibilidad al método
científico, donde observamos algunas teorías que,
como el posmodernismo y el posestructuralismo,
ofrecen nuevas pistas desde la fenomenología y las
ciencias cognitivas. Otros ejemplos provienen de la
geografía constructivista y la llamada Teoría Social.
En esa línea, concluimos que los especialistas en
diseño interpretan el punto de vista de las personas
mediante su propia experiencia como habitantes de
la ciudad.

Urban space is linked to social, cultural, politicaleconomic, and also epistemic and philosophical
issues, according to which design discipline need to
face it. I argue that it’s not possible to know these
questions without first reviewing some key concepts,
such as urban culture, social representations,
identity, and others coined to seek for people’s mind,
interacting, and dwelling, including public space
and life-world. But to define these key concepts we
need another conceptual categories, so in that way
architecture and philosophy meets. Those examples
demonstrate the current problem about the scientific
status of people’s inner world or subjectivity,
as in postmodernism, post-structuralism, and
deconstructivism. Rather than explain this, I will
summarize some theories that offer new clues from
phenomenology and cognitive sciences, such as
constructivist geography and so-called social theory.
In this line, we conclude that design specialists
interpret people's point of view through their own
experience as urban inhabitants.

Keywords:

Social cognition; Phenomenology; Posmodernism.

Palabras Clave:

Cognición social; Fenomenología; Posmodernismo.

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; fuentes88@hotmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

39

�Fuentes Farías

1. Introducción.
El presente trabajo forma parte de una línea de
investigación del autor de este escrito, acerca del
espacio arquitectónico y sus aspectos simbólicos
y epistémicos, tema que, según recientes
hallazgos, atañe a distintas disciplinas científicas
y humanísticas. En ésa temática he llamado
la atención2 sobre el espacio construido y la
problemática acerca del papel de las personas –
los agentes, o actores urbanos- en los procesos
constructivos y de diseño.
Entre otros temas específicos, he planteado
antes el interés por la arquitectura moderna y
posmoderna en la medida que manifiestan una
nueva tradición, es decir, un cambio de teorías y
conceptos acerca de las categorías y concepciones
fundamentales del quehacer arquitectónico. La
importancia de la arquitectura moderna puede
valorarse en la medida que se plantea nuevos
retos, ya sea desde la necesidad de nuevas
herramientas de diseño urbano y arquitectónico,
como de afrontar la creciente complejidad de los
procesos constructivos y los nuevos materiales
disponibles. Al mismo tiempo la figura humana
cobró gran importancia y surgió el interés por los
espacios públicos de las nuevas ciudades.
Lo que Giedion (2009) llama una nueva
tradición, corresponde a la idea de que “el objetivo
de la arquitectura ya no es la forma independiente
y sin relación, sino la organización de formas en
el espacio: la concepción del espacio”. (p. 21)
Esa nueva concepción se refiere, en suma, a la
necesidad de “salvar la brecha entre pensamiento
y sentimiento” (Norberg-Schulz, 2005: 249),
mediante la construcción de un nuevo lugar, un
espacio significativo para la existencia humana,
para habitar.
En otros escritos he planteado esta
problemática, no sin señalar su importancia en
las disciplinas del diseño. Una premisa en el
presente trabajo es que este tipo de conocimiento
acerca de las subjetividades humanas, o sea de
la cultura simbólica y las interacciones sociales,
es indispensable para que quienes diseñan el
espacio construido tengan dicha perspectiva para
así poder integrarla en los procesos de diseño.
Por ello, trataré dicha cuestión, que es el punto de
vista de las personas, o el punto de vista subjetivo
2

o cualitativo, expresado en los espacios públicos
de las nuevas urbanizaciones de la posguerra,
mediante la categoría conceptual de “mundo
vivido”, o “vida cotidiana”, según la Teoría
Social y los estudios urbanos contemporáneos.
(Giddens, 2006; Lindón, 2014, 2012; López y
Tena, 2015; Duhau y Giglia, 2007; López, 2008,
2014, 2015)
Este tema lo abordé antes en otros escritos
donde revisé algunos conceptos clave empleados
en distintas disciplinas interesadas en la relación
entre el espacio construido y las personas que lo
habitan, conceptos como identidad urbana, cultura,
imaginarios urbanos, representaciones sociales,
“espíritu del lugar”, subjetividad, agencia social,
habitabilidad, espacio existencial, y otros.
Entre otros resultados teníamos que, entre otros
cambios fundamentales, el objeto arquitectónico
dejó de pensarse como algo separado de su contexto,
y al mismo tiempo se cuestionó la idea de los objetos
como contenidos en un espacio neutro e inmutable.
Es decir, cambiaron las concepciones o categorías
conceptuales fundamentales en arquitectura, como
el espacio y el objeto arquitectónico. Así por
ejemplo, con movimientos como el posmodernismo
tenemos un creciente interés por el contexto de la
obra arquitectónica, por las relaciones entre dicho
objeto y los demás objetos construidos circundantes,
y por los significados de los lugares públicos y del
todo construido.
En suma, pueden mencionarse dos puntos
importantes: uno, el cambio de las concepciones
tradicionales de la arquitectura, de “aquello que se
creía eran las persistencias en arquitectura: sujeto
y objeto, figura y fondo, sólido y vacío, y las
relaciones de la parte con el todo”. (Eisenmann,
2011: 16) Y dos: “el gran giro epistemológico,
el cambio de concepciones y teorías acerca del
ser humano, de la cultura, lo simbólico, y lo
subjetivo, como objetos de interés surgidos al
mismo tiempo en distintas disciplinas científicas
y humanísticas.
Así, en la siguiente sección aportaré algunos
elementos con el fin de mostrar que, en primer
lugar, comprender y explicar nuestro problema de
estudio –la relación entre espacio público y vida
cotidiana- requiere un cambio de teorías, sustentado
a su vez en una crítica y elucidación conceptual, lo
que podemos apreciar en los ejemplos incluidos

Citaré artículos de mi autoría publicados en revistas indexadas, o inéditos, en proceso de dictamen por revistas arbitradas e indexadas.

40

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

aquí: las categorías conceptuales de espacio
público y vida cotidiana. Dicho cambio tiene como
características la síntesis o fusión de horizontes
disciplinares, entre ciencias y filosofía, y entre
distintas disciplinas que se plantean compartir un
enfoque constructivista como el de la epistemología
genética de Jean Piaget, el cual es correlativo a los
puntos de vista en los ejemplos mencionados.
En una segunda sección presento algunos
aspectos del tema general ya descrito, mediante una
comparación con otros conceptos clave acuñados
de manera correlativa al surgimiento de nuevas
corrientes filosóficas, científicas, y humanísticas
(algunos ya mencionados), enfocadas al estudio
de la subjetividad humana en general, un tema
que parecía tabú desde el pensamiento científico,
y que en ciencias sociales se planteó como un
cuerpo teórico-conceptual llamado Teoría Social,
bajo nuevas consideraciones sobre la teoría del
conocimiento y sobre la complejidad creciente
de los procesos de urbanización. Como ejemplo
tenemos los llamados “giros” o cambios en los
fundamentos teóricos del pensamiento urbanístico
y los estudios urbanos, las ciencias sociales y la
geografía humana, entre otras disciplinas.
El problema ha sido que toda experiencia subjetiva
resulta inaccesible al pensamiento cartesiano, y
que en tal caso resulta conveniente echar mano de
los paradigmas hermenéutico y fenomenológico,
ampliamente referidos en la teoría social y en
recientes aportes a la teorización del diseño urbano
y arquitectónico.
Así, antes de examinar directamente el espacio
público y el mundo de vida de las personas, parece
necesario esclarecer el sentido de cómo acordar
criterios entre las distintas disciplinas, empezando
por arquitectos, historiadores, y sociólogos, para
asegurar que efectivamente hay un conocimiento
objetivo acerca de las distintas vertientes de los
fenómenos y procesos urbanos señalados como
correlacionados con el espacio público y con
quienes habitan la ciudad. Por ello, planteo que
una revisión y crítica de las mencionadas nociones
fundamentales en diseño urbano y arquitectónico
permitiría tener una visión de conjunto de las
principales ideas prevalecientes en cuanto a la
correlación antes señalada.
Concluiremos señalando que, en materia de
teoría, crítica, e historia de la arquitectura, hemos
visto un cambio conceptual y metodológico
necesario para comprender y diseñar el espacio
construido, entre ellos la idea del espacio como
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

una totalidad que incluya sus aspectos simbólicos
y sociales. Así, emprender el estudio de los
lugares públicos en la actualidad, desde distintas
perspectivas científicas y humanísticas, permite
al especialista en diseño comprender e interpretar
el punto de vista de quienes habitan el espacio
construido.

2. La Posmodernidad y las nuevas
reglas del diseño.
En escritos anteriores he abordado el tema
de la llamada Nueva Tradición en arquitectura,
periodo histórico que abarca el Art Noveau,
la arquitectura moderna, y el posmodernismo,
tema cuya complejidad ha requerido ampliar
las fronteras de la arquitectura para abrazar los
paradigmas de la fenomenología, hermenéutica,
y de los estudios de la complejidad. (Montaner,
López,
Como mencioné arriba, los cambios ocurridos
a partir del periodo moderno se resumen como un
cambio de conceptos y teorías en el diseño urbano
y arquitectónico, toda vez que, en la posguerra, se
presentaban retos como la construcción de nuevos
asentamientos y nuevos edificios, en los cuales la
figura humana jugaría un papel preponderante, lo
cual cobró el interés de distintas disciplinas hacia
los procesos urbanos.
Los
cambios
en
las
concepciones
fundamentales de la arquitectura, reflejados en
una nueva tradición, son correlativos a “un gran
cambio de paradigma epistémico caracterizado
por la idea de que conocimiento y lenguaje son
interdependientes, y de que ante una realidad
compleja y cambiante se requiere un enfoque
interdisciplinar y transdisciplinar”. Esta ha
sido una de las premisas que he sostenido
anteriormente, por lo cual se argumenta aquí
la importancia metodológica de una revisión y
crítica de conceptos y teorías acerca del diseño
urbano y arquitectónico.
Entre otros ejemplos he señalado el
deconstructivismo (la Deconstrucción en
arquitectura) “como una actividad o un proceso
mediante el cual tomamos conciencia de los
límites del lenguaje y del pensamiento”. (Davies,
2011: 37) Este autor arguye que solo podemos
comprender el mundo “por medio del lenguaje
y otros sistemas de signos”; ya que para hablar

41

�Fuentes Farías

de los signos se requieren otros signos, y para
hablar de éstos se requieren a su vez de otros, se
vuelve un juego de espejos, “una cadena sin fin”.
Por ello no puede darse por sentado la existencia
de una realidad fija e inmutable, “a la que el
lenguaje se pueda referir”.
Aquí es evidente el cuestionamiento de una
base teórica que proviene del reduccionismo
cientificista, por llamarle así al paradigma de
la ciencia cartesiana y el positivismo lógico.
Ante ello, hacia mediados del siglo anterior
surgen nuevas categorías conceptuales como
las de sistema, emergencia, autoorganización,
hologramaticidad, retroalimentación, y otras
que confirman la idea de Montaner acerca de la
muerte del objeto arquitectónico y el surgimiento
de un objeto complejo.
Entre otros ejemplos específicos de influencias
en arquitectura tenemos el posestructuralismo,
cuyas premisas se basan en que el espacio
construido es como un lenguaje, y éste a su vez
es un sistema complejo, una totalidad cuyos
significados hay que buscarlos en la relación entre
las partes y el todo, y, en cuanto al diseño urbanoarquitectónico, entre la morfología urbana,
las formas construidas, y aquellos cuyas vidas
transcurren cotidianamente en dicho espacio. Tal
relación puede observarse claramente cuando
dicho espacio manifiesta funciones simbólicas
y sociales, por ejemplo en el caso del espacio
público, término con el cual nos referimos a las
calles, plazas, jardines, y otros elementos que
forman la traza urbana, en los cuales transcurre
la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad.
Podemos ver cómo en el pensamiento
urbanístico contemporáneo, y en general, en los
estudios urbanos, se ha planteado la necesidad
de elaborar nuevas preguntas, ya que: “en el
conocimiento de las determinaciones del diseño
juega un papel fundamental el esclarecimiento de
los actores sociales involucrados en el proceso
de diseño, ya que es evidente la naturaleza sociohistórica de éstos” (López, 2014: 24).
Así pues, en anteriores escritos se concluyó
que:
la complejidad y diversidad de aspectos
a considerar tanto en los procesos de diseño y
construcción del espacio habitable, como del
instrumental o bagaje teórico y conceptual
necesario para investigar y comprender tales
procesos, es difícil de abordar sin antes emprender
una crítica de las categorías tradicionales,
42

empezando por el espacio construido y sus
implicaciones en lo social e histórico.
Concluimos también que en cuanto a las
categorías conceptuales ya mencionadas, aquellas
referentes a la subjetividad de los actores urbanos,
tales como cultura e identidad, representaciones
sociales, imaginarios sociales, etc., podían
entenderse como como procesos de producción e
interpretación de signos, símbolos, y significados,
y finalmente como procesos cognitivos de
percepción, categorización, conceptualización, e
interacción social.
Como resultado de tales observaciones, en
particular sobre el problema de la subjetividad
y el papel de los individuos en la sociedad, se
concluyó también que era necesario “ir al fondo
de la problemática sobre el estatuto científico del
habitar humano, (Lindón) y sus repercusiones
en la filosofía y las humanidades”, pero también
en la configuración de nuevas corrientes de
investigación como las llamadas ciencias
cognitivas, y otras citadas aquí, que otorgan
“una creciente validez” a los paradigmas de la
fenomenología y hermenéutica.
Por ello señalé antes, siguiendo a López
Rangel la necesidad de
…valorar la influencia de la hermenéutica, la
fenomenología, la semiótica, y la epistemología
misma, en los estudios urbanos y el pensamiento
urbanístico en general, y proceder a elaborar un
cuerpo teórico interdisciplinar, empezando por la
construcción de los procesos urbanos en términos
de sistemas complejos, lo cual no es una tarea
científica sino filosófica.
Dicho cambio puede resumirse como una
crítica al modelo del conocimiento que proviene
del empirismo lógico, del dualismo cartesiano,
y de la racionalidad científica, cuyos aspectos
principales ya puntualizaron Piaget y García.
(García, 2006)
En cuanto al espacio público como objeto
de estudio, ha motivado infinidad de enfoques y
teorías, tanto en arquitectura y urbanismo como
en otras disciplinas interesadas en la subjetividad
de los actores urbanos, entre ellas la antropología
y las ciencias sociales, la psicología social, la
geografía humana.
Recordemos que:
…en la vida más en general, está por un
lado el andamiaje externo –el lugar físico o la
arquitectura, el juego, las reglas, o simplemente
las costumbres-, y por el otro, mis capacidades
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

corporizadas y cognitivas: capacidades que
comienzan y continúan siendo sensoriomotoras,
perceptivas, y orientadas a la acción”. (Gallagher,
2014: 243)
La cita de Gallagher, como ejemplo de las
nuevas corrientes interdisciplinares que estudian
el espacio habitado, permite argumentar que es tal
la complejidad del tema en cuestión lo que hace
de la disciplina del diseño una especialidad que
linda con la filosofía, las ciencias sociales, y otras
corrientes interdisciplinares como las ciencias
cognitivas, la fenomenología sociológica, y la
geografía constructivista.
Un estudioso del espacio público como Jordi
Borja, en el prólogo a “Identidad y Espacio
Público” (Sánchez y Domínguez, Coords.; 2014:
11), señala que desde su dimensión urbanística
el espacio público debe ser considerado “como
la base estructural de la ciudad”, esto es, debe
considerarse el factor principal de ordenamiento
en términos de calidad ambiental, y de la imagen,
accesibilidad, movilidad, y transición entre
espacio público y privado.
En otra observación (Íd.: 13), Borja
indica que “el concepto de espacio público es
multidimensional, puede abarcar aspectos muy
abstractos tratados desde la filosofía y la teoría
social, política y jurídica.” Al mismo tiempo
tenemos el interés sobre distintos aspectos de la
ciudad expresados mediante dicho concepto, ya
sea sobre determinados lugares, barrios, esquinas,
y su relación con colectivos sociales, por parte
de disciplinas como geografía, antropología,
etnología, sociología, psicología, e incluso el
periodismo, agrega Borja. Y todo ello atañe a
las especialidades de urbanistas, planificadores,
arquitectos, y científicos sociales “interesados
en la relación entre las formas urbanas y los usos
sociales”. (Ib.: 14)
En otros ejemplos mencioné antes el trabajo
del Dr. López Rangel, para quien es necesaria
una re-conceptualización de los nuevos tipos de
desarrollos urbanos surgidos durante las últimas
cinco o seis décadas, también hace imprescindible
plantear nuevas preguntas y nuevas problemáticas,
formular nuevas hipótesis, e innovar métodos
y modelos de análisis (Cfr. López Rangel, en el
prólogo a López y Tena, 2015: 7).
Tal preocupación es compartida en distintas
líneas de investigación acerca de las prácticas
socio-espaciales o metropolitanas (Cfr. Duhau
y Giglia, 2008: 47, 437, 536), es decir, aquellas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

que “tienen que ver con la vida cotidiana”, bajo
“ciertas pautas recurrentes en la forma de usar y
vivir la metrópoli.” Algunos ejemplos provienen
de la geografía constructivista (Lindón, Claval,
Debarbieux), y de la mencionada Teoría Social,
donde tenemos la fenomenología sociológica
de Gallagher y otros contemporáneos,
además del llamado Pensamiento Urbanístico
Contemporáneo (López, ), donde citamos a Tena,
Duhau y Giglia, Domínguez, etc.

3. El punto de vista subjetivo y el
enfoque fenomenológico.
En el ámbito del diseño resulta que no podemos
separar los aspectos formales de los cualitativos,
es decir, aquellas cuestiones de estructura,
tectónica, simetría, lleno y vacío, y otras de
carácter espacial y compositivo, con asuntos más
complejos como los sociales, políticos, estéticos,
etc. De tal modo estos conceptos, necesarios para
el desarrollo del diseño formal, se encuentran
relacionados e interdefinidos con otros de carácter
cualitativo.
En otros ejemplos provenientes de la teoría
social “el interés explícito por el sujeto” (Lindón,
2012: 606) se replantea como el interés por un
“sujeto habitante”, colocado “en el meollo de la
cuestión”, un sujeto inserto en un mundo social
y cultural, pero además vinculado, de distintas
maneras, “con el territorio y los lugares”. Y es
que, como señala López Rangel (2008: 35), sólo
de ese modo podemos identificar y conocer a “los
actores sociales que transforman la ciudad”, lo
cual solo es posible observando su vida cotidiana
y los espacios públicos donde transcurre.
En tal sentido, tendríamos que, si bien todo lo
relacionado con los procedimientos constructivos
y de diseño tiene una base epistémica, esto
es, científica, no puede afirmarse lo mismo si
hablamos de experiencias cualitativas y de crítica
conceptual. La percepción de un espacio público
agradable, o de unas formas arquitectónicas
“bellas”, lleva a preguntarnos por una teoría
del conocimiento que pueda responder por las
sensaciones, acciones, percepciones, y otras
experiencias subjetivas de las personas en su
andar cotidiano por el espacio urbano.
Ya mencioné antes el término teoría social
como una corriente de investigación en ciencias

43

�Fuentes Farías

sociales enfocada a temas tan examinados
antes, cuan complicados, como las acciones
e interacciones sociales. Uno de los teóricos
más importantes de la segunda mitad del siglo
anterior, sobre la acción social como un aspecto
de la subjetividad en relación con el espacio
público y la morfología urbana, ha sido Anthony
Giddens, (2006) cuyas aportaciones teóricas son
una vía de acceso a nuevas concepciones del
conocimiento y la sociedad, en particular la idea
de construcción o estructuración (sic) social. En
este caso tenemos el concepto contextualidad,
entendido como “el carácter situado de una
interacción en un espacio-tiempo, que incluye
el escenario de una interacción, unos actores
copresentes, y una comunicación entre ellos”.
(Giddens, Ob. Cit.: 394) Éste autor observa una
continuidad espacio-temporal donde es “el cuerpo
en sus empeños activos con los mundos material y
social” (Giddens, Ob. Cit.: 82) de donde surge la
percepción, y es el uso de esquemas perceptuales
lo que permite elaborar “la temporalidad de
una experiencia”, como parte sustantiva de la
reflexión sobre cualquier acción en general.
Además revisé antes también otro autor, Pierre
Bourdieu, (2007) otro investigador multicitado
por su gran capacidad para elaborar conceptos
en el proceso de ordenamiento del conocimiento
sobre la sociedad y la cultura, ha planteado una
integración de puntos de vista acerca de los
agentes sociales: subjetivo y objetivo.
Para este investigador la corporalidad de
las personas, como factor indispensable en
el contexto de que se trate, tiene que ver con
los conceptos clave heredados de la tradición
fenomenológica, el de mundo de vida, término
que luego se ajusta como mundo vivido, así como
en espacio vivido, (Cfr. Lindón, 2012a: 611) para
señalar precisamente las prácticas cotidianas
que Bourdieu (2007) llamó sentido práctico, y
Giddens (2006) agencia e intencionalidad.
Como mencioné antes, una premisa en éste
trabajo es que para comprender y explicar la
relación ciudad-agentes sociales, es necesario
una crítica de conceptos y un cambio de teorías.
Uno de los temas centrales en la epistemología
genética de Piaget-García tiene que ver con el
cambio de teorías y de categorías conceptuales,
y que la reflexión acerca de estos aspectos es
3

cuestión filosófica.
La cuestión conceptual concierne más a las
formas de representación que a asuntos de certeza
o falsedad; se refiere más bien a la descripción de
las relaciones lógicas entre conceptos (Bennett y
Hacker, Ob. Cit.: 4-5)3, por ejemplo, entre memoria,
pensamiento e imaginación, o entre percepción,
sensación, y categorización, o entre experiencias
subjetivas y eventos neurofisiológicos. Así, el
trabajo conceptual no se relaciona con la ciencia
empírica sino en la medida que le permite a ésta
elucidar los conceptos necesarios para referirse
a los recortes teóricos con respecto a la realidad
que se va a estudiar.
Por otra parte, ya antes varios estudiosos
comprendieron, entre ellos Giddens y Bourdieu,
que tanto los científicos sociales como las
personas, agentes sociales o actores urbanos,
utilizan los mismos recursos cognitivos tales
como la conceptualización y el aprendizaje de
teorías mediante las prácticas sociales, para
comprender el mundo que les rodea.
De tal modo, podemos sostener también que
las personas perciben el mundo que les rodea –el
espacio edificado- como parte de una construcción
de sentido, de significado, en la cual el mundo
percibido se manifiesta en términos de objetos
distribuidos espacio-temporalmente, es decir, con
una continuidad temporal y cognitiva. Lo que
afirma la epistemología constructivista es que “la
percepción de los objetos como tales, distribuidos
en el espacio y con una cierta continuidad en el
tiempo, si bien es temprana en los niños, no es
innata.” (García, 2006: 41)
En tal sentido, existen diferencias
fundamentales en el tipo de conocimiento
necesario para entender el aprendizaje de
categorías conceptuales, y el cambio de conceptos
y teorías mismo. Es decir, si como vimos, las
experiencias subjetivas de las personas, su vida
cotidiana en relación con el espacio público,
pueden entenderse como procesos cognitivos
que también se identifican con la identidad y
la cultura simbólica, con los imaginarios y las
representaciones urbanas, etc., tenemos al mismo
tiempo distintas formas de entender como sucede
ello, lo cual resumí antes como una crítica al
dualismo cartesiano y el surgimiento de un nuevo
paradigma del conocimiento.

Véase Bennett, Maxwell, et al, 2007. Neuroscience &amp; Philosophy. Brain, Mind, and Languaje. New York, Columbia University Press.

44

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

Finalmente, en este nuevo paradigma el
conocimiento científico y el humanístico se
complementan, ya que mientras podemos entender
los procesos de percepción y ordenamiento del
espacio mediante un enfoque neurocientífico,
éste puede ser allanado utilizando por ejemplo, en
cuanto al conocimiento de la actividad simbólica,
conceptos ya elaborados en psicoanálisis, la
poética, y la historia de las religiones (Cfr.
Ricoeur, 2003: 66 y siguientes), además de la
arquitectura, claro.

4. Resultados.
La nuevas reglas del diseño, que vimos en los
ejemplos anteriores de la nueva tradición, la
geografía constructivista, y la Teoría Social,
tienen un común denominador con otras
disciplinas científicas y humanísticas, en las
ciencias sociales, y otras de reciente cuño,
interesadas en el espacio público y en la vida
simbólica de los actores urbanos.
Vimos en primer lugar, que el problema de
cómo examinar la vida simbólica o subjetividad
de los habitantes urbanos en su relación con el
espacio público es correlativo al problema de
cómo el conocimiento científico puede explicar
o investigar lo que otros piensan, sienten, actúan
y perciben. Es decir, se trata del problema de la
subjetividad de los actores urbanos y su estatuto
epistémico en el conocimiento científico. En tal
sentido, las categorías conceptuales mencionadas
arriba como instrumentos metodológicos para
investigar esta problemática, tales como los
imaginarios, representaciones, identidad, cultura
simbólica, etc., pueden entenderse como procesos de
producción e interpretación de signos, símbolos, y
significados, y finalmente como procesos cognitivos
de percepción, categorización, conceptualización, e
interacción social.
En sentido amplio tenemos dos puntos
importantes para la disciplina del diseño: uno
acerca del objeto de estudio –la obra arquitectónica
y urbana-, y dos, la teorización sobre su
conocimiento, que aquí he planteado a partir de
una revisión de ciertas categoría conceptuales
fundamentales para nuestra disciplina.
Así, como un aspecto del primer punto
he señalado el gran cambio ocurrido a partir
del modernismo, en el siglo anterior, de las
concepciones fundamentales de la arquitectura y
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

del diseño urbano y arquitectónico, en la medida
que dicho cambio puede entenderse como parte
de otros cambios en el conocimiento, la filosofía,
las ciencias y las humanidades. (Mallgrave, 2013;
Montaner, ob. Cit.)
Dicho cambio se resume en:
1 crisis del objeto arquitectónico
2 nuevo paradigma del conocimiento
Entre otras consecuencias de ello tenemos el
surgimiento de nuevas corrientes de estudio sobre
el papel de los actores urbanos en el diseño urbano
y arquitectónico, puesto que, en la actualidad,
cualquier aspecto de la realidad que queramos
examinar es tan complejo, y se encuentra
interrelacionado con multitud de otros procesos
y planos de realidad, que solamente rebasando
las fronteras disciplinares podría abarcarse como
tema de estudio.
Y este referente ontológico es por ello mismo
el referente de una concepción del mundo ya no
como una sucesión de eventos lineales, de causas
y efectos, de formas y de funciones, sino de la
idea de que el universo no es lineal, y de que,
como señaló Jencks, mas bien avanza a saltos.
En la discusión de los resultados tenemos
que, si bien la complejidad de los procesos
urbanos surgidos con el modernismo ha requerido
enfoques interdisciplinares sobre todo respecto
de fenómenos donde se involucra la subjetividad
humana, tales como la identidad urbana, los
imaginarios, las representaciones sociales, etc.,
dichos enfoques no son suficientes si sólo se
limitan a ofrecer su perspectiva desde su propia
frontera disciplinar y metodológica, sino que el
reto será establecer metodologías en las cuales
se acuerde un problema de estudio y un marco
teórico en común.
Un ejemplo de ello lo ofrece la epistemología
constructivista, tema ya revisado que se refiere a los
tres grandes campos de todo enfoque constructivista:
el caso de estudio en particular, o sea, la porción de
realidad que el diseñador quiere abarcar en su obra;
los procedimientos para su estudio, o metodología,
lo que implica una revisión y elucidación conceptual,
y un tercero es un eventual cambio de teorías sobre
el espacio construido, lo cual tendrá que conducir a
un cambio epistémico y filosófico.
Esto quiere decir que antes que todo parece
necesario puntualizar cómo se ha dado un cambio
en la forma en que las disciplinas científicas
organizan el conocimiento. Luego de ello se
requiere una crítica conceptual para sustentar
45

�Fuentes Farías

los cambios en el conocimiento, y en particular
del estatuto epistemológico de las categorías
conceptuales señaladas, los cuales también
pueden ser referidos como esquemas cognitivos
de acción, interacción, y representación.
Por ello, tenemos primero que se requiere un
doble enfoque, tanto científico como filosófico
(o humanístico), mismo que podemos ver
concretado en las corrientes de estudios ya
señaladas aquí. En particular, el estudio de las
subjetividades, representaciones, imaginarios,
e interacciones simbólicas, que es también el
problema de la acción y atención conjunta,
requiere a la vez un enfoque interpretativo desde
el cual se da relevancia a la cultura simbólica y al
lenguaje narrativo de los individuos, como vimos
con Lindón al inicio de la sección 2 (Lindón, Íd.:
31, 33; Lindón, 2011: 21).
Ante ello, en cuanto al papel del diseñador no
queda sino interpretar las experiencias fenoménicas
de otros mediante sus propias experiencias como
habitante de la ciudad.

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

47

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

Los costes de la modernización: desigualdad social y fragmentación urbana en Tampico, Tamaulipas.
The cost of modernization: social inequality and urban fragmentation in Tampico, Tamaulipas.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Agosto 2019

Reina Loredo Cansino1
Carlos Eric Berumen Rodríguez2
Lorena Gertrudis Valle Chavarría3

Resumen

Abstract

El artículo reflexiona sobre el fenómeno de
la arquitectura moderna desde la periferia de
aquellos territorios que paradójicamente el
desarrollo y la modernización han fragmentado.
Tomando como caso de estudio la ciudad de
Tampico, Tamaulipas. El documento describe el
proceso de modernización de la ciudad a partir
de una revisión bibliográfica, hemerográfica y
de archivo con el fin de contribuir a la discusión
en torno a los impactos que los procesos de
modernización tuvieron en las ciudades-puerto
asociados al ferrocarril y el petróleo a inicios
del siglo XX. Se muestra cómo los procesos
de modernización se sustentan en un modelo
que promueve la fragmentación urbana y se
concluye que en el caso de Tampico las lógicas
de modernidad perpetuaron la fragmentación del
ámbito urbano exacerbando la desigualdad social.

The article reflects on the phenomenon of modern
architecture from the periphery of those territories
that, paradoxically, development and modernization
have fragmented. Taking as a case study the city of
Tampico, Tamaulipas. The process of modernization
of the city is described from a bibliographic,
newspaper and archive review in order to
contribute to the discussion about the effects of the
modernization processes in port cities associated
with railways and oil. early twentieth century. It
shows how modernization processes are based on
a model that promotes urban fragmentation. To
conclude that in the case of Tampico the logic of
modernity perpetuated the fragmentation of the
urban environment exacerbating social inequality.

Palabras Clave:

Keywords:

Modern architecture; Urban segregation;
Industrialization.

Arquitectura moderna; Segregación urbana;
Industrialización.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctora en Proyectos Arquitectónicos, Profesor de tiempo
completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; reina.loredo@gmail.com
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctor en Conservación y Restauración del patrimonio
histórico-artístico. Profesor de tiempo completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; cberumen@docentes.uat.edu.mx
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctor en Conservación y Restauración del patrimonio
histórico-artístico. Profesor de tiempo completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; lvalle@docentes.uat.edu.mx
2

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

49

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

1. Introducción.
En el contexto histórico latinoamericano la temprana
industrialización, la urbanización acelerada y el
impacto del desarrollo económico en contextos
rurales, fue una constante en ciudades periféricas
localizadas en las rutas de comercio internacional
y/o en los polos de producción/exportación. Estas
ciudades han sido caracterizadas como monoproductivas, transitorias, dependientes de las
metrópolis y con una baja jerarquía sociocultural.
Esta caracterización promueve el binomio
sociedades dominantes/sociedades dominadas,
lo que implica sin lugar a duda un fenómeno
de jerarquización a partir de la modernización.
(Castells, 1973; Hardoy, 1974; Segre, 1975;
Almandoz, 2015). De acuerdo con lo anterior en
este artículo se revisa el proceso de modernización,
entre 1890 y 1920, de una ciudad portuaria ubicada
en el Golfo de México para dar cuenta del impacto
social de algunas de las transformaciones urbanas
que ocurren a partir de estos procesos.
Por otro lado, en estas ciudades periféricas
como en las grandes capitales, la arquitectura
y el desarrollo urbano se convirtieron en los
emblemas visuales y concretos del camino
hacia la modernidad. “La influencia de la Bella
Época en las agendas de gobierno de muchos
países latinoamericanos se tradujo en reformas
sanitarias, propuestas de renovación urbana y
expansión residencial”, (Almandoz, 2002:28).
Así, la trasformación de la estructura urbana y
edilicia de Tampico durante el período puede
asociarse a diversos fenómenos entre los que
sobresale el proceso de modernización porfirista
influenciado totalmente por Europa.
Reflexionar acerca del fenómeno de la
arquitectura moderna desde la periferia de aquellos
territorios que paradójicamente el desarrollo y
la modernización han fragmentado permitirá
reconstruir la historia urbana desde el ámbito
de lo social (Fernández, 1998). De este modo,
los datos surgidos de la revisión bibliográfica,
hemerográfica y de archivo contribuyen a entender
la manera en que los proyectos arquitectónicos y
urbanos construyen un imaginario de modernidad.
Como se argumentará en las siguientes
páginas, los procesos de modernización a
inicios del siglo XIX impulsados por el Estado
en áreas estratégicas para el crecimiento
económico nacional propiciaron la inversión de
50

capitales extranjeros y un modelo de desarrollo
espacial caracterizado por la fragmentación, la
privatización y la segregación urbana.
Para desarrollar este argumento se describirá
la importancia del ferrocarril y el puerto en el
proceso de configuración urbana de la zona de
estudio. Posteriormente, se describirá la relación
entre dos industrias claves, ambas con inversión
extranjera, en el período de modernización: el
ferrocarril y el petróleo. Destacando una serie de
proyectos arquitectónicos y urbanos asociados a
ambas industrias. Finalmente, se hará hincapié
en los espacios habitacionales surgidos del
modelo de desarrollo espacial que la industria
petrolera establece para concluir que el costo
social del proceso de modernización perpetuó la
segregación y fragmentación urbana a partir de la
desigualdad social.

2. El ferrocarril y el puerto de
Tampico.
El período histórico que tuvo lugar entre los
años 1876 y 1911 conocido como el porfiriato es,
además de una permanencia inédita en el poder
ejecutivo por más de tres décadas, un parteaguas
de una profunda transformación económica y
desarrollo comercial con grandes infraestructuras
que tuvo lugar a lo largo y ancho de la república
mexicana. El Estado promovió la transición hacia
la modernización, que inició primordialmente
con las vías de transportes y comunicación.
Las costas del Golfo de México fueron los
espacios geográficos claves para las actividades
intensivas de expansión comercial del interior
al exterior del país; por su estratégica ubicación
natural y geográfica, la ciudad y puerto de
Tampico se convertiría en uno de los principales
puntos de salida para los productos de exportación
durante este importante período.
Para llevar a posicionarse como uno de los
más importantes puertos de México, se impulsó
la modernización de la red portuaria y ferroviaria
local, pues, aunque ya funcionaba Tampico como
puerto de altura desde 1827 no había carreteras,
solo caminos y todo el comercio era por vía
marítima. Los cambios significativos para la
modernización vinieron con el ferrocarril.
Dos compañías fueron las encargadas de ello:
la primera, Ferrocarril Central Mexicano inició
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

sus actividades en el año de 1880 uniendo a la
capital de la república con el norte del país. La
estación de Tampico se puso en explotación con
el ramal de la línea Chicalote-Tampico y la Barra
pasando por San Luis Potosí en el año de 1891
con un tendido de 670, 560 km. de extensión;
la segunda, Ferrocarril de Monterrey al Golfo4,
que conectaba a Tampico con el norte del país
y la ciudad de Monterrey. Esta red ferroviaria
se terminó de construir el 13 de septiembre de
1891. Durante el porfiriato fue signo de orgullo y
modernidad abarcando una extensión de 591,756
km. Corre desde Treviño, estación del ferrocarril
Internacional en el Estado de Coahuila, hasta
Tampico pasando por Monterrey y Ciudad
Victoria, Tamaulipas (Román, 1933).
De esta manera Tampico quedó rápidamente
inmerso en la nueva red de transportes terrestres,
acaparando el movimiento de mercancías,
principalmente minerales. Los ferrocarriles
transportaron importantes cargas desde o hacia
regiones distantes a más de mil kilómetros del
puerto. Es necesario mencionar que estos son solo
ramales de las grandes vías troncales instaladas
en el país como verdaderas columnas vertebrales
que corren de sur a norte y transversalmente5.
Ahora bien, las conexiones ferroviarias hicieron
necesarios los trabajos de modernización portuaria,
ya que resultaba indispensable un puerto profundo
para ampliar el carácter comercial de la inversión.
La intención era ampliar el intercambio comercial
internacional de las ciudades del interior. San Luis
Potosí y Monterrey, importantes centros mineros e
industriales, podrían acceder al comercio marítimo
de forma directa (Ocasio Meléndez 2012). La
adecuación y canalización del río Pánuco facilitaría
el tránsito de las grandes embarcaciones de vapor
que arribaban del extranjero.
Las obras iniciaron en el año de 1890 con el
dragado del río Pánuco, ya que su “barra” natural
tenía un fondo de 7 a 9 pies de profundidad,
mismo que se incrementaba entre 11 y 15 pies
en épocas de lluvia, siendo aún insuficientes para
la navegación de grandes barcos mercantes. La
compañía Ferrocarril Central Mexicano, obtuvo
el contrato de construcción y ésta subcontrató
a su vez a la Louisiana Jetty and Lighterage
Company para realizar el proyecto. Los trabajos

continuaron durante 5 años; al final se logró que
el río alcanzara una profundidad de 22 pies con la
consigna de que dicha profundidad se mantuviera
constante durante 10 años.
Figura 1. Construcción del ferrocarril Tampico, 1890.

Fuente: US Library of Congress.

Se construyeron dos escolleras paralelas que
son la entrada al puerto desde el Golfo de México:
primero se construyó la escollera norte con 1470
m de longitud y luego la sur, con 1,445 m., (Ver
Figura 1). La distancia entre éstas es de 300 m.
El canal de navegación es de 19 km. Los barcos
de mayor calado ingresaban por el río Pánuco,
mientras que las embarcaciones menores lo hacían
por el río Tamesí. Asimismo, se construyeron
espaciosos muelles en la ribera del río Pánuco
para facilitar el arribo de las embarcaciones
mercantiles y de su carga y descarga. Hacía 1892
existían tres lugares para el desembarco de carga:
el llamado La Barra a la entrada del río Pánuco,
el del ferrocarril en Doña Cecilia y el muelle
fiscal frente a la Aduana de Tampico (Hernández
Elizondo 2006).
La inversión en la construcción de las
escolleras fue enorme y los efectos de su
explotación económica fueron inmediatos. En
las memorias del proyecto, presentadas en la
Louisiana Purchase Exposition, de 1904, Elmer

4

En 1902, Ferrocarril Monterrey al Golfo sería absorbido por Ferrocarril Central Mexicano, monopolizando las actividades comerciales
del puerto de Tampico
5
Durante el gobierno de Porfirio Díaz se construyeron más de 19,000 km. de vías férreas.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

51

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

L. Corthell6 describe el éxito técnico y comercial
del proyecto:
“Los ingenieros hidráulicos, con experiencia
en tales trabajos, apreciarán el gran éxito de estas
obras, en la fabricación y el mantenimiento...
Los resultados comerciales no han sido menos
satisfactorios. Tampico, geográficamente, está
bien situado para una gran empresa comercial. Está
enfrente del centro de la República Mexicana. Las
dos líneas ferroviarias centrales que irradian desde
allí, una hacia el oeste y la otra hacia el noroeste,
cubren toda esa parte de México. La finalización
de la línea directa proyectada desde Tampico a
México le da al Puerto una mayor ventaja y lo
coloca en una posición para controlar el tráfico de
una gran parte de México” (Corthell, 1904:12).
El contrato para la construcción de las
escolleras7, firmado en 1888, por Ferrocarril
Central Mexicano preveía también la construcción
de una vía férrea que comunicaría las obras del
puerto con el sistema ferroviario nacional. Así,
se construyen las extensiones de la línea férrea
en el área portuaria con el tramo a La Barra.
Originalmente el tendido se construyó para el
traslado de las rocas que formarían las escolleras.
Más tarde, la compañía ferroviaria fundó en la
ribera del Pánuco sus instalaciones. Ahí construyó,
además de los muelles La Barra y Doña Cecilia,
talleres, la “casa redonda”, bodegas y un edificio
fiscal (Herrera, Vera y Martínez 2015).
A través de las líneas del ferrocarril un nuevo

modo de ordenamiento del espacio y el territorio
surgió. La infraestructura ferroviaria y portuaria
sirvió de columna vertebral a una serie de
espacios producto de la industrialización. Estos
espacios llegaron a conformar un sistema que
alteró la forma de la ciudad.
Si observamos el plano del Puerto de Tampico
(1903), desarrollado por Elmer L. Corthell
(Ver Figura 2), podremos notar como las redes
ferroviarias y las obras portuarias al paso de los
años definieron el establecimiento de puntos de
conexión indispensables para la modernización
de la ciudad. Entre las obras más sobresalientes
que se construyeron durante el proceso de
industrialización podemos señalar:
-Edificio de la Aduana de Tampico (18961902)8, estructura de elementos prefabricados
de hierro colado y mampostería, desarrollado
en dos niveles, de 300 metros de largo y 46 de
ancho. La planta baja funcionaba como almacén
y recepción/entrega de mercancías y la planta alta
albergaba las oficinas aduanales. Las vías férreas
atravesaban el edificio para permitir la llegada
de los carros de carga y el acceso directo a la
aduana. El muelle alcanzaba 350 metros de largo
con un ancho de 15 metros. Las condiciones del
terreno obligaron la construcción de un sistema
de cimentación a base de pilotes. (Ver Figura 3)
-Canal de Chijol, el proyecto estaba
contemplado años atrás (1860) pero fue durante el
porfiriato que se ejecutan los trabajos de la limpia,

Figura 2. Plano del Puerto de Tampico, 1903.

Fuente: Elmer L. Corthell, 1904. p. 12.

6

Jefe de proyectos de las escolleras del Mississippi y jefe de ingenieros de las escolleras de Tampico, quien presentaba un resumen de las
características destacadas de las obras en Tampico a través de cuatro modelos en relieve y un álbum de cincuenta y tres fotografías, que
muestran todas las fases de los trabajos, los métodos de construcción, los resultados físicos y las instalaciones comerciales.
7
[Contrato de construcción. Archivo Histórico de PEMEX, caja 2094, exp. 56703, foja 22]
8
También construida por la Compañía Ferrocarril Central Mexicano.

52

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

mejoramiento y ensanche del canal de Chijol
desde su desembocadura en río Pánuco hasta la
Laguna de Tamiahua. Las obras iniciaron en el
año de 1903 y concluyeron en el año de 1907.
Esta vía fluvial comunica al puerto de Tampico
con el puerto de Tuxpan, Veracruz. Todo el
canal debió tener una anchura de 10 metros y una
profundidad de 1.50 m. Su objetivo era facilitar
las comunicaciones entre los puertos de Tampico y
puntos intermedios, ribereños, atravesando lugares
de gran potencial económico. (Ver Figura 4)
Figura 3. Proyecto de la Aduana de Tampico, 1895-1898.

Fuente: Mapoteca Orozo y Berra.

Figura 4. Canal del Chijol, 1874.

Fuente: Mapoteca Orozo y Berra.

El tren Tampico-La Barra funcionó hasta
los años cuarenta. Durante estas décadas la
ciudad se extendió acompañando el recorrido
del ferrocarril no solamente de grandes obras
de infraestructura, sino también de una gran

cantidad de asentamientos obreros. La Compañía
Ferrocarrilera Central Mexicana, constructora,
operadora y administradora del ferrocarril y
del puerto, hizo grandes convocatorias para la
contratación de personal obrero. En 1890, al
iniciar los trabajos preliminares de limpieza de la
barra se hizo un llamamiento de mil trabajadores
en San Luis Potosí9.
Así, el tren se convirtió en una línea de
comunicación para una oleada de migrantes
nacionales y extranjeros, atraídos por la pujanza
del puerto y a quienes el centro de la ciudad ya
no podía albergar. Estos asentamientos fueron
concentrándose en los terrenos aledaños a la línea
férrea, que hasta 1890 estaban deshabitados:
“También se construyeron chozas y casas
a lo largo de los once kilómetros de caminos
establecidos por el Central Mexicano entre
Tampico y la escollera norte construida en La
Barra. Una locomotora daba servicio a ese caserío
transportando hombres y materiales hacia y desde
Tampico. Se convirtió en la forma de transporte más
importante para los trabajadores y sus familias que
vivían a lo largo de la línea. De esta manera se dio
el desarrollo de la población y la suburbanización
en los barrios Árbol Grande, Doña Cecilia y La
Barra” (Ocasio Meléndez, 2012:128).
El
ferrocarril
provocó
también
la
transformación del paisaje (Ver Figura 5). Se
favoreció el acceso “masivo” a la playa, que
ya era un centro de veraneo para la clase alta
tampiqueña antes de la construcción del tren, pero
que a partir del proceso de modernización empezó
a plantearse como un espacio de explotación
turística. Contando con el tendido de las vías,
a partir de 1895 un tren de vagones comenzó el
traslado de pasajeros entre Tampico y la playa.
“A la par, comenzó a ser un sitio de interés
para el creciente número de empleados de las
compañías extranjeras, navieras y ferrocarrileras,
principalmente de estadounidenses y británicos,
lo mismo que sus familias, quienes fueron los
que detonaron la costumbre de ir a la playa en
sus tiempos de ocio” (Herrera, Vera y Martínez,
2015:397). A partir de entonces, las inversiones
nacionales y extranjeras para la construcción de
hoteles y otras instalaciones se sucedieron en las
siguientes décadas.

9
[Nota periodística.“La barra de Tampico, Diario del Hogar, 29 marzo, 1890, HNDM, consultado 15 febrero, 2019], http://www.hndm.
unam.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

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�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

Figura 5. Río Pánuco y los muelles desde el faro, entre
1880 y 1897.

Fuente: US Library of Congress.

3. La infraestructura ferroviaria y
la industria petrolera.
A finales del siglo XIX, las estructuras productivas
de los países industriales se transformaron. “El
petróleo y la electricidad desplazaron al carbón
mineral como principal energético. Su bajo
costo, su poder calorífico, facilidad de manejo
y almacenaje hicieron del petróleo un elemento
básico en los procesos industriales, comerciales

y de transporte modernos” (Álvarez de la Borda,
2005:31). Sin duda, el proceso de modernización
en Tampico nace con el proyecto porfiriano para el
desarrollo del ferrocarril y tuvo continuidad en la
explotación petrolera. En este sentido, “las obras
portuarias concesionadas al Ferrocarril Central
fueron muy importantes para entender por qué el
puerto se convertiría, a lo largo de las primeras
décadas del siglo XX, en centro de la actividad
de la explotación petrolera, de su administración,
refinación y transporte” (Gamboa Ramírez y Paez
Flores, 2012:138).
En 1895 la primer refinería, no dedicada a la
exploración y explotación de la Waters Pierce
Oil Company se estableció en Árbol Grande10.
Esta compañía importaba el crudo de los Estados
Unidos y lo procesaba en productos refinados
del petróleo para venta en México. Más tarde, en
1901, la Pierce compró la Compañía Ferrocarril
Central Mexicano. Así nace un monopolio, que
fusiona comunicaciones y energía, que dominó
al puerto de Tampico hasta 1907 cuando el
ferrocarril fue expropiado.
A partir del cambio en el Código de Minería
para la explotación de los recursos del subsuelo
(1884) que permitía la explotación de los recursos
subterráneos al dueño del suelo, y el decreto de la
Ley Petrolera (1901) que autorizaba al Ejecutivo
a conceder permiso de exploración petrolera, la
llegada de exploradores y explotadores petroleros
a Tampico no se hizo esperar. Para 1918, según
podemos observar en el plano de la California
Investiment Company (Ver Figura 6), otras
compañías se establecieron a lo largo de la línea

Figura 6. Tampico, 1918.

Fuente: Brown, 1993, 192.

10
Anuario estadístico del Estado de Tamaulipas, formado por la Dirección General Técnica a cargo del Ing. Espiridión Ledesma, Año de
1901, Ciudad Victoria, establecimiento Tipográfico del Gobierno, t.I, num. 1.

54

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

férrea y portuaria en ambos lados del Pánuco.
Así, la Magnolia Petroleum Co., la Mexican
Petroleum Co., la Huasteca Petroleum Co, la
National Petroleum Corp., la Standard Oil y la
Mexican Eagle Oil se suman a la Waters Pierce.
La primera producción importante de la zona
llegó en 1904. El pozo No. 1 de La Pez, explotado
por la Mexican Petroleum Company arrojaba
1,500 barriles de crudo diario. La Mexican
Petroleum hizo un contrato con la Compañía
Ferrocarril Central Mexicano y a finales de 1905
las locomotoras del ferrocarril Tampico-San
Luis Potosí utilizaban por primera vez petróleo
extraído en la región como combustible (Álvarez
de la Borda, 2005).
Más tarde, en 1910 el pozo Casiano No. 7,
explotado por la Huasteca Petroleum, tuvo una
producción inicial de cien mil barriles diarios de
crudo lo que consolidó la infraestructura industrial
de la zona: se construyeron oleoductos, tanques
de almacenamiento, represas, etc.. Por su parte, la
Mexican Eagle Oil con capital inglés, considerada
entonces la compañía petrolera más poderosa de
México, construyó en 1912, amplios muelles en
los casi cuatro kilómetros de la margen izquierda
del Pánuco donde estableció en 536 hectáreas la
refinería El Águila.
La carta del Puerto de Tampico en la
desembocadura del Río Pánuco de 1923 (Ver

Figura 7), da constancia detallada del sembrado
de las instalaciones industriales asociadas a
la actividad petrolera. A estas instalaciones se
sumarán oficinas técnicas y administrativas que
las compañías petroleras construyeron en el
centro de la ciudad.
En este contexto, el desarrollo de la ciudad
se despliega simultáneamente con una fuerte
inversión en el tendido de redes de transporte, de
energía y servicios para el desarrollo industrial.
La construcción de la infraestructura petrolera
consolidó la ciudad y más tarde la infraestructura
ferroviaria la configuró. Porque no se puede
separar la llegada del ferrocarril a la consolidación
del puerto, ni la construcción de calles y avenidas a
la de oleoductos. Tampoco se puede ignorar que la
necesidad de alojamiento para el personal técnico/
administrativo y obrero de la industria petrolera
conformó la organización de las zonas residenciales
de Tampico (Batorila y Loredo, 2017).
La actividad económico-comercial del puerto
y las infraestructuras petroleras convirtieron a
Tampico en el segundo puerto exportador del
mundo a principios de la década de los veinte
(Sánchez Gómez,1998). Esto provocó un cambio
notorio en la ciudad, que se convirtió entre
1910 y 1920 en una ciudad moderna. El cónsul
estadounidense en Tampico, Claude I. Dawson,
la describe así en 1920:

Figura 7. Plano del Puerto de Tampico, Autor: José Garduño, 1924. Secretaría de Comunicaciones y OP.

Fuente: Mapoteca Orozco y Berra.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

55

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

“…una ciudad cosmopolita con calles de
asfalto, uno de los mejores sistemas de iluminación
de cualquier ciudad de su tamaño en cualquier
parte del mundo, con tranvía eléctrico y edificios
modernos y de departamentos. El viejo Tampico
era una ciudad de edificios de una sola planta,
la mayoría de los cuales permanecen, y sobre la
cual se elevan las enormes estructuras nuevas, un
ejemplo interesante del desbordamiento moderno
del último siglo.”11
En un contexto nacional donde las ciudades
con mayor desarrollo estaban siendo dotadas de
los principales servicios, se plantearon en Tampico
proyectos de modernización que dejaban atrás el
transporte y las comunicaciones para implicar
la imagen urbana y la condición higiénica y/o
de saneamiento. Ejemplo de infraestructuras de
servicios con carácter industrial son:
-La planta de luz Andonegui que entró en servicio
en el año de 1923 con dos generadores de 6000 kw;
supliendo a la anterior planta. El edificio cuenta
con dos galeras de gran altura de mampostería y
ensambles de fierro y lámina galvanizada en techos.
Dio servicio de 1923 a 1979.
-La planta potabilizadora Hidros, construida
entre 1926 y 1929, utilizaba sistemas de filtraje
altamente sofisticados para el período, así como
maquinaria y equipo importado desde Alemania.
El edificio es un pabellón de techos altos y grandes
ventanales, construido en tabique y concreto.
A partir de alcanzar su máximo histórico en
la producción petrolera en 1921, llegó su declive.
El acelerado crecimiento de Tampico durante el
período al que nos hemos venido refiriendo no es
equiparable al de ninguna ciudad o región en el
país. En ningún sitio se registró tal concentración
industrial y/o crecimiento demográfico, comercial
y financiero. Sin embargo, “este excepcional
desarrollo, presentó contradicciones y limitaciones
urbanas, ambientales y de servicios, que sí pueden
referirse a otras ciudades petroleras de América
Latina, como Maracaibo y Cabinas en Venezuela”
(Hernández Elizondo, 2006:115).

11
[Nota periodística. “Mexico making headway” New York
Times, 17 noviembre, 1920, consultado 31 enero, 2019], https://
timesmachine.nytimes.com
12
Específicamente en Doña Cecilia, localidad perteneciente a
Tampico, adyacente a la línea de tren.
13
[Nota periodística. “News, notes and comments from
Modern Mexico,” The Mexican Herald, 9 julio, 1898], HNDM,
consultado 8 enero, 2019, http://www.hndm.unam.mx/consulta

56

4. La fragmentación de la ciudad,
el costo de la modernización.
Las noticias en 1880 de la llegada del ferrocarril
atrajeron a Tampico a un gran número de migrantes,
nacionales y extranjeros, interesados en participar
en los nuevos trabajos ofertados en la ciudad.
Posteriormente el desarrollo de las infraestructuras
portuarias y petroleras provocó una serie de
crecimientos demográficos que se extendieron por
décadas, según lo muestra la Tabla 1.
Tabla 1. Población de Tampico asociada a tipos de desarrollo entre 1879-1922.

Fuente: Elaboración propia con base en Ocasio Meléndez, 2012, p. 253.

El crecimiento asociado al desarrollo
ferroviario y portuario implicaba no solamente
la construcción del tendido, sino también su
mantenimiento y reparación lo que trajo la
contratación constante de trabajadores. Sin
embargo, la ciudad no estaba preparada para
este crecimiento demográfico. Los migrantes
que llegaron a Tampico estaban obligados a
vivir en “chozas multifamiliares rentadas en
terrenos pantanosos a las orillas de la Laguna del
Carpintero…o bien a construir casuchas en tierras
alejadas al norte o al este del centro de la ciudad”
(Ocasio Meléndez, 2012:128).
Sin embargo, esta no era la condición de
habitación de todos los trabajadores del sector.
La Compañía Ferrocarril Central Mexicano
además de instalar sus edificios operativos y
administrativos en La Barra12 también construyó
viviendas en el mismo sitio para sus empleados
de confianza mayoritariamente norteamericanos.
Un observador señala la apariencia de un
auténtico american railway town que tenían estos
complejos habitacionales.13
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

Con la refinería instalada en Árbol Grande,
en 1895, el desarrollo petrolero aterrizó en
La Barra. La oferta laboral se multiplicó de
manera exponencial, lo que atrajo a muchos más
inmigrantes a instalarse ahí. Con el tiempo la
compañía permitió el establecimiento irregular
a obreros en los vastos terrenos de su propiedad
aledaños al tren con la intención de evitar pérdida
de tiempo por traslados. En 1896 un observador
describe:
“La población del puerto continúa aumentando.
El suburbio de Doña Cecilia contiene una
población de aproximadamente 4.500 almas,
y Árbol Grande, un pueblo comparativamente
nuevo, cerca de 500 personas, propiamente en
Tampico no hay edificios vacantes, y aunque se
están construyendo nuevos edificios, pasará algún
tiempo antes de igualar la demanda.”14
Al expropiarse los ferrocarriles en 1907 los
terrenos propiedad de Ferrocarril Central Mexicano
en La Barra pasaron a ser parte del Estado que
terminó arrendándolos o vendiéndolos a las
compañías petroleras que aterrizaron en la zona.
Esto no cambió la situación de estos asentamientos
o barrios obreros, todo lo contrario, la irregularidad
se generalizó. Así, en respuesta a una lógica ajena,
sustentada en el sistema hegemónico de explotación
se gestaron transformaciones radicales en la ciudad
y formas de vida, que mantenían un perfil rural en
concentraciones con baja densidad de población a
todo lo largo de la línea de ferrocarril entre Tampico
y La Barra. “Doña Cecilia y Árbol Grande eran
barrios proletariados lejos de Tampico que debido
a sus características físicas y sociales lucían más
como pueblo interiores y rurales que como barrios
de una ciudad moderna…” (Adleson,1982:105).
Barrios sin servicios básicos, donde proliferaron
viviendas de diversas tipologías que compartían dos
elementos en común: precariedad e insalubridad.
Por el contrario, y como hemos visto en el
apartado anterior, el centro de Tampico a partir de
1910 contaba con los servicios de agua potable,
drenaje, electricidad e iluminación; además de
contar con el servicio del tranvía eléctrico, se
habían asfaltado sus calles y la arquitectura que
se desarrollaba en la ciudad correspondía a los
estándares que la modernidad marcaba.

En el contexto nacional era común que estos
servicios fueran suministrados por empresas
extranjeras. Tal era el caso del tranvía y el sistema
eléctrico, propiedad de la compañía El Águila,
que de ninguna manera se conformaron con la
explotación de recursos y servicios. Pronto los
inversionistas de la empresa fueron conscientes
de las posibilidades económicas que tendría el
desarrollo inmobiliario en la ciudad. Las políticas
de esta empresa cambiaran en muchos sentidos el
crecimiento urbano de Tampico.
En 1913, la compañía planteó el proyecto de
construcción de una colonia para sus empleados.
Se trataba de un terreno, de 60 hectáreas, ubicado
en el norte de la ciudad con excelentes vistas y
paralelo a la ruta del tranvía. Ahí se construirán
mansiones para la élite de la sociedad nacional
y extranjera. El Águila se sumará así a otras
colonias construidas previamente por iniciativa
de ciudadanos norteamericanos, como Donald
Campbell, donde la tipología habitacional
tradicional local comienza su transformación:
“…edificaciones con techos a dos aguas
recubiertos de tejamanil, amplias galerías
exteriores protegidas con mosquiteros, pórticos
sobreelevados del terreno por un basamento,
áticos y sótanos en las viviendas; construcciones
que utilizaban madera, si no exclusivamente, si en
una proporción notablemente diferente a la de las
arquitecturas locales y -algo que en mi juicio es
sumamente importante- la inclusión de elementos
de hierro, industrializados y estandarizados para
la construcción en columnas, farolas, balcones,
etc.,” (Narváez Tijerina, 2006:45)
La implantación de nuevos patrones
económicos, culturales e ideológicos vinculados al
medio urbano moderno llegó para aplastar muchas
de las tradiciones locales constructivas y de formas
de vida que eran parte del tejido cultural local.
Además, separó de forma dramática y visible dos
mundos que funcionaban a partir del fenómeno
de la modernización: la élite industrial, dominada
por extranjeros, y los obreros. Así, “comienza la
estratificación del espacio urbano siguiendo la
lógica piramidal del control empresarial”15.
La estratificación urbana separó la sociedad en
tres grupos: los dos primeros, la élite empresarial y

14

[Nota periodística.“Trade of Mexico,” The Mexican Herald, 9 noviembre, 1897, HNDM, consultado 29 noviembre, 2017], http://www.
hndm.unam.mx/consulta
15
Ibidem p. 45

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

57

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

los empleados especializados se concentraban dentro
de los límites municipales en colonias exclusivas
que ofrecían viviendas de varias habitaciones,
drenaje, agua potable y acceso al tranvía. No todos
gozaban de los mismos edificios, pero al menos
estaban integrados en un mismo espacio urbano.
El tercer grupo estaba formado por obreros
y desempleados. Se pueden señalar tres tipos de
vivienda para estos: chozas para obreros (Ver
Figura 8), construidas con materiales inflamables
e instaladas peligrosamente cerca de talleres
de ferrocarril y tanques de petróleo; casas para
trabajadores calificados construidas cerca de las
refinerías, ambos tipos eran propiedad de las
compañías y se rentaban o cedían a los trabajadores
temporalmente, (Ver Figura 9). Finalmente están
las casas propias. Estas viviendas eran espacios
reducidos, entre 45 y 60 m2 aproximadamente,
dónde habitaban hasta tres familias, (Ver
Figura 10). Constaban de dos recámaras, salacomedor, cocina, baño y el porche tradicional16.
Generalmente eran construidas por el trabajador
en terrenos arrendados o de apropiación irregular
que pertenecían al municipio o a las propias
compañías.
Figura 8. Doña Cecilia, circa 1902.

Fuente: US Library of Congress.

Figura 9. Doña Cecilia, sin fecha.

Fuente: US Library of Congress.

58

Figura 10. Primera página El Mundo , 26 octubre 1924.

Fuente: Benson Latin America Collection.

Esta segmentación geográfica, económica y de
clases fue un gran determinante para la división
política ocurrida en la municipalidad de Tampico
en 1924, cuando la ciudad se fragmenta y nace
Ciudad Madero. El nuevo municipio, primero
llamado Villa Cecilia, estaba conformado por los
asentamientos de Doña Cecilia, Árbol Grande,
Refinería, El Águila, La Barra y Miramar, además
de otras partes del norte de Tampico. Existieron
muchas razones políticas y económicas que
hicieron posible esta fragmentación. Pero sin
duda, una razón de gran peso fue la distancia
social que la modernización había abierto durante
el auge ferroviario, portuario y petrolero.
A partir del movimiento revolucionario las
organizaciones de trabajadores asentados en La
Barra descubrieron su capacidad de movilización
en eventos de huelga capaces de paralizar la
producción petrolera. El siguiente paso fue
buscar la regularización urbana de los terrenos
donde habitaban y los servicios públicos básicos.
La independencia que aquellos obreros, pobres
y migrantes reclamaron, esos quienes forjaron
a base de su fuerza la edad de oro de Tampico,

16
[Nota periodística. “Modelo económico de una casa para
obreros, cómoda y sencilla,” El mundo, 26 octubre, 1824],
Benson Latin American Collection

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�costes de laen
modernización
La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio delLos
multifamiliar
CU-UNAM.

pero que vivieron siempre en la periferia nos
muestra en muchos sentidos los costes de la
modernización forzada.

5. Conclusiones.
Los procesos de modernización aceleraron de
una manera brutal y casi explosiva el ritmo y
crecimiento de ciudades periféricas en muchas
partes de Latinoamérica. Especialmente aquellos
espacios que se establecieron como nodos en la
trama de comunicación ferroviaria establecida a
finales del siglo XIX.
Gestionado principalmente por la explotación
sistemática de los recursos naturales disponibles
a cargo de una oligarquía capitalista extranjera
auspiciada por el gobierno nacional el proceso
de modernización de Tampico, Tamaulipas,
corresponde a un momento histórico, social y
cultural centrado en la industrialización. Siempre
bajo un modelo inspirado en la idea de modernidad
europea. Este modelo, sin embargo, perpetúa la
lógica de la fragmentación del ámbito urbano,
dando espacio a la consolidación de espacios
habitacionales privilegiados para las clases
acomodadas, generalmente extranjeros, mientras
que una gran parte de la población solo podía aspirar
a la periferia urbana con infraestructura y servicios
de menor calidad.
La desigualdad se hizo evidente en el tipo y
sistemas constructivos de las viviendas, así como
por la calidad de la infraestructura y los servicios
con que se contaba. De esa forma llegaron a
configurarse dos paisajes que, finalmente se
convirtieron en dos ciudades. La fragmentación
espacial que se originó con la modernización de
Tampico persiste aun en la conciencia colectiva
e impide asumir la interdependencia de un área
metropolitana para proyectar un futuro común,
así como reconocer su herencia compartida.
Detrás de conceptos como modernidad,
industrialización y desarrollo se ocultan los procesos
de segregación y fragmentación que caracterizan a
la modernización. En estos procesos una gran parte
de la población, sino la mayoría, quedo excluida
de ciertos espacios, servicios o infraestructuras,
a través de la creación de enclaves urbanos. La
revisión de estos procesos sirve como ejemplo para
entender el papel que juega la arquitectura moderna
en estos espacios en México y algunos otros
países de América Latina en cuyas ciudades se ha
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

profundizado la desigualdad. Una extensa cantidad
de kilómetros de vías, espacios ferroviarios,
edificios de equipamiento e infraestructura son
testigos del momento histórico más importante de
la ciudad y del país. También son ejemplos que
cumplen con los cánones formales modernos y sus
respectivos imaginarios, de cierta forma son objetos
y espacios que demarcan jerarquías y contribuyen a
la desigualdad.

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro.
The architecture product of the brain.
Recibido: Julio 2018
Aceptado: Agosto 2019

Edgar Tlapalamatl Toscuento1

Resumen

Abstract

Ante cualquier acción física o cognitiva como
diseñar, aprender, caminar, leer o el juicio de
belleza de un objeto arquitectónico requiere
la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, la participación de varias regiones
celulares, en una interconexión asincrónica y fluida
de la que los individuos no son conscientes. El
sistema nervios desempeña un papel fundamental
en el desarrollo, adaptación y supervivencia del
ser humano y de este dependen todas las acciones
(físicas y cognitivas) que los individuos llevan a
cabo a diario. Por lo tanto, para poder entender
al hombre y los fenómenos que subyacen del
mismo, es necesario conocer la estructura y
función del sistema nervioso en su interacción con
el entorno circundante. Es así que se plantea una
nueva línea de investigación denominada neuroarquitectura, se plantean sus objetivos, campos
de acción, así como los métodos y técnicas a
implementar. Como ejemplo de implementación
de la neuro-arquitectura se analizan y describen
los procesos fisiológicos y cognitivos cerebrocorporales que se activan en los individuos al
evocar un juicio estético arquitectónico, además
se describen algunas estructuras cerebrales que se
encuentran relacionadas con algunos fenómenos
arquitectónicos.

Any physical or cognitive action such as design,
learn, walk, read or the beauty judgment of an
architectural object requires the action of various
brain structures, the participation of several cellular
regions, in an asynchronous and fluid interconnection
unconscious for individuals. The nervous system
plays a fundamental role in the development,
adaptation and survival of the human being and all
the actions (physical and cognitive) that individuals
carry out on a daily basis depend of it. Therefore,
in order to understand man and the phenomena that
emerge it, it is necessary to know the structure and
function of the nervous system in interaction with
the surrounding environment. Thus, a new line of
research called neuro-architecture is proposed, are
described the objectives, fields of action, as well as
the methods and techniques to be implemented. As
an example of neuro-architecture implementation,
are analyzed and described the physiological and
cognitive processes that are activated in individuals
when evoking an architectural aesthetic judgment,
also some brain structures that are related to some
architectural phenomena are presented.

Keywords:

Neuro-architecture; Physiology; Cognition.

Palabras Clave:

Neuro-arquitectura; Fisiología; Cognición.

1

Adscripción: Universitat Internacional de Catalunya; investigador, línea de investigación Neuro-arquitectura. Director del grupo de
investigación con el mismo nombre (Neuro-arquitecturamx); edtlapalamatl@gmail.com

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�Tlapalamatl Toscuento

1. Introducción.
Aunque las personas pasan la mayor parte de sus
vidas en el interior de espacios arquitectónicos e
interactúan a diario en ellos, poco se sabe, sobre
¿cómo el entorno arquitectónico influye en el
comportamiento, pensamientos, emociones,
sentimientos, conductas y genes de los individuos
que habitan dichos objetos arquitectónicos? Aun
cuando, la arquitectura ha sido abordada desde
diversas perspectivas, con el conocimiento de
diversas ciencias y disciplinas (como la historia,
sociología, antropología, psicología entre otras),
aun no es posible responder a dicha pregunta.
Es por ello que se plantea una nueva
perspectiva arquitectónica, acorde al avance
científico, tecnológico, e ideológico actual,
que contribuya al desarrollo de la disciplina
arquitectónica. Dicha perspectiva parte de la idea:
para poder entender cualquier fenómeno humano
deberíamos entender los procesos cerebrales.
Ello debido, a que, en el cerebro subyacen todas
las acciones y cogniciones humanas, por lo tanto,
algunos fenómenos humanos incluyendo los
arquitectónicos podrían ser resueltos a través de
dicho conocimiento. En consecuencia, entender el
funcionamiento del cerebro desde los mecanismos
celulares de estos procesos, hasta las reacciones
conductuales generadas, como un proceso global
mecanicista, permitirá reestructurar las ideas
y paradigmas actuales en el entendimiento de
diversos fenómenos humanos.
Tal es la apuesta científica de esta idea,
que en los últimos ocho años se han puesto en
marcha varios proyectos de investigación, a los
cuales se les ha asignado millones de dólares,
con el objetivo de responder a la pregunta
¿cómo funciona el cerebro? De ahí que, dicho
conocimiento sirva para resolver muchos de los
problemas humanos actuales y ¿por qué no? dar
paso a una evolución biotecnológica-humana. Por
ejemplo, el Proyecto Cerebro Humano apoyado
por la Unión Europea, tiene el propósito de
simular el funcionamiento del cerebro a través
de modelos informáticos, otro es el proyecto
Conectoma Humano apoyado por los Institutos
Nacionales de la Salud de los Estados Unidos de
América, con el objetivo de cartografiar las vías
neuronales del cerebro humano durante diversos
trastornos cerebrales, otro más es el ¨Proyecto
Neurotecnologías Innovadoras Avanzadas¨

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(BRAIN) el cual tiene como finalidad, estudiar
en su totalidad el funcionamiento del cerebro
humano (Kaku, 2014).
Al igual que estos grupos de investigación
y siguiendo esta idea científica, considero que,
para poder entender la arquitectura, debemos
entender al hombre en su interacción con el
objeto arquitectónico, ya que es el individuo
quien diseña, crea, habita, interactúa, modifica e
imagina la arquitectura (entre otras actividades)
y dichos fenómenos arquitectónicos subyacen
del mismo. Es decir, entender la arquitectura
implicaría entender los procesos fisiológicoscognitivos que se llevan a cabo durante esas
actividades arquitectónicas.

2. Arquitectura-individuo.
Los seres humanos contemporáneos pasan la
mayor parte de sus vidas dentro de espacios
arquitectónicos, por ejemplo, en la escuela donde
estudian, en la oficina donde trabajan o en la
casa donde comparten momentos en familia o
descansan. De acuerdo con la Encuesta Nacional
sobre el Uso del Tiempo 2009, los mexicanos
dedican más del 60% de su tiempo semanal en
actividades dentro de espacios arquitectónicos
como estudiar, trabajar, labores domésticas y
cuidados (INEGI, 2009), aunque la cantidad
de horas por semana de esas actividades varía
de acuerdo al sexo, es importante puntualizar
al ambiente arquitectónico como elemento
fundamental en la vida de los individuos. Hoy
sabemos que el ambiente influye activamente
sobre el ser humano y el ser humanos influye
activamente sobre el ambiente, es decir es un
proceso cíclico (Holahan, 2012). Pero ¿En
qué medida? y ¿de qué manera el ambiente
arquitectónico influye en la vida diaria de las
personas? ¿Cómo afectan o benefician los
espacios arquitectónicos a las personas que los
habitan?
Preguntas que los arquitectos no se plantean
a la hora de diseñar, producir o enseñar
arquitectura. Sin embargo, sin saberlo, los
espacios arquitectónicos influyen en la vida diaria
de los individuos. Por ejemplo, algunos espacios
arquitectónicos y urbanos generar una serie de
reacciones cognitivas que posteriormente se
evocan en conductas. (Lazarus y Folkman, 1984;
Holahan, 2012; Tlapalamatl, 2017). Conductas
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�La arquitectura producto del cerebro

de diversos tipos, que muchas veces las personas
dejan pasar sin cuestionarse ¿cómo suceden? o
¿por qué suceden? Sin embrago, dichos patrones
conductuales son generados por la interacción
de los individuos con el ambiente arquitectónico
y urbano, procesos constantes de adaptaciónmodificación, desde el nivel genético hasta el
nivel conductual (Redolar, 2009; Weitzman,
2011).
Es por ello, que en este artículo se plantea la
necesidad de conocer los procesos fisiológicos
(cerebrales-corporales) y cognitivos que se activan
por la percepción e interacción de las personas
con diversas características arquitectónicas,
conocer que estructuras cerebrales intervienen en
que procesos y su comunicación con el sistema
nervios, que dan origen a las conductas humanas.
Reconociendo la importancia de estos procesos
fisiológicos-cognitivos en la respuesta de varios
hechos arquitectónicos, se plantea una nueva
línea de investigación a la que denomino neuroarquitectura.

3. Neuro-arquitectura.
La neuro-arquitectura es una línea de investigación
científico-arquitectónica, que tiene como objetivo
explicar y resolver hechos arquitectónicos
desde una perspectiva biológica-cognitiva. Este
planteamiento implica la colaboración de varias
ciencias (las neurociencias, psicología, biología,
fisiología, anatomía, epigenética, ente otras)
con la arquitectura, en consecuencia, generar
un constructo teórico de la relación individuoobjeto arquitectónico, que permita entender dicha
interacción, y así mejorar algunas modalidades
del quehacer arquitectónico como: el diseño,
producción, y enseñanza arquitectónica.
El objetivo principal de esta línea de investigación
es explicar los procesos cerebrales y corporales de
los individuos en su interacción con el ambiente
construido, procesos como cognición perceptiva
y descriptiva, por ejemplo, algunos mecanismos
perceptivos como: la belleza, el juicio de valor, la
toma de decisiones, la simulación cognitiva entre
otros más. Explicar el funcionamiento cerebral de
los individuos en su interacción con la arquitectura,
implica estudiarlos desde diversos niveles de
conocimiento, es decir, desde el nivel molecular
hasta el nivel conductual.
La arquitectura como actividad humana o
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como objeto habitable debe de entenderse a partir
de su relación con el individuo. Ya que todas
las actividades, que se desarrollan en torno a la
arquitectura, dependen de procesos fisiológicoscognitivos que se generan en los individuos
durante el desarrollo de estas. En otras palabras, la
arquitectura es producto del cerebro. De acuerdo
con la neurociencia ante cualquier actividad
humana (sea cognitiva o física), desde la acción
más simple como levantar una pluma y hacer un
trazo en un pedazo de papel, el observar un paisaje
o el conversar con tu mejor amigo, implica la
puesta en marcha de diversos procesos fisiológicos
cerebrales y corporales de los que no somos
conscientes.
Es decir, a nivel cerebral, existe una serie de
interconexiones de diversas estructuras que activan
otros mecanismos fisiológicos-corporales, a dichos
procesos se les denomina sistemas funcionales
(Goldberg, 2014), la puesta en marcha de estos,
tiene la finalidad de preparar al organismo para
llevar a cabo cualquier actividad física o cognitiva.
Por lo tanto, para poder entender al hombre y los
fenómenos que subyacen del mismo, es necesario
conocer la estructura y función del sistema nervioso
en su interacción con el entorno circundante. Ya
que los procesos fisiológicos-cognitivos son el
producto directo de la intercomunicación de varias
regiones cerebrales y corporales (Clark, Boutros y
Méndez 2010).

4. Sistema nervioso: estructura y
función.
La función principal del sistema nervioso es
recibir los estímulos que llegan tanto del medio
externo (entorno circundante) como del interno
(pensamientos y reacciones del organismo),
organizar, procesar y significar esa información,
generando una respuesta adecuada, que le permita
al individuo adaptarse y sobrevivir. La función
principal de todo organismo es la supervivencia
es por ello, que las reacciones fisiológicascognitivas se evocan con ese objetivo.
Los estímulos procedentes del medio externo
son recibidos por varios receptores situados en
diferentes órganos corporales. A estos órganos
se les conoce como órganos de los sentidos,
los cuales son un producto de la evolución,
instrumentos de comunicación entre el medio

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externo e interno, que le permiten al individuo
adaptarse y sobrevivir. La información que
reciben estos receptores es variada, desde
estimulo electromagnéticos, sonoros, mecánicos
y químicos, por ejemplo, el tacto recibe estímulos
de deformaciones mecánicas, por otro lado, el
gusto y el olfato reciben estímulos químicos,
el oído estímulos sonoros y la vista estímulos
electromagnéticos. Cada uno de estos órganos
recibe información del mundo externo, la cual
es transformada en estímulos químico-eléctricos
que es trasmitida por el sistema nervioso al
cerebro, donde esta información es transformada,
modificando el medio interno a fin de proporcionar
las respuestas adecuadas a cada situación vivida.
El sistema nervioso es una estructura biológica
constituida anatómicamente por el Sistema
Nervioso Central (SNC) y Sistema Nervioso
Periférico (SNP), el primero compuesto por el
cerebro, encéfalo y medula espinal, el segundo
por los nervios craneales, espinales y ganglios
nerviosos. Desde el punto de vista funcional el
sistema nervios se subdivide en sistema nervios
somático (SNS) encargado de las reacciones del
organismo con el medio externo y sistema nervios
autónomo (SNA) encargado de las reacciones del
organismo con el medio interno (orgánico) el
cual se subdivide en sistema simpático y sistema
parasimpático (Clark, Boutros y Méndez 2010).
Anatómicamente, el sistema nervioso somático
(SNS) está compuesto por nervios medulares y
craneales, los primeros emergen de la medula
espinal y se divide en dos ramas, una sensitiva
aferente y otra motora eferente y los segundos
emergen del cerebro. Por otro lado, el sistema
nervioso autónomo (SNA) también conocido
como sistema neurovegetativo, se compone de
raíces, plexos y troncos nerviosos, los cuales
se encargan de regular y mantener constante
reacciones involuntarias del organismo como:
la frecuencia cardiaca, motilidad gástrica, la
frecuencia respiratoria, la temperatura entre otros
(Brailowsky, 2012).
El cerebro
El cerebro (A) es una estructura que pesa
alrededor de 1500 gramos, compuesta por dos
hemisferios asimétricos, los cuales se encuentran
comunicados a nivel cortical y subcortical a
través del cuerpo calloso y comisuras anterior y
posterior. Estos enlaces permiten que el cerebro
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trabaje de manera unificada, aunque existen
diferencias funcionales entre estos (Goldberg,
2014). La neocorteza es una estructura superior
que se pliega sobre el cerebro formando
circunvalaciones, dividida en cuatro lóbulos:
a) lóbulo frontal, b) lóbulo parietal, c) lóbulo
occipital, y d) lóbulo temporal, en estos lóbulos
se desarrollan las funciones cognitivas humanas
más elevadas (Kaku, 2014).
El cerebro tiene alrededor de 100.000 millones
de neuronas y 1000.000 millones de células
gliales interconectadas contiguamente, formando
una red celular que se comunica a través de los
contactos de sus prolongaciones o sinapsis.
Dichas células nerviosas generar una red intricada
que se intercomunica con todas las estructuras
cerebrales, estas vías nerviosas trasmiten
información eléctrica y química que es recibida
y modificada del medio exterior e interior (Mora,
2017), que posteriormente es transformada en
pensamientos o en movimientos corporales de los
más básicos a los más complejos. Las situaciones
más complicadas de la vida, es decir los procesos
mentales y conductas más complejas, dependen
del lóbulo frontal, ubicados en la parte delantera
del cerebro (Goldberg, 2014).
En el cerebro se producen y segregan
varias sustancias químicas, denominadas
neurotransmisores. Sustancias fundamentales
en el funcionamiento del cerebro, que tienen la
finalidad de estimular o inhibir a otras células
de manera instantánea o prolongada, alterando
diversas estructuras cerebrales que se traducen en
acciones y cogniciones humanas. Algunos de los
neurotransmisores más comunes son: acetilcolina,
dopamina, serotonina, péptido, e histamina por
mencionar algunos (Brailowsky, 2012).
La medula espinal
La medula espinal (B) es una estructura
compuesta por fibras nerviosas y cuerpos
celulares rodeados de vértebras, anatómicamente
la medula espinal se divide en cuatro partes: a)
cervical, b) torácica, c) lumbar y d) sacra, su
función principal se basa en proteger la medula
espinal y los nervios que se distribuyen por el
cuerpo a través de esta (Brailowsky, 2012).
El diencéfalo: hipotálamo y tálamo
El diencéfalo (C) es una estructura cerebral
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�La arquitectura producto del cerebro

circundante al mesencéfalo (D), en la que se
ubican dos pequeñas estructuras: el hipotálamo
y el tálamo estructuras esenciales para el
funcionamiento adecuado del cerebro, las cuales
están compuestas por varios cuerpos celulares.
El hipotálamo (E) es la estructura que mantiene
y controla las funciones autónomas así como el
comportamiento adaptativo ante situaciones del
medio interno o externo, por otra parte, el tálamo
(F) es la estructura que comunica la información
sensorial con la corteza cerebral (G) de manera
recíproca para un análisis ulterior de dicha
información (Clark, Boutros y Méndez 2010), es
por ello, la importancia de esta estructura, ya que,
como se mencionó anteriormente todo cognición
y acción compleja requiere de la participación
de la corteza cerebral esencialmente de lóbulo
frontal, y el tálamo funge como estación de paso
hacia esa estructura.
El sistema límbico
El sistema límbico es una estructura compuesta
por varios cuerpos celulares: como el hipocampo
(H), la amígdala (I), el cíngulo (J), el hipotálamo,
los cuerpos mamilares (K) y el septo pelúcido
(L), su función principal es la evocación de las
emociones como impulsos básicos de supervivencia

(Brailowsky, 2012). Las emociones son reacciones
químicas y neuronales que conforman un patrón de
acción, todas cumplen un papel regulador, destinado
a mantener la supervivencia del individuo, siendo
seis las emociones básicas: felicidad, sorpresa, ira,
asco, tristeza y miedo (Damasio, 2000). Cada una de
estas emociones está relacionada con la segregación
de alguno o algunos neurotransmisores.
Por lo tanto, el sistema nervioso es un sistema
vivo y dinámico en el que diversas estructuras
neuronales interactúan entre sí, creando una vasta
variedad de reacciones fisiológicas y cognitivas,
que tienen como producto final una vasta variedad
de ideas, pensamientos, movimientos corporales,
actividades cotidianas entre otras, incluyendo las
actividades del que hacer arquitectónico, incluso
los procesos fisiológicos y cognitivos se mantienen
activos cuando los individuos están en reposo.
Aunque en los anteriores párrafos solo se
mencionan algunas de las estructuras cerebrales,
es importante tener en cuenta, que solo son
una pequeña parte de las existentes, ya que,
el objetivo de este artículo no es presentar un
resumen anatómico del sistema nervioso, sino
mencionar la importancia e influencia de este, en
las acciones y cogniciones humanas, incluyendo
las relacionadas con la arquitectura, por esa razón
solo se presentan las principales.

Figura 1. Estructuras cerebrales relacionadas con fenomenos arquitectónicos.

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�Tlapalamatl Toscuento

5. Neuro-arquitectura en acción:
El juicio estético arquitectónico.
Ante diversos hechos arquitectónicos como la
habitabilidad, la belleza, el diseño y la producción
arquitectónica, hay una activación de diversos
mecanismos fisiológico-cognitivos, conexiones
celulares entre diversas estructuras cerebrales y
corporales que dan origen y acción a diversos
fenómenos arquitectónicos. Uno de estos fenómenos
y quizá el más utilizado por arquitectos y por
personas sin alguna educación arquitectónica es el
juicio de belleza o juicio estético arquitectónico,
el cual analizaremos a continuación desde la
perspectiva biológica cognitiva.
Aunque los mecanismos fisiológicos y cognitivos
se generan de manera unificada, para poder entender
esos procesos en el juicio de valor estético se
explicaran de manera separada, sin caer con ello en
el problema de la dualidad mente cerebro el cual
ya ha sido superado gracias al desarrollo científico
en neurociencia. Para analizar y entender el juicio
estético arquitectónico partamos primeramente
del fenómeno. El museo Soumaya es un recinto
cultural-artístico ubicado en la ciudad de México,
este objeto arquitectónico parece ser un elemento
ajeno a su entorno circundante, quizá sea la forma
y los elementos que lo componen las variables que
determinan esa percepción, pero ¿es bello el museo
Soumaya? Probablemente esta pregunta ya se ha
planteado por muchos arquitectos y por no arquitectos
también. Quizá para algunos sea un elemento
arquitectónico bello y agradable, pero para otros será
feo y aversivo, si se realizará una encuesta para poder
conocer la respuesta a la pregunta antes planteada,
tendríamos un sin número de juicios subjetivos.
Más allá de saber si es bello o es feo y conocer
el porcentaje estadístico de dicha pregunta el
enfoque neuro-arquitectónico se plantea preguntas
como: ¿Cómo se genera dicho juicio estético?
¿Por qué se genera? ¿Qué estructuras cerebrales y
celulares intervienen en dicho proceso? ¿Cómo se
activan? ¿se podrá estimular arquitectónicamente
para generar juicios de belleza o aversión? Son
algunas de las interrogantes que se ponen sobre la
mesa ante dicho fenómeno. Por lo tanto, partamos
analizando la primera pregunta ¿Cómo se genera
dicho juicio estético?
Desde una perspectiva fisiológica, cuando
el individuo observa el museo Suomaya, el
estímulo visual (ondas electromagnéticas) que

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reciben las células fotorreceptoras ubicadas en
las retinas de los ojos (a través de una refracción
de la luz por la pupila y cristalino), se forma una
imagen del mundo externo (objeto arquitectónico
y contexto), después se genera un proceso de
transducción, donde las células fotorreceptoras
convierte la energía electromagnética en un
cambio bioquímico, generando un cambio de
potencial eléctrico que se trasmite por el nervio
óptico (1) (Braun, 2011). Este impulso eléctrico
se distribuye por diversas estructuras cerebrales
asincrónicamente. Primero pasa por el cuerpo
geniculado lateral (2) donde esta señal se
transforma y posteriormente se dirige al lóbulo
occipital (3) que está a cargo del reconocimiento
visual (Rubia, 2007).
Después se genera una comunicación neuronal
entre las diversas áreas visuales V1, V2, V3, V4
y V5 ubicadas en la corteza visual (4) encargadas
del procesamiento visual de los objetos como: el
color, la profundidad, el movimiento, entre otros.
De las áreas visuales el impulso eléctrico se dirige
a la vía cortical-visual-ventral (5) compuesta por las
cortezas inferotemporales (6) posterior y anterior
encargadas de la construcción de formas complejas,
de aquí la información pasa a la corteza prefrontal
(7) donde se cree se genera el proceso de abstracción
y categorización de los objetos (Mora, 2017).
Después esta información pasa por el sistema
límbico generándose una comunicación celular
asincrónica entre sus diversas estructuras,
generando potenciales eléctricos y bioquímicos
que se destituyen por el cerebro y el cuerpo de
los individuos mejor conocido como emociones
(Damasio, 2000), algunas emociones como
el miedo y la ira pueden alterar diversos
mecanismos como la respiración, la presión
sanguínea y la actividad dérmica, modificando el
sistema homeostático de los individuos. Después
la información se dirige al lóbulo temporal
derecho (8), que se encarga de emitir el juicio
estético de las cosas, pasando posteriormente
por el hemisferio izquierdo (9), el cual lo traduce
en palabras (Goldberg, 2014). Y es así como, el
individuo desarrolla y evoca un juicio de belleza
arquitectónica.
Ahora desde una perspectiva cognitiva, cuando un
individuo observa el museo Soumaya, primeramente,
atribuye cualidades positivas o negativas al objeto
arquitectónico (Frondizi. 2005), clasificándolo de
acuerdo a factores biológico-cognitivos como: el
conocimiento filético, los estados emocionales
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y las características predisponentes individuales
por mencionar algunos (Rubia, 2007; Holahan,
2012), en otras palabras, el objeto arquitectónico
es clasificado como positivo, negativos o neutro
de acuerdo al conocimiento generado durante
el proceso de desarrollo cerebral del individuo,
asociando elementos, situaciones, y sentimientos
vividos al objeto percibido, asociaciones agradables
o desagradables dependiendo del parentesco o
similitud situacional vivida.
Si un objeto es clasificado como negativo, se
desarrollarán una serie de reacciones en el cuerpo
del individuo que reafirmarán el desagrado por
el elemento o la situación percibida, reacciones
como: sudoración, palpitación rápida del corazón,
sensación de intranquilidad entre otros, dichas
reacciones son conocidas como sentimientos
(Damasio, 2000). Sin embrago, si se clasifica
como positivo los sentimientos presentados serán
de bienestar, alegría, satisfacción entre otros.
Por ejemplo, si un sujeto encuentra una casa con
características muy parecidas a las de la casa
donde creció y vivió los mejores años de su vida,
entonces al percibirla se generar emociones y
sentimientos positivos, reviviendo las situaciones
vividas de su infancia. Como lo menciona Gaston
Bachelard (2010) en el libro la poética del espacio,
las imágenes arquitectónicas guardadas en la
memoria de los individuos evocan reacciones
emocionales dependiendo de las experiencias
vividas en dichos espacios.
Después el individuo genera otra evaluación
cognitiva en la que, si la situación percibida es
categorizada como estresante, fea o desagradable,
pero en realidad no genera ningún problema
físico al individuo, se resignifica la situación
como menos estresante y el sujeto se adapta a
esa (Lazarus y Folkman, 1984). Posteriormente
se genera otra evaluación cognitiva en la que
los individuos reestructuran sus ideas de manera
lógica de acuerdo a su conveniencia. En esta
evaluación existe un proceso de simulación del
futuro, donde el individuo simula cognitivamente
las posibles consecuencias que tendrían sus
acciones o ideas en su entorno, con la finalidad
de elegir y poner en práctica la que mejor le
convenga, por ejemplo, un objeto o situación
puede ser agradable y placentero para un sujeto
pero quizá no le conviene decir que los es, por
lo tanto dirá que es desagradable y aversivo,
los individuos pueden asignar evaluaciones
falsas a objetos si así les conviene, por lo tanto
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la evocación de los individuos se basa en la
supervivencia social del mismo, no siempre
la evocación de una impresión es la verdadera
ya que los seres humanos son maestros del
engaño. (Este es uno de los problemas al que se
enfrentan quienes evalúan la arquitectura a través
de métodos subjetivos ¿cómo saber que dice la
verdad?).
La evaluación cognitiva que realizan un
individuo no es más que la manifestación de su
propia realidad, es decir el sujeto evoca su propia
idea de lo que observan. Por lo tanto, la impresión de
una cosa o situación nunca será la misma para otros
individuos e incluso podrá ser diferente para el mismo
individuo en otro momento, debido a los factores
psicológicos y emocionales del mismo (Redolar,
2009). En consecuencia, al final de estos procesos
el individuo considerara agradable o desagradable
estéticamente el objeto arquitectónico percibido,
y es en este momento cuando el individuo puede
evocar dicho juicio. El juicio estético arquitectónico
se genera de manera inconscientemente y quizá sea
esta la razón, por la que no se cuestiona ¿por qué
sucede? o ¿cómo sucede?
De ahí que, ante cualquier acción física o
cognitiva, como el juicio de belleza de un objeto
arquitectónico (que quizá nos parezca trivial e
insignificante), requiere la puesta en marcha de
varias estructuras cerebrales, la participación
de diferentes regiones neuronales, en una
interconexión asincrónica y fluida. Aunque esta
descripción es ciertamente básica de lo que
realmente sucede en el cerebro, permite describir
la importancia de los procesos fisiológicos y
cognitivos en toda acción y cognición humana
incluyendo la actividad arquitectónica.
Después de haber descrito la importancia
de las estructuras cerebrales en las acciones
y cogniciones humanas se podría conjeturar
la relación de diversas estructuras cerebrales
con diversos fenómenos arquitectónicos, en
consecuencia, generar un punto de partida en la
actividad científico-arquitectónica, que permita
entender y explicar la arquitectura en su relación
con el individuo.

6. Conjeturas neuro-arquitectónicas.
Entendiendo al ser humano como un sistema
unificado, una conducta o cognición (cualquiera
que sea) no es el producto de la acción de una sola
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�Tlapalamatl Toscuento

estructura cerebral, sino de la interacción de varias
de ellas por influencia del entorno. Por ejemplo,
el juicio estético (anteriormente mencionado),
es un proceso fisiológico-cognitivo que implica
la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, que tiene como producto final, la
significación estética (agradable o desagradable)
de un objeto arquitectónico.
Entonces diversas estructuras cerebrales están
relacionadas con algunos fenómenos arquitectónicos,
ante la ignorancia de cuales estructuras intervienen
e influyen en que fenómenos arquitectónicos, se
plantean algunas conjeturas, dichas hipótesis se
plantean de acuerdo a los hallazgos presentados
por neurocientíficos, la mayoría de esas por la
presencia de lesiones cerebrales infringidas por
accidentes a individuos. Dichos hallazgos plantean
la incidencia e importancia de estructuras cerebrales
con funciones cognitivas y físicas, a partir de ello
se plantean conjeturas relacionadas con fenómenos
arquitectónicos.
A continuación, se describen las estructuras
cerebrales que podrían estar relacionadas con
diversos hechos arquitectónicos, estructuras que
probablemente se encuentren al inicio o al final
de los procesos fisiológicos-cognitivos, pero que
sirvan como punto de partida al entendimiento de
los fenómenos arquitectónicos. Por ejemplo, se
plantea que el sistema límbico es una estructura
fundamental para el entendimiento de algunos
fenómenos arquitectónicos, ya que, las acciones
y cogniciones desde las más simples a las más
complejas se ven influenciadas por este sistema
emocional, en otras palabras, la percepción
arquitectónica está influenciada por una serie
de reacciones químicas y neuronales que dan
sentido a lo que se está percibiendo, permitiendo
al individuo entender el entorno y actuar en
consecuencia para mantenerse vivo.
Por lo tanto, ¿Cómo influye el sistema límbico
en la significación de un objeto arquitectónico
como agradable o desagradable?, ¿Qué hace
que se presente esta polaridad de significación?,
¿Se podría intervenir para generar reacciones
agradables o desagradables ante objetos
arquitectónicos? es decir ¿se podrían modificar
estas significaciones de agradable a desagradable o
viceversa? Son algunas preguntas que se plantean
ante la relación de las estructuras cerebrales del
sistema límbico con fenómenos arquitectónicos.
En la figura 2 se presentan algunas conjeturas
neuro-arquitectónicas, las cuales considero
68

relacionadas con fenómenos arquitectónicos,
aunque la posibilidad de que sean verdaderas o
falsas se mantiene en balance de 50% a 50%,
hasta que estas no sean sometidas a verificación y
explicación científica. Sin embargo, la finalidad es
describirlas, sacarlas a la luz para que arquitectos
y científicos interesados sometan dichas hipótesis
a experimentación desde el nivel biológico celular
hasta el nivel conductual. Con el propósito de que
dichas conjeturas sirvan como punto de partida en
el desarrollo de la neuro-arquitectura. Por ende, que
dichas investigaciones proporcionen conocimiento
para mejorar la actividad arquitectónica desde sus
diversas modalidades y en consecuencia mejorar la
vida de las personas a través de la interacción con
los objetos arquitectónicos.

7. Métodos de estudio.
No había sido posible estudiar y entender los
procesos neuronales hasta hace algunas décadas,
gracias al desarrollo de potentes tecnologías en
neuroimagen funcional, escáneres magnéticos
cerebrales, actividad eléctrica extracelular e
intracelular, optogenética, entre otros métodos.
Todos ellos basados en propiedades de la física, que
literalmente han proporcionado una ventana para
observar, medir, activar e inhibir el sistema nervios.
Estas herramientas tecnológicas facilitan el estudio
y comprensión del funcionamiento del cerebro
desde diversos niveles, desde los mecanismos
moleculares siguiendo por la organización celular,
hasta la organización de sistemas que dan origen a
la cognición y conducta de los individuos.
Estudiar el funcionamiento del cerebro en
relación a fenómenos arquitectónicos requiere la
utilización de diversos métodos. La elección de cada
uno de ellos, dependerá de las estructuras cerebrales
y de los procesos fisiológicos corporales que se
pretendan medir, en relación a las características
físicas arquitectónicas relacionadas a específicos
fenómenos. Teniendo en cuenta que los diversos
métodos tienen diversas variables intrínsecas, las
cuales proporcionan información diferente en
diversos niveles y dimensiones. Estas variables son
la espacialidad, la temporalidad, la invasibilidad y el
nivel de conocimiento que arrojan.
La espacialidad se refiere a la propiedad macro
o micro de estudio de los procesos cerebrales, es
decir, a la manipulación y estudio desde el nivel
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

Figura 2. Conjeturas neuro-arquitectónicas, estructuras cerebrales y fenómeos arquitectónicos relacionados.

celular hasta los procesos cerebrales generales
(Silva, 2011). Por ejemplo, la microscopia
electrónica es un método con una propiedad
espacial micro, ya que la potencia amplificadora
de un microscopio óptico permite una resolución
de 300 nm (nanómetros), permitiendo la
manipulación de los neurotransmisores en los
botones sinápticos. Por otra parte, la imagen
por resonancia magnética es un método con una
propiedad macro, ya que permite observar las
regiones cerebrales que se activan por la presencia
del algún fenómeno.
La temporalidad se refiere al periodo
determinado durante el cual se realiza una acción
de registro de los procesos químicos-eléctricos
cerebrales (Silva, 2011). Por ejemplo, hay métodos
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

como la imagen por resonancia magnética de
la cual se pueden obtener imágenes anatómicas
tridimensionales del cerebro en cuestión de
segundos, o hay métodos como las lesiones
cerebrales que permiten estudiar las disfunciones
cerebrales por días, meses e incluso años
La invasibilidad se refiere al grado de
manipulación de las estructuras cerebrales, las
cuales pueden implicar daño a células, grupo de
células o estructuras completas, (ello limita la
aplicación de ciertos métodos sobre humanos, la
mayoría de ellos son llevados a cabo en animales)
(Silva, 2011). Por ejemplo, el corte de ciertas
partes del cerebro, permite a los científicos conocer
la función de esa parte en la conducta del animal
lesionado, provocando lesiones cerebrales de
69

�Tlapalamatl Toscuento

por vida. Por otra parte, el electroencefalograma
es un método no invasivo que permite medir
la actividad eléctrica de diversas estructuras
cerebrales por medio de parches colocados en el
cuero cabelludo de los individuos.
Juan Silva (2011) introdujo un nivel más al
que denomina nivel de conocimiento, este hace
referencia al nivel de conocimiento que dichos
métodos alcanzan, desde procesos de dominio
específico hasta procesos de dominio general. Por
ejemplo, el procesamiento de nivel específico se
refiere a aquellos modelos neuroanatómicos que
explican un tipo muy específico de procesamiento
como el lenguaje. Mientras que los procesos
de dominio general se refieren al conjunto de
procesamientos específicos que involucran a
sistemas como la memoria.
En neurociencia existe una gran diversidad
de métodos que sirven a los investigadores como
herramientas para estudiar el funcionamiento
del sistema nervioso. Cada uno de eso métodos
proporciona información diversa, rica en
información. Por lo tanto, la utilización de cada
uno de ellos dependerá de las preguntas científicas
que se planteen, de las variables temporales,
espaciales, invasivas y de nivel de conocimiento
intrínsecas a cada método.
En la tabla 1 se presentan algunos métodos
utilizados en neurociencia y psicología, como se
puede observar algunos métodos carecen de una
buena resolución espacial, pero presentan una

excelente resolución temporal, es decir, mientras
se aumenta la resolución espacial con facilidad
se pude perder la temporal e inversamente.
Los métodos presentan excelentes cualidades
en una dimensión y carecen de otras, debido a
las limitaciones que pueden presentar algunos
métodos, los investigadores en neuro-arquitectura
deberán planear el uso de más de un método con
el objetivo de tener un panorama global de hecho
a estudiar y como lo describe Juan Silva (2011)
"Ello permitirá no solo generar explicaciones y
teorías más allá de un solo nivel de conocimiento
sino generar puentes entre los niveles de
conocimiento".

8. Conclusiones.
La arquitectura como actividad humana o como
objeto habitable debe de entenderse a partir de su
relación con el individuo. La relación cíclica entre el
individuo y la arquitectura de acción reacción deja
ver que no es coherente estudiarlas y entenderlas de
manera separada, por lo tanto, para poder comprender
los fenómenos arquitectónicos debemos de entender
dicha relación. Estudiar las reacciones biológicas y
cognitivas cerebro-corporales que se desarrollan en
los individuos cuando estos interactúan y perciben
diversos espacios arquitectónicos, permitirá
entender como estos influyen en la modificación
de los comportamientos, las conductas, estados

Tabla 1. Métodos de estudio: neuro-arquitectónicos, adaptado de silva, 2011 y Brailowsky 2012.

70

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

emocionales y los genes de los individuos, ello
implica estudiar dichos procesos desde el nivel
celular especifico hasta el nivel conductual general.
Debido a ello se planteó una nueva línea de
investigación denominada neuro-arquitectura, se
describieron sus objetivos específicos y campos de
acción, así como los métodos y técnicas que pueden
ser ocupados para poder desarrollar investigaciones
desde esta perspectiva, además de plantearon
diversas conjeturas neuro-arquitectónicas, como
posibles hipótesis de análisis a mediano y largo
plazo. El delinear los lineamientos básicos de
seguimiento permitirá el desarrollo de esta ciencia,
esperando que la neuro-arquitectura tenga un
desarrollo significativo en los próximos años, en
consecuencia, ello permita entender los fenómenos
arquitectónicos y mejorar la calidad de vida de
quienes habitan e interactúan con la misma.
Entendiendo que ante cualquier actividad
humana (sea cognitiva o física), incluyendo las
arquitectónicas como realizar un boceto, enseñar
procesos constructivos o construir un edificio
implica la puesta en marcha de diversos procesos
fisiológicos-cognitivos cerebro-corporales de los
que no somos conscientes, justifica el hecho de que
la arquitectura es un producto del cerebro. A nivel
cerebral se generan procesos de comunicación
entre diversas estructuras cerebrales de manera
asincrónica, contigua y fluida que activan otros
mecanismos y funciones dando paso a diversas
actividades como las anteriormente mencionadas.
Por lo tanto, una actividad (sea cognitiva
o física) no es el producto de la acción de una
sola estructura cerebral, sino de la interacción
de varias de ellas por influencia del entorno. Las
características del entorno y los estímulos que los
individuos perciben, determinaran la puesta en
marcha de diversas estructuras cerebrales, ello
debido a que hay una relación directa entre lo que
se percibe y los procesos fisiológicos-cognitivos
que se desarrollan, ello no implica, que sean
procesos estáticos, sino totalmente lo contrario
son procesos dinámicos, que el ambiente
cambiante en el que se vive va modificando y
restructurando. La plasticidad cerebral es una
de las cualidades más importantes del sistema
nervioso, permitiendo que los individuos se
adapten y sobrevivan a las exigencias cambiantes
de los entornos en los que se desarrollan, y sin
duda los espacios arquitectónicos influyen sobre
dichos cambios, es por ello que se plantea la
necesidad de conocer dicha incidencia.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Existen diversas estructuras cerebrales que están
relacionadas con algunos fenómenos arquitectónicos,
estructuras que se activan por la interacción de
los sujetos con diversas características fiscas
arquitectónicas, es así que se describen algunas
conjeturas neuro-arquitectónicas, hipótesis planteadas
que posiblemente faciliten el entendimiento de
diversos fenómenos arquitectónicos y permitan
un entendimiento y desarrollo de la disciplina
arquitectónica. El ejemplo analizado y descrito en
este artículo presenta de manera básica los procesos
tanto fisiológicos como cognitivos que suceden en el
cerebro y cuerpo de los individuos cuando se genera
un juicio de belleza arquitectónica, conocimiento que
permite explicar dicho fenómeno.
La riqueza de la perspectiva neuro-arquitectónica
es la multidisciplinariedad que plantea, ello implica
el uso de diversos niveles de conocimiento por ende
el conocimiento de diversas ciencias y disciplinas, a
su vez ello determinara la elección de los métodos
y técnicas a emplear para poder estudiar, medir y
comprobar los planteamientos hipotéticos. En
neurociencia existen diversos métodos, cada uno de
ellos proporciona información diversa, en diferentes
dimensiones como la espacial, la temporal, la
invasiva y del nivel de conocimiento, el empleo de
cada uno o de varios de ellos dependerá de la célula,
grupo de células o estructura cerebral a estudiar,
de las variables intrínsecas de los métodos y de las
características físicas arquitectónicas a las que está
relacionada el fenómeno a estudiar.
En consecuencia, esta nueva perspectiva (neuroarquitectura) permitirá desarrollar constructos teóricos
que faciliten el entendimiento de los fenómenos
arquitectónicos y por ende del mejoramiento de
los espacios arquitectónicos como generadores de
calidad de vida en sus diversas modalidades.

9. Referencias.
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de Cultura Económica, Ed.). México: 2010.
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sueños: Neuropsicofarmacología. (Fondo de
Cultura Económica, Ed.). México: 2012.
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de Cultura Económica, Ed.). México: 2011.
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psicólogos. (Manual Moderno, Ed.). México:
2010.
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URL:
http://www.beta.inegi.org.mx/app/
biblioteca/ficha.html?upc=702825001935

72

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del
arquitecto. Particularidades en Cuba.
The meaning of the design process in the training of the architect. Particularities
in Cuba.
Recibido: Junio 2018
Aceptado: Agosto 2019

Aymeé Alonso Gatell1

Resumen

Abstract

El proceso de diseño en arquitectura es sin duda
una compleja operación intelectual, espiritual,
imaginaria y virtual, cuyos resultados se expresan
mediante la modelación, consistente en dibujos,
maquetas, memorias descriptivas etc., que permite
hacer realidad una obra de edificación. Siempre
se está anticipando e imaginando un resultado,
aún incluso antes de iniciar el proceso diseñador
propiamente dicho. Entender el proceso de diseño
en arquitectura, ayudará a imaginar y a poner en
marcha nuevos procesos pedagógico-docentes
orientados hacia el aprendizaje de aquellos
conocimientos, habilidades, competencias y
desempeños conducentes a un manejo más pleno
del proceso diseñador.
El texto tiene la intención de destacar el
proceso formativo del arquitecto centrado en el
conocimiento de métodos que se utilizan para
estructurar la secuencia lógica del proceso de
diseño, como elementos centrales para su futuro
desempeño profesional en el perfil de proyectista.
Se destaca cómo la formación permite que
se adquieran competencias que conllevan a
imaginar, idear y diseñar los espacios que
conforman los proyectos de arquitectura, para
luego materializarlo en obras arquitectónicas. En
tal sentido el proceso de diseño es también una
forma de conocimiento, de imaginación creadora,
de reflexión y de anticipación.

The process of design in architecture is a complex
intellectual, spiritual, imaginary and virtual
operation without a doubt, the results are express
by modelation, consisting of drawings, maquettes,
descriptive memoirs etc, That allows doing
reality a work of edification. Anticipation and
imagination are always present, even before the
design process began. Understanding the process
of design in architecture, will help to create and
to get starting new pedagogic teaching processes
guided to the learning of knowledge, abilities,
competitions and conducive performances to a
most complete handling of the designer process
This text has the intention to highlight the
formative process of the architect focusing in the
knowledge of methods that are use to structure
the logical sequence of the design process, has
central elements for his future professional
performance in planner's profile. . Stands out how
the formation allows to acquire competitions that
bear to imagine, to dream up and to design the
spaces that conform the architectural projects, for
later materialize it in architectonic works. The
design process is also a form of knowledge, of
imagination, reflection and anticipation.

Keywords:

Formation of the architect; Design process;
Methods of design.

Palabras Clave:

Formación del arquitecto; Proceso de diseño;
Método de diseño.

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey; aymee.alonso@reduc.edu.cu

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

73

�Alonso Gatell

1. Antecedentes y precisiones
conceptuales.
En la actualidad se han dado importantes pasos
para comprender y explicar cómo opera el proceso
de diseño en sí. El concepto de proceso de diseño
integrado (Trebilcock, 2009), aparece definido
como algo esencial para alcanzar estándares
de sustentabilidad y eficiencia energética en la
arquitectura. Este autor plantea que el proceso
debe evolucionar de un modelo tradicional donde
el proyecto transita de forma lineal, que parte desde
el arquitecto y seguidamente a los especialistas,
hacia un proceso integrado donde todos los
miembros del equipo de diseño trabajan en forma
colaborativa desde los inicios.
Por otra parte, Timmling (2009) sintetiza
en su trabajo “Reflexiones en torno al proceso
de diseño en arquitectura” las opiniones de
cinco grandes “maestros” de la arquitectura
internacional: Frank Lloyd Wright, Le Corbusier,
Walter Gropius, Frank Gehry y Oscar Niemeyer
como reflexiones metafóricas que evidencian
las complejidades que acompañan al proceso
de diseño en arquitectura. En todas ellas se
hace mención a algunos de los principios
primordiales que las rigen y estructuran, como
son la necesidad de tener “visiones de futuro”, de
considerar lo “impredecible” y el transformar la
“incertidumbre” en una oportunidad diseñadora.
Otros principios implícitos son el de la
“incógnita recurrente”, la importancia de adoptar
una “conciencia auto-evaluativa y crítica”, la
necesidad de trabajar con “certezas verificables
y relevantes” y el contar con referentes valóricos
que sean social y culturalmente representativos y
transversales. Siempre confiar en la creatividad
y nunca dejar de proponer innovaciones, que las
sociedades tanto necesitan para tener éxito en sus
desarrollos.
El proceso de diseño en la enseñanza de la
arquitectura.
Parte del proceso de formación de los
estudiantes de arquitectura para un futuro ejercicio
profesional incluye considerar que, si bien no
construye o determina la forma de la ciudad, puede
con sus diseños crear los espacios urbanos y/o
transformarlos, generando un impacto ambiental
que puede llegar a ser positivo o negativo. De

74

allí la necesidad de abordar los problemas de la
ciudad a partir de la comprensión de conceptos y
herramientas del diseño urbano (Trebilcock, 2009).
En tal sentido, el proceso de aprendizaje del diseño
urbano-arquitectónico, resulta complejo tanto en
su aspecto operativo y metodológico, como en su
aspecto conceptual.
El proceso de diseño permite la significación
y la transformación de la realidad. Produce obras
concretas, pero igualmente busca que el usuario
se emocione con los valores y cualidades formales
que estas obras proporcionan, por medio de
vivencias espaciales y de uso. Estas experiencias
conducen a la creación de imaginarios culturales
comunes y al surgimiento de identificaciones de
pertenencia y de integración social. El proceso
de diseño representa también una forma de
actuar, de intervenir y de transformar el mundo.
En dicho proceso se concatenan, simultánea o
secuencialmente, procedimientos y operaciones
con metas y objetivos y, ellos a su vez, con
expectativas y visiones de futuro. Esto incluye
valores y motivaciones, siempre en la perspectiva
de lograr calidad, confiabilidad y concordancia
en los resultados. Es parte fundamental de este
proceso la visualización de las consecuencias y los
impactos en los contextos, sean ellos territorialespaciales, sociales, económicos, culturales o
medioambientales, cuyas implicaciones desbordan
y muchas veces superan el accionar del propio
diseñador.
A la vista de lo descrito, se debe potenciar
la comprensión volumétrica de las formas, la
percepción espacial de los modelos virtuales y el
desarrollo de la creatividad unida al pensamiento
crítico (Redondo, E, el al, 2012). El medio digital
aparece como un entorno adecuado para propiciar
el conocimiento. La impartición de la docencia
con ayuda de las TIC acompañada del dibujo
tradicional, facilita el interés y las aptitudes del
alumnado en el proceso creador (Rodríguez,
M.L, y Ricardo, L, 2007). Otros autores (Alonso,
A, Leyva, C. L, y Campos, E, 2012), aportan en
el contexto de la enseñanza de la arquitectura
sobre el empleo de las herramientas digitales
para favorecer la formación del estudiante
y la adquisición de actitudes creativas y
comprometidas con la mejora del entorno.
El proceso de diseño desarrolla capacidades
reflexivas, predictivas, creativas e innovativas.
En su capacidad integradora, asocia factores y
circunstancias diversas y además construye líneas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

o cadenas lógicas de acción, que van buscando
y encontrando un cauce de salida a propuestas y
procedimientos. Una amenaza se transforma en una
oportunidad si nuestras visiones y predicciones son
inspiradoras, creativas e innovadoras. El proceso
de diseño representa el “aprender aprendiendo”
y de esa manera desencadena un “saber haciendo
cada vez más predictivo y estratégico” declarándose
como una forma de aprendizaje extraordinariamente
efectiva para modelar, configurar y transformar el
mundo.
Pérez (2004), define el método de diseño no
como resultado aislado o final, sino como un
proceso, o sea una secuencia íntegra de pasos en
etapas y fases dirigidos a la solución del problema
(las necesidades). La realidad que enfrenta el
diseñador es compleja y variada, de hecho, el
objeto real de la profesión es dinámico, y para
su conocimiento y acción proyectual es válido
el empleo de diferentes métodos específicos,
aunque en el diseño arquitectónico se trata
de unificar una concepción general según el
“Método General para el análisis de la realidad
y el proyecto”, como plantea el programa de la
Disciplina de Diseño Arquitectónico y Urbano y
el plan de estudios en Cuba.
Los métodos de diseño expresan posiciones
ideológicas, filosóficas y epistemológicas de
sus autores. La base del método de diseño
arquitectónico que se aplica en la enseñanza en el
país, está en correspondencia con la concepción
científica del mundo, con el método científico y en
particular, dado el carácter altamente socializado
del objeto de la profesión, se relaciona con el
método de investigación de las ciencias sociales.
Otros autores (Briceño Ávila, Morella, Gómez
Rosales, Luz J, 2011), conciben el proceso de
diseño desde la perspectiva de favorecer una
discusión permanente entre especialistas, cuya
área de interés específica es precisamente aquella
referida al estudio del hecho arquitectónico, no
como un elemento disociado de su entorno, sino
como un componente más de un conjunto mayor.
Este enfoque desde el punto de vista conceptual,
tiene su pretexto en que las secuencias espaciales,
el respeto por la diversidad, y un férreo sentido de
la identidad cultural, se erigen como condiciones
siempre y cuando den una respuesta proyectual
urbana. La idea fundamental de los autores sobre
la cual se sustenta el proceso de diseño, es entender
a la arquitectura como conformadora del lugar en
el que se desarrolla la actividad del hombre. Este
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

lugar no es más que la ciudad, definida, física y
espacialmente, por los objetos arquitectónicos y
sus interrelaciones.
Los antecedentes de los métodos de diseño y
los de enseñanza actual se ubican en las primeras
décadas del siglo XX, relacionados con los cambios
que ocurrían en la arquitectura y el diseño en esa
época. La experiencia de la Bauhaus en 1919 fue
un punto clave, pues en el propósito de integrar
arte y técnica desarrollaron nuevos métodos
para el diseño. Las posiciones academicistas
que prevalecían hasta el momento fueron
sustituidas por el gradual ascenso del denominado
Movimiento Moderno; se niegan los elementos de
estilo y los métodos academicistas conservadores
y se plantea un método basado en la integración
de aspectos como los funcionales, constructivos y
estéticos. Se concibe que el resultado del diseño
sea determinado por factores condicionantes, y a
partir de la función del edificio.
Walter Gropius fue uno de los principales
arquitectos y docentes que aportó a los métodos
de diseño, cuando emigra a EUA por el ascenso
del fascismo en Europa y la II Guerra Mundial,
plantea aún estas ideas: “...introducir un método
de acercamiento que permita hacer frente a los
problemas según sus peculiares condiciones...”, a
los jóvenes arquitectos, crear “…de acuerdo con
las condiciones técnicas, económicas, y sociales
en las que se encuentra…”
En los años ´60, en la carrera de arquitectura
en La Habana se aplicó en el método de diseño
un esquema propuesto por el profesor de
origen español Joaquín Rallo. Este se centraba
fundamentalmente en la parte del análisis de los
factores del diseño. Los factores a analizar para
un problema de diseño se integraban por:
•
Análisis conceptual
•
Análisis funcional
•
Análisis ecológico
•
Análisis técnico-constructivo
•
Análisis formal
Estos aspectos tienen vigencia y utilidad, y
aún se mantienen como una base para desarrollar
el análisis de los proyectos arquitectónicos en la
carrera de arquitectura.
Posteriormente se dieron influencias de las
corrientes cientificistas que se daban a nivel
internacional sobre los métodos de diseño. En tal
sentido en Cuba se publicaron textos de autores
como Broadvent y Best, en un material docente
compilado por la Universidad Central de Las
75

�Alonso Gatell

Villas en la década de los años ´70 bajo el título
Metodología del diseño arquitectónico.
También se aplicaron concepciones del método
de Rozas (1976), quien publicó un material sobre
el tema; este incluía aplicación de elementos
matemáticos en el diseño como los grafos y
matrices, las cuales se usan actualmente en el
diseño para el análisis funcional y la organización
espacial de un programa arquitectónico dado,
aunque se mantiene también el esquema de
factores de Rallo. Por otra parte, no todos los
factores de diseño se pueden parametrizar
matemáticamente.
Los contenidos sobre método de diseño fueron
tratados desde la década del ´60 en tres vertientes
principales:
•
A través de las asignaturas de Diseño
Básico previas a las asignaturas de proyecto:
manejaban los aspectos formales y espaciales
del diseño.
•
Asignaturas de Historia de la Arquitectura:
manejaban los aspectos de significados
culturales y condicionamiento social, además
de otros factores condicionantes (circunstancias
generales y específicas).
•
Asignaturas de Proyecto: manejaban los
aspectos funcionales del diseño.
En los años ´90 con la aplicación de un
nuevo Plan de Estudios, se comienza un proceso
de mayor integración interdisciplinaria de la
carrera, y a partir de este momento, con sucesivos
perfeccionamientos ha resultado un factor clave

para el proceso docente educativo de la carrera,
hasta la actualidad. Una característica de este
perfeccionamiento curricular es la unificación
en una concepción metodológica integral
para las asignaturas de diseño de la carrera en
sus diferentes años. Por supuesto que existen
particularidades según cada semestre en cuanto a
nivel de desarrollo de las habilidades, tipo de obra
a proyectar, asignaturas que se integran etc.
En este sentido, se consideran adecuadas las
perspectivas de Granados, M (2017) y Miranda,
V y Esteves, M (2018), quienes enfatizan
en sus respectivos estudios, que para que la
interdisciplinariedad surta efecto debe haber un
cambio profundo que sea definitivo en la manera
de pensar las disciplinas en sí y la producción de
conocimiento que de ellas se deriva, en el caso
del último texto, lo contextualizan desde la propia
arquitectura.
En la década mencionada se convocaron en
el Instituto Superior Politécnico “José Antonio
Echeverría (ISPJAE) de La Habana dos eventos
sobre enseñanza de la arquitectura; en el de
1995, el II Seminario Internacional Pedagogía
de la Arquitectura, se apreciaron dos enfoques
metodológicos sobre el diseño:
a- El enfoque científico-metodológico: caracterizado
por el uso de métodos de diseño, e integración de
otras disciplinas.
b- El enfoque intuitivo-tipológico: caracterizado por
aspectos formales, por procesos intuitivos y por el
papel importante dado a la tipología, los arquetipos,
los modelos. (ver Gráfico 1).

Gráfico 1. Ejemplo de método
basado en el enfoque intuitivo-tipológico.
Fuente: Basado en Conferencia de
proyecto arquitectónico, Dr. C. Oscar
Prieto Herrera, Universidad de
Camagüey, 2005.

76

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Aunque en las definiciones conceptuales se ha
referido el término método de diseño, consecuente
con el plan de estudios vigente en Cuba, los
autores de esta investigación coinciden con Pérez
(2004), al concluir que en realidad lo que se
aplica en la disciplina de Diseño Arquitectónico
y Urbano es una metodología, considerando
este término en su acepción como un conjunto
de métodos, tanto teóricos como empíricos. En
cierta medida esta metodología se puede calificar
como ecléctica, posee un basamento científico,
pero armoniza métodos teóricos, racionales, con
métodos del conocimiento empírico, intuitivo. La
aplicación de esta metodología ha permitido dar
un salto cualitativo en la formación de los futuros
profesionales de la carrera de arquitectura.

2. Análisis sobre métodos de diseño.
La arquitectura se rige por principios básicos,
estos principios son:
1. El principio de sistemas
2. El principio de subordinación a factores
condicionantes
3. El principio del proceso de diseño
4. El principio de la significación
5. El principio de la estructura en imágenes
(que explica una relación entre pensamiento
lógico-científico y el pensamiento estructurado
en imágenes).
Lo relacionado con método de diseño se
incluye con mayor significación en el principio
No.3, o sea el método es la herramienta teóricoconceptual y práctica para desarrollar el proceso
de diseño. Aunque lo metodológico sobre diseño
se relaciona con los demás principios.
En el contexto de la diversidad de autores,
existen métodos de diseño arquitectónico enfocados
hacia ciencias sociales, algunos tratan de aplicar las
ciencias exactas como la matemática y la cibernética.
Otros consideran aspectos más subjetivos o
intuitivos de la creación; no son métodos basados
en la lógica del pensamiento científico, sino en el
pensamiento intuitivo, en el conocimiento artístico,
la inspiración y la creatividad propia de las artes.
Esto es reflejo de las polémicas sobre la arquitectura
concebida como arte o como técnica. De hecho, la
arquitectura resulta doblemente relacionada con
el conocimiento artístico y con el conocimiento
científico, aunque el siglo XX fue el momento
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

de cambios que enfocaron la arquitectura como
ciencia, y esto se reflejó también en los métodos de
diseño y en la enseñanza de la carrera.
En el desarrollo de los métodos de diseño se
han enfrentado las dos tendencias contradictorias
antes mencionadas: las que enfatizan la intuición
y las que enfatizan la cientificidad; esto no
significa que la segunda tendencia sea siempre
acertada. El fetichismo científico-técnico ha
absolutizado lo técnico y ha hecho separación de
los componentes humanistas de los científicostecnológicos, fenómeno que ocurrió en países
capitalistas industrializados en los años 60 y 70
del siglo XX.
La clasificación general de las principales
tendencias de los métodos de diseño se basa en la
manera en que actúa el diseñador, tradicionalmente
se clasifican las siguientes, que fueron resumidas en
la mencionada publicación docente “Metodología
del diseño arquitectónico”:
Diseñador como “caja negra” :
diseñador
como sistema cerrado, se produce un salto
creativo, predomina el pensamiento intuitivo
Diseñador como “caja de cristal”: sistema
transparente, se exterioriza el proceso (es
observable y explicable), sigue pasos ordenados:
información, análisis, síntesis, evaluación
Diseñador como sistema auto-organizado:
un proceso auto dirigido hacia la meta final, es
una búsqueda de la solución adecuada y control
del sistema de búsqueda, se potencia el proceso
de toma de decisiones, existe total control del
proceso
El método de diseño aplicado en la docencia
tiene como una de sus características principales
la estructuración como un proceso que tiene una
serie de pasos lógicos:
Información &gt; Análisis &gt; Síntesis &gt; Evaluación
&gt; Retroalimentación
Estos pasos pueden aplicarse cíclicamente
por niveles de desarrollo de la elaboración del
diseño, es decir la retroalimentación da paso a
un nuevo ciclo de información, análisis, síntesis,
evaluación, pero en niveles más altos de detalle y
acabado de la solución de diseño.
Este método analítico-sintético en esencia es de
tipo racional. El diseño como actividad creadora
en general, tiene características comunes, aunque
77

�Alonso Gatell

se trabaje en diferentes escalas como son diseño
gráfico, industrial, arquitectónico y urbano etc.
A continuación, se presenta la valoración
de diferentes métodos como parte de la
profundización en el tema, y se presentará también
el que se aplica en la Carrera de Arquitectura de la
Universidad de Camagüey.
Propuesta metodológica de Fundora.
Fundora (1986, 1988) propone lo que denomina
“modelo para el proceso creador de la proyección
arquitectónica”. Este se basa en el método
problémico y tiene la siguiente estructura (Ver
Gráfico 2).
En este método se aplica la concepción
racional, de tipo analítico-sintético, pero además
se observa que trata de armonizar el pensamiento
lógico-racional y las formas del pensamiento
intuitivo, del salto creativo que se produce
en el diseñador. Aunque no tuvo la suficiente
implementación por parte de los docentes, el
método aplicado actualmente tiene rasgos de
estos aportes, por ejemplo en aspectos como
el squeeze que tienen aplicación para elaborar
síntesis parciales del proceso.

Gráfico 2. Modelo para el proceso creador de la proyección arquitectónica.

Fuente: Elaboración en base a Fundora (1986, 1988).

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Método de Rozas.
Similar en concepción al método racional y
analítico–sintético propuesto por Fundora, Rozas
(1976) elaboró un esquema metodológico para
racionalizar el diseño. Como se explicó en el
punto de evolución histórica, este incluye aspectos
matemáticos tratando de dar exactitud y objetividad.
El modelo de Rozas plantea las cuatro etapas
básicas del método analítico-sintético y las
desarrolla en cuatro niveles de elaboración del
proyecto. A continuación, se muestra el esquema
metódico (Gráfico 3).
En el nivel IV se plantean conocimientos más
específicos o soluciones detalladas como son los
aspectos constructivos, tecnológicos, ecológicos,
estéticos, etc.

Gráfico 3. Método analítico-sintético.

Fuente: Rozas (1976).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

79

�Alonso Gatell

Método de Hepler y Wallach.
Como parte del estudio de fuentes bibliográficas
sobre el tema, se analizó la propuesta de estos
autores norteamericanos. El texto es de carácter
práctico y referido especialmente al diseño de
viviendas (Hepler y Wallach 1991), pero es
posible extraer la secuencia metodológica que está
contenida en el desarrollo de la obra. El modelo
propuesto de manera resumida, se muestra en el
Gráfico 4.
Como se observa, este método concibe el
proceso de manera muy práctica, se inicia con la
entrevista al cliente y termina con la construcción de
la obra. Una diferencia con el método aplicado en
Cuba es en lo que se denomina conceptualización,
ya que en el caso cubano el análisis conceptual
se considera un momento inicial de la etapa
de análisis y en este caso, se denomina así a los
pasos posteriores al análisis, por lo que esta es una
conceptualización principalmente gráfica a través
de bocetos con ideas de solución del proyecto.
Gráfico 4. Método de Hepler y Wallach.

Fuente: Elaboración propia, basado en Hepler y Wallach (1991).

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Método de racionalización de la creatividad:
“Creática”.
El término de creática trata de definir el método
que organiza o sistematiza el pensamiento analítico
y el sintético, integrados en el proceso creativo.
El esquema presentado por Moya (1991), es un
método de creática aplicable a la arquitectura y
otras actividades de creación de perfil tecnológico;
tiene tres fases principales y cada una se compone
de cuatro etapas (Gráfico 5).
En este método de creática, las formas de
pensamiento predominantes de las etapas 1 y 3
serían de carácter analítico, y las etapas 2 y 4 de
carácter sintético.

A modo de comentarios finales sobre métodos
de diseño, se observa que se proponen muchos
métodos de diseño que desarrollan alternativas
para la etapa inicial de análisis. En algunos casos se
conciben procedimientos de análisis relativamente
complejos, pero no siempre resulta claramente
explicado cómo lograr el salto o transición del
análisis a la síntesis, a la idea de diseño como una
expresión integrada, con un grado de concreción.
También se observa que algunas disciplinas
científicas que se aplican en el análisis de las
variables o factores de un problema de diseño, se
han desarrollado mucho más como disciplinas en
sí mismas. Pero no siempre los diseñadores logran
competencias para aplicarlas o incorporarlas de
manera asequible a las soluciones de diseño. Aunque
en este sentido las herramientas informáticas
actuales hacen más viable la aplicación de estos
conocimientos científicos a la actividad del creación
de espacios arquitectónicos.

Gráfico 5. Método de racionalización de la creatividad, "Creática".

Fuente: Elaboración basada en Moya (1991).

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81

�Alonso Gatell

3. Análisis de ejemplos:
métodologias de diseño en ámbitos
específicos.
Ejemplo 1. Método de proyecto en una empresa
de Camagüey.
Para la profundización en el tema se incluyó el
análisis del modo en que se realizan proyectos
en el ámbito profesional. Para ello se seleccionó
la Empresa de Proyectos No.11 de Camagüey,
Cuba, donde se realiza la actividad de diseño
más compleja en proyectos de obras turísticas,
hospitales, escuelas y otros programas.
Por medio de entrevista a especialistas de
la entidad se determinó cómo se organiza este
proceso, en particular el diseño de obras de
turismo, fundamentalmente hoteles y villas
turísticas de playa y de ciudad (ver Gráfico 6).

En este método está presente el esquema
básico conocido, de información - análisis
- síntesis - valoración. Los diferentes pasos
se corresponden con el momento o nivel de
complejidad por el que transita la elaboración
del proyecto. El análisis conceptual incluye los
diferentes factores de diseño. En la valoración
participan diversas entidades como el proyectista
general y su equipo, el inversionista, y un grupo
que representa al Ministerio del Turismo en
Cuba. En relación con la información que aporta
el inversionista, se observa que no sólo plantea
requerimientos funcionales del programa, sino que
establece algunos criterios de estilo. Esto implica
que el resultado de la expresión formal tiene
influencia y en alguna medida es predeterminado
por el inversionista, y el diseñador debe lograr las
formas que responden a los criterios que le han
planteado.

Gráfico 6. Proceso de diseño para obras del turismo. Empresa de Proyectos No. 11 de Camagüey.

Fuente: Elaboración propia, en base a la información de proyectistas de la empresa.

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Ejemplo 2. Método de diseño para proyecto
de viviendas, en la docencia de arquitectura
(ISPJAE La Habana).
El ejemplo que se presenta es la organización del
proceso de diseño para un proyecto de viviendas
en una zona existente. Este fue elaborado por
estudiantes de Arquitectura del ISPJAE, dirigido
por la Dra. Dania González Couret. Estudios
posteriores (González, D., 2012 y 2015), valoran
la evolución del pensamiento académico sobre
el tema de la vivienda, materializado en los
enfoques teóricos y metodológicos desarrollados
en la Facultad de Arquitectura de La Habana
(Gráfico 7).
Gráfico 7. Método de diseño para proyecto de viviendas, equipo de estudiantes ISPJAE La Habana.

Fuente: Elaboración propia, en base a la información de los proyectos de estudiantes.

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�Alonso Gatell

Ejemplo 3. Método aplicado en la docencia en
Universidad Autónoma de Puebla, México.
El ejemplo que se presenta corresponde a un
proyecto de octavo semestre de la carrera de
arquitectura de la BUAP. El proyecto consiste es
parte de la tesis como ejercicio de titulación de
licenciatura en arquitectura.
En este caso, el método planteado busca la
solución de manera más directa o intuitiva, y se
exterioriza menos en los pasos detallados que se
siguen en el proceso. El tipo de proyecto es de
alojamiento turístico en zonas de playa (Gráfico 8).
En este método, se observa que hay elementos
de la tendencia o enfoque intuitivo-tipológico,
caracterizado por aspectos formales, por el papel
importante dado a la tipología (los arquetipos,
los modelos). Por ejemplo, en el paso de criterios

de composición, los alumnos seleccionan una
tipología arquitectónica determinada y trabajan con
esos códigos. Por otra parte, para la implantación
del conjunto en el terreno asignado hacen una
geometrización de la parcela buscando ejes, trazados
interiores, particiones y otros elementos geométricos
que le sirvan de base para el plan general de la
obra. Este procedimiento puede facilitar el trabajo
compositivo a escala de la parcela, pero también
resulta algo rígido en algunos casos, al forzar la
solución espacial arquitectónica a una geometría
predefinida.
En el aspecto didáctico desarrollan el proyecto
bajo asesoría de tres docentes diferentes, cada
uno representando tres ejes: tecnología, diseño
y teoría. Estos docentes desempeñan también en
el método de diseño la función de valoración de
etapas parciales.

Gráfico 8. Método aplicado en un proyecto de obra de turismo en Universidad Autónoma de Puebla, México.

Fuente: Elaboración en base al análisis de proyectos de estudiantes de arquitectura de octavo semestre, entre 2004-2006.

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Ejemplo 4. Método de diseño en la Disciplina
de Proyecto Arquitectónico y Urbano.
Universidad de Camagüey. Cuba.
El método que se aplica en la carrera de arquitectura,
a partir de los proyectos de segundo año, de manera
general se corresponde con el siguiente esquema
(Gráfico 9).
En este método están presentes en general los
principios del método analítico-sintético antes
expuesto, aunque para cada año, según el problema
profesional a resolver y el nivel del año tendrá sus
adecuaciones de implementación.

Por otra parte, en las condiciones académicas de
formación en la universidad, los aspectos detallados
del método tienen un tratamiento más minucioso
con el fin de su aprendizaje. Es así que la Fase 1
de conceptualización, se trabaja de manera detallada
(Gráfico 10).

Gráfico 9. Método de diseño, Disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano. Universidad de Camagüey. Cuba.

Fuente: Pérez (2001).

Gráfico 10. Fase de conceptualización.

Fuente: Pérez (2001).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

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�Alonso Gatell

Esta fase se elabora por medios verbales y
gráficos, y se supone que tiene gran importancia
para el desarrollo ulterior del proyecto. En
algunos casos la deficiencia está en que los
estudiantes analizan factores, pero no logran
sintetizar en la fase de conceptualización, o
sea no logran cristalizar verdaderos criterios de
diseño. En ejemplos estudiados, se observa una
tendencia a conceptualizar mediante el lenguaje
gráfico, lo que es positivo en el estudiante pues lo
acerca más al objeto de la profesión. No se debe
confundir conceptualización con explicaciones
verbales puras, ya que esta también puede
expresarse estructurada en imágenes, combinada
con las formas verbales.
En relación con este último ejemplo, más cercano
a la experiencia docente de los autores, se comenta
sobre aspectos cognoscitivos y de las habilidades
que se forman cuando se sigue el método de diseño.
En principio los métodos de diseño arquitectónico
también están relacionados con los procesos
cognoscitivos, que en el sujeto se manifiestan en
su relación con la realidad externa, y desde allí al
reflejo interno para construir un conocimiento,
tomar decisiones, imaginar la solución del problema.
Y nuevamente se regresa a lo externo cuando su
actividad de diseño se expresa en el lenguaje del
diseñador, a través de dibujos, maquetas, croquis,
memorias, calculos etc. el estudiante expresa el
resultado.
Pero en el diseño podemos plantear que
existe una contradicción muy importante cuya
implicación se palpa en los resultados concretos
de los alumnos. Dado que el método de diseño es
analítico-sintético en esencia, la tendencia regular
del estudiante es desarrollar la etapa analítica por
procedimientos verbales, por pensamiento lógicoracional procesando información en forma de
documentos escritos, organigramas, datos técnicos,
esquemas simbólicos y otras formas. Pero en la
síntesis, dado que el objeto de la profesión tiene una
estructura en imágenes, una manifestación espacial,
es sumamente difícil para algunos producir el salto
de lo verbal a lo gráfico espacial.
Las situaciones de insuficiencia del aprendizaje
observadas confirman esta dificultad, así por
ejemplo se dan algunas como las siguientes:
•
Algunos estudiantes descomponen los
factores que determinan en su diseño y desarrollan
el análisis de los mismos relativamente bien,
86

pero al integrarlos y traducir esto en la síntesis
gráfico-espacial, esta no se corresponde con el
análisis y tiene pobre calidad. Y paradójicamente
puede no tener relación, por ejemplo cuando el
estudiante analiza requerimientos del factor de
acondicionamiento ambiental que debe cumplir
su proyecto, y al representarlo en la síntesis
gráfica del edificio no se cumplen los requisitos
declarados. Esto por supuesto no es un problema
puramente cognoscitivo del estudiante, es también
un problema didáctico a resolver por el profesor
con los métodos de enseñanza aprendizaje.
•
Otros estudiantes son reacios a pensar
aplicando habilidades de razonamiento lógico en la
etapa analítica, como la comparación, clasificación,
relación entre variables, jerarquizar decisiones a
tomar, etc., y en lugar del razonamiento previo
para obtener una decisión de diseño, tienden a un
automatismo gráfico y plantear algún bocetaje
intuitivo aproximado desde un punto cero, para
perfeccionar la solución, generalmente deficiente,
mediante un método empírico similar al de ensayoerror o el de diseñador como caja negra que espera un
salto imaginativo. Pero el proyecto de arquitectura
no es una actividad propiamente de inspiración
creativa artística, ya que opera con variables que
se expresan en datos, magnitudes, requisitos de
funcionamiento del edificio que exigen un análisis
para buscar las soluciones más adecuadas.

4. Conclusiones.
El tema analizado permitió evidenciar la
importancia y la complejidad que tiene en
la Disciplina de Proyecto Arquitectónico y
Urbano lo relacionado con el método de diseño.
El llamado Método general de análisis de la
realidad y el proyecto, aún requiere mayor grado
de elaboración para integrarlo como el esquema
conceptual-metodológico rector del diseño.
Los contenidos sobre método de diseño son
menos trabajados que los contenidos que reflejan
temas específicos del objeto de la profesión; en
este sentido la metodología de diseño debe ser
asimilada en su esencia, en el modo de actuación
del profesional.
Aunque en las definiciones conceptuales se ha
referido durante todo el trabajo el término método
de diseño, consecuente con lo planteado, se puede
concluir que en realidad lo que se aplica en la
disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

es una metodología, considerando este término en
su acepción como un conjunto de métodos.
La metodología aplicada en Cuba puede calificarse
como ecléctica, posee un basamento científico, pero
armoniza métodos teóricos, racionales, con métodos
del conocimiento empírico, intuitivo. Por ejemplo:
el renovado interés que se le da nuevamente a las
tipologías para el diseño, es un conocimiento de tipo
empírico, aunque esté sistematizado en estudios que
lo hacen asequible para su aplicación.
El texto presentado constituye un resultado
que puede aplicarse en la disciplina para facilitar
el dominio del tema por parte de los docentes. Su
desarrollo permitió plantear algunas preocupaciones
o problemas que son de interés para el trabajo
metodológico, estas son a modo de propuestas
preliminares:
Las relaciones entre metodología de diseño y
las técnicas, procedimientos o herramientas que
maneja el estudiante en los proyectos, tales como
las TIC, las técnicas de investigación social,
el dibujo a mano alzada en etapas del proceso
creativo entre otros. El papel de la metodología
de diseño en la integración con el resto de las
disciplinas. La relación entre metodología del
diseño y métodos de enseñanza. La relación
entre metodología del diseño y organización de
la ejecución del proceso docente. La metodología
del diseño y el diseño de los temas de proyecto
de la carrera.
Resulta estratégico adquirir un modo de
enfrentar proceso de diseño con una fundamentación
metodológica sólida. Los problemas específicos
son los que pueden variar en cada circunstancia
pero la lógica que permite seguir el proceso de
trabajo para cualquier caso es algo estratégico.

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada:
representaciones urbanas desde la niñez.
Imagined Ensenada: urban representations from childhood.
Recibido: Febrero 2019
Aceptado: Agosto 2019

Aurora García García de León1

Resumen

Abstract

El artículo aborda, desde los imaginarios de la
niñez, las representaciones urbanas de la ciudad
de Ensenada, Baja California. Se parte de la
premisa de que mirada de la niñez sobre la ciudad,
bajo la analogía flâneur, aún está despojada de
expectativa y por lo tanto no existen prejuicios
sobre cómo imaginarla y expresarla a través del
dibujo. Por lo tanto, sus representaciones sobre lo
que es Ensenada son imágenes que serán producto
de su memoria, de su imaginación, o incluso
producto de su deseo, y que pueden brindarnos
nuevas interpretaciones sobre lo que esta ciudad
significa. Así, a partir de las narrativas del vivir
y el habitar la ciudad se irá reconfigurando una
Ensenada que se ve poco a sí misma en la que
cobran mayor relevancia los elementos del paisaje
marítimo sobre los urbanos.

This paper is about the urban representations of
the city of Ensenada, Baja California from the
childhood imaginaries. It is based on the premise
that the look of childhood on the city, under the
flâneur analogy, is still devoid of expectation
and thaerefore there are no prejudices on how to
imagine and express it through drawing.
Therefore, his representations of what Ensenada
is are images that will be the product of his memory,
his imagination, or even the product of his desire,
and that can give us new interpretations of what
this city means. Thus, from the narratives of living
and inhabiting the city, there will reconfigurate
an Ensenada that doesn't look at itself in wich
the elements of the maritime landscape are more
relevant over the urban ones become more relevant.

Palabras Clave:

Imaginarios urbanos; Ensenada; Dibujo.

Keywords:

Urban imaginaries; Ensenada; Drawing.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctora, Profesora Investigadora; Facultad de
Ingeniería, Arquitectura y Diseño. UABC Campus Ensenada; correo electrónico: arq.aurora@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

89

�García García de León

1. Introducción.

2. Imaginarios urbanos de la niñez.

La ciudad es un escenario dinámico en el que
constantemente se construyen múltiples imágenes
de ella (Jaramillo, 2013). La arquitectura es
el elemento narrativo que por naturaleza va
proveyéndole de sentido e identidad a las
ciudades. Su imagen va permeando en la memoria
urbana de los habitantes y la ciudad como idea
va siendo refigurada en la memoria colectiva de
formas insospechadas. Los imaginarios trabajan
como puentes entre las representaciones de la
realidad edificada y los mensajes arquitectónicos
y urbanos que nos quiere transmitir a través de
sus significados. Es por ello que la representación
visual, cual imagen plasmada desde el imaginario
de ciudad, puede arrojarnos nuevas lecturas e
interpretaciones sobre lo que Ensenada significa
para su gente y los mensajes que transmite.
Para Ricœur (2002) existe un proceso
de representación creativo que en caso de la
edificación (el construir) pasa por las mismas
tres fases. 1. Prefiguración, equivalente al acto de
habitar; 2. Configuración, equivalente al acto de
construir heideggeriano; 3. Refiguración, habitar
que rehace la memoria del construir.
“La refiguración del relato se hace mediante
la lectura, que es el modo de recibir (recepcionar)
lo escrito. La lectura sería equivalente al habitar
adaptándose a la edificación. Habitar como
replica al construir. El habitar receptivo y activo
implica que se habita. La recepción del entorno
urbano implica el aprendizaje en la yuxtaposición
de historias (estilos) de vida cuyas huellas llevan
los monumentos. Todo lugar construido es un
lugar de memoria.” (Ricœur, 2002:18)
En el caso de la ciudad de Ensenada, los
lugares de memoria están asociados no solo a la
arquitectura patrimonial que encierra sus propias
características físicas, históricas, etc. sino a un
estilo de vida concreto, relacionado con una
serie de valores diferenciadores de este puerto y
símbolos que han ido construyendo sus propios
habitantes. Pero ¿cómo refigurar la ciudad sin
paradigmas? Es ahí donde trabajarán la imagen y
el imaginario de ciudad, partiendo de la hipótesis
de que en la niñez dichos paradigmas no se han
instituido aún. El objetivo de este trabajo es
explorar en la mente de los niños y así interpretar
los imaginarios urbanos sobre Ensenada a partir
de sus propias representaciones.

Gaston Bachelard (1975) afirmaría: “el vocablo
fundamental que corresponde a la imaginación,
es el imaginario. Gracias al imaginario, la
imaginación es esencialmente abierta. Es en el
psiquismo humano la experiencia humana de la
apertura, la experiencia misma de la novedad”.
Partiendo de este presupuesto teórico resulta
pertinente la figura del flâneur, el concepto francés
del paseante urbano sin rumbo que Baudelaire
utilizaría para poetizar sobre las calles de París y
que luego retomaría Walter Benjamin como objeto
de interés filosófico para explorar la experiencia
urbana en la modernidad. Sobre esto se han
emanado diversos conceptos como la “deriva”
propuesta por el movimiento situacionista de Guy
Debord a partir de la psicogeografía, así como los
“walkscapes” o el andar como práctica estética
que plantea Franceso Careri para el transeúnte
contemporáneo. Todos estos planteamientos
recaen sobre la figura del flâneur y su psiquis, que
en tanto que andante sin prejuicios se le equipara
con el andar de un niño y su mirada que, desde
la admiración, va descubriendo un mundo que se
desarrolla a su alrededor como hecho novedoso.
“No es la primera vez, ni antes ni después que
se establecen analogías entre la mirada del flâneur
sobre la urbe y la del niño sobre la vida que inicia.
Auguste LaCroix, en el artículo mencionado, ya
había establecido esta equiparación. Diecisiete
años después, en 1963, Baudelaire publicó el
ensayo El artista, hombre de mundo, hombre de
la multitud y niño, perteneciente a El pintor de la
vida moderna, donde declara, en relación con el
artista flâneur : ‘El niño lo ve todo como novedad;
está siempre embriagado. Nada se parece más a
lo que se llama inspiración que la alegría con que
el niño absorbe la forma y el color. […] el genio
no es más que la infancia recuperada a voluntad’
(Baudelaire, 1996:357). Se puede plantear como
hipótesis que la equivalencia entre la mirada
asombrada hacia las novedades de la urbe y la
del niño era de uso corriente en el momento en
el que Baudelaire escribió su ensayo.” (Cuvardic,
2009:23)
La mirada de la niñez, por lo tanto, es una mirada
a la vez que agudizada, despojada de expectativa
alguna. De tal manera que sus imaginarios
urbanos, más allá de estar constituidos por sus
percepciones ciudadanas desde donde viven, usan

90

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

y evocan la ciudad realmente existente (Silva,
1999), se configuran a partir de sus procesos de
socialización y de reconocimiento de una ciudad
en descubrimiento.
Por ello, dada la inconmensurabilidad de la
ciudad como concepto (y la propia ciudad de
Ensenada como objeto), vale la pena mencionar
la noción de microterritorialidad que propone
Aguilar (2011) al estudiar las significaciones
imaginarias sobre la ciudad en la niñez. Se trata
de territorios delimitados y específicos a los
cuales se les dota un sentido subjetivo como
puede ser su escuela, su casa, las áreas recreativas
que frecuenta y los sitios a los que acompaña a
sus padres. Una acepción que desborda a la del
territorio como lugar antropológico, en el que
habitan nuestros antepasados, se establecen las
relaciones afectivas y se configura la identidad
tanto individual como colectiva (Jaramillo, 2013).
Ahora bien, ¿cómo acceder a los imaginarios
urbanos de los niños y las niñas? El debate
en torno a este tema es extenso y suele estar
asociado con la memoria: “El pensamiento, en
particular, sólo puede referirse a los objetos y
los acontecimientos si éstos son asequibles a la
mente de alguna manera. En la percepción directa
pueden verse y aún, a veces, manejarse. Por lo
demás, se los representa indirectamente por lo
que se recuerda o se sabe de ellos. Aristóteles,
al explicar por qué necesitamos la memoria,
señalaba que ‘sin una representación, la actividad
intelectual es imposible’” (Arnheim, 1986:110).
Al respecto, este autor hace referencia a John
Lock, quien señalaba que las ideas abstractas no
son tan evidentes o sencillas para los niños o en
las mentes todavía inexperimentadas, a diferencia
de las ideas particulares (entiéndase perceptos,
por ejemplo) en donde existe una correspondencia
entre la imagen y aquello de lo cual es la imagen:
a cada elemento de la imagen debe corresponder
un solo elemento en el representado.
Así, ante esta temprana incapacidad implícita
en la niñez de poder abstraer la idea de lo que
es Ensenada, se puede recurrir a la imaginería
(o imagen-pensamiento) propuesta por Robert
H. Holt como una “representación débilmente
subjetiva… presente en la conciencia vigil
como parte de un acto de pensamiento. Incluye
imágenes de la memoria e imágenes de la
imaginación”. Por lo que se parte de la hipótesis
de que si la memoria es capaz de extraer de su
contexto las cosas y mostrarlas aisladas, los niños
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

a través de sus representaciones de lo que para
ellos es Ensenada irán arrojando elementos por
medio de imágenes particulares que configuren
un imaginario de la ciudad, ya sea producto de su
memoria, producto de su imaginación, o incluso
producto de su deseo.
Para ello acudimos a Wittgenstein, quien
abordaría esta complejidad desde la filosofía
del lenguaje y propone el Tractatus LogicoPhilosophicus (1914-1916), donde el lenguaje
es concebido como una imagen de la realidad.
Para Zamora (2006) este tratado plantea a la
imagen como representación lógica del mundo
y lo explica por medio de un esquema triangular
interdependiente en el que pensamiento, lenguaje
(la imagen del mundo) y realidad forman un
“todo orgánico” (Zamora, 2006:307). Estas
aportaciones guardan estrecha relación (en
tanto que instrumentos estructurados desde tres
perspectivas que solo se conciben integradas)
con la tríada lacaniana retomada y espacializada
por Zizek (2012), dividida en lo real, lo
simbólico y lo imaginario (figura 1). Así, pues,
tanto el instrumento (el dibujo infantil) como la
metodología esbozada anteriormente, además de
poseer un vínculo con el psicoanálisis, responden
a inquietudes planteadas desde los estudios
socioespaciales; el entendimiento a partir de
las narrativas (en este caso representaciones
simbólicas) del vivir y el habitar la ciudad.
Figura 1. Dimensiones del psicolanálisis
y la filosofía del lenguaje.

Fuente: Elaboración propia a partir de la filosofía del lenguaje de
Wittgenstein y el psicoanálisis de Lacan, desde la interpretación
filosófica de la imagen de Zamora (2006) y la filosofía espacial de Lacan
retomada por Zizek (2012).

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�García García de León

La interpretación de la imagen que los niños
tienen de Ensenada se apoyará entonces en esta
lógica de base triádica (Silva, 1999) por medio
de una lectura en el sentido de las manecillas del
reloj (figura 1), a partir de la realidad (como verdad
ontológica), su pensamiento o imaginería (en este
caso en la mente de los niños) y sus representaciones
simbólicas por medio de un taller iconográfico.
La inmediatez de la imagen -y por lo tanto de su
consumo- (Durand, 2004) siempre sobrepasará a la
velocidad de lo imaginado. De ahí la importancia
de que se dibuje lo imaginado. Esta metodología ha
sido utilizada como herramienta de reconstrucción
de la memoria urbana para el análisis de las
ciudades (Méndez, 2016), así como dinámica para
el diseño participativo como formas alternativas de
representación del lugar (Narváez, 2017).

2. De la realidad al dibujo:
las obras de la imaginación.
Para explorar los imaginarios de la ciudad de
Ensenada a partir de las representaciones desde la
niñez, se aprovechó la coyuntura de la celebración
de la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología
durante los meses de octubre en los años 2016 y
2017, en la Facultad de Ingeniería, Arquitectura
y Diseño. Estos eventos son organizados por la
Universidad Autónoma de Baja California en
colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia
y Tecnología (CONACyT) y el Consejo de Ciencia
e Información Tecnológica de Baja California
(COCITBC).

En cada una de las ediciones, organizadas por
Aurora García, Laura Zamudio y Claudia Calderón
con el apoyo de alumnos de la Licenciatura en
Arquitectura, participaron alrededor de 800 niños
de preescolar y primaria del municipio de Ensenada
(que contempla el centro de población de Ensenada
y poblados como Maneadero, Chapultepec y
Guadalupe) que visitaron el módulo “Dibuja tu
ciudad” en el cual se les invitaba a utilizar todo
tipo de materiales de dibujo (crayolas, lápices de
colores, pasteles, plumones).
Se partió de la premisa de que en esta etapa
(la niñez) todavía no aparecen los prejuicios en
cuanto a la expresión gráfica y poco a poco se va
renunciando a explorar esa capacidad por miedo o
por asociar al dibujo con las disciplinas visuales,
que valoran la técnica y en ocasiones priorizan la
estética. Es por ello que se les pidió a los niños
que imaginen su ciudad y la representen en una
imagen. Es decir, que por medio de la imagen
representen en papel y con diversos colores y
técnicas cómo se imaginan a Ensenada, su ciudad.
La convocatoria ha sido completamente libre
y la idea apremiante ha sido que ante esa libertad
el niño plasme aquellos elementos urbanos que
permanecen en su memoria y que vincula con su
imaginario de ciudad, con su casa, con su hábitat.
A pesar de que en un principio se pudo percibir
una especie de bloqueo generalizado, lo más
estimulante del experimento ha sido invitarles a
que dibujen lo primero que se les vino a la mente
cuando se les anunció que el juego consistiría en
dibujar Ensenada.

Imágenes 1 y 2. Taller Iconográfico “Dibuja tu Ciudad” durante la edición 2016 de la Semana Nacional de Ciencia y
Tecnología en UABC, Campus Sauzal, Ensenada.

Fuente: Aportación del autor.

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Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

Para entender por qué se han generado las
imágenes que vamos a analizar, vale la le pena
señalar las condiciones climatológicas de esta
ciudad, pues de alguna manera inciden en la
percepción que se tiene de ella. Ensenada es una
ciudad que destaca por su clima, donde “los veranos
son cortos, calientes y áridos; los inviernos son
largos y frescos y está mayormente despejado
durante todo el año. Durante el transcurso del año, la
temperatura generalmente varía de 10 °C a 30 °C y
rara vez baja a menos de 6 °C o sube a más de 33
°C.” (weather spark, 2018). Además, se trata de
una ciudad portuaria que ha llegado a consolidarse
como el segundo destino con mayor arribo de
cruceros en México, convirtiéndose en el principal
punto en el pacífico mexicano con 39% del volumen
de pasajeros (La Crónica, 2016). Actualmente,
Ensenada tiene una importante afluencia de turismo
que se encuentra en constante incremento debido a
la concentración del 90% de la producción nacional
del vino y su reciente nombramiento como Ciudad
Creativa por la UNESCO, gracias a su gastronomía
(Agencia informativa CONACYT, 2016). Esto
ha consagrado a la Ruta del Vino como una de las
rutas temáticas más concurridas y ha potencializado
la producción de nuevos espacios que faciliten y
diversifiquen el contacto con la vitivinicultura en esta
región del municipio.
En ese contexto la ciudad de Ensenada, que
comenzó como un pueblo pesquero, se ha ido
configurando como un puerto mercantil, turístico y
fronterizo que despierta lecturas pluridimensionales.
Por lo que el análisis iconológico realizado aquí nos
permite ir develando elementos del paisaje urbano
que tienen preponderancia en el registro del infante.
Los dibujos generados por los niños de preescolar y
primaria que asistieron a este módulo reafirman una

primera hipótesis: que su libertad de representación
es infinita, pues en todo momento fueron capaces de
dibujar con todo tipo de técnicas (crayola, plumón,
pastel, pluma, prismacolor, etc.); por otro lado,
que para el ensenadense su ciudad es azul (figura
2) debido a la predominancia del paisaje marítimo
(el océano pacífico) en sincronía con el cielo
(mayormente despejado el 91% del tiempo).
La diversidad de resultados de este taller
iconográfico nos hizo realizar una primera selección
de 374 dibujos en 2016 y 169 dibujos en 2018. Esto
nos llevan a una interpretación intersubjetiva de 543
dibujos, que será dividida en tres tipos 1. Elementos
urbanos, 2. Elementos no urbanos, y 3. Deseos.
Dicha división responderá a la manera de representar
la ciudad, pues aunque más de un 68% de los dibujos
contiene elementos urbanos y el otro 42% consiste
en dibujos del paisaje natural y eminentemente
marítimo, una gran mayoría de los elementos
urbanos han sido dibujados relacionándolos con
el entorno natural (donde la presencia del mar
está siempre presente). Esto, debido a que como
veremos, Ensenada es interpretada por los niños
por fragmentos o microterritorios que a veces
convergen en sus representaciones y que en otras
ocasiones nos hacen posicionar al niño dentro
de la ciudad y observar junto con ella lo demás.
Así mismo, aunque los dibujos suelen tener un
contenido onírico, tratándose de niños de entre 5
y 12 años, se pudo identificar en su narrativa oral
de los mismos (es decir, lo que decían mientras
dibujaban) la expectativa de reunir lo que para
ellos es significativo en su ciudad e incluso lo que
les gustaría ver, tener o visitar. De esta manera
podemos considerar a su vez este tipo de dibujos
una antropología del deseo ciudadano (Silva, 2006).

Figura 2. Paleta cromática generada a partir
de la vista preliminar de
una muestra de dibujos
realizados por los niños
de Ensenada.
Fuente: Elaboración propia.

Fuente: Aportación del autor.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

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�García García de León

Elementos urbanos.
Para muchos de los niños que participaron en el
módulo “dibuja tu ciudad”, la bandera mexicana
que se encuentra en el malecón encierra la
metonimia de lo que es Ensenada. Esto debido a
la preponderancia que dicha bandera tiene en el
paisaje urbano, pues es observable desde la mayor
parte de la ciudad y sus grandes dimensiones
causan mayor impacto en la escala de un niño.
Sobre esta insignia resulta interesante cómo ha
llegado a formar parte de la identidad de Ensenada
a pesar de su corta existencia en relación con otros
emblemas. Cuando el malecón fue inaugurado
por Ernesto Zedillo como “Ventana al mar” en
junio de 1997, esta explanada no tenía prevista la
instalación de un asta bandera. Fue precisamente
estando ahí que al entonces Presidente de la
República le surge la idea: “Esta tarde vamos a
inaugurar un asta bandera en la Base Aérea, pero
quisiera que muy pronto, y hace un momento el
señor Secretario de la Defensa me dijo que se
va a poner a trabajar en eso, ojalá que podamos
tener esa bandera aquí, en esta "ventana"” (La
Jornada, 1997). Así fue como de inmediato la
bandera comenzó a formar parte del skyline
de Ensenada y desde entonces este malecón es
visitado por los ensenadenses y los turistas. Lo
que resulta de interés al interpretar las diversas
representaciones de la bandera es su disposición
en diversos sitios (no solamente el malecón)
como por ejemplo el mar, en un barco, en una isla
(figura 3), o incluso sobre un edificio (figura 5).
Todos ellos, sin embargo, sitios relacionados con
su emplazamiento original, pues hay una estrecha
relación entre el malecón y la actividad marítima,
de ahí su nombre de ventana al mar.
Figura 3. Dibujos realizados por niños de kínder y
primaria durante los Talleres Iconográficos en el
módulo “Dibuja tu Ciudad”

Fuente: Aportación del autor.

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En este mismo malecón turístico, oficialmente
nombrado “Plaza ventana al mar” han ido
capitalizando diferentes espacios para la recreación
como un área de juegos infantiles, una concha
acústica, área de venta de comida y bebidas, así
como la instalación de unas fuentes interactivas
en el año 2016, que la población de Ensenada
ha venido a llamar “fuentes danzantes” por el
movimiento de las formas del agua propulsada y de
colores en aparente sincronía con la música. Para
los niños, esta atracción resulta por demás atractiva
y en el imaginario de la ciudad de Ensenada de
muchos de ellos es un espacio central (figura 4).
Figura 4. Representaciones de las fuentes danzantes
del malecón de Ensenada realizados por niños de
kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos
en el módulo “Dibuja tu Ciudad”

Fuente: Aportación del autor.

Sin embargo, para efectos del tipo de análisis
que en principio se pretendería realizar, el
malecón con su bandera y sus fuentes danzantes
son elementos urbanos que no concretan la idea
de la arquitectura como realidad construida,
ni como elemento narrativo que nos transmita
mensajes arquitectónicos concretos. Sí lo logra,
en cambio, el edificio del Hotel Villa Marina, que
con sus doce niveles llegó a ser para 1986 (año
de su inauguración) la construcción de mayor
altura en Ensenada. El edificio es representado
de manera aislada, lo cual sugiere que para
los niños el edificio tiene importancia aunque
parece desconocen que se trate de un hotel o
al menos el nombre del mismo, pues incluso
en uno de los dibujos tiene el letrero de “Hotel
Riviera” (figura 5). Esto nos sugiere que la
interpretación del infante al hablar de ciudad lo
lleva a una asociación de imágenes relacionadas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

con edificios de altura, claramente delineados,
ortogonales, llamativos. Por sus características,
el hotel Villa Marina reúne las particularidades de
“edificio” debido a su altura y su preponderancia
en el skyline de la ciudad. Sin embargo, resulta de
gran interés cómo es abstraído a figura de edificio
anónimo en algunos de los dibujos, incluso cómo
llega a incorporarse el color rosa (o en su defecto,
rojo) como el representativo de lo concerniente a
la arquitectura (figura 5 y 6).

Figura 6. Representaciones de la ciudad de Ensenada
realizados por niños de kínder y primaria durante los
Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Figura 5. Dibujos realizados por niños de kínder y
primaria donde se representa la figura de un gran
edificio rosa que representa en algunos casos al hotel
Villa Marina.
Fuente: Aportación del autor.

Fuente: Aportación del autor.

Con todo ello, la representación de la arquitectura
no se agota en la torre de un hotel, pues aunque
el rojo y el rosa incorporan el discurso gráfico
para representar la mayoría de los edificios en
los dibujos de los niños (figuras 5, 6 y 7), resulta
interesante cómo para muchos de ellos la ciudad
de Ensenada se re-figura a partir de su relación
con el mar (figuras 6 y 7). Este aspecto es de
suma importancia para entender por qué muchas
de las asociaciones imaginarias de los niños sobre
su ciudad no están en función de lo urbano o de
la arquitectura sino de su relación con el paisaje
marítimo (figuras 8, 9 10, 11 y 12). La ciudad es
percibida por el infante como una aglomeración
de edificios conectados de alguna manera con el
mar o bien como un conjunto de equipamientos
de todo tipo, en donde -cual ciudad consolidadase concentran los servicios públicos (figura 6).
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

La figura estereotipada de la casa, con losa de dos
aguas, fue reproducida en diversas presentaciones
por parte de los niños como un elemento clave en su
concepción de ciudad. Una casa que probablemente
poco tenga que ver con su realidad pero que en su
imaginario funciona como una proyección, un deseo
de acercar la casa a algo más: al mar, al parque, a
la carretera (figura 7). También cabe mencionar
que dichos dibujos fueron mucho más recurrentes
entre los niños de kínder, por lo que el estereotipo
de casa viene a ser un ejercicio de iniciación en el
dibujo obligatorio. Sin embargo, cabe la posibilidad
de que las pocas casas patrimoniales estilo búngalo
(balloon frame), ubicadas en su mayoría en el primer
y segundo cuadro de la ciudad, se hayan instalado
en su imaginario.
Figura 7. El imaginario de la casa, representado por
niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

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�García García de León

Elementos no urbanos.
El emplazamiento de Ensenada con su litoral hacia
el mar pacífico y orientación predominantemente
hacia el poniente posibilita el atestiguamiento de
irrepetibles atardeceres. Este fenómeno, por más
cotidiano que sea, es un evento que constantemente
genera fascinación en los habitantes de la
ciudad debido a que particularmente en el litoral
californiano la luz cobra tonos muy característicos.
En el imaginario del niño cabe la contemplación
del atardecer y el sol es dibujado de manera
sobredimensionada, como elemento central y en la
mayoría de sus representaciones es plasmado justo
durante su descenso (figura 8).
Figura 8. Dibujos de Ensenada donde predomina el
atardecer en el mar, realizado por alumnos de educación preescolar y básica.

Fuente: Aportación del autor.

El imaginario marítimo no se agota en estas
representaciones, pues para el infante existe otro
elemento predominante en su imaginario: el barco.
La economía de Ensenada, hasta el embargo
atunero (1991), estaba basada primordialmente
en la pesca y al puerto llegaban barcos pesqueros,
que en conjunto con la instalación de decenas de
empacadoras de pescado hicieron ver a esta ciudad
años de pujanza económica. Posteriormente el
puerto se abriría para el comercio y el arribo de
un crucero procedente de Los Ángeles dos días
por semana. En los últimos años (que son los que
han presenciado los niños de Ensenada) arriba al
menos un barco diariamente (menos los lunes) y
en ocasiones llegan dos. Estos cruceros arriban
con alrededor de 62 mil pasajeros a bordo, de los
cuales se estima desembarcan 40 mil personas
para recorrer la ciudad y conocer sus principales
atractivos. Durante ese tiempo, el barco se
encuentra atracado, de sol a sol (llega al amanecer,
se va al atardecer), por lo cual es observable casi
desde todos los puntos de la ciudad a lo largo del
día y por ello se ha instalado en el imaginario
colectivo de los ensenadenses (figura 10).
Figura 10. Dibujos donde se representan todo tipo de
embarcaciones realizados por niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo
“Dibuja tu Ciudad”.

De igual importancia la playa y el mar aparecen
representados, no tanto para su contemplación pues
en ellos hay interacción con los habitantes de la
ciudad. En el imaginario del infante sobre Ensenada
habita el surf (una actividad consolidada en esta
región), la arena, los animales marinos (figuras 9 y
11); el contacto con el mar representa diversión.
Figura 9. Representaciones de la playa y el mar realizadas por alumnos de educación preescolar y básica
durante la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología
en UABC, Campus Sauzal.

Fuente: Aportación del autor.

96

Fuente: Aportación del autor.

Otro dibujo recurrente fue la fauna marina,
representada en su mayoría por medio de
ballenas, tiburón ballena o delfines (figura 11).
En este caso resulta curioso pues, a excepción
de las focas o lobos marinos que se pueden
observar desde la ventana al mar, las ballenas son
un atractivo de temporada y solamente visibles
por medio de una excursión. En el entramado
cultural de la ciudad el avistamiento de ballenas
se ha consolidado como una actividad tradicional
de Ensenada y por consiguiente en el imaginario
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

de los niños su ciudad también representa eso.
Mientras que dentro de la educación básica así
como la ciudadana se hace mucho hincapié en la
cultura del cuidado para el rescate de dos especies
en peligro de extinción: la vaquita marina y la
totoaba.
Figura 11. Dibujos donde se representa la fauna marina realizados por niños de kínder y primaria durante
los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Deseos.
Se ha decidido abordar una tercera categoría de
imaginarios urbanos desde la niñez, debido al
componente onírico de sus representaciones de
la ciudad de Ensenada. Si partimos del hecho
de que el taller iconográfico fue titulado “dibuja
tu ciudad” y que a los niños se les pedía que
la dibujaran la primera imagen que viniera a
su mente, muchos de ellos estaban asociados
con el imaginario de gran metrópoli. En sus
creaciones podemos ver rascacielos (uno de
ellos de características similares al Hotel Villa
Marina), aviones, así como casas tanto dentro de
aglomeraciones urbanas como de manera aislada
(figura 13).
Figura 13. Dibujos de "la ciudad" realizados por
niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

De igual manera la bufadora (un géiser marino a 29
km al sur de Ensenada) es otro sitio que, además de
ser el atractivo turístico por antonomasia de la zona,
forma parte de los lugares atesorados por la gente
que reside en esta ciudad. Para los niños la bufadora
es representada como un gran chorro de agua que
estalla a gran altura y que, para las proporciones del
infante, probablemente esté sobredimensionado en
su imaginario (figura 12).
Figura 12. Diversas representaciones de "La Budafora" realizadas por niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

Fuente: Aportación del autor.

Otra imagen recurrente fue la UABC, representada
como un edificio imponente al cual se llega en
coche. Al respecto habría que señalar que el
campus Sauzal, donde se realizaron los talleres
iconográficos, queda en la zona norte de la ciudad
(casi considerado “las afueras”) y que para llegar
a este campus los niños fueron trasladados en
autobuses. También comentar que el edificio más
imponente de dicho campus, si bien no se trata de
una torre (como la dibujada por los niños), es un
edificio de cuatro niveles desplantado sobre una
colina, lo cual le da mucha mayor preponderancia
visual que se exacerba a la mirada de los niños
(figura 14).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

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�García García de León

Figura 14. Representaciones de la UABC hechas por niños
durante los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

Para muchos de los niños pensar en la ciudad era
pensar en su propia casa. Para muchos otros pensar
en la ciudad consistía en pensar en lo que hay fuera
de su casa. Una manera de relacionares con su
entorno es precisamente a través de la recreación
y el consumo. Algunos de los dibujos reflejan
aspiraciones por acudir a alguno de esos espacios
o bien pasar el día con su familia en alguno de
estos establecimientos. Por eso podemos ver cómo
representan un oxxo en contacto con el mar, un
cine, la fachada de un Maccdonald’s e incluso el
interior de este establecimiento (figura 15).

como un sueño en el que todo es posible, donde
se fusiona el mar con la ciudad, donde es posible
estar en contacto con la naturaleza en muchas de sus
representaciones, donde se posibilita la convivencia,
crecen las flores y salen arcoíris (figura 16).
Figura 15. Representaciones oníricas de la ciudad,
realizadas por niños de kínder y primaria durante
los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Figura 15. La ciudad de Ensenada
dibujada por los niños.

Fuente: Aportación del autor.

3. Conclusiones.

Fuente: Aportación del autor.

Y si bien, para muchos de los niños dibujar su ciudad
consistiría en elegir ciertos elementos urbanos y
representarlos de manera aislada, para otros tantos
sus dibujos fueron una proyección de deseos,
98

Hemos visto cómo las representaciones simbólicas
del vivir y el habitar la ciudad son emanadas de
un imaginario que condensa la memoria urbana,
la imaginación y el deseo; que poco tiene que
ver con las referencias arquitectónicas que
podrían haberse buscado, como lo son edificios
patrimoniales y emblemáticos de la ciudad.
Siendo el más relevante el antiguo hotel Riviera
(1930) para la ciudadanía, pero para los niños
tiene una presencia mínima (1%). Los dibujos

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

realizados por los niños y niñas de preescolar
y primaria de Ensenada se generan a partir de
su psiquis, compleja sin duda, pero vinculada
con una significación del ser y el hacer en la
ciudad (Aguilar, 2011). Por ello, resulta del
todo interesante la manera en la que jerarquizan
cada elemento. El sol, por ejemplo, es un
elemento que dibujan en grandes proporciones
y que siempre tiene una relación directa con el
océano. Mientras que la bandera, por su cercanía
con el puerto es un elemento que en repetidas
ocasiones incorporarán a los barcos a pesar de
que la bandera no se pose en ellos.
En el imaginario de la niñez la ciudad poco se ve
a sí misma. Ensenada se puede interpretar como una
ciudad contemplativa: contempla el mar, el barco,
la bandera, el atardecer, los cerros o las playas. Es
una ciudad que atestigua su entorno. Por otro lado,
se reconfigura a partir de microterritorialidades,
lugares concretos que no se relacionan con el resto
de la ciudad y que están en función de su memoria y
su descubrimiento cotidiano.
Ensenada, para los niños, no es percibida
necesariamente como una ciudad turística. Las
actividades del turismo coexisten con las de la vida
cotidiana de los niños a pesar de que muchos de los
lugares referenciados son los mismos que visita el
turista. Por otro lado, cuando la interpretación del
niño se orienta a una representación más urbana,
es consecuencia del eco que en ellos ha hecho la
palabra “ciudad” (para ellos Ensenada parece no
ser necesariamente una ciudad). Por ello, llama la
atención cómo los elementos que se incorporan
son los edificios, los coches, los parques, las
señalizaciones y ambientes aglomerados ya sea
de gente o de arquitectura imaginada que no
necesariamente pertenecen a Ensenada.
Se propone aquí que la ciudad imaginada por
los niños, más allá de los sueños y evocaciones, es
una ciudad idealizada. En su mayoría han dibujado
lo que añoran de la ciudad, lo que disfrutan y lo
que rememoran con alegría. Una ciudad que no
necesariamente es representada como tal y que
transmite tan solo valores desde una perspectiva
en la que la realidad urbana no ha sido todavía
ultrajada. En ese sentido los imaginarios urbanos
que se construyen desde la niñez parten de la
mirada asombrada hacia las novedades de la urbe,
siendo la ciudad un laboratorio para constantes
descubrimientos.
Por último, se sugiere que esta metodología
puede ser empleada como alternativa en los
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

procesos participativos para el rediseño de
las ciudades, que permitan la construcción de
nuevas microterritorialidades como espacios de
interacción e identificación ciudadana expresada
en esa nutrida simbología urbana.

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100

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Revelando el sistema de carreteras en Ecuador.
Anotaciones sobre La ordenación de la red vial. El
cantón de Cuenca (2016).
Enrique Flores
Recibido: Agosto 2019
Aceptado: Agosto 2019

José Luis Crespo-Fajardo1

El libro que venimos a comentar, La ordenación
de la red vial. El cantón Cuenca, se editó en
2016, por parte de la editorial de la Universidad
de Cuenca (Ecuador), donde su autor, Enrique
Flores Juca, es en la actualidad Decano de la
Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Esta obra de 122 páginas contribuye al
entendimiento de la planiﬁcación vial en su relación
con la planiﬁcación territorial. Inicia desde conceptos
teóricos, pasando a unas pertinentes observaciones
históricas, para después realizar un diagnóstico de
la situación del cantón Cuenca. Con esta base se
traza un plan vial con un modelo de gestión, el cual
podría servir de proyecto para una futura aplicación
práctica en las áreas urbanas y rurales.
Algo a considerar es que los sistemas viales,
al ser el medio de enlace a los asentamientos
poblacionales, son utilizados para traslado de
personas y mercancías, por lo que su trascendencia
socioeconómica es innegable. En este sentido, las
carreteras de Ecuador, de acuerdo al Ministerio de

Transporte y Obras Públicas de Ecuador (MTOP),
son consideradas como eﬁcientes, seguras y
sostenibles. Sin embargo, la realidad es que hay
necesidad de mejoras, por lo que plantear una
planiﬁcación de ordenamiento vial en el cantón
Cuenca, uno de los más grandes del país, resulta
apremiante.2
La infraestructura vial es un factor de desarrollo
territorial, pero el estudio de estos sistemas ha sido
habitualmente olvidado en las investigaciones
urbano-regionales, de manera que este trabajo,
aunque se centra en el cantón Cuenca, resulta
esclarecedor y necesario porque describe la situación
vigente de las redes viales de todo Ecuador.
En efecto, Enrique Flores inicia su descripción
con las redes viales estatales primarias arteriales,
de las cuales existen un total de doce en todo
el país. Tales arterias se nutren, asimismo, del
tráﬁco recolectado desde las redes viales estatales
secundarias. De esta manera se computan los
kilómetros de cada tipo de red de Ecuador,

1
Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Cuenca. Ecuador. Doctorado en Bellas
Artes por la Universidad de Sevilla; luis.crespo@ucuenca.edu.ec
2
Tras las provincias, el cantón es la siguiente división administrativa territorial en Ecuador, existiendo un total de 221. Los cantones se
subdividen, a su vez, en parroquias, las cuales pueden ser urbanas o rurales. El cantón Cuenca forma parte de la provincia de Azuay, al
sur del país, y cuenta con aproximadamente 591.996 habitantes (censo de 2016). Es, de acuerdo a estas estimaciones, el tercer cantón más
poblado de Ecuador. La ciudad de Cuenca, donde mayor porcentaje de población se reúne, es la cabecera cantonal.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

103

�Crespo-Fajardo

destacando que hay evidencia de mal estado en
el 70% de la red vial provincial terciaria, y en el
75% de la red vial provincial vecinal.
La red vial cantonal urbana y rural también es
estudiada, proporcionándose detalles de normativas
de tráﬁco, como los límites de velocidad permitidos
o la separación a desnivel que deben presentar las
intersecciones. El autor también identiﬁca sistemas
viales peatonales e incluso los chaquiñanes
(senderos ancestrales), si bien no se los considera
en profundidad, planteando algunas advertencias y
recomendaciones.
Vista nocturna de Cuenca, Ecuador.

Igualmente, se estudian indicadores de medición
que calculan la calidad y el servicio de los sistemas,
de modo que se pueda conocer la realidad de la
red vial de Cuenca. Entre los mismos está la
longitud de la red, la jerarquía funcional de las
vías, las densidades y el marco normativo, las
leyes y competencias sobre vialidad asignadas
a las distintas administraciones. Otro aspecto a
tratar es la planiﬁcación de las vías ecuatorianas
de acuerdo al Plan Nacional del Buen Vivir, y
una serie de objetivos anexos entre los que hay
que destacar la necesidad de reducir la tasa de
congestión vial, y la mortalidad por accidentes de
tráﬁco a 13 fallecidos por cada 100000 habitantes.
En La ordenación de la red vial. El cantón
Cuenca se realiza un estudio histórico breve
pero suﬁciente para comprender el proceso de
implantación de las vías en Ecuador. De la época
prehispánica llama la atención la alusión al
camino Qhapaq Ñan, la vía andina principal que
conformaba una carretera norte-sur que facilitó
la expansión del poder del imperio Inca. Existen
todavía algunos tramos operativos. Con la llegada
de los conquistadores españoles se aumentaron las
sendas entre comunidades, indispensables para la
colonización y el transporte extractivista. Desde
el primer periodo republicano hubo una mejora
en las comunicaciones entre el norte y centro de
104

Los Andes a través de trenes y vías carrozables,
uniéndose Ecuador con Colombia. El traslado de
determinadas materias primas comerciales, como
la quinina o los productos de tagua (una semilla
grande, conocida como marﬁl vegetal, utilizada
para la elaboración de artesanías), promovió
el enlace entre provincias hasta llegar al gran
hito que supuso la construcción de la Carretera
Panamericana. De todo ello, la lección histórica
que se entrevé es que la red vial ecuatoriana, en
gran medida, es consecuencia de las necesidades
poblacionales, no de una planiﬁcación territorial
para un desarrollo organizado. Y es por esta
razón que, sobre todo en las carreteras rurales, se
evidencian problemas de diferente orden.
El diagnóstico que Enrique Flores realiza parte
de la identiﬁcación de cuatro áreas geomórﬁcas
dentro del cantón Cuenca, diferenciadas por el
clima, la cobertura vegetal y la topografía. Se
puede advertir, en efecto, una zona de páramo, en
la cima de la cordillera occidental, con altitudes
que van de los 4560 a los 2900 msnm, una zona
de altitud, de entre 2900 y 2300 msnm, otra zona
ubicada en la vertiente occidental, que desciende
de los 3200 a los 2900 msnm hacia la costa del
Pacíﬁco, y una zona de piedemonte, que es la
banda costanera del cantón.
Una vez hecho el diagnóstico, se plantea el
diseño de un plan vial que, a través de una serie
de propuestas, sirva para mejorar las condiciones
vigentes. Aquí se esbozan ideas referentes a
parámetros de diseño vial (peraltes, pavimentos,
tipos de superﬁcie de rodadura, señalización…), un
sistema de movilización alternativa (ciclovías), y
estrategias de seguridad, eﬁciencia, accesibilidad,
socioeconómicas y medioambientales.
Las conclusiones indican que, en lo referente
a la movilización poblacional, del área rural del
cantón se dan excesivos desplazamientos a la
ciudad de Cuenca. Los datos muestran que desde las
cabeceras parroquiales próximas hay una media de
desplazamientos por persona de más de una vez al
día. Sin embargo, gran parte de las vías no están en
buen estado y su diseño no responde a las acuciantes
necesidades. De ahí que sea importante que esta obra
haya generado objetivos y parámetros de diseño
vial para la mejora del modelo vigente, en especial
para las zonas rurales del cantón. Su aplicación
supondría un gran paso para lograr mayor seguridad
en las carreteras ecuatorianas, comenzando con
una premisa de respeto a los peatones y atención al
medio ambiente.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Cognición</name>
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                    <text>�Presentación No. XVIII: El tercer espacio en una metrópoli prematura. Hacia una definición conceptual.
The third space in an early metropolis. Towards a conceptual definition.
Eduardo Sousa-González1

El espacio urbano como base principal y generadora
de las diversas formas en que se asienta físicamente
la sociedad metropolitana del sur global, en donde
procesalmente en el tiempo produce en el espacio
público y en el espacio privado toda la gama
diferenciada de usos del suelo; es enlazada, en esta
reflexión, en la esfera que contextualiza al concepto
de sobremodernidad líquida (SL), noción que ha
sido propuesta anteriormente (Sousa-González:
2010, 2011) y que es definida como:
“…la SL tiene una relación directa con la
postura antropológica de Marc Augé (2005) y lo
que él propone como figuras del exceso (tiempo,
espacio y ego: Augé, opus cit.:36-42) y la postura
sociológica de Zigmunt Bauman (2004), donde
formula la noción de modernidad líquida;
entonces, entendemos a la sobremodernidad
líquida en la esfera de las características
cambiantes de la época actual, esto es, como una
condicional generalizada en la esfera mundial y
muy probablemente vinculada al fenómeno de la
globalización; considerando a la liquidez como
una metáfora que permite entender la naturaleza
de la modernidad, donde el tiempo-líquido y los
excesos: de tiempo, de espacio y de ego (Augé:
2005); indican el cambio de una modernidad
solidad-estable, a otra con movimiento perpetuo y
cambio constante, que no alcanza a solidificarse,
entre otras cosas, por su enmarcamiento en
una mundialización galopante, que superpone
procesos concomitantes de informacionalización
y de difusión urbana generalizada (Castells,
2002), los cuales adquieren características
sui generis, en los países dependientes y de
subdesarrollo intermedio (Di Filippo,1998:8),
como aquellos del sur global: los sólidos cancelan

el tiempo; para los líquidos, por el contrario, lo
que importa es el tiempo.
Desde está posición reflexiva-interpretativa
que expresa la particularidad de una modernidad
líquida y cambiante, que involucra: la producción,
la reproducción, la diversificación expansiva de
orientación periférica en el suelo metropolitano
y a las diversas características derivadas de uso
privado y público que la sociedad hace de éste;
no sólo en el espacio urbano, sino también en la
transversalidad espacial, llámese federal, estatal y
municipal, expresada en la figura 1; es claro que el
uso del suelo público y privado guardan múltiples
características disímiles: son dicotómicos,
relacionales y antónimos, definiéndose cada uno
como antítesis del otro.
Figura 1. Lo público y lo privado en la transversalidad.

Fuente: Sousa, E. 2013; pp. 44.

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

7

�Sousa-González

En este sentido y como presentación de este
número de la Revista Contexto donde se aproxima a
una temática superpuesta en lo urbano, abordaremos
muy sucintamente una caracterización del espacio
público desde dos ópticas: i. La sobremodernidad
líquida, definida anteriormente y ii. El concepto de
metrópoli prematura.
Así, tomando como base central los párrafos
anteriores, inicialmente, es posible afirmar que
mientras la sobremodernidad líquida, ya definida
conceptualmente, es una condicional superpuesta
en la esfera mundial, permeándolo todo; la noción
de metrópoli prematura está enmarcada más bien,
en mayor o menor grado, en las particularidades
físicas, sociales, económicas del lugar, ya que
según otras investigaciones (Sousa, E.: 2011),
la metrópoli prematura estaría identificada en
un espacio territorial definido, el cual agrupa
a un conjunto de ciudadanos de características
diferenciadas, pero que están asentados en áreas
urbanas de diferentes municipios, formando todos
el conglomerado metropolitano.
Entonces, ese espacio territorial llamado
metrópoli, liderado trasversalmente por un gobierno
estatal y otros municipales que no alcanzan a establecer
en tiempo y forma, ni políticas públicas equitativas
socialmente, ni un control espacial que permita un
crecimiento demográfico-territorial de expansividad
controlado y de orientación periférica apropiada
en el lugar, por lo que en un impulso demográfico
tempranamente anticipado, “…desatiende, no sólo
a la regulación espacial que permite la expansión
horizontal y transversal »que agrega áreas de varios
municipios« de la zona, sin la verificación orientativa
adecuada; sino también, el incremento numérico de
sus pobladores, tendiendo a una fallida maduración,
donde paulatina y contradictoriamente se disminuye:
la capacidad de sostenibilidad económica, ecológica,
espacial, de dotación de servicios gubernamentales,
y de bienestar generalizado para la mayoría de los
pobladores del lugar. Esto es, inicialmente el sitio se
pobló solamente expandiéndose territorialmente y en
forma no planeada, sin la correspondiente prosperidad
y satisfactores para sus habitantes: creció por una
alteración demográfica, dinámica y prematura, no
logrando el desarrollo en la sobremodernidad líquida,
convirtiéndose en una metrópoli prematuramente
alterada” (Sousa, E.: 2011).
En este marco conceptual caracterizado por una
contemporaneidad líquida y un espacio metropolitano
prematuro, entendemos al espacio público como una
variable dialéctica e interdependiente, que se impulsa
8

en la esfera de una trilogía de uso social:
Primero: como el espacio de aparición, de
expresión plural, de acción comunicativa de
un público constituido por personas privadas
(ciudadanos);
Segundo: como un mundo compartido del
hombre mediante la palabra y el acto (discurso
y acción), vinculado y reglamentado por la
estructura de lo público, esto es, por el Estado,
aún y con todas sus modificaciones interpretativas
manifestadas en la actualidad y;
Tercero: como parte de la triada fundamental,
que imbrica al mundo social en el mundo
construido del espacio territorial de asentamiento
del poblador; lo cual está representado:
a. como un espacio real, materializado y
construido ex profeso o primer espacio;
b. como una forma de traslación de significados
simbólicos: espacio simbólico, imaginado e
identitario, o segundo espacio y;
c. como el espacio de la otredad, el tercer
espacio, donde la espacialidad pública concatena
y adquiere su máximo potencial de uso, ya que es
en este tercer espacio donde no sólo, se aprecia
su materialidad concreta, simbólica e imaginaria;
sino también, se reconoce la existencia real, o por
lo menos, física del Otro, no como objetos o cosas,
sino como personas iguales con identidad, como
humanos diferentes en esencia de pensamiento,
palabra y acción y con derecho a la ciudad.
Desde esta perspectiva que involucra a las
ciudades y sus múltiples variables intervinientes,
los doctores Rosalía Chávez Alvarado, José Manuel
Camacho Sanabria y David Velázquez Torres
profesores investigadores de la Universidad de
Quintana Roo, proponen un modelo metodológico
que evalúa la resiliencia en tres ciudades costeras
del Caribe Mexicano (Chetumal, Tulum y Playa del
Carmen) ante la amenaza de huracanes. El modelo
está basado en la visión de sistemas complejos
adaptativos, la gestión del riesgo, algunos aspectos
de gobernanza y la planificación y ordenamiento
territorial. Mencionan que su construcción es resultado
de una serie de trabajos, metodologías y métodos
cualitativos y cuantitativos que han sido consultados
en documentos y acuerdos internacionales, así como,
artículos de revistas indexadas sobre los conceptos
mencionados, ante el cambio climático.
El trabajo del Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez
profesor investigador de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
intenta reflexionar sobre los principios de la
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Presentación

sociedad de consumo, su proyecto de ciudad y sus
principales dinámicas ideológicas; considerando
que los modelos y proyectos urbanos acrecentados
desde la primera modernidad llegaron a un rápido
desuso social, el orden impuesto por el progreso
en las ciudades fue puesto a prueba por duras
críticas, el resultado fue un cambio radical en la
visión de los nuevos proyectos de ciudad tanto en
Europa como en América. Después de varias etapas
urbanísticas de cambio, el consumo se transformó
en un hegemónico factor ideológico mundial que
permitió unir diferentes visiones de crear espacio
público; las dinámicas de este consumo urbano se
han desarrollado como grandes impulsores de una
ardua vida urbana.
En el caso de la Dra. Fabiola Garza-Rodríguez,
del Instituto Universitario de Investigación en Ciencia
y Tecnologías de la Sostenibilidad en la Universitat
Politècnica de Catalunya, España; toma como caso
de estudio el centro de Monterrey, el artículo examina
las manifestaciones de cultura en el territorio a partir
de la identificación de recursos culturales en el tejido
urbano. Se utiliza un método mixto que conjunta
datos cuantitativos con métodos cualitativos
de análisis como valoraciones de actores clave,
observación directa e investigación documental.
Los resultados muestran que el centro cuenta
con un rico tejido cultural dentro de su trama
urbana, el cual debido a la proximidad entre unos
y otros permite identificar un clúster cultural en
donde suceden dinámicas distintas al resto del
territorio. Esta investigación contribuye en mostrar
alternativas sobre como analizar la cultura en la
ciudad.
Los profesores Carlos Gándara Woongg y
Cuauhtémoc Robles Cairo de Facultad Arquitectura
y Diseño de la Universidad Autónoma de Baja
California, mencionan que texto examina el tema,
postulando la vivienda portátil como alternativa
para un sector de la población contemporánea;
incluye una breve reseña de su evolución histórica
y su planteamiento teórico, su caracterización
tecnológica y normativa, el perfil del usuario
emancipado de su lugar de origen, además de
mostrar los desafíos y alternativas a los que se
enfrenta el arquitecto contemporáneo ante una
sociedad cambiante. Se presenta este trabajo para
sentar un marco teórico que de sustento al estudio
posterior sobre el uso de la vivienda portátil en
la frontera norte de México, donde el fenómeno
migratorio incide con las formas de vida más que
en otras regiones del país.
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

En el caso del Dr. Franco Marchionni,
Investigador CONICET. IADIZA-Instituto
Argentino de Investigaciones de las Zonas
Áridas, CCT Mendoza, Argentina, nos reseña
el libro de Paulo Cesar Xavier Pereira:
Reconfiguração das cidades contemporâneas.
Contradições e Conflitos. São Paulo; donde
se menciona que el libro, en pocas páginas
y con un diseño editorial básico, alza su voz
con fuerza para advertir sobre las importantes
transformaciones del paisaje urbano en el
siglo XXI. Señala que tales transformaciones
no están siendo acompañadas de modo
adecuado por la producción de conocimiento
sobre ellas y sobre las sociedades que las
producen. Tampoco está contribuyendo
para una adecuada comprensión de las
contradicciones y conflictos urbanos en
cuanto a manifestaciones de problemas
emergentes, los cuales exigen nueva teoría y
perspectivas históricas divergentes.
Por último el Dr. Martín Francisco Gallegos
Medina de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, reseña el
libro de los doctores: Sousa González Eduardo; Leal
Iga Carlos y Edel Cadena Vargas (coordinadores);
denominado “Espacio Metropolitano contemporáneo.
Posiciones, desafíos y propuestas de acción”; donde
se menciona que el proyecto editorial cuenta con
nueve capítulos que abordan los problemas actuales
que presentan las grandes ciudades. Investigadores
expertos comparten, en este volumen, sus trabajos
académicos en busca de soluciones que contribuyan
a hacer de la ciudad un lugar a la altura de lo
humano aunque, en el fondo de cada aportación
hace falta voltear con determinación hacia quien
vive la ciudad, el hombre, y dejar muy en claro
quién es éste en cuanto a su estructura antropológica.
Aproximarse a la búsqueda de respuestas partiendo
de datos ontológicos ofrecería mayor claridad del
problema a resolver (capítulo IX). Incluir en este tipo
de investigaciones las aportaciones antropológico
filosóficas ayudaría a agudizar la mirada y prestar
atención con mayor precisión hacia el verdadero
problema de la urbe.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conforman la Revista CONTEXTO
revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
9

�Sousa-González

que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; enfocada en diferentes esferas del
quehacer investigativo, en donde, investigadores de
alta calificación, han colaborado con sus trabajos
personales o grupales en la generación de este
número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos
años por mantener una calidad de excelencia
editorial, que ha sido compartido por autores,
pares de evaluadores, el Comité Editorial, la
Coordinación Editorial, el equipo de apoyo y
por supuesto, las autoridades institucionales
que forman la Facultad de Arquitectura y la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Referencias bibliográficas.
Augé, Marc (2005). Los no lugares. Espacios del
anonimato. Barcelona: Gedisa.
Castells, Manuel. (2002). La era de la información.
México, FCE.
BAUMAN, Zigmunt. (2004). Modernidad líquida.
México: FCE.
Filippo DI, Armando (1998). La visión centro
periferia hoy. Revista de Comisión económica
para América latina CEPAL. Número
extraordinario.
Sousa, Eduardo. (2013). El espacio público, Una
visión interpretativa desde la visión de Jürgen
Habermas y Hanna Arendt. En Sánchez y Egea
(2013). La ciudad un espacio para la vida.
Universidad de Granada, España.
Sousa, Eduardo. (2011). La espacialidad urbana en
una metrópoli prematura: su visión imaginaria
desde la otredad. En revista Cuadernos del
CENDES; # 76; pp. 23-47
Sousa, Eduardo. (2010). De la ciudad a la
metrópoli. Una interpretación teórica del
fenómeno expansivo ligado a la vivienda, a
la vulnerabilidad y a la pobreza. En Revista
INVI; Vol. 25, (69); pp.19-102. Universidad
de Chile
Sousa, Eduardo. (2011).
10

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar
un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC) del
Caribe mexicano ante huracanes e inundaciones.1
The road towards a methodological model to realize a resilience index in coastal
cities (RICC) of the Mexican Caribbean in the face of hurricanes and floods.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Febrero 2019

Rosalía Chávez Alvarado2
José Manuel Camacho Sanabria3
David Velázquez Torres4

Resumen

Abstract

El objetivo de este trabajo es presentar el camino
hacia la construcción de un modelo metodológico
que evalúe la resiliencia en tres ciudades costeras
del Caribe Mexicano (Chetumal, Tulum y Playa del
Carmen) ante la amenaza de huracanes. El modelo
está basado en la visión de sistemas complejos
adaptativos, la gestión del riesgo, algunos aspectos
de gobernanza y la planificación y ordenamiento
territorial. Su construcción es resultado de una serie
de trabajos, metodologías y métodos cualitativos y
cuantitativos que han sido consultados en documentos y
acuerdos internacionales, así como, artículos de revistas
indexadas sobre los conceptos mencionados, ante el
cambio climático. El trabajo se estructuró ubicando una
jerarquía de lecturas, para hacer una propuesta sobre
la evaluación de resiliencia en la región caribeña de
México la cual será de las más afectadas por el cambio
climático. Construir una metodología innovadora que
pudiese ser replicada en toda la nación, considerado
la limitada vida de las bases de datos, además
considerando que los tomadores de decisión requieren
herramientas básicas y expeditas ante el cumplimiento
de la norma nacional para obtener presupuestos
ante la recuperación y reconstrucción tras un evento
catastrófico, como los huracanes.

The objective of this paper is to present the path
towards the construction of a methodological model
that evaluated resilience in three coastal cities of the
Mexican Caribbean (Chetumal, Tulum and Playa del
Carmen), in the face of the threat of hurricanes. The
model is based on the vision of complex adaptive
systems, risk management, some aspects of governance
and planning and territorial ordering. Its construction
is the result of a series of qualitative and quantitative
works, methodologies and methods consulted in
international documents and agreements, as well as
journal articles indexed on the aforementioned concepts
in the face of climate change. The work was structured
placing a hierarchy of readings, to make a proposal on
the evaluation of resilience in the Caribbean region of
Mexico, which will be the most affected by climate
change. Build an innovative methodology that could
be replicate out throughout the nation. Considering the
limited life of the databases, also considering that the
decision makers require basic and expeditious tools
before the fulfillment of the national standard to obtain
budgets before the recovery and reconstruction after a
catastrophic event, such as hurricanes.

Palabras Clave:

Resiliencia, sistemas complejos adaptativos, gestión
del riesgo.

Keywords:

Resilience, complex adaptive systems, risk
management.

1

Este trabajo es parte de un proyecto financiado por CONACYT 248375: Resiliencia en ciudades costeras Del Caribe Mexicano ante desastres
por huracanes: Chetumal, Tulum y Playa del Carmen.
Nacionalidad: mexicana; Doctora en Filosofía con orientación en Asuntos Urbanos. Universidad Autónoma de Nuevo León. Cátedra
CONACYT en la Universidad de Quintana Roo. rosaliadf@gmail.com
3
Nacionalidad: mexicano; Doctor en Ciencias Ambientales. Universidad Autónoma del Estado de México. Cátedra CONACYT en la
Universidad de Quintana Roo. SNI Candidato. jmanuelcs@live.com.mx
4
Nacionalidad: mexicano; Doctor en Geografía. Universidad Nacional Autónoma de México. Profesor-Investigador en la Universidad de
Quintana Roo. SNI I. davvelaz@gmail.com
2

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

13

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

1. Introducción.
El riesgo de desastre en los asentamientos urbanos
aumenta por la concentración masiva de la
población en las ciudades, sobre todo cuando están
altamente expuestos por su ubicación geográfica a
la ocurrencia de amenazas de origen natural, como
las zonas costeras (Organización de las Naciones
Unidas ONU, 2016a). Hasta ahora, las sociedades
evolucionan adaptándose ante los periodos de
crisis que son multidimensionales siendo más
evidente en ámbitos urbanos (Fernández y Morán,
2012). El periodo de auge demográfico en América
Latina y el Caribe inició en 1970 y de ahí hasta
2010 la población global se incrementó en un 87
% en áreas propensas a ciclones; esta conjugación
de factores demográficos y ambientales resultó en
las ciudades costeras del Caribe Mexicano que
económicamente dependen del turismo y que,
por la rapidez de su crecimiento, los planes de
ordenamiento territorial y ambiental escasamente
guían la expansión de las ciudades.
La exposición física global a ciclones tropicales
aumentó en un 192 % de 1970 a 2010, es decir,
prácticamente se triplicó el número de personas
expuestas a riesgos por inundación concentradas
las ciudades de los países emergentes (ONU, 2011).
El Banco Mundial (BM) (2013) menciona que los
eventos ciclónicos duplicarán sus periodos de retorno
entre los años 2000 y 2050, afectando al mundo, sin
embargo, la mayor vulnerabilidad social será en países
emergentes. En Centroamérica, incluyendo el sur de
México y el Caribe, se encuentra una región expuesta
a enfrentar fenómenos hidrometeorológicos, en la que
se ubican las ciudades de Chetumal, Tulum y Playa
del Carmen, la elevada prevalencia de estos eventos
naturales, aunado a las condiciones precarias, ha
conducido al desencadenamiento de desastres (ONU,
2015), acompañados de impactos significativos en
materia de pérdidas humanas, socio-ambientales y
económicas (Ibarra, 2005).
Se observa que los indicadores de los Marcos
Internacionales pueden resultar un largo camino
hacia la construcción de un nivel de resiliencia
social e institucional en países en desarrollo.
Para lograr una evaluación contextualizada, se
propone indagar sobre los entornos costeros
actuales para construir una metodología que
evaluará la resiliencia en el Caribe Mexicano,
que por su dinámica demográfica y similitudes
de afectación por inundación destacan en el

14

ámbito nacional. Las preguntas que dirigen este
trabajo son: ¿qué factores sociales, económicos,
institucionales y ambientales que imponen los
acuerdos internacionales para construir ciudades
resilientes? ¿Estos acuerdos incluyen aspectos,
como la interacción de las instituciones y en las
acciones la participación ciudadana en la gestión
del riesgo? Hasta ahora, la revisión literaria muestra
trabajos sobre resiliencia enfocados a crear índices
de resiliencia que engloben el total de actividades en
la ciudad, lo cual resulta extenuante y complicado
al manejar los datos para explicar un fenómeno
de tantos que ocurren en la ciudad. El objetivo de
este trabajo es mostrar un camino metodológico
para determinar un índice de resiliencia, basado
en los acuerdos internacionales y otros autores,
cuyos métodos sean moldeables y discutibles para
enriquecer el trabajo, conduciendo a los tomadores
de decisiones a la elegibilidad de datos apegados a la
explicación del fenómeno en un contexto específico.

2. Marco referencial.
El Marco de Acción de Hyogo 2005-2015: Aumento
de la resiliencia de las naciones y las comunidades
ante los desastres (MAH), fue aprobado por los
Estados miembros de las Naciones Unidas en 2005.
Desde entonces sirvió de guía para las políticas
nacionales y las organizaciones internacionales
en sus esfuerzos para reducir sustancialmente las
pérdidas ocasionadas por las amenazas naturales,
promovió la descentralización de la autoridad y de
los recursos para impulsar la reducción del riesgo
de desastres a nivel local.
En 2010, la United Nation Office for Disaster
Risk Reduction (UNISDR) y sus organizaciones
sociales pusieron en marcha la Campaña Mundial
“Desarrollando ciudades resilientes - ¡Mi ciudad
se está preparando!”, un intento de empoderar a
la población en la toma de decisiones sobre la
gestión del riesgo. Los objetivos de la campaña
fueron aumentar la comprensión sobre los
desastres naturales, fomentar el compromiso de
los gobiernos locales y nacionales para que la
reducción de riesgos, la resiliencia y el cambio
climático sean una prioridad de sus políticas.
De esta forma, el Marco de Acción de Hyogo
sirvió de soporte para abordar más de cerca las
necesidades locales (ONU, 2012).
El Marco de Sendai para la Reducción
del Riesgo de Desastres 2015-2030 expone

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

la necesidad de incluir en los planes de
desarrollo urbano aspectos de la gestión del
riesgo o de los atlas de riesgo. Estas acciones
permitirían fortalecer la gobernanza ya que
implica la participación de diversos actores
académicos, sociales, empresariales, así como el
establecimiento o la utilización de presupuestos
para prevenir y atender desastres. Hasta ahora,
estos documentos han omitido mencionar cómo
realizar dichos objetivos. En octubre de 2016
los países miembros de las Organizaciones
Unidas (ONU) adoptaron oficialmente la Nueva
Agenda Urbana en el marco de la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el
Desarrollo Urbano Sostenible (también conocida
como Hábitat III). La Nueva Agenda Urbana
promueve conceptos y lineamientos para que las
ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y
sostenibles (ONU, 2016b). (Ver figura 3)
El Programa de Perfiles de Ciudades Resilientes
(CRPP, por sus siglas en inglés) provee a gobiernos
nacionales y locales herramientas necesarias para
medir y aumentar la resiliencia frente al impacto
de múltiples amenazas. Desarrolla un enfoque de
planificación y gestión urbana amplio e integrado
para elaborar perfiles y acompañar la resiliencia
de una ciudad frente a los posibles peligros, su

principal enfoque es observar la tendencia de la
infraestructura en las ciudades y de ahí determinar
el grado de resiliencia (ONU-Hábitat, s.f.), lo
cual parece una visión parcial y diminutamente
analítica. La Red de Ciudades Resilientes, de la
cual forma parte México a través de la Secretaría de
Gobernación (SEGOB) y la Secretaría de Desarrollo
Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), tiene
como finalidad incrementar la capacidad de
recuperación de las urbes en caso de desastres
provocados por fenómenos naturales. A esta red se
ha integrado Playa del Carmen (SEDATU, 2016a),
que el mes de junio de 2017 publicó su documento;
sin embargo, presenta áreas de oportunidad para
mejorar, una observación notable es la ausencia
mapas y señalamiento de áreas peligrosas, datos
sobre desastres, montos, afectaciones, acciones de
recuperación y reconstrucción.
Considerando lo anterior, en México, se elaboró
a nivel federal la Guía de Resiliencia Urbana. El
objetivo principal es capacitar a las administraciones
locales, sociedad y sector privado sobre la urgente
necesidad de transformar las ciudades en lugares
seguros y habitables, a través de la incorporación
de medidas de adaptación y recuperación del
impacto de fenómenos naturales y antrópicos
(SEDATU, 2016a). Fue evidente observar que el

Figura 1. Marcos internacionales sobre la gestión del riesgo y la construcción de ciudades.

Fuente: Elaboración propia con base en ONU (2005), ONU (2012), ONU (2015a), ONU (2015b), ONU (2016b).

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

15

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

documento carece de especificaciones: quiénes
capacitarían a funcionarios, cómo se realizará la
integración entre instituciones de diversos niveles,
federal, nacional y local. Un esfuerzo por lograr
objetivos fue actualizar en 2017 la Ley General
de Asentamientos Humanos en México, cuyas
atribuciones se incrementan con factores de sanción
jurídica y penal, favoreciendo la aplicación de
otros instrumentos de planificación. Sin embargo,
hasta ahora no está en marcha la Procuraduría de
Asentamientos Humanos, así que la permisividad
es un factor continuo que favorece la vulnerabilidad
social. Por otro lado, la serie de atribuciones que le
cedieron a la SEDATU, puede ser un estímulo para
mejorar la planificación de asentamientos humanos
y el ordenamiento territorial, es una Secretaría que
tiene presencia en las reuniones internacionales,
firma los acuerdos y distribuye la información en
otras dependencias para conocer y llevar a cabo
acciones a fin de cumplir los convenios firmados
sobre ciudades.

3. Fundamentos metodológicos
para seleccionar indicadores.
El enfoque de sistemas complejos adaptativos
asume que los sistemas sociales y sistemas
ecológicos son interdependientes y no lineales,
con retroalimentaciones en diferentes niveles que
permiten al sistema auto-organizarse, adaptarse
continuamente y cambiar de una manera
impredecible (Schianetz y Kavanagh, 2008).
La complejidad de los sistemas socioecológicos
conduce a incertidumbres y, a su vez, a la autoorganización de la emergencia en el comportamiento
colaborativo entre los elementos del sistema, se
aprende de la experiencia y en resultado se adapta
siendo indeterministas (Cardona, 2001). Aunque
las acciones humanas siempre han transformado
el ambiente natural, una característica de nuestra
época es que estas transformaciones han alcanzado
escalas planetarias, por ello, algunos científicos
han comparado este milenio con una nueva era
geológica: el Antropoceno (Crutzen, 2002). Un
sistema socioecológico es analizado considerando
el subsistema social y el subsistema ecológico,
el primero conformado de comportamientos,
que incluyen a las instituciones políticas,
económicas y sociales, y a la tecnología, e ideas,
que considera los valores, el conocimiento, la
ideología, la espiritualidad, las artes y la cultura.
16

Mientras tanto, el subsistema ecológico incluye
todos los ecosistemas, minerales, hidrología,
clima, procesos físicos, químicos y biológicos
de la biósfera (Raskin, 2006). Se considera
que las ciudades son sistemas socio-ecológicos
adaptativos conformados por ambientes que
interactúan entre sí, de esta manera, existen
jerarquías entre los ambientes llamados factores,
entre los factores de diversos ambientes existen
relaciones, interacciones y adaptaciones por la
dinámica. La presencia de fenómenos naturales es
parte de las interacciones entre ambientes, donde
el gran sistema, o sea, la ciudad, se ve modificada
drásticamente y, cada ambiente deberá estar sujeto
a retroalimentaciones adaptativas.
a) Ambiente social: Conocer la situación
actual de la población y la manera en que, tras
las amenazas de huracán, se retroalimentan y
auto-organizan para modificar su status a través
de la experiencia hacia la construcción de la
resiliencia. Es importante identificar los grupos
vulnerables y las necesidades de los mismos, si
hay un grupo de adultos mayores o niños en una
población específica, qué tipo de apoyo requerirán
al momento de un desastre, quiénes son el grupo
de personas que pueden ser sustento de otros,
canalizar grupos de otros lugares, entre otros.
b) Ambiente económico: Ejemplifica la
condición económica y la forma en que la población
podrá o no enfrentar el desastre tras un huracán
o inundación. En la bibliografía internacional
(Cardona, 2001; Chakraborty et al., 2005; Cutter
et al., 2003; HelpAge, 2007; Warner, 2007)
queda expuesto que la población más vulnerable
es aquella que económicamente no puede hacer
frente a su recuperación y, en el contexto de este
estudio, la población tiene empleo flotante por
temporadas. Otra condición de vulnerabilidad es
que la ciudad solo tenga un perfil económico, una
falta de diversidad que permita que la población
siga su vida y sea sólo un grupo de personas las
que esperen la recuperación.
c) Ambiente construido: Considerar los
equipamientos y la infraestructura crítica que
responde a las necesidades básicas de la población
a fin de evitar que el desastre incremente otro tipo
de problemas de morbilidad y mortalidad. Algunos
estudios mencionan la necesidad de contar con
hospitales, clínicas de especialidad, lugares que
sirvan de refugios, vías de comunicación que
permitan la evacuación de la población, evitar
la proliferación de viviendas construidas con
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

materiales precarios, ya que se convierten en basura
y proyectiles que pueden aumentar la amenaza de
la población (Cutter et al, 2003).
d) Ambiente organizacional: La estructura
gubernamental y los servicios ofrecidos deben
ser parte de la respuesta a las amenazas y la
construcción de la resiliencia. La capacidad de
gobernar debería ampliar la participación social
y empresarial al tomar decisiones, elaborar
normativas y defender los recursos humanos,
naturales y culturales de la región. Donde hace
falta reforzar la confianza es con la comunidad
local. La politización de las inundaciones genera
un proceso negativo en la gestión del riesgo donde
los grupos vulnerables por causas distintas a la
inundación, se convierten en más vulnerables. En
México, hasta ahora, las obras de mitigación ante
las inundaciones son: desazolvar, rectificación
de cauces, nuevas conducciones (entubamiento)
y plantas de bombeo. La reconstrucción de las
avenidas y los puentes afectados son el principal
factor de inversión, dichas obras pueden tardar
más de un año y la justificación sigue siendo la
politización de las inundaciones, la falta de agilidad
en el recurso monetario del gobierno federal al
estatal, sin pasar nunca por el gobierno local.
Castillo (2013) menciona que las historias causales
son parte de un discurso cientificista-técnico de las
autoridades que contribuye a justificar las obras de
solución y la inversión gubernamental.
e) Ambiente cultural: La experiencia ante las
amenazas y la forma en que se relaciona la población
con su entorno son elementos indispensables para
la prevención y enfrentamiento ante desastres por
huracanes.
f) Ambiente natural: El IPPC (2007)
expone los factores ambientales que crearán
incertidumbre por efectos climáticos o puntos de
inflexión, afectando zonas costeras y marinas,
mayor frecuencia e intensidad de fenómenos
hidrometeorológicos en zonas costeras, incremento
de la exposición a enfermedades por vectores,
aumento de temperatura y clima cambiante,
impactos en las cuencas hidrográficas por la
alteración de regímenes pluviométricos, posible
extinción paulatina de la selva tropical y, pérdida
de biodiversidad e integridad de ecosistemas.
g) Ambiente de amenaza: La oportunidad de
registros históricos y conocimiento de situaciones
peligrosas disminuye la vulnerabilidad social,
algunos datos son, los vientos, mareas, oleaje,
todos los datos que se han recopilado de los
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fenómenos naturales históricos, estos datos
proporcionan la oportunidad de calcular periodos
de retorno, tipos de afectación, coacciones
continuas y duración de las mismas.
La perspectiva de la resiliencia se utiliza cada
vez más para entender las dinámicas de los sistemas
socio-ecológicos, donde su principal característica
es la adaptación para enfrentar los cambios que
surgen de crisis o disturbios del sistema (huracanes).
Esta capacidad de adaptación permite la renovación,
reorganización y desarrollo, en donde los disturbios,
por ejemplo, eventos climáticos extremos, son
parte de la dinámica del sistema y representan
oportunidades para el cambio o la adaptación
(Castillo et al., 2015, Yamin et al., 2013; Holling et
al., 2002; Walker et al., 2002; Folke, 2006; Walker
y Salt, 2006).
Se considera que una ciudad resiliente es aquella
en la que los pobladores se recuperan rápidamente
de los desastres, donde se construyeron barrios con
infraestructura y servicios adecuados, alejados de
áreas expuestas al riesgo, se cuenta con un gobierno
local incluyente, competente y responsable que
procura una urbanización sostenible. La resiliencia
también necesita del conocimiento y comprensión
de las autoridades locales y la población sobre
el significado de desastre, amenaza y riesgo, y
sobre quién está expuesto y quién es vulnerable;
con una población empoderada para participar,
decidir y planificar su ciudad conjuntamente
con las autoridades locales, tomar medidas para
anticiparse a los desastres, mitigar su impacto;
capaz de responder, implementar estrategias
inmediatas de recuperación, restaurar rápidamente
los servicios básicos para reanudar la actividad
social, institucional y económica tras un desastre
(ONU, 2012).

4. Metodología.
4.1. Área de estudio.
México cuenta con 2.456 municipios de los cuales
6,7 % tienen frente de mar o están colindantes a un
cuerpo de agua costero y, en conjunto, concentran
el 14.7 % de la población nacional (INEGI,
2010a). Estas ciudades han sido afectadas por un
incremento en la ocurrencia de desastres debido al
cambio climático, principalmente por la presencia
de huracanes e inundaciones. La Península de
Yucatán frecuentemente azotada por huracanes
provenientes de la porción Este del Mar Caribe,

17

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

en el Océano Atlántico, siendo el periodo de más
afectación entre los meses de junio y noviembre.
De acuerdo con Ihl y Frausto (2014), entre
1866 y 2007 se han registrado 40 huracanes
de distintas magnitudes que han afectado al
Estado de Quintana Roo; alta probabilidad de
peligro extremo ante el impacto de huracanes.
El área de estudio corresponde a las ciudades de
Chetumal, Tulum y Playa del Carmen, ubicadas
en el estado de Quintana Roo, representado
sistemas socioecológicos expuestos a la constante
presencia de huracanes y lluvias atípicas, así
como sus similitudes en el tamaño demográfico
y afectaciones territoriales y ambientales por el
crecimiento urbano.
Su selección para este trabajo, se debe a la
continua amenaza del paso de huracanes, que a
cualquier distancia de las costas del Caribe, sus
remanentes son causa continua de fuertes lluvias,
vientos, marea de tormenta, que convierten
cualquier objeto de la ciudad en proyectil, además,
son las tres ciudades de la entidad y, de México,
que comparten tasas de crecimiento por encima
del 10% anual, siendo la representación de este
proceso transversal de México, de la explosión
de las ciudades en zona costera con un entorno
geográfico frágil. En el estudio se consideró
que Cancún quedara fuera por sus dimensiones,
siendo objeto de un trabajo distinto.

La ciudad de Chetumal tiene una población de
151.243 habitantes y una tasa de crecimiento anual
de 2.18 %; Playa del Carmen registra 149.923
habitantes y una tasa de crecimiento anual de 12.7
%; y Tulum reporta 18.233 habitantes y una tasa
de crecimiento anual de 10.1%, siendo la tasa
nacional de 1.2 % (INEGI, 2010b). A la fecha son
escasos los trabajos realizados en estas ciudades
sobre temas de planificación territorial, de ahí la
inquietud de proponer una forma de evaluar la
resiliencia, observar las limitaciones y ventajas
que tiene la geografía del lugar, la experiencia ante
huracanes y, la gestión del riesgo que favorezca el
bienestar de la población.
4.2. Métodos para la construcción del índice de
resiliencia.
A fin de hacer revisiones correspondientes se
formaron talleres participativos, compuestos por 19
investigadores, estudiantes y apoyo académico en
cada taller se realizaba una o dos lecturas, mismas
que están incluidas en el marco conceptual de este
articulo para discutir todos sobre la pertinencia de
seleccionar indicadores, ambientes, metodología.
Cuadro 1. Resultado de los talleres.

Figura 2. Áreas afectadas por huracanes en Quintana Roo.

Fuente: Elaboración propia con base en CENAPRED, 2010, en
http://132.248.68.83/portal/images/PHPcenapred/index/fase1/Hidros.

4.3. Los recursos disponibles para evaluar la
resiliencia.
La revisión de un gran marco referencial condujo
a la selección de documentos que acercaran al
objetivo del trabajo, hacer un marco conceptual y
conocer las metodologías aplicadas y probadas para
proponer una en el contexto del caribe mexicano.
Referenciando lo más destacado y similar a los
datos en México.
Fuente: Elaboración propia con base en CENAPRED, 2010, en
http://132.248.68.83/portal/images/PHPcenapred/index/fase1/Hidros.

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�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

Cuadro 2. Marco referencial.

Fuente: Elaboración propia con base en Adger et al., (2005), Grothmann et al., (2005), Davoudi et al., (2012), SEDATU, (2016b), Resilience Alliance
(2010), Rockefeller Foundation-Arup (2015), United States Department of Homeland Security (2016).

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

19

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Hasta ahora, existen diversos trabajos que
exponen diversos factores de análisis para la
resiliencia, al comparar con la disponibilidad de
información en México, es notoria la necesidad
de generar estudios que permitan la conformación
de bases de datos históricas, confiables y,
geográficamente comparables, el proceso es contar
con la oportunidad de reforzar las herramientas para
las instituciones públicas, privadas, académicas,
sociales e internacionales, hagan una toma de
decisión más acertada y rápida.
4.4. Personajes clave para la gobernanza en la
gestión del riesgo.
En países como México, la gestión del riesgo
de desastres tiene a sus actores clave en las
autoridades locales y estatales, en ellos recae la
toma de decisiones, aplicación de presupuestos y,
por lo que se plantea en este trabajo, el supuesto
de que, sus actuaciones y discurso institucional
son la representación simbólica de un bagaje sobre
la adaptación forzada, que se transforma lenta
y repentinamente, debido al cambio climático,
plasmando la construcción limitada y parsimoniosa
de su resiliencia. Las instituciones internacionales
proponen la transversalización de la gestión del
riesgo de desastre a fin de integrarla en todos los
aspectos sociales y políticos de un país (PNUD,
2014). Aún es esencial considerar a la población
en general, como parte de una estrategia social de
gestión del riesgo. Si la población afectada sigue
sin participar en la prevención y atención ante
riesgos, será complicado el trabajo institucional,
ya que se refleja la falta de liderazgo social para
emprender la gestión del riesgo. Demares (2016),
enfatiza la necesidad de anexar una gobernanza
climática global que signifique el trabajo de
gobiernos locales e internacionales para generar
una conciencia social generalizada en las acciones
tendientes a disminuir los efectos negativos del
cambio climático. Se requiere revisar esquemas
de participación ciudadana o social fomentada por
las instituciones públicas para la construcción de la
resiliencia, sobre todo, en incrementar la confianza
social. La concepción institucional de la gestión del
riesgo de desastre, su cultura y perspectiva de grupos
vulnerables define la forma de actuar y responder
ante un riesgo. Por ello, el trabajo incluyó la
entrevista semi estructurada para conocer la forma
en que se coordinan las instituciones municipales
con las estatales para gestionar el riesgo de
desastres. Destacó, la sumatoria de la amenaza,
20

vulnerabilidad y capacidad de adaptación como
elementos comprometedores en la evaluación de la
resiliencia. La comprensión de un problema social
y local debe ser tarea de funcionarios y población
en general, para ello, instituciones académicas y
las organizaciones sociales deben tener funciones
específicas en la gestión del riesgo. La formación
de personas desde pequeñas en cuanto a lo que
significa la amenaza continua y cómo enfrentarla,
es un proceso paulatino y posible de adaptación.
En México, existen normativas de planificación
urbana y rural, de ordenamiento territorial, de áreas
protegidas, sin embargo, han sido las autoridades las
mismas que permiten cambios de usos, invasiones
y modificaciones para ampliar la mancha de
asentamientos humanos, esto solo demuestra la
neutralidad ante el riesgo a que se expone la población
o que el riesgo se convirtió en un negocio político.
4.5. Encuesta y muestreo.
Se considera imponderable la aplicación de una
encuesta que ofrezca información sobre población
y la gestión del riesgo. Para hacer una selección
de la muestra cuyo fundamento sea la población
vulnerable se extrajeron datos de INEGI (2015)
revisados desde el año 2000, a fin de permitir
la continuidad (Cuadro 3), puede hacerse un
nivel de estratificación a través del Análisis de
Conglomerados con K-medias para lograr encuestar
a todos los grupos socio-demográficos.
Cuadro 3. Variables de estratiﬁcación por análisis de
conglomerados con K-medias

Fuente: Elaboración propia.
Nota: Las variables fueron extraídas de INEGI (2010b). Variables
representativas de población vulnerable.

La selección de indicadores requiere de
considerar su manejo sencillo, la pertinencia en el
análisis, accesibilidad en la información, adaptarse
a los cambios del contexto, sencillez de medidas,
tiempos de actualización de información y, la
participación y colaboración de las instituciones y
la sociedad civil. Finalmente, se decidió seleccionar
tres componentes para evaluar la resiliencia dirigida
a conocer el grado de involucramiento de la sociedad,
de las instituciones sobre la participación ciudadana,
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�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

la actualización de la normativa correspondiente y
el grado de conocimiento en el tema (Cuadro 4).

Resiliencia (RE) = Amenaza (AM) +
Vulnerabilidad Social (VS) + Capacidad de
Adaptación (CA)

Cuadro 4. Indicadores ﬁnales y su ponderación.

Fuente: Elaboración propia.

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�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

El valor cuantitativo de cada componente
se obtuvo mediante la suma de los valores de
Estandarización*Ponderación de los indicadores
que los conforman. Fue necesario hacer un
tratamiento de las variables y sus componentes por
separado, esto debido a las distintas escalas de cada
variable, además de la forma en que se justificaba su
presencia en un índice de resiliencia, por ejemplo,
algunas variables de la vulnerabilidad tienen valor
negativo para lograr la explicación de una pronta
recuperación.
A partir de este dato y con base a las escalas
de clasificación (Cuadros 5 y 6) se asignó el valor
cualitativo a los componentes. Cabe resaltar que,
la primera clasificación (5) se aplicó a las tablas de
amenaza, vulnerabilidad y capacidad de adaptación
y, la segunda (6) a la tabla de indicadores en la
construcción de la resiliencia urbana.
De esta manera, los rangos cercanos a cero con
la clasificación cualitativa a), indican baja amenaza,
vulnerabilidad o capacidad de adaptación, según
sea el caso y; entre más cercanos sean a uno,
ésta será mayor. En cambio, los rangos cercanos
a cero con la clasificación b), expresan que, entre
más próximos estén a éste, la contribución del
componente amenaza, vulnerabilidad o capacidad
de adaptación respecto a la resiliencia será menor
y; entre más próximos sean a uno será mayor.

Para realizar el cálculo del (IRUC) fue necesario
asignar un peso específico a cada componente,
esto de acuerdo a su influencia sobre la resiliencia.
Por tanto, los pesos establecidos para la amenaza,
vulnerabilidad y capacidad de adaptación fueron
0.25, 0.25 y 0.50, respectivamente. Posteriormente,
se multiplicó el valor del indicador (ID) de cada
componente con su respectiva ponderación (P),
obteniendo de esta manera el valor cuantitativo.
Respecto al valor cualitativo, éste se retomó de la
escala de clasificación de los componentes obtenida
en la tabla de indicadores. Una vez realizados
los cálculos para la amenaza, vulnerabilidad y
capacidad de adaptación, se hizo la suma del valor
cuantitativo de cada uno de estos componentes,
consiguiendo así, el valor cuantitativo del índice
de resiliencia y a su vez el valor cualitativo al
signarle una escala de clasificación con base en los
siguientes rangos (Cuadro 7).

Cuadros 5 y 6. Escala de clasiﬁcación cualitativa
asignada a los componentes amenaza, vulnerabilidad y
capacidad de adaptación.

Fuente: Elaboración propia.

Cuadro 7. Escala de clasiﬁcación cualitativa asignada
al índice de resiliencia urbana costera.

Fuente: Elaboración propia.

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Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

5. Resultados.
Figura 3. Índice de resiliencia urbana costera de Chetumal, 2017.

Fuente: Elaboración propia con base en resultados de trabajo de campo (2017) e INEGI (2010a).

La figura 3 muestra a la ciudad de Chetumal con
una resiliencia Alta en las áreas más elevadas
de la ciudad, donde existe un número mayor
de unidades de vivienda con materiales de
construcción resistentes donde habitan familias
de 4 integrantes o menos, esto es familias jóvenes,
que han adquirido su vivienda por medio de
financiamientos, como INFONAVIT, FOVISSSTE
o Marina Nacional, en fraccionamientos con
todos los servicios, equipamientos y cercanos a
refugios anticiclónicos. Son notorias las variables
sobre la documentación y coordinación de las
autoridades ante el riesgo, lo que representa que
se han realizado esfuerzos por ser la capital del
estado y el asiento del gobernador.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

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�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Figura 4. Índice de resiliencia urbana costera de Tulum, 2017.

Fuente: Elaboración propia con base en resultados de trabajo de campo (2017) e INEGI (2010a).

Destaca en las áreas con un índice de resiliencia
Media la existencia de un mayor número de personas
envejecidas, cuyos asentamientos humanos está
a nivel del mar, con viviendas de más de 30 años,
sin mantenimiento, en barrios deteriorados por
la inseguridad y falta de servicios básicos, como
el drenaje sanitario y pluvial. En las áreas más
céntricas el nivel Medio está determinado por ser
el asentamiento de algunas viviendas en áreas de
inundación, con un suelo calcáreo que propicia
movimiento y rompimiento de pavimentos y de
muros de concreto. En estas áreas aún están presenten
predios baldíos. Las variables que determinan el
conocimiento de las familias sobre el riesgo y su
organización, están dentro de la explicación de
los niveles menores que explican la resiliencia. Es
notoria en la ciudad en general, la indiferencia social
ante la amenaza continua y la afectación cada lluvia
por las inundaciones.
En Tulum se observa una mayor presencia de
resiliencia Media, esto debido a la presencia de
24

grupos vulnerables, considerados los inmigrantes
nacionales e internacionales, los cuales están ajenos
al conocimiento de los protocolos de actuación
ante huracanes. Destaca la menor presencia de
documentos de planificación urbana y atlas de
riesgo, que por ser un municipio de reciente
creación, las autoridades está en la articulación
de instituciones gubernamentales y, presupuestos
cortos por el número de población formal, ya que,
las mismas autoridades declararon que el 40 % de la
población está en asentamientos informales, donde
se desmontó la selva y con materiales precarios se
han erigido sus viviendas sin servicios básicos. Esas
unidades de estudio estuvieron fuera del análisis por
datos y seguridad del equipo en el levantamiento de
campo.
Tulum es una ciudad lineal, las unidades
territoriales con resiliencia Alta representan
los sitios donde se han desarrollado unidades
de vivienda con materiales de construcción
resistentes, la instalación de servicios básicos y
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�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

equipamientos, así como la instalación de drenaje
pluvial y pozos de absorción. La población que
conocía los protocolos de actuación es mayor que
en las demás unidades, su capacitación se debe que,
en su lugar de trabajo, hotel o restaurante, lo han
capacitado para atender a los turistas extranjeros,
de ahí que traslada su conocimiento a su familia.
La figura 5 muestra a la ciudad de Playa del
Carmen, una de las ciudades con mayor contraste
de las que componen este estudio, existe una
dispersión de asentamientos humanos que se fueron
desarrollando de manera informal. A pesar de ser
una ciudad que buscó tener su propio crecimiento,
creando sus propios marcos normativos para
el ordenamiento territorial, Playa del Carmen,
creció de manera espontánea, sobre todo fuera de
la zona de costa, la cual tiene un índice Medio de
resiliencia debido a que es propiedad privada de
extranjeros que han utilizado normas externas para
la construcción y la seguridad de sus clientes, en
su mayoría extranjeros que se hospedan y divierten
en la Quinta Avenida. Sin embargo, la exposición
se incrementa por su ubicación, debido a la marea
que continuamente mueve las dunas y acerca los
sitios turísticos al margen del mar. Su amenaza
constante es la marea de tormenta, los vientos y el
oleaje. Fuera de esta zona, el índice de resiliencia
oscila entre Alto y Medio.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

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�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Figura 5. Índice de resiliencia urbana costera de Playa del Carmen, 2017.

Fuente: Elaboración propia con base en resultados de trabajo de campo (2017) e INEGI (2010a).

Aquellas unidades territoriales con índice
Medio fueron asentamientos informales que aún
carecen de servicios y equipamientos para salud
y educación. Están habitados por familias jóvenes
o personas que comparten las viviendas con otros
inmigrantes, debido a ello, se considera que una
variable importante es la población vulnerable, por
desconocer los protocolos de actuación y hablar
lengua indígena, lo que limita sus redes de apoyo.
Las unidades territoriales con índice Alto se
conforman por unidades habitacionales construidas
por empresas privadas, donde existen servicios
básicos y equipamientos para educación, salud
y recreación. Destacó la población que tiene
conocimiento de los protocolos de actuación frente
a huracanes, que están organizados en familia y por
comunidad para enfrentar los huracanes, esto debido
a su capacitación en su lugar de trabajo.
Es importante mencionar que, en las tres
ciudades se ubican áreas territoriales donde No
aplica el índice, en ellas, se ubican fraccionamientos
26

residenciales cerrados, unidades hoteleras, grandes
centros comerciales, asentamientos informales y
predios baldíos.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�El camino hacia un modelo metodológico para realizar un índice de resiliencia en ciudades costeras (IRCC)...

6. Conclusiones.
Como parte de sistemas socioecológicos adaptables,
las ciudades de estudio requieren de regulación (Adger
et al., 2005; Davoudi et al., 2012) y de conjuntar
la planificación territorial con la gestión del riesgo,
evitando la amenaza exponencial que se reproduce
cada año al exponerse al paso de los huracanes.
Los resultados presentan situaciones repetitivas que
ameritan modificación que favorezca la resiliencia,
por ejemplo, dar continuidad en los trabajos
municipales, sobre todo en lo que es protección
civil, planificación territorial, vivienda y seguridad
pública. Estos rubros municipales señalados como
notables, deben contar con registros históricos. Por
otro lado, elaborar una encuesta continua que permita
observar los avances o limitaciones de la amenaza,
vulnerabilidad y capacidad de adaptación de una
ciudad, su nivel de preocupación y preparación ante
la amenaza de los huracanes.
A pesar de mostrar una serie de indicadores que
podrán ser tratados de manera cuantitativa, hace
falta agregar trabajo de tipo cualitativo para indagar
con los actores clave sobre limitaciones y avances
en materia de gestión del riesgo. La comprensión
de conceptos, métodos, redes de apoyo, la forma
de expresar problemas específicos y relacionados
con la gestión del riesgo, abrirá más la oportunidad
de crear propuestas innovadoras a fin de capacitar
personal institucional que transmita mensajes a la
población y a sus compañeros. Esto es crear líderes
institucionales.
La elaboración de documentos como el
Atlas de Riesgos merece discutir los distintos
indicadores que favorecen la resiliencia, lo que
obligaría a analizar cada tres años los factores
sociales, económicos, políticos, ambientales, etc.,
que deben ser prioritarios en las agendas locales.
La coordinación entre instituciones permite
analizar el ambiente organizacional institucional,
el liderazgo de grupos gubernamentales para
coordinar acciones de prevención, atención,
recuperación, reconstrucción y mitigación de
los riesgos. Este trabajo evidenció la diminuta
comunicación entre gobierno y sociedad, la forma
en que los funcionarios transmitan datos, anuncios,
alertas, es la forma en que se tendrá o no éxito
con la logística para movilizar a las personas y
disminuir afectaciones. Las personas se comunican
a través de redes sociales, sin embargo, el uso de
esta tecnología puede apoyar en la gestión del

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

riesgo, para ello es relevante la actualización de
los sistemas de alerta temprana (SAT), que, por la
región y la actividad económica, deberán estar en
otras lenguas e idiomas.
Los resultados por ciudad muestran las
oportunidades que pueden existir de coordinación,
estructurar información, organizar comunidades,
transmitir alertas y, otras acciones que, en las
ciudades de estudio han definido como construir una
cultura ante huracanes y, que el liderazgo logrado,
permita ingresar a la toma de datos de lugares aún
inaccesibles, como fraccionamientos residenciales.
El uso de diversas metodologías permite acceder
a la información, además refuerza el conocimiento
sobre la situación actual de la gestión del riesgo,
coordinaciones, redes y personajes diversos de
toma de decisiones. Así, al plantear propuestas de
acción, los caminos más cortos permitirán llegar
a una meta real y aunque, a nivel internacional
signifique un avance mínimo, en América Latina
y el Caribe es un paso mayor hacia la construcción
social de la resiliencia. En este continente sucede
un proceso demográfico de movilidad, afectación
del ambiente y el cambio climático, así que resulta
importante continuar y esforzarse en la creación
de información disponible para la población en
general, sobre todo porque el escenario actual
es un cambio mundial que merece contar con
investigaciones desde diversos matices para la toma
de decisiones (Aguilar y López, 2016, RF-Arup,
2015, United States Department of Homeland
Security, 2016). Este primer extracto de resultados
se alinea a lo enmarcado en Sendai y Quito,
buscando asegurar jurídicamente la resiliencia, sin
embargo, la capacitación, la razón y la lógica de
funcionarios en diversos niveles de gobierno, así
como empresarios, es un reto importante para que
los avances, tratados y objetivos sean efectivos.

7. Referencias bibliográﬁcas.
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interiores de la Ciudad de México: las
desventajas acumuladas”. EURE, Vol. 42.
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27

�Chávez Alvarado, Camacho Sanabria, Velázquez Torres

Banco Mundial (BM). (2013). Las dimensiones
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Washington,
Estados
Unidos:
Unidad
Administrativa del Sector de Desarrollo
Sustentable Región de América Latina y el
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�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo.
Señalamiento a sus dinámicas habituales.
Foundations of the society and the city of consumption. Positioning its habitual
dynamics.
Recibido: Agosto 2018
Aceptado: Febrero 2019

Gerardo Vázquez Rodríguez1

Resumen

Abstract

Desde diferentes enfoques el siglo xx trajo consigo
intensos e imprevistos cambios sociales que al día
de hoy siguen teniendo actualidad, varios de los
cambios más significativos a nivel global en estos
años fueron las grandes transformaciones urbanas
suscitadas en la segunda mitad de este siglo pasado.
Los modelos y proyectos urbanos acrecentados
desde la primera modernidad llegaron a un rápido
desuso social, el orden impuesto por el progreso en
las ciudades fue puesto a prueba por duras críticas,
el resultado fue un cambio radical en la visión de los
nuevos proyectos de ciudad tanto en Europa como
en América. Después de varias etapas urbanísticas
de cambio, el consumo se transformo en un
hegemónico factor ideológico mundial que permitió
unir diferentes visiones de crear espacio público;
las dinámicas de este consumo urbano se han
desarrollado como grandes impulsores de una ardua
vida urbana. Así el presente documento intenta
reflexionar sobre los principios de la sociedad de
consumo, su proyecto de ciudad y sus principales
dinámicas ideológicas.

From different approaches, the twentieth century
brought with it intense and unforeseen social
changes that are still relevant today. Several of the
most significant changes at the global level in these
years were the great urban transformations that took
place in the second half of this past century. The
urban models and projects increased since the first
modernity came to a rapid social disuse, the order
imposed by the progress in the cities was put to
the test by harsh criticism, the result was a radical
change in the vision of the new city projects. in
Europe as in America. After several urban stages of
change, consumption became a hegemonic world
ideological factor that allowed to unite different
visions of creating public space; The dynamics of this
urban consumption have developed as great drivers
of an arduous urban life. Thus, this document tries
to reflect on the principles of the consumer society,
its city project and its main ideological dynamics.

Palabras Clave:

Keywords:

Consumer city, Consumer society, Urban
planning.

Ciudad de consumo, Sociedad de consumo,
Urbanismo.

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Doctor en Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona, España; miembro del Sistema Nacional de Investigadores reconocido en el nivel 2. Correo electrónico:
gerardo7vazquez@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

31

�Vázquez Rodríguez

1. Introducción: Sociedad y ciudad
del consumo.
Los principios de la sociedad de consumo y su
proyecto de ciudad están trazados desde hace
doscientos años bajo las condiciones impuestas por
la época llamada revolución industrial, época de
convulsiones sociales y tecnológicas. El siglo xx
fue moldeado desde variadas perspectivas, así el
consumo de masas, la alta producción de objetos de
diseño, la publicidad y los medios de comunicación
tuvieron durante los años treintas a cincuenta la
labor no necesariamente planeada de establecer las
estructuras básicas sobres las cuales se sustentan
la sociedad y su ciudad de consumo, su inicial
nicho de desarrollo fue Estados Unidos, país que
después exportaría rápidamente el modelo hacia
gran parte del planeta. Para los norteamericanos
está dinámica de consumo represento una fracción
creciente de la economía del país. Mark (2007)
menciona que para finales del siglo XX, dos tercios
de la economía doméstica de Estados Unidos se
dedicaba a la producción de bienes de consumo:
sólo una tercera parte proporcionaba bienes para la
producción. Se habían invertido las proporciones
de principios. La revolución del consumo trajo
con ella también diferentes aporte sociales que se
acrecentaron en EUA y después se expandieron
a la mayor parte del mundo consumista, libero a
la mujer de los trabajos más pesados del hogar y
gracias a lo cual pudo acrecentar su participar en
más ámbitos de la vida, como el trabajo, la política
y exigir un trato igualitario. Durante la posguerra, la
economía de EUA, motor de la economía mundial
durante la mayor parte del siglo XX, fue alimentada
sobre todo por la revolución del consumo. Los
estadounidenses llegaron a equiparar las compras de
bienes de consumo con la libertad , de manera que
condenaban a la Unión Soviética por la ausencia de
esa libertad de consumo. Marcuse (2005) sostiene
que para los años cincuentas el gobierno de EUA
sólo quería dos cosas de sus ciudadanos : consumo
y anticomunismo.
En los años cincuentas y aprovechando el
decaimiento del modelo industrial, la sociedad de
consumo se extendió a Gran Bretaña y Canadá y
en los años sesenta a Francia, Italia y otros países
de Europa Occidental, Japón y algunos sectores de
ciudades latinoamericanas. Y con la sociedad de
consumo, el automóvil y una demanda cada vez
mayor de petróleo. Este modelo de sociedad se

32

fundamenta en la disponibilidad de energía barata:
gasolina para la cultura del automóvil, electricidad
para mantener la iluminación y motores en marcha
en cada casa. Si el siglo XIX había sido la edad del
carbón, el hierro y el ferrocarril, el siglo XX fue
la edad del petróleo, el acero y el automóvil. En
poco tiempo la refinación del petróleo y la quema
de gasolina contaminaron el aire de prácticamente
todas las principales ciudades de EUA, Europa y
Japón. El tema medioambiental es un gran debate
que va muy de la mano de la sobreproducción
de objetos por parte de los productores y una
desmedida demanda de los mismo por parte de los
usuarios o consumidores.
Durante los años setenta, la demanda de bienes
de consumo como los aparatos de refrigeración y
las televisión expandieron aun más el modelo de
consumo, llegando a lugares como Alemania del
Este, que era comunista, y a Checoslovaquia. Tanto
China como la Unión Soviética no fueron abarcadas
en estos primeros años por la idea del consumismo,
más sin embargo la generación de objetos de diseño
fue paralela al bloque de consumidores occidentales,
los comunistas siguieron la idea del pruduccionismo
pero la diferencia fue que la distribución de objetos se
hacia solo por canales oficiales apegados al gobierno
y no por libre consumo. De una u otra manera estos
años de principio del siglo xx y hasta bien entrado el
siglo fueron de una intensa y constante producción
de objetos de diseño para el consumo, tanto para
cubrir las necesidades básicas de los consumidores
como para enaltecer el modelo consumista.
Estos hechos moldearon un siglo marcado por
tecnología, consumo y grandes cambios sociales,
los entornos donde se dieron todos estos cambios
fueron principalmente en los ámbitos urbanos,
el predominio de la ciudad y sus características
sustentaron los grandes acontecimientos de estos
últimos años.

2. Urbanismo y consumo.
La importancia del espacio publico en las nuevas
sociedades se volvió trascendente de atender, en
las ciudades ahora habitaban grandes cantidades
de individuos, sus vidas transcurrían en estos
escenarios y ellos mismos creaban perspectivas de
vida desde sus interacciones con los demás dentro
de las urbes. En la década de los sesentas del siglo
pasado se acrecentó la conciencia de los factores
que implicaban habitar la ciudad y como sus
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo

características moldeaban las circunstancias de los
individuos. Surgen en este entendido publicación
de varios documentos que abordaban críticamente
el tema del espacio público en las sociedades
modernas progresistas, eran variadas las diferentes
perspectivas que demandaban iniciar un debate
sobre el tema de lo urbano y el espacio social en las
ciudades. Trabajos como el de Jane Jacobs, Henry
Leffebvre, Paul Virilio y Richard Sennet, entre
otros más, son manifiestos convincentes contra el
urbanismo de la época; estos autores generarían un
destacado análisis de los factores y características
que explicaban y manifestaban el vacío existente
en la vida urbana de la época y aclaraban de alguna
manera que era el resultado de una visión extraída
desde la modernidad funcionalista. Estos debates
se alargarían hasta abarcar el contexto de las crisis
económicas mundiales de la década de los setentas
y se acentuarían como discursos de rechazo y ardua
critica al estilo de vida planteada oficialmente. Está
forma de vivir en espacios de un funcionalismo
acentuado provenía en mucho desde la influencia
de la escuela racionalista, donde su principal
impulsor fue Le Corbusier, quién en las últimas
décadas había inspirado gran parte de la producción
en toda Europa. Entre los principales problema que
se le criticaban a este tipo de urbanismo masivo,
estaban, el generar una fragmentación social entre
sus habitantes, acrecentar la acelerada propagación
del uso del automóvil y la poca conciencia de
sus espacios para buscar un estado de bienestar
y comodidad en sus habitantes, impregnando
más a sus habitantes de una lógica de control
y orden riguroso no necesariamente benéficos.
Para los años ochenta, en Europa, se acentuarían
problemáticas documentadas en los escritos de los
años sesentas, como, la repentina interrupción del
crecimiento demográfico, la desindustrialización
de las ciudades como resultado de la crisis industrial
en la que se encontraba el consumo masivo y la
descentralización urbana debido en gran parte
a la crisis estatal, así estos problemas se harían
significativamente visible y se transformarían
en ejes centrales de la investigación y la política
urbana (Duhau E y Giglia A, 2016, p.64) .
Para Duhau y Giglia (2016) Ejemplo de la
evolución urbana de la segunda mitad del siglo xx
en Europa se encuentran las periferias populares
que surgieron de grandes grupos de hogares de
bajos ingresos en Francia, los llamados HLM
(Room à Loyer Modéré) y los edificios públicos
de la periferia en el Reino Unido, estos nuevos
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

espacios de viviendas se observaron y etiquetaron
inmediatamente como espacios problemáticos,
significaban un fracaso para el estado de bienestar
que se había tratado de promulgar con toda la
ideología de progreso, eran lugares separados y en
ruinas. Estos espacios son en parte resultado de las
altas tasas de desempleo y la poca integración de los
trabajadores migrantes cuya llegada se promovió a
Europa en las tres décadas posteriores a la segunda
guerra mundial. De esta manera, el principal
problema de las ciudades ya no era la reproducción
y sostenimiento de la población trabajadora, que
se expresa de manera concreta en las ciudades de
la revolución industrial y de posguerra, ahora se
empezaban a definir nuevas implementaciones
sociales, se acrecentaban actividades económicas
y de integración social, también era innegable que
ya no se podría garantizar un sostenimiento salarial
para la población en la medida en que se había en
las décadas posteriores, era ya inexistente el apego
al sueño de modernidad y progreso europeo.
Los gobiernos de las ciudades y las ciudades
fueron vistos a partir de estas crisis como importantes
actores políticos y sociales que podrían promulgar
soluciones en este contexto, así se les asignaron
sistémicamente nuevas competencias para la
gestión de las crisis locales; la planificación y la
política urbana se desarrollan apresuradamente bajo
apartados que se volverían predominantes para finales
del siglo xx, cuestiones como la descentralización,
el desempeño de la comunidad, la mejora de los
barrios, gestión de proyectos urbanos que reemplazan
la planificación a gran escala, la proyección de
la imagen urbana, el rescate, los programas de
mejoramiento o la privatización de la vivienda de
interés social o simplemente la demolición de grandes
urbanizaciones sociales problemáticas de vivienda
social, se volvieron prioritarios. Es en este contexto
que en Europa emerge con fuerza la cuestión de los
espacios públicos y el rescate de los valores de la
ciudad moderna. En España, el proyecto Barcelona
92, asociado a los juegos olímpicos que se realizarían
en este año, al papel del gobierno autónomo catalán y
a un protagónico gobierno de la ciudad, se convirtió
en un paradigma que hoy todavía está vigente y
ampliamente difundido, en este proyecto se rescataron
espacios públicos, se acentuó la imagen urbana, y se
dio un fuerte énfasis en el papel integrador de la ciudad
y de la democracia local. Pero si Barcelona es el caso
mas conocido y mejor difundido, no es el único ni
tampoco el primero, además de no estar exento de
críticas (Duhau E y Giglia A, 2016, p.66). Barcelona
33

�Vázquez Rodríguez

iniciaría un nuevo apartado en el urbanismo, donde
la transformación de la ciudad se fundamenta desde
una lógica multidisciplinar que ayuda a generar una
ciudad marca con guiones y patrones de consumo
claramente establecidos en su propuesta formal de
vida y edificación.
A la par de la revolución urbana Europea de las
décadas finales del siglo xx en los Estados Unidos
se acentuaron social y políticamente varios factores
que dieron pie a otro tipo de visión urbana, entre estos
factores se encontraban una ardua restructuración de
la industria, aumento en la tasa de desempleo a nivel
nacional y a su vez se incremento en esta época la
concentración de altos ingresos en pequeños grupos
sociales o corporaciones privadas que a la postre
generaría una alta desigualdad de márgenes sociales
en la población; todos estos componentes acabarían
por transformar rápidamente el escenario de las urbes
estadounidenses. Las estrategias norteamericanas
para mitigar las características de está crisis del
proyecto moderno fueron diametralmente opuestas
a las Europeas; en Norteamérica el sistemas formado
por gobierno y capitalistas nunca confluyó con un
modelo de estado benefactor al igual que lo haría
Europa, aunque se crearon fuertes y coherentes
programas que intentaban dar solvencia y asistencia
social, estos nunca crearon una verdadera incidencia
en la sociedad norteamericana. Las políticas publicas
que se articularon cuidaron más una visión desde el
entendido del orden conservador y desde la lógica
del mercado neoliberal, dejando de lado proyectos
que premiaban un bienestar colectivo o una
asistencia social. Para Duhau E y Giglia A, (2016)
el plan estadunidense para estos tiempos consistió
principalmente en facilitar la restructuración
económica mediante la flexibilización del
mercado de trabajo, la inversión privada en nuevas
tecnologías apalancadas en la maquinaria militar,
la restructuración económica y la renovación física
de las ciudades por medio de coaliciones de actores
políticos y económicos estructuradas en torno a la
inversión en y el crecimiento de la base económica
, según el modelo de las llamadas growth machines
(maquinas para el crecimiento ) de
Harvey Molotch, el problema desde esta visión
no consistía en afrontar los nuevos problemas a
través de políticas sociales e urbanas impulsadas
por el sector público.
Las ciudades norteamericanas impulsaron
principalmente la proliferación de proyectos
urbanos con vocación de crear atractivos mercados
inmobiliarios que fueran ampliamente atractivos
34

para ser fácilmente consumidos por las nuevas
corporaciones, las clases medias y altas, estás
nuevas áreas de gran desarrollo inmobiliario
basaban sus ideas de negocios en crear lugares
que intentaban dar alojamiento a actividades que
jerarquizaban ideales económicos en ciudades y
regiones, como por ejemplo, centros destinados
a servicios financieros, desarrollo de tecnologías
de la información y la comunicación; así como a
procurar una atractiva y gran oferta de espacios
recreativos y de ocio.
El enfoque estadounidense urbano también
encontraría un claro ejemplo de su principal
expresión en la renovación y recuperación de
espacios tradicionales, convertidos en áreas temáticas
de esparcimiento y alto consumo, tomaron muelles,
centros urbanos, espacios de talleres en desuso, ruinas
de la modernidad y los transformaron en enclaves de
marcas turísticas, generando la llamada gentrificación
(sustitución de población pobre por población de
mayores ingresos) de áreas residenciales que habían
conservado cierto atractivo a su imagen urbana
pero que se encontraban en situación de relativa
decadencia, y la producción de nuevos centros
comerciales y temáticos en una escala inédita (Duhau
E y Giglia A, 2016, p.68). La contraparte de todo
esto: por un lado, la presunta presencia de un grupo
creciente de excluidos que eran inadaptados desde los
nuevos modelos de generar economía, la renuncia a
gran parte de la ayuda pública y del bienestar social
(derivados de los recortes presupuestarios de estas
instituciones) en las áreas centrales. Las personas
sin hogar, comerciantes y vendedores ambulantes
comenzaron a desarrollarse como el otro lado del
paisaje urbano de la metrópolis estadounidense.
Y, por otro lado, una amplificación sin precedentes
del problema de la inseguridad como un elemento
fundamental y constitutivo de la experiencia urbana
actual, que es reforzada exponencialmente por los
medios y los generadores de la política de seguridad
urbana (Duhau E y Giglia A, 2016, p.69).
Desde estos enfoques de urbanizar las ciudades
en esta nueva sociedad transformada se desarrollaron
nuevos debates dentro del urbanismo tradicional; se
inician discusiones sobe sobre filosofía, ecología,
globalización, seguridad, decadencia o fin del espacio
público, gentrificación, información y tecnología,
marketing, etc.
La segunda mitad del siglo pasado y en el
desarrollo de los presentes años, la metrópolis
se volvió para los teóricos un tema central para
entender las grandes transformaciones sociales.
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo

Estos desarrollos teóricos apuntan a una serie de
procesos y relaciones que se transfieren entre el
espacio público y las nuevas formas de vida, de
trabajo, de consumo y diversión.
Simplificando los planteamientos anteriores,
por un lado, el planeamiento centralizado,
predominantemente Europeo, funcional para
objetivos sociales pero que poco a poco fue
atenuado ante el urbanismo Norteamericano
que sugería más un crecimiento por proyectos,
estratégicamente guiado por el mercado y el
consumo, esto reflejaría el giro neoliberal del
conjunto de políticas globales regulatorias
hacia lo urbano. Por otro lado, si el urbanismo
funcionalista había despreciado los criterios
formales y había reprimido el capital
simbólico, el nuevo urbanismo se desarrolla
más en base por la estética y la diversidad
(Harvey, 1990: 85). Dentro de la “ideología”
urbanística contemporánea, se produce una
creciente relevancia del diseño urbano y de la
adquisición de símbolos de identidad por parte
de la demanda solvente. Para Harvey (1990:
100­
101), ésta sería una fuerza determinante
en los procesos urbanos de “remodelación,
producción de comunidad, rehabilitación de
paisajes y recuperación de la historia, fuera esta
real, imaginada o reproducida como pastiche”,
que en última instancia persiguen la atracción
de capitales y la dinamización del consumo.

3. Dinámicas de la Ciudad del
Consumo.
La sociedad del consumo por medio de su proyecto
de ciudad, desde sus inicio organiza espacios y
tiempos de un modo diferente a la modernidad de
principios del siglo xx, estas urbes están atravesadas
por la lógica del escaparate; se tratan de espacios de
tráfico y de deseo que intentan generar desarrollos
económicos fundamentalmente, bajo esta mecánica;
nuestras ciudades actuales asumen primordialmente
una estrecha relación con los bienes y productos antes
que crear vínculos con las necesidad primordiales
para sus habitantes, recompensando ante todo la
dinámica de mercado antes que la solución a las
carestías sociales. Lefebvre (2017) denominaría
sociedad de consumo dirigido al espacio donde
los núcleos urbanos se convierten en escenarios de
y para el consumo (lugar de consumo y consumo
de lugar, diría Lefebvre), es decir, donde la ciudad
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

pasa a ser sustancialmente valor de cambio. Las
dinámicas de la ciudad del consumo están ligadas
a fenómenos culturales, sociales, económicos,
entre otros factores, pero todos estos elementos
cuentan con la particularidad de tener una amplia
significación representativa en objetos de consumo
que cuentan con variadas características, matices y
significaciones.
De este modo, los objetos que prevalecen y
se exponen en las urbes de consumo adquieren
un nuevo significado, no son solo objetos o
bienes que se adquieren en el mercado sino que
se transformarían a partir de sus formas y sus
entendidos publicitarios en una red de pautas
culturales, de signos a través de los cuales esos bienes
se presentan y adquieren sentido por la información
que ofrecen para quien los adquiere; por ello es
posible decir que esos bienes no se consumen sino
que tienen una función que va mucho más allá de
la mera satisfacción de necesidades: el troquelado
(moldeado) del consumidor de acuerdo al phatos,
considerado como el conjunto de emociones que
detonan la acción humana y al ethos (Ehses H.
2009), entendido como el entramado de emociones
que se consideran adecuadas dentro de la cultura
imperante de la tribu con los que, en un territorio
tejido entre los espacios de la urbe, lleva a cabo sus
actos cotidianos. Son estos motores y reguladores
emocionales de la conducta urbana, los potentes
troquelados del consumidor, ante ellos la razón,
el logos retórico, no pasa de ser un pretexto para
mantenernos en el sistema de consumo en el que
se nos hace sentirnos cobijados al habitar en los
laberintos de la urbe (González y Torres, 2012).
En relación a los conceptos anteriores pero
dentro de los principales paradigmas de dinámicas
intrínsecas en la relación consumo y urbanismo,
Díaz y Salinas (2016: 112) citan el trabajo de
Bourdieu (1988: 172­174), quien señala el sentido
del gusto asociado invariablemente a la condición
de clase: El gusto funciona como un generador de
estilos de vida (ensamblajes de preferencias) dentro
de un sistema de signos distintivos (ideológicos).
Estos signos califican ciertos comportamientos y
objetos (consumibles) como distinguidos o vulgares,
lo cual torna el comportamiento de clase en una
expresión simbólica del estatus. Bourdieu (1988:
172­174) también menciona: El gusto es poseído
por grupos privilegiados con libertad para elegir
en el ámbito del consumo, mientras los grupos no
privilegiados consumen de acuerdo con la simple
necesidad económica. Los estilos de vida generados
35

�Vázquez Rodríguez

a partir de la necesidad sólo pueden ser definidos
en sentido negativo por la ideología dominante
como el mero opuesto del buen gusto. La filosofía
sobre el gusto representa unos de los principales
mecanismos de acción que sostiene a una sociedad
habida de consumir en esmero de reflejar ante los
demás un lugar determinado en la clase social
y justificación de ciertas creencias particulares.
Lo anterior crea subsecuentemente una segunda
dinámica del consumo urbano, lo simbólico, el
gusto y su apropiación consecuente del objeto nos
da inmediatez hacia la transformación del capital
económico o cultural en símbolos de apropiación.
La posesión de objetos simbólicos legitima la misma
posesión de riqueza y conocimiento asociándola
al resultado de los méritos personales (Bourdieu,
1988: 172­174).
El concepto de gusto y su dinámica de
simbolismo característico forman parte del
conocido concepto habitus de Pierre Bourdieu,
conjunto de ideas que este sociólogo reúne
en la década de los setentas para explicar la
disposición o esquemas de obrar, pensar y sentir
asociados a la posición social de los individuos.
El habitus hace que personas de un entorno
social homogéneo tiendan a compartir estilos
de vida parecidos, pues sus recursos, estrategias
y formas de evaluar el mundo son parecidas.
Los objetos bajo esta premisa se vuelven
predominantes para poder expresar en estas
sociedades y ciudades de consumo la hegemonía
social de los grupos que las forman.
Lefebvre, de forma bastante consistente con las
observaciones de Bourdieu, concibe el consumo de
espacio urbano no sólo como consumo de volúmenes
habitables, sino de símbolos de distinción y estilos
de vida, en la medida en que el espacio se encuentra
semiológicamente marcado. Ejemplo de los anterior,
los vecindarios en la ciudad de consumo se vuelven
espacios de representación, con significados morales
muy precisos en un sistema de valores compartido
por el conjunto de la sociedad (Lefebvre, 2013).
Bourdieu (1999) también menciona, vivir en un
buen vecindario implica una virtud, mientras que
vivir en un barrio marginal supone cargar con el
peso de un estigma.
También el espacio urbano de estos tiempos
ha utilizado el consumo como medio hegemónico
poblacional, al estar incrustado el consumo como
ideología básica en la vida de los individuos
se generaría una normalización de los propios
habitantes. En relación Rubert de Ventos, describe
36

sobre el consumo y el poder en la urbe: “La ciudad
es un espacio para la normalización del ciudadano,
para hacer de él una personalidad definida y
circunscrita: como la cárcel ha de transformar a los
miembros del hampa en delincuentes “normales”,
las nuevas ciudades tenderán a hacer de la fauna
cosmopolita de las ciudades clásicas, ciudadanos
“normales”, es decir, individuos perfectamente
sincronizados con su profesión, ansiosos respecto
de su status y su futuro, realizándose mediante el
consumo de bienes, cultura, información y demás
servicios” (Ventos R. 1986 p.41). El sistema
económico e ideológico preponderante permea
enérgicamente sobre los patrones de nuestras
urbes, o al menos así lo hace desde la lógica más
formal y planeada de nuestras ciudades, nuestros
espacios urbanos más destacados están orientados
a la normalización de los sujetos, guían a los
individuos a la estandarización y normalización
significada desde el permanente afán de consumo.
En forma de compendio para estos tiempos
de gran transformación social y urbana que se
presentan durante el siglo xx y en estos primeros
tiempos del subsecuente siglo, menciona Žižek
(2011: 228): Así la debilidad del estado nación
daría paso a una profusión de identidades y estilos
de vida cuyo único nexo sería el capital, “siempre
dispuesto a satisfacer las demandas específicas de
cada grupo y subgrupo”. Estas líneas subrayan en
mucho lo que se empezó a suscitar como eje de los
modelos europeos y norteamericanos de sociedad
y de urbanismo, el capital y sus múltiples formas
de consumo formarían el principal valor de las
nuevas propuestas de ciudad y sociedad.
También entorno a lo anterior menciona Žižek,
(2008: 36). Este “capitalismo cultural” implicaría
una sobreinversión simbólica de las mercancías,
donde los productos no son consumidos por su
utilidad, sino en mayor medida por su capacidad de
representar y aportar sentido al propio consumidor.
La propia ciudad circundada por los nuevos
modelos de urbanismo más contemporáneos de
diseñar ciudad ( Marca Ciudad, Nuevo Urbanismo,
Gentrificación, entre otras formas de nuevos
modelos de diseño urbano) se le podrá asignar un
trato de objeto de consumo donde sus dinámicas
y características estarían muy ligadas a las teorías
del propio diseño para consumidores.
Bajo estas premisas del tiempo actual, el
urbanismo de grandes proyectos diseña de una
amplia manera la ciudad bajo las dinámicas de
gusto y simbolismo encausados al consumo y a la
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Fundamentos de la sociedad y la ciudad de consumo

gestión de economía. Por su inercia poco social estos
diseños pueden llevar a la aplicando de segregación
y jerarquización de usos y funciones, ampliando
las posibilidades de propiciar desigualdad social,
generando expulsión o aceptación de la población
en determinados sitios de la ciudad. Para Delgado
(2017, 12) Esto generaría diversos tipos de guetos:
residenciales (tanto para la clase obrera como
para las clases acomodadas), creativos, pero
también guetos del ocio, máxima expresión de la
incorporación del territorio al valor de cambio.
Como una generalidad de la ciudad de
consumo que se elaboro como rompimiento
después del fallido modelo urbano de modernidad,
Gonzales y Torres (2012) señalan: Estas ciudades,
no constituyen un marco para la realización entre
los individuos, sino, en el mejor de los casos, un
marco para el consumo en el sentido amplio; en
el tejido urbano encontramos multitud de sistemas
de distribución de bienes, mensajes, estímulos,
normas, controles, etcétera, hechos todos para
consumirse sin esfuerzo. En dependencia de
lo anterior, es realidad que estas ciudades de
consumo no están enfatizadas o diseñadas para
establecer de forma natural vínculos de afiliación y
comunicación entre los individuos, la ciudad actual
cumple más con patrones de conducta dictados por
el diseño que premia nodos urbanos incentivadores
de las dinámicas de consumo masivo.

4. Conclusiones.
Tempranamente y generando una coherente
prospectiva Lefebvre (1968) denunció la
pretensión del urbanismo funcionalista por
someter a la ciudad, el poder percibía como
amenaza, un espacio insano, sospechoso,
incontrolable. El intento de ordenar tanto el
espacio como las funciones y otros elementos
urbanos a través de la fragmentación daba
como resultado la muerte de la ciudad, la
homogeneidad, la monotonía. Podrá postularse
desde un enfoque contrastante que la ciudad
de consumo es ampliamente atractiva en la
población debido al gran control que se ejerció
urbanísticamente durante el proyecto moderno
y sus historias anteriores; pero los excesos de
este amplio gusto por la autonomía de consumo
también llegaron prontos, la libertad y el
bienestar del hombre en la era del consumo ha
sido equiparada a la capacidad que se tiene de
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

adquirir objetos.
El espacio publico también se considera
primordialmente por las nuevas sociedades como
un producto consumible y que genera estatus
según su conformación y su coste de adquisición o
de accesibilidad a sus espacios, así el consumo del
espacio en la sociedad presente surge desde una
tendencia compulsiva por destacar enérgicamente
en una ardua superficialidad de grupos sociales; por
lo tanto se ha vuelto imperiosos para los individuos
que habitan espacios con este modelo de urbe tener
la habilidad para incrustar dentro de los diferentes
estratos sociales, el consumir ciertos productos y
generar patrones de comportamiento determinados
le consolida al individuos su mejor adaptabilidad
para permanecer en los colectivos y entonces desde
esa plataforma poder generar una identidad como
sujeto con valor social. La ciudad se evidencia
como un gran escaparate para el consumo y surge
para cumplir con procesos y ciclos económicos de
compra venta permanentes; actualmente y por lo
menos desde hace tres décadas el espacio publico
no se proyecta primordialmente para la utilidad o
el mejoramiento de calidad de vida.
Lefebvre (2017) menciona que la ciudad no es lo
urbano. La ciudad es una base práctico-sensible, una
morfología, un dato presente e inmediato, algo que
está ahí: una entidad espacial inicialmente discreta,
es decir, un punto o mancha en el mapa, a la que
corresponde una infraestructura de mantenimiento,
unas instituciones formales, una gestión funcionarial
y técnica, unos datos demográficos, una sociedad
definible. Lo urbano, en cambio, es otra cosa al mismo
tiempo social y mental, que no requiere por fuerza
constituirse como elemento tangible, puesto que
podría existir como potencialidad, como conjunto
de posibilidades. Lo urbano es una gran posibilidad
maleable para mantener y crear circunstancias
más satisfactorias de habitar en un escenario de
ciudad. El equilibrio urbano entre proyectos de
ciudad donde predomine la razón y el control o
que en contraparte predomine proyectualmente una
postura emocional y de consumo exacerbado tendrá
siempre dificultades posibles; el justo equilibrio en
nuestra realidad urbana no es natural y tampoco es
alcanzable, más sin embargo es muy probable que
existan mejores posibilidades de recintos urbanos
para la humanidad que los actuales, lugares que
sean más cercanos al utópico punto de equidad que
se pueda lograr desde el conocimiento permanente
de la natural oscilación de la existencia en la ciudad.
Desde una perspectiva crítica se vuelve
37

�Vázquez Rodríguez

necesario, el análisis de la ideología dominante
en la ciudad de consumo, debe ser la base para
explorar la valorización simbólica del espacio y
la internalización de los patrones de consumo por
individuos, en la medida en que éstos sirven a la
reproducción de la sociedad capitalista ( Díaz y
Salinas, 2016: 112). La ideología dominante es
básicamente un campo de significados complejo
y conflictivo que, entre otras cosas, condiciona
el orden de posibilidad del consumo. En este
sentido, el trabajo ideológico estaría dirigido a
producir ciertos tipos de consumidores. No se
trata aquí de negar la libertad dentro de un margen
de elección del consumidor, sino cuestionar el
propio margen de elección y los condicionantes
que permiten hacer generalizaciones sobre estas
cuestiones. Al fin y al cabo, la demanda es un
impulso socialmente regulado y generado, sobre
el que intervienen desde la publicidad hasta la
imitación, pasando por patrones de políticas
concretas (Appadurai, 1986: 50).
Deliberando sobre una posible conclusión
ideológica, el centro de esta ideología de consumo,
se centra en el acto de comprar que se ha convertido
en algo básico para nuestra existencia, y la vida
moderna está siendo jugada en el lugar donde se
compra y no en el teatro, ni en el foro político,
ni siquiera en la familia (Oswald L. 1996, p.48)
. Consumir bienes y servicios en nuestra sociedad
actual tiene un significado y una función mucho
más allá de la superación de las necesidades
básicas de abastecimiento; es más bien un acto
fundamental en la constitución de una identidad
personal y social. Subsecuente a lo anterior, en
los últimos años los estudio relacionados con la
cultura de consumo tienen por objeto estudiar el
acto metafísico que significa comprar en el día de
hoy, pues formaría parte de procesos psicológicos
complejos en los cuales se crea y confronta la
identidad a través de los valores reales o simbólicos
de la adquisición de bienes y servicios. A través
de la compra, estilos, códigos y valores son
asimilados por los individuos en una producción
activa y comprometida de la relación ser sociedad
(De Simone L. 2009, p.3).
El consumo en sí y por lo tanto deberá ser
concebido no como un simple intercambio de
compras y ventas, ni tampoco un distintivo de la
estructura económica que da forma a nuestra vida
en el contexto contemporáneo, si no que deberíamos
de empezar a observarlo desde la lógica de un lugar
imaginario y simbólico para la representación del
38

sujeto y sus interacciones más profundas en la
cultura del consumo. El lugar físico, la urbe, juega
un papel definitivo, es el espacio público el que bajo
características de profundo estudio en el consumo
y sus dinámicas el que podría dar las claves en la
correcta constitución y diseño del espacio subjetivo
y generar efectos significativos de bienestar en los
cambios de modelo social.

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Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

39

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey.
Un análisis de caso.
Identifying cultural clusters in Monterrey city center. A case study.
Recibido: Junio 2018
Aceptado: Febrero 2019

Fabiola Garza-Rodríguez1

Resumen

Abstract

La cultura como herramienta de regeneración
urbana se utiliza desde hace varias décadas, dirigir
la revitalización de centros urbanos y barrios
degradados. Si bien existe una gran cantidad de
estudios que investigan el fenómeno, hace falta
ampliar el debate hacia la etapa del diagnóstico,
específicamente hacia el concepto del mapeo cultural
como herramienta de análisis urbano. Tomando
como caso de estudio el centro de Monterrey, el
artículo examina las manifestaciones de cultura en
el territorio a partir de la identificación de recursos
culturales en el tejido urbano. Se utiliza un método
mixto que conjunta datos cuantitativos con métodos
cualitativos de análisis como valoraciones de
actores clave, observación directa e investigación
documental. Los resultados muestran que el centro
cuenta con un rico tejido cultural dentro de su
trama urbana, el cual debido a la proximidad entre
unos y otros permite identificar un clúster cultural
en donde suceden dinámicas distintas al resto del
territorio. Esta investigación contribuye en mostrar
alternativas sobre como analizar la cultura en la
ciudad. En específico, el trabajo contribuye en el
uso y entendimiento de la técnica de mapeo cultural
como herramienta de diagnosis e instrumento de
análisis en un contexto latinoamericano.

The use of culture as a tool of urban regeneration
is not recent, since several decades ago, it has been
used as a preferred concept to direct the revitalization
of urban centers. Although there are large number
of studies that research the phenomenon, it is
necessary to broaden the debate towards the
diagnostic stage, specifically towards the cultural
mapping as a tool of analysis. Taking as a case
study the center of Monterrey, located at northeast
Mexico, the article examines culture in the territory
through the identification of cultural resources in the
urban center. We use a mixed method that combines
quantitative data with qualitative methods of
analysis like key actors narratives, direct observation
and documentary research. Results show that
the center has a rich cultural presence within its
urban plot, which due to the proximity between
each other allows us to identify the existence of a
cultural cluster where dynamics that are different
from the rest of the territory happen. This research
contributes to show alternatives on how to analyze
culture in urban geography, specially through the
use of cultural mapping in a Latin American context.

Palabras Clave:

Keywords:

Urban regeneration, Cultural mapping, Cultural
clusters, Center.

Regeneración urbana, Mapeo cultural, Cluster
cultural, Centro.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Instituto Universitario de Investigación en Ciencia y Tecnologías de la Sostenibilidad en la Universitat Politècnica de Catalunya, España; doctora en sostenibilidad. Correo electrónico: fabiola.grz@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

41

�Garza-Rodríguez

1. Introducción.
En una época en donde se ha estudiado de manera
extensa el fenómeno urbano desde diversas
disciplinas es necesario volver a los elementos
básicos para buscar nuevas respuestas para las
necesidades actuales. La cultura, por ejemplo, es
uno de estos elementos por moldear la sociedad
y por tanto, las ciudades. El carácter holístico
del concepto la hace aplicable a todas las áreas
del desarrollo pudiendo ser utilizada como
herramienta de desarrollo y planeación urbana
(Hawkes, 2001; García, 2004; Miles y Paddison,
2005). Donde su objetivo va desde mejorar la
imagen urbana hasta optimizar las condiciones
y calidad de vida de los habitantes (Bianchini y
Parkinson, 1993; Dinardi, 2012).
No es reciente utilizar la cultura para promover
el desarrollo sostenible urbano y por tanto,
regeneraciones urbanas (Bianchini y Parkinson,
1993; Hawkes, 2001; García, 2004; Miles y
Paddisson, 2005). Pero visibilizar los valores y
recursos culturales que existen en un determinado
lugar a partir de su reconocimiento para impulsar
el desarrollo local (Tavano Blessi et al., 2012;
Soini y Birkeland, 2014; Duxbury et al., 2016) es
la aportación que hoy en día produce.
La evolución hacia economías orientadas
a servicios sitúa a la cultura como motor de
desarrollo urbano. Se ha dejado de entender
a la cultura como solo arte y patrimonio para
considerarla un activo económico que genera
nuevas oportunidades, negocios y profesionistas
en la ciudad (Zukin, 1995) sirviendo a su vez
como herramienta de regeneración urbana.
El interés de esta investigación nace de analizar
la geografía de la cultura en lo urbano enfocado
en un contexto latinoamericano: la ciudad de
Monterrey. Ubicada al noreste de México,
Monterrey es una metrópolis dinámica, global y
vibrante que se desarrolla de manera acelerada
de cara a la globalización. Su crecimiento
económico, urbano y demográfico crecen a
ritmos acelerados. Monterrey es una de las
ciudades con mayor índice de desarrollo humano
(IDH) en México y entre las que más crecimiento
económico y aportación al producto interno bruto
(PIB) genera en el país. Sin embargo, la ciudad se
enfrenta ante una serie de problemáticas urbanas,
ambientales, sociales y culturales que necesitan
atenderse. Su crecimiento urbano ha sido

42

desmedido, deviniendo en un área metropolitana
extensa, aunado a esto, la crisis ambiental que
hoy en día enfrenta la ciudad la convierte en
una de las más contaminadas de Latinoamérica.
Por si no fuera poco, su centro urbano presenta
problemas de abandono, degradación, pérdida
de población y patrimonio. Éstas problemáticas
son generalizadas en los centros de ciudades
latinoamericanas, en donde el centro pierde
jerarquía por la consolidación de las periferias
(para ejemplos ver Rojas, 2004). A pesar del estado
en el que se encuentra el centro, se parte de la
idea de que tiene elementos culturales que pueden
reforzar la identidad colectiva y revitalizarlo
desde la perspectiva de la sostenibilidad cultural.
El centro cuenta con equipamientos culturales,
recursos patrimoniales y simbólicos que a partir
de su reconocimiento y revalorización pudieran
regenerar y convertir el centro en un ecosistema
urbano resiliente y sostenible.
El objetivo de esta investigación consiste
en analizar el centro de Monterrey a partir de la
concentración de recursos culturales dentro de
sus límites e identificar la existencia de clústers
culturales donde pudieran estar sucediendo
transformaciones urbanas alternativas a las
oficiales. La intención es visibilizar y analizar desde
una perspectiva distinta concentraciones de cultura
dentro de un territorio y entender las dinámicas
socio urbanas que los caracterizan. La aportación
es analizar el centro desde un conjunto de valores
culturales y que este método pudiera replicarse en
contextos urbanos distintos. El análisis contribuye
en el entendimiento de las dinámicas que suceden en
el centro de Monterrey a través de diversas fuentes:
documentación histórica, métodos cuantitativos
y las valoraciones de la comunidad local sobre el
territorio a modo de diagnóstico de cara a nuevas
investigaciones o intervenciones sobre el sitio.

2. Cultura, regeneración urbana y
sostenibilidad.
Los aspectos culturales del desarrollo sostenible
eran discutidos hasta hace poco desde el marco
social. La inclusión de la cultura como cuarto
pilar del desarrollo (Hawkes, 2001; Axelsson et
al., 2013) ha hecho que se desarrolle el concepto
de sostenibilidad cultural, ganado autonomía y
visibilidad. Se define como el reconocimiento de

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

la cultura en su entorno físico y social, identifica
el valor de expresiones existentes en cada lugar
a través de su patrimonio, geografía, historia,
estilo de vida, arquitectura, tradiciones locales
y costumbres, narrativas, fotografías, relatos y
memoria colectiva (Soini y Birkeland, 2014;
Duxbury et al., 2015).
El concepto de sostenibilidad cultural responde
a valores propios del siglo XXI que además son
de interés en la planeación urbana contemporánea
como: el empoderamiento ciudadano, la cohesión
social, la equidad, la identidad, la diversidad, el
sentido de pertenencia y la resiliencia urbana
(Oktay, 2011; Degen y García, 2012; Soini y
Birkeland, 2014).
La cultura como herramienta de intervención
urbana es un elemento esencial para el desarrollo de
la ciudad porque combate la inequidad social (Degen
y García, 2012) ayudando a mejorar aspectos socio
económicos (Miles and Paddison, 2005; Degen
y García, 2012) influyendo positivamente en la
competitividad urbana. Por lo tanto, por su potencial
para intervenir en la planeación urbana (Hawkes,
2001) es una alternativa viable para mejorar las
condiciones y calidad de vida (Axelsson et al., 2013;
Duxbury, 2014; Soini y Birkeland, 2014)
El marco de la sostenibilidad cultural permite
a gobiernos locales identificar recursos culturales
del entorno urbano para aplicar intervenciones de
forma estratégica y alcanzar objetivos de desarrollo
sostenible y comunitario. La cultura como
elemento y estrategia de desarrollo debe integrarse
a políticas públicas que reconozcan la ciudad
como un ecosistema vivo y cambiante compuesto
por una diversidad de recursos culturales. Antes
de generar políticas al respecto, estos recursos
deben ser reconocidos, cuestionados y valorizados
por la comunidad (Bianchini y Parkinson, 1993;
Bianchini y Ghilardi, 2007). Investigaciones
demuestran que utilizar la cultura para promover
la sostenibilidad genera impactos positivos tanto
en la reestructuración del tejido urbano como en
el desarrollo de comunidades locales (Lazarevic
et al., 2015; Cuachi-Santoro, 2016). Por lo tanto,
la sostenibilidad cultural no puede separarse de la
parte social, por lo que propone un acercamiento
integral y coalición entre políticas públicas,
academia, sector privado y sociedad civil (Soini y
Birkeland, 2014).
Las estrategias culturales que más se utilizan
en la ciudad van desde proyectos de regeneración
urbana basados en la creación de proyectos
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

emblemáticos o equipamientos culturales diseñados
por arquitectos de marca (Bianchini y Parkinson,
1993; Evans, 2005; García, 2004) como por
ejemplo, el Guggenheim de Bilbao (Valdés Lange,
2018) o la red de parques-biblioteca en Medellín,
Colombia (Duque Franco, 2015); hasta la creación
de industrias creativas o culturales (Landry, 2003;
Montgomery, 2003; Evans y Shaw, 2004), como
el Poblenou en los 90 en Barcelona (Martí-Costa y
Pradel i Miquel, 2011); o a partir de la creación de
políticas culturales orientadas en apoyar y respaldar
procesos de regeneración urbana existentes
mediante la inclusión de agendas culturales que
promueven eventos, exposiciones, conciertos o
festivales (Bianchini y Parkinson, 1993; Landry y
Bianchini, 1995; Duque Franco, 2015), como es
el caso del proyecto Capital Europea de la Cultura
(García, 2004).
Las estrategias culturales mencionadas no
deberían ser replicables arbitrariamente, ya que los
contextos urbanos, sociales y culturales de cada lugar
son distintos entre sí teniendo recursos y valores
propios que los conforman dándo un valor único a
la comunidad. Como una manera de sistematizar el
proceso de regeneración cultural a cualquier contexto,
es importante, primero, reconocer los recursos
culturales tangibles e intangibles del lugar. El valor
de reocnocerlos, consiste en que la comunidad los
reconozca como propios, fomentando regeneraciones
urbanas integrales, deviniendo en más oportunidades
de éxito. Una manera de identificar los recursos
culturales de determinado lugar es mediante mapeo
cultural. A continuación definiremos el concepto, su
origen y las formas en que se aplica como herramienta
de investigación y análisis.

3. El mapeo cultural como
herramienta de análisis socio
territorial.
La cultura es parte importante de la agenda urbana del
desarrollo (Dinardi, 2012), por lo que para proponer
estrategias que busquen la sostenibilidad, es necesario
valorizar los recursos culturales presentes en el
territorio para la toma de decisiones multi-sectorial
(Duxbury et al., 2015). La importancia de reconocer
elementos culturales radica en que componen el
ecosistema urbano, produciendo beneficios para sus
habitantes como calidad de vida y desarrollo humano
(Daniel et al., 2012).

43

�Garza-Rodríguez

El mapeo cultural es una alternativa utilizada
para cartografiar recursos culturales de un
determinado territorio. Instrumento que permite
la producción de conocimiento sobre un sitio o
comunidad para reconocer las características
culturales que los identifican. El mapeo cultural
debe ser visto a modo de diagnóstico para
proponer futuras estrategias de mejora y ayudar
en la toma de decisiones (Freitas, 2015; Chiesi
y Costa, 2015; Aliyah et al., 2017). Autores
como Duxbury et al., (2015) definen el concepto
como “modelo de investigación emergente”,
mientras que otros autores lo consideran más
como una herramienta de análisis (Freitas,
2015). Si bien, el enfoque entre autores difiere,
es importante manifestar la adaptabilidad del
concepto, pudiendo aplicarse para el fin que sea
requerido, ya sea como instrumento de análisis o
como método de investigación. Por lo tanto, su
aplicación y definición puede variar y adaptarse
de acuerdo a la necesidad. Un elemento que no es
negociable es la participación de la comunidad,
jugando un rol fundamental a partir de sus
valoraciones, reconocimientos y la puesta en
valor de los recursos culturales locales (Duxbury
et al., 2015).
Inicialmente, el concepto surge para investigar
y proteger la diversidad cultural en pueblos
indígenas (Crawhall, 2007; Duxbury et al., 205;
Freitas, 2015). Sin embargo, se puede ampliar
su uso hacia otros territorios y contextos,
especialmente el urbano (Bianchini y Ghilardi,
2007). El objetivo del mapeo cultural consiste en
identificar los recursos culturales de un lugar para
tener una especie de compilación para a partir de ese
reconocimiento, contribuir en la planeación urbana
y en la implementación de acciones y estrategias
orientadas hacia fomentar la sostenibilidad y la
resiliencia socio urbana del lugar (Freitas, 2015;
Duxbury et al., 2015; Aliyah et al., 2017). El
mapeo cultural centra su enfoque tanto en el medio
físico como en el social (Pillai, 2013). De ahí
que sea indispensable reconocer las valoraciones
de la comunidad local sobre el tejido urbano que
habitan, ya que solo a partir de las apreciaciones
locales es posible entender dinámicas existentes.
Los recursos culturales son tangibles e intangibles.
Los tangibles son cuantificables, espacios físicos
como equipamientos culturales, organizaciones
culturales, industrias culturales, patrimonio cultural,
arquitectura u otros elementos materiales (Duxbury
et al., 2015; Cuachi-Santoro, 2016; Jeannotte, 2016).
44

Los intangibles son cualitativos y se componen por
valores y normas, creencias, narrativas, historias,
memorias, relaciones, rituales, identidades y
sentido de pertenencia (Duxbury et al., 2015:02;
Longley y Duxbury, 2016; Cuachi-Santoro, 2016).
Uno de los principales retos del mapeo cultural es
cartografiar los recursos intangibles ya que al no
ser cuantificables, se complica su identificación
(Jeannotte, 2016). Sin embargo, su aportación
es de gran valor ya que le dan sentido al tejido
urbano por basarse en percepciones, valoraciones y
narrativas de la comunidad local respecto al entorno
donde habitan (Duxbury et al., 2015; Freitas, 2015;
Cuachi-Santoro, 2016; Jeannotte 2016).
Siguiendo ciertos métodos y herramientas
cualitativas es posible cartografiar recursos
intangibles. Un ejemplo es partir del análisis de
narrativas y memorias de actores clave y residentes
locales (Chiesi y Costa, 2015; Jeannotte, 2016;
Cuachi-Santoro, 2016), donde la finalidad es
proveer una descripción sustancial de los elementos
intangibles presentes. Las valoraciones locales
fomentan el sentido de pertenencia (Chiesi y Costa,
2015) y la identidad local (Cuachi-Santoro, 2016).
Por lo tanto, las valoraciones y percepciones de
actores clave son una herramienta efectiva para
construir mapas culturales que cuenten la historia
de un lugar. Capturar narrativas es un método
que se desarrolla de manera no lineal dotando de
significado a un lugar, por lo que su validación y
uso como material para mapear lo intangible debe
seguir validándose como método de evaluación y
reconocimiento del territorio.
Un mapeo cultural puede realizarse desde
estrategias top-down y bottom-up (Freitas, 2015;
Chiesi y Costa, 2015). La top-down se dirige
por expertos, orientada a conseguir beneficios
económicos basado en técnicas cuantitativas de
análisis (Freitas, 2015; Chiesi y Costa, 2015).
Mientras que la bottom-up es más colaborativa,
basada en técnicas cualitativas en donde los
residentes o actores locales definen el proceso
y las estrategias a seguir a partir de necesidades
locales (Freitas, 2015; Chiesi y Costa, 2015).
Dentro de los mayores retos del mapeo cultural
está utilizar estrategias adecuadas para equilibrar
la preservación de recursos culturales y por otro,
implementar estrategias que promuevan el desarrollo
sin comprometer la pérdida de identidad o vitalidad
urbana (Hawkes, 2001; Freitas, 2015; CuachiSantoro, 2016). Además, el mapeo cultural ayuda a
reconocer la existencia de zonas de concentraciones
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�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

de cultura o clúster culturales. La identificación de
un clúster cultural permite entender las dinámicas
del territorio, influyendo de manera positiva en
la planeación urbanística. Permite la creación de
políticas públicas culturales y urbanas, asignación
de fondos, creación o mejora de infraestructura,
planeación pública urbana (Duxbury et al., 2015;
Freitas, 2015), implementación de turismo cultural,
rutas y paseos culturales, así como estrategias de
regeneración urbana enfocadas en la recuperación
de patrimonio cultural, histórico y arquitectónico
(Cuachi-Santoro, 2016).

4. Los clústers de sostenbilidad
cultural.
El mapeo cultural reconoce la localización y
distribución de recursos culturales geográficamente.
Ayuda a identificar zonas donde se concentran
recursos culturales o se da una determinada
actividad. Un clúster cultural es una zona que
presenta concentración de equipamiento e industrias
culturales, acompañado de políticas de desarrollo
enfocadas a la generación y/o distribución de
servicios culturales que mejoran la economía y
competitividad de la ciudad (Zukin y Braslow,
2011; Zarlenga et al., 2016).
Los clúster culturales favorecen la revitalización
de un área –abandonada o no- a partir del desarrollo
económico y las actividades generadas por la
cultura. Se producen desde diversas dinámicas
sociales como a partir de la concentración espacial
de industrias culturales, lo que genera beneficios
económicos por su proximidad (Miles y Paddison,
2005; Zarlenga et al., 2013). Un ejemplo es el
barrio de las industrias de la cultura (Cultural
Industries Quarter) en Sheffield, Inglaterra el cual
se compone por una concentración de más de 100
empresas destinadas a la cultura en una zona del
centro de la ciudad (Moss, 2002). También estan
aquellos producidos a partir de concentración de
equipamientos culturales, los cuales usualmente se
planean desde una iniciativa política que favorece
la economía de escala (Miles y Paddison, 2005;
Zarlenga et al., 2016). Como ejemplo podemos
mencionar la Isla de los Museos en Berlín, en
donde en un área determinada se concentran 5
museos. Otros clúster culturales se producen bajo
una estrategia de regeneración que involucra la
creación de distritos culturales para potenciar
zonas de la ciudad, creando espacios mixtos de
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difusión y consumo cultural (Zarlenga et al., 2016).
Un ejemplo de esta tipología es el Temple Bar en
Dublín, barrio donde se concentra gran cantidad
de equipamientos culturales y artísticos, y que a
su vez también es sede de mercados, industrias y
eventos culturales. Su modelo de consolidación
y gestión se diferencía del resto porque surge
desde la iniciativa pública mientras que después
es la iniciativa privada junto con la sociedad civil
quienes genera dinámicas de acción e intervención
desde el ámbito cultural, creativo y/o de ocio
(Zarlenga et al., 2016).
Los tres modelos se producen a partir de
iniciativas top-down por parte del sector público
o asociaciones entre público-privados (Bianchini
y Parkinson, 1993; Miles y Paddison, 2005).
También existe un modelo alternativo: clúster
culturales producidos a partir de dinámicas de
barrio, desde enfoques bottom-up, sin planeación
política o administrativa que los sustente y que
han logrado regenerar tanto el tejido social como
urbano (Zarlenga et al., 2016). Surgen desde
dinámicas bottom-up, en donde los residentes
junto con creadores y consumidores de diversas
formas de cultura generan una concentración
urbana de espacios y movimientos culturales
produciendo efectos positivos (Landry, 2003).
Uno de los casos más representativos es el de Villa
Crespo, barrio argentino que se transforma a partir
de la gran cantidad de artistas que se asientan allí,
favoreciendo la economía y recuperación del lugar.
Los beneficios producidos por los clúster culturales
van desde ámbitos estéticos, urbanos, económicos e
inclusive sociales, debido a la densidad de relaciones
e intercambios que suceden entre agentes (Markusen,
2007; Wu, 2005; Zarlenga et al., 2016). Los procesos
bajo los cuales se producen los clusters culturales
permite diferenciar las características y dinámicas
de consolidación y funcionamiento, permitiendo
reconocer el territorio de manera más integral a partir
de estrategias específicas de intervención, actuación
y conservación.

5. Metodología.
Para identificar la existencia de clúster culturales se
utiliza una combinación de métodos cuantitativos,
cualitativos y cartográficos. Se parte del análisis
urbanístico junto con su historia y evolución, así
como del planeamiento y las políticas implementadas
anteriormente (Garza-Rodríguez, 2015). Se hace
45

�Garza-Rodríguez

una caracterización socio demográfica a escala de
Área Geo Estadística Básica (AGEB), -unidades
territoriales utilizadas por el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI)-, junto con un
levantamiento cartográfico de los recursos culturales
tangibles, realizado a partir de búsqueda en bases de
datos del INEGI. Una vez obtenidos los datos, se
categorizan las variables culturales en: (1) Espacio
Público, (2) Espacios Culturales Independientes
(ECI), (3) Equipamientos Culturales, (4) Centros
Educativos y (5) Elementos Patrimoniales-Simbólicos
(ver tabla 2); se aplica un ratio de 600 metros a cada
categoría por ser la distancia recomendada que
favorece la proximidad (Rueda et al., 2013).
Cuadro 1. Categorización propuesta para cartografiar
Recursos Culturales Tangibles.

15 entrevistas en total, en donde el objetivo es
emplear una muestra representativa a través de
un análisis en profundidad y no en extensión.
Los informantes se elijen por su interés por
mejorar el centro. Se busca que tengan distintos
perfiles para obtener respuestas diversificadas.
La entrevista está compuesta por 14 preguntas
semi-estructuradas, donde se pregunta sobre
los espacios urbanos que conforman el clúster,
sobre la existencia y valoración de espacios
públicos y áreas verdes, sobre cuáles son
los más utilizados y por quién, sobre el tipo
de población que los frecuenta. Se pregunta
también sobre características arquitectónicas del
clúster: si existen edificaciones representativas o
identificativas y cuales tienen mayor valor para
la comunidad. También se explora si el clúster
cuenta con grupos u organizaciones culturales, y
de ser así, identificarlos y responder cuales son los
más activos. La entrevista termina preguntando
sobre los cambios urbanos sucedidos en la zona,
sobre quien los ha promovido, si ha mejorado o
empeorado y con propuestas de mejora para el
barrio. Consideramos las entrevistas como una
especie de cartografía verbal que nos permite
dibujar y entender desde un sentido narrativo el
centro de Monterrey y el clúster cultural.

Fuente: Elaboración propia.

El ratio permite generar un mapa de calor de
Intensidad Cultural. En él, se visualizan zonas del
territorio con mayor densidad o concentración de
recursos culturales. Obtenido el mapa de calor
se cruza en formato vectorial información socio
demográfica a nivel de AGEB -la única disponiblepara analizar el perfil socio-demográfico.
Se distinguen 3 niveles de intensidad en el
mapa de calor: alto, medio y bajo. Las intensidades
hacen referencia a la proximidad de recursos
culturales. Bajo significa poca proximidad entre
ellos, mientras alto significa alta proximidad. Por
lo tanto, se identifica el clúster cultural a partir
de la alta proximidad de sus recursos. Una vez
identificado, se sigue con la valoración de recursos
culturales intangibles mediante la aplicación de
entrevistas en profundidad a informantes clave
que habitan dentro del clúster. El perfil de los
informantes está compuesto por académicos,
representantes vecinales, de colectivos y de
espacios culturales independientes. Se realizan
46

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

6. Resultados.
A continuación se muestran los resultados obtenidos
de acuerdo a la distribución espacial de los recursos
culturales tangibles, mostrando su localización
en el territorio y la proximidad entre unos y otros.
Además se discuten y analizan las valoraciones
de actores clave sobre el clúster identificado, con
la finalidad de que en conjunto, tanto el análisis
de la distribución espacial como las valoraciones,
permitan generar una diagnosis sobre las dinámicas
generadas dentro del clúster cultural.
Identificación de clúster culturales en el centro
de Monterrey mediante mapa de Intensidad
Cultural.
El centro de Monterrey es un territorio que cuenta
con un fuerte tejido cultural desde el enfoque de
proximidad, ya que casi todo el polígono está
cubierto por una tipología específica de recursos

culturales (ver fig. 1). De estos recursos, en el
centro predominan los Elementos SimbólicosPatrimoniales los cuales se conforman por
Monumentos Históricos, Centros Espirituales y
Religiosos y Patrimonio Histórico-Arquitectónico.
Los Centros Educativos son los recursos culturales
que después de los Elementos SimbólicosPatrimoniales predominan; éstos se componen
en su mayoría, por universidades, preparatorias
y escuelas secundarias. Resulta irónico que los
Equipamientos Culturales son los que menor
presencia tienen en el centro de Monterrey, los
cuales se pensaba podrían predominar. En cuanto
al Espacio Público, compuesto por plazas y áreas
verdes, si bien son escasas, su principal ventaja es que
al menos dos de ellos son grandes espacios públicos
como es el cerro del Obispado, la Macroplaza y el
Parque Fundidora, aunque aún así, son insuficientes.
Investigaciones señalan que una ciudad con áreas
verdes de calidad produce orgullo ciudadano porque
genera entornos saludables tanto para el capital social
como para el natural (Oktay, 2011).

Figura 1. Mapa del total de recursos culturales cartografiados en el centro de Monterrey.

TOTAL VARIABLES

Fuente: Elaborado por Helena Grau y la autora.

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47

�Garza-Rodríguez

Figura 2. Mapa de calor de intensidad cultural en el centro de Monterrey.

MAPA DE CALOR DE INTESIDAD CULTURAL

Fuente: Elaborado por Helena Grau y la autora.

Los cálculos arrojan resultados similares para
cada nivel de intensidad (ver tabla 1), por lo que no
representan diferencias significativas entre zonas.
Es importante aclarar que estos cálculos se obtienen
del Censo de Población disponible más reciente
el cual data del 2012, antes de que se produjeran
algunas de las transformaciones urbanísticas
ligadas a la gestión y promoción cultural del
centro. Los resultados muestran, aparentemente,
que las características de la población habitante
en el centro a inicio de la década eran bastante
homogéneas, por lo que es necesario contrastarlo
desde un enfoque cualitativo para valorar si se han
producido cambios en estos términos.

El mapa de Intensidad Cultural permite
reconocer el centro a partir de la distribución y
proximidad de los recursos culturales existentes
y conocer características socio demográficas
y económicas de la población que habita en
cada intensidad, como por ejemplo la edad de la
población, la Población Económicamente Activa
(PEA), Ocupados, Desocupados, población de 18
años y más con educación pos-básica, es decir,
educación más allá del nivel secundaria y las
viviendas particulares habitadas. A partir de estas
variables es posible entender el territorio desde
características socio demográficas y económicas.

Cuadro 2. Resultados en porcentaje del perfil socio-demográfico por intensidades
(valores relativos a la población de cada grado de intensidad).

48

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

Sin embargo, este análisis cuantitativo no
demuestra el impacto que ha tenido la cultura en
el entorno urbano, es decir si se han producido
fenómenos urbanos diferenciados, desde procesos
top-down o bottom-up y que además, ayuden a
profundizar si ha habido efectos sobre su población.
Es por ello que recurrimos al análisis cualitativo
partiendo de revisión documental, histórica y de la
planificación urbana y, muy especialmente a partir
de las entrevistas realizadas a actores clave con la
finalidad de responder a este gap.
Construyendo una narrativa: Valoraciones locales
del clúster cultural.
El clúster cultural identificado representa un área
territorial de 150 hectáreas. El mapa (Fig.2) identifica
la concentración de recursos culturales en el centro de
Monterrey. Se contabilizan 96 recursos culturales, de
los cuales 31 son elementos simbólico-patrimoniales,
31 son Espacios Culturales Independientes, 20
son Centros Educativos y 14 son Equipamientos
Culturales. En cuanto al espacio público, éste suma
un total de 14 hectáreas entre plazas públicas y áreas
verdes, representando el 21% del territorio del clúster.
La población que habita en la intensidad alta es del
9%, valor relativo a la población total del centro. En
valores relativos al clúster, la estructura poblacional se
conforma mayormente por población adulta (43%),
mientras que el 18% es población mayor a 65 años.
La población infantil y joven se mantienen constantes
(entre el 13% y 14%). El 50% de los habitantes son
económicamente activos, mientras que el 56% cuenta
con estudios más allá de la preparatoria (bachiller),
lo que refleja que la población que habita en el
centro cuenta con un nivel educativo alto. De 68%
de viviendas totales, solo 38% están habitadas dentro
del clúster, lo que indica que un 30% de las viviendas,
poco menos de la mitad, están en situación de
abandono. En resumen, los resultados muestran que
el centro de Monterrey cuenta con un clúster cultural
compuesto por una diversidad de recursos culturales
tangibles, mientras que la estructura poblacional
que habita próximo a estos recursos es mayormente
adulta, seguida de población envejecida, población
que además cuenta con alto nivel de estudios.
Partiendo del reconocimiento de estas
características, pasamos a analizar las valoraciones
obtenidas a través de las entrevistas. Analizaremos a
partir de narrativas o story-telling (Jeannotte, 2016),
los resultados obtenidos con la finalidad de crear una
discusión analítica sobre lo que perciben los actores
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

clave sobre los recursos culturales del centro.
Los entrevistados reconocen el centro de
Monterrey como un tejido urbano que contiene
elementos culturales de gran valor por ejemplo,
a partir de sus equipamientos culturales o zonas
de interés cultural como monumentos históricos.
El interés por “devolverle la vida al centro” es un
discurso que ha estado presente constantemente en
la administración municipal, ya que reconocen que
desde hace varias décadas el centro se ha convertido
en un lugar deteriorado, lo que ha devenido en
despoblamiento y a su vez, en mayor inseguridad
y abandono. Esto es algo que tienen claro los
entrevistados, por una parte reconocen que el centro
cuenta con muy poca población habitante, pero
por el otro, argumentan que en el día es un lugar
dinámico donde se dan actividades relacionadas
principalmente al comercio y servicios. Argumentan
que el abandono se presenta en las noches, cuando
el centro se vacía de la población que trabaja ahí. Se
reconocen los esfuerzos que tanto la administración
estatal como municipal han realizado por regenerar
y revitalizar el centro, materializándose a partir de
propuestas de regeneración urbana para dinamizar
la zona. Por ejemplo, la primer regeneración urbana
que tiene lugar en el centro es la que se da para
construir la Macroplaza a inicios de la década de los
80. Después de este proyecto de regeneración que
implicó la destrucción de manzanas que contenían
edificaciones de carácter histórico-patrimonial,
siguieron otros proyectos de regeneración de gran
escala como la construcción del Museo de Historia
Mexicana junto con el pequeño canal Santa Lucía
que años después recuperaría de manera artificial el
“ojo de agua” creando un gran espacio público que
conecta la Macroplaza con el Parque Fundidora.
Las estrategias bajo las cuales se producen
las regeneraciones urbanas en el centro se han
producido desde modelos top-down, a partir
de proyectos creados, diseñados, gestionados y
financiados por el sector público. Sin embargo, estas
regeneraciones que involucran gran inversión y que
además, tienden hacia la monumentalidad, no han
logrado los objetivos esperados. Prueba de ello es
el abandono generalizado que aún prevalece y que
sigue extendiéndose. Si bien, se han creado nuevos
equipamientos junto con mejoras en la calidad del
espacio urbano, esto ha sido a costa de la pérdida y
destrucción de patrimonio histórico y arquitectónico
construido y el desplazamiento de la población,
como lo ilustra el siguiente argumento:

49

�Garza-Rodríguez

“De entrada aquí hubo un proceso de
urbanización autoritario para construir lo
que es la Macroplaza, hubo una expulsión de
muchísimas familias, la destrucción de muchas
casas, hogares, esa expulsión hizo que crecieran
otras zonas de la ciudad…” (Representante de
colectivo).
La migración de población se pude ver
influenciada por diversos factores, en algunos
casos por la pérdida de identidad colectiva la
cual se relaciona directamente con la pérdida del
sentido de pertenencia entre residentes locales.
En ocasiones, el desplazamiento responde a
fenómenos orientados al encarecimiento de la
zona, al término conocido como gentrificación. El
sentido de pertenencia refleja las experiencias en
un lugar, pero también los significados culturales,
religiosos, históricos y personales vividos en el
sitio, esto es lo que moldea interacciones sociales
pasadas y actuales (Chapin y Knapp, 2015), de ahí
la importancia de mantenerlo vigente.
Por otro lado, reconocer y preservar el
patrimonio cultural permite entender la historia
del lugar, siendo un punto de partida de cara
hacia regeneraciones y políticas urbanas que
consideren el perfil cultural (Cuachi-Santoro,
2016). Por lo que la conservación del patrimonio
cultural, histórico y arquitectónico podría ser un
elemento que refuerce el sentido de pertenencia
de la comunidad.
Por ejemplo, en el clúster identificado, un
30% de las viviendas están abandonadas. El
abandono no sólo es visible en viviendas, sino
también en espacios públicos, locales comerciales,
construcciones sin terminar, así como calles enteras.
La principal causa que produce esta situación es
que no existe un programa de fomento público
que promueva la rehabilitación y/o ocupación de
estos lugares o algún tipo de subsidio que permita
el acceso a vivienda en el centro. Acciones como
éstas, han logrado rehabilitar y repoblar centros
de ciudad en otros contextos, como por ejemplo,
en Santiago de Chile (Contreras Gatica, 2011).
El enfoque que el sector público ha puesto en
marcha para regenerar el centro es a través de de
planes y programas de regeneración urbana que no
terminan por consolidarse debido a factores como
falta de continuidad en administraciones o falta de
presupuesto. Por su parte, el sector privado impulsa
regeneraciones a partir de la construcción de
edificios de usos mixtos, usualmente construcciones
50

verticales de gran altura con el que buscan ‘redensificar’ el centro y resolver el tema de vivienda.
Sin embargo, aún está por verse que tanto resuelven
estas estrategias ya que el público al que se dirigen
tiende a ser de un estrato medio - medio alto y las
opciones de vivienda no son muy atractivas.
“El abandono es importante, hemos dejado
de pensar en el centro como un lugar habitable,
hay muchas casas abandonadas y no hay un
seguimiento, ni un programa para reactivarlo”
(Representante de colectivo).
La zona en donde se ubica el clúster cultural
se caracteriza por ofrecer dinámicas económicas,
sociales y culturales heterogéneas. El uso de
suelo está destinado a bares, discotecas, antros,
turismo y a la escena cultural (museos, galerías
de arte) de Monterrey y en menor medida, con
uso de suelo habitacional. Destaca por ejemplo, el
caso del polígono del Barrio Antiguo. Conocido
como el centro histórico de la ciudad, desde hace
más de 20 años se ha convertido en el polo de
ocio nocturno del centro y del área metropolitana.
Esto ha originado que el sector público produzca
actuaciones urbanísticas enfocadas en mejorar su
imagen urbana a través de intervenciones estéticas
(Prieto González, 2011). El polígono también
se caracteriza por ser sede de la escena cultural y
bohemia de la ciudad, con la presencia de artistas
que tienen sus talleres de arte en el barrio junto con
comercios destinados a la venta de antigüedades,
creación de mobiliario o espacios que promueven
el arte y la cultura. Una de las desventajas de la
actividad nocturna del Barrio Antiguo es que ha
provocado malestar y descontento entre residentes
locales, generando desplazamiento de población
y pérdida de identidad. Los establecimientos
nocturnos además de alterar el contexto urbano y
poblacional alteran la tipología arquitectónica al
modificar construcciones declaradas patrimonio
arquitectónico. A pesar de estar catalogadas por
instituciones públicas de protección del patrimonio
como el Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH), no son protegidas para evitar su
modificación y/o destrucción. Con el paso de los
años estos sucesos generan pérdida de identidad y
desarraigo del lugar por no conservar la arquitectura
original, ni promover dinámicas que reflejen su
pasado histórico y que mantengan presente la
memoria colectiva.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

“Barrio Antiguo es la zona de antros y galerías
de arte, se ha tratado de decir que ahí hay una
comunidad pero en realidad es una comunidad
de negocios, no de habitantes” (Representante de
colectivo).
Por otra parte, dentro del clúster se encuentra el
Barrio de La Luz, polígono orientado a las artes y
oficios del Monterrey antiguo. El barrio era lugar
de talleres y espacios destinados a ofrecer servicios
como sastrerías, carpinterías, joyerías, talleres
de arte, ferreterías, zapaterías. Hoy en día, aún
permanecen algunos de estos establecimientos,
reforzando esta identidad. Es el caso, por ejemplo
de una ferretería que tiene más de 30 años en el
barrio, de un taller relojero o del taller de piñatas
del barrio. La permanencia y conservación de
los pequeños comercios es un fenómeno que se
reconoce como parte del barrio, dándole un valor
añadido a su tejido socio urbano por reforzar su
identidad como área destinada a ofrecer servicios
culturales específicos. Algo similar sucede en el
barrio de Savamala en Serbia, en donde iniciativas
culturales independientes han logrado impulsar
y revitalizar culturalmente esta área a partir de
enfoques bottom-up (Lazarevič et al., 2015).
Las entrevistas permiten saber que el Barrio de
la Luz ha sido uno de los pocos que no ha perdido
población. A inicios del 2013, en el polígono se
ha dado un fenómeno interesante de aparición
de espacios culturales independientes (ECI)
destinados a talleres de arte, galerías, librerías,
escuelas artísticas y cafés culturales que surgen
desde la misma sociedad civil, apareciendo de
manera autónoma para llenar el gap cultural
que la actuación pública ha dejado en la ciudad.
De paso ayuda a promover la descentralización
de la cultura. El análisis de recursos culturales
previamente realizado arroja la existencia de una
marcada concentración de espacios culturales
en el barrio, contabilizándose alrededor de 20.
Esta proliferación de espacios culturales ha
desencadenado efectos positivos tanto en la
población como en el tejido urbano del lugar
ya que al estar agrupados en un determinado
lugar, las redes colaborativas entre artistas,
dueños, habitantes y ocupantes de los espacios
han reforzado la identidad colectiva del barrio.
Las redes sociales contribuyen en mantener la
vitalidad del lugar ya que se utilizan para publicar
eventos, talleres, conferencias o festivales,
permitiendo mayor difusión. La escala de barrio
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

permite que haya un reconocimiento entre los
habitantes y ocupantes del barrio, generando
confianza entre vecinos.
“Toda la gente se conoce, esta lleno de
lugares como comercios pero culturales porque
tienen una gran parte de cultura por ejemplo la
ferretería, la papelería, o sea cosas que ya en
otros lugares no existen” (Activista del clúster).
Por otro lado, los edificios arquitectónicos
que más valor tienen para la comunidad varían
de un lugar a otro dentro del clúster. Al contener
un espacio territorial tan amplio, se visibiliza la
existencia de distintas realidades arquitectónicas
dentro de su tejido. Por ejemplo, en la parte sur
del clúster, las edificaciones que más valor tienen
para la comunidad local son los equipamientos
culturales y religiosos. Esto se debe a que en la
zona predominan estos equipamientos, los cuales
tienden hacia la monumentalidad y a lo simbólico.
Entre los más representativos destacan el Palacio de
Gobierno Estatal, la Capilla de los Dulces Nombres
y el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO),
por mencionar algunos. Todos ellos corresponden
a épocas distintas de construcción y a movimientos
arquitectónicos muy distintos entre sí.
“La Capilla de los Dulces Nombres tiene
un valor histórico […] el Palacio de Gobierno
Estatal es muy importante, es un símbolo de
la ciudad, del poder, pero también es símbolo
turístico, de identidad, también es el lugar por
excelencia de las protestas, de meetings políticos,
huelgas de hambre” (Investigador).
Por otro lado, en la parte norte del clúster,
las edificaciones que más valor tienen para la
comunidad son la iglesia de la Luz y la plaza. Esto
se considera lógico ya que es de los pocos barrios
-sino es que el único- que dentro de su forma
urbana cuenta con plaza e iglesia propia. La plaza
es un lugar de recreación y ocio para los habitantes,
siendo el punto de reunión vecinal. También
destacan casonas antiguas de estilo neocolonial,
las cuales no están catalogadas como elementos
patrimoniales pero representan un fuerte valor
para la comunidad ya que son ejemplo tangible
del pasado histórico del barrio. Las entrevistas
identifican que se cuenta con un alto grado de
reconocimiento del paisaje urbano por parte de
los entrevistados. Sin embargo, el problema al que
51

�Garza-Rodríguez

se enfrentan la mayoría de los inmuebles es que
no están protegidos por instituciones del sector
público, por no aparecer dentro de un catálogo de
protección. En la zona norte del clúster no se han
dado procesos de depredación de patrimonio o de
arquitectura tan graves e invasivos como los que
se han dado en otras partes del clúster, en donde
ha habido procesos de destrucción del patrimonio
de manera más generalizada. El derrumbe de
los inmuebles, sepulta la identidad y memoria
arquitectónica del lugar, la cual se sustituye
por nuevas edificaciones que contrastan con la
tipología de escala del centro, convirtiéndose en
el peor de los casos, en áreas de estacionamiento.
La pérdida del patrimonio construido no es
un fenómeno aislado del centro de Monterrey.
Sucede en todo el mundo, desde Dublín, con la
inminente destrucción del edificio histórico y
protegido Boland’s Mill, como parte de un plan
de regeneración urbana para modernizar la zona,
hasta la ciudad de Buenos Aires, en donde una gran
cantidad de patrimonio arquitectónico se ha perdido
para dar lugar a nuevas edificaciones o plazas
de estacionamiento público. La importancia de
revalorizar y conservar edificaciones patrimoniales
-o de valor para la comunidad- radica en que
contribuyen en la consolidación de la identidad
colectiva de los habitantes y en su sentido de
pertenencia (Cuachi-Santoro, 2016). Proteger y
revalorizar el patrimonio es uno de los grandes retos
para alcanzar la sostenibilidad cultural en la ciudad,
ya que una de sus premisas clave es poner en valor
las características locales del lugar.
Una forma en la que se manifiesta un
intento de recuperación y rehabilitación del
espacio urbano del centro se produce a partir
de la realización de actividades culturales. Por
ejemplo, está el que se da los domingos en el
Barrio Antiguo con el ‘Callejón del Arte’ o
‘Callejón Cultural’, en donde una calle que
atraviesa el barrio es cerrada a la vialidad (9am8pm) para convertirse en un bazar cultural
que ofrece artesanías, antigüedades y obras de
artistas locales. La venta se complementa con la
presencia de escenas artísticas como conciertos
o representaciones de arte escénico en la calle. El
Callejón del Arte surge a inicios del 2004 como
un programa público para promover la cultura
en la ciudad, el cual se ha mantenido a lo largo
de 18 años. Como en todo, hay opiniones a favor
y en contra del proyecto. Residentes locales
están en descontento por la ocupación invasiva
52

alrededor de sus viviendas. También hay quien
dice que las intenciones en un inicio eran buenas
y positivas y que hoy en día, el Callejón del Arte
se ha convertido en un tianguis. Sin embargo,
lo destacable en una ciudad en donde hay poco
espacio público y se hace poca vida en la calle
es la dinámica generada alrededor de esta
actividad, que se mantiene a lo largo de los años
y que además, permite el recorrido peatonal de
una calle que normalmente solo es transitable en
coche. Con el paso de los años, ha ido en aumento
la ocupación de inmuebles en los alrededores del
callejón como restaurantes, librerías, y galerías
de arte. Produciendo una mayor atracción para
los habitantes de la ciudad creando mayor
espacios de recreación y ocio que promuevan la
vida en la calle. Otras manifestaciones culturales
alternas que se dan en el clúster son a partir de la
generación de eventos, festivales, conciertos al
aire libre y expresiones de arte urbano.
“Ahora hay mucho arte urbano en varias
paredes de calles de toda esta zona, arte urbano
que ha sido de artistas urbanos individuales o
por ejemplo del festival Callegenera, este festival
el año pasado fue puro centro de la ciudad,
todo lo hicieron en el centro y los murales están
increíbles”(Líder de colectivo).
La mayor cantidad de manifestaciones artísticas
y culturales que tienen lugar en el centro ocurren
dentro del clúster, esto se explica debido a la alta
concentración de artistas y espacios de carácter
cultural ubicados allí. Un ejemplo de manifestaciones
artísticas son las expresiones de arte urbano
realizadas en propiedades privadas con permiso
de los dueños. Se realizan murales urbanos con la
finalidad de transformar de manera visual la estética
del barrio, argumentando que es preferible ver una
obra de arte urbano en un edificio que verlo en estado
de abandono, degradado y sin mantenimiento; de
esta forma, los murales se convierten en una forma
de acercar el arte a los ciudadanos además de ser un
indicador de resistencia social ante el abandono de
los inmuebles.
“La barda de enfrente estaba bien fea y
buscamos quien se la quería aventar y ‘El Doce’
(artista visual local) se la aventó y mejoró
mucho con el grafiti y los arboles; ya no se ve
abandonado” (Dueña ECI).

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

En ciudades mexicanas como en Xanenetla,
en Puebla, el muralismo urbano ha sido utilizado
como estrategia de regeneración urbana, realizada
desde un enfoque bottom-up. A través de él, se
fortalece la identidad colectiva del barrio y la
cohesión social, produciendo una revalorización
cultural del lugar y actuando a modo de resistencia
hacia procesos de gentrificación (Kurjenoja e
Ismael, 2015). Por lo tanto, el muralismo y el arte,
son alternativas para mejorar la imagen urbana
del lugar produciendo efectos positivos en los
residentes como apropiación del espacio, sentido
de pertenencia y valorización. Ejemplos como este,
también suceden en el centro de Monterrey, como
el caso del barrio del Nejayote, barrio degradado
y abandonado que ha transformado su imagen
urbana a través de la mejora estética de sus aceras,
creando imágenes relativas a la identidad local de
la ciudad mediante la técnica del trencadís, esto es,
con pedacería de mosaicos de colores.
Por último, se ha visto la llegada de nuevos
vecinos, sobre todo en la parte norte del clúster,
jóvenes artistas en busca de un lugar con dinámicas
de barrio, -tan difíciles de encontrar hoy en día
en la ciudad-, en donde es posible hacer vida de
manera compacta. Esta cualidad urbana atrae a
jóvenes artistas a ubicar sus galerías, talleres de
arte o espacios culturales en esta zona, por ser
uno de los pocos lugares en el centro –si no es que
el único- en donde se puede vivir de manera más
cohesionada y alternativa a lo que conocemos en
la ciudad.
Los resultados obtenidos reconocen que dentro
del clúster cultural existen distintas zonas compuestas
por características específicas muy diferenciadas
como uso de suelo, perfil de población, elementos
arquitectónicos, dinámicas culturales que no pueden
valorizarse desde una visión generalizada. Por lo
tanto, el clúster cultural se diferencia en dos nodos
que responden y provocan distintas valoraciones y
percepciones, los cuales se analizarán de manera
independiente en futuras publicaciones. Esto con
la finalidad de reconocer qué estrategias tanto
urbanas como sociales y culturales se desarrollan en
cada nodo para entender dinámicas y procesos de
regeneración urbana alternos.

7. Conclusión.
Este trabajo contribuye al estudio de la
sostenibilidad cultural en el urbanismo y en
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

las formas en que la cultura se manifiesta en la
geografía urbana, específicamente el trabajo
contribuye en el uso y entendimiento de la
técnica de mapeo cultural como herramienta de
diagnosis e instrumento de análisis socio urbano
en un contexto latinoamericano. La investigación
explora a través de la revisión de literatura
científica las formas en que la cultura se materializa
como estrategia y herramienta de regeneración
urbana a través de proyectos y/o actividades
culturales específicas en el territorio urbano. En
los últimos años se ha reconocido la importancia
de la cultura como elemento y motor de desarrollo
urbano (Degen y García, 2012; Jeannotte, 2016),
por lo que su uso como respuesta a problemáticas
socio urbanas cada vez es más utilizado por el
abanico de intervenciones que puede generar
(Zukin, 1995; Miles and Paddison, 2005). De
esta forma, la cultura se torna el mecanismo de
transformación, ejerciendo un rol integrador
entre esferas que actúa como conciliador entre
instituciones y actores (Lazarević et al., 2015).
En el caso del centro de Monterrey, el
mapeo cultural ayuda a conocer la distribución
geográfica de los recursos culturales del territorio,
identificando un clúster reconocido a partir de la
concentración de recursos culturales. Se identifica
una zona en donde existe un mayor grado de
concentración o densidad de recursos culturales
en el territorio, de esta forma se reconocen zonas
en donde se da una mayor actividad cultural
en el centro, a partir de los recursos culturales
tangibles ahí presentes. En el clúster cultural
identificado existen realidades y procesos de
regeneración y consolidación distintos. Por una
parte, está la zona que corresponde a un modelo
orientado a la concentración de toda clase de
equipamientos desde culturales y educativos
hasta de consumo y ocio nocturno (MacroplazaBarrio Antiguo), mientras que otra zona está
produciendo dinámicas culturales a partir de
aglomeración de artistas y espacios culturales que
trabajan de manera colaborativa por mejorar el
barrio, influyendo de manera positiva en mejorar
la cohesión social de la zona (Barrio La Luz).
El presente estudio debe verse como un
modelo estratégico para futuras investigaciones
y propuestas de intervención urbanística desde la
perspectiva cultural. Donde se consideren tanto
equipamientos culturales como actividades e
implementación de políticas públicas urbanas para
mejorar el estado actual del centro desde un enfoque
53

�Garza-Rodríguez

cultural. Finalmente, se reconoce que hacen falta
más contribuciones de sentido práctico hacia la
búsqueda de la relación entre regeneración urbana
y sostenibilidad cultural, así como manifestaciones
en el entorno socio urbano, sobre todo en el ámbito
latinoamericano. Este estudio pretende ser una
primera aproximación, sin embargo se reconoce la
necesidad de considerar más factores que ayuden a
tejer la realidad cultural de un territorio desde los
agentes que la provocan, a partir de sus dinámicas
generadas e intervenciones realizadas.

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56

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces.
Habitat without roots.
Recibido: Octubre 2017
Aceptado: Enero 2019

Carlos Gándara Woongg1
Cuauhtémoc Robles Cairo2

Resumen

Abstract

Desde los orígenes de la humanidad el hombre se
ha trasladado de un territorio a otro en búsqueda
de bienestar. Estos flujos poblacionales generan
la necesidad de una arquitectura portátil, que
pueda reubicarse según sea requerido. Dentro
de los espacios que las sociedades demandan
para su desarrollo, la vivienda es la edificación
básica, que el hombre busca para satisfacer sus
condiciones de vida de forma segura y confortable
ante las condiciones adversas externas. El texto
examina el tema, postulando la vivienda portátil
como alternativa para un sector de la población
contemporánea; incluye una breve reseña de su
evolución histórica y su planteamiento teórico, su
caracterización tecnológica y normativa, el perfil
del usuario emancipado de su lugar de origen,
además de mostrar los desafíos y alternativas a los
que se enfrenta el arquitecto contemporáneo ante
una sociedad cambiante. Se presenta este trabajo
para sentar un marco teórico que de sustento
al estudio posterior sobre el uso de la vivienda
portátil en la frontera norte de México, donde el
fenómeno migratorio incide con las formas de
vida más que en otras regiones del país.

Since humankind´s origins, man has moved
from place to place looking for well-being. this
migratory flow generates the necessity of a portable
architecture, able to be relocated as required. in the
areas where society develops housing is the basic
building which men seek to satisfy their life style in
a safe and comfortable to face external unfavorable
conditions. the text examines this matter and
proposes the portable housing as an alternative for
a contemporary population sector ; includes a brief
review of its evolution and theoretical approach,
its technological and regulative characteristics, the
profile of the user emancipated of its origins, in
addition to showing the challenges and alternatives
that the contemporary architezct faces in a changing
society. This paper is presented to establish a
theoretical framework that supports the later study
on the use of portable housing on the northern border
of Mexico, where migratory phenomenon affects life
forms more than in other regions of the country.

Keywords:

Portable, Housing, Migration.

Palabras Clave:

Portátil, Vivienda, Migración.

1
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Facultad Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma de Baja California. Maestro en Arquitectura. Correo electrónico: carlos.gandara@uabc.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicano; adscripción Facultad Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma de Baja California. Maestro en
Arquitectura. Correo electrónico: cuauhtemoc@uabc.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

57

�Gándara Woongg, Robles Cairo

1. Introducción.

2. Movilidad, vivienda y sociedad.

El presente texto tiene como finalidad acercar al
lector a una problemática específica, donde el factor
tradicional de permanencia del objeto arquitectónico
se rompe e invita a optar por esquemas no
tradicionales como la arquitectura portátil, la cual
se define como edificaciones diseñadas para ser
relocalizadas a lo largo de su vida útil.
Para entender una problemática de esta índole
es indispensable reconsiderar a la arquitectura
como reflejo de la sociedad y de su memoria
colectiva. Para ello, es preciso evaluar el fenómeno
con cierta dualidad: uno es cómo el paisaje urbano
de las ciudades fronterizas ha estado marcado por
la temporalidad, producto de la transitoriedad de
los flujos constantes de migración; otro fenómeno
es resultado de una forma de vida, donde los
actores deciden vivir en la transitoriedad y no
anclar su proyecto personal a largo plazo a un
espacio específico, esta forma de vida es resultado
de una influencia cultural de EUA a México.
Como toda tipología arquitectónica, ésta
requiere de un estudio desde sus diferentes
ángulos e implicaciones. Por ello se propone partir
desde el conocimiento de sus orígenes históricos,
antecedentes teóricos que la respaldan, así como
sus expresiones contemporáneas. Un factor
crucial en la evolución de la arquitectura es la
tecnología que cada vez más se incluye como parte
integral de la edificación y a su vez la necesidad
de regulación y ordenación que permite mantener
estándares de calidad y seguridad. Otro de los
factores que resulta esencial para el desarrollo
de cualquier edificación es el entendimiento del
usuario, por lo que se profundiza en cómo es que
estos habitantes emancipados viven, así como sus
motivaciones e inquietudes.
Por último, se invita a la reflexión de los desafíos
y alternativas que presenta la arquitectura en nuestros
días ante un mundo y sociedad globalizada, donde los
cambios son cada vez más rápidos y de mayor escala,
a los que el arquitecto debe responder de forma
creativa y en algunos casos romper paradigmas.
Por ello se busca sentar las bases para el posterior
desarrollo de temas comunes, específicamente entre
la relación migración y formas de vida en la frontera
norte de México, una zona del país que en las últimas
décadas presenció una rápida transformación.

La arquitectura hoy en día experimenta incesantes
cambios en pro de adaptarse a las exigentes
necesidades de sociedades cada vez más complejas,
donde la capacidad de inventiva, investigación
y creatividad del arquitecto, son recursos
indispensables para solucionar los requerimientos
espaciales actuales. Esta situación ha ocasionado
que los diseñadores se encuentren en una búsqueda
constante de opciones novedosas en torno al tema
de la vivienda. Debido a esta evolución social
incesante, cada vez a mayor velocidad, con marcada
tendencia hacia la funcionalidad, cambio constante
y con la agilización de los procesos, ciertos temas
globales cobran mayor importancia, tales como: la
economía, la comunicación, las redes sociales, la
tecnología, la política y la ecología, que vienen a
determinar la manera en que se habita el planeta
(Echeverria, 2005).
La capacidad de movilidad de los objetos,
de cualquier índole, ha sido una propiedad
valorada desde principios de la humanidad. El
objeto arquitectónico, no se encuentra aislado
de las tecnologías desarrolladas por el hombre
para proporcionar este desplazamiento, y con los
cambios constantes mencionados, se hace necesario
incorporar versatilidad a ciertos edificios, con
el fin de que se adapten a las necesidades de las
poblaciones contemporáneas. Entre las variaciones
están edificios portátiles que son diseñados para ser
reubicados, suelen ser versátiles y flexibles y pueden
brindar servicio por un determinado tiempo, en
diferentes áreas de la ciudad o región, y en algunos
casos permiten tener un mejor rendimiento de
recursos, porque con una misma inversión se puede
beneficiar a un sector mayor de población, con la
opción de funcionar por temporadas en diferentes
lugares de una localidad.
La humanidad en busca de mejores oportunidades
vive cambios demográficos vertiginosos a nivel
global, determinados por factores económicos y
de seguridad, como son los conflictos bélicos y la
migración; aunado a esto, cada día se extienden
nuevas redes que conectan al mundo, como pueden
ser una mayor cobertura del Internet, menores
costos en los sistemas de transporte, tratados de libre
comercio, acuerdos migratorios, entre otras. Lo
que motiva y amplía las posibilidades del hombre
contemporáneo, no sólo a cambiar de residencia,
sino a adoptar la idea de que el lugar en el que reside,

58

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces

no tiene porqué ser permanente. Una vez asimilada
la probabilidad de un constante cambio, es cuando
surgen las incógnitas de cómo habitar un espacio sin
echar raíces.

3. Orígenes, teorías y presente.
El concepto de arquitecturas portátiles no es algo
nuevo, incluso es considerado de origen primitivo,
el hombre desarrolló esta tipología con el fin de
resolver dos necesidades, la principal fue protección
del medio ambiente y la segunda que el objeto
arquitectónico se adaptara a su estilo de vida
como cirqueros, gitanos, beduinos. Las sociedades
nómadas que adoptaron este método para construir
sus viviendas, muestran diferentes casos que con
el tiempo se llegaron a perfeccionar, tanto que
incluso hoy en día siguen en uso, como el tipi de los
nativos americanos, la yurta de la tundra rusa y la
jaima de los beduinos. Estas culturas se encuentran
esparcidas en diferentes partes del planeta con
climas y condiciones totalmente diferentes (figura
1) (Kronenburg ,2008).
Figura 1. Ejemplos de viviendas portátiles
de culturas nómadas.

transportada a Australia para su hijo (Minguet, 2012).
A partir de la Revolución industrial, estos edificios
evolucionaron con la introducción de nuevos
materiales como el acero y textiles, que les permitió
una mayor versatilidad. Con la adaptación de la línea
de producción automotriz, desarrollada por Henry
Ford, a la fabricación de vivienda a principios del
siglo XX, las edificaciones prefabricadas dominaron
el mercado de la construcción alternativa; esto se
vio reflejado principalmente en Inglaterra y Estados
Unidos de América (EUA), debido a que estos
países gozaban de un mayor desarrollo económico y
tecnológico, aunado a la alta demandan de vivienda
que se suscitó después de la Segunda guerra
mundial. Cabe destacar que no todas las viviendas
contaban con la capacidad de ser reubicadas una
vez instaladas (Costa, 2009). Además, la vivienda
móvil o casa rodante se encontraba relegada a usos
de recreación, principalmente para vacacionar.
A mediados del siglo XX la vivienda portátil
empezó a desplazar a la vivienda prefabricada,
debido a una mayor aceptación y a los bajos
costos de producción; además, la clase media
se encontraba en constate crecimiento y al no
poder costear una habitación tradicional, optaron
estacionar estas viviendas móviles y convertirlas
en residencia permanente(figura2). Esta situación
llevó a EUA e Inglaterra a regular su fabricación
y emplazamiento, frente a la necesidad de
reglamentar la seguridad y calidad de la vivienda
móvil. Además del surgimiento de los “Trailer
Parks” (estacionamientos para tráiler), en los
cuales se empezaron a emplazar estas viviendas
sin responder a un orden y a los planes de
desarrollo de urbano.
Figura 2. Trailer Park, Calexico, California, EUA.

Fuente: Kronenburg, Robert. (2002), Houses in motion: the genesis,
history and development. Padstow: Wiley-Acadamy, pp. 30.

Fuente: Elaboración propia.

No fue hasta 1830 que por primera vez se
documentó la utilización del término “portátil”,
cuando el inglés John Manning diseñó una vivienda
con un sistema práctico de madera, la cual fue

Los arquitectos por su parte no se han mantenido
ajenos a esta situación, desde principios del XX y con
el surgimiento del movimiento moderno, diversos
personajes del gremio de la arquitectura decidieron

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

59

�Gándara Woongg, Robles Cairo

incursionar en esta tipología, en la cual se llevaría a
su máxima expresión una de las principales ideas,
que consistía en proporcionar arquitectura a toda
la población mediante los sistemas de producción
industrializada.
Entre los arquitectos pioneros que decidieron
introducirse en esta área se encuentra Frank Lloyd
Wright, quien en 1911 fue uno de los primeros
en comprender el potencial de la fabricación de
viviendas en serie, al fundar la American System
Built Houses y ya en la última fase de su carrera
realizó la Jacobs House en Madison, Wisconsin. En
1922 Adolf Mayer y Walter Gropius en conjunto
diseñaron un sistema estándar llamado Baukasen
(figura 3); el último de estos arquitectos siguió en
el desarrollo de esta idea con el diseño de la Copper
House en 1931 y la Packaged House en 1941, las
cuales no contaron con éxito en ventas, por lo que
se valora más su aportación como planteamientos
Figura 3. Baukasen.

Fuente: Schoel, Nina.(2009), Mobile und modulare Bauten [en línea].
Hamburgo. [14 de Septiembre de 2016]

conceptuales. Otro arquitecto de renombre que
decidió apostar por estas edificaciones fue Marcel
Breuer, quien en 1942 propuso la Yankee Portables,
la cual estaba enfocada a la vivienda económica,
emulando a la línea de producción automotriz,
pero utilizo madera (Minguet, 2012).
Como se mencionó anteriormente, la movilidad
en la arquitectura no es algo nuevo, desde mediados
del siglo XX algunos artistas, arquitectos y filósofos la
consideraron para propuestas urbanistas visionarias.
A continuación se muestra la postura de tres autores
acerca de las estructuras portátiles como alternativa
para solucionar problemas sociales.
Constant Nieuwenhuys realizó en 1974
un proyecto urbano utópico de una ciudad
planetaria, la cual llamó la Nueva Babilonia,
que consiste en una crítica social, política y
económica en la que propone que el hombre
sería capaz de determinar libremente el tiempo
y el espacio de su vivencia, y viviría como
nómada. La emancipación del lugar de trabajo
tendría como consecuencia la independencia
con respecto a la vivienda y al lugar donde se
vive. La sociedad fluctuante favorecería en un
grado más alto los contactos y los encuentros
fortuitos que las comunidades estables. La
movilidad definiría a la Nueva Babilonia
como una ciudad nómada. Esta tendría que
ser una estructura móvil, flexible e indefinida
(Taracha, 2011).
Constant se inspiró en la vida nómada de los
gitanos y tomó como modelo sus campamentos en
Italia. Esas construcciones urbanas efímeras, en
constante cambio, eran fabricadas con elementos
transportables e intercambiables. Por lo que
Constant se imaginó una ciudad construida con
elementos móviles, bajo un techo común. Una casa
compartida, una vivienda provisional, en constante
transformación, un campamento nómada en un
nivel global (figura 4).

Figura 4. Sección de la ciudad modular de la Nueva Babilonia.

Fuente: Wigley, Mark.(1998), Constant´s new Babylon. the Huper-Architecture of Desire [en línea]. Rotterdam.[ 17 de Septiembre de 2016].

60

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�sin raíces
La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliarHábitat
en CU-UNAM.

Por su parte el arquitecto y filósofo francés
Yona Friedman, publicó en 1958 su primer
manifiesto sobre “arquitectura móvil”. Sus
propuestas consistían en diferentes estrategias y
acciones para adaptar la creación arquitectónica
a las necesidades del usuario moderno, en lo
referente a la movilidad social y física. La
transitoriedad y la continua renovación de las
relaciones personales, sociales y económicas
requería de estructuras de otro tipo, diferente
a las estructuras estables vigentes. El tema
de la vivienda lo propone como cápsulas de
habitación autonomizadas por medio de pilas
foto-eléctricas, prefabricadas y desmontables,
que podrían colocarse con toda libertad sobre
esqueletos estructurales (figura 5).
Esta idea se opuso radicalmente a la forma
habitual de trabajar del arquitecto, según la cual,
el cliente era convertido de forma autoritaria en
un usuario promedio o usuario-tipo, otorgando al
arquitecto la capacidad de decidir.
Figura 5. Apunte perspectivo arquitectura móvil
Yona Friedman.

En las teorías de estos creadores se destaca
la idea de liberación de las antiguas estructuras
opresoras, que limitan al hombre, por eso dirigen
sus propuestas hacia posibles fórmulas de
habitabilidad que podrían garantizar la igualdad, y
la libertad como valores sociales del nuevo paisaje.
Estas ideas trataban de trascender de tal forma que
rompieran el paradigma de ¿cómo se diseñaba? en
esos momentos. Los proyectos eran sólo utopías
o visiones futuristas, difícilmente realizables
entonces, pero que hoy en una sociedad globalizada
se empiezan a materializar. En la actualidad son cada
vez más los arquitectos y diseñadores industriales
que se han aventurado al diseño de edificaciones
portátiles, en las cuales ven una opción e incorporan
conceptos como sustentabilidad, tecnología y
diseños vanguardistas.
Entre los despachos de diseño que han
incursionado en el tema se encuentran: LOTTEK, OMD, Philippe Barrariere Collective,
NMDA, 70°Narkitektur, por mencionar algunos.
Como precedente de la relevancia que representa
la movilidad en los edificios, algunos de los
ganadores del prestigioso premio Pritzker como
Tadao Ando, Renzo Piano y Glenn Murcutt
cuentan con proyectos de esta índole. Incluso la
empresa automotriz japonesa TOYOTA Motors,
invirtió en estas construcciones incluyéndolas
a sus líneas de producción, por lo que fundó
TOYOTA Housing Corporation, la cual fabrica
y distribuye viviendas en Japón.

4. Tecnología y ordenanza.
Fuente: Trachana, Angelique. (2011), "Consecuencias de New Babylon"
[en línea]. En: Ángulo Recto. Revista de estudios sobre la ciudad como
espacio plural, vol. 3, núm. 1, pp. 195-222.

La propuesta de Frei Otto, se basa en estructuras
flexibles, susceptibles a transformaciones. Las
estructuras adaptables, modificables y renovables
serían como las casas que se desplazaban con
los hombres en épocas pasadas, las tiendas. Pero
perfeccionadas porque ofrecerían el máximo
confort en todos los climas de la Tierra. Frei Otto
es la mayor autoridad en estructuras tensadas
y membranas ligeras, encabezando avances en
matemática estructural e ingeniería civil. Su trabajo
se encuentra ligado con temas de espacios de gran
eficiencia espacial, edificios inflables, estructuras
tensadas y membranas (Taracha, 2011).
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

Existen diferentes definiciones de arquitectura
portátil, diversos autores acentúan aspectos
distintos, según el enfoque de los estudios que
realizan. Una de las definiciones generales es de
Kronenburg, que la denomina como toda aquella
edificación que desde su diseño y construcción
se considera que cuente con la capacidad de
ser transportada, debido a que no se emplazará
de forma permanente en el mismo predio
(Kronenburg, 2002).
Por su parte Echeverría, habla de estos edificios
en un sentido urbano, enfatiza su relación con
el medio, donde la Arquitectura portátil es una
forma adecuada de habitar un ambiente en un
determinado lugar y tiempo, capaz de reaccionar
e interactuar con los crecientes cambios sociales y
culturales, ciudades complejas, territorios inciertos
61

�Gándara Woongg, Robles Cairo

y límites imprecisos (Echeverria, 2005).
Siegal, aclara que la diferencia entre la
arquitectura estática y la que está en movimiento
es una cuestión de perspectiva; porque se puede
considerar a un edificio como objeto cuando es
utilizado o recorrido, y como un proceso, cuando
las modificaciones, construcción o reubicación
son perceptibles por el usuario, destacando
la capacidad de movilidad por encima de la
permanencia estática (Siegal, 2002).
En la primera norma implementada por el
Departamento de Desarrollo de Vivienda y
Urbanismo (por sus siglas en ingles H.U.D.) de
EUA, en 1974, se definió a estos edificios como:
“Una estructura, transportable en una o más
secciones, que cuenta con el modo de viajar. Con
un cuerpo de 8 pies (2.438m) o más de ancho
y 40 pies (12.19m) o más de longitud que una
vez montada en el sitio, es de 320 pies cuadrados
(29.72m²) o más y que está construido sobre
un chasis permanente y diseñada para ser
utilizado como una vivienda con o sin una base
permanente cuando se conecta a los servicios
públicos y contiene en el mismo la fontanería,
calefacción, aire acondicionado y sistemas
eléctricos.” (Department of housing and urban
development, 2013)
Por su parte las leyes del Reino Unido (por
sus siglas en inglés U.K.) establece en la Ley
de caravanas de 1968 la definición de casa móvil
como:
“cualquier estructura diseñada o adaptada
para la vida humana que es capaz de moverse de
un lugar a otro (ya sea remolcado, o transportado
en un vehículo de motor o remolque) por
cualquier vehículo de motor diseñado con ese
fin o adaptado” (Modular and Portable Building
Association, 2013)
Integrando las diferentes definiciones se puede
entender como arquitectura portátil a los edificios
diseñados o adaptados para ser habitados por
el hombre, que cuenten con la capacidad de ser
transportados un número indeterminado de veces,
independientemente del sistema constructivo
utilizado y el número de piezas en el que se pueda
descomponer para su traslado. Éstos cuentan
con una serie de características, de las cuales
se hace uso para facilitar la propiedad de poder
cambiar de ubicación varias veces durante su vida
útil. Por ejemplo, el contenido de la materia de
Construcción Tradicional y Medioambiental de la
licenciatura en arquitectura de la Universidad de
62

Alcalá, España, se agrupa en cuatro características
básicas que se muestran a continuación:
1. Ubicación: pueden ser ubicados en
función de las orientaciones solares y los
vientos.
2. Estructura: siempre ligera y en muchos
casos flexible para su fácil transporte y
montaje.
3. Envolventes: preferentemente materiales
ligeros y de baja inercia térmica y en algunas
ocasiones textiles.
4. Flexibilidad: permiten plegar y desplegar
secciones de la envolvente para el paso de luz
o ventilación.
Si bien las características mencionadas son
propias de estas edificaciones, no todos los ejemplos
deben presentar en la misma medida estas cualidades
para ser consideras como portátiles.
Las estrategias constructivas con las que se
pueden resolver estos edificios son varias y Robert
Kronenburg, las agrupa en tres, que se pueden
subdividir en la aplicación de diferentes tecnologías
constructivas, que aportan características particulares
a cada caso. Por lo que a continuación se presenta
una tabla que contiene detalles de las estrategias
para diferenciar unas de otras y ver sus ventajas y
desventajas así como sus usos comunes (figura 6)(
Kronenburg, 2002).
Figura 6. Estrategias constructivas
en la arquitectura portátil.

Fuente: Elaboración propia.

La primera regulación registrada en EUA
para la construcción de casas móviles fue
propuesta en 1951 por A lo largo de la evolución
de la sociedad se ha hecho necesario establecer
normas, reglamentos y leyes que contribuyen a
un desarrollo ordenado de las comunidades. La
arquitectura no se encuentra exenta, y con el fin de
garantizar que las edificaciones cuenten con los
requerimientos mínimos de seguridad, higiene
y funcionamiento, es que los reglamentos de
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces

construcción surgieron. Conforme la arquitectura
portátil se fue introduciendo, principalmente en
la vivienda en países desarrollados, se empezó a
presentar la necesidad de regular su fabricación.
Al encontrarse estos edificios fuera de los
reglamentos de construcción. Las primeras
propuestas surgieron por parte de asociaciones
formadas por los mismos fabricantes, con el fin
de proporcionar una mejor calidad y seguridad
de sus productos.
La Asociación de Vehículos de Remolque (por
sus siglas en ingles TAC), en la cual se establecían
estándares de construcción de carácter opcional.
En 1958, la Asociación de Viviendas Móviles
Manufacturadas (por sus siglas en ingles MHMA),
desarrolló estándares en los que se consideraba
las cuestiones mecánicas y los materiales de
sus componentes. En 1964, las normas y los
estándares de la CA y MHMA se combinaron
para unirse al Instituto Nacional Americano de
Estándares (por sus siglas en inglés ANSI),el cual
todavía se encuentra en uso (Hesselbart, 2013).
Como respuesta al elevado número de casos
registrados de personas lesionadas e incluso muertas
por defectos en las viviendas de esta tipología en
EUA, en 1974 el Congreso aprobó la Ley Federal de
Viviendas Prefabricadas, que regula la construcción
y seguridad de viviendas prefabricadas. El Congreso
le asignó al Departamento de Vivienda y Desarrollo
Urbano(HUD) la autoridad para elaborar el código
de construcción nacional que tendría como objetivo
reducir costos de seguros y daños a la propiedad,
para mejorar la calidad y la durabilidad de
fabricación. Es a partir de 1976 que entró en vigor
la ley federal, a la cual se incorporan reglamentos
extras añadidos por los estados y condados de dicho
país (Coon, 1999).
En la actualidad en EUA, el diseño, fabricación
e instalación de estas edificaciones están reguladas
por el Código Federal de Vivienda y Desarrollo
Urbano, donde se establece, en que artículos se
incluye a la vivienda prefabricada de la misma
manera que a la vivienda estática. En caso de
existir diferencias se remite a la ley de 1974 de
Estándares Nacionales de Seguridad para la
Construcción de Vivienda Prefabricada donde se
disponen los requisitos mínimos de instalación en

sitio, aunque para la mayoría de los estándares
se hace referencia a lo establecido en la vivienda
estática.
La ley de 1974 de EUA, se basa en tres
ejes principales, el primero hace referencia al
ordenamiento territorial y cuestiones legales de los
asentamientos; el segundo relaciona la vivienda
prefabricada con el manual de Normas Mínimas
para Propiedades de Vivienda, edición 1994
(4.910,1), integrado por seis capítulos abordando
los siguientes temas: uso general, criterios generales
de aceptación, diseño de sitio, diseño de edificios,
materiales y construcción. El último eje explica
detalladamente las consideraciones para la correcta
instalación de las viviendas.
En el Reino Unido (RU), se elaboró la Ley de
Control y Desarrollo de Caravanas de 1960, que
a diferencia con la ley propuesta en EUA, buscaba
principalmente el ordenar y reglamentar la gran
cantidad de caravanas de pobladores gitanos. Por
lo que establece, no solamente las cualidades
físicas de la vivienda, sino que además estipula la
situación legal y de financiamiento, así como las
responsabilidades, obligaciones y derechos de los
propietarios.
En la actualidad, las autoridades del RU, en
respuesta a la situación de deterioro ecológico, en
2005 propusieron la regulación de construcción
para la conservación de combustible y energía en
los edificios nuevos también, conocido como L2A3,
con la que se busca reducir las emisiones de CO2.
En ésta solamente se considera a los módulos que
cuenten con más de 50 m², esto por la presentación
de un estudio por parte de la Asociación de edificios
portátiles y modulares, donde demostró que por sus
características, la energía requerida en su fabricación
no es pérdida, porqué el edificio es transportable y
por consiguiente la energía también.
Los reglamentos responden a los diferentes
problemas que aquejan a cada país, se tomaron
estos dos países por ser en los que se utiliza con
más frecuencia las construcciones portátiles, no
por ello quiere decir que no existan reglamentos
en el resto de las naciones.
La fabricación de estos edificios no se ha
logrado con gran éxito en México; por ello la
regulación de la construcción y emplazamiento no

1
L2A es el reglamento del Reino Unido con el cual se busca garantizar la conservación de combustible y energía en los
edificios nuevos en el cual se incluyen: requisitos, estándares, mínimos de calidad y la documentación requerida buscando
el diseño de edificios energéticamente eficientes.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

63

�Gándara Woongg, Robles Cairo

ha resultado una prioridad para las autoridades y
en la actualidad no se cuenta con un reglamento
específico que garantice la calidad y habitabilidad
de estas edificaciones. A pesar de no tener una
ley o reglamento específico, estas construcciones
son mencionadas escuetamente en algunos de los
reglamentos de construcción estatales y locales.
Entre las Normas Oficiales Mexicanas no existe
alguna específica para edificios portátiles, sin
embargo, en el proyecto de norma oficial mexicana
NOM-001-SEDE-2012, de instalaciones eléctricas,
se incluyen a las viviendas móviles como parte de
la vivienda en general, partiendo del precedente de
que en algunas no se excluye a estas edificaciones,
y al no aclararlo se podrían tomar como referencia
para las normas de eficiencia energética. Cabe
mencionar que uno de los factores determinantes
del descuido por parte de las autoridades mexicanas,
podría radicar en que la mayoría de las empresas que
venden o distribuyen estos edificios realmente los
importan de EUA y sólo en ocasiones específicas se
diseñan y construyen en el país.
En la frontera norte la situación de las viviendas
portátiles es diferente al resto de México, debido
al hecho geográfico y a una estrecha relación
con EUA donde son comúnmente utilizadas. Se
pude ver un mayor uso que en el resto del país.
A pesar de esta realidad, las autoridades no han
desarrollado reglamentos que establezcan con que
características deberían contar para garantizar la
seguridad y confort de los ocupantes.

5. Hábitat y habitantes emancipados.
Partiendo de los resultados presentados por la
Organización de las Naciones Unidas en su
Reporte de Migración Internacional 2015, en la
última década hubo un crecimiento de la migración
del 70%, pasando de 173 millones en el año 2000
a 244 millones en el 2015, por lo que resulta
necesario entender las motivaciones y situaciones
específicas de cómo estas poblaciones habitan la
frontera (Department of Economic and Social
Affairs , 2015).
El factor principal que influye en estos
flujos poblacionales, es un planeta cada vez más
interconectado, tanto que se ha convertido en
una realidad que afecta a casi todos los rincones
del mundo, a menudo hacer distinciones entre
los países de origen, de tránsito y de destino es
obsoleto. El transporte moderno hace más fácil,
64

barato y rápido que las personas se trasladen de
un país a otro. Al mismo tiempo, los conflictos,
la pobreza, la desigualdad y la falta de puestos
de trabajo dignos son algunas de las razones que
obligan a las personas a abandonar sus hogares en
busca de un futuro mejor para ellos y sus familias.
Hablar del tema de la migración en México
no es algo sencillo, sus condiciones específicas
destacan entre los demás; es el segundo país con
más ciudadanos viviendo en el extranjero con 12
millones sólo detrás de India, de los cuales el 98%
radica en EUA. México a pesar no encontrarse
entre los principales receptores del mundo,
da asilo durante su travesía a los migrantes
procedentes de Centro y Sur América para llegar
EUA, país con el que comparte la frontera norte
y es mayor receptor mundial con 47 millones de
migrantes radicando en su territorio.
Los fenómenos migratorios al interior de México
son procesos complejos y multifacéticos, motivados
principalmente por necesidades o aspiraciones,
emanadas por la insatisfacción de diversos factores
como la inestabilidad económica, movimientos
sociales, seguridad, falta de oportunidades, entre
otras que agravan el problema migratorio en el
país (Priego y Garcia, 2009). Desde hace algunas
décadas en México, la migración y movilidad se
han convertido en factor estratégico para entender
la distribución de la población en el tiempo y en el
espacio. Esto debido a la intensidad y dinamismo de
la migración y a los diferentes tipos de movilidad
que han incrementado notablemente, en relación
con las otras dos variables centrales del análisis
demográfico: las muertes y los nacimientos, cuya
importancia relativa ha disminuido con la evolución
de la sociedad (Goodkind y West, 2002).
La migración se presenta de múltiples formas,
según las escalas espaciales y temporales que
se utilicen. En términos espaciales, se pueden
presentar desde un ámbito global hasta dentro de
una misma ciudad. En cuanto a tiempo de duración,
algunas migraciones son permanentes (involucran
un cambio definitivo de lugar de residencia); pero
otras son temporales (no implican un cambio
definitivo, sino provisional, de lugar de residencia)
y entre éstas, se pueden distinguir migraciones de
largo plazo (cuando los migrantes permanecen
en el destino por varios años); estacionales (que
se repiten de acuerdo a las estaciones del año,
especialmente entre los migrantes del campo);
periódicas (que usualmente duran algunos meses) y
diarias (que pueden o no involucrar pasar la noche
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Hábitat sin raíces

fuera del hogar), entre otras. A este último tipo de
migración sería más correcto llamarlo movilidad
(Lewis 1982).Por lo anteriormente mencionado
surge el término de población flotante, que es la
población que utiliza un territorio, pero cuyo lugar
de residencia habitual es otro (Garrocho, 2011).

6. Desafíos y alternativas.
Por último, se plantea abordar los desafíos a los
que se enfrentan estas estructuras en una sociedad
que si bien se encuentra en constante cambio, aún
está en proceso de desenraizar sus costumbres
domésticas, para darle la bienvenida a las
alternativas que las nuevas tecnologías ofrecen
y adoptarlas como parte de la vida cotidiana
contemporánea. A pesar de su naturaleza carente
de permanencia, las construcciones portátiles
deben de ser incluidas como alternativas ya que
están presentes desde que el hombre se inició
en la edificación, incluso antes de conformarse
las primeras civilizaciones. Su evolución está
marcada por los avances científicos y tecnológicos;
aunque en algunos casos se encontró que algunas
tipologías permanecen prácticamente intactas
con el paso de los siglos. Aunadas a la historia se
desarrollaron teorías que sustentan la movilidad
en la vivienda como solución a las necesidades
del hombre moderno.
La relevancia arquitectónica de proyectos
de esta índole, es analizada por Solà Morales
en su texto “Presente y futuros. La arquitectura
en las ciudades” donde propone cuatro áreas de
experimentación e innovación en la vivienda, una
de ellas es la siguiente.
"Casas para inmigrantes, casas para un solo
individuo, casas para situaciones transitorias,
casas para los sin casa. En torno a este tipo de
usuario especial encontramos exploraciones que,
probablemente por la novedad de identificar y
resolver una necesidad menos convencional,
dan pie a arquitecturas ciertamente atractivas. A
menudo situadas en áreas intersticiales, residuales;
con medios económicos reducidos; con programas
distintos a los habituales, estos proyectos gozan,
casi siempre, del antiguo privilegio moderno de
ser productos promovidos por la administración
pública para usuarios que no van a tener muchas
posibilidades de escoger, rehusar o proponer otro
tipo de arquitecturas. Precisamente porque en estas
áreas de necesidad marginal todavía aceptamos el
Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

despotismo ilustrado de los poderes del arquitecto,
en el fondo éste reencuentra su vieja aspiración
iluminista de redimir a la comunidad a través de
su obra más allá de ser únicamente el diseñador
de un producto comercial."(Sola, 1996:16)
Es importante resaltar la oportunidad que
ofrece México y especialmente su región fronteriza
norte para esta alternativa, por ser sus ciudades
relativamente jóvenes, con una diversidad cultural,
que difícilmente se identifica con tipologías
específicas como el resto del país, queda abierta a
nuevas expresiones arquitectónicas para acogerlas
como propias. Que además cuenta con un incesante
flujo poblacional bidireccional entre el norte y el sur.
El resultado final, invita a la reflexión de las áreas
pendientes por explorar del diseño arquitectónico
y los paradigmas pendientes por romper en la
arquitectura que día a día se aleja más de los preceptos
de Vitrubio: firmeza, utilidad y belleza, que fueron
las bases del diseño arquitectónico durante siglos.
En la actualidad los espacios respondan a diferentes
variables y una de ellas es el temporal.
Quizá la lección más importante que este
documento muestra, sea reconocer que la vivienda
portátil ha representado históricamente una opción
viable de vida para diversos grupos sociales, su
vigencia se fortalece en la medida en que grupos
de población de diversos orígenes, edades y de
distintos lugares la acogen de nuevo como un
instrumento u objeto que les facilita una vida
presente y dinámica sin cargar con el paradigma
de enraizarse con una vivienda permanente y un
entorno delimitado de acción territorial. Aunque se
reconoce que en muchas instancias busca satisfacer
una de las necesidades básicas del hombre, la
presencia de ciertas variantes ha representado una
irrupción en ámbitos tradicionales, también se
observa que aún las más arraigadas costumbres
se pueden desprender para dar entrada a nuevas
experiencias en la arquitectura.

7. Referencias bibliográﬁcas.
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New Babylon" [en línea]. En: Ángulo Recto.
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espacio plural., vol. 3, núm. 1, pp. 195-222.

66

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Reconﬁguração das cidades contemporâneas. Contradições e conﬂitos (2016).
Xavier Pereira Paulo Cesar
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Febrero 2019

Franco Marchionni1

Este libro, en pocas páginas y con un diseño
editorial básico, alza su voz con fuerza para
advertir sobre las importantes transformaciones
del paisaje urbano en el siglo XXI. Señala que tales
transformaciones no estan siendo acompañadas de
modo adecuado por la producción de conocimiento
sobre ellas y sobre las sociedades que las producen.
Tampoco está contribuyendo para una adecuada
comprensión de las contradicciones y conﬂictos
urbanos en cuanto manifestaciones de problemas
emergentes, los cuales exigen nueva teoría y
perspectivas históricas divergentes.
Se origina a partir de un proyecto de
investigación plurianual ﬁnanciado por el CNPq
(Concelho Nacional de Desenvolvimento Cientíﬁco
e Tecnológico) en torno a “Producción Inmobiliaria
y reconﬁguración de ciudades contemporáneas:
Contradicciones y conﬂictos urbanos” y condensa
las discusiones y los resultados consolidados en
ese proceso de indagación. Reﬂeja comprometidos
trabajos asociados al proyecto urbano, sus imágenes,
las periodizaciones históricas, el paisaje y el territorio.
La hebra que entrelaza estos conceptos es el capital
y sus lógicas. La mirada intencional de Paulo Cesar

Xavier Pereira sintetiza la trama aludida y resalta al
mismo tiempo la riqueza, pluralidad y ocurrencia
de los trabajos compendiados. Estos resultan una
herramienta útil para abordar la discusión sobre la
disolución del espacio urbano y la emergencia del
espacio metropolitano. Esta discusión ahora mismo
se vuelve relevante para pensar el futuro de la vida
urbana y la construcción de las ciudades.
Está estructurado con una introducción,
siete trabajos a modo de capítulos y un epílogo,
y concluye con un índice de autores. Su lectura
es amena y está acompañada de gráﬁcos, tablas,
mapas, fotografías y sugerentes imágenes virtuales
(pp. 9-30). Los capítulos, como es de esperarse,
condensan intereses diversos. Algunos pueden
resultar más atractivos que otros, pero el lector se
encontrará innegablemente animado con su lectura
en conjunto.
Un aspecto a mejorar en esta edición consiste
en que las imágenes que acompañan los textos
carecen de un marco común de referencia. Es, sin
dudas, una omisión que desmerece la propuesta,
aun considerando que se trata de una publicación
evidentemente gestionada con un presupuesto

1

Doctor en arquitectura por la Universidad de Mendoza. Investigador CONICET. IADIZA-Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas, CCT Mendoza. Correo electrónico: fmarchionni@mendoza-conicet.gob.ar

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

69

�Marchionni

acotado. En este trabajo las hay de dos tipos: en
blanco y negro y a color, y en la enorme mayoría
de los casos con proporciones y disposiciones
disímiles. Estos detalles, aun cuando son menores,
deberían ser revisados, pues restan carácter a la
obra reseñada.
Este libro tiene como destinatario un público
amplio: estudiantes, docentes, profesionales,
investigadores y personas interesadas en la
comprensión de los procesos que están llevando la
idea de “espacio urbano” a una instrumentalización
por la reproducción del capital en el contexto
latinoamericano, y en el caso particular del
Brasil actual. Esta transformación de ciudades en
metrópolis, empujada particularmente por medio
de procesos expoliativos asociados a proyectos
inmobiliarios y ﬁnancieros constituye el ojo de
la tormenta caracterizado en esta provocativa
propuesta.
El compilador busca interpelar al mayor
número posible de personas sobre la consideración
del espacio de la ciudad instrumentalizado por el
capital como un fenómeno global que se diferencia
y particulariza conforme coordenadas de tiempo
y lugar. Aún en una escala muy pequeña, los
casos presentados resultan útiles y estimulantes
para alcanzar los objetivos que se propone.
Paulo
Cesar
Xavier
Pereira
es
Licenciado en Ciencias Sociales por la
Universidad de São Paulo USP Brasil (1975),
Magister en Ciencias Sociales (1977-1984) y
Doctor en Ciencias Políticas (1985-1990) por la
misma universidad. Asimismo, se postdoctoró en
la Ècole d'Architecture de Grenoble (1992). Aún
ejerce como docente-investigador en la FAUUSPFacultad de Arquitectura y Urbanismo de la
Universidad de São Paulo en el Departamento de
historia de la arquitectura y estética del proyecto,
tarea que sostiene desde 1978.
Fue asesor de la Pro-Rectoría de Cultura y
Extensión Universitaria de la USP, presidente
de la Comisión de Graduación de los cursos de
Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la FAU,
participó en la CoCAU-Coordinación del Curso de
Arquitectura y Urbanismo y participó del Consejo
del departamento de historia de la arquitectura
y estética del proyecto y de la Coordinación
del Grupo de Disciplinas de Fundamentos en
diferentes momentos de su vida académica.
Su línea de investigación reﬁere el estudio
histórico de la construcción social de la ciudad
desde la perspectiva de la producción del espacio.
70

Se sirve de la historia urbana para comprender
la constitución socio espacial de la ciudad, las
condiciones del desarrollo técnico e industrial
considerando también los impasses y las
potencialidades de la política habitacional y urbana
frente a la propiedad y la renta de la tierra. Se ha
interesado además por articular en su linea de
investigación arquitectura, urbanismo, historia de
la ciudad, política habitacional, industrialización de
la construcción, segregación y conﬂictos urbanos,
metropolización, globalización y reestructuración
inmobiliaria.
La obra “Reconﬁguração das cidades
contemporâneas. Contradições e Conﬂitos” señala
con especial interés que la metrópolis como
negación de la ciudad emerge como una innovación
capitalista y alternativa para la superación de
sus propias crisis. Frente a este supuesto, los
diversos autores que componen el volumen se
interrogan sobre las acciones -de diversas escalas
y complejidades- que contribuyen a caracterizar
temporal y espacialmente las deﬁniciones que
asume el capital en clave de metrópolis. Señalan
además las heterogeneidades y conﬂuencias en la
conformación de las herramientas conceptuales,
instrumentales, argumentales y de perspectivas
escalares que constituyen las casuísticas sobre las
que se despliegan los procesos de investigación
y debates que argumentan las contradicciones y
conﬂictos urbanos -en cuanto manifestaciones de
problemas emergentes- asociados a las vertiginosas
transformaciones urbanas de São Paulo.
Finalmente, el autor señala que tanto la historia
de la propiedad del suelo urbano -bien discutida
y documentada en Brasil- como las formas de
producción inmobiliaria han contribuido en la
comprensión de los procesos que llevaron a la
producción inmobiliaria por encargo a una producción
inmobiliaria traccionada por el capital asumiendo la
ﬁgura del condominio.
La propuesta de Pereira condensa un potente
planteamiento crítico con base en las nociones de
democracia y derechos civiles. Retoma hipótesis
lefebvrianas haciendo foco en las aceleradas
transformaciones urbanas como artíﬁces de
profundas desigualdades sociales y espaciales.
Quizás estos son los aspectos más fuertes que
llevan a que el trabajo aquí reseñado merezca el
tiempo de ser leído.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

�Espacio Metropolitano contemporáneo. Posiciones,
desafíos y propuestas de acción (2018).
Sousa González Eduardo, Leal Iga Carlos, Edel Cadena Vargas.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Marzo 2019

Martín Francisco Gallegos Medina1

La concentración de población en un delimitado
territorio es un fenómeno que desde mediados del
siglo XX e inicios del XXI tiende considerablemente
a la alza. Las razones que llevan a concentrar grandes
cantidades de seres humanos son multifactoriales
pero sin duda, una de las más poderosas causas
de dicha concentración es la búsqueda de mejores
condiciones de vida económica y de servicios.
Esta concentración de masas ha llevado al
hombre a reﬂexionar sobre la gran problemática
que trae consigo: limitados recursos naturales
como el agua; problemas de movilidad; la
inseguridad social que se genera, en especial en
ciudades con un modelo neoliberal; el problema
del transporte público; el exceso de automóviles
que invaden las calles generando altos índices de
contaminación; la aparición de la gentriﬁcación
en ciudades turísticas; el alto riesgo que puede
sufrir la población ante desastres naturales; la
segregación, entre otros muchos más problemas.
Abordar la problemática enmarcada en diferentes
escalas urbanas, es el objetivo que este compendio,
“Espacio metropolitano contemporáneo”, se propone.
Subdividido en dos partes: el espacio urbano y el
sistema urbano, bajo la coordinación de los Doctores

Eduardo Sousa-González, Carlos Leal Iga y Edel
Cadena Vargas. Los autores que contribuyen en
esta publicación buscan dar soluciones viables tanto
en la planeación urbana como en la gestión y en el
mantenimiento de las grandes ciudades.
Este proyecto editorial cuenta con nueve
capítulos que abordan los problemas actuales que
presentan las grandes ciudades. Investigadores
expertos comparten, en este volumen, sus trabajos
académicos en busca de soluciones que contribuyan
a hacer de la ciudad un lugar a la altura de lo humano
aunque, en el fondo de cada aportación hace falta
voltear con determinación hacia quien vive la
ciudad, el hombre, y dejar muy en claro quién
es éste en cuanto a su estructura antropológica.
Aproximarse a la búsqueda de respuestas partiendo
de datos ontológicos ofrecería mayor claridad del
problema a resolver (capítulo IX). Incluir en este tipo
de investigaciones las aportaciones antropológico
ﬁlosóﬁcas ayudaría a agudizar la mirada y prestar
atención con mayor precisión hacia el verdadero
problema de la urbe.
El problema de gentriﬁcación en el centro de
Monterrey se aborda, en un primer capítulo por el
Dr. Carlos Leal; y en un séptimo capítulo por los

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Doctor en Filosofía con
orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

71

�Gallegos

Doctores Rebeca Moreno y Mario Alberto Jurado.
Monterrey, como muchas ciudades mexicanas
y del mundo, sufren este padecimiento, que va
a la alza, en especial en ciudades que apuestan
por el turismo, que en los últimos años ha ido
en incremento permitiendo la movilidad local,
nacional e internacional, con el único propósito
de activar la economía.
Con una investigación relacionada a la
gentriﬁcación, el Dr. Ramón Ramírez trata el
problema de la segregación a través, sea de
ciudades amuralladas o imaginarios soberanos
que ponen en evidencia la necesidad humana de
agrupación pero, el problema viene cuando esta
segregación somete o discrimina (Capítulo VIII).
El Dr. Sousa, en un segundo capítulo aborda el
problema de la segregación espacial, se borda el
caso de la ciudad de Monterrey, con su estudio deja
claro que nuevamente, en un mundo globalizado,
el sistema neoliberal es quien determina el
crecimiento de la ciudad y la forma en que esta
responde a las necesidades de esta ideología de
oferta y demanda.
La vida cotidiana de la ciudad, en especíﬁco
la vida del hombre de ciudad, es un elemento
fundamental a observar, al ﬁn de cuenta, es el
hombre quien vive y padece la ciudad. En un
tercer capítulo del libro, el Dr. Alejandro García
y el MC. Eduardo Loredo voltean la mirada a
la movilidad cotidiana y la calidad de vida, en
especial en los municipios cercanos a la zona
metropolitana de Monterrey. Al mismo tiempo,
en el quinto capítulo se aborda el problema de
la movilidad, esta vez a cargo del Dr. Humberto
Montemayor.
Otro de los problemas que padecen los
habitantes en la ciudad es en el alto riesgo
que viven, sea ante los posibles desastres que
pueden ser causados por la estructura misma de
la ciudad o bien, por los desastres naturales que
inevitablemente suceden en muchas ciudades,
el caso de los huracanes en Playa del Carmen y
la gestión ante el riesgo es abordado por la Dra.
Rosalía Chávez y el Dr. José Manuel Camacho.
La gestión del riesgo de desastres naturales, es un
punto fundamental a tratar, en especial en aquellos
lugares donde el riesgo es mayor, como el caso de
Playa del Carmen. Los autores, evidencian la falta
de procesos efectivos que ayuden a la ciudadanía
a enfrentar con acierto este problema.
Finalmente, los Doctora López Avedoy, a
través de un estudio con metodología mixta
72

aborda el problema de la vivencia de los espacios,
en este caso bajo la observación de la Biblioteca
Vasconcelos, ubicada en la Ciudad de México.
El conjunto de investigaciones, presentadas
en este libro, permite visualizar la ideología
imperante en la conformación de las ciudades del
siglo XXI: el neoliberalismo. La problemática de
la ciudad continuará con todos sus matices puestos
a disposición en este compendio que aborda
el estudio del espacio. La pregunta es si hemos
pensado que una posible propuesta de solución es
cambiar la visión parcial que se tiene del hombre
y refrescar la mirada integrando todas las áreas
del saber en especial de la ﬁlosofía, como madre,
que ha dado a luz a todas las ciencias y retomar
con ello el ideal hegeliano.

Contexto. Vol. XIII. Nº18. Marzo 2019

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                    <text>�Presentación número 17°
Dr. Eduardo Sousa González1

E

n este particular número monográfico de
CONTEXTO, Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, se invitó a participar como editores
a los doctores Gerardo Vázquez Rodríguez y Milton Aragón Palacios, profesores investigadores de
reconocida experiencia y pertenecientes a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León y a la Facultad de Arquitectura de
la Universidad de Coahuila, respectivamente; número en el que se profundiza en una temática que
agudamente se circunscribe a la transformación
procesal e histórica de los espacios de la ciudad,
en un proceso en el que se propone como algo imperativo su recuperación y replanteamiento, desde
el tema de: las humanidades, el conocimiento del
ser y su intrínseca relación con la multiplicidad de
variables relacionadas con el espacio urbano; de
ahí la importancia del abordaje de esta temática sui
géneris que a continuación se presenta.
Es importante subrayar la cuidadosa selección
y el impecable arbitraje de las contribuciones que
forman parte de este número temático, generado y
tutelado en concordancia con la normativa de la Revista, por los doctores Vázquez Rodríguez y Aragón
Palacios, bajo el título de Urbe y Humanismo.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO, es un esfuerzo continuado a lo largo de
muchos años por mantener una calidad de excelencia editorial, que ha sido compartido por
autores, pares de evaluadores, el Comité Editorial, el Coordinador Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las autoridades institucionales que forman la Facultad de Arquitectura y la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

URBE Y HUMANISMO:
Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Milton Aragón Palacios.
Mauricio Beuchot (2017: 22) menciona que:
“Las humanidades son disciplinas para el conocimiento del ser humano y por eso nos conciernen
tanto, ya que, si no logramos comprender algo al
hombre, estamos perdiendo el fruto de tantas tribulaciones”. Lo dicho por Beuchot nos pone en
el centro de un debate que inacabado y por momentos rezagado en las investigaciones urbanas.
Puesto que las ciudades son humanas y son la
materialización de la necesidad de resguardo del
ser humano que se ha ido estetizando. No sólo es
el edificio por su pura función. Lo importante es
también el sentido que transmite esa forma. La
urbe no debe olvidar lo humano, de ahí que sean
necesarias reflexiones teóricas y propuestas metodológicas para conocer el sentido de lo humano
en el espacio urbano y con ello buscar la armonía
del espacio que permita el bien vivir.
Esto porque la transformación de la ciudad en
los últimos doscientos años, ha sido dinámica, intensa y exacerbada, desde la segunda mitad del
siglo pasado, hasta nuestro tiempo. En el marco
histórico de la humanidad actual podemos describir un escenario sumamente complejo en nuestras
urbes masivas, globalizadas y consumidoras. De
ahí la necesidad de debates permanentes entre
teóricos y especialistas para clarificar y ampliar
las maneras en las que podamos comprender estas
ciudades que habitamos por medio de su estudio.
Debates que intentan nombrarlas adecuadamente
y diagnosticarla meticulosamente, pero esta tarea,
de reflexión, justificación y desarrollo no es sencilla. Y se complica más si sólo se parte desde la

1

Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo
León. Profesor-Investigador de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León; miembro de la Academia Mexicana de
Ciencias AMC y del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT), reconocido en el Nivel 2. E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

5

�Sousa González
funcionalidad y operatividad de la urbe. El exceso de racionalidad en el discurso urbano hace que
se pierda el sentido de lo humano.
Además, los espacios y los objetos racionalistas del siglo xx y xxi, manifestaron una higiene
de ideologías a manera de tabla rasa que intentaba
negar cualquier contribución del aspecto emocional humano en la vida cotidiana. Las ciudades se
diseñaron para el permanente orden y control. Lo
que trajo como consecuencia, que las ciudades
se volvieran un escenario futurista desde la autoridad de la maquina ante el hombre. Bajo ese
escenario de exceso de tecnificación y racionalización, las ciudades se empezaron a diseñar para
el objeto de progreso antes que para la vida.
Esa alta racionalidad en la que se funda y se
desarrolla nuestro hábitat contemporáneo, es la
que ha generado una ruptura formal, desde su
institucionalización a principios del siglo xx, con
el humanismo. Ante ello, el diseño de la ciudad,
su arquitectura y el diseño, se transformaron racionalmente en procesos programados de producción masiva. Pues por la gran población que estaba
habida de obtener diseño para todos, se justificó
el abandono de la individualidad humanista y su
visión de crecimiento desde el hombre por el hombre. Sin embargo, aunque el humanismo intento
verse desde la lógica de un método que se podría
abandonar a cambio de resultados proyectados y
controlados su ausencia se acrecentó en la vida cotidiana del ser humano y su espacio de vanguardia.
Ante lo anterior, autores como Lefebvre
(2017), denunciaron la pretensión del urbanismo
funcionalista por someter a la ciudad que el poder
percibía como amenaza, como un espacio insano,
sospechoso, incontrolable. El intento de ordenar
tanto el espacio como las funciones y otros elementos urbanos a través de la fragmentación daba
como resultado la muerte de la ciudad, la homogeneidad, la monotonía. Gonzales y Torres (2012)
señalan sobre las ciudades tardo modernas o de
consumo: no constituyen un marco para la realización entre los individuos, sino, en el mejor de
los casos, un marco para el consumo en el sentido
amplio; en el tejido urbano encontramos multitud
de sistemas de distribución de bienes, mensajes,
estímulos, normas, controles, etcétera, hechos todos para consumirse sin esfuerzo. En dependencia de lo anterior, es realidad que estas ciudades
de la tarde modernidad no están enfatizadas o
diseñadas para establecer vínculos de afiliación
y comunicación entre los individuos. La ciudad
6

actual en sus patrones de conducta dictados por el
diseño premia nodos urbanos que incentivan las
dinámicas de consumo masivo y se favorecen por
medio de estas dinámicas el establecimiento de
uniones sociales y de comunicación.
Entonces, exponiendo la temática desde una
gran escala que permita ser incluyente de los diferentes fenómenos urbanos contemporáneo, podríamos asignar nuestro tiempo como el resultado
todavía intenso de un proyecto racionalista ampliamente justificado por el maquinismo de la industrialización y el materialismo como una ideología hegemónica. Nuestro tiempo aun es parte
de un proyecto de liberación ideológica de las
grandes masas sociales por medio de la racionalidad homogénea que se justificó desde las escuelas
fundadas por teóricos como Descartes, Spinoza o
Locke. En muchos sentidos y tras poner en prácticas estas teorías el ser humano se volvió tan solo
un indicador que perdía su cultura en un promedio. Bajo el aspecto urbano funcionalista los individuos se transforman en notaciones que sirven
para tomar decisiones en zonificaciones artificiales y proyecciones de crecimiento.
Bajo este contexto en el cual las decisiones de
la producción de la ciudad dejan de lado al sujeto
y lo vuelven valor numérico, se cuantifica y se
esfuman las cualidades de lo humano. He ahí la
importancia y pertinencia de recuperar el conocimiento del ser en su relación con la ciudad desde
las humanidades. De esto va el presente dossier
que reúne diversos especialistas en disciplinas
humanísticas, como lo son filósofos, historiadores, arquitectos y geógrafos. Reflexionando
sobre la ciudad desde el arte, el espacio, los imaginarios, la historia, la literatura. La ciudad vista
desde más allá de lo numérico, desde su sentido
primordial de lo humano.
El dossier inicia con un texto de Aldo Enrici
sobre la filosofía en el arte de Frida Kahlo, en el
cual a partir del estudio de la obra de la pintora
mexicana, se presenta la colisión cultural entre
los mestizajes. Donde Kahlo, a través del arte
como interpelación de lo urbano, representa la
ambigüedad americana. Jaime Vergara Muñoz, a
partir del Quijote, hace una propuesta de cómo la
literatura puede ayudar a la formación de los arquitectos, por medio de a ubicación de las figuras
literarias presentes en los proyectos arquitectónicos. Catherine Ettinger hace un recorrido por las
propuestas teóricas de la arquitectura moderna de
Richard Neutra en Latinoamérica, presentando su
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Presentación.
enfoque centrado en el ser humano como cuerpo
y ser social, así como la influencia en sus trabajos teóricos de los avances de las neurociencias
de su época que consolidaron su proyecto humanista. En su texto Alejandro Leal Menegus presenta el caso del multifamiliar para maestros de
la UNAM ubicado en la zona de CU, proyecto
de Mario Pani y Salvador Ortega que fue de los
primeros de su tipo en México. Anna Martínez
Duran a partir de lo dicho por Ortega y Gasset
en su libro El tema de nuestro tiempo, hace una
reflexión sobre el sentido de la casa en la modernidad a partir de sus distintos modos de habitar y
construir. Jorge Gasca Salas presentan una propuesta para construir una teoría de la ciudad, en
dicha propuesta se centra en la relación entre la
ciudad y el espacio-tiempo a partir de las implicaciones que se derivan de la discusión filosófica
concerniente. Gabriela Carmona Ochoa y Adolfo
Narváez presentan un texto sobre como alguno
de los imaginarios urbanos presentan vínculos
hacia las ideas sobre eugenesia, manifestándose
en el diseño basado en ideas de perfección presente en las ciudades contemporáneas por medio
del control. Milton Aragón aborda el tema de los
imaginarios desde la propuesta de los correlatos
de los imaginarios de la ciudad y su relación con
la identidad simbólica de éstas, ejemplificándolo en el caso de la ciudad de Monterrey, México.
Antonio Palacios García, Pablo Mateos y Carmen
Hidalgo, presentan una revisión bibliográfica de
métodos para estudiar la vulnerabilidad en ámbitos urbanos. El número se cierra con una reseña
del libro Ciudades inimaginables. El imaginario
hegemónico tras la Globalización de Adolfo Narváez, hecha por Adriana Melissa Ávila Loera.
Esperemos y el presente dossier permita fomentar la reflexión humanista en los estudios de
la ciudad. Con la finalidad de regresar a los seres
humanos como el centro de la investigación y
diseño de la urbe.

Referencias bibliográficas.
Beuchot, M. (2017). Perspectivas hermenéuticas.
México: Siglo XXI/Universidad Anáhuac
Lefebvre, H. (2017). El derecho a la Ciudad. Madrid: Capitán Swing.
González Ochoa, C. y R. Torres Amaya. (2012).
Diseño y Consumo en la Sociedad Contemporánea. México: Designo.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

7

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de
mestizajes en América como interpelación de lo urbano.
The philosophy in Frida Kahlo’s art. The collision of miscegenation in America
as an interpellation of the urban.
Recibido: mayo/2018
Aceptado: agosto/2018

Aldo Enrici1

Resumen

Abstract

La colisión cultural expresada en los autorretratos
de Frida Kahlo es algo que América vive filosóficamente entre el Estar y el Ser. Lo precolombino
rodea a la civilización europea como “espacio vital indeterminado” con un horizonte contingente,
confundiéndose con la barbarie vegetal. Lo salvaje
se presenta de un modo inminente. No hay belleza sino una inmensidad sublime, a punto de caer
sobre la cultura urbana dentro de una dialéctica
entre lo bárbaro y lo civilizado. De acuerdo con el
pensador argentino Rodolfo Kusch en América el
espacio vital anterior a la llegada europea o primer
mestizaje no ha sido superado, acecha al segundo mestizaje Americano a partir del contacto con
Europa. Corresponde a una ontología del “Estar”
que siempre vuelve a presentarse. No es un estadio superado sino que acecha constantemente a la
ciudadanía. La colisión entre el primer mestizaje y
el segundo mestizaje se mantiene actualmente. Se
introduce en aspectos urbanísticos que muestran
la ambigüedad americana. Frida Kahlo da cuenta
de esta ambigüedad a través del arte como interpelación de lo urbano. Su rostro persevera estable
en un modo de ser europeo, en cambio su cuerpo
se reentrama con el primer mestizaje. En la obra
“Autorretrato en la frontera” se muestra el contraste entre esos dos mestizajes que, aunque parecen
separados como lo civilizado y lo bárbaro, no obstante mantienen una conexión.

The cultural collision expressed in Frida Kahlo’s
self-portraits is something that America lives philosophically between Estar and Ser. The pre-Columbian surrounds European civilization as “indeterminate vital space” with a contingent horizon,
confusing itself with vegetal barbarism. The wild
appears in an imminent way. There is no beauty
but a sublime immensity, about to fall on the urban
culture within a dialectic between the barbarian and
the civilized. According to the Argentine thinker
Rodolfo Kusch in America, the vital space prior to
the European arrival or first miscegenation has not
been surpassed, stalking the second American miscegenation from contact with Europe. Corresponds
to an ontology of “Being” that always comes back.
It is not a surpassed stadium but it constantly stalks
the citizens. The collision between the first miscegenation and the second miscegenation is currently
maintained. It is introduced in urban aspects that
show the American ambiguity. Frida Kahlo gives
an account of this ambiguity through art as an interpellation of the urban. His face perseveres stable in a European way of being, however his body
is reentrawed with the first miscegenation. In the
work “Self-portrait on the border” shows the contrast between these two mestizajes that, although
they seem separate as the civilized and the barbaric, nevertheless maintain a connection.

Palabras Clave:

Mestizajes; Kahlo; Kusch; Urbano; Filosofía
del arte.

1

Keywords:

Miscegenation; Kahlo; Kusch; Urban; Philosophy of art.

Adscripción: Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Argentina. Doctor en filosofía, área: hermenéutica. aenrici@uarg.unpa.edu.ar

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

11

�Enrici

1. Ambivalencia entre Ser y Estar.
El pensador argentino Rodolfo Gunter Kusch
piensa América desde la dialéctica entre el Estar
y el Ser. Si bien no es un filósofo tan difundido,
su recorrido intelectual lo lleva a que muchos de
los actuales intelectuales reconozcan una especial
filosofía, de formación europea, pero de “americanización” inusitada. Kusch maneja la lengua alemana a partir de ser hijo de inmigrantes. Ayudó en
las traducciones a notables filósofos mientras fuera
estudiante. Leyó a Heidegger y, en esta lectura se
dio cuenta de que el Dasein se aproximaba al Estar, que Kusch posteriormente establecerá como
concepto fundamental de la vida americana. Por
otra parte, su idea de mestizaje es particular. Hay
mestizaje en América antes de la llegada de los europeos, quienes producirán un segundo mestizaje
carnal, muchas veces forzado. Un primer mestizaje sin violencia, de mezcla espontánea entre los
componentes vitales del paisaje. Ese mestizaje corresponde al Estar y, no ha sido superado por el
segundo mestizaje. Permanece alerta en América
como dialéctica entre el Ser y el Estar. Asoma en
ocasiones. Su aparición tiene las características de
irrumpir en la “ficción urbana” de tradición Europea, identificada con el Ser. Frida Kahlo es una de
las artistas que con más acierto muestra la constitución del primer mestizaje.
Rodolfo Kusch define el “Estar” como estructura existencial y cultural americana. En otras palabras, mientras “Ser” precisa y hace referencia a
la esencia, el concepto “Estar” señala y ubica a un
ente en una situación particular (alguien está sentado). Kusch distingue entre Ser y Estar. Ser, o “ser
alguien”, es un concepto propio de la actividad
burguesa de la Europa. Estar es considerado como
una modalidad profunda de la cultura precolombina (Kusch, 1962: 7). Nuestro vivir real implica una
“decisión a tomar” entre el ser y el Estar, pero aún
y siempre sin realizarse. Una decisión que no ha de
tomarse, que constituye nuestra autenticidad americana actual. La teoría decolonial mantiene una
cercanía con el pensamiento de Kusch. Se reconoce su impacto en la teoría decolonial por medio
del concepto de “pensamiento fronterizo” (border
thinking). Kusch intenta pensar filosóficamente
desde las “ruinas” de las categorías indígenas de
América (Mignolo, 2010). La teoría decolonial posiciona a Kusch mediante el concepto de “conciencia de inmigrante” (inmigrant consciousness), que

12

contiene el caso de la filosofía europea arribada al
contacto con América (Viveros Espinosa, 2016).
En cuanto al Dasein que Heidegger enuncia
para delimitar al hombre en su etapa existenciaria de Ser y Tiempo tiene similitud con el Estar de
Kusch, aunque para éste, el “Estar” es seminal. El
Estar yace en el origen y no en el final de una larga tradición, como Heidegger encuentra en la filosofía europea. El Dasein es traducido como “ser
ahí”, con el sentido de un “mero Estar”, de desnudo “darse”, aunque en lengua alemana no hay
verbo “Estar”. El Ser es una forma de expresar lo
real que remite a lo esencial (lo que permanece)
en la filosofía europea. Heidegger postula su Dasein como condición del Ser en una época que es
considerada como final de la historia de la filosofía, presuponiendo una historia filosófica anterior
dedicada netamente al Ser (Heidegger, 1963). La
fenomenología que Heidegger hace del Dasein
indica que tomó como objeto al “uno anónimo”
(das Man) que simplemente está (Kusch, 2003:
109-110). La barbarie americana mantiene semejanza con el “Estar” como noción clave y necesaria
para la dialéctica con otra noción, la civilización
que mantiene semejanza con el ser, lo permanente, lo esencial. La barbarie es entendida desde el
romanticismo como una etapa a sortear para aquellos que esperan progreso y civilización (Corbetta,
2014). La barbarie para Kusch no forma parte de
una etapa, sino más bien de una dialéctica sin resolver. Pero también esa dialéctica entre una civilización impuesta, por un lado, frente a la fluidez
compleja de “la barbarie” prexistente conforman
un devenir que no se puede distinguir en términos
de orden y caos. Desde este sitio puede definirse lo
complejo de América. Pese a que desde América,
en muchas situaciones nos acercamos más a una
de las actitudes (civilización, ciudad, acción) que
a otra (tierra, inconsciente, inacción) ello no significa que la barbarie sea una etapa superada. La
barbarie es una característica americana. Hay un
contrapeso que “encarna una realidad muy honda,
que hace que sus contrarios –la conciencia, la acción y la razón– […] manifiesten sus estructuras
ficticias al menor análisis” (Kusch, 2007: 22). El
“Estar” rodea la civilización como inmensidad
sublime. Desde el punto de vista estético la obra
de Frida Kahlo muestra en sus autorretratos una
convivencia ambigua entre mestizajes, donde un
primer mestizaje correspondiente a una barbarie
vegetal y precolombina protege el cuerpo dañado
por la civilización urbana del segundo mestizaje.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

2. Hermenéutica como posibilidad
ontológica.
La hermenéutica, con su afán de comprensión
integradora hace posible interpretar la obra de
Frida Kahlo desde una concepción ontológica.
Puesto que no necesitamos de la vida de la artista para hacer de su arte una expresión digna de
la lectura filosófica. Consideraremos dos hermenéuticas americanas. Por un lado la hermenéutica analógica, encabezada por Mauricio Beuchot
y la hermenéutica pragmática, que ha sido expuesta por Richard Rorty.
Desde la hermenéutica analógica de Mauricio
Beuchot la analogía siempre propone, al menos,
un “hilo común” entre ambos lados (Beuchot,
2005). Es interesante cómo esos hilos también se
manifiestan en Frida Kahlo pictóricamente entre
las raíces (los cables, las capilaridades) que se conectan de diferentes modos como en el espacio
subterráneo en “frontera entre las dos naciones” o
entre su cuerpo y el paisaje precolombino. El hilo
de la hermenéutica analógica ha ha permitido la
disminución de la violencia y el desarrollo de la
comprensión hacia los indígenas en la época de
la conquista. Dentro de la analogía la solidaridad
traspasa la realidad cotidiana pero sin descartarla
para entrar en la alteridad, el Estar, que se emparenta al “ser analógico” en Beuchot. Por ahora,
la hermenéutica de América se mantiene entre el
Estar y el Ser, es decir, en la alteridad leve, rara
e indefinida, queer, no tan extremos como a fines
del siglo XX, tan lingüísticos y tan antiontológicos (2003: 166-173). La analogía ha permitido la
comprensión de la posibilidad de un “cristianismo
americano” distinto al cristianismo conquistador.
La hermenéutica analógica, a su vez, hace posible
una comprensión por parte de nuestros americanos
de los errores eurocéntricos, tal cual ocurre en la
pintura de Frida Kahlo. La comprensión de injusticias no es la aceptación callada sino un esfuerzo
solidario para asimilar la falta de tolerancia analógica o exceso de univocidad en la “racionalidad
moderna” y la generación de argumentos para permitir un pensamiento inclusivo.
Por otra parte la interpretación analógica nos
permite considerar al artista y a la obra de manera separada y relacionada. En este sentido existe
un distanciamiento de la hermenéutica analógica
respecto a la romántica y psicológica. Beuchot,
por el contrario, sin negar la importancia que tie-

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

ne el autor en dicho proceso, no ve en la obra un
puente para llegar al artista. Para la obra de Frida Khalo, de acuerdo a posición mencionada nos
permite que no sea necesario conocer su intención. El texto no es una disculpa para vincularse
al autor. Por el contrario, la obra deja de ser un
pretexto. La vida de Frida es excusa para llegar
a la esteticidad. (Hernández Otañez 2016). Aunque nos movemos de modo analógico, buscando
similitudes, parecidos, pero somos estudiados de
modo digital, como bases de datos, haciendo de
lo analógico algo equívoco. La barbarie “vuelve
a nosotros la realidad profunda” como instintiva
“tentación” de vuelta al vacío acogedor. Hay que
aceptarla con valor, para que deje de perturbarnos
o para aceptar su presencia, lo cual queda de manifiesto en la obra de Kahlo. América en Kahlo se
presenta de modo dialéctico como arte crítico que
reconoce la contención de un paisaje no conquistado, en debate con la construcción europeizante
de lo ciudadano. América se encuentra escindida
entre dos verdades; una ficticia encarnada en la
ciudad y otra real encarnada que suele reaparecer
en el reverso de nuestra vida ciudadana como una
verdad más intensa que esta urdimbre racional
que traemos de afuera (Kusch, 2007: 19). Detrás
de la imagen de orden racional de la ciudad aguarda un tejido territorial colmado de abismos desde
donde sólo es certeza el “aquí y el ahora”. Lo caótico americano como el extremo de equivocidad
en la semejanza ha permitido realizar vinculaciones con el pensamiento europeo unívoco que se
había vuelto univoco. El primer mestizaje vigila
incesantemente lo urbano. Nos asalta, y ofrecemos resistencia, con el rostro inexpresivo que nos
muestra Kahlo. Resulta conveniente hablar de la
imagen sublime que aflora con fuerza territorial,
que solemos identificar con el paisaje del mar, la
selva o el desierto. Entre la vida de ficción que
“percibimos” en el paisaje urbano, cuya belleza
disfrutamos, –edificios, tecnología digital, diseños, “apenas alcanzamos a vivir” la verdad como
un fondo que vuelve a encontrarse con el ser ciudadano, al que llamamos “el Estar”. Nos encontramos cobardemente en un estado de indecisión
montado sobre un constante remolino hasta que
la barbarie reaparece, entre el ser armonioso de la
ciudad y el Estar indiferenciado vegetal.
Desde la hermenéutica pragmática norteamericana de Richard Rorty (1989) se puede decir
que la solidaridad tiene un carácter comprensivo
a partir de reconocer la ampliación del nosotros

13

�Enrici
en otredades a partir de sus propios sufrimientos
cuando nos condolemos del mismo. Rorty explica su idea de la verdad como creación solidaria a
partir de la concepción pragmatista del lenguaje
de Donald Davison y Ludwig Wittgenstein, según el cual el mundo sólo lo hacemos nosotros,
(Rorty, 1989: 26). Las descripciones del mundo
no son verdaderas o falsas pues éstos son atributos que sólo se pueden predicar de proposiciones
lingüísticas o artísticas. La solidaridad es un sentimiento de compasión con aquellos que en algún
momento se asemejan a lo que nosotros podemos
captar como dolor o sabiduría. El concepto de
«nosotros» tiene un sentido propio y no equivale a «toda la humanidad», sino que depende de
semejanzas que nos gustaría incorporar a nuestra
cultura en la forma de nuevos mestizajes. No hace
falta encontrar una esencia común a la raza humana, el reconocimiento de que hay una característica cultural que podemos incorporar a nuestra vida
es bastante para una filosofía pragmatista. Nos
hace entender que las personas dan sentido a su
vida a través de dos modos de contextualización o
mestizajes: a través de la relación con otras personas y con la comunidad (aspiración horizontal de
solidaridad)- o, a través de la relación con objetos
no comunitarios (la verdad o Dios) (aspiración
de vertical objetividad). El pensamiento filosófico
occidental se ha guiado por el apetito de objetividad. Ha tratado de fundamentar las prácticas y las
instituciones sociales en relación con la esencia del
ser humano o de la naturaleza, habiendo logrado
una mejor convivencia cuando se piensa en logros
comunitarios (Rajchman, 1985: 3-19). Es oportuno interpelarnos por la convivencia entre ambos
modos mestizajes tal como creemos que proponen,
cada uno a su manera, Kusch y Rorty.

3. Barbarie americana.
La barbarie en América se presenta de un modo
inminente. Ya no hay belleza sino una inmensidad
que llamaremos sublime, a punto de caer sobre la
cultura civilizada, al modo de acechanza. Desde
la Ilustración se denomina a esta condición como
“barbarie”, para denotar la carencia de civilización. Robert Hullot-Kentor (2010) procura entender la actual “barbarie civilizada”. Tiene presente
que este estado actual de civilización es la verdadera barbarie. La barbarie no es resultado del
retraso cultural o tecnológico, como supusieron
14

otros europeos que vinieron a América, desde artistas hasta religiosos, sino del progreso mismo.
La paradoja de la Ilustración se mantiene en esa
línea, en la que para liberarse de aquellas amenazas mitológicas, el hombre ensanchó su dominio,
generó medios de sumisión más poderosos que
nunca, con los cuales ejerció el sometimiento.
Vivimos la era más catastrófica de toda la historia de la humanidad, de toda la historia natural,
y somos incapaces de saber qué está pasando.
Tenemos la habilidad de convertir cualquier cosa
en un arma y no podemos dejar de hacerlo (Hullot-Kentor 2010: 5). Con idéntica desconfianza
hacia la ficción racional de lo civilizado, Rodolfo
Kusch propone que nos sumerjamos en lo popular
para alejarnos del mito de la civilización urbana.
Para lograr esto, tenemos que dar un “salto atrás”
que nos permita, paradójicamente, adelantar. Ese
salto hacia lo popular, dice, es “un salto hacia lo
embrionario filosófico” (Kusch, 2000: 13). El
mestizaje americano no se inicia con la conquista,
sino que es originario, viene de la época precolombina, amenazando transformar nuestra ficción
europea en una realidad cruelmente autóctona”
(Kusch, 2000: 22). El primer mestizaje, se manifiesta en el demonismo de la tierra expresado en
la comunidad de la selva pre-paisajística indeterminada, en el sentido de no ser aun percibida culturalmente ni superada por el segundo mestizaje.
Encontramos este primer mestizaje en la figura
de la “serpiente emplumada” que, constituye para
el filósofo “un momento de la vida americana”
o de la ambigüedad originaria conformada por
la fusión entre el vuelo de lo espiritual y la vitalidad que se desplaza sin soltarse de la tierra.
El mito de la serpiente emplumada como modo
de colisión vital, –el Quetzalcóatl–, manifiesta
la ambigüedad inherente a la condición de un
primer mestizaje americano, siempre presente en el tradicional segundo mestizaje, marcado
por la llegada europea: la “serpiente” es cuerpo
físico con las restricciones propias de una transición. Las “plumas” llevan los principios espirituales que precisan un asentamiento. No existe
una separación sino una constitución fantástica.
En Europa, según Hannah Arendt, desde el momento de su fundación, el territorio ciudadano
se encuentra ligado a un carácter sacro. Una vez
fundado conserva su valor para todas las generaciones futuras, el territorio restante es parte de
una ciudad central e imperial. El compromiso
político significa la custodia de la fundación de
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

la única ciudad. Esa ciudad fue por primera vez
Roma. No se repetía la fundación de la primera
polis, sino que se integraban territorios a la autoridad de los patres, (Arendt, 1956, 190-210). En
América es discutible que haya sido así y, en este
sentido, esa discusión es la que estamos llevando.
La serpiente temeraria y el ave rapaz separadas y
combatiendo entre sí, son ficciones posteriores a
la serpiente emplumada, como si apareciera una
discontinuidad o un fraccionamiento de este entramado animal originario del primer mestizaje.
Lo ficticio ciudadano depende de lo fantástico
del mestizaje que constituye una verdad que nos
engendra como americanos. La ciudad americana
será ficticia mientras no recupere la vegetalidad
paisajística, al contrario de la voluntad romana.

4. Interpelación pre-urbana.
El arte de Frida Kahlo manifiesta una necesidad
de reconocimiento de la territorialidad pre-urbana de su cuerpo, como nostalgia del primer
mestizaje, tal cual observamos en la fusión con
una naturaleza indiferenciada. Kahlo interpela
lo urbano para verse a sí misma. Se multiplica en
dos en algunas ocasiones, como si remitiera a un
sinfín inicial, o a las dos versiones, la pre-urbana
y la urbana, como si intentara recuperar el “Estar
territorial” perdido.
Ser representación es ser imagen de algo. La
imagen implica una naturaleza más remota. Alejados de un sentido ontológico existe una representación en un sentido político. La construcción
del hombre ha girado en torno al ser filosófico.
Pero la mujer ha girado en torno al concepto de
alteridad, en cuanto territorio de dolor incomunicado del primer mestizaje frente a la llegada de la
cultura patriarcal. Mientras Diego Rivera –esposo
de Frida– ha mostrado cómo las paredes pueden
ser soporte político del arte popular en los murales, Frida Kahlo ha mostrado cómo el cuerpo
puede ser el soporte político de intervenciones estéticas femeninas. En América, antes del mestizaje con los europeos, la naturaleza se mostraba difícil de dominar, y tenía que pensarse la forma de
mantenerse a salvo en ese medio. Rodolfo Kusch
en su idea de que el primer mestizaje constituye
una “barbarie vegetal”, permite advertir un sentido que podemos definir como “femenino” del
Estar correspondiente al primer mestizaje. Como
indica Juan Cepeda, infiere esa cualidad estática
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

en el sentido de Estarse ahí, con su comunidad,
cultivando su parcela. El “Estar” es preexistente, como cualidad fundamental de esta cultura de
la tierra, (2017: 133). La mujer ha sido insertada
culturalmente en la categoría de otredad ontológica desde un inicio, como objeto sin trascendencia
alguna (Domínguez, 2014, 60). La realidad femenina o el ser mujer es una construcción histórica
al igual que la del hombre-varón, con un matiz
altamente diferencial: su situación ha girado en
torno a la alteridad. En el varón la construcción
intenta evitar el miedo de perder las pocas cosas
mantiene, ya se llamen ciudad, policía o próceres (Kusch, 2003. 15-16). La realidad femenina
construye su Estar junto al paisaje, intentando
entramarse en él.
Hasta aquí lo autóctono se compone de una
ambivalencia o mestizaje originario que no implica humanidad o forma carnal humana en el
sentido que lo será el segundo mestizaje, que se
concentra en cuando el hombre impone su razón
civilizante. El ave y la serpiente, son contrarios
irreconciliables para la cultura ciudadana, pero
se comportan en unidad cuando se mitologiza su
vinculación. Esa capacidad de la ambivalencia es
la que obliga a rastrear una ontología existencial
en los escenarios que fueron negados (Cepeda,
2016). En los mitos europeos el Ser es anterior
al Estar. En el sistema crítico de la filosofía de
Frankfort la ilustración, presente en el mito de la
astucia de Ulises, es interpelada en el uso de la
razón instrumental, como paso hacia la dominación, fin último de toda empresa mágica lo mismo que científica. Ilustración y mito instrumental
son, en lo relativo a su función, análogos al ser
igualmente siervos del mismo fondo que prioriza
el ser sobre el Estar: la voluntad de dominio. La
Ilustración y su íntima relación con la ciudad quieren dominar a la Naturaleza a través de su arsenal
conceptual pero no se da cuenta de que no existe tal
cosa como la Naturaleza en primer lugar, si por ella
entendemos un ente “puro” (Arriola 2013). No
existe la “Naturaleza” si por ella entendemos algo
dado perceptible diáfanamente por los sentidos.
Hay un “Estar analógico” que no separa sino que
entrelaza. De este modo toda ciudad es un mestizaje de lugares discernibles y otros indiscernibles
que se reencausará (o perfeccionará) para perpetuarse como un atributo latente de lo autóctono en
una segunda instancia o segundo mestizaje, lo cual
compone una existencia oscilante del continente
americano que atraviesa a lo largo de la historia.
15

�Enrici
A partir de la oposición aparente entre vegetalidad (Estar) y carnalidad (ser) toda forma de
vida se bifurca entre el Estar de lo estable (el ser)
y el Estar de lo inestable (el Estar), entre lo que
es y lo que no es, aunque sigue estando. El primer
mestizaje no remite a una esencia pura y estricta,
que mantienen lejanamente en oposición los extremos en que ya latiera el continente en la época
precolombina. Lo europeo inserto en América se
convierte en modelo de discriminación radiante
al momento de la entrada filosófica de la alegoría
de la caverna (Platón, 1997). Frente a las tinieblas americanas como modo pacífico de vida, que
no están ni distinguen modos binarios a favor del
“dualismo” europeo, el mito de la caverna nos
encadena si no tenemos luz, sabiduría, claridad
para discernir. Las sombras que aparecen reflejadas en la pared componen nuestra falsa realidad.
No sabemos lo que nos aguarda, advierte el arte
de Kahlo, renegando de la alegoría de la caverna.
Lo importante es su cristalización existencial “al
aquí y el ahora de nuestra vida cotidiana” que en
América apunta “hacia abajo”, (Ruvituso, 2017),
hacia la tierra, hacia lo indefinible en su negación
de la verdad adquirida por la ficción ciudadana.
El primer mestizaje, no necesita de colisión con la
cultura iluminada. Se sostiene sin sumisión como
acecho permanente. Se expresa en la naturaleza
indiferenciada, en una relación compleja. El ser
humano no se diferencia en jerarquía de la piedra
o los demás seres vivos. Pero cuando el mestizaje se reitera en un segundo conflicto, en este
caso, el paisaje se erige como distinción limitada
por la construcción de la ciudad que representa
el proyecto civilizatorio de lo humano contra la
naturaleza amenazante. No obstante esta primera
América mestiza no nos abandona, sino que se
filtra por siempre en la cultura ciudadana.

5. Vegetalidad inicial como mujer.
La situación de Frida Kahlo es particularmente
considerado desde su arte. La mujer ha sido insertada en la categoría de “otredad” desde el inicio
del segundo mestizaje, como parte de la barbarie desde la cultura civilizada. Reconocida como
“la otra”, ha permanecido indefinida Noelia Domínguez Romero (2014) como objeto desde una
inmanencia equivalente al “Estar” territorial. La
mujer pertenece al primer mestizaje como naturaleza verdadera. La realidad femenina o el ser
16

mujer es una construcción histórica no equivalente a la del hombre-varón, pero con un matiz altamente diferencial: su situación ha girado en torno
al concepto de alteridad (Domínguez Romero,
2014: 59-77). Frida Kahlo interpela mediante el
arte para situarse en una recuperación territorial
del mestizaje pre-urbano. Lo femenino debe a lo
americano su modo de ser, que “se deja Estar”, en
condiciones preliminares a la fuerza varonil, que
se manifiesta “siendo”. En el autorretrato “Raíces”, Frida “se deja Estar” reclinada sobre un paisaje resquebrajado, como un tronco cortado al que
su sangre nutre. Por su plexo cruzan capilaridades
vegetales que se trasponen entre sí y culminan en
hojas de las que fluye su sangre como una planta
fusionada con la parte más desértica de la Tierra.
Su mirada se presenta frontal. En el torso aparece
un vacío en el plexo abdominal como si fuera una
ventana en el propio cuerpo. Los ramales que se
van extendiendo para alimentar al pedregal desértico de fondo.
Figura 1. Raíces. 1943. Óleo sobre Metal.
Dimensiones: 30´2 x 49´2 cm.

Fuente: Fotografía tomada por el autor.

Estar ahí, sin raíces verticales, como una ordenación horizontal de elementos que no sigue líneas
de subordinación jerárquica sino que cualquier
elemento puede afectar o incidir en cualquier
otro (Deleuze y Guattari, 1972:13), rompe con la
lógica dicotómica. Lo rizomático trepa horizontalmente, carece de unidad centrada. No existen
puntos de ascenso aunque sí líneas interconectadas que se manifiestan en procesos (Fischer Pfaeffle, 2003). Retratándose a sí misma Kahlo se
expone acostada en una superficie indeterminada,
sin remedio, para ser abrazada por el paisaje. El
cuerpo de Frida Kahlo se desanuda de la ciudad,
como si volviera o quisiera reanudar aquel estado de vegetalidad inicial, de tenue salvajismo,
infundida en el paisaje natural. En su producContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

ción plástica hay una evidente dramatización y
politización del cuerpo-rostro que está continuamente elaborándose, haciéndose y deshaciéndose
(Domínguez Romero, 2014, 59). No solamente
pinta para sí misma sino que pinta a “la mujer”
que encarna al primer mestizaje. El rostro varonil permanece estático, sin expresión. Un semblante que manifiesta la colisión con el segundo
mestizaje, o colisión con la civilización europea.
Es el mismo rostro siempre, como si estuviera
grabado para cada tela. Un rostro circunspecto,
sin atisbos de imprudencia sino con una seriedad masculina enfriada. La manifestación facial
acontece como contrapunto del cuerpo ávido de
reanudamientos. Algo tan indolente no coincide
con tantas destrezas corporales, no da cuenta de
dolores ni de placeres. El rostro habla de la seriedad de Europa, del placer lánguido que ajeno a
la barbarie. Una seriedad cínica correspondiente
a los modelos de invasión colonial, al rigor de la
física, de la econometría, del progreso y el rigor
victoriano embebido en la revolución industrial,
a la vez esnobista, como lo ha detectado la composición de Lawrence Alma-Tadema.Kahlo pinta
para el interior de su cuerpo reclinado en el primer mestizaje. Vuelve a la vegetalidad americana
de muchos modos con su cuerpo atravesado por
un accidente ciudadano. Los críticos exaltan su
resiliencia a través del arte. Abatida por la polio
y por un brutal accidente de tránsito fue capaz
de sobrevivir. Lo más notable de esta súbita ascensión del prestigio de la pintura de Frida Kahlo
es la unanimidad en que se sustenta –la elogian los
críticos serios y los frívolos, los inteligentes y los
tontos. Los conservadores y antimodernos ven en
ella una reminiscencia clásica entre los excesos de
la vanguardia (Vargas Llosa, 2002). Pero Kahlo
habla de América con el arte de modo filosófico,
más allá de su sufrida vida.

6. Autoexamen y rizoma.
La obra pictórica de Frida Kahlo es sobre todo
portadora de un sabio autoexamen. Su pintura no
la describe, como podría ocurrir en los dibujos
anatómicos, sino que intenta explicar las consecuencias estoicas que la enfermedad produce en
su estado de ánimo (Amezcua, 2004). Sus autorretratos se amparan en el encuadre paisajístico
precolombino, en su complejidad existencial.
Cada autorretrato va transmitiendo la impotencia
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

y la desesperación, mientras intenta explicarnos
su padecimiento, la obra de Kahlo es víctima de la
racionalidad urbana. Las víctimas no interpelan y
cuestionan, enseñan la sabiduría popular latinoamericana elemental que frecuentemente nace de
situaciones límite ante la injusticia en cada uno
y en los otros. Frida establece con su pintura la
“enfermedad en primera persona”, es decir, cómo
se siente en estado de sujeción urbana, o de qué
modo hace saber que su interés es mostrarse en
estadios sublimes, debatiendo con su estado de
salud, llevándolo a la “enfermedad en tercera persona”, (Amezcua, 2004) al conocimiento biomédico de la enfermedad, que Frida Kahlo exhibe en
forma de instrumentos técnicos quirúrgicos agresivos, varoniles, como si fueran instrumentos de
tortura. la pinza hemostática evita cruelmente que
una de las Fridas siamesas se desangre en “Las
dos Fridas” (1939). La enfermedad física aparece destacada por la Frida ciudadana, con un traje
victoriano blanco, que permite resaltar aún más el
corazón abierto y los vasos que terminan desangrándose sobre su regazo. La otra Frida aparece
ataviada con el traje tradicional tehuano. Sostiene en sus manos un medallón con el retrato de
Diego Rivera. No son dos Fridas, sino una misma, pero “ambiguada”, sin decidir, dentro de la
ambigua realidad americana en cada uno de los
mestizajes. Una larga arteria une los dos corazones para dejar claro que son una misma. Entre la
vida de ficción que “percibimos” en el paisaje
urbano, la verdad real que “apenas alcanzamos
a vivir” como un fondo que siempre vuelve a
encontrarse con el ser ciudadano. Frida Kahlo se
debate sin optar, entre Ser y Estar.
La familia de Frida no estaba de acuerdo con
el casamiento con Diego Rivera. Decían que se
trataba del encuentro de “un elefante con una paloma” (Artola, 2007: 182). La anterior metonimia
acierta en el aspecto estético de ambos. Diego Rivera pinta desde adentro hacia afuera, de un modo
expansivo y social. Frida Kahlo hace lo inverso.
Pinta desde fuera –su invalidez– hacia adentro,
de modo que pueda manifestar su espiritualidad
interior (Artola, 2007). Pero también hace lo inverso políticamente. La realidad femenina en el
caso de Frida es una construcción filosóficamente estoica, en permanente examen de sí misma, en
permanente ejercicio para lograr espiritualidad.
La espiritualidad no puede llegar a dar acceso a
la verdad si no se está en condiciones, a través
de una constante transformación del sujeto, (Fou17

�Enrici
cault, 2006: 40). Hablamos entonces de una construcción refractaria de autenticidad, si se invoca
a la necesidad de artificialidad viril del varón
decimonónico. Frida Kahlo como mujer se plasma estéticamente en el ejercicio de su dolor en la
práctica espiritual mediante el dispositivo estoico. Los escépticos, estoicos y epicúreos aceptan
la analogía entre filosofía y medicina. Estas escuelas aceptan la cercanía entre ellas, pero discutirían cómo se da tal cuidado del alma y por ende
habrían desarrollado diferentes técnicas o procedimientos, llamados ‘ejercicios espirituales’, Pierre Hadot (2006). Un ejercicio espiritual lleva a la
Remisión tal como lo advierte Heidegger, como
Verwindung –un extenso remitirse de una enfermedad- hacia el tiempo en que “todos fuimos
mujeres”, en el que éramos ambiguos ante la imprecisa naturaleza del primer mestizaje, en la que
nos confundíamos con amenidad. La superación
característica de la dialéctica es, en el pensamiento débil de Gianni Vattimo, reemplazado por la
idea de derrumbe o debilitamiento distorsionante
Verwindung, un actitud que caracteriza a la recuperación insistente del paisaje vital “vegetal”, en
el sentido de que no es violento, en contraposición
con la metafísica tradicional, (Vattimo 1983). La
mujer como tiene que devenir-mujer, para que el
hombre también lo devenga o pueda devenirlo.
Cuando fuimos mujeres éramos pura vinculación
indeterminada en aquel estadio en que formábamos parte de un primer mestizaje, de un amasijo
inicial indiferenciado. Este uso de tecnologías del
yo, desde una hermenéutica del sujeto, es lo que
realiza Kahlo en una “pintura de sí” (Foucault,
1988: 16-49) que se aleja de lo urbano. Por otra
parte le permite realizar por sus propios medios
operaciones en sus propios cuerpos y almas, pensamientos, conducta y forma de ser, para para alcanzar el estado de control de sí.

7. La ambigüedad en la frontera.
La frontera entre México y Estados Unidos manifiesta un linde entre un mestizaje y el otro, es
decir, entre lo paisajístico informe, y el paisaje
urbano, cuya energía depende del subsuelo mexicano. En la obra de Kahlo, que describe la frontera entre México y Estados Unidos, esa condición
se observa en la alimentación de las raíces. Si hacemos descripción de “Autorretrato en la frontera
entre México y los Estados Unidos”, nos damos
18

con un cuadro que fue pintado poco después de
su estancia en Detroit (Michigan) junto con su
marido (De Toro, Ceballos, 2014). La amistad
con Wilhelm Valentiener durante su estancia en
Detroit en 1932 permitió que Frida accediera al
arte vanguardista. El resultado de la integración
de las múltiples influencias en la obra de Kahlo
es declarado como un “realismo figurativo” con
elementos fantásticos y el uso de montajes y discontinuidades entre elementos indígenas e industriales (Westheider, 2006).
Figura 2. Autorretrato en la frontera entre México y
los Estados Unidos. 1932.
Óleo sobre metal de 31 x 35 cm.

Fuente: Fotografía tomada por el autor.

Frida Kahlo permanece en la ambigüedad
cuando pinta “Autorretrato en la frontera entre
México y los Estados Unidos”. De pie, desde su
vestido rosa, cruza los brazos. Sostiene con su
mano izquierda una pequeña bandera mexicana y
maniobra un cigarro encendido con la mano derecha. Hay razones para entender su postura Erguida entre la tierra profunda y la cultura industrial,
aunque anticipadamente a ese quebrantamiento.
Frida actúa aquí como la “mujer fronteriza”, entre
dos mestizajes: el fronterizo de sus raíces, México, y el fronterizo territorio con progreso de Estados Unidos, que se alimenta en modo rizomático
del mestizaje de la tierra mexicana. Bajo la tierra
los cables fabriles se vinculan horizontalmente
a los rizomas de los vegetales típicos. Hay una
retroalimentación entre ambas culturas, entre diferentes energías. Una composición de contactos
subterráneos horizontales que no tienen ni sujeto
ni objeto, cambian de naturaleza a medida que auContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

mentan sus conexiones. Frida en este autorretrato
está fragmentada por la cultura política entre la
quietud precolombina y la industria humeante. El
zócalo sobre el que está parada marca el límite
ambiguo entre ambos estilos de vida. El paisaje
de México está predominado por los colores de
la tierra. Las flores con sus raíces visibles ocupan el primer plano. Dos ídolos de la fertilidad
y una calavera en el medio personifican el ciclo
vital. Más atrás, las antiguas deidades mexicanas, aludidas en el sol y la luna, coronan las
desolaciones de un templo. El paisaje de Estados
Unidos de Norteamérica, a la derecha, enrarece el
devenir por la profundidad femenina de América. Los rascacielos verticales se encuentran en el
lugar simétrico a la pirámide de Teotihuacán. En
el subsuelo el variado mundo vegetal del primer
plano mexicano ha sido sustituido, por artefactos
eléctricos cuyos cableados se asemejan a raíces,
mientras que los símbolos del ciclo vital se ven
representados por maquinarias industriales, cuya
contaminación vertical intoxica la bandera de Estados Unidos. Un pequeño generador de corriente
en el suelo norteamericano obtiene energía de las
raíces de la “vegetalidad mexicana” y se conecta al zócalo en que sobre el que se eleva Frida.
Ella es el único punto de contacto entre los dos
mundos (Moscato, 2015). El cuadro propone una
inmediación energética entre la pobreza ancestral
como fuente atávica del sur y el progreso urbano,
que se sustenta bajo la superficie, semejante al vegetal barbárico que nutre a lo carnívoro.

8. Discusión.
La obra de Frida Kahlo no ha sido modificada.
No obstante, como exponente americana y personaje universal necesita intentar una comprensión
artística que se ha tardado y se tardará. Así como
hay dos formas de vida tan extremadamente distintas en cada lado de las fronteras, también hay
dos Fridas que en su obra de arte se evidencian.
Ambas son divididas por elementos crueles como
la columna jónica resquebrajada, que separa el
cuerpo Frida desde su accidente pero también
que la penetra de modo vertical quebrándola en
dos mitades (“La Columna Rota”, 1944). Hay una
Frida cuya vida está penetrada y parcelada por la
cultura. América tiene en su seno algo más que la
pretensión de unidad latinoamericana. Es ni más
ni menos que la frontera y la convivencia entre la
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

América occidental e imperial y la Latinoamérica indígena. En el caso de su vida entre Estados
Unidos y México, la frontera tiene su altar en el
límite donde Frida se instala. No es una situación
en la que moderadamente se pasa de un modelo a
otro sino un choque que es tan impetuoso como
el sufrido en su adolescencia, que la atraviesa del
mismo modo, como parece haber sentido en su
cuerpo y, de hecho, ha sido así. En este caso su
pintura nos hace ver las ambigüedades propias de
América. La colisión cultural, en Frida Kahlo, es
desde siempre, según lo estamos manifestando,
algo que América vive entre el Estar y el Ser. No
es un estadio de linealidad donde una situación
civilizada ha superado a otra, sino una mixtura
de cada lado que no terminan de fusionarse, a la
que Kusch menciona como cobarde ambigüedad.
José Tasat (2013) menciona, ajeno a la estética
de Frida Kahlo, pero cercano a la filosofía de
Kusch, cómo es este límite desde una geo-culturalidad, entre la tensión mestiza, de lo sagrado y
lo profano. Es cuando en la noción de Occidente
se refugia la ciencia, el desarrollo y la innovación, mientras en América, se refugia la magia.
Existen dos mestizajes en convivencia. Tal como
concibe el pensador argentino Rodolfo Kusch, es
algo que le es propio al continente. Se expresaba
en la vida indiferenciada en una relación compleja sin el imperio del Ser. Actualmente se expresa
en una convivencia en la que formalmente imperan los conceptos del mestizaje entre lo bárbaro
y lo civilizado. Tal cual puede observarse en la
obra de Frida Kahlo, en la ciudad es atravesada
por ese segundo mestizaje. La poliomielitis, y
un muy grave accidente de tránsito le devuelven
la posibilidad de hacer un culto de sí horizontal,
atada a cordones vegetarianos que le reabren las
aduanas de aquel primer mestizaje. El arte de
Frida Kahlo en sus obras rompe la moldura de la
tradición del arte político por el que está influida,
que cultivaba Diego Rivera. Un autorretrato de
Kahlo puede ser lo que los zapatos de Van Gogh
para Heidegger. Intrigado por el cuadro, Heidegger le dedicó una lección magistral en la Universidad de Heidelberg (sur). Le sirvió de plectro
para elaborar una tesis sobre El origen de la obra
de arte. Heidegger advierte que el artista cumple
el hecho de producir o traer aquí –hacia a lo urbano del ente– obras, lo cual acontece como traer
de antemano, hace que llegue la entidad a su presencia a partir de su aspecto (Heidegger, 1950).
Buscamos en este artículo el arte para hablar de
19

�Enrici
filosofía, no solamente de Frida y su muy popular vida. Así como Heidegger pregunta por un par
de zapatos de Van Gogh, en América puede preguntarse sobre el arte de la mujer que permanece
acostada cuando pinta. Kahlo ha girado en torno
al concepto de diversidad, en cuanto territorio
de dolor incomunicado del primer mestizaje.
Percibe la necesidad de reconocimiento de la
territorialidad de su cuerpo, como añoranza del
primer mestizaje, tal cual observamos en la fusión con lava de su cuerpo. Pinta para verse a
sí misma, para hallarse como “Estar territorial”
arrebatado. No hay contactos precedentes entre
Rodolfo Kusch y Frida Kahlo entre pensamiento y arte. El presente es un intento de vincularlos. Reconocemos en ambos la intención de
remisión a lo que asoma siempre en América.
Aunque parezca que ha sido un período superado, aún no lo es.

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�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
Quixote seen from the architecture: nature-humanity-idea.
Recibido: noviembre/2017
Aceptado: agosto/2018

Jaime Vergara Muñoz1
Miguel Martínez-Monedero2

Resumen

Abstract

La formación intelectual3 de un arquitecto y su
obra construida es, en cierta manera, un reflejo de
su itinerario cultural. La literatura puesta al servicio de la arquitectura engrandece esta formación
y su propia existencia. En todo proyecto arquitectónico se pueden encontrar abundantes figuras
literarias que son previas a su concepción formal.
La literatura incrementa la riqueza y complejidad
del lenguaje estético y social de la arquitectura en
su fin último, al servicio del hombre.
El Quijote visto desde la arquitectura es una
poderosa herramienta creativa. Enseña a leer el
entorno y convierte los ámbitos en los que el
hombre vive en una enseñanza humanística, clara
y sencilla. El arquitecto debe entender al hombre
como paso previo a la creación artística. Don Quijote de la Mancha recrea un cuadro completo de
la vida, en un libro que, al igual que la arquitectura, forma, instruye y da realidad a lo imaginario.

The intellectual formation3 of an architect and his
work are characterized by the cultural training he
has received. The literature placed at the service
of architecture enhances this formation and therefore its own existence. In every architectural
project can be found abundant literary figures
that are prior to its formal conception. Literature increases the richness and complexity of the
aesthetic and social language of architecture in its
ultimate end, at the service of man.
Quixote seen from architecture is a powerful
creative tool. It teaches you to read the environment and converts the areas in which man lives
in a clear and simple humanistic teaching. The
architect must understand man as a prior step to
artistic creation. Don Quixote de la Mancha recreates a complete picture of life. It is a book that,
like architecture, teaches, instructs and gives reality to the imaginary.

Palabras Clave:

Keywords:

Arquitectura; Literatura; Quijote.

1
2
3

Architecture; Literature; Quixote.

Adscripción: Escuela de Arquitectura de la Universidad de Granada, España. Doctor en Arquitectura. jaimevergara3@gmail.com
Adscripción: Escuela de Arquitectura de la Universidad de Granada, España. Doctor en Arquitectura. miguel@mm-arquitectura.com
Adquisición de métodos, habilidades, actitudes y valores en el ámbito de la razón, y del entendimiento.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

23

�Vergara Muñoz, Martínez-Monedero

1. Introducción.
Todas las artes están emparentadas. Se puede relacionar la pintura con la escultura; la música con
la poesía; la arquitectura con la literatura... En este
último caso se dan ciertas similitudes entre distintos autores, como, por ejemplo: Álvaro Siza y
Fernando Pessoa; Aldo Rossi y Rainer M. Rilke;
o Víctor López Cotelo y Pedro Salinas (figura 1).
Figura 1. Aldo Rossi, Rainer Maria Rilke, Ludwig
Mies Van Der Rohe y Fernando pessoa

Fuente: Fotocomposición del autor. Procedencia de las fotos: Aldo Rossi
[Aldo Rossi working on a litho Houston Fine Art Press, 1966 Photo
Richard Newlin]; R.M. Rilke [Public domain]; Mies [ Public domain];
Fernado Pessoa [By S.A. e Maria José de Lencastre].

El paralelismo existe no sólo porque aparezcan
equivalencias formales en sus obras, espacios ya
descritos en prosa (o simples destellos literarios
en sus memorias) previos a su materialización
arquitectónica, sino porque ambos autores expresan los mismos pensamientos y comunican
idénticos significados.
La buena arquitectura, como los clásicos de la
literatura, alumbra toda la vida. Recogen momentos históricos de la memoria colectiva y los convierten en iconos propios de una generación. Son
obras de arte que sobreviven al tiempo y al cambio,
anclándose para siempre en el momento presente.
La formación intelectual de un arquitecto, y
como consecuencia su obra construida es, en cierta manera, un reflejo de su itinerario cultural. Ese
alimento intelectual es imprescindible para no
caer en la obsesión de “la forma por la forma”. El
buen arquitecto vive preocupado por aumentar su
formación: lee y dialoga con los libros; piensa y
se hace preguntas; escribe y nos muestra su alma.
Estas tres pautas son importantes porque el que

24

no lee ni escribe no puede llegar a tener los rudimentos más elementales del pensar.
La lectura para este propósito es esencial: “La
parte más importante del cultivo de la inteligencia
se hace con la lectura de los grandes libros” (Lorda, 2009:50). Leer ejercita la inteligencia y ayuda
a comprender a todo tipo de personas y situaciones. El arquitecto que lee con dominio, facilidad
y gozo aprende a ser mejor arquitecto; más en
serio y con mayor intensidad. Se enriquece interiormente; despierta su inteligencia; conoce más
y aprende a llegar, con sus obras, al interior de
las almas, “… Por medio de la palabra escrita se
experimenta el encuentro con la verdad y con la
belleza” (Bayer, 2005:108).
Hay libros que divierten y enseñan, que dicen
lo que a nosotros nos hubiera gustado escribir,
que cambian nuestro modo de ver las cosas, que
han pasado la prueba del tiempo, que emocionan
y se imponen a nuestro espíritu con la fuerza de
lo imprescindible en cuanto los abrimos. Pero no
se trata de leer mucho, sino de leer bien. Dicho
con palabras de Jaume Balmes: “…conviene leer
los autores cuyo nombre es ya generalmente conocido y respetado; así se ahorra mucho tiempo y
se adelanta más. Estos autores eminentes enseñan
no sólo por lo que dicen, sino también por lo que
hacen pensar” (Balmes, 1950:100).

2. Literatura para hacer arquitectura.
La simbiosis que se produce entre la literatura y
la arquitectura nos permite comparar ambas disciplinas. Las dos se nutren de la preocupación
por las formas cotidianas en las que habitamos el
mundo y las dos constituyen refugios temporales
para el hombre.
Podemos encontrar “arquitectos que escriben,
escritores que proyectan arquitecturas, arquitectos como personajes literarios, personajes literarios especialmente ligados a una arquitectura…”
(Calatrava, 2010:15), etc. Esta interrelación ha
sido estudiada por investigadores como Philippe
Hamon prologuista de Architecture, littérature et
espaces (2006); Juan Calatrava y Winfried Nerdinger en Arquitectura escrita (2010); o David
Spurr en Architecture and Modern Literature
(2012), por citar algunos.
La arquitectura tiene reglas y principios dife-

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
rentes de la literatura. La primera transforma el
espacio en un lugar habitable para el ser humano;
y la segunda construye un lugar para que los personajes entablen una relación. La distancia entre
ambas materias se acorta en los contornos creativos, y es ahí donde se encuentra la correspondencia y el beneficio recíproco. Hay formas arquitectónicas que habitan en la literatura y textos
literarios que condicionan lo construido.
Es habitual que la relación entre la arquitectura y la literatura se concentre en dos ámbitos. En
la representación formal directa de espacios y, en
la relación a través de una metodología (artística), común entre ambas disciplinas. En el primer
caso, el beneficio de la narración literaria sobre la
arquitectura se produce al tratar el sujeto (creativo) y su relación con el entorno; y en el segundo
caso cuando comparten métodos y se responde a
principios y voluntades comunes (figura 2).

hículo para aprehender e interiorizar el mensaje
arquitectónico. De igual manera la literatura usará herramientas constructivas con la que podrá
“apropiarse del entorno para que no sea un elemento estático y objetivo, sino que se relacione
con los seres que lo habitan” (Fuster, 2014:71).
La escritura y la arquitectura mantienen un
proceso de aglomeración de la experiencia humana en relación con el mundo, como paso previo a
la creación artística. La conexión entre el sujeto
y la obra proporciona belleza a la arquitectura y
bondad a la literatura. En ambas se relacionan de
forma inmediata el sujeto, la narración y el espacio; ambas emplean el rigor y la sinceridad del
lenguaje como camino de expresión; y ambas
muestran –cada una con su lenguaje– la veracidad de la obra creada y la conexión con el sujeto
creador (figura 3).
Figura 3. Obra “Kambiam”

Figura 2. Obra “Mil nou-cents vint motius”

Fuente: Antonia del Río (2015). Colección propiedad
del Banco de Sabadell.

Dicho de otro modo, nos podemos mover en
un vínculo “fiel” y directo entre una obra arquitectónica y un texto –dando como resultado una
relación simplemente formal, puntual o simplemente evocadora del espacio en la novela–; o generar un beneficio en cuanto a la metodología artística y a la capacidad de crear obras autónomas,
tanto del escritor como del arquitecto.
La arquitectura necesita herramientas narrativas para el análisis y la comprensión del edificio.
Este mecanismo de aproximación no se limita a
un simple lenguaje descriptivo, sino que es ve-

4

Fuente: Antonio J. Cabezas Cerro (2016) www.de3de.com

3. El Quijote: naturaleza-humanidad-idea.
La vida nueva, de Orhan Pamuk4, comienza así:
“Un día leí un libro y toda mi vida cambió”

Ferit Orhan Pamuk es un escritor turco, Premio Nobel de Literatura 2006.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

25

�Vergara Muñoz, Martínez-Monedero
(Pamuk, 2006:8). No siempre se acierta a explicar
qué es lo que nos gusta de las páginas cervantinas, pero comprobamos que para un arquitecto su lectura es muy provechosa. Es uno de los
clásicos de la literatura que perdura y del que se
siguen extrayendo múltiples enseñanzas. Un libro
extraordinario, que nos hace disfrutar de la buena
literatura y que también, como La vida nueva, nos
cambia la vida.
Se le considera el libro de los libros y proporciona un compendio plural de saberes y
visiones. Podemos decir –con símil constructivo– que es una cantera de inagotables sillares.
Entre sus páginas se han encontrado piezas de
variada estereotomía y pulida labra, que se han
utilizado para tantos y tantos edificios de las
artes, las letras y la historia.
Una característica que sorprende –en un
trabajo narrativo tan bello– es lo escaso de sus
descripciones de espacios arquitectónicos o urbanísticos5. La habilidad que prodiga Cervantes
para dar vida a sus personajes, y conocerlos tan
vivamente, nos hace demandar que suceda de
igual manera con aquellos espacios en los que
se desarrolla la escena. Pero no es así. El territorio donde con tanta brillantez se mueven los
protagonistas de su historia quedará sabiamente
velado. La arquitectura que debiera ser escenario natural de la historia de don Quijote se convierte en transparente, casi invisible, fugaz. Lo
construido es descrito con bocetos apenas apuntados, o en breves trazos que se desvanecen sin
desaparecer del todo. Que Cervantes comenzara
su novela escribiendo: “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…” (I,
1)6, es toda una declaración de intenciones. Además, es una muestra del sigilo que usará como
herramienta literaria, para hacernos descubrir
que, al igual que en la arquitectura, el silencio
puede ser un lenguaje mucho más creativo que
la palabra. No consideró necesario describir
lo evidente y todos sabían del aspecto de una
venta, un palacio o un corral. De este modo,
Cervantes (sobre arquitectura) dice mucho,
por todo lo que calla (Figura 4).

Podemos decir que El Quijote7 es una obra
completa y muy aprovechable para cualquier
profesión, y en nuestro caso (los arquitectos)
por tres motivos: primero, nos ayuda a leer el
entorno (naturaleza); segundo, instruye en el conocimiento del hombre (humanidad); y tercero,
porque su protagonista nos hace pasar de lo imaginario a lo real (idea).
Figura 4. “Brasil”
(Bicicleta brasileña de carga y 100 ladrillos)

Fuente: Héctor Zamora (2013). Fotografía: Marc Domage.

3.1 Naturaleza
La lectura del entorno la obtenemos gracias
a la detenida observación de la naturaleza que
hace Cervantes. De este modo, en su lectura nos
transmite el gusto por lo bello y el respeto por
lo creado. Cualidades que debemos encontrar en
todo arquitecto.
En el itinerario Caballeresco aparecen lugares
que se pueden recrear en un marco de identidad
espacial, fácilmente reconocible en el tiempo y en
escala. Las numerosas ediciones ilustradas han dado
buena muestra de esto y resultan coincidentes en las
representaciones. Su literatura es por tanto gráfica
y su arquitectura se puede leer. No describe literalmente la naturaleza, sino que la reconstruye como
cauce de sus aventuras; y no emplea la prosa como
literatura escrita, sino que la usa como todos la hablan (Endress, 2088). Por eso se le entiende, y el
Quijote resulta una obra con cimientos, estructura y

5
La relación entre el Quijote y la arquitectura también ha sido estudiada por otros autores como en Perucho (2002), Panedero (2004),
Loarce (2006), Rivero (2006) y Vergara (2015) entre otros.
6
Todas las citas del Quijote provienen de la edición de Francisco Rico (2005). Las citas que hacen referencia al Quijote se componen de
dos partes separadas por coma, por ejemplo: (II, 25). La primera parte, en cifras romanas, se refiere al volumen del Quijote; la segunda, en
cifras árabes, se refieren al capítulo; y si se añade una tercera cifra indica la página.
7
Escribimos Quijote (en cursiva) cuando se hace referencia a la obra, y Quijote (en redonda) cuando se refiere al personaje.

26

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
cubierta, que todos admiran y que jamás envejece.
La bipolaridad quijotesca, entre lo real y lo
fantástico, exige estudiar específicamente la
presencia y tratamiento de la naturaleza, tanto
en su cordura como en su locura. En el Quijote hay una velada negación de lo urbano “el
manchego no pasa por ninguna ciudad: se aparta de Toledo, no llega a Zaragoza y ni siquiera
se adentra verdaderamente en Barcelona. En
cierta ocasión, se le ofrece la oportunidad de
ir a Sevilla [...] Sin embargo, el atractivo de la
ciudad del Guadalquivir [...] lo rechaza enseguida...” (Redondo, 1997:64). Su paisaje es básicamente, un paisaje rural en el que abunda el
contacto físico con la naturaleza8. En particular
la vida rural adquiere la significación de una
imagen ideal dónde el Hidalgo puede ejercer
de Caballero. Esta vida alejada de la ciudad se
asocia con una sabiduría y una bondad natural e
instintiva. Y “las personas que viven cercanas a
la naturaleza, como los campesinos, los pastores, los gitanos y los salvajes, son literariamente enaltecidas” (Redondo, 1997:65).
Observamos en qué medida don Quijote valora la naturaleza en su discurso sobre la Edad
de Oro. De su lectura entendemos cómo de fondo, entre sus propósitos caballerescos, está el
intenso esfuerzo para restablecer el supuesto
estado natural originario. Un estado lleno de
bondad que la naturaleza garantizaba entonces
por iniciativa propia y que ahora, por la falta de
Caballeros, se está perdiendo. En este discurso
Don Quijote declara: “…a nadie le era necesario para alcanzar su ordinario sustento tomar
otro trabajo que alzar la mano y alcanzarle de
las robustas encinas que liberalmente les estaban convidando con su dulce y sazonado fruto.
Las claras fuentes y corrientes ríos, en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes aguas
les ofrecían” (I, 11).
Cervantes obedece a su propia inspiración y
compone un contexto natural, con su espacio y su
tiempo, donde el Hidalgo construye su historia.
También la arquitectura debiera trabajar un contexto natural con la misma precisión. El proyecto
se hace desde la comprensión del lugar y para el
hombre, en su Naturaleza (figura 5).

3.2 Humanidad
El Quijote instruye en el conocimiento del hombre porque es un muestrario permanente de valores humanos. Cervantes emplea una literatura de
personajes que cambian, evolucionan e instruyen
en el conocimiento del hombre. “En todos, la lectura de la obra de Cervantes provoca actitudes del
espíritu, comportamientos individuales y colectivos, reacciones y, en definitiva, situaciones de la
naturaleza humana que se traducen en presupuestos que orientan las conductas y los modos de ser”
(Barceló, 1987:128).
Figura 5. Molinos de viento.

Fuente: Foto de Jaime González

En cada uno de los 126 capítulos que componen la obra, el autor por boca de sus protagonistas “vierte a cada paso reflexiones, consejos, enseñanzas, máximas y sentencias morales al lado
de las más finas críticas y de las más ingeniosas
agudezas” (Solana, 2013:9). Unas veces usando el
doctrinarismo de don Quijote (hombre de ideales)
y otras veces el prudencialismo de Sancho Panza
(hombre de realidades). Así nos encontramos con
bromas sencillas y aleccionadoras del escudero y
otras veces con profundos discursos de su Señor, y
ambos nos aproximan al conocimiento del hombre
que es tan esencial en la formación del arquitecto.
Con la arquitectura, el proyecto arquitectónico introduce el tiempo futuro en el presente; y
modifica el espacio para adaptarlo a la escala humana. Cervantes, en el Quijote, altera el espacio
conjugando lo terrenal de Sancho con lo imagina-

8

El uso del paisaje como decorado ambiental se puede encontrar en numerosos pasajes (I, 4, 100-101; I, 8, 165; I, 10, 204; I, 15, 290; I,
20, 397; I, 23, 458-459; I, 23, 467-468; I, 24, 476; I, 27, 541-542; I, 33, 658; I, 48, 919; I, 50, 938; II, 8, 140; II, 29, 426-427; II, 30, 438;
II, 61, 861-863; II, 67, 945 y II, 71, 998-999).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

27

�Vergara Muñoz, Martínez-Monedero
rio del Quijote; y modifica el tiempo con diferentes niveles que se suceden, y se superponen, para
relacionar la ficción con la existencia humana.
3.3 Idea
Y finalmente, su protagonista nos hace pasar de
lo imaginario a lo real porque plantea la eterna
lucha entre lo ficticio (el Caballero) y lo real (el
Hidalgo); entre lo ideal y lo construido; entre lo
proyectado y lo realizado. El combate entre la locura del Quijote y la cordura de Alonso Quijano
aporta tensión a la novela, similar al esfuerzo que
la idea encuentra en la arquitectura, en su pretensión por trascender los límites del pensamiento.
La idea-locura es sueño, equívoco o ilusión.
Necesita algún vehículo de expresión y de conocimiento. La manera de alcanzar esa experiencia
sensible y cruzar el umbral de la imaginación lo
proporciona la ficción literaria. En un comienzo
aceptamos la locura del Quijote como fantasía
creadora (ficción de realidad) y después la entendemos como una realidad de ficción creíble,
interpretable y vital.
Lo real-cordura es la experiencia inevitable, la
percepción habitual de los hechos reales, la interpretación de la experiencia cotidiana. La acción literaria representa a un imaginario don Quijote que
ve gigantes dónde sólo hay molinos; castillos en
vez de ventas; y un ejército cuando sólo son ovejas.
Cervantes hace un esfuerzo sistemático por “…
borrar a Alonso Quijano de su novela y dejar en
primer plano al caballero andante, al loco cuya personalidad se ha trastocado” (Miñana, 2005:106).
Sólo al final de la novela, con la “muerte” de don
Quijote, se nos hace entender que no puede morir –aunque sí Alonso Quijano–al llegar a estar tan
vivo (Castilla, 2005:30). Pues sólo se mueren las
personas en el olvido. En esas últimas líneas hay
un efecto mágico, un cambio de papeles. Ahora
don Quijote está de parte de la realidad y los otros
están, o fingen estar, o siguen estando por inercia,
de parte de la ficción (Clamurro, 2005).
En arquitectura ocurre lo mismo. La obra
tiene prioridad sobre su autor. Esto sucede al final del proceso creativo, cuando se presenta la
verdad-desnuda de la idea-construida (Campo,
2006:11)9. A la que sólo se puede acceder (como
el Caballero de la Triste Figura) “vestido de cuer9

do y desnudo de loco” (II, l). El final del proyecto
no es la muerte de la idea sino su renacer. Es el
desengaño que lo desviste y lo reconstruye para
volver a ser lo que fue en la imaginación del arquitecto, ahora dotada de corporeidad.
Alonso Quijano y don Quijote de la Mancha
son fusionados y liberados en la muerte. Como
el arquitecto y su obra, que morirán del mismo
modo que fueron concebidos: soñados desde la
literatura o construidos en la vida real (Figura 6).
Figura 6. “Don Quijote y Sancho
en busca de aventuras”.

Fuente: Grabado. William Strang.1902. Banco de imágenes del Quijote
www.qbi2005.com

4. Conclusión.
La arquitectura y la literatura mantienen una sólida relación. No sólo por el cultivo de la actividad
intelectual a la que la profesión obliga, sino por
la permanente relación con la dimensión humana
que lleva consigo el desarrollo de la arquitectura.
La arquitectura se relaciona siempre con la
vida de los hombres, y los libros ayudan a construir el camino para adquirir este conocimiento.
En este proceso de ida y vuelta, el arquitecto concreta los límites del espacio y la literatura, posteriormente, certifica lo hallado. La formación del
arquitecto no debería descuidar nunca su vertiente humanística porque necesita una imagen clara
y elemental de lo que es el hombre, de cuál es su
perfección y de cómo se cultiva.

Alberto Campo Baeza simultanea la obra construida con la idea escrita, hasta fundir lo que será el alma de toda su obra, la idea construida.

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Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
La literatura proporciona un camino –figuras
literarias previas a la concepción formal– para
que la arquitectura configure bien la relación con
el entorno (situación), mejore la calidad de vida
de las personas (humanística), y alcance, con estos objetivos, la dimensión creativa y estética,
pues incrementa la riqueza y complejidad del lenguaje de la arquitectura.
Leer bien es clave, y el Quijote es un magnífico
libro para alcanzar este conocimiento. Para los arquitectos es una obra nutricia por tres motivos: enseña a leer el entorno; instruye en el conocimiento
de la persona; y finalmente porque la acción literaria
representa a un imaginario don Quijote que combate
la cotidiana inercia de las cosas, como sucede en la
arquitectura en su esfuerzo por construir la idea.
Cervantes en el Quijote ilumina, conforta, y
aporta sosiego y belleza. Nos hace contemplar las
acciones nobles que el ser humano puede realizar.
Crea un espacio donde se desarrolla la ficción y
lo cede a la arquitectura para que proporcione su
forma tangible. Todas las relaciones que encontramos en la narración se pueden estudiar estructuralmente porque están construidas en el imaginario
de Cervantes y en la realidad de cada personaje.
De este modo, el arquitecto debe entender al
hombre. Cervantes habla de él porque recrea un
cuadro completo de la vida. Conocer su libro es
descubrir la relación de lo real con lo imaginario;
entender que el mundo de la arquitectura es lo natural y no lo ajeno, lo humano y no lo ficticio, el
entorno y no el objeto.

8. Referencias bibliográficas.
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de Cervantes”, en J. Calatrava y L.C. Izquierdo
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29

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su
proyecto para América Latina.
Design for human beings. Richard Neutra and his project for Latin America.
Recibido: mayo/2018
Aceptado: agosto/2018

Dra. Catherine Ettinger1

El diseño de estructuras, si nos alejamos
de “lo abstracto” concierne, sobre todo,
labor para y con seres humanos.
(Neutra, 1954: v)

Resumen

Abstract

Richard J. Neutra (1892-1970), arquitecto austriaco emigrado a California en la década de 1920, ha
sido caracterizado en la historiografía del movimiento moderno como un gran técnico que depuró los lenguajes modernos en residencias para su
clientela del sur de California. Esta versión sobre
Neutra opaca contribuciones teóricas relevantes
que se vinculan, por lo menos parcialmente, con
sus experiencias en América Latina y su trabajo en
Puerto Rico, en donde desarrolló diseños para escuelas, clínicas, centros comunitarios y hospitales,
además de reflexionar sobre el tema de vivienda.
Este trabajo rescata de textos éditos como Arquitetura social em paises de clima quente e inéditos
como manuscritos y discursos que dio en distintos
países de América Latina el pensamiento de Neutra sobre el diseño en relación con el ser humano
como cuerpo y como ser social. Se muestra como,
a partir de sus lecturas de neurociencias y la reflexión que hizo en relación con las soluciones que
había ideado para Puerto Rico entre 1943 y 1945,
elaboró fundamentos teóricos humanistas.

Richard J. Neutra (1892-1970), Austrian architect
who emigrated to California in the 1920s, has been
characterized in the historiography of the Modern
Movement as a technical architect who purified
modern languages in residences for his Southern
California clientele. This version of Neutra hid
from view his relevant theoretical contributions
that are related –at least partially– to his experiences in Latin America and his work in Puerto
Rico where he developed designs for schools, clinics, community centers and hospitals and reflected on collective housing. This article –based on
a revision of published texts such as Architecture
of Social Concern for Regions of Mild Climate
as well as unpublished manuscripts and speeches
given in Latin America– Neutra’s thought on the
relationship between design and humans, both as
biological and social beings. It shows how, based
on his readings in Neuroscience and his reflections
on the solutions he had developed for Puerto Rico
between 1943 and 1945 he constructed humanistic
theoretical foundations.

Palabras Clave:

Keywords:

Richard Neutra; Biorealismo; Arquitectura latinoamericana; Puerto Rico.

Richard Neutra; Biological realism; Latin American architecture; Puerto Rico.

1

Profesor-Investigador Titular “C” de Tiempo Completo Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo. Facultad de Arquitectura.
SNI Nivel II . Mail: crettingerm@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

31

�Ettinger

1. Introducción.
La imagen de Richard Neutra (1892-1970) está
irrevocablemente ligada a sus casas californianas.
La fotografía de Julius Schulman de la casa Kaufmann al atardecer, con los cerros del desierto en tonos de gris de fondo y la mujer acostada en un tumbón frente a la alberca, es probablemente una de las
imágenes más reconocidas de su trabajo. Esta fotografía, y otras que difundieron las casas realizadas
para su clientela adinerada del sur de California, es
elocuente en relación con el esmerado tratamiento
técnico de sus obras, el papel central que ocupó el
sitio en sus diseños y la claridad formal que ostentó
en el uso de lenguajes modernos; lo que no logra
comunicar es el profundo interés de Neutra por el
ser humano y su comodidad como asunto medular
en el diseño arquitectónico.
Neutra fue, además de profuso diseñador, profuso escritor. Dejó numerosos textos que, aunque
en ocasiones sean de difícil lectura, dan evidencia
de los fundamentos teóricos de su trabajo y de la
honda reflexión sobre la esencia del quehacer del
arquitecto: el ser humano. Los escritos muestran
otro Neutra, un visionario con inquietudes alejadas de la imagen de una arquitectura glamurosa.
En ellos se reflexiona sobre temas que se tornarían
de interés medio siglo después como el diseño
ambiental o la percepción de la arquitectura. Dan
fe además de su gran preocupación por el sur, por
el trópico y por sus habitantes pobres. Como buen
moderno, creía en la capacidad de la arquitectura
de forjar cambios en los individuos y también en
las colectividades; en su poder de transformación
social. Pregonaba un diseño centrado en el ser humano, atento a las condiciones naturales del sitio
y sensible a las necesidades sociales.
En este sentido, la historiografía de la arquitectura no le ha hecho justicia a Neutra,
caracterizándolo como un técnico (Benevolo,
1977:641) dedicado a la arquitectura residencial
en California (Hitchcock, 1993:117; Giedion,
1967:500). Las omisiones historiográficas han
dado como resultado un renovado interés en
Neutra con atención a sus inquietudes en relación con el sitio (Leatherbarrow, 2000), el psicoanálisis (Lavin, 2005), la neurociencia (Mallgrave, 2011), los países del sur (Tippey, 2016)
y el paisaje (Treib, 2017). Lavin (2005:14) hace
el llamado para considerar a Neutra una figura
principal de la modernidad, aduciendo la impor32

tancia de su producción teórica, que poco ha figurado en revisiones historiográficas.
En relación con América Latina Neutra es un
tema candente. Sus proyectos para Puerto Rico,
las giras que realizó en los años 40 y 50 y la constante publicación de sus obras en revistas de gremio en los países de la región le han conferido
un papel importante. Para el caso de México, se
ha señalado su influencia en la arquitectura residencial de los años cincuenta, particularmente
en el fraccionamiento del Pedregal de San Ángel (Rovira y Rueda, 2014; Rueda, 2009; Santa
Ana, 2014). La presencia constante de Neutra en
la prensa gremial y la consecuente influencia se
examinó también para el caso de Brazil (Critelli de
Campos, 2015; Fraser, 2000; Segawa, 1998:149.)
Lira (2010) ha señalado el interés de Neutra por el
tema de la planificación en la región. Estos trabajos
en conjunto reconocen la importancia de Neutra en
América Latina donde sus publicaciones y su presencia dejaron aportaciones a la arquitectura local.
El presente trabajo se suma al corpus existente sobre Neutra ahondando en su pensamiento en relación con el ser humano. A través de la
revisión de sus discursos, textos inéditos y publicaciones –privilegiando aquellas realizadas
en América Latina–, se identifica dos distintas
maneras de concebir al ser humano en relación
con la arquitectura. La primera como ser social
con atributos culturales y la segunda como ser
corpórea. Ambas concepciones marcaron sus
propuestas para la región.
Este acercamiento invita a revisar las versiones más difundidas sobre Neutra en la historiografía de la arquitectura en varios sentidos. Por
una parte se tiene que enriquecer el potente imaginario forjado de su arquitectura doméstica a
través de la serie Arts &amp; Architecture y su programa de Case Study Houses, para prestar atención
a la arquitectura social, en particular la escolar,
la hospitalaria y la vivienda colectiva. Por otra,
se espera complementar la historiografía que
enfatizó la calidad técnica de su obra, al reconocer su perspectiva desde el ser humano en
relación con la percepción sensorial. Por último, se espera contribuir a una revaloración de
la importancia de Neutra para los arquitectos
latinoamericanos, frente a la historiografía que
al observar la influencia de Le Corbusier, particularmente en Brasil, ha opacado la relevancia
de otras figuras en la región.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.

2. Neutra, la modernidad arquitectónica y el ser humano.
Resulta una obviedad que el ser humano está al
centro del diseño arquitectónico, pero hay maneras muy distintas de imaginar ese ser. Probablemente la formulación más contundente y diseminado del siglo XX sobre la relación entre
ser humano y espacio arquitectónico resulta de
la analogía entre máquina y espacio. La descripción corbusiana de la casa como “máquina para
habitar” remite a la idea del diseño mínimo y eficiente basado en un habitante estándar. En este
paradigma, el estudio del usuario privilegiaba las
medidas sobre otros aspectos como pudiera ser
la cultura, los usos y costumbres, y presagiaba
el desarrollo de El Modulor publicado en 1950.
Aunque desde luego que el pensamiento de Le
Corbusier, en relación con la vivienda, tenía mayor complejidad, la analogía con la máquina fue
tan potente que opacó otras formulaciones y predominó esta posición maquinista y universal.
Al igual que la modernidad no fue unívoca –
aunque algunas versiones la caracterizan así—la
manera de imaginar al ser que ocuparía el espacio arquitectónico tampoco lo fue. Iñaki Ábalos
(2000: 20-25) ha indagado la idea del hombre
abstraído, el hombre nietzcheano en los proyectos de casas-patio de Mies van der Rohe, donde
el ser humano es un moderno, aislado, solo. El
ser humano que recorre el espacio se asomó en
el trabajo de Eileen Gray con la propuesta de
diseño a partir de trazar los movimientos de los
diferentes usuarios privilegiando los usos y las
acciones sobre la función (Espegel, 2007: 114).
En su Casa E1027 en Cap St. Martín el ejercicio
de dibujar los trayectos del personal de servicio y
de los habitantes de la casa fue determinante en
el diseño. No se quiere sugerir que fuera la única
consideración, pero la idea del ser en movimiento
y de una concepción de las distintas funciones de
las personas que habitaban el espacio se usó para
lograr una eficiencia distinta a la de los espacios
mínimos de Le Corbusier.
Richard Neutra, en sus escritos, mostró diversas posiciones con respecto al ser humano, con
una relevante distinción entre el cliente y el usuario final. Sus ideas al respecto se derivan de varias
experiencias e intereses, incluyendo su cercanía
a la familia de Sigmund Freud en su juventud y
sus lecturas sobre psicoterapia (Lavin, 2005), su

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

interés en las neurociencias (Mallgrave,2011), y
una larga hospitalización de joven cuando, después de contraer malaria y tuberculosis durante
su servicio militar, fue obligado a pasar un año y
medio en un sanatorio suizo. Esta experiencia lo
sensibilizó a la perspectiva no solo del paciente
hospitalario, sino en general a la percepción de la
arquitectura por parte de sus usuarios. Su contacto con Philip Lovell durante el proceso de diseño
de la Casa de Reposo Lovell reforzó sus convicciones al respecto del rol que jugaba la arquitectura en el bienestar de sus usuarios y el desarrollo
de su filosofía de biorealismo.
Lovell y su esposa Leah, abogaban por una
vida sana a través del vegetarianismo y el ejercicio, ideas que difundieron a través de una columna en el Los Angeles Times. Neutra buscó en el
diseño de la Lovell Health House en 1929 –además de la novedad muy difundida de la estructura
de acero– una armonía que fomentara el bienestar
físico y emocional de sus habitantes. Jugando con
distintos niveles, con grandes volados y balcones
suspendidos, creó una serie de espacios interiores
diseñados para lograr el bienestar integral de sus
habitantes –en lo psicológico, lo físico y lo espiritual. Se considera que este acercamiento a los Lovell fue clave en el desarrollo de sus ideas sobre
biorealismo, una filosofía que a grandes rasgos
postulaba el “impacto benéfico de un ambiente
bien diseñado sobre la salud general del sistema
nervioso humano” (Frampton 1980:248). Recordando esta experiencia escribió “Había empezado
a creer que la medicina era mejor cuando estaba versada en prevención y que la planificación
urbana y el diseño edilicio podrían conformar el
paquete más prometedor de medicina preventiva
y un factor de fuerte influencia en impulsar la química interior de bienestar” (Neutra, [1962] 2009:
222). Este deseo de proveer a los espacios con el
poder de originar bienestar lo llevó a incluir áreas
para dormir en el exterior, patios privados para
tomar el sol al desnudo y una cocina adecuada
para la preparación de una dieta rica en vegetales.
La modulación de la luz y la relación establecida
entre los espacios interiores y exteriores abonaron
a la creación de un ambiente armonioso.
Estas experiencias se vinculan con las concepciones del ser humano que aparecen en el discurso de Neutra sobre y para América Latina. En el,
aparece un ser cultural –ya sea latino o indígena–
que tiene una forma de vida que puede entrar en
choque con un nuevo modelo de arquitectura mo-

33

�Ettinger
derna o bien ofrecer oportunidades de continuidad. Por otra parte, y particularmente relacionado
con el tema de clima, está el ser humano corpóreo
que percibe la arquitectura a través de sus sentidos. Ambas formulaciones marcaron su perspectiva sobre la región, así como sus propuestas para
arquitecturas adecuadas a ella.

3. Neutra y América Latina.
Richard Neutra estableció una relación profunda con América Latina a través de numerosos
viajes, el contacto con colegas y la realización
de proyectos en la región. Aunque había viajado a México de vacaciones con anterioridad, su
primer viaje profesional a la región se realizó
en 1937 cuando de visitó México para impartir
una conferencia en el Palacio de Bellas Artes
en la ciudad de México.2 Aprovechó la oportunidad para recorrer el país y establecer contacto
con figuras tan relevantes en el ámbito artístico y cultural como Diego Rivera, Frida Kahlo,
Juan O’Gorman y Carlos Obregón Santacilia
(Hines 1982: 189). En su diario registró su sorpresa ante los contrastes: la presencia prehispánica y los conjuntos de vivienda multifamiliar,
la historia milenaria y la metrópoli, el carácter
indígena y occidental y, “el inmenso Rivera”
y su “diminuta muñeca de pelo negro” (citado
por Hines, 1982:189).
Este viaje le sirvió de introducción a América Latina, región en la cual desarrollaría uno
los proyectos más significativos de su amplia
carrera: el diseño de escuelas, clínicas, hospitales y centros comunitarios en Puerto Rico entre 1943 y 1945 (Hines, 1982: 195). Viajó a la
isla a instancias del Departamento del Estado
de Estados Unidos y a invitación del gobernador Rexford Tugwell para participar en el diseño
de escuelas, hospitales y centros comunitarios,
tanto rurales como urbanos. Neutra fungió como
coordinador de un equipo local; los diseños

realizados –aunque la mayoría no fueron construidos como tal– recibieron mucha difusión a
través de diversas publicaciones. En ellos, Neutra pudo seguir explorando las posibilidades de
diseño en clima templado –que venía realizando
en California– pero ahora con condiciones climáticas más extremas y con fuertes limitaciones
de costo (Architectural Forum, 1945: 126-130).
Aprovechando la cercanía, en marzo 1945 viajó
a Santo Domingo, República Dominicana3 y a
La Habana Cuba,4 donde se reunió con colegas e
impartió conferencias.
Auspiciado de nuevo por el Departamento
de Estado de los Estados Unidos, Neutra realizó una gira de buena voluntad a Sur América
en noviembre de 1945 en el marco de la política de “Buenos Vecinos” que había implementado Franklin D. Roosevelt ante la amenaza de influencias comunistas en la región. En
esa ocasión visitó Ecuador (Guayaquil), Perú
(Lima, Arequipa, Cuzco), Bolivia (La Paz),
Argentina (Buenos Aires), Uruguay (Montevideo) y Brasil 5 (São Paulo, Rio de Janeiro,
Minas Gerais, y Rui Grande do Sul). Por lo
general, sus conferencias fueron precedidas
por visitas a las obras recientes o en proceso
de construcción con la finalidad de que diera
asesoría donde fuera posible. Aprovechó las
visitas para incorporar en sus discursos alusiones a la situación local.6
Para concluir el reporte y resumir la gira,
Neutra escribió:
“Creo que aparte de las reuniones sociales de
costumbre, útiles para fomentar la buena voluntad, mi procedimiento de hacer que los problemas de la ciudad visitada fueran el tema de las
conferencias formales, mesas redondas y transmisiones resultó satisfactorio y fue bien recibido. Evidentemente requirió de un acopio veloz
de información, pero rindió, según mis amigos
locales, la publicidad verdaderamente constructiva y el agradecimiento de esfuerzo de cooperación cultural del Departamento de Estado.”7

2

El evento se realizó bajo el auspicio de la Secretaría de Educación Pública con la participación de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, la Sociedad de Arquitectos Mexicanos y la Escuela Superior de Construcción.
Archivo Neutra (Richard and Dion Neutra Papers, Colección 1179, Charles E. Young Research Library, UCLA), caja 1419, expediente 29.
3
[Nota periodística. Diario de la Nación, Ciudad Trujillo, República Dominicana, 7 marzo 1945]. Archivo Neutra, caja 1419, expediente 1410.
4
[Nota periodística. Diario de la Marina, La Habana, 15 marzo 1945]. Archivo Neutra, caja 1419, expediente 29.
5
Notas sobre la presencia de Neutra en Brasil aparecieron en O Globo (17 novembro de 1945), Diario da Noite de Sao Paolo (19 novembro
de 1945) y O Jornal de Rio de Janeiro (20 noviembre de 1945). Archivo Neutra, caja 1419, expediente 29.
6
[Report on Visit of South American Republics, 1945], Archivo Neutra, caja 1429, expediente 8.
7
Ibidem, p. 7.

34

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
Durante las décadas cincuenta y sesenta varias
agrupaciones y universidades latinoamericanas
recibieron a Neutra. Viajó a Perú (Lima), Venezuela (Caracas), Guatemala (Antigua), Colombia (Barranquilla), Cuba (La Habana), Argentina
(Buenos Aires) y México impartiendo conferencias en salones abarrotados de estudiantes.
A través de su presencia en la región y también de las publicaciones de su obra en revistas
gremiales Neutra se convirtió en una figura de
suma importancia para los arquitectos latinoamericanos sobre todo hacia el medio siglo. Para
dimensionar esto vale la pena señalar que simplemente en Brasil, Segawa (1998: 149) identificó 137 artículos sobre su obra; en México tuvo
una mayor presencia en la prensa especializada
que Le Corbusier, Wright o Mies van der Rohe
e, inclusive, su obra apareció con mas frecuencia que la de Luis Barragan y sus diseños fueron
publicados en Arquitectura México, Arquitectura
y Decoración, El Arquitecto y en Espacios, incluyendo un número monográfico con motivo de su
fallecimiento en 1970 en Arquitectura/México.
Una revisión superficial muestra que su obra fue
publicada en Argentina en las revistas Arquitectura, Canon, Nuestra arquitectura y Sur. En Perú
publicó en Espacio, El Arquitecto Peruano y en
el Educador Peruano, en Venezuela aparecieron
reseñas de su trabajo en El Farol. Adicionalmente el mismo Neutra promovió la publicación
de tres de sus libros en la región incluyendo la
traducción de Survival through Design (editado
por Fondo de Cultural Económica en 1957 con
el título Planificar para sobrevivir), Realismo
Biológico (publicado en Argentina en 1958) y
la edición bilingüe portugués-inglés Arquitetura
social em paises de clima quente /Architecture
of Social Concern in Regions of Mild Climate en
São Paulo en 1948.
Se observa que no sólo dejó huella Neutra en
América Latina, sino que también sus experiencias en la región dejaron huella en él, sobretodo,
el proceso de diseño de escuelas, clínicas y hospitales en Puerto Rico donde pudo experimentar,
reflexionar y profundizar en el tema de proyectos
sociales, además de seguir explorando las posibilidades de diseño en climas templados. Sin duda,
sus experiencias en América Latina enriquecieron sus escritos teóricos y su obra a su regreso a
California (Ettinger, 2018). Resalta el tiempo en
Puerto Rico, no por lo que se construyó, sino por
los planteamientos de diseño y por la difusión que
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

tuvieron en la región. Al respecto, Brett Tippey
(2016) ha referido a su trabajo en América Latina
como trabajo de campo y Puerto Rico como laboratorio para la experimentación de muchas de
sus ideas. El mismo Neutra, probablemente en
reconocimiento de la importancia de este episodio en su carrera, escribió en 1962 “El Sur
abierto es lugar de prueba para Norte cerrado.”
(Neutra, [1962] 2009: 215).

4. El ser biológico y el diseño para
los trópicos.
Desde 1954 Neutra, en un Survival through Design, texto que se ha considerado inaugural para
la disciplina de diseño ambiental, dejó en claro
su visión del ser humano como centro de todo esfuerzo del diseño. En este texto privilegió la idea
del ser biológico, el orgánico, abogando por la
aplicación en el diseño de los conocimientos que
se generaban desde las neurociencias. Partió de
una concepción del ser humano en relación con
un sistema nervioso que oscilaba entre dos estados –uno inhibitorio y otro de excitación– o bien
quedaba suspendido entre ellos en un estado de
descanso (Neutra, 1954:214). El rol del arquitecto
radicaban en manipular los estímulos y, por ende,
tenía que ser experto en el funcionamiento del
organismo humano (Neutra, 1954: 230). Debía
aprovechar los avances en las neurociencias para
comprender los efectos de los colores, las cualidades auditivas y las texturas sobre los humanos para
poder aplicar este conocimiento efectivamente en
el diseño. Los ensayos contenidos en Planificar
para Sobrevivir ilustran su interés en estudios científicos de la percepción, en comprender el rol que
jugaban los sentidos, más allá de la vista.
Sus reflexiones se ampliaron a incluir la percepción de la forma y los juicios estéticos sobre la
belleza en 1962 con la publicación del libro Life
and Shape en que desarrolló en diversos ensayos
que reflejan la consolidación de sus ideas sobre
arquitectura y su filosofía de realismo biológico.
Propuso comprender la percepción de la arquitectura desde las funciones neurológicas; inclusive
aboga por comprender a la forma y la percepción
de la belleza en términos de funciones cerebrales
(Neutra, [1962] 2009: 321).
Estas observaciones, que reaparecieron en
textos y discursos, se vinculan con la inquietud
de Neutra por entender a la arquitectura desde la
35

�Ettinger
perspectiva neurológica (Mallgrave, 2011: 102).
En 1952, durante su visita a México, había insistido en una visión de la arquitectura desde el ser
humano en una suerte de síntesis de la idea de
realismo biológico: “la arquitectura se basa en el
más actual y moderno conocimiento de los seres
humanos… en su fisiología.” Pero, aclaró que al
hablar de fisiología, no solo ser refería al cuerpo sino “a la totalidad de cuerpo y mente.”8 En
otro texto, recomendó prestar particular atención
a “humedad, corrientes de aire, pérdida de calor,
estimulación táctil, la gravedad y la resistencia
del piso y otras respuestas musculares-esqueletales.” (Mallgrave, 2011:106).
En la propuesta de Neutra el cliente figuraba
de manera importante. Sobre el tema dejó varios
textos inéditos en que enfatizaba la necesidad de
la empatía por parte del arquitecto en el trato (Lavin, 2005: 32-35). Pero, al final, en el discurso
de Neutra cobraba mayor importancia el usuario
último de los espacios: el habitante, el niño, el paciente, el estudiante. Al tratar el tema del usuario,
Neutra imaginaba su experiencia del espacio: el
paciente en su cama o el niño en su salón.
En relación con la arquitectura escolar escribió mucho; una preocupación suya era la artificialidad de los ambientes escolares tradicionales
y la institucionalización de la educación que se
alejaba de la escala humana (Neutra 1944: 71)
que podrían llevar a la “deprivación sensorial”
del niño (Neutra, 2009: 327). En 1944 Neutra
explicó sus ideas acerca del salón de clases de la
siguiente manera:
“La estructura física de la escuela debe ampliar
la tendencia a enfatizar y premiar la cooperación
en lugar de la competencia. Los niños que entran
a un salón hoy en día no se quedan sentados quietos, en una suerte de aislamiento paralelo o susurrar furtivamente a sus vecinos en sus pupitres
atornillado al piso mientras supuestamente escuchan un sermón que resuena desde el pizarrón
[…] su interés, su estimulación, su éxito será en
el trabajo en equipo, en el ayudar en lugar de
sobresalir. Una actividad muscular y sensorial
coordinada requerirá de una agrupación flexible
de los humanos y de sus muebles, para ajustar el
ambiente educativo a los esfuerzos concertados
varios y frecuentes.

¡Más espacio, más luz difusa, luz donde se
requiere de más lados, menos colchones de aire
caliente alrededor de los entrenados y menos sistemas de calefacción con contaminación del aire
en aras de la economía!
¡Menos sitios encerrados y fijos, y más extensión hacia el exterior!
Ayudas acústicas hacia el silencio a través
del aislamiento y una controlada reverberación
hacia una articulación distinta de la oferta de sonidos –que serán definidos, no difuminados mientras pasan a las mentes.
Ayudas visuales no solo para la presentación
de un tema en particular, pero para el desarrollo
mental general de los niños a través de la claridad, la simplicidad y la sensibilidad en el diseño,
aplicado al edificio en sí, a sus espacios, detalles
de iluminación y esquemas de color.
¡El arquitecto hasta debe tomar en consideración el bien conocido olor agrio! Las exhalaciones rancias no deben convertirse en anti-estímulo perpetuo. Los materiales de las superficies
que tienen la tendencia de absorber y acumularlos y seguirlos propagando deben evitarse.”
(Neutra, 1944: 71)
Esta larga cita ilustra la importancia de los
sentidos en el diseño; la vista, el olfato, el tacto,
y el oído están presentes en sus reflexiones sobre
el espacio escolar que se derivan la lectura de
textos de Darrell Harmon, quien había realizado estudios sobre la iluminación de los salones
de clase. Harmon argumentaba que hacía daño
a los niños por las postura que adoptaban que
existiera una sola fuente de luz lateral; propuso
ventanas altas y nuevos acomodos de mobiliario escolar para optimizar la visual de los estudiantes (Ogata, 2008: 569-70). Adicionalmente
a los cambios en mobiliario, evidente en la cita
anterior de Neutra, para las escuelas de Puerto
Rico –que tenían dos fuentes de luz– procuró el
reflejo de luz desde el plafón.
Prestó especial atención a la experiencia espacial en relación con el proceso de aprendizaje
de los niños, lo que le sirvió para fundamentar
sus novedosas propuestas en espacios escolares.
Desde que realizó su trabajo utópico Rush City
a principios de los años veinte, Neutra traía importantes ideas de innovación en arquitectura

8
[Address by Richard J. Neutra FAIA, To an audience of architects, students and the public at the Auditorium, Social Security Building.
Mexico City, October 4, 1951], Archivo Neutra, caja 217, expediente 10.

36

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
escolar. En este trabajo presentó el diseño de la
escuela en forma de un anillo con espacios verdes (campos deportivos) al centro y hacia el exterior. Promovía no solo un contacto directo entre
el salón de clases al interior y la naturaleza, sin
también cualidades ambientales que fomentarían
la comodidad de los estudiantes. Las ideas presentes en este proyecto de Ringplan School se
realizaron de una manera contundente en la Escuela de la Avenida Corona en Bell, California
en 1935. Se trataba de una ampliación de una
escuela existente que replanteó el espacio de los
salones con continuidad entre espacio interior y
exterior con salones con tres muros sólidos y un
cuarto muro de puerta corrediza de vidrio que
permitía extender el espacio del salón hacia un
espacio ajardinado delimitado por vegetación.
La idea era atender a los niños, inquietos por
naturaleza, en un espacio que abandonaba de la
rigidez típica de la escuela primaria tradicional
a favor de espacios más lúdicos y libres. Estas
ideas se implementaron en otros proyectos escolares que realizó el arquitecto, de manera notable en los proyectos que realizó para Puerto Rico
entre 1944 y 1945.
Figura 1. Diagrama de estudio de asoleamiento y
ventilación para el diseño de salones de clase.

Fuente: Arquitectura social, p. 45.

Figura 2. Solución de estructura con ventilación bajo
el plafón para implementación en Puerto Rico.

Fuente: Arquitectura social, p. 76.

La traducción de estos conceptos en el diseño de proyectos específicos para clima templado
tomó distintas formas. Para lograr confort térmico
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

en los diseños para Puerto Rico ideó una estructura donde los marcos de acero quedaban separados
del lecho inferior del plafón para permitir la circulación de aire; así se resolvía en una misma estructura el problema constructivo con elementos
prefabricados y de fácil montaje y las condiciones
de ventilación y temperatura deseables en el sitio. (Ver Figuras 1 y 2.) Aunque Neutra presentó
varios esquemas, recomendó que las vigas de la
estructura prefabricada se colocaran en el mismo
sentido que el flujo de aire, es decir, perpendiculares al muro que envolvía el salón. Mencionó las
ventajas del incremento de ventilación en su descripción del espacio: “Puertas levadizas permiten
que las brisas agradables y constantes recorran el
húmedo salón tres o cuatro veces por minuto y
con esto retiren las bacterias transportadas por el
aire. Ya no gotea el sudor, sino que se seca agradablemente, enfriando la piel” (Neutra, 1948:
50). Las puertas levadizas tenían la doble función
de proveer sombra y de fomentar la circulación
de aire en el lecho inferior de la cubierta. Acerca
del diseño, escribió:
“La intención es contar con un denso seto de
arbustos, posiblemente de hibisco que separe el
edifico escolar […] del tráfico exterior y segregue
los patios abiertos de cada salón; estos serán utilizados para el estudio, la construcción de modelos o maquetas y la colocación flexible de equipo
portátil.” (Neutra, 1948: 50).
En todo caso, a partir de estas inquietudes,
tuvo una particular sensibilidad en el diseño a
los efectos de clima, de la iluminación y de la
ventilación sobre los niños en sus salones de
clase, los enfermos en camas hospitalarias y
los habitantes de vivienda social, y más adelante, sobre oficinistas, llevando a buscar una
luz difuminada con la implementación de persianas en el edificio del archivo de Los Ángeles que realizó con Robert Alexander entre
1961 y 1962.
El tema de la sensibilidad a la percepción sensorial apareció de nuevo en sus reflexiones generales sobre el diseño en climas tropicales:
“He intentado mostrar que el arquitecto siempre se enfrenta a un cliente multi-sensorial. El
registro sensorial superficial de la temperatura
se entreteje íntimamente con otra información
táctil cutánea de brisas refrescantes, de aire
moviéndose sobre las antenas de los bellos en
cada poro de nuestra piel y con una multiplicidad de sentidos interiores que son causados
37

�Ettinger
por respuestas fisiológicas a la humedad, carga
eléctrica y modificaciones químicas del aire.”9

5. El ser cultural y la introducción
de la arquitectura moderna.
El cometido social de la arquitectura fue pregonado por Neutra a lo largo de su carrera; en discursos en América Latina instigaba a los jóvenes
arquitectos a servir a sus comunidades. Por ejemplo, en México insistía en que no había que servir
solo al “comercio de lujo de la avenida Juárez”
sino a las necesidades del pueblo.10 Aunque es
mejor conocido por su arquitectura residencial,
Neutra había realizado cuatro desarrollos de vivienda social a principios de los años cuarenta en
Estados Unidos—tres en California (Pueblo del
Río Housing, Hacienda Village Housing, Channel Heights) y una en Texas (Avion Village 1941)
(Lamprecht, 2000: 160, 163, 169, 172-5). Esta
experiencia le había proporcionado la oportunidad de observar detalladamente los ajustes en la
vida familiar y comunitaria que implicaba el cambio en el tipo de habitación.
Neutra reconocía desde luego, que el ser humano, además de ser ente biológico era ente social;
al respecto escribió “los organismos son fenómeno grupal y los seres humanos pertenecen a sociedades” (Neutra, 1954: 231). Esta reflexión surgió
precisamente en relación con la idea de cambiar
los hábitos de quienes, habiendo vivido en espacios tradicionales, serían cambiados a conjuntos
modernos. Prosiguió con la reflexión: “en alterar
una tradición o sustituirla por algo más, se debe
tener en mente que nuevos hábitos o fijaciones no
pueden crearse en el vacío, sino que se sedimentan
a través del dominio de la novedad sobre los hábitos establecidos.” (Neutra, 1952: 231).
Los proyectos de arquitectura social que fueron centrales al discurso de Neutra para América
Latina implicaban precisamente la alteración de
algunas costumbres y la adaptación de una nueva
arquitectura moderna a las situaciones locales, y
no solo en relación con factores ambientales. En
el libro Arquitetura social se incluyeron proyectos de escuelas, centros comunitarios, clínicas y

hospitales además de vivienda con la idea de que
pudieran servir de modelos para implementación
en otros países latinoamericanos (Neutra, 1948).
En los primeros casos los proyectos referían los
ejercicios en Puerto Rico, mientras en el rubro de
vivienda social Neutra presentó, además de un
ensayo con consideraciones generales, el proyecto de Channel Heights, un conjunto de 222 unidades multifamiliares para albergar las familias
de 600 trabajadores del astillero de San Pedro en
un conjunto de baja densidad. El mismo Neutra
consideró el último proyecto particularmente
relevante como ejemplo a seguir en la solución
de problemas de vivienda en América Latina,
así su inclusión en el libro.
Las propuestas de Neutra iban más allá de consideraciones materiales o de dispositivos climáticos, para incluir aspectos culturales como el uso
del espacio. Al plantear el caso de las regiones de
clima templado, en particular América Latina, entendió la necesidad de observar las prácticas locales. Por eso, al igual que para el caso ya mencionado de las escuelas, en los centros comunitarios
y en la vivienda colectiva buscó incluir elementos
como patios y porches. Para la vivienda, no solo
se trataba de espacios abiertos para uso de la comunidad, sino como parte misma de la casa: “en
un clima templado no es difícil proveer al usuario
de un refugio pequeño, y el tamaño puede ser pequeño, y el costo puede ser bajo, porque, concebida apropiadamente, el exterior aquí siempre puede ser un ´espacio auxiliar’ natural; el aire libre
aquí más que en ningún otro lado, complementa
el espacio vital” (Neutra, 1948: 194).
En otra referencia que nos remite al tema de diferencias culturales en la vivienda, Neutra notó que:
“Generalmente […] en los países tropicales hay
una desatención nativa hacia límites marcados entre interior y exterior y este límite se define principalmente por el borde exterior del techo. En muchos
de ellos la idea de privacidad es también menos
marcada que entre nosotros, apenas es visual, y de
menor preocupación que el flujo de aire. El calor
húmedo produce una indiferencia extenuante hacia
la privacidad hasta en europeos cuando se trasladan a los trópicos, y su pudor se reduce marcadamente bajo el impacto de la incomodidad…”11

9

[Housing in Mild Climates], Archivo Neutra, caja 161, expediente 8.
[Address by Richard J. Neutra FAIA, To an audience of architects, students and the public at the Auditorium, Social Security Building.
Mexico, City. October 4, 1951] Archivo Neutr.a, caja 217, expediente 10.
11
Ibidem.
10

38

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
Esta cita muestra el reconocimiento de la estrecha relación entre clima, cultura y casa; la referencia
al pudor y las ideas de privacidad implica no solo
una reflexión sobre los usos al interior de la casa sino
también de los efectos que podía tener la sustitución
de la casa vernácula por una casa moderna. Valerie
Fraser –considerando las propuestas de Neutra sobre la difusión de la tecnología y del consumo que
permitiría un mercado de materiales prefabricados
en aras de la reducción de costos de construcción–
llegó a la conclusión de que Neutra era insensible
a la cultura local. Escribió que había lanzado una
guerra contra “el atraso” con “total desinterés por
cualquier cultura u organización social existente entre aquellos cuyas vidas pretendía mejorar y con un
propósito moral muy cercano al de los misioneros
del siglo XVI” (Fraser, 2000: 169).
Aunque una lectura superficial de Arquitetura
Social puede dar la impresión de que Neutra favorecía la imposición de la modernidad sobre los grupos
tradicionales, se encuentra en su discurso mayor riqueza de reflexión y cierta ambigüedad que oscilaba
entre la necesidad de educar a la población a través
de la imposición de una nueva arquitectura –sobre
todo para el caso de la vivienda– y la adecuación de
los proyectos a las costumbres locales hace patente
su sensibilidad hacia lo autóctono.
La conciliación entre el respeto por las culturas locales y la convicción de que la racionalidad
de la arquitectura moderna representaba la solución a muchos de los problemas que se observaban en América Latina resultó problemático para
Neutra. Sin embargo, implementó soluciones tendientes a lograr esta conciliación.
Figura 3. Centro comunitario para Puerto Rico
organizado en torno a espacios abiertos.

Figura 4. Centro rural de salud con patio para
actividades de la comunidad.

Fuente: Arquitectura social, p. 121.

Por ejemplo, en el diseño de los centros comunitarios para Puerto Rico que reunían la escuela, la clínica rural, un dispensario de leche
y una cocina comunitario en torno a una plaza
central Neutra enfatizó la necesidad de atraer
a la población con visitas de seguimiento. (Ver
Figura 3.) Notó que uno de los problemas principales para el éxito de la introducción de estos
equipamientos tenía que ver con su recepción
por parte de la población local. En el diseño
incluyó espacios de convivencia y privilegió
el diseño de espacios que se adecuaban a las
usanzas locales. Así se lograría el acogimiento
del sitio por parte de la sociedad. Consideró
primordial que los habitantes locales fueran
instrumentos para “difundir [su] nueva fe [en
la medicina moderna] entre las personas de sus
vecindarios” (Neutra, 1948: 123). Para lograr
este fin, incorporó amplios porches con bancas y plazas sombreadas “donde los ‘jíbaros’
o campesinos pobres de la montaña, pueden
disfrutar su propia vida social, jugar dominó en la tarde, tocar la guitarra o bailar en el
amplio porche” (Architectural Forum, 1945:
125). (Ver Figura 4.) En otro gesto atento a la
población local, incluyó en algunos centros de
salud, patios para juegos donde los niños podían esperar a sus mamás (Neutra, 1948:142).
(Ver Figura 4.)

Fuente: Arquitectura social, p. 61.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

39

�Ettinger

Figura 5. Centro de Salud con área de juego para niños.

Fuente: Arquitectura social, p. 142.

En Arquitetura social Neutra reconoció la
complejidad inherente al proceso de introducción
de vivienda moderna a pobladores rurales. La
propuesta de vivienda nueva era una propuesta
educativa que Neutra describió como la tarea de
“trasplantar y cambiar de maceta de una planta,
pero en masa donde no se puede esperar que las
cosas se resuelvan solas. Tiene que ser una aventura de entrenamiento supervisado con cuidado;
de otra manera, las personas no enraizarán […]”
(Neutra 1948;192-3) En esta cita no hay referencia a los deseos u opiniones de los habitantes, tal
vez de ahí la crítica ya citada de Valery Fraser;
defendió esta posición a través de una analogía
entre el habitante de los arrabales y el alcohólico:
“No son consumidores con elección; son víctimas de las únicas viviendas disponibles que tienen que consumir desde su infancia. No sirve de
nada hablar de moral si a un alcohólico no le
gustan los refrescos y la leche. Se requiere de un
cuidadoso y diligente entrenamiento de su voluntad, iniciativa, gusto y su complexión general de
comportamiento…” (Neutra, 1948:200).
Esto sin duda despierta cuestionamientos
desde la perspectiva actual, pero en su momento era un punto de vista aceptado; la modernidad
arquitectónica aún se veía como la solución no
solo universal por su racionalidad, sino eterna
(Eisenman [1984] 1996), el último estilo. Neutra,
sin embargo, era sensible a la necesidad de implementar los cambios con atención hacia las prácticas espaciales locales. En el libro de Arquitetura
social propuso la introducción de una nueva vi-

12

vienda de manera paulatina. Sugirió al principio
la construcción de unidades de baños y áreas de
lavado que serían compartidas entre varias casas,
replicando algunas costumbres locales de espacios compartidos y de viviendas conformadas por
diversas estructuras dispersas en un gran solar.
Advirtió que el contar con áreas comunes para
estas actividades no iba en contra de la tradición
local (Neutra, 1948:191). En un sentido similar,
propuso la organización espacial en torno a una
fuente central, para tener agua potable a una distancia razonable para cada vivienda.
Neutra también consideró que era importante evitar imponer una planeación rígida, sino que
debía de dejar abierta la posibilidad para futuras
generaciones de implementar “soluciones mejores
y más avanzadas cuando llegara la oportunidad.” A
pesar de las buenas intenciones y el reconocimiento del valor de la casa tradicional, el lenguaje utilizada implica la valoración de lo tradicional como
de alguna manera atrasada, y la casa moderna capaz de ofrecer mejores condiciones de vida.12
Sin duda, aunque Neutra era sensible a las
condiciones y cultura de los países americanos,
tenía un compromiso ineludible con los principios del movimiento moderno y creía en el poder
transformador de la arquitectura y de la tecnología. Para él, al igual que para sus contemporáneos
el rol del arquitecto iba más allá del diseño de
espacios para incluir la educación; era menester
del arquitecto educar y civilizar al habitante de
los trópicos, siendo la arquitectura una herramienta. A pesar de esto, las consideraciones para
el diseño giraban en torno al reconocimiento del
habitante en términos de su cultura no de un ser
abstracto universal.

6. Consideraciones finales.
A través de estas líneas se ha querido enriquecer la perspectiva historiográfica sobre una de
las principales figuras del movimiento moderno
al traer a la luz, por una parte, la importancia de
sus experiencias en América Latina y por otra sus
ideas sobre el ser humano. Como prolífico escritor, Neutra dejó numerosos ensayos que permiten comprender la manera en que su visión del
diseño centrado en el ser humano rescata una

Ibidem, p. 194.

40

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
perspectiva alejada de las abstracciones universales que en ocasiones sirvieron de fundamento
al proyecto moderno en arquitectura. Su ser biológico presagió el ser fenomenológico que aparecería en la literatura algunas décadas después.
Los textos en los que describe detalladamente la
experiencia sensorial del espacio prefiguraron de
cierta manera las formulaciones recientes en la
disciplina. Aunque desde luego desde raíces diferentes –Neutra desde las neurociencias y Pallasmaa (2005) desde la fenomenología– se observan
coincidencias en la inquietud por la percepción de
la arquitectura más allá de la vista. Para ambos,
la experiencia de la arquitectura puede redundar
en sensaciones de bienestar integral, por ende, las
consideraciones de estas sensaciones deben ser
central en el proceso de diseño.
Tal vez en la formulación del ser cultural se
encuentra con menor solidez en los ensayos de
Neutra. El conflicto entre la propuesta absoluta
de la modernidad arquitectónica en su racionalidad y la aceptación de las diferencias culturales y la atención al ser social quedó irresuelto
en muchos de ellos.
En todo caso, a través de esta revisión que
reconoce que, además de sus aportaciones en la
depuración de los lenguajes modernos, en la gestación de una modernidad californiana y en soluciones técnicas para la construcción con materiales industrializados, Neutra fue un importante
precursor de inquietudes contemporáneas en relación con el ser humano.

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Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso
de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Modern apartment culture: multifamily housing at CU-UNAM, a case study.
Recibido: febrero/2018
Aceptado: agosto/2018

Alejandro Leal Menegus1
Alejandro Pérez Duarte2
Bruno Cruz Petit3

Resumen

Abstract

El multifamiliar para maestros de la UNAM es
una singular realización de M. Pani y S. Ortega
de los años cincuenta. Fue su tercer proyecto de
arquitectura habitacional colectiva y en densidad
tras la experiencia de las unidades multifamiliares
más conocidas (CUPA y CUPJ). Su origen se remonta a una planeación urbana y a una problemática específica como fue la fundación de un ambicioso proyecto del México moderno: la Ciudad
Universitaria de la UNAM. Por medio de un estudio de la documentación disponible en archivos y
revistas, se ha problematizado y contextualizado
la génesis, morfología y técnica proyectual de
este caso de estudio, en el cual se observa el desafío de crear un modelo de habitación “moderna”
vertical, en una dificultosa lucha por convencer a
una población apegada a otra cultura doméstica.
Las propuestas iniciales, basadas en estructuras
espaciales que reproducen y/o emulan organizaciones como el de la casa unifamiliar, llevan a
concluir un proyecto, con cierto espíritu pionero,
en el que se consigue crear un inmueble de viviendas en duplex que recuerdan, sutilmente, la
distribución de la casa familiar ancestral.

The multifamily-housing for UNAM teachers is a
singular work by M. Pani and S. Ortega belonging
to their the 1950’s period. It was their third project
dealing with high density residential architecture,
after the experience of their most known dwelling
units (CUPA and CUPJ). Its origin goes back to
an urban planning and to a specific problem as it
was the foundation of an ambitious project of the
modern Mexico: UNAM Ciudad University City.
Through a study of the documentation available in
archives and journals, we problematize and contextualize the genesis, morphology and design
technique of this case in which the challenge of
creating a vertical “modern” building is observed
in relation to a struggle to convince a population
attached to another domestic culture. The initial
proposals, based on spatial structures that reproduce and / or emulate organizations such as the
single family home led to a project with a certain
pioneering spirit, in which it was possible to create
a duplex housing building that subtly recalled the
distribution of the ancestral family house.

Palabras Clave:

Keywords:

Modern mexican architecture; Multifamily
housing; M. Pani.

Arquitectura mexicana moderna; Vivienda multifamiliar; M. Pani.

1

Centro de Investigaciones en Arquitectura Urbanismo y Paisaje, Facultad de Arquitectura, Universidad Nacional Autónoma de México;
Doctor en Arquitectura. arq.leal@gmail.com
2
Universidade Fumec (Brasil). Doctor en Arquitectura. apdf230174@live.com
3
Universidad Motolinía del Pedregal (México). Doctor en Sociología. cruzpetit@hotmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

43

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit

1. El problema de la habitación
universitaria.
El multifamiliar de M. Pani y S. Ortega para la
UNAM ha sido analizado de manera relativamente
marginal en comparación con las obras más conocidas del equipo de arquitectos realizadas durante
sexenio del Presidente M. Alemán (1948-1952).
Alba Martínez (1993) le dedica unas pocas líneas;
De Anda (2008: 268) ve en él la confirmación del
modelo de multifamilar trabajado en los años anteriores, con un paralelepípedo “adecuado para resolver orientación, iluminación, ventilación y vistas al exterior”; L. Noelle (2008: 143) lo describe
como “un prototipo de lo que se pensaba que fuera
toda una unidad habitacional para los profesores de
la magna casa de estudios (…) y por tratarse de una
vivienda, se encuentra situado fuera del campus
escolar”; Gómez Porter (2016) no lo incluye en su
artículo sobre los multifamiliares de M. Pani. Y, si
bien la magnitud de la obra no es la misma que la
de las unidades habitacionales previas promovidas
por la Dirección General de Pensiones, a nuestro
juicio, el edificio tiene un interés indudable, al insertar el debate sobre la arquitectura habitacional
moderna en la dinámica más amplia de lo que fue
una de las grandes aportaciones de la modernidad
alemanista: la construcción de Ciudad Universitaria, en el sur de la Ciudad de México.
Figura 1. Multifamiliar para maestros de Ciudad Universitaria. 1953.

Fuente: AHUNAM.

Desde la autonomía universitaria en 1929 uno
de los proyectos más ambiciosos de la Universidad había sido reunir en un nuevo campus todas
sus dependencias con el propósito de asumir el
reto creciente que la masa demográfica y la importancia de los estudios universitarios representaban para el desarrollo del país y de la propia
institución. Este ideal se vio reflejado durante el
rectorado de Ignacio García Téllez (1929-1932)
quien dedicó tiempo y esfuerzo a dicho propósito.
Con el modelo de “ciudad universitaria” europeo
en mente, se concibió unir el tema habitacional al
programa del proyecto de la ciudad universitaria
en el Pedregal de San Ángel. El rector había expresado su voluntad de que el campus incluyera
pabellones (habitacionales) para alumnos extranjeros. E incluso se adquirieron los terrenos para el
proyecto (257 ha). Los terrenos eran colindantes a
la colonia Chapultepec Heights y se encontraban
en los límites entre el Estado de México y el Distrito Federal., Sin embargo, el campus finalmente no
se construyó y en 1937 se vendieron los terrenos.
La decisión de afincar el nuevo campus en las
Lomas de San Isidro y San Joaquín o después,
como ocurrió finalmente, en el Pedregal de San
Ángel, obedeció al hecho de haber adquirido una
cantidad importante de terreno urbanizable en las
cercanías de la Ciudad de México en un buen precio. Es decir, la ciudad universitaria tendría forzosamente una relación periférica o suburbana con
respecto a la Ciudad de México. Desde el primer
intento en la década de 1930, se vio esta circunstancia como un problema potencial, pues tanto los
profesores, como los alumnos habitaban y trabajan
en distintas partes de la ciudad y la distancia podía
generar un descontento (Sánchez (2014: 99).
Para principios de la década de 1950, conforme se fue haciendo tangible la Ciudad Universitaria (CU) en el Pedregal de San Ángel,
la discusión en torno a su lejanía comenzó a
recobrar fuerza4. Tanto trabajadores administrativos como académicos vieron la posibilidad
de hacerse de una vivienda en lo que en efecto
sería una nueva ciudad.
La extensión del terreno y la magnitud de
las obras alimentaban este espíritu, el cual pro-

4

Cuestión que el arquitecto Carlos Obregón Santacilia había recalcado unos años antes en el escrito que redacto cuando formó parte de
la Comisión interministerial de la Ciudad Universitaria en 1946 donde señaló las ventajas e inconvenientes de la construcción de CU
en el pedregal de San Ángel.

44

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
gresivamente se convirtió en un instrumento
político; se llegó a condicionar la mudanza física del personal a las nuevas instalaciones si no
se resolvía el tema habitacional (Pérez-Méndez
(2014; 82). De ahí que se formara una Comisión coordinadora del traslado a CU para dicho
efecto y que se justificara la rápida construcción del multifamiliar “muestra” para maestros. Paralelamente también se propuso y luego
se descartó la habitación para estudiantes, pues
finalmente la política del Estado fue fomentar
las universidades estatales y no promover el
traslado de estudiantes del interior del país a
la capital. Pese a ello, el anterior punto estaba vigente al seno de la universidad y el rector
inclusive comisionó al arquitecto Enrique del
Moral para que estudiara el asunto en un viaje
que hizo a Europa en 19535.
La incorporación de los empleados universitarios a la federación de sindicatos de trabajadores al servicio del Estado posibilitó que éstos
pudieran acceder a la vivienda promovida por
la Dirección de Pensiones Civiles y ser inquilinos de los Centros Urbanos Multifamiliares,
como el presidente Juárez. La distancia del
Pedregal de San Ángel respecto a la ciudad en
ese momento hacía en principio más atractiva
la opción de un conjunto habitacional en CU.
El único edificio habitacional que finalmente se edificó en Ciudad Universitaria, conocido
como el Multifamiliar para Maestros, fue construido entre 1951 y 1952 por la compañía In-

genieros Civiles Asociados (ICA), empresa que
había levantado los Centros Urbanos Presidente Alemán y Presidente Juárez. La Dirección de
Pensiones Civiles fue la institución a cargo de
contratar a precio alzado6 la construcción del
proyecto de los arquitectos Mario Pani y Salvador Ortega en un predio de poco más de una
hectárea7 dentro de los extensos terrenos de la
Ciudad Universitaria (730 ha) en el Pedregal
de San Ángel.8 El terreno cedido a dicha institución para este propósito se ubicó al poniente
del conjunto, en lo que en aquel momento se
denominó como “Fraccionamiento para maestros”. Curiosamente, dicho fraccionamiento
sólo se compuso de un multifamiliar y no contó con un área comercial.9 En otras palabras,
fue un multifamiliar desprovisto del concepto
de “centro urbano”, circunstancia que desde
su origen condicionó la forma en que se habitó
y que lo diferencia del resto de multifamiliares de pensiones construidos a mediados del
siglo XX en la Ciudad de México.
Los otros proyectos de habitación en Ciudad Universitaria, la denominada “Unidad tipo
habitación” a cargo de los arquitectos Enrique
Carral Icaza y Manuel Martínez Páez, así como
el “Edificio del Departamento del Distrito Federal para habitaciones de estudiantes” de los
arquitectos Jorge L. Medellín, Antonio Serrato,
Jorge Martin Cadena y el Ing. Roberto Medellín no se realizaron.

5
Visitó Oxford, Paris, Bolonia y Madrid, en donde averiguó no solo aspectos arquitectónicos, sino principalmente cuestiones administrativas, las cuales sintetizo en el memorándum. Ver AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General, caja 324, expediente 1833, 1953-octubre
(De la Asociación de profesores universitarios al rector Dr. Nabor Carrillo). “Memorándum sobre el problema de organización de las Habitaciones de Estudiantes en la CIUDAD UNIVESITARIA”.
6
En el contrato de obra se especifica el costo total en: $1,298,541.86 pesos, al considerar como precio Zbase los $230 pesos por m2
de construcción del Centro Urbano Presidente Juárez más $38.42 pesos por m2 más por “diferencias en sus características” y “mejoras
en sus especificaciones.” Con lo cual, se constata, que más allá del parecido arquitectónico, el costo por m2 de obra fue muy cercano.
También, se especifica dentro las cláusulas del contrato que la obra tiene como fecha de terminación el 31 de octubre de 1952, lo que
seguramente tuvo que ver con la fecha pactada para la Ceremonia de Dedicación de la Ciudad Universitaria por el presidente Miguel
Alemán, la cual ocurrió el 20 de noviembre de 1952. Ver AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General, caja 324, expediente 1833,
1951-noviembre (Entre la Dirección de Pensiones Civiles e ICA). “Contrato de obra a precio alzado.”
7
La superficie cedida a la Dirección de Pensiones Civiles para construcción del multifamiliar fue de: 11,161.60 m2 . Ver AHUNAM,
“Contrato de obra a precio alzado. En contraste, en el libro Los multifamiliares de pensiones se señala un predio de solo 6000m2, es decir
la mitad, de la cual, el desplante del edificio ocupa 1,150 m2, quedando el 80% como área libre (Pani,1952, p.109).
8
Curiosamente en el contrato se señala como un terreno “anexo” a la Ciudad Universitaria, sin embargo, el emplazamiento del
multifamiliar y el fraccionamiento de maestros, no colinda con el límite del terreno de CU. El documento precisa que lo acompaña
un plano de ubicación del terreno, sin embargo, este no está anexado al documento que se encuentra en el archivo. Ver AHUNAM,
“Contrato de obra a precio alzado.”
9
En la Dirección General de Obras y Conservación de la UNAM se resguarda un plano de anteproyecto fechado en septiembre 1950 y
firmado por Mario Pani Arq. intitulado “C.U. Edificio para profesores”. El cual es muy semejante al proyecto que se construyó, salvo
por dos cuestiones, a los departamentos dúplex se accede por la planta alta y se baja a la recamaras (al revés de cómo se construyó) y
toda la planta baja del edificio está destinada a comercios. Coincidentemente en el “Contrato de obra a precio alzado” se indica que el
multifamiliar constará de 32 departamentos dúplex, siendo que en realidad se edificaron 42, 10 más. Teniendo los departamentos restantes un solo nivel, en Arquitectura México núm. 39 los describen como tipo “Alcoba”.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

45

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit

Figura 2. Plano del anteproyecto del multifamiliar para
maestros de la UNAM en Ciudad Universitaria. 1950.

del Maestro Universitario” (concurso organizado
por Carlos Lazo y Almiro Morantinos en colaboración con la SAM; Pérez-Méndez, 2014:110111), en el que quedó patente que el modelo de
vivienda óptimo para el catedrático era uno más
cercano a las casas en construcción en Jardines
del Pedregal que un apartamento dentro de un
centro urbano. Como vemos en el proyecto del
arquitecto Ernesto Gómez Gallardo la casa se
estructura en dos zonas claramente diferenciadas publico/privada, divididas por una diferencia de nivel (figura 5).
Figura 4. Multifamiliar para maestros: corredor de la
fachada poniente de los apartamentos tipo “alcoba”,
actualmente modificada. 1953.

Fuente: Dirección General de Obras y Conservación, UNAM..

Figura 3. Concurso casa habitación del maestro univesitario, proyecto del Arq. Ernesto Gómez Gallardo. 1951.

Fuente: AHUNAM.
Fuente: AHUNAM.

Una de las razones más importantes detrás
de esta situación fue que en algún momento la
Comisión de la Ciudad Universitaria (después
Comisión Intersecretarial) consideró financiar la
construcción de CU con la venta de parte de sus
terrenos, circunstancia que no tuvo lugar (Sánchez, 2014:146). Pese a ello, se sentó un precedente en cuanto a la posibilidad de real de volver
a vender los terrenos que habían sido fruto de una
expropiación o adquirir más terrenos colindantes
a la propia universidad para resolver las necesidades de sus trabajadores. La Sociedad de Arquitectos Mexicanos realizó en 1951 el concurso “Casa

La Ciudad Universitaria en el Pedregal, que
se fue construyendo desde 1948, fue inaugurada
en 1952 por el presidente Miguel Alemán. Los
estudiantes no empezaron clases hasta la primavera de 1954, continuándose los trabajos del
proyecto inicial hasta 1958, pese a que diversas
partes de dicho proyecto no se llevaron a cabo,
como fue el caso del centro cívico y las unidades de habitaciones para maestros y alumnos.
La excepción fue un único multifamiliar con 42
viviendas, el cual se empezó habitar en 1955.
Todo ello dejó como resultado que el problema
general de la habitación finalmente no se resolvió dentro de Ciudad Universitaria10 y un edificio aislado de 42 departamentos.

10
En 1966 desde la Escuela Nacional de Arquitectura, de la mano de su director el Arq. Ramón Torres se realizó un ambicioso proyecto
habitacional para maestros dentro de los límites de Ciudad Universitaria, sin embargo, tampoco vio la luz.

46

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.

2. Discusiones, avances y dificultades para un modelo de habitación
familiar.
El desafío constructivo del Multifamiliar para
M. Pani y S. Ortega fue crear una nueva forma
habitacional dentro de las ambiciones y espíritu
“moderno” del proyecto para la Ciudad Universitaria. No se trataba simplemente de reproducir
un modelo tradicional de vivienda, sino que, en
nombre de la modernidad, se buscaba la experimentación y la innovación, estando las posibilidades abiertas para cualquier propuesta que
no fuese tradicional. La “cultura de la modernidad” entendía que debía ser introducida una
nueva forma habitacional, siguiendo los ideales
de economía y eficiencia para “una pronta conjuración de la crisis de la vivienda” (Revista Arquitectura/México, 1929, p. 263). Por ejemplo,
del CUPA-Conjunto Urbano Presidente Alemán,
construido en 1948, se decía en la revista Arquitectura/México que representaba “el esfuerzo
más vigoroso llevado al cabo en México [sic]
para la resolución del problema de la vivienda”,
con un “mejor aprovechamiento del terreno”,
atendiendo las “condiciones de amplitud, confort y comodidad de las viviendas” (Arquitectura México: 267). En contraposición con el entusiasmo anterior, la cultura popular recibió con
una mezcla de asombro y consternación aquello
que se proponía, se llegó a calificar al CUPA de
“campo de concentración” (Acevedo Escobedo
cit. en Adriá, 2005: 17), de “palomar, caja de zapatos, grilleras, y otros [apodos] que se apoyaban
en la creencia de que al mexicano le gusta más su
casita con su terrenito”. Enrique del Moral (1964:
11) explica elocuentemente el problema cultural:
Frecuentemente se escuchan discusiones respecto a las ventajas o desventajas que tienen las habitaciones multifamiliares y por regla general la
gente se inclina –sobre todo en nuestro medio- a
preferir la casa unifamiliar. Al llegar a esta conclusión, si hay un arquitecto en el grupo, se tien-

de a reprocharle el pecado de haber proyectado
edificios multifamiliares. El reproche y la preferencia personal de quienes han argumentado
son inoperantes, ya que la solución de construir
habitaciones multifamiliares no es un capricho
personal, ni del arquitecto ni de quien le encargo
la obra esta impuesta por el programa de época.
Así, el problema que enfrenta en el proyecto para
el Multifamiliar de CU en los años cincuenta se
inserta en el tramo final de una década de profundas y acaloradas discusiones sobre el modelo
doméstico ideal11. En este sentido, la propuesta
del multifamiliar en CU debe ser entendida no
solo como un ejercicio de carácter experimental sino como una conclusión de una década de
experiencia en el despacho de M. Pani con un
objetivo claro: convencer a una cultura tradicional popular de las ventajas de una vivienda,
compacta, funcional y verticalizada.12

3. Los dúplex del Multifamiliar de
CU y el planeamiento “en sección”.
Una de las estrategias para lograr el anterior objetivo fue incluir en el edificio (de metraje superior
al CUPA, seguramente por la pretensión de ofrecer
un estatus de acuerdo al perfil de los catedráticos
universitarios) un modelo de departamento que,
alguna forma, incorporaba la morfología de la casa
unifamiliar en un edificio multifamiliar: el dúplex
o departamento de dos pisos, un modelo ampliamente estudiado por los arquitectos en la década de
los años cincuenta. Por consiguiente, para entender
la conspicua propuesta de la célula dúplex para el
Multifamiliar de CU es conveniente tener en cuenta algunos antecedentes y las atrevidas propuestas
que, en esta línea de trabajo morfológico, estaban
puestas en práctica en otras partes del mundo.
M. Pani estaba al corriente de novedades arquitectónica como el edificio Palace Gate (Londres, 1937-39), proyecto de W. Coates, reseñado
intensamente en varias revistas de la época como

11

“La unión de la sala con el comedor no es grata al mexicano, por un íntimo sentido aristocrático que no permite la unión de estos dos
ámbitos y porque la comunión social la realiza en la mesa” (Larrosa, 1985: 98). Según Manuel Larrosa (1985: 161) “la idea de promover
este tipo de propiedad por pisos (en condominio) surgió a raíz de un viaje a Sao Paulo, Brasil, donde en 1952 fungió como jurado de la
Primera Bienal de Arquitectura y conoció de primera mano la experiencia brasileña.”
12
Tiempo después Pani será el impulsor de la ley de condominio, aplicado por primera vez en su propuesta en Av. Paseo de la Reforma
y Guadalquivir: un complejo sistema de organización interna que puede competir con el sistema de privacidad de una casa tradicional
(Pérez-Duarte, 2005).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

47

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit
Architectural Record y Architectural Forum, que
desafiaba las formas tradicionales de los departamentos bajo una nueva premisa proyectual: el
planeamiento en sección. Se trata de una técnica
proyectual que consiste en desarrollar la solución
a partir de una vista en corte transversal del bloque
laminar, y no solo bidimensionalmente desde un
estudio de una “planta tipo” (Architectural Record,
agosto 1937). Concretamente, el edificio Palace
Gate aplicó una forma de organización que Coates
llamó 3-2 system, y que dejó gran impacto en Pani,
el cual no dudó en publicar inmediatamente una
reproducción del proyecto en uno de los primeros
números de la revista Arquitectura, de la cual era
editor. Cabe mencionar que en el artículo del número de Arquitectura/México de julio 1939 incluyó un complejo dibujo en isométrico de las “circulaciones y accesos” del Palace Gate. La autoría de
Pani de dicho dibujo (o el desarrollo bajo su supervisión) evidencia su esfuerzo por entender la técnica, denotando particular interés la capacidad de
superar circulaciones entre servicio/propietarios. Y
también el interés por la posibilidad de segregar
circulación de servicio y de propietarios y poder
evitar cruzamientos indeseados. De hecho, la segregación servicio/propietarios es contemplada
por arquitectos contemporáneos como Francisco
J. Serrano (Pérez Duarte, 2005) y Pani la llega a
resolver de forma hábil en el condominio de Av.
Paseo de la Reforma y Guadalquivir (Ciudad de
México, 1956).
Figura 5. Explicación del sistema de circulaciones de los
apartamentos “Tres en dos”.

Fuente: Revista Arquitectura/México, julio 1939.

48

Adicionalmente, en el artículo publicado por
Pani se mencionan diversas ventajas del uso del
“tres en dos”, como acabó traduciendo a la técnica. Entre éstas estaba la reducción de superficies
de circulación y los costes de construcción, aunque también mencionaba la posibilidad de “flexibilidad” para generar varios tipos de departamentos, con diferente número de recamaras, una
cualidad que Pani no llegará nunca a dominar. La
flexibilidad es un aspecto potencial del 3-2 system
de la cual especula Coates, mencionando que “podría llegar hasta 40 variantes diferentes” (Cantacuzino, 1978), aunque nunca llega a ponerla realmente en práctica ni a publicar la solución gráfica.
La percepción de estas singulares organizaciones domésticas en la época es descrita claramente por Xavier Moyssén (2008; 127):
(… ) este tipo de departamentos [de dos pisos] ya
había sido propuesto con anterioridad [al CUPA]
por Mario Pani, en edificios como los de Paseo
de la Reforma 334 y de Río Balsas 36, […] con la
disposición de dos en tres (dos departamentos en
tres pisos), que buscaba incrementar la intimidad
del área de recámaras y emular la disposición de
una casa, lo que por esas épocas constituía una
opción privilegiada por los mexicanos.
A partir de la publicación de julio de 1939 que
hemos comentado puede ser trazada, dentro de la
obra de Pani, una línea de trabajo con gran preocupación por la distribución interna del edificio,
con sensibilización, destreza e interés por generar
un modelo nuevo de departamento desarrollando
el proyecto en sección (usamos la expresión con
la que el propio Coates definió la técnica), dentro
del cual se agrupan proyectos de diferentes programas e intereses.
Según Pani, la idea de construir “con economía de espacio y con esas características de grandes edificios”, como los de la Ville Radieuse de
Le Corbusier y los multifamiliares, fue aplicada
al realizar “algunos edificios altos en terrenos que
entonces había”, concretamente en Reforma 334
(…), una obra muy parecida a otro que aún está
en pie, en la calle Balsas. Ahí experimentó con
el concepto de dos en tres, es decir, dos departamentos en tres pisos, de manera que cada departamento tuviera un piso y medio en la estancia. El
elevador se paraba en un nivel y medio y había
dos puertas que eran para ir al nivel de abajo y al
de arriba. La principal ventaja consistía en que el
elevador no paraba en cada piso, sino en cada tres
pisos” (Mereles, 2008, p. 364).
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
En 1941, apenas dos años después de la publicación sobre el diseño 2-3 de Coates, Pani desarrolla un
proyecto en 1941 para un edificio en la colonia Chapultepec, el cual representa una primera incursión en
el uso del planeamiento en sección. El proyecto se
desarrollaba dentro de una morfología diferente de la
del Palace Gate y, en vez de utilizar un bloque laminar, Pani desarrolla una versión del 3-2 system dentro
de una torre. Y si bien el resultado demuestra una admirable destreza geométrica, las ventajas son dudosas, pues no existe reducción significativa de área de
circulación colectiva (el rellano de elevador se repite
en todos los pisos, con ligeras variantes) ni tampoco
existe posibilidad de generar flexibilidad.
No obstante, la organización conseguía dividir
circulaciones de servicio/propietarios: el elevador
podía abrir, en el caso de los pisos alto y bajo, directamente sobre el rellano de acceso a la cocina,
donde existían adicionalmente dos pequeñas piezas en el lado opuesto a la cocina, llamados “criados” (lo que permite interpretar este espacio como
un área exclusiva de servicio). En los pisos intermedios, el elevador abría sobre las puertas de acceso a los apartamentos.
La propuesta del proyecto en Chapultepec no
llegó a ser construida, pero una versión similar fue
construida en otro lote sobre la calle Balsas, además
de ser publicada en la revista Arquitectura/México
de 1945. Algunas variantes fueron introducidas con
respecto al proyecto anterior, pues lo que eran los
espacios “criados” vienen a ser substituido por una
recámara adicional incorporada al departamento.
En particular, sobre este último proyecto, cabe
observar algunos puntos atípicos de la estructura
habitacional. El acceso de propietarios es realizado
a través de un “vestíbulo”, en el piso medio, que
reparte para una zona de recámaras, estando en el
piso inferior, o superior, la zona pública. Así, una
particularidad aquí era que visitante pasaba, primeramente, frente a una zona de dormitorios para
después llegar a la sala de estar y comedor. La organización era completamente inusual y en contra
del sistema tradicional, con una zona pública inferior y la zona íntima en el piso superior protegida
de las miradas indiscretas. Por otro lado, la sala de
estar era un espacio vistoso, colocado medio piso
por debajo (o por encima) del nivel de acceso, contando con una altura y media de entrepiso, inscrito
dentro de un espacio en semicírculo. Desde el estar
se abrían vistas sobre el paisaje urbano, estando los
usuarios protegidos contra la entrada excesiva de
sol gracias a los brise-soleils.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Figura 6. Departamentos en calle Balsas (1941).

Fuente: revista Arquitectura/México, ene. 1945 /AAM-FA-UNAM.

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�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit
Otro proyecto de Pani de 1941 sobre la avenida Paseo de la Reforma 334 (hoy demolido),
consiste en una torre entre medianeras, en la que
aparece una organización similar al 3-2 system.
Tampoco se observa en este caso tentativa alguna de aprovechar las posibilidades de reducción
de circulación horizontal colectiva que incluso
es completamente nula, ya que todos los pisos el
rellano de la escalera y elevador aparecen exactamente con la misma superficie. Por el contrario,
la atípica distribución con recámaras en el mismo
piso del acceso vuelve aparecer.
Estas propuestas deben ser entendidas como
experimentos; lo que Pani está desarrollando es
un auténtico laboratorio de indagaciones, a través
de un camino de prueba y error. La pregunta que
parece subyacer aquí es cómo debe ser la habitación “moderna” y cómo adaptarla a una conservadora sociedad, reacia a vivir dentro de un
modelo verticalizado de departamentos, con una
importante inercia a mantener su forma de vida
y la estructura espacial que le es más cara y más
íntima: la casa familiar mexicana.
Figura 7. Departamentos en Av. Paseo de la
Reforma 334 (1941), Mario Pani.
(Continúa en columna derecha)

Fuente: Archivo de AAM-UNAM.

50

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Después de la construcción del edificio Balsas detectamos una pausa en los experimentos
proyectuales de Pani, y no existen registros de
planos de habitación colectiva, al menos en su
archivo personal conservado en el Archivo de Arquitectos Mexicanos-UNAM, hasta la construcción de los multifamiliares CUPA (1947-1949) y,
posteriormente, el Conjunto Urbano Presidente
Juárez -CUPJ (1950-52). Es interesante, en esta
coyuntura, volver a observar lo que se estaba divulgado en los medios especializados, principalmente revistas de arquitectura extranjeras, pero
que circulaban en México en publicaciones como
Architectural Forum y Architectural Record (Pérez-Duarte, 2005)13. Dentro de éstas, en relación
con modelos desarrollados con planeamiento en
sección, existe un importante número de publicaciones que elucubran sobre posibles reducciones
de costos de construcción. En términos generales, la argumentación (muchas veces apoyada en
cálculos matemáticos y geométricos) colocaba en
relación, generación de espacio privativo en oposición al espacio colectivo de circulación.
Un modelo llamado skip-stop despertaba entusiasmo14 y frecuentemente se hablaba de éste
con un optimismo de tal magnitud que las disquisiciones llegan a apuntar la posibilidad de ser
utilizado a gran escala, de forma masiva para habitación de interés social15.
Y lo que estaba en la teoría en los años cuarenta
parece consolidarse en los cincuentas, lo que explica la gran cantidad de conjuntos habitacionales
con uso de planeamiento en sección, no solo en
México, sino en todo el mundo occidental16. En
este sentido, como insistentemente defendía Pani
(Garay, 2000), el proyecto y la construcción del
CUPA representa una propuesta pionera.
Particularmente, en relación a los departamentos del CUPA, Pani y Salvador Ortega (quien
aparece como coautor de aquí en adelante en todos los proyectos habitacionales) proponen cinco

tipologías, de las cuales las llamadas tipo “A” y
“C” son las más comunes, y son sorprendentemente próximas al skip-stop, el cual no es asimilable al 3-2 system, pues no cuenta con espacios
de altura y media de entrepiso, siendo considerado por ello una organización más eficiente.
Pani utiliza de hecho el modelo skip-stop posteriormente también en un proyecto denominado “Edificio multifamiliar para empleados
del Hospital Colonia” (1951), en el cual los
departamentos del “edificio B” muestran un
corredor a cada tres pisos. El “Edificio A” del
referido proyecto consiste, por el contrario, en
un bloque laminar, pero con distribución distinta, apareciendo escaleras colectivas entre
dos módulos de departamentos a los cuales da
acceso, que a su vez conectan con un corredor
colectivo a cada tercer piso; una configuración
aún más eficiente, posteriormente llamada de
sistema Verteilergängen (Zumpe, 1978).
Figura 8. Multifamiliar para empleados del Hospital
Colonia (1951), Mario Pani y Salvador Ortega.
(Continúa en página 52)

13

En consultas en archivos personales de diversos arquitectos contemporáneos a Pani, se han encontrado varios ejemplares, algunas veces
con anotaciones y recortes, síntoma de la intensidad con que eran observados estas publicaciones.
14
“Skip-Stop Elevators Permit Low Rent”, Architectural Forum, set. 1946, “Eastgate- A New Plan Type”. Architectural Record, Jan. 1949,
Architectural Record, Jan. 1949, L’Architecture D’Aujourd’Hui, Aug. 1952 “High Apartments or Low”, Architectural Forum, Jan. 1952,
“Skip-Level Elevators and Duplex Apartments Cut Construction and Operating Costs”, Architectural Forum, Jan. 1950.
15
El conjunto Pruitt Igoe (St Louis, 1954), por ejemplo, respondía a una lógica de proyecto derivada de estas discusiones.
16
En Londres, por ejemplo, el programa de London County Council incorporó, de manera casi sistemática, el uso de pisos alternativos, dando lugar a icónicos conjuntos como Golden Lane o Park Hill, contemporáneas al Robin Hood Gardens, de los Smithsons. En
Suiza, el ejemplo de Schönberg (Freiburg, 1967) del programa Sicoop. En América Latina, en Brasil, el conjunto Japurá (São Paulo,
1948), otro ejemplo del programa de los I.A.P.I. En Venezuela, aparecen muchos ejemplos, como la hacienda Cerro Grande (1954)
y la Unidad Quinta Crespo (1952).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

51

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit

Fuente: AAM-UNAM.

Aquí la ventaja de utilizar un bloque laminar, y no torre, es evidente; se observa ahora sí
que la disminución de superficie es significativa
(en amarillo en el plano), lo cual llevaba directamente a un menos gasto de construcción, de
acuerdo las discusiones mencionadas. No obstante, una distribución atípica sigue apareciendo
aparece aquí, ya que el visitante era obligado a
pasar frente al dormitorio principal antes de subir o bajar a la sala de estar.
La secuencia de proyectos comentados hasta
ahora abren una discusión que puede explicar la
aparente disminución de eficacia (la posible reducción de superficie de corredor colectivo) con
el rescate de un modelo de dúplex más tradicional
en CU. Pensamos que el dúplex utilizado para una
distribución más conservadora en dos plantas (invariablemente con el acceso y zona pública abajo,
zona íntima arriba) mostraba mayor proximidad
con la casa unifamiliar tradicional, siendo el modelo que acabará siendo utilizado en CU.
El dúplex, representa de cierta forma, un encuentro entre fuerzas opuestas. Por lado, la modernidad funcional, lógica y racional, que reduce
costes de construcción con innovadoras y atípicas
formas habitacionales. Por otro lado, la tradición,
que busca conservar los valores y organizaciones ancestrales, recogidos en la casa unifamiliar
histórica. Y es interesante recordar que, desde la
década de los treinta, venia consolidándose una
forma muy extendida conocida como “casa de
hall”; una casa unifamiliar compacta de dos niveles, organizada alrededor de un espacio central
de recepción y representación, con zona pública
abajo y zona íntima escaleras arriba (Cruz 2015:
556). Pani coloca en práctica el dúplex en un an-

52

teproyecto en 1947, con pequeñas células de apenas 84 m2 (42 m2 por piso), denominado “Departamento tipo para 8 personas” –aunque presenta
una célula con capacidad máxima de 6 personas.
El proyecto consiste en tres bloques laminares, en implantación viaria, organizados mediante
un corredor a cada dos niveles. Sin buscar profundizar mucho en la curiosa distribución interna, sí
es significativo señalar una lógica más próxima a
la tradición de la casa unifamiliar: una zona pública en la parte inferior, donde se accede, y la
planta superior “recámaras”, escalera arriba. En
la parte superior se puede observar la proyección
de la planta por encima de corredor colectivo que,
-sin llegar a la fachada, -para protección de sol
quizá- gana superficie privativa. La propuesta
parece conciliar, por lo tanto, tradición con la
eficiencia “moderna”.
Figura 9. Departamentos para 8 personas
(1947), Mario Pani.

Fuente: AAM-UNAM.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Una distribución del dúplex se observa también
posteriormente en el CUPJ, en el edifico “C”,
donde aparecen células en dos niveles, con dos
versiones de 3 recámaras (siendo una de estas una
alcoba) y de 2 recámaras, esta última dentro de un
módulo más estrecho, colocadas estratégicamente entre los dos núcleos de escalera para reducir
superficie del corredor colectivo.
En una de las fachadas, los corredores aparecían protegidos por una celosía, aunque eran
innecesarios para protección del sol (reciben
orientación noroeste), aunque generaban una
potente imagen, con franjas en sombra que
aparecían al observar el inmueble desde la
calle; no por otra razón los edificios “C” se
localizaban sobre el eje de la avenida Orizaba,
de forma perpendicular. Se trataba de una apariencia generada desde la lógica de la eficiencia, una circulación horizontal que se reducía
a la mitad colocando en práctica la distribución en dúplex.
Figura 10. Departamentos de los
bloques tipo “C” del CUPJ.
(Continúa en columna derecha)

Fuente: Pani,1952; fotografía de la Colección Mario Pani,
Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey.

Fuente: Pani, 1952.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

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�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit
El multifamiliar está compuesto por un bloque
laminar, dejando 20% del terreno libre, e implantado de acuerdo con el eje heliotérmico norte-sur,
como la Unité de Marseille, recibiendo sol en “la
totalidad de las habitaciones que ven al oriente y al
poniente”. Pensado específicamente como un modelo “multifamiliar para maestros”, la propuesta
aloja 35 viviendas asimilables a la estructura de
una casa familiar, incluyendo en su programa 42
células, teniendo apenas 10 tipo “estancia-alcoba”, para solteros o recién casados, dispuestos
en la planta baja y basamento. Es en los niveles
superiores donde aparecen los restantes 32 departamentos, una apuesta que muestra una búsqueda
de equilibrar innovación y tradición. Una concesión a la tradición importante aquí es el uso de
un modelo más conservador de “departamentos
de dos pisos”, que coherentemente estructuran la
zona pública “en el nivel de la entrada, la estancia, comedor y cocina”, opuesto a la zona íntima
superior de “dos recámaras, alcoba y baño”.
No obstante, es interesante aquí observar una
particularidad en relación con la organización
vertical en un anteproyecto del multifamiliar de
CU, datado en 1950. Sucede que en la primera
versión del dúplex se puede observar una curiosa
disposición: el acceso es realizado por el piso superior, y no el inferior, donde está la zona pública,
estando la zona intima abajo. La inversión de posición entre zonas era completamente extraña al
orden común en cualquier casa o modelo dúplex.
Un caso similar con inversión de dúplex se puede
encontrar también en un pequeño edifico de cinco
niveles de Enrique del Moral (cfr. Arquitectura/
México, ene.1945).
Figura 11. Detalle del dúplex del anteproyecto del multifamiliar para maestros en CU, 1950.

La explicación de esta disposición atípica responde al ánimo experimental de la época
que hemos comentado. Si se consultan manuales de la época y recopilaciones de edificios de
departamentos, el ruido representaba una de las
principales objeciones en contra de vivir en un
departamento. La molestia, sin embargo, podía
ser evitada con una organización estratégica (Kamenka, 1947: 111).
En el manual de Yorke y Gibberd, que tuvo
numerosas reediciones, anotaban que el dúplex
convencional era “malo desde el punto de vista
del ruido, puesto que la sala del apartamento
está inmediatamente sobre las piezas destinadas a dormir del vecino”, pero se puede resolver con un planeamiento adecuado: “el tipo
maisonette (dúplex, en inglés británico) debería alternarse en la sección para superponer
las salas y dormitorios” proporcionando así “la
gran ventaja de que las zonas de silencio son
adyacentes” (Yorke y Gibberd, 1948: 24). Así,
es posible que el anteproyecto respondiese a
preocupaciones acústicas: el ruido generado en
zona publica del vecino, queda siempre amortiguado por la inserción de un nivel intermedio
de zona de silencio (las recámaras).
A pesar de las posibles ventajas acústicas,
la versión final acabó utilizando un modelo
más conservador de dúplex, con acceso y zona
publica inferior, y subiendo la escalera, las recámaras. La organización dúplex, no obstante,
fue capaz de generar una innovadora imagen de
modernidad pues “de esta manera, las circulaciones horizontales se reducen a una por cada
dos en las que, también se para el elevador”,
y que se refleja en la fachada -igual que en el
edificio “C” de CNPJ.
(…) la unidad de circulaciones […] se acusa
en la fachada Poniente por medio de grandes
celosías de block Pirámide; contrastan agradablemente con los muros cerrados del nivel
de las recámaras, tratados con vitricotta en
colores marrón y almendra [y en la fachada
opuesta] al Oriente, los balcones de las estancias, con muros bajos de concreto, se alternan
cada dos niveles, formando un dibujo rítmico.
(Arquitectura/México, sep. 1952).

Fuente: Dirección General de Obras y Conservación, UNAM.

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Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Figura 12. Versión final construida del
multifamiliar en CU.

Fuente: Revista Arquitectura/México. sep. 1952.

El proyecto para el Multifamiliar de CU se encuentra al final de una experiencia de poco más de
una década, en la que se observa una evolución,
con Pani inicialmente buscando poner en práctica
modelos en la línea con la más rabiosa innovación. En el inicio de los cuarenta se observa un
ímpetu que parece madurar con el transcurso del
tiempo, concluyendo en formas que se acercan
más a la tradición doméstica mexicana. Hemos
visto que el dúplex del Multifamiliar en CU remite a una estructura con la cual la población se
encontraba ya familiarizada. Así pues, no es sorprendente que, en el momento de realizar Pani la
propuesta para el Multifamiliar de CU, se observe
prudencia, o quizá cierta sabiduría adquirida después de toda la búsqueda de los años cuarenta. La
modernidad, lógica y racional, no se impone de
forma insensible, sino ahora respetaba el sistema
de privacidad familiar.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

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Archivo de la Dirección General de obras y Conservación UNAM (ADGOC).
Archivo aerofoto-ICA.
Archivo Histórico de la UNAM, Fondo UNAM,
Secretaria General, caja 324, expediente 1833,
1951-noviembre (Entre la Dirección de Pensiones
Civiles e ICA). “Contrato de obra a precio alzado.”
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-octubre (De la
Asociación de profesores universitarios al rector
Dr. Nabor Carrillo). “Memorándum sobre el problema de organización de las Habitaciones de Estudiantes en la CIUDAD UNIVESITARIA”.
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-marzo (De la Asociación de profesores universitarios al rector Dr. Nabor Carrillo). “Solicitud para apartar terrenos”.
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-julio (De Roberto Ramos, Consejero de empleados ante el H.
Consejo Universitario, al Rector Dr. Nabor Carrillo). “Solicitud de terrenos para sus hogares dentro o cerca de la Ciudad Universitaria.”
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-octubre (De la
Asociación de profesores universitarios al rector
Dr. Nabor Carrillo). “Memorándum sobre el problema de organización de las Habitaciones de Estudiantes en la CIUDAD UNIVESITARIA”.
56

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
The own house, a place of freedom.
Recibido: Enero 2018
Aceptado: Agosto 2018

Anna Martínez Duran1

Resumen

Abstract

La casa que el arquitecto construye para sí mismo
constituye un acto libre, de vida y de arquitectura.
Los arquitectos de la modernidad han construido
casas propias en todas las geografías y con todos
los formatos. Es ésta una de las tipologías de vivienda en la que la experimentación es mayor,
muestra de las diferentes posiciones frente a un
mismo acto, el del hombre que construye su propia
casa. Observar estas obras desde la inversión entre
lo vital y lo racional, que nos propone el filósofo Ortega y Gasset en El tema de nuestro tiempo
(1923) nos permite descubrirlas en su mayor plenitud y establecer relaciones dispares entre ellas. En
estas viviendas la relación entre la vida y la arquitectura es intensa, y la casa, como obra artística,
se somete al devenir y al habitar. Pero también el
hombre, a través de su vivir en ellas, renueva su
confianza en la arquitectura. Una lectura de estas
obras a través de los distintos modos de habitar y
de construir nos permitirá descubrir aspectos de
ellas, invisibles ante una lectura más disciplinar.

The house that the architect builds for its own,
constitutes a free act, of life and architecture. The
modern architects have built their own houses in
all geographies and with all formats. This is one
of the housing typologies in which experimentation is greater, as it shows the different positions
facing the same act, the man who builds his own
house. To observe this works from the inverse
relation between the vital and the rational, as the
philosopher Ortega y Gasset proposes in El tema
de nuestro tiempo (1923), allows us to discover
them fully and establish different relations among
them. In these dwellings, the relationship between
life and architecture is intense, and the house, as an
artistic work, submits to becoming and inhabiting.
But also, the man, through his living in them, renews his confidence in architecture. A reading of
these works through the different ways of living
and building will allow us to discover aspects of
them, invisible to a more disciplined reading.

Palabras Clave:

Casa del arquitecto; Proyecto arquitectónico;
Cultura del habitar, poética de lo cotidiano.

1

Keywords:

The architect’s house; Architectonic design; Culture of inhabiting; Poetics of the everyday life.

Adscripción: Escuela de Arquitectura La Salle, Universidad Ramón Llull; España. Doctora en Arquitectura. amartinez@salleurl.edu

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

57

�Martínez Duran

1. La construcción de la casa, un
hecho vital y arquitectónico.
El arquitecto que construye su casa lo hace como
un acto de libertad individual. A la vez un acto de
vida, un acto de arquitectura.
La casa es el lugar donde nos protegemos del
mundo, también el sitio desde el cual observamos
y nos proyectamos sobre el mundo. El lugar al
cual escapar y el lugar desde el cual ordenar el
mundo (Bachelard, 1965).
Son características de las casas propias el no
tener cliente y el representar el ideal arquitectónico del autor. Aunque, al adentrarse algo más en la
investigación, nos damos cuenta que “en casa del
herrero, cuchillo de palo” y que nunca hay prisa
por construir para sí mismo2.
Por el hecho de no tener cliente, estas viviendas son casi siempre ejemplos experimentales,
innovadores y arriesgados, muchos de ellos rozando la legalidad. Siempre en relación con el
resto de la obra propia, constituyen ejemplos paradigmáticos, extremos, de pura arquitectura. Se
construye para uno mismo lo que no puede hacerse para los demás. Nuevas propuestas que no sólo
afectan a la arquitectura, sino también al modo de
habitarla, porque son la expresión de una forma
de posicionarse en el mundo, de un ideal de vida.
Finalmente, es el hecho del habitar en la casa
lo que pone a prueba la misma arquitectura. Ésta
es sin duda, la característica más específica de la
casa propia, su mayor capacidad. Con la vida en
la casa, el arquitecto comprueba su propia arquitectura. También para los que nos aventuramos en
su investigación, será la parte más difícil de conocer, porque una vez terminada, la casa se muestra
al público, y se cierran las puertas. Ante todo, es
el escenario de la vida íntima, y eso es algo que
hay que proteger (Autora, 2011).
En este escrito se adopta genéricamente el
término arquitecto como sujeto de la acción: del
proyecto, la construcción y del habitar en la casa.
Porque si bien es difícil conocer los entresijos de
la vida de estos personajes, más lo será la de quienes comparten con ellos el riesgo de construir.

Valga pues un pequeño homenaje a las mujeres,
esposas, compañeras, muy pocas constructoras,
pero muchas dando apoyo a estas vidas complicadas, a estas obras compartidas.
1.1 Como hecho cultural
La arquitectura moderna va de la mano de la vivienda unifamiliar. Desde el proyecto de casa
propia de Mies van der Rohe en Werder (1914)
han pasado ya más de 100 años, en los cuales los
arquitectos han seguido pensando y construyendo
casas en las que vivir. En las distintas geografías
y con todo tipo de formatos, la casa propia se presenta como ejemplo de diversidad tipológica y de
experimentación arquitectónica.
Riqueza en las soluciones arquitectónicas, pero
también en las diferentes maneras de habitar. Porque
el arquitecto, cuando construye su propia casa, ejerce de hombre libre, plural en las diferentes culturas,
y propone “estas nuevas estructuras, novísimas, en
sus obras y en sus vidas” (De la Sota, 1989, 225)3.
El hombre es por naturaleza manipulador,
hacedor de cosas. La construcción de la casa familiar es en muchas culturas una actividad comunitaria, y constituye un acto de afirmación
colectivo. En nuestro mundo civilizado, sólo los
pájaros, los conejos, los grillos, las hormigas… y
los arquitectos, son libres de ejercer el derecho a
construir su propio hogar.
Escritores, músicos, filósofos, poetas, han
dispuesto históricamente su cabaña en el jardín.
Lugar modesto, reducido, cerrado, alejado del
ruido y el quehacer cotidiano de la casa. Inmersas
en la naturaleza, las cabañas han sido siempre el
lugar donde pensar, donde concentrarse. La más
conocida la de Heidegger en Todtnauberg (Sharr, 2008), pero también Virginia Wolf, Gustav
Mahler, August Strindberg, o el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, disponían de estos lugares
de trabajo, refugios en los que aislarse (Outeiro,
2011). “Cobijo, refugio, trinchera, guarida, tabernáculo, estancia provisional de costumbres o inciertos porvenires…”, estos espacios domésticos
son los lugares “donde la vida se expresa a través
del artificio” (Cid, Sala, 2012).

2

Se parte del presupuesto de que el arquitecto es el propio cliente. Pero sí que tiene familia, un presupuesto a veces ajustado, un trabajo
y una vida no siempre fáciles. Es por ello que se relativiza el término de casa ideal. Es a pesar de ser para sí mismo, y de la libertad de
acción que ello comporta, una arquitectura real, vinculada a la vida.
3
Alejandro de la Sota en “La grande y honrosa orfandad”.

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Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
En las casas propias es el mismo arquitecto
quien da forma a su cobijo, y nos muestra con ello
su manera de entender la vida y la arquitectura, el
cómo vivir y el cómo construir. Estas viviendas
ejemplifican, más que ningún otro tipo edificatorio, la relación entre el hombre y el arquitecto,
entre el autor y su obra: su vida, sus valores, sus
modos de hacer y de pensar. Y como se comprobará, se trata de una relación profunda, intensa, y
repetida (Autora, 2008).
1.2 Vida y arquitectura
La vida que se instaura con la modernidad tiene
sus propias connotaciones, que la diferencian de
la existencia en el pasado. Nuevos valores en la
vida que coinciden con los del nuevo arte, el que
nace con las vanguardias. En consecuencia, también las relaciones entre ambos, arte y vida, son
distintas en esta nueva época. Nos encontramos
frente a un arte diferente, pero también la actitud y los modos de actuar del artista han cambiado, y con ello sus intereses y preferencias. La
necesidad de verdad de ambas actuaciones es
preconizada por el mismo Mies en la frase: “La
verdadera forma presupone una vida verdadera” (Neumeyer, 1995, 393)4, una afirmación que
pone en relación los dos polos de gravitación de
esta nueva época, el arte y la vida.
En la estimación de esta nueva relación es
el filósofo Ortega y Gasset quien establece las
bases con mayor claridad: “El tema de nuestro
tiempo consiste en someter la razón a la vitalidad, localizarla dentro de lo biológico, supeditarla a lo espontáneo. Dentro de pocos años
parecerá absurdo que se haya exigido a la vida
ponerse al servicio de la cultura. La misión del
tiempo nuevo es precisamente convertir la relación y mostrar que es la cultura, la razón, el arte,
la ética quienes han de servir a la vida.” (Ortega
y Gasset, 1981, 117).
Someter el arte a la vida será la primera consecuencia de su nueva propuesta, pero también sustituir la razón pura por la razón vital: “la cultura
del intelecto abstracto no es, frente a la espontánea, otra vida que se baste a sí misma y pueda
desalojar a aquélla. Es tan sólo una breve isla
flotando sobre el mar de la vitalidad primaria.

4
5

Lejos de poder sustituir a ésta, tiene que apoyarse en ella, nutrirse de ella, como cada uno de los
miembros vive del organismo entero” (Ortega y
Gasset, 1981, 116). Con ello se pone fin a una
época que según él arranca con el descubrimiento de la razón por Sócrates. La racionalidad se presenta como una parte de la vida y por
tanto no con capacidad para dar explicaciones
cerradas del mundo.
1.3 El valor de lo cotidiano
Consecuencia de esta apreciación desinteresada
de la vida, el artista ejerce su trabajo, no como
un “gesto triste que pretende justificarse con patéticas consideraciones sobre los deberes humanos y la sagrada labor de la cultura” (Ortega y
Gasset, 1981, 141), sino más bien como un juego, un deporte, una actividad hecha con humor,
generosa y no impuesta. Al restar trascendencia
al resultado final, se enriquece el camino y el
artista “hará sus creaciones como en broma y sin
darles gran importancia. El poeta tratará su propio arte con la punta del pie, como buen futbolista” (Ortega y Gasset, 1981, 142). Ésta es una de
las conclusiones más interesantes de la propuesta vital de Ortega, y consiste en apreciar que es
el esfuerzo espontáneo, generoso y deportivo el
que dignifica la actividad, más que el resultado
en sí mismo. Esta afirmación tiene una relación
directa con el arte moderno, en el que se valora más el proceso seguido que el resultado en sí
mismo, que además nunca es único, y depende
directamente de él.
Consecuencia de ello y de este “se hace camino al andar”5, adquiere mayor protagonismo
lo cotidiano y diario. No sólo la actividad, sino
los espacios y los objetos que nos rodean. El artista fija la atención en las cosas cercanas, en la
naturaleza mínima y diaria. Aparecen poesías y
canciones en las que son las moscas, los gorriones, las lunas, los amaneceres, las espigas y las
mariposas los protagonistas de los nuevos cantares. En pintura son los platos, las botellas, los
libros o las guitarras, los que entran en juego. En
arquitectura los espacios y los objetos domésticos, los del habitar.

Mies van der Rohe en Sobre la forma en arquitectura.
Convertida en dicho popular, del poeta Antonio Machado en los Proverbios y cantares XXIX, Campos de Castilla.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

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�Martínez Duran

2. Modos de habitar, modos de
construir.
En las casas que los arquitectos construyen para
ellos mismos se hace patente de una forma intensa esta nueva relación entre la vida y el arte. Son
casas construidas en el nuevo entorno que la modernidad propone y ejemplifican con claridad este
sometimiento del arte a la vida.
Ser conscientes de este nuevo entorno de lo
vital que Ortega propone, y que las vanguardias
confirman, permite observar estas obras desde un
nuevo punto de vista, otra forma de mirar que sacará a la luz aspectos diferentes, que quedaban
ocultos frente a una lectura más racional.
Se establecen para ello cuatro categorías, que
tienen en cuenta los modos de construir y de habitar
en relación con la naturaleza, con el paso del tiempo, con la tradición, y con el hombre en sí mismo.

Los elementos del paisaje, habitantes del lugar
antes de la llegada del arquitecto, se introducen
en el proyecto (Neutra, 1951): la roca a la que se
pega la casa de Stënnas (1937), el algarrobo de Le
Cabanon (1952) o el lago, frente al que se dispone la casa VDL de Richard Neutra (1932), cuya
cubierta de madera versiona la “Plataforma para
contemplar la Luna” del Palacio Katsura
Figura 2. La Cabanon, Cap Martin (Francia)

2.1 El pacto con la naturaleza
La relación con la naturaleza constituye una premisa básica de proyecto y como no, en su casa,
el arquitecto busca el participar de ella. Refugios
como los de Knut Knutsen en Portör, Noruega
(1949), Marco Zanusso (1964) en la costa de Arzachena, Ramón Vázquez Molezún en A Roiba
(1969), o Ryue Nishizawa (1998) en un claro del
bosque, constituyen ejemplos bien distintos de
implantación en el entorno natural.
Figura 1. Casa Knutsen, Portör (Noruega)

Fuente: Nasjonal Museet.

6

Fuente: Dibujo de la autora.

Introducir el sol en casa o protegerse de los
vientos y la tempestad, son principios básicos
para cualquiera que quiera instalarse en un lugar
en equilibrio con la naturaleza: “…un banco fijo
en la casa de Hellebaek. El sol ahí daba de lleno,
y Lis y yo pasamos horas sentados en este banco, calentándonos” (Moller, 2004)6. Con acciones
cotidianas como prender la chimenea, recoger el
agua de lluvia, cocinar al aire libre, el habitante
participa de los cambios, de los días y las estaciones: “La ventana abierta, el rayo de sol furtivo,
rayos y truenos, la llama chisporreante, la cama
debajo las estrellas, son experiencias emocionantes que no deben ser eliminadas de nuestra vida
diaria” (Schindler, 1984, 40). En la casa de Erik
Gunnar Asplund (1937) la excursión nocturna a
la caseta del inodoro, “al abrigo de un bosquecillo
de donde nos llega un olor a verdor y a musgo”
(Tanizaki, 1994, 15), se convierte para los hijos
del arquitecto en una experiencia de vida. A veces esta cercanía llega a convertirse en una comunión, casi religiosa, con la madre naturaleza,
como en el caso de Luigi Figini en Milán (1934).
Éste recoge, en un libro que pensaba titular “La

Mies van der Rohe en Sobre la forma en arquitectura.

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�La casa propia, territorio de libertad.
vida social de los pájaros”, imágenes de los gorriones, mirlos y petirrojos que acuden a las terrazas a picotear en las zarzas, a beber agua en el
estanque, a sorber un trozo de sandía que alguien
ha olvidado.
Figura 3. Casa Figini, Milán (Italia)

un confort artificial, la cercanía con la naturaleza.
2.2 Casas que se mudan
La construcción de la casa propia constituye un
momento importante en la vida del arquitecto.
Coincide con períodos de cambio y nuevos planteamientos vitales, y por ello también se presenta como un punto de inflexión en la obra. Caso
cercano el de Villa Gloria (1959), que reforman
Peter Harnden y Lanfranco Bombelli en su decisión de pasar temporadas en Cadaqués, donde se
acabarán asentando personal y profesionalmente.
Figura 4. Villa Gloria, Cadaqués (España)

Fuente: Archivo Figini AAF.

En estas obras, la vida se somete al orden de
la naturaleza, en un intento del arquitecto “por reinstaurar “las condiciones de la naturaleza” en la
vida de los hombres” (Petit, 1970, 279)7.
En la búsqueda de esta convivencia con la naturaleza se evita la confianza ciega en la técnica, y
se prefieren los sistemas tradicionales de adaptación al clima. En la casa de Rudolph M.Schindler
(1921) se prescinde de los nuevos sistemas de iluminación difusa y calefacción radiante, habituales
en aquellos momentos en California, y se confía en
las ventanas-lucernario para la ventilación cruzada, en las chimeneas para calentar y cocinar, y en
un sistema de lámparas móviles, que escondidas en
las dobles vigas, bajo ramas de eucalipto, proyectaban una luz coloreada y misteriosa.
Otras propuestas más arriesgadas en relación
a climas extremos fuerzan la vida cotidiana en la
casa, y se convierten en experiencias de proyecto:
The Box en Lissma, Suecia, (1941), o Can Lis, en
Porto Petro, Mallorca (1971). Los dos arquitectos,
Ralph Erskine y Jörn Utzon, foráneos, recién llegados, adaptan mejor sus segundas versiones.
En todas ellas, más que la aspiración a tenerlo
todo resuelto, se valora el esfuerzo, el ejercicio diario que enriquece la vida. Porque “las comodidades adormecen los sentidos”8, se aprecia, más que

7
8

Fuente: Fons Harnden-Bombelli. Arxiu Fotogràfic COAC.

Las etapas de la vida: matrimonios, hijos,
soledades… traen diferentes usuarios y distintas
formas de habitar las casas. A veces, vida familiar
y vida profesional se mezclan, como en Hvitträsk
(1903), como nos muestra la bonita imagen de
Pipsan Saarinen en el despacho de los tres arquitectos finlandeses. La presencia de los niños en la
casa se resuelve con ingenio, desde las cortinas de
la casa de Gerrit Th.Rietveld en Utrecht (1936),
que transforman una sala única en varias habitaciones, hasta el ejemplo de Kyonori Kikutake
(1958) que considera que la vida de los hijos en la
casa es temporal, por lo que dispone unas células

Le Corbusier (1957), traducción de la autora.
Dicho atribuido popularmente a E.G.Asplund.

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�Martínez Duran
prefabricadas que se cuelgan de la estructura de
hormigón, y que en ningún momento modifican
la vivienda original.
Figura 5. Casa Saarinen, Hvitträsk (Finlandia)

Otras veces el arquitecto se enfrenta, ya de
mayor, a la reforma de la casa familiar: Coderch en Espolla (1964), que él mismo recupera, tras haber sido vendida por un hereu sin
hijos, la que él llama la “casa madre”. Un caso
parecido es el de Fernando Távora y la reforma
de la mansión señorial de Covilha (1973): “Había que tocarla, y tocarla fue un acto de amor,
largo y lento, persistente y cauteloso, con dudas y certezas” (Trigueiros, 1993, 128)10.
Figura 6. Casa Coderch, L’Espolla (España)

Fuente: Museum of Finnish Architecture.

Pero también está el que, con cada cambio,
se muda y construye otra casa, distinta a la anterior. Son ejemplos de ello las cuatro de Marcel
Breuer y Jörn Utzon (si incluimos Bailey) o las
tres de Josep Lluis Sert y Frank Lloyd Wright
(sin contar Ocatillo, ni las reformas en Taliesin East), todos ellos nómadas modernos. Otros
como Mies, plantean varias veces el proyecto de
vivienda, pero ésta nunca llega a construirse, y
el arquitecto, en su periplo en solitario, se muda
de apartamento en apartamento. También Alvar
Aalto, con Aino y Elissa, José Antonio Coderch,
o Eileen Gray disponen de varias casas propias,
en distintos momentos y lugares, que muestran
los diferentes intereses de sus autores9. Finalmente, las viviendas de Alison y Peter Smithson, dentro de una misma filosofía del habitar,
son muestra de las distintas tipologías: las de la
ciudad (1952-1961-1971) y la de vacaciones en
el campo, Upper Lawn (1962).
Siempre podemos distinguir la casa de juventud, que muestra la fuerza de tener toda una vida
por delante, Schindler en Hollywood (1921), y la
de la madurez, que acoge el retiro, el descanso del
hombre que busca el abrigo del muro y la entrada
suave de luz. Alejada de la ciudad, es un lugar de
reposo, como lo serán Stënnas (1937), Muuratsalo (1953), Sa Penya (1960) o Frigiliana (1971).

Fuente: Fons Català Roca. Arxiu Fotogràfic COAC.

Con los cambios que el paso de los años conlleva, las casas se transforman, en un proceso, no
siempre fácil, por adaptar la arquitectura a la vida.
La casa de Neutra sufre varias ampliaciones, diferentes, en las tres épocas en las que interviene,
la última después del incendio (1932-1939-1965).
También la casa de Julio Cano Lasso en La Florida (1955) es un ejemplo de modificación continua. Pero para ejemplo extremo, la vivienda de
Mogens Lassen en Copenhague (1937-1963), que
el autor transforma sin cesar a lo largo de su vida
en ella. Porque “la arquitectura es como un ser
vivo, se modifica conforme cambian las personas

9

Si Villa Flora (1926) o Plaza Calvó (1946) son primeras casas propias en las que el referente es la arquitectura popular, la casa E1027
(1926) es una apuesta de modernidad, que se hace más local en Lou Pérou (1954).
10
Escrito de Fernando Távora, traducido por la autora.

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�La casa propia, territorio de libertad.
que la habitan. Una casa nunca está terminada, es
un organismo en constante evolución” (Figueroa
Castejón, 1989, 102). La vivienda del arquitecto
dista mucho de ser un objeto intocable y perfectamente acabado. Al contrario, el habitante no duda
en modificarla si es preciso.
La vida de la casa propia transcurre paralela
a la del morador y a través del mutuo proponer
y escuchar, la obra acaba cambiando y envejeciendo, a veces incluso llegando a contradecir intereses que parecían fundamentales en el
proyecto inicial. Con el tiempo la jerarquía de
valores del habitante se modifica, y la vivienda se adapta. Fruto de estos cambios, la obra
acaba por contener elementos dispares que difícilmente podían haber nacido de un solo momento, de un único proyecto, y que finalmente
la hacen mucho más digna y completa.
Para terminar, en algunos casos, la construcción de la casa constituye la mejor y más rica
decisión de toda una vida. Una existencia, la del
arquitecto y su familia, que acabará siendo deudora de la casa, en la que se refugia y protege.
Vidas que se tornan prohibidas sobreviven con
felicidad y equilibrio gracias a la luz, al espacio,
al acierto de la casa propia. Es éste el caso especial y casi escalofriante de Konstantin Melnikov
en su casa de Moscú (1927).
2.3 Tradición y modernidad
Estas obras instauran nuevas formas de vida y
de arquitectura, que incorporan a los valores de
la modernidad, elementos de la tradición. Algunas veces se rescatan costumbres arraigadas en
el pasado, que el arquitecto ve cercanas a desaparecer, y otras se proponen innovadores modos de habitar y de construir, aunque con ello se
arriesgue la vida propia y la de la familia, en una
propuesta a veces difícil de llevar.
La estancia en la que se mezclan las diferentes funciones, propia de la arquitectura popular,
se reivindica en estas casas en sus diferentes
formas. En la sala de Stënnas, el matrimonio
descansa, trabaja, recibe, se asea. También funciona como estancia única la casa de Erwin y
Gisela Broner en Sa Penya, patio y dormitorio
abiertos a la sala central.

Figura 7. Casa Asplund, Stënnas (Suecia)

Fuente: Digitalt Museum.

Distribuciones inusuales para la época son
las de la “Casa Cooperativa” de Schindler, en
las que se asigna un espacio de vida, un estudio,
a cada uno de los habitantes. Y también están
las casas que se transforman del día a la noche,
con muebles que se abren, se pliegan, se esconden: la de Arne y Grete Korsmo en Oslo (1955),
o la cabaña en la que vivió y trabajó Erskine a
su llegada a Suecia. Esta capacidad de soportar
el trajín diario es la mejor garantía de una casa.
En Frigiliana son los espacios exteriores los que
acogen los planteamientos vitales del arquitecto.
Una existencia ejemplar la del arquitecto vienés,
que disfruta sus últimos años en una casa vacía,
de apariencia popular: “lo que hace falta no es
una nueva forma de construir, sino una nueva
forma de vivir” (Fernández Galiano, 2007, 72)11.

11

Bernard Rudofsky en Sparta-Sybaris, citado en el articulo de Luis Fernández Galiano, “Esparta y Síbaris: Bernard Rudofsky,
disciplina y hedonismo”.

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�Martínez Duran
Figura 8. Casa Rudofsky, Frigiliana (España)

los sistemas de construcción en hormigón en
la casa de Schindler o Lassen. Todos ellos realizados con pocos medios y medidas ajustadas,
sujetas al módulo, que llevan al límite las capacidades plásticas y constructivas del material,
y en los que el arquitecto gusta de ver la mano
del hombre: “yo mismo la levanté…un pequeño Panteón” (Balslev, 1989, 73)13.
Figura 9. Casa Melnikov, Moscú (Rusia)

Fuente: The Bernard Rudofsky Estate Vienna.

En la vida moderna, como en el arte, se valora lo cotidiano: los quehaceres diarios y las
cosas pequeñas. No son los grandes acontecimientos, los grandes placeres o las grandes ambiciones los que nos fijan a la vida. Y estas casas
son, entre todas las obras de arquitectura, las que
mejor retienen este carácter del habitar. Lo cotidiano es variable, efímero por naturaleza, como
lo es el interior de estas casas: objetos, muebles,
plantas… todo aquello vinculado al uso del habitante, se transforma, cambia de posición, aparece y desaparece con el paso del tiempo. Esos
espacios domésticos conforman una historia de
la arquitectura en sí mismos, fiel reflejo de una
cultura universal, la del hombre contemporáneo
en su vivir en la casa (Postiglione, 2004).
En la construcción también se mezclan la
innovación con el uso de sistemas tradicionales. Can Lis supone una nueva lectura de un
material local, el marès, que retoma, años más
tarde, Carlos Ferrater en su pabellón de invitados en Menorca (1998). Breuer experimenta
con el balloon frame en sus casas americanas,
llevándolo al límite en New Canaan I (1948)12.
También con ingenio constructivo y aspiraciones vanguardistas, pero recurriendo a sistemas
tradicionales y elementos de pequeño tamaño,
se construye la casa de Melnikov: una retícula
de ladrillo da forma a los cilindros, perforados
como una cesta y cubiertos por un forjado reticular de vigas de madera, que se construye
en un entorno familiar. Artesanales también

12
13
14

Fuente: Desconocida.

Tradición y modernidad se suman en las reformas de Coderch y Milà (1958), Bombelli
(1961) o Federico Correa (1962) en Cadaqués,
de Broner en Ibiza o Sáenz de Oiza en Mallorca (1965-1985). En estas actuaciones en la costa
mediterránea, la introducción de nuevos modos
de habitar, se hace con el rigor geométrico y el
lenguaje plástico de la modernidad, de una forma
elegante y austera (Terradas, 1993). Al trabajar
desde el respeto al lugar y a su historia, las obras
se incorporan a esa cultura milenaria. El arquitecto no impone, sino que recoge, transforma y
aporta nuevos modos, añade un nuevo eslabón en
la cadena de la historia, “como lo fue, en su tiempo, la Catedral de Florencia” (Alday, 1996, 59)14.
Cuando el arquitecto construye su vivienda,
añade al riesgo económico, personal y familiar,
el profesional, porque al adoptar nuevos modos
de habitar y de construir, se sitúa siempre más
allá de lo establecido, de lo usual y conocido, y
porque la experimentación extrema, en el habitar y en el construir, pone a prueba la vida en la

El arquitecto se muda, a los pocos años, a otra casa cercana, New Canaan II, de planta baja, muros de piedra y patios.
Son palabras de Mogens Lassen.
Palabras de Melnikov, citadas en Iñaki Alday, Aprendiendo de todas sus casas.

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�La casa propia, territorio de libertad.
casa. Pero el arquitecto sabe que finalmente es la
casa la que más ofrece, devolviendo con creces
el sacrificio realizado.
2.4 Hombre y arquitecto

pos de descanso, hasta su muerte en las rocas
en 1965 (Autora, 2015).
Figura 11. L’étoile de mer, Cap Martin (Francia)

Finalmente, las vidas de estos arquitectos, como
las de los artistas de Vasari, se muestran siempre
vinculadas a la profesión, al oficio (Vasari, 2002).
Vida y trabajo van tan ligados que la casa aparece muchas veces como resultado de un encargo,
de una inversión, o a cuenta de unos honorarios.
Entre éstos últimos, los ejemplos de Rietveld en
el cine de Utrecht, Aalto en Munkkiniemi (1936),
Neutra en la VDL. Otras veces, promociones que
se planteaban para vender, acaban siendo ocupadas por ellos mismos y sus amigos: Lassen y el
ingeniero Ishoy en Solystvej, Korsmo y Norberg
Schultz en Planetveien.
Fuente: Fondation Le Corbusier.

Figura 10. Casa Lassen, Copenhague (Dinamarca)

Fuente: Dibujo de la autora.

Cuando el arquitecto se asienta en un nuevo lugar lo hace muchas veces por una amistad, un vínculo humano. Coderch introduce a
Harnden en Cadaqués (Arnal, 2012) 15, B.Rudofsky llega a Málaga de la mano de José
Guerrero, quien ya tenía una casa en la vecina
Nerja, obra de Fernández del Amo, y lo hace
con un proyecto firmado por Coderch. Finalmente, es conocida la amistad de Le Corbusier
con la familia Rebutato, que lo acoge durante
años en l’Étoile de Mer, donde construirá Le
Cabanon y residirá en sus vacaciones y tiem-

La relación con la obra propia se da por principio y el arquitecto utiliza el proyecto de su casa
para probar aquello con lo que está trabajando.
Gordon Bunshaft aplica el sistema de vigas de
hormigón pi a su casa en los Hamptons, la Travertine House (1963), ya desaparecida. Egon
Eiermann construye su casa-taller de Baden-Baden (1962), como un ejercicio más de fachada
con elementos ligeros. Dos grandes obras, que
quizás confirman, más que aventuran. En el otro
extremo, El Laberinto de André Bloc en Mojácar
(1972), un experimento más del autor, de escultura a tamaño real, nunca habitado, que ahora se
muestra como icono de la población. También los
sistemas de prefabricación se experimentan en el
propio jardín: la Expansiva de Utzon (1969), o la
casa de veraneo de Kristian Gullichsen, el mejor
ejemplo construido de Moduli (1969).
Pero es éste un camino de ida y vuelta, porque
el habitar en la casa aporta al arquitecto comprobaciones y aprendizajes, que aplicará en obras
posteriores. Es ésta una característica específica
de la casa propia, y su mayor beneficio, la única
ocasión de extender su experiencia a los demás.
Porque por su vocación de servicio, la vivienda propia se presenta a menudo como manifiesto
o como prototipo, “una expresión honesta y fiel

15

En esa población se darán cita en los siguientes años personajes de gran nivel cultural: Staempfli, Duchamp, Callery, Hamilton, Tharrats, Corberó, etc. Ver tesis doctoral de Marc Arnal.

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�Martínez Duran
de su trabajo, que ofrece a los demás lo que desea
para sí” (Lleó, 1998, 127). Le Cabanon es la célula mínima del habitar; la casa cilíndrica de Melnikov forma bloques de viviendas; la de Cambridge
de Sert (1958) se repite en hilera. De una forma
más poética, Figini propone su casa de Milán
como vivienda apilable, porque “un prisma de
aire y de cielo no debería faltarle a nadie” (Savi,
1990, 133)16. Pero ninguna de ellas llegó a repetirse, y se mantienen en la historia como ejemplos
únicos, sólo para sus dueños, casi como un caparazón que acoge y protege la vida del autor.
Con la construcción de su casa, el arquitecto
busca el encontrarse consigo mismo. Vocaciones
y anhelos, pero sobre todo recuerdos, nostalgias
y trozos de la vida, se introducen en estos proyectos. Es este mirar hacia el interior, hacia lo
más íntimo, lo que hace especiales estas casas. La
casa del Barrio de los Periodistas de Figini tiene
su motivo de ser en las vivencias infantiles del
arquitecto italiano: juegos y baños, flores y frutos
en la terraza de la casa materna, y el dormitorio
compartido de la familia Melnikov, en la cabaña
a las afueras de Moscú, en la que el arquitecto
había crecido de niño. O el tapanco de Barragán,
otro rasgo de lo popular en la obra del arquitecto
mejicano: “el lugar de la intimidad, el lugar secreto, un niño nunca puede imaginarse siquiera lo
que hay en un tapanco…, allí sueño y duermo en
la noche” (Riggen, 2001, 111)17.
Algunas veces esa introspección profunda
tiene consecuencias imprevistas para la vida y la
obra del arquitecto. En el caso de Lassen, un largo y obstinado proceso por asentar la casa en el
lugar, por encontrar un lugar ideal en el que trabajar, tiene en la habitación de los conos de hormigón su episodio más sorprendente. Ésta, pensada
como taller de arquitectura, se convierte en un espacio mágico, secreto, que permanece vacío y sin
acondicionar, donde esconderse con los amigos
cuando le sorprendía la lluvia.
Porque como cualquiera que construye su vivienda, el arquitecto busca poder hacer en ella lo
que le apetece, sentirse libre. Aunque muchas veces esta característica, la de vivir, trabajar, y pensar en libertad, les haga ya distinguirse, a ellos y a
sus casas, de la mayoría, “de la gran masa indisci-

16
17
18

plinada donde los individuos viven sin tensión ni
rigor, cómodamente apoyados los unos en otros y
todos a la deriva, vil botín de las resacas” (Ortega
y Gasset, 1964, 31).
La casa propia es pues, territorio de libertad,
y de ello dan fe fotografías entrañables de estos
maestros en su entorno cotidiano: la de Schindler con Moser en el patio, la de un joven Figini
practicando escalada en la terraza a doble altura,
o la del matrimonio Korsmo bailando en la habitación, muebles plegados. Finalmente, las de un
Lassen mayor, fumando en el jardín, o un Melnikov anciano, mirada serena, frente al cristal de la
fachada principal, “espléndido escaparate doméstico”, en su casa de Moscú “una obra animada por
un sueño” (Alday, 1996, 58)18.
Figura 12. Casa Schindler, Hollywood (California)

Fuente: Werner Moser Archive, ETH Zurich.

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�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de ciudad’.
The time-space problem in ‘The theory of the city’.
Recibido: abril/2018
Aceptado: agosto/2018

Dr. Jorge Gasca Salas1

Resumen

Abstract

En este artículo se indaga teóricamente, a modo de
síntesis, acerca del problema complejo de la relación espacio-tiempo indispensable en la construcción de los puntos de partida fundamentales para
el estudio y la elaboración de la teoría social en
torno a la ciudad, la teoría urbana y del espacio humano en general, producido o edificado histórica,
social y culturalmente. Se establecen con claridad
las implicaciones derivadas de la discusión filosófica de la que forman parte y se establece el nudo
problemático que se perfila en la teoría sobre su
problematización así como el esclarecimiento de
la salida fáctica a tal problemática.
Del problema filosófico (ontológico) se establecen los canales histórico-antropológicos que
permiten la resolución humanista y concreta que
dirigen la facticidad de la vida material y espiritual
(objetiva y subjetiva) de los seres humanos que habitan y edifican el espacio social. Destacamos la
dimensión histórica como elemento relevante de
la construcción del mundo material y del sentido
(significatividad), sin lo cual la construcción de
mundo sería un entorno carente de humanismo y
de todo fundamento.

In this article thinks theoretically over, like synthesis, brings indispensable space-time over of the
complex problem of the relation in the construction
of the fundamental satarting points for the study
and the elaboration of the social theory around the
city, the urban theory and the human space in general, produced or built historically, socially and
culturally. Are established by clarity the implications derived from the philosophical discussion of
which they form a part and there is established the
problematic knot that is outlined in the theory on
his problematization as well as the clarification of
the factualexit to this troublesome.
Of the philosophical (ontological) problem are
established the historical-anthropologic channels
that allow the humanist and concrete resolution
that they direct the facticity of the material and
spiritual life (objective and subjective) of the human beings who inhabit and build the social space.
We emphasize the historical dimension as relevant
element of the construction of the material world
and of the sense (significance), without which the
world construction would be an environment lacking in humanism and in any foundation.

Palabras Clave:

Keywords:

Espacio; Tiempo; Significatividad.

Space; Time; Significance.

1
Profesor-Investigador de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI), Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura, Unidad Zacatenco (ESIA-UZ-), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Ciudad de México, MÉXICO. Mail: jogasca@
ipn.mx y jgs.umbral@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

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�Gasca Salas

1. Introducción.
El modo como se encuentra el hombre en el
espacio no está definido por el espacio cósmico
que lo cerca, sino por un espacio intencional
referido a él como sujeto.
Otto Friedrich Bollnow, Hombre y espacio
(1969, 241)

Los puntos de partida acerca del espacio toman en
consideración los diferentes sentidos empleados
conciente o inconcientemente, ya sea en su uso
científico (matemático), técnico (físico-geométrico), artístico (danza, música y poesía), político
(económico) o antropológico (histórico-cultural /
geográfico-etnológico). Sin embargo, una y otra
vez brota la dimensión filosófico-ontológica que
obliga al investigador a reflexionar acerca de sus
fundamentos. Del mismo modo sucede con el concepto de tiempo. Ambos constituyen categorías
fundamentales sine qua non, cuya carencia imposibilita la construcción de los puntos de partida de
teoría geográfica, histórica o antropológica alguna.
En relación con el espacio, desde la antigüedad se han empleado sentidos sobre los cuales se
marcha o se dirige de manera empírica en una
o en otra dirección el sentido de su uso. De este
modo: el espacio no puede ser imaginado y, por
tanto no existe (Parménides); el espacio es una
realidad aunque no tiene una existencia corpórea
(Leucipo); la geometría es la “ciencia del espacio” (Platón / “Timeo”); el espacio es la suma
de todos los lugares (Aristóteles); la naturaleza
se basa en dos cosas: cuerpos y vacío, en el que
los cuerpos tienen un lugar y en el que se mueven (Lucrecio); el espacio es una categoría a
priori de la razón pura, diferente de la materia e
independiente de ella (Kant); o bien, espacio es
el conjunto de coordenadas en el que puede ser
representado cualquier punto o lugar geométrico
(Descartes), (Schulz, 1975: 10).
La teoría de la relatividad echó por tierra la
idea de un espacio euclidiano-cartesiano tradicional e introdujo la consideración de espacios
no-euclidianos, no homogéneos y discontinuos,
tetradimensionales, en los que el tiempo constituye la cuarta dimensión. Para Einstein la virtualidad de la matemática y la geometría es perceptible
como en la afirmación: “cuando las proporciones
matemáticas se refieren a la realidad, no son ciertas; cuando son ciertas, no hacen referencia a la
realidad” (Schulz, 1975: 10). Sin embargo, la ra-

70

cionalización del espacio y, por tanto, la edificación humana del mundo sería infinitamente más
pobre sin el auxilio de la geometría y la matemática. El hombre no se reduce a ellas pero tampoco
puede prescindir de su utilidad, la Arquitectura y
el Urbanismo nos recuerdan muy frecuentemente
esta importancia.
La imposibilidad de una definición definitiva
y única del espacio y del tiempo ha generado una
serie de discusiones que invitan a establecer sentidos desde los cuales sería posible colocar teórica y ontológicamente las definiciones de las que
sería posible construir las concepciones básicas
de la teoría social y concretamente la teoría del
espacio-tiempo para el estudio de la ciudad y sus
fenómenos sociales concomitantes.
En lo que sigue puntualizamos las líneas sobre
las que se establecen las discusiones sobre el espacio-tiempo y su salida fáctica.

2. La querella del espacio.
Partimos del supuesto de que la ciudad, tomada
en su conjunto, puede ser concebida como producto social, esto es, como resultado (material)
de la acción colectiva (social: la sociedad o vida
social) de sus habitantes.
Desde ese supuesto, el producto-ciudad como
cualquier otro producto (“natural” o social) pertenece a la querella del espacio, (cambio de forma de la discusión entre realidad e idealidad, o
bien, como “objeto” y “modo de ver”), (Bollnow, 1969: 243). La querella como tal presentada por Victor d’Ors, (Bollnow, 1969: 18), es la
expresión más abstracta y general según la cual
el producto es él mismo espacio, o es de una naturaleza distinta y, más bien, está en el espacio.
Se trata de un problema ontológico que, de forma análoga al problema del tiempo, ha desatado
los más arduos e irresolubles debates, a los que
nosotros aquí no pretenderemos dar “solución”
pero del que sí deseamos hacer notar su entramado problemático básico y la inserción de la
ciudad en él. De esta forma, decimos, el nudo
problemático es triple:
1. El espacio es aquello en lo que yace la materia: la materia ocupa un lugar en el espacio.
2. El producto (objeto), la materia (sustancia)
que lo constituye es ella misma, espacio, esto es,
toda la materialidad existente es espacio físico,

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
esto significa que todo es espacio. El producto (la
materia) es también espacio.
Las dos afirmaciones anteriores conceden la
idea de objetividad y materialidad (interioridad-exterioridad) del espacio como una entidad física, a
diferencia del punto de vista de un espacio subjetivo que favorece una tercera idea, a saber:
3. El espacio es siempre una forma o modo de
espacialidad que depende del existir humano. La humanización espacio-temporal del mundo de la vida.

3. Referentes conceptuales de la teoría del espacio.
a) Martin Heidegger
De los tres puntos anteriores el primero converge con las concepciones cercanas a la geometría,
mientras que el segundo y tercer puntos, rigen de
una u otra manera la concepción de Martin Heidegger sobre el espacio que pone énfasis en que la
“existencia del hombre es espacial” (1999: 126129), como bien lo destaca C.Norberg-Schulz
(Schulz, 1975:18), y que influye ampliamente en
las concepciones de Merleau-Ponty, Bachelard,
Bollnow –nosotros agregaríamos, con mucha
cautela– y Lefebvre:
Es imposible que yo solamente exista aquí, en
tanto que cuerpo encerrado en sí mismo (abgekapselte Leib) por el contrario: soy, existo, manteniéndome dentro de todo el espacio, y sólo así
es que lo puede recorrer.
[...] solamente porque los mortales, conforme a
su ser, se mantienen dentro de los extremos de
los espacios (gemäß Räume durchstehen) es que
pueden recorrerlos.
[...] si yo me dirijo a la salida de esta sala es
porque ya, de alguna forma, soy en ella; pues yo
no podría ni siquiera dirigirme hacia ella si estuviese hecho de otra forma que siendo en ella, que
existiendo en ella2. (Heidegger, 1954: 145-162)
La posición de Heidegger claramente deja la
problemática abierta:
…el espacio no se encuentra frente al hombre.
No es ni un objeto exterior ni una experiencia
interior. No se dan los hombres y, además ‘el’ Espacio. (Heidegger, 1954: 157)

La existencia es, pues, para Heidegger, espacial. Para él, el espacio en general (el Espacio)
no existe, sino sólo en su forma particular, que
recibe su “ser” de los lugares y estos, a su vez,
son “puestos en un sitio”, edificados por el “construir” (Bauen) que, por tanto, “funda” (Stiften) y
ensambla o reune (Fügen) espacios:
El construir, porque instala (errichtet) lugares,
es un fundar (Stiften) y reunir (Fügen) de espacios. Como el construir pro-duce lugares, con la
inserción de espacios, el espacio como spatium
y como extensio llega necesariamente también
al ensamblaje cósico de las construcciones.
(Heidegger, 1954:159)
Para Heidegger el espacio (“Der” Raum), es
un espacio abstracto, irreal, matemático, incapaz
de albergar lugares y, por ello, inexistente:
Lo que se ha introducido, bajo la forma matemática, puede ser llamado ‹el› espacio. Pero ‘el’ espacio (‘der’ Raum), en este sentido, no contiene
ni espacios ni lugares; jamás encontraremos en
él lugares, es decir, cosas del género del [de un]
puente. (Heidegger, 1954:156)
Lo que en Heidegger pareciera una “búsqueda
ontológica” (abstracta) del problema del espacio,
choca con el espacio matemático concebido como
ente y se refugia en el nivel óntico de lo existente,
lo “entitativo” que se vuelve “cosa” y se resguarda en algo como del género “puente”, con una
construcción. El lenguaje de la metafísica se refugia en la “objetividad de las cosas” pero enriquecida bajo la forma de lo que Heidegger denomina
“cura”, esto es, el sentido humano de lo que son
las cosas del mundo. Le otorga una “salida” que
es perfectamente comprensible:
La esencia del construir, es dejar habitar [Das
Wesen des Bauens ist das Wohnenlassen]. (Heidegger, 1954: 160)
El Espacio no es una nada sino el ser del
“ente”, es decir, todo aquello en lo que el entitativo se manifiesta. Heidegger parte de la presencia de “lo que es” (su onticidad) o, dicho
de mejor manera, al ser de los entes que existen como parte del mundo (intramundanos) y
que fundan espacios dejando la respuesta en lo
abierto de su interrogante:
El construir jamás da forma al Espacio, ni me-

2
M. Heidegger “Construir, habitar, pensar”, varias ediciones cotejadas con la versión alemana de Vorträge und Aufsätze, Tübingen, Günther Neske Pfullingen, 1954, (pp. 145-162), p.158.

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71

�Gasca Salas
diata ni inmediatamente. Sin embargo, el construir dado que produce cosas como lugares, está
más próximo al ser de los espacios y al origen de
‹el› Espacio que toda la geometría y las matemáticas3. (Heidegger, 1954: 159)
El construir que pro-duce (hervorbringt) lugares es un producir técnico, en el sentido griego, es decir, en el sentido de la tejne y, por ello,
es un “hacer aparecer alguna cosa, de una o de
otra manera, en medio de las cosas presentes”
(Heidegger, 1954: 160), es un des-velar, un hacer aparecer la “verdad” como aletheia4. (Heidegger, 1954: 160). Heidegger lleva el problema
del espacio hacia donde toda existencia es dotada de sentido: hacia el habitar: “Sólo cuando
somos capaces de habitar, es que podemos construir” (Heidegger, 1954: 161).
Desde la complejidad del pensamiento de
Heidegger pero en aras de su esclarecimiento,
se establecen las siguientes líneas: El Espacio,
es el espacio matemático, geométrico, abstracto,
inexistente. No existe el espacio en general sino
espacios particulares. Los espacios (particulares)
reciben sus seres de los lugares y no de “el” Espacio. Construir es edificar lugares y, por tanto,
fundar y ensamblar espacios. El construir jamás
da forma al Espacio. Construir es producir lugares. La esencia del construir es dejar habitar. El
construir tiene la habitación como finalidad. Entre habitar y construir se da la relación de fin a
medio. Y, por último, la existencia es, por ser en
el espacio, espacial.
b) Otto Friedrich Bollnow
Partiendo de Heidegger, Bollnow y Schulz conciben el espacio como un “espacio vivencial” (Bollnow) y como un “espacio existencial” (existencielle Raume. Schulz).
Para Bollnow, la relación con el tiempo, ha
distinguido entre el tiempo matemático, abstracto,
“medible” con un reloj, y el tiempo “vivenciado”
concretamente por un hombre vivo. Así también,
en relación con el espacio, se puede distinguir del
“espacio abstracto” de los matemáticos y de los
físicos y el “espacio vivenciado” concretamente.
Por lo que, la propuesta fundamental de Bollnow
es la de considerar –siguiendo básicamente a Hei-

degger– que para la comprensión de la relación del
hombre con el espacio, es necesario partir de la consideración fundamental de un espacio “vivenciado”,
concreto, cotidiano, indiscutiblemente existente.
Para Bollnow (1969: 23-31) existe una distinción básica entre espacio abstracto (matemático)
y espacio concreto (vivencial) cuya diferencia es
fundamental en su concepción del espacio:
• El espacio matemático, no está estructurado
en sí, sino es completamente uniforme y de este
modo se extiende hacia el infinito. Se trata de un
espacio tridimensional, euclidiano. Basado en un
sistema de ejes ortogonal, geométrico y homogéneo que, por ello, determina dos aspectos clave:
En primer término, ningún punto se distingue de
los demás; no existiendo ningún punto natural de
intersección de coordenadas. Por desplazamiento de ejes cualquier punto puede ser “centro de
coordenadas”. En segundo término, no hay una
dirección que se distinga de otra; por rotación se
puede convertir cualquier dirección del espacio
en eje de coordenadas.
• El espacio vivencial, es un espacio en el que
las reglas del espacio matemático no son válidas,
pues: 1) En él existe un punto central determinado que de algún modo, viene dado por el lugar
del hombre que está «vivenciado» en el espacio.
2) Hay en él un sistema de ejes determinado, relacionado con el cuerpo humano y su postura
erguida, opuesta a la gravedad terrestre. 3) En
él las regiones y los lugares son cualitativamente
distintos. Sobre sus relaciones se basa una estructura multifacética del espacio “vivencial”. 4)
El espacio “vivencial” muestra verdaderas discontinuidades. 5) Nos es dado como un espacio
cerrado y finito y sólo por experiencias posteriores se ensancha hasta una extensión infinita. 6)
En su totalidad, no es una zona de valor neutral.
Fomenta y frena según el campo de la actitud
vital humana. 7) En él, cada lugar tiene su significación para el hombre. Por ello, en su descripción son empleadas categorías usuales de las
ciencias del espíritu. 8) Se trata del espacio tal y
como existe para el hombre. No es una realidad
desligada de la relación concreta con el hombre,
imposible de separar. (Bollnow, 1969: 24-25)
Para Bollnow “el hombre siempre se encuen-

3

Idem, p.159.
Véase esta idea en M. Heidegger “La pregunta por la técnica”. El vínculo de la aletheia al habitar está dado por un pro-ducir que construye, pero aquí el eslabonamiento desaparece, se interrumpe vertiginosamente. La esencia del habitar tiene que buscarse en el habitar mismo,
en su “posibilidad”.
4

72

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
tra simultáneamente ‘de algún’ modo en el espacio”, pero en ese ‘de algún modo’, el espacio aparece como un “medio en que me encuentro” y, así,
como medio, reaparece la querella del espacio, a
la que enfrenta de la siguiente manera:
En cuanto medio de tal índole el espacio se transforma en algo casi material, en cuanto que ahora nos podemos relacionar verdaderamente y de
manera determinada con él y no sólo con los objetos que lo pueblan, sin objetivarlo además (y sin
subjetivarlo). Como medio es algo intermedio a
“objeto” y “modo de ver”, no es ni un “continente” independiente del sujeto ni un bosquejo
subjetivo. Al dominar el espacio “medio” no queremos reanudar la vieja discusión sobre la idealidad o la realidad del espacio; no debe concebirse
esta denominación como una hipótesis sobre la
esencia del espacio, sino que la empleamos provisionalmente para poder expresar lo que, en la
experiencia inmediata del espacio, está dado de
modo fenoménico: que efectivamente me puedo
relacionar de diversos modos con el espacio. En
este sentido espacio y mundo, ser-en-el-espacio
y ser-en-el-mundo pueden acercarse y a veces
coincidir. Espacio es la forma más general del
mundo, si se prescinde de los diferentes objetos
que lo pueblan. (Bollnow, 1969: 243, 244)
Por ningún lado encontramos en Bollnow una
“solución” (ni siquiera la mínima preocupación
en hacerlo) a la problemática de “el” espacio, lo
que encontramos es una extensión de los señalamientos de Heidegger en torno a la existencia del
espacio “particular” en tanto al espacio como “humano”. En la intención extensiva de Bollnow que
revisamos nos parece que es sumamente destacable, por su trascendencia, la idea –y quizá valga la
pena elevarla a un rango de “categoría fundamental”– de modo de relación con el espacio, pues en
todo modo de relación se expresa la intención, el
sentido y el contenido del acto humano-social que
otorga significatividad a su “ser-en-el-mundo”, a
condición de que este modo de relación sea siempre una inserción en el movimiento de las fuerzas
sociales puestas en relación espacial.
c) Christian Norbert Schulz
La de Schulz es otra concepción cercana a la de
Bollnow. Sugiere –en clara alusión a Heidegger–
la consideración del “espacio existencial” bajo
un importante matiz que considera, por un lado,
la mediatez de la objetividad como algo “dado”
y, por otro, la subjetividad de la inmediatez cirContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

cundante. En la primera dirección, recupera a
Piaget, resaltando la permanencia de objetos que
constituyen el universo conectados por relaciones
causales independientes del sujeto y situadas en
el espacio y en el tiempo. Tal universo, en lugar
de depender de la actividad personal, se halla
impuesto sobre ella formando parte de un todo.
La segunda dirección (convergente con la de Bachelard, Bollnow y Lynch) se refiere, más bien, a
la captación de “elementos circundantes”: paisaje rural, ambiente urbano, edificios y elementos
físicos. A la primera caracteriza como de índole “topológica o geométrica”, y a la segunda de
carácter “concreto” (Schulz, 1975: 19-20). Una
teoría del “espacio existencial”, por tanto, debe
comprender dos aspectos:
Hemos definido el espacio existencial como un sistema relativamente estable de esquemas perceptivos
o “imágenes” del ambiente circundante. Siendo
una generalización abstraída de las similaridades
de muchos fenómenos, ese espacio existencial tiene
“carácter objetivo” .(Schulz, 1975: 19).
Desde ahí, en el sentido de Bachelard y Bollnow, destaca los elementos de un “espacio existencial” (centro y lugar; dirección y camino; área
y región), sus niveles (geografía; paisaje rural o
campiña; urbano; casa; cosa) y arriba a la consideración del espacio arquitectónico (destacando
sus elementos y sus niveles), bajo un procedimiento deductivo (Schulz, 1975: 19).
d) Henri Lefebvre
La concepción de H. Lefebvre es sugerentemente
problemática, pues él de inicio otorga una “respuesta” a la querella del espacio a la que llama la
producción del espacio. Sin dejar de reconocer la
existencia de una multitud de espacios (geográfico, económico, demográfico, sociológico, ecológico político, comercial, nacional, continental,
global, físico, energético) (Lefebvre, 1992: 8) y,
más bien, reconociéndolos por tal multiplicidad,
destaca la necesidad de una “teoría unificada”
(‘unitary theory’) análoga a la teoría unificada
de la física (molecular, electromagnética y gravitacional), mediante la cual sean unificados los
campos (fields) del conocimiento de la realidad
(físico, mental, social) (Lefebvre, 1992: 11). Para
Lefebvre el espacio que se “produce” es el “espacio social” con lo cual no hace otra cosa que
manifestar el sesgo y el punto de vista que adopta ante las distintas modalidades de concebir el
espacio (absoluto, abstracto, contradictorio, di73

�Gasca Salas
ferencial, arquitectónico, social), en general: el
espacio abstracto y el espacio concreto. Ambos se
desvelan cuando son considerados –siguiendo a
Hegel– como lo “concreto universal” en sus momentos general (espacio lógico y matemático);
particular (descripciones o “secciones transversales” del espacio social) y el singular (“lugares” considerados como naturales en su realidad
meramente física y sensorial) (Lefebvre, 1992:
16). Como producción del espacio en tanto que
“social”, ésta responde a una ‘triada conceptual’: i) la práctica social, ii) la representación
del espacio, y iii) el espacio “representacional”
(representational spaces).
La historia del espacio, como espacio “social”,
se inserta en las leyes históricas correspondientes a
determinados modos de producción sin reducirse a
ellas, incluso, puede no corresponder a las periodizaciones más aceptadas (Lefebvre, 1992: 48).
La ciudad tiene una historia; es obra de una historia, es decir, de personas y grupos muy determinados que realizan una obra en condiciones
históricas. (Lefebvre, 1978b: 65).
Como “producto” el espacio es siempre algo
concreto, en tanto que producido es “social” y en
tanto que social es “producido”. En esto Lefebvre encuentra una tautología: “(Social) space is
a (social) product. This proposition might appear
to border on the tautologous, and hence on the
obvious”. (Lefebvre, 1992: 26).
Considerado el caso de una ciudad –dice Lefebvre– un espacio el cual es formado, moldeado
e investido por las actividades sociales durante
un período histórico finito. ¿Es esta ciudad una
obra o un producto? (Lefebvre, 1992: 73)
Para Lefebvre la “obra” es única, el “producto” repetitivo; en cuanto a una “cosa”, esta es
comprada y vendida, es mercancía. Se somete a
las leyes económicas, desdoblando su valor social y mentalmente como cambio y uso (valor de
cambio y valor de uso) (Lefebvre, 1978a: 251).
El “producto” es resultado de la producción del
“dominio técnico y científico de la naturaleza
material”; la “obra” viene del sentido de la apropiación del tiempo, del espacio, del cuerpo, del
deseo. En la vida cotidiana, el sentido de “obra”
está atrofiado, sólo la filosofía y la tradición filosófica, por un lado, y el arte, por el otro, contienen
el sentido de la obra (Lefebvre, 1978b: 169).
La pauta es clara: la ciudad como “producto”
conlleva un objeto material económico, enajenado; la ciudad como “obra” proviene de un objeto
74

cuyo sentido y contenido es extraeconómico, es
artístico. Sin embargo, bajo otra perspectiva, la
señalada por Heidegger, ontológicamente, producto, obra, cosa provienen de la misma fuente
del pro-ducir (Hervorbringen) que “desvela” la
verdad de lo entitativo, lo cósico.

4. La ciudad producto-medio (continente).
La ciudad como producto tiene otra particularidad, se trata de un producto muy sui generis. De
un producto que tiene la peculiaridad de envolver
a sus productores, de acogerlos en su seno, a manera de un recipiente “contenedor” o “continente” (Gefäß). Ya Bollnow al revisar la concepción
aristotélica de espacio, encontró en ella un conjunto de aspectos que vale la pena destacar:
1) El empleo de la palabra griega
[topos] no corresponde a la palabra “espacio”
(Raum) sino, más bien, al sentido de “lugar, sitio
o emplazamiento” (Bollnow, 1969: 33-37).
2) La acepción “espacio” (Raum) tiene mayor
cercanía con la palabra griega
[khora] derivada de
[khoreo] que significa “dar espacio y hacer sitio” y respecto a recipientes/vasijas
quiere decir “poder contener algo”, “tener espacio para contener algo”. De ahí que
[khora]
se expresa en el sentido de “espacio intermedio,
holgura o trecho”.
3) la palabra
[topos] es algo más que
“lugar” (en el sentido de Ort), implica una cierta amplitud, un “volumen espacial”, un “espacio
transportable”, mientras que, por el contrario,
el espacio es “una especie de vasija inmóvil”.
El
[topos] “envuelve a su objeto” es el
“límite del cuerpo envolvente” o la “envoltura del
medio envolvente”. En relación con esta concepción del pensamiento griego, Aristóteles lo define
del siguiente modo:
Concebimos, pues, el lugar como aquello que inmediatamente envuelve y contiene aquel ser de
quien él se dice lugar; entendemos que el lugar
no es nada que forme parte del ser contenido;
además, que el lugar primero e inmediato no es ni
menor ni mayor que la cosa localizada. Y, en fin,
puede ser abandonado por cualquier ser y que es
separable de él. (Aristóteles, 1967: 617).
Hay que tener presentes las consideraciones
que el propio Aristóteles tiene del problema, por
un lado, el lugar “parece ser” algo diverso de los
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
seres que entran en él. En segundo lugar, el lugar
y el receptáculo son algo distinto de uno y otro;
después, la vasija no es una parte del ser contenido en ella pues el continente y el contenido son
distintos; luego, el lugar no puede ser ni la materia ni la forma; por lo que, la materia y la forma
son partes constitutivas del ser que está en el lugar (Aristóteles, 1967: 612-617).
4) El espacio es el espacio hueco limitado
por una envoltura que le rodea y en el cual dicho objeto cabe perfectamente; por ello es necesariamente de las mismas dimensiones que el
objeto que lo ocupa.
5) Los espacios o lugares pueden estar uno
dentro del otro de manera envolvente, mientras
que los “lugares” (en el sentido de Orten) se
encuentran necesariamente uno al lado de otro.
(Bollnow, 1969: 36).
Es distinguible, por un lado, el espacio “capaz
de contener algo” (
/Raum): “vasija inmóvil”; el [topos] o “límite del cuerpo envolvente”:
“vasija móvil”; y el “lugar” (Ort) co-adyacente.
Por otro lado, son identificables los componentes: el status de espacialidad, es decir, como conjunto o síntesis de todos los elementos anteriores correspondientes a los espacios “vivencial”,
“existencial” o “existenciario” que permite y es
consecuencia de la concreción. El “continente”
(“vasija”) y el “contenido”. Una consideración de
esta índole desarrolla una analítica del espacio,
pero fomenta una teoría ingenua de él, reduccionista y simplista que equivaldría a afirmar (lo que
Heidegger criticó por ello) que “por un lado está
el espacio” y “por otro el hombre” (y “por un tercero, sus productos”): substrato de espacio; substrato material y substrato social, reduccionismo
que , mediante las consideraciones de Heidegger,
se viene abajo. El hombre como ser espacial, es
un ser que es en el espacio. Ser en el espacio es
moverse en él instalándolo cada vez. El hombre
es un ser que por su naturaleza instala espacios.
Quizá valga la pena desmantelar la frontera
entre las ciencias físicas y las del espíritu y decir “el espacio no se crea ni se destruye, solo se
transforma”, lo cual no coincide con la afirmación de Heidegger según la cual el hombre no
crea el Espacio ni le da forma al Espacio, sino
que, más bien, le da forma a su espacio (de ahí la
alta trascendencia de la teoría de la “producción
en general” implícita en Marx en la que establece
esta dialéctica socio-espacial o espacio-social, la
teoría de la producción-reproducción social que
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

es, a su vez, objetivación-sujetivación social del
espacio: el hombre le da forma al espacio natural
dándose, al mismo tiempo, forma a sí mismo).
Afirmar lo anterior (como lo hizo Laboisier en
la relación materia-energía) en la relación espacio-materia, es algo que Heidegger no hizo (no
quiso hacer). De ser cierta esa afirmación, eliminaría todos los problemas teóricos al respecto y
tendríamos la libertad y la relativa ligereza para
decir –como lo hizo Lefebvre– “La producción
del espacio”. Esto es algo que el hombre actualmente no puede demostrar, por lo menos no es
demostrable para “el” Espacio (en general) o espacio cosmológico. Sin embargo, el espacio del
que hablan Lefebvre y Heidegger es el mismo
espacio, el “espacio humano”, el que se produce
(Lefebvre) o ensambla (Heidegger) mediante el
develamiento de la verdad del ente en el trabajo,
el conflicto espacial (espacio contradictorio), el
enfrentamiento de intereses, etcétera.

5. La querella del tiempo.
A la querella del espacio, corresponde la querella
del tiempo y viceversa. Esta querella está implícita cuando se afirma –de acuerdo con Heidegger– que el hombre es un ser espacial (Heidegger, 1999: 127) y su correspondiente afirmación
el hombre es un ser temporal (Heidegger, 1999:
407). La colocación en el correspondiente lugar
de la querella como tal es situada por Heidegger
bajo aclaraciones que matizan y delimitan ontológicamente su comprensión del problema:
Ni el espacio es en el sujeto, ni el mundo es en el
espacio. El espacio es, antes bien, “en” el mundo, en tanto que el “ser en el mundo”, constitutivo del “ser ahí” [Dasein], ha abierto un espacio
(Heidegger, 1999: 127).
El análisis de la historicidad del “ser ahí” [Dasein] trata de mostrar que este ente no es “temporal” por “estar dentro de la historia”, sino que,
a la inversa, sólo existe y puede existir históricamente por ser temporal en el fondo de su ser.
(Heidegger, 1999: 407)
En estas afirmaciones aparecen un conjunto
de fundamentos presentes en la discusión ontológica sobre el problema del espacio-tiempo. La
concepción heideggeriana establece lo siguiente, a saber: 1) Su concepción acerca del espacio-tiempo rechaza, como asunto de principio, la
relación sujeto-objeto y, como tal, es inadmisible;
75

�Gasca Salas
por lo que el “sujeto” (siempre entrecomillado en
la ontología de Heidegger), el Dasein (“ser-ahí”),
no está “frente” a un “objeto” espacio-tiempo. 2)
El espacio-tiempo solamente es porque el Dasein
(“ser-ahí”) como ser es (un) ahí, es decir, un ser
en “estado abierto” (Erschlossenheit) y, como tal,
se abre en su ahí, hacia un “mundo”, y por ello
y con ello, hace del espacio-tiempo un ahí: “La
expresión ‘ahí’ mienta este esencial ‘estado de
abierto’. Gracias a éste, es este ente (el “ser ahí”),
a una con el ser ahí de un modo para él, él mismo
ahí” (Heidegger, 1999: 149-150).
Así, en las consideraciones ontológicas de
Heidegger 3) El mundo es determinado por un
ahí esencial que es el ahí del “ser-ahí” (Dasein),
(Heidegger, 1999: 149-150). Heidegger antepone un “ahí” (Da) a un “aquí” (Hier) y a un “allí”
(Dort) de por sí presentes en el mundo. 4) El espacio-tiempo del “mundo” como mundo, sólo puede
ser abierto por un ser que con la apertura de su
“ahí” abre mundo, el mundo del ser-ahí, podemos
decir nosotros, es el mundo “humano”. Y 5) El
tiempo (“humano”) es necesaria y esencialmente
un tiempo-mundo (Weltzeit) y el espacio (“humano”), inseparable de él, es siempre, por tanto, un
espacio-mundo (Weltraum).
Una conclusión fundamental para la comprensión, la discusión y el punto de vista ontológico del problema.

6. Provisionalidad de una salida posible a las querellas espacio-tiempo.
De estas observaciones pueden desprenderse algunos señalamientos provisionales respecto a
estas querellas que conceden salidas provisionales. Podemos ver de ello aspectos fundamentales
como los siguientes:
• El Dasein “ser-ahí”, entendido a contrapelo de Heidegger como “sujeto”, está constituido
de materia real palpable, natural, no es directamente espacio-tiempo, ni el espacio-tiempo es
directamente en el “sujeto”. Entonces queda
negada la identidad:

• Lo único admisible es la concepción del
espacio-tiempo siempre que estos sean parte
de una delimitación de “mundo” en tanto que
mundo humano.
Las leyes “objetivas” de la física y de las
matemáticas no rigen las delimitaciones humanistas de los seres humanos, estas leyes y relaciones con el espacio-tiempo son delimitaciones
que pasan por otros filtros que es necesario introducir como dimensiones fundamentales de la
construcción de mundo (aspectos que estudiaremos en lo que continúa).
Por tanto, podríamos establecer, como consecuencia:
• La delimitación del tiempo humano se hace
solo por una apertura que por su “ahí” gesta
“mundo” y como tiempo-mundo (Weltzeit) es
historia: la existencialidad del “ahí” del “ser-ahí”
(Dasein) como trans-currir, un devenir histórico,
un proceso histórico.
• La ciudad como un lugar que con-centra,
re-une y registra (patentiza) los existenciarios
diversos del “ahí” de un “mundo” en su trans-currir, es con ello y por ello historiografía, en el
sentido de Historie (Geschichtwissenschaft),
historiografía (ciencia histórica).
• La “mundidad” del espacio-tiempo, su humanización expresada como proceso civilizatorio
(gestación de ciudad y campo) es historia (Geschichte, proceso histórico) hundida (oculta) en la
“noche de los tiempos”. Por ello aparece velada,
oculta, “misteriosa”, ilegible. A decir verdad, una
parte de este “proceso” no “aparece”, esto es, es
sólo pasado no registrado, por lo que es ilegible
(pre-“historiografiable”); y la otra es la parte de la
historia que es legible en la ciudad y sólo en ella
encuentra su “centro”, es la historiografía propiamente dicha. Por ello, decimos con Víctor Hugo:
La “historia de piedra”, ese lugar en el que se escribe y se lee la historia, es un libro de piedra. Y
ese libro de piedra es la ciudad (Hugo, 2000: 60).

[ espacio - tiempo ≠ materia ]
Aspecto fundamental de la querella

7. Los conceptos de “significatividad”,
“mundo” e “historicidad” como categorías constitutivas de lo humano en
una teoría sobre la ciudad.

• La idea de una “concepción global” del espacio y del tiempo “objetivos”, independientes del
ser-hombre generales y absolutas es inadmisible.

a) Significatividad
La dimensión del sentido es lo que permite –empleando la terminología ontológica de Heideg-

76

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
ger– que el ahí del ser se comporte como un serahí (Dasein), esto es, que habita un espacio y un
tiempo concretos o específicos (lugar y tiempo),
dando origen a lo que propiamente se le llama
mundo. La significatividad le otorga a la esfera
de lo humano un “mundo”, una dimensión en la
que el individuo colectivo, la sociedad, se expresa como “género” en un “mundo de útiles” (Zeugenwelt) y mediante ellos. “la significatividad
(die Bedeutsamkeit) es lo que constituye la estructura del mundo (die Struktur der Welt) o de aquello en el que el ‘ser ahí’ en cuanto tal es en cada
caso ya” (Heidegger, 1963: 87). Significatividad
es un todo de relaciones que erige un significar
del ser-ahí (Dasein) en cuanto da a comprender
previamente su “ser en el mundo” (“in-der-Weltsein”). Como “todo de relaciones” (Heidegger,
1999: 101, 102), la significatividad es un “causar”, una “causación”, un encadenamiento causal
que, como toda causalidad humana, es manifestación de voluntad y expresión de necesidades y
capacidades de humanización de la naturaleza.
Expresar quiere decir “plasmar proyectos”, y
como en toda expresividad humana hay un empleo de lenguaje, un proceso comunicativo en el
que queda plasmada la esfera de lo humano, a
través de un mundo transnaturalizado:
En el Mundo la naturaleza queda radicalmente transmutada. En el mundo la base física es
soporte y sostén del universo del sentido. En el
Mundo importa sobre todo el sentido; el sentido
y la significación. De hecho, el Mundo es la propia naturaleza, sólo que significada. Entre la naturaleza y el Mundo se intercala ese Límite, esa
frontera que constituye nuestra propia condición:
el Mundo es la proyección de la inteligencia lingüística que nos pertenece sobre la Naturaleza.
Esta queda entonces preñada de signos y símbolos: de los dispositivos que hacen posibles la significación y el sentido. (Trías, 2000: 52).
La dimensión del sentido, la significatividad,
es la esfera gracias a la cual las dimensiones de
lo humano se completan, a decir verdad, gracias
a ella el mundo se “curva” haciéndose orbe, se
cierra completando su dimensionalidad. Sentido
también debe entenderse bajo la forma de ordo
amoris como en Max Scheler:
Me encuentro en un inmenso mundo de objetos
sensibles y espirituales que conmueven incesantemente mi corazón y mis pasiones. Sé que
tanto los objetos que llego a conocer por la
percepción y el pensamiento, como aquellos
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

que quiero, elijo, produzco, con que trato, dependen del juego de este movimiento de mi corazón. De ahí se deduce para mí que toda especie de autenticidad o falsedad y error de mi
vida y mis tendencias, depende de que exista
un orden justo y objetivo en estas incitaciones
de mi amor y de mi odio, de mi inclinación y
de mi aversión, de mis múltiples intereses por
las cosas de este mundo, y de que sea posible
imprimir a mi ánimo este ordo amoris. (Scheler, 1996: 21)
El mundo en tanto “social” deja de ser un
mundo meramente físico-natural-material “tetradimensional” (espacio-tiempo: largo-ancho-alto-tiempo) y se vuelve un mundo “humano”
“metadimensional”, pues además de la tetradimensionalidad física (espacio-tiempo) existe, un
redimensionamiento a escala de lo humano, como
afirma N. Elías, gracias a la inclusión de una
“quinta dimensión”: la dimensión propiamente
humana, la significatividad. Norbert Elias señala
esta idea en la forma siguiente:
Los seres humanos no viven en un mundo cuatridimensional sino en un mundo de cinco dimensiones. Ubican objetos de comunicación
no sólo de acuerdo con su posición en el espacio y en el tiempo, sino también de su posición
en el propio mundo de los hablantes según lo
indica simbólicamente la pauta sonora que
los representa en el lenguaje de los hablantes.
(Elias, 2000: 189)
Sin significatividad no hay “mundo”; la significatividad es la mundidad del mundo.
La esfera de la significatividad, el campo semiótico propiamente dicho, constituye la expresión del acto (praxis) fundamental de la vida social, pero no es el acto mismo, este es necesario
proyectarlo, asumirlo, orquestarlo y plasmarlo
colectivamente.
b) Mundo
La significación de la idea de “mundo” es la de
mundo social, y como tal, atraviesa, en primer
término, por la polisemia del término “mundo”
y permite emplearlo en sentidos y contextos tan
diversos como formas de pensamiento, culturas
e intenciones puedan encontrarse en la historiografía en general o en la historia de la filosofía
en particular. Estos sentidos van desde la idea de
“mundo” como el conjunto de todo lo existente;
como sinónimo de Tierra, de Universo, de Kosmos
[
] e –incluso–, de “Naturaleza”, sin con77

�Gasca Salas
siderar las nociones míticas complementarias de
hiper-mundo e infra-mundo que acompaña a las
culturas antiguas a uno y otro extremo del planeta.
Como veremos, dominan, por lo menos, cuatro sentidos de lo que llamamos “mundo”:
i) a) El “mundo” como lo infinito [ápeiron],
lo “sin-fin”, del arkhé fundante, de Anaximandro,
término correlativo a kosmos y a universo, es decir, en un sentido cosmológico de multiplicidad
ordenada y cambiante no creada (fysis).
b) El “mundo” como el conjunto de todas las cosas creadas por Dios, de acuerdo a la
idea judeo-cristiana.
ii) a) El “mundo” (mundus) como “lo limpio” (ordenado) contrapuesto a lo in-mundo, lo
negativo pecaminoso.
b) En un sentido positivo, aparece con una
significación opuesta en la que lo “mundano” representa lo frívolo, en oposición a la vida piadosa.
Ambas acepciones pertenecen a la vertiente
judeo-cristiana medieval que modifica el sentido
de una creación ex-nihilo del mundo (conjunto
de todas las cosas: universo) simplificándolas a
la inmediatez, a la cercanía de lo humano de las
cosas, a la naturaleza inmediata (en el mejor caso)
transformada por el hombre, en su vida “terrenal”
(aún no planetaria).
iii) Un tercer sentido parte de Platón bajo la
idea de un mundo dual: como «mundo de las ideas»
y como “mundo físico” meramente. El primero sólo
es cognoscible por la razón (mundo inteligible) y el
segundo por los sentidos (mundo sensible).
Si bien, en la historia del pensamiento filosófico, encontramos distintas acepciones de la palabra “mundo”, es Platón quien siembra la semilla y
es él el introductor de la dualidad ser-pensar como
dualidad de “mundo” (mundo de las ideas; mundo de las cosas reales). Descartes no hace sino
profundizar un problema mil años anterior bajo
la versión cristiana de la finitud del hombre (res
cogitans) creado por Dios (res infinita) y puesto
en un conjunto cuya extensión (res extensa) es un
“mundo”. El enfrentamiento (choque) del “hombre” (sujeto-individual), con su “mundo” (objeto
exterior), se hace patente y explícito. Las distintas
variantes de este problema5 aparecen en la histo-

ria de las ideas y de la cultura, como modalidades cuyo centro es –para emplear los términos de
Scheler– el “puesto del hombre en el kosmos”, es
decir, en un sentido cosmológico.
Se trata de un ser desgarrado, errante, apátrida
de “mundo”. El sujeto frente al objeto es un ser
doblemente desgarrado porque es náufrago de la
delimitación de lo humano como “mundo” (mundo de la vida: la Tierra) y del mundo como “mundo humano” (la socialidad). Tanto Marx como
Heidegger son sumamente enfáticos al señalar la
inseparabilidad del sujeto-objeto. Para Marx, la
noción explícita de “mundo” parte de una concepción a la vez como “mundo sensible” y como
“mundo natural”; para Heidegger la “mundanidad” parte de la indivisibilidad del Ser, expresado como pensar-presencia-dación. Para Marx la
separación del sujeto y el objeto es un principio
de enajenación, que solo se da en la mente, en
la abstracción. Para Heidegger ni siquiera allí,
el Ser es unidad.
iv) La cuarta acepción de “mundo” es la que
atañe a su constitución planetaria, haciendo del
problema un asunto que no es ontológico sino
óntico. Onticidad es inmediatez fáctica abstracta,
es –en términos de Heidegger– circunmundidad
en expansión, pero una expansión que tiene como
límite (físico-biológico, químico, geográfico,
geológico, histórico, etc.) la escala planetaria de
la Tierra. No hay vida sin Tierra. No hay vida
humana sin vida en general y sin Tierra. Y no hay
historia sin vida humana y sin Tierra. La Tierra
adquiere sentido sólo por la historia y ésta, por la
vida humana, pero la Tierra sin historia es sólo estatuto planetario viviente, es ya “mundo viviente”
pero aún no un mundo-de-la-vida (Lebenswelt)
entendido como mundo social-humano.
La vigencia de este sentido planetario de
“mundo” no arrancó sino hasta que fue “descubierta” América por Colón en 1492 (marcando
los albores del siglo XVI). Acontecimiento que
no sólo trajo un revolucionamiento de la geografía con sus nuevas demarcaciones en la historia,
la astronomía, la física, etc., sino en la noción
teológica y ontológica de “circunmundidad” y
la postrera “universalidad capitalista mercanti-

5
El “mundo” como causa de las ideas (Locke); como –más bien– causa de las percepciones (Berkeley); como lo que está más allá del
límite de la experiencia (Hume); como lo que, por estar más allá de los límites del conocimiento empírico –como totalidad absoluta– hace
que el hombre choque con antinomias (Kant); como voluntad y representación (Schopenhauer); como Weltanschauungen –concepciones
del mundo– (Fenomenología, Dilthey); o como Lebenswelt –mundo de la vida– (Husserl).

78

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
lista”. Con el “descubrimiento” de América no
se descubre el “Nuevo Mundo” sino un “mundo
nuevo” (enteramente nuevo): lo que se des-cubre
(des-vela) es la planetariedad (completud) de la
Tierra en su circunmundidad, el “Mundo”.
“Mundo” no fue siempre circunmundidad
planetaria, como habrá de desprenderse de las
afirmaciones anteriores. Pues “mundo” es un proceso de edificación cultural, es decir, un proceso genético y de desarrollo civilizatorios. Si por
civilización, se comprende a la edificación de la
ciudad, y ésta es entendida como vida colectiva
en “ciudad” (civis). Entonces el cive (ciudadano),
es el homo civis, la expresión moderna del “animal político”. Por civilizar debe entenderse el levantar o edificar “mundo” en y con la “ciudad”,
encontrando su significado en la trans-formación
del espacio-tiempo rurales en espacio-tiempo
citadinos. Trae consigo la trans-formación de la
vida aldeana y rural en comunidad, en vida colectiva en sociedad. Civilizar es erigir ciudad
enarbolando “mundo”. “Mundo” no fue siempre
el “mundo” sino la suma de espacios individuales; espacios económicos o no-económicos, como
aclara Braudel) (1984) reagrupados por él. A este
micro-cosmos le llamó Braudel economía-mundo, refiriéndose siempre a las sociedades humanas. Braudel define una economía-mundo de la
siguiente manera:
Es una suma de espacios individuales, económicos y no económicos reagrupados por ella;
que abarca una superficie enorme (en principio
es la más vasta zona de coherencia, en tal o
cual época, en una parte determinada del globo); que traspasa, de ordinario, los límites de
los otros agrupamientos masivos de la historia.
(Braudel, 1984 t. III: 8)
Según esto, Europa se convierte en economía-mundo hasta el siglo XI, sin embargo, no
deja de reconocer la presencia de este tipo de emplazamientos a lo largo de la historia.
Siempre ha habido economías-mundo, al menos
desde hace mucho tiempo. Lo mismo que desde
siempre, o al menos desde hace mucho tiempo,
hubo sociedades, civilizaciones, Estados y hasta
Imperios. (Braudel, 1984 t. III: 8)
La afirmación anterior debe ser precisada,
pues no hay sociedad, civilización, Estado, Imperio ni, por tanto, economía-mundo sin «ciudad» y ella no ha existido “siempre”, su antigüedad data de alrededor de 10,000 años, por
lo que la observación de Braudel resulta cierta
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

si su “siempre” o “desde hace mucho tiempo”,
cae en esta “precisión” de tiempo.
c) Historicidad
La historicidad debe ser entendida como tiempo-mundo (Weltzeit), como temporalidad del
mundo, como “acontecer social” que deviene historia (en el sentido de Geschichte). La posibilidad
de que ésta sea estudiada y registrada, obedece
a ciertas condiciones de permanencia por medio
de las cuales ese registro es historiografiable, es
decir, des-cripto, des-codificado, “leído” e interpretado, propiciando su cientifización, dando origen a la ciencia de la historia como historiografia
(Geschichtwissenchaft). Es por todos sabido que
estas condiciones de permanencia pueden constituirse ahora, por los modernos materiales fílmicos y los libros, hasta la tradición oral, los ritos,
etc. Pero, como ya lo vimos en Victor Hugo, el
gran libro de la humanidad es “la ciudad” gracias
a que en ella su perdurabilidad es de duración mucho más larga y, fundamentalmente, de “piedra”,
es decir, de roca transformada, de materiales naturales vueltos espacio social. La ciudad una vez
nacida es, en cada caso, una historia de piedra,
una historia material, stricto sensu, la historización de la civilización material. Podríamos incluso afirmar: la ciudad es, a la vez, perdurabilidad
y permanencia, es “civilización material” y, con
ello y por ello, es una modalidad básica de la larga duración (Braudel). No hay ciudad sin “larga duración”, y no hay “civilización material”»
sin ciudad. La ciudad es, en total, la civilización
material. Por lo que la historia de la ciudad es
la historia de la civilización material, y ésta es la
historia del proceso civilizatorio.
La ciudad como fenómeno de larga duración
(alrededor de 10,000 años), es decir, como fenómeno que es en el tiempo, es –inseparablemente–
tiempo y espacio perdurables. Durar largamente
es permanecer largamente, y «durar» implica una
unidad o patrón de medida gracias al cual es posible decir que algo dura más o menos. Pero sólo
dura lo que con su permanecer hace mundo, historiza el espacio-tiempo “dejando huella”, es decir,
plasmando proyectos de humanidad, haciendo de
la vigencia de cada plasmación de proyecto una
“huella”, un registro que patentiza el sentido de
la edificación de mundo. Historizar es, por tanto, siempre, en cada caso, edificar proyectos de
mundo. Cada “arruga” (Víctor Hugo) representa
el paso del tiempo en el que éste se hace dura79

�Gasca Salas
ción, cuya vigencia permanece como tal o como
“cicatriz” (“huella”). La ciudad hace posible que
esta permanencia se registre y deje constancia en
cada caso, del respectivo proyecto de mundo, la
historia-mundo, edificada cada vez.
Cuando hablamos de trans-historicidad hacemos
referencia a un across section del encadenamiento
histórico de esta larga duración, a los períodos en
que la historicidad se hace vigente. Cada proyecto de mundo emplea su propio código y significación, mismo que como manifestación del proceso
civilizatorio se expresa como grado y constituye
un estadio o pródromo (Marx) de su desarrollo
como tal, esto es, como proceso de evolución
biológico-genética, por un lado, y como proceso civilizador-descivilizador, por el otro (Elias,
1989: 16, 77); por lo que la trans-historización
del proceso es necesariamente una “sucesión de
grados” en el espacio-tiempo citadinos, constituyendo cada uno de ellos un cierto “sistema
global de aglomeración”, producto en cada caso
de su respectiva “matriz elemental edificatoria”
(Caniggia, 1995: 34), determinada históricamente por la sociedad en su conjunto de relaciones
causales generadoras de espacio-tiempo. En la
ciudad, el espacio-tiempo expresan su imposible
separación. Mediante la socialización, el tiempo se redimensiona haciéndose cíclico y toma la
forma de calendario (laboral, biológico, religioso,
festivo), mientras que en su redimensionamiento
global-citadino adquiere la forma de “estilo”, es
decir, se “materializa” espacializándose. En buena medida, Mumford tiene razón al decir:
Las ciudades son producto del tiempo, en ella el
tiempo se hace visible: los edificios, los monumentos y las avenidas públicas caen en forma
más directa bajo la mirada de muchos hombres.
Mediante el hecho material de la conservación,
el tiempo desafía al tiempo, el tiempo choca
contra el tiempo: las costumbres y los valores
sobreviven a las agrupaciones humanas, poniendo de relieve el carácter de los generaciones de acuerdo con los diferentes estratos del
tiempo (Mumford, 1959: 12).
Los “estilos”, como pautas sociales edificatorias son las “tipologías” culturales de la
trans-naturalización, las “arrugas” del rostro de
la ciudad y, como toda “arruga”, son la manifestación del paso del tiempo, su huella acompañada de vivencia y color:
El tiempo ha dado aún más de lo que ha quita80

do, porque él es el que ha impreso en su fachada
aquél sombrío color de los siglos que hace de la
vejez de los monumentos la edad de su hermosura. (Hugo, 2000: 66)
En la ciudad el tiempo se espacializa, mientras que el espacio se “ensambla” bajo “pautas
civilizatorias” que lo dimensionan otorgándole
identidad, estructura y significado, estos tres elementos, de acuerdo con Linch, constituyen una
cierta “imagen del medio ambiente”; delineando
sendas, levantando bordes, edificando barrios,
estableciendo nodos y mojones limítrofes, etc.
(Linch, 1985: 17, 61).
Trans-historización es, por tanto, la permanencia
que el proceso civilizatorio imprime en la ciudad
bajo la forma de grados sucesivos de sistemas de
aglomeración/edificación estructurados y estructurantes de toda la existencia material mediante
reglas o códigos de co-presencia y derivación que
hacen del espacio-tiempo un todo heterogéneo
cada vez más complejo, del que se emulan más
y más elementos. Es justamente esta co-presencia y derivación la que hace de la interpretación
(lectura) del espacio-tiempo citadinos una labor
compleja y, a la vez, un “misterio”, que será correctamente des-velado sólo si se emplea el proceso decodificador adecuado a estas pautas de
trans-historización material significativa.

8. Conclusión.
• Lo que hemos denominado la querella del espacio-tiempo nos ha permitido indagar sobre los
distintos significados, sentidos e implicaciones del
concepto de espacio empleados en la teoría social,
no sin tomar en cuenta las implicaciones para las
ciencias llamadas exactas o físico matemáticas
(connotación científica), la geografía económica,
la historia y las artes, todas ellas involucradas en
las implicaciones de esta discusión y análisis.
• La querella del espacio-tiempo nos invita a reflexionar acerca de la imposibilidad de afirmar
que el espacio y el tiempo son entes físico-materiales y que, a la vez, lo material no es directamente ni espacio ni tiempo, pero que lo material
es el principio de lo existente que permite constituir lugares y sucesiones temporales que desde
los cuales es posible otorgarle lugares a las cosas.
• La reflexión ha permitido establecer un recorrido por diversas consideraciones teóricas con las
que se visualiza el principio de que los seres hu-

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
manos somos entidades espacio-temporales, esto
es, que no habitamos el espacio y el tiempo de
otra manera que siendo en ellos.
• Un aspecto fundamental de las consideraciones
sobre la el espacio-tiempo, permite encontrar el
fundamento de lo humano habitando el espacio y
el tiempo. En la medida que habitamos colectivamente y le otorgamos sentido producimos mundo,
un mundo que al significarlo lo volvemos mundo
humano, hecho por y para los seres humanos mediante la plasmación de sentido, una construcción
significativa del mundo.
• El espacio edificado por los seres humanos, la
producción del espacio social en tanto que espacio humanizado es un mundo, y, en la medida que
es en el tiempo bajo circunstancias que integran
sucesión de procesos se vuelve mundo histórico
lleno de sentido y, por tanto de significación. La
dimensión del sentido otorga la expresión de la
completitud de las dimensiones de lo humano.
• La ciudad ocupa un lugar preponderante –si
bien, no el único– en los diálogos ininterrumpidos entre campos, ciudades y espacios naturales,
constituyendo un todo único. Ella ocupa un lugar
central en la construcción de los bienes civilizatorios y juega un papel preponderante en la edificación de la civilización material de la humanidad, edificada históricamente como mundo-ahí y
como concentración de la riqueza del sentido del
espacio tiempo de lo humano.

9. Referencias bibliográficas.
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�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de
la perfección.
Social cleansing projects and urban imaginaries of perfection.
Recibido: marzo/2018
Aceptado: agosto/2018

Dra. Gabriela Carmona Ochoa / UA de C1
Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina2 / UANL3

Resumen

Abstract

El artículo trata sobre el desarrollo de las ideas
sobre eugenesia y “purificación de la raza” y su
relación con el diseño basado en ideas de perfección que persiguen las ciudades contemporáneas
a través de la pretensión de ejercer un control en
todos los aspectos de la vida de los ciudadanos. Se
realizó una netnografía mediante el buscador Google para explorar sobre las imágenes que rodean
a tales búsquedas de control y perfección de los
escenarios de la vida y de los propios habitantes.
Finalmente se reflexiona sobre los imaginarios que
rodean a la búsqueda de una sociedad y una ciudad
perfectas a través del mito de Hybris.

The article deals with the development of ideas
about eugenics and "purification of the race" and
its relation with the design based on ideas of perfection pursued by contemporary cities through the
pretension of exercising control in all aspects of
the life of the citizens. A netnography was made
using the Google search engine to explore the images surrounding such searches for control and perfection of the life scenarios and of the inhabitants
themselves. Finally, we reflect on the imaginaries
that surround the search for a perfect society and
city through the myth of Hybris.

Palabras Clave:

Imaginarios urbanos; eugenesia; netnografía.

Keywords:

Urban imaginaries; Eugenics; Nethnography.

1

Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Investigadora Nacional Nivel 1 de CONACYT, profesora Titular C de la UA de C.
Contacto: gcarmonaochoa@yahoo.com.mx
Doctor en Arquitectura, Investigador Nacional Nivel 3 de CONACYT, Miembro Regular de la Academia Mexicana de Ciencias, profesor
Titular C de la UANL. Contacto: adolfonarvaez@gmail.com
3
Ambos autores comparten en igualdad la autoría, derechos y responsabilidad del presente artículo (ambos deben considerarse para fines
de crédito como primer autor).
2

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

83

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina

1. Imaginarios dominantes de la
purificación y el perfeccionamiento social: la eugenesia.
El inusitado incremento de la población que
experimentaron las naciones industriales hacia
el final del siglo XVIII y durante el siglo XIX,
unido a la merma en la producción de alimentos
para abastecer a estas poblaciones en crecimiento, llevaría a especular sobre la crisis de escasez
que se avecinaba. Thomas Malthus (1798) fue
uno de los primeros pensadores en advertir que
las razones matemáticas de los incrementos en la
productividad de alimentos y de la población eran
crecientemente diferentes, pues mientras que los
primeros lo hacían aritméticamente, la segunda
crecía en progresión geométrica; lo que supuso,
con el tiempo, nos llevaría a una crisis social irremediable por sobrepoblación y falta de alimentos.
Se refirió especialmente a la necesidad de formar
una ética laboral firme que llevara a la sociedad
hacia una responsabilidad sobre la vida común.
Advertiría que eran las clases pobres y los incapaces para trabajar los que se reproducían con mayor abundancia y que era necesario poner freno a
este camino, si no se quería ir hacia el desastre:
“Aun cuando no podemos pretender excluir la
riqueza y la pobreza de la sociedad, si encontráramos una forma de gobierno que permitiese
disminuir el número de personas de las zonas
extremas y aumentar el de la zona media, tendríamos, sin duda, la obligación de adoptarla”.
(Malthus, 1995: 169)
En la historia del pensamiento de occidente,
estas ideas ciertamente no eran nuevas; el espíritu de la eliminación de los indeseables ha anidado en las mentes, como una herencia de la antigüedad. Platón en La República, concluye que
una sociedad perfecta será aquella en la que se
otorguen facilidades para la reproducción de los
más aptos y se obstaculice la reproducción de
los menos aptos:
“De lo convenido se desprende… la necesidad
de que los mejores cohabiten con las mejores
tantas veces como sea posible y los peores con
las peores al contrario; y, si se quiere que el rebaño sea lo más excelente posible, habrá que
criar la prole de los primeros, pero no la de los
4

segundos. Todo esto ha de ocurrir sin que nadie lo sepa, excepto los gobernantes, si se desea
también que el rebaño de los guardianes permanezca lo más apartado posible de toda discordia”. (Platón, 2012: 196)
Del modelo de tratamiento de los alienados sociales basado en el paradigma médico
biológico se transitaría durante el siglo XIX al
higienismo, una doctrina que planteaba abiertamente la necesidad de que el Estado interviniera en la vida y la salud de los ciudadanos
interesándose por su cuidado. Las hipótesis
de Malthus encontrarían una relación evidente con la obra del naturalista inglés Charles
Darwin (1859), que proponía un mecanismo
básico de adaptación para la vida y prevalencia de características en las especies, basado
en la supervivencia del más apto.
Trasladadas estas ideas al plano social, no tardarían los intelectuales en hacer de las observaciones de Darwin sobre las especies animales, una
metáfora de la sociedad de su época y de cómo la
aptitud mayor debería de encontrarse en las capas
más altas de la sociedad, mientras que las capas
sociales inferiores deberían de corresponder a los
caracteres menos aptos (y por lo tanto menos deseables de ser conservados como herencia). Los
pensadores que darían pie al movimiento intelectual después reconocido con el nombre de darwinismo social, sobre la base de la obra de Spencer
(1876), tomarían de J. Lamarck (1809) la idea de
que habría ciertas características de saber adquirido que podrían ser transmitidas a través de linajes familiares por vía germinal4, con lo que, de
desear conservar ciertas habilidades consideradas
como superiores, habría que esperar que las familias que las poseyesen procrearan árboles genealógicos robustos. Lo que se observaría, distaría
bastante de lo que sucedía en la realidad. Galton
(1869), a la sazón, primo de Charles Darwin, haría notar que las características menos deseables
que él mismo observaba en las clases pobres londinenses, se extendían con mayor velocidad que
las de las clases superiores cuyos linajes eran menos numerosos. “Galton sugirió que, así como el
hombre había obtenido extraordinarias razas de
caballos y perros, se podía mejorar la raza humana controlando la reproducción” (Villela Cortés y
Linares Salgado, 2011: 190).

Una idea que en la primera mitad del siglo XX refutaría experimentalmente McDougall (1927, 1930, 1938).

84

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
De estas observaciones llegaría a la conclusión de que las tendencias demográficas de su
época harían con el tiempo que prevalecieran
los rasgos inferiores sobre los superiores, lo que
llevaría a un colapso social. Propondría entonces
que era necesario que se tomaran acciones con el
fin de frenar la reproducción de los linajes que
tuvieran caracteres indeseables y se fomentara la
reproducción de las familias con caracteres superiores. Como si hubiera tomado al pie de la
letra las ideas de Platón, Galton establecía la
necesidad de proteger las buenas fuentes de
herencia mediante acciones directas y generalizadas. Se le atribuye haber inventado una palabra para designar su programa social: eugenesia (eugenics), que significaba literalmente
buena herencia o buen nacer.
Sus ideas no tardarían en ser interpretadas
como piezas clave de una política sobre la población dirigida desde el estado. A decir de Hosbawm (1987):
“la ‘eugenesia’… fue fundamentalmente
un movimiento político, protagonizado casi de
forma exclusiva por miembros de la burguesía
o de la clase media, que urgían a los gobiernos
a iniciar un programa de acciones positivas o
negativas para mejorar la condición genética de la especie humana.” (Hobsbawm, 1987
[1998: 261])
Se planteó como el resultado inexorable de
descubrimientos científicos que indicaban la necesidad de llevar a cabo acciones sobre la población, como el tributario de un conjunto de saberes científicos que los amalgamaba en un cuerpo
socialmente útil (figura 1). Desde el principio se
distinguió a la eugenesia positiva, que implicaba
la formación de políticas de fomento reproductivo dirigidas a clases sociales e individuos que
eran considerados superiores y otra negativa, que
se destinaría a dificultar o eliminar cualquier reproducción humana en capas sociales o individuos indeseables. No tardaron las ideas de Galton
en lograr una gran adherencia, volcándose sobre
ideas inclusive más radicales:
“Eliminar al enfermizo, al deforme y al menos
veloz o potente… así se impide toda degeneración de la raza por la multiplicación de sus representantes menos valiosos. Se asegura también
el mantenimiento de una constitución completamente adaptada a las condiciones del entorno y
por consiguiente productora de un grado máximo
de felicidad.” (Spencer, 1888: 353)
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Figura 12. Cartel publicitario para el segundo congreso mundial de eugenesia, celebrado en Nueva York
en 1921. Laughlin (1923).

Se crearon sociedades eugenésicas primero en
Inglaterra y luego en los Estados Unidos, que empezaron a presionar al sistema político para que
adoptara medidas enérgicas que frenaran lo que
ellos veían era una amenaza a la degeneración de
la raza humana. En 1907, Indiana en los Estados
Unidos fue el primer lugar en el mundo en que
fueron autorizadas las esterilizaciones forzadas
de personas con discapacidad, llevadas a cabo por
el aparato sanitario estatal.
Le seguirían 33 estados norteamericanos en
llevar a cabo prácticas similares que limitarían o
eliminarían la reproducción de ciudadanos considerados indeseables, fundamentalmente personas
con discapacidades de nacimiento, alcohólicos,
personas racialmente no deseables (no blancas),
epilépticos, enfermos mentales, etc. Para 1940 el
Departamento de Salubridad de Estados Unidos
inició una campaña para promover la esterilización como un método para el combate de la pobreza. De acuerdo con datos de organizaciones
defensoras de los derechos humanos, hasta el año
1970, en que se prohibieron esta clase de prácticas en Estados Unidos, se esterilizó a 65 mil personas, la mayoría de las cuales formaban parte de
minorías étnicas no blancas.
En el norte de Europa las ideas eugenésicas
prosperaros mucho, en 1922 el parlamento sueco
aprobó la creación del Instituto Nacional de Biología de las Razas y para 1934 comenzaron las
esterilizaciones forzadas. “Las leyes norteamericanas fueron miradas como un modelo a seguir
por los eugenistas europeos que, azuzados por los
fantasmas maltusianos surgidos tras la Primera
85

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
Guerra Mundial, tomaron la posta de la esterilización eugénica obligatoria aprobando leyes similares” (Sánchez, 2017: 264). Fue hasta el año 1976
que fueron prohibidas esta clase de prácticas en el
país escandinavo. Según cálculos de organismos
humanitarios, se llegaría a esterilizar a 62 mil personas, la mayoría pacientes psiquiátricos que no
dieron su consentimiento.
Otros países que aplicaron políticas eugenésicas fueron Australia, Canadá, Sudáfrica, Singapur, Noruega, Gran Bretaña, Suiza, Chile, Brasil,
Argentina, Perú y México, entre otros. En Alemania durante el Nazismo (1933- 1945) las ideas
eugenésicas llegarían al paroxismo del horror. Se
promulgaría la Ley para la Prevención de la Progenie Defectuosa que obligaba la esterilización
de personas con discapacidades físicas, mentales,
o sensoriales, alcoholismo y enfermedad de Huntington. Quien inspiraría estas ideas en Alemania
en esa época sería el médico estadounidense H.
Laughlin (ver figura 1) a quien, por sus servicios,
la Universidad de Heidelberg le otorgaría el doctorado honoris causa.
Se calcula que las campañas eugenésicas del
nazismo, conseguirían esterilizar en un lapso de
sólo 4 años a 50 mil personas. Ya en plena Segunda Guerra Mundial, el programa siguió existiendo, pero con el horror desencadenado por los
campos de exterminio, las acciones de los eugenistas habrían perdido visibilidad, pero quizás fue
en esa oscura época cuando empezó a probarse
el asesinato de los pacientes psiquiátricos diagnosticados como incurables en cámaras de gas.
Se calcula que 70 mil pacientes psiquiátricos y
personas con discapacidades fueron ejecutados
de esta forma entre 1940 y 1941.
“Otras medidas de eugenesia negativa fueron
en un inicio el infanticidio y, posteriormente y
hasta la segunda mitad del siglo XX, el genocidio.
De forma generalizada, las medidas negativas de
la eugenesia, como la esterilización y la segregación, estaban destinadas a las clases bajas, con
el objetivo último de ‘desaparecerlas.’” (Villela
Cortés y Linares Salgado, 2011: 191)
El horror descubierto en Alemania y algunos
países ocupados tras la derrota del Eje fue de
tal magnitud que después de la Segunda Guerra
Mundial los programas eugenésicos fueron fuertemente cuestionados por la comunidad interna5

cional por su filiación con el nazismo. En 1948 la
Declaración Universal de los Derechos Humanos
pondría fin a las prácticas negativas, no obstante que algunos países, como ya se ha apuntado
antes, siguieron ejerciendo estos programas, pero
ahora desde las sombras, como lo recomendaba
Platón en La República.
El papel que jugaron los Estados Unidos tras
el fin de la Segunda Guerra Mundial, alzándose
como una de las superpotencias hegemónicas,
contribuyó a extender sus ambiciones de control
de la pureza de la raza más allá de sus fronteras.
Las políticas eugenésicas ahora se aplicarían a
otros países de los que dependería el suministro
de materiales para ellos y que amenazaban con su
crecimiento demográfico a la estabilidad interna
de los norteamericanos.
Vemos que los programas eugenésicos realmente nunca se detuvieron. Un funcionario de
vivienda de México al principio de la década de
1960, me comentó que un apoyo recibido por parte
de la Alianza para el Progreso5 para la construcción
de viviendas sociales, se condicionó a que una parte de ese apoyo recibido (no declarándolo públicamente, por razones obvias) se dirigiera a la esterilización de mujeres indígenas en el sur de México.
De esta manera se encubría el financiamiento de
un programa que atropellaba los derechos humanos de muchas personas consideradas indeseables
por el gobierno de los Estados Unidos.
En una época reciente, se desclasificaron documentos del gobierno de los Estados Unidos que dan
cuenta de la continuidad de las políticas de control
eugenésico que ha ejercido ese país (quizás hasta el
día de hoy). Resulta particularmente relevante un
memorándum del Consejo Nacional de Seguridad,
dirigido a la presidencia, conocido como NSSM 200
o Kissinger Report, en honor a quien fuera Secretario de Estado de aquel país en esa época.
El documento confidencial de 123 páginas,
fechado en el mes de diciembre de 1974, señala
como una de sus líneas principales de argumentación, que había ciertos países clave para la estabilidad política, social y económica de los Estados
Unidos, ya que representaban fuentes de suministros de materiales esenciales para su desarrollo
industrial, sobre los que se deberían de enfocar
esfuerzos para el control del crecimiento de sus
poblaciones. Los países que se identifican como

Un programa de “ayuda” a los países en subdesarrollo que se dio durante la administración del presidente norteamericano John F. Kennedy.

86

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
tales en el memorándum son: India, Bangladesh,
Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil,
Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía y
Colombia. En el documento se argumentaba que
esas naciones eran las que representaban el 47%
del incremento mundial de la población en ese
momento, por lo que, de no controlarse a esas poblaciones, era fácil que se volvieran políticamente inestables y adversas a los intereses de Estados
Unidos, con lo que se podrían romper las cadenas
de suministros para aquel país.
Lo que plantea el reporte es que se promueva
en estos países una reducción de sus poblaciones
por la vía de la esterilización, la anticoncepción
y el aborto principalmente y otras medidas de
limitación y contención. Viendo este documento panorámicamente, es fácil observar que ahí la
eugenesia es planteada como la eliminación sistemática y soterrada de las poblaciones indeseables
para ellos; en el fondo, ya lejos de sólo considerar
a las personas enfermas, viciosas o con discapacidad como los únicos que eran un problema para
la prosperidad del Estado, ahora se consideraban
como problema a naciones enteras, basándose en
su etnia y en su cultura. Eso, enmascarado en un
discurso de pragmatismo económico, es en realidad puro racismo.
Es muy posible que estas políticas de limitación
del crecimiento de nuestra población por la vía de
la esterilización química a través de alimentos, vacunas o fármacos distribuidos por medio de los organismos nacionales de salud, siga siendo llevada
a cabo actualmente. Esta clase de eugenesia, aún
con la negra historia que le rodea, sigue siendo una
política de Estado, sin lugar a dudas, a través de la
que se diezma a poblaciones consideradas como
no esenciales o inclusive indeseables.
No se puede descartar que, además, se pudiera
ejercer control sobre los objetivos, contenidos y
métodos de la educación que se dirige a ciertas
poblaciones en las que se desea fomentar la producción de buenos y fuertes intelectuales (eugenesia positiva), mientras que a otras poblaciones
se les limitaría el acceso a una educación de buena calidad, con tal de sostener su dependencia y
limitar el surgimiento de pensadores potentes y
críticos entre ellos; ni tampoco se puede descartar
que se limiten otros campos de acceso a bienes,
tecnologías o conocimientos de mayor calidad
(salud, vivienda, producción de alimentos, informática, comunicaciones, etc.) mediante políticas
de Estado dirigidas desde organismos de financiaContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

miento para el desarrollo, como el que describo
antes, promovido por el gobierno de Kennedy;
que pude conocer de primera mano.
A toda esta corriente que se desarrolló a lo largo
del siglo XIX y XX se le conoce como Eugenesia
de Estado debido a que se deja en manos de los gobiernos la implantación obligatoria de medidas de
control eugenésico, limitándose o a veces pasando
por encima de los derechos individuales.
La eugenesia misma ha cambiado con el
tiempo. El descrédito que acarreó esta corriente
al campo de las políticas sociales apoyadas casi
exclusivamente desde la visión médico-biológica, ha llevado a adoptar otros paradigmas de pensamiento y acción en el trato que se brinda a las
personas con discapacidad. Padilla Muñoz (2010)
señala que hubo un cambio en la concepción de
la persona desde ser considerada como “enferma
del cuerpo” a ser el producto de una serie de contingencias sociales limitantes, lo que daría lugar
al planteamiento de un modelo de tratamiento que
ella identifica como de “discapacidad social” que
“postula que la discapacidad no es solamente lo
derivado de la enfermedad de la persona, sino el
resultado de condiciones, estructuras, actividades
y relaciones interpersonales insertas en un medio
ambiente que en mucho es creado por el hombre”
(Padilla Muñoz, 2010: 404).
La eugenesia de Estado prácticamente ha sido
proscrita como filosofía para la creación de políticas públicas, no obstante, en el ámbito privado,
las ideas eugenésicas han proliferado bastante,
sobre todo a partir de la investigación sobre el genoma humano.
Ello ha dado pie a lo que se conoce actualmente como “eugenesia liberal”:
“Caracterizada por tres aspectos diferenciales
respecto de la eugenesia de Estado: 1) ser voluntaria, lo cual implica que la decisión de modificar
la carga genética de los hijos por nacer se efectúe sin coerción; 2) individual, esto es, realizada
por núcleos familiares y únicamente con la finalidad de modificar su progenie, y no para alterar
acervos genéticos de comunidades completas,
y 3) independiente del Estado, para que este no
promueva ningún aspecto genético, evitando así
la creación de moldes.” (Villela Cortés y Linares
Salgado, 2011: 195)
En la actualidad, esta visión consiste fundamentalmente en aplicar el conocimiento sobre
biología molecular que se ha derivado de la completa decodificación del genoma humano para
87

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
realizar diagnósticos e intervenciones genéticas
que buscan cambiar nuestro genotipo con miras a
modificar nuestro fenotipo, de manera que consigamos alterar artificialmente el rumbo de nuestra
evolución biológica, escogiendo sólo aquellas características que harán que nuestra descendencia
se vuelva fuerte, saludable y virtuosa; tanto física
como intelectualmente. El problema que entraña esta visión obviamente radica en definir
cuáles características serían mejores que otras
y las razones para eliminar unas características en la herencia, amén de que ello implicaría
un “adelgazamiento” de la natural diversidad
de rasgos heredables de nuestro acervo genético como especie.
Pero esas razones no pueden explicar completamente la fuerza de esa búsqueda de lo perfecto
en nuestra cultura, que nos lleva a tales extremos
de exterminio de lo indeseable y deseos de transformación por vías que pueden llegar a ser brutales (aunque sea sólo a través de nuestra febril
imaginación de futuro). Pero que al mismo tiempo animan a la construcción de la arquitectura y
las ciudades en las que vivimos.
En el centro de toda esta cuestión parece hallarse una compulsión por el control. Que escala más
allá de toda racionalidad hasta niveles que tienen
que ver con el control absoluto. Una compulsión
que es a la vez megalómana y que se afinca en certezas hondamente enraizadas, que estarían ligadas
a poderosas imágenes de nuestra cultura.
Se trata de imágenes de perfección que tienen
tal poder, que parecen borrar toda sombra de duda
de que se pueda lograr el llegar a una perfección
así y que borran toda capacidad crítica que pudiese cuestionar los medios que tengan que usarse
para llegar a ese estado.

2. La casa y la ciudad perfectas.
Hay un afán de perfeccionar al hombre y a la
naturaleza que subyacen al pensamiento y a las
acciones de los eugenistas. Las pretensiones
(desmesuradas) intentan crear un hombre nuevo, algo que es una idea, una imagen y mucha
fuerza emotiva encerrada en uno de los grandes
mitos que fundan al imaginario en occidente. El
hombre nuevo que surgiría de las cenizas del imperfecto hombre del pasado, sería el adalid que
vendría a reverdecer el campo marchito dejado
por su imperfecto predesesor.
88

Son abundantes los mitos que se refieren al
ascenso del héroe y ya se ha discutido en otros
trabajos de qué maneras se relacionan estas
imágenes, símbolos, narraciones y preceptos, con las pulsiones de poder —de un poder
sin límites, omnímodo y voráz- que quisiera
abarcarlo todo, que es al mismo tiempo colonizador de los territorios y de las conciencias
(Narváez, 2012).
El poder que se dirige al cuerpo, que se encauza a hacer del cuerpo el campo de su expresión y el vehículo por el que sus preceptos
son aprendidos, es el mismo que se dirige posteriormente al lugar en el que ha de habitar el
hombre, especialmente a su casa y a la ciudad.
Es así que como manifestación paralela del
proyecto de “limpieza” que se ha planteado
como núcleo de las ideologías que se han expuesto antes, ha habido la intención de crear un
escenario perfecto para que tenga lugar la vida
de una humanidad “purificada”.
La perfección de la casa y la ciudad que han
perseguido los poderes dominantes, se ha dirigido
hacia un proyecto centrado en la vigilancia, en la
seguridad y en la salud. El emblema principal de
estas ideas quizás lo representen las transformaciones de París emprendidas por encargo de Napoleón
III, al Barón Haussmann a mediados del siglo XIX.
El proyecto de Haussmann consistió en reestructurar el viejo París medieval de estrechas y
serpenteantes calles, principalmente a través del
trazado de amplios bulevares, canalizaciones,
obras para la movilidad y la construcción de edificios púbicos que sirvieron en parte para el embellecimiento de la ciudad y en parte para la ubicación de fuerzas públicas para aplastar cualquier
rebelión popular.
Los bulevares son quizás la parte más visible
del plan de Haussmann y también lo que mejor
refleja a los objetivos de conseguir una ciudad
perfecta: amplios, luminosos, ordenados, ventilados. Afincándose en la idea de conseguir entornos
más higiénicos, que sanearan la atmósfera aplastante, húmeda y pestilente de la ciudad predecesora, ofrecían una imagen que explícitamente
representaba el progreso. Un progreso basado en
un orden predecible a través de ordenanzas que
preveían alturas y alineamientos similares de
los edificios que bordeaban los bulevares, eliminando con ello la variedad, haciendo así una
ciudad más “legible”, en el sentido de hacer
inteligible el conjunto urbano, evidentemente
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
obra de la acumulación de acciones desvinculadas, para hacerlas un solo proyecto, que reflejase una sola voluntad (la del poder). Evidentemente, se trataba de un proyecto que era
fabricado para una mente racional.
Lo que se consiguió con este proyecto, de
acuerdo con la mayoría de los críticos, fue además una sectorización efectiva de París, para de
este modo hacer posible controlarlo mediante la
fuerza pública, previniendo con ello revueltas populares como las que habrían tenido lugar unos
años antes de que se emprendieran las obras de
reforma urbana. Además, los historiadores coinciden en que el proyecto en sí tuvo como fines
(ocultos) abrir a la vieja ciudad a un nuevo mercado inmobiliario que terminó atrayendo al centro a
las clases sociales más acomodadas y desplazando a las clases trabajadoras a las periferias.
La luz, el orden, la claridad esquemática del
proyecto de Haussmann puede intuirse como
herencia de toda una tradición del pensamiento
urbanístico europeo gestado desde el renacimiento. En efecto, en el proyecto de la ciudad ideal es
posible ver los primeros atisbos de lo que pudo
conseguirse a la escala de los grandes proyectos
urbanos del siglo XIX (ver figuras 2a y b).
Figura 2a. Ciudad de Palmanova, Italia, siglo XVI,
atribuida a Vincenzo Scamozzi. Morris (1984).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Figura 2b. Trazado viario alrededor del Arco del
Triunfo, París. Google maps, 2018.

Se gesta a partir del renacimiento europeo
una manera nueva de ver al mundo. Ya en la
obra de Bacon (1628), que hace referencia implícita a La República, se advierte que la naturaleza tiene que ser doblegada por la razón, lo
que establece un método de trabajo que abandona el cambio de las estructuras sociales a
través de la política y de la imposición de una
nueva ética, para dirigirse al dominio mediante
el uso de la ciencia y la tecnología.
El renacimiento sentaría las bases para el dominio de la razón como medida para el progreso.
Las imágenes que están ligadas a este dominio
tienen que ver con la limpieza, con la luz. En la
equiparación de la luz con la razón, hay una analogía con lo espiritual. Su oposición, las tinieblas,
estarían ligadas a lo corpóreo y de ahí a lo sensual. Hay en el proyecto renacentista un desapego
de lo material que hace necesaria la limpieza de
todo rastro de materialidad.
En esa limpieza se eliminarán los atributos
cercanos, lo táctil, lo olfativo, para dar preeminencia a lo visual y lo auditivo, que así puestos se
transformarán en opuestos, donde por su equiparación, se ligarán a un orden moral que tiende a
apartarnos de lo corporal (la materia) para llevarnos al espíritu (la luz).
La equiparación de las tinieblas con lo monstruoso, con lo deforme, establecerá las bases para
definir a un orden perfecto libre de toda mácula,
que desplazará (hasta desaparecer) a la anomalía.
Los nuevos diseños de las ciudades y de las
casas respondían a un ideal de salud perfecta,
siendo, como es ahora evidente, poco realistas.
89

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
Para deshacerse de esta falta de contacto con la
realidad en la que existía la enfermedad, la discapacidad y la vejez, se crearon instituciones civiles
para corregir y para encerrar a los anormales de
toda índole. En el afán de lograr comunidades que
reflejaran a la perfección, se llegarían a formular
visiones de embellecimiento urbano y de reformas sociales ( entre los que cabría señalar al movimiento City Beautiful, los proyectos de ciudad
jardín, el socialismo utópico, etc.) que en sí planteaban elementos de una visión poderosa: conseguir un mundo nuevo, dirigirse hacia un mundo
sin defectos, que apartara a todo lo indeseable.
Un mundo sin enfermedad, sin pobreza, sin
contaminación, inmaculado, que heredamos del
higienismo y de otros movimientos urbanísticos
del siglo XIX, es el que será la fachada más visible de la arquitectura del movimiento moderno
en la primera mitad del siglo XX, para dejar tras
de sí un proyecto de crecimiento económico, de
productividad y de eficiencia. La ciudad y la arquitectura del movimiento moderno, realmente es la
expresión más brutal del sistema económico capitalista. En efecto, el ideal de este movimiento enmascara la necesidad de contar con todos los miembros
útiles de la sociedad para el trabajo. La ciudad moderna es así indisociable del mundo laboral.
No es posible pensar en la ciudad moderna sin
plantearse que está afincada en el trabajo, por lo
que la enfermedad, la discapacidad, la vejez, serán
enemigos de ese proyecto. Los instrumentos para
proyectar la casa, desde esta perspectiva que busca
la eficiencia y la maximización de los rendimientos
del trabajo, serán aquellos que limiten el costo y el
esfuerzo para construir, para usar o para mantener.
En la obra de la arquitectura moderna, sobre
todo en aquella dirigida a la construcción de la vivienda, el imperativo es la reducción, la eficiencia y el empleo racional de los materiales, lo cual
puede quedar garantizado mediante la modulación,
según lo descubrió Durand a finales del siglo XVIII. Actualmente, la unidad de medida usada para
proyectar la casa es el hombre. Los principales
teóricos y prácticos del movimiento moderno establecerían la base de ello en un hombre idealizado,
para desde sus medidas deducir las de su morada.
Este no es un asunto nuevo en absoluto. Desde la descripción del hombre perfecto del romano
Vitruvio en su tratado, escrito hace más de 2000
años, ha habido esfuerzos por hacer encajar a las
medidas del hombre en esquemas geométricos
y matemáticos que expliquen la armonía de sus
90

proporciones. Con bastante éxito se ha demostrado desde la antigüedad que la proporción áurea
puede servir como modelo geométrico para la
definición de las medidas humanas de un hombre idealizado, por lo los arquitectos suponen que
este patrón, al ser usado para el proyecto de arquitectura, ayudará a hacer compatibles a las medidas de la obra con las de los seres humanos.
El célebre dibujo del hombre de Vitruvio hecho por Leonardo, ilustra muy bien estos principios de la investigación sobre geometría antropocéntrica. Le Corbusier (1953), tomaría estos
principios para la producción de un sistema de
medidas que abandonara los sistemas métrico
(geocéntrico) e inglés, de cara a lograr una mejor adaptación del diseño arquitectónico, mecánico y de objetos a las medidas humanas y a la
necesidad de estandarizar los elementos industrializados de la construcción.
Consigue a partir de su investigación sobre la
geometría áurea, crear una rejilla de medidas para
la estandarización de los elementos de construcción.
La base de su medida humana primero fue su propia
estatura (1.75 metros), que se adaptaba muy bien a
la media de los franceses (Le Corbusier, 1953: 41).
De esta investigación, deduce las medidas básicas de un enrejado útil para la modulación del
proyecto, ajustando las medidas de las posturas
humanas con la geometría áurea, dentro de una
progresión de Fibonacci, con lo que considera,
una perfecta adaptación del edificio a las personas. Le Corbusier posteriormente bautizaría a
este enrejado como Modulor 1 (figura 3).
Figura 3. Modulor, Le Corbusier.
Portada de la edición francesa de 1950.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
Su viaje a los Estados Unidos y su encuentro con industriales de aquel país, le hicieron replantear la estatura del hombre perfecto que había considerado para el Modulor 1 y que para el
caso de la media estadounidense de la postguerra
resultaba algo corta. El 1.80 metros de la media
de estatura estadounidense fue “redondeado” a
1.83 (6 pies), con lo que ya conseguía una mayor
compatibilidad con el sistema inglés y con una
posible aplicación industrial de su invento (Le
Corbusier, 1953: 59).
A esta segunda versión le bautizó como
Modulor 2 y a la postre, sería la versión que él
aceptaría universalmente para el proyecto de sus
obras. Pese a que los sistemas Modulor no resultaron aplicados comercial e industrialmente
en la medida que Le Corbusier había soñado,
el modelo de investigación sirvió para alentar
la adaptación de las medidas de los elementos
y materiales de la construcción a unas medidas
humanas estandarizadas y a la creación de ciertos módulos útiles.
La investigación en antropometría y ergonomía, ha demostrado cambios en las medidas
humanas de las diversas poblaciones del mundo a lo largo del tiempo, con lo que la idea de la
universalización de las medidas humanas para
lograr el diseño perfecto, que pretendieron Le
Corbusier y sus seguidores, resulta inaplicable
y hasta ingenua.
El tiempo nos ha mostrado, cuando visitamos
algunas de las obras maestras de la arquitectura
moderna, que éstas han experimentado un paulatino desajuste de sus medidas con respecto a las
del ser humano actual.
Lo que además es necesario ver de este
proceso, es cómo se llegó a estas ideas. Se
parte de la idealización del hombre y de ahí
se deduce la arquitectura, esta forma de abordar el problema contiene fallas enormes, pues
hay grandes variaciones entre las poblaciones
y entre los individuos, sus medidas y sus condiciones de movilidad.
Sin embargo, el proyecto actual de vivienda sigue tercamente unido a esta filosofía industrial profundamente equivocada. Basar el
proyecto en la modularidad de los diseños y
en la repetición, que consiguió grandes rendimientos para los industriales, ahora ha quedado atrás. En muchas áreas de la fabricación
de objetos, ya no se concibe la producción en
serie, por ejemplo; ésta ha sido sustituida por
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

la producción a la medida, con lo que se consigue la fabricación de objetos únicos, pero por
medios industriales.
Esta nueva filosofía de fabricación, al mismo tiempo que ajusta perfectamente el objeto al
usuario, ahorra materiales.
Basamos el diseño de la casa y la ciudad
perfectas justamente en esa idealización, que,
como ha sido demostrado en este trabajo, resulta de una manera de imaginar al mundo que
discrimina, que quiere limpiar la anomalía,
que pretende eliminar lo imperfecto, que es
realmente aquello que no se ajusta a esa visión idealizada del hombre. En el camino de hacer esta ciudad perfecta se cometen injusticias que
no pueden seguir tolerándose, que hacen de esas
“ciudades perfectas”, objetos que en ciertas condiciones pueden resultar inclusive inútiles. ¿Qué
subyace a estas imágenes de cristalina perfección?

3. La perfección y la ciudad en el
imaginario contemporáneo: eugenesia y ciudad en internet.
Realizamos un estudio netnográfico (Carmona, 2015) a partir de la búsqueda de imágenes en Google de las palabras clave “eugenesia-ciudadano” y para ampliar la búsqueda se
introdujeron términos en inglés “eugenics-city”; se analizaron las primeras imágenes que
arrojó el buscador para cada grupo de términos. Hay una jerarquía ordinal en las imágenes provista por la popularidad de consulta del
ítem basada en el algoritmo de búsqueda de
Google (Cassin, 2008), se procedió a realizar
el estudio de los mensajes visuales tal y como
se posicionan por el algoritmo. La jerarquía
observada puede ser isomorfa con la red semántica natural.
El análisis posterior de las imágenes fue tomado del método sobre el lenguaje visual de
María Acaso (2009). Lo primordial en este método es distinguir entre el mensaje que transmite
una imagen a los dos primeros segundos de ser
observada y el mensaje profundo de la misma al
hacer un estudio más detallado, ya que “con este
tipo de mirada superficial son las imágenes las
que ejercen su poder sobre nosotros, logrando
que desarrollemos comportamientos específicos” (Acaso, 2009: 143).
91

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
Figura 4. Primera captura de pantalla
“eugenesia-ciudadano”.

Fuente: Google images, 1-08-2018.

Figura 5. Segunda captura de pantalla
“eugenics-city”.

Fuente: Google images 1-08-2018-19:40.

En una imagen grafica se distinguen dos tipos
de mensajes: el mensaje manifiesto y el mensaje
latente. El método de Acaso (2009) se divide en
cuatro fases: clasificación del producto, estudio
del contenido, estudio del contexto y enunciación
de los mensajes manifiesto y latente.
En total son veintitrés las primeras imágenes
que se pueden observar en la pantalla al teclear
las palabras clave “eugenesia-ciudadano” (figura
4). Del total, siete son el blanco y negro, cuatro
en color sepia y doce sí tienen colores, aunque la
búsqueda se realizó en español hay cuatro imágenes en donde se puede observar claramente la
palabra en ingles escrita en mayúsculas: eugenics, palabra colocada sobre las ramas de un árbol con fuertes raíces (la misma de la figura 1); se
observan en seis imágenes diferentes la figura de
bebés, el bebé que se vé con más claridad evidentemente es de plástico; en cinco imágenes aparecen la cantidad de veintitrés niños pequeños,
en catorce imágenes vemos veinticinco adultos,
en dos imágenes parecen dos personas adultas de
raza indígena; en una imagen claramente aparece
Adolfo Hitler y otra con una persona del ejercito
nazi, sólo se observa una persona discapacitada,
92

en una imagen aparece Su santidad el papá Francisco; vemos también sólo dos adultos mayores
y doce adultos jóvenes, cuatro médicos; en total
se observan treinta personas de raza blanca. Hay
tres portadas de libros sobre el tema de eugenesia,
una imagen proveniente de un video en YouTube.
El buscador Google relaciona la búsqueda con
las siguientes palabras: nicht allein, eugenesia
social, elite, eutanasia, Rockefeller, control propaganda, Francis Galton.
De las veintitrés imágenes que se pueden
ver en la figura 4, doce son dibujos, siete son
fotografías, los colores que predominan en las
doce imágenes a color son el azul, gris y un
poco de rojo. Las palabras que se observan claramente en el conjunto de imágenes son: principalmente eugenics, eugenesia, hispanidad,
Europa, one of us, agenda 21.
A simple vista se notan: espacios en blanco,
palabras en español y en ingles, aunque también
hay en alemán, pero son poco notorias, la foto de
Hitler es muy evidente al igual que la imagen del
papa Francisco, el bien y el mal, en una sola página, se observa tristeza y enojo, es una composición de imágenes grises y sin vida. Una discusión
grafica entre lo que está bien y lo que está mal. Es
notoria en esta imagen la aparición de muchas referencias en el idioma ingles, por lo cual nos llevó
a realizar una segunda búsqueda en este idioma
buscando la relación entre la ciudad y la eugenesia; utilizamos como palabras clave para esta nueva búsqueda “eugenics-city” (eugenesia-ciudad).
En total son 30 imágenes las correspondientes
a la segunda captura de pantalla “eugenics-city”
(figura 5). Claramente observamos que el color
general de las imágenes que aparecen es en gris
y en sepia, vuelve a aparecer en cuatro ocasiones
eugenics palabra colocada sobre las ramas de un
árbol; en siete de las imágenes observamos personas, seis de ellas son imágenes antiguas y una
es actual, también vemos que de las imágenes
antiguas cuatro son fotografías realizadas a un
grupo de personas que están reunidas por algún
motivo en especial. Nueve del total de las treinta
imágenes son dibujos el resto son fotografías, en
dos aparecen animales, una cigüeña y caballos;
en una imagen aparece claramente un grafico de
la estatua de la libertad y de fondo el contorno
de la Ciudad de Nueva York pues observamos
el perfil de las desaparecidas Torres Gemelas, el
Empire State y el Met Life Building de Chrysler,
hay doce imágenes en la cuales vemos claramente
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
reflejada la segunda palabra clave que es ciudad,
vemos una imagen que tiene unas ruinas griegas,
una hace referencia a una gran metrópoli que al
igual que la imagen de la estatua de la libertad nos
remite a la Ciudad de Nueva York, en dos imágenes más, se fotografían edificios de arquitectura
funcionalista, fachadas planas, sin ningún adorno,
ventanas en serie, colores neutros; en otra de las
imágenes se observa arquitectura neoclásica. En
el resto, la ciudad está de fondo no es el objetivo
de la fotografía o del gráfico la ciudad. Por último, vemos una serie de gráficas e imágenes de
noticias, pero ambas remiten al pasado. En resumen, este conjunto de imágenes por sus colores,
las personas que se observan, la arquitectura, el
diseño gráfico, la tipografía, nos remite al pasado.
El buscador relacionó nuestra búsqueda con las
siguientes palabras clave: control natal, inmigración, esterilización, propaganda, años 30.
En cuanto al contexto, es decir, quién las hizo
y para qué se crearon las imágenes, se señala que
en el caso de la figura 4, por lo general provienen
de sitios web y sirven para complementar una definición, un ensayo, una noticia, un artículo científico, noticias de difusión de teorías conspirativas y en ciertos casos ilustran activismo político
llevado a cabo en la red.
En el caso de la figura 5, en cuanto al contexto las imágenes provienen de sitios web y sirven
para complementar de manera grafica páginas de
activismo pro-vida, ensayos científicos o artículos periodísticos. Encontramos también la reseña de un video juego, la historia del término,
la historia de un psiquiátrico en NY, activismo
anti-evolucionista y antisemita, historia de las
adopciones, activismo anti-eugenesia, también
encontramos activismo pro-eugenesia de un laboratorio de genética actual, artículos de organizacióones pro-eugenesia liberal, pero a la par se
encontró una denuncia a la organización eugenista de Estados Unidos la que señalan cercana
en sus ideas a las del nazismo.
Es posible determinar con los elementos anteriores el mensaje manifiesto y el mensaje latente
de la imagen en general. El mensaje total que nos
da el conjunto de imágenes que aparecen en la
figura 4 es un mensaje de un tema serio, los colores que predominan son tristes, no hay caras sonrientes por lo contrario hay enojo. Los personajes
que evidentemente se pueden observar (Hitler y
el papa Francisco) son antagónicos, lo que nos
refleja que por una parte en el tema hay maldad
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

y por otra hay bien, al aparecer en varias ocasiones el logo del congreso de 1921 impulsado por
Laughlin, nos damos cuenta de la importancia del
mismo, es decir es una referencia necesaria en el
tema, se observa lo triste del tema, el enojo que
causa, lo falso, lo gris del propósito, hay niños
pero no se aprecia alegría. A simple vista se notan espacios en blanco, palabras en español y en
ingles, aunque también hay en alemán, pero son
poco notorias, la foto de Hitler es muy tan evidente
al igual que la imagen del papa Francisco (el bien y
el mal), se observa tristeza y enojo, es una composición de imágenes grises y sin vida. Una discusión
grafica entre lo que esta bien y lo que está mal.
Por otra parte el mensaje total que nos envía
la figura 5 es referente al pasado, por los colores
y el entorno en general, aunque sabemos cuando
se realizó un búsqueda mas profunda en cada sitio
web que al igual que en las imágenes de la figura
4 existe una discusión en pro y en contra del tema,
en esta imagen no es evidente, en cambio sí es
evidente el pasado, la seriedad, las grandes ciudades como contexto, como referencia al término, y
en especial Nueva York que se le ha considerado
como una de las ciudades globales y todo lo que
esto representa, diversidad, riqueza, cosmopolita,
triunfo, donde suceden las cosas, pero no en este
caso; la ciudad representa otra cosa, representa las
ciudades clásicas, las ciudades funcionalistas, las
ciudades perfectas, hay una resonancia de pasado en
ello de una perfección buscada, encontramos que el
tema está políticamente vivo en la actualidad.
¿A qué imaginarios nos remiten estas representaciones que implican la búsqueda de una humanidad perfecta? ¿Qué significados ha atraído
en la historia esta búsqueda, cuáles son sus raíces
en nuestro imaginario? ¿Qué implican profundamente las imágenes de perfección?

4. Conclusiones. Imaginarios de perfección y pulsión de poder.
Una imagen perfecta es uno de los medios a través de los cuales tenemos la esperanza de conseguir algun control sobre la realidad. Una imagen
perfecta se forma por la necesidad de conseguir
seguridad y certeza, frente a un mundo que se
presenta al ser como algo ajeno y amenazante.
Las imágenes de perfección, al ser las depositarias del deseo de que se alcance un estado que
se intuye será el que se ajuste exactamente con
93

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
unas condiciones preestablecidas, generalmente
es el origen de impaciencia, frustración, ira y resentimiento, que puede tener manifestaciones en
la vida social. El origen de las imágenes de perfección del mundo como las que se han expuesto
en este capítulo, normalmente es externo y ajeno
a la persona, pero es algo que se experimenta en
forma personal, las imágenes de perfección nos
implican profundamente.
Las imágenes perfectas surgen de modelos
condicionados socialmente que sirven para dar
soporte a posiciones éticas que establecen formas
de relación con los otros. Los modelos que engendran a las imágenes perfectas son por definición
inalcanzables (Valera, 2018). Esa inalcanzabilidad esencial es quizás la que lleva a la persona
hacia esa espiral descendente de frustración, ira y
tristeza que va mermando su poder para hacer y
decidir. En el fondo, los modelos de los que surgen las imágenes de perfección, son como instrumentos que atrapan a la persona, medran y viven
de su energía personal, haciéndola luego esclava
de sus promesas luminosas: se trata de eficaces
instrumentos del poder.
Los modelos a su vez se apoyan en grandes
imágenes míticas. La búsqueda de la perfección
establece la posibilidad de crear un mundo que se
asemeje al paraíso. En efecto, esa poderosa imagen
parece guiar y dar fuerza a la esperanza que anima
la construcción de un mundo que esté “limpio” de
todas las imperfecciones. La búsqueda del paraíso
perdido encierra en sí misma la desazón y el vacío
de una vida luminosa que ya no se tiene. Imágenes
como la bíblica Torre de Babel y su pretención de
crecer hasta alcanzar la altura de Dios, pueden ilustrar a la esperanza de hacer el cielo en la tierra, de
volver a ese paraíso del que se nos ha expulsado.
La mítica Torre, la historia de Prometeo, el
titán que regaló el fuego a los hombres, el prodigioso invento de Dédalo, que llevó a Ícaro a remontar los cielos, todas estas poderosas imágenes
tienen en común la caída, la ruina, y en ésta, la
frustración que es engendrada por una inalcanzabilidad escencial. Pero la caída es llevada fuera
del hecho mismo de buscar una empresa imposible, encarnándola en la tiranía de unos dioses
que destruyen las pretenciones que ellos mismos
califican como desmesuradas.
Para los griegos de la antigüedad se trataría de
hybris, un principio, una fuerza, hija de los dioses
primordiales Érebo (la insondable oscuridad que
rodea al mundo) y Nyx (la noche), que empuja94

ría al hombre a la desmesura. El castigo por tal
comportamiento, acontecía siempre como una
trágica vuelta a la mesura que era expresada a
través de terribles imágenes de castigos eternos
y tan desmesurados como el crimen de exceso
que los había motivado.
Hybris puede entenderse también como una
enfermedad (Owen, 2010), que conduce a la persona desde una autoimagen exacerbada e infalible, hasta comportamientos tiránicos en donde se
tratará de eliminar todo lo que contradiga a la opinión propia (eliminando o minimizando las ideas
y declaraciones de los otros y a veces, como en
el caso de prominentes personajes políticos, eliminando a los mismos disidentes). Por debajo de
esa superficie de suficiencia y perfección imaginada, parece haber sentimientos de insuficiencia
y de carencia; debajo de la apariencia de poder
y dominio, existe en quien padece esta patología
una autoestima muy baja que se relaciona, además, con ansiedad por la amenaza del medio que
le rodea, lo que puede conducir al desarrollo de
delirios de persecución.
La desmesura es castigada en los mitos a
través de imágenes de caída y pérdida. Quienes
han osado intentar acercarse a los dioses son
llevados así a su castigo. Hay una evolución
que se percibe en el pensamiento de occidente
que va desde la primitiva noción de castigo divino hasta la noción de pecado. La desmesura
o soberbia es así planteada por el imaginario
occidental cristiano precisamente como uno de
los posibles orígenes del pecado:
“Algunos dicen que la soberbia se toma en
tres sentidos. Primero, en cuanto que soberbia
significa el deseo desordenado de la propia excelencia. Y así es un pecado especial. En segundo
lugar, en cuanto implica cierto desprecio actual
de Dios respecto al efecto de no someterse a sus
preceptos. Y así dicen que es un pecado genérico. Tercero, en cuanto implica cierta inclinación
a semejante desprecio, debida a la corrupción de
la naturaleza. Y en este sentido dicen que es el
principio de todo pecado” (De Aquino, Tomás
Santo, 1993: 652 c 84 a 2).
Se intuye que para la visión cristiana y de
la antigüedad, existió una limitación a mostrar
ideas, deseos o comportamientos desmesurados,
que serían asociados ya en el imaginario cristiano
con la ofensa a Dios y con la desobediencia.
La soberbia es vista como origen del mal y
también como la que engendra al mal, situánContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
dose en el centro y aparte de las demás: “La soberbia, como vicio universal, no se enumera con
los otros, sino que más bien se la pone como una
especie de reina de todos los vicios” (De Aquino, Tomás Santo, 1993: 656 c 84 a 4). La imagen
del principado de este pecado, cometido según la
tradición por el primer apóstata, Lucifer, sitúa a la
desobediencia, que en su origen tiene la desmesira
de pretender ser más que Dios, por encima de todos
los demás; si se quiere ver esto como una representación militar, se encontraría en su comando.
Esa jerarquía pecaminosa ya establece una estructura útil para el análisis, pues indica por la vía
negativa la importancia dada a la desmesura, pero
también su cura: “Las riquezas se renuncian por
el voto de pobreza; los deleites de la carne, por
la perpetua castidad, y la soberbia de la vida, por
la sujeción a la obediencia” (De Aquino, Tomás
Santo, 1993: 898, c 108 a 4). La obediencia, así
sería el comportamiento que conduce a la luz de
Dios. Diferentes mitos y costumbres en occidente
ponen de relieve la importancia de la mesura como
norma de comportamiento, con lo que subrepticiamente se establecen las bases de una ética encaminada al control y al sostenimiento del poder.
Trasladada la imagen del dios a la del soberano, es en esta medida crucial garantizar la sujeción a su mandato y la mansedumbre de todos
sus actos y pensamientos. “Ofrecemos el becerro
cuando vencemos la soberbia de la carne” (De
Aquino, Tomás Santo, 1993: 822, c 102 a 3)6. El
becerro de oro es ofrecido en sacrificio, cuando se
ha vencido a la idolatría, es decir, cuando se deja
de poner en la materia tosca mayor valor que en
lo espiritual. Esta imagen es muy poderosa como
indicadora de una ética recta para el pensamiento judeocristiano: la gran decepción de Moisés a
la vista de un pueblo que volvía a sus prácticas
idólatras, que era tan duro de corazón como para
no ver los milagros que el Dios verdadero, había
obrado en ellos para su salvación y que les ofrecía
Su ley en manos del profeta, es la imagen de una
regresión, de una involución.
En efecto, esta imagen, que en sí exhibe a la
desobediencia y a la búsqueda de lo material por
encima de lo espiritual, mantiene una de las formas más fuertes del imaginario en occidente, situando en el ámbito del bien al espíritu y a la materia en el ámbito del pecado. La escena bíblica

6

establece una geografía y una topología para esta
indicación moral, situando en lo alto de un monte
al espíritu y en el fondo de la cañada a lo material.
Arriba y abajo se asientan así como antípodas y
se establece una dirección de ascenso (de la materia al espíritu por la vía de la renuncia) como
el camino evolutivo, es por lo que la imagen de
la desesperación de Moisés es poderosa, porque
muestra que en la transgresión hay un alejamiento
del camino recto que asciende a Dios, hay un camino que regresa al hombre a la materia. ¿Es así
en la imagen de la caída de Lucifer?.
Es en la obediencia que se garantiza el orden
social; la imagen de la renuncia a la riqueza o a
cualquier deseo desmesurado y a todo lo pecaminoso que esto atrae a sí, sostiene a la sociedad
moderada, sometida al poder del soberano. Hay
una semejanza que une en lo imaginario a Dios y
al soberano, de una manera bastante real y regulada por rituales y ceremonias de coronación, de
transmisión de poderes, de investidura; lo que se
está tratando de representar es un poder superior
que es infundido o insuflado al soberano, se trata
de la representación de una ligadura del rey con
Dios que hace legítimo su mandato.
Los rituales de investidura en las democracias
han perdido parte de los signos que constituyen la
expresión de este poderoso símbolo, que antaño
implicaba el “aperturar” canales de comunicación
entre Dios y el soberano por medio de la utilización de filtros como aceites santificados, agua y
prácticas (en muchos casos secretas) de los sacerdotes efectuadas en el momento de la coronación.
El poder del soberano, así, es legitimado como
una extensión del poder de Dios, lo eterno entra
así a lo temporal. Es así que la obediencia se convierte en un imperativo moral de primer orden
para sostener al Estado. También se ve claramente a la soberbia como una amenaza de primer orden, originaria. La repetición de la traición original de los ángeles o de los intentos sediciosos de
los dioses, es castigada y proscrita por medio de
las historias que atañen a las consecuencias de la
desmesura (hybris). De tal forma, el imperativo
moral es reforzado, atándolo en lo temporal a la
consecuencia del pecado, al castigo.
La construcción de las imágenes de perfección que hoy atestiguamos, el uso de medios
como la eugenesia, señala en el sentido de una

Se trata de una cita de: Glossa ordin. super Lev. c.1 prol. (I 214B); San Isidoro, Quaest. in Vet. Test, in Lev. c.1: ML 83, 321.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

95

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
perversión del poder, pues las imágenes de
perfección se desvinculan de medios sobrenaturales, situando a lo perfecto (que es siempre
finalidad) en el ámbito de poderes naturales y
asequibles; se transfiere así la potencia divina
que está fuera de este mundo, a una potencia
temporal que está en este mundo, con lo que es
posible alcanzar un estado de perfección final;
se plantea como una posibilidad de aquí, pero
siempre al futuro, la de rehacer el paraíso.
En efecto, hay una desvinculación del poder
del soberano del de Dios, que de esta manera,
establece una imagen de omnipotencia para sí,
usurpándola de la divinidad. Hay en esta usurpación simbólica una patología evidente. En el contenido de los discursos radicales que hemos expuesto, sobresale la imagen de la renovación, del
renacimiento, de la mejora humana a toda costa.
El surgimiento del hombre nuevo, que ligamos
en el imaginario occidental al arquetipo del héroe
y su gesta, parece usurpar el poder de Dios, que
radica precisamente en moira, el control del destino. Robado este derecho a la divinidad, ahora es
tomado por el héroe, el que mueve la historia con
el uso de su propio poder, hasta darle la forma que
él con su voluntad ha proyectado.
El héroe, que toma así el control del destino,
ejerce en lo temporal una atribución de lo eterno.
El destino en manos del hombre poderoso, que por
semejanza de atributos, apariencia, gesta, etc, es
el héroe en el ámbito de las representaciones sociales, se rodea simbólicamente de los atributos de
Dios, sobre todo de los de omnipotencia. Hay una
embriaguez manifiesta en el ejercicio de ese poder
que advierte Owen como síndrome de hybris y que
atenaza a quienes detentan el poder, manifestándose más abiertamente en aquellos casos en los que
se ejerce un poder con autoridad total.
La imagen de una ciudad y una sociedad perfecta tiene en su corazón a la soberbia. La desmesurada esperanza en la propia voluntad, que puede cambiar al mundo7, hasta hacerlo semejante a
lo que se ha soñado, acercándola al deseo, como
hemos visto, ha llevado a cometer los más crueles
excesos. ¿Cuál es esa razón que está debajo de
esa idea desmesurada de la voluntad?
La pulsión de poder, que se encuentra en el
centro del imaginario de occidente (Narváez,

2012), quizás sea el motor profundo de la desmesura de las imágenes de un mundo perfecto. Como
expresión de la voluntad y de la fuerza, se trata de
una energía expansiva, abrasadora, que explota
inflamándose. Esa es justamente la energía con
la que el héroe inflama al pueblo, mostrándole el
camino. Así, la falla del pueblo no se encuentra en
la soberbia, sino en su ciega obediencia a la luz.
Como polillas deslumbradas por el brillo del
héroe, así caminan las multitudes por el camino
que éste ha trazado. No alcanzan a ver la diferencia, por el arraigo de la obediencia al soberano. Tal parece que este elemento del imaginario
atenaza, esclaviza, eliminando toda la fuerza del
juicio libre y crítico. Cuando es expuesto así el
discurso de luz y de claridad, cuando ello se encuentra revestido por el poder del soberano, el
juicio huye, la conciencia se somete.
Entonces es posible aceptar lo inaceptable y la
enfermedad del soberano se convierte en una patología social. “Dar al césar lo que es del césar…”
es una máxima que ya establece un rasero para el
ejercicio de la crítica, que establece los límites de
la obediencia en el imaginario de occidente. Al
mismo tiempo instala una ética inamovible, basada en la religación a lo sobrenatural. Pero en la
brillantez del héroe y su gesta el camino cambia,
redirigiéndose a lo que es evidente, concreto, memorable y la lealtad es llevada para con él.
Es posible plantear que mediante las imágenes
de perfección es que se consigue torcer esa lealtad
y alentar a tomar como positiva una ética que rompe con los valores aceptables e instala los inaceptables. Revistiéndose de luz, es que las imágenes
perfectas consiguen esto. Por la vía negativa, las
imágenes distópicas, con las que se aterroriza a la
masa y se le culpabiliza, actuarían como un acicate
para “tomar por el buen camino”, aquel que termina siendo la imagen de la utopía, de la luz.
De modo que la utopía y la distopía serían dos
caras del mismo instrumento simbólico del poder.
Atrapar mediante estos símbolos a la conciencia
se llevaría a cabo a través de minar a la voluntad
personal. Sea por la vía de inflamar a la multitud a
través del arquetipo del héroe, o por el camino de
la culpa y la vergüenza, el individuo termina siendo drenado de su energía personal por el poder. Tal
parece ser la función de ese aparato simbólico.

7
Por la vía negativa esto es visible en la culpabilización del ser humano por la “muerte de la tierra”. Al mismo tiempo se trata de
una culpa desmesurada.

96

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
Una vía de libertad es necesaria frente a estas imágenes luminosas. Idénticamente frente a la
oscuridad y la culpa de las imágenes de muerte y
destrucción con las que se nos bombardea a diario. ¿Cuál puede ser este camino? Entre los extremos aparentes de esa tensión puesta ahí por los
idealistas de una nueva humanidad, se abre una
oposición de esa luz a la oscuridad, entre la utopía
de una sociedad perfecta y la distopía de la desaparición de la tierra, se establecen dos aparentes
contrarios. Vemos que no es tal esa supuesta oposición, podemos apreciar que hay además una vía
entre esos extremos (que se encuentran del lado
de la desaparición), que es anunciada por la lástima, animada por una conmiseración exacerbada.
Tal parece que el otro camino que se toma
frente a los que no parecen encajar en nuestras
ciudades perfectas es el de una compasión sin
medida, la misma que ha animado a los proyectos
de construcción de inatalaciones para la reclusión, establece un tratamiento para las personas
vulnerables que puede llegar hasta el extremo
de anularles como personas. Considerándolos
como incapaces de llevar una vida “normal”,
establece un cerco de protección, aparta, aísla,
y asume para la discapacidad un sentimiento de
frustración e impotencia.
Si la pulsión de poder que anima a los proyectos de limpieza social se caracteriza por su
expansividad, por ser una energía que va hacia
afuera; la energía que animaría a los movimientos centrados en la exacerbada conmiseración
estarían, también centrados en la pulsión de poder, pero de un poder implosivo, que palidece,
frente a un poder expansivo que es rubicundo.
Entonces vemos que hay una oposición que se
establece sobre el eje del poder (que se expande, que se contrae), que va desde la invisibilidad hacia la lástima.
Esta oposición parece estar presente en el ámbito de nuestros discursos e imágenes alrededor
de la ciudad perfecta. Quizás sea necesaria una
vía intermedia, un justo medio entre la ceguera y
la conmiseración. La búsqueda de la dignidad de
la persona puede ser un camino que deberíamos
caminar para buscar esta vía intermedia.

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98

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
Notes for the study of the correlates of the imaginaries of the city.
Recibido: abril/2018
Aceptado: agosto/2018

Milton Aragón1

Resumen

Abstract

El texto aborda el tema de los imaginarios desde
la propuesta de los correlatos de los imaginarios.
Para ello, se centra en los imaginarios de la ciudad.
La ciudad la entenderemos como un símbolo que
representa un mundo. Representación que opera
bajo las diferenciaciones funcionales, en las cuales, los correlatos se presentan como elementos de
la comunicación del sistema donde se manifiestan
los imaginarios. Para explicar lo anterior, se presenta el caso de la ciudad de Monterrey, México.

In this text we study the imaginaries from the proposal of the correlates of the adjectival imaginary.
For this, it focuses on the imaginary of the city.
By city will be understood a symbol that represents a world. Representation that operates under
the functional differentiations, in which, the correlates are presented how elements of the communication of the system where the imaginary are
manifested. To explain this, we present the case
of the city of Monterrey, Mexico.

Palabras Clave:

Keywords:

Imaginarios de la ciudad; Identidad simbólica;
Correlatos; Monterrey.

Imaginaries of the city; Symbolic identity; Correlates; Monterrey.

1

Adscripción: Facultad de Arquitectura Universidad Autónoma de Coahuila. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 2.
Correo electrónico: miltonaragon@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

99

�Aragón

1. Introducción.
Hace más de 30 años, Manuel Castells (1981:1),
comentaba que la crisis urbana se producía: “[…]
a partir del momento en que la organización de
las grandes ciudades contradice los valores y necesidades de la mayor parte de los grupos sociales, mientras que, al mismo tiempo, dificulta la
realización de los objetivos que asignan al sistema urbano los intereses estructurales dominantes”. La crisis urbana, estudiada por Castells en
aquellos años, dificultaba el desarrollo social y
económico; a su vez, debilitaba su legitimización
política, llevando a una toma de conciencia por
parte de la sociedad, derivando en lo que él llamaba: ideología urbana. De ahí que esa crisis solo se
podía entender y tratar a partir del estudio de las
relaciones sociales que la configuraban. En años
más recientes, Castells (2006) replantea su análisis de las crisis urbanas. Pasa del estructuralismo
al subjetivismo. Ubica tres grandes tendencias
sociales que transformaron las ciudades contemporáneas: revolución tecnológica, sociedad de la
información y economía global. Las cuales traen
nuevos modos de vida urbana, por ende, nuevos
conflictos que llevan a nuevas formas de crisis urbanas. Para él: “La brecha entre función y sentido, transformada en la tensión que se produce entre espacio de flujos y espacio de lugares, puede
convertirse en la principal fuerza desestabilizadora en las ciudades” (Castells, 2006). Tensión entre
lo local y lo global que lleva a cuestionarnos ¿dónde
se ubica en la actualidad el objeto de estudio de los
efectos de estas crisis y cuales son sus efectos en las
dinámicas e identidades de las propias ciudades, así
como sus formas de vida? Pues todas las ciudades,
en mayor o menos medida, han o están pasando por
crisis urbanas. Entonces es posible que la temática
de los imaginarios nos de claves de cómo afrontarlas, pues estos se resignifican y se transforman conforme lo hacen también las ciudades. Aunque lo que
permite que no se pierda la identidad simbólica de
las ciudades son sus correlatos, pues en estos siempre está de forma latente su imaginario fundacional.
Además, para Olivier Mongin (2006), la ciudad contemporánea presenta dos características
principales: los flujos y los lugares. En los flujos
la ciudad se abre y pierde sus limites. En los lugares se presentan las resistencias de los locales a lo
urbano total. De ahí que llega a plantear que en la
actualidad la lucha de clases se convirtió en una
100

lucha por los lugares. Por lo cual: “Al pasar de un
mundo finito, que daba la posibilidad de ejercer
prácticas infinitas, a un mundo infinito, que sólo
permite ejercer prácticas finitas y fragmentadas,
hemos entrado en el tiempo y en el mundo de la
posciudad”. Una ciudad en la cual sus limites han
de dejado de ser físicos por la red que construye,
más que una red de ciudad, una mega ciudad red.
Ciudad que opera con nuevos correlatos, en cuanto a su imaginario de ciudad, que reconfiguran
la construcción social de lo urbano. Porque esta
nueva ciudad sin limites y de flujos, para Oliver
(2006: 367): “[…] no implica que el imaginario
urbano haya desaparecido; la ciudad como “cosa
mental” o como referencia mítica a un lugar, aun
cuando ya no sea un “lugar común”, todavía existe”. Y sí, el imaginario urbano (aunque es más
preciso, para este texto, imaginario de la ciudad)
no desaparece ni desaparecerá, al contrario, el
imaginario fundante de la ciudad moderna es el
que domina sobre las nuevas formas de significaciones que se presentan en estas nuevas construcciones simbólicas de la ciudad. Esa referencia
mítica a un lugar es lo que corresponde a un imaginario 0 o fundante y que lo podemos ubicar por
medio de los correlatos que de él emergen. Esta
será la hipótesis a seguir en este texto y se ubicará
en el caso de la ciudad de Monterrey.
El por qué hablar sobre imaginarios de la ciudad y no urbanos, se debe a que al referirnos a los
urbanos, nos ubicamos en los significantes dados
por la parte física y morfológica de la ciudad. De
ahí que refiera a lo estático. Lo que construye una
narrativa que dota de sentido al lugar en cuanto a
sus espacios y formas, por lo tanto, sus correlatos
se presentan en un plano perceptivo/representativo. Pero al nombrarlos como imaginarios de la
ciudad, nos permite ubicarlos en lo móvil, en lo
dinámico, en la parte viva y de relaciones de la
ciudad. Se vinculan a la experiencia y la forma en
la que se construye la realidad en la interacción
entre los sujetos con el espacio y otros sujetos.
Por lo tanto, en los imaginarios de la ciudad, no
es necesario estar inmerso en los significantes de
lo real urbano para poder interpretar sus correlatos de lo imaginario. Esta no dependencia del significante urbano posibilita que el correlato de la
ciudad se pueda ubicar a través de la palabra y la
imagen. Donde dicha imagen, no necesariamente,
tiene que ser una referencia a la realidad, al contrario, entre más simbolizada este, más se puede
ubicar el correlato de lo imaginario. De ahí que
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
dentro del imaginario de la ciudad es por medio de
las analogías como podemos conocer los lugares
sin haber estado en ellos. Donde lo descrito por
el imaginario urbano, pertenece a una realidad de
primer orden, significada por la materialidad de la
arquitectura de la ciudad. Mientras que los imaginarios de la ciudad pertenecen a la intersección
entre la realidad, lo irreal y la imaginación, cuyas
significaciones se simbolizan en la deriva sociohistórica de la ciudad como dispositivo.
De tal forma que este texto tiene como objetivo presentar, a manera de notas, una reflexión
sobre las relaciones entre la identidad simbólica y
los imaginarios de la ciudad. Para ello se explica
de forma general el símbolo y su relación con la
identidad colectiva y los imaginarios. Porque la
parte fundamental de las ciudades son sus sujetos
quienes la construyen tanto física como simbólica e imaginariamente. Cabe recordar lo dicho por
Deyan Sudjic (2017: 239), haciendo referencia a
aquellos modelos urbanos que no toman en cuenta a los sujetos, pues para él: “Una ciudad sin gente es una ciudad muerta. La multitud es un signo
esencial de la vida urbana. Una ciudad viviente
es la encarnación de la gente que la habita. Llenan sus calles y sus espacios públicos; penetran
en ella cada día, para encontrar lo que tiene que
ofrecerles la ciudad”. Entonces la ciudad no se
puede abordar como un ente ajeno al sujeto. La
ciudad es parte de la sustancia de sus habitantes
y por lo tanto es el símbolo vivo de la gente que
lo habita. Donde acontecimientos infames puedes afectar esa simbolización, pero siempre los
sujetos se vuelven a apropiar de su espacio y lo
introyectan como lugar. Son pequeñas insurrecciones ante urbanismos globales impositivos. Justo en estas pequeñas acciones es donde ubicamos
la importancia del estudio de los imaginarios de
la ciudad. Porque lo urbano se edifica desde una
simbolización de imaginarios ajenos a la identidad simbólica del lugar, pero las apropiaciones
del espacio se relacionan a los imaginarios de la
ciudad, que es, el que se presenta en las acciones
de los sujetos, por medio de sus correlatos que se
ubican en sus narrativas espaciales.
Entonces planteamos que si en el espacio urbano mutan sus significantes por el impacto que
tienen los acontecimientos violentos sobre su
significación a microescala, con mayor razón la
representación del espacio urbano muta con las
crisis urbanas, así como su vínculo con los imaginarios, pero estos, siempre guardan un vínculo
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

con su identidad simbólica. La cual se manifiesta
por medio de los correlatos que dotan de sentido
a la ciudad. Este trabajo explorará este fenómeno ejemplificándolo con la ciudad de Monterrey,
México. La cual tuvo una fuerte crisis urbana
producto de la perversa guerra contra el crimen
organizado. Lo que generó resignificaciones interesantes sobre su sentido de ciudad y otras más
perversas sobre la exclusión del Otro, que se observan en los proyectos urbanos postcrisis urbana en Monterrey: Pabellón M, Esfera Monterrey,
Distrito Tec y recientemente el proyecto Distrito Independencia con su interconexión San Pedro-Monterrey y la cruz más grande del mundo.
Proyectos ajenos a la identidad simbólica de la
ciudad y que representan el sentido del mercado
del suelo, lo que genera espacios de exclusión en
la ciudad, tanto físicos como simbólicos.

2. Identidad simbólica de la ciudad y
correlatos de lo imaginario.
Las ciudades desde su origen siempre ha tenido
una fuerte carga simbólica. Es más que eso, es un
símbolo que emerge del imaginario dominante de
cada época. Prueba de ello son los casos de las
ciudades chinas y la génesis de la ciudad occidental. Las cuales en su origen, presentaban una
serie de ritos dados por su cosmovisión para marcar un orden terrenal y separar el bien del mal.
Pues como menciona Steen Rasmussen (2014:
38): “Para los chinos, toda la práctica constructiva era, en realidad, ritual; y si no había unas
reglas establecidas para un caso determinado, había que consultar a los sacerdotes, a quienes se
consideraba en contacto intimo con las fuerzas de
la naturaleza”. Donde a su vez la figura del emperador era la que articulaba la distribución espacial de la ciudad como era el caso de Pekín. Ritos
que también era claves en la elección de sitios de
las primeras ciudades griegas, pues en ellas: “Se
trataba de construir una ciudad ideal que se observaba en el cielo, a través de la contemplación,
cum-templatio, o trazado de «recortes» cruzados
en el cielo; templum, temenós, tiene ese sentido:
lo demarcado, lo recortado” (Trías, 2005:23-24).
Donde el signo era el vuelo de las aves que podían
ser de bien agüero o de mal agüero, que se sabia a
partir de la inspección del hígado de las aves que
eran cazadas, donde: “Ese punto en el cual la caza
tenía lugar, constituía entonces el punto justo de101

�Aragón
finido como lugar de intersección y cruce” (Trías,
2005: 24). De tal forma que el punto de origen de
las primeras ciudades era claramente simbólico y
delimitaba el mundo como un signo del bien sobre el mal, pues como menciona Marcel Hénnaff:
Si la ciudad se presenta como un mundo, es primero porque se entiende como la expresión de
fuerzas que rehacen al mundo. La ciudad opone
al mundo producido al mundo anterior sentido como dador; este último era el lugar de una
alianza igualitaria y de una circulación sobre un
plano común de humanos y no-humanos. La ciudad instaura la separación escalonada de dioses
celestiales, hombres, deidades infernales; ella reconstruye de acuerdo a un nuevo esquema lo que
ha desecho; es un mundo porque lo construye y
porque es simple y sencillamente un nuevo mundo.” (Hénaff, 2014:21)
El mundo era el símbolo de la alianza entre
los humanos y sus dioses, lo que en la actualidad
se podría reinterpretar en la alianza entre el poder
económico y el político en las ciudades modernas.
Pero eso no genera sujetos pasivos, porque esa los
signos de esa nueva alianza son sus edificaciones,
pero de ellas emerge lo simbólico que se anuda
con lo imaginario, generando la ciudad. La ciudad como un símbolo de la libertad de los sujetos, ya que como nos dice Deyan Sudjic (2017:
12): “Un auténtica ciudad ofrece a sus ciudadanos la libertad de ser lo que quieren ser”. Donde
la ciudad es más allá de sus planes de desarrollo
y sus estadísticas para determinar crecimiento e
intervenciones del espacio. Eso corresponde al
urbanismo operacional que lo materializa y cosifica, pero es el sujeto quien lo transgrede y vuelve
suyo el espacio. Esos grados de libertad son dados por ese símbolo que es la ciudad y sus significaciones imaginarias que van mutando por medio
de acontecimientos que los marcan.
Ahora bien, es pertinente explicar como se da
esa relación del símbolo con la ciudad, para ello
se tiene que ubicar al símbolo en su vínculo con el
espacio, la identidad y la cultura, pues para Mauricio Beuchot (2007: 68): “[…] si en los pueblos
se puede hablar de una identidad cultural igual
de fuerte que una identidad biológica, también se
puede hablar de una identidad simbólica tan fuerte como la identidad cultural. Esta identidad está
configurada por símbolos que se comparten; estos símbolos congregan, unifica, dan pertenencia
a una sociedad; a veces no se comparten todos,
pero los que se comparten alcanzan a congregar,
102

más allá de lo geográfico-político, más allá de lo
histórico-social”. De tal forma que al hablar de la
ciudad como un símbolo, hacemos referencia a
esa función aglutinadora que permite la socialización del espacio. Lo que genera un sentido compartido sobre lo que es lo urbano presente en su
identidad simbólica. Ya que cualquier habitante,
de los aproximadamente 3,500 millones que viven en las ciudades, interpreta el sentido general
de la ciudad. En lo particular, se interpreta desde
su identidad simbólica, la cual es fundamental
para comprender la ciudad contemporánea como
lugar de los sujetos, porque: “El símbolo da identidad, una plural. Pero da la suficiente como para
que tengamos una claridad cultural. Estos signos
estructuran el imaginario social, es dimensión inconsciente por la que nos conectamos con nuestra
comunidad, que nos hace pertenecer a una colectividad o sociedad. Se forma como imaginario individual, pero a partir de lo social. Va a través de
la fantasía o la imaginación” (Beuchot, 2016: 56).
Entonces podemos hablar de dos niveles de simbolización de la ciudad contemporánea: la ciudad
global y la ciudad como lugar. Y así como hay
esos dos niveles, los imaginarios operan de forma
similar, donde se tiene ese imaginario colectivo y el
imaginario individual del que nos habla Beuchot.
Los cuales presentan sentidos generales similares,
pero en su significación denotan las particularidades de la identidad de simbólica de la ciudad.
El sentido de los lugares de la ciudad, producido por lo simbólico y lo imaginario, podría
parecer que genera una tensión entre lo global
y lo local. Esto en cuanto a la interpretación del
espacio urbano por parte de los sujetos, el cual
cada vez presenta más formas urbanas comunes.
Pero por medio de los correlatos fundacionales
de la ciudad moderna, es como se mantiene esa
identidad simbólica, que interpenetra los lugares
comunes de las ciudades globales en su significación. De esta forma, se puede disminuir la tensión entre los sentidos literales y simbólicos de
lo global y local, porque: “[…] en el imaginario
hay una tensión entre los dos lados: el de la literalidad y el de la alegoricidad-simbolicidad. El de
la literalidad tiende a quitar su simbolicidad a lo
imaginario y reducirlo a signo meramente arbitrario. El signo es meramente arbitrario, es artificial,
mientras que el símbolo tiene cierta parte de naturalidad; por eso ha de conservarse (o recuperarse)
es parte natural, que es precisamente la de imagen
[…] Hay que salvaguardar esa parte de imagen
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
de las cosas representadas que tiene el símbolo,
so pena de empobrecerlo demasiado” (Beuchot,
2008: 82). Donde ese literalidad es dada por el
urbanismo operacional y las edificaciones de discursos arquitectónicos globales, como se pueden
encontrar en cualquier desarrollo urbano integral
sustentable. Lo cuales en pos de un discurso de lo
sustentable imponen una narrativa espacial ajena
a la identidad simbólica de la ciudad. Buscando
instituir un imaginario de la ciudad que se necesita. Mientras que lo alegórico y lo simbólico hace
referencia a los modos de vida propios de la
ciudad, la cual produjo, produce y producirá los
correlatos que alimentan el correlato del imaginario fundacional
y su identidad simbólica.
Lo que media esa tensión y hace asimilable los
nuevos espacios urbanos.
Hemos estado hablando de manera recurrente
los correlatos ¿pero qué se entiende por estos? En
un texto anterior (Aragón, 2017) mencionaba que
en el correlatos y la información de la urdimbre de
significaciones se encuentra oculto el imaginario,
siendo un tipo especial de comunicación, la cual
interpenetra libremente en los sistemas sociales.
De ahí que el correlato es una forma simbólica en
donde podemos encontrar elementos del imaginario. De ahí que el correlato hare una referencia
correlacional al orden de lo imaginario, pues si lo
definimos en cuanto a su acepción del diccionario
de la lengua de la Real Academia Española, un
correlato es un: “Término que corresponde a otro
en una correlación”. Que en este caso son signos
y símbolos que emanan del magma del imaginario. Por lo cual el correlato es un tipo de signatura, pues estas, para Giorgo Agamben (2010: 57):
“[…] es aquello que, habitando en las cosas, hace
que los signos mudos de la creación hablen y se
vuelvan efectivos”. Donde es justo esa capacidad
de transmitir un sentido donde podemos percibir
las representaciones del imaginario, porque: “[…]
la signatura no expresa simplemente una relación
semiótica entre un signans y un signatum; más
bien es aquello que, insistiendo en esta relación
pero sin coincidir con ella, la desplaza y disloca
en otro ámbito, y al inserta en una nueva red de
relaciones pragmáticas y hermenéuticas” (Agamben, 2010: 53-54). Siendo el espacio de esas nuevas relaciones el centro de la intersección entro lo
real-el imaginario-lo simbólico que construyen la
realidad de la que contextualiza la identidad simbólica. De tal forma que los correlatos operan en
la parte ontológica de los imaginarios.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Los correlatos, en cuanto al imaginario urbano, emergen de los morfógenos y se manifiestan
en la alegoría. Respecto a los primeros, Adolfo
Narváez (2015: 160) nos dice: “[...] lo imaginario, que va hacia la construcción de morfógenos
por la vía corporal, y por esta vía transmuta la
energía de lo imaginario en emoción, que aporta
su fuerza y dimensiones al proceso de simbolización, que es en donde esta energía que puede ser
descrita en sí como un único movimiento, como
una potencia unitaria, se parte en polaridades
aparentemente opuestas y paradójicamente (para
la razón) unidas indisolublemente”. Esa energía,
en el caso del correlato, es la signatura presente
en la alegoria del espacio arquitectónico, la cual
para Eloy Méndez (2017: 38) en el caso de las
representaciones de las narrativas del miedo en
la ciudad, nos dice que: “[…] es evidencia visual.
En ella la fortaleza es desagregada en los emblemas de la vida segura, en la hipótesis de que es
el código base de representación del imaginario
urbano útil para resolver las formas visuales de la
narrativa del miedo”. Son los relatos de la seguridad materializados en elementos de protección
espacial. Que es justo en la narrativa donde encontramos las principales manifestaciones de los
correlatos de los imaginarios de la ciudad, pues
producen y cimentan esa identidad simbólica que
le da su particularidad.
Cabe recordar que la ciudad es un espacio de
lugares polisémicos por sus diversas formas de
vida que ahí convergen, pues como señala LLuís
Duch (2015: 19): “[…] la ciudad, toda ciudad,
como el mismo ser humano, es una coincidentia
oppositorum, una magnitud poliglota, que puede hablar y, de hecho, habla muchos lenguajes,
los cuales, cada uno a su manera, son eficientes
y competentes para expresar un aspecto de la
realidad urbana y/o antropológica, pero que permanecen mudos, inducen al mutismo y, a veces,
pasan a ser tergiversadores de la realidad cuando
se pretende aplicarlos a un ámbito, a una faceta
de la realidad del hombre o de la ciudad que no
les corresponde”. Por lo tanto la ciudad presentara realidades diversas producto de la interacción
de distintos sujetos. El querer imponer una narrativa sobre lo que debe de ser la ciudad solamente
la falsifica. Crea espacios urbanos sin identidad
simbólica, pues la impuesta no corresponde a los
sujetos que la habita. Esto resulta interesante en el
tema de los estudios de los imaginarios de la ciudad, pues están fuertemente ligados a la realidad
103

�Aragón
urbana. Por lo que es necesario primero ubicar el
contexto de la realidad para ir hacia la profundidad simbólica en busca del sentido. Las claves
para ello están en los correlatos. Los cuales también se transforman conforme la simbolización de
la realidad lo hace, pero siempre quedan vestigios
que permiten construir su genealogía. Pues esos
correlatos evolucionan recordando siempre el origen de esa ciudad. No un origen histórico, sino
simbólico que remite a la identidad dominante de
la ciudad.

3. El correlato de los imaginarios de
Monterrey.
Al inicio se hablaba de las crisis urbanas y cómo
estas impactan en el espacio físico, social y simbólico de la ciudad, así como en la resignificación de sus imaginarios tanto urbano como de
la ciudad. Los urbanos, en los elementos físicos
materializados por las alegorías de las narrativas
del miedo (Méndez, 2017). Los de la ciudad, en
los cambios de las dinámicas cotidianas y nuevas formas de simbolización y resignificación de
lugares. Se generan nuevas narrativas gatilladas
por los acontecimiento que generan improntas en
el espacio urbano. Entrando nuevas significaciones en los correlatos del imaginario, la cuales si
son demasiado abruptas generan mutaciones en la
identidad simbólica de la ciudad. Más si esa identidad es muy antigua o se ha debilitado por las
nuevas dinámicas y vocaciones, como por ejemplo pasar de una ciudad comercial medieval a una
del turismo en la actualidad. En casos en los que
la identidad simbólica se fraguo en épocas de inicios de la modernidad, esta se mantiene como un
correlato fuerte que le da cohesión. Este el caso
de la ciudad de Monterrey, que inicia su consolidación como ciudad a finales del XIX. Donde
la consolidación como ciudad es lo que marca su
principal correlato del imaginario fundacional.
En una guía de turistas sobre México, que encontré en una cafetería hace unos años, mencionaba sobre Monterrey, más o menos lo siguiente:
“Ciudad del norte de México que puede ser puerta de entrada para quien visita por primera vez
México, lugar donde encontraras muchos centros
nocturnos y lugares de cocina internacional”. Parte del argumento se basaba en la característica de
hibridación que presenta Monterrey, pues es una
ciudad que se ha desarrollado más al estilo gringo
104

que el del centro del país, por su relativa cercanía con la frontera (240 kilómetros aproximadamente). Además que su ubicación geográfica,
hace que sus principales referentes cultural sean
los del EEUU y estados vecinos del norte, y no,
los del sur de México. Pues es una ciudad relativamente joven que se consolida en el siglo XX
por el desarrollo de la industria del acero, vidrio,
cemento y cerveza. De ahí que su imaginario fundante moderno se vincule con la industria. Es una
ciudad industrial que ha construido una identidad
simbólica ligada al esfuerzo y el trabajo como
símbolo que lo aglutina. Lo anterior dota de sentido a otra característica del espacio simbólico, en
cuanto a su relación con el patrimonio, pues en su
centro urbano, núcleo de la ciudad, se derrumbaron
los antiguos caseríos a inicios de la década de los
ochenta del siglo pasado, y sobre ello se construyó
lo que se conoce como la Macroplaza. La cual en
su extremo sur se ubica el Palacio Municipal y en
su extremo norte el Palacio de Gobierno del Estado
de Nuevo León (hoy convertido en museo).
Parte de ese imaginario dominante del trabajo
tiene sus raíces en el mito fundacional del ciudad,
porque el norte de México, se característica por
un predomino territorial de las zonas áridas. Lo
que hizo que los grupos originarios que las habitaban fueran predominantemente nómadas, aunque aquí hay que señalar que la ciudad de Monterrey presentaba un bosque de galería y matorrales
altos, pero el resto, la mayor parte de la superficie
del Nuevo León, sí predominan los ecosistemas
áridos. De ahí que el discurso en el cual se ha
construido la ciudad Monterrey se da en función
del esfuerzo y del dominio sobre la naturaleza. El
cual transmuto y resignifico en el del trabajo, con
la entrada de la industria como articuladora y estructuradora de la ciudad moderna. De ahí que se
pueda plantear la hipótesis que por medio de estos imaginarios fundantes, es como las ciudades
adquieren su identidad y les permiten simbolizar,
significar y resignificar, fenómenos que se le presentan como contingentes. Además, la forma en
la que es representado el espacio de la ciudad y
sus narrativas inherentes tiene en ese imaginario
fundante moderno. Una manifestación de símbolos específicos presentes en las etiquetas dadas a
las ciudades como industriales, turísticas, patrimoniales, del conocimiento, entre otras. Esto en
cuanto a su función contemporánea, no tanto en
su origen fundacional y creacional, sino en su
construcción de la ciudad moderna. El mito funContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
dacional corresponde a otra forma de significación que se transforma con el tiempo y el desarrollo de las actividades dominantes de las ciudades.
Es este imaginario del trabajo el que ha dotado
de su identidad simbólica a la ciudad de Monterrey en las últimas décadas. Imaginario moderno
que podría ubicar su institución con la apertura
de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
en 1900, la cual cerró sus puertas en 1986. Dos
años después de su cierre, en el terreno donde se
ubicaba, se creó el Parque Fundidora. Parque que
es detonante, de un megaproyecto urbano, que lo
une con la Macroplaza por medio el río artificial
del Paseo Santa Lucia en el 2007. Aquí se podría
ubicar la resignificación del imaginario del trabajo en uno del conocimiento. Pues justo en ese
año, la propuesta del gobierno en turno, era volver Monterrey una ciudad del conocimiento. Para
ello se invirtió en infraestructura que permitiera
lograr dicho objetivo, como son el crecimiento de
sus universidades publicas y privadas, la creación
del Parque de Investigación e Innovación Tecnológica y la organización del evento que marcaría
esa tercera refundación de ciudad: El Foro Internacional de las Culturas. Pero este imaginario no
se alcanzo a instituir, ya que fue interrumpido por
un hecho que creo una crisis de la ciudad en Monterrey. Este hecho fue una serie de acontecimientos relacionados con la lucha por la plaza entre
carteles rivales, lo cual en un principio se negaba
y se vinculada al Otro. Donde el malo, el narco,
el secuestrador, no eran la ciudad, su origen era
otros lugares como Tamaulipas o del sur de México, pero nunca de ahí. Hasta que llegaron los Zetas y reclutaron a jóvenes de barriadas populares,
lo que origino un imaginario del miedo.
El acontecimiento nefasto que instituyo este
imaginario del miedo, más que los colgados en
pasos a desnivel o los narcobloqueos de avenidas principales, fue el atentado al Casino Royal
en 2011 donde fallecieron 52 personas, la mayoría adultos mayores. Imaginario que modificó las
dinámicas urbanas de la ciudad, ante el Real de
la violencia que ya no encontraba formas de negación, pues la ciudad había dejado de ser una
de las más importantes en vida nocturna, como
era catalogada en esa guía de turistas para extranjeros. Se volvió un referente de la cruel guerra
contra el crimen organizado que desato el gobierno federal y acarreó decenas de miles muertos y
desaparecidos por todo el país. En los últimos
dos años, la ciudad poco a poco ha ido adquirienContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

do su normalidad de años previos a esos nefastos
acontecimientos y, como toda ciudad que quiera
materializar su éxito (en este caso resiliencia ante
la violencia), se construyeron grandes obras arquitectónicas. Una de ellas en un zona deprimida
del centro de la ciudad, la segunda a las afueras
de la ciudad en una de zonas de alta plusvalía por
sus externalidades ambientales. La primera es
una edificio de 200 metros con una semiesfera
que funciona como centro de espectáculos llamado Pabellón M de Landa Arquitectos, con una
clara alegoría fálica en pleno centro urbano de la
ciudad. El otro es el desarrollo Esfera Monterrey,
donde se cuenta con un diseño de Zaha Hadid
Architects. Aquí podríamos ubicar un nuevo imaginario probablemente ligado a la resiliencia que
aún no se instituye, pero obtiene su correlato principal del imaginario fundante de la ciudad moderna que es el del trabajo y cómo por medio de
este, se ha vencido a la adversidad y el clima de
ciudad insegura creado por la guerra del crimen
organizado. Pero estos dos últimos imaginarios
son ajenos a los imaginarios de la ciudad de sus
habitantes. Corresponden a una narrativa externa
de una lógica de imposición comercial sobre la
producción del espacio urbano. No se articulan ni
reflejan la identidad simbólica de Monterrey.
Ahora bien, respectó a esto último, abordemos
un poco más el caso del Pabellón M, por su clara
alegoría que refuerza la identidad simbólica del
espacio, para ello veamos su descripción de la
Wikipedia sobre el proyecto arquitectónico. Donde se menciona lo siguiente:
[…]Actualmente el Pabellón M es un icono del
centro de Monterrey, tras ser el primer edificio
en superar los 200 metros de altura en este punto céntrico de la ciudad. En enero de 2015 fue
el edificio más alto del Área Metropolitana y del
estado de Nuevo León, meses después ocupó el
segundo lugar en altura tras ser rebasado por la
Torre KOI, en San Pedro Garza García, la cual
actualmente es la torre más alta de México; y se
espera que ocupe el 4º lugar después de la Torre 3 del Metropolitan Center (San Pedro Garza
García) y la Torre T.OP (Monterrey). En octubre
de 2015 fue inaugurado el Centro de Negocios y
la Torre, y en junio de 2016 quedó concluida la
construcción del Auditorio. El edificio esta ubicado en una de las principales avenidas de la Ciudad, la Avenida Constitución.
El edificio fue diseñado por el arquitecto
Agustín Landa Vértiz para impulsar la regenera105

�Aragón
ción del Centro, ya que en los últimos años esta
parte careció de inversión y desarrollo mobiliario. Lo notable del complejo es la Torre debido
a su altura y el Auditorio por su forma de elipse
que tiene una capacidad de hasta 4,500 personas.
El propósito del proyecto fue el desarrollo de un
complejo para albergar oficinas o negocios con
un Hotel y Centro de Convenciones para atraer
de nuevo allí nuevas de inversiones.
Antes de su construcción se esperaba que
contara con solo 182 metros de altura. Pero con
el paso del tiempo sufrió diversas modificaciones hasta llegar a los 214 metros. Antes de sus
construcción hubo diferentes proyectos entre esos
estaba la construcción de dos torres, pero luego
fue desechada y modificado al de ahora. Actualmente cuenta con 50 plantas, las primeras once
alberga el Hotel Fiesta Americana calificado con
5 estrellas, el resto son de las oficinas y en lo más
alto de la torre hay un helipuerto. Originalmente
se esperaba que la construcción de este complejo
terminara en diciembre de 2013 e iniciará operaciones en el año 2014. (Pabellón M, s.f.).
Se usa la entrada de Wikipedia, porque esta
opera como una gran fuente de imaginarios modernos, por medio de los correlatos que se observan en sus descripciones. En este caso, presenta varios correlatos del imaginario de la ciudad
moderna: grandes proyectos arquitectónicos que
dotan de una significación de progreso a las ciudades; la regeneración del entorno urbano como
consecuencia de la edificación; el aumento de la
plusvalía de la zona por esa regeneración urbana
por medio de la gentrificación de las áreas centrales de ciudades. Correlatos que se han vuelto
lugares comunes, en todas las ciudades del mundo, constituyendo la narrativa hegemónica de lo
urbano. Esos correlatos se materializan tanto en
la Ciudad Genérica como en la Ciudad Museo,
encontrando aquí sus similitudes, pero que siguen
operando bajo esa diferenciación del Otro, pues,
por lo menos en el caso de Monterrey, donde se
llevo a cabo el proyecto era una zona donde se
encontraba un mercado municipal, había tugurios
y migrantes. Es decir: un lugar del Otro.
Bien cabe preguntarse: ¿Esa es la mejor forma
de afrontar una crisis urbana como la que se vivió
en Monterrey en la peor época de los acontecimientos nefastos de la violencia? ¿Seguir borrando al otro, negándolo o volviéndolo el que trae el
mal sigue siendo la mejor apuesta para hacer y
convivir la ciudad? La respuesta no la tenemos,
106

pero sí pensar posibilidades que entender y conocer al Otro. Pues por medio del interpretar al Otro
es como la ciudad real podrá volverse un símbolo
que aglutine e invite al dialogo multicultural comprendiendo su individualidad en un sentido ético
de una ciudad ideal, que genere una identidad
simbólica que incluya, aunque el sentido siniestro
de la ciudad siempre fue lo contrario. Y en el caso
de la ciudad de Monterrey, los grandes proyectos
urbanos siguen siendo una de forma de expulsión
de la parte negada de la ciudad. Prueba de ello
es el discurso que se ha generado con el proyecto que busca conectar a uno de los municipios
mas ricos de México con la capital del Estado así
como construir una enorme cruz dentro del llamado Distrito Independencia. Conexión por medio
de una enorme vialidad que atravesaría gran parte
de una de las colonias fundacionales del Monterrey moderno: la colonia Independencia. Colonia
de origen migrante con más de 100 años de antigüedad y que es de los pocos barrios viejos que
perduran y resisten al avance de los megraproyectos urbanos que desplazan a los barrios como
lo fue el Distrito Tec. Curiosamente el correlato
del trabajo es lo que estructura el imaginario de la
ciudad de Monterrey, pero a su vez desplaza a sus
barrios obreros que fueron pieza fundamental en
la consolidación de la ciudad y donde se ubica el
núcleo de la identidad simbólica de la ciudad.

4. Conclusión.
Este recorrido general sobre Monterrey, adquiere sentido porque al escribir sobre la ciudad
siempre se tiene el tipo ideal de una. Que principalmente se construye desde la ciudad donde uno
ha vivido la mayor parte del tiempo y, a la cual,
se le agregan elementos de otras en las que se
ha vivido temporalmente o visitado física o simbólicamente por la literatura o el cine. Es a partir de esta encrucijada de dos formas simbólicas:
la real-vivida y la simbólica-imaginaria como se
construye esa ciudad metafórica que es el núcleo
central de los estudios de los imaginarios de la
ciudad. Al vincular la ciudad con lo simbólico,
esta refiere y dota de sentido a las distintas realidades que ahí convergen resaltando su identidad
simbólica. Con lo que podemos obtener elementos
importantes para el estudio de sus formas de vida
e imaginarios por medio de la identificación de
sus correlatos. De tal forma que en la construcción
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
simbólica de la ciudad entran en juego el sonido, el
lenguaje y las imágenes, los cuales acoplan la comunicación del imaginario de la ciudad por medio
de sus significaciones que producen sus narrativas.
Cabe bien poner atención a lo dicho por Olivier Mongin (2006:25), pues para él: “La nueva
cultura urbana no puede ser solamente patrimonial, artística, arquitectónica; exige que el espacio adquiera una forma política y encuentre una
coherencia que le permita defenderse de la desintegración de lo urbano”. De ahí la importancia de
reencontrar la identidad simbólica de cada ciudad
por medio de la interpretación de los correlatos
de su imaginario fundante, en el cual se presentan
los elementos simbólicos que la congregan y dotan de sentido. Además de que permite proteger
los lugares de la forma perversa del urbanismo
que busca generar lugares comunes en todas las
ciudades, lo cuales son carentes de una identidad
simbólica, generando ese espacio basura de la
ciudad genérica, del cual nos habla Rem Koolhass (2014: 75-76), que es: “[…] un ámbito de
orden fingido y simulado, un reino de transformación morfológica. Su configuración especifica es
tan fortuita como la geometría del copo de nieve.
Los trazados implican una repetición o, en última
instancia, unas reglas descifrables; el “espacio
basura” está más allá de la medida, más allá del
código. Como no puede captarse, el “espacio basura” no puede recordarse [también] no pretende
crear perfección, solo interés. Sus geometrías no
son imaginables sino solo realizables”. Y es justo
esta descripción del espacio basura la que mejor
representa esos grandes proyectos postcrisis urbana que ocurren en Monterrey. Proyectos que
no generan lugares, que no se insertan en el código de la identidad simbólica, mucho menos en
el imaginario de la ciudad. Tan solo materializan
un imaginario urbano global ligado a la puesta en
valor comercial del suelo urbano.
De tal forma, ya para concluir, es importante
ubicar los correlatos de los imaginarios de la ciudad, porque ellos nos dan los principales símbolos
con los cuales se dota de sentido al espacio urbano por parte de tus habitantes. Aunque se quieran
imponer nuevas signos urbanos para simbolizar
al espacio, estos al carecer de un vínculo con el
imaginario de ciudad, tan solo generaran espacios
basura. Cabe recordar que lo que permiten que se
sobrelleven las crisis urbanas es la identidad simbólica de la ciudad. El querer sacar ventaja de esas
crisis tan solo se inserta en una lógica de los flujos
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

que destruye los lugares. La ciudad es un fenómeno
social que evoluciona y transmuta conforme la sociedad lo hace, pero siempre esta latente el imaginario que lo detona y significa como un lugar para su
gente. Frente a la urbe de los políticos y desarrolladores se encuentra la ciudad con toda su riqueza de
símbolos, imaginarios y formas de vida. Todos ellos
compartidos por medio de sus correlatos.

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107

�A theoretical and methodological essay on the concept
of vulnerability.
Un ensayo teórico y metodológico sobre el concepto de vulnerabilidad.
Recibido: enero/2018
Aceptado: agosto/2018

Antonio Palacios García1
Pablo Mateos2
Carmen Hidalgo Giralt3

Abstract

Resumen

This paper presents a bibliographical review on
the concept and methods of identifying vulnerability in urban areas. From systematic bibliographic
searches, the main concepts that orbit around vulnerability are defined, as well as their concretion
around the most disadvantaged groups or groups
such as women, children, the elderly or immigrants. Subsequently, the causes that are usually
presented to explain the phenomenon and its different variants or typologies, environmental, social,
economic, residential or subjective, are analyzed.
In addition, it also outlines the main methods that,
from variables and indices, have been formulated to try to measure and visualize socio-spatial
inequalities in a multidimensional way. Finally,
geodemographic analysis is presented as another
approach to the analysis of socio-spatial differentiation from Sociology and Urban geography.

Este trabajo presenta una revisión bibliográfica
sobre el concepto y los métodos de identificación de la vulnerabilidad en ámbitos urbanos. A
partir de búsquedas bibliográficas sistemáticas se
definen los principales conceptos que orbitan en
torno a la vulnerabilidad, así como de su concreción en torno a los grupos o colectivos más desfavorecidos como mujeres, niños, ancianos o inmigrantes. Posteriormente se analizan las causas
que habitualmente se han planteado para explicar
el fenómeno y sus diferentes variantes o tipologías, ambiental, social, económica, residencial o
subjetiva. Además, también se esbozan los principales métodos que, a partir de variables e índices,
se han formulado para tratar de medir y visualizar las desigualdades socio-espaciales de manera
multidimensional. Finalmente, se presenta el análisis geodemográfico como otro acercamiento al
análisis de la diferenciación socio-espacial desde
la Sociología y la Geografía urbana.

Keywords:

Vulnerability; Social vulnerability; Social vulnerability index.

Palabras Clave:

Vulnerabilidad; Vulnerabilidad social; Índice de
vulnerabilidad social.

1

Departamento de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), España. Doctor en geografía antonio.palacios@uam.es
Pablo Mateos. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), México. Doctor en Geografía por
la University of London. pmateos@ciesas.edu.mx
3
Carmen Hidalgo. Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), España. Doctora en Geografía por la Universidad Autónoma de
Madrid. mariacarmen.hidalgo@udima.es
2

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

109

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt

1. Introduction.
Within the field of social sciences, research into
urban inequalities goes back several centuries.
Geographic, sociological and economic studies
have inquired into urban segregation and its different dimensions, along social, economic, educational and racial lines. The majority of these contributions depart from the idea that there
exist differences in the social composition of the
population, but that these do not presuppose an
element of variation in regards to the impacts generated by environmental decline or economic
inequalities. Still, in the last decades a different
focus on studies about socio-spatial differentiation in cities seems to have gained importance.
Since the 1980s up until today, new avenues have
opened up that accentuate how differences in social composition and spatial distribution of populations may be reflected in unequal behaviors
towards environmental and social issues.
Consequentially, scientific literature has produced new concepts such as environmental justice,
social disadvantagement or social vulnerability,
which focus precisely on how unequally distributed populations with differing socio-economic
characteristics have been unequally affected by
environmental, economic and social changes. In
other words, there is greater recognition of the heterogeneity of populations in relation to the impact
of environmental change, as well as in relation to
social, urban, economic and demographic issues.
While concepts such as exclusion and poverty
are both considered vulnerabilities, it is important
to differentiate between the two, even though at
times they might reinforce one another. The idea
of vulnerability itself is much broader and affects
a potentially much larger part of the population
(Morrone et al., 2011). In economic terms the
poor are evidently more vulnerable, but the fact
that we speak here of dynamic concepts does not
imply that they are always necessarily related to
one another. As such, this paper places emphasis
on the social aspect of vulnerability, which is centered on the dynamics of socio-spatial structures
and processes, and how these affect disadvantaged individuals and groups in their daily lives
(Sánchez and Egea, 2011). As the previous report
about human development recognizes, human vulnerability is by no means a new issue; however, it
has become more palpable in recent decades as a
110

result of physical factors such as climate change
and human factors such as financial instability. In
fact, since 2008 there has been a growth deceleration of the Human Development Index (UN) and
its three components in most world regions.
This paper presents a bibliographic review
of the concept and measurement of vulnerability towards environmental and social dangers in
urban contexts. Departing from theoretical and
empirical approximations selected from existing literature, this paper will define the concept
and causes at the root of vulnerability in order to
sketch the main variables and indicators used to
measure and visualize socio-spatial indicators in
a multidimensional way.

2. Objective and methodology.
The main objective of this work is to present a
bibliographic review about the concept and methodology to identify vulnerability in urban areas.
For the purpose of this study, this paper has relied
on systematic bibliographic searches in the field
of vulnerability. It has drawn upon the most relevant academic databases (ISI Web of Knowledge, Google Scholar and Dialnet), chronologically
scanning and organizing works starting from the
year 2000 until nowadays. The analysis has focused on those works that either are of a theoretical
nature and as such were useful in the discussion of
the past and current evolution, or that present a spatial analysis of vulnerability disaggregated at the intra-urban and intra-regional level, and as such are at
the basis of future development of indicators.

3. About the concept.
Vulnerability in and of itself is a multidimensional and multifaceted concept (Alguacil et al.,
2014; Mateos, 2013) for which there exists no
consensual definition or measurement (Sánchez
and Egea, 2011). From a purely etymological
perspective the term eludes physical, economic,
political or social susceptibility, the possibility
of a population being affected by an external and
destabilizing (human or natural) issue or phenomenon (Cardona, 2003), which in the case of
being left unmediated could escalate in more critical situations of disadvantagement, poverty or
exclusion. The latter part of this definition could
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
well be supported by the increase of threats and
risks, or by the debilitation of mechanisms that
tackle these (Alguacil et al., 2014). From another
perspective, the term also refers to the “incapacity of individuals, organizations and societies to
bear the adverse impacts derived from exposure
to multiple stressors” (Warner, 2007:14). Decidedly, the exposure to risks of varying nature, the
mechanisms and resources used to confront them
(Morrone et al., 2011; CEPAL, 2002), as well as
the capacity of society to respond and adapt to
them (Coy, 2010) are all linked. In addition, as
other authors (Sánchez and Egea, 2011) have already pointed out, vulnerability can also be understood as a negative state in the case of being
incapacitated or as a state of empowerment in the
case of a capacity to confront risks. It is evident
that this has an enormous influence on implemented social strategies and policies.
This being said, it is important to keep in
mind that analyzing social inequalities in whichever possible context inevitably alludes to
personal issues related to the individuals living
there. In other words, vulnerability, just like any
other phenomenon of this nature, has a clear social component; that is to say, it does not affect
all populations -be they individuals, households,
groups or societies- the same, but it is an internal
factor corresponding to the susceptibility or predisposition to suffer harm (Cardona, 2003). More
precisely, vulnerability is exactly the incapacity
or difficulty that individuals or groups experience
facing a threat or risk, as well as the potential inability to recover from them (Egea et al., 2009). As
professor Ricardo Méndez (2015:11) points out,
vulnerability is also a social construct that may
be conditioned by ideologies (such as neoliberalism), and which may increase the susceptibility of certain localized groups who have a harder
time confronting difficult situations.
Due to the aforementioned lack of consensus,
there are a significant number of additional works
that attempt to define the term and cite the causes
of vulnerability from a variety of perspectives. In
this sense, Cutter et al. (2003) suggest that vulnerability helps to identify the presence or absence
of certain characteristics of communities or individuals that make them capable of preventing,
responding to, or recovering from environmental
dangers. It determines the impact and potential
losses of such dangers in a concrete community
(Kuhlicke et al.,2011).
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Echoing this, Eakin y Luers (2006) combine
various definitions of vulnerability and propose
that the term really comprises three factors: first,
the exposure to risk or the vulnerability of a population towards environmental risks; second, the
sensitivity of a system to stress. In the words of
Alguacil (2006), this would be the perception of
insecurity and fear of a decrease in social mobility or a concrete worsening of the living circumstances of a population. And, finally, the capacity
or ability of such a system to withstand or absorb
(or to respond to or confront) the impact of those stressors. This is what some authors, departing
from the literature on ecology, define as resiliency
or the capacity for resistance. Or, ultimately, the
ability of a community to respond to, confront,
recover from or adapt to certain dangers (Cutter
et al., 2003). This capacity to adapt can be improved or complicated depending on the environment and strategies, which should not necessarily
be read as mere acquiescence, but more so as a
capacity to understand the new context and act
accordingly (Méndez, 2015). It also addresses a
question that could be seen from the individual
as well as the collective perspective, given that,
in essence, resiliency “tries to guarantee that the
State, the community and global institutions work
towards empowering and protecting the people”
(PNUD, 2014:5). The latter would explain the
existence of prejudices against certain groups of
the population, especially minorities.
According to Sherrieb et al. (2010), this capacity would vary in function of the level of economic development, the strengthening of social
capital, tangible information and communication
(for example, legislation) as well as intangible
(traditions) and, lastly, the ability or individual
and collective aptitude across established social
networks. Hence, the unequal response on behalf
of more or less homogenous communities in the
face of similar environmental or social dangers
or disasters. Furthermore, in relation to resiliency, Gauto (2010:241) points out the importance
of it not just a being matter of confronting threats,
but also of the capacity to overcome them and
come out stronger. This is what the literature calls
“assets.” For the OECD members, Morrone et al.
(2011) groups assets into four categories: economic
capital (the total financial and fixed capital, such as
homes, savings accounts, insurance, housing, investments, etc.); human capital (level of education
and skills applicable to the labor market, health,
111

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
personal traits such as adaptability or perseverance); social capital (at the family or individual level
these would be the social networks or personal relationships); and collective or public assets, which
refer to the social support mechanisms and public
services, such as public health services, education,
housing or unemployment benefits.
No less certain, as Mateos (2013) points out
based on previous social and economic studies,
is that social vulnerability is not a phenomenon
that comes about suddenly: it is a dynamic process that is influenced by diverse factors such as
the unequal distribution of resources, the action
or inaction of individuals, or historic patterns of
social domination or marginalization. In fact, the
most persistent and recurring kind of vulnerability, in addition to revealing the shortcomings of
public policy and its institutions, stems from long
traditions of historic exclusion, cultural practice
and social norms. Understood as such, it would
be interesting to focus on the fragility of individuals (Bertoux y González, 2015) in more sensitive or vulnerable groups (Thomas, 2013:80),
which could be even more telling if possible.
So whom are we talking about? Morrone et al.
(2011) suggest in their study that the vulnerable
are those who are in need of the so-called assets
necessary to confront negative events (a decrease
of income, unemployment or sickness). This implies that we are all vulnerable to a certain degree
-a fact that is often overlooked- depending on our
own limitations and given that, we find ourselves
susceptible a diversity of risks throughout our life
(Sánchez et al., 2012:57). Regardless, the United
Nations outlines three major types of vulnerable groups. First, there are the poor and socially
excluded, informal workers, who are especially
vulnerable to economic and health crises. Second,
they consider women (due to their often unfavorable position in many developing societies and
countries, as Coy (2010) argues), migrants, disabled persons, minorities and youths. These groups
are particularly vulnerable to natural and social disasters, as a result of their geographic location, position within society, or stage in life. Lastly, there
are entire communities and regions in the midst of
conflict or civil unrest whose situation is worsened
as the result of social disintegration, unresponsive
institutions or ineffective government.
The second group also comprises children
and seniors, given that they face additional difficulties to escape or confront certain risks and,
112

as a result, suffer greater consequences such an
increased health risks due to exposure to contaminants. These two particular groups have been
the focus of a number of interesting studies, such
as these by Bello (2013) about senior citizens in
Havana, Cuba, or by Sánchez (2009) about the
aging of the population in Granada. Along the
same lines there is the sizeable study about social
vulnerability by Sánchez and Egea (2011), which
also focus on the causes and consequences of
old-age vulnerability. Significantly, fewer works
have been dedicated to the study of exclusively
children. Among the notable ones are those by a
group of scholars at the Pontifical University of
Comillas, headed by professor Lázaro (Lázaro,
2014; Lázaro and Mora, 2012). Almost all of the
works analyzed refer to the problems stemming
from early exposure to risk, such as children who
grew up in poverty, and which are associated with
a higher probability of future problems (Young,
2014), be it less apparent in the case of the most
developed countries (Wachs and Rahman, 2013).

4. About the cases.
But what is behind vulnerability? And what causes and factors play into it? The range of definitions discussed earlier equally reveals the variety
of causes that might underlie the concept. In order
to understand such a complex phenomenon, it is
necessary to consult studies that inquire into the
causes that generate vulnerability. This, in turn,
may strengthen the ability of individuals to confront and recover from environmental and social
impacts (Mateos, 2013), keeping in mind that
situation of conditions of individuals and households must be interpreted within the proper context and chronological development (Holand and
Lujala, 2013; Coy, 2010). To be precise, vulnerability is a phenomenon that changes over the course of one’s life, as is apparent when considering
certain groups such as children, youngsters, or the
elderly, who are faced with particular threats that
require specific responses either in the early stages
of life or at the retirement (PNUD, 2014).
Adhering to the issues discussed earlier, vulnerability is intimately linked to risks and threats,
which would be considered the origins of the cause, and which do not tend to be perceived until
the effects are manifested. From the literature,
emerge two different hazard typologies: those haContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
zards of a natural character and those of a human
character. The first can be considered to be of a
strictly environmental nature, while the second
are related more closely to the social sciences and
are thus considered to be of a social nature. The
social hazards are less well defined and would be
linked more closely to specific populations that
are more sensitive to its impacts; they can be divided into two types (Egea et al., 2008). First,
there are urban risks or threats, such as insufficient accessibility, speculative market pressures,
deterioration of the built environment, or the
disappearance of landmarks due to large infrastructural interventions. Second, cities are faced
with risks and threats of a social nature as well,
such as social restructuring, criminal activity,
migratory populations, insufficient institutional
intervention, changing socioeconomic composition, housing inadequacies, the composition of
households, the lack of opportunity, or even the
perception of space. In relationship to the latter,
Sánchez et al. (2012) even suggest that in many
cases, social risks are related to the social impacts
created by threat from a natural perspective, leaving aside the risks that are derived from strictly
economic and social characteristics of the population, as well as existing inequalities.
Related to this point, it is also necessary to
consider the importance of the historical, political and social context. For example, the different
degrees of severity of the current metropolitan
crisis in Spain are the result of vulnerability generated by its prior trajectory (Méndez, 2015).
In addition, it is also necessary to consider other
aspects such as the frequency, intensity, and degree of exposure of a group to the phenomenon
in question. There is some consensus in the literature as to the most significant factors of social
vulnerability. These would be the lack of access
to financial, labor and knowledge resources, the
disintegration of support mechanisms (public or
family-bases), crime, poor health, the specific
characteristics of vulnerable demographic groups
(gender, age, level of education, ethnicity, etc.),
the low quality of housing, shortages in resources
and equipment, inequities embedded within the
system itself, as well as the low level of social capital. In relation to this, Couch and Coles (2011)
argue that environmental hazards such as natural
disasters or extreme weather exert a strong pressure, generating a “culture of distress”, internal
communal conflict and interference of external
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

government agencies that ultimately undermine
the capacity of residents to respond.
All these causes confirm the diverse nature
of risks, which explains why human vulnerability might be studied from so many different
perspectives: each with its own focus, definition
and methodology depending on the nature of the
risk (Morrone et al., 2011:6). As a result, different types of vulnerability, attributed to a variety
of causes, have been derived. In particular, there
are three common classifications of vulnerability:
social or social-demographic; economic or socio-economic; and environmental or biophysical.
In the latter category, numerous contributions since the 1980s have focused on natural disasters and
resulting food shortages, as has been reviewed in
the work of Campos-Vargas et al. (2015) as well,which interestingly employs the term socionatural risks to denote the duality of vulnerability
with natural origins yet social effects. Hence why
in many cases social vulnerability in the face of
natural disaster (Thomas, 2013), in a broader sense, is used to describe all the factors that determine the outcome of a natural disaster (Brooks,
2003). Following this logic, Ruiz (2012:18) departs from an analysis of diverse definitions and
suggests three principal focuses from an environmental perspective. On one level, vulnerability is
interpreted as the exposure to natural hazards. On
another, it is understood as a physical characteristic of the landscape, dependent on the type of risk
or hazard. And, lastly, it can also be conceived as
a social component. In addition, other contributions, focused on environmental risks such as sea
level rise, air pollution, soil erosion or the loss of
biodiversity have followed. Currently, scholarship
has focused increasingly on this hazards associated with climate change as well, which contribute
to an increase in vulnerability. Related to the increased natural threats are numerous studies that,
among others, have cited the Intergovernmental
Panel on Climate Change (IPCC, 2011), which
dedicates significant resources to the study of vulnerability and has been the germinator of a specific group of scholars that study its impacts. Even
though the work by Brooks (2003) has been the
main reference in terms of the risks and adaptive
strategies related to climate change, other authors
such as Denton (2002) and Lampis (2013) have
contributed to the discourse as well from a theoretical perspective, while authors such as Bertoux
and González (2015), Córdova and Romo (2015),
113

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
Adger (1999) or Huang et al. (2005) have contributed from an applied perspective, respectively
focused on the metropolitan area of Guadalajara,
Mexico, the Mexican State of Coahuila, the Vietnamese coast, and Western Canada.
Domínguez et al. (2009) indicate that social
or socio-demographic vulnerability is typical of
urban areas whose inhabitants are at a disadvantage in terms of labor or access to goods and services. In the same vein, Sánchez and Egea (2011)
point out that this is linked to certain variables
that allow the identification of groups vulnerable
to certain risks, such as aging of the population;
declining birth rates and fertility; labor incorporation of women or family changes, which could
add to the complexity of household structures and
present a greater degree of vulnerability to the
weakening of social and family support networks; and the arrival of foreign immigrants, which
could lead to social exclusion and marginalization (Alguacil et al., 2014). In line with the above,
Warner (2007) argues that this modality of vulnerability is generated from the interaction of social
forces, capable of reducing or solving it through
interventions and multiple stress factors that, if
maintained, will reinforce it. Although Brooks
(2003) specifically refers to risks linked to climate change, he argues that the nature of social vulnerability will depend on the very nature of the
hazard to which the space or group in question
is exposed. And, even though social vulnerability
does not depend on the intensity of the natural
risk per se, certain properties or characteristics
do contribute to higher vulnerability. This is precisely what differentiates this modality of social
vulnerability from biophysics, which is indeed a
function of the frequency and severity, a function
of the probability of occurrence of a certain type of
risk. In any case, the intense relationship between
the two types of vulnerability raised so far seems
evident. Hence, some authors incorporate the concept of socio-environmental vulnerability (Moreno
et al., 2016), to refer to the vulnerability of certain
population groups to environmental conditions.
For its purposes, the United Nations narrowly
interprets economic or socio-economic vulnerability as having a low and irregular income, and
uses it to characterize the least developed countries with a low level of human development and
a high rate of structural economic vulnerability.
This modality of vulnerability is analyzed by Coy
(2010) for the case of the Latin American coun114

tries in recent years. The results show an intense
relationship with the incorporation of the area
into global economic circuits, the turbulence of
the international market, the continuous lack of
distribution of wealth, and the application of neoliberal policies. All of this has led to a growing
vulnerability of large, marginalized sections of
society, characterized by growing precariousness of living standards, in rural and especially
in urban areas. This being the case, it is important
to understand that vulnerability as not unique to
developing countries. Nothing is further from the
truth. As the United Nations acknowledges, the
slow recovery following the global economic crisis
in some developed economies is causing unacceptable levels of insecurity and vulnerability among
populations, marked by high unemployment, low
levels of education, decrease of disposable income
and a reduction of the social safety net.
Morrone et al. (2011) argue that although the
ownership of economic assets (money, savings,
housing, etc.) is not sufficient to avoid vulnerability, those who do own assets are better positioned
than those who do not any at the time of experiencing threats in the future. In short, economic
vulnerability would be the sum of limited income
and economic assets that, depending on their level, will determine the intensity of one’s vulnerability. However, it is also necessary to emphasize
the importance of market insecurities (e.g. work)
and exposure to risk (unemployment for example). For their analysis, indicators that include information on the availability or lack of household
assets as well as the subjective perception of one’s
own financial situation should be considered. Something that obviously is not always possible.
While Alguacil et al. (2014) argue in their
conceptual and methodological review of vulnerability that vulnerability derives from social
exclusion and residential exclusion, which feed
one another and tend to be spatially concentrated through the effects of segregation, they add
two additional types of vulnerability. First, thesubjective, which is related to the perception of
the risk that each individual has as a resident of
a social space, and, second, theresidential, which
relates to deficiencies, seniority and shortcomings
of not only housing, but of the built environment
as well4. Given the important role of the built environment in the human condition itself, as well
as the consideration of housing as a determining
factor of social vulnerability, it is necessary to
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
unpack this concept a little further. Undoubtedly,
a degraded habitat, both the dwelling itself as well
as the neighborhood, reveals structural deficiencies that can lead to feelings of vulnerability and
exclusion. Especially in the case of substandard
housing, these values could reach extreme limits.
In fact, as Shrestha et al. (2016) confirm, studies
have shown that residential deprivation is one of
the critical links between social structural factors
and health-related environmental inequalities,
in some cases even with serious illnesses such
as cancer (Morello and Jesdale, 2006). However, beyond these premises, this paper raises two
additional issues. First, there is significant difficulty obtaining relevant statistical information,
especially in relation to the urban environment.
Hence, there is a need for qualitative methodologies such as fieldwork. Second, it is necessary
to incorporate socio-economic variables, such as
unemployment or income level, to the analysis of
residential vulnerability. In fact, the most appropriate classification, as seen in other typologies,
would be socio-residential vulnerability.
Subjective vulnerability, more precisely,
is defined by a plethora of physical, social and
psycho-emotional factors that vary considerably
from one population to another. The way in which
threats are internalized is as important a factor as
the objective or measured value of that threat. In
this sense, Couch and Coles (2011) argue that
the stress factors associated with environmental
hazards of a human nature are uncertainty about
the impact on one’s health, insecurity generated
in relation to housing and employment, social
stigma, and media-related and cultural pressures.
It is evident then that the perception of the risk
also depends on the robustness of society and its
expectations to confront the situation. Therefore,
this perception is unequal among populations that
share many similarities in their socio-demographic characteristics (Mateos, 2013).
In their contribution, Guezo and Verrhiest
(2006) speak of two types of vulnerability: the
territorial type, which depends on the geographical characteristics of space and the level of public protection; and the social type, which relates
to capacity for collective (and individual) action
when facing a catastrophic event. In a study on

territorial vulnerability on the island of Mallorca
(Spain), Ruiz (2012) combines the two previous
typologies, suggesting that vulnerability is a multifactorial attribute in which geographical factors
converge, that is, locational, territorial elements
and social issues related to the population and
their capacity to deal with a disaster (social vulnerability). Although there is no direct correlation
between the place of residence and social behavior
or quality of life, some research such as that of
Kennet and Forrest (2006) identifies everyday living space as a key place for access to new opportunities and a diversity of relationships. In short,
vulnerability is thus a relative, contextual, and
perceptive issue that also incorporates a markedly
territorial perspective (Alguacil et al., 2014).

5. About the method.
Now that the central concept of vulnerability
has been elaborated on, it is necessary to look at
how it is actually measured. In this sense, it is
important to focus on, for example, the statistical
variables. Which variables have been most commonly used? What quantitative indicators have
been constructed and/or used? In order to answer
these questions from a variety of perspectives,
this paper will depart from the numerous attempts
made in the last decades. There is no doubt as to
the growing interest in these questions, after all,
US state agencies have for long been interested
in the use of social vulnerability indicators for
the purpose of risk mitigation in planning processes. Similarly, the United Nations entitled its
latest development report "Sustaining Human
Progress: Reducing Vulnerabilities and Building
Resilience." These examples both agree that there remains significant disagreement regarding the
justification of quantitative indicators used for
measurement, quantification and/or representation (Tate, 2013:528).
As has been pointed out, numerous attempts
have been made in recent years to develop indicators and measures for social vulnerability. In
the majority of the literature, definitions and causes are first conceptualized, after which they are
linked to statistical variables and reduced based

4

Based on previous studies, Holand et al. (2011) propose a built-environment vulnerability index (BEVI), which was applied in 2006 to a
set of Norwegian municipalities and uses housing variables (seniority and density) and infrastructures (roads or pipelines).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

115

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
on indices (Holand and Lujala, 2013:313). Most
of them analyze inequalities through variables
and dimensions of socio-demographic conditions
(age, race, sex, country of birth, education, occupation, etc.), economic status (social status, income, etc.), or of other characteristics (housing, provisions, social networks, security, etc.) referenced
almost always at the individual or household level. In this sense, Morrone et al. (2011) develop
a methodological proposal for the measurement
of vulnerability based on the four variables mentioned above, and 11 unique indicators such as
the proportion of people who do not have direct
contact with their friends or family members, or
the proportion of people excluded from two or
more essential services. Linking all of the above,
Mateos (2013) analyzes 22 scientific publications
and shows that most of the variables used can be
grouped into only eight categories: demography,
identity, economic capital, human capital, social
capital, material conditions, urban environment,
and, finally, governance.
In this sense, when measuring social vulnerability to environmental risks, most of the studies
opt for methodologies that transform and combine
these variables, constructing indices of socioeconomic status or social vulnerability. Despite their
intended objectivity, Lixin et al. (2014) point
out that they remain qualitative methods and,
therefore, constitute subjective valuations that
are not exportable between countries. The next
step would thus be to use quantitative methods
in the evaluation of the obtained results, thereby
achieving more accuracy. Even so, these indices
help to simplify the multidimensional complexity of
the phenomenon by means of a metric value (Tate,
2013:527) on the one hand, and applied and mapped
Geographic Information Systems in varied urban
scopes and at different scales on the other. This is
what the "hazards of place model" encapsulates.
Thus, in the international literature one of the
main referents is the Social Vulnerability to Environmental Hazard Index (SoVI) by Cutter et al.
(2003), applied in the United States. For their elaboration, the authors use up to 42 different census variables (with 1990 data), which are reduced
to 11 through a principal components analysis.
The method allows quantifying the vulnerability and establishing different levels of intensity.
This article highlights the importance of income
level as a key factor, explaining 12.4% of the variance, but also of age (accounting for 11.9% of
116

the variance), especially in the youngersegment
(less than 5 years) and advanced segment of the
population (over 65). Due to its importance, this
index has been used in different countries. For
example, Holand and Lujala (2013) applied it (a
SoVI Replica) to the 431 Norwegian municipalities in 2006 and concluded that the importance of
context is not to be underestimated. In fact, using
an adapted replica of the mentioned index (SoVI
Adapted), they observe significant differences in
several localities and in the dataset. In doing so,
the replicated index accounts for only 19% of the
variance. Hence why they propose a necessary
conceptual, technical and geographic adaptation
of the index. The same conclusions are found in
the work of Lixin et al. (2014), which applies
the SoVI to 323 Chinese cities from 12 social
variables such as gender, age, educational level,
family structure, immigrants, economic status or
employment. The results show a concentration of
vulnerability in the western half of the country,
coinciding with the most disadvantaged provinces characterized by aridity, depopulation, backwardness and poverty.
In the same way, the relationship between
the environmental and the social is present in
many works. The abundance of literature, which,
through synthetic indicators, general indicators
of social disadvantage, or indexes created ad
hoc, addresses this, demonstrates this fact. This
is the case for the Integrated Environmental and
Social Vulnerability Index (IESVI) by Shrestha
et al. (2016). The aim of this work is to identify
"hotspots" of groups and vulnerable areas with
accumulated burdens such as air quality (PM10
and NO2) or noise pollution, and areas with environmental benefits such as accessibility to green
areas, along with social vulnerability (represented
in young people, elderly, migrants or recipients
of subsidies) in the city of Dortmund, Germany.
The results suggest that spatial information of
multiple burdens and benefits, combined with
information on small-scale social vulnerability,
provides a strong tool for identifying areas of the
population with a higher level of vulnerability
and that suffer from lower environmental quality.
However, there remains only a limited degree of
inequality with respect to social vulnerability for
single and multiple environmental burdens and
benefits in Dortmund, Germany.
In the same fashion, the RECORD Cohort
Study by Havard (2011) looks at residential exContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
posure to traffic noise in Paris, and, paradoxically, concludes that the populations of the most
disadvantaged districts of Paris (taking as selection criterion the spatial distribution of educational levels, the mean value of dwellings, and the
proportion of foreigners), are the ones that suffer
the least. Other studies include the application of
Mitchell and Norman’s (2012) poverty indices for
England in the period 1960-2007 and Wheeler's
(2004) environmental indices in England and Wales, which also reveal environmental discrepancies when relating environmental factors to social
inequality. Finally, the application of the New
Zealand Multiple Environmental Deprivation
Index by Pearce et al. (2011) also concludes
that environmental quality is negatively related
to the health of the inhabitants of the most disadvantaged areas or districts.
Another example along the same lines is Collins et al. (2009) integrated risk map, which is
the result of a proposal to measure social vulnerability in the Mexican city of Juárez and the American city of El Paso. The basic premise includes
four basic elements: institutional capacity, socioeconomic status, access to resources, and, finally,
demographic structure and dynamics. In the latter
case, children and the elderly along with other dependent or non-dependent groups (ethnic minorities, women, the elderly or sick), are two of the variables used for their obvious link to vulnerability.
Furthermore, Andrey and Jones (2008) conducted a study of Greater Vancouver (Canada),
using youths (under 19 years of age) and the
elderly (over 65 years) as two of the 19 significant variables, demonstrating the applicability of
this method for identifying the multidimensional
structure of social disadvantagedness. These authors depart from the fact that groups of variables
with similar patterns are identified as fundamental elements (main components), which, in turn,
make it possible to reveal the unequal distribution
of social vulnerability in the face of environmental and social threats.
By adapting the environmental justice measurement tool of the United States Environmental
Protection Agency, the work of Sadd et al. (2011)
proposes an analysis method (Environmental
Justice Screening Method –EJSM–) that allows

evaluating the ranking of cumulative impacts and
social vulnerability on the California coast from
23 metric indicators, including children (% of the
population under 5 years old) and the elderly (%
of the population over 60). In similar terms, Tate's article (2013) compiles a social vulnerability
index applied to Sarasota County in Florida (based on its census tracts from the year 2000).Tate’s article is part of a larger study that considers
the use of other indices in multiple counties and
proposes the use of three sub-indices and corresponding variables: differential access to resources (income per capita, average price of housing,
employment or level of education); demographic
structure (ethnic minorities, children, the elderly
or single-parent households); and special needs
(foreigners, households without a car or dependents). Its main methodological contribution lies
in the use of the Monte Carlo Method, used for
complex mathematical expressions that can be
evaluated accurately.
The interest in quantifying vulnerability has
reached such a level that supranational agencies
such as the United Nations have developed an
index of structural economic vulnerability. This
is obtained from natural crisis indicators (victims
of natural disasters) and external crisis indicators
(instability in exports or agricultural production),
along with the degree of exposure to these crises. The results show a high vulnerability in the
least developed countries and a slower decline
in the least developed countries compared to
other developing countries.
In the Iberian American context, there are
also numerous contributions on the analysis and
measurement of vulnerability from an applied
perspective. In Spain, one of the main references
is the Catalog of Vulnerable Neighborhoods included in the Observatory of Urban Vulnerability, which was jointly developed by the Ministry
of Development and the Department of Urban
Planning of the Polytechnic University of Madrid5. The diachronic methodology (1991, 2001
and 2006) presented in this work by Alguacil et
al. (2014), is based census data. The identification and analysis of these vulnerable districts is
carried out at the census tract level for cities with
more than 50,000 inhabitants and for provin-

5

This work responds to the pioneering work "Urban Inequality in Spain" by Felix Arias, which constitutes the starting point for many of
the studies on vulnerability in this country.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

117

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
cial capitals that do not reach that number. The
work departs from four types of vulnerability:
socio-demographic, socio-economic, residential
and subjective. The methodology is based on the
analysis of demographic features linked to each
of these types, based on 20 different indicators.
For example, the first type of vulnerability (socio-demographic) is related to the aging of the
population, the structure of households, and the
immigrant population. Thus, in order to detect and
assess aging, the methodology uses the percentage of single-person households over 64 years old
and the over-aging rate, that is, the percentage of
people over 74 years of age compared to the total
population. The rest of the phenomena and vulnerability typologies are elaborated on in a similar way, first, in order to detect and characterize
vulnerable neighborhoods, and second to deepen
the analysis. As a by-product of the above, thecontribution of Rodríguez et al. (2016) focuses
on the analysis of the existing residential vulnerability in Spanish cities over 50,000 inhabitants.
This work uses census data from the year 2011
and identifies three variables: the percentage
of the population over 16 years of age that is
illiterate and uneducated, the unemployment
rate, and the percentage of family dwellings
in generally bad or dilapidated buildings. The
results call into question current urban models
and highlight the need for more comprehensive
urban policies, resolving both physical as well
as social problems.
In addition, the work group of the University of Granada headed by Carmen Egea also has
a long history in this area. Examples include the
publication of Egea et al. (2012), entitled "Social Vulnerability: Positioning and Angles from
Different Geographies", which includes varied
and interesting contributions on this subject and
is the result of the Network on Social Vulnerability of the Latin American Population Association (ALAP). The same work group also published an article in 2008 on vulnerability and
disadvantagedness in Andalusia, where a mixed
methodology was designed to detect and analyze
the disadvantaged areas of Andalusia using 32
variables relating to demographic, economic and
housing data. The disaggregation scale used was
the census section (5342 total), with data from the
2001 and 2006 censuses. The results showed two
types of disadvantaged, potentially vulnerable
areas: the historic and consolidated districts, and
118

the peripheral areas up for inclusion in the urban
area. Along the same lines, there’s a third work
by Egea et al. (2009), in which the 182 census
tracts of the city of Granada serve as the basis
for a study on the level of “unfavorability”, obtained from 23 socio-demographic, economic,
labor and housing variables. A study by Sánchez
(2009) confirms that these conditions in the city
of Granada are owed to factors of exclusion, dependence and disability of the elderly population.
The work uses a socio-spatial vulnerability index
of aging, obtained through a mixed methodology
with census data. The methodological success of
these inquiries allowed for their implementation
in other cities. For example, the work of Fabre
et al. (2013) presents a socio-spatial segregation index based on nine demographic, labor
and housing variables, which are applied to
155 basic analysis units and reveal the social
inequalities and territorial imbalances in the
Mexican locality of Xalapa.
A third reference to consider the research
group on geotechnologies and socio-spatial planning (Geoteplan), which in recent years has developed several projects focused on the use of
geographic technologies to investigate phenomena such as environmental justice or vulnerability.
In their work, Moreno et al. (2016) and Moreno
y Martínez (2016) have developed a socio-environmental vulnerability index (IVuSA) applied to
the 1068 census tracts of Barcelona in 2015. Its
main methodological contribution combines certain demographic groups, weak to environmental
threats, with their socio-economic status, serving
as a “modulator” that modifies the fragility of
such vulnerable groups as children or the elderly.
Another important example to consider, be it
for a smaller area (the island of Mallorca), is the
work of Ruiz (2012), which proposes a model for
the calculation of integrated territorial vulnerability (VTI) that brings together various components (the territory exposed to territorial dangers,
territorial value, intrinsic vulnerability and social
vulnerability). Although each of them presents relevant information on their own accord, their synthesis provides a fundamental overview, which also
specifies the results in quantitative monetary units.
Numerous examples of contributions that
attempt to establish vulnerability detection methods are also found in Latin America (Sánchez
and Egea, 2011). Among them is a study by Zulaica (2010) that develops a representative index
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
of socioeconomic conditions (ICSE), applied to
the south sector of the periphery of the city of Mar
del Plata in Argentina. This study uses five indicators covering the same dimensions: education,
health and housing services, housing, poverty and
accessibility. The analysis of the 2001 Census led
Zulaica to integrate environmental impacts with
socioeconomic conditions in order to establish different environmental units. Also valuable is the
contribution of Thomas (2013), which develops a
Social Vulnerability Index against natural hazards
(IVSA), based on a principal components analysis (PCA) of twelve variables that allows defining
measurement indicators and gauging specific levels of social vulnerability for a population facing
a given event. Its main methodological contribution lies in the fact that the construction of the indicator is based on the transformation of qualitative data into quantitative data from 143 household
surveys in the Colombian town of Manzanillo.
The results evidenced the absence of an excessive polarization of vulnerability facing potentially
destructive events.
As demonstrated so far, a considerable number of research methods aimed at measuring
vulnerability have been developed in the last decades. Most of these studies analyze socio-spatial differentiation or inequality through various
variables and dimensions taken independently.
However, some of these studies in urban social
geography have incorporated more novel and
innovative methodologies, namely geodemographic methods, aimed at creating socio-spatial
typologies of zones or neighborhoods in a multidimensional and non-hierarchical way (Mateos,
2013). This approach contrasts sharply to those
that independently establish spatial differentiation for each variable, summarizing differentiations through factor analysis or principal components. In contrast, geodemographic analysis
constitutes a multidimensional analysis of social
conditions, departing from the most detailed spatial disaggregation possible such as census tracts,
postal codes, street blocks, or even households or
individuals. This form of joint analysis aims to
develop socio-spatial typologies that go beyond
the use of a general index, while compiling a
specific geodemographic classification for each
typology of threat and place. This allows attributing more weight to more significant variables in a specific geo-historical context and
based on mixed methodologies.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

6. Conclusion.
The lack of a universally accepted definition does
not deny that vulnerability is a multifaceted and
multidimensional concept. Indeed, interest in the
phenomenon has only increased in the last decades, especially when compared to more traditional environmental and economic scholarship.
At the same time, it has allowed for a greater
understanding of how exposed populations assume and respond to social and environmental
risks. Through the construction of multidimensional indicators of social vulnerability, the
academic literature has shown that the factors
involved are of a diverse nature.
With this contribution, we have tried to present a wide and selective review of the concept
itself and the indicators used for its measurement,
trying to avoid the description and synthesizing
the main trends and methodological approaches.
Having done so, this paper identifies the development of geo-demographic analysis as an opportunity to review the development of socio-environmental indicators in studies on vulnerability.
In spite of the progress made, the analysis of
social vulnerability still faces the challenge of
unifying concepts and methods that come from
closely related disciplines. In fact, as a future line
of work, it is necessary to move towards a certain convergence or standardization in methods
and vulnerability indexes, particularly when addressing some type of specific vulnerability. This
would facilitate application in certain policies.
This is especially important in terms of risks,
groups and responses. It is necessary to continue
to probe what has been coined "double urban
segregation" or the "inverse law of socio-environmental justice", in an effort to emphasize
that the most socio-economically disadvantaged citizens are often the most vulnerable and
exposed to certain environmental and social
impacts. It is therefore necessary to advance
greater knowledge in the field, to actively engage stakeholders, and to detect the most vulnerable groups and areas so that territorial planning
and intervention strategies may effectively target and reduce risks and vulnerability.

119

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt

7. Acknowledgements.
This work was carried out under the auspices of
the investigate project “Air pollution, vulnerable populations and health: an analysis of environmental injustices based on geotechnologies”
(Ref. CSO2014-55535-R), financed by the Spanish Ministry of Economics and Competition.

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Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Ciudades inimaginables. El Imaginario Hegemónico tras
la Globalización. (Adolfo B. Narváez Tijerina, 2015)
Recibido: marzo/2018
Aceptado: septiembre/2018

Adriana Melissa Ávila Loera1

La importancia de lo imaginario crece en la
medida en que nos percatamos de que el andamiaje de nuestra experiencia vital total está casi
absolutamente condicionado por la concepción
de mundo, que colectivamente hemos edificado a
través de miles de años de coexistencia.
(Narváez, 2015: 21)

El libro “Ciudades inimaginables. El imaginario
hegemónico tras la Globalización” es obra del Dr.
Adolfo B Narváez, la cual se une a su amplia producción académica relacionada al estudio de imaginarios urbanos. “Ciudades Inimaginables…”,
junto a obras como “Lo Imaginario y sus Morfógenos”(2015) y “Lo imaginario. Seis aproximaciones” (Fitch, Narváez y Vázquez, 2015), entre
otros libros y publicaciones, arman un amplio
análisis sobre lo imaginario y su rol en la creación de nuestro entorno urbano. El Dr. Narváez
es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León dentro de la Facultad de
Arquitectura en donde concentra su trabajo académico en estudios sobre antropología del diseño
e imaginarios urbanos y forma parte del cuerpo
académico sobre Estudios sobre Diseño.
Narváez, en “Ciudades inimaginables. El Imaginario Hegemónico tras la Globalización”, se
aproxima al estudio del imaginario hegemónico
que moldea nuestro territorio urbano en nuestro
contexto actual; un contexto que es globalizado,
interconectado, en el que las ciudades se configu-

ran en red. Los imaginarios, como Narváez ya lo
ha expuesto en otras obras, están fundados en lo
que se conoce como mitos. Tales mitos pueden
ser entendidos como grandes estructuras de cultura que otorgan certeza de lo que, de cualquier otra
forma, podría ser entendido como desordenado o
sinsentido en nuestro mundo material. Narváez
identifica el mito seminal que se ve al centro de
los imaginarios urbanos: “El mito que funda a
Occidente puede ser reducido en última instancia
a esto: Europa como el destino manifiesto de todas las formas de civilización. Europa como una
luminosa y bella verdad. A esta manera de concebir la historia, las artes, las ciencias, las técnicas;
los historiadores le han dado un nombre propio:
Eurocentrismo” (Narváez, 2015: 23).
Narváez nos lleva con él en su recorrido cotidiano haciendo sus observaciones puntuales y
precisas de formas urbanas y experiencias personales que, al enfocar la mirada y el análisis, nos
ayudan a adentrarnos en el análisis de lo que se
entiende como “la emergente civilización global”
(Narváez, 2015: 27), la cual tiene como núcleo

1

Profesora-Investigadora Universidad de Monterrey. Lic. en Estudios Internacionales (Universidad de Monterrey - México), Maestra
en Estudios Latinoamericanos con énfasis en Sociología Urbana (Universidad de Texas en Austin - EEUU), Doctorada en Arquitectura y
Asuntos Urbanos (Universidad Autónoma de Nuevo León - México).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

125

�Ávila Loera
el eurocentrismo. Las vivencias personales y el
íntimo vínculo que éstas tienen con nuestro entorno y sus orígenes hacen que la lectura de la obra
simule ir haciendo el análisis y recorrido crítico
de lado de Narváez; viendo lo que él ve, vislumbrando lo que hay más allá de lo material, de lo
individual y etéreo de la cotidianidad.
En el Capítulo 1, “Las Ciudades Red y Lo
Imaginario”, hacemos junto al autor un recorrido por Roma y una reflexión de su expansión y
asentamiento en el territorio. Narváez hace alusión a la red viaria de los romanos y cómo es que
esta infraestructura que funciona como elemento
vinculante ha derivado en coherencia e interconexión en los sistemas urbanos que observamos
en la actualidad. La ciudad red surge de esta idea,
de la evolución de modos económicos, políticos
y sociales que en Europa Central iniciaron a partir de formas particulares de comerciar, transitar,
migrar e interconectarse con su entorno. Es ahí
donde Narváez trabaja la idea de que la manera
en la que nuestras ciudades red – globalmente- se
despliegan, se entienden e interconectan está íntimamente vinculada con el mito del Eurocentrismo.
El análisis del eurocentrismo hace alusión a
cómo éste está al centro del las nuevas formas
urbanas y cómo estas formas terminan administradas como lugares de exclusión, “que alimentan
unas formas de concebir la vida, basadas en la
acumulación de la riqueza por unos cuantos y por
la explotación de las mayorías. Al amparo de políticas que cada vez más enérgicamente aíslan a las
clases económica y políticamente poderosas, con
respecto a las mayorías; constituyendo un cada
vez más impenetrable núcleo de dominio y control.” (Narváez, 2015: 27). Esta rica discusión es
en la que se extiende Narváez; su hipótesis central
es que estas formas de crear espacios urbanos paradójicamente resultan en ciudades tan complejas
y extensas que resultan inimaginables para los habitantes; se trata de “demostrar que estas ciudades
son el resultado final del imaginario eurocéntrico,
en su implacable paso hacia el control de todos los
escenarios de la vida” (Narváez, 2015: 28).
Es justo esta parte central del trabajo de Narváez que resulta muy efectivo en ir más allá del
entendimiento de las representaciones del poder
en la sociedad y lo urbano. Al hacer énfasis en
el análisis de la ciudad red basada en el mito del
eurocentrismo, Narváez enriquece una discusión
crítica para entender la estructura de poder global, reflejado en lo urbano. Él en Ciudades Ini126

maginables hace un repaso sobre la complicada
y extensa discusión sobre poder y eurocentrismo.
Tal discusión la veo como intrínsecamente ligada
a los estudios sobre Colonialidad del Poder, dentro de los cuales colonialidad se identifica como
el conjunto de patrones de poder de larga duración que emergieron con el colonialismo pero
definen la cultura, las relaciones intersubjetivas,
la distribución del trabajo y la producción de conocimientos más allá de los estrictos límites de
las administraciones coloniales (Quijano, 1992).
Hay estudios que profundizan en las dimensiones arquitectónica, urbana y territorial de la
hegemonía occidental eurocentrista desde los estudios decoloniales y de colonialidad del poder en
América Latina. De entre estos estudios surge el
concepto de “colonialidad territorial” formulado
por Farrés y Matarán (2012; 2014), que alude al
conjunto de patrones de poder que sirven en la
práctica territorial para establecer hegemónicamente una concepción del territorio sobre otras,
que resultan ‘inferiorizadas’ y que están íntimamente ligados a las estructuras de poder que son
legado colonial de Europa.
Me parece que el análisis de Narváez extiende
las dimensiones del análisis del eurocentrismo y
su impacto en lo urbano al adentrarse al estudio
de los imaginarios urbanos y las ciudades red. En
el capítulo tres se hace aborda cómo es que el
mito eurocentrista deriva en la evolución de
lo que se entiende como “ecumenópolis”, es
decir, “el resultado de la agregación de pequeñas células debidamente planeadas para que
cumplieran con las demandas económicas, sociales, políticas, técnicas, culturales y estéticas. Células ordenadas internamente en forma
multidimensional, que al agregarse generaran
un nivel superior de organización igualmente
satisfactorio para el desarrollo de la vida humana” (Narváez, 2015: 140).
En el capítulo cuarto es donde se hace una
exploración a fondo sobre los imaginarios de las
ciudades red. Este análisis, un análisis de imaginarios un estudio paralelo sobre los procesos de
evolución del mito eurocéntrico y las imágenes
dominantes que surgen de él, hace evidente las
múltiples dimensiones que crean nuestro entorno urbano. Tomando como base Norteamérica,
Narváez hace una revisión sobre la concepción
del Este estadounidense, el mito eurocentrista y
cómo éste moldeó la evolución de la ciudad norteamericana/ciudad red.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Reseña: Ciudades inimaginables. El Imaginario Hegemónico tras la Globalización.
Al final, en el quinto capítulo, tenemos un
acercamiento a dos estudios de caso en localidades muy diferentes pero que Narváez encuentra
rasgos en ellas que demuestran que en efecto
están inmersas en un contexto global. Los casos
abordados son (1) la zona transfronteriza del Río
Bravo en México-Estados Unidos (lo que incluye
Reynosa-McAllen y Matamoros-Brownsville) y
(2) la zona transfronteriza de Alemania y Holanda
en la zona de Norte-Westfalia.
El análisis que nos presenta Narváez resulta
imprescindible para todo aquel que quiera profundizar y repensar la creación de ciudades y espacios. Tomar en cuenta y poner al centro a los
imaginarios urbanos permite elucidar la evolución y construcción urbana de una manera más
compleja y completa. El autor nos lleva por un
densa reflexión intelectual sobre la relevancia de
los mitos en los imaginarios urbanos y su impacto
territorial en nuestro contexto actual.

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                <text>Arquitectura</text>
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                <text>Urbanismo</text>
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                <text>Imaginario urbano</text>
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                <text>Materiales</text>
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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
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            <name>Contributor</name>
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                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
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                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
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                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
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                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
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            <name>Access Rights</name>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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            <name>Rights Holder</name>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Arquitectura</name>
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        <name>Costo de vida</name>
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        <name>Vialidad cotidiana</name>
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                    <text>�La ciudad metropolitana. Una visión inherente a sus
procesos expansivos.
The metropolitan city. An inherent vision of its expansive processes.
Dr. Eduardo Sousa-González1
La orientación direccional y la forma en que se
desarrollan los procesos expansivos espaciales de
los usos del suelo en las áreas metropolitanas del
sur global, en virtud del incremento en la tasa de
crecimiento del número de pobladores asentados
en el lugar, es claro que constituye para la esfera
de la planeación espacial, que dosifica los
diferentes usos del suelo y dota de infraestructura
y de los equipamientos necesarios a la población
del sitio, no solamente un desafío para los
gobernantes en turno; sino también, la cada vez
más insistente y participativa demanda explícita
de una sociedad visualizada como el Otro
(Habermas, J. 2004), que lucha por formar parte
de los procesos decisorios, que imbrican a las
políticas públicas en una agenda de gobierno cada
vez más abultada y con mayores problemáticas
urbanas que atender.
De hecho, en este asunto vinculado a los procesos
transformacionales generados por la evolución de
la expansividad del suelo urbano, se ha
encontrado en investigaciones recientes (Sousa,
E.: 2013, 2015 cfr.) que éste obedece a
determinadas fuerzas que se han denominado
fuerzas centrípetas y fuerzas centrífugas, las
cuales serían las responsables de los movimientos
históricos y contemporáneos de la población
hacia los linderos periféricos de la ciudad; sin
embargo, atrás de todas estas fuerzas de
contención (centrípetas) y de expansión
poblacional (centrífugas), está latente y presente
en la contemporaneidad, la que es considerada
como madre de todas las fuerzas urbanas, que es
el capital económico, el cual se ha identificado en
otras investigaciones (Sousa, E. et al.:2015a)
dentro de los que se llama el trívium capitalista,
identificado en la figura 1.

Figura 1. Círculo iterativo del trívium capitalista.

Fuente: 2015. Sousa, E.; Álvarez, J.

Donde el suelo urbano de asentamiento
representado por todos sus usos del suelo está
vinculado: al capital, al trabajo y sobre todo a la
plusvalía; representando un proceso iterativo que
transforma paulatinamente al espacio urbano, en
una ciudad metropolitana de crecimiento
expansivo periférico y sin límites, pronosticado
por H. Lefebvre hace muchas décadas como una
tendencia a “la urbanización completa de la
sociedad” (H. Lefebvre: 1980).
En este cambio de ciudad-metrópoli se
circunscribe el concepto de progreso, ya que
evidentemente todo el espectro metropolitano
está permeado por los avances tecnológicos del
momento; sin embargo el progreso como tal estría
asociado por un lado, a la clase empresarial como
propietarios de los medios de producción, del
capital y de la tierra y por el otro, al trabajo como
medio de producción de plusvalía; entonces sería
posible asociar: la relación de progreso, la clase
social empresarial y tierra de asentamiento, con el
trívium capitalista mencionado en la figura 1; en
donde se vincula, el capital como apropiación de

1

Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo
León. Profesor-Investigador de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de
Investigadores (CONACYT), reconocido en el Nivel 2. E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

5

�Sousa González
plusvalía, el trabajo como producción de
plusvalía y el suelo urbano reificado como el
lugar de negocio.
De tal forma no solamente se transforma la ciudad
en ciudad metropolitana, sino también esta
evolución-progreso trae aparejado los aspectos
diferenciales que están vinculados a las
características de los usos del suelo, de su
infraestructura y de la gama de los diversos tipos
de equipamiento instalados en el lugar; generando
en este proceso evolutivo, desde aquellos
espacios
caracterizados
por
inversiones
económicas extremas, que se ligan a
determinadas políticas públicas y que se
identifican, por ejemplo, con los espacios del
turismo y con aquellos lugares de habilitación
extrema,
ocupados
por
las
clases
económicamente dominantes; hasta los de su
antípoda, identificados por aquellos lugares
difuminados, olvidados y excluidos de las
transformaciones urbanas, que aunque se
encuentran localizados dentro de los linderos de
la metrópoli, debido a su cerco panóptico
(Bauman, Z. 2011; Foucault, M. 1976), su falta
de habilitación, su rezago infraestructural y de
equipamiento urbano, las hemos denominado
espacialidades anticiudad.
Por estas razones en la esfera del sur global y en
el ámbito internacional es claro el interés que
representan los estudios de las ciudades y todas
las variables que las identifican, precisamente,
como el caso de Julio Pérez y Elidar Puente San
Millán de la Facultad de Construcciones,
Universidad de Oriente en Cuba, donde los
autores exponen la evolución, características y la
relevancia para el Movimiento Moderno cubano,
de la arquitectura realizada por la oficina de
Fernando Salinas y Raúl González Romero entre
los años 1955 y 1959. Pérez y Puente parten de
ubicar la labor de dicha firma en su contexto
histórico, profundizando en su devenir con
énfasis en la revisión de sus principales obras
construidas: la casa Jacinta, el edificio de
apartamentos Vilató, la casa de Juan Salinas y la
casa de Higinio Miguel. Mencionan que el
análisis mostró que los arquitectos desarrollaron
un proceso de constante experimentación y
alcanzaron un lenguaje de expresión propio que
los distinguió dentro del ámbito arquitectónico de
la época.
Se concluye que la relevancia de
su obra radica en que enriqueció, mediante sus
aportes, el universo de la arquitectura del
Movimiento Moderno cubano.

6

El caso de Maritza Granados del Departamento
de Estética, Facultad de Arquitectura y Diseño,
Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá; surge
de una investigación realizada en la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Javeriana de
Bogotá, y se desarrolló alrededor de una reflexión
sobre la constitución de saberes, como un lugar
que debe hacerse por fuera de una disciplina
específica y que transgreda los límites propios; se
presentan los resultados del proyecto mencionado
que fue socializado en el Paper Art Fest de Sofía
de 2015. Finalmente, se hace una reflexión sobre
la aparición de la indisciplina, como un lugar de
oportunidad para pensar como cruzar las fronteras
de un saber específico y fundar nuevos
conocimientos que sean concebidos desde la
complejidad de las relaciones tanto disciplinares
como humanas.
Los investigadores María Esther Morales Fajardo
del Centro Regional de Investigaciones
Multidisciplinarias de la Universidad Nacional
Autónoma de México, Marcos Mejía López y
Araceli Galeana Estrada de la Facultad de
Arquitectura y Diseño, de la Universidad
Autónoma del Estado de México, nos presentan
una investigación conjunta que permite proveer
información acerca de la destrucción y la
recuperación del patrimonio arquitectónico y
cultural de la humanidad de los Budas del Valle
de Bamiyán y el Sitio de Palmira; a partir de la
destrucción al patrimonio causada por los
Talibanes y El Estado Islámico respectivamente.
El documento analiza las ideas de destrucción de
los dos grupos extremistas, describe el patrimonio
y la destrucción de los sitios. Se enfatiza en el
mercado ilegal del patrimonio como fuente de
financiamiento de estos grupos y la recuperación
de ambos sitios. Así mismo, se concluye que para
el proceso de anastilosis de los Budas de Bamiyán
se requieren de fondos internacionales; mientras
que para el sitio de Palmira aún no se cuenta con
un proyecto específico para su recuperación en
virtud de la complejidad del conflicto bélico.
Raúl Holguín Ávila de Universidad Autónoma de
Baja California y Luis Campos Medina del
Instituto de la Vivienda de la Universidad de
Chile, mencionan en su aportación, que el debate
sobre la sustentabilidad ha ido incluyendo
perspectivas como la económica, la social y la
cultural, ganando potencial heurístico de modo
progresivo. Indican que en este artículo se
continúa ese impulso articulando los referentes
afectivos y representacionales en la comprensión

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La ciudad metropolitana. Una visión inherente a sus procesos expansivos.

de la sustentabilidad socio-ambiental. Para ello,
se realizó un análisis de discurso de 26 entrevistas
en profundidad con jóvenes usuarios de dos
parques urbanos de Ciudad Juárez, enfatizando en
los afectos y su incidencia en la construcción de
la sustentabilidad socio-ambiental de dichos
espacios.
Entre los principales hallazgos se encontró que la
sustentabilidad socio-ambiental de estos espacios
se basa, en gran medida, en significados
atribuidos a una intervención integral que
establece un antes y un después en la experiencia
de los usuarios, quienes ven en ella una forma de
reconocimiento y respeto que opera como pivote
para el desencadenamiento de representaciones
positivas y prácticas de conservación de un
espacio público considerado valioso.
Para José Alfonso Baños Francia, profesor
investigador en el Centro Universitario de la
Costa de la Universidad de Guadalajara, nos
presenta una investigación sobre Puerto Vallarta,
que es un destino turístico en el Pacífico
mexicano. Indica que una de las principales
ventajas competitivas de este puerto, se basa en la
imagen de pueblo típico con arquitectura serrana
en el Centro Histórico. En los últimos años se
presenta una decadencia reflejada en el abandono
de visitantes y habitantes en esta zona. Para
enfrentar esta dinámica, el gobierno en sus tres
órdenes (nacional, estatal y municipal) ha
recurrido a estrategias de reposicionamiento para
cumplir con los imaginarios de los turistas.
Menciona que para este caso se profundizó en la
problemática específica y se condujo una
investigación con instrumentos de enfoque
cualitativo, considerando la participación de
actores vinculados a la dinámica. En los
resultados se sugieren políticas y acciones de
regeneración que promuevan la revitalización del
Centro Histórico de Puerto Vallarta.
Por último, Franco Marchionni de Facultad de
Arquitectura Urbanismo y Diseño de la
Universidad de Mendoza, Argentina, nos reseña
el libro de Roberto Masiero. (2015). “Paesaggio
paesaggi. Vedere le cose”, mencionando que en
la reseña se interactúa con la ventana de Luciano
Francalanci, uno de los artilugios que componen
las intervenciones no textuales propuestas por la
obra de Masiero.
Como comentario final, los miembros del equipo
que conforman la Revista CONTEXTO revista de
la Facultad de Arquitectura de la UANL, estamos
seguros que el investigador y el lector común

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

interesado en la temática expuesta, encontraran a
través de las páginas que componen este proyecto
editorial, un tópico con visión interdisciplinar, de
actualidad e internacional; enfocada en diferentes
esferas del quehacer investigativo; en donde,
investigadores de alta calificación, han
colaborado con sus trabajos personales en la
generación de este número. Seguramente los
artículos que se incluyen aquí serán no solamente
de interés, sino también de utilidad concreta en
futuras investigaciones, complaciendo al
investigador-lector más exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de
CONTEXTO, es un esfuerzo continuado a lo
largo de muchos años por mantener una calidad
de excelencia editorial, que ha sido compartido
por autores, pares de evaluadores, Comité
Editorial, equipo de apoyo y por supuesto, las
autoridades institucionales que forman la
Facultad de Arquitectura y la Universidad
Autónoma de Nuevo León.

Referencias bibliográficas.
Bauman, Zygmunt. (2011). La sociedad sitiada.
Buenos Aires: FCE
Foucault, M. (1976). Vigilar y castigar. Siglo
XXI
Habermas, Jürgen. (2004.). La inclusión del otro.
Buenos Aires: Paidós.
Lefebvre, Henri. (1980). La revolución urbana.
Madrid. Alianza.
Sousa, E. (2015). De la ciudad a la metrópoli.
Nuevas realidades territoriales. Chile; Trama
editores
Sousa,
E.
(2013).
Espacio
urbano.
Reconstrucción y reconfiguración territorial.
Chile; Trama editores.
Sousa, E.; Álvarez J. (2015a). La tópica urbana de
la ciudad contemporánea. Revista Ideas y
Valores; pp. 199-221; Colombia.

7

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero
en la modernidad cubana.
The architecture of Salinas-González Romero studio in Cuban modernity.
Recibido: 20/08/16
Aceptado: 07/05/17

Julio Cesar Pérez Velázquez 1
Elidar Puente San Millán 2
Elena del Carmen Cambón Freire 3

Resumen
El objetivo del presente trabajo es exponer la
evolución, características y relevancia para el
Movimiento Moderno cubano, de la arquitectura
realizada por la oficina de Fernando Salinas y
Raúl González Romero entre los años 1955 y
1959. A partir de ubicar la labor de dicha firma en
su contexto histórico, se profundizó en su devenir
con énfasis en la revisión de sus principales obras
construidas: la casa Jacinta, el edificio de
apartamentos Vilató, la casa de Juan Salinas y la
casa de Higinio Miguel. El análisis mostró que los
arquitectos desarrollaron un proceso de constante
experimentación y alcanzaron un lenguaje de
expresión propio que los distinguió dentro del
ámbito arquitectónico de la época. La relevancia
de su obra radica en que enriqueció, mediante sus
aportes, el universo de la arquitectura del
Movimiento Moderno cubano.

Palabras Clave:
Estudio Salinas-González Romero, Movimiento
Moderno cubano, arquitectura.

Abstract
The main goal of the present paper is to expose
the evolution, characteristic and relevance for
Cuban Modern Movement of the architecture
made by the office of Fernando Salinas and Raúl
González Romero between 1955 and 1959.
Starting from locating the work of this studio in
its historical context, it was deepened in its
history with emphasis in the revision of their main
built works: Jacinta's house, Vilató's apartments
building, Juan Salinas's house and Higinio
Miguel's house. The analysis showed that the
architects developed a process of constant
experimentation and they reached an own
expression language that distinguished them in
their architectural context. The relevance of their
work is that it enriched the universe of the
architecture of the Cuban Modern Movement
through their contributions.

Keywords:
Salinas-González Romero studio, Cuban Modern
Movement, architecture.

1

Nacionalidad, cubano. Adscripción Facultad de Construcciones, Universidad de Oriente: E-mail: julioc@uo.edu.cu
Nacionalidad, cubano. Adscripción Facultad de Construcciones, Universidad de Oriente: E-mail: elidar@uo.edu.cu
3
Nacionalidad, cubano. Adscripción Facultad de Construcciones, Universidad de Oriente: E-mail: elenacambon@uo.edu.cu
2

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

11

�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire

1. Introducción:
La arquitectura moderna cubana de la década de
los cincuenta fue especialmente prolífica.
Fundamentalmente en La Habana, existían
oficinas de arquitectura ya establecidas que
acaparaban la mayoría de los encargos y erigieron
edificaciones con una fuerte presencia en el
paisaje urbano. En ese contexto, un pequeño
estudio formado por los entonces jóvenes
arquitectos Fernando Salinas González de
Mendive y Raúl González Romero logró
construir solo algunas obras que sin embargo
llamaron la atención por la creatividad
desplegada en cada solución.
La casa de Juan Salinas y la de Higinio Miguel,
las más conocidas del estudio Salinas-González
Romero, han aparecido en varios libros sobre
historia de la arquitectura cubana y caribeña,4
siempre descritas de manera general. Otras
publicaciones dedicadas a la vida y la obra de
Fernando Salinas, también han hecho referencia a
dicha
sociedad
y
su
obra,
aunque
fundamentalmente a partir de la reproducción
esporádica de fotos y de brindar algunos datos
generales.5
Las principales publicaciones dedicadas
específicamente al estudio fueron: “Muebles y
decoración interior” (1959) y “Residencia del Sr.
Higinio Miguel y familia” (1960), ambas en
Arquitectura Cuba; “Fernando Salinas: años de
búsqueda”, publicado en Arquitectura y
Urbanismo; “Estudio Salinas-González Romero
(1955-1967). Testimonio e impulso de una
arquitectura” (2006) y “Repertorio. Residencia
privada” (2006), que aparecen en el número 5 del
Boletín Docomomo_Cuba. Todos ellos se
centraron fundamentalmente en la historia del
estudio y en la Casa de Higinio Miguel, sin llegar
a una caracterización de su obra o de dicha
vivienda.
Tres investigaciones realizadas en los últimos
años han abordado la obra de la oficina, estas
fueron la tesis de maestría “La dimensión
ambiental de la obra de Fernando Salinas”

(2010); y los trabajos de fin de carrera “La obra
de Raúl González Romero, un arquitecto cubano
con más de cincuenta años de creación” (2014) y
“La obra relacionada al tema de la vivienda del
estudio Salinas-González Romero. Regularidades
en su solución formal” (2015). Esta última es la
única que plantea la caracterización de varias de
sus obras construidas en cuanto a la solución
formal.
La revisión de las mencionadas fuentes
bibliográficas denota que el conocimiento de la
historia de la oficina y su obra se ha ido
construyendo gradualmente, pero aún existen
vacíos de información, fundamentalmente
relacionados a los proyectos menos conocidos.
Esto puede estar dado a que tanto Salinas como
González Romero han sido profesionales con una
participación decisiva en la arquitectura cubana
de la segunda mitad del siglo XX, lo que en
muchos casos ha limitado los pocos años de
funcionamiento del estudio a una etapa más
dentro del extenso recorrido de la obra de cada
uno de los arquitectos. También, a la pérdida de
información gráfica de la mayoría de sus
proyectos,6 lo que de por sí limita cualquier
intensión de análisis exhaustivo.
El presente trabajo pretende contribuir al
conocimiento de la obra del estudio SalinasGonzález Romero. La arquitectura moderna
cubana, habanera, de la década de los cincuenta
del siglo XX es el ámbito del que parte la
investigación. Se muestra un breve recorrido por
la historia de dicha oficina de arquitectura. Luego
se profundiza en cuatro de sus siete obras
construidas, las cuales son escogidas atendiendo
a que son las únicas de nueva planta y donde los
autores lograron desarrollar con mayor libertad
sus
principales
intereses
proyectuales.
Finalmente, y a partir de una mirada al conjunto
de la obra proyectada por los arquitectos, se
obtienen criterios acerca de la evolución de su
arquitectura, sus características y relevancia para
el Movimiento Moderno cubano.

4

Entre ellos los libros de Roberto Segre: Arquitectura y urbanismo de la Revolución cubana (1989) y La Arquitectura Antillana del Siglo
XX (2003); y los libros de Eduardo Luis Rodríguez: La Habana. Arquitectura del siglo XX (1998), The Havana guide. Modern architecture,
1925-1965 (1999) y La arquitectura del movimiento moderno. Selección de obras del registro nacional (2011).
5
En este caso están el libro Y el perro ladra y la luna enfría. Fernando Salinas: diseño, ambiente y esperanza (1994) escrito por el arquitecto
mexicano Carlos Véjar; Enfoques teóricos (1996) editado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República Oriental del
Uruguay; y el número 3 del 2002 de la revista Arquitectura y Urbanismo, monográfico dedicado a Fernando Salinas.
6
La firma ocupaba un apartamento de un edificio ubicado en la calle M esquina Calzada del Vedado, frente a la embajada norteamericana.
En 1960 el local fue intervenido por oficiales de la seguridad revolucionaria, en momentos en que los arquitectos no se encontraban,
perdiéndose en este proceso buena parte de la documentación de los proyectos. Entrevista a Raúl González Romero, noviembre de 2013.

12

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero en la modernidad cubana.

2. Materiales y métodos.
La investigación partió de una exhaustiva
revisión de toda la información bibliográfica
existente del estudio Salinas-González Romero,
además de planos y fotografías de archivo que
permitieron definir los objetivos y alcance del
trabajo, y establecer un inventario de sus
principales obras. El método histórico lógico
posibilitó ubicar la obra de la oficina en su
contexto, así como conocer su devenir. El método
teórico de análisis y síntesis se empleó en la
revisión de las obras seleccionadas atendiendo a
los aspectos funcionales, técnico constructivos y
formales, con énfasis en las principales
soluciones de diseño que aparecen en cada una de
ellas. La información recopilada se procesó a
través de estudios cuantitativos, cualitativos y
comparativos, lo que permitió arribar a
conclusiones. El método empírico se basó
fundamentalmente en la visita, observación y
recogida de datos de cada uno de los edificios, así
como las entrevistas realizadas.

3. Resultados.
3.1 La arquitectura moderna cubana de los
cincuenta
En la década de los cincuenta del siglo pasado, la
arquitectura moderna se instaura definitivamente
en Cuba. Su introducción durante los treinta y
cuarenta había sido paulatina, sucediéndose una
serie de estilos -Art Déco, Monumental Moderno,
Neocolonial- que contribuyeron en su asimilación
progresiva y fundamentalmente, en ir formando
una conciencia acerca de su adaptación a las
condiciones de la Isla.
En su difusión contribuyó la visita de varios
arquitectos de renombre internacional, que
además de impartir conferencias tenían intereses
profesionales en Cuba. Entre ellos Josep Lluís
Sert, Walter Gropius, Joseph Albers, Richard
Neutra, Philip Johnson, Mies van der Rohe y
Franco Albini. Además, se daba amplia cobertura
a obras nacionales y extranjeras en revistas,7 se
realizaban un gran número de exposiciones y
concursos, y aumentó la participación de
profesionales cubanos en eventos internacionales.

Desde el punto de vista político y económico fue
una década convulsa, golpeada por la dictadura de
Fulgencio Batista que reprimió a las clases más
desfavorecidas y protegió los intereses
norteamericanos en la Isla. Ello le garantizó una
expansión económica, de afluencia de capitales
en una economía dominada por el comercio y las
finanzas, que repercutió en un auge constructivo
promovido fundamentalmente por la iniciativa
privada.
La alta burguesía cubana invertía en obras de su
interés: mansiones, edificios de oficinas, tiendas,
centros recreativos, clubes privados, iglesias,
entre otros. También aumentó el interés de
compañías transnacionales de turismo que
invirtieron en la construcción de hoteles, y en la
modernización de La Habana y de otros centros
en el interior del país: Isla de Pinos, Trinidad y
Varadero. Hay además un acelerado aumento de
la construcción de viviendas y edificios de
apartamentos destinados al lucrativo negocio de
la renta, favorecido por la promulgación de la Ley
de Propiedad Horizontal8 en 1952 con la
consecuente proliferación de torres de
apartamentos en La Habana. La iniciativa del
Estado, por su parte, se limitaba a algunos
edificios públicos y conjuntos habitacionales de
carácter representativo que respondían más a los
intereses económicos y de cualificación de la
burguesía que a resolver problemas urbanos. La
Habana, como reflejo del desequilibrio entre la
capital y el resto del país, sería el ámbito por
excelencia en que se desarrolló todo un proceso
de
experimentación
arquitectónica
que
caracterizó a esos años.
La
arquitectura
era
desarrollada
fundamentalmente por oficinas privadas, con
algunas que por su relación con el Estado y la
pertenencia a la alta burguesía llegaron a
capitalizar los principales encargos. Entre ellos
Morales y Cia., Moenck y Quintana, Gobantes y
Cabarrocas, Arroyo y Menéndez, Max Borges
Recio, Pérez Benitoa e hijos, y la oficina de
Junco, Gastón y Domínguez. Los profesionales
jóvenes, debían recurrir a encargos menores,
principalmente relacionados a la vivienda y el
comercio de la pequeña burguesía, pero que al
calor del apogeo constructivo también le
permitían cierta libertad creativa.

7

Circulaban revistas cubanas como Arquitectura -del Colegio de Arquitectos- y Espacio -de la Asociación de Estudiantes de Arquitectura, además de numerosas revistas provenientes de Estados Unidos y Europa.
8
El 16 de septiembre de 1952 Fulgencio Batista firmó el Decreto-Ley No. 407 que reglamentaba el sistema de construcciones llamado de
Propiedad Horizontal. El 20 de marzo de 1953 refrendó el Decreto-Ley 750 por el que se creaba el Fomento de Hipotecas Aseguradas.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

13

�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire
En la arquitectura moderna cubana de los años
cincuenta se desarrollaron algunas tendencias
bastante marcadas. Los alardes estructurales se
hicieron visibles en la ubicación de amplios
voladizos y la expresión estética de la estructura,
desarrolladas con gran maestría por arquitectos
como Humberto Alonso y Antonio Quintana.
Otra vertiente respondió al vínculo entre la
arquitectura y las artes plásticas, al incorporarse a
muchos edificios obras de destacados artistas
como: Wifredo Lam, Amelia Peláez, Rita Longa,
Mariano Rodríguez, Carlos Enríquez, Mario
Carreño, René Portocarrero, y otros. Pero el
elemento fundamental que distinguiría a la
arquitectura de esos años fue la combinación
apropiada de las formas del Movimiento
Moderno con elementos tradicionales o propios
de la cultura local y caribeña. Fue un profundo
proceso de búsqueda desde lo formal y espacial
que permitió que la arquitectura de la década
alcanzara una identidad cultural válida, a la par de
las mejores realizaciones de Latinoamérica y del
Caribe. (Segre, 1990: 205)
3.2 La oficina de arquitectura de Fernando
Salinas y Raúl González Romero
Fernando Salinas (1930-1992) inició la carrera de
ingeniería aeronáutica en 1948 en el Rensselaer
Polytechnic Institute, Nueva York. Al percibir
que no podría desempeñarse como ingeniero
aeronáutico en Cuba decide cambiar a la carrera
de arquitectura. Más tarde suspendió su beca y
matriculó en la Universidad de La Habana en
1949. Raúl González Romero (1932) también
obtuvo una beca en Rensselaer que rechazó para
inscribirse en la Facultad de Arquitectura de la
Universidad de la Habana en octubre de 1949,
coincidiendo con la llegada de Salinas a esa
institución.
Ambos jóvenes iniciaron una amistad que pronto
se convirtió en colaboración, llegando a realizar
juntos el trabajo de fin de carrera titulado
“Planeamiento de una comunidad en La Habana
del Este”, graduándose en diciembre de 1955. Ese
mismo año crean la oficina de arquitectura
Fernando Salinas y Raúl González Romero que
situaron en un pequeño apartamento en la calle M,
número 51, esquina Calzada de El Vedado
(Figura 1). Según Salinas:
Uno de los objetivos básicos propuestos fue hallar
nuestro propio lenguaje, expresivo de una interpretación
personal, creativa de la herencia histórica, de las

14

condiciones ecológicas y la modernidad, filtrada a través
de la realidad cubana. Tratamos de mantenernos
equidistantes, tanto de las tendencias locales
desarrolladas por los profesionales de prestigio como de
los modelos internacionales que imponían los maestros
del Movimiento Moderno; Frank Lloyd Wright, Le
Corbusier, Mies van der Rohe, Richard Neutra, Marcel
Breuer, etcétera. (Segre, 2002: 75)
Figura 1. Fernando Salinas (con espejuelos) y Raúl
González Romero en el Estudio.

Fuente: Archivo de Dalia López.

Tuvieron varios asociados y colaboradores a lo
largo de la vida del estudio, entre ellos: Manuel
Rodríguez Gallardo, Rafael Mirabal, Severino
Rodríguez y Enrique Govantes Jr. Paralelamente,
los arquitectos trabajaban con otras firmas, lo que
les posibilitaba cierta solvencia económica
además de forjar una experiencia profesional
básica y ganar las necesarias relaciones para
mantenerse dentro del competitivo ámbito de la
arquitectura de los años cincuenta.
Fernando Salinas trabajaba desde 1952 en la
oficina de Nicolás Arroyo y Gabriela Menéndez,
en la que permaneció hasta 1958. Allí participó
en obras de gran envergadura como el Coliseo de
la Ciudad Deportiva (1957), el Hotel Habana
Hilton (1958), así como el proyecto del Hotel
Mónaco para el que esa oficina estuvo asociada
con Philip Johnson; lo que le permitió, en 1957,
trabajar durante casi un año en Nueva York como
contraparte cubana del proyecto y conocer a Mies
van der Rohe.
De la cercanía a esos dos maestros, Salinas
menciona que le impresionó el rigor técnico de
sus proyectos, el preciosismo de los detalles, la
calidad de los materiales empleados y las
referencias constantes a las vanguardias
internacionales. Esa etapa la aprovechó para
estudiar nuevamente la obra de Frank Lloyd
Wright, quién según el propio Salinas, fue el que
tuvo mayor influencia en la formación de su obra.
A su regreso a Cuba trabajó como colaborador en
un proyecto para La Habana del Este (1958)
realizado por el arquitecto italiano Franco Albini.
(Segre, 2002: 76)
A su vez, Raúl González Romero trabajó desde
1955 en la Junta Nacional de Planificación del

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero en la modernidad cubana.

Ministerio de Obras Públicas que colaboraba con
José Luis Sert y Paul Lester Wiener en el Plan
Director de La Habana, dirigido por Mario
Romañach, y los de Varadero y Trinidad dirigidos
por Nicolás Quintana. En estos últimos colabora
directamente con Quintana y bajo su asesoría
realiza varios proyectos. Según González Romero
esta etapa le dio una visión general del
planeamiento urbano y la experiencia de trabajo
en equipo. (Martínez, 2014: 34)
No obstante, a las diversas colaboraciones, el
estudio Salinas-González Romero desarrolló una
intensa labor. Al no pertenecer a la alta burguesía,
sus encargos procedían de maestros, pequeños
comerciantes, ingenieros, doctores, con los que
tenían relación de amistad o parentesco. Lo que
explica que en su corta trayectoria construyeran
muy pocas obras de nueva planta, todas de una
escala pequeña o mediana.
Los propios arquitectos se han referido a que
hicieron alrededor de noventa proyectos, (Segre,
2002: 75) siendo la gran mayoría reparaciones,
remodelaciones o ampliaciones. Sin embargo, a
partir de la revisión bibliográfica y las entrevistas
solo se han podido identificar 13 obras, situación
en la que ha influido la masiva pérdida de
información gráfica que ha sufrido el Estudio.
Las siete obras que lograron construir son: la casa
Jacinta (1955), dos apartamentos mínimos que
añaden tiempo después en el segundo nivel de la
primera, una pequeña jardinera adosada al
edificio del restaurante “El Caribeño” (1955), el
edificio de apartamentos Vilató (1956), el de
apartamentos Prieto (1957-58), la casa de Juan
Salinas (1958) y la de Higinio Miguel (1958).
Además, diseñaron varios muebles y objetos que
incorporaron a la última.
Para poder acceder a mejores encargos los
arquitectos invirtieron en la participación en
concursos, logrando varios resultados destacados:
cuarto lugar en el concurso para el club náutico
de Varadero (1955), el primer lugar para el Club
Náutico Internacional de La Habana (1959)
realizado en asociación con Enrique Govantes Jr.,
y el tercer lugar en el concurso organizado por el
Ministerio de Obras Públicas para la
rehabilitación del Instituto de Segunda Enseñanza
de Villa Clara (1959-1960).
Los tres proyectos no construidos que se conocen
de la oficina son: las casas para el reparto La Boca
en Trinidad (1957-1958), la remodelación del
Hipódromo Nacional (1959), además de una torre
de apartamentos (1959) que se ubicaría en Calle

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

Línea cuya construcción no fue posible a raíz de
las políticas tomadas por la triunfante Revolución
cubana para contrarrestar la especulación.
Entre 1959 y 1960, los arquitectos deciden cerrar
el estudio para integrarse a las tareas planteadas
por el nuevo gobierno. Según González Romero:
“Con el triunfo de la Revolución, los cambios que
esta trajo y el éxodo masivo de profesionales,
nuestra asociación decide anularse. El país
necesitaba dos profesionales que pudieran
trabajar en áreas separadas, y no un equipo
acometiendo un mismo proyecto”. (Martínez,
2014: 25)
Pero la gran amistad entre Salinas y González
Romero los mantuvo juntos en algunas tareas
posteriores. Se vincularon a la enseñanza en la
Escuela de Arquitectura en 1959, para la que
elaboran el que sería su primer plan de estudios, a
petición de la dirección de la Federación
Estudiantil Universitaria (FEU). También se
desempeñaron como profesores responsables de
diseño y ejecución de la Cooperativa “Menelao
Mora”, al frente de un grupo de estudiantes.
Además, realizaron el proyecto para la Unidad
Habitacional no. 2 de La Habana del Este (19591960), para el recién creado Instituto Nacional de
Ahorro y Vivienda (INAV). Años más tarde
colaborarían nuevamente en las que serían sus
últimas obras de conjunto, las propuestas para los
concursos de anteproyectos Euro-Kursaal (1965)
y del Pabellón Cuba en la Expo 67 de Montreal.
3.3 Casa Jacinta
La primera obra construida del estudio fue la Casa
Jacinta en 1955 (Figura 2). Resultó de un encargo
hecho por la profesora Jacinta Verane y se
localizó en el municipio Cerro, en la calle Marta
Abreu entre Enrique Villuendas y Ayestarán; en
una parcela medianera de 10m de ancho por 25m
de profundidad (250m2), rodeada de varios lotes
vacíos y edificios de imagen moderna. El
proyecto, aunque realizado por Salinas y
González Romero, fue firmado por el arquitecto
Manuel Rodríguez Gallardo, recurso utilizado
como mecanismo de legitimidad (Martínez, 2014:
26), dado que todavía los autores eran
estudiantes.

15

�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire
Figura 2. Casa Jacinta. Fachada principal.

Figura 3. Casa Jacinta. Planta.

Fuente: Archivo de Dalia López.
Fuente: Elaborada por los autores.

La vivienda presenta un programa básico de
mediana burguesía cubana donde en una planta
concentrada de un solo nivel se incluyen un garaje
y un área donde se concentran los locales del
servicio, separados perceptivamente de los
espacios de vida familiar y con acceso propio. En
este caso, los arquitectos optaron por organizar
varias zonas claramente definidas dentro de una
planta rectangular. Hacia el frente ubicaron el
garaje y el acceso principal como un espacio
único que separa al resto de la casa de la calle. Un
tramo de losa protege el paso hasta la puerta de
entrada. El interior de la casa quedó estructurado
por la sala-comedor a todo lo ancho, y por el
pasillo central que aparta a los locales del servicio
del área de dormitorio compuesta por dos
habitaciones y un baño intercalado. (Figura 3)
El sistema estructural utilizado es de muros de
carga. En este caso los autores concentraron los
muros portantes hacia el interior de la casa,
consiguiendo grandes vanos en las fachadas
laterales y permitiendo que la cubierta de
hormigón armado tenga amplios voladizos en la
mayor parte de su perímetro.
Dicho esquema estructural resulta coherente con
la forma del edificio, la que se puede entender
como la articulación de planos verticales y el
plano horizontal de cubierta, dispuestos de
manera tal que crean una sensación de fluidez
entre ellos. En función de lo último, los autores
desarrollaron toda una serie de soluciones que
buscan reforzar esa imagen dinámica.
Primeramente, evitan alinear los planos, lo que se
aprecia fundamentalmente hacia el frente de la
vivienda donde los muros que flanquean al garaje
quedan proyectados hacia el frente, y por delante
de ellos la cubierta de amplios voladizos.
Igualmente se aprecia en los antepechos de las
fachadas laterales que se adelantan a los límites
de la sala y la cocina. (Figura 4)

16

También los autores tratan de desmaterializar las
uniones entre los distintos planos. De lo anterior
participa la carpintería, integrada por ventanas de
madera tipo Miami, lucetas de cristal fijo y paños
de cristal fijo; y dispuestas como “superficies
permeables” que separan a los distintos planos
como sucede con los paños corridos de ventanas
ubicados entre los antepechos de las fachadas
laterales y la losa de cubierta. Otra solución en
este sentido, es que tanto las zapatas como las
vigas de cerramiento son más estrechas que las
paredes, de modo que se pierde la percepción de
unión entre planos horizontales y verticales;
recurso en particular que le otorga un gran
atractivo a la imagen de la losa del frente, la que
parece flotar sobre los muros del garaje. (Figura
2 y 4)
Además, aprovechan la expresión de los
materiales para distinguir los diferentes planos.
Primero los diferencian según su posición: los
muros ubicados en sentido longitudinal son de
bloques de hormigón a vista, mientras que los
transversales y la losa de cubierta son lisos. En
segundo lugar, diferencian los muros de bloques
a vista según la carga que reciben: los bloques
están colocados en posición horizontal en los que
sostienen a la cubierta y en posición vertical en
los antepechos de las fachadas laterales.
Finalmente utilizan una gran franja de piso de
mosaico de color rojo que va desde la entrada y
atraviesa la sala, destacándola con respecto al
resto de los espacios cuyo piso es de mosaico de
color blanco. (Figura 2 y 4)
En esta obra los autores no se separaron de los
cánones imperantes en la arquitectura cubana de
entonces; del uso de planos lisos, voladizos y la
marcada horizontalidad de moda. Quizás, con la
intención de asegurar el éxito de ese importante
primer encargo, necesario para el desarrollo de
toda carrera proyectual. Sus referencias se pueden
encontrar en el juego de planos del Pabellón de

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero en la modernidad cubana.

Barcelona9 de Mies van der Rohe, siendo en este
sentido un interesante ejercicio del uso de esa
composición en una vivienda de clase media y en
un clima tropical. Aun así, demuestran un
dominio de todos los detalles del proyecto en
plena coherencia con el diseño integral. Además
de que logran una gran riqueza formal en un
edificio relativamente pequeño.
Figura 4. (Izquierda) Fachada lateral Este de la casa.
(Derecha) Interior de la sala-comedor.

Fuente: Archivo de Dalia López.

El único elemento que parece anunciar cierta
voluntad de diseño diferente, menos conformista,
es la cerca que se ubicó en el frente de la casa.
Realizada en madera, como la simple disposición
de listones horizontales y verticales suspendidos
en buena parte de su extensión, su estética es tanto
minimalista
como
singular,
enfocada
fundamentalmente en no obstaculizar las visuales
hacia la fachada principal (Figura 2).
3.4 Edificio de apartamentos Vilató
El edificio de apartamentos Vilató (Figura 5),
construido en 1956, aun cuando no tuvo la escala
de los que se realizaban entonces en La Habana,
debió constituir un encargo de importancia para
el estudio Salinas-González Romero a tan solo un
año de haberse creado. Había sido solicitado por
el Sr. Miguel Vilató con la condición de que su
familia dispondría de uno de los apartamentos y
el resto los daría en alquiler. Sin embargo, el
principal desafío de esta obra resultó su reducida
área y su ubicación desfavorable al fondo de una
parcela rectangular y muy estrecha, de solo 6,83m
de ancho por 51,22m de profundidad (349,83m2);
situada en la Avenida Paseo entre las calles 5 y 7
de El Vedado. Por lo que quedaba en medio de la
manzana rodeado de construcciones altas en un
contexto ecléctico muy ocupado incluso en esa
época.
Los arquitectos debieron optar por una
organización funcional simple con énfasis en el
9

aprovechamiento del espacio. En cada planta,
ubicaron dos apartamentos mínimos a ambos
lados de una pequeña escalera de ida y vuelta, en
un área de tan solo 93,50m2. El edificio posee
cuatro niveles de altura, cada uno con la misma
configuración en planta, para un total de ocho
apartamentos contenidos en un bloque prismático
con predominio de la verticalidad.
La entrada al inmueble se ubicó en la fachada
Noroeste que corresponde a la principal del
edificio, que dada su desventajosa posición no es
su frente visible. Esto determina que el acceso se
haga a través de un sendero de aproximadamente
30m de longitud desde la Avenida, situado a la
izquierda de la parcela. (Figura 5)
Figura 5. Edificio de apartamentos Vilató.
(Izquierda) El edificio al fondo de la parcela.
(Derecha) Detalle de la caja de escaleras.

Fuente: Archivo de Dalia López.

En los apartamentos, debido a lo reducido del
área, los arquitectos optaron por fundir las
funciones afines en un mismo espacio. Cada uno
cuenta con sala-comedor, cocina-patio de
servicio, una sola habitación y un baño. Este
último tiene entradas desde la sala y la habitación,
protegiéndose la privacidad de la segunda (Figura
6). Para apoyar la actividad de secado de ropas
ubicaron unos insertos con tendederas sobre la
fachada Sureste a los que se accede desde las
ventanas del patio y el baño.
Figura 6. Edificio de apartamentos Vilató. Planta.

Fuente: Elaborada por los autores

Además del juego de planos, el uso de las texturas para diferenciarlos parece inspirarse en el Pabellón Alemán.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

17

�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire
Debido a la colindancia con edificios ya
existentes se limitaba la cantidad de aberturas y
por tanto la iluminación, ventilación y privacidad.
Para responder a ello los autores diseñaron
especialmente las ventanas y lucetas de batientes,
realizadas acertadamente de cristal texturizado
sobre marco de acero ya que el primero deja pasar
la luz, pero no las visuales.
En el caso de las ventanas de la sala y la
habitación que debieron ser estrechas, fueron
ampliadas hasta el suelo para ganar área. Las de
la cocina y baño, que dan a la fachada Suroeste
menos comprometida, resultaron en una pieza
continua que ocupa ambos espacios con una parte
de cristal fijo en el centro que oculta a la pared.
Las lucetas por su parte, poseen el diseño más
elaborado en este sentido. Ocupan todo el ancho
entre columnas, a una altura de 2,20m del suelo
sobre un dintel de sección en forma de semicanal
y se ubicaron retiradas de la línea de fachada. Esta
configuración posibilita que permanezcan
abiertas sin que se afecte la privacidad. En la
habitación se ubicaron dos en posiciones opuestas
lo que permite un flujo cruzado de aire. En la sala
solo aparece una, por lo que la ventilación
cruzada está supeditada a que la puerta de la
cocina esté abierta.
Una de las soluciones más interesantes del
edificio Vilató es la manera en que los autores
integraron el sistema de esqueleto con el de muros
de carga, y como el resultado de esta simbiosis la
utilizaron para generar el lenguaje formal unitario
del inmueble en concordancia con la expresión de
los materiales. A partir de la colocación de los
muros de bloques de hormigón a vista, en el área
donde se unen a las columnas de hormigón
armado también a vista, prescindieron de los
medio bloques y las columnas llenaron los
espacios que los anteriores ocuparían (Figura 5).
El resultado es una forma dentada entre ambos
elementos, enfatizada mediante el resalte de los
muros por sobre las columnas, que fue utilizada
como patrón que se repite en disimiles detalles
llegando a un nivel de elaboración formal que
roza lo rebuscado, en contraste con la imagen
racional que se tiene del edificio cuando se
observa desde la Avenida.
De hecho, Salinas y González Romero le dan al
patrón dentado un valor decorativo que no parte
de la simple superposición de elementos, sino que

nace de la propia lógica constructiva. Es así que
aparece en los extremos sobresalientes de las
vigas transversales, en los bloques volados
intercalados en el borde de la caja de escalera, en
los barrotes de las barandas de los pequeños
pasillos, en la pared que separa a la sala de la
cocina y baño dentro de los apartamentos y hasta
en los enchapes de azulejos del baño y la cocina.
Incluso en el centro del pasillo, el embaldosado a
rompe juntas de los mosaicos denota la figura
dentada, diferenciando el color amarillo claro del
piso de los apartamentos del lado Suroeste, del
gris claro de los del Noreste. (Figura 7)
De manera general la dura expresión de los
materiales, la racionalidad de la forma y
especialmente el patrón dentado predominante le
dan una estética al edificio de obra en
construcción o inacabada; una solución singular
que no era nada común en la arquitectura cubana
de los cincuenta10 y que evidencia la voluntad de
experimentación de los arquitectos. Da la
impresión de que se cuestionan el uso de
terminaciones como el repello fino o la pintura y
apuestan por una expresión natural de los
materiales sin renunciar a la riqueza formal que
se puede extraer de su propia lógica constructiva.
Figura 7. (Izquierda) Interior de la sala-comedor con
entradas a la habitación y el baño; véase el patrón en
el muro. (Centro) Detalle de enchape en el baño.
(Derecha) Patrón repetido en muros, pasamanos y
piso.

Fuente: Fotos Tomadas por Filipe de Jesus Vicente Baião.

3.5 Casa de Juan Salinas
Las casas de Juan Salinas (Figura 8) y de Higinio
Miguel serían las primeras que el estudio SalinasGonzález Romero construye en Miramar,11 lo que
les significaba una mayor visibilidad dentro del
circuito de la alta burguesía habanera. Por otra
parte, ambas viviendas mostraron un cambio en
el lenguaje de diseño que venía haciendo la
oficina. Si bien se mantiene el cuidado de los
detalles, el interés por la expresión de los
materiales y por la unidad formal del conjunto, en

10

Uno de los pocos ejemplos de la época donde se utilizó una estética similar fue la también singular casa de Félix Carvajal (1955) de
Mario Romañach. En ese caso no aparece el patrón dentado.
11
El barrio de Miramar era el hábitat representativo por excelencia de la alta burguesía habanera.

18

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero en la modernidad cubana.

este momento hay una mayor aproximación a la
arquitectura orgánica, en especial la de Frank
Lloyd Wright, y comienzan a aparecer las curvas
y las referencias a formas vegetales: hojas y
pétalos.
Este cambio pudo estar dado a la intensa
experiencia acumulada por ambos arquitectos que
les permitía probar nuevas soluciones y a que eran
estudiosos de la obra de Wright. (Martínez, 2014)
Salinas en particular, para esa fecha había
regresado de los Estados Unidos y al decir de
González Romero: “La estancia (de Salinas) en
la oficina de Philip Johnson en New York, le
permite conocer a Mies van der Rohe, y visitar
algunas obras de estos arquitectos y de Frank
Lloyd Wright.” (2002: 19)
Si bien la casa de Juan Salinas se inicia primero,
su construcción en 1958 coincide en tiempo con
la de Higinio Miguel. De ahí que ambas posean
algunas semejanzas, y entre una y otra se perciba
la maduración de algunas soluciones de diseño.
La casa en cuestión fue un encargo del ingeniero
civil Juan Salinas, pariente de Fernando. Se ubicó
en una parcela medianera en la calle 60, entre las
avenidas 1ra y 3ra de Miramar, la cual tiene una
forma rectangular con 15m de ancho por 30m de
profundidad (450m2). El sector donde se
encuentra no se había edificado completamente
hacia finales de los cincuenta, razón por la que
existía un fuerte vínculo visual con el frente de
mar cercano, mientras que las pocas
construcciones del entorno mostraban un claro
lenguaje moderno. Al referirse a esta vivienda
Salinas menciona: “(…) en la residencia de la
calle 60, privilegiamos la dimensión horizontal,
elemento básico de nuestro paisaje marino: la
línea azul del horizonte que rodea toda la Isla.”
(Segre, 2002: 75)
Los arquitectos dispusieron la vivienda como un
bloque único al centro del lote, acompañada por
dos jardineras de planta cuadrada que flanquean
el frente, las que, con su ubicación y baja altura,
enfatizan la simetría del conjunto, indican la
posición de los accesos, protegen los bordes
anteriores y establecen una gradación de las
alturas con el muro perimetral que nace desde la
mitad de los laterales hasta el fondo de la parcela.
(Figura 8)

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

Figura 8. Casa de Juan Salinas. Fachada principal.

Fuente: Archivo de Dalia López.

La casa presenta una planta simple con los
espacios organizados uno detrás del otro, a ambos
costados de un pasillo central que une el acceso
principal con una salida al fondo. Hacia la
primera mitad aparecen los espacios menos
privados -sala, garaje, bar y comedor-. Mientras
que a un lado de la segunda mitad está el área de
las habitaciones orientadas al Sureste, y al otro
lado los locales del servicio con accesos laterales
independientes. La necesaria privacidad se logra
mediante varias puertas dispuestas en el pasillo.
(Figura 9)
Figura 9. Casa de Juan Salinas. Planta.

Fuente: Elaborada por los autores.

La estructura soporte es una combinación de
muros de carga y sistema de esqueleto. Es así que
los autores ubicaron ocho columnas, cuatro
alineadas en la fachada principal y cuatro en la
posterior, mientras que el resto de las cargas la
reciben los muros que fueron situados
mayormente en el interior de la planta,
posibilitando amplias aberturas en las fachadas.
La forma de la casa se puede entender entonces
como un gran bloque prismático con otros de
menor altura yuxtapuestos a cada una de sus
caras. Cada uno de esos prismas está rematado
con una losa plana, ubicándose la cubierta
principal sobre el central. De esa manera aparecen
las tres características más apreciables de su
imagen: las losas a diferentes alturas en un
edificio de un solo nivel; la preponderancia de la
cubierta principal con su amplio voladizo hacia el
frente y marcada horizontalidad que establece el
diálogo con el mar cercano; y la
desmaterialización de las esquinas, que parecen

19

�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire
invertidas o retiradas de las líneas de fachada.
(Figura 8 y 10)
Constructivamente, los arquitectos logran la
forma con muros que parten desde las caras de las
columnas, proyectados hacia el exterior y
quedando perpendiculares a las fachadas. Esos
muros flanquean entre sí al resto de los cierres
perimetrales y sostienen a las losas más bajas. El
espacio que queda entre las últimas y la cubierta
principal es utilizado para ubicar las lucetas. La
solución de las esquinas invertidas resalta el
juego de planos en diferentes posiciones y le
otorga riqueza y ligereza visual al volumen de la
casa. También son utilizadas como patrón para
lograr una composición unitaria siendo repetidas
en las losas de cubierta. (Figura 10)
Figura 10. Detalles de las esquinas, muros y losas.

Fuente: Archivo de Dalia López.

Con la selección de los materiales se evidencia el
interés por diferenciar los distintos elementos
arquitectónicos de lo que también participa el
color. En este caso las zapatas, columnas, vigas y
losas son de hormigón armado terminado en
repello fino color blanco; mientras que en la
imagen general predomina el tono rojo de los
muros de ladrillo a vista. Lo mismo sucede en el
piso siendo los del exterior de hormigón y
baldosas de cerámica roja en el portal, y de
terrazo integral color crema en el interior.
Para garantizar la ventilación y la iluminación los
autores se valieron de amplias ventanas de
madera tipo Miami y de lucetas ubicadas en las
fachadas principal y posterior, y en algunos
puntos de las laterales. El diseño de estas últimas
hace un mayor énfasis en el tratamiento de la luz
interior mediante las pantallas de cristal fijo en
tonos azules, y en hacer cierta evocación a los
vitrales de la arquitectura colonial cubana por sus
bordes redondeados. (Figura 11)

12

Figura 11. (Izquierda) Interior de la sala. (Derecha)
Interior del espacio destinado inicialmente al bar.

Fuente: Archivo de Raúl González Romero.

Aunque no con un carácter predominante, las
curvas aparecen en el diseño de diferentes
elementos, adquiriendo un valor decorativo. Las
columnas son rematadas con salientes
semicirculares en su parte superior a modo de
capitel, determinando la forma de las lucetas. La
losa principal tiene huecos cilíndricos que se
repiten rítmicamente en todo su perímetro. Según
González Romero, esta solución en particular se
diseñó para concentrar en esos puntos la
evacuación del agua creando una especie de
cortina en momentos de lluvia,12 además
enriquece la sombra proyectada y le resta peso
visual a la losa a partir de los claros y obscuros
que se generan en su cara inferior. Las formas
orgánicas aparecen en las gárgolas de
ferrocemento que se adosan a las losas más bajas.
Estos elementos junto a la expresión del ladrillo a
vista contribuyen a darle un tono de calidez a la
imagen de la vivienda y contrarrestan la
ortogonalidad entre planos verticales y
horizontales. (Figura 10)
La influencia de la obra de Wright aparece
claramente en esta vivienda en soluciones como
la desmaterialización de las esquinas, las losas
voladas en diferentes direcciones, el uso del
ladrillo a vista en contraste con los elementos de
hormigón armado y el interés por lo decorativo,
que pueden encontrarse en obras ejemplares
como la Casa Arthur Heurtley (1902) o la Casa
Frederich C. Robie (1909). Pero, además, en el
manejo de algunos elementos propios del
lenguaje clásico, lo que no era común en la
arquitectura moderna cubana de los cincuenta. En
este caso, la simetría que rige la planta y las
fachadas posterior y principal; y, en segundo
lugar, la definición de una base, cuerpo y remate,
que se logran a partir de las zapatas resaltadas, los
cierres y la cubierta principal respectivamente.
Sin embargo, esa influencia se puede considerar
más como una aproximación o una interpretación

Entrevista a Raúl González Romero, noviembre de 2013.

20

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero en la modernidad cubana.

de la obra del maestro norteamericano, ajustada a
la escala de una vivienda de mediana burguesía
cubana y a condiciones tecnológicas y culturales
propias, muy alejadas de la escala de los
mencionados modelos.
3.6 Casa de Higinio Miguel
La casa de Higinio Miguel (Figura 12), construida
en 1958, sería la residencia unifamiliar más
grande del estudio y su obra más conocida. El
cliente, un joven médico amigo de González
Romero, les confió su diseño que incluyó el de
todo el mobiliario. Según el arquitecto, desde el
principio se tuvo en cuenta las características de
Higinio, al que le gustaban las fiestas y disfrutaba
bailar. Por lo que le propusieron espacios para
desarrollar actividades sociales además de que se
le consultaron constantemente las soluciones de
diseño.13
Sobre como compatibilizaron las aspiraciones del
cliente con la posición de la oficina, Salinas
menciona: “Higinio Miguel nos solicitó una casa
en “Renacimiento español” y poco a poco lo
fuimos llevando a la asimilación de la
arquitectura
moderna
hasta
aceptar
incondicionalmente nuestro proyecto.” En el
diseño de la vivienda “(…) adoptamos una
estructura
compositiva
clásica
vertical,
asumiendo la tradición de la casa colonial y la
monumentalidad de las palmas reales (…)”.
(Segre, 2002: 75)
La casa fue emplazada en una parcela medianera
de 18,9m de ancho por 45m de profundidad
(850,5m2), ubicada en la Avenida 7ma, entre las
calles 2 y 4 de Miramar. Un área entonces poco
edificada cercana al río Almendares, lo que
motivó que se le conociese también como “Casa
del Río”.
Figura 12. Casa de Higinio Miguel. Fachada
principal.

Fuente: Archivo de Dalia López.

13

La mayor área disponible les permitió a los
autores diseñar una planta más articulada,
organizando las funciones en tres bloques
yuxtapuestos entre sí en torno a un patio interior,
situados al centro de la parcela. Hacia el costado
Noreste, aprovechando la orientación más
favorable, ubicaron el bloque de la sala seguido
por el patio interior y luego el bloque de
dormitorio con tres habitaciones. En el costado
Suroeste organizaron en un mismo bloque, el
garaje seguido del baño de invitados, un pasillo,
bar y comedor, bien delimitados de los locales del
servicio. (Figura 13)
Figura 13. Casa de Higinio Miguel. Planta.

Fuente: Elaborada por los autores.

Esta mayor libertad de la planta les permitió
establecer una gradación de la privacidad entre la
sala, la zona del patio interior, bar y comedor, y
las habitaciones que están más resguardadas hacia
el fondo del lote. También posibilitó que los
espacios de uso común contaran con amplias
aberturas hacia áreas libres situadas dentro de la
parcela.
Nuevamente los autores emplearon una
combinación de muros de carga y sistema de
esqueleto, dando a este último una de las
soluciones más interesantes de la vivienda.
Utilizaron columnas de sección rectangular de
0,2m de ancho por 1,075m de profundidad,
dispuestas en planta a partir de una retícula de
3m*3m, elemento que no había sido utilizado tan
explícitamente en obras anteriores. En los
bloques de servicio y dormitorios, las columnas
se ubicaron en el perímetro de manera que se unen
en las esquinas formando una “L” o esquina
invertida (Figura 13). La cubierta plana se apoya
directamente sobre ellas quedando arriostradas
mediante los dinteles de sección acanalada. Con
dicha configuración los autores logran una
especie de cajón que ofrece cierta flexibilidad a
los cierres -muros y carpintería-, los que son

Entrevista a Raúl González Romero, noviembre de 2013.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

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�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire
colocados en el extremo interior o exterior según
lo requieren los espacios. También absorben la
ubicación de las rejas para que se aprecien
integradas estéticamente al edificio. En el bloque
de la sala, aparecen columnas de 4,2m de altura
formando las esquinas de este espacio de planta
cuadrada; y otras tres de 2,5m de altura al centro
y en posición perpendicular a cada una de las
fachadas del volumen, rematadas por una losa que
incorpora al dintel que sostiene la carpintería de
arriba.
El diseño y disposición de las columnas muestra
un mayor interés de los autores por expresar
estéticamente la estructura generada a partir de
una lógica compositiva a nivel de planta, basada
en un mayor uso de la retícula que puede deberse
a la influencia de la obra de Wright. También
evidencia nuevas búsquedas que los acercan a
conceptos como repetitividad, modularidad y
flexibilidad -desarrollados más ampliamente por
Salinas en la década de los sesenta-, aunque en
esta obra quedan circunscritos a un ejercicio
formal en correspondencia con las exigencias del
hábitat burgués.
Dentro de esa lógica compositiva se encuentran
también las esquinas, que están entre las partes
más trabajadas de la forma del edificio. Si en los
bloques de servicio y dormitorios están
determinadas por las propias columnas a modo de
“L”, las que se crean por la yuxtaposición entre
bloques aparecen como la substracción de ese
sector, generándose un intersticio a manera de
“C”. Algo similar ocurre con las del volumen de
la sala y los muros que se ubican en su lateral
Este. En cualquier caso, se trata de una estética
basada en la substracción de las esquinas,
utilizada además para generar un lenguaje formal
unitario llegando a un nivel de detallismo que
supera al de la casa de Juan Salinas, ya que se
repiten en los bordes de las zapatas, de las
columnas, de las losas de cubierta, de la escalinata
de entrada y hasta de los muros que rodean la
parcela y forman las jardineras, entre otros
elementos. (Figura 12 y 13)
La forma de la casa se puede entender entonces
como la de tres bloques prismáticos yuxtapuestos.
Los de servicio y dormitorios son de marcada
horizontalidad mientras que el de la sala queda
jerarquizado por su mayor altura, por estar
elevado sobre una plataforma que se convierte en
su escalinata de acceso y por la simetría que

imponen las columnas de su frente. La imagen
prismática de los bloques se desmaterializa por
las columnas perpendiculares a las fachadas, lo
que le resta peso visual y le otorga una gran
riqueza volumétrica al edificio. Finalmente, la
forma queda rematada en su parte superior por los
maceteros que incorporan la traza orgánica
distintiva de la casa.
Los maceteros se solucionaron como piezas
prefabricadas de ferrocemento adosadas a la parte
superior de las columnas mediante barras de
acero. Los arquitectos diseñaron dos tipos, uno de
amplio voladizo de metro y medio que rodea el
bloque de la sala y otro más pequeño para el resto
del edificio (Figura 14). El círculo fue utilizado
como figura básica para generar sus formas a
partir de la substracción de sectores circulares en
planta y perfil. Especialmente los del bloque de la
sala fueron pensados para que, con el paso del
tiempo, la vegetación colgara y se creara una
cortina vegetal alrededor de ese volumen,
sirviendo además como elemento de protección
solar.
El diseño de los maceteros aparece relacionado al
interés de los autores por hacer referencias a
formas vegetales, a las palmas reales
mencionadas por Salinas que en esta vivienda
buscan generar cierta sensación de verticalidad y
prestancia. Abren así nuevos caminos estéticos
que incorporan las curvas y la plasticidad de la
forma, pero que también tienen que ver con
establecer una conexión con elementos propios
del paisaje natural cubano como manera de
interpretar una realidad cultural.14 No obstante, se
puede afirmar que con los maceteros intentan ir
un paso más allá del mero interés estético ya que
buscan incorporar la vegetación como elemento
partícipe de la propia vida del edificio.
Figura 14. (Izquierda) Maceteros sobre el bloque de
la sala. (Derecha) Detalle de ambos tipos de
maceteros.

Fuente: Archivo de Dalia López.

14

Elementos de formas orgánicas habían sido empleados por Ricardo Porro en las gárgolas de las casas de Abad-Villegas (1954) y de
Timothy James Ennis (1957). En esos casos las referencias provenían de órganos reproductores sexuales.

22

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero en la modernidad cubana.

En la casa de Higinio Miguel se aprecia tanto una
influencia de la arquitectura “Wrightiana” como
la recuperación de elementos de la arquitectura
cubana del período colonial, aunque en ambos
casos basados en una reinterpretación de esos
referentes y no en la copia mimética.
En la primera vertiente están el uso de muros de
ladrillo a vista en contraste con los elementos de
hormigón armado -zapatas, columnas, dinteles,
losas- de color blanco, el esquema clásico basecuerpo-remate y el mencionado tratamiento de las
esquinas entre otros rasgos que aparecen también
en la casa de Juan Salinas.
La solución de la carpintería por su parte,
establece la conexión con la tradición de la casa
colonial cubana. Los arquitectos incorporaron
amplias ventanas y puertas de batientes -que
permiten abrirlas completamente- con persianería
francesa sobre la hoja protegida por batientes de
cristal en su parte interior a manera de
contraventanas. Una vez más, las lucetas son los
elementos utilizados para manejar la luz tropical
y conseguir mayor claridad, así como distintos
matices. Fueron diseñadas de dos tipos; en la sala
aparecen como amplios paños de cristal fijo
situados sobre dinteles por encima de las puertas,
protegidas del sol por celosías de madera en el
exterior y por cortinas en el interior; mientras que
en el resto de la vivienda son paños rectangulares
de cristal translúcido fijo con algunos detalles en
color azul y ámbar, y están retiradas de las líneas
de fachada, encajonadas entre las columnas,
dinteles y la cubierta.
Del hábitat colonial cubano proviene también el
patio interior, que en esta casa presenta una
relación directa con la sala y con el bar. Ello
responde al énfasis que pusieron los arquitectos
en cumplir las expectativas del cliente generando
espacios versátiles y de gran prestancia, donde
Higinio Miguel pudiese recibir visitas en un
ambiente formal acorde a su condición
profesional, como realizar reuniones de tipo
social. Muestra de lo anterior es la pista de baile
ubicada en el patio, la que podía ser convertida en
espejo de agua cuando no se utilizaba a partir de
accionar un surtidor con tragante ubicado en el
centro de la plataforma circular ribeteada,
resultando en una de las soluciones más
interesantes y singulares de la casa. (Figura 15)

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

Figura 15. (Izquierda) Espejo de agua en el patio
interior. (Derecha) Comedor y pasillo principal

Fuente: (Izquierda) Archivo de Dalia López. (Derecha) Archivo de Raúl
González Romero.

El lenguaje formal unitario del conjunto se ve
reforzado por el diseño de la herrería y del
mobiliario, también a cargo de Salinas y
González Romero. En ellos utilizan líneas
verticales que se abren en su parte superior, otras
que se expanden sugiriendo hojas, el círculo en la
composición de las patas de las butacas y mesas,
y la plasticidad lograda mediante en modelado del
contrachapado. De su autoría son las butacas, sofá
y mesa centro de la sala; todo el equipamiento del
bar; una pantalla de madera que reviste la pared
del pasillo principal y contiene las puertas al bar;
la mesa, sillas y la mampara del comedor; y el
tirador de la puerta principal entre otros objetos
que además destacan individualmente por su
belleza. (Figura 15 y 16)
Figura 16. Interior y muebles de la sala y el comedor.

Fuente: Archivo de Dalia López.

4. Discusión de los resultados.
No es un acto sencillo evaluar de conjunto la
arquitectura realizada por el estudio SalinasGonzález Romero debido, en lo fundamental, a
que la mayor parte de la información gráfica de
sus proyectos se puede considerar como perdida.
A ello se suma su reducido número de obras
construidas, sin desestimar las siempre presentes
limitaciones a la voluntad creadora en función de
las demandas del cliente, que pudieron haber
forzado a los arquitectos a tomar uno u otro

23

�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire
camino. Y finalmente, por una razón que puede
considerarse en sí misma una característica de su
quehacer: la constante experimentación que los
llevó a dar soluciones diferentes en cada
oportunidad y que por tanto hace difícil
desentrañar regularidades o recurrencias.
A pesar de ello, la representatividad de los
ejemplos expuestos, ubicados ordenadamente en
relación a las demás obras que se conocen del
estudio, hacen posible acercarse a la evolución de
su arquitectura y a sus principales características.
4.1 Evolución de la obra del estudio SalinasGonzález Romero
La Casa Jacinta, primera obra construida de la
firma, es en la que más se apegan a los cánones
modernos. Sin embargo, exceptuando los
pequeños apartamentos que tiempo después
agregan en su segundo nivel donde repiten la
forma para lograr una coherencia, abandonan este
camino para explorar otros más arriesgados a
pesar de la calidad estética que habían logrado.
Muestra de lo anterior son los apartamentos
Vilató y Prieto. Si en el primero predomina la
expresión de los materiales pareciendo un edificio
inacabado; en el segundo, que surge de la
remodelación casi completa de una casona de
estilo Neocolonial, optaron por la rememoración
de elementos característicos de la arquitectura del
período colonial, de los arcos de medio punto y
los vitrales (Figura 17) en una época en que se
defendían a ultranza las formas modernas en casi
todo tipo de intervenciones. Ambas obras
plantearon nuevos caminos expresivos singulares
dentro de la arquitectura de los años cincuenta
que, una vez más, no serían repetidos en lo
adelante.
En las últimas obras de la oficina los arquitectos
parecen encontrar un camino de expresión con el
que se sienten más identificados. En este caso el
uso de curvas y de formas que recuerdan a hojas
y pétalos son los rasgos distintivos de la casa de
Juan Salinas, la de Higinio Miguel, el proyecto de
edificio de apartamentos de Calle Línea (Figura
17) y también en el proyecto para la Unidad
Habitacional no. 2 de La Habana del Este. Esta
última propuesta, aunque fue realizada por los
arquitectos luego de que la firma cesara
legalmente su actividad, resulta significativa en
cuanto a la aplicación, en un conjunto urbano de
gran escala, de recursos que ya habían sido
explorados en mayor o menor medida en la Casa

24

del Río. Incluso a nivel de apreciación de la
maqueta, se percibe con claridad la composición
a partir del círculo, la traza orgánica a manera de
hojas, la plasticidad de las formas y la vegetación
incorporada a los edificios. (Figura 18).
Se puede afirmar entonces, a tono con lo dicho
por el propio Salinas, que uno de los principales
intereses de los jóvenes arquitectos fue encontrar
un lenguaje de expresión propio; y que en los
últimos años de la firma habían logrado
configurar dicho lenguaje que, sin embargo, no
pudieron materializar en una mayor cantidad de
obras.
Figura 17. (Izquierda) Edificio de apartamentos
Prieto. (Derecha) Proyecto de edificio en Calle Línea.

Fuente: Archivo de Dalia López.

Figura 18. Maqueta del proyecto para la Unidad
Habitacional no. 2 de La Habana del Este

Fuente: Archivo de Dalia López.

4.2 Principales
arquitectura.

características

de

su

Con independencia de las diferentes conclusiones
que se puedan extraer de la interpretación de la
obra presentada, en este trabajo se señalan las
siguientes características, entendidas como
rasgos que aparecen con mayor recurrencia y que
indican los principales intereses de los
arquitectos.
Primeramente,
la
ya
mencionada
experimentación constante dirigida a la
búsqueda de un lenguaje de expresión propio. Si
bien la obra de la oficina se inscribe dentro del
Movimiento
Moderno,
los
autores
constantemente probaron nuevas soluciones que
los diferenciaban tanto de las tendencias

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�La arquitectura del estudio Salinas-González Romero en la modernidad cubana.

internacionales como de las modas imperantes en
Cuba.
El uso de sistemas estructurales combinados
entre muros de carga y de esqueleto. Aunque no
se pueda asegurar que los arquitectos sintieran
una especial preferencia por este tipo de
soluciones, comunes en la época, si supieron
aprovechar sus posibilidades para lograr amplias
aberturas y para generar una coherencia entre
sistema estructural, resultado formal y
satisfacción de las necesidades funcionales.
El minucioso diseño de todos los detalles, desde
la solución del conjunto, los distintos elementos
arquitectónicos hasta las terminaciones. Esta es
una de las cualidades más apreciables de sus
obras construidas, estrechamente relacionada a
otra importante característica: el manejo de un
lenguaje formal unitario en todo el edificio, que
pusieron en práctica a partir de la repetición de
patrones formales y la selección adecuada de
materiales, texturas y colores, además de la
integración formal del mobiliario.
El interés por la expresión de los materiales es
quizás uno de los rasgos que más se repite. Desde
la aspereza de los bloques de hormigón visto, la
calidez del ladrillo hasta la plasticidad del
ferrocemento y sus posibilidades para conseguir
formas complejas. Tanto para significar el
proceso constructivo como para diferenciar los
distintos elementos.
Se puede decir que los arquitectos sentían interés
por el manejo de la luz natural para conseguir
diferentes efectos tanto en los exteriores como en
los interiores. Aunque el número y escala de sus
obras construidas no les permitió desarrollar más
este aspecto, en este sentido utilizan varias
soluciones que van desde orificios en la losa,
paños de cristal para conseguir una entrada
directa de luz y otras para tamizarla con cristales
de colores, celosías y hasta cortinas vegetales. La
luceta fue uno de los elementos al que recurrieron
constantemente y del que desarrollaron
interesantes soluciones.15
Hay una revalorización de lo ornamental o
decorativo, incluso de rasgos propios de la
composición clásica, siempre a partir de la propia
lógica constructiva, de las cualidades y
posibilidades de los materiales, tratando de
alcanzar una adecuada integración con los
códigos modernos.

Finalmente, la característica que destaca a la
firma es el ya mencionado uso de la curva y de
formas que recuerdan a hojas y pétalos, lo cual
se relaciona a una interpretación propia de
elementos del paisaje como parte de la cultura
cubana, constituyendo un rasgo que aparece en
las últimas obras y que las singulariza.
4.3 Relevancia de la obra del estudio SalinasGonzález Romero para la arquitectura moderna
cubana
Atendiendo a todo lo expuesto en el presente
trabajo, cabría preguntarse cuál es la relevancia
de la obra del estudio Salinas-González Romero,
en una década especialmente fecunda para la
arquitectura cubana, donde funcionaron una gran
cantidad de oficinas que lograron realizar más
edificios y de mayor escala.
La obra del estudio Salinas-González Romero se
inscribe en las búsquedas desarrolladas en la
arquitectura cubana de los años cincuenta por una
interpretación de los códigos modernos
adecuándolos a las condiciones ecológicas,
culturales y tecnológicas de la Isla, y a los
intereses creativos de los propios autores. Con la
cualidad de que llegaron a desarrollar un lenguaje
de expresión propio que, aunque con influencias,
se diferenció tanto de corrientes foráneas como
nacionales. Por lo que se puede considerar que la
relevancia de su obra radica en que aportó nuevos
caminos creativos, soluciones de diseño y
edificios bien logrados, que enriquecieron el
universo de la arquitectura del Movimiento
Moderno cubano.

5. Conclusión.
La oficina de arquitectura de Fernando Salinas y
Raúl González Romero funcionó durante un
período de tiempo corto. Lograron construir
pocas obras de una escala que se puede considerar
como pequeña o mediana, que tienen un impacto
discreto en la trama urbana en que se insertaron.
Sin embargo, hicieron una arquitectura de calidad
y alcanzaron un lenguaje propio que los
distinguió. Asumieron cada proyecto como una
oportunidad, de búsqueda, de expresión, de
expansión conceptual y práctica a pesar del
riesgo, donde legaron un universo de soluciones

15

Las lucetas no son empleadas solo por Salinas y González Romero. De hecho, son muy utilizadas en la arquitectura moderna cubana con
gran variedad de soluciones.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

25

�Pérez Velázquez, Puente San Millán &amp; Cambón Freire
que señalan los principales rasgos de su
producción. Sus aportes marcan su innegable
relevancia en el contexto de la arquitectura
cubana
del
Movimiento
Moderno,
específicamente de la década de los cincuenta del
siglo XX.

Facultad de Construcciones, Universidad de
Oriente, Santiago de Cuba.

6. Referencias bibliográficas.
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Docomomo_Cuba, núm. 5, pp. 11.
Consejo editorial (2006), “Repertorio. Residencia
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carrera, Tutora: Lic. Florencia Peñate Díaz,
Departamento de Historia del arte, Facultad de
Artes y Letras, Universidad de La Habana, La
Habana.
Pérez Velázquez, Julio Cesar (2010), “La
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Salinas”. Tesis en opción al grado científico de
máster, Tutoras: Dra. Arq. Graciela Gómez
Ortega y Dra. Arq. Flora Morcate Labrada,
Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
Salinas, Fernando y Raúl González Romero
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relacionada al tema de la vivienda del estudio
Salinas-González Romero. Regularidades en su
solución formal”. Trabajo de fin de carrera,
Tutor: MSc. Arq. Julio Cesar Pérez Velázquez,
Departamento de Arquitectura y Urbanismo,

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Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Arquitectura, arte y papel.
Architecture, art and paper
Recibido: 20/12/16
Aceptado: 07/06/17

Maritza Granados Manjarrés 1

Resumen

Abstract

El trabajo que se presenta a continuación surge de
una experiencia investigativa que se tuvo en la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Javeriana de Bogotá, y que se desarrolló
alrededor de esa pregunta y su lugar en la
interdisciplinariedad. A través de una reflexión
sobre la constitución de saberes como un lugar
que debe ser pensado como común y su
robustecimiento en la oportunidad que surge de
que dicha constitución se haga por fuera de una
disciplina específica y transgreda los límites
propios, se presentan los resultados del proyecto
mencionado que fue socializado en el Paper Art
Fest de Sofía de 2015 en una instalación.
Finalmente, se hace una reflexión sobre la
aparición de la indisciplina como un lugar de
oportunidad para pensar como cruzar las fronteras
de un saber específico y fundar nuevos
conocimientos que sean concebidos desde la
complejidad de las relaciones tanto disciplinares
como humanas.

The work presented below comes from a research
experience had at the Faculty of Architecture at
the Universidad Javeriana in Bogota, which was
developed around that question and its place in
interdisciplinarity. On one hand this paper makes
a reflection on the constitution of knowledge as a
common matter and presents the importance of
having this constitution pushed out its own limits
and outside a specific discipline. On the other
hand, the results of the mentioned project, which
was raised in the interstice between art and
architecture, are shown along with the artistic
installation that was presented in the Sofia Paper
Art Fest 2015. Finally, a reflection around
indiscipline is made as a place of opportunity to
think how to cross the borders of a specific
knowledge and found new one that is conceived
from the complexity of both human and
disciplinary relationships.

Palabras Clave:

Keywords:

Arte; arquitectura; interdisciplinariedad; papel
doblado.

Art; architecture;
paper.

interdisciplinarity;

folded

1

Nacionalidad: colombiana. Departamento de Estética, Facultad de Arquitectura y Diseño, Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá:
granados.m@javeriana.edu.com

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

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�Granados Manjarrés

1. Introducción:
"What men are among the other creatures of the
earth, artists are among men" - Friedrich Schlegel

¿Qué resulta de pensar la arquitectura? Parece que
pensar la arquitectura se ha convertido en pensar
desde el intersticio de muchas disciplinas. Cada
vez son más los cruces que hay entre la
arquitectura y otros saberes y en los últimos 20
años un número importante de disciplinas
académicas como geografía, antropología,
historia, arte o estudios culturales han empezado
a hacerse preguntas sobre la ciudad y el habitar,
lo que ha producido una cantidad de lugares
interdisciplinarios que han reformulado la manera
en que el espacio es entendido.
Ahora, la arquitectura siempre ha tenido una
importante curiosidad por las artes, y en nuestra
contemporaneidad parece tener que ver con la
percepción que se tiene de las artes como un lugar
aparentemente libre, con menos presiones y
demandas sociales, y potencialmente subversivo;
mientras que las artes ven a la arquitectura como
un lugar donde hay un rol funcional y un supuesto
propósito (Rendell, 2006).
“El arte ofrece un lugar y una ocasión para
nuevas relaciones con “la función” entre la
gente. Si consideramos esta versión expandida
del término función con relación a la
arquitectura, nos damos cuenta que la
arquitectura pocas veces se da la oportunidad de
no tener función alguna o de considerar la
construcción de conceptos críticos como su más
importante propósito” (Rendell, 2006: 15-16)
En ese texto de Rendell, después de una
minuciosa mirada a la relación entre el arte y la
arquitectura, particularmente a lo que denomina
arte público y escultura social, llega a la misma
conclusión a la que han llegado varios, y es que
para desarrollar la arquitectura como una práctica
crítica debe moverse fuera de sus límites
tradicionales y situarse en el intersticio de las
disciplinas, y el arte ofrece el lugar ideal para la
reflexión crítica.
Esto quiere decir, y es a la conclusión a la que se
ha llegado desde la práctica, que pensar la
arquitectura no necesariamente da como
resultado arquitectura tradicional, los resultados
pueden situarse justamente en los cruces que se
mencionan, y es porque en esos cruces se gestan
los cambios de paradigmas.
Así, de esta reflexión se derivan dos lugares que
serán desarrollados a lo largo del texto. Por un
lado, el resultado de un proyecto de investigación
28

llevado a cabo en la Facultad de Arquitectura de
la Universidad Javeriana (Bogotá) entre 2014 y
parte de 2015 cuyo objetivo reposa parcialmente
sobre la pregunta por la interdisciplinariedad,
particularmente la relación entre arte y
arquitectura, y por el otro, la propuesta de
Najmanovich en 2008 sobre interdisciplinariedad
como solución a la crisis del modelo moderno.

2. Pensando la arquitectura, su
lugar y su transfiguración.
Volvamos a la pregunta que originó esta
reflexión, y es que el resultado de pensar la
arquitectura parece transitar por varias disciplinas
y se enreda en distintos saberes, que más allá de
lo que de ahí se derive, ciertamente nutren el lugar
en el que se inscriben, es decir, las preguntas
sobre la arquitectura y sus múltiples respuestas
nutren constantemente el suelo que las soporta.
En la Conferencia Inaugural del II Seminario
Internacional Capitalismo Cognitivo – Economía
del Conocimiento y Constitución de lo Común
que se celebró en Río de Janeiro en 2005, Antonio
Negri afirmaba que es desde la singularidad que
se explica lo común. Para él nuestro momento
histórico se define desde las categorías de
multitud, común y singularidad. La primera se
define como la cooperación de singularidades, es
decir como una red que supera la suma de sus
partes, muy distinta a la individualidad que opera
por sí sola, sin relacionarse con otros, sin
embargo, la singularidad reconoce en el otro una
realidad distinta, y en ella define la propia. A la
luz de esta afirmación Negri planeta un escenario
sinérgico muy sugerente diciendo que “(…) si
consideramos que el mundo está hecho de
singularidades que consisten en relaciones y que,
por lo tanto, existen en la medida que están en
relaciones, aumentamos nuestra capacidad de
acción” (Negri, 2005) y al existir esta relación hay
lugar para la discusión.
Cada una de nuestras singularidades como
pensantes y militantes de la arquitectura ayudan a
fraguar la disciplina, y tal y como lo afirma este
filósofo no hay verdades que no sean
interdependientes, es decir que todas ellas nacen
de su relación con la otras, así que nuestra
propiedad común, aquella que gestionamos en
comunidad, es la arquitectura, y además esa
urdimbre de pensamiento es también capaz de
modificar constantemente tales singularidades.

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�Arquitectura, arte y papel.

El lugar desde el que se piensa la arquitectura,
finalmente lo que hace es establecer un marco
para el sentido de las cosas, para la construcción
de su significado, porque para ser trascendentales
y asombrosos debemos erigir fuera de él (Thomas
Anderson, 1997). Cuando este discurso se mueve
a la arquitectura, o en general a cualquier saber,
amplía la manera en la que puede ser abordado;
cada una de las preguntas que atraviesan una
disciplina amplifican su lugar, lo ensanchan para
que pueda ser entendido desde tantos frentes
como sea posible, de ahí la importancia sobre lo
interdisciplinario.
Ahora, el resultado de pensar la arquitectura
desde otro lugar responde a la urgencia de
entender el campo de acción en el cual nos
inscribimos, de hecho, cuando Peter Zumthor
publica en 2004 'Pensar la Arquitectura' que
resulta ser la compilación de varias de sus
reflexiones alrededor de la arquitectura y su
propia obra, se detiene en el aprendizaje de la
arquitectura y sostiene:
“Hacer arquitectura significa plantearse uno
mismo preguntas, significa hallar, con el apoyo
de los profesores, una respuesta propia mediante
una serie de aproximaciones y movimientos
circulares. Una y otra vez. La fuerza de un buen
proyecto reside en nosotros mismos y en nuestra
capacidad de percibir el mundo con sentimiento
y razón. Un buen proyecto arquitect6nico es
sensorial. Un buen proyecto arquitect6nico es
racional” (55).
Al margen de que se refiera casi que
exclusivamente al quehacer tradicional del
arquitecto tiene razón al decir que nos
configuramos en nuestro saber en la medida en
que nos planteamos inquietudes y en el intento de
despejarlas nos van surgiendo otras que además
de cimentar nuestra postura, también se
incorporan en el universo de lo posible sobre
dicho saber. Esas posibles respuestas, que en este
caso reposan en la relación entre arte y
arquitectura tienen múltiples maneras de ser
abordadas, y acá interesa particularmente aquella
que tiene que ver con lo que resulta de pensar el
quehacer del arquitecto, de la concepción del
espacio y de la manera de habitarlo, las preguntas
sobre el territorio y la ciudad, y como estas
reflexiones pueden ser alimentadas desde el
cruce.
El artista contemporáneo parece estar centrado en
un fenómeno emergente enmarcado en la
arquitectura y no pensada de forma utilitaria, sino

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

más bien pensada como medio, lo que de
cualquier forma invita a ver la arquitectura de otra
forma, pues cada vez es más notorio como la
arquitectura media el entendimiento del arte
como tal; en consecuencia, parte del arte
contemporáneo se sitúa como complemento de lo
construido y como un lugar legítimo para la
interpretación, el análisis y la crítica (Wallace &amp;
Wendl, 2013).
Probablemente el cruce disciplinar tiene sus
orígenes en el límite desdibujado entre la obra y
el espacio, esa interacción con el espacio
construido o no, que supera a la mera ocupación
de este y pasa a volverse parte de él.
Consideremos la obra de Doris Salcedo (Bogotá,
1958) que, entre octubre de 2007 y abril de 2008,
interviene directamente en el Turbine Hall de la
Tate Modern de Londres. La obra que llevó por
nombre Shibboleth (Figura 1), en vez de ocupar
el espacio, abre una grieta cada vez más grande y
profunda en el piso de la Sala de Turbinas,
cambiando la percepción sobre el espacio que
interviene, y proponiendo preguntas sobre la
interacción de la escultura y el espacio. La obra
sin esa arquitectura no podría ser posible, al
menos no de esta manera, y el cambio de mirada
sobre el edificio no es posible sin la obra; ambas
están irremediablemente liadas para cobrar
sentido y afianzarlo. De estos ejemplos la
variedad es infinita, las intervenciones anárquicas
de Gordon Matta-Clark, casi toda la obra de
Christo y Jeanne Claude y aquellos que se
adhirieron al Land Art, Rafael Lozano-Hemmer y
su magnífica capacidad de cambiar la lectura
sobre los espacios, y un sinnúmero de otros
artistas.
Ahora, estas intervenciones eventualmente
resuenan en los campos de cruce, se empiezan a
tener nociones distintas porque la aproximación
se hace desde un lugar distinto.
Figura 1. Shibboleth, Doris Salcedo, 2007

Fuente: Fotografía por: Strifu ©

29

�Granados Manjarrés
Prueba de esto es la obra del artista-arquitecto
Edgar Guzmanruiz (Bogotá, 1969), quien
desarrolló durante 2013 un proyecto que
evidencia con claridad como pensar un lugar
desde otro, y como esa exogamia robustece
ambas disciplinas.
Ahora, estas intervenciones eventualmente
resuenan en los campos de cruce, se empiezan a
tener nociones distintas porque la aproximación
se hace desde un lugar distinto. Prueba de esto es
la obra del artista-arquitecto Edgar Guzmanruiz
(Bogotá, 1969), quien desarrolló durante 2013 un
proyecto que evidencia con claridad como pensar
un lugar desde otro, y como esa exogamia
robustece ambas disciplinas.
Durante septiembre de ese año fue expuesto en la
Academia de las Artes de Berlín el proyecto
Matrioshka XI (Figura 2) que busca confrontar la
ciudad actual de Berlín con el mito de Germania
planeada por Albert Speer, arquitecto de Hitler.
La obra es un modelo a escala 1:2500 del distrito
gubernamental de Berlín al cual se le ha
superpuesto otro modelo termoformado de los
proyectos más importantes de Germania, y así
“partiendo de la arquitectura presente se busca
hacer "tangible" una arquitectura ausente y sus
persistentes consecuencias” (Guzmanruiz, 2015)
Figura 2. Matrioshka - Modelo de Germania
(Matrioshka Xi). Herencia incómoda – tras las
huellas del mito Germania

Fuente Fotografía Yomayra Puentes ©:

Estas dos obras dejan ver dos de los modos
posibles de abordar esta relación, una que tiene
que ver con el vínculo que se construye entre la
obra y el espacio, y otra que habla de la reflexión
de la arquitectura a través de las artes.
En la intersección de estos dos modos se funda el
proyecto de investigación mencionado, que buscó
no solo reflexionar sobre la arquitectura y el
nacimiento del espacio, sino que el producto que
se esperaba debía tener algún impacto sobre el
espacio, y que promoviera, en palabras de
Rendell, la construcción de conceptos críticos, en

30

este caso alrededor de la manera en que se piensa
la arquitectura y qué resulta de pensarla.

3. Un producto de la relación.
Como ha sido dicho a lo largo del texto, asistimos
a un momento histórico que nos ha permitido
entender la arquitectura desde otras disciplinas y
que ha legitimado cruces e intersecciones que han
nutrido su discurso, y además han permitido
transfigurar innumerables lugares para que se
cristalice. Desde una de estas confluencias se
propone una singularidad, un lugar para pensar el
problema del habitar. Si nuestro lugar común es
la arquitectura, su transfiguración, su constante
pensar, su irremediable aparición cotidiana y su
habitación, son los que permiten que aparezcan
esos lugares utópicos que se fundan en otras
miradas.
Estamos viviendo el proceso de determinación
cultural más potente y prepotente de todos los
tiempos. Los criterios de legitimación de
contenidos y procesos establecidos en los centros
de poder intentan abolir toda expresión
particular, negando la pertinencia de
consideraciones contextuales específicas. Para el
caso la Morfología es un ejemplo significativo
puesto que desde hace medio siglo su estudio y
desarrollo se estableció, se produjo y difundió –
con distintos nombres, pero con espíritu similar–
en todas nuestras escuelas de Arquitectura,
Diseño y Artes. La presencia de la Morfología
como campo determinado de saber y de hacer es
una marca distintiva que no se observa en otras
latitudes. Esta construcción ya hereditaria de
nuestro Contexto debe ser preservada
profundizada y en lo posible diseminada porque
en ese conocimiento y producción de la Forma
anida la posibilidad de una capacitación
apropiada y auténtica (Doberti, 2009).
Ese proceso al que se refiere Doberti, y las
posibilidades que de allí emergen tienen una
presencia sesgada dentro de la academia, o al
menos su aproximación no se hace desde la
morfología como campo de estudio sino como un
proceso derivado del ejercicio proyectual. Sobre
esa reflexión alrededor de la forma se inscribe una
pregunta que reposa en la aparición del pliegue
como punto de inflexión para la aparición de esta.
Se plantea que el espacio puede ser entendido y
analizado desde la filosofía leibniziana, por su
naturaleza de continuo, tanto como desde el
pliegue y la superficie en la que fragua, pues se

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�Arquitectura, arte y papel.

cree que espacio se disipa sobre la superficie de
lo posible modificándola y cada transformación
es entendida como pliegue y como accidente
arquitectónico que altera el espacio construido.
Dicho de otro modo, el pliegue aparece como la
metáfora del espacio y en la manipulación de
superficies plegadas busca ampliar el estudio de
la forma dentro de la academia y en esa
ampliación, procura encontrar un lugar para
posteriores intervenciones y propuestas, no solo
de orden investigativo sino que puedan
extenderse a otros campos en aquello que Chuk
define como morfología generativa, es decir “al
estudio de las leyes de generación morfológicas
que permiten organizar y estructurar el espacio
arquitectónico” (Chuk, 2005, pág. 10), o en otras
palabras que promueva el entendimiento de la
forma en el ejercicio proyectual para poder
argumentar más exitosamente las decisiones de
diseño, mientras se robustece el entendimiento
del espacio.
En el ejercicio práctico, esta metáfora buscó
tomar forma en un material que fuera lo
suficientemente plástico y flexible, para que el
pliegue fuera fácilmente creado, afectara la
superficie, generara las espacialidades que se
buscaban y soportara toda la especulación teórica.
Eventualmente, la búsqueda llegó al mismo lugar
al que llegara Ron Resch – un artista y
matemático reconocido por sus aportes en los
teselados tridimensionales en origami, quien
llegó a proponer muros acústicos de cartón y
diversas estructuras arquitectónicas. (Schmidt &amp;
Stattmann, 2009) – en los 60s; un lugar que
después se convirtió en determinante de toda la
obra, y que además resulta ser el más común de
los lugares: el papel y sus derivados.
Una vez resuelto el material, producto de la
experimentación con varias superficies flexibles,
se hizo un trabajo de análisis geométrico para
encontrar los patrones de pliegues alrededor de
los 28 teselados descritos y graficados en la
literatura matemática (Aslaksen, 2006; Steinhaus,
1999; Wells, 1991), y fueron intervenidos a través
de una metodología de asociación y
descomposición geométrica lo que dio como
resultado 13 familias de objetos, modelados a
escala 1:10. La Figura 3 muestra un ejemplo de
cómo fue dicho proceso en un teselado 2uniforme (que tiene dos vértices distintos, acá
señalados en rojo, que dan cuenta de los
polígonos que utiliza), triedral (que utiliza tres
polígonos regulares para su confección: triángulo,

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cuadrado y dodecágono en este caso), que fue
descompuesto en su geometría básica y en un
proceso de experimentación dio como resultado
tal patrón de pliegues y modelo.
Figura 3, A. Teselado 3.3.3.3.3.3 - 3.3.4.12. B.
Intervención geométrica. C. Patrón de pliegues. D.
Modelo

Fuente: Archivo Personal

En un segundo momento las superficies fueron
intervenidas nuevamente y el resultado fue
expuesto en la muestra de Bridges: Mathematical
Connections in Art, Music and Science en
Enschede, Holanda en julio de 2013 y
posteriormente en Global Paper III Internationale Papierkunst Triennale 2015, entre
mayo y octubre, en Deggendorf, Alemania
(Figura 4).
Figura 4. Tesselated Filigree &amp; Caterpillar. Papel
180gr Cortado A Laser.

Fuente: Archivo Personal

En su momento este trabajo sirvió para robustecer
la teoría, delimitó la singularidad desde la que se
piensa el espacio y fundó toda suerte de
interrogantes en el ejercicio proyectual, muchos
instalados en el intersticio entre arquitectura,
filosofía y artes; sin embargo, existe una urgencia
imperante de modificar la escala y empezar a
intervenir espacios, es decir volcarse a la
construcción de patrones arquitecturizables, que
en su modelado puedan tener un impacto real
sobre el espacio y puedan reconfigurarlo, con la
limitante de seguir explotando el papel como
material de construcción, pues como se mencionó
resulta fascinante el resultado de la
transformación de un material que hace parte de
una cotidianidad global desde hace casi 2000
años.

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�Granados Manjarrés
“La construcción es el arte de configurar un todo
con sentido a partir de muchas particularidades.
Los edificios son testimonios de la capacidad
humana de construir cosas concretas. Para mí, el
núcleo propio de toda tarea arquitectónica reside
en el acto de construir, pues es aquí, cuando se
levantan y se ensamblan los materiales
concretos, donde la arquitectura pensada se
convierte en parte del mundo real” (Zumthor,
2004:12).
Ese pensar la arquitectura y convertirla en parte
del mundo real, sumado a la responsabilidad de
pertenecer al ecosistema que formamos como
comunidad pensante de ella, y su solidificación
como bien común, fundó un proyecto de
investigación que fue desarrollado durante 12
meses entre 2014 y 2015 con la premisa de buscar
una intervención que tuviera un impacto en el
espacio
y
consecuentemente
en
el
robustecimiento de la teoría propuesta. El
proyecto que llevó como título 'Espacios
plegados: Exploración teórica y morfológica de
origami plano para la creación de estructuras con
afectación sobre el espacio' utilizó el mismo
proceso descrito anteriormente para los teselados,
esta vez con teselados duales que se forman al
tomar el centro de cada tesela regular como
vértice, y uniéndolos con los de las teselas
adyacentes. Esa experimentación tuvo como
resultado 20 plegados que fueron modelados a
escala 1:10, en su totalidad, tres de ellos en escala
1:5 para descartar los modelos que no serían
utilizados en el producto final, y finalmente solo
uno de los plegados fue modelado a escala 1:1.
Este, como otros trabajos realizados con papel
como único medio de modelización, hace parte de
una tendencia relativamente nueva de artistas del
papel que incluye no solo a quienes se dedican a
la producción de papel artesanal sino a aquellos
que lo utilizan como medio. La mayoría se
encuentran vinculados a la IAPMA (International
Association of Hand Papermakers and Paper
Artists) una organización que se enfoca en el
intercambio de ideas y proyectos artísticos en un
trabajo colaborativo de cerca de 450 miembros de
37 países, y quienes promueven eventos
alrededor de este quehacer a nivel global.
Uno de estos eventos fue desarrollado a mediados
de 2015 por la Fundación Amateras,
organizadores del Sofía Paper Art Fest 2015 y la
Bienal de Arte de Papel de Bulgaria, que, en su
quinta versión, que llevó por nombre Share
Innovations, buscó artistas del papel por todo el

32

mundo para fundar un diálogo intercultural y
multidisciplinario.
El resultado de la investigación mencionada hizo
parte de este festival a través de una instalación
artística, entendida como práctica espacial, que
llevó por nombre Пластиц Гарден - Plastic
Garden (Figuras 5 y 6). El área intervenida fue de
un total de 40m2 y se usaron 56m2 de papel
Tyvek® (80 pliegos de 100 x 70 cms.) para la
construcción de las 10 piezas finales, además de
un circuito de 320 LEDs regulados por un
dimerizador a control.
Figura 5. Plastic garden. Tyvek + Luz

Fuente: Archivo Personal

Figura 6. Plastic garden, Detalle. Tyvek + Luz

Fuente: Archivo Personal

Formalmente, el resultado de intervenciones
como esta, que tiene lugar en las artes pero es
pensada en todo momento desde la arquitectura,
ha nutrido la forma en la que se entiende el
ejercicio proyectual, forjado el concepto de
espacio y además cambió la manera de
aproximarse a la forma pues la creación de
superficies tridimensionales a través de
plegaduras necesita diversas herramientas
geométricas que faciliten ese tránsito a la
tridimensionalidad de una forma controlada y allí
reside una inmensa potencia creativa, pues dicho
tránsito demanda un gran pensamiento
dimensional, que es entendido como la capacidad
de hacer transformaciones de un sistema
dimensional a otro diferente, como del 2D al 3D
y viceversa, los cambios de escala o la

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Arquitectura, arte y papel.

cartografía, que además requieren una
conceptualización de las dimensiones más allá de
la forma como las conocemos (Root-Bernstein &amp;
Root-Bernstein, 2000), en otras palabras y como
diría Hayes, “un escultor que talla sobre piedra o
modela arcilla empieza con un medio que ya es
tridimensional, pero alguien que dobla papel debe
visualizar el objeto sólido en la superficie plana e
informe, y esto requiere una fuerte intuición
geométrica”. (Root-Bernstein &amp; Root-Bernstein,
1999: 212). En la teoría tanto como en la práctica,
estas intervenciones reafirman como el espacio
puede ser entendido como vivo, como capaz de
fluir en el universo de lo posible, configurar
formas y modos de habitar y finalmente fraguar
costumbres, lugares, tradiciones, críticas y
militancias.

4. Indisciplina.
En marzo de 2012 Denise Najmanovich fue
invitada para hacer la conferencia magistral del
XIX Simposium de Educación de la ITESO y en
su intervención sostiene que:
“Trabajar en el arte dialógico, construir una
perspectiva del universo, entramada, vital
afectiva y cognitivamente significativa nos obliga
a jugar con la maraña de la vida, no sabemos
cuál es el comienzo y no tenemos ni la menor idea
de cuál será el final, pero sabemos que la puesta
vale la pena porque los valores de la sinergia, el
encuentro, la colaboración, el trabajo conjunto,
la legitimidad de unos y otro en el encuentro, no
son una meta a alcanzar sino precisamente esa
ética estética que constituye el punto de partida
para construir otros sentidos” (Najmanovich,
2012) .
Esta afirmación es a todas luces una invitación a
reconfigurar continuamente la manera en la que
se plantea la interdisciplinariedad, para que no se
convierta en una de esas frases de efecto que se
instala en el imaginario pero que nadie sabe a
ciencia cierta cómo ejecutar. Constantemente y
sobre todo en la academia, aparece la idea de
entender la constitución del saber cómo una
urdimbre
de
conocimientos
particulares
intrincadamente tejidos, sin embargo a la hora de
ponerlo en práctica no hay un único modo de
hacerlo, las estrategias son numerosas y todas
igualmente válidas, lo cierto es que para que dicha
interdisciplinariedad surta efecto debe haber un
cambio profundo que sea definitivo en la manera

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

de pensar las disciplinas en sí y la producción de
conocimiento que de ellas se deriva.
Najmanovich (2008) plantea que si asistimos a un
momento en el que lo único que invariablemente
permanece es la transformación, debemos
aprender a sortear las consecuencias de la crisis
que nos afecta, mientras el sujeto se está
cuestionando sobre su lugar, las formas de
producción y sus paradigmas; pareciera que este
no puede ser más que un buen momento para
promover y provocar un cambio. Por otro lado,
hay también una exigencia que se debe al
desmoronamiento del proyecto de la modernidad
donde el conocimiento era único, puro y
verdadero, y cualquier intento de entenderlo de
otro modo significaba la expulsión del paraíso.
Ese proyecto significó una descomposición del
mundo en sistemas cerrados muy desarticulados
entre sí, donde la razón era dominante y no había
cabida a relaciones dialógicas con otras redes, sin
embargo, con ese alud, nuevas ideas trajeron
consigo la multiplicación de mundos posibles y
sobre todo nuevas experiencias del mundo,
entendidas desde la complejidad y los sistemas
abiertos e interactuantes donde se habita con el
otro y en ese acto se produce comunidad.
Por otra parte, hace casi 30 años Alicia Stolkiner
(1987) escribía un texto, que proponía la
indisciplina como el lugar para afianzar la
interdisciplinariedad diciendo:
“La interdisciplina nace, para ser exactos, de la
incontrolable indisciplina de los problemas que
se nos presentan actualmente. De la dificultad de
encasillarlos. Los problemas no se presentan
como objetos, sino como demandas complejas y
difusas que dan lugar a prácticas sociales
inervadas de contradicciones e imbricadas con
cuerpos conceptuales diversos” (315).
Tal y como lo interpreta Najmanovich en la
entrevista que da a la Fundación Prosam en 2014,
la disciplina entendida desde su origen alude a
unas leyes y jerarquías al interior de esta que no
pueden ni deben ser violadas, así que para pensar
la interdisciplinariedad exitosamente hay que
pensarla fuera de ella, en este caso en la
indisciplina, que más que ser una transgresión
rebelde es un lugar para pensar la no
sacralización, donde no hay cabida para la
dominación. Esto significa que, si ese proyecto
moderno pensó las disciplinas con sus objetos de
estudio separados de ellas, la contemporaneidad
ofrece la indisciplina como “imprescindible para
avanzar hacia otros modos de pensamiento que

33

�Granados Manjarrés
superen las dicotomías y atraviesen las fronteras
creando nuevas configuraciones y modos de
producción de saber” (Najmanovich, 2014). El
mundo de las ideas, donde realmente no se puede
avanzar por su condición de intocable ya no
soporta más el mundo al que asistimos, donde ya
no son más ellas las que se interrelacionan sino
equipos reales de gente real que crea diálogos
para nutrir y gestar nuevos mundos.
Ahora, esta perspectiva que ha estado rondando el
medio académico por varias décadas toma un
matiz muy alentador en el que el conocimiento ya
no pasa solamente por los límites duros de la
institución, sino que tiene la posibilidad de
inscribirse en una experiencia estética sensible en
constante diálogo, inscrita en la complejidad
donde cada sujeto no debe ser entendido como
una pieza más del sistema, sino que es una unidad
abierta al cambio que solo se legitima y fragua en
el tejido social. Al finalizar la conferencia del
ITESO y hablando sobre el valor de la diversidad
y en cómo nos vamos a inscribir en el mundo con
el otro y los demás saberes, se pregunta “¿qué
valores estarían privilegiados en una perspectiva
compleja que haga del pensamiento un encuentro
y que conciba la enorme diversidad del universo
dentro de una unidad común de producción
eternamente cambiante?” Y la respuesta que da es
no solamente muy emotiva sino eficazmente
esperanzadora: “los valores son los de la empatía,
la sinergia, la eficacia, la exploración, la alegría y
un término completamente ausente en el universo
del positivismo que es el amor” (Najmanovich,
2012).
La interdisciplinariedad de saberes y sus actores
no solo permitirá entender de formas otras el
mundo al que accedemos y crear nuevos
conocimientos desde lugares tan inesperados
como diversos, sino que nos permitirá leernos
como órganos asociados a una sinergia donde
aisladamente no existimos y necesitamos relación
y ubicación respecto a las otras partes.

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Demiregular Tilings”. In Sarhangi, R. y Sharp, J.
Bridges London: Mathematical Connections in
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34

Doberti, R. (2009, octubre 7-9). Congreso Forma
y contexto. [10 de julio de 2014]
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35

�Terrorismo y Patrimonio Cultural: destrucción y
recuperación de los Budas de Bamiyán y del Sitio de
Palmira.
Terrorism and Cultural Heritage: destruction and recovery of The Buddhas of
Bamiyan and The Palmyra Site.
Recibido: 23/11/16
Aceptado: 14/07/17

María Esther Morales Fajardo1
Marcos Mejía López2
Araceli Galeana Estrada3

Resumen

Abstract

El objetivo de este documento es proveer
información acerca de la destrucción y
recuperación del patrimonio arquitectónico y
cultural de la humanidad de los Budas del Valle
de Bamiyán y el Sitio de Palmira, a partir de la
destrucción al patrimonio causada por los
Talibanes y El Estado Islámico respectivamente.
El documento analiza las ideas de destrucción de
los dos grupos extremistas, describe el patrimonio
y la destrucción de los sitios. Enfatiza en el
mercado ilegal del patrimonio como fuente de
financiamiento de estos grupos y la recuperación
de ambos sitios. Se concluye que para el proceso
de anastilosis de los Budas de Bamiyán se
requieren de fondos internacionales. Mientras que
el sitio de Palmira aún no cuenta con un proyecto
específico para su recuperación en virtud de la
complejidad del conflicto bélico.

This paper provides information about the
destruction and the recovery of the architectural
and cultural heritage of the Buddhas of Bamiyan
and the Site of Palmyra, as the result of the
damage caused to the heritage by the Taliban and
the Islamic State respectly. The paper analyses
the destruction ideas of both groups, describes the
heritage and its annihilation. It emphasizes the
illegal trade of the heritage as source of funding
by these groups and the recovery of both sites. It
concludes that the anastylosis process for the
Buddhas of Bamiyan requires international
funding, meanwhile the Palmyra site doesn´t have
a recovering project yet due to the complexity
conflict.

Palabras Clave:

Keywords:

Patrimonio cultural; Palmira; Budas de Bamiyán;
Grupos Extremistas.

Cultural Heritage; Palmyra;
Bamiyan; Extremist Groups.

Buddhas

of

1

Nacionalidad: mexicana. Adscripción: Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias-UNAM: E-Mail:
moralesf@correo.crim.unam.mx.
2
Nacionalidad: mexicana. Adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño, Universidad Autónoma del Estado de México: E-Mail:
marcmejilop@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana. Adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño, Universidad Autónoma del Estado de México: E-Mail:
galestra_1991@hotmail.com

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

37

�Morales Fajardo, Mejía López, Galeana Estrada.

1. Introducción:
Pocos años antes del inicio del siglo XXI, la
humanidad conoció a un enemigo de los vestigios
culturales considerados patrimonio histórico. En
algunas regiones de Siria y Afganistán se
ubicaron dos grupos extremistas: el Estado
Islámico (EI) y los Talibanes, quienes actuaron en
contra del testimonio de las antiguas culturas
asentadas en ambos países.
Dos lugares considerados como Patrimonio de la
Humanidad por la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO)4: por un lado, la ciudad de Palmira
del siglo XVIII a.C. (antes de Cristo) reconocida
por UNESCO en 1980. Por otro lado, los Budas
del Valle de Bamiyán del siglo VI d.C (después
de Cristo) inscritos en el catálogo de la UNESCO
en 2004. La primera destruida por el EI y los
segundos por los Talibanes.5
Por la importancia arquitectónica, arqueológica y
cultural que representan se ha enfatizado en la
recuperación y la preservación física para
atestiguar la memoria de la humanidad. Sin
embargo, la literatura científica destaca la
destrucción, más que en propuestas de
recuperación.
En el caso de los Budas de Bamiyán, los trabajos
analizan críticamente la pérdida del patrimonio
histórico. Centilvres (2008) destaca que el ataque
contra los vestigios afganos fue un atentado al
patrimonio, pero resalta que no fue el único
cometido6 y contextualiza otros factores detrás de
la destrucción de los Budas. Leoshko (2011)
expone la importancia de las ruinas como
patrimonio y su valorización en el catálogo de
UNESCO a raíz de su pérdida. Al igual que
Centilvres (2008), Leoshko señala que las
estatuas sobrevivieron a las invasiones
mongólicas de Ghengis Khan, pero no al daño
Talibán. En el trabajo de Simpson (2016) se
describe que no sólo el grupo islámico extremista
destruyó una parte del patrimonio afgano, sino
que, con la invasión soviética y la guerra civil, al
menos 80% de los sitios ubicados en el noreste
del país fueron destruidos.

Con respecto a la recuperación del patrimonio,
existen trabajos académicos que exploran el uso
de las técnicas tridimensionales (3D). Addison
(2001) mostró el empleo de las herramientas
gráficas computacionales para la documentación,
análisis y preservación del patrimonio, en cuanto
a la captura del color, textura y reconstrucción
virtual. Su trabajo fue de los primeros en señalar
el uso de esta tecnología para la recuperación de
las estatuas de Bamiyán. Gruen, Remondino &amp;
Zhang (2003) fueron los primeros en mostrar los
resultados para la reconstrucción computacional
en 3D de la estatua mayor del Valle de Bamiyán.
Este trabajo constata la conformación de un
consorcio para reconstruir el gran Buda en su
forma, tamaño y lugar original.
Manhart (2004) documenta las estrategias
emprendidas por la UNESCO para salvaguardar
Bamiyán, una vez que cayó el régimen Talibán.
Entre ellas se encuentran las misiones enviadas
por esta organización para inspeccionar las
condiciones del sitio.
Con respecto a la ciudad de Palmira, la literatura
científica aborda en mayor profundidad la
destrucción de la ciudad y saqueo de los sitios
como fuente para el financiamiento del grupo
terrorista EI. Con respecto a la destrucción, Kajou
(2014) fue de los primeros autores en advertir el
deterioro de ciudades como Alepo y Palmira, no
sólo por armas de fuego sino por excavaciones
ilegales. Al Azm (2015) reseña el control de las
zonas arqueológicas de Siria por parte del EI.
Cerra et al., (2016) utilizan imágenes satelitales
para la detección oportuna y el registro de daños
causados al patrimonio de Siria, en particular de
Palmira. Y finalmente, Zorich (2016) detalla los
daños provocados a Palmira y propone posturas
sobre la viabilidad de la reconstrucción.
Existen notas hemerográficas sobre el mercado
ilegal de antigüedades como fuente de
financiamiento del EI. Sin embargo, la literatura
científica de Gill (2015) muestra al mercado
ilegal de antigüedades incursionado en el
comercio internacional de Europa y América y el
financiamiento que representa para el EI. En el

4

El patrimonio es un conjunto de bienes cuya pertenencia es referida a una persona de características jurídicas o naturales, lo cual se aplica
a un individuo, grupo en específico y a la humanidad. El Patrimonio de la Humanidad se relaciona a sitios o lugares: monumentos, edificios,
ciudades históricas, paisajes y formaciones naturales, cuya referencia impacta por ser únicos (Pérez y Gardey, 2013). El Patrimonio Cultural
de la Humanidad está referido en la Convención de 1972 de UNESCO; menciona los Bienes Integrantes en tres grandes grupos:
Monumentos, Conjuntos y Sitios (De Prada, 1996). Las ciudades muertas referidas en este documento son evidencias de tipo arqueológico
que corresponden a un pasado remoto.
5
Con los nombres oficiales de Sitio de Palmira y Paisaje Cultural y Vestigios arqueológicos del Valle de Bamiyán.
6
Con la invasión comunista de 1979, la ciudad de Herat y sus monumentos fueron dañados.

38

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Terrorismo y Patrimonio Cultural: destrucción y recuperación de los Budas de Bamiyán y del Sitio de Palmira.

caso de Frith (2015) describe el saqueo del
patrimonio cultural por parte del grupo terrorista.
Respecto a los Budas del Valle de Bamiyán existe
el trabajo de recuperación de los fragmentos
documentado
por
ICOMOS
(Consejo
Internacional de Monumentos y Sitios); mientras
que para Palmira no se ha analizado la
recuperación. Dentro de la academia mexicana no
existen trabajos recientes que ahonden tanto en la
pérdida como en la reparación de ambos lugares.
Por ello, el objetivo de este documento es proveer
información acerca de la destrucción y la
recuperación del patrimonio arquitectónico y
cultural de la humanidad de los Budas del Valle
de Bamiyán y el Sitio de Palmira, a partir de la
destrucción causada por los Talibanes y el EI,
respectivamente.
El documento es resultado de una metodología
cualitativa documental y está dividido en tres
apartados: el primero hace referencia a ambos
grupos terroristas causantes de la destrucción. El
segundo apartado expone los sitios arqueológicos
de los Budas del Valle de Bamiyán y la ciudad de
Palmira. En el caso de esta última se hace
referencia al Tratado de Vitruvio para
comprender la composición arquitectónica de la
ciudad. El tercer apartado analiza su destrucción
y posible recuperación. Finalmente se muestran
las conclusiones del documento.

2. Grupos islámicos extremistas:
talibanes y estado islámico
Los Talibanes y el EI se consideran como
yihadistas por las acciones destructivas contra las
sociedades El yihadismo designa a las ramas
violentas y radicales del Islam político,
caracterizado por acciones terroristas que hacen
alusión a la Yihad o guerra santa en nombre de
Alá (Ministerio de Defensa, 2015).
Estos dos grupos pertenecen a la corriente sunita
del Islam, una de las dos principales sectas o
ramas de esta religión7 y derivada del Sunna o
conjunto de relatos de Mahoma. En esta vertiente
cualquier persona puede ser califa o líder
máximo. La mayoría de los practicantes del
islamismo son sunitas, pero no por ello
extremistas o violentos. Dentro de la vertiente
suní, se encuentra el salafismo que es un

movimiento rigorista y fundamentalista que
promueve el retorno al origen del Islam
(Argumosa, 2015).
2.1 Talibanes: origen, objetivos y destrucción
Los Talib o estudiantes son un grupo de mayoría
étnica Pastún (Pashtun)8 que se localizan en el
territorio afgano. Los Talibanes son un grupo
hostil a otras etnias, a los practicantes chiitas y
omiten la moderación en la aplicación de códigos
religiosos o tribales (Alba, 2013).
El origen de este grupo data de la invasión
soviética a Afganistán en 1979, los rebeldes que
lucharon contra los extranjeros. Su aparición fue
hasta 1994, después de la caída del régimen
comunista afgano (1986-1992) y cuando las
luchas entre las facciones étnicas llevaron al
descontrol del país (Setas, 2013).
De acuerdo con Alba (2013), entre los miembros
de este grupo se encontraban descendientes de los
muyahidines9 y huérfanos refugiados. Con el
descontrol creado tras la caída del régimen
anterior, Pakistán –enemigo histórico de
Afganistán debido a la tensión fronteriza y
territorio intermedio con el rival tradicional de los
pakistaníes (India)— otorgó el apoyo a los
Talibanes, a través de financiamiento, uso de su
territorio y suministro de armamento hasta que
fue presionado por los Estados Unidos (EE.UU.)
(Setas, 2013).
Con el financiamiento de Pakistán, Arabia
Saudita y los Emiratos Árabes Sauditas, el
régimen Talibán logró controlar el 90% del
territorio de Afganistán hasta 2001 (Surke, 2009;
Alba, 2013).
El objetivo Talibán fue apoderarse del control
político de Afganistán para convertirlo en una
sociedad islámica, pese a la existencia de las
numerosas etnias dentro del país y la población
vio con optimismo el orden que consiguieron. Los
Talibanes buscaron la regeneración de la sociedad
musulmana, a través de la aplicación de los
escritos del Corán y el rechazo al progreso
político y económico (Alba, 2013). Sin embargo,
el control del país se logró con el establecimiento
de un régimen de terror, violación a los derechos
humanos y destrucción del patrimonio (Dube,
2002).

7

La otra vertiente del Islam es la chiita, practicada por la minoría de los musulmanes y se diferencia de los sunnitas porque consideran que
el califa necesariamente debe ser descendiente de Mahoma.
8
Etnia de origen indoeuropeo y que hablan Pashto (Alba, 2013).
9
Combatientes islámicos extremistas que lucharon contra los soviéticos.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

39

�Morales Fajardo, Mejía López, Galeana Estrada.
Las ideas sobre la destrucción del patrimonio
afgano, en particular de los Budas de Bamiyán,
superan la intolerancia religiosa. Tanto Dube
(2002) como Centilvres (2008) destacan otros
motivos: la venganza a las sanciones impuestas
por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
del año 2000 y la destrucción de monumentos
islámicos, como la Mezquita de Babri en
Adyodhya por los hindúes en el año 1992 o el
minarete de la Mezquita de Gôwhar-Shâd.
Además de ser una represalia ante el reclamo del
Mullah Omar por la negativa de Occidente de
reconocer al Emirato Talibán (Centilvres, 2008).
2.2 El Estado Islámico: origen y objetivos
¿Estado Islámico, DAESH o ISIS? Las tres hacen
referencia a este grupo: Estado Islámico es el
mote autodenominado, sin embargo, Francia y
Gran Bretaña han decidido no emplearlo porque
darían lugar a la legitimación formal de un
Estado. DAESH es el acrónimo árabe que
significa Estado Islámico de Irak y el Levante (alDawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham) e ISIS es la
traducción al inglés de Estado Islámico de Irak y
Siria (Islamic State of Irak and Syria), es la
fórmula más coloquial de la prensa anglosajona
para referirse a la organización.
EI es una organización sunita radical
institucionalizada en junio de 2014 en Irak; sus
antecedentes son ligados a Al-Qaeda, como grupo
de excombatientes afganos de la década de los
ochenta.
De acuerdo con Luizard (2015), la crisis de los
Estados como consecuencia de los movimientos
de la primavera árabe y la ocupación
estadounidense en Irak fue el contexto
aprovechado por el EI: en 2013, el ejército chiita
reprimió las manifestaciones pacíficas contra la
marginación sunita de las ciudades de Faluya,
Tikrit y Mosul10 EI surgió como una opción que
luchaba en contra de la inseguridad, corrupción e
inflación del país.
Existen al menos dos fases, según Luizard (2015),
que explican el surgimiento y evolución del EI.
En la primera fase contra el ejército iraquí, el EI
contó con el apoyo de actores locales (jefes
tribales, notables barriales, líderes religiosos
sunitas y antiguos oficiales del ejército).
Argumosa
(2015)
coincide
en
el
aprovechamiento del vacío de poder en Irak, pero

10

argumenta que EE.UU. dejó crecer el
fortalecimiento de esta organización durante las
primeras dos décadas del siglo XXI y no impidió
el rescate de presos por parte del EI en las cárceles
de Irak. El origen fue apoyado financieramente
por potencias sunitas (Arabia Saudita y Qatar) y
Turquía por medio de la apertura de las fronteras.
La segunda fase es la internacionalización del
grupo, a través de la proclamación del Califato y
la eliminación de las fronteras entre Irak y Siria:
“se
elige
la
regionalización
y
la
internacionalización del conflicto, y la
construcción de un Estado transnacional”
(Luizard, 2015:53).
El objetivo del EI es crear un Estado sin fronteras
con poder territorial, a fin de establecer un
Califato (islámico y unitario) (Luizard, 2015;
Argumosa, 2015). Para lograrlo, el EI cuenta con
el apoyo de casi 30 grupos extremistas, como los
soldados del Califato de Argelia, el EI de
Tripolitania, Fezzan y de Barqa en Libia y Boko
Haram en Nigeria (Argumosa, 2015). El EI
controla los fondos privados provenientes de los
países del Golfo, el banco central de Mosul, la
apropiación de pozos petroleros, los rescates por
liberación de presos, el sistema de recaudación
tributaria islámica, el tráfico ilegal del patrimonio
y el armamento abandonado de EE.UU. por el
ejército iraquí (Luizard, 2015).
Gill (2015) y Frith (2015) denuncian que más allá
de la razón por motivos ideológicos o religiosos,
existe un saqueo que se convierte en una actividad
lucrativa y de financiamiento para el EI. Frith
(2015) lo califica como vandalismo cultural y
revela que un informe de 2014 muestra el control
de más de 4 mil sitios arqueológicos de Irak.
La destrucción y el saqueo del patrimonio
exhiben el comercio ilegal para hacerse llegar de
una fuente de financiamiento que está a la vista
de la comunidad internacional, pero que no
despliega acciones concretas para su control.

3. El patrimonio del valle de
bamiyán y la ciudad de palmira.
3.1 Breve historia de Bamiyán
El Valle de Bamiyán se sitúa a 230 kilómetros
(km) al Noroeste de Kabul a una altura de 2.500
metros (m) sobre nivel del mar. La zona
geográfica se localiza entre las montañas Khwaja

En Irak, sólo el 20% de la población es de origen sunita y sólo un 20% del total de la milicia iraquí era de este origen (Luizard, 2015).

40

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Terrorismo y Patrimonio Cultural: destrucción y recuperación de los Budas de Bamiyán y del Sitio de Palmira.

Ghar y Kuh-e Bâbâ que cubren 90% de la zona
(Soriano 2011). El valle fue importante por su
localización en la ruta de la seda que vinculaba a
países del Sur, como India y punto de conexión
de las civilizaciones budista y musulmana.
El budismo se esparció a la región de Bamiyán
bajo el mandato de Asoka en el siglo III a.C.,
durante los emperadores Kushan (del siglo I al III
d.C.). La religión y la cultura se desarrollaron en
una geografía de acantilados, cuevas y nichos
para deidades. La fundación del monasterio
budista en el valle data del siglo II d.C. y fue un
importante centro de peregrinación (Blänsdorf &amp;
Petzet, 2009).11
Entre los testimonios para conocer la vida budista
del Bamiyán se encuentra el del monje chino
Xuanzang, quien en su travesía de Xi’an a la India
pasó por el valle alrededor del año 630 d.C. Entre
los siglos V y VI d.C., el califa Mihirikula realizó
una primera destrucción al monasterio budista y
para el año 770 la región se había convertido al
islamismo (Blänsdorf &amp; Petzet, 2009).
El budismo continuó floreciendo después del
asentamiento del Islam. En 870 Ya’qub ibn Layth
también saqueó el área y destruyó el templo, a la
par comenzó una segunda fase del budismo. En
977 el Islam se volvió la religión dominante en
Bamiyán. Entre el siglo X y XIII, los Budas del
Valle fueron referidos en la literatura persa y
arábiga como maravillas, como los ídolos rojos o
grises (Surkh-but o Khimk-but). La última
mención histórica es en 1218 con Yakut al
Hamawi quien lo describió en su diccionario
geográfico y en el año 1221 Bamiyán fue atacado
por los mongoles (Flood, 2002; Blänsdorf &amp;
Petzet, 2009).
El redescubrimiento de las esculturas del valle
comenzó en el siglo XVIII con las menciones del
primer europeo que se basó en fuentes árabes
orales: Thomas Hyde. Después continuaron las
descripciones de exploraciones europeas,
Alexander Burnes realizó el primer bosquejo de
las estatuas en 1832 y Sir Vincent Eyre elaboró
diversos bosquejos en color en 1842. Ni los
exploradores ni los habitantes conocían que las
estatuas fueran budas (Blänsdorf &amp; Petzet, 2009).
Fue hasta el siglo XIX cuando comenzó el interés
científico de las esculturas con la publicación de
Talbot y Simpson en 1885. Diez años más tarde
se publicó la primera foto que mostró al Buda del
Este. En 1910 H.H. Hayden publicó un artículo

con una serie de fotos de todo el Valle de
Bamiyán. En 1922 comenzó la primera
expedición arqueológica para estabilizar el nicho
del buda del Este por la delegación arqueológica
francesa y el apoyo del rey Amanullah Khan. Así
comenzaron también los primeros análisis para
los murales de las cuevas (Blänsdorf &amp; Petzet,
2009).
Bamiyán resalta por ser uno de los primeros
monasterios budistas hindúes, testimonio de ello
fue la existencia de Budas tallados en las paredes
de los acantilados.
3.1.1 Descripción del patrimonio histórico de
Bamiyán
El paisaje de las ruinas del Valle de Bamiyán
representa un desarrollo religioso y artístico que
en los siglos I y XIII caracterizó a la antigua
Bakhtria, mismo que integraba influencias
culturales dentro de la escuela Gandhara del arte
budista. Existen alrededor de mil cuevas en el
valle que conforman el centro monástico budista.
Algunas fueron grandes santuarios y salones para
asambleas que contienen decoraciones de relieves
y frescos o esculturas. Otras son simples celdas
de monasterios (TISA, 2003).
El patrimonio del Valle de Bamiyán inscrito en el
Patrimonio Cultural de la Humanidad, incluye al
Gran Buda y el Buda de menor escala de 55m y
38m respectivamente y sus cuevas. Las cuevas
del valle de Kakrak con la cueva del buda de pie.
Las cuevas Qoul-l Akram y Kalai Ghamai en el
valle Fuladi, los vestigios de ciudades y
fortificaciones como Shahr-i-Zuhak (localizados
a la entrada del valle a 15 km al Este de la ciudad
de Bamiyán y considerada la fortificación más
espectacular por los diversos niveles ubicados en
la colina de la montaña), Qallay Kaphari (que
comprende dos áreas, localizadas a 12 km al Este
de la ciudad de Bamiyán) y Shahr-i-Ghulghulah
(a 2 km del Sureste de Bamiyán). Por el objetivo
de este documento solo se hace referencia a los
Grandes Budas.
En el Norte del valle se localizaban los Grandes
Budas, caracterizados por un nuevo estilo
iconográfico y pictórico como lo demuestran los
frescos de Kakrak (TISA, 2003). Klimburg-Salter
(1988) menciona que la construcción de los
grandes budas debió ocurrir a final del siglo VI

11

Cerca de Bamiyán existen otros centros budistas de gran importancia como el Valle de Kakrak que cuenta con una escultura de Buda de
10m o las cuevas de Qoul-i Akram y Kalai Ghamai en el Valle de Fuladi (Blänsdorf &amp; Petzet, 2009).

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

41

�Morales Fajardo, Mejía López, Galeana Estrada.
cuando la ruta central del comercio pasó por
Bamiyán e impulsó su importancia.
Las esculturas fueron parte de un complejo
budista, junto con las cuevas. Los nichos de las
cuevas de los budas fueron cortados en las rocas,
las cuevas y túneles fueron adornados con
pinturas. El Buda Pequeño o del Este era
identificado por los afganos como el Gris o Buda
Luna Blanca; el Gran Buda o del Oeste es
conocido también como el Buda Rojo. En el siglo
XVIII, la gente los identificó como las estatuas
femenina y masculina. Blänsdorf &amp; Petzet (2009)
señalan que la diferencia entre ambos es la forma
de los nichos: mientras el buda del Este está
erguido, el otro muestra huecos a la altura de los
hombros.
Ambas esculturas están de frente, lo único que
sobresalía eran sus antebrazos. La vestimenta
cubría desde los hombros hasta la parte media de
la pierna y su diseño permitía apreciar la anatomía
del cuerpo. Sus pies estaban desnudos; algunas
excavaciones demostraron que estaban parados
sobre un pedestal. Los rasgos visibles del pelo
rizado se conservaban cerca de las orejas. Las
manos y rostro aparecían cortados (Blänsdorf &amp;
Petzet, 2009).
El Buda Pequeño tuvo dimensiones de 38m de
altura por 16m de ancho. Su nicho estaba
decorado con frescos y 8 cuevas accesibles desde
la parte baja, la mayoría de ellas octagonales,
abovedadas y decoradas con pinturas murales.
Los frescos fueron severamente dañados con el
clima y el paso del tiempo, pero permanecieron
hasta su destrucción por los talibanes. Alrededor
del nicho existieron cuatro grupos de galerías en
las cuevas, cada galería compuesta de una o más
grutas, inicialmente empleadas como santuarios,
salas de consejo o celdas de monjes. Las galerías
se extendían en varios niveles y algunas tenían
acceso al buda por escaleras. Un complejo de
cinco grutas está localizado a 80m al Este del
nicho (TISA, 2003).
El Gran Buda se situó a 850m del pequeño buda.
El nicho estaba decorado con pinturas que
representaban a Buda y Bodhisattvas (aquellos
que estaban en el camino hacia la iluminación),
tuvo dimensiones de 58m de altura, 24m de ancho
y 16m de profundidad, además de un acceso a 10
grutas a nivel del suelo. Al nivel de los brazos,
dos galerías daban acceso a la parte superior del
nicho donde se encontraba la cabeza de la
escultura (TISA, 2003).

42

3.2 Breve historia de Palmira
El sitio de Palmira se localiza en la República
Árabe de Siria. La primera denominación de la
ciudad fue Tadmor que significa “la ciudad de los
dátiles”; su nombre latino es Palmira o “lugar de
las palmeras” (tomado entre el 14 y 37 d.C.). La
ciudad tuvo una larga y compleja historia, donde
llegaron a convivir diferentes poblaciones, como
en el Periodo Omeya (661-750) que permitió la
convivencia entre cristianos y musulmanes
(Meyer, 2014). Por su locación fue paso de rutas
comerciales que conectaban a Oriente con el
Mediterráneo, llegó a tener entre 30 y 200 mil
habitantes.
Los inicios de Palmira se remontan a tiempos
bíblicos, según el historiador Flavio Josefo en su
momento fue reconstruida por el mítico rey
Salomón (en Blázquez, 1981), en el libro de reyes
es conocida como “la tierra del desierto”. Al
inicio del siglo I d.C., las legiones de Marco
Aurelio ocuparon el sitio y surgió una próspera
ciudad romana. Palmira se encontraba
estratégicamente dentro de la ruta de la seda y
permitió relaciones culturales y económicas de
Oriente y Occidente en el mundo conocido
(Monferrer, 2012).
A mediados del siglo II d.C., con la presencia del
emperador Adriano, le otorgó la denominación de
ciudad libre, le denominó Palmyra Hadriana y le
concedió prerrogativas y ciertas autonomías. Era
un lugar con características multiculturales,
rasgos romanos, griegos, helenísticos y semíticos.
Existió una intensa actividad religiosa, cultural,
lingüística que la modelaron como una ciudad
“cambiante” (Monferrer, 2012).
Hacia el siglo III d.C., acontecieron problemas de
orden, seguridad, transporte de productos y
ataques por parte de grupos nómadas. Con la
decadencia del imperio romano, ocurrió la caída
de Palmira y de su sociedad. Así inició la
sociedad preislámica (Monferrer, 2012).
3.2.1 Los aportes de
comprensión de Palmira

Vitruvio

para

la

Por la influencia del estilo Grecorromano que
caracterizó a Palmira, el Tratado de Vitruvio es
una referencia para comprender los conceptos
arquitectónicos. En primer lugar, se destaca el
estilo jónico, aunque Vitruvio menciona que la
denominación entre dórico, jónico y corintio va
de acuerdo a la relación de composición de las

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Terrorismo y Patrimonio Cultural: destrucción y recuperación de los Budas de Bamiyán y del Sitio de Palmira.

columnas (véase figura 1). El orden jónico se
caracteriza por la proporción que guardan las
columnas, de acuerdo a la altura y ornamentación
de los capiteles, donde éstos corresponden a
figuras de roleos o espirales.

Figura 2.
Porciones de torres con fines de guerra descritas en
Vitruvio, Libro I. Capítulo V (Alzados)

Figura 1.
Distintos órdenes griegos descritos en el tratado de
Vitruvio.

Fuente: Elaboración propia con base en láminas del Tratado de
Vitruvio.

Fuente: Elaboración propia con base en láminas del Tratado de
Vitruvio, donde se observan los estilos Jónico, Corintio, Dórico y
Toscano.

Sobre la construcción de murallas y torres con
fines de guerra predominan las recomendaciones
por formas circulares debido a la isóptica y con el
fin de vigilar a los atacantes (véase figura 2).
Es evidente la influencia de las culturas del
oriente, como la egipcia, al hallarse en el Sitio de
Palmira, columnas de estilo egipcio. Y ejemplos
helénicos como el tetrapilon (del griego tetra:
cuatro) que es un pequeño espacio rodeado por
cuatro puertas con pilares en sus esquinas.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

Figura 3.
Planta de templo con ubicación de espacios propios y
períbolo

Períbolo

El orden corintio conserva la misma proporción
que la columna jónica, pero el capitel presenta
una mayor elevación y esbeltez. Estos capiteles
con su decoración de hojas de acanto, se
caracterizan por una proporción compleja; el
martillado y remachado alude a la conformación
de los materiales y al sistema de proporciones del
cual se realiza el trazo. Como variante aparece la
pilastra que es un tipo de columna contigua a un
muro de las fachadas y que limitan las paredes.
Vitruvio los describe como característicos de los
templos, dichos elementos contribuyen a dotar de
jerarquía y elegancia a los espacios, por lo que
constituyen parte fundamental de la arquitectura
Grecorromana.

Vitruvio describe que la cella (también llamada
naos en griego) es el espacio interior del templo
o bien una cabina orientada a la calle. Para el caso
de los templos griegos, Vitruvio define las
proporciones con énfasis a su longitud, donde la
cella se debe extender hasta las pilastras de las de
las paredes del pórtico (véase figura 3). El
pronaos (antes del naos) es el espacio previo, este
tratado hace referencia a las dimensiones que se
deben de guardar para el uso de los espacios. En
tanto que el períbolo consiste en los espacios de
terreno libres entre varios templos, comúnmente
utilizado para esculturas (véase figura 3).

Naos
o
Cella

Pronaos

Fuente: Elaboración propia con base en láminas del Tratado de
Vitruvio.

El tratado de Vitruvio hace alusión a la
importancia de la simetría en los templos griegos,
con el objetivo que guarden armonía y proporción
con la figura humana; así mismo describe las
principales partes de un templo griego
denominadas: nave, próstilo, anfipróstilo,
períptero,
pseudoperíptero,
hipetro.
Se
referencian las 5 clasificaciones de los templos,
los cimientos apropiados según el espacio
geográfico de emplazamiento del templo y las

43

�Morales Fajardo, Mejía López, Galeana Estrada.
modulaciones para que la proporción de las
alturas sea acorde a la planta (véase figura 4). En
el caso de los templos de Asia, el autor comenta
que se caracterizan por la proporción de los
diámetros de separación entre las columnas.
Figura 4.
Plantas de tipos de templos, descritos según Vitruvio

Pseudo- perípteros

Pseudo- dípteros

Perípteros

Dípteros

Fuente: Elaboración propia con base en láminas del Tratado de
Vitruvio.

Los teatros griegos son mencionados de manera
muy especial por Vitruvio, explica la importancia
de conocer las normas de correlación musical
para poder componer los módulos del espacio y
la acústica. Además, hace la recomendación de
materiales apropiados para dichos fines, entre
otros son madera y mampostería; además de
aconsejar el trazo y proporción de los mismos
(véase figura 5).
Figura 5.
Plantas de trazo de teatros, según Vitruvio

Fuente: Elaboración propia con base en láminas del Tratado de
Vitruvio.

12

3.2.2 La descripción del patrimonio histórico de
Palmira
La Gran Columnata fue construida a mediados
del siglo II d.C. Durante el periodo Islámico de
los Omeya fue transformada en un amplio
mercado con pequeñas tiendas entre las columnas
(Meyer, 2014). Situada en la vía principal de la
ciudad y formada por un alineamiento de pórticos
y columnas de estilo corintio de 9 m de altura.
Mide más de un km e integrada por más de 200
columnas, algunas con dedicatorias a Zenobia y
Odenato. La Gran Columnata vinculaba el templo
de Bel con el campo Diocleciano y constituía el
eje principal de la ciudad.
El templo de Bel, erigido en el año 32 d.C., fue
símbolo de la victoria del Dios Bel l-Marduk, la
divinidad más importante de Palmira, sobre
Tiamat, Diosa del Caos. Se integró por un templo
y cuatro edificios más reducidos (altar, el sitio de
las purificaciones, el salón de banquetes y un
pequeño espacio de nichos). Fue un templo de
forma griega, construido por una nave con dos
bastidores que ocupó un área de 205m x 210m.
Alrededor de la nave existió una fila de columnas
que corrían sobre todas las fachadas del muro con
una altura media de 15.81m. Las columnas
contaban con capiteles en forma de troncos,
presumiblemente envueltas en un ornamento
corintio de bronce martillado y remachado. Las
paredes norte y sur de la nave indicaban un estilo
jónico por las columnas entre pilares que
formaban pilastras, lo cual destacó la
superioridad de este estilo sobre el corintio
(Hammad, 2005).
Existió un podio donde se ubicó una cella rodeada
de columnas corintias en la que se rendía culto a
otras deidades (Agudo, 2015). Destacó la pintura
que decoraba la bóveda del templo, donde se
observaba un dios en el círculo central y rodeado
por siete planetas. En el círculo exterior aparecían
los signos del Zodíaco y las figuras de cuatro
sirenas en los ángulos12. En cada esquina del
edificio existían escaleras que llevaban a terrazas
y rampas que conducían a los animales al
sacrificio.
El altar (12m x 12m aproximadamente) fue
levantado sobre un pódium de piedras. El sitio de
las purificaciones fue construido entre la parte
suroeste del templo y el períbolo del mismo. La
sala de banquete (15m x 38m aproximadamente)
se situaba entre el altar y el períbolo, su techo

En el mundo helenístico la divinidad central del universo era representada por el Sol (Figueras, 2001).

44

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

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medía entre 7m y 8m y fue decorada en el exterior
por columnas y arquerías (Hammad, 2005).
En el siglo XVIII fue redescubierta la ciudad y el
templo fue transformado en una mezquita.
El Campamento Diocleciano fue un conjunto de
amplias construcciones de origen militar
próximas a la ciudad, que incluyó parte del
camino de la Gran Columnata, los cuarteles
romanos, el Templo de los Estandartes (o lugar
donde los militares eran confinados), el Templo
de Allat y la Puerta de Damasco en la muralla del
sur. Fueron construidos entre el 284 y 305 d.C.
por el gobernador sirio Sosianus Hierocles. Una
de las recientes construcciones estudiadas ha sido
la capilla Principia que se encontraba a 108m de
la Gran Columnata y que contó con una sala de
21.57m x 12.77m pavimentada con grandes losas
y con un ábside al este. Este monumento fue
usado en el periodo Bizantino como iglesia, pero
erigido antes para actividades políticas y
comerciales (Gawlikowski, 2008).
El templo de Baal-Shamin fue dedicado al “señor
de los cielos”, que explicaría el triunfo de la lluvia
en el desierto, por su localización en un oasis. En
este templo, la figura principal estaba
acompañada por dos dioses: Agliblol (Lunar) y
Malakbel (fertilidad). Fue construido en el siglo
II d.C., rodeado de columnas corintias. La cella
tenía cuatro columnas de acantos egipcios y sus
muros eran adornados con pilastras. “El interior
[presentaba] tres capillas formadas por elegantes
columnas de fuste estriado y capiteles corintios”
(Agudo, 2015:12).
El Templo de Nabu, similar al Templo de Bel,
construido en la última parte del siglo I d.C. era
un edificio dedicado al dios babilonio Nabu, dios
de la Sabiduría. Conserva las ruinas de columnas
que rodeaban la cámara rectangular.
El arco monumental se erigió sobre una planta
rectangular que orienta la Gran Columnata hacia
el Templo de Bel. El arco fue decorado con
relieves de vegetales y las dovelas fueron
desplazadas. El tetrapilón o antiguo monumento
helenístico fue conformado por cuatro pabellones
de granito rosa que sostenían una estatua;
enmarcaba la unión de las dos vías principales de
la ciudad.
El teatro romano situado al este del Templo de
Nabu fue construido en el siglo II d.C. a
semejanza de los típicos teatros romanos.
Contiene nichos y columnas originales, los
13
14

asientos están separados por el espacio de la
orquesta y una barrera de losas verticales. La
Ágora era la plaza pública o centro de reunión,
estaba decorada por estatuas y se encontraba
ubicada al suroeste del Teatro (Agudo, 2015).
El Valle de las Tumbas conocido como la
Necrópolis de Palmira se situó al Oeste de la
ciudad,13 contó con cuatro tipos de
enterramientos: las Tumbas-torre, los Hipogeos,
los Hipogeos-torres y los templos funerarios. Las
primeras se utilizaron entre la época helenística y
hasta el siglo III d.C., constituyeron torres de
planta cuadra, construidas sobre un pódium y con
varios pisos comunicados por una escalera
interior. La tumba-torre de Elahbel fue la más
importante, contó con 400 nichos, casetones de
estuco decorados con una roseta y cuatro bustos
de sacerdotes en el centro de su composición (Del
Hoyo, 2006).
Los Hipogeos, eran cámaras de sepulcro
subterráneas para albergar tumbas, constituidas
por un pasillo cortado por dos estancias laterales,
con paredes recubiertas con estuco decorado con
motivos geométricos, vegetales o mitológicos.14
Del Hoyo (2006), menciona que la decoración
denotaba la vestimenta y hábitos de la cultura
palmirena. Los Hipogeos-torres eran formas de
enterramientos mixtos pues podían ser hipogeos
y tumbas-torres a la vez.
Los templos funerarios fueron los últimos en
construirse y se asemejaban a templos. El más
conocido estaba ubicado al final de la Gran
Columnata, se construyó con seis columnas en el
frente, un frontón y pilastras (Del Hoyo, 2006).

4. Destrucción del patrimonio
histórico.
En los años 2001 y 2015, los sitios del Valle de
Bamiyán y la ciudad de Palmira fueron dañados
por los grupos de Talibanes y EI,
respectivamente. Su destrucción ha sido objeto de
análisis por la pérdida invaluable del conjunto
para la humanidad y para las sociedades afgana y
siria por su historia y legado.
Existen ordenamientos jurídicos internacionales
emanados desde la UNESCO que llaman a la
protección y conservación del patrimonio cultural
de la humanidad. Entre ellos, la Convención de la
Haya para la Protección de los Bienes Culturales

Existen otras necrópolis ubicadas en la parte sur.
Una de las más representativas era el hipogeo de Iashaï, conservado en el Museo Nacional de Damasco.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

45

�Morales Fajardo, Mejía López, Galeana Estrada.
en caso de conflicto armado (1954) y sus dos
protocolos, la Convención de 1970 sobre Tráfico
Ilícito de Bienes Culturales, la Convención de
Paris de 1972 relativa a la Protección Mundial
Cultural y Natural y el Convenio de Unidroit de
1995 sobre los bienes culturales robados o
exportados ilícitamente.

dañados los frescos que adornaban las paredes de
los nichos (TISA, 2003).
El pequeño Buda fue casi en su totalidad
destruido. Algunos frescos de las cuevas situadas
en el parte Oeste de las estatuas también fueron
puestos en peligro.
4.1.1 La recuperación de los Budas de Bamiyán

4.1 La destrucción de los budas de Bamiyán
El régimen Talibán se apoderó del control de
Afganistán cuando cayó el gobierno comunista
afgano. En 1999, los Talibanes habían
comunicado la protección del patrimonio cultural
del país, sin embargo, en los últimos días de
febrero de 2001, el Mullah Omar anunció la
destrucción de las grandes estatuas del Valle y
desencadenó la movilización de la comunidad
internacional: “La necesidad de tolerancia
religiosa y de preservar un patrimonio cultural
estaba en el centro de esta protesta” (Centilivres,
2008:3).
Tanto los budas como el monasterio habían
sufrido ataques siglos atrás con las conquistas
mongólicas y las invasiones musulmanas. En el
siglo XX, la invasión soviética y los conflictos
políticos religiosos con los vecinos Pakistán y la
India conllevaron diversos ataques al patrimonio
de Bamiyán y a mezquitas musulmanas
(Bernbeck, 2013).
De todos estos ataques el más destructivo ha sido
el perpetuado por el régimen Talibán. El decreto
del Mullah mencionaba que todas las estatuas y
sepulcros no islámicos eran considerados como
ofensivos para el Islam. Un primer intento fue
hecho con artillería y el disparo de cañones. El 11
de marzo de 2001, este grupo islámico dinamitó
los grandes budas, así como los budas pequeños
que se encontraban entre ambas estatuas15. De
acuerdo con el reporte de la primera misión de la
UNESCO, enviada entre diciembre de 2001 y
enero de 2002, el Gran Buda fue completamente
destruido. Debido al uso de dinamita, se
desestabilizaron las montañas, los nichos y las
cuevas donde se encontraban los budas y fueron

Después de la destrucción, la UNESCO y
Ministerio de Afganistán acordaron que la tarea
primordial consistía en la estabilización de las
montañas, nichos y cuevas. En la primera misión,
en julio de 2002, se acordó que los remantes y
fragmentos de los budas deberían ser puestos en
conservación, a fin de contemplar el concepto
arqueológico anastilosis, referido en el artículo 15
de la Carta de Venecia: la recomposición es
permitida
de
partes
existentes
pero
desmembradas.16 En la segunda misión en
octubre de 2002 se desarrollaron medidas de
protección de los grandes fragmentos de las
estatuas y de estabilización de las piedras que
pudieran caer y dañar aún más el sitio.
En 2003, la misión de ICOMOS logró ubicar la
posición original de algunos fragmentos de las
estatuas. Al año siguiente se aseguraron las
paredes de los nichos a través de redes de acero.
Se construyeron almacenes especiales para
conservar estos fragmentos de las inclemencias
del tiempo y comenzó su clasificación de forma
cuidadosa. En 2005 fue posible recuperar casi dos
tercios de los fragmentos del buda del Oeste. Con
métodos geológicos se precisó la posición
original de algunos fragmentos, que pudieron ser
integrados en los modelos 3D de los nichos.
También se discutió el proyecto del rayo láser
para la proyección artística de las imágenes de los
budas 17(Pretzet, 2009).
En 2006 se completó la estabilización del nicho
buda del Este. Se inició la colocación de un
andamio y comenzó la documentación por medio
de un escáner de imagen láser 3D, como base de
las futuras medidas de consolidación y para una
reconstrucción virtual. En los trabajos de
exploración de ese año se encontró una reliquia a

15

De acuerdo con un testimonio, los Talibanes utilizaban a los prisioneros para cargar los explosivos que habían transportado en caminos,
tardaron tres días en colocar y pegar los explosivos en las estatuas para después hacerlos estallar. En la primera explosión sólo se destruyeron
las piernas, por lo que repitieron esta acción hasta destruirlos completamente (Behzad y Qarizadah, 2015).
16
Con la finalidad de mostrar los fragmentos originales en su localización y contexto original se necesitan estructuras más o menos amplias.
Los límites de este sistema es cuando las piezas están muy esparcidas y aparecieran en estructuras provisionales como una suerte de
decoración.
17
El proyecto fue propuesto por el artista Hiro Yamagata y consistía en la proyección de 13 budas sobre el valle. Se mostró interés para un
futuro desarrollo como atracción de turismo. Sin embargo, los paneles solares y los cables no deberían interferir con el paisaje del Valle.

46

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Terrorismo y Patrimonio Cultural: destrucción y recuperación de los Budas de Bamiyán y del Sitio de Palmira.

nivel de piso del Buda del Este que se pensó que
estaba vinculada a la creación de la estatua. Bajo
los escombros de esta escultura se hallaron
fragmentos de un escrito sobre corteza de abedul,
guardados en una bolsa textil, dos hojas de cobre
con decoraciones florales y dos bolas de arcilla
(Petzet, 2009).
En el siguiente año se trabajó en un andamio
tubular de acero para el nicho del buda del Este
que llegó hasta lo que fue la altura de los hombros
de la estatua. Con esta estructura fue posible
inspeccionar las frágiles paredes de la parte de
atrás del nicho, así como la detección de otras
zonas en riesgo. En el 2008 se reconstruyó la
parte de atrás de las paredes de las cuevas, lo cual
era necesario para estabilizar la pared trasera de
los nichos. Gracias a la documentación 3D, el
nicho del Buda del Este fue reconstituido. En
2009 fueron recuperados todos los fragmentos del
buda del Oeste. Con respecto a la otra estatua, se
completó el andamio del nicho y su
estabilización, así como la determinación de los
fragmentos que podrían ser utilizados en la
anastilosis (Petzet, 2009).
Entre 2009 y 2010 se dispuso una grúa
permanente en el nicho del Buda del Este para el
mantenimiento y la conservación. Entre 2011 y
2013, se recomendó que las galerías bajas del
nicho del Buda fueran protegidas y sus muros
reconstruidos para de la estabilización del nicho
(Petzet, 2014).
En 2014, se estableció un andamio para el nicho
del Buda del Oeste y se consolidó la
estabilización de la pared posterior y el corredor
superior de acceso al nicho.
Lo más importante de esta recuperación es que las
misiones japonesas y sobretodo alemanas por
parte de ICOMOS y diversas fundaciones
trabajan con miras al proceso de anastilosis bajo
un enfoque integral, vinculado con un programa
de recuperación de estatuas con base en estudios
técnicos y sociales.
El costo del proceso de recuperación de los budas
es elevado para un país como Afganistán por lo
que requiere del apoyo financiero global. La
recuperación, clasificación y almacenamiento de
los restos de los dos budas se han prolongado por
más de 15 años. Las misiones de rescate que han
participado al menos lograron clasificar 500
toneladas de los escombros. A la par de los
procesos de recuperación y clasificación de los
restos, en 2015 un proyecto chino permitió la
proyección de las imágenes de los budas en 3D.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

Los hologramas se proyectaron por una noche y
recordaron la majestuosidad de los dos grandes
Budas.
4.2 Destrucción de Palmira
Desde el inicio del conflicto en Siria en 2011, la
ciudad de Palmira corrió el riesgo de ser dañada
militarmente ya fuera por el ejército sirio, las
fuerzas rebeldes o el EI. En 2012, el lugar fue
ocupado militarmente por el ejército sirio y se
comenzaron a construir barricadas, estructuras
temporales y caminos cerca de la zona
arqueológica que afectaron a los monumentos.
Algunos de estos daños se reportaron al exterior
de los muros y el colapso de algunas columnas
dentro del templo de Bel; mientras que la
construcción de los caminos conllevó a la
remoción de numerosas tumbas, torres funerarias
y pérdidas en el área Diocleciana (Danti, et
al.,2015; Ali, 2015).
A la par comenzaron excavaciones ilegales y
robos reportados en el Valle de las tumbas y el
campo Diocleciano. Para finales del año 2014, las
imágenes satelitales reportaron de moderados a
severos daños en la mayor parte de los
cementerios y deterioros en el Templo de BaalShamin, el Templo de Bel, la Gran Columnata y
el Arco Monumental (Danti, et al.,2015).
En mayo de 2015, los ataques entre el ejército
sirio y las fuerzas del EI en Palmira fueron más
intensos y, prácticamente a finales de ese mes, el
EI se hizo del control de la ciudad. El 26 de mayo
de 2015, el EI anunció sus planes de destrucción
de las estatuas del lugar, pero no la destrucción de
los sitios monumentales.
En agosto de 2015, Unitar (2015), el Instituto de
Naciones Unidas para la Formación y la
Investigación, señaló con base en su programa de
aplicación satelital la destrucción del templo del
Baal Shamin y, al final del mes, en el Templo de
Bel había sido destruida la nave principal y parte
de las columnas.
Con respecto al Templo de Bel, Ali (2015)
reportó al pórtico y al muro Oeste con daños
provocados por el bombardeo y la artillería, así
como el colapso de algunas partes de soporte de
la estructura del pórtico. En la parte Sur, el pórtico
y el muro también fueron maltratados por el
combate, algunas columnas se deterioraron por
las balas y fragmentos de la artillería, otras
estuvieron significativamente afectadas en las
bases, pero sin colapsar y otras fueron demolidas

47

�Morales Fajardo, Mejía López, Galeana Estrada.
de la parte superior o media de las estructuras. En
la parte Este, el mayor daño fue provocado por la
apertura de dos agujeros uno que medía 2m x 1m
y el segundo de 1.5m x 1.5m. Mientras que en la
parte Norte presentaba rota la columna del
pórtico. Prácticamente en todos los muros existen
evidencias de fuego provocados por la artillería.
En la cella también se ubicaron rastros del fuego
y de metralla en las paredes y que provocaron, la
caída de bloques de piedra o la pérdida de los
elementos decorativos en las columnas.
Otros monumentos dañados durante el combate
fueron: el Arco Monumental, la Gran columnata
que reportó el colapso de algunas columnas y la
presencia de maquinaria de construcción
(bulldozer) en el área del campo Diocleciano que
dañó la zona arqueológica (Ali, 2015). Expertos
como Danti (en Zorich, 2016) señalan que la
destrucción del patrimonio de Palmira por parte
del EI inició como una “limpieza cultural” y
arrasó con sitios que eran místicos incluso para
grupos islámicos pero cuyas creencias son
contrarias al grupo extremista (como fue el
saqueo de algunas tumbas); después, el grupo EI
colocó como objetivo la destrucción de
prominentes sitios con menos conexión religiosa
(como el Arco Monumental).
Asimismo, se reportaron los robos de pequeñas
estatuas, mosaicos, manuscritos, pequeñas
figuras, bustos tallados en piedra de los
monumentos funerarios y monedas con el fin de
colocarlos en la venta ilegal de bienes culturales
(Dittmann &amp; Almohamad, 2015).
Gill (2015) expone el mercado ilegal de
antigüedades derivado del saqueo de los sitios de
Siria y que ahora están en colecciones privadas o
museos de Europa y América, donde el mercado
más lucrativo es la extracción de pequeños
objetos (monedas, anillos, mosaicos) por lo que
llama a la ética de los profesionales en el
momento de las transacciones.
La evidencia muestra el grado de destrucción, así
como el saqueo ilegal de sitios arqueológicos y de
museos y colecciones públicas y privadas que
representan una fuente de financiamiento para los
grupos extremistas. De acuerdo con Lizaranzu
(2016), el Departamento de Estado de los EE.UU.
acusa al EI de cobrar un impuesto del 20% sobre
los bienes provenientes de excavaciones ilegales;
mientras que el director del museo de Louvre
calcula que la venta o tráfico ilegal de bienes
culturales puede representar hasta el 9% del
financiamiento para el EI.

48

A cinco años del conflicto, la pérdida del
patrimonio histórico en Siria es enorme: 209
monumentos han sido afectados, 24 han sido
destruidos (en más del 75% de su estructura) y
104 reportan daños severos (entre un 30 y 75%)
(Lizaranzu, 2016).
4.2.1 La recuperación de Palmira
A mediados de marzo de 2016, la ciudad de
Palmira fue recuperada por parte del ejército sirio
e interpretada como un símbolo de victoria ante
el grupo extremista. El 5 de mayo de ese año se
realizó el concierto “Oración por Palmira. Música
que devuelve la vida a los muros antiguos” a
cargo de la Orquesta Mariisky en el teatro
romano, edificio que logró sobrevivir a los
ataques.
Los planes de recuperación del sitio arqueológico
aún son inciertos dada la amenaza que todavía
representa el EI y el conflicto en el país. Se
estiman al menos 5 años para la restauración del
sitio de Palmira y sólo si existe el dinero y la
ayuda internacional suficiente (Abdulkarim en
Zorich, 2016).
Para otros especialistas, Palmira es un escenario
que vivió la violencia, “un lugar donde la gente
fue ejecutada” (Cune en Zorich, 2016), como lo
fue el Teatro Romano y quizás por ello,
sobrevivió a la destrucción. Para Harrowell
(2016), la reconstrucción física no es un simple
proceso, estará vinculada con el cuestionamiento
de la identidad, la memoria e inclusive podría ser
un acto de resistencia para algunos. “Reconstruir
Palmira sería un acto de resistencia en contra de
la narrativa totalitaria del EI” (Harrowell, 2016:
82).
La misión de la UNESCO enviada a Palmira en
abril de 2016 emprendió la evaluación del daño al
sitio y al museo, el salvamento, la evacuación e
inventario de las colecciones que quedan en el
museo y detalló en 3D la exploración y
documentación del sitio. La misión no pudo
revisar los daños causados por ejemplo en el
Valle de las Tumbas, al suponer que es todavía
una zona minada, además de documentar
sistemáticamente todos los daños ocurridos:
descripciones detalladas, fotografías, imágenes
satelitales, escaneos en 3D y todas las técnicas
necesarias para la documentación (UNESCO,
2016).
La restauración del sitio es incierta y los planes
prematuros. En todo conflicto armado, las

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Terrorismo y Patrimonio Cultural: destrucción y recuperación de los Budas de Bamiyán y del Sitio de Palmira.

prioridades son las vidas humanas y la
recomposición del tejido social. El patrimonio y
las estructuras antiguas, aún con el legado
histórico que representan, no poseen una
relevancia. Sin embargo, deberían considerarse
como parte de la recomposición de este tejido
social.

5. Conclusiones.
El objetivo de este documento fue destacar la
destrucción por grupos extremistas y la
recuperación de los sitios de los Budas del Valle
de Bamiyán y de Palmira. Su proceso de
reconstrucción ha llevado a replantear diversas
estrategias de rescate que, de acuerdo con el
Segundo Protocolo de la Convención para la
Protección de los Bienes Culturales en caso de
Conflicto Armado, debería de suceder al final de
las hostilidades.
En el caso de los Budas de Bamiyán, la anastilosis
es el medio para reincorporar elementos
disgregados de la forma fiel a lo que fue la pieza
original y es la técnica considera dentro de la
Carta de Venecia. De acuerdo con las misiones de
ICOMOS, para los restos de las estatuas, aunque
en algunos casos son muy pequeños, se planeó
realizar la investigación para conocer su
ubicación dentro del Buda. La colocación de los
andamios responde a la ubicación de los
fragmentos encontrados de los dos budas,
asimismo se proyecta la reconstrucción de piezas
a partir de materiales locales (Wenzel, 2009).
Las problemáticas que implica el proceso de
anastilosis para los Budas son, en primer lugar, la
total recuperación, clasificación, ubicación y
catalogación de los fragmentos, como lo
evidencian las misiones de la UNESCO; en
segundo lugar, la cantidad de recursos humanos
especializados en estas labores y recursos
financieros para llevar a cabo estas actividades.
Para un país como Afganistán, el costo de este
proceso no puede ser sufragado por el erario
público y tampoco cuenta con los especialistas
suficientes para ello. Por lo que requiere de
fondos internacionales para asegurar el éxito de la
recuperación del sitio.
Otra de las formas de recuperación de los Grandes
Budas es la reconstrucción virtual. De acuerdo
con las misiones del ICOMOS (Petzet, 2009), los
primeros planes de esta técnica se vincularon a la
proyección de los hologramas en el Valle de
Bamiyán en los nichos de las dos esculturas. La

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

proyección permanente fue un tema debatible por
el posible daño que la instalación del cable y
equipo pudiera ocasionar al paisaje. Entre 2002 y
2009, las primeras formas de utilización de
tecnología 3D se limitaron a la documentación de
la mayor cantidad de información posible sobre
los restos de las estatuas, vinculada al proceso de
anastilosis. A pesar de las diversas posturas, la
proyección tridimensional es una opción viable
en materia de financiamiento en comparación con
el largo y complejo proceso de la anastilosis. La
problemática de la recuperación virtual subyace
en la complejidad de una adecuada y verídica
información que proyecte la realidad de los
monumentos. La tecnología podría tender a la
reproducción de detalles inexistentes.
Para la recuperación del Sitio de Palmira, el
problema es mayor porque el conflicto aún está
presente y no se cuenta con un programa
detallado sobre su rehabilitación. Por lo tanto, es
todavía incierto reconocer que existan proyectos
de recuperación a corto a plazo y más aún de la
conservación de los restos monumentales que
quedan como vestigios. Como se ha dejado
evidencia en este documento, los especialistas se
han dado a la tarea de proyectar en el corto plazo
una recuperación 3D y salvaguardar lo que aún
queda del sitio.
Para ambos casos, la recuperación y la protección
del patrimonio requieren de la cooperación
internacional: fondos internacionales, misiones
especializadas que documenten los estados de
conservación de forma fidedigna, diagnósticos y
planeación de la recuperación del patrimonio.
Asimismo, en los dos casos, la recuperación
apuntaría hacia un consenso social local. Si bien,
por una parte, la recuperación de los sitios
representa una fuente de ingresos por vía del
turismo para los dos países, por otra parte, existen
grupos de la sociedad actual que han sufrido las
consecuencias de los conflictos bélicos que
quieren conservar los sitios destruidos para
preservar la memoria histórica de la magnitud de
la destrucción humana.

49

�Morales Fajardo, Mejía López, Galeana Estrada.

6. Anexos.

7. Referencias Bibliográficas.

Imagen 1. El Gran Buda antes y después de la
destrucción

Fuente:https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ATaller_Buddha_of_Bamiyan_be
fore_and_after_destruction.jpg

Imagen 2. El Buda Pequeño, el proceso de anastilosis
y estabilización del nicho

Fuente:
ttps://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ABamyanBuddha_Smaller_1.jpghttps://co
mmons.wikimedia.org/wiki/File%3ABuddha_statues_in_Bamyan.JPG

Imagen 3. El Templo de Bel antes y después de la
destrucción

Fuente:https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Views_of_the_Temple_of_Baa
l_in_Palmyra#/media/File:Temple_Bel_Flickr_3694329449.jpghttps://upload.wikime
dia.org/wikipedia/commons/c/cb/Palmyra_after_freedom_%284%29.jpg

Imagen 4.La Gran Columnata antes y después de la
destrucción

Fuente:
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/84/Site_of_Palmyra139593.jpghttps://commons.wikimedia.org/wiki/File%3APalmyra_after_freedom_(7).
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52

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Afectos, representaciones y prácticas en la
construcción de la sustentabilidad de un parque
urbano.
Affections, representations and practices in the production of the sustainability
of an urban park.
Recibido: 04/01/2017
Aceptado: 14/07/2017

Raúl Holguín Ávila 1
Luis Campos Medina 2

Resumen

Abstract

El debate sobre la sustentabilidad ha ido
incluyendo perspectivas como la económica, la
social y la cultural, ganando potencial heurístico
de modo progresivo. En este artículo
continuamos ese impulso articulando los
referentes afectivos y representacionales en la
comprensión de la sustentabilidad socioambiental.
Para ello, hemos realizado un análisis de discurso
de 26 entrevistas en profundidad con jóvenes
usuarios de dos parques urbanos de Ciudad
Juárez, enfatizando en los afectos y su incidencia
en la construcción de la sustentabilidad socioambiental de dichos espacios.
Entre los principales hallazgos encontramos que
la sustentabilidad socio-ambiental de estos
espacios se basa, en gran medida, en significados
atribuidos a una intervención integral que
establece un antes y un después en la experiencia
de los usuarios, quienes ven en ella una forma de
reconocimiento y respeto que opera como pivote
para el desencadenamiento de representaciones
positivas y prácticas de conservación de un
espacio público considerado valioso.

The debate on sustainability has been including
different dimensions as the economic, social and
cultural, gradually gaining heuristic potential. In
this article we continue that momentum
articulating the emotional and representational
references in the understanding of the socioenvironmental sustainability.
To achieve this purpose, we conducted a
discourse analysis of 26 in - depth interviews with
young users in two urban parks in Ciudad Juarez,
emphasizing the affections and their impact on
the construction of the socio-environmental
sustainability of such spaces.
Among the main findings we highlight that the
socio-environmental sustainability of these areas
is based largely on meanings attributed to a
comprehensive intervention that distinguishes
between before and after in the experience of
users, who see it as a form of recognition and
respect which operates as a pivot for triggering
positive representations and conservation
practices of a public space considered significant.

Palabras Clave:
Sustentabilidad socio-ambiental; espacio público;
afectos; prácticas; jóvenes.

1
2

Keywords:
Socio-environmental sustainability; public space;
affections; practices; young.

Nacionalidad mexicana. Adscripción Universidad Autónoma de Baja California: rholguinavila@gmail.com
Nacionalidad chilena. Adscripción Instituto de la Vivienda de la Universidad de Chile: luiscampos@uchilefau.cl

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

53

�Holguín Ávila &amp; Campos Medina

1. Introducción:
Nuestro interés en este artículo es abordar la
sustentabilidad desde la perspectiva de los
afectos, las representaciones y las prácticas
vinculadas, con el propósito de mostrar la
plausibilidad de pensar en estos elementos a la
hora de interrogarse por las formas de producción
de la sustentabilidad socio-ambiental.
Para ello, hemos tomado como caso de estudio
dos parques urbanos de Ciudad Juárez, en
relación a los cuales hemos aplicado, durante el
año 2015, 26 entrevistas en profundidad dirigidas
a jóvenes, que son los usuarios más recurrentes de
estos espacios en sus respectivos barrios,
identificando en sus discursos elementos
detonantes de la sustentabilidad socio-ambiental.
La pregunta guía de este trabajo ha sido conocer
cuál es la incidencia que tienen los afectos y las
representaciones sobre el despliegue de prácticas
sociales que favorezcan la sustentabilidad socioambiental del parque como espacio urbano.
Ligamos esa pregunta a otra interrogante, referida
esta vez al interés de estimar cuán difundidas
están dichas prácticas entre la población juvenil
que utiliza el parque. Al abordar de este modo la
construcción de la sustentabilidad socioambiental, se vuelve posible ampliar las
perspectivas de la sustentabilidad, generando
herramientas
teórico-metodológicas
principalmente cualitativas, dado el enfoque
empleado-, orientadas hacia el análisis de lo
sustentable en espacios complejos, debido a su
diversidad de connotaciones objetivas y
subjetivas, como lo es el espacio público.
Mediante el análisis de la información arrojada
desde los propios jóvenes, queda en evidencia el
rol activo desempeñado por los mismos en el uso
y conservación de los parques, pues en la medida
en que convierte al usuario en un actor reflexivo,
que no sólo tiene una disposición favorable al
respeto y cuidado del espacio, se vuelve visible la
adquisición de conciencia del valor que tiene su
propia práctica en la producción de la
sustentabilidad del mismo, aspecto que hace
plausible reflexionar sobre la sustentabilidad
desde una pragmática de los afectos y las
representaciones.

54

2. Breve reseña al debate sobre la
sustentabilidad.
A lo largo de los últimos 60 años, la reflexión
sobre la sustentabilidad ha ido ganando
complejidad y desarrollo, reconociéndose en la
actualidad la implicación de múltiples
dimensiones y su articulación de modo holístico
y sistémico. Así, lo sustentable ha pasado a
entenderse como el resultado de la interacción
entre varios niveles de espacio y tiempo, y de
variados ámbitos de organización humana, entre
los que se cuenta la cultura, la economía y la
política, todos ellos articulados en función de
“mantener el equilibrio en las actividades de la
naturaleza y las humanas” (De Hoyos Martínez,
et. al., 2010: 15).
Junto con ello, el conocimiento sobre la temática
de la sustentabilidad, particularmente en el
ámbito urbano, ha incluido de modo creciente la
pregunta por los modos de inserción e integración
de los sujetos, y por sus formas de actuar en
sociedad, especialmente en el marco de procesos
de planificación participativa y otros procesos en
los que se destaca aspectos relacionados con el
derecho a la ciudad y la conservación de
identidades colectivas. Dicha pregunta por los
actores y sus modalidades de acción es la que han
posicionado
con
fuerza
enfoques
complementarios o alternativos al discurso
dominante sobre sustentabilidad, vale decir, lo
que puede denominarse de modo genérico, el
enfoque de la sustentabilidad social.
En efecto, la sustentabilidad social aparece no
sólo como una dimensión de la sustentabilidad,
sino que, hasta cierto punto, se concibe como un
enfoque alternativo, en tanto que busca responder
a preguntas que el enfoque dominante no toma en
cuenta, como las vinculadas a la justicia social, la
equidad y las condiciones de vida (Foladori,
2007: 25). Esto, sin embargo, no significa que se
generen,
necesariamente,
perspectivas
antagónicas, puesto que la perspectiva de la
sustentabilidad social busca, principalmente,
integrar con mayor amplitud la condición social y
sus diversos componentes en los preceptos de la
sustentabilidad ambiental, en el entendido que las
prácticas, las identidades y los significados en
torno a los espacios y los sujetos que allí tienen
su cotidianidad, son elementos que también
conforman el medio ambiente. Esta es la
perspectiva que ha llevado a plantear la
pertinencia de la noción de “sustentabilidad

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Afectos, representaciones y prácticas en la construcción de la sustentabilidad de un parque urbano.

socio-ambiental” (Foladori, 2002), destacando la
relación recíproca entre los componentes
ambientales y los fenómenos sociales.
La relevancia del enfoque de sustentabilidad
socio-ambiental, radica en que, según Antonio
Aledo y José Domínguez, en esta perspectiva se
destaca que “las influencias entre sociedad y
medioambiente son bidireccionales, pues al igual
que la acción antrópica modifica o altera los
ecosistemas naturales, del mismo modo los
fenómenos y procesos sociales se ven influidos
por los sujetos ambientales en un proceso
continuo de retroalimentación” (Aledo y
Domínguez, 2001: 7).
El uso de la perspectiva socio-ambiental, supone,
entonces, la inclusión de elementos que apuntan
hacia una concepción de mayor amplitud, en la
reflexión de los fenómenos que impactan y
configuran la construcción de la sustentabilidad,
intentando dar cuenta de fenómenos complejos
que
están
modelando
las
ciudades
contemporáneas y que influyen directamente
sobre las formas de vivir, percibir y construir la
ciudad. De esta forma, la sustentabilidad socioambiental puede ser entendida como el resultado
de la inclusión de los sujetos y su vida colectiva
en la construcción y preservación de su medio
ambiente, mediante la creación y transmisión de
sentidos y significados que permiten la
apropiación del espacio y el surgimiento de
prácticas de cuidado de sus componentes
naturales y sociales a lo largo del tiempo.
En este sentido, nuestra propuesta busca mostrar
la relevancia que tienen las prácticas sociales que
despliegan los actores en su vida cotidiana en la
preservación del espacio público y que, a su vez,
tales prácticas adquieren forma y sentido en
función de, primero, ciertas representaciones que
poseen los sujetos que utilizan tal espacio y,
segundo, en función de ciertos afectos a partir de
los cuales dichos sujetos se relacionan con estos
espacios. Es lo que veremos con mayor detalle en
los apartados siguientes.

3. El espacio público como
laboratorio de la sustentabilidad.
Habiendo desarrollado la importancia en la
conjunción de los enfoques social y ambiental de
la sustentabilidad, es de interés en la presente
propuesta, precisar lo referido al espacio público
como espacio de análisis, puesto que tal concepto
además de ser un referente de cohesión (Sorkin,

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

2004), “es también el territorio donde a menudo
se manifiesta con más fuerza la crisis de la vida
en la ciudad. Es uno de los ámbitos en que
convergen y se expresan posturas y
contradicciones sociales, culturales y políticas de
una sociedad y de una época determinada”
(Segovia y Jordán, 2007: 21). Siguiendo estas
pistas proponemos comprender el espacio
público, y particularmente el parque, como un
“laboratorio” para comprender las dinámicas de
la sustentabilidad.
Nos inspiramos aquí, por cierto, en la metáfora
propuesta casi un siglo atrás por R. Park (1929) y
la Escuela de Sociología de Chicago, para quienes
la ciudad era un verdadero laboratorio para
observar las problemáticas y fenómenos que
incidían en la vida social de aquel tiempo. En este
sentido, los espacios públicos emergen ante
nuestros ojos como lugares en los cuales se puede
expresar con mayor fuerza y complejidad las
dinámicas socio-ambientales relevantes para la
sustentabilidad. Más aún, en el caso del parque se
trata no sólo de un espacio público, sino que de
uno que conforma el entorno de vida cotidiana de
un grupo de la población, permitiendo una posible
vinculación entre sujetos diversos.
Al abordar el espacio público desde la perspectiva
de la sustentabilidad socio-ambiental se observa
la convergencia el medio natural y el medio
construido, los que devienen elementos propios
de la trama urbana y se vuelven fundamentales
para la integración de los sujetos con sus espacios
inmediatos (Onainda, 2007). El espacio público
es entorno de vida y posible escenario
significativo donde emergen prácticas cotidianas,
condiciones de vida materiales, subjetivas e
intersubjetivas que, de acuerdo con Schütz
(1972), son construidas en el diario vivir.
“Ese lugar privilegiado de estar en – y hacer – la
ciudad, así como se constituye un punto de
enfoque de la vida urbana: permite reposar de las
prisas citadinas, mirar el entorno y en nuestro
interior, reflexionar acerca de lo posible y de las
limitaciones de vivir la ciudad, un referente
espacial de la urbanidad…producto de sujetos
que los usan, significan y simbolizan un
despliegue constante de prácticas, de memoria y
proyección imaginal. Por lo que se puede decir
que la red que transitan sus usuarios inserta
física y significativamente al lugar en su
dominio…siendo el parque uno de los pocos
lugares donde la alteridad puede ser observada
con mayor detención, constituyendo el espacio de

55

�Holguín Ávila &amp; Campos Medina
construcción de la convivencia” (Vergara, 2006:
151-154).
Al concentrarnos en el parque pretendemos
abordar un espacio que otorga cualidades a sus
usuarios, particularmente en relación a las
maneras de hacer y vivir la ciudad. Pero, además,
se trata de un espacio cuyo uso implica muchas
veces el surgimiento de diversas dinámicas que
no siempre pueden calificarse de positivas, puesto
que pueden ser sinónimo de exclusión social,
inseguridad e, incluso, de consumo inadecuado de
recursos energéticos. En este sentido, el parque
como referente de urbanidad, con las dimensiones
antes referidas, comienza a ser objeto de nuevas
aproximaciones de estudio que, si bien siguen
destacando su importancia como espacio urbano,
se sitúan en función de sus aportaciones hacia la
sustentabilidad en las ciudades, es decir, la
condición del parque como sustentable.
Adoptamos aquí un concepto de espacio que ya
no lo considera sólo como un elemento inherente
y ordinario dentro de la ciudad, sino que como
una dimensión que es construida y producida
socialmente, la cual, además de incluir aspectos
naturales y físicos, es generada por las prácticas
sociales (Werlen, 1993) las que, a su vez le
otorgan significados y simbolismos. Son todos
estos elementos los que entran en juego al pensar
en el parque como espacio público y, en
particular, al pensar en él respecto de su
sustentabilidad.
En efecto, al poner el énfasis en la relevancia de
las prácticas sociales en la producción del
espacio, estamos destacando el rol que cobran las
interacciones y los procesos comunicativos en la
condición pública del mismo, considerando que
esas son las formas cotidianas a partir de las
cuales los sujetos construyen, objetiva y
subjetivamente, su mundo de vida (Schütz y
Luckmann, 1977), y en las que ponen en juego
sus representaciones, imaginarios y afectos
(Lacarrieu, 2007).
Las prácticas construyen socialmente el espacio
generando una dinámica permanente con las
estructuras materiales que lo componen, las
cuales no dejan de tener trascendencia directa en
el sujeto en particular, puesto que ahí se expresa
la vida cotidiana, la percepción y la construcción

de las representaciones y afectos. Como ha
señalado Guy Di Meo “La construcción social
permanente de los espacios, no puede resultar
más que de una interacción constante entre las
estructuras objetivas del espacio (obras de las
sociedades) que se traducen en imágenes,
representaciones
y
distintas
ideologías
individuales, aunque con esencia social, que da
forma a la conciencia de todo ser humano” (Di
Meo, 1999, citado en Lindón, 2007: 35).
Es desde esta perspectiva que nos abocamos a la
observación de dos parques situados en Ciudad
Juárez: el parque Granito, ubicado en la parte
serrana al poniente de la ciudad, y el parque
Clouthier, que se localiza el suroriente de Ciudad
Juárez. Nos concentramos en la observación de
los/as jóvenes3 por dos razones: primero, por una
cuestión de carácter práctico y operativo, ya que
se trata de la categoría de población que más
utiliza los dos parques considerados, pudiendo
observarse un uso casi permanente, destacando su
presencia de lunes a domingo (con menor
presencia el fin de semana) principalmente de las
18:00 a las 23:00 horas. Segundo, la relación que
esta categoría poblacional mantiene con el
tiempo, puesto que permite pensar en una
situación futura e, incluso, permite pensar en la
observabilidad futura de dicha relación: un joven
actual podría, hipotéticamente, usar el parque en
un futuro lejano y, en ese sentido, se trata de una
categoría poblacional relevante para la reflexión
sobre la sustentabilidad.

4. Afectos, representaciones y
prácticas en la producción de la
sustentabilidad socio-ambiental
del parque.
Nuestra apuesta interpretativa es que la condición
de espacio público se juega en las interacciones y
comunicaciones sociales y que, a su vez, éstas
cobran forma y sentido en función de
representaciones, afectos y prácticas que se
producen en la vida cotidiana de los sujetos y que
llevan a que las acciones se realicen de ciertos
modos y no de otros.

Joven o la juventud, “es una construcción social…la cual adquiere sentido y significado tanto por las condiciones objetivas de la estructura
social particular, como por las relaciones simbólicas que lo sustentan” (Fimbres, 2011, pág. 121), por lo que más que una clasificación
etaria es una construcción social que oscila y se percibe desde diversas posturas a través del tiempo y la cultura, que se idealiza, encanta y
desencanta en diversos momentos de la historia Definida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y referida por la United
Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO) como aquel sector de la población cuya edad comprende entre los
15 y los 24 años (UNESCO, 2015).
3

56

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Afectos, representaciones y prácticas en la construcción de la sustentabilidad de un parque urbano.

Por ello, nuestra propuesta es que
representaciones y afectos dan forma a la
práctica, debido a que le entendemos desde un
enfoque pragmático, vale decir, un enfoque que
se pregunta por la acción y sus consecuencias,
más que desde un enfoque semiótico, de acuerdo
al cual el interés se pone en comprender los
contenidos específicos de cada una de estas
entidades. De esta forma, con base en la
psicología social (Jodelet 2003, Abric 1994),
concebimos las representaciones como imágenes
mentales que hemos construido respecto de
entidades específicas de nuestro entorno para
desenvolvernos en él, sólo que ellas constituyen
una reducción hecha en función de una
intencionalidad práctica (Lacarrieu 2007: 53). Por
su parte, los afectos, siguiendo la clásica
perspectiva de Spinoza, los comprendemos como
“estados del cuerpo que aumentan o disminuyen
la capacidad de éste para la acción, que favorecen
dicha capacidad o la limitan pudiendo favorecer o
no la conciencia de esos estados” (Spinoza citado
en Vigotsky, 2010: 5).
Tanto afectos como representaciones se
constituyen en motores de las prácticas, las que, a
su vez, se presentan como “productoras de una
espacialidad que incluye la producción y la
reproducción, las localizaciones particulares y los
conjuntos espaciales característicos de cada
formación social”, pero también como “medio y
resultado de la actividad, del comportamiento y
de la experiencia humana” (Contreras, 2006:
114).
En consecuencia, la pregunta que nos guía es la
de conocer cuál es la incidencia que tienen los
afectos y las representaciones sobre el despliegue
de prácticas sociales que favorezcan la
sustentabilidad socio-ambiental del parque como
espacio urbano. A continuación, nos interesa
estimar cuán difundidas están dichas prácticas
entre la población juvenil que utiliza el parque.
Daremos respuesta a estas preguntas a través del
estudio de dos parques urbanos de Ciudad Juárez:
Granito y Clouthier, mediante la aplicación de
entrevistas en profundidad a sus usuarios jóvenes.

5. Metodología del estudio.
Bajo un enfoque cualitativo, aplicamos
entrevistas en profundidad a un conjunto de 26
jóvenes de entre 15 y 24 años durante los meses
de mayo – agosto de 2015, cuyas características
detalladas se entregan en las Tablas 1 y 2 (ver

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

anexos). Las entrevistas se concentraron en
comprender las interacciones de los sujetos que
cotidianamente utilizan el parque, identificando
configuraciones a partir de sus experiencias
personales, sus representaciones y posibles
referentes simbólicos, así como la asignación de
significados en base a afectos y representaciones.
Las entrevistas fueron realizadas in situ, en
diversos horarios, por parte de uno de los autores,
en el marco de un trabajo de campo mayor que
incluía observación participante y distanciada de
estos dos parques urbanos y que se extendió por
tres meses. Las entrevistas fueron transcritas en
su totalidad y luego fueron procesadas mediante
el programa Atlas-ti, aplicando un análisis
temático simple (Riessman 2008; Bernasconi
2011), que nos permitiera identificar la relevancia
de los factores indicados -afectos y
representaciones- en la producción de prácticas
orientadas a generar sustentabilidad socioambiental, así como también observar cuáles son
dichas prácticas.
Las formas de vincular las estructuras y
elementos físicos del parque a partir de las
interacciones y las prácticas sociales, los usos que
se le dan a las mismas y los referentes afectivos
que se afianzan en y hacia el parque, permitió
dilucidar la construcción de perspectivas en
alusión a la sustentabilidad socio-ambiental
dentro del parque. El periodo de observación fue
de tres meses en ambos espacios, cubriendo
diversos horarios y días de la semana para cada
uno.

6. Los casos de estudio: el parque
Granito y el parque Clouthier.
De acuerdo al trabajo realizado por el Instituto
Municipal de Investigación y Planeación de
Ciudad Juárez, por sus siglas IMIP (2012)
titulado “Evaluación del impacto y percepción del
programa de rescate de espacios públicos”, el
parque Granito (Mapa 1 en anexos) fue fundado
en los sesentas en la colonia Morelos y se
encuentra en una zona cuya topografía se
compone por arroyos, relieves y cerros;
elementos que caracterizan al poniente de la
ciudad.
Algunas de las características más importantes de
esta colonia son, de acuerdo al Inventario
Nacional de Vivienda, con datos del Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática
(INEGI) 2010 las siguientes: Primero, que el total

57

�Holguín Ávila &amp; Campos Medina
de población de la colonia Morelos es de 3,187
personas, siendo la población joven el 40,59% de
la población total. Segundo, que no se trata de un
área urbana consolidada, debido a que el total de
viviendas ubicadas en la colonia no cuenta con el
100% de los servicios de drenaje, agua potable,
recubrimiento de piso y servicio sanitario.
Asimismo, en tercer lugar, no todas las vialidades
se encuentran pavimentadas. La localización de la
colonia permite tener colindancia con otras como
Socosema y Lomas de Morelos.
La intervención surgida en el parque Granito,
iniciada en el 2010, favoreció las condiciones no
sólo del parque, sino también de su entorno en los
aspectos social y físico, efectuando una
intervención de carácter integral que permitió la
creación de sendas peatonales, cancha de usos
múltiples, bancas, vegetación, área de juegos
infantiles, cancha de fútbol rápido con pasto
sintético, gradas, sombra y un domo, así como la
intervención social a través de diversas
instituciones con el objetivo de fomentar la
integración familiar, inserción laboral de jóvenes,
rehabilitación comunitaria del espacio público,
actividades para la apropiación del espacio y la
cohesión social.
Referente al parque Clouthier (mapa 2 en
anexos), este se encuentra situado en el sur
poniente de la ciudad, cuya zona se caracteriza
por tener una topografía plana y de acuerdo a
información presentada por el IMIP (2012),
contiene un suelo principalmente arenoso y se
constituye como una colonia relativamente
nueva, pues fue fundada a mediados de los
noventa y principios del dos mil.
Las características del sector donde se encuentra
este parque de acuerdo al Inventario Nacional de
Vivienda, referentes a la población, vivienda y
servicios dentro de la colonia Clouthier, son las
siguientes: primero, que la población total en la
colonia Manuel J. Clouthier es de 4.960 personas,
de las cuales, la población joven representa el
23,60%, siendo el tercer grupo de importancia en
la colonia por número de persona, por debajo de
la población ubicada entre los 30 a 59 años y de 0
a 14 años. En segundo lugar, dadas las
características de la colonia, ella no puede
considerarse un área urbana consolidada debido a
que no se cuenta con el 100% de las viviendas
equipadas con los servicios de drenaje, agua
potable, recubrimiento de piso y servicio
sanitario. Asimismo, en tercer lugar, no todas las
vialidades se encuentran pavimentadas.

58

La intervención de carácter integral realizada en
el parque Clouthier, iniciada en el 2010, tuvo un
impacto en el entorno mismo además del espacio
delimitado al parque, ya que se construyó
corredores peatonales en el entorno del parque, se
puso bancas, vegetación y pavimento. Dentro del
espacio público se dotó de una cancha de usos
múltiples, equipamiento en general, área de
juegos infantiles y un domo de concreto para la
realización de actividades diversas. Asimismo, se
efectuó una intervención social a través de
diversas instituciones con el objetivo de fomentar
la integración familiar, inserción laboral de
jóvenes, rehabilitación comunitaria del espacio
público, actividades para la apropiación del
espacio y la cohesión social, convivencia vecinal
y aspectos como sexualidad y adicciones.
La temporalidad y la ubicación geográfica de
dichos espacios, permiten tener diferencias, pero
también similitudes, pues ambos se encuentran
contextualizados en zonas urbanas periféricas, en
donde la dotación de servicios e infraestructura
hacia los residentes de dichas colonias ha ido
aumentando con una velocidad moderada en el
transcurso de los últimos veinte años.
Además de la temporalidad de dichos espacios o
sus dimensiones, la realidad social y física de los
mismos, condujo a realizar las intervenciones
integrales en ambos espacios en el 2010 bajo la
estrategia federal “Todos somos Juárez” debido
principalmente a los altos niveles de violencia en
jóvenes presentados en la ciudad del 2008 al
2010, situación que dio como resultado el
mejoramiento
en
el
equipamiento
e
infraestructura de los parques, así como la
implementación de programas orientados a la
recuperación del tejido social, mismos que en
ambos casos, fueron producto de una política
federal traducida en el programa de rescate de
espacios públicos.
Asimismo, al enfatizar principalmente la temática
de los jóvenes, aunque estos no sean la población
predominante de los sectores donde se ubican los
espacios públicos antes mencionados, permite
trabajar con un sector de la población que ha sido
impacto fuertemente por las condiciones de
violencia que se habían presentado en la ciudad,
sobre todo en áreas con condiciones periféricas y,
que dentro de los espacios públicos ahí ubicados,
son los usuarios más activos de los mismos antes
y después de la intervención, lo que otorga a los
jóvenes esa condición dinámica dentro del
espacio, que sin embargo, no se limita a definir a

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Afectos, representaciones y prácticas en la construcción de la sustentabilidad de un parque urbano.

los jóvenes en una condición estrictamente etaria,
sino de contenido, no se busca una descripción
simple del interactuar de los jóvenes en estos
espacios, sino de generar explicaciones de esas
interacciones orientadas en las dimensiones de la
sustentabilidad.

7. La incidencia de los afectos en
las prácticas para la construcción
de la sustentabilidad socioambiental.
7.1 La dimensión temporal: la memoria en la
construcción de un antes y un ahora.
Un primer elemento identificado es la relevancia
de la dimensión temporal, puesto que el parque
emerge como un mundo materializado, asimilado
y observado en el tiempo. Se observa que los/as
jóvenes establecen una clara diferencia entre un
tiempo pasado, “antes”, y un tiempo posterior,
“ahora”, en función de la cual organizan y
significan las transformaciones experimentadas
por ambos parques, indicadas en la información
de cada uno de ellos.
El carácter de las entrevistas juega un papel
importante en lo anterior, por cuanto se parte
desde la memoria de los jóvenes para apelar al
relato sobre el espacio, el cual permite situar el
parque en una dimensión temporal. Sin embargo,
este rasgo no determina el establecimiento de una
distinción temporal tan nítida como la encontrada
en el relato de los/as entrevistados/as, quienes
identifican un ahora diferente al ayer, en el que se
perciben nuevas prácticas, el contexto es otro y el
parque es algo que hace tiempo no era, un espacio
para estar e interactuar.
Considerar el tiempo en la construcción social,
conlleva al posicionamiento de los jóvenes en
relación al contexto actual, pues un recorrido en
el tiempo desde la memoria trae consigo el
inevitable resultado de situarse en el ahora, pero
la importancia del ahora en relación al parque, no
es sino producto de la diferenciación de
características que definen estos espacios en
relación al tiempo pasado. Aparece aquí el eco de
Lefebvre quien planteaba que “el espacio de la
imaginación y de lo simbólico dentro de una
existencia material, como el espacio de usuarios
y habitantes donde se profundiza en la búsqueda
de nuevas posibilidades de la realidad espacial”
(Lefebvre, 2013: 16). Aquí son los/as jóvenes

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

quienes expresan otras realidades espaciales
sobre el parque:
“Desde que lo remodelaron, pos [sic] cambió
todo, o sea metieron canchas, dos canchas, un
domo, he una cancha de futbol rápido y pos [sic]
han sido actividades para que los jóvenes se
motiven a, pos [sic] a no andar en, en otras cosas
y venirse a hacer deporte, o sea que unos pos
[sic] tiene estas otras cosas para hacer, lo ves y
te da gusto venir, te sientes contento ¿no? de ver
este pues a los chavos tirando bola o
platicando… antes nada de eso, como estaba tan
mal, lleno de basura y destruido y puros
drogadictos, pues se sentía uno como con miedo
de ese espacio, como le quiero decir, pues ni te
parabas aquí, no había nada que hacer aquí, era
este pues un espacio que daba desconfianza”
(Hombre, 22 años, parque Granito).
“Pues ahora tiene árboles, tiene juegos... la
cancha, el domo, no está tan, tan destruido, no es
tan malo pues, para los niños, para los chavos.
Uno puede venir a estar aquí bien, porque hay
gente, hay luz, pues se hicieron este pues muchas
cosas que hace que la gente venga, que uno venga
también pues, que estés segura, tranquila, que
sepas que este es un lugar para venir, como
cuando estás en tu casa y dices: voy a ir al parque
un ratito porque sabes que la vas a pasar bien”
(Mujer, 15 años, parque Clouthier).
“En sí todo cambió, este pos [sic] pusieron
mallas, este piso nuevo, cancha, gradas, juegos
pa’ los niños… la gente comenzó a salir, hubo
más, pos [sic] más, hasta más comercio aquí, la
gente empezó a salir, hay fútbol, la gente empezó
a… convivir más, no es como antes que que te
pueden hacer bronca por cualquier cosa, no.
Ahora está tranquilo y la verdad que nos
llevamos bien entre todos, eso está muy chido”
(Hombre, 22 años, parque Granito).
“Ahora es un ambiente agradable para andar,
tranquilo, como relajante, aunque haya ruido.
Por ejemplo, tú te fijas, los niños andan solos sin
que nadie los ande [sic] cuidando. Pos [sic] es
algo que se respeta (el parque), por ejemplo,
respetan la cancha, respetan los jueguitos,
respetan el domo, por ejemplo, la gente que viene,
se sientan a ver los juegos ya uno está aquí
tranquilo, contento, la gente, más bien nosotros
pues todos ¿no?, lo vemos como algo que pos
[sic] hacía falta, es algo importante para el
barrio, para las familias, pos [sic] para todos…”
(Hombre, 21 años, parque Clouthier).

59

�Holguín Ávila &amp; Campos Medina
“El parque para mí…este…para mí es un lugar
de entretenimiento, descanso de sentirme
relajada y contenta para convivir con mi niño, es
lo más importante, él es el que va empezando vea
[sic], yo, por ejemplo, yo viví el parque cuando
niño cuando no era nada, entonces, a mí me
gustaría que él viviera lo que está ahorita y lo que
sigue, vea [sic], por ejemplo, el para mi es el
futuro de él y también quisiera que se sintiera
contento y relajado cuando sea este más grande
¿vea?”
(Mujer, 24 años, parque Clouthier).
7.2 El antes y el ahora diferenciados en clave
afectiva: el respeto.
Este último extracto de entrevista es sugerente en
indicarnos parte importante del cambio ocurrido
en la relación entre los/as jóvenes y el parque. Se
trata de la noción de respeto. De acuerdo a
Sennett (2012), una de las tres maneras de ganar
respeto es la de retribuir a los otros, retribuir a la
comunidad. Nuestra apuesta interpretativa es que
las intervenciones y modificaciones de los
parques -ampliamente comentadas en las
entrevistasson
significadas
como
modificaciones que materializan una nueva forma
de consideración de los habitantes y usuarios de
esos sectores. Una consideración en la que
ellos/as aparecen como dignos de respeto. En este
sentido, la noción de respeto es similar a la de
reconocimiento propuesta por Axel Honneth. En
palabras de este autor “la vida social se cumple
bajo el imperativo de un reconocimiento
recíproco, ya que los sujetos sólo pueden acceder
a una autorrelación práctica si aprenden a
concebirse a partir de la perspectiva normativa de
sus compañeros de interacción, en tanto que sus
destinatarios sociales” (Honneth, 1997: 114).
La insistencia en describir los cambios realizados
en los parques sugiere que dicha intervención fue
potente en transformar los espacios, pero también
lo fue en modificar la consideración de sí mismos
que tenían sus usuarios, desencadenando
prácticas tendientes a cuidar y conservar los
nuevos parques.
“Pos [sic] ahora es el deporte, este la
convivencia de estar con los amigos y la familia
pos [sic] pasándola bien aquí, tranquilos,
contentos, a eso venimos, a jugar fut y traer a sus
hijos los que tienen, distraerte de los problemas
de la casa y de todo ¿no?…lo que no me gusta
que pase es que pos [sic] destruyan cosas, eso no

60

está bien, como si algunos no le dieron este pos
[sic] al parque un buen uso, aunque te diré, esa
gente luego no es de aquí ¿son jóvenes también?
Sí, Cuando ves que andan rayando allá la sombra
o quebrando las lámparas pues se les dices que
qué onda, que se respete el espacio, que es para
nosotros y que si ven que alguien más lo haga
¿verda qué no? Entonces pos [sic] eso no está
bien, es para estar bien, pero parece que no todos
lo ven así”
(Mujer, 21 años, parque Clouthier).
En lo expresado por los jóvenes se puede
constatar que el proceso de construcción social
del significado del parque es, en la actualidad,
fuertemente positivo, y que ese significado
descansa en la valoración de los elementos físicos
del parque, es decir, las mejoras realizadas por la
autoridad, las que son significadas, de acuerdo a
nuestra perspectiva, como depositarias y
generadoras de respeto. Esto es, se las considera
un signo de respeto hacia lo que son los usuarios
del parque y, además, en esa condición, las
mejoras gatillan un comportamiento respetuoso
hacia lo que es y lo que permite hacer el parque.
En este último sentido, la condición mejorada del
parque hace posible el despliegue de actividades
altamente valoradas por los/as jóvenes,
generando un sentido de integración y
estabilidad, incluso en el caso del simple hecho
de estar y pasar el rato en el parque.
“Me siento contento aquí, o sea pues así feliz y
tiene que ver conque pues, como estaba antes a
como está ahorita, pos [sic], antes pensabas para
entrar, porque podría ser que hasta
te…atentaran con tu vida, los/ las personas que
estaban aquí drogándose, ahorita ya no, pos [sic]
es un ámbito, bien, un ámbito que se vive de, de
puro…de puro deporte se podría decir y de
encontrarse con los amigos” (Hombre, 24 años,
parque Clouthier).
En consecuencia, la construcción social de estos
espacios se encuentra en estrecha relación con los
objetos físicos ahí dispuestos y con los cuales se
interactúa de forma cotidiana. En este punto,
queremos remarcar dos elementos. El primero
tiene que ver con las actividades que son ahora
posibles gracias al nuevo equipamiento y el
segundo remite a la sensación de bienestar y
confort que se genera en el espacio.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Afectos, representaciones y prácticas en la construcción de la sustentabilidad de un parque urbano.

7.3 Una dinámica relacional positiva.
Las modificaciones hechas a los parques
comienzan a definir la propia participación dentro
del espacio, así como las formas de la presencia
de los otros y las formas de vinculación con ellos.
Esto es, el parque, en su versión actual (el ahora),
permite el despliegue de prácticas que antes no
tenían cabida y que son valoradas positivamente
por sus usuarios, generando sensaciones de
felicidad y bienestar (estar contento, feliz, etc.).
Se trata de afectos que, retomando el concepto
indicado anteriormente, favorecen la capacidad
de los cuerpos para un tipo de acción de encuentro
con los otros, para el despliegue de interacciones
de beneficio mutuo y que, en una suerte de círculo
virtuoso, aumentan la conciencia del beneficio
proporcionado por estos estados corporales.
“A veces me pongo más tranquilo, más relajado
cuando vengo al parque, o sea pos [sic] me siento
bien, contento de estar aquí, y me da mucho gusto
ver a este pues los demás chavos que… o sea me
da gusto que el parque ayuda a los jóvenes /
chavos a que se distraigan en otras cosas y no
simplemente en las drogas, porque, les ayuda a
despejar su mente y… a que hagan deporte en
lugar de que anden asaltando o robando, es un
lugar que nos da felicidad…(risas) me da un poco
de vergüenza porque nunca nadie me había
preguntado cómo me sentía de venir al parque”
(Hombre, 19 años, parque Clouthier)
“Yo me siento este pues contenta (risas)… porque
aquí pues está bonito, te ríes, platicas con este
pues con tus amigas y amigos (risas) es un lugar
en donde puedes venir a desestresarte, este… a
aclarar tus ideas, a hacer ejercicio, am… a pues
sí, a tener un ambiente familiar, a traer a tus
hijos, am… pues si sentirse bien, feliz de estar
aquí al aire libre”
(Mujer, 20 años, parque Clouthier).
Al situar los jóvenes en los parques, también se
posicionan en espacios que, si bien se manifiestan
en la actualidad como espacios de encuentro,
tienen la connotación de públicos, y bajo esa
connotación, el espacio pasa a conformar un
espacio cotidiano, en la medida que “son espacios
de fácil acceso, que incluso aparecen como
territorios naturales donde transcurre gran parte
del tiempo de los jóvenes” (Jara, 1999: s/n).
“Es muy chido estar aquí en el parque, venir y
armar las retas de fut o el cotorreo con los
compas es algo que te da felicidad, es algo que
me pone contento porque es algo que me gusta

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

hacer… porque aquí convives con toda la raza y
pues haces más compas de aquí y de otros lados,
te ríes, platicas, juegas, pos [sic] todo, es sentirse
en otro ambiente sin pensar en trabajo o la casa,
no hay broncas (a veces en los juegos de fut) pero
leves, en general es este pos [sic] un ambiente
agradable, familiar, un lugar que te hace sentir
feliz y alivianado, con todo lo que tiene, está
cuidado y se ve bien, creo que también eso ayuda
a que uno se sienta bien y contento de andar
aquí”
(Hombre, 17 años, parque Clouthier).
Es pertinente enfatizar, entonces, que la
construcción social del parque, por parte de los
jóvenes, indica que éste no es ajeno a las prácticas
y las interacciones que se dan dentro de él, sino
que éstas devienen elementos fundamentales en la
identificación de cualidades y la generación de
representaciones, las que dan forma a la
experiencia de los propios jóvenes en el parque.
Esto se ve reforzado, a su vez, por la convergencia
y consistencia en el tiempo entre, por un lado, los
aspectos simbólicos y representacionales, y por
otro, las características físicas y materiales del
parque con posterioridad a la intervención de las
autoridades.
La presencia constante de los jóvenes en dichos
espacios, pone de manifiesto que son ellos los que
con mayor frecuencia ocupan los parques y, por
lo tanto, hacen uso de su equipamiento. Sin
embargo, la presencia de los jóvenes en los
parques, aparece no sólo como una dinámica de
uso, sino que estos establecen representaciones
hacia los parques que son dotadas de elementos
representativos en la medida que les dicen algo
sobre el parque, y que se ve traducido en
condiciones afectivas asociadas con su
incorporación e interacción dentro de los parques
de manera cotidiana.
Tales convergencias y consistencias en el tiempo
son, a nuestro juicio, las piedras angulares para la
instalación de una sensación generalizada de
bienestar y confort, por parte de los jóvenes
usuarios de los parques. En efecto, como
indicamos, la dinámica relacional positiva que se
despliega en el parque genera dichas sensaciones
en los jóvenes, las que se ven reforzadas por el
hecho de percibirlas en convergencia -o buena
sintonía- con la infraestructura actual del espacio.
Esa convergencia es percibida de modo reiterado
en la vida cotidiana de los jóvenes, lo que le
otorga consistencia. Esto quiere decir que el
bienestar y el confort se proyectan en el tiempo y

61

�Holguín Ávila &amp; Campos Medina
adquieren el carácter de la finalidad práctica del
uso del parque, una finalidad que alienta el tipo
de uso actual del mismo, caracterizado, como
dijimos, por el respeto y el cuidado.
“Yo este pos [sic] me siento contenta de este, de
pos [sic] de venir y estar aquí viendo los juegos y
platicando o hasta sentada en las sombras de los
árboles para ver el fut, porque este es estar
descansado, porque por ejemplo no hay
preocupaciones de que hay viene esto, que ahí
viene la policía, de que se andan peliando [sic] y
que esto y lo otro, no… llegas y a disfrutar el
juego y los amigos”
(Mujer, 17 años, parque Clouthier).
“Aquí es un lugar tranquilo, no, no es prob/
problemático, vea [sic]. Se puede cotorrear
hasta, hasta bueno hasta muy tarde, sentirse bien
agusto [sic] de estar aquí sentado ya sea este
pues estar nomás aquí o estar jugando como sea,
pero pos [sic] se siente uno bien con lo que este
viene siendo el parque, con lo que hay con todo
lo que tiene, a mí me gusta venir a relajarme y
sentirme este pues si…tranquilo”
(Hombre, 18 años, parque Clouthier).
Proponemos, en consecuencia, que este rasgo
calificable de “hedonista” en el uso del parque, es
estratégico en la proyección temporal de una
dinámica de uso que propende a la conservación
del parque. El placer de estar en el parque se
presenta de modo permanente en transcurso del
uso y no sólo al final de una actividad concreta y
precisa. Es un uso placentero y gratificante.
“El parque me trae buenos recuerdos de las
cosas que este hago con mis amigos, de cuando
los veo, de cuando jugamos pos [sic] de muchas
cosas que uno puede hacer aquí, entonces este
nunca había pensado si venir aquí me hiciera
feliz, pero pensándolo bien, sino fuera feliz pos
[sic] no vendría ¿no? entonces me acuerdo de las
cosas que hago aquí y de lo que hay y que pasa y
si me siento feliz, es un lugar que está este pues
muy agradable, que te hace pasar bueno ratos
con los amigos” (Hombre, 18 años, parque
Clouthier).
La cita anterior no es nada trivial. En efecto,
ilustra de buena forma el componente hedonista
que acabamos de sugerir. Pero, además, sugiere la
presencia de estados de ánimo -afectosextremadamente expresivos del valor asignado en
la actualidad a los parques como espacios en los
que transcurre la vida cotidiana de los habitantes
de estas colonias. Recordemos que en éstas no
hay otros espacios equivalentes, tanto por sus

62

rasgos de infraestructura como por las cosas que
en ellos ocurren.
“Para mí lo que siento cuando ando aquí, como
te digo, es como una fuente de distracción cuando
andas estresado, así, estilos así, cuando tienes
problemas en tu casa, pos te vienes un ratillo
aquí, te hechas un toque y relax. O sea, te distraes
aquí, te pones contento alivianado, porque si tu
das el rol por la colonia, no hay otro lado donde
te sientas así ¿no? chido de venir, sin broncas de
nada…” (Hombre, 20 años, parque Granito).
“Estar aquí en el parque me hace feliz porque,
cómo te diré, la vida no es rutina, porque, porque
días, día tras día ves cosas diferentes, este…estas
en el parque, pero, el parque es el mismo, pero
hay cosas diferentes, eso a mí me gusta me pone
contento que sea algo diferente que no sea lo
mismo siempre, a veces vienen personas que pos
[sic] tú ni siquiera conocías y les vas hablando y
se van haciendo más amistades, eso es algo que
me gusta mucho de venir aquí…”
(Hombre, 19 años, parque Clouthier).
Ponerse contento y sentir felicidad gracias al uso
de un espacio son dos situaciones no
necesariamente habituales en la vida urbana
actual, lo que ya les asigna un valor propio. Pero,
además, ellas dan cuenta de disposiciones para la
acción altamente favorables al reforzamiento del
carácter público del espacio. Vale decir, no se
trata de una disposición favorable sólo al cuidado
material del parque, sino también al
mantenimiento de la dinámica relacional que
tiene lugar en él.
“Venir al parque a jugar fut o estar con los
amigos es estar tranquilo, a veces cuando estás
en la escuela o en la casa te pones a pensar lo que
vas hacer en el parque o a quien te vas a topar y
pos [sic] te da alegría ¿no? o sea sientes, así
como ánimos, gusto de pensar en que vas a venir
porque pos (sic) se siente uno contento de jugar
de correr, de ver a la gente aquí pasándola bien,
al menos yo me siento contento de andar por
aquí, y como se ven el demás pos [sic] también”
(Hombre, 16 años, parque Granito).
Además del cuidado material referente al
equipamiento y la vegetación principalmente, la
importancia de esta última respecto al confort del
usuario y de la imagen que se genera hacia los
parques, no existe referente que atribuya otro tipo
de funciones referentes a la vegetación del
espacio, es decir, para los jóvenes de ambos
parques, la cuestión de la vegetación cumple
funciones estrechamente relacionadas con la

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Afectos, representaciones y prácticas en la construcción de la sustentabilidad de un parque urbano.

comodidad generada principalmente por los
árboles y acompañada por arbustos y cubre suelos
lo que puede apuntar a un primer referente sobre
el desconocimiento ambiental en las funciones de
la vegetación, que sin embargo, no amerita una
desvalorización de dichos elementos como parte
integral de su entorno de vida.
Esto permite considerar que aun cuando no existe
un conocimiento ambiental sobre la función de la
vegetación en el espacio público, la asignación de
significados a estos elementos está presente en
relación a las comodidades y la imagen que
proveen dentro del espacio.

8. Conclusión: Dimensionado la
sustentabilidad socio-ambiental
del parque.
Al considerar las transformaciones de los parques
a partir de sus intervenciones físicas como se
señaló con anterioridad por los entrevistados, se
manifiesta no sólo la modificación del espacio
como tal, sino también de sus representaciones y
de las prácticas que ahí se generan. En este
sentido, el parque como espacio público,
establece la conformación de prácticas generadas
a partir de una nueva configuración del espacio y
con ello de nuevas formas de interactuar y vivir
un espacio que en expresiones de los jóvenes así
lo permite, esta nueva configuración establece
relaciones objetivas y subjetivas en el espacio y
entre quienes están en el espacio.
Las nuevas prácticas en los parques, implican un
cúmulo de conocimientos, vivencias, afectos y
representaciones por ser estos espacios de vida
dotados de temporalidad, lo que permiten
posicionar a los jóvenes en relación a las prácticas
establecidas y aceptadas en divergencia con
aquellas de los otros que no forman parte de esa
aceptación social, en cuanto a la conformación de
las prácticas que permiten situar a los parques
bajo ciertas representaciones que se comparten
sobre lo que es y debe ser el parque
El manifiesto en cuanto a las acciones y las
conductas
está
expresado
como
una
condicionante sobre lo correctamente aceptado en
los parques, convivir y practicar deportes marcan
las condiciones sobre lo que debe ser el uso que
se le da a los espacios, en lo que parece ser el
establecimiento de una norma socialmente
aceptada para producir y reproducir socialmente
el espacio y sobre cómo debe ser la relación con

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

los objetos que integran los parques. No es que
exista un reglamento sobre el cómo deben ser los
comportamientos dentro de los espacios, ni existe
un lineamiento tácitamente manifestado de forma
impositiva que dicte las acciones a realizar para
el buen uso del espacio, es la construcción del
espacio bajo representaciones homologadas lo
que hace visible las prácticas socialmente
aceptadas dentro de estos espacios, aquello que es
rechazado y excluido del espacio, es situado en la
otredad y deben señalarse las condiciones
sociales sobre lo que implica construir el espacio
para justificar el rechazo de las prácticas de los
otros, las que no están ubicadas en las
condicionantes que permiten para los jóvenes
mantener en el momento su representación del
espacio como lugar para estar, convivir y
practicar deporte.
El parque deviene en un mundo de sentido común
(Bourdieu, 2008: 94) dentro del cual se puede
identificar las condiciones que desde los jóvenes
se manifiestan para establecer las relaciones y las
conductas aceptadas. La importancia de este
comportamiento de los jóvenes radica en que son
precisamente ese sector de la población más
activo en los parques y los que mayor interacción
tienen con estos espacios y sus diversos
elementos, por lo que podría señalarse que ese
mundo de sentido común, es el mundo que se
construye desde las prácticas de los jóvenes a
partir de su posicionamiento y representaciones
dadas sobre esos espacios en ese momento en
particular.
Recurriendo a las memorias en torno a los
parques, el pasado indica que las prácticas ahí
manifestadas estaban vinculadas a elementos
catalogados por los jóvenes como desfavorables
para el uso de esos espacios, mediante la posterior
intervención
de
dichos
espacios,
las
representaciones y los afectos en esos espacios
cambian, aunque la condición es que antes como
ahora, eran los jóvenes quienes veían en el parque
un lugar para estar, el espacio sigue siendo eso,
precisamente un lugar para estar, pero las
estructuras se han reestructurado en el tiempo
para
transferir
nuevos
sistemas
de
representaciones que tienen que ver con el
posicionamiento de los jóvenes en lo que se
percibe como un nuevo espacio, los usos y
representaciones de los espacios se han ido
homologando, lo que ha permitido generar y
organizar prácticas, las cuales se han adaptado
para alcanzar una meta que es mantener el parque

63

�Holguín Ávila &amp; Campos Medina
como lugar para estar e interactuar, el del parque
como espacio de sentido común.
Estas representaciones de los parques no son
explícitas, pero tienden a normar lo que ahí
sucede, permean la cotidianidad de los parques ya
que son manifestadas en el acontecer diario de
estos contextos de vida. Esto lleva a considerar la
constancia de las prácticas en los espacios como
una forma de concretizar lo socialmente
aceptado, eso que construye los espacios de
acción en un marco espacio temporal
determinado. En este sentido, el parque como
contexto de vida forma parte de la cotidianidad de
los jóvenes, ahí construyen representaciones
individuales y colectivas, se manifiestan afectos
en común que se ven asociados con las prácticas
estableciendo formas de vivir y entender el
espacio cotidianamente.
Las cualidades como espacios de interacción y
convivencia, así como los usos señalados,
permiten posicionar a los jóvenes en un ahora
desde el cual los procesos de asimilación de los
parques se construye desde adentro, pues la
postura desde donde se observa y vive el espacio
está en función de su propio interactuar con los
mismos y quienes los integran, son partícipes de
la construcción social de estos espacios y no
espectadores desde afuera, aquí la experiencia de
vivir los espacios está siendo construida como
actores en la actualidad de los parques, como
parte de una cotidianidad que en función de los
objetos y las interacciones, se ha vuelto
integradora de usuarios y prácticas, que en la
memoria de los jóvenes eran ajenas en dicho
espacios.
Respecto de este último punto conviene recuperar
la cita de entrevista que utilizamos líneas atrás:
“...me da un poco de vergüenza porque nunca
nadie me había preguntado cómo me sentía de
venir al parque…”. En esta cita queda en
evidencia la escasa importancia que se ha
asignado,
por
parte
de
autoridades,
planificadores, investigadores, etc., a las
opiniones y valoraciones de los propios usuarios.
Si bien en las entrevistas realizadas queda en
evidencia el rol activo desempeñado por los
jóvenes usuarios de los parques en su uso y
conservación, es importante considerar que
existen otros procesos simultáneos respecto a la
sustentabilidad de los parques que se vuelven
notorios al interactuar en ellos y con sus usuarios,
los cuales pueden clasificarse en tres momentos:
el primero tendría que ver con una valoración

64

significativa que conlleva a prácticas socialmente
aceptadas e instauradas por los propios jóvenes,
donde se establecen las formas mediante las
cuales se usa y se interactúa en el parque y sus
elementos, el cual ha sido el aspecto central de
este artículo. El segundo momento se refiere a la
identificación de actores señalados como
responsables de ejecutar acciones directas en vías
del mantenimiento y preservación del parque, en
general debido a la obtención de recursos
económicos a partir del uso de las instalaciones
de propio parque. Finalmente, el tercer momento,
se asocia a la proyección futura para la
incorporación de sí mismos en acciones directas
de mantenimiento y preservación bajo una
compensación económica generada por los
actores identificados como responsables.
En los tres momentos, la tendencia a la
preservación del espacio aparece bajo escenarios
diferenciados en donde los jóvenes son participes,
a excepción de aquel donde sitúan la
responsabilidad de su preservación a los otros. En
términos ambientales, la participación de los
jóvenes en vías de la sustentabilidad del espacio,
aparece como implícita en la vida cotidiana bajo
el objetivo de mantener un lugar que genera
afectos positivos, confort y una imagen que
favorece a la representación del lugar vinculada a
la vegetación, principalmente cubre suelos,
arbustos y árboles. Sin embargo, puede asumirse
que dicha participación se ejerce de manera
general y de forma temporal, en la medida que el
espacio favorezca a las condiciones y se
presenten los momentos antes mencionados, pero
sobre todo mientras los jóvenes sigan
encontrando en el parque un lugar al que
identifiquen como característico en su contexto,
que forme parte de su imaginario y sea construido
socialmente.
Los tres momentos indicados dan pie para
proponer la consideración de tres dimensiones a
ser considerados, tanto en intervenciones como
estudios futuros que quieran tomar en cuenta los
aspectos representacionales y afectivos. Estas
son, siguiendo la secuencia del análisis
propuesto: a) la memoria afectiva, que refiere al
modo en que los actores tienen registrada en el
plano emocional, la trayectoria de uso del espacio
público considerado; b) el vínculo emotivo con
los agentes de la intervención, que, como su
nombre lo indica, refiere al modo en que se
registra afectivamente el comportamiento de
dichos agentes y la relación que se establece con

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Afectos, representaciones y prácticas en la construcción de la sustentabilidad de un parque urbano.

ellos, y; c) la dinámica relacional, que apunta a
caracterizar el tipo de vínculos afectivos que se
establece (se interviene, se modifica) entre los
propios beneficiarios de la intervención.
Finalmente, en la medida en que se considere al
usuario como un actor reflexivo, que no sólo tiene
una disposición favorable al respeto y cuidado del
espacio, sino que gana conciencia del valor que
tiene su propia práctica en la producción de la
sustentabilidad del mismo en asociación con
elementos físicos que le brindan comodidad y
formas de identificar el espacio como parte de su
contexto de vida, creemos hace plausible
reflexionar sobre la sustentabilidad desde
enfoques poco abordados como los afectos y las
representaciones, pues ello permite incluir
distintas líneas de análisis que no recaigan
estrictamente en el aspecto físico de los parques,
sino en la vinculación, apropiación, integración y
permanencia de los mismos, como espacios de
sentido común.

Tabla 1: Detalle de actores participantes parque
Granito

Fuente: Elaboración propia

9. Anexos.
Mapa 1: Polígono de estudio Parque Granito

Tabla 2: Detalle de actores participantes parque
Clouthier

Fuente: IMIP, 2015

Mapa 2: Polígono de estudio Parque Clouthier

Fuente: Elaboración propia

10. Referencias Bibliográficas.

Fuente: IMIP, 2015

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67

�El declive del centro histórico en Puerto Vallarta,
México.
Una aproximación para la revitalización.
Recibido: 27/02/2017
Aceptado: 20/06/2017

José Alfonso Baños Francia 1

Resumen

Abstract

Puerto Vallarta es un destino turístico en el
Pacífico mexicano. Una de las principales
ventajas competitivas se basa en la imagen de
pueblo típico con arquitectura serrana en el
Centro Histórico. En los últimos años se presenta
una decadencia reflejada en el abandono de
visitantes y habitantes en esta zona. Para enfrentar
esta dinámica, el gobierno en sus tres órdenes
(nacional, estatal y municipal) ha recurrido a
estrategias de reposicionamiento para cumplir
con los imaginarios de los turistas. Abundando en
la problemática se condujo una investigación con
instrumentos de enfoque cualitativo considerando
la participación de actores vinculados a la
dinámica. Los resultados se sugieren políticas y
acciones de regeneración que promuevan la
revitalización del Centro Histórico de Puerto
Vallarta.

Puerto Vallarta is a tourist destination on the coast
of the Mexican Pacific. One of the main
competitive advantages is based on the image of
a typical village with rustic architecture in the
traditional Downtown. Over the last few years a
decline reflected in the abandonment of visitors
and inhabitants in this area has occurred. To cope
with it, the three levels of Government (national,
State and municipal) has resorted to repositioning
strategies to address the matter. To understand the
problem an investigation was carried out using
instruments of qualitative approach considering
the participation of actors linked to the dynamic.
The results suggested policies and regeneration
actions that promote the revitalization of the
traditional Center of Puerto Vallarta.

Palabras Clave:

Keywords:

Declive turístico, ciclos de vida, Centro
Histórico, regeneración, Puerto Vallarta.

1

Tourist decline, cycles of life, historical centers,
regeneration, Puerto Vallarta.

Profesor investigador en el Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara. E-mail: cyberponx@yahoo.com

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

69

�Baños Francia

1. Introducción:
Puerto Vallarta es un destino turístico en México
que en 2015 recibió más de cuatro millones de
visitantes (SETURJAL, 2016). Integra el segundo
asentamiento con mayor población en el estado
(provincia) de Jalisco detrás de la zona
metropolitana de Guadalajara (ZMG).
Los beneficios de la actividad turística no han
permeado equitativamente y se presentan
expresiones de desigualdad, segregación y
marginación
(Baños,
2012b).
Estas
externalidades también ocurren en el Centro
Histórico que es el espacio fundacional con fuerte
raigambre en el imaginario colectivo y cuya
jerarquía se ha venido diluyendo.
Por ello, se condujo una investigación orientada a
identificar las causas y tras la reflexión de las
dinámicas, proceder a sugerir alternativas de
actuación. El análisis se estructuró con tres
medios: encuesta de percepción a residentes;
dinámica de participación colectiva con actores
significativos (Grupo Foco); y entrevistas
individuales con personajes relevantes. Con los
datos obtenidos, se proponen políticas de
revitalización.
El trabajo se hilvanó con dos supuestos. El
primero, que la fisonomía original del Centro
Histórico se basó en la tipología de arquitectura
serrana que pervivió durante más de un siglo. Las
características de “pueblito típico” mexicano
constituyeron la principal ventaja competitiva al
inicio del ciclo turístico local, sin embargo, este
patrimonio se diluyó con la paulatina inserción de
edificios ajenos al tejido tradicional.
El segundo, aventura que el modelo de turismo
masivo ha trastocado el equilibrio entre economía
y sociedad. Los sistemas turísticos como el “todo
incluido”, “tiempo compartido” y la masiva
edificación de conjuntos de vivienda secundaria
han concentrado el ingreso en un número
reducido de empresas que dificultan la
redistribución social de los beneficios del
turismo.
Las conclusiones sugieren que la decadencia en el
Centro Histórico de Puerto Vallarta es resultado
del desgaste generado por un sistema turístico
depredador para la economía local; pese a ello,
aún es posible intervenir con políticas públicas
enfocadas a la revitalización para el disfrute de
los habitantes y turistas.

70

2. Aproximación a Puerto
Vallarta.
Desde la época prehispánica, la región de Puerto
Vallarta fue habitada por grupos que dejaron
manifestaciones de su presencia (Mountjoy,
1993). Guzmán y Anaya (2009: 45-51) sugieren
seis fases en un periodo que abarca unos 2,200
años, entre el 600 a.C y el siglo XVI, lo que
comprueba la presencia de asentamientos
indígenas durante la primera incursión española
comandada por Francisco Cortés de San
Buenaventura, sobrino de Hernán Cortés en 1525.
Desde entonces, muchas de estas poblaciones se
conservaron.
Durante los siglos XVII y XVIII, la Bahía de
Banderas (que alberga a Puerto Vallarta) fue el
sitio de fondeo, descanso y provisión de
alimentos y agua dulce de embarcaciones que
realizaban actividades comerciales, sobre todo en
la ruta de Acapulco a Filipinas, y en menor
medida, de piratas holandeses e ingleses
(Munguía, 1997).
En 1851, Guadalupe Sánchez Torres, arriero y
comerciante de sal para las minas de la serranía
circunvecina se estableció en las márgenes del río
Cuale, acompañado por familiares y amigos
fundando Las Peñas de Santa María de
Guadalupe. El nombre original se conservó hasta
el 31 de mayo de 1918, cuando el Congreso de
Jalisco lo decretó como municipio propio,
modificando su nombre por el de Puerto Vallarta.
El poblado creció, favorecido por la llegada de
migrantes provenientes de Mascota, Talpa y San
Sebastián del Oeste, dedicándose a la agricultura,
ganadería y pesca en menor escala.
La composición de un paisaje que incluye litoral
y serranía envuelta en la armonía del contexto,
favorecieron la práctica del turismo durante el
siglo XX, generando un polo de desarrollo
regional que detonó el crecimiento demográfico
con tasas superiores a la media nacional. La
población se duplicó en veinte años; en 1990 el
número de vallartenses era de 111,457 mientras
que en 2010 ascendía a 255,681 habitantes
(INEGI, 2010).
La vocación turística de Puerto Vallarta ha traído
beneficios contribuyendo en la generación de
divisas, creación de empleo y fomento del
crecimiento regional (Baños, 2012a). Sin
embargo, por las características y rapidez en el
proceso
de
expansión,
se
generaron
externalidades que se advierten en el incremento

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�El declive del centro histórico en Puerto Vallarta, México.

de la desigualdad, violencia y la pérdida de
identidad y valores culturales.
En la actualidad, Puerto Vallarta atraviesa por un
periodo de definición, caracterizada por una crisis
resultante del desgaste en su modelo turístico
masivo. En lo externo, destaca la competencia de
otros destinos fuera y dentro de México, el
incremento de la violencia vinculada al crimen
organizado en ciertas regiones del país, así como
el ambiente de estrechez económica a nivel
mundial. En lo interno, ha influido un modelo
donde los intereses privados se imponen sobre los
colectivos, malas decisiones de política pública,
un sistema turístico depredador de la economía
local e incapacidad para renovar las opciones
recreativas con innovación e interés.

2.1.- Códigos de arquitectura vallartense
La fisonomía arquitectónica original en Puerto
Vallarta se deriva de la experiencia serrana,
debido a que los primeros habitantes provenían de
poblados cercanos, como San Sebastián del
Oeste, Mascota y Talpa de Allende trasladando
con naturalidad su expresión constructiva. Esto le
confería al poblado un aire de rústica simplicidad,
con calles empedradas, muros encalados, y
cubiertas con teja de barro, adaptándose a la
topografía y predominando tres colores: gris en
empedrados, blanco para muros y rojo en
cubiertas. La traza urbana se estructuró con una
cuadrícula perpendicular, tanto en las zonas
planas como montuosas, por lo que las calles
suben y bajan de acuerdo con los accidentes del
terreno (Baños, 2010).
Las características fisonómicas se conjuntaron de
manera natural y armónica, conservándose sin
alteraciones por más de un siglo consolidando la
imagen de “pueblito típico” mexicano, elemento
que constituyó el principal atractivo para la
comercialización inicial de la marca turística de
Puerto Vallarta. Esta particularidad es poco
frecuente, ya que la arquitectura se forjó con una
identidad serrana pero implantada en un poblado
costero y de clima tropical.

Figura 1.- Arquitectura serrana en Puerto Vallarta

Fuente: Dominio público.

Con la adopción del turismo y la gradual
transformación de la vocación económica a
finales de 1940, se presentó una ruptura en la
fisonomía serrana recurriendo como medio de
expresión de la modernidad vallartense al estilo
funcionalista2. Los primeros hoteles formales
(Rosita, Paraíso y Chulavista) se diseñaron con un
lenguaje austero para adaptarse a las necesidades
de la actividad turística modificando la geometría
y tecnología edilicia imponiéndose la simplicidad
de líneas (Baños, 2013).
Figura 2.- Arquitectura funcionalista en Puerto
Vallarta. El hotel Rosita hacia 1960.

Fuente: Dominio público.

El funcionalismo no sería el único medio de
transformación arquitectónica; con la aportación
de autores como Fernando Romero, se forja un
nuevo estilo, el Vallarta, reformulándose los
códigos constructivos e involucrando expresiones
modernas pero ancladas en la tradición e
identidad del lugar (Arel, 2014). La suma de estas
dos fuentes representó la materialización espacial
de una sociedad local que se adaptaba a nuevos
usos, materiales y técnicas.
Tanto el funcionalismo como el estilo Vallarta se
consolidaron como tipologías que forman parte
del tejido arquitectónico vallartense a pesar de

2

Se conoce como arquitectura funcionalista al medio de expresión surgido en Europa en la primera mitad del siglo XX donde el principal
objetivo era cumplir con la función antes que la forma. Sus códigos estaban desprovistos de ornamento y se basan en líneas geométricas
básicas.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

71

�Baños Francia
que su imagen no sea tan clara en el imaginario
colectivo local. Estos edificios forman parte del
patrimonio cultural y son un referente
significativo.
Figura 3.- Vivienda proyectada por Fernando
Romero. Ejemplo de arquitectura “Vallarta”

adecuarse a las características locales, resultando
en referentes que expresan nuevas lecturas y
tipologías.
Las manifestaciones recientes de arquitectura en
Puerto Vallarta trastocan el concepto de identidad
y la vivencia cotidiana del lugar adquiere otras
tesituras (Baños, 2012c). Los elementos
tradicionales, modelados con paciencia y
sabiduría durante décadas expresaron los valores
sociales de cada etapa histórica siendo
desplazados por la inserción de objetos
dislocados (Olivera, 2013) auspiciados por la
lógica de rentabilidad impuesta por el mercado
inmobiliario.
2.2.- Ciclos de vida en la actividad turística

Fuente: propia.

Entre 1970 y el 2000, la construcción de la
infraestructura turística (planta hotelera,
habitacional recreativa, centros comerciales) y de
soporte a la población (vivienda para
trabajadores, equipamientos y zonas productivas)
incidió en las soluciones arquitectónicas,
adoptándose formas y elementos ajenos
transformándose la identidad y valores edilicios
conocidos hasta entonces.
En fechas recientes, ante la pérdida de
competitividad y percepción de crisis turística de
Puerto Vallarta en el contexto mundial, el Estado
y los promotores turísticos apostaron por la
regeneración de espacios emblemáticos con el
ánimo de relanzar la marca turística local. Dos
fueron las intervenciones más significativas
concentradas en el Malecón y Muelle, donde el
lenguaje empleado responde a las tendencias de
la arquitectura mundial que adoptan el simulacro
del espacio en detrimento de la identidad local
(Baños, 2014).
La expresión de estos espacios públicos tiende a
la interpretación del lugar como fragmentos de
paisaje contenidos en artefactos comunes, de fácil
lectura y escaso compromiso con el lugar.
La arquitectura contemporánea parece alejarse de
los elementos estéticos que los precedieron y los
edificios se erigen como emblemas para satisfacer
las aspiraciones del mercado inmobiliario,
particularmente con la masiva construcción de
conjuntos habitacionales en el espacio turístico en
detrimento de la planta hotelera tradicional.
La conformación de paisajes genéricos recurre al
talento de reconocidos arquitectos en una
cuidadosa
estrategia
de
mercadotecnia
inmobiliaria donde los desarrollos se insertan sin

72

A lo largo de su evolución como ciudad turística,
Puerto Vallarta ha transitado por diferentes etapas
que coinciden con el ciclo de vida de un destino
turístico maduro, mencionando:
a) Etapa de la Exclusividad; periodo
comprendido entre 1940 y 1970,
caracterizado por la escasa presencia de
visitantes, algunos de los cuales se asentaron
parcial o definitivamente, rentando casas o
construyendo viviendas, particularmente en
la parte montañosa del Centro Histórico, en
el barrio conocido como Gringo Gulch
(Arel, 2014, Munguía, 1997). Dos
características destacan en este momento: i)
el interés de los residentes extranjeros por
habitar dentro del poblado; y, ii) el deseo por
adaptar las viviendas al contexto
arquitectónico local. Un medio de difusión
significativo fue el rodaje de la película La
Noche de la Iguana en 1963.
b) Masificación Temprana; etapa desarrollada
entre 1970 hasta 1980; se adopta el modelo
de sol y playa y comienza la masificación del
destino impulsado por la operación de
hoteles de cadena, así como la labor
concertada entre líneas aéreas, touroperadores y otros actores. La estructura
urbana divide la costa para la práctica
recreativa formando el espacio turístico,
donde se instala la infraestructura hotelera y
de soporte. Ello se muestra en la Zona
Hotelera Norte, que alberga a gran parte de
la infraestructura turística.
c) Etapa de la Masificación en Expansión; el
periodo transcurre entre 1980 y 1990; se
presenta el mayor crecimiento turístico,

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�El declive del centro histórico en Puerto Vallarta, México.

c)

d)

e)

urbano y poblacional de Puerto Vallarta.
Destacan la urbanización de Marina
Vallarta, fraccionamiento de vocación
turística y la aparición de los primeros
signos de saturación del destino. Para
entonces, comienza a ofertarse la modalidad
de Tiempo Compartido, donde el hospedaje
se adquiere por medio de un contrato para el
uso temporal basado en el despliegue de una
poderosa fuerza de ventas.
Diversificación
Turística;
etapa
contemplada entre 1990 y 2000, donde se
advierten signos de desgaste del modelo de
sol y playa, experimentándose una
desaceleración en el crecimiento. Se
promueven alternativas para diversificar la
oferta y se anotan problemáticas propias de
una ciudad en expansión como el
incremento poblacional y la deficiencia en la
provisión de servicios públicos.
Etapa del Turismo Residencial; dicho
momento se caracteriza por la intensa
edificación de conjuntos de vivienda
secundaria turística a partir del año 2000 en
detrimento de la planta hotelera, proceso que
coincide con otros destinos de playa en
medio de la burbuja inmobiliaria mundial
(Soros, 2008; Fernández Durán, 2006;
Hiernaux, 2005). La ciudad se consolida
como centralidad de servicios de alcance
regional al tiempo que la hotelería deja de
ser el motor del crecimiento turístico
(Baños, 2010).
Pérdida de Competitividad y crisis; etapa
marcada por la crisis de los mercados
financieros globales en 2008 así como la
alerta sanitaria por la propagación del virus
H1-N1 en México un año después. Se pierde
presencia en el mercado turístico mundial a
pesar de la intensa promoción de Puerto
Vallarta, las opciones recreativas se abaratan
y la identidad local se desvirtúa con la
inserción
de objetos basados
en
arquitecturas ajenas, con escasa relación
local. Ello se ejemplifica en la edificación de
torres de vivienda vertical, la masiva
urbanización y la sustitución del Malecón
Histórico por otro de ajena manufactura
(Baños, 2014).

Los ciclos de vida del turismo local han
correspondido a la oferta y demanda permeando
en los imaginarios sociales (Olivera, 2012). En el
génesis de la actividad, las condiciones de
pueblito típico mexicano conformaron una
imagen de distinción, aislamiento y exclusividad.
Durante la evolución, se fue imponiendo el
modelo masivo surgiendo externalidades que
transformaron el territorio y tejido social, como
se nota en la dinámica del Centro Histórico.
Queda por definir si las nuevas estrategias de
reposicionamiento influirán en la recuperación de
esta zona esencial de Puerto Vallarta.

3. El centro histórico en Puerto
Vallarta.
El sitio de asentamiento original y fuente de la
fundación de Puerto Vallarta se conoce como el
“Centro”. En este caso, la traza urbana se
estructura a partir de vialidades longitudinales
que corren en sentido norte a sur y se compone
por bloques manzaneros de forma reticular
derivado del modelo urbanístico virreinal
mexicano en el que las rugosidades de la
topografía no fueron incorporadas. Hoy en día, la
extensión del Centro Histórico es de cincuenta
hectáreas aproximadamente.
Figura 4.- Traza del Centro Histórico de Puerto
Vallarta

Fuente: H. Ayuntamiento de Puerto Vallarta y adecuación propia.

La tenencia del suelo es peculiar al corresponder
a una enfiteusis3. En México, esta modalidad fue
acogida por los Códigos Civiles de 1870 1884. A

De acuerdo a la Real Academia Española, la enfiteusis es “la cesión perpetua por largo tiempo del dominio útil de un inmueble, mediante
el pago anual de un canon por la enajenación de dicho dominio”. Se deriva del Derecho Romano aplicable al derecho enajenable y
transmisible a los herederos para usar y disfrutar de un fundo ajeno con la obligación de cuidarlo y pagar un canon al propietario (Cervantes,
3

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

73

�Baños Francia
partir de 1928 se suprimieron las disposiciones
relativas, por lo que ya no es posible constituir
nuevas enfiteusis. En el Centro Histórico de
Puerto Vallarta, se adoptó erróneamente la
variable jurídica de Censo Enfitéutico, toda vez
que el último antecedente en Jalisco corresponde
al Código Civil de 1887. Para armonizar este
precepto, el Congreso estatal emitió el decreto
13,603 del año de 1989, mediante el cual se
ratificó la existencia y vigencia de esa figura
(Cervantes, s/f).
La modalidad de enfiteusis se incorporó debido a
que el propietario original del casco fundacional
fue la empresa minera Unión en Cuale, sin
embargo, no obran contratos en los que se hayan
cedido los predios al municipio (FONATUR,
2012). En 1921, la superficie sujeta al Censo
Enfitéutico se delimitó con treinta y nueve
hectáreas y para 1935 se aprobó una sección de
cincuenta hectáreas para constituir el Fundo
Legal, situación que se oficializó un año después.
En la actualidad, se presenta un abandono
paulatino de residentes. Como se observa en la
tabla 1, el Centro Histórico ha perdido 4,930
habitantes en veinte años, ubicándose con una
población menor a 9 mil vecinos, registrando un
crecimiento anual negativo del -3.1% en el
periodo. Este fenómeno de despoblamiento
expresa una irregularidad en la dinámica urbana
ya que lo normal es que se presente crecimiento
aún sea por reproducción natural.

También se ha modificado el peso relativo de los
pobladores del Centro Histórico respecto al total
municipal. En 1990 concentraba el 15% de la
población, mientras que al 2010 esta cifra pasó al
4.3% (FONATUR, 2012). Esta dinámica se
relaciona con el cambio de giros, usos de suelo y
actividades generados por la actividad comercial
vinculada al turismo, ocasionando una presión
hacia inmuebles que originalmente fueron
viviendas y que se han transformaron para
adaptarse.
Todo ello muestra la compleja dinámica que
ocurre en el Centro Histórico de Puerto Vallarta,
expresándose en el paulatino abandono de
vecinos, comerciantes y negocios. La

transformación de la imagen e identidad, así
como la emergencia de nuevas centralidades y
opciones de entretenimiento fuera de esta zona
han incidido en la percepción de crisis. Para
comprender la problemática y sugerir políticas de
revitalización, se formuló un diagnóstico
incorporando las variables que permitieran
identificar las causas de este proceso. Las
actividades se desarrollaron en el primer semestre
del 2014 con el apoyo del Colegio de Arquitectos
de Puerto Vallarta.

4. La Investigación.
El método de investigación para conocer las
condiciones actuales en el Centro Histórico de
Puerto Vallarta consideró tres instrumentos: i)
encuesta para vecinos y usuarios para obtener una
muestra amplia sobre tendencias que se suponía
estaban aconteciendo; ii) Grupo Foco con actores
sociales seleccionados con el objetivo de matizar
los resultados obtenidos en la encuesta y
profundizar los resultados; iii) entrevistas con
informantes clave buscando decantar el análisis
alcanzado hasta ese momento y completar la
visión desde un ámbito cualitativo.
4.1.- La encuesta
La encuesta se basó en 9 preguntas y 46 reactivos;
la muestra incluyó 320 informantes individuales
de una población de 255,681 habitantes (nivel de
confianza mayor al 95%) siendo aplicada
aleatoriamente a quienes viven o trabajan en la
zona, seleccionando muestras en comercios o
viviendas cuyos números eran impares y de ellas,
una de cada tres fincas, considerando una
extensión de 60 manzanas del Centro Histórico.
El instrumento se levantó entre febrero y marzo
del 2014.
Los resultados obtenidos arrojaron que el 74% de
los entrevistados asiste entre 5 y 7 veces por
semana a la zona de estudio, infiriéndose que los
informantes tienen conocimiento de la
problemática y dinámicas sucedidas. En relación
con los años de residencia en Puerto Vallarta, el
dato mayoritario correspondió a más de 10 años
(73%) seguido del rubro entre 5 a 10 años, con
13%.

sin fecha). En el caso que nos ocupa, el propietario es el Ayuntamiento, pero los posesionarios tienen derechos de antigüedad por la tenencia
de los predios.

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Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�El declive del centro histórico en Puerto Vallarta, México.

Ello sugiere que se tiene un sentido de
pertenencia e identidad, apego al terruño y
conocimiento local. En cuanto a la actividad, el
52% menciona que su actividad es trabajo
seguido por comercio con 23%; ambos suman el
75% en labores productivas. En cuanto a la
tenencia y propiedad, un 53% manifiesta ser
arrendatario mientras el 30% es propietario.

Para los encuestados, el principal responsable de
la problemática del Centro Histórico es el
Gobierno en sus tres niveles (57%). El resto se
relaciona con la deficiente movilidad, referida a
la accesibilidad inadecuada, falta de
estacionamiento y exceso de taxis / unidades de
transporte urbano.

Dentro de las mejoras físicas posibles en el
Centro Histórico, el 54% de los encuestados
considera pertinente que haya espacios con
vegetación y el restante se inclina por la
colocación del mobiliario adecuado.
El 72% de los encuestados subraya que han
disminuido la frecuencia de visitantes en el
Centro Histórico destacando que un 64%
identifica que la pérdida de atractivo se remonta a
más de dos años. Ello es significativo ya que la
debacle coincide en la crisis sanitaria de la
Influenza H1-N1 del año 2009 así como los
trabajos en la remodelación del nuevo Malecón
(mayo-diciembre 2011). Sobre las razones de
pérdida de atractivo, se enfoca al cierre del
Malecón con 46% seguido de pérdida de
atractivo.

Una de las principales deficiencias sentidas en el
Centro Histórico se refiere a las dificultades de
accesibilidad y movilidad. En este sentido, el
59% de los encuestados atribuye a problemas de
tráfico como la principal causa, seguido por el
21% en relación a la dificultad para acceder a la
zona. La pérdida de atractivo en la apariencia
física se atribuye a la inadecuada iluminación
seguida por la percepción de suciedad y descuido.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

En relación a la mejora y aplicación de
reglamentos, los resultados se distribuyen
equilibradamente entre los cuatro conceptos.

El último concepto gravitó en relación a
propuestas de intervención para reactivar al
turismo y comercio; las opciones planteadas eran
ocho; la mayoritaria se refirió al incremento de
actividades culturales y recreativas (32%)
seguido de mayores áreas de estacionamiento.
Estos resultados pueden orientar en la mejora de
esparcimiento, accesibilidad, así como otras
ofertas culturales que incrementen el flujo de
visitantes.

Una vez concluida la encuesta se percibe que los
informantes tienen conocimiento sobre el proceso
de decadencia en el área. Manifiestan opiniones
divididas sobre ciertos temas y no es clara su
intención de proponer mejoras concretas de
revitalización. Estas expresiones de la percepción
ciudadana ampliaron la perspectiva sobre
aquellos elementos que estaban incidiendo en la
problemática del Centro Histórico de Puerto
Vallarta. Con la puesta en marcha del siguiente

75

�Baños Francia
instrumento, se matizaron los conocimientos
adquiridos.

descrita?”. Las respuestas se enunciaron por
escrito.

4.2.- Grupo Foco
En febrero del 2014 se llevó a cabo el Grupo Foco
considerando tres actividades: i) cuestionario; ii)
análisis FODA (fortalezas, oportunidades,
debilidades y amenazas); iii) formulación de la
Imagen Objetivo.
Se contó con 13 participantes que son actores con
presencia en la zona y cuyas actividades son
predominantemente
turísticas
(hotelería,
gastronomía,
actividades
comerciales,
promotores sociales y asociaciones vecinales)
quienes sus saberes y experiencias cotidianas.
Las coincidencias y desacuerdos individuales se
transformaron en temas colectivos para ser
discutidos entre todos. Los resultados se
agruparon en relación a las actividades realizadas.

El tercer elemento consideró la pregunta: “¿Qué
debe de ser mejorado?”, opinando los actores en
los siguientes conceptos:

4.2.1.- Cuestionario
El inicio de las tareas fue la aplicación de un
cuestionario para contextualizar la problemática y
conocer la opinión sobre 6 dimensiones: i)
económica; ii) urbana; iii) social; iv) gestión; v)
políticas públicas; vi) oferta cultural). Los
principales datos se muestran a continuación:
La última parte del cuestionario del Grupo Foco
cuestionaba en relación a: “¿Qué deben hacer los
actores en el Centro Histórico?” (Gobierno,
habitantes, empresarios, prestadores de servicios)
siendo las respuestas:

El segundo cuestionamiento fue: “En su opinión,
¿Qué ocasiona la situación actual anteriormente

76

Una vez concluida esta etapa se realizó una
discusión abierta sobre la situación en el Centro
Histórico de Puerto Vallarta con tiempo límite 20
minutos. Los resultados apuntaron en la
necesidad de mejorar la coordinación entre

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�El declive del centro histórico en Puerto Vallarta, México.

actores (sociedad y gobierno) y robustecer la
gestión en la zona.
4.2.2.- Análisis FODA
La segunda actividad del Grupo Foco fue
construir entre los participantes una matriz FODA
(fortalezas, oportunidades, debilidades y
amenazas) por concepto referido a lo económico,
urbano, social, gestión, políticas públicas y
acción cultural, resultando en:

Esta última etapa del proceso de trabajo del
Grupo Foco fue interesante y enriquecedora toda
vez que los participantes ya estaban
sensibilizados de las problemáticas que aquejan al
Centro Histórico de Puerto Vallarta. Las
aspiraciones y visión compartida fueron
significativas conformándose una visión
ampliada sobre los retos y desafíos por atender,
pero se extrañó la presencia de autoridades
municipales quienes también fueron invitadas a
este ejercicio de construcción de alternativas de
revitalización para la zona.
4.3.- Entrevistas

Con la conclusión de esta etapa se amplió la
visión sobre las condiciones existentes en el
Centro Histórico de Puerto Vallarta, así como los
recursos con que dispone; ello puede facilitar la
identificación de estrategias pertinentes de
revitalización. Al analizar estos factores con otras
experiencias de conservación en centros
tradicionales de destinos turísticos de playa,
como Mazatlán o Acapulco, se identificó que la
presión comercial ejercida por el turismo pone a
prueba al patrimonio cultural local trastocando en
ocasiones los tejidos modelados por el tiempo.
4.2.3.- Imagen objetivo (Visión). Realidad
deseada y posible.
La última etapa del Grupo Foco consistió en
compartir aspiraciones sobre la realidad deseada
y posible en el Centro Histórico de Puerto
Vallarta para constituir una imagen objetivo. Los
conceptos se expresaron en palabras clave,
resultando en:

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

Las entrevistas se desarrollaron con seis
personajes representativos con una guía de
preguntas semi-estructurada. El objetivo del
ejercicio fue ampliar la visión para percibir de una
manera más comprensiva las dinámicas
sucedidas.
El primer informante refirió con nostalgia que el
sentido de pertenencia e identidad es débil y que
hay una disminución de la actividad comercial.
Ello ha motivado la apertura de centros nocturnos
(discotecas) particularmente en el Malecón,
generando problemas sobre todo en la jornada
nocturna como venta de drogas, alcoholismo,
orinar y defecar en la vía pública y pleitos
callejeros. También subrayó el deficiente servicio
de transporte urbano expresado con exceso de
unidades en las calles principales generando ruido
y contaminación. Finalmente comentó que los
gobiernos en sus tres esferas (nacional, provincial
y local) carecen de sentido social para la
implementación de políticas públicas adecuadas.
En la segunda entrevista se resaltó que los
cambios drásticos en el Centro Histórico son el
efecto de prácticas donde impera la anarquía,
mala ejecución de la planeación urbana y pérdida
de identidad del “pueblito típico mexicano”. Ello
ha restado competitividad e impactado en la
actividad económica, reduciendo su vigencia y
vitalidad. También se volvió a mencionar que uno
de los factores de debilidad es la mala gestión del
transporte público.
El tercer informante insistió en que la
reconstrucción del Malecón fue una mala
decisión al destruir uno de los íconos más
significativos en el imaginario de los vallartenses.
Además, el beneficio que traería el cierre al
tránsito vehicular no se cumplió y la regeneración
urbana se quedó corta en alcances y posibilidades.

77

�Baños Francia
En la cuarta entrevista se subrayó que no se
dispone de suficientes espacios para el
estacionamiento vehicular; dicho déficit se
incrementa en los horarios de oficina ya que los
trabajadores de la zona dejan sus vehículos en la
calle impidiendo la rotación constante del parque
automovilístico. Esta es una de las causas por las
que se han ido retirando paulatinamente oficinas
de profesionales que se mantuvieron durante
décadas.
El quinto informante resaltó que los proyectos e
inversiones en el Centro Histórico son decididos
en la esfera gubernamental al amparo de grupos
de poder y que hay poca consulta con los vecinos
acerca de la pertinencia de los trabajos. Además,
cada vez hay menos residentes en la zona.
Así señala que:
“A los que vivimos en el Centro no nos
toman en cuenta, se forman grupos de
poder que hablan de rescatar el turismo,
pero no entienden al Centro, yo soy la
presidenta de los vecinos y a mí nunca me
han invitado y ni siquiera son gente de
Vallarta. ¿Dime dónde viven?? ¿En
calidad de que convocan…?”
En la última entrevista se abundó en el valor
sentimental y simbólico que el Centro Histórico
representa para los residentes pese a los escasos
incentivos para mantenerse. A ello se suma la
complejidad en la gestión urbana y la
disminución de atractivos. Así, apunta:
“Yo viví el Vallarta de antes, el de lujo;
cuando en el Centro teníamos los grandes
restaurantes, las tiendas de ropa típica
tan bonitas. El Centro era muy bonito;
tenía una identidad propia, preciosa,
todos los visitantes la admiraban se iban
fascinados con Vallarta”.
La percepción de los entrevistados permitió
contar con una perspectiva ampliada del Centro
Histórico reforzándose el sentimiento de pérdida
de las condiciones positivas del lugar. Sus
experiencias se nutren de la vivencia cotidiana y
del apego que sienten por esta porción territorial.
El capital social y simbólico de los habitantes
sugirió que la solución de la actual situación de
crisis debe ser atendida con múltiples acciones
pero que cuenten con un plan de acción claro y
con metas alcanzables. Para ello es esencial
mejorar la coordinación entre actores y promover
una gestión integral en la zona.

78

5. Análisis de problemática.
Con la metodología de recopilación de
información e intercambio de conocimientos
sobre la situación actual del Centro Histórico de
Puerto Vallarta, se procedió a realizar un análisis
de los factores identificados, clasificándose en
dos rubros: internos y externos.
5.1.- Factores internos
Dentro de las causas internas que inciden en la
problemática del Centro Histórico se
consideraron seis conceptos: económico, urbano,
social, gestión, políticas públicas y cultura
destacando:

5.2.- Factores externos
En cuanto a las causas externas que influyen en la
problemática se subrayan:

Los componentes endógenos y exógenos sugieren
que la paulatina decadencia y abandono del
Centro Histórico es resultado de un sistema
turístico fuertemente depredador de la economía

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�El declive del centro histórico en Puerto Vallarta, México.

local basado en la explotación masiva de los
recursos culturales y naturales.
Esta dinámica parece contradictoria ya que, en la
fase turística inicial de Puerto Vallarta, los dos
principales elementos diferenciadores fueron la
imagen de pueblito típico mexicano y las
bondades del medio natural. Dicha fortaleza
confería al destino una particularidad respecto a
la competencia de otros destinos turísticos en
México como Cancún, Acapulco, Los Cabos, así
como del extranjero. De acuerdo a la experiencia
local, la gestión turística no consideró estos
aspectos derivando en una progresiva
transformación de los elementos originales. En la
actualidad se opta por copiar las características y
atractivos ajenos que no coinciden con el
imaginario vallartense.

6. Sugerencias y alternativas de
actuación.
Con la investigación se establecieron sugerencias
y alternativas de actuación para revitalizar al
Centro Histórico de Puerto Vallarta.

La metodología empleada permitió vislumbrar
aspectos de la problemática en el Centro
Histórico de Puerto Vallarta en varios sentidos.
El primero, referido a la importancia de compartir
información entre actores sociales. Este capital
social se encuentra desarticulado y no dispone de
mecanismos eficientes para garantizar una
participación
ciudadana
plena.
En
el
levantamiento de las encuestas, muchos
entrevistados manifestaron su sorpresa ante el
trabajo resaltando el desinterés de la autoridad
por conocer los fundamentos de los problemas.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

El segundo se vincula a la fortaleza que implica
conocer la realidad desde diferentes perspectivas
y disciplinas. La complejidad de la dinámica no
puede ser resuelta desde la visión parcial de
especialistas, empresarios o residentes. Se han
elaborado suficientes diagnósticos, pero ellos no
han incidido en la mejora de las condiciones de la
zona.
El tercero se relaciona con la oportunidad que
implica la generación de conocimientos nuevos
sobre la gestión de una porción urbana en
decadencia, siendo conveniente socializar y
compartir los hallazgos entre los diversos actores
que puedan incidir en la revitalización.
Finalmente, se considera de vital relevancia
conocer con amplitud de miras la problemática
del Centro Histórico de Puerto Vallarta para
entonces poder ofrecer caminos y alternativas
posibles de solución.

7. Apuntes finales.
Como corolario se exponen siete conclusiones,
tres de ellas estratégicas y cuatro de aplicación en
el corto o mediano plazo.
La primera, de evidente dificultad de aplicación,
sugiere replantear el modelo de turismo masivo
en Puerto Vallarta y su región al ser altamente
depredador para la economía y población local.
Los beneficios del turismo no llegan de manera
efectiva a los vallartenses y ello genera
frustración, violencia y desestabilidad social ante
la desigualdad percibida. Los esquemas de Todo
Incluido, Tiempo Compartido o Vivienda
Secundaria inhiben que los visitantes gasten fuera
de sus instalaciones afectando la redistribución
económica. Parece que los aspectos negativos de
la actividad turística se derivan de la estructura
actual de la oferta y de la demanda, pero ello es
difícil de cambiar en un escenario de corto plazo.
El segundo se refiere a la urgencia por atender la
problemática actual del Centro Histórico de
Puerto Vallarta como una necesidad estratégica y
vital para la supervivencia turística del destino.
En este sentido, la ventaja competitiva que
generan los atractivos turísticos debe ser
aprovechada como elemento de diferenciación
ante otros destinos.
La tercera subraya la necesidad de creer que es
viable revitalizar esta zona pese al aparente
fracaso que ha implicado la constante inversión
económica, en particular en los últimos ocho años
pero que en la práctica no se observan los

79

�Baños Francia
resultados positivos. La inversión en obras físicas
ha sido paliativa pero no resuelve integralmente
la compleja problemática.
El cuarto se refiere a la necesidad de lograr los
acuerdos necesarios con los personajes y grupos
de poder, quienes en aras de conservar sus
intereses y beneficios están afectando
negativamente al Centro Histórico. Ello es
particularmente relevante en el tema del
transporte urbano y taxis, cuya gestión
inadecuada resta competitividad. Es deseable
continuar empujando la implementación de la
Agenda Ciudadana hasta convertirla en políticas
públicas municipales, en especial con la
conformación del IMPLAN (Instituto Municipal
de Planeación), el Instituto de Movilidad y el
Observatorio Turístico.
La quinta aborda la urgencia de mejorar la gestión
en el Centro Histórico. Una posible solución
radica en el respaldo al trabajo del Patronato del
Centro Histórico para asegurar la actuación
pertinente y entrega de resultados a corto plazo.
Para ello deberá cuidarse su integración,
conservando el propósito de coadyuvar con la
autoridad municipal para que la normativa se
cumpla. La conformación del Consejo debe ser
integral y con líderes comprometidos de la
sociedad civil, empresarios y académicos.
La sexta consiste en socializar las intervenciones
de política pública con todos los actores que
tienen intereses en la zona, en particular con los
vecinos que aún residen ahí. Hay que fortalecer el
trabajo compartido, articulando intereses desde
una perspectiva de ganar-ganar. Ello implica
empoderar la participación vecinal.
Finalmente, se sugiere promover los resultados,
atractivos, lugares y acciones positivas
desarrolladas entre la población local y turistas
para volver a poner en valor esta zona estratégica.
La revitalización integral del Centro Histórico de
Puerto Vallarta no llegará de la mano con
inversión en obras públicas, implementación de
planes y reglamentos o instrumentos de gestión
basada en políticas públicas. Deben articularse
acciones completas y pertinentes para revalorar a
todo el destino que representa Puerto Vallarta.
Como señala Torres Bernier (2014):
“El problema de fondo es que Puerto
Vallarta se ha convertido en un conjunto
de productos-negocios, pero no en un
destino; así, el destino es un ante todo una
apuesta social en un concierto de

80

gobernanza y para ello hay que desarrollar
políticas estratégicas al respecto”.
La elaboración del diagnóstico en el Centro
Histórico abona en el método para revitalizar
tejidos de los entornos turísticos que en su propio
ciclo de vida van quedando obsoletos. Lo primero
fue identificar las causas de la debacle integrando
a diversas voces conocedoras y con ello, analizar
alternativas de gestión eficientes. Los destinos
turísticos de litoral en México se han
transformado velozmente y en esta dinámica, se
diluyen los valores que les dieron origen. Aún se
puede intervenir y darle viabilidad de largo
aliento a los Centros Históricos como el de Puerto
Vallarta.

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TORRES BERNIER, E. (2014): Correo
electrónico enviado el 4 de septiembre del 2014.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

81

�Paesaggio paesaggi. (Vedaré le cose). (Masiero,
Roberto.2015)
1

Franco Marchionni 2

En el amplio debate del “paisaje”, de “tutela del
paisaje”, de “paisaje como bien común”, se
advierte un riesgo de heterogeneidad de los fines,
es decir, se crean las premisas para reducir estos
discursos a simples retóricas, que en el fondo
dejan librado sin rumbo ni orden, al saqueo y a la
destrucción del ambiente (Masiero, 2015:9). Esta
situación depende de un dato esencial: el
“paisaje” no es una cosa, más bien es “un modo
de ver las cosas”. Por lo tanto [el paisaje] no
puede ser simplemente tutelado, como si se
tratase de una utilidad o beneficio, dado que la
cosificación del paisaje determina la absorción
inmediata en el circuito de valorización privada.
La primera intención de este trabajo es
esencialmente “política”, caracterizada por un
esfuerzo teórico, un enfoque amplio que pone en
tela de juicio el propio texto de la pregunta. El
volumen se enriquece con ensayos de Marco
Assennato y Anna Longo y de un pequeño
aparato iconográfico: "imágenes de paisajes" de
un artista, un cineasta, un diseñador, un arquitecto
y un músico. Es un libro desafiante en su lectura
y en muchos sentidos un manifiesto para la
acción. Es denso, ocurrente, amplio, convocante
y desestructurado en el planteo de las reflexiones.
Un verdadero tesoro para lectores y bibliotecas.
De hecho, se podría apuntar que la obra de
Masiero es más que un libro, constituye un
artilugio perspicaz -considerando sobre todo los

aportes de Luciano Francalanci- para reflexionar
sobre paisaje.
Por el lado de las sombras llama la atención que
las imágenes recopiladas en el apartado
Paesaggio paesaggi immagini (p. 239) carezcan
de alguna referencia o mediación de parte de los
autores del libro. Constan los créditos de autoría,
pero se echa en falta algún estímulo que guíe su
apreciación. Además, hubiera sido deseable que
la obra contara con un capítulo concluyente que
retomara las concusiones parciales de sus tres
ensayos. Son, a mi entender, aspectos de la
edición reseñada que podrían reverse.
El autor, en el modo que presenta su pensamiento,
busca interpelar al mayor número posible de
personas y se vale para ello de la lúcida
colaboración de Anna Longo y Marco Assennato.
Por ese motivo, los tres ensayos que componen la
estructura del libro, resultan útiles, sugerentes y
eficaces para alcanzar los objetivos propuestos.
Roberto Masiero es profesor ordinario de
Historia de la Arquitectura en el IUAV-Instituto
Universitario de Arquitectura de Venecia. Es,
además, un reconocido estudioso de las artes y las
ciencias en el contexto general de la historia de
las ideas. Ha publicado numerosos textos
editados en inglés, alemán, francés, español y
turco, y ha sido curador de importantes muestras
de arte3. Anna Longo es Doctora en Filosofía
Estética por la Université Paris 1 - Panthéon

1

Quisiera hacer una mención especial al PROGRAMA ELARCH-Euro-Latin America partnership in natural Risk mitigation and protection
of the Cultural Heritage, coordinado por la Universitá degli Studi della Basilicata (Italy) y agradecer por la concesión de su ayuda con
número 552129-EM-1-2014-1-IT-ERA MUNDUS-EMA-21-ELARCH scholarship assignment-2nd Call, para la ejecución de este trabajo
que hace parte de mis acciones en el mencionado programa.
2
Nacionalidad, argentino. Adscripción Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la Universidad de Mendoza:
fmarchionni@mendoza-conicet.gob.ar
3
En sus últimas publicaciones puedo destacar: Non si dà vera vita nella falsa, prefazione a T.W. Adorno Parva Aesthetica, Mimesis, Milano,
2012; La sfida della cupola, in Enciclopedia italiana Treccani, 2013 (con D. Zannoner); Nel - il + Livio Vacchini Disegni 1964-2007,

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

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�Franco Marchionni
Sorbonne y por el SUM -Istituto Italiano di
Scienze Umane- de la Università degli Studi di
Firenze. Su línea de investigación se ocupa de la
relación entre arte y los sistemas complejos de
investigación científica desde el punto de vista de
la génesis de lo trascendental. Ha dirigido con el
profesor Roberto Masiero Il devenire della
conoscenza, Mimesis, Udine 2013, ha publicado
junto a Quentin Meillassoux Tempo senza
divenire, Mimesis, Udine 2014, traducido al
inglés y al gallego y ha dirigido y co-editado junto
a Sarah De Sanctis una colección de ensayos
sobre Realismo especulativo denominada
Breaking the spell. Contemporary realism under
discussion, Mimesis internacional, Udine 2015.
Vive y trabaja en Paris. Marco Assennato, es un
investigador independiente que vive y trabaja en
Paris. Se ocupa de filosofía política y
arquitectura, y es autor de diversos artículos sobre
el pensamiento crítico italiano y francés.
Colabora con diversos portales de investigación
independiente, tales como “Alfabeta2” y
“Euronomade”. En 2011 ha publicado, Linee di
fuga. Architettura, teoria, politica (: duepunti
Edizioni), en 2013 ha coordinado el volumen
Pensare l’Europa (Edizioni Mimesis) y en 2015
ha editado junto a Masiero y Longo la obra que
aquí me ocupa.
La obra reseñada despliega una formidable
capacidad de interpelación. Su lectura es
profundamente recomendable y está apoyada en
reveladores textos e imágenes, cuyo conocimiento brinda diversas posibilidades para repensar el “paisaje”. Recorre el espacio -en sus
distintas categorías y acepciones- y la historia,
con asombrosa pericia. Está explícitamente
recomendado para arquitectos ya que los autores
suponen que es el saber del arquitecto el que está
en estrecha relación con el paisaje. Sin embargo,
su público es mucho más amplio. Además,
presume un alegato, muchas veces anhelado, en
favor de reivindicar el paisaje por sobre el
observador.
A lo largo de sus 276 páginas, estructuradas en
una introducción, tres capítulos -cada uno con su
conclusión, notas y bibliografía- y un apartado de
imágenes, el lector se aproxima al resultado de un
arduo trabajo multidisciplinar que pone en
discusión el paisaje desde una perspectiva que

está en las antípodas de la enorme mayoría de los
estudios producidos hasta el momento.
En el primer capítulo Roberto Masiero atribuye al
ascenso de Petrarca al Monte Ventoso un carácter
paradigmático y, con ello, comparte la idea de que
el paisaje es un peculiar producto de la
modernidad, una invención suya. ¿Qué fue lo que
ocurrió en ese día de 1336 en Mont Ventoux que
resultó tan trascendental? Luego de llegar
penosamente a la cima Petrarca aparta la mirada
de la vista que se le presentaba al frente y posa su
atención en el siguiente pasaje de las Confesiones
de San Agustín: “Y los hombres van a admirar los
picos de las montañas y las enormes olas del mar,
las vastas corrientes de los ríos, el océano y la
rotación de los astros, y no se ocuparan de sí
mismos”, (p.18 y ss.). Esto es lo que sucedió: el
paisaje nació de la separación del hombre de
aquello que lo circundaba, de su posicionamiento
frente al mundo, de su autonomía. Sólo para
dejarlo claro, Masiero sostiene que en ese fatídico
día no nació la idea moderna del paisaje, sino el
paisaje como tal. En consecuencia, el nacimiento
del paisaje -la “conceptualización” de la
naturaleza en cuanto paisaje- coincide con el
nacimiento del sujeto moderno, de aquel sujeto
que busca fuera de sí la “correspondencia” con su
interioridad, muchas veces caracterizada por la
dimensión sentimental que siempre ha connotado
el paisaje.
Cualquier cosa menos "natural", por lo tanto, el
paisaje resulta del encuadre de la naturaleza en la
“perspectiva” -que resulta en pintura, nacer en la
misma época- de donde procede la mirada del
sujeto, por consiguiente, como sugiere el epígrafe
de esta obra, el éxito más coherente de las
reflexiones de Petrarca -su radicalización, que
termina por privarlo incluso de la “ilusión de la
perspectiva”- se puede rastrear en el cuento de
Borges El hacedor (2006), el título lo dice todo,
donde el hombre que se propone diseñar el mundo
reconoce como resultado de su obra, la imagen de
su rostro.
Quizás esto -la definición de paisaje como
“artificio” y como “producto” de un sujeto que
aspira a hacer de la naturaleza un “objeto
estético” para ser contemplado, la particular
contribución de Paesaggio Paesaggi se agregaría
-desde un lugar privilegiado- a una muy nutrida y
cualificada bibliografía sobre el argumento.

Libria, Melfi, 2013; Tra il fare e il pensare, in Il divenire della conoscenza, Mimesis, Milano, 2013 (a cura di A. Longo); Dalla smart city
alla smart land, Marsilio, Venezia, 2014 (con A. Bonomi) entre otras tantas. Es también miembro del Comitato scientifico della Fondazione
Francesco Fabbri y del Comitato direttivo della Fondazione Collodi.

86

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

�Paesaggio Paessagi. Vedere le cose.

En el segundo capítulo, sobre la base del realismo
especulativo y de su modo de aproximación,
Anna Longo intenta establecer la cuestión de
aquello que está por fuera del hombre -la llamada
“naturaleza- sin la mediación del paisaje, es decir
del sujeto que observa y representa. La autora
señala que el paisaje es una cuestión filosófica y
no simplemente cultural, económica o política.
Intenta
un
encuadre
por
fuera
del
antropocentrismo, lo que equivale de algún modo
a realizar un cambio de paradigma para así
trascender los límites que hasta ahora no nos
permiten conocer la realidad en sí, en su ser
independiente de aquello que es para nosotros (p.
181). Según ella, lo antes señalado constituye una
de las necesidades más urgentes de nuestro
tiemplo presente. Y este capítulo, que hace parte
de la propuesta de Masiero, logra con claridad y
soltura aportar interesantes reflexiones en tal
sentido.
En el tercer capítulo, Marco Assennato, en
cambio, propone usar el mismo dispositivo del
paisaje -aquel dispositivo que produce
naturaleza- pero a partir del “punto de vista” de
una subjetividad no más del tipo moderno. Según
el autor estas cuestiones son dejadas justamente
abiertas,
además
por
ser
cuestiones
eminentemente políticas. Assennato se pregunta
si el paisaje es un bien común. Y responde con
fuerza y objetividad que ¡no! El paisaje, de hecho,
no es un bien común porque es presa de la
especulación, del robo, de la mercantilización del
territorio, de la renta que produce su suelo. A
pesar de una gran cantidad de dispositivos
jurídicos -como el artículo 9 de la Constitución
Italiana, el Código de Bienes Culturales, la
Convención Europea del Paisaje- dedicados a la
tutela de este bien común -a preservar y defendertales instrumentos parecen carecer de la fuerza
necesaria para alcanzar los objetivos con los que
fueron creados. Día tras día el ambiente es
progresivamente
estrangulado
por
la
contaminación, nada detiene el consumo de suelo
y el paisaje continúa siendo destruido (p. 201). En
definitiva, el paisaje es tratado como un producto
sujeto a mecanismos de apropiación, es en nuestra
sociedad una mercancía como otras y sería
verdaderamente sabio darse cuenta para poner
remedio a esta situación. Y es en esta misma línea
que el libro pretende aportar a la idea de que el
paisaje no es una cosa, sino un modo de ver las
cosas.

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

El objetivo evidente es reconstruir la dialéctica
que la irrupción posmoderna ha producido y
sugiere una serie de temas útiles tanto para la
arquitectura
como
para
la
política
contemporánea. No otra discusión sobre la
supuesta matriz ideológica, ni reductivamente, de
la relación con el poder político (la economía
determina la arquitectura ¿o viceversa?). Los
autores nos exhortan a redefinir la arquitectura
como participe de los conflictos y tendencias
sociales, económicas y políticas, trazar líneas de
fuga para una legítima aspiración al futuro. Esta
invitación es el lado más brillante del libro.
Se trata, en definitiva, de renunciar a aquella
página donde Luciano Francalanci ha recortado
una “ventana”, una de las intervenciones no
textuales propuestas en este volumen. Se trata de
mirar sin marcos, sin perspectiva, sin medida. Es
que los autores y los artilugios propuestos en el
libro, pretenden trascender “la foto” que el
observador construye del paisaje. Aquí es
oportuno reflexionar sobre lo apuntado por Susan
Sontag respecto de los encuadres, la fotografía y
la propuesta de Paesaggio paesaggi. Vedere le
cose: Roberto Masiero con la asistencia de
Luciano Francalanci propone renunciar a los
encuadres fotográficos del paisaje -en tanto
representación de observador- “Porque seccionan
un momento y lo congelan, […]” Sontag
(2010:25). Entonces cabe preguntarse con los
autores: ¿Es aún más descomunal el paisaje?

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88

Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre 2017

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                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
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                    <text>�Presentación

��Presentación

Habitabilidad de la población en viviendas y ciudades de
Europa y América Latina
Diego Sánchez-González1

Coexistimos, compartimos y pugnamos por el espacio urbano, en un intento, no siempre acertado, por
hacer habitables la vivienda y el barrio que moramos.
El fenómeno se vuelve especialmente complejo en un
contexto de progresiva concentración de la población,
sobre todo, en las grandes ciudades de los países en
desarrollo (ONU, 2009). Así, la literatura se centra en
comprender los procesos sociodemográficos y ambientales derivados de la urbanización acelerada y los problemas de habitabilidad que afectan, principalmente, a
los grupos vulnerables (Dammert, 2001; Olmo y Rendueles, 2007; Sousa-González, 2011).
La habitabilidad es la razón profunda y la definición esencial de la arquitectura y el urbanismo. A pesar
de que muchos se han preocupado por el espacio habitable, la realidad actual del diseño de viviendas y espacios urbanos dista mucho de alcanzar ese fin ansiado, y
queda relegado a un término accesorio, superfluo y de
consumo (López-De Asiain, 2001). No es de extrañar
que los problemas de habitabilidad que afectan a la vivienda y el barrio conformen parte del argumento central de investigaciones recientes que tratan de generar
conocimientos encaminados a favorecer una planificación urbana sostenible, tanto social como medioambiental (Buchwald, 2003; Talen, 2012). Al respecto,
Carmen Egea Jiménez, de la Universidad de Granada
(España), José Antonio Nieto Calmaestra, del Instituto
de Estadística y Cartografía de Andalucía (España), y
Danú Alberto Fabre Platas, de la Universidad Veracruzana, desde el enfoque del Derecho a la Ciudad, analizan las condiciones de vida de la población a nivel de
vivienda y barrio en las ciudades capitales de provincia
de Andalucía (España). Igualmente, los resultados de
esta investigación señalan que el nivel habitabilidad
de la vivienda y del barrio están determinados por las
implicaciones de la ubicación espacial y los niveles de
desvantaja socio-habitacional, así como los matices derivados de la heterogeneidad del espacio habitable.
El rápido crecimiento urbano y la especulación han
agudizado las desigualdades sociales y la vulnerabilidad de la población, especialmente, de los niños, personas mayores y personas con discapacidad (Lasarte et
al. 2007; Sánchez-González y Egea, 2011). A pesar del

(p.p. 5-7)

esfuerzo legislativo en los cambios en la configuración
del espacio urbano y la protección de los derechos de
las personas con discapacidad, siguen existiendo importantes retos sociales y urbanísticos para reducir su
vulnerabilidad y poder alcanzar mayores niveles de habitabilidad en la vivienda y el barrio. Así, el segundo
artículo, Patricia López Peláez y Juan Carlos De Peralta Ortega, de la Universidad Nacional de Educación a
Distancia (España), analizan el marco legal y constitucional asociado al grupo de personas con discapacidad,
así como los problemas para su implementación en el
contexto inmobiliario y urbano en España. También,
ambos autores discuten sobre el progreso del planeamiento urbanístico y la relativa protección de los derechos de las personas con discapacidad en relación al
acceso y uso de los entornos urbanos. Al respecto, los
problemas de accesibilidad y calidad de vida de las viviendas y del espacio urbano han agravado la exclusión
social de las personas con discapacidad, especialmente,
personas mayores y dependientes (Sánchez-González,
2009 y 2015). Por ello, se propone la necesidad de generar estrategias de intervención sobre las condiciones
ambientales y urbanísticas, encaminadas a garantizar el
disfrute universal de los recursos y servicios.
El modelo global de crecimiento económico, agudizado por una insaciable sociedad de consumo de
energías no renovables, está provocando la pérdida de
la biodiversidad y la destrucción de ecosistemas en el
planeta, así como está acelerando los efectos del cambio climático (Gore, 2007). También, en el último siglo
la comunidad científica ha evidenciado que la falta de
planificación urbana y regional ha tenido importantes
implicaciones socioespaciales en el subdesarrollo económico y la vulnerabilidad social de la población. Asimismo, se ha subrayado la necesidad de realizar una
aproximación social y medioambiental a la habitabilidad de las ciudades y sus territorios en regiones en
desarrollo, con objeto de propiciar un modelo de desarrollo social sostenible, que implique la participación
activa de sus comunidades en el diseño de un entorno
energéticamente eficiente (Sánchez-González, 2012).
En este sentido, Carmen Leyva Fontes, Aymeé Alonso
Gatell y Miguel Reynoso Flores, de la Universidad de

5

�Diego Sánchez González

Camagüey (Cuba) y de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (México), se aproximan al caso de estudio
de la ciudad cubana de Camagüey, con objeto discutir
sobre la ausencia de diseños habitacionales energéticamente sostenibles en este país caribeño. En este sentido, los autores proponen una mayor sensibilidad hacia
la eficiencia energética en las políticas de vivienda social, así como plantean diferentes diseños de tipologías
habitacionales basadas en el bajo consumo energético
para la ciudad de Camagüey.
La especulación inmobiliaria explica, en buena
medida, los problemas de habitabilidad de la vivienda
y el barrio. También, la dinámica de ocupación del suelo infieren en las externalidades del territorio. Por ello,
el precio del inmueble tiene repercusiones importantes sobre la desigualdad social y el acceso a servicios,
equipamientos e infraestructuras. A continuación, Jesús Manuel Fitch Osuna, de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (México), se aproxima al sistema de
valuación masiva de inmuebles para fines de tasación
en Cataluña, España. También, dicho autor indica que
la accesibilidad continúa siendo un factor determinante
en la organización de los valores inmobiliarios a escala regional, así como la proximidad a la costa por sus
características paisajistas, infraestructura y servicios.
Precisamente, el litoral catalán sufre una alta presión
urbanística que implica el deterioro de sus ecosistemas
y la necesidad de reflexionar sobre el actual plan de
ordenación del territorio y el modelo de crecimiento
económico.
En Europa fue testigo de los inicios de la Revolución Industrial y sus consecuencias menos deseadas.
En países, como Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España, encontramos vestigios históricos de la
urbanización acelerada y de la explotación insostenible de los limitados recursos naturales que demandaba una indómita industrialización, circunstancias que
agravaron los problemas sociales y medioambientales.
Precisamente, Laurène Wiesztort, de la Universidad
de Artois (Francia), se interesa por la ciudad de Lille,
localizada en la histórica región francesa de Nord-Pasde-Calais, y que fue devastada, como escenario bélico,
por las dos guerras mundiales y por la intensa actividad
minera. Al respecto, la autora reflexiona sobre las políticas territoriales y medioambientales implementadas
en esta región desde la década de 1990, a través de la
recuperación del paisaje natural y la preservación de
los espacios públicos verdes, cuyos beneficios inciden
en la habitabilidad de la población. Como resultado de
esta investigación doctoral se indica que las ciudades
medias y pequeñas, así como los municipios rurales
desempeñan un papel centran en las políticas territoriales y en la preservación del medioambiente, donde la

6

naturaleza juega un papel central por su valor ecológico, paisajístico, social, económico y cultural. Además,
las experiencias y los resultados compartidos avalan
las enormes posibilidades de seguir desarrollando esta
línea de investigación centrada en la recuperación de
los paisajes naturales alterados por la acción antrópica,
a partir del desarrollo social ordenado de sus potencialidades, y de favorecer la habitabilidad de la población.
La historia nos permite aproximarnos a las transformaciones que experimentaron nuestras ciudades y
conocer mejor la habitabilidad que ofrecían sus viviendas y barrios. Del mismo modo, las urbes actuales son
producto de intervenciones pasadas, cuya naturaleza y
cimientos históricos nos permiten comprender el pasado de los problemas del espacio urbano y sentar las
bases para posibilitar soluciones sostenibles de habitabilidad en diseño y planificación urbana (Allison &amp; Peters, 2011). Así, Erika Patricia Cárdenas Gómez, de El
Colegio de Jalisco (México), a partir de material cartográfico, bibliográfico y estadístico, revisa las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales
experimentadas por la ciudad turística y portuaria de
Acapulco (México) desde su fundación en el año 1567.
También, Gabriela Carmona Ochoa, de la Universidad
Autónoma de Coahuila (México), nos presenta, mediante el uso de imágenes de internet y de la netnografía, un análisis del imaginario urbano de la ciudad de
Saltillo, a través del archivo fotográfico del Alejandro
V. Carmona, un destacado fotógrafo de dicha urbe.
La habitabilidad se expresa a través de dónde y
cómo vive la gente en sus viviendas y barrios. Por ello,
su abordaje implica la necesidad de favorecer diagnósticos adecuados sobre las condiciones de habitabilidad
de la población, sobre todo, desfavorecida de las urbes
actuales. Justamente, Diego Sánchez-González, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León (México), nos
reseña el libro titulado Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las
grandes ciudades andaluzas (Universidad de Granada,
2015), coordinado por Carmen Egea Jiménez y José
Antonio Nieto Calmaestra. Así, esta obra de geografía
urbana y social nos permite aproximarnos a las diferencias socioespaciales y las condiciones de habitabilidad
de la población desfavorecida en las principales urbes
andaluzas, mediante el uso de indicadores de desforecimiento, déficit habitacional y nivel de desventaja
socio-habitacional, cuyo conocimiento brinda enormes
posibilidades a la planificación de las políticas sociales
en la región.
En el cierre del presente número, Adolfo Narváez
Tijerina, de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(México), nos presenta la obra titulada Imaginarios de
modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en

(p.p. 5-7)

�Habitabilidad de la población en viviendas y ciudades de Europa y América Latina

América Latina (Miguel Ángel Porrúa 2015), coordinada por Catherine R. Ettinger, donde se aborda la
relación entre la modernidad y la tradición de la arquitectura en América Latina y el Caribe, a través de
sus representaciones en la fotografía, el cine, la prensa
especializada, el discurso político, y la literatura. Precisamente, en la región el imaginario y la ficción literaria
tienen un alto valor en la comprensión de la arquitectura y, en general, de la ciudad histórica, presente y futura
(Prieto-González, 2012; Narváez-Tijerina et al. 2013).
A través de sus páginas el ávido lector encontrará
el producto de un ilusionante proyecto editorial, resultado del esfuerzo compartido de autores, evaluadores
anónimos y miembros del Comité Editorial, así como
de las autoridades de la Facultad de Arquitectura y de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Sin duda,
su lectura contribuirá a avivar la ineludible discusión
sobre los temas actuales y los retos futuros de la arquitectura y los estudios urbanos y regionales, desde una
perspectiva interdisciplinaria y aproximaciones desde
las Ciencias Sociales y Humanidades.

Referencias
Allison, Eric W.; y Peters, Lauren (2011). Historic
Preservation and the Livable City. Hoboken, New Jersey: John Wiley &amp; Sons, Inc.
Buchwald, Emilie (2003). Toward the Livable City.
Minneapolis, MN: Milkweed Editions.
Dammert, Lucía (2001): “Construyendo ciudades
inseguras: temor y violencia en Argentina”, Eure-Revista Latinoamericana de Estudios Urbanos Regionales, Vol. 27, Nº 82, pp. 5-20.
Gore, Albert (2007). Una verdad incomoda. Barcelona: Gedisa.
López-De Asiain, Jaime (2001). Arquitectura, Ciudad y Medioambiente. Sevilla: Universidad de Sevilla-Junta de Andalucía.
Lasarte, Carlos; Moretón, María Fernanda; y
López-Peláez, Patricia (coord.) (2007).
Patricia López Peláez (coord.) La protección de las
personas mayores. Madrid: Tecnos.

León.
Olmo, Carolina; y Rendueles, César (2007). “Las
grietas de la ciudad capitalista. Entrevista a David Harvey”. Cuadernos del Cendes, Vol. 24, Nº 65, pp. 131138.
ONU (2009): Seguimiento de la población mundial: Con especial referencia a la distribución de la
población, la urbanización, la migración interna y el
desarrollo. New York: Organización de Naciones Unidas.
Prieto-González, José Manuel (2012). Poéticas urbanas. Representaciones de la ciudad en la literatura.
Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sánchez-González, Diego (2009): “Geografía del
envejecimiento vulnerable y su contexto ambiental en
la ciudad de Granada: Discapacidad, dependencia y exclusión social”, Cuadernos Geográficos, Nº 45, Octubre-Marzo, pp. 107-135.
Sánchez-González, Diego (2012). “Aproximaciones a los conflictos sociales y propuestas sostenibles
de urbanismo y ordenación del territorio en México”,
Revista de Estudios Sociales, Nº 42, pp. 40-56.
Sánchez-González, Diego (2015). “Ambiente físico-social y envejecimiento de la población desde la
Gerontología Ambiental y Geografía. Implicaciones
socioespaciales en América Latina”, Revista de Geografía Norte Grande, Nº 60, pp. 97-114.
Sánchez-González, Diego; Egea Jiménez, Carmen
(2011). “Enfoque de vulnerabilidad social para investigar las desventajas socioambientales. Su aplicación en
el estudio de los adultos mayores”, Papeles de Población, Vol. 17, Nº 69, Jul-Sept, pp. 151-185.
Sousa-González, Eduardo (2011). “La metrópoli
prematura en la sobremodernidad líquida: Una figura
aceleradora de la producción de espacios dicotómicos”,
Bitácora Urbano Territorial, Vol. 2, Nº 19, pp. 39-50.
Talen, Emily (2012). Design for diversity. Exploring socially mixed neighborhood. Burlington, MA:
Elsevier.

Narváez-Tijerina, Adolfo Benito; González, Daniel; Roldán, Horacio; Chávez, Javier (coord.) (2013).
Ciudades red: Una visión a través de los imaginarios
urbanos. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo

(p.p. 5-7)

7

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

La habitabilidad en las grandes ciudades de Andalucía.
Del barrio a la vivienda
Carmen Egea Jiménez1
José Antonio Nieto Calmaestra2
Danú Alberto Fabre Platas3

Recibido: 01/08/2016
Aceptado: 29/08/2016

Resumen:
Este artículo se apoya en el enfoque del Derecho
a la Ciudad y en el concepto de habitabilidad y se
enmarca en la investigación Condiciones de habitabilidad de la población desfavorecida. Análisis cartográfico-social en Andalucía4. El objeto es analizar las
condiciones de vida de la población en las capitales de
provincia de Andalucía (España) en dos ámbitos espaciales: uno más próximo, el barrio; y otro más íntimo,
la vivienda. Los resultados conducen a pensar que los
rasgos que caracterizan el nivel habitabilidad de estos
ámbitos está lleno de matices, de manera que las generalizaciones no siempre están “a la mano”, pero si hay
una relación entre la ubicación espacial y los niveles de
mayor o menor desventaja socio-habitacional.

Palabras clave

Andalucía, derecho a la ciudad, habitabilidad.

Abstract:

Habitability in large cities of Andalusia. Housing neighborhood
This article is based on the approach of the Right to
the City and the concept of habitability and research is
part of the living conditions of disadvantaged people.
cartographic-social analysis in Andalusia. The aim is
to analyze the living conditions of the population in the
provincial capitals of Andalusia (Spain) in two space
areas: one nearest, neighborhood; and another more intimate, housing. The results lead one to think that the
traits that characterize the habitability level of these
fields is full of nuances, so that generalizations are not
always “at hand”, but if there is a relationship between
the spatial location and levels greater than or lower socio-housing disadvantage.

Keywords

Andalucia, right to the city, habitability.

1
Doctora en Geografía. Profesora titular del Departamento de Geografía Humana y miembro del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad
de Granada, Granada (España). cegea@ugr.es
2
Geógrafo por la Universidad de Granada. Jefe del Gabinete de Mapas del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, Junta de Andalucía,
Sevilla (España). jantonio.nieto@juntadeandalucia.es
3
Doctor en Sociología. Profesor-investigador titular del Instituto de Investigaciones y Estudios Económicos y Sociales de la Universidad Veracruzana,
Xalapa, Veracruz (México). fabre50@hotmail.com
4
El proyecto ha sido financiado en 2015 con Fondos FEDER en convocatoria pública de la Agencia de Obra Pública de la Consejería de Fomento y
Vivienda de la Junta de Andalucía (España) dentro del Programa I+D.

(p.p. 11-25)

11

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

1. Introducción
El Derecho a la Ciudad como idea y filosofía pensada para procurar ciudades más dignas y democráticas, donde además de la sustentabilidad se enfatiza
sobre la justicia social, tiene su momento de referencia
en las discusiones y debates planteados en el I Foro
Social Mundial (2001). Desde entonces los esfuerzos
se han dirigido a elaborar un documento de buenas intenciones y de referencia para hacer posible ciudades
basadas en esos principios de dignidad, democracia,
sostenibilidad y justicia social, la Carta Mundial por
el Derecho a la Ciudad5 y uno paralelo a este denominado Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad.
Evidentemente el concepto y la intención no es nueva, siendo un referente obligado la obra de Lefebvre
(1969), más recientemente y a lo largo de este siglo
XXI han aparecido otros trabajos que enfocan su investigación desde el derecho a la ciudad (Borja, 2004;
Delgado et al., 2008; Harvey, 2008; HICAL, 2008;
Leonel, 2005; Salinas, 2008; Saravia et al., 2002).
De cara a este artículo interesa sobre todo destacar
del documento Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad los dos primeros apartados del artículo XIV sobre
el derecho a la vivienda
1. Las ciudades, en el marco de sus competencias,
deben adoptar medidas para garan¬tizar a todos(as)
los(as) ciudadanos(as) que los gastos de vivienda sean
soportables de acuerdo a sus ingresos; que las viviendas reúnan condiciones de habitabilidad, que estén ubicadas en un lugar adecuado y se adapten a las características culturales y étnicas de quienes las habitan.
2. Las ciudades deben facilitar una oferta adecuada de vivienda y equipamientos urbanos para todos(as)
los(as) ciudadanos(as) y establecer programas de subsidio y financiamien-to para la adquisición de tierras e
inmuebles, de regularización de la tenencia del suelo
y de mejoramiento de barrios precarios y ocupaciones
informales.
Desde aquí, el concepto de habitabilidad que es en
el que se apoya este trabajo se puede entender como
un constructo social. Una práctica humana que articula
a la población con su entorno en términos de satisfacer necesidades múltiples. El concepto en sí refiere u
obliga a asumir una postura multirreferencial de los
fenómenos a estudiar, un abordaje necesariamente pluridimensional de análisis y un acercamiento que irrumpa o asuma posicionamientos transdisciplinarios para
su explicación. Estos son los riesgos atendidos en el
presente trabajo y son los compromisos epistémicos
adquiridos. Las siguientes líneas tienen que ver con las
formas teóricas que dirigen la investigación y en las
que se posicionan las personas que firman este texto.

La habitabilidad tiene diferentes acepciones. La
más frecuente se articula exclusivamente al ámbito de
la vivienda como sucede en sentido estricto con el primer apartado del artículo XIV de la Carta del Derecho
a la Ciudad; mientras que otras exceden ese marco de
análisis para referirse a la satisfacción de las personas
en un determinado escenario o grupo de escenarios. La
habitabilidad desde esta última perspectiva es entendida como la capacidad de los espacios construidos para
satisfacer las necesidades objetivas y subjetivas de los
individuos y grupos; es decir, involucra las esferas psíquicas y sociales de la existencia estable que podría
equipararse a las cualidades ambientales que permiten
el sano desarrollo físico, biológico, psicológico y social de la persona (Castro, 1999; citado por Landázuri
y Mercado, 2004).
Otro autor, Moreno (2002), la vincula con cualidades físicas y socioculturales. Las primeras implican la
ausencia o presencia de contaminación y deterioro o el
estado del paisaje desde el punto de vista estético, entre
otras. Las segundas implican el entramado social, las
redes de relaciones, los imaginarios, las pautas de consumo, los mecanismos de intercambio, el tratamiento
de los conflictos y seguridad.
Es importante señalar que en el Programa de las
Naciones Unidad sobre Asentamientos Humanos
(UN-HÁBITAT) se pone especial atención a la relación
entre habitabilidad, calidad de vida y sustentabilidad.
Allí, parafraseando sus nodos centrales, la habitabilidad se vincula a las características y cualidades del espacio, entorno social y medio ambiente que propician,
en la población habitante, una sensación de bienestar
personal y colectivo e infunden la satisfacción de residir en un asentamiento determinado; subraya este
Programa de manera acertada que las aspiraciones a la
habitabilidad varían de un lugar a otro, cambian y evolucionan en el tiempo y difieren según las poblaciones
que integran las comunidades.
En este orden de ideas, Rueda (1997) al referirse a
la habitabilidad urbana, la calidad de vida de sus ciudadanos y a la sustentabilidad de las ciudades, propone
clasificarla en cuatro grandes categorías de análisis que
interpreta como “bienestares”:
… bienestar general de la persona, que implica su
bienestar interno (espiritual y psicológico) y externo
(su relación con el resto del conjunto social); bienestar
ambiental, que refiere a la relación armónica con el entorno; bienestar psicosocial, que implica la satisfacción
individual; y bienestar sociopolítico, que tiene que ver
con participación social, seguridad personal y jurídica.
De acuerdo a este enunciado, la habitabilidad constituye una adaptación entre las características de la situación real y las expectativas, capacidades y necesidades

Un documento paralelo a éste es la Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad.

5

12

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

del individuo tal y como las percibe él y su grupo social
(Rueda, 1997 en Zulaica y Celemín, 2003: 11).
Una mirada más fina de este concepto se centra en
el ámbito de lo familiar; particularmente en las condiciones en las que la familia habita una vivienda, correlacionándola con estándares básicos de calidad de
vida que le deben ser garantizados. Estas condiciones
están determinadas tanto por las condiciones físicas de
la vivienda y su contexto, como por las características
psicosociales de la familia que se expresan en hábitos,
conductas o maneras de ser adquiridas en el transcurso
del tiempo. Es evidente que se puede aprehender de
igual modo una unidad familiar que habita en espacios
desiguales, inequitativos o excluyentes de servicios,
que otros espacios bajo condiciones menos lastimantes.
Bajo esta lógica incorporativa bien se puede recuperar las demarcaciones técnicas de Fuster (2016) en
las que acota la habitabilidad como un sistema integral
donde se supera el espacio en el que habita una familia, siendo más bien todo lo que lo rodea y pertenece
al contexto y se manifiesta en diversas escalas: físico
espacial (condiciones de diseño relativas a la estructura
física del hábitat residencial); psico-social (comportamiento individual y colectivo de los habitantes: condiciones de privacidad, identidad y seguridad ciudadana); térmico (temperatura, humedad relativa y riesgo
de condensación); acústico (aislamiento acústico a la
transmisión del ruido aéreo y de impacto); y lumínico
(iluminación natural).
Se indican a continuación algunas reflexiones últimas para terminar de enmarcar el concepto de habitabilidad que se operacionaliza durante el proceso de
investigación y que está contenido en las herramientas
analíticas aplicadas: 1. Habitabilidad es un concepto
que se muestra evidentemente multirreferencial, pluridimensional y que demanda ser analizado desde una
mirada transdisciplinar; 2. Es pertinente reconocer un
vacío importante en el abordaje de este concepto-herramienta en su dimensión subjetiva; 3. Por ello, la
propuesta de este artículo atiende de manera prioritaria
las percepciones del sujeto que habita, sus necesidades y sus necesidades-demandas; y 4. Condición que
es asumida como eje analítico de la realidad estudiada
y como el eje epistémico detonador de la investigación.

2. Objetivos, Fuentes Y Metodología
El objetivo es conocer cuáles son las condiciones
de habitabilidad de la población que vive en las gran-

des ciudades andaluzas, quedando identificadas éstas
como las capitales de provincia, cuyo nombre alude al
nombre de la misma división provincial (Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla) (Mapa 1).Con este objetivo se pretende identificar
las características del barrio en el que vive la población
y las de la vivienda, planteando como hipótesis que las
diferencias existentes están relacionadas con las niveMapa 1. Localización de las capitales de provincia de Andalucía

Fuente: Elaboración propia.

les de desventaja social y habitacional6 existente enel
interior de estas ciudades.
nombre de la misma división provincial (Almería,
Cádiz, Córdoba, Huelva, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla) (Mapa 1).Con este objetivo se pretende identificar las características del barrio en el que vive la población y las de la vivienda, planteando como hipótesis
que las diferencias existentes están relacionadas con
las niveles de desventajasocialy habitacional existente
enel interior de estas ciudades.
El uso de las fuentes se basa en la triangulación
como alternativa metodológica.El término triangulaciónsupone una “búsqueda de patrones de convergencia para poder desarrollar o corroborar una interpretación global del fenómeno humano objeto de la
investigación” (Okuda y Gómez-Restrepo, 2005: 119);
y no significa que necesariamente se tenga que hacer
uso de “tres” métodos, teoría, fuentes... Lo importante
aquí es que al aceptar sus principios se busca aumentar la fortaleza de una investigación de carácter social

El concepto de desventaja socio-habitacional está inspirado en el trabajo de Rodríguez (2000), en el cual se definen “las desventajas sociales” como“aquellas condiciones sociales que afectan negativamente el desempeño de comunidades, hogares y personas. Sintéticamente, corresponden a menores
accesos (conocimiento y/o disponibilidad) y capacidades de gestión de los recursos y de las oportunidades que la sociedad entrega para el desarrollo de
sus miembros. Esta situación de desmedro se origina en los factores que constituyen el ordenamiento social imperante y no en las habilidades inherentes
o las decisiones libres de los individuos.
6

(p.p. 11-25)

13

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

como ésta. En este caso, esa fortaleza procede de utilizar por un lado los datos censales (Censo de Población
y Viviendas de 2011, Instituto Nacional de Estadística
–INE-); y por otro, los resultados de la encuesta realizada exprofeso para el proyecto aludido más arriba7;
así, los hallazgos derivados del Censo, lo que dicen los
números,se completany amplían con los de la encuesta,
con lo que dicen las personas que están tras esos números dando una información que a veces solo se puede
intuir en el Censo.
El uso del Censo de Población y Viviendas de 2011

ha permitido elaborar un indicador sintético para conocer los Niveles de Desventaja Socio-habitacional
existentes en el seno de las ciudades y observar los
desequilibrios que se producen en el interior de éstas.
Este indicador es fruto de la suma de dos previos, del
Indicador de Desfavorecimiento, resultado de agregar
13 variables que aluden a las características socioeconómicas de la población; y del Indicador de Déficit
Habitacional, producto a su vez de agregar 9 características habitacionales (Cuadro 1).
En total, 23 variables que permiten identificar

Mapa 1. Localización de las capitales de provincia de Andalucía

Fuente: Elaboración propia.

hasta cinco niveles de desventajasocio-habitacionalen
el seno de las ciudades, divididas al efecto en sectores urbanos. Estos sectores o ámbitos urbanoshan actuado como unidad territorial de referencia a lo largo
del estudio. La razón de ser de esta unidad está justificada, en parte,por las singulares características del
último Censo de Población y Viviendas, el de 20118,
que imposibilitaba obtener información de las distintas
variables a nivel de sección censal9. Esto ha obligado
a definir dichos sectores teniendo en cuenta que a su
interior la suma de habitantes fuese al menos de 10.000
habitantes10 y que sus límites estuviesen próximos a los
de lasunidades vecinales definidas por cada uno de los
Ayuntamientos11 para la gestión interna de las ciudades

seleccionadas para su estudio.
La estratificación en cinco niveles de desventaja
socio-habitacionalha sido el punto de referencia para
aplicar una encuesta a 3.600 personas distribuidas entre las 8 capitales de provincia andaluzas, realizándose
ésta a personas de 18 y más años jefes/as de familia que
residen en viviendas familiares principales12 (Cuadro
2). Las mismas se aplican al interior de cada ciudad
cubriendo todos los niveles de desventaja y partiendo
del hecho de que la encuesta se realiza en un momento
en que toda la población ha pasado por un largo período de crisis; deque hay muchas cuestiones que son
compartidas indistintamente de donde se localice la
población desde el punto de vista de su situación socio-

Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015).
El último Censo de Población y Vivienda realizado en España en 2011 optó por un cambio metodológico sin precedentes pues, frente al tradicional
proceso de toma de datos en trabajo de campo con carácter universal, se decidió aprovechar al máximo los registros administrativos existentes y completar la información con una encuesta dirigida a 1 de cada 10 hogares. Este procedimiento ha mermado considerablemente la calidad de la información
obtenida sobre todo a nivel micro pues los resultados se ven muy condicionados por el muestreo efectuado.
9
La sección censal es la unidad mínima para la que se ofrece información estadística, se trata una subdivisión de los municipios caracterizada por tener
un tamaño entre 1.000 y 2.500 residentes.
10
Dicho umbral poblacional garantiza tener información para todas las variables sin que se viese afectada en demasía por errores de muestreo.
11
Es el órgano de administración local municipal.
12
El INE considera como vivienda familiar principal a aquella que es utilizada como residencia habitual de uno o más hogares. Las viviendas familiares
que son de temporada, deshabitadas, etc. no son residencia habitual y por tanto no son principales.
7
8

14

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

habitacional; y porque indagar en las opiniones de toda
la población permite, como casi única vía, conocer que
es lo que hace a unas zonas de la ciudad menos aventajadas frente a la situación más privilegiada de otras.
Cuadro 2. Distribución de encuestas por capitales de provincia

por ordenador. El proceso de recogida de información,
realización de la encuesta, se desarrolló entre el 1 de
julio y el 14 de agosto de 2015.

3. Resultados
3.1. Características de las capitales de provincia

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015).Elaboración propia.

El cuestionario consta de 23 preguntas agrupadas
en tres bloques temáticos: aspectos generales del barrio
(cuatro preguntas); características de la vivienda (ocho
preguntas); condiciones de desfavorecimiento del entrevistado/a (once preguntas); además de las de “cabecera” sobre las características sociodemográficas de la
población entrevistada. Las preguntas son de respuesta
cerrada, salvo las que se refieren a la “edad”, “años viviendo en la vivienda”, “número de personas que viven en el hogar” y “número de personas que aportan
un ingreso al hogar”. La encuesta ha sido realizada
de manera presencial mediante entrevista personal en
los hogares de los encuestados/as y las respuestas se
han recogido en un cuestionario estructurado y precodificado. La recogida de datos se ha llevado a cabo
mediante sistema CAPI (ComputerAssisted Personal
Interviewing) o sistema de encuesta personal asistida

Con unos 8,4 millones de habitantes, de los que
algo más de un tercio residen en sus grandes ciudades13,
Andalucía es la Comunidad Autónoma más poblada de
España y una de las de más alto grado de urbanización
pues cuenta con una potente red de ciudades que articulan, de forma bastante equilibrada su vasto territorio
(más de 87.000 Km2).
A la cabeza jerárquico-funcional de este entramado
urbano están las ocho capitales provinciales que tradicionalmente han concentrado el crecimiento económico de la región, especialmente, a partir de la segunda
mitad del siglo XX (Cuadro 3 y Gráfico 1), momento
en que estas urbes se convierten en motores de desarrollo y en netas receptoras del masivo éxodo protagonizado por los pobladores del medio rural.
Como se puede apreciar la ciudad más grande es
la capital regional, Sevilla, que tiene en torno a 700
mil habitantes y es la principal urbe del sur de España
así como un importante centro económico e industrial,
radicando en la ciudad el principal puerto fluvial del
país. Le sigue en importancia Málaga, nodo de comunicaciones y turístico de primer orden y cabecera de
la afamada Costa del Sol. El siguiente nivel jerárquico estaría conformado por las ciudades de Córdoba y
Granada núcleos históricos de gran importancia que
despuntan como enclaves industriales y de servicios.
El resto de ciudades, Almería, Huelva, Cádiz y Jaén,
centros neurálgicos de sus respectivas provincias, conformarían el siguiente escalafón.

Cuadro 3. Evolución de la población en las capitales de provincia andaluzas 1950-2015

Fuente: Censos de Población y Padrón Municipal de Habitantes. INE. Elaboración propia
Se han considerado como tales aquellas con más de 100.000 habitantes que, en el caso andaluz, coinciden con las ocho capitales de provincia existentes
(Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla), más Jerez de la Frontera y Algeciras.
13

(p.p. 11-25)

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�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

Gráfico 1. Evolución de la población en las capitales de provincia andaluzas 1950-2015

Fuente: Censos de Población y Padrón Municipal de Habitantes. INE. Elaboración propia

El fenómeno migratorio antes aludido, el éxodo
rural,condicionó considerablemente el devenir urbanístico de las capitales andaluzas en el tercer cuarto del
siglo XX provocando en ellas un crecimiento de avalancha que se tradujo en un urbanismo desaforado que
alteró considerablemente las morfologías urbanas preexistentes (centros históricos, y ensanches), yuxtaponiendo a dichas tramas consolidadas, piezas urbanas de
distinta naturaleza (residenciales, industriales, etc.) que
fueron surgiendo por doquier movidas por la especulación inmobiliaria con promociones de casas baratas y
viviendas de autoconstrucción al margen de cualquier
tipo de planificación.
El urbanismo posterior a esa fase fue el encargado de ordenar este crecimiento caótico mediante la
creación de grandes polígonos residenciales y de ir
cosiendo el tejido urbano resultante y dotándolo de
equipamientos, dando paso a un nuevo modelo de crecimiento más ordenado que a la larga no ha impedido
el surgimiento de problemas de muy diversa índole:
déficits en los servicios, carencias de infraestructuras,
segregación social, deterioro de la calidad de vida, etc.,
a los que determinados sectores de la ciudad (barrios
obreros, centros históricos, núcleos periféricos) se
muestran más proclives que otros.
El panorama urbanístico de las ciudades andaluzas,
desde mediados de los ochenta, se completa con el efecto multiplicador del fenómeno urbano que ha supuesto
el proceso metropolitano que tienen como escenario
los entornos inmediatos de la mayoría de las capitales andaluzas, especialmente Sevilla, Granada, Málaga
o Cádiz donde se ha gestado un modelo no exento de
problemas como como el vaciamiento de las ciudades
centrales, su envejecimiento poblacional, la congestión

16

de las infraestructuras viarias, la contaminación, etc.

3.2. La población en desventaja socio-habitacional

Como ya se ha visto anteriormente, las ocho capitales de provincia de Andalucía difieren en tamaño, en
la intensidad de crecimiento, en el ritmo de desarrollo
económico y en el papel representado en el conjunto
de la región. Las diferencias también aparecen en la
distribución de la población según niveles de desventaja, dando la sensación de que cada una de ellas tiene
su propio comportamiento. Para empezar, en Cádiz y
Huelva no hay ningún ámbito donde habiten personas
en el nivel más aventajado, el nivel 1; y en Jaén, por su
parte, no hay ninguno en el nivel de desventaja extrema, el nivel 5.
Si se toma como referencia el total de la población
(suma de toda la población en cada nivel) se observa
que en los extremos es donde hay menos población;
que el porcentaje de población en el nivel 2 supera en
algo más de 10 puntos porcentuales a las personas que
se encuentran en el nivel 4; y que el nivel 3 actuaría
como bisagra representando una situación media, lo
que equivaldría a una clase social, si no media en un
sentido sociológico, siintermedia (Cuadro 4).
Para conocer, desde una perspectiva más amplia,
cómo se perfilan los desequilibrios en las ciudades andaluzas se ha optado, sin perder la valiosa información
del Cuadro4, por agrupar los niveles 1-2 y los niveles
4-5 (Gráfico 2), considerando el nivel 3 como el nivel
de “equilibrio” entre las situaciones más y menos aventajadas. Este gráfico permite diferenciar dos grupos de
ciudades, tomando como referencia el total y los porcentajes de población de los niveles 1-2.

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Cuadro 4. Distribución de la población de las capitales de provincia por niveles de Desventaja Socio-habitacional (%) (2011)

Fuente: Censo de Población y Viviendas 2011. INE. Elaboración propia

Así, hay un grupo de cuatro ciudades que superan
el 35% de población en estos dos niveles (sumados).
En este sentido, Granada es la ciudad donde hay más
población en los niveles más aventajados, aunque esta
situación se debe a que más de la mitad de la población
reside en zonas denivel 2. Sevilla y Almería son las que
más se aproximan a la situación que representa al total
de las ciudades, si bien la distribución de la población
es bastante similar en los niveles 4-5, respectivamente.
No ocurre lo mismo en los niveles 1-2, ya que Almería
cuenta con más población en el primero, aproximándose la población del nivel 2 en Sevilla a casi la tercera
parte de sus efectivos. Por último, Jaén se caracteriza
por ser la ciudad donde casi el 20% de la población
vive en el nivel 1y porque nadie vive en ámbitos de
nivel 5, lo que explica que sea la que tiene menos población en el nivel 4-5, siendo una de las dos con más
Gráfico 2. Distribución de la población de las capitales de provincia
por Niveles de Desventaja Socio-habitacional –agrupados- (%) (2011)

Fuente: Censo de Población y Viviendas 2011. INE.
Elaboración propia

(p.p. 11-25)

población en elnivel medio, la otra es Málaga.
En el grupo de las cuatro ciudades con una población viviendo en ámbitos denivel 1-2inferior al 35%
destaca la situación de Cádiz, ciudad donde nadie vive
en ámbitos de un nivel 1 y se registra el más bajo porcentaje viviendo en un nivel 2; y por el contrario, casi
el 60% vive en los niveles 4-5, siendo un tercio las personas que viven en menos a aventajado nivel 5.
Por su parte Huelva tampoco cuenta con ámbitos
en el nivel 1, diferenciándose del resto de ciudades
porque en los ámbitos del nivel 3 es donde menos población vive, de manera que la situación socio-habitacional de la ciudad está muy contrastada entre los que
“viven bien” (el 32,8%) y las personas que viven en
ámbitos con más carencias (48,3%).
Córdoba se caracteriza por ser una de las tres ciudades, junto con Málaga y Jaén, donde más población
vive en ámbitos del nivel 3; aunque en este caso, la
proporción de personas viviendo en los ámbitos de los
niveles extremos es muy similar (casi un 26%). Finalmente, Málaga es la segunda ciudad después de Jaén,
donde vive menos población en los niveles que apuntan mayor desventaja socio-habitacional (4-5), y donde vive más población en el ámbito intermedio, casi el
60%.
La localización de los ámbitos en cada nivel de
desventaja socio-habitacional (Mapa 2) identifica a los
mejor posicionados (nivel 1), en las zonas de reciente
expansión urbana de las ciudades donde se han agrupado personas de un nivel socioeconómico medio-alto
(familias formadas por parejas jóvenes y uno o dos hijos/as, de formación académica superior, cualificados
y en su mayoría trabajando) y en viviendas de calidad
por las prestaciones de las mismas. También en el caso
de Sevilla se observan algunos sectores aledaños al
centro histórico que constituyeron en su momento enclaves ocupados por colectivos de alto nivel social.

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�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

Mapa 2. Niveles de Desventaja Socio-habitacional en las capitales de provincia.

Fuente: Censo de Población y Viviendas de 2011. INE. Elaboración propia.
Nota: El nivel de desventaja socio-habitacional es un indicador sintético que en una escala de 0 a 10, 0 es el nivel más bajo y 10 el más alto de desventaja.

Los ámbitos del nivel 5 también se localizan en las
periferias, pero se trata a diferencia de los anteriores de
barrios surgidos a finales de los cincuenta y sesenta que
se fueron consolidando en los setenta; su origen está en
los procesos inmigratorios de esos años del campo a la
ciudad, donde se construía por “paquetes”, polígonos,
en lo que se ha venido en llamar en ocasiones “alojamiento masas” (Egea et al., 2008). También en Almería
encontramos un sector donde el carácter periférico se
combina con el hecho de formar parte del centro histórico tradicional. Esta situación es también preponderante en el casco histórico de la capital gaditana. En
el caso de Sevilla, los barrios que eran periféricos en
los sesenta-setenta se han visto superados y englobados
por desarrollos urbanos posteriores.
En la explicación del Nivel de Desventaja Socio-habitacional tienen más peso las características socioeconómicas de la población analizadas a través del
Indicador de Desfavorecimiento, que las características
habitacionales analizadas a través de su homólogo Indicador de Déficit Habitacional (Cuadro 1). No obstante, el planteamiento de este artículo obliga a prestar la
atención en este segundo.
Así, la situación reflejada en el Mapa 3 muestra

18

como los ámbitos que presentan mayores déficits habitacionales son algunos centros históricos como claramente ocurre en Cádiz y en menor medida en Córdoba
y Granada; algunos enclaves periféricos como sucede
en Huelva, Jaén, Málaga o Almería; por su parte, en
Sevilla la situación afecta especialmente a una especie de anillo central que, exceptuando el flanco sur, se
dispone entre la almendra central y la zona este de la
ciudad donde se ubican los desarrollos urbanos más recientes.
A pesar de situaciones muy polarizadas con más
déficits o ninguno o casi ninguno, hay dos carencias
que recorren casi de forma generalizada todas las ciudades y que están relacionadas con la movilidad de la
personas: la accesibilidad a los edificios desde la calle;
y el ascensor como medio mecánico para acceder desde
la vivienda a la calle, equipamiento necesario cuando
se trata de personas mayores, personas con problemas
de movilidad o necesitadas de este servicio por las características de la estructura de su familia.

3.3. Problemas compartidos en el barrio

Si bien estas carencias pueden ser compartidas por

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Mapa 3. Niveles de Déficit Habitacional en las capitales de provincia

Fuente: Censo de Población y Viviendas de 2011. INE. Elaboración propia

muchos habitantes de las capitales de provincia andaluzas, hay otras muchas carencias y/o situaciones problemáticas que hablan de escenarios que requieren atención de diferente tipo. Así, los problemas identificados
por la población en sus contextos espacio-vivenciales
más inmediatos como el barrio se pueden agrupar en
tres: medioambientales (contaminación, ruido, falta de
limpieza y malos olores), de dotación de equipamientos (zonas verdes y comunicaciones) y sociales (droga
y delincuencia) (Gráfico 3), siendo en los medioambientales donde se centra la mayor parte de las preocupaciones; destacando sobre las demás respuestas el
“ruido” y la “falta de limpieza” (juntos suman el 45%
de todas las contestaciones).
En los problemas relacionados con la cobertura de
determinados equipamientos destaca la “falta de zonas verdes”, incluso es el tercer problema identificado
(13% de las respuestas); y en cuanto a los problemas
sociales, la “delincuencia” antes que las “drogas” es el
problema de más peso, el cuarto con el 9,7%.
Esta situación, observada desde una perspectiva
general, se resuelve en múltiples matices cuando se
trata de su concreción según niveles de desventaja socio-habitacional. Como se ve en el Gráfico 4 en todos
domina las preocupaciones relacionadas con el medio

(p.p. 11-25)

ambiente, pero vistas de forma detallada una buena
parte de ellas pierde o aumenta de intensidad según se
va pasando del nivel 1 al nivel 5, como se verá posteriormente en algunos ejemplos clave.
Gráfico 3. Principales problemas a escala barrial

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: Se engloba en problemas “medioambientales”: contaminación, ruido, falta de limpieza y malos olores; problemas relacionados con “equipamientos” urbanos: falta zonas verdes y malas
comunicaciones; “problemas sociales”: delincuencia y drogas.

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�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

En los problemas relacionados con la cobertura de
determinados equipamientos destaca la “falta de zonas verdes”, incluso es el tercer problema identificado
(13% de las respuestas); y en cuanto a los problemas
sociales, la “delincuencia” antes que las “drogas” es el
problema de más peso, el cuarto con el 9,7%.
Esta situación, observada desde una perspectiva
general, se resuelve en múltiples matices cuando se
trata de su concreción según niveles de desventaja socio-habitacional. Como se ve en el Gráfico 4 en todos
domina las preocupaciones relacionadas con el medio
ambiente, pero vistas de forma detallada una buena
parte de ellas pierde o aumenta de intensidad según se
va pasando del nivel 1 al nivel 5, como se verá posteriormente en algunos ejemplos clave.

tal y compartido con la población del nivel 1 son los
“ruidos”; pero lo interesante es que aquí aparecen con
fuerza los dos problemas sociales, la “delincuencia” y
las “drogas”, y la falta de un equipamiento que es un
buen indicativo de salud ambiental, las “zonas verdes”.
Hay que recordar que muchos de los ámbitos afectados por las mayores desventajas socio-habitacionales
se encuentran en barrios que con el tiempo se han ido
convirtiendo en grandes contenedores de lo que la ciudad no quiere y son muestra de donde la administración
no siempre llega con las inversiones suficientes.
Gráfico 5. Orden de los aspectos que más preocupan a las personas que
viven en ámbitos del Nivel de Desventaja Socio-habitacional 1 y 5.

Gráfico 4. Principales problemas a escala barrial según el Nivel de Desventaja Socio-habitacional.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: Se engloba en problemas “medioambientales”: contaminación, ruido, falta de limpieza y malos olores; problemas relacionados con “equipamientos urbanos”: falta de zonas verdes y malas
comunicaciones; “problemas sociales”: delincuencia y drogas.

Así, para las personas que viven en ámbitos ubicados en el nivel 1 las mayores preocupaciones se centran en dos aspectos medioambientales: la “falta de
limpieza” y los “ruidos”, que representan el 44,2% de
las respuestas; a este se suma un característico tercer
elemento y que muy bien puede estar relacionado con
un mejor y más cuidado entorno en los ámbitos de este
nivel, el de no detectar “ningún problema”, aspecto que
queda representado con un 17,6% (Gráfico 5).
Esta situación contrasta con los problemas planteados por las personas que viven en el nivel opuesto de
desventaja socio-habitacional, el nivel 5. La diversidad
es mayor y la presencia es más contundente en cuanto
a porcentajes. Así los primeros cinco problemas suman
hasta el 74,6% de las respuestas y estos se centran en
primer lugar en la “falta de limpieza”, aspecto también
detectado en primer lugar en el nivel 1, el más aventajado; otro elemento también de carácter medioambien-

20

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

Así, queda claro que problemas comunes y en
gran parte compartidos por toda la ciudadanía crecen
al tiempo que nos aproximamos a zonas menos aventajadas. Para ilustrar esta idea, que ya se ha querido
dejar patente con los gráficos anteriores, se han tomado
como ejemplo tres aspectos: la “droga” (Gráfico 6); y
dos respuestas opuestas y significativas, las personas
que consideran que “todos” los problemas están presentes y son importantes y las que consideran que en el
lugar donde vive no hay “ningún” problema (Gráfico
7).

3.4. La vivienda: carencias y nivel de satisfacción

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Gráfico 6. El “problema de la droga”
según el nivel de desventaja socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

consideran menos deterioradas: balcones, baños y cocina, y en menor medida dormitorios que por razones
obvias se prestan menos al deterioro; si es importante
hacer notar, que la “vivienda en general” adquiere tanta
importancia como cualquiera de las anteriores dependencias (balcones, baños y cocina). No obstante, el deterioro en estas dependencias siempre es menor que lo
observado en las zonas comunes, posiblemente porque
siempre cabe la reparación y el cuidado como iniciativa más particular.
El reflejo de esta situación más general varía cuando el análisis desciende a lo que señalan las personas
Gráfico 8. Elementos de la vivienda y del
entorno inmediato más deteriorados

Gráfico 7. La identificación de “todos” o “ningún” problema según el nivel de desventaja socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

La vivienda y el entorno más inmediato son espacios sobre los que se tiene más control porque la conexión es extremadamente cotidiana, se conocen mejor
y en muchas ocasiones se pueden gestionar y decidir
cambios sin esperar la actuación de la administración.
Esto puede implicar que cuando a las personas se les
pregunta por los elementos de la vivienda más deteriorados, de todas las posibilidades de respuesta casi el
45% apuntan a que no hay “ningún” elemento deteriorado (Gráfico 8). Y que incluso cuando se les pregunta
por el grado de satisfacción con la vivienda, un 62,5%
señalan que se encuentran “satisfechas”, e incluso casi
un tercio, el 31,1%, “muy satisfechas”.
Cuando señalan elementos concretos, el que destaca por encima de los demás es el relacionado con el
“entorno” (y las zonas comunes) (22,1%), cuyo cuidado no depende tanto de las posibilidades de los residentes o se considera más responsabilidad de los entes
gestores de la ciudad. Las diferentes dependencias de
la vivienda como tal son las que comparativamente se

(p.p. 11-25)

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: El “entorno” se refiere también a zonas comunes; y “balcones” a zonas exteriores.

según el nivel de desventaja socio-habitacionalde la
zona donde viven. Así, la principal diferencia se aprecia en la respuesta dominante, la que señala que “no
hay ningún elemento deteriorado”, pues esta apreciación se eleva hasta el 57,8% en las zonas de nivel 1, el
más aventajado, y va disminuyendo conforme el nivel
marca una mayor desventaja socio-habitacional; no
obstante, lo que se advierte en el Gráfico 9 es bastante
preocupante, ya que los porcentajes se mantienen hasta
el nivel 4 por encima del 40%, siendo en el nivel 5
cuando la diferencia es mayor, de un 16,4 con respecto
a éste y hasta de un 32,9% con respecto al nivel 1.
Para el nivel 5las diferencias más importantes con
respecto a los niveles anteriores, incluso el nivel 4, es
el deterioro del “entorno” (y las zonas comunes), los
“balcones” (y zonas exteriores), y la “vivienda en general”. Es decir, o bien las carencias son generalizadas, o sobre todo se observa un deterioro en el medio
inmediato, de cuyo mantenimiento es responsable el
gobierno municipal. Como se ha comentado anteriormente mantener la vivienda, sus dependencias, en buen
estado es una cuestión que deben atender sus inquilinos

21

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

aun cuando estos no siempre cuenten con los recursos
monetarios suficientes; y de todas formas siempre es
más fácil hablar de lo que no está bien de “puertas para
afuera” del lugar en el que vivimos, posiblemente por
una razón de dignidad personal.
La opinión acerca de las dependencias propias de la
Gráfico 9. Elementos de la vivienda y del entorno inmediato más
deteriorados según el Nivel de Desventaja Socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: El “entorno” incluye también “zonas comunes”; y “balcones” a “zonas exteriores”.

vivienda se relaciona con el grado de satisfacción que
se tiene respecto a la misma. Se podría decir que casi el
100% de la población encuestada está satisfecha con su
vivienda, bien porque sencillamente está “satisfecha” o
“muy satisfecha”. Sólo un 6% está “insatisfecha” con
la misma, siendo casi inapreciable el 0,3% de “muy
insatisfechas” (Gráfico 10). Estos datos más generales
se matizan cuando se observan a escala de niveles de

desventaja socio-habitacional. Aquí resultan evidentes
varios hechos: la alta satisfacción de la vivienda de la
población que vive en el nivel 1, pudiéndose asegurar
que casi el 50% de la población está “muy satisfecha”
o “satisfecha”, y solo un 2,4% de los habitantes estarían “insatisfechos” (Gráfico 11); que el alto porcentaje
de personas “muy satisfechas” con la vivienda donde
viven no se vuelve a repetir en ningún otro nivel, al
contrario este disminuye al tiempo que hay una aproximación al nivel 5 donde el porcentaje ha disminuido en
un 25,9% con respecto al del nivel 1. Es interesante hacer notar que en el nivel 2 y nivel 4 los porcentajes son
muy similares (algo superior al 28%, respectivamente),
superando levemente un tercio en el nivel 3.
Otro aspecto que diferencia a las personas que viven en el nivel 5 en relación al agrado que les supone
su vivienda es la importancia de las personas que están “insatisfechas” con ella, hasta un 14%, porcentaje
significativo si se tiene en cuenta su presencia en los
niveles precedentes, e incluso el nivel 4. Y aunque el
porcentaje de personas “muy insatisfechas” es insignificante, apenas alcanza el 1%, si es superior a la opinión
dada por las personas residentes en los demás niveles.

Gráfico 11. Grado de “satisfacción” con la vivienda según Niveles de Desventaja Socio-habitacional.

Gráfico 10. Grado de “satisfacción” con la vivienda.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

22

Respecto a la distribución geográfica de los niveles de satisfacción con la vivienda (Mapa 4) se aprecia como en el interior de las ciudades y entre ellas
los contrastes son manifiestos; así, mientras en Jaén,
Almería o Granada predominan los sectores con altos
o muy altos niveles de satisfacción, en Córdoba, Cádiz y especialmente en Huelva tienen mayor peso los
poblados por quienes se muestran insatisfechos o muy
insatisfechos con su vivienda.
En las dos mayores ciudades, Sevilla y Málaga, la

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

situación es más variopinta. Así, mientras en la primera
el cuadrante suroriental destaca como zona de mayor
nivel de satisfacción; en Málaga, su extremo este, parte
del centro y algunos sectores del norte destacan por un
mejor posicionamiento que el resto. A tenor de lo que
se observa en muchos sectores parece que no siempre

altos niveles de desventaja socio-habitacional o déficits
habitacionales elevados suponen mayor insatisfacción.
Hay personas que están “contentas” con sus viviendas
aunque su condición socioeconómica sea humilde o los
servicios y equipamientos de sus casas o de sus barrios
no sean los más adecuados.

Mapa 4. Niveles de satisfacción con la vivienda en las capitales de provincia

Fuente: Elaboración propia

4. Conclusiones
El trabajo da muestra de varios asuntos de interés
en la sociedad urbana andaluza actual, que bien puede
ser reflejo de lo que ocurre en otros espacios:
1. En primer lugar, la diversidad de situaciones que
demuestra en parte como la administración pública y
en muchas ocasiones la local gestiona y responde antes
los problemas de la población y los espacios en los que
habita. Así, se pone de manifiesto en el Cuadro 2 que
en un mismo territorio, el andaluz, perviven las desventajas en la ciudad de Cádiz, un tercio de la población vive en ámbitos donde la desventaja socio-habitacional alcanza el nivel 5. Este aspecto contrasta con
dos ciudades pequeñas y de la periferia de andaluza,
Jaén y Almería donde se localizan el mayor volumen
de población viviendo en los ámbitos más aventajados;

(p.p. 11-25)

incluso en Jaén, la única de las investigadas, donde nadie vive en ámbitos con ese nivel de desventaja.
2. En cualquier caso y salvo la ciudad de Jaén, todas las ciudades mantienen algún ámbito en ese nivel
5. En este sentido, no debe preocupar que -como contraste- existan otros -los menos también- en un nivel 1,
sino que aún no se hayan resuelto los problemas que
caracteriza a los ámbitos que se encuentran en ese nivel
de mayor desventaja. No se debe olvidar que los ámbitos con mayores desventajas socioeconómicas y habitacionales son, por un lado, los que surgen en los años
sesenta y setenta a la luz de procesos de urbanización
acelerados; y son los mismos ámbitos que transcurridos los años y décadas se han ido quedando al margen
de “procesos integrales de renovación urbana” hasta
convertirse en grandes contenedores de problemas y
deficiencias, en muchas ocasiones resueltos a iniciativa

23

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

comunitaria; y por otro, son parte de los centros históricos que hasta bien entrada la década de los ochenta han
estado abandonados, y en la actualidad se encuentran
inmersos en procesos de renovación urbana y a la espera del interés de inversores públicos o privados. Esta
situación caracteriza por ejemplo al centro de la ciudad
de Cádiz, donde la renovación no siempre ha beneficiado por igual a la población residente, apareciendo
fenómenos como el del “asustaviejas”.
3. El análisis de las encuestas pone de manifiesto
que hay una serie de cuestiones advertidas como principales problemas por la población en general; a escala
de barrio, la mayor preocupación es de tipo medioambiental y se concreta sobre todo en la “falta de limpieza”.
Cuando se trata de opinar de la vivienda la población habla menos de las carencias de ésta en su interior,
y cuando especifican algún elemento más deteriorado
aluden al entorno. Más arriba se ha planteado como
hipótesis que por dignidad o por pudor las personas
no suelen hablar mal del lugar más íntimo, la vivienda; asimismo, al ser un espacio privado la gestión del
mismo también lo es, de manera que algunas mejoras
solo son posibles si llegan por parte sus propietarios o
inquilinos; y no debe olvidarse que después de mucho
tiempo las personas se acostumbran a vivir con deficiencias, lo que en términos populares sería “apañarse”. Esto explica que muchas personas estén “satisfechas” con el lugar en el que viven.
4. Estas consideraciones más generales se llenan
de matices cuando el análisis atiende a los niveles de
desigualdad socio-habitacional. En este caso, para las
personas que viven en el nivel 5 hay dos preocupaciones de carácter social que tienen más peso que en ningún otro nivel: la “droga” y la “delincuencia”; están
más preocupadas por el “entorno” de su vivienda; y la
satisfacción por ésta no llega a ser tan importante como
en los niveles previos y sobre todo por las personas que
viven en el nivel 1.

5. Referencias
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(p.p. 11-25)

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�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español
Patricia López Peláez1
Juan Carlos De Peralta Ortega2

Recibido: 26/09/2015
Aceptado: 09/02/2016

Resumen:

Abstract:

La configuración del espacio urbano se ve directamente afectada por el proceso de edificación, y tiene un especial interés con relación a las personas con
discapacidad, grupo especialmente vulnerable que no
siempre ha visto protegidos sus derechos al uso de los
entornos urbanísticos. En la sociedad persisten desigualdades, a pesar del esfuerzo realizado, y por ello
es necesario que los poderes públicos insistan en sus
estrategias de intervención con el objetivo de garantizar a toda la población el disfrute de los recursos urbanísticos disponibles. En el presente estudio se analiza
el marco legal y constitucional relativo al colectivo de
personas con discapacidad, así como los problemas
para su implementación en el contexto inmobiliario y
urbano en España. La metodología se ha basado en la
revisión de la literatura y del marco normativo. Los resultados indican que el actual planeamiento urbanístico
incide en la configuración de los espacios habitados,
donde las personas con discapacidad no siempre han
visto protegidos sus derechos al acceso o uso de entornos urbanísticos. También, es necesario el diseño de
estrategias de intervención que operen sobre las condiciones ambientales y urbanísticas, con el objetivo de
garantizar a toda la población el disfrute de los recursos
y servicios disponibles.

Urbanism and accessible housing for people
with disabilities: the Spanish case.

Palabras clave:
Discapacidad, propiedad horizontal, edificación,
urbanismo.

The urban space is directly affected by the building
process, and has a special interest in relation to people with disabilities, particularly vulnerable group that
has not always been protected their rights to the use of
urban environments. Inequalities in society persist despite the effort made, and it is therefore necessary that
public authorities insist on their intervention strategies
in order to ensure the entire population enjoyment of
urban resources. In the present study is analyzed the
legal and constitutional framework on the group of persons with disabilities, as well as problems for implementation in the real estate and urban context in Spain.
The methodology is based on the literature review and
the regulatory framework. The results indicate that the
current urban planning affects the configuration of living spaces, where people with disabilities have not
always been protected their rights to access or use of
urban environments. Also, is necessary design intervention strategies that operate on environmental and
urban conditions, with the aim of ensuring the entire
population to enjoy the resources and services.

Keywords:
Disability, horizontal property, building, town
planning

Profesora Titular de Derecho Civil de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. plopez@der.uned.es
GProfesor colaborador de Derecho Civil de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. jcperalta@der.uned.es

1
2

(p.p. 27-36)

27

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

1. Introducción
Las personas con discapacidad conforman un grupo vulnerable, y relativamente importante, al que el
modo en que se urbaniza y edifica ha conducido en
muchas ocasiones a situaciones de exclusión, al quedar
obstaculizado para ellos el disfrute de los recursos y
servicios disponibles para el resto de la población, y
esto porque con frecuencia se encuentran con barreras
arquitectónicas que les dificultan, o incluso impiden, el
acceso a sus viviendas, o edificios públicos o privados
en general.
En la actualidad, y a pesar de los innegables progresos sociales alcanzados, estas personas siguen viendo limitados sus derechos en el uso de entornos urbanísticos que no han sido concebidos teniendo en cuenta
sus necesidades específicas, o bien se revelan expresamente restrictivos a su participación en ellos.
Y es inexcusable que los poderes públicos aborden
esta situación, eliminando los impedimentos que privan a las personas con discapacidad del pleno ejercicio
de sus derechos.
En España el marco normativo general parte de los
artículos 9.2 y 49 de la Constitución de 1978, en cuya
virtud “Corresponde a los poderes públicos promover
las condiciones para que la libertad y la igualdad del
individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan
o dificulten su plenitud y facilitar la participación de
todos los ciudadanos en la vida política, económica,
cultural y social” y “Los poderes públicos realizarán
una política de previsión, tratamiento, rehabilitación
e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y
psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para
el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos”.
También de la Convención Internacional sobre los
derechos de las personas con discapacidad, aprobada el
13 de diciembre de 2006 por la Asamblea General de
las Naciones Unidas, que obliga a los poderes públicos a garantizar que el ejercicio de los derechos de las
personas con discapacidad sea pleno y efectivo, y de la
Ley 26/2011, de 1 de agosto, de adaptación normativa
española a dicha Convención. Sobre esta base se han
ido tomando a lo largo del tiempo medidas de distinto calado para promover la participación activa de las
personas con discapacidad, y acabar con su desventaja
frente a las personas que no la tienen.

2. Ley General de derechos de las personas con discapacidad

28

Las últimas medidas están hoy recogidas con carácter general en el Texto Refundido de Ley General
de derechos de las personas con discapacidad (RDLeg
1/2013, de 29 noviembre), una ley estatal, dictada al
amparo de la competencia exclusiva del Estado para
regular las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de los deberes constitucionales,
sin perjuicio de las competencias que Comunidades
Autónomas y Municipios puedan tener en algunas materias conexas.
Esta ley tiene en cuenta la persistencia en la sociedad de desigualdades, a pesar de los avances en la
materia, y refleja los cambios operados en la manera
de entender el fenómeno de la “discapacidad”, que no
se basa ya tan solo en las dificultades personales, sino
también en obstáculos impuestos por la propia sociedad, y por ello impone estrategias de intervención que
operen simultáneamente sobre ambas condiciones, personales y ambientales. En esta línea, y con el objetivo
de garantizar y reconocer el derecho de las personas
con discapacidad a la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos de la vida política, económica, cultural
y social, y de conseguir su participación e inclusión
plenas y efectivas en la sociedad, el texto acoge como
principios básicos los de vida independiente, igualdad
de oportunidades, normalización, accesibilidad universal y diseño universal o diseño para todas las personas.
Y afirma que se aplicarán medidas específicas para garantizar esa igualdad y esa accesibilidad universal entre
otros en los espacios públicos urbanizados, infraestructuras y edificación, y transportes, fijando un plazo, que
como máximo puede ser el día 4 de diciembre de 2017,
para que las condiciones mínimas sean exigibles.

3. Urbanismo, vivienda y discapacidad
Con relación al planeamiento urbanístico general
debemos recordar que tanto la Ley estatal del Suelo
(tanto el texto actualmente vigente, el RDLeg 7/2015,
de 30 de octubre, como el anterior, RDLeg 2/2008, de
20 de junio) como las distintas leyes autonómicas, dictadas en el ejercicio de sus competencias en materia
de ordenación del territorio, urbanismo y vivienda, insisten en que las políticas públicas relativas al uso del
suelo tienen como fin común la utilización de este recurso conforme al interés general y según el principio
de desarrollo sostenible, garantizando en particular la
accesibilidad universal de los edificios de uso privado
y público, de los espacios de uso público y de los transportes públicos.
Y ello porque todos los ciudadanos tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna, adecuada y ac-

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

cesible, concebida con arreglo al principio de diseño
para todas las personas, y a acceder, en condiciones no
discriminatorias y de accesibilidad universal, a la utilización de las dotaciones públicas y los equipamientos
colectivos abiertos al uso público, de acuerdo con la
legislación reguladora de la actividad de que se trate.
En este sentido, serán los municipios, a quienes corresponde la aprobación y la gestión del planeamiento, ejecución y disciplina urbanística de su ciudad3, quienes
deberán cuidar de la ordenación del espacio urbano de
su ciudad o pueblo de acuerdo con estos criterios de
sostenibilidad y accesibilidad universal, no debiendo
aprobar ningún instrumento de planeamiento que no
respete estos principios.
Con relación a los edificios ya construidos, no
siempre se han diseñado de acuerdo con las demandas
de las personas con discapacidad, y de hecho en muchas ocasiones ha quedado muy obstaculizado, o incluso impedido, el disfrute de estas construcciones por
parte de personas con necesidad de adaptaciones especiales4. Por ello, primero a nivel jurisprudencial y más
adelante a nivel legal, se han ido facilitando las condiciones para adaptarlos a los nuevos requerimientos,
reduciendo las mayorías necesarias para tomar acuerdos de realización de obras de mejora de los edificios
concretos en los que puedan vivir o trabajar personas
con discapacidad y estén sometidos al régimen de propiedad horizontal5.
Este sistema de propiedad horizontal , muy común en España, es una forma de organización de los
edificios en altura en los que coexisten elementos privativos, que son los distintos pisos o locales pertenecientes a cada propietario6, con elementos comunes,
que permiten el adecuado uso y disfrute de las partes

privativas7, y que pertenecen a todos los propietarios
de los elementos privativos, en una copropiedad que
no es susceptible de división y en la que sus partes solo
podrán ser enajenadas, gravadas o embargadas junto
con la parte determinada privativa de la que son anejo
inseparable.
La regulación básica de esta materia es encuentra
en la Ley de Propiedad Horizontal, Ley 49/1960, de
21 de julio (en adelante LPH). Esta Ley ha sido objeto
de reforma en variadas ocasiones, y en prácticamente
todas, sin perjuicio de otras cuestiones, se ha intentado
profundizar en el objetivo de protección de las personas con discapacidad, desde una perspectiva de solidaridad social8.
Con respecto a los elementos privativos, es decir a
los distintos pisos o locales, cualquier propietario podrá realizar las obras de accesibilidad que estime oportuno; los únicos límites son que no podrá menoscabar
ni alterar la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, ni perjudicar
los derechos de otro propietario, y que debe dar cuenta
de tales obras previamente a quien represente a la comunidad9.
Para realizar estas obras de adaptación en elementos privativos los propietarios no necesitarán consentimiento de la comunidad de propietarios, pero deben
abonarlas íntegramente, pues la comunidad no tiene
ninguna obligación de realizarlas10.
Ahora bien, en el resto del inmueble, es decir en
los elementos comunes, los propietarios de pisos o locales no pueden realizar alteración alguna, de manera
que si advierten la necesidad de reparaciones deberán
comunicarlo al administrador, o al Presidente de la comunidad.

Ley de Bases de Régimen Local Ley 7/1985, de 2 de abril: La conservación y rehabilitación de la edificación, el medio ambiente urbano (parques y
jardines públicos, protección contra la contaminación acústica, lumínica y atmosférica en las zonas urbanas…), la infraestructura viaria, y tráfico, estacionamiento de vehículos y movilidad, y el transporte colectivo urbano.
4
Basta recordar la litigiosidad que ha planteado en los Tribunales la instalación de ascensores en los edificios donde no los había, con el consiguiente
gasto económico por parte de los vecinos, que no siempre estaban dispuestos a asumirlo.
5
Sobre propiedad horizontal véase con carácter general Lasarte Álvarez, C. Compendio de derechos reales, Marcial Pons, Madrid, 2016, págs. 35 y ss.
6
Art. 1 y 3 LPH: espacios suficientemente delimitados y susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común o
a la vía pública., con los elementos arquitectónicos e instalaciones de todas clases, aparentes o no, que estén comprendidos dentro de sus límites y sirvan
exclusivamente al propietario, así como el de los anejos que expresamente hayan sido señalados en el título, aunque se hallen situados fuera del espacio
delimitado; todo ello está sometido a un derecho singular y exclusivo de propiedad.
7
A modo de ejemplo cita el art 396 del Código Civil el suelo, vuelo, cimentaciones y cubiertas; elementos estructurales y entre ellos los pilares, vigas,
forjados y muros de carga; las fachadas, con los revestimientos exteriores de terrazas, balcones y ventanas, incluyendo su imagen o configuración, los
elementos de cierre que las conforman y sus revestimientos exteriores; el portal, las escaleras, porterías, corredores, pasos, muros, fosos, patios, pozos
y los recintos destinados a ascensores, depósitos, contadores, telefonías o a otros servicios o instalaciones comunes, incluso aquellos que fueren de uso
privativo; los ascensores y las instalaciones, conducciones y canalizaciones para el desagüe y para el suministro de agua, gas o electricidad, incluso las
de aprovechamiento de energía solar; las de agua caliente sanitaria, calefacción, aire acondicionado, ventilación o evacuación de humos; las de detección
y prevención de incendios; las de portero electrónico y otras de seguridad del edificio, así como las de antenas colectivas y demás instalaciones para
los servicios audiovisuales o de telecomunicación, todas ellas hasta la entrada al espacio privativo; las servidumbres y cualesquiera otros elementos
materiales o jurídicos que por su naturaleza o destino resulten indivisibles.
8
Véase Díaz Martínez, A. “Discapacitados, comunidades y crisis económica. Últimas reformas legales en torno a las obras de accesibilidad en el régimen de propiedad horizontal”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 8/2011. Y de la misma autora “La enésima reforma fragmentaria del
régimen de propiedad horizontal (esta vez por Ley 8/2013, de 26 de junio)”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 6/2013.
9
Art 7 de la LPH.
10
Con respecto a las obras en elementos privativos véase Gallego Domínguez, I. Personas con discapacidad, personas mayores y supresión de barreras
arquitectónicas en edificios en régimen de propiedad horizontal, en “Estudios sobre dependencia y discapacidad” García Garnica, MC. (dir.), Thomson
Reuters Aranzadi, Cizur Menor, Navarra, 2011, págs. 133 a 206.
3

(p.p. 27-36)

29

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

Y de ahí la importancia de las mayorías necesarias
para acordar tales obras.
En la primera versión de la LPH se requería unanimidad para adoptar cualquier acuerdo de modificación
del título constitutivo de la propiedad o de los estatutos
de la misma, y dado que prácticamente cualquier obra
dirigida a suprimir barreras arquitectónicas implicaba
la alteración de la estructura o fábrica del edificio, o de
los elementos comunes, y afectaba por tanto al título
constitutivo de la propiedad horizontal, esto suponía la
exigencia de consentimiento unánime de todos los propietarios para realizar obras de accesibilidad11.
Es verdad que los Tribunales, en aplicación de los
principios de prohibición de abuso en el ejercicio de los
derechos, o de la necesaria interpretación de las normas de acuerdo con la realidad social del tiempo en
que se aplican12, intentaron con el tiempo suavizar la
aplicación rígida de este principio de unanimidad, pero
lo cierto es que el régimen legal era muy restrictivo, y
hacía muy difícil la realización de obras de adaptación,
que quedaban sujetas al voto más o menos arbitrario
del resto de vecinos, con derecho de veto individual, y
que en ocasiones negaban su consentimiento sin ningún interés legítimo, y a pesar del nulo perjuicio que
se les causaba con la obra.
Con la reforma de la LPH de 1990 (Ley 3/1990) se
dio un pequeño paso adelante, en cuanto el art 16 pasaba a afirmar que cuando las obras tengan por finalidad
la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten
el acceso y la movilidad de las personas con minusvalía
bastará el voto de las tres quintas partes del total de los
propietarios que a su vez representen las tres quintas
partes de las cuotas de participación. No obstante, problema distinto es el del pago de las obras, y en cuanto
a esto afirmaba el art 10 que los propietarios disidentes
no estarán obligados a pagar más que una mensualidad
de gastos comunes13, con lo que, habida cuenta de que
el importe de las obras suele ser mucho más elevado, y
de la escasa capacidad económica de muchas personas
afectadas por la discapacidad, en muchas ocasiones seguían sin realizarse las obras de adaptación.
La Ley 15/1995, de 30 de mayo, sobre límites
del dominio sobre inmuebles para eliminar barreras
arquitectónicas a personas con discapacidad, no modificó la vigente LPH, pero sí ofreció a las personas
con discapacidad o simplemente mayores de 70 años
(interesante novedad) la opción de llevar a cabo obras
de accesibilidad sin necesidad de consentimiento de la

comunidad de propietarios, siempre que tales obras no
afectasen a la estructura o fábrica del edificio, ni menoscaben la resistencia de los materiales empleados en
la construcción, y fueran razonablemente compatibles
con las características arquitectónicas e históricas del
edificio, y siempre que los solicitantes asumieran íntegramente el coste, aun cuando las obras queden en
beneficio de la comunidad.
Así, con este ley se introdujo en nuestro Ordenamiento un nuevo y autentico derecho subjetivo14, el
derecho individual y personal a la supresión de las barreras arquitectónicas que impidan o dificulten la vida
diaria realizando obras, no ya en los elementos privativos, sino también en los elementos comunes de edificio, con el consiguiente límite al dominio de los demás
propietarios, y sin necesidad de consentimiento de la
comunidad de propietarios, siempre que se cumplan
los requisitos señalados; todo ello con el fin de hacer
efectivo el derecho constitucional a una vivienda digna
y adecuada.
A partir de este momento coexistirán dos vías para
conseguir la misma finalidad, la realización de obras
que eliminen barreras arquitectónicas:
la vía de la LPH (ejecución de la obra con consentimiento de la comunidad de propietarios, adoptado con
las mayorías establecidas, y asumiendo la comunidad
determinados gastos)
La vía de la Ley 15/1995 (ejecución de las obras
sin necesidad de consentimiento de la comunidad,
aunque en caso de su oposición formal se necesitará
autorización judicial, y sufragando todos los gastos el
solicitante, aunque las obras queden en beneficio de la
comunidad)
Ahora bien, sin perjuicio de reconocer la importancia que tiene la consagración legal del derecho a
realizar las obras como un auténtico derecho subjetivo,
lo cierto es que el tener que asumir todo el coste económico de la obra el propietario afectado ha hecho que
esta segunda vía no sea muy utilizada.
La reforma de la LPH realizada por la Ley 8/99 reduce de nuevo las mayorías necesarias para adoptar estos acuerdos (mayoría de propietarios que representen
mayoría de las cuotas de participación), elevando además a tres mensualidades ordinarias de gastos comunes
el importe de los pagos que el resto de propietarios, aun
disidentes, deberán realizar.
Por su parte, con la reforma llevada a cabo en la
LPH por la Ley 51/2003 se mantienen las mayorías

Antiguo art. 16.
STS 13 de julio de 1994.
13
Cuando se adopten válidamente acuerdos para realizar innovaciones no exigibles a tenor del párrafo anterior y cuya cuota de instalación exceda del
importe de una mensualidad ordinaria de gastos comunes, el disidente no resultará obligado, ni se modificará su cuota, incluso en el caso de que no
pueda privársele de la mejora o ventaja.
14
Véase Rodríguez-Loras Dealbert, J. La accesibilidad en los edificios sujetos a propiedad horizontal, Landwell-PwC-Colegio de Registradores de la
Propiedad y Mercantiles de España, Madrid, 2006, págs. 129 y ss.
11

12

30

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�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

exigidas para adoptar estos acuerdos pero se añade
un matiz importante, en cuanto la realización de estas
obras pasa a ser necesaria si su coste no supera tres
mensualidades de gastos ordinarios. Se mejoran así los
derechos de las personas con discapacidad, pero el sistema sigue siendo insuficiente, pues queda condicionada la obligación de la comunidad de realizar las obras
al hecho de que su coste no exceda de dicho porcentaje
de gastos comunes.
La Ley 2/2011, de Economía Sostenible, sin modificar el tenor literal de la LPH sí introdujo importantes
modificaciones en la materia, al establecer en su art.
111 que la Administración competente podrá ordenar
la realización de obras de mejora si el edificio de que
se trata está afectado por algún programa o plan legal
de rehabilitación de viviendas y se trata de obras que
sirvan para garantizar los derechos reconocidos por ley
a las personas, especialmente las que padezcan alguna
discapacidad.
Estas obras tienen a efectos de la propiedad horizontal el carácter de necesarias, y deben ser obligatoriamente costeadas por los propietarios de la correspondiente comunidad, debiéndose limitar el acuerdo
de la Junta correspondiente a la distribución de la derrama pertinente y la determinación de los términos de
su abono, todo ello a menos que la unidad familiar de
alguno de los propietarios que forman parte de la comunidad tenga ingresos anuales inferiores a 2,5 veces
el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples
(IPREM), excepto en el caso de que las subvenciones
o ayudas públicas a las que esa unidad familiar pueda
tener acceso hagan que el coste anual repercutido de las
obras que le afecten no supere el 33 por ciento de sus
ingresos anuales15.
Resulta innecesario extenderse en la transcendencia de estas reglas16, luego derogadas por la Ley 8/2013
a la que vamos a hacer referencia.
La última modificación de la LPH ha sido realizada
por la Ley 8/2013, de 26 de junio, de Rehabilitación,
regeneración y renovación urbanas; esta Ley se ha promulgado en una situación de crisis del sector inmobilia-

rio, y por ello uno de sus objetivos es el de llevar a cabo
una reconversión del sector que impulse la actividad no
ya hacia la construcción de vivienda nueva sino hacia
la recuperación de los espacios urbanos ya existentes,
centrando los esfuerzos en las operaciones de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, en lugar de
en actuaciones de expansión de ciudad nueva17.
En definitiva, se trata de favorecer la realización de
obras de conservación y rehabilitación de los inmuebles y regeneración urbanas mediante dos mecanismos
fundamentales: por un lado, aumentan los supuestos en
los que se considera una obra como de realización necesaria u obligatoria para los propietarios, y por otro
se flexibiliza el régimen de adopción de acuerdos en
materia de obras o innovaciones no necesarias u obligatorias18.
Esta Ley ha sido derogada prácticamente en su totalidad por el RDLeg 7/2015, que contiene la nueva
Ley del Suelo, pero permanecen vigentes varias Disposiciones Finales, entre otras la que establece la reforma
de la LPH.
Por ello, desde 2013 los artículos 10 apartados
uno19 y dos20 y 17 número dos21 de la Ley de Propiedad Horizontal establecen ahora el siguiente sistema,
en función de dos posibilidades:
A. Requisitos básicos de accesibilidad universal: tanto la Administración pública como cualquier
propietario puede obligar a la comunidad, salvo que
se afecte la estructura del edificio o no sea compatible con las características del inmueble, a realizar las
obras necesarias en los elementos comunes; estas obras
son obligatorias, y han de ser costeadas por todos los
propietarios, limitándose el papel de la Junta de propietarios a acordar la distribución de la derrama y a
determinar los términos de su abono.
De esta forma, tratándose de requisitos básicos de
accesibilidad universal las obras en los elementos comunes de los edificios son obligatorias, y han de ser
costeadas por todos los propietarios. No sería válido el
acuerdo, ni mayoritario ni unánime, de la comunidad,
de no realización de estas obras, de forma que la Junta

Añadía el precepto que la ocupación de elementos comunes del edificio por este tipo de obras no requería el consentimiento de los propietarios
integrantes de la comunidad, y que la ocupación de partes de pisos o locales concretos que sea indispensable para la instalación de servicios comunes
que, siendo legalmente exigibles, estén previstos en planes, programas o instrumentos de rehabilitación y, en todo caso, el de ascensor, se declara necesaria para su expropiación en beneficio de la correspondiente comunidad de propietarios o agrupación de éstas, siempre que se cumplan las siguientes
condiciones: que resulte inviable técnica o económicamente cualquier otra solución, y que quede garantizado el respeto de la superficie mínima y los
estándares exigidos para locales, viviendas y espacios comunes de los edificios.
16
Véase Díaz Martínez, A. Discapacitados, comunidades y crisis económica… cit. 2011.
17
Véanse los interesantes comentarios realizados a esta Ley por Loscertales Fuertes, D. Los derechos de los discapacitados en el régimen de propiedad
horizontal, en Revista Jurídica SEPIN, núm. 323, 2014, págs. 27 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/18571. Véase también Carreras
Maraña, J.M. La incidencia de la Ley 8/2013 en la adopción de acuerdos comunitarios: el nuevo art. 17 LPH, en Revista Jurídica SEPIN, núm. 323,
2014, págs. 12 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/18627, y, del mismo autor, Actual regulación de las obras comunitarias de conservación, mantenimiento, ornato y accesibilidad. El nuevo art 10.1.a), b) y c) LPH y su relación con la Ley 8/2013, en Revista Jurídica SEPIN, núm.
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18
Véase Álvarez Olalla, P. “Las obras en la Comunidad de Propietarios tras la reciente reforma de la Ley de Propiedad Horizontal”, en la Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 5/2013.
19, 20, 21
Véase la siguiente página.
15

(p.p. 27-36)

31

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

de propietarios debe limitarse a acordar la distribución
de los gastos y la forma de pago.
Por lo demás, cualquier propietario puede exigirlas, mayor o menor de 70 años, con o sin discapacidad.
B. Ajustes razonables de accesibilidad universal. Cosa distinta son las obras tendentes adaptar los
elementos comunes a la concreta discapacidad de la
persona afectada. Tratándose de ajustes razonables de
accesibilidad, o si vive o trabaja en el edificio alguna
persona con discapacidad, o mayor de 70 años, también
será posible obligar a la comunidad a realizar las obras
necesarias22, pero en este caso el importe repercutido a
los propietarios, una vez descontadas las subvenciones
o ayudas públicas, no puede exceder de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes23.
Más allá de esa cantidad la obra seguirá siendo
obligatoria, pero el exceso de coste ha de ser asumido
por el solicitante afectado, aunque quede en beneficio
de la finca, pues no se concibe ya como un tema comunitario sino como un derecho individual del propietario
discapacitado24.
Ello a no ser que el conjunto de propietarios acuerden la realización de la obra, siendo para ello suficiente
el voto de la mayoría simple de propietarios que representen la mayoría simple de las cuotas de participación,

y considerándose como voto favorable el de los propietarios ausentes que, debidamente notificados del acuerdo adoptado, no manifiesten su disconformidad en el
plazo de treinta días naturales. En tales supuestos, válidamente adoptado el acuerdo la comunidad quedará
obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe
repercutido anualmente exceda de doce mensualidades
ordinarias de gastos comunes.
En definitiva, si se trata de requisitos básicos de accesibilidad universal las obras son necesarias, exigibles
y sin derecho de disidencia del resto de propietarios ni
de limitación de los pagos; en cambio si se trata solo
de ajustes razonables las obras no son exigibles a la
comunidad de propietarios más allá de un coste de 12
meses de cuota, por lo que sí hay derecho de disidencia y de limitación de la repercusión económica, siendo
obligatorias si el interesado asume el exceso de coste25.
De ahí la importancia de determinar los conceptos
de “ajuste razonable de accesibilidad universal” y de
“requisitos básicos de accesibilidad universal”, porque
en función de esto las obras estarán a cargo del propietario afectado más allá de un determinado límite, o de
todos los propietarios de la comunidad.
La LPH no contiene una definición expresa de los
mismos, y ni siquiera de la “accesibilidad universal”,

Art. 10.1: “1. Tendrán carácter obligatorio y no requerirán de acuerdo previo de la Junta de propietarios, impliquen o no modificación del título constitutivo o de los estatutos, y vengan impuestas por las Administraciones Públicas o solicitadas a instancia de los propietarios, las siguientes actuaciones:
a) Los trabajos y las obras que resulten necesarias para el adecuado mantenimiento y cumplimiento del deber de conservación del inmueble y de sus
servicios e instalaciones comunes, incluyendo en todo caso, las necesarias para satisfacer los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal, así como las condiciones de ornato y cualesquiera otras derivadas de la imposición, por parte de la Administración, del deber legal de
conservación.
b) Las obras y actuaciones que resulten necesarias para garantizar los ajustes razonables en materia de accesibilidad universal y, en todo caso, las requeridas a instancia de los propietarios en cuya vivienda o local vivan, trabajen o presten servicios voluntarios, personas con discapacidad, o mayores de
setenta años, con el objeto de asegurarles un uso adecuado a sus necesidades de los elementos comunes, así como la instalación de rampas, ascensores
u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior, siempre que el importe repercutido
anualmente de las mismas, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes.
No eliminará el carácter obligatorio de estas obras el hecho de que el resto de su coste, más allá de las citadas mensualidades, sea asumido por quienes
las hayan requerido.
c) La ocupación de elementos comunes del edificio o del complejo inmobiliario privado durante el tiempo que duren las obras a las que se refieren las
letras anteriores”.
20
Art. 10.2: “2. Teniendo en cuenta el carácter de necesarias u obligatorias de las actuaciones referidas en las letras a) a d) del apartado anterior, procederá
lo siguiente:
a) Serán costeadas por los propietarios de la correspondiente comunidad o agrupación de comunidades, limitándose el acuerdo de la Junta a la distribución de la derrama pertinente y a la determinación de los términos de su abono.
b) Los propietarios que se opongan o demoren injustificadamente la ejecución de las órdenes dictadas por la autoridad competente responderán individualmente de las sanciones que puedan imponerse en vía administrativa.
c) Los pisos o locales quedarán afectos al pago de los gastos derivados de la realización de dichas obras o actuaciones en los mismos términos y condiciones que los establecidos en el artículo 9 para los gastos generales”.
21
Art 17.2: “2. Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 10.1 b) , la realización de obras o el establecimiento de nuevos servicios comunes que tengan
por finalidad la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten el acceso o movilidad de personas con discapacidad y, en todo caso, el establecimiento de los servicios de ascensor, incluso cuando impliquen la modificación del título constitutivo, o de los estatutos, requerirá el voto favorable de
la mayoría de los propietarios, que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación. Cuando se adopten válidamente acuerdos para la
realización de obras de accesibilidad, la comunidad quedará obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe repercutido anualmente exceda de
doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”.
22
Acerca de la legitimación para exigir la ejecución de obras particulares de accesibilidad véase Rodríguez-Loras Dealbert, J. La accesibilidad… cit.,
págs. 87 y ss.
23
La limitación anteriormente existente de la cuantía obligatoria a tres mensualidades ordinarias de gastos comunes reducía extraordinariamente su
virtualidad, que quedaba circunscrita a pequeñas alteraciones en el edificio consistentes en la construcción de rampas en el portal, ampliación de puertas
de acceso, o instalación de sencillos dispositivos mecánicos o electrónicos; quedaba excluida por ejemplo la instalación de ascensores, de coste mucho
más elevado. Véase Álvarez Olalla, P. “Algunos aspectos sobre instalación de ascensores en régimen de propiedad horizontal a la luz de las últimas
sentencias del Tribunal Supremo”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil nº 4/2011.
24
Díaz Martínez, A. 2011 cit.
25
Recordemos también la afección real del piso o local al pago de las últimas tres anualidades de cuota y la parte vencida de la anualidad corriente ex art.
9 LPH. Véase Díaz Martínez, A. La enésima reforma fragmentaria del régimen de propiedad horizontal… cit. 2013.
19

32

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

pero de sus preceptos se deduce que serían las instalaciones que permiten un uso de los elementos comunes
adecuado a la discapacidad, y la instalación de dispositivos mecánicos o electrónicos que favorecen la comunicación con el exterior, el acceso y la movilidad de las
personas con discapacidad física adecuado Por tanto
serían obras de accesibilidad todas las que supongan la
eliminación total o parcial de barreras arquitectónicas,
sensoriales o de comunicación26.
El concepto de “ajuste razonable” sí ha sido definido en la Ley del Suelo de 2015 (RDLeg 7/2015),
en concreto en su art. 2.5, que establece que si de la
legislación específica no resulta otra definición más
pormenorizada se entenderá por27
“5. Ajustes razonables: las medidas de adecuación
de un edificio para facilitar la accesibilidad universal
de forma eficaz, segura y práctica, y sin que supongan
una carga desproporcionada. Para determinar si una
carga es o no proporcionada se tendrán en cuenta los
costes de la medida, los efectos discriminatorios que
su no adopción podría representar, la estructura y características de la persona o entidad que haya de ponerla en práctica y la posibilidad que tengan aquéllas
de obtener financiación oficial o cualquier otra ayuda.
Se entenderá que la carga es desproporcionada, en los
edificios constituidos en régimen de propiedad horizontal, cuando el coste de las obras repercutido anualmente, y descontando las ayudas públicas a las que se
pueda tener derecho, exceda de doce mensualidades
ordinarias de gastos comunes”.
No soluciona definitivamente el problema, como
vemos, pues en último extremo vincula la razonabilidad del ajuste con el coste que supone, y no con su
necesidad objetiva.
En cambio, con respecto a los “requisitos básicos
de accesibilidad universal” sí existe normativa específica, en concreto la Ley de Ordenación de la Edificación (Ley 38/1999, de 5 de noviembre), y las normas
posteriores que la complementan.
El artículo 3 de dicha Ley, con el fin de garantizar
la seguridad de las personas y el bienestar de la sociedad, establece una serie de requisitos básicos de la
edificación que deberán satisfacerse en el proyecto, la

construcción, el mantenimiento, la conservación y el
uso de los edificios y sus instalaciones, así como en las
intervenciones que se realicen en los edificios existentes, y entre dichos requisitos incluye la accesibilidad,
de tal forma que se permita a las personas con movilidad y comunicación reducidas el acceso y la circulación por el edificio en los términos previstos en su
normativa específica28.
Las disposiciones de la Ley 38/1999 se ven completadas por el Código Técnico de la Edificación, aprobado por el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo.
Dicho Código29 es el marco normativo por el que
se regulan las exigencias básicas de calidad que deben
cumplir los edificios, incluidas sus instalaciones, para
satisfacer los requisitos básicos de seguridad y habitabilidad, entre ellos los relativos a la accesibilidad, y
proporciona procedimientos que permiten acreditar su
cumplimiento con suficientes garantías técnicas. Son
por tanto los requisitos legales mínimos.
Como complemento para su aplicación se crean los
Documentos Reconocidos, documentos técnicos externos e independientes cuya utilización facilita el cumplimiento de determinadas exigencias y contribuyen al
fomento de la calidad de la edificación. Para su operatividad se crea el Registro General del Código Técnico
de la Edificación, en el que se inscribirán y harán públicos los mismos, así como los distintivos de calidad u
otras evaluaciones técnicas de carácter voluntario que
contribuyan al cumplimiento del Código.
En concreto ahora debemos referirnos al Documento Básico “DB-SUA Seguridad de utilización y
accesibilidad”: el objetivo del requisito básico “Seguridad de utilización y accesibilidad” consiste en reducir a límites aceptables el riesgo de que los usuarios
sufran daños inmediatos en el uso previsto de los edificios como consecuencia de las características de su
proyecto, construcción, uso y mantenimiento, así como
en facilitar el acceso y la utilización no discriminatoria,
independiente y segura de los mismos a las personas
con discapacidad, y, para satisfacer este objetivo, los
edificios se proyectarán, construirán, mantendrán y utilizarán de forma que se cumplan las exigencias básicas
que se establecen a continuación30.

A modo de ejemplo la doctrina suele citar la instalación de ascensores, aparatos salvaescaleras, rampas, pasamanos, rebaje de peldaños, instalación de
portero automático o videoportero, colocación de interruptores de la luz a la altura adecuada, ensanchamiento de puertas para sillas de ruedas, traducción
al lenguaje braille de todos los carteles anunciadores como salidas de emergencia o ascensores, o la instalación de avisos acústicos o luminosos para
personas ciegas o sordas.
27
En términos muy similares se pronunciaba el art. 2.4 de la Ley 8/2013.
28
A estos efectos, entiende por accesibilidad universal la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los
objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad
y comodidad, y de la forma más autónoma y natural posible, y entiende por diseño para todos la actividad por la que se conciben o proyectan, desde el
origen, siempre que ello sea posible, los entornos, procesos, bienes, productos, servicios, objetos, instrumentos, dispositivos o herramientas, de tal forma
que puedan ser utilizados por todas las personas, en la mayor extensión posible.
29
El Código Técnico de la Edificación se divide en dos partes, ambas de carácter reglamentario; en la primera se contienen las disposiciones de carácter
general, y la segunda parte está constituida por los Documentos Básicos, cuya adecuada utilización garantiza el cumplimiento de las exigencias básicas,
y en los que se contienen procedimientos, reglas técnicas y ejemplos de soluciones que permiten determinar si el edificio cumple con los niveles de
prestación establecidos.
30
Véase la siguiente página.
26

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33

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

Todas estas exigencias tienen una especial relevancia con respecto a personas con discapacidad (aparcamientos, ascensores, iluminación, aseos, anchura de
puertas y pasillos, adaptación a movilidad reducida -silla de ruedas-, pendientes, rampas para desnivel, pavimentos, sensores auditivos y lumínicos…), y deberán
ser recogidas en la fase de redacción de los proyectos
básicos de edificación o rehabilitación, denegándose
los visados oficiales correspondientes, bien de colegios
profesionales o de oficinas de supervisión de las administraciones públicas competentes, a aquellos que no
las cumplan.
De esta manera, muchos de estos problemas no se
plantean ya con respecto a la edificación nueva, pues
en su realización habrá que cumplir con la normativa
en materia de accesibilidad, pero tratándose de edificios construidos con anterioridad a la vigencia de estas
normas, y que no cumplan estos requisitos, las obras
necesarias para cumplirlos son obligatorias, y a cargo
de todos los propietarios.
El cumplimiento de la normativa se hará constar en
el Informe de Evaluación de los Edificios31, que podrá
requerir la Administración en los edificios de tipología
residencial de vivienda colectiva de antigüedad superior a 50 años, o cuando lo establezca su normativa
específica, para acreditar su situación, si bien en ocasiones el Informe de la Inspección Técnica de Edificios
realizado conforme a la normativa local o autonómica
puede ser suficiente. En todo caso, en principio será la
Junta de propietarios quien determinará si la obra es o
no de accesibilidad, y por tanto si es obligatoria o no,
pero esta decisión estará sujeta a revisión judicial.

4. Conclusiones
Para concluir, hay que destacar que existe la posibilidad de solicitar subvenciones o ayudas públicas
para la obra, pero la política pública que se deduce de
la regulación vigente trata, como vemos, de que sean
los propios particulares afectados los que asuman parte
de los costes sociales de su situación.
Quedan en pie muchas interesantes cuestiones,
como la legitimación activa para solicitar las obras
(¿solo el propietario o también el beneficiario aunque no lo sea?, ¿es necesario residir en el edificio? ¿se
pueden ocupar espacios privados, incluso de manera
permanente?), el régimen de nulidad o anulabilidad de
los acuerdos adoptados, los perjuicios causados a otros
propietarios en su uso y disfrute de elementos comunes
o incluso privativos y sus posibles indemnizaciones, o
los aspectos procedimentales, en las que no podemos
entrar ahora32.
Solo destacaremos que la Ley 8/2013 también modificó la Ley 29/1994, de Arrendamientos Urbanos,
concediendo determinados derechos al arrendatario
aunque solo dentro de la vivienda arrendada33, y que
esta modificación continua vigente.
En definitiva, tanto el proceso de planeamiento
urbanístico general, como el de la edificación concreta de cada entorno, tienen una incidencia directísima
en la configuración de los espacios habitados, y dado
que las personas con discapacidad no siempre han visto
protegidos sus derechos al acceso o uso de entornos
urbanísticos, sigue siendo necesario, pese al esfuerzo
normativo de los últimos años en este sentido, diseñar
y poner en marcha estrategias de intervención que operen sobre las condiciones ambientales y urbanísticas,

Exigencia básica SUA 1: Seguridad frente al riesgo de caídas: se limitará el riesgo de que los usuarios sufran caídas, para lo cual los suelos serán adecuados para favorecer que las personas no resbalen, tropiecen o se dificulte la movilidad. Asimismo, se limitará el riesgo de caídas en huecos, en cambios
de nivel y en escaleras y rampas, facilitándose la limpieza de los acristalamientos exteriores en condiciones de seguridad. Exigencia básica SUA 2: Seguridad frente al riesgo de impacto o de atrapamiento: se limitará el riesgo de que los usuarios puedan sufrir impacto o atrapamiento con elementos fijos
o móviles del edificio. Exigencia básica SUA 3: Seguridad frente al riesgo de aprisionamiento: se limitará el riesgo de que los usuarios puedan quedar
accidentalmente aprisionados en recintos. Exigencia básica SUA 4: Seguridad frente al riesgo causado por iluminación inadecuada: se limitará el riesgo
de daños a las personas como consecuencia de una iluminación inadecuada en zonas de circulación de los edificios, tanto interiores como exteriores,
incluso en caso de emergencia o de fallo del alumbrado normal. Exigencia básica SUA 5: Seguridad frente al riesgo causado por situaciones con alta
ocupación: se limitará el riesgo causado por situaciones con alta ocupación facilitando la circulación de las personas y la sectorización con elementos
de protección y contención en previsión del riesgo de aplastamiento. Exigencia básica SUA 6: Seguridad frente al riesgo de ahogamiento: se limitará el
riesgo de caídas que puedan derivar en ahogamiento en piscinas, depósitos, pozos y similares mediante elementos que restrinjan el acceso. Exigencia
básica SUA 7: Seguridad frente al riesgo causado por vehículos en movimiento: se limitará el riesgo causado por vehículos en movimiento atendiendo
a los tipos de pavimentos y la señalización y protección de las zonas de circulación rodada y de las personas. Exigencia básica SUA 8: Seguridad frente
al riesgo causado por la acción del rayo: se limitará el riesgo de electrocución y de incendio causado por la acción del rayo, mediante instalaciones
adecuadas de protección contra el rayo. Exigencia básica SUA 9. Accesibilidad: Se facilitará el acceso y la utilización no discriminatoria, independiente
y segura de los edificios a las personas con discapacidad.
31
Introducido por la Ley 8/2013 y hoy regulado en la Ley del Suelo de 2015.
32
Véase con respecto a ello Gallego Domínguez, I. Personas con discapacidad, personas mayores y supresión de barreras arquitectónicas en edificios en
régimen de propiedad horizontal, en “Estudios sobre dependencia y discapacidad” García Garnica, MC. (dir.), Thomson Reuters Aranzadi, Cizur Menor,
Navarra, 2011, págs. 133 a 206.
33
Artículo 24: “Arrendatarios con discapacidad. 1. El arrendatario, previa notificación escrita al arrendador, podrá realizar en el interior de la vivienda
aquellas obras o actuaciones necesarias para que pueda ser utilizada de forma adecuada y acorde a la discapacidad o a la edad superior a setenta años,
tanto del propio arrendatario como de su cónyuge, de la persona con quien conviva de forma permanente en análoga relación de afectividad, con independencia de su orientación sexual, o de sus familiares que con alguno de ellos convivan de forma permanente, siempre que no afecten a elementos o
servicios comunes del edificio ni provoquen una disminución en su estabilidad o seguridad. 2. El arrendatario estará obligado, al término del contrato, a
reponer la vivienda al estado anterior, si así lo exige el arrendador”.
30

34

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

con el objetivo de garantizar a toda la población el
disfrute de los recursos y servicios disponibles.
De esta forma podrá hacerse efectivo el derecho de
todos los ciudadanos a una vivienda digna, adecuada
y accesible, y a acceder en condiciones no discriminatorias a la utilización de todos los espacios abiertos al
uso público.

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36

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�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.
Carmen Leyva Fontes1
Aymeé Alonso Gatell2
Miguel Reynoso Flores3

Recibido: 12/05/2016
Aceptado: 08/08/2016

Resumen:

Abstract:

Los asentamientos humanos en el contexto del desarrollo sostenible dejaron de ser una preocupación particular para convertirse en consignas básicas, transformadas en medidas para ser aplicadas en los diferentes
países. En forma paralela el reconocimiento de lo limitado de las actuales reservas energéticas ha provocado,
a nivel mundial, una reconsideración en la búsqueda y
aprovechamiento de las fuentes y sistemas energéticos.
Bajo estos términos, la vivienda adecuada para todos
y la utilización sostenible de la energía, forman parte
principal en premisas de programas y proyectos sostenidos a nivel mundial. Por lo general, los planes de
interés social que apuntan a resolver necesidades habitacionales o de equipamiento no tienen en cuenta las
metodologías de procedimiento y no incorporan en sus
diseños criterios básicos que sustentan una arquitectura
fundamentada en el adecuado uso de la energía sobre
la base de los criterios de la sustentabilidad energética,
dejando exento un vasto campo de aplicación, por esta
razón constituye objetivo de este trabajo proponer variantes de viviendas con bajo consumo energético para
la ciudad de Camagüey, que posibiliten un uso racional de la energía. Los resultados indican que la situación actual de la aplicación de los parámetros de sustentabilidad en viviendas de Camagüey, evidencia que
aún resulta insuficiente la aplicación de indicadores de
eficiencia energética en las viviendas, detectándose deficiencias en cuanto a: ubicación, forma y orientación,
control y aprovechamiento de la iluminación y ventilación natural respectivamente y configuración constructiva del edificio. También, se proponen tipologías de
diseño que cumplen con los parámetros de sustentabilidad energética.

Homes with low energy consumption. Types of
design in the Cuban context.

Palabras clave:

Keywords:

Arquitectura, consumo energético, Vivienda, Cuba.

The slums in the context of the sustainable development stopped being a particular preoccupation to
become basic slogans, transformed into measures to
be applied in the different countries. In form it compares the recognition of the limited thing of the present power reserves has caused, at world-wide level, a
reconsideration in the search and power advantage of
the sources and systems. Under these terms, the house
adapted for all and the sustainable use of the energy,
form main part in premises of programs and projects
maintained at world-wide level. Generally, the plans of
social interest that aim to solve habitacionales necessities or of equipment do not consider the procedure methodologies and they do not incorporate in its designs
basic criteria that sustains an architecture based on the
adapted use of the energy on the base of the criteria of
the power sustainability, leaving a vast field of application free, therefore constitutes objective of this work to
propose variants of houses with low power consumption for the city of Camagüey, that make possible a rational use of the energy. The results indicate that the
current status of implementation of the parameters of
sustainability in housing Camagüey, evidence is still
insufficient implementation of energy efficiency indicators in housing, detecting deficiencies in: location,
shape and orientation, control and use of natural lighting and ventilation respectively and structural design
of the building. Also, propose design typologies that
meet energy sustainability parameters.

Architecture, power consumption, house, Cuba.

Arquitecta y Profesora Auxiliar. Master en Desarrollo Regional. Vicedecana Docente de la Facultad de Construcciones en la Universidad de Camagüey.
carmen.leyva@reduc.edu.cu. Universidad de Camagüey. Cuba.
2
Arquitecta y Profesora Titular. Doctora en Ciencias Pedagógicas. Decana de la Facultad de Construcciones en la Universidad de Camagüey. aymee.
alonso@reduc.edu.cu. Universidad de Camagüey, Cuba.
3
Ingeniero administrador de sistemas. Doctor en Educación por la Universidad Latinoamericana José Martí de Monterrey. mireynosoflores@gmail.com.
Facultad de Ingeniería y Mecánica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
1

38

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

1. Introducción
La aplicación de los criterios de sostenibilidad y
utilización racional de los recursos naturales disponibles en la construcción, requiere realizar cambios importantes en los valores que ésta tiene como cultura
propia. Estos criterios o principios de sostenibilidad
llevan hacia una conservación de los recursos naturales, a una maximización en la reutilización de los recursos, una gestión del ciclo de vida, así como a reducciones de la energía utilizada.
La arquitectura y la construcción son actividades
que contribuyen al desarrollo social y económico de
un país, problemas como el de la vivienda, el hábitat y
la recuperación del patrimonio construido, son característicos de la contribución que estas actividades pueden
dar a la sociedad.
La arquitectura, entendida como parte de la tarea
de humanizar el entorno, de habilitarlo para la actividad humana, conlleva en sus actuaciones a una transformación que ha de analizarse e insertarse dentro de
un sistema general de sostenibilidad. En muchas ocasiones, las construcciones se han desarrollado sin tener como uno de sus conceptos radicales la integración
medioambiental, ya que ello depende de la voluntad
de la sociedad que la vive, y de los profesionales que
la construyen, la posibilidad de aprovechar, hacer caso
omiso o destruir, las capacidades que el mismo proporciona.
Se hace necesario destacar que toda construcción
sustentable tiene que ser bioclimática y ecológica ya
que se deben considerar otros factores importantes
como el clima, el uso de fuentes renovables de energía,
y la incorporación y aprovechamiento de otros recursos
renovables. Paralelamente debe ser económica, pero
siempre a partir de una economía integral, sobre la base
del análisis del ciclo de vida y que permita internalizar
los costos iniciales, aquellos producidos por los impactos ambientales que pueda ocasionar, aplicando estos
principios tanto a escala urbana como arquitectónica,
así como en el diseño y en la ejecución.

2. Materiales y métodos
En este estudio se utilizan como métodos y técnicas de investigación el método de análisis y síntesis
e inducción-deducción durante la conformación del
marco teórico, tanto en la búsqueda como en la interpretación de la diversidad de argumentos que fueron
valorados en torno al objeto de estudio.
Se utiliza el método histórico-lógico para analizar
la evolución histórica y epistemológica del desarrollo

(p.p. 38-49)

sustentable, indicadores y su acercamiento a la arquitectura.
Se abordan documentos teóricos que establecen los
principios para la sostenibilidad y la arquitectura bioclimática así como algunos diseños considerados por
expertos en la actualidad, lo que permite la obtención
de la propuesta de variantes de tipologías de viviendas
con bajo consumo energético para la ciudad de Camagüey, que posibiliten un uso racional de la energía, en
aras de lograr la sostenibilidad en los proyectos de viviendas sociales.

3. Resultados y discusiones
Definir el concepto de desarrollo sustentable resulta una tarea compleja, debido a que ha sido apropiado
por diversas corrientes político-ideológicas, que emiten un criterio o concepto distinto, siendo objeto de tergiversaciones y manipulaciones. Sin embargo, su manejo tan extendido nació de preocupaciones genuinas
relacionadas con el ambiente y los sistemas de vida.
En la bibliografía consultada aparece indistintamente el término sostenible y sustentable y sus diferentes acepciones incluida la de la Real Academia Española que lejos de diferenciarlos los identifica. Para
buscar homogeneidad en el sistema categorial utilizado en la presente investigación, se asume el término
sustentable, definido en el informe Brundland en 1987
como “Aquel desarrollo que satisface las necesidades
de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro, para atender sus propias
necesidades”, que para los fines de la responsabilidad
social se corresponde con una actitud comprometida y
responsable respecto al entorno. Este término, comenzó a acuñarse en los años setenta, en las reuniones preparatorias de la Conferencia de Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente Humano realizada en Estocolmo,
Suecia en 1972, discutiéndose de manera especial, que
el desarrollo debe incluir todas las dimensiones humanas y no sólo los aspectos económicos y productivos.
El resultado de esta conferencia, fue una declaración
donde se abordan los principales problemas relacionados con el medio ambiente: industrialización, explosión demográfica y crecimiento urbano. En 1974 se
realiza la Conferencia de Cocoyoc, donde se emite una
declaración inspirada en el concepto de eco desarrollo.
Otro paso importante fue la Cumbre de la Tierra,
realizada en Río de Janeiro (Brasil) en el año de 1992,
que dio un impulso al paradigma del desarrollo sostenible a través de tres tipos de sostenibilidad: ambiental, económica y social, reconociendo no solamente la
crisis ambiental en sus diversas facetas sino como una
crisis inmersa en los sistemas económicos y sociales.

39

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Con el tiempo se han ido haciendo aportaciones
teóricas que han profundizado en el concepto inicial,
superando las visiones demasiado restrictivas que
tendían a centrarse exclusivamente en los aspectos
medioambientales. De este modo la propia Gro Harlam
Brundtland, matizó en 2002 su definición inicial: “El
desarrollo sostenible exige la integración de los objetivos económicos, sociales y medioambientales de la
sociedad con el fin de optimizar el bienestar humano
actual sin comprometer el bienestar de las generaciones futuras”.
En otras concepciones relacionadas con el tema,
autores como Quiroga, R, (2001) y Sancho, A, García,
G, Rozo, E, (2007) manifiestan que se asiste en la actualidad a un desarrollo profuso en el ámbito de los indicadores de sostenibilidad para la toma de decisiones,
particularmente por parte de los países desarrollados, y
en algunos países de la región, presentándose iniciativas que comprenden escalas diversas y enfoques metodológicos distintos. Algunos países están desarrollando
indicadores de sostenibilidad ambiental, mientras que
otros, trabajan desde el enfoque de desarrollo sostenible, esto es incorporando (pero no necesariamente vinculando) las dimensiones económica, social, ambiental
e institucional del desarrollo. Los indicadores son herramientas concretas que apoyan el trabajo de diseño
y evaluación de la política pública, fortaleciendo decisiones informadas, así como la participación ciudadana, para impulsar a nuestros países hacia el desarrollo
sustentable.
La sustentabilidad no se identifica con ninguna de
estas dimensiones en exclusiva. Es un macrosistema
compuesto de tres sistemas con sus correspondientes
procesos: (1) sistema ambiental, orientado a la conservación de los recursos como soporte básico de la vida
y de las actividades humanas; (2) sistema económico,
orientado hacia la eficiencia en el uso de los recursos y
hacia la innovación y sustentado en unas finanzas públicas saneadas y (3) un sistema socio-cultural, orientado hacia la equidad distributiva, proveedor de servicios
socio-culturales y gestionado a través de la participación. Aguado, I, Barrutia, J.M, Echevarría, C, (2008).
Según Khnor (2007), son dos los principios que
están en la base del “desarrollo sustentable”: la precaución, que nos pide actuar con urgencia cuando es probable que exista un grave daño ambiental, aun cuando
no se disponga de la totalidad de los hechos; y responsabilidad común pero diferenciada, que reconoce que
el Norte es, e históricamente ha sido, el mayor responsable de la crisis y tiene más recursos, así como mayor
responsabilidad de resolverlo.
Considerar el crecimiento económico sin tener en
cuenta el bienestar de la sociedad integrado con el me-

40

dio ambiente para satisfacer las necesidades presentes
y futuras, resulta erróneo, es por ello que en la cumbre
de Río + 10 en Johannesburgo, se planteó un concepto
más amplio de desarrollo sustentable sostenido en lo
económico, lo social y lo ambiental. En este sentido
en Cuba, en la ley 81 de Medio Ambiente, se define el
desarrollo sostenible como: “un proceso de elevación
sostenida y equitativa de la calidad de vida de las personas, mediante el cual se procura el crecimiento económico y el mejoramiento social, en una combinación
armónica con la protección al medio ambiente y el uso
racional de los recursos naturales de modo que se satisfagan las necesidades de las generaciones presentes sin
poner en riesgo las de futuras generaciones.”

3.1. Arquitectura Bioclimática

Se hace necesaria una aproximación de la arquitectura a la sostenibilidad. El diseño bioclimático o
arquitectura bioclimática ha existido siempre, razón
por la que algunos autores como Solanas, T (2007) y
Rotondaro, R (2008), consideran que es un término redundante, pues toda arquitectura debe ser, por naturaleza, esencialmente bioclimática. Esta expresión es una
forma de denominar al diseño arquitectónico y urbano,
que optimiza las relaciones entre las personas que usan
los espacios y el clima exterior. La adecuación de las
soluciones arquitectónicas y urbanas a las condiciones
climáticas del medio, reporta beneficios en cuanto al
ahorro en el consumo energético de las edificaciones y
también con respecto al bienestar térmico de las personas en los espacios interiores.
Los precursores del bioclimatismo fueron los hermanos Olgyay, quienes por primera vez dieron un enfoque científico al diseño arquitectónico como respuesta
a las condiciones del clima circundante. La concepción
bioclimática busca diseñar edificios adaptados a su
propio clima utilizando con acierto las transferencias
naturales de calor (hacia y desde el edificio) y los recursos que la naturaleza ofrece (sol, viento, vegetación,
tierra, temperatura ambiental) con la intención de crear
condiciones de confort físico y psicológico limitando
el uso de sistemas mecánicos de calefacción o climatización, lo que representa un ahorro importante para la
sociedad.
Tratando de optimizar la relación hombre-clima
mediante la forma arquitectónica la organización ECOTECSA establece la siguiente definición:
…“Arquitectura bioclimática es aquella arquitectura que diseña para aprovechar el clima y las condiciones del entorno con el fin de conseguir una situación
de confort térmico en su interior. Juega exclusivamente
con el diseño y los elementos arquitectónicos, sin necesidad de utilizar sistemas mecánicos complejos, aun-

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

que ello no implica que no se pueda compatibilizar.”
El análisis detallado de las condiciones climáticas
debe ser analizado en función de establecer qué sucede con todas las variables cuando iteractúan (viento,
humedad, temperatura, radiación), y cuáles son sus
consecuencias traducidas al bienestar humano, esto es,
la sensación de confort. Una vez obtenidos los datos
relativos al microclima local y combinados en parámetros ajustables a las necesidades humanas de bienestar
físico, se debe analizar en qué medida y en que épocas
del año dichas condiciones se corresponden (o se alejan) de las condiciones de confort. En este último caso,
se estudia en qué sentido las condiciones ambientales
difieren de las deseadas, y se plantean las estrategias
arquitectónicas correctoras necesarias.
En correspondencia con la temática abordada en
este estudio se toman como referencias los criterios de
Flavio Celis D’Amico (2000) quien señala lo relativo a
la rehabilitación de viviendas desde una lógica de ahorro energético. En este caso, la arquitectura tendrá que
adecuarse a las ubicaciones y condicionantes del lugar.
Si éstos imposibilitan un aprovechamiento óptimo de
los condicionantes naturales, habrá que resolver los
problemas incidiendo más en las soluciones constructivas y en el uso racional de los materiales de construcción, en especial en la sabia combinación y colocación
de los aislamientos y de la inercia térmica.

3.2. La Energía y su relación con el Medio Ambiente

En la actualidad el mundo enfrenta un cambio decisivo en el plano energético, donde el patrón tecnológico basado en el uso intensivo de la energía y las
materias primas está siendo progresivamente sustituido
por un ambicioso plan ambiental apoyado en los nuevos paradigmas de la información y el conocimiento.
Todos estos instrumentos buscan reducir la explotación
continua del medio ambiente así como su protección y
utilización equilibrada, estableciéndose que cualquier
forma de desarrollo debe hacerse en armonía con el
medio natural y sin perjuicio de las nuevas generaciones por lo que es esencial su sostenibilidad en el tiempo
al evitar tanto a corto como largo plazo efectos colaterales indeseables.
La energía es un recurso clave en el proceso de la
construcción sostenible y aunque su producción y posterior transformación para su consumo es una de las
causas principales del deterioro ambiental del planeta,
es evidente su carácter imprescindible en el desarrollo económico de este sector. Las fuentes de energía
se clasifican en energías no renovables y en energías
renovables. En el caso de las llamadas energías no renovables, son aquellas fuentes de energía que tienen un

(p.p. 38-49)

carácter limitado en el tiempo y cuyo consumo implica
su desaparición en la naturaleza sin posibilidad de renovación. Las energías no renovables pueden ser agrupadas en dos grandes grupos: los combustibles fósiles
y la energía nuclear.
Por su parte las energías renovables son fuentes naturales como el sol, el agua, el viento y los residuos orgánicos, aunque es sin duda, el sol, el motor generador
de todos los ciclos que dan origen a las demás fuentes.

3.2.1. Parámetros de sustentabilidad en la
construcción.

Dentro de la amplia posibilidad de líneas a seguir,
es necesario establecer una serie de criterios básicos
que permitan fijar objetivos que posibiliten analizar y
medir tanto al inicio del proceso como a lo largo de
la vida útil de los edificios. Considerando los recursos
de los que se dispone en el ciclo constructivo: energía,
terreno, materias primas y agua, se establecen cinco
criterios básicos sostenibles:
Grado de ocupación del territorio
Aportación al cambio climático
Variación del ciclo natural del agua
Modificación del ciclo de los materiales
Calidad de espacios habitables.
Estos criterios deben ser puestos en marcha mediante parámetros que definirán una actuación constructiva sostenible. Para la consecución de los mismos,
el documento “Criterios Medioambientales en la Construcción de un Edificio”. Construmática (2007) define
la forma de llevarlo a cabo mediante acciones concretas que influyen en uno o varios de los puntos que se
enumeran a continuación:
1. Correcta integración en el ambiente físico
2. Adecuada elección de materiales y procesos
3. Gestión eficiente del agua y la energía
4. Planificación y control de la generación de residuos
5. Creación de atmósfera interior saludable
6. Eficiencia calidad-coste (coste eficaz).
Proyectar y construir según los principios de sostenibilidad significa poner la debida atención en el tema
de los recursos ambientales, en las cuestiones relativas
a la salud, al rendimiento energético de los edificios, al
control de las tecnologías y de los procesos constructivos. Para ello existen técnicas básicas para construir
con principios de arquitectura bioclimática, vinculadas a los llamados impactos directos e indirectos que
consideran diversos lineamientos de confort y ahorro
energético.

3.2.2. Lineamientos para un alto grado de confort y ahorro energético.

41

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

En una edificación existen los llamados impactos
directos e indirectos los cuales están muy relacionados
con el confort y el ahorro energético. Los impactos directos no son más que los relacionados con la fase de
construcción y utilización del edificio. Los impactos
indirectos son los relacionados con diversos aspectos
que influyen en el impacto global del edificio a lo largo
del tiempo, así como con la actividad desarrollada y la
forma de transporte y de vida de sus ocupantes.
Considerando el objetivo de este trabajo, se hará
énfasis en los impactos directos, los cuales pueden ser
referidos a través de diversos criterios de diseño como
son: los sistemas pasivos y los sistemas activos. Los
sistemas pasivos se emplean para reducir la demanda
energética de la construcción y pueden ser analizados a
través de unos lineamientos como son:
Lineamientos para Sistemas Pasivos:
1. Ubicación
2. Forma y Orientación
3. Aprovechamiento de la Ventilación Natural
4. Control de la Iluminación Natural
5. Configuración constructiva del edificio
Techos
Paredes
Ventanas y otras aberturas
Los sistemas activos o instalaciones se utilizan
para aumentar el rendimiento energético, reduciendo
los consumos de energía, pueden ser analizados a través de los siguientes lineamientos.
Lineamientos para Sistemas Activos:
1. Correcto diseño de instalaciones y equipamiento
-Ahorro en aire acondicionado
-Ahorro en calefacción
-Ahorro en sistemas de refrigeración
2. Opciones más ecológicas
Dentro de las opciones más ecológicas las energías
renovables pueden satisfacer por completo las necesidades del hogar sin consumir recursos de disponibilidad limitada. Los sistemas de abastecimiento de energía que recurren a una o varias de estas fuentes pueden
instalarse en domicilios particulares de forma que no
precisan estar conectados a las redes de distribución.
Esta autonomía resulta una ventaja económica y, sobre
todo, evita la participación en la explotación y contaminación de los bienes naturales.
La energía solar térmica.
Los paneles fotovoltaicos.
La energía eólica.
La bomba geotérmica.

3.3. Criterios de sustentabilidad para viviendas
en Camagüey.

42

En Camagüey la arquitectura habitacional aunque
se remonta a siglos pasados, evidencia la presencia de
criterios de diseño bioclimáticos, como por ejemplo:
paredes de gran espesor e inercia térmica (para almacenar el calor ganado durante el día y aprovecharlo por la
noche), con mínimas aberturas al exterior (para evitar
la entrada del aire caliente) y abiertos a un patio interior (generalmente con presencia de agua como recolectores de agua o tinajones, fuentes, estanques, entre
otros) a través del cual los espacios interiores se relacionan con el exterior, regulándose el microclima de la
edificación, se comenzó a hacer uso de los vitrales para
tamizar la intensa luz solar, y aumentaron las dimensiones de los vanos cerrados con persianas que permitían
regular el paso de la luz, el viento y las visuales. Los
patios se llenaron de vegetación que proporcionaba la
sombra necesaria para mantener un microclima interior
más fresco que en los espacios exteriores como calles
y plazas.
Con el crecimiento de la ciudad fue desapareciendo la medianería y el patio interior. Las edificaciones
comenzaron a ubicarse en el centro del lote, de manera
que la relación de los espacios interiores con el exterior se producía por la periferia. Desde finales de los
años cuarenta irrumpió en Cuba el movimiento moderno, este nuevo estilo, proponía urbanizaciones abiertas
donde los edificios estrechos se disponían en un espacio verde, suficientemente separados entre sí para garantizar el acceso de todos al sol.
Estudios desarrollados en los años setenta, demuestran que, a pesar de que puede lograrse la ventilación cruzada, las condiciones del microclima interior
son más desfavorables en los edificios ubicados en urbanizaciones que en viviendas tradicionales en zonas
urbanas.
Actualmente se trabaja en la revisión y actualización de las normas para el diseño bioclimático, con
vistas a adaptarlas a las nuevas concepciones y facilitar su uso por parte de los profesionales del territorio.
Varias entidades laborales de la provincia, vuelcan su
trabajo al diseño y construcción de viviendas que además de proporcionar un espacio para vivir, logre reunir
requisitos de diseño que proporcionen un alto grado de
confort y ahorro energético a la sociedad. Se significan
los siguientes:
Incorporar en las soluciones de proyecto conjuntamente con los criterios de la Física Ambiental y armonía con el paisaje, los criterios de calidad ambiental
en el interior de las edificaciones por medios naturales,
con el fin de alcanzar ahorro energético y condiciones
de confort para los ocupantes.
Promover en los proyectos el empleo de fuentes
renovables de energía y económicamente viables, que

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

permitan reducir los efectos nocivos sobre la atmósfera
y lograr mayor ahorro energético.
Lograr la racionalidad funcional, estética y ambiental de las soluciones de viviendas, así como su vinculación con las áreas exteriores y paisajismo.
Introducción de los logros de la ciencia y la técnica de tecnologías de puntas que conforme una gestión
ambientalmente segura y adecuada.
Promover y contribuir al desarrollo de la formación de una conciencia ambiental mediante la educación, divulgación e información ambiental, de todos
los trabajadores.
Muchas de las deficiencias de la arquitectura cubana contemporánea en general, y de Camagüey en particular, tienen su origen en los métodos de enseñanza y
en el predominio de los factores económicos al evaluar
y aprobar los proyectos, sobre todo en las nuevas obras
que se comienzan a construir en la década de los noventa, e incluso en las modificaciones actuales de edificios realizados en el pasado. La práctica demuestra
que aún es insuficiente la aplicación de los indicadores
de eficiencia energética, pues se incumplen indicadores
como: inadecuada ubicación de los edificios, formas y
orientaciones apropiadas y el empleo de sistemas prefabricados que aunque son en ocasiones económicos,
no son siempre factibles en cuanto al ahorro energético. Se hace necesario además, el uso de las fuentes
renovables de energía, factor en el que se debe hacer
conciencia para su utilización, por las características
apropiadas que brindan la utilización de estos recursos.
Para el diseño de viviendas con un alto grado de
confort y de eficiencia energética, es necesario entonces comenzar a construir con una arquitectura que se
caracterice por presentar diseños bioclimáticos. El
comportamiento térmico es una de las variables más
importantes a tomar en consideración en las estrategias
de adaptabilidad bioclimática de viviendas. Fuentes,
C (2014), se refiere básicamente a las condiciones del
ambiente higrotérmico al interior, pero desde el punto
de vista de la relación del equilibrio entre las condiciones de temperatura del aire y humedad relativa de un
lugar determinado lo que posibilitaría que las construcciones se diseñen con un mejor sentido de la transparencia espacial interior-exterior, todo esto combinado
con la utilización de una buena iluminación natural y
una ventilación adecuada donde la vegetación desempeñe el rol protagónico, para así poder contribuir a un
desarrollo sustentable.

3.4. Criterios de diseño para lograr soluciones
sustentables e integradas con el medio ambiente. Contexto Camagüey.
Este estudio muestra algunas experiencias para el

(p.p. 38-49)

desarrollo e implementación de indicadores de sostenibilidad ambiental introducidas en tipologías de viviendas que cumplan con estos requerimientos. Los
modelos diseñados pueden ser viables y económicamente rentables. Se trata de introducir, paulatinamente,
mejoras en el diseño arquitectónico y en las soluciones constructivas de los edificios, de tal modo que con
un pequeño incremento de costes, se obtengan notables beneficios en ahorro energético y adecuación ambiental. Las propuestas no implican complejas transformaciones de la industria productiva actual (utiliza
materiales habituales en el proceso constructivo), y no
interfiere en los planeamientos estratégicos de desarrollo. Estos modelos se muestran en consonancia con las
normativas internacionales a aplicar en los conceptos
de eficiencia energética y protección ambiental y suficientemente flexible para adaptarse a diferentes necesidades y demandas económicas y sociales. Además,
se trata de un modelo perfectamente adaptable a la
idiosincrasia social y económica de cada lugar, y por
tanto perfectamente compatible con las necesidades de
desarrollo y sostenibilidad a las que se enfrenta el país.
En la propuesta se consolidan criterios elementales y fundamentales de confort en la arquitectura utilizando para ello variables ambientales de climatización
natural: sol, calor, viento, luz y sonido. Los principios
expuestos se enmarcan en los conceptos y lineamientos
mundiales del Hábitat Sostenible, señalado en la filosofía del Bioclimatismo en la Arquitectura, en la Agenda
21 (NN.UU. 1992) y en la “Declaración de Interdependencia para el Desarrollo Sostenible” del XVIII Congreso de la U.I.A. (Chicago 1993).
Las tipologías propuestas, sintetizan las características de la vivienda bioclimática tanto para el caso
de las viviendas individuales como de los edificios
multifamiliares, tomando en cuenta las condiciones naturales, el clima y tratando de aprovechar al máximo
la trayectoria del sol, los vientos y todos los factores
climáticos que puedan influir en la adaptabilidad a un
contexto determinado.
Para el caso de las variantes de vivienda dúplex
y edificio multifamiliar se consideran los parámetros
de sustentabilidad establecidos. Para facilitar la comprensión del diseño de las propuestas, se plantean los
criterios generales a partir de las variables de diseño:
espacio-funcional, técnico-constructivo, expresión formal y físico-ambiental.

3.4.1. Vivienda dúplex unifamiliar. (Figuras

1 y 2).
Variable Espacio-Funcional:
La vivienda de tipo dúplex proyectada para cuatro personas, ocupa un área construida de aproximada-

43

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

mente 65 m² y se podrá acceder a través de un portal. El
primer nivel se distribuye en recibidor, sala, comedor,
cocina, baño y patio de servicio, con una escalera hacia
el segundo nivel, donde se encuentran tres dormitorios,
uno matrimonial y dos personales, un baño y una pequeña terraza. Las circulaciones del primero y segundo
nivel están dadas por pasillos que permiten la relación
de los espacios.
Variable Técnico-Constructivo:
La vivienda presenta una tipología constructiva
tradicional, compuesta por muros de ladrillo de 0.15m,
presenta una cimentación aislada, compuesta por dados de hormigón ciclópeo y de rajón, donde se coloca
una viga de cimentación con sección de 20x25 cm, y
se le colocan barras de acero en el sentido longitudinal
y cercos. Sobre la superficie de la viga de cimentación
se impermeabiliza con mortero de cemento y arena
para romper la capilaridad. A la altura de 2.10 m del
NPT, los muros se cierran con vigas de hormigón armado (cerramento o anilla). La meseta de la cocina,
el baño y el patio de servicio se reviste con azulejos
de 0.15x0.15m hasta una altura de 0.60m respecto al
superficie terminada de la losa de meseta y de 1.20m a
1.80m respecto al NPT del baño, en cambios los pisos
son de baldosas de 0.30x0.30 y rodapiés de baldosas en
todo el perímetro de los muros. La cubierta en ambos
niveles es de hormigón armado con pendientes entre 2
y 4% para una adecuada evacuación pluvial.
La carpintería utilizada es de aluminio ya que tiene más vida útil, en cuanto a las dimensiones, en el
caso de las ventanas se propuso dos tamaños, una de
1.40x1.20m para la mayoría de los espacios y para la
cocina y los baños de 1.20x0.70m. Las puertas, serán
de 2.10x0.90m y variarán de acuerdo al diseño. En la
zona del patio de servicio, por ser un lugar que se debe
encontrar semiabierto, se propuso el uso de celosías,
que permiten ventilación e iluminación natural de una
forma controlada.
Para las instalaciones hidro-sanitarias se utiliza en
el caso de las instalaciones hidráulicas tuberías de polipropileno pudiendo utilizarse ¾”para la línea de entrada y ½¨ para el resto del sistema y debe colocarse
llaves de paso. En las instalaciones sanitarias se utilizan tuberías de PVC, con diámetros de 4” y 2” y pendiente entre el 1 y el 2%. Las instalaciones eléctricas
son empotradas empleando canalizadores de PVC de
½”, se utilizan cables de TW-10 y TW-12 para la línea
principal, cables TW-14 para los interruptores y cables
TW-12 en la alimentación de los tomacorrientes. Las
salidas para los interruptores están a 1.20m y las salidas para los tomacorrientes a 0.45m respecto al NPT.
Variable Expresión Formal:
Con altura entre 6.50 m y 7.00 m, la vivienda se

44

caracteriza formalmente, por un diseño de volúmenes
entrantes y salientes que logran un mayor dinamismo y
movimiento volumétrico, además con el empleo de la
línea recta y curva combinada se obtienen resultados
más libres y puros en las fachadas. Los colores propuestos, se encuentran dentro de la gama de los naranjas, que además de ser colores tropicales, le brindan al
diseño un aire de frescura. Se utilizan los tonos claros
para resaltar los volúmenes principales, mientras que
los oscuros para jerarquizar curvas, así como elementos
de protección solar, tanto verticales como horizontales,
con el objetivo de crear contrastes, mejorar visuales y
evitar diseños monótonos.
Variable Físico-Ambiental:
Para lograr una correcta ventilación natural, se colocaron las ventanas en paredes opuestas, logrando una
relación eficiente entre el área de entrada del aire y el
área de salida, favoreciendo la ventilación cruzada,
otra solución óptima para el logro de una buena ventilación, es el uso de un patio interior, el cual permite la circulación del aire hacia los espacios interiores,
este patio interior, aunque no se encuentra descubierto
totalmente, presenta una teja traslucida apoyada sobre
muros esquineros, dejando libre los laterales para la salida del aire caliente.
Otro elemento importante es la protección solar; en
el caso de esta vivienda, se utilizaron aleros de 0.60m
que pueden resultar efectivos en cualquier tipo de
orientación, son utilizados no solo por protección, sino
para evitar que la lluvia se escurra por largos tramos
de superficies verticales, permitiendo que las ventanas
puedan permanecer abiertas proporcionando ventilación, iluminación natural y visuales, mientras llueve.
En cuanto a las fachadas Este y Oeste, se protegieron
con la combinación de aleros y elementos verticales,
aprovechándose así el doble efecto de protección que
producen, por su parte en la fachada sur se proponen
aleros, ya que aquí se encuentran locales como la cocina, baño y patio de servicio que necesitan del sol por
las paredes húmedas. Es válido señalar, que la vegetación juega un papel importantísimo ya que como
consecuencia del llamado “efecto de la sombra viva”,
emplea la radiación recibida en realizar la fotosíntesis
y no refleja calor alguno.
La iluminación natural, es un elemento clave que
puede ser logrado si se analizan los requerimientos específicos de cada local, es por ello que en la vivienda
se propone, que cada espacio tenga una ventana que
comunique con el exterior, serán de aluminio y de tipo
miami, abatibles con lucetas de cristal en la parte superior para aprovechar la iluminación natural aun cuando
estén cerradas. Se propone el empleo de colores claros
en las superficies exteriores que reflejan la luz hacia las

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

ventanas y en las superficies interiores de las habitaciones de la vivienda contribuye a incrementar considerablemente la iluminación interior, aun sin aumentar el
área de las ventanas.
Unido a estos elementos del diseño de la vivienda,
se une el empleo de las fuentes renovables de energía
para contribuir al ahorro energético. En el caso que nos
ocupa, se propone la utilización de un calentador solar
acumulador o calentador compacto que además de ser
dispositivos sencillos, son generalmente eficientes y
de bajo costo. El calentador propuesto para la vivienda
consta de un tubo de aluminio, ladrillos y vidrio, un
calentador de este tipo bien construido y aislado puede
conservar el agua caliente, inclusive por la noche.
Otra propuesta que permite una buena eficiencia
energética, es el empleo de un mini generador eólico,
el cual es un equipo muy sencillo y se puede construir
con pocos recursos, el mismo, suministra una energía
equivalente a la que proporciona un panel fotovoltaico,
con un costo muchísimo menor. Este tipo de energía
denominada energía eólica utiliza la fuerza del viento
para obtener electricidad; un molino recibe el viento
y un generador lo transforma en electricidad, que es
almacenada en baterías.

3.4.2. Edificio Multifamiliar. (Figuras 3 y 4).

Espacio-Funcional:
El edificio, está compuesto por dos células básicas,
la primera de 52m², para tres personas, distribuida en
sala, cocina-comedor, dos dormitorios, uno matrimonial, y otro personal, con balcón respectivamente, baño
y un patio de servicio, la segunda, una célula funcional
para dos personas de 34m², conformado por sala, cocina-comedor, un dormitorio, baño y patio de servicio.
Ambas células son repetidas por cada nivel, lográndose
cinco apartamentos por piso para un total de 15 apartamentos. Es válido señalar, que el edificio se desarrolla
a partir de una planta libre que puede constituir un área
de descanso. Esto afecta al mínimo el impacto al medio
ambiente ya que disminuyen los trabajos de movimiento de tierra, menos peso del edificio sobre el suelo y
favorece la ventilación natural.
Variable Técnico-Constructivo:
El edificio se diseña a partir de un sistema constructivo denominado Bloque-Panel. El mismo se adoptó a partir de las experiencias adquiridas con el sistema
constructivo Sandino, lográndose una solución más
adecuada y más económica. Se basa en el empleo de
elementos prefabricados de hormigón y hormigón armado, elementos tradicionales de mampostería para
paredes y diferentes tipos de cubiertas, lo que garantiza
una rápida ejecución y ahorro de materiales.
Se realizó una cimentación corrida, empleada para

(p.p. 38-49)

estratos resistentes pocos profundos y en zonas no sísmicas, esta cimentación tiene como características que
la zapata es prefabricada descansando en un mortero
de asiento; dentro de la cajuela corrida del dintel de
zapata, se coloca una armadura de barras de acero. Con
esta solución de dintel prefabricado se tiene la ventaja
que al servir como encofrado para el hormigonado “in
situ”, produce un ahorro de madera, hormigón y acero
de refuerzo, garantizando rapidez de la ejecución en
esta etapa constructiva. La característica principal de
este sistema es el uso de los paneles empleados como
cierre y tabiques divisorios, el cual logra flexibilidad
en las soluciones como en esta propuesta, dado por la
variedad en sus longitudes, lo que lo hace manipulables
en el momento de su montaje en la obra, mejorando
sustancialmente el confort térmico y permite la aplicación de la terminación integral durante el proceso de
moldeado del mismo, lo que redunda en ahorro para el
mantenimiento de la edificación.
Desde el punto de vista de la ejecución, agiliza la
construcción de las paredes de la edificación, y repercute en el ahorro de materiales debido a que las superficies exterior e interior del panel y de la columna
quedan contenidas en un mismo plano por lo que no es
necesario el repello adicional para lograrlo, además de
la contribución que ofrece a la estabilidad del muro.
La cubierta está compuesta por semiviguetas de
hormigón pretensado y bovedillas de hormigón para lo
cual no se requiere de apuntalamiento para su construcción. La carpintería utilizada es de aluminio, en el caso
de las ventanas la propuesta es de tipo miami, abatibles con lucetas de cristal, con un dimensionamiento
de 1.20m x 0.70m, para la mayoría de los espacios con
excepción del baño que son de 0.70m x 0.70m. Las
puertas por su parte serán de 2.10m x 0.90m también
con lucetas de cristal. En el caso del patio de servicio
se hará uso de celosías, considerando las características
particulares que debe tener este espacio.
Variable Expresión-Formal:
Se trabajó en su expresión formal, lográndose juego de volúmenes mediante módulos entrantes y salientes a partir de la organización espacial de los apartamentos, además de los elementos de protección solar,
tanto vertical como horizontal, obteniéndose un resultado mucho más dinámico y puro al emplearse la línea
recta. Se emplearon colores claros y fuertes dentro de
la gama de los verdes, transmitiendo un aire de tranquilidad y frescura.
Variable Físico-Ambiental:
Para lograr las mejores condiciones posibles de
ventilación por la vía natural se colocaron las ventanas
en paredes opuestas, alcanzándose una óptima ventilación cruzada, ya que las velocidades del aire en los

45

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

espacios interiores pueden llegar a duplicarse, por ello
la ubicación de las ventanas es muy importante para
procurar una distribución uniforme del flujo del aire
por la zona de uso, donde se encuentran las personas.
Para lograr un edificio que tenga alto grado de confort, es necesario evitar la entrada directa de los rayos
solares, sobre todo en los espacios interiores, no sólo
para evitar el deslumbramiento que produce, sino por
razones térmicas.
Se utilizan elementos de protección solar como
aleros de 0.45m, para evitar el paso de la radiación solar directa a los espacios interiores y permitir que las
ventanas puedan permanecer abiertas mientras llueve.
Esta protección incrementa la durabilidad de las paredes y ventanas y reduce los costos de mantenimiento
y reparación, los aleros ayudan a disminuir los efectos negativos y molestias del deslumbramiento ya que
evitan la observación directa de la bóveda celeste en
los planos más altos donde su luminosidad es elevada,
y contribuyen a una distribución más uniforme de la
iluminación en los interiores.
Para lograr una buena iluminación se ubicaron el
área mínima de ventanas necesarias, en dos ventanas
separadas, buscando una mejor distribución interior no
sólo de la luz, sino también de la ventilación natural.
Las ventanas en los extremos de la pared exterior favorecen además, la reflexión de la luz en las paredes
interiores perpendiculares a la exterior, incrementando
el nivel de iluminación en el local y atenuando el contraste entre la luminosidad de la ventana y la pared en
penumbras.
Esta separación del área de ventanas requerida en
dos vanos más pequeños es favorable también desde el
punto de vista del ruido exterior que entra por la ventana y de la ventilación. Las ventanas propuestas, son
de aluminio, pintadas de color claro ya que el resultado
es mucho más favorable con respecto a las ventanas
pintadas de colores oscuros, que a pesar de que favorecen la percepción de la ventana como figura contra
el fondo de la pared más clara en la composición exterior del edificio, constituye una práctica errónea, no
sólo por disminuir el nivel de iluminación interior, sino
también, por el deslumbramiento que ocasiona al mirar a través de la ventana la bóveda celeste brillante en
contraste con la ventana oscura.
La fuente renovable fundamental de energía que se
propone en este caso, lo constituye el uso de paneles
fotovoltaicos, los cuales permiten, aprovechar la energía luminosa de la radiación solar para generar directamente corriente eléctrica. Una de las ventajas de estos
sistemas es su autonomía e independencia, además de
la confiabilidad en su funcionamiento, tiene una distribución amplia, ya que el sol que es la fuente principal

46

de calor llega a todos los lugares, es un sistema simple
que requiere de poco mantenimiento, puede durar entre
15 o 20 años, es silencioso y es posible agregar paneles
fácilmente si se necesita más potencia.

4. Propuesta de variantes de viviendas
con criterios de sustentabilidad energética.
Figura 1.Vivienda Dúplex Unifamiliar, proyectada para cuatro personas, con un área construida de aproximadamente 65 m². Niveles 1 y 2.

Fuente: Elaborada por los autores.

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

Figura 2. Fachadas de Vivienda Dúplex Unifamiliar.

Fuente: Elaborada por los autores.
Figura 3. Edificio Multifamiliar, de cuatro plantas, conformado por dos células básicas. Plantas arquitectónicas apartamento tipo I y tipoII.

Fuente: Elaborada por los autores.

(p.p. 38-49)

47

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Figura 4. Propuesta de fachadas de edificio multifamiliar

humano sostenible: análisis comparativo de la experiencia española”. Publicado en: Ciudad y Territorio.
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México”. Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
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Fuente: Elaborada por los autores.

5. Conclusiones
1. La aplicación de los principios bioclimáticos al
diseño de viviendas, da solución al clima, forma, ubicación, etc., aprovechando los recursos con una adecuada integración al medio ambiente y al consumo de
energía.
2. Los resultados del diagnóstico sobre la situación
actual de la aplicación de los parámetros de sustentabilidad en viviendas actuales en Camagüey, evidencia
que aún resulta insuficiente la aplicación de indicadores
de eficiencia energética en las viviendas, detectándose
deficiencias en cuanto a: ubicación, forma y orientación, control y aprovechamiento de la iluminación y
ventilación natural respectivamente y configuración
constructiva del edificio.
4. Las tipologías de diseño propuestas, cumplen
con los parámetros de sustentabilidad energética establecidos en el trabajo y contribuyen al uso racional de
la energía.

6. Referencias
AGUADO, Itziar, ETXEBARRIA, Carmen y BARRUTIA, J.M. (2008). “Indicadores de desarrollo

48

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(p.p. 38-49)

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(p.p. 38-49)

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�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Jesús Manuel Fitch Osuna1

Recibido: 16/04/2016
Aceptado: 17/08/2016

Resumen:

Abstract:

El articulo aborda el proceso de construcción de
un sistema de valuación masiva de inmuebles para fines de tasación en el territorio de Cataluña2, España.
Se contemplan los aspectos teóricos y metodológicos
desde la disciplina de la valuación. Para ello el estudio persigue el objetivo de identificar las determinantes
en la formación espacial del valor inmobiliario en el
ámbito señalado, con lo cual el tasador puede realizar
de una manera rápida y objetiva una aproximación al
precio más probable del inmueble que pretenda tasar.
La hipótesis de partida es que los sistemas de valuación
masiva permiten inferir estadísticamente la situación
de las externalidades en el territorio. Distinguiendo las
positivas y negativas. Por tanto, se presentan en el territorio artificial y natural, proporcionando atributos
deseables (externalidades positivas), lo cual condiciona la demanda de localización de la vivienda (adicional
al factor de accesibilidad) y mediante ello a una escala
territorial como la que se estudia permite identificar los
gradientes de valor inmobiliario. El estudio concluye
que la accesibilidad continúa siendo un factor determinante en la organización de los valores inmobiliarios a
escala regional. El efecto costa (características paisajistas, infraestructura y servicios) reflexionado como una
externalidad urbana-ambiental, constituye otro factor
sobre el gradiente de valor. El nivel de renta medido
mediante el impuesto que pagan las personas físicas,
contribuye a la teoría de la renta de ubicación. Los hallazgos encontrados fomentan al área de la valoración
inmobiliaria escenarios para trabajar con modelos de
valuación masiva multifinalitarios.

Real estate mass valuation systems for taxation

Palabras clave:

The article deals with the process of building a
system of mass valuation of property for purposes of
taxation in the territory of Catalonia, Spain. theoretical
and methodological aspects are contemplated from the
valuation discipline. For this the article tries to identify
determinants in spatial formation of the property value
in the designated area, which the appraiser can perform
a quick and objective an approach to the most probable
price of the property it intends to appraise. The hypothesis is that mass valuation systems allow statistically infer the situation of externalities in the territory.
Distinguishing positive and negative. Therefore, we
present in the artificial and natural territory, providing
desirable attributes (positive externalities), which determines the demand for housing location (in addition
to affordability factor) and thereby to a territorial scale
as you study allows identify gradients property value.
The study concludes that accessibility remains a determining factor in the organization of real estate values
at regional level. The coast effect (landscape features,
infrastructure and services) reflected as an urban-environmental externality, is another factor on gradient
value. The measured level of income tax paid by individuals, contributes to the theory of rent location.
The findings encourage the area of real estate valuation
scenarios for working with massive valuation models
multiple proposes.

Keywords:
Mass valuation systems, taxation, Catalonia

Valuación masiva, tasación, Cataluña.

Profesor investigador titular de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). jesus.fitchos@uanl.edu.mx
2
La población de Cataluña era el 1 de enero de 2012 de 7 565 603 habitantes , ello representa el 16,03 % del total de la población en España. Es la
segunda comunidad autónoma del país por población y un 18 % de su población nació en el extranjero. Del total, el 13 % es de nacionalidad extranjera.
1

(p.p. 51-63)

51

�Jesús Manuel Fitch Osuna

1. Antecedentes sobre estudios de valuación masiva en Cataluña
El Centro de Políticas de Suelo y Valoraciones
(CPSV) es una unidad científica técnica creada en 1986
por investigadores del Departamento de Construcciones Arquitectónicas I de la Escuela Técnica Superior
de Arquitectura de Barcelona (ETSAB). Es a partir de
1997 cuando se cualifica oficialmente como Centro Específico de Investigación de la Universidad Politécnica
de Cataluña (UPC).
El CPSV ha realizado una amplia tarea de investigación en el campo de la Valoración Inmobiliaria, entre
otros, con lo cual ha generado un importante cúmulo
de información sobre las dinámicas inmobiliarias y de
la realidad territorial, así como una amplia experiencia
en la elaboración de modelos econométricos aptos para
una mejora en los procesos de valoración masiva pioneros en el tema.
Algunas de las fuentes documentales de partida más relevantes son los estudios realizados durante
19833, 1985-874 y siguientes relativos a la elaboración
de modelos de regresión, en primer lugar aplicando variables urbanísticas para explicar valores del suelo y en
segundo lugar aplicando variables constructivas para la
estimación de valores de producto edificado de Barcelona. Como resultado se realiza una base documentada
como La estructura del mercado de suelo y vivienda en
Barcelona ciudad, un modelo de valoración automatizada5.
Estudios y trabajos que tienen una continuidad en
1986 y siguientes6 cuando se realizan diversos modelos de Regresión múltiple incorporando variables urbanística determinantes de los valores de suelo del conjunto de municipios metropolitanos de Barcelona. Los
precios del suelo en el Ámbito Metropolitano.
Actualmente ha desarrollado nuevos sistemas de
valuación económica de la ciudad sobre la base de las
características de los inmuebles con la incorporación de
factores espaciales. El modelo estadístico de regresión
que incorpora variables calculadas con herramientas de
Sistemas de Información Geográfico (SIG) una medida
de evaluación de las de las características urbanas de
acuerdo en su contribución a la formación de rentas de
externalidad (Almirall, 1996).
El CPSV es el recinto donde se elaboró el estudio.
Facilitó la base cartográfica utilizada en la elaboración
de análisis espaciales mediante los SIG. Cabe señalar
que la incorporación de las herramientas SIG, es un
avance relevante en la mejora de la información por

cuanto permite aportar datos microzonales descriptivos
del contexto espacial. En este sentido el CPSV desde
1997 ha asociado en los modelos de regresión de mercado residencial, herramientas SIG para validar y optimizar resultados (Almirall, 1998).

1.1. El mercado inmobiliario y el territorio

Las personas adquieren bienes en un mercado, por
que estos tienen una serie de atributos que les permiten
ser útiles: satisfacer alguna necesidad. De acuerdo a la
escuela de la economía clásica, diríamos que tienen un
valor de uso.
Algunos bienes como es el caso de la vivienda
cumplen al momento de poseerlos una serie de utilidades sociales, económicas y ambientales; a partir de las
cuales se puede realizar parcialmente una lectura del
territorio mediante la disposición a pagar por el bien,
contemplando una serie de limitantes que se presentan
en cualquier adquisición de bienes: nivel de ingresos.
A diferencia de la mayoría de los bienes económicos, las viviendas se caracterizan por ser bienes heterogéneos que poseen una diversidad de atributos físicos,
funcionales, de localización y de durabilidad, a la vez
que proveen una gama de servicios, como confort, seguridad, proximidad al empleo y medios de transporte,
etc., que las hacen prácticamente únicas e irrepetibles.
Sin embargo, como lo que se tranza en el mercado es
el bien compuesto, esto es, la vivienda incluida la “canasta” de atributos que la componen, no es posible observar los precios, o valoraciones marginales, objetivas
de cada uno de ellos. Debido a esta particularidad, es
interesante conocer cuál es el precio implícito (precio
hedónico) de cada uno de los atributos que conforman
la vivienda. En ello es importante señalar como la demanda se modifica con el tiempo, por ciertos escenarios sociales, económicos y políticos.
En la historia del estudio del valor inmobiliario se
han discutido con frecuencia dos tipos de valor: valor
de uso y valor de cambio. El valor de uso es entendido
por el valor que tiene para la comunidad un inmueble.
En este sentido corresponde a un valor social, que responde a la utilidad que le asigna la sociedad. En cambio el valor de cambio se entiende como la suma de
dinero con la cual, en el mercado urbano, se retribuye
el bien.
La disposición a pagar se puede ver reflejada en la
elección de la vivienda, buscando además de los factores intrínsecos (m2 de superficie, número de dormitorios y servicios sanitarios, entre otros factores que son
propios del bien) factores como un buen nivel ambien-

Estudis Pilot de Valoració Cadastral Automatitzada susceptibles de ser implementades en l’àmbit català. como proyecto de investigación de la Comissió
Interdepartamental de Recerca i Innovació Tecnològica (CIRIT) de la Generalitat de Catalunya
4
Modelo de Valoración Catastral, como proyecto de investigación del Programa de la Comissió Assessora d’Investigació Científica i Tècnica (CAICYT).
5
Documento que obtiene el Premio de Investigación Ciudad de Barcelona 1985.
6
En los que se asientan las bases de colaboración con Lincoln Institute of Land Polic (Boston, Massachussets)
3

52

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�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

tal y de calidad urbana, espacios libres, bajas densidades, niveles bajos de congestión de tráfico y ruidos,
buen nivel de dotación de servicios públicos, entre
otros factores que acompañan al momento de asentarse
las áreas residenciales. La serie de elementos que tiene la vivienda hace que se le denomine como un bien
multiatributo.
La acción individual de elección residencial conduce a formar una actuación agregada, en donde los
usuarios urbanos se encuentran en función de su nivel
de ingresos, edad, estado en el ciclo de vida familiar,
nivel profesional, y aspectos económicos-sociales similares. El resultado es la configuración del territorio
mediante áreas con una determinada demanda homogénea7. Este proceso, conduce a poder interpretar el
territorio desde una perspectiva de la formación y distribución espacial de valores urbanos, donde se busca
entender como incide la calidad ambiental en el territorio.
Harris, Tolley y Harrel desarrollan un modelo basado en la teoría de la demanda del consumidor, considerando el atractivo como los costes de transporte como
factores determinantes de la elección de residencia. El
resultado fue que los valores positivos más altos del
atractivo se dan en las áreas residenciales más elegantes, y los valores negativos más altos se dan en los barrios más depauperados (Harris, Tolley, Harrel, 1968)
Las inmobiliarias, con el objetivo de atraer a sus
clientes, presentan en su publicidad las características
más relevantes que demandan los consumidores de vivienda. En síntesis frases como: “En un entorno privilegiado, entre el mar y la montaña, se encuentra...
a pocos kilómetros de la costa... Esta población nos
ofrece un entorno agradable, para los que gustan de la
naturaleza y la tranquilidad, pero con la ventaja de la
proximidad y la buena comunicación con Barcelona”.
Ello conlleva a resumir la demanda residencial en tres
factores: social, ambiental y de accesibilidad. Mediante lo cual, se puede interpretar en términos generales,
que los recursos naturales son económicamente valorados. No obstante el factor accesibilidad es una externalidad heredada por los primeros habitantes del sitio
y a partir de las vías principales se va estructurando los
espacio con relación a sus cualidades sociales y ambientales. Esto nos permite aproximarnos a una lectura
de la materialización del territorio, donde los factores
anteriormente citado hacen una diferencia el producto
inmobiliario.
Nijkamp (1986) señala la atención del análisis de
los micro-comportamientos. Expone que cada vez es
más evidente la explicación real de los procesos espaciales y de la dinámica espacial mediante el análisis de
las motivaciones individuales.

El estudio de la formación espacial de valores inmobiliarios desde una escala regional se ha considerado a partir de la teoría de las variables regionalizadas.
En palabras de Chica Olmo, “en conclusión se puede
decir que el precio o valor de los bienes urbanos y en
particular el de la vivienda es una variable regionalizada”. Aplica la teoría en la ciudad de Granada, siendo
el resultado del estudio una serie de planos de isoprecios e isovalores que permiten ver en forma abstracta
la organización y estructura espacial a partir de los valores inmobiliarios (Chica, 1994).
Garner (1971) señala que la distribución específica de los valores del suelo, así como su equivalente,
la estructura de usos de suelo, varían sin duda, de una
ciudad a otra, en relación con las circunstancias locales. Pero al mismo tiempo sintetiza tres factores que se
mantienen en las estructuras de todas las ciudades.
1. Los valores del suelo son máximos en el centro
de la ciudad y decrecen de forma más o menos constante hacia la periferia.
2. Los valores son más altos a lo largo de las principales arterias de tráfico que en las zonas distantes de
ellas.
3. Sobre las intersecciones de arterias principales
se producen vértices en los que se concentran los valores máximos locales.
La aportación teórica de Hoyt (1939), expone que
la ciudad moderna dispone de múltiples centros de
atracción, vinculados entre sí mediante ejes de transporte. Este legado sirvió para que Harris y Ullman en
1945 definieran la teoría de los núcleos múltiples. Dicha teoría hace notar que las zonas urbanas pueden tener más de un punto focal o centro. En algunas zonas
urbanas estos núcleos existían desde un principio como
asentamientos subsidiarios que luego fueron absorbidos por el crecimiento urbano, hasta dar lugar a la gran
ciudad.
El origen de esta teoría se relaciona con el estado
de transformación que manifestaba la ciudad norteamericana. La especialización de la ciudad determina
la creación de una serie de núcleos que constituyen
puntos focales para el desarrollo urbano. El número y
localización de dichos núcleos son en función del tamaño de la ciudad, su organización de conjunto y de
su desarrollo histórico. De esta forma las ciudades más
grandes contienen un mayor número de núcleos y más
especializados que los lugares de menor tamaño.
El desarrollo de centros obedece a la combinación
de cuatro factores:
Ciertas actividades requieren ciertas instalaciones
especializadas, caracterizadas por sus diferentes necesidades de acceso.
Algunas actividades se benefician de la comple-

Las características concretas de una casa dependen del clima, del terreno, de los materiales disponibles, de las técnicas constructivas y de numerosos
factores simbólicos como la clase social o los recursos económicos de sus propietarios.
7

(p.p. 51-63)

53

�Jesús Manuel Fitch Osuna

mentariedad que crea economías externas. Así se justifica la creación de centros bancarios, de ocio, etc.
Algunas actividades se repelen unas a otras. Este
principio de incompatibilidad explica la existencia de
centros diferentes que albergan diferentes clases de actividades.
Explicación de vida y crecimiento del tamaño urbano
El geógrafo alemán Walter Christaller en 1933 mediante el concepto del lugar central, le permite definir
la teoría del lugar central. Dicha teoría es una de las
aportaciones más importantes hecha hasta ahora tendiente a una teoría general de los lugares urbanos (Butler, 1996).
Enmarcado en la línea deductiva alemana, Christaller emplea las aportaciones de Von Thünen para enfocarse en la distribución y función de los asentamientos
urbanos. La teoría de lugar central expone la distribución espacial de la demanda del consumidor y los
patrones de ubicación de las industrias de servicios y
de ciertas industrias manufactureras orientadas hacia el
mercado.
La construcción de una “nueva geografía” a partir de modelos no es, entonces, una idea nueva; por el
contrario, desde mediados de la década de 1960 en Estados Unidos se gestó una geografía de carácter cuantitativo que se extendió a países como Gran Bretaña, y
en donde se tendió a utilizar el lenguaje matemático8
como forma de explicación de sus teorías económicas
y a la que se le denominó de la misma manera “Nueva
Geografía”. Chorley sostenía que con su uso, habría un
cambio en los conceptos de la geografía económica,
mismos que se aplicaron y extendieron hacia la geomorfología y al análisis de la población, entre otros temas (Chorley &amp; Haggett, 1971).

2. Definición de la construcción del sistema de valuación masiva de inmuebles
La base de datos principal corresponde a las tasaciones elaboradas por el Colectivo de Arquitectos
Tasadores (CATSA)9. Para el estudio se emplea una
muestra de tasaciones a partir de un conjunto que se
efectuaron en el 2001 y 2002 (un total de 42.638 tasaciones) distribuidas en todo el territorio Español, de las
cuales, un 97% corresponde a viviendas.
La preparación de la información consistió en situar las tasaciones geográficamente, determinar el conjunto de municipios de acuerdo a la fiabilidad de la
información o representatividad de la misma respec-

to a la población (INE 2001) y al stock edificado de
viviendas (Censo de viviendas 2001 INE). Así mismo
municipios que tienen un número de tasaciones inferior
al 2% del stock de viviendas.
Existen diferentes líneas de estudio encaminadas
a evaluar la incidencia de la variación de la calidad en
un bien como Becker (1965) y Lancaster (1966). Más
adelante Rosen (1974), plantea bases alternativas y
más generales para resolver la misma problemática y
sienta las bases teóricas para incorporar el equilibrio de
mercado de los bienes inmobiliarios.
En esta nueva perspectiva de Rosen, los modelos
de precios hedónicos estudian como el conjunto de
características o atributos urbanos implicados en una
unidad de suelo/vivienda se reflejan en su precio de
mercado. Así, a partir de un abanico amplio de observaciones sobre precios de unidades de suelo/vivienda y
de los aspectos relativos a los atributos urbanos posiciónales o a las características generales de las viviendas, la regresión del precio de mercado con el conjunto
de atributos proporciona sus precios implícitos, que se
determinan a partir de la interacción entre la oferta y la
demanda.
En esta línea se centran los Modelos de Precios
Hedónicos (MPH). Este tipo de estudios se originan a
finales de los 60´s, específicamente en 1967 por Ridker
y Henning analizaron econométricamente los determinantes del valor de mercado de los bienes inmobiliarios, mediante un estudio realizado a las viviendas unifamiliares de St. Luis, EE.UU., considerando efectos
sobre el precio por causa de la polución aérea, y otras
características de sus viviendas y vecindario. Posteriormente, sobre la base de este trabajo se da origen a toda
una secuencia de trabajos que utilizan los precios hedónicos para analizar distintos atributos y características,
que son parte del paquete que se negocia en el mercado
inmobiliario que es altamente heterogéneo.
El procedimiento consiste en identificar aquellas
variables que los consumidores valoran del bien vivienda. Definidas las variables, construir un modelo
matemático que es una regresión matemática se podrá
identificar la incidencia de esas variables en el precio
de la vivienda. La investigación tiene la característica
de ser transversal, con lo que los datos pertenecen a un
momento homogéneo en el tiempo, el año 2001. Dado
que algunas variables como el ingreso y las preferencias varían en el tiempo.
El estudio realiza un análisis interpretativo del
valor de la vivienda en relación con la calidad del
medioambiente, con el objetivo de poder evaluar la
realidad del territorio. Para ello se utilizaran bases de

Las matemáticas no necesariamente tienen que ver con el problema de la cuantificación estadística o modelaje, sino que representan un lenguaje abstracto de signos relacionales que pueden ayudar a entender y abstraer algunos problemas, pero sin que signifique necesariamente que por su uso marque
tendencias a partir de la cuantificación.
9
Es una empresa de servicios constituida por un grupo de arquitectos especialistas en tasaciones.
8

54

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�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

datos correlacionadas al valor medio de los municipios
de la Región de Cataluña. Con lo cual el nivel de análisis es municipal, estudiando la macrolocalización, mediante las características de los municipios en el ámbito
de estudio. Por ejemplo, red de transporte, ubicación
del sitio respecto a sitios de interés ambiental y económico, características demográficas, económicas y físicas del municipio. Mediante los factores incorporados
se permitirá explicar la diferencia del valor entre ellos
en relación al precio medio del municipio.
En este sentido la investigación es no experimental, basándose en la observación de fenómenos tal y
como se dan en su contexto natural, para después analizarlos. De acuerdo con el número de momentos o puntos en el tiempo en los cuales se recolectan los datos la
investigación es transversal.
El valor medio de vivienda en el ámbito municipal es un referente económico del grado de preferencia
del mismo municipio, al igual que su nivel de competitividad entre el resto de los municipios en un ámbito territorial específico. De esta forma se estructura
el territorio en una escala económica, social, urbana y
medioambiental. Este tipo de estudios, al mismo tiem-

po puede servir para evaluar la calidad ambiental de
nuestras ciudades.
Algunos autores sostienen que el estudio del territorio no tiene validez si no es enfocado con métodos y
técnicas cuantitativas y análisis estadísticos de los datos, confundiendo rigor científico con metrología. Esto
ha hecho que se desarrollara el enfoque paramétrico.
Los argumentos teóricos en favor de este enfoque son:
I) la cuantificación permite una definición más exacta
de la tierra; 2) se pre¬viene la subjetividad; 3) facilita
las comparaciones; 4) admite análisis estadísticos y el
empleo de computadoras. EI argumento de la objetividad no es del todo válido; existe subjetividad en la
elección de las variables, así como en la asignación de
pesos relativos a las mismas. Tampoco puede hablarse
de exactitud, ya que ésta depende de la calidad de los
datos más que de su cuantificación. Dado que la importancia relativa de los atributos varía en el espacio
y en el tiempo, no siempre la definición es exacta ni
tampoco se facilitan las comparaciones en todos los casos. Los limites de las unidades están dados por valores
umbral de las variables, cuyo establecimiento introduce otro factor de subjetividad (Matteuci, Buzai, 1998)

Gráfico 1. Proceso de contrucción del sistema de valuación masiva de tasaciones

Fuente: Elaboración propia.

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55

�Jesús Manuel Fitch Osuna

EI enfoque paramétrico ha adquirido gran impulso
con el desarrollo de técnicas de análisis multivariado,
de programas estadísticos de alta capacidad y de los
sistemas de información geográfica, con lo cual se ha
reducido el costo y el tiempo que antes resultaban excesivos, especialmente para grandes áreas. El análisis
se resume en términos generales mediante el siguiente
gráfico. (Gráfico 1. Véase página anterior)

3. Obtención del modelo de valoración
masiva
El análisis de los datos se realizará mediante la técnica de regresión múltiple y el Análisis Factorial, con
lo que se podrá obtener un modelo estadístico. Posteriormente los resultados se contrastaran con mapas temáticos producidos por los Sistemas de Información
Geográfica (SIG). Con ello se generará un buen nivel
de análisis del ámbito de estudio y sobre todo la comprobación de la hipótesis planteada. La metodología a
emplear se basa en la literatura producida a partir de los
trabajos de Rosen (1974); Palmqist (1984). Y modelos
globales que introducen variables de accesibilidad, ca-

lidad urbanística y jerarquización social: Roca (1988);
García (1997 y 2001). Modelos econométricos a nivel
nacional, autonómico y provincial: Caballer, Anjos y
Rodriguez (2002). Metodología para estudiar las relaciones espaciales sociales-físicas Narváez (2004).
Los valores inmobiliarios se trabajan de la empresa Colectivo Arquitectos Tasadores S.A. (CATSA), la
cual realizó 39.425 valoraciones durante el 2001 y el
2002 en España. se tienen 236.635 tasaciones, lo que
representa proporcionalmente un 13,75% de las valoraciones de CATSA. La relación de los valores de CATSA respecto a los de ministerio de fomento representa
un nivel de correlación elevado, encontrándose de la
siguiente forma. Para el año 2001 presenta una R=0,81
para el año 2002 R=0,84 y realizando una media de
los valores del ministerio para el periodo en que se encuentran las valoraciones es R=0,85, para el ámbito de
Cataluña. Para la Región Metropolitana de Barcelona,
aumenta el nivel de correlación. Para el año 2001 presenta una R=0,90 para el año 2002 R=0,92 y realizando
una media de los valores del ministerio para el periodo
en que se encuentran las valoraciones es R=0,84, es
decir un punto por debajo que al nivel de Cataluña.

Mapa 1. Zonificación de los valores observados en la Región de Cataluña, España.

Fuente: elaboración propia mediante sistema de Mapinfo.

56

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�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

El análisis de correlación es una prueba estadística
para analizar la relación entre dos variables medidas en
un nivel por intervalos o de razón. Forma parte de la familia de análisis paramétrico y se denomina mediante
el coeficiente de correlación de Pearson.
La correlación se define de “a mayor Y, mayor X,”,
“a menor Y, mayor X,”, “altos valores en Y están asociados con altos valores en X”, “altos valores en Y se
asocian con bajos valores de X”. El coeficiente puede
variar de –1,00 a +1,00. Cuando se tiene una correlación de –1,00, se dice que es una correlación negativa
perfecta (“a mayor Y, menor X,” de manera proporcional. Es decir cada vez que Y aumenta una unidad, X
disminuye siempre una cantidad constante). En cambio
cuando se tiene +1,00, es una correlación positiva per-

fecta (“a mayor Y, mayor X” de manera proporcional.
Cada vez que Y aumenta, X aumenta siempre una cantidad constante).
Este análisis forma parte de la metodología para la
selección de variables, donde las variables que tienen
una mayor correlación, ya sea positiva o negativa pasan
a ser consideradas como componentes teóricos-empíricos explicativos en la formación espacial de valores.
EI enfoque paramétrico ha adquirido gran impulso
con el desarrollo de técnicas de análisis multivariado,
de programas estadísticos de alta capacidad y de los
sistemas de información geográfica, con lo cual se ha
reducido el costo y el tiempo que antes resultaban excesivos, especialmente para grandes áreas.

Tabla 1. Variables que se correlacionan positivamente

Fuente: elaboración propia.

EI análisis de regresión es una técnica estadística
que se orienta a estimar la influencia de ciertas variables
(llamadas explicativas o exógenas) sobre otra variable,
llamada endógena o explicada. En valoración urbana la
variable endógena es el precio unitario (generalmente

(p.p. 51-63)

por metro cuadrado) de un inmueble, mientras que las
variables exógenas son signos externos de calidad. La
regresión establece la relación funcional entre el precio unitario del inmueble y las variables expli¬cativas,
ajustando estadísticamente la correspondiente ecua-

57

�Jesús Manuel Fitch Osuna

Tabla 2. Variables que se correlacionan negativamente

Fuente: elaboración propia.

ción a una nube de puntos testigo10. La relación funcional (ecuación de regresión) suele tomar la forma lineal:
x = a0 +a1v1 +a2v2+ ...+anvn
Donde:
X = precio del inmueble por m2.
V1 = variable exógena o signo externo número 1
(p.ej.: Accesibilidad).
V2 = variable exógena o signo externo número 2
(p.ej.: calidad ambiental).
Vn = variable exógena o signo externo número n

(p. ej.: características sociales y económicas de la población).
ao = término independiente o constante de la
ecuación.
a1, a2, ..., an
= coeficientes de las variables exógenas.
El modelo presenta un nivel de varianza explicada
del 85% (R2 = 0,849). La desviación estándar de los
residuos es 118,489, es decir un error de 118 €/m2.

Tabla 3. Estadísticos del modelo explicativo

Fuente: elaboración propia.
Antecedentes históricos de la regresión aplicada a la tasación inmobiliaria puede verse en BRUCE, R.W. and SUNDELL, D. J. (1977). “Multiple
Regression Analysis History and Applications in the Appraisal profession’” The Real State Appraiser, 43, no1.
10

58

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Las variables del modelo mantienen los signos esperados, así como el orden en el que se introducen. De
las 12 variables, 8 corresponden a las características
de la vivienda (Superficie hasta 60 m2, Componente
principal: Calidad de carpintería baja, % de vivienda secundaria, Componente principal: Calidad de
carpintería alta, N. Dormitorios, Año de construcción,

Estado vivienda: rehabilitación), una a factores económicos (IRPF Medio), una a factores de accesibilidad
(LNDISBCN) y dos a factores de externalidad urbana
(Eq. comercial: abundante, Eq. escolar: abundante).
Con ello se puede ver el peso que juegan las variables
endógenas del bien vivienda con relación al resto de
factores que explican el valor urbano.

Tabla 4. Coeficientes del modelo explicativo.

Fuente: elaboración propia.
Gráfico 2. Histograma. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA.

Fuente: elaboración propia.

(p.p. 51-63)

59

�Jesús Manuel Fitch Osuna

En el histograma se observa que los datos nos dan
una aproximación a la distribución normal, para la cual
se debe de tener una media igual a cero y una desviación estándar cercana a uno.
El gráfico P-P representa las proporciones acumuladas de una variable respecto a las proporciones acumuladas de cualquiera de las integrantes en una serie

de distribuciones de contraste. En el gráfico se traza
una línea de referencia y como deberían estar los residuales. Y si observamos la línea hay una aproximación
interesante a la línea de referencia. No es una paralela,
sin embargo toca varios puntos a través de la línea de
referencia.

Gráfico 3. P-P. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA. CATALUÑA.

Fuente: elaboración propia.

El diagnóstico por caso nos permite ver que municipios se encuentran desviados, es decir aquellos que
por sus características se alejan de la nube de puntos
de la muestra. El programa estadístico SPSS, resuelve este problema mediante un diagnostico por casos,
el cual consiste en obtener aquellos valores atípicos se
tengan más de tres desviaciones típicas. El resultado se
presenta en la tabla siguiente, así como algunas carac-

terísticas significativas de los casos excluidos, con ello
la muestra se encuentra con 369 casos (municipios).
Una vez realizada esta operación se prosigue a
realizar el nuevo modelo, para lo cual se obtienen los
siguientes resultados. No obstante cabe señalar que el
modelo se ha ejecutado con las mismas variables y utilizando el método de pasos sucesivos (Stepwise).
El resultado de esta nueva operación es un mode-

Tabla 5. Diagnóstico por caso. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA.

Fuente: elaboración propia.

60

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

lo con un nivel de varianza explicada de R2 = 0,854,
situándose 0,011 mayor que el modelo anterior. La
desviación estándar de los residuos es 115,338, 3,151
menos que el anterior; lo que quiere decir que se ha
disminuido 3€/m2.
Al excluir los casos los residuos tienden ajustarte
más a línea de tendencia lo que significa que el modelo
tiene un mayor ajuste.
Los procedimientos estadísticos y econométricos,
exponen que las variables exógenas explican a la variable endógena. La forma en que se aborda el tema se
debe seguramente al deseo de evitar connotaciones de
causa-efecto para el modelo. Es decir, con el modelo
matemático desarrollado no se puede afirmar que las
variables exógenas determinen causalmente el nivel de
la variable endógena. Más bien, que una relación causa
¬efecto, el modelo se limita a describir una relación de
influencia observable. Así, unas variables exógenas tales como las características de la vivienda o el entorno
del barrio influ¬yen sobre el precio unitario de acuerdo
con las observaciones ma¬nejadas por el analista. Pero
no se puede afirmar por ello, que di¬chas variables
exógenas sean una causa de dicho precio en un marco
general o universal11.

4. Reflexiones y conclusiones
La investigación expuesta pretende aportar reflexiones teóricas y empíricas sobre el manejo de información multivariante para la construcción de modelos
de valuación masiva. Y de ello reflexionar y estudiar
la disposición a pagar por una determinada localización en un municipio. En este caso el criterio de elegir
un bien (vivienda) permite explicar y apoyar la teoría
sobre la limitación dada por el nivel de ingresos. Donde las personas con mayores ingresos se sitúan en las
áreas mejor concedidas físicamente y en el imaginario
colectivo12. En esta línea existen una serie de trabajos
que pueden reflejar esta problemática. Este argumento
lo incluyen Pearce y Turner (1995), observan y revelan la idea común de que la mejor calidad ambiental
es principalmente demandada por los más favorecidos
socialmente. Bergstrom y Goodman (1973) encuentran
elasticidades de ingreso por parques de recreación en la
mayoría de los casos.
El estudio ha distinguido a nivel regional cuales
son las variables que se valoran positivamente y negativamente. Mediante lo cual se puede comprender las
características del mercado inmobiliario del ámbito.

La diferenciación de municipios mediante los atributos
que se aprecian a través de la vivienda. La valoración
inmobiliaria en esta línea muestra una gran relevancia
continuar su estudio. Ensayar las tendencias de las preferencias individuales, los procesos de gestión de las
ciudades, determinación de variables explicativas a diferentes niveles de análisis con el objetivo de visualizar
las particularidades de cada ámbito, las definiciones de
la propiedad inmobiliaria y su incidencia en los valores inmobiliarios.
El modelo clarifica en un primer nivel la idea central sobre teoría de la renta de ubicación de Von Thünen
(1826), donde se produce la variación de la renta con
la distancia con respecto al mercado, en un espacio isotrópico y aislado. Con relación a la hipótesis de partida
se concluye que los agentes económicos que buscan la
localización no solo valoran variables ambientales de
manera individual, sino que actúan con una racionalidad aparente en la cual observan estas en su conjunto.
En un segundo nivel, propicia elementos para
entender la situación de lugar central en la región de
Cataluña. En el mapa 1, se evidencia la razón de los
gradientes de valor relacionados a la distancia a Barcelona (accesibilidad) y el efecto costa (externalidades
urbanas y ambientales). Considera la distancia que los
individuos están dispuestos a recorrer (esfuerzo económico de la distancia por una mayor cantidad de M2
de vivienda y una mayor calidad ambiental) para obtener un servicio (alcance), lo cual determina el área
de mercado de un asentamiento, es decir, la zona de
influencia (hinterland). Lo cual jerarquiza la región en
función de la primacía del orden de un lugar central
(Barcelona como nodo principalmente y en segundo
orden las provincias de Gerona, Leída y Tarragona).
Por lo tanto, los lugares en los que sólo se realicen funciones de orden inferior tendrán un área de mercado
limitada y sus residentes necesitarán trasladarse a lugares centrales de orden superior para obtener servicios
de esa categoría. En este sentido la estructuración del
lugar central y la lógica del desarrollo urbano obedezcan principalmente a determinantes económicas. Sin
embargo dichas determinantes tiene una gran relación
con su medio físico dado que fortalecen la interacción
social en sus espacios histórico-culturales. La consolidación del lugar central se ha beneficiado con la realización de ciertas infraestructura (tren, carreteras), las
cuales ha defino una mayor accesibilidad a lugares con
calidad ambiental. En el estudio se puede observar el
aumento de segunda residencia hacia lugares con estas
características.

Sobre la tasación de apartamentos en barrios de Madrid (Argüelles-Gaztambide), utilizando el análisis de regresión, así como el análisis factorial, las
clasificaciones cluster y otras técnicas estadísticas, véase LOZANO, J. (1996), Tasación urbana: Una metodología para informes de tasación masiva,
Tesis doctoral, Universidad Politécnica de Madrid. Véase tam¬bién KINCHELOE, S.C. (1993). “Linear Regression Analysis of Economic Variables in
the Sales Comparison and Income Approaches”. The Appraisal Journal, LXI, no4, pp.576-586.
12
El territorio se fragmenta creando bordes y de ello zonas aproximadamente homogéneas. Definidas por las características de la población, vivienda,
gustos, preferencias, religión, estilo de vida, nivel de ingresos, entre otras.
11

(p.p. 51-63)

61

�Jesús Manuel Fitch Osuna

La organización y estructuración del lugar central
y la lógica del desarrollo urbano obedezcan principalmente a determinantes económicas, definiendo la especialización de las áreas urbanas. La teoría de Christaller permite explicar dos aspectos interrelacionados del
desarrollo urbano:
1. La ubicación de los asentamientos humanos
como centros óptimos de distribución para los servicios y ciertas mercancías.
2. La forma en la cual estos servicios y mercancías
se distribuyen dentro del sistema espacial de los lugares urbanos.
La teoría de lugar central ha tenido múltiples trabajos empíricos, en regiones con ambientes naturales
y culturales comparativamente homogéneos. Butler
(1996), cita un trabajo de campo en el medio Oeste de
los Estados Unidos, mostrando una Jerarquía bien desarrollada de funciones de centros urbanos y lugares
centrales (Borchert y Adams, 1963).
La teoría de los lugares centrales, es reformulada
posteriormente por Zipp y W. Izard, hacia 1950-1960,
elaborando los modelos de la ciencia regional. Otra
aportación significativa en esta área es la del francés
Francois Perroux, formulando el modelo de los “polos”
de crecimiento y sus áreas de influencia (Munizaga,
2000: 127).
El principio de la teoría del lugar central es una
clave para entender una parte del concepto del policentrismo regional. El desarrollo de los subcentros urbanos generan las economías de escala y de aglomeración
que, sin servir a la totalidad del área urbana desde un
centro simple, incrementan su proximidad al consumidor logrando una dispersión dentro de los centros comerciales que servirían a una parte del área total. Cada
centro comercial significa una desconcentración del
empleo, un punto para el acceso del trabajo, al comercio y a la recreación. En esta línea se obtiene del análisis que la variación del bienestar que se produce en
los consumidores por una mejora en su calidad medio
ambiental se encuentra en yustaposición con la distancia y el nivel socioeconómico.
La teoría de Zipf se sitúa en dentro de la teoría del
comportamiento humano. Producto de una serie de
fuerzas de diversificación y unificación13. La diversificación permite la distribución en múltiples ciudades
pequeñas. Por otro lado, la unificación agrega la población en determinados lugares. El efectos de fuerzas
opuestas, resulta una buena parte de ciudades pequeñas
y pocas ciudades grandes.
La integración de nuevas tecnologías de análisis de
información geoespacial, para fines de valuación a través de los Sistemas de Información Geográfica, aportan
un potencial de trabajo sobresaliente como plataformas

de elaboración y tratamiento de información territorial
(Almirrall, 1997). Ha permitido contrastar estadísticamente los resultados con la elaboración de mapas temáticos. Para ello se requiere fomentar y construir bases
de datos del con información del territorio (catastral,
urbana, social, económica, población, compra-venta
de inmuebles, entre otros temas), que resultan fundamentales para construir modelos de valuación masiva
multifinalitarios.

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La fuerza de diversificación es un resultado de la minimización de los costes a la hora de obtener las materias primas. La fuerza de unificación está
destinada a facilitar el transporte de los productos acabados hacia el menor número de centros de consumo.
13

62

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

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(p.p. 51-63)

63

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au
service du bien-etre des metropolitains?
Laurène Wiesztort1

Recibido: 24/04/2016
Aceptado: 14/08/2016

Resumen:
Les villes, principal biotope de l’Homme dans le
Monde, grappillent de plus en plus les terres agricoles
et les espaces naturels au-delà des périphéries éloignées. Des processus historiques tels que l’urbanisation
de masse ou l’industrialisation reposant sur l’exploitation des ressources du sous-sol, ont pris le pas sur
de nombreux espaces de nature qui ont été détruits ou
gommés ou encore exploités à des fins économiques.
La région Nord-Pas-de-Calais (France) a un taux d’artificialisation du sol très élevé, c’est territoire morcelé
et bouleversé par deux conflits mondiaux et une période
d’exploitation minière intense. Ainsi, aujourd’hui, prés
de trois quart des habitants de la région estiment qu’il
n’y a pas assez de nature au cœur de leur ville. Dans le
cadre de la métropolisation, ce sentiment est accentué
en raison d’un étalement urbain qui est de plus en plus
marqué. Depuis les années 1990, nous parlons de développement durable comme d’une nouvelle philosophie
qui nous conduirait vers un monde plus équilibré entre
les volontés politiques économiques, sociales, culturelles et environnementales. La région est très investie
dans le domaine, en raison des spécificités de son territoire. L’objectif de cette investigation était de rendre
compte des formes que peuvent prendre les politiques
territoriales environnementales et/ou ayant pour enjeux le bien-être des citadins via de nouveaux espaces
récréatifs de nature. Les petites villes sont-elles « utilisées » pour combler le manque de nature des grandes
métropoles ? Sur le plan méthodologique, j’ai choisie
de traiter cette problématique en étudiant le cas de la
métropole lilloise, en m’appuyant à la fois sur un travail de terrain de quatre années durant ma thèse ainsi
que sur deux enquêtes que j’ai menées sur le territoire régional en 2006 et 2011. Ce travail de recherche a
permis de mettre en évidence que les villes moyennes,
petites villes et communes rurales jouent un rôle majeur au sein des politiques territoriales tels que la trame
verte et bleue. Elles sont les clés pour répondre à la
demande des citadins d’espaces de nature. Prenant cela
en considération, la région va y penser des cœurs de
nature aux multiples vocations : écologique (réserves

de biodiversité), sociale (parcs, loisirs), économique
(activités) et culturelle (tourisme, patrimoine).

Palabras clave:
Nature en ville, trame verte, développement durable, enjeux territoriaux, petites villes/métropole, stratégie territoriale

Abstract:
Small suburban cities of Lille Metropolis for the
well - being of metropolitan?
Cities, main biotope of the Man in the World, glean
more and more agricultural lands and natural spaces
beyond the distant peripheries. Historic processes such
as the mass urbanization or the industrialization based
on the exploitation of subsoil resources, have taken
over many natural spaces that were destroyed or erased
or exploited for economic purposes. The region Nord
Pas-de-Calais (France) has a rate of artificialisation
of the very high ground, it’s fragmented territory and
upset by two world conflicts and a intense mining period. So, today, meadows of three quarter of peoples
of the region consider that there isn’t enough nature
in the heart of their city. Within the framework of the
métropolisation, this feeling is accentuated due to urban sprawl, which is more and more important. Since
the 1990s, we speak about sustainable development as
about a new philosophy that would lead us to a more
balanced world between will economic, social, cultural
and environmental policies. The region is very invested
in the domain, because of the specificities of its territory. The objective of this investigation was to account
for forms that can take the environmental territorial
policies and / or whose issues the welfare of citizens
through new recreational spaces in nature. Are small
towns “used” to fill the void nature of large cities ?.

Doctora en Geografía y Ordenación del Territorio. Universidad de Artois, Francia. laurene.w@hotmail.fr

1

(p.p. 65-81)

65

�Laurène Wiesztort

Methodologically, I have chosen to address this issue
by studying the case of Lille Metropolis, relying on
both fieldwork four years during my thesis as well as
on two inquiries which I led on the regional territory in
2006 and 2011. This research has helped to highlight
the medium-sized cities, small towns and rural municipalities play a major role in territorial policies such
as green and blue weft. They are the key to meet the
demand of urban natural spaces. Taking this into consideration, the region will thinking about the nature of
hearts with many vocations: ecological (biodiversity
reserves), social (parks and recreation), economic (activities) and cultural (tourism, heritage).

Keywords:
Nature in the city, green belt, sustainable development, territorial issues , small cities / metropolitan ,
territorial strategy.

1. Introduction
Avec des villes de plus en plus denses, le phénomène de métropolisation, les territoires urbains s’entremêlent, s’étalent, grappillent davantage les espaces
naturels et les terres agricoles. Au cœur de ces territoires urbains, la nature est absente ou hybride. Les
représentations ont évolué et la « nature » pour les citadins s’offre à eux sous de multiples formes, des parcs
et jardins, du fleurissement, des arbres d’alignements
qui embellissent les grands boulevards, une « nature
anthropisée » (Wiesztort, 2011).
Les citadins et plus encore les métropolitains ressentent un manque de nature en ville. Une nature qui,
peu importe sa forme, apporte du bien-être aux individus.
Nous allons nous interroger sur les rapports entre
les métropolitains et les espace de nature. Pour cela, la
métropole lilloise fera l’objet de notre étude de cas et
de nos questionnements. Quels espaces de nature recherchent et pratiquent les métropolitains et sur quels
territoires ? Quelles politiques sont mises en place en
réponse à cette demande de plus en plus marquée ? Enfin, nous verrons si nous pouvons affirmer que les petites villes en périphérie proche ou éloignée de la métropole lilloise se mettent au service des métropolitains,
de leur quête de nature, via l’offre d’espaces naturels et
d’espaces récréatifs qu’ils proposent.
La méthodologie de ce travail de recherche a pour
base quatre enquêtes de terrains : l’une que j’ai mené
sur le territoire régional du Nord-Pas-de-Calais en
2012 concernant les attentes spécifiques des lillois en

66

terme d’espaces de nature, la seconde de Lise Bourdeau-Lepage réalisée à Lyon en 2013 et enfin celles de
l’IPSOS en 2008 et 2013 sur les pratiques des citadins
et plus particulièrement des métropolitains dans les espaces verts.

2. La métropole lilloise, un exemple de
métropole française dépourvue de nature
2.1. Des villes de plus en plus denses et une nature absente
2.1.1. Le Nord-Pas-de-Calais, région la plus
artificialisée de France

2.1.1.1. Une forte métropolisation
Selon l’INSEE, le Nord-Pas-de-Calais s’étend sur
2,3 % du territoire métropolitain et regroupe 6,6 % de
sa population, d’où une densité élevée de 326 habitants
par km². La part de la population vivant en milieu urbain est forte (95 %).
Figure 1: Densité de population de la France

Source : D’après l’INSEE et le recensement de 2006. L. Wiesztort

La plupart des grands pôles régionaux (à l’exception de Lille) connaissent un exode des centres villes et
un étalement important. Au 1er janvier 2007, la région
compte 4,048 millions d’habitants. Depuis 1999, la
population augmente faiblement (0,16 % en moyenne
par an) grâce à un solde naturel positif et ce malgré le
fait que la région soit déficitaire sur le plan migratoire.
Cette carte met clairement en évidence la forte densité
de certaines régions telles que le Nord-Pas-de-Calais.
Notamment avec l’influence de la Métropole Lilloise
sur le reste du territoire tel que l’ancien bassin minier

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

(avec une densité moyenne entre 200 et 800 habitants
par km² et quelques zones entre 800 et 2000 habitants
par km²). Les pôles urbains concentrent 76% de la population régionale. Depuis 1999, la localisation de la
population régionale a peu évolué. Certes, le périurbain
continue d’attirer davantage de nordistes (+0,6 point)

mais cette hausse est plus limitée que pour l’ensemble
de la France de Province (+1 point). Cette relative stabilisation de l’étalement urbain au niveau de la région
masque d’importantes disparités locales comme en témoignent les évolutions de densité entre 1999 et 2006.
La région Nord-Pas-de-Calais est caractérisée par une

Figure 2 : Variation annuelle de la densité de population entre 1999 et 2006.

Source : INSEE, recensements de la population 1999 et 2006.

importante métropolisation autour de Lille. Dans ce cadre, le projet de « ville renouvelée » dans la métropole
lilloise vise à redensifier et réhabiliter les centres villes.
Ces efforts de renouvellement urbain ont permis une
forte augmentation de la densité de population dans
Lille et en proche banlieue. Cependant cela va de pair
avec un étalement urbain encore accru puisque, à l’exception de certaines communes frontalières, l’arrondissement de Lille est marqué par une élévation de sa
densité de population, hausse qui se propage jusqu’à
Béthune. Arras connaît également une densification de
son centre-ville.

2.1.1.2. De lourds héritages
En plus de cette métropolisation, ce phénomène
d’étalement urbain et de forte densité urbaine, la région a été très marquée par son histoire qui a laissé
d’importantes séquelles sur le territoire. Les guerres,
par exemple la première guerre mondiale a engendré
de nombreuses galeries souterraines, la présence d’explosifs (bombe, obus, mines, bâtiments industriels etc.)
sont nombreux. La région possède également un vaste
bassin houiller qui s’étend sur plus de cent kilomètres
de long d’Ouest en Est comprenant 251 communes (figure 3).

Figure 3 : Situation géographique de l’ancien bassin minier du Nord-Pas-de-Calais

Source : CPIE, 2010.

(p.p. 65-81)

67

�Laurène Wiesztort

En 1850, ce territoire exploité appartenait à des
sociétés concessionnaires, ce qui, comme le souligne
Pierre Bruyelle (1980), donna au territoire cet aspect
territorial et institutionnel émietté. Au XIXème siècle,
l’industrie houillère va connaître un prodigieux essor
jusqu’à atteindre des chiffres de production remarquables de 27 400 000 tonnes de charbon en 1913 (soit 67
% de la production française) puis en 1930 un nouveau record de production avec 35 millions de tonnes.
Ce fut l’un des moteurs fondamentaux de l’économie
française. Grâce à de tels rendements, les compagnies
se développaient de manière fulgurante (création d’usines annexes, de centrales électriques, de cokerie) et le
paysage rural va être bouleversé.
Cette exploitation a engendré des séquelles physiques de divers ordres : la désorganisation des aquifères et des écoulements de surface, des affaissements
à temporalité décalée dans le temps, des pollutions. Du
point de vue environnemental, des pollutions rémanentes compromettent de manière durable l’aptitude des
sols à recevoir de nouvelles infrastructures. La reconversion de ces espaces fut très difficile et l’est encore. Aujourwwd’hui, le bassin minier se démarque au
niveau paysager par l’importance numérique des friches industrielles. Celles-ci ont une valeur économique
négative. Pour autant, le bassin minier du Nord-Pasde-Calais a été inscrit dans la catégorie des Paysages
Culturels Evolutifs au Patrimoine mondial de l’Unesco
en 2012. Point sur lequel la Mission Bassin Minier en
charge du dossier a insisté : le bassin a évolué, tout
comme ses friches, laissant place aujourd’hui à de nouveaux équipements (activités de loisirs, sites culturels
diversifiés, parcs et/ou réserves naturels) en périphérie
proche ou éloignée de la métropole lilloise. Mais qu’en
est-il des espaces de nature sur un tel territoire ?

2.1.2. De la nature en ville ?

La région est très artificialisée, avec des villes denses. Le milieu urbain est particulier par sa composition.
Depuis quelques décennies, la densité au sol ne cesse
de s’accroître dans les villes et de nombreux espaces
ouverts sont progressivement affectés à la construction, sous la pression immobilière ou pour la réalisation
d’équipements publics. Ainsi, les espaces de nature ouverts y sont de plus en plus rares. La ville est souvent
qualifiée d’espace froid à cause de cela, mais ceci n’est
qu’une image, une représentation que nous nous donnons de la ville. Antonio Gaudí, qui est un architecte
espagnol, souhaitait remédier à cela en noyant les constructions dans de grandes masses végétales et laisser
entrer davantage la lumière. Son travail a d’ailleurs
marqué de façon durable l’architecture de Barcelone et
constitue une contribution exceptionnelle très créative

68

au développement de l’architecture et des techniques
de construction.
2.1.2.1. La nature
Intéressons-nous à cette notion de nature. « Les
définitions des dictionnaires nous éclairent un peu sur
le sujet : c’est un ensemble d’êtres ou de choses qui
constituent l’univers, ce qui n’apparaît pas comme
transformé par l’homme. Si l’on va un peu plus loin,
on peut dire aussi que c’est un ensemble de propriétés
qui définissent un être. L’inné, le spontané est opposé à
l’acquis. Ici aussi le manque d’intervention de l’homme se marque. Ce serait donc les phénomènes naturels
(caractère physique descriptible), mais aussi des êtres
vivants et les relations qui arrivent entre eux. » (Godart, 2004). Selon Jean-Paul Ferrier (1999), au sens le
plus classique de la géographie, la nature se constitue
du monde physique qui nous entoure, c’est-à-dire l’ensemble des conditions morphologiques des lieux, mais
aussi leurs conditions biogéographiques, climatiques
et hydrologiques. La nature est donc omniprésente. La
Nature correspond au développement spontané d’êtres
vivants suivant un type déterminé. Une présence née à
la fois de la détermination, c’est-à-dire un ensemble de
lois opposables au hasard ; et de la spontanéité, opposables aux règles de la culture.
La nature a été durant des siècles associée aux
espaces hostiles. Cette Nature ne connaissait pas l’intervention des Hommes, on parle alors de wilderness
ou comme l’écologie classique la définissait de climax
(Clement, 2001). Chris Younés (1999), dans son ouvrage “Ville contre-nature”, conçoit l’Homme comme un
perturbateur qui ne doit pas intervenir dans la nature
encore vierge car il risquerait de la détruire. L’exemple
même de la création de réserves naturelles reflète l’idée
que l’homme est un destructeur puisque que nous souhaitons y exclure le perturbateur : l’Homme.
La perception des espaces correspond à la culture
des populations et c’est ce que démontrent d’ailleurs
certains auteurs aujourd’hui. La perception du monde
pour chaque individu dépend de lui-même et par conséquent de sa culture (Baudot, 1997) et son appartenance sociale. Par exemple la culture japonaise montre une
véritable familiarité avec la nature, considérée comme
un ami ou un compagnon pour l’homme. L’un des pays
les plus anthropisés de la planète, l’homme y reconstruit et se replace dans une nature idéale… une nature
totalement fabriquée (les jardins artificiels, les modèles
réduits). C’est un mode d’adaptation à la ville dense.
Pour la culture américaine, la nature est sauvage donc
théoriquement sans empreinte humaine. Les symboles
de cette nature « inviolée » sont les parcs nationaux
(même s’ils sont aujourd’hui entièrement aménagés et
gérés par des money-makers), qui traduisent la volonté

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

des générations actuelles de montrer aux futures générations ce que les pionniers ont dû maitriser. Yellowstone en est un bon exemple. En Europe, où les espaces
sont entièrement anthropisés, l’idée de nature et de naturel se confond en partie avec celle de campagne et
admet l’empreinte de l’homme pour autant que celle-ci
se borne à un jardinage des paysages. Le concept de
nature est donc en constante évolution suivant les idéologies, l’évolution des perceptions des sociétés. Selon
la définition, la Nature est sans artifice, or le terme est
utilisé par les occidentaux pour qualifier des espaces
verts, des accotements fleuris en ville.
A la fin des années 1970, il y a une prise de conscience de la fragilité de la planète et de la nature et
dès lors l’approche de la nature et de l’homme cesse
d’être duale et antagoniste. Selon Catherine et Raphaël
LARRÈRE (1999), certains discours expliquent qu’il
n’y a plus de nature alors que d’autres insistent sur le
fait qu’il faut reconsidérer la conception moderne de
celle-ci. La nature est dans les activités, les constructions humaines tout comme l’Homme est dans la Nature ; c’est en cela qu’il n’y a plus d’antagonisme et de
séparation entre le culturel et le sociétal d’une part et
la nature d’autre part. Ces deux sphères sont reconnues
étroitement entremêlées. La disparition ou la dégradation de l’une altère nécessairement l’autre. A partir de
cette nouvelle conception, il devient plus nécessaire de
s’interroger sur la place utile de la nature en ville.
2.1.2.2. La nature en ville
La nature n’existe pas, ce sont les représentations,
des images de la nature, que l’on cherche à protéger.
Elle est un construit social et par conséquent le fait de
vouloir la protéger, c’est vouloir satisfaire une certaine
demande sociale. C’est pour cela, qu’au besoin, nous
allons recréer, produire artificiellement des milieux ou
des sites appréciés du public (cela amène à transformer des réserves et des parcs en équipements pédagogiques, touristiques ou même réintroduire des espèces
animales dans un espace protégé alors que ces mêmes
animaux en avaient été éliminés…). Ceci est lié à l’idée
de perte de nature, ce sentiment de manque de nature.
La “nature en ville” ne représente pas uniquement
les espaces naturels au sens strict du terme, puisque ces
espaces ont complètement disparu en milieu urbanisé.
Ce terme est plutôt une représentation du “besoin de
nature”, plus ou moins ressenti par les acteurs et les citadins : espaces libres, espaces de respiration non construits, de préférence non imperméabilisés où l’homme
peut encore avoir un contact avec une nature plus ou
moins artificialisée. Certains auteurs utilisent la notion
de “nature urbaine” qui correspond davantage à des
espaces aménagés tels que les espaces verts, les dépendances routières, les plantations, les jardins publics ou

(p.p. 65-81)

privés, les berges de voies d’eau, les terrasses jardins
etc. C’est également les espaces cultivés : espaces agricoles, parcelles maraîchères, jardins collectifs ; des
boisements, de certains cours d’eau ou de friches qui
conservent souvent un caractère moins artificiel. Ce
terme encadre un grand nombre d’espaces très divers
qui ont pour point commun leur situation géographique
: en plein cœur du tissu urbain.
Nous avons abordé le fait que la nature aujourd’hui
est devenue hybride. En effet en ville, c’est une nature
modelée, créée de toute pièce. Ainsi, aujourd’hui les
citadins associent la nature à des espaces verts en ville.
Les enquêtes réalisées auprès des habitants de communes du bassin minier du Nord-Pas-de-Calais (Wiesztort, 2011) ont montré que les citadins associent la nature à certains éléments en ville, juste parce qu’ils sont
verts et vivants. Ainsi, une pelouse, un arbre d’alignement, un parterre de fleurs sont devenus pour eux de la
nature. Or, il est évident que tous ces éléments ne sont
que le résultat d’une réflexion (volonté d’embellir, de
mettre en valeur un monument, une avenue etc.) puis
d’une action humaine ; Une réalisation anthropique
donc en opposition à LA Nature et les définitions que
nous avons pu en donner.

2.2. Un besoin de nature ressenti, exprimé,
non-comblé en ville
2.2.1. La “nature” contribue au bien-être des
citadins et est un facteur d’amélioration du
cadre de vie

La place de la nature en ville fait, depuis quelques
années, l’objet de nombreuses attentions de la part des
citoyens. En témoignent, l’intérêt renouvelé pour les
jardins ouvriers ou la création sur des délaissés urbains
de jardins partagés. Les exemples ne manquent pas
au cœur des grandes agglomérations telles que Lille,
Lyon, Nantes, Metz, Paris, etc. On peut y ajouter les
opérations spontanées de fleurissement des trottoirs de
Lille, Rennes ou Strasbourg, la insertion de ruches au
cœur de Paris ou Metz ou encore le fleurissement des
jardins et balcons. En témoignent également le plébiscite des villes vertes et des espaces verts par les français
et les éléments motivant leur choix de localisation résidentielle. 75% des Français en 2008, déclarent prendre
en compte les espaces verts dans leur choix résidentiel
(IPSOS-UNEP 2008).
Le second élément expliquant cette transformation
est que l’Homme est devenu un homo urbanus, pour
reprendre l’expression de Jeremy Rifkin (2000), plus
de 50% de la population mondiale résidant dans des
espaces urbains de nos jours. Vivant en dehors des espaces naturels, cet homo urbanus aspire à renouer avec
certains éléments naturels. Il cherche alors « à disposer

69

�Laurène Wiesztort

des agréments de la ville tout en satisfaisant son désir de nature et de calme » (Bourdeau-Lepage, 2012).
Cet homo urbanus devient un homo qualitus du moins
dans les sociétés occidentales, c’est-à-dire un homme
qui ne recherche pas seulement son bien-être matériel
et immatériel, mais fait de la satisfaction de son désir
de nature et de la préservation de son environnement
un élément de son bien-être (Bourdeau-Lepage, 2013).
Les trois quart des français se rendent dans un
parc, square ou jardin public de leur commune plus ou
moins quotidiennement (IPSOS-UNEP, 2008). 17% y
vont tous les jours et 27% plus d’une fois par semaine.
L’enquête de 2008 pousse l’étude plus loin, dressant un
profil des individus qui fréquentent les parcs urbains
: la moitié des personnes qui ne possèdent pas de jardins fréquentent de façon plus systématique les parcs et
squares (au moins une fois par semaine).
Pour les français, le jardin privé ou public serait un
des premiers éléments qui leur permettraient d’améliorer leur niveau de bien-être en ville. On constate aussi
que le bien-être du citadin passe de plus en plus par la
proximité à la nature. C’est du moins ce qui transparaît
dans plusieurs enquêtes menées depuis une trentaine
d’années (enquêtes d’opinion du Ministère de l’environnement et du cadre de vie 1978, Les Français et les
espaces verts publics urbains et celle du Ministère de
l’équipement, des transports et du logement, 1999, Habiter, se déplacer, vivre en ville). Les français revendiquent donc le contact à la nature comme un élément
important de leur bien-être en ville. 95% des personnes
interrogées à Lyon au printemps 2012, considèrent que
les moments qu’ils passent dans des parcs ou jardins
publics sont importants et/ou indispensables pour leur
bien-être.
L’enquête révèle également que la demande de nature de 55,7% des interrogés, habitant ou non en appartement, correspond à un besoin vital (au même titre
que l’alimentation), notamment sous la forme d’espaces verts. L’enquête IPSOS de 2013, montre à travers
la question « Pour vous, le contact quotidien avec le
végétal est-il : très important, important, peu important ou pas du tout important ?», la grande majorité des
Européens opte pour les deux premières réponses. En
France, la tendance à profiter de son jardin au moindre
rayon de soleil est particulièrement marquée chez les
jeunes (90% des moins de 45 ans). Preuve que les plantes et les jardins sont devenus des éléments essentiels
de notre équilibre de vie, sans doute pour compenser
l’hyperurbanisation de nos sociétés. L’eau est également associée à la nature urbaine et l’enquête menée à
Lyon a permis de constater que 91% des interrogés, estiment que les éléments liés à l’eau (plans d’eau, voies
d’eau) participent à leur bien-être.

70

Figure 4 : Graphique sur la relation entre la présence d’éléments liés à l’eau en ville et le bien-être de citadins

Source : Wiesztort. L, 2013. Sur la base de l’enquête menée à Lyon en 2012 par Lise Bourdeau-Lepage.

Au-delà de l’idée défendue par nos enquêtés, selon laquelle les objets de nature (espaces verts, berges,
voie d’eau) contribuent au bien-être des citadins, les
études et travaux de recherche menées par les médecins, psychologues montrent aussi l’existence de liens
positifs entre l’état de santé d’un individu et la présence d’éléments naturels dans son environnement (Christophe André (2012), Nicolas Guéguen (2012), Roger
Ulrich (1984)). Les urbains seraient-ils conscients des
bienfaits de la nature sur eux ? Il semble que oui, pour
plus de 90% des individus interrogés à Lyon, les moments passés dans les parcs sont importants ou même
indispensables.

2.2.2. Un manque d’espaces de nature à Lille, une inégalité d’accès

Quels espaces de nature, pour qui ?
En ville, les jardins privés représentent la part la
plus importante d’espaces de nature urbaine. Des espaces qui sont dans ce cas accessibles uniquement par
leurs propriétaires. Il existe donc une inégalité d’accès à la nature urbaine puisque comme nous le savons
la pression foncière est forte et l’immobilier en ville
coûte cher notamment lorsqu’il compte un jardin privé. L’existence d’un parc dans un quartier influence
également la valeur du foncier qui est à proximité et
cela renforce cette inégalité. Les quartiers qui possèdent les plus beaux et les plus grands parcs verront la
valeur de l’immobilier augmenter, notamment pour les
logements qui ont une vue sur celui-ci. La proximité avec un parc devient un privilège. Cette idée peut
parfois même être poussée à l’extrême puisque dans
certaines grandes villes comme New-York, des parcs
en plein cœur du centre-ville et des rues publiques
sont privatisés pour des hôtels de luxe. La nature urbaine serait-elle un nouveau produit de luxe, soumis
à la consommation de quelques privilégiés ? Il ne faut
pas généraliser cela à toutes les villes puisque depuis

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

quelques années, beaucoup de programmes de renaturation ont vu le jour notamment en France, dans des
ZUS comme les Courtillières à Pantin dans la région
parisienne ou encore le Mont Liebaut à Béthune qui
font l’objet de politiques de renouvellement urbain.
Les espaces les plus fréquentés (quotidien) sont
les petits squares et parcs en ville. Les habitants s’y

promènent en majorité, y pratiquent le jogging le matin
ou le soir en rentrant du travail. La proximité est déterminante pour que ce soit une pratique quotidienne.
Nous l’avons vu cela est primordial pour le bien-être
des citadins. Pour Lille et la Métropole lilloise, il y a
une inégale distribution de ces espaces sur le territoire
et par conséquent une inégalité d’accès.

Figure 5 : Les espaces verts praticables de la métropole lilloise

Source : L. Wiesztort, d’après les informations de la Communauté d’agglomération de Lille., 2013.

Lille intra-muros propose très peu d’espaces de nature praticables et ceux-ci se situent sur le pourtour
(le parc de la Citadelle, le jardin Vauban, …). Le rapport entre la surface d’espaces verts praticables et le
nombre d’habitants est très faible. Notons que sur dix
parcs, six font moins de un hectare et un seul plus de
cinq hectares (le parc de la Citadelle avec ses soixante-dix hectares, le bois de Boulogne compris). Au-delà
du périphérique les espaces de nature urbaine ne sont
pas beaucoup plus nombreux (le jardin botanique, le
parc des Dondaines). Le constat est le même à l’échelle
de la métropole où l’on va retrouver quelques grands
parcs (Parc du Héron à Villeneuve d’Ascq, le parc de la
Deûle, Le près du Hem à Armentières, le parc de l’Yser
à Tourcoing, …)
Nous savons que les citadins ressentent un manque de nature en ville et que ce qui participe le plus à
l’amélioration de leur cadre de vie est le fleurissement
mais également la présence d’arbres (arbres d’alignement, arbres centenaires symboliques). Cette politique
d’embellissement est courante dans les grandes villes,
qui se doivent de soigner leur image. Pour autant, ce

(p.p. 65-81)

qui semble plus crucial pour les citadins, c’est de posséder ou avoir accès à un espace de nature (jardin privé
ou public) que l’on peut pratiquer, dans lequel on peut
mettre en place un certain nombre d’activités. Seul le
square (bien souvent trop minéral) et le parc urbain et/
ou le jardin privé peuvent satisfaire ce besoin. Selon
l’enquête IPSOS menée en 2013, le jardin est l’une des
deux pièces de la maison ayant le plus de valeur aux
yeux des Français, des Espagnols et des Allemands.
Son rôle est très important. Pour les métropolitains,
l’enquête menée en 2012 à Lyon révèlent que 42% des
individus interrogés ne vont pas au parc tout simplement parce qu’il n’y en a pas à proximité de leur lieu de
vie. Il y a une inégalité face à l’accès aux espaces verts
remarquable. Près de la moitié des individus interrogés
n’ont pas de parc près de chez. Pour cette raison les
citadins mettent en place des pratiques à la campagne
lorsqu’ils disposent de temps.

2.2.3. Allons à la campagne chercher des espaces de nature !

Les travaux de Boutefeu (2002 et 2009) dévoilent

71

�Laurène Wiesztort

que lorsque les urbains quittent le centre-ville pour
aller s’installer dans le périurbain, ils recherchent : une
meilleure qualité de vie, une maison avec jardin individuel, bien orientée, protégée des bruits extérieurs et des
nuisances urbaines, un village authentique disposant de
toutes les aménités, proche d’une ville vite accessible,
mais aussi du maintien d’un lien avec la nature.
Figure 6 : Graphiques des durées de fréquentation des parcs en semaine et le week-end

Source : Wiesztort. L, 2013. Sur la base de l’enquête menée à Lyon en 2012 par Lise Bourdeau-Lepage.

Lorsque les citadins n’ont pas la possibilité de vivre dans le périurbain ou à la campagne, ils von développer des pratiques sur es territoires durant leurs temps
libres. Le week-end, les individus disposent de plus de
temps libres. Ils sont nombreux à se rendre dans les
parcs.
Ainsi, 82 % passent plus d’une heure dans les parcs
le week-end contre seulement 61% en semaine. Pour
la majorité des cas, il est question d’un parc ou espa-

ce naturel situé en périphérie proche ou éloignée de la
métropole, ce qui induit donc un déplacement motorisé (supérieur à quinze minutes). De ce fait, l’individu
profite plus longtemps du parc. Parmi eux, 33% y restent plus de deux heures le week-end contre 17% en
semaine. Sans grande surprise, en semaine la durée de
fréquentation dans les parcs est moins importante, 13%
des personnes y reste moins d’une demi-heure et 26%
entre 30 minutes et une heure. La semaine, les citadins
fréquentent les squares et parcs proches géographiquement de leur domicile ou lieu de travail (des parcs urbains plus petits) et partent le week-end. Le week-end
ils passent plus de temps dans les parcs et recherchent
surtout de grands espaces, des sentiers de promenade
assez vastes pour les pratiquer sur des laps de temps
plus grands (1h, 2h et plus).

3. Des politiques publiques d’aménagement des espaces périphériques
3.1. Des sentiers de randonnées sur le territoire
régional
La région Nord-Pas-de-Calais et la Mission Bassin
Minier ont élaboré une trame verte et bleue en suivant
les orientations du Grenelle de l’environnement. Des
coulées vertes (les premières en 1992) quadrillent le
territoire régional (Figure 8).

Figure 7 : Carte de la Trame verte et bleue du Bassin Minier du Nord-Pas-de-Calais

Source : Mission Bassin Minier du Nord-Pas-de-Calais, avril 2009.

72

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

L’objectif est de tirer partie du moindre espace de
nature qui pourrait contribuer à prolonger un corridor
biologique. Cela passe par une reflexion sur la trame
verte mais aussi bleue, c’est-à-dire les cours d’eau qui
ont déjà cet atout d’être linéaire et de traverser les territoires, mais il y a aussi les marais qui sont des éléments
très riches sur le plan de la biodiversité. La mise en
place d’un réseau écologique tel que la Trame verte
et bleue est une des mesures prioritaires qui avait été
demandée par le Groupe 2 « Préserver la biodiversité
et les ressources naturelles » du Grenelle de l’environnement. Cette demande a été motivée par le constat que
l’importante fragmentation du territoire induisait un
fractionnement et une fragilisation des populations végétales et animales, y compris pour les espèces ordinaires. La trame verte et bleue a donc pour objectif de les
reconnecter tout en permettant leur redistribution géographique dans un contexte de changement climatique.
L’espace rural de proximité, les cours d’eau, les zones urbaines doivent redevenir des espaces de vie pour
la nature. A l’échelle des villes, notamment denses, il
est essentiel de gérer de manière réfléchie le patrimoine naturel existant ou d’en réinsérer si celui-ci est réduit voire absent. A cela s’ajoute également la fonction
sociale. Grâce aux berges des cours d’eau et aux anciens cavaliers (anciennes voies ferrées de la période
industrialominière permettant de transporter les matériaux et le charbon sur le territoire), la trame verte et
bleue est devenue le support de sentiers de randonnée.
Figure 8 : Photographies de cavaliers transformés en sentiers de randonnée

Source: Wiesztort.L, 2011.

(p.p. 65-81)

Les départements du Nord et du Pas-de-Calais se sont
engagés dans l’élaboration d’un projet de GRP essentiellement en périphérie de la métropole lilloise et le
bassin minier. C’est un itinéraire pédestre en boucle
(vingt-cinq circuits) faisant l’objet d’une mesure d’homologation par la Fédération Française de Randonnée
Pédestre. Elle s’appuie sur la publication d’un Topoguide et permet de faire découvrir aux randonneurs les
richesses patrimoniales et naturels du territoire et de
relier les « cœurs de nature ».

3.2. Des chapelets de parcs en périphérie de la
métropole lilloise
3.2.1. Le parc de la Deûle, un projet ambitieux de « parc en réseau »

A la fin des années soixante, l’état lançait le projet
d’un grand équipement de loisir pour contribuer à la
réhabilitation du paysage entre la métropole lilloise et
l’agglomération de Lens. Ce projet visait également la
protection de champs captant représentant un tiers de
la ressource en eau de la Métropole. Les riverains, notamment les agriculteurs, rejetaient le projet, le jugeant
trop ambitieux et requérant des surfaces foncières trop
importantes. Il s’agissait de créer un vaste lien vert de
plus de mille hectares entre la métropole lilloise et le
bassin minier. Faute de moyens suffisants, ce premier
projet ne se concrétise alors que dans le Pas-de-Calais,
sur le territoire des communes de Wingles, Billy-Berclau et Douvrin. Vingt ans plus tard, dans un contexte
différent, le projet ressurgit. Le développement de la
métropole lilloise a fait apparaître un déficit en espaces récréatifs et l’agriculture se maintient difficilement
dans des zones où s’entremêlent vie urbaine et vie
rurale. Les mentalités ont évolué, les préoccupations
environnementales et de cadre de vie deviennent plus
importants et la ressource en eau est toujours aussi fragile. Dans les années quatre-vingt-dix, Lille Métropole
Communauté urbaine et les villes de Houplin-Ancoisne, Santes et Wavrin, rejointes par Don, Haubourdin et
Seclin, reprennent le projet et dès 1995, un vaste territoire est redessiné par les architectes paysagistes Jacques Simon (Grand prix du Paysage 1990) Jean-Noël
Capart et Yves Hubert de JNC International (grande
gagnante du concours international), à qui a été confié
l’ensemble du projet.
« Le Parc de la Deûle intègre le territoire de plus
de six communes périurbaine de l’agglomération Lilloise. Il est conçu comme un parc éclaté dans son territoire. A l’opposé d’un parc composé d’une seule entité
domaniale, il se déploie en réseau à l’intérieur d’un
maillage rural et se dessine dans le parcellaire et les plis
du terroir. Pour les concepteurs, il fallait s’intéresser à
tous les espaces “désinvestis” par l’urbanisation tradi-

73

�Laurène Wiesztort

tionnelle. Espace tentaculaire, ce parc s’approprie les
franges de l’urbanisation et cohabite avec la mosaïque
des fonctions urbaines et rurales. C’est une trame dont

les mailles accueillent des fonctions sociales, biologiques, économiques et paysagères » (JNC International)

Figure 9 : Vue aérienne du découpage territorial du parc de la Deûle

Source : JNC International, 2013.

En décembre 1997, le parc est inscrit comme projet
majeur au schéma directeur de développement et d’urbanisme de l’arrondissement de Lille voté en décembre 2000. En février 1999, ces 277 hectares font l’objet d’une déclaration d’utilité publique et les premiers
chantiers sont dès lors engagés. Le parc de la Deûle est
un ″ parc en réseau″ qui recoud peu à peu, sur une trentaine de kilomètres, un chapelet d’espaces périurbains,
postindustriels et agricoles le long de l’ancien canal industriel de la Deûle autrefois parmi les plus pollués de
France. Le parc s’étend aujourd’hui sur près de trois
cent hectares (objectif d’ici une quinzaine d’années :
mille hectares). Ce projet supporte de lourds enjeux :
- La protection de la ressource en eau
- La protection et la structuration des écosystèmes
: Les prairies humides et zones de marais, les rigoles
d’assèchement et fossés présentent un intérêt écologique latent. Les bassins de décantation et les dépôts de
boues issues du canal sont enrichis d’une végétation
pionnière riche en biodiversité.
- La reconquête de l’image et de la qualité paysagère, cette périphérie s’était transformée en cité dortoir colonisant les campagnes et grignotant les terres
agricoles déjà déstructurées. L’idée était que le parc
devienne un lien entre les territoires habité et évite la
conurbation Lille-Lens. C’est ainsi qu’est né le concept
de parc en réseau par la mise en lien d’espaces spécifiques (friches industrielles, espaces agricoles).
- Le développement de l’offre récréative. Le parc
est conçu comme un espace de rencontre et de culture.

74

Il y a une « mise en vie du site » grâce à l’ouverture au
public et l’accueil de nombreuses animations et manifestations d’échelle locale ou européenne.
Trois idées maîtresses ou thèmes d’intervention
ont été le fil conducteur du projet :
- Reconquérir des friches par la nature. De multiples friches industrielles (décharges, friches des voies
navigables de France) ont fait l’objet de travaux considérables pour dépolluer, transformer le sol, décliner les
milieux humides, planter des milliers d’arbres. Le site
de la Gîte est devenu un parc d’interprétation de la faune et de la flore. Ainsi, aujourd’hui, le parc de Santes
révèle un patchwork de paysages : une vallée mi-boisée, mi-prairie, des plans d’eau, des zones humides.
Figure 10 : Photographie du parc de Sante

Source : L. Wiesztort, décembre 2013.

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

- Un projet Nature-Culture. MOSAÏC « le jardin
des cultures », aux portes d’Houplin Ancoisne, représente la diversité culturelle de la population métropolitaine lilloise. L’idée de cette partie du parc a été de
solliciter les communautés qui composent l’agglomération lilloise et de travailler autour de la question : «
est-ce que les gens ont des rêves de jardins différents
selon leur culture?». Sur 33 hectares, ont été pensés
dix jardins contemporains (représentant symboliquement dix jardins de rêves d’individus de diverses cultures : méditerranéenne, anglaise, asiatique, etc.), un
étang et des bois. Ce travail a été réalisé à la fois par
des paysagistes (Jacques Simon, Jean-Noël Capart et
Yves Hubert) et des artistes venant de différentes pays
de l’Europe. Pour allier d’autant plus la nature à la culture, chaque dimanche après-midi, MOSAÏC propose
des spectacles et des animations en tous genres : musique, théâtre, ateliers, visites guidées.
Figure 11 : Photographie du jardin tissé dans
le parc Mosaïc, à Houplin-Ancoisne

Source : LMCU, 2012.

- La Nature Domestiquée. Le concept vise à réconcilier sur cet espace naturel deux mondes : l’urbain et
le rural. Les espaces de loisirs sont alors étroitement
imbriqués dans les territoires agricoles. Des prairies
d’élevage ont été restaurées, des friches revalorisées
en prairies de fauche, le bocage reconstitué, les rigoles
d’assèchement redessinées et remises en eau, les clôtures agricoles homogénéisées.
Ce parc se veut être un modèle d’évolution des
pratiques favorisant les techniques agricoles respectueuses de l’environnement. Le parc de la Deûle inclut
une soixantaine d’exploitations. Il a conclu sur la base
d’une convention entre l’ENLM et la chambre d’agriculture du Nord un partenariat avec des exploitants.
Les agriculteurs bénéficient d’une semaine de formation, ont à leur disposition des paysagistes pendant
trois jours pour concevoir un projet financé à hauteur
de 2000 euros par an pendant trois ans. Ces projets con-

(p.p. 65-81)

Figure 12 : Photographie des Ansereuilles à Wavrin

Source : L. Wiesztort, décembre 2013.

cernent l’intégration paysagère des bâtiments agricoles
ainsi que souvent la remise en état des haies, des pâtures et des clôtures ainsi que la diversité botanique par
l’introduction d’herbacées différentes. Dans le cadre
de Lille 2004, plusieurs exploitations ont participé à un
projet d’Articulture et la création de land Art sur cinquante hectares. Cette démarche paysagère s’accompagne aujourd’hui d’un soutien à l’activité agricole et
à l’agrotourisme par la création d’un circuit de fermes
de découvertes et produits de ferme et d’un label « les
fermes du parc ».
En 2006, le Parc de la Deûle recevait le Prix National du Paysage puis en 2009 le Prix du Paysage du
Conseil de l’Europe. Il est également devenu une référence en tant que parc périurbain d’une grande métropole. Lyon en prend exemple et l’agence d’urbanisme
en charge du développement de l’agglomération lyonnaise présente même un document relatant la réalisation de ce projet ambitieux sur son site internet. Pour
réussir un tel projet, l’une des conditions sine qua non
était d’avoir des élus locaux engagés. Les maires ont
très vite apprécié le concept et les retombées éventuelles, notamment favoriser l’attractivité et améliorer le
cadre de vie.
Aujourd’hui le parc s’inscrit dans un projet plus
vaste intitulé « objectif métropole verte » qui a pour
ambition de réaliser une véritable couronne verte transfrontalière qui devrait d’ici dix ans, se déployer sur
près de 10 000 hectares.

3.2.2. Une diversité de services rendus par
les parcs aux citadins

Il y a une demande d’espaces récréatifs évidente
sur le territoire à la fois métropolitain et régional. Le
territoire offre un assez large choix, notamment parce
que les acteurs locaux ont su innover. La période de reconversion du territoire (toujours actuelle) et la volonté

75

�Laurène Wiesztort

de changer l’image de la région y est pour beaucoup.
De nombreuses friches ont été repensées en espaces «
naturels » ou espaces verts récréatifs dans cette volonté
de réinsérer de la nature en ville (apporter de la nature aux citadins) ou simplement reverdir le territoire
régional. Nous avons vu le cas des cavaliers mais ces
réhabilitations ont souvent pris la forme de parcs comme c’est le cas à Douai avec le Parc Rivage Gayant,
ou à Armentières avec les Prés du Hem, à Wattrelos le
PCUK, à Wingles le parc de nature et de loisirs Marcel
Cabiddu, … . Des parcs paysagers permettant d’apprécier la nature urbaine sous toutes ses formes (pelouses
non-interdites, boisement, fleurissement ? plans d’eau)
et proposant des activités de détente et de sport diversifiées aux citadins qui s’y rendent (aires de jeux, parcours de randonnées ou de promenade, équipements
sportifs ou ludiques, ateliers, manifestations, etc.). Ce
sont des parcs conçus avant tout pour répondre à la demande sociale, aux besoins des métropolitains.
Ces parcs prennent parfois la forme de parcs d’activités de loisirs comme c’est le cas à Nœux-les-Mines
avec la base Loisinord. Nœux-les-Mines va faire le
choix de convertir l’emblème le plus fort de l’histoire minière : deux terrils et y créer une base de loisirs
de glisse (pratique du ski et du snowboard sur la piste
de ski et ski nautique sur le plan d’eau). Rieulay est
également un bon exemple, le site des Argales ancien
site industrialominier s’est transformé en espace de
loisirs, où les pratiques sont nombreuses (kayak sur le
lac, nage, activités sportives, promenade), mais aussi
en parc ornithologique. Il permet à la fois la préservation des milieux, des espèces et la découverte de la
faune et de la flore (au travers de visites guidées). Cette seconde forme d’espace de nature s’est également
développée depuis les années 1990.

3.2.3. Des parcs naturels ou cœurs de nature

En effet, la région s’est très rapidement investie
dans des politiques environnementales et des politiques
de développement durable, repensant de nombreux espaces et accordant une place de plus en plus grande à
la biodiversité. Ainsi, sur le territoire des parcs naturels
régionaux ont été créés. Le premier de France était celui de Scarpe-Escaut en 1968. La vocation d’un PNR
est multiple : préserver les milieux naturels, protéger le
patrimoine naturel et culturel, valoriser les ressources
existantes et les projets d’aménagement respectueux de
l’environnement. Permettre le développement économique et social pour assurer une qualité de vie sur le
territoire mais aussi informer, expliquer et éduquer le
public. Ces espaces sont pratiqués par les citadins en
quête de nature. Ce sont des espaces riches sur le plan
paysager et dans la diversité des formes de nature. Les

76

parcs naturels régionaux sont de formidables espaces
pour la pratique des activités de pleine nature. Sont
proposées des sorties naturalistes, des randonnées et
aussi des sports d’eau. Dans le Nord-Pas-de-Calais, il
en existe trois : Scarpe-Escaut, Avesnois, Caps et Marais d’Opale. Ce sont des territoires ruraux habités, aux
patrimoines remarquables, mais leur équilibre reste
fragile, d’où l’attention particulière qui leur est accordée. Les trois parcs couvrent 25% du territoire régional
et recèlent 80% des espèces animales et végétales recensées dans la région. C’est dire leur importance en
termes d’aménagement du territoire, de développement
durable et de respect de l’environnement.
Au-delà des PNR, des initiatives plus ponctuelles
ont été prises. Nous pouvons citer le cas de Loos-en-Gohelle, avec les terrils jumeaux (les deux plus grands
d’Europe). Ces derniers regorgent d’une riche biodiversité, avec quelques espèces faunistiques et floristiques rares voire exceptionnelles. Ainsi les terrils font
l’objet de visites guidées payantes (par la Chaine des
Terrils), ou gratuites (en suivant des guides à imprimer
sur internet), de parcours d’observation très appréciés
des citadins, qui découvrent le site, son histoire, ses richesses mais aussi le territoire (notamment les plaines
qui s’étendent au Nord jusqu’au Mont Noir) grâce au
panorama qu’offre l’un des sommets.

3. Le projet « Métropole verte » lillois
3.1. Comment reverdir une métropole dense ?
4.1.1. Une armature verte ou une trame verte
et bleue métropolitaine ?

La promotion de l’agglomération de Lille- Roubaix-Tourcoing au rang de métropole d’équilibre dans
les années 1960, ne pouvait être tangible qu’au prix de
lourdes transformations de son territoire, de son paysage et de son cadre de vie. Les enjeux en termes d’image
de marque et d’attractivité sont forts. En 1970, ces objectifs sont considérés comme audacieux. La métropole
a une image négative et manque cruellement d’espaces
verts. Pour cette raison, dans une volonté d’améliorer
le cadre de vie des métropolitains, le schéma directeur
lillois souhaite doter son agglomération d’une « armature verte » (figure 13).
Cette ceinture verte s’appuie sur les richesses du
territoire (espaces verts privés et espaces boisés pouvant être ouverts au public). Le projet propose également l’aménagement de deux grands parcs périurbains intégrés au schéma régional d’aménagement
de l’OREAM-Nord : le parc de la Deûle et le parc
de la Marque. Leurs fonctions sont bien définies, ces
deux parcs devaient offrir les équipements d’éche-

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

Figure 13 : Carte de l’armature verte de la métropole lilloise

Source : Agence d’urbanisme de la métropole du Nord, SDAU, 1971.

lle métropolitaine qui faisaient défaut. La fermeture
de l’AUAM de Lille dans les années 1970 va mettre
un terme aux réflexions globales sur la métropole et
au suivi des intentions qualitatives exprimées dans le
SDAU. C’est qu’en 1990, avec Pierre Mauroy, qu’une
pensée prospective à l’échelle métropolitaine va refaire surface. L’Agence de développement et d’urbanisme
de la métropole lilloise (ADULM), confiée à Francis
Ampe, va engager la révision du Schéma directeur de
1971 (il parle d’une « réelle inertie opérationnelle »)
(SDAU lillois, 1994). En dehors du périmètre de la ville nouvelle, aucun des projets de grande ampleur prévus au schéma directeur de 1971 n’a été réalisé. Aussi,
le schéma de 1994 reprend, pour l’essentiel, les projets prévus vingt-cinq ans plus tôt : l’aménagement des
grands parcs, le maintien des zones agricoles des Weppes et du Pévèle ou la protection des champs captant.
L’apport principal de ce nouveau projet réside dans
l’aménagement de liaisons et coulées vertes qui relient
l’ensemble des espaces verts de la métropole. L’objectif est d’organiser, non plus une simple « armature verte », mais une « trame verte » hiérarchisée qui maille le
territoire (Estienne, 2012).

4.1.2. Une approche globale.

Dès 2002, le schéma directeur de développement
et d’aménagement fixe un objectif précis de 10 000
hectares d’espaces voués à la nature et aux loisirs d’ici
à 2015. Mais l’objectif n’est pas que quantitatif, une in-

(p.p. 65-81)

terconnexion des milieux est nécessaire et doit dépasser les frontières et les compétences de Lille Métropole. S’ensuit alors en 2004 un nouveau schéma directeur
vert plus ambitieux qui va engager, au-delà de l’agglomération lilloise, le Département, la Région et l’État, à
réaliser un réseau vert et bleu métropolitain qui nécessite une mise en cohérence de toutes les politiques similaires sur les territoires. Ainsi les mesures déclinées
dans le Plan local d’urbanisme insistent beaucoup sur
la croissance de l’offre en espaces verts, la préservation
des espaces naturels et du paysage rural et la mise en
place de linéaires écologiques. Les projets réalisés sont
multiples et les transformations très significatives : acquisition et gestion des milieux les plus remarquables
comme le parc de la Deûle (trois cent hectares pour la
première étape), restauration des rares zones humides,
reconquête des berges des rivières et des canaux (qui
vont permettre de dessiner la trame bleue), réappropriation des friches et reconversion de celles-ci lorsque
cela est possible. Sophie Fourny chef du service Espaces naturels de l’agglomération lilloise explique que : «
Au prix d’acquisitions et d’importants travaux, ce sont
plus de 2 400 hectares d’espaces naturels et de loisirs
qui sont ouverts à la population depuis 2002 ».

4.1.3. De multiples enjeux transversaux

Parmi ces enjeux, la biodiversité. L’inventaire
écologique montre à l’échelle de l’agglomération une
dégradation de la biodiversité liée notamment à l’ur-

77

�Laurène Wiesztort

Figure 14: Carte du projet métropolitain lillois de trame verte et bleue

Source : Schéma directeur de 2003, Lille Métropole.

banisation et à l’augmentation des cultures intensives,
au détriment des prairies bocagères et humides. Afin
de remédier à cela un nouveau plan d’actions a été mis
en place. 2 500 hectares sont classés comme espaces
prioritaires pour leur intérêt écologique et leur fragilité
et bénéficient ainsi d’actions de restauration.
Autre enjeu majeur, améliorer la qualité urbaine.
Le projet sur vingt-huit kilomètres de remise en navi-

78

gation de la Marque, de la Deûle et du canal de Roubaix, longtemps considérés comme des « égouts à ciel
ouvert », devient aujourd’hui une véritable opportunité de reconquête des quartiers (beaucoup de quartiers
d’habitats populaires sont à proximité de ces linéaires)
et d’amélioration du cadre de vie urbain grâce à la création de nouveaux espaces verts et à l’aménagement des
berges notamment.

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

4.2. Conséquences territoriales d’un tel projet
environnemental

Espace naturel métropolitain (ENM) distingue quatre principales orientations du projet Métropole verte :
- préserver les milieux naturels et les paysages.
Cela va engendrer de nouvelles pratiques (notamment
en termes de gestion) sur les espaces d’accueil des projets.
- ouvrir au public des espaces de nature à usage
métropolitain et novateurs dans leur conception. Ils
vont engendrer une nouvelle attractivité à la fois des
sites et des communes.
-favoriser les déplacements entre les futurs espaces ENLM. Il est question ici de penser l’aménagement
du territoire et de ses espaces verts en réseau. Par conséquent, il est essentiel d’avoir une coordination des
actions pour atteindre une certaine cohérence entre les
projets.
-transformer en profondeur l’image de marque de
Lille métropole.
La carte (figure 14) ainsi que mes observations de
terrain mettent en évidence plusieurs informations :
- le cœur de la métropole ne supporte aucun
projet de « verdissement ». Le projet le plus proche
est celui du parc du Héron à Villeneuve d’Ascq. Il n’y
aura donc pas d’impacts positifs directs pour les habitants de Lille et de la métropole lilloise. Le manque de
nature va perdurer et seules les populations disposant
d’un véhicule motorisé pourront profiter de la nature en
zone périurbaine.
- Le projet met en évidence des axes de liaison
écologique, que nous pourrions comparer à des pénétrantes vertes. Linéaires partant de la périphérie vers
les campagnes, comme le projet du parc de la Deûle.
Pour autant, celles-ci s’arrêtent aux portes de Lille (exception : la trame bleue qui passe par la Citadelle à la
limite nord-ouest de Lille).
- Le projet métropole verte semble surtout supporter des projets de trame bleue. Ce sont les seuls
linéaires pénétrants les tissus urbains les plus denses
et les berges sont souvent inexploitées, en friche. Le
potentiel est important.
La nouvelle image de la métropole ou de certains
sites ayant fait l’objet de politiques de verdissement
entraîne aussi des effets collatéraux. Mes interviews
auprés d’acteurs locaux ont fait ressortir une nette augmentation du prix de l’immobilier et la pression urbaine à la périphérie des zones naturelles requalifiées sont
de nouveaux défis que devra relever l’agglomération.
Enfin, il est évident que cette politique de métropole verte, qui verdit essentiellement les périphéries de la
Métropole va avoir des conséquences certaines sur les
choix résidentiels des métropolitains. Nous l’avons vu

(p.p. 65-81)

les enquêtes révèlent que les citadins donne une place
très importante à la nature dans leur quotidien et cela
influence leur choix résidentiel. Cela sous-entend que
les communes supportant aujourd’hui ces politiques de
verdissement, via la création de coulées vertes et bleues, la création de parcs, seront demain beaucoup plus
sollicitées, attractives répondant à la fois à la proximité
en tout point, qu’offre la vie urbaine, et un cadre de vie
agréable verdoyant. Ils devront à leur tour faire face
à une demande accrue des citadins et à une pression
immobilière. Notons également l’évolution des paysages périurbains. Conséquences non-négligeables,
notamment pour la région Nord-Pas-de-Calais et plus
précisément des territoires comme le bassin minier, qui
se voit transformé. Les verrues noires (terrils, friches
industrielles, sites pollués) se transforment petit à petit
en cœur de nature. Ce ne sont plus des handicaps territoriaux et tendent à devenir des atouts.
Enfin, la création de ces parcs va engendrer des déplacements plus importants des citadins vers les périphéries, notamment les week-ends, pour assouvir leur
besoin de nature, de loisirs, etc. Il faut donc adapter les
sites en pensant à l’accueil des métropolitains.

5. Conclusion
Nous sommes en droit de nous demander si les
communes situées en zones périurbaines des grandes
métropoles ne sont pas des objets de consommation
pour satisfaire les métropolitains dans leur recherche
de bien-être, à travers une offre d’espaces naturels qui
n’existe pas au cœur de la ville dense.
Dans le cas de la métropole lilloise, nous devons
nuancer notre réponse. En effet, la métropole a mis en
œuvre dans les années 1990 le projet de “métropole
verte” qui a pour ambition de créer de nouveaux espaces de nature pour la biodiversité mais aussi le bienêtre des citadins via une offre d’espaces récréatifs, de
loisirs. Nous serions donc tentés de répondre de manière négative à notre problématique puisqu’un tel projet sous-entend une volonté de réinsérer de la nature au
cœur de la métropole.
Cependant, à y regarder de plus près, noter recherche nous a permis de constater que cette politique
pose ses bases non pas au cœur de la métropole comme
nous pourrions l’imaginer à la lecture de son intitulé
mais bien en périphérie de celle-ci. Citons le parc de
la Deûle, véritable colonne vertébrale d’un projet de
reverdissement, qui tente de relier via des parcs en réseau le bassin minier à la métropole lilloise. Le choix
de ces espaces se fonde sur des critères précis : l’usage
métropolitain, l’intérêt écologique et paysager, la superficie (supérieure à douze hectares), la dimension in-

79

�Laurène Wiesztort

tercommunale. En raison de ces critères, ces nouveaux
espaces ne peuvent être pensés au sein de la métropole
lilloise (l’intérêt écologique y est moindre et surtout les
surfaces disponibles sont peu nombreuses voire inexistantes) mais plutôt en périphérie proche. De ce fait,
cette périphérie constitue un bon “compromis” selon
les élus puisqu’elle est proche des citadins et dispose
d’espaces. De plus, en raison de sa composition paysagère, elle est déjà perçue comme un espace de nature
par les urbains.
Enfin dans le projet Trame verte et bleue de la Métropole lilloise, nous pouvons déplorer que les pénétrantes vertes s’arrêtent, pour la majorité, aux portes de
la métropole. Elles n’offrent pas de nouveaux espaces
de nature praticables au cœur du tissu urbain dense lillois comme elle se doit de le faire.
Les grands parcs urbains, nécessaires au bien-être,
à la santé des citadins sont en zone périurbaine ou plus
éloignés, là où la pression foncière se fait moins ressentir et où les espaces agricoles sont encore présents
(périphérie proche : Villeneuve d’Ascq, Hem, Wavrin,
Santes ; périphérie éloignée : le bassin minier par
exemple).
Dans un dernier point, revenons sur le parc de la
Deûle et sa conception très innovante, donnant une
identité à chaque perle (parc) de ce chapelet vert. Il témoigne également de la richesse des projets menés en
gouvernance. L’apport des habitants a été ici très riche
(cf. Mosaic). Le parc de la Deûle renoue également des
liens entre les urbains et le monde agricole via le concept de nature domestiquée qui permet d’imbriquer des
espaces de loisirs dans des territoires agricoles (exemple : des sentiers de randonnée autour et à travers les
prairies d’élevage). Alors peut-être pouvons espérer
que ce parc en réseau (parc de la Deûle) grappille des
territoires en direction de la métropole et pénètre davantage le tissu urbain dense. Nous l’avons souligné,
les trames bleues sont des linéaires idéaux pour permettre ces percées.
Terminons cette conclusion sur la volonté évidente
des acteurs de la métropole lilloise de recréer des espaces naturels et espaces de loisirs pour répondre au besoin des métropolitains. Ceux-ci sont actuellement majoritairement en périphérie proche ou éloignée. Alors
faudrait-il, dan l’avenir, sur le modèle du parc de La
Deûle, les relier, lorsque cela est possible via les berges
des cours d’eau, les uns aux autres en passant par la
métropole et les tissus urbains les plus denses. Ainsi de
nouveaux linéaires verts (espaces verts de proximité)
répondront à la demande des urbains et permettront parallèlement de recréer un lien affectif entre les urbains
et les linéaires d’eau (fleuves, petits cours d’eau).

80

6. Références
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(p.p. 65-81)

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21 décembre.
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Wiesztort L., 2011, La réinsertion de la nature en
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Younes C. 1999, Ville contre-nature, Paris, éditions
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Contacts : Lille Métropole Communauté Urbaine,
Service Environnement du Conseil Régional du NordPas-de-Calais, Mission Bassin Minier.

(p.p. 65-81)

81

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Acapulco, Guerrero A Través De Los Siglos

Erika Patricia Cárdenas Gómez1

Recibido: 07/07/2016
Aceptado: 23/08/2016

Resumen:

Abstract:

El presente artículo tiene como objetivo presentar
una breve historia de una de las ciudades y puertos más
importantes de México, se trata de Acapulco, Guerrero.
El periodo que se analiza comprende del año de 1567
al 2014. En este lapso de tiempo dicho asentamiento
urbano ha sido trastocado por varios procesos, económicos, sociales y políticos de carácter internacional y
nacional que es necesario analizar. Ello se hace a partir del material cartográfico disponible, el cual se complementa con información bibliográfica, documental y
estadística. Asimismo, se retoman las observaciones
hechas por la expedición de Malaspina, Humboldt y
Ratzel. Si bien es cierto la temática ya ha sido presentada por varios autores, el aporte de este artículo radica
en que el ejercicio está actualizado.

Acapulco, Guerrero through the ages

Palabras clave:
Crecimiento urbano, turismo, cartografía

This article aims to present brief history of one
of the most important cities and ports of Mexico, it is
Acapulco, Guerrero. The period under review comprises the year 1567 to 2014. In this period urban settlement that has been disrupted by several processes, economic, social and political aspects of international and
national character that must be analyzed. This is done
from available cartographic material, which is complemented by bibliographical, documentary and statistical
information. Also, the observations made by the Malaspina expedition, Humboldt and Ratzel are retaken.
While it is true the issue has already been presented by
several authors, the contribution of this article is that
the exercise is updated.

Key words:
Urban growth, tourism, cartography

Profesora-Investigadora Asociada C en El Colegio de Jalisco. Con domicilio 5 de mayo N. 321, Centro. C.P. 45100, Zapopan, Jalisco, México. Correo
electrónico: erika.cardenas@coljal.edu.mx
1

(p.p. 83-95)

83

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

1. Introducción
Acapulco en su historia guarda consigo varios
procesos que dan cuenta de fenómenos económicos,
políticos y sociales de talla nacional e internacional.
Enfatizar sobre algunos de éstos y observar su función
en moldear su territorio es el objetivo del presente artículo. Para una mejor organización el texto se divide
en tres grandes apartados. En el primero se sientan las
bases teóricas metodológicas para el análisis del material cartográfico. El segundo corresponde a los diferentes cortes temporales, en los que suele dividirse la
historia de Acapulco y en el cual se presenta material
cartográfico. Finalmente, se exponen algunas reflexiones generales.

2. La deconstrucción en los mapas y
planos
Por principio de cuenta se debe enfatizar que el
estudio de los mapas y planos no solamente enuncia
un procedimiento o una técnica científica sino que representa una fuente valiosa de información que se debe
aprovechar. Sin embargo, recuérdese que el material
cartográfico contiene agendas ocultas, es decir, que
cuando los mapas y planos fueron elaborados su autor
tuvo una intencionalidad, para lo cual trató de resaltar
algunos elementos, pero al mismo tiempo ocultó otros.
Además, no se debe olvidar que muchas de las veces
el material cartográfico fue producido en un contexto
histórico diferente al del análisis (Harley, 2005). Asimismo, se elaboraban a partir de la “experiencia muy
pocos datos obtenidos de fuentes puramente académicas o en suposiciones no comprobadas” (Trabulse,
1992: 42). En otras palabras, el material cartográfico se
realizaba a partir de supuestos y no tanto por el uso de
instrumentos científicos.
En este marco resulta conveniente aceptar la invitación de Harley (2005) quien señala que al observar
los mapas o planos uno debe plantearse varias preguntas, tales como: quién lo elaboró, por qué, en qué
año se produjo, qué sucedía en ese periodo, entre otras
más. Interrogantes que al tratar dar respuesta enriquecen el análisis. En este tenor de ideas se concuerda con
Cabrales cuando recalca que “el material cartográfico
es generoso debido a que ayuda a razonar geográficamente pero sobre todo porque está dispuesto al diálogo,
da respuestas y también inspiran a preguntas nuevas”
(2011: 47).
Así pues, los mapas y planos expuestos en este documento darán pistas para el conocimiento y entendimiento de Acapulco. Ahora bien, con la finalidad de

84

presentar un documento lógico y coherente se hace un
mínimo de triangulación (Cárdenas, 2012: 210).

3. Acapulco en los mapas
A continuación se mencionan las cuatro fases en
las que se puede dividir la historia urbana de Acapulco.

3.1. Acapulco como punto estratégico en el comercio marítimo mundial

Respecto a quién y cuándo se descubrió Acapulco
no hay consenso entre los historiadores. Aunque Michael Mathes se aventuró en señalar que Gonzalo de
Sandoval fue quien conquistó la costa del Pacífico desde Acapulco hasta Colima y Jalisco y ello se debió a
la motivación de encontrar una ruta marítima entre el
Golfo de México y el Océano Pacífico (1973: 12).
Desafortunadamente, no se tuvo tal hallazgo pero
sí el de Acapulco que al paso de los años, junto con
Manila constituirán piezas clave en la mediación del
comercio marítimo de tres continentes: América, Europa y Asia. Ello a partir del año de 1565 cuando Miguel
López de Legazpi, Esteban Rodríguez y el marino fray
Andrés de Urdaneta descubrieron el derrotero Acapulco Manila y Manila Acapulco (Mathes, 1973: 17).
En este contexto es importante mencionar que para
esas fechas ya existían otros puertos en el Océano Pacífico, tales como: La Navidad, Huatulco, Tehuantepec
y Las Salinas (Sales, 2000: 54). Sin embargo, las razones por las cuales se eligió Acapulco como puerto
de destino se debió a que: 1) Urdaneta lo calificó de
grande, seguro, y dotado de buena agua; 2) en sus alrededores poseía de abundante madera; 3) disponía de
mano indígena para las maniobras; 4) los mercaderes
de la ciudad de México coincidían con dichas bondades (Sales, 2000: 57 y Pinzón, 2011: 34). Estas mismas
bondades serán reconocidas también por la expedición
de Malaspina (González, 1989: 118); Humboldt (1989)
y Ratzel (2009).
Aunque la principal razón, fue que Acapulco era
el único que gozaba de una relativa proximidad con
la capital virreinal. Tan sólo 65 leguas que mediaban
entre uno y otro. Se invertían de 6 a 10 días de camino
(Sales, 2000: 56 y 59). Al nombrar a Acapulco como
único puerto para realizar actividades comerciales; la
mayoría de los puertos novohispanos de la costa del
Pacífico vivieron marginados de cualquier actividad
económica importante durante varios siglos (Mathes,
1976: 19).
Cabe aclarar que para esas fechas Acapulco no
contaba con grandes volúmenes de población ni tenía
una vida comercial activa, su esplendor duraba 30 días,

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

que era el tiempo que transcurría la feria comercial, en
el mes de febrero (Pinzón, 2011: 38)2. Es decir que
Acapulco no fue un lugar donde hubiera trabajo todo el
año, era más bien una zona de paso donde transitaban
hombres y riquezas (Pinzón, 2011: 38 y 39). Idea que
también concuerda Meyer cuando menciona que “a
lo largo de la Colonia, Acapulco tuvo una apariencia
pobre, pero a pesar de ello recibió el título de ciudad
durante el reinado de Felipe II a finales del siglo XVI”
(1988: 95).
En el año de 1593 en Acapulco se contabilizaron
sólo 20 casas de españoles en un vecindario de 100
familias, el resto de la población era constituida por
negros y mulatos (Pinzón, 2011: 72). Ahora bien, la
falta de población en este centro costero, como en los
demás, obedeció sobre todo a cuestiones geográficas,
recuérdese que el territorio nacional se ubica en la línea
de trópico de Cáncer, por lo que en las ciudades de litoral el clima gran parte del año es sumamente caluroso
(Olveda, 2011). Así pues, cuando los conquistadores

llegaron a estas tierras buscaron sitios con climas parecidos a sus lugares de origen (Humboldt, 1985: 182).
Además, en Acapulco habría que sumarle dos factores más: la poca ventilación que existe debido a que
se encuentra bordeado por la Sierra Madre y el hecho
de que las playas y cerros se componen de granito, lo
que incrementa más el calor tras su irradiación durante
el día. Asimismo, se debe agregar el hecho de que el
puerto es azotado continuamente por temblores y huracanes (Humboldt, 1985: 191).
Pero cuál es el material cartográfico que da cuenta de la ubicación y características naturales de Acapulco? Calderón menciona que el tercer plano3 que se
conoce sobre dicho puerto es de la autoría de Adrián
Boot, ingeniero holandés quien trabajó en las obras de
desagüe de México, y en las fortificaciones de Veracruz
y el puerto en estudio. Dicho material corresponde a
una vista del puerto, la bahía, el castillo y la población.
Está fechado en 1618 (1969: 7) y el cual se muestra a
continuación.

Plano 1. “Puerto de Acapulco en el Reino de la Nueva España En el Mar del Sur”

Fuente: http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b53065103h
Yuste comenta que “los galeones debían salir de Manila la primera semana de julio con el monzón de verano y hacer el viaje de regreso desde Acapulco,
impulsados por el monzón de invierno, a más tardar en abril. De esta manera, el galeón filipino hacía su entrada en Acapulco en diciembre, y en enero
y febrero se llevaba a efecto la descarga de las mercancías y la feria del comercio; durante este tiempo, los filipinos se ocupaban también de los nuevos
embarques (…) De Cavite, puerto aledaño a la ciudad de Manila, en la desembocadura del río Pasig, salía otra vez en julio un nuevo galeón y, justo
cuando iniciaba su travesía a la Nueva España, estaba entrando de regreso a Filipinas el que había salido el año anterior” (1992: 97). Aunque por su parte
Machuca opina que “en realidad, la duración de los trayectos en la Carrera de Filipinas nunca fue exacta; dependía de una serie de consideraciones como
el tipo de embarcación empleada y sus características constructivas, las condiciones meteorológicas y marítimas, la cantidad de carga transportada, la
destreza de la tripulación y el derrotero seguido” (2015: 324).
3
El primer plano de Acapulco fue elaborado por Nicolás Cardona quien estuvo encargado de su guarda y defensa en 1614. El segundo es una vista de
Acapulco hecha por el corsario holandés Joris van Speilbergen y refleja el asalto del puerto mexicano (Calderón, 1969: 5 y 6).
2

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�Erika Patricia Cárdenas Gómez

En el plano se puede observar una leyenda en la
cual se menciona con letras algunos lugares importantes de Acapulco como son: su centro poblacional, el
cual es representado por varias casas esparcidas, así
como el fuerte de San Diego, Puerto Marques, la isla
del grifo, entre otros. Llama la atención la naturaleza
exuberante que se muestra del puerto, hasta se ilustra
un hombre cortando un árbol. Otro ser humano que
aparece en el plano es el mismo Boot montado en su
caballo. Otro elemento importante presente en el plano es el galeón de Manila, pues éste proporcionó de
insumos, productos y mercancías a los habitantes de
tres continentes, los cuales eran sumamente cotizados
y estaban asimilados en la vida diaria.4
Específicamente en el tema de las mercancías embarcadas en el galeón de Acapulco se debe señalar que
el 80 por ciento era de origen mexicano y 20 por ciento
restante procedía de España, Francia, Alemania y Génova (Sales, 2000: 158). Los productos del continente
americano que se introdujeron a Filipinas fueron: el
maíz, la piña, la papaya, la patata, el trigo, el algodón,
el café, el cacahuete, el chico, el maguey, la calabaza,
las almendras, zapotes, chirimoyas, mameyes y guayabas. Así como el camote (Molina, 1992: 97).
Mientras que se importaban especias, tales como:

la canela, la pimienta y el clavo, junto con el té. Así
como, telas de seda pintadas o bordadas en hilos de
plata y oro, tibores y vajillas de porcelana china y japonesa, piezas de marquetería con incrustaciones de
nácar o marfil, lujosas manufacturas para adorno de las
casas, las habitaciones y las camas, además de costosas
ropas para sacerdotes y altares de las iglesias (Yuste,
1992: 103).
Bajo este contexto de comercio marítimo no era de
extrañarse la codicia que tendrían varias empresas comerciales por poseer las mercancías que trasladaba el
galeón de Manila.5 En esa época el comercio marítimo
era mermado por la presencia de corsarios, piratas, entre otros. Acapulco fue rehén de algunos de ellos, como
Speilbergen.6 Por esta razón, el material cartográfico
representaba para esos años una fuente valiosa de información. Quizá por ello en Inglaterra existe un mapa
de Acapulco y el cual data del años de 1685 e indica la
distancia entre el puerto de Acapulco y Puerto Marques
así como la ubicación geografía de dicho puerto y es el
que se ilustra a continuación.
El plano fue elaborado por William Hack y corresponde a un legajo donde describe y plasma el territorio
y los puertos del Mar del Sur.

Plano 2. Acapulco

Fuente: Fondo Marín Reyes. “Acapulco”, 1685, sin fecha. William Hack. Escala gráfica en leguas. Manuscrito a tinta y acuarela, sobre papel. 43.1 x 39.1 cm2. Museo Marítimo Nacional de Greenwich, Reino Unido.
Para tener una idea de la importancia que tenían estos bienes en la vida novohispana se trae a colación el estudio de Paulina Machuca quien da cuenta
de la subasta de los bienes de un escribano de la nao Nuestra Señora de Atocha que se embarcó en Filipinas rumbo a la Nueva España en el año de
1624 pero murió antes de llegar a su destino final. Ella comenta que “se vendió incluso un calzón y ropilla viejos y hasta dos platos quebrados, lo que
demuestra que no importaba en qué condiciones se obtenían los objetos exóticos, la meta era poseerlos, ser parte de aquel mundo cosmopolita novohispano” (2015: 337).
5
El número total de galeones que cubrió la ruta Manila-Acapulco-Manila fue de 108. Los capturados fueron cuatro: el San Ana, en 1587; el Encarnación
en 1709; el Covadonga, en 1743, y el Santísima Trinidad, en 1762. Se hundieron 26 a causa de las tormentas (Molina, 1992: 97).
6
Mathes señala que Joris van Speilbergen zarpó de Tessel, Holanda, el 8 de agosto de 1615 con órdenes del Conde Mauricio de Nassau para atacar el
comercio español en el Atlántico y Pacífico, y en especial interrumpir el comercio hispánico en la Indias Orientales y Filipinas (1976: 15).
4

86

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�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

El plano 3 fue elaborado por el cartógrafo Francisco Álvarez Barreiro en el año de 1730. En él, tanto con
números y letras se señalan los sitios naturales y arquitectónicos más representativos de Acapulco. De igual
manera, se encuentra presente el galeón de Manila.
Éste será representativo en la vida de Acapulco y de-

más esferas porque con su presencia en Acapulco: 1) se
incrementa la población; 2) se construyeron modestas
edificaciones; y 3) aumentó la riqueza y poder de los
comerciantes de la ciudad de México por ser el grupo
intermediario que lucraba con las mercancías altamente cotizadas por los novohispanos (Yuste, 1992: 111).

Plano 3. “Del puerto de Acapulco y Fuerza de San Diego, en la costa del Mar del Sur de Nueva España”, 1730

Fuente: Archivo General de Indias, MP-MEXICO, 125.

Pero cuál era el contexto poblacional de Acapulco
para esas fechas? A lo cual responde el castellano Juan
Eusebio Galló a través de un informe que elaboró en
el año de 1743 y en el cual registró 400 familias de
morenos, pardos y algunos chinos. Aunque no señaló sí
había presencia de población indígena (Pinzón, 2011:
76). En 1777 el padrón del arzobispado de México contabilizó 600 familias compuestas por 24 españolas, 154
indias, 43 chinas, 47 negros y mulatos (Pinzón, 2011:
76).
Ahora bien, con la guerra de Independencia se
impidió que se llevará a cabo la feria del comercio en
Acapulco.7 Afectando con ello grandes intereses. Quizá por ello, para Morelos fue difícil su toma (Oteiza,
1973). Aunque en contraste, cabe puntualizar que de

esas tierras salieron connotados personajes que dejaron
huella en la historia México y de la entidad federativa.
Algunos de ellos son: Vicente Guerrero, Juan N. Alvarez, Nicolás Bravo. En párrafos posteriores se comentará al respecto.

3.2. Acapulco después de la Independencia

La historiografía mexicana ha enfatizado que con
la guerra de Independencia, Acapulco perdió juego en
la arena internacional debido a que se suspendió el comercio marítimo con Asia. No obstante, actuales investigaciones han enfatizado que en Acapulco en “1825
entraban y salían embarcaciones de otros países, lo
cual indica la reactivación del movimiento marítimo”
(Busto, 2015: 268). Para esos años el puerto en estudio

Específicamente en el mes de octubre de 1813 la Corona española suprimió el tráfico del galeón filipino a la Nueva España y en 1815 el galeón nombrado como Magallanes inició el retorno a Filipinas, dando fin a una de las rutas comerciales internacionales más largas y duraderas (Yuste, 1992: 100).
7

(p.p. 83-95)

87

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

“era un sitio crucial para la circulación de mercancías,
pues a través de él se comercializaba la producción
agrícola de los alrededores, y se proveía a la región de
artículos que llegaban de otras localidades y del extranjero” (Busto, 2015: 280).
Quizá lo anterior se puede relacionar con la existencia de dos planos del puerto, casi de la misma fecha,
que dan cuenta de su ubicación geográfica. El primero
data de 1825 y se menciona que la longitud fue toma-

da dentro del mismo Castillo de San Diego. La escala
gráfica de 1 milla marina de 950 toesas.8 En el plano se
detallan algunos sitios importantes, tales como: Puerto
del Marques, Punta de Diamantes, Punta de la Bruja,
Cerro de la Brea, el Palmar, el Castillo de San Diego
y el centro urbano de Acapulco. Asimismo, posee una
especie de nota aclaratoria, en la cual se explica el significado de algunas letras. Se desconoce quien fue su
autor.

Plano 4. Puerto de Acapulco, 1825

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes, El Colegio de Jalisco, copia de la Mapoteca de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (Cat. 225).

El otro plano tiene como fecha de elaboración el
2 de Mayo de 1826 y en el cual se informa de la ubicación de Acapulco. En él se señala que la ciudad de
México se encuentra a 84 leguas. La escala gráfica es
de 500 varas castellanas. Dicho plano cuenta con una
nota aclaratoria y se menciona que Acapulco tiene una
bocana de cinco millas. La bahía posee 7 metros de largo. Tiene 15 de fondo. Sus aguas son serenas como una
laguna debido a que la bahía está rodeada por cerros.

En el plano están referenciados 34 sitios, tales
como: la Garita de México; Parroquia; Fortaleza de
San Diego; Oficina de Aduana, y comisaría; Plaza
Mayor; Edificio del Hospital arruinado; Aduana Marítima, entre otros.9 Llama la atención el especial cuidado que se puso respecto a la elaboración del camino que comunica Acapulco con la ciudad de México.
Tampoco se conoce quién fue el autor del plano.

La Toesa es una antigua medida francesa de longitud equivalente a 1 946 metros (Real Academia Española, 2001: 2188).
Los otros sitios son: Casa del Comandante; Hospital militar; Capilla de San José; Calzada del Castillo; Ilegible; Bahía; Muelle; Playa chica; Punta
de la Candelaria; Ensenada de Manzanillo; Punta del Grifo; Punta de la Concepción; Punta del Diablo; Punta San Martín; Playa de Caleta; Boca Chica;
Isla de la Roqueta; La laja; Punta de la bruja; Bocana; Playa de Ycacos; Farallón del obispo; Playa grande.
8
9

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�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Plano 5. De la ciudad y puerto de Acapulco, 1826

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes. El Colegio de Jalisco.

Ahora bien, otra fecha importante en la historia de
Acapulco es el año de 1848, cuando por la fiebre del
oro de California se favoreció la creación de la ruta de
San Francisco a Panamá y en este derrotero, Acapulco nuevamente fungió un papel importante, al ser un
depósito de carbón por parte de la compañía naviera
Pacific Mail Steamship Company (PMSC). Asimismo
abastecía de agua y alimentos a las embarcaciones que
así lo requirieran (Busto, 2015: 269). Un año después
de este evento, Guerrero nació como estado soberano
de la joven nación mexicana, de la escisión territorial
que se le hizo al estado de México (Rivera, 1874: 6).10
El nombre de la entidad fue un tributo que se le
rindió a Vicente Guerrero.
Para el año de 1858 la población de Acapulco, perteneciente al distrito de Tabares, era de 23 634 habitantes, de los cuales solamente unos 3 000 radicaban
de manera permanente (Busto, 2015: 281). El espacio
urbano de Acapulco estuvo determinado por la ubicación de su costa, tuvo una traza cuadricular de norte a
sur (Busto, 2015: 284).
A veinticinco años de la creación de la entidad federativa de Guerrero, Rivera comenta que su población
era de 241 135 habitantes. Pero ¿para esos años, específicamente 1874, cómo era la imagen que proyectaba
a Acapulco? A lo cual Ratzel describe:
Acapulco mismo es una pequeña villa de aspecto
pobre. En las partes mejores, es decir alrededor del

mercado y en las calles aledañas, sus casas son construcciones de un solo piso, con gruesas paredes y pequeñas ventanas; y, en las zonas periféricas, chozas de
caña y ramas secas. A raíz de ello, su aspecto es más
bien pueblerino. Uno ve muchas casas medio caídas
que, a pesar de todo, están habitadas, y la iglesia, que
se encuentra sobre un promontorio, entre nosotros sería
vista como una ruina (2009: 67 y 68).
En esta descripción no era muy visible la riqueza
económica de Acapulco. Pero entonces, cómo se veían
sus alrededores, las partes alejadas de su centro económico? Ratzel comenta que en su paso por Acapulco
hacia la ciudad de México: “sólo encontramos algunas
chozas todavía más miserables, en torno de las cuales
hay unas cuantas palmas (…) Sólo hay un lujo que no
puede faltar: la hamaca bajo el techo que sobresale o
a la sombra de la choza” (2009: 75). Idea que también
comparte la expedición de Malaspina y agrega otro enser doméstico, el metate (González, 1989: 97).
Entonces surge la pregunta por qué no existe desarrollo en Acapulco y sus alrededores? A lo cual Ratzel
opina que 1) le hace falta un núcleo urbano significativo; 2) la ausencia de caminos en buenas condiciones
(2009: 70). Tónica que durará por muchos años más.
A medio siglo de la creación de la entidad federativa de Guerrero, se puede apreciar un mapa del mismo, donde se señalan los estados que colindan con él,
Michoacán, Estado de México y Puebla. El material

Recuérdese que en fechas del virreinato se dividía la Nueva España en doce intendencias, y una de ellas era la Intendencia de México
(González, 1989: 93).
10

(p.p. 83-95)

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�Erika Patricia Cárdenas Gómez

cartográfico fue elaborado por Antonio García Cubas
en el año de 1897, primer mexicano en realizar la cartografía del país, lo hizo a una escala de 1:1000 000. En
éste se aprecia la orografía de Acapulco, así como sus
caminos y la carretera que lo une con la ciudad de México. Asimismo, el mapa posee una leyenda donde se
establece el signo que corresponde a una ciudad, villa,
pueblo etc. Además, el autor, con colores representan

los distritos que componen al estado: Mina, Allende,
Guerrero, Aldama, Hidalgo, Morelos, entre otros. No
cabe duda que los nombres de dichos distritos son herencia de la Independencia de México. Asimismo, en el
mapa a Acapulco recibió un tratamiento especial, pues
tuvo un apartado especial y se amplió el zoom.

Plano 2. Acapulco

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes, El Colegio de Jalisco copia del Atlas geográfico de los Estados Unidos Mexicanos. Publicado por Barrón y Cadena.

Para el año de 1909 el Puerto y la ciudad de Acapulco lucían con mayor dinamismo económico. Había
un mayor número de construcciones y viviendas, así
como de embarcaciones, tal y como se ilustra en la siguiente imagen.
Imagen 1. Vista de la Ciudad y Puerto, Acapulco, México

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

4. El nacimiento y desarrollo de Acapulco como destino turístico
Desafortunadamente cabe señalar que tras el paso
del movimiento de Independencia y de la Revolución
no se trastocaran las problemáticas estructurales del
puerto de Acapulco. Uno de ellos será su relativo aislamiento, como lo exponen Taibo y Vizcaino al contar
vida y obra de Juan Ranulfo Escudero (1983).11 Textualmente los autores comentan que “desde Chilpancingo, no había más que un triste camino de brecha, el
que tomaba recorrer una semana en recua de mulas, en
medio de un calor agobiante y grandes peligros” (Taibo
y Vizcaíno, 1983: 17).
Aunque si hubo algunos intentos por modificar la
situación, pero las empresas monopolistas que ahí se
localizaban “impidieron en incontables ocasiones la
construcción de la carretera México-Acapulco, sobornando a los ingenieros y técnicos que el gobierno central comisionó para informar sobre las posibilidades

Para ejemplificar Taibo y Vizcaíno comentan que el forjador de las bases democráticas del municipio de Acapulco fue Juan Ranulfo Escudero, quien
estudió en Oakland, California, Estados Unidos, porque para sus padres resultó más fácil enviarlo a la costa oeste de los Estados Unidos, que a la
ciudad de México (1983: 13).
11

90

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

de construirla” (Taibo y Vizcaíno, 1983: 17). Ante esta
situación las casas comerciales tenían el control de los
almacenes y las bodegas y por ello determinaban los
precios de los principales productos de la canasta básica como son el maíz, el frijol, la harina y la manteca
(Taibo y Vizcaíno, 1983: 19).
Pero la vida y dinámica de Acapulco empezó a
cambiar a partir de 1927 cuando se construyó y asfaltó la carretera que lo unió con la ciudad de México.
Este hecho, junto con la apertura de su aeropuerto será
trascendental pues esta infraestructura facilitó la comunicación entre México y Acapulco. Además, sentó
las bases para que algunos millonarios de procedencia
norteamericana se motivarán a invertir en el balneario,
con la construcción de hoteles (Santamaría, 2002: 57).
Es importante destacas que desde 1931 Acapulco
recibió respaldo gubernamental. El Presidente Pascual
Rubio lo visitó y promovió la construcción de un hotel, nuevos muelles, malecones y la pavimentación de
calles. Asimismo, la iniciativa privada edificaba algunos hoteles como: El Hornos (1934), El Mirador, construido a un lado de La Quebrada (1933), y El Majestic
(1937) (Santamaría, 2002: 57).
En este marco en la siguiente imagen se puede
apreciar el balneario de Hornos, donde los bañistas
llegan en automóvil y tienen que aprovisionarse de rudimentarias casas de campaña ante la ausencia de alojamiento.
Imagen 2. Balneario Los Hornos

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

El siguiente material cartográfico fue elaborado
por ingenieros a petición del gobierno federal, a través
de la oficina fototopografica de la Comisión Nacional de Irrigación de la Secretaría de Comunicaciones y
Obras Públicas, en el año de 1930. Se pretendía hacer
un diagnóstico del territorio bajo la temática del agua,
por eso en el material cartográfico sale a relucir los ríos
de la zona, los caminos, su centro poblacional, asimismo se ilustran algunos sitios importantes del lugar.

(p.p. 83-95)

Mapa 7. Mosaico semipreciso del puerto de Acapulco, Guerrero 1930

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

Para el año de 1943 Acapulco tenía escasos ocho
mil habitantes. Pero para esos años ya se gestaba el
impulso de la actividad turística con la construcción
de alojamientos. Así pues, para ese mismo año se inauguró el hotel “El Casablanca”, y a principios de los
cincuenta se asociaron Teddy Stauffer y Cari Renstrom
para consturir el lujoso y exclusivo “Villa Vera Racquet
Club”, el cual ofrecía 64 suites con 15 piscinas y tres
canchas de tenis (Santamaría, 2002: 81).
Aunque el peso rotundo al apoyo al turismo en
Acapulco lo abanderó Miguel Alemán Valdés y fue a
tal grado que se menciona que fue su padrino político.
Las obras que se llevaron durante su administración
fueron: la pavimentación del centro de la ciudad, la
Calzada Costera, Gran Vía Tropical, el Aeropuerto de
Pie de la Cuesta, la Carretera Escénica, , el embellecimiento de las playas de Caleta y Caletilla, entre otras
(Oteiza, 1973: 391 y 392).
Otros hechos significativos que coadyuvaron al
despegue de Acapulco fueron: 1) Estados Unidos lo
vio un espacio propicio para la recuperación de sus
excombatientes de la Segunda Guerra Mundial; 2) el
financiamiento que hizo el gobierno federal en la construcción de infraestructura y servicios (Ramírez, 1986:
483); y 3) la llegada al poder de Fidel Castro en Cuba;
lo que obligó a los americanos a buscar otros lugares
de esparcimiento (Hiernaux, 2010: 104).
Así pues, en pocos años Acapulco se convirtió en
la joya del turismo nacional y de América Latina, ello
se puede ilustrar con las siguientes cifras, en 1954 Acapulco recibió 92 694 turistas. En 1960 se registraron
540 100 y para 1972 sumaron 1.5 millones (Ramírez,
1986: 491). Para 1979, Guerrero proporciona al país
el 42 por ciento de las divisas por turismo (Garibay,
1979: 17). Otros datos relevantes son: En 1965 Acapul-

91

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

co recibía 5 mil vuelos, para 1973 ya eran 13 mil. En el
primer año mencionado, Acapulco tenía 7 mil cuartos,
y en 1973 ofrecía 15 mil (Guajardo citado por Santamaría, 2015: 19).
Ahora bien, con la llegada de cientos, miles y millones de turistas se requerirá de abundante mano de
obra para su servicio. Ello sucederá como se puede observar a través del alto crecimiento demográfico que
ha registrado. En 1950 Acapulco contaba con 55 862
personas, para 1960 sumaron 84 720, en 1970 eran 235
713, en 1980 409 335, donde no cabe duda que en este
crecimiento demográfico tiene amplia participación la
variable migratoria. Muchos de estos nuevos moradores serán personas de bajos recursos que se asentaron
como pudieron en las faldas de los cerros (Garibay,
1979; Ramírez, 1986 y Bringas, 1999).
Para la década de los años ochenta eran evidentes los problemas ecológicos que sufría la bahía. Ello
le restará competitividad. Asimismo, perderá el apoyo
del gobierno federal, tras la constitución de los Centros Integralmente Planeados, donde Cancún cobrará
importancia.12 Desde entonces a la fecha Acapulco es

visitado por los nacionales, sobre todo, por la gente de
la Zona Metropolitana del Valle de México. Ello a pesar de que el destino se ha reinventado y ha pasado por
tres fases: Acapulco Tradicional, Dorado y Diamante.
Aunque Hiernaux considera que este corte temporal es
un gran mito, pues se hizo para promover las nuevas
instalaciones a lo largo de la bahía y desacreditar lo que
ya se había construido (2010, 105 y 106).
Vale la pena mencionar que otro de los problemas
actuales de Acapulco es la crisis de seguridad pública
que enfrenta. Ello le resta competitividad en el mercado internacional.
En el gráfico 1 se puede ilustrar el crecimiento demográfico que ha registrado el municipio de Acapulco
en los últimos 60 años. Para el año 2010 se han registrado más de 789 971 habitantes en el municipio de
Acapulco, su dinamismo se ha extendido a Coyuca de
Benitez dando origen a la constitución de una zona metropolitana en el país con vocación turística de sol y
playa. Así pues, lejos quedó atrás la principal crítica a
las ciudades de litoral, la ausencia de población.

Gráfico 1. Población de Acapulco de Juarez*, Guerrero, 1950-2010

Fuente: INEGI, Censos de Población y Vivienda (1950, 1960, 1970, 1980, 1990, 2000 y 2010).

Mientras que el crecimiento urbano de Acapulco
se expresa en las siguientes cifras en 1930 tenía 52.501
hectáreas urbanizadas, para 1981 eran 1 775.630, para
1998 5 387.290 y para el 2014 16 574. 621 (Cálculos
realizados a partir de los polígonos urbanos de INEGI
con base en las cartas mencionada en el mapa 8 y las
herramientas de Arc Map).
Algunos de los nombres de los personajes que impulsan dicha urbanización son: Alberto Pullan en la
península de Las Playas; Wolfganf Schoermbor en la
Costa Azul, hasta frente a Icacos; Juan Andreu Almazán desde del Fuerte de San Diego a la glorieta de la

Diana, Manuel Suárez de la Diana hasta la Laja y La
Picuda, Gilberto R. Limón en Icacos; Enrique Aburto Palacios en Las Brisas (Garibay, 1979: 72). Ello en
un marco de complacencia pues el mismo gobierno
expropió y vendió propiedades ejidales a muy bajos
precios.13
En el mapa 8 se puede observar el crecimiento urbano que ha registrado Acapulco en los últimos 84 años
donde la actividad turística juega un papel importante,
pues desde hace varias décadas son altamente valorados los espacios cercanos a la franja costera.

Para el año de 1986 Cancún ya había superado a Acapulco como la ciudad costera más visitada por extranjeros (Walton, 2009: 509).
Garibay recoge la opinión del licenciado Obregón quien opina la gente de Acapulco “es gente zafia y güevona. Ahora resulta que todos son pobrecitos
despojados y eran caballeros inmensamente ricos hace qué un Acapulco nidero de sabandijas y en total improductividad. Usted los conoce, Ricardo.
No le estoy dando noticias ahora mismo véalos cómo viven, cómo se engüevan, cómo se embriagan, cómo se matan ¡Qué no me vengan! (1979: 102).
12
13

92

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�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Mapa 8. Crecimiento urbano de Acapulco, Guerrero, 1930-2014

Fuente: ??

5. Conclusiones
El presente artículo constituye una revisión somera de la historia de Acapulco, uno de los puertos más
importantes de México. En él son fehacientes varios de
los acontecimientos transcendentales que sacudieron la
vida económica y política del país.
El punto de partida de la historia de Acapulco lo
marca su nombramiento como puerto de destino del
galeón de Manila, pus con ello se constituyó en un
eslabón fundamental en una de las redes comerciales
más largas y duraderas del mundo. Por Acapulco entraban mercancías y especies altamente valiosas en la
vida novohispana. Pero a pesar de ello no contará con
un centro urbano de gran trascendencia. Las razones
son: las altas temperaturas que se registran la mayor
parte del año, los huracanes, los temblores y la falta
de empleo para sus habitantes. Así pues, el puerto únicamente contará con las mínimas instalaciones para su
operación.
Se debe destacar que por varios siglos el material
cartográfico elaborado para Acapulco dará cuenta de su
ubicación, de sus sitios representativos. Mientras que

(p.p. 83-95)

el número de sus habitantes, moradas y costumbres lo
señalaran los emblemáticos personajes que lo visitaron
en el periodo que va de 1791-1874. En ese periodo se
dan varios hechos sumamente importantes que vale la
pena enfatizar: a) culmina la ruta comercial más larga
y duradera, b) el territorio se independiza de España; c)
Acapulco se constituye un puente de enlace entre Panamá y San Francisco; d) Nace la entidad de Guerrero
a la cual pertenece el puerto en estudio.
Ahora bien, uno de los temas recurrentes será la
falta de un rápido y seguro camino que lo una con la
ciudad de México. Hecho que sucederá hasta 1927, y
lo cual marcará la pauta para la entrada en vigor de la
actividad turística en el puerto. Para ello requería del
apoyo federal, encabezado sobre todo, por el entonces
presidente de México Miguel Alemán; la inversión de
extranjeros y la llegada turistas.
Con el cambio de actividades económicas Acapulco se convertiría en una ciudad que atrajo cientos y miles de migrantes, ello se constata con el alto crecimiento demográfico que registró de 1950 al año 2010. En
sesenta años pasó de 55 mil habitantes a más 700 mil.
En este marco también se incrementaron las hec-

93

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

táreas urbanizadas, de 50 que tenía en 1930 a 16 mil
para el año 2014. En este proceso existen fuertes procesos de especulación, donde los vulnerables han sido
los ejidatarios, pues les han comprado sus tierras a muy
bajo costo.
Hoy día Acapulco ha perdido competitividad por
varias razones: a) los graves problemas medioambientales que sufre la bahía, la inseguridad pública, la aparición de nuevos destinos turísticos en el mundo y en
el país. En el corto y mediano plazo no se vislumbra un
resurgir del que fue el destino turístico de sol y playa
más importante del país y de América Latina. Su fama
y exitoso glorioso quedaron en el pasado. Hoy solamente los medios de comunicación recalcan las notas
rojas que acontecen en dicho puerto.

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(p.p. 83-95)

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�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences
Gabriela Carmona Ochoa1

Recibido: 30/06/2016
Aceptado: 09/08/2016

Resumen:

Abstract:

Ante los desafíos existentes donde las ciudades
son edificadas, intervenidas, construidas sin discutir
previamente su naturaleza o los cimientos teórico históricos sobre los que los creadores las están erigiendo,
ante estas obras arquitectónicas-urbanas que nos afectan a todos los que habitamos las metrópolis, es donde
surge la necesidad de realizar investigaciones histórico regionales que nos brinden bases para resolver los
problemas tanto de diseño y de planeación urbana que
tienen actualmente las ciudades. Este trabajo hace una
análisis del imaginario urbano a través del archivo fotográfico del Alejandro V. Carmona. Utilizando la netnografía como herramienta principal de investigación se
analizaron las imágenes de Internet que los cibernautas
prefieren sobre la ciudad de Saltillo del fotógrafo.

Victor Alejandro Flores Carmona Photographer
imaginary saltillences

Palabras clave:
Imaginarios urbanos, redes sociales virtuales, espacio público.

Given the existing challenges which cities are built,
intervened, built without first discussing its nature or
historical theoretical foundations on which the creators of being erected, before these architectural-urban
works that affect us all who inhabit the metropolis, is
where the need for regional historical research to give
us basis to solve the problems of both design and urban planning that are currently towns arises. This work
makes an analysis of the urban imagination through the
photographic archive of Alexander V. Carmona. Using
netnography main research tool images netizens prefer
Internet over the city of Saltillo photographer analyzed.

Keywords:
Urban imaginary, virtual social networks, public
space.

Profesora e investigadora titular C de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Coahuila. gcamonaochoa@yahoo.com.mx

1

(p.p. 97-105)

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�Gabriela Carmona Ochoa

1. Introducción
Desde principios de 1900 existían indicios en diferentes partes del mundo sobre la necesidad de hacer
estudios de las metrópolis con una nueva visión; hacer
una exploración sobre lo urbano, donde se estudiara la
espacialidad de la ciudad pero desde un sentido inmaterial. Se expresaba que la metrópoli (Bourdin, 2007)
era mucho más que un terreno o que un conjunto de
objetos, un lugar en el cual se concibe y se comprende
la sociedad, es decir, las ciudades no son una concentración de inmuebles, y no se les puede definir sólo por
su morfología; además de lo material, la que es una
parte fundamental, la ciudad es ya concebida como un
sistema de orden económico y de orden social que le
da sentido a la materialidad. Bourdin (2007), sociólogo
urbanista, se explica la metrópoli de la siguiente manera:
[...] la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos entre
los individuos, sino también, en un plano más filosófico, las relaciones entre cada uno de nosotros y el mundo, es decir, la manera como lo percibimos, como le
damos sentido y lo interpretamos, la manera como nos
expresamos en él (Bourdin, 2007: 27).
Es en esta parte de la ciudad, en la parte intangible
de la metrópoli que Bourdin (2007) explica, donde el
imaginario urbano tiene vida, se integra a lo material,
lo cual es fundamental para poder percibir, dar sentido e interpretar la ciudad. Un imaginario urbano tiene
muchas formas de leerse, de comprenderse, de entenderse; puede ser a través de todos sus habitantes o de
uno solo.
Alejandro Víctor Carmona Flores, fotógrafo, relojero y comerciante, nació en Saltillo, Coahuila el 7
de marzo de 1890 y murió en la misma ciudad el 6
de agosto de 1958 a las 6 de la tarde. Hijo del joyero
originario de Guadalajara, Hipólito Carmona Hurtado
y de Gerarda Flores Rivera, oriunda de Saltillo; siendo ya adultos Hipólito Carmona y su hermano Matías
llegaron a la Ciudad de Saltillo en un año cercano a
1885 dedicados a la joyería se instalan y trabajan en
el mismo oficio. Hipólito y Matías nunca volverían a
Guadalajara. Hipólito y Gerarda tuvieron siete hijos,
cinco mujeres y dos varones, su hijo Alejandro Víctor
Carmona Flores hereda el negocio de joyería y después
de un tiempo de estar en el negocio decide arriesgarse e
incluir en él la venta de artículos fotográficos, revelado
e impresión; sin saber que con ello iniciaría su afición
por la fotografía tomando como su mejor modelo la
ciudad de Saltillo y sus alrededores; ya como fotógrafo logra captar panorámicas, calles, edificios y plazas;
edita una serie de postales y una colección especial en

98

miniatura a la que llamó Saltillo en el Bolsillo. En total
dejó un legado de 315 fotografías realizadas entre los
años 1920 a 1950.
¿Podríamos conocer el imaginario urbano de la
ciudad de Saltillo a través de las imágenes captadas por
Alejandro V. Carmona Flores, fotógrafo profesional,
cuyo trabajo fue realizado ente 1920 a 1950? Entendiendo por imaginario:
“(...) a las producciones mentales o materializadas en obras basada en imágenes visuales, (pinturas, dibujos, fotografías, etc.) en formas de habla (metáfora, símbolos narraciones)
que forman conjuntos coherentes y dinámicos
en los que se destaca una función simbólica expresada en la conjunción de sentidos propios y
figurados.” (Wunenbuger; 2003: 10)
Es importante conocer y saber entender la vida urbana desde un punto de vista distinto al que se le ha
dado en las últimas décadas; es decir, hacer estudios
desde un enfoque humanista, y una manera de conseguirlo es haciendo estudios sobre los imaginarios urbanos. Este trabajo considera a los imaginarios urbanos
como la forma en que las personas conciben y entienden una ciudad, la forma en que aprendieron como es
una ciudad, la forma en que deben comportarse en ella,
de cómo la interiorizan; hablamos también de la forma
en que manejan toda la información que brinda por sí
misma, información que obtiene a través de su imagen,
de las personas, de los sitios o lugares de interés, de
los comentarios. Un imaginario urbano es el proceso
mental que hacemos los habitantes de una ciudad cuando tejemos toda esta información, cuando la interiorizamos, cuando vamos hilando cada comentario, cada
imagen, cada calle, cada plaza, cada recuerdo, aroma
o sensación que vivimos de ese pedazo de espacio en
el que existimos y habitamos. El objetivo principal es
estudiar el imaginario urbano actual de la ciudad de
Saltillo, Coah. a través del análisis del archivo fotográfico de Alejandro Víctor Carmona Flores, analizando
las imágenes que han permanecido en el imaginario
urbano de los habitantes y cibernautas de Saltillo, es
decir cuales son las imágenes que aparecen en los sitios web de Internet del fotógrafo saltillense, indagar la
preferencia de tomas y cuales han sido discriminadas
por los cibernautas, imágenes que hasta ahora siguen
alimentando el imaginario de la ciudad.
Es indudable que los procesos históricos inciden en
la configuración actual de una ciudad; Miguel Ángel
Trotino (citado en: Patiño T. Elsa; Castillo P. Jaime;
1999:7.) afirma: “el pulso de la historia marca el ritmo vital de la ciudad y su paisaje refleja, por tanto, la

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�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

tensión del cambio”. Una de las mayores riquezas de
las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la información que como se dijo anteriormente sirve como
base y es fundamental, sino en esa parte intangible, es
decir en el imaginario urbano, que nos permite ir transitando por la ciudad hasta llegar a nuestro días.
Reconocer el imaginario urbano sería de gran utilidad; ya que en el marco normativo está implicada la
participación ciudadana como un factor integrante del
proceso mismo de planificación de las ciudades; para
la toma de decisiones en un proyecto urbano sería de
gran ayuda reconocer las maneras en que es interiorizada a la ciudad; es decir, permitirá al profesionista tener
acceso a la visión de los habitantes, lo que es un paso
indispensable para involucrar participativamente a éstos en los procesos de planeación y diseño de nuestras
ciudades; en la vía de convertirlas en el escenario de la
inclusión social y de la solidaridad entre sus diferentes
actores.
¿Por qué buscar el imaginario urbano a través de
un archivo fotográfico?, ¿En qué momento una fotografía se convierte en un documento histórico? Cuando
se analiza una imagen lo que se busca es poder identificar el potencial que tiene para comunicar algo. La imagen es siempre una narración, una representación de
lo que está y de lo que no está. Roland Barthes en “La
cámara lúcida” (1980) se refiere a la fotografía como el
“esto ha sido” es decir como una prueba, un testimonio. El poder de la imagen fotográfica radica también
en hacer presente aquello que no está presente; debido
a limitaciones materiales o tecnológicas, Recio(2013)
explica que en la inmovilidad de la imagen está exhibida también la ausencia, lo que no está,
“La imagen fotográfica siempre muestra aspectos parciales de la realidad; se trata de una
representación fragmentada del tiempo y del
espacio. Una imagen fotográfica singular sólo
exhibe un instante, no representa el antes ni el
después en la continuidad de los acontecimientos, como tampoco muestra lo que existía en la
escena fuera de las márgenes de la imagen. Es
por ello que toda fotografía es objeto de incertidumbre” (Carlos Recio, 2013:4 )
Javier Maderuelo (en Moya; 2011) explica que en
las continuas transformaciones que tiene una ciudad
corresponden a momentos culturales e históricos específicos y que por medio de los artistas estos períodos
son interpretados,
“...se establece un tejido de relaciones entre la ciudad objetiva y las miradas individuales

(p.p. 97-105)

y subjetivas de sus diversos intérpretes. Cada
imagen de la ciudad, por particular que sea, es
portadora de información y, por lo tanto, susceptible de interpretaciones que permiten dotar de significado al conjunto”(Maderuelo en
Moya, Ana María; 2011:17)
A partir de lo anterior creo que es importante conocer y analizar las fotografías captadas por el fotógrafo
Alejandro Víctor Carmona Flores como documentos
históricos, dichas imágenes son capaces de dotar información valiosa del periodo en que fueron realizadas;
dicho archivo ya ha sido estudiado desde diferentes
disciplinas y de manera parcial; en esta ocasión el análisis fue realizado desde un punto de vista urbano-arquitectónico específicamente buscando el imaginario
urbano, además es importante señalar que se contó con
el archivo completo para su estudio.

2. Netnografía
El método cualitativo es la mejor opción para realizar estudios sobre los imaginarios urbanos, porque
además de discurrir dimensiones de interacción social que otros métodos no abordan, este método proporciona información relevante que, de ser estudiada
sólo por el método cuantitativo, quedaría oculta o no
sería tomada en cuenta. En este análisis en profundidad
se tomó en cuenta la perspectiva de Balcázar y otros
(2006) y la forma de construcción del conocimiento a
partir de la utilización del método cualitativo en la investigación que propone Hernández Sampieri (2010).
También se tomaron en cuenta los criterios para garantizar la objetividad, credibilidad y transferibilidad en el
enfoque cualitativo de Guba (1985). Como herramienta principal en esta investigación se utilizó la netnografía; un método de investigación cualitativa en el cual se
adaptan las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. El neologismo
netnografía net + etnografía fue originalmente utilizado por un grupo de investigadores estadounidenses:
Neumann, Sandusky y Schatz en 1995, cuando implementaron en su investigación etnográfica los medios
electrónicos como herramientas para seguir obteniendo
información de los actores y así preservar la riqueza de
la observación que ya habían realizado en campo. Para
Turpo (2008), la definición más acertada de lo que es
la netnografía es la que proporciona Kozinets (2002):
“método de investigación derivado de las técnicas de
etnografía desarrolladas por la investigación antropológica, esto ha incrementado la posibilidad de filtrar las
complejas oportunidades de información acerca de las
comunidades en la world wide web”.

99

�Gabriela Carmona Ochoa

La etnografía virtual, etnografía cibernética, tecnografía, investigación etnográfica en línea, ciberantropología, netnografía, son algunos de los nombres con
los que se suele llamar a la investigación que se realiza en el medio virtual; el hecho es que se necesitan
instrumentos adecuados para el análisis de las nuevas
formas de socialización que generó Internet, sobre todo
a partir de los años ochenta, cuando nacieron las primeras comunidades virtuales. La netnografía no es sólo
la utilización de herramientas digitales para obtener
más información de los actores sociales. Es necesario
conocer la manera en que se relacionan éstos con el
medio digital, en el espacio virtual; conocer cómo se
desarrolla la comunicación a través de un objeto que en
este caso es la computadora, y en un espacio que se ha
diseñado para este fin; conocer densamente la cultura
del ciberespacio para poder entender a un grupo en específico y su forma de interactuar. Es un método cualitativo e interpretativo que necesita de una combinación
de participación cultural y de observación.
El espacio en el cual el etnógrafo realiza su investigación ha cambiado, el campo ha cambiado; las tribus
o grupos sociales ahora se agrupan y conviven formando redes sociales en un espacio virtual.
[...] la netnografía, como propuesta de investigación en Internet, enriquece las vertientes
del enfoque de innovación y mejoramiento social que promueven los métodos activos y participativos dentro del espectro de lo cualitativo
(metodología y práctica social), integrándose a
las transformaciones importantes que Internet
ha provocado en nuestra cotidianeidad (Turpo,
2008: 83).
En este mismo sentido Turpo menciona también la
opinión de Jung y Portella (2005): estos autores expresan que actualmente existe un gran flujo de información que caracteriza la transición de la modernidad a la
posmodernidad, que existe una distorsión de términos,
por ejemplo lo local, lo global, los cuales crean cierta
confusión en criterios metodológicos para la realización de investigaciones de este corte y que por lo tanto
se valida la utilización de la etnografía moderna (netnografía) en la observación de expresiones de representaciones de la cibercultura.
Krisztina Dörnyei y Ariel Mitev, investigadores
húngaros, explican que al igual que la etnografía, la
netnografía es un método muy flexible y que puede
adaptarse fácilmente a una variedad de situaciones;
también se utiliza la observación participante como
parte importante para la realización de una exploración, descripción y análisis más profundo del fenó-

100

meno social. La netnografía es uno de los medios por
los cuales se puede realizar un estudio antropológico
sobre lo que sucede cotidianamente en el ciberespacio,
además que proporciona mayor número de datos, con
mayor calidad y a una mayor velocidad.

3. Internet…
La globalización, fenómeno originado por la civilización occidental y que se ha expandido alrededor
del mundo en la últimas décadas, trajo consigo el incremento del uso de tecnologías digitales en la vida
cotidiana; pero además, ha generado que los usos,
costumbres y las formas de sociabilización de las personas se transformaran, sobre todo con el uso de las redes sociales virtuales, creándose espacios para realizar
dichas actividades, lugares especiales cuya principal
característica es la de ser un espacio virtual.
El espacio virtual que están utilizando actualmente
los internautas para socializar es diseñado en algunos
casos por un administrador del sistema que ofrece a sus
usuarios herramientas de sociabilización, diversión, de
contacto personal, de expresión, de intercambio con fines de lucro, de búsqueda de empleo, etc., a cambio
el administrador puede utilizar la información que se
genere en estos espacios según le convenga. Existen lugares virtuales para socializar, con mucho menos éxito
que las anteriormente mencionadas, que son creadas o
diseñadas por personas y que surgen sólo con motivos
de intercambio de información, sociabilización, ayuda,
contacto personal entre usuarios que tienen gustos, aficiones y cosas en común; por ejemplo, los blogs. Por
lo tanto, es posible hacer una distinción de los nuevos
espacios virtuales que está utilizando la gente para socializar:

4. Plataformas on-line de comunicación
Buscadores
Son sitos que proporcionan rankings sobre los contenidos y sobre todos los sitios que existen en Internet.
Por lo general el lugar que ocupa un sitio en un buscador depende del número de visitas que ha recibido y de
ello depende su reputación.
Blogs
Es un diario digital en el cual el autor o autores
publican comentarios periódicamente sobre temas que
les interesan. Además de los comentarios es posible ver
fotografías, videos, enlaces a otros sitios, vínculos, el
número de seguidores o de visitas, descargas, etc.

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�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Redes
Son una clase de comunidades que están delimitadas en espacio virtual, el cual permite vincularse con
otras personas mediante una invitación.
Comunidades
Vínculos con personas u organizaciones compuestos por una estructura de comunidad que contiene las
relaciones sociales entre los propios actores y la información proporcionada. Hay versiones de recreo o pro-

fesionales de la agrupación sobre la base de la información. Además de los enlaces también es un medio de
expresión para los usuarios de diferentes aplicaciones,
pueden hacer su perfil único para dar su propio mensaje. Contenido público.
¿Pero de las plataformas de comunicación anteriormente mencionadas en cuales de ellas aparecen
fotografías de Carmona Flores? A continuación se presenta un esquema de lo que se encontró:

Figura 1. Plataformas de comunicación en Internet en las que aparecen fotografías de
Alejandro V. Carmona F.

Fuente: elaboración propia

(p.p. 97-105)

Figura 2. ??????

Figura 3. ??????

Fuente: elaboración propia

Fuente: elaboración propia

101

�Gabriela Carmona Ochoa

También se realizaron planos de la ciudad de Saltillo señalando los lugares que fueron captados por el
fotógrafo y en los cuales se pudo observar que además
de realizar tomas en diferentes épocas; el fotógrafo
muestra una notable preferencia por hacer tomas de día
y de noche de la plaza independencia y su contexto edificado, de la Alameda de Saltillo y de la Plaza Acuña y
los edificios que la rodean.

Figura. ??????

Figura. ??????

Fuente: ??????
Figura. ??????

Fuente: ??????
Figura. ??????

Fuente: ??????

la plaza Acuña, 9 de la Alameda, 7 de la plaza Independencia y una de la plaza San Francisco; los comentarios que realizan junto con la publicación de las tomas
antes mencionadas hacen referencia a la nostalgia.
Figura. ??????
Fuente: ??????

Se logró identificar en Internet las imágenes del archivo fotográfico de Alejandro Víctor Carmona Flores
en el periodo histórico desde 1920 a 1950 que ayudan
a formar el imaginario Urbano de la ciudad de Saltillo actual; todas las fotografías de Carmona Flores que
aparecen en la web son de día y algunas han sido modificadas para dar una apariencia de mas antigüedad,
acompañadas en ocasiones por melodías de la época o
de la Rondalla de Saltillo.
Cabe destacar la preferencia de los cibernautas por
los espacios públicos; se detectaron un total de 43 diferentes fotografías del fotógrafo de las cuales 6 son de

102

Fuente: ??????

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Figura. ??????

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Fuente: ??????

5. Conclusiones
De lo anterior podemos inferir que los actuales ciudadanos de la Ciudad de Saltillo y cibernautas asiduos
denotan una preferencia por los espacios públicos y
dejan a un lado edificios privados; el saltillense elige
los espacios sociales que fueron utilizados por sus antepasados y a los tiene acceso, aunque revelan nostalgia en los comentarios que acompañan a las fotografías
observamos factores de apropiación que sirven para la
construcción de la imagen de la ciudad y logran que
el cibernauta saltillense se identifique con su ciudad y
pueda tener vivencias al igual que las tuvieron sus ancestros, estar ligados en la historia de Saltillo haciendo
una proyección hacia el pasado ayudando así a conformar el imaginario urbano de la ciudad actual. La
ciudad se reconstruye gracias a los espacios urbanos
que tienen historia.

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Ed. Crítica. España.

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

VAZQUEZ, Gerardo. (2009). El imaginario de
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León. México.
WUNENBURGER, Jean-Jacques (2003). Antropología del Imaginario. Ed. Del Sol. Buenos Aires,
Argentina.

(p.p. 97-105)

105

�Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas

Reseña Del Libro: “Quién vive dónde. Las condiciones de
habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas”
Egea Jiménez, Carmen; y Nieto Calmaestra, José Antonio (coord.) (2015). Quién vive dónde. Las condiciones
de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas. Granada: Universidad de Granada,
373 páginas. ISBN: 978-84-338-5836-8.

Diego Sánchez-González1
La geografía humana y, especialmente, la geografía social se han interesado por analizar las condiciones
de habitabilidad de la población (Pacione, 1983; Knox
&amp; Pinch, 2010), con acercamientos a los procesos de
segregación residencial y pobreza en contextos urbanos y metropolitanos (Peach, 1975; Harvey, 1977; Buzai, 2014). Así, los estudios geográficos sobre habitabilidad, como expresión de dónde y cómo vive la gente
en sus viviendas y barrios, permiten aproximarnos a las
condiciones de vida de la población, sobre todo, desfavorecida que reside en nuestras ciudades. También, en
la literatura encontramos diferentes abordajes sobre la
población desfavorecida andaluza, aunque existe todavía un limitado conocimiento sobre sus causas y consecuencias en el tejido social y urbano de la región (Egea
et al. 2008 y 2009; Mora, 2011; Torres, 2013).
La obra reseñada y titulada Quién vive dónde. Las
condiciones de habitabilidad de la población que vive
en las grandes ciudades andaluzas (Universidad de
Granada 2015), coordinada por Carmen Egea Jiménez
y José Antonio Nieto Calmaestra, es un libro-atlas de
recomendable lectura, y apoyado en reveladoras imá-

genes y gráficos, que permiten una visión actual de las
condiciones de habitabilidad de la población desfavorecida en las principales urbes andaluzas, cuyo conocimiento brinda enormes posibilidades a la planificación
de las políticas sociales en la región. Además, es un
alegato, muchas veces anhelado, en favor de reivindicar el Derecho a la Ciudad.
A lo largo de sus 373 páginas, estructuras en cinco capítulos, el lector se aproxima al resultado de un
arduo trabajo estadístico y cartográfico que posibilitó
el diagnóstico de las condiciones de habitabilidad de
la población andaluza desfavorecida residente en las
grandes ciudades, a través del empleo de tres indicadores, como desfavorecimiento, déficit habitacional y
niveles de desventaja socio-habitacional. Precisamente, esta investigación solventa de forma adecuada los
problemas metodológicos derivados de los cambios introducidos por el Instituto Nacional de Estadística en la
elaboración y composición de los censos de población
y vivienda de 2001 y 2011, los cuales, han aumentado de forma considerable la dificultad en el análisis y
la comparación de los datos estadísticos y cartográfi-

Doctor en Geografía y Máster en Gerontología Social por la Universidad de Granada; Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). diego.sanchezgn@uanl.edu.mx.
1

(p.p. 109-111)

109

�Diego Sánchez González

cos; así como obliga a reflexionar sobre el presente y
futuro de de las fuentes censales (Fabre et al. 2013).
Asimismo, la escalas geográficas implementadas en el
estudio, como la escala censal, posibilitan un análisis
comparativo de los datos censales e indicadores de habitabilidad a nivel urbano, provincial, regional y nacional, que resulta accesible y facilita su comprensión
para público en general.
En el primer capítulo, el armazón de la investigación, Danu Fabre, José Antonio Nieto y Francisco
Javier Toro, abordan las diferentes teorías, enfoques
y conceptos de la investigación de las condiciones de
habitabilidad de la población. Aquí, se reflexiona sobre los conceptos de desarrollo y, sobre todo, de desfavorecimiento, vinculado con frecuencia a pobreza,
desigualdad, exclusión y vulnerabilidad social (Alguacil, 2006; Sánchez-González y Egea, 2011; Egea et al.
2012). Al respecto, la geografía social y, en general, las
ciencias sociales, han tratado de desvelar las relaciones
entre las características socioeconómicas de la población vulnerable andaluza, como las personas mayores
e inmigrantes, y el contexto ambiental que habita, a través de un análisis multivariado y geoestadístico a escala censal (Sánchez-González, 2009ab; Checa-Olmos et
al. 2011).
El capítulo segundo, realizado por José Antonio
Cañete, Francisco Javier Toro, Juan Carlos Maroto,
Luis Miguel Sánchez, Eugenio Cejudo, Alberto Capote y Diego Sánchez, se centra en los indicadores que
explican las condiciones de desfavorecimiento de la
población. Aquí, se describen las características sociodemográficas de la población residente en las grandes
urbes andaluzas, como la estructura de la población según género y edad, el hacinamiento, la baja formación,
la ocupación temporal, el desempleo, y los grupos vulnerables, como personas mayores viviendo solas, madres solas que viven con sus hijos, hogares sin personas
ocupadas, personas que pagan una hipoteca y población extranjera procedente de África.
En el capítulo tercero, elaborado por Francisco
Javier Toro, Francisco Navarro, Juan Carlos Maroto
y Diego Sánchez, se abordan los indicadores que explican las condiciones de habitabilidad de viviendas y
edificios, lo que posibilita una aproximación al contexto ambiental de la vivienda habitada por la población
desfavorecida andaluza. Al respecto, se describen las
características básicas de la vivienda, como el tamaño,
la antigüedad y el estado de conservación, así como la
dotación de servicios básicos y servicios que facilitan
la movilidad.
El cuarto capítulo, desventajas socio-habitacionales (geografía de las desigualdades), firmado por José
Antonio Nieto, Carmen Egea y Enrique Martín, nos

110

propone un diagnóstico de las condiciones de habitabilidad de la población andaluza desfavorecida residente
en las grandes ciudades, a través del empleo de tres
indicadores, como el nivel de desfavorecimiento, las
deficitarias condiciones de habitabilidad de la población, y la desigual situación social y habitacional.
El quinto y último capítulo, desfavorecimiento
y habitabilidad, concluyendo sobre la realidad de las
grandes ciudades andaluzas, de Diego Sánchez, sintetiza las aportaciones realizadas a lo largo de la investigación y su especial contribución al ámbito de la discusión teórica y metodológica sobre desfavorecimiento y
habitabilidad en el ámbito de las principales urbes de
Andalucía. También, se reflexiona sobre los retos de las
políticas sociales para favorecer la habitabilidad de los
entornos físicos y sociales de las grandes urbes andaluzas, así como propiciar la reducción de los niveles de
desfavorecimiento de la población, a través de impulsar su participación y empoderamiento, en un ejercicio de justifica socio-ambiental y de reivindicación del
derecho a la ciudad. Además, se ahonda en la idea de
que la mejor planificación urbana debe comprender la
importancia de la ciudad como la suma de sus diversas
comunidades y la capacidad de generar estrategias de
desarrollo e integración social a partir de hacer habitables sus heterogéneos ambientes.
En definitiva, una recomendable novedad editorial
que persigue la rigurosidad metodológica, que posibilita un acertado diagnóstico, a través del tratamiento estadístico y cartográfico de las fuentes censales a
escala microurbana; y, sobre todo, una atenta y aguda
mirada geográfica a las claves que encierran los problemas de segregación urbana y exclusión social que
experimentas los grupos desfavorecidos. Por ello, consideramos que esta obra será de especial interés para
profesionales, investigadores y responsables públicos
a nivel local y regional, ya que, este libro proporciona
un acercamiento teórico y metodológico al reto de la
desigualdad socioespacial existente en las urbes andaluzas y españolas, el cual, se ha dimensionado como
consecuencia de la grave crisis económica, y hace más
necesarias y urgentes las políticas sociales.

Referencias
Alguacil Gómez, Julio (2006). “Barrios desfavorecidos: Diagnóstico de la situación española”, en Fernando Vidal Fernández (dir.), V Informe de Políticas
Sociales. La exclusión social y el estado de bienestar
en España. Madrid: FUHEM, pp. 156-167.
Buzai, Gustavo D. (2014). Mapas sociales urbanos. Buenos Aires: Lugar Editorial.

(p.p. 109-111)

�Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas

Checa-Olmos, Juan Carlos, Arjona-Garrido, Ángeles, &amp; Checa-Olmos, Francisco. (2011). “Segregación
residencial de la población extranjera en Andalucía,
España”, Papeles de población, Vol. 17, Nº 70, pp.
219-246.

Torres, Francisco (2013). Segregación urbana y
exclusión social en Sevilla. El paradigma Polígono
Sur. Sevilla: Universidad de Sevilla y Fundación Focus-Abengoa.

Egea Jiménez, Carmen; Nieto Calmaestra, Antonio; Domínguez Clemente, Javier; y González Rego,
René A. (2008). Vulnerabilidad del tejido social de
los barrios desfavorecidos de Andalucía. Análisis y
potencialidades. Sevilla: Centro de Estudios Andaluces-Consejería de la Presidencia, Junta de Andalucía.
Egea Jiménez, Carmen; Nieto Calmaestra, Antonio; Domínguez Clemente, Javier; y González Rego,
René A. (2009). “Viejas y nuevas realidades urbanas.
Identificación de zonas de habitabilidad desfavorecida
en la ciudad de Granada”, Cuadernos Geográficos, 45,
83-105.
Harvey, David (1977). Urbanismo y desigualdad
social. México: Siglo XXI.
Knox, Paul; &amp; Pinch, Steven (2010). Urban Social
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Mora Ruiz, Vicente (coord.) (2011). Diagnóstico
de territorios desfavorecidos en la ciudad de Sevilla.
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Pacione, Michael (ed.). Progress in Urban Geography. New York: Routledge.
Peach, C. (ed.) (1975). Urban Social Segregation.
London: Longman.
Sánchez-González, Diego (2009a). “Geografía del
envejecimiento vulnerable y su contexto ambiental en
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Sánchez-González, Diego (2009b). “Contexto ambiental y experiencia espacial de envejecer en el lugar:
el caso de Granada”, Papeles de población, 15 (60),
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Sánchez-González, Diego; y Egea-Jiménez, Carmen. (2011). “Enfoque de vulnerabilidad social para
investigar las desventajas socioambientales: Su aplicación en el estudio de los adultos mayores”, Papeles de
población, 17(69), 151-185.

(p.p. 109-111)

111

�Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en América Latina.

Reseña Del Libro: “Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en América Latina”
Ettinger, Catherine R. (coord.) (2015). Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en
América Latina. México: Miguel Ángel Porrúa, 259 páginas. ISBN: 978-6074019681.

Adolfo Narváez Tijerina1
Imaginarios de modernidad y tradición, el libro
coordinado por Catherine R. Ettinger agrupa los trabajos de 14 investigadores. Se divide en tres grandes
partes, la primera trata sobre el papel que jugaron las
publicaciones periódicas sobra arquitectura moderna
en la difusión del programa e ideología del movimiento
moderno en nuestro país, la segunda parte trata sobre el
rol que jugó la promoción turística para la venta de una
imagen país específica para el consumo de los extranjeros que nos visitaban y nos visitan y la tercera parte
trata sobre el rol que han jugado las instituciones para
la promoción de unas maneras de hacer arquitectura y
de cómo ha sido definitivo el apoyo de éstas para la institucionalización de la arquitectura moderna en nuestro
país.
La lectura del texto, que está compuesto por 13 ensayos de diferentes autores, nos va llevando por este
segundo plano de la historiografía de la arquitectura
que tiene que ver más con la crítica que con los objetos del patrimonio tangible urbano-arquitectónico del
movimiento moderno mexicano. Es una mirada interesante que nos permite ver hasta qué puntos los medios

de difusión masiva de las ideas sobre arquitectura, llegaron a tener una influencia decisiva en la evolución de
este movimiento artístico internacional en nuestro país.
Paralelamente, es visible cómo en la imagen promocional del país, que se reflejaba en las guías turísticas, en las postales, en las películas de la época de
oro del cine mexicano, en su literatura, etc., se estaba
promoviendo la imagen de un pintoresquismo encantador, más conectado con las imágenes de una tradición
virreinal y campirana redescubierta por los cineastas;
de una potencia misteriosa prehispánica y explotadísima por la máquina de propaganda postrevolucionaria
de la Escuela Mexicana de Pintura.
Lo cual crearía una tensión y una contradicción que
se hizo evidente en la ruptura del México centralista,
pujante y modernizador, con la provincia, depositaria
de una tradición inmóvil. Hay en el libro de Catherine
un itinerario propuesto interesantísimo, pues pone al
descubierto cómo, en el seno de esta tensión se crearía
una de las expresiones más poderosas del arte moderno, justamente cuando el movimiento moderno se ajustara a este hecho atestiguado por Haskell: no se estaba

Profesor investigador titular de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel III (CONACYT). adolfo.narvaeztj@uanl.edu.mx
1

(p.p. 113-114)

113

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

viviendo la quieta sumisión a un ideario propuesto por
los titanes, el movimiento moderno en México estaba
siendo puesto a prueba por “un país de artistas”.
¿Qué resultaría de este encuentro de la arquitectura
moderna con esa gran tensión en la que vivía nuestro
pueblo en la postrevolción que nos hacía ser como Janos que mira siempre hacia un pasado remoto y hacia
un futuro esperanzador al mismo tiempo?
Son interesantes las respuestas que nos plantea Catherine en su libro y que se ven articuladas en el libro
a través de la organización precisa de los diversos ensayos. En el libro resulta esclarecedor, sobre todo el
método y el material de consulta, pues, recurriendo a
las fuentes de la crítica (inclusive usando información
epistolar privada), nos muestra que detrás de los movimientos modernizadores o pintoresquistas había programas, intereses porque la imagen que era mostrada
transmitiera la visión de lo que se quería que fuera el
país.
En efecto, si Barragán no pudiera entenderse completamente al margen del Record, otro tanto deberíamos de plantear de Pani y Arquitectura México, como
nos lo hace ver Noelle y también deberíamos seriamente plantear algo similar sobre la política modernizadora de los gobiernos del Partido Revolucionario que se
allegaron al movimiento moderno como uno de los
más fieles aliados de su propaganda. Lo que nos desvela Catherine es ese imaginario como una poderosa máquina de propaganda que forjaría ulteriormente nuestra
manera de pensar y de ver a México.
Imaginarios de Modernidad y Tradición es importante porque permite ver cómo en la formación de un
criterio estético hay muchas más cosas implicadas que
los modelos de arquitectura, nos permite ver cómo a
través de los medios es que reproducimos el gusto y
pensamos lo bello, quizás esa es la mayor potencia de
este trabajo.
Aplaudo la idea y la capacidad de Catherine de
convocar a estos intelectuales que congrega su libro
y proponernos ideas retadoras y que estoy seguro que
nos sugerirán nuevas formas de ver a la arquitectura, a
sus creadores y a nosotros mismos. Auguro para este
libro un futuro brillante.

114

(p.p. 113-114)

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                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2016, Vol 10, No 13, Septiembre</text>
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                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
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                <text>01/09/2016</text>
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                <text>2021263</text>
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                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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            <name>Coverage</name>
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                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
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            <name>Access Rights</name>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Arquitectura</name>
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                    <text>�Presentación

��Diego Sánchez González

REPENSAR LA CIUDAD A TRAVÉS DE LA MEMORIA Y
SIGNIFICADO DEL LUGAR
Diego Sánchez-González

La compleja realidad obliga a repensar la ciudad a
partir de superar muchas ideas preconcebidas y tomar
conciencia sobre los retos futuros desde perspectivas
moderadamente distantes sobre los problemas inmediatos de la metrópolis (Capel, 2003).
En las actuales y convulsas polis todo espacio es
susceptible de especulación inmobiliaria, propia de la
lógica preeminente de la sociedad de consumo (Harvey,
1977; Sánchez-González, 2012). También, los efectos
negativos de la globalización económica y los cambios
demográficos tienen implicaciones directas sobre la
configuración y sostenibilidad urbana, así como en la
marginalidad que padecen amplios sectores vulnerables
de la población (Lezama, 1993; Sánchez-González y
Egea, 2011). No es de extrañar que, diferentes organizaciones internacionales hayan subrayado la necesidad
imperiosa de diseñar y propiciar ciudades amigables y
sustentables donde poder construir un futuro común
(Egea y Sánchez-González, 2016).
En la ciudad la comprensión de cada lugar implica un
acercamiento a los procesos y estrategias de poder que
hay detrás de las dinámicas socioespaciales asociadas a
la segregación urbana y exclusión social (Torres, 2013).
Sin embargo, la debilidad intelectual de las interpretaciones sobre el fenómeno urbano obliga a replantear los
conceptos e instrumentos metodológicos para enfrentar
los retos del desarrollo urbano en un contexto de inestabilidad económica, envejecimiento demográfico y de
cambio climático (Sánchez-González, 2012 y 2015). Al
respecto, diferentes expertos nos invitan a desentrañar la
compleja realidad que hay detrás de los procesos sociales
urbanos y nos dan argumentos para propiciar el compromiso político y evitar la indiferencia (Ramoneda, 2010;
Albet y Benach, 2012). Precisamente, frente a la apatía y
la resignación generalizadas sobre la cuestión urbana y la
creciente desigualdad, existe una necesidad apremiante
de experimentar distintas iniciativas encaminadas a
desarrollar el compromiso social, a partir de la búsqueda
de consensos anclados en el diálogo y la memoria de la
comunidad.

1

Entre los diversos efectos de la modernidad, se observa una progresiva desaparición del valioso patrimonio
cultural y de los espacios públicos identitarios, lugares de
encuentro y anclaje de la memoria colectiva, como los
centros históricos, los cuales, son sustituidos por espacios de transitoriedad donde se exhibe lo efímero (Augé,
1994). Aquí, es importante reflexionar sobre el papel de
los centros históricos, como espacios invaluables que
atesoran la memoria colectiva, y donde los recuerdos
quedan impresos en las profundas huellas físicas de edificios, calles y plazas, pero también en el imaginario colectivo de quienes por años experimentaron y se apropiaron
del espacio público cotidiano. Precisamente, en los barrios antiguos el pasado evocador de calles concurridas por
un gentío ensordecedor dejaron paso a un presente menos
promisorio, donde estos espacios singulares fueron
relegados al paulatino aislamiento y abandono
(Sánchez-López, 2000). Así, en los centros históricos el
enlentecimiento de la actividad económica y la expulsión
de población joven contribuyeron a explicar el envejecimiento demográfico y el ostracismo de sus espacios, lo
que ha propiciado discutibles procesos de intervención
que hoy son objeto de continuo debate y discusión
(García-Téllez, 2006). Al respecto, en el primer artículo
de este número, José Manuel Prieto, de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (México), discute sobre las
dificultades que entrañan la implementación de los
proyectos de regeneración urbana en los centros históricos de las ciudades del noreste de México, tomando
como estudio de caso el Barrio Antiguo de Monterrey. En
la misma línea, en el segundo trabajo, Lorena Marina
Sánchez, de la Universidad Nacional de Mar del Plata
(Argentina), y Olga Woolfson, del Instituto Nacional de
Patrimonio Cultural (Ecuador), reflexionan sobre la
preservación de las casas patio en el centro histórico de
Quito (Ecuador), declarado Patrimonio de la Humanidad
en 1978 por la UNESCO. También, se constata como en
estos dos primeros trabajos se hace un exhorto a propiciar la participación de la comunidad en la defensa del
patrimonio cultural y de la memoria colectiva, así como
en la base de cualquier proceso urbano.

1 Doctor en Geografía y Máster en Gerontología Social por la Universidad de Granada; Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de
la Universidad Autónoma de Nuevo León; y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). diego.sanchezgn@uanl.edu.mx.
Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 5-7

5

�Repensar la ciudad a través de la memoria y significado del lugar

En las últimas décadas en América Latina y el Caribe
las profundas transformaciones urbanas experimentadas
han agudizado el progresivo deterioro de las zonas
urbanas deprimidas y los impactos medioambientales.
Todo ello, ha implicado muchos esfuerzos teóricos y
metodológicos encaminados a comprender la problemática urbana y propiciar su sustentabilidad. En este
sentido, Raúl Eduardo López, de la Universidad Autónoma de Nuevo León (México), en el tercer artículo nos
hace una interesante invitación a reflexionar sobre el
controvertido concepto de sustentabilidad, que no ha
estado excepto de polémicas y críticas. Por ello, el autor
propone un cambio de mentalidad para poder abordar el
problema de la sustentabilidad urbana a través de las
nuevas formas de participación ciudadana.
Dentro de las controversias asociadas a la sustentabilidad urbana se subrayan los problemas derivados de la
segregación urbana y exclusión social, como el acceso al
agua potable y los servicios de salud en ciudades de la
región. Así, el cuarto artículo, realizado por Elías Alvarado Lagunas, de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, Oscar Rodríguez Medina, de la Universidad
Nacional Autónoma de México, y Oscar Iturralde Mota,
de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, analizan
la distribución de la infraestructura de los sistemas de
agua potable y de salud en el estado de Nuevo León,
México. Al respecto, los resultados de este trabajo
constatan el desigual acceso a estos servicios básicos
asociado a la marginación social y a la falta de políticas
sociales.
La comprensión teórica de la realidad urbana lleva
implícito necesarias aproximaciones prácticas al entorno
analizado. Así, en el quinto trabajo, Laura Gallardo, de la
Universidad de Chile, nos propone un acercamiento a la
temática de la quietud en la práctica arquitectónica a
partir del proceso de admirar, escuchar y habitar.
También, esta autora nos invita a vincular la teoría con la
práctica arquitectónica aspirando a configurar el paso de
lugares estáticos a lugares extáticos, y permitiendo una
coexistencia entre habitantes, proyecto, contexto y
ciudad.
En el sexto artículo, Federico Colella, de la Universidad Politécnica de Madrid (España), nos presenta un
interesante trabajo sobre las similitudes existentes entre
la cultura italiana y española a través del cine de posguerra, con la finalidad de establecer posibles analogías y
diferencias entre la producción contemporánea arquitectónica y urbanística, especialmente referida a la
vivienda social.

6

Diego Sánchez González

Cerrando este número, Lydia Marcela Adame Rivera,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, nos
presenta el libro Environmental Gerontology in Europe
and Latin America. Policies and Perspectives on Environment
and Aging,
editado
por
Diego
Sánchez-González y Vicente Rodríguez-Rodríguez
(2016), donde se aborda la relación entre el entorno
físico-social y el envejecimiento en el contexto europeo
y latinoamericano.
A lo largo de las páginas de este nuevo número de
CONTEXTO, el lector tiene el producto académico de un
esfuerzo conjunto de evaluadores anónimos, de los
miembros del Comité Editorial, y del apoyo invaluable
de las autoridades de la Facultad de Arquitectura y de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Todo ello,
posibilita una reflexión necesaria y continuada sobre los
principales retos teóricos y metodológicos que se sucintan en el área de Arquitectura y Asuntos Urbanos en la
región en el siglo XXI.

Referencias Bibliográficas
Albet, Abel; y Benach, Núria (2012): Doreen Massey. Un
sentido global del lugar. Barcelona: Icaria.
Augé, Marc (1994): Los no lugares. Espacios de anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Barcelona: Gedisa.
Capel, Horacio (2003): La cosmópolis y la ciudad.
Barcelona: Ediciones del Serbal.
Egea Jiménez, Carmen; y Sánchez-González, Diego
(eds.) (2016): Ciudades amigables. Perspectivas, políticas y prácticas. Granada: Comares
García-Téllez, Rosa María (2006): Políticas de intervención en los Centros Históricos. Caso Puebla
(1982-2001). Puebla: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Harvey, D. (1977). Urbanismo y desigualdad social.
México: Siglo XXI S.A.
Lezama, José Luis (1993): Teoría social, espacio y
ciudad. México, D.F.: El Colegio de México.
Massey, Doreen (2004): "Lugar, identidad y geografías
de la responsabilidad en un mundo en proceso de

�Diego
DiegoSánchez
SánchezGonzález
González

globalización", Treballs de la Societat Catalana de
Geografia, 57, pp. 77-84.
Ramoneda, Josep (2010): Contra la indiferencia. Barcelona: Galaxia Gutenberg.
Sánchez-González, Diego (2012): “Aproximaciones a los
conflictos sociales y propuestas sostenibles de urbanismo
y ordenación del territorio en México”, Revista de Estudios Sociales, Nº 42, pp. 40-56.
Sánchez-González, Diego (2015): "Ambiente físico-social y envejecimiento de la población desde la Gerontología Ambiental y Geografía. Implicaciones socioespaciales en América Latina", Revista de Geografía Norte
Grande, Nº 60, pp. 97-114.
Sánchez-González, Diego; Egea Jiménez, Carmen
(2011): “Enfoque de vulnerabilidad social para investigar
las desventajas socioambientales. Su aplicación en el
estudio de los adultos mayores”, Papeles de Población,
Vol. 17, Nº 69, Jul-Sept, pp. 151-185.
Sánchez-González, Diego; y Rodríguez-Rodríguez,
Vicente (ed.) (2016): Environmental Gerontology in
Europe and Latin America. Policies and perspectives on
environment and aging. Series International Perspective
on Aging. New York: Springer Publishing Company.
Sánchez-López, Martha Rosalía (2000): "La rehabilitación de los centros históricos en México: Un estado de la
cuestión", Biblio 3W. Revista Bibliográfica de Geografía
y Ciencias Sociales, Nº 215, 7 marzo. http://www.ub.edu/geocrit/b3w-215.htm.
Torres-Gutiérrez, Francisco José (2013): Segregación
urbana y exclusión social en Sevilla. El paradigma de
Polígono Sur. Sevilla: Universidad de Sevilla y Fundación
Focus-Abengoa.

7

��Antonio López-Gay

LO HUMILDE EN UN CONTEXTO DE “GRANDEZA”:
desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en
Monterrey (Nuevo León)
Recibido: 09/02/2015
Aceptado: 08/09/2015

José Manuel Prieto González 1

Resumen:

Abstract:
The humble in a context of "greatness": challenges

El actual Barrio Antiguo de Monterrey, antaño
conocido como “Barrio de Catedral”, es un producto

facing the regeneration of Barrio Antiguo in Monterrey
(Nuevo Leon)

posmoderno que surge de la intervención realizada entre
1988 y 1994 en un sector del llamado Primer Cuadro de

The current “Barrio Antiguo” (Old Quarter) of

la ciudad, poco después de que las obras de la

Monterrey (Mexico), formerly known as "Cathedral

Macroplaza (1979-85) destruyeran una parte importante

Quarter", is a postmodern product arising from the

de ese mismo sector. Barrio Antiguo vino a ser así una

intervention between 1988 and 1994 in a sector called

especie de lavado de conciencia. La zona es una parte de

First Square, shortly after the construction of the

lo que sería el centro histórico de Monterrey, cuyos

“Macroplaza” (1979-1985) destroyed a significant part

límites físicos y conceptuales aún están sin definir.

of that same sector. Thus, “Barrio Antiguo” became an

Después de una dura etapa de degradación del Barrio,

example of consciousness cleansing experience. The area

especialmente intensa en el contexto de la ola de

is a part of what would become the center of Monterrey,

violencia de los últimos años, el Instituto Municipal de

whose physical and conceptual boundaries are still

Planeación y Convivencia de Monterrey (IMPLANC) ha

undefined. After a harsh period of degradation in the

emprendido la tarea de regenerar la zona. El objetivo de

quarter, especially profound in the context of organized

este artículo es revelar las dificultades que enfrenta dicha

crime and its resulting violence in recent years, the

regeneración,

de

Municipal Institute for Planning and Coexistence of

inferioridad” que suscita en una parte de la sociedad

Monterrey (IMPLANC) has undertaken the task of

regiomontana –identificada tradicionalmente con el

regenerating the area. The aim of this lecture is to reveal

discurso oficial de “grandeza”– la humildad de la

the difficulties faced by the previously mentioned

arquitectura y del ambiente vernáculo norestense de la

regeneration, starting with the "inferiority complex" that

zona, sobre todo cuando se establecen comparaciones

stirs

con los centros históricos nacionales que son Patrimonio

–traditionally-identified with the official discourse of

de la Humanidad.

"greatness"– due to the humility of both the architecture

empezando

por

el

“complejo

up

among

the

Monterrey

population

and the vernacular northeastern atmosphere of the
quarter, especially when comparisons are made with
national historic centers which are World Heritage Sites.

Palabras clave:
Barrio Antiguo, Monterrey, centros históricos.

Key words:
“Barrio Antiguo” (Old Quarter), Monterrey, Historic
Districts.

1 Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León, jmpg71@hotmail.com

33Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 11-28

11

��Dr.Antonio
José Manuel PrietoLópez-Gay
González

a partir de finales de los años 80 (Salgado, 2006), el

co y al crimen organizado, pues la comisión de nume-

fracaso estará de nuevo asegurado.

rosos delitos de esa índole en la zona y el consiguiente

Si, por el contrario, hay verdadera voluntad política

incremento de la percepción de inseguridad ahuyentaron

de ir más allá de la mera renovación física, propiciando

a muchos usuarios y mermaron notablemente la afluencia

una auténtica acción de reorganización estructural del

en fines de semana (Fig. 2).

barrio con carácter de regeneración integral, lo que
implicaría, entre otras cosas, equilibrar el patrón de
usos de suelo mediante la potenciación del uso residencial o habitacional, compatibilizar los intereses de los

Fig. 2. Fachada del Café Iguana (Barrio Antiguo) en 2012, un
año después de sufrir el atentado del crimen organizado. Aún
eran visibles los orificios de bala.

usuarios ocasionales con los de los residentes –aunque
anteponiendo siempre las necesidades de estos últimos
a las de los primeros–, aprovechar las oportunidades
que brindará el paso por la zona de la nueva línea 3 de
metro, y acoger actividades turísticas de última generación –turismo creativo– que dan relevancia a la experiencia de lo auténtico…, si existe esa voluntad-intencionalidad, decimos, se habrán creado las condiciones
para un verdadero desarrollo sustentable de la zona,
basado en la equidad social y en la preservación de la
cultura local.
La zona de Barrio Antiguo, sector emblemático del

Fuente: Ricardo Lazcano

Monterrey histórico y, en general, del centro de la
ciudad, recobró un inusitado protagonismo a partir de

El municipio de San Pedro Garza García supo sacar

los primeros meses de 2013, poco después de produ-

partido de esa situación; su máxima autoridad llegó a

cirse el relevo en la presidencia municipal. Ese renova-

sugerir que el progresivo cierre de lugares en lo que

do interés, directamente relacionado con una nueva

antes era un polo de atracción de la gente que se divierte

propuesta de regeneración urbana de la zona, queda

en la noche, es decir, Barrio Antiguo, les había beneficia-

atestiguado en la extraordinaria atención que prestaron

do a ellos –en términos de clientela–, pues muchas

al tema los medios de comunicación locales. Baste

personas se desplazaban ahora a San Pedro (Santacruz,

decir que la edición regiomontana del diario Milenio

2013). El nuevo equipo municipal regiomontano que

dedicó a este asunto las dos páginas completas de la

salió de las elecciones de 2012 impulsó la creación del

sección “El tema” durante los cinco domingos que

Instituto Municipal de Planeación y Convivencia

discurren entre el 17 de marzo y el 14 de abril de 2013.

(IMPLANC), organismo que cifró entre sus primeros

Tras la intervención de 1988-94, el área fue experi-

objetivos “abatir el abandono del centro de Monterrey”.

mentando un proceso de degradación creciente que se

Creemos necesario conocer a fondo las causas y los

ha relacionado con la omnipresencia de bares y discote-

factores que explican el estado actual del Barrio Antiguo

cas como giros predominantes (García, 2013). Dicha

y de su área de influencia, tanto en términos arqui-

degradación se vio acentuada en los últimos años como

tectónicos y urbanísticos como sociales y culturales.

consecuencia de la ola de violencia ligada al narcotráfi-

3

3

13

�Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)

Hace años, algunos investigadores (Martínez, 1999;

la Humanidad por la UNESCO. Barrio Antiguo es otra

Cabrales, 2000; Salgado, 2006) se dieron a la tarea de

historia. No es infrecuente en Monterrey la postura de

evaluar los resultados de la primera regeneración de la

quienes ven esta zona de la ciudad como poca cosa,

zona, pero esos análisis son anteriores a 2007, y las cosas

como algo modesto, demasiado austero, indigno de la

han cambiado mucho desde entonces. A menudo se ha

‘grandeza’ de Monterrey. En este sentido, Barrio Anti-

hablado de Barrio Antiguo desde planteamientos

guo representaría un pasado pobre, humilde, un pasado

eminentemente descriptivos que tienden a ensalzar un

que suscita quizá más vergüenza y rechazo que orgullo.

cierto pintoresquismo. No abundan los análisis críticos

Ante ello cabe preguntarse qué puede interesar más,

rigurosos y profundos. Es necesario cuestionar y someter

conservar o destruir y erradicar lo ‘indigno’.

a revisión diversos aspectos de los discursos oficiales

Se supone que el patrimonio cultural es aquello en lo

sobre la zona, enfocando el tema desde perspectivas

que nos vemos reflejados, pero qué pasa cuando no nos

inéditas e innovadoras.

gusta lo que vemos en el espejo… Vernos obligados a
conservar o a mantener algo en lo que no apreciamos

2.Claves para una lectura del estado
actual: entre la vulnerabilidad y la
incertidumbre

verdadero valor puede resultar incómodo.
Fig. 3. Portada del libro Grandeza de Monterrey… (1968), de
José P. Saldaña, cronista de la ciudad entre 1967 y 1992.

En el caso de Monterrey, es decir, de un contexto
cultural de fuerte sentido utilitario y trasfondo empresarial o de negocio –derivado de la tradicional pujanza
industrial y comercial de la entidad2–, marcado además
ideológicamente por un discurso oficial de “grandeza” 3 y
“laboriosidad” que esgrimen a menudo el influyente
empresariado y la clase política locales (Saldaña, 1973;
León, 1970; Prieto, 2012 / Fig. 3), en ese contexto,
decimos, lo ‘humilde’ se presenta como problema,
porque incomoda. Y lo humilde es aquí el ambiente
histórico y vernáculo-norestense identificado con Barrio
Antiguo. No estamos ante un centro histórico de alto
nivel, al estilo de los de Zacatecas, Guanajuato, Querétaro o Puebla, es decir, enclaves declarados Patrimonio de
2

3

Fuente: Internet

El poder económico –la clase empresarial– supo proyectar su particular filosofía de trabajo y de vida al conjunto de la sociedad. De ese modo, los criterios
de necesidad, utilidad y practicidad priman sobre una idea de cultura entendida como algo relativamente inútil. No es que se condene el aprecio de la
cultura o de las artes; lo que ocurre es que, en esa cosmovisión, dicho aprecio remite siempre a cuestiones secundarias. En este sentido, el valor cultural
–histórico, artístico, estético, etc.–, entendido como intangible simbólico, no puede interferir con los objetivos del progreso, un progreso considerado a la
manera tradicional, positivista.
Un texto de José P. Saldaña (1973), cronista de Monterrey entre 1967 y 1992, resulta paradigmático a este respecto. El libro, que apareció en 1968
–aunque parte del mismo tuvo una primera versión en 1942–, lleva el significativo título de Grandeza de Monterrey y, en ese sentido, sería uno de los
pilares teóricos del discurso oficial de “grandeza”. Es una crónica retórica, empalagosa, acrítica y abrumadoramente laudatoria de la ciudad, que se abre
con una mención expresa al lema del escudo del estado, “Semper Ascendens” (Siempre Ascendiendo), escudo que fue creado en 1943 por una comisión
de la que formó parte el propio Saldaña. En un momento dado, al querer justificar el título del libro, dice haber optado por el término “grandeza” porque
es la palabra que de modo más admirable “contiene el significado de lo extraordinario o maravilloso” (p. 14). Un par de años después de la aparición de
este libro, Máximo de León Garza (1970) publicó otro en respuesta a Saldaña con el no menos significativo título de ¿Grandeza de Monterrey? En el
prólogo leemos lo siguiente: “A lo largo de trescientas páginas, el señor Saldaña repite una y otra vez los mismos argumentos que ha presentado en sus
trabajos anteriores, sin tomarse la molestia de confrontarlos críticamente con la realidad, bastándole tan solo su propia palabra o la de sus amigos
‘capitanes de industria’ consultados para tal o cual dato, fiel al conocido principio de que a fuerza de repetir una falsedad, esta acaba por ser creída como
verdad” (p. IV).

14

�Dr. José Manuel
PrietoLópez-Gay
González
Antonio

Fig. 4. Tres detalles de distintos edificios de Barrio Antiguo. Secuencia de imágenes ganadora del concurso de fotografía organizado por el
Cuerpo Académico “3x4 ARQ.” en apoyo al proyecto de investigación sobre esta área urbana.

Fuente: Gustavo Adolfo Zepeda Aguilar (alumno de la Facultad de Arquitectura, UANL)

La arquitectura no desmiente a la historia sino que la

como proveedor de materiales, materiales como el

corrobora. Recuérdese una vez más la afortunada

“sillar”, que no admite talla fina ni, por ende, filigranas

expresión de Octavio Paz que ve en la arquitectura al

decorativas. Buena prueba de ese desconocimiento del

mejor testigo –por “insobornable”– de la historia. Y la

espíritu y la esencia del lugar es la desafortunada remo-

historia de Monterrey dice que su presunta ‘grandeza’

delación de la casona que hoy alberga la Unidad Cultural

inicia sobre todo con la industrialización de la ciudad, es

Arquitectura en la calle Abasolo (Barrio Antiguo), inicia-

decir, a partir del último tercio del siglo XIX, no antes.

da en 1995, cuyo patio acusa un estilo “guanajuatense”

La relevancia del enclave en la época colonial –algo que

totalmente ajeno o ficticio, pues se inventa un pasado

iba asociado casi siempre a intereses econó- micos

que nunca existió.4 En función de lo dicho, la labor

relacionados mayormente con la minería de metales

pedagógica resulta tan necesaria como irrenunciable.

preciosos– fue escasa o nula. Lo que evoca la “arquitec-

La literatura internacional sobre centros históricos

tura menor” de Barrio Antiguo es sobre todo la huella de

hace ya tiempo que reivindicó el valor de las arquitec-

la presencia franciscana en la región, el espíritu sobrio y

turas menores, pero el conocimiento de esa documenta-

austero de esta orden religiosa, su filosofía de vida, en la

ción a nivel local es bastante escaso. El pensamiento de

que la pobreza no es un demérito sino una virtud (Fig. 4).

Gustavo Giovannoni en relación al concepto de “ambi-

Por tanto, es preciso aprender a valorar adecuadamente

ente” permite considerar que, aunque a veces un edificio

lo que nos rodea, partiendo de la base de que la sencillez,

puede no tener valor en sí mismo, el hecho de que haya

la austeridad y la sobriedad de lo vernáculo norestense no

muchos similares en una determinada zona tiende a

son sinónimo de incapacidad, inferioridad o menor valor

reportarles un valor común, esto es, un valor ambiental,

patrimonial, sino respuesta congruente y lógica a tradi-

que es precisamente el que se da en Barrio Antiguo. El

ciones culturales heredadas –como la franciscana–, a

carácter sencillo y humilde de las casas consideradas

circunstancias históricas y, por supuesto, al medio

individualmente no compromete el valor de conjunto.

natural, pudiendo entenderse este entre otros modos

Giovannoni negó la práctica del aislamiento de los

4 Según el arquitecto Juan Manuel Casas, el razonamiento que escuchó en su día para justificar esta remodelación se inscribe perfectamente en el pensamien-

to moderno de mediados del siglo XX: “Este edificio es del siglo XIX y el segundo piso se le agregó en los años 40, ¿no? Bueno, pues esta es la
intervención de los 90”. Correo electrónico de Casas remitido al autor el 7 de febrero de 2015.

33

15

�Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)

monumentos, afirmando su naturaleza urbana y señalan-

de centro histórico el área conocida como Barrio Antiguo

do que los monumentos encuentran su pleno significado

de Monterrey, detras de Catedral”. Desde entonces no ha

en su inserción y compenetración con la arquitectura

existido –que sepamos– ningún intento serio de plantear

“menor” (González-Varas, 1999:362). La Carta de Vene-

alternativas razonables a ese arbitrario centro histórico.

cia (1964), por su parte, sancionó la relevancia de las

Lo más aproximado a ello sería lo que se conoce habit-

5

obras modestas.

ualmente como “Primer Cuadro” de la ciudad, denomi-

Del mismo modo, puede sorprender la tardía

nación moderna que abarca un espacio central delimitado

aplicación del moderno principio de “destrucción

por las avenidas Colón (al norte), Constitución (al sur),

creadora” y de la idea de “tabla rasa” con el pasado –un

Félix U. Gómez (al oriente) y Venustiano Carranza (al

pasado que se desprecia y condena falazmente en nombre

poniente). Este perímetro, sin embargo, deja fuera

del progreso y de razones higiénicas– en un macropro-

enclaves inequívocamente históricos como el cerro del

yecto como el de la Macroplaza (1979-85), que acabó

Obispado, al poniente de Venustiano Carranza.

con mucha arquitectura histórica “menor” en un área

En función de lo anterior, cabe entender Barrio

adyacente a lo que hoy es Barrio Antiguo. Y digo que

Antiguo como un invento posmoderno cuyos límites

puede sorprender porque recuerda bastante a la práctica

oficiales –muy reducidos– deberían revisarse porque

de los sventramenti 6, que se desarrollaron sobre todo en

resultan arbitrarios y artificiales, pues excluyen áreas

los años 30 en las ciudades italianas –aunque existen

aledañas con características físicas, sociales y culturales

antecedentes decimonónicos– y que el propio Giovanno-

muy similares. La propia denominación de Barrio Anti-

9

ni cuestionó a través de su teoría del diradamento
edilizio, concepto definido en 1913.7 La propia fortaleza
del pensamiento moderno en Monterrey, que en cierto

Fig. 5. Primer plano conocido de Monterrey (José de Urrutia,
1767). La zona de Barrio Antiguo es la que aparece señalada en el
recuadro.

modo sigue vigente en la actualidad, está detrás de
muchas agresiones al patrimonio arquitectónico y
urbanístico de la ciudad.
A partir de lo anterior se entienden mejor otros
factores que explican el estado actual de la zona de
8

estudio:
a) No podemos tomar la parte por el todo: Barrio
Antiguo es solo una parte de lo que sería el centro
histórico de Monterrey, apesar de que un decreto de
10-03-1993 declara como “zona protegida con el carácter
5

6

7

8
9

Fuente: Cynthia Cisneros

Aunque se centra aún en la protección de los monumentos, señala ya en su artículo 1° que la noción de monumento histórico comprende tanto la creación
arquitectónica aislada como el ambiente urbano o paisajístico que constituya testimonio de una civilización particular, de una evolución significativa o de
un acontecimiento.
El concepto de sventramento define una operación de transformación radical de la estructura arquitectónica y socioeconómica de los centros históricos,
amparada en razones higiénicas positivistas y de modernización funcional, así como en poderosos motivos estéticos, y explicable dentro de una “concepción totalitaria del estado” (González-Varas, 1999). En relación a esto último, no conviene perder de vista el perfil autoritario del gobernador Alfonso
Martínez Domínguez, figura de infausto recuerdo en la capital del país –de la que fue regente en 1970-71– por la “Matanza del Jueves de Corpus”
(10-6-1971); la Macroplaza es enteramente obra suya.
Con este concepto proponía remedios y correctivos a la práctica del sventramento. Se trataba de mantener las condiciones ambientales de los centros
históricos mediante restauración de “liberación”, esto es, controladas demoliciones parciales de degradaciones y elementos postizos, y aplicando al tejido
histórico los principios modernos de higiene y funcionalidad. Esta práctica exige la captación de la atmósfera, siendo superior el valor colectivo al singular
(González-Varas, 1999).
Parto aquí de los puntos considerados en el “Manifiesto sobre Barrio Antiguo”, elaborado por el Cuerpo Académico “3x4 ARQ.” como documento de
conclusiones del Primer Taller Teórico-Metodológico (8-11 de octubre de 2013) al servicio del proyecto de investigación ya mencionado.
Las manzanas de Barrio Antiguo quedan inscritas en el polígono conformado por la avenida Constitución (flanco suroriental), la calle Padre Mier (al
norte) y la calle Doctor Coss (al poniente). Cabe mencionar que la catedral queda excluida de ese perímetro.

16

�Dr. José Manuel Prieto González

guo es inventada, pues con ese nombre se designan en

caso, por volverse ‘anónimo’ a pesar de su masividad y

realidad varias porciones de distintos barrios antiguos,

ubicación (Fig. 7).

entre ellos el de Catedral.

d) Al confrontar la realidad con el marco legal o

Se hace preciso, por tanto, reflexionar sobre la

jurídico, es decir, con la supuesta protección emanada de

conveniencia de extender a esas zonas limítrofes la

los decretos, leyes y reglamentos que afectan a Barrio

actual discusión sobre la problemática y la dinámica de

Antiguo, no es difícil identificar vacíos legales, incon-

Barrio Antiguo –así como el campo de acción–, todo ello

gruencias o contradicciones entre ellos –como ocurre con

en el marco de un debate más amplio sobre la consi-

las leyes estatales de Patrimonio Cultural y Desarrollo

deración –definición– de un centro histórico en Monte-

Urbano– y mucha letra muerta en la práctica. Es

rrey y de sus relaciones con la impronta moderna en su

significativo el caso de los catálogos de inmuebles patri-

seno. En este sentido, la cartografía histórica se vislumbra como herramienta de análisis de gran ayuda. Los
planos antiguos de Monterrey son una constatación del

Fig. 6. Vista de la calle Morelos (Barrio Antiguo), hacia el
oriente, en 2008.

valor histórico de esta zona y de la arbitrariedad de sus
límites (Fig. 5). No debe olvidarse, además, que gran
parte del poder de los mapas reside en el hecho de que
son representación de la geografía social –imagen del
orden social–, a la vez que “textos culturales” (Harley,
2005).
b) La renovación urbana iniciada a finales de los 80
careció de un sentido integral: dio prioridad a la mejora
del entorno físico-espacial del barrio frente al impacto
zsobre el tejido social. Fue una intervención de carácter
“cosmético” y “escenográfico” dirigida sobre todo a una
clientela local con poder adquisitivo y al turismo, en
detrimento de los residentes (Salgado, 2006 / Fig. 6). El
urbanista Giuseppe Campos Venuti, pionero de la
recuperación integral de centros históricos como los de
las ciudades italianas de Pavía y Bolonia, calificó en su
día de “imperdonable error cultural y político” proponer
en los centros históricos la salvación de las piedras y no
la de los hombres.10
c) Considerando el patrimonio arquitectónico en la
zona a través de un edificio emblemático como la Casa
del Campesino, es posible advertir el riesgo derivado de
políticas culturales negligentes e inflexibles que conducen a veces a la momificación de estos inmuebles, devaluados por infrautilizados y desangelados o, como en este
10

Fuente: Ricardo Lazcano

moniales, que no tienen valor legal en sí mismos, por lo
que, desde el punto de vista de la conservación, de poco
sirven si luego no se inscriben esos bienes en el Registro
Público de la Propiedad.
e) Desde el punto de vista urbanístico, entre Barrio
Antiguo y sus áreas aledañas –zonas de distinta
naturaleza como la Macroplaza, el Paseo Santa Lucía o
los Condominios Constitución– se aprecian desarticulaciones y rupturas drásticas en términos de escala que
tienden a aislar y a crear fronteras. Existen enlaces, sí,
pero son simples conexiones; se echan en falta verdaderas zonas de transición en las que se maneje adecuadamente la escala urbana. Obviamente, no sería lógico
tratar de restituir un sentido de unidad y armonía en la

Para él era fundamental que estas operaciones pusieran el acento en los temas sociales, sin abandonar la recuperación material del patrimonio. Estaba
convencido de que no existe conservación fuera de la conservación social, de suerte que los centros históricos solo podían ser considerados como bienes
culturales si se respetaba su patrimonio humano, es decir, si se mantenía la población y sus actividades económicas tradicionales o compatibles con su
estructura (González-Varas, 1999; Cabrales, 2000).

33

17

�Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)

Fig. 7. A la izquierda, detalle del plano de Urrutia (1767) donde se destaca con la letra “A” lo que era en aquel
entonces la Casa del Gobernador, coincidente con la actual Casa del Campesino (derecha).

Fuente: Cynthia Cisneros (izq.) e Internet (dcha.)

arquitectura de la zona, que probablemente nunca exis-

conservación; una política pública acertada en este terre-

tió. Tanto en Barrio Antiguo como en el área más amplia

no será aquella que intente equilibrar la exigencia de la

de lo que sería el ‘centro histórico’ se aprecia una estrati-

conservación y el desarrollo del resto de las funciones

ficación temporal que denota cambios y permanencias y

urbanas contemporáneas (González-Varas, 1999).

que en sí misma no tiene nada de malo.

f) En materia de usos de suelo se ha venido asistiendo

Pensemos en la Macroplaza: lo que en algún momen-

a un progresivo debilitamiento de lo habitacional o

to pudo verse como un atentado contra el patrimonio

residencial, que sería el uso más coherente con la idea de

cultural, al acabar con inmuebles de interés histórico y/o

barrio y el que más contribuye a hacer de este un lugar

artístico y con traza urbana original, ha pasado a consi-

activo y seguro a tiempo completo. A su costa se produjo

derarse patrimonio, pues, a pesar de su origen, es hoy un

el implacable avance de las funciones de ocio, avance

lugar emblemático de la ciudad (Fig. 8).

que se expresa especialmente a través de la proliferación

Ahora bien, comprender el desarrollo en ciclos

de antros nocturnos. Ese desequilibrio, consecuencia de

evolutivos estratificados a raíz de cambios socioeconó-

actuaciones aisladas de particulares después de la inter-

micos y culturales no puede servir para renunciar a la

vención pública de 1988-94, terminó dañando al barrio.

11

Fig. 8. Vistas del centro de Monterrey antes y después de la Macroplaza (1980-85).

Fuente: Juan Manuel Casas (izq.) y Ricardo Lazcano (dcha.)
11

Cabrales (2000) ha señalado que el impacto de la regeneración de 1988-94 sobre el modelo de usos de suelo es clave para entender los cambios en el tejido
social y las modificaciones funcionales.Tomando como referencia un inventario de usos de suelo –finca por finca– de 1997, del cual resultó un uso
predominante de los servicios, este autor denuncia un modelo desequilibrado de usos de suelo basado en la subordinación del uso habitacional, en un
elevado porcentaje de infrautilización del espacio –que permite adivinar las presiones especulativas que ahí operan– y en la baja carga demográfica del
barrio, con subrrepresentación infantil.

18

�Dr. José Manuel Prieto González

Diversas metodologías de intervención en centros
históricos, como la del risanamento conservativo, han
abogado por actividades compatibles con el ambiente;

Fig. 10. Mural en una finca de la calle Juan Ignacio Ramón
(visible desde el exterior durante el día), que expresa todo un
ideal para la zona: calles despejadas, libres de autos.

ello ha comportado a menudo la defensa de la recomposición de unidades inmobiliarias para la obtención de
viviendas funcionales e higiénicas (González-Varas,
1999). Lo idóneo sería, en todo caso, una “plurifuncionalidad armónica”. Por otro lado, aunque en relación con
lo anterior, cabe destacar la proliferación de baldíos y,
por extensión, de prácticas especulativas y depredadoras
que solo contribuyen a la degradación de la zona.
g) La ‘autenticidad’ del ambiente ha llegado a verse

Fuente: Ricardo Lazcano

comprometida por la nueva imagen exterior que han

legitimidad de adaptar esos espacios –de otra manera– a

requerido algunos edificios de arquitectura vernácula

las necesidades actuales.

para acoger nuevos usos y resultar atractivos (Fig. 9).

h) Finalmente, la abrumadora y desasosegante

Una simple comparativa con el ambiente que mantienen

presencia del automóvil en la zona, estacionado o circu-

hoy entornos urbano-arquitectónicos similares en munic-

lando, resta tranquilidad e impide un mayor disfrute de la

ipios rurales del estado de Nuevo León como Lampazos

misma en términos visuales. Además, incita a la destruc-

de Naranjo, permite hacerse una idea del problema. Del

ción de inmuebles para generar terrenos libres que sirvan

mismo modo, algunos procesos de restauración y

como áreas de estacionamiento e inunda las banquetas

rehabilitación arquitectónica han adoptado soluciones

–ya de por sí estrechas– de señales de tráfico, parquímet-

escenográficas o superficiales que ignoran el valor de los

ros, cordones ‘amarillo tránsito’ y demás infraestructura

espacios interiores, sin que ello impida reconocer la

relacionada con él (Fig. 10).

Fig. 9. Fachada del Café Iguana hacia la calle Morelos. Imagen de
2008 en la que se anuncia un concierto del grupo “Misfits”.

3.Retos y desafíos ante la nueva intervención
El IMPLANC ha empezado por Morelos, calle que
discurre de poniente a oriente y una de las arterias más
emblemáticas de Barrio Antiguo. Se trata, en términos
generales, de un proyecto de peatonalización o semipeatonalización que, con respecto a la situación anterior,
reduce drásticamente la calzada vehicular –apta ya solo
para el ancho de un auto, para el paso en un solo sentido–
y amplía de manera considerable los andenes peatonales

Fuente: Ricardo Lazcano
11

de acuerdo a un diseño asimétrico. Los renders dados a

El cambio físico detonó nuevos procesos sociales. La regeneración urbana revalorizó el espacio, encareciendo los alquileres, acelerando el proceso
especulativo y favoreciendo finalmente un proceso embrionario de gentrificación, que implica una nueva realidad funcional y social. Además, el patrón
de servicios permite inferir que responde más a una lógica de atención preferente a las demandas de población no residente en el barrio.
Surgen así conflictos de intereses entre vecinos tradicionales, nuevos residentes y usuarios ocasionales, sobre todo jóvenes que acuden los fines de semana
a discotecas y bares. A pesar de las exaltadas manifestaciones de inconformidad de los vecinos con los giros nocturnos, el autor no cree posible abordar
este tema desde una perspectiva de jerarquías de legitimidad, dado que cada grupo esgrime su “derecho a la ciudad” y establece sus propios mecanismos
de apropiación.

33 19

�Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)

conocer muestran un diseño limpio, con pavimento al

nador del Cuerpo Académico “3x4 ARQ.”, adscrito a la

mismo nivel, dibujo de trama reticular –de módulo

Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de

mayor en el carril vehicular para distinguir movilidades–

Nuevo León– una carta del IMPLANC solicitando

y diferentes texturas, lo que sirve entre otras cosas –“guía

“apoyo para dar un sustento teórico e histórico al proyec-

táctil”– para facilitar el desplazamiento de invidentes.

to de la calle Morelos” 13. Cabe señalar que no fuimos los

También se incluye arborización a base de especies de la

únicos en recibir esa solicitud, que se dirigió también a

12

región, bolardos de separación de tránsitos diferentes,

otras personas, instituciones y organismos. En la carta se

cordones de banqueta coloreados, mobiliario urbano,

dice que Morelos tiene muchos problemas que entor-

módulos de resguardo de bicicletas… La limpieza ambi-

pecen la movilidad en la zona, por lo que algunos

ental que revelan los renders es posible gracias, sobre

vecinos habían manifestado su molestia ante la

todo, a la desaparición de automóviles estacionados, si

dificultad de caminar por las banquetas de piedra laja,

bien se reservan algunos espacios para ese fin, pero se

que debido al paso del tiempo estaban en condiciones

acaba con el estacionamiento masivo y permanente (Fig.

deplorables. Asimismo, se menciona que la calle es

11). La circulación de vehículos queda restringida

ocupada durante el día como estacionamiento de los

básicamente a los residentes y solo está permitida a

oficinistas que trabajan en el sector poniente –peatonal

velocidades inferiores a 30 km/h.

desde hace años– de dicha calle o en las oficinas de

Lo anterior es lo que se ve, la dimensión más amable

gobierno municipal, de suerte que “la gente que se esta-

y seductora del proyecto, algo que apela sobre todo a la

ciona aquí no viene al Barrio Antiguo”. Se señala igual-

estética. Pero ¿qué pasa con lo que no vemos? ¿Hubo

mente que el proyecto tiene como propósito mejorar la

aprobación unánime por parte de los vecinos? ¿Hubo

accesibilidad en toda la calle, aspirando en última instan-

resistencias al proyecto? ¿Existió verdadera capacidad

cia a que esta actuación “sirva de modelo para todo el

negociadora de la autoridad con los vecinos? En agosto

Barrio Antiguo”. El problema con el que la autoridad se

de 2014, quien esto escribe recibió –en calidad de coordi-

encuentra es que “algunos vecinos, al verse incomoda-

Fig. 11. Calle Morelos, Barrio Antiguo: proyecto (render IMPLANC) y ejecución de obras (noviembre 2014).

Fuente: León Staines (izq.) y Ricardo Lazcano (dcha.)

12
13

En un principio iban a ser ébanos, anacahuitas y hierbas del potro, pero finalmente la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología del municipio (SEDUE)
vio inadecuadas estas especies y decidió sustituirlas por palo blanco y anacuas.
La carta, enviada por correo electrónico el 11 de agosto de 2014, fue remitida por el Arq. León Staines, coordinador de Regeneración Social y Urbanismo
Social del IMPLANC de Monterrey. Doy por hecho, asimismo, que el contenido de la carta recibió el visto bueno del director de la dependencia, Ing.
Gabriel Todd Alanís. Por otro lado, se da la circunstancia de que el Arq. Staines, profesor de la Facultad de Arquitectura de la UANL, es también colaborador del citado cuerpo académico.

20

�Dr. José Manuel Prieto González

dos por el hecho de no poder estacionar su auto sin pagar

–“¿por qué no recurrieron antes a nosotros?”–, urgido de

un solo peso sobre la calle, han externado su molestia y

enfrentar con eficacia y rapidez la desafección de un

toman el pretexto de que se acabará con el patrimonio

sector vecinal. Poco a poco se fue abriendo paso la idea

histórico que representa la piedra laja que existe actual-

de que el proyecto no se gestionó bien desde el principio

mente”. En función de ello, lo que se nos pide como

con las personas más importantes a considerar en Barrio

“expertos en la materia” es “dictaminar la coherencia del

Antiguo: sus habitantes. El diálogo y la negociación con

proyecto de acuerdo al tiempo actual (y a la historia) y a

los vecinos resultan en este sentido fundamentales, entre

los conceptos de accesibilidad total y ciudad sin autos

otras cosas porque el objetivo último debe ser que todos

que la teoría actual dicta para tener una ciudad con buena

los afectados por la reforma salgan beneficiados y que no

convivencia”. La solicitud de apoyo, por tanto, busca

haya derrotados. No se trata de vencer al discrepante con

argumentos de ‘autoridad’ para confrontar a los vecinos

teorías, sino de convencerle escuchándole, dialogando

disconformes y acallar sus críticas. De ahí que se estime

con él y atendiendo sus demandas. En la carta parece

“muy útil” una carta dirigida al IMPLANC en la que, a

darse más crédito a los dictados de la teoría actual que a

modo de recomendaciones académicas, se destaque lo

las legítimas demandas y aspiraciones de los vecinos.

positivas que han resultado estas intervenciones en otras

Sabemos que hubo contactos y diálogo de la autoridad

ciudades del mundo, mejorando la convivencia y la

con los vecinos, pero probablemente no fue suficiente

movilidad y viéndose beneficiados los centros históricos

y/o no se dio siempre en los términos más adecuados. La

al sacar el auto de ellos.

tarea del IMPLANC debe consistir en negociar y dar

Dado que conozco bien –y aprecio personal y profesionalmente– a quien redactó esa carta, entre otras cosas

soluciones a los disconformes. Este debería ser, por
tanto, el primer reto a considerar.

porque es compañero del Cuerpo Académico “3x4

Después del debate mantenido en el seno del cuerpo

ARQ.”, no dudo del carácter bienintencionado de la

académico, acordamos entrevistar a los vecinos discon-

misma.

formes antes de pronunciarnos. Entendimos que, como

Pero es evidente que a esa misiva subyacen intereses

dice Carlos Martí (2007:29), no basta con saber decir,

de la dependencia municipal que la avala, es decir, el

sino que hay que saber también escuchar, porque el

IMPLANC. Al plantear el tema al resto de miembros y

mundo al que interrogamos no es únicamente el mundo

colaboradores del cuerpo académico se suscitó un inten-

visible. Las entrevistas en profundidad que realizamos

so e interesante debate sobre la oportunidad de pronun-

confirman lo dicho anteriormente. Las voces aparente-

ciarnos y, en caso de hacerlo, de cómo proceder, tanto en

mente más discrepantes no están en contra del proyecto

la forma como en el fondo. Redacté un primer borrador

pero piden a la autoridad que cuide las formas, que haya

de dictamen pero no gustó y lo desechamos. Hubo

respeto, capacidad pedagógica, más diálogo y más

14

15

consenso en el asunto de la “piedra laja” , pero no en lo

empatía con la gente, no imposiciones ni autoritarismos

referente al problema del automóvil. Coincidimos en que

ni maneras agresivas o groseras. Con abrumadora

el proyecto, en términos generales, era bueno aunque

sensatez, uno de los entrevistados señala: “Yo estoy en la

mejorable. Algunos compañeros vieron demasiadas

mejor disposición, pero que me respeten… Dime qué

prisas y oportunismo en la solicitud del IMPLANC

puedes hacer por mí para ver qué puedo hacer yo por

14

15

En síntesis, señalamos que no es correcto considerar “patrimonio histórico” la piedra laja porque esta se puso nueva –sin relación con la superficie
preexistente– en la primera regeneración de la zona (1988-1994). Se trata, por tanto, de material moderno dispuesto con apariencia histórica o historicista
para expresar el carácter antiguo de la zona que trataba de exaltarse en aquel momento.
El autor realizó dos entrevistas en profundidad a vecinos con negocios en la zona. La primera de ellas (A), con un solo interlocutor, tuvo lugar el martes
19 de agosto de 2014. La segunda (B), con dos interlocutores, se llevó a cabo el martes 26 de agosto de 2014. Se omite la identidad por petición expresa
de los entrevistados. Ambas entrevistas están grabadas en audio y transcritas.

33 21

�Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)

ti…, apóyame y te apoyo. En el pedir está el dar. Apoyo

Ello implica, como se ha dicho, escuchar a la ciudadanía

16

mutuo es bienestar común”. Otro de ellos apunta: “Si

y dialogar con ella, atendiendo sus demandas en la

quieres embellecer [cambiar las cosas], tienes que hacer-

medida de lo posible y de lo razonable, así como evitar

lo junto con la gente, no al margen de ella…; tienes que

soluciones autoritarias y tentaciones de pensar por los

ver el beneficio del otro cuando tú quieres obtener

demás. Esto nos recuerda los siempre vigentes plantea-

17

también un beneficio”. Se quejan de falta de información

mientos de Jane Jacobs (2011), a la que a veces se ha

en relación a lo que se va a hacer, de cierta “improvi-

presentado como “detractora de la planificación” o

sación”, de que la autoridad hace cosas y no avisa con

defensora de una ciudad no proyectada. Lo que ella

suficiente antelación, de que se dice todo de manera

postula es en realidad “otra planificación”, distinta de la

acelerada, de que la autoridad propone cosas pero no

tradicional, pues esta, diseñada desde arriba, elude

plasma esas propuestas por escrito o de manera formal,

habitualmente la experiencia cotidiana del lugar, las

de que no es justo decir a los vecinos que ya no pueden

necesidades de las personas y las diferentes realidades

estacionarse frente a sus casas y no ofrecer alternativas,

que vive la población. Lo que defiende es, en suma, un

de que se dice una cosa y resulta otra…, de donde

“urbanismo de abajo a arriba”. Por otra parte, para el

concluyen que se está jugando con ellos. Se quejan de la

caso de Barrio Antiguo será preciso también conciliar

incertidumbre, de qué vaya a pasar en el futuro en caso de

intereses diversos entre los residentes y los visitantes

que el IMPLANC desaparezca como dependencia

ocasionales, aunque anteponiendo siempre a los prime-

18

municipal . Solicitan seriedad y cumplimiento, seguri-

ros, pues el tejido social que resulte de ese entendimien-

dad jurídica y una autoridad digna de crédito –ven un

to es lo que podrá reavivar la utilización de la zona y

problema de credibilidad en la autoridad–. Uno de los

sustentarla a lo largo del tiempo.

entrevistados pregunta por qué tanta prisa ahora por

En el tema de la movilidad, por ejemplo, considero

cambiar las cosas cuando han tenido descuidado al

que se debe priorizar el tránsito peatonal y en bicicleta

Barrio tanto tiempo. Creen que ha faltado diálogo. De la

sobre el motorizado, aunque sin caer en imposiciones ni

autoridad dicen: “No son malas personas pero no dialo-

maximalismos.

gan…; todo lo quieren manejar lo más fácil que se
19

pueda” . A veces tienen miedo de expresar públicamente
lo que piensan, y a menudo se han sentido “engañados” y
defraudados por la autoridad.

Presentamos a continuación de manera más resumida otros retos y desafíos:
a) Es importante llegar a definir la zona como “bien
cultural ambiental” en tanto tejido urbano tradicional,

Finalmente, tomando en cuenta la información

pues el moderno concepto de bien cultural ha extendido

recopilada en estas y otras entrevistas, redactamos el

su interés hacia aquellas manifestaciones más “difusas”

20

dictamen, haciendo consideraciones más amplias y

y “anónimas” que cifran su valor y significado justa-

elaboradas que las inicialmente previstas. En línea con el

mente en el hecho de estar juntas. El sentido de lo ambi-

pensamiento de Campos Venuti, este caso pone de mani-

ental está relacionado con valores morfológicos, estéti-

fiesto lo imprescindible que resulta atender al bienestar

cos y arquitectónicos, pero también históricos y cultu-

social si realmente se aspira a una reorganización estruc-

rales. Estos valores, como ha señalado González-Varas

tural del Barrio con carácter de regeneración integral.

(1999:342), hacen que la consideración de un núcleo

16
17
18
19
20

Entrevista “A”.
Entrevista “B”.
Dicen que el IMPLANC les ha apoyado con lugares de estacionamiento, pero se preguntan cuánto tiempo va a durar eso: “Mientras exista el IMPLANC
¿y después qué? Si llega otro alcalde o gobernador con otra idea quedamos desamparados…” (entrevista “B”). Es decir, quieren garantías a futuro.
Entrevista “B”.
El dictamen definitivo, dirigido al Ing. Gabriel E. Todd Alanís, director del IMPLANC, está fechado el 20 de septiembre de 2014 y firmado por el autor en
calidad de coordinador del Cuerpo Académico “3x4 ARQ.”

22

��Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)

sificar”, lo que revelaría un proyecto de naturaleza político-económica más que cultural. Es decir, para estos

Fig. 13. Entrevista al investigador Hugo Arciniega en Milenio
(edición Monterrey), 14 de junio de 2014.

grupos no hay prioridades culturales; lo que hay es
mucho dinero en juego, expectativas de negocio y, por
ende, muchos intereses económicos de por medio. Por
20

eso el Barrio se pone de moda de nuevo. La única manera
que se entiende para “conservar” es explotando el suelo,
sometiéndolo a un aprovechamiento intensivo. El problema es concebir la idea de redensificación con 15 plantas
en lugar de 2 o 3. En sí mismo, el objetivo de redensificación no es malo; el problema es el grado. Bastaría
ocupar los numerosos lotes baldíos y los destinados a
estacionamiento vehicular para que ese objetivo se viera
razonablemente satisfecho. A veces se olvida que la
buena conservación también genera plusvalías. Para
Hugo Arciniega, la redensificación no puede entenderse
como la capacidad de alterar espacialmente los monu-

Fuente: Milenio

mentos o como la construcción indiscriminada de edifi-

en el área de estudio como consecuencia natural de una

cios de vivienda plurifamiliar que no se apegan a las

buena regeneración y no como el motivo de su inter-

normas (Mendoza, 2014 / Fig. 13). Creo que la ‘esencia’

vención. Aparte de eso, teniendo en cuenta que el

de una zona urbana como Barrio Antiguo está en la

turismo cultural convencional se ha quedado obsoleto

escala –la pequeña escala– y la traza urbana; si esto se

–entendido solo como servicio–, bien podrían implemen-

pierde se habrá dado un gran salto cualitativo en la pérdi-

tarse estrategias tendentes al desarrollo del turismo de

da definitiva del lugar.

última generación, conocido como turismo creativo o

d) Más allá de la primera visión estrictamente cultu-

experiencial (Binkhorst, 2008).

ral o “contemplativa”, es legítimo considerar la dimen-

e) La introducción de arquitectura contemporánea en

sión económica de los centros históricos –“bienes

los lotes baldíos debe hacerse sin miedo pero con respeto

económicos”–, entre otras cosas porque de ello puede

al entorno. Giovannoni, impulsor del concepto de “ambi-

depender el mantenimiento de la estructura social de los

ente” en relación a los centros históricos, fue prohibi-

mismos. La vía de la “congelación” de esas áreas para

cionista en este tema, pero esa actitud es hoy muy

preservar sus valores culturales no es viable. El poeta y

discutible, sobre todo tras haberse dado ya una práctica

crítico T. S. Eliot decía que tener sentido histórico

cualificada de inserción cuidadosa de nuevas arquitec-

significa ser consciente de que el pasado es pasado, pero

turas de calidad en áreas históricas. Como no tendría

que es, al mismo tiempo, presente (Martí, 2007:17). El

sentido rellenar los baldíos de Barrio Antiguo con “falsos

reto aquí es el desarrollo de funciones económicas o

históricos” o productos pseudovernáculos, es legítimo y

comerciales acordes con la naturaleza histórico-cultural

acertado dar entrada a la arquitectura contemporánea con

de estas zonas y que permitan su revitalización, caso del

diseños que –sin dejar de ser expresión de la época

turismo, la producción artesanal e incluso el negocio

actual– dialoguen con las pre-existencias ambientales,

inmobiliario. El turismo, en efecto, puede ser un buen

sobre todo en términos de escala, altura, alineación y

recurso, pero convendría entender la actividad turística

volumetría, y contribuyan así a explicar mejor el entorno.

24

33

�Dr. José Manuel Prieto González

Casos como el del Museo MARCO (1991), de Ricardo

Fig. 15. Calle Morelos (Barrio Antiguo), noviembre 2014.

Legorreta, en el límite con Barrio Antiguo, considero que
son acertados (Fig. 14). El recurso al “método tipológico”, que permite registrar las permanencias o invariantes
en relación a modos y tipos de vivir y de hacer, y se
concreta en edificios similares y repetitivos, puede servir
23

de base para orientar el diseño de nuevos edificios . No
hay incompatibilidad entre tradición e innovación.
f) Es lógico y acertado analizar y considerar experiencias de éxito en otras latitudes (Guridi y otros, 2014),
pero conviene evitar la tentación de seguir acríticamente
modelos o estrategias de intervención importados, sobre
todo teniendo en cuenta factores locales clave como el
clima. Al considerarse los espacios públicos en la regeneración de Barrio Antiguo, si se quiere potenciar su uso
y disfrute –sobre todo en términos de movilidad peatonal– no pueden ignorarse las condiciones climáticas de la
región, que obligan a generar sombra en las calles mediante arborización, toldos de diseño u otros sistemas (Fig.
15). Una de las críticas que más se ha escuchado últimamente sobre el proyecto de peatonalización de la calle
Morelos se refiere precisamente a la debilidad de su
arborización.
g) Creo que cualquier propuesta de actuación en la
zona, incluso las que puedan hacerse sin pretensión
Fig. 14. Vista del Museo MARCO desde la azotea del Condominio Acero. A la izquierda, la Catedral, y tras ella, Barrio Antiguo
(antiguo barrio de Catedral).

Fuente: Ricardo Lazcano

ejecutiva, requiere previamente un conocimiento lo más
profundo y riguroso posible de la realidad del área a
intervenir, tanto en lo que se refiere a su evolución
histórica, social y cultural como a las características
propias de sus diversas arquitecturas, etc. En este sentido,
son cuestionables las bases de la convocatoria para el XII
Concurso “Gran Premio de Arquitectura Joven” (2014),
promovido por el capítulo Monterrey de la Academia
Nacional de Arquitectura y centrado precisamente en
Barrio Antiguo. El tema del proyecto insta a los concursantes –estudiantes de arquitectura– a aplicar “estructuras arquitectónicas renovadas en los centros de manzana del Barrio Antiguo de Monterrey”. En función de ello,
del grado de libertad conferido, los autores del proyecto
ganador no dudaron en abrir indiscriminadamente las
manzanas y conectar sus centros –identificados a menudo
con patios interiores– mediante espacios públicos. Ese
proceder, sin embargo, atenta directamente contra la
vocación intimista y ensimismada de la arquitectura
vernácula y tradicional norestense, es decir, contra su
propia esencia, desvirtuándola. Innovar –incluso en estos

Fuente: Ricardo Lazcano
23

contextos– no es censurable, pero no todo vale. Si los

Carlos Martí (2007:39) propone los estudios tipológicos como un instrumento eficaz para quien hoy se enfrenta al problema del proyecto. Nos recuerda,
además, que durante mucho tiempo la práctica de la arquitectura se basó en la idea de transformar las obras precedentes, y que, en contra de lo que cabría
esperar, la transformación de una situación existente no supone, por lo general, una restricción sino un estímulo (pp. 45 y 49)..

33 25

�Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)

jóvenes concursantes hubieran conocido las propiedades

en la estimación histórico-cultural de lo humilde, de los

intrínsecas de la arquitectura sobre la que iban a interven-

edificios modestos o de las arquitecturas menores, así

ir es probable que hubieran actuado de otra manera.

como del valor de conjunto, es decir, el valor ambiental o

Afectar de este modo la naturaleza tipológica y formal de

contextual. Ese reconocimiento debe ir ligado a su vez a

la arquitectura tradicional de la zona comprometería

una revisión crítica del discurso oficial de “grandeza”,

seriamente el valor ambiental de la misma.

que ha perdido fuerza con los años pero sigue vigente en

h) Un último reto consistiría en conocer el “nuevo

diversos ámbitos, aun cuando –a la luz de los problemas

modelo” de conservación del patrimonio, que se define

de la metrópoli actual– haya devenido hoy en algo

no solo como más eficaz que el antiguo, sino también

caricaturesco. Si Monterrey se identifica en ese discurso

como más barato, “aunque requiere más conocimientos,

con una idea de grandeza, Barrio Antiguo solo puede

más desarrollo técnico y más formación de los especialis-

representar indignidad.

tas” (Guridi y otros, 2014). Puestos a ello, podríamos

No menos urgente resulta en un ambiente como el

–por ejemplo– darnos a la tarea de clarificar criterios con

regiomontano, tan pragmático y sensible a las oportuni-

respecto al tema de la autenticidad, asumiendo en todo

dades de negocio, educar en la conciliación respetuosa y

caso que la alteración o vulneración de la misma cuestio-

equitativa de intereses económicos y culturales, aspi-

na el propio sentido de los valores históricos, artísticos y

ración que no debe confundirse con la actual premisa

culturales (Fig. 16). O podríamos tal vez plantearnos si es

posmoderna según la cual “lo cultural es uno respecto a

preciso ponerle límites a lo antiguo en la ciudad cuando

lo económico”.24 Convendría superar el sacrosanto

hablamos de zonas históricas, o si más bien la historia es

concepto de “progreso” entendido a la manera tradicion-

algo que afecta a toda la ciudad.

al, verdadero mantra enarbolado como panacea o
invocación para conjurar todos los males de la sociedad.

4.Conclusiones

El viejo postulado de que los valores histórico-culturales
no pueden interferir en los objetivos del progreso –debi25

En las páginas precedentes hemos visto que son

endo supeditarse a estos– ya no se puede sostener hoy,

muchos y muy variados los retos que enfrenta la regene-

entre otras cosas porque la actualización del concepto

5.ración de Barrio Antiguo. Urge educar a los ciudadanos

implica también velar por la herencia cultural del pasado.

Fig. 16. Antiguos “antros” en Barrio Antiguo. Imágenes de 2008.

Fuente: Ricardo Lazcano

24
25

En el sentido de que toda manifestación artística o monumental debe estar al servicio de su mercantilización o venta, y de que la “forma-mercancía”
domina el arte y la cultura tanto como los bienes materiales (Jameson, 2012:22).
Un caso paradigmático es el de la arquitecta china Lin Huiyin (1904-1955), que introdujo la modernidad en su país y a la vez se dedicó con su marido –el
también arquitecto Liang Sicheng– a inventariar el patrimonio arquitectónico nacional. Aunque hoy son figuras de culto en China, aquello hizo que fueran
declarados “enemigos del progreso” por el gobierno de Mao Zedong (Zabalbeascoa, 2014).

26

33

�Dr. José Manuel Prieto González

Y ello a pesar de que –paradójicamente– nuestra época

Fig. 17. Calle Morelos, Barrio Antiguo (febrero 2015).

ha decretado el “fin de la temporalidad” y la “reducción
al presente”, de suerte que el antes y el después tienden a
desaparecer; de ahí también el “poco sentido del pasado
histórico” (Jameson, 2012:33). Las legítimas aspiraciones de negocio que esta regeneración urbana
promueve no pueden anteponerse al disfrute de los
valores culturales de la zona; deben armonizarse con los
beneficios sociales que exige toda obra pública. El valor
del pasado puede y debe reconocerse sobre todo en las
utilidades sociales del presente. Los procesos de regeneración de esta índole no pueden desentenderse o
desvincularse de las necesidades ni de los problemas
cotidianos de la ciudadanía, con lo que ello implica para
la autoridad, obligada a mantener permanentemente
abierto un canal de diálogo con la población involucrada
en cada caso.
Tras una inversión de 20 millones de pesos (Alanís,
2014), en diciembre de 2014 fue inaugurada la remodelación –peatonalización– de la calle Morelos en Barrio
Antiguo. La mejora es innegable, sobre todo en términos
estéticos y de imagen urbana (Fig. 17). Habrá que ver si
ello se traduce también en beneficios sociales tangibles,
más allá de los derivados del empoderamiento del peatón
y la entronización de la escala humana; cabe preguntarse, por ejemplo, sobre lo que pueda ocurrir con la
vivienda. Y habrá que ver si el modelo es replicable,
sobre todo económicamente, al resto del barrio. Al
margen de la remodelación del espacio público, será
necesario implementar mecanismos de actuación
integral que incluyan, entre otros, aspectos legales y
fiscales. Téngase en cuenta, además, que la baja fiscalidad o carga impositiva de las administraciones públicas
mexicanas –México es el país con menor capacidad
recaudatoria de toda la OCDE– supone una seria limitación para las inversiones públicas en estos rubros.
En países como México, con altos índices de pobreza
y marcadas carencias sociales, cada vez resulta más
difícil seguir defendiendo el patrimonio cultural y arqui-

Fuente: Ricardo Lazcano

tectónico desde posiciones casi exclusivamente afines a
una élite intelectual y académica o, en los ámbitos de
gobierno, a la esfera de lo políticamente correcto, es
decir, de aquello que supuestamente nos permite
presentarnos ante el resto del mundo como un país desarrollado. Si descuidamos la dimensión social del patrimonio, este será inviable como proyecto cultural. Mientras
buena parte de la ciudadanía tenga mal resueltas o
directamente sin resolver necesidades vitales más perentorias, el verdadero sentido de aprecio y apropiación
popular que requiere la apuesta patrimonial no podrá
verse satisfecho. En este sentido, deben revisarse las
políticas públicas y la autoridad debe mostrar mayor
tolerancia y capacidad de diálogo con los gobernados,
renunciando a imponer decisiones y medidas unilaterales.

5.Referncias bibliográficas
Alanís, Ricardo (2014), “Inauguran remodelación de
la calle Morelos”, en Milenio.com, 19 de diciembre,
&lt;http://www.milenio.com/politica/Inauguran-remodelacion-Morelos-Barrio-Antiguo_0_430157249.html&gt;.
Binkhorst, Esther (2008), “Turismo de co-creación:
valor añadido en escenarios turísticos”, en Ara. Journal
of Tourism Research / Revista de Investigación en Turismo, vol. 1, n°. 1, pp. 40-51.
33 27

��Antonio López-Gay

CENTRO HISTÓRICO DE QUITO: aportes para
reflexionar sobre la preservación de las casas patio desde el
estado de concientización usuaria
Recibido: 18/12/2015
Aceptado: 15/04/2016

Lorena Marina Sánchez
Olga Woolfson 2

Resumen:

Abstract:

1

Historical Center of Quito: an experience for the preserLa temprana declaración de Quito como Patrimonio
de la Humanidad en 1978 la convierte en un ejemplo
latinoamericano

con

una

singular

vation of courtyard houses with an emphasis on user
awareness

experiencia

preservacionista. Su Centro Histórico compone una

The early declaration of Quito as a World Heritage site

amalgama de períodos y bienes, destacándose la

in 1978, makes this city a Latin American example with a

presencia

Esta

remarkable preservationist experience. Its Historical

hibridación sobrevive en el área de amortiguación,

Centre composes a blend of periods and goods, empha-

compuesta por diferentes barrios, a través de una

sizing on the presence of Spanish-Aborigine syncretism

tipología residencial característica: las casas patio. Con

stands. This hybridation survives in the buffer area, made

un sinfín de complejidades para su tratamiento, estas

up of different neighborhoods, through a residential prop-

viviendas componen gran parte de la identidad

erty typology: the patio houses. With endless complexi-

habitacional quiteña, aunque sólo recientemente han

ties to their approach, these homes comprise the residen-

adquirido un nuevo protagonismo dentro del marco de

tial identity of Quito, but they have only recently taken on

protección residencial. Por ello y mediante un abordaje

a new protagonism within a residential protection frame-

histórico-arquitectónico y social, se ha indagado el

work. Therefore, and through a historical-architectural

fragmento patrimonial del barrio San Juan, representativo

and social approach, has been investigated the patrimoni-

de lo que acontece en el área de amortiguación. Desde

al fragment of the neighbourhood of San Juan, which is

una concepción de la investigación exploratoria, de

representative of what happens in the buffer area. Diag-

carácter principalmente cualitativo y centrada en la

nosis and guidelines are exposed from a conception of

concientización de los usuarios, se exponen los

exploratory study, mainly qualitative and focused on

diagnósticos y lineamientos de acción asociados. Esta

users awareness. This approximation has been carried on

aproximación se ha realizado mediante la observación in

through the observation in situ, the analysis of planime-

situ, el análisis de planimetrías, bibliografía y fotografías,

try, bibliography, photographs, the carrying out of inter-

la realización de entrevistas y encuestas de opinión. De

views and opinion polls. Thus, final reflections are

esta forma se presentan reflexiones finales junto con un

presented along with a methodological development

desarrollo metodológico factible de ser apropiado a otros

feasible of being adapted to other residential properties in

bienes residenciales en otros contextos urbanos.

other urban contexts.

Palabras clave:

Key words:

del

sincretismo

español-aborigen.

patrimonio residencial, preservación, concientización

residential heritage, preservation, awareness

1 Argentina, (7600) Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, e-mail: lorenasanchezarq@yahoo.com.ar
2 Ecuador, (170143) Quito, Provincia de Pichincha, e-mail: olpiwoolfson@gmail.com; olpiwoolfson@andinanet.net
3 La presente investigación fue patrocinada por el Proyecto Prometeo de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de
la República de Ecuador y desarrollada en el INPC de Quito, con el relevante acompañamiento del Instituto Metropolitano de Patrimonio de dicha ciudad.
29
33Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 29-38

�CENTRO HISTÓRICO DE QUITO: aportes para reflexionar sobre la preservación de las casas patio desde el estado de concientización
usuaria
Antonio López-Gay

1.Introducción
La salvaguarda de la herencia no monumental o
contextual, donde se inscriben las viviendas, constituye
un avance históricamente cercano. Recién desde mediados del siglo XX se registra una democratización en el
reconocimiento valorativo de múltiples bienes frente a
las primigenias declaraciones de monumentos y legados
excepcionales (Lourés Seoane, 2001; Fernández, 2007;
Endere, 2009).
Las difusas delimitaciones y las profusas denominaciones para este tipo de patrimonio, aún hasta la actualidad, señalan las complejidades que ha acarreado su
abordaje. En un sentido amplio, es posible entenderlo
como un conjunto de bienes que constituyen tejidos
característicos, amalgamando usos y costumbres sociomateriales a través del tiempo, erigido por idóneos, constructores y en menor medida profesionales, mediante la
utilización de diversas técnicas y tecnologías (Waisman,
1992 y 1993; Sánchez y Cuezzo, 2010).
Dentro del ámbito latinoamericano, el reto de preservar las viviendas patrimoniales se acrecienta frente a las
economías débiles, la envergadura de los parques construidos, las presiones inmobiliarias, las normativas patrimoniales no aplicadas e incluso inexistentes, las discontinuidades en las prácticas conservacionistas y los problemas socioambientales, entre otros. El desafío amerita
renovadas reflexiones que impliquen acciones de preservación progresivas mediante dinámicas relaciones entre
las entidades estatales y/o los entes no gubernamentales
interesados, junto con los usuarios de los bienes. El
hincapié en estos últimos presenta una alternativa clave
para retroalimentar acciones a más largo plazo, ya que
son los habitantes de las viviendas, como propietarios o
inquilinos, los que poseen la principal autoridad práctica
para consumar transformaciones y permanencias (Andrade, Borja y otros, 1991; Carrión Mena, 2000; Gutiérrez,
2003; Delgadillo, 2008 y 2011).
Entre las experiencias internacionales enmarcadas en
esta perspectiva, es necesario mencionar las tareas
realizadas en Bolonia en 1969, ya que por primera vez se
vinculó la defensa de un Centro Histórico (CH) con las
aspiraciones de los sectores populares en relación con sus
hogares, inaugurando lazos entre patrimonio y sociedad
(Roca Cladera, 1995). Desde entonces, las experiencias
europeas han avanzado en esta temática y son múltiples
los ejemplos existentes, destacándose lo obrado a partir
de la década del ´90 para el tratamiento de sus bienes
tradicionales principalmente mediterráneos (Asociación
para la Rehabilitación del patrimonio edificado en
Europa y el Mediterráneo).
33
30

Los aprendizajes europeos han constituido referentes
para la ideación de caminos apropiados al ámbito latinoamericano, sus habitantes y sus bienes domésticos. Es
destacable la experiencia perfeccionada desde 1980 en
Río de Janeiro, Brasil, para los inmuebles de sus áreas
centrales (Instituto Municipal de Arte e Cultura, 1985;
Pinheiro, 1986). Desde la misma década, son relevantes
las gestiones desarrolladas en Buenos Aires, Argentina,
para la incorporación pública de la temática y la materialización de ayudas técnicas (en especial desde 2001
mediante la ex Dirección General de Patrimonio, cuyos
trabajos se rescatan, aunque no en su totalidad, a través
de la web gubernamental actual). En este sentido se
alinean experiencias en Bolivia (en especial el trabajo de
la Agencia española de Cooperación Internacional para
el Desarrollo, 2011), Chile (como los abordajes de la
Fundación Altiplano, 2012), México (como el esfuerzo
del Fideicomiso Centro Histórico de la ciudad de
México, 2014) y Ecuador (en particular la labor del
Instituto Metropolitano de Patrimonio –IMP-, 2015),
entre muchas otras.
De forma explícita o tácita, una de las claves de estas
experiencias ha residido en la concientización usuaria
dentro de cada marco local. La concepción de la concientización posee sus más relevantes raíces en las intersecciones de la filosofía, la educación, la sociología y la
psicología. Desde el enfoque de Freire (1975; Villalobos,
2000) hasta las miradas de Sennet (2009 y 2012) y
Bauman (2013), la concientización se asocia a la transformación de las estructuras, la amalgama entre la teoría
y la práctica, la retroalimentación cíclica hacia la acción
desde el sentimiento, el pensamiento y la voluntad como
partes integrantes de un mismo proceso. Estos tres aspectos, ilusoriamente divididos, comprenden en su desarrollo conjunto el despliegue de un compromiso colaborativo que óptimamente evoluciona hasta convertirse en un
hábito. De esta forma, se pugna por reconstruir el bienestar colectivo desde el acercamiento de las individualidades, a través de la rebelión de la concientización, aún en
el actual ciclo cultural inmerso en las lógicas del consumo capitalista. En su concepción patrimonial se
comprende que la conciencia implica la aceptación
emocional y racional de los valores heredados, mientras
que la concientización avanza sobre acciones concretas
para alcanzar la preservación. Un usuario concientizado
sentirá, pensará y hará, es decir que además de querer y
valorar lo heredado, realizará acciones en pos de su
conservación –como utilizar tiempo en gestiones patrimoniales o invertir dinero para los tratamientos que
fueran necesarios- (Zingoni, 2003; Sánchez, 2014).

�Lorena Marina Sánchez
/ OlgaLópez-Gay
Woolfson
Antonio

En este marco, Quito resulta un distinguido escenario
de indagación temática. Su temprana declaración como
Patrimonio de la Humanidad en 1978 (UNESCO),
convierte a la ciudad en un ejemplo latinoamericano con
una singular experiencia preservacionista. Su CH presenta una fusión de períodos y bienes, destacándose el
sincretismo español-aborigen. El Área de Amortiguación
(AdA) del CH, compone una zona sustancial para ser
examinada en tanto contexto de valor inmediato al
núcleo central. Mediante diferentes grados de restricciones y beneficios, allí se pautan los alcances de las acciones patrimoniales para resguardar los valores de todo el
conjunto. Ya desde la Carta de Venecia de 1964 se siembra la consideración del contexto, concepto que avanzará
progresivamente en las sucesivas recomendaciones internacionales y será particularmente estimado en las Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del
Patrimonio Mundial (UNESCO, 2008 y actualizaciones).
Así, la protección del AdA debe equilibrar los intereses
económicos, turísticos y habitacionales que presionan
sus valores y los del núcleo que atesora (Hardoy y otros,
1983 y 1984; Ortiz Crespo, 2013; Carrión Mena, 2003;
Carrión Mena y Dammert Guardia, 2013).
Actualmente, el CH comprende más de 370 hectáreas
de protección edificada y más de 230 hectáreas de
protección natural. El anillo edificado está formado por
dos zonas: el núcleo central ocupado por el barrio González Suárez y el AdA formada por 14 barrios en los que
predomina el tejido residencial. Este relevante legado
doméstico ameritó diversos análisis desde fines del siglo
XX, aunque sólo muy recientemente se han focalizado
propuestas con énfasis en los usuarios, a través de
desarrollos específicos del IMP.
Por ello, el objetivo general de la investigación
consistió en diagnosticar el estado de concientización
usuaria del patrimonio residencial aledaño al núcleo
central del CH de Quito, desde aspectos histórico-arquitectónicos y sociales, para idear lineamientos de acción
hacia su conservación.
Desde una concepción de la investigación exploratoria y principalmente cualitativa, se trabajó en tres fases
metodológicas. En una primera instancia se seleccionaron los sectores urbanos más representativos dentro del
AdA y se fundamentaron las unidades de análisis y
observación. Para ello se examinaron fuentes escritas y
gráficas (fueron fundamentales las fichas de inventario
de 1990-94 y 2010 del IMP), se efectuaron recorridos in
situ y se realizaron entrevistas abiertas a informantes
clave (el cronista de la ciudad, diversos especialistas del
IMP, del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural

33

–INPC- y habitantes barriales). Se eligió el fragmento
patrimonial del tradicional barrio San Juan y dentro de
cuatro manzanas que aún ostentan un tejido y una traza
antigua aún reconocible, se seleccionó un conjunto de
casas patio con usos residenciales y residencial-comerciales. Se focalizó en esta tipología por constituir uno de
los principales eslabones identitarios dentro del CH. En
la segunda fase se afrontó la concientización usuaria
mediante la realización de encuestas semiestructuradas
de opinión en los domicilios elegidos, organizadas desde
los tres ejes asociados (sentir, pensar y hacer). En paralelo se continuaron las entrevistas a informantes clave. La
tercera fase consistió en definir fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas para la conservación del
patrimonio residencial desde la articulación histórica-arquitectónica y social analizada, mediante la construcción
de cuadros y matrices que concluyeron en lineamientos
de acción para la conservación del legado trabajado.

2.Desarrollo
2.1 Acercamiento al CH, el barrio San Juan y las
casas patio

En Quito predominó un modo de ocupación territorial de tipo lineal, estrechamente relacionado con sus
límites topográficos naturales, los recursos y las relaciones productivas de los pueblos aborígenes. Con la fundación española de 1534, nativos y extranjeros confrontaron y fusionaron, progresivamente, sus saberes y prácticas. Se incorporaron nuevas formas de tejido y traza, y en
paralelo, se produjo una modificación de la composición
social. El esquema hispánico, en torno a la plaza mayor,
definió el trazado vial en damero, limitado por las
quebradas, los volcanes y los riachuelos que caracterizan
la ciudad. (Imagen 1)
A partir de 1560, numerosas órdenes eclesiásticas se
establecieron en el centro de Quito e impulsaron la
consolidación de los poderes civiles y religiosos. El 10
de Agosto de 1809 se fechó el inicio de la independencia
de lo que hoy es Ecuador, gesta acontecida en Quito,
cuya acta independentista es la primera en toda la América española.
La noción de CH se origina durante el siglo XX, más
específicamente sobre los años ´40. En este momento se
perfila el CH con su núcleo y sus barrios aledaños, y se le
otorga al Municipio la facultad de intervenir en el
desarrollo local. Desde entonces, el CH fue estimado
como un sector singular dentro de los sucesivos planes
municipales. La reforma agraria del ´60 y el crecimiento

31

�CENTRO HISTÓRICO DE QUITO: aportes para reflexionar sobre la preservación de las casas patio desde el estado de concientización
usuaria
Antonio
López-Gay

asociado al impulso petrolero desde la década del ´70,
fomentaron los cambios urbanos y socioeconómicos más
vertiginosos dentro de la ciudad (Woolfson y otros, 1980;
Cifuentes, 2008). (Imagen 2)
En 1978 se declara a Quito como Patrimonio de la
Humanidad (UNESCO) según las delimitaciones previamente planteadas, debido a sus valores culturales, artísticos, arquitectónicos y paisajísticos, entre otros. Ese
mismo año, la entonces Dirección Nacional de Patrimonio, que había presentado la candidatura de Quito ante la
UNESCO, se constituye como INPC, actual ente encargado de la salvaguarda de los bienes ecuatorianos.
No obstante, las principales acciones concretas
dentro del CH se materializaron a partir del terremoto de
1987 y sus consecuencias, a través de la creación de
valiosas entidades de ayuda técnica y financiera, como el
Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural, hoy IMP.
Asimismo, en la actualidad existen diversas organizaciones nacionales y municipales que se suman a las mencionadas y colaboran en pos de la preservación, aunque no
debidamente articuladas.
Estos organismos han debido afrontar las numerosas
metamorfosis sucedidas dentro del CH, en especial desde
mediados del siglo XX, como el continuo proceso de
disminución de la población residente, las modificaciones de uso del patrimonio edificado, el arribo de una
inmigración pluricultural y pluriétnica, la congestión de
tránsito vehicular, la tugurización de las viviendas, la
gentrificación, la marginalidad y la museificación zonal,
junto con las problemáticas sociales derivadas de este
panorama, como la drogadicción y la prostitución.4
En este marco, el tema de la vivienda ha sido fundamental, aunque sólo muy recientemente se han focalizado propuestas para los usuarios mediante diversos
programas del IMP, como los denominados “Quinta
fachada” e “Imagen urbana”, dirigidos a los propietarios.
Asimismo, el Manual técnico ideado para guiar a los
usuarios (propietarios e inquilinos) en el cuidado de las
viviendas patrimoniales, difundido barrialmente, constituye un avance dentro de lo expuesto (IMP, 2015).
En este sentido, para trabajar la concientización usuaria del patrimonio residencial aledaño al núcleo central
del CH de Quito, de acuerdo con el objetivo propuesto, se
indagó el tradicional barrio San Juan. Este sector presenta un singular paisaje con fuertes pendientes y edificaciones adaptadas mediante rampas, escalinatas y taludes,
por lo que se ha bautizado como “El balcón quiteño”. Se
explica que sobre un templo existente (supuestamente
inca, aunque no hay demostraciones arqueológicas que lo

corroboren) los españoles construyeron la Capilla de
Nuestra Señora de la Consolación y más tarde, la Recoleta Agustina. Esta se convirtió, en el último cuarto del
siglo XIX, en Convento de Clausura, llamado San Juan
Evangelista, cuyo nombre ha bautizado el barrio (Quevedo y otros, 1994; López Moreno, 2006).
San Juan estuvo originalmente habitado por una
escasa población debido a que eran terrenos de difícil
acceso. Desde inicios del siglo XX, el barrio avanzó
lentamente. Recién a partir de la década del ´50 se
realizaron obras básicas de infraestructura y desde los
´70 se desarrolló el accionar social para el progreso
zonal. En este crecimiento, se generó un fragmento
cuyos valores ameritaron su inclusión dentro del AdA del
CH, compuesto por aproximadamente 24 manzanas de
diferentes dimensiones que abarcan una extensión de
25,64 hectáreas, con una población de 3250 personas que
ocupan 1280 viviendas (según estimaciones sobre el
censo 2010 del Instituto Nacional de Estadística y
Censos). (Imagen 3 y 4)
En este fragmento, y como sucede en todo el CH, la
tipología patio se destaca y compone gran parte de su
identidad urbana. Esta vivienda se organiza mediante
uno o más patios con diferentes jerarquías funcionales,
rodeados de corredores y habitaciones. Con usos domésticos, sociales y recreativos, los patios resultan sustanciales para el reconocimiento del tipo. Así, desde el zaguán
de ingreso se descubre una vivienda, de una o dos
plantas, ideada en forma de claustro.
Con orígenes que se remontan al siglo XVII, estas
casas exhiben las primigenias improntas españolas-andaluzas en su distribución espacial y funcional, hibridadas
con las tecnologías autóctonas, las materialidades locales
disponibles y el aporte de la mano de obra aborigen.
Asimismo y en forma progresiva, las casas patio sumaron funciones (como el comercio) y explicitaron diferenciaciones socioeconómicas (como la ornamentación de
fachadas y portadas o la diversificación funcional de
cuartos). Hasta el siglo XIX se presentó una continuación
de la tipología, donde el patio perduró como núcleo
básico de organización del habitar, aunque sus proporciones variaron y gradualmente se transformó en un
patio-jardín con fines más contemplativos. Las casas
patio quiteñas erigidas principalmente hasta 1910,
exhibieron su ocaso a mediados del siglo XX debido a
nuevas necesidades familiares junto con otras tendencias
arquitectónicas (Andrade, Borja, et. al., 1991; Ortiz
Crespo, 2001; Silva, 2001).

4 El comercio minorista formal e informal que hasta inicios del presente siglo resultaba un grave problema al saturar el espacio público del CH, fue resuelto
progresivamente desde 1998, con apogeo en 2003 cuando se produjo la principal reubicación de los comercios en espacios específicos dentro de la ciudad.

33
32

�Lorena Marina Sánchez
/ OlgaLópez-Gay
Woolfson
Antonio

Los principales valores vigentes de estas viviendas,
aún subsistentes, residen en sus cualidades ambientales
al constituir un paisaje construido fusionado con el
marco territorial natural; histórico-sociales como
testimonio de los procesos de hibridación sociomaterial
en el tiempo, y arquitectónicos debido a la singularidad
de la tipología patio y sus características de adaptación y
transformación dentro del ámbito quiteño. (Imagen 5 y 6)

2.2 Aportes para la preservación residencial
desde el estado de concientización usuaria

El análisis de la concientización usuaria de las casas
patio del barrio San Juan permitió comprender el estado
de los diferentes ejes asociados –sentir, pensar y hacerpara, consecuentemente, perfilar lineamientos de acción
preservacionistas. (Imagen 7 y 8)
De la selección inicial de 30 casas patio, en el trabajo
de campo se revelaron diferentes situaciones que permitieron la consumación de 16 encuestas sociomateriales
debido a la existencia de viviendas abandonadas (generalmente en litigio legal), en reformas (con diversos
grados de respeto patrimonial) o sin permiso de acceso
por decisión de los usuarios (usualmente por haber
realizado modificaciones no permitidas). De esta forma,
las viviendas/usuarios sin relevar, evidenciaron la urgencia de la temática abordada. En cuanto a los usuarios
efectivamente encuestados, fueron principalmente
adultos, predominando el sexo femenino, con una leve
mayoría de propietarios sobre inquilinos. En este panorama, es importante mencionar el relevamiento de cuatro
factores favorables para la ideación de los lineamientos:
1) no se detectó hacinamiento en las viviendas unifamiliares, mientras que en las multifamiliares sólo se evidenció un caso (cuatro personas por habitación), 2) los
niveles de educación componen una plataforma satisfactoria para el despliegue de estrategias (casi la mitad de
los encuestados completó el nivel terciario y casi la
totalidad el secundario) y 3) el total de usuarios manifestó recibir un ingreso económico producto de su trabajo
profesional, bajo dependencia, liberal o por ser jubilado.
Estos factores, en paralelo, fueron debatidos con los
actores clave entrevistados, los que confirmaron estas
condiciones generales dentro del área patrimonial explorada. A continuación se expone una síntesis de los
diagnósticos y lineamientos de acción asociados.
Con respecto al sentir, los aspectos positivos (fortalezas y
oportunidades) exhibieron una óptima estimación de la
zona (en especial por la cercanía a los servicios y la
consecuente comodidad) y de las viviendas unifamiliares
y multifamiliares (en especial por su amplitud y lumino-

33

sidad), en la mayoría de los casos combinadas con
funciones comerciales. En cuanto a la permanencia
dentro del sector, coincidió con los tiempos de residencia
en las viviendas, predominando los usuarios que viven en
las casas patio desde hace 10 años o menos, junto con los
que se han asentado desde 21 a 30 años atrás. En esta
renovación de los habitantes iniciales, se destacó una
leve mayoría de usuarios-propietarios (frente a usuarios-inquilinos) que han comprado o heredado las casas.
Esta situación se manifestó como un potencial factor
tendiente a la protección residencial debido al afecto
declarado, aunque es destacable, asimismo, que no se
evidenciaran diferencias notorias con respecto a las
apropiaciones de los usuarios-inquilinos. Los aspectos
negativos (debilidades y amenazas) exhibieron un
exiguo reconocimiento explícito del patio dentro del
gusto por vivir en este tipo de casas, lo que explica la
observación in situ de intervenciones poco satisfactorias
(por ejemplo, el cerramiento y/o la construcción de
habitaciones en el patio). A la percepción de amenazas se
sumó la sucesiva renovación de habitantes (migrantes
ecuatorianos, cubanos, haitianos y venezolanos de menores ingresos, entre otros, que arriendan cuartos en casas
multifamiliares o bien, pequeñas familias extranjeras,
adineradas, que han comprado viviendas para utilizarlas
ocasionalmente). En paralelo, fue recurrente la mención
de problemas relativos a la legalización de las viviendas.
Dentro de este eje resulta importante fortalecer las
estimaciones positivas detectadas en relación con las
viviendas y el fragmento donde se insertan, con una
pronta reversión de los factores que ponen en riesgo las
apropiaciones y desencadenan transformaciones negativas. Para ello, será conveniente la articulación de los
siguientes lineamientos: a) la difusión de la historia del
barrio con foco en su fragmento patrimonial, sumada a
una explicación más específica sobre el surgimiento y la
caracterización de las casas patio, b) la generación de un
comité barrial de ayuda legal y resolución de conflictos
referidos a la posesión de las viviendas, c) la materialización de un archivo fotográfico centrado en el barrio San
Juan y sus casas, y d) la creación de un banco de anécdotas e historias de vida asociado a estos bienes, donde se
aúnen testimonios tangibles e intangibles que recuperen
las vivencias de los habitantes pasados y presentes.
Con respecto al pensar, los aspectos positivos (fortalezas
y oportunidades) revelaron un conocimiento general de
las casas patio. Estas viviendas se identificaron como
integrantes de la identidad quiteña reconociendo, en
primera instancia, el valor de su antigüedad. En un
segundo orden de importancia, se explicó el carácter

33

�CENTRO HISTÓRICO DE QUITO: aportes para reflexionar sobre la preservación de las casas patio desde el estado de concientización
usuaria
Antonio
López-Gay

identitario a través de cuantías como la multiplicidad de
cuartos, la calidad de los zaguanes, la existencia de los
patios y los detalles de las fachadas. En paralelo se
evidenció un mayoritario interés por la preservación de
estas viviendas en el tiempo (particularmente asociado al
principal valor histórico detectado). Los aspectos negativos (debilidades y amenazas) exhibieron un ambiguo
discernimiento entre los valores urbanos y los arquitectónicos, donde nuevamente se manifestó el desconocimiento valorativo del patio. Dentro de la minoría desinteresada
por la preservación de estas casas, se acentuaron las
respuestas de los inquilinos, en especial los que dudaban
de la continuidad de sus alquileres por motivos económicos y familiares.
Dentro de este eje es importante fortalecer el conocimiento del carácter patrimonial de las casas patio mediante la profundización de los valores históricos registrados,
junto con la explicación de los valores arquitectónicos y
urbanos. Mediante estos tres campos, el patio constituye
un importante tema a ser desarrollado como elemento
esencial a ser conservado. Este fortalecimiento, asimismo, se debe orientar a catalizar el interés por la preservación por parte de todos los usuarios. Para ello, será conveniente la articulación de los siguientes lineamientos: a) la
difusión de los valores específicos de las viviendas patio,
b) el desarrollo y la reflexión sobre el sentido funcional,
tecnológico-material y simbólico-social del patio y c) una
asociación de lo analizado con los componentes y las
funciones a ser conservadas.
Con respecto al hacer, los aspectos positivos (fortalezas y oportunidades) exteriorizaron una leve mayoría de
usuarios dispuestos a conocer las casas patio y a participar
en actividades e informarse para preservarlas. Los aspectos negativos (debilidades y amenazas), exhibieron un
predominante estado de transformaciones (los mantenimientos y las reparaciones lideraron las intervenciones
explicadas, seguidas por sustituciones de techos e instalaciones, en especial de luz y agua). Estos cambios fueron
realizados mayoritariamente sin conocimiento patrimonial, mediante el accionar de usuarios-propietarios y de
usuarios-inquilinos (con o sin permiso de los propietarios). Asimismo, la casi totalidad de los usuarios desconocía las ayudas patrimoniales que ofrece el Municipio. Al
ser informados sobre la existencia de los programas en
vigencia y la posible generación de nuevos tipos de
asistencias, una leve mayoría se declaró dispuesta a participar en actividades para la conservación de las viviendas
(los desinteresados justificaron su posición, principalmente, por falta de tiempo).
Dentro de este eje es preciso incentivar la participa-

34
33

ción en actividades preservacionistas con foco en las
casas patio, así como dar respuesta al interés demostrado
por recibir información temática. En paralelo, resulta
necesario difundir las ayudas municipales existentes y
orientar las intervenciones para salvaguardar los valores
de las viviendas. Para ello, será conveniente la articulación de los siguientes lineamientos: a) una nueva divulgación de las ayudas municipales patrimoniales que
colaboran en parte de las urgencias detectadas, b) la
definición de recomendaciones específicas sobre las
intervenciones usuales en estas casas, y c) la generación
de un sistema de comunicación entre usuarios y especialistas que permita dar respuestas a las inquietudes técnicas particulares.
Para el desarrollo de estos lineamientos se evidenció
la importancia del diálogo casa a casa, ya que se corroboró una falta de cohesión u organización social dentro del
fragmento patrimonial que hubiera facilitado otro tipo de
canales de interrelación. Con este fin y en etapas, se
podrán articular reuniones con otros usuarios de casas
patio y/o charlas de especialistas, actividades que han
sido preferidas según lo encuestado. Asimismo, los
medios para la materialización de los lineamientos deberán usufructuar las preferencias relevadas; boletines o
revistas locales en primera instancia, junto con medios
virtuales en segundo lugar. Es significativo considerar
esta última elección porque su ideación conjunta con los
medios tradicionales seleccionados, agilizará las comunicaciones e intercambios periódicos.

3.Notas finales
Las recomendaciones patrimoniales expresan desde
hace más de 50 años, en especial desde 1964 a través de
la Carta de Venecia, la importancia que revisten los
legados contextuales. Entre ellos, las viviendas constituyen eslabones medulares que, cada vez con mayor
énfasis, los debates recomiendan comprender en relación
con sus sociedades y desde su marco local, en búsqueda
de estrategias preservacionistas a más largo plazo.
En este rumbo, la importancia de la investigación
exploratoria realizada reside en la perspectiva, centrada
en la concientización patrimonial-residencial con foco en
una tipología característica y sus usuarios, desde una
metodología apropiada, para definir lineamientos de
acción hacia la salvaguarda de los bienes.
El CH de Quito, con un cúmulo de experiencias en su
haber, una asombrosa vitalidad vigente, una extensión de
paisajes culturales y naturales que continúan ameritando
su declaratoria como Patrimonio de la Humanidad, junto

�Lorena Marina Sánchez
/ OlgaLópez-Gay
Woolfson
Antonio

con una amplia red de instituciones orientadas hacia
su conservación, resulta un enclave sustancial para generar nuevas iniciativas hacia la preservación de sus viviendas típicas, como las casas patio, desde la concepción de
la concientización usuaria.
Dentro del fragmento patrimonial del barrio San Juan
se reveló una querencia que se ha mantenido en el
tiempo, tanto por el sector urbano como por la tipología
residencial. Este sentir se expresó en el pensar, aunque de
forma menos contundente, al evidenciarse el reconocimiento de los valores generales de las casas patio, requiriendo sostenes para esclarecer un conocimiento más
profundo y en paralelo, promover dinámicas para alcanzar el hacer. Este último eje, en constante movimiento, se
manifestó como el más débil dentro la cadena de transformación. Es que un sentir maduro y un pensar en
desarrollo, o bien, una estimación de las viviendas y el
barrio sin una precisión de los valores que sustentan esa
estimación, conlleva a un hacer patrimonialmente
inapropiado. Por ello, la ideación de los lineamientos
generales propuestos de acuerdo con las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas encontradas en cada
eje, proponen fortalecer el ejercicio de la salvaguarda de
los bienes, con su factible inclusión dentro las actuales
miradas estatales-institucionales o bien, mediante la
ideación de complementarios caminos y entidades de
gestión.
Se espera, así, iluminar metodologías y propuestas
que puedan optimizar la preservación residencial
patrimonial, desde una visión conjunta de aspectos
sociales y materiales, con énfasis en la concientización
usuaria, dentro del complejo y heterogéneo ámbito
latinoamericano.

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impreso en Madrid en 1748 (IMP) y fotografía aérea actual (Google Earth).

Imagen 2. CH en 1968 y 2003, junto con fotografías actuales.
Nótese la correspondencia de la delimitación original y la actual,
para lo cual es necesario considerar la ubicación del norte.

Woolfson, Olga; Vizcaíno, Pedro; Oviedo, Freddy y
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Centro Histórico de Quito, Quito, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Central del Ecuador,
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Fuente: Plano original de inventario y clasificación junto con delimitación del CH
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Plan Especial, Quito, Municipio del Distrito Metropolitano de Quito y Junta de
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Imagen 3. Barrio San Juan en 1926, 1945 (arriba) y 2015 (abajo).

Fuente: Fotografías antiguas de López Moreno, Gabriela (coord.) (2006), San Juan.
Memoria Histórica y Cultural, Quito, Municipio Distrito Metropolitano de Quito, p.
29 y 31, y fotografías actuales de las autoras.

33

37

�CENTRO HISTÓRICO DE QUITO: aportes para reflexionar sobre la preservación de las casas patio desde el estado de concientización
usuaria
Antonio
López-Gay

Imagen 4. Subsector San Juan (Zona Centro) y fragmento
patrimonial del barrio San Juan.

Fuente: Planos del IMP.

Imagen 5. Casas patio dentro del fragmento patrimonial del
barrio San Juan.

Fuente: Fotografías actuales de las autoras y planos de las “Fichas de Inventario
de Bienes Inmuebles Patrimoniales de Quito” de 2010 (INPC-IMP).

Imagen 6. Casas patio dentro del fragmento patrimonial del
barrio San Juan.

Fuente: Fotografías actuales de las autoras.

33
38

Imagen 7. Sector analizado dentro del fragmento patrimonial del
barrio San Juan.

Fuente: Relevamientos in situ y fotografía aérea actual (Google Earth).

Imagen 8. Esquema sobre los ejes y el diagnóstico de la concientización usuaria patrimonial analizada para la formulación de
lineamientos.

Fuente: Elaboración de las autoras.

�Antonio López-Gay

CRISIS OF THE URBAN DEVELOPMENT PROCESS
AND THE ECOLOGICAL, ECONOMIC AND SOCIAL
SUSTAINABILITY
1

Recibido: 17/12/2014
Aceptado: 11/02/2016

Raúl Eduardo López Estrada

Resumen

Abstract

Muchos esfuerzos teóricos se han realizado para
comprender la problemática urbana vinculada con la
sustentabilidad. Entre ellos hay análisis que destacan la
insuficiencia de la definición del concepto sustentabilidad cuando éste es reducido únicamente al aspecto de la
ecología sin considerar que el problema más importante
es político y social. Esto ha explicado el fracaso de
muchas reuniones internacionales sobre el tema, cuando
no se ha considerado la contradicción en el sistema
capitalista donde se contrapone el interés económico y el
interés por la sustentabilidad. Es entonces en el terreno
político y social donde muchos esfuerzos deben canalizarse como prioridades de investigación urbano regional
para la próxima década. En este sentido una gran parte
del análisis académico se ha concentrado en dos
vertientes principales: por una parte, aquellos que
consideran que la solución al problema de la sustentabilidad radica en el cambio de las relaciones de producción,
sin especificar claramente que se entiende por esto; y por
otra parte, los análisis que estiman la pertinencia de
realizar cambios al interior del sistema capitalista en
donde el Estado jugaría un papel importante. En los dos
casos se requiere un cambio de mentalidad para abordar
el problema de la sustentabilidad y nuevas formas de
participación de la población para realizarla.

Diverse theoretical efforts have been made in order
to understand the urban problematic related to sustainability. Among them is an analysis that highlight an
inadequacy about the sustainability concept which is
only limited to an ecological matter and it not considers
that the most important issue is political and social.
This has explained the failure of several international
meetings about the matter, when the contradiction has
not been considered in the capitalist system where the
economic interest and interest in sustainability
contrasts. Then, in the political and social field is
where many efforts should be channeled as urban
regional research priorities for the next decade. In this
regard, most of the academic analysis have been
focused on two main aspects: on the one hand, those
who consider that the solution to the sustainability
problem lies in the change of the relations of production, without clearly specifying what this means; and
on the other hand, the analyses that estimate the
relevance of making changes inside of the capitalist
system where the State would play an important role.
In both cases a mental change is required to dealing
with the problem of sustainability and new forms of
population participation to perform it.

Palabras clave:

Key words:

Desarrollo urbano, sustentabilidad ecológica,
sustentabilidad económica y sustentabilidad social.

Urban development, environmental sustainability,
economic sustainability and social sustainability.

1 Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano. Universidad Autónoma de Nuevo León, raul.lopezes@uanl.edu.mx

33Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 39-47

39

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

1.Introduction
The current approach of the urban-regional problems
in Latin America is not dissociated from the international
context in which it is located. This is most obvious when
the implications and the impact of the global crisis
related to the environment are discussed (IPCC, 2014).
Even though this difficulty is not new, international
measures taken have not really influenced in the structural causes that have motivated it. In such circumstances, it
is important to insist on tests that allow a clearer understanding of the situation that look for decreasing an
outcome that would be adverse.
In the case of urban problems is a priority and probably in the next few years will lead to analysis and
research that allow understanding the challenges that we
face. This is important, in the sustainability field the
global economic dynamic puts a strong pressure on, with
unpredictable consequences up to now in the social
conglomerate and the nature, besides of new forms of
political interaction.
Which elements are in the process of urban development related to the ecological, economic and social
sustainability? What are its implications? These questions lead this work which aims to highlight a social
problem that goes beyond of the partial approaches
around the environment. It seeks to contribute identifying the priorities that the urban-regional research should
address considering the implications for an uncertain
future.
This subject matter is wide and complex. It is wide
because there are multiple factors taking place in the
environment quality, among them: biological reproductive process, political issues, economic aspects and social
reproduction. The concerns around these factors are not
recent and they have lead experts to produce a huge
number of works that highlight the sustainable development problem in current society 2. Therefore, it has been
seen how these concerns resulted in international meetings where the impacts of productive systems on the
environment have been examined.
In terms of the complexity, it is a consequence of the
configuration of these factors and actors involved in the
above-mentioned processes; the existence of an unfinished debate about the persistence of a predatory and
contradictory capitalism with the environment and the
concomitant interests searching for a sustainability of the
system based on new ways to think about the future of
the human being.
Both breadth and complexity implications have been
addressed from the 80s (Brundtland Commission, 1987)

and in the reflections of current theorists (Gay y Rueda,
2014) who have made pertinent observations about this
problem. In this regard, it is important to mention the
seminal works of Middleton and O'Keefe (2001) and
O'Connor (1994) who have outlined the conflicts facing
by sustainability. It is not unnecessary to mention that
probably scientific approaches in the coming years
would be related to the dilemma that many cities and
countries will face around the breadth and complexity of
sustainability. But not only states will address the issue,
but also the current capitalist system in transition
(Wallerstein, 2003).
In the case of Latin America, the economic processes
followed from the 1940s produced a political stability in
many countries which was not reflected in an equitable
distribution of benefits (Ward, 1989). Changes in the
growth process had a significant impact which was
reflected in the increase in poverty. In this situation the
continent, in addition to receiving the impact of the
unequal economic growth, absorbed large population
clusters across the rural-urban migration. This displacement, in conjunction with increased needs and consumption processes, has contributed with a greater pressure on
the resources of urban areas which has resulted in
increasing the economic production and a greater
demand for services, energy and of new spaces at the
expense of the environment. Thus, we are witnessing a
process of metropolization which had different manifestations depending on the specificity of each geographical
area (Murguía, 2005). Given this migration, it must be
added the natural growth of the population. Even though
birth and mortality rates have gradually decreased since
1940’s, the second has had a more significant decrease,
resulting in a significant increase in the population.
This framework of unplanned growth and environmental pressure, it has been affected the development of
cities and their geographical environment. No doubt this
situation reflects a problem of urban and suburban
planning that according to Mendoza (2007) will result in
a change of ecosystems and climate.
The economic dynamics characterized by the
consumption of non-renewable energy used in transportation, the large volumes of waste and the growing
demand for services has affected the quality of the
environment, particularly the air quality (INEGI, 2002).
In addition, the infrastructure for vehicle traffic is not
enough and it has had an effect on the quality of life of
the population.
The approach of the effects of the quality of the
environment on human beings is complex. There is the

2 Sustainable development is development that meets the needs of the present without compromising the ability of future generations to meet their own
needs. (UN/WCED, 1987).

40

�Raúl Eduardo López
Estrada
Antonio
López-Gay

problem of attributing them to a single cause, since the
harmful effects of the air, water, soil or waste pollution
and the hazardous and radioactive substances are associated with the period of exposure, intensity, magnitude
and dangerousness of the harmful element. Also
socio-economic conditions influence, such as age,
income level, educational level, cultural tradition and
place where the deterioration of human health is
produced, among others (INEGI, 2002).
There are efforts in Latin America where in each
country there are institutional policies for sustainable
development, as well as structures for decision making
based on the national policy and legislation on environmental impact assessment. Notwithstanding these efforts
of the public administrations, there are problems to
switch from a well-structured discourse to concrete
actions.
This work will address two points which illustrate the
problem of the environmental deterioration. The first
part, deals with the sustainability problem. In the second,
it is intended to reflect about sustainability when it is
attempting to make it inside the capitalist system. This
last part is influenced by an unfinished debate and also
divided in contradictory positions. In one of them, the
impossibility of sustainability in the market system is
affirmed; while on the other, it is advocated for alternative routes without denying the intrinsic nature of
capitalism.

2.- The problem of sustainability
Sustainability issues much depend on the way how
this term is conceptualized. The disclosure of the report
Our Common Future (UN/WCED, 1987) aroused much
interest to remove the few doubts existed about whether
the concern for nature must or must not consider the
human being. In this report a broader vision was incorporated by including to the preservation of external nature
(ecological sustainability), the social sustainability, and
the economic sustainability too. Despite this conceptualization, it has been continued favoring only the first.
However, there are multiple definitions of sustainable
development; in many cases the social, economic and
political aspects only complement the ecological sustainability (Foladori, 2002).
In academic circles, the concept of social sustainability is one that has provoked more debates and changed its
content in the last thirty years. Lele, one of the authors
who has been interested in the evolution of its content,
indicates the difference between the social and ecologi-

cal sustainability as a major conceptual problem:
"Differentiating between ecological and social sustainability could be a first step toward clarifying some of the
discussion" (Lele, 1991: 615).
Until the 1990’s, discussions were focused on two
themes about social sustainability: poverty and population growth. In this context, it was not easy to distinguish
between the social and the ecological. Foladori and
Tomasino (2000) argued that until that time the concept
of social sustainability was used in order to cover up the
interest in ecological sustainability. For institutions such
as the UN or the World Bank, poverty and/or population
growth were not considered as a problem of unsustainability by itself, but in so far as they cause ecological
unsustainability (Foladori and Tomasino, 2000).
In this sense, the problems of sustainability only
could be interpreted as an environmental problem
excluding the essential what in this case has to do with
the kind of economic growth that gives it origin. However, the problem is broader and would be assumed that the
fundamental focuses on social sustainability and therefore in the political decisions that define the behavior of
the production system. "The real question however is not
an ecological question but a political question" (Wallerstein, 2003). The error about the approach has been to
understand the social sustainability as a "bridge, in so far
as the interest for the social sustainability was simply
achieving the ecological goal, for which social sustainability was constituted an instrument or mode" (Foladori
and Tomasino, 2000).
The preceding shows that the way in how the term
has been conceptualized has important implications for
the solution of the problem. The purpose here is to
demonstrate that social sustainability is underlying the
problem, while this has been seen as complementary to
the ecological. The analysis of this concept should insist
on the political and social origin rather than on factors
related to ecological sustainability.
Addressing the sustainability problem necessarily
remit to the effects of the human action on the environment. Rod Burgess 3, says that in spite of an ambiguity in
the discourses about economy and environment and how
the term sustainability can be used to mean almost whatever, this term refers not only to a control of how it
should be produced, but they have greater range, where
the social and political weight appear as priority. The
current problem of sustainability supposed to take into
account the pursuit of economic growth linked to social
development, the promotion of the ability to satisfy the
society needs; a way of producing without compromis-

3 Quoted by Murguía (2005).

3

3

41

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

ing the ability of future generations to solve their problems, to have as one of its priorities the real social distribution of wealth, or in the same way, the imperative to
eliminate structural poverty (Hernanz, 2004). The strong
correlation between economic progress and quality of
the environment has been demonstrated in rigorous
works (Varas, 1999:20).
This definition greatly exceeds those focused only on
the problem of non-reproduction of natural systems. The
central core of sustainability is inscribed in how raises
the development and economic growth. Many current
speeches focused on the importance of economic
growth, assuming its benefits to produce social welfare.
Thus, it continues insisting on a predatory economic
growth in which economic power has overtaken to political power.
This last statement has implications. The speech of
the representatives of the hegemonic corporations insisted on the importance of this growth, assuming that
automatically it will be reflected in an improvement in
the quality of life of the populations. This is well
explained in an extensive body of economic literature
that distinguishes between economic growth and development 4.
The current controversy surrounding the economic
growth and development is focused on the first that has
not been able to guarantee the improvement of the living
conditions of the population. It certainly makes reference
to two different logics. One that has to do with the rationality of the capital to be reproduced and the other with
the satisfaction of the population needs. Both are opposite and its nature is different. Two features are in the
process, while there are others that will not be addressed
here: on the one hand, the capitalist economic growth has
not been able to create harmonious societies, with less
inequality and poverty reduction; and on the other hand,
economic growth has had a negative impact on the
environment and does not guarantee sustainability.
It is claimed that economic growth generates
employment and at the same time it has an impact on the
quality of life through income. Therefore, governments
insist on promote the economic growth, searching for the
satisfaction of needs. Here, in this linearity, it is one of
the biggest contradictions of the system. Every time,
more forcefully, it is insisted that economic growth

generates well-being and that its priority is indisputable.
In one of his latest works, Celso Furtado, in assessing
the Brazilian experience in the second half of the 20th
century when high rates of economic growth were
achieved, noted: "Nowadays Brazil has one income ten
times greater, in comparison when I began to study these
problems, but also has greater inequalities and the poor
continue being just as poor. Then fit the question: was
there a development? No: Brazil did not develop, but it
was modernized. The true development only occurs
when the population is beneficiated as a whole"(Furtado,
2002: 31)5 .
Sustainability, as a social project, is one process
rather than a set of goals and involves the modification of
the appropriation of nature. This concept has become
fashionable when "it is discovered that the growth of the
production does not guarantee a better quality of life, but
quite opposite, since the system has been responsible by
itself to demonstrate that economic growth only has
brought poverty for most people and wealth for a few"
(Gino, s/d).
Going back to the conceptual problem of sustainability, the relative conclusion to the economic growth with
preservation of resources is circumscribed to a more
political, social and economic problem than its technical
aspect, which is related to biological aspects. Despite this
conclusion, some authors, institutions, and practices of
environmental policy continue favoring the latter; in
these cases, the political, social and economic part are
relegated or as a complement.

3.- The debate in relation to sustainability

The academic work around the issue of sustainability
from the second half of the last century generated great
interest in many countries, and brought about international meetings (Eschenhagen, 2007). With these, the
urbanization processes were examined and the results
were included in the general framework of sustainability.
Taking into account the theoretical acquisitions which
reinforce the idea that there is a submission of the
economic growth from the urban to the logic regulated
by market relations, it can be explained why agreements
resulting from international meetings have not had the
success expected with the adoption of agenda 21.

4 Development is a comprehensive, qualitative, complex, multidimensional and intangible concept. He linked with social and economic issues regarding the
conditions necessary to ensure the realization of human potential (Becerra and Pino, 2005). "Development is a process of global structural change
(economic, political, social, cultural and environmental), aimed at enhancing the quality of life of all members in society, in order to achieve a more
complete satisfaction of the basic collective needs "(Gago, 1993), quoted by: F. Casanova (2004).
5 Quoted by Gillén (2006)

42

�Raúl Eduardo
López
Estrada
Antonio
López-Gay

The failure of Johannesburg was due to many
reasons, but certainly there is a root cause that it is not
said or is not wanted to admit, and is the primacy of the
private benefits, especially those great transnational
monopolies which are above the social needs of the
present and future world population. The engine of the
capital is to obtain the maximum profit, no matter the
current and future social and environmental cost 6. Also it
should be considered that the political failure can be
attributed to the "lack of consensus of the main representative governments of the world powers and the interests
of large multinational corporations. That explains why
the US Government, so far, has not signed the Kyoto
Protocol"(Murguía, 2005).
Thus, the finding of the failure of environmental
policies because of the primacy of capital in economic
systems has raised the question if it is possible to have
sustainability in current societies. In this sense, when we
think in this problem, two aspects have been addressed
by literature. The first, supported by contributions related
to environmentalism leftist, has conducted to arguments
that sustain a change in the relations of production;
While the second, calls for changes in the production
systems inside the capitalist system. So the debate has
focused on two ways.

2.1.- The change in the relations of production

The current image projected by many urban
conglomerates is view as disorder, lack of planning,
chaotic economic growth; however, ultimately, there is
order and logic determined by capital and the economy
of market (Murguía, 2005). In this sense, it is assumed
that the case of the metropolis is disassociated from a
general economic context which gives it a sense and
determines its nature. The urbanization processes are
subject to the capital logic and many analyses that do not
take into account this situation; they cannot explain the
failure of international meetings about the topic of
sustainability .
7
According to Burgess (2003) , the analysts who argue
this position said that by the neo-liberal thinking it is
difficult to accept the thesis that connect sustainability
with the reduction of social imbalances, because this

would stop the economic growth and as a result a deterioration of environmental conditions due to poverty. Thus,
many public policies are argued the inescapable need to
fight against unemployment and poverty via economic
growth; but also in these policies, there is difficulty to
accept forms of regulation of the market, the integrated
planning and access to goods and services as a right by
the population.
In this context, Burgess (2003) argues that the objectives of sustainability are opposite to the forms of capitalist production: market liberalization, the pursuit of profit,
the extreme competition, the commercialization of the
production factors, an increasingly widespread consumerism; in short, this type of economy is always generating
new social imbalances. As a result, the rapid increase in
population and urbanization, in conjunction with the
globalization of production and a general consumption
with a high exploitation of natural resources, cannot
achieve the goal of sustainability. This position does not
make concessions and is steady on the argument that
sustainability policies will not work if redistribution
systems of resources are not introduced
These arguments are also shared by O'Connor (2001)8
who claims a similar thesis. Concerning the question: is
sustainable capitalism possible? The answer is no, and a
broader response would probably be no. In accordance
with this author, the capital only perceives the world in
terms of market and profit; everything else is dispensable. Undoubtedly in this situation, there is a fundamental
contradiction between the partial economic rationality
and global socio-economic irrationality embedded in the
market economy (Murguía, 2005; Gadotti, s/d; Toledo,
s/d). This thesis, although with a different treatment is
9
shared by Wallerstein (2003) . Also there are economists
who argue that growth cannot be unlimited; then, in order
to accept the capitalism, should become a ‘zero growth’
project (Daly, 1989)10 which departs from the logic of this
system.
Despite the consistency of these analyses where a
capitalist dynamic focused on profitability and its contradiction with the sustainability are recognized, there are
no concrete proposals on how to solve the problem,
unless the affirmation that relations of production should

6 The basic cause of the second contradiction is capitalism's economically self-destructive appropriation and use of labor power, urban infrastructure and
space, and external nature or environment - 'self-destructive' because the costs of health and education, urban transport, and home and commercial rents,
as well as the costs of extracting the elements of capital from nature, will rise when private costs are turned into 'social costs.” (O'Connor, 1988: 177).
Quoted by Wallerstein (2003) .
7 The World Summit on Sustainable Development in Johannesburg on September, 2002, where it was found the failure from the list of principles that
Governments should start with the adoption of Agenda 21.
8 Quoted by Murguía (2005)
9 Quoted by: Murguía (2005)
10 Since 1970’s in an interview, Ernest Mandel supported the thesis of a predatory capitalist production mode (Murguía, 2005).

33

43

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

be changed or as well that the future is uncertain and we
11
are at a moment of transition (Wallerstein2003). Now, let
us review other theoretical positions.

2.2 The Change inside the Capitalist System

In parallel with the environmentalism leftist, other
approaches have been developed in relation to sustainability. A widespread mainstream is the ecological capitalism: "to the softer aspects of ecological economics, and
environmental economists, it will be enough correcting
processes to obtain a sustainable capitalist development.
Basically, it would be increasingly replaced by renewable non-renewable natural resources, and also a tendentiously decrease of pollution" (Pearce and Turner, 1995).
Although the intervention of the State is not
mentioned, its importance in these approaches is
assumed. They accepted that the market economics,
although the different nuances, generates wealth and at
the same time produces social asymmetries. Due to this
situation the public regulation, extra-market, cannot
renounce its responsibility in areas such as environmental and biogenetic heritage and pass them on to the
market. Thus, it does not contradict "the trend towards
the economic liberalism expansion, which is also due to
a historical evolution rather than an ideological whim,
but means adapting the market economics to conditions
and real possibilities of the developing world" (Guimarães, 1998).
Another way that recognizes the importance of the
State is established in relation to planning. It is claimed
that there is a contradiction between the need for sustainable planning and the absence of State interventionism.
This leads that the market determines the process of
urban development, resulting in difficulties for the
territorial planning of the urban land use, the management of liquid, gaseous wastes and materials and the
monitoring and control of energy resources. Although the
recognition of the State is not directly mentioned as an
important actor, it is assumed that it is who must redirect
to the capital. "The true social subject of urban planning
is the own capital and not the State or the society: capital
in general, and their autonomous forms (industrial,
commercial, banking-financial, real estate), who designs
and configures the urban-metropolitan spaces and their
regional environment" (Murguía, 2005).
Also, it has been argued in various circles, but
especially in the approaches of the New Economic Geography (NEG), the requirement of a "new development

11 Quoted by: (Foladori, 2002)

44

paradigm", where the human being is the center and the
economic growth is a means and not an end. In this
process which should protect the life opportunities of
present and future generations and the integrity of natural
systems, it is necessary to explicitly incorporate the
territorial sustainability dimensions, since "regional
development" and "sustainable development" are two
sides of a same coin. Thus, it is affirmed that among the
current challenges of public policy is territorializing
environmental and social sustainability of the development - "think globally but act locally" (Guimarães,
1998).
A stream with many adherents is which seeks through
technological change modify the impact environmental
systems. In this, also the State plays an important role in
promoting the research development and its application
in private enterprise. Thus, it is ensured that the basic
strategy for the achievement of sustainability consists of
technological development, the strengthening of a
responsible, democratic, social organization with an
active and committed civil society, and the promotion of
a culture of environmental management. For these
authors, the technological development is the option
most immediate, but it must be disposed the idea of the
development linearity in which scientific progress means
technological progress and this will be reflected in
economic progress that will lead to social progress. Other
implicit idea in this argument is that "the scientific and
technological system is part of a problematic network
where economic and social aspects are not results, but
centering points in a same problem, which has to be
understood as a network in which all factors are equally
relevant and interactive" (Herranz, 2004). Another
modern position is which seeks to grant price to the
elements of nature that are not good; in this regard
Middleton and O'Keefe (2001) "explain that this is not
possible."
Figure No.1 presents a diagram that explains the
above mentioned so far, as well as a proposal for change
in the social subject of urban planning to achieve the new
development paradigm.
Despite the opposite that these two approaches about
the solution to the problem of sustainability may seem,
there is an element that is common in them. This is
related to a change in the ‘social outlook’, a new way of
seeing the world, assuming responsibility and the costs
of transformation. Although the easy identification of
this common element, its implementation is very

�Raúl Eduardo López Estrada

complex, and in addition, would have to be translated in
social participation that can only provide a real democracy.
Social participation has been an interesting topic in
the social sustainability approaches. Since the 1980’s
during the last century, this concept was raised as a
necessary ingredient of development and sustainability
programs. Thus the concept evolved from a simple
informative participation up to what is today known as
empowerment; no doubt this was a significant breakthrough. Nonetheless the ability of this form of organization and participation of the people and the empowerment, they involves an alteration of the relations of property and appropriation, that not leads directly, nor necessarily radical changes. In the words of Middleton and
O'Keefe (2001)12"the democratic rights do not lead to
social justice, while property relations are not altered ".
Nor does empowerment mean to participate in decisions
of the capitalist companies that are the core of the
system, without questioning the relations of property and
capitalist appropriation that generate poverty, social
differentiation, and injustice (Foladori, 2002).
In any case, the need for a new way of thinking, a
greater social awareness and participation, appear to be
necessary requirements for starting a conditioned
economic growth to build sustainability. Obtaining these
requirements is complex and depends on comprehensive
approaches to be effective. Through them, a social
pressure is expected to transform the political apparatus
and generate a process of development.
In this path is not possible to expect that economic
processes will be carried out as today, how the capital
operates, should be another, in such a way "that the
capital changes its face, that it becomes unrecognizable
to bankers, financial managers, speculators capitalists
and managers of the companies. This means that sustainability is an ideological and political, not an ecological
and economic issue"(Rod Burgess, 2003) 13
. Moreover, it
has to be considered that in the present globalization
conditions any minimally viable sustainable development scenario is supranational, which demands to exceed
the parameters of political decision-making of the past
centuries, anchored in the relationships between nation
States. Any environmental disaster has global consequences (Hernanz, 2004).
A relevant concept in the analysis of the sustainability is the development; this is currently avoided in many
circles, although it had an analytical importance for
many decades. Nowadays, the concept is fragmented in

different forms and in many cases it is still used to make
reference to the economic growth. Despite this situation,
the concept of development is broad and its characteristic
is to be integral. This is relevant in the case of approaches
on sustainability. The conservation of the environment
has to do with many variables that are intertwined in a
complex way and it is necessary at this point, in how
societies are organized and their specificity that needs to
be addressed towards the problem of development. Thus,
it is from the multidimensionality and specificity of
societies that should be found the necessary conditions to
ensure the realization of human potential. In this context
it is appropriate, when the problem of sustainability is
addressed, returning to the principles outlined by the UN
during the 1990s for the development achievement: the
economy as the engine of growth; peace as a foundation
for development; Justice as a pillar of society; the
environment as a basis for sustainability; and democracy
as the basis for governance (Becerra and pine, 2005).

3.- Conclusions
Many theoretical efforts have been made to understand urban problems related to sustainability. They
include analysis that highlights the inadequacy of the
definition of the sustainability concept when this is
reduced only to the ecology aspect without considering
that the most important problem is political and social.
This has explained the failure of many international
awareness meetings, when the contradiction has not been
considered in the capitalist system which contrasts the
economic interest and the sustainability interest. It is
then, in the political and social field where many efforts
should be channeled. In this sense a lot of academic
analysis has focused on two main aspects: on the one
hand, those who consider that the solution to the problem
of sustainability lies in the change of the relations of
production, without clearly specifying what it means;
and on the other hand, the analyses that estimate the
relevance of changes inside of the capitalist system
where the State would play an important role. In both
cases a change in mentality is required to address the
problem of sustainability and new forms of participation
of the population to make it. This work is not calling for
one or another solution, the intention has been to present
the debate status, leaving an open door for discussions
that allow elaborating a precise orientation that undoubtedly exceed the analysis of isolated cases. Probably, what

12 Quoted by: (Foladori, 2002)
13 Quoted by Murguía (2005)

33

45

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

it has been lacking is a comprehensive approach to the
problem that returns us to the concept of development
which today has been relegated or assumed only in its
economic sense.

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33 47

��NIVELES DE COBERTURA Y ACCESIBILIDAD DE LA
INFRAESTRUCTURA DE LOS SERVICIOS DE AGUA
POTABLE Y DE SALUD EN NUEVO LEÓN, MÉXICO
Recibido: 17/11/2015
Aceptado: 06/04/2016

Elías Alvarado Lagunas 1
Oscar Rodríguez Medina 2
Oscar Iturralde Mota 3

Resumen

Abstract

Objetivo. Analizar la distribución de la infraestructura de los sistemas de agua potable y de salud en el estado
de Nuevo León. Materiales y métodos. Para tal fin, se
analiza la distribución territorial de la entidad mediante
un sistema de información geográfica (SIG) con el objeto
de demostrar la carencia territorial existente en la formulación de las políticas públicas en los sectores hidráulico
y de la salud. Resultados. Se demuestra que los municipios con mayor marginación social (sin agua potable ni
acceso a servicios de salud) tienden a presentar los
peores resultados sanitarios. Conclusión. Se encuentra
que en Nuevo León existe una distribución desigual de
los recursos materiales y humanos en los sistemas de
agua potable y de salud, ya que existe una alta concentración de estos recursos en el área metropolitana y el
consecuente descuido de los municipios de la periferia.

Levels of coverage and accessibility of infrastructure
services of drinking water and health in Nuevo Leon,
Mexico.
Objective. Analyze the distribution infrastructure
potable water and health in the state of Nuevo Leon.
Materials and methods. To this end, the territorial distribution of the company is analyzed using a geographic
information system (GIS) in order to demonstrate the
existing territorial gap in the formulation of public policy
in the hydraulic and health sectors. Results. We show that
municipalities with greater social marginalization (no
running water or access to health services) tend to have
the worst health outcomes. Conclusion. It is located in
Nuevo Leon there is an unequal distribution of material
and human resources in the drinking water and health, as
there is a high concentration of these resources in the
metropolitan area and the consequent neglect of the
municipalities of the periphery.

Palabras clave:

Key words:

cobertura, accesibilidad, servicios de salud, servicios
de agua potable, sistema de información geográfica.

coverage, accessibility, health services, water services, geographic information system.

1 Facultad de Contaduría Pública y Administración, Universidad Autónoma de Nuevo León. eliaxalvarado@gmail.com
2 Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México.
3 División Académica de Ciencias Biológicas, Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.

33Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 49-61

49

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

1.Introducción
Actualmente se enfatiza que el acceso al agua potable
y a los servicios de salud son fundamentales para el
desarrollo de la humanidad. Al respecto, la Organización
Mundial de la Salud (OMS, 2009) reconoce que para
garantizar la vida humana y asegurar la salud de la
población, el agua transformada o tratada para su
consumo (agua potable) es un recurso vital. Asimismo, la
OMS define el acceso al agua potable como “un derecho
humano fundamental y un componente de una política
eficaz de protección de la salud”. No obstante la importancia del reconocimiento de que toda la población
global debe contar con acceso al líquido vital, existen
regiones que debido a causas geográficas, económicas o
políticas, entre otras, aún no cuentan con él. Respecto a la
promoción de la salud de la población y la prevención de
enfermedades, el organismo multilateral también indica
que todo país debe procurar ambos servicios.
En lo concerniente al tema del agua, se reconoce que
una de las funciones de los gobiernos estatales es garantizar que ésta sea potable y que toda infraestructura y
servicios hidráulicos provean a las poblaciones de agua
de buena calidad y en cantidades suficientes para
abastecer satisfactoriamente su demanda. De acuerdo
con Jacobo (2010), en México el derecho al acceso al
agua está incluido en el apartado sobre las garantías
individuales dentro del régimen jurídico constitucional.
Asimismo, señala el autor, que en la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos se establece
como obligación de las entidades federativas, a través de
los municipios, la prestación del servicio público de agua
potable, alcantarillado y saneamiento, primordialmente
para los municipios más marginados.
Conviene resaltar que en México la atención a estos
municipios es un aspecto ineludible para lograr el desarrollo económico y social ya que ello se traduce en el
aumento del bienestar social, en general, y en la mejora
de las condiciones de salud de la población, en particular.
Al respecto, López y Aguilar (2004) argumentan que una
gestión de los recursos públicos adecuada y que evite una
mala distribución del presupuesto se consigue mediante
la implementación de proyectos de inversión, ampliación, mejoramiento o reposición de obras hidráulicas
para la infraestructura de agua potable. Esta valoración
responde al hecho de que las autoridades encargadas de
proveer este servicio se han desempeñado de manera
ineficiente debido a que no han implementado soluciones
efectivas para la satisfacción de las necesidades básicas

de agua potable en algunas regiones del país, lo que ha
propiciado problemas graves de salud en la población,
sobre todo en aquélla con alta vulnerabilidad y pobreza
extrema o moderada.
Ahora bien, en el estado de Nuevo León son escasos
los estudios acerca de la accesibilidad geográfica a los
servicios básicos y públicos de agua potable y de salud. A
su vez, muchos de estos estudios están enfocados en
aspectos de carácter cualitativo por lo que se carece de
investigaciones, diagnósticos y políticas públicas
suficientemente fundamentadas y con alto rigor
metodológico y científico que promuevan una acertada
toma de decisiones en cuanto a inversiones eficientes en
infraestructura. Por esta razón, surge el interés de
contribuir a la investigación de estos temas con una
aportación basada en la técnica de los sistemas de información geográfica (SIG) con la que es posible analizar
exhaustivamente el territorio de Nuevo León en el
ámbito de los sistemas de agua potable y de salud.
El objetivo que se persigue con la presente investigación es determinar los niveles de cobertura y accesibilidad de la infraestructura de los servicios básicos de
agua potable y de salud en Nuevo León. También se
pretende identificar y describir la capacidad de respuesta
generada a partir de las políticas públicas desarrolladas
en la entidad para evidenciar que se ha caracterizado por
ser deficiente y limitada en cuanto a distribución espacial
de dicha infraestructura se refiere. Al respecto, en el Plan
Estatal de Desarrollo del Gobierno de Nuevo León
2010-2015 (PLED) se señala una adecuada distribución
de los servicios de salud en razón de su contenido
esencial para el mejoramiento de la calidad de vida de la
población neolonesa. No obstante, aun cuando se refieren
términos sobre la búsqueda de igualdad y equidad, una de
las carencias en el PLED, particularmente en el tema de
salud, es el tratamiento territorial debido a que a través de
esta carencia se identifica la desigualdad en la dotación y
disponibilidad de los servicios de salud en la región.
La hipótesis que se busca probar es que en el estado
de Nuevo León, las localidades de los municipios que
tienen menor cobertura o acceso al sistema de agua
potable –mayor grado de marginación social– presentan
alta incidencia de enfermedades infecciosas y gastrointestinales, principalmente. Resulta evidente que estas
localidades tienden a presentar peores resultados
sanitarios que aquellos municipios que cuentan con
infraestructura. De acuerdo con ello, se intenta mostrar
que aunque geográficamente estén cubiertos por los
servicios de salud, en algunos municipios de la entidad
persisten altas tasas de incidencia de enfermedades

2 Sustainable development is development that meets the needs of the present without compromising the ability of future generations to meet their own
needs. (UN/WCED, 1987).

50

�Elías Alvarado Lagunas / Oscar Rodríguez Medina / Oscar Iturralde Mota

higiene elemental, lo cual se podría minimizar si existiera
una adecuada distribución del sistema de agua potable.

2.Material y métodos
2.1 Datos

Para poder determinar la cobertura de la
infraestructura de agua potable y del sistema salud en el
estado de Nuevo León se modeló la accesibilidad
espacio-temporal de la población a la infraestructura
hidráulica y a las unidades médicas. Asimismo, para
dicha determinación se empleó el análisis de los SIG en
los cuales la operación conjunta de los formatos de datos
vectoriales, debido a su complementariedad, permitió
potenciar el análisis espacial de algunas variables tales
como: localidades sin acceso a agua potable, sin
infraestructura hidráulica, número de establecimientos de
salud, disponibilidad y distribución de unidades médicas,
consultorios, médicos y enfermeras (en contacto con el
paciente), entre otras.
Para obtener las variables antes mencionadas se
requirió la consulta de informes estadísticos de la
Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), los Servicios de agua y Drenaje de Monterrey (SADM), del
Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS), del
Consejo Nacional de Población (CONAPO) y del
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), así como seleccionar el Marco
Geoestadístico Estatal y Municipal en formato vectorial
y los principales resultados del Censo de Población y
Vivienda 2010 en el Sistema de Integración Territorial
(ITER) proporcionado por el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI).
En un primer paso se utilizaron las bases de datos
oficiales del ITER y del SINAIS, se definió como identificador la clave geoestadística integrada por el número de
entidad federativa, número de municipio y número de
localidad y se estableció como criterio el que cada unidad
o localidad contara con georeferenciación. A partir de
estas pautas se relacionaron las consultas de indicadores
sociodemográficos y de salud definidos para cada rubro
de acceso a servicios de agua potable y médicos, principalmente. Mediante la generación de estas consultas
personalizadas, se construyeron los filtros adecuados que
determinaron, a su vez, el parámetro que requería ser
observado para un indicador definido a un nivel geográfico establecido; para efectos de este análisis, se optó por
el nivel de localidad.

En esta misma dinámica, se revisó toda la infraestructura existente y acciones ejecutadas en las localidades, establecimientos o unidades mencionadas en las
variables. Posteriormente, se hizo la especificación del
SIG a utilizar mediante la selección del sistema de
coordenadas geográficas decimales con el Datum ITRF
2008 en el que se integraron los marcos geoestadísticos
estatales y municipales, así como cada uno de los
vectores (puntos y polígonos) correspondientes a las
localidades filtradas e infraestructura física identificada.
Por último, estas localidades fueron agrupadas en capas
de acuerdo con la consulta personalizada previa y, con el
objeto de facilitar el análisis, se sobrepusieron las
mismas.

2.2 Análisis de datos

Para alcanzar el objetivo propuesto en esta investigación y observar la cobertura y la accesibilidad de la
infraestructura de los sistemas de agua potable y de salud
que existe actualmente en el estado de Nuevo León, se
elaboró un diagnóstico de ambos sistemas por separado.
En las siguientes subsecciones se muestra, en primera
instancia, un bosquejo general de dichas cobertura y
accesibilidad y, posteriormente, se abordan las temáticas
del agua potable y de la salud.

2.3 Diagnóstico de la infraestructura de agua
potable y de salud en Nuevo León

En el Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI
se señala que Nuevo León contaba con una población
total de 4,653,458 habitantes de los cuales más de
1,015,000 vivían en situación de pobreza. Esto significó
pasar de 17.4 por ciento de población en pobreza en el
año 2010 a 20.8 por ciento en 2012, mientras que, de
acuerdo con el CONEVAL, en el 2010 el nivel nacional
fue de 46.2 por ciento.
En el Cuadro 1 se muestra la evolución de la pobreza
registrada en el estado de Nuevo León entre los años
2010 y 2012. En este periodo se aprecia que la principal
carencia en la entidad fue la del acceso a la seguridad
social y se puede apreciar también que la población con
carencia por calidad y espacios de la vivienda presentó,
en promedio, mayor cantidad de insuficiencias. Por esta
razón, este apartado está centrado en el análisis de las
variables que inciden sobre el indicador “carencias por
acceso a los servicios básicos en la vivienda”, no sólo por
el incremento de 3.4 puntos porcentuales observado en
la proporción de población con esta carencia sino por la
relación que se da entre las calidades de los servicios

2 Sustainable development is development that meets the needs of the present without compromising the ability of future generations to meet their own
needs. (UN/WCED, 1987).

51

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

Cuadro 1. Indicadores de carencia social, Nuevo León,
2010-2012.
Carencia / Año
Carencia por acceso a la seguridad social
Carencia por acceso a la alimentación
Carencia por acceso a los servicios de salud
Carencia por acceso a los servicios básicos en
la vivienda
Carencia por calidad y espacios de la vivienda
Rezago educativo

Porcentaje de la
población
2010
2012
37.2
37
15.7
17.6
18.6
15.5

Carencias promedio
2010
2
2.3
2.4

2012
2
2.2
2.5

3.2

3.3

3.2

3

6.8
13.1

7
12.7

2.6
2.1

2.7
2.1

Fuente: Elaboración propia con información del CONEVAL

2.4 Agua potable

En esta sección se busca evaluar las posibles estrategias para disminuir la proporción de población con
carencia por acceso a los servicios básicos en la
vivienda. Esta población, de acuerdo con el CONEVAL
(2010), está conformada por aquellas personas que
residen en viviendas en las cuales se presenta al menos
una de las siguientes características: i) el agua se obtiene

pozo, río, lago, arroyo, pipa, o bien, el agua entubada
se obtiene por acarreo desde otra vivienda, llave pública
o hidrante; ii) no se cuenta con servicio de drenaje o el
desagüe tiene conexión a una tubería que desemboca a un
río, lago, mar, barranca o grieta; iii) no se dispone de
energía eléctrica y iv) el combustible que se usa para
cocinar o calentar los alimentos es leña o carbón y en la
vivienda no hay chimenea.
A partir de la información disponible en el
CONEVAL, en el Cuadro 2 se puede observar que en 13
de los 51 municipios del estado se supera el referente
nacional en cuanto al porcentaje de población con carencia por acceso al agua, en 38 respecto a carencia por
servicio de drenaje y en 1 respecto a carencia por servicio
de electricidad. Si bien la población con carencia por
acceso a agua, drenaje y electricidad representa, respectivamente, el 3.03, 2.59 y 0.38 por ciento del total de la
población del estado, la mayor parte se encuentra en los
municipios que rebasan los indicadores nacionales.

Cuadro 2. Población en situación de carencia por servicios básicos en la vivienda,
Nuevo León, 2010.

* Se identificaron diferencias mínimas al estimar la población con carencia por acceso al agua utilizando el indicador y población estatal e indicadores y población
municipales.
** La estimación del porcentaje de la población por municipio que carece de servicios de electricidad, agua y drenaje se realizó utilizando los indicadores de viviendas
particulares habitadas sin los servicios básicos multiplicados por el promedio de ocupantes en viviendas particulares habitadas.
Fuente: Elaboración propia con información de los principales resultados por localidad (ITER), INEGI.

52

�Elías Alvarado Lagunas / Oscar Rodríguez Medina / Oscar Iturralde Mota

Municipio

Población

Porcentaje de la población con carencias
Electricidad
Agua
Drenaje

Fuente: Elaboración propia con información de los principales resultados por localidad (ITER), INEGI.

En este escenario es importante destacar que en el
territorio de Nuevo León las cifras no son tan alarmantes,
ya que en promedio sólo más del 4 por ciento de la
población neolonesa presenta carencia de acceso a los
servicios de agua, drenaje y electricidad, con respecto al
promedio nacional que apenas supera el 11 por ciento.
Los municipios con carencia de estos servicios que
llaman la atención son: Aramberri, Dr. Arroyo, Dr.
González, Galeana, General Zaragoza, General Bravo,
General Terán, Los Ramones, Iturbide, Mier y Noriega,
Rayones, Salinas Victoria y Vallecillo.

Para poder identificar a escala local a la
población con carencia por acceso a agua potable y
drenaje se dispone del Índice de Rezago Social (IRS) y
del Índice de Marginación (IM). Para efectos de este
estudio se tuvo que realizar un análisis con el IM, ya que
permite captar de mejor manera las formas de exclusión
social en la sociedad neolonesa. De acuerdo con ello, en
la Figura 1 se muestra la ubicación de las 1,018 localidades del estado, de las cuales 121 se encuentran con alto
grado de marginación y 568 localidades con alta margin-

53

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

ación identificadas por el CONAPO. Cabe destacar que
en los municipios de Aramberri, Dr. Arroyo, Galena,
General Zaragoza, Iturbide, Rayones y Mier y Noriega se
concentran en promedio el 10.2 por ciento de las localidades con alta marginación cuya población total es de
110,129 personas.
Figura 1. Localidades de alta y muy alta marginación en
Nuevo León, 2010.

Fuente: Elaboración propia con información del CONAPO.

Por su parte, en la Figura 2 se puede observar que
Aramberri, General Zaragoza, Iturbide, Dr. Arroyo y
Mier y Noriega destacan como los municipios con la
mayor proporción de localidades con alta y muy alta
marginación. Respecto al total de localidades del estado,
la región citrícola y sur concentra la mayor proporción de
localidades con alta y muy alta marginación con poco
más de 56 por ciento.
Asimismo, se aprecia que Dr. Arroyo, General
Zaragoza y Salinas Victoria, además de formar parte de
los municipios con las más altas proporciones de locali-

54

en condiciones de alta y muy alta marginación, figuran
entre los primeros cinco municipios con mayor proporción de localidades en las que más del cincuenta por
ciento de las viviendas carece de agua potable.
Figura 2. Localidades de alta y muy alta marginación y con más
del cincuenta por ciento de viviendas sin acceso a agua potable en
Nuevo León, 2010.

Fuente: Elaboración propia con información del CONAPO.

El análisis de la infraestructura disponible de agua
potable en Nuevo León (que se desprende de la figura
anterior) revela que la disponibilidad de agua refleja la
existencia de sistemas para la extracción y distribución
de agua potable, los cuales se ubican en la región periférica y citrícola del estado de Nuevo León.
El conjunto de localidades (localidades de interés)
con más de cincuenta por ciento de viviendas sin acceso
a servicios de agua potable y sin infraestructura para su
abastecimiento se obtuvo a partir de la conjunción de la

�Elías Alvarado Lagunas / Oscar Rodríguez Medina / Oscar Iturralde Mota

infraestructura disponible con las acciones que, de
acuerdo con la CONAGUA, se autorizaron para que el
Servicio de Agua y Drenaje de Monterrey llevara a cabo
en la entidad en el año 2014.

3.Servicios de salud
En esta sección se analiza la disponibilidad de
atención médica en el estado de Nuevo León. Al
respecto, y tal como se indicó en la revisión de literatura,
los estudios recientes demuestran que la disponibilidad
de agua tiene efectos en la salud así como en la
productividad laboral, en el rendimiento académico, en la
esperanza de vida inicial y en el aumento de la esperanza
de vida.
Entre los factores clave que contribuyen a incrementar la esperanza de vida se encuentran la disponibilidad
de agua y saneamiento, las vacunas, la atención médica y
una buena nutrición. En este sentido, la Secretaría de
Salud de Nuevo León (SS) señala que de acuerdo con la
Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE),
integrada en la base de datos del Instituto Nacional de
Salud Pública a nivel municipal los tres principales
“casos de enfermedades” fueron las enfermedades del
sistema respiratorio (1,133,538 casos o 64 por ciento del
total), ciertas enfermedades infecciosas o parasitarias
(303,759 casos o 17 por ciento del total) y las del sistema
genitourinario (113,074 casos o 6 por ciento del total).
Por su parte, el SINAIS reportó que en el mismo año
hubo un total de 976 muertes neonatales y 26 muertes
maternas, lo que significa que se registraron 130.68
muertes neonatales y 3.48 muertes maternas por cada
diez mil nacimientos, mientras que el indicador nacional
fue de 152.29 muertes neonatales y 5.64 muertes maternas por cada diez mil nacimientos. En este mismo
contexto, a nivel municipal existen variaciones, por
ejemplo, en el municipio de Salinas Victoria se registran
11.72 muertes neonatales y en General bravo 4,507.04
por cada diez mil nacimientos. De igual forma, en cuanto
a decesos maternos se refiere, mientras que Aramberri,
Doctor Arroyo, Galeana, General Zuazua, Hualahuises,
Montemorelos, Sabinas Hidalgo y Vallecillo no se registraron decesos maternos, en General Zaragoza, Salinas
Victoria y Linares se ocupan los primeros 3 primeros
lugares jerárquicos de muertes maternas por cada diez
mil nacimientos, respectivamente.
En la Figura 3 se muestran las localidades con más de
cincuenta por ciento de viviendas sin agua potable así
como los municipios con los índices más altos de

enfermedades infecciosas gastrointestinales y
genitourinarias y de muertes maternas y neonatales. En
dicha figura se puede observar que General Zaragoza,
Salinas Victoria, Santa Catarina y Vallecillo se
encuentran entre los cinco municipios con mayores
índices de muerte neonatal y materna y que en el caso de
Iturbide, Lampazos de Naranjo y Cadereyta de Jiménez
muestran
altos
índices
de
enfermedades
infecciosas-parasitarias por falta de acceso al agua
potable.
Figura 3. Mayores índices de enfermedades gastrointestinales
(CIE-C.I) y genitourinarias (CIE-XIV) y de muerte materna y
neonatal, 2012.

Fuente: Elaboración propia con información de la Secretaría de Salud del
estado de Nuevo León, del SINAIS y del INEGI.

Las principales causas de mortandad materna
identificadas son: i) otras enfermedades maternas
clasificables en otra parte, pero que complican el
embarazo, el parto y el puerperio, ii) cualquier causa
obstétrica que ocurre después de 42 días y antes de un
año del parto y iii) enfermedades maternas infecciosas y

55

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

parasitarias clasificables en otra parte, pero que
complican el embarazo, el parto y el puerperio. Respecto
a las muertes neonatales, 34 por ciento fue a causa de
afecciones originadas en el periodo perinatal, 12 por
ciento por malformaciones congénitas, deformidades y
anomalías cromosómicas, 3.26 por ciento por
enfermedades del sistema respiratorio, 2.98 por ciento
por enfermedades del sistema circulatorio y 9.47 por
ciento por enfermedades infecciosas y parasitarias. Es
importante destacar que las dos principales causas de
mortalidad neonatal están vinculadas con la atención
prenatal (supervisión del embarazo) y las tres siguientes,
con la atención neonatal. Al respecto, conviene resaltar
que la región Norte y Periférica aglutinaron los mayores
índices de mortalidad neonatal agregados y los mayores
índices de las cinco principales causas.
Sin duda alguna, la revisión de estadísticas sobre la
incidencia de enfermedades obliga a consultar
información sobre la disponibilidad tanto de
infraestructura como de capital humano para el cuidado
de la salud en el estado. En este tema se encontró que al
cierre del 2013, Nuevo León fue la décimo tercer entidad
con mayor número de unidades médicas, la catorceava
con mayor número de unidades atendidas por los
servicios estatales de salud (SS) y la décima en cuanto a
número de consultorios del sector salud (véase Cuadro
3).
La destacada décima posición de la entidad en
relación con el número de consultorios se logró gracias al
incremento de 37.16 por ciento de estas unidades entre
los años 2006 y 2013. Este incremento estuvo
acompañado de un aumento de 62.39 por ciento en el
número de enfermeras en contacto con el paciente, pero
contrastó con la reducción en 10 por ciento del número
de médicos en contacto con el paciente.
Cuadro 3. Disponibilidad de unidades médicas, consultorios,
médicos y enfermeras en contacto con el paciente, Nuevo León,
2013.

* Incluye oficinas (jurisdicción sanitaria) y almacenes.
** La estimación del indicador por cada 10,000 habitantes consideró la suma de la
población con derochohabiencia y la población sin derechohabiencia para 2013.
Fuente: Elaboración propia con datos del CUBO Estimaciones de Población
CONAPO-COLMEX por Proyecciones de la Población por condición de
derechohabiencia y Recursos humanos, físicos y materiales de la Secretaría de
Salud, 2013, DGIS.

56

�Elías Alvarado Lagunas / Oscar Rodríguez Medina / Oscar Iturralde Mota

Respecto a la distribución de enfermeras por cada
diez mil habitantes, en la Figura 4 se puede observar que
los municipios de Anáhuac, Lampazos de Naranjo y
Vallecillo tenían una disponibilidad por encima del
promedio estatal (19.32 enfermeras por cada diez mil
habitantes), que Aldama, Bustamante, Parás, General
Treviño, Doctor Coss y Mina están por debajo del
promedio estatal, y que los municipios del área
metropolitana de Monterrey junto los que están cercanos
a esta, se encuentran por encima del promedio nacional.

de los Garza y Sabinas Hidalgo, por arriba del promedio
nacional y el resto, por debajo de ambos promedios
(Figura 5). De igual manera, al analizar la distribución
geográfica de las distintas unidades de consulta de los
servicios de salud en el estado se observó que de las 834
unidades de consulta externa, 26.61 por ciento
corresponde a centros de salud rurales (tipos A, B y C),
mientras que los centros de salud urbanos (tipos D a L)
representan 73.3 por ciento del total de unidades de
consulta externa.

Figura 4. Enfermeras en contacto con el paciente por cada diez
mil habitantes, 2012.

Figura 5. Médicos en contacto con el paciente por cada diez mil
habitantes, 2012.

Fuente: Elaboración propia con información de la Secretaría de Salud del estado de
Nuevo Léon, del SINAIS y del INEGI.

En cuanto a la distribución de médicos por municipio
se observa que sólo Anáhuac, Cerralvo, China, García,
General Escobedo, Los Ramones, Santiago, General
Zaragoza y Villaldama, se encuentran por arriba del
promedio estatal, Apodaca, Agualeguas, Allende,
Cadereyta Doctor Arroyo, Galeana, Mier y Noriega,
Jiménez, Juárez, General Terán, Guadalupe, San Nicolás

Fuente: Elaboración propia con información de la Secretaría de Salud del
estado de Nuevo León, del SINAIS y del INEGI.

De las 702 unidades médicas en el estado, tanto
rurales como urbanas, 47.8 por ciento se localiza en el
área metropolitana de Monterrey, 9.47 por ciento en la
región periférica, 11.6 en la región citrícola, 13.7 en la
región Norte y 15.4 en la región sur. En los dos últimos
casos, pese a que estas regiones se encuentran entre los
cinco con mayor número de unidades de consulta

57

33

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

externa, la disponibilidad de médicos por cada diez mil
habitantes se encuentra por debajo del promedio
nacional.
La distinción entre centros de salud rurales y urbanos
resulta importante toda vez que, de acuerdo con los
prototipos de unidades médicas sugeridos por el Centro
Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud
(CENETEC), los primeros no contemplan consultorios
de ginecología y pediatría. En el caso de los centros de
salud urbanos, el CENETEC señala que los tipos H a L
debieran contar con estos consultorios, no obstante,
información de la SS indica que incluso este tipo de
unidades carecía de consultorios ginecológicos y de
pediatría al cierre del 2013.
En cuanto a las Unidades de Especialidades Médicas
(UNEME), se destaca que seis de los 27 UNEME se
localizan en el municipio Monterrey; es decir, del total
de los 26 UNEME que hay en el estado, 22.22 por ciento
se encuentra en este municipio. Al cierre del año 2012 se
contabilizaron
siete
hospitales,
un
hospital
especializado, tres clínicas especializadas y un hospital
psiquiátrico, lo que equivale a un total de 12 centros de
atención.

Respecto a los hospitales generales, el modelo
sugerido por el CENETEC considera un consultorio de
medicina preventiva y uno de alergología, sin embargo,
los hospitales de este tipo en la entidad no contaban con
tales servicios. En contraste, prácticamente todos los
hospitales generales tenían personal médico de pediatría
y ginecobstetricia.
Nuevo León cuenta con doce hospitales de
especialidades. Cabe mencionar que ya en el año 2013 se
evaluaron algunas alternativas para tratar de mejorar la
capacidad de resolución de estos hospitales debido a la
alta demanda de servicios en ellos.
Figura 7. Clínicas de especialidades, hospitales comunitarios,
hospitales generales y hospitales especializados, 2012.

Figura 6. Unidades de especialidades médicas, 2012.

Fuente: Elaboración propia con información de la Secretaría de Salud del
estado de Nuevo León, del SINAIS y del INEGI.

Fuente: Elaboración propia con información de la Secretaría de Salud del
estado de Nuevo León, del SINAIS y del INEGI.

58

En la Figura 7 se logra apreciar la localización de los
hospitales de especialidades así como un radio de 25
kilómetros en torno a ellos. Se toma como referencia esta
distancia para determinar ubicaciones potenciales de
otros hospitales considerando que en el año 1998, de
acuerdo con Hernández-Ávila et al. (2002), 89 por ciento
de la población neolonesa se ubicaba a menos de 25
kilómetros de una unidad de atención de salud de segundo

33

�Elías Alvarado Lagunas / Oscar Rodríguez Medina / Oscar Iturralde Mota

nivel. De acuerdo con ello con corte al 2012, en
Lampazos de Naranjo, Cadereyta, Vallecillo, Salinas
Victoria y General Zaragoza se observan zonas que
inducen a evaluar la viabilidad de la construcción de un
nuevo hospital. En el caso del Hospital Metropolitano en
San Nicolás de los Garza y de los hospitales generales
existentes en Sabinas Hidalgo, Galeana y Linares valdría
la pena explorar la posibilidad de analizar una
ampliación de los servicios que prestan.

4.Resultados
El diagnóstico sobre la distribución y la cobertura de
la infraestructura hidráulica y de salud en el estado de
Nuevo León arroja evidencia de que una mala dotación
de la primera conlleva una alta demanda de los servicios
de salud básicos ya que algunas enfermedades, por
ejemplo, las gastrointestinales, aparecen como
consecuencia del difícil acceso al agua potable en
algunos municipios.
Asimismo, a partir de este diagnóstico se encontró
que Aramberri, Dr. Arroyo, Galeana, General Zaragoza,
Iturbide, Rayones y Mier y Noriega se encuentran entre
los municipios con mayor proporción de localidades en
condiciones de alta y muy alta marginación y con mayor
proporción de localidades con más de cincuenta por
ciento de viviendas sin agua potable. Aunado a ello, en
estos municipios existe una alta incidencia de
enfermedades infecciosas y gastrointestinales.
Respecto al rubro de salud se observa que Nuevo
León se encuentra por debajo del indicador nacional de
mortalidad materna, sin embargo, esto no ocurre en el
caso de la mortalidad neonatal. En ambos casos existen
diferencias
significativas
en
los
indicadores
municipales. En el nivel estatal, 75 por ciento de los
casos de mortalidad neonatal se relaciona con afecciones
del periodo perinatal y malformaciones congénitas,
mientras que otro 15 por ciento está asociado con
enfermedades de los sistemas respiratorio y circulatorio
y con enfermedades infecciosas y parasitarias.
En lo concerniente a la infraestructura y el capital
humano disponibles para la atención por parte de los
servicios estatales de salud se encuentra que:
a. El 71 por ciento de las unidades de consulta
externa corresponde a centros de salud urbanos.
b. Los centros de salud rurales que de acuerdo con
los modelos de unidades médicas sugeridos por el
CENETEC pudieran prestar servicios pediátricos y
ginecobstétricos, no todos cuentan con tales servicios.

Específicamente el hospital comunitario de Linares que
al cierre del 2013 contaban no contaba con personal de
estas especialidades.
c. Los servicios de pediatría y ginecobstetricia se
prestan básicamente en los hospitales generales y de alta
especialidad.
d. En la Región Norte, la disponibilidad de
enfermeras en contacto con el paciente por cada diez mil
habitantes es menor al promedio nacional.
e. En la regiones Norte y Citrícola, la
disponibilidad de médicos en contacto con el paciente
por cada diez mil habitantes también es menor al
promedio nacional.
f. Más del 78 por ciento del personal médico está
concentrado en el área metropolitana de Monterrey.
g. Los pediatras, ginecobstetras y cirujanos del
área metropolitana de Monterrey se concentran en los
hospitales de alta especialidad.

5.Conclusión
La finalidad del presente artículo fue la realización de
un diagnóstico sobre la accesibilidad geográfica por parte
de la población neolonesa a dos de los servicios básicos
más comunes –de acuerdo con el Banco Mundial: el
acceso al agua potable y a los servicios de salud–.
Asimismo, se buscó identificar los desequilibrios
existentes entre los municipios en los que se accede a
estos servicios así como localizar a aquellos que se
encuentran con mayores dificultades al respecto.
Sin duda, abordar la relación que existe entre la
distribución de la infraestructura de los servicios básicos
de agua potable y de salud y la población en función de la
ubicación de los municipios en el estado de Nuevo León
permite obtener información sobre la accesibilidad
geográfica de dichos servicios en la entidad. En este
contexto, a partir de los principales hallazgos de este
estudio se considera pertinente someter a consideración
las siguientes recomendaciones de política pública:
primero, es necesario realizar estudios o diagnósticos que
faciliten la toma decisiones acerca de los lugares en los
que conviene invertir o llevar a cabo los próximos
proyectos de infraestructura de los servicios básicos de
agua potable y de salud para evitar su concentración en
un área determinada y el descuido de otras regiones.
De igual manera, se deben coordinar los organismos
operadores
municipales
con
las
instancias
gubernamentales estatales y federales para formular
proyectos que contribuyan a reducir los indicadores de
pobreza, principalmente en el componente de carencia

59

33

�Crisis of the urban development process and the ecological, economic and social sustainability

por acceso a servicios básicos en la vivienda. En este
sentido, se deben considerar prioritarias las inversiones
para las regiones Sur y Norte.
Asimismo, sería conveniente solicitar la opinión de la
Comisión Nacional de Agua y Sistema de Agua &amp;
Drenaje de Monterrey para llevar a cabo las evaluaciones
socioeconómicas de proyectos que contribuyan a reducir
la incidencia de enfermedades gastrointestinales en los
municipios de Cadereyta de Jiménez, Iturbide, Lampazos
de Naranjo y Vallecillo.
Es recomendable también que, en función de la
disponibilidad presupuestaria la Secretaría de Salud del
estado de Nuevo León, se considere la posibilidad de
incrementar el personal médico en las distintas unidades
de atención, o bien, redistribuir el existente. Es decir, se
tendría que asignar correctamente el personal por tipo de
especialización en aquellas zonas (municipios o
localidades de la periferia) en donde se observan los más
altos índices de mortalidad materna e infantil.
Por último, se considera que el presente diagnóstico,
que se llevó a cabo mediante la implementación de un
sistema de información geográfica, constituye un aporte
para el gobierno del estado de Nuevo León en la medida
en que puede ser un insumo para la facilitación de la toma
de decisiones de política así como para el proceso de la
gestión pública del territorio ya que a través de este
estudio se detectaron áreas que presentan serias
dificultades respecto al acceso a los servicios básicos de
agua potable y de salud en la entidad.

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l

61

33

�33

�Antonio López-Gay

DE LUGARES ESTÁTICOS A LUGARES EXTÁTICOS.
De la teoría al proyecto arquitectónico.

Recibido: 15/07/2015
Aceptado: 10/11/2015

Laura Gallardo Frías

Resumen

Abstract

Se presenta una combinación de teoría y práctica
sobre la temática de la quietud, gran desafío en nuestros
días donde todo pareciera moverse más rápido. A partir
de tres casos revisados en tres etapas: ad-mirar, escuchar
y habitar, se estudiarán estos conceptos y se llevarán a la
práctica en tres emplazamientos, tres programas y tres
tipos de habitantes distintos. La propuesta es el vínculo
de la teoría con la práctica arquitectónica aspirando a
configurar el paso de lugares estáticos a lugares extáticos, es decir, lugares que buscan el éxtasis, que iluminan
al ser en el tiempo, abriendo la posibilidad a una coexistencia de habitantes, proyecto, contexto y ciudad.

Palabras clave:
quietud, lugar, proyecto arquitectónico.

1

From Static to Ecstatic places places. From theory to
architectural project.
A combination of theory and practice on the subject
of stillness is presented, great challenge today where
everything seems to move faster. Using three cases
reviewed in three stages: to admire, to listen and to
dwell, these concepts will be reviewed and will be
implemented in three locations, three programs and
three different types of people. The proposal is to link
theory and practice of architecture aspiring to configure from static places ecstatic places, places seeking
ecstasy, which illuminate when in time, opening the
possibility of a coexistence of inhabitants, project,
context and city.

Key words:
stillness, place, architectural project.

1 Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile. lauragallardofrias@uchilefau.cl".

Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 63-75
33

63

�De lugares estáticos a lugares extáticos.De la teoría al proyecto arquitectónico.

1.Introducción
Se presenta una combinación de teoría y práctica, un
recorrido por distintos lugares realizado en el curso de
taller de proyectos arquitectónicos de segundo año,
cuarto semestre, de la facultad de arquitectura y urbanismo de la Universidad de Chile sobre la temática de la
quietud, gran desafío en nuestros días donde todo pareciera moverse más rápido.
A partir de tres etapas: ad-mirar, escuchar y habitar,
se revisarán conceptos relevantes para reflexionar sobre
la posibilidad de generar distintos lugares extáticos. Así,
se presenta una bitácora de nuestro taller cuya metodología consiste en explicar el recorrido realizado por
tres ejercicios a lo largo del semestre, revisando en cada
uno de ellos: una base teórica basada en la reflexión de
conceptos-clave, seguida del enunciado del ejercicio
propuesto y para terminar se revisan las propuestas
realizadas por nuestros estudiantes, aspirando a pasar de
lugares que más allá de ser estáticos buscan ser extáticos,
es decir, la posibilidad de otorgar un sentido a sus habitantes, a partir de propuestas arquitectónicas
Arquitectura como cobijo del reposo en movimiento
del constante devenir del ser humano, envolvencia de lo
“in-volvente”. Dualidad que debe poseer el arte, que
encierra lo tangible y nos hace soñar con lo intangible,
capaz de cobijar seres tan complejos, completos como los
seres humanos, en el encuentro de la dicotomía almacuerpo, quietud-movimiento.
El tiempo será fundamental como horizonte transcendental por la pregunta por el ser (Heidegger, 2005). Se
podría hablar del paso de lugares estáticos, como lugares
de permanencia, a lugares extáticos entendidos como
lugares que buscan el éxtasis, es decir, que iluminan,
despejan al Dasein, al ser en el tiempo.
Así, un proyecto de arquitectura debe integrar en su
esencia la quietud y el movimiento, siendo capaz de
permitir la permanencia, la serenidad y ofrecer la posibilidad de un lugar de reposo desde donde se aprecie el
movimiento del existir, produciéndose desde la quietud
la inquietud del ad-mirar.

2.Ad-mirar
Cada vez tenemos menos tiempo para imaginar el
lugar, para soñar con llegar a materializar una arquitectura capaz de dar lugar al ser. La demanda de inmediatez de respuestas va generando mayores velocidades,
donde la quietud, el contemplar y el ad-mirar parecieran

64

conceptos de otra época. ¿No tenemos tiempo para nada
o nada para el tiempo? (Marías, 1987). Se vuelve necesario re-valorizar la quietud, la calma ante el frenesí de una
ciudad que no duerme.
Una calma donde sea posible el darse el tiempo para
sosegar nuestra mirada, aquietarla, para registrar con
mayor detalle qué, cómo y de qué se compone para
aprehenderla y comprenderla, hacerla nuestra por un
instante para poder llegar a “ver”, en un viaje de las
partes hacia la totalidad que las excede. James Joyce en
Ulysses (en Didi-Huberman.1997) explica que el acto de
ver solo se despliega al abrirse en dos, así lo visible
implica que vemos cuerpos antes que coloreados, es
decir, nos habla por un lado de los límites existentes en
los cuerpos que vemos y después de su color. Con lo que
se pone de manifiesto la importancia de los límites que
van estructurando todos los objetos del fragmento a
analizar. Ver implica comprender, asimilar lo mirado,
interiorizarnos en lo que vemos y formar parte de aquello, y aquello pase entonces a formar parte nuestra. Ver
significa percibir, e implica detención, quietud, serenidad. Siendo el siguiente paso el “ad-mirar”.
Como explica Jorge Eduardo Rivera en su texto De
asombros y nostalgia (1999), el que ad-mira, tiene una
“miración-hacia” que se vuelca hacia la cosa admirada y
se sumerge en ella. “El asombro, entendido como
estupor, y este estupor comprendido como ad-miración,
es uno de los estado anímicos supremos, es el temple que
nos abre al ser mismo, a la realidad en cuanto a tal”
(Rivera, 1999:30).
La conversión del espacio genérico en lugares
“producidos y aclarados” realizado mediante prácticas,
representa el primer paso propiamente arquitectónico,
indica José Ricardo Morales (1999) esta dinámica
requiere una “detención” en un determinado lugar que lo
convierte en un “paraje”.
No obstante, “el detenerse como el “parar” llevan
consigo las nociones de “preparar”, “disponer”, y
“proporcionar” inherentes al término latino parare,
significativas de que dicha detención no supone pasividad, sino que nos conduce a otras formas de acción”
(Morales, 1999:161), con lo que se pone de manifiesto la
relación dicotómica entre los conceptos de quietud y
movimiento, y al igual que la racionalidad se sirve de la
irracionalidad para constituirse como tal (Benjamin.
1936), también podemos evidenciar el vínculo existente
entre la quietud y el movimiento, aunque nuestra
propuesta es revalorizar la quietud para que pueda existir
un equilibrio entre ambos.

�Antonio

2.1 Ejercicio1. Lugar de quietud.

Iniciamos el taller con la reflexión sobre la quietud,
el lugar y su búsqueda al interior de la ciudad de Santiago de Chile. Un acercamiento al problema de la forma
a partir del material y la expresión plástica asociada.
Se trata de una operación de reflexión seguida de la
propuesta de un lugar de descanso, un alto en el
camino, la revalorización de la detención en un determinado emplazamiento para potenciar sus vistas, sus
olores, su música o ruidos, la puesta o salida del sol,
etc.
Se pretende construir un ámbito donde se introduzca una función: descansar, mirar o ad-mirar, escuchar,
reunirse, conversar, etc. capaz de generar un lugar, a
partir de la elección de algún material o materiales
(metal, hormigón, madera, piedra, vidrio, textil, cartón,
etc.).
Cada estudiante buscará una propuesta cuya
esencia sea un ámbito de estancia limitada, temporal,
para disfrutar y reflexionar a cerca de la ciudad y de
nosotros mismos.
Será muy importante tanto el concepto que se
quiere buscar, su materialización y su forma, como la
concretización plástica, tanto material: artefacto tangible, e inmaterial: para contemplar; aunando ambas en la
POSIBILIDAD DE LUGAR.

Laura Gallardo
Frías
López-Gay

El programa consiste en que cada estudiante en una
primera instancia proponga un emplazamiento para
generar un lugar de quietud, teniendo muy presente el
genius loci:
“Genius loci es una concepción romana; que
según una antigua creencia, cada ser “independiente” tiene su genius, su espíritu
guardián. Este espíritu da vida a pueblos y
lugares, los acompaña desde su nacimiento
hasta su muerte y determina su carácter o su
esencia. Incluso los dioses tienen su genius,
lo que explica la naturaleza fundamental de
este concepto”. (Norberg-Schulz, 1981: 18).

Es un programa abierto a la exploración de las distintas posibilidades de quietud, de lugar y de los proyectos
íntimamente relacionados con estos conceptos. Será
importante considerar que está destinado a cualquier
persona de Santiago.
Entre las propuestas destacadas de nuestros estudiantes señalamos dos, un primer ejemplo donde la estudiante se ubica en un cerro ubicado en el centro de la
ciudad, el cerro San Cristóbal (Grupo de imágenes N.1)

Grupo de imágenes N.1: Proyecto de la estudiante Romané Valdés.

Fuente: Elaboración propia

3

3

65

�De lugares estáticos a lugares extáticos.De la teoría al proyecto arquitectónico.

Grupo de imágenes N.2: Proyecto del estudiante Tomislav Mimica

Fuente: Elaboración propia

Su proyecto se basa en un mirador que, situado en
plena naturaleza, propone una mirada distinta de la
ciudad que surge desde el interior del cerro; a partir del
recorrido del movimiento a la quietud, plantea un
módulo que lo coloca de distintas formas para poder ir
marcando un hito en el camino y entregando distintas
miradas y posibilidades de sentarse y ad-mirar la ciudad.
Otro ejemplo es el planteado en el parque de San
Borja, (Grupo de imágenes N.2) a partir de un memorial
escondido allí. El estudiante propone en primer lugar
quitar todas las vallas al parque para hacerlo accesible a
todas las personas y generar un recorrido y zona de
permanencia hacia el pequeño memorial existente para
generar un lugar de tranquilidad y reflexión al interior del
parque.
En este primer ejercicio que fue de corta duración,
dos semanas y media, los estudiantes lograron proyectos
muy interesantes pues consiguieron llegar a concretizar
propuestas de lugares de detención en una ciudad tan
dinámica como Santiago de Chile.
Tras esta etapa y la toma de conciencia de lo que la
quietud significa, fuimos hacia otro concepto muy intere66

sante también en el ámbito arquitectónico:
escuchar.

2.Escuchar

“Estar a la escucha; donde el sonido y el
sentido se mezclan y resuenan uno en otro o
uno por otro”. (Nancy, 2007:19).

Iniciamos este proceso con el concepto de
ad-mirar: un mirar-hacia que iba más allá de un
ver. Una apreciación de lo que tenemos cerca o
lejos para revalorizarlo.
Un ad-mirar entonces hacia lo lejano, lo cercano y hacia nosotros mismos teniendo en consideración al otro o lo otro.
De la mira, la mirada, de la contemplación
pasamos al oír, o mejor dicho al escuchar. Una
escucha que va más allá de la mirada pues nos
hace revalorizar este momento, el presente, el aquí
y el ahora en relación a lo que nos rodea.
Escuchar lleva asociado el oír (atraer con los
oídos y con ellos a los ojos) y el entender (una
verdad), por tanto, dos aspectos del mismo sentido.

�Laura
Gallardo
Frías
Antonio
López-Gay

¿Por qué tratar la escucha en la arquitectura, donde
pareciera que la vista es lo más importante? Será fundamental escuchar lo que ya existe, comprender el contexto
para poder establecer una relación dialógica, un estrecho
vínculo con lo que nos rodea.
Escuchar al otro, entendiendo este “otro” como los
habitantes, las edificaciones existentes, zonas verdes, los
distintos colores, texturas, olores, etc. de un determinado
sector.
Se invita a aguzar el oído para comprender.
Escuchar las resonancias del lugar, lo que traspasa
sus límites físicos y permite acercarnos a su genius loci,
a su espíritu, alma o esencia.
En el escrito La caja de resonancia, Navarro
Baldeweg afirma que no hay objetos limitados sino
“materia y energías aglutinadas” como en un complejo
nudo, cuyo alguno de sus hilos al prolongarse alcanzan
nuestro cuerpo por medio de los sentidos. Así, forman
parte de acontecimientos que nos involucran en flujos sus
efectos. Por lo que “al considerar un objeto o una parte
del entorno, debemos comprender de inmediato que
estamos involucrados también en esa aprehensión, que
existen unas relaciones sin las cuales no se apreciaría su
existencia” (2001:11). El autor realiza un paralelismo
muy sugerente entre música y arquitectura afirmando
que al igual que la música no es el instrumento, la arquitectura no es la caja. Por lo que no solo se tiene que
dirigir la atención a construir una bella caja sino que la
concepción de la arquitectura implica algo más específico como es el “construir en el eje conceptual que
comprende una fuente y una fuga, un origen físico y un
fin sensorial y, según esta metáfora, hacer una caja que,
al resonar, establezca un acuerdo simultáneo en ambos
extremos. La obra concebida como vehículo es concep-

tualmente transparente y tiene vocación de ser invisible”
(2001:12). Por lo que propone un enfoque con un alcance
más amplio y una actitud más “generosa y desprendida”
para entender la relación con el medio artificial.
“¿Qué es un ser entregado a la escucha,
formado por ella o en ella, que escucha con
todo su ser?” (Nancy, 2007:15).

3.1 Ejercicio 2. Termas en los baños morales, San
José de Maipo.

El ejercicio se propone en un emplazamiento privilegiado los Baños Morales, (Grupo de imágenes N.3)que
se sitúan a una hora de Santiago de Chile, cerca de San
José de Maipo, en un terreno en plena naturaleza a modo
de anfiteatro que permite sumergirnos en la tierra a partir
de las pozas de aguas termales y contemplar la cordillera
y el río.
Se propone estar a la escucha de un emplazamiento
muy particular: los baños morales, los cuales fuimos a
conocer para realizar una propuesta de proyecto, unas
termas.
“Bañarse en una terma, tal vez sea la mejor
actividad que se puede hacer
al aire libre con gusto todos los días del año,
porque está en su plenitud
en el frescor del bosque si es verano, o si
amanece, llueve, nieva,
o empieza a oscurecer”. (Del Sol, 2007: 69)

Es un ejercicio, donde, a partir de la comprensión de
su emplazamiento, se revalorice el lugar mediante la
realización de unas termas. Un programa que tiempo

Grupo de imágenes N.3: Baños Morales

Fuente: Elaboración propia

33

67

�De lugares estáticos a lugares extáticos.De la teoría al proyecto arquitectónico.

Grupo de imágenes N.4: Proyecto de la estudiante Romané Valdés.

Fuente: Elaboración propia

atrás era esencial en las antiguas villas romanas con sus
balnea o balneum (privados) o thermae o therma (públicos), por sus funciones de relajación, limpieza, conversación… respondiendo a funciones medicinales, sociales
y políticas.
“El agua, principio y origen de todas las
cosas” (Tales de Mileto)

El programa que se requiere es, a partir del esquema
de las termas romanas, un mínimo de ámbitos:
-Recepción, a la que se pueden vincular los ámbitos
de: contabilidad, almacenaje y limpieza.
- Piscina interior.
- Piscina exterior.
- Duchas
- Vestuarios, con casilleros donde los bañistas pueden
dejar sus ropas.
68

- Baños.
- Cafetería, punto de encuentro y conversación, para
compartir después del baño
Entre las propuestas destacadas, tenemos un proyecto
que la estudiante denominó “juego de cercanías” (Grupo
de imágenes N.4) en el que proponía generar un recorrido
para ir revalorizando distintos ítems: la tierra, el agua, las
vistas a la cordillera e ir acercando estos elementos al
usuario. Así, el programa se divide en varios puntos
donde el camino es el hilo conductor de los distintos
ámbitos relacionados a distintas acciones.
La segunda propuesta seleccionada (Grupo de
imágenes N.5) también tiene como hilo conductor el
recorrer, pero como elemento central de este recorrido
están las termas que establecen la relación del agua con la
tierra y los distintos puntos para descansar, vestirse o

�Laura Gallardo Frías

tomar un café y contemplar el paisaje y conversar.
Si bien estábamos en un emplazamiento privilegiado, fue un proyecto complejo, pues nuestros estudiantes,
como comentamos, son de segundo año y el terreno era
bastante grande. No obstante tuvimos propuestas interesantes que lograron poner en valor el lugar y relacionarse
con él.
Este fue un ejercicio de duración media: cuatro
semanas y media, que nos preparó para la etapa final
donde revisamos el concepto de habitar.

Grupo de imágenes N.5: Proyecto de la estudiante María José
Sepúlveda.

4.Habitar
¿Qué significa habitar? Comenzamos a preguntar
directamente a los estudiantes, y tras sus comentarios y
debates, los cuales nos sorprendieron por la profundidad
de sus reflexiones, revisamos el texto Habitar de Josep
Quetglas, a través del cual surge una inquietante pregunta: ¿qué es una casa inhabitada? Y ¿qué es un inhabitante? Según Josep Quetglas (2006) un inhabitante es
quien habita sin poseer, sin estar, sin hacer, sin poder, sin
dejar huella…..Aquel que no vive su presencia sino que
representa su vida. Sujeto abstracto, de la sociedad del
capital, el individuo moderno….¿nosotros?
El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria

33

Fuente: Elaboración propia

que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario

Recordamos el poema, relacionado directamente con
el inhabitante, de Nicanor Parra titulado “Hombre imaginario” (1985):
Regresamos a la pregunta-clave: ¿Qué significa
habitar?
Habitar, como nos recuerda Pedro Azara, deriva del
verbo latino habere (haber). “habere podía llegar a
emplearse en lugar de habitare. Una habitación es un
haber, el bien o la posesión más preciada. Habito, en
zlatín, significaba habitar y principalmente “tener o
poseer a menudo”; por otra parte, el adjetivo habitus se
traduce por “saludable”, “bien sentado”: se trata de un
lugar donde se está bien, donde el habitante se centra, se

69

�De lugares estáticos a lugares extáticos.De la teoría al proyecto arquitectónico.

siente seguro, cobijado” (Azara, 2005:42).
La esencia del construir radica en el habitar, indica
Heidegger en Construir, Habitar, Pensar, donde subraya
que sólo cuando somos capaces de habitar se puede
llegar a construir, en este caso: realizar proyectos arquitectónicos. Señala el filósofo que la auténtica penuria del
habitar descansa en que los mortales primero tienen que
volver a buscar la esencia del habitar. Pero, ¿de qué
manera se puede llevar el habitar a la plenitud de su
esencia? Heidegger responde: cuando se construya desde
el habitar y se piense para el habitar (Heidegger, 1997).
Félix de Azúa en el Diccionario de las Artes
(2002:47) afirma que “en tanto que arte, la arquitectura
crea los lugares habitables, allí donde los mortales instalan su morada, para lo cual el espacio debe cubrirse de
significación”. Nos recuerda que si la arquitectura es
capaz de: actuar artísticamente, reconocer todos los datos
propios del lugar, contar con la “peripecia” del lugar
tanto de día como de noche, en invierno y en verano...
Recordar todas la heridas de esa tierra, entonces: “la
arquitectura podría llegar a crear un espacio habitable y
significativo para el presente y para la memoria”
(2002:48). Pero, si por el contrario se ve obligada a trabajar con fines comerciales o al arbitrio de la individualidad
de los arquitectos, no se levantará una morada, sino un
lugar de almacenamiento.
“El problema de la casa no se ha planteado” (Le
Corbusier, 1998:86), puesto que los elementos actuales
de la arquitectura no responden a nuestras necesidades,
manifiesto que hizo Le Corbusier y sigue estando vigente
hoy día, ya que el habitar necesita una continua investigación.
Por lo tanto, la arquitectura es “la necesidad más
urgente”, para adaptarla a nuestra “óptica nueva” y ante
un equilibro roto en la actualidad, en donde el problema
de la vivienda está la clave: “arquitectura o revolución”!
(Le Corbusier, 1998:227)
El habitar será fundamental en el vínculo del ser
humano con su morada, pero también será de máxima
importancia para poder desarrollar nuestros proyectos
arquitectónicos: comprender muy bien el contexto, la
relación que tiene nuestro emplazamiento con los habitantes y usuarios, con el barrio y con la ciudad. Recordemos a Álvaro Siza quien señala que un edificio debe
explicar su localización, e indica que “el papel de una
intervención arquitectónica es el de construir sobre las
peculiaridades positivas y mejorar las negativas: coser
las piezas disonantes en un complejo orden nuevo” (Siza,
1994:11).

70

Se pone en valor la finalidad última del proyecto de
arquitectura, que como indica Fernández Alba, debe estar
destinado a “imaginar el lugar, construir el espacio y
hacer posible y elocuente la belleza en el discurrir de la
vida” (1989:9).
Así, el mayor reto de la arquitectura consiste en llegar
a constituir la confluencia de materia y espíritu del lugar
y del ser. Arquitectura como posibilidad de hacer emerger la coexistencia del espacio y el tiempo: el lugar donde
se ofrezca al ser humano la posibilidad de habitar
(Gallardo, 2013).

4.1 Ejercicio 3. Viviendas para una comunidad de
Valparaíso.

Este tercer ejercicio se plantea en la ciudad de
Valparaíso y al ser un ejercicio de mayor duración (diez
semanas), tuvimos el tiempo de profundizar en distintas
etapas:
a) Análisis del lugar, su genius loci. Viajamos a
Valparaíso y revisamos en profundidad el terreno, su
contexto y lo escuchamos para conocerlo con detalle.
b) Habitantes, conversamos con ellos para que
cada estudiante pudiera revisar sus necesidades y las del
barrio y a qué comunidad enfocar su proyecto.
c) Conceptos relevantes. Revisamos la significación de habitar sumándole la componente de habitar en
comunidad.
d) Ideas proyectuales y sus estrategias asociadas.
e) Para llegar a proyectos donde se vinculen estrechamente a los habitantes con el lugar, la comunidad, el
barrio y la ciudad.
Tomamos como punto de partida, además de la unión
entre los porteños, demostrada en el último incendio, los
conventillos que existían en Valparaíso y los cités, con su
esencia de la vida en comunidad.
No hay que confundir conventillo con cité. Los
conventillos eran viviendas colectivas instaladas en casas
unifamiliares adaptadas para tal fin, generalmente en mal
estado o construcciones precarias levantadas o habilitadas para este objeto. Su característica principal era que
cada familia disponía de una pieza que daba a un pasillo
o a un patio común en el que ocasionalmente existía una
fuente de agua y un servicio higiénico colectivo. El
conventillo fue un espacio arquitectónico netamente
urbano y popular, que permitió, en parte, racionalizar el
crecimiento demográfico de la ciudad y enriquecer a sus
dueños. Distinto es el caso del cité, que es definido como
"un conjunto de viviendas, generalmente de edificación

�Laura Gallardo Frías

continua, que enfrentan un espacio común, privado, el
que tiene relación con la vía pública a través de uno o
varios accesos" (Ortega. 1985:19). El cité fue concebido
como solución habitacional en reemplazo de los conventillos insalubres y para esos efectos fue construido,
resultando ser higiénicos.
Partimos con un análisis en profundidad, que fue
clave para comprender el contexto donde se ubica nuestro emplazamiento, se trabajó en equipos con una pauta
que permitió revisar en profundidad siete ítems (Gallardo. 2014):
1. Genius Loci, para comprender la vocación del
lugar, estudiando el emplazamiento de lo general a lo
particular, su historia, realizando croquis y anotaciones
(Norberg-Schulz, 1981).
2. Movimiento-Quietud, a fin de conocer los
flujos, sus tipos e intensidades, de autos, peatones,
motos, etc., en relación con los elementos y sectores de
reposo como bancos, cafés, miradores, etc. (Lynch,
2006).
3. Análisis sensorial, revalorizando las principales
vistas, colores, texturas, ruidos, olores, temperaturas,
vientos, recorrido del sol y la luna.
4. Elementos construidos existentes, identificando
distintos tipos de suelos, puntos de interés del sector,
cortes significativos de las relaciones del emplazamiento
con el entorno, relación de llenos y vacíos, estudio de
fachadas próximas, etc.
5. Zonas Verdes, para conocer los diferentes tipos
de árboles, arbustos y tapizantes del sector. (Chanes,
2009).
6. Estudio Etnográfico, donde a partir del trabajo
en conjunto con un equipo de antropólogos se propone
una pauta para aprender a observar lo cotidiano, a leer los
códigos y emprender un viaje físico y espiritual para
encontrarse con el otro. (San Román, 2009.Cerri, 2010).
7. Síntesis, con la finalidad de relevar elementos
principales, conectar los distintos estratos del análisis
para llegar a la formulación de preguntas que conduzcan
a ideas generadoras de proyectos, con estrategias definidas.
Tras el análisis grupal de lugar, cada estudiante eligió
una comunidad de habitantes a la que vincular el proyecto. El programa de cada propuesta debía contemplar
como mínimo:
-Viviendas para, al menos 10 familias o grupos de
integrantes, si son para personas solas se considerarán
20, entendiéndose que se pueden agrupar.
- Plaza o patio de reunión pública o privada, dependiendo de la comunidad.

- Espacio para la comunidad.
- Estacionamientos.
Fueron muy interesantes las distintas propuestas que
presentaron los estudiantes, quienes escogieron como
habitantes de sus proyectos a grupos muy diversos:
escultores, pintores, artesanos, circenses, bailarines,
comunidades en torno a huertos urbanos, grupos de la
tercera edad, actores, fotógrafos, entre otros, lo cual
generó una rica instancia para conocer distintas comunidades y sus necesidades y formas de habitar. También
cada estudiante proponía la gestión del proyecto, es decir,
si era administrado por los propios habitantes o por externos, proponiendo relaciones entre habitantes permanentes y de paso.
Entre las propuestas seleccionadas, tenemos un
proyecto de una residencia de estudiantes.(Grupo de
imágenes N.6) El proyecto tiene una relación muy interesante con el emplazamiento, pues ofrece en la parte baja
una primera plaza abierta a toda la comunidad de
Valparaíso y después genera una segunda plaza privada
para los estudiantes, alrededor de la cual se establece el
Grupo de imágenes N.6: Proyecto del estudiante Tomislav
Mimica

Fuente: Elaboración propia

3371

�De lugares estáticos a lugares extáticos.De la teoría al proyecto arquitectónico.

Grupo de imágenes N.6: Proyecto del estudiante Tomislav
Mimica

programa que consigue un equilibrio entre los ámbitos
privados y los públicos, y sitúa en la parte alta un mirador
público con vistas al océano.
La segunda propuesta (Grupo de imágenes N.7)vestá
enfocada hacia la comunidad de muralistas que hay en
Valparaíso y los que vienen de fuera para aprender y
compartir. Es un proyecto que se abre a la ciudad y al
cerro con la intención de conectar ambos y también de
poner en relación el ámbito de los muralistas, así, juega
con los medianeros y con las fachadas del propio proyecto para reactivar el barrio y la ciudad a partir de la pintura
mural. Este proyecto, como el anterior, se vincula
también con la relación entre los dos niveles del terreno
ofreciendo un recorrido público, una calle, con distintos
miradores hacia la ciudad y las pinturas.
Grupo de imágenes N.7: Proyecto del estudiante Renato
Leyton

Fuente: Elaboración propia

72

Fuente: Elaboración propia

�Laura Gallardo Frías

Grupo de imágenes N.7: Proyecto del estudiante Renato
Leyton

Fuente: Elaboración propia

5. Sinopsis
“Es muy fácil ahora situarse en una posición
estética con relación al mundo: basta con dar
un paso a un lado. Y, en última instancia,
incluso este paso es inútil. Basta con hacer
una pausa; apagar la radio, desenchufar el
televisor; no comprar nada, no desear
comprar. Basta con dejar de participar, dejar
de saber; suspender temporalmente cualquier actividad mental. Basta, literalmente, con
quedarse inmóvil unos segundos” (Houellebecq, 2005:72).

Esta posición estética que plantea Houellebecq de
quedarse inmóvil, aunque sea unos segundos, es muy
compleja en nuestros días, donde lo que predomina es el
incesante movimiento de nuestras ciudades, sin embargo,
pensamos que es necesaria una reflexión desde el reposo,
para poder comprender el estrecho vínculo que existe con
el movimiento, y la importancia de esta dicotomía al
interior de los proyectos arquitectónicos.
La propuesta fue, como revisamos, la relación de la
teoría con la práctica, y si bien es siempre un gran desafío
esta relación, a nuestro parecer son dos ámbitos que se
necesitan mutuamente. Desde hace unos años en nuestro
taller de proyectos arquitectónicos, hemos observado
que, al sumar las reflexiones sobre conceptos teóricos y
un profundo análisis del lugar, los proyectos tienen una
base sólida de conocimientos, que junto con una actitud
crítica, fortalecen la consistencia de la teoría con la
práctica, teniendo propuestas que establecen relaciones
más estrechas entre proyecto-habitante-contexto-ciudad.
En la propuesta presentada trabajamos con tres
lugares, tres tipos de habitantes y tres programas muy
distintos, que permitieron explorar diversas relaciones
entre quietud y movimiento, el paso de lugares estáticos
a lugares extáticos. Partimos por la ciudad de Santiago de
Chile, donde cada estudiante proponía un emplazamiento
para realizar un proyecto de quietud, de calma. Tras un
emplazamiento muy amplio y abierto a todos los habitantes y transeúntes de la ciudad, pasamos a un lugar
situado en plena naturaleza, donde el objetivo fue la
relación con la topografía y estar a la escucha del lugar,
aquí nuestros habitantes eran los bañistas de las termas
que se proponían integrarse con lo existente y formar
parte de este privilegiado solar. Y para finalizar trabajamos en la ciudad de Valparaíso, en un terreno ubicado
en el cerro de Santo Domingo, que si bien está cerca del
puerto, del mercado y de la iglesia más importante de la
ciudad, está lejos del recorrido turístico, aquí la propuesta era generar un lugar para un grupo de habitantes determinados que, a partir del estudio etnográfico, cada
estudiante seleccionó.
Así, en este recorrido de lo general a lo particular, de
propuestas más abiertas a problemas más acotados, nos
fuimos dando cuenta de la importancia de llegar a generar la posibilidad de un lugar que pueda ofrecer un cobijo
a sus moradores y tener una estrecha relación con el
contexto.
Tras esta experiencia, sumada a varios años de investigación de la unión de teoría y práctica arquitectónica,
ponemos de manifiesto la importancia del estrecho y
desafiante vínculo de la teoría con la práctica, que en este
caso experimentamos al revisar conceptos relevantes que
abrieron una interesante reflexión y consistencia en los
3373

�De lugares estáticos a lugares extáticos.De la teoría al proyecto arquitectónico.

proyectos, así como del análisis en profundidad del
sector a intervenir que realizamos para poder conocerlo
de cerca y adentrarnos en sus problemáticas, sus necesidades y sus posibilidades.
Consideramos necesaria la teoría como punto de
partida para la realización de proyectos arquitectónicos.
La importancia de la reflexión sobre conceptos vinculados al proyecto y de “escuchar” al contexto, tenerlo
presente, analizarlo en profundidad para poder llegar a
comprenderlo, pues la finalidad de la arquitectura,
además de ofrecer un lugar interior, es también el posibilitar una relación con el exterior, con el otro, con el
contexto próximo y lejano para llegar a formar parte de
sus habitantes y la ciudad.
¿Qué son entonces los lugares extáticos? Consideramos el concepto de lugar fundamental en el ámbito de la
proyectación arquitectónica, y proponemos este matiz de
“extático” para enfatizar el paso de la quietud al
movimiento, de otorgarle un sentido más potente al lugar,
donde se abra la posibilidad de vivir una experiencia
estética o extética, teniendo en cuenta el éxtasis asociado.
Con lo cual será importante considerar el ad-mirar, como
la miración-hacia, más allá del ver, que nos abra el ser
hacia la comprensión del contexto, a escuchar lo que nos
rodea para poder tenerlo presente y considerar al otro, a
los otros, para generar proyectos arquitectónicos teniendo como horizonte la búsqueda de la totalidad, para
poder aspirar a lugares extáticos: lugares en los que sea
posible al ser humano el habitar, cobijarse y más allá de
estas necesidades revalorizar su existencia: el éxtasis de
sentirse vivo.
Ponemos de manifiesto la interesante relación
dicotómica, en especial la estrecha vinculación entre la
quietud y el movimiento, que los proyectos de arquitectura integran, para poder aspirar a cobijar la permanencia, la serenidad y ofrecer la posibilidad de un lugar de
reposo desde donde se aprecie el movimiento del existir,
produciéndose desde la quietud la inquietud del ad-mirar,
pasando de lugares estáticos a lugares extáticos.

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75

��Antonio López-Gay

PAISAJES NEORREALISTAS. Cultura y arquitectura
habitacional multifamiliar en Italia y España en la posguerra.
1943-1963
Recibido: 18/12/2015
Aceptado: 15/04/2016

Federico Colella

Resumen

Abstract

El Punto de partida de este trabajo de investigación es
el análisis de las similitudes existentes entre la cultura
Italiana y la Española de la época de la posguerra, sobre
todo en el campo de la cinematografía, con el fin de fijar
posibles analogías y diferencias en la producción
contemporánea arquitectónica y urbanística, especialmente de vivienda social. El Neorrealismo, es la corriente artística que mejor define estos años, en los cuales
las grandes dificultades en el panorama económico,
social y político, marcan la situación de los dos países: se
trata de una expresión cultural que nace en Italia y que
influenció distintas cinematografías europeas, entre las
cuales la española. A través la comparación de algunas
películas, es posible definir un paisaje urbano común,
que representa el contexto en el cual se desarrolla la
arquitectura de los dos países que, como en el cinema
neorrealista, tratará de buscar nuevas referencias y de
plantear una mirada más sensible hacia la realidad de la
época.

Palabras clave:
Neorrealismo Italiano, Vivienda, España

1

Neorealist landscapes.
Habitat and collective housing in Italy and Spain in
the post- war years. 1943-1963
Starting point for this research is the analysis of
relationship between Italian and Spanish culture in the
post-war era, especially in the field of cinematography,
in order to describe possible correspondences or differences in the contemporary architectural and urban
production, especially in social housing. Neorealism is
the artistic movement that characterizes these years, in
which economic, social and political problems weigh
on these countries: it was born in Italy and influenced
cinematography of different European countries,
including Spain. Through comparison between some
films, we can define a common urban landscape, with
the aim to represent context in which the architecture of
Italy and Spain, as in the neorealist cinema, seek new
references and a more sensitive look on reality.

Key words:
Italian Neorealism, Housing, Spain

1 ETSAM: Escuela Técnica Superior de Arquitectura. UPM. Universidad Politécnica de Madrid. DPA – Departamento de proyectos arquitectónicos
Programa de doctorado. Teoría y Práctica del Proyecto . Departamento de Proyectos Arquitectónicos, ETSAM: Escuela Técnica Superior de Arquitectura.
UPM. Universidad Politécnica de Madrid (España). federico.colella@hotmail.com

33Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 77-86

77

�Paisajes neorrealistas.Cultura y arquitectura habitacional multifamiliar en Italia y España en la posguerra. 1943-1963

1.Contexto historico-cultural
En la época de la posguerra a partir del final de los
años ‘40 y los comienzos de los años ‘50. España e Italia,
se encuentran en una situación económica y social
parecida, de gran pobreza y depresión, a pesar de tener
condiciones políticas muy diferentes. España después de
la victoria de Franco en abril del 1939, pasará de la
Republica a la dictadura, un año antes de que Mussolini,
llevando Italia a la segunda guerra Mundial como aliado
de Alemania, empezara su decadencia y el fin de un
poder dictatorial que terminó en el 1943, con su
destitución. El recorrido de Italia fue contrario al de
España y después de 20 años de régimen a través de la
Guerra de Liberación, conquistó la democracia y el
ordenamiento republicano; en los dos países, estos acontecimientos dramáticos generaron un clima parecido de
intensa inestabilidad ideológica que afectó la sociedad y
se reflejó en el arte y en la arquitectura. Si la palabra
Neorrealismo según la RAE se refiere exclusivamente a
la corriente cinematográfica Italiana que nace en estos
años de la posguerra y que se caracteriza por su fuerte
voluntad de reflejar la realidad social de la época, podemos sin embargo encontrar sugestiones neorrealistas
también fuera de Italia tanto en el Cinema como en otras
disciplinas artísticas, especialmente en España. En el
campo de la Literatura influencias de este movimiento
italiano se relevan en la narrativa de algunos escritores
españoles entre los cuales destaca Jesús Fernández
Santos que con su novela “Los Bravos” y con los cuentos
agrupados bajo el titulo “Cabeza Rapada”, describe la
realidad social de la época, llegando a criticar la España
franquista: se reconoce claramente en este trabajo la
influencia de los escritores Italianos, más cercanos a la
Corriente Neorrealista como Vittorini, Pratolini, Moravia
y Pavese (Kim, 2002). En la fotografía, si yuxtaponemos
las fotos de autores españoles de la época como Carlos
Saura, Francesc Catalá-Roca, Eugeni Forcano o Joan
Colom y la de italianos como Franco Pinna, Nino Migliori o Enrico Pasquali cualquiera de las imágenes fotográficas podría pertenecer a uno u otro país, sólo los anuncios
y algunos escenarios urbanos más reconocibles marcan
las diferencias. La fotografía como el cine se convierte en
un instrumento eficaz para describir una realidad social a
veces incómoda; se relata por ejemplo, a través del medio
fotográfico, el abandono del campo y la llegada en las 7
grandes ciudades con todas las contradicciones de una
población rural, la española o la Italiana, convertida de

un momento a otro en urbana (Balsells, Bonet y Taramelli, 2006).
No cabe duda que es en el Cine Español donde más
se produce la influencia italiana.
El 1951 es un año clave;
2
en la escuela de cine IIEC en una semana dedicada a
Italia, organizada por el Instituto Italiano de Cultura, se
proyectaron algunas películas neorrealistas entre las
cuales estaba “Milagro en Milán”. Durante el mismo
año salió a la pantalla la obra de José Antonio Nieves
Conde “Surcos” con una Historia y un guion parecido a
la Italiana “Rocco y sus Hermanos” de Luchino Visconti. Esta semana de cultura cinematográfica Italiana tuvo
gran impacto en jóvenes directores españoles como Juan
Antonio Bardem y fue repetida en el marzo de 1953,
cuando además de las proyecciones de películas, los
participantes pudieron conocer en persona algunos de los
protagonistas del Neorrealismo: De Sica, Zavattini,
Lattuada entre otros (Cerón Gómez, 1998).

2.Experiencias cinematográficas
Al tratar de definir las relaciones entre Neorrealismo
y arquitectura, antes de analizar algunos aspectos de la
producción arquitectónica de estos años en los dos
países, nos detendremos en examinar la imagen arquitectónica y urbana sobretodo de Roma y de Madrid, que
aparece en las películas de la época. El análisis desarrollada se enfoca en un lapso temporal de vente años: de
1943, año de rodaje de “Ossessione” de Visconti,
considerada por la critica cinematográfica la primera
película neorrealista, hasta 1963 año de la película “El
verdugo” de Berlanga, que junto a otras películas como
“Mamma Roma” (1962) de Pasolini o “Los golfos” de
Saura (1961), a pesar del lenguaje fuertemente influenciado por el neorrealismo, describe una condición social
y urbana diferente a la que se expone en las películas de
la década central de esta estación cinematográfica, entre
la segunda mitad de los ’40 y la primera mitad de los ’50.
En todas las obras cinematográficas analizadas, hay
una propuesta de espacialidad que emerge muy claramente de los fotogramas y que es testigo importante de la
vida en las grandes ciudades, en el campo y en los nuevos
suburbios, que van creciendo junto a las migraciones que
se producen desde el campo hacia los centros urbanos.
El Cine a través del Neorrealismo se planteó el reto
de analizar la realidad de estos años críticamente
presentándola así como fenómeno físico, sin artilugios o
efectos cinematográficos; el hecho que algunas obras

2 En la España franquista, la Escuela Oficial de Cine fue creada con la denominación de "Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas" en
Madrid el año 1947; pasando a denominarse desde 1962 Escuela Oficial de Cinematografía. (Fuente: Monterde, José Enrique, y et alii. Historia del cine
español. Madrid: Cátedra, 1995).

78

�Antonio

estuvieron rodadas con pocos recursos fue una ventaja en
3
el momento de crear un nuevo lenguaje. Esta pobreza de
medios amplificó el efecto realista de las escenas descritas, y los nuevos directores aprendieron a utilizar el
medio cinematográfico en una forma esencial.
Podemos hablar de la ciudad como principal escenario de las obras Neorrealistas aunque tanto en Italia como
en España hay películas que están rodadas en pueblos y
escenarios rurales. La ciudad es el lugar donde se generan los conflictos sociales y las injusticias se hacen más
profundas. La ciudad es también el escenario ideal para
contar los efectos devastadores de la guerra. En “Roma
ciudad abierta” de Roberto Rossellini, una de las primeras obras del neorrealismo Italiano, la ciudad de Roma es
uno de los protagonistas, un lugar en lucha, literalmente
golpeada y herida como sus habitantes. Por sus espacios
urbanos, la gente se mueve con miedo, caminando rápida
en las calles en la búsqueda sin fin de un lugar seguro: el
espacio doméstico se convierte en un refugio que sin
embargo no garantiza la seguridad total. En la Roma de
Rossellini la casa ha perdido su cualidad de hogar, de
espacio íntimo donde nos sentimos seguros y protegidos,
lo público y lo privado se mezclan sin distinciones. En
unos fotogramas de la película justo algunos minutos
antes de la famosa escena del disparo a Anna Magnani, el
cura interpretado por Aldo Fabrizi después de haber
entrado en un piso destrozado por las bombas, para
detener la acción de un chico franco-tirador, se para en el
centro de la casa y mira por el forjado a una mujer que
está siendo capturada por dos soldados alemanes (fig.1).
Todo el drama de la violación de las personas y de sus
hogares se encuentra en esta escena: ya es posible mirar
a través de los forjados y descubrir la suerte de los
demás; ya no hay límite entre público y privado todo es
visible en una ciudad convertida en ruina (Licata y Mariani Travi, 1985). La misma sugestión la tenemos en la
obra cinematográfica española “El Inquilino”, donde el
protagonista vive la experiencia surreal y trágica de ver
destrozada su propria casa, sobretodo en una escena que
mas que un derribo parece una imagén sacada de la
guerra (fig.2); esta película de José Antonio Nieves
Conde chocó con la censura a causa de su fuerte crítica
hacia la situación social del tiempo, la falta de derecho a
la vivienda, la burocracia y la especulación en la españa
Franquista.

Federico
Colella
López-Gay

En dos películas igualmente rodadas en Roma y
Madrid, aparece la vida al margen de la ciudad de los
protagonistas. En la italiana “Ladrones de Bicicletas” los
intérpretes principales se mueven en una de las borgate,
los suburbios construidos por Mussolini que convirtieron
a muchos romanos en exiliados en su propia ciudad. Los
personajes viven alejados del centro en un barrio en la
extrema periferia de Roma y se mueven en un paisaje
entre rural y urbano (fig.3); en una escena de esta obra
cinematográfica, después de haber encontrado trabajo, la
pareja regresa al centro de la ciudad para aceptar el
puesto, en la ciudad que parecen conocer bien y donde
probablemente vivían y de la cual ahora se encuentran
alejados. En la película española “El pisito” la historia
de una pareja en búsqueda de una vivienda donde poder
empezar una vida junta, también podemos observar el
extrañamiento de los personajes al moverse en una
ciudad hostil, en donde la búsqueda se convierte en
pesadilla. En una escena importante de la película, los
dos después de otro intento acabado en fracaso, encuentran un pequeño momento de tranquilidad y comodidad
en la naturaleza, una ladera verde aislada, un perro y un
desayuno, al fondo la ciudad que los rechaza (fig.4). La
ciudad en construcción que crece con sus arquitecturas,
excluye a quien no puede acceder a sus espacios, como
en la película “El techo” de De Sica, donde nos encontramos una vez más con la historia de una pareja y de sus
dificultades en encontrar un hogar. En este filme los
esqueletos amenazadores de las torres de la avenida
Etiopía de los arquitectos Ridolfi y Frankl, contrastan
con la cercana chabola en donde viven los protagonistas;
en esta construcción informal los ladrillos doble hueco
robados de la obra de las viviendas de protección oficial,
aparecen utilizados en una forma incorrecta, para levantar los muros de cargas, expresando una condición que
remarca todavía más la distancia entre quienes no tienen
recursos y una ciudad formal que se convierte en inalcanzable (Reichlin, 2002).
“Mamma Roma” es la pelicula que Pasolini grabó en
el 1962 en el barrio Tuscolano y donde en algunos
fotogramas aparece conjunto INA-Casa de Muratori y De
Renzi y la Unidad horizontál de Adalberto Libera otras
obras paradigmaticas de estos años. Aunque la pelicula
no se pueda considerar neorrealista por la fecha de
4
realización , todavía son muchos los elementos formales

3 Mirar por ejemplo el caso de “Roma ciudad abierta” de R. Rossellini, una de las primeras películas neorrealistas; fue rodada recién terminada la guerra en
una Roma destrozada por la guerra, en condiciones de precariedad extrema incluyendo la escasez de película para el rodaje y la imposibilidad de grabar el
sonido de cada escena por los costes adicionales. (Fuente: Licata, Antonella, y Elisa Mariani Travi. La città e il cinema. Bari: Dedalo, 1985).
4 Algunos estudios hablan de crisis y fin del Neorrealismo cinematográfico a partir de la mitad de los años ’50, con la película “Umberto D.” de Vittorio De
Sica (1952), véase por ejemplo entre los estudios en castellano: Quintana, Angel. El cine italiano, 1942-1961: del neorrealismo a la modernidad. Barcelona:
Paidós, 1997. Pp. 121-132.

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�Paisajes neorrealistas.Cultura y arquitectura habitacional multifamiliar en Italia y España en la posguerra. 1943-1963

y de contenidos que acercan este trabajo al mundo del
Neorrealismo. En la pelicula los protagonistas se
mueven entre el Barrio Tuscolano y el parque en frente
de las nuevas viviendas, Madre y hijo nomadas urbanos
buscan una nueva vida en las nuevas casas donde han
llegado desde poco tiempo (fig.5). El hijo se refugia en el
paisaje del parque cerca de casa entre ruinas romanas,
donde conocerá a sus amigos, y hará las experiencia que
lo llevarán a su trágico destino. En el filme Mamma
Roma es interesante observar como la Unidad de
habitación de Libera en dos escenas importantes de la
historia de los protagonistas aparece como fondo
escenográfico, y como símbolo de la nueva arquitectura,
las vivendas sociales de la INA-Casa construidas en
estos años a través del programa de desarrollo promovi5
do por el ministro Fanfani . El arco parabólico de la
Unidad de Libera aparece como fondo en el paseo que
Madre e hijo hacen “orgullosos” en su nuevo barrio
llegando desde los suburbios hacia lo que para ellos es la
verdadera ciudad, la nueva vida como urbanitas, como
futuros burgueses; en el final de la pelicula la misma
calle, con el mismo fondo escenográfco enmarca la
carrera de la madre que descubriendo la muerte de su
hijo, se mueve desesperada, en la ciudad que los ha
traicionado, una ciudad y una vivienda que ahora aparecen hostiles e incomodas con su falsa promesa de una
vida mejor.
En la pelicula “Surcos” de José Antonio Nieves
Conde también se encuentra esta condición de vagabundeo y de fuerte decepción hacia la ciudad de los protagonistas migrantes; como en la pelicula de Pasolini o como
en la de “Rocco y sus hermanos” de Visconti, que luchan
para buscar un lugar digno y que acaban siempre al
margen del mundo urbano; el hijo menor después de
muchos fracasos encontrará su hogar en la ciudad informal, en una condición antiurbana en donde parece redescubrir un calor y una humanidad que en la verdadera
ciudad es ausente (fig.6). El mismo altruismo y sensibilidad presente en el barrio chabolista de “Milagro en
Milán” la Pelicula de 1951 (como la de Nieves Conde)
dirigida por Vittorio de Sica. Otra véz la ciudad formal
aparece un lugar hostil, con reglas y mecanismos
dificiles de intrepretar, más fácil escapar de la ciudad en
los territorios vacios de una ciudad suspendida, en donde
también las duras reglas urbanas parecen desaparecer

como sus arquitecturas, y donde la humanidad se opone a
la especulación edilicia.
En todas las películas Neorrealistas los protagonistas
parecen nómadas que se mueven entre ciudades, territorios rurales y suburbios; los directores siempre describen
con mucho cuidado estos desplazamientos a través de
calles, sendas y carreteras; la mayoría de las veces se
trata de caminos muy largos en la ciudad informal que los
personajes de estas obras cinematográficas recorren
andando, con cansancio, llegando con dificultad a su
destino.
La ciudad en las películas parece estar formada por
distintas ciudades y la distancia entre los fragmentos de
este universo urbano parece enorme, como en un mapa
situacionista. Hay una ciudad histórica que es la imagen
de la ciudad que los protagonistas reconocen y una nueva
ciudad en construcción hechas de andamios y de edificios sin acabar con enormes vacíos indefinidos, difícil de
comprender en su estructura; también existe la ciudad
informal, que se levanta en los espacios residuales, entre
ciudad compacta y vastas zonas rurales, en territorios en
espera de ser incluidos en la nueva ciudad. Es en esta
ciudad marginal que sobreviven las relaciones humanas
más profundas y sinceras que en la nueva ciudad de la
especulación están desapareciendo y que en algunos
proyectos de vivienda social de estos años se intentan
recuperar. En “Mamma Roma” ambientado casi
totalmente en las periferias de la capital italiana es
evidente el proceso de alejamiento progresivo de las
ambientaciones neorrealistas del centro urbano, generando la que Pierre Sorlin define como “imagen borrosa de
la ciudad” (Sorlin &amp; Pujol i Valls, 1996: 124) que toma el
lugar del antigua dicotomía centro-periferia presente en
casi todas las películas anteriores. Este proceso llega a su
máxima expresión en “Accattone” de Pasolini, y en la
pelicula “Los golfos” de Saura. En “Accattone” Pasolini
cuenta una Roma totalmente diferente, la Roma descrita
en sus poemas, con los barrios periféricos del Casilino,
de Villa Gordiani y del Pigneto, asentamientos informales crecidos con pocos recursos alrededor de infraestructuras viales de la Capitál italiana: “él épico paisaje
neorrealista, / los hilos del telégrafo, el empedrado, los
pinos, / las tapias desconchadas, la mística / muchedumbre sumida en la faena diaria, / la sombría forma de la
dominación nazi…” (Pasolini, 1997).

5 Con la ley del 28 febrero de 1949, el Parlamiento Italiano aprueba la ley: "Progetto di legge per incrementare l'occupazione operaia, agevolando la costruzione di case per i lavoratori”. La ley fue fomentada por Amintore Fanfani, en la época Ministro del Trabajo, y se conoció también en España como “Plan
Fanfani”. El Plan fue gestionado por la INA, el Instituto Nacional de seguros, a través de la INA-Casa. (Fuente: Di Biagi, Paola. La grande ricostruzione
: Il piano Ina-Casa e l'Italia degli anni cinquanta. Roma: Donzelli Editore, 2001).

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�Federico
Colella
Antonio
López-Gay

3.Corrientes arquitectonicas: del racionalismo al neorrealismo
Este ‘paisaje neorrealista’ es el contexto en el cual,
en España e Italia, a través de los programas oficiales de
viviendas, se intenta dar una solución arquitectónica y
urbana a los problemas tan bien representados en las
obras artísticas de la época: la migración del campo a la
ciudad, la falta de empleo y de vivienda, los asentamientos informales. A pesar de las críticas implícitas de
muchos autores cinematográficos, la arquitectura intentó
hacerse cargo de interpretar las necesidades no solamente
funcionales, sino también psicológicas y ambientales de
los que llegaban a la ciudad esperando en nuevas oportunidades.
En Italia se define Neorrealista la arquitectura de
estos años, que se expresa sobre todo a través de algunas
obras de la primera mitad de los años ’50 sobretodo en el
sector de la vivienda social. El ejemplo más citado es el
barrio Tiburtino de Ridolfi y Quaroni: en este barrio,
muchas sugestiones y teorías confluyen bajo la idea de
reproducir las condiciones de vida de un pueblo; se trata
de las ideas de Zevi y del APAO (Asociación para la
arquitectura orgánica), de las obras del Nuevo Empirismo Sueco y de sus viviendas sociales, la cultura tradicional y la arquitectura vernácula Italiana que ya Pagano
había descubierto a partir de su exposición del 1936 a la
VI Triennale de Milán (fig.7). En su artículo “Il paese dei
barocchi” Quaroni reflexiona sobre la experiencia del
Tiburtino, 7 años despues de su construcción: “es el
resultado de un estado de animo, el esatado de ánimo que
nos sostenia en aquellos días en los que, a cada uno de
nosotros, aquí en Roma, nos interesaba hacer algo que
estuviera lejos de cierto errores de un cierto pasado al que
reprochabamos la esterilidad y el fracaso a nivel humano,
sin importarnos cuanto costaria esto después, a nosotros,
al INA y a los futuros habitantes de los nuevos barrios”
(Quaroni, 1957: 29). Quaroni critica también el lenguaje
arquitectónico utilizado en el barrio, por su querer ser
‘Italiano’, algo sobrepuesto a las teorias urbanas Suecas,
llegando “a hacerle hablar incluso romanesco” (Ibidem:
29). En Italia las mejores arquitecturas producidas por el
Fascismo fueron expresión de los más grandes talentos
del Racionalismo italiano. Estos Arquitectos apoyaron la
causa del régimen, tratando a menudo de hacer convivir
las mejores instancias de renovación social y cultural,
presentes en el funcionalismo con los aspectos más
progresistas de la cultura fascista de los cuales los
autores valorizaron los elementos más innovadores,
rechazando la idea que el sueño de un fascismo revolucionario todavía se había desvanecido antes de nacer. Sin
33

embargo hay que subrayar que el monumentalismo
mussoliniano siempre fue inconciliable con las instancias
de renovación presente en muchos de los arquitectos de
la época y Pagano Terragni, Figini Pollini, Libera, Ridolfi, no pocas veces tuvieron que enfrentarse con horizontes culturales bastante limitados, y menos europeos que
aquellos soñados y buscados por ellos a través de la
arquitectura.
No cabía duda que la reconstrucción tenía que ser
expresión de una visión diferente de las cosas, una arquitectura que mirara a una Italia renovada. El Fascismo fue
identificado con la blancura y la pureza geométrica del
racionalismo, muchos arquitectos, también los mismos
que fueron protagonistas de la época del régimen, se
sintieron traicionados por ideales que expresaron por una
arquitectura qué después de la guerra había perdido su
sentido. Había entonces, la conciencia que hacía falta
refundar la profesión a partir de una participación activa
a la vida política, de la investigación sobre técnicas y
temas como aquel de la arquitectura residencial que
fueron descuidados durante el Fascismo. Una necesidad,
por lo tanto de gran pragmatismo, o mejor dicho, de
redescubrir los valores éticos de la profesión; por otro
lado hacía falta encontrar una identidad común que
pudiera dar forma a estas instancias de renovación. El
Neorrealismo arquitectónico podía satisfacer estos
deseos a través de un lenguaje renovado.
La diferente situación política y cultural no nos
impide de encontrar paralelismos y analogías con Italia,
en el debate arquitectónico Español. Aunque no sea
correcto hablar de Arquitectura Neorrealista española,
distintos trabajos críticos utilizan este adjetivo para
describir la producción arquitectónica sobretodo de
viviendas en la década de los ’50 en España.
Se habla de Neorrealismo en España en el ensayo de
Miguel Angel Baldellou “Neorrealismo y arquitectura.
El problema de la vivienda en Madrid, 1954-1966”
donde se analiza la respuesta que los arquitectos españoles dieron al problema de la vivienda, después del largo
periodo de la arquitectura autárquica, en ruptura con la
corriente racionalista apoyada por la República, Baldellou señala que finalmente los arquitectos “se pudieron
incorporar sin grandes problemas a una nueva situación,
ideológicamente en crisis, entre el neorrealismo y la
guerra fría, como recién despertados de un largo sueño en
el que muchos tuvieron pesadillas” (Baldellou, 1995:
20). En este ensayo se utiliza también el concepto de
“vida alrededor” para describir la condición de quien
después de la guerra vivía en la marginalidad, en la
ciudad, pero al mismo tiempo alejado de ella. Es la arquitectura, junto al Cine que detecta con sensibilidad esta
situación: “Igual que el cine de la época se caracteriza
81

�Paisajes neorrealistas.Cultura y arquitectura habitacional multifamiliar en Italia y España en la posguerra. 1943-1963

por el Neorrealismo, la arquitectura asumió sin prejuicios
su condición de mediador social, pretendiendo elevar el
nivel de la vida alrededor” (Baldellou, 1995: 7).
Luis Fernández Galiano habla de tapiz neorrealista
introduciendo el barrio de Caño Roto de Antonio
Vásquez de Castro en el Libro “La Quimera moderna”
(fig.8) asociando el término tapiz utilizado por José Sert
para definir sus hábitats urbanos horizontales, y el
concepto de Neorrealismo en referencia a un proyecto
que “incorporaba elementos vernáculos a las influencias
del racionalismo” (Fernández Galiano, Isasi y Lopera,
1989: 65). Otros tapices desarrollados en esta época
serán lo del Tuscolano de Adalberto Libera que hemos
visto hablando de la película “Mamma Roma” de Pasolini (fig.9) y lo del barrio de Entrevías de Sáenz de Oíza en
Madrid (fig.10).
La toma de conciencia de la realidad histórica y la
sensibilidad social, parecen ser los verdaderos y más
profundos rasgos distintivos del Neorrealismo y punto en
común en la arquitectura de la época en los dos países.
Una lectura más profunda del concepto de Neorrealismo,
nos ayuda en establecer paralelismos entre la arquitectura
Italiana y Española del periodo. Antes de todo hay que
mirar a esta corriente coma una forma de Realismo; en
algunos escritos sobre el tema, Vittorio Gregotti habla de
una época de “aspiración de realidad” para explicar este
periodo de la arquitectura de Italia entre 1951-58 (Gregotti, 2004), y define las finalidades de las obras realistas,
que son descriptivas, cognoscitivas y propositivas. Son
estas las características principales del “Realismo Crítico”, entendido como crítica de la realidad, y reconocimiento de sus contradicciones, para luego superarlas a
través los medios y los objetivos específicos de la obra de
arte, redefiniendo así una nueva realidad. A través de esta
definición podemos entender el Realismo más como un
“método” que no tiene relación con ideologías o lugares,
sino que se presenta como una ‘poética meta-histórica’;
si algunos críticos han intentado relacionar el funcionalismo más radical de los años ’20 con el realismo socialista en Rusia e indirectamente con el neorrealismo, no
pocos autores toman la distancia de esta definición que
parece no adaptarse a contextos más complejos como el
Italiano (Casciato, 2001).
En el debate entra también Manfredo Tafuri que en
su ensayo sobre realismo nos da una definición contundente del concepto; “un área de los confines para nada
determinados y no es geográficamente tendencia unitaria
y cronológicamente ubicable, mas bien es una mentalidad que recorre transversalmente las áreas del moderno,
introduciéndose en ello como elemento de resistencia o
inquietud” (Tafuri, Architettura e realismo, 1985. 123).

“La aspiración de realidad, pronto se comunicará a este otro lado del ‘puente’. Pero el término
‘realidad’ se entenderá no sólo como la arcadia
neorrealista que comunicaba la filmografía
Italiana también presente en España(...), sino
como una necesidad de encontrar, de un modo
crítico, la realidad entre el historicismo clasicista imperante y los idealismos y utopías figurativas y productivas del Movimiento Moderno.(...)
La vivienda —presente en los concursos que
tanto el Instituto Torroja como los Colegios de
Arquitectos de Barcelona, Vizcaya y Madrid—,
como una de las carencias, se plantea desde un
momento desde la realidad técnico constructiva
en un país con escasos recursos y una mano de
obra sin cualificar” (Grijalba, 2004: 13)
En el ensayo de Alberto Grijalba Bengoetxea titulado
“Equívocos, amigos y dos puentes. Italia / España” se
habla de realismo y de neorrealismo refiriéndose a los
estudios de Gregotti y ese valor ético del Neorrealismo:
Prevalece en España una reacción al monumentalismo y al tradicionalismo autárquico, que se expresa a
través del racionalismo. Es con la construcción de los
primeros poblados de absorción y dirigido, de Oiza,
Romany y Vásquez de Castro que “se produce la definitiva incorporación de la arquitectura española al caudal de
la arquitectura moderna, o mejor ya, de la arquitectura
contemporánea” (Ruíz Cabrero, 2010: s.p.).
Las referencias de estos poblados dirigidos, son las
de los maestros del movimiento moderno: Mies y Oud en
el caso de Entrevías. En estos años de reconstrucción
urgente y de bajos recursos, no había tiempo para las
inquietudes Italianas donde el debate arquitectónico
sobre la validez del Movimiento moderno ya había
empezado a partir de la mitad de la década de los ’40. Se
mira al movimiento moderno como herramienta para
desarrollar conjuntos de viviendas con un tiempo mínimo
para el proyecto, así que en la búsqueda de soluciones
sencillas y rápidas no cabía duda que el racionalismo era
la mejor solución. Es suficiente mirar los documentales
de NO-DO 6 de aquellos años en donde se acentúa la
importancia del uso del hormigón y del hierro en algunas
de las realizaciones más avanzadas, se exalta la luz, el
agua y el sol de los nuevos barrios, con una mirada higienista típica de las arquitectura funcionalista de los años
’20 y ’30 (Domínguez, 1964). Una situación bastante
distinta a la de Italia, donde en los mismos años se hablaba en de la necesidad de enfocar la investigación arquitectónica sobre los aspectos psicológicos que los nuevos

6 Los Documentales No-Do eran noticiarios informativos cinematográficos que en muchos casos exaltaban el régimen y sus logros. (Fuente: Rodríguez
Martínez, Saturnino. El NO-DO, catecismo social de una época. Madrid: Editorial Complutense, 1999).

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�Federico Colella

barrios podían causar sobre sus habitantes, dirigiéndose
hacia una arquitectura más orgánica, para lograr ‘efectos
vernáculos’. Para encontrar una referencia más cercana a
la del Organicismo de los barrios neorrealistas Italianos,
habría que mirar en las futuras actuaciones del Hogar del
Empleado en Madrid, sobre todo los barrios de Batán y
la unidad residencial de Loyola donde se reflejan los
conocimientos de Romany y de sus compañeros, de la
7
arquitectura Italiana y del Neo-empirismo Escandinavo :
el barrio de Batán con su trazado más orgánico que se
adapta a las curvas de nivel y sus torres con planta en
esvástica tiene muchas analogías con los contemporáneos barrios de INA-Casa (figg.11 y 12).
A pesar de la formación alemana de muchos de los
arquitectos españoles y de su interés hacia el racionalismo entre las dos guerras, hay en general un gran interés
por las investigaciones italianas sobre la vivienda y por la
experiencia INA-Casa, por los aspectos gestiónales y
técnicos de este programa, muchas fueron las analogías
en el campo de la construcción: el retraso de los dos
países en la industrialización produjo una arquitectura
esencialmente de ladrillo, lejos de las experimentaciones
del Norte de Europa. El INV estudia el Plan Fanfani
sobretodo en la búsqueda tipológica de viviendas y en la
revista “Informe de la Construcción” del 1954 aparece
este interés con un artículo dedicado a la solución del
problema de la vivienda en Italia (Vagnetti, 1954). En el
campo de la investigación tipológica, muchas analogías,
aparecen entre las viviendas en cadena de Miguel Fisac,
y los estudios de Ridolfi sobre las viviendas combinables
(Sambricio, 1999). Permanece además La influencia de
la estación lirica del racionalismo antes de la guerra:
Libera y Terragni mientras que la del periodo de la
reconstrucción representada por Gardella, Ridolfi y
Rogers llegará un poco más tarde, excluyendo la casa
Borsalino de Gardella que con sus ventanas correderas
tuvo éxito inmediato en España, y la encontramos
también en los poblados dirigidos madrileños, también
en la primera fase del poblado dirigido de Entrevías. Muy
importante fue también el prestigio de revistas como
Domus y Casabella y los debates sobre modernidad y
tradición, sobre la casa y el mundo mediterráneo, sobre la
relación entre urbanismo y arquitectura que tuvieron
lugar en sus páginas desde los ‘40 hasta los ‘60. Este
mundo teórico y práctico, alimentó muchas de las discusiones en los ambientes arquitectónicos españoles que a
veces radicalizaron sus distintas posiciones, sobre todo
en ocasión de la polémica entre Banham y Rogers en las
páginas de las revistas Architectural Reviews y en las de

Casabella a partir del abril del 1959 cuando Banham
publicó sobre la revista londinense un artículo titulado
“Neoliberty. La retirada italiana de la arquitectura
moderna” (Banham, 1959). En España muchos fueron
los arquitectos que tomaron posición en el debate,
algunos apoyando las posiciones italianas, y muchos los
que miraban a este país con interés y como a un modelo
alternativo, geográficamente y culturalmente más próximo. Se trató de un proceso de acercamiento gradual que
tiene sus raíces en la cultura Neorrealista, su mirada
crítica y propositiva hacia la historia, y la nueva iconografía del hábitat y del paisaje urbano planteada por la
cinematografía de la época. A partir de estas experiencias
una nueva sensibilidad llevará hacia el desarrollo, en los
dos países, de propuestas alternativas a las del Movimiento Moderno, en el campo del proyecto urbano y en
el diseño de la arquitectura habitacional multifamiliar.

7 Romany viajó a Dinamarca y Suecia y vuelve con mucho material gráfico y fotográfico, sobre barrios de vivienda social escandinavos. (Fuente: conversaciones del autor con Carlos Ferrán Alfaro en Madrid, entre junio 2012 y febrero 2013)

33

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�Paisajes neorrealistas.Cultura y arquitectura habitacional multifamiliar en Italia y España en la posguerra. 1943-1963

ROMA.

Neorrealismo Italiano.De arriba hacia abajo imágenes de las
películas. Roma cittá aperta (fig. 1); Ladri di Biciclette (fig.3);
Mamma Roma (fig.5).
Fig.1 Neorrealismo Italiano: “Roma ciudad abierta”

Fuente: Licata, Antonella, and Elisa Mariani Travi. La citta` e il cinema. Bari: Dedalo,
1985.p.29

Fig.3 Neorrealismo Italiano: “Ladrones de Bicicletas”

MADRID.

Neorrealismo Español.De arriba hacia abajo imágenes de las
películas.El Inquilino (fig.2); El pisito (fig.4);
Surcos (fig.6)
Fig.2 Neorrealismo Español: “El Inquilino”

Fuente: Ferna´ndez-Galiano, Luis, Justo F. Isasi, and Antonio Lopera. La
quimera moderna: los poblados dirigidos de Madrid en la arquitectura de
los 50. Madrid: Hermann Blume, 1989. p.48

Fig.4 Neorrealismo Español: “El Pisito”

Fuente: Marco Ferreri, Isidoro M. ferry, El pisito, España, 1959, Fotograma.

Fig.6 Neorrealismo Español: “Surcos”

Fuente: Vittorio De Sica, Ladrones de bicicletas, Italia, 1948, Fotograma.

84

Fig.5 Neorrealismo Italiano: “Mamma Roma”

Fig.6 Neorrealismo Español: “Surcos”

Fuente: Pierpaolo Pasolini, Mamma Roma, Italia 1962

Fuente: José Antonio Nieves Conde, Surcos, España, 1951, Fotograma.

�Federico Colella

ROMA. De arriba hacia abajo:
Barrio Tiburtino (M.Ridolfi, L. Quaroni). (Fig 7);
Unidad de habitación horizontal (A. Libera). (Fig.9);
Torres del Tuscolano II (M. De Renzi). (Fig. 11).

MADRID. De arriba hacia abajo:

Poblado dirigido de Caño Roto (A. ásquez de Castro, I. Odoñez).
(Fig. 8);
Poblado dirigido de Entrevías (F.J. Sáenz de Oíza). (Fig.10);
Torres del poblado de Batán (J.L. Romany, Sáenz de Oíza). (Fig. 12).

Fig.7 Barrio Tiburtino, Roma

Fig.8 Poblado dirigido de Caño Roto, Madrid.

Fuente: Di Biagi, P. «La grande ricostruzione : Il piano Ina-Casa e l'Italia degli
anni cinquanta. Roma: Donzelli Editore 2001:p.430 fig.82

Fuente: Arquitectura COAM n.8, 1959 p.2

Fig. 9 Unidad de habitación horizontal del Tuscolano, Roma.

Fig.10 Poblado dirigido de Entrevías, Madrid.

Fuente: Casabella n.207, 1955 p.31

Fuente: Arquitectura COAM n.58, 1963 p.10

Fig.11 Torres del Tuscolano II, Roma

Fig.12 Torres del poblado de Batán, Madrid

Fuente: Vagnetti, Luigi. «El problema de la vivienda en Italia. Plan Fanfani.»
Informe de la Construcción, nº 64 (1954): s.p.

Fuente: Foto Federico Colella 2012

33
85

�Paisajes neorrealistas.Cultura y arquitectura habitacional multifamiliar en Italia y España en la posguerra. 1943-1963

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T6 Ediciones: pp.13-20.
Kim, Son-ung (2002). La narrativa neorrealista de
Jesús Fernández Santos (1954-1964). Tesis dirigida por

86

�Reseña

��Antonio López-Gay

RESEÑA DEL LIBRO : “Environmental Gerontology in
Europe and Latin America. Policies and Perspectives on
Environment and Aging”
Sánchez-González, Diego; Rodríguez-Rodríguez, Vicente (eds.) (2016): Environmental Gerontology in Europe
and Latin America. Policies and perspectives on environment and aging. Series International Perspective on
Aging. New York: Springer Publishing Company, 306 pp. ISBN (13): 978-3-319-21418-4. eBooK ISBN:
978-3-319-21419-1.
1
Reseña por: Lydia Marcela Adame Rivera

En las últimas décadas el interés por el estudio del

campo de investigación común y contribuir a enfrentar

envejecimiento de la población ha traspasado las

uno de los retos más importantes del siglo XXI, el

tradicionales miradas biomédicas y socioeconómicas

envejecimiento de la población, cuyas implicaciones

asociadas a este fenómeno global sin precedentes. Así,

socioespaciales están desbordando la limitada capacidad

nuevos

de respuesta de los gobiernos (Batistoni, 2014;

enfoques

interdisciplinarios,

como

la

gerontología ambiental, están arrojando luz sobre cómo

Sánchez-González, 2011 y 2015).

conocer, analizar, modificar y optimizar la relación entre

A lo largo de algo más de trescientas páginas,

el entorno físico-social y las personas adultas mayores

Diego Sánchez-González, de la Universidad Autónoma

(Wahl &amp; Weisman, 2003; Schwarz, 2012; Rowles y

de

Bernard, 2013). Al respecto, esta nueva rama de la

Rodríguez-Rodríguez, del Instituto de Economía,

gerontología

permite

urbanistas,

Geografía y Demografía, del Consejo Superior de

diseñadores,

geógrafos,

antropólogos,

Investigaciones Científicas (España), editores de la obra,

psicólogos, trabajadores sociales, gerontólogos, geriatras

nos presentan un sugerente título Environmental

y otro profesionales de ciencias a fines, propiciar un

Gerontology in Europe and Latin America. Policies and

a

arquitectos,
sociólogos,

Nuevo

León

(México),

y

Vicente

1 Profesora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y estudiante del programa de Doctorado en Filosofía con Orient-

ación en Arquitectura y Asuntos Urbanos de la Universidad Autónoma de Nuevo León (CONACYT). lydia.adamervr@uanl.edu.mx.

33Contexto, Vol. X, Nº 12, Marzo 2016, pp. 87-89

87

�Reseña: “Environmental Gerontology in Europe and Latin America. Policies and Perspectives on Environment and Aging”

perspectives on environment and aging. Así, esta
novedad editorial, bajo el sello de Springer, nos permite

Antonio López-Gay

espacio público) y la escala micro (personal, hogar y
la institución).

un acercamiento a las complejas relaciones entre el

En la obra diversos autores reflexionan sobre cómo

medio físico-social y las personas adultas mayores en

las futuras cuestiones ambientales del envejecimiento de

Europa y América Latina, desde la perspectiva de la

la población ocuparán un lugar preeminente en las

gerontología ambiental, donde se incluyen necesarios

agendas políticas de los gobiernos a escala planetaria.

enfoques geográficos y psicosociales.

Precisamente, este tema no se circunscribe al ámbito de

En sus quince capítulos, autores de distintas latitudes

las regiones desarrolladas, como Europa, envejecida

y contextos geógrafos diferentes de Europa y América

demográficamente, sino sobre todo, a las regiones en

Latina, como Reino Unido, España, Bélgica, Brasil,

desarrollo, como América Latina y el Caribe, donde se

México, Chile, y Ecuador, así como aportaciones desde

prevé un rápido proceso de envejecimiento de la

Estados Unidos, Canadá e Israel, nos muestran el interés

población, asociado a problemas estructurales, como la

creciente

del

pobreza y la urbanización acelerada, así como a nuevos

envejecimiento de la población, es decir, cómo el espacio

escenarios vinculados a la globalización y el cambio

y el lugar condicionan la calidad de vida de las personas

climático.

sobre

las

cuestiones

ambientales

adultas mayores, familiares y cuidadores (Rowles and
Bernard, 2013).

En definitiva, una interesante novedad editorial, cuya
lectura es muy recomendable para aproximarnos a un

En el libro reseñado, estructurado en cuatro partes, se

necesario

campo

de

conocimiento,

escasamente

abordan diferentes temáticas, como las políticas y

conocido por el público en general, como la gerontología

perspectivas internacionales sobre envejecimiento y

ambiental,

medio ambiente; el envejecimiento y los entornos

oportunidades a investigadores, académicos, estudiantes

urbanos; el lugar, vivienda y envejecimiento; y las

y profesionales, interesados en comprender los retos de

políticas públicas, planificación y prácticas sobre entorno

diseñar ambientes amigables para envejecer en lugar.

construido y envejecimiento. Igualmente, esta obra se
ocupa de los principales problemas ambientales del

y

que

brindará

nuevas

miradas

y

Referencias bibliográficas

envejecimiento de la población, a partir de la
comprensión de las relaciones complejas, ajustes y

Batistoni, Samila Sathler Tavares (2014): "Gerontologia

adaptaciones entre diferentes entornos (hogar, residencia,

Ambiental: panorama de suas contribuições para a

espacios públicos, paisajes, barrios, entorno urbano y

atuação do gerontólogo", Revista Brasileira de Geriatria

rural) y la calidad de vida de la población envejecida,

e Gerontologia, Vol. 17, Nº 3, pp. 647-657.

asociado con las estrategias residenciales y otros
aspectos relacionados con la salud y la dependencia.

Rowles, Graham D.; &amp; Bernard, Miriam (ed.) (2013):

También, se incluyen nuevos enfoques teóricos y

Environmental Gerontology: Making Meaningful Places

metodológicos para analizar los atributos y funciones del

in Old Age. New York: Springer Publishing Company.

entorno físico-social de las personas adultas mayores, así
como

nuevas

formas

de

vivir

el

proceso

de

Sánchez-González,

Diego

(2011).

Geografía

del

envejecimiento, de forma activa y saludable en el lugar.

envejecimiento y sus implicaciones en Gerontología.

Para ello, se proponen diferentes niveles de análisis

Contribuciones

socio-espacial, como la escala macro (entornos urbanos y

Ambiental y el envejecimiento de la población.

rurales, regiones y paisajes), la escala meso (barrio,

3388

geográficas

a

la

Gerontología

�Lydia Marcela
Adame
Rivera
Antonio
López-Gay

Saarbrücken: Editorial Académica Española-Lambert
Academic Publishing.
Sánchez-González,

Diego

(2015):

“Ambiente

físico-social y envejecimiento de la población desde la
Gerontología Ambiental y Geografía. Implicaciones
socioespaciales

en América

Latina”,

Revista

de

Geografía Norte Grande, Nº 60, pp. 97-114.
Sánchez-González, Diego; y Rodríguez-Rodríguez,
Vicente (ed.) (2016): Environmental Gerontology in
Europe and Latin America. Policies and perspectives on
environment and aging. Series International Perspective
on Aging. New York: Springer Publishing Company.
Schwarz,

Benyamin

(2012):

"Environmental

Gerontology: What now?", Journal of Housing for the
Elderly, Vol. 26, N° 1-3, pp. 4-19.
Wahl,

Hans-Werner

&amp;

Weisman,

G.D.

(2003):

"Environmental gerontology at the beginning of new
millennium: Reflections on Its historical, empirical, and
theoretical development", The Gerontologist, Vol. 43, N°
5, pp. 612-627.

33

89

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Presentación

��Diego Sánchez González

Presentación
Nuevas lecturas del espacio urbano
Diego Sánchez-González

1

Las ciudades latinoamericanas son parte esencial de

discapacitados, inmigrantes e indígenas ante crecientes

la historia de sus moradores. Por ello, no es de extrañar

riesgos sociales y ambientales (Sánchez-González y

que el espacio urbano, producto de la parmente construc-

Egea, 2011; Sánchez-González, 2015). Como conse-

ción y expansión, se asemeje a sus creadores, y se trans-

cuencia del deterioro de la ciudad actual, Lorena Alejan-

forme en ghetto o laberinto cotidiano abierto a las experi-

dra Ramírez y María Teresa Calzada (Universidad de

encias espaciales.

Guadalajara, México) exploran la pobreza urbana, uno de

Las sucesivas crisis del capitalismo han tenido su

los principales problemas derivados de la expansión de la

reflejo en las continuas improvisaciones en las que se han

suburbanización y de la segregación social, y material-

convertido los distintos modelos de planificación urbana

izada en la especulación inmobiliaria y el deterioro de los

y ordenación del territorio en la región (Pelling et al,

asentamientos irregulares, tomando como caso de

2012; Sánchez-González, 2012; Deamer, 2014). Así,

estudio la ciudad mexicana de Puerto Vallarta.

imbuidos por la globalización, nos aproximamos a un

El deterioro del medio ambiente urbano es un buen

escenario complejo que refleja nuestra incapacidad para

indicador del modelo insostenible de crecimiento que

comprender las ciudades actuales (Sugrue, 1996;

marca la historia reciente de América Latina y el Caribe,

Hiernaux, 2006; Stevenson, 2013). En este número de

sin embargo, sus consecuencias medioambientales,

Contexto, Pablo Ciccolella, Lorena Vecslir y Luis Baer

económicas, sociales y de salud han sido escasamente

(Universidad de Buenos Aires, Argentina) se aproximan

abordadas (Sánchez-González, 2011). En la misma línea,

a los procesos de transformación socio-territorial de las

Carlos Alberto Fuentes Pérez (Universidad Autónoma de

grandes urbes latinoamericanas, abordando la revital-

Tamaulipas, México) analiza las variaciones de la clima-

ización de los subcentros metropolitanos en Buenos

tología urbana de origen antropogénico, a partir del análi-

Aires, y discutiendo sobre la densificación y vertical-

sis climático histórico de la temperatura y humedad

ización de las áreas centrales, así como la expansión

relativa. Asimismo, tomando como caso de estudio la

difusa y fragmentada de los suburbios.

ciudad costera de Tampico (México), el autor defiende la

La pobreza urbana es un problema global con profun-

necesidad de evaluar el diseño y emplazamiento térmico

das raíces y devastadoras consecuencias para el destino

de los proyectos constructivos, así como su reflejo en la

de los pueblos (Rossi y Vanolo, 2012). Así, en América

planificación urbana, por los efectos que las variaciones

Latina el incremento de la segregación social y espacial

de la climatología urbana tienen sobre la calidad de vida

está asociado al modelo de crecimiento económico

de los usuarios.

vigente, que no ha implicado un desarrollo social de la

La vivienda, elemento central del debate sobre la

comunidad. También, la ciudad informal resultante

ciudad, continúa siendo un fiel reflejo de un modelo

agudiza la situación de vulnerabilidad de determinados

económico en permanente crisis. A pesar de las presiones

grupos sociales, como niños, mujeres, adultos mayores,

internacionales sobre cambio climático y de la necesidad

1

Doctor en Geografía y Máster en Gerontología Social por la Universidad de Granada; Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). diego.sanchezgn@uanl.edu.mx

5

�de desincentivar el modelo de producción de vivienda

ión de empresas multinacionales, como Olivetti, y la

desde el prisma de la especulación, en la región se han

creciente influencia de sus diseños corporativos en la

primado escasamente las políticas públicas enfocadas al

fisionomía urbana de Argentina desde finales de 1950.

desarrollo social y sostenible de las comunidades. Al

También, el autor discute sobre los cambios en la config-

respecto, Carlos Antonio Paz Pérez (Universidad Rafael

uración de los distintos hábitats urbanos y proyectos

Landívar, Guatemala), Nora Livia Rivera Herrera y

arquitectónicos, mayoritariamente diseñados bajo los

María Teresa Ledezma Elizondo (Universidad Autónoma

preceptos culturales de la globalización.

de Nuevo León, México), a través de un estudio

Finalmente, cerrando este número, se presenta la

comparado, defienden un modelo de vivienda sustenta-

reseña del libro Lo imaginario y sus morfógenos (Adolfo

ble, basado en sistemas constructivos integrales (materi-

Benito Narváez Tijerina, Monterrey: Tilde-UANL,

ales bioclimáticos, orientación adecuada) que pueden

2015), realizada por Milton Aragón Palacios (Instituto

influir positivamente en los costos de construcción y

Tecnológico Superior de Cajeme, México), donde se

explotación de la vivienda económica. Al respecto, los

favorece la interpretación del espacio urbano a partir de

autores plantean que a medida que el modelo de vivienda

la identificación de sus morfógenos, referencias simbóli-

social se diseñe desde criterios de sustentabilidad, se

cas del espacio, constantemente representadas en los

incidirá positivamente en los indicadores socioeconómi-

mapas mentales, que permiten fijar la mirada del obser-

cos y se contribuirá a mejorar la calidad de vida de los

vador sin atender al sexo, edad o nivel educativo.

usuarios. En la misma línea, Rubén Salvador Roux

En síntesis, el número 11 de Contexto, nos posibilita

Gutiérrez (Universidad Autónoma de Coahuila, México)

el acercamiento a 6 enriquecedores trabajos realizados

y Diana Patricia Gallegos Sánchez (Universidad Autóno-

por 12 autores de Universidades de Argentina, Guatema-

ma de Tamaulipas, México) abordan uno de los materi-

la y México. A través de la lectura de sus artículos, el

ales de construcción bioclimáticos determinantes en la

lector podrá reflexionar sobre la compleja realidad de la

producción de vivienda, el bloque de tierra comprimida

ciudad, y asomarse a algunos de los actuales debates de

(BTC). Así, frente a los materiales convencionales que

la arquitectura y el urbanismo en la región, como las

presentan mayor impacto ambiental, el BTC muestra

nuevas lecturas del espacio urbano influenciadas por el

unas propiedades térmicas favorables, que lo convierten

dominio del lenguaje de la globalización; la expansión

en un excelente material de construcción alternativo, por

difusa y fragmentada de los suburbios; la pobreza urbana,

su bajo coste económico y alto confort climático para la

reflejo de la suburbanización y de la segregación social;

calidad de vida de los usuarios.

y el deterioro medioambiental, a través de las variaciones

En la región el proceso de industrialización experi-

de la climatología urbana de origen antropogénico, y su

mentado tiene diversas implicaciones políticas, ambien-

reflejo en el confort ambiental de los usuarios. También,

tales, socioeconómicas y culturales. Precisamente, el

se proponen alternativas para la ciudad actual, mediante

urbanismo y la arquitectura se hacen eco del crecimiento

nuevos modelos de vivienda sustentables, basados en

industrial, participando activamente en la transformación

sistemas constructivos integrales (materiales bioclimáti-

de los modos de vida urbanos, y en la progresiva

cos, orientación adecuada); y el uso de nuevos materiales

substitución de la esfera de la comunidad por la esfera

de construcción, como el bloque de tierra comprimida

global (Pérgolis, 2005; Sánchez-González y Domínguez,

(BTC). En resumen, un producto académico resultado de

2014). Aquí, Silvio Plotquin (Universidad Torcuato Di

la generosidad de autores y evaluadores externos, así

Tella, Argentina) se aproxima al estudio de la implantac-

como del compromiso del Comité Editorial y de la Direc-

56

�ción de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, por la investigación y divulgación científica.

Gerontología Ambiental y Geografía. Implicaciones
socioespaciales en América Latina", Revista de
Geografía Norte Grande, Nº 60, Mayo 2015, pp. 97-114.

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Sánchez-González, Diego (2012). “Aproximaciones
a los conflictos sociales y propuestas sostenibles de
urbanismo y ordenación del territorio en México”,
Revista de Estudios Sociales, Nº 42, pp. 40-56.
Sánchez-González,

Diego

(2015).

"Ambiente

físico-social y envejecimiento de la población desde la

5

7

��Antonio López-Gay

POBREZA URBANA, DETERIORO DE LA CIUDAD
ACTUAL: EL CASO DE PUERTO VALLARTA
Lorena Alejandra Ramírez Barragán

Recibido: 23/03/2015
Aceptado: 08/09/2015

María Teresa Calzada Cortina

Resumen:

1

2

Abstract:

Puerto Vallarta es un claro ejemplo de ciudad donde

Puerto Vallarta is a clear example of a city where the

ha prevalecido el interés por brindar una mejor y mayor

interest of bringing a bigger and better touristic offer has

oferta turística, sobre el de dar respuesta a las

prevailed, over answering the minimal infrastructure

necesidades de infraestructura mínimas requeridas por su

requirements of its population; therefore, the main

población, por lo que, el objetivo principal del presente

objective of this research project was the development of

proyecto de investigación ha sido la elaboración de un

a diagnosis of the urban population in extreme poverty in

diagnóstico de la población urbana de pobreza extrema

Puerto Vallarta. The methodology was carried out

en Puerto Vallarta. La metodología realizada fue

through field practice locating in the polygon the number

mediante prácticas de campo localizando en el polígono

of households, and based on a random sample

el número de hogares, y con base en una muestra

households for the implementation of surveys and

aleatoria se seleccionaron las viviendas para la aplicación

interviews they were selected; finding the noticeable

de encuestas y entrevistas; encontrándose un notable

imbalance in the planning and organization of the city;

desequilibrio en la planeación y organización de la

with a high rate of appearance of irregular settlements,

ciudad; con un alto índice en el surgimiento de

most of which lack paved roads, access to drinking water,

asentamientos irregulares, donde en la mayoría de los

wastewater installations, electrical power supply, street

casos se carece de vialidades pavimentadas, suministro

lighting and urban equipment.

de agua potable, instalaciones de drenaje sanitario,
suministro de energía eléctrica, alumbrado público y
equipamiento urbano.

Demographic

demográfico,

growth,

social

inequality,

urban

poverty.

Palabras clave:
Crecimiento

Key Words:

desigualdad

social,

pobreza urbana.

1

Lorena Alejandra RAMÍREZ BARRAGÁN. Mexicana. lorena.ramirez@cuc.udg.mx (322) 22 62 362 Universidad de Guadalajara,
Centro Universitario de la Costa. Ave. Universidad 203 Delegación Ixtapa C.P. 48280. Puerto Vallarta, Jalisco. México.

2

María Teresa CALZADA CORTINA. Mexicana. rocaarquitectos@gmail.com (322) 22 62 362 Universidad de Guadalajara,
Centro Universitario de la Costa. Ave. Universidad 203 Delegación Ixtapa C.P. 48280. Puerto Vallarta, Jalisco. México.

33

29

�Pobreza Urbana, Deterioro de la Ciudad Actual: El Caso de Puerto Vallarta

1. Introducción

prevalecido el interés por brindar una mejor y mayor
oferta turística a los visitantes, sobre el de dar respuesta a

La configuración de la ciudad de Puerto Vallarta
resulta compleja debido a que se halla enclavada en la
desembocadura de los ríos Cuale y Ameca, lugar donde
se originan los primeros asentamientos; su geografía
bastante accidentada, resulta ser uno de sus atractivos
más singulares gracias al contraste que se crea entre la
bahía de Banderas y la Sierra Madre Occidental, estructura montañosa cubierta por vegetación de selva baja,
que bordea la zona urbana de la ciudad; encontrándose la
llanura fuertemente modificada debido al crecimiento
urbano y demográfico disperso de la zona, siendo áreas
de uso habitacional principalmente.
Descendiendo hacia el poniente se llega a la planicie
costera de Puerto Vallarta, donde se desarrolla en mayor
parte la zona hotelera; desde aquí se pueden observar
hermosas vistas del mar y sus atardecer, patrimonio
natural con gran atractivo para el turismo en general; y es
debido a esta principal actividad de la localidad que se
percibe un gran impacto en esta zona resultado de las
construcciones hoteleras, mismas que se apropian de las
ventanas hacia el mar, restringiendo el acceso a los habitantes de la localidad.
Debido al “boom” turístico de varias décadas atrás,
Puerto Vallarta es un claro ejemplo de ciudad donde ha

las necesidades de infraestructura mínimas requeridas
por su población; situación que marca un notable
desequilibrio en la planeación y organización de la
ciudad, trayendo como consecuencia una pobreza urbana
generalizada, resultado de la desintegración en su configuración urbana, social y medio ambiental, así como la
creación de vacíos en la lectura de su contexto espacial.
(Zepeda, Calzada y Ramírez, 2014).

2. Antecedentes. Crecimiento
Demográfico en Puerto Vallarta
Cárdenas Gómez y Rodríguez Bautista, 2012 (citando a Munguía, 1997), señalan que en el año de 1913, el
poblado aún llamado Puerto Las Peñas, se conformaba
por 90 manzanas correspondiendo a 4,800 habitantes, de
los cuales 3,500 se establecieron en el poblado principal
y el resto en rancherías aledañas, existiendo un sembrado
en el puerto de 485 casas y “cinco o seis calles mal empedradas y solamente dos tenían acera”.
Debido a una siguiente época de bonanza económica,
es cuando grupos locales solicitan la denominación de
municipio para Puerto Vallarta, consolidándose en el año
de 1918, representado con ello un gran cambio en el

FIGURA 1. Viviendas en las Laderas, Puerto Vallarta

Fuente: Elaboración propia.

30

�Lorena Alejandra
Ramírez Barragán
et al.
Antonio
López-Gay

aspecto administrativo, político y social. (Cárdenas

montaña y el mar que generan una fisonomía más

Gómez y Rodríguez Bautista, 2012). En la figura

bien alargada con construcciones de adobe y teja impor-

siguiente se muestra el plano de esta localidad, donde ya

tada por los migrantes provenientes de las zonas altas. En

se le asigna el nombre de Puerto Vallarta, mismo que se

esta época adquiere la imagen de un pueblo típico al pie

encuentra conformado por 24 manzanas, por tanto, se

de la montaña con un escenario marino que atrajo poste-

supone fueron re-agrupadas de forma regular, existiendo

riormente a la industria del cine y al turismo extranjero.

aún gran territorio para la producción agrícola de tabaco,

Inicia la vocación predominante de la ciudad de Puerto

maíz y frijol; atrayendo para su labor, mano de obra

Vallarta, la actividad turística, seguido a distancia por la

proveniente de poblados próximos tales como Mascota,

actividad comercial y de servicios, esto provoca un creci-

Talpa y San Sebastián del Oeste.

miento demográfico acelerado a partir de la filmación de

El siguiente período que representó un gran auge para

la película “La noche de la iguana”, con los actores Eliza-

Puerto Vallarta fue el comprendido entre 1940-1943,

beth Taylor y Richard Burton en 1963, y de la proyección

donde su principal actividad económica fue el cultivo de

de la misma a nivel nacional e internacional; otro hecho

plátano, representando gran dinamismo demográfico

relevante que activó el dinamismo turístico fue la

para la ciudad, pues arribó de nuevo mano de obra

construcción de nueva infraestructura como fueron las

proveniente de los municipios cercanos a esta locali-

vías de comunicación, la carretera de Compostela, el

dad.De acuerdo con Cárdenas Gómez y Rodríguez Bauti-

aeropuerto Gustavo Díaz Ordaz , entre otras gestionadas

sta (2012), mencionan que con base en el Instituto

por el Gobernador Francisco Medina Ascencio.

Nacional de Estadística Geográfica e Informática

A partir de 1968 continúa un rápido crecimiento

(INEGI), Puerto Vallarta contaba con 10,471 habitantes y

poblacional debido a que Puerto Vallarta alcanza el

con 86 manzanas respectivamente; de igual forma se

estatus de ciudad, es en este año que se realiza una

lleva a cabo el trazo de las colonias Emiliano Zapata y 5

reunión entre el presidente de la República Mexicana

de Diciembre.

Gustavo Díaz Ordaz y el Presidente de la Nación

La traza urbana es más o menos regular, ya que se ve
condicionada en su crecimiento por la isla del Cuale, la
Figura 2. Traza Urbana de Puerto Vallarta, 1920.

Estadounidense Richard Nixon, dando un nuevo impulso
para su desarrollo. Se realizan obras de gran magnitud,
además del aeropuerto diversos hoteles, por lo que se
percibe una progresión en la franja turística generando
transiciones en su traza urbana, provocando afectaciones
sociales, producto del rezago en infraestructura y servicios en comunidades de las zonas periféricas. (Calzada,
Ramírez y Macedo, 2013).
Tal como se muestra en el siguiente cuadro, a partir
de los 70’s, se observa un aumento de la población en 3
veces la cantidad de habitantes y en cada década se duplica o triplica, este crecimiento de población es generado
por diferentes factores, uno de ellos la natalidad de la
población y otro la migración, atracción que ejerce la
actividad económica, directa e indirecta, en donde el
movimiento migratorio no solo procede de otros estados
del país sino que también proviene del extranjero.

Fuente: Universidad de Guadalajara, 2012.

3

3

31

�Pobreza Urbana, Deterioro de la Ciudad Actual: El Caso de Puerto Vallarta

Figura 3. Vista de la Ciudad de Puerto Vallarta, 1920.

zona urbanacon un concepto diferente, en donde el
proyecto no solo contiene hotelería, áreas de viviendas
residenciales, condominios, comercio y servicios, sino
que también incluye un campo de golf de 18 hoyos con
6,700 yardas de desarrollo, una marina con 455 atracaderos para barcos y yates de hasta 120 pies de largo,
donde zarpan y encallan una gran cantidad de cruceros,
consolidación como punto específico del desarrollo
turístico, por lo que se incrementa la necesidad de mano
de obra y por ende, de vivienda y espacios urbanos, con
infraestructura, equipamientos y servicios. La ciudad no
contaba con reserva urbana desarrollada, provocando un
desequilibrio urbano, así como un crecimiento desproporcionado de la ciudad, esto último, como consecuencia

Fuente: Universidad de Guadalajara, 2012.

de que las familias se asentaban generalmente en tierras
no previstas o no aptas para el asentamiento humano.

Hacia el año 1973 se extiende la mancha urbana de

Desde el año 1990 hasta la actualidad, el crecimiento

forma acelerada en dirección a las localidades de El

demográfico de Puerto Vallarta ha devenido de forma

Pitillal, Ixtapa y Las Juntas, contando en el centro de

vertiginosa, duplicando el número de habitantes en un

población con 120 manzanas aproximadamente. Cárde-

período de 10 años; donde en 1990 se contaba con

nas Gómez y Rodríguez Bautista (2012), mencionan que,

111,457 habitantes, en el 2000 con 184,728 habitantes y

“por toda la ciudad se veían edificios en construcción, la

en el 2010 con 255, 681 habitantes; modificando su

mayoría de éstos se planeaban para satisfacer la demanda

estructura urbana y social.

del turismo”. Al igual que se vio aumentada el porcentaje

El suelo urbano en Puerto Vallarta es uno de los

de edificación de vivienda de interés social en 1984 con

factores más conflictivos con relación a la posibilidad de

la creación de fraccionamientos populares, impulsados

acceder al espacio urbano por parte de los sectores de

tanto por la iniciativa pública como por la iniciativa

menores recursos, esto ha llevado al crecimiento desor-

privada.

denado y al desarrollo desigual. El costo de la tierra

En los años 80’s se construye la zona hotelera norte,

traducido a valor de mercado se relaciona con el proble-

lo que implica una fuerte demanda de mano de obra. En

ma de la vivienda; en este sentido, la situación de los

1986 se desarrolla el primer fraccionamiento llamado

asentamientos irregulares no responde a ningún plan de

Turístico Marina Vallarta, ubicado en el entorno de la

desarrollo u ordenamiento urbano.
Cuadro 2. Población Histórica de Puerto Vallarta

Cuadro 1. Población Histórica de Puerto Vallarta
Año
Habitantes

1960
7,484

1970
24,155

1980
38,645

1990
93,503

2000
151,432

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI,
Archivo Histórico y Censo de Población y Vivienda 2010

2010
255,681

Total
Nacida en la entidad
Nacida en otra entidad
Nacida en otro país
Promedio de hijos nacidos vivos

Población
%
255,681
166,748 65.2 %
77,139 30.2 %
4,671
1.8 %
2.1 %

Fuente: Censo de Población y Vivienda 2010
32

�Lorena Alejandra Ramírez Barragán et al.

En la siguiente figura se muestra gráficamente el crecimiento urbano de Puerto Vallarta en relación a los años 1980,
2000, 2005 y 2010; así mismo se muestra el crecimiento de la zona metropolitana interestatal Puerto Vallarta- Bahía de
Banderas donde y en referencia al período entre 1980 y 2007, la extensión territorial en relación al crecimiento de la
zona urbana corresponde a una tasa anual del 18.31%. En el año 2010, del total de la población, 81,810 habitantes llegaron de otras localidades y 166,748 habitantes nacieron en Puerto Vallarta; de igual forma se realizaron proyecciones
lineales al 2020 y 2030, a partir de las tasas de incremento medio anual, resultando una tasa del 12.14% para el año 2020
y del 14.47% para el año 2030, correspondiendo a un aumento del 2.33%. (Equipo Colef, 2012; citado por Bringas
Rábago y Verduzco Chávez, 2012).
Figura 4. Crecimiento Urbano en Puerto Vallarta 1980- 2010

Fuente: El Colegio de la Frontera Norte, 2012

2. Puerto Vallarta: Desigualdad Social

turístico de alto nivel socio-económico.

Puerto Vallarta es una localidad que se ha visto explotada

directa e indirectamente el ingreso de las familias, ejerce

por sus recursos naturales, en su costa y montañas, así
como en sus espacios urbanos; ya que ha sufrido cambios
debido a una modernidad difícil de frenar producto de la
globalidad, donde se aprecia una fuerte demanda de
nuevos desarrollos habitacionales residenciales, resultado de la presión inmobiliaria dirigida a un mercado
33

En este sentido, el turismo, instrumento que aumenta
efectos negativos en la población local, así como en la
preservación de los recursos, por una carente o ineficiente planificaciónen el ordenamiento territorial, propiciando pobreza y desigualdad; y este es el caso en
particular que se vive en Puerto Vallarta, ciudad disgregada tanto en su trama urbana como en su tejido socialga33

�Pobreza Urbana, Deterioro de la Ciudad Actual: El Caso de Puerto Vallarta

da, con tanto en su trama urbana como en su tejido social-

sustentabilidad social son: “Que la actividad humana no

grandes contrastes en calidad de infraestructura y servici-

conduzca a la aparición de desequilibrios o una

os entre la zona turística y las zonas habitacionales, con

fragmentación de la sociedad; que la sociedad local se

un alto índice en el surgimiento de asentamientos irregu-

involucre en el desarrollo de los proyectos turísticos, y

lares, donde en la mayoría de los casos se carece de

que los usuarios perciban la experiencia turística como

vialidades pavimentadas, suministro de agua potable,in-

satisfactoria”. De tal forma que, la problemática social

stalaciones de drenaje sanitario, suministro de energía

existente en la ciudad, permite señalar la importancia de

eléctrica, alumbrado público y equipamiento urbano,

crear espacios públicos -entre los que se cuentan parques,

entre otros.

plazas, áreas verdes, accesos libres hacia las playas, entre

En este orden de ideas se considera un reto de suma

otros, -y que por derecho “de antigüedad” han perteneci-

importancia el desarrollar nuevas prácticas, nuevas

do a los locales-; espacios públicos que invitan a la

maneras de hacer y organizar la ciudad, reinventarla con

apropiación creando sentido de identidad y pertenencia,

nuevos escenarios, nuevas perspectivas y espacios

reduciendo la marginación urbana y fortaleciendo la

urbanos; que satisfagan las necesidades de la demanda

estructura social.

turística actual, teniendo como prioridad y sin dejar de

Aunado a lo anterior, no se puede hablar del proble-

lado las necesidades y condiciones de vida de la

ma de la vivienda de forma aislada sino que debe hacerse

población local; ya que actualmente, la relación que se

de una manera integral, donde abarque aspectos de

establece entre los espacios públicos, semi-púbicos y

acceso a los servicios, a la infraestructura básica, la

privados resulta poco armónica; los asentamientos

permanencia en el lugar, el acceso al empleo, a las condi-

humanos se desenvuelven bajo una serie de problemáti-

ciones de vida, a los demás servicios esenciales como la

cas en sus múltiples vinculaciones con el medio económ-

salud y la educación; donde las cuestiones de: el acceso a

ico social, físico natural y transformado o construido,

la tierra, a los créditos para la construcción y al subsidio,

debido al desarrollo de su actividad principal,el turismo.

deben estar en la agenda de discusión.En Puerto Vallarta,

(Calzada et al., 2013).

la demanda de suelo urbano para cualquier nivel socioec-

Y es en este punto principal: las necesidades y condi-

onómico es elevada y una posibilidad real de satisfacer

ciones de vida de la población, hacia dónde va dirigida la

esta demanda es con suelo ejidal, el cual se ha visto

presente reflexión; con base en lo que se estipula en las

invadido por el crecimiento de la mancha urbana, con

conferencias mundiales, referente a los principios funda-

ello resulta poco redituable el seguir ejerciendo la

mentales del desarrollo sustentable, que se basan en la

agricultura o la ganadería; esto obliga a que el parcelero

implementación de estrategias y ejecución de acciones

termine comercializando su predio ofreciéndolo para el

compatibles y armónicas entre la actividad económica y

desarrollo urbano; la demanda de lotes ejidales accesi-

el entorno ambiental, histórico, cultural y urbano; asegu-

bles para estas personas de bajos ingresos es innegable ya

rando el cuidado y respeto por el medio ambiente,

que no cuentan con la capacidad económica para

promoviendo la economía local, misma que debe verse

comprar un terreno donde se incluyan los correspondi-

reflejada en la mejora de la calidad de vida de la

entes servicios.

población, erradicando la precariedad de vivienda y

Nuestra cultura de desarrollo habitacional se ha visto

empleo así como la desigualdad social, reflejada en bene-

delineada por las necesidades del hombre, donde la

ficios solo para algunos, de infraestructura, atención y

necesidad primordial se traduce en encontrar un lugar

servicios.

dónde vivir; a lo que, con o sin ningún orden lógico, éste

Orgaz (2013), sostiene que los criterios para hablar de

se asienta donde su condición social y monetaria se lo

34

�Lorena Alejandra Ramírez Barragán et al.

permite, con la promesa de que en un futuro tendrán los

entubada y de energía eléctrica, viviendas que disponen

servicios de infraestructura urbana, provocando un

de algunos bienes, entre otros.

hacinamiento en guetos de pobreza que impiden cubrir

Aunado al crecimiento demográfico y su conse-

las más elementales condiciones de dignidad, haciendo a

cuente desarrollo urbano, la realidad que se vive en la

un lado toda normatividad, creando un asentamiento

actual traza urbana de Puerto Vallarta, es la predomi-

humano inadecuado, minimizando los problemas que

nación de espacios donde la población se ha visto exclui-

acarrea el no contar con un estudio y planeación adecua-

da, disgregada y marginada, producto de los grandes

dos a un lugar elegido para vivir. En Vallarta se presenta

desarrollos turísticos; de tal forma que, y de acuerdo con

este fenómeno ya que la ciudad fue asentada en terrenos

Gilabert (2013: 274), “Puerto Vallarta no sólo precisa de

ejidales y posteriormente expropiada y regularizada por

una reingeniería turística, sino de una reingeniería social,

un fideicomiso federal.

es decir, que precisa una transformación más amplia,

Los niveles de marginación que se muestran gráficamente en la siguiente figura, dan un panorama general de

compleja e integral, lo que exige soluciones tanto a corto
como a largo plazo”.

la desigualdad sociodemográfica que vive la población

Como estrategia a desarrollar se propone el reorde-

en relación a los servicios y al poder adquisitivo que

namiento territorial incorporando la recuperación de

prevalece en la zona.La información que se obtuvo fue

áreas verdes y la creación de espacios públicos para

con base en los AGEB del Censo de Población y Vivien-

lograr diversificar la actividad y su oferta turística;

da 2010, del Instituto Nacional de Estadística y

implementando en estos espacios, programas con activi-

Geografía (INEGI 2010, citado por Bringas Rábago y

dades de alto contenido y atractivo cultural que resulte de

Verduzco Chávez, 2012); y se incluyen aspectos como el

interés tanto para el turista urbano como para el

grado de escolaridad de la población, población desocu-

ciudadano local; promoviendo a su vez, el desarrollo y la

pada, acceso a servicios de salud, características físicas

economía de la comunidad, teniendo el control y benefi-

de la vivienda, disponibilidad de suministro de agua

cio la población local.

Figura5. Índice de Marginación

Fuente: El Colegio de la Frontera Norte, 2012

33

35

�Pobreza Urbana, Deterioro de la Ciudad Actual: El Caso de Puerto Vallarta

Figura 7. Bardeo de Basurero, 1995

3. Zona de Pobreza Extrema
A inicio de los 90’s se originan las colonias Palmar
del Progreso II, El Palmar del Progreso, Lomas del
Progreso, el Progreso, 9 de Octubre, 12 de Octubre,
Laguna del Valle, Magisterio, Copa del Rey y Bosque
del Progreso, las cuales fueron asentamientos espontáneos alrededor del basurero de la ciudad, propiciando el
asentamiento de los “pepenadores” y sus familias en la
zona; al principio estableciendo su vivienda encima del
basurero siendo aún más insalubre la vida de estas personas, encontrándose en terrenos ejidales con permiso del
ejidatario, con la condicionante de que, en el momento
que el ejidatario requiriera su propiedad, tendrían forzosamente que desalojarla.
Como es de suponer, la infraestructura era nula, el agua
potable se les suministraba por medio del organismo
municipal Sistema de los Servicios de Agua Potable,
Drenaje y Alcantarillado de Puerto Vallarta, Jalisco
(SEAPAL), mediante dos pipas por semana, la luz era
robada por medio de cables colgados a los postes; no se

Fuente: Elaboración propia

contaba con alumbrado público, de igual forma no
contaban con líneas de drenaje sanitario, por lo que en la
calle de terracería corrían los lixiviados de la basura; es
en 1995 que el municipio realiza trabajos de “mejoramiento” al basurero, bardeándolo y a su vez reubicando a la
población que ahí vivía, reasentándola en terrenos de
mejores condiciones, así como con una apropiada infraestructura; a lo que no todas las familias aceptaron esa

Figura 6. Área de Asentamientos Espontáneos

Fuente: Imagen obtenida de GeogleEarth

36

�Lorena Alejandra RamírezAntonio
Barragán
et al.
López-Gay

reubicación porque de acuerdo a sus actividades, sus

can pero aun sin infraestructura básica.En 2004 la Secre-

intereses estaban en el basurero, por lo que 12 familias

taría de Desarrollo Social de México (SEDESOL),

continuaron asentadas en este lugar.

evalúa cuantitativamente 40 polígonos de 40 ciudades,

En 1997 el municipio implementó el programa de ayuda

entre ellas Puerto Vallarta, con base en una encuesta a

“PROGRESA”, y consistía en ciertas normas como son:

hogares, con el propósito de medir los cambios genera-

que los niños realizaran la educación básica, que los

dos en las condiciones de vida de los residentes de estas

padres acudieran a la institución pública para el Desarrol-

zonas por parte de las acciones del Programa de Hábitat.

lo Integral de la Familia (DIF), para las pláticas de mejo-

En forma complementaria, se realizaron estudios de

ramiento de vida (salud, higiene control de natalidad,

evaluación de corte cualitativo sobre los efectos produci-

cultura, rehabilitación de adicciones, etc.), para poder ser

dos por el Programa Hábitat en las poblaciones y territo-

beneficiados conel programa. A partir de esta fecha solo

rios beneficiados, a cargo del Centro de Investigación y

9 familias contaron con esta ayuda mejorando un poco su

Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS),

“calidad de vida”, el resto de las familias continuaron con

del polígono que en 2003 se identificó con el código

su vida cotidiana sin querer modificarla. El ejidatario, al

IDF150 1811 y en el 2004 fue codificado con el número

perder el control de su propiedad por causa de los

14086, siendo clasificado de pobreza extrema. (Inte-

paracaidistas, fraccionó, vendió y posteriormente

gración de Evaluaciones del Programa Hábitat, 2005).

regularizó, es decir, los espacios de las colonias se lotifiCuadro 3. Componentes de Cambio en el Indicador de Habitabilidad en las Viviendas
Indicador de
Consolidación de la
Vivienda
Disponibilidad de
Servicios Básicos
Hacinamiento
Habitabilidad en las
viviendas

Valor Nivel del
al 2003 Indicador

Valor al Nivel del
2005
Indicador
Medio a
3.83 Alto

3.62

Medio a Alto

2.57

4.06

1.71

Bajo a Medio
Muy Bajo a
Bajo

2.72

Bajo a Medio

4.25

1.58

Cambio en
el Indicador

Alto
Muy Bajo a
Bajo
Alto a Muy
Alto

Fuente: Integración de Evaluaciones del Programa Hábitat 2005

Los resultados que arrojó el estudio, respondiendo a
las interrogantes formuladas para las categorías de habitabilidad, competitividad y de desarrollo social y comunitario, reporta El Colegio de la Frontera Norte A. C.
(COLEF):

0.21

“Se perciben los cambios en la habitabilidad de los

1.49

polígonos, a partir de la observación de las variaciones en

-0.13

el acceso que poseen los habitantes a servicios básicos

1.53

como agua potable, drenaje sanitario y electrificación,
resultando congruente con el objetivo del Programa

Figura 8. Polígono # 14086, Área de Pobreza Extrema en Puerto Vallarta

Fuente: Secretaría de Desarrollo Social de México y El Colegio de la Frontera Norte A. C. ASEDESOL-COLEF

3337

�Pobreza Urbana, Deterioro de la Ciudad Actual: El Caso de Puerto Vallarta

Hábitat tendiente a incorporar a las zonas de atención

Figura 9. Pobreza Urbana, Exclusión Social

prioritaria a los servicios de la ciudad”.
En cuestiones de espacio urbano, la infraestruc servicios básicos se mejoraron mediáticamente, faltando
vialidades, banquetas, drenaje pluvial entre otras infraestructuras; otros indicadores que el estudio tomó en
cuenta fue la habitabilidad de las viviendas, reportando
el dictamen que se cuenta con los componentes de
disponibilidad de servicios así como con los componentes de consolidación de la vivienda, no así los de
hacinamiento, como se indica en el cuadro siguiente.
Los cambios de la competitividad son medidos en
relación al acceso a apoyos y cursos de capacitación para
el impulso de las oportunidades, otorgados por el
Programa Hábitat, donde más de la mitad de los hogares
reportó haber tenido acceso a ellos; por otra parte, así
mismo se reporta en el estudio que los jefes de hogar y la
participación laboral de sus cónyuges, ambos cuentan
con trabajo; este indicativo es claro debido a que la
población asentada y que movió su residencia a Puerto
Vallarta fue por razones de búsqueda de más oportunidades para mejorar su economía; el ultimo indicativo es
el acceso a los equipamientos e infraestructura de un
entorno urbano reducido particularmente, respecto de
escuelas preparatorias, parques de juegos infantiles,
casetas de vigilancia y centros de desarrollo; por lo que
los resultados no son muy halagadores como se menciona en el reporte:
“La evaluación de la competitividad considera la
capacidad de los individuos para contender en los
mercados laborales en condiciones de igualdad, también
refiere a la aptitud del territorio para articularse y/o
competir con otros, lo cual depende de la accesibilidad,
infraestructura, equipamiento, flujos de bienes y servicios, empleos, capacitación e información de los que
disponga (…), para que éstos sean competitivos lo
primero que se necesita atender y solucionar son las
cuestiones de primera necesidad, como la habitabilidad,
que si bien son fundamentales y primarias, pero no por
eso únicas, para determinar la competitividad de los

38

Fuente: Elaboración propia

territorios”. (Integración de Evaluaciones del Programa Hábitat, 2005).
Es claro que el desarrollo laboral de los trabajadores
tiene mucho que ver con su diario vivir y su entorno, ya
que en la actividad económica de Puerto Vallarta el trabajador que atiende al turista, tiene que recibirlo con amabilidad y cortesía haciendo sentir al huésped bienvenido,
esto representa en ocasiones un gran esfuerzo por su
parte, ya que el trabajador siente disgusto e insatisfacción
por las desigualdades que percibe en la infraestructura
que le ofrece el entorno urbano inmediato, el entorno
arquitectónico de su vivienda en particular, como con su
entorno laboral, diferencias muy marcadas en cuanto a
calidad de servicios y oportunidades; por lo que se
considera que falta mucho por hacer, para cumplir con
los principios de la carta magna, en referencia al derecho
de calidad de vida.
Respecto al desarrollo social y comunitario, en los
indicadores sobre la participación de la población, se
reportó que un miembro de cada cincohogares participó
de manera voluntaria en el mejoramiento de su colonia,
la asistencia a reuniones de organizaciones vecinales,
más de la cuarta parte de los hogares participaron; otro
indicador es la asistencia a reuniones de sociedades de
padres de familia, donde se indicó que la mitad de los
hogares participaron; otro punto que se muestra como
indicativo es el contar con redes de apoyo social dentro

�Lorena Alejandra Ramírez Barragán et al.

de la colonia, siendo superior a una tercera parte de la

de Agenda 21 basada en el compromiso de defender el

totalidad; connotando que pese a estos vínculos favora-

medio ambiente y el desarrollo sostenible; y de la

bles en materia de seguridad, sigue existiendo delincuen-

Conferencia Mundial de Turismo Sostenible, llevada a

cia, de igual forma se carece de mantenimiento de los

cabo en 1995 en la ciudad de Lanzarote, Islas Canarias,

equipamientos urbanos, contrario a como se señala en el

España; de las cuales y desde entonces, se apelaba por los

reporte, y con ello, generando sentimientos de desconfi-

siguientes objetivos y/o principios fundamentales, entre

anza y encono contra las autoridades, mermando las

otros:

posibilidades futuras de cooperación y coparticipación
de los habitantes de la comunidad.

·Fundamentar el desarrollo turístico sobre criterios

Actualmente el área tiene muchas carencias como es

de sostenibilidad, es decir, que sea soportable ecológica-

el rodamiento vehicular de terracería, banquetasen

mente a largo plazo, viable económicamente y equitativo

algunas vialidades, aplicación de arquitectura universal

desde una perspectiva ética y social para las comuni-

(fácil acceso y movilidad para personas discapacitadas),

dades locales.

alcantarillado pluvial, mantenimiento de las pocas áreas

·La actividad turística ha de considerar los efectos

verdes existentes, mantenimiento de alumbrado público,

inducidos sobre el patrimonio cultural y los elementos,

entre otros; por lo que se percibe un deterioro generaliza-

actividades y dinámicas tradicionales de las comuni-

do de la ciudad por falta de mantenimiento e implement-

dades locales.

ación de infraestructura, lo que se traduce en una zona de
exclusión social.

4. Conclusiones.

·Toda opción de desarrollo turístico debe repercutir
de forma efectiva en la mejora de la calidad de vida de la
población e incidir en el enriquecimiento sociocultural de
cada destino.
·Regenerar las áreas degradadas y evitar desarrollos

El deterioro de la ciudad actual, desprovista de
normas específicas que regulen la imagen urbana, así
como el escaso espacio público diseñado para el peatón

urbanos desestructurados.
·Conservar, renovar y poner en valor el patrimonio
cultural urbano.

desplazado por el espacio vehicular, la desaparición de

·Promover la bioarquitectura.

lugares de encuentro, la falta de un ordenamiento territo-

·Promocionar el uso del transporte público y facilitar

rial que cumpla y atienda las necesidades de la
ciudadanía, restringe la imagen urbana y por ende su
identidad; por lo que se percibe una falta de articulación

alternativas de movilidad sostenible.
·Diseñar y aplicar planes de desarrollo de ciudades
saludables.

del ambiente urbano, la fisonomía carece de atractivo

·Reducir las desigualdades y la marginalidad.

estético por lo que se muestra una imagen urbana

·Desarrollar programas que prevengan y alivien la

monótona, cansada y poco susceptible de ser retenida en

pobreza, la exclusión social y la precariedad en el

la memoria; es por ello que una intervención urbanística

empleo.

se considera de suma relevancia.(Calzada et al., 2013).
Basta con dirigir la mirada en retrospectiva (¡20 años

Considerando que entre los principios básicos que

atrás!), para descubrir la compleja tarea que aún está

rigen el desarrollo sustentable de las ciudades se encuen-

pendiente por hacer, al analizar las reflexiones derivadas

tran los siguientes:

de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio

·Peatonalización de las ciudades,

Ambiente y el Desarrollo Sostenible celebrada en 1992,

·Conectividad urbana,

en Río de Janeiro, Brasil, donde surge la denominación

·Diversidad en uso del suelo,
3339

�Pobreza Urbana, Deterioro de la Ciudad Actual: El Caso de Puerto Vallarta

·Diversidad en materia de vivienda,

[Consultado 22 marzo 2015]

·Calidad en arquitectura y diseño urbano,
·Estructura tradicional de barrios y colonias,

Conferencia Mundial de Turismo Sostenible (1995).

·Incremento en la densidad urbana,

“Carta del Turismo Sostenible.” Disponible en:

·Transporte inteligente,

http://www.turismo-sostenible.org/docs/Carta-del-Turismo

·Sustentabilidad urbana- arquitectónica,

-Sostenible.pdf [Consultado 22 marzo 2015]

·Calidad de vida.
Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambi-

De acuerdo a lo anterior se deben priorizar acciones

ente y Desarrollo Sostenible (1992). “El desarrollo sosteni-

con el firme propósito de obtener los beneficios que

ble, un compromiso de todos.” Disponible en: http://ww-

cualquier ciudadano tiene derecho de disfrutar, resultado

w.redmur21.com/info.asp?ipag=129[Consultado 22 marzo

de una ciudad diseñada y planeada en base a un urbanis-

2015]

mo sustentable:
·Mayor calidad de vida,

Gilabert, C. (2013). “El repunte de Puerto Vallarta: volver

·Menor tráfico de vehículos,

a lo básico.” En: S. Arnaiz y L. Ceballos (Coords.). Turis-

·Vida con menor estrés,

mo interior (pp. 266-288). México: Universidad Autónoma

·Mejores lugares de trabajo y esparcimiento,

de Nayarit.

·Mayor conectividad de un lugar a otro,
·Reducción importante de la contaminación e

Hernández, S. (2008). Introducción al urbanismo sustenta-

impacto ambiental. (Hernández, 2008).zzz

ble o nuevo urbanismo. Espacios Públicos, (México). Recu-

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40

�Lorena Alejandra Ramírez Barragán et al.

Sociales y Jurídicas. Disponible en: http://revistas.ucm.es/index.php/NOMA/article/view/42908/40738 [Consultado
22 marzo 2015]
Zepeda Arce, A., Calzada Cortina, M. T., Ramírez
Barragán, L. A. (2014). “Acercamiento a los corredores
verdes, espacios del turismo en el ámbito urbano de Puerto
Vallarta”. Ponencia presentada en el VIII Seminario
Internacional Nuevas Alternativas del Turismo. 6, 7 y 8 de
mayo. Puerto Vallarta, Jalisco, México. Centro de Estudios
para el Desarrollo Turístico Sostenible.

3341

�Antonio López-Gay

EL IMPACTO DE LA SUSTENTABILIDAD EN LA
VIVIENDA EN SERIE DE NUEVO LEÓN
1

Carlos Antonio Paz Pérez
2
Nora Livia Rivera Herrera
María Teresa Ledezma Elizondo 3

Recibido: 23/09/2014
Aceptado: 09/09/2015

Resumen:

Abstract:

La presente investigación consiste en un estudio de

This research is a comparative case study, where it

caso comparativo, en donde ha sido analizado un

has been analyzed fractionation housing budget type

fraccionamiento de vivienda del tipo económico con

with characteristics of sustainability as a central case and

características de sustentabilidad como caso central y se

compared

han

socioeconómicos

fractionation with traditional construction features and

resultantes con un fraccionamiento con características

equipment. The approach of this research due to the

tradicionales de construcción y equipamiento. El

problem observed in the perception of the high cost of

planteamiento de esta investigación obedece al problema

building sustainable housing and moreover the high cost

observado en la percepción del alto costo de la

and impact of energy during the period of operation in

construcción de vivienda sustentable y por otra parte el

traditional housing and its social impact. The study seeks

alto costo e impacto de los energéticos durante el período

to demonstrate how developed using bioclimatic

de explotación en la vivienda tradicional

y su

materials, proper guidance and the use of integrated

incidencia social. El estudio desarrollado busca

building systems can positively influence the costs of

demostrar

materiales

construction and operation of housing in economic

bioclimáticos, la orientación adecuada y la utilización de

series. This is synthesized in the course of the research:

sistemas

influir

To the extent that the housing model in series increase

positivamente en los costos de construcción y

the sustainability criteria used will impact positively on

explotación de la vivienda en serie económica. Esto

socio-economic indicators. For the study, two divisions

queda sintetizado en el supuesto de la investigación:En la

of similar size (64m2 built) were selected and were

medida en que el modelo de vivienda en serie aumente

evaluated quantitatively and the physical characteristics

los criterios de sustentabilidad utilizados, incidirá

of these through drawings, documentary information,

positivamente en los indicadores socioeconómicos. Para

specifications and interview the project managers, and

la investigación se seleccionaron dos fraccionamientos

qualitative through surveys users homes. Subsequent to

de tamaño similar (64m2 de construcción) y fueron

this the data were tabulated and the results compared.

comparado

como

los

la

constructivos

indicadores

utilización

de

integrales

puede

evaluados aspectos cuantitativos como las características
físicas de estos a través de planos, información
documental,

especificaciones

y

entrevista

a

los

responsables del proyecto, como cualitativos a través de

the

resulting

socioeconomic

indicators

Palabras Clave/Keywords:
Sustentabilidad, Impacto social, impacto económico
Sustainability, Social impact, economic impact..

encuestas a los usuarios de las viviendas. Posterior a ello
se tabularon los datos y se compararon los resultados.
1 Máster en Administración de la Construcción, Universidad Rafael Landívar, Guatemala
2 Doctora en Asuntos Urbanos, Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
3 Doctora en Asuntos Urbanos, Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León

33

43

�El Impacto de la Sustentabilidad en la Vivienda en Serie de Nuevo León

1. Introducción

De acuerdo al INEGI, para el año 2005, se registró
un 50% de explosión demográfica en esa última década

En los últimos años se han venido desarrollando

en el Área Metropolitana de Monterrey, lo que trajo

avances en materia de arquitectura bioclimática, los

consigo una demanda de construcción de todo tipo,

cuales han modificado o han sido adaptados a los

proliferando entre tanto, la construcción de vivienda y

sistemas tradicionales de vivienda.

específicamente “en serie” como respuesta a ella.

Los altos costos

(sociales y económicos) de uso de energéticos tradicion-

Guajardo (2006) afirma que actualmente, la mitad de

ales con respecto a energéticos bioclimáticos han origi-

la población mundial vive en ciudades y se prevé que

nado una serie de aportes y avances en el tema, por lo

para el 2030 más de tres cuartas partes radicará en estos

que el problema puede plantearse así: la percepción del

centros. Estas cifras muestran el gran éxito del modelo

alto costo de la construcción de vivienda sustentable

urbano pero, a su vez podría conducir a un posible colap-

frente al alto costo e impacto de los energéticos durante

so en el tratamiento y respeto que se tiene hacia el

el período de explotación en la vivienda tradicional y su

mundo, debido a las situaciones conflictivas, insalubres e

incidencia social. De qué manera están impactando

inmanejables generadas en estas zonas.

social y económicamente los criterios de sustentabilidad

De igual manera define la “suburbanización” como

en la vivienda en serie en las personas que habitan en el

el fenómeno generado por la especulación inmobiliaria,

Área Metropolitana de Monterrey

en el que se consumen grandes cantidades a bajo costo

La evaluación del impacto socioeconómico que las

económico en el corto plazo, pero a un elevado costo a

aplicaciones y modelos de vivienda sustentable produce

futuro. Son estos fenómenos, los que deben conducir a

sobre los usuarios de la vivienda de un fraccionamiento

los individuos a enfrentar el futuro desarrollo de las

servirá para determinar las características y beneficios de

ciudades bajo la observación del término desarrollo

implementación de la construcción bioclimática y colab-

sustentable, siendo definido en 1987 en el Informe de la

orar así con la presentación de evidencia empírica que

Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desar-

contribuya con las políticas de desarrollo sustentable.

rollo.

La trascendencia del estudio bajo un enfoque socioeconómico radica en la necesidad de aporte multidisciplinario para el desarrollo de edificaciones con menor
utilización de energía, y su incidencia y aceptación
social, lo cual es una de las reglas fundamentales de la
sustentabilidad.
La investigación pretende beneficiar principalmente
a las futuras generaciones, colaborando el día de hoy con
una aportación puntual, y estableciendo una base para el
desarrollo futuro de sistemas alternativos de vivienda.
La proyección social de la investigación radica en el
aporte de resultados de análisis socioeconómico, que
colaboren a la difusión de un modelo de construcción del
cual únicamente existen intervenciones aisladas y poco
conocidas en el medio.

44

2. Modelo de Vivienda Sustentable
La teoría del desarrollo sustentable se presenta como
una teoría unificadora, multidimensional, interdisciplinaria y prospectiva, (Narváez, 2000:12), por lo que resulta importante analizar las implicaciones que tiene para la
arquitectura y el desarrollo de las ciudades la planeación
prospectiva centrada en la aplicación de estrategias
generales, recomendaciones específicas o modelos de
desarrollo sustentable.
Narváez (2000) expone que durante los años setentas inició un interés específico por los desarrollos de
arquitectura ecológica, sin embargo, los modelos que
planteó la investigación para la arquitectura en ese

�Carlos Antonio Paz Pérez et al.

Antonio López-Gay

tiempo, poseían un interés puramente tecnológico

2.1 Criterios y Materiales bioclimáticos

(eficiencia energética, desarrollo de materiales ecoefi-

El aislamiento se define en la NMX-C460 s como la

cientes, desarrollo de estructuras alternativas con materi-

capacidad de los materiales para oponerse al paso del

ales de baja resistencia a la tracción, etc.) sin embargo,

calor por conducción y se evalúan por la resistencia

descuidaban generalmente la viabilidad social de lo que

térmica que tienen o lo que es lo mismo, por la capaci-

proponían, y conforme ha pasado el tiempo el foco del

dad de aislar térmicamente.

problema sobre el desarrollo sustentable de las comuni-

Según Falcón (2010), el principal beneficio que

dades se ha movido de una visión centrada en el medio a

busca con el aislamiento térmico es el confort de los

una cada vez más preocupada por los aspectos humanos

ocupantes de las viviendas, sin embargo, esto redundará

del desarrollo.

en otros beneficios potenciales de tipo económico para

Es evidente que existe una estrecha relación entre el

la familia usuaria, para el país y del tipo ambiental.

desarrollo urbano y el equilibrio del medio ambiente. Es

La Comisión Nacional de Vivienda en México

necesario entender que el desarrollo urbano es un asunto

(CONAVI), ha dado a conocer diversos criterios e

multidimensional, es decir, que es el resultado acumula-

indicadores para la vivienda sustentable, siendo algunos

do del desarrollo económico, del crecimiento demográfi-

criterios de uso general, tales como: Ubicación, densifi-

co, de las dinámicas sociales de su población, de su

cación del suelo, verticalidad y servicios, Uso eficiente

administración política, etc.

de la energía, Uso eficiente del agua y Manejo adecuado

Dentro del tema urbano existen muchas formas de

de residuos.

intervención, en el marco de sustentabilidad. Existen

Posterior al cumplimiento de los criterios generales,

estrategias de diseño urbano que pueden ser efectivas

es necesario un enfoque particular de acurdo a la región

mediante la generación de patrones de diseño que

climática en la que se ubique el proyecto de vivienda,

utilicen menos suelo como patrones densos y compactos,

por lo que la CONAVI define los componentes

diseñados de tal manera que los recorridos desestimulen

tecnológicos disponibles para ser usados en la vivienda

el uso del automóvil, y que fomenten la formación de

sustentable a partir de un enfoque regional, estructurado

una identidad comunal.

con base en las condiciones climáticas más representati-

Estrategias que no deberán

perder el enfoque del marco completo dentro del cual se
establecen y el objetivo que pretenden alcanzar como
planeación estratégica de un desarrollo sustentable.

vas del territorio nacional.
De acuerdo a la CONAVI (2008) el Área Metropolitana de Monterrey se encuentra en la región ecológica

De acuerdo a la Comisión Nacional de la Vivienda,

árida, y en una región climática cálido-seca, compartien-

CONAVI, Para el otorgamiento del Subsidio Federal

do estas características con ciudades como Torreón,

para Vivienda “Esta es tu casa” el Comité Técnico de

Gómez Palacio, Culiacán, y La Paz.

Evaluación establece los parámetros básicos para la
sustentabilidad de las viviendas nuevas.

En climas cálidos y secos, como la de Monterrey, la
temperatura del aire a menudo es superior a la de la piel.

El programa de subsidios está motivado y se orienta

Es necesario favorecer construcciones de gran inercia

a la instrumentación del Programa Específico de Desar-

térmica para acumular frío en las paredes durante la

rollo Habitacional Sustentable ante el Cambio Climático

noche con el fin de restituirlo durante el día. El bajo

cuya metodología y documentación como Programa

nivel de humedad permite enfriar el aire por evaporación

MDL se encuentran en proceso de ser sometidas y

de agua. La presencia de vegetación ayuda a alcanzar las

aprobadas por la Junta Ejecutiva del Mecanismo de

exigencias de bienestar. (Ugarte, s.f.)

Desarrollo Limpio del Protocolo de Kioto. (CONAVI,

33

Según Ugarte, en climas de grandes diferencias de

45

�El Impacto de la Sustentabilidad en la Vivienda en Serie de Nuevo León

temperatura, el habitar tradicional permite al usuario

longitud, densidad o penetrabilidad y forma.

migrar cotidianamente o según las estaciones, de piezas

Según García, el confort es el parámetro más impor-

frescas, a lugares soleados, en búsqueda de bienestar, a

tante dentro del diseño arquitectónico bioclimático.

esta acción se le llama nomadismo del ocupante. Según

Lograr bienestar físico y psicológico es el objetivo

las regiones, hay piezas que no se ocupan durante un

primordial al diseñar y construir. El viento juega un papel

período del año y su afectación depende de la orientación

importante en la obtención del confort; puede ser utiliza-

a la radiación solar.

do como estrategia de control bioclimático al crear flujos

El adecuado manejo del medio natural juega un papel

convectivos interiores y minimizar la infiltración tanto

importante en el diseño arquitectónico, constituyendo

de aire frío del exterior o puentes térmicos de aire

mecanismos pasivos de control climático. Es por ese

caliente del interior durante el período de bajo calentami-

motivo que es importante conocer los principios, funda-

ento.

mentos y ventajas del correcto manejo de estos recursos
dentro de un enfoque de sustentabilidad y vivienda.

2.2. Incidencia Ecológica

García (1995) expone que la vegetación, como uso

La economía juega un papel importante en la gestión

climático puede tener las funciones de: control solar

ambiental, y es necesario reconocer esa relación

(térmico), control de viento, y control de humedad y

existente entre la actividad económica y la naturaleza y

lluvia (higrométrico). En relación al viento, la vegetac-

utilizar así esa información para formular mejores y

ión cuenta con cuatro formas básicas para controlarlo,

efectivas decisiones. Es así como Callan y Thomas

dentro de las cuales están: obstrucción, filtración, deflex-

(1996) describe la importancia de la interacción de estos

ión y

La protección contra el viento

conocimientos, enfatizando que en primer lugar debe

dependerá de la dirección de los vientos, y las carac-

decidirse la calidad ambiental aceptable y así realizar los

terísticas de la barrera, del cual existirán siempre aspec-

ajustes apropiados en nuestro comportamiento de merca-

tos a considerar en la misma como: altura, anchura,

do para que el ambiente no se vea amenazado, mientras

canalización.

Figura 1. Modelo Económico de Balance de Materiales

Fuente: Elaboración propia a partir del modelo de Callan y Thomas (1996:6)

46

�López-Gay
Carlos Antonio PazAntonio
Pérez et
al.

continuamos con ese desarrollo económico como socie-

Uno de los desafíos que la sociedad enfrenta, es

dad. Es necesario comprender que la economía posee

conseguir un saludable crecimiento económico, en el

inferencia en dos disciplinas como lo es la economía de

cual no se dañen o agoten las fuentes de recursos

los recursos naturales y la economía medioambiental y es

naturales que comprometan o pongan en riesgo la

necesario analizar la incidencia de las decisiones

satisfacción de necesidades de las futuras generaciones.

económicas y su repercusión en problemas ambientales.

El hecho de buscar un balance apropiado entre el creci-

Callan presenta un modelo económico que denomina

miento económico y el cuidado de los recursos naturales

“Modelo del balance de materiales” en el que incluye la

es en esencia el objetivo conocido como desarrollo

participación de la naturaleza a partir del modelo

sustentable, que en definición, se presenta como el

económico simple.

manejo de los recursos de la tierra que garantice la

Al observar el modelo de Balance de materiales,
puede observarse como existen nexos entre el bloque

calidad y abundancia de los mismos a largo plazo.
(Callan et. al, 1996:18).

superior, el cual representa la naturaleza y los dos

La economía ambiental busca el cumplimiento de sus

sectores del mercado, hogares y empresas, y al poner

objetivos, por lo cual también debe realizar un análisis,

atención en la dirección de las flechas es posible identi-

evaluación y gestión de los riesgos que puedan compro-

ficar que

meter los mismos,

en un sentido, el sistema económico está

realizando procesos de toma de

conectado a la naturaleza a través del flujo de recursos

decisiones evaluando y escogiendo las mejores alternati-

que se obtienen del ambiente hacia la economía, específi-

vas que respondan a estos riesgos, tomando en cuenta

camente a través del sector “hogares”. A este primer

siempre aspectos como la disposición de recursos

enfoque es al que se le denomina Economía de recursos

económicos, costos, enfoques de mercado, y generación

naturales, la cual puede definirse como el estudio

de políticas de intervención.

concerniente al flujo de recursos de la naturaleza a la
actividad económica. (Callan et. al, 1996:6).

En otro sentido, en 2007 fue lanzado en México el
denominado Programa Nacional de Vivienda 2007-2012,

La segunda dirección de las flechas conectoras del

Hacia un Desarrollo Habitacional Sustentable, por la

modelo entre la naturaleza y los mercados, se presentan

Comisión Nacional de Vivienda. El Programa Nacional

en la dirección opuesta, es decir, de la economía hacia el

de Vivienda se enfoca en varias áreas de desarrollo,

ambiente. Este flujo ilustra como los materiales que

enfocados en las bases de la

pertenecen al sistema económico son desechados como

sustentabilidad, la integralidad sectorial, e integrando

residuos. Es a esta disciplina la que se conoce como

fuertemente el apoyo gubernamental. El Plan Nacional

Economía ambiental, definida como el campo que

de Desarrollo establece la necesidad de “ampliar el

estudia los flujos residuales de la actividad económica de

acceso al financiamiento para vivienda de los segmentos

regreso a la naturaleza. Es de hacer notar que el flujo de

de la población más desfavorecida, así como para

residuos puede ser retardado (más no evitados) a través

emprender proyectos de construcción en un contexto de

de los procesos de recuperación, reciclaje y reutilización.

desarrollo ordenado, racional y sustentable de los

La economía ambiental se encuentra relacionada con

asentamientos humanos”, como objetivo de política

la identificación y resolución de problemas del daño

pública alineado en el Eje de “Economía competitiva y

ambiental o contaminación, asociados con el flujo de

generadora de empleos”. (CONAVI, 2007).

cobertura,

calidad y

residuos. Incluyendo elementos de contaminación tanto

El Programa Nacional de Vivienda tiene una estrecha

natural como artificial, de fuentes estacionarias o

relación con el Plan Nacional de desarrollo, y se basa en

móviles, así como puntuales y no puntuales.

ejes de política pública para cumplir sus objetivos
estratégicos.

33

47

�El Impacto de la Sustentabilidad en la Vivienda en Serie de Nuevo León

El objetivo de la vivienda sustentable posee cuatro

aspecto económico-financiero de la vivienda sustentable

estrategias definidas, y cada una con líneas de acción

son los relacionados con el subsidio y las hipotecas

establecidas. A continuación se enumeran estas estrate-

verdes.

gias correspondientes a este objetivo: 1) Estimular la

habitacionales sustentables para la aplicación de subsidi-

construcción de desarrollos habitacionales con carac-

os son los siguientes: 1) Selección del sitio y desarrollo

terísticas de sustentabilidad, 2) Impulsar la disponibili-

urbano, 2) Planeación del proceso de construcción, 3)

dad de suelo apto para el desarrollo habitacional sustent-

Diseño del proyecto, 4) Sistemas constructivos especifi-

able,

la

caciones, 5) Materiales empleados, 6) Solución estruc-

constitución de reservas territoriales, 3) Promover la

tural, 7) Incidencia ecológica, 8) Factores sociocultur-

actualización de los marcos normativos que regulan el

ales, 9) Mantenimiento de la vivienda, 10) Criterios de

desarrollo habitacional en los estados y municipios y 4)

sustentabilidad de la vivienda y diseño urbano, 11)

Apoyar el mantenimiento, el mejoramiento y la ampli-

Ubicación, 12) Uso eficiente del agua, 13) Uso eficiente

ación de la vivienda rural y urbana existente.

del ahorro de energía, 14) Diseño bioclimático, 15)

mediante

mecanismos

financieros

para

En el año 2008, como parte de las Jornadas hacia un

Los criterios e indicadores para desarrollos

Tratamiento de residuos sólidos

Desarrollo Habitacional Sustentable, se propusieron

Por otra parte, Macías (2008), presenta un artículo

algunos objetivos relacionados a las Políticas para desar-

para la revista “Calidad Ambiental” titulado “¿IN-

rollos habitacionales sustentables en México.

Los

FONAVIT Ecológico?” en el cual pretende como objeti-

objetivos principales son los siguientes: a) Asegurar la

vo dar a conocer la pretensión del INFONAVIT para

sustentabilidad ambiental, b) Construir el mayor número

tener una participación significativa a nivel nacional en

de viviendas con criterios de sustentabilidad, c) Incorpo-

la colocación de hipotecas ecológicas.

ración de tecnologías y materiales que contribuyan al uso

El examen de esta literatura proporcionó el contexto

eficiente de los recursos, d) Involucrar a todos los agen-

adecuado sobre la situación de las hipotecas ecológicas

tes que intervienen en el proceso de producción de

en México y particularmente en Nuevo León, brindando

vivienda, e) Aplicación de incentivos fiscales, económi-

una orientación respecto al posible financiamiento

cos y financieros.

parcial en proyectos de vivienda con características de

En estas jornadas fue presentada la situación actual
del desarrollo de vivienda en serie en México, en cuanto

sustentabilidad.
González

(2008),

gerente

de

proyectos

del

a características espaciales, consumo de recursos, y

INFONAVIT, explicó que un paquete ecológico básico

fueron presentadas las propuestas y soluciones que el

en una casa comprende de un calentador solar, lámparas

gobierno ofrece a través de las políticas de Desarrollos

fluorescentes ahorradoras de energía y dispositivos

habitacionales sustentables en México.

ahorradores de agua. En los climas calurosos, indicó, el

Como resultado de la investigación se han creado

calentador solar se sustituye por la combinación de

varios proyectos entre los cuales se encuentran clasifica-

aislamientos térmicos en techos y muros y de un aire

dos en diferentes intervenciones: Marco Normativo:

acondicionado de alta eficiencia. Destacó que en un

Normas, códigos, certificados, criterios de sustentabili-

crédito promedio, que se paga en 22 años, con la hipoteca

dad, Investigación y tecnología: Productos, materiales,

verde los ahorros para el trabajador por el pago de luz,

mecanismos, evaluación, Difusión y capacitación: Semi-

agua y gas serían entre 65,000 y 80,000 pesos durante ese

narios, pláticas, premio nacional de vivienda y Financi-

tiempo, dependiendo de la región bioclimática en la que

amiento: Subsidios, préstamos verdes e Hipoteca verde.

se encuentre la casa.

Los resultados fundamentales, y relacionados con el

48

�Carlos Antonio Paz Pérez et al.

2.3 Certificación Ecológica y tendencia Internacional

que tradicionalmente la función de drenaje es llevar el

La certificación LEED (Leadership in Energy and

agua servida hacia los colectores municipales. Sin

Environmental Design) es el reconocimiento por parte de

embargo, ahora, muchos proyectos reutilizan el agua de

USGBC ( U.S. Green Building Council ) Consiste en un

lluvia, requiriendo sistemas separativos de drenaje, y

sistema de clasificación de edificios verdes y representa

otros conceptos como sistemas de urinales libres de

el valor de referencia aceptado a nivel nacional por su

utilización de agua, etc.

diseño, construcción y operación.

La certificación

En los primeros meses de 2007 fue dada a conocer en

LEED reflejan el desarrollo eco-sostenible del lugar, el

Estados Unidos la norma LEED-Neighborhood Devel-

ahorro de agua, eficiencia energética, selección de mate-

opment (Leadership in Enviroment and Energy Design)

riales y calidad ambiental del espacio interior. (Henry,

para Desarrollos Habitacionales, que en este momento se

2009). Esta certificación se da en referencia a los logros

encuentra en su fase de pruebas en alrededor de 200

sustentables de ciertos proyectos de construcción e

nuevas unidades de vivienda en ese país y algunos otros,

interiorismo para promover ambientes más saludables,

incluido el Desarrollo Loreto Bay, en la Península de

productivos, eficientes y verdes.

Baja California, México(Real estate &amp; Lifestyle, No.48).

La certificación LEED se está convirtiendo en un

LEED para desarrollos habitacionales es un progra-

criterio de calidad ambiental a nivel internacional, por lo

ma de certificación de desarrollos verdes que integra los

que resulta pertinente realizar una descripción de los

principios del crecimiento inteligente, del nuevo urbanis-

aspectos relacionados a esta, la cual está constituyendo

mo, y de la edificación sustentable en el primer programa

un parámetro de calidad ambiental en los edificios con

nacional para el diseño de vecindarios. Está siendo desar-

características de sustentabilidad.

rollado por USGBC en sociedad con el congreso para el

Un edificio puede obtener cuatro niveles de acreditación: certificado, plata, oro, y platino.
Los criterios de evaluación incluyen: la eficiencia

Nuevo Urbanismo (CNU) y el consejo de defensa de los
recursos naturales (NRDC). (US Green Building Council, 2009).

energética la eficiencia del consumo de agua, la eficien-

El acercamiento de México a las normas que buscan

cia de la calefacción, la utilización de materiales de

proteger el ambiente por medio de mejores prácticas de

procedencia local y la utilización de excedentes.

construcción no es nuevo. César Ulises Treviño, presi-

Yudelson (2009) escribe que en cinco años, se estima

dente del Consejo Mexicano de Edificación Sustentable

que ciertos elementos que ahora se consideran como

(CMES), una organización con sede en la norteña ciudad

diseño sustentable, como una certificación LEED básica,

de Monterrey, afirmó en entrevista con Real Estate

serán consideradas como requerimientos fundamentales

Market &amp; Lifestyle (No. 48) que si bien es cierto que se

para los edificios. Estos llegarán a ser componentes

guardan notables rezagos respecto a otras naciones, sólo

deseados y si las empresas no poseen la capacidad de

hace falta la aplicación de voluntad política para entrar

respuesta, puede ser un motivo para ubicarse detrás en el

en el círculo virtuoso de la edificación verde.

mercado.

Treviño propone que algunas de las medidas iniciales

La construcción “verde” trae consigo un cambio de

que deben de tomarse para comenzar con esta dinámica

características técnicas y conceptuales a las formas tradi-

se encuentran en la simplificación administrativa y la

cionales de planeación y construcción, respecto a este

homologación de los reglamentos de construcción a nivel

enfoque, se presenta la idea de que las construcciones

federal, ya que hoy día, cada entidad del país cuenta con

“verdes” presentan nuevas competencias profesionales,

sus propias leyes y reglamentos en la materia, lo que

por ejemplo el diseño de la plomería de los edificios, ya

dificulta y burocratiza enormemente la instauración de
normas como la LEED ND.

33

49

�El Impacto de la Sustentabilidad en la Vivienda en Serie de Nuevo León

2.4. Impacto Socioeconómico

En otro sentido, el confort no es considerado como

En el año 2008, un grupo de investigadores de dos

una variable en el valor comercial de un inmueble, sin

universidades de Brasil presentan los resultados de la

embargo, como expresa Jesús Fitch, esto se debe a una

aplicación del modelo de evaluación de proyecto habita-

homogeneidad en la operatividad de las instituciones, sin

cional con base en el valor, que apunta principalmente a

embargo, es necesario buscar los mecanismos que

ampliar y mejorar las condiciones de análisis de la

integren de una mejor manera las variables endógenas y

vivienda bajo la perspectiva del mercado objetivo. Ese

exógenas que componen los inmuebles, y que pueda

instrumento de evaluación ayuda a evitar equívocos que

conocerse por medio de una evaluación con determina-

generan costos innecesarios en un emprendimiento

das herramientas el valor de la vivienda, al integrar las

inmobiliario.

condiciones de confort a la evaluación de su valor expre-

Con el sistemático incremento en la competencia y el

sado en dinero. (Fitch, 2003:181).

aumento de la exigencia de los usuarios, las empresas

Fitch se refiere a la importancia de la arquitectura

necesitan cada vez más perfeccionar su proceso de

sustentable, y su incidencia en la reducción del impacto

proyecto para el desarrollo de nuevos productos. En el

del uso de recursos por medios de energías alternativas o

sector inmobiliario, los cambios son de tal magnitud que

dispersas en el medio ambiente (arquitectura bioclimáti-

los procesos de evaluación de proyectos habitacionales

ca). La común falta de esos criterios, ocasionan posteri-

que no incluyen el valor percibido por el usuario se

ormente altos consumos energéticos, que desde el punto

demuestran incompletos, pues omiten informaciones

de vista de gasto, inciden en un costo elevado si se quiere

vitales para el efectivo auxilio en el proceso de adec-

mantener el óptimo funcionamiento energético del edifi-

uación de los inmuebles destinados a la vivienda. (Pan-

cio; es así como se plantea la idea de que mediante la

dolfo, et al., 2008).

utilización adecuada del diseño respecto al entorno

Además, Martínez (2003) en su tesis de grado

natural, esos gastos pueden ser recuperados durante la

pretende demostrar la factibilidad de un condominio

vida útil del inmueble y además disminuir el consumo de

horizontal de casas de habitación en un sector de la

energía para obtener el confort deseado en el ambiente.

Ciudad de México. Se presentaron los antecedentes y

Los proyectos relacionados con calidad ambiental y

contexto adecuado, en tanto que se presento un enfoque

sustentabilidad, generalmente deben ser evaluados

histórico del crecimiento poblacional de la ciudad de

económicamente bajo el criterio de análisis de costos y

México y sus índices a partir de 1900, por distintas déca-

beneficios. Es importante hacer notar que no siempre

das, analizando de igual manera la población económica-

que un proyecto es rentable desde el punto de vista de lo

mente activa y otros factores que pueden llegar a deter-

privado, lo es también para la sociedad y viceversa.

minar la demanda de vivienda, orientando los resultados

La evaluación social pretende determinar los costos y

hacia la elaboración de un estudio de mercado. Se

beneficios pertinentes del proyecto para la comunidad,

aportaron apreciaciones relacionadas con el desarrollo de

comparando la situación con proyecto respecto de la

la vivienda que tiene que ver con la satisfacción básica

situación sin proyecto, en términos de bienestar social,

del ser humano, el resguardo de sus pertenencias y de

cuantificando y agregando las externalidades positivas

aspectos climatológicos, por considerarse como parte

con las externalidades negativas, además de otros

importante del patrimonio familiar, ya que se ha

factores que pueden influir en la toma de decisión.

demostrado históricamente que los bienes raíces son una

(Sapag, 2008). Afirma que toda decisión de inversión

buena inversión de corto, mediano y largo plazo, por lo

social debe responder a un estudio de preinversión, cuyos

que se espera que el programa de ventas del proyecto

resultados permitan establecer el beneficio social que

responderá al nivel de absorción del sector inmobiliario.

significaría su implementación, sus ventajas y desventa-

50

�Carlos Antonio Paz Pérez et al.

jas asociadas, el incremento que éste generaría en el

1.

ViDA, ubicado en el municipio de General

ingreso nacional o cualquier otro estándar que permita

Escobedo Nuevo León, situado en la intersección de las

identificar cuantitativamente el impacto que tendría en el

Avenidas Monterrey y Aguas Leguas (prolongación de

desarrollo del país y en el bienestar neto de la población.

Las Torres), integrando las calles Privada Vientos Alici-

Es pertinente hacer la observación de que estos sistemas

os, y Privada Vientos del Norte, y limitadas por las calles

de medición no son exactos, pues el resultado de la

Paras y Los Ramones.

evaluación social no permite medir el impacto que el

2.

Pedregal de Escobedo, ubicado en el municipio

proyecto provocará en el bienestar individual de las

de General Escobedo, Nuevo León, situado sobre la

personas o en el de una familia.

Avenida las Torres y Paseo de Cucharas.

3. Metodología

Figura 2. Ubicación de los Casos de Estudio

Para este estudio se utilizó el estudio de caso y para
asegurar la validez y confiabilidad, se aplicaron diversas
técnicas de investigación. En la etapa de recolección de
información se recurrieron a múltiples fuentes de información como documentos estadísticos del Área Metropolitana de Monterrey a través del INEGI, entrevistas
estructuradas aplicadas a la población de los fraccionamientos ViDA y Pedregal de Escobedo, entrevista estructurada a constructores del Fraccionamiento ViDA,
Análisis de planos, materiales constructivos y estudios
realizados para la construcción del proyecto, documentos del Boletín Nacional de la Vivienda y Memorias de
Gestión del Instituto Nacional de la vivienda de 2003 a

Figura 3. Ubicación del Fraccionamiento ViDA

2009, así como entrevistas a investigadores especializados en el tema.
Se desarrolló una base de datos con la información
obtenida, clasificándola a través de criterios establecidos
por la Comisión nacional de vivienda para la clasificación de Edificaciones Sustentables, y parámetros
evaluadores desarrollados por Velázquez (2004) como
Indicadores de evaluación de la sustentabilidad de
proyectos de

viviendas, y finalmente se empleó un

protocolo de investigación.
3.1 Delimitación del Área de Estudio
El área de estudio corresponde a la población de los
siguientes Fraccionamientos:

Fuente: Google Earth 2010

51

�El Impacto de la Sustentabilidad en la Vivienda en Serie de Nuevo León

El fraccionamiento ViDA (Vivienda de Diseño

Figuras 4 y 5. Fraccionamiento ViDA

Ambiental), es el primer pro¬yecto del Gobierno del
Estado de Nuevo León que intro¬duce el concepto de
sustentabilidad en la edificación, es decir, incorpora
elementos que generan ahorro en energía eléctrica y agua
potable, así como sistemas pasivos que incrementan la
eficien¬cia térmica y así el nivel de confort de los habitantes del segmento de interés social.
El diseño de este proyecto, atendió a la convocatoria
de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) y la
Canada Mortgage Housing Corporation (CMHC) para
desarrollar fraccionamientos de vivienda pilotos que
incluyeran factores sustentables, en el marco del convenio firmado entre estos organismos en 2004.
El fraccionamiento ViDA se desarrolló en el municipio de General Escobedo en un predio de una hectárea, lo
constituyen 58 viviendas de 64 metros cuadrados de
construcción en terrenos de 90 metros cuadrados. La
lotificación está dispuesta de acuerdo a la orientación
más favorable al movimiento solar y a sus vientos dominantes, considera una baja densidad, reducción de tráfico
vehicular dentro del fraccionamiento, y fácil acceso a la
parada de transporte público. Cuenta con fácil acceso a
Fuente: Elaboración Propia

áreas ver des comunes que constan de 2 mil 500 metros
cuadrados que equivalen a 10.6 m2 por habitante del
fraccionamiento.

3.2 Caso comparativo de estudio.
El Fraccionamiento “Pedregal de Escobedo” se

Las viviendas poseen un acabado exterior de perlita

desarrolló en el municipio de General Escobedo en un

mineral aparente, utilizan inodoro con sistema “dual

predio de casi dos hectáreas (fase analizada). Lo

flush” y regadera ahorradora, incluye celdas solares para

constituyen dos sectores, cada uno con 61 viviendas

la iluminación de la parte frontal, posterior y escaleras de

dispuestas en eje longitudinal. Las viviendas son de 64

la vivienda, la losa es aligerada con paneles de poliestire-

metros cuadrados de construcción en terrenos de 90

no espandido.

metros cuadrados.

El modelo prevé un ahorro de energía de poco más de

El Fraccionamiento cuenta con más fases, inicián-

4 mil 400 pesos anuales por vivienda, equivalentes a 2

dose a construir en el año 2003 y finalizándose en 2006,

mil 448 kilowats, y 50% de reducción en el consumo de

según reporta El boletín Nacional de Vivienda. El

agua, comparada con una vivienda tradicional de las

proyecto fue desarrollado por la empresa constructora

mismas dimensiones. (Instituto de la Vivienda de Nuevo

ABC y Construcciones S.A. de C.V. y Fincasa Hipotecar-

León, 2009).

ia S.A. de C.V. y el precio de venta con valores de

52

�Carlos Antonio Paz Pérez et al.

Figura 6. Ubicación del Fraccionamiento Pedregal de

Figura 7 y 8. Fracccionamiento Pedregal de Escobedo

Escobedo

Fuente: www.google.com

diciembre de 2006 oscilaba entre $240,145 a $275,610 y
fue dirigido a un segmento de interés social.
El Fraccionamiento se encuentra ubicado en una
zona con excelente vialidad, crecimiento urbano y fácil
acceso al servicio de transporte público. El fraccionamiento no cuenta con Áreas Verdes.
Las características físicas de este fraccionamiento
son consideradas dentro de un diseño y tecnología
constructiva “tradicional”, entendiéndose esta, como la
que plantea la disposición de espacios y elementos para
cumplir con la norma mínima reglamentaria de construcción municipal, sin incurrir en el uso intencionado de
tecnologías o sistemas constructivos sustentables.

Fuente: Elaboración Propia

4. Resultados.
Se aplicaron 31 encuestas en cada fraccionamiento, y a continuación se muestran los datos comparativos más
relevantes. Las viviendas son de 64 metros cuadrados de construcción en terrenos de 90 metros cuadrados.
Tabla 1. DATOS COMPARATIVOS SOCIO-ECONÓMICOS
Indicador
Precio de la vivienda
Precio de venta por m2 de construcción
Promedio de habitantes por vivienda
Número de hombres entrevistados
Número de mujeres entrevistadas
Promedio de edad entrevistados
Promedio de años viviendo en la localidad

Vida
$ 250,000.00
$ 3,855.64
4
11
11
33
2.6 años

Pedregal de Escobedo
$ 240,145.00
$ 3,752.27
4
12
19
31
3.5 años

Fuente: Elaboración propia basadas en las encuestas.
53

�El Impacto de la Sustentabilidad en la Vivienda en Serie de Nuevo León

La tabla 2 muestra los resultados cuantitativos de datos mediante categorización de valores de acuerdo a la percepción de los usuarios.
En relación al Gasto mensual por consumo de agua entre usuarios de los dos fraccionamientos, muestra que en el
Fraccionamiento ViDA es de $ 78.60, y en el Fraccionamiento Pedregal de Escobedo es de $ 112.90, que representa un
porcentaje de ahorro de 30%.
El Gasto bimensual por consumo Eléctrico entre usuarios de los dos fraccionamientos, muestra que en el Fraccionamiento ViDA es de $ 258.71, y en el Fraccionamiento Pedregal de Escobedo es de $ 404.58, que representa un porcentaje de ahorro de 36%.
Tabla 1. Datos Comparativos Socio-económicos

Indicador

Vida

Pedregal de
Escobedo

1. Satisfacción general con la vivienda seleccionada

90.2

79.2

2. Relación con la empresa constructora

88.4

88.1

3. Detalles estético-arquitectónicos

86.0

77.3

4. Estructura y construcción de losa

87.3

85.6

5. Estructura y construcción de Muros

89.2

80.6

6. Calidad de materiales utilizados

83.4

79.4

7. Calidad de acabados de la vivienda

83.1

75.8

8. Prestigio del fraccionamiento

88.5

74.8

9. Comportamiento térmico en invierno

73.2

70.2

10. Comportamiento térmico en verano

81.9

71.3

11. Ventilación natural

86.8

87.3

12. Iluminación Natural

91.8

86.3

Fuente: Elaboración propia basadas en las encuestas.

4.1Impacto Social
Los resultados muestran que el Nivel de satisfacción
general del fraccionamiento ViDA fue de 11% sobre el
caso comparativo. Además, el Nivel de satisfacción de
los detalles estético-arquitectónicos fue 8.6% superior.
También fue superior en 8.6 % en la percepción de la
estructura y la construcción de muros, un 4% superior en
la calidad de los materiales utilizados, 7.3 % en la calidad
de los acabados y un 13.7% en el nivel de prestigio que
goza el fraccionamiento al considerar la calidad frente a
otros similares en el sector.

54

En el aspecto de confort generado por la vivienda, se
encuentra que los valores calificativos de comportamiento térmico en invierno, se encuentran relativamente
bajos y sin una diferencia evidente (73.2 Y 70.2) para
ViDA y el fraccionamiento tradicional, respectivamente,
por lo que se concluye que el funcionamiento de la
vivienda sustentable durante ese período no es del todo
satisfactorio. Pero se encuentra además que el 55% de
usuarios de ViDA opinan que existen habitaciones muy
frías durante el invierno, mientras el 74% del fraccionamiento tradicional realizan la misma apreciación de sus
viviendas.

�Carlos Antonio Paz Pérez et al.

Durante el período de verano la vivienda de ViDA

5. Conclusiones

eleva su calificación, presentando una diferencia de
10.6% sobre la vivienda tradicional, colaborando con el

La vivienda sustentable ha dejado de ser considerada

indicador, el resultado que el 45% de usuarios de ViDA

como un “estilo arquitectónico”, constituyéndose en

opina que existen habitaciones muy calientes durante el

parte integral de la forma de concebir un proyecto desde

invierno, frente al 84% que afirman lo mismo de su

su diseño, construcción y posterior explotación. Es

vivienda en el fraccionamiento tradicional.

importante de igual manera diferenciar entre lo que
conocemos como vivienda ecológica, verde, bioclimática, etc. y lo que constituye el concepto “sustentable”, que

4.2 Impacto Económico
Los precios, tanto totales, como el índice generado de

a la vez de cumplir con las condiciones a favor de la

precio por metro cuadrado de construcción se mantuvier-

huella ecológica debe llenar los aspectos social y

on dentro de los rangos y límites de precios de mercado.

económico. Partiendo de esto, resulta de suma importan-

La nivelación de costos fue posible a través de la inter-

cia el crear claridad en el concepto para luego

vención gubernamental a través del Instituto Nacional de

concientizar y proponer mediante resultados claros y

la Vivienda mediante la creación de un fideicomiso para

puntuales la difusión de beneficios de este tipo de

el terreno del proyecto.

modelos, los cuales llenen en la mejor medida los intere-

Respecto a los costos de mantenimiento de la vivien-

ses de usuarios y desarrolladores inmobiliarios.

da, y pese a tener ciertas características o dispositivos

Luego de realizar el análisis de resultados, es impor-

bioclimáticos, el 77% opina que el costo de manten-

tante considerar algunos aspectos que pueden incidir

imiento es de bajo a muy bajo.

directamente en los indicadores generales y elevar así el

Analizando los costos por servicios, se encontró que

nivel de sustentabilidad de los modelos de vivienda en

debido a los sistemas ahorradores existentes en la vivien-

serie. En los materiales de los muros que se utilicen

da, los responsables de diseño pronosticaron un 50% de

materiales de bajo impacto como el sistema cima block,

ahorro en el consumo de Agua. Evaluando cuantitativa-

bloques de termoarcilla, sistemas de muros naturales a

mente el comportamiento de las viviendas, se determinó

base de adobe estabilizado, y otros sistemas que ya se

un promedio de gasto por consumo mensual por vivien-

encuentran disponibles en el mercado. En los aislamien-

da, y el resultado fue de $78.60 en las viviendas de ViDA

tos, preferir los materiales naturales a los sintéticos.

respecto a $ 112.90 del fraccionamiento tradicional.

Actualmente existe una gran cantidad de aislamientos

Estos datos generan un ahorro de 30.3%.

que incorporan productos naturales como:

Corcho

En el gasto por consume eléctrico, los responsables

natural triturado, Panel sándwich de corcho natural,

de diseño pronosticaron un 30% de ahorro debido a la

Bolas de arcilla expandida, tableros de fibras de madera

incorporación del sistema solar de paneles, el diseño para

expandida, placa de vidrio celular, algodón con lámina

beneficiar la iluminación natural,

y los sistemas de

EDPM, Copos de celulosa a partir de papel de periódico

aislamiento en losa y muros para disminuir el uso de

tratada con sales bóricas, Tablero de fibra de madera

sistemas eléctricos de climatización Al realizar el análi-

aglomerada con cemento o magnesita. Para el recubrim-

sis de costos, se encontró que en promedio, cada vivienda

iento exterior, se pueden emplear los revestimientos

de ViDA consume $258.71 (pago bimensual), mientras

continuos, revocos, estucos y morteros monocapas. Por

que en el fraccionamiento tradicional el promedio de

sus especiales características ambientales e higrotérmi-

gasto bimensual por consumo es de $404.58. Estos datos

cas la actuación sostenible debería avanzar en la

nos dan un ahorro por consumo del 36%.

sustitución del mortero de cemento por el mortero de cal.

55

�El Impacto de la Sustentabilidad en la Vivienda en Serie de Nuevo León

En los pavimentos exteriores, se puede utilizar el Ecocre-

Por último, este estudio puede considerarse como

to, que es un aditivo utilizado para realizar concretos en

una investigación con características introductorias a los

pavimentos 100% permeables. Para su colocación se

aspectos socioeconómicos de la Sustentabilidad, y poste-

utilizan además diferentes agregados pétreos de granu-

rior a su desarrollo pueden derivarse líneas de investi-

lometrías controladas desde 3/8" a 3/4". El concreto

gación como: 1) Medición y control mediante diseños

permeable es utilizado para pavimentos con usos de

experimentales de investigación para probar algún mate-

rodamiento vehicular y peatonal.

rial o sistema específico, 2) Desarrollo de un instrumento

En el Diseño Arquitectónico de nuevos fraccionami-

cuantitativo para la medición del nivel de sustentabilidad

entos, es conveniente que se considere la nueva tenden-

de un fraccionamiento de vivienda, 3) Evaluación de

cia existente hacia el “Nuevo Urbanismo”, el cual entre

proyectos de vivienda de diversos niveles socioeconómi-

sus principios básicos considera: Calles peatonales,

cos y diversos niveles de intervención de los criterios de

Desarrollo compacto, Comunidad conectada y abierta,

sustentabilidad, y, 4) Elaboración de propuestas de

Vecindarios de uso mixto del suelo, Comunidades con

diseño y utilización de técnicas y materiales alternativos

mezcla de ingresos económicos, Reducción de la huella o

de construcción.

el impacto de los parqueos, Facilidades de tránsito,
Manejo adecuado de transporte, Acceso a espacios públicos abiertos, Acceso a espacios recreativos, Alineación
de árboles en aceras, Escuelas de vecindario, Sistemas
constructivos y estructurales, Entre las recomendaciones
principales se puede mencionar, la incorporación o no de
los sistemas de unión en seco y la utilización de elementos con el mayor grado de prefabricación posible.
Para minimizar los residuos, desde la fase de proyec-

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técnicas constructivas que favorezcan la valorización de
los mismos; reincorporándolos sin cambios en las nuevas
construcciones o transformándolos en nuevos productos.
Algunos de los materiales que pueden ser reciclados son
los pétreos, metales, plásticos, maderas, asfaltos y
cauchos.
Optimizar el manejo del agua y la energía, a través
de sistemas de reutilización de aguas de lluvia o aguas
jabonosas, y mayor desarrollo en el uso de energía
eléctrica solar y otras alternativas de mínimo desarrollo
en la actualidad. Es importante implementar sistemas de
vegetación integrada a la vivienda, desde biomuros
(enredaderas) hasta las azoteas jardín, de las cuales ya se

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al presupuesto de los proyectos, y a la vez incidirán
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476fffc24%40sessionmgr107

57

�Antonio López-Gay

CONSTRUCCIÓN SUSTENTABLE, ANÁLISIS DE
RETRASO TÉRMICO A BLOQUES DE TIERRA
COMPRIMIDOS

Rubén Salvador Roux Gutiérrez
Diana Patricia Gallegos Sánchez

Recibido: 03/04/2015
Aceptado: 04/08/2015

Resumen:

1
2

Abstract:

Este artículo es el resultado de la investigación que

This article is the result of research that addresses the

aborda el tema las propiedades térmicas de los Bloques

issue the thermal properties of the Compressed Earth

de Tierra Comprimida (BTC), para corroborar las

Blocks (CEB), to corroborate the benefits of this

ventajas de este material de construcción alternativo,

alternative building material, on the conventional

sobre los materiales convencionales, para comprobar que

materials, to verify that these materials can meet the

estos materiales pueden satisfacer las necesidades de la

needs of the population in the construction of their homes

población en la construcción de sus viviendas digna,

worthy, improving the quality of life of the user and

mejorando la calidad de vida del usuario y produciendo

producing a lower environmental impact. Considering

un menor impacto ambiental. Se plantea el uso de BTC

the use of CEB as a unit of analysis, developed with

como unidad de análisis, elaborado con material de la

materials from the area of southern Tamaulipas, proving

zona del sur de Tamaulipas, probando sus ventajas como

its advantages as natural regulator of temperature against

regulador natural de temperatura contra el bloque de

the concrete block and brick annealing of the region, who

concreto y el ladrillo recocido de la región, que son

are employed in the field of housing construction.

empleados en el ámbito de la construcción de viviendas.

Thermal testing carried out were simulating the effect of

Las pruebas térmicas realizadas fueron simulando el

the sun on a wall, the temperature recorded during the

efecto del sol sobre un muro, registrándose la

tests determined the delay in the thermal walls depending

temperatura durante las pruebas determinándose

el

on the material. That is how, with the result of the tests

retraso térmico en los muros dependiendo del material.

will be determined which is the optimum material for use

Es así como con el resultado de las pruebas se determinó

as housing surround.

cual es el material óptimo para emplear como envolvente
de la vivienda.

Palabras clave:
CEB, retardo térmico, edificio con tierra, sostenibilidad en la vivienda.

Key Words:
CEB,

thermal

delay,

building

with

Earth,

sustainability in housing

1 Doctorado de la Universidad Autónoma de Coahuila, su contacto es: rroux33@hotmail.com
2 Master en Ciencias de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, su contacto es: dianna_gallegos@hotmail.com

33

59

�Construcción Sustentable, Análisis de Retrato Térmico a Bloques de Tierra Comprimidos

1. Introducción.
Construir con tierra es una técnica milenaria en la
historia de la humanidad, donde el hombre la empleaba
para protegerse de la interperie. Según Neves (2007)
pasando la construcción con tierra por las debidas
adaptaciones técnicas y culturales de cada región. Los
habitantes de épocas pasadas supieron como explorar las
buenas propiedades de la tierra y usarla en bellísimas
construcciones. (Neves, 2007)
Sin embargo de acuerdo a McHenry (2004) los
cambios radicales producidos por la revolución industrial, la energía de bajo costo, una rápida expansión de los
sistemas de transporte, distribución y la preferencia por
materiales más “modernos” como el cemento Portland
que tuvo un importante papel en la segunda guerra
mundial para la reconstrucción de las ciudades europeas,
virtualmente acabaron con la utilización de tierra como
material de construcción. (McHenry, 2004)
Actualmente en México, la construcción con tierra es
una técnica que se practica de manera artesanal, no hay
normas oficiales que regulen su uso, por lo que su
difusión es mínima en el mercado de la construcción.
Tampoco existen estudios sobre aspectos físicos del
material como es el caso de la capacidad térmica del
material es especial de la técnica de Bloques de Tierra
Comprimida (BTC), que permita hacer una comparación
sobre materiales convencionales y corroborar su eficien-

Es por eso que al tomar en cuenta el impacto que
causa al ambiente la construcción, haya surgido de nuevo
la tierra siendo un material de fácil localización, como
plantea De Oteiza (2002) actualmente un tercio de la
humanidad se refugia de la intemperie en construcciones
de tierra.(De Oteiza,2002) Claro está que tiene sus ventajas y desventajas como cualquier otro material, la tierra
es un material que ofrece tantos beneficios algunos de
ellos expuestos en Fuentes (2005) este material funciona
como acumulador térmico en invierno debido a su masa
térmica, por factores como la constitución del material y
el espesor de las paredes, también funciona como aislante acústico y de muy baja transmisión del sonido. No es
tóxico y es libre de emisiones. Es completamente
ecológico como recurso renovable, totalmente reciclable,
además de que es disponible localmente y requiere de
pocos recursos adicionales tales como la fabricación, el
transporte, y demás. No es inflamable, y mantiene
confortable la temperatura superficial de los materiales.
Estéticamente hablando se logran con la tierra texturas y
colores naturalmente bellos de muy fácil mantenimiento.
(García, 2003)
Ciertas desventajas que son, el que es no es un material de construcción estandarizado. Su composición
depende del lugar de donde se extrae puede contener
diferentes cantidades y tipos de arcilla, limo, arena y
agregados; Otra desventaja es que se contrae al secarse
por la evaporización del agua, y pueden aparecer fisuras

cia energética y su grado de sustentabilidad.

como se puntualiza en Roux (2005) Además no es imper-

2. ¿Por que construir con tierra?

especialmente en estado húmedo. (Minke, 2005).

La construcción es el sector productivo que mas
contaminación produce, como menciona Fuentes (2005)
causa además un impacto en el ambiente por la energía
utilizada para proveer al edificio de los servicios necesarios y la energía usada para la fabricación de los materiales utilizados en la construcción, consume una importante cantidad de energía y provoca un porcentaje
significativo de emisiones de CO2 a la atmosfera.
(Fuentes,2005)

60

meable, debe protegerse de la lluvia y de las heladas
En este artículo se hará énfasis en las propiedades
térmicas de los BTC, Los datos encontrados de las características térmicas de la materia tierra con relativamente
escasos en comparación con la información existente
para otros materiales de construcción.

En México

existen pocos laboratorios que se dediquen a analizar
dichas características, lo cual es un impedimento para la
difusión de este material puesto que la construcción esta

�Rubén
Salvador Roux Gutiérrez
Antonio
López-Gay

regulada por normas

estrictas de calidad. (Aranda

&amp;Fuentes, 2007).

Los flujos de calor que se presentan en una edificación varían constantemente, siempre que las temper-

En la construcción de viviendas la envolvente

aturas interiores y exteriores sean diferentes, esta trans-

cumple con la función de ser intermediario entre el clima

ferencia de energía no es instantánea pues, al aplicar

exterior y el ambiente dentro de esta. Es posible que la

calor a un muro la conducción de un lado al otro se

cantidad de calor que penetra del exterior al interior sea

apreciará en cierto tiempo, lo que depende de las carac-

minimizada, utilizando la capacidad térmica de los mate-

terísticas termo físicas del material. (Fuentes, 2001).

riales que conforman la envolvente. (Gameros, 2007).
La tierra estabilizada, por sus propiedades naturales,
tiene la capacidad de regular la temperatura y la humedad

Dentro de la expresión “Inercia térmica” se deben
entender estos conceptos:

•

Retraso: es el tiempo transcurrido desde que la

a través de la evaporación y la condensación, si la

parte de calor absorbida por el muro llega a la cara

temperatura en el exterior es mas alta la pared de tierra

opuesta

estabilizada evaporara humedad, lo que enfriará la pared

• Amortiguamiento: es la diferencia de energía que

y por lo tanto la temperatura interior bajará. Si es al

hay entre la cara expuesta del muro y la interior.

contrario y hace más frio en el exterior entonces la pared

(Climablock, 2000)

condensará la humedad, que creará calor en la pared y

De manera gráfica se muestran cuando varían las

por lo tanto en el interior de la vivienda. (Auroville,

temperaturas exteriores e interiores, las diferencias entre

2004).

estas, nos brindarán la amortiguación, y el retraso térmi-

En la investigación realizada, son estas característi-

co. Por eso se dice que si un material tiene más o menos

cas térmicas lo que se evaluó. Para poder comprender

inercia térmica, se refiere a cuanto mayor o menor es su

mejor las propiedades termo físicas relacionadas con

amortización y retraso térmico. Se puede concluir que un

estos procesos de transferencia de calor, se explican

material es mejor acumulador de calor, cuanto más baja

brevemente a continuación de acuerdo a Goulart (2004):

es su retraso térmico. (Puppo &amp; Puppo,1972)

conductividad térmica (λ), calor específico (c), y
densidad (ρ).

• Coeficiente de conductividad térmica (λ): Caracter-

Figura 1. Retraso Térmico y Amortiguación

iza la cantidad de calor necesario por m2, para que se
obtenga una diferencia de 1 °C de temperatura entre las
dos caras de 1m de material homogéneo en una unidad de
tiempo. Se expresa en: (W/(m.K).

• Calor específico (c): Se define como la cantidad de

calor que hay que suministrar a la unidad de masa, elevar
su temperatura en una unidad. Se expresa en J/(kg.K).

• Densidad (ρ) Cantidad de masa contenida en un

determinado volumen. Se expresa en (kg/m3). (Goulart,
2004).
El autor Gálvez (2002) denomina inercia térmica a la
resistencia que presentan los cuerpos para variar su
temperatura, acumulando en su interior la energía que
reciben.

3

3

Fuente: (Puppo &amp; Puppo 1972:85)

61

�Construcción Sustentable, Análisis de Retrato Térmico a Bloques de Tierra Comprimidos

3. Objetivo de la experimentación

laciones de la facultad de Arquitectura de la Universidad

La presente investigación se enfoca en el análisis de
las propiedades térmicas que tienen los bloques de tierra
comprimida, para determinar el retraso térmico que
presentan al aplicar una fuente de calor en un ambiente
controlado, en este caso el laboratorio. De esta manera se
compara la transmisión del calor a través de muros de
elaboración propia con bloques de tierra comprimida
(BTC), block convencional y ladrillo.
Los blocks y ladrillos empleados fueron brindados
por el laboratorio de materiales de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Los
bloques de tierra comprimidos se elaboraron en las insta-

Autónoma de Tamaulipas, contando con material
disponible en la zona, la cantidad de bloques realizados
fue en alcance a los recursos que fueron destinados para
la investigación, su procedimiento constructivo fue en
base a la información consultada bibliográficamente
sobre este tema, apoyándose de normas mexicanas para
la clasificación

del suelo y análisis de propiedades

mecánicas del mismo. Las pruebas de conductividad
térmica se limitarán a aplicar una fuente de calor
constante, para tomar las medidas de temperatura que
presentaron los diferentes muros probados, y así
comparar su comportamiento.

4. Proceso de la prueba
El procedimiento que se empleó en esta investigación requirió de 6 fases generales de continuidad estricta, puesto
que era necesario concluir con la actividad en curso antes de pasar a la siguiente fase. En el gráfico 1 se observan estas
fases, y posteriormente se explica cada una de ellas.
Gráfico 1. fases de la Investigación

Concepción de
la idea y
planteamiento
del problema.

Investigación
bibliográfica
del tema.

Pruebas de
laboratorio al
material.

Elaboración de
unidades de
análisis.

Realización de
pruebas
térmicas.

Recolección de
datos y
resultados
finales.

Fuente: elaboración propia. 2014

Por los alcances de esta investigación que se limita a analizar el comportamiento térmico de los muros de BTC,
comparado con el de block de concreto y de ladrillo de barro cocido, se realizaron las pruebas de: Eades y Grimm,
ensayo de compactación Proctor, límites de Atterberg y contracción lineal; todas estas pruebas en base a consultas bibliográficas y electrónicas que se hicieron para contar con un respaldo teórico de lo que se iba a realizar, ya que con estas
pruebas se determinaron las características de los bloques que se elaboraron.

62

�Rubén SalvadorAntonio
Roux Gutiérrez
López-Gay

Tabla 1. Cuadro Resumen de Pruebas

Tipo de prueba

Norma oficial consultada

Eades y Grimm

ASTM D6276 - 99ª (2006)e1.
(EUA)

Prueba de compactación
Proctor.

M-MMP-1-09-06 (México)

Límites de Atterberg.

M-MMP-1-07-03 (México)

Contracción lineal.

NMX-C-416-0NNCCE
(México)

Resultados esperados
Determinar el porcentaje óptimo de
cal, para la estabilización de la
tierra.
Permiten determinar la curva de
compactación, con esta se infiere su
masa vol. Seca máxima y su
contenido de agua optimo.
Con esta prueba se darán a conocer
los límites líquidos y límites
plásticos. Así determinar con que
tipo de suelo se trata.
Se conocerá el porcentaje de
contracción lineal que tiene el suelo
a estudiar.

Fuente: Elaboración propia. 2014

5. Resultados
Al concluir las pruebas de laboratorio, se prosiguió a la fase de fabricación de los BTC, las pruebas anteriores
brindaron la pauta para conocer el tipo de suelo con el que se trabajaba, la cantidad de estabilizante adecuada y el
contenido de humedad óptima. El resumen de los resultados es el siguiente:
Tabla 2. Cuadro Resumen de Resultados

Tipo de prueba
Eades y Grimm
Prueba de compactación
Proctor.
Límites de Atterberg.
Contracción lineal.

Resultado
7% cal
peso volumétrico seco máximo es de: 1694 t/m3 y el contenido
de humedad óptimo es de un 15.8%
CL (Arcilla de Baja Compresibilidad), Límite líquido=31%
Límite plástico=23%
Contracción promedio 1.55%
Fuente: Elaboración propia. 2014

Después se comenzó la fabricación de los BTC, el proceso requirió de equipo de laboratorio especializado la
prensa empleada fue tipo Cinva-Ram. Una vez curados los BTC, se prosiguió a la elaboración de los muros usando:
block concreto de (15x20x40cm), el ladrillo de barro recocido (6x12x24cm) y el BTC (10x14x29cm). Se construyeron: dos muros sencillos de BTC sin revoque, dos muros sencillos de BTC con revoque de cal, un muro doble con
revoque de cal y arena 4:1, un muro doble sin revoque, un muro de ladrillo de barro cocido y un muro de block
convencional; para ser un total de ocho muros a probar, con unas dimensiones aproximadas de 40x40 cm. El mortero
usado fue de 1:1/2:3 cemento, cal y arena.
33

63

�Construcción Sustentable, Análisis de Retrato Térmico a Bloques de Tierra Comprimidos

La prueba consintió en el análisis de las temperaturas

Figura 2. Bloques Elaborados

registradas en ambas caras de los muros donde se colocaron termopares, se creó una fuente de calor constante que
consistió en una placa de madera instalada con 6 focos
marca Osram de 150 W; Los muros fueron colocados uno
por uno a una distancia establecida de la placa de focos a
34.5 cm. y se registraron las temperaturas en ambas caras
del muro. Para la recolección los resultados se utilizó el
software HOBO ware U-12, el cual fue programado para
tomar la temperatura a cada intervalo de 15 min por
ambas caras durante ocho horas, después se graficaron
los datos para poder apreciar el retraso térmico de los
muros y así comprobar o rechazar la hipótesis.
Fuente: Elaboración propia. 2013

En la tabla 3: se muestra un resumen de las máximas temperaturas que alcanzan los muros de los diferentes materiales, además de mostrar el retardo que hubo, es decir, cuanto tiempo transcurrió desde el momento en que se registraron
las temperaturas máximas en cada lado del muro, lo cual es el retraso térmico.
Tabla 3. Tiempo Retardado y Factor de Reducción

Temperatura máxima
Tipo de muro

Lado de muro

Factor de Reducción

Expuesto °C

Posterior °C

BTC sencillo sin
revoque 1

57.786

33.183

1h

1.741

BTC sencillo sin
revoque 2

54.602

32.407

1h

1.685

BTC revoque 1

55.832

30.343

1:15 h

1.840

BTC revoque 2

55.021

30.444

1:30 h

1.807

BTC doble con revoque

55.56

25.695

4:15 h

2.162

BTC doble sin revoque

60.918

26.671

4:15 h

2.28

Ladrillo de barro
cocido.

58.776

37.645

0:30 h

1.561

Block

64.838

34.387

0:30 h

1.886

Fuente: Elaboración propia. 2014

64

Tiempo
de
retardo
Térmico

�Rubén Salvador Roux Gutiérrez

Figura 3. Fotografía Previa al Inicio de la Prueba

Fuente: Elaboración propia. 2014

Figura 4. Fotografía Durante la Prueba

Fuente: Elaboración propia. 2014

Después de probar los ocho muros y analizar los datos, se elaboraron las siguientes gráficas con las cuales de
manera gráfica se observa el retraso térmico de cada muro.
Para poder calcular el retardo térmico se graficaron las temperaturas de cada uno de los muros que se registraron
durante ocho (8) horas, tomándose el registro cada 15 minutos. De esta manera, se muestran las variaciones de temperatura en cada caso y el tiempo que demora en pasar la energía de un lado del muro al otro.
Las gráficas corresponden a los ocho (8) muros probados, se muestran dos curvas que representan al lado expuesto
a la fuente de calor, que es la placa de focos y el lado opuesto: Se señala el punto donde se alcanzó la temperatura
máxima en cada lado del muro.
Gráfico 2: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 1

Gráfico 3: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 2

Gráfico 4: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 3

Gráfico 5: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 4

Fuente. Elaboración Propia 2014

33

Fuente. Elaboración Propia 2014

65

�Construcción Sustentable, Análisis de Retrato Térmico a Bloques de Tierra Comprimidos

Gráfico 6: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 5

Gráfico 7: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 6

Gráfico 8: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 7

Gráfico 9: Diferencia de temperaturas interior y exterior en muro 8

Fuente. Elaboración Propia 2014

Fuente. Elaboración Propia 2014

Al concluir con la recolección de datos con el software, se tomaron fotografías termo gráficas con la cámara:
FLUKE Ti- Series, con está se captó el cambio de temperatura en las caras de los muros y así determinar la manera en
la que la energía es conducida a través de el material.
Las figuras siguientes muestran el momento en el que los muros comienzan a absorber el calor, se muestran las
fotografías en los muros. Se observa las variaciones de calor y marca las temperaturas máximas y mínimas de acuerdo
a la tonalidad de la imagen, en cada imagen se muestra primero la fotografía al iniciar la prueba, es decir previo al
encendido de los focos, la segunda fila son imágenes tomadas aproximadamente una hora después y por último
fotografías tomadas aproximadamente tres horas después, para que se aprecie la elevación de temperatura que ocurre
en el lado opuesto del muro.

66

�Rubén Salvador Roux Gutiérrez

Figura 5. Fotografías Termográficas a BTC Sencillo sin Revoque

Fuente: Elaboración propia. 2014

3367

�Construcción Sustentable, Análisis de Retrato Térmico a Bloques de Tierra Comprimidos Rubén Salvador Roux Gutiérrez

FIGURA 6. FOTOGRAFÍA TERMO GRÁFICAS A MURO DE BLOCK.

68

Fuente: Elaboración propia. 2014

�Rubén Salvador Roux Gutiérrez

Figura 6. Fotografías Termográficas a Muro de Ladrillo Barro Cocido

Fuente: Elaboración propia. 2014

3369

�Construcción Sustentable, Análisis de Retrato Térmico a Bloques de Tierra Comprimidos Rubén Salvador Roux Gutiérrez

el ahorro en el acondicionamiento de la vivienda ya que

6. Conclusión.

emplearía ventilación natural, en comparación con los

El uso de la tierra como material de construcción es
una técnica que ha sido retomada después de décadas de
abandono, al considerarse como una técnica constructiva
artesanal y tradicional no contándose con respaldos de
estudios

técnicos

sobre

su

comportamiento

en

comparación con los materiales convencionales, es por
eso la importancia del presente estudio al estudiar las
características térmicas de los Bloques de Tierra Comprimida (BTC), que permitió el cálculo del retraso térmico de un muro fabricado con dicho material y hacer la
comparación con muros fabricados con materiales
convencionales.
Retomando la hipótesis de la investigación la cual
trata de comprobar que un BTC tiene la capacidad de
regular la temperatura en el interior de la vivienda, por lo
tanto presenta ventajas comparado con el bloque convencional utilizado en la construcción; se obtuvieron resultados que comprueban que los BTC mejoran la sensación
de confort térmico en el interior de las viviendas, considerablemente mejor que el block de concreto y el ladrillo
cocido puesto que mostró un mayor retraso térmico que
estos; Así se prueba que a lo largo de el día el BTC
presentará una temperatura menor en el exterior del
muro, tanto como en el interior de la vivienda al ser
expuesto a una fuente de calor que los otros materiales
probados.
Como conclusión final, se comprobó que con muros
de BTC que pueden conformar una vivienda resultará
mas fresca en verano y mas caliente en invierno, debido
a las propiedades de este material, además de consumir
menos recursos energéticos debido a que es un material
de origen natural y no requiere de un proceso de industrialización, solo el agregado de estabilizante de acuerdo a
las necesidades de el suelo empleado, es por eso que al
reintegrarlo a la naturaleza el impacto que tiene sobre
esta es mínimo. También tiene como ventaja económica

70

otros materiales debido al paso del calor más rápido que
presentan el ladrillo y el block.

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3371

�Rubén Salvador Roux Gutiérrez

�Antonio López-Gay

CLIMATOLOGÍA URBANA POR MODIFICACIÓN
ANTROPOGÉNICA. ALTERACIÓN DEL BALANCE DE
ENERGÍA NATURAL
Recibido: 29/06/2015
Aceptado: 11/09/2015

Resumen:

Carlos Alberto Fuentes Pérez

1

Abstract:

La investigación valora el análisis climático histórico

The research assesses the historical climate analysis

para establecer la temperatura y humedad relativa media,

to determine the average temperature and relative

en contraste con la climatología urbana por modificación

humidity, in contrast to urban anthropogenic weather

antropogénica estudio de caso, y su contribución de

modification case study, and their contribution setpoint

consigna fijado para invierno y verano que son las

set for winter and summer are the season’s criticism. The

estaciones críticas. El procedimiento metodológico a

methodology to implement, procedure supports urban

implementar, apoya a los planificadores urbanos a no

planners will not have to participate to scientifically

tener que participar científicamente para evaluar el

evaluate the thermal construction projects and therefore

emplazamiento térmico de sus proyectos y por lo tanto se

can accelerate the design process without compromising

puede acelerar el proceso de diseño sin comprometer el

the emphasis on sustainable urban context. Based on the

énfasis en el contexto urbano sustentable. Con base a los

results of urban heat islands and thermal footprint habitat

resultados se establecen las islas de calor urbano y su

established. The objective of this research is to determine

huella térmica en el hábitat. El objetivo de la presente

the urban climate by anthropogenic modification and

investigación es determinar la climatología urbana por

alteration of habitat quality in Tampico, Mexico.

modificación antropogénica y su alteración a la calidad
del hábitat en Tampico, México.

Palabras clave:
Climatología, Islas de calor, hábitat.

Key Words:
Climatology, heat islands, habitat.

1 Doctorado en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, contacto: cfuentes@uat.edu.mx

33

73

�Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

1. Introducción
El trabajo de investigación en primera instancia es un
estudio de caso para evaluar la climatología urbana y su
impacto térmico en la calidad del hábitat, la zona de
estudio es la ciudad de Tampico, México.

física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de
independencia, sus relaciones sociales, así como su
relación con los elementos esenciales de su entorno
sustentable y su balance de energía natural de comodidad
térmica, eso es calidad del hábitat para (Feyisa et al,
2014).

Ya que se advierte, por (Lenzholzer y Brown, 2013)
que la falta de preparación de especialistas e investigadores y el desconocimiento sobre los orígenes del
cambio climático, obligan a los gobiernos a tomar
decisiones urgentes y rápidas para tratar de resolver los

1.1 Hipótesis de la Investigación
Si se realiza la evaluación de la climatología urbana
por modificación antropogénica, se determinará la
calidad del hábitat en Tampico, México.

efectos de la climatología urbana por antropogenia, en
lugar de impulsar una visión preventiva. La investigación

Por lo tanto, las variables de estudio son:

a decir de (Berger et al, 2014) no va a la misma velocidad

Independiente.

Climatología urbana

que la climatología urbana, consecuentemente al estar

Dependiente.

Calidad del hábitat

retrasada se tiene que tomar medidas urgentes y más
rápidas para entender la situación y tratar que los países

Valores de observación: Temperatura del aire y
humedad relativa ambiental.

participen.
No todos los países están participando igual y eso
está creando un desfasamiento que crece desproporcionalmente. La situación es la que existe y ya llegó, y
tendrán que pasar eventos todavía más graves para que
las grandes potencias se den cuenta y reaccionen. Así
pues, (Kuttler, 2010) en el caso específico de México, no
existe un contacto más cercano con el resto de las
naciones para aprender sobre sus experiencias en el
abatimiento y combate ante la climatología urbana, pues
si bien los esfuerzos aislados son positivos, resultan
insuficientes para dar atención a un aspecto global.
Se estima que para el año 2025 gran parte de la
población mundial vivirá en áreas urbanas. (Goldberg et
al, 1023) la rápida urbanización, la concentración de la
población urbana en grandes ciudades, la expansión de
las ciudades en zonas geográficamente más amplias y el
rápido crecimiento de las megalópolis se encuentran
entre las transformaciones más importantes de los
asentamientos humanos en las últimas décadas.
Se trata la calidad del hábitat de un concepto muy
amplio que está influido de modo complejo por la salud

74

1.1 Climatología urbana por modificación antropogénica
Las ciudades ocupan el 2.00% de la superficie de la
tierra, pero sus habitantes consumen el 75.00% de los
recursos energéticos del mundo. Al momento de redactar
esta parte del trabajo de investigación para (Planeta Vivo,
2015) la población mundial es de 7.295.841.440. Para
(Gago et al 2013), bajo ciertas condiciones, el calor de la
radiación solar y las diferentes actividades urbanas
pueden hacer que las temperaturas se eleven en las
ciudades y en ciertas áreas, simplemente debido a la
forma en que se estructuran, este efecto se conoce como
islas de calor urbanas.
El clima en las ciudades a decir de (Millward et al
2014), difiere significativamente de las que se encuentran en los alrededores. Estas diferencias de los resultados de las modificaciones de la superficie de la Tierra que
altera la disposición de "balance de energía natural" a una
escala micro y la concentración de las actividades que
genere

emisiones

antropogénicas,

cambian

la

composición de la atmósfera. Expresa (Futcher et al

�CarlosAntonio
Alberto Fuentes López-Gay
Pérez

2013), que estos efectos urbanos tienen propiedades

radiación de onda corta y almacena calor durante el día,

temporales y espaciales distintivos con diferentes impac-

y la liberación de calor en la atmósfera en la noche,

tos en la construcción de eficiencia energética en función

aumentando así la temperatura ambiente.

de su finalidad, que rara vez se representó.

No es una exageración para (Vaccari et al, 2013),

La Administración Oceánica y Atmosférica Nacional

decir que la humanidad se enfrenta ahora a la amenaza

de los E.U.A. (NOAA) y la Administración Espacial y

más grave de su existencia. Esto es ahora una emergencia

Aeronáutica Nacional (NASA) confirman que 2015 es el

planetaria y una respuesta completa de emergencia son

año más caliente de la historia registrada en el planeta,

suficiente si se desea tener alguna esperanza realista de

específicamente en el mes de mayo, subrayan la tenden-

evitar los impactos del cambio climático peligroso e

cia sumamente preocupante de la temperatura media

irreversible.

mundial récord que se está agravando con cada vez

(Lee y Lee, 2014), el uso generalizado de clima-

mayor frecuencia. Además, 14 de los 15 años más

tización de aire acondicionado en las zonas densamente

calientes registrados han ocurrido todos desde el año

urbanizadas, así como el aumento de los desarrollos

2000.

comerciales y aumento masivo de los tráficos de

(Singh et al 2014), los efectos de las islas de calor

automóviles también son factores importantes, que

urbanas por climatología urbana ya se conocen desde

pueden conducir a la formación de ozono y el smog,

hace décadas a implicar un aumento de las temperaturas

produciendo una concentración de CO2 elevada como

urbanas al aire libre, en comparación con los alrededores.

los últimos años, como se observa del último informe de

Al mismo tiempo, los últimos años son testigos de la

la NOAA/NASA.

creciente preocupación sobre el impacto del cambio

Para (Ho et al, 2014), dicho incremento de ppm de

climático a los resultados de la calidad del hábitat en

CO2, como producto de la actividad del hombre está

cuanto a comodidad térmica y el consumo de energía

generando un cambio climático global; al momento de

necesario para salvaguardar dicha comodidad.

redactar esta parte de la investigación para (Planeta Vivo,

Por lo tanto, expresa (Allegrini et al, 2012) hay que

2015), se han emitido 4.740.548.824 tm de CO2 las

esperar que la vivienda en la zona urbana sea especial-

estimaciones a medio siglo, pronostican un aumento de

mente afectada por el aumento de la temperatura exterior

temperatura de unos 2.00°C por lo que, la población

y el efecto que este pueda causar para la comodidad

humana está confrontando nuevos ambientes intramuros

térmica interior. Se vuelve un círculo vicioso el aumento

y extramuros en la vivienda, que pueden afectar la salud

de la temperatura exterior, por consiguiente una crecida

y consecuentemente las actividades productivas, así

de las emisiones de CO2 asociadas a elevar la demanda

como, la calidad de vida del usuario.

de energía para la climatización artificial durante las olas

Se hace eco de los recientes comentarios del Secre-

de calor del verano que se prevé en este sentido, como se

tario General de la ONU, Ban Ki-moon, que, esta es la

presenta en el último siglo.

última generación que puede tomar medidas para evitar

La evolución antropogénica en Tampico, México está

los peores impactos de la climatología urbana.

causando un fenómeno del calentamiento del centro

Es difícil creer que mientras se vive una era de crisis

urbano llamado islas de calor urbanas. El efecto se ve

ecológica y climática sin precedentes, no se concientice

agravado por las características del follaje urbano de

sobre la climatología urbana por la modificación antro-

concreto, fachadas de vidrio y superficies de asfalto de

pogénica.

estructuras edificadas y carreteras. La vivienda absorbe

3

3

75

�Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

El último informe de (NOAA/NASA, 2015), suena la

Con todo ello, se expondrán conclusiones clima-

campana de alarma una vez más en la emergencia

tológicas como sustento del experimento determinando

climática. El mejor momento para haber comenzado a

las estaciones y los meses más críticos del año en Tampi-

afrontar la climatología urbana fue hace al menos dos

co, México.

décadas. El segundo mejor, es en este momento.

(Pathirana et al, 2014) el clima es uno de los factores

Por lo tanto, del sobrecalentamiento del hábitat se

más importantes a considerar en el diseño de una vivien-

prevé que aumente debido al cambio climático antro-

da. Las condiciones atmosféricas de un lugar dependen

pogénico y la modificación del clima urbano local que

de que la arquitectura y su inercia térmica transformen la

conduce a un aumento del efecto isla de calor urbano.

acción de los elementos ambientales naturales del lugar

Características de la vivienda para (Taylor et al, 2014),

de localización.

como la geometría, la orientación, el aspecto, y vidrio, y

Los factores climáticos son las condiciones físicas

las características de la envolvente tales como la masa

que identifican a una región o a un lugar en particular y

térmica y resistencia pueden influir en el riesgo de sobre-

determinan su clima. Los principales factores son: la

calentamiento.

latitud, la altitud y el relieve.

El efecto isla de calor urbano es una forma destacada

El clima en Tampico, México, es de tipo tropical,

de modificación climática antropogénica localizada.

subhúmedo, cálido y extremoso. Sus coordenadas son

(Giannaros et al, 2014),

representa una situación

Latitud Norte 22° 12´ 00” y 97° 51´ 22” longitud Oeste

significativa al clima urbano ya que se produce en la capa

del meridiano de Greenwich, se eleva so¬lamente unos

de la atmósfera donde las actividades humanas casi todas

12 metros sobre el nivel del mar, (Sánchez, 2011).

diarias se llevan a cabo.
2.1 Factores ambientales a monitorear

2. Desarrollo Temático

Las nociones científicas de temperatura se apoyan en
la idea intuitiva que transmite el propio La experiencia

La climatología urbana de la ciudad y puerto de

para (Perini y Magliocco, 2014), demuestra que cuando

Tampico, México emana del análisis climático histórico

dos cuerpos, uno frío y otro caliente, se ponen en contac-

que

perspectivas

to durante un tiempo prolongado, terminan por alcanzar

metodológicas. Primeramente se analizan los datos con

un estado de equilibrio entre ambos que se denomina

base a las normales climatológicas de 1989 a 2013 que

equilibrio térmico. En ese estado no es posible distinguir

vienen a ser los últimos veinticinco años, para lograr las

cuál de ambos está más frío y cuál más caliente.

se

desarrolla

desde

diversas

medias normales de todas las variaciones climáticas con

El criterio de temperatura es lo que miden los apara-

un mínimo de equivocación, proporcionados por la

tos actuales confiables. Desde el punto de vista arqui-

Estación Meteorológica de la Comisión Nacional de

tectónico la temperatura resulta fundamental en el análi-

Agua (CONAGUA). Seguido se contrastan con los datos

sis del comportamiento de la ciudad, ya que junto con los

climatológicos proporcionados por el Servicio a la

resultados obtenidos de otros factores se puede determi-

Navegación del Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM)

nar si se ofrece o no unas condiciones climáticas de

localizado en la Torre de Control del Aeropuerto “Fran-

comodidad higrotérmica, donde los usuarios están en

cisco Javier Mina” de la Ciudad y Puerto de Tampico,

comodidad térmica sin emplear su sistema termorregu-

México; asimismo los datos climatológicos se corrobo-

lador, al mismo tiempo que determina, en gran medida, si

ran con la información obtenida por la Comisión Federal

existe planeación urbana a emplear y las medidas de

de Electricidad (CFE).

76

�Antonio López-Gay
Carlos Alberto Fuentes
Pérez

mitigación térmica en el reacondicionamiento, considerando también la media de humedad relativa.
La humedad relativa es entendida como la cantidad
de vapor de agua que contiene el aire, como resultado de
la evaporación de las masas de agua producto del
calentamiento generado por la radiación solar y la evapotranspiración animal y vegetal.

Temperatura y humedad relativa media mensual 2014
La presente investigación se realiza en el año de
2014 y cabe hacer la aclaración que en contraste con las
mediciones históricas presenta cambios bien marcados,
ya que se eleva la temperatura más que en los años
anteriores. Estos datos climatológicos se obtienen de
CONAGUA y SENEAM, como se aprecia la climatología en la figura N° 3.

Este valor varía de acuerdo al tiempo y lugar, y junto
con la temperatura, es fundamental para determinar el

Figura 3. Temperatura del Aire y Humedad Relativa Mensual

clima de un sitio. Generalmente, como ocurre en este

2014

estudio, lo que se toma en consideración es el valor de la
humedad relativa que, aunque es de tipo macroclimático,
puede modificarse debido a las variaciones microclimáticas. Para ilustrar lo anterior, se presentan valores históricos de temperatura y humedad relativa de Tampico en las
figuras N° 1 y 2, a continuación.
Temperatura y humedad relativa exterior de 1989-2013
.

Figura 1. Temperatura y Humedad Relativa Anual

Fuente: Elaboración Propia. Datos de CONAGUA y SENEAM.

Efecto isla de calor urbano
El efecto de la isla de calor es consecuencia de la
climatología urbana, de que las zonas edificadas ofrecen
más superficie de absorción de calor, el cual irradian
lentamente durante la noche. Otro efecto de los edificios
altos para (Taleb y Abu-Hijleh, 2013), son las múltiples
reflexiones horizontales de la radiación recibida, que
aumentan la probabilidad de que esta energía permanezca en el suelo en lo que se conoce como efecto cañón.
Por lo tanto, la falta de grandes zonas verdes y el
.

Figura 2. Temperatura y Humedad Relativa Media Mensual

entubamiento de los afluentes acuosos en la ciudad
reducen las oportunidades de transformar la energía solar
a través de los procesos de fotosíntesis o evaporación del
agua. Diversos estudios como el de (Buyadi et al, 2013),
muestran la relación directa entre las altas temperaturas
urbanas y la falta de vegetación.
Por otra parte, expresa (Adrian et al, 2013), que la
actividad comercial y doméstica genera un aporte de
calor al medio. En particular los sistemas de clima-

Fuente: Elaboración Propia. Datos de CONAGUA y SENEAM.

tización en la ciudad forman parte de un círculo vicioso,
ya que generan calor extra y su uso se incrementa con la
temperatura.

33

77

�Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

Algunos autores como (Anniballe et al, 2014), expli-

mente, por esa superficie. Se trata, fundamentalmente, de

can la isla de calor como un efecto invernadero local,

una capa de mezcla, o sea turbulenta, generada por el

pues los gases se encierran en un solo lugar provocando

desplazamiento del aire a través de una superficie rugosa

una cápsula de gases que absorbe calor del sol. Los mate-

y rígida y por la elevación convectiva de las burbujas de

riales que forman la ciudad absorben la radiación solar de

aire.

onda corta y la emiten posteriormente con una longitud

Esta capa límite urbano se extiende desde las losas de

de onda más larga, frecuencia que resulta retenida por

los edificios hasta un nivel por debajo del cual los

partículas en suspensión y gases de combustión.

fenómenos locales o mesoescálicos están gobernados por

La cápsula de gases para (Lee et al, 2014), sólo puede

la naturaleza de la superficie urbana.

ser rota por los vientos, si en la superficie hay demasia-

A partir del modelo de (Oke, 1976), se propone lo

dos edificios de mucha altura el aire es obstruido y la

que viene a ser el palio urbano para aquellos sectores

cápsula no se rompe, sin embargo hasta lo más natural

entre los edificios que presentan toda una amalgama de

puede provocar una cápsula de calor.

microclimas por las características de los alrededores

Otra de las causas que provocan el efecto de isla de

más inmediatos.

calor es el albedo. Explica en su estudio de caso (Cotana

El cañón urbano se emplea para designar a la princi-

et al, 2014), que el albedo es la capacidad de reflejar en

pal unidad del palio urbano, que incluye el suelo, normal-

mayor o menor medida la radiación solar. Por regla

mente de una calle, entre dos edificios adyacentes y sus

general, un color más claro absorbe menos calor que un

muros.

color más oscuro. Las calles hechas de asfalto alcanzan

El factor de visión del cielo para (Wang y Akbari,

temperaturas mayores a aquellas alcanzadas por una calle

2014), en el ámbito urbano alcanza valores pequeños,

hecha de concreto relativamente nuevo.

porque las características geométricas de las calles y de

Es por esto, que la isla de calor puede llegar a

los edificios urbanos, así como los numerosos obstáculos

disminuir el período frío del invierno y extender el de

existentes hacen que los ángulos de emisión de la

verano, adelantando la primavera y retrasando el otoño.

radiación de onda larga nocturna a la atmósfera sean más

Su efecto sobre la temperatura urbana para (Coseo y

reducidos que en el campo abierto, donde existen menos

Larsen, 2014), puede reducir el uso de la calefacción en

obstrucciones y por lo tanto hay mayor superficie libre de

invierno, pero aumenta la demanda de climatización en

cielo a la que pueda ser devuelta, sin ningún impedimen-

verano. El mayor uso de la climatización incrementa la

to, la irradiación. Precisamente para (Feyisa et al, 2014),

demanda energética, con sus consecuentes perjuicios

este factor constituye una de las principales causas que

ambientales y económicos.

contribuyen a la formación del fenómeno de la isla de

A nivel ambiental, la mayor temperatura también

calor.

contribuye a las reacciones de los gases de combustión

Para (Feng et al, 2014), el transecto es una idea preci-

presentes en la atmósfera. En algunos casos no sólo

sa acerca de la técnica empleada usualmente en el estudio

resulta afectada la temperatura de la ciudad sino también

de los climas urbanos y que consiste en la toma de medi-

de sus alrededores, alterando el clima regional.

das meteorológicas a lo largo de un recorrido o ruta

(Radhi y Sharples, 2013), exponen que la capa de
límite urbano viene a ser la capa de aire de la atmósfera

previamente establecidos, con representación gráfica de
un área urbana y sus variaciones microclimáticas.

más próxima a la superficie, cuyas características mete-

En Tampico, México para (Fuentes, 2011), se

orológicas locales están influidas, térmica y dinámica-

presenta también por la isla de calor el fenómeno del

78

�Carlos Alberto Fuentes Pérez

mesoclima tropical, que viene a ser el proceso de las

ma proviene de las raíces griegas, isos igual y termos

diferencias de temperaturas Sistema Lagunario-Ciu-

temperatura.

dad-Golfo de México, que crean con frecuencia discrep-

Las isotermas son líneas que se trazan en los mapas

ancias locales de presión que desencadenan el paso de un

uniendo puntos de igual temperatura reducidas al nivel

sistema de brisa marina, originado por el calentamiento

del mar. Los meses de enero y agosto son aquellos en los

urbano al amanecer y del mar por su cercanía, atravesan-

que se registran las menores y mayores temperaturas

do la ciudad, denominado mesoclima tropical.

medias mensuales, por lo que se elaboran mapas corre-

El comportamiento de la brisa urbana es al contrario

spondientes a estos meses que ofrecen características

que la marina, se presenta al atardecer cuando la temper-

indispensables para conocer el microclima de Tampico,

atura de las aguas del Golfo de México es más alta que la

México.

de la ciudad, la brisa urbana tiene indudables efectos
benéficos ya que supone un cierto alivio térmico al

3. Metodología

aportar aire más fresco y más limpio a la ciudad,
Según el nivel de conocimiento científico y

contribuyendo, además, a temperar el clima.
Este fenómeno del mesoclima tropical que se

observación al que espera llegar el investigador, formula

presenta en la Ciudad y Puerto de Tampico, México hasta

que la presente investigación es en primera instancia, un

la fecha no es sujeto de estudio en alguna investigación,

estudio diacrónico, y conformado como estudio de caso,

ya que dependencias como CONAGUA, SENEAM,

de acuerdo al tipo de información que se espera obtener,

C.F.E. La Facultad de Arquitectura o Ingeniería de la

así como el nivel de análisis que se debe realizar, consid-

UAT, no tienen registro alguno, pero consientes están de

erando los objetivos y la hipótesis de trabajo. El presente

que se debe evaluar, por sus hipotéticas utilidades en los

trabajo es diacrónico, porque analiza el problema de

emplazamientos de la Arquitectura.

investigación en su génesis y conformación histórica con

Por lo tanto, la isla de calor para (Dimoudi et al,

una visión de conjunto, que permite establecer las causas

2013), es una de las modificaciones climáticas más claras

verdaderas que lo originan, como también la manera

causadas por la urbanización, como el incremento térmi-

como se manifiesta en el proceso de su desenvolvimien-

co en la ciudad en comparación con su periferia.

to.

La isla de calor es la representación gráfica de la

La investigación permite desmembrar, con base a la

distribución espacial de la temperatura en la ciudad y sus

hipótesis de trabajo, toda una idea, con el propósito de

alrededores mediante un mapa de isotermas, donde está

determinar la climatología urbana por modificación

presenta una disposición concéntrica, y señala la existen-

antropogénica, estableciendo la calidad del hábitat.

cia de una isla térmica por efecto urbano a escala microclimática.
Se pueden dibujar mapas de temperaturas a partir de
líneas imaginarias, llamadas isotermas, que unen puntos

Por lo tanto, es una investigación experimental
aplicada para identificar patrones del comportamiento de
temperatura y humedad relativa solamente, no realizados
con anterioridad en Tampico, México.

de la superficie terrestre que tienen igual temperatura. Se

El comportamiento térmico es el hilo conductor de la

generaliza tomando superficies con parecidos valores de

investigación, por medio de los factores que influyen en

temperatura y representando superficies a las que se

la comodidad al exterior en la zona estudio de caso, por

asignan valores medios próximos o iguales. Las temper-

la tendencia del microclima que viene a ser el efecto de la

aturas varían según los meses del año. La palabra isoter-

isla de calor urbano y sus variaciones en Tampico,
México.

33

79

�Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

A continuación se presentan uno a uno los pasos a

Figura 2. Zona de Estudio de la Climatología en Tampico, México

seguir para lograr metodológicamente el presente trabajo
de investigación.
3.1 Climatología urbana por modificación antropogénica
Este trabajo aborda las características del microclima
urbano que afecta el rendimiento y balance de la energía
natural. Se pretende por lo tanto, evaluar si los parámetros climáticos están influenciados significativamente por
los atributos de texturas urbanas, que ponen de relieve la
necesidad tanto de proporcionar la información microclimática y utilizarla en las etapas de diseño de la edificación.
Esta investigación proporciona un valioso conjunto
de información microclimática para la zona urbana densa
de la ciudad, en Tampico, México.
Se pretende utilizar la información climatológica
urbana en lugar de los datos del tiempo meteorológico en
su mayoría recogidos de entornos no urbanos del estudio
de factibilidad para la implementación de tecnologías de
energía renovable y la evaluación del desempeño térmi-

Fuente: Programa Municipal y Desarrollo Urbano de Tampico (2014).

En el entendido, de que los datos sobre el ambiente o
la climatología urbana se recogen normalmente en
algunas estaciones de monitoreo de puntos distribuidos

co/energético del hábitat.

sobre una ciudad. Sin embargo, el punto de vista sinópti-

3.2 Zona de estudio de la climatología urbana

una sola imagen permite la recogida de datos espacial-

Las islas de calor urbano tienen su origen en la transformación del suelo rural en urbano, caracterizado
principalmente por alterar los componentes naturales del
suelo y modificar las propiedades físicas y térmicas, en
las que se incluyen las aerodinámicas, radiactivas, hídricas, térmicas, la generación de calor antropogénico y la
rugosidad superficial, es decir, las ICU pueden estar
presentes a diferentes escalas, dependiendo de su localización geográfica, de las condiciones climáticas y del
uso del suelo, (Unger et al, 2011). Se determina la zona
de estudio, en el presente trabajo a la ciudad y puerto de
Tampico, México como se observa en color amarillo, en
la figura N° 4.

80

co de los satélites, donde toda una ciudad es visible en
mente integrales a escala de toda la ciudad. A pesar de la
rápida evolución de los sistemas de teledetección y
software avanzados, aún existen deficiencias en la
resolución de la imagen y el desarrollo de algoritmos
para aplicaciones como el monitoreo de la calidad del
aire y el análisis de las islas de calor urbano, de no muy
buena exactitud a microescala.
Por lo tanto, el presente trabajo de investigación se
apoyará en datos obtenidos directamente de aparatos
confiables y realizados personalmente por el investigador.
Investigación experimental aplicada para determinar
la climatología urbana

�Antonio López-Gay
Carlos Alberto Fuentes
Pérez

Se inicia metodológicamente para determinar las

También otro con cámara fotográfica en mano en la

islas de calor urbano en Tampico, México con la repre-

parte posterior exterior, en la caja de la camioneta,

sentación gráfica de la distribución espacial de la temper-

identifica las características morfológicas del entorno

atura en la ciudad y sus alrededores mediante un mapa de

construido con alturas, separaciones, configuración de la

isotermas, donde está presenta una disposición concén-

línea de edificación y cañones urbanos, presencia de

trica, y señala la existencia de una isla térmica por efecto

vegetación y cuerpos de agua entre otras variables.

urbano a escala microclimática.
Se dibujan por parte del investigador del presente

La velocidad de los vehículos es lo más lento dentro
de las posibilidades de tráfico en las arterias.

estudio mapas de temperaturas a partir de líneas imagi-

Las mediciones deben ser obtenidas entre las 20:00 y

narias, que unen puntos de la superficie de la ciudad de

21:00 horas, de mínimo 8 diferentes días de enero y en

Tampico que tienen igual temperatura. Se generaliza

mínimo 8 días de agosto que se realizan los transectos,

tomando superficies con parecidos valores de temper-

para contrastar y corroborar los valores térmicos, en los

atura y representando superficies a las que se asignan

meses que se presenta el periodo de mínima y máxima

valores medios próximos o iguales.

intensidad de las islas urbanas de calor, (Oke, 2006) y sin

Los datos de temperatura son registrados cada 10

influencia de la radiación solar.

segundos por el investigador y un grupo de colabora-

En primera instancia los transectos se proyectan por

dores de su propio Cuerpo Académico de Calidad del

el investigador para obtener datos en un periodo máximo

Hábitat, con 5 sensores denominados HOBO Prov2 de

de una hora y contar no sólo con una amplia cobertura de

intemperie para asegurar una rápida respuesta a las varia-

la zona en estudio, sino que incluya distintas áreas carac-

ciones térmicas, los cuales tienen un puerto USB óptico

terísticas de la ciudad de Tampico, México.

para transferir los datos y un transportador a prueba de
agua para manejo y recuperación de datos en campo.

Se realizan los transectos en sentido longitudinal de
la ciudad sobre las principales vialidades o red viaria

Se colocan los Hobo’s sobre la parte superior de las

creando intersecciones o nodos para contrastar ambas

camionetas que se proveen como vehículos en su caja

mediciones, se continúan las rutas en sentido transversal

trasera y se fijan, con la intención de no alterar los moni-

de la ciudad sobre vialidades primarias y secundarias,

toreos de los valores térmicos.

retomando en otro día lo opuesto para cruzar información

Los datos de los registradores HOBO Pro v2 se
exportan a una hoja de cálculo de Microsoft Office
Excel, por medio del Hoboware software y la estación
base óptica U-4 con acoplador para manejar los Hobo’s,

de los valores térmicos, como se presenta en la figura N°
5 a continuación en color rojo.
Figura N° 5 . Transectos y traza urbana en Tampico, México

donde se realizan las mediciones íntegras de temperatura
del aire en °C y humedad relativa en %, para lograr de
inmediato una visualización de los valores térmicos
obtenidos, por medio de un plano de la ciudad instalado
en un diseño asistido por computadora denominado
AutoCAD.
Además, en cada camioneta de tipo pick up, un
pasajero en la cabina conduce, otro se ocupa de registrar
la ubicación cada minuto, utilizando las intersecciones
principales como referencia ubicándolas en un plano de
la ciudad.
3381

�FUENTE: Elaboración Propia. Datos de CONAGUA y SENEA

Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

3.3 Modelado de las isotermas e islas de calor con

seleccionadas mostraron efectos variables en los difer-

ArcGIS 10.2.2

entes materiales de la superficie y en diferentes momen-

Para el presente trabajo se realiza el modelado de las

tos del día.

islas de calor mediante la información de los valores

El modelo aplicado en el SIG es para crear mapas de

térmicos a través de la Plataforma del Sistema de Infor-

predicción térmica para Tampico, México y determinar

mación Geográfica (SIG).

los puntos de altas y bajas temperaturas de la ciudad. El

En comparación con tareas que se realizan con simu-

SIG es la tecnología más utilizada entre una amplia

laciones satelitales, la utilización de los SIG, tienen

gama de investigadores y profesionales, este trabajo

grandes ventajas en tiempo, personal, precisión y eficien-

proporciona un medio para mejorar la síntesis, la

cia. Así como la posible realización de tareas que hasta el

integración y el intercambio de información para

momento no se habían podido llevar a cabo. El trabajo

comprender la relación entre la antropogenia y el calor

plantea los principales aspectos en orden del acondicion-

de estrés vulnerable dentro de la climatología urbana.

amiento térmico como el incide en el ambiente, el análi-

Esta metodología es útil en el esfuerzo por reducir la

sis, diagnóstico y la toma de decisiones más precisa y

morbilidad y la mortalidad relacionada con el calor, que

eficiente para la planificación, diseños urbanísticos e

se espera que aumente con el calentamiento global

intervención de las islas de calor en Tampico, México.

proyectada.
Cuando se trabaja con un SIG la interpolación

3.4 Isotermas en invierno y verano

espacial suele utilizarse para obtener capas raster que

Se elaboró en primera instancia un mapa en Auto-

representan la variable a interpolar. En esos casos cada

CAD teniendo como base la traza urbana de Tampico, en

celdilla de la capa raster constituye un punto en el que

la cual se ubicaron los polígonos delimitando las isoter-

hay que realizar la interpolación.

mas y obteniendo así un mapa en formato DWG, el cual

Lo más habitual es partir de medidas puntuales,

se pasa a un formato SHP, con el cual se trabajó y se creó

variables climáticas, variables del suelo o de isolíneas,

un mapa con formato MXD en el que se realizó la Inter-

curvas de nivel. Aunque los métodos que se utilizan en

polación a partir de puntos e isotermas.

uno u otro caso son bastante diferentes, todos los métodos de interpolación se basan en la presunción lógica de

3.5 Islas de Calor en invierno y verano

que cuanto más cercanos estén dos puntos sobre la

Para su realización se utilizó la plataforma del Siste-

superficie terrestre, los valores de cualquier variable

ma de Información Geográfica (SIG) mediante el

cuantitativa que se mida en ellos serán más parecidos,

ArcGIS 10.2.2 que actual puede ser considerada como

para expresarlo más técnicamente, las variables

dos o dos y un medio de dimensión en lugar de tres inter-

espaciales muestran autocorrelación espacial.

faz de dimensión, donde las coordenadas X-Y se mues-

Una vez concluido el proceso de la elaboración se

tran como gráficos y las coordenadas Z se almacenan

exporto a un formato JPG. Para poder manipularlo en el

como los atributos de los objetos, tales como son las islas

trabajo de investigación.

de calor en la zona de estudio.
El proyecto de investigación muestra una manera de

4. RESULTADOS

modelar el microclima urbano mediante una combinación de análisis estadístico y un Sistema de Infor-

En las últimas décadas, la isla de calor urbano (ICU)

mación Geográfica, las características de calles urbanas

es un fenómeno de las ciudades y sus temas correspondi-

82

�Carlos Alberto Fuentes Pérez

entes, incluyendo los métodos de mitigación se han

condición climática urbana simultáneamente sin los

convertido en los principales temas de investigación en el

científicos que participan por separado.

ámbito de la climatología urbana por modificación antropogénica.

Los resultados de la climatología urbana se pueden
lograr a través de varias etapas. La primera etapa es la

El presente trabajo lleva a cabo sus resultados medi-

integración de los diferentes datos del macroclima de la

ante monitores de valores térmicos en el entorno urbano,

zona. La segunda etapa consiste en la integración del

para determinar los modelos de previsión, las estrategias

modelado en 3D con la plataforma de simulación SIG. Y,

de mitigación de impacto, las predicciones de temper-

finalmente, la integración entre datos en tiempo real del

atura del aire urbano, la mejora de la suposición del

microclima urbano y la condición del entorno de los

tiempo y el pronóstico de la calidad del hábitat y su

escenarios habitacionales para determinar la calidad del

alteración del balance de energía natural. Con la idea de

hábitat.

interpretar el desarrollo urbano sustentable en la ciudad,

Para la delimitación del area urbana y contraste de

proporcionando a los planificadores urbanos diferentes

valores térmicos del microclima en los transectos se

aspectos de los parámetros climáticos urbanos para que

utilizó el factor de ocupación del suelo, representativos

los incorporaren a sus parámetros de diseño.

de cada nodo urbano, como se muestra en la figura N° 6
del trabajo. Así se obtuvieron puntos de distribución

4.1 Climatología urbana por modificación antropogéni-

espacial, que se asumen como el límite urbano de la

ca

estructura vial en Tampico, México.
Sin embargo, es bastante difícil para los planifica-

dores intentar diseñar sin comprometer al investigador

4.2 Distribución de Nodos en la Traza Urbana en Tampi-

del clima urbano. Actualmente, el Sistema de Infor-

co, México

mación Geográfica (SIG) es una plataforma de uso

FIG. 6. DISTRIBUCIÓN DE NODOS DE LA TRAZA URBANA

general en el presente trabajo con aplicaciones geográficas relacionadas, incluidas las relativas a la investigación
del clima urbano.
Aunque es, según todos los estándares, una herramienta apropiada de diseño urbano, donde los planificadores urbanos tienden a no adoptar esta tecnología, pero
los resultados del trabajo en primera instancia, presentan
una idea para superar este reto mediante el desarrollo de
una plataforma de diseño urbano fácil de usar, para la
situación actual y a futuro en Tampico, México.
La integración del análisis climático histórico, con
herramientas de evaluación del microclima urbano es
una tarea compleja pero con un futuro prometedor. Es la
integración de la evaluación macro, meso y microclimática como parte del proceso de diseño urbano. Los
planificadores urbanos podrán evaluar el impacto de sus
diseños, es decir, el cambio de la morfología urbana, a la

Fuente: Nodos, Elaboración Propia. Plano, Dirección de Obras
Públicas de Tampico

3383

�Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

Los mapas de isotermas y su límite urbano se presentan con sus temperaturas medias estacionales de invierno y agosto
de 2014, que es cuando se realiza el experimento científico. Los transectos verdes indicados son relevantes ya que
dependiendo del comportamiento de temperatura media de invierno y verano, se obtienen sus valores térmicos máximos
o mínimos en las figuras N° 7 y 8 del trabajo.

4.3 Mapas de isotermas y transectos en Tampico, México.
Figura 7. Mapa de isotermas y transectos de invierno en límite

Figura 8. Mapa de isotermas y transectos de verano en límite

urbano

urbano

Temperatura media exterior de invierno 20.00°C

Temperatura media exterior de verano 29.00°C

Fuente: Elaboración Propia. Valores Térmicos Hobo´s Pro v2

La climatología urbana por modificación antropogénica se identifica en las islas de calor y su escala térmica
en las figuras N° 9 y 10 en las estaciones críticas de 2014 del presente trabajo.
Figura 9. Islas de calor en invierno y su escala térmica con ArcGIS

Figura 10. Islas de calor en verano y su escala térmica con ArcGIS

10.2.2

10.2.2

Fuente: Elaboración Propia. Valores Térmicos Hobo´s Pro v2

84

�Carlos Alberto Fuentes Pérez

5. CONCLUSIONES
Las conclusiones son la síntesis de los resultados por
medio de datos duros emanada del trabajo de investigación, en primera instancia del análisis climático
histórico, así como de la distribución de nodos, la
conformación de los mapas isotérmicos por medio
de los transectos, la realización de las islas de calor
urbano y su escala térmica.
5.1 Conclusiones del análisis climático histórico
En primera instancia, del análisis climático
histórico de Tampico, México se desprende que la
temperatura media anual es de 25.00°C, la tendencia
de temperatura media anual de los últimos 25 años es
de +0.40°C.
La humedad relativa media anual es de 77.50%.
El año que mayor humedad relativa media anual
presenta en el análisis histórico es 1995 con el
82.00%, el año con menor precipitación media anual
menor es 2006 con 73.00%.
Los años con temperatura media anual más alta
son 1998 y 2012 con 26°C, el año con temperatura
media más baja es 1989 con 24.00°C; la oscilación
térmica entre ambos es de 2.00°C.
El mes con mayor humedad relativa media es
enero con 80.00% y el mes con menor humedad
relativa media mayo con 76.00%.
El mes con temperatura media más baja es enero
con 19.00°C, considerado el mes crítico y el mes con
temperatura media más alta es agosto con 29.00°C
como el mes más crítico, la oscilación entre ambas es
de 10.00°C.
La temperatura media de primavera es de
25.00°C La temperatura media de verano es de
29.00°C
Estación Crítica
La temperatura media de otoño es de
26.00°C

La temperatura media de invierno es de
20.00°C
Estación Crítica
La humedad relativa media de primavera es de
77.00
La humedad relativa media de verano es de
77.00%
La humedad relativa media de otoño es de
77.00%
La humedad relativa media de invierno es de
79.00%
La precipitación estándar media anual es de
14.30 mm, el año con mayor precipitación pluvial
media estándar es 2002 con 66.00 mm y el año con
menor precipitación media estándar es 1989 con 0.08
mm.
El mes de mayor precipitación media es octubre
con 30.00 mm, y el de menor precipitación media es
marzo con 4.50 mm.
Los meses con menor precipitación pluvial son
de diciembre a abril, en las estaciones de invierno y
primavera.
Los meses con mayor precipitación pluvial son
de mayo a noviembre, en las estaciones de verano y
otoño.
La velocidad de los vientos reinantes media anual
es de 3.60 m/s destacando con dirección Sureste, la
velocidad de los vientos dominantes, quienes someten en intensidad a los reinantes producen una velocidad media anual de 8.60 m/s e influyen principalmente con dirección Norte.
Asimismo el comportamiento anual de temperatura media mensual de 2014 es de 25.30°C con un
diferencial térmico superior de +0.30°C en contraste
con la histórica.
El mes de 2014 con temperatura más baja media
es enero con 17.40°C por lo tanto es el mes más
crítico para la estación de invierno.

3385

�Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

También el mes de 2014 con la temperatura más
alta media es agosto con 30.10°C por lo que es el
mes más crítico para la estación de verano. La
oscilación térmica entre ambas es de 12.71°C.
Para el presente trabajo se determina que las
estaciones más críticas y pertinentes para poder
realizar el experimento de investigación fueron
invierno y verano, y los meses críticos corresponden
a enero y agosto respectivamente.
5.2 Conclusiones de la distribución de nodos
Para lograr los índices de la zona de estudio se
utilizaron los valores de factor de ocupación del
suelo, representativos de cada nodo urbano, por ser
este índice el que mejor representa las características
propias de la ocupación del territorio. Se procesan
dichos valores del factor del suelo con el modelado
de AutoCAD al que se le ejecutan cortes horizontales
con equidistancias en °C. Así se obtuvieron isolíneas
representativas de sus formas de distribución espacial.
La isolinea correspondiente al factor de
ocupación del suelo se asume como el límite de la
ciudad. Al superponer esta isolinea sobre la trama
urbana digitalizada de la ciudad con igual escala de
dibujo se regulariza en función de la estructura vial
en Tampico, México, por ser esta donde se asumen
los límites geográficos, políticos y administrativos
de una ciudad.
La evaluación de la distribución de nodos se
realiza sustentándose en tres parámetros característicos:
Alcance: distancia máxima medida sobre
cada orientación cardinal, desde el centro principal
hasta la isolinea.
Extensión: porcentaje de variación entre la
distancia del límite urbano al centro principal de
cada isla de calor urbano y la distancia del alcance
máximo a los límites mínimos de cada isla de calor,
medida sobre el eje de cada orientación cardinal.
86

Intensidad: valor máximo absoluto de diferencia de temperatura, obtenido en el centro de cada
isla de calor urbano.
Los nodos presentan puntos de contrastación de
mediciones al cruzarse los vehículos que monitorean
los valores térmicos del microclima, los cuales se
tipifican en la bitácora y cotejan con los demás para
con ellos al unir los de las mismas temperaturas y
humedad relativa dan como resultante las isotermas
en Tampico, México.
La determinación de los mapas de las isotermas
urbanas es mediante los valores térmicos registrados
de temperatura en °C de cada uno de los 96 nodos
urbanos, se construye un modelo espacial del comportamiento de dicha variable microclimática.
Esta información se procesa mediante el software
de interpolación de datos, para convertir la información puntual disponible, en información continua
más ajustada a la realidad y comparable con otros
datos territoriales. Utilizando un modelado con base
radial se realizaron cortes horizontales y se obtuvieron las isotermas urbanas, donde se muestran las de
verano e invierno en 2014.
5.3 Conclusiones de los mapas de isotermas y transectos en límite urbano
Para determinar los mapas de las isolíneas de las
isotermas, se consideró como base referencial el
primer nodo urbano de cada orientación cardinal, se
calculan las contrastaciones de temperaturas en °C
correspondientes a los nodos urbanos en la misma
dirección. Los valores térmicos obtenidos se procesan para convertir la información exacta disponible
en información continua. Utilizando un modelado
con base radial. Esto permite obtener isolíneas representativas de la forma de distribución. En general,
estas isolíneas resultan concéntricas al origen de los
ejes de referencia de la ciudad.
Para invierno las isolíneas concéntricas presentan
valores térmicos que van de los 16.00°C a los

�Carlos Alberto Fuentes Pérez

22.00°C y en verano son de 22.00°C a 28.00°C como
temperaturas medias mensuales de cada isla de calor
determinada.
Existen correspondencias, en invierno y verano,
entre la ocupación urbana y la modificación antropogénica que la ciudad produce a la temperatura
microescalar, verificadas en las consideraciones que
a continuación se exponen. La isolinea representativa del límite urbano presenta un patrón similar a la
isolinea límite de cada isla de calor urbano.
Las curvas que representan la modificación
térmica del clima microescalar que se produce en un
area urbana siempre exceden al límite urbano. Esto
indica que el efecto térmico del área urbana no se
limita solo a su ocupación del suelo, sino que afecta
a sus zonas perimetrales colindantes y se extienden.
La correlación entre el alcance de cada isla de
calor y la distancia al límite urbano muestra una
tendencia creciente. Ello indica que a medida que se
incrementa espacialmente el area urbana, aumenta la
distancia máxima desde el centro principal hasta la
isolinea. La intensidad de cada isla de calor aumenta
según el incremento de la ocupación urbana, el
empleo de pavimentos y la falta de vegetación. Dada
la tendencia generalizada en relación con el crecimiento de la ciudad, los planificadores urbanos
deberán considerar como una importante variable
microclimática de estudio, este aumento en la diferencia entre la temperatura urbana y la no urbana.
La investigación experimental aplicada refleja
los datos climatológicos del macroclima de CONAGUA y SENEAM utilizados como puntos de referencia y contraste, con los valores térmicos de
temperatura de los mapas de isotermas del microclima, por medio de sus transectos en el límite urbano
que son comparados para asegurar que en enero de
2014 la temperatura media exterior durante el experimento es de 20.00°C y los mapas de isotermas
presentan en invierno transectos que van de los
18.00 a 26.00°C como temperatura media, con varia-

ciones térmicas de -2.00 hasta los +6.00°C en sus
transectos críticos marcados en color verde; y
temperatura media de verano es de 29.00°C, y los
valores en los transectos vas de los 26.00 a 34.00ºC,
con variaciones de -3.00 hasta los +5.00°C.
Los mapas de isotermas presentados en AutoCAD son la idea inicial de las islas de calor urbano
identificadas en el área de estudio, donde exhiben
una clara relación espacial con las superficies escasamente vegetadas, de menor contenido de humedad
relativa y de más baja reflectividad, lo que permite
explicar las altas temperaturas que las caracterizan.
Los mapas de las isotermas en la zona de estudio
presentan una degradación ambiental relevante de la
calidad del hábitat en Tampico, México no sólo
generan el stress térmico que afecta a la comodidad
de la población, sino que además facilitan la contaminación fotoquímica de la atmósfera, que afecta a la
salud y la convergencia de las plumas de contaminación hacia las áreas más cálidas de la ciudad. La
relación entre el fortalecimiento de las islas de calor
urbano y la ocurrencia de ondas de calor en la ciudad
es una preocupación creciente, principalmente en
invierno, el cual se está extendiendo cada año más.
En lo conclusivo, el mapa de isotermas proporciona la unión de isopuntos de similar temperatura
microclimática cotejada con los transectos críticos
que dan como resultante las diferentes islas de calor
identificadas en Tampico, México.
5.4 Conclusiones de las islas de calor urbano y su
escala térmica
Los planificadores y los gestores urbanos en el
crecimiento de Tampico, México comparten importantes responsabilidades sobre los cambios climáticos existentes y futuros en la ciudad, como las bajas
condiciones de calidad de vida urbana que afectan a
la mayor parte de la población por; incomodidad
térmica, contaminación atmosférica, enfermedades
respiratorias y crónicas relacionadas, riesgos natu-

3

87

3

�Climiatología Urbana por Modificación Antropogénica. Alteración del Balance de Energía Natural

rales como inundaciones, avalanchas y anegamientos, estos factores revelan severas y permanentes
fallas en la planificación y gestión de las ciudades,
constituyen un urgente llamado para resolver estas
situaciones acumulativas.
Una variable ajena que se observa, es que el
microclima del centro histórico de la ciudad produce
el aumento de la temperatura al interior de las edificaciones, ya que el 87.00% de las destinadas a
viviendas en el primero y segundo cuadro de la
ciudad se transforman en comercios, oficinas,
tiendas, escuelas y restaurantes, entre otros.
La variación de zonas densas del centro histórico
y franjas periféricas con agua y vegetación es demostrativa del impacto al hábitat construido, con vialidades de concreto, derrumbe de antiguos edificios
para convertirlos en estacionamiento con materiales
cálidos como los asfaltos, comercios y oficinas con
climatización de alto tonelaje.
Sin embargo, y a pesar que tanto la densidad de la
masa edificada como las alturas de los edificios son
menores en los nuevos centros comerciales como la
Zona Dorada, se considera que la gran extensión de
superficies de estacionamiento de vehículos con
asfalto oscuro sin presencia de vegetación y la gran
capacidad de los equipos de refrigeración son
factores que influyen en las temperaturas registradas
en estas zonas, adicionalmente a la concentración de
tránsito.
En Tampico, México se contemplan actualmente
92, 517 viviendas registradas ante la Dirección de
Obras Públicas el 65.00% de ellas se ubicada al
Norte de la ciudad, donde coinciden con altos registros térmicos. Las lagunas, tanto dentro de la zona
urbana como las adyacentes a la zona estudiada,
presentan temperaturas menores, mientras el efecto
moderador del mar también es aparente, con el sistema de brisas del mesoclima tropical en Tampico,
México.

88

En lo conclusivo en lo que respecta a la climatología urbana por modificación antropogénica a
diferencia de estudios anteriores, donde se verifica
una sola isla de calor en la ciudad, con temperaturas
crecientes hacia el centro de la zona urbana, en este
trabajo se detectan varias zonas de mayor temperatura, coincidentes con distintos centros en una
estructura urbana poli-céntrica, por lo tanto el
estudio es pionero en la región. Las islas de calor
obtenidas del trabajo de investigación, tanto en
invierno como para verano presentan en su
morfología dimensiones muy similares, pero con
diferentes valores térmicos.
Para contribuir a la mitigación de las islas de
calor y mejorar la calidad del hábitat, se debe mantener espejos de agua y franjas de vegetación en la
zona urbana, así como evitar grandes extensiones de
asfalto, especialmente en estacionamientos vehiculares, así como considerar a Tampico, México como
una ciudad más compacta lo que implica crecimiento
vertical y redunda en distancias más cortas, evitando
con esto el indiscriminado uso del vehículo y priorizando al peatón y al uso de la bicicleta, así también
se invierten recursos en lo que en promedio representa el 70.00% de la población que se mueve a pie o
en transporte público.
Con lo expuesto en las conclusiones, se comprueba que por la valoración de la climatología urbana
por modificación antropogénica, se determina la
alteración del balance de energía natural de la
calidad del hábitat en Tampico, México.

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33 91

�Antonio López-Gay

CIMIENTOS SÓLIDOS, PROYECCIÓN AUDAZ:
ESPACIOS Y OBJETOS EN EL DISEÑO CORPORATIVO
DE OLIVETTI DE ARGENTINA
Recibido: 16/04/2015
Aceptado: 06/07/2015

Resumen:

Mtro. Silvio Plotquin

1

Abstract:
SOLID FOUNDATIONS, BOLD FORECAST:
Spaces and objects in the corporate design of Olivetti Argentina.

Con la diversificación de la producción industrial en

With the diversification of industrial production in

Argentina desde fines de los cincuentas la radicación de

Argentina since the late fifties the establishment of

empresas extranjeras significó la aparición de los cargos

foreign companies implied the appearance of executive

ejecutivos, una capa propia dentro de la estructura social

positions, a separate the social structure layer

caracterizada por el consumo de bienes modernos y

characterized by the consume of modern ranked by

calificados por el diseño. Los conceptos formales de los

design goods. Formal concepts of Olivetti products

productos Olivetti impactaron en la conformación

impacted spatial and architectural shaping of their

espacial y arquitectónica de sus ámbitos productivos. La

productive areas. The agreement coordinate between the

coordenada de acuerdo entre las premisas centrales de la

central premises of the brand and the local technical and

marca y la coyuntura técnica y logística local, al modo en

logistics status as crystallized in the Argentine

que se ha cristalizado en las sedes argentinas integrará el

headquarters integrate the argument of this paper.

argumento de este trabajo.

Palabras Clave:
Desarrollismo, Diseño corporativo, Arquitectura

Palabras Clave/Keywords:
Developmentalism, Strategic Branding, Architecture

1 Maestro en la Unviersiad Torcuato Di Tella Buenos Aires, Argentina, contacto: splotquin@utdt.edu
2 La investigación ha sido encargada por Universidad Argentina de la Empresa, proyecto UADE INSOD ACYT A14S06 año 2014.

33

93

�Cimientos Sólidos, Proyección Audaz: Espacios y Objetos en el Diseño Corporativo de Olivietti de Argentina

1. Introducción

El interés de Olivetti por los arquitectos jóvenes de
vanguardia involucrados con el presente italiano del

.

Con la diversificación de la producción industrial en
Argentina desde fines de los cincuentas, como resultado
de las políticas de incentivo y subvención a la radicación
de capitales, la producción de arquitectura, espacio y
objetos quedó circunscrita a la práctica común del diseño
con el establecimiento de una cultura selectiva de
consumo de bienes de producción industrial. La
radicación de empresas y capitales extranjeros con
modos propios de producción y gerenciamiento fomentó
los cargos ejecutivos administrativos y técnicos
profesionalizados, conformando una capa propia dentro
del esquema de remuneraciones y de la estructura social,
caracterizada por el consumo de bienes modernos y
sofisticados, calificados por el diseño (Portantiero,
1977). Sobre la marcha, los arquitectos argentinos
resultaron

indistintamente

idóneos

para

diseñar

productos industriales, gráficos y por supuesto, el
hábitat: la fábrica, la oficina, el showroom, la vivienda.
La calificación que el mercado impuso a los productos de
alta demanda de consumo diversificó el modo de
inserción profesional de los arquitectos (De Ponti, 2012).
Si los conceptos que determinaron las líneas
formales de los productos Olivetti impactaron en la
conformación espacial y arquitectónica de los distintos
ámbitos

diferenciados:

showrooms,

stands,

sedes

administrativas, fábricas, anexos sociales y viviendas,
cuanto debería esperarse de los emprendimientos
encarados en las sedes extramuros, como Buenos Aires,
representaría la coordenada de acuerdo entre las
premisas centrales de los procedimientos de la firma y la
coyuntura técnica y logísitica local. Tal acuerdo, al modo
en que se ha cristalizado en las sedes argentinas, y entre
ellas el establecimiento en la localidad de Merlo,
proyectado por el arquitecto italiano Marco Zanuso
expresamente contratado, en 1954, por Adriano Olivetti,
con la evidente singularidad de sus instalaciones,
integrará

el

razonamientos.

94

argumento

de

este

trabajo

y

sus

período del “risorgimento” en la Posguerra, para
experimentar en ámbitos de trabajo y producción,
constituyó la expresión de las políticas de bienestar sobre
la que se construyó históricamente la dinámica
productiva, financiera y de mercado de la firma. La
colonización de Ivrea, Turín, por Olivetti significó, no
sin rasgos de Utopía, un laboratorio social, político y
urbano del que proviene la especificidad de cada uno de
los programas y la originalidad teórica y material de los
planteos de cada una de las soluciones propuestas.
Olivetti había la solidez financiera y de mercado lograda
hasta los treintas, dependía de la expansión con
subsidiarias internacionales (Arrigo, 2003), a lo que
responden las inauguraciones de las filiales comerciales
en Bélgica, Brasil, Francia y ya tempranamente,
Argentina entre 1930 y 1940 y una de las primeras sedes
industriales de extramuros en Barcelona en 1960.
Los capítulos siguientes, abordarán la compensación
entre las perspectivas productivas y sociales de la
Olivetti con las estrategias de marketing, cuando es
asumida su posibilidad de expansión internacional.
Por los agenciamientos, las articulaciones, actores e
ideas involucradas, se identificaron casos de extramuros
partiendo del de Nueva York. Para tener en cuenta el
traspaso de las experiencias culturales comerciales
llevadas a cabo en los Estados Unidos, las polémicas y
las mutaciones de los criterios representacionales se
abordarán los encargos posteriores a los arquitectos
milaneses Franco Albini y Gae Aulenti. Finalmente los
casos argentinos permiten identificar el grado de ajuste
de las estrategias espaciales de Olivetti a la coyuntura
local, relevando el debate en cuestiones de tecnología y
trasnacionalidad, como fueron encarados en los inicios
de la crítica operativa arquitectónica contemporánea en
la revista summa.

�Silvio Plotquin

Antonio López-Gay

2. No sólo es diferente, es un enfoque
nuevo

mencionando incluso tan prematuramente a Buenos

Italia y Olivetti propiamente, fueron objeto del

Un año más tarde se inauguraría el local de Olivetti

interés promotor de la arquitectura internacional del
Museum of Modern Art of New York (MoMA),
catalizador del arte y del diseño industrial del siglo XX, a
partir de dos muestras en el término de dos años: Olivetti:
Diseño in Industry en 1952 y The Modern Movement in
Italy en 1954. Estas exposiciones fueron contemporáneas
de las similares dedicadas a Japón, Suiza o América
Latina, representaciones culturales que dan cuenta del
tenor de las relaciones políticas externas que los Estados
Unidos encararon durante la llamada Guerra fría
(Barbiellini, Goldstein &amp; Spadoni, 2010).
El catálogo de la exposición de 1954, Italy Builds
editado por G. Kidder Smith (1955) constituyó una
herramienta de fijación teórica a la par de las
contemporáneas Built in USA (Hitchock &amp; Dresler,
1952) o Latin American Architecture (Hitchcock, 1955).
Atrajo a MoMA -como consta en el correspondiente
boletín de prensa (1952)- la coherencia empresarial de
Olivetti integrando el diseño industrial de los productos
con el diseño de edificios y publicidad, en todos los que
la firma, que opera en los Estados Unidos desde finales
de los cuarentas, y que en 1952 había inaugurado un
laboratorio de desarrollo en New Canaan, Connecticut,
ha patrocinado innovación e, incluso, la tabula rasa.
Mientras que MoMA pasó por alto la estrecha
colaboración de Eero Saarinen con la GM, para la que
trabajó entre 1948 y 1956, relevado incluso en el
simultáneo Built in USA (Hitchock &amp; Dresler, 1952), un
caso

de

“pastoralismo

industrial”

y

urbanístico

(Mozingo, 2011) del impacto del de Olivetti en Ivrea, es
el espectro internacional de la estrategia de Olivetti lo
que estuvo puesto en las tarimas y paredes del Museo. La
exposición de 1952 consolidó el repertorio canónico de
imágenes y objetos que habría de caracterizar la
apreciación masiva de la marca incluyendo: productos,
locales de venta, gráfica y branding, manuales técnicos,
el complejo de Ivrea, con sus viviendas y sus servicios
33

sociales, los retail stores en las metrópolis del mundo,
Aires.
en Nueva York diseñado por la oficina BBPR en la 5ta
Avenida, dando lugar a la controversia entre Gio Ponti,
desde Domus y el crítico Lewis Mumford desde el New
Yorker, para quien el showroom representaba por parte
de la Olivetti el intento de traducción, pintoresco y
superfluo, de la cultura metropolitana en que se insertaba
la filial (Sherer, 2012).El local neoyorquino, en una
estrecha planta baja, remedaba un “gabinete de los
milagros” en que los productos de Olivetti se exhibían
como maravillas industriales junto a otras invenciones,
máquinas y piezas artísticas revolucionarias sobre todo
del período victoriano y Arts and Crafts. La Firma
quedaba

enrolada

en

la

exitosa

ecuación

cultura-diseño-forma que la industria inglesa había
desarrollado en el XIX -y con las que comparte- un aura
impalpable (Tafuri, 1986). La estética onírica y
surrealista expresada en el diseño y selección de los
objetos exhibidos, incluyó la creación de postes de
aspecto silvestre e industrial para soporte de los
productos instalados junto a obras de arte de gran valor
(Sherer, 2012). Una matriz geométrica generalizada en
base a triángulos equiláteros y paralelogramos con caras
oblicuas remedaba las matrices compositivas del
norteamericano Frank Lloyd Wright y permitía organizar
objetos diversos, sentando el estándar de los showrooms
internacionales: clase y contraste, eclecticismo y gusto,
la sofisticada síntesis de las artes italiana que comprendía
el diseño de firma de Olivetti. Se analizará pues el
impacto de la experiencia neoyorquina en las mismas
representaciones en sede europea.

3. La aventura mágica iniciada hace
miles de años
La firma Olivetti contactó a Franco Albini
(1905-1977) y Franca Helg (1920-1989) en 1957, dentro
del marco de acciones de la Ufficio Consulenza Case
95

�Cimientos Sólidos, Proyección Audaz: Espacios y Objetos en el Diseño Corporativo de Olivietti de Argentina

Dipendenti. La oficina organizada según el modelo

del mismo local en 1967. Aulenti había tenido a

Employee’s Housing Consultancy Office (Scrivano,

cargo la edición francesa de la muestra Formes et

2005) propuso desarrollar y promover prototipos de

Recherche

vivienda moderna de bajo costo para empleados que

empresariales de Olivetti proyectada en 1967 e

inseminaran el gusto corriente por la arquitectura

inaugurada en París en 1969, en cuyo catálogo, la figura

moderna. La subsidiaria francesa de la Olivetti

humana trasfigurada de lineamientos geométricos remite

inaugurada en 1939, no produjo su despegue hasta

al canon clásico tratado desde Doriforos hasta Vitruvio y

después de la Guerra.

El showroom en Fabourg

Alberti, síntesis figurativa y artística que ha tentado a

St.Honoré era un local existente en la planta baja de un

Neufert, Le Corbusier y al propio Olivetti, en el mundo

hôtel de ville de seis plantas, en cuya última ya

moderno. Aulenti, ha partido de cero con una propuesta

funcionaban las oficinas administrativas. Para su

“figurativa” que interpreta de un lado la situación

adecuación a los nuevos propósitos comerciales y

metropolitana del local y del otro el rol cultural de la

culturales se convocó, pues a Albini en 1958.

firma (Aulenti, 1967). El interior pone en escena una

dedicada

al

estilo

y

las

imágenes

Llamativo y elegante, el local debía garantizar la

piazza, representando la cultura urbana clásica italiana.

continuidad del espacio público con las sucesivas

En el centro, un tótem africano señalaba la historia y la

instancias interiores. Se superponen la matriz de pilares

cultura urbana en los orígenes de la humanidad misma,

estructurales con la grilla de luminarias de Murano

conforntado a la estructura“moderna” de una cápsula

suspendidas, en el sector de ingreso, la retícula triangular

espacial en la centralidad elemental del lugar de fuego

de postes para estanterías. Los productos Olivetti se

semperiano, representando la trascendencia y destino de

encontraban inmersos en una atmósfera sugestiva y

la humanidad. La traza ha reemplazado los ángulos

abstracta, rodeados de objetos de diseño contemporáneo:

rectos por líneas curvas tras el mismo efecto de

las lámparas de Murano, diseñadas por Albini y Helg, los

continuidad espacial solicitdo a Albini, siendo esta la

puntales de los estantes de exhibición, de planta de

única referencia común de los dos proyectos. La

triángulo

estructura

propuesta agrupa elementos heterogéneos del acervo

filamentosa, un ostinatto de caoba y cobre, que recordaba

cultural de la técnica en un ámbito aurático (inspirador,

a los pabellones de las exposiciones italianas de los años

museático) que resulta onírico, elevado, inserto pero

de Entreguerra, como el Padiglione INA de 1935. A la par

alejado del vértigo urbano. La selección de los materiales

de las calculadoras y las máquinas de escribirel local

y la paleta colorísticas refieren a la materialidad de las

exhibía obra plástica moderna de altísimo valor de

máquinas y las calculadoras.

equilátero,

conformando

una

mercado, lo cual era premisa fundamental de Adriano. El
hexágono y el triángulo equilátero conformaban el
esquema de organización principal en el ámbito de
acceso al showroom en París dando cuenta, nuevamente,

4. Argentina y la “determinación de
promover nuevamente el pensamiento a
partir de cero”

del impacto del arquitecto de Chicago en la segunda
posguerra italiana y a rasgos generales, el impacto

Las obras encaradas para Olivetti en la Argentina

profundo del american way of life, y viceversa, de la

comprenden unas dos décadas, entre 1958 y 1977.

consecuente apreciación del diseño italiano en los

Teniendo en cuenta el fallecimiento de Adriano Olivetti

Estados Unidos.

en 1960, y la continuación de sus actividades por su hijo

Gae Aulenti y Giorgio Soavi (Broni, Pavia 1923 Milano 2008) serían contratados para la remodelación

96

Roberto, las primeras corresponden a designaciones
directas a profesionales italianos de proyección europea

�Silvio Plotquin

como Zanuso o Aulenti, e intercalada entre ellas la

El alto diseño ya característico de Olivetti, la

sede del consorcio que llevó el nombre de Olivetti,

precisión y la línea del producto se reflejaban en sus

próxima a Retiro a cargo de la constructora Brunetta con

edificios con la misma inventiva industrial rigurosa. La

proyecto de Pantoff y Fracchia, una rúbrica que contaba

pertinencia de las decisiones se fundaba en las

con diversas realizaciones de impronta innovadora en

posibilidades

Buenos Aires. Completa el cuadro, la selección e

dispositivos arquitectónicos y en la liberación formal

interacción de profesionales argentinos, Irene Van der

creativa que el desarrollo de las técnicas del

Poll y Clorindo Testa para la realización de otras

acondicionamiento artificial importaban al diseñador

instalaciones de la firma en el interior del país: Mar del

respecto de todo argumento tectónico. Esta es la

Plata, Resistencia y Rosario, siendo esta una obra tardía,

perspectiva de Reyner Banham en las conferencias

plásticamente desarrollada, de compleja interpretación

cordobesas de 1969, quien había tomado conocimiento

de

arquitectónica,

de la planta de Zanuso. La relación entre climatización y

cronológicamente la última de las relevadas. Tales

su representación en la conformación del espacio

locaciones se justifican en sí mismas. La capital de la

arquitectónico, y la relación entre construcción y figura,

provincia del Chaco, refire al rol asignado al Noreste del

sería clave en el aspecto de los edificios para el crítico

país a partir de la provincialización del territorio nacional

inglés (1975). Las premisas de proyecto para Olivetti en

chaqueño en 1951, el estándar moderno impuesto por el

Merlo, aplican el tema del confort interior al diseño de

Estado en sus equipamientos y servicios –como el caso

los edificios productivos, también en tanto que hábitats y

de Teléfonos del Estado.

edificios habitados. En este punto se cruza la oportunidad

su

inserción

urbana

y

del

proyecto

para

determinar

los

Promediando el ciclo peronista, la Argentina ofreció

crítica definida por Banham con las ideas de Olivetti

a los italianos que atravesaron el final de la Segunda

respecto a habitar los ámbitos de trabajo, tan afines a las

Guerra una “tierra de promisión”, verificándose a mitad

personas

del siglo XX una nueva oleada inmigratoria en el país

Ambientación, clima interior mecánico, libertad para la

que en 1950 había alcanzado el millón y medio de

experimentación formal permite aplicar la invención a la

migrantes. Las condiciones dadas para la obra pública

solución de los. Resulta el acomodamiento de la

durante el Peronismo y luego, el fomento a la radicación

distribución de los servicios, en una forma final concreta

fabril, favorecieron el progreso de capitales italianos

no mimética ni abstracta: la lógica objetivista, el diseño,

dedicados a la ingeniería y a la construcción. La

aplicado a los elementos de la arquitectura. El trasplante

circunstancias del conjunto de leyes y normas de

del edificio proyectado por el Milanés Zanuso para el

promoción industrial nacional y radicación de capitales

periurbano bonaerense es paralelo del trasplante del

extranjeros en el marco “Desarrollismo”, desde el final

modelo social, espacial y productivo condensado en

del peronismo a la presidencia de Arturo Frondizi, es

Ivrea con las ideas de Mumford y Wright que

oportuna a las políticas de expansión trasnacional de los

contribuyen a la formación urbanística, sociológica y de

capitales industriales norteamericanos y europeos (Valle,

la planificación de Adriano Olivetti, acomodados o

1974). Abordar el impacto que el edificio construido para

provocados por el impacto del modelo eficiente de

Olivetti en Merlo tuvo en la crítica y en la historiografía

producción fordista. El marco de factibilidad del diseño

de la arquitectura moderna, permite circunscribir

italiano, en este caso, las posibilidades materiales

aspectos que refieren tanto al diseño propio de la planta

argentinas y la disposición del conocimiento organizado

como a la suerte de trasnacionalidad propiciada por la

desarrollado en el país para responder a tal demanda, a

colonización productiva de los sellos industriales.

juzgar por los resultados de los edificios representados,

33

como

lo

fueron

para

las

máquinas.

97

�Cimientos Sólidos, Proyección Audaz: Espacios y Objetos en el Diseño Corporativo de Olivietti de Argentina

no puede ser subestimado, a pesar de la amargura de

comprensión del local se hace compleja al

Francisco Bullrich (1966) en summa. Su advertencia

aproximarse más y más a él, como el Centro mismo de

indica la necesidad de planificar, sin embargo, el sistema

las ciudades. La parsimonia de la piazza de 1967 da lugar

de producción y trasmisión de conocimiento clave en el

al torbellino pop azul, blanco y anaranjado de 1968,

despegue económico argentino, tan esperado a comienzo

como representación de los tiempos que corrían.. Al

de los sesentas. El arquitecto opera pues como diseñador

comparar el proyecto concurrente que desarrolló

respondiendo las cuestiones programáticas, mecánicas y

Amancio Williams para el mismo local (1966) contra la

figurativas al mismo tiempo y a partir de un mismo

propuesta finalmente llevada a cabo por Aulenti, queda

gesto. La discusión teórica abierta en el diseño de Zanuso

expuesta la estrategia lúdica y liberadora de la italiana. El

es la expresión con tal aspecto de un método de ensamble

interés de un proyecto de Williams radica en su estrecha

y de inserción de partes muy ajustadas con la libertad de

relación con el invencionismo y las vanguardias italianas

un sistema abierto y estandarizado –a pesar de la

a través de Tomás Maldonado y Gui Bonsiepe y, al

dialéctica irrepetible y las singularidad del caso. El

mismo tiempo, el compromiso del arquitecto argentino

análisis funcional y constructivo configura la misma

con el mundo del diseño, la “buena forma”, en la nueva

determinación de promover nuevamente a partir de cero

tradición señera de Bauhaus revitalizada por Marcel

el pensamiento (arquitectónico, en este caso), con que se

Breuer y Max Bill en la Hochscuhle fur Gestaltung, Ulm.

publicitaban los productos Olivetti. La construcción es

Williams ha coordinado un ambiente monolítico

una industria, un trabajo colectivo donde deberán

tensamente

analizarse los elementos compositivos traduciéndolos a

invariables, la estructura portante de hormigón armado y

la norma de más alto nivel (Giudicci, 1960).

las vitrinas de cerramiento perimetral, han quedado

Alto

nivel

y

sofisticadas

equilibrado.

Elementos

preexistentes

representaciones

compuestas mediante una estética concretista sosegada

singularizan al object trouvé pensado por la Gae Aulenti

en su neoplasticismo aristocrático. Pero Olivetti requiere

para el showroom de Buenos Aires, como puntapié de las

otra cosa: un espacio al servicio del producto que importe

pequeñas obras comerciales encargadas por Olivetti

en el sujeto un reflejo de la experiencia que comporta el

directamente a estudios locales con posterioridad.

uso de los artefactos de Olivetti.
Los emprendimientos tardíos parecen haberse

5. Dar en la tecla

reorientado 180º a la vista de los proyectos de Mar del
Plata y Resistencia. Olivetti recurrió entonces a

Para Aulenti, en la ciudad apenas conocida como

arquitectos locales con requisitos menos ambiciosos y

Buenos Aires –la misma ciudad del “Che” (Aulenti,

fuera de lo común. La propuesta de Van der Poll se

2011) - las referencias culturales o históricas no fueron

apoyaba en elementos plásticos repetibles. El edifico en

pertinentes como en París. El showroom Olivetti en

Chaco propone la hipótesis de máxima: una torre

Buenos Aires, una personificación, una figuración

mediana, elevada sobre un basamento que contiene las

expresionista, una explosión (forma, color) representaba

cocheras,

la irrupción de la marca en el centro porteño en una de

comercial, servicio técnico y oficinas administrativas y

sus esquinas más elegantes. Ocupaba el basamento de la

de marketing. La torre por lo general formaba parte de un

torre

por

emprendimiento de renta inmobiliaria. El de Mar del

Pantoff-Fracchia Arquitectos/Brunetta Construcciones.

Plata consistía apenas en el basamento de la propuesta

El local en esquina se abría completamente a través de

descrita, en etapas sucesivas.

moderna

recientemente

inaugurada

los cerramientos de cristales de gran formato. La

98

los

ingresos

diferenciados

para

local

Por los criterios de ocupación y desarrollo de las

�Silvio
Plotquin
Antonio
López-Gay

planta bajas, los proyectos locales refieren al que

traslucido coloreado al modo de párpado. Toda

BBPR realizara en Barcelona, para la Hispano Olivetti

capacidad de reflejar la empatía entre el usuario y los

(1960). El ingreso era comprendido como atrio o patio

productos Olivetti, resulta en una compleja figuración de

semipúblico, liberado de otras construcciones fuera. Los

la condición urbana del edificio céntrico y las

locales bajos resultaban articulados e intercalados,

convenciones públicas que ello comportaría. Por la

procurando alturas diversas y semipenumbras: una

exposición de sus sistemas sirvientes, el propio proyecto

promenade enriquecida con esculturas contemporáneas

se convierte en arquitectura-máquina, elocuente de la

de artistas locales. La eficiencia constructiva radicaba en

domesticación técnica y de la reconversión de la

las máximas posibilidades de aprovechamiento del

capacidad expresiva de esta, figurativo del modo en que

hormigón

y

el arquitecto toma las riendas del impacto de los servicios

matricerías decorativas, desarrollados por los talleres

en la composición del edificio cuando este depende del

técnicos de la Olivetti local, determinaron las fachadas

clima artificial. Por el carácter exaltado de esta

caracterizadas por los aleros parasoles (del color ambar

expresión, el edificio comparte el pop descarado de

verdoso propio de la firma desde el catálogo de MoMA)

Aulenti y de las propuestas del High Tech resultante de

que remedaban embalajes y contenedores de transporte

los fantasmas a que dio lugar la Guerra Fría.

armado.

Los

encofrados

metálicos

ultramarino, las azoteas y techados fueron trasformados
en

“plazas”

con

posibilidades

de

uso

público,

discutiblemente pertinentes al clima subtropical riguroso

6. Olivetti y la práctica del espacio
institucional empresario

del Chaco argentino.
El último de estos encargos pertenece a Clorindo

El incentivo a la radicación de la segunda mitad del

Testa en la ciudad de Rosario. El esquema general de la

siglo XX en la Argentina no parece haber condicionado

propuesta poco se aleja del descrito, sin embargo el

las iniciativas de Olivetti, cuya primera obra relevante, la

proyecto pertenece por derecho a los desarrollos

fábrica en Munro, transfiere sin resignar las estrategias

arquitectónicos más o menos contemporáneos del

espaciales de la empresa ajustando los alcances según el

maestro argentino de raíz italiana. Comparte con la sede

destino de la subsidiaria local. Dos circunstancias se

porteña del Banco de Londres y América del Sur (1966)

complementan en torno a las políticas desarrollistas: la

la lógica “banhamiana” de sometimiento de exteriores y

propia estrategia de posguerra para la expansión

semi-cubiertos a las razones de climatización ambiental.

internacional del modelo sistémico de producción y

Se ha dado total cabida al impacto en el nivel de la calle

ensamble estandarizado de los componentes de cada

de los conductos de toma y expulsión de aire. El pasadizo

pieza, en un ámbito productivo comprometido con la

de ascensores y los tubos ascendentes de las instalaciones

circunstancia social de operarios, técnicos y empleados y

de acondicionamiento determinan el carácter de las

las polítcas argentinas de fortalecimiento de la economía

fachadas con la estética que los BBPR comenzaran a

mediante el fomento de la industria de punta, moderna y

desarrollar para el Centro Georges Pompidou (1977). El

calificada -tanto pesada como de precisión. La situación

tratamiento del prisma en elevación con aristas vivas y

argentina fue apropiada al desarrollo del esquema

definidas, pertenece a los concursos contemporáneos de

territorial de Olivetti en sus diversos intereses: el edificio

Testa para diversos hospitales provinciales y el Hospital

de producción con el paradigma de espacio amigable, el

Naval a construirse en Buenos Aires, de los que

showroom-galería, la sede administrativa, las filiales, y

provienen las ventanas a modo de grandes “ojos de buey”

con menos impacto, el nodo residencial. Descartando las

guarecidos con parasoles de burbujas de acrílico

etapas iniciales de fines de los treintas en la ciudad de

33

99

�Cimientos Sólidos, Proyección Audaz: Espacios y Objetos en el Diseño Corporativo de Olivietti de Argentina

Rosario y el esquema importador con subsidiarias

esta nueva condición financiera, el ejecutivo

porteñas, el plan de afincamiento de Olivetti distingue

profesional, fue convertido en destinatario público y

dos

La

particular de estos objetos de alta calificación material y

producción de espacios modelo de trabajo y sus anexos

visual disponibles para su consumo. La arquitectura y el

que corresponde al golpe de timón de Adriano Olivetti al

espacio contribuyeron a la figuración del hábitat de estos

efecto de aumentar la competitividad internacional de

sujetos, mayormente, en la representación de un

productos distinguidos por altísima calidad, capaces

escenario finamente diseñado, distante, enriquecido con

como fueron de atraer al mercado norteamericano y de

piezas de arte en una composición sofisticada con

aportar a éste expertise y diseño, y sus resultados en los

alusiones al acervo cultural de Humanidad. Espacios

50s y 60s. A este episodio pertenece el emprendimiento

metafísicos en su realismo cultural exacerbado, a medio

en Merlo, debido al proyecto de Marco Zanuso. En cierto

camino entre el nihilismo y idealización por delicados

modo, este tramo se cierra con el local de Aulenti que

lineamientos, geometrías clásicas y sofisticadas, como

corresponde a iniciativas paralelas internacionales. Un

los diseños de Albini y BBPR en París y Nueva York

breve tramo en los primeros años setentas significó la

respectivamente.

En este mismo mundo, las críticas

contratación

contra-culturales

iniciadas

momentos

marcadamente

de

diferenciados.

profesionales

locales

para

la

en

las

universidades

construcción de una cadena de locales y oficinas

norteamericanas y francesas, dieron lugar en los sixties a

administrativas, política desarrollada por la firma en

los movimientos hippies y el pop. Con la co-optación de

diversas ciudades del mundo.

aquellas consignas contestarias por el marketing de los

Respecto de las representaciones y la figuración en la

grandes capitales industriales, las máquinas facilitadoras

construcción de estos ámbitos, ambos momentos

de la parsimoniosa burocracia administrativa privada de

permiten clasificar sucesivamente las relaciones entre los

la posguerra se convirtieron en herramientas liberadoras

sujetos y el espacio en torno de los objetos que

contra ellas, es decir revolucionarias. La adopción de los

consumen. La “pax norteamericana”, la recirculación e

productos de Olivetti, no implicaron como hace una

implementación civil de las tecnologías desarrolladas a

década una decisión razonable para acomodar cálculos y

propósito de la Segunda Guerra subrayó el acercamiento

la administración doméstica y profesional sino, sobre

lujoso, apacible y grandilocuente del individuo con

todo, una clara decisión intelectual. La adopción de

máquinas de altísima precisión, gran diseño visual y

calculadoras y máquinas de escribir electrónicas no solo

buen gusto. Máquinas confiables, que garantizaban con

era un gesto sofisticado y útil sino, inteligente.

sofisticación precisión, eficiencia y confortabilidad en

A las prácticas compensatorias del heroísmo de la

las tareas administrativas y burocráticas. A su vez la

resistencia

conciencia estatal en los individuos comunes que

establecimiento de Merlo, con la impronta de su

resistieron

la

compromiso social. A las prácticas liberadoras de los

conflagración, encontró en ellos potenciales destinatarios

“contra-culturales” de los sixties, corresponden el local

de

de Gae Aulenti, y por qué no, la propuesta lúdica y de

los

y

sobrevivieron

resultantes

de

las

los

avatares

nuevas

de

tecnologías,

resignificando su valor comunitario. Las iniciativas de
Olivetti en el marco del Risorgimento italiano, arraigaron
en esta resignificación, la profunda impronta social y
cultural de todos sus emprendimientos.
El sujeto nuevo, el burócrata civil profesional
especializado en la administración privada surgido de

100

corresponde

edificios

complejo humor de Clorindo Testa.

como

el

�Silvio Plotquin

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Gae Aulenti
Fuente:http://www.olivettiani.org/in-memoria-di-gae
-aulenti.html

Interior del showroom en París – Franco Albini y
Franca Helg
Fuente:http://www.fondazionefrancoalbini.com/en/
museo-virtuale/negozio-olivetti-parigi-1958-1960-con-f
ranca-helg/
102

�Silvio Plotquin

Listado de Imágenes

Interior del showroom en París – Gae Aulenti
Fuente:http://www.domusweb.it/it/dall-archivio/201
2/11/10/gae-aulenti-e-l-olivetti.html

El edificio de Zanuso en Merlo en la gráfica de
Olivetti
Fuente: Desarrollo Económico (1966) Vol.6 Nº22/23
julio-diciembre.

Interior del showroom en París – Gae Aulenti
Fuente:http://www.domusweb.it/it/dall-archivio/201
2/11/10/gae-aulenti-e-l-olivetti.html

Showroom en Buenos Aires – Gae Aulenti
Fuente: summa (1968, julio) Nº12 pp74/75
103

�Cimientos Sólidos, Proyección Audaz: Espacios y Objetos en el Diseño Corporativo de Olivietti de Argentina

Listado de Imágenes
.

Edificio Resistencia, Chaco – Irene van der Poll
Fuente: summa (1969, setiembre) Nº18 pp35/38

Edificio Rosario, Santa Fe – Clorindo Testa
Fuente: Nuestra Arquitectura (1977) Nº500 pp41/44
y 99/100

Edificio Resistencia, Chaco – Irene van der Poll
Fuente: summa (1969, setiembre) Nº18 pp35/38

104

�Reseñas

��Antonio López-Gay

Reseña del libro
“Lo imaginario y sus morfógenos”
Adolfo B. Narváez Tijerina, (2015). Monterrey: Tilde-UANL. ISBN 978-607-9418-04-5; 171 páginas.
Reseña por: Dr. Milton Aragón Palacios

UN HOMBRE de mediana edad, con su cabello

de su realidad. Es muy probable que el hombre de

peinado hacia atrás con algún tipo de aceite para fijarlo,

mediana edad de jersey café sufra una enorme angustia

un jersey de lana café y camisa blanca. Se encuentra en

¿Quién no? Imaginen no poder verse frente al espejo, a

una habitación ocre frente a un espejo, una luna montada

diferencia de los vampiros, que parte de su penitencia es

sobre un mármol pardo, en la cual se encuentra un libro

nunca volver a ver su reflejo, el hombre del jersey café ve

verde sobre una repisa. A pesar de estar frente al espejo y

su espalda. Entonces ¿Qué es lo que está observando? ¿A

nosotros como observadores detrás de él, no podemos

cuál realidad corresponde? El reflejo a lo (i-r)real, una

saber su identidad, no es posible ver su rostro en el

metarrealidad del reflejo imposible, que en un plano

espejo, porque en el reflejo, lo que observamos es la

ontológico representa esquemas de lo real, de ahí su

misma imagen que ocurre en su realidad, tan sólo vemos

dificultad de simbolizar. Pero eso, sólo quien no está

las características antes descritas. Así es, el reflejo es su

frente al espejo, puede pensarlo por la distancia respecto

imagen de espaldas observando su reflejo. Vaya paradoja,

a la acción, pero si fuéramos nosotros quienes nos

un observador que se observa así mismo observándose en

encontramos frente al espejo, sólo nos quedaría el vacío

un bucle, pero que nunca llega a concretar la observación

de no ver nuestros ojos en el espejo.

33

105

�Reseña

Un guerrero llamado Cord tiene la gran epopeya, su

reflejaron en ellos, además pueden servir como

tiempo: un híbrido entre la edad de hierro y la baja Edad

vínculos con la dimensión de los muertos. El espejo es

Media. El motivo de su viaje es encontrar el libro del

una puerta a lo que no podemos ver, tan sólo imaginar,

conocimiento absoluto, para llegar a esté, tiene que

que en una primera instancia es nuestro rostro.

pelear con distintos maestros que ponen a prueba sus

El diccionario de la Real Academia de la Lengua

habilidades y capacidades como guerrero. Su búsqueda

Española define al espejo como: “Tabla de cristal

concluye en el palacio de Zetan el guardián del libro, por

azogado por la parte posterior, y también de acero u otro

lo tanto el portador de la sabiduría. Al estar frente a

material bruñido, para que se reflejen en él los objetos

Zetan, Cord le pregunta: ¿Cuándo será su pelea? Zetan le

que tenga delante”. También lo define como: “Cosa que

responde que no habrá tal, ante el desconcierto de Cord,

da imagen de algo”. “Modelo o dechado digno de estudio

quien esperaba que el guardián del libro que contiene el

e imitación”. Para que un espejo sea eso, tienen que

conocimiento, peleara a muerte con tal de no perder el

cumplir con dos requerimientos fundamentales: un

control sobre la sabiduría absoluta. Al contrario, Zetan en

material que permita la reflexión y que haya luz. La

un tono amable y sereno, le dice a Cord que le mostrará

forma, el tamaño, el lugar poco importa, lo que sí, es el

el libro. Manda traer el libro y se lo entrega a Cord, a

observador. El espejo obtiene la verificación de su

quien le aumentó la sorpresa al abrir el libro, porque sus

función en la mirada, porque a pesar de ser un fenómeno

páginas eran espejos. El conocimiento absoluto que

que ocurre de manera natural, mientras no esté presente

componía el libro era el de uno mismo, el reflejo nos dice

un observador, pertenece al orden de lo real, pero al

lo que nosotros queremos conocer de nosotros, nos

momento de ser simbolizado, se vuelve esa “cosa que da

presenta una imagen de la realidad construida a partir de

imagen de algo”, por lo tanto, representarse como un

nuestro yo físico y simbolizada por nuestro yo psíquico.

modelo que se pude imitar.

Cord accedió a la sabiduría, y el derecho a mirar el libro,

La función central del espejo es reflejar la imagen de

cuando superó todas las pruebas que encontró en el

algo, no es la imagen real (la cual nunca es posible ver)

camino para llegar a esté, sólo él podía ser el único

de ese algo, es una reproducción distorsionada por un

portador de su sabiduría, la cual se construyó por medio

fenómeno óptico. La palabra reflejo se compone de re

de su recorrido por un camino lleno de obstáculos y retos.

que significa hacia atrás, y flectere que es desviar. El

Se volvió el nuevo guardián del libro.

reflejo desvía hacia atrás la imagen que se tiene cercana,

Las historias anteriores, lo que tienen en común, es

dependiendo del ángulo desde dónde se observe, esa

que su sentido central no es dado por el actuar de sus

imagen construye realidades posibles que han sido

personajes, sino por el reflejo y el objeto que lo produce:

creadas de la misma forma que el reflejo. Entonces en el

el espejo. La primera, corresponde a la pintura de Rene

espejo, el sentido que nos transmite es una imagen que

Magritte Prohibida la reproducción de 1937. La segunda,

corresponde a una posible realidad, fijada por el

la película de Bernard Rose El círculo de hierro (The

observador, de ahí que en el reflejo se filtren y mezclen

silent flute), en la cual colaboró Bruce Lee en el guión.

imágenes que corresponden al orden de lo imaginario en

Los espejos son objetos que al hacernos presente nuestro

la realidad. Los espejos y sus reflejos son, en este

rostro, nos generan cierta fascinación hacia ellos, es un

sentido, buen tema para pensar los imaginarios.

objeto de uso cotidiano que se encuentra en cualquier

En su libro anterior, La construcción imaginaria de la

hogar, una casa moderna sin espejos es difícil de

ciudad (2013, Universidad de Guadalajara), Adolfo

imaginar. En el imaginario fantasmagórico, en los

Narváez lo concluye con lo siguiente:

espejos antiguos, sobrevive la esencia de quienes se

106

�Milton
Antonio Aragón Palacios
López-Gay

“Esos débiles reflejos quizás exterioricen una

En “Lo imaginario y sus morfógenos”, Narváez,

angustia que no acaba de crecer, que no alcanzamos a

designa su mirada, para pensar los imaginarios, sobre un

contener, un trabajo, que como el del viejo Sísifo, no

fenómeno que observamos cotidianamente, pero que en

puede terminarse nunca. Nos queda detenernos y

raras ocasiones nos detenemos a reflexionar: nuestro

comprender, nos queda pensar cómo esas ciudades

reflejo y el de los otros, así como sus posibilidades de

imaginadas alguna vez y puestas al día continuamente, se

otras realidades al interior de éstos. Para ello, usa como

volvieron bestias sin control; nos queda verlas como la

primer acercamiento, el Aleph: el objeto de objetos

emergencia brutal de nuestra sombra y, así, empezarlas a

donde todo puede ser observado. El último párrafo del

apaciguar, para en su domesticación entendernos más

Aleph tiene una potencia heurística en el modo de

profundamente, pero a través de su construcción hacer

construir los estudios de imaginarios, donde Borges

surgir otros acuerdos y así, ver brotar del crisol que está

escribe: “¿Existe ese Aleph en lo íntimo de una piedra?

detrás del tiempo a las nuevas formas” (p. 278).

¿Lo he visto cuando vi todas las cosas y lo he olvidado?

Ante la ciudad moderna que ha construido su

Nuestra mente es porosa para el olvido; yo mismo estoy

esplendor en la rapidez y lo colosal, el transeúnte

falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los

pareciera una pieza mínima entre los automóviles y los

años, los rasgos de Beatriz”. En lugar del Aleph y la

edificios. Es por medio del estudio de los imaginarios

piedra podemos preguntarnos ¿Existe ese imaginario en

como al habitante de la ciudad se le vuelve a reivindicar.

lo íntimo de una realidad? Si lo hemos visto, al igual que

Como bien dice Narváez, la morfología urbana es esa

Borges, lo olvidamos, pero es un olvido que se vincula

emergencia brutal de nuestra sombra, pero a la vez, por

por la porosidad de la mirada, donde se nos escapa lo

medio de los imaginarios se vuelve legible. Por medio de

imaginario, pues esté no es fijado en la realidad, es como

la construcción imaginaria se puede dotar de luz a la

los rasgos de Beatriz, apenas los recordamos y conforme

sombra, volverla transparente a la mirada opaca del

pase más el tiempo su posibilidad de describirlos se

urbanista. No es casual que use como ejemplo a Sísifo, la

agota.

cuidad es nuestra piedra que subimos a la cima de la
montaña

que

es

la

humanidad,

pero

en

su

De la ficción de Borges, Narváez nos lleva a la de
Carroll, en el cual, Alicia se disocia de un mundo que

funcionamiento, se nos viene abajo constantemente, pero

corresponde

¿Cómo podemos observar ese brote “del crisol que está

realidad-imaginaria. Para lograrlo, usa un espejo que

detrás del tiempo a las nuevas formas”? La respuesta a

funciona como frontera entre esos dos mundos. Una

esta pregunta, en un sentido epistemológico, es probable

forma de ejemplificar este distanciamiento con la

que sea otra piedra de Sísifo, pero si no se intenta subirla

realidad-real, para el autor, se da por medio de un túnel

a la cima, no podremos saber lo que pueda representar.

de espejos, donde: “Hay una suerte de totalidad que

Para ello hay que ampliar la mirada, de la percepción a la

intuitivamente reconoces en cada una de las imágenes de

representación, de está, a lo imaginario. Donde en este

ese túnel”. Existe una imagen origen que permite el

último modo de observar, los objetos que a simple vista

primer reflejo, el cual se constituye en una imagen de

resultan vagos, son introyectados para ubicarlos en los

segundo orden que tienden hacia el infinito, de ahí que la

sueños y la imaginación. Por tal motivo, los espejos se

totalidad que se puede observar fuera del túnel sea

vuelven un fenómeno heurístico que permite pensar más

incompleta, porque sus partes son mayores que el todo,

allá del reflejo, al posibilitar el ejercicio de introyección

principio básico de los sistemas complejos. Gracias al

al cuestionar lo que estamos viendo.

efecto (re)productor del bucle, se va aumentando la

3

3

a

su

realidad-real,

al

de

una

107

�Reseña

información de cada reflejo, donde el reflejo 1

con ciertas características especiales, utilizando un

(X1...) respecto al reflejo n (...Xn), aumenta su

conjuro, lograba que el observador accediera a un

información, esto, por su referencia y sentido, que son

realidad paralela en la cual ocurrían hechos pasados o se

completamente distintos por el aumento en su

tenía contacto con sujetos de otras épocas. Entonces, un

complejidad estructural.

espejo de tinta, como el empleado por el Magrebí, puede

A todo reflejo primigenio, le corresponde un origen

significar: “...un símbolo que a través de sus resonancias,

y un mito fundacional que lo sustente, para acercarnos a

va revelando unas cosas de la realidad que le son afines,

este origen, Narváez hace uso de la mitología wixaritari,

que pueden aclararlo... [...]... a diferencia de los espejos

con la cual él ha mantenido contacto directo en los

ordinarios, este era un espejo que hacía viajar la mirada

últimos años. Dicho mito refiere que su antepasado el

misma, ampliando el horizonte del reflejo quizás hasta

venado azul: “...en su búsqueda del sol, peregrinó desde

situarlo en el deseo”. El espejo desvía la mirada de la

el mar primordial en el occidente hacia el oriente y

realidad, nos antepone frente a una realidad que

subiéndose a una montaña vio nacer el sol... [...]... El

corresponde al reflejo, a un yo simbolizado por los filtros

sol ofrendó su claridad y se disipó la oscuridad que fue a

de la imagen distorsionada, los imaginarios y lo real, un

de la época de los peces y las serpientes, y el mundo seco

ejemplo tomado de los cuentos populares podría ser el

entonces pudo ser, como preludio a los primeros

espejo de la bruja de Blanca Nieves, la cual refería su

hombres”. De la oscuridad emerge el territorio, ese lugar

belleza a lo dicho por su espejo ¿Pero quién no hace eso?

seco donde habita el hombre, el sol hace legible el

El espejo es nuestro primer contacto visual con nuestro

espacio antes inhóspito, porque: “De la niebla que te

yo corporal, pero a su vez, para el ojo educado, un acceso

rodea, o de la oscuridad de la primera edad que te ciega,

a otras realidades como el espejo de tinta del místico de

surgen las cosas, se precipitan al mundo en sus formas”.

Medio Oriente.

En esa niebla es donde se ubica lo imaginario como base

Los espejos también pueden ser conductos de la

fundante de la realidad, al que sólo se puede tener acceso

disipación de la conciencia individual, como el ejemplo

conforme se aleje el observador de la realidad-real,

que menciona Narváez, del brasileño que no hizo caso a

como lo hace Alicia cuando atraviesa el espejo. Al hacer

las instrucciones de su chaman en un ejercicio de

eso se vuelve un “observador apartado de la cosas”, el

meditación frente a un espejo, terminando en el hospital,

cual presenta “...la certeza que se asoma tras la

pues su yo se había disociado, perdiendo la conciencia.

separación original del ser con respecto a su

Una forma de explicar esas disipaciones de la conciencia

mundo-continuo-madre en la primera edad, en la pérdida

individual, se da en la hipótesis de los tres mundos de

de un sentido oceánico de existencia”. Al separarse de su

Popper y Eccles, la cual permite al autor vincularla con la

yo, de la realidad-real, Alicia entra en un mundo que

causación de las formas. Esta hipótesis, a grandes rasgos,

corresponde a otro sentido de existencia, en el cual el

plantea que se trata de “...tres universos absolutamente

ser-en-el-mundo,

de

disímiles que están fuertemente entrelazados en sostener

simbolización y existencia, su océano primordial, del

la realidad tal cual es para el observador”. Es en este

cual se funda su origen, ahora pertenece a otro nivel de

vínculo de los tres mundos donde “...la conciencia

realidad.

funciona con una conexión perenne a un espacio no local

responde

a

otras

lógicas

En los espejos se posibilita observar una realidad

y que permanentemente establecería un intercambio con

más allá de la que vivimos en la cotidianidad, un

la realidad local”. La conciencia, bajo este paradigma, se

ejemplo, presente en el libro, es el caso del Magrebí,

encuentra escindida en dos realidades, la que le es propia

108

�Milton Aragón
Palacios
Antonio
López-Gay

a una realidad-real y la que pertenece a la

significantes primarios y opere en un segundo y

realidad-imaginaria. De ser así, la conciencia opera en

tercer orden del significado. De ahí que Narváez

dos realidades, lo que determina en cuál se ubica su

concluya su libro diciendo: “Como si el mundo fuera una

operar es el acoplamiento que el observador realice

conciencia que palpita en pulsos gigantescos. En una luz

respecto a lo que para él significa esa realidad.

que es a la vez una sombra profunda. Somos testigos que

Pero a todo esto ¿Qué son los morfógenos de los que

observamos con pasmo ese latido”. Ese latido, es el que

se habla en el título, además cuál es su vínculo con el

construye nuestro andar y sentido en el mundo desde la

espacio urbano? Después de este recorrido por los

imágenes primigenias.

espejos y la configuración del yo; el mundo y sus mitos

*****

fundacionales; las disociaciones de la conciencia y los

A manera de colofón, se puede agregar que “Lo

tres mundos. El autor ubica como fenómeno presente en

imaginario y sus morfógenos” da pautas importantes

todos ellos a los morfógenos. Los define a partir de

para interpretar el espacio urbano por medio de la

trabajar con el análisis de mapas mentales y la

identificación de sus morfógenos y los imaginarios

representación

como:

inherentes a ellos. Donde: “...lo imaginario, que va hacia

“...elementos que atraen al dibujo, lo centran, dándole

la construcción de morfógenos por la vía corporal, y por

forma y definiendo las formas subsiguientes en su

esta vía transmuta la energía de lo imaginario en

desarrollo

de

emoción, que aporta su fuerza y dimensiones al proceso

representación del espacio que aparece constantemente

de simbolización, que es en donde esta energía que puede

en los mapas mentales, no importando edad, educación,

ser descrita en sí como un único movimiento, como una

edad o sexo. Los cuales operan como referencias

potencia unitaria, se parte en polaridades aparentemente

simbólicas

la

opuestas y paradójicamente (para la razón) unidas

observación del espacio, en el cual se encuentra inmerso

indisolublemente”. De ahí que la forma materializada de

el observador. Son la forma fundante del espacio de vida

la energía de lo imaginario presente en las emociones del

de quien habita el espacio construido físicamente, de ahí

observador, sea lo que se plasma en los mapas mentales,

que estos elementos son: “también etapas en el

porque los lugares que aparecen en los dibujos,

desarrollo de la capacidad de construir una imagen del

corresponden

lugar”. Y ¿Qué es el lugar? Es ese espacio que ha sido

interiorización y significación. Estos corresponden a la

interiorizado por el observador, en el cual proyecta sus

construcción experiencial de los recorridos por el

sueños, deseos, realidades e imaginarios. Estos últimos,

espacio, en los dibujos, para el autor, se ubican los

Narváez los define como: “...ese campo preformativo de

elementos evocados, las representaciones sociofísicas y

la mente-la imaginación e intuyo que es previo a la

los elementos ausentes. Los cuales corresponden a los

mente, externo y profundamente antiguo”. Entonces lo

atractores

imaginario tiene su origen en ese mar primordial del cual

representación imaginaria de la ciudad.

en

que

del

el

espacio

tiempo”.

permiten

del

urbano,

Son

fijar

esa

y

forma

referenciar

a

espacios

morfogénicos

que

representan

que

una

configuran

la

salió el venado azul en búsqueda de la legibilidad del

Entonces, ya para finalizar, el último libro de Adolfo

espacio, por tal motivo, “...lo imaginario, en el fondo, es

Narváez Tijerina puede tener dos lecturas posibles, una

equiparable a lo real”. Y es en estos dos órdenes donde

como un lector que busque explorar la conciencia y sus

los observadores que operamos en la realidad, no

vínculos con el yo cotidiano, desde una lectura de los

tenemos acceso, la única posibilidad de acercarnos es por

imaginarios. La otra desde aquel que está interesado en

medio de una simbolización que se aleje de sus

los imaginarios urbanos, y cómo estos configuran el

33

109

�Reseña

mundo de vida de quienes habitan la ciudad, así
como técnicas de cómo acercarse a la interpretación de
esa experiencia en la ciudad. De ahí que en este libro, sus
capítulos pueden ser leídos de forma aleatoria, donde el
lector no perderá el hilo conductor, porque el interés
central del autor es reflexionar sobre la conciencia y su
vínculo con la causación de la forma de la ciudad, lo cual
se encuentra implícito a lo largo de los diferentes
capítulos.

Milton Aragón Palacios

1

1 El Dr. Milton Aragón Palacios es profesor del Instituto Tecnológico Superior de Cajeme, es miembro del Sistema Nacional de
Investigadores de CONACYT nivel II.

110 33

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                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2015, Vol 9, No 11, Septiembre</text>
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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Presentación

��Presentación

Diego Sánchez González

Imaginario Urbano: Subjetividad y Socialización en la
Colectividad
Gerardo Vázquez Rodríguez
Domingo García Garza 2

1

Desde inicios del 2014 se estableció que por primera

estimulado por una constante cultural que él denominaba

vez la mayoría de la población en el mundo habita en

socialización o pulsión socializadora, por unas peculiares

zonas urbanas 51% y en zonas rurales solo el 49%. Lo

acciones recíprocas orientadas a la constitución de una

anterior se desprende de la décima edición del informe

unión societal (Simmel, 2002). Álvarez (2009) también

Demographia World Urban Areas (2010), elaborado por

menciona que una de las primeras cuestiones en las que

el centro de estudios Demographia de Estados Unidos.

se detiene Simmel para caracterizar a la metrópolis

Está proporcionalidad ha ido incrementándose desde

moderna radica en poner en evidencia la excepcionalidad

mediados del siglo xix en la llamada época industrial

de su estilo de vida contrapuesto al de una pequeña aldea

hasta llegar a nuestros días. El estudio, las definiciones y

por entonces siempre asociada a los espacios rurales, en

propuestas sobre el hábitat de los individuos y sus condi-

la medida que en aquellas grandes ciudades convergen la

ciones sociales - urbanas se intensificaron durante estos

emergencia de una nueva organización social, que se

periodos históricos y en claro detrimento del hábitat

caracteriza por la generalización de la economía

rural; las ciudades se transformaron así en el escenario

monetaria y en la conformación de una subjetividad hasta

predominante donde se llevan acabo las actividades y

este momento inexistente, la del urbanita. El urbanita,

experiencias humanas.

como Simmel denominó al habitante de la ciudad, se

Precisamente durante los últimos ciento cincuenta a

encontraría ante una compleja realidad, formada por

doscientos años se han desarrollado y acrecentado

múltiples factores dinámicos que se manifiestan en

estudios afines a las altas masificaciones urbanas, su

invariable cambio y donde predomina la subjetividad de

devenir y su contexto, estudios que se han profundizado

una expuesta pulsión social como un evidente vinculo

y multiplicado desde diferentes enfoques, posiblemente

imaginario frente a lo tangible y evidente de la metrópoli.

algunos de los apuntes más valorados por las investiga-

En cuestión de lo subjetivo y social atenuado en lo

ciones urbanas se originan desde la voluntad para

imaginario, menciona Carretero(2011:108): Maffesoli

comprender la vida de los grupos sociales en la

entiende, siguiendo la estela abierta por Simmel, que el

metrópoli, sus dinámicas de interacción y sus cohesiones

verdadero fundamento sobre el que descansa la

, así como sus múltiples afinidades con la ciudad.

naturaleza de una grupo (tribu) – del tribalismo - es lo

Para Carretero (2011: 108) Georg Simmel había

que él llamará la sociabilidad, una pulsión desatada entre

centrado su atención a principios del siglo xx , en cómo,

los integrantes de ella por estar juntos(être ensemble). El

en la gestación de un grupo social urbano se ponía en

efecto derivado de esto es que el Sujeto no poseerá ya

funcionamiento un complejo dinamismo intersubjetivo

una identidad fija, sólida, unitaria e imperecedera,

1 Licenciatura en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México, 2000; Maestría en Historia del Arte por la Universidad
Autónoma de Barcelona, España, 2003; Doctorado en Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona, España, 2004.

2 Catedrático de la Universidad de Lille en Francia y Miembro asociado en el Centro Europeo de Sociología y Ciencia Política ( CESSP ) - Escuelas de Ciencias Sociales
(EHESS ) . Paris Francia.

5

�quedando ésta disuelta en un variado, frágil, versátil y
voluble abanico de identificaciones. El Imaginario social
sería, entonces, lo que serviría de receptáculo de acogida,
de contenedor, para las diversas identidades societales.
Coca, Valero y Pintos (2011:55) mencionan: A la hora de
hablar de lo imaginario puede venir a nuestra mente
palabras

tales

como

idealización,

imaginación,

ensoñación, etc. De hecho, lo imaginario mantiene una
estrecha relación con la imagen, la imaginación y con la
aprehensión primera (Simmel, 2000), y ellas, a su vez, se
vinculan con la realidad. Por ello, Simmel (2000) afirma
que ambas constituyen demarcaciones desde la infinita
abundancia de la realidad y los modos infinitos de
aprehenderla (Simmel, 2000: 299). La noción de imaginario indica una serie de imágenes que hacen que la vida
de un sujeto o de una sociedad sea tal y como es. Por ello
lo imaginario es tanto psíquico como social, abarca lo
individual y lo colectivo (Beuchot, 2008: 87).
Referimos a una especialización sobre la temática del
imaginario, así como se acrecentó durante principios del
siglo pasado el estudio de lo imaginario, conllevando a lo
social (imaginario social) y por ultimo haciendo referencia a lo imaginario urbano, concepto que se ha revelado
en el estudio de los grupos sociales que habitan y dan
forma a la ciudad. Lo urbano a través de lo imaginario se
matiza por una constante búsqueda de la cohesión social
incentivando lo intangibles, el imaginario urbano existe
en los habitantes y se presenta en la realidad tangible por
medio de objetos simbólicos que propondrán versátiles
organizaciones singulares para cada comunidad; en la
metrópoli esto se ha convertido en un medio importante
de gestión para la propia población y la urbe. Silva
(2006) menciona sobre los imaginarios urbanos, “Estos
son procesos psíquicos perceptivos, motivados por el
deseo, que operan como modos de aprender el mundo, y
generan visiones y acciones colectivas. Se “encarnan” o
“in-corporan” en diferentes objetos de uso público, como
textos, imágenes, expresiones artísticas o arquitectóni-

56

cas, a partir de los que se pueden deducir sentimientos
como el miedo, el amor, la ira, la esperanza, etc. Dichos
sentimientos expresan múltiples fantasías colectivas que
pueden ser pistas de análisis y estudio”.
Acotando y bajo el esquema de los Imaginarios
Urbanos Juan Coca de la Universidad de Valladolid
(España) nos presenta en su articulo, Artefactos, ciborgs
y ciencias urbanas: estudio socio-hermenéutico plurianalógico de los imaginarios sociales urbanos, un intereesante compendio sobre características del imaginario
urbano en España, caracterizándolo desde la manifiesta
sacralización por alteraciónes de la ciudad basadas en
una estética cercana a la mercantilización; para ello el
autor utilizada la metodología hermenéutica, concretamente la socio-hermenéutica pluri-analógica
Monterrey: sus imaginarios en el buscador de internet “Google”. es la visión que nos presenta Gabriela
Carmona Ochoa de la Universidad Autónoma de
Coahuila y nos describe la incidencia que tiene la virtualización y la sociedad de la información sobre el imaginario urbano contemporáneo de una metrópoli como
Monterrey, México.
Liliana López Levi de la Universidad Autónoma
Metropolitana. Unidad Xochimilco y Eloy Méndez Sainz
de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
realizan un análisis a profundidad sobre el sujeto ciborg,
sus concepciones, percepciones y formas de vivir y como
se manifiestan todas estas características sobre los imaginarios de los cibernautas (ciborgs) en relación con el
turismo; la investigación se titula, El turismo en tiempos
del ciberespacio.
Ramón Ramírez Ibarra de la Universidad Autónoma
de Nuevo León presenta el articulo, Cuerpo, paisaje y
ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios
culturales del hábitat y los entornos urbanos, una reflexión desde la complejidad en términos socio físicos que
refieren a la construcción de un proceso de interacción
flexible entre el hecho urbano y arquitectónico con el
entorno simbólico y natural.

�De la Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo Morelia Michoacán, escribe Francisco Javier
Fuentes Farías bajo el titulo Constructos y Paisajes de
una Ciudad Histórica, este trabajo describe el centro
histórico de Morelia desde la caracterización de sus
imaginarios, esquemas de acción, percepción, representación y refiere problemas sobre su conservación y restauración en una era globalizada.
Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: el
caso de la discapacidad física. es el documento presentado por Ramón Leopoldo Moreno Murrieta de la
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, por medio de
está investigación se identifican los procesos

de

inclusión dentro de una movilidad urbana y se describen
las visiones de habitar un contexto urbano - imaginario
como el de Ciudad Juárez.
Milton Aragón Palacios de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla presenta el documento Imaginario y representación de la experiencia del espacio en
jóvenes oaxaqueños, descripción sobre la representación
de experiencias en el hábitat Oaxaqueño por medio del
método del flâneur y el observador de segundo orden
como elementos de registro para el Imaginario.
Cierra el apartado de artículos Adolfo Benito
Narváez Tijerina de la Universidad Autónoma de Nuevo
León con el trabajo de investigación La materia y lo

and the Virtual in the Built Environment, Taylor &amp; Francis Group, 2014, (ISBN 978-0-415-77773-5). LibroX2.
De Rob Shields Spatial Questions. Cultural Topologies
and Social Spatialisations, 2013, editorial SAGE.
(IBSN-13: 978-1-84860-665-4) y el LibroX3. 1Q84,
escrita por Haruki Murakami publicado por Tusquets
Editores. (ISBN 978-607-421-245-7)
Importante es mencionar que este número temático:
Imaginarios Urbanos, de la Revista Contexto, muestra el
compromiso firme y decidido de los investigadores aquí
involucrados, de los pares dictaminadores, de su Comité
Editorial y sobre todo del apoyo de los Directivos de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Referencias bibliográficas
Alvarez, G.H. y Simmel, G. (2009-2010): "Notas Sociológicas para la
discusión sobre la naturaleza del espacio y la cultura de las metrópolis".
Estudios Socioterritoriales. Revista de Geografía, Nº 8, pp. 35-51.
Beuchot, M. (2004): Hermenéutica, analogía y símbolo. México: Herder.
Coca, J.R., Valero-Matas, J.A., Randazzo, F. y Pintos, J.L. (2011). Nuevas
Posibilidades de los Imaginarios Sociales: Implicaciones de la Retórica en
el Imaginario Social Tecnocientífico. Badajoz: TREMN – CEASGA.

imaginario o de la danza de maya en el vacío. El artículo

Maffesoli, M. (1990), Au creux des apparences. Pour une éthique de

aborda una dualidad que permanece incisiva sobre los

l’esthétique. Paris: Editorial Plon.

conceptos que rodean al estudio de lo imaginario,
acrecentando los nuevos métodos de conocer el mundo
materico desde la perspectiva de lo que anteriormente era
científicamente improbable.
Diana Maldonado de la Universidad Autónoma de
Nuevo León presenta en el apartado de reseñas una
interesante intervención titulada “Traditions: The “Real”,
the Hyper, and the Virtual in the Built Environment” y
otros... Donde invita a conjugar variadas temáticas
incluidas en capítulos de tres diferentes libros: LibroX1.
De Nezar AlSayyad : Traditions The “Real”, the Hyper,

57

Maffesoli, M. (2004), El tiempo de las tribus. México: Siglo XXI Editores.
Silva, A. (2006). Imaginarios urbanos. Bogotá: Tercer Mundo Editores.
Simmel, G. (2000). “La trascendencia de la vida”, Reis. Revista Española
de Investigaciones Sociológicas, Nº 89, pp. 297-313.

��Antonio López-Gay

Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio
Socio-Hermenéutico Pluri-Analógico de los Imaginarios
Sociales Urbanos...
1

Juan R. Coca

Resumen:

Abstract:

La intención de este artículo es estudiar los
imaginarios sociales urbanos en España. Actualmente se

Artefacts, Cyborgs and Urban Sciences:
Socio-Hermeneutical Pluri-Analogical Study About the Urban
Socials Imaginaries.

existe un imaginario que sacraliza la alteración de la

The aim of this article is to study the urban social

ciudad a través de la estética y la mercantilización. Esto

imaginaries in Spain. Currently an imaginary that

genera problemas en algunos grupos sociales y ellos

sancralize the city altering through aesthetics and

intentar modificar esto. El objetivo del trabajo es conocer

commodification are there. This creates problems in

cómo sucede este proceso. Para ello se ha utilizado la

some social groups and they try to change this. The aim of

metodología

la

the study was to determine how this process happens. To

socio-hermenéutica pluri-analógica. Nuestra hipótesis es

do this we used the hermeneutical methodology, namely

que la ciudadanía profana los artefactos urbanos.

the pluri-analogical socio-hermeneutic. Our hypothesis is

Comprobamos que esto sucede en parte. Estos cambios,

that citizenship profane urban artifacts. We found that this

estas profanaciones generan rechazo en otros grupos

happens in part. These changes, these profanations

sociales.

generate rejection in other social groups.

hermenéutica,

concretamente

Key words:
Palabras clave:
Imaginarios urbanos, socio-hermenéutica, ciborg.

1. Introducción

Urban

socials

imaginaries,

socio-hermeneutic,

cyborg

urbanas (fundamentalmente arquitectura, geografía
urbana, sociología urbana y planeamiento urbano).

El ámbito de lo simbólico es un proceso social,

Partiendo de este enfoque de investigación buscamos

dialógico e intersubjetivo que debe ser analizado e,

estudiar cual es la realidad social del urbanismo en la

incluso, reivindicado en los estudios sobre las ciencias

sociedad occidental actual. Nos centraremos en aquellos

1 Doctor en Sociología y Máster en Lógica y Filosofía de la Ciencia. Actualmente es profesor en el Departamento de Sociología y Trabajo Social de la
Universidad de Valladolid.

33

11

�Juan R. Coca

elementos que configuran la deriva urbanística

dice Milton Aragón que el espacio que el ser humano

factual actual y que están relacionados con el diseño

habita ha devenido en la forma que éste ha representado

general que se está realizando actualmente en el diseño

yendo de la biosfera a la noosfera y, finalmente, a la

de nuestras ciudades.

semiosfera. De ahí que del mundo de la vida, al mundo

Además es conveniente aclarar, para evitar equívocos, que aunque conocemos bien la propuesta denominada “imaginarios urbanos” que es la que unifica los
textos del presente monográfico, en este artículo vamos a
centrar nuestro interés no tanto en los imaginarios o en
los imaginarios urbanos en sí, si no en los imaginarios
sociales de lo urbano. Pretendemos con esto generar un
planteamiento de investigación un tanto distinto de los
imaginarios urbanos y crear confluencias con los trabajos
que los sociólogos han venido desarrollando en los
últimos años en este aspecto.
Partimos de la hipótesis de que la policontextura
imaginaria (Pintos 2003) que enhebra la sociedad líquida
actual (Bauman 2004), la celeridad temporal de la misma
(Beriaín 2005 y 2011), así como la fragmentación social
existente, se han conformado como los elementos de
estructuración básicos de nuestro sistema social y del
diseño actual de sus elementos. De ahí que la delineación
de las urbes se haya convertido en un proceso de materialización de dicha fragmentación social en lo que se ha
dado en denominar como fenómeno de ciborgización
social (Coca &amp; Valero 2010). No obstante, antes de entrar
a aclarar las ideas que acabamos de esbozar conviene
hacer una serie de aclaraciones respecto al concepto de
imaginario social.
Coincidimos absolutamente Daniel Hiernaux y
Alicia Lindón (2012: 10) en la afirmación de que las
imágenes en el sistema social, y concretamente en los
subsistemas sociales occidentales, han adquirido una
importancia inusitada reconfigurándose como elemento
de cemento social. Ahora bien, lo imaginario, como ha
expresado en diversas ocasiones Milton Aragón (2013),
así como Blanca Solares (2006) o Gilbert Durand (2000)
está altamente relacionado con el ámbito de lo simbólico
y, por tanto, transciende a la mera imagen. De hecho, nos

12

de las ideas y de éste al mundo de los símbolos. En este
mundo, lo simbólico (nos sigue diciendo Aragón) preña
de sentido el espacio previamente vacío y lo dota de
sentido inter-simbólicamente e inter-subjetivamente.
Ahora bien, si el imaginario se sitúa en el mundo de
lo simbólico, el imaginario social paradójicamente se
aleja del ámbito de lo simbólico y se queda en una
perspectiva mucho más pragmática. Esta idea ha sido
denominada por Michel Maffesoli (2010) como irreal
oficioso y cohabita con el concepto de paradigma kuhniano. Evidentemente ello no quiere decir que lo simbólico
pierda existencia, si no que el imaginario social es más
pragmático que el imaginario. En este sentido, y debido
al meta-código relevancia/opacidad (Pintos 2003), los
imaginarios sociales constituyen una mediación entre la
tendencia a la estandarización y a la creatividad social
(Hiernaux y Lindón 2012) o, si se prefiere, siguiendo la
línea kuhniana, se mueven entre un ámbito de conocimiento normalizado y un ámbito revolucionario.
Llevando al extremo la argumentación, y siguiendo,
además, en ciertos aspectos a Agamben (2005), el imaginario social puede convertirse en un proceso de sacralización de determinados artefactos sociales o a un
fenómeno de profanación. Sacralización que tiene lugar
constantemente en la materialización de una ciudad
demasiado estética y estática que parece no haber sido
pensada para el ser humano y no atiende, en muchos
aspectos, a la complejidad del mismo. De hecho, esta
sacralización de la urbe deviene en devoción de la
misma; en asombro pietista y quietista de determinados
elementos urbanos. Pensemos en esos parques urbanos
que, en muchas ocasiones, implican una prohibición de
su uso por parte de las personas. Otro ejemplo interesante
es la presencia de areneros en parques infantiles no cerrados a los animales, lo que –potencialmente– puede incre-

�Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.

Antonio López-Gay

mentar la posibilidad de infestación de los usuarios
por parásitos, virus o bacterias. Ello hace que dichos

2. Metodología

areneros puedas terminar siendo inútiles y siendo sólo un

El presente trabajo de investigación ha sido

objeto de observación. También podemos mencionar el

desarrollado empleando para ello una metodología

uso de adoquines para el establecimiento de la zona de

cualitativa y que está en proceso de estandarización en

paso de los vehículos que, por un lado, generar una

ciencias sociales: la socio-hermenéutica pluri-analógica.

mayor contaminación acústica, así como un incremento

Hasta ahora siempre la hermenéutica siempre se ha

del confort de las personas que viajan dentro del mismo

empleado desde un enfoque fundamentalmente filosófico

(esto todavía es peor si pensamos en que hay personas

o, por lo menos, haciendo un transvase de dicha

que presentan determinadas patologías y cuyo tránsito

metodología. Este enfoque parte de los trabajos de Coca

por estas vías resulta un verdadero “calvario”).

(2010) y Coca y Valero (2011). La metodología

Recordemos, nuevamente, a Giorgio Agamben

socio-hermenéutica pluri-analógica es deudora de la

(2005) quien nos habla de lo paradójico del término

hermenéutica analógica de Mauricio Beuchot (2004)

profanare ya que, por un lado, implica hacer profano,

pero tiene una perspectiva más metodológica y analítica

mientras que por otro, y el más interesante para nosotros,

que la expuesta por el profesor Beuchot. Así mismo

significa sacrificar. Pero ¿a quién sacrificamos? Agam-

busca sistematizar un modo de conocer la realidad en el

ben nos muestra en Ninfas (2010: 51) que “la ninfa es la

que converjan diversas analogías presentes en la

imagen de la imagen, la cifra de las Pathosformeln que

realidad.

los hombres se transmiten de generación en generación y

pluri-analógica centra su interés en el ámbito social,

a la que vinculan su posibilidad de encontrarse o de

además entiende que la realidad social puede ser

perderse a sí mismos, de pensar o de no pensar”. Las

concebida

ninfas, entonces, son imágenes, sujetos eminentemente

autor-texto-lector.

históricos que necesitan de la anamnesis como elemento

transcurre a través de un proceso donde las analogías son

nutricio de su propia realidad. Por esta razón, la profa-

establecidas proporcionalmente por correspondencia con

nación es ruptura de la tradición, rechazo a lo histórico a

la realidad urbana personal. Dicho de otro modo, se

través de una creación de nuevos elementos imaginarios

configuran en base a un analogado principal, la persona,

y discursivos. Es decir, consiste en la reconfiguración del

que es donde se encuentra uno de los objetos

hábitus (Bourdieu 1984) o la transformación de los

fundamentales

condicionantes socio-culturales que condicionan nuestra

perspectiva pluri-analógica entiende que en la realidad

percepción del mundo y, por tanto, nuestro imaginario

social se producen constantemente un conjunto de

social.

analogías que confluyen en un analogado principal que

La hipótesis de nuestra investigación, en línea con lo

De

ahí

desde

de

que

la
Este

la

clásica

socio-hermenéutica

tríada

triángulo

lingüística:
metodológico

investigación. Ahora

bien,

la

funge como el punto cero de la observación.

que acabamos de exponer, está basada en la idea de que

El análisis socio-hermenéutico pluri-analógico que

efectivamente en España sucede dicho proceso de

hemos realizado, sobre el desarrollo de los artefactos

sacralización estética y mercantilización, cada vez

provenientes de las ciencias urbanas, ha partido de la

mayor, de las urbes españolas. Ello hace que a algunos

consideración de dichos artefactos como nuestro texto de

grupos ciudadanos sólo le quede desarrollar fenómenos

análisis donde podemos comprobar la correspondencia

de profanación de dichos elementos para transformar ese

con la realidad social. Ahora bien, como hemos mencio-

entorno imaginario y hacer una urbe más próxima y

nado, nuestro interés es analizar la realidad social no a

cercana.

33

13

�Juan R. Coca

través de un proceso descriptivo, si no comprenderla

tradicional y sacerdotal. De ahí que, en repetidas

como una realidad posibilitante del crecimiento personal.

ocasiones, el ciudadano tiene que subvertir este proceso

Por esta razón, el analogado principal será una especie de

artefactual. En España existen muchos ejemplos de

sujeto semiótico utópico y humanizador. De tal modo

alteraciones urbanas con tintes de sacralización: el

que, para nuestra investigación, el autor consistirá

Guggenheim de Bilbao, la ciudad de la cultura de

–obviamente– en los autores de los mismos, mientras

Santiago de Compostela, la ciudad de las ciencias y las

que, por último, los lectores serán los ciudadanos que

artes de Valencia, etc. Estos ejemplos de alteraciones

tienen experiencia de dichos artefactos y, por tanto,

urbanas tienen un poso de impersonalidad faraónica en la

adecúan los mismos a sus necesidades e intereses.

que la interpretación de los mismos está estrechamente
vinculada con la estetización de la urbe y, no tanto, con la

3. Resultados

participación de la ciudadanía en la misma. Así mismo,
debo añadir que en España la participación de la

El autor:

ciudadanía en la toma de decisiones es muy baja. De

Como es bien sabido los estudios de los imaginarios

hecho, en las ciudades de Burgos y Vigo se produjeron

urbanos se han configurado una nueva disciplina emer-

unos

gida de los estudios sobre los imaginarios sociales. En

ciudadano para evitar la puesta en marcha de determina-

este contexto, Alicia Lindón (2008) expone que los

das intervenciones urbanísticas. En el caso de Burgos la

imaginarios urbanos permiten a las personas que viven

idea era la de crear un boulevard en un barrio relativa-

en la ciudad incrementar su inteligibilidad del mundo

mente marginal de la ciudad. La población consideraba

urbano que les rodea, amén de que aporta también instru-

que dicha modificación no era necesaria y que el mont-

mentos de percepción y comprensión de la realidad

ante económico debería ser empleado para otras cosas

urbana a los habitantes de la misma. Ello posibilita la

“más

creación, construcción e implementación de un espacio

paralizaron la obra. El caso de la ciudad de Vigo todavía

más habitable. Esta concepción de los imaginarios

está en pleno proceso. Actualmente el gobierno de la

urbanos, aunque simplificada, es muy heurística y clara.

ciudad tiene intención de colocar un barco en una

De ahí que nos permite seguir exponiendo las ideas que

rotonda de la ciudad. La población, nuevamente, consid-

ahora nos interesan.

era que no es necesario realizar tal gasto económico y,

casos

paradigmáticos

importantes”.

de

Finalmente

empoderamiento

los

ciudadanos

Narváez (2013) nos muestra sabiamente que, en los

nuevamente, pide la paralización del proceso. En la

estudios sobre lo urbano, actualmente es importante que

ciudad de Ourense también se produjeron quejas, hace

las personas se encuentren integradas en la toma de

años, por la construcción de un centro comercial en una

decisiones sobre las acciones realizadas en el ámbito

zona próxima al río Miño. Esta zona era usada habitual-

urbano. De hecho, sigue diciendo, esta idea de trabajo

mente por la ciudadanía para actividades de espar-

urbanístico se remonta a la década de los sesenta del siglo

cimiento y ocio. Los ciudadanos que se quejaban consid-

XX. Esta concepción del urbanismo es recurrente

eraban que la obra no cumplía las necesidades de la

teóricamente y está relacionado con el conocimiento

población de la ciudad. Finalmente la obra se realizó.

pre-existente al desarrollo de los artefactos urbanos. El

Estos ejemplos nos muestran que, por lo menos en

problema surge en la puesta en práctica de los mismos en

España, el conocimiento de las ciencias urbanas y la

los cuales parece que pierde importancia dicho cono-

praxis

cimiento y resurge con fuerza el paradigma epistémico

ciudadanía y los decisores finales de las alteraciones

14

de dicho conocimiento no atienden a la

�Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.
Antonio López-Gay

urbanísticas se erigen como una especie de sacer-

poder de profanación de estas obras generando

dotes poseedores de la Verdad y, por tanto, de la mejor de

fenómenos de dis-funcionalidad, de alter-utilización o de

las alteraciones posibles. Una idea semejante a la

contra-intencionalidad.

expuesta ya ha sido mostrada por Narváez (2013) en
referencia a la sobremodernidad y a la supervaloración

El texto

de la imagen. Pues bien, aunque pueda resultar y extraño

En la estructura discursiva que estamos analizando

e incluso impropio del conocimiento urbanístico, lo

funciona como propio texto las alteraciones urbanas que

urbano se olvida de lo simbólico-personal y de centra en

se realicen y la deriva que ellas impliquen. Aunque esta

la imagen-ídola para devenir en mero esteticismo

utopía (entendida ésta en sentido literal: aquello que no

sorprendente y mercantilizado. Ello parece ser debido a

tiene lugar; no lo imposible) humanizadora urbanística

las presiones del mercado y a la realidad económica-

afirma que la ciudad debería ser para las personas que la

mente condicionada.

habiten, lo cierto –y así nos lo dice los prágmata

Todo esto permite darnos cuenta que, realmente, no

urbanos– es que en la actualidad una buena parte del

se produce un diálogo entre en autor del texto que

texto urbano es objetivo, quasi-inerte, gélido, práctica-

estamos analizando y su futuro lector. Es decir, entre el

mente no interpretable, son imágenes a-simbólicas, etc.

grupo de personas que generan un determinado varte-

Esta configuración de la realidad nos muestra una

facto urbano y sus posteriores consumidores. Ello es

ciudad líquida, fragmentaria, sin sendas simbólicas, sin

debido a la hipertrofia económico-pragmática en la que

personas… La ciudad se (re)construye de manera circu-

se ven sumidas las ciencias factuales de lo urbano. A su

lar sobre sí misma sin que exista ningún tipo de círculo

vez, consideramos que es sencillo darse cuenta del

hermenéutico ya que no hay interpretación alguna. Esto

proceso de ciborgización de las urbes (aunque también

trae consigo que los “no-lugares” expuestos por Marc

de los espacios rurales) donde la estructura urbana se

Augé (2000) no sean unos espacios determinados, si no

configura como una máquina deshumanizada en la que

la propia urbe.

simplemente se concatenan una serie de elementos que

Las alteraciones más habituales con las que nos

funcionan imaginariamente como una gran estructura

hemos topado son las provenientes, por un lado, de un

estética mercantilizada. Ello parece que implica una

regreso al pasado en el que el mantenimiento de lo

deriva dinámica de la urbe no centrada en las personas

antiguo es elevado a una concepción imaginaria de lo

que la habitan o, desde luego, si se produce interven-

auténtico. En segundo lugar nos encontramos con un

ciones del tipo de la “humanización de las ciudades” el

imaginario del papanatismo de lo estético-comercial,

objetivo no es el de humanizar las urbes, si no que se

donde el futuro se convierte en un producto de venta (ya

pretende hacerlas más estéticas, vendibles y atractivas de

hemos hablado de esto). Con independencia de estas

cara al turismo, etc. De hecho, Gandy (2005) afirma que

alteraciones, el objetivo del discurso es semejante y

la infraestructura urbana no sólo es manifestación mate-

responde a los mismos condicionantes.

rial del poder político, sino que también es expresión de

En el texto de Augé la urbe se convierte en la

la generación de un entorno de representación de signifi-

expresión de ese ciborg al que, a su vez, está mudando la

cado cultural.

sociedad humana y las propias personas. Perdemos lo

Ahora bien, esto no resta potencialidad al proceso de

que somos para reconfigurarnos en elementos propios de

humanización puesto que, como hemos expuesto anteri-

un mundo semejante al expuesto en el film Matrix. Lo

ormente, será el ciudadano quien tenga en sus manos el

único que parece importar es que la humanidad termine

33

15

�Juan R. Coca

siendo artefacto que posibilite el mantenimiento del

sea necesario generar nuevos artefactos dentro del texto

sistema y no buscan la subversión, transfiguración o

que, así mismo, intenten ser elementos de distinción y

transformación crítica del mismo. La urbe, entonces, se

mercantilización de esta urbe ciborgizada.

ve condicionada por este fenómeno trans-cultural y
trans-social al que estamos haciendo mención. De ahí

El lector

que la ciudad deja de ser un ambiente potencialmente

El lector del triángulo hermenéutico que estamos

paradójico pasando a ser quasi-transparente. Recor-

analizando es un sujeto plural, son las personas que viven

demos (en clara referencia a, primero, Gianni Vattimo

la ciudad, que construyen y reconstruyen su propia urbe.

(1990) y, más actualmente, a Byung-Chul Han (2013))

De ahí que el lector que estamos considerando, más que

que la transparencia está ocasionado por ese discurso

consumidor de su ciudad o productor de la misma es, tal

posmoderno y fragmentario que trae consigo disolución,

y como determinaron hace muchos años McLuham y

ausencia de referencias y símbolos. Ese proceso parece

Nevitt (1972), prosumidores (prosumers). Es decir, el

ser, según estos autores, inherente al momento en el que

lector ha dejado de ser mero consumidor o usuario, y ha

estamos y que genera procesos de desarraigo. De tal

puesto en marcha procesos de producción de una nueva

manera que los textos urbanos que nos encontramos

urbe a través de fenómenos de dis-funcionalidad o alter-

muestran esta idea de transparencia, de vidriosidad del

funcionalidad. Nosotros preferimos denominar a este

mundo, de eliminación de las referencias.

tipo de comportamientos, fenómenos de profanación de

Las alteraciones urbanas buscan permitir una sola

aquella sacralización a la que nos referimos en páginas

interpretación por parte del ciudadano ¿Cómo si no será

anteriores. En este sentido, el ciudadano transforma la

funcional la ciudad? El problema es que, al encontrarse el

ciudad en base a sus propios imaginarios y transforma,

ciudadano con un libro con las páginas en blanco donde

entonces, los imaginarios que los decisores urbanos

no hay discurso, entonces cualquier posible interpre-

materializan en los procesos de artefactualización

tación podría materializarse. La paradoja en absoluto de

o ciborgización de la ciudad.

la fragmentación y de la liquidez. En ella lo objetivo

En este sentido somos deudores del planteamiento de

presente en el exceso estético se torna relativismo ya que

Rom Harre (1979) en el que se busca darle mayor

no hay símbolo y, por tanto, toda interpretación es

relevancia al elemento micro- dentro del contexto social.

posible. Univocismo y equivocismo fragmentario se dan

Por esta razón, ponemos en cuestión la concepción del

la mano en ese texto urbano sin ninguna personalidad. De

ensamblaje urbano de la que hablan McFarlane (2011) o

tal modo que la experiencia del ciudadano, tal y como

Jacobs (2012) el cual hace mención de los procesos de

afirma Montaner (1997), tiene dificultades para distin-

des-ensamblaje y re-ensamblaje a través de las relaciones

guir entre los lugares y los no lugares, o entre el espacio

de poder y recursos. Para nosotros la ciudad se configura

y el antiespacio.

como un entramado de significaciones imaginarias que

El texto urbano se transforma en el ciborg urbano.

transitan desde las individualidades a las colectividades.

Pierde la raíz y se sitúa en un locus que podría estar

Por esta razón no entendemos a la urbe como un entorno

localizado en cualquier parte. No importa. Pensemos en

maquinal, en el sentido convencional de máquina, sino

las pequeñas diferencias que encontramos en algunas de

como una estructura cibórgica en la que lo humano, lo

las grandes ciudades europeas. Si las observamos objeti-

virtual y la máquina de última generación se conjugan

vamente encontraremos que las diferencias son nimias.

(las cuales tienen capacidad de auto-regenerarse y auto-

De ahí la necesidad de, una vez configurado el ciborg,

construirse).

16

�Antonio López-Gay
Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.

El ciudadano se transforma intencionalmente en
prosumidor de lo urbano y convierte, por ejemplo, las

Elementos básicos de la sacralización-profanación
urbana.

aceras en lugares de aparcamiento de su automóvil, una

En los apartados anteriores hemos ido exponiendo,

zona ajardinada en una especie de “pub” en el que

sin hacer explícito, que la concepción de los imagi-

realizar el denominado “botellón”, se altera el uso de los

narios sociales que nosotros manejamos puede ser

árboles como plataformas de reivindicación, el suelo, los

entendida como un conjunto de elementos en los que,

muros, las paredes, así como muchas de las superficies

por un lado, tenemos al sujeto generados de los imagi-

presentes en la ciudad es empleado, a veces, como base

narios, a un proceso de interpretación intrínseco a la

de publicitación de discursos. Además, el ciudadano

evolución

joven se auto-transforma en un diletante musical que

relevancia/opacidad, a un proceso de reducción de la

democratiza su gusto musical al emitirlo a un volumen

complejidad, a una contextualización espacio-temporal

muy elevado (para agrado o desagrado de sus conciu-

y, por último, a un fenómeno de creatividad. Todos

dadanos). Por otro lado, las personas se convierten en

estos subconjuntos de manera unificada nos permiten

generadores de caminos alternativos. Pensemos, por un

analizar con solvencia la transformación, generación o

momento en la típica zona ajardinada que, con el paso del

desarrollo de unos determinados imaginarios sociales.

de

los

imaginarios,

al

código

tiempo, presenta una vereda realizada por los viandantes

Ahora es el momento de dar un paso más y

y no establecida inicialmente. Estos ejemplos nos mues-

explicitar los factores básicos que traen consigo el

tran que algunas personas transforman la ciudad, la

fenómeno de sacralización-profanación al que nos

profanan, y hacen de ella un entorno que tiene más que

hemos ido refiriendo. En base a lo dicho serán los

vez con los procesos de comunicación y funcionalización

siguientes:

grupal, que con los procesos estéticos.
La profanación urbana podría entonces ser fruto de
un proceso de no atención de las necesidades de determi-

-El tipo de conocimiento pre-establecido
(episteme).

nada ciudadanía. Por este motivo, algunos grupos

- El nivel de diálogo.

sociales transformar nuevamente la ciudad para ponerla a

- El factor pragmático (praxis).

su servicio. Este hecho, en ocasiones, atenta contra los

- La dynamis de las intervenciones urbanas.

intereses estéticos y mercantilistas de los “ideadores” de

- La energeia de las intervenciones urbanas.

la urbe. De ahí que los imaginarios de la ciudad pueden
ser heréticamente alterados reconvirtiendo el discurso

Ellos elementos se configuran como un tejido

que pretende vender la ciudad en un discurso alternativo,

pluri-analógico en la que cada factor se mueve entre la

subversivo y transfigurador. En él no hay culto, no hay

univocidad y la equivocidad. De ahí que sea posible

idolatría. Sólo nos encontramos con transgresiones que

establecer una matriz de análisis que nos deje analizar

son interpretadas, a su vez, como herejías por parte de los

con un mayor grado de objetividad dichos elementos

sectores poblacionales no vinculados hermenéutica-

(episteme, diálogo, praxis, dynamis y energeia).

mente con los primeros. Se produce un choque entre

El conocimiento es el que se pone en juego en los

procesos de interpretación de los imaginarios urbanos

procesos de ciborgización de la ciudad por los

que deben seguir siendo estudiados. En este trabajo no

científicos urbanos. Cabe la posibilidad que algún

tenemos oportunidad de tratarlo, pero queda para otra

sociólogo o economista esté pensando que su

ocasión.

investigación no altera el objeto de la misma. No

33

17

�Juan R. Coca

investigación no altera el objeto de la misma. No

Conclusiones

obstante, debemos recordar que toda investigación en
ciencias sociales altera su objeto de análisis. De ahí que,

El estudio de lo imaginario ha tenido diversos cami-

aunque de manera un tanto superficial estos científicos

nos y líneas de investigación. En este trabajo hemos

de la urbe, también la alteran. Pues bien, volviendo a la

interconectado tres sin establecer las convergencias o

episteme recuérdese que ésta tiene las características del

divergencias entre ambos: lo imaginario, los imaginarios

texto de nuestro análisis socio-hermenéutico. De ahí que

urbanos y los imaginarios sociales. Toda persona conoce-

el conocimiento deviene, a través de su propia dynamis,

dora de estos estudios sabe que, pese a las numerosas

en factor fundamental de generación de una urbe

divergencias entre los tres conceptos, es posible

mercantilizada e hipertrofiada estéticamente. Ello es

establecer un nexo epistémico común entre ellos. Esta ha

debido a que los imaginarios presentes en la

sido la premisa básica de este trabajo.

globalización permean hasta la ciborgización urbana.

En el desarrollo de esta investigación hemos compro-

Por otro lado nos encontramos con un proceso inter-

bado que la hipótesis de partida se corroboraba en parte.

subjetivo de diálogo. Mundo utópico que parece carecer

Parece evidente que algunos grupos poblaciones desar-

de asidero, no siendo generalizado en el proceso de

rollan procesos de aproximación intersubjetiva de los

construcción social. Este elemento podemos identificarlo

artefactos urbanos a través de alteraciones simbólicas e

con los condicionantes que presentan las alteraciones de

imaginarias de los mismos. No obstante, el hecho de que

la ciudad entendidas éstas como texto. Téngase en cuenta

se produzcan dichas alteraciones de los artefactos que

que, al fin y al cabo, el texto es una especie de híbrido

configuran el discurso de los imaginarios sociales

creado constantemente entre el autor y el lector. El texto

también trae consigo un proceso de rechazo de tales

es el elemento que presenta un mayor grado de dynamis

profanaciones por parte de otros grupos sociales. Por esta

y de energeia. Ya que es sobre él donde se ejerce la mayor

razón, el mundo de la profanación imaginaria de los

presión y confluye la mayor cantidad de información. Así

entornos sociales deviene en paradójico en base a los

mismo, éste también tiene la potencialidad de “supurar”

fenómenos de experiencialidad de dichos artefactos.

información constantemente hacia el lector y hacia el

Dicha experiencialidad está mediada por la dynamis y la

autor, en un proceso de reinterpretación permanente y

energeia de las alteraciones urbanas. Es decir, por la

circular. Es en este punto donde está el límite entre el

dinámica interna de las mismas y el tipo de potencialidad

ciborg y la naturaleza (Cook &amp; Swyngedouw, 2012). De

que ella contenga.

ahí que sea en el diálogo donde está el pilar fundamental

Estos dos elementos básicos configuran la estructura

de una urbe cada vez más artefactualizada o más naturali-

ontológica fundamental de la urbe. A partir de ellos la

zada. Por esta razón, podemos llegar a afirmar que uno de

ciudad puede devenir en una macroestructura artefactual

los elementos ontológicos básicos de la urbe es el

maquinal y prácticamente poco humana; o bien ir hacia

diálogo. La cuestión estaría, entonces, en saber si ésta lo

una configuración más dialogante con la naturaleza y, por

permite o lo reduce.

tanto, más sostenible. Todos estos elementos abren la
puerta a la necesidad de seguir estudiando esto para
poder analizar las distintas ciudades y poder comparar
entre ellas para saber cúal será la que más nos interese
como sociedad.

18

�Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.

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19

�Antonio López-Gay

Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet
“Google”
Recibido: 11/11/2014
Aceptado: 12/02/2015

Gabriela Carmona

Resumen:

Abstract:

El presente trabajo intenta revelar la manera en que
las tecnologías de la información y de comunicación
vinculadas a Internet participan a la construcción de del
imaginario urbano de la Ciudad de Monterrey. El objeto
del presente texto es encontrar la forma de analizar dicha
información gracias al uso de diferentes herramientas
digitales como el buscador Google.

urbano,

ciberespacio,

Monterrey: Imaginaries on “Google”

The present paper intends to reveal the ways in which
information

technology

and

Internet-related

communication are involved with the construction of the
urban imagery of Monterrey’s City.The purpose of this
text is to find ways to analyze this information by using
various digital tools like the Google search engine.

Palabras clave:
Imaginario

1

imagen,

tecnologías digitales, Google.

1. Introducción

Key Words:
Urban

imaginary,

cyberspace,

image,

digital

technologies, Google.

personalidad del internauta contemporáneo. El filósofo
francés Jean-François Lyotard argumenta que la

Sin darnos cuenta ya estamos inmersos en la era de

detonación de la tecnología, y por consiguiente la facili-

las comunicaciones, de la información; han pasado muy

dad de acceso a una inconmensurable cantidad de infor-

pocas décadas desde que comenzamos a disponer cotidi-

mación de procedencia anónima, tal y como aparece

anamente de la tecnología. Estamos viviendo una época

ahora en internet,

en la que estar comunicados es tan necesario que en

posmoderna (Lyotard, 1979).

sería parte integral de la cultura

ocasiones nos es imposible desconectarnos de Internet,

¿Será posible analizar el imaginario urbano con la

de la televisión, del celular. Tener una dirección

información que se genera en la Internet para concebir un

electrónica o una dirección en Facebook es parte de la

mejor urbanismo? ¿Es posible que el imaginario de la

1

Actualmente es profesora titular “C” en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Contacto: gcarmonaochoa@yahoo.com.mx

33

21

�Gabriela Carmona

vida cotidiana urbana auxiliada por la virtualización

“La tecnología crea un campo de posibilidades,

incida en la construcción de un mejor urbanismo?

aunque con una fuerte orientación social, en el

Tomando la siguiente definición de “imaginario”: “las

transcurso del proceso de desarrollo, que ve la transfor-

producciones mentales o materializadas en obras basada

mación de la tecnología en un determinado producto;

en imágenes visuales, (pinturas, dibujos, fotografías,

esto no significa que la tecnología defina comportami-

etc.) en formas de habla (metáfora, símbolos narraciones)

entos. Por consiguiente, debemos centrar nuestra

que forman conjuntos coherentes y dinámicos en los que

atención en los dispositivos de comunicación y en los

se destaca una función simbólica expresada en la

usos que éstos organizan, y posteriormente en la manera

conjunción

en la que movilizan las tecnologías e interactúan con

de

sentidos

propios

y

figurados”

(Wunenbuger, 2003: 10). El imaginario urbano aparece

éstas” (Bourdin, 2007: 144).

cuando se observa la ciudad más allá de lo material, de

Bourdin (2007) explica cómo dentro del proceso de

las calles, de los edificios, de las plazas. El imaginario es

valoración, ya sea económica, social o paisajística,

la forma en que las personas se organizan para poder

cómo dentro del proceso de desvalorización de algún

desenvolverse en ella o la forma en que las personas se

barrio o incluso ciudades enteras se toman en cuenta

se imaginan la ciudad en la que viven.

factores como la infraestructura, la calidad urbana, y la

Cuando se analiza la relación entre realidad

accesibilidad entre otros; también interviene el proceso

virtual y urbanismo, es importante comprender las conse-

de identificación social del lugar, barrio o territorio;

cuencias del uso de las tecnologías de la información y de

pero además se deben incluir las imágenes que se trans-

comunicación y el impacto que tienen en la realidad

miten por medio de los diferentes dispositivos de comu-

fenomenológica, y a la vez conocer como se han incorpo-

nicación:

rado en la vida cotidiana, y que al hacer un uso eficiente

“(…) el efecto de las imágenes que transmiten los

de las mismas, nos brinde la posibilidad de aproximarnos

distintos dispositivos de comunicación, en adecuación

a un urbanismo contemporáneo donde exista accesibili-

con los procesos socioeconómicos o a contracorriente

dad, justicia social, movilidad, etc. Proponemos por lo

de éstos, es considerable. Con mucha frecuencia estas

tanto que la información que los internautas contemporá-

imágenes funcionan como predicciones creadoras: tal o

neos dejan plasmada en las tecnologías de la infor-

cual lugar, representado como peligroso, probablemente

mación y de comunicación, puede ser analizada para

terminará siéndolo, porque esta imagen suscitará los

obtener el imaginario urbano de una ciudad.

movimientos de población o los comportamientos que

“Real y virtual se convierten en realidades permea-

lo volverán peligroso.” (Bourdin, 2007: 144)

bles, traspasables, capaces de aportar la una a la otra

Retomando a Bourdin, las imágenes pueden formar

experiencias enriquecedoras, prácticas gratificantes,

un imaginario urbano determinado. Pero también hay

costumbres y hábitos nuevos, etc.” (Tirado,2005:4)

que considerar otros aspectos no sólo basarnos en las

2. Ciberespacio y Urbanismo

imágenes. Es necesario tomar en cuenta también la
capacidad de los nuevos dispositivos de comunicación;
por ejemplo: los comentarios y opiniones de las perso-

Bourdin (2007) explica que las nuevas tecnologías

nas en las redes sociales pueden participar en a la

digitales y de comunicación producen la ciudad y

construcción de un imaginario urbano. Existe hasta

también el vínculo social, la producen por la forma en

cierto punto una considerable influencia en las

que las personas usan y se apropian de ellas:

decisiones de familias y hasta de empresas sobre una

22

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

ubicación. Por medio de los dispositivos de comunicación es posible difundir percepciones, juicios o
imágenes que servirán de referencia para luego fomentar
la idea, la representación y después el imaginario urbano
de una ciudad, incluyendo desde luego las prácticas de
los usuarios.
“Estos dispositivos de comunicación son producidos
por representantes típicos de la clase creadora, habitantes
y actores de las metrópolis, que reflejan a través de ellos
–directa o indirectamente- su visión de la ciudad y, de
manera más invisible, el marco a través del cual la
aprehenden.” (Bourdin, 2007: 145)
Sin embargo, el autor también aclara que la construcción de una ciudad equivaldría a crear una imagen de
ésta. En el caso de una metrópoli, por ser algo mucho
más complejo, equivaldría a la creación de más imágenes
que abarcaran la totalidad de la urbe.
“La imagen no es un lujo más o menos inútil, sino un
desafío considerable. Y lo mismo que en el caso del acontecimiento, se plantea el problema del significado y de
los efectos especulares de la imagen” (Bourdin, 2007:
145).
Un ejemplo de la forma en que se están utilizando las
tecnologías digitales en asuntos urbanos es la obra de arte
interactivo diseñada según palabras del artista para
“transformar” el Zócalo de la Ciudad de México, llamada
“Alzado Vectorial”: arquitectura relacional, término que
utiliza el artista mexicano-canadiense Rafael LozanoHemmer para denominar los eventos interactivos que
diseña a gran escala y que son capaces de transformar
edificios emblemáticos a partir de nuevos interfaces
tecnológicos. Utilizando un interfaz de realidad virtual, el
sitio web permitía al participante diseñar una escultura de
luz con 18 cañones antiaéreos localizados alrededor del
zócalo capitalino. Por un tiempo determinado los partícipes
seleccionaban la luz que cubría la plaza.
A través de Internet, los participantes podían mover
los cañones de luz instalados en los techos de los edificios próximos ella, creando y dirigiendo de esta manera
sus propias figuras y movimientos de luz.

3

3

Antonio

López-Gay

En esta ocasión a cada participante se le hizo una
página web para archivar su diseño con fotos de tres
cámaras digitales. Participaron personas de 89 países y
todos los estados de la república. La instalación se
desconectó el 7 de enero del 2000. “Alzado Vectorial” se
ha seguido instalando en diferentes plazas o sitios de
diversas ciudades alrededor del mundo, la más reciente
se instaló en los alrededores de English Bay en la Ciudad
de Vancouver; en el marco de la Olimpiada Cultural de
2010. En esta ocasión participaron personas de 162 diferentes países.
Silvia Lazo (2009) explica por su parte que los
movimientos sociales en el marco de la globalización, y
más específicamente las redes sociales virtuales,
emplean de forma innovadora las tecnologías digitales,
redefiniendo el escenario de la protesta a nivel mundial
en donde la informática y la fluidez de la comunicación
son la base para organizar las acciones en las ciudades.
“Las actualmente llamadas redes internacionales de
oposición a la globalización neoliberal o movimientos
antiglobalización son una expresión del surgimiento de
un espacio global disputado, la novedad es que están
conectados en red a través de las herramientas de Internet
que resultan imprescindibles para su actuación y para la
redimensión de sus territorios de influencia y acción”
(Castells, 2004: 76).
Castells (2004) considera que el primer
movimiento social que basó su política defensiva a través
de Internet y la estrategia de visibilidad del movimiento a
través de la web, fue el que se llevó a cabo en 1994, por
el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). El
segundo movimiento que se generó en la web, de carácter
mundial, fue en la ciudad norteamericana de Seattle en
1999 en donde aparece una movilización y protesta en
contra de la Organización Mundial del Comercio.
“Los teléfonos móviles capaces de enviar mensajes
de texto, imágenes y de realizar videollamadas, se ha
convertido, junto con Internet, en un elemento más de las
protestas del siglo XXI.” (Tilly, 2010: 292)

23

�Gabriela Carmona

Otros ejemplos:

que utiliza María Acaso (2009) para el análisis de

2003. Nueva York. Protestas contra la guerra recurri-

imágenes, se busca demostrar de que manera el uso

eron a la telefonía móvil y a las radios para coordinar el

recurrente de un medio digital de comunicación y manejo

apoyo médico y legal a los manifestantes que estaban

de información internet/Google, participa a la creación

atrapados en barricadas y protegerse de ser detenidos.

del imaginario de la Ciudad de Monterrey.

2007. Birmania. Mes de septiembre; los ciudadanos

La información que proporciona internet puede ser

protestaban por la represión policial y militar del régimen

considerada como un instrumento de determinación y

birmano. Tomaron fotografías y videos con los teléfonos

fijación de contenidos, al tratarse de un medio abierto

móviles y las subieron a blogs, lo cual permitió una

para las masas, la información que se encuentra en inter-

difusión de hechos locales a noticieros internacionales.

net es observada por un número muy considerable de

2007. Pakistán. Mes de mayo. Los usuarios de

personas que buscan información, es un medio utilizado

teléfonos celulares adoptaron un tono de llamada difer-

para diversión, para comunicación, es una herramienta de

ente para marcar su oposición a Musharraf, además se

trabajo, es una herramienta de ventas, un medio para

mandaron miles de mensajes de texto para organizar las

socializar, etc. Cuando se analiza una imagen lo que se

protestas.

busca es poder identificar el potencial que tiene es

2008. Canadá. El parlamentario Charlie Angus puso

imagen para comunicar algo. La imagen es siempre una

en marcha una campaña a través de Youtube para presio-

narración, es una comunicación visual, una represent-

nar al gobierno conservador con el fin de financiar una

ación de lo que está y de lo que no está. Su poder radica

escuela indígena en Attawapiskat, en el norte del país.

en hacer presente aquello que no está presente y hacerlo

(Tilly,2010).

por medio de la representación; lo que no está presente es

3. El imaginario urbano en el buscador
“Google”

debido a limitaciones materiales o tecnológicas, o bien
porque aún no existe, la mente de una persona tiende a
imaginar el resto de la imagen, tiende a completarla.
La existencia de imágenes sobre un tema determi-

Buscando la relación que guardan los elementos de

nado participa en la construcción social de un imaginario,

un mismo fenómeno: encontramos la construcción de un

así que en este análisis se pretende describir el papel que

imaginario a través de imágenes gráficas en internet

juegan las imágenes sobresalientes en internet a través

proporcionada por un buscador: Google; la pregunta a

del uso de un buscador muy específico. Castells (2004)

responder entonces sería: ¿Cómo se construye el imagi-

señala que estamos inmersos en la Sociedad Red. Las

nario urbano que representa a la ciudad de Monterrey en

nuevas formas de interacción humana hacen necesarios

Internet?. El incremento en el uso de un medio digital

estudios para poder comprender el nuevo orden social, en

como internet y sus buscadores de información, sugiere

donde observamos la gran capacidad para crear y

especular sobre el poder de este medio y sus contenidos

compartir información desarrollando nuevos cono-

en la generación de ideas compartidas por un grupo

cimientos. Tanto la información como su manejo han

social determinado. Se considera que las imágenes que

llegado a ser uno de sus grandes retos. En cuanto al

circulan en internet sobre la ciudad de Monterrey, Nuevo

desarrollo de esta sociedad se hace necesaria la aliment-

León, pueden ser el punto de partida del complejo

ación permanente de las redes de información por lo cual

proceso de construcción social identificado como

el Internet se presentó como una enorme fuente, como

construcción del imaginario. Apoyado en la metodología

un mar, en el que hay que aprender a navegar. Ante este

24

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

mar fue necesaria la creación de herramientas que facili-

páginas, documentos, o información que busca sin tratar

taran la incursión.

de retenerlo o venderle algo. Su función es dar respuesta

“…..para poder orientar al internauta en medio de

a preguntas y la congruencia de las respuestas determina

una copiosa y creciente selva de datos, hay que ser capaz

su calidad, rastrea la información buscándola en toda la

de poner en movimiento miles de computadoras que

red, utilizando las palabras claves con las cuales se

recorrerán la red tomando nota de la información

formuló la pregunta, y envía las respuestas más perti-

disponible sobre el tema. Pero sobre todo hay que tener la

nentes según un software que hace la conexión entre las

capacidad de seleccionar los sitios que mejor corre-

preguntas y el índice de datos. Cassin (2008) detalla

sponden a la demanda. Esa capacidad, esa “inteligencia”

claramente como este buscador hace su trabajo: cuantita-

del motor de búsqueda, es la que determina su éxito.

tivamente su función será la de almacenar la mayor canti-

Google demostró poseerla, al convertirse en menos de

dad posible de datos, detectando la mayor cantidad de

tres años en el motor de búsqueda más utilizado en el

sitios y también lo más frecuentemente posible. Google

mundo: su novedoso modo de análisis le permite ofrecer,

actualmente rastrea la red, es decir, aproximadamente

en general desde la primera página de resultados, la

11,500 millones de páginas en un mes. Cualitativamente

información buscada.” (Lazuly; 2003)

selecciona y etiqueta los datos por medio de las palabras

Contrariamente a lo que comúnmente se cree, Google

clave, pero no sólo indexa las key words, (palabras clave)

es un buscador y no sinónimo de Internet. Google fue

también reconoce todas las palabras de cada página, en

inventado entre 1995 y 1996 por dos estudiantes de la

cada léxico. La autora explica cómo, cada documento se

Universidad de Stanford, Sergey Brin y Larry Page, los

transformara en un conjunto de hits:

cuales llegaron a la conclusión de que las páginas más

“La indexación es utilizable en los dos sentidos: el

“pertinentes” son las más frecuentemente citadas.

índex directo conduce de los documentos a las palabras,

Básicamente funciona de la siguiente manera: el busca-

pero la seleccionadora genera luego un índex inverso,

dor maneja un algoritmo llamado PageRank que le

que conduce de las palabras a los documentos para

permite organizar los resultados y responder rápidamente

producir respuestas.”(Cassin, 2008: 43).

a las demandas. Según palabras de sus creadores su

Otra particularidad de este buscador es que no sólo

principal objetivo es hacer que todo el saber del mundo

indexa los enlaces de la página en donde se encontró la

esté conectado directamente a la mente de todo el

información sino los enlaces que llevan a dicha página;

planeta. Google pasó de 10.000 consultas diarias a

además invita a realizar preguntas más eficientes; cuando

comienzos de 1999, a más de 200 millones en la prima-

presenta en los resultados de búsqueda la frase “quizá

vera de 2003. El motor de búsqueda Google fue utilizado

quiso decir………”, motiva a utilizar mejor las palabras

por el 60% de los 61.000 millones de buscadores en

clave, además por medio de un sistema de “búsqueda

internet en todo el mundo, según un estudio publicado

personalizada” el buscador registra el rastro de todos y

por la agencia Comscore.

cada uno de los usuarios; las cookies son las encargadas

En un estudio que hace sobre este buscador, Cassin
(2008) explica que una de las principales ventajas de

de almacenar los movimientos de todas y cada una de las
personas que utilizan este buscador.

Google con respecto a Yahoo o MSN es que el primero

“En su primera visita al sitio de Google, registra un

separa la publicidad de los resultados “puros”. Otra

“cookie” en su ordenador. Un cookie es un bloquecito de

ventaja es que no tiene una estrategia de portal, es decir,

datos que lo identifican de manera única. “(…) Google

trata de mandar al usuario lo más pronto posible hacia las

registra las preferencias de los usuarios en esos cookies y

33

25

�Gabriela Carmona

analiza su comportamiento durante sus búsquedas.

posicionamiento que otorga el algoritmo secreto de

Google se compromete a no comunicar jamás el conte-

Google (Cassin, 2008) y el número de visitas que ha

nido de esos cookies a terceros, salvo requerimiento legal

recibido cada página web en la que aparecen las

como mandato de indagación asignación de comparecen-

imágenes. Para el análisis de las imágenes se utiliza el

cia decisión judicial, etc.” (Cassin, 2008: 73).

método antes mencionado sobre el lenguaje visual de

De lo anterior se puede inferir que este buscador no

María Acaso (2009). En el método de esta autora lo

sólo analiza la información de la red, sino que además

primordial es distinguir entre el mensaje que transmite

analiza a los usuarios por medio de las cookies; conoce

una imagen a los dos primeros segundos de ser observada

los hábitos, costumbres y preferencias de los cibernautas

y el mensaje profundo de la misma imagen al hacer un

al realizar sus búsquedas; sabe cómo, cuándo y en qué

estudio más detallado. Sobre el impacto de una imagen

sitios de internet navega el usuario. Según los diseña-

con sólo dos segundos de observación la autora revela:

dores, el propósito es la adaptación del buscador a estilos

“(…)este tipo de mirada superficial son las imágenes

personales o personalizables de búsqueda; el buscador

las que ejercen su poder sobre nosotros, logrando que

registra en el disco duro de la computadora un numero de

desarrollemos comportamientos específicos” (Acaso;

ID que caracteriza al usuario como cliente: “Un

2009: 143)

customer, como su nombre lo indica, es un cliente cono-

Acaso (2009) distingue dos tipos de mensajes: el

cido por sus “costumbres”, sus hábitos, su ethos (…)”

mensaje manifiesto, que es aquel en donde la infor-

(Cassin, 2008: 74), en la carta de confidencialidad que

mación es explícita, aquella que el espectador cree que

maneja el buscador, explica que la empresa guardará la

está recibiendo; y el mensaje latente, que es aquel en

información de sus búsquedas en internet, su dirección

donde la información es implícita, es decir, aquella que el

electrónica, el tipo de navegado y el idioma que utiliza, la

espectador recibe de verdad, pero sin darse cuenta de

fecha de conexión y la hora, además de que si el usuario

ello, en la mayoría de las ocasiones. Como primer paso

utiliza información personal en otros sitios pero vía

para realizar el análisis la autora determina que es

Google, la información puede ser requerida por Google

necesaria la contemplación, es decir, la observación

con el pretexto de ofrecerle un mejor servicio.

consciente de la representación visual durante por lo
menos un minuto para en seguida poder dividir la imagen
en partes principales. El método se divide en cuatro pasos

4. Metodología

generales:
• Clasificación del producto

La forma en que se realizó este trabajo fue a partir de

• Estudio del contenido de un producto visual

la búsqueda en Google, en el apartado de imágenes; de

• Estudio del contexto

las palabras “Monterrey, Nuevo, León”; tomando como

• Enunciación de los mensajes manifiesto y latente
• Clasificación del producto visual

un instrumento de trabajo la forma en que buscador hace
la clasificación de datos, colocando en los primeros sitios
las imágenes que han sido mayormente consultadas, es
decir, como las ranquea; para partir de éstas, realizar el
análisis del imaginario. Se procedió a realizar el estudio
de los mensajes visuales de las primeras 18 imágenes; los
indicadores

26

son

tomados

principalmente

en

el

Esta primera etapa se realiza a partir de observar por
un tiempo considerable el conjunto de imágenes, y a
partir de ahí y como primera parte del análisis se realiza
una clasificación de las representaciones visuales según
su soporte físico y según su función:
• Clasificación de características físicas del soporte.

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

FIGURA 1

Fuente: Google/24jul2012

Lamina 1
Total de imágenes: 18
Buscador: Google
Fecha de la búsqueda: 24 de julio 2012

de un buscador en internet llamado Google que propor-

1.
Clasificación del producto visual
Esta primera etapa se realiza a partir de observar por un
tiempo considerable el conjunto de imágenes, y a partir
de ahí y como primera parte del análisis se realiza una
clasificación de las representaciones visuales según su
soporte físico y según su función:

turístico, pero es importante señalar que las imágenes son

1.1.
Clasificación de características físicas del
soporte

Esta parte es necesario clasificar, si es posible,
tocando las imágenes, medirlas, etc.; en este caso es un
medio es digital en donde se mide la luminosidad, existe
el manejo de escala, la imagen es bidimensional, la
imagen general o total es en realidad un conjunto de
imágenes.
1.2. Clasificación por función
En este apartado es necesario tomar en cuenta la
procedencia del producto visual; en este caso provienen

ciona específicamente imágenes relacionadas con
palabras claves: “Monterrey, Nuevo León”. Primordialmente destinadas a dar a conocer la ciudad a nivel
realizadas por personas que no son profesionales en la
fotografía, son proporcionadas libremente por los
usuarios de internet quienes quieren compartir sus tomas
de la ciudad con los demás cibernautas.
2.- Estudio del contenido de un producto visual
Se divide en dos etapas, el análisis pre iconográfico y el análisis iconográfico, distinción que ayuda al
observador para que pueda distinguir dos cosas muy
importantes; por un lado lo que la imagen cuenta, es
decir, la narración, y por otra parte las herramientas
visuales que utilizaron para lograr la narración.
“Análisis de la narración: análisis de los elementos
narrativos de la representación visual, principalmente
personajes, objetos y hechos.
Análisis de las herramientas del lenguaje visual:
análisis de las herramientas del lenguaje visual utilizadas

33 27

�Gabriela Carmona

para configurar la narración” (Acaso, 2009: 147)
2.1. Análisis pre iconográfico.
Análisis pre iconográfico de los elementos narrativos
de la lámina. Consiste en seleccionar y numerar todos y
cada uno de los elementos que participan en la narración
y que son claves (objetos, hechos, personajes); en este
caso hay que establecer que son 18 imágenes que se
presentan a la vez, porque es así como las exhibe el
buscador para el internauta que realiza la búsqueda, es
decir, el observador puede ver las 18 imágenes al mismo
tiempo. Es importante hacer la clasificación de forma
neutral, es decir, sin hacer referencias culturales o valorativas.
Nombre del elemento y número de veces que se
observa el elemento mencionado en todas las imágenes:
Cerro de la silla (12), Palacio de Gobierno (3), Canal de
Santa Lucía (3), Zona de la Huasteca (1), Parque Fundidora (1), Faro de Comercio de la Macro Plaza (1),
Fuente Zeus de la Macro Plaza (1), Bandera de México
en el Obispado (1), Puente del Papa (1.)
Clasificación por tipo de imagen y cantidad: Fotografías (12), Fotomontaje (1), Contenido publicitario
(1), Imágenes con Personas (3), Elemento agua (4), Fotografías de noche (3), Fotografías de día (15), Vistas
aéreas (8), Vista horizonte (8).
Análisis pre iconográfico de las herramienta
Colores: Azul cielo, Gris, Ocres, Pequeños detalles
rojos. Composición: Se observa en todas las imágenes
una composición dinámica, los elementos son inconstantes, simétricos, oblicuos, incompletos y descentrados.
2.2. Análisis iconográfico
Al contrario del análisis pre iconográfico, en esta
etapa es importante destacar la participación del observador, su cultura, conocimientos y su creatividad son
importantes para determinar el significado de los elementos visuales y llegar al significado.

28

Punctum
El puntum es el elemento más importante de todos.
El punctum de esta serie de imágenes lo representa el
Cerro de la silla, como el elemento que otorga un significado cultural de la región a la ciudad de Monterey; otro
punctum es el edificio del Palacio de Gobierno, pero en
estas imágenes no se puede apreciar ningún contrapunctum. En cambio en las que aparece el Cerro de la Silla se
ve como contrapucntum el canal Santa Lucía, el Parque
Fundidora, la Fuente de Neptuno o el Faro de luz de la
Macro Plaza, también se puede observar en este mismo
sentido la mancha urbana que conforma la ciudad, ya sea
de día o al caer la tarde.
Análisis iconográfico de la narración
A continuación es necesario hacer un análisis de cada
uno de los elementos, es decir establecer los significados
individuales de cada uno.
Cerro de la silla: representa imponencia, fortaleza,
magnitud, signo de grandeza, zona de montañas, zona
árida, vigilante, permanencia, tiempo, totalidad, serenidad, certeza, felicidad, único.
Palacio de Gobierno: calidez, añoranza, elegancia,
respeto, clásico, historia, permanencia, certeza, cultura,
fundación, pasado, poder, Gobierno, arquitectura,
cantera rosa, inconformidad social hacia el gobierno.
Paseo Santa Lucía: representa frescura, tranquilidad, orden, diversión, fluidez, espacio público, gente,
alegría, esparcimiento, paseo familiar.
-Parque Fundidora: paseo familiar, arte, trabajo,
deporte, naturaleza, cultura, historia, pasado.
-Faro de Luz: (Macro Plaza) modernidad, guía,
elegancia, magnitud, color, alegría, centro.
-Análisis iconográfico de las herramientas del
lenguaje visual

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

En este punto, al igual que en el anterior, es necesario

página web podrás ver fotografías de monumentos,

hacer un análisis de cada una de las herramientas, en este

ciudades, calles, plazas, ríos, montañas, playas, barrios,

caso se analizó el color: cuando se observaron en

acantilados, pueblos, volcanes, monasterios, etc. “Los

conjunto las imágenes se pudo ver con claridad la preva-

verdaderos protagonistas de la Web son las personas que

lencia de los tonos azules y grises, es posible apreciar

colaboran y comparten con el resto de usuarios sus

toda la paleta de azules hasta llegar a la gama de grises,

fotografías.” Foto de Monterrey - Nuevo León. Foto-

un poco de ocre gracias a la cantera de los edificios de

grafía tomada en Monterrey – Nuevo León por Lizbeth

algunas imágenes, no hay color, todo es calma, apagado,

Delgado González, publicada el día 7 de Octubre de

sin color, sobriedad, elegancia, austeridad.

2007.

2.3. Fundido

3.1 Autor o autores

En esta parte del análisis es donde se relacionan todos

Es necesario también saber quién o quiénes son los

los elementos que antes analizados por separado,

autores, además del nombre, es importante conocer su

buscando obtener un significado general.

trayectoria de trabajo, y si es posible indagar los motivos

La serie de imágenes analizadas representa una

por los cuales realizó la imagen que se está analizando.
A partir de este método se pudieron obtener algunos

ciudad con un pasado sólido, personificado en un edificio
de gobierno pero principalmente representado por una
característica geográfica: el Cerro de la Silla. Imponente,

de los nombres de las personas que lograron captar las

3

imágenes de la ciudad de Monterrey, aunque ninguno de

un cerro rodeado de gente, de urbe, cerro que cobija a una

los cuales es profesional en la fotografía; otra parte lo

gran ciudad, una metrópoli moderna, con parques y

forman empresas dedicadas a promocionar desde distin-

espacios públicos hermosos, con una vegetación suma-

tos aspectos a la ciudad, ya sea para el turismo, negocios

mente cuidada y con agua, pero también es evidente que

o para una convención, también se encontraron blogs

en la mayoría de las imágenes; la gente, la figura

dedicados a la ciudad en donde cualquier persona podría

humana, es decir, la población, es casi nula; la población

participar subiendo sus fotos.

no es lo principal en estas imágenes; son los hitos geográficos, o arquitectónicos los que representan a esta ciudad.
3.- Estudio del contexto

3.2. Lugares
Podríamos tomar el lugar desde dos perspectivas,
primero el lugar en donde fue realizado el trabajo o hecha

En este punto del análisis de las imágenes se detalla

la toma, y en segundo, el lugar de consumo o lugar de

lo relacionado con el contexto; quién y para qué se

observación. En el primer caso no cabe duda, puesto que

crearon las imágenes; por ejemplo en la imagen numero

todas las tomas que se analizan son de la ciudad de Mon-

dos:

terrey, N.L. En el segundo aspecto es importante señalar

Fotografía #2: http://www.fotopaises.com/

lo que se dijo con anterioridad: es un medio digital de uso

Fotopaises.com. Se anuncian como una forma de

masivo y donde se utilizó un buscador especifico:

explorar el mundo: Fotos del mundo organizadas por

Google. Es importante señalar la poca permanencia de la

continentes, países, comunidades, provincias, locali-

imagen; puesto que el buscador va moviendo de lugar las

dades y otros tipos de divisiones administrativas. En esta

imágenes según el número de los usuarios que las
utilicen y de acuerdo al algoritmo del propio buscador: el

33 29

�Gabriela Carmona

lugar es el ciberespacio, un lugar que es alimentado por

que el espectador cree que está recibiendo. Mensaje

internautas, negocios, empresas, gobiernos, población

latente: información implícita, aquella que el espectador

que tiene la capacidad y las capacidades para manejarse

recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello la mayoría

en este medio.

de las veces.” (Acaso,2009: 154).
El mensaje manifiesto en las imágenes es la represen-

3.3 Momentos

tación de una gran ciudad, una geografía imponente y
majestuosa que se distingue de lo demás, que le da identi-

Para determinar el momento es necesario tomar en

dad, parques hermosos, vegetación, agua; edificios de

cuenta no sólo la fecha de creación de la imagen sino

una época pasada, es decir cultura, historia. El mensaje

también el momento cultural que se estaba viviendo,

latente de las imágenes de la ciudad de Monterrey es que

momentos

momentos

es representada a partir de sus edificios históricos y de

históricos; es posible determinar al igual que en el punto

poder. A pesar de que otras instancias gubernamentales o

anterior dos tipos de momentos, por un lado el momento

municipales se encuentran alojadas en edificios contem-

de la realización y por otro el momento de la observación

poráneos, los internautas prefieren reconocer a la ciudad

o consumo. El momento de la realización no es posible

desde este edificio histórico, lo que significa que hay una

determinarlo del todo, sólo encontramos el dato de

tendencia de los internautas mas marcada hacia la

algunas imágenes con respecto a la fecha en que fueron

tradición en detrimento de la arquitectura moderna. La

subidas a la red, la más antigua es del 2002. El momento

presencia indudable del Cerro de la Silla es un icono de

en que se realizó la observación fue el 24 de julio de

identidad que el regiomontano aprecia mucho, es una

2012. Por lo tanto; ahora es posible determinar el

referencia que es posible observar desde cualquier punto

momento a partir de estas dos fechas: Lo más destacado

de la ciudad por distante que sea, convirtiéndose en hito

que ocurrió en la ciudad fue en dos aspectos: por un lado

natural para la ciudad; un punto de referencia geográfico

la constante modernización de la misma; la conexión del

indiscutible. La presencia del agua en algunas imágenes

centro de la ciudad con el Parque Fundidora fue uno de

puede significar el orgullo de poder contar con ella, con

los principales proyectos de esa época, el cual se ve refle-

parques, fuentes, ríos, a pesar de la problemática del agua

jado en algunas de las imágenes. Por otra lado, la violen-

y de la situación geográfica, pues es una zona árida del

cia causada por el narco tráfico: problema que no se ve

país. Lo que es evidente es la falta de personas en las

reflejado en estas primeras 18 imágenes.

imágenes, lo que puede significar que la sociedad o las

promocionales,

comerciales,

personas no son representativas de la ciudad.

5.-Enunciación

Conclusiones

Como parte final del análisis de comprensión de una

El interés en estudiar las nuevas tecnologías digitales

imagen, es relacionan todos los elementos anteriores,

y de comunicación como fuentes innovadoras de infor-

tanto los elementos narrativos como los elementos del

mación, se genera a partir de reconocer su influencia en

lenguaje visual. La idea radica en poder determinar el

los imaginarios urbanos, en esta parte subjetiva del

mensaje manifiesto y el mensaje latente de la imagen en

urbanismo, en la parte que forma la ciudad, en la parte

general.

que reside y la parte que nutre a la misma espacialidad;

“Mensaje manifiesto: información explícita, aquella

aunque no necesariamente se tengan que materializar, los
imaginarios urbanos se identifican como el fruto de la

30

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

interacción entre los pensamientos de los habitantes y

amplias sobre las maneras en que se interioriza a la

todo lo material de la ciudad.

ciudad y cómo este proceso de interiorización es afectado
por el medio en el que se da la interacción, es decir, un

Responder a una de las preguntas planteadas al

medio virtual, y a partir de ello se pudieron caracterizar

inicio, a saber, ¿cómo se representa el imaginario urbano

los elementos que ayudan a interpretar de otra manera

de Monterrey en Internet? El caso de estudio anterior nos

los imaginarios urbanos.

enfrenta a la posibilidad de encontrar la respuesta a tal
interrogante. A través de realizar el análisis de las

Referencias bibliográficas

imágenes, se encontró no sólo con los mensajes latente y
manifiesto que Acaso (2009) enuncia, conclusiones que

Acaso López-Bosch, M. (2009). El Lenguaje Visual. México: Paidós.

nos llevan a revelar cuál es el imaginario de una ciudad
como Monterrey, N.L., sino que además encontramos

Bourdin, A. (2007). La Metrópoli de los Individuos. México: Lupus

que la participación de los internautas en la red es muy

Inquisitor.

productiva; la mayoría de las imágenes que nos presenta
el buscador a través de su algoritmo secreto fueron elabo-

Castells, M. (2004). La Era De La Información. El Poder De La Identidad,

radas y subidas a la red por personas sin interés alguno

II. Siglo XXI. México.

más que colaborar en un blog o en una página web con
sus tomas de manera gratuita, sin interés alguno. Esto me

CCassin, B. (2008). Googléame. La Segunda Misión De Los Estados

lleva a inferir que dentro del ciberespacio podemos

Unidos. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

encontrar manifestaciones de la sociedad como son los
imaginarios urbanos del AMM y la participación

Lazo, S. (2009). La Intervención Política de los Movimientos Sociales en

ciudadana en medios digitales.

la Sociedad de la Información. Unirevista, N° 1, p. 86.

Un factor integrante de la ciudadanía es la participación ciudadana considerandola y también como otro

Lazuly, P. (2003). El mundo según google. Los ocultos criterios de los

elemento fundamental en la toma de decisiones para

motores de búsqueda. Edición Buenos Aires: Cono Sur.

realizar un diseño urbano que esté acorde a la sociedad
actual y que invite a la participación. Por lo tanto, anal-

Lyotard, J.F. (2006). La Condición Postmoderna: Un Informe Sobre

izar el imaginario urbano en un medio electrónico de

Conocimiento. Madrid: Editorial Catedra.

fácil acceso sería de gran utilidad. Para el planificador
urbano tener una herramienta de fácil manejo sobre la

Tilly, C. (2010). Los movimientos sociales. 1768-2008. Desde sus orígenes

visión de los habitantes, estar al tanto de cómo interiori-

a facebook. Madrid: Crítica.

zan el lugar, y a la ciudad misma, sería como estar un
paso adelante para llevar a cabo un proyecto urbano

Tirado, Serrano, F. J. (2005). La virtualización de la sociedad. Barcelona:

exitoso y visionario.

Universidad autónoma de Barcelona.

La información que se obtuvo del buscador Google
puede llegar a ser el elemento principal para hacer una

Wunenburger, J.J. (2003). Antroplogía del Imaginario. Buenos Aires: Ed.

interpretación sobre los imaginarios urbanos y su posible

Sol.

transformación; con la pretensión teórica de establecer
sobre la base de datos, que de por sí se almacena cotidianamente en los entornos virtuales, interpretaciones más

33 31

�Antonio López-Gay

El turismo en tiempos del ciberespacio

Recibido: 14/10/2014
Aceptado: 22/01/2015

Resumen:
El presente artículo analiza al sujeto y las prácticas
turísticas en tiempos del ciberespacio, así como las
repercusiones en la configuración del paisaje y del
territorio. En la actualidad se trata de un fenómeno a
investigar a partir de un sujeto ciborg, de sus
concepciones, percepciones y formas de vivir el ocio, el
esparcimiento, la aventura, el descanso y la recreación.
Un sujeto para el cual la tecnología, el consumo y la
simulación son centrales y que lo llevan a prácticas
donde la simultaneidad, lo efímero, la diversidad y la
dualidad arraigo-desarraigo se reflejan en un espacio que
hace eco de los imaginarios de los cibernautas (ciborgs).

Palabras clave:
Turismo, ciberespacio, sujeto cibernético.

1. Introducción

Liliana López Levi

1

Eloy Méndez Sainz

2

Abstract:
Tourism in times of cyberspace

This article analyzes tourists and their practices in
times of cyberspace, as well as its impact in shaping the
landscape and territory. The phenomenon should be
analyzed based on the cyborg subject, their views,
perceptions and ways of living leisure, recreation,
adventure, relaxation and recreation. A subject to which
technology, consumption and simulation are central,
therefore it is lead to practices where simultaneity,
ephemeral, diversity and the duality between local
attachment and detachment are reflected in a space that
echoes the imagination of cyborgs.

Key words:
Tourism, cyberspace, cyborgs.

decimonónico, en sus motivaciones, en sus posibilidades
y en sus formas de percibir, actuar y significar los lugares

El turismo como práctica social no puede descontex-

de ocio, descanso y esparcimiento.

tualizarse de los vertiginosos cambios ocurridos en socie-

El sujeto cyborg se caracteriza por estar inmerso en el

dad de finales del siglo XX y principios del XXI. En este

simulacro constante, por ser consumidor, cibernético y

sentido, los sujetos actuales distan mucho del viajero

dependiente de la tecnología. En consecuencia, genera

1 Profesora- Investigadora. Universidad Autónoma Metropolitana- Xochimilco. lopezlevi@gmail.com
2 Profesor-Investigador. BUAP-ITESCA mendez.sainz@gmail.com

33 33

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

ciertos imaginarios, que lo llevan a pensar y a actuar en

cia y Nápoles), como un rito de transición hacia la mayo-

formas tales que se producen nuevas formas territoriales

ría de edad, en el cual visitarían lugares que les ofrecían

para las actividades turísticas.

tanto elementos de alta cultura como mundanos.
Después, durante el siglo XIX, las ciudades norteameri-

A partir de lo anterior, nos preguntamos sobre la

canas y europeas se convirtieron, a partir de la exaltación

forma en que esta nueva condición del sujeto lo lleva a

de la tecnología, en símbolos del progreso. En función de

concebir el espacio, a percibirlo, a imaginarlo, a vivirlo y

eso se visitaban y se promocionaban en las ferias y

a producir o transformar un paisaje concreto. De manera

exhibiciones del siglo XIX y primeras décadas del siglo

específica nos proponemos hacer particular alusión al

XX (Judd, 2003: 54). Sin embargo, en contraste con una

desarrollo de la tecnología y al ciberespacio, para

industrialización, también floreció un culto por la

analizar las implicaciones que ello tiene en el territorio y,

naturaleza y se desarrolló una visión romántica, en la

de manera específica, en los lugares destinados al

cual se ensalzaban diversos rasgos del paisaje rural

turismo.

(Judd, 2003: 53).

Desde una perspectiva teórica, retomamos los imagi-

A mediados del siglo XIX, surgieron las primeras

narios urbanos (Silva, 1992), al simulacro e hiperrealidad

agencias de viajes, entre las cuales se destacó la de

(Baudrillard, 1992), al ciberespacio y los organismos

Thomas Cook, e inició el turismo masivo (Judd, 2003:

cibernéticos (Haraway, 1991; Batty, 1997; Kitchin,

53). En Estados Unidos se hicieron también las guías de

1998), al consumo (López, 1999) y ofrecemos la

viaje que orientaban a los viajeros sobre lo relevante del

aplicación y desarrollo de los conceptos de simultanei-

lugar visitado.

dad, diversidad, condición efímera y la dualidad arraigo-

Los operadores turísticos locales tradujeron las

desarraigo, para caracterizar los territorios del turismo

descripciones y representaciones encontradas en guías de

resultantes y sus paisajes correspondientes.

viaje en realidades físicas, proporcionando a los turistas

2. El sujeto cibernético y la práctica
turística

itinerarios fijos, los cuales reducían las ciudades que
veían a una melànge de monumentos, sitios históricos y
centros culturales. La experiencia turística en el transporte masivo y los recorridos guiados redujeron la ciudad

El turismo ha cambiado en las últimas décadas, como

a un panorama de ‘ciudad de paso’ vista ‘desde fuera, de

desarrollo

una manera fascinante.’ Las Ferias Mundiales y exhibi-

tecnológico, de la conformación de nuevas identidades,

ciones consolidaron el hábito de ver a las ciudades como

de las prácticas sociales, las formas de actuar, de percibir,

un collage de imágenes urbanas estilizadas y escenas

de los deseos y las costumbres que caracterizan al sujeto

preestablecidas (Cocks en Judd, 2003:54).

consecuencia,

entre

otras

cosas,

del

posmoderno. Se trata de un ser humano más urbano, con

Además de las modificaciones en la fisonomía y

una vida cultural centrada en el consumo, con mayor

funcionalidad urbana, la revolución industrial generó

dependencia de la tecnología, inmerso en el constante

cambios radicales en la vida social en general, y en el

simulacro y que responde a nuevas formas de vincularse

turismo en particular, a partir de las nuevas opciones de

socialmente.

la tecnología. El ferrocarril, por ejemplo, facilitó el desp-

El turismo tiene un antecedente importante en los

lazamiento por tierra, redujo los tiempos y permitió que

siglos XV al XVIIII cuando los jóvenes burgueses

una mayor cantidad de población se trasladara grandes

viajaban

distancias.

hacia

las

ciudades

del

Grand

Tour

(principalmente París, Génova, Roma, Florencia, Vene-

34

�El turismo en tiempos del ciberespacio

Otros inventos posteriores como la luz eléctrica, el

conjugan en una sola las tecnologías de la movilidad,

automóvil, la radio y el cine también influyeron en la

comunicación e información. Un ejemplo de lo anterior

conformación y transformación de los sitios para el

es el hecho de que con el acceso a Internet, la gente

descanso, el ocio, el esparcimiento y el placer, así como

programa sus viajes, compra boletos y establece itiner-

en la percepción y en el significado que el viajero le daba

arios sin la necesidad de recurrir a las agencias u oficinas

a los lugares. A los inventos mencionados, se añadió,

de las compañías aéreas.

después, la televisión, el avión, las computadoras y los

La conjunción entre las computadoras, los desarrol-

celulares. Cabe destacar que la tecnología asociada a la

los en términos de protocolos de comunicación,

comunicación ha sido central en la conformación de los

tecnología de redes y la compresión de datos (Batty,

nuevos espacios turísticos. Por el momento nos interesa

1997:339) han llevado a la masificación del ciberespacio

destacar, en particular, el papel de la comunicación

y con él la movilidad virtual. A partir de la década de los

electrónica y el ciberespacio.

noventa del siglo XX, se incrementó el acceso a Internet,

El desarrollo tecnológico llegó en el siglo XX a
niveles vertiginosos y, sobre todo desde la segunda

en particular aplicaciones tales como el correo
electrónico y las redes sociales.

posguerra llevó a cambios radicales en las formas de vida

El sujeto cyborg resultante, derivado del proceso

y las prácticas sociales. A partir de los años sesenta, las

histórico descrito, es en palabras de Donna Haraway

tecnologías de la información y la comunicación se

(1991), un cyborg, un organismo cibernético, un híbrido

posicionaron de manera central dentro del sistema social

entre un ser vivo y máquina, un ser humano íntimamente

y la reestructuración del mundo. Específicamente aquél-

ligado a lo tecnológico, dependiente de aparatos tales

las asociadas al ciberespacio facilitaron la internacionali-

como la televisión, el celular y la computadora para

zación de la producción, en el marco de una organización

desarrollar sus actividades cotidianas, las laborales, de

socio-técnica, que acompañada de procesos de desregu-

esparcimiento y para relacionarse socialmente.

larización que promovieron nuevas formas de competen-

El otro elemento importante en la cultura posmod-

cia, inversión y expansión de los mercados (Kitchin,

erna y que influye en la forma en que el sujeto construye

1998:388). Las actividades terciarias crecieron en impor-

los espacios turísticos, es el lugar central que, desde la

tancia e incorporaron las nuevas posibilidades ofrecidas

segunda mitad del siglo XX, se le ha otorgado al

por la tecnología.

consumo. El consumo se convierte en una forma del

De acuerdo con Harvey (1990: 284, 285, 306) ha

individuo para darle un sentido existencial a sus vidas. La

habido una aceleración en los procesos de producción,

posibilidad de adquirir objetos, de ser usuario de servi-

así como transformaciones en el ámbito del consumo,

cios, de habitar aunque sea temporalmente ciertos

donde los mercados dieron celeridad a la compra-venta

lugares se vuelven necesidades que moldean prácticas

de objetos, servicios y entretenimientos, valorando de

sociales, las percepciones, las formas de producción,

manera particular lo instantáneo y lo desechable. Así el

intercambio y apropiación de las mercancías, ya sean

desarrollo de las nuevas tecnologías ha llevado a lo que

estas cosas, servicios o espacios.

se ha denominado la compresión del espacio-tiempo.

Como consecuencia, el espacio turístico resulta

Para ello ha sido importante, durante las últimas

ser una mercancía sujeta a procesos característicos de la

décadas, el acceso cada vez mayor a algunos inventos

lógica del consumo tales como lo efímero de la moda, la

tales como los vehículos automotores, el avión, la

pulverización de las diferencias entre los productos o

computadora personal y los teléfonos celulares. Se

servicios ofrecidos, la distinción y la seducción de la

3335

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

publicidad. Es decir, en aras de fomentar una producción

aumentar la realidad, como su nombre lo indica. Lo que

continua, que movilice la economía, los productos no

aumenta el potencial económico de los lugares (Ruiz,

están pensados para durar, sino para ser sustituidos por

2011). En particular, un turista puede ver un paisaje

otros. Asimismo, se busca ofrecer una gran variedad,

urbano, mediado por su celular, y además de ver lo que le

para que el consumidor crea que las mercancías ofrecidas

apareciera si tomase una foto, le aparecen símbolos para

se adaptan a sus deseos, necesidades, estilos de vida,

identificar dónde están los hoteles, los restaurantes, los

poder adquisitivo, gustos, cuando en realidad es al revés;

bares o cualquier otro sitio que pudiera interesar a un

es el individuo quien debe encajar en los nichos de

turista. De acuerdo con Ruiz (2011), los primeros

mercado existentes. La publicidad, por su parte, también

ensayos con dicha tecnología se aplicaron al patrimonio

desempeña un papel importante en la construcción tanto

cultural, en particular a los sitios arqueológicos. Por

de una imagen de lo ofrecido, como del deseo que puede

medio de ellos, se podía reconstruir el pasado y

generar (López Levi, 1999: 57-63).

permitirle al visitante interpretar los yacimientos o las

En el caso de los lugares turísticos, la publicidad

excavaciones que veía, en otras palabras, ver un sitio en

ayuda a construir los imaginarios de lo local, en los

ruinas, de la forma cómo debía verse si los edificios

cuales se depositan los significados que derivan en la

estuvieran completos y con la gente del pasado aún cami-

conformación de un espacio que para ser vendido puede

nando por ahí. Para el sitio arqueológico de Pompeya se

ofrecer cosas tales como placer, prestigio social o el

desarrolló una aplicación en la cual se insertaron “dentro

contacto con la naturaleza.

de los escenarios reales de los restos de Pompeya, anima-

El sujeto ciborg y su dinámica contemporánea se

ciones virtuales de la flora y fauna y recreaciones de

caracterizan también por el simulacro. Es decir, por la

escenas cotidianas de la vida romana mediante gráficos y

conformación de una realidad a partir de la reproducción

actores virtuales en 3D” (Ruiz, 2011).

de un modelo abstracto, que tiene su referente en un

Ahora, si la relación del sujeto con la realidad simu-

original ausente, imaginado como real. El simulacro no

lada está mediada por la imagen de la pantalla, múltiples

consiste en imitar, falsificar o en hacer copias, no se trata

experiencias son apropiadas con dicha mediación, por lo

de una representación hecha a manera de espejo, sino de

que el ciborg accede a las emociones con la sensibilidad

la creación incesante de objetos, servicios, discursos,

desvanecida o exacerbada debido a la experiencia

territorios, situaciones o fenómenos donde el modelo

actuada de terceros, lo que induce a actuar de determi-

precede a la realidad; donde esta última se conforma a

nada manera el encuentro turístico, al que se llega

partir de la ilusión de sí misma (Baudrillard, 2002). Los

emocionalmente blindado. Porque el destino, la mirada y

modelos se difunden a través de varios mecanismos: las

el encuentro se construyen socialmente previo al acon-

redes sociales, internet, la televisión y el cine son algunos

tecimiento, de manera que la simulación y la virtualidad

de ellos.

no radica en el objeto, sino en la relación que con él se

También se han desarrollado diversas aplicaciones

establece: extrañamiento ante una pertenencia distante

tecnológicas, como por ejemplo, la realidad aumentada.

(la compresión del espacio no hace familiar lo ajeno), a la

Consiste en una tecnología, que parte de los principios de

vez que desconcierto a la vista de lo real desconocido (el

la realidad virtual, pero sin aislar al sujeto de su entorno.

preludio en pantalla sólo trasmite una representación de

Es decir, inserta objetos virtuales en un paisaje real,

la realidad, a la que hasta cierto punto sustituye).

mediado por ciertos aparatos como el teléfono celular o

La copia resultante tiene como atributos la diversidad

los IPads. Es una aplicación cibernética que permite

y la simultaneidad. Al no ser una reproducción fiel, al no

36

�El turismo en tiempos del ciberespacio

estar encasillada en posibilidades, se multiplica y se

paquetes, lo segundo, porque las comunidades de iguales

diversifica. Asimismo, se presenta en forma tal que no es

se compactan, se especializan, repiten el esquema subur-

necesaria la sucesión entre lo que se interpreta como

bano de villa aislada. Es también una visión de cibernau-

original y sus reproducciones. Las distintas versiones son

tas: ninguna isla es tal debido a los circuitos de comuni-

simultáneas.

cación, pero visualmente son fortines: relativismo

Lo real, en este sentido, se crea, se transforma y

cómodo y su negación absoluta.

pervive a través de los signos que lo componen. Lo origi-

A partir de lo anterior, se plantea la tarea de encontrar

nal, lo auténtico, el referente no están en el soporte mate-

las formas en que cristaliza el ciberespacio, a través de

rial, sino en los símbolos que conlleva, en la imagen que

los conceptos de simultaneidad, de lo efímero y de la

se desprende de la simulación. Se conforma así una

dualidad arraigo-desarraigo. La primera entendida a con

hiperrealidad que se manifiesta espacialmente, que

base en que tanto la acción, como la percepción globales

deriva en formas específicas del territorio y en paisajes

son posibles en virtud de la conexión imaginaria en

concretos.

paralelo; la segunda fundamentada en el hecho de que la

3. Paisaje turístico y dinámicas
contemporáneas

experiencia no pretende trascender; en tercer lugar,
respecto a la dualidad arraigo-desarraigo, donde la red
dispara la movilidad al tiempo que mantiene la referencia
del anclaje de recursos y personas.

El paisaje turístico es un reflejo cultural del ser

Aunque el ciberespacio pudiera parecer intangible,

humano, de su vivir, concebir y percibir el territorio; de

su dinámica y relaciones sociales producen formas mate-

los espacios vividos, recorridos, padecidos, gozados,

riales, morfologías territoriales específicas, un paisaje

fantaseados, nombrados, asimilados y sentidos. Las

que, en términos del turismo, se expresa a modo de

lógicas divergentes de los actores que ahí se relacionan se

tejidos urbanos adosados a la playa, lineales, a manera de

combinan con las circunstancias particulares de cada

peines paralelos a la línea de mar, o clusters orgánicos

individuo para producir y transformar diversas locali-

según la topografía. En estos lugares la clonación es

dades de forma tal que el habitar produce signos de una

frecuente, así como la homogenización o desinterés en el

fugacidad que no es necesariamente efímera, pero que se

tratamiento simbólico, pues la norma visual sólo busca

presenta como tal.

transparencia, claridad, mientras la forma en general es

Por ende, el espacio turístico resultante se configura
a partir de la apropiación del lugar por parte de los inver-

secundaria, subordinada a la visión del mundo acorde al
ciberespacio.

sionistas, los residentes y los visitantes. Una serie de

Las dinámicas y relaciones que propicia, así como la

actores diversos que difícilmente hacen comunidad, pero

tecnología que le soporta constituyen la base de una

conviven en un espacio local construido a partir del

forma de ver y vivir el mundo –una suerte de ciber-

desarraigo y lo efímero, donde se encuentran las huellas

visión-, que ha de representarse con especificidades a

de fenómenos globales y se marcan sus correspondientes

particularizar por el momento en la ciudad turística. Al

versiones locales. Las ciudades concretas reflejan el

ser un fenómeno novedoso no parece aun madurar en

transitar de su gente en el tiempo, con el cuerpo en un

términos categóricos, pero sí se detectan rasgos de

lado y la mente en otro.

incidencia en los que aparecen significativas: simultá-

Las relaciones sociales se caracterizan por ser masificadas y segmentadas. Lo primero, porque se abaratan

neos, efímeros y arraigados-desarraigados.
La simultaneidad es una acción temporal. Dos o más

3337

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

eventos son simultáneos si se realizan al mismo tiempo,

¿cuál es el paisaje? ¿Cómo lo delimito? ¿Es aun útil

un hecho que ahora llama la atención en la medida que

construirlo a partir de elementos de unidad? Todas las

los procesos no sólo se con1ciben en tanto sucesión de

herramientas o datos anteriores aun valen, ya que el

momentos hilvanados en la continuidad del tiempo,

registro riguroso mantiene vigentes la sistematización y

también estos momentos se ubican en varios lugares, lo

la clasificación. Pero en términos de experiencia, sobre

que brinda la oportunidad de lograr un mismo proceso en

todo turística, el ciberpaisaje sobrepone tiempos y

varios lugares a la vez. Es decir, ahora la espacialidad y

lugares para ordenarlos luego en itinerarios de la experi-

la temporalidad se conjugan para relativizar el proceso,

encia imaginaria antes que geográfica o temporal en

que ya no pende sólo del acomodo de etapas en la línea

términos cartesianos. Es decir, la sonrisa del turista, el

del tiempo. Una etapa o momento “tercero” no ha de

nativo cercano al estereotipo, el horizonte marino, el pez

esperar a que se realice el momento “segundo”, sino que

trofeo, la fachada del hotel y la cubierta del barco habrán

pueden y deben efectuarse en paralelo. De manera que el

de sucederse según el ánimo y la circunstancia de una

montaje de un artefacto no se remite a una cadena de

narrativa que no recorre, sino escanea el territorio

agregados sucesivos que seguirían una “línea”, sino a la

¿Cuál es el efecto en la modificación de lo real?

confluencia de múltiples líneas. Ya no es una mesa de

Ahora lo real adquiere sentido en mapas mentales que le

trabajo, sino varias sobrepuestas o, lo que es igual, varios

sancionan, que indican articulaciones y enlaces, por lo

planos de intervención sobre el mismo objeto. El tiempo

que lo real es aligerado de su condición, prescinde del

no deja de ser lineal, más bien se multiplica en líneas que,

espesor de realidad al grado de sólo salvaguardar la

al ensanchar el ámbito –o momentos- de producción,

permanencia en la imagen. La ciudad turística deviene

encogen la velocidad de obtención del producto final.

lugar de paso, un tinglado decorado al modo. Por lo

Esto socava el imaginario del orden según el cual la

demás, hay hábitos arcaicos que continúan: el tour

ciudad se apropia visualmente del mismo modo que

peatonal, la parada en el mirador, el encuentro con el

transcurre el tiempo unilineal o, si se quiere, de manera

performance: la borderzone.

total en vistas instantáneas de conjunto, lo que daba de

La realidad adelgazada carece de anclajes. Los

entrada a la vista paisajística la categoría de totalidad

factores de identidad se desterritorializan o se vuelven

cifrada en elementos de unidad o identificación que, al

portátiles: en el primer caso, se fijan en sitios cualesqui-

apropiarse por partes, implicaba desagregar en individu-

era, donde las relaciones migratorias se re-configuran; en

alidades los elementos dominantes.

el segundo, se trasladan junto a la mochila o tráiler del

Por tanto, la vista del bosque supone el árbol y la

nómada. El turista es medio migrante cuando se reinstala

vista urbana el edificio. Tan es así, que la representación

en segunda residencia, es medio nómada cuando asume

pictórica de los paisajes en el siglo XIX recurría con

la transitoriedad fluida que facilita el ordenador portátil,

frecuencia al contrapunto del detalle, la porción y el todo

o cuando transfiere a su hogar las ruedas del auto. Ambas

o, con más precisión, a los tres planos de la composición,

circunstancias tienen la marca de lo efímero, en especial

lo que sugiere un recorrido mental y de apropiación

si se recuerda que el turista no es nómada ni migrante, es

mediante agregados, un tiempo hilvanado en línea.

ante todo cazador de experiencias, coleccionista de histo-

Ahora, la cibervisión ahorra el trámite de la suma o

rias, insaciable consumidor de paradores, o sólo actor de

secuencia de agregación, el zoom del ordenador acerca y

escenarios cambiantes.

aleja desde la visión planetaria hasta el detalle que se

Por eso la ciudad del turismo es un contrasentido:

quiera, y se incluye aun el movimiento filmado. Entonces

fragmentos enlazados. Es cada vez más conjunción de

38

�El turismo en tiempos del ciberespacio

una suerte de nidos y palomares enlazados en redes:

servicio permanente (“nativa” o inmigrante) que sí se

hoteles, villas, condominios, campamentos. Mientras la

arraiga. La movilidad como premisa en el marcaje del

modernidad codificó el orden de la permanencia del

territorio asigna señales de tránsito, no de retención, así

cambio, la ciudad contemporánea permanece en los

que los espacios acondicionados no preceden al

puntos articuladores de flujos, en los expendios de abasto

residente, sino que lo acompañan, son escenarios a

de cualquier cosa, de todo lo consumible para seguir de

montar según las circunstancias: precarios los de inmi-

paso. Las estaciones de servicio de combustible, igual

grantes, burbujas los de turistas. En ambos casos el

que los comercios, se han tornado complejos arqui-

arraigo es circunstancial, lo que hace del tejido urbano un

tectónicos y hasta núcleos urbanos creados ex profeso

traje flexible a la medida de quien

para asistir al viajero. Antes el territorio se configuraba y

o que eventualmente se queda. Esto imprime en el ciber-

reconstruía a partir de la posada-camino, luego ciudad-

paisaje rasgos débiles, asienta formas circunstanciales

circuito, ahora el enlace y el núcleo son autónomos, pues

que no es extraño luego permanezcan, ya que la periferia

el flujo no está sujeto a la permanencia o dictadura del

urbana se mantiene, aunque trasladada a franjas sucesi-

núcleo oferente, es fugaz y cambiante, donde la

vas.

liga extraterrestre o satelital es imprescindible.

viene y se va,

Al ser la expansión urbana lo único que permanece,

¿Cómo afecta lo efímero a la configuración del

la impronta morfológica revela ausencias y presencias

territorio turístico? Al concebirse como red, se percibe

acordes al emplazamiento dual de la misma: a) en la

como paisaje imaginario, ya que la red no se fija en

amplia periferia de inmigrantes se carece de tratamiento

geometría alguna, sólo el zoom o la navegación en el

simbólico, no hay emblemas o elementos primarios de

ordenador son las herramientas que “atrapan” núcleo,

ordenamiento significativo, como tampoco alegorías

enlace y conjunto, deja en la papelera de lo desechable el

relevantes, si acaso la ausencia prevaleciente se aprove-

mapa impreso, útil de ocasión. La resaca visual

cha por el oportunismo de la retórica comercial, política

permanece en configuraciones suburbanas, en líneas

o religiosa, o b) a la inversa, en la franja de oferta

múltiples que eventualmente se anudan y sobreponen en

turística se interviene con una alta densidad de propues-

redes. La imagen es pobre, su potencia es imaginaria. De

tas alegóricas tendientes al tratamiento temático del

ahí que la ciudad turística funcione desarticulada y aun

entorno, así como se fijan emblemas reguladores.

deshabitada sin problemas, es un dispositivo de consumo

Si bien este fenómeno es explicable desde diversas

estacional cuya habitabilidad es condición efímera, con

aristas o causas, conviene resaltar de nuevo las formas

una dimensión imaginaria referida al accidente topográ-

propiciadas por su percepción desde internet: a) la

fico y los recursos naturales a apropiarse mediante comu-

promoción comercial procede por mercancías inmobili-

nidades momentáneas, circunstanciales.

arias y de ocio, así que la fragmentación del espacio se
naturaliza; b) el acceso mediante imágenes muestra al

La ciudad así ingeniada constituye y es constituida en

tiempo que oculta, con lo que el conflicto y la dualidad

la relación arraigo-desarraigo. O, si se quiere, se puede

urbana pasan al terreno de lo desconocido, del folclore, o

hablar de un arraigo débil, epidérmico, al tiempo que de

de la inseguridad, y c) triunfa el reino de la imagen

un desarraigo vacilante, intermitente. Es decir, si la duali-

desterritorializada, la oferta al modo de la demanda en el

dad funcional ya no descansa en permanencias y flujos,

lugar y momento que el consumidor requiere.

la flexibilidad de su conexión ha de responder a las

Muchas veces el espacio visitado se reduce consid-

circunstancias cambiantes a la vez que a población de

erablemente al interior de un condominio, de una

33 39

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

segunda residencia, de un hotel o de un centro comercial;
el paisaje gozado no abarca la totalidad de lo que hay en
el lugar y se concentra en los aspectos ofrecidos por la
publicidad.
Los hoteles all inclusive y los spas invitan a no salir
de los muros de un edificio hecho de cuartos, restaurantes
y sitios para el descanso y esparcimiento; invitan a
quedarse al interior, a no conocer la ciudad, el pueblo, la
naturaleza que los rodea. El desplazamiento con respecto
al lugar de origen se da sólo para estar lejos de casa, para
aislarse, para destramparse, para ser otros, para asumir
nuevas personalidades, ser reyes por un día, para escapar
a las normas sociales habituales, es la ilusión de lo
efímero: “lo que sucede en Las Vegas se queda en Las
Vegas.”

4. Sujeto, paisajes cibernéticos y
territorio
Sujeto, paisaje cibernético y territorio se relacionan a
partir de tres dinámicas urbanas, que consideramos pertinente resaltar: la conformación de un espacio-simulacro,
donde la experiencia turística se construye antes de llegar
al lugar; la relación entre la estructura urbana y el espacio
imaginado, donde la primera refleja al segundo, y, en
concordancia con un sujeto que es ciborg, la configuración de espacios-maquina.
El espacio simulacro toma forma desde el momento
de preparación del viaje, cuando el sujeto posmoderno
construye la mirada del lugar. Es un turista que prevé el
destino en el monitor. Visualiza en casa el traslado y la
ciudad receptora, de la cual obtiene la versión virtual de
recorridos turísticos y acercamientos a escala de edificios, calles, monumentos, playas y plazas, con los que se
familiariza. Luego, la visita prefigura la sorpresa y el
placer, no tanto de encontrar lo inesperado, como de
corroborar lo previsto. Véase si no, ¿cuál es la sorpresa

de visitar París? Una de ellas es quizá la accesibilidad a
la comida rápida de las franquicias estadounidenses, pues
los lugares tradicionales se reiteran en permanencias
recicladas con intervenciones de la modernidad que
refuerzan el atractivo de lo antiguo por contraste, como la
pirámide acristalada de Pei en el Louvre, o el Museo
Pompidou (donde la abigarrada maraña colorista y
tubular sobrepuesta a la fachada de vidrio se antoja
anacrónica ante los circuitos cibernéticos). Pero el itinerario es por completo previsible, prefabricado en las
pantallas del cine, la televisión, los videojuegos e internet, lo que lleva en el extremo a interrogarnos sobre cuál
es el original, si el que vimos primero, o si el que se
construyó antes.
Se trata de un viaje que empieza con anterioridad,
desde la casa, al entrar en el ciberespacio y ver sitios
como el Google Earth, consultar los mapas, las fotos, los
blogs de otros turistas o al rememorar ciertos videojuegos. Un ejemplo de esto último es el “Midtown Madnes
Drive in Chicago", un juego de carreras automovilísticas
que reproduce las calles de Chicago, en el cual puede
verse el centro, las zonas comerciales y residenciales más
importantes del lugar, de manera tal que si el usuario
después visita la ciudad, ya la conoce. A diferencia de las
guías de viaje del siglo XIX, las opciones cibernéticas
tienen los atributos que caracterizan la lógica del
consumo de los últimos cincuenta años, es decir, siguen
los patrones de seducción de la publicidad, son efímeras,
obsolescentes, se ofrecen con la etiqueta de la diversidad,
las podemos encontrar por miles y le dan la impresión al
consumidor que se ajustan a su personalidad, a sus
necesidades e intereses.
El hecho es que la vista adelantada establece supuestos de las características visuales del lugar. Entonces, el
lugar imaginario re-construye el lugar real, no sólo
porque le carga de significados específicos y en función
de los cuales le percibe, también debido a las expectativas y demandas que genera, al tiempo de las necesarias
correspondencias en los espacios de encuentro.

40

�El turismo en tiempos del ciberespacio

La estructura urbana refleja el espacio imaginado,

un espacio-máquina. Se obtiene así el ambiente de

promovido desde el ciberespacio, desde la simulación,

espacios contenedores de cadenas de actividades diver-

desde la experiencia ofrecida. Con ello, la cibervisión

sas factibles las 24 horas, siempre rodeadas de superfi-

reclama la continuidad del espacio en el itinerario local,

cies familiarizadas con la misma paleta de colores y

ajena a la fragmentación de lo real. Por ende, alguna

texturas. Microciudades y edificios inteligentes son

imagen ha de ingeniarse para que la experiencia suceda

concebibles de acuerdo a la tecnología cibernética: se

al ritmo de contigüidades prolongadas. El diseño de la

programan para el funcionamiento automático y repeti-

calle ya no se guía por la perspectiva renacentista del

tivo, mantienen la relación directa del gasto energético

horizonte previsible que acota el mundo finito, tampoco

con las variaciones en la intensidad de consumo. El

por el trazo del boulevard haussmanniano convergente en

desempeño inteligente del espacio racionalizado como

nodos monumentales que marcarían las estaciones del

máquina digital sincroniza el consumo estandarizado y

tráfico. Ahora prevalece el circuito cerrado autorreferido

distribuye en cantidades y calidades diferenciadas, con

al asegurar el retorno al punto de partida, o los sucesivos

estas premisas es incluyente de las clases medias y las

cul-de-sac en que se ramifican las avenidas centrales. Así

elites, cada quien con su cada cual.

se concibió el strip de Las Vegas, donde la cubierta de las
calles recrea en exteriores el interior de las salas de
juego, distanciada por completo de los pasajes parisinos

Conclusiones

de la revolución industrial. De este eje vial, lo mismo que

La planeación de un complejo turístico, la construc-

las avenidas costeras de Cancún o Puerto Peñasco y

ción del mismo, la estructura urbana que adquiere y la

tantos otros puertos turísticos, se derivan asépticos

forma en que posteriormente se le concibe, se le utiliza, y

conectores privados para la circulación en el interior de

se le percibe por parte de los diversos actores sociales

complejos arquitectónicos y urbanos.

involucrados, implican cambios en la conformación

Existe además una dualidad homogeneidad-heterogeneidad

social de un lugar, que supone nuevas formas de

donde se presupone "homogeneidad de propósitos de los

posesión, de gestión, de dominio, de administración, de

consumidores y la diversidad de ofertas." Ambas simulaciones.

control, de uso, de aprovechamiento, de interpretación,

La homogeneidad se hace patente con las franquicias, con las

de apego y de arraigo; donde no podemos dejar de lado

cadenas de hoteles, con los programas turísticos como el de

las implicaciones de la construcción de un nuevo sujeto,

Pueblos Mágicos que simbolizan cualquier cosa con un rehilete

a partir de los cambios en la tecnología de la infor-

de colores. La simultaneidad funcional de los casinos, hoteles,

mación, comunicación y movilidad de la sociedad del

malls, condominios, villas y vecindarios así vertebrados en

consumo. En este sentido, enfatizamos en las implica-

paralelo supone la homogeneidad de propósitos de los consu-

ciones de la simbiosis con la tecnología y, en particular,

midores y la diversidad de ofertas. A la recurrencia del criterio

del navegar por el ciberespacio.

de tratamiento formal de parque temático acompaña la presen-

Las acciones del gobierno, de los administradores

cia de temas distintos con los que se intenta individualizar las

locales y funcionarios públicos, de los inversionistas, de

diferentes opciones.

la población residente y de la que migra por las posibili-

Parafraseando a Donna Haraway (1991) resulta que a

dades laborales conforman y transforman el lugar.

partir de los cyborgs, que son en parte organismo

Después, el turista, un sujeto posmoderno, que es

biológico y en parte cibernético, establecen, por medio

esencialmente urbano, cibernético, consumidor y depen-

de sus relaciones y sus acciones en un lugar determinado,

diente de la tecnología se enfrenta a ello, lo concibe, lo

3341

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

percibe y lo vive a partir de la simultaneidad, de lo
efímero y de una dinámica de arraigo-desarraigo.
Sujeto y paisaje se unen cuando a partir de los
visitantes, de los turistas, de los usuarios temporales se
construye un lugar que poco o nada tiene que ver con lo
el atractivo local previo a la creación del complejo
turístico; donde la ciudad y la dinámica social de sus
habitantes se ocultan al visitante, donde la reproducción
de la experiencia prefabricada lleva a la simulación, que
nos cuestiona si existe algo que podamos llamar original.
Pero ante todo, de este ejercicio exploratorio quedan
señaladas al menos tres cuestiones a trabajar: 1) el imaginario del ciborg no es aun claro, es una tarea pendiente
explorar en la línea del registro empírico mediante la
entrevista (cómo el sujeto se ve a sí mismo en el espacio
turístico), a la vez de su encuadre en el contexto de los
grandes imaginario en que construye y reconstruye el
mundo; 2) es importante averiguar cómo se establece la
tensión del espacio máquina en relación de ruptura y
continuidad respecto del espacio ordinario, sobre todo en
el ámbito de las representaciones orientadas a la
construcción del ciberpaisaje, y 3) otras interrogantes a
funcionar como ejes de análisis se refieren a las sensibilidades emergentes que se construyen en un espacio cada
vez más de paso, sujeto a la experiencia efímera, donde el
arraigo tiene un nuevo significado frente a la migración y
el nomadismo, que sin duda marcan el espacio urbano y
al turista que exige nuevos atractivos turísticos permeados por la tecnología.
Luego, queda planteada una hipótesis: el sujeto
ciborg dinamiza el destino turístico engarzado en las
representaciones virtuales que trastocan la experiencia en
la redefinición de lo sublime.

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�Antonio López-Gay

Cuerpo, Paisaje y Ambiente en la Ciudad del Siglo XXI:
Imaginarios Culturales del Hábitat y los Entornos
Recibido: 08/10/2014
Aceptado: 19/01/2015

Ramón Ramírez Ibarra

Resumen:

Abstract:

Hay una recuperación reciente en el campo de las
ciencias humanas y sociales del problema del cuerpo y el
espacio en términos cognoscitivos, la cual se ha unido
también a una exploración científica en áreas múltiples
de biología, ingeniería y química que ha traído como
resultado un nuevo campo de conocimientos múltiple y
transdisciplinario,

1

conocido

como

pensamiento

complejo. Esta visión incluye la expresión de una nueva
racionalidad creativa, más allá del pensamiento simple,
mecánico y dualista, por una forma abierta, divergente y
relacional del acto de comprensión de la naturaleza y el
ambiente; situación que detona una amplia gama de
posibilidades para los estudios del hábitat y la ciudad.
Este texto intenta abordar el papel de cuerpo y su
relación con el ambiente y el paisaje urbano en términos
socio físicos, haciendo hincapié en la construcción de un
proceso de interacción flexible entre el hecho urbano y
arquitectónico con el entorno simbólico y natural.

Palabras clave:
Pensamiento complejo, sociología del cuerpo, diseño
cognoscitivo, paisaje arquitectónico, cultura urbana.

Body, Landscape and Environment in the City of the
XXI Century: Cultural Imaginary Habitat and Urban
Environments.

There is a recent recovery in the field of humanities
and social sciences body problem and space cognitively,
which has also been linked to a scientific exploration in
many areas of biology, chemistry and engineering has
resulted in a new multi-disciplinary field and knowledge,
known as complex thought. This vision includes a new
creative expression of rationality, beyond the simple,
mechanical and dualistic thinking, open, divergent and
relational form of the act of understanding the nature and
the environment; situation that triggers a wide range of
possibilities for the study of the habitat and the city.
This paper attempts to address the role of the body
and its relationship to the environment and urban
landscape in terms physical partner, emphasizing the
process of building a flexible interaction between urban
and architectural reality with the symbolic and natural
environment.

Key words:
Complex thought, sociology of the body, cognitive
design, landscape architecture, urban culture.

1 Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, UANL. Maestro en Educación con especialidad en Formación de Docentes,
Universidad Pedagógica Nacional. Profesor-investigador en la Facultad de Arquitectura, UANL. Actualmente es Candidato a Investigador Nacional del
SNI. E-mail: rramib44@gmail.com

3343

�Ramón Ramírez Ibarra

1. Introducción: una episteme para el
espacio
Un detalle que escapa a muchos arquitectos y urbanistas de los países en desarrollo —aunque por desarrollo
no sabemos exactamente si este consiste en la réplica de
las condiciones políticas y económicas de un puñado de
países o federaciones tomados como modelo de referencia ideal o simplemente el nivel de inserción en las
estructuras y fases del llamado capitalismo de
consumo— viene de la percepción y comprensión de las
ciudades y sus edificaciones como dispositivos biotecnológicos capaces de integrar materia y conciencia.
Edgar Morín ilustra con nitidez esta expresión encarnada de forma intrínseca en la relación entre individuo y
ambiente por medio de la autorganización, donde la
subjetividad revela el punto iniciático para todo sistema
capaz de modificar el entorno socioespacial:
“Toda frontera viviente es de este modo envoltura
protectora, línea de defensa, lugar de control, zona de
tránsito a la vez. Hace vivir doblemente ya que hace
penetrar lo que nutre y rechaza lo que amenaza” (2003:
187).
La construcción de esta frontera viviente posiblemente desagrade a más de un partidario estricto del
metodologismo científico, esto es a todo aquel que
encuadra y somete sus análisis a una forma lineal de
representar la realidad, el famoso plan de exposición
proyectual basado en la línea deductiva ( antecedentes +
justificación + análisis + resultados ). En el caso del
urbanismo, esto se presenta por lo general en formas de
relación causal con una argumentación monológica
donde las ciudades se explican en extensas series de
datos que posibilitan descripciones de cosas tales como
sistemas, redes o flujos, sean economías, regiones o
personas. En la arquitectura, se subraya el apego a un
plan de necesidades funcionales bajo estricto control de
los elementos intersubjetivos.

44

Esta es una forma de entender la realidad por medio
de un programa. Permanece en ella, intocable, el viejo
punto de vista del racionalismo cartesiano que dividía el
conocimiento entre res cogitans y res extensa llevando a
entender las ciudades, por ejemplo, como una mera suma
de partes, derivado de esto se entendería lo urbano como
mero agregado de edificios. Así, la ciudad del racionalismo es un dispositivo integrado por elementos cuya
articulación se organiza en torno a nociones como
crecimiento, dependencia, sectorización, redes y flujos
económicos, etc;

en menoscabo de las tendencias

históricas, culturales, psicológicas o sociales del
fenómeno urbano.
No es la intención de este texto, extenderse en esta
idea dualista, sino apostar por una variante de programación que a decir verdad, ya no es programación por
que no consiste en computar para encuadrar la realidad,
si no más bien ofrecer otras posibilidades por medio de la
metaprogramación, es decir, lo que el cibermatemático
vienés Heinz von Foerster llamó computar una abstracción, “en este caso la noción de borde” (1995:52).
Este borde, límite o demarcación, es simplemente
una diferencia y apela a la actividad cognitiva, produce
cambio pero no lo provee, es decir, la diferencia es capaz
de desencadenar el movimiento pero no es el movimiento
mismo, por que contra la idea habitual de que el factor
tecnológico que origina la modernidad es el dominio del
medio ambiente representado por la imagen de la
naturaleza, como señala el antropólogo Bateson: “la
unidad de supervivencia es el organismo en un ambiente
y no contra el ambiente” (1999:231). La diferencia es una
transformación de las condiciones mediante la producción de más diferencia por medio de una selección.
Como describe desde la epistemología Mauro Cerutti:
“Los límites expresan ese conjunto de condiciones
previas a través de las cuales se verifica recurrentemente
el surgimiento, la constitución, la creación de la novedad.
Es así como aparece en primer plano el reconocimiento

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

del carácter estructuralmente inconcluso del desarrollo

La reflexividad en lo tecnológico vendrá, como

de todo sistema cognitivo, como condición de su

argumenta Medina (2003:49-50) de la interacción activa

funcionamiento correcto y del mantenimiento de su

entre los sistemas y los entornos que pueden involucrar

identidad” (2000:45).

diferentes niveles de modalidades técnicas desde lo

Este aspecto transformativo de la realidad, filtrado a

material —artefactos, construcciones, recursos— símbo-

través de la dimensión tecnológica no materialista de la

los (significados, representaciones, valores), socioentor-

ciudad y su arquitectura, dimensión caracterizada por su

nos (instituciones, formas de organización e interacción

capacidad de involucrar objetos y estímulos, ha sido

comunitaria) y un bioentorno —integrado por seres

descrita con mucho acierto por Felix Guattari en Les

vivos, agentes biotécnicos y artefactos —.

troisécologies (1989) al sostener un punto de vista del

Quisiera rescatar este punto del “hacer técnico” de la

espacio construido más allá del simple papel mecánico y

ciudad y la arquitectura a manera de reflexión en materia

funcional representado por la arquitectura como

de elementos de estructuración, lo que en forma profe-

tectónica, para dirigirse a una espacialidad vivida por

sional, llaman planeación o planificación de obra y que

medio de una especie de máquina sensual, abstracta y

con frecuencia se llega a establecer en una divisoria

creadora de significado.

evidente con otra área denominada diseño (urbano o

El trasfondo de esta idea sugiere el abandono de la

arquitectónico) para distinguir de alguna manera los

subjetividad marcada por la representación del individuo

insumos de trabajo que en una, estarán destinados a los

al que le bastaba pensar para crear una realidad cosifi-

factores materiales y tangibles del urbanismo y del otro,

cada, a una noción identificada por la vectorialidad de la

los elementos destinados a morfología, composición,

subjetivación, donde el individuo es algo más los

historia y si hay suficiente sentido de apertura en la

procesos, una especie de terminal o estación de encuentro

academia hasta “estéticos”, como una especie de pariente

para conjuntos socioeconómicos y máquinas, en los

pobre de un mundo verdadero y definido como real a

cuales “… la interioridad se instaura en el cruce de múlti-

partir de usos, funciones y estructuras unidas a factores

ples componentes relativamente autónomos los unos en

de cálculo y rentabilidad del sitio.

relación con los otros y, llegado el caso, francamente
discordantes” (Guattari, 1996:22).

Este hacer meramente técnico de las disciplinas
arquitecturales y urbanísticas se considera lo “real” de un

Esta interioridad activa, a pesar de su sello no regido

espacio visto como mera intervención en un depósito

por la asociación por correspondencia entre idea interior

material, un recipiente o contenedor espacial destinado a

y realidad exterior, es integradora en la práctica, porque

solucionar factores de uso e interés privado. Esta tenden-

se encuentra configurada por una relación simultánea

cia lineal de ocupar del espacio, establece por lo general

entre los entornos materiales, simbólicos, organizativos y

un entendimiento de la arquitectura como dispositivo

biotécnicos. Bateson (1999:324) ha trabajado este asunto

técnico autónomo y objetivo, desvinculado del espacio

en referencia a la tecnología como una imbricación entre

público y coordinado por un esquematismo funcional en

la dimensión moral y estética, señalando hasta que punto

el diseño, bajo el predominio de un punto de vista tacto-

lo que no conocemos de nuestra dimensión estética es

visual que ha terminado por ofertar edificios, casas y

capaz de incidir en formas moralmente nocivas de adap-

ciudades como meros elementos escenográficos

tación humana cuando la mediación tecnológica se manifiesta, induce o introduce en el ambiente sin ningún tipo

al margen de las condiciones de reproducción social,
económica y ambiental.

de reflexividad.

3345

�Ramón Ramírez Ibarra

2. El espacio vacío de la técnica urbana
y arquitectónica

morfogénesis urbana como un hecho cultural y estético

A riesgo de parecer denostador, radical o nihilista,

real, capaz de dominar el ambiente litigan amparados en

puntos de identificación para el metodologismo científi-

vuelan en las alturas de las ideas (arquitectos), mientras
que los urbanistas (ingenieros) que encarnan al hombre
su ciencia blandiendo las armas de lo tangible.

cista o el urbanista clásico, equivalentes a lo que a nivel

Curiosa demanda cuyo eco vemos innumerables

social y cultural para las hegemonías han sido los ateos,

veces repetirse a niveles masivos en la industria cultural

homosexuales, negros, indios,

campesinos, mujeres,

y en especial en el cine, desde la forma de películas de

pobres, mestizos, etc; quisiera comenzar declarando la

acción que centenares de veces nos dicen que mientras

fragmentación del estudio urbano entre lo material y lo

las leyes y las bases de la legalidad son letra muerta (e

mental como un problema vacuo.

ideal) en las calles, la única manera de poner orden es

Digo un problema sentado en el vacío, no porque no

mediante la acción de tipos duros

bajo un régimen

existan allá afuera losas de concreto, demanda de usos

policial de acción no idealista e incluso ilegal, pero

de suelo o gentrificación, es decir, cosas que hace la

eficaz.

gente que con el tiempo se vuelven conceptos y en el

La eficacia de la tangibilidad que sostiene el

peor de los casos definiciones, sino porque su situación

paradigma de la ciencia que divide contemplación y

ubica a estos factores como representantes de una vacie-

acción y por tanto, exige entre representar el mundo o

dad abandonada a una forma de situar y resolver un

enfrentarse con él (Rorty, 2009:19), es tan socorrida

problema bajo la perspectiva de que tanto el mundo de lo

como exigencia deontológica en los imaginarios

que se toca como de lo que se piensa, son dos mundos

culturales y en las ciencias sociales como en los análisis

inertes y divididos cada uno de ellos, con sus propios

de territorialidad y gobernabilidad con los cuales

problemas, donde los urbanistas blandos que aceptan la

frecuentemente los políticos que acostumbran legiti-

EL ESPACIO COMO FENÓMENO OBJETIVO Y PARATÁCTICO.

Fuente: Elaboración propia

46

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

marse con el uso de métodos violentos (ejército, fuerza
pública o policial),

terminan también apelando una

justificación al orden social.
Sin embargo, en esta ocasión, la reflexión urbana no

hombre tiene un fin que es el dominio y transformación

de la naturaleza.2 Un científico muy connotado en el área
de neurocognición, Jean-Pierre Changeux, nos describe

en forma apologética ese antiguo triunfo del racional-

estará centrada en la gobernanza, situación que por

ismo griego utilizando algunas metáforas urbanas para

demás es interesante y materia de discusión en otro

recalcar el origen del dominio a la naturaleza y la

espacio para la actividad de planificación. El tema es

objetividad de la ciencia:

mucho más sencillo, consiste simplemente en dar un par
de razones para retornar a una idea muy simple que tiene
que ver con el disfrute de la ciudad como un espacio que
envuelve, pero no como una envoltura a la manera
antigua y tradicional del sabio Aristóteles interpretado
por los modernos, donde hay una cohesión esperando, un
punto de unidad, concordia y orden absoluto para el
ciudadano.
Los griegos resolvían sus problemas urbanos en base
a la ciudadanía, es decir, tomando como fin un bienestar

“En el ágora, el debate crítico libre y abierto entre
individuos inspirados por convicciones diferentes hizo
surgir un saber objetivo y colectivo más eficaz que los
mitos para dominar el mundo natural. El saber científico
nace entonces de un doble distanciamiento: respecto a la
percepción sensorial empírica tanto del mundo exterior
como del mundo imaginario, también profundamente
egocentrado de los mitos y formas sociales que lo acompañan” (2005:246).

para todos, procedente de identificar que las personas se

La ciencia de Changeux domina todo el interior y el

reúnen de manera natural en familias y éstas a su vez

exterior, la naturaleza que hay adentro, sea en forma de

forman grupos mayores —komai— y así, bajo la autori-

percepción pura o mito y afuera, el ambiente. El espacio

dad de los reyes, una forma perfecta (koinonía) que serán
las ciudades, sedes de la racionalidad (Aristóteles,
1968:13-14).
Esta fórmula antigua de creación del fenómeno
urbano por medio de una cohesión que tendría límite
territorial a nivel geofísico y cognitivo a nivel de comunidad en términos de derecho público, ha sido analizada
y puesta prueba en diferentes momentos, a través del

simplemente es un contenedor para la realización de lo
objetivo. Pues bien, siguiendo esta línea que ha cruzado
por la idea de ciudad como superficie de contención
donde coexisten por una parte las estructuras materiales
en forma de traza, trama, edificaciones, equipamiento y
por la otra, personas que ocupan —donde el ocupar
significa simplemente estar— dichas estructuras ya sea

paso de la pregunta por el ser (lógica –ontología) a la

por medio de un individualismo extremo o un comunita-

cuestión del devenir (onto-histórico-lógica) de la moder-

rismo centrado en el derecho público, quisiera proponer

nidad, contexto presente por ejemplo,en el cuestionami-

una fórmula un tanto desapegada de ambos esquemas de

ento por el orden a través del contrato en Rosseau o los

interpretación resonantes en la modernidad positivista.

grandes pensadores del liberalismo y el marxismo. El
resultado de esta línea, se concentró como sabemos en la
cuestión del orden social y la visión de la ciudad como
algo externo a la observación.
En estas ideas, la ciudad tiene una política y esta es la
2

forma real por que concreta las determinaciónes y brinda
unidad territorial a las ideas. El mapa es el territorio. El

Quiero decir que hablar de la ciudad y su arquitectura, es ante todo hablar de una apropiación de algo
abstracto, el fenómeno espacial, lo que en consecuencia
vuelve imposible pensar y experimentar la ciudad en
fragmentos separables por medio de la razón y la técnica.
Heidegger posiblemente sea quién mejor se ha expresado
al respecto en esta cuestión:

2 Decía Marx: “Tal y como los individuos manifiestan su vida así son. Lo que coincide, por consiguiente, con su producción, tanto con lo que producen como con el modo cómo
producen. Lo que los individuos son depende, por tanto, de las condiciones materiales de su producción. Esta producción sólo aparece al multiplicarse la población…
La conciencia no puede ser otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hombres es su proceso de vida real” (1970:19-26).

3347

�Ramón Ramírez Ibarra

PARADOJAS URBANAS Y AMBIENTALES DE LAS CIUDADES LATINOAMERICANAS.

Izq: Caracas, Venezuela. Der: Monterrey, Nuevo León.

“Contruir y pensar, según sus clases respectivas, son

ente sano, una flora y fauna equilibradas y sostenidas

indispensables para el habitar. Pero ambos son también

por medio de políticas adecuadas para regular el

insuficientes para el habitar, mientras impulsen lo de

consumo de recursos enérgeticos del planeta.

cada uno aisladamente, en lugar de oírse mutuamente”
(1997:218).

Es curioso notar como ambas formas de expresión,
predominantes en esta nueva época, tienen como punto

Hombre y ambiente parecen ser dos palabras que más

de convergencia la tecnología y en ambos casos, la

que nunca requieren una reflexión amplia en el urban-

expresión de una paradoja, pues por un lado hay un

ismo y la arquitectura, si comenzamos a plantearnos la

frenesí consumista, cargado de hedonismo, ocio,

emergencia de horizontes distintos al pasado que

cambio perpetuo y prolongación de la juventud acom-

requieren formas emergentes para comprender situa-

pañada de dispositivos de comunicación en constante

ciones. Dos de ellas, parecen ser muy importantes en la

progresión y por otro, la necesidad de conservar, de no

actualidad:

trangredir límites biofísicos dejando a la naturaleza

la caída del capitalismo industrial y la

conciencia de lo efímero de los recursos naturales.

intacta y en su sitio. Una paradoja que ilustra los extre-

La primera, aparece como expresión de una nueva

mos en que se consume y se conserva dentro de un

época, el capitalismo de hiperconsumo, prolongación de

espacio sumiso entre un confuso vaivén de protección

una etapa de comercialización moderna que sin embargo

y transgresión.

obedece a una lógica cuyos factores de operación son la
desinstitucionalización, la subjetividad y el predomnio
emocional (Lipovetsky, 2007:36).
La segunda situación que parece enfatizar la necesi-

.

3. El mito envolvente como constructor
de un nuevo espacio ambiental

dad de preservar los recursos biológicos y ambientales,

Como producto de un sistema de referencias perdido,

viene cargada de acciones y expresiones por parte de

esta paradoja social procedente del egoísmo y la culpa,

gobiernos, ONG´s, académicos y actores sociales que

no se resuelve ni en la apología regresiva —de un preten-

más que en ninguna época en la historia han tomado

dido orden natural de lo antigüo— ni tampoco en el

conciencia de la necesidad de proponer un medio ambi-

fervor del hedonismo del hiperconsumo (satisfacción del

48

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

deseo), ambas soluciones plenas de racionalidad en su

puedan ser un factor de análisis, cuya importancia vaya

sentido estricto, sino en el encuentro de la mitologi-

más allá de la simple separación entre lo que es y no es,

zación, reunida a través de los eventos que reconocemos,

como ambiciona la lógica formal. Por ello, tiene razón

por una parte, desde el surgimiento del rito y luego bajo

Moscovici cuando afirma que los grupos sociales llevan

la intensidad del espectáculo, concentración del tiempo

a cabo un proceso de habituación con lo desconocido

en el presente. No en vano, hay un predominio de la

mediante la reconstrucción significante de ese objeto

imagen en la comunicación virtual en menoscabo de la

(2001).

expresión escriturística . Levi Strauss ha enseñado con
acierto en sus lecciones:

Las imágenes de mundos factuales y pósibles son tan
existosas por parte de los medios de comunicación por

“El pensamiento mítico, el pensamiento de los pueb-

que a diferencia de nuestras ciencias formales, son

los sin escritura, del presente y del pasado, tiende a

capaces de explotar sin ningún problema las formas de

superponer todos los momentos —presente, pasado y

objetivar y anclar conocimientos disponibles en la

futuro— y esto para hacer que la imagen del presente

cultura con los valores y significados representables.

siga estando lo más cerca posible de la imagen, ilusoria

Hasta el momento la ciencias sociales no han encon-

obviamente, que se hace del pasado y que el futuro siga

trado una forma de competir con éxito en la comprensión

estando lo más cerca del presente” (1979:12).

de dicha integración. Y esa es probablemente una de las

Desde esta perspectiva, no restringiendo el funcion-

razones por las cuales el paisaje, despojado de esa

amiento del mito solo a las culturas tribales, sino recono-

expresión mítica, poética y envolvente permanece mudo

ciendo el tribalismo emergente en nuestras sociedades

ante los estudios urbanos en su faceta objetivante, mate-

democráticas, liberales y tecnológicas, resulta más fácil

rial y tangible.

lidiar con la paradoja social, pues más que demandar la

El espacio envolvente, será entonces la respuesta a

intervención del experto en ubicar, extirpar o analizar,

una episteme dualista y objetivista que ha convertido la

nos encontramos ante el advenimiento de un tiempo

praxis urbana en un terreno de análisis, uso y funcionabi-

sagrado, tiempo de intensidad que apela a una constante

lidad pero de nula comprensión en una parte emocional

reiteración.

necesitada de deriva, ensoñación y errabundez. La difer-

La mercadotecnia, las redes sociales o las religiones

encia entre envolver y contener. De acuerdo a esto, el

alternativas e incluso el fundamentalismo —apelando a

espacio es un lugar de recepción coordinado por una red

un misticismo racionalizante— han entendido este

de sentido y significación que se encuentra en constante

comportamiento que dimana del mito y lo sagrado

interacción entre tiempo, cultura y naturaleza.

mucho mejor que la sociología o la antropología urbana.
¿Las razones? En la estructura de la emoción humana
detonada por el mito, hay una necesidad de organizar el
éxtasis, es decir, la explosión, el abandono de sí, un
desgaste de energía que según sea el interés se convierte
en motivación para romper un esquema o perpetuarse en
la alienación.
Como académicos y hombres de ciencia, esta alienación representa un motivo de lucha. Pero ello, no quiere
decir que las formas en que se produce y reproduce no

3349

�Ramón Ramírez Ibarra

EL ESPACIO COMO ENVOLVENTE DE CRUZAMIENTOS SOCIOFISICOS.

Fuente: Elaboración propia.

4. La geografía ambiental como vía
analítica para la expresión
arquitectónica: el paisaje
La formación de estructuras geosimbólicas son
aspectos poco abordados cuando se trata de entender el
ambiente. Por lo general, muchos de los enfoques tradi3

cionales tanto en el campo de la geografía como de la
ecología ofrecen perspectivas reductibles al carácter
biofísico y por tanto, terminan por reducir al paisaje a un
nivel más de agregación biológica en una forma, tanto de
análisis de suelo como de escalas en sentido cuantitativo
(Bocco y Urquijo, 2010: 262).
Sin embargo, una nueva postura en torno al concepto
de ambiente, para la ciencias, puede partir del
entendimiento de los aspectos biofísicos y fenómenicos

50

que se entrecruzan en torno al papel del espacio y el
símbolo (Mathewson, 1998). Es decir, el medio, deja de
ser simplemente objeto, cosa, desarticulable, separable
en partes o fragmentos para su análisis y se sitúa en la
mediación existente entre sociedad y espacios.
En este sentido, los ambientes terrestres revelan
ambivalencia y aspectos geo y eco simbólicos que bien
pueden tender un puente entre socialidad y territorialidad. Esta conexión expresa una estructuración del paisaje
entre ecología y urbanismo, como sostienen con acierto
Gómez Alzate &amp; Londoño en su importante contribución
al estudio del paisaje en términos de interacción física y
cultural:
“La ecología urbana plantea un nuevo orden donde la
justicia social, el acceso a los servicios básicos y la
calidad del espacio propicien una nueva relación del ser

�Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos
Antonio López-Gay

humano con su entorno, de respeto pero también de

como sostienen Ibarra y Zubia basando su percibir en la

aprendizaje, un entorno estimulante que ofrezca una

tríada sentir- pensar- actuar: “Es decir, utilizamos las

nueva vitalidad ciudadana que propicie su sostenibili-

representaciones producidas de manera práctica para

dad armónica” (2011:17).

escrutar posibles respuestas en el entorno en el que se

Gómez &amp; Londoño, en su texto citado, abordan la

aplican” (2009:175). Estas respuestas son factores

interacción entre espacio y ambiente partiendo de la

co-constructivos para la experiencia, cargadas de despla-

relación entre paisaje y vacío urbano, en tanto escala

zamientos con historicidad y sentido.

micro, tomado a este último como oposición al espacio
contruído a manera de interfaz

El primer elemento que pretendemos rescatar en esta

envolvente para el

revisión temática para la proyección del espacio urbano

espacio público, uniendo tanto lo visual como espacial

es la relación ambiente - paisaje, coordinando su percep-

(2001:25). En esta línea, la idea de Geoffrey y Susan

ción por medio de una racionalidad transdisciplinaria,

Jelicoe propuesta en El paisaje del hombre (2000) es

recordando que este no es una intervención sino una

sumamente interesante para retomarse, en el sentido de

co-construcción cognitiva arquitectural. Recordemos un

que la morfología del diseño del paisaje debe facultar la

poco a Rapoport:

existencia de una distancia media expresiva y cargada
de significado entre personas, espacio y ambiente.

“Cada lugar tiene su apropiación emocional y preferencial, cada itinerario o barrera tiene su valencia positiva

A diferencia del enfoque tradicional de producción

o negativa. Estas construcciones mentales están compar-

de lugar como ordenamiento tangible y lógico, conocido

tidas o no por pequeños y grandes grupos y el compor-

bajo la morfología clásica del elemento central agluti-

tamiento y la comprensión de los indicios depende de

nante o su contraparte, el romanticismo ajardinado de

ellas más que de las morfologías objetivas. Es el medio

integración conjuntiva, nos dirigimos a ese instante de

ambiente subjetivo el que afecta el comportamiento”

interacción espacial defendido con justeza por el

(1978:170).

geógrafo brasileiro Milton Santos:

Desde la nueva geografía, es posible identificar la

“A materialidadde artificial pode ser datada, exata-

preocupación por el fenómeno ambiental a través de la

mente por intermédio das técnicas da producão, do

crisis del modelo paratáctico, es decir, la insuficiencia del

transporte, da comunicação, do dinheiro, do controle, da

criterio de ordenamiento cartográfico del espacio articu-

política e, também, técnicas da sociabilidade e da subje-

lado en base a factores funcionales estrictos, descripti-

tividade. As técnicas são um fenômeno histórico”

bles, coordinados por una métrica figurativa e icónica o

(Santos, 2006: 57).

como Angelo Turco dice a manera de broma para ilustrar

Si como plantea Santos, el espacio es un conjunto

esta fórmula hegemónica de observar el ambiente desde

indisociable de sistemas de objetos y acciones, es

“el famoso dónde de los geográfos, puesto en paralelo

importante entender la relación entre las cosas más los

con el cuándo de los historiadores” (2010:102).

procesos, situación que nos lleva a plantear el paisaje en
esta propuesta como una representación activa, es decir,
dejar de considerar estas representaciones como estructuras más o menos completas y estáticas que de alguna
manera reflejan aquello —externo— que pretenden o
creemos ver representar y en su lugar, apreciamos su
esencia como dinámica e incompleta a la vez,
convirtiendo su existencia en guías para la acción o

3351

�Ramón Ramírez Ibarra

REPRESENTACIÓN LIMINAR GEOGRÁFICA Y AMBIENTAL COORDINADA POR FACTORES DE MEDICIÓN DESDE LA COMPLEJIDAD.

Fuente: Elaboración propia.

5. El cuerpo como mediación arquitectónica entre hombre y ambiente

initio, de lugares cultuales. Lugares cuya frecuentación

El cuerpo es el segundo elemento a rescatar en la

con él, al igual que, en Aristóteles, el lugar era algo más

creación urbana y arquitectónica. A diferencia del

nos vuelve a conectar con un origen que preside el propio
nacimiento, el inicio de una biografía, sin identificarse
que un mero recipiente…” (2006:99).

entendimiento racionalista de lo córporeo, que submite

La percepción y en nuestro caso de observación, la

la espacialidad del sujeto a una posición estática o pasiva,

paisajística del entorno, va más allá del mero registro de

la lógica del lugar se orienta por la inscripción territorial

elementos, ya que caminar, hacer sendero ahí es más que

(Fourquet &amp; Murard, 1978:46). Esta situación por tanto,

una reacción fisiológica ligada al caminar y mirar, el

vuelve a traer a mención la idea de lugar aristotélico, pero

orden regulado y mecánico del caminante que mira se

no ese Aristóteles de la modernidad que mencionaba a

convierte en sentido o como ha dicho Merlau Ponty con

inicios de este texto, sumergido en la racionalidad

mucho acierto: “Mirar un objeto es habitarlo” (1985:74).

heredada del latinismo, sino aquel que hacía la diferen-

Este escenario del paisaje desde lo habitable, pone en

cia entre lo continente y lo contenido dando pie a una

suspensión los imaginarios del ordenamiento ya conoci-

distinción como la que señala Félix Duque:

dos sobre la representación de la naturaleza en términos

“Habría pues que hablar de lugares culturales y, ab

52

tanto de realidades presociales, estéticas o incluso

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

ecología de los procesos, que han llevado a las

resonancia en las escuelas e institutos de enseñanza de la

imágenes clásicas del fenómeno paisajístico como

arquitectura y estudios urbanos locales y nacionales.

tópico común entre cognición y figuración, donde la

Desde una apreciación sociofísica del lugar, obten-

naturaleza se asocia por lo general al bosque, la

emos la relación potencial vinculada a la situación de

montaña o bien con la pintura paisajística que reduce la

nuestro propio cuerpo respecto a fenómenos espaciales

visión de la naturaleza al ordenamiento cognitivo y

como la ciudad o la arquitectura. El condicionamiento

normativo de una época determinada (Debarbieux,

del modo de experimentar el espacio desarrollado por la

2012); y en su lugar se propone el imaginario paisajís-

arquitectura y el urbanismo moderno ha sido el predo-

tico como un factor de convergencia entre ordenami-

minio de la visión, en menoscabo de los otros sentidos.

ento, territorio y materialidad considerando el cruce

Yi Fu Tuan, geografo cultural, nos describe con maestría

entre las convenciones culturales y los factores psíqui-

el pobre escenario perceptivo desarrollado por el racion-

cos y cognitivos —córporeos— desde el sentido del

alismo arquitectónico:

lugar.

“La persona que solamente &lt;ve&gt; es un espectador,

La convergencia del sentido, como problema, da

un visitante, alguien que no es parte de la escena. El

lugar a un pluralismo coherente que defendía ya desde

mundo que se percibe con los ojos es más abstracto que

la mitocrítica Gilbert Durand en su hermenéutica

el que experimentamos a través de los otros sentidos. Los

simbólica (1971) en tanto que sentidos antagónicos,

ojos exploran el campo visual y abstraen de éste ciertos

significantes materiales y temporales, son dinamizados

objetos, puntos destacados o perspectivas” (2007:22).

también por medio del símbolo y la conciencia. Pues

El espacio urbano del racionalismo moderno es una

como este autor expresa, hay una potencia de figuración

reiteración constante entre la vigilancia perpetua y lo

en las formas que hace posible que un mirar sea más

efímero absoluto, legada por la abstracción individuali-

que mirada y que la imaginación desempeñe también un

zante de la mirada. Juahani Pallasmaa, crítico y teórico

rol biológico por medio del símbolo a través de un

finlandés que ha tomado como línea de investigación el

dinamismo prospectivo. El cuerpo es un agente activo

carácter de mediación de la experiencia cóprorea en

de construcción simbólica y geofísica donde la

relación a la arquitectura y el fenómeno urbano, hace un

repetición,

imaginación

señalamiento crucial para subrayar la incapacidad del

contribuyen a la creación de vivencialidad. Esto se

fenómeno urbano moderno para procesar activamente la

presenta ante nuestra conciencia como una interacción

urbanidad como espaco público:

las

sensaciones

y

la

entre formas, estructuras y emociones.

“La ciudad contemporánea es la ciudad del ojo. El

Así, se justifica la afirmación del teórico catalán del

rápido movimiento mecanizado nos separa del contacto

urbanismo y la arquitectura Josep Muntañola cuando

corporal e íntimo con la ciudad. En tanto la ciudad de la

señala que la estructura lógico-espacio-temporal que

mirada hace del cuerpo y los otros sentidos algo pasivo,

construye nuestro cuerpo con relación al lugar, se aplica

la alienación del cuerpo refuerza la visibilidad. La pacifi-

y amplifica desde una concreción sociofísica como

cación del cuerpo crea una condición similar a la de la

entrecruzamiento de direcciones en virtud de la medi-

conciencia adormecidad por la televisión” (Pallasmaa,

ación corporal (2001:33). Esto hace imposible la reduc-

2014).

ción de la percepción del ambiente y el paisaje a un

La experiencia del espacio urbano a nivel sociofísico

sentido totalista como en el organicismo defendido por

resalta la participación sensorial del sujeto. Cada

téoricos de tendencia abstracta e individualista como

individuo es más que una masa de cuerpos vacíos que

Christoper Alexander (1966) que aún tienen amplia

ocupan un lugar coordinados por imágenes tactovisuales.

3353

�Ramón Ramírez Ibarra
SÍNTESIS
DE ENTECRUZAMIENTOS
DE
ESCALAS
INVOLUCRAN
EL CUERPO
Y EL AMBIENTE
Gráficas
2. Estadísticas del total de
permisos
del QUE
departamento
de licencias
de construccion
por
DESDE UN MODELO DE PAISAJE
MEDIACIÓN
VISUAL
Y SENSORIAL.
distritos COMO
de la delegación
centro
de Monterrey,
N.L.

Fuente: Elaboración propia en base a las teorías de Tuan, Gómez Alzate &amp; Londoño, Muntañola y Pallasma

Una ciudad es una tecnología que se usa confrontando
sus estímulos con nuestros cuerpos, memoria biológica y
cultural. Yi Fu Tuan (2007:24) al abordar la vinculación
del cuerpo como un agente de experiencia sensorial
simultánea en la percepción, recupera algunas lecciones
importantes para el desarrollo proyectual de la arquitectura y la ciudad:
•Percibir es una actividad, es aprehender el mundo.
Los órganos de los sentidos apenas sí son operativos
cuando no los usamos de forma activa.
•Aunque los seres humanos tienen los mismos
órganos sensoriales, el modo en que usan y desarrollan
sus capacidades empieza a divergir a temprana edad.
Como resultado, no sólo las actitudes hacia el ambiente
tienden a diferir, sino que también resulta diferente la
capacidad que finalmente alcanzan los sentidos.
El potencial de emocionar es un aspecto que la arquitectura y la ciudad moderna, tal parece que relegan al
punto más oscuro de su programa constructivo y en ese
sentido, dejan su desarrollo al margen de las capacidades

54

creativas impulsadas por un dinamismo sensorial.
Mientras que enriquecer la percepción parece ser una
opción razonable en virtud de la creación de estímulos
en diferentes direcciones, los proyectos herederos de lo
moderno —en especial en la Aridoamérica norestense— siguen anclados en la presencia de restricciones
perceptivas para el usuario, ligadas a la fragmentación
abusiva del uso de suelo o bien, la simple presuposición
de que al ser humano le basta simplemente con tener
espacios de servicios adecuados para vivir. Aunque en
algunos casos, bajo un punto ciego de un liberalismo
salvaje adoptado, adaptado y glorificado, ni siquiera se
vean la pobreza ni la marginación de amplios sectores
expulsados de la zonificación financiera o el sector
comercial.

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios
culturales del hábitat y los entornos urbanos

Conclusiones
El cuerpo une la capacidad de percepción con la
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donde se sucede la estructuración como acontecimiento.

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El resultado es un objeto de diseño, pero este objeto
establece un habitar prospectivo y emocional, no una
mirada indiferente. Pensar el objeto urbano y arquitectónico implica la sensación de lo visual, táctil, audible,
olfativo, degustable en direcciones encontradas hacia un
fin intuitivo, capaz de prospectar. Pero esta prospectiva,

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escatológica porque restaura un equilibrio antropológico,

Lindón, Geografías de lo imaginario. Barcelona, Madrid, México:

basado en la capacidad de fabular como una tarea

Anthropos-UAM.

positiva, no sólo mítificante sino capaz de encontrar una
dimensión de apelación y esperanza, pues como ha dicho
Durand : “hay sociedades sin investigadores científicos,
sin psicoanalistas, pero no las hay sin poetas, sin artistas,

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sin valores” (1971:121).
Aquí puede encontrarse esa apertura a ese sentido

Foerster, H. V. (1995). “Construyendo una realidad”. En P. Watzlawick, La

último, intuir la creación arquitectónica como juego de

realidad inventada ¿Como sabemos lo que creemos saber?. Barcelona:

estímulos simúltaneos del cuerpo con el ambiente, el

Gedisa.

paisaje y la propia proyección de sí mismo hacia el futuro
y el pasado, tal y como suelen hacer en sus derivas y
ensoñaciones con las palabras los poetas. Una arquitectura y un urbanismo como poéticas de los sentidos, en

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56

�Antonio López-Gay

Constructos y Paisajes de una Ciudad Histórica

Recibido: 24/09/2014
Aceptado: 12/01/2015

Resumen:
La traza urbana y estilos arquitectónicos del Centro Histórico
de Morelia, México, encarnan un modelo de ciudad inédito, fruto
de una afortunada síntesis entre las condiciones ambientales del
lugar, el poder político-religioso y económico, el conocimiento
especializado de la estereotomía, y la abundante piedra de cantera
(ignimbrita) a la mano, sillar de éste patrimonio edificado. El
problema aquí se refiere a la conservación y restauración del
Centro en una era globalizada de gran complejidad. ¿Cómo
abordar el estudio del patrimonio cultural inmaterial ligado a la
arquitectura moreliana? Veremos que su estudio requiere una
revisión conceptual en urbanismo y ciencias sociales bajo el
paradigma del constructivismo como un enfoque complejo y
transdisciplinar. Mostraré los puntos relevantes de la relación entre
patrimonio edificado e intangible, mediante el examen de la
morfología urbana y arquitectónica surgida en ésta ciudad y
algunos rasgos de su correspondientes imaginarios urbanos.
Pondré atención a las acciones individuales y a cómo éstas
modifican el paisaje urbano, tema proveniente del estudio de
paisajes culturales. Este cambio conceptual y paradigmático
permitirá responder, entre otras cosas, sobre las relaciones entre
tipos arquitectónicos y el patrimonio cultural intangible.

Palabras clave:
Imaginario urbano, patrimonio cultural, acción, constructivismo, arquitectura.

1

Francisco Javier Fuentes Farías

Abstract:
Constructs and Landscapes of a Historical City.
Original urban trace and architectural styles at Historic Centre
of Morelia, Mexico, embody an unseen city model, as a result of a
fortunate synthesis of environmental conditions of the place,
political and economic power, besides its specialized knowledge
of the stonecutting and abundant stone quarry (ignimbrite) on
hand, ashlar of the built heritage. The problem here concerns to
conservation and restoration of the Center in a globalized age of
great complexity. How to approach the study of intangible cultural
heritage linked to Morelia’s architecture? We will see that its study
requires a conceptual revision in urban planning and social
sciences

under

the

paradigm

of

Constructivism

as

a

cross-disciplinary and complex approach. I will pay attention on
the relevant points of the relationship between built and intangible,
heritage through examination of architectural and urban
morphology that emerged in this city and some features of their
respective urban imaginary. I will focus on individual actions and
how they modify the urban landscape, issue from the cultural
landscapes studies. This conceptual and paradigmatic change will
allow to answer, among other things, on the relationship between
architectural types and the intangible cultural heritage.

Key words:
Urban imaginary, cultural heritage, agency, constructivism,
architecture.

1 Dr. Francisco Javier Fuentes Farías, profesor en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

33 57

�Francisco Javier Fuentes Farías

1. Introducción:

clave, nuevas preguntas, y nuevas perspectivas de análisis. Por ejemplo, ¿cómo hablar adecuadamente del patri-

Uno de los problemas relacionados con la conser-

monio cultural sin separarlo en tangible e intangible?;

vación de edificios antiguos de ciudades históricas se

¿qué ha sucedido con el patrimonio inmaterial relacio-

refiere al problema del patrimonio cultural intangible

nado con la ciudad histórica?, y ¿pueden implementarse

asociado a las funciones, usos, y significado de las

planes de restauración y conservación al margen de dicho

formas arquitectónicas y urbanas. Mi propósito general

patrimonio? Responder a ello implica la necesidad de

es identificar puntos de convergencia, y de emergencia, o

ampliar la base conceptual y metodológica que permita

retroalimentación, entre los aspectos intangibles del

referirnos a la complejidad de aquellos aspectos de una

patrimonio cultural y el espacio edificado. Para ello

ciudad histórica que antes no se veían, tales como la

planteo que el patrimonio intangible de una ciudad

globalización y los problemas sociales y ambientales en

histórica se constituye de los significados, simbolismos,

general.

e imaginarios urbanos que sus habitantes perciben como

2

Por otro lado, parece complicado querer responder
sobre temas ajenos a la arquitectura y la actividad de

parte de su identidad.
Trataré de mostrar cómo se ha mantenido una

restauración, por ejemplo el del significado de las formas

relación estrecha entre la morfología urbana y el imagi-

arquitectónicas y sus usos, sin recurrir a otros enfoques

nario de una ciudad novohispana a partir de una

disciplinares que también se interesan por la dimensión

construcción social que desembocó en el nombramiento

espacial de la cultura y la sociedad, como la geografía

de la ciudad como patrimonio de la humanidad por parte

humana, la psicología ambiental y social, la antropología

de la Organización de las Naciones Unidas para la

cultural y urbana, etc., mismas que han construido

Educación, la Ciencia y la Cultura, (UNESCO, por sus

puentes teórico-metodológicos y conceptuales para

siglas en inglés). Esto se debió a distintos factores, entre

dialogar entre sí y poder responder aquellas dudas que

ellos, la organización social

para acordar acciones

escapan de sus respectivas áreas disciplinares. Entre esas

fundamentales en torno a la conservación del patrimonio

dudas se encuentra lo relacionado con los significados

edificado. Desde el año 1956 se había establecido un

que orientan las acciones de los habitantes urbanos.

reglamento de conservación y restauración del Centro

El constructivismo es un marco teórico compartido

Histórico de Morelia con énfasis en mantener el estilo

por algunos urbanistas y arquitectos porque resulta

original de sus edificios. Planteo que estas acciones se

apropiada para entender la relación entre patrimonio

orientaron a partir del patrimonio cultural intangible

edificado y cultural. Un enfoque constructivista se

socialmente construido, al cual podemos observar en

interesa por las interrogantes acerca de “…la integración

términos de un imaginario urbano. En este trabajo trataré

del individuo/sujeto/actor en la espacialidad.” (Lindón,

de responder cual es la condición o estatuto conceptual

2012: 590). Se ha extendido la idea de que los actores

de este patrimonio cultural inmaterial mediante la

sociales construyen su universo de símbolos, imágenes,

premisa constructivista de examinar cómo las acciones

significados y representaciones en relación con los

humanas modifican el entorno habitado. Veremos que,

lugares mismos (Lindón, 2010: 80; 2011: 18, 19). Un

ante la necesidad de incluir estos aspectos del patrimonio

buen resumen del paradigma constructivista debe

histórico en un marco teórico, surgen nuevos conceptos

advertir de la diversidad de sentidos que este término

2 De entre distintas posibilidades de conceptualizar los llamados centros históricos de ciudades con patrimonio edificado incluido en la Lista del Patrimonio
de la Humanidad, de la UNESCO, lo que permite darle el estatuto de “patrimonio” es la comprensión de “las causas, los agentes y los actores que han
contribuido” en el reconocimiento de ese estatuto (Valverde Díaz de León, Francisco, 2008: 8).

58

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antoniohistórica
López-Gay

puede tener, desde la idea de que el conocimiento y la

espacios urbanos, tema central en el enfoque constructiv-

realidad son constructos, igual que los fenómenos y

ista que propongo. La trans-disciplina es una integración

hechos que se tomen como objeto de estudio, como

metodológica entre ciencias y humanidades para incluir

también el sentido de un abierto rechazo del paradigma

en un mismo marco teórico el punto de vista de los habit-

cartesiano mediante las herramientas conceptuales de la

antes de un lugar.

fenomenología y la hermenéutica.

Por ello podemos hablar de un giro cualitativo en

Asistimos a una nueva concepción del espacio que se

ciencias sociales, término empleado para hablar de

considera existencial porque se refiere al mundo de la

metodologías interpretativas que permitan comprender

vida, a la experiencia cotidiana, y al significado de los

dicho punto de vista, y al conocimiento que los propios

lugares y del espacio construido.

actores del espacio habitado pueden tener sobre sí

A partir de éste cambio conceptual, al que también se

mismos, incluyendo el significado de sus acciones. 3

caracteriza como un “giro geográfico” (Lindón, 2012:

Pero todo esto nos lleva a problemas como los del

588) por ésta reflexión sobre la concepción espacial,

significado de dichas acciones, y a su situación como

retomaré algunos conceptos clave como el de paisaje

objeto de estudio, como también, y al mismo tiempo,

urbano, que se refiere a que también la traza urbana, el

como un aspecto fundamental del patrimonio cultural

espacio arquitectónico, y el espacio público no son sólo

inmaterial y de sus imaginarios urbanos. Aquí veremos

el espacio geográfico, sino también lugares, espacios

que éste, el problema de los significados en las mentes de

dotados de un contenido simbólico, de significados,

los actores sociales, es un problema teórico predomi-

recuerdos, añoranzas e imaginarios

nante durante prácticamente todo el siglo anterior

compartidos por

quienes los habitan.

(Luhmann, 2007: 37, 38, 260; Lindón: 2012: 593). Ésta

Paisaje urbano es una categoría de análisis que, al

premisa fue desarrollada por Max Weber a contracorri-

igual que la de paisaje cultural, se refiere a la concepción

ente del enfoque durkheimiano donde las estructuras

del espacio. En urbanismo, Hayden (1997: 15) la

sociales se consideraban el objeto de estudio.

compara con otras provenientes de la geografía cultural,

Esto es importante en un enfoque constructivista que

como se hizo en el estudio de los paisajes culturales

requiere incluir en un mismo marco de análisis aspectos

inaugurado por Carl Sauer, además de otras corrientes en

sociales, territoriales, y simbólicos. Las ciudades con

geografía cultural (Yi-Fu-Tuan), psicología ambiental

patrimonio histórico edificado han ido cambiando y

(Setha Low), y las de los estudios culturales ingleses de

resulta tentador comparar ese cambio con la idea de la

Massey y Jameson, o del pensamiento francés como en

evolución biológica. Por ello es necesario comprender la

Lefebvre y Marc Augé entre otros (Hayden, Id.: 17, 18).

evolución de las ciudades históricas, así como el

Así, desde un enfoque transdisciplinar hablamos de

surgimiento de nuevos tipos edificatorios con los cuales

nuevas tendencias en geografía y ciencias sociales en

comparar los anteriores, al mismo tiempo que son

general, cuya búsqueda de respuestas a cómo las

necesarias nuevas ideas, nuevos conceptos para entender

acciones humanas modifican su entorno ha acuñado

y teorizar sobre tales cambios.

conceptos clave como el de paisaje cultural, y en urban-

Con ello se puede tener una idea aproximada de la

ismo el de paisaje urbano, además de otros correspondi-

compleja relación entre la ciudad histórica y la ciudad

entes a las experiencias de vida de quienes habitan los

actual, al mismo tiempo que se comprende la importancia

3 Según López Rangel (2008: 35) “para entender los procesos más generales que transversalizan al conjunto (de la ciudad) no hay ruta más directa que
acudir a la ubicación-identificación de los ‘actores sociales’ que construyen y transforman la ciudad”.

3359

�Francisco Javier Fuentes Farías

de los significados de las formas arquitectónicas y la

formas y tipos arquitectónicos que deben ser conservados

morfología urbana, y su relación con el patrimonio

y restaurados. Ya que la tipología es un término muy

cultural intangible. Así, puede decirse que al enfoque

amplio, usado no sólo en arquitectura sino en la crítica de

histórico de la arquitectura debe agregarse una reflexión

arte y en ciencias sociales, sólo recordaré mas adelante

conceptual, cuyos requerimientos rebasan los ámbitos

algunos estudios relevantes.

disciplinares del urbanismo y la teoría y crítica de la

A propósito, el problema de la relación entre forma y

arquitectura, como veremos en la segunda sección de

función no es sencillo, toda vez que requiere puntualizar

éste manuscrito.

la base conceptual para definir con toda precisión la

2. Los problemas de la morfología y
tipología; el contexto y la forma en la
ciudad histórica

evolución de los modelos de ciudades y sus tipos arquitectónicos, y sobre todo, la idea misma de “tipo”, es
decir, la estructura formal de un edificio, o de una traza
urbana.
Aquí está, para empezar, planteada la problemática

Uno de los graves problemas a que se enfrentan las

con que debe lidiar la teoría y la crítica arquitectónica en

ciudades históricas, particularmente aquellas ciudades

su relación con el urbanismo: en qué momento los tipos

mexicanas surgidas durante el siglo XVI bajo el modelo

arquitectónicos dependen de lo social y lo político, de lo

de ciudades europeas antiguas y medievales, es el de la

cultural y lo simbólico. Es decir, cómo observar nuestro

restauración y conservación de su patrimonio construido.

objeto de estudio en su totalidad, no sólo desde el punto

Pero además la acción de restaurar debe quedar clara,

de vista histórico sino en lo que atañe a la evolución de

y no puede considerarse un concepto neutro pues implica

las formas arquitectónicas y de sus funciones.

un punto de vista culturalmente determinado, del cual

Hablemos ahora de la tipología y morfología urbana

dependerá dar prioridad a la apariencia o a los materiales

del Centro Histórico de la ciudad de Morelia; su proceso

empleados en la restauración. Se puede manejar el

de construcción fue lento, pues a pesar de haber sido

término ‘autenticidad’ para referirse al propósito de la

fundada desde el siglo XVI (1541) algunos edificios del

restauración, que puede enfocarse al uso de los materi-

primer cuadro (la plaza de armas), se terminaron hacia

ales originales, o bien a la ornamentación y valor estilís-

fines del siglo XVIII. Si bien la morfología obedece a la

tico que debe ser conservado. Así, para John Ruskin el

función de toda ciudad como centro comercial (los

principio rector de la restauración debe referirse a la

portales por ejemplo, como mandato expreso de las

honestidad de los materiales a emplear mientras que para

ordenanzas reales para “favorecer el comercio”), desde

Viollet-le-Duc lo importante es la apariencia de las

un principio la nueva ciudad de Valladolid se caracterizó

formas (Ettinger, 2004: 30). Esto lo veremos con más

como una ciudad con aire intelectual (Ramírez Romero,

detalle en la sección siguiente de este manuscrito, al

ob. Cit.: xviii) en la cual “se filtran los ideales del human-

referirme a las acciones que han permitido incluir a

ismo renacentista”, pero también “arraigadas concep-

Morelia en la Lista de Ciudades.

ciones del orden religioso medieval” (Cabrales, ob. Cit.:

La más inmediata alternativa para la restauración y
conservación del patrimonio edificado ha sido planteada

4

5

135), donde distintas órdenes religiosas participaron en
la disposición de la traza original.

desde el punto de vista estrictamente tipológico y

La renacentista traza urbana comienza a cambiar con

morfológico, tratando de establecer un inventario de las

el apoyo de la metalurgia y la producción de instrumen-

4 Ramírez Romero, Esperanza, 1981.
5 Nombre con el cual fue fundada por mandato del Virrey Antonio de Mendoza, en el año 1541, y desde su inicio su vocación fue la producción agrícola
(Ramírez Romero, ob. Cit.: XVI; Vargas Uribe, Guillermo, 2008: 97

60

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antoniohistórica
López-Gay

tos para tallar la piedra de la cual se hicieron los edificios

rios, etc.) correspondía a las funciones propias del

principales. De ellos, unos trescientos, según Ramírez

periodo colonial, con distintos edificios y monumentos

Romero, sólo un poco más de la mitad han sido cataloga-

religiosos destinados a las cofradías católicas que arrib-

dos bajo un método satisfactorio, mientras que Cabrales

aron con la dominación española del siglo XVI. Fue al

(2002: 138) documenta 1142 edificios, número que sitúa

interior de tales cofradías donde se perfeccionó el

a Morelia en el tercer lugar, después de la ciudad de

dominio de la piedra que con el tiempo daría al centro de

México y Puebla, de las cincuenta y seis zonas monu-

Morelia su imagen característica de ciudad neocolonial.

mentales reconocidas por el Instituto Nacional de

El primer edificio de piedra de cantera en construirse,

Antropología e Historia (Íd.). Así, según el Diario Oficial

el templo de la Orden de San Francisco, será terminado

de la Federación, el área declarada como Zona de Monu-

en el año de 1610, y es el único del centro histórico en su

mentos Históricos consta de 219 manzanas y 3.43 km2.

tipo, un estilo arquitectónico basado en el Tratado de

(Ib.)

Arquitectura de Sebastián Serlio (Silva, ob. Cit.: 40;

Mencioné arriba que los sillares de estos edificios son

Ramírez Romero, ob. Cit.: xviii), mediante el cual la

de piedra de cantera o ignimbrita. La palabra cantera se

piedra de cantera permitió un ejemplo único del estilo

refiere al yacimiento de donde proviene ésta piedra

Plateresco (Silva M.; Íd.).

6

abundante y fácil de trabajar, sólida y moldeable a la vez,

La construcción de la Catedral de Morelia duró

pero a la misma piedra también suele llamársele “can-

ochenta y cinco años (1660-1745), y su nuevo estilo

tera”, la cual da un color característico a los edificios

sirvió como modelo para el resto de la ciudad, ya que, en

mencionados. Así, a partir de la fabricación de herrami-

palabras de Ramírez Romero (ob. Cit.: xx), y citando a

entas y de la especialización de su uso surge lentamente

Manuel Toussaint:

un estilo arquitectónico propio y se perfecciona la activipiedra.7

“Por la calidad constructiva en cuanto a conocimien-

Se han conservado

tos de la estereotomía y los alardes técnicos realizados en

historias populares, leyendas, y personajes del gremio del

las arquerías cruzadas sin soportes en los ángulos, se

labrado de la piedra, o cantería, lo que podemos traducir

deduce la alta escuela que tenían los maestros de obras

como un imaginario urbano propio de ésta ciudad. Véase

que, seguramente, se sujetaron a las ordenanzas de

gráfica Número 2 y 3, como ejemplos del imaginario

albañilería que existían para la ciudad de México desde

urbano, en el sentido en que Lindón (2009: 224) refería

el siglo XVII”

dad de la talla y labrado de la

como “los lugares del miedo”, lugares donde esta

Acerca de la traza original de la ciudad se pensó en

emoción invade a una persona “a partir de figuras noctur-

grandes espacios en torno a la arquitectura religiosa, con

nas que circulan o atraviesan su espacio circundante

plazas, y calles que en varios casos como los de la

entendido como un espacio abierto”. En éste caso ha

Catedral, San Francisco, San José, o en San Diego,

habido una retroalimentación entre el espacio construido

desembocan en los templos. Además contaban con

y sus características formales propias de un contexto

huertos y cementerios (El Carmen, San Juan, Compañía

novohispano, y un imaginario relacionado con una narra-

de Jesús), que muchos años después dieron paso a calles,

tiva local.

mercados, plazuelas, fuentes, y jardines.

8

En su momento la morfología arquitectónica, como

Así pues fue emergiendo un estilo constructivo

de la ciudad (plazas, calles y jardines, atrios y cemente-

propio de la ciudad gracias a factores como el desarrollo

6 Para un examen minucioso de éste material véase: Corona Chávez, Pedro, Bigioggero, Biagio, y Garduño Monroy, Víctor Hugo, 1998.
7 De este perfeccionamiento de las herramientas surge un estilo arquitectónico con formas nuevas “que necesitaban técnicas nuevas” (Ramírez Romero,
Íb.: XVII) del artista Miguel Carmona Virgen, Proyecto Novela Gráfica/Morelia Ciudad de Leyendas. 2008. Morelia. Secretaría de Cultura, Michoacán.
8 La Mtra. Ramírez Romero (xviii) menciona un informe del año 1619 donde se citan los conventos de San Francisco, San Agustín, El Carmen,
la Compañía de Jesús, La Merced, Santa Catarina de Sena, y San Nicolás

3361

�Francisco Javier Fuentes Farías

de herramientas más eficaces, el interés de las cofradías
religiosas por el conocimiento de la estereotomía, el afán
de la naciente clase social vallisoletana de arrancar a la
ciudad de Pátzcuaro el título de sede del Obispado de
9

Michoacán, fundado en 1535 , y sus consecuencias en
términos de florecimiento económico y construcción de
edificios religiosos y seculares, también surgió un imaginario urbano vinculado a la cantería, a las fiestas católicas, y al desarrollo de las artes, ciencias y humanidades,
entre otras vertientes del patrimonio cultural inmaterial
característico de Morelia. Entre ellas están por ejemplo
las fiestas de Pascua y Semana Santa, la danza popular
callejera, mezcla de rasgos africanos, indígenas, y
10

cristianos, llamada el “torito de petate”, la charrería, la
fiesta taurina, y una gastronomía que ha sido reconocida
por la UNESCO como patrimonio cultural intangible de
la humanidad.
Un suceso relevante en el proceso de surgimiento del
actual Centro Histórico de Morelia como Patrimonio de
la Humanidad, fue el reordenamiento del espacio público
en el año 1991, cuando se modificó la forma y función de
varios edificios del Centro para alojar al comercio ambulante, que entonces atiborraba las calles y plazas del
primer cuadro.
Como señalé antes, el enfoque prevaleciente en el
Reglamento para la Conservación del Aspecto Típico y
Colonial de la Ciudad de Morelia fechado en 1956 es mas
bien cercano al ideal de Viollet-le Duc (Ettinger, Ob cit.:
33) en cuanto al “cuidado de los aspectos formales”. En
términos generales, el llamado, según ese reglamento,
“estilo de construcción de la ciudad”, puede definirse,
según Ettinger, por el uso de la piedra de cantera,
“además de una volumetría horizontal y un predominio
de macizo sobre vano en los paramentos”. (Ettinger, Íd.:

cual se han usado términos como barroco moreliano o
tablerado, “cuya seña principal es la sobriedad, al tiempo
que co-existe con determinantes influencias platerescas y
neoclásicas” (Ettinger, Ob. cit.: 35).
Para concluir esta brevísima introducción a la
morfología y tipología del Centro Histórico de Morelia
solo recordaré la dificultad de limitarse a cuestiones de
estilo, forma, materiales, y tipología en general, para
tomar decisiones acerca de los procedimientos idóneos
en cuanto a la restauración del Centro Histórico, ya que
debe considerarse pues el mundo subjetivo de significados, acciones, y representaciones colectivas o imaginarios urbanos.

3. Paisaje urbano y lugares públicos:
El espacio vivido y su complejidad
Como hice notar al principio, la idea acerca del
espacio es la que cambia con el tiempo, y este cambio de
concepciones implica un cambio teórico y metodológico.
Este cambio en la concepción del espacio ha sido palpable tanto en ciencias sociales como en arquitectura y
urbanismo. Reflexiones sobre este cambio se destacan en
la concepción del espacio vivido-concebido por su
particular articulación con los imaginarios urbanos y el
punto de vista del sujeto, ya que el valor analítico del
concepto de ‘imaginarios’, es “la posibilidad de reconstruir visiones del mundo desde las cuales los sujetos
actúan con propósitos y efectos de &lt;realidad&gt;” (Lindón,
Hiernaux, y Aguilar, 2006: 14). Para Lindón (2012: 589)
“unas teorizaciones geográficas sobre el espacio derivan
de la mirada centrada en el espacio y otras resultan de
posturas que le dan primacía a lo social, o al sujetohabitante y a la acción, con su capacidad para hacer y

34) Así, bajo esa aparente unidad tipológica
y
9

rehacer el espacio”. Así, las teorías geográficas por un

sidad”, ya que, si podemos emplear el concepto barroco,

metodológicamente, pues

morfológica, “la edificación vallisoletana muestra diverse trataría de un barroco original e introvertido para el

lado y las ciencias sociales por otro concurren teórica y
“…parecen encontrar como sustratos compartidos la

9 En el texto de 1860 de Don José Guadalupe Romero, p. 4; en: http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080015826/1080015826.PDF (Diciembre 18 de 2014)
10 Véase Martínez Ayala, Jorge. 2001

62

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antonio histórica
López-Gay

perspectiva del sujeto (…y) comparten el interés por las

rensión del espacio a partir de la experiencia espacial del

miradas constructivistas, la integración por lo subjetivo

sujeto que ocurre en su mundo de la vida cotidiana”

(sic) junto con lo material, lo singular y lo biográfico, así

(Lindón, 2012: 599). De tal modo los paisajes culturales,

como lo cotidiano en tanto emergente de lo social”

como la traza urbana y el espacio público, no son sólo el

(Lindón, 2012: 616).

espacio geográfico, sino también el contenido simbólico,

Un ejemplo de la importancia de las acciones

los significados e imaginarios compartidas por quienes

humanas en la modificación del espacio puede entend-

habitan y construyen cotidianamente dicho espacio. Por

erse con el término paisaje urbano, mencionado arriba.

ello se justifica una crítica conceptual que nos permita

Al respecto sólo subrayo que la palabra misma “paisaje”

disponer de una metodología interpretativa desde la cual

posee connotaciones alusivas a que se trata de la imagen

se da relevancia a la cultura simbólica y al lenguaje

del mundo circundante que alguien construye en su

narrativo de los individuos (Lindón, 2011: 21).

mente. Al hablar de paisaje urbano histórico estamos

Diríamos que, hablando de ciudades mexicanas

incluyendo el punto de vista de la gente, que a través de

cuyos Centros Históricos han sido incluidos en la lista

sus acciones modifica el territorio.

del Patrimonio Cultural de la humanidad, su problemati-

Las acciones humanas se realizan en un contexto

zación teórica y metodológica apunta hacia la compleji-

social y espacio-temporal determinado, cuyos referentes

dad (López Rangel, 2008: 17, 18, 34), donde se ha afian-

son accesibles bajo ciertos sistemas de significados, de

zado el paradigma constructivista que subraya la autoor-

valores, de creencias y costumbres, lo cual ha sido

ganización y emergencia de las acciones humanas, las

relacionado con conceptos clave como los de identidad o

que a su vez modifican el paisaje al paso del tiempo.

sentido de lugar, pertenencia o apego por los lugares,

Con éstos investigadores se ha documentado cómo

espacio vivido, topofilia, “espíritu del lugar”, espaciali-

desde mediados del siglo anterior comienza a surgir un

dad, y otras (Lindón, Hiernaux y Aguilar, ob. Cit.: 13;

nuevo paradigma, un nuevo enfoque sobre la espaciali-

Lindón, 2012: 590, 597, 612; 2007: 6, 7). Éstas descrip-

dad, el conocimiento, y los fenómenos humanos, al cual

ciones no distan mucho del significado atribuido al

podemos llamar el paradigma constructivista, de la trans-

concepto de imaginario, pues “los sujetos no sólo están

disciplinariedad, del pensamiento de sistemas, o de la

insertos en un mundo social y cultural sino que también

complejidad. En resumen pues, la transdisciplina se basa

tienen vínculos con el territorio y los lugares” (Lindón,

en la aplicación de tres principios metodológicos funda-

2012: 606), mismos que, al atribuirles valores “son

mentales para analizar distintos tipos de sistemas

objeto de construcción simbólica” (Lindón, 2007: 6). A

complejos, tales como la sociedad, el territorio, o la

este punto de vista de los actores del espacio también

cultura simbólica. Dichos principios son: el lógico, el

podemos identificarlo, como dije arriba, con un “giro

dialógico, y el hologramático (López, 2011, 2008: 30;

cualitativo” en ciencias sociales, para deslindarse del

2007: 16, 17; López Rangel y López Vargas, 2004: 21,

punto de vista cuantitativo de la tradición dualista carte-

31.

siana.

Recordemos que, refiriéndonos a la conservación y

Como las acciones humanas -su significado- son

restauración del patrimonio edificado del Centro

radicalmente subjetivas, no pueden evaluarse con las

Histórico de Morelia, teníamos por un lado un problema

mismas herramientas teóricas que los problemas del

metodológico y conceptual para darle un estatuto teórico

territorio, la sociedad, o la naturaleza.

a la restauración arquitectónica a partir del concepto de

Así, “el constructivismo geográfico busca la comp-

autenticidad. Por otro lado, resulta llamativo el empeño

3363

�Francisco Javier Fuentes Farías

de la sociedad moreliana por mantener la traza urbana

significados de su mundo de vida, mediante esquemas de

original con el estilo característico de esta ciudad (eso si

acción y percepción, muy en concordancia con los

exceptuamos el edificio de la esquina noroeste de la Plaza

conceptos constructivistas de la actualidad,

de Armas, de Mario Pani, cuyo estilo modernista rompe
completamente con el contexto).

Los habitantes de un lugar, en tanto sujetos o agentes
sociales, configuran un paisaje pero éste a su vez “influye

Al respecto, Ettinger menciona que, ya que la idea de

en sus comportamientos” (Lindón, 2009: 23), y aquí

autenticidad depende del marco cultural, lo que prevaleció

ponemos de manifiesto uno de los principios metodológi-

durante el siglo XX fue que se le dio importancia a la

cos de la transdisciplina, el de la recursividad entre

imagen del contexto cultural local (Ettinger, 2004: 33) en

distintos niveles de la realidad.

vez de a una autenticidad como la propuesta por John
Ruskin.

Nuestra pregunta era en qué medida se puede evitar
separar el patrimonio histórico construido de sus aspec-

En este sentido va mi reflexión acerca de la relación

tos intangibles, lo cual permitiría ver a quién compete

entre el patrimonio cultural inmaterial y el espacio edifi-

preservar los edificios mas representativos de la

cado. Sin embargo hay un problema real de los centros

morfología urbana original de una ciudad novohispana

históricos, ya que con la pérdida del sentido de lugar, es

única en su tipo. Ya que la propuesta de este manuscrito

decir, de los significados y la memoria histórica del

consiste en una reflexión conceptual para situarnos en

espacio construido, se pierde también el sentido de la

una metodología cualitativa y en un enfoque teórico

conservación y restauración de dicho espacio, ya que “el

alternativo al estrictamente morfológico y cuantitativo

territorio también se constituye en materialización de

sobre Ciudades Históricas, puede afirmarse que, bajo el

memorias individuales y colectivas que contribuyen a

paradigma de la complejidad y la epistemología

configurar las identidades de los sujetos, pero también sus

constructivista, disponemos de conceptos relativamente

cursos de acción en el espacio” (Lindón, 2012: 607).

recientes para abordar el cambio de un paradigma del

Además, la ciudad como totalidad también se ve

conocimiento de tipo fisicalista, a uno transdisciplinario

envuelta en procesos de globalización, lo que ha llevado a

que incluye metodologías interpretativas para compren-

proponer un paradigma emergente de la sustentabilidad y

der cómo las acciones humanas modifican su entorno,

el desarrollo de nuevos conceptos para referirse a nuevos

tema sobre el cual quise exponer aquí algunos aspectos

tipos de urbanización que se relacionan de distintos modos

relacionados con el patrimonio urbano de Morelia.

con el centro histórico.

Resultados

Por ello me pareció importante considerar la relación
entre el patrimonio edificado y el paisaje cultural urbano
histórico en términos de los imaginarios urbanos remanentes de la época virreinal, mismos que podemos

Ante la necesidad de explicar el sentido que damos al

experimentar a través del espacio arquitectónico y sus

patrimonio cultural intangible, en qué consiste, y cómo

formas características de ésta ciudad novohispana. Y

forma parte del espacio construido, hemos confirmado un

todo ello a su vez relacionado con las acciones de

cambio cualitativo acerca de la comprensión de las

individuos históricamente situados, orientados por

acciones en el espacio habitado, de su significado, y de la

sistemas de signos y símbolos, socialmente construidos.

comprensión misma del espacio, lo cual tiene otras

Todo lo anterior permite visualizar nuestro objeto de

variantes reflexivas. Para abreviar, estas se refieren a la

estudio como un sistema complejo, con distintos niveles

capacidad del ser humano para construir socialmente los

de realidad -social, cultural, y territorial- cuyo análisis

64

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antoniohistórica
López-Gay
GRÁFICA NO.1

Revista Clepsydra, Año II, no. 23, noviembre de 2014, Zamora Michoacán, México.

GRÁFICA NO.2

3 Páginas de la Novela Gráfica relativa al imaginario sobre la arquitectura y la cantera moreliana.
Con permiso del autor. En: Carmona, Miguel, 2008. Ob. Cit.

33 65

�Francisco Javier Fuentes Farías

rebasa las fronteras disciplinares, por lo cual me parece
adecuado un repaso conceptual, una elucidación tendiente a reorientar los focos de atención, las metas de la
investigación, sus propósitos, y las herramientas
teórico-metodológicas empleadas para ello, pues,
como afirma López Rangel (2008: 34),
“…tenemos que estar convencidos de que nuestro
problema cognoscitivo de base es la construcción
conceptual de la ciudad como un sistema complejo,
compuesto e interrelacionado por innumerables
subsistemas en continuo movimiento dialógico, recursivo, y hologramatico”.
Así, apenas empieza nuestra problematización
acerca de la relación entre arquitectura, urbanismo, y
acciones sociales, ante la innegable complejidad en
torno a las Ciudades Históricas en general, aquellas
que se enfrentan al problema de la conservación y
restauración del patrimonio edificado.

Conclusiones
El estudio de los paisajes culturales, y del paisaje
urbano histórico, resulta apropiado para tomar en
cuenta cómo las acciones sociales manifiestan la voluntad de mantener un patrimonio edificado e intangible.
La referencia inicial a un cambio teórico-conceptual
hacia la complejidad está fundamentada en los llamados “giros” en el entendimiento del conocimiento
mismo, no sólo en geografía humana, como menciona
Lindón (2012: 588, 598), sino en otras áreas disciplinares centradas en los eventos de la percepción y
conceptualización del espacio construido. En éste
punto ha quedado atrás el enfoque sobre el espacio
como un contenedor de objetos, y ha dado paso a uno
del espacio como proceso de relaciones entre
individuos, espacio edificado, y conocimiento.
También se ha planteado una concepción sobre la
acción como una propiedad emergente de lo social
(“acción es sistema”: Luhmann, Íd.: 38), nutriendo el
paradigma de la complejidad y el modelo de lo vivo, de

66

donde viene la idea de que las ciudades nacen, crecen, se
desarrollan y mueren, y son en síntesis sistemas complejos que se autoorganizan.

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33 67

�Antonio López-Gay

Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: El
Caso de la Discapacidad Física
Recibido: 03/11/2014
Aceptado: 05/02/2015

Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

1

Abstract:

Resumen:
Ciudad Juárez, una localidad fronteriza del norte de chihuahua,
presenta en su estructura urbana, una serie de procesos de orden

Imaginary Mobility in Ciudad Juárez : The Case of Physical
Disability .

sociológico, urbanístico, demográfica, histórica, económica, cultural que

Ciudad Juarez, a border town in northern Chihuahua, presented in its

la convierten en un espacio de interacción espacial y territorial de

urban structure, a series of sociological processes, urban, demographic,

contrastes en la configuración territorial de sus asentamientos humanos, y

historical, economic, cultural order that make it an area of spatial and

la construcción de interacciones individuales y colectivas.

territorial interplay of contrasts in the configuration territorial of their
human settlements and the construction of individual and collective

El objetivo de este estudio es identificar los procesos de movilidad

interactions.

urbana que presentan actores cuyas condiciones físicas presentan una
discapacidad física y su visiones de habitar la ciudad y los indicadores de

The aim of this study is to identify the processes that occur in urban

adaptación en cuando a la forma de vivir y percibir, aquí a través de la

mobility actors whose physical conditions have a physical disability and

construcción de sus significados para visualizar sus experiencias en

their visions of inhabiting the city and indicators of adaptation to time the

relación al imaginario del lugar, tanto en sus movimientos internos en el

way we live and perceive, here through the building their meanings to

asentamiento donde viven como en los trayectos que realizan por la

display their experiences in relation to the imaginary place, both in their

ciudad.

internal motions in the settlement where they live and the journeys made
by the city.

Para ello, se propone una estrategia metodológica basada en análisis
de los discursos y entrevistas obtenidas los actores y sus vivencias en los

To do this, a methodological strategy based on analysis of the

habitar cotidiano, utilizando para ello la

speeches and interviews obtained actors and their experiences in the areas

observación y las fotografías como recursos complementarios en su

where they generate their daily living, using observation and photographs

relación con los imaginarios.

as complementary resources in their relationship with imaginary is

espacios donde generan su

proposed.

Palabras clave:
Imaginarios, movilidad e Interacción social, Ciudad Juárez.

Key words:
Imaginary, mobility and social interaction, Ciudad Juarez.

1 Doctor en ciencias sociales por El Colegio de Sonora. Profesor-investigador de la maestría en planificación y desarrollo urbano y doctorado en estudios
urbanos del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Correos electrónicos: ramon.moreno@uacj.mx / rmorenomurrieta@gmail.com

33 69

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

1. Introducción:

vivienda, el equipamiento urbano, las vialidades por

El ser humano es un ente cuya naturaleza es a veces

sujeto social cada vez más internaliza valores y apropia-

compleja y difícil de entender por los distintos cambios

ciones de lo que es su vida cotidiana, en donde se inter-

que en él se generan, transformaciones que van desde sus

pretan cada vez más esas realidades que a nivel

actitudes, toma de decisiones, hasta nuevas formas de

individual o grupal se suceden en forma continua o

comportamiento, de ello se desprende por que las vicisi-

discontinua.

donde se recorre la ciudad, son expresiones de cómo el

tudes y vaivenes que se generan al interior de su person-

El imaginario se vincula con el espacio social durante

alidad, lo que impacta también en su entorno inmediato:

ese proceso de conexión con el individuo, el grupo y el

familia, vecinos, amigos, entre otros.

lugar: vivienda, trabajo, la calle, prácticas y usos, entre

Así, su misma naturaleza le permite entender la

otros

inserción de formas de pensar, actuar e interrelacionarse,

A partir de estas reflexiones, interesa resaltar dos

para comprender esas decisiones que se generan a su

factores esenciales en la explicación de la relación del

alrededor, el hombre es entonces un agente que manifi-

imaginario con la movilidad urbana.

esta procesos de cambios directos o indirectos en su

1.

A nivel espacial, determinada por los lugares

medio ambiente, físico social, produciendo configura-

donde se presenta la misma: vivienda, calle, colonia, o

ciones espaciales visibles a través del tiempo en su

fraccionamiento y su relación con la configuración

escenarios próximos como la vivienda, calle, plazas,

urbana donde se presenta la movilidad urbana.

parques, escuelas, instituciones de salud, religiosas, entre
otras.

2.

A nivel de experiencia: será el espacio vivido

por los actores que sufren una discapacidad y los relacio-

En este sentido interesa destacar los procesos que se

nados a ellos, para conocer los imaginarios que se

general en la ciudad partiendo de la idea central del

desprenden de sus vivencias en el entorno próximo que

imaginario como elemento sustantivo en la construcción

habitan y el desarrollo de sus percepciones dentro de la

de indicadores centrales que el hombre construye en su

ciudad.

vida cotidiana, un eje central es la movilidad urbana que

Estos dos factores de análisis se concentran en tres

se genera durante sus trayectos, entendida ella como el

apartados fundamentales dentro de este trabajo: el prim-

proceso de traslado de un lugar y donde las experiencias

ero: reflexiones teóricas de los imaginarios y su enlace

espaciales son el eje motriz de sus vivencias, se resaltan

con la movilidad urbana, segundo, Ciudad Juárez

aquellos elementos que rodean el entorno en que se

escenario espacial y de construcción de los lugares donde

circunscribe las experiencias individuales y grupales en

se construyen significados y hechos relacionados con los

su ambiente inmediato.

imaginarios y tercero, experiencias de los actores en

Otra cualidad, además de las trayectorias de vivir la
ciudad y el entorno inmediato, lo representan las visiones
particulares que adquieren los sujetos que presentan
alguna característica especial en su persona, por ejemplo
una discapacidad visual, motriz o física y las concep-

relación a la movilidad urbana.

2. Primer eje de análisis: reflexiones
teóricas de los imaginarios y su enlace
con la movilidad urbana

ciones que se generan de otras personas que están próximas a ellas.
Indicadores como las visiones que se generan de la

Sección que nos permite reflexionar en la importancia
que se tiene en la ciudad cuando se habla del imaginario,
esas representaciones que surgen en el momento cotidi-

70

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

ano de cada individuo o grupo en el momento de su vida

Así el imaginario en el espacio urbano se asocia en

cotidiana. Al respecto, se comenta que: “los imaginarios,

forma significativa con el quehacer cotidiano de los

como espacio público, se apoyan, pues, en la construc-

sujetos, en sus distintas etapas de vida y sobre todo en su

ción de símbolos compartidos por intermedio de un

integración en la vida urbana, orientación que se dice que

común social y por eso son una fuerza reguladora de la

“los imaginarios urbanos pueden entenderse, como los

vida colectiva al suponer una adhesión a un sistema de

significados socioculturales que se asocian con la ciudad

valores que, a su vez, mueven hacia las acciones”(Silva,

y se expresan a través del tiempo y, por supuesto de

2013:29).

múltiples formas” (Rivera, 2013: 222).

Reflexión que nos lleva a pensar en las formas que

Elementos que también se relaciona con lo expuesto

adopta la persona al vivir en la ciudad, el medio familiar,

por Narváez (2013: 2) en el sentido de estudiar los imagi-

social y cultural se integran a la tríada para observar las

narios urbanos desde la óptica de estudiar a la ciudad

representaciones que los llevan al mundo del imaginario

como idea, lo cual nos permite proyectar los mecanismos

como elemento centrales de las cualidades de entender y

de los individuos en sus diferentes etapas al vivir en la

comprender su cotidianidad, lo cual nos orienta significa-

ciudad, y dar definiciones de lo que ellos describen

tivamente a la interpretación de esos significados que se

durante sus trayectorias, prácticas y relaciones con los

establecen en cada momento de la vida del individuo y el

demás. Así, entonces, Silva (2013:30) define que lo

entorno.

“urbano, entendido desde los imaginarios corresponde a

El imaginario aparece en cuanto a tiempos, espacios

un efecto de incorporaciones sociales sobre todo eso que

y experiencias, los cuales moldean sustancialmente las

nos afecta ser ciudadanos; la ciencia, los medios, las

ideas que se establecen al momento de describir o definir

tecnologías, pero igualmente los sistemas viales en el

en su caso, aquel hecho que impacta directamente sus

terreno físico”.

interacciones individuales o colectivas.

Así la ciudad se convierte en un espejo para proyectar

Méndez (2014: 14) establece que los lugares son

lo objetivo y lo subjetivo, condiciones que se manifiestan

sitios que la persona se apropia y modifica según figuras

en forma directa en los espacios donde se habitan y

imaginarias diseñadas a partir de lo que se entiende por

desarrollan experiencias cotidianas significativas. En

orden y legibilidad. En este sentido tanto Silva como

esta dirección Moreno, et.al (2013; 251, señalan que el

Méndez establecen elementos que nos conducen a

espacio social es el rol establecido en las personas y

entender el proceso del imaginario urbano como cualidad

sujetos que orientan el comportamiento de los mismos

en las relaciones humanas que se desprenden de habitar

en un lugar determinado, ya sea la casa, calle, parque,

un barrio, colonia o fraccionamiento, el vivir en cuales-

cine, plaza, supermercado, u otra acción voluntaria o

quier parte de la ciudad orienta e entender los procesos

concertada.

socio espaciales que emergen de ellos, además de las

La ciudad se convierte en un espacio fundamental en

áreas de encuentro donde se manifiestan diversas expre-

la edificación de los imaginarios, así son vistos como

siones que interesa resaltar en las trayectorias y vivencias

elementos de conexión en los lugares donde se transita,

de los actores con discapacidad en el momento de usar y

se experimenta y porque no decirlo donde se cohabita,

practicar la ciudad, por ejemplo, las banquetas, la calle,

cada acción del individuo se refuerza con cada pensami-

la vivienda, el entorno próximo son referentes que

ento y esta conexión entre lo objetivo con lo subjetivo

tomaremos como base para el análisis del espacio vivido

son enlaces fundamentales en la comprensión que se

de ellos en Ciudad Juárez.

genera en la acción social que emerge de cada individuo
o grupo.

3371

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

Por ejemplo, Girola (2005) apunta a que toda ciudad
es un universo complejo de convivencia, disputa,

que son establecidos por esos actores de la discapacidad
en relación con la ciudad y su entorno próximo.

conflicto, desigualdad y negociación, entre quienes la

Moreno, et al (2011: 5) señalan: El habitar juega un

habitan, la recorren, la planifican. En toda urbe se territo-

papel clave en esta reflexión en el sentido como el imagi-

rializan prácticas y rutinas cotidianas (residencia, ocio,

nario urbano adquiere matices básicos en su creación, se

protesta, trabajo), representaciones e intereses contradic-

construye conforme a la experiencia, las relaciones

torios que los diversos actores sociales ponen en juego en

humanas y sobre todo en esos procesos creativos de

sus apropiaciones del espacio.

identificar posiciones sociales en ese universo de posibi-

Las relaciones que se dan en el imaginario urbano si

lidades que tiene por desenvolverse, cuando a otros

bien es cierto tienen ciertos aspectos fundamentales de

factores como los económicos, ideológicos, políticos,

subjetividad y significados que se construyen de acuerdo

culturales y urbanísticos que les imprimen un sello

a las características del lugar, este les imprime un valor,

distintivo en el espacio que organiza.

una esencia, sobre todo en esa forma en que se

En esta sección se cobija la relación que guardan los

construyen los pensamientos, ahí donde el ciudadano

imaginarios con la movilidad urbana y el habitar para

manifiesta su interés por construir una opinión, un

describir las situaciones que se generan en toda interac-

concepto y a su vez plasmarlo en una idea, una pintura,

ción social, los valores, el lugar, el lenguaje, la comuni-

fotografía, un discurso, y su contexto de donde se mueve

cación son indicadores para el análisis del espacio,

integran un mosaico diverso de expresión en donde el

convirtiendo las acciones individuales y grupales en

habitar cotidiano de los residentes de una ciudad son

forma de participación simbólica en este conjunto de

herramientas de entender estas cualidades de un lugar.

hechos que se involucran en los espacios urbanos.

Dirección que Méndez (2014:14) en el que explica

El caminar, el usar una banqueta, identificar monu-

que el Lugar es obra material, no sólo porque es una

mentos representativos, la visita a catedral y su plaza

dimensión específica, de construcción de determinados

principal, son ingredientes que nos ayudan a entender la

materiales duros y duraderos, también porque el lugar es

inclusión de los imaginarios en el espacio urbano, hay

casa al cobijar, del cielo, la tierra, las divinidades y los

significados, pero también existen discursos y por

mortales.

supuestos elementos emblemáticos, tal y como se anota

En este sentido el imaginario va cubriendo de mantos

en la cita de Torres (2014: 51) al definir que el emblema

protectores los pensamientos, actitudes, decisiones y

es un elemento de reconocimiento para entender la

lenguajes en los que el individuo se va posicionando, en

ciudad, un símbolo que representa a una colectividad y

esa razón coincidimos con Méndez y Silva, lugar más

sus espacios. El itinerario es un recorrido planeado, se

valores son el reflejo de lo que el hombre es y hace y

compone de emblemas, de intersticios y mesetas. En el

como lo desarrolla.

caso de los imaginarios de la movilidad, el uso de bastón,

Reflexión que apunta a comentar en la intención de

una mascota adiestrada, elementos de lenguaje específi-

esos actores que participan en la vida cotidiana de la

cos son parte de estos indicadores simbólicos a los que

ciudad, habitantes que se trasladan de un lugar a otro,

haremos referencia en la sección de las experiencias de

vecinos que conversan en su calle o frente a su vivienda,

los actores de la discapacidad en Ciudad Juárez (apartado

jóvenes y adultos que acuden al parque, a la plaza a

tres de este estudio).

caminar, a usar las calles y banquetas como producto de
su movilidad especial, esas representaciones son los
puntos que nos interesa destacar así como los vínculos

72

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

3. Segundo eje de análisis: Ciudad
Juárez, escenario de los imaginarios de
la movilidad urbana.

sustancialmente las barreras físicas que les impone el
medio en particular en una ciudad que tiene diversos
paisajes como Juárez. Por ejemplo recorrer la ciudad
norte que comprende dos grandes sectores donde se

El origen, desarrollo y consolidación de Ciudad

incluye el centro histórico, por ahí se empieza a generar

Juárez, es el de una población asentada en un medio

la construcción de un imaginario que se identifica con el

físico desértico

cuyas condiciones climáticas son

punto de inicio de la ciudad, el contexto que le otorga a

extremas y limitadas por las aguas del río bravo y por el

ello integra resultados muy particulares en cada persona,

otro lado la configuración de un centro fronterizo basado

en cada sector y sobre todo en esas imágenes que día a

en los sistemas de presidios y misiones que le dieron una

día se vuelven fundamentales en la vida cotidiana de esa

imagen de un centro poblacional primarias con caracte-

localidad fronteriza en el estado de Chihuahua.

rísticas rurales que conforme el paso del tiempo la

Recorrer la ciudad poniente muestra a otro mundo en

polo de desarrollo

la vida social y económica de Juárez, además del terreno

económico, donde el turismo y el comercio se converti-

físico donde barrios, colonias y fraccionamientos son

rían en las actividades que le darían una imagen de

parte de esta vida diversificada que se ha instalado en

contrastes a la ciudad.

esos territorios, donde los imaginarios van de la mano

convertirían en un importante

El mapa 1 dibuja la zonificación propuesta por Hugo

con las posiciones de migración, crecimiento demográ-

Almada (2008) en la cual se puede observar la tipología

fico, diferenciación social, exclusión y otros procesos

de los asentamientos que se han desarrollado en el

que identifican un habitar de lucha, agresivo y defensivo

espacio fronterizo de Ciudad Juárez, en tres grandes

a la vez por parte de sus residentes.

definiciones: Norte, Poniente y Sur, donde los grupos

La ciudad sur en Juárez tiene otras connotaciones de

humanos se han ido estableciendo, y no solamente ellos,

cohorte cualitativo que dan

orientaciones a sus

la infraestructura y equipamiento se han ido construy-

tipologías en distintos momentos de sus espacialidades,

endo hacia esta nuevas zonas, contraste que por medio

sobre todo en la composición demográfica y característi-

del tiempo y espacio podemos vincular con lo anterior-

cas geográficas de sus asentamientos, en ellos se observa

mente descrito para el habitar y los imaginarios, donde

las particularidades que se identifican claramente en cada

las cuestiones subjetivas individuales y colectivas, toman

colonia y fraccionamiento que se asienta en esta gran

distintas representaciones a través de esos elementos que

parte de la ciudad, la economía, la seguridad e inseguri-

configuran el espacio social, en este caso la vivienda y

dad son otros elementos que se destacan en la configura-

las percepciones que se desprenden de ellas.

ción territorial de esta área urbana, en ella las diferencias
entre los grupos se marcan en forma significativa.

En cada zona de

Ciudad Juárez describen cada

situación de expansión urbana y compromete de alguna
forma, los procesos sociales, culturales, históricos, arquitectónicos que hacen pensar en cómo se van generando
los imaginarios y más aún los relacionados con la movilidad urbana, en particular relacionada con la discapacidad, ellos viven la ciudad de otra manera, con sus
códigos propios y lenguajes que le ayudan a modificar

Cada una de las zonas poblacionales que se muestran
en el mapa 1, tienen sus asentamientos propios cuyas
historias y etnografías sociales integran un complejo
mundo de integración o no de sus habitantes, las trayectorias e itinerarios urbanos son ingredientes básicos en
comprender el lugar como lo cita Méndez, cada
escenario de estas áreas de Juárez forman parte a su vez
de micro mundos aún no explorados en sus dimensiones

33 73

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta
MAPA 1. ZONIFICACIÓN POBLACIONAL DE CIUDAD JUÁREZ.

Fuente: elaboración y diseño de Jonathan Olguín en base a Hugo Almada (2008).
La realidad social de Ciudad Juárez. Tomo I. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

espaciales, urbanas, económicas, arquitectónicas, sin

formación de escenarios de los imaginarios se ubican en

embargo, algunos recorridos de campo han sido testigos

las zonas norte (en particular el centro) y norte 2, con la

de cada momento en que sus habitantes desean expresar

llamada zona de integración ecológica donde la expan-

y comentar sus experiencias..

sión urbana ha transformado de manera agresiva el

En un ejercicio con información secundaria y recorri-

territorio natural de la misma convirtiendo áreas

dos de campo elaborados por Moreno y Wong (2012)

naturales a espacios privados en los denominados

con las diferentes imágenes de las zonas que se sustentan

fraccionamientos cerrados.

en el mapa 1, se construyó el cuadro 1, para identificar

El sur oriente de Juárez que se muestra en el cuadro

claramente los elementos socio espaciales de cada área

1, es otra de las zonas donde las políticas de desarrollo

de Juárez, para poder distinguir la configuración de

urbano a través de la oferta y demanda de vivienda han

hechos, ideológicos, culturales, económicos y urbanísti-

creado un sector polarizado, de segregación y exclusión

cos relacionados con los imaginarios, además se incluyó

social, marginación en algunas de sus colonias, integran

las representaciones sociales y los elementos del espacio

un círculo más en el estudio de los hechos urbanos y

público para su análisis. Este cuadro 1 aborda algunos

relacionados directamente con los imaginarios que se

indicadores relacionales de gran importancia en la identi-

construyen en cada uno de ellos. En recorridos de campo

ficación de la movilidad urbana, por ejemplo en las zonas

durante los años 2010 al 2013, se han encontrado diver-

norponiente y sur poniente el traslado de su habitantes a

sas situaciones, como el excesivo aumento en vivienda

otras áreas de la ciudad son bastante visibles, ya que ellos

abandonada en estas zonas, presencia de zonas de riesgo

comentan en algún sentido las razones que se dan en cada

a nivel físico sobre en el territorio donde se han

uno de ellos por dejar esas zonas.

construido vivienda, como inundaciones y grietas en las

Otros ejemplos de estos hechos relacionados con la

74

construcciones.

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física
CUADRO 1. ZONIFICACIÓN POBLACIONAL DE CIUDAD JUÁREZ Y SU RELACIÓN CON LOS
IMAGINARIOS, ESPACIO PÚBLICO Y REPRESENTACIONES SOCIALES.

Fuente: Elaboración de Luis Wong y Ramón Moreno, en base a Información de César Fuentes y Sergio Peña (2011). Espacio Público y
género. Hacia un marco teórico, metodológico y conceptual, en César Fuentes, et al (2011). Espacio público y género en Ciudad Juárez,
Chihuahua. Colegio de la Frontera y Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Estas colonias y fraccionamientos de la ciudad han

Juárez donde la movilidad es importante: en la imagen A

sido parte de los emblemas en la identificación de zonas

se ubica la plaza del periodista un espacio para entender

inseguras y de alto riesgo en la violencia y actos delic-

la amplitud del espacio en que se trasladan los habitantes

tivos de la población que reside en estas áreas., lo que ha

con alguna discapacidad y el resto de la población que

permitido ser parte de un nuevo enfoque en el estudio de

acude al mismo para asistir a eventos culturales, políticos

los imaginarios.

o de homenajes a algún personaje importante de la locali-

Complementando lo anterior, los escenarios de los imaginarios de la movilidad a nivel territorial se integran con la
configuración de los lugares donde habitan y se trasladan
las personas entrevistadas, estas fotografías son parte del
medio en donde se desenvuelven, cada una de ellas tienen
sus propias singularidades de tipo arquitectónica,
urbanística, social, cultural, económica e ideológica que
conduce a entender esta conexión que tienen los actores
seleccionados en entrevistado, si se toma en cuenta que la
peculiaridad de ellos es su discapacidad

física que

describiremos en la sección del tercer eje de análisis.

dad, esta plaza es un ejemplo de cómo el imaginario se va
construyendo en Ciudad Juárez en forma significativa.
La foto B, representa un lenguaje en una colonia de
población joven, como vislumbra su medio donde vive y
la manera de representarlo, aquí se integra las percepciones que ellos tienen dentro de su entorno específico, es
un fraccionamiento de la zona sur poniente de Ciudad
Juárez cuyos residentes se han dado a la tarea, de explicar
las condiciones del espacio cotidiano de habitar, ahí ellos
perciben, imagen y trasladan a su realidad una especie de
idea básica de lo que es el espacio urbano.

La figura 1, denominada construcción de significados a
nivel del espacio público muestra dos lugares en Ciudad

33 75

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta
FIGURA 1. LUGARES Y SIGNIFICADOS EN LA CONTRUCCIÓN DE LOS IMAGINARIOS EN CIUDAD JUÁREZ.

Fuente: Ramón L. Moreno M. (2013) Recorrido de campo.

Por su parte la figura 2, integra una visión amplia del

su interior, en esa misma imagen se registra el entorno

territorio de Ciudad Juárez, vistos desde el aire, en tomas

muy compacto, con mediana a alta densidad demográ-

realizadas durante la llegada a la ciudad durante el 2014,

fica. Por su parte la foto B muestra una panorámica difer-

para fotografiar algunas partes de la ciudad y su

ente a la que se incluye en la imagen A, aquí el territorio

composición urbana, en ellas se muestra algunos casos de

es diverso, con un tipo de vivienda diferente, más separa-

las zonas sur (foto A), nororiente ( foto B), y sur poniente

das, la infraestructura y equipamiento urbano refleja

( foto C) y sur poniente (foto D) para ilustrar en forma

otras condiciones para la población cuyas condiciones se

concreta escenarios de la geografía de Juárez que se expli-

observan en su misma composición geográfica territorial.

can en el mapa 1 y cuadro 1 de este estudio.
Las fotos C y D presentan el contexto del sur oriente y
Escenarios que sirven de referencia para ubicar el

poniente de la ciudad cuyas singularidades es que son las

contexto de una ciudad fronteriza con agrestes, en su

áreas que fueron diseñadas dentro de los programas

medio físico los que nos lleva a pensar en la manera en

federales de vivienda para favorecer el desarrollo de la

cómo se insertan los procesos de movilidad que se

misma y por tanto de asegurar la permanencia de traba-

adhieren en cada una de las colonias y fraccionamientos

jadores que llegaron a la ciudad a partir de los años

visitados en varias ocasiones durante los años 2011-2014.

sesenta con el impulso de la industria maquiladora, lo
que dio por resultado zonas de diversos grupos sociales,

Lugares que visualizan la composición demográfica

economía heterogénea, equipamiento y servicios con

diversa y con contrastes en cada una de ellas, por ejemplo

elementos específicos, por ejemplo, calles amplias con

en la foto A, es observa un conjunto habitacional cuyos

pavimento, otras sin el mismo, proyectos de vivienda de

techos se marcan en color rojo, y donde se refiere a varios

distinta fachada y con espacios interiores reducidos, por

edificios de tipo vertical, con dos o tres apartamentos en

citar algunos, la presencia de aceras y banquetas en

76

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

algunas colonias con todo el diseño para el mejor acceso

uno de ellos durante la presencia

a los residentes, pero en otros la carencia de ellos.

económicas, políticas, culturales, ideológicas, urbanísti-

de condiciones

cas de acceso a los diversos servicios y equipamientos
Por ello en esta figura 2, la composición fotográfica,

que en las zonas descritas de la figura 2, muestran de la

tomando como muestra diversos entornos de Ciudad

realidad cotidiana de esta ciudad fronteriza del norte de

Juárez, habla de una realidad distante para algunos, con

Chihuahua.

significados en dimensiones múltiples para otros, y la

Bajo esta óptica los escenarios en los que se circunscribe

existencia de diversidad en cuanto la definiciones de

los imaginarios de la movilidad señalados en las reflex-

habitares y percepciones específicas en cada una de estas

iones teóricas entre las aportaciones de Silva, Méndez,

zonas de la ciudad descritas anteriormente.

Moreno, Rivera, en el sentido de la formación y desar-

El paisaje urbano que se ha construido en Ciudad Juárez

rollo de los imaginarios, y sobre todo en la creación de

en sus diferentes zonas poblacionales (norte, poniente y

conceptos de lugar, valores, experiencias, prácticas que

sur, citadas en el mapa 1) reflejan un mosaico de diferen-

nos servirán de base para entender los procesos que se

cias sustancialmente marcadas en cada una de ellas, pero

gestan en cada uno de los actores de la discapacidad,

en otras historias y cualidades de los habitantes que

como

buscan un relato para expresar sus ideas, emociones,

percepciones, vivencias y construcción de habitar

sentimientos y vivencias que se explican en sus itiner-

Ciudad Juárez, donde su particularidad experiencia a

arios por la ciudad.

través del discurso son parte fundamental de su vida

En este sentido, recorrer Ciudad Juárez en sus diferentes

cotidiana, obtenido por medio de la aplicación de la

colonias, fraccionamientos y barrios nos enseña a ver el

entrevista semi estructurada, destacando sus principales

conocimiento interno que se genera diariamente en cada

visiones de habitar Ciudad Juárez.

ingredientes esenciales en la creación de sus

FIGURA 2. CONTEXTO URBANO EN CIUDAD JUÁREZ

Fuente: Fotos A y B. Ramón L. Moreno M (2014) vistas aéreas. Fotos B y C Javier Chávez.

77

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

4. Tercer eje de análisis: experiencias de
los actores en relación a la movilidad
urbana
Sección que comprende la ubicación del imaginario
desde dos dimensiones fundamentales que explican la
vida cotidiana en la ciudad donde se incluye a su vez,
como lo definen y la identifican, estas dos características reflejan a su vez los puntos de arranque para
entender los escenarios de la discapacidad física y su
adaptación a una ciudad llena de contrastes y diferencias:
• El campo social de los sujetos actores identificados
e interactuantes, en este factor, las experiencias, los
discursos y las definiciones que realizan los entrevistados son el elemento crucial para ver su cualidad como

relación con los imaginarios, el objetivo principal de
este apartado es visualizar desde la vida interior de las
personas con discapacidad su presencia en Ciudad
Juárez, lugar donde se realiza el estudio.
Los actores que fueron seleccionados para ser entrevistados en el proyecto de los imaginarios de la movilidad realizado en Ciudad Juárez durante el 2014, son
los siguientes:
• Personas con discapacidad motriz(DM)
• Personas con discapacidad auditiva (DA)
• Personas con discapacidad visual (DV)
• Personas que asistan a discapacitados (PA)
• Especialistas en el tema de movilidad (ESP)
• Personas sin ninguna clase de discapacidad y
relación con el tema (ND)

personas, y sobre todo poder entender el mundo en el
que habitan
• El terreno físico espacial, como escenario para que el
imaginario fluya en sus momentos y en sus tiempos de
habitar la ciudad.
Estos elementos nos sirven de enlace en la comprensión
de las interacciones, el habitar y las formas de percepción que tienen las personas que viven un

medio

especial por el hecho de considerarse diferentes a los
otros, ya que ellos carecen de alguna habilidad física que
les impide situarse en peldaños distintos a las personas
normales. La discapacidad juega en este caso un rol muy
significativo en sus interacciones cotidianas, sobre todo
por la capacidad que tienen para entender y comprender
a su vez las posibilidades de captar los mecanismos de
captar experiencias y significados en sus recorridos y
traslados por la ciudad.
Cada ser humano vive una experiencia, interpreta su
mundo de manera individual y por tanto se mueve en
distintas esferas de la ciudad donde habita, aquí no se
trata de realizar una comparación entre las personas
seleccionadas para entender la movilidad urbana y su

78

De los cuales, se propuso el siguiente orden de
distribución: DM-2, DA-2, DV-2, PA-5, ESP-2,
ND-2, dando un total de 15 entrevistas. Cada una de
estas categorías se enfatizan en la esencia de entender
la movilidad urbana vista desde la subjetividad y
objetividad cualitativa de las personas que padecen la
discapacidad, insertándolos en su entorno inmediato,
es decir, la colonia o fraccionamiento donde habitan
y la relación de su movilidad en el resto del espacio
de Ciudad Juárez.
Por tanto, se aclara que debido al espacio reducido de
este artículo tomaremos algunas muestras de las
entrevistas para realizar el ejercicio del análisis e
interpretación en relación a las cualidades encontradas en nuestros actores, en relación con el tema de los
imaginarios de la movilidad.
Los actores seleccionados:
En este primer grupo se refiere a aquellas personas
con discapacidad motriz:
El actor DM1 corresponde al género femenino, edad
de 66 años, padece atrofia de la pierna derecha y su

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

lugar de residencia se ubica en la Colonia Carlos Castillo
Peraza.
El actor DM2, corresponde al género masculino, edad de
18 años, padece contusión medular y su residencia se
ubica en el Fraccionamiento el Fortín.
Construcción de significados de este grupo
“la frecuencia de desplazamiento por las aceras o
vialidades del fraccionamiento o colonia de residencia
es de manera diaria “(personas con discapacidad motriz)
“A veces no nos quieren ni levantar, pasan tres o cuatro
rutas y nomás no” (actor DM1, 2013), aludiendo a un
rechazo por su discapacidad por parte de los operadores
de transporte público.
Como se aprecia en estas categorías las personas con
discapacidad motriz, tiene dos elementos importantes
en sus discursos: la movilidad que se hace en su entorno
inmediato, es decir la colonia donde viven, es diario,
entonces ellos se encuentran con obstáculos y rechazos
sobre cuando se trata de trasportarse de un lugar a otro,
sobre todo en el autobús público. Esto se pudo observar
en un recorrido de campo realizado en 2014, cuando en
el trayecto de la avenida Triunfo de la República (una de
las calles más transitadas en Juárez) el trato del conductor del autobús hacia una persona con este tipo de
discapacidad se reflejó en señalarle que debía subirse
rápido por el tiempo que el tiempo que disponía en llegar
a otro punto de esa misa avenida.
La actitud de la persona fue de incredulidad y sobre todo
de angustia por la situación desesperada que le acarreó
esta ciudad, aquí es donde el imaginario fluye de manera
importante en el pensamiento de este entrevistado que
coincide con el resultado que nos comenta durante su
entrevista. En contraste con el proceso de la movilidad
diaria que es reflejada por el actor DM1, en la cual
explica porque es importante la identificación de hoyos,
baches, piedras en las banquetas por donde circula

cotidianamente, sobre todo en la colonia donde vive que
es la Carlos Castillo Peraza ubicada en el sur de Juárez
donde nos relata que es compleja su movilidad porque
no hay pavimento en algunas de ellas y trata de luchar
con esas situaciones
Asimismo, en relación a las formas mediante los cuales
se realizan los traslados en sus lugares de residencia, se
dan peatonalmente cuando las distancias son poco
distantes apoyados de sus respectivos aparatos auxiliares, siendo muletas para el actor DM1 y silla de ruedas
para el actor DM2. Sin embargo, también existe el uso
del transporte público y al automóvil.
Indicadores que ambos entrevistados les permite
moverse, sobre todo con sus instrumentos, cada uno de
ellos observa y orienta sus propias posibilidades de
moverse de un sitio a otro en la medida de sus necesidades, aquí el imaginario tiene una fuerza en el sentido
de que ellos perciben y le dan esa importancia a su movilidad, cada uno de ellos permite observar su propia
naturaleza y la defensa ante el medio urbano inhóspito
que los rodea.
Lo anterior, permite remitir hacia una percepción sobre
el estado de vialidades y aceras por ambos actores pero
bajo características distintas, en tanto que el actor DM1,
señala que “las calles están muy deterioradas, no hay
banquetas, no hay, no hay este (.) buenas calles, de
hecho nuestra colonia tendrá nada más la principal y ya”
(DM1, 2013), lo que no sólo representa una condicionante para su propia movilidad, sino también para la de
aquellos usuarios que no padecen ninguna tipo de
discapacidad, mientras que para el actor DM2, el estado
de las aceras y vialidades permite desplazarse a una
persona sin ningún tipo de discapacidad con facilidad,
no así a personas con discapacidad motriz, en tanto el
diseño de las rampas existentes no permite una
utilización eficiente debido al alto grado de inclinación.

33 79

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

Medio urbano inhóspito, trato difícil en los autobuses

van ocupados los asientos preferenciales y no nos dan

públicos, condiciones complejas en su vivienda forman

acceso (.) o muchas veces ya va uno a subirse y le dan el

parte de esta tríada en el análisis de los imaginarios que

“jalón” al carro y ah se queda uno parado” (DM1, 2013).

se construyen en este primer grupo que hemos analizado, sus experiencias se edifican en el espacio urbano

Segundo grupo: Personas con discapacidad auditiva

de Juárez que no se ha pensado en ellos, en sus necesi-

El segundo grupo de actores, se constituye por los

dades y sobre todo en considerarlos como personas que

actores con discapacidad auditiva, los cuales se identifi-

usan, habitan y perciben la ciudad como una parte

can como DA1 y DA2.

fundamental de sus vidas.
La cotidianidad en la movilidad urbana de las personas

El actor DA1 corresponde al género femenino, cuenta

con discapacidad motriz cumplen un rol en su

con 59 años de edad y tiene su lugar de residencia en la

integración a la ciudad, las habilidades que ellos tienen

Colonia Obrera. La discapacidad auditiva que le afecta

para expresarse dentro y fuera del espacio, con su

es total, impidiéndole escuchar sonido alguno, su

familia amigos y en el resto de la ciudad misma, es un

afección se desarrolló por un virus hace más de 20 años.

espejo que se construye en fundamento a sus priori-

El actor DA2, corresponde al género masculino, tiene

dades, pero sobre todo a las habilidades que son capaces

27 años de edad y reside en el Infonavit Tecnológico, su

de desarrollar.

afectación auditiva es parcial, perdiendo el oído izqui-

Los traslados e itinerarios de ambos entrevistados se

erdo en su totalidad a la edad de 6 años.

relatan en el siguiente texto: al abordar lo referente a la
categoría de movilidad urbana, la cual alude al uso de

Construcción de significados en la movilidad de los

vialidades y aceras en el resto de la ciudad, la frecuencia

entrevistados de este grupo

de utilización de estas varía en función de los desplazamientos realizados, en donde el actor DM1 menciona

Sobre la movilidad en el entorno inmediato, la frecuen-

que por lo regular acude a la zona centro de Ciudad

cia de desplazamientos por aceras o vialidades de su

Juárez en un lapso de 20 días, efectuando sus despla-

lugar de residencia es para la entrevistada DA1 reducida

zamientos por aceras y vialidades de la avenida Vicente

debido al temor que le ocasiona el no escuchar nada,

Guerrero principalmente, mientras que el actor DM2,

mientras que el para el entrevistado DA2, los despla-

realiza desplazamientos diarios por el resto de la ciudad,

zamientos son constantes.

destacando la zona del PRONAF, las inmediaciones del

Las formas de efectuar los desplazamientos son

Instituto de Ciencias Biomédicas de la UACJ, el área de

peatonalmente para la entrevistada DA1 y en vehículo

la plaza comercial Misiones y Villa Integra, no obstante,

propio para el entrevistado DA2, cuando dentro de su

la utilización de las banquetas es de poca frecuencia, ya

colonia las distancias son más largas (más de 6 cuadras)

que los desplazamientos son regularmente en automóvil

y peatonalmente cuando se acuden a distancias cortas

debido a que el transporte público no ofrece las condi-

como la tienda de la esquina.

ciones para transportar una silla de ruedas, en contraste

Los lugares a los que se desplazan con mayor frecuencia

con el actor DM1, quien los realiza en transporte público

los entrevistados son la zona centro (parte del entorno

y expresa que “los servicios de transporte para nosotros

inmediato) y viviendas de familiares, así como las

los discapacitados están por los suelos, los choferes nos

llamadas “tiendas de la esquina” según mencionaron los

dejan “parados”, no nos levantan, este (.) Hay veces que

actores DA1 Y DA2 respectivamente.

3380

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

El miedo para la entrevistada DA1 es una parte de su

Las aceras, las banquetas vialidades dentro de la colonia

imaginario de no salir a la calle o la colonia por el

donde habitan ambos entrevistados son elementos

impedimento de no escuchar nada, elemento que

urbanos que son de vital importancia conocer su

contribuye a crear un significado negativo en su relación

estructura ya que representan elementos de movilidad

con el deseo de seguir realizando una vida normal, sin

cotidiana.

embargo en su discurso refleja condiciones propias de

Los siguientes discursos de los entrevistados reflejan sus

adaptación a su familia y a su entorno inmediato, sin

significados y visiones que se han construido durante su

embargo, se mueve en forma peatonal y lo realiza al

movilidad:

interior de la colonia donde reside, su edad es un factor

La entrevistada DA1 “ahí por donde vivo, hay unas

que fortalece sus experiencias de vida, en donde la

segundas y tengo que bajar la calle donde pasan la rutas

protección y apoyo que recibe de su familia forman parte

ahí hay mucho peligro, porque todas las banquetas ango-

de integrar nuevas definiciones en su lucha por seguir

stas y todo está lleno de muebles de todo lo que venden

viviendo,

en la segundas, ahí batallo mucho ahí se me dificulta

El entrevistado DA2 tiene la virtud de ser una persona

mucho, tengo que andar por la calle, es muy peligroso

joven, sus trayectos son más constantes tanto en el

uno de sorda que no hoye” (DA1, 2013).

interior de la colonia donde vive como en el traslado a

Para el actor DA2 señala que “la gente no las usa (las

otras partes de la ciudad, donde le permite establecer

banquetas) por… no sé, los perros que te puedan morder,

contacto con las demás personas, esta cualidad es

o porque hay hoyos en la misma banqueta… varía

significativa en la construcción de su imaginario, parte

mucho el estado de la banqueta según lo que haya de ese

de esa percepción subjetiva a valorar su capital humano,

lado de la banqueta, no se alguna tienda, lo que sea no,

la riqueza en sus vivencias por Ciudad Juárez de este

depende mucho del local que este a ese, en esa parte del

actor, muestra las condiciones en donde las relaciones

tramo del estado de la banqueta” (DA2, 2013).

espaciales integran la cotidianidad a la vez que se ve

En ambos el discurso del imaginario de la movilidad

expuesto.

urbana se establece en relación a las experiencias que
tienen en su colonia y en la ciudad como se deben trasla-

Tanto DA1 como DA2 reflejan sus experiencias a viajar

darse, sobre todo porque no escuchan los ruidos, conver-

al centro de Juárez, viviendas de familiares, como

saciones, u otro inconveniente que les resulte en sus

primos, hermanos en algunos casos y amigos en otras

itinerarios por estos elementos. Por ejemplo, DA1 la

zonas es el fundamento del traslado externo, el contacto

baqueta es un elemento de riesgo en su traslado por su

con la ciudad, para ellos se vuelve central sus relaciones

colonia, sobre todo cuando se instalan los mercados

con el entorno inmediato.

informales en las vialidades, banquetas por donde transi-

Las “tiendas de la esquina” en la colonia es punto de

tan. La colonia DA1 donde radica es una donde los

enlace entre los dos entrevistados de este grupo en la

mercados informales o segundas integran la economía

formación de relaciones sociales directas, ahí les permite

de sus residentes, y la propia experiencia de la entrevis-

ser enlace con los vecinos, relatos que nos explican

tada da signos para entender este proceso donde su

cuando se le pregunta: ¿por qué es importante acudir a

percepción la convierte en una manera de expresión de

este tipo de comercios? Responden que ahí se encuen-

conocer el lugar donde se mueve, piensa, habita y crea

tran con amigos que no los juzgan, ni emiten criterios de

esas imágenes del miedo.

exclusión.

33 81

�Ramón Leopoldo Moreno
Murrieta
Antonio
López-Gay

En el discurso del entrevistado DA2 el entorno inme-

Tercer grupo personas con discapacidad visual

diato le impone nuevas condiciones de adaptación y

Este grupo es identificado con las abreviaturas DV1 y

sociabilidad que se le prestan atendiendo las cualidades

DV2, los cuales tienen el siguiente perfil:

de su discapacidad que es parcial de acuerdo a las carac-

DV1, género femenino 49 años, reside en la colonia

terísticas presentadas en su perfil al inicio de esta

Carlos Castillo Peraza

descripción, además de su edad y la colonia Infonavit
Tecnológico donde reside, de acuerdo a sus propias

DV2 género femenino, 38 años y residente de la unidad

definiciones, esta parcialidad en su discapacidad le ha

Habitacional Emiliano Zapata. Para la entrevistada

permitido convivir mejor con sus vecinos, familia y

DV1, su problema de ceguera es causado por la diabetes

amistades, le ha dado una fortaleza para comprender su

y su visión se reduce a “sombras”, mientras que para la

situación, a su vez le ha dado herramientas para seguir

entrevistada DV2, su padecimiento es de nacimiento,

mejorando sus habilidades en el oído bueno.

por lo que su visión es nula.

Con respecto a sus trayectos en la ciudad, ambos entre-

En ambos perfiles el padecimiento de la vista es una de

vistados se mueven por motivos laborales en distintos

las habilidades por superar cuando deciden recorrer su

caminos de la misma, DA1 utiliza el transporte público

colonia, o realizar traslados a otra parte de la ciudad.

alternándolo con recorridos peatonales, teniendo la calle
Velarde, la zona centro y el área del PRONAF como

La movilidad en el entorno inmediato, la frecuencia de

principales áreas de desplazamiento, sin expresar

desplazamiento por las aceras o vialidades del fraccion-

dificultades para utilizar el transporte, mientras que el

amiento o colonia de residencia es mínima de acuerdo a

actor entrevistado DA2, menciona desplazarse con

los entrevistados, por lo que el uso de las mismas en sus

frecuencia hacia las inmediaciones del puente internac-

lugares de residencia se da esporádicamente y siempre

ional Américas, en tanto sus actividades laborales las

con la compañía de alguna persona que les guía.

desarrollada en el Paso, Texas, su medio de transporte es

Asimismo, en relación a las formas mediante los cuales

en vehículo propio y utiliza con frecuencias las

se realizan los traslados en sus lugares de residencia, se

vialidades Panamericana, Tecnológico, Cuatro siglos y

dan peatonalmente cuando las distancias son reducidas y

Rafael y Pérez Serna, expresando no tener dificultad

dependen en ambos casos de personas que los guíen.

alguna para realizar sus traslados en vehículo debido a

Los imaginarios de ambas entrevistadas se reducen en

que aprendió a desarrollarse con el uso de su único oído

forma al medio directo donde viven, sus discursos

funcional.

relatan diversas experiencias que les han generado un

Los trayectos de ambos entrevistados de este grupo se

temor por salir a otros lugares de Juárez, las colonias

ubican espacialmente en la denominada ciudad norte del

donde viven son el espacio en el que se concentran y

mapa 1, ahí se aprecian de acuerdo a sus discursos las

aquí adquieren su adaptación al entorno que les rodea,

posibilidades que tienen ellos de integrase en la vida

en ellos, los caminos que siguen para dirigirse a otro

cotidiana de

Juárez, cada una de sus experiencias

sitio, representados por banquetas, y vialidades se les

establecen significados emblemáticos para identificar el

vuelve difícil en sus trayectos propios. Ambas entrevis-

imaginario que fluye en su movimientos por la ciudad,

tadas relatan que cuando transitan por una calle, el hecho

desarrollando sus propias habilidades.

de no saber si está limpia, es decir, sin baches, les transmite sentimientos de angustia e incapacidad de valerse
por sí misma.

3382

�Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: El Caso de la Discapacidad Física

Para DV1 las condiciones de inseguridad en las calles no

Construcción de significados en este grupo

pavimentadas integran su cotidianidad en la cual estas
La movilidad urbana para las entrevistadas como se ha

hacen que sus significados sobre el entorno inmediato, le

descrito en líneas arriba muestra la inseguridad personal

produzca diferentes sensaciones sobre todo de miedo,

que se refleja en ellas a consecuencia de la discapacidad

porque como ella comenta, las calles están llenas de

visual que poseen, el no ver les da diferentes sensaciones

hoyos, con bordos, y piensa que se va a caer. Para DV2,

de miedo y riesgo, sobre todo cuando deciden caminar, o

los obstáculos cuando transita por una vialidad y/o

moverse por áreas próximas de sus colonias, por ejem-

banqueta el no saber que se puede encontrar con un carro

plo, las calles en la Colonia Carlos Castillo Peraza (

estacionado sobre la misma, actúa como un indicador de

lugar de residencia de DV1) son motivos de constante

dificultades que a su vez la conducen a un temor que se

preocupación para ella, en virtud del poco pavimento

resuelve si va acompañada, este hecho le otorga una

existente al interior de la colonia, En cambio la Unidad

condición de mayor seguridad.

Habitacional Emiliano Zapata ( donde vive DV2) es otro
contexto, las calles amplias, transitables, sin embargo

Las condiciones de adaptabilidad, formas de percibir el

con poco mantenimiento integran este mosaico de

medio, la integración con sus familias mediante la

inseguridad en la entrevistada, el imaginario aparece

compañía y el apoyo hacia ellas, retrata esa relación

cuando relata cuán difícil resulta para ello el transitar

social y cultural que se manifiesta en aristas espaciales

diariamente por cada una de ellas.

de habitar y definir su movilidad urbana, utilizando sus
en los

medios que las conducen a identificar esos elementos

testimonios de ambas entrevistadas es su sentido de

urbanos, por ejemplo en las calles, vialidades y banque-

describir en forma directa, el entorno en que se desen-

tas como elementos de tránsito de un lugar a otro, son

vuelven, sobre todo en lo que a calles se refiere, textual-

condiciones que parten en este estudio de ver como se

mente aportan los siguientes discursos: “están bien

proyecta un imaginario especial en cuanto a la movili-

hoyudas, bordos paca’ y bordos paya’ pos hoyos (sic)

dad urbana, en este aspecto nos apoyamos tanto en el

ósea si esta peligroso si porque yo voy caminando y de

mapa 1, cuadro 1 y los recursos fotográficos para

repente me voy y pues no, está feo, está feo no me animo

relacionarlos directamente con estas experiencias

la verdad sola, si voy agarrada de mi esposo o así con

particulares de los tres grupos de actores aquí analiza-

quien valla, voy temblando me da miedo, voy temblando

dos.

Un significado que es conveniente resaltar

porque piso arriba una piedra o esto y me asusto” (DV1,
2013).

La ciudad es un entorno que algunos de ellos se le

Las banquetas regularmente están ocupadas, esa es una

complica en la medida que asumen la discapacidad que

de los problemas aquí y en la ciudad también ¿verdad?

poseen como un castigo que dios les otorgó y además
perciben que algunos miembros de la sociedad

de

Que las banquetas están ocupadas o las rejas abiertas o

Juárez los excluye, se sienten como grupos diferencia-

con los automóviles estacionados o con botes de basura

dos.

o inclusive por mi casa esta una para de camión. Entonces está el lugar donde/donde los transeúntes esperan a
que llegue el camión sobre la banqueta, entonces, es
difícil (.) transitar por las banquetas. (DV2, 2013)

33 83

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

En el cuadro 2, se integran una serie de cualidades y

principales procesos que viven en

su colonia y su

relaciones encontradas en la descripción y visiones que

relación con la ciudad, pero sobre todo, con las particlari-

tienen los tres grupos de actores analizados en este

dades que perciben ellos en su acción cotidiana.

estudio donde los imaginarios de la movilidad son las
representaciones de un habitar específico, de construir y
vivir la ciudad de acuerdo a esas condiciones.
En el cuadro 3, se indica una relación de los actores con
la movilidad urbana tanto al interior de su colonia como
en el resto de la ciudad cada uno de ellos tiene una idea
general de lo que representa su discapacidad, en ese
sentido se dibujan en sus conversaciones cada rincón, el
uso de calles o banquetas, ir a algún lugar de la ciudad,
son algunos de sus indicadores personales que reflejan
su percepción.
Al respecto en algunas de sus ideas los entrevistados que
fueron agrupados en una pequeña muestra que se anexa
en el cuadro citado, nos permite identificar experiencias
e imágenes que se construyen en relación a vivir el
espacio cotidiano y los mecanismos que a ellos les llegan
por la misma discapacidad que tienen, sin embargo, en
general todos coinciden en que su adaptación al medio
social y cultural donde se asienta sus experiencias cotidianas permiten reflejar definiciones concretas en cuanto a
la movilidad donde transitan y explicar de manera
concreta esas cuestiones que ellos perciben al habitar la
ciudad.
La soledad, el miedo, la incomprensión, el ser rechazados, las burlas de las demás personas son parte de esas
representaciones del imaginario de la movilidad que se
desprenden en los tres grupos analizados, los actores que
presentan discapacidad motriz, auditiva y visual, en ellos
las definiciones se dan con naturalidad, saben que el usar
una calle, transitar por las banquetas, cruzar un semáforo, en otras acciones de sus recorridos son el
escaparate de visualizar un medio agreste en algunas
situaciones que viven diaria, temporal o definitivamente.
Así entonces, el cuadro 3, se incluye una muestra, de
loactores de los grupos entrevistados para identificar los

3384

Reflexiones finales
Los imaginarios de la movilidad urbana en Ciudad
Juárez, forman parte de la cotidianidad en que los actores
experimentan su condición de ser humano, cada uno de
ellos refleja su punto de vista en relación a las vivencias
que han construido en su quehacer donde la familia es el
punto clave de construir definiciones propias.
Las condiciones del grupo, el entorno y el habitar de sus
perspectivas, permiten comprender una movilidad con
características significativas en sus propios medios y el
tipo de discapacidad que se generan al entender y
procesar los usos y prácticas de reconocimiento que
tienen con respecto a su entorno.
Las zonas urbanas de Ciudad Juárez permite a los
residentes de estas colonias con discapacidades motrices,
auditivas y visuales identificar y desarrollar habilidades
que se le presenta el no vivir en una ciudad que se pueda
adaptar a sus condiciones, los lugares donde se desenvuelven forman parte de además de ser un centro de
adaptación a sus necesidades individuales y grupales.
Los imaginarios que se desprenden de la movilidad
urbana en Juárez son resultado del esfuerzo que hacen
estos actores por comprender su situación primaria al no
contar con una habilidad específica en sus cuerpos:
motriz, audición o de la vista, que los hace vulnerables al
medio urbano no solo de sus colonias sino también de la
ciudad en general.
El habitar que se genera como resultado de la movilidad
urbana de las personas con las discapacidades citadas son
elementos de análisis fundamentales en la integración de

�Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: El Caso de la Discapacidad Física

Antonio López-Gay

CUADRO 2, RELACIONES DE LOS IMAGINARIOS DE LA MOVILIDAD URBANA
actores

sexo

Relación con la
movilidad

Significados e
imaginarios

Grupo 1
Motriz

Masculino y
Femenino

Se adaptan a las
circunstancias

Amplio pero se
concreta a el medio
social donde habitan

Grupo 2
Auditiva

Masculino y
Femenino

Cambios en la forma
de percibir el
espacio

Los significados que
construyen son el
centro de sus
experiencias

Grupo 3
Visual

Ambos Femenino

Reducen sus
definiciones por el
tipo de discapacidad

Rehusan a integrarse
a la vida urbana sin
estar acompañadas

Fuente: Elaboración propia en base a las entrevistas del proyecto de Imaginarios
Urbanos Ciudades en Red. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

CUADRO 3, MOVILIDAD URBANA Y PERCEPCIÓN DEL MEDIO DONDE HABITAN LOS ACTORES.

Fuente: Elaboración propia en base a las entrevistas del proyecto de
Imaginarios Urbanos Ciudades en Red. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

33 85

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

los mismos en actos comunitarios o familiares, los

Moreno, R. y Wong, L. (2012). “Espacio Público, representaciones sociales

sentimientos que se desprenden de los actores conducen

e imaginarios urbanos en asentamientos populares y medios en Ciudad

a interpretar una realidad de acuerdo a su propia

Juárez”, en Sociedad y Gobierno, Memoria IV Congreso de Sociología.

construcción, sus valores son herramientas que les

Ensenada: Universidad Autónoma de Baja California, pp. 1-25.

ayudan a tener visiones diferentes no solo de la casa, las
banquetas, aceras, vialidades, sino también de los medios

Narváez, A. (2013). “Porqué estudiar la ciudad desde los imaginarios

que se utilizan para moverse: transporte, automóvil,

urbanos” , en Narváez B., González D., Roldán H. y Chávez J. (Comp.).

bicicleta o como peatones.

Ciudades Red: una visión a través de los imaginarios urbanos. Guadalajara: Universidad de Guadalajara-Universidad Autónoma de Nuevo León,

Teniendo como fundamento las anteriores reflexiones,

pp. 13-34.

las posibles propuestas de este trabajo en relación a la
movilidad urbana de las personas con discapacidad abren

Rivera, E. (2013). “Grandes intervenciones en la región de Bahía de

nuevas posibilidades para enfatizar ese micro mundo y su

Banderas y PuertoVallarta: Reflexiones sobre sus procesos de intervención,

relación con el marco que se establece en la ciudad es

el imaginario”, en Narváez B., González D., Roldán H. y Chávez J.

decir, segregación, marginación y discriminación son

(Comp.). Ciudades Red: una visión a través de los imaginarios urbanos.

parte de ejes por explorar en esos sectores de Ciudad

Guadalajara:Universidad de Guadalajara-Universidad Autónoma de Nuevo

Juárez, un mosaico donde los imaginarios son parte de la

León, pp. 209-228.

formación de la relación del yo (individuo) con el otro
(alteridad) y eso es un abanico que se podrá construir en

Referencias bibliográficas
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3386

Silva, A. (2013). Imaginarios, el asombro social. Bogotá. Universidad
Externado de Colombia.

�Antonio López-Gay

Imaginario y Representación de la Experiencia del Espacio
en Jóvenes Oaxaqueños
Recibido: 23/10/2014
Aceptado: 26/01/2015

Milton Aragón Palacios

1

Abstract:

Resumen:
En este artículo se aborda la representación de la

Imaginary and Representation of Experience of Space in
Oaxacans Young.

experiencia del espacio. Para ello se ubican las elementos

This article addresses the representation of the

espaciales en dos formas de designar la observación. A

experience of space. For this, the spatial elements are

cada

una

located in two forms designated observation. Each type

representación y forma de designar la realidad. Al

of observer has its own representation of space. As

observador

una

flâneur, their representation is first order, and is reflected

representación de primer orden presente en la lectura de

in the reading of the urban structure. As a passer,

la estructura urbana. Al observador como transeúnte, le

corresponds a representation of second order, which is

corresponde una representación de segundo orden

reflected in the mental maps of oaxacans young.

tipo

de

observador,

como

flâneur,

le
le

corresponde
corresponde

presente en los mapas mentales de jóvenes oaxaqueños.

Palabras clave:

Key words:
Imaginaries, representation, space, city.

Imaginarios, representación, espacio, ciudad

1. Introducción:

Para ello, a partir de la representación de la experiencia del
espacio, se buscará encontrar elementos que permitan
urdimbre

construir el espacio significado de la ciudad. El objetivo es

real-simbólico-imaginario, dotada de símbolos e imágenes,

el ubicar la representación de la experiencia espacio urbano

con los cuales los observadores designan y construyen la

y su vinculo con el hacer andar.

Si

la

realidad

se

soporta

en

una

realidad ¿Cómo se representa la experienciad del espacio en

El texto se divide en dos apartados principales. El

el observador? Además ¿Qué importancia tiene esa repre-

primero corresponde a una reflexión sobre los imagi-

sentación en la construcción de la vida urbana? Estas

narios y el hacer andar, como formas que preconfiguran

preguntas marcan la reflexión central del presente texto.

la representación que el observador, lleva a cabo, sobre la

1 Dr. Milton Aragón Palacios
Profesor investigador del Centro de Estudios de América del Norte en El Colegio de Sonora.

33 87

�Milton Aragón

experiencia del espacio. La segunda parte corresponde a

Las imágenes móviles de lo imaginario, tienen su

dos formas de actuar como observador en el espacio

origen en el magma, que es para Castoriadis (2005: 68)

urbano: el flâneur y el transeúnte. En el primer caso, es

“[...]la urdimbre inmensamente compleja de significa-

una representación de primer orden, donde se presentan

ciones que empapan, orientan y dirigen toda la vida de la

los elementos obtenidos de una descripción de la

sociedad considerada y a los individuos concretos que

morfología urbana, por medio de una lectura de la

corporalmente la constituyen”. De ahí que desde el

estructura urbana. El segundo caso, corresponde a la

magma

representación de experiencia del espacio, realizada por

“[...]organizaciones conjuntistas en cantidad indefinida,

estudiantes de una universidad de la Sierra Sur de

pero que jamás puede ser reconstituido (idealmente) por

Oaxaca. A ellos se les aplicó la técnica de mapas

composición conjuntista (finita ni infinita) de esas

mentales, para ubicar los elementos con los que

organizaciones” (Castoriadis, 2013: 534). El magma

construyen sus representaciones espaciales.

opera como un tejido de imágenes significantes que

2. Los imaginarios de la ciudad

se

posibilite

la

construcción

de:

soportan la construcción simbólica. Es una red desde
donde se sustenta, existe y se expresa lo imaginario
social, pero cuando se significan en los imaginarios

Un posible error en los estudios de los imaginarios se

adjetivados, como sociales, que son para Pintos (2005):

presenta cuando son confundidos con las representa-

“1. Esquemas socialmente construidos, 2. Que nos

ciones. Se puede decir que los imaginarios son constitui-

permiten percibir, explicar e intervenir, 3. En lo que en

dos por imágenes móviles que se fijan en lo simbólico,

cada sistema social diferenciado, se tenga por realidad

por medio de la construcción de la realidad. Dicha

[…]”. De ahí que la realidad sea policontextual y

construcción es significada por medio de las representa-

dependa del esquema desde el cual sea construida y

ciones, que realiza el observador, a partir de su experi-

designada por los observadores (Pintos, 2005).

encia e interpretación que tenga sobre lo que designa en

La policontextualidad de la realidad, se vincula con

su observar. Son dos momentos: el ontológico y el

la forma en que es significada por los observadores que la

epistémico. El primero, respecto a los imaginarios, es

designan conforme se vayan presentando distintos

complicado de estudiar, pero los segundos, es posible

ordenes de significando, los cuales se han alejado de su

acceder por medio de las representaciones, en las cuales,

significante material en esta deriva (Aragón, 2014). De

parte de su origen se presenta en lo imaginario vinculado

ahí que se presenten distintos niveles de construcción de

con la realidad construida y la simbolización de lo real.

la realidad, que se vinculan recursivamente con la repre-

De ahí que lo imaginario no corresponde a una represent-

sentación, que son:

ación de lo observado, al contrario, refiere a la imagen
móvil que va construyendo significaciones polisémicas y

1) Lo real (R0): base de la realidad constituida por

abiertas para el observador, porque: “Percibir e imaginar

significantes en estado puro, como menciona Lacan

son tan antitéticos como presencia y ausencia. Imaginar

(2007: 82) “Lo real no es el mundo. No hay la menor

es ausentarse, es lanzarse hacia una vida nueva”

esperanza de alcanzar lo real por la representación”. Por

(Bachelard, 2012: 12). Al imaginar se abren las posibili-

lo tanto ésta pertenece al entorno de lo observado que

dades de sentido en la imagen fija, se vuelve móvil, se

sólo se acopla a la observación al ser significada.

transforma, muta respecto a la imagen fijada que es la
que corresponde a la representación.

88

2) La realidad de primer orden o realidad (R1): se
construye por la relación significante/significado, su

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

forma de operar la describen principalmente Sassure y

seguimiento imaginario, que carece de compromisos

Pierce, es la realidad que designamos con la percepción.

referenciales con lo que operaria una percepción de primer

3) La realidad de segundo orden o imaginario (R2):

orden de la realidad, permite una reentrada de la signifi-

se constituye por los significados con vinculo en la refer-

cación a lo imaginario de los que emergen los otros niveles

encia objetual, más no con el objeto, porque para Pereda

de realidad. De ahí que se presenten narrativas discursivas

(2007: 41) “[...] imaginar implica proponer o, al menos,

que se generan desde la imagen mental por medio de una

esbozar puentes -a menudo, difíciles puentes- a las varias

libre del significante primero.

realidades, actuales o posibles”. La existencia del
vinculo con R1 se presenta como analógica.

En los imaginarios de la ciudad se emplean metáforas y
analogías en su representación, que permiten la descripción

4) La realidad de tercer orden o imaginario de

de espacios y lugares sin haber estado en ellos (sean

segundo orden (R3): emerge de la recursividad de los

ciudad-realidad, ciudad-imaginario o ciudad-fantasía). En el

significados que operan y son acoplados en R2. Se

caso de los imaginarios urbanos, éstos hacen referencia a la

abstraen los significantes que se manifiestan como el

representación que emerge de la morfología de la ciudad, de

significado mismo. Se opera con referencias metafóricas.

ahí, que su narrativa se encuentre subsumida al significante

5) La fantasía (F1): opera por medio de significados

y su relación con el significado con el que se lleva a cabo la

metafóricos desvinculados completamente del contexto

descripción de la realidad de primer orden. Lo perceptual

y la referencia espacio-temporal. Se ubica fuera de la

delimita el campo de la imaginación a partir de lo objetual.

realidad, porque “[...] la meta de la fantasía consiste en

Lo que describe el imaginario urbano pertenece al orden de

bloquear totalmente la presunción de verdad” (Pereda,

la realidad, se representan espacios y lugares vivenciados

2007: 43). Las representaciones en este nivel, provienen

por el observador en su experiencia de los recorridos

de la fantasía e imaginación, por lo tanto no existen la

espaciales.

intencionalidad de la verdad, al contrario, por medio de ésta
se desplaza y se describen vivencias más cercanas a las de
los mundos oníricos que a los vividos.

3. El hacer andar y la experiencia del
espacio

Estos niveles de la realidad emergen de los esquemas de

En el hacer andar, el observador en su recorrido por la

lo imaginario, que dependiendo del sentido, es la construc-

ciudad, construye un espacio de enunciación peatonal,

ción de la realidad, de ahí que a partir de ellos se interprete

donde “[...] transforma en otra cosa cada significante

la experiencia de la realidad designada. Ha cada desig-

espacial” (De Certeau, 2000: 110). Transformación que

nación de la realidad le corresponde un imaginario adjeti-

ocurre por la intersección entre lo imaginario y la experi-

vado. Dentro de los imaginarios adjetivados se ubican los

encia del recorrido, que se manifiesta en la represent-

imaginarios de la ciudad y los urbanos (Aragón, 2013). Los

ación producto de la interpretación y las narrativas del

primeros corresponden a la parte móvil de la ciudad, los

espacio. En estos recorridos se presentan tres modali-

segundos a la inmovil. En la construcción imaginaria de la

dades, que son: 1) modalidad aletica: en la cual se le

ciudad entran en juego el sonido, el lenguaje y las imágenes

asigna un valor de verdad al recorrido y permite lo

colectivas que se pueden presentar juntas o no. De ellas

posible, lo imposible o lo contingente; 2) modalidad

emerge la representación de la ciudad como una signifi-

epistémica: corresponde a un valor de conocimiento de lo

cación producto de la interpretación de la experiencia y lo

cierto, lo excluido, lo plausible o lo impugnable y, 3)

percibido. La representación por medio de la capacidad de

modalidad deóntica, que refiere a un valor del deber

3389

�Milton Aragón

hacer, como lo obligatorio, lo prohibido, lo permito o lo

y/o sin haberlo percibido tal como se lo representa”

facultativo (De Certeau, 2000). Estas modalidades son

(Pereda 2007: 31). Se genera una metáfora de las repre-

prácticas espaciales de los recorridos de la ciudad, que se

sentaciones que emergen de la experiencia espacial.

significan en la realidad, posteriormente son resignifica-

Depende desde dónde parta la significación de la experi-

das por lo imaginario y se transmiten en la representación

encia espacial, para que cambie el sentido de lo represen-

de la experiencia del espacio. Entiendo por experiencia

tado, que se ve influenciado, por las características de

espacial, aquella que se da en el instante del presente en

primer orden, que pueden ser: la morfología, el tiempo, la

la designación de la realidad por el observador.

sensación, el acontecimiento, el rumor, la imagen, las

Las representaciones de la experiencia del espacio y

historias, las vidas, los habitantes, el clima, la ilumi-

las modalidades de los recorridos de la ciudad, corre-

nación, entre otras. Las cuales pueden operar como

sponden con el nivel de la realidad (R1). Porque las

imágenes físico-materiales del espacio o imágenes

modalidades se representan en forma de imagen cuando

mentales, que permiten que el observador represente la

el transeúnte opera como observador que autoabstrae su

ciudad desde los esquemas que construyen la realidad

percepción, pues el recorrido se subjetiviza autorreferen-

como policontextual.

cialmente, lo que lleva a un plano autoreflexivo, en el
sentido del significante/significado percibidos, que
conforme son acoplados de forma recurrente se alejan

4. Representación de primer orden de la
morfología urbana

más de la realidad. En el primer nivel de la realidad, el
significado depende de un significante que el observador

La morfología urbana refiere a la parte física de la

dota de valor de verdad a través de las imágenes que

ciudad como totalidad, es la base significante de las

re-conoce. En el segundo nivel de la realidad, se opera

representaciones y el lugar donde ocurre la experiencia

desde la re-memoración que es una función simbólica de

del espacio. Como la morfología urbana se presenta

aprehensión de lo visible y las funciones sensoriales, que

como una totalidad, en la estructura urbana se ubican sus

también son dotadas del valor de las modalidades, pero el

partes y componentes, para Campos Salgado (2005), la

valor no es dado en un primer orden, sino surge de una

estructura refiere a las relaciones de orden morfológico

valoración de la valoración en el proceso autoreflexivo.

constituidas por el trazado de las calles, las característi-

Al momento de rememorar, el observador, representa con

cas de los lotes, la posición de los objetos arquitectónicos

imágenes de la realidad percibida y la imaginaria, el

respecto a las calles y lotes, la altura de las edificaciones

recorrido que construye como realidad. Aquí emerge una

y otros aspectos de la forma específica. Elementos que

representación imaginaria de la ciudad, y las modali-

pueden ser observables en un simple recorrido, y repre-

dades de los recorridos espaciales, se presentan como una

sentados, en primer y segundo orden. Dichas representa-

clausura autorreferencial en la cual pueden ser aceptadas

ciones se realizan de forma cotidiana, por ejemplo,

o rechazas por el observador.

cuando se dibuja un croquis o se da la dirección de una

Cabe señalar que el valor de las modalidades es

calle. La primera corresponde a una representación

inoperante conforme el observador se aleja de la realidad

gráfica y la segunda a una mental, pero ambas se vincu-

de segundo orden (R2), pues en el nivel del imaginario de

lan con la experiencia del espacio del observador. La

segundo orden (R3), la observación se representa desde

representación de primer orden corresponde a la del

el seguimiento imaginario, lo cual posibilita “[...] la

observador que experimenta y percibe el espacio urbano

habilidad de representar algo sin actualmente percibirlo

en la realidad (R1). La representación de segundo orden

90

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

se da cuando el observador representa su experiencia del

medio de las edificaciones, también pueden servir como

espacio por medio de una representación que se origina

apoyo para delimitar el espacio. Los elementos a obser-

en el recuerdo, por lo tanto corresponde a una realidad de

var son: la densidad y distribución de la vegetación, así

segundo orden (R2), que simboliza por medio de la

como elementos complementarios.

narración (oral y escrita) o el dibujo del espacio.

• El tejido urbano: emerge del entrelazamiento de los

Para ejemplificar la representación de primer orden,

demás elementos de la morfología urbana, aquí se

se realizo una descripción de la experiencia del espacio,

expresa la ocupación de las edificaciones en el territorio.

pero ésta ya presentaba de inicio una intencionalidad y

Sus elementos a observar son: densidad de las edifica-

sentido sobre la finalidad de los recorridos, por lo cual es

ciones y forma de la calle.

una observación más cercana al flâneur que al transeúnte.
Por lo tanto se usó como guía de observación para descri-

El ejercicio se realizó en el espacio urbano de

bir la morfología urbana, la propuesta de Campos

Miahuatlán de Porfirio Díaz, localizada en la Región de

Salgado (2005), que ubica los siguientes elementos de

la Sierra Sur de Oaxaca. Su origen colonial se ubican en

lectura:

el siglo XVIII, pero se constituye como ayuntamiento en
el año de 1822 (Rojas, 1962). A pesar de ser una ciudad

•El paramento: es el marco que limita las actividades

centenaria, de sus edificaciones originales sólo quedan

públicas de la ciudad. Para describirlo hay que tomar en

vestigios, el único elemento importante en buen estado es

cuenta: el perfil, la densidad de construcción, las cintas

la catedral. Lo anterior por la frecuente actividad sísmica,

secuenciales que unen un objeto con otro, la altura de las

de ahí que el pueblo haya quedado en ruinas en varias

construcciones, la posición de los umbrales y el ritmo de

ocasiones, las más recientes, son en la década de los

los anchos de los lotes.

cincuenta y en el año de 1999, éste último terminó por

• La calle: es el espacio vacío ubicado entre los

echar abajo la mayoría de las edificaciones del lugar. Es

parámetros, sus elementos a observar son: su sección, la

una ciudad que se ha reconstruido en múltiples

posición de los paramentos, la densidad de la secuencia

ocasiones, lo que transformó de forma radical la imagen

de paramentos y la aparición de planos intermedios.

urbana, pasando de una arquitectura vernácula colonial, a

• La encrucijada: es el lugar de encuentro entre dos

una arquitectura de autoconstrucción que imita la arqui-

calles, aquí se comienza a configurar la estructura

tectura proyectada, lo que crea una heterogeneidad de

urbana. Se presenta la esquina que es un espacio móvil de

formas, texturas y colores, que la vuelven un espacio

encuentro, de inicio y fin, de los paramentos. Los

ilegible.

elementos a observar son: la forma en que la vuelta se
resuelve, la distancia entre el inicio y el final de los

El paramento

paramentos.

Los paramentos en Miahuatlán son heterogéneos, sus

• La plaza: es el elemento más complejo y representa-

perfiles varían dada la diferencia en los estilos, se pueden

tivo de la morfología urbana, en algunos casos la plaza es

encontrar edificaciones de una planta hasta cuatro

el principio rector, porque en ella se ubican las edifica-

plantas, que difieren en estilo, textura y color de la otra.

ciones con fuerte carga simbólica: los íconos del poder.

Lo cual se acentúa conforme se llega a la plaza principal,

Los elementos a observar son: perfiles, densidad de

donde los negocios compiten visualmente en el espacio

vanos, alturas, cintas de continuidad, proyecciones,

urbano. La densidad visual es alta, así como la cantidad

umbrales y las generatrices de la plaza.

de vanos presentes, pero al igual que los perfiles, esto son

• Los jardines y parques: son islas que aparecen en

directamente proporcional a la distancia del centro.

33 91

�Milton Aragón

Lascintas secuenciales, sólo en pequeños tramos, se

complementan con algunas ventanas. La distancia entre

presentan homogéneas, variando constantemente. La

comienzo y fin de los parámetros es heterogénea dada la

altura de las construcciones varía constantemente, domi-

forma orgánica con la fue creciendo la ciudad.

nando el espacio, las edificaciones destinadas al comercio o la renta de departamentos, que son las más altas y

La plaza

vistosas. La posición de los umbrales varía según el uso

La plaza, nombrada como Zócalo por los miahuate-

del suelo, es más amplio en lugares como cantinas,

cos, se encuentra enmarcada por cuatro de íconos de

restaurantes o papelerías, mientras que en casas-

mayor carga simbólica: la presidencia municipal, la

habitación y pequeños negocios son pequeños. El ritmo

iglesia, el mercado y un quisco del porfiriato. Se repre-

del ancho

en

lasentan el orden icónico-simbólico de lo político, lo

distribución original del los lotes, se pueden encontrar

religioso, lo económico y lo cultural. El perfil que

de

los lotes es variante, porque

propiedades que abarcan un tercio del tamaño de la enmarca la plaza es semicerrado: al lado sur tiene la
manzana, donde la mayoría se ha subdividido en locales

presidencia; al norte una edificación de principios del

o viviendas, pero se mantiene una edificación común.

siglo XX y el atrio de la iglesia; al este el quisco que no

También se presentan pequeños lotes distribuidos en todo

esta al centro de la plaza, detrás de éste, un banco y una

el paramento que rompen con la continuidad de estos,

farmacia que imita el estilo del palacio; al oeste una

pero se presentan más conforme se alejan del centro.

canchas deportivas que colindan con el mercado. La
densidad de los vanos es alta en la cara sur, por las ofici-

La calle

nas de la presidencia, media en la cara norte, por las

La sección de las calles es, en la mayoría de los casos,

oficinas privadas, nula para la cara este y oeste. Las

de un solo sentido. Por su traza orgánica son espacios

alturas varían poco en la cara norte y sur, salvo la iglesia

difíciles de transitar, ya sea de forma peatonal o vehicu-

que rompe con la homogeneidad de la altura. Las cintas

lar, pues sus calles y banquetas son angostas y con

de continuidad son constantes para la cara norte, en la

obstáculos. Se carece de arbolado y no existen camel-

sur, se rompe con la iglesia, al este y oeste, es abierta. Las

lones. La densidad de secuencia de los parámetros es

proyecciones son variadas debido a las diferentes

alta, porque no existen vacíos entre las edificaciones,

composiciones de los elementos edificados, por la difer-

salvo aquellos funcionan como estacionamientos para

encia de temporalidad. Los umbrales se manifiestan

taxis. Los planos intermedios son efímeros en las zonas

principalmente en la cara norte, entre la entrada de las

comerciales, compuestos por aparadores de los productos

oficinas y la plaza, ubicándose en esa zona, un pasillo

que se ofrecen o anuncios comerciales. En las viviendas

con arcos donde se encuentran unas bancas de concreto

se carece de planos intermedios, los arboles pueden tener

que colindan con la entrada a las oficinas. La generatrices

dicha función, pero estos de ubican hacia el interior de

de la plaza son poco claras por las transformaciones, se

las edificaciones.

puede pensar como una extensión de la presidencia
municipal. Anteriormente la plaza contaba con arbolado,

La encrucijada

pero un atentado a una política local, hizo que se tomara

La forma en que la vuelta se resuelve no es con una

la decisión de podarlo, lo que llevo a que la socialización

intencionalidad estética, es producto de la consecuencia
espacial de la edificación. Los lugares del comercio
ubicados en la esquina, presentan vanos grandes, y las
casas, la puerta en un solo lado de la edificación que se

92

se dé principalmente por la noche.

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

Jardines y parques

quien habita en una colonia de la periferia, la represent-

Se carece de un uso de suelo específico para jardines

ación que ella realiza presenta: elementos funcionales

y plazas, como creció de manera orgánica sin planifi-

como los bancos y el mercado; elementos de fuerte carga

cación, no existen espacios con tales fines.

icónica-simbólica como son el edificio del gobierno
municipal y la iglesia; elementos de ubicación espacial

Tejido urbano

en el espacio urbano como el semáforo (referencia para

El tejido urbano es el típico de la forma orgánica

ubicar en el transporte público), el centro, la gasolinera

producto de un crecimiento urbano sin un orden

de la entrada norte, la calle Benito Juárez que comunica

aparente. Sus calles no son rectas, en algunos casos

el centro con la carretera, las colonias de la periferia.

inconexas, lo que deriva en problemas viales en sus dos
calles más importantes, por su tamaño y distribución. La

En el caso de Marcos (imagen 2), su representación

densidad de la construcción es alta a nivel de calle, pero

es un vacío principalmente, sólo se presentan las calles

en el lote es baja, porque existen edificaciones con

principales, pero tiene la característica de ser el único en

grandes patios, en algunos casos, compartido por varias

presentar el caballito (estatua de Porfririo Díaz arriba de

viviendas

un caballo), así como el palo de hule (lugar para tomar el

5. La representación de la experiencia
del espacio en jóvenes oaxaqueños

transporte público a la universidad), que operan como
referencias espaciales para los alumnos. El centro es tan
sólo el edificio de la presidencia municipal, la iglesia
(representada por la forma) y el mercado. Su uso del

La representación de la experiencia del espacio que

espacio es completamente pragmático-funcional y poco

realiza el observador, corresponde a una realidad de

significativito. Presenta dos grandes polos: el centro y la

segundo orden (R2), de tal forma que el uso de mapas

universidad, lugares que consume en su cotidianidad

mentales, permita ubicar los elementos del hacer andar y

pero que no llega a interiorizar.

sus vínculos con los imaginarios urbanos. Porque los
elementos que aparecen en los dibujos, corresponden a

En la representación de Flor (imagen 3), originaria

las representaciones de la forma en la que fue consumido

de Miahuatlán, el espacio no dista mucho de la de sus

el espacio. Para identificar la representación de la expe-

compañeros, en cuanto a un espacio de consumo

riencia del espacio, se le solicitó a un grupo de jóvenes

pragmático-funcional. Cabe resaltar que ella agrega un

universitarios de Oaxaca que dibujaran un mapa mental

elemento que opera como símbolo aglutinante de la

de la ciudad de Miahuatlán. Lo que dio resultados muy

comunidad: la Pilastra. La importancia de la Pilastra es

diversos, porque de los cinco alumnos, sólo una es

histórica y dota de identidad a los habitantes de Miahuat-

oriunda del sitio, el resto provienen de otras regiones de

lán, en este sitio ocurrió una batalla donde el ejercito

Oaxaca en donde las edificaciones son más homogé-

mexicano al frente de Porfirio Díaz, venció al ejército

neas.

imperial, hecho que origino que se le diera el título de

El hecho de ser habitantes temporales del lugar,

heroica a la ciudad. En este lugar cada año se escenifica

presentó como característica, que la mayoría de los

la batalla el tres de octubre, día de la fiesta grande del

elementos representados se relacionen con el orden del

pueblo. Los otros elementos que resalta como impor-

uso pragmático-funcional del espacio. Como se puede

tantes se relacionan con su historia de vida, pues ellos

observar en el mapa realizado por Edith (imagen 1),

son: el CBTIS, el quiosco, su barrio, el IMSS, el panteón
y la universidad.

33 93

�Milton Aragón

IMAGEN 1: MAPA MENTAL DE EDITH

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

Presenta a su vez, un elemento que opera como hito:

calles. Ubica los principales barrios y nombra los

la iglesia Bautista, esta se ubica en medio de una cuchilla

elementos funcionales más importantes, lo que indica que

donde se están la mayoría de las terminales de camion-

ha realizado recorridos por la mayoría del espacio urbano,

etas que bridan el servicio de traslado a la ciudad de

y lo ha interiorizado. Su representación del espacio es

Oaxaca. En su mapa mental se presentan los elementos

cerrada, en el sentido de que sus límites son los mismos

que configuraran el imaginario social de Miahuatlán.

espacios construidos, donde las zonas que se presentan

La representación del espacio de Rosario (imagen 4),
es la más amplia de todos, para ella la ciudad representa

sin edificaciones, son las zonas de llanos, ubicadas en las
nuevas colonias a la periferia.

sólo la mitad de su mapa, el resto corresponde a elemen-

Los mapas tienen en común poca interiorización del

tos que pertenecen a entorno, no sólo de la ciudad, sino

espacio, no llegan a representarse como lugares. Salvo en

también del municipio, como el caso del reten militar que

caso de Flor, que remarca su barrio como lugar de

marca el límite entre el espacio edificado y el espacio

pertenencia, pero representa como vacío los alrededores.

natural. Para ella el espacio urbano es completamente

La representación del vacío es dominante en el resto de

funcional, representado por el banco, los miahuatecos

los mapas mentales, porque el vacío se relaciona con lo

(terminal de camionetas que viajan a su localidad), la

contrario del espacio pragmático-funcional, representa lo

universidad y el palo de hule. Como su lugar de origen se

que no es significativo para el observador, no es diferen-

ubica en la Región de la Costa, el recorrido a su hogar es

ciado, ni designado. Se carece de un elemento estético

el elemento dominante en su mapa.

que dirija la mirada y dote de sentido experiencial el
espacio. La incorporación de objeto estético, que hagan

Silvero (imagen 5) es el que tiene la mejor represent-

legible el espacio, lo llevaría más a allá de simples

ación del tejido urbano de Miahuatlán. Presenta en su

trayectos pragmáticos-funcionales. Se construiría el

mapa la imagen más cercana a la traza orgánica de las

sentido del lugar.

94

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

IMAGEN 2: MAPA MENTAL DE MARCOS

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

IMAGEN 3: MAPA MENTAL DE FLOR

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

33 95

�Milton Aragón

IMAGEN 4: MAPA MENTAL DE ROSARIO

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

IMAGEN 5: MAPA MENTAL DE SILVERIO

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

96

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

Conclusiones

Refencias bibliográficas

En la representación de la experiencia del espacio,

Aragón, M. (2013). “Imaginarios sobre la ciudad: las significaciones

en la mayoría de los casos, se presentaron lugares

imaginarias del espacio urbano en los manifiestos Futurista y Estriden-

comunes de la representación de íconos hegemónicos

tista”. Imagonautas, Vol. 2, N° 3.

como las cruces y cúpulas en la iglesia, o la bandera de
México en el edificio del ayuntamiento. Los cuales

Aragón, M. (2014). Ciudad, símbolo e imaginario: Reflexiones sobre vivir

refieren a elementos simbólicos que aglutina y operan

el espacio urbano. Madrid: ACCI.

como una materialización del imaginario control
vinculados con el orden político, religioso y

Bacherlard, G. (2001). La poética del espacio. México: FCE.

económico. Cuando en la representación del espacio
domina lo pragmático-funcional, se hace referencia

Bachelard, G. (2012). El aire y los sueños. México: FCE

directa a un nivel de realidad de primer orden. U n a
r ealidad que n o lleg a a interiorizarse para volverse

Campos-Salgado, J. (2005). “Para leer la ciudad. El texto urbano y el

lugar, tan sólo se representa como un espacio de consu-

contexto de la arquitectura”. México: UAM/UNAM.

mido, vinculado a las acciones llevadas a cabo en las
edificaciones. El hacer andar del que emerge la represen-

Castoriadis, C. (2005). “Los dominios del hombre”. Barcelona: Gedisa.

tación de la experiencia del espacio, corresponde a una
modalidad epistémica por medio de la cual el observador

Castoriadis, C. (2013). La institución imaginaria de la ciudad. México:

recorre el espacio de forma pragmática, significando los

Tusquets.

elementos en base a su funcionalidad, y no, desde el
plano emocional y estético.
Un espacio para que se convierta en lugar, y se transforme,

De Certeau, M. (2000). La invención de cotidiano 1. Artes de hacer.
México: UIA/ITESO.

de un plano pragmático-funcional a uno estético-emocional,
necesita que el observador lo represente con elementos,

Lacan, J. (2007). “La tercera”. En: Intervenciones y textos 2. Buenos

productos de un experiencia estética y el imaginario. De este

Aires: Manantial.

modo, en el hacer andar pueden converger: el sentir, el interpretar, el comprender, el saber y el valorar, pero desde una perspec-

Pereda, C. (2007). “Imaginación y fantasía”. En: Lizarazo (coord.) Semán-

tiva que va más allá del simple recorrido por el espacio. Lo

tica de las imágenes. Figuración, fantasía e iconicidad. México: Siglo

anterior tiene un rol importante en la configuración

XXI.

morfológica, porque en ambientes poco legibles, el espacio se
tiende a simbolizar hacia lo pragmático-funcional, se le da
poco o nulo sentido estético-emocional. Por tal motivo, en

Pintos, J.-L. (2005). “Comunicación, construcción de la realidad e
imaginarios sociales”. Utopía y Praxis Latinoamericana, Vol. 10, N° 29.

un ambiente tan heterogéneo e ilegible, como lo es el espacio
edificado de Miahuatlán, no resulta extraño que para quienes lo

Rojas, B. (1962). Miahuatlán un pueblo de México. México: Gráfica

viven, lo representan como un espacio de vacíos, por su bajo

Cervantina.

sentido estético-emocional que transmite. Esto genera una
construcción del espacio basada en espacios de vacíos, en los
que opera el observador de forma pragmática-funcional, por no
ser interiorizados, de ahí que no se representan lugares de vida
urbana.
97
33

�Antonio López-Gay

La Materia y lo Imaginario o de la Danza de Maya en el
Vacío
Recibido: 28/10/2014
Aceptado: 29/01/2015

Adolfo Benito Narváez Tijerina

Resumen:

Abstract:

El artículo aborda el problema de la investigación
sobre lo imaginario cuando se parte de la base de una
investigación sobre el universo material. Se traza un
panorama de la evolución del concepto de materia en la
filosofía y ciencia de occidente, hasta llegar a las
concepciones modernas basadas en los descubrimientos
de

la

física

contemporánea,

se

exploran

las

implicaciones filosóficas de la interpretación de
Copenhague, frente a las interpretaciones deterministas
de la física de partículas y la posibilidad de niveles de
existencia de la materia que poseerían propiedades
contra-intuitivas. Se relacionan estas especulaciones con
la investigación sobre imaginarios partiendo de una
discusión del concepto de magma en Castoriadis,
alineándolo al de inconsciente en Jung y de realidad en
Lacan. Se explora el concepto de lattice desarrollado por
Grinberg, como un puente posible entre la investigación
física y la psicológica.

Palabras Clave:
Imaginarios, métodos de trabajo.

1

The Matter and the Imaginary or the Dance of Mayan
in the Vacuum.

The article is about the research problem of
imaginary when depart from the basis of a research over
the material universe. Traces a panoramic view of
evolution of the concept of matter in the western
philosophy and science, with the objective to arrive to
the modern conceptions based on discoveries of
contemporary physics, explores the philosophical
implications of Copenhagen’s interpretation, in front of
deterministic interpretations in quantum physics and the
possibility of levels of existence of matter that possesses
counterintuitive properties. Relates those speculations
with the imaginaries research departing of the discussion
of concept of “magma” in Castoriadis’, aligning this with
the concepts of unconsciousness in Jung and reality
in Lacan. Explores the concept of lattice, developed by
Grinberg, as a possible bridge between the research in
physics and in psychology.

Key Words:
Imaginary, work methods

1 Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina
Investigador en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

3399

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

Una rápida mirada a la evolución del concepto de

espinario del desierto, o de arma medieval. Poco tiempo

materia nos puede dar una idea de los cambios que ha

después, Newton y Hooke, propusieron una idea revolu-

sufrido nuestra idea de realidad frente a las evidencias

cionaria y de una visión extraña para la época: La mate-

especulativas y experimentales de la filosofía y de la

ria, constituida por una colección de pequeñas partículas,

ciencia en los últimos dos mil cuatrocientos años. Tales

debía estar “armada” merced a unas fuerzas misteriosas e

de Mileto fue probablemente el primero en suponer que

invisibles que sostenían la estabilidad de todo. Al fin, los

por debajo de la antigua física-simbólica de la materia,

ganchos de las piezas de orfebrería de Demócrito y

que hacía constituyentes básicos del mundo al agua, al

Epicuro eran innecesarios frente a esta ligazón invisible,

viento, a la tierra y al fuego –de los que la psique no se ha

pero poderosa.

2

desecho del todo- existían principios formativos que

En 1758 un jesuita Yugoslavo de nombre Boscovich

podrían explicar por sí solos a la naturaleza íntima de

lanzó la idea de que existían fuerzas repulsivas de corta

estos poderosos componentes elementales. Demócrito

distancia. Tardaría 150 años en germinar esta idea,

fue en esta antigua escuela de Grecia, quien propuso por

Kelvin se declaró discípulo del jesuita. Es por ese tiempo

primera vez la idea de que la materia podría estar consti-

que Dalton propuso la primera teoría molecular, que

tuida por diminutas partículas enlazadas. Estas piezas, a

establecía “las reglas” que organizaban a la materia. Así,

las que llamó “átomos” (indivisibles) imaginadas origi-

según esta idea, todo podría ser definido a partir de la

nalmente como los pequeñísimos granos de arena del

combinación de las 36 clases de átomos conocidos hasta

mar, hicieron de pronto inestable al mundo, tal y como se

esa época. El edificio estaba completándose, Voltaire,

lo había concebido hasta ese momento.

avizorando esta “época de oro” del conocimiento cientí-

Los contemporáneos de Demócrito pensaron, frente a

fico, afirmaba en el siglo XVIII, con plena confianza del

esta crisis, que algo debía unir de tal manera a la materia,

poder de la razón: “estamos en el siglo en el que se han

que hiciera posible que aún con esos invisibles guijarros

eliminado casi todos los errores de la física”.

se pudieran alzar los majestuosos árboles y las montañas
más escarpadas.
Demócrito y Epicuro propusieron la idea de que tales
constituyentes primordiales podrían estar enlazados por

3

En efecto, para el final del siglo XIX, casi todos los
fenómenos de la realidad material eran explicables a
partir de la teoría de Newton o la de las ondas electromagnéticas de Maxwell.

pequeños ganchos, que evitarían la inestabilidad del

A finales del siglo XIX, este edificio teórico empezó

mundo. Estos átomos serían como pequeñas piezas de

su desmoronamiento –o deberíamos decirlo más literal-

joyería antigua, que entraban una en otra como las manos

mente: su evaporación- tras el descubrimiento hecho por

que se toman formando una cadena. Fue hasta el siglo

Thompson de los electrones, partículas más pequeñas

XVII que esta idea germinal cambiaría. Estas piezas de

que los átomos y que no eran de ninguna manera de la

orfebrería serían substituidas por un modelo que se

naturaleza de los elementos de la teoría de Dalton.

adecuaba a cada tipo de materia hasta entonces conocida.

Aparentemente esos corpúsculos eran iguales sin impor-

Niklaas Hartsoecker fue el que imaginó diferentes

tar que estuvieran presentes en un átomo de Cloro o en

modelos atómicos para cada material. Así para el átomo

uno de Sodio, por ejemplo. Lo que llevó a los hombres de

de cloruro de mercurio, por ejemplo, imaginó una esfera

ciencia en ese tiempo a cuestionarse sobre el significado

con puntas que surgían de su superficie, una especie de

real de la subdivisión elemental de la materia. Este

2 Cuando no se señalen referencias puntuales a este panorama de historia de la ciencia que se presenta en el artículo se estarán utilizando las siguientes
fuentes: Ortoli y Pharabod (1997), Talbot (1995) y Kuhn (1971).
3 Citado en Ortoli y Pharabod (1997: 9).

100

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

Antonio López-Gay

descubrimiento llevó a Thomson a imaginar que los

elementales, como granos de arena y la energía, ese

átomos podrían ser como pequeñas partículas hechas

inmaterial componente de la realidad que era imaginado

fundamentalmente de sustancia positiva que tendrían

como el ir y venir de unas ondas que eran como las olas

“adherencias” de sustancia negativa –los electrones-.

del mar, en realidad no eran dos cosas independientes,

El siglo XX cambiaría profundamente esa evolución

sino una sola.

de lo que consideramos materia, y movería los cimientos

Este cisma removió a la idea de realidad desde sus

de lo que consideramos el aquí y el ahora, la noción de la

cimientos. Un Físico Danés, Niels Bohr, propuso enton-

separación de una realidad objetiva y tangible frente a

ces una teoría atómica que se basaba en un modelo de

una realidad subjetiva, dominio de la imaginación y los

átomo parecido al sistema solar –como el que proponía

recuerdos, abriría la puerta a la posibilidad de una mirada

Rutherford en el laboratorio de Cavendish- formado por

y una cognición que sería responsable de la creación de la

un núcleo, cargado positivamente, al que orbitaban

realidad, invirtiendo los términos de lo que se tenía por

electrones con carga negativa, separados en órbitas

lógico y correcto en las concepciones anteriores y que

concéntricas que estaban situadas a distancias que podían

moldean hasta hoy al sentido común.

ser definidas por números enteros, nunca fracciones,

Max Planck estableció serias dudas a la teoría clásica

como la constante de Planck. Este poderoso modelo,

de Newton y Maxwell al descubrir que la radiación –que

parecía conseguir un acuerdo entre la teoría corpuscular

se traduce en la luz del espectro, es decir, longitud de

de la materia y el comportamiento cuántico de la energía,

onda- que emite un cuerpo al calentarse, no se daba en

al proponer una cierta discontinuidad en el interior

forma proporcional exactamente con el incremento

mismo del átomo.

porcentual de la temperatura, según las previsiones de la

Esta idea fue perfeccionada por Sommerfield, hasta

teoría (que formularan Paschen, Wien y Rayleigh)

que un decenio después, de Broglie revolucionara de

Habría, según la evidencia experimental “saltos” impre-

nuevo a la física al sustituir los electrones corpusculares

vistos en la longitud de onda de la radiación que contra-

que orbitaban alrededor del núcleo por “ondas de

decían esa suposición. Frente a este problema, Planck

materia…se lo representó como una vibración…La

planteó una hipótesis curiosa por entonces: que la

teoría del átomo cambió radicalmente: ¡El electrón podía

radiación era emitida en “paquetes” (cuantas) de energía

considerarse pues como una onda!” (Ortoli- Pharabod;

que siempre estarían relacionados con el incremento de

1997:37-38). Heisenberg, Schrödinger y Dirac afinaron

temperatura en términos de algún número entero de

este modelo gracias a la evidencia experimental que

partes, nunca la fracción que implicaría un flujo

permitía encontrar que los componentes fundamentales

constante –como se esperaba que operara la energía,

de la materia podrían ser descritos alternativamente o

manifiesta en la radiación lumínica-.

como una onda o como un corpúsculo, y al hecho

Planck descubrió la constante que explicaba esa

sorprendente de que la medición de la trayectoria de una

medida de flujo en paquetes, a esa constante se le conoce

partícula alteraba la exactitud de la medición simultánea

hoy como constante de Planck (h), un número poderoso

de su velocidad, y la medición de su velocidad hacía muy

que prevé el comportamiento de la materia y la energía

inexacta la medición de su posición en un momento del

de una forma exacta. El cisma que ello provocó en la

tiempo, a esto se le llamó Principio de Incertidumbre, y

física y la filosofía, probablemente no lo imaginó el

se lo debe a Heisenberg.

mismo Planck. Este descubrimiento suponía que la mate-

Ello abrió una escisión profunda en la física, ya que

ria, imaginada íntimamente dividida en partículas

introdujo subrepticiamente a la probabilidad al terreno de

33101

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

la medición de la realidad. Según esta idea el átomo sería
una suerte de nube probabilística en la que existiría el
electrón. “No se sabe dónde se encuentra ese electrón ni
cuál es la naturaleza de su posible trayectoria, sólo se
sabe que la probabilidad de encontrarlo a cierta distancia
del centro es proporcional a la densidad de la nube”
(Ortoli- Pharabod; 1997:38).
El problema de la medición atrajo a la física y a la
filosofía profundos problemas. Heisenberg partía para
elaborar esta suposición de una consideración revolucionaria. Para él el átomo no debía representarse como
una suerte de sistema solar en miniatura; era más
correcto imaginarlo a partir de los hechos físicos que de
él eran conocidos en su tiempo: las frecuencias e intensidades de la luz que éste emite. Entonces Heisenberg
decidió transformar estas concepciones geométricas en
listas de números ordenados en matrices,4 esto transformó
la materialidad geométrica del corpúsculo en la inmaterialidad de la expresión matemática. “Heisenberg
transcribe la frecuencia y las intensidades de la luz
emitida por el átomo en esas matrices para matemáticos.
Sus tablas permiten, por ejemplo, calcular los diferentes
niveles de energía de un átomo… En suma, la teoría de
las matrices sustituye los elementos físicos pero
puramente hipotéticos del átomo de Bohr por un grupo
de cantidades que representa lo único que se conoce
realmente, es decir, la irradiación proveniente de la
región en la que se supone que se encuentra el átomo”
(Ortoli- Pharabod; 1997:40)
Estas matrices tienen propiedades no conmutativas,
esto quiere decir que, siguiendo el principio de incertidumbre enunciado por su autor, el resultado teórico de

una propiedad de una partícula cuántica que se obtendría
de una operación aritmética en un sentido (A x B) sería
diferente del obtenido en el sentido inverso (B x A). Lo
cual indica dos propiedades fundamentales de la física de
partículas: que el sentido en el que se haga la medición
altera finalmente su resultado y que existe una indeterminación esencial en esa escala de la realidad: no se puede
pues hablar en términos de certeza absoluta sino de una
“franja variable” de posibilidades en las que estarán
presentes todos los resultados posibles de la medición.
La “reducción del paquete de ondas”, como se le
denomina a la reducción del espectro de respuestas a una
sola, estaría condicionada precisamente por el acto de
medir la realidad.
Ello establece dos de los problemas que afectan
directamente a la noción clásica de espacio físico. El
primero de ellos tiene que ver con la sustancia de la
realidad. Ésta ¿existe en forma definida completamente o
solamente como un conjunto de posibilidades de existencia? El segundo problema tiene que ver con la naturaleza
del acto de cognición de lo real. Éste ¿transforma por sí
mismo a la realidad cuando ocurre?
La posibilidad de un espacio inestable, probabilístico
y la noción de que la percepción jugara un papel tan
definitivo en la construcción de la realidad, molestó y
sigue molestando a los físicos que aún confían en la
estabilidad que proporciona la noción clásica de espacio
con que nos ha provisto la física. Una de las primeras
reacciones ante estas desconcertantes posibilidades que
planteaban las experiencias cuánticas -que resume muy
bien la paradoja del gato de Schrödinger-5 la hicieron
Einstein, Podolski y Rosen a partir de una paradoja de la

4 Es curioso, pero la etimología más antigua de la palabra matriz se encuentra en una palabra del sánscrito: maya, que significa literalmente la nada..
5 “Un gato está encerrado en una caja; en esta caja hay un frasco de veneno volátil y un martillo puede caer sobre el frasco y romperlo; el martillo está conectado a un dispositivo de disparo accionado por un protón. Se envía a este dispositivo un protón de espín indeterminado y al cabo de una hora se observa el interior de la caja a través de un
pequeño tragaluz; evidentemente el gato está muerto o vivo… Pero si se quiere describir lo que pasó mediante el formalismo de la física cuántica, tropieza uno con un serio
problema… que representa la superposición de dos estados… entonces el gato se encuentra en un estado inconcebible, que es una superposición del estado gato vivo y del
estado gato muerto” (Ortoli y Pharabod; 1997: 71) “Supongamos ahora que construimos un dispositivo que se dispara si recibe un protón de espín positivo, pero que no
funciona en el caso de un protón de espín negativo. Se le envía un protón indeterminado, en la superposición de estados que acabamos de describir. ¿Qué ocurrirá? Según
la teoría cuántica, si el dispositivo en cuestión es un sistema cuántico… el conjunto protón + dispositivo va a constituir un solo sistema que conservará la indeterminación
del protón. Esto se desprende de la ecuación de Schrödinger… ese conjunto estará en una superposición de estados dispositivo que funcionó y dispositivo que no funcionó;
esta superposición de estados, expresada por una función de onda muy complicada a causa del carácter macroscópico del dispositivo. Para que no se encuentre en esta
superposición de estados sería menester que la ecuación de Schrödinger cesara bruscamente de ser válida, sería menester que hubiera reducción del paquete de ondas, es
decir, en este caso, la eliminación de una de las dos posibilidades” (Ortoli y Pharabod; 1997: 70, 71)

102

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

física que se le conoce como la paradoja EPR. Según esta

por esa única medición. Dicho en otras palabras, cómo

idea, el principio de indeterminación o incertidumbre,

una reducción de indeterminación simultáneamente

que es uno de los cimientos fuertes de la teoría cuántica,

reduciría toda la indeterminación del sistema puesto en

era difícil de sostener si se planteaba una experiencia

interacción aún y que existiera una gran cantidad de

teórica simple: Supongamos que se hacen entrar en inter-

espacio-tiempo entre las partículas del sistema. La

acción dos partículas y luego se separan. Según las

paradoja EPR resistió durante mucho tiempo y estableció

predicciones de la teoría cuántica esta interacción haría

serias dudas sobre la validez de los postulados de la

que ambas partículas tuvieran que ser descritas por una

teoría cuántica y de su revolucionaria noción de realidad,

función de onda única, hasta que ésta fuera reducida por

tal vez por el prestigio de quienes la estaban formulando.

una medición. Esta medición, hecha a la función de onda

Fue hasta los años 80 del siglo XX que un físico francés

que describe el estado de las dos partículas (su posición o

echaría por tierra esta interpretación del espacio y del

su velocidad, por ejemplo) definiría el estado de una

tiempo y la predictibilidad –y estabilidad- de la realidad,

partícula, y al mismo tiempo fijaría un valor idéntico de

al realizar una comprobación experimental que corrobo-

medición para la otra partícula, dado que se ha asociado

raría finalmente que las predicciones de Einstein, Podol-

a la primera por una única función de onda.

ski y Rosen estaban equivocadas.

Los físicos concluían que de ser esto posible no era

Alain Aspect (2005) hizo un mecanismo que medía la

imaginable cómo se fijaban los valores de medición de

polarización6de un par de fotones producidos al excitar

dos partículas separadas por una distancia enorme, pero

átomos de calcio utilizando rayos láser. Los fotones

que comparten una función de onda solamente por el

producidos al pasar por haces de luz láser, uno a uno los

hecho de que se ha medido a una de ellas. Que esto

átomos de calcio, son siempre dos que se “disparan” en

contradecía las expectativas de la física clásica, ya que si

ese momento hacia direcciones opuestas pero que

se podía determinar teóricamente el valor de la medición

teóricamente están contenidos en una misma función de

de una partícula ello no fijaría los valores que se encont-

onda. La medición de la polarización del par de partícu-

raran en su par cuántico. Eso supondría que si se midiera

las fue sorprendentemente homogénea y superó la

una propiedad de una partícula (expresado por una canti-

predicción matemática de la paradoja EPR, que hacía

dad que ha quedado fija entre muchas probabilidades

solamente posible que un promedio de las mediciones de

existentes antes del momento de la medición) se hallaría

las polarizaciones diera un número indeterminado pero

probablemente una cantidad diferente para la medición

siempre menor o igual a 2. Aspect con su experimento

de la misma propiedad en la segunda partícula, lo que

demostró que ese promedio superaba ampliamente esa

abriría la posibilidad según se fuera repitiendo este

expectativa de cálculo al igualar el promedio de sus

experimento, de encontrar valores diferentes para cada

mediciones a 2.70. Según Talbot (1995) el experimento

medición hecha al par de partículas.

de Aspect demostró que la noción clásica de espacio-

Dado que la realidad está fundamentalmente indeter-

tiempo no era fundamentalmente correcta. Que existían

minada a este nivel y según la teoría cuántica sólo la

situaciones en las que podía existir una “comunicación”

medición fija un valor único a la partícula, no era posible

instantánea entre las partículas del universo aún y que las

explicar por ningún medio de la física clásica cómo el

Zuniverso entre sí como una sola cosa

valor de una propiedad de la partícula gemela se fijaría

El problema de la indeterminación esencial que

6 La polarización es una propiedad de las ondas luminosas, es la orientación espacial que sigue alejarse de su fuente una onda luminosa

33
103

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

plantea la física cuántica afectaría

entonces nuestra

vayamos desenmascarando a la carta que se halla

noción de realidad, del aquí y del ahora. La forma en que

volteada. Cada carta que subamos a la mesa de cada

la percepción alteraría ese estado indeterminado esencial

mazo será la que nos haga ver qué carta estaba abajo en

del universo sigue siendo una incógnita para la física y la

el montón, sabemos que si subimos todas las cartas de

filosofía. Plantea la existencia de aspectos de la realidad

cada mazo a la mesa, incluyendo las que “tenemos a

que aún no se conocen y que provocan los sorprendentes

mano” ganaremos el juego. Lo que hace emocionante

efectos que consiguió observar Aspect en su experi-

toda esta situación es precisamente el misterio; uno

mento. Se han propuesto algunas explicaciones teóricas

nunca estará seguro de la ubicación exacta de cada carta,

para paliar esta falta de conocimiento, la primera es

aunque la posibilidad de que se halle en un determinado

extremadamente idealista y considera que el mundo sería

mazo no es infinita, depende de una posibilidad en cada

algo ilusorio, que no existiría independientemente del

45 al principio del juego y va haciéndose menor cada vez

observador. El universo sería como un sueño, las

que uno avanza en el juego, pero la certeza completa de

ciudades por las que viajamos rodando por el día serían

la ubicación de una carta dispuesta “boca abajo”

como grandes símbolos que ordenaríamos para nuestra

solamente se tendrá cuando quede una carta por subir a la

cognición, una sintaxis extraña que construiría para

mesa, es decir cuando se ha ganado el juego. Estas

nosotros, seres de conciencia pura, un escenario ilusorio

posibilidades le hacen a uno desear poder ver cada mazo

para nuestra acción, un sueño difícil de concebir, pues no

a hurtadillas, pero esto, que se puede hacer con cartas en

tendríamos el privilegio del despertar para definirlo, nada

el mundo real, es imposible (salvo que se modifique el

podría ser al margen de la conciencia.

programa) hacerlo en la computadora.

Otra explicación, apoyada por brillantes pensadores

Pero esos mazos que podemos ver en la pantalla y

de la actualidad, sugiere que existe un nivel profundo de

esas cartas que se van descubriendo una a una ante nues-

la realidad, subcuántico, no local. Según esta idea, habría

tros ojos, en realidad nunca estuvieron determinadas por

un orden implicado en el que todo sería una sola cosa, “lo

completo hasta el momento en que pudimos percatarnos

que percibimos como partículas separadas en un sistema

de qué figura tenían en realidad. Si pudiéramos imaginar-

subatómico no están en realidad separadas, sino que en

nos una argucia fantástica que nos permitiera poder saber

un nivel más profundo de la realidad son meramente

qué carta sigue en el mazo antes de voltearla, segura-

extensiones del mismo algo fundamental” (Talbot; 1995:

mente nos encontraríamos con un hecho sorprendente:

55) Bohm, que ha sido uno de los principales precursores

que cada una presentaría un estado fluctuante de figuras

de esta idea, sugiere que la escala del sistema hace que

que estaría relacionado con un número probabilístico,

este se separe perceptualmente en componentes diferen-

que solamente estaría definido por el estado de avance

ciados; a este nivel le ha llamado la “realidad explicada”

del juego en ese momento, pero que a nuestros ojos

por contraste con ese algo fundamental que ha denomi-

aparecería solamente como un naipe borroso que inclui-

nado la “realidad implicada”.

ría en sí a todas las posibilidades de figuras que no

Un ejemplo podría aclarar esta diferencia: imagine-

hubieran aparecido hasta ese momento del juego.

mos por el momento que la realidad es como el juego de

Cuando diéramos vuelta a ese curioso “naipe fluctuante”

naipes que jugamos en nuestra computadora. Mientras

se acabaría su estado probabilístico y la figura se fijaría

vamos barajando las cartas para acomodarlas en la mesa

en la pantalla, precisamente en el momento de observarlo

que se nos presenta en pantalla éstas están dispuestas en

ni antes ni después. A eso se refiere la física cuando

mazos separados que se irán ordenando conforme

señala el fenómeno del colapso de la función de onda.

104

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

Pero viendo esta historia con cuidado en realidad a

dades como lo permita la propiedad que estemos midi-

los naipes definidos y a los naipes fluctuantes subyace

endo en ese momento. Ello implica que si bien diéramos

otra realidad: ambos son irreales como mazos, como

la vuelta a un rey de corazones, en tanto el juego hubiera

cartas de vibrantes colores, como mesa y como espacio

iniciado se formarían 45 juegos de naipes paralelos en los

perceptual. En última instancia a ellos subyacen números

que aparecerían alternativamente, pero perfectamente

enteros computados secuencialmente según operaciones

fijas en cada uno de los juegos que se escindieron del

matemáticas previamente programadas, al final, cada

juego original de cartas, 45 figuras diferentes de la

carta volteada cara arriba es una serie binaria de unos y

baraja.

ceros alineados según un arreglo que ha determinado una

En tanto avanzara el juego las posibilidades de

ecuación. A este nivel que es invisible para nuestros

aparición de cartas diferentes se irían reduciendo, lo que

sentidos, que ni siquiera podríamos percibir en el nivel de

haría que a cada paso se redujera el número total de

la mirada mágica a unos naipes fluctuantes es lo que

juegos alternativos que se generaran en paralelo, hasta

Bohm ha llamado la realidad implicada.

ser solamente uno -cuando quedara una sola carta en el

Un dato que nos desconcertará aún más: Si imagina-

juego- que se repetiría idéntico en paralelo a otros juegos,

mos que en el fondo toda la realidad que vemos cotidi-

algo como una reflexión múltiple de espejos puestos

anamente en la pantalla del ordenador es una serie

frente a frente. Ello conduce a pensar que en un sistema

binaria arreglada según unas ecuaciones abstractas (pura

cerrado, la producción de sistemas alternativos que

información) entonces ¿qué significado tiene la realidad

redujeran el paquete de ondas de un suceso sería cada vez

perceptual de un espacio en el que podemos operar con

menor, dado que en cada escisión del sistema habría una

entidades que comprendemos como objetos de nuestra

pérdida de incertidumbre gradual.

cotidianidad: unos naipes de colores, una hoja de papel

Si extrapolamos esta imagen a la de la realidad física,

en la que escribo esto ahora? ¿Es posible que la realidad

como lo han hecho los físicos que apoyan esta extraña

que puebla nuestra vida sea solamente un arreglo percep-

hipótesis, deberíamos de preguntarnos si la realidad es un

tual al que subyace una realidad más profunda, desvincu-

sistema cerrado (una reducción creciente de la escisión

lada por completo de nociones como espacio y tiempo,

del sistema original) o si es un sistema abierto (una

tamaño y localización, a la que no tendríamos acceso más

escisión creciente del sistema original); si está

que indirectamente? este último concepto es interesante

compuesto por elementos que al ser medidos se reducen

cuando analizamos lo que implicaría para nuestra

de ese momento del tiempo en adelante (una reducción

realidad cotidiana y macroscópica esta revolucionaria

del número de escisiones posibles que tiende a hacerse

idea.

constante en el sentido de la flecha del tiempo, hasta

Otra explicación que se ha propuesto sobre el

constituir un número finito estable de sistemas paralelos)

fenómeno del papel de la conciencia en la definición de

o si está compuesto por elementos que vuelven a una

la realidad que han propuesto entre otros físicos Everett

indefinición original después de que han sido reducidos

(1956), De Witt y Graham (1973), Hawking y Ellis

momentáneamente por una situación de medición (un

(1973), Tegmark (2003, 2014), Weinberg (2005), Kaku

aumento de escisiones del sistema original siempre

(2005) y Carr (2007), supone que en cada acto de

creciente) En todo caso esta hipótesis es difícil de

medición –cada vez que desenmascaramos la identidad

comprobar, dado que sus autores establecen como una de

de uno de nuestros naipes dispuestos sobre una mesa

sus características esenciales la falta de comunicación

virtual- hace que la realidad se escinda en tantas posibili-

entre sistemas de realidad que se han separado, lo que

33105

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

hace que sea o posible o imposible, pero no se pueda, con

que en este evento el guijarro ha puesto en movimiento

los medios de la ciencia actual, comprobar experimental-

unas partículas de polvo suspendidas en esa superficie,

mente. De todas formas esta hipótesis representa una

de modo tal que siempre que ocurra un evento como este,

posibilidad fantástica que sin embargo se apoya en una

solamente dos partículas de ese mágico polvo se irán

impresionante base matemática.

montadas en la cresta de la ola, como un par de surfe-

Otra posibilidad imaginada por la física y la filosofía

adores diminutos. Estas partículas de polvo tienen otra

frente al fenómeno de la reducción del paquete de ondas

propiedad mágica: no se puede saber en qué parte de la

en el nivel cuántico de la realidad empieza por cuestionar

línea circular cerrada que es la cresta de la ola están exac-

la estabilidad del tiempo. Según esta idea, lo que sucede

tamente mientras la onda se propaga por el estanque, de

en la experiencia de Aspect, cuando al reducir el paquete

hecho podríamos afirmar que se hallan en todo momento,

de ondas por una medición efectuada a una de las partícu-

mientras no las veamos, en toda la cresta de la ola que se

las del par generado en el experimento, se disipa la incer-

expande. Sólo si detenemos la propagación de la ola

tidumbre de una partícula y simultáneamente se reduce la

podremos saber con certeza en qué lugar se encuentran

incertidumbre del otro par producido en la excitación del

los pequeños surfeadores.

átomo de calcio que generó el par de fotones, no hay en

Ahora imaginemos que se han colocado dos aparatos

absoluto una transmisión de información a través del

con la forma de una varilla muy cerca de la orilla del

espacio que rompa la predicción de un límite de veloci-

estanque, que tienen como fin el medir la posición de las

dad para cualquier movimiento de materia y energía que

partículas de polvo sobre la superficie del agua. Como

sobrepase la velocidad de la luz (la constante C de

nos ha financiado una dirección pequeña del gobierno no

Einstein), sino una ruptura de la estabilidad del tiempo.

nos alcanzó el dinero para comprar más aparatos, por lo

Esta idea, sugerida por primera vez por Costa de

que decidimos colocarlos en dos orillas del estanque uno

Beauregard (1947) en respuesta a la paradoja EPR, y que

a 3 metros del punto de origen de la ola y el otro a seis

fue afinada por Dvidön en 1976 y por Cramer en 1980

metros de ese mismo punto sólo que en un ángulo diame-

(Ortoli y Pharabod, 1997), sugiere que hay una onda

tralmente opuesto. Queremos hacer un conteo de la

global que correlaciona a las partículas que han entrado

frecuencia en la que el par de partículas se han propagado

en interacción en el evento y que al ser reducida por una

en direcciones opuestas, para luego de varias pruebas

medición genera una onda en retroceso (que se propaga

llegar a formular una constante que nos permita inferir

en el sentido inverso del tiempo) y que afecta a la

teóricamente la probabilidad de ubicación de una

segunda partícula, fijando desde el origen –el momento

partícula al conocer la ubicación de la otra.

cero del evento- la propiedad que será encontrada en el

Pero al hacer la medición de frecuencia nos damos

par que se someterá a medición. Para tener una imagen

cuenta que siempre que el aparato colocado a tres metros

más clara de esta extraña hipótesis supongamos que el

detecta una partícula el otro a seis metros detecta la otra

evento es un guijarro que se arroja al centro de un

también, y cuando colocamos el aparato, digamos,

estanque que se halla en completa calma. El contacto del

describiendo un ángulo con el otro aparato de medición y

guijarro con la superficie del agua afectará muy poco a la

el origen de 90º, encontramos que nunca se presenta el

estructura de la piedra, no obstante, será la superficie del

encuentro de un par por el otro aparato. Entonces surge

agua la que se alterará más, ya que lo que podremos ver a

una pregunta, ¿cómo es que la partícula que seguía

simple vista será una onda de forma circular que se irá

existiendo potencialmente en toda la cresta de la ola

expandiendo por la superficie del estanque. Imaginemos

cuando se alcanzó la primera distancia de medición a los

106

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

tres metros adquiere una localización única solamente en

de difusión” para calcular el paso de un sistema de

el caso angular de una diferencia diametral entre los dos

partículas a otro, cuando éstas colisionan o sufren una

aparatos de medición?

perturbación debido a la presencia de un campo de

Una respuesta posible es la siguiente: cuando el

fuerzas, se hace muy complicado su uso y el cálculo de

aparato colocado a tres metros del origen detecta al

los términos que implican entre otras cosas la creación o

primer grano de polvo sobre la cresta de la ola, ésta crea

la aniquilación de partículas durante la interacción de

una resonancia por el choque con la varilla que hará una

sistemas. El método de Feynman supone la graficación

deformación en la superficie del agua que irá en el

de los procesos de interacción sobre los que se colocan

sentido contrario al avance de la onda circular sobre el

“fórmulas establecidas de una vez por todas. Ahora bien,

estanque hasta llegar al sitio de origen. Esta onda es, no

en ciertos casos ¡esos gráficos comprenden porciones en

obstante, algo especial, ya que al retroceder en contra del

las que el tiempo es recorrido al revés!” (Ortoli y Phara-

sentido de la ola “original” también lo hace en el sentido

bod; 1997: 104-105) La opinión de los físicos parece

inverso del tiempo en el que avanzó ésta, pero es notable-

dividirse, ya que mientras Jauch y Rohrlich (1955)

mente diferente a aquella pues es como un fragmento de

señalan que el método de cálculo nada tiene que ver con

la ola original: una reducción de las posibilidades

lo que sucede realmente, otros como Hooft y Veltman

globales de la primera ola circular y la definición precisa

(Hooft y Veltman, 1973; Hooft, 1995) sugieren que el

de la propiedad “posición”. Al fin toca a la partícula que

formalismo de Feynman puede estar revelando un

será detectada por el instrumento colocado a seis metros

comportamiento de la realidad a nivel cuántico que es

del origen justamente en el momento cero del evento y

común pero contraria a nuestra noción macroscópica de

define sus propiedades esenciales, que serán las de la

un tiempo estable y de una sola dirección.

partícula de polvo que detectará tiempo después el medidor colocado a tres metros del origen.

Estas ideas sugieren que la concepción que nos
hemos formado sobre la estabilidad del espacio y del

Esta explicación sugiere que la reducción del paquete

tiempo –los formadores de la urdimbre de nuestra

de ondas que ha hecho el aparato de medición es lo que

realidad cotidiana- es en todo caso dudosa y difícil de

impulsa a la onda a remontarse en el tiempo, la onda que

sostener. Se podría argumentar que esta inestabilidad

se remonta, no obstante no es igual a la que “chocó”

solamente se da en el nivel subatómico y que por lo tanto

contra el aparato de medición, ya que contiene la infor-

es difícil de percibir al nivel de nuestra vida cotidiana,

mación “reducida” a una sola posibilidad, que en el ejem-

que el concebir al espacio como algo estable y al tiempo

plo anterior sería la de la posición de la partícula. Existe

como un encadenamiento de sucesos que sólo tiene un

una amplia reticencia a aceptar la hipótesis de la ruptura

sentido, resulta práctico, dado que la distorsión del

de la estabilidad temporal, y aunque descansa en una

espacio y del tiempo por efecto de la interacción de

base matemática muy fuerte, existe la sospecha de que

sistemas en el nivel cuántico es tan insignificante frente a

sea una explicación “excesivamente imaginativa” para

los sistemas que vemos y tocamos en nuestra vida diaria,

solucionar el problema de la reducción de la incertidum-

que es más práctico considerar al mundo como algo real

bre a nivel cuántico.

y sólido que nos permita indagar sobre otras cosas antes

Hay un físico laureado con el premio Nobel en 1965
llamado Richard Feynman (1949 a y b) que ha propuesto

que sentir el vértigo de estar en el vacío sin forma ni
sustancia de la realidad del cuanto.

un método simplificado para el cálculo de la interacción
de los sistemas cuánticos. Cuando se usan las “matrices

Pero esta suposición puede no ser del todo correcta.

107

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

Una de las implicaciones más sorprendentes de la experi-

grafo, de esas que visitábamos cuando niños escapán-

encia de Aspect es la que nos señala que son dudosos los

donos de las tediosas clases para ver a todo color las

conceptos de una localización única de la materia y del

aventuras de unos héroes que buscaban salvar a la

efecto de la distancia física sobre el comportamiento de

galaxia de las garras de un imperio maligno. Una luz se

un sistema cuántico. En efecto, lo más desconcertante del

proyecta de pronto desde un punto que no vemos situado

descubrimiento es que no podemos decidir con

a nuestra espalda y sobre una pantalla blanca donde no

antelación a la experiencia sobre la estabilidad de la

había nada surge, animada, la vida. Es maravilloso

realidad.

sumergirse de pronto en el ambiente oscuro de la sala

El propio Aspect ha propuesto una explicación

frente a esta acción trepidante. Llega un punto en el que

interesante sobre el fenómeno que ha experimentado.

tenemos la sensación de estar viajando al borde de la

Esta consiste en considerar que el evento en el que se ha

velocidad de la luz sobre una nave que esquiva los aster-

producido el par de fotones ha producido un solo paquete

oides de un planeta que ha destruido el malvado imperio

de ondas que desde el momento cero del evento ha

galáctico. Es un suceso casi mágico, que nos permite

enlazado a las dos partículas. Este paquete de ondas, que

sentir que una imagen proyectada por una luz sobre la

en el caso de los fotones podríamos imaginar como una

pantalla blanca y plana como las sábanas tendidas de los

onda de forma esférica que se dispersa en el espacio y en

domingos en el traspatio, es un suceso que pasa en este

cuya geometría total se encuentran localizadas potencial-

mundo cotidiano de tres dimensiones en el que vivimos,

mente el par de partículas producidas. Es, podríamos

en la realidad oscura de la sala y, por sobre todo, en

decirlo para simplificar la imagen, un sistema homogé-

nosotros mismos que contemplamos el espectáculo.

neo, que funciona como tal: lo que suceda a una región de
ese sistema (como la reducción del paquete de ondas que

Pero en estricto sentido de “cordura clásica” esto que

sucede tras la medición de la polarización) afecta a la

experimentamos como un suceso de nuestra realidad

totalidad del mismo, aún y que las partículas se hayan

tridimensional más alta no es sino una ilusión de nuestros

dispersado en un espacio geométrico de una escala

sentidos y de nuestra emoción. Una persona que está en

enorme. Es interesante que la reacción del sistema a la

la fila de atrás estornuda fuerte (podemos incluso sentir

interferencia de otro suceda en forma inmediata o con

una fina lluvia que cae sobre toda la fila en la que

una velocidad tan grande que haga que se rompan todas

estamos, reclamos, insultos y maíz inflado que vuela

nuestras expectativas sobre los límites de propagación de

como proyectil vengador) esto nos hace que retornemos

la energía y la materia en el espacio.

a la realidad cotidiana y dejemos de cavilar sobre nuestro
papel como héroes de una guerra galáctica. Pero esa

Esto ha hecho especular a muchos pensadores del

emoción que sentimos y la ilusión de un mundo que se

siglo XX sobre la naturaleza de esa propagación instan-

abre en la pantalla blanca, frente a nuestros ojos es difícil

tánea de la inestabilidad de un sistema, y ha puesto sobre

de olvidar y nos hace cavilar sobre lo que implica todo

la palestra la posibilidad de entender un campo de propa-

ello.

gación para esta información del sistema de una

Esa realidad desplegada del cinematógrafo en

naturaleza subcuántica en donde la noción de espacio y

realidad es el efecto aparente de la proyección de una

de tiempo no tendría sentido tal y como nosotros lo

cinta a la que se ha hecho pasar la luz que se proyecta

entendemos.

desde algún sitio a nuestra espalda del que no tenemos

Imaginemos que estamos en una sala de cinemató-

108

una conciencia precisa. El cinematógrafo es una buena

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

metáfora de lo que hemos venido explicando sobre la

la luz, lo cual explicaría los efectos sorprendentes que

realidad profunda que subyace a la realidad que se

podemos observar a nivel cuántico. Bohm, por su parte

presenta ante nuestros ojos. Si vemos la película desple-

sugiere que este nivel de la realidad al desplegarse hace

gada en pantalla, podemos darnos cuenta de la distancia

que lo esencial de lo implicado se repita ad infinitum

y del tiempo que aparentemente existen en ella, pero si

como en un gran holograma, lo que explicaría el hecho

analizamos el contenido plegado que da origen a este

de que cualquier cosa que afecte a una parte, por más

3

hecho aparente nos damos cuenta que enrollada en una

pequeña que esta sea, del sistema, afectará finalmente a

bobina, el tiempo desplegado no tiene la misma consist-

la totalidad, lo cual implica que deberíamos empezar a

encia. Los sucesos que observamos como separados por

plantearnos más seriamente la posibilidad de imaginar a

millones de kilómetros y años de acción trepidante

la realidad como algo profundamente interconectado y

tendrían en realidad una relación de contigüidad pequeña

dependiente.

en relación a su estado aparente desplegado. Si un sujeto

Por otra parte nos informa otra cosa: que las nociones

extraño a la realidad de la pantalla, como lo seríamos

con las que armamos nuestra imagen de mundo (la locali-

nosotros, seres tridimensionales sumergidos en la oscuri-

zación, la solidez del asiento de nuestra existencia, el

dad de la sala del cinematógrafo, quisiera explorar la

transcurso del tiempo) podrían ser solamente proyecci-

película en otro orden diferente del que podrían hacer,

ones que sólo alcanzarían el estatus de ser una realidad

digamos, los personajes del filme, solamente tendría que

superficial. Lo que parece ser más o menos estable en

tomar la cinta y analizarla en su estado plegado viéndola

esta imagen de realidad con la que nos provee la física, es

por fotogramas, saltando libremente entre ellos, viéndola

que lo que parece fijar a la realidad como algo cognosci-

al revés, o simplemente observándola en su estado

ble es la observación. Si algo nos enseña la física

plegado e incognoscible, es decir como un carrete de

contemporánea es que el observador juega un papel

película perfectamente enrollado.

fundamental en la definición de lo real como hecho
aprehendido como algo externo al observador en sí.

Esta revisión de ese nivel de realidad nos haría

En efecto, si podemos hablar de una realidad, sólo lo

percatarnos de lo inútil que sería aplicar los conceptos de

podemos hacer a través de una posición activa. Somos

tiempo y de espacio desplegados en el cinematógrafo

participantes que tejemos inadvertidamente al mundo. Al

para describir a la cinta plegada, a pesar de que ambas

ser nuestro papel de esta naturaleza, vale cuestionar

cosas fueran esencialmente la misma. Podríamos imagi-

acerca de los principios que subyacen a esa misteriosa

narnos que la realidad en la que vivimos podría ser como

interacción que se da entre cada observador y el mundo.

esa cinta desplegada, que en el fondo todo podría ser una

El rol que juega el observador ¿in-forma al campo de

ilusión desplegada en la pantalla del vacío, tras de lo cual

incertidumbre máxima que sería el tejido virgen de lo

se ocultaría algo difícil de describir en su estado

real? O por el contrario, ¿es posible considerar al obser-

“plegado”. Vigier (1954) y Bohm y Vigier (1954)

vador como una parte inseparable del mundo, como una

sugieren que ese estado implicado podría explicarse

sustancia con ese estado virgen y de potencialidad e

suponiendo que todo el universo podría estar “lleno” de

incertidumbre infinita que constituye a lo incognoscible?

partículas subcuánticas que actuaran como un campo
infinitamente interconectado en el que los efectos de

Inadvertidamente quizás, en la filosofía contem-

distorsión de sistema a los que hemos aludido antes, se

poránea podríamos encontrar una respuesta alternativa a

propagarían infinitamente más rápido que la velocidad de

este enigma. Se concibe como lo imaginario a un nivel de

109

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

cognición en el que la realización de los elementos que

tro con las formas a través de las que la persona resuena

constituyen a cuelquier discurso de mundo se encontra-

con lo inconsciente-colectivo, a las que llamó arquetipos

rían aún en potencia. Castoriadis (1975) nos llama la

y que supuso armarían la estructura de la mente en sí,

atención sobre cómo concebir a tal estado de la concien-

permitiéndonos tener una experiencia humana.

cia al referirse a éste como “magma”. Una suerte de
estado de fusión de todo lo que puede ser nombrado o
3

Pero lo que a mí me parece uno de sus más grandes

percibido que contiene a la totalidad, pero como algo aún

descubrimientos es el que hizo al final de su vida, de un

inaccesible a la conciencia. Quizás por el profundo

fondo preformativo de la mente, que estaría desprovisto

contacto del filósofo griego con la teoría psicoanalítica,

de una estructura reconocible y que sería más parecido a

es que se abre esta noción de potencialidad incognoscible

la materia inorgánica inanimada. Jung advirtió que bajo

e inalcanzable. Lacan (1988, 1999, 2006; Zizek, 2010) se

lo inconsciente-colectivo cabría suponer la existencia de

refiere a la esencial incognoscibilidad de lo real, si no es

un sustrato de la mente que sería preformativo, carente de

a través del tamiz de lo simbólico, que hace accesible a

imágenes y de significados, que cabría pensar como

eso que es siempre ajeno, siempre distante, inmanejable.

pre-mental y hecho de puro potencial formante, pero a la
vez profundamente diferente de lo que podríamos

También el concepto de inconsciente en psicoanálisis

considerar humano. Llama poderosamente la atención

podría dar alguna luz al de magma en Castoriadis. Lo

que describa a este fondo psíquico como lindando con lo

oculto, la sombra que es la explicación primaria de las

material, con esa energía de movimientos caóticos en

emociones y de los gestos, así como de las palabras, es

apariencia que está presente en los fenómenos que

para los psicoanalistas parcialmente inaccesible. Es en el

describimos como físicos. Estos descubrimientos ahora

trabajo de Jung (1999; Frey-Rohn, 1991) en donde este

abren la puerta para pensar en lo imaginario y en su

sustrato de la mente se puede ver como un compuesto,

elusiva naturaleza.

como una serie de estratos que van siendo cada vez más
inaccesibles para la experiencia consciente.

Si bien ya en este nivel no es posible equiparar la
concepción junguiana de lo inconsciente con el magma

Es fácil situar al trabajo de Castoriadis muy lejos del

de Castoriadis (que se desarrolla más en el territorio de

de Jung, sobre la base de la filiación marxista del filósofo

las metáforas imaginativas que en el de la investigación

griego, pero el concepto de inaccesibilidad de lo imagi-

factual), atrae la atención la posibilidad de ligar la

nario, puede advertirse como una coincidencia de sus

concepción de lo imaginario con esa intuición de un

pensamientos. Para el psicólogo suizo la exploración en

fondo común, extrañamente material y mental a la vez.

lo inconsciente le llevaría a advertir que más allá de éste,
que es el sustrato en donde se cuecen nuestros sueños, se

Llama la atención cómo en las concepciones de la

localizaría algo que es no personal, al que llamó lo

materia que han desarrollado las visiones de la física que

inconsciente-colectivo, refiriéndose a que a través de este

hemos descrito, la observación-la consciencia, juegue un

sustrato de la mente es que tendríamos acceso a experi-

papel tan fundamental. ¿Hay que plantearnos con serie-

encias compartidas.

dad una investigación sobre lo imaginario que surja
desde la investigación de lo físico? Quizás eso deba de

Una de las aportaciones más importantes de la teoría

ser así. Dado que la interacción de nuestra consciencia

psicoanalítica de Jung descansa justamente en el encuen-

con la realidad material se daría a través de nuestro

110

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

sustrato material, de nuestra corporalidad, es que puede

ento de un superconductor. Un movimiento importante

verificarse un nivel de interacción con la materia que en

de masa podría tener lugar en la medida en que su activi-

efecto hace posible pensar que la investigación sobre lo

dad se acoplara a las configuraciones de tubulina, y

imaginario debería comenzar ahí.

entonces, el autómata celular que podría explicar la
cambiante configuración de la estructura, se vería

La hipótesis de Penrose (2006) supone que el puente

sometido a superposición cuántica.

entre la realidad material y la conciencia podría estar
relacionado con unos componentes de las paredes

Podría ser, según estas ideas, que algún tipo de

celulares, llamadas microtúbulos, que son unas estruc-

oscilación cuántica a gran escala pudiera tener lugar en el

turas tubulares compuestas por unas proteínas llamadas

interior de los microtúbulos, pero que al mismo tiempo,

tubulinas que presentan al menos dos configuraciones

abarcara amplias áreas del cerebro. Penrose sostiene que

diferentes y que parecen autoorganizarse como si se

esto es plausible si se piensa que cualquier actividad

tratara de autómatas celulares, Penrose, siguiendo a

cuántica coherente se desarrolla en un ámbito no local,

Hameroff y Watt (1982), sugiere que aparentemente, a

con lo que podría dar lugar a una actividad de tipo global,

través de estas estructuras podrían ser enviados mensajes

que es justamente la clase de actividad que sostendría la

quizás codificándolos por medio de las cambiantes

conciencia.

configuraciones de la tubulina de las paredes del microtúbulo. Dichas estructuras estarían relacionadas en la

Los microtúbulos y la actividad cuántica que susten-

mayoría de las células con la división celular, o con la

tarían, serían un puente entre una realidad que Penrose

locomoción de los organismos unicelulares, pero en el

asegura que es no local, con una realidad situada en el

caso de las neuronas, quizás estuvieran relacionados con

espacio-tiempo. Para él, ambos niveles de la realidad

el envío de información.

serían tan diferentes, que por ahora sólo dos clases de
física los pueden explicar, y esas dos clases de física son

Para la actividad de las neuronas, podrían representar

extremadamente incompatibles. Para aclarar este miste-

el medio de transporte de la actina, un compuesto

rio, es necesario investigar sobre una física que sea más

químico que propiciaría el que la espina dendrítica se

fundamental, más abarcadora, que pueda ayudarnos a

contrajera (mientras que la ausencia de actina relajaría a

dotar de coherencia a nuestra visión de mundo, ahora

la espina dendrítica), facilitando que se cerrara lo

escindida conceptualmente.

suficiente el espacio sináptico como para que fuera
posible el paso de una señal eléctrica entre células

Siguiendo a estas ideas, podríamos suponer que la

cerebrales contiguas, la ausencia del paso de actina

consciencia entraría en contacto con la realidad material

durante la sinapsis, podría bloquear la señal.

justamente a través de una actividad de nivel cuántico, y
de ser así, cabría pensar que se encontraría “borrosa-

Hameroff y Penrose (1996) suponen que a partir del

mente” imbricada con el sustrato material en un nivel en

hecho de que esas estructuras sean tubulares es que

el que la noción de espacio-tiempo dejaría de tener un

podría pensarse que proveyeran el aislamiento suficiente

sentido común, para enfrentarse a una totalidad no

con respecto a un entorno de manera que estas estruc-

discernible.

turas pudieran sostener algún tipo de actividad cuántica a

El que la actividad de la consciencia pudiera ser así,

gran escala, que señalan podría parecerse al comportami-

supone que el contacto del observador con la realidad
sería profundo y no limitativo por alguna barrera de

111

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

objetividad, además cabría suponer que podría darse

pre-espacial, y su naturaleza fundamental no es de mate-

cierta clase de actividad global que implicara a lo mate-

ria energía, sino de información. Admite que la emergen-

rial con la consciencia, de una forma borrosa, lo que o

cia de distorsiones hace que surjan las formas y con éstas

bien podría indicar un nivel de indeterminación funda-

la materia energía (como epifenómenos de la infor-

mental que hiciera muy difícil por ahora distinguir la

mación fundamental). El espacio-tiempo emergería en

actividad de la consciencia desplegándose en la materia,

tanto existiera la materia, por lo tanto cabe suponer que la

3

o bien que en el fondo necesitaríamos pensar más unitari-

lattice existe en ausencia de tiempo y espacio.

amente lo que es en sí la realidad material y la consciencia.

Las formas vistas de esta manera, como emergiendo
de un sustrato de información fundamental fuera del
Grinberg (1979), el desaparecido psiquiatra mexi-

espacio y del tiempo, sería posible concebirlas como

cano, ha propuesto una hipótesis interesante que señala-

“precipitaciones”, como condensadas directamente a

ría en esta dirección. Llamó lattice a ese fondo de la

partir de la lattice. Esa condensación, tiene dos condi-

realidad que era más un sustrato de información-energía

ciones que es importante aclarar: primero, Grinberg

que la energía desplegada en forma caótica de los niveles

sostuvo que el estado de máxima coherencia de la lattice

más densos (lo que llamamos la realidad material en sí).

correspondería a estados vibratorios de la propia lattice

Supuso que ese sustrato tendría una coherencia máxima

de frecuencias altas, mientras que la degradación de

justamente cuando todo su orden existiera sin alteración

dicha coherencia hacia las formas, sería de naturaleza

alguna. Imaginemos un campo material perfectamente

vibratoria de más baja frecuencia. De este modo, cabría

ordenado, pongamos por caso una estructura cristalina de

imaginar que la experiencia del espacio (el “vacío

carbono (un diamante, por ejemplo). Si su arreglo

perceptual” entre las formas o lo que se denomina

molecular fuera absolutamente ordenado, a simple vista

“fondo” en teoría gestalt) sería la decodificación percep-

no cabría distinguirlo de un entorno ordenado que lo

tual de altas frecuencias vibratorias, mientras que la

contuviera. Sumergir esa estructura en agua molecular-

experiencia de los objetos concretos resultaría de la

mente pura implicaría verlo desaparecer ante nuestros

decodificación de bajas frecuencias y baja coherencia de

ojos, pues su organización sería de una transparencia tal

la lattice pre-espacial.

que no podríamos advertir sus bordes de ninguna
manera. Eso sería parecido al estado fundamental de la

El acto mismo de percibir, Grinberg lo imagina como

lattice. Tal estado podría alterarse, y en tal caso, surgirían

la interferencia de la lattice con lo que él denomina

imperfecciones. Una partícula subatómica sería en sí una

“campo neuronal”. Toda la materia que contiene el

imperfección de la lattice que se manifestaría como una

cerebro humano sería, siguiendo estas ideas, una precipi-

discontinuidad, como una distorsión, como una forma.

tación de la lattice misma, de modo que no cabría
establecer una diferencia fundamental entre la mente-

En su estado más perfecto, la lattice sería absoluta-

cerebro y la lattice misma, ambas serían lo mismo en un

mente “plana”, no cabría distinguir más que una unifor-

cierto nivel. Pese a ello, el campo neuronal actuaría en

midad que se extendería hacia todas las direcciones, por

cierto modo como una parte activa de la lattice

lo tanto sería invisible para nuestros sentidos, acostumb-

de la siguiente manera: cada vez que una neurona es

rados a percibir en función de formas que emergen del

activada, esto produce cambios en su superficie celular,

fondo. Grinberg sugirió que esta matriz es en sí

lo que produce potenciales eléctricos, mismos que trans-

112

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

forman la estructura misma de la lattice.

¿Qué es la lattice en sí misma? Podríamos concebirla
como un fondo de infinitas posibilidades, como la fuente

La miríada de sinapsis que son necesarias para que

misma de cualquier experiencia (externa o interna),

una actividad humana tenga lugar, supondría un cambio

como el principio del que surgiría la experiencia, como

colosalmente complejo de la lattice. En un cierto modo

un telón de fondo de la realidad en sí (¿como ocultami-

bastante real, cada pensamiento humano transformaría a

ento de lo real también?). Como tal, vale sentir una

ese tejido sutil de lo real, cambiando su estado de coher-

curiosidad vibrante sobre lo que cabría imaginar que

encia por un estado de decoherencia. Grinberg concibió

pueda ser tras de este fondo.

que de este modo sería concebible que los pensamientos

Es posible ver a través de esta concepción que entre-

cambiarían a lo real, haciendo que la actividad de la

laza en un nivel fundamental a lo material y a la

mente en efecto creara estados de lo real, precipitando

consciencia, al fondo premental que señalara Jung en sus

activamente sus procesos, fenómenos, u objetos, directa-

últimas exploraciones de lo inconsciente, a la realidad

mente a partir de la matriz pasiva.

inaccesible de Lacan, al magma de Castoriadis, a lo
imaginario, como sustratos no formados, pero poten-

Grinberg llegó a afirmar que el mundo que conoc-

ciales, latentes.

emos es el resultado de la interacción del campo neuronal

En la mitología hindú, Maya o Maia era la diosa

y la lattice. Su experiencia con Pachita, una chamana

madre, la que engendraba en sí al universo visible. La

mexicana, le llevó a ser testigo de condensaciones

diosa colaboraba con Brahman el que no tenía forma,

–aparentemente milagrosas- de objetos directamente a

dándole forma a sus pensamientos. Para algunas concep-

partir de la invisible lattice, cuando Pachita atendía a sus

ciones mítico-religiosas y escuelas filosóficas del

pacientes. Aunque estos hechos extraordinarios difícil-

subcontinente, maya es la personificación del engaño, de

mente podríamos atestiguarlos en nuestra vida cotidiana,

la ilusión, que cubre como un velo a nuestra mirada

Grinberg suponía que en nuestra manera de interactuar

haciéndonos caer en un sueño que ata a nuestro espíritu a

con el mundo, poseemos inadvertidamente esa milagrosa

la ilusión de este mundo.

capacidad; suponía que como seres poseedores de la

En la literatura puránica, Maya es la madre de Mritiu,

facultad del pensamiento, somos creadores activos de la

la personificación de la muerte. Maya cubre los ojos de

realidad.

Vishnu para hacerlo dormir el sueño divino. Maya se
extiende como un velo invisible haciéndose en apariencia

La idea de Grinberg, evidentemente, lleva a pensar en

inconmensurable hasta el grado de ser omnibarcante,

el colapso de función de onda de Schrödinger, en el

sólo para crear la ilusión de la separación, de la dualidad,

sentido de que la lattice tomaría el lugar de esa “sopa

de lo externo e interno. Maya danza, y en su danza separa

cuántica” probabilística que sólo quedaría fija tras el acto

a lo unitario primordial, que es en sí un vacío paradójico,

de observación. Pero en el caso de la propuesta del cientí-

que es pleno, prístino, más allá de cualquier apariencia

fico mexicano, ese medio de probabilidades infinitas es

concebible.

hasta cierto punto reducido por estos caminos que dejan
los hábitos. Los caminos que son creados son en el fondo

Maya puede ser un velo, pero es a partir del velo, de
rasgarlo, que podríamos atisbar tras de.

creaciones y creencias que pone en la realidad el observador, que a su vez forma parte (también como un
precipitado a partir de) de la propia lattice.

113

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

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Contexto Septiembre
2012
66 115

�Antonio López-Gay

Reseña del libro " Traditions: The “Real”, the Hyper, and
the Virtual in the Built Environment" y otros..
Recibido: 08/12/2014
Aceptado: 27/02/2015

En el tiempo que leí Rayuela no imaginé que
la propuesta de Julio Cortázar (una novela: muchas
novelas) descubriría que nada es lo que parece y que si
se mira dos veces, todo es siempre el punto de partida
de “lo posible”.(Cortázar, 1984). Aquí se presenta uno
de los tantos “mapas” con los que puede construirse y
re-construirse el hipertexto del imaginario urbano:
Libro X1 [C.8 subtema 1 y 2 -C.10 subtema 1] ---Libro X2 [C.2 subtema 4 -C.3 subtema 3] ---- Libro
X3 [segundo libro C.20-primer libro C.9] ---- Libro
Xn [
] ---Los textos seleccionados y los fragmentos de
los mismos pueden ser sustituidos, intercalados o
colocados en una posición distinta; esta propuesta
parte del mundo cotidiano de la investigación, donde
se consultan varios libros para fundamentar una idea,
así se forman hipertextos temporales que permiten la
apropaiación del discurso y la creación del conocimiento. Las ciudades contemporáneas exigen herramientas flexibles y complejas como sistemas de
aproximación.
En 2014, Nezar AlSayyad publica Traditions:
The “Real”, the Hyper, and the Virtual in the Built
Environment (Libro X1 ); el texto está dividido en
diez capítulos, prefacio y preámbulo: 1. The Form of
Dwellings: A Lens on Tradition 2. Problematizing
Tradition in the Built Environment 3. Conceptualizing

Diana Maldonado

1

Tradition and Modernity 4. Tradition and the Vernacular 5. Colonialism, Identity, and Tradition 6. Tradition, the Nation-State, and the Built Environment 7.
Tradition, Tourism, and the Politics of Encounter 8.
Hyperreality and Simulation: Spectacle in Traditional
Built Environment 9. Tradition and Authenticity 10.
Tradition and Virtuality. Cuenta con 236 páginas; la
editorial es Routledge. Taylor &amp; Francis Group.
(ISBN 978-0-415-77773-5)
Con este trabajo, AlSayyad sintetiza veinticinco años de reflexiones sobre el vínculo entre tradición
y ambiente construido, a decir del autor, la tradición
está inmersa en todos los aspectos de la vida cotidiana, nadie puede escapar de ella. La normativa de los
discursos con los cuales se explica la tradición está
basada en el lugar y temporalmente situada; la tradición es entendida como un legado estático del
pasado perteneciente a un grupo selecto de personas;
sin embargo, en un mundo donde la gente se mueve
más en el espacio de los flujos que en el espacio de los
lugares, las tradiciones que antes se anclaban al territorio, ahora tienen sus raíces en la información. De
alguna manera, los primeros siete capítulos priorizan
una cara de la moneda representada por discursos
sobre tradición y forma construida; es a partir del
octavo ensayo donde se consideran los lugares
reales/irreales. La pieza clave en la revisión de importantes aportaciones teóricas para el estudio de los
asentamientos

1 Diana Maldonado. México. Arquitecta. Maestra en Ciencias por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL); y Doctora en Arquitectura con acentuación en teoría,
por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Maldonado es profesora de tiempo completo en la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo
León, Mexico; su principal interés es la arquitectura vernacula urbana y la complejidad de su contexto (asentamientos informales). En 2010 completó una Estancia Posdoctoral en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina. En 2011-2010 realizó una estancia de invistigación en The
University of Texas at Austin. School of Architecture, apoyada por la beca Fulbright-García Robles. En 2013-2014 fue Visiting Scholar en The University of California at
Berkeley. Actualmente, trabaja en proyectos de investigación relacionados con documentación participativa (post-mapas); la des-territorialización de la idea de “frontera”;
y redes socio-espaciales y sustenatbilidad urbana. Desde 2012 pertenece al Sistema Nacional de Investigadores SNI.
Información de contacto: diana@maldonado.org.mx

33

119

�Diana Maldonado

tradicionales y arquitectura vernácula, es la propuesta
de tres categorías distintas del ambiente construido: lo
real, lo hiper y lo virtual; en conjunto (incluyendo lo
imaginado), representan las multidimensiones del
fenómeno espacial.tantes aportaciones teóricas para el
estudio de los asentamientos tradicionales y arquitectura vernácula, es la propuesta de tres categorías
distintas del ambiente construido: lo real, lo hiper y lo
virtual; en conjunto (incluyendo lo imaginado), representan las multidimensiones del fenómeno espacial.
Capítulo [8], subtemas 1 y 2: On Hyperreality and
Simulation / Hyper: ASpectrum of Definitions. AlSayyad analiza la propuesta de Umberto Eco, Jean
Baudrillard, Gilles Deleuze y Felix Guattari, para
explicar los dos conceptos clave del capítulo: la hiperrealidad y la simulación. En sentido amplio, la hiperrealidad puede definirse como una exageración de lo
real/real, algo que va más allá de “eso”. De acuerdo
con la mayoría de los académicos europeos, sólo en
lugares como Las Vegas podría existir la “hiperrealidad desaforada”, ya que los norteamericanos son los
creadores del “falso absoluto” debido a su obsesión
por “the real thing” (Eco, 1999).

relacionados con la esencia, en oposición a una
existencia física. Lo virtual establece canales de
comunicación que permiten “hacer presente lo que
está ausente” (Shields, 2003). La virtualidad se puede
definir como una frontera de espacios intermedios
donde nada es absoluto (hiper), real o imaginado, sino
una simulación ininterrumpida. Lo virtual y lo real
son conceptos co-dependientes; la vida cotidiana es
uno de los ejemplos más contundentes de esta
relación. A partir de lo virtual se desvelan múltiples
formas de comprometerse con la realidad (AlSayyad,
2014).

La simulación utiliza modelos para crear algo "real"
sin referencia del original, genera hiperrealidades que
muestran señales de “lo verdadero”: el simulacro es
un circuito continuo sin límites, se intercambia por sí
mismo (Baudrillard, 1994). Existe otro tipo de simulación que se vuelve contra todo el sistema de semejanza y réplica, ya que selecciona todas las opciones para
multiplicar la potencialidad del proceso. Lo hiperreal
es distinto de lo imaginado y de lo real/real; la simulación utiliza la nostalgia para representar una verdad de
segunda mano formada de las experiencias e imágenes guardadas en la memoria (AlSayyad, 2014).
Capítulo [10], subtema 1: Defining the Virtual and the
Real. A través del estudio crítico de diferentes posturas con respecto a la virtualidad (Rob Shields, Marshal McLuhan y Jean Baudrillard), Nezar AlSayyad
determina lo real y lo virtual. En el diccionario, la
palabra virtual es definida como los sentidos relacionados con cualidades o virtudes particulares, capaces
de producir un resultado determinado; sentidos

120

Fuente propia

�Reseña / " Traditions: The “Real”, the Hyper, and the Virtual in the Built Environment" y otros

Spatial Questions. Cultural Topologies and Social
Spatialisations (LibroX2), es el nombre del texto que
Rob Shields publica en 2013; el trabajo está dividido
en 6 capítulos: 1. Overtures 2. Spatialisations 3.
Histories of Spaces 4. The Socialness of Space 5.
Topologies 6. Cultural Topology. En el primer capítulo, Shields explica que el principal argumento del
texto es establecer una topología cultural mediante la
revisión de la naturaleza y las teorías de representación del espacio y la espacialización. Esta perspectiva
“virtual” permite considerar las tres dimensiones de
la experiencia espacial cotidiana, y a la vez incluir
otras dimensiones espacio-temporales, muchas veces
superpuestas. Shields define topología como un análisis distinto que va más allá de la geometría, ya que
ofrece un riguroso método fundamentado en conexiones y redes flexibles que permite trabajar con espacialidades múltiples, aquí las dimensiones representan
variables, lo importante no es su graficaciónubicación, sino las combinaciones entre ellas. El libro
cuenta con 197 páginas; la editorial es SAGE. (IBSN13: 978-1-84860-665-4)
Capítulo [2] subtema 4: The Spatialisation of Places
and Regions. En este apartado, Shields explica la
diferencia entre espacio y espacialización. Los procesos de espacialización del territorio representan un
horizonte de significados y símbolos; cada sitio es
construido para desarrollar ciertas actividades sociales, esto constituye el origen de su identidad, así se
diferencian lugares románticos, contaminados, aburridos, cálidos, entre otros. Esta tipología constituye la
segunda naturaleza topológica donde quedan incluidas
imágenes de lugares muchas veces contradictorias
entre sí, originando re-codificaciones de los sitios
(lugares seguros o peligrosos, de uso local o para
turistas, etcétera). A través de los procesos de espacialización, los lugares se convierten en un banco de
memoria para las sociedades. Las espacilaizaciones
son teóricamente una abstracción, por lo que el espacio en sí mismo puede ser defendido como algo “real”.
Topológicamente hablando, la espacialización se
desdobla sobre la superficie real, y ésta la refleja
(Shields, 2013).

Capítulo [3], subtema 3: Dimensionality: Three,
Four or More? Este capítulo se titula Histories of
Spaces; la pregunta que da nombre al subtema, puede
ser la que sintetiza la lucha interna de los profesionales contemporáneos de la disciplina. La experiencia
especial cotidiana en un mundo 3D se ve fracturada
por un hecho simple: la imagen reflejada en el espejo;
esa imagen es igual en la espacialidad de la experiencia del día a día; sin embargo, la geometría Euclidiana
no puede superponer un lado con su contraparte. Este
problema puede ser un indicador de la dimensionalidad del espacio. El espacio es una sustancia de propiedades topológicas reflejadas en la experiencia ordinaria. De acuerdo con Shields, una perspectiva virtual,
más que material, como herramienta para la comprensión de las relaciones espaciales, puede ser el principio de la respuesta (Shields, 2013).

Fuente propia

121

�Diana Maldonado

En el año 2011 se publica la primera edición en
español de la novela 1Q84 (Libro X3), escrita por
Haruki Murakami. El título del texto es una clara
referencia a la novela de George Orwell, 1984.
Murakami utiliza la letra “Q”, que en japonés es equivalente al 9, para situar a sus personajes principales
(Aomame y Tengo) en dos mundos paralelos, relacionados espacialmente. El texto cuenta con 737 páginas;
fue publicado por Tusquets Editores. (ISBN 978-607421-245-7)

Los tres textos seleccionados tienen distintos temas,
enfoques y disciplinas; lo que permite su conexión es
la perspectiva simultánea de la multidimensionalidad
del fenómeno urbano (real-real; imaginada, hiperreal;
virtual). Tal vez desde ahí, se puedan construir nuevas
teorías para la comprensión de las ciudades. “El simulacro nunca es el que esconde la verdad – es la verdad
la que esconde el hecho de que no existe como tal”
(Baudrillad, 1994)

Capítulo [20]: TENGO. La Morsa y el Sombrerero Loco. “No cabe duda. Hay dos lunas. Una era la
Luna de toda la vida, la otra, una luna mucho más
pequeña de color verde. Parecía una niña no deseada,
una pariente lejana pobre y fea, a la que la vida había
maltratado y que era repudiada por todos… ¿Querrá
decir, se preguntó Tengo a sí mismo, que estoy en el
mundo de la novela?...Miró a su alrededor en busca
de respuestas, pero el paisaje que se desplegaba ante
sus ojos era el de una urbanización metropolitana de
lo más normal…La Reina de Corazones, La Morsa y
el Sombrero Loco no estaban allí. Lo único que había
a su alrededor era el cajón de arena y el columpio
desiertos, la farola de mercurio que esparcía su luz
inorgánica, los aseos públicos cerrados con llave, el
edificio Nuevo de seis plantas, un tablón de anuncios
del barrio…el ruido de siempre, las luces de siempre…”.
Capítulo [9]: AOMAME. Cambió el paisaje, cambiaron las reglas. “…En algún momento, el mundo que
conozco ha desaparecido o se ha marchado y un
mundo diferente lo ha sustituido. …Es decir, los sentidos de este yo que se encuentra aquí pertenecen al
primer mundo, pero ese mundo se ha convertido en
otro diferente, en el cual la transformación de la realidad es por ahora, algo limitada. La mayor parte del
Nuevo mundo, se sirve del mundo que yo conozco tal
y como es…1Q84 así voy a denominar este Nuevo
mundo. Q de “question mark”. Algo que carga con
una interrogación a sus espaldas…Salió de la ducha,
se secó con una toalla y miró su cuerpo desnudo reflejado en el espejo de la puerta… “Otra vez el maldito
cumpleaños…mira que llegar a los treinta en un
mundo sin sentido como este…1Q84.
Ahí era donde estaba ella” (Murakami, 2011).

122

Fuente propia

�Reseña

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123

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <name>Title</name>
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                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>Urbanismo</text>
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                <text>Imaginario urbano</text>
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                <text>Materiales</text>
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                <text>Economía</text>
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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
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                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
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                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
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                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Presentación

��Presentación

Los espacios distópicos su génesis y reproducción
en la contemporaneidad líquida
Eduardo Sousa González 1

on las concentraciones de pobladores agrupadas en espacios físicos establecidos
podríamos afirmar que se inicia la aparición de las ciudades y es claro que éstas existen,
en primera instancia: por los habitantes que ahí se asientan, por la sociedad que se
forma encontrando un modo de subsistencia y de gobernabilidad, por la existencia de
condiciones mínimas para su permanencia y la posibilidad, o al menos la esperanza, de
generar un mayor desarrollo personal y para los miembros de su familia.
En sentido la dinámica evolutiva de algunas ciudades muchas de las veces las lleva a convertirlas en
espacialidades, que se agrupan físicamente en áreas contiguas denominadas, entre otros, como
metrópolis, demostrándose en otras investigaciones (Sousa 2011 y 2011a cfr.) referidas a esta misma
esfera espacial, que es precisamente en el proceso de evolución transformacional de una ciudad a una
metrópoli, donde se generan y multiplican los espacios diferenciados, caracterizadas por una
desigual habilitación infraestructural y de equipamiento; lo cual responde a una división espacial en
por lo menos, dos partes opuestas y contradictorias, desprendiéndose de esto su particularidad
dicotómica y de antípoda de clase social 2 , dichos espacios son: i. Aquellos de habilitación
infraestructural completa y i. Los deshabilitados extremos, vulnerables, difusos y de segregación
socio-funcional.
A estos últimos los denominamos distopías espaciales, interpretados así en virtud de su
característica de oposición al deber ser, generados y multiplicados procesalmente en el seno de un
Estado: insubsidiario, indefenso y sitiado por una mundialización galopante (Bauman 2011), por su
emergencia intermedia, por la corrupción institucional y por una sociedad reificada, líquida, sin
alteridad (Ricoeur 2008; Habermas 1999; Augé 1996), blasée y cada vez más alejada de la
"República de utopía" (Moro 1982) 3. Así contextualizado, es necesario subrayar que en hallazgos
anteriores, elaborados para áreas metropolitanas de México (2010; 2009), se descubrió que estos
espacios distópicos, presentan dos formas urbanas de aparición en el proceso espacio-tiempodiferencial (Lefebvre 1980): i. La de su génesis y ii. La de su multiplicación en la territorialidad: la
primera se denomina diferenciación espacial de origen, vinculándose justamente al origen de la
ciudad metropolitana; explicándose desde dos orientaciones teóricas:

C

1. Desde la teoría espacial, en la etapa inicial de metropolización, denominada de urbanización
temprana (Sousa 2010)4 y, 2. A partir de la postura filosófica Hannah Arendt (2002) y la tricotomía
por ella propuesta, vinculada a la vida activa, la cual involucra a las tres actividades del hombre:
labor, trabajo y acción; demostrando además en este proceso de exploración espacial, que las
clases sociales económicamente dominantes, son las que originan y propician los desplazamientos
1 Doctor en Asuntos Urbanos. Profesor-investigador titular de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; miembro de la Academia Mexicana
de Ciencias AMC y del Sistema Nacional de Investigadores reconocido en el nivel 2.
2 El concepto de antípoda de clase social aquí propuesto, se refiere a cada uno de los habitantes de un lugar específico con respecto a otros pobladores que moren en un lugar
de características diametralmente opuestas. Se aplica a la persona de determinado estrato social o clase social opuesta o contraria a otra. Para profundizar en el concepto
consultar a: Sousa 2010; 2009.
3 Conocida es la Isla de Utopía de Tomas Moro (1516), contrario a esa propuesta imaginaria (Castoriadis 2006; Arruda 2007) de una sociedad que vive en un lugar ideal, e
inexistente (utopía: eu: bueno ó no, y topos: lugar), donde los utópicos vivían en ciudades amables, seguras y similares, con el principio de la subsidiariedad; los habitantes
de los espacios distópicos contemporáneos, visualizados como el antónimo de lo utópico (utopía inversa), sí existen y aquí son conceptualizados en el contexto de la
marginación y de la exclusión antropoémica y antropofágica (Lévi-Strauss 2011 475) de la sociedad metropolitana actual.
4 Para profundizar en las etapas de metropolización en Monterrey, Nuevo León México consultar: Sousa 2009, 2010, 2013, 2014.

contexto

05

�Presentación

periféricos iniciales (cfr. Sousa 2009), a partir de la ciudad capital o centro metropolitano u su distrito
central de negocios, resultando la aparición de las primeras zonas de características distópicas.
La segunda, es la diferenciación espacial de proceso, relacionándose con la multiplicación y
dispersión de estos espacios en el territorio metropolitano, explicándose, a diferencia de la anterior,
en las etapas avanzadas de metropolización del lugar, esto lo hemos explicado grafica y teóricamente
(Sousa ) a partir de un concepto propuesto denominado fuerzas centrífugas expansivas; en el que se
indica la forma en que el dinamismo social de los pobladores en su cotidianeidad, iniciado en el
centro metropolitano, tiende a generar iteraciones radiales y centrífugas, que orientan la
expansividad periférica urbana, todo esto, estimulado por fuerzas de empuje vinculadas a los
satisfactores endógenos al lugar: económicos (Garza 2011), sociales, espaciales (Zárate 2003;
Precedo 1996), de gobernabilidad (Zicardi 1996; Neira 1996) y otros; es en el proceso expansivo de
tendencia adyacente, donde estos espacios distópicos, denominados en otros estudios (Sousa 2009)
como no ciudad, se reproducen, localizándose aleatoriamente en suelo comprometido en el territorio
metropolitano.
Lo cierto es que ya sea en ciudades o áreas metropolitanas cada vez es mayor la población mundial
que ahí se asienta, y esto es un fenómeno de la contemporaneidad que avanza en países desarrollados
o en desarrollo, ya que las personas buscan satisfactores que los ayuden a vivir mejor, precisamente
este es objeto de estudio que propone Ramón Román Alcalá de la Universidad de Córdoba, Córdoba
(España), en el artículo que titula "La fragmentada y difusa ciudad de hoy: desde la ciudad emocional
a la ciudad de satisfacción".
Desde la visión de Mariano Adrián Ferretti en el artículo titulado " la construcción social de lo
público como potencial regenerador en los tejidos desarticulados", propone la utilización del
enfoque cualitativo, para concebir las causas de los procesos expansivos periféricos en las ciudades,
tratando de encontrar patrones físico espaciales y morfológicos para lograr la comprensión de los
espacios que componen el suelo urbano: el público y lo privado.
El espacio urbano de hoy aunque se ha convertido en lo que podríamos llamar como un centro de
concentración de de infraestructura y de equipamientos, estos no siempre están al alcance de todos,
ya que el rápido crecimiento numérico de la población evidencia la vulnerabilidad de ciertos grupos
de pobladores y esto es cada vez más evidente en los servicios básicos como la educación y la salud;
de ahí que Sarai Merari Salas Cárdenas y Diego Sánchez-González de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, abordan esta problemática, enfocándose desde la variable que representa el
envejecimiento de la población y la salud en las zonas urbanas de América Latina.
Aracely Favela, Arturo Ojeda, Jesús Quintana, Elizabeth Morales, de la Universidad de Sonara, en el
artículo denominado "Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San
Pedro de la Cueva, Sonora" presentan un método específico de valuación que aplican en la localidad
de San Pedro de la Cueva en el estado de Sonora, proponiendo para este caso de estudio una serie de
determinantes endógenas y exógenas que utilizan para lograr el avalúo de este lugar.
En la esfera microurbana vinculada a la vivienda, Yolanda Guadalupe Aranda-Jiménez y Edgardo
Jonathan Suárez-Domínguez de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Campus TampicoMadero y el Mexican Institute of Complex Systems respactivamente, proponen en el artículo
denominado “Diseño de muros monolítico para un prototipo de vivienda sustentable”, explorar la
composición de cemento CPO 20 para utilizarlo en los muros de carga, para soportar una losa cuyo
sistema constructivo es “bambucreto”, sus hallazgos están descritos en el mencionado artículo.
En otros temas vinculados a la vivienda tradicional Carlos Alberto Fuentes-Pérez de la Facultad de
Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Tampico; México,

06

contexto

�Sousa González

nos comparte sus hallazgos sobre una exploración que pretende determinar el grado de adaptabilidad
higrotérmica, al interior de la vivienda tradicional durante el año de 2013 en Tampico, utilizando
diferentes métodos aplicados, que ofrecen el acercamiento cuantitativo y cualitativo a la
investigación experimental, con el propósito de identificar patrones oscilantes de temperatura y de
humedad relativa en la vivienda.
En la sección de primicias editoriales, Nora Livia Rivera Herrera de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, reseña el libro: " Identidad y espacio público. Ampliando ámbitos y prácticas" de
Sánchez González, Diego; y Domínguez Moreno, Luis Ángel (coordinadores). Barcelona: Editorial
Gedisa. 2014. Páginas 320. ISBN: 978-84-9784-836-7. Donde los autores involucrados abordan
una temática relacionada con la identidad como parte trascendental de las relaciones entre el ser
humano y su entorno físico-social y donde el proceso de humanización del espacio público, adquiere
una Importante relevancia a la hora de comprender el éxito o el fracaso de las ciudades actuales y
futuras.
Por su parte Jorge Álvarez Berrones de la Universidad Autónoma de Nuevo León, nos Reseña el
libro titulado Espacio Urbano: reconstrucción y reconfiguración territorial del 2013, donde sus
autores Sousa, Eduardo, Palacios, Alfredo y Cadena, (coordinadores), abordan una temática
vinculada a dos enfoques de carácter urbano: por un lado el crecimiento expansivo de las áreas
metropolitanas mencionando el caso de Monterrey Nuevo León y el Estado de Toluca, México; por
el otro el caso de Concepción, Chile, en la esfera del fenómenos antropogénico y su característica de
resiliencia, derivada de los desastres producidos por las últimas contingencias Meteorológicas.
Por último debemos mencionar que este nuevo número de la Revista Contexto muestra el
compromiso firme y decidido de los investigadores aquí involucrados, de los pares dictaminadores,
de su Comité Editorial y sobre todo del apoyo de los Directivos de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Referencias bibliográficas:
Arruda, Ángela. (2007). Espacios imaginarios y representaciones sociales. México: Anthropos:
Universidad Autónoma Metropolitana UAM (Iztapalapa).
Augé, Marc. (1996). El sentido de los otros. Barcelona, España: Paidós básica.
Bauman, Zigmunt. (2011). La sociedad sitiada. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Castoriadis, Cornelius. (2006). Una sociedad a la deriva. Buenos Aires: Fondo de Cultura
Económica.
Garza, Gustavo. (2011). Visión comprensiva de la distribución territorial del sector servicios en
México. México: El colegio de México.
Habermas, J. (1999.). La inclusión del otro. Buenos Aires: Paidós
Lefebvre, Henri. (1980). La revolución urbana. Madrid: Alianza.

contexto

07

�Presentación

Lévi-Strauss. (2011). Tristes trópicos. Barcelona: Paidós.
Precedo, Andrés (1996). Ciudad y desarrollo urbano. Madrid: Síntesis.
Zárate, M. (2003). El espacio interior de la ciudad, Madrid; Síntesis
Moro, Tomás. (1516/1971). De optimo reipublicae statu, deque nova insula Vtopiae (el estado ideal
de una república en la nueva isla de Utopía). Madrid: Zero, S. A.
Ricoeur, P. (2008). Sí mismo como otro. México: Siglo XXI
Sousa, Eduardo; Palacios, Alfredo; Cadena Edel. (2014). La ciudad. Un constructo social
antropogénico. México-Chile Universidad del Bío-Bío y la Universidad Autónoma de
Nuevo León; pp. 440.
Sousa, Eduardo; Palacios, Alfredo; Cadena Edel. (2013). Espacio Urbano, Reconstrucción y
Reconfiguración Territorial. Chile; Editorial Trama; pp. 312
Sousa, Eduardo. (2011). La metrópoli prematura en la sobremodernidad líquida: Una figura
aceleradora de la producción de espacios dicotómicos. Revista Bitácora Urbana
Territorial. 19: 67-78
Sousa, Eduardo. (2010). De la ciudad a la metrópoli. Una interpretación teórica del fenómeno
expansivo ligado a la vivienda a la vulnerabilidad y a la pobreza: el caso del área
metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México. En revista INVI, # 19-103.
Sousa, Eduardo. (2009). El proceso expansivo en la territorialidad metropolitana. Fundamento
teórico y génesis procesal: los espacios no ciudad en la sobremodernidad. México:
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sousa, Eduardo. (2011a). La espacialidad urbana en una metrópoli prematura: su visión
imaginaria desde la otredad. En Revista Cuadernos del CENDES. 76: 27-47.

08

contexto

�Artículos

��The fragmented and diffuse city Today: From the emotional
city to the town of satisfaction
Ramón Román Alcalá

1

Recibido: 31/05/2012
Aceptado:21/07/2014

Abstract
The article is not an attempt to return to old positions; it does not seek the lost paradise of
feelings and sentiments that comprehend human relationships, but it does hope to scratch below the
surface of consumption that shrouds the city today. Since the time of the ancient Greeks, one of the
fundamental aims of philosophers has been to attain happiness. Today, however, that purpose is
threatened. Happy people do not consume, but suffering, what is known in the advertising jargon as
"post-shopping depression" has become the raw material for consumption.
Keywords: City, urban planning, technology, anthropological space, architecture, flows, territory,
citizens.

La ciudad fragmentada y difusa Hoy: Desde la ciudad emocional
a la ciudad de satisfacción
Resumen
El artículo no es un intento de volver a viejas posiciones; no busca el paraíso perdido de los
sentimientos y de los sentimientos que comprenden las relaciones humanas, pero sí espero que a la
altura debajo de la superficie del consumo que envuelve la ciudad en la actualidad. Desde la época de
los antiguos griegos, uno de los objetivos fundamentales de los filósofos ha sido la de alcanzar la
felicidad. Hoy, sin embargo, ese propósito se ve amenazado. La gente feliz no consume, pero el
sufrimiento, lo que se conoce en la jerga publicitaria como "depresión post-shopping" se ha
convertido en la materia prima para el consumo.
Palabras clave: Ciudad, urbanismo, tecnología, espacio antropológico, arquitectura, flujos,
territorio, los ciudadanos.

1 Doctor en Filosofía por la Universidad de Granada (España), Profesor Titular y Director de la cátedra de Participación Ciudadana, Departamento de Ciencias Sociales y
Humanidades, Universidad de Córdoba, Córdoba (España). ramon.roman@uco.es

contexto

11

�The fragmented and diffuse city Today: From the emotional city to the town of satisfaction

0.

INTRODUCTION

learly, cities, or metropolitan spaces, are awakening ever more interest. They
concentrate the majority of the world's population (72% in developed countries), and
constitute the center for information, decision-making, production and consumer
networks (a conglomerate of material structures that shape the world). Furthermore,
they are an immaterial and invisible abstraction that shapes the basic social
relationships and identities upon which our ideas, values and culture are built. The city
is a text (Oates, (2001), 63) that calls for interpretation, it needs to be "read".

C

Today, it is not fitting to refer to "city" in the singular; the city is not a homogeneous organism
in need of hermeneutic recognition from a traditional perspective. Instead, the concept of city calls
for a redefinition that encompasses the myriad physical, social and linguistic universes it entails, but
especially to shed some light on recent technological and perceptual changes.
Rainer Werner Fassbinder's statement (1945-1982), "what we are not capable of changing we should
at least describe," undoubtedly serves as an introduction to the ideas I have espoused here. While
Fassbinder's words are meant as a justification of the methodology used in this paper, I must, add,
however, that I am not wholly convinced that I want to change anything. I certainly do not want my
words to be heard as the decadent and melancholy song of an old-timer who refuses to walk down the
new road of our times, but rather as those of a researcher who, while acknowledging that Fassbinder
was right, is convinced that we must work towards building a city that will allow us to live the
happiest and wisest life of all. Our happiness depends on the space in which we live and act. Yet this
space is changing by leaps and bounds. My reflections upon the city are a modest attempt to reveal
these weaknesses and respond with force, not only to the spectacle itself but to that which forms and
creates the city; an organic whole that is born, grows and dies or simply lives badly.
I.

CITY EFFECTS ON HUMANS

In the dawn of the 21st century, these recent changes come as no surprise. Back in the 1950s,
when the Situationist International (Raspaud, Voyer, 1972 and Berréby, 1985) 2 attempted to bring
together the social, psychological and artistic facets of urbanism in a new concept known as
psychogeography: "Ce qui manifeste l'action directe du milieu géographique sur l'affectivé.",
(International Situationniste magazine, 1997, 15), its members already foresaw the influence and
effects that the city and its architecture would have on the way living beings thought and acted. The
critique waged against the new concept of city that emerged after the Second World War was aimed at
the negative changes taking place in all facets of life. Opposition to urbanism and architecture was
not centered upon aesthetic questions, but was instead focused on the demand that the city be
acknowledged as an entity that exerts an influence upon its inhabitants. The Situationists presented a
new technique for appraising the anodyne and predictable city: the dérive. In the journal Les Levres
Nues #8, 1956, Debord states that the dérive is a technique of rapid passage through varied
ambiences. Dérive involves the playful-constructive behavior and awareness of psycho
grographical effects, and is thus quite different from the classic notions of journey or stroll ( Libero,
1996, 22).
2 A manifold post avant-garde movement originating in the Lettrist movement which, among other aims, vigorously criticized the architecture and urbanism of the time for
its sole concern with the problem of housing and the construction of slums (taudis) as a means of dealing with the housing crisis.

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contexto

�Román Alcalá

The members of the Situationist International recognized that the process of constructing a
city was related to the soul and character of its inhabitants. In the first issue of Potlatch3 (Dumontier,
1995, 27-28) magazine, the Situationists summed up this concept by presenting the social and
psychological facets of urbanism. Half jokingly and half seriously, they stated: "Enfonction de ce
que vous cherchez, choisissez una contrée, une ville de peuplement plus o moins dense, une rue plus
o moins animée. Construisez une maison. Mueblez-la. Tirez le meilleur parti de sa décoration et de
ses alentours. Choissisez la saison et l'heure. Réunissez les personnes les plus aptes, les disques et les
alcohols qui conviennent. L'éclairage et la conversation devront être évidemment de circonstance,
comme le climat extérieur ou vos souvenirs. S'il n'y a pas eu d'erreur dans vos calculs, la reponse doit
vous satisfaire (Comuniquer les résultats à la redaction), (Potlach #1, 1996, 15).
Their seeming vagueness and consequent indifference regarding the place or time and type of
dwelling, their emphasis on a combination of music, friends and alcohol as social practices to
construct housing, underlie not only the prevailing aesthetic concept of that time, but also the need
for psychological and social elements to achieve greater habitability and improve living conditions
overall.
The members of these movements could not even begin to fathom just how visionary they
were in perceiving the psychological wear and tear that the urban setting would have on the well
being of society, a well being that was not material but spiritual in nature. On the whole, cities have
embarked on a shortsighted functionalism and ignored the psychology of the environment; imbuing
the objects that surround us with a practical and standardized meaning in response to the new laws of
the market. Architecture has been transformed from a mental and artistic representation into the
materialization of an economic state. A good example of this standardization can be found in one of
the classic handbooks of modern and contemporary architecture: (The examples of devotion to the
"functional" were similar and often very sophisticated...The preference for isolating structures
within space is as evident in the temples of the nineteenth century as it is in the high-rises of the midtwentieth century. Monochromatism and even the monotony of the homogeneous materials that
covered the walls and the abandonment of all forms of relief were countered in both periods by the
accentuation of direct structural expression, (Russell Hitchcock, 1993, 22).
Thus, although we do, in fact, continue to live in physical spaces, in a "real" world, the
significance and influence of these places upon our perception and knowledge has been reduced to a
new function: representation and class power in the city is organized around flows where social
relations no longer exist. In other words, the city has turned its back on human action. As Lynch so
categorically states, we must once again acknowledge the mobile elements of a city; the people and
their daily activities are just as important as its fixed parts (Kevin Lynch manifested that living
beings are not only observers of the city, but part of the spectacle and share the stage with the other
actors.
Almost all the senses are activated and the image (of the city) is a combination of all of them (Lynch,
2000, 10). In his book, Lynch defends the theory
In his book, Lynch defends the theory that the visual quality or "legibility" of a city is decisive in the
urban milieu, that is, an orderly environment can serve as a framework for the organization of
activity, beliefs or knowledge. Thus, if architecture-as Hilberseimer claims- is the creation of space
(Hilberseimer, 1999, 98), it is founded upon our own perception. If our perception changes, so will
the space and the relationship that living beings have with it.
3 Potlatch magazine, which has been published since June 1954, gave voice to the radical criticism that members of the Lettrist International (forerunner of
Situationism, whose most prominent members included Guy Debord, Gil J. Wolman, Mohamed Dahou, Jacques Fillon y Michèle Bernstein) directed against the arts
and which constituted the basis upon which the theories of the future Situationist International would be founded..

contexto

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�The fragmented and diffuse city Today: From the emotional city to the town of satisfaction

II. Technology as a process of disembedding human reality
Long before the first menhir (in Egyptian, the benben is "the first stone that emerged from the
chaos," referring to the psychological, spatial and temporal relationship of places with the human
being who perceives it. This idea is wonderfully manifested in Stanley Kubrick's 2002: A Space
Odyssey) was erected, human beings had a natural and symbolic manner of constructing the
landscape: "walking" (Andreotti, Costa, 1996). This activity, to which the first year of our lives is
dedicated, is an act that begins painfully and becomes unconscious, natural and automatic. Walking
has always created architecture and landscapes and, in this century, obliges us to perceive the city,
make it visible, draw its territory, create it and live it. To put it another way, walking reveals the inner
forms of the city. As we move our bodies, we recognize and identify areas, thus creating an individual
and social dynamic. This attitude unquestionably entails a "political stance" (in the sense that we are
polites or citizens); a way of viewing art, urbanism, and the social project as a means of living well.
Today, however, the new methods of transportation and mobility in technological societies have
brought about a new perception of the city; a new city that affects the emotional behavior of
individuals.
Obviously, the formation of a new landscape is a bilateral process between the observer and
the observed. While the outer form influences the perceiver, the interpretation of this information,
the way in which the data is organized and how our attention is directed, influences what is seen.
Humans are extremely adaptable and flexible beings who greatly depend upon the historical
relationship they have with their surroundings. Different groups of people can have different images
of the same (?) outside reality. Lynch provides numerous examples of the different ways in which
primitive groups perceive their physical surroundings. For some, raised topographical features are
fundamental to situating the points of reference in a semi-arid region, while others have no names for
the elevated features of the terrain but words to denote the smallest horizontal feature of water.
(Lynch, 2000, 160 and ff.). But as I already said in an article published last year, technology has
introduced a novel element that ruptures the natural interplay between the perceiver and the
perceived.
Since the mid-nineteenth century, and especially in the late 20th century, innumerable
technological breakthroughs have had a profound influence on the city as the setting for the everyday
life of its inhabitants. Industrial and productive society has brought about a progressive
democratization of the city, modifying the way in which it is represented, transforming the individual
or personal into uniformed collectives which have no choice but to convert contemplation into
spectacle, unique experiences into consumption, or knowledge into information ( By the 1930s some
architects had already envisioned the significance of the big city when the requirements of the new
city forced them to eliminate any kind of variation in construction: "the common case, law, stands out
and is admired. The exception, on the other hand, is averted, nuances are eliminated, measurements
are all that count until chaos is forcibly converted into form: logical, precise, mathematical, law",
(Hilberseimer, (1999), 102). The risk of transforming the city as the center of life and experience into
a center for the production, distribution and consumption of commodities which are mainly technical
and cultural has become a reality.
Through new advertising and film myths, the city has been replaced by a bazaar and the outskirts
transformed into a prison of dreams. It is evident that each city has its own patterns and singular
combinations, a synthesis of modernity and vernacular traditions, but multicultural globalization has
had the effect of blending these differences and making them indistinguishable from one another,
(López García, Flores Martos, 2007, 37-50).

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�Román Alcalá

Today, the city is no longer static, nor is it a creator of perception. Instead, it is crisscrossed by
streams of energy, by a whirlwind of human masses that move in a straight line, by automobiles at
full speed with sounds and lights that multiply our points of perspective, which metamorphose space
without reprieve. This singular, worldwide urban landscape has given rise to manifold sense
perceptions that have redefined the traditional human senses. We have not realized it, but the five
traditional senses-instruments of perception and our relationship with others-have been transformed
into new tools for the appraisal of goods and merchandise. No longer do cities serve to orient us in
space or as a nexus between ourselves and otherness, that is, with the other that I am not. Instead,
they are instruments that link our perception of the world with what we consume: smell becomes
fragrance (perfume); sight becomes image (television); sound becomes reception (piped music);
taste becomes flavor (liquor, soft drinks) and touch becomes texture (fabrics or textiles) (Serres,
1985).
If we take a close look, we can see that the senses today are dictated by desire, the very cornerstone of
consumption that overwhelms us with promises of happiness through advertising campaigns which
are both optimistic and alienating. In such a visual and consumer-oriented world, the viewer does
not desire or imagine; he sees and is content to see. All or almost all can be seen with little or no
effort. The perverse use of television is just one more symptom of the accelerated movement of our
societies towards a new barbarism; a barbarism that is not characterized for being a forerunner to
civilization in the way of ancient civilization, but the result of our new civilization and its sidekick:
technology.
The risk of replacing a natural and customary way of relating to others with one that is artificial and
foreign to us is accepted with great benevolence. No one wants to be excluded from this new
discovery, from this new way of understanding space. Furthermore, there is a novel element that has
clearly transformed our perception of space: speed. Speed is treated as the raw material for sight.
Travel is equivalent to filming; not insofar as it produces images or mnemonic impressions which are
new, implausible or supernatural (Virilio, 1988, 67), but as Virilio tacitly acknowledges, in that it
entails our need to move from one place to another, leading us to blur out the city and focus solely on
the movement itself. A different type of nomadism deurbanizes the city, creating a new model where
the speed of transport multiplies the vacancy of space. The consequences of an accelerated world
qualitatively transform our perception, blurring all that is fixed: the architecture and the landscape 4.
The ease with which we move and the overlapping of our senses brought on by technology has
increasingly given rise to a city that is a network of generic places of speed and transportation. These
new spaces ignore the relationship living beings have with their city and its structure and deprive us
of reality.
III. The city as an entity outside the inhabitant
For years now we have spoken about the non-city. Although all these processes were
initiated with the development of industrial society, today's technological and media-oriented
society has had a decisive impact on the global level. At the end of the seventies, the huge generic
metropolis of Sao Paolo, Mexico City, Tokyo, Seoul, Shanghai and Bombay began to spring up and
espouse new lifestyles and relationships between living beings and the city.
I am not referring to cities that have gradually forfeited their history to become economic and tourist
attractions (Worldwide, the tourist industry has transformed historical centers and monumental
4 The cinema is a clear example of perceptual transformation. It is no coincidence that museums and art exhibits dedicate increasingly more space to film and video since
the speed of images has intensified in the last decade. Action films are the prime manifestation of this enormous success, including animated films for children that are wholly
inspired by speed. This is the way children perceive their surroundings.

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�The fragmented and diffuse city Today: From the emotional city to the town of satisfaction

cities into pseudo-cultural and pseudo-educational theme parks for commercial purposes), but
formless metropolis which are utilitarian, fragmented and multicultural. They are places which
oppose the ideal of a socially cohesive monumental city (polis); an ideal that has been traditionally
accepted and one which we are loath to replace, even if it is dead. The city as a nucleus of human
relations and creator of values and ideas has become a center for production, distribution and
consumption. Often, when we speak of the humanities and their loss of influence, what we really
mean to say is that the technological and scientific have replaced the relationships between humans.
In the words of Santiago Olmo, the city is transformed "into a bazaar of stereotyped
modernity (with electrical appliances, televisions, videos, DVDs, hi-fis and computers) where, too,
the myth of new symbolic values merge in film and advertising (Olmo, 2002, 103). As Marisa
Vadillo sententiously declares: " the city today is not inhabited, it is consumed: consumption and
communication are indivisible and what is more, consumption is the most common means of
communication in today's social relationships" (Vadillo Rodríguez, 2005 in Román, 2005, 49-66).
Clearly, each city has its own patterns and develops its own particular synthesis between the present
and its vernacular traditions. But the effect of multicultural global consumption transforms action
into something diffuse and homogeneous.
The city alienates us from examining subjective experience. Citizens, who can only measure
experience against themselves and exchange affection and passion with others when they frequent
places; freeze up and become autistic (Internet is a clear example of this confusion virtual, Candido
Mendes reflects on the encounter virtual humans on the Internet, (Mendes, 2010, 350)) only to
recover through frenzied consumption.
Anticipating this scenario early on, the Situationists proposed the transformation of time to
obtain pleasure. Mistakenly, they believed that the modification of the systems of production and
automation were a means to reducing the amount of time spent working, time which could then be
dedicated to free play. However, it was necessary to ensure that this non-productive time was not
usurped by the power and channeled through capitalist society. They therefore tried to construct
situations as the most straightforward way of disrupting ordinary ways of thinking and acting in the
city and of experiencing what life could have been like in a freer society. This was summed up by the
Situationist slogan: "living is being at home everywhere." But the technology at the service of the
bourgeoisie proved to be more powerful and has imposed a form of happiness, which in the urban
setting, is equated with buying very expensive homes "equipped with comfort" that provide us with
all that we need, organize our movements and allow us to travel more quickly to our areas of work or
leisure.
The sum result has been the loss of the city as a territory and the advent of circulation (i.e.
traffic) as a complement to work. Movement or circulation for pleasure or adventure has come to be a
means of distributing citizens among different functional spaces. In the seventies, when architects
abandoned the analysis of historical centers to turn their attention to the city, they realized that
something incomprehensible had happened around them, something that did not fit into any
hermeneutic category.
A "non-city" and a "dispersed city" had sprung up in the outskirts. This non-city was an urban chaos,
a generalized mess. But as Careri states, "the solution they proposed was mistaken as they
contemplated this sort of chaotic city from within the perspective of the historical city. From this
vantage point, the architects confronted this thing in much the same way as a doctor treats an ailing
patient: it was necessary to intervene, reclassify, and bestow quality" ( Careri, 2002, 177).

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�Román Alcalá

IV. The city as fragmented and diffuse model
They were wrong, however, and needed new ways of comprehending the process of
dissolution that extended beyond the meaning of the concept of city. In Europe, the debate on the
need for alternative policies on a local and global level took an important step forward following the
Earth Summit in Rio and the Agenda 21 in 1992. In 1994, more than 100 cities launched the Aalborg
Charter regarding economic, social and ecological issues. This was the first European initiative to
proclaim the need for new strategies in the sustainable development of cities which until that time
had been solely concerned with reorganization and economic development.
The "dispersed" inhabitants of these new spaces were people who lived in lowly populated urban
settlements that were alien to the most elemental of urban norms. They were people who lived in the
private space of home and automobile, for whom public places were shopping malls, picnic areas,
gasoline stations and train or subway stations but who were indifferent to spaces constructed for
social life. These new barbarians (i.e. strangers, others) lived in single-family dwellings and
extended their habitat to include real highways or virtual ones such as Internet nowadays.
Dormitory cities, which at one time held the promise of countrified living with the pleasures
of the city a stone's throw away, now have nothing to offer. The suburbs alienate us: the pseudocountryside or the pseudo-town are unsatisfying because we want to be at once here and elsewhere.
Although these pseudo-spaces have been founded on the idea that we can be in one place while
enjoying the advantages of another, they do not let us experience a genuine environment, and in the
end, generate discontent. According to Serge Chermayeff and Christopher Alexander (1963, 165),
the reason why so many people move to the outskirts lies in their desire to encounter nature and move
away from the disadvantages of the city. They return because nature is no longer there and so they
want to enjoy once again the advantages the city has to offer. But when everything is everywhere,
nothing is tangible anywhere.
This model of dispersed city has spontaneously sprung up around cities and is defined by the
inclusion of vast and vacant territories. The new empty territories are an outlet for these new
inhabitants who need the lightness of the fragmented city to counter the heaviness of the occupied
city. Thus, the cities' new inhabitants not only inhabit houses, freeways and computer networks, but
also these empty spaces which are lacking in history and power. They move outwards to build their
country homes, plant their illegal plots of land, walk the dog, have a picnic, or make love. These
places are distinct from the empty spaces which were traditionally understood to be public - squares,
gardens and parks - and make up a large part of the unbuilt, empty territory of the city that is all too
often impenetrable. According to Careri, these vacant spaces give meaning to today's cities: "they
are a fundamental part of the urban system, inhabiting the city in a nomad-like way, moving
whenever the power attempts to impose a new order upon them.
They are realities that grow outside of and in opposition to a modern project that continues to be
incapable of recognizing their value and accepting them" (Careri, 2002, 181).
If we are to accept that a city of this type is difficult to plan and foresee given the innumerable
emotional, sociological and economic variables that come into play, we must first acknowledge that
the city is a fragmented and dispersed space. In a model of this kind, the center is lacking in interest,
has less chance of being developed, is transformed slowly and tends to become saturated. Yet the
borders of this space are dynamic. Time has frozen in the center, developments are paralyzed, and
when something does change it is so evident that it is foreseeable.

contexto

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�The fragmented and diffuse city Today: From the emotional city to the town of satisfaction

They are realities that grow outside of and in opposition to a modern project that continues to be
incapable of recognizing their value and accepting them" (Careri, 2002, 181).
If we are to accept that a city of this type is difficult to plan and foresee given the innumerable
emotional, sociological and economic variables that come into play, we must first acknowledge that
the city is a fragmented and dispersed space. In a model of this kind, the center is lacking in interest,
has less chance of being developed, is transformed slowly and tends to become saturated. Yet the
borders of this space are dynamic. Time has frozen in the center, developments are paralyzed, and
when something does change it is so evident that it is foreseeable. But on the edges of the dispersed
city, unconsciousness becomes a living organism that must be experienced.
We are trapped in a vicious circle. We want to escape from a space that we dislike because
there are too many different mixtures and combinations. We must protect ourselves from the
unpleasant and displeasing place to which our consciousness has led us. It is a distorted, broken
place that we both love and despise; an urban space where everything happens amongst noise, and
multiple mixed-up worlds that are juxtaposed and conflicting. Cities today, especially macro-cities,
are witnesses to a spatial distribution that makes us feel as if we were divided; they prevent us from
living in them. We spend more time going from here to there like electrodes in Internet, than just
being in one place. We contemplate how the financial and business centers of the city are different
from the dormitory city, or the department stores, or the country house we escape to at the weekends.
Without wanting to, we organize our time in such a way that we spend as little time as possible in any
single place without really enjoying ourselves. We do not know how to be anywhere because
nowhere is complete.
The permanent city is broken and traversed by natural, chaotic and vacant fissures. These are
nomad territories that can only be availed through experience, by that esthetic practice known as
strolling; the aimless wandering through the last remaining places where it is possible to get lost, to
free ourselves from all control. The spectacle of tourism has converted big cities into mere
caricatures of themselves with the sole aim of revealing their brilliant and monumental facade and
creating a simulated city, an urban setting where the gray areas are avoided or hidden and whose
function is not understood. Nowadays, we attempt to understand this lack of meaning, the emptiness
of the city that confronts the banal idea of the happy, peaceful, controlled and safe city. The
Situationist dérive helps us to understand and enables us to turn our gaze to those meaningless
spaces, those other unfrequented places that question the society of the spectacle. Accepting these
invisible spaces that reveal the architectural and urban project is to come a step closer to unveiling the
architectural problem of the big city.
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contexto

�La construcción social de lo público como potencial
regenerador en los tejidos desarticulados

Mariano Adrian Ferretti 1
Recibido: 28/06/2014
Aceptado: 08/09/2014

Resumen:
La expansión de la ciudad no debería ser el principal problema al momento de abordar el análisis de
sus causas sino más bien el modo en que estas expansiones se producen en el territorio, es decir, los
patrones físico espaciales y morfológicos del tejido en cuanto a la capacidad de ejercer de conectores
entre los distintos fragmentos de ese crecimiento celular.
El estudio cualitativo de la problemática que comporta la fractura de relaciones sociales y la ausencia
de identificación y apropiación de los espacios comunitarios en los bordes de contacto entre tejidos
desarticulados, compromete a las características de su forma física desde el análisis de la micro
escala y permite un acercamiento a la comprensión de las realidades que intervienen en la
construcción de lo público como condición necesaria para la legitimación de dichos espacios de
contacto con el dominio de lo privado, de lo cerrado.
Palabras clave: tejido social, tejido urbano, público-privado, espacio público.

The social construction of the public as a potential disarticulated tissue regenerator
Abstract:
The expansion of the city should not be the main problem when approaching the analysis of its causes
but rather the way in which these expansions occur on the territory, namely, the physical spatial
patterns and morphological urban fabric in terms of ability to act connectors between the different
fragments of the cell growth.
The qualitative study of the problem that involves the breaking of social relations and the lack of
identification and appropriation of community spaces at the edges of contact between urban fabric
disjointed, committed to the characteristics of their physical form from understanding the micro
scale analysis and allows an approach to the understanding of the realities involved in the
construction of the public as necessary to legitimize such spaces contacting the private domain of the
closed condition.
Keywords: social fabric, urban fabric, public-private, public space.
1 Arquitecto por la Universidad Nacional de Córdoba (Córdoba, Argentina) y Máster en Teoría, Crítica y Proyecto por Universidad Politécnica de Catalunya (UPC),
Barcelona (España). Profesor-Investigador de la Universidad de La Salle Bajío y delInstituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus León, León,
Guanajuato (México). marianoferretti@gmail.com

contexto

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�La construcción social de lo público como potencial regenerador en los tejidos desarticulados

La significación de la forma en los procesos de regeneración
En la complejidad de la forma arquitectónica y los procesos que se involucran para generarla, están
implícitas no sólo las cuestiones de índole física entendidas éstas como las características de
materialidad y escala sino también aquellas que denotan significados, que comunican momentos de
la historia, la economía y el tiempo social que no en menor grado determinan los procesos que le dan
carácter y establecen sus condiciones para permanecer vigentes o por el contrario tornarse obsoletas.
Hablamos de la capacidad que la forma arquitectónica urbana posee para adaptarse a los cambios
sociales y económicos que han protagonizado las sociedades o grupos sociales que las han
materializado y que Montaner (2011) hace referencia al sostener que "las formas siempre transmiten
valores éticos, remiten a marcos culturales, comparten criterios sociales, se refieren a significados,
responden a visiones del mundo, concepciones del tiempo y a ideas definidas de sujeto". Surgen así
cuestionamientos sobre las capacidades de transmisión de significados que esas formas físicas
poseen, o dicho de otra manera, quienes sostienen que las formas son neutras ideológicamente y se
cargan de significados a partir de los usos que son capaces de ir asumiendo con el paso del tiempo.
Pero a pesar de las divergencias en torno al concepto, lo que subyace como causa de los procesos de
regeneración es la modificación de una situación determinada y las consecuencias que estos cambios
comportan en la realidad urbana, tales como:segregación y gentrificación, incompatibilidad
funcional de los tejidos, indefinición de la imagen urbana, obsolescencia y marginalidad físico
funcional. Además, estas rupturas espaciales configuran o caracterizan espacios intermedios
(Interlands) que se dan en medio de dos o más realidades espaciales y temporales distintas tal como
lo subraya Herrera Napoleón (2009) en sus estudios sobre hibridación urbana en los tejidos
adyacentes al área central de la ciudad de Caracas, Venezuela. Estas rupturas espaciales poseen una
plusvalía como espacios de oportunidades para regenerar relaciones perdidas y que va en sintonía
con lo que afirma Raúl Nieto (1988) acerca del paso de una ciudad dura construida por razones y
prácticas materiales, económicas y sociodemográficas, a un paulatino desplazamiento del
paradigma hacia una semiología del espacio, el cual cada vez es más visto como un tejido de
representaciones y de experiencias que producen sentido.Regenerar lo tejidos desarticulados
implica en primer término reconocer lo que sucede en el punto de contacto entre ellos, en las
oportunidades que existen desde las diversidades y el rol que pueden jugar los llamados "Interlands"
como espacios de confluencia de dos realidades espaciales y temporales diferentes.
Los aspectos morfológicos como potencial regenerador
Las propiedades morfológicas de los elementos que constituyen la arquitectura y el tejido urbano en
su complejidad como sumatoria de unidades tipológicas en el tiempo y el espacio es un sistema de
relaciones formales que se constituye a partir de una estructura urbana de soporte más o menos
regular en su distribución geográfica y territorial que sea capaz, a su vez, de asegurar la convivencia
de los intereses de los grupos sociales en la mejora de su calidad de vida y en el sustento de los pactos
de convivencia entre las esferas de lo público y lo privado. Además, ese reaseguro viene
condicionado histórica y culturalmente por la acumulación de significados que desde lo comunitario
legitiman un ambiente determinado desde la defensa de sus propios intereses en una proyección
hacia el conjunto de la sociedad. Pero como sostiene Norberg-Schulz (1979) al referirse a la
semántica como la relación entre el signo y lo que se designa el uso de los objetos -que en este caso
queda definido por el conjunto de formas de un tejido físico- no se puede resumir a una cuestión
meramente física sino también de tipo relacional donde el uso y las actividades que lo definen pasan
a tener un rol significativo dentro de niveles objetuales relacionados entre sí.
22

contexto

�Adrián Ferretti

Autores como Rossi (1982) y Roncayolo (1988) han avanzado acerca de la importancia de la forma y
su significación en el tiempo como reaseguradores de pertenencia e identidad comunitaria que
confieren a la arquitectura el carácter de permanencia necesario y su trascendencia en el hecho
urbano. Este último autor otorga especial importancia a las acciones de la sociedad que construyen
los objetos urbanos y su disposición como así también su interpretación y utilización, afirmando que
las formas remiten siempre a los aspectos demográficos, funcionales y sociales de la ciudad y
precisamente por medio de ellas las culturas urbanas aplican su poder creativo o lo que es más
simple, sus conocimientos; intentando mostrar "la articulación entre formas y sociedad urbana para
superar la oposición entre un contexto y una vida urbana que se adaptará a él". (Op. Cit., 1988, pp.
65,66)
La confluencia de tejidos: planificado y espontáneo
La periferia desarticulada en León, (Guanajuato, México).
En la periferia de la ciudad dispersa y anárquica es muy frecuente la coexistencia de distintos tipos de
tejidos en torno a una porción importante de territorio aún sin urbanizar. Se destacan dos formas
significativas de agregación de tejidos:
- Planificado (sistema formal cerrado): Este modelo produce la mayor cantidad de presiones de
frontera y niega cualquier intento de generación de tejido social por su alto grado de aislamiento de la
realidad urbana. Son lo que comúnmente se denominan "fraccionamientos cerrados". Su principal
característica es que se producen en cortos períodos de tiempo y con niveles altos de conformación
geométrica.
- Espontáneo (sistema informal abierto): Conforman grandes porciones de tejido sin una clara
definición geométrica y con períodos de tiempo largos en los que por superposición en vertical se van
complejizando. Son sistemas abiertos e incompletos y tienen una fuerte capacidad de generar tejido
social por sus propias características de sistema informal abierto, lo que Sáez, García, Roch (2010)
denominan como "ciudad espontánea".
Áreas de estudio y unidades de análisis
Un caso práctico.
Las áreas seleccionadas que para nuestro caso práctico en la ciudad de León poseen muchas
potencialidades latentes en un ámbito de proximidad entre ellas donde las dinámicas del entorno se
comparten y se entienden como partes integrantes de una misma realidad urbana; expresan los
modelos previamente estudiados y sus elementos como lo son el modelo de tejido planificado
(cerrado) de la colonia Observatorio III y el espontáneo (abierto) correspondiente a la colonia
adyacente La Ermita II. Dichos tejidos pertenecen a diferentes lógicas de agregación, como lo son el
modelo abierto de adición y el modelo cerrado de homogeneización.
Por otra parte, se establecen para la aplicación y el análisis de los instrumentos de medición, las
unidades de estudio que hacen referencia directa a las situaciones que caracterizan los diferentes
bordes, a saber:
[A] tejido / tejido: confluencia de dos tejidos físicos con características de conformación opuestas
tales como espontáneo (heterogéneo) y planificado (homogéneo).

contexto

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�La construcción social de lo público como potencial regenerador en los tejidos desarticulados

[B] tejido / intersticio (Interland): confluencia de ambos tejidos (espontáneo y planificado) con un
espacio intersticial en común.
Estas unidades de análisis, caracterizan el 50% de la mancha urbana aproximadamente y
reproducen un patrón de completamiento del tejido basado en la adquisición de suelo barato y la
construcción de vivienda masiva con altos niveles de homogeneización desde lo morfológico
(Observatorio III), en contextos de informalidad y precariedad física y funcional preexistente.
Además, se localizan adyacentes al área de disolución del tejido consolidado de la ciudad,
caracterizada esta por un nivel socioeconómico medio-alto y condiciones urbanas favorables por su
integración a las dinámicas de la estructura urbana.
Estas unidades poseen a su vez diferentes condiciones socio económicas que desde ya, condicionan
y en gran medida determinan tanto los aspectos relacionales como la percepción de "vecindad" a la
que hacían referencia Portal y Barraza (2011). Por otra parte, el hecho de pertenecer a tejidos muy
diferenciados, es clara la segregación que se establece a partir de las propiedades de la forma como lo
son por ejemplo: continuidad, orden, ritmo y unicidad en el lenguaje.
Las características físicas de los tejidos en cuestión, determinan fuertes barreras entre sus fronteras
debido a la tensión que producen en los bordes dos propiedades tan dispares de estructuras formales
que producen segregación física y funcional y conllevan niveles de deterioro y abandono no sólo en
la imagen de los elementos conformadores como viviendas, muros, banquetas y calles sino en su uso
propiamente. Esto último se debe a los bajos niveles de apropiación del espacio físico en todo el
conjunto y principalmente en los bordes hacia donde se tornan más evidentes las discontinuidades.
Es notorio el contraste material que existe entre ambas colonias y sus cualidades lingüísticas donde
la monotonía en el color y el uso de formas abstractas repetidas sin las condicionantes del contexto
propias de los emprendimientos privados especulativos son forzadas por la cotidianeidad y
expresividad de las formas espontáneas y rizomáticas de los tejidos espontáneos.
En el contacto de estas dos realidades quedan descubiertas las capacidades que cada una de ellas
posee para, por ejemplo, absorber y sintetizar las cualidades de la otra, o en todo caso, asimilar
nuevas condiciones morfológicas.

Fuente: Elaboración propia

FIGURA 1. Unidades de análisis: [A] Tejido/Tejido [B] Tejido/Interland.

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contexto

�Adrián Ferretti

Medición y resultados: percepción de la forma en relación a lo funcional
Como resultado de los trabajos de campo efectuados, se diseñaron instrumentos de medición
compuestos en dos fases que claramente indagaron acerca de la percepción -que en una colonia u
otra- el usuario o vecino posee en los siguientes aspectos:
Fase I: percepción de la conectividad en relación al conjunto.
Fase II: percepción de la morfología (formas) en relación a los bordes.
El análisis de indicadores en relación a la percepción y comprensión de las propiedades de los bordes
y su rol funcional permitirá identificar y entender los rasgos principales que hacen a la asimilación
y/o aceptación de las características físico espaciales del borde de la colonia como elementos de
significación para el sentido de pertenencia y las relaciones sociales que puedan darse en esos
espacios de mediación entre los grupos que lo comparten.Las necesidades de identificación que un
grupo social posee en su relación con otros grupos para producir diferencias que aseguren
pertenencia, ha ido variando con la evolución de las sociedades tradicionales a las actuales en un
margen ampliado de relaciones y asociaciones que se establecen con las formas o el mundo físico y lo
conceptual, lo significativo de sus mensajes. En palabras de Rapoport (1978) " Estas asociaciones
(entre el mundo físico y el conceptual) son importantes respecto al significado de los elementos
asociados, y respecto a la complejidad que crean en la preferencia ambiental". Se observa en la
gráfica 2.1 la ausencia en la búsqueda de significantes y la adhesión a una necesidad más de tipo
funcional que explica las afirmaciones precedentes.
Esto es evidente en parte por la disociación de los tejidos físicos carentes de ciertos elementos
diferenciadores: en el caso de La Ermita II la insuficiencia queda determinada por la ausencia de los
elementos básicos para la conformación del ambiente (calle, banqueta, paramento) mientras que en
Observatorio III la dificultad se cristaliza en la necesidad de espacios capaces de alterar
positivamente la homogeneidad propia de un tejido de tipo "cerrado" en la búsqueda de un orden
diferente en las relaciones con lo público, es decir, la presencia de una mayor distancia entre el
espacio privado de la casa con el espacio público de la banqueta-calle. Sin embargo se reconoce la
utilidad de los espacios lineales como posibilidades de conexión con la colonia vecina en primer
lugar y los espacios más abiertos como parques o plazas en convivencia con casas y jardines en
segunda instancia. Es importante destacar la conciencia que subyace en relación a la necesidad del
espacio comunitario abierto a pesar de la propia sensación de inseguridad reinante y el
entendimiento del valor de "lo público" como resguardo de las relaciones sociales.
Cuando se observa la realidad de los bordes entre ambas colonias, la gráfica 2.4 es contundente en
el sentido del reclamo hacia una mayor porosidad o permeabilidad del tejido físico en donde lo que
predomina actualmente es la frontalidad tanto de la unidad repetida o de los muros ciegos que
"impermeabilizan" cualquier posibilidad de "fisuras" en el tejido 2 en el caso del tejido "cerrado" de
Observatorio III, expresado en la elección hacia un esquema físico espacial de tipo "3" (tejido
combinado con baldíos). Paralelamente a la necesidad de revertir las frontalidades, la falta de
profundidad en la relación de lo público-privado y la monotonía uniformadora en la relación frentefondo; se visualiza nuevamente la elección en la reproducción de un patrón físico del tejido como lo
es el patrón de tipo "1" (tejido cerrado con muros) que respondería a condicionamientos de la
realidad en torno a la sensación de inseguridad y de protección como reacción.
2 El concepto de "fisura" hace referencia a que en los tejidos abiertos de carácter espontáneo y correspondiendo en muchos casos con condicionantes naturales o huellas de
antiguos cauces, es frecuente la cristalización ya desde el proceso de lotificación, de fisuras o grietas en el tejido físico que constituyen enormes posibilidades de producir
espacios "pasantes" o de penetración desde el espacio público, al interior de la manzana y viceversa. En cambio, en los tejidos de carácter cerrado y periférico, la aparición de
estas particularidades, se deben más bien a conflictos en la confluencia del tipo arquitectónico por el carácter de la división de la propiedad y por la baja compacidad del

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�Fuente: Elaboración propia

La construcción social de lo público como potencial regenerador en los tejidos desarticulados

Fuente: Elaboración propia

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�Adrián Ferretti

Las incapacidades que poseen los tejidos de tipo "cerrado" o planificados de producir giros en los
finales de los bloques, producen" presiones de frontera" 3 que degeneran cualquier posibilidad de
relación, transformando los espacios entre bloques en áreas "muertas"que terminan por conformarse
como puertas de ingreso o egreso en la conexión con los otros tejidos.
En última instancia los altos grados de uniformidad y repetición de un significante lo que produce es
la conformación o aparición de otro por la simple ruptura en el juego de asociaciones que se
establecen, por lo que en este caso y como lo señalan autores como Rapoport (1978) y Lynch (1960),
la construcción de nuevos significados a partir de ciertas propiedades físicas y espaciales de las
formas, pueden producir que se establezcan relaciones entre grupos más allá de la trascendencia que
pueda existir en los símbolos compartidos en su seno.
De las condiciones analizadas en la gráfica 2.5 la respuesta de los usuarios hacia las condiciones que
a futuro pueden asumir las propiedades de los tejidos es uniforme y bastante coincidente cuando se
trata de las situaciones de negación absoluta de la forma del borde al cual se hace referencia
evidenciando la necesidad de más articulación en la relación público-privado a partir del reclamo del
"patio" como elemento transicional con el exterior del conjunto. Sin embargo en el patrón de tipo "3"
existe una clara preferencia en el completamiento de las discontinuidades (baldíos entre casas) con el
mismo tipo de tejido, es decir, más viviendas. Lo colectivo que muestra el esquema tipo "1" se asume
en primer lugar a partir de la necesidad de revertir condiciones de la forma que son adversas a esos
intereses mientras que lo individual representado en el esquema tipo "3" puede estar aludiendo
directamente a la necesidad de la seguridad intrafamiliar. Esto último sugiere que el escaso capital
social al que se hacía referencia está directamente ligado a lo que las formas físicas tienen como
potencial regenerador no sólo en el restablecimiento de patrones físicos desdibujados o ya
inexistentes en su capacidad de estimular comportamientos sociales sino como en la propia
necesidad de reconstruirlos.
Conclusiones
Las propiedades morfológicas de los tejidos que se han analizado conforman un ambiente físico tal,
que condicionan la percepción y el comportamiento sociales tanto individual como colectivo. Estas
condicionantes se ven a su vez estabilizadas a medida que se acumulan experiencias temporales,
acontecimientos y comportamientos repetidos que hace que ante la necesidad de elaborar una
respuesta, emerjan y se constituyan.
Por otro lado, se cristalizan necesidades funcionales que la forma revela y que en su mayoría, como
hemos visto, se refieren al espacio público no como catalizador de lo colectivo sino desde una
necesidad funcional y práctica de acceder a través del intersticio a la colonia vecina. Lo colectivo ha
dejado de ser el espacio común para los vecinos de ambas colonias y pasa a conformarse como un
espacio de oportunidades para la obtención de una cierta calidad ambiental a partir de las propias
carencias como por ejemplo: arbolado, iluminación, regularización del suelo, etc.; mientras que la
tendencia al completamiento de la forma y el rompimiento de ciertas permeabilidades -que podrían
considerarse como positivas- es claramente una condición que refuerza la seguridad.
En cualquier caso, las actuales condiciones físicas de los tejidos no resuelven ninguna de las dos
situaciones: lo comunitario a partir del espacio público y lo individual a partir de la seguridad.
3 El concepto de "presiones de frontera" hace referencia a que en los bordes de las manzanas de cualquier trama urbana o en las "fronteras" de contacto con otros espacios de
la ciudad ya sean los "interlands" descritos con anterioridad u otros tejidos circundantes, se producen tensiones o presiones de tipo funcional-relacional que según sea la
característica de ese borde, producen relaciones de tipo centrífugas en los tejidos espontáneos o centrípetas en el caso de los tejidos cerrados y homogéneos.

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�La construcción social de lo público como potencial regenerador en los tejidos desarticulados

Según Geddes (Montaner y Muxi, 2011) el progreso social y la forma espacial están
estrechamente relacionados y en ese sentido la planificación " desde el lugar" es fundamental para
asegurar la manutención de las redes sociales ya constituidas y respetar así sus deseos e intereses, lo
que él denominaba " cirugía conservadora" (conservativesurgery) en oposición al urbanismo
monumental de la tradición inglesa que comúnmente actuaba por superposición geométrica sin tener
en cuenta ni la realidad física de los tejidos existentes ni las relaciones sociales que allí acontecían. Es
por ello que una posible propuesta de modificación de los tejidos, debería tener en cuenta la
"liberación" de la función respecto del objeto a la que hacía referencia Baudrillard (1969) que le da
total libertad para funcionar en un estatus que independiza a las formas de cualquier condición a
priori y que en nuestro caso de estudio referido a tejidos planificados y espontáneos hace que su
convivencia pueda ser articulada por ciertos parámetros de formas que por sus propiedades puedan
negociar y homologar a las precedentes en la búsqueda de la regeneración.
Referencias bibliográficas
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Krieger, Peter (2006). Paisajes urbanos. Imagen y memoria. México DF: UNAM.
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Canclini (Coord.). Cultura y comunicación en la ciudad de México. México: Grijalbo,
pp. 234-276.

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contexto

�Adrián Ferretti

Norberg-Schulz, Christian (1979): Intenciones en Arquitectura. Barcelona: Gustavo Gili.
Portal, María Ana; y Barrasa, Patricia (2011):"De la fragmentación urbana al estudio de la diversidad
en las grandes ciudades",en Néstor García Canclini (Coord.) La Antropología urbana en
México. México: Conaculta, UAM, FCE, pp. 30-59.
Rapoport, Amos (1978): Aspectos humanos de la forma urbana. Barcelona: Gustavo Gili.
Roncayolo, Marcel (1988): La Ciudad. Barcelona: Paidós.
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casa: ciudades espontáneas en Lima", Revista INVI, Vol. 25, Nº 70, pp. 77-116.
Worpole, Ken (2000): Here Comes the Sun: Architecture and Public Space in Twentieth-Century
European Culture. London: ReaktionBooks.

contexto

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��Envejecimiento de la población, salud y ambiente
urbano en América Latina. Retos del Urbanismo
gerontológico
Sarai Merari Salas-Cardenas 1
Diego Sánchez-González 2
Recibido: 18/06/2014
Aceptado: 08/09/2014
Resumen:
El estudio reflexiona sobre los desafíos del envejecimiento de la población en las zonas urbanas de
América Latina, destacando la importancia de la planificación gerontológica del entorno físico y
social en la salud y calidad de vida de las personas mayores. La metodología consistió en una
revisión de la literatura científica, principalmente revistas indexadas a Scopus y Thomson-Reuters.
Los resultados indican que en la región el crecimiento urbano agrava las condiciones ambientales y
los problemas de salud de la población de edad avanzada, una situación que se ve afectada por el
contexto de vulnerabilidad social (pobreza, problemas de acceso a los servicios de salud). También,
algunas de las claves se discuten en la comprensión de los desafíos de la planificación gerontológica
de las ciudades de América Latina, y la participación activa de las personas mayores en el diseño de
entornos construidos dinámicos y estimulantes, en especial, hogares y espacios públicos. Además,
en la región el avance del envejecimiento de la población urbana va a generar una fuerte demanda de
los gerontólogos ambientales, especialmente arquitectos, urbanistas y profesionales de la salud
ambiental, con formación gerontológica en la sensibilidad de diseños favorables para envejecer en el
lugar.
Palabras clave: envejecimiento de la población, salud ambiental, ciudad, políticas de salud,
urbanismo gerontológico, gerontología ambiental, América Latina.
Population aging, health and urban environment in Latin America. Challenges of gerontological
Urbanism
Abstract:
The study reflects on the challenges of aging populations in urban Latin America, highlighting the
importance of the gerontological planning of physical and social environment on the health and
quality of life of older people. The methodology consisted of a review of the scientific literature,
mainly journals indexed to Scopus and Thomson-Reuters index. The results indicate that, in the
region the urban growth exacerbates environmental conditions and health problems of the elderly
population, a situation that is exacerbated by the context of social vulnerability (poverty, problems of
access to health services).
1 Socióloga, Maestría en Ciencias en Arquitectura y Asuntos Urbanos, y becaria CONACYT de estudios de doctorado en Arquitectura y Asuntos Urbanos, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey (México). Correo electrónico: saraimerari@hotmail.com
2 Doctor en Geografía y Máster Universitario en Gerontología Social por la Universidad de Granada. Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey (México); y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). Correo electrónico:
diego.sanchezgn@uanl.edu.mx

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�Envejecimiento de la población, salud y ambiente urbano en América Latina. Retos del Urbanismo gerontológico

Also, some of the keys are discussed in understanding the challenges of gerontological planning of
cities in Latin America, and the active participation of older people in the design of the dynamic and
stimulating built environment, especially, homes and public spaces. In addition, in the region the
advancement of the urban population aging will generate strong demand for environmental
gerontologists, especially architects, urban planners and environmental health professionals, with
gerontological training and the sensitivity in the favorable designs for aging in place.
Keywords: aging population, environmental health, city, health policy, gerontological urbanism,
environmental gerontology, Latin America.
1. Introducción
l mundo actual es urbano. En el año 2010 más de la mitad de la población mundial vive
en las ciudades, y se espera que cada año el número de residentes urbanos crezca unos
60 millones (ONU, 2010). Asimismo, se estima que el 80% de las personas mayores
vivirá en los países en desarrollo, sobre todo, en sus ciudades. Precisamente, América
Latina y el Caribe concentrará a uno de cada cuatro personas de 60 y más años del
planeta para el año 2050, convirtiéndose en una de las regiones más afectadas por el
envejecimiento demográfico urbano, y agravado por los crecientes problemas urbanos
y el rezago en políticas sociales y de salud (Chackiel, 2000; OMS, 2007).

E

Hoy el contexto urbano parece ser el mejor medio para la investigación sobre aspectos de salud de la
población y, por ello, conviene revisar los antecedentes históricos de los asentamientos humanos y
las problemáticas asociadas a su crecimiento. Asimismo, las ciudades representan puntos de especial
interés para el estudio del envejecimiento de la población, ya que en ellas se concentra la población
de 60 y más años.
Tradicionalmente, se ha pensado que las ciudades ofrecen más oportunidades de alimentación,
trabajo y educación que en las zonas rurales, lo que sigue motivando la emigración rural. Sin
embargo, se comienza a cuestionar dicho paradigma, ya que, en las regiones en desarrollo el rápido
crecimiento urbano se ha traducido en un agravamiento de los problemas de salud asociado a los
riesgos naturales y sociales, como el aumento de la vulnerabilidad social de la población urbana,
sobre todo, de personas mayores, a la exposición a inundaciones y procesos de remoción en masa,
contaminación ambiental (aire, agua), situaciones de discapacidad, dependencia y exclusión social
(Webb, 2006; Sánchez-González, 2009a), así como riesgo de soledad, abandono y maltrato
(Guzmán, 2003); y al aumento de las desigualdades socioespaciales asociadas a los problemas de
acceso a los equipamientos y servicios básicos, como educación y salud (Sánchez-González, 2007;
Narváez, 2011). Como consecuencia, el crecimiento demográfico urbano sobrepasa la capacidad de
respuesta de las autoridades para garantizar niveles de vida satisfactorios a la población, como la
salud.
Vivimos un convulso y contradictorio momento de la historia en el que se ha alargado de forma
importante las vidas de las personas, pero no así las condiciones, la calidad y cualidad de esos años
más de vida. Si bien es cierto que gracias a las mejoras en las condiciones de higiene pública y la
generalización de los avances médicos se ha favorecido la disminución de la mortalidad y la
mortalidad infantil, y se ha producido un aumento espectacular de la esperanza de vida (Vaupel,
2010; Sánchez-González, 2011). No es menos cierto que, como afirma el prestigioso sociólogo
Norbert Elias (1997), la sociedad urbana muestra una de sus facetas más sombrías en la vejez, donde
se agudizan los problemas de soledad y aislamiento asociados al ritual solitario de la muerte.
32

contexto

�Salas | Sanchez-González

En el mismo sentido, Simone de Beavoir (1970) subraya que nuestra sociedad estigmatiza el
envejecimiento, convirtiendo la vejez en un secreto vergonzoso. Así, el envejecimiento de la
población, como fenómeno global, ha favorecido el auge de leyes y reglamentos en favor de las
personas mayores, sin embargo, como se constata en la mayoría de los estudios (Donoso, 2006;
Huenchuan, 2009) la realidad desmiente este avance y pone en tela de juicio los derechos
alcanzados.
En regiones en desarrollo, como América Latina, el proceso de crecimiento y concentración de la
población de 60 y más años en asentamientos urbanos plantea numerosas interrogantes, ya que, se
cuentan con escasos mecanismos para enfrentar sus retos ambientales, sociales y de salud.
Asimismo, la desigual distribución espacial del envejecimiento demográfico tiene especial
incidencia en las zonas urbanas, planteando nuevos retos a los profesionales de la gerontología,
geriatría, salud pública y planificación urbana, y siempre desde una visión interdisciplinaria del
fenómeno.
Así, en las ciudades el envejecimiento de la población está planteando la necesidad de cambiar la
manera diseñar y construir los contextos ambientales y la forma en la que es posible envejecer en los
hogares (OMS, 2007). Por ello, algunos investigadores (Sánchez-González, 2007 y 2013) plantean
la necesidad de favorecer la planificación gerontológica en las áreas urbanas de los países
desarrollados y en desarrollo, como México.
La longevidad de la población se encuentra cada vez más determinada por el entorno físicoconstruido y el entorno social que construimos en las ciudades. En los siglos XX y XXI el aumento
de la esperanza de vida en los países desarrollados y, en menor medida, en los países en desarrollo,
como América Latina, indica que se está posponiendo la muerte y ampliándose el número de años
que experimentamos el envejecimiento, lo que tendrá importantes implicaciones en la manera de
analizar y comprender cómo será la vulnerabilidad social de los adultos mayores urbanos y acometer
sus problemas de salud, discapacidad y dependencia en las próximas décadas.
Desde inicios del nuevo milenio el entorno propicio, favorable y amigable con las personas mayores
ha sido destacado por diferentes instituciones (CEPAL, 2002; OMS, 2007). Sin embargo, aún en la
región es un tema poco estudiado y centrado principalmente en los entornos sociales del
envejecimiento (arreglos residenciales, las redes de apoyo, la violencia y el maltrato contra las
personas mayores, la participación y la imagen social de la vejez), detectándose un importante
rezago en la comprensión de los atributos y funciones del entorno físico-construido que propician un
envejecimiento saludable, seguro y digno en el lugar, prestando especial atención a la vivienda y el
espacio público.
La presente investigación reflexiona sobre los desafíos del envejecimiento de la población en las
zonas urbanas de América Latina, destacando la importancia de la planificación gerontológica del
entorno físico y social en la salud y calidad de vida de las personas mayores. La metodología
consistió en una revisión de la literatura científica, principalmente revistas indexadas a Scopus y
Thomson-Reuters.
Los resultados indican que en la región el crecimiento urbano agrava las condiciones ambientales y
los problemas de salud de la población de edad avanzada, una situación que se ve afectada por el
contexto de vulnerabilidad social (pobreza, problemas de acceso a los servicios de salud). También,
algunas de las claves se discuten en la comprensión de los desafíos de la planificación gerontológica
de las ciudades de América Latina, y la participación activa de las personas mayores en el diseño de
entornos construidos dinámicos y estimulantes, en especial, hogares y espacios públicos.

contexto

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�Envejecimiento de la población; salud y ambiente urbano en America Latina. Retos del Urbanismo gerontológico

Además, en la región el avance del envejecimiento de la población urbana va a generar una fuerte
demanda de los gerontólogos ambientales, especialmente arquitectos, urbanistas y profesionales de
la salud ambiental, con formación gerontológica en la sensibilidad de diseños favorables para
envejecer en el lugar.
2. Crecimiento urbano y problemas de salud en América Latina
La salud tiene una estrecha relación con el medio ambiente, y este último es definido por el Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, como aquellos valores naturales, sociales y
culturales que tienen una gran influencia en la vida diaria del hombre, así como en su esfera
psicológica. También, el ambiente urbano ha sido objeto de análisis por la salud ambiental, que
comprende aspectos de la salud y la calidad de vida de la población que son determinados por
factores ambientales, físicos, químicos, biológicos y psicosociales (OMS, 1993; Rengifo, 2008). En
la misma línea, la salud urbana está determinada por las características el entorno natural y el
construido, las tendencias demográficas de la población, las cuestiones sociales, económicas y
políticas, la seguridad alimentaria y la calidad de la misma, así como el manejo de los servicios de
salud en emergencias (OMS, 2010)
Diferentes estudios advierten de la desigual morbilidad y mortalidad de la población de 60 y más
años en áreas urbanas y rurales (Salas-Cárdenas, 2011). Asimismo, en las ciudades se observa que las
principales causas de muerte de la población anciana (enfermedades respiratorias y cardiacas, así
como algunos tipos de cáncer) están asociados a factores externos ambientales (Adler, 2003).
También, conforme la población envejece se incrementa las probabilidades de discapacidad y
dependencia en el sujeto, circunstancia que se ve agravada por la inadecuación de los entornos
construidos, especialmente, de las ciudades.
Algunos autores (Baldi y García, 2005) esgrimen que entre el 25% y 30% de las enfermedades de la
población están provocadas directa o indirectamente por el medio ambiente. Precisamente, en las
ciudades los problemas de abastecimiento de agua potable, el drenaje sanitario, la contaminación
atmosférica, acústica y lumínica, el tráfico, el hacinamiento, la inseguridad y el acelerado ritmo de
vida urbano tienen repercusiones en la salud física y psíquica de los individuos y, sobre todo, en los
grupos vulnerables, como los adultos mayores. Por ello, es importante conocer las causas del
deterioro ambiental de las ciudades y sus efectos sobre la salud de la población.
El devenir histórico nos presenta el reto de hacer más saludables las ciudades que habitaremos. Para
ello, es necesario investigar qué factores psicosociales y ambientales determinan la morbilidad y
mortalidad de la población en ciudades. Llegados a este punto, el análisis de la salud de la población
urbana es multifactorial, donde se reconocen diferentes dimensiones ambientales, sociales,
psicológicas, antropológicas, económicas, políticas y culturales, que influyen en su calidad de vida
(Berkmany Kawachi, 2000).
El proceso de industrialización que acompaña el crecimiento urbano de la región trae consigo
cambios en los hábitos higiénicos de las ciudades, como el acceso a fuentes de agua potable, sin
embargo, persisten y se agudizan nuevos riesgos ambientales y antrópicos, propios del modelo de
desarrollo y la concentración de la población, como contaminación atmosférica, los problemas del
transporte y los problemas de salud asociados a los nuevos estilos de vida urbanos (Smith, 1990). En
la misma línea, en el siglo XX, los cambios en los estilos de vida, el avance de la medicina y, sobre
todo, la progresiva generalización en el acceso a los avances médicos va a permitir reducir las altas
tasas de mortalidad general e infantil, así como favorecer el aumento de la esperanza de vida de la
población urbana.
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contexto

�Salas | Sanchez-González

Cabe reseñar que, a pesar del significativo avance en materia de salud, en América Latina siguen
persistiendo enormes diferencias en el acceso a los servicios de salud entre grupos sociales, como las
personas mayores, y entre comunidades urbanas y rurales.
Diferentes estudios (Chadwick, 1988; García-Faria, 1991) han abordado las desigualdades en el
acceso y calidad del servicio de salud. Estas investigaciones han destacado la importante relación
entre las características geográficas del ambiente, la salud y el estrato social, ya que la salud de la
población no puede entenderse sin considerar el contexto ambiental y las condiciones sociales en las
que viven las personas (Towsend, Phillimore y Beattie, 1988; Rojas-Soriano, 1990; Marmot y
Wilkinson, 2008; Rodríguez, 2008). En la misma línea, podríamos hablar de una inequidad de salud
de la población urbana asociada con factores socioeconómicos (edad, sexo, educación, ocupación,
ingresos) y factores ambientales (lugar de residencia, exposición a contaminantes, proximidad a
fábricas, problemas de acceso a los servicios de salud (Garrocho, 1995; Regidor, 2004). Al respecto,
en la región el déficit habitacional ha favorecido problemas de hacinamiento en países como Brasil y
México (Arriagada, 2005), lo que ha incrementado los riesgos de salud para los grupos vulnerables.
En la actualidad en las ciudades modernas la principal causa de contaminación del aire está
provocada por las emisiones de los vehículos. La Organización Mundial de la Salud atribuye a la
contaminación del aire más de 300.000 muertes prematuras al año en la Unión Europea,
disminuyendo la esperanza media de vida en, al menos, un año. Algunos investigadores (Tenías y
Ballester-Díez, 2009) indican que en la Unión Europea alrededor del 6% de las defunciones podrían
ser atribuidas a la contaminación atmosférica, y de esas, al menos, el 3% estarían relacionadas con
las emisiones de vehículos a motor. Así, diferentes estudios (Lovei, 1998) han demostrado que
eliminar el plomo de la gasolina ha mejorado el coeficiente intelectual de los niños entre 3 y 4 puntos.
Asimismo, se ha indicado que es peligroso para la salud residir próximo a calles con alto tráfico
vehicular (más de 10 mil vehículos por día), ya que, se estima que es la causa del 20% de los casos de
asma en los niños y del 30% de los casos de las enfermedades pulmonares y coronarias en personas
de 65 y más años (Sánchez-Triana y Awe, 2006).
Otra línea de investigación con respecto a la salud urbana es la que considera las áreas verdes como
significativas para la salud de la población urbana. En estas investigaciones se ha observado la
importancia de las áreas verdes en zonas cercanas a la población, ya que tienen una influencia
significativa para la salud de la población (Groenenwegen et al, 2006; Mitchell y Popham, 2007).
El actual modelo económico vinculado a la globalización origina nuevos riesgos socioambientales,
como los problemas de salud, cuya dificultad radica en establecer los patrones explicativos de la
relación entre la salud y el medio ambiente, esto debido a las transformaciones y cambios derivados
de los avances tecnológicos, los movimientos migratorios y los intercambios comerciales, de lo que
se desprende un complejo e inquietante mundo cambiante (Vargas, 2005). En la región uno de los
grandes problemas para favorecer la prevención de la salud de la población es la falta de uniformidad
de criterios a la hora de determinar los valores máximos de contaminación desde el punto de vista de
la salud. La Organización Mundial de la Salud establece que el límite máximo de partículas gruesas
en la calidad del aire (uno de los contaminantes más dañinos para el ser humano), no debe sobrepasar
los 20 microgramos por metro cúbico al año. Mientras, en la Unión Europea y países
latinoamericanos, como México, establecen como límite máximo el doble recomendado, es decir, 40
microgramos por metro cúbico anual. Algunos investigadores (Tenías y Ballester-Díez, 2009)
critican las posturas conservadoras de las instituciones gubernamentales de regiones desarrolladas
(Estados Unidos y Europa) y regiones en desarrollo (América Latina), y en la que predominan otros
intereses ajenos al interés general sobre la salud pública.
contexto

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�Envejecimiento de la población; salud y ambiente urbano en America Latina. Retos del Urbanismo gerontológico

En las últimas décadas han surgido diferentes movimientos sociales urbanos y programas, como
Ciudades Saludables en Europa y Municipios saludables en algunos países latinoamericanos, que
buscan incrementar la participación de la comunidad en la implementación de políticas para la
prevención y promoción en salud. En los países latinoamericanos este proyecto de concientización
social a favor de las ciudades saludables posee sus propias características, ya que el desarrollo en el
que se encuentran sus urbes es todavía un punto intermedio entre lo rural y lo urbano. Además, en
estas ciudades latinoamericanas se observan importantes problemáticas, fruto del rápido
crecimiento insostenible y la falta de servicios sanitarios, servicios públicos e infraestructura en
salud.
Hoy asistimos en la región a un cambio de modelo urbano, de las iniciales ciudades tradicionales,
desconectadas globalmente, y con graves y visibles problemas de salubridad, donde predominaban
las relaciones sociales en las plazas públicas, la solidaridad intergeneracional, esenciales para las
personas dependientes; se ha pasado a las actuales ciudades modernas, donde se contraponen los
intereses económicos de la competitividad empresarial (que exige la globalización), a la
sostenibilidad y bienestar de la población, y en la que predominan el automóvil, los centros
comerciales, la especulación inmobiliaria, la desaparición de áreas verdes, la insolidaridad, el
individualismo y la sociedad de consumo, y se olvida la atención y cuidados a los más vulnerables. Al
respecto, el notorio urbanista norteamericano Lewis Mumford (1969) nos advertía de los graves
peligros que supone que la sociedad urbana actual y, especialmente, los arquitectos y urbanistas,
olviden a las personas mayores.
3. El envejecimiento demográfico urbano en América Latina: Un fenómeno actual
En las últimas décadas los avances en el ámbito de la medicina han propiciado un aumento la
esperanza de vida de la población urbana en América Latina, lo que paradójicamente está
representando un reto para gobiernos y sociedades (CEPAL, 2006; Martí y Martínez, 2009). Prueba
de ello, el rápido crecimiento urbano no planeado ha convertido sus espacios, equipamientos e
infraestructuras en inaccesibles y excluyentes para los grupos vulnerables, como las personas
adultas mayores y los discapacitados, en constante incremento.
Diversos estudios (González-Celis y Padilla, 2006; Serrano-Miranda et al, 2009), manifiestan el
incremento de la población adulta mayor en la región, especialmente en las ciudades. Así, el avance
de la transición demográfica ha traído consigo el auge del envejecimiento de la población, que se
explican por tres factores: caída de la fecundidad, descenso de la mortalidad y movimientos
migratorios (Han Chande, 1998; Treviño-Siller et al, 2005; Chávez y Sánchez-González, 2012).
También, se prevé que en pocas décadas América Latina va a experimentar un importante avance del
envejecimiento demográfico urbano (ONU, 2007).
El estudio de la población urbana que envejece es de gran interés para la elaboración de futuras
políticas públicas sociales y asistenciales, así como la toma de decisiones en ámbitos públicos. Así,
se han implementado herramientas (encuestas, entrevistas, grupos focales) para el estudio de este
grupo (Wong et al, 2004) que arroja datos sobre temas asociados a salud (que abarcan desde la niñez),
la familia, la ayuda financiera, los datos económicos (ingresos, fuentes de ingresos), trabajo,
ambiente de la vivienda, aspectos antropométricos, percepción de la salud y la viudez (Wong y
Palloni, 2007).
Algunas investigaciones (Compán Vázquez y Sánchez González, 2005; Barrantes et al., 2007)
han analizado la relación entre el fenómeno del envejecimiento y la degradación biológica,
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contexto

�Salas | Sanchez-González

el empobrecimiento económico y la exclusión social, así como la dependencia funcional por
enfermedades crónicas, dándose como resultado la pérdida de interacción social, pérdidas
económicas y psicológicas.
En la región el avance del envejecimiento de la población pone en tela de juicio la capacidad de
respuesta de los gobiernos para hacer frente a las situaciones de vulnerabilidad de las personas
mayores, un grupo con alto riesgo de exclusión social, así como poder atender la demanda creciente
de servicios y equipamientos gerontológicos y geriátricos. Al respecto, las situaciones de pobreza y
pobreza extrema de parte de la población adulta mayor, así como los problemas de acceso a los
servicios médicos propician la alta vulnerabilidad de los adultos mayores, sobre todo, de las mujeres
(Salgado de Synder et al, 2005; Treviño-Siller et al, 2006). Así, la vulnerabilidad social y ambiental
de la población adulta mayor latinoamericana se presenta asociada a altos niveles de analfabetismo,
bajos ingresos, problemas de vivienda, problemas de salud y cobertura médica, discapacidad,
dependencia, soledad y abandono (Ham Chande y González, 2008; Sánchez-González y Egea,
2011).
En las últimas décadas se pueden observar cambios en la forma en que se presenta la enfermedad y la
muerte en la población urbana de la región. Al respecto, se ha producido un aumento de las
enfermedades crónicas y degenerativas, así como una disminución de aquellas enfermedades
infecciosas, dándose nuevos panoramas por la innovación en el ámbito médico y la prevención
(ONU, 2010). En muchos de los casos, los sujetos de edad no presentan una sola enfermedad, sino
cuadros de comorbilidad o multimorbilidad en el mismo sujeto (Barrantes et al, 2007, 2007; Ruiz y
Han Chande, 2007). Así, entre las enfermedades más comunes de la población adulta mayor urbana
de los países de la región, como México, destacan la hipertensión, diabetes, enfermedades del
corazón, así como algunas enfermedades de la vista y del oído (González y Padilla, 2006). En este
contexto las personas de 60 y más años ha aumentado su esperanza de vida, pero una parte de esa
población, sobre todo mujeres de avanzada edad, debe enfrentarse a cuadros de enfermedades que
suelen desembocar en la aparición de ciertas discapacidades y demencias (Serrano-Miranda et al,
2009). Además, algunas investigaciones indican que la infancia vivida incide directamente en la
salud que tendrá el adulto mayor en su vejez, la morbilidad que podría presentar y, por lo tanto, la
mortalidad (Harrison et al., 2010).
La ciudad se asocia con actitudes, hábitos y estilo de vida no siempre saludables, como fumar,
consumo de alcohol y vida sedentaria, que tienen importantes implicaciones en la salud y causas de
muerte en la vejez (Fernández Rojas, 2007). Algunos autores (Freedman et al., 2008) han estudiado
la influencia de los estilos de vida urbanos sobre la salud y bienestar de las personas mayores. Al
respecto, se ha comprobado que en las ciudades el estilo de vida está incrementando de forma
peligrosa la prevalencia de enfermedades, como estrés, depresión y obesidad. Al respecto, los
estudios (Lerman-Garber et al., 1999) indican que el problema de la obesidad de la población
envejecida es un factor importante de riesgo de mortalidad que repercuta negativamente en la
esperanza de vida a los 60 años, sobre todo en países como México.
Otros aspectos que son abordados por los diferentes especialistas del envejecimiento y la salud son la
inequidad, la discapacidad, la seguridad económica, la calidad y acceso a los servicios de salud,
considerando las distancias recorridas (Mobley et al, 2006; Serrano, Ortiz y Vidal, 2009; SánchezGonzález, 2009a). En relación con este último aspecto, Salgado de Snyder y Wong (2007) han
indicado que algunas de las condiciones antes mencionadas se presentan de un modo diferente según
el individuo sea hombre o mujer, siendo esta última condición la que presenta una mayor
vulnerabilidad.
contexto

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�Envejecimiento de la población; salud y ambiente urbano en America Latina. Retos del Urbanismo gerontológico

En este sentido, el gasto médico y farmacéutico de la población anciana implica un reto social y
económico que debe ser analizado desde perspectivas socioeconómicas y biomédicas. Sin embargo,
los adultos mayores son observados como los principales consumidores de servicios médicos
(Alonso-Galbán et al, 2007), lo que agudiza su imagen estereotipada, como grupo dependiente.
Las estadísticas oficiales no suelen facilitar información suficiente para investigar determinadas
dimensiones de la vulnerabilidad social de la población discapacitada de 60 y más años (Serrano et
al., 2009). También, existen importantes divergencias entre las fuentes secundarias en cuanto a la
estimación de la población discapacitada, esencial en el diseño de programas destinados a este
sector. Por ejemplo, en México el Censo de Población y vivienda de 2010 (INEGI) indica que este
país el 4.8% de la población - 5,7 millones de personas - tiene alguna limitación física o mental según
el Censo 2010 (INEGI, 2010). Mientras que la Encuesta Nacional de Percepción de Discapacidad en
Población Mexicana 2010 (INSP, 2013) identificó el 6.2% de la población (6.850.841 personas con
discapacidad en México), siendo superior en zonas urbanas (6.5%) que en las zonas rurales (5.5%).
Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2013) considera que, al menos, entre el
8% y 10% de la población mexicana presenta algún tipo de discapacidad, lo que equivaldría a diez o
doce millones de personas discapacitadas (más del doble de las cifras oficiales), en su mayoría
adultos mayores urbanos. En la misma línea, en Chile y México no existen registros fiables sobre el
número de "instituciones" que atiende a dicha población (Marín, Guzmán y Araya, 2004). Los
escasos estudios advierten del escaso o nulo control de las instituciones que asisten a las personas
mayores discapacitadas y dependientes, especialmente, las instituciones privadas. Las
investigaciones (Gutiérrez-Robledo et ali., 1996) indican que dichas instituciones presentan las
carencias más significativas en infraestructura, calidad y formación del profesional, lo que favorece
situaciones de desatención entre la población frágil.
La vivienda es un factor determinante de la calidad de vida de los adultos mayores, sin embargo, en la
región no existe una política sobre vivienda para el adulto mayor. De hecho, diferentes estudios
(Lawler, 2001; Gómez-Jiménez, 2003) denuncian que tanto el diseño como la calidad de la misma no
favorecen el envejecimiento en el hogar y en la comunidad. Asimismo, algunos autores (SánchezGonzález, 2009b) indican la importancia de abordar la investigación de las implicaciones existentes
entre la experiencia espacial y el proceso de envejecimiento saludable en el lugar.
Desde la década de 1970 en los países de América Latina se empieza a hacer vivienda específica para
adultos mayores (Escudero, 2003), aunque las soluciones brindadas en diseño se reducen al contexto
de determinadas cuestiones de problemas de accesibilidad, comunes en individuos de edad
avanzada. De hecho, un aspecto trascendental del entorno, la satisfacción residencial de las personas
mayores, suele ser omitida por los responsables de la política de vivienda (Morales y Arriagada,
2002).
El medio urbano y, de forma especial, el espacio público, tienen una especial significación en la
forma y calidad de cómo envejecemos. Así, se ha demostrado que una percepción negativa del
barrio, por motivos de degradación y abandono, están asociados con una percepción negativa de la
salud de las personas mayores (Sánchez-González, 2005; Clarke y Nieuwenhuijsen, 2009).
4. Perspectivas y retos de la planificación gerontológica de las ciudades en América Latina
El contexto ambiental del envejecimiento comprende el entorno físico en donde se vive y envejece,
así como el entorno social conformado por un conjunto de aspectos sociales de diferente índole,
como el personal, familiar y social, donde tienen cabida las cuestiones psicosociales, económicas,
políticas y culturales.
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contexto

�Salas | Sanchez-González

Desde la gerontología ambiental se trata de comprender los factores físico-sociales que intervienen
en la compleja relación entre el ambiente y la calidad de vida de las personas mayores
(Girardi,Paskuliny Molzahn, 2007; Sánchez-González, 2011 y 2014; McKee et al; 2014). Al
respecto, en América Latina la literatura científica advierte de la escasa atención que se le ha
brindado al entorno físico-social del envejecimiento y su influencia determinante en la salud de las
personas mayores.
Algunos expertos (Butcher, 2006) advierten sobre la importancia de mejorar la profesionalización
de los aspectos gerontológicos vinculados con el área de la salud de las personas mayores. En la
misma línea, algunas instituciones (CEPAL, 2006) y especialistas (Sánchez-González, 2007 y 2013;
Abraham y Horenstein, 2005) destacan la importancia del factor ambiental en el envejecimiento
saludable, advirtiendo sobre la necesidad de contar con una adecuada planificación gerontológica de
las ciudades.
En la literatura la transición demográfica asociada al envejecimiento de la población de los países se
ha caracterizado por la preocupación de la salud de las personas mayores, tradicionalmente desde un
enfoque paliativo. Lo cual, ha derivado en una "transición epidemiológica" vinculada a la
comprensión de la salud y la enfermedad en un cambiante contexto sociodemográfico, sanitario y
cultural (Han Chande, 1996; González y Han-Chande, 2007), lo que supone un reto sin precedentes
para los gobiernos. Asimismo, recientes estudios gerontológicos subrayan la importancia de la
prevención en la salud de las personas de edad, destacando el interés por conocer los factores físicosociales que intervienen en el envejecimiento saludable (Sánchez-González, 2009b; Wiesmann y
Hannich, 2010).
En las últimas décadas diferentes autores (Vellas, 1996; Gutierrez-Robledo, 1999) ponen el énfasis
en considerar la vejez como una etapa positiva, tanto para el propio individuo, como para su familia y
el entorno social que los rodea. Se trata de ir construyendo un envejecimiento activo, exitoso y
participativo para el disfrute de las relaciones sociales y autorrealización personal, donde factores
como la salud y el contexto ambiental serán determinantes en esta etapa de la vida.
En América Latina uno de los importantes retos de los gobiernos de las ciudades es que la mayoría de
sus ciudadanos de 60 y más años no percibe una pensión y no tiene derecho a servicio de salud, y
cuando esto ocurre, como en el caso de México, las pensiones asistenciales no cubren las
necesidades básicas, o la cobertura médica (Seguro Popular) no cubre el 80% de las patologías
asociadas a este grupo de edad (Sánchez-González y Egea, 2011). Al respecto, somos conscientes
que la dignidad de un ciudadano longevo pasa por tener cubiertas una serie de necesidades y
derechos básicos, como una pensión digna y cobertura de salud, así como una serie de beneficios y
ayudas sociales y asistenciales que apoyen su economía, independencia e integración social
(programas de rehabilitación de viviendas, transporte público, teléfono e internet, etc.), lo que
contribuye a favorecer el envejecimiento en el lugar.
Los cambios en la estructura familiar y la movilidad residencial agravarán la situación de la ayuda
informal a la dependencia, sobre todo, en un contexto de incremento de la población discapacitada y
dependiente, así como la reducción del tamaño medio de la vivienda de interés social.
También, esta circunstancia debe tener su reflejo en las políticas sociales, así como en la oferta de
vivienda, de tal manera que se desarrollen submercados inmobiliarios para enfrentar la nueva
demanda de la heterogénea tipología familiar en la vejez.

contexto

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�Envejecimiento de la población; salud y ambiente urbano en America Latina. Retos del Urbanismo gerontológico

En los próximos años en la región se debe subrayar la importancia de contemplar la distribución
espacial del envejecimiento a distintas escalas de análisis (colonia, AGEB urbana 3, municipio, área
metropolitana, estado y región), acompañadas de las políticas públicas y de la planificación urbana,
con especial atención a sus implicaciones en la localización de equipamientos y servicios, sobre todo
para una población que envejece en un contexto de vulnerabilidad social y ambiental (SánchezGonzález, 2007 y 2013). En la misma línea, se debe profundizar en la problemática creciente de la
atención a la vulnerable población migrante retornada de 60 y más años y sus efectos en las ciudades
mexicanas y, sobre todo, del norte del país (Chávez y Sánchez-González, 2012).
La problemática desatención de las personas mayores discapacitadas y dependientes
institucionalizadas o no, debe hacernos replantear la forma de elaborar las fuentes censales y la
estimación de la población discapacitada y dependiente, así como las instituciones que las asisten en
la región. Asimismo, se deben mejorar considerablemente la atención de las personas frágiles a
través de perfeccionar los sistemas de evaluación tanto de la persona mayor (capacidades,
actividades instrumentales de la vida diaria), como del entorno físico-social, así como revisar la
normatividad y supervisión de las instituciones para favorecer entornos asistenciales de calidad.
Dentro del número reducido de publicaciones centradas en el ámbito latinoamericano sobre
planificación gerontológica de las ciudades, es reseñable las aportaciones en materia de indicadores
sobre vivienda para personas mayores (Mac Donald, 1985; Praga, 1991; Morales y Arriagada, 2002;
CEPAL, 2006), como la satisfacción residencial, protección ambiental, saneamiento y confort,
independencia habitacional, estabilidad residencial e inserción en el entorno urbano (SánchezGonzález, 2007 y 2013; Narváez, 2011). Por su parte, los escasos estudios sobre el ambiente urbano
y el envejecimiento de la población se han centrado, principalmente, en cuestiones de diseño urbano
y distribución de equipamientos y servicios urbanos, donde destacan los problemas de accesibilidad
que condicionan su participación social, relaciones sociales y, en general, su calidad de vida
(Narváez, 2011; Gutiérrez-Martínez, 2011).
Diferentes organismos (OMS, 2002 y 2007) recalcan la importancia de envejecer en el hogar, lo que
debe implicar mejoras en las viviendas, así como servicios gerontológicos para satisfacer sus
necesidades, sobre todo, en situaciones de fragilidad que exigen cuidados y diseños especiales de
residencia (Binstock y George, 2001; Di Véroli y Schmunis, 2008). Al respecto, la vivienda del
adulto mayor se considera un factor ambiental esencial para favorecer un envejecimiento exitoso
tanto en la casa como en el espacio público (Sánchez-González, 2009). Aquí, es determinante
comprender que la vivienda y los espacios urbanos (colonia) deben ser analizados más allá de los
aspectos materiales y formales, propiciando la comprensión de elementos cualitativos y perceptivos,
destacando la importancia de la satisfacción residencial y la participación de los adultos mayores en
el diseño de sus ambientes, así como favorecer el conocimiento sobre la experiencia especial de
envejecer en el lugar a través del apego e identidad del lugar (Sánchez-González, 2014).
En la actualidad se han estado haciendo esfuerzos conjuntos en materia de planificación urbana y
salud pública, ya que cada vez es más evidente la relación entre el medio construido y la salud
(Srinivasan, O´Fallon yDearry, 2003). Como resultado están surgiendo importantes interrogantes
sobre el presente y futuro del envejecimiento de la población urbana. Al respecto, habría que pensar
en una planificación para el bienestar (Ham Chande, 1998), que algunos autores denominan
planificación gerontológica de las ciudades (Sánchez-González, 2007 y 2013), considerando la
necesidad de favorecer ciudades amigables con las personas de edad.
3 AGEB (Área Geoestadística Básica): es un área geográfica ocupada por un conjunto de manzanas perfectamente delimitadas por calles, avenidas, andadores o cualquier
otro rasgo de fácil identificación en el terreno y cuyo uso del suelo es principalmente habitacional, industrial, de servicios, comercial, etcétera, y sólo son asignadas al interior
de las localidades urbanas (INEGI, 2010).

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�Salas | Sanchez-González

Algunos organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (2007), han
establecido criterios para favorecer ciudades amigables con las personas de edad, destacando los
espacios al aire libre y los edificios públicos, la vivienda, el transporte público, los servicios
comunitarios y de salud, la comunicación e información, así como estrategias para favorecer el
respeto e inclusión social, así como la participación social, cívica y el empleo de las personas
mayores. De las 33 ciudades que iniciaron el programa, el 27% se localizan en América Latina y el
Caribe, como Cancún y Ciudad de México (México), La Plata (Argentina), Río de Janeiro (Brasil),
San José (Costa Rica), Kingston y MontegoBay (Jamaica), y Mayaguez y Ponce (Puerto Rico).
A pesar de los acuerdos establecidos por los gobiernos locales, el seguimiento de los objetivos nos
muestra diferencias importantes entre las urbes en materia de avance para lograr ciudades amigables
en la región. De hecho, estas convulsas urbes latinoamericanas han tenido escaso recorrido en las
políticas públicas implementadas y son desconocidas para la mayoría de los profesionales
implicados en la planificación urbana. Asimismo, es importante incorporar políticas destinadas a
potenciar la participación de las personas mayores en el desarrollo de un urbanismo saludable,
directamente relacionado con la sostenibilidad del espacio urbano y del envejecimiento saludable, lo
que necesariamente pasa por potenciar los espacios públicos.
5. Conclusiones
En estos dos siglos y medio el avance de la medicina y el acceso a los servicios de salud ha sido
vertiginoso. Sin embargo, los rápidos procesos de concentración de la población en áreas urbanas y
metropolitanas, principalmente en regiones en desarrollo, suponen un desafío a las políticas y
programas de salud enfocados a enfrentar los riesgos a nuevas pandemias, que, muy posiblemente,
desembocarán en crecientes problemas de morbilidad y mortalidad para los grupos vulnerables
(niños, ancianos), lo que debe implicar en el nuevo milenio un cambio en el paradigma de cómo
entendemos las ciudades y la forma de vivir en las mismas.
En las áreas urbanas es importante favorecer políticas y programas de salud pública enfocados a la
prevención y no a la mitigación. Para lo cual, es necesario uniformizar los criterios de contaminación
frente a la salud, así como las metodologías de medición y los diferentes parámetros de la calidad del
aire. En la misma línea, se deben crear los causes que permitan a los ciudadanos defender sus
derechos frente a los peligros ambientales, en muchas ocasiones, favorecidos por la acción u omisión
de las administraciones.
En nuestras sociedades el reto del envejecimiento de la población exige nuevas formas de abordaje y,
sobre todo, soluciones eficaces y oportunas al respecto, basadas en la cultura de la prevención y el
desarrollo de la planificación gerontológica de las ciudades. Asimismo, en la región el proceso de
envejecimiento demográfico urbano asociado a situaciones preocupantes de vulnerabilidad social y
ambiental (discapacidad, dependencia y exclusión social, obligan a replantear las actuales políticas
sociales y de salud, y favorecer una mayor comprensión de las cuestiones ambientales que
determinan la salud y calidad de vida de la población que envejece.
Todo ello nos debe derivar hacia la búsqueda de necesarios consensos basados en la investigación y
concienciación de este tema central de nuestro tiempo: el envejecimiento de la población urbana.
Así, es importante que en la región la construcción de las futuras ciudades se base en modelos más
sostenibles, saludables y amigables con las personas de edad, evitando en lo posible episodios
pasados, con infructuosos intentos por replicar "ciudades exitosas".
contexto

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�Envejecimiento de la población; salud y ambiente urbano en America Latina. Retos del Urbanismo gerontológico

También, una sociedad urbana que envejece debe propiciar una mayor sensibilidad sobre la necesidad
de generar espacios para crecer, vivir y envejecer en el lugar: la vivienda y el barrio, para lo cual, es
imprescindible más educación y concienciación de los gobiernos y profesionales implicados en la
planificación urbana, el envejecimiento y salud pública.
Hoy en América Latina y el Caribe asistimos al avance del envejecimiento demográfico urbano, que
se va imponiendo de forma progresiva en nuestra sociedad, y que va provocar una fuerte demanda de
gerontólogos ambientales, especialmente arquitectos, urbanistas y profesionales de la salud, con
formación gerontológica en la sensibilidad de diseños favorables para envejecer en el lugar.
No podemos seguir aplazando las cuestiones sobre el envejecimiento de la población y el modelo de
ciudad, vinculado al modelo productivo, por lo que debemos pasar de la inversión en ladrillo a la
inversión en conocimiento, posibilitando un ambiente urbano saludable para crecer, vivir y envejecer
de manera digna. Una nueva realidad social y una obligación moral que irremediablemente deben
comprender las Administraciones, y a la que, necesariamente, las Universidades tendrán que
anticiparse, desde una visión socialmente responsable, sostenible e interdisciplinaria sobre el
envejecimiento.

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��Una Valoración de la Laguna de Estabilización
en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora
Aracely Favela
Arturo Ojeda
Jesús Quintana
Elzabeth Morales 4
1

2

3

Recibido: 31/04/2014
Aceptado: 18/07/2014

Resumen
El presente artículo es resultado de una investigación realizada para determinar el valor de un
inmueble nominado dentro de las consideraciones valuatorias como caso atípico, el cual es
identificado como Laguna de Estabilización. Este tipo infraestructura tiene como propósito recibir el
agua residual que es evacuada de la localidad urbana y que normalmente se localiza en un sitio
cercano a la periferiaurbana. En principio dicha infraestructura resuelve el problema urbano del agua
que es descargada al drenaje sanitario después del uso doméstico, comercial y público. El caso de
estudio, es la laguna de estabilización de la localidad urbana San Pedro de la Cueva, Sonora, México.
Se hace mención de las consideraciones valuatoria en materia de infraestructura hidráulica, para
integrar el avalúo que determina el valor de una laguna de estabilización.
Palabras clave:laguna de estabilización, avalúo, inmueble.
An Assessment of Stabilization Pond in Urban Location: San Pedro de la Cueva.
Sonora
Abstract
Thispaper is the resultof an investigation conductedto determine the valueof a
propertynominatedwithinvaluatingcaseconsiderationsasoutliers, which is identified
asStabilizationLaguna. Thisinfrastructureaimstypereceiving thewastewateris dischargedfrom
theurban areaandis usually locatedona site nearthe urban periphery.In principlesuch
infrastructuresolves theproblem ofurbanwateris dischargedto the sanitary sewerafter domestic,
commercial and public use.The case studyis thestabilization pondurbanvillageSanPedro dela
Cueva,Sonora,Mexico. Mention ofvaluatingconsiderations ofwater infrastructureis madeto
integratethe appraisalthat determinesthe value of astabilization pond.
1 Valuador Profesional, Titulada del Posgrado Maestría en Valuación, Depto Ing. Civil y Minas, de la Universidad de Sonora, Hermosillo, Sonora, México.
afavaluos@hotmail.com
2 Profesor-Investigador, Universidad de Sonora, Doctor en Asuntos Urbanos ojeda@dicym.uson.mx
3 Profesor-Investigador Universidad de Sonora, Doctor en Valoración Urbana, quintana@dicym.uson.mx
4 Doctorando, UNISON, elymorales@prodigy.net.mx

contexto

51

�Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora

1.

INTRODUCCIÓN

E

n el estado de Sonora, existen diferentes modelos de infraestructura en materia de
saneamiento. La primera laguna de oxidación fue construida en el año de 1947, en el
municipio de Agua Prieta, con una superficie de 4 hectáreas. Desde entonces una gran
cantidad de instalaciones se han construido. Los diseños constan de diversos tipos de
materiales, desde regionales de origen natural como la arcilla, hasta otros prefabricados
como el block.

En Sonora el 83 % de los municipios cuenta con algún tipo de obra de construcción para sanear sus
aguas residuales. De las cuales el 3% son Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales y el 88% son
lagunas de estabilización, lo cual es motivo para la realización del presente estudio.La información
básica colectada para el presente estudio es la obtenida del sistema de Gestión por Comparación del
año 2011 de la Comisión Estatal del Agua del estado de Sonora y del Inventario Nacional de Plantas
Municipales de Potabilización y de Tratamiento de Aguas Residuales en Operación del año 2010 de
la Comisión Nacional del Agua. En la tabla 1 se muestra la existencia de infraestructura existente en
el Estado de Sonora (CONAGUA, 2013).
Cuadro 1. Infraestructura de saneamiento

Los procesos valuatorios en el Estado son muy variados y no existen una guía definida para este tipo
de inmuebleatípico. El material que existe abarca formatos establecidos por el Instituto Catastral y
Registral del Estado de Sonora (ICRESON) para casa habitación y edificios. Las instituciones
bancarias, también cuentan con sus requerimientos que deben integrarse en el avalúo, inclusive el
Instituto Nacional de Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN), no cuentan con material definido
para avalúos de lagunas de estabilización.Las diferencias básicas más relevantes, se presentan en la
estructura física y en el tipo de operación, el cual se deberá considerar para otorgar un mayor valor
para los fines que pudiese tener a futuro.
El estado de Sonora, se localiza al noroeste del país de México, con las siguientes colindancias: al
norte: con el Estado de Arizona de los Estados Unidos de América, al sur: con el estado de Sinaloa, al
este: con el estado de Chihuahua y al Oeste con el Golfo de California como se muestra en la figura 1.
San Pedro de la Cueva se encuentra ubicado en el centro del Estado de Sonora, país México, colinda
al norte con Moctezuma y Tepache, al sur con Bacanora, al este con Sahuaripa y al oeste con
Pesqueira. Este municipio posee una superficie de 1,926,36 km².
52

contexto

�Favela | Ojeda | Quintana | Morales

De acuerdo a los resultados del censo de población y vivienda del 2010 del INEGI, San Pedro de la
Cueva, cuenta con 1,604 habitantes (fig.1). La laguna de estabilización de San Pedro de la Cueva,
la cual se encuentra en la periferia sur de este municipio, se ubica a los 364 metros sobre el nivel del
mar y se localiza geográficamente a los 29°17'4.34" latitud Norte y 109°44'43.86" longitud
Oeste.
Figura 1. Localización geográfica de la zona de estudio

Municipio de
San Pedro
de la Cueva,
Dentro del Estado
de Sonora

Lotificación del

Municipio de

San Pedro de la cueva

Fuente: generación propia con datos de INEGI y Catastro Municipal

2.

METODOLOGÍA

Para valuar lagunas de estabilización es necesario tomar en cuenta desde el emisor o colector, hasta el
desemboque de su efluente. Para ello es necesario: el tipo de proceso que realizan (aerobias,
facultativas y de maduración), materiales de construcción (terracería, mampostería, concreto),
interconexiones (tuberías, registros), lugar de ubicación (zona urbana o rural).
La escasa información acerca de la valuación de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales
(PTAR), ha generado la búsqueda de una metodología que sea validada como una opción para
efectuar el avalúo de un inmueble de ese tipo. Esto en virtud de que, la construcción física de esta
infraestructura tiene variantes debido al espacio con el que se cuenta en las localidades para llevar
acabo la obra. Si se tiene gran superficie de terreno, los módulos son de forma rectangular y de
grandes dimensiones, por lo general construidos a base de terracería; algunas se cubren con material
a base de geomembrana de polietileno de alta densidad y baja permeabilidad usada para controlar la
migración de fluidos también llamada "liner" y otras cuentan con bordos de mampostería.
Sin embargo, si no existe terreno amplio, se construyen lagunas estrechas a base de block y
concreto. Algunos ejemplos fotográficos de infraestructura se pueden observar en la Figura 2.
2.1 Particularidades del sitio de estudio
Antes de la construcción de este sistema de saneamiento, las aguas residuales eran interceptadas por
gravedad en una fosa séptica, la cual descarga directamente en el Río Yaqui, el cual desemboca en el
vaso de la presa Plutarco Elías Calles "El Novillo".
contexto

53

�Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora

Figura 2. Tipos de construcción de lagunas de estabilización

(a) con bordos de arcilla,
(b) con bordes de arcilla cubiertos con "liner",
(c) con material de block.

Fuente: generación propia

Debido al problema de contaminación, la población solicito la construcción de sistemas de
saneamiento que solucionara el problema y actualmente cuenta con una laguna de estabilización
El uso de suelo es ejidal, el régimen de propiedad es privada y pertenece al H. Ayuntamiento de San
Pedro de la Cueva. El agua que se colecta en esta laguna, proviene de un sector del Municipio de San
Pedro de la Cueva, esto debido a que actualmente la red de alcantarillado no se encuentra construida
y conectada en su totalidad.
La última etapa de construcción de la laguna se finalizó en el año 2008 (la fig.3 muestra una
fotografía del sitio) por la Comisión Estatal del Agua del Estado de Sonora. Sus dimensiones son
45.00 mts de largo y 14.00 mts de ancho. Su profundidad supera los 1.80 mts. El efluente es utilizado
para el riego de follaje.
54

contexto

�Favela | Ojeda | Quintana | Morales

Figura 3. Laguna de oxidación de san pedro de la cueva, sonora.

Fuente: generación propia

2.2

Consideraciones valuatorias

Para poder determinar un valor, es necesario tomar en cuenta ciertas consideraciones que permiten
ver la situación de una forma más concisa.
En principio es importante mencionar que las Lagunas de estabilización son estructuras sencillas de
tierra, abiertas al sol y alaire, los cuales constituyen los recursos naturales a que pueden recurrir para
lograrsu misión (Maskew, Geyer, Okun, 1987).Asimismo los estanques de estabilización son de uso
muy frecuente en pequeñas comunidades, debido a que sus reducidos costos de construcción y
explotación representan una importante ventaja frente a los restantes métodos de tratamiento
(Metcalf, Eddy, 1997).
Por otra parte, el tipo de laguna se define según de la reacciónbiológica dominante, pueden ser
Aerobias, Anaerobias y Facultativas. En general, cualquier tipo de laguna de estabilización se puede
utilizar para trataraguas residuales domésticas. Las lagunas aireadas se utilizan normalmente
paratratamiento de aguas residuales industriales y domésticas de alta carga, mientrasque las no
aireadas se emplean casi en su totalidad para tratar residuos municipales.
Las anaerobias se utilizan para tratamiento de residuos líquidos de origen industrialcon elevado
contenido de materia orgánica, casi siempre se emplean como el primerpaso de un sistema lagunar
con alta carga orgánica (CONAGUA, 2007).
contexto

55

�Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora

El diseño de la laguna debe asegurar el rendimiento óptimo de las instalaciones por lo que es
necesarioprestar especial atención al proyecto de los elementos físicos. Por tal motivo las obrasde
control de contaminación deben satisfacer los requerimientos de tratamiento a un costo de operación
y mantenimiento mínimo.
2.2.1 Determinantes que influyen en el valor
En la recolección de datos para la valuación inmobiliaria (Ventolo, 1997: 11) existendiferentes
aspectos que influyen en la determinación de un valor; estos estándivididos en factores físicos,
sociales, económicos y políticos.
Son innumerables los diferentes factores que influyen en mayor o menor grado en elvalor de los
terrenos, enumerándose los más importantes, cuyo listado no eslimitativo y clasifica los factores o
variables que son propias de cada terreno y losfactores o variables externas que son efecto del
entorno y que influyen en el valor deellos.En las tablas 2 y 3, se muestran las principales
determinantes de valor exógenas y propias de un inmueble.
Cuadro 2. Determinantes externas
o exógenas

Cuadro 3. Determinantes propias
o endógenas

PROCESO VALUATORIO
El cuadro 4, muestraun diagrama con las etapas de un proceso de avalúo. Entérminos generales, el
proceso básico utilizado por todos los valuadores es el mismo que el de Ventolo William,
independientemente delpropósito del avalúo y el tipo de propiedad que se está valuando.

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contexto

�Favela | Ojeda | Quintana | Morales

Cuadro 4. El proceso de valuación
1.
2.
3.

Enuncie el Problema.
Haga una lista de los datos necesarios y las fuentes.
Reúna, registre y verifique los datos necesarios.

Datos generales
País
Región
Ciudad
Vecindario

Datos específicos
Predio sujeto
Mejoras

Datos para cada técnica
Datos de ventas
Datos de costos
Datos de ingresos y gastos

4. Determine el uso más alto y mejor.
5. Haga una estimación del valor del terreno.
6. Concilie los valores estimados para la estimación final del valor.
7. Haga una estimación del valor de cada una de las tres técnicas.
8. Informe la estimación final del valor.
Fuente: Ventolo William L. (1997).

Métodos de Valuación Utilizados
Entre los diferentes métodos de valuación existentes, el más apropiado para determinar el valor de
este inmueble atípico es el siguiente:
Método Físico: Es especialmente recurrido para establecer cantidades de aseguramiento de bienes,
pues como su nombre indica, calcula el costo que tendría "reponer" un bien específico en términos
efectivos, en el estado que se encuentre en un momento determinado, lo cual es acorde con el
propósito primordial de un seguro.
Tiene el principio de considerar en su aplicación al costo de adquisición en mercados primarios, es
decir, al precio (costo de producción más gastos más utilidad) como fuente del valor original de los
bienes; su objetivo, entonces, es determinar la cantidad de dinero que debería erogarse a efecto de
reproducir al bien sujeto de valuación de forma idéntica o similar incluyendo la utilidad de su
productor, pero descontándole, primeramente, los deméritos propios debidos al tiempo en que ha
estado en uso, seguidamente, los debidos al estado físico en que se encuentre al momento de la
valuación por dicho uso y finalmente, los debidos a su obsolescencia técnica y/o económica que
resulte por la posible aparición de nuevos bienes sustitutos que incorporen adelantos tecnológicos en
sí, o bien, mejoras en su proceso de producción que reditúen ahorros sustanciales y, como
consecuencia, redunden en la disminución del costo de fabricación.
Para utilizar este método es necesario obtener:
VALOR DEL TERRENO
Para determinar el valor del terreno se efectúa por vía comparativa, utilizando datos obtenidos
directamente del mercado local. Para el caso del valor del terreno, se basa en la información obtenida
de las operaciones de compra venta o de oferta de terrenos en la zona de estudio y sobre lotes con
características semejantes a las del bien inmueble que se estudia realizando los ajustes de superficie
de terreno, superficie de construcción einstalaciones especiales o accesorios.
contexto

57

�Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora

La teoría detrás de esta técnica es que el valor de la propiedad sujeto está relacionado directamente
con los precios de venta de propiedades comparables. El valuador encuentra cualquier diferencia en
las características que afecten al precio de venta de estas propiedades y ajusta cada una de ellas
aplicando la siguiente formula:
Los ajustes se realizan:
- Sumando: el valor de las características presentes del sujeto.
- Restando: el valor de las características presentes del comparable, con las que no cuente el sujeto.
Los ajustes principales son en base a las características físicas del terreno,ubicación, y el tiempo de
venta.
Al ajustar el comparable (+ o - ) para hacerla tan parecida al sujeto como seaposible. Esto significa
que:
Valor de propiedad = Sumatoria de Precios de venta de comparables (+ / -)
Número de propiedades comparables
Si el comparable es MEJOR que el sujeto: disminuye el valor.
Si el comparable es PEOR que el sujeto: aumenta su valor.
VALOR DE LAS CONSTRUCCIONES E INSTALACIONES ESPECIALES
Según Dobner, 1983, Está basado en el principio de sustitución donde se estipula que el costo de
reproducción o sustitución es el límite superior del valor. Es decir, que la estimación final de un
avalúo inmobiliario tendrá como límite máximo de valor, el costo del inmueble sobre presupuesto a
valor actual.
Una vez identificadas las construcciones e instalaciones especiales con las que cuenta el terreno, se
obtiene el Valor de Reposición Nuevo (V.R.N.), el cual es el costo a precio actual de un bien nuevo
similar que tenga la utilidad o función equivalente más próxima al bien que se está valuando, con las
características que la técnica o tecnología hubiera
introducido dentro de los modelos considerados equivalentes.
Este valor se puede obtener de presupuestos, manuales de costos unitarios o costosparamétricos a los
que se tenga acceso. Una vez obtenido el V.R.N. se obtiene el factor de demérito, el cual se basa en las
características físicas de las construcciones, y toma en consideración el estado de conservación, la
edad y la obsolescencia de las construcciones.
Para el cálculo de este demérito se utiliza la fórmula de Ross- Heidecke donde toma en consideración
la edad de las construcciones y el estado de conservación de las mismas. La fórmula a aplicar es la
siguiente:

[

FD = 1

58

_

EE
)
( VUT

1.4

] XC

DEM = 1 _ FC

contexto

�Favela | Ojeda | Quintana | Morales

Donde,
FD - Es el factor de demérito a aplicar
DEM - Es el factor de demérito
EE - Es la edad estimada de las construcciones (años)
VUT - Vida útil total (años)
C - Factor de demérito por estado de conservación. (Se toma de la siguiente tabla)

Cuadro 5. Factores de depreciación por
Estado de conservación y edad

Fuente: Instituto Tecnológico de la Construcción - Introducción a la Valuación .Tabla de valores
del factor por conservación (F.CO.) adoptados por el criterio Ross Heidecke

Exposición de motivos:
A. El inmueble motivo del presente avaluó debe ser valuado en función de la oferta y demanda de
inmuebles similares ofertados en el mercado abierto inmobiliario.
I. Método comparativo o enfoque de mercado, es el desarrollo analítico a través del cual se obtiene un
valor que resulta de comparar el bien que se valúa (sujeto) con el precio ofertado bienes similares
(comparables), ajustados por sus principales factores diferenciales (homologación).
II. Valor comercial o de mercado: es la cantidad estimada de dinero circulante a cambio de la cual el
vendedor y el comprador del bien que se valúa, estando bien informados y sin ningún tipo de presión
o apremio, estarían dispuestos a aceptar en efectivo por su enajenación, en un periodo razonable.
III. Los factores específicos aplicables a esta metodología se desglosan en el siguiente capítulo en el
desarrollo del método.
B. Deberá valuarse atendiendo al principio económico que dice que ningún comprador pagara por un
bien una cantidad superior a la que le costaría reproducirlo, por lo que deberá valuarse también en
función de su valor de reposición neto.
I. Método físico, directo o enfoque de costos, es el proceso técnico necesario para estimar el costo de
reproducción o de reemplazo de un bien similar al que se valúa, afectado por la depreciación
atribuible a los factores de edad y estado de conservación y en su caso, la obsolescencia económica,
funcional y tecnológica del bien.
contexto

59

�Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora

II. Valor de reposición nuevo, (V.R.N.): es el costo directo actual de reproducir de modo eficiente un
determinado bien. Para el caso de los inmuebles en razón de su estructura y acabados, incluyendo
únicamente los costos indirectos propios del constructor o contratista.
III. Valor neto de reposición, (V.N.R.): es el que resulta de descontar al valor de reposición nuevo
(V.R.N.) Los deméritos atribuibles a la depreciación por edad y estado de conservación o su
equivalente en costos directos a incurrir para devolver a la construcción su estado original o nuevo
para el caso de los inmuebles.
IV. Los valores de reposición fueron tomados de bases de datos del valuador.
Para concluir con el valor comercial del inmueble, se determinó el valor de mercado del terreno, y el
valor físico de terreno y de las construcciones.
Se estima como valor comercial el valor concluido en el ENFOQUE DE COSTOS, valido
únicamente para la fecha indicada como fecha del avalúo, por lo que el valuador se deslinda de
responsabilidades por el uso del presente como reestructuración, garantía, dación en pago hacia otra
institución, o cualquier otro fin distinto del que se especifica en el renglón de propósito del avalúo.
Las declaraciones de hechos y datos contenidas en este informe son verdaderas y correctas.
Los análisis, opiniones y conclusiones reportados están limitados sólo por las suposiciones y
condiciones limitantes reportadas en la sección de consideraciones previas al avalúo y son nuestros
propios análisis, opiniones y conclusiones profesionales e imparciales. No tenemos interés presente
o futuro en la propiedad que es objeto de este informe y no tenemos interés personal, gremial o
parcialidad con respecto a las partes involucradas.
Nuestra compensación económica no está condicionada al informe de un valor predeterminado o
dirigido a un valor que favorece la causa del cliente, el monto del valor estimado, a obtener un
resultado estipulado, o la ocurrencia de un evento subsecuente.
Este reporte es válido únicamente para la fecha a que se refiere y en las condiciones en las que se
encuentra el inmueble. El presente avalúo no tendrá validez para un propósito o destino diferente al
especificado en la sección antecedentes de este reporte.
Los peritos valuadores no están obligado a fungir como peritos ni a rendir declaraciones ante los
juzgados o a presentarse en audiencias en relación al inmueble que se valúa, salvo que se hayan
hecho arreglos previos sobre el particular. No se utilizó el enfoque de mercado ni de capitalización de
rentas debido a que es un inmueble atípico y la información de mercado es nula sobre inmuebles
similares al inmueble valuado.
Resultados
Análisis físico
El valor de terreno se determina por investigación de mercado. Investigación de terrenos
El cuadro 6, muestraun resumen de las referencias de la investigación de mercado de terrenos
realizado en la región para compararlo con el inmueble a valuar.

60

contexto

�Favela | Ojeda | Quintana | Morales

Cuadro 6. Datos generales de referencia
De comparables de terrenos

Fuente: Elaboración Propia.

El cuadro 7, se describen los datos específicos de los comparables elegidos en el mercado de
terrenos.
Cuadro 7. Datos específicos de comparables de terrenos

Fuente: Elaboración Propia.

A los datos de investigación de mercado previamente registrados en los cuadros 6 y 7 se les aplicarán
los factores de homologación (ajustando los datos de cada muestra demercado para homologar con el
bien sujeto de estudio).El cuadro 8, muestra los factores de eficiencia utilizados para llevar acabo la
homologación de terrenos.
Cuadro 8. Determinación de factores
De eficiencia del terreno: homologación

Fuente: INDAABIN, 2009

Una vez elegidos los factores más representativos a utilizar en la tabla de homologación de acuerdo a
las características de los terrenos comparables y del terreno sujeto de estudio se asientan en un
cuadro en un máximo de seis y se procede a calcular el costo por metro cuadrado del terreno. Cuadro
9.
Cuadro 9. Determinación del costo de metro cuadrado de terreno homologado

Fuente: INDAABIN, 2009
contexto

61

�Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora

El valuador debe homologar en forma directa, es decir, aplicando factores de ajuste a
cadacomparable contra el bien sujeto de estudio, teniendo en cuenta que "cuando el factor de ajuste o
dehomologación es menor a la unidad denota que el comparable es mejor que el bien en estudio
yviceversa".
Enfoque de Costos
Tratándose de un bien inmueble, el estimado del valuador, se basa en el costo de reproducción o
reemplazo de la construcción y sus accesorios, menos la depreciación total (acumulada), más el valor
del terreno, al que se le agrega comúnmente un estimado de la utilidad empresarial, o las ganancia del
desarrollador.
A)

Valor de terreno

El Área privativa de terreno se estimará con el resultado de la homologación de terrenos,
multiplicándose por un factor de comercialización, obteniendo un valor parcial.Véase cuadro No.
10.
Cuadro 10. Del terreno

Fuente: INDAABIN, 2009

B)

Valor de las Construcciones

Para continuar, se debe de definir los distintos tipos de construcción cuantificados en sus superficies
para poder definir los valores de reposición nuevos para cada tipo. De acuerdo a su edad y estado de
conservación, se debe de aplicar las depreciaciones correspondientes para obtener los valores netos
de reposición y al multiplicarlos por las áreas correspondientes para obtener el valor de las
construcciones. Lo siguiente se muestra en el cuadro 11.
Cuadro 11. De las construcciones

62

contexto

�Favela | Ojeda | Quintana | Morales

C)

De las Instalaciones Especiales, Elementos Accesorios y Obras Complementarias

En el cuadro No. 12, al igual que en las construcciones, el cálculo es similar, sólo que por lo general
tienen vidas más cortas,por lo que las depreciaciones son independientes de las construcciones.
CUADRO NO. 12. DE LAS CONSTRUCCIONES

Fuente: INDAABIN, 2009

El valor conclusivo debe de satisfacer el Uso y Propósito del trabajo valuatorio, así como la Finalidad
del dictamen.

Conclusiones
Mediante la aplicación de la metodología para realizar avalúos de lagunas de estabilización, se puede
llegar a obtener una estimación del precio de venta de un bien en función de las características que
esta posee.A la fecha no existe un procedimiento definido para este tipo de inmueble atípico y por tal
motivo fue necesario realizar este estudio.
La recolección de la información en que está basado este trabajo, es fundamental para determinar un
valor confiable. Además es muy importante manejar fuentes informativas seguras que representen la
realidad del mercado.
En la visita a campo que se realizó, se pudo observar que la laguna de estabilización de San Pedro de
la Cueva, se encuentra en una zona propensa a deslaves, puntualizando que a menos de dos metros,
existe un talud de altura superior a sus bordos, lo cual podría generar daños en la infraestructura
existente.
Para determinar los criterios específicos para este inmueble, fue necesario documentarse acerca de
los aspectos más importantes de diseño, estructura y funcionamiento. Esto con el objetivo de tomar
en cuenta cada aspecto para el informe valuatorio.
El método utilizado de enfoque de costos, es el ideal para valuar este tipo de inmuebles, ya que cuenta
con lo necesario para destacar lo atributos propios del mismo y con ello determinar un valor más
asertivo.

contexto

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�Una Valoración de la Laguna de Estabilización en la Localidad Urbana: San Pedro de la Cueva. Sonora

Los elementos que se tomaron en cuenta fueron:





Tipo de proceso de la laguna
Edad de construcción
Valor de oferta de terrenos
Precio Unitario de la construcción






Superficie construida
Superficie del terreno
Calidad de los servicios, acabados e instalaciones especiales
Cercanía a la ciudad

El resultado de mercado de terrenos similares al sujeto fue escaso debido a la falta de existencia de
mercado en la zona, por tal motivo se recurrió a obtener un valor referido de San Pedro el Saucito,
ubicado en la cercanía de Hermosillo, Sonora.
El resultado obtenido tras aplicar el enfoque físico al caso de estudio se obtuvo un resultado
favorable de (seiscientos cincuenta y un peso) 651,000.00. Sin embargo el tipo de construcción que
presenta cada laguna de estabilización constituye una segunda variable digna de tomarse en cuenta,
pues es indiscutible que el potencial de construcción de infraestructura o equipo influye
económicamente en el valor final. En este caso la construcción equivale al 91.10% del valor total y el
terreno al 8.90%. Estos valores confirman la información investigada en campo en referencia a que
el costo del terreno en esa zona ejidal es muy barato debido a que el terreno no cuenta con los
servicios básicos de agua potable y electricidad. Estos existen en la zona aledaña sin acometida de
ningún tipo.
Estudiar más este tipo de infraestructura de saneamiento, permitirán sin duda, obtener mejores
resultados y por tanto menores errores en la estimación de los valores arrojados. Con información de
este tipo, los valuadores profesionales no dudaran en utilizar apoyos como lo son estas
consideraciones valuatorias para determinar valores de lagunas de oxidación.
Cabe destacar por último que estas consideraciones valuatorias ofrecen una respuesta a aquellos que
tengan que estimar un valor de una laguna de estabilización en cualquier condición que se encuentre.

Referencias bibliográficas
Comisión Nacional del Agua(2007). Manual de Agua Potable, alcantarillado y saneamiento.
Diseño de lagunas de Estabilización. México D.F.
Dobner Eberl, Horst K (1983). La Valuación de Predios Urbanos, Editorial Concepto, S.A. México.
Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (2013). Glosario de Términos.
Secretaria de la Función Pública, México.
Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (2009). Procedimientos Técnicos.
Secretaria de la Función Pública, México.

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contexto

�Favela | Ojeda | Quintana | Morales

Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (2009). Procedimientos Técnicos.
Secretaria de la Función Pública, México.
Maskew Fair Gordon, Charles Geyer John, Alexander OkunDaniel(1987). Ingeniería Sanitaria y de
Aguas Residuales. Edit. Limusa, Vol .4, México.
Metcalf&amp; Eddyinc(1997). Ingeniería de Aguas Residuales, tratamiento, vertido y reutilización.
Edit. McGraw Hill, Era. Edición, México, D.F.
Ventolo William L. Jr., William Martha R (1997). Técnicas de Avalúo Inmobiliario. Edit. Pax
México, Chicago.

contexto

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��Diseño de muros mololítico para un prototipo
de vivienda sustentable
Yolanda Guadalupe Aranda Jimenez
Edgardo Jonathan Suárez-Domínguez
1

2

Recibido: 30/05/2012
Aceptado: 10/06/2014
Resumen
Actualmente, la tierra vertida se propone como una alternativa potencial para la construcción de
viviendas en ciertas regiones del estado de Tamaulipas, México. El objetivo del presente trabajo es
proponer el porcentaje de cemento CPO 20 requerido para obtener la resistencia a la compresión de
la tierra vertida para ser empleado como muro de carga. Se realizaron mezclas de dos suelos de la
ciudad de Tampico, Tamaulipas y se estabilizaron con cemento a diversas proporciones. Los suelos
fueron caracterizados y a las mezclas se determinó su resistencia a la compresión; posteriormente se
calculó el espesor que debería tener el muro para soportar una losa cuyo sistema constructivo es
bambucreto, apoyada en 2 sentidos. Se encontró que es aceptable adicionar 6% de cemento para un
muro de 25cm de espesor cuya capacidad de carga es 17,787 kg para soportar una losa propuesta de
bambucreto.
Palabras clave: Tierra vertida, muros, resistencia a la compresión

Abstract
Currently, pouredearthis proposed asa potential alternative forhousingin certainregions of the
stateofTamaulipas, Mexico. Thepurpose of this paperis to findthe percentage
ofCPO20cementrequired to obtainthecompressive strengthfor poured earthto work itasload bearing
wall. Mixes of two soils were made in the city of Tampico, Tamaulipas and stabilized with cement in
several proportions. Afterwards, the thickness that the wall should have was calculated to sustain a
slab, whose constructive system is bamboocrete, supported in two ways. It was found that the
addition of 6% of cement is acceptable for a wall of 25 cm of thickness whose bearing capacity isof
17,787 kg to sustain the slab proposed of bamboocrete.
Keywords: Poured earth, walls, compressive strength

1 Doctora en Arquitectura y Profesora-Investigadora titular de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad Autónoma de Tamaulipas, Campus TampicoMadero, circuito interior S/N. Tampico, Tamaulipas. México. yaranda@yahoo.com.mx
2 Mexican Institute of Complex Systems.Tlaxcala 111 esq. Av. Jalisco, col. Unidad Nacional. Ciudad Madero, Tamaulipas. jsd@mics.edu.mx

contexto

67

�Diseño de muros monolítico para un prototipo de vivienda sustentable

Introducción

L

os sistemas constructivos con tierra son técnicas milenarias. Dentro de los
procedimientos constructivos se encuentran: bahareque, fajina, o quincha, tapial o tapia
pisada, terrón, adobes y bloques de tierra comprimidos (BTC) Doat, P. et.al. (1990). En
México, así como en otros países como Perú o Brasil, se tienen antecedentes de una
técnica que se ha denominado barro colado, la cual requiere de un molde y la mezcla de
barro muy fluida y contiene piedras o grava Minke, G. (2005).

En la Cueva de las Cuarenta Casas en Chihuahua Cruz y Guerrero (2007) analizan las casas
construidas en esa zona, donde presumiblemente se utilizó el barro colado, así como la adición de
estabilizantes orgánicos.
En la Ciudad de Alcántara, departamento de Maranhao en Brasil, se encuentran varias casas que
datan del siglo XVIII y XIX así como iglesias del XVII, donde se puede observar el uso de esta
técnica ancestral del barro colado, con agregado pétreo, el cual va decreciendo en tamaño conforme
el muro va elevando su altura. Encontrándose muros de doble altura, sobre todo en casas habitación.
FUMPH, IPHAN (2008).
Se tienen como antecedentes algunas construcciones encontradas, sin que a la fecha se ofrezca un
reporte de carácter técnico-científico sobre sus características físico-mecánicas.
La técnica fue usada en Brasil por el PCA en 1950. El Hospital Adriano Jorge en Manaus, que ocupa
un área de 10 800 m2, fue construido en ésta modalidad. Hubo problemas significativos de grietas.
Una tercera técnica fue desarrollada por el ingeniero David en Costa de Marfil en 1980. Consiste en
prefabricar tierra estabilizada con agregados variando el diámetro. Después del secado, estos
agregados son usados como lo serían normalmente para hacer concreto unido con mortero de tierra
estabilizada. La técnica usa la forma ordinaria de concretoHouben, H.&amp;Guillard H.(1994).
Desafortunadamente, aún con los ejemplos arquitectónicos presentes de tierra, no se cuenta con un
modelo estándar de muros a base de tierra vertida, a pesar de que esta alternativa es viable,
económica y sustentable.
La problemática de los materiales de tierra está referida a dos aspectos: su resistencia mecánica o
capacidad de carga y su resistencia al agua o durabilidad. Puede mitigarse este problema a partir
deldiseño suficientemente resistentes Chiappero R. &amp;Supisiche M. (2003) Aunque las normatividad
de construcción con tierra no existe en México y en el mundoes escasa Cid, J. et.al. (2011), este
trabajo analiza el porcentaje de cemento adicionado al muro a base de tierra vertida, su resistencia a
la compresión, para ser utilizado en prototipo de vivienda sustentable a utilizarse con material
presente en Tampico, Tamaulipas.
Metodología y parte experimental
Se tomó un suelo franco arcilloso proveniente de la ciudad de Tampico, Tamaulipas y un suelo
limoso-arenoso (conocido como medrano). Se realizaron mezclas de tierra vertida de acuerdo a las
proporciones señaladas en la Tabla 1. Las proporciones señaladas fueron seleccionadas por debajo
del máximo propuesto de cemento como estabilizante de dichas mezclas. Aranda-Jiménez Y.G.,
González-Defelice A.A., et al. (2012) .
Paralelamente se trabaja con el suelo de la región denominado Champayan al que se le hacen pruebas
químicas y se estabiliza solo con cemento.

68

contexto

�Aranda | Suárez

Tabla 1.- Proporciones en peso para la elaboración de tierra vertida estabilizada con cemento.

Tabla 2.- Proporciones en peso para la elaboración de tierra vertida estabilizada con
cemento con suelo Champayán.

Además se preparó una mezcla denominada "blanco" a la que no se añadió ningún estabilizante cuya
proporción se correspondió a la Tabla 1.
A cada una de las mezclas se le determinó la resistencia la compresión con respecto al tiempo
mediante pruebas en cilindros elaborados, curados y probados de acuerdo con las normas mexicanas
NMX-C-160-ONNCE-2004 y NMX-C-83-ONNCCE-2002.
Posteriormente se realizó el cálculo de la capacidad de carga del muro (Reglamento ACI-IMCYC) El
análisis se desarrolló para espesores de muro de 15 a 45cm para encontrar los valores mínimos
obtenidos en las pruebas de compresión con la finalidad de reducir al máximo la cantidad de
cemento.
Para el cálculo de los muros de tierra vertida se parte de una losa con materiales sustentables y
congruentes con este tipo de muros como puede ser cubierta de palma o bambú por el peso, y con un
claro máximo de 4m.El peso de esta losa, de acuerdo a Aranda y colaboradores, 2012 es de 272.2 kg
por metro lineal y se tomó como base para determinar el espesor del muro de carga.
Por último se caracterizó el contenido de ambos suelos, el fabricado de la mezcla de arcilla y
medrano y el champayany iones solubles presentes a partir de la norma NOM-021-SEMARNAT2000 y la norma NMX-AA-072-SCFI-2001.
Resultados y discusión
En las tablas 3, 4 y 5 se presentan los resultados de la caracterización de los suelos utilizados para la
preparación de las diversas mezclas de tierra vertida estabilizadas con cemento.
La muestra de Champayán presentó un contenido de 60.5% de roca, que equivale a 44.8% en la
mezcla A4.
contexto

69

�Diseño de muros monolítico para un prototipo de vivienda sustentable

Tabla 3.- Caracterización global de los suelos crudos utilizados en las mezclas de tierra vertida

Tabla 4.- Resultados de textura (% en peso) para los suelos utilizados en las mezclas de tierra vertida

Tabla5.- Resultado de iones solubles presentes en el suelo en miliequivalentes por kg de muestra.

Los resultados de la Tabla 3, 4 y 5 muestran un contenido composicional similar entre sí,
contemplando que la cantidad de suelo final para la mezcla A4 fue de un 39.2%.
En la gráfica 1 se presentan los resultados obtenidos en cuanto a la resistencia a la compresión de los
elementos de tierra vertida a lo largo del tiempo.
El valor final para la mezcla "blanco" fue de 9.8kgcm-2 cuando no se añade ningún estabilizante.

70

contexto

�Aranda | Suárez

Grafica 1.- Resultados de la prueba de resistencia a la compresión mecánica (eje y) en kgcm,-2 con
respecto al tiempo (eje x) en días.

Puede observarse que los resultados a 28 días de la resistencia a la compresión fueron de 145.9, 121.5
y 40.4 kgcm para las muestras A1, A2 y A3, respectivamente. Para la mezcla A4, a partir de
Champayán -2se tuvo una resistencia de 65.1 kgcm-2 .En todos los casos se tuvieron resultados por
encima del blanco.
No se tienen antecedentes de uso de tierra vertida para muros de carga en la región, o en país, sin
embargo se tiene que con suelo de Tampico, Tamaulipas una cantidad baja de cemento para
estabilizar la mezcla puede proponerse como una técnica económicamente factible. El suelo de
Tampico y la región circundante está constituido por granulometría menor y bajo contenido en fierro,
por ejemplo. El suelo denominado champayán cuenta en la misma matriz roca similar a la grava,
arena, arcilla y limo lo que podría ser una de las razones para la obtención de una mezcla óptima de
tierra vertida con buena resistencia a la compresión.
Por otro lado el cálculo de la carga del muro ( P )se hizo de acuerdo al reglamento ACI-IMCYC
u

  lc  2 
Pu  0. 55f c A1  
  …(1)
  40h  

Donde  es una constante de seguridad igual a 0.70, es la resistencia a la compresión del material,
de acuerdo a los resultados obtenidos en la figura 1, A es el área total de la sección, es la distancia
vertical entre apoyos, considerando l c  400cm, y h es el espesor total del elemento.

A  bh …(2)

contexto

71

�Diseño de muros monolítico para un prototipo de vivienda sustentable

Donde b es el largo del muro, en este caso b = 100 cm debido a que el cálculo se realizó por metro
lineal.
Para un primer diseño del muro se propone un área tributaria de 1.65 m por cada m con un peso
unitario de la losa de 272.2 kg por metro lineal, peso correspondiente a una techumbre de palma,
posteriormente se define que el material para la losa será de bambucreto y se recalcula.

Se selecciona el muro de 0.25 m de espesor dado que el peso calculado para la losa de bambucreto es
de 15,050 kg de área tributaria, ya que un muro de 0.15 m no cuenta con la capacidad suficiente para
cumplir con la carga de diseño.
Los resultados de la resistencia a la compresión encontrados en laboratorio se introdujeron en la
ecuación (1). Se estimaron los valores de la carga de muro por metro lineal y los resultados obtenidos
se muestran en la gráfica 2 para distintos valores de espesor de un muro diseñado.

72

contexto

�Aranda | Suárez

Para el cálculo de masa de cemento utilizada para producir un muro de tierra vertida se tiene:



-3

l

Gráfica 3: Espesor del muro de tierra vertida en el eje de las “x” y cantidad de
cemento en el eje de las “Y”

En la tabla 6 se muestran los resultados de resistencia de carga para dos de las mezclas obtenidas. A
partir de estos resultados se encuentra que un muro a base de mezcla de tierra vertida, con 7.2% de
cemento para el caso de dos mezclas de suelo, o de 6% para el caso de la mezcla con Champayán se
tiene que soportan los 17,787 kg de carga para una losa de bambucreto.

contexto

73

�Diseño de muros monolítico para un prototipo de vivienda sustentable

Conclusiones
Se trabajaron los muros del prototipo con 2 suelos: uno fabricado de la mezcla de arcilla, medrano y
grava y otro con un suelo de la región denominado champayan, y en ambos casos se estabilizó al 6%
de cemento.
Se encontró que un muro de tierra vertida a base de suelo de Champayán o la mezcla de suelos
propuestaestabilizada con 6% de cemento y 25 cm de espesor soporta hasta 17787 kg.
Los resultados de las pruebas de compresión indican que los valores obtenidos están dentro de la
norma. Los muros no presentaron grietas o fisuras.
Con respecto a los resultados de caracterización de suelos se encontró que el suelo Champayán
estabilizado con cemento presentó proporciones similares que la mezcla de un suelo arcilloso con
Medrano y grava, provenientes todos de Tampico, Tamaulipas; esto referente al contenido de arcilla,
limo y arena. En todos los casos se encontró una concentración baja de sales.
Agradecimientos
Los autores agradecen al Ing. Enrique Robles por el apoyo sobre las bases de cálculo.
Los resultados de la tabla A1 a la A3 se enmarcan dentro de la investigación del Programa de
Cooperación Bilateral México-Argentina para la parte mexicana
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Anexo fotográfico

Foto 1: En primer plano el suelo champayan, en segundo plano los muros
de tierra vertida y al fondo el cimbrado de la segunda parte. Fuente: autor.
contexto

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�Diseño de muros monolítico para un prototipo de vivienda sustentable

Anexo fotográfico

Foto 2: Pruebas químicas cualitativas en campo. Fuente: autor.

Foto 3: Prototipo de vivienda sustentable terminado. Fuente: Autor

76

contexto

�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional
en Tampico, México.

Carlos Alberto Fuentes Pérez

1

Recibido: 30/05/2013
Aceptado: 08/09/2014
Resumen
El incremento anual de la concentración de CO2 en el aire es por término medio de 1.5 partes por
millón, es decir un 0.5% por año, producto de la antropogenia que genera un cambio climático
global, las estimaciones a medio siglo pronostican un aumento de temperatura de unos 2.0°C. La
población humana está confrontando un cambio ambiental intramuros y extramuros en la
vivienda.La presente investigación tiene como objetivo determinar el grado de adaptabilidad
higrotérmica, al interior de la vivienda tradicional durante el año de 2013 en Tampico, México.Según
el nivel de conocimiento científico y observación al que llega el investigador, formula que el trabajo
es en primera instancia diacrónico, conformado como estudio de caso, porque analiza el problema de
investigación en su génesis y conformación histórica con una visión de conjunto. El comportamiento
térmico es el hilo conductor, por lo tanto, la metodología a implementar es de tipo multimodal y por
triangulación, ya que los diferentes métodos aplicados ofrecen el acercamiento cuantitativo y
cualitativo a la investigación experimental aplicada para identificar patrones oscilantes de
temperatura y humedad relativa solamente, no realizados con anterioridad en este tipo de vivienda.
Palabras Clave:Arquitectura tradicional, higrotérmia, oscilación, temperatura y humedad,
Tampico
Hygrothermal adaptability traditional housing in Tampico, Mexico
Abstract
The annual increase in the concentration of CO2 in the air is on average 1.5 parts per million, is 0.5%
per year, due to the anthropogony generating global climate change, estimates half a century predict
a temperature rise of about 2.0°C. The human population is facing an environmental intramural and
extramural change in housing. This research aims to determine the degree of hygrothermal
adaptability into traditional housing during the year of 2013 in Tampico, Mexico. Depending on the
level of scientific knowledge and observation the investigator arrives, makes that labour is
diachronic first instance, made as a case study because it analyses the research problem in its genesis
and historical conformation with an overview. The thermal behaviour is the thread, therefore, is the
methodology to implement multimodal type and by triangulation, since different methods applied
provide quantitative and qualitative research approach to the experimental oscillating applied to
identify patterns of temperature and relative humidity only, not previously performed in this type of
housing.
Keywords: Traditional architecture, higrotérmia, swing, temperature and humidity, Tampico.
1 Doctor en Arquitectura y Profesor-investigador titular de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas,
Tampico (México). Líder del grupo disciplinar de calidad del hábitat y Presidente de difusión de políticas y objetivos de calidad de la Universidad Autónoma
de Tamaulipas. Correo electrónico: cfuentes@uat.edu.mx

contexto

77

�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

1. Introducción
no de los puntos importantes dentro de la vivienda tradicional, es el manejo adecuado de
la energía solar, de los materiales y soluciones constructivas, como elementos básicos
de la climatización natural. De hecho para Stagno (2005)la experiencia en este campo es
muy vasta, ya que desde hace mucho tiempo las civilizaciones antiguas utilizan la
geometría solar y las propiedades termofísicas de los materiales constructivos, a fin de
lograr condiciones ambientales adecuadas al interior.
El comportamiento térmico es una de las variables más importantes a tomar en consideración en las
estrategias de adaptabilidad bioclimática de viviendas. Se refiere básicamente a las condiciones del
ambiente higrotérmico al interior, pero desde el punto de vista de la relación del equilibrio entre las
condiciones de temperatura del aire y humedad relativa de un lugar determinado. Por lo tanto, para
Brown and Gillespie (1995) expresan que los diseñadores trabajan con la naturaleza para crear
espacios climáticamente agradables para las actividades humanas.
La investigación, tiene como finalidad conocer la importancia del aprovechamiento del
comportamiento térmico y los factores ambientales conforme las ganancias energéticas caloríficas
de la vivienda tradicional al observar y medir que para González (2006) son las condiciones del
grado de adaptabilidad higrotérmica en Tampico, México. En el entendido que para atenuar los
desplazamientos de calor al interior de la vivienda tradicional se debe considerar los sistemas de
climatización, que por sus características, se denominan, como: sistemas pasivos, cuasipasivos,
activos, híbridos, naturales, de autoclimatización, entre otros.
Existen varias definiciones acerca de lo que es un sistema pasivo. En sí, Evans y De Schiller (1994)el
término pasivo, se empieza a aplicar hace sólo unos cuantos años a aquellos sistemas de
climatización ambiental que, en contraste con los complejos y sofisticados equipos de aire
acondicionado o calefacción modernos, resultan muy simples, tanto en concepto como en
funcionamiento y mantenimiento. De hecho, tratan de ser lo menos dependiente posible de equipos
auxiliares convencionales de apoyo, bombas, ventiladores y condensadores siendo, en la mayoría de
los casos, totalmente independientes de éstos.
En consecuencia, los sistemas pasivos de climatización se caracterizan por la nula dependencia de
energéticos convencionales como los de origen fósil, contribuyendo de manera contundente al
ahorro y uso eficiente de los recursos renovables.Los sistemas pasivos se determinan por formar
parte de la estructura misma de la vivienda, aunque incorporados de tal manera a las características
del medio ambiente, que pueden captar, bloquear, transferir, almacenar o descargar energía en forma
natural y casi siempre autorregulable, según el proceso de climatización implicado.
Existen tres opciones cuando menos de adecuar la vivienda al clima para Staines (2007) opción
pasiva, activa y la hibrida o convencional.
En primera instancia se ubica la opción pasiva, que se fundamenta en la no utilización de energías
tradicionales, se empieza con la búsqueda de otras fuentes alternas como la utilización de ventanas
adecuadas para dar respuesta al clima, fuentes o deshumidificadores del aire o torres de ventilación.
La opción activa, se refiere al modelo tecnológico y se sustenta sobre la base del derroche energético,
un sin número de aditamentos mecánicos, eléctricos y digitales de alto consumo y bajo rendimiento
como los aparatos de aire acondicionado y de calefacción, estos se hacen necesarios cuando los
materiales y procedimientos constructivos son antagónicos al clima.
78

contexto

�Fuentes Pérez

Y por último se ubica la opción híbrida o convencional, que viene a ser la combinación de los dos
modelos anteriores de manera racional retomando lo mejor de cada propuesta y adecuando en el caso
de la opción pasiva a las condiciones si estas así lo requieren. En esta propuesta híbrida se considera
el uso de la energía solar pasiva, activa y convencional como la electricidad y el gas de manera que el
gasto sea racional, mínimo. Además de incorporar los aparatos que la tecnología descubra y que sean
más eficientes con el entorno, al mismo tiempo una correcta orientación al momento de proyectar la
vivienda, para minimizar costos de energía a emplear, si en su caso se requiere.
2. La vivienda tradicional y su comportamiento higrotérmico
Se reconoce para Jacobo y Vedoya (2002)que el comportamiento térmico es definido como la
condición mental que expresa satisfacción con el ambiente. Asimismo, viene a ser la actividad
normal en la vivienda y en donde no intervienen los mecanismos termoreguladores del usuario,
como el metabolismo y la sudoración entre otros, a lo que se entiende en fisiología como el grado de
adaptabilidad higrotérmica, esta situación puede registrarse mediante índices de ganancia o pérdida
de calor.
La investigación realiza la evaluación del comportamiento térmico, donde se comprueba si el
sistema constructivo de la vivienda tradicional caso de estudio, determina el grado higrotérmico al
interior de la misma. Ya que como expresan Bomberg and Thorsell (2008) el resultado del aumento
de la preocupación por el consumo de energía en el mundo industrial, es natural de mirar hacia el
sector de la construcción a buscar mejoras significativas para cumplir con las expectativas de la
sociedad.
El concepto del grado de adaptabilidad higrotérmica esta evolucionando hacia un concepto más
amplio denominado adaptabilidad integral, donde los procedimientos metodológicos
implementados en el presente trabajo de investigación, permiten a los proyectistas acceder a conocer
el comportamiento térmico de sus obras en cualquier etapa de la vida útil de la vivienda.
Para Bomberg et al (1997) este enfoque requiere pruebas térmicas en la vivienda y desde numerosos
requisitos son desarrolladas a través de organizaciones de pruebas de América y Europa. Este
enfoque, sin embargo, se basa estrictamente en el conocimiento de los diseñadores de cómo
ensamblar materiales y componentes constituyentes en la vivienda. Ya que se establece previamente
que el diseñador debe asumir plena responsabilidad por el sistema de adaptabilidad higrotérmica,
como un enfoque que ofrece mucha ayuda.
Desarrollo temático
Para los habitantes de Tampico a decir de Calderón (2007)la vivienda concebida a principios del
Siglo XX, se denomina vivienda tradicional tampiqueña. La información bibliográfica que existe en
lo que se refiere al estudio tipológico de viviendas de ese tiempo es escasa, por lo tanto la presente
investigación se realizan entrevistas a expertos tales como: cronistas, historiadores, constructores y
ciudadanos conocedores del tema, para determinar las características tipológicas bien definidas y
son las que se edifican de 1920 a 1950. Asimismo, Sánchez-Gonzálezy Egea (2011) indican que se
puede identificar en este tipo de vivienda la vulnerabilidad ambiental, explicada por los riesgos
asociados al contexto ambiental del envejecimiento de la vivienda y barrio, que determina por
factores socioeconómicos como los ingresos, condiciones de la vivienda, servicios y equipamientos
urbanos, y factores de subjetividad espacial, proximidad a los familiares y vecinos, sentido del lugar,
arraigo.
contexto

79

�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

Las tipologías casos de estudio para la presente investigación son la de la vivienda tradicional, que es
herencia arquitectónica de la amalgama de población que transitó por la ciudad a través del tiempo, la
falta de Arquitectos, y la repetición de modelos constructivos que se adaptan al clima de su tiempo,
aportando soluciones de mayor o menor complejidad, como en cuanto a las orientaciones, la
trabazón de los muros de tabique, las armaduras o las losas de bóveda catalana.Para Erell et al (2010)
la calidad de vida de millones de personas que viven en las ciudades puede mejorarse si su vivienda y
la forma de la ciudad evolucionan de una manera adecuada a su contexto climático.
Características urbanas de la vivienda tradicional
Para explicar donde se encuentra actualmente enclavada la vivienda tradicional, que sirve de caso de
estudio para el presente trabajo de investigación, y que viene a aparecer en el segundo cuadro, de la
zona centro de Tampico, se estipula lo siguiente: La tipificación del segundo cuadro se realiza
mediante Acta de Cabildo del R. Ayuntamiento de Tampico el 23 de abril de 1993, las características
urbanas es que comprende un área de 0.485 km2, con los siguientes linderos.
Delimita de la Plaza principal o Plaza de Armas a cuatro cuadras en su periferia. Para Fuentes (2011)
está formado por 60 manzanas que comprenden aproximadamente 195 inmuebles con valor
histórico y artístico construidos entre los siglos XIX y XX de los cuales se destinan algunos
principalmente para el comercio, gobierno, culto religioso y vivienda tradicional, en los que se
emplean materiales de la región para su construcción, así como detalles ornamentales cuyas
características particulares definen estilos de la época adecuados a la zona.
Conserva, el antiguo trazo, de trama urbana, de manzana rectangular romana, que se desarrolla a
partir de la repoblación en el Alto de Tampico el Viejo, por pobladores altamirenses y constituye
actualmente la zona centro. El desarrollo arquitectónico de la zona centro a partir del siglo XX
registra la influencia de varios estilos arquitectónico, pero se caracterizan por la creación de los
diversos tipos de edificios que se adaptan a la cultura y forma de vida de los habitantes.
La zona centro en la actualidad deja hace tiempo de ser el principal polo de atracción, ya que la
mancha urbana por falta de espacio físico, se conforma y desenvuelve por expansión al norte, donde
se van creando varias zonas de afluencia tanto económica, social y cultural de la ciudad. La forma
tipo de los lotes donde se edifica la vivienda tradicional, es de forma rectangular, comoconsecuencia
de orientar las vialidades con los ejes norte-sur y este-oeste amanera de las implantaciones romanas,
en el lado menor presenta su frentehacia la vialidad, con proporción a 1:3, en relación frente-fondo.
El municipio de Tampico se localiza en el Sureste del Estado de Tamaulipas en la zona costera del
Golfo de México, concretamente en el área metropolitana de Tampico, México, en las coordenadas
22º 15' 19" latitud Norte y 97º 52' 07" longitud Oeste, y colindando al Norte y al Este con los
municipios tamaulipecos de Altamira y Ciudad Madero, respectivamente, al Oeste con el sistema
lagunario Chairel-Tamesí, y al Sur, a través del río Pánuco, con los municipios de Pánuco y Pueblo
Viejo, ambos en el Estado de Veracruz (Sánchez-González, 2011a y 2011b), como se observa en la
figura N° 1.
Soluciones constructivas artesanales de la vivienda tradicional
A decir de Sánchez (1998) las técnicas utilizadas también son producto de la transmisión
consuetudinaria, aportando soluciones de mayor o menor complejidad, como en cuanto a las
orientaciones, la trabazón de los muros, las armaduras o las losas, realizando con ello una verdadera
vivienda tradicional artesanal.
80

contexto

�Fuentes Pérez

Figura N° 1. Ciudad y puerto de Tampico, México
Cd. Altamira

Sistema Lagunario
Cd. Madero

Laguna del Carpintero

Cd. Pueblo Viejo
FUENTE: Dirección de Obras Públicas de Tampico

A continuación se describe la elaboración de sus elementos arquitectónicos. La tecnología
constructiva de la vivienda tradicional en Tampico, es herencia arquitectónica de la amalgama de
población que transita por la ciudad a través del tiempo, y recupera parte de los que viven en otras
latitudes y las adaptan al clima.
El tipo de cimentación en la vivienda tradicional en los primeros cincuenta años del siglo pasado en
Tampico, se caracteriza por ser corrida y de piedra braza como se presenta en lafigura N° 2, con un
material arenisco, en aquel entonces típico en la zona el cual su cementante es de mortero de calarena proporción 1:4, con un escarpio de 60° como máximo recomendable, apoyado sobre una
plantilla de concreto pobre, o de pedacera del mismo material, producto natural del desperdicio
producido al cortar y darle forma a la piedra braza denominado cascajo, como se observa en la figura
N° 3.

contexto

81

�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

Figura N° 2. Boceto de cimientos corridos de la vivienda tradicional
Cepa de cimentación

Crucetas

Hilos niveladores

Estacas para limitar con hilos la
corona del cimiento

Preparación de red sanitaria

FUENTE: Elaboración Propia.

Posteriormente, se recubre con asfalto la dala de cimentación, que esta sobre la mampostería, que
sirve como impermeabilizante para evitar la filtración por capilaridad.
En la dala de cimentación, ubicada sobre la corona de mampostería, en la parte superior se desplanta
el muro. Este sistema constructivo, es bastante trabajado en esa época, hasta que en la década de los
años cincuenta, la piedra braza se desplaza por las zapatas de concreto o concreto armado con la
cadena de desplante.
Figura N° 3. Boceto de cimiento de piedra braza de la vivienda tradicional
Dala de cimentación

Rodapié

Nivel del terreno natural

Escorpio a 60°

1.20 m

Piedra Braza

0.80 m

FUENTE: Elaboración Propia.
82

contexto

�Fuentes Pérez

El cambio principal se produce cuando aparece el rodapié, elemento constructivo sobre la zapata, por
lo general de ladrillo de milpa, unido con mortero de cal-arena en proporción 1:4, hasta llegar a la
altura de desplante de los muros deseada.
Los muros empleados son de mampostería, a finales del siglo XIX se emplean los de piedra braza de
0.30 cms. de espesor; más adelante a principios del siglo XX el ladrillo es de arcilla de milpa, o
simplemente ladrillo de milpa producido en las parcelas de la región. Cabe aclarar que se le
denomina ladrillo de milpa, ya que la milpa no es simplemente un campo sembrado de maíz, como
tienden a definir, en afán de síntesis algunos autores.
Warman (1985) expresa que la milpa deriva del náhuatl milli, parcela sembrada, y por encima,
literalmente, lo que se siembra encima de la parcela". "Hacer milpa" significa realizar todo el
proceso productivo, desde la selección del terreno hasta la cosecha. En este sentido, la milpa
significa un sistema de conocimientos de la naturaleza y de la agricultura, sinónimo de sobrevivencia
biológica y de reproducción social, como la realización del ladrillo de arcilla de milpa.
La producción del ladrillo de milpa es 100% artesanal realizado con arcillas de la región en hornos
superficiales de barro fresco, los cuales se introducen encasetonados apoyado uno sobre otro
cuatrapeados, dejando dos ladrillos cruzados sobre otros dos, para cocerse, al secarse estos tenían
franjas a su lados de color más claro que al centro.
Los hornos de barro fresco en un inicio para su combustión utilizan petróleo, ya que en la zona las
manchas de este aceite de roca afloraban en las parcelas, se recoge con pala en carretillas y se vertían
en la parte inferior del horno para su combustión. Con el tiempo desaparecen los florecimientos de
petróleo y se remplaza por negro de ferrocarril que es el combustible que usaban las locomotoras de
ese entonces.
El ladrillo de milpa se pegaba para el desplante de muros con cal y arena, al igual que los aplanados
del mismo tanto al interior como al exterior y se le denomina caliche en proporción 1:4. Elaborar
caliche en ese entonces también es muy artesanal, para la arena existían bancos en el ejido arenal al
Norte de la Ciudad para lo cual no era mayor dificultad su obtención, pero la cal, se recoge en una
zona de Ciudad Madero en forma de piedra de cal que se colocaban en barriles de petróleo rellenos de
agua. para realizar el tratamiento que se conocía como apagar la cal; dicho proceso es de
temperaturas altas, al irse evaporando el liquido los albañiles le agregaban más y se dejaba tres días, a
continuación se cernía para eliminar los grumos y dejarla completamente polvo.
Dependiendo de la constitución de los materiales de cómo están realizados los muros se debe
iidentificar la magnitud de los efectos del flujo de aire sobre la resistencia térmica de los muros en
estado estacionario, así como demostrar que el rendimiento térmico de la parte superior del muro
difiere de la que en la parte inferior de la vivienda (Thorsell and Bomberg, 2011).
En la vivienda tradicional tampiqueña predominan los muros gruesos de 0.40 ó 0.20 m. dando la
rigidez al cuatrapeo de los ladrillos de milpa, ya que se aprovecha su medida de 0.05 x 0.10 x 0.20 m.
a cada dos hiladas, se coloca una perpendicular al sentido que se coloca normalmente en las esquinas
y cruces de muros, donde se amarran haciendo un cuatrapeo del mismo ladrillo, como se presenta en
la fotografía del figura N° 4.
Se usan los muros de ladrillo de milpa por muchos años en la zona de Tampico, se trabajan por medio
del cuatrapeo, permitiendo con ello la disminución de los puentes térmicos al interior con respecto
del clima exterior.
contexto

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�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

Figura N° 4. Desplante de muro de ladrillo de milpa de vivienda tradicional
Con cuatrapeo en las esquinas

FUENTE: Elaboración Propia.

La losa de la vivienda tradicional siempre reviste gran importancia, porque en sí es la que más
sensación de seguridad brinda al individuo, le protege del asoleamiento y la lluvia, así como también
le permite generar un espacio de convivencia social íntima, pues, la techumbre sumada a los muros
dan como resultado el espacio interno, el más importante en toda obra arquitectónica, delimitando la
morada de la familia con el exterior.
La forma básica de la techumbre varia básicamente en los materiales empleados y en su altura sobre
el nivel natural del terreno. Sin embargo, esta regla no siempre se cumple, pues es notorio observar en
Tampico, México que una buena cantidad de viviendas tradicionales son de losa sensiblemente
plana.
Asimismo las dimensiones interiores de los espacios en su mayoría son de 3.50 m de altura y la
cubierta de bóveda catalana que trabaja a manera de colchón térmico hace que disminuya en un buen
porcentaje la temperatura media radiante al interior de la vivienda, como se puede observar en la
figura N° 5.
Las variaciones más notables se manifiestan en los materiales y sistemas constructivos empleados,
ya que en los primeros cincuenta años del siglo pasado, se utiliza el sistema conocido como la bóveda
curva, que no es más que un perfil de acero o polin de madera como es llamado popularmente,
colocado en el sentido corto del claro, haciendo un arco rebajado con ladrillo de milpa de 0.03 x 0.10
x 0.20 m pegados con yeso y una capa de compresión de caliche en proporción 1:4, mediante una
cimbra de madera de 1.00 m. de largo la cual se va corriendo según va creciendo la envolvente.
En la parte superior de la bóveda catalana tanto para entrepiso como para azotea si se deseaba el
acabado plano se rellenaba con tezontle y se cubría con una capa de compresión de caliche de 0.02
cms. como firme.
84

contexto

�Fuentes Pérez

La parte inferior de la bóveda catalana se denomina cielo raso, el cual se elaboraba colocando una
manta restirada la cual se le daba un baño de yeso. Posteriormente se pintaba con cal y en las esquinas
se dejaban rondanas para ventilar el colchón térmico que se producía.
Figura N° 5. Boceto de detalle de bóveda curva o catalana de la
Vivienda tradicional
Segunda capa de ladrillo de milpa de 0.03 x 0.10 x 0.20
Entortado de caliche
Impermeabilización
Primera capa de ladrillo de milpa

Cimbra de
madera de 1.00

Perfil de acero
Polin de madera

Pie derecho
Cercha de Madera

FUENTE: Elaboración Propia.

La vivienda tradicional despliega en sus características arquitectónicas una entrada principal por
medio de un zaguán para los propietarios y un pórtico de acceso de servicio más reducido para la
servidumbre, el cual conduce por medio de un pasillo lateral al patio central de la vivienda, con tres
ventanales al frente de 2.00 x 1.00 m. de doble hoja con abatimiento interior y una tercera superior
con abatimiento horizontal al igual que el zaguán para deshumidificar y eliminar el aire caliente del
interior, la fachada principal comprende una altura máxima de 4.85 m.
Contempla dentro de sus áreas sala, comedor, 3 recámaras, cocina, antecomedor y un baño, el
corredor exterior asume el papel de vínculo entre el exterior y el interior, dispuesta la vivienda
tradicional con orientación Norte-Sur.
Los ventanales son de madera de cedro de 3.00 m de altura y con doble hoja que se abre de 1.00 m de
ancho con abatimiento interior y una tercera hoja con abatimiento horizontal al interior de la
vivienda de 0.15 m, por medio de un mecanismo de palanca de acero fácil de abrir, con
acristalamiento de 9mmen todo el ventanal, como se aprecia en la figura N° 6.

contexto

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�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

Figura N° 6. Fachada principal de la vivienda tradicional

FUENTE: Elaboración Propia.

Ostentan los ventanales grandes ventajas, ya que este tipo de solución con respecto a la iluminación
natural, al interior en la mayor parte del día y del año en cuanto al ahorro energético es significativo,
asimismo a la calidad y comodidad ambiental luminosa interior, ya que es la que mejor responde con
respecto a la utilidad del usuario. Por ello la iluminación natural siempre se contempla en la vivienda
bajo dos aspectos distintos. El primero es puramente energético, ya que supone una reducción de la
dependencia del alumbrado artificial, del consumo de energía y de la contaminación generada en su
producción.
El volumen medio de la vivienda tradicional es de 500.00 M3, con un área de losa de 130.00 M 2, con
un área de envolvente sin contemplar la losa de 200.00 M 2, con un área total de aberturas de 50.00 M,2
dando un porcentaje de aberturas en la envolvente del 30.00%, como se observa en la figura N° 7.
La relevancia bioclimática de la vivienda tradicional es que en su concepción arquitectónica presenta
un pórtico lateral el cual conduce a un pasillo o corredor abierto ornamentado con plantas y arbustos
nativos de la región y que sirve como colchón térmico con respecto al poniente amortiguando los
cambios de la temperatura entre el exterior y el interior de la vivienda.
Lograr para Taib et al (2014) el confort térmico en el ambiente al aire libre es crucial, sobre todo en
entornos de clima tropical donde es muy afectada por las condiciones microclimáticas, como la
temperatura del aire, el viento, la humedad y la radiación solar.
Ya que, dicho corredor abierto actúa como un dispositivo térmico, ya que funciona como elemento
de protección de los muros interiores de la vivienda, retardando la transmitancia térmica hacia el
interior del área habitacional, como se percibe a la derecha de la figura N° 8, provocando con ello un
área sombreada a manera de fuelle térmico, el cual genera un espacio que sirve como separador entre
el sol y la sombra.
86

contexto

�Fuentes Pérez

Figura N° 7. Planta arquitectónica de la vivienda típica tradicional

20

° Este

Orientación

FUENTE: Elaboración Propia.

Figura N° 8. Corte transversal A - A´

FUENTE: Elaboración Propia.
contexto

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�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

La vivienda tradicional en la zona centro de la ciudad conserva hasta la actualidad los patios traseros
todos juntos con una serie de vegetación nativa de la zona y grandes árboles frutales hace que el
aspecto térmico de esos espacios, con ello se atenúa las altas temperaturas que se presentan en el
Centro de la Ciudad por su gran movimiento, ya que el 94% de las edificaciones pasaron a ser
comercios.
El usuario de la vivienda tradicional para Lstiburek and Bomberg (1996) percibe el calor que absorbe
de las superficies calientes y el aire más caliente; y él mismo emite calor a las superficies más frías y
el aire más fresco. Él responde fisiológicamente a la humedad, al movimiento del aire, a la radiación
y a la frescura de propio aire.
Para la vivienda tradicional el crecimiento desmedido de la ciudad de Tampico, México en el siglo
XX y la actitud radical en el movimiento moderno trae como consecuencia la transformación de la
arquitectura, dándole un carácter especulativo y alejándola cada vez más de la lógica constructiva,
basada en la experiencia y el respeto al ambiente.
Se tiene una enorme tradición arquitectónica que no se debe desperdiciar, hay mucho que aprender
de arquitectura tradicional de la ciudad de Tampico, México, es decir, la simple experiencia,
pragmática de ensayar formar, vanos, materiales y demás elementos constructivos, hasta encontrar
los más adecuados para la localidad y clima específico de ese entonces.
3. Factores ambientales a monitorear entre los años 1987-2012
Para Sánchez-González (2011a) Tampico, por su situación geográfica e histórica, ligada a peligros
naturales, como ciclones tropicales, como Hilda (1955), Gilbert (1988) y Gert (1993), y
precipitaciones extremas y procesos de remoción en masa (Sánchez-González, 2011b), es
probablemente el área metropolitana más poblada y vulnerable del Golfo de México.
En primera instancia, según CONAGUA y SENEAM (2010) el análisis climático histórico de los
últimos 25 años en Tampico, México desprende que la temperatura media anual es de 24.7°C, la
humedad relativa media anual es de 77.4%, la precipitación media estándar es de 1, 008.59 mm, y la
precipitación media mensual es de 84.6 mm, el mes de mayor precipitación media es septiembre con
241.98 mm, y el de menor precipitación media es marzo con 19.88 m3.
La velocidad de los vientos reinantes media anual es de 3.54 m/s destacando con dirección Sureste, la
velocidad de los vientos dominantes, quienes someten en intensidad a los reinantes producen una
velocidad media anual de 15.23 m/s e influyen principalmente con dirección Norte.
Asimismo el comportamiento anual de temperatura media mensual de 2013 es de 25.1°C con un
diferencial térmico superior de 0.4°C en contraste con la histórica. Es por lo tanto, la que viene a
determinar las temperaturas medias mensuales para los cálculos de las ecuaciones de los modelos
adaptativos y simulación a emplear en la actual investigación experimental aplicada.
Como consecuencia se emite de las isotermas de las islas de calor para invierno, que la zona de
estudio donde se encuentra la vivienda tradicional se ubica en el círculo poli-lineal de temperatura
media de 22.0 a 21.5°C, por lo tanto la zona de estudio de la vivienda común con respecto al círculo
poli-lineal presenta una temperatura media de 22.0 a 19.5°C.

88

contexto

�Fuentes Pérez

De igual manera, las isotermas de las islas de calor para verano donde se ubica la zona de estudio de la
vivienda tradicional se localiza el círculo poli-lineal de temperatura media es de 28.0 a 27.5°C, por lo
tanto la zona de estudio de la vivienda común con respecto al circulo poli-lineal presenta una
temperatura media de 28.0 a 25.5°C.
Por lo tanto, la investigación es un procedimiento que permite centrar la atención en el
comportamiento de la vivienda tradicional caso de estudio, para obtener información amplia y
profunda en contraste con el clima del ambiente exterior. Se utiliza la entrevista, la observación, el
análisis de documentos y la medición térmica.Para Minella (2014) analizar los impactos durante el
día en el confort térmico al aire libre de este tipo de intervención en el entorno urbano, a partir de las
mediciones de campo microclimáticas determinan los niveles de estrés por calor.

4. Metodología
Según el nivel de conocimiento científico y observación al que espera llegar el investigador, formula
que la presente investigación es en primera instancia, un estudio diacrónico, y conformado como
estudio de caso, de acuerdo al tipo de información que se espera obtener, así como el nivel de análisis
que se debe realizar, considerando el objetivo de investigación.
Asimismo, la investigación es un procedimiento que permite centrar la atención en el confort
térmico de la vivienda tradicional como estudio de caso, para obtener información amplia y
profunda, para contrastarla térmicamente. Se utiliza la entrevista, la observación, el análisis de
documentos y la medición térmica.
Con la revisión de los datos de entrada de datos higrotérmicos para Yu et al (2012) es frecuente
encontrar variabilidad de las propiedades hígricos de los materiales de construcción. Dos factores
que causan la variabilidad de estos resultados son la incertidumbre del método de ensayo y
caracterización inadecuada de la muestra de material.
Por lo tanto, es una investigación experimental aplicada realizada en el año 2013 para identificar
patrones del confort de temperatura (T) y humedad relativa (HR) solamente, no realizados con
anterioridad en este tipo de viviendas en Tampico, México.
La metodología a implementar es de tipo multimodal y por triangulación, ya que los diferentes
métodos aplicados ofrecen el acercamiento cuantitativo y cualitativo del objetivo facilitando el
análisis del caso de estudio y así poder evaluarlo. Al mismo tiempo, la presente investigación se
apoya en varios tipos de estudio para lograr resultados idóneos como el descriptivo, bibliográfico y
de campo.
La investigación permite desmembrar, con base en la hipótesis de trabajo, toda una idea, con el
propósito de determinar en el ambiente interior oscilaciones temporales de temperatura y humedad
relativa de la vivienda tradicional, estableciendo el grado de adaptabilidad higrotérmica.
El comportamiento térmico es el hilo conductor de la investigación, por medio de los factores que
influyen en la comodidad interior de la vivienda, por la tendencia del microclima que viene a ser el
efecto de la isla de calor urbano y sus variaciones en Tampico, México.

contexto

89

�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

Por ser el presente trabajo una investigación experimental aplicada, se establece tipificar en el
documento, el comportamiento térmico de la vivienda caso de estudio considerando las que no
emplean climatización artificial, habitada, y en la que se realizan sus funciones habituales para no
interferir en el monitoreo puntual de temperatura y humedad relativa durante el año de 2013.
Instrumentos de medición
Las mediciones al interior de la vivienda tradicional se realizan con los Hobo´s U10-003, data
loggers, el hobo es un instrumento electrónico confiable capaz de medir temperatura del aire y
humedad relativa. Las mediciones térmicas son por espacio de un año en la vivienda caso de estudio
tradicional, con intervalos de monitoreo cada hora, las 24 horas.
Las mediciones con los data logger se realizan con intervalos de una hora, por lo que el instrumento
se coloca en un lugar alejado del usuario de la vivienda, y no tenga contacto alguno con él, ya que
puede distorsionar el monitoreo de temperatura y humedad relativa. Se coloca a una altura que
represente la mitad de la total del espacio a monitorear, pues es donde no se afectan las mediciones
por estar en el límite de la temperatura baja y alta. Para ello se fabrica especialmente un mueble que
mida exactamente lo que se especifica, si el caso lo requiere.
Para el experimento se ubican los data loggers, únicamente en dos espacios bien definidos para la
vivienda caso de estudio, en un área social como lo es la sala y una área íntima como lo es la recámara
principal, ya que las mediciones de temperatura de aire y humedad relativa de ambos espacios, varía
de acuerdo a los diversos factores y actividades que influyen en el día y la noche.
También existen los HOBO U23 Prov2 para la temperatura y humedad relativa de intemperie de las
viviendas estudio de caso, para así contrastar el microclima con la información proporcionada por
CONAGUA y SENEAM de la Ciudad de Tampico, México, y colocados a una altura considerable
como mínimo 4.00 m de altura, sin importar el punto cardinal hacia donde estén orientados, con la
salvedad que se protejan por algún alero de la vivienda para no dejarlos en contacto directo con las
precipitaciones pluviales y alterar los monitoreos.
Las mediciones térmicas al exterior en la vivienda caso de estudio, con intervalos de monitoreo cada
hora, las 24 horas. El sensor de T/HR permite una rápida respuesta y durabilidad superior en
condiciones húmedas con el uso de sensores externos de reducido diámetro para instalación en
espacios reducidos o conductos en viviendas.
Bitácora diaria de monitoreo
Las mediciones que presenta cada Hobo U10-003 data logger de Tmr de los espacios internos y los
Hobo U23 Prov2 con valores de T. y H.R. del exterior, donde se encuentran colocados se exportan a
una hoja de cálculo de Microsoft Office Excel donde se realiza una tabla con las mediciones íntegras
realizadas en el año 2013, exportadas de temperatura del aire en °C y de la humedad relativa
expresada en %, las cuales se contrastan con las mediciones de temperatura del aire y humedad
relativa exteriores proporcionadas para el análisis climático histórico por CONAGUA y para realizar
y administrar la información de la temperatura y humedad relativa media por hora, día, semana y
mes; contrastada por las horas-grado de la información climatológica proporcionada por el
SENEAM.
90

contexto

�Fuentes Pérez

Modelo de confort térmico de Humphreys, M.A.
Humphreys (1997) hace una revisión de los datos de estudios de campo, en la que encuentra una
fuerte dependencia estadística de las neutralidades térmicas (Tn), o temperaturas en las que un
mínimo estrés es reportado en escalas verbales, en niveles medios de temperatura del aire, o
temperatura de globo (Ti), experimentadas por los encuestados en interior o exterior, en un periodo
de aproximadamente de un mes. Se encuentra que el valor de Tn oscila unos 13.0ºC, esto es, entre
17.0ºC y 30.0ºC y aplica la siguiente ecuación:
Tn = 2.56 + 0.83. Ti

(1)

Un posterior análisis realizado por Humphreys (2001) sustituyendo la temperatura interior por la
media exterior, produce resultados similares en viviendas sin sistemas de acondicionamiento
mecánico del aire:
Tn = 11.9 + 0.534. Tm

(2)

Una vez determinado el modelo adaptativo, dependiendo del clima de la región donde se encuentra la
vivienda caso de estudio es necesario determinar la zona de comodidad térmica (Tn).
Zona de confort térmica, con límites constantes
El ancho de la franja de confort o tolerancia con límites constantes, como se menciona para
Humphreys et al (2001) consideran una anchura directamente proporcional a la posibilidad de los
usuarios de realizar acciones adaptativas, en dicho caso la zona de confort térmica puede ser
considerablemente más ancha que + 2.0°C en torno a la temperatura media preferida. Para el cálculo
en función de los valores medios mensuales de temperaturas externas, Szokolay (1994) indica una
tolerancia de + 2.0°C y de +1.75°C, en la función de los promedios anuales.
Por consiguiente, las situaciones de oportunidades adaptativas son posibles y adecuadas a la zona de
comodidad puede ser considerablemente más ancha. Para TME = TMM, Szokolay indica una
tolerancia de + 2.0°C y en el modelo de Mahoney la tolerancia media es de + 3.5° C.
Para el cálculo en función de los promedios mensuales o T medias, Szokolay (1991) indica una
tolerancia de + 2.0°C y de +1.7°C en la función de los promedios anuales. Por consiguiente, la
propuesta de Szokolay es que los promedios externos de periodos más cortos implican en las franjas
más anchas de tolerancia.
Se evalúa lo siguiente:
Los meses y días típicos medio anuales de 2013 determinando la demasía y pérdida, para determinar
la diferencia térmica positiva y negativo con respecto a la variable de la temperatura, la cual se
obtienen a partir de considerar la temperatura de neutralidad de acuerdo al modelo de
comportamiento térmico adaptativo de Humphreys (2001).
Tn = 11.9 + 0.534. Tm °C=
Límite Superior=
Límite Inferior =
contexto

Límites constantes en °C
+2.5°C
- 2.5°C
91

�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

Los meses y días típicos medio anuales de 2013 determinando la demasía y pérdida con respecto a la
variable de humedad relativa, considera lo estipulado en la Norma ISO 7730 (2001) la cual ubica
idealmente en 50.00% y se determinan de la siguiente manera:
Hrn=
Límite Superior=
Límite Inferior=

50.0%
60.0%
40.0%

Comprobando de la vivienda tradicional caso de estudio monitoreada lo siguiente:
 La oscilación entre la temperatura máxima y mínima tanto interior como exterior.
 La ampliación térmica de temperatura máxima y mínima.
 La oscilación entre la humedad relativa máxima y mínima tanto interior como exterior.
 La ampliación térmica de la humedad relativa máxima y mínima.

El comportamiento higrotérmico de la vivienda tradicional caso de estudio, se representa a manera
de gráficos y su interpretación adjunta en una tabla, para mejor comprensión y entendimiento.
Las mediciones se realizan con los data loggers, también denominados Hobo´s, es un instrumento
electrónico confiable capaz de medir temperatura del aire y humedad relativa al interior de la
vivienda.
Las mediciones térmicas son por espacio de un año en la vivienda tradicional caso de estudio, con
intervalos de monitoreo a cada hora, las 24 horas del día.
Para la presente investigación se colocan los data loggers en la vivienda tradicional caso de estudio a
una altura que represente la mitad de la total del espacio a monitorear, ya que es donde no se afectan
las mediciones por estar en el límite de la temperatura baja y alta.
5. Resultados
Por lo tanto como resultado de los gráficos higrotérmicos, al interior de la vivienda tradicional su
comportamiento anual de temperatura media mensual en la zona de comodidad constante, presenta
18 días de comodidad que representa un 60%, 10 días de demasía con un 32%, y 3 días de pérdida de
temperatura con el 8%.
El comportamiento anual de humedad relativa media mensual, presenta 4 días de comodidad que
representa un 11%, 26 días de demasía con un 87%, y 1 día de pérdida de humedad relativa con el 2%.
Por lo tanto la temperatura del día típico media anual en la zona de comodidad constante, presenta 21
horas de comodidad dando el 87%, 3 horas de demasía arrojando un 13%, y de pérdida de
temperatura con ninguna hora.
La humedad relativa del día típico media anual en la zona de comodidad constante, presenta 0 horas
de comodidad dando el 0%, 24 horas de demasía arrojando un 100%, y de pérdida de humedad
relativa con ninguna hora dentro.
92

contexto

�Fuentes Pérez

El comportamiento anual de temperatura media mensual en zona de comodidad constante, distingue
221 días en comodidad. El comportamiento anual de humedad relativa media mensual establece 42
días en comodidad. En contraste con la zona de comodidad variable de temperatura, muestra 163
días en comodidad.
La temperatura del día típico media anual en la zona de comodidad constante, expone 21 horas en
comodidad. El comportamiento de anual de humedad relativa media mensual establece 0 horas en
comodidad. En contraste con la zona de comodidad variable de temperatura, presenta 13 horas en
comodidad.
En la vivienda tradicional el comportamiento anual de la temperatura media mensual interior es de
26.5°C, en contraste con el comportamiento anual de la temperatura media mensual exterior es de
25.1°C. El diferencial de la amplitud anual de la temperatura media mensual interior-exterior es de
1.4°C.
Con respecto al comportamiento anual de la humedad relativa media mensual interior es de 69.2%,
en contraste con el comportamiento anual de la humedad relativa media mensual exterior es de
73.4%. El diferencial de amplitud anual de la humedad relativa media mensual interior-exterior es de
4.2%.
La oscilación de temperatura interior del día típico media anual es de 1.2°C, en contraste con la
oscilación de temperatura exterior media anual es de 1.7°C. El diferencial de la amplitud de
temperatura mínima interior-exterior es de 0.8°C y la amplitud de temperatura máxima interiorexterior es de 1.8°C.
La oscilación de humedad relativa interior del día típico media anual es de 5.1%, en contraste con la
oscilación de humedad relativa exterior media anual es de 4.0%. El diferencial de la amplitud de
humedad relativa mínima interior-exterior es de 2.2% y la amplitud de humedad relativa máxima
interior-exterior es de 6.4%.
Asimismo con respecto al comportamiento anual de la temperatura media mensual interior la
diferencia térmica negativa es de 25.1°C y la diferencia térmica positiva es de 259.0°C.
De igual manera en lo que refiere al comportamiento de temperatura del día típico media anual
interior la diferencia térmica negativa es de 0.0°C y la diferencia térmica positiva es de 101.3°C.
Con respecto al análisis de temperatura y humedad relativa media según hora-mes de la vivienda
tradicional caso de estudio, se indica que el mes con temperatura más baja interior es enero con
20.5°C y el mes con temperatura más alta interior es agosto 30.1°C.
De la misma manera el mes con el porcentaje de humedad relativa interior más baja es marzo con
63.1% y el mes con el porcentaje de humedad relativa más alta interior es julio con 71.9%.
El mes con la temperatura exterior más baja es enero con 19.5°C y el mes con temperatura exterior
más alta es agosto con 28.9°C. Con respecto al porcentaje de humedad relativa exterior más baja es
en marzo con 67.1% y el mes con el porcentaje de humedad relativa exterior más alta es diciembre
con 81.6%.
La temperatura interior más baja se expone a las 09:00 a.m. con 25.8°C, con la respectiva humedad
relativa interior más alta entre las 09:00 y las 10:00 a.m. con 70.9%. La temperatura interior más alta
se muestra a las 09:00 p.m. con 27.0°C, con la respectiva humedad relativa interior más baja de 04:00
a 05:00 p.m. con un 66.8%.
contexto

93

�Adaptabilidad higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico, México

La temperatura exterior más baja se manifiesta a las 09:00 a.m. con 24.3°C, con la respectiva
humedad relativa exterior más alta de las 09:00 a 10:00 a.m. con 75.1%. La temperatura exterior más
alta se evidencia a las 07:00 y 08:00 p.m. con 26.0°C, con la respectiva humedad relativa exterior
más baja de 05:00 a 06:00 p.m. con un 71.5%.
Del comportamiento anual de temperatura media mensual exterior que se monitorio con el Hobo
exterior ProV2 es de 26.8°C, en contraste con la exterior de SENEAM que es de 25.1°C, se obtiene
un diferencial de temperatura de + 1.7°C.
Asimismo del comportamiento anual de humedad relativa media mensual exterior que se monitorio
con el Hobo exterior ProV2 es de 65.5%, en contraste con la exterior de SENEAM que es de 73.4%,
se obtiene un diferencial de + 7.9%.
Diferenciales que coinciden con el comportamiento anual de temperatura media mensual de las
isotermas de las poli-lineales del efecto islas de calor urbano, realizadas para el presente estudio en
Tampico, México.
6. Discusión y conclusiones
Con base en la temperatura mínima y máxima mensual y su correspondiente humedad relativa la
vivienda tradicional en el año de 2013 se encuentra dentro de la zona de comodidad de invierno y
requiere ventilación cruzada e influye a mejor ganancia interna, siendo un espacio moderado. Por lo
tanto, la temperatura mínima y máxima mensual y su correspondiente humedad relativa la vivienda
tradicional en el año de 2013 se encuentra dentro de la zona cálida húmeda en verano y requiere
ventilación cruzada y demanda deshumidificación, siendo un espacio húmedo.
Al observar y medir la oscilación de las condiciones del ambiente interior en la vivienda tradicional
caso de estudio, se determina que entre las dos variables estudiadas temperatura y humedad relativa,
existe una correlación perfectamente lineal pero inversa, de tal manera que un cambio en una
variable permite predecir adecuadamente el cambio en la otra. Sin embargo, las dos variables se
mueven en direcciones opuestas.
Se ha comprobado que la humedad relativa establece la temperatura al interior de la vivienda
tradicional en Tampico, México.
Por lo tanto, el sistema constructivo, determina el grado de adaptabilidad higrotérmica al interior de
la misma. Asimismo, se ha estipulado que la vivienda tradicional brinda una arquitectura de opción
pasiva, que se encuentra en la zona de comodidad tanto en invierno y cálida húmeda en verano.
Además, se requiere de ventilación cruzada y condiciona a la deshumidificación interior.
La clasificación bioclimática media anual es moderada y cálida húmeda.
Su principal aspecto negativo es que revela una elevada acumulación de humedad relativa,
impidiendo la deshumidificación de las mismas.
Por lo tanto, se manifiesta como cálida húmeda que vienen a ser aquella que produce calor
sofocante, pero a mayor humedad relativa al interior más caliente se percibe el interior.
Desafortunadamente, este tipo de construcción tradicional no se continúa edificando en Tampico por
la llegada de los materiales industrializados de construcción y su acompañada globalización, la
migración de la gente de las pequeñas comunidades a la ciudad, así como el fenómeno de la
transculturación, entre otros.
94

contexto

�Fuentes Pérez

Así, la mayoría de la vivienda tradicional se sustituye por vivienda moderna común sin carácter y
mayor función arquitectónica que la del refugio, obligada a la opción activa de arquitectura
climatizada sin propuestas sustentables.
Se concluye que la vivienda tradicional por el contexto urbano alterado donde esta emplazada, se ve
afectada por el efecto de la isla de calor urbana, determinando que el diseño arquitectónico no es
erróneo, pero el aumento de temperatura por el microclima la coloca en desventaja con respecto al
grado de adaptabilidad higrotérmica por la necesidad de deshumidificación.
Vale la pena retomar las soluciones constructivas artesanales de la vivienda tradicional en la vivienda
que se construye en la actualidad, para lograr un aceptable grado de adaptabilidad higrotérmica en
Tampico, México.

7. Referencias bibliográficas

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contexto

97

��Reseña

��Identidad y espacio público
Ampliando ámbitos y prácticas

Reseña del libro: Sanchez Gonzalez, Diego; y
Dominguez Moreno, Luis Angel
(coordinadores) (2014): Identidad y espacio
público. Ampliando ámbitos y prácticas.
Barcelona: Editorial Gedisa.
Páginas: 320.
ISBN: 978-84-9784-836-7
a identidad forma parte trascendental de las relaciones entre el ser humano y su entorno
físico-social, donde el proceso de humanización del espacio público adquiere una
importante relevancia a la hora de comprender el éxito o el fracaso de las ciudades
actuales y futuras.
Esta obra consta de 318 páginas y está estructurada en dos interesantes apartados: 1)
Procesos identitarios en la configuración del espacio urbano y 2) La identidad como
elemento catalizador del espacio público.

L

Los procesos identitarios en la configuración del espacio urbano
Este apartado retoma el desafío de reconocer, reflexionar y discutir sobre la identidad en los espacios
urbanos, germen en muchas ocasiones de un desarrollo desigual, de sistemas interdependientes de
dominio y subordinación, así como de especificidad del lugar.
En el capítulo Identidades cosmopolitas y territorialidades en las sociedades posmodernas, Daniel
Hiernaux, aborda elocuentemente la importancia del espacio y de las territorialidades humanas en la
construcción de la identidad de los individuos y de los grupos sociales, tanto en las sociedades
tradicionales como en las sociedades urbanas hipermodernas. El autor reflexiona sobre el nuevo
papel del espacio urbano, como parte del consumo, en la creación, estabilidad eventual y
transformación de las identidades cosmopolitas y trasnacionales. Asimismo, se discute la
problemática derivada de las transformaciones urbanas, cuyas formas espaciales refuerzan nuevas
identidades e inhiben a grupos vulnerables, como los indígenas, cuyas identidades se construyen a
través del apego al espacio.
En el capítulo El habitar la ciudad, las redes topológicas del urbanita y la figura del transeúnte, Alicia
Lindón presenta un discurso acerca de la revisión de la ciudad concebida como espacio habitado.
emergentes en los actuales estilos de habitar las ciudades de la aceleración y la fragmentación actual.
contexto

101

�Reseña

En el siguiente capítulo, La ciudad como valor e identidad, Nora Livia Rivera Herrera y María Teresa
Ledezma Elizondo, realizan una aproximación teórica a diferentes conceptos determinantes en la
comprensión de la ciudad moderna, como la identidad y el espacio público. A través de este recorrido
por la literatura y estudios de casos, se advierte la importancia del valor cultural de la ciudad en la
constitución de su imagen e identidad. Precisamente, la configuración de la imagen urbana
intersubjetiva tiene una indudable trascendencia en la construcción de las identidades culturales
representativas de la colectividad, proporcionando nuevos horizontes culturales compartidos y de
pertenencia de una sociedad. También, los efectos perversos de la globalización económica sobre la
urbe y su reflejo en el espacio público, están generando una pérdida del sentido social de hacer
ciudad. Como resultado de este proceso de homogeneización urbana, se está produciendo un
reconocimiento de la multiculturalidad de la ciudad global y una necesidad de generar nuevos
mecanismos de gobierno a través de la participación ciudadana.
Sergi Valera, en el capítulo La identidad social urbana como instrumento para mejorar el bienestar
humano, plantea la imperiosa necesidad de entender la identidad como un elemento clave del
bienestar subjetivo y social. Para lo cual, desarrolla la concepción psico-socio-ambiental del espacio
urbano y la relación con los procesos de identidad social urbana, apego y apropiación del espacio.
Además, el autor enfatiza y advierte sobre la desaparición del espacio público, como lugar de
encuentro y de descubrimiento, y la posibilidad de gestionar la diversidad y el creciente conflicto
social en las grandes urbes.
El capítulo La construcción de la identidad ambiental a partir del urbanismo ecológico, de Francisco
Javier Toro Sánchez, permite un acercamiento teórico y crítico a la identidad ambiental y la
conciencia ecológica de los espacios públicos urbanos. En este sentido, el autor profundiza en el
discurso de la sostenibilidad urbana; asimismo, plantea la necesidad de repensar la identidad urbana
en función de la idea de naturaleza, superando la errónea concepción de la naturaleza urbana como
ajardinada o simbólica, y asumiendo el restablecimiento de los primitivos vínculos de la ciudad con
la naturaleza a través de la inclusión de lo rural, y la conformación de identidades basadas en el
arraigo a los lugares de uso cotidiano, como los espacios públicos.
Diego Sánchez González, plantea desde el enfoque de la gerontología ambiental el capítulo
Identidad del lugar, envejecimiento y presiones ambientales de la ciudad. Reflexiones desde la
gerontología ambiental, en donde propone una aproximación a la construcción de la identidad del
lugar en la vejez, a través de su relación con el entorno urbano cotidiano, amenazado por crecientes
presiones ambientales asociadas a los procesos de urbanización y globalización. De igual manera,
hace una defensa del entorno cotidiano por su importancia en el bienestar e identidad de las personas
mayores.
El último capítulo de este apartado, titulado Identidad, mito y rito en los no-lugares. Los jóvenes,
alcohol y espacio público en Granada, de Danú Alberto Fabre Platas, y Carmen Egea Jiménez,
presentan un acercamiento al fenómeno del botellón en las ciudades españolas, donde el espacio
público se transforma e identifica con el escenario social improvisado de la cultura urbana juvenil
asociada al consumo de alcohol. En este estudio, se aborda el caso de estudio del Botellódromo en la
ciudad de Granada, un espacio de socialización juvenil donde se concentran estudiantes
universitarios y en el que está presente el alcohol. A través de las narraciones mostradas se
comprende que el Botellódromo de Granada favorece los modelos de identidad y de cultura entre los
jóvenes, es decir, mecanismos de congregación social e identidad colectiva de pertenencia al grupo y
a la ciudad universitaria.

102

contexto

�Libro: Identidad y espacio público

La identidad como elemento catalizador del espacio público
El segundo apartado inicia con el capítulo Identidad y espacio arquitectónico, de Luís Ángel
Domínguez, que aborda los conceptos de identidad y alteridad desde una perspectiva epistemológica
en el comportamiento humano y, en general, de las comunidades en las metrópolis del siglo XXI,
influidas por una hipertecnologización y una globalización económica. Además, se analiza y se
reflexiona sobre los impactos y efectos sociales desde las teorías de la globalidad, que afectan de
forma quirúrgica, a la escala humana específica arraigada a cada historia y cultura particular, al
acrecentar el distanciamiento entre las comunidades locales y los espacios públicos, dominados por
un proceso de homogeneización, a través de la sustitución de las huellas identitarias y la eliminación
de la memoria del lugar por un inducido sentimiento de globalización comunitaria y de falsa
igualdad social.
Pau Pedragosa, presenta el capítulo Identidad y diferencia en la ciudad genérica y en la ciudad
histórica. Percepción y prácticas espaciales, en donde hace una reflexión sobre la ciudad
contemporánea, caracterizada por la globalización económica y la homogenización de sus espacios
públicos, cuya característica principal es su falta de identidad en una ciudad con atributos
intercambiables entre sí.
En el capítulo Espacio público y calidad urbana, Mario Cerasoli, hace hincapié sobre la crisis del
modelo de ciudad moderna o monofuncional y la pérdida de calidad de vida urbana en Italia,
principalmente formada por grandes extensiones de suburbios, frente al modelo de ciudad histórica,
cuyos centros históricos se degradan y estigmatizan, formando guetos, o padeciendo discutibles
procesos de gentrificación que han propiciado distritos financieros y comerciales. También, el
capítulo identifica los elementos que propician la calidad de vida urbana, donde el espacio público se
constituye en la verdadera armadura de la ciudad.
Víctor Neves, en el capítulo Los espacios públicos: vacíos con identidad. Espacios con poética,
advierte sobre la pérdida del espacio público, relegado a un papel secundario en el proceso de
crecimiento de la ciudad actual, y ocupando los vacíos y remanentes de la producción arquitectónica
de los edificios. El autor cuestiona si el espacio vacío puede tener identidad, poesía, simbolismo y
significado; además, plantea una reformulación del valor simbólico del espacio público a través de la
introducción de inventivas afirmaciones sobre el poder de la comunicación de las formas
arquitectónicas y urbanas, reinventando el uso de las nuevas tecnologías de la información y la
propia arquitectura urbana.
El siguiente capítulo, se titula El afecto en la arquitectura: la relación entre arquitecto, lugar y
habitante a través del proyecto dialógico, de Fernando Espósito-Galarce, en donde se aborda la
relación entre lugar, habitante y arquitecto, observada a partir de dos conceptos fundamentales: el
afecto y la dialogía. El autor define el afecto como un valor conformado por expresiones e
impresiones surgidas del encuentro entre las características del lugar y la identidad del propio
arquitecto. Por otra parte, la dialogía es entendida como una actitud del arquitecto donde comprende
el contexto a partir de ponerse en el lugar de otro y simultáneamente, reinterpreta desde su propia
presencia lo que contempla, actitud en la que antes de afectar a otros con lo que concibe, es afectado
por lo que vive, observa e interpreta como lugar e identidad.
Cierra esta obra con el capítulo de Adolfo Benito Narváez Tijerina titulado Educar a la imaginación
para la construcción de la ciudad, de Adolfo Benito Narváez Tijerina, en donde aborda la posibilidad
de una educación para la construcción de ciudades más democráticas, que relacionen su identidad
con la vida de sus ciudadanos, y que puede ser dirigida a la población en general.
contexto

103

�Reseña

Muestra la forma y objetivos más importantes de algunos trabajos que se han centrado en la
dificultad de una educación de la arquitectura dirigida a todos y señala algunos problemas de estos
trabajos que se relacionan con su enfoque parcial.
Esta excelente obra estructurada en 14 capítulos, y la aportación del magnífico prólogo de Jordi
Borja, aborda los procesos de identidad en la configuración del espacio urbano, y la identidad
como factor catalizador del espacio público, cuenta con la participación de autores de diversas
disciplinas de las ciencias sociales y humanidades. Por lo tanto, esta propuesta editorial seguramente
contribuirá al debate abierto sobre el espacio urbano, donde las ideas y las culturas no tienen
fronteras.

Nora Livia Herrera Rivera1

1 Doctora en Asuntos Urbanos de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesora-Investigadora Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León; y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT), México. Correo electrónico: nora.riverah@uanl.mx

104

contexto

�Espacio Urbano, Reconstrucción
y Reconfiguración Territorial

Reseña del libro: Palacios Barra, Alfredo,
Sousa González, Eduardo (2013): Espacio
Urbano, Reconstrucción y Reconfiguración
Territorial. Edición: Región del Biobío. Chile
Páginas: 312.
ISBN: 978-607-27-0180-9
sta obra ha sido hecha por Alfredo Palacios Barra, Eduardo Sousa González y Edel
Cadena Vargas quienes son los editores y aún autores de varios de esos temas que se
han reunido en el libro cuyo título es Espacio Urbano, Reconstrucción y
Reconfiguración Territorial. Urban Space, Reconstruction and Territorial
Reconfiguration; cuyo lugar de edición ha sido la región del Biobío, Chile con fecha de
publicación de septiembre del año 2013 siendo el número de páginas 312 páginas
(ISBN: 978-607-27-0180-9). La edición del libro es bilingüe, español e inglés, y los temas del
presente volumen se subordinan al área de ciencias sociales y humanidades.

E

Los métodos de trabajo de los diversos temas del volumen utilizan análisis cuantitativos y
cualitativos en tanto en cuanto el estudio del espacio territorial urbano-regional que incluye las
investigaciones desarrolladas en los países participantes en este proyecto editorial, los cuales han
sido, en orden alfabético, Chile y México. Se aborda la cuestión de análisis de la ciudad y asuntos
paisajísticos-territoriales. La participación conjunta de diversas perspectivas teóricas ha permitido
la diversidad de enfoques que han permitido el enriquecimiento de las visiones locales que cada una
de ellas representa.
Por lo que el fin del libro es hacer avanzar el conocimiento de los procesos de transformación
espacial que están relacionadas con los sitios específicos de investigación que van desde lo
arquitectónico puntual entretejido con lo urbano hasta los esquemas del territorio de la concepción
geográfica. Se pretende dar razón de la ciudad en el espacio mediante el estudio de diversas
perspectivas urbanas que posibiliten la comprensión del fenómeno urbano en relación a la vida en los
asentamientos humanos contemporáneos buscando directrices y principios de acción que puedan ser
útiles en la vida del hombre.
Los temas del libro se han dividido en un prólogo y dos apartados; una sección que trata del espacio
urbano y otra sección que aborda la reconstrucción y reconfiguración territorial.
contexto

105

�Reseña

En el primer capítulo Carlos Montero describe la transformación espacial de la ciudad de Puebla,
México, en los espacios construidos y los espacios abiertos superponiendo planos urbanos; en el
segundo capítulo, Carlos Lira habla de negativa situación de los discursos patrimoniales en la
ciudad de Oaxaca, México, bajo la idea de conservación de la tradición que mantiene un solo tipo
de desarrollo urbano. En el capítulo tercero, Mario Jurado describe las formas de apropiación del
espacio público en Ciudad Madero, Tamaulipas, México.
En el cuarto capítulo, Diego Sánchez desarrolla el tema de las relaciones socio-espaciales de los
adultos mayores y sus ambientes urbanos en particular América Latina y el Caribe. En el capítulo
quinto, Carlos Aparicio habla de la apropiación del espacio en el proceso de identidad social, busca
hacer evidente la generación de la identidad social mediante las representaciones sociales. En el
capítulo sexto, María Ledezma y Nora Rivera estrategias para el rescate de la metrópoli señalando
aspectos que dificultan el desarrollo urbano del centro de Monterrey, Nuevo León.
En el séptimo capítulo, Alejandro Rodríguez, estudia las estructuras de los modelos de gobierno
que sean más eficientes para lograr el desarrollo óptimo urbano tomando en cuenta la equidad y la
responsabilidad bajo el enfrentamiento de dos modelos, el tradicional urbano y el de la opción
pública moderna. En el capítulo octavo, Antonio Tamez habla de los métodos de enseñanza de la
arquitectura en relación a las características regionales que deben regir en la academia en el
proceso expresivo de la tradición.
En la sección segunda, reconstrucción y reconfiguración territorial, se tratan los siguientes seis
apartados relacionados con esta idea; así que en el capítulo noveno, Sergio Baeriswyl examina la
resiliencia urbana como herramienta central para la reorganización de las ciudades en zonas de
riesgo; en el capítulo décimo, Iván Cartes describe un proceso de reconstrucción urbana a partir de
un modelo de gestión de riesgos y resiliencia urbana; en el capítulo décimo primero, Luis Inostroza
trabaja el desarrollo humano basado en la acumulación de excedentes ecológicos y su
transformación en riqueza social que fundamenta el desarrollo urbano de Punta Arenas, Chile en el
siglo XIX.
En el capítulo décimo segundo, Eduardo Sousa estudia la planeación del espacio metropolitano
ligada a la visión de los imaginarios en el caso del área metropolitana de Monterrey, México. En el
capítulo décimo tercero, Leonel Pérez y Edison Salinas analizan la baja densidad de población en
la expansión urbana en el crecimiento de nuevas periferias residenciales en el periodo de 1992 a
2002 en el área metropolitana de Concepción, Chile. Y, por último, en el capítulo décimo cuarto,
Alfredo Palacios estudia la viabilidad de la conservación de la biodiversidad ambiental que es
alterada por la relación del paisaje y el turismo, los cuales amenazan la sostenibilidad del área
urbana circunscrita al centro metropolitano del Gran Concepción, Chile.
De lo que se sigue que el libro trata sobre diversas perspectivas teóricas y una serie de temas
distintos que hacen de este volumen un rico arsenal de conocimientos urbanos actuales que derivan
en una sinergia activa que apunta hacia la comprensión del fenómeno urbano, aunque en otros
tópicos muy puntuales que hablan sobre estrategias de rescate muy obvias, de representaciones
sociales superficiales y de la enseñanza académica solamente basada en la tradición se pierde el
rumbo del sentido del texto completo que hace énfasis en el espacio urbano, su reconstrucción y
reconfiguración territorial, pero que no pueden soslayarse estos temas como anexos necesarios. En
consecuencia, el volumen destaca el espacio urbano como una configuración social hecha por y
para el hombre; finalidad que se constituye de múltiples dimensiones de acercamiento a la realidad
urbana y que pueden ser encontradas en este libro de espacio urbano.

1 Doctor en Asuntos Urbanos, Maestría en Planificación, Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Correo electrónico:
sjorgewsunsky@hotmail.com

106

contexto

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Arquitectura</name>
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                    <text>�Presentación

Población, movilidad y dinámicas urbanas a través de las
prácticas socio-espaciales cotidianas en el espacio público
Diego Sánchez-González 1
Introducción
n la interminable discusión sobre la urbe, que ha sido modelada a través de la historia,
se reflexiona sobre ella como un espacio de conflicto e instrumento de enajenación,
opresión y explotación, y en la que entran en tensión las esferas de lo público y lo
privado (Castells, 1974; Weber, 1987; Soja, 1989). Al respecto, las metrópolis son
objeto de crítica bajo la premisa dominante de que agudizan las desigualdades
socioespaciales, se acrecienta la pérdida del patrimonio histórico y cultural, se
amplifican los problemas medioambientales y se ponen en riesgo las condiciones de vida más
humanas. Sin embargo, algunos autores plantean que existe un discurso dominante que invita a la
crítica, sin valorar en su justa medida los logros alcanzados a nivel social y tecnológico (Signorelli,
1999).

E

La posturas encontradas entre defensores y detractores de las metrópolis, no ha impedido abordar, de
forma conjunta, los retos que plantean las actuales dinámicas urbanas, así como la creciente
movilidad de la población y las nuevas formas de relacionarse en el espacio virtual, que han
determinado la fisionomía de la ciudad actual. Así, el modelo de desarrollo de la globalización
económica ha propiciado la manipulación y culto desmedido al éxito y al consumo, en lugar de
construir espacios urbanos sostenibles que propicien la conciencia ambiental y la convivencia
cotidiana. De forma simultánea, algunas urbes resurgen como escenarios estratégicos de
participación y desarrollo de nuevas formas de ciudadanía frente a la crisis de los Estados. Aquí, las
ciudades se plantean como espacios de convivencia y oportunidad, que pueden propiciar la libertad,
la creatividad y el entendimiento (Sánchez-González, 2013).
En Europa y América Latina los retos comunes del laberinto urbano exigen no aplazar su discusión,
enfrentando los problemas acuciantes a partir del impulso de la investigación desde enfoques
cuantitativos y cualitativos, así como aproximaciones creativas para sortear el complejo y, muchas
veces contradictorio, análisis del espacio urbano y su relación con las comunidades que lo habitan,
comparten y disputan.
A propósito de la población, movilidad y dinámicas urbanas
Entre las dinámicas demográficas recientes destaca el proceso de descentralización de la población
urbana desde un núcleo central y su periferia, y hacia regiones alejadas y dispersas del territorio, un
fenómeno común en muchas áreas metropolitanas a nivel global (Hall, 1966). Sin embargo, no todos
los municipios reciben con la misma magnitud la población inmigrada desde la ciudad central,
generándose una estructura piramidal de la movilidad residencial.

1 Doctor en Análisis Geográfico en la Ordenación del Territorio y Medio Ambiente; y Máster Universitario en Gerontología Social por la Universidad
de Granada. Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional
de Investigadores (CONACYT). Correo: diego.sanchezgn@uanl.edu.mx

contexto

05

�Presentación

Asimismo, este fenómeno genera desequilibrios entre municipios a nivel metropolitano, derivados
de los conflictos cotidianos o estacionales asociados con la atención de la población de hecho, sobre
todo dependiente y vulnerable (personas mayores, niños), y la presión sobre los servicios sanitarios,
sociales y asistenciales (Sánchez-González, 2005 y 2007).
Al respecto, el geógrafo Joan Alberich González, de la Universitat Rovira i Virgili (España), autor
del estudio Aproximándonos a la metropolitanización de un territorio a partir de los espacios de
vida de la población: el caso de Cataluña, producto de una tesis doctoral (Alberich, 2007), nos
introduce en el concepto de espacio de vida a través del cambio en las relaciones entre la población y
el territorio. Aquí, se observa el auge de la movilidad de la población y la pérdida de protagonismo
del lugar de residencia, en favor de una localización de las actividades cotidianas.
En el estudio se diseña el espacio de vida de la población residente en la región de Cataluña (España),
a partir de su movilidad habitual a escala municipal, y se identifica la existencia de áreas funcionales
que reflejan el grado de metropolitanización del territorio. También, se evalúa el uso del territorio
que los habitantes hacen en la región a partir de su movilidad habitual por motivos de trabajo,
estudios y ocio.
Precisamente, al analizar este último factor se comprueba que la localización territorial de las
segundas residencias, no obedece a criterios de proximidad, sino a las calidades paisajísticas y
naturales de los lugares donde se sitúan. De la investigación se desprende que las relaciones que se
han establecido entre los municipios por la movilidad cotidiana de la población, y en términos de
grado de metropolitanización del territorio, posibilita la existencia de municipios con mayor
apertura y alta dispersión territorial.
Desde hace cuatro décadas en el ámbito del marketing se ha venido desarrollando el análisis de
conjunto, una técnica para estudiar el sistema de valores implícitos en la elección de una alternativa
dentro de un conjunto finito de posibilidades (Hensher et al., 2005). La mencionada técnica consiste
en someter a una muestra estadísticamente significativa de los usuarios potenciales de un proyecto a
un experimento de elección.
En dicho experimento, los participantes deben elegir, dentro de una serie de alternativas, aquella que
por sus características se ajuste mejor a sus necesidades y preferencias. En la misma línea, se aborda
el estudio El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte: el caso del
autotrén del Distrito Cultural Universitario en Guadalajara, realizado por Carlos Marmolejo
Duarte y Jorge Montero, de la Universidad Politécnica de Cataluña (España), y Adriana I. Olivares y
Marco de Paolini, de la Universidad de Guadalajara (México), quienes defienden la necesidad de
contar con nuevos instrumentos que permitan la participación ciudadana en la toma de decisiones
sobre la intervención en el territorio, a través de métodos y herramientas cuantitivas y cualitativas,
que establecen la forma en cómo nos comportamos y usamos la ciudad.
Al respecto, el estudio, del que se derivó una tesina de máster (Montero, 2012), emplea la técnica de
análisis de conjunto para abordar las preferencias de los futuros usuarios del proyecto urbano de
movilidad, basado en el sistema de transporte "autotren" en el distrito cultural de la Universidad de
Guadalajara, Guadalajara (México). Así, la utilización de dicha técnica permite evaluar las
preferencias y percepciones de los potenciales usuarios del futuro sistema de transporte urbano.
También, los resultados de la muestra preliminar sugieren una visión diferente sobre los atributos
que aportan más valor al proyecto, de aquella basada en la opinión de los expertos. En este sentido,
los aspectos funcionales (trazado de la red, diseño de los vehículos) resultaron más relevantes para
los potenciales usuarios, que aquellos factores relacionados con el nivel de seguridad, la privacidad,
las cuestiones medioambientales y el propio diseño urbano de las estaciones.
06

contexto

�Sánchez González

La crisis urbana y los problemas sociales se agudizan en un contexto de globalización económica y
cambio climático (Sánchez-González, 2012). Precisamente, una necesaria vía para favorecer el
conocimiento de los complejos espacios urbanos radica en la comprensión de los conceptos de
espacio público, paisaje y lugar, los cuales, son empleados profusamente en la planificación, el
diseño, la arquitectura, la geografía y la antropología, entre otras (Carevic y Domínguez, 2012;
Santamaría, 2013; Mendoza et alii, 2013), encontrando divergencias respecto a "la ciudad" frente a
"lo urbano".
Al respecto, Alejandro José Peimbert Duarte, de la Universidad Autónoma de Baja California
(México), autor de Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una
antropología urbana, plantea algunas precisiones en torno a los conceptos de espacio, lugar y
paisaje, a través de la revisión bibliográfica, prestando especial atención al espacio público. Aquí, se
explica la diversidad de posicionamientos de los distintos actores sociales (planificador, diseñador,
transeúnte). También, se critica el uso inadecuado de términos, como "paisaje", para aludir a
espacios abiertos de las ciudades.
Del mismo modo, se centra en el caso de Mexicali, Baja California (México), para comprender la
complejidad de abordar una investigación etnográfica desde el enfoque de la antropología urbana de
una ciudad mexicana fronteriza con Estados Unidos de América, realidad de contrastes y
desigualdades socio-espaciales que se materializan en la exclusión social a ambos lados de la
frontera.
En la actualidad se discute sobre los efectos del proceso de urbanización acelerado en su deterioro
ambiental y en el Cambio Climático. Así, la necesidad de tomar conciencia sobre la protección
ambiental y favorecer una cultura del desarrollo sostenible, están propiciando un cambio de
pensamiento a través de la educación ambiental. Al respecto, Aymeé Alonso Gatell, de la
Universidad de Camagüey (Cuba), y Arturo Torres Bugdud y Nivia Álvarez Aguilar, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León (México), en su trabajo Formación ambiental del estudiante
de arquitectura en el contexto cubano, reflexionan sobre la evolución de la educación ambiental en
Cuba, prestando especial atención a la formación de los estudiantes de arquitectura. Los autores
defienden una mayor participación democrática de los diversos estamentos políticos y universitarios
en las cuestiones ambientales, así como un mayor compromiso docente hacia la incorporación de los
criterios de sostenibilidad en los procesos de formación.
No son pocos los expertos que advierten sobre la necesidad de crear nuevos nichos de investigación
centrados, no solo en la comunicación y la tecnología, sino, sobre todo, en sus impactos a nivel social
y urbano (Virilio, 2003).
Precisamente, en este contexto de vorágine de la inmediatez y sus impactos culturales, en el que está
inmerso el espacio urbano, Alma Angélica Rodríguez Moreno y Gerardo Vázquez Rodríguez, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León (México), autores de Ciudades reales en tiempos digitales:
cambios en las prácticas socio-espaciales, plantean la necesidad de analizar la relación socioespacial de los fenómenos urbanos para entender muchos aspectos de la vida cotidiana en la ciudad
del siglo XXI. Aquí, se reflexiona sobre los cambios radicales en la vida cotidiana urbana asociados
con las nuevas prácticas socio-espaciales vinculadas con la era de la información y la digitalización.
También, las nuevas autopistas de la información y las cambiantes tecnologías, como internet, están
transformando las relaciones sociales, comunitarias e interpersonales, que se desarrollaban en
espacios urbanos físicos por los nuevos espacios urbanos virtuales, agudizando la fractura socioespacial y la exclusión social de los grupos vulnerables, como personas mayores e indígenas
(Sánchez-González y Egea, 2011). Al respecto, ambos autores realizan un alegato en defensa de las
relaciones sociales y espaciales en el contexto urbano, frente al riesgo de ser sustituidas por el avance
tecnológico.
contexto

07

�Presentación

En la misma línea, Identidad, diseño, información, de Mercedes Mercado; Álvaro Ríos; Liliana
Sosa; y Gerardo Vázquez (2013), es el libro reseñado por Jesús Manuel Fitch Osuna, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, una novedad editorial que nos acerca tres tópicos centrales
de la sociedad urbana, como son la identidad, el diseño y la información.
Aquí, se presenta una obra en la que se nos invita a reflexionar sobre los complejos y vertiginosos
cambios en los gustos, preferencias y hábitos que definen a los actuales estilos de vida, que definen a
la sociedad de consumo, y en la que se agudizan las desigualdades sociales y la exclusión.
También, se realizan diferentes propuestas encaminadas a comprender los retos de la sociedad,
imbuida en la vorágine de tendencias consumistas a escala global y a través del espacio virtual que
ofrece internet.
En definitiva, a través de sus páginas nos acercamos a las heterogéneas y vivaces miradas de
geógrafos, arquitectos, ingenieros y pedagogos, hasta componer un correlato conformado por 13
autores de España, México y Cuba.
A lo largo de sus textos, el lector encontrará refugio en la necesaria discusión sobre la compleja
relación de la población con la movilidad y las dinámicas urbanas; así, reflexionará sobre los
cambios en las relaciones socioespaciales de la población urbana a la luz de las nuevas tecnologías;
también, abordará conceptos centrales, como identidad, espacio público, paisaje y lugar; y, por
último, se cuestionará sobre la necesidad de favorecer la conciencia colectiva y el valor de la
educación ambiental para construir ciudades sostenibles y habitables.
Sin duda, este producto académico es el resultado de la generosidad de los autores y de los
dictaminadores, así como el decidido compromiso del Comité Editorial y la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, por seguir impulsando la investigación y
divulgación científica a nivel internacional sobre cuestiones capitales de nuestro tiempo, en
especial, en las Ciencias Sociales y Humanidades.

Referencias bibliográficas
Alberich González, Joan (2007). La vinculación territorial de la población catalana: una
aproximación a partir del censo de 2001. Tesis Doctoral. Barcelona: Universitat Autònoma
de Barcelona, 425 pp.
Carevic, Nikola; Domínguez Moreno, Luis Angel (2012). "Arquitectura y paisaje urbano como
Globalización Específica". Contexto: Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Vol. 6, Nº 6, pp. 87-109.
Castells, Manuel (1974). La cuestión urbana. Madrid Siglo XXI.
Hall, Peter (1966). The World Cities. Nova York: McGraw-Hill.
Hensher, D.; Rose, John; Greene, William (2005). Applied Choice Analysis. Cambridge: Cambridge
University press.
Mendoza Kaplan, Laura; Rubio Gutiérrez, Harmida; y Winfield Reyes, Fernando N. (2013). "Barrio,
identidad y convivencia". Contexto: Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Vol. 7, Nº 7, pp. 53-64.
Montero Puyana, Jorge Rafael (2012). El análisis conjunto como herramienta para el diseño de la
implementación de un personal Rapid Transit en el centro Cultural universitario de la zona
metropolitana de Guadalajara. Tesina de Máster. Barcelona: Universidad Politécnica de
Cataluña (España), 182 pp.

08

contexto

�Sánchez-González

Sánchez-González, Diego (2013): "El derecho a la ciudad a través de espacios públicos creativos",
en Sánchez-González, Diego y Egea Jiménez, Carmen (coord.): La ciudad, un espacio para
la vida. Miradas y enfoques desde la experiencia espacial. Granada, España: Universidad de
Granada, pp. 129-145.
Sánchez-González, Diego (2012). "Aproximaciones a los conflictos sociales y propuestas
sostenibles de urbanismo y ordenación del territorio en México", Revista de Estudios
Sociales, Nº 42, Abril, pp. 40-56.
Sánchez-González, Diego (2007). "Envejecimiento demográfico urbano y sus repercusiones
socioespaciales en México: Retos de la Planeación Gerontológica", Revista de Geografía
Norte Grande, Nº 38, pp. 45-61.
Sánchez-González, Diego (2005): "El proceso de envejecimiento demográfico urbano en Granada y
su área Metropolitana", Cuadernos Geográficos, Nº 37, 2005-2, Octubre-Marzo, pp. 185200.
Sánchez-González, Diego y Carmen Egea Jiménez (2011). "Enfoque de vulnerabilidad social para
investigar las desventajas socioambientales. Su aplicación en el estudio de los adultos
mayores", Papeles de Población, Vol. 17, Nº 69, Jul-Sept, pp. 151-185.
Santamaría Delgado, Leonardo Alfonso (2013). "Imaginario, identidad y arquitectura". Contexto:
Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León, Vol. 7, Nº 7,
pp. 43-51.
Signorelli, Amalia (1999). Antropología urbana. México: Anthropos-Universidad Autónoma
Metropolitana.
Soja, Edward W. (1989). Postmodern geographies. The reassertion of space in critical social theory.
London: Verso, NLB.
Weber, Max (1987). La ciudad. Madrid: Ediciones La Piqueta.

contexto

09

�Aproximandonos a la metropolitanización de un territorio a
partir de los espacios de la vida de la población:
el caso de Cataluña
Joan Alberich González 2
Recibido: 28/06/2013
Aceptado:10/02/2014

Resumen:
Para llevar a cabo sus actividades diarias, la población se desplaza por un territorio más o menos
delimitado, con el cual establece un cierto tipo de vinculación. Este hecho determina que su
asignación a partir del lugar de residencia pierda sentido, ya que éste ve disminuir su protagonismo a
la hora de explicar la localización espacial de las actividades cotidianas. Así, el artículo pretende
superar esta visión estática de las relaciones entre la población y el territorio a partir de la aplicación
del concepto espacio de vida, definido como la porción de territorio dónde la población realiza sus
actividades cotidianas. De este modo, el objetivo es, mediante los datos del censo de población de
2001, dibujar el espacio de vida de la población residente en Cataluña a partir de su movilidad
habitual a escala municipal y poder identificar la existencia de áreas funcionales, como un indicador
indirecto del grado de metropolitanización del territorio catalán.
Palabras clave: áreas metropolitanas, Cataluña, espacios de vida, movilidad habitual, censo de
población
Abstract:
To carry out their daily activities, population moves for a more or less delimited territory, with which
he establishes a certain type of linking. For this motive, the territorial behavior of the population is
not due only to their assignment in the place of residence, which loses protagonism. Thus, the article
intends to overcome this static vision of the relationships between the population and the territory
from the application of the concept of space of life, described like the portion of territory where the
population carries out their daily activities. In this way, the aim is to draw the municipal space of life
of the population resident in Catalonia from their usual mobility to identify the existence of
functional areas, like an indirect indicator of the degree of metropolitanization of the Catalan
territory.
Keywords: Space of life, Catalonia, commuting, metropolitanization, 2001 census

2

Doctor en Geografía. Profesor del Departamento de Geografía. Universitat Rovira i Virgili (España). joan.alberich@urv.cat
contexto

11

�Aproximandonos a la metropolitanización de un territorio a partir de los espacios de la vida de la población: el caso de Cataluña

1. Introducción .Antecedentes, objetivos y metodología
l trabajo que aquí se presenta tiene su origen en la tesis doctoral del autor, leída en 2007
(Alberich, 2007). Aquel trabajo se basó en el estudio del espacio de vida
-definido a partir de la distribución territorial de los lugares de residencia, de trabajo o
de estudio y de la segunda residencia obtenidos del Censo de población y viviendas de
2001- de la población catalana en su conjunto -independientemente del municipio de
residencia- y según sus características sociodemográficas, llegándose a la conclusión
que el espacio de vida de la población se expande o se contrae según la etapa del ciclo de vida en que
se encuentre.
Otra conclusión de aquel trabajo, y que retomamos como hilo conductor en el análisis que aquí se
plantea, era que el espacio de vida individual puede ser, desde un punto de vida agregado, un buen
indicador del grado de metropolitanización de un territorio, tomando el criterio de que aquellos
municipios que presenten una mayor interrelación a partir de los flujos de movilidad de la población
son susceptibles de configurar un área funcional de características metropolitanas. De hecho, la
utilización de los flujos de movilidad para determinar los límites de las áreas urbanas es una
metodología clásica -usada, por ejemplo, en la delimitación de las áreas de centralidad y de
cohesión-, si bien la aportación principal del estudio realizado es el hecho que no tan sólo se tiene en
cuenta la movilidad por trabajo o estudio como ocurría hasta ahora, sino que se incorpora una
movilidad relacionada con el ocio, pero también con la estructuración urbana de un territorio como
es la relacionada con la disponibilidad de una vivienda secundaria.
Así, el objetivo que el artículo plantea es si las pautas de comportamiento territorial de los residentes
en el área metropolitana de Barcelona -totalmente consolidada en su núcleo central, y que desborda
sus fronteras tradicionales hasta abarcar la mayor parte de la provincia de Barcelona- presenta unas
determinadas características comunes con el observado en otros territorios del país -el Camp de
Tarragona y las comarcas de Girona- y, consiguientemente, si éstas últimas áreas constituyen,
aunque de manera incipiente, una región con patrones territoriales metropolitanos.
Antes de presentar los resultados obtenidos, sin embargo, hay que hacer tres consideraciones. En
primer lugar, a causa del volumen de información -recordemos que el número de municipios
catalanes en el año 2001 era de 946- y la similitud de comportamientos entre sí, se ha optado por su
agrupación en unas cuantas categorías que, tomando como ejemplo unos cuantos de escogidos y sin
ánimos de ser exhaustivos, ilustran el comportamiento más o menos común de todos los municipios
que forman parte.

E

En segundo lugar, la información analizada adopta la forma, no absoluta, sino relativa: las figuras
del artículo representan el peso de cada una de los destinos sobre el total de personas que salen del
municipio analizado para llevar a cabo alguna de las tres actividades analizadas a lo largo del trabajo.
Esta característica permite, por una parte, minimizar, en parte, el efecto del tamaño poblacional de
los municipios y, de la otra, facilitar la lectura de los resultados en términos de espacio de vida: el
número de municipios representados, su distribución territorial y la intensidad de la relación serán
tres elementos que darán idea de la amplitud y la diversidad de los espacios de vida de la población de
cada uno de los municipios catalanes. Al mismo tiempo, este hecho permite que la interpretación de
los resultados obtenidos se pueda hacer, hasta un cierto punto, en términos de grado de
metropolitanización del territorio, partiendo de la hipótesis que los municipios con una presencia
mayor de esta característica presentan, al menos a priori, una diversidad mayor de destinaciones
útiles con una dispersión territorial mes grande.
En efecto, el hecho de disponer de un fichero con la totalidad del censo de población y viviendas para
el territorio catalán permite realizar un análisis detallada -imposible hasta el momento- sobre cuál es
el uso que los residentes en Cataluña hacen del territorio: los datos desagregados de que se dispone
permiten conocer, con total exactitud, cuáles son los destinos de la movilidad por trabajo o estudios y
12

contexto

�Alberich González

segundas residencias para todos y cada uno de los residentes en Cataluña en el momento de la
operación censal.
Así, tomando el municipio como unidad de análisis, se han confeccionado dos matrices entre
orígenes y destinos de los desplazamientos de cada una de la dos movilidad mencionada y una
tercera que recoge a todos aquellos individuos en que la destinación por los dos motivos reseñados es
la misma. Mientras que como orígenes se han considerado cada uno de los municipios de las regiones
estudiadas, las destinaciones han recibido un tratamiento diferenciado según su localización:
mientras que las situadas en el territorio catalán han mantenido su tratamiento municipal, las
localizadas en el Estado español han sido agrupadas por provincias con el fin de evitar su grandísima
dispersión territorial. Finalmente, con vistas a unificar la información sobre la movilidad hacia el
extranjero, se ha optado por hacer un tratamiento agregado.
El resultado de este ejercicio ha sido, pues, una matriz final, como combinación de las tres anteriores,
que ha de permitir conocer cuáles son las destinaciones de los habitantes de cada municipio. Así, se
ha optado por calcular el peso de cada una de las destinaciones sobre el total de desplazamientos con
destinación fuera de municipio de residencia, ya que la movilidad dentro del municipio propio no
genera, por definición, una ampliación del espacio de vida.
Finalmente, en tercer lugar, se ha prescindido de representar las destinaciones fuera del territorio
catalán: aunque se han tenido en cuenta a la hora de calcular el peso de cada una de las destinaciones
municipales, se ha optado por no mostrar su valor en la cartografía adjunta ya, a causa del valor bajo
en términos absolutos de estos flujos, su significación es escasa. No obstante, y en los casos donde
tienen un peso relativo importante, se ha hecho alguna referencia al texto.
El resultado de este ejercicio es, pues, una sucesión de mapas que reflejan las destinaciones
preferenciales de los habitantes de cada municipio y que, en consecuencia, desde una óptica
geográfica, se pueden interpretar en termas funcionales: siguiendo los principios de delimitación de
áreas cohesionadas, los municipios que aparezcan destacados, o por lo menos, los más próximos,
constituyen la ciudad útil, la ciudad real, la que los ciudadanos utilizan con una cierta frecuencia.
Desde este enfoque, es evidente que el espacio de vida de la población catalana responderá a una
lógica basada en la proximidad: el puesto de trabajo o de estudio tiende a situarse, forzosamente, a
una distancia del lugar de residencia asumible diariamente, ya que ésta es la frecuencia de los
desplazamientos por motivos ocupacionales. Por su parte, en el caso de las segundas residencias, sí
que existe una cierta flexibilidad en su localización: en la medida en que se trata de desplazamientos
realizados los fines de semana y, a menudo, en periodos señalados -semana santa, vacaciones
estivales, etc.-, el coste territorial y temporal asumible es mayor, de modo que su situación espacial
no tiene que obedecer a criterios de optimización funcional, sino a otros de carácter paisajístico, de
calidad de entorno natural o del mantenimiento de los vínculos familiares.
Así, a partir de la información obtenida para cada uno de los municipios catalanes analizados, y del
mismo número de representaciones cartográficas que se deriva, se ha realizado la interpretación
territorial del espacio de vida de los suyos residentes en términos de metropolitanización del espacio.
A continuación se presentan las conclusiones obtenidas para cada una de las unidades territoriales
que se han definido según los comportamientos territoriales comunes de su población residente.
2. Aproximación al ámbito de estudio: definiciones y contexto territorial
El ámbito de estudio del presente artículo es el territorio de la comunidad autónoma de Cataluña,
cuya capital es la ciudad de Barcelona. Se trata de un territorio habitado por 6.434.110 habitantes en
el momento de realización del censo de población de 2001 (en la actualidad ?2013? ya supera los 7,5
millones de habitantes) en sus poco más de 32.000 kilómetros cuadrados.
contexto

13

�Aproximandonos a la metropolitanización de un territorio a partir de los espacios de la vida de la población: el caso de Cataluña

Figura 1. Ámbito de estudio. Cataluña y región metropolitana de Barcelona

España

Cataluña

Región metropolitana
de Barcelona

Fuente: elaboración propia.
2.1. Dinámicas demográficas recientes
Un fenómeno principal caracteriza la evolución de la población de Cataluña y su distribución
territorial los últimos quince años: una fuerte desconcentración de la población desde el centro de la
Región Metropolitana tanto hacia su propia periferia (lo que tradicionalmente se conocen como
primera y segunda coronas metropolitanas) cómo hacia el resto del territorio catalán.
En efecto, a pesar del estancamiento relativo de su volumen en términos absolutos entre 1986 y 2001,
la población catalana ha sufrido durante este periodo una fuerte redistribución territorial, fruto de las
dinámicas metropolitanizadoras desde la ciudad de Barcelona y su entorno urbano hacia el resto del
Principado. A la vez, este hecho, junto con el modelo de crecimiento adoptado -basado en la
combinación de crecimientos tentaculares a partir de las tramas urbanas consolidadas y de nuevos
asentamientos, de carácter aislado en el territorio, en forma de urbanizaciones- y la descentralización
paralela de las actividades productivas, ha propiciado un aumento considerable de la superficie
urbanizada.
Se trata de un proceso, por otro lado, común en muchas áreas urbanas y descrito por Hall (Hall, 1966)
a mediados de años sesenta, por el cual la población tiende a descentralizarse desde un núcleo central
(la ciudad de Barcelona en este caso, pero también el resto de ciudades grandes y medias del país) y
su periferia (principalmente la primera corona metropolitana) hacia regiones más alejadas y
dispersas en el territorio (Sau, 1995; Arauzo, 2002). Pero no todos los municipios de estas regiones
reciben con la misma magnitud la población inmigrada desde la ciudad central, sino que los
receptores principales, proporcionalmente, y, en algunos casos, incluso en términos absolutos, son
los municipios más pequeños. Se establece, así, una estructura piramidal de la movilidad residencial
por la cual los municipios reciben población de los que son más grandes y expulsan hacia los
municipios más pequeños.
Las causas de este fenómeno son complejas, en la medida que obedecen a factores múltiples que se
condicionan mutuamente y se entrelazan. Aun así, uno de los principales factores explicativos es el
precio del suelo diferencial, el cual tiende a disminuir de una manera concéntrica alrededor de
Barcelona y su conurbación (excepto en unos municipios determinados), pero también desde los
municipios más poblados y las capitales comarcales hacia su periferia. Sin duda, este hecho obedece
a la competencia por el suelo precisamente allá donde es más escaso, de forma que el crecimiento
urbanístico se ha acontecido, principalmente, en las zonas periféricas, donde la disponibilidad es
más grande.
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contexto

�Alberich González

Las formas adoptadas por el crecimiento urbano han sido básicamente dos: si bien se ha cumplido
un crecimiento tentacular que da continuidad a la trama urbana consolidada, con una edificación
compacta, la mayor parte del crecimiento se ha hecho en forma de urbanizaciones dispersas que han
causado la creación de nuevas áreas de poblamiento de baja densidad edificatoria. Precisamente este
predominio de la urbanización dispersa del tipo unifamiliar es el factor que explica que en los
últimos veinte años, entre 1981 y 2001, el consumo de suelo se haya duplicado en la Región
Metropolitana de Barcelona.
Por su parte, y siguiendo un proceso parecido al de desconcentración de la población, también las
actividades productivas han sufrido una descentralización en el territorio. Nuevamente los factores
explicativos de este proceso son varios, pero se pueden distinguir dos de principales: en primer lugar,
y como en el caso de la población, el precio del suelo incentiva las empresas a buscar una localización
más adecuada que permita no tan sólo una disponibilidad más grande de suelo a buen precio, sino la
obtención de los beneficios generados por los terrenos que dejan libres al centro de la ciudad. Y, en
segundo lugar, la mejora de las redes de transporte y de la accesibilidad en general, por un lado, y la
aplicación de innovaciones de carácter tecnológico y organizativo, de la otra, permiten una libertad
de localización más grande de las empresas, que ya no se encuentran tan sujetas en la necesidad de
situarse cerca de la mano de obra (Clusa y Roca Cladera, 1999).
Esta constatación trae a plantearse la cuestión sobre si Cataluña, en su conjunto, pasa a sustituir
Barcelona como ciudad, partiendo de la hipótesis que la movilidad que antes se daba entre distritos
ahora se da entre municipios, fruto de la especialización funcional de unos y otros. El análisis de esta
nueva territorialidad, que algunos autores denominan "ciudad-territorio" o "ciudad-región", planea
sobre las hipótesis de este trabajo: evaluar si, como resultado de las pautas de movilidad habitual -por
motivos de trabajo o estudio- y no habitual -derivada de la disponibilidad de una segunda residenciaCataluña actúa como una única área funcional, integrada y policéntrica, o si, por el contrario, lo
reequilibre territorial necesario no es todavía suficiente para poder hacer esta afirmación.
2.2. Nuevos conceptos para una nueva realidad: el espacio de vida
La movilidad creciente de la sociedad catalana que se deriva de la nueva territorialidad que se acaba
de describir determina que cada vez más el lugar donde se establece la residencia pierda poder
explicativo del comportamiento territorial de la población: si bien tradicionalmente el lugar de
residencia se erigía como el centro de la movilidad cotidiana, en la medida que a su alrededor, en un
territorio cercano, la población realizaba buena parte de sus quehaceres diarios, la movilidad actual
provoca un ensanchamiento del territorio frecuentado. Al mismo tiempo, y desde el punto de vista
espacial, los territorios ven como se amplía y se diversifica el número de personas que hacen uso,
vivan o no vivan.
Así, la fijación estadística de la población al lugar donde declara que "vive" -que, en algunos casos,
se refiere, de hecho, al lugar donde "se pernocta"- pierde sentido, puesto que implica una visión
bastante estática de la población, en cuanto que no tiene en cuenta la movilidad cotidiana que
caracteriza la sociedad actual.
Así, para reflejar el uso espacial de la población y qué consecuencias tiene este sobre el territorio, la
geografía de la población ha acuñado algunos términos para sustituir la vieja distinción entre
población de derecho y población de hecho. El que aquí se analiza es el llamado "espacio de vida",
definido de una manera genérica como la porción del territorio donde los individuos efectúan sus
actividades cotidianas (Courgeau, 1988).
Cómo se puede desprender de la definición, y de acuerdo con Módenes (2006), la perspectiva del
espacio de vida es bastante parecida a la de otros conceptos geográficos tradicionales, como las áreas
de cohesión o los mercados de trabajo; sin embargo, la diferencia radica en el hecho que mientras el
espacio de vida parte de la propia experiencia individual, las áreas de cohesión se construyen a partir
de la agregación de multitud de espacios de vida parciales, ya que, a menudo, sólo tienen en cuenta el
desplazamiento entre el lugar de residencia y el de trabajo.
contexto

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�Aproximandonos a la metropolitanización de un territorio a partir de los espacios de la vida de la población: el caso de Cataluña

El espacio de vida se trata, pues, de un concepto que apuesta para tener una visión amplia del
territorio y del comportamiento individual de las personas, en cuanto que tiene en consideración
todos los espacios de estancia y de paso que las personas utilizamos en el desarrollo diario de
nuestras tareas cotidianas; de nuestra vida, en definitiva.
Módenes (2006) señala hasta cinco dificultades a la hora de la delimitación de los espacios de vida:
a) la delimitación de las actividades que se incluyen en el cálculo del espacio; b) la generalización
hacia patrones espaciales del uso del territorio que sean significativos; c) la representación visual y
cartográfica de estos espacios; d) la ductilidad temporal de los espacios de vida familiares; y e) la
dificultad de comparabilitat de aproximaciones diferentes a esta cuestión.
En efecto, una de las dificultades más grandes para definir el especio de vida es determinar qué
actividades deben formar parte del mismo, es decir, dar respuesta a la pregunta: qué características
tiene que tener una actividad para ser considerada como cotidiana y, en consecuencia, tenida en
cuenta a la hora de delimitar el espacio de vida? A menudo se tiende a conformar los espacios de vida
individuales partiendo, inicialmente, de los lugares frecuentados por motivos de trabajo, debido a la
centralidad del trabajo en la organización espacial y temporal de la vida moderna -hecho que da lugar
a un espacio de vida restringido- (Susino, 2001). Ahora bien, hay que tener en cuenta, desde un punto
de vista más amplio, que la frecuentación del resto de lugares en motivo de otras actividades -como
por ejemplo los estudios, las compras, las gestiones administrativas, las derivadas de relacionas
sociales y las actividades de ocio- también conforman el espacio de vida. En nuestro caso, sin
embargo, nos limitaremos únicamente a los espacios frecuentados con motivo de la movilidad de
tipo ocupacional -trabajo o estudio- y la relacionada con el uso de una segunda residencia, los únicos
tipos de movilidad que recoge el censo de población de 2001.
3. Desbordando los límites tradicionales. Patrones de movilidad en el área metropolitana y la
provincia de Barcelona
El objetivo de este primer apartado es observar cuales son los patrones de movilidad de los
residentes en la región metropolitana y provincia de Barcelona con tal de caracterizarlos y
comprobar si se repiten en las otras dos áreas estudiadas
(Tarragona y Girona).
3.1. El espacio de vida de los habitantes de la ciudad de Barcelona
La ciudad de Barcelona se caracteriza por el hecho de presentar una de las proporciones más bajas
de población que se desplaza a otro municipio -el 30,89%-, si bien las destinaciones de la movilidad
abrazan casi la totalidad del territorio catalán. Esta gran dispersión territorial de los flujos implica
que la concentración de desplazamientos en un municipio concreto sea escasa: únicamente dos
municipios -l'Hospitalet de Llobregat y Calafell- reciben más del 2% de desplazamientos de
habitantes de Barcelona (el 3,61% y el 2,92% respectivamente).
Estos dos municipios ilustran claramente las pautas de distribución territorial de los municipios
utilizados por los barceloneses (figura 2), ya que se pueden identificar hasta cuatro áreas de
frecuentación, que obedecen a dos motivaciones diferentes. En primer lugar, el uso bastante intenso
y extenso de buena parte del territorio metropolitano, especialmente del resto de la comarca del
Barcelonès y de las comarcas del Baix Llobregat y el Vallès Occidental, por un lado, y el uso
relativamente importando de ciertas capitales comarcales no metropolitanas, como es el caso de las
ciudades de Lleida y Girona y de las capitales de las comarcas más próximas al ámbito metropolitano
(Manresa, Berga, Santa Coloma de Farners), por el otro, parecen obedecer a un claro patrón de
movilidad laboral, de cierta proximidad.
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contexto

�Alberich González

Así se explica la importancia de l'Hospitalet de Llobregat, pero también la de municipios próximos
como Sant Cugat del Vallès (1,81%), Badalona (1,73%) o el Prat de Llobregat (1,58%).
Figura 2. Espacio de vida de los habitantes de la ciudad de Barcelona. Porcentaje
de utilización de cada uno de los municipios catalanes. Población mayor de 15
años, 2001

Fuente: elaboración propia a partir de datos del censo de población de 2001.

En segundo lugar, y por motivos residenciales, se dibujan claramente un eje litoral, que abraza casi
la totalidad de la costa catalana desde el Cap de Creus hasta el delta del Ebro -con Calafell, pero
también con Castelldefels (1,72%), el Vendrell (1,71%) o Cunit (1,61%) como a casos
paradigmáticos-, y, más tenuemente, una frecuentación del área pirenaica, especialmente de las
comarcas de Vall d'Aran, la Cerdanya y el Ripollès.
3.2. El espacio de vida de los habitantes del ámbito metropolitano
En la configuración del espacio de vida de los habitantes del ámbito metropolitano, a pesar de su
heterogeneidad, se pueden detectar una serie de pautas más o menos generalizadas. En primer lugar,
se trata de la región de Cataluña cuyos habitantes hacen un uso más amplio del territorio: a causa del
citado carácter metropolitano, las relaciones intermunicipales son numerosas y dispersas
territorialmente, a causa de su elevada apertura.
Sin embargo, las relaciones más intensas se producen entre municipios vecinos, de modo que buena
parte del espacio de vida se circunscribe, por un lado, a la propia comarca y, por el otro, de modo
ineludible, a la ciudad de Barcelona. Para ejemplarizar este hecho, fijémonos en lo que ocurre en el
caso de los habitantes de un municipio del Vallès Oriental: Mollet del Vallès (figura 3). Los datos
demuestran que el 36,92% de los desplazamientos tienen como destino la misma comarca de
residencia, mientras que la ciudad de Barcelona es el destino de un importante 20,01% de los
desplazamientos cotidianos.
La proximidad del espacio de vida se convierte en todavía más relevante en el caso de los
municipios pequeños, que ven cómo parte de su población que trabaja o estudia tiene que hacer un
desplazamiento fuera de su límite municipal, a menudo con destino a la capital comarcal.
contexto

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�Aproximandonos a la metropolitanización de un territorio a partir de los espacios de la vida de la población: el caso de Cataluña

Es el caso, por ejemplo, del municipio de Santa Fe del Penedès (figura 3), donde el 79,23% de los
139 desplazamientos intermunicipales realizados por sus habitantes tienen como destino la propia
comarca -sólo Vilafranca del Penedès significa el 49,31% de los movimientos totales-, y el 8,46%,
Barcelona.
Por contra, no se aprecian diferencias significativas entre el espacio de vida de los habitantes de la
capital comarcal y el de los habitantes del resto de municipios. Aunque se podría esperar que el
espacio de vida de los residentes en los municipios vecinos fuera de mayor proximidad por el hecho
de enviar buena parte de su flujo de población a la capital de comarca, los datos no parecen no
constatar este efecto, sino más bien el contrario: la necesidad de desplazamiento intercomarcal de los
habitantes de la capital comarcal parecen más reducidas.
Sin embargo, aunque el carácter metropolitano del área facilita el hecho de disponer de un espacio
de vida amplio, se observan algunas fronteras que parecen bastantes impermeables a las relaciones
intermunicipales cotidianas.
Figura 3. Espacio de vida de los habitantes de algunos municipios del ámbito
metropolitano: l’Hospitalet de Llobregat, Badalona, Mollet del Vallès i Santa Fe
del Penedès. Porcentaje de utilización de cada uno de los municipios catalanes.
Población mayor de 15 años, 2001
L’Hospitalet de Llobregat

Mollet del Vallès

Badalona

Santa Fe del Penedès

Fuente: elaboración propia a partir de datos del censo de población de 2001.

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contexto

�Alberich González

La primera de ellas hace referencia a la ciudad de Barcelona: de manera generalizada, el espacio de
vida de los habitantes de los diferentes municipios metropolitanos, especialmente de los más
próximos a la capital catalana, presenta una fuerte asimetría según cuál sea su situación con respecto
a Barcelona. Así, mientras que los residentes en el sur de la ciudad muestran una tendencia clara al
uso preferencial de los municipios situados en el sur, especialmente de las comarcas del Baix
Llobregat y el Garraf, sucede la situación contraria en los situados en el norte, con una mayor
intensidad de uso del Maresme.
El efecto mencionado no se circunscribe únicamente al territorio metropolitano más cercano a
Barcelona, sino que se prolonga más allá, de modo que en municipios del Garraf, o incluso del Baix
Penedès, por un lado, y del Alt Maresme y la Selva, por el otro, la capital catalana se configura como
el municipio que marca el límite del espacio de vida de los suyos residentes.
Este efecto de la ciudad de Barcelona como frontera de la movilidad habitual coincide, de hecho, en
el observado para la movilidad residencial de los habitantes de la misma ciudad (López, 2005). Hay
que decir, sin embargo, que el efecto mencionado sólo se manifiesta en el caso de los municipios
situados en el sur y en el norte de la ciudad de Barcelona, mientras que en aquéllos que ocupan una
situación más central -cómo es el caso de la mayoría del Vallès Occidental-, la preferencia entre una
destinación y otra no parece tan clara, ya que se distribuyen territorialmente de manera simétrica a
ambos lados de Barcelona.
En segundo término, se aprecia una falta de interrelación entre dos comarcas vecinas: el Vallès
Oriental y el Maresme. A pesar de la apertura de la autopista C-60 entre Mataró y Granollers, la
intensidad de los flujos cotidianos entre ambas comarcas es bastante reducida.
3.3. El espacio de vida de los habitantes de los municipios de las comarcas interiores de la
provincia de Barcelona
El espacio de vida de los habitantes del resto de la provincia de Barcelona, residentes en municipios
con un carácter metropolitano no tan marcado, presenta algunas características comunes en todos
ellos. En general, se trata de un territorio marcado por la proximidad, reducido prácticamente a la
comarca de residencia y a los municipios vecinos, aunque se destaca la influencia de un elemento
nuevo con respecto a aquéllos: el efecto de la red viaria.
Así, los casos mostrados en la figura 4 muestran claramente como los espacios de vida de los
habitantes de municipios de las cuatro comarcas barcelonesas no metropolitanos presentan, al
mismo tiempo, dos lógicas territoriales diferentes y complementarias: en primer lugar, el factor
proximidad es primordial, ya que en todos los casos cerca del 50% de los desplazamientos son de
carácter comarcal interno, mientras que, en segundo lugar, la mayor parte de los movimientos hacia
fuera de la comarca de residencia tienen como destino municipios situados en el mismo eje viario
donde residen, en la mayoría de los casos en dirección a Barcelona. Así, el espacio de vida tanto de
los habitantes de Gironella como de los de Sallent se sitúa en el eje del Llobregat, alrededor de la C16; el de los residentes en Centelles, a lo largo de la C-17; y finalmente el de los igualadinos,
siguiendo la AP-2.
Con independencia de este factor explicativo, sin duda vinculado a la movilidad por motivos de
trabajo y de estudio, el espacio definido por las segundas residencias parece tener una identidad
propia, distribuido a lo largo de la costa catalana, pero centrado especialmente en dos territorios: para
los municipios situados en el norte de Barcelona, hay que destacar el uso preferente de los
municipios de la Costa Brava, mientras que, en el sur, los de la Costa Daurada. Por contra, el atractivo
turístico del área pirenaica no aparece prácticamente reflejado, a excepción de ciertos municipios
que se sitúan cerca, como es el caso de los de la comarca de Berguedà y de Osona, que presentan una
mayor frecuentación de la Cerdanya y el Ripollès.
contexto

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�Aproximandonos a la metropolitanización de un territorio a partir de los espacios de la vida de la población: el caso de Cataluña

Sin duda, la menor disponibilidad de segundas residencias de los habitantes de estas comarcas con
un menor carácter metropolitano es la explicación más plausible.

Figura 4. Espacio de vida de los habitantes de algunos municipios de las comarcas
interiores de la provincia de Barcelona: Gironella, Centelles, Sallent e Igualada.
Porcentaje de utilización de cada uno de los municipios catalanes. Población
mayor de 15 años, 2001
Gironella

Centelles

Sallent

Igualada

Fuente: elaboración propia a partir de datos del censo de población de 2001.

4. ¿Pautas de comportamiento metropolitano en Girona?
La primera de las dos áreas que se presume que pueden presentar patrones metropolitanos de uso del
espacio es la región de Girona, en la que se distinguen dos áreas diferenciadas: los municipios del
llano interior y del litoral y los situados a en las primeras estribaciones de la cordillera pirenaica.
A pesar que la diversidad es mayor que en el caso del ámbito metropolitano, se ha optado por
mostrar conjuntamente el espacio de vida de los municipios de la franja costera litoral por el hecho de
presentar, con unas particularidades propias, unas ciertas similitudes, sobre todo en contraposición a
lo que sucede en los municipios de la misma provincia situados al pie del Pirineo.
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contexto

�Alberich González

Así, por un lado, se trata de un ámbito bastante cerrado en sí mismo, ya que es origen y destino de
buena parte de los desplazamientos intermunicipales de sus habitantes; y, por el otro, se constata el
papel muy importante de la ciudad de Gerona como destino, ya que se a ella se dirigen, en la mayoría
de los casos, más del 5% de los habitantes de cada municipio.
Sin embargo, veamos con un poco más de detalle lo que sucede en algunas áreas de la región:
a) En primer lugar, el espacio de vida de los habitantes de los municipios del Empordà pasa por
ser, prácticamente, uno de los más cerrados de toda Cataluña: probablemente por la gran
fragmentación territorial de la zona -caracterizada por un gran número de municipios pequeños
con poblaciones reducidas-, la mayor parte de los desplazamientos cotidianos de su población
tienen como destino otro municipio de la misma comarca.
b) La situación se convierte todavía en más extrema cuando el municipio en cuestión se
encuentra situado en el litoral: por un lado, los desplazamientos extramunicipales se reducen
notablemente, probablemente a causa de los atractivos turísticos que el mismo municipio
ofrece; y, por el otro, en el caso de realizarse, se restringen, sobre todo, al entorno más próximo.
Es lo que ocurre, por ejemplo, en Calonge: del 27,07% de población mayor de 15 años que
frecuenta un municipio diferente del suyo, el 50,25% se desplaza a los municipios litorales más
próximos (Palamós, Castell i Platja d'Aro y Sant Feliu de Guíxols), cifra que aumenta hasta el
83,65% si se toman en consideración las ya clásicas destinaciones de las ciudades de Girona y
Barcelona.
En la situación totalmente opuesta se sitúan los municipios de la Selva: sin duda por el hecho de
ser la comarca más próxima en el Ámbito Metropolitano comparte con éste algunos de sus
rasgos característicos -como el peso importante de Barcelona y el resto de capitales comarcales,
al mismo tiempo que la proximidad con Girona determina que ésta tenga, igualmente, un peso
importante. Se podría decir, pues, que la comarca de la Selva se configura como un espacio de
transición entre un ámbito metropolitano barcelonés muy consolidado y una región
metropolitana gerundense bastante incipiente, por lo menos hoy en día.
c) Los municipios de las comarcas del Gironès y del Pla de l'Estany constituyen otra subregión
con particularidades propias, más próximas a la configuración de uno área funcional única. Se
trata de una zona bien definida, bastante cerrada en sí misma, sin duda por la presencia de la
ciudad de la Girona, que se erige como una destinación mucho importante de los flujos que se
generan y que se extiende hasta la franja litoral más próxima -la comarca del Baix Empordà
principalmente- por su importante atractivo turístico, núcleo importante de localización de
segundas residencias, y más tímidamente, hacia el interior, siguiendo el eje Transversal cabe en
la comarca de Osona.
d) El caso del municipio gerundense de Fornells de la Selva es un buen ejemplo de las
tendencias acabadas de apuntar: la proximidad del núcleo urbano formado por Girona y Salt
determina que más de la mitad de su población -el 57, 90%- se desplace de forma cotidiana y el
resto de destinaciones importantes se reparte entre los municipios más próximos, ya sean
interiores del Gironès como de la Selva, y, sobre todo, del litoral del Baix Empordà -Castell i
Platja d'Aro (4,88%), Calonge (3,04%) y Sant Feliu de Guíxols (2,89%).

contexto

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Figura 5. Espacio de vida de los habitantes de algunos municipios del llano litoral y
del prelitoral de la provincia de Girona: Avinyonet de Puigventós, Calonge,
Hostalric y Fornells de la Selva. Porcentaje de utilización de cada uno de los
municipios catalanes. Población mayor de 15 años, 2001
Avinyonet de Puigventós

Calonge

Hostalric

Fornells de la Selva

Fuente: elaboración propia a partir de datos del censo de población de 2001.
En contraposición a lo que ocurre con la población del llano gerundense, los habitantes de las
comarcas prepirenaicas y pirenaicas de las tierras gerundenses (la Garrotxa, el Ripollès y parte de la
Cerdanya) muestran una mayor autonomía, sobre todo respeto a la capital provincial. Hasta un cierto
punto, incluso su comportamiento es, con algunos matices, más parecido al de las comarcas de la
provincia de Barcelona más próximas que a sus homólogas gerundenses.
Así, las comarcas de la Cerdanya y del Ripollès, sin duda por la influencia de la red viaria -la C-16 y
la C-17, respectivamente- y ferroviaria, muestran un comportamiento territorial que se podría
considerar como una prolongación del de sus vecinas más en el sur, el Berguedà y Osona: la
influencia de Barcelona y de los municipios metropolitanos es bastante más importante que la de la
ciudad de Gerona, sin duda perjudicada por una red de comunicaciones menos eficaz -limitada en el
llamado eje Pirenaico, formado por la C-16, la N-260 y la C-66. Éste es el caso, por ejemplo, del
municipio de Campdevànol: aparte de la propia capital comarcal, la segunda destinación importante
es Barcelona (18,37%), muy por encima de Gerona (3,92%), que también es superada por Vic
(4,77%).
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contexto

�Alberich González

De hecho, aunque tímidamente, se insinúa el trazado de la C-17 por su paso por las comarcas de
Osona y del Vallès Oriental, donde se concentran la mayor parte de los destinos significativas, a
excepción de ciertos municipios turísticos de la Costa Brava -l'Escala, Calonge y Torroella de
Montgrí, por ejemplo.
A semblanza de lo que ocurría en el caso de la Selva, la comarca de la Garrotxa parece tener un papel
de bisagra entre un modelo de uso territorial -el metropolitano barcelonés- y otro -el gerundense-, ya
que se combinan características de los dos, como se demuestra en el caso de su capital, Olot. Además
del ya conocido factor de la proximidad, hay que destacar una mayor utilización del espacio litoral
gerundense y una práctica igualación de la influencia de Gerona (10,99%) y Barcelona (9,60%), al
mismo tiempo que el largo rosario de municipios barceloneses casi desaparece.

Figura 6. Espacio de vida de algunos municipios de las comarcas prepirenaicas y
pirenaicas de la provincia de Girona: Campdevànol y Olot. Porcentaje de
utilización de cada uno de los municipios catalanes. Población mayor de 15 años,
2001
Campdevànol

Olot

Fuente: elaboración propia a partir de datos del censo de población de 2001.
5. ¿Pautas de comportamiento metropolitano en Tarragona?
Del mismo modo que ocurría en el caso del conjunto urbano integrado por Girona y Banyoles, el
triángulo formado por Tarragona, Reus y Valls se configura como un incipiente ámbito urbano único
e integrado, si bien de un alcance territorial bastante modesto. Este hecho determina que buena parte
de los municipios de las comarcas del Tarragonès, el Baix Camp, el Alt Camp y el Baix Penedès
presenten unos rasgos próximos a los de los municipios de la región de Barcelona, ya que se
caracterizan por el hecho de tener un espacio de vida policéntrico, con diversas destinaciones
relevantes dentro del ámbito más próximo. Esta distribución concentrada se ve favorecida por la
proximidad de la Costa Daurada, importante núcleo turístico donde se concentra buena parte de las
viviendas secundarias de los residentes del área. Este hecho determina que la importancia de las
destinaciones del resto de Cataluña presente unos valores muy bajos, donde sólo Barcelona se
destaca como una destinación constante con valores alrededor del 5% de los movimientos.
Uno de los ejemplos más claros de este ámbito es el municipio del Morell, el espacio de vida de sus
habitantes se encuentra polarizado por las tres ciudades mencionadas -que son la destinación del
31,57%, el 14,23% y el 4,07% respectivamente del total de desplazamientos generados- y, como
sucede en la mayoría de los casos, por algún municipio vecino -la Pobla de Mafumet (10,70%), por
ejemplo.
contexto

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Figura 7. Espacio de vida de los habitantes de algunos municipios del Camp de
Tarragona: el Morell y Llorenç del Penedès. Porcentaje de utilización de cada uno
de los municipios catalanes. Población mayor de 15 años, 2001
el Morell

Llorenç del Penedès

Fuente: elaboración propia a partir de datos del censo de población de 2001.
Por su parte, los municipios que participan menos en la configuración de este espacio metropolitano
son los de la comarca del Baix Penedès, que parecen encontrarse en una posición intermedia entre las
áreas funcionales de Barcelona y Tarragona, con gran importancia de las ciudades medias situadas
entre ambas -Vilanova i la Geltrú y Vilafranca del Penedès, principalmente- y de los municipios
litorales más próximos, núcleos importantes de alojamiento turístico -el Vendrell, Calafell y Roda de
Barà son los ejemplos más claros. El caso de Llorenç del Penedès es bastante ilustrativo de este
hecho.
6. A modo de conclusiones
El análisis efectuado tiene un claro componente territorial: se trata de delimitar el territorio útil de
los habitantes -los residentes, más muy dicho- de cada uno de los municipios catalanes en orden a
identificar las áreas con un comportamiento territorial homogéneo. Cómo se puede deducir, el
objetivo final es determinar cuál es la estructura urbana real de Cataluña, más allá de los límites
municipales, con la hipótesis de partida que las áreas que presentan una cierta cohesión territorial
actúan como una única región funcional, y determinar el grado de metropolitanización del territorio
catalán y dar respuesta, así, a la pregunta formulada anteriormente sobre la configuración de una
estructura urbana única. De hecho, la utilización de los flujos de movilidad para determinar los
límites de las áreas urbanas es una metodología clásica -usada, por ejemplo, en la delimitación de las
áreas de centralidad y de cohesión-, si bien la aportación principal del estudio realizado es el hecho
que no tan sólo se tiene en cuenta la movilidad por trabajo o estudio como se acontecía hasta ahora,
sino que se incorpora una movilidad relacionada con el ocio, pero también con la estructuración
urbana de un territorio como es la relacionada con la disponibilidad de una vivienda secundaria.
La metodología empleada para dibujar el territorio útil de la población catalana ha consistido en la
representación cartográfica de los destinos de todos los desplazamientos extramunicipals hechos por
la población de cada uno de los 946 municipios catalanes. Se han obviado, pues, los desplazamientos
que tienen como origen y destino el mismo municipio en cuanto que, tal como ha sido definido, no
contribuyen a ampliar el espacio de vida de las personas, puesto que se trata de un municipio con el
cual ya están relacionadas por el simple hecho de residir en él.
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contexto

�Alberich González

Desde este enfoque, es evidente que el espacio de vida de la población catalana responde a una
lógica basada en la proximidad, pues el puesto de trabajo o de estudio tiene que situarse,
forzosamente, a una distancia del lugar de residencia asumible diariamente, ya que esta es la
frecuencia de los desplazamientos por motivos ocupacionales. Por su parte, en el caso de las
segundas residencias sí que se acontece una cierta flexibilidad de su localización: en la medida que se
trata de desplazamientos realizados los fines de semana y, a menudo, en periodos señalados -semana
santa, vacaciones estivales, etc.-, el coste territorial y temporal asumible es más grande, de forma que
su situación espacial no tiene que obedecer a criterios de optimización funcional, sino a otros de
carácter paisajístico, de calidad de entorno natural o del mantenimiento de los vínculos familiares.
Desde este prisma de la proximidad se explica que el espacio de vida de la población catalana en su
conjunto se circunscriba prácticamente al territorio catalán: no va cerca del 95% de los
desplazamientos cotidianos tienen como destino otro municipio catalán. Por provincias, los
municipios de la provincia de Barcelona acogen dos de cada tres movimientos, en un claro reflejo
tanto de la distribución territorial de la población catalana cómo, sobre todo, de la de los puestos de
trabajo y de estudio -concentrados en la provincia de Barcelona y, especialmente, en la región
metropolitana-, que atraen un gran número de población, ya sea residente a otro municipio de la
misma provincia o de fuera del ámbito; y la de las segundas residencias, situadas, sobre todo, a las
comarcas litorales de las provincias de Tarragona y Girona y a la zona pirenaica.
El otro 5% de los movimientos se reparte entre el resto de provincias del Estado español y los
destinos situados en otros países. Nuevamente aquí la proximidad es un factor importante, puesto
que no en vano las provincias más cercanas son las más frecuentadas, si bien gana preponderancia
otro factor, de tipo familiar, relacionado con la historia migratoria de las personas inmigradas: a
menudo las segundas residencias -el peso de los desplazamientos por motivos de trabajo o estudio
en estos casos es ínfimo -están situadas en la provincia- en el municipio, incluso- de procedencia.
Así, muy probablemente no se pueden interpretar estas viviendas como una clase más de
alojamiento turístico, sino como el reflejo del mantenimiento de los vínculos con el lugar de
procedencia, en la medida que en muchos casos se debe de tratar de la "casa del pueblo" donde se
habitaba antes de iniciar la migración residencial.
Igualmente desde el punto de vista del municipio de residencia, la configuración del espacio de vida
de la población catalana obedece al criterio de la proximidad, por el cual se optimizan los recursos
temporales en el desplazamiento al puesto de trabajo o de estudio. Así, la configuración típica del
espacio de vida obedece, básicamente, a tres criterios territoriales: en primer lugar, la proximidad, de
forma que a menudo adopta una forma concéntrica alrededor del municipio de residencia, con un
peso importante de la capital comarcal, y únicamente matizada por la disposición de la red viaria; en
segundo lugar, el segundo eje territorial hace referencia a la vinculación territorial por medio de las
segundas residencias, caso en que la distancia ya no tiene un papel tan importante a favor de la
localización en territorios de alto valor natural o paisajístico; y, finalmente, en tercer lugar, la ciudad
de Barcelona, que ejerce una gran atracción de población y rompe toda barrera relacionada con la
distancia y la accesibilidad. El motivo por el cual Barcelona acontece un destino importante casi para
todos los municipios radica en la actividad, por el gran número de puestos de trabajo y plazas
universitarias -que, como que se estudia únicamente la movilidad de los mayores de 15 años, tienen
un gran protagonismo- que se concentra; pero hace falta no menospreciar el posible efecto perverso
de los llamados empadronamientos atípicos, de forma que es posible que la vinculación territorial de
los residentes de ciertos municipios no sea real, sino que responda únicamente al hecho que hay
muchos que viven realmente en la capital catalana, pero no están empadronados por motivos fiscales
u otros.

contexto

25

�Aproximandonos a la metropolitanización de un territorio a partir de los espacios de la vida de la población: el caso de Cataluña

Cómo se ha dicho, es posible interpretar las relaciones que se han establecido entre municipios en
términos de grado de metropolitanización del territorio, en cuanto que se parte de la base que los
municipios con esta característica presentan, por un lado, una mayor apertura -un porcentaje más
grande de personas que utilizan dos municipios o más- y, de la otra, una mayor dispersión territorial
de los destinos de la movilidad cotidiana.
Entrando en el detalle territorial, el análisis territorial del uso del espacio catalán por sus habitantes
según su municipio de residencia ha permitido extraer unas conclusiones de carácter general que se
detallan a continuación:

.
.

.

.

26

Barcelona ejerce una gran atracción de población en tanto que en casi todos los municipios
catalanes al menos uno de los suyos residentes declara desplazarse de manera cotidiana. Hay
que entender el significado de esta vinculación desde el punto de vista de la movilidad
relacionada con la actividad por el gran número de puestos de trabajo y plazas universitarias
que se concentran.
A pesar de este poder de atracción de la ciudad de Barcelona -su importancia supera toda
barrera relacionada con la distancia y la accesibilidad-, el espacio de vida de la población
catalana está fuertemente condicionado por la proximidad: como no podía ser de otro modo,
ya que buena parte de la vinculación con un municipio diferente del de residencia es por
medio de la movilidad habitual, la distancia entre el origen -el municipio de residencia- y las
destinaciones tienen que ser, forzosamente, pequeña para poder ser recurrida diariamente.
Así, la configuración típica del espacio de vida obedece, básicamente, a tres criterios
territoriales: en primer lugar, la proximidad, de modo que a menudo adopta una forma
concéntrica en torno al municipio de residencia y con un peso importante de la capital
comarcal; en segundo lugar, el segundo eje territorial hace referencia a la vinculación
territorial por medio de las segundas residencias, caso en que la distancia ya no tiene un papel
tan importante a favor de la localización en territorios de alto valor natural o paisajístico; y,
finalmente, en tercer lugar, la ciudad de Barcelona, con el fuerte poder de atracción que se
acaba de comentar.
Es posible interpretar las relaciones que se han establecido entre municipios en términos de
grado de metropolitanización del territorio, ya que se parte de que los municipios con esta
característica presentan, por una parte, una mayor apertura y, de la otra, una mayor dispersión
territorial de las destinaciones de la movilidad cotidiana. Así, dando respuesta a la pregunta
sobre la configuración de Cataluña como un único espacio urbano, la conclusión es bastante
clara: el territorio catalán se caracteriza por una estructura policéntrica entorno a las capitales
provinciales y de las ciudades medias del país, que ejercen un cierto grado de atracción sobre
el territorio que es más próximo.
Finalmente, y con relación al espacio generado por la localización territorial de las segundas
residencias, este no obedece a criterios de proximidad, sino a las calidades paisajísticas y
naturales de los lugares donde se sitúan. En este sentido, se destaca un área que, casi con
independencia del lugar de residencia de sus usuarios, parece tener un fuerte poder de
atracción: Costa Dorada, en concreto toda la franja litoral de las comarcas del Baix Penedès,
el Tarragonès y el Baix Camp, entre los municipios de Calafell y Cambrils. El resto de áreas
de concentración turística, como el Pirineo o la Costa Brava, tienen una influencia territorial
más reducida, puesto que se limita, por un lado, a los residentes al Ámbito Metropolitano, y,
por el otro, a los habitantes de las comarcas más cercanas.

contexto

�Alberich González

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contexto

27

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas
de transporte: el caso del auto tren del Distrito Cultural
Universitario en Guadalajara
Carlos Marmolejo Duarte 3
Adriana I Olivares 4
Jorge Rafael Montero Puyana 5
Marco de Paolini 6
Recibido: 28/06/2013
Aceptado: 10/02/2014

Resumen:
La toma en consideración de la opinión ciudadana en el diseño de nuevos proyectos urbanos parece
un derecho incontestable; sin embargo, salvo las técnicas basadas en encuestas, existen muy pocos
instrumentos cuantitativos que permitan poner en práctica dicho derecho. En este artículo utilizamos
el análisis conjunto, una técnica basada en experimentos de elección, para incluir las preferencias de
los futuros usuarios en el diseño de un posible sistema de transporte "autotrén" en el Distrito Cultural
de la Universidad de Guadalajara. La utilización de dicha técnica resulta muy conveniente ya que el
sistema de transporte evaluado se basa en un group rapid transit, que resulta novedoso en el contexto
nacional, y que conviene evaluar delante de las preferencias y percepciones de sus potenciales
usuarios, para poderlo diseñar de tal forma que resulte más adecuado a la ciudadanía. Los resultados,
basados en una muestra preliminar, sugieren una visión diferente sobre los atributos que aportan más
valor al proyecto de aquella basada en la opinión de los expertos. Así, los aspectos funcionales (p.e.
trazado de la red, forma de llamado de los vehículos), resultaron más relevantes para los usuarios
que no los relacionados con el nivel de seguridad, la privacidad, los aspectos medioambientales o el
propio diseño urbano de las estaciones.
Palabras clave: Análisis conjunto, diseño urbano, group rapid transit, Guadalajara.
Abstract:
The consideration of citizen opinion on the design of new urban projects seems incontestable right ,
but unless techniques based on surveys , there are few quantitative instruments to implement this
right. In this article we use the pooled analysis, a technique based on choice experiments to include
the preferences of future users in the design of a possible transport system " lorry convoy " in the
Cultural District , University of Guadalajara. The use of this technique is very convenient since the
transportation system is evaluated based on a group rapid transit , which is new in the national
context , and should be evaluated before the preferences and perceptions of potential users , to be able
to design a way that is most appropriate to citizenship.
3

Profesor Titular de la ETSAB e investigador del Centro de Política de Suelo y Valoraciones de la Universidad Politécnica de Cataluña.
carlos.marmolejo@upc.edu.
4 Profesora Investigadora Titular del Centro de Investigaciones del Medio Ambiente y Ordenación Territorial de la Universidad de Guadalajara.
olivares.adriana@gmail.com.
5 Máster en Gestión y Valoración Urbana de la Universidad Politécnica de Cataluña (España) e Ingeniero Civil, Universidad Industrial de Santander
(Colombia). jorgermontero@gmail.com.
6 Profesor del Centro de Investigaciones del Medio Ambiente y Ordenación Territorial de la Universidad de Guadalajara. Consultor independiente en
GIS y análisis regional ecológico. marco.depaolini@gmail.com.
contexto

29

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

The results, based on a preliminary sample , suggest a different view on the attributes that bring more
value to the project from that based on expert opinion . Thus, the functional aspects (eg, network
layout , shaped vehicle called ) , were more relevant for users who are not related to the level of
security, privacy , environmental issues and urban design of the stations own .
Keywords: Conjoint Analysis, urban design, group rapid transit, Guadalajara

1. Introducción

E

l análisis conjunto es una técnica perteneciente a la familia de las preferencias
declaradas, cuyo cometido es analizar la estructura de preferencias de los usuarios
potenciales de un nuevo producto, servicio o proyecto. Muy pocas veces ha sido
utilizado en el ámbito urbano y arquitectónico ya que su filiación pertenece más bien al
ámbito de los bienes de naturaleza perecedera y consumo en masa.

La potencialidad del análisis conjunto, en la versión utilizada en este artículo, frente a otras
técnicas cuantitativas basadas en encuestas, es permitir que los potenciales usuarios de un proyecto
expresen sus preferencias de forma en que al elegir un proyecto con unas características
determinadas, tengan que renunciar a otras, de la misma forma en cómo no se puede poner césped en
una plaza que se quiere sea altamente transitable.
La consideración de la opinión de los futuros usuarios de proyectos urbanos es un derecho
incontestable, y la búsqueda de nuevos instrumentos para hacerla realidad de una forma objetiva y
rigurosa es una asignatura pendiente sobre la que el presente artículo pretende avanzar.
El objetivo de este artículo es usar el análisis conjunto basado en la elección como vía para
aprehender la opinión de los potenciales usuarios de un novedoso sistema de transporte urbano
basado en vehículos no tripulados en el Distrito Cultural de la Universidad de Guadalajara. Para ello,
primero exponemos la naturaleza del análisis conjunto, la teoría que subyace en él, y las aplicaciones
que ha tenido en el ámbito urbano; en seguida se presenta el estudio de caso, es decir el diseño del
sistema de transporte en el contexto urbano en donde se podría ubicar; luego se expone el diseño y
aplicación del análisis conjunto propiamente dicho; para a continuación discutir los resultados de
una primera encuesta piloto; en las conclusiones se realiza un análisis retrospectivo de las
potencialidades y limitaciones de esta técnica en el ámbito del diseño y el planeamiento urbano.
1.

El análisis conjunto en el estudio de las preferencias de los futuros usuarios

Nacido cuatro décadas atrás en el ámbito del marketing el análisis conjunto es una técnica para
estudiar el sistema de valores implícitos en la elección de una alternativa dentro de un conjunto finito
de posibilidades (Hensher et al., 2005).
En su variante "basada en la elección" ( choice based conjoint o CBC ), el análisis conjunto consiste
en someter a una muestra estadísticamente significativa de los usuarios potenciales de un proyecto a
un "experimento de elección". En dicho experimento, los participantes deben elegir dentro de una
serie de alternativas aquella que por sus características se ajuste mejor a sus necesidades y
preferencias.
30

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

Este mecanismo que obliga a elegir entre las opciones existentes resulta, por otra parte, muy
familiar a las decisiones que las personas realizan en la vida real, ya que desde la infancia hemos de
elegir entre diferentes opciones, y por tanto al escoger una renunciamos a disfrutar de la otra, al
menos en el mismo momento.
Lo interesante es que las opciones de elección no están a priori definidas, sino que son
combinaciones aleatorias de un conjunto de características predefinidas por los investigadores. Si
bien son combinaciones aleatorias existe un patrón que garantiza que sea posible saber qué
características son importantes y cuales tiene un efecto espurio sobre las preferencias. Una vez
realizados los experimentos de elección los datos son procesados a través de modelos de elección
discreta cuyos parámetros dan pauta a inferir la estructura de preferencias de las personas
encuestadas.
La gran potencialidad de esta técnica, a diferencia de las encuestas en dónde simplemente se indaga
la importancia individual de cada uno de las características de los proyectos radica en dos puntos:
1) permite detectar compensaciones o trade-offs (es decir, el nivel de sustituibilidad de un atributo
por otro), y 2) permite detectar interacciones (es decir, las potenciaciones sobre la estructura de
utilidad que producen combinaciones de características específicas).
Por poner un ejemplo del primer punto, podría ocurrir que un grupo de futuros usuarios de una plaza
pública estuviesen dispuestos a renunciar a que las zonas verdes de la misma tuviesen césped, a
cambio de que hubiese una fuente con juegos de agua; y un ejemplo del segundo punto podría ser la
potenciación que produce el hecho de que haya césped en dónde tenderse a la sombra de frondosos
árboles de los que guarecerse de los rayos del sol: ya que tanto el césped que da la sensación, más
sicológica que real, de frescura, y las sombras son bienes apreciados de los espacios públicos, pero si
además se pueden combinar y utilizar la asociación resulta explosiva en la percepción de satisfacción
de los usuarios.
El análisis conjunto es por tanto un instrumento frecuentemente utilizado en el diseño de bienes
compuestos. Los proyectos urbanísticos son un excelente ejemplo de bienes compuestos dado su
carácter multidimensional (i.e. con varios atributos), de esta manera un proyecto urbanístico, en
clave del análisis conjunto, sería entendido como la combinación de atributos tales como los usos del
suelo, las tipologías edificatorias, el tratamiento de los espacios públicos, etc.; para cada atributo
habría niveles por ejemplo para el atributo usos del suelo podrían evaluarse los niveles de residencial
y oficinas, para el atributo tipología podría evaluarse los niveles de alineación al vial y edificación
aislada, etc.; con las posibles interacciones que se generan entre ellos.
En la tabla inferior aparece un experimento de elección en el que los participantes tendrían que
elegir una de las cuatro alternativas, existiendo la posibilidad de no elegir ninguna. Cada alternativa
está formada por la combinación de diferentes niveles provenientes de 5 atributos referidos a la
ordenación y diseño urbano de un ámbito determinado.
El investigador puede preferir utilizar imágenes representativas de cada nivel en vez de texto, lo cual
facilita la comprensión por parte de los usuarios potenciales, pero puede incidir en la evaluación de
un elemento concreto y no su genérico.

contexto

31

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

Tabla 1. Esquema de un experimento de elección
Atributos
Uso del suelo

Alternativa 1
Fundamentalmente
vivienda

Alternativa 2
Fundamentalmente
oficinas
Fundamentalmente
orientadas a gente
mayor
Edificios aislados
rodeados de zonas
verdes

Alternativa 3
Fundamentalmente
vivienda

Actividades
en el espacio
público

Fundamentalmente
orientadas a infantes

Tipología
edificatoria

Edificios porticados
alineados al vial

Áreas verdes

Arboladas

Palmeras

Sólo césped y
arbustos
ornamentales

Tratamiento
pavimentos

Adoquín de piedra
natural

Mosaico de concreto
prefabricado

Tierra compactada

Alternativa 4

Sin definir
Edificios porticados
alineados al vial

Ninguna de
las
alternativas
anteriores

De manera que en el caso de las intervenciones urbanísticas el análisis conjunto reviste de cierto
interés por que:
1) Descompone el proyecto de intervención (plan) en atributos y niveles para cada atributo
2) Permite conocer cuán importantes son los atributos de un espacio para sus futuros usuarios
antes de que el proyecto se acabe de concretar, lo cual permite orientar su redacción
3) Se trata de una evaluación a priori y no a posteriori como en el caso de los referéndums, los
cuales, han demostrado ser instrumentos rígidos y con poca aceptación por parte de la
ciudadanía
4) Al evaluar simultáneamente los atributos mediante la elección de sólo uno de ellos
permite detectar el trade off entre ellos. Esto en el planeamiento urbanístico es fundamental
porque debido a diferentes razones, de las que destaca la presupuestaria, casi nunca es posible
ofrecer los mejores niveles de todos los aspectos incluidos en el plan (p.ej. la mayor dotación
de áreas verdes y a la vez la mayor cantidad de vivienda de interés social), lo que obliga a
priorizar algunos aspectos.
5) Finalmente, pero no menos importante, uno de los atributos que se puede incorporar es el
precio que los usuarios tendrían que pagar por acceder a los servicios del proyecto en cuestión 7.
De manera que si se pone en relación el coeficiente de este atributo con el de cualquier otro se
puede inferir estadísticamente la disposición a pagar por dicho atributo. De esta manera es
posible estimar el valor económico social de atributos específicos que conforman proyectos
más amplios.
7

Dicho pago parece menos claro en el caso de proyectos relacionados con el espacio público, puesto que por antonomasia no existe la posibilidad
de cobrar por acceder al mismo. Por tanto el vehículo de pago mediante el cual se materializa dicha contribución económica resulta esencial y por
ello, los investigadores utilizan el pago de impuestos o de contribuciones por mejoras para hacer ver a los encuestados que efectivamente las obras
públicas provienen de sus bolsillos a pesar de que no paguen directamente por la mayor parte de las mismas.
32

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

En definitiva el análisis conjunto se presenta como un instrumento capaz de ofrecer elementos de
análisis que permitan priorizar aquellos proyectos con más probabilidad de aceptación, y
potencialidad de generar un mayor nivel de satisfacción entre la población que los usará. Es
importante señalar que además del CBC existen otras variantes del análisis conjunto, sin embargo,
tienen más limitaciones que la técnica aquí estudiada.
La teoría de la utilidad aleatoria que subyace en el análisis conjunto basado en la elección
La formación de preferencias y las elecciones que se derivan de ellas es un proceso complejo no
exento de un cierto grado de aleatoriedad. La astucia del análisis conjunto estriba en suponer que
dicho proceso puede ser simplificado y asimilado en la estructura de un modelo matemático
relativamente simple, con un número limitado de elementos explicativos de la elección. En efecto, el
análisis conjunto entiende que las utilidades parciales son significativas de la utilidad marginal que
representa cada atributo para cada uno de los individuos entrevistados. La variante CBC es
consistente con la teoría de la utilidad aleatoria, la cual asume que la toma de decisiones, en el
contexto de un ejercicio de elección, está guiada por un mecanismo de maximización de utilidad o la
satisfacción que el individuo cree le producirá dicha elección. De esta manera la alternativa elegida
es aquella que aúna los atributos que resultan más convenientes, y que por tanto satisfacen o brindan
mayor utilidad. Sin embargo, en dicho proceso de elección existe un cierto nivel de aleatoriedad
originado por la imposibilidad de conocer y parametrizar todos los aspectos que tienen incidencia en
las decisiones de los individuos (Thurnstone, 1927; McFadden, 1974). Así la utilidad U es
descompuesta en dos partes, una determinística V y otra estocástica e. La parte determinística, u
observable, de la utilidad se puede explicar por las características de las opciones elegidas x y por
las características s de los individuos. Mientras que la parte estocástica está relacionada con las
características no observadas.
U  Vi (x, s)  ei

(1)

Nótese que detrás de esa conceptualización existe el entendimiento de que en las elecciones existe
una parte racional observable y parametrizable que es internalizada por el primer término; mientras
que en el segundo quedan aquellos factores que o bien no son observables o responden al particular
comportamiento y forma de pensar de cada individuo. En definitiva, en la teoría de la utilidad
aleatoria subyace un elemento de decisión racional y otro que podría incorporar los componentes
sicológicos o comportamentales de tipo intersubjetivo que pueden incidir en nuestras decisiones.
En su acepción más común (1) adopta la forma de una función lineal en dónde las utilidades
parciales derivadas se adicionan. Si se conocen las características de un número finito de alternativas
(dentro de un conjunto C ), en el contexto de un experimento de elección, entonces es posible conocer
la probabilidad de elección de un individuo. Así, la probabilidad de elegir i en vez de j está expresada
por:
(2)
P[(U i  U j ),  j  i]  P[Vi  V j )(ei  e j )]
En otras palabras, la probabilidad de que un individuo elija la alternativa i y no la j es igual a la
probabilidad de que la alternativa i tenga una utilidad superior a la utilidad de j, una vez evaluadas
todas las alternativas j del conjunto C finito que conforma el experimento de elección. La asunción
de una forma específica de distribución del error comporta la definición del modelo de elección. Por
lo general la distribución asumida es la de Weibull (valores extremos cuyas colas son más pesadas
que las de la distribución normal) lo que deriva en que la probabilidad de elegir i se exprese en
términos de una distribución logística de la forma:
e^ (Vi )
P[(U i  U j ), j  i ] 
(3)
 j e ^ ( V j )
contexto

33

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

En dónde es un parámetro de escala, inversamente relacionado con la desviación estándar del error.
Dicho parámetro no es identificable del vector de parámetros y se asume que es equivalente a la
unidad. La calibración de (3) permite obtener los parámetros , que modifican a las características
opciones elegidas x en (1). Dichos parámetros son interpretados como las utilidades parciales o
efectos: es decir el peso implícito de cada uno de los niveles de cada atributo en la elección del bien
compuesto. Conocer dicho peso implícito nos permite desvelar, sin preguntarlo directamente, la
estructura de preferencias de los "futuros" usuarios de los proyectos urbanísticos.
Aplicaciones en el ámbito urbano y territorial
Las aplicaciones del análisis conjunto en el diseño de productos y servicios han sido muy diversas.
Al margen de los productos de consumo masivo de larga y corta duración, destacan aplicaciones en el
diseño de planes de pensiones, software médico, la planificación de los recursos marinos e incluso el
diseño de programas educativos universitarios (Orme, 2006). Sin embargo en el ámbito de la
planificación y gestión del territorio está técnica ha tenido una aplicación marginal, a excepción del
ámbito de los espacios naturales. La tabla siguiente resume los principales estudios en el ámbito
territorial publicados en revistas indexadas en el ISI y Scopus en los últimos años, como se ve una
mayor parte de ellos corresponden a análisis de tipo urbanístico.

Ta bla 1 Selección de estudios que han aplicado el AC en el ámbito territorial y
urbano publicados en revistas indexadas, Bengoehea, van der

Ámbito temático

Año

Marmolejo, C.;
Ruiz, M.

2013

Intervención en ámbitos de
regeneración urbana

España

Bae, H.

2011

Planificación espacios verdes
contiguos a los rios

Corea

CBC

Conocer la DAP por mejorar el tratamiento de las
riberas de los rios a su paso por las ciudades

Nordh, H. et al.

2010

Planificación de pequeños
parques urbanos

Noruega

CBC

Conocer la importancia de los atributos
ambientales (p.e.: arborización, mobiliario, etc.)

Sayadi, S.

2009

Preferencias del paisaje agrícola

España

Ranking &amp;
Rating

Evaluar preferencias estéticas del paisaje y DAP

Alves, S.

2008

Bengoehea, A.

2007

Earnhart, D.

2006

Sayadi, S.

2005

Morrow-Jones,
H.A.

2004

Planificación de barrios
residenciales

USA

CBC

Earnhart, D.

2002

Análisis de las preferencias
residenciales

USA

CBC

Earnhart, D.

2001

Valoración de los espacios
abiertos en zonas residenciales

USA

CBC

Van der
Heijden

2000

Planificación de parks &amp; rides

Paises Bajos

CBC

Planificación de parques de
barrio adaptados a personas de la
tercera edad
Planificación de parques
naturales
Valoración de los espacios
abiertos en zonas residenciales
Preferencias de paisaje y
componentes agrícolas

País

Tipo de ánalisis
conjunto

Autor

Finalidad

Conocer la estructura de preferencias sobre la
reconversión de una anigua instalación industrial

CBC

UK

CBC

Conocer los atributos relevantes (p.e.: cafeterías,
arborización, toilets) en el diseño de parques de
barrio para las personas mayores

España

CBC

Evaluar el nivel de biodiversidad

USA

Full-profile

Conocer la DAP por los espacios verdes
adyacentes a las zonas residenciales

España

Ranking &amp;
Rating &amp;CA

Evaluar preferencias estéticas del paisaje
Conocer los atributos relevantes (p.e: densidad,
tipología, dotación de áreas verdes) en las
decisiones de localización residencial
Conocer la importancia de atributos en la elección
de compra de la vivienda
Evaluar la importania de atributos ambientales
(p.e.: humedales) en las decisiones de elección
residencial
Conocer la importancia de los atributos deseables
en el diseño de autobuses lanzadera desde
aparcamientos periféricos hacia zonas centrales

Fuente: Revisión de las revistas indexadas en el ISI y Scopus en el año 2011, para las publicaciones comprendidas entre los años 2000 y 2013

34

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

La primera aplicación en el ámbito de la arquitectura ocurrió en 1982 cuando la cadena hotelera
Marriot inicio el diseño de un nuevo tipo de hoteles (Courtyard) con base en un análisis conjunto
adaptativo (Wind et al., 1989). Esta tipología fue pensada para personas que realizan viajes de
negocios al menos 6 veces al año y se alojan en hoteles de rango medio, y también para turistas
esporádicos. Los 50 atributos evaluados fueron de tipo arquitectónico (p.ej. el tipo de piscina, el
número de habitaciones, los equipamientos deportivos, el tipo de climatización, el tamaño de las
habitaciones y el diseño de su baño) y de los servicios propios de la hostelería (p.ej. restauración,
tiendas, servicio lanzadera, tipo de seguridad, etc.).
La información recabada de 601 personas en 4 áreas metropolitanas de los EEUU permitió orientar
el diseño físico de los hoteles y de las estrategias en su comercialización. Tras demostrar la
efectividad del análisis mediante el éxito de la nueva tipología el resto de hoteles de este y otros tipos
de dicha cadena ha sido diseñado siguiendo los resultados de esta técnica.
En Italia el uso del análisis conjunto en la valoración del patrimonio arquitectónico y en la
evaluación de proyectos de intervención urbana ha sido prolífero. Giaccaria (2005) ha utilizado un
CBC en la evaluación de la posible creación de un "museo difuso" o ecomuseo en el entorno de la
antigua residencia de Los Saboya "Reggia di Racconigini" en Piamonte. Los atributos evaluados
estaban relacionados con los servicios (p.ej. guía, restauración, aparcamiento, etc.) y con los
itinerarios. Los resultados de sus análisis, además de revelar la importancia de cada atributo,
demostraron que el análisis conjunto representa una buena alternativa a la valoración contingente en
la determinación de la disposición a pagar por los bienes ambientales. Massiani y Rosato (2008) han
utilizado esta técnica para evaluar las preferencias de los futuros residentes del proyecto de
transformación portuaria en Trieste, en este caso los atributos estaban relacionados con la
preservación del patrimonio industrial y los usos del suelo compatibles con dicha transformación.
Dentro de los países iberoamericanos en España, el análisis conjunto ha tenido una importante
relevancia en el análisis, el planeamiento y la gestión de los espacios naturales. Sánchez y Pérez
(2000) han empleado esta técnica en el diseño y gestión de los espacios protegidos. En la línea del
trabajo anterior, Sayadi et al. (2005; 2009) han utilizado el análisis conjunto, en su versión de rating
y ranking, para evaluar las preferencias de los visitantes de las Alpujarras sobre los atributos que
dotan de calidad al paisaje en su vector natural y agrario.
De esta manera han podido priorizar los elementos del paisaje natural y antropeizado que resultan
más atractivos desde una perspectiva estética. Álvares-Farizo &amp; Hanley (2001) han usado la técnica
para evaluar la implantación de centros de producción de energía eólica en la Plana de Zaragoza. De
esta manera han encontrado que las personas perciben que el principal impacto de la implantación
de los aerogeneradores incide sobre la flora y fauna, y en menor medida en la modificación del
paisaje y la protección de las estructuras geológicas. Mientras que el trabajo de Marmolejo y Ruiz
(2013) aporta elementos para discernir sobre el futuro de una planta industrial en Manresa cuyo
futuro podría pasar por el redesarrollo completo del ámbito o la modificación puntual. Este trabajo
pretende usar el análisis conjunto en el diseño de un novedoso sistema de transporte en un recinto
urbano concreto, para evaluar las características del propio sistema como de su integración
urbanística necesarias para garantizar su aceptación por parte de los usuarios potenciales.
2. El Group transit system "Autotrén" y su posible implementación en el Distrito Cultural de
la Universidad de Guadalajara
Desde el año 2010 se está desarrollando en México la tecnología de un novedoso sistema de
transporte público denominado Autotrén, tomando como base los sistemas Group Rapid Transit
(GRT) y Personal Rápid Transit (PRT).
contexto

35

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

Los sistemas GRT y PRT empezaron a desarrollarse en Estados Unidos y Europa desde 1953
(Anderson,2000), sin embargo, es en los últimos 15 años que se han empezado a observar
aplicaciones con resultados positivos en términos su explotación comercial, permanencia y
aceptación entre los usuarios.
Los sistemas GRT y PRT forman parte de los denominados Automated Guideway Transit (AGT),
equiparados como sistemas automatizados de taxis (Anderson, 2000). Más recientemente han sido
integrados a la clasificación de Automated People Mover System (APMS) y, si bien tienen
características similares, los que actualmente están en funcionamiento tienen ciertas variaciones
técnicas que le dan particularidades en el mercado. Con la finalidad de tener claridad respecto de las
posibilidades de este sistema de transporte describiremos a continuación sus características con
algunas precisiones técnicas referidas al Autotrén, con la acotación de que este es un sistema aún en
desarrollo.
Los vehículos son automatizados y no requieren de conductor.La capacidad del vehículo
puede ser de 3-6 pasajeros sentados (PRT); hasta 20 pasajeros parados y sentados (GRT). El
autotrén está considerando la modalidad GRT con capacidad de hasta 12 pasajeros parados y
sentados.
El desplazamiento de los vehículos tiene como soporte una red de carriles exclusivos a nivel
de piso, elevados o subterráneos. Por las características de los vehículos la vía es esbelta y
requiere poca disponibilidad de espacio, por lo que su aplicación es más amigable con el
contexto urbano que otros sistemas.
Las estaciones generalmente están instaladas fuera de la guía ("off line") permitiendo el
flujo continuo de vehículos en la red.
El movimiento de pasajeros puede ser programado desde la estación de origen a la de destino,
dependiendo de la modalidad del sistema: sin paradas intermedias para PRT y con paradas
intermedias -por demanda- para GRT. En el caso del Autotrén, dado que maneja la modalidad
GRT, los viajes se realizan a demanda de un grupo de pasajeros con destinos comunes,
tratando de aminorar en lo posible las paradas intermedias.
Los pasajeros puede encontrar vehículos disponibles, dependiendo de la modalidad del
sistema, para uso inmediato en modalidad PRT o deberán esperar en la estación de origen en
modalidad GRT. Para el caso del autotrén se está manejando la modalidad GRT con una
previsión de tiempos de espera máximos de 5 minutos y posibilidades de reserva previa.
Es posible programar la capacidad de la red de acuerdo con la demanda disminuyendo el
tiempo entre vehículos (entre 3 segundos y en algunos casos hasta 0.25 segundos). El
autotrén está manejando actualmente 3 segundos.
Su velocidad puede ser programa de acuerdo con las características del desarrollo
tecnológico y de su aplicación entre 15 y 40 km/h, sin embargo, hay algunos que pueden
alcanzar hasta 70km/h (Vectus, 2010). El autotrén está planteando velocidades máximas de
40 km/h.
Para su funcionamiento puede integrar diversos sistemas de propulsión. Los desarrollos más
innovadores cuentan con energía eléctrica renovable sin emisiones locales al ambiente. El
autotrén está manejando actualmente un sistema híbrido, es decir combina motores de
carburante y eléctricos con la tendencia futura a utilizar solamente el eléctrico.
36

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

En los últimos 10 años se han desarrollado en el mundo diversos sistemas basados en la tecnología
GRT y PRT, algunos de los cuales destacamos a continuación por su presencia en el mercado y sus
aplicaciones en funcionamiento.
Una de las más ambiciosas aplicaciones GRT en ámbitos urbanos se ha desarrollado en Masdar City
(Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos), la cual previó desde su diseño el funcionamiento de 3000
vehículos PRT que darían soporte a 130,000 viajes/día a través de 85 estaciones (2getthere, 2012),
aunque a finales del 2011 transportaban poco más de 3000 viajes/dia. Esta aplicación fue
desarrollada por la empresa 2getthere quien desde 1997 ha puesto aplicaciones en funcionamiento
en los Países Bajos.
Ultra Global con sede en el Reino Unido es otra de las empresas que ha tenido un importante
desarrollo en los últimos años. A principios del 2011, puso en funcionamiento su primera aplicación
comercial y uno de los desarrollos PRT más ambiciosos de la última década en el Aeropuerto
Internacional de Heathrow en Londres. El sistema permite la conexión entre la Termina 5 y el
estacionamiento VIP mediante una red de 3.8 Km que moviliza en promedio 1000 pasajeros por dia.
En India está desarrollando su primera aplicación urbana en la ciudad de Amritsar de 8 km de vias
elevadas que prevén movilizar 5000 pasajeros al dia (Ultra Global PRT, 2011).
Localizada en Gran Bretaña y con capital coreano, Vectus es otra de las empresas desarrolladoras de
sistemas PRT. Actualmente tiene en construcción un desarrollo en modalidad PRT en la ciudad de
Suncheon en Corea del Sur y su tecnología que le permite alcanzar velocidades de hasta 70 km/h
(Vectus, 2011).
En América Latina, la ciudad de Teresina en Brasil realizó estudios para la aplicación de un sistema
GRT que empezaría a funcionar en 2012 (PRT Consulting, 2011), mientras que en México ciudades
como Guadalajara y León han empezado a considerar estos sistemas como alternativas para resolver
la movilidad en corredores de densidad media.
La Universidad de Guadalajara, en el año 2011, se integró al Consorcio Alianza Estratégica y Red
de Innovación para Sistemas Avanzados de Transporte Urbano Sustentable (AERI), cuyo objetivo es
el desarrollo del Autotrén, para contribuir, entre otras actividades, con los proyectos de aplicación
piloto del sistema que permitan evaluar su funcionamiento y documentar los procesos para su
aplicación. Dicho Consorcio está integrado por empresas, universidades y organizaciones civiles
que han participado en diversas actividades para el desarrollo del sistema Autotrén. La participación
de la Universidad de Guadalajara se estableció a través de profesores y estudiantes de los posgrados:
doctorado en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad y maestría en Procesos y Expresión Gráfica en la
Proyectación Arquitectónica - Urbana, los cuales sumaron la colaboración del Centro de Política de
Suelo y Valoraciones de la Universidad Politécnica de Cataluña, España; así como la asesoría del
Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona de la Universidad Autónoma
Barcelona, España y del Centre for Traffic Research del Royal Institute of Technology, Suecia.
Los proyectos de aplicación piloto se han desarrollado en dos fases, la primera se centró en poner a
prueba el sistema en entornos cerrados como parques temáticos, parques industriales y campus
universitarios, para la cual se tomó como caso de estudio el Zoológico Guadalajara. La segunda tiene
el objetivo de realizar una aplicación urbana, para la cual se consideró el corredor que conecta el
denominado Distrito Cultural de la Universidad de Guadalajara.
El Distrito Cultural Universitario (DCU) es un proyecto integral de la Universidad de Guadalajara,
de 162 ha de superficie, localizado al norponiente de la Zona Metropolitana de Guadalajara en
México, el cual está integrado por el Centro Cultural Universitario (CCU), que prevé una superficie
de 92 ha (Universidad de Guadalajara, 2010), en donde se construirán equipamientos culturales,
viviendas, espacios públicos y comerciales; así como los Centros Universitarios de Ciencias
Económico Administrativas y Ciencias Sociales y Humanidades .
contexto

37

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

En el CCU, se encuentra ya en funcionamiento el Auditorio Telmex, la Biblioteca Pública del
Estado Juan José Arreola y la Plaza del Bicentenario. El Auditorio Telmex está en funcionamiento
desde septiembre del 2007 y desde entonces hasta junio del 2010 fue sede de 243 funciones, con un
promedio de 5800 asistentes por evento y con capacidad de hasta 10000. (Universidad de
Guadalajara, 2010). La Biblioteca Pública del Estado abrió sus puertas en octubre del 2012, tiene
capacidad para atender a 3600 usuarios simultáneamente y prevé un flujo anual de 624 mil personas
(Universidad de Guadalajara, 2010). La Plaza del Bicentenario empezó a funcionar en diciembre del
2010 como un espacio público vinculado a la Biblioteca Pública cuyo objetivo es promover
actividades culturales y recreativas al aire libre.
Queda aún en proyecto el Conjunto de Artes Escénicas que prevé una sala de conciertos para 1,800
espectadores; un teatro de usos múltiples con capacidad para 900 espectadores y un Teatro Estudio
con capacidad 900 espectadores. Asimismo está en proyecto el Museo de Ciencias Ambientales que
prevé en su fase de mayor consolidación 300 mil visitantes anuales (Universidad de Guadalajara,
2010).
El CUCEA comprende 11 programas de licenciatura vinculados a las ciencias de la administración
y la economía e integra una población de casi 16,890 estudiantes y casi 1000 plazas académicas
(CUCEA, 2013). EL CUCSH fue reubicado en el DCU y cuenta con una población total entre niveles
de licenciatura y posgrado de casi 11,000 estudiantes. Actualmente está en funcionamiento un
primer módulo resultante de la primera etapa del proyecto que alberga casi 1000 personas entre
personal administrativo y estudiantes (CUCSH, 2013).
La movilidad sostenible es un sin duda uno de los principales retos de las ciudades de América
Latina y un tema central de la agenda pública que toca fibras sensibles de la población. El Consejo
Mundial de Negocios para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) ha definido la movilidad sostenible
como la habilidad para satisfacer las necesidades presentes y futuras relativas al movimiento libre,
accesibilidad, comunicación, negocios y conectividad, sin sacrificar valores humanos y ecológicos
esenciales (WBCSD, 2004). Es en este tenor que se centra la importancia de promover el estudio de
sistemas alternativos de movilidad que nos permitan hacer aportaciones para atender problemas
específicos como es en este caso el Distrito Cultural de la Universidad de Guadalajara.
3. Diseño y aplicación del análisis conjunto basado en la elección
La implementación del análisis conjunto consiste en los siguientes puntos:
1) Determinación de los atributos y sus niveles
2) Especificación de pares prohibidos, es decir, de niveles de diferentes atributos que no
es posible que se unan (p.e. aceras amplias y calzadas amplias, ya que la anchura de una va
en detrimento de la otra para un ancho de vial fijo)
3) Determinación de la población objetivo, es decir de las personas cuya opinión interesa ser
tenida en cuenta por cuanto son potenciales usuarias del proyecto
4) Diseño de la interface y estímulos gráficos
5) Aplicación de los experimentos de elección
6) Especificación y calibración de los modelos
7) Interpretación de resultados
Sin lugar a dudas de los pasos anteriormente reseñados el que mayor dificultad reviste es el primero,
ya que de la correcta selección de los atributos y del número de niveles de cada uno depende que no
excluyamos aspectos importantes que son valorados por las personas usuarias o al contrario que por
querer incluir el mayor número produzcamos un experimento de elección con demasiada
38

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

información indigerible para los usuarios y por tanto incapaz de revelar una estructura de
preferencias clara en el momento de calibrar los modelos estadísticos. En esta investigación se
decidió realizar una aproximación basada en un grupo focal en el que participaron: 1) profesores de
Arquitectura de la Universidad de Guadalajara como expertos en el ámbito urbanístico del Distrito
Cultural de dicha institución, y además con experiencia en el análisis de las preferencias tapatías
sobre el Autotrén; 2) ingenieros de la empresa Modutram que es la encargada de diseñar propiamente
el sistema de transporte y su integración urbana; y 3) profesores de la Universidad Politécnica de
Cataluña con cierta experiencia en la implementación del Análisis Conjunto en el ámbito urbanoarquitectónico. El proceso requirió de tres sesiones en las que se fueron concretando los atributos,
sus niveles, los estímulos gráficos utilizados y su diseño computarizado. Como se ve, la
conformación del grupo focal no incluye actores provenientes de la esfera civil o representantes de
los colectivos universitarios a los que iría fundamentalmente orientado este nuevo sistema de
transporte. Ello ha sido así, porque, con el uso del CBC, se ha querido contrastar hasta qué punto la
opinión de los técnicos expertos en urbanismo y sistemas de transporte coincide con aquella
expresada por sus futuros usuarios.
El principio seguido para la elección de los atributos y los niveles era el de incorporar características
tanto del diseño del sistema de transporte (red y servicio) como de su integración urbanística
buscando seguir un modelo parsimónico. El resultado está contenido en la tabla inferior sobre la
cual cabe realizar algunos comentarios. El nivel de privacidad se refiere a la forma en cómo se
comparten los vehículos: estos pueden operar como un taxi (primer nivel) o como un autobús
(segundo nivel). La forma de llamar los vehículos a la estación puede ser sólo presencialmente
(primer nivel) o también de forma anticipada utilizando los recursos de las TIC (segundo nivel) y los
dispositivos móviles. La seguridad pública es un atributo que el grupo focal coincidió en incluir dado
el deterioro de la misma observado en las ciudades mexicanas o al menos la percepción de la
ciudadanía. Así, la seguridad no se refiere a la fiabilidad del sistema, sino a la integridad individual.
Los niveles son alto, medio y bajo, mientras que el primero podría invadir la intimidad de los
usuarios al contar, entre otros dispositivos, con cámaras permanentemente conectadas dentro de los
vehículos; en el último solo se ofrece un sistema de intercomunicación que es activado a discreción
de los usuarios en caso de requerir una asistencia o emergencia.
La forma en cómo se integran las estaciones al tejido urbano fue otro aspecto relevante, ya que como
se ha dicho anteriormente estos sistemas de transporte pueden tener vías terrestres, aéreas y
soterradas, y sus estaciones pueden tener las mismas configuraciones. Habiendo descartado la
opción de soterramiento, la accesibilidad y configuración de las estaciones adopta tres niveles en
función de su relación con el nivel de la calle y los sistemas de comunicación vertical con los que
cuentan. Otro aspecto relacionado con el diseño de las estaciones es la forma en cómo se abastecen
de recursos energéticos e hídricos, debido a que la sustentabilidad ambiental es un aspecto que
despierta gran interés en relación a su nivel de deseabilidad por parte de los usuarios, por esa razón
este atributo adopta tres niveles que van desde lo convencional a lo sostenible (recuperación de aguas
pluviales para la limpieza de la estación y energía solar para el alumbrado), pasando por una solución
híbrida. La integración del nuevo sistema a la ciudad supone el diseño intermodal, es decir, su
conexión tanto con las redes de transporte público y privado existentes como con los puntos de
mayor relevancia en las proximidades del Distrito Cultural. De esa manera el nivel más escueto
incorporaría solamente la conexión con el periférico y tren ligero que son los puntos naturales de
acceso a la red, el primero porque a través del mismo discurren las principales rutas de autobuses que
contactan la zona con el resto de la metrópoli, y el segundo porque es el sistema de transporte público
de alta capacidad más próximo a la zona. El segundo nivel además incluye un ramal que conectaría
con la Calzada Independencia por donde circula el Macrobús y finalmente el último nivel incorpora
además de los anteriores al Centro de Zapopan, como subcentro que por su papel estructurador de la
contexto

39

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

vida cotidiana y legado histórico se ha convertido en un punto de referencia metropolitano. Parece
evidente que cuanto más interconectado esté el sistema mejor, y es lógico esperar que los
encuestados seleccionen el nivel con mayores posibilidades de interconexión; sin embargo, el
interés debe centrarse en los marginales entre los diferentes niveles, para evaluar si el incremento de
utilidad producido por una nueva interconexión es relativamente más importante que otra y de esta
manera valorar la percepción de utilidad que genera una en relación a la otra. Finalmente se ha
decidido introducir el precio a pagar por un boleto sencillo con dos objetivos: 1) dar más realismo al
experimento de elección y dejar ver a los participantes que su elección comportará el pago de una
tarifa como en cualquier otro sistema de transporte público y por tanto inducir a realizar una elección
más meditada; y 2) poder evaluar la disposición a pagar por el resto de los atributos. Para determinar
los niveles extremos de este atributo se tomó en consideración el coste de los servicios de transporte
sustitutivos al evaluado y actualmente existentes. Así, el nivel de 10 pesos corresponde
aproximadamente al costo del boleto sencillo de un viaje en bus, mientras que el más alto de 40
pesos, al de un viaje en taxi desde la estación de tren ligero hasta el Auditorio Telmex.
Tabla 3. Atributos y niveles usados en el experimento de elección

40

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

Una vez determinados los niveles y los atributos se procedió a determinar la población objetivo, en
este caso los potenciales usuarios están comprendidos por: 1) los estudiantes, personal docente y
administrativo de los centros educativos de la universidad, 2) los residentes y trabajadores de las
zonas de vivienda y actividad económica proyectadas en el recinto, 3) los usuarios de los servicios
culturales (p.e. Auditorio Telmex) y de ocio/esparcimiento (p.e. disfrute de los espacios públicos) del
recinto. De todos los posibles usuarios aquellos relacionados con las infraestructuras universitarias y
perteneciente a dicho colectivo son los más numerosos no sólo por el volumen de usuarios sino sobre
todo por la frecuencia con la que accede al recinto, debido a que una parte de los edificios
universitarios del complejo urbanístico fueron diseñados para dar servicio a toda la comunidad con
independencia de la filiación. De esta manera se consideró que el universo poblacional es de
220.392 personas que es la cifra de personas que conforman el alumnado y personal académico y de
administración de la UdG. De manera que para obtener resultados con un margen de error del 5% se
encontró que la muestra representativa para respuestas de tipo cuantitativo como las incorporadas en
el experimento de elección era de 384. Así antes de proceder a la aplicación del total de las encuestas
se realizó una prueba piloto que una vez validada (eliminación de experimentos incompletos o
inconsistentes) quedó en 68 participantes sobre los cuales se realiza en análisis ofrecido en este
artículo. Se estableció que cada participante realizara 4 experimentos de elección, ya que la
experiencia previa reveló que a partir de 5 experimentos las personas dejan de tener interés y sus
respuestas son más rápidas a costa de ganar aleatoriedad (con lo cual los modelos pierden capacidad
explicativa). Por otra parte, 4 experimentos es un número adecuado porque el primero generalmente
sirve de aprendizaje al encuestado. La forma en cómo se construyeron los experimentos sigue un
"balanced overlap 8 ".
Es importante aclarar que los expertos del CBC sugieren que "en las investigaciones preliminares es
suficiente con utilizar muestras entre 30 y 60 personas" (Orme, 2006, pág. 17). Así la encuesta piloto
se realizó del 21 de junio al 15 de julio de 2012.
Por su parte para diseñar la interfase y los estímulos gráficos se decidió utilizar una encuesta en
computador a través de Internet, ya que la experiencia pasada sugirió que, en relación a una encuesta
presencial en dónde hay un encuestador frente al participante: 1) las personas tienen más tiempo para
contestar y por tanto pueden hacer elecciones más meditadas, y 2) las personas tienden a ser más
sinceras con respecto a temas relacionados con correcciones políticas o su nivel de ingresos. De esta
manera se procedió a implementar la encuesta en el Software SSI Web de Sawtooth en una estructura
de 5 etapas:
1. Primero se contextualiza al encuestado realizando una muy breve descripción del
Distrito Cultural Universitario y se averigua si ya lo conocía y, en su caso, qué tipo de
relación tiene con él. Con las respuestas obtenidas, se pueden segmentar los resultados de
otros apartados para ver si existen diferencias considerables.
2. Luego se indaga, en su caso, el transporte utilizado para llegar al Distrito Cultural
Universitario (DCU) y los elementos (p.e. seguridad, costo, sustentabilidad, comodidad,
etc.) que valora a la hora de elegir un medio de transporte. Esta información sirve para hacer
análisis relacionales por características de la población y tratar de identificar tendencias que
podrían servir a la hora de planificar el sistema de transporte o de promocionarlo.
8

El método de superposición equilibrada o "Balanced Overlap": Este método es una posición intermedia entre método ramdom y el método de
estrategias de enumeración completa. Permite aproximadamente la mitad de traslape entre niveles al igual que el método random. Se realiza un
seguimiento de las co-ocurrencias de todos los pares de niveles de atributos, pero con un estándar relajado en relación al método de estrategia de
enumeración completa con el fin de permitir la superposición de niveles dentro del mismo experimento de elección. No hay niveles duplicados dentro
del mismo experimento de elección. El método de superposición equilibrada es casi tan eficiente como el método de enumeración completa o el método
shortcut en relación a los efectos principales, pero es sensiblemente mejor que cualquiera de esos métodos en términos de aumentar la precisión de las
estimaciones de los términos de interacción, es decir la potenciación de las preferencias que se hace por la aparición de combinación de niveles de
diferentes atributos.
contexto

41

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

3. A continuación se identifica la relación que tiene el encuestado con la Universidad de
Guadalajara. Esto permite verificar si la muestra real se asemeja, en proporción, a la
comunidad universitaria y además identificar si hubo participación externa 9 .
4. En seguida, se implementa el experimento de elección. Para ello se inicia explicando la
posibilidad de crear un nuevo sistema de transporte para unir el DCU con el resto de la
ciudad, y cada una de las características (atributos y niveles) que podría tener. Dicha
explicación se realiza de la forma más sencilla posible e intentando ser neutral en relación a
la conveniencia de cada característica (ver ejemplo en la figura inferior). Para algunos
niveles se asocia un ícono representativo de la característica que luego es utilizado en el
experimento de elección. A continuación, se explica que de los proyectos que se ofrecerán
se debe elegir aquel que, por sus características, resulte más conveniente; o en su defecto, si
ninguno cumple las expectativas, que se rechacen todos y se acepte el status quo es decir
quedarse con los medios de transporte actualmente existentes en la zona del DCU. Al
finalizar el experimento de elección se pregunta por las veces al mes que el encuestado
estaría dispuesto a usar el sistema de transporte, y de esta forma se pueden inferir posibles
cambios modales.
Figura 1. Ejemplo de presentación de las características relacionadas con el diseño de las
estaciones

5. Finalmente se recoge la información demográfica y socioeconómica: relación con la
Universidad de Guadalajara, edad, estudios terminados, situación laboral, ingresos, lugar de
residencia y sexo. Informaciones todas ellas que podrían permitir mejorar la comprensión de
la estructura de preferencias.

9

Los encuestados fueron contactados mediante correo electrónico a partir de los registros de la Universidad para invitarles a participar; sin embargo,
ello no obsta para que haya podido llegar a personas fuera del universo.

42

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

Figura 2. Interface del experimento de elección

4. Análisis de los resultados
El 66% de los encuestados dijeron conocer todo el proyecto del DCU, y un 73,5% el Auditorio
Telmex. Del total un 65% realiza visitas esporádicas al recinto, y sólo un 10% dijo que en el caso de
que mejorase la accesibilidad aumentaría la frecuencia de sus visitas. La mayor parte (un 78%)
utiliza el automóvil para llegar al recinto, y sólo un 22% usa el transporte privado. La mayor parte
(75%) de los respondientes tiene alguna filiación con la UDG, siendo los estudiantes la parte más
numerosa como es de esperar. Debido a ello, el 73,4% tiene una edad comprendida entre los 24 y 45
años, con lo cual los estudiantes de posgrado parecen estar desviando hacia sí la representatividad de
la muestra, mientras que el 66% son hombres lo que refleja cierto desequilibrio que no es
sorprendente en las generaciones universitarias más decanas. El 26,8% tiene ingresos netos
mensuales comprendidos entre los 9.100 y 18.200 pesos. Un 48,5% vive en el municipio de Zapopan
y un 39,7% en Guadalajara. Del total de encuestados que acceden al DCU en coche, un 75% estaría
dispuesto a realizar un cambio modal hacia el nuevo sistema de transporte, mientras que de los que
llegan en transporte público sólo un 12,5% lo cual es coherente porque el GTR no es sustitutivo de
aquellos sino complementario.
El resultado del modelo Logit se encuentra en la tabla inferior. Como se ve su poder de ajuste es
modesto, ya que sólo es capaz de replicar un 25% de las elecciones que efectivamente realizaron los
encuestados. Dicha limitación se debe, sin lugar a dudas, del carácter "piloto" de la encuesta, en
cualquier caso, tampoco el rlh es sensiblemente inferior al que se halla en estudios más amplios.
contexto

43

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

La lectura de los efectos, su magnitud, signo y significancia estadística permite revelar la estructura
de preferencias aprehendida por el modelo. Así, en la dimensión de la privacidad como era de esperar
las personas prefieren ampliamente la modalidad de configuración "tipo taxi" en dónde el vehículo
es compartido discrecionalmente, y por tanto queda a discreción de quien lo llama su compartición
con terceras personas. Por su parte la forma preferida de llamado del vehículo es mediante medios
telemáticos, por cuanto ello garantizaría que en el momento de llegada a la estación el vehículo ya
esté esperando o esté en camino.
Evidentemente a efectos de gestión de dicho servicio debería haber garantías de que el usuario que
ha llamado el vehículo efectivamente haga uso de él, una posible forma sería realizando un cargo por
anulación de último momento o por no utilización. Sorprendentemente los temas relacionados con
la sustentabilidad no tienen un papel relevante en las preferencias de las personas. Es cierto que
existe una ligera tendencia a preferir vehículos eléctricos por sobre los mixtos
(eléctrico/combustión), y que la gente preferiría un sistema de gestión energética e hidráulica mixto
(captación/conexión a red) por sobre otro exclusivamente convencional (conexión a red), pero en
ninguno de los dos casos las variables resultaron estadísticamente significativas.
Dichos resultados son muy sorprendentes a la luz del público que realizó los experimentos de
elección que como se ha dicho eran en su mayor parte universitarios y además, con estudios
superiores cursados o en curso, presuntamente concienciados de la importancia de promover
sistemas sustentables.
Lo cual anticipa un mal pronóstico de dichos aspectos en el caso de que la encuesta fuera abierta al
gran público. Muy por el contrario los elementos dispuestos para garantizar la integridad de las
personas resultaron relevantes.
En concreto el menor número de elementos muestra un rechazo, y por ende, una utilidad negativa,
mientras que cuanto mayor es el número de elementos de seguridad más utilidad percibida aparece
en el modelo, a pesar de que ello va en detrimento de la intimidad de los usuarios por cuanto el hecho
de que exista una cámara de video-vigilancia en el vehículo supone una merma de la privacidad,
quizá por ello, si bien esta opción es la que mayor utilidad positiva aporta sólo es significativa al 90%
de confianza.
El diseño de las estaciones fue otro de los atributos cuyos niveles no demostraron tener un efecto
sobre las preferencias de las personas. Si bien se alcanza apreciar que los encuestados querrían que
las estaciones estuviesen al nivel de la calle, o en su defecto, que contasen con elevador en vez de
rampa (además de escaleras en ambos casos).
El diseño del trazado es otro de los atributos que merece atención y cuantos más puntos de conexión
con otras redes ofrece el nuevo sistema de transporte mejor. Sin embargo, dicha progresión no es
lineal, ya que la adición de la conexión con la Calzada Independencia por donde discurre el
Macrobús no parece añadir suficiente interés y convertir esta opción en positiva.
Muy por el contrario la adición del Centro de Zapopan como posible punto de conexión es
suficientemente importante como para haber atraído la atención de los usuarios con el mayor
coeficiente (utilidad parcial) y significancia estadística (t de student de 6,06).
Lo cual, si se mira en perspectiva, no parece sorprendente dada la estratificación socioresidencial
que denotan los tejidos urbanísticos tapatíos en dónde las clases medias y altas, a las cuales pertenece
una buena parte de la comunidad universitaria, y de los potenciales usuarios de los servicios
culturales del DCU (p.e. Auditorio Telmex o Biblioteca central) viven precisamente al occidente de
la metrópoli y más específicamente en el municipio de Zapopan en dónde precisamente se ubica el
DCU.

44

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

Tabla 4 Resultados de calibración del modelo logit

rlh

0,358

Log-likelihood for this model

-279,52

Log-likelihood for null model

-377,07

Diferencia

97,55

Porcentaje de acierto

25,87%

Consistent Akaike Info Criterion

658,13

Chi cuadrado

195,09

Chi cuadrado relativo

No.
1
234
5
67
8
910
11 12
13 14
15 16 17 18
19
20
21 22 23 -

Efecto
0,16
0,16
0,27
0,27
0,07
0,07
0,19
0,06
0,25
0,01
0,07
0,06
0,10
0,13
0,03
0,54
0,14
0,68
0,52
0,61
0,22
0,91
1,67

Std Err
0,080
0,080
0,084
0,084
0,079
0,079
0,110
0,111
0,113
0,109
0,110
0,107
0,110
0,109
0,110
0,137
0,117
0,112
0,135
0,141
0,158
0,189
0,289

13,01

t Ratio
2,04
- 2,04
- 3,15
3,15
0,94
- 0,94
1,73
0,54
- 2,21
0,06
- 0,60
0,56
- 0,88
1,18
- 0,28
- 3,97
- 1,15
6,06
3,87
4,32
- 1,41
- 4,81
- 5,76

Niveles de los diferentes atributos
1 1 Usted + familiares y/o conocidos
1 2 Usted + personas No conocidas
2 1 Llamado en estacion
2 2 Llamado por celular, internet o en estación
3 1 Energía eléctrica.
3 2 Híbrido.
4 1 Cámara Est. + Inter. Veh.+ Personal Est. + Cámara Veh.
4 2 Cámara Est. + Inter. Veh.+ Personal Est
4 3 Cámara Est. + Inter. Veh.
5 1 A nivel de calle.
5 2 Elevadas con escaleras y rampa.
5 3 Elevadas con escaleras y ascensor
6 1 Manejo convencional
6 2 Manejo híbrido
6 3 Manejo sostenible
7 1 Periférico y Tren Ligero
7 2 Periférico y Tren Ligero + C. Independencia /Macrobús
7 3 Periférico y Tren Ligero + C. Independencia /Macrobús + centro Zapopan
8 1 10 pesos.
8 2 20 pesos.
8 3 30 pesos.
8 4 40 pesos.
NONE

En negrita están los niveles de los atributos significativos al 95% de confianza

Finalmente por lo que al precio 10 se refiere la estructura de preferencias revela lo que es evidente:
cuanto mayor es el costo del boleto sencillo menor es la satisfacción que genera sobre la función de
utilidad de los usuarios, de hecho existe una extracción de utilidad (porque pagar más por un boleto
de este transporte significaría perder la oportunidad de consumir otros servicios y bienes). Sin
embargo, y muy relevante es el hecho de que la opción más preferida no es la más baja, sino la media
baja equivalente a 20 pesos, lo cual es significativo de que los encuestados aprecian el nuevo sistema
de transporte, al grado de estar dispuestos a pagar un poco más que la alternativa más económica que
es el autobús.
10

Nótese que en este caso los diferentes precios se han introducido como variables dummy a pesar de la naturaleza continua de la
variable. Esto se ha hecho así precisamente para poder estimar con mayor precisión la cantidad más elegida, de lo contrario
simplemente se habría encontrado un coeficiente negativo sin distinguir con precisión las preferencias de los usuarios en relación al
atributo.
contexto

45

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

Para conocer la relevancia relativa de los atributos se ha construido el gráfico inferior, en dónde las
barras representan la distancia absoluta entre los atributos con efectos opuestos. Cuanto más grande
es el valor mayor es la importancia del atributo, es decir mayor es la atención que despertó en los
encuestados durante los experimentos de elección.
Figura 3 Importancia relativa de los atributos evaluados

Con meridiana claridad se observa que el atributo precio es que atrajo más la atención, por tanto la
política de precios parece ser un factor decisivo en el éxito del sistema de transporte, seguido por su
nivel de integración urbanística. Muy lejos siguen los aspectos relacionados con el diseño
propiamente dicho del servicio y el sistema de transporte. En particular las facilidades de llamado del
vehículo acrecentadas por la difusión de los dispositivos portátiles con acceso a Internet o
comunicación de datos mediante SMS parecen dar bastante margen de maniobra en la gestión del
sistema.
Asimismo, con una importancia similar se aprecia el nivel de dispositivos de seguridad que
permitirían a los usuarios ponerse en contacto audiovisual con un centro de control en el caso de que
se suscitase un incidente. La exclusividad en el uso del vehículo es importante pero no tanto como se
esperaría, queda en el último lugar antes de la aparición de los atributos no significativos, que como
se ha dicho, son tanto los relacionados con la sustentabilidad del sistema como con el diseño
arquitectónico de las estaciones.
Es por tanto el diseño de la red y la política de precios los bastiones sobre los que habría que
sustentar un sistema de transporte capaz de adaptarse a las necesidades de los potenciales usuarios
en el Distrito Cultural Universitario de Guadalajara.
46

contexto

�Marmolejo | Olivares | Montero | Paolini

5. Discusión y conclusiones
Arquitectos y urbanistas requerimos contar con herramientas que permitan de una forma objetiva
aprehender las preferencias de la población para quien diseñamos edificios y ciudades. Requerimos
por tanto contar con instrumentos que permitan hacer realidad el derecho a la participación
ciudadana en la toma de decisiones sobre la intervención en el territorio. Incursionar en el estudio de
las mismas es una tarea compleja por cuanto detrás de las mismas subyacen necesidades objetivas,
pero también percepciones creadas en torno a construcciones sociales. Se trata por tanto de
elementos objetivos mezclados con otros subjetivos de índole psicológico e intersubjetivos de tipo
sociológico los que determinan la forma en cómo nos comportamos y usamos la ciudad.
En este artículo se ha realizado una primera exploración sobre las potencialidades y limitaciones del
análisis conjunto como vehículo para extraer la estructura de preferencias de una parte de los
potenciales usuarios de un nuevo sistema de transporte público que podría conectar el Distrito
Cultural Universitario (DCU) de Guadalajara con el resto de la red metropolitana de transporte. A
diferencia de las técnicas cualitativas, generalmente basadas en entrevistas, grupos focales u
observación participante, el análisis conjunto es incapaz de extraer conclusiones individuales
necesarias para aprehender en profundidad la forma de pensar y actuar de los sujetos; por tanto, sólo
es válido para llegar a conclusiones genéricas, es decir extra conclusiones sobre la generalidad.
Sin embargo, frente a otras técnicas de su misma familia cuantitativa parece una herramienta más
potente porque: 1) permite evaluar la importancia relativa de cada atributo que conforma un proyecto
potencial, a través del establecimiento de compensaciones de utilidad; 2) permite conocer qué
características aportan valor y cuales lo extraen. Permite, en definitiva, evaluar los atributos de los
proyectos, y no los proyectos en sí mismos como ocurriría con los referéndums o el rating/ranking
contingente. Sin embargo, a la luz de los resultados obtenidos en el caso del Autotrén para el Distrito
Cultural Universitario tapatío no podemos concluir que sea una técnica que pueda ser utilizada en
solitario en el estudio de las preferencias. Densas nubes se ciernen sobre su utilización unitaria, ya
que en nuestra prueba un 38% de los atributos estudiados resultó no ser significativo en la
conformación de las preferencias reveladas. Esto pone de relieve que las preocupaciones de los
técnicos, seguramente fundadas en criterios objetivos y emanados de la lógica urbanística e
ingenieril del proyecto, no coinciden plenamente con la forma en cómo son percibidos por los
usuarios. Al ser una técnica cerrada, en dónde sólo se evalúan algunas de las características del
proyecto que previamente han sido definidas por el investigador, resulta muy rígida y no da garantía
de que existan otros factores relevantes que los usuarios tendrían en cuenta a la hora de decidir
efectivamente.
Hace falta, por tanto, ver que en esta técnica existen luces, pero también sombras, y que en el mejor
de los casos debería complementarse con estudios preliminares (p.e. encuestas abiertas) que
permitan ver hasta qué punto los atributos y niveles que se incorporan en el experimento conjunto
son verdaderamente los relevantes en conformación de la estructura de preferencias.

contexto

47

�El uso del análisis conjunto en el diseño de nuevos sistemas de transporte

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contexto

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�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias
para una antropología urbana
Alejandro José Peimbert Duarte

11

Recibido: 22/01/2014
Aceptado: 27/03/2014
Resumen
El texto expone algunas precisiones en torno a los conceptos de espacio, lugar y paisaje. Cuando
estos conceptos son administrados tanto en la planificación, el diseño, la arquitectura o la
etnografía, es posible encontrar distancias importantes respecto a "la ciudad" frente a "lo urbano".
Asimismo, el recorrido por estas acotaciones evidencia ciertas proximidades que aluden al lente
con que es apreciado uno de los objetos de estudio clave para el estudio del territorio: el espacio
público. Esto, a su vez, explica la diversidad de posicionamientos de los actores sociales en él, ya
sea -por un lado- el tomador de decisiones; el planificador, el diseñador o el arquitecto; y -por
otra parte- el transeúnte o el usuario ordinario. El recurrente uso del término "paisaje" para
hablar de los espacios abiertos de nuestras ciudades implica hacer una revisión del vocablo,
desde su auge en el estudio de lo cotidiano hasta su aparición en el emergente landscape
urbanism. Finalmente, haciendo énfasis en casos latinoamericanos, se abordan las posibilidades y
retos de emprender una investigación enmarcada en los estudios socioculturales y desde la
antropología urbana en una ciudad de la frontera noroeste de México.
Palabras clave: paisaje, espacio público, antropología urbana.
Abstract
The text presents some precisions about the concepts of space, place and landscape. When these
concepts are given in urban planning, urban design, architecture or ethnography, it is possible to
find significant distances from the city versus urban. Also, the tour of these notions, could
evidence certain proximities that allude to which lens is observed one of the key objects for
studying the territory: the public space. This, in turn, explains the different positions of social
actors in it: the decision maker, planner, designer or architect, and -moreover- the passer or the
ordinary user. The recurrent use of the term "landscape" to talk about the open spaces of our
cities implies a review of the term, since its heyday at the study of everyday life until its
appearance at the emergent Landscape Urbanism. Finally, focusing on Latin American cases, in
this text are addressed the possibilities and challenges of undertaking a research framed in
sociocultural studies and from urban anthropology in a city at the northwestern border of Mexico.
Keywords: landscape, public space, urban anthropology.

11

Profesor Investigador de Tiempo Completo de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma de Baja California, Mexicali, Baja
California (México). alejandro.peimbert@uabc.edu.mx

contexto

51

�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

1. Algunas precisiones iniciales
l decaimiento del espacio público, la producción de arquitectura informal, junto con el
consumo de suelo y de energías para la edificación, han sido algunos de los temas de
estudio que emergen con mayor presencia en institutos y centros de investigación
especializados12. No obstante, entre los retos que la crítica ha planteado ante el estudio
de tales temas es que se aborden con enfoques transdisciplinarios (Doucet y Janssens,
2011). García Canclini (1997) ha destacado que la redefinición de la ciudad trae consigo
la incertidumbre en torno a qué es la ciudad ahora y cómo habría de ser estudiada; con esto se exige
"reorientar el conjunto de los estudios urbanos [al mismo tiempo que] examinar las condiciones
actuales del trabajo inter o transdisciplinario". Vale la pena precisar que esto incluye no sólo los
conceptos y sus teorías, sino los marcos metodológicos.
El antropólogo francés Marc Augé (2007: 29) ha afirmado que "se está utilizando un vocabulario
antiguo para designar realidades nuevas". Esto lo hace particularmente al referirse a la equívoca según subraya- aplicación de los términos "periferia", "centro", "vacío", "lleno", entre otros. Augé
habla también de una llamada "degradación de lo urbano", ligada al paro, a la inestabilidad
económica, social y geográfica que, en general, se percibe como una fluctuación y esta, a su vez, es
asumida como la cara opuesta de la movilidad, relacionada con los aspectos más dinámicos de la
economía. Tal degradación, según subraya, exige que muchos de los términos ya obsoletos que se
refieren a fenómenos urbanos y arquitectónicos sean revisados. Así, por ejemplo, para referirnos a
cuestiones relacionadas con la ciudad y con la arquitectura, solemos hacer un uso indiferenciado del
vocablo "espacio".
En este caso, se hará un breve recorrido sobre tres conceptos que resultan clave para el análisis de
las prácticas y las representaciones que se efectúan en la ciudad; la revisión de dichos conceptos toca
de manera tangencial su uso en la arquitectura y el urbanismo. Se trata de las nociones de "espacio",
"lugar" y "paisaje". Siguiendo a López Levi y Ramírez Vázquez (2012: 21-22), las acepciones de
estos conceptos, junto con el de territorio, "responden al contexto del periodo en el cual han sido
usadas y al debate epistemológico a partir del cual éstas se generaron", ya sea la modernidad o la
posmodernidad. Estas autoras, quienes trabajan desde las ciencias sociales, afirman que "lo mismo
han servido para nombrar, describir y estudiar porciones de la superficie terrestre […] que surgido
como resultado de procesos de investigación, organización y gestión."
Cuando se ha hablado de "espacio" es posible remitirse incluso hasta la ideal raíz platónica. "Platón
habla en el Tomeo del chora como el espacio eterno e indestructible, abstracto, cósmico, que provee
de posición a todo lo que existe" (Montaner, 2002: 30). De ahí, nos podemos trasladar al
Renacimiento, cuando el método de la perspectiva lineal -aportación de Filippo Brunelleschiresultó clave para la representación de las obras plásticas, arquitectónicas y urbanas en el espacio, así
como para su concepción y comprensión. A partir de ahí, inicia una "búsqueda de un espacio
moderno, infinito y dinámico, [… y] todo ello culminará en un paso trascendental en la evolución de
la arquitectura: la concepción internacional del espacio conformado sobre un plano horizontal libre,
con fachada transparente" (Montaner, 2002: 28-29). Esto probablemente originó que
recurrentemente cuando se hable de hechos arquitectónicos o urbanos, se use de manera indistinta el
término "espacio" como una categoría primordial o clave para la disciplina.

E

Para abordar el concepto de "lugar", una referencia elemental es la teoría de la arquitectura,
particularmente la de los años sesenta y setenta, momento de crisis para el Movimiento Moderno.
12

Al menos en México, existen cerca de 20 posgrados que incorporan en sus programas -incluyendo maestrías y doctorados- a los estudios urbanos, la
planificación del territorio u otros temas relacionados y que se encuentran en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (2013). Destacan, por
ejemplo, los centros de investigación y posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad de Guadalajara, de la
Universidad Autónoma Metropolitana, del Colegio de la Frontera Norte y del Colegio de México.
52

contexto

�Peimbert Duarte

Autores como Christian Norberg-Schulz (1968; 1970) y Kevin Lynch (1975) le confieren una
posición trascendental al concepto de lugar. En su libro Genius Loci, Norberg-Schulz (1980),
recuperando el pensamiento de Martin Heidegger y Sigfried Giedion, entre otros y explorando las
teorías de la Gestalt, aborda con cierta profundidad los conceptos de espacio y lugar.
¿Qué queremos decir con la palabra lugar? Obviamente queremos referirnos a algo más que una
localización abstracta. Nos referimos a una totalidad hecha de cosas concretas que tiene sustancia
material, forma, textura y color. Estas cosas juntas determinan un carácter ambiental, el cual es la
esencia del lugar. (Norberg-Schulz, 1980: 6-8)
Este autor, a su vez, reconoce que el manejo del término "espacio" no es nuevo para la teoría de la
arquitectura, pero que su uso nos puede conducir a muchos significados; por eso se hace necesario
hablar de "espacio habitable" y así evitar confundirlo con el espacio abstracto propio de la geometría
tridimensional. Aun así, hablar de "espacio habitable" resultaría poco satisfactorio, tendríamos que
hablar -de acuerdo a Norberg-Schulz- de "espacio concreto" y así evitar caer en la idea de un espacio
homogéneo e isotrópico.
A partir de algunos ejemplos de arquitectura de la segunda mitad del siglo XX (la obra de los
españoles José Antonio Coderch y Rafael Moneo; de los portugueses Fernando Távora, Álvaro Siza
y Eduardo Souto de Moura; de los nórdicos Alvar Aalto y Jørn Utzon, que en conjunto son
consideradas paradigmáticas) es como podría quedar mejor ejemplificada una posible definición del
lugar: "el lugar viene definido por sustantivos, por las cualidades de las cosas y los elementos, por los
valores simbólicos e históricos; es ambiental y está relacionado fenomenológicamente con el cuerpo
humano" (Montaner, 2002: 32).
Por su parte, una definición clave de "lugar" desde la geografía viene de Paul Claval (2007), quien
destaca lo importante que resultan los procesos de orientación y reconocimiento en un ambiente.
Justo cuando memorizamos imágenes concretas (reconocer) y cuando situamos los lugares y sus
elementos en el espacio (orientarse) es cuando el espacio se convierte en lugar. Sin embargo, esto no
es suficiente, siempre resulta necesario nombrarlos (cualificar) para hacer, arguye Claval,
compartido este ejercicio de orientación y reconocimiento:
Un descubridor quiere conservar la memoria de las tierras que descubrió y hacer que todos las
conozcan; para hablar de lugares y ambientes, no hay otro medio que proceder al bautizo de la
tierra y elaborar un vocabulario propio para calificar los diferentes aspectos del espacio. (Claval,
2007: 201)
Así, por ejemplo, una comunidad le ha asignado desde hace muchos años el nombre de "Río Nuevo"
a toda una zona urbana emplazada en la ciudad fronteriza de Mexicali, México; esta zona (inmersa en
un proceso de construcción inconstante y difusa) se asienta a lo largo de una barranca ocupada hace
algunas décadas por un cuerpo de agua y vegetación. El Río ha desaparecido, pero pese a la
asignación institucional del nombre "Calzada de los Presidentes" a la vía que corre por dicho borde y
a las áreas adyacentes se le sigue llamando e identificando a todo ese enclave como "Río Nuevo";
este lugar permite diferenciar la zona oriente y poniente de la ciudad y es reconocible por albergar un
conjunto (aun inconcluso) de equipamiento deportivo, cultural y administrativo13 .
13

El Río Nuevo es reconocido por las estadísticas como uno de los cuerpos de agua más contaminados del país, en él se han vertido aguas negras de uso
doméstico e industrial, pero principalmente desechos agrícolas. Aunque su cauce es producto de una obra hidráulica emprendida a principios del siglo
XX para reconducir los excedentes del Río Colorado hacia el Valle Imperial, en California, ya no tiene ninguna fuente de agua natural, su flujo está
integrado totalmente por deshechos. El Río Nuevo nace cerca del volcán de Cerro Prieto, al sur del área urbana de Mexicali, y cruza por esta ciudad
capital ocultándose bajo un sistema de bóvedas de concreto que sirven de camellón para un eje vial; esto no disipa el fétido olor, que se agudiza en la
temporada de verano. El río cruza la frontera hacia Estados Unidos de América y continúa su curso de 106 km hacia el norte por la ciudad de Calexico,
California y regiones del Valle Imperial antes de desembocar en la laguna artificial de Salton Sea.
contexto

53

�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

Mientras que para Claval resulta clave la denominación de los lugares, para Yi-Fu Tuan (1977: 136)
el "espacio es transformado en lugar cuando adquiere definición y significado". Un ejemplo,
menciona Tuan, pudiera ser aquel espacio extraño que se convierte en un barrio: el ordenamiento a
partir de direcciones cardinales establece un patrón de significados y referencias (el aquí y el allá),
inclusive los mismos puntos cardinales y su centro. Cabe destacar el reciente trabajo de Miguel
Ángel Aguilar Díaz (2012), quien dedica una buena parte de su texto Antropología urbana y lugar.
Recorridos conceptuales para hacer las precisiones necesarias a fin de poder lograr preguntas de
investigación de corte antropológico.
[…] los límites del lugar no dependen necesariamente de un aspecto físico o de delimitaciones
materiales, sino principalmente de demarcaciones cognitivas expresadas a través del lenguaje. Son
los recorridos, el conocimiento que se adquiere a través de ellos, la información a la que se accede y
la orientación a partir de los puntos cardinales lo que va haciendo emerger la idea de un lugar.
(Aguilar, 2012: 122)
En cuanto al concepto de "paisaje" es importante hacer algunas distinciones: referirse a paisaje en
su acepción más tradicional es hablar de "una porción de la superficie terrestre que puede verse desde
un punto determinado y posee un carácter preeminentemente visual" (Aguilar Díaz, 2012:124). Esta
definición, enmarcada ya sea en lo urbano-arquitectónico o en lo sociocultural sería reduccionista.
Entre las definiciones mejor elaboradas -al menos para el estudio de las prácticas y las
representaciones sociales en el ámbito urbano- están las provenientes de la geografía humana o del
estudio de los paisajes culturales, puesto que plantean que éste es un espacio tendiente a ser
producido, más que a ser observado. De acuerdo a Aguilar Díaz, quien recupera el trabajo de algunos
autores ya abordados en párrafos anteriores (como Yi-Fu Tuan y Paul Claval), la noción de lugar,
entendido como algo elaborado socialmente, se convierte en paisaje cuando los límites aparentes de
aquel se desdibujan o cobran nuevos significados a partir de prácticas verbales. "El paisaje y su
lenguaje son un código que se comparte y se usa colectivamente" (Aguilar Díaz, 2012: 125).
Así, llamarle "Río Nuevo" a un territorio de Mexicali que agrupa suelo urbano, infraestructura,
edificaciones, espacios abiertos y en el cual se dan determinadas prácticas y se asignan diversos
lindes, lo convierte en un paisaje, claramente diferenciado por quienes habitan esta ciudad, mismos
que comparten aquella singular manera de llamarlo así: "Río Nuevo".
Esta última afirmación se relaciona estrechamente con la definición que más interesa considerar
para este trabajo. Se trata de la idea que han elaborado algunos autores como John Brinckerhoff
Jackson (1994) y Paul Groth (1997) en el marco del estudio de los paisajes culturales.
El término paisaje significa algo más que una vista placentera de una escena. El paisaje denota las
interacciones de la gente y el lugar: un grupo social y sus espacios, particularmente los espacios en
los cuales el grupo pertenece y de donde sus miembros obtienen una parte de su identidad y sentido
común. (Groth, 1997, 1-2)
En un entorno, así como existe una comunidad que se siente identificada con determinados lugares
y paisajes, existe también una posición hegemónica que resulta ser aquella que construye o suprime
las denominaciones de los paisajes desde su posición de poder. La socióloga estadounidense Sharon
Zukin (1993) aporta una distinción entre los conceptos de lugar y paisaje, en especial refiriéndose a
cuestiones ligadas con el poder económico. Lugar, entendido como una localización geográfica en el
territorio, puede ser una concentración de personas y actividad económica, es la forma de una
sociedad local reproducida de manera especial por su economía y su demografía y que de manera
inmediata evoca una imagen; es, en un sentido más amplio -siguiendo a Zukin- un dispositivo
cultural de conflicto y cohesión social: " el lugar expresa cómo un grupo de gente espacialmente
54

contexto

�Peimbert Duarte

conectada media sus demandas de identidad cultural, poder y acumulación del capital" (Zukin, 1993:
12). Paisaje, afirma Zukin, no solamente denota el significado usual correspondiente a un "entorno
físico", sino que se refiere a un conjunto de prácticas sociales y materiales.
Paisaje representa la construcción espacial de clase social, género y relaciones de raza impuestas
por instituciones con poder. […] Esto connota el panorama entero que percibimos: tanto el paisaje
del poderío -catedrales, fábricas y rascacielos- y el paisaje del subordinado -capillas, suburbios y
vivienda marginal. Un paisaje media lo simbólico y lo material, entre la diferenciación socioespacial del capital implícito por el mercado y la homogeneidad socio-espacial del trabajo sugerido
por el lugar. (Zukin, 1993: 16)
En el Río Nuevo, por ejemplo, el contraste entre el Centro de la Artes y la vivienda autoconstruida;
entre el Centro Deportivo y la cancha informal; entre los prados bien conservados y los baldíos,
integra un solo paisaje en el que se explicitan las tensiones entre prácticas tales como la
planificación, la construcción y la apropiación del espacio público en la frontera entre México y
Estados Unidos.
Es importante incorporar a esta última serie de definiciones de paisaje, que -dicho sea de pasocruzan transversalmente por el campo de lo sociocultural, las que están adheridas al emergente
campo del Landscape Urbanism.14 James Corner (2005) afirma que la reaparición del paisaje en la
gran imaginario cultural se debe en parte al auge del ambientalismo y la conciencia global, al
incremento del turismo y las necesidades asociadas de las regiones por preservar un sentido de
identidad, sin olvidar el impacto que sufren las zonas rurales ante el crecimiento urbano.
Precisa, que referirse a paisaje no es hablar de vegetación, terracerías y planificación de sitios
(condición que prevalece en diversas escuelas de diseño); hoy en día, hablar de paisaje implica
alcances mayores: la capacidad de teorizar sobre los sitios, los territorios, los ecosistemas, las redes e
infraestructuras; y organizarlos en las grandes extensiones urbanas.
Así, disciplinas que parecían trabajar de forma un tanto autónoma (o al menos con lindes
disciplinares muy bien definidos), tales como la arquitectura, la arquitectura de paisaje, el diseño
urbano y la planeación, desplazan sus prácticas hacia un foco de atención común: el urbanismo del
paisaje (landscape urbanism). Este, siguiendo con las ideas de Corner (2005), toma como ámbito de
acción principal al espacio público, entendiéndolo como uno de los principales contenedores de la
memoria y el deseo colectivos, así como el lugar de la imaginación geográfica y social, para
establecer nuevas relaciones y conjuntos de posibilidades. Vale la pena, profundizar en ello.
2. La persistencia de una noción: el espacio público
Aun con las precisiones de los conceptos de espacio, lugar y paisaje que podemos encontrar en la
literatura ya citada y, sin duda alguna, en otras muchas fuentes propias de la geografía humana y
geografía cultural, es insoslayable el uso recurrente del vocablo "espacio" para abordar una noción
clave para el estudio del territorio. López Levi y Ramírez Velázquez (2012: 21), en la revisión que
elaboran en torno a los conceptos de región, paisaje, territorio y lugar en las ciencias sociales,
destacan que resulta convencional abordar (desde los respectivos análisis, descripciones y
representaciones) entornos propios de la geografía "a partir del uso indistinto de categorías, [las
cuales] podrían referir a características, patrones, procesos y relaciones que no necesariamente
remiten a términos de coexistencia y simultaneidad".
14

Aún sin contar con amplias referencias que lo traduzcan al español, podría ser traducido provisionalmente como "Urbanismo del Paisaje"; no
obstante, en este texto se usará el término en inglés.
contexto

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�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

Fig. 1- Intersección vial en la zona del río Nuevo. Mexicali, México.

Fuente: Fotografía del autor, 2013.

Sin duda alguna, en el ámbito arquitectónico ciertas veces se ha hecho un uso indiscriminado del
término espacio, comparándolo -o confundiéndolo- con el término "lugar"; en parte, de ahí surgió la
necesidad de iniciar con esta serie de precisiones. Por ahora, en este texto no se abundará en ello, pero
sí vale la pena detenerse en la explicación que Manuel Delgado (2007) ha desarrollado respecto a la
noción de "espacio urbano". Delgado utiliza esta noción como objeto de estudio factible para el
análisis antropológico, ejercicio toral para la investigación que aquí se aborda y colofón de este
texto. Delgado se encarga de definir las implicaciones epistemológicas del espacio urbano,
entendiéndolo como objeto a ser observado, descrito y analizado. Pero, inicialmente, menciona que
el espacio público tiende a constituirse en escenario de un tipo insólito de estructuración social,
organizada en torno al anonimato y la desatención mutua o bien a partir de relaciones efímeras
basadas en la apariencia, la percepción inmediata y relaciones altamente codificadas y en gran
medida fundadas en el simulacro y el disimulo. (Delgado, 1999: 12)
Los participantes de ese fragmento de ciudad, según Delgado, viven "relaciones transitorias y que
se construyen a partir de pautas dramatúrgicas o comediográficas -es decir basadas en una cierta
teatralidad-, que resultan simultáneamente ritualizadas e impredecibles, protocolarias y
espontáneas." (Delgado, 1999: 13) Estos participantes forman una sociedad dispersa que se va
conformando al mismo tiempo que se desvanece. También, explica Delgado tomando como base de
sus afirmaciones a G. H. Mead, el espacio público se trata del ámbito por antonomasia del juego, de
la alteridad generalizada, en donde los practicantes experimentan una suerte de placer al complejizar
las reglas de un contrato social cotidiano y renovado de manera intermitente, dicho contrato es
conocido como urbanidad.
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contexto

�Peimbert Duarte

Delgado, en un texto posterior y para aproximarse al espacio público como objeto de estudio, acude
a las formas de adaptación atribuidas a todo sistema social propuestas por Alfred Radcliffe-Brown, a
las que denomina cualidades (ecología, estructura social y cultura). La primera cualidad se trata de la
"ecología" y, de acuerdo a la interpretación de Delgado (2007:89), representa
un nicho o entorno físico al que amoldarse, no sólo constituido por los elementos morfológicos más
permanentes -las fachadas de los edificios, los elementos del mobiliario urbano, los monumentos,
etcétera-, sino también por otros factores mudables, como la hora, las condiciones climáticas, si el
día es festivo o laboral y, además, por la finalidad de acontecimientos que suscitan la versatilidad
inmensa de los usos -con frecuencia inopinados- de los propios viandantes, que conforman un medio
ambiente cambiante, que funciona como una pregnancia de formas sensibles [y] que se organizan en
configuraciones que parecen condenadas a pasarse el tiempo haciéndose y deshaciéndose.
Por otro lado, la "estructura social" se caracteriza -entre otras cosas- porque en ella es posible
encontrarse con "normas, reglas y patrones [que] son constantemente negociados y adaptados a
contingencias situacionales de muy diverso tipo" (Delgado, 2007: 90), dando pie a que se instituya el
azar. La tercera y última cualidad es la "cultura" y ella es entendida como un "conjunto de formas
aprendidas que adoptan las relaciones sociales, en este caso marcadas por las reglas de pertinencia,
asociadas a su vez a los principios de cortesía o urbanidad que indican lo que debe y no debe hacerse
para ser reconocido como concertante, es decir sociable" (Delgado, 2007: 90).
Fig. 2- Parque Héroes de Chapultepec. Mexicali, México.

Fuente: Fotografía del autor, 2013.

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�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

Con la definición de Manuel Delgado, además de procurar una invitación a la antropología de los
espacios urbanos, se prestaría atención a los paisajes ordinarios y las prácticas cotidianas; con ello, la
concepción de espacio público se amplía: hablar de este va más allá de considerar como objeto de
estudio a los grandes espacios de encuentro, espacios instituidos y edificados en el marco de las
políticas de desarrollo urbano, es decir, aquellos que aparecen para cubrir una demanda y para ejercer
determinado recurso. Los paisajes ordinarios -interpretando la ya mencionada definición de Grothpueden ser: los bordes de una acera, un baldío dentro de un barrio habitacional, un jardín vecinal, un
zona limítrofe de un enclave, una infraestructura o edificación obsoleta o abandonada. En todos ellos
resultaría pertinente la aplicación del método etnográfico para obtener lo culturalmente significativo
de un paisaje característico de una ciudad, aspecto que se abordará con mayor extensión más
adelante.
Adrían Gorelik (2008: 34) hace consideraciones relevantes para las acotaciones que busca este
trabajo; se refiere al espacio público como una categoría puente que "pone en un mismo recipiente
conceptual dimensiones de la sociedad, de la política y la ciudad, conectando esferas fuertemente
diferenciadas". Para ejemplificarlo utiliza casos concretos de la ciudad de Buenos Aires, pero para
explicarlo y argumentar lo concerniente a que el espacio público es una categoría puente expone tres
posiciones: la primera derivada de la visión de Hannah Arendt, "inspirada en el ideal antiguo del
espacio público como el mundo de libertad (la política) frente al mundo doméstico de la necesidad
(la economía)" (Gorelik, 2008: 36); la segunda posición alude al espacio público burgués, "universo
de conductas representativas: solo mediante la representación se hace posible el contacto con el otro
de la sociedad de individuos que, a través del mercado, han roto los lazos de la comunidad" (Gorelik,
2008: 37); y en la tercera es "en donde la noción ilustrada de representación parece mutar en
autorrepresentación burguesa y, sobre todo, donde se realiza la conversión de toda la vida urbana en
circulación, […] mostrando el carácter exclusiva e irreductiblemente mercantil de la metrópoli
moderna" (Gorelik, 2008: 37).
3. ¿Hacia una recuperación del paisaje?
Al menos en lo que respecta al espacio público la planificación desde su ámbito profesional parece
tomar nuevos enfoques, al menos así lo evidencia la literatura más reciente cuyo reto es hacer algo
con la pérdida del espacio público (y del paisaje). Al mismo tiempo, los proyectos que se han
concretado como casos de éxito aluden a la "recuperación" de un parque público, de una edificación
y su entorno con valor simbólico e, incluso, de un sector completo de la ciudad. Uno de los enfoques
más sólidos corresponde a la tendencia del Nuevo Urbanismo (New Urbanism).
La planificación está aparentemente asociada con lo que Adrián Gorelik (2002) llama imaginación
urbana, definiéndola como una "dimensión de la reflexión político-técnica (por lo general, centrada
en un manojo de profesiones: arquitectura, urbanística, planificación) acerca de cómo la ciudad debe
ser". Así, muchas instituciones de enseñanza e investigación dedicadas a los estudios urbanos, la
planificación de la ciudad -especialmente aquella ligada a la vertiente del New Urbanism- se ha
hecho del calificativo "sustentable"; igualmente, ha tomado como mecanismo para la intervención al
"crecimiento inteligente" (Smart Growth) que indica con una decena de principios un enunciado tan
persuasivo como autoritario: "Así es el desarrollo inteligente" (EPA, 2006). También, la
planificación ha aprovechado el prestigio de la comunicación "como instrumento político para
develar (y manipular) el arcano social, en momentos en que se han desvanecido los límites entre
marketing y política, y en que la noción de marketing urbano gana adeptos como única alternativa de
política urbana en tiempos de globalización" (Gorelik, 2002).

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�Peimbert Duarte

Otro enfoque corresponde al ya enunciado en párrafos anteriores Landscape Urbanism. Este último
es sobre el cual encuentro mayores aportaciones hacia los puntos en que se enfoca este texto. Puesto
que, tal y como James Corner (2005) afirma en Terra Fluxus - texto que inaugura, celebra y ubica el
momento y lugar en el que está el Landscape Urbanism-, uno de los aportes torales de este campo es
la incorporación del imaginario colectivo; dado que informa y estimula las experiencias del mundo
material y por ello debe continuar como el motor principal de cualquier tentativa creativa. Según
Corner, las fallas de la planeación urbana del siglo XX se deben al empobrecimiento de la
imaginación con respecto a la racionalización optimizada del capital y, con ello, su poco aprecio
hacia el perdido tema del imaginario.
Fig. 3- El Highline Park, paradigma del landscape urbanism. New York.

Fuente: Fotografía del autor, 2013.

En este sentido, Charles Waldheim (2006: 19), uno de los principales teóricos de este campo,
encuentra que el paisaje es "un medio a través del cual la ciudad contemporánea puede ser
aprehendida e intervenida". Este nuevo campo busca superar las limitaciones de la planificación y el
diseño urbano, es un llamado "a la relativa insuficiencia de las categorías disciplinares, profesionales
y críticas para tener en cuenta el renovado interés por el paisaje que se encuentra en la obra de
muchos arquitectos" (Waldheim, 2006:13). Algo que resulta esencial de este nuevo campo, y que
confluye con las ideas ya expuestas de Paul Groth en torno al paisaje cultural, es el reto que implica
que el paisaje reaparezca en la esfera cultural después de años de negligencia e indiferencia. Esto lo
precisa James Corner (1999:13), figura destacada de este campo por su aportación a la teoría y la
práctica del Landscape Urbanism:
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�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

La recuperación de sitios puede ser medida en tres vías: primero en términos de recuperación de la
memoria y el enriquecimiento cultural del tiempo y lugar; segundo, en términos de un programa
social y de utilidad, como el desarrollo de nuevos usos y actividades; y, tercero, en términos de una
diversificación y sucesión ecológica. En esta triple ruta, las tradiciones inventivas de la
arquitectura del paisaje activamente renuevan el significado de aquellos procesos culturales y
naturales que consolidan la riqueza de toda vida sobre la tierra.
Ante este desafío, sería más honesto que entre arquitectos, planificadores y tomadores de decisiones
del espacio público se hablara más de "recuperación de la ciudad", antes de intentar "diseñar la
ciudad" o "construir la ciudad".
Sin embargo, pese que este campo presenta una aparente ruptura con ciertos límites disciplinares y simultáneamente- expongan una sutil apertura hacia los estudios culturales, la antropología u otros
ámbitos, llama la atención que una buena cantidad de proyectos inscritos en el campo del Landscape
Urbanism en sus concepciones y en sus críticas continúen aludiendo a textos derivados de la
arquitectura y del diseño urbano. Son, por ejemplo, recurrentemente citados los célebres y
antagónicos textos de los exponentes de la arquitectura y el urbanismo de Le Corbusier a Rem
Koolhaas, pasando por Robert Venturi, aunque no es privativo de este nuevo campo que amalgama
paisajismo y urbanismo. Asimismo, Charles Waldheim (2006), James Corner (1999), Julia Czerniak
(2007), Alan Berger (2007) y otros investigadores, que pudieran sumar una veintena de autores,
articulan en sus textos los orígenes y las aspiraciones del campo floreciente de producción cultural
del Landscape Urbanism, pero aun sin ocuparse ampliamente de referencias propias de otras
disciplinas. Fredric Jameson (1986), Jean Baudrillard (2002), Marc Augé (1996) o Henri Lefevbre
(1969) aparecen en algunas de la bibliografías, pero recordemos que son éstas figuras de la filosofía,
la antropología y la sociología las que han puesto sus lentes sobre la arquitectura y la ciudad. Queda
abierta la cuestión de, si se busca una auténtica recuperación del paisaje, qué pasaría si el Landscape
Urbanism contara con los argumentos teóricos más pertinentes.
4. Entre la ciudad y lo urbano: acercamientos tentativos a los estudios culturales urbanos
Los estudios urbanos, en general, han explorado el territorio desde su particular óptica, muchas de
las veces privilegiando el estudio de la forma de la ciudad, la imagen urbana, la infraestructura y
demás aspectos relacionados con el espacio y su configuración como objeto de estudio. Pero textos
como los de Henri Lefebvre (1971), Michel de Certeau (2000) y, más recientemente, Manuel
Delgado (2007) resultan cruciales para -además de aclarar la distinción entre la ciudad y lo urbano, y
entre espacio y lugar- establecer nuevos objetos de estudio y, más que nada, elaborar nuevas
preguntas de investigación haciendo manifiesta la presencia del sujeto (o los sujetos) y sus diversas
prácticas en los lugares que viven. Lefebvre (1978: 266) anota que
Para quienes la habitan, la ciudad es un superobjeto, percibido como tal por sus " usuarios", que
siguen perteneciendo a clases, fracciones de clases, grupos sociales muy diversos. Pero es también
una obra ininterrumpida, un producto de " sujetos" que intervienen prácticamente, sean
constructores, dirigentes políticos, notables y grupos influyentes, habitantes que modifican
el "hábitat," que transforman sin cesar las funciones, estructuras y formas urbanas.
Michel de Certeau (2000) se refiere la ciudad instaurada como aquella que corresponde a la
producción de un espacio regulado, que rechaza contaminaciones físicas, mentales o políticas; se
trata del espacio en el que se ejerce una sustitución de resistencias inasequibles y pertinaces de las
tradiciones y, por ende, en donde se promueve la creación de un sujeto universal. Mientras que la
ciudad apropiable (o apropiada) se trata de aquella en la que el caminante actualiza las posibilidades
y prohibiciones; no es otra cosa que una realización espacial del lugar.
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�Peimbert Duarte

Las improvisaciones del andar privilegian, cambian o abandonan elementos espaciales; esto, en
oposición a la configuración de un sujeto universal, implica relaciones entre posiciones
diferenciadas, aumentando las posibilidades y prohibiciones.
Manuel Delgado (2007: 11), situado -como ya se ha enunciado- en la antropología urbana, rescata
textos fundamentales de Lefebvre como El derecho a la ciudad (1976) y De lo rural a lo urbano
(1971) para referirse al espacio público como "resultado de una dialéctica ininterrumpidamente
renovada y autoadministrada de miradas y exposiciones".
La ciudad es un sitio, una gran parcela en que se levanta una cantidad considerable de
construcciones, encontramos desplegándose un conjunto complejo de infraestructuras y vive una
población más bien numerosa, la mayoría de cuyos componentes no suelen conocerse entre sí. Lo
urbano es otra cosa distinta. No es la ciudad, sino las prácticas que no dejan de recorrerla y de
llenarla de recorridos. […] el espacio urbano resulta de un determinado sistema de relaciones
sociales cuya característica singular es que el grupo humano que las protagoniza no es tanto una
comunidad estructuralmente acabada -a la manera de las que la antropología ha venido asumiendo
como su objeto tradicional de estudio-, sino más bien una proliferación de marañas relacionales
compuestas de usos, componendas, impostaciones, rectificaciones y adecuaciones mutuas que van
emergiendo a cada momento, un agrupamiento polimorfo e inquieto de cuerpos humanos que sólo
puede ser observado en el instante preciso en que se coagula, puesto que está destinado a disolverse
de inmediato. (Delgado, 2007:11)
Chris Barker (2003), investigador situado en los estudios culturales norteamericanos (Cultural
Studies), ha logrado compilar algunas de las visiones más destacadas, las cuales abordan los
significados de espacio y lugar, incluyendo los modos en los cuales se constituyen relaciones
sociales de poder; explorando algunas cuestiones y posibles categorías de análisis relacionadas con
la ciudad y la formación de lugares socioculturales, pone especial atención en aspectos como la
economía política de las ciudades globales, lo cultural y lo simbólico en la regeneración urbana, la
emergencia de las ciudades posmodernas como espacios de disputa, la idea de que es posible leer a la
ciudad como texto y, por último, el mundo virtual y las ciberciudades.
Los estudios culturales son posdisciplinarios, señala Fredric Jameson, y que aún así "uno de los ejes
fundamentales que los sigue definiendo es su relación con las disciplinas establecidas"; ello, pudiera
justamente argumentar que "el trabajo y el pensamiento verdaderamente interesantes y productivos
no tienen lugar sin la tensión productiva de intentar combinar, navegar, coordinar diversas
'identidades' al mismo tiempo, diversos compromisos y posiciones" (Jameson, 1998: 72).
Es Jameson precisamente quien comenta el trabajo de un protagonista del ámbito de las teorías del
urbanismo y la arquitectura contemporáneos. En su artículo La ciudad futura (2003), hace una
importante revisión de las investigaciones urbano-arquitectónicas que el arquitecto holandés Rem
Koolhaas ha liderado en la Harvard Graduate School of Design (y que el mismo Jameson valora
como algo más vinculado con los estudios culturales). En dicho texto, Jameson reconoce esta nueva
dimensión que, al menos para arquitectos o urbanistas de la talla de Koolhaas, toman los fenómenos
urbanos:
El hecho es que el urbanismo tradicional, o quizá más valdría decir modernista, está en un callejón
sin salida. Las discusiones acerca de modelos de circulación del tráfico o sobre la distribución por
áreas -incluso los debates en torno a la falta de vivienda y los procesos de elitización o segregación
urbana [gentrification] o a las políticas tributarias sobre bienes inmuebles- se vuelven
insignificantes en cuanto pensamos en la inmensa expansión en el Tercer Mundo de lo que solían
llamarse ciudades. (Jameson, 2003: 92)
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�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

La eclosión de estas ideas y su concreción en la recuperación de espacios de muy diversas escalas y
de contextos disímiles esbozan un intersticio significativo entre las nociones de "la ciudad" y "lo
urbano". Al mismo tiempo, llevan a pensar en lo urgente que es emprender un cuerpo de
investigaciones en torno al paisaje urbano desde los estudios socioculturales.
De esta manera, el espacio público parece presentarse como un territorio propicio para estudiar lo
urbano -simultánea y articuladamente- situados en distintas trincheras: las de la planificación
urbana, la economía y la política; las de la arquitectura o el diseño urbano; y las de la sociología y la
antropología. Las diferencias y similitudes entre cada uno de los discursos emitidos desde estas
disciplinas son justamente las que dan terreno a las tensiones y conciliaciones que motivan el
abordaje de la problemática desde la antropología urbana.
Si se toma como plataforma lo que los Cultural Studies han producido en torno al tema del espacio
urbano, se evidenciará que éstos ponen una especial atención en las ciudades norteamericanas o que,
en su defecto, observan el fenómeno desde un lente similar y, con ello, homogeneizante. Como
ejemplo de ello está el trabajo como compilador de Anthony D. King (1996) en cuyo libro Representing the City se encuentran una serie de textos que podrían quedar enmarcados como estudios
culturales urbanos, entre los que destacan aquellos de Sharon Zukin y Saskia Sassen, que incorporan
categorías como consumo y poder.
Por otro lado, el trabajo de Michael Sorkin (2004) y Edward W. Soja (2011) nos remite a la eclosión
de categorías vinculadas con el espacio público o el paisaje urbano, al mismo tiempo que una serie de
neologismos que se refieren a ciudades de los Estados Unidos de América y que aparentan cubrir con
el mismo esquema otras muchas realidades en otros puntos del globo.
Esto nos remite a la crítica que George Yúdice y Nelly Richard aportan sobre los estudios culturales
en América Latina, específicamente respecto a los impactos de la globalización.
Existen razones de más para respaldar las sospechas de los críticos latinoamericanos que se
muestran reticentes frente al tema de los estudios culturales. Pese a la multiplicidad diversa de
pliegues que la recorren internamente, la red académico-metropolitana ejerce el poder
representacional de su dominante norteamericana. La " función-centro" de esta dominante
académica norteamericana controla los nombres y las categorías de discurso que entran en
circulación internacional, y dota de legitimidad institucional a los términos de debate que ella
misma clasifica y organiza prepotentemente de acuerdo a sus propias jerarquías conceptuales y
político-institucionales. El latinoamericanismo ofrece el modelo globalizante de un discurso "sobre"
América Latina que generalmente omite la singularidad constitutiva de los procesos de enunciación
formulados "desde" América Latina. […] la heterogeneidad de lo local latinoamericano tiende a ser
homogeneizada por el aparato de traducción académica del latinoamericanismo y de los estudios
latinoamericanos, que no toman en cuenta ni la densidad significante ni la materialidad operativa
de sus respectivos contextos de enunciación. (Richard, 2005: 185-189)

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�Peimbert Duarte

Yúdice, comenta un aspecto también importante: trata la función que tienden a desempeñar
determinadas ciudades latinoamericanas y se refiere a ello enunciando que
una de las grandes contradicciones de la globalización es la concentración en las ciudades globales
de la clase profesional-gerencial y de grandes masas de obreros redundantes, sobre todo migrantes
del tercer mundo, e inclusive la periferia del tercer mundo (v.gr., Bolivia) en las metrópolis
latinoamericanas (v.gr., Buenos Aires). La presencia de una masa crítica de gerentes y productores
culturales requiere de una mano de obra barata para asegurar una alta calidad de vida. […]
Quienes proporcionan la " calidad de vida" son los sectores subalternos. No sólo son los " cerebros"
los que migran a las capitales culturales. Debido a la demanda de trabajo " no calificado," también
hay grandes migraciones de los que trabajan en los servicios personales, domésticos y " culturales"
en el sentido informal (vendedores ambulantes que proporcionan "color local,"prostitutas, etc.).
Como los turistas que viajan a las selvas, a pueblos indígenas, e inclusive a las villas miseria, los
“ talentos innovadores" también necesitan satisfacer su deseo de compra y venta de experiencias
humanas. Las ciudades aguijonean y satisfacen este deseo convirtiéndose ellas mismas en parques
temáticos, pero también en " proyectos de desarrollo de común interés, centros de entretenimiento,
centros comerciales, turismo global, moda, cocina, deportes profesionales, cine, televisión, los
mundos virtuales y otras experiencias simuladas," pero no por ello falsas. Estas experiencias
“representan la nueva fase de desarrollo capitalista", e involucran a sectores subordinados y
subalternos que trabajan, a menudo en el sector informal, produciendo el " tejido social de bares,
restaurantes, encuentros en la calle, etc.," -que al decir de Castells-, " da vida [a las ciudades]".
(Yúdice, 2002: 339-352)
En Latinoamérica, lo urbano (o al menos lo relacionado con la apropiación del espacio público)
parece ser -igualmente que como sucede con los Cultural Studies- una parte del campo poco
explorada; tal como señala Nelly Richard (2005: 7), ello puede deberse a que "la transfronterización
del conocimiento que inicialmente proyectaban los estudios culturales se fue acomodando en una
reposada suma de saberes pacíficamente integrados". Así, problemáticas vinculadas con la
antropología de los espacios urbanos están aparentemente situadas por debajo de determinadas
temáticas; en esto están indudablemente involucrados los cuerpos académicos, las publicaciones, los
espacios de discusión y demás instrumentos derivados de la red transnacional de universidades e
instituciones que producen conocimiento.
Son escasas los espacios dedicados especialmente a los estudios culturales urbanos en
Latinoamérica y ellos se encuentran mayormente en el Cono Sur.15 En México han emergido críticas
alrededor de lo producido por la relación entre cultura y territorialidad: Gilberto Giménez (2003: 60)
señala que "llama la atención la casi total ausencia de estudios regionales abordados bajo el ángulo
cultural, […] en México los estudios regionales se han desarrollado principal, si no exclusivamente,
bajo el ángulo geográfico y económico". Giménez destaca el esfuerzo de investigadores como
Claudio Lomnitz-Adler y José Manuel Valenzuela Arce. El abordaje de la relación entre cultura y
territorialidad resulta trascendente puesto que, como el mismo Giménez (2003: 62) afirma, "la
cultura representa una clave indispensable para descifrar la dinámica social"; una parte sustancial de
estos estudios toma como objeto de estudio a los espacios públicos.
La Ciudad, inevitablemente con mayúsculas, es un tema inevitable. De hábitat a albergue
multitudinario ha pasado a ser el cuerpo antropomórfico que moldea las distintas maneras de la
conciencia de sus habitantes, y suele tener más presencia o vigencia que la idea de nación afligida
por las redefiniciones impuestas por la globalización. Esto se aplica sobre todo a las grandes
15

Sobresale el trabajo de los chilenos Ricardo Greene y Diego Campos, fundadores de la revista Bifurcaciones, proyecto iniciado en 2004 y que desde
2011 establece una alianza con la Universidad Católica del Maule; también en Chile se edita la Revista El Topo, revista de Sociología Cultural y
Urbana. En Argentina, se encuentra el Centro de Estudios Culturales Urbanos el cual es dependiente de la Facultad de Humanidades y Artes de la
Universidad Nacional de Rosario y se encarga de ofrecer diversos seminarios y editar algunas publicaciones
contexto

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�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

ciudades: São Paulo, Río de Janeiro, Buenos Aires, Caracas, Bogotá, Ciudad de México, Lima,
Quito, cuyo desenvolvimiento exige el ánimo multidisciplinario propio de parte de los Estudios
Culturales. Y las metrópolis, además, contienen zonas donde lo prohibido deja ostensiblemente de
serlo. (Monsiváis, 2003: 417)
La Universidad Autónoma Metropolitana ha logrado un amplio corpus dedicado a la cultura urbana,
desde el trabajo que emprendieron en conjunto con la Editorial Anthropos y que suma una cantidad
importante de publicaciones; destacan el aporte de autores como Emilio Duhau, Angela Giglia,
Alicia Lindón, Miguel Ángel Aguilar, entre otros. En la región noroeste de México, los proyectos de
investigación liderados por Eloy Méndez (adscrito al Colegio de Sonora) han contribuido al campo,
en especial estudiando el modelo de ciudad fronteriza, su arquitectura y la representación del
urbanismo defensivo. Destaca también su trabajo más reciente en torno a la "turistificación" de los
llamados Pueblos Mágicos.
Pero igualmente se cuenta con algunos teóricos arquitectos cuyas sólidas trayectorias les ha
permitido referirse a la cultura, asumiendo a la misma -como lo indicara Giménez- con su
transversalidad; se trata de Antonio Toca y Fernando González Gortázar. Ambos han producido una
buena cantidad de ensayos y artículos en donde se refieren a la producción artística, a la arquitectura,
al medio ambiente, al espacio público, a las instituciones y a las políticas culturales con agudeza y
pertinencia. Habrá incluso quien pudiera señalar que ambos hacen estudios culturales; finalmente,
los estudios culturales latinoamericanos, para Carlos Monsiváis, "se han caracterizado por el
equilibrio entre la despolitización con afanes de significación y la politización que ansía
modernizarse. […] Hasta el momento, Estudios Culturales es lo que cada uno decide que sea"
(Monsiváis, 2003: 424).
5. Emprendimientos etnográficos en Mexicali
Una vez planteadas las precisiones pertinentes y procurando poner en contexto el colofón de este
texto, se hablará en particular del caso de los espacios públicos en Mexicali; en particular referencia a
la empresa de hacer etnografía en un paisaje característico de esta capital bajacaliforniana: el Río
Nuevo.
La información producida sobre la ciudad de Mexicali como territorio urbanizado, al menos desde
el ámbito profesional de la planificación urbana y el diseño de los espacios abiertos, ha tendido a
describir cómo se definen y transforman físicamente los espacios. Por otro lado, si bien no es difícil
encontrar investigaciones que se refieran a las prácticas en determinados sectores de esta capital
bajacaliforniana, han sido más los productos que se refieren al territorio como un espacio físico
obediente al mercado inmobiliario, ajustable a una estructura vial dada o a las factibilidades de
infraestructura. No resulta común producir información que se ocupe de aspectos que van más allá de
la materialidad de esta ciudad, en los cuales esté la profundidad cualitativa sobre la representatividad
estadística.
Para traspasar estos alcances y aproximarse a las formas de interacción entre habitantes es necesario
producir información sobre lo urbano, abonándola a aquella que se ha producido sobre la ciudad.
Para la elaboración de cuestiones sobre si los pobladores de esta ciudad conocemos y usamos o no los
espacios públicos o si con qué cosas asociamos los espacios públicos de esta ciudad capital de Baja
California; para preguntarse de quién es el espacio público en esta ciudad o cómo esperamos que
sean estos espacios, habrá que recordar las distinciones alusivas a esta dicotomía de la ciudad y lo
urbano, ya expuestas en los párrafos anteriores. Asimismo, es importante apelar a la tradición
académico-intelectual de la antropología urbana, reconociendo lo que indican las más recientes
investigaciones enmarcadas como estudios socioculturales: su escenario de investigación y de
acción no es privativo de la disciplina.
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�Peimbert Duarte

Fig. 4- Baldío en la zona del río Nuevo, al fondo el muro-frontera de Estados Unidos de
América.

Fuente: Fotografía del autor, 2013.

Aguilar Díaz (2012) recoge tres puntos que Josepa Cucó planteó en torno a la peculiar forma de
pensar a la ciudad en la que importan los sujetos y sus prácticas, y todo lo que ello implica: La
importancia de la etnografía para producir información sensible sobre el mundo urbano; la
reafirmación del interés por un enfoque holístico en el cual las dimensiones del mundo social se
articulen; la recuperación de la perspectiva antropológica de corte emic en donde es toral el punto de
vista del actor de la situación. Aguilar Díaz (2012: 115) subraya, respecto a lo anterior, que "lo que
definiría una perspectiva de corte antropológico es la conjunción de los tres puntos enunciados más
que la preeminencia de uno de ellos".
Este autor destaca también, citando a Margaret Rodman, que "es necesario devolver el control del
significado del lugar a sus productores locales, para lo cual hay que reconsiderar temas de poder y
agencia que implican tanto al antropólogo como a las personas a las que y con las que se estudia"
(Aguilar Díaz, 2012: 138). Asimismo, de acuerdo a este autor, se puede resaltar, si se toma al espacio
público de la ciudad como objeto de etnografía, el carácter heterogéneo de estos paisajes,
proyectándose así las variadas articulaciones de sentido que los caracterizan. Exponer, por ejemplo,
lo que narra Mario, habitante de la zona del Río Nuevo en Mexicali desde que ésta zona lucía como
un entorno natural, coadyuva en la comprensión de que, siguiendo a Aguilar Díaz, los recuentos
etnográficos sobre paisajes toman ya la forma de historias sobre resistencia cultural que definen a
sujetos con rasgos y presencias concretas, yendo más allá del esbozo de una figura débil y
subordinada.
Una vez se vino una cantidad grande de pescado, se vino a lo que es ahora las Fiestas del Sol [...] lo
recuerdo muy bien, que la gente andaba ahí en el agua con arpón [...] me acuerdo porque aquella vez
nos fuimos a vender pescado, esa vez sí nos fue bien, [...] todo eso fue igual por muchos años, desde
cuando llegué yo aquí como a los siete, ocho años, hasta los quince, veinte años, todo siguió...
(Mario, habitante de la zona del Río Nuevo, 2013)
contexto

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�Espacio público, lugar y paisaje: proximidades y distancias para una antropología urbana

Lo anterior resultó de la primera etapa de una entrevista a profundidad, de un acercamiento inicial
en el que se ve como algo necesario acudir a una entrevista no estructurada. Este momento inaugural,
según lo indica Rosana Guber (2011: 79), "sirve fundamentalmente para descubrir preguntas, es
decir, para construir los marcos de referencia de los actores a partir de la verbalización asociada más
o menos libremente con el flujo de la vida cotidiana"
Mario se refería especialmente a los años en que el Río Nuevo aún no estaba urbanizado, enfatizando
-con un particular entusiasmo- que era un lugar propicio para ciertas actividades. Sin duda,
interesaba saber también cómo es que él percibe el estado actual del Río Nuevo (su infraestructura,
sus espacios públicos, los centros de equipamiento, etc.), pero se evitaron las interrupciones,
procurando estar -volviendo a las palabras de Guber- en estado de atención flotante; esto permitiría
que el informante introdujera sus prioridades a la manera de temas de conversación. Así, procurar a
los informantes con entrevistas como esta, dadas las formas en que se reciben las preguntas y en
cómo se pregunta, "[revela] los nudos problemáticos de su realidad social tal y como la perciben
desde su universo cultural" (Guber, 2011: 75).
Aquel paisaje frecuentado por este habitante de las más estrechas proximidades del Río Nuevo no se
parece al borde urbano que uno puede encontrar en el Mexicali actual. Hoy, esta zona que parece
partir en dos el área urbana es, justamente, un eje vial central de la ciudad. Aquella corriente de agua
constante en la que Mario y sus vecinos solían bañarse y pescar en sus años de niñez y juventud,
parece no haber desaparecido del imaginario de Mario.
La contaminación del caudal con aceites y otros residuos sanitarios, así como las invasiones y
desplazamientos de pobladores, perturbaron algunas de las actividades que solían hacerse; según
afirma Mario, este fue un episodio muy importante para la memoria de sus habitantes. Es interesante
ver cómo, después de los acontecimientos que contaminaron la imagen de esta zona, Mario asocia al
Río Nuevo con calificativos como "prole", "pobreza", "fealdad":
… un cometido que tuvo Milton Castellanos, Gobernador en aquel entonces, fue querer limpiar esa
área, para que no diera una mala imagen, porque el proyecto de él era crear el Centro Cívico y de
hecho, si le fue hecho el gusto ese, de haber hecho eso. Estamos hablando de la Escuela de Medicina,
el Hospital, la Calafia. [...] Pues era una obra bonita, entonces le afeaba aquí, pues, la prole, la
raza, la gente pobre, pues. Y en una de esas, se dice, que les aventó un montón de agua para vieran la
ciudad y si, los sacó y los sacó, pero a cambio de eso les dio lotes parejos, parejos; allá por la
División del Norte, no tenían salitre y para hacer casas eran terrenos muy buenos.
Esta contaminación ha sido, aparentemente, el lastre con el que ha
cargado esta zona. Pero, por otro lado, también en este primer encuentro, Mario se refirió al estado
actual del Río Nuevo como algo prometedor, en tono optimista enunció:
Pues, ya ve que todo tiende a mejorar, pues... tiene que haber obra que le de otra forma estética, ya
ahorita hay uno que otro negocio. Por ejemplo, en lo que es la Avenida Tabasco y la Avenida del Río,
ahí hay una gasolinera y un Seven-Eleven. Y ya se ve de otra manera, ya se ve más bonito, pues. Antes
se miraba nomás los paredones de la parte de arriba de Loma Linda y Pueblo Nuevo y, se miraba de
mal aspecto, pues... Porqué los vecinos de ahí no son gente que tiene capacidad como para poner
una barda bonita. [...] Acá, donde el Nuevo Centro de Justicia, pues, con el presupuesto hicieron un
cerco de... una barda, esa que le digo, se ve bien bonita. Entonces, todo ello, yo pienso que con el
tiempo va ir mejorando, irá mejorando, va a ser mejor. Ya estamos en que se hizo el cambio ese, del
que le hablé, de cuando yo viví chamaco, ahora, pues es hora que mejore todo. Y, pues, tiende a
mejorar, pues, no hay más…
Así, el caso del Río Nuevo remite al ámbito de preocupaciones de la antropología de la ciudad
contemporánea, sugerido por Rossana Reguillo (2005).
66

contexto

�Peimbert Duarte

En dicho ámbito -planteado como un escenario de preguntas y proyecto comprensivo que denomina
"antropología del acontecimiento"- entran tres vertientes indisociables que se asumen como líneas
de reflexión y producción académica: "la antropología del desastre", la "antropología de las
violencias" y "la antropología de la 'nueva' socialidad urbana". En la primera, el desastre entendido
como "la concreción de un riesgo aparejado aun cierto desarrollo 'modernizador' en sus
vinculaciones con las formas de respuesta local, tanto en su expresión institucionalizada como en su
dinámica social y cotidiana" (Reguillo, 2005: 310); en la segunda, el foco de atención está sobre las
alteraciones de los diversos modos "de socialidad y de pacto social que aparecen [al atribuirse] un
declive de las instituciones tradicionales para el acuerdo social y un debilitamiento de los relatos de
orden que venían legitimando el ejercicio de la violencia por parte del Estado" (Reguillo, 2005: 310);
finalmente, la tercera surge ante la recomposición "de la noción de 'ciudadanía', cuya acepción se ve
desafiada y desbordada por las transformaciones sociopolíticas y culturales de la modernidad tardía
que han significado un cambio en los modos de adscripción y participación de los actores sociales"
(Reguillo, 2005: 311).
En el Río Nuevo, por ejemplo, la promesa de la modernidad sugerida por la vía rápida y las
edificaciones de una arquitectura tendiente a la vanguardia se desmorona -parafraseando a Reguilloante el desastre antropogénico evidente ante los sismos o las lluvias torrenciales, desastre que
posibilita una reflexión que desborda los márgenes de la restricción y el acotamiento, asunto central
para la antropología urbana.
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contexto

�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el
contexto cubano
Aymeé Alonso Gatell
Arturo Torres Bugdud
Nivia Álvarez Aguilar

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17
18

Recibido: 08/05/2013
Aceptado: 17/03/2014
Resumen:
El objetivo del presente artículo consiste en fundamentar desde un contexto específico el lugar que
ocupa la formación ambiental en los estudiantes de arquitectura. En el ámbito universitario la
educación para la sostenibilidad implica un proceso, que incluye decisiones políticas, que abran el
camino para la generación de espacios necesarios para la participación democrática de los diversos
estamentos para la definición de las estrategias propias de la institución, a la vez que requiere un
fuerte compromiso docente para incorporar los criterios de sostenibilidad en los procesos de
formación. Se necesita con urgencia generar cambios en la conducta para desarrollar capacidades
que creen un ambiente propicio para la sostenibilidad. La carrera de Arquitectura no escapa a la
actual reforma educativa que apuesta por un profesional que encamine el uso de recursos y
estrategias, para llevar a cabo la construcción de conocimientos, el desarrollo de valores y la
adquisición de actitudes creativas y comprometidas en la mejora del entorno.
Palabras claves: Educación, Ambiente, Arquitectura.
Abstract:
The main target of the present article consists in basing from a specific context the place that
occupies the environmental formation in the architecture students. In university context, education
for sustainability implies a process that includes political decisions which open ways to generate
opportunities for democratic participation in different stratums to define the institution strategies.
At the same time education for sustainability requires a strong academic compromise to incorporate
sustainability criteria in the education process. As a result, it urges to generate a behavior change that
develops skills to create a proper sustainability environment. For all these reasons, the new educative
law cannot ignore architecture career which encourages a professional who applies resources and
strategies to build knowledge, develop values and acquire creative attitudes to improve the
environment.
Key words: Education, environment, architecture
16

MSc. Arquitecta y Profesora del Departamento de Arquitectura de la Universidad de Camagüey (Cuba). Correo: aymee.alonso@reduc.edu.cu
Doctorado en Ciencias Pedagógicas, Ministerio de Educación (Cuba); Profesor-Investigador de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de
la Universidad autónoma de Nuevo León (México); y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). Correo:
atorres85@hotmail.com
18 Doctora en Ciencias Pedagógicas, Minsk (Bielorrusia); Profesora consultante del Centro de Estudios de Ciencias de la Educación de la Universidad
de Camagüey (Cuba); y Profesora-Investigadora de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad autónoma de Nuevo León
(México). Correo: nivial12@yahoo.es
17

contexto

69

�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

1. Introducción
l proceso formativo de modo consciente y con carácter de sistema, se orienta a la
formación social de las nuevas generaciones. En el contexto de la universidad se orienta
a la instrucción, educación y desarrollo de los futuros profesionales, respondiendo a las
demandas de la sociedad, para lo cual se sistematiza y recrea la cultura acumulada de
forma planificada y organizada (Cantú Hinojosa, 2004 y 2010).
El objetivo del presente artículo consiste en fundamentar desde un contexto específico
el lugar que ocupa la formación ambiental en los estudiantes de arquitectura. Para ello se abordan
diferentes propósitos específicos que permiten su cumplimiento, tales como: caracterizar
epistémicamente la formación ambiental, analizar la formación ambiental del estudiante de
arquitectura, explicar la educación para la sostenibilidad como una tendencia actual, exponer
aspectos esenciales sobre el diagnóstico de este tipo de formación en el contexto cubano.
A través del análisis de las diferentes acepciones del concepto de formación (Pérez, 2005), define
como referente los antecedentes históricos en Grecia donde se significaba como formar un hombre
culto. En Roma, con el término humanitas se designaba la acción cultural para la formación del
ciudadano y en la Italia del Renacimiento, la formación obedecía a un modelo aplicado por V.da
Feltre y G.Veronese basado en ciencias, historia, geografía, música y formación física. Es en la época
de la lustración que el término se refiere a conformar el sujeto mediante la pedagogía, ya en el siglo
XVIII se expresa en el Humanismo Pedagógico en la Universidad de Berlín, manifestando como
rasgo el reformar la universidad tradicional basada en el Renacimiento, asumiendo las nuevas
ciencias de Galileo y Descarte. Las ideas actuales asignan un lugar substancial a la pedagogía que
conduce al enfoque de la idea de formación donde el citado autor, asume finalmente que:

E

"...la idea de formación como proceso y resultado de transformaciones del sujeto implica
cambios cualitativos en la persona, en los comportamientos sociales, en su pensamiento. La
enseñanza tradicional, tecnicista y muy instructiva no aporta formación" (Pérez, 2005:13).
Por su parte, (Álvarez, 1998), define el proceso de formación como el proceso en el cual el hombre
adquiere su plenitud, tanto desde el punto de vista educativo como instructivo y desarrollador cuya
función es la de preparar al hombre en todos los aspectos de su personalidad; en su libro La escuela
en la Vida deja explícito a través del modelo propuesto, la interrelación de las dimensiones:
instrucción, desarrollo y educación.
La pedagogía universitaria actual, aspira a la formación de un profesional que conjugue
conocimientos, valores y habilidades con una cultura general integral; en este sentido Marín (2007),
define como objetivo fundamental del proceso de formación, formar profesionales que en todo
momento den respuestas satisfactorias a las exigencias sociales, resolviendo con creatividad e
independencia los problemas que ésta le plantea.
Diferentes autores realizan aportes importantes en el tratamiento de este proceso en el nivel
superior (Álvarez, 1996; Fuentes, 2001; Horruitiner P, 1997 y 2000). Álvarez (1995) en su
valoración, a partir de una concepción sistémica estructural plantea:
" Existe un proceso totalizador cuyo objetivo es preparar al hombre como ser social
denominado proceso de formación, que agrupa en una unidad dialéctica, los procesos educativo,
desarrollador e instructivo".
El autor considera que este proceso es profundamente complejo y que las tres dimensiones en las
cuales se proyecta, son tres procesos con funciones distintas, que se despliegan a la vez y se
relacionan dialécticamente entre sí en un solo proceso de carácter integrador, donde se desarrollan
conocimientos, habilidades y valores (Álvarez, 1995).
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contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

Otros autores coinciden en expresar que la instrucción, la educación y el desarrollo de las nuevas
generaciones se logran a través del proceso de formación de profesionales, el cual tiene un carácter
esencialmente social y se desarrolla como un sistema y no puede quedar a la espontaneidad y a la
inspiración de quienes intervienen en él y mucho menos de quienes lo dirigen, por lo que exige ser
científicamente estudiado para incidir en su perfeccionamiento de manera eficiente y eficaz (Pérez,
2005; Marín, 2007).
Desde una perspectiva holística, la formación de los profesionales, es entendida como un proceso
consciente de naturaleza compleja, que se desarrolla en las instituciones de educación superior como
totalidades de la realidad, en tiempo y espacio, y en las que se establecen relaciones de carácter social
entre sus participantes con el propósito de instruir, educar y desarrollar los futuros profesionales, en
un contexto histórico, social y cultural concreto; además de ser un proceso, que presume en
primera instancia, la comprensión del mismo en un proceso sistémico, pero que reconoce el enfoque
holístico, dialéctico, de forma consciente, como esencial en el desarrollo humano. A su vez,
presupone la formación de los profesionales desde las competencias profesionales y sociales:
conocimientos, habilidades y valores profesionales y ciudadanos, integrando holísticamente cada
una de las configuraciones constitutivas del modelo (Hurrutinier, 2000; Fuentes 2006).
La valoración de las concepciones expuestas, evidencia el sustento en el enfoque histórico cultural
de Vigotsky, al plantearse la necesidad de la relación de los sujetos con su entorno para el desarrollo
de la personalidad, la ley de la doble formación para la formación de las funciones psíquicas
superiores y la necesidad del aprendizaje como elemento mediador en la internalización de la cultura
en la estructura cognitiva de los sujetos.
A continuación, se presenta el contenido del estudio realizado, expuesto en el presente artículo
de reflexión que muestra la valoración de las fuentes teóricas acerca del tema abordado así como el
análisis de documentos normativos de la carrea de arquitectura en el contexto cubano, realizada a
través del uso del método histórico-lógico, análisis - síntesis e hipotético-deductivo.
2. Caracterización epistémica del proceso formativo ambiental del estudiante de arquitectura
Particularmente en Cuba, la formación de arquitectos ha transitado desde la influencia de modelos
europeos y norteamericanos, hasta la actualidad donde se privilegia la preparación de un profesional
que dé respuesta a las transformaciones sociales incluyendo dos perfiles: la preparación de
contenidos para dar respuesta a las necesidades sociales y la función educativa socio-política,
identificándose como formación multifacética donde es importante la educación en un sistema de
valores que abarcan lo intelectual, lo profesional, lo moral, lo estético, lo político-ideológico, lo
físico, lo económico y lo ambiental.
El proceso de formación del arquitecto tiene su núcleo en la disciplina principal integradora (DPI).
El actual desarrollo científico y tecnológico requiere la integración de saberes. Todos los problemas
científicos, académicos, socioculturales o profesionales que un hombre encara son casi imposibles
abordar, comprender y resolver en su esencia desde la concepción meramente disciplinar. Es por ello
que la integración disciplinar ha devenido asunto imprescindible y debatido en la esfera pedagógica,
no solo en el discurso, sino también en la práctica pedagógica.
La integración disciplinar es la forma de cooperación entre asignaturas en el tratamiento de un
problema científico o profesional común para hallar su solución. Significa articulación e integración
de conocimientos, lo que implica nuevos puntos de vista, métodos y conocimientos más generales.
Desde esta concepción la integración disciplinar no se reduce al sistema de conocimientos; incluye,
además, un sistema de hábitos, habilidades y capacidades que deben lograrse como resultado del
proceso docente-educativo. La misma establece la formación de los sistemas de conocimientos,
hábitos y habilidades que sirven de base a todas las cualidades sociales significativas de modo que
permita formar en el estudiante un sistema generalizado de conocimientos integrados en su
concepción del mundo.
contexto

71

�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

Desde esta óptica se entiende como un principio a tener en cuenta para la enseñanza y el aprendizaje
de la realidad.
La integración disciplinar es también asumida como una estrategia de enseñanza-aprendizaje que
prepara a los estudiantes para realizar transferencias de contenidos que les permitan solucionar
holísticamente los problemas que enfrentarán en su futuro desempeño profesional. La Disciplina
Principal Integradora (DPI) constituye un proceso docente educativo donde se sintetizan todos los
contenidos del Plan de Estudio, se globaliza en una sola unidad las distintas partes del todo, no como
una mera suma de los distintos componentes del egresado, sino que estudia las cualidades nuevas que
surjan, como consecuencia de la interacción sistémica de dichas partes, o sea, se trabaja con un solo
objeto (lo profesional) (Álvarez, C, 1992).
La DPI manifiesta la tendencia a la existencia de contenidos multi o polidisciplinarios, que no es
más que la asociación de conceptos de otras disciplinas en virtud de un proyecto o de un objeto que le
es común en un momento dado, es decir que están en profunda interacción para tratar de concebir
este objeto o proyecto; que hagan uso de la lógica o métodos de trabajo de varias ciencias ya
estudiadas, o que se presenten por primera vez en el contexto de tecnologías concretas,
demostrándose la dialéctica de lo multidisciplinario a lo interdisciplinario.
El aprendizaje en esta interdisciplina va de niveles de asimilación de lo productivo a lo creativo
debido a que la profesión atiende más a la ejecución, a la tecnología, a la solución de problemas
productivos, la ciencia, al enriquecimiento del saber humano y a su creación. La evaluación en esta
disciplina ha de ser productiva, de manera que se pueda constatar el modo de actuación del egresado,
o sea, a través de proyectos que impliquen la integración de los campos de acción de su profesión en
un contexto dado, es estar preparado para el trabajo, para la actividad social, para la vida.
En la DPI se hace evidente lo sociológico de la actividad profesional, ya que se integran habilidades
de gestión (valoración, económica, de técnicas de dirección, de organización de la producción, de
protección e higiene, comunicación y relaciones humanas (valores de la profesión) que preparan al
egresado, además de lo científico y tecnológico, en su papel de persona sumida en la sociedad, así
como el dominio de su idioma materno y uno extranjero como instrumento de comunicación.
En el caso de la carrera de arquitectura, se define la Disciplina Diseño Arquitectónico y Urbano
como la Disciplina Principal Integradora. Se imparte en todos los años de la Carrera y a ella se
subordinan el resto de las disciplinas. Se conforma en su integración de diferente manera, de una
forma en el ciclo básico y otro bien diferente, en el ciclo profesional. En cada año, sus objetivos
responden al Objetivo Principal Integrador, declarado a nivel de Carrera, en donde los contenidos de
las Disciplinas Auxiliares se circunscriben para lograr este propósito. Esta disciplina tiene como
objetivo desarrollar en los estudiantes los conocimientos teóricos y las habilidades prácticas
necesarias para la realización de proyectos en las escalas del interior, la arquitectura y el urbanismo,
integrando los conocimientos adquiridos en el resto de la carrera en la concepción y realización de
estos proyectos.
Esta línea de acción, aunque estaba esbozada en los planes precedentes, se materializa a través de
enfoques novedosos en el actual plan de estudio, a través de una serie de nuevos enfoques
sólidamente fundamentados en la experiencia más reciente. La cualidad distintiva de esta disciplina,
consiste en que en la medida que los estudiantes se van apropiando de estos conocimientos y de estas
habilidades, van interiorizando simultáneamente los hábitos y los modos de actuar propios del
mundo profesional en el cual se insertan. De este modo, la disciplina se convierte en una importante
fuente de formación de los valores que deben caracterizar al profesional en el escenario nacional
actual y perspectivo.
72

contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

La Disciplina de Diseño Arquitectónico y Urbano es continuadora de una línea de trabajo
sedimentada a lo largo de más de 100 años en Cuba y se caracteriza por su carácter eminentemente
práctico sustentado por el método de aproximaciones sucesivas según un proceso iterativo. El
desarrollo tecnológico demanda no obstante, cada vez más rigor en la solución de los problemas de
la arquitectura y el urbanismo, por lo que la disciplina se pronuncia no sólo por preservar lo mejor de
sus prácticas precedentes sino también por proyectarse hacia el futuro, a través de la profundización
en las bases teórico metodológicas del diseño así como en el desarrollo de las herramientas
cognoscitivas e instrumentales para las soluciones de diseño.
3. Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto
El proceso de diseño es sin dudas una compleja y sofisticada operación intelectual, espiritual,
imaginaria y virtual, respecto de los resultados formales que genera y produce. Siempre se está
anticipando e imaginando un resultado, aún incluso antes de iniciar el proceso diseñador
propiamente dicho. Entender el proceso de diseño en Arquitectura, ayudará a imaginar y a poner en
marcha nuevos procesos pedagógico-docentes orientados hacia el aprendizaje de aquellos
conocimientos, habilidades, competencias y desempeños conducentes a un más pleno manejo del
proceso diseñador.
En la formación del estudiante de arquitectura, el conocimiento y el proceso de diseño son centrales
para su futuro desempeño profesional. Por medio de ellos se adquieren competencias que permiten
imaginar, idear y diseñar proyectos de arquitectura, para luego transformarlos en obras
arquitectónicas materiales. El proceso de diseño es también una forma de conocimiento, de
imaginación, de reflexión y de anticipación, permite la significación y la transformación de la
realidad, produce obras concretas, pero igualmente busca que el usuario se emocione con los valores
y cualidades formales que estas obras proporcionan, por medio de vivencias espaciales y de uso.
Estas experiencias conducen a la creación de imaginarios culturales comunes y al surgimiento de
identificaciones de pertenencia y de integración social.
El proceso de diseño representa también una forma de actuar, de intervenir y de transformar el
mundo. En dicho proceso se concatenan, simultánea o secuencialmente, procedimientos y
operaciones con metas y objetivos y, ellos a su vez, con expectativas y visiones de futuro. Esto
incluye valores y motivaciones, siempre en la perspectiva de lograr calidad, confiabilidad y
concordancia en los resultados. Es parte fundamental de este proceso, la visualización de las
consecuencias y los impactos en los contextos; sean ellos territorial-espaciales, sociales,
económicos, culturales o medioambientales, cuyas implicaciones desbordan y muchas veces
superan el accionar del propio diseñador.
Este proceso desarrolla capacidades reflexivas, predictivas, creativas e innovadoras. En su
capacidad integradora, asocia factores y circunstancias diversas y además construye líneas o cadenas
lógicas de acción, que van buscando y encontrando un cauce de salida a propuestas y
procedimientos. Una amenaza se transforma en una oportunidad si nuestras visiones y predicciones
son inspiradoras, creativas e innovadoras. El proceso de diseño representa el "aprender aprendiendo"
y de esa manera desencadena un "saber haciendo cada vez más predictivo y estratégico"
declarándose como una forma de aprendizaje extraordinariamente efectiva para modelar, configurar
y transformar el mundo.
Pérez, (2004), define el método de diseño no como resultado aislado o final, sino como un proceso,
una secuencia íntegra de pasos en etapas y fases dirigidos a la solución del problema (las
necesidades). La realidad que enfrenta el diseñador es compleja y variada, de hecho el objeto real de
la profesión es dinámico, y para su conocimiento y acción proyectual es válido el empleo de
diferentes métodos específicos, aunque en el diseño arquitectónico se trata de unificar una
concepción general, como plantea el programa de la disciplina y el plan de estudios. Los métodos de
diseño expresan posiciones ideológicas, filosóficas y epistemológicas de sus autores.
contexto

73

�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

La base del método de diseño arquitectónico que se aplica en nuestra enseñanza está en
correspondencia con la concepción científica del mundo, con el método científico y en particular,
dado el carácter altamente socializado del objeto de la profesión, se relaciona con el método de
investigación de las ciencias sociales.
Aunque en las definiciones conceptuales se ha referido el término método de diseño, consecuente
con el plan de estudios, los autores de este trabajo coincide con Pérez (2004), al concluir que en
realidad lo que aplicamos en la Disciplina de Diseño Arquitectónico y Urbano es una metodología,
considerando este término en su acepción como un conjunto de métodos, tanto teóricos como
empíricos. En cierta medida esta metodología se puede calificar como ecléctica, posee un basamento
científico pero armoniza métodos teóricos, racionales, con métodos del conocimiento empírico,
intuitivo. La aplicación de esta metodología, ha permitido un salto cualitativo en la formación de los
futuros profesionales de la carrera de arquitectura.
3.1. El proyecto como método formativo
Se considera que el proyecto empleado con fines formativos en el nivel universitario, es una
estrategia de intervención posibilitadora de la integración de lo académico, laboral e investigativo,
desde las interacciones de todos los sujetos protagonistas involucrados en la identificación de
situaciones y propuesta de alternativas de solución mediante la aplicación de métodos profesionales
inherentes a la lógica de actuación profesional que lo caracteriza, donde se favorece el ascenso a la
formación competente de los estudiantes. En el proyecto se establece una sucesión de acciones
coherentes que denotan la articulación entre sus momentos de realización.
Los argumentos expuestos posibilitan la vinculación de la teoría - práctica y del estudio - trabajo,
estimula la indagación de las causas que provocan las situaciones presentadas en los diferentes
escenarios, la búsqueda del marco epistemológico asociado por diversas fuentes bibliográficas, el
trabajo colectivo donde media: el debate, la reflexión, el intercambio de ideas, la socialización y la
integración de un saber mediado por la profundización entre profesores - estudiantes. Desde esta
perspectiva de análisis, los proyectos se constituyen en una alternativa que favorece la formación de
los saberes asociados a las competencias, toda vez que con su uso sistemático se promueve un
aprendizaje con sentido profesional. En el caso de la carrera de arquitectura, el proyecto es la
principal herramienta pedagógica dentro del taller de arquitectura, pedagogía que se va reactivando
sistemáticamente durante toda la trayectoria de su formación.
Para algunos docentes, la elaboración del proyecto es un entrenamiento para la futura etapa
profesional y una simulación de su desempeño en el mercado. El procedimiento característico de
esta modalidad es la entrega de un encargo y un programa concreto al estudiante por parte del
profesor tal cual sería en la realidad. Para ello le reduce complejidad y algunas variables al programa,
para hacerlo más accesible. Si el estudiante responde adecuadamente, esa respuesta es concreta en el
medio y es una construcción de realidad. Por lo tanto, su planteamiento concretiza su idea.
En el entorno del proyecto, la transversalidad puede verse como la relación que hace el estudiante
entre disciplinas y su proyecto en el taller, en los distintos niveles, que le permita una cierta
movilidad dentro del sistema. Con respecto a la manera de integrar las materias anexas al proyecto en
el taller, dependerá fundamentalmente, de una buena estructura curricular a su disposición.
4. Evolución histórica de la formación ambiental del estudiante de arquitectura.
En correspondencia con el tópico de formación abordado en este artículo, merece especial
consideración el estudio del proceso de formación ambiental. Fung Riverón T. en su trabajo "Medio
Ambiente y Conciencias Plurales" reconoce el rol de la educación en la formación de la conciencia
ambiental, pero hace acotaciones significativas a los efectos del análisis que se está realizando
actualmente de la problemática.
74

contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

“Creemos que la Educación Ambiental desempeña un papel primordial en la formación de la
conciencia ecológica; pero no podemos hacer abstracción de que el hombre tiene que satisfacer sus
necesidades primarias".
Por otra parte, el término formación es percibido con diferentes matices y significados, entre ellos
se encuentra la acepción con que es utilizado cuando se acompaña del apelativo ambiental, lo cual es
posible advertir cuando se revisan los documentos de las principales reuniones internacionales sobre
Educación y "Formación" Ambiental. Siguiendo este concepto, se asocia este proceso al desarrollo
de las capacidades. Así, el proceso de formación, es el que caracteriza esencialmente el sentido
transformador del sujeto, modificándolo gnoseológica, actitudinal y axiológicamente, pero de
manera particular en la esfera de las capacidades, específicamente vinculadas a una profesión u
oficio. (Roque, 1997). A partir de un análisis sobre el tema y en correspondencia con el objetivo de
este trabajo, se acepta la siguiente definición:
" El desarrollo de las capacidades profesionales orientadas a la gestión sostenible asociadas al
objeto de una profesión u oficio, o a una actividad laboral determinada constituye un proceso de
formación ambiental" (Roque, 1999).
Se considera como otro aporte a este análisis, la definición del objetivo del proceso de formación
ambiental del profesional el que se relaciona con la creación en los estudiantes de una cultura
ambiental en correspondencia con las exigencias del desarrollo sostenible, que contribuya a su
futuro desempeño profesional. Para el logro de este objetivo la cultura ambiental se
particulariza desde lo profesional, interpreta la problemática ambiental y la incorpora en su
desempeño profesional. En la actualidad, se evidencia la necesidad de evaluar la dimensión
ambiental vinculada al moderno enfoque por Competencias para fomentar el grado de compromiso
del hombre como ser social y principal actuante en el escenario medioambiental para que se alcance
una acción consciente del mismo en el proceso de protección que requiere el medio ambiente,
asumiendo las competencias requeridas para que logre este propósito.
El tratamiento que se le ha conferido a la formación ambiental en la actualidad, está determinado
por la necesidad de desarrollar, en la práctica, un consecuente proceso de formación ambiental, en
correspondencia con la connotación mundial y del país que se le confiere a los problemas del medio
ambiente, ante su agudización, y a la importancia contemporánea que se le concede, por la mayoría
de las naciones, a la educación ambiental, fundamentalmente en la preparación de los futuros
profesionales, sobre cuyos hombros descansa el desarrollo económico y social de la humanidad.
López de Asiain (2005), destaca el hecho de que la enseñanza de cualquier disciplina debe tener
una base encaminada a conseguir una conciencia de protección ambiental y, con mayor motivo,
aquellas que tienen una relación muy directa con la modificación de las condiciones naturales del
territorio (Anjomani et alii, 2011). Por otra parte, el hecho de que entre los indicadores de calidad de
vida en las ciudades figuren, cada vez en mayor proporción, aquellos que se refieren al medio
ambiente, representa una razón adicional que justifica la necesidad de incluir estos temas en los
programas de las asignaturas de la carrera de arquitecto. El arquitecto está en el desarrollo de su
profesión, preparando y proponiendo el marco de desarrollo de la vida personal y social de una parte
importante de la humanidad.
Por ello, las consecuencias ambientales de los diseños surgidos de su actividad son muy
importantes, y resulta imprescindible que la formación de todo arquitecto esté presidida por una
mínima conciencia ecológica. Esta "sensibilidad ambiental" es en el momento actual una línea de
atención preferente en la formación ambiental del arquitecto. Actualmente en la carrera de
Arquitectura en Cuba, existe el Programa de Educación Ambiental que define objetivos generales
educativos como: amar la naturaleza, protegerla y conservarla, utilizar racionalmente los recursos
naturales, participar con la comunidad en los programas de educación ambiental y objetivos
generales instructivos donde se debe lograr que los estudiantes adquieran los conocimientos
contexto

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�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

necesarios para diseñar y evaluar soluciones técnicas para los problemas de acondicionamiento
ambiental a escala arquitectónica y de conjuntos de edificaciones, con el máximo aprovechamiento
de los recursos renovables y no renovables disponibles.
Para el logro de los objetivos mencionados se requiere integrar las soluciones, naturales y
artificiales, a los problemas del acondicionamiento ambiental, considerando sus aspectos de diseño,
constructivos, económicos y de protección ambiental así como la integración de las soluciones
aportadas con la expresión y calidad arquitectónica y urbana, aplicar la computación como
herramienta que permita elevar la efectividad de los procesos relacionados con la búsqueda de
variantes, así como la agilización de los mismos, elaborar informes y defender las fundamentaciones
conceptuales, funcionales y técnico-económicas de las soluciones de proyecto y construcción desde
el punto de vista del acondicionamiento ambiental y aplicar los índices técnico-económicos, normas
y recomendaciones estatales y ramales así como el sistema internacional de unidades.
El establecimiento de programas docentes en los nuevos planes de estudio con la inclusión de la
problemática ambiental se hace absolutamente necesario y de urgente aplicación, es evidente la gran
demanda de éstos conocimientos a nivel profesional, es necesario ahondar en el grado de
responsabilidad de la arquitectura en la destrucción del planeta, planteando una docencia basada en
la concepción desde criterios ambientales. Esta tarea es realmente ambiciosa y debe plantearse desde
un exhaustivo análisis de las necesidades profesionales del arquitecto con el nuevo paradigma en
desarrollo de la sostenibilidad. Este nuevo paradigma implica una manera diferente de entender la
Arquitectura y sus consecuencias tanto medioambientales como sociales y económicas.
El replanteamiento de los contenidos que actualmente se desarrollan en la carrera de Arquitectura
en el contexto cubano según (Alonso y Leyva, 2006; Alonso, 2011 y 2012ab) es una de las razones
primordiales para suscitar un cambio estructural que reside en la adecuación profesional a las nuevas
tendencias de la sociedad. Sin lugar a dudas, los temas ambientales se requieren en todos los campos
profesionales cada vez más, y en particular en el campo arquitectónico (Alonso, 2012c). También, la
Arquitectura ha de asumir el reto ambiental como consecuencia del cambio social que se está
produciendo frente a la sostenibilidad del planeta.
Tránsito de la concepción de la educación ambiental hacia la educación para la
sostenibilidad. Una tendencia de la época actual.
El análisis de los enfoques que existen sobre la educación ambiental permite corroborar el papel
de la educación en la solución de los problemas ambientales contemporáneos, además de asumir
posiciones en la práctica educativa y científica a la hora de abordar cuestiones tan controvertidas
como es el caso de la problemática ambiental. La educación ambiental constituye un movimiento
ético y político basado en valores para la transformación social, a partir de la consideración de que
solo desde esta perspectiva se logra la preparación de los individuos para la solución de los
problemas ambientales que se ponen de manifiesto en el panorama mundial actual. Su finalidad es
lograr un cambio profundo en las estructuras, en la forma de análisis y en la gestión de las cuestiones
referentes al medio, volviendo la capacidad decisoria a la comunidad directamente afectada en cada
caso. (Nogueira de Gallo, 2010).
La concepción de la educación ambiental ha ido transitando por diferentes etapas, en la medida
que se ha adecuado a la evolución del pensamiento ambiental, y donde para su análisis en esta
investigación se precisan cuatro períodos, siguiendo como criterio de sistematización las
concepciones que ha tenido esta dimensión de la educación a través de su historia, y los grandes
eventos y foros internacionales que han sentado pautas en la materia; identificado en estudios
precedentes. Tres períodos fueron definidos por Núñez (2004 y 2012) y la consolidación de un cuarto
período, aportado por los autores de este trabajo.

76

contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

Primer período: Concepción naturalista de la educación. (Hasta la década de los años 70 siglo
XX), considerada como una fuente de conocimientos y de formación para los niños, en esta etapa la
educación relacionada con el medio constituye un grupo de acciones aisladas con el fin de proteger el
entorno natural, sin existir programas institucionalizados con tal objetivo, y asociada sobre todo a la
enseñanza de las ciencias naturales.
Segundo período: Desarrollo de la concepción de la educación ambiental (1970 - 1992), se define
producto del agravamiento de los problemas ambientales, se efectúan a nivel internacional toda una
serie de foros y convenciones, los que sientan pautas para el desarrollo de la educación ambiental.
Especiales aportes se hacen a la educación ambiental en la Conferencia de Naciones Unidas Sobre
Medio Ambiente Humano, celebrada en Estocolmo, Suecia (1972).
En 1987 se celebra el Primer Congreso de Educación Ambiental en Moscú. En el tratamiento
dado a la educación ambiental en este período, se pone de manifiesto la ampliación de su concepción.
La década de los ochenta coincide con el agravamiento y generalización de la crisis ambiental y con
el correlativo incremento de la preocupación al respecto. Su carácter global se hace más evidente, y
se enfatizan los aspectos relacionados con la desigualdad mundial y con los desequilibrios NorteSur. El Informe de Brundtland (1987) alerta sobre la necesidad imprescindible de vincular los
problemas ambientales con la economía internacional y sobre todo con los modelos de desarrollo y
aporta una concepción de desarrollo sostenible.
A partir del reconocimiento de la educación ambiental como proceso encaminado a la formación
de los individuos en materia ambiental, comienza a dársele tratamiento de dimensión a la educación,
otorgándosele una especial importancia a su instrumentación por las vías formales de la educación,
se reconoce además la necesidad de trabajar desde la perspectiva metodológica y didáctica su
implementación. Específicamente en Cuba, es aprobado en el año 1985 el Programa Nacional de
Protección del Medio Ambiente, cuyas indicaciones y recomendaciones plantearon la necesidad de
promover el trabajo por parte del Ministerio de Educación y el Ministerio de Educación Superior en
la implementación de la dimensión ambiental.
El tercer período: Redimensionamiento de la educación ambiental. (1992 - 2000), se enuncia a
partir de la Conferencia Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro, Brasil (1992) se amplía la
concepción de la educación ambiental, proyectándose como uno de los elementos esenciales para el
logro del desarrollo sostenible. En esta etapa se le confiere especial atención en los foros y
conferencias internacionales a las orientaciones específicas en relación a la calidad de vida, a la
gestión y la tendencia de búsqueda de ciudades sostenibles y en especial, a los aspectos didácticos y
metodológicos de la educación ambiental.
Se insiste en la necesidad de la búsqueda de nuevos enfoques y métodos para su implementación; la
integración de todas las disciplinas; el desarrollo de habilidades en la solución de problemas
ambientales sobre la base de situaciones reales; la vinculación a la práctica, como vías para lograr
mejores resultados en la adquisición y desarrollo en los sujetos en formación de conocimientos,
habilidades y valores con respecto al medio ambiente.
En Cuba en el año 1990 es aprobada por el Ministerio de Educación Superior la Estrategia Nacional
de Educación Ambiental para los centros de Educación Superior, la que consideró la incorporación
de la dimensión y temas ambientales a través de los componentes académico, laboral e investigativo,
aprovechándose las potencialidades que brinda a este fin lo curricular, lo extracurricular y lo extra
escolar. Estrategia que tuvo mayor aplicación en los Institutos Superiores Pedagógicos que en los
centros subordinados al subsistema del Ministerio de Educación Superior (MES).

contexto

77

�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

Cuarto período: Educación para el desarrollo sustentable (2000-hasta la fecha), se continúa
prestando atención a los eventos y conferencias internacionales. La protección del medio ambiente y
la concepción del desarrollo sustentable implican un tipo de desarrollo en los campos productivos y
sociales que satisfaga las necesidades básicas de la actual generación humana, sin poner en peligro
las posibilidades de las sociedades venideras. Proceso complejo en el que la educación es clave para
renovar los valores y la percepción, desarrollar una conciencia y compromiso que posibilite el
cambio, desde las pequeñas actitudes individuales y desde la participación e implicación ciudadana
en la resolución de los problemas y la adopción de estilos de vida más sanos.
En este período se celebra la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible
Río +20. El resultado fue el documento El futuro que queremos que contiene medidas claras y
prácticas para la implementación del desarrollo sostenible. Veinte años han pasado desde la
Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, y los retos y tareas pendientes siguen
siendo grandes. Entre las más importantes oportunidades que existen es el establecimiento de una
Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS), que permita que las nuevas generaciones crezcan
con una cultura de protección al medio ambiente.
Se visualiza a las universidades como las protagonistas principales de la formación ambiental
profesional, deben volverse las detonadoras de la conciencia y cultura ambiental, y simultáneamente
cumplir con el papel de ser promotoras del cambio, teniendo como condición para ello su
autotransformación en correspondencia a las exigencias del mundo actual. Este período se ha visto
caracterizado en el contexto internacional, por considerar el Tercer Milenio como Educación
Ambiental para el Desarrollo Sustentable, reconocido así por la determinación de las Naciones
Unidas de dedicar el decenio 2005-2014 como Decenio de la Educación para el Desarrollo
Sostenible (DEDS), la Estrategia de la UNECE "Educación para el Desarrollo Sustentable", del
2005, y la Conferencia Mundial sobre la Educación para el Desarrollo Sustentable, de Bonn en el año
2009.
La UNESCO ha planteado como concepto fundamental, que la Educación para el Desarrollo
Sustentable es un proceso para aprender a tomar decisiones que consideren en una perspectiva de
largo plazo la equidad social, la economía, y la calidad del ambiente de las comunidades,
reconociendo que la educación desarrolla la capacidad de pensar cómo construir ese futuro.
Involucra a todos los sectores de la vida social, lo que permite priorizarlo como contenido esencial en
el presente siglo e implica nuevos y distintos sistemas de pensamientos que requieren de creatividad,
flexibilidad y reflexión crítica para la participación pública en las decisiones. (Santos Abreu. I
2010).
Autores como López Ospina G. (2005) y Santos Abreu I. (2010) coinciden en señalar que la
Educación para el Desarrollo Sustentable no es una nueva teoría, sino una reorientación de la
Educación Ambiental en la época actual, criterio que se comparte por los autores.
La Educación para el Desarrollo Sustentable (EDS) tiene como objetivo desarrollar competencias
que permiten a las personas participar en los procesos socio-políticos y, por lo tanto, mover la
sociedad hacia el desarrollo sustentable (de Haan 2006; McKeown, H 2002). Las universidades
pueden jugar un papel importante para transformar el futuro de la sociedad mundial en términos del
desarrollo sustentable al abordar la sustentabilidad a través de sus principales funciones de la
educación, la investigación y divulgación (Mochizuki, F 2010), lo que significa que pueden generar
nuevos conocimientos y contribuir al desarrollo de competencias adecuadas y la sensibilización de
sustentabilidad.

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contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

Con la participación de la educación superior en materia de la EDS, la UNESCO quiere
"fomentar y mejorar la excelencia científica, la investigación y el desarrollo de nuevos
conocimientos para la EDS" (UNESCO 2009). Las universidades son actores clave en el proceso de
implementación del desarrollo sustentable, "porque forman un vínculo entre la generación de
conocimientos y la transferencia de conocimiento a la sociedad, tanto por la educación de los futuros
tomadores de decisiones y por la de divulgación y el servicio para la sociedad" (Adombent, 2006).
Leal Filho 2009, define los desafíos con los cuales las universidades deben enfrentarse para hacerse
universidades sustentables: políticas institucionales de sustentabilidad, la movilización del personal
y de los estudiantes, la formación del personal, la inclusión de la sustentabilidad en la investigación,
la inclusión de la sustentabilidad en el currículum así como en la educación continua y en la
extensión
La formación del arquitecto y urbanista para el desarrollo sostenible tiene amplias
connotaciones por su implicancia de acción directa en las dimensiones: social, económica,
ambiental e institucional. Implica la formación de profesionales que puedan vivenciar situa-ciones
reales que los lleve a la reflexión sobre las dimensiones afectivas, éticas y estéticas en las relaciones
interpersonales pero también en las relaciones con el medio natural y sociocultural de sus propios
contextos, ello implica el trabajo constante de acercamiento a los problemas socio-ambientales en el
mismo escenario en que ocurren a fin de que se contemple el análisis, la valoración y la reflexión
crítica sobre las alternativas de intervención en las relaciones sociales, ambientales y las
implicancias económicas de tal manera de orientar, propiciar y defender un desarrollo humano,
ambiental y socialmente sostenible.
5. Caracterización del proceso de formación ambiental del estudiante de arquitectura
En el 2004 Núñez precisó dos tendencias visibles en el ámbito universitario a nivel internacional: la
inserción de cursos o asignaturas sobre temas ambientales en los programas de estudio, y la
integración a los contenidos tradicionales ya establecidos, contenidos referentes a los problemas
ambientales, denominada está última como ambientalización del currículo a partir del tratamiento
inter., y transdisciplinario de los contenidos de la educación ambiental. Se define como objetivo del
proceso de formación ambiental del profesional crear en los estudiantes una cultura ambiental en
correspondencia con las exigencias del desarrollo sostenible, que contribuya a su futuro desempeño
profesional. Para el logro de este objetivo la cultura ambiental se particulariza, en el proceso
de formación del profesional y el estudiante desde lo profesional, interpreta la problemática
ambiental y la incorpora en su desempeño futuro.
En el contexto de esta investigación se analizaron un conjunto de planes de estudio de la carrera de
Arquitectura en México, Chile, Argentina, Colombia, Grecia observándose en sentido general, que
los contenidos ambientales expuestos carecen de una orientación de carácter integral hacia la
formación ambiental del estudiante; en el caso particular de España las escuelas de Sevilla,
Barcelona y Vallés se están planteando los temas ambientales no solo como algo optativo, particular
y específico de algunas disciplinas arquitectónicas sino como algo social y culturalmente necesario;
aun así, se percibe la necesidad de estructurar los contenidos ambientales desde un esquema
transversal. Este análisis permitió concluir, en primer lugar, que la formación del arquitecto de hoy
reclama un enfoque más integrado que incluye la formación ambiental y en segundo lugar, la
necesidad de la formación por competencias.
En 1900 se inician en Cuba los estudios de Arquitectura caracterizados por un carácter
academicista, situación que se extendió hasta inicios de los 30 cuando se introducen nuevas
asignaturas, en el 1940 aparecen avances significativos y en los 50 se abren las puertas de la
enseñanza a la modernidad. A partir de 1959 se produce un vuelco en la enseñanza donde la Escuela
de Arquitectura juega un papel fundamental en las transformaciones sociales y culturales ocurridas
con relación a la construcción masiva de viviendas e infraestructura en general.
contexto

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�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

El análisis histórico - lógico del proceso de formación ambiental del Arquitecto permitió definir
cuatro etapas, considerando para su análisis un conjunto de rasgos esenciales tales como: orientación
ambiental en los diferentes planes de estudios de la carrera, problemas ambientales que se
tratan desde la profesión y su contextualización, disciplinas que tratan los contenidos
ambientales y las relaciones disciplinarias, métodos didácticos empleados para llevar a la práctica
docente los contenidos ambientales, trabajo metodológico e investigativo para su orientación y
desarrollo.
ETAPA I (1976 - 1989): Inmediación del proceso formativo ambiental.
En 1976 se comienza a desarrollar la generación de planes de estudios llamados "A" para las
carreras de Ingeniería, con ellos se unificaron los programas en el país y se incluyeron asignaturas
que reforzaron la formación tecnológica de los futuros profesionales (Cruz S, 1997). A partir del
curso 77-78 se inicia en la carrera de Arquitectura el "Plan A". Este primer Plan de Estudio, según el
momento histórico concreto en que surgió, respondía al nuevo modelo del Desarrollo Humano en el
que se integra la dimensión social a la económica, para evaluar el desarrollo de los países y garantizar
su progreso. Se incorporaron además de los contenidos técnicos, contenidos sociales marcado por la
concepción dialéctica materialista de la interacción naturaleza-sociedad, a través de las asignaturas
de las Ciencias Sociales, tácitamente aparecen aspectos económicos a través de las asignaturas
Economía de la Construcción, Organización de la Construcción y Taller de Construcción y algunos
elementos ecológicos tratados en las asignaturas de Talleres de Diseño y como elemento de
gran relevancia en la dinámica del proceso formativo en este plan de estudio, se integró la teoría
con la práctica a través de prácticas de producción, respondiendo a niveles de familiarización,
ejecución y técnica según su nivel de ubicación durante la carrera.
Este Plan de Estudios tuvo su continuidad de perfeccionamiento con la elaboración del "Plan B", que
se establece en el curso 82-83 y reafirma el perfil amplio del arquitecto con una formación integral en
proyectos y construcciones, en este modelo todavía no se aprecian intenciones educativas en cuanto
a lo ambiental, viendo este como la integración de los contenidos económicos, sociales y ecológicos
a los técnicos, sin embargo subyace de una manera muy incipiente y no orientada, una formación
ambiental a través de asignaturas de formación general, al igual que el plan de estudio anterior.
Por otra parte, totalmente independiente, las asignaturas del ejercicio de la profesión, en los
análisis de los problemas profesionales tenían en cuenta los contenidos técnicos-económicos de la
profesión y contenidos que fomentaban la responsabilidad de los estudiantes ante la sociedad y la
repercusión que tiene la actividad de diseño arquitectónico en el ámbito social, fundamentalmente se
visualizaba a través de las asignaturas de Proyectos Arquitectónicos; entre estos contenidos se
encuentran: el estudio de los problemas ecológicos más relevantes que inciden o son provocados por
los conjuntos productivos, clima, iluminación natural, acústica, topografía, y contaminación
atmosférica que permitían aumentar la sensibilidad y capacidad evaluativa de la realidad ambiental
circundante, analizándola en los aspectos físicos, culturales y sociales. Otras asignaturas como
Tecnología de la Construcción, Climatología y Acústica y Economía de la Construcción, acariciaban
también contenidos ambientales aunque no de forma sistémica e integrada.
Estos contenidos eran dinamizados a través de los métodos de exposición problémica y de
elaboración conjunta, supervisada por el docente durante la realización de las actividades prácticas
previstas en las asignaturas como clases prácticas y seminarios, además estos contenidos
trascendían en las visitas realizadas a obras en ejecución y a entidades laborales afines al
ejercicio de la profesión. La falta de sistematicidad de la problemática ambiental en la profesión, se
debía a la no existencia de un trabajo metodológico orientador hacia el desarrollo de relaciones entre
las diferentes disciplinas en la carrera, pertenecientes a las Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y
Ciencias Técnicas.
80

contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

Tomando en consideración lo antes expuesto, la autora sintetiza algunas ideas y concepciones
generales relacionadas con la formación ambiental del arquitecto para esta etapa:
1. Existe una primera aproximación a la formación ambiental del profesional con carácter
alternativo y poco integrado. Desde las Ciencias Sociales, se abordan los problemas ecológicos
con una concepción de la relación hombre - naturaleza que no tiene en cuenta la tecnología, en
relación con los contenidos sociales y económicos y por otra parte, en las asignaturas del
ejercicio de la profesión, se incorporan contenidos técnicos -económicos, pero no se consideran
suficientemente las dimensiones social y ecológica.
2. En el análisis de la problemática ambiental predomina el carácter disciplinar a través de
métodos expositivos y de búsqueda de información, con ausencia de actividades metodológicas para
su tratamiento.
ETAPA II (1990 - 1998): Iniciación de la concepción de la educación ambiental.
La década del 90 tiene como principal dinamizador de la problemática ambiental, la
repercusión de la Cumbre de la Tierra en 1992, donde se plantea la necesidad del desarrollo
sostenible, como nuevo paradigma de desarrollo para enfrentar la gran crisis ambiental existente y la
necesidad de llevar adelante este desarrollo desde la profundización de los fundamentos de la
Educación Ambiental, para ser implementada en los sistemas educativos.
En esta etapa surge el Plan de Estudio "C" (curso 90-91), con una concepción de Perfil
Amplio para el Modelo del Profesional. Esta concepción propició que nuevas disciplinas, se
incorporaran al currículo, dándole una visión más integral a la problemática ambiental
profesional, se da un paso importante en la formación ambiental, ya que aparece en los objetivos
educativos del Modelo del Profesional lo ambiental, teniendo como divisa la cualificación del medio
ambiente natural y construido. Sin embargo, no existen objetivos instructivos ambientales,
lo cual impide una orientación coherente y homogénea de la formación ambiental del
estudiante de Arquitectura.
Solamente dos objetivos educativos generales, refieren someramente la problemática ambiental,
lo que evidencia una concepción fragmentada del medio ambiente, ya que éste es visto cómo un
elemento más, no integrador de la naturaleza y el hombre. Al analizar los objetivos por año, se
manifiesta la no sistematización de la formación ambiental en la carrera, ya que sólo en el
tercero y cuarto año aparece como parte del objetivo, recayendo la responsabilidad en la disciplina
de acondicionamiento ambiental .
En este plan, se mantiene la premisa establecida en el precedente, de lograr el perfil amplio del
arquitecto con una formación integral en proyectos y construcciones. Al analizar los programas de
las asignaturas propuestas para el caso de la Disciplina Marxismo Leninismo, pionera en este
sentido, se observa que trata de lograr en cada tema un acercamiento a los problemas más actuales de
las ciencias y de la práctica social, aspecto que permite una mayor motivación en los estudiantes, ello
propicia un enfoque más integral y sistémico de los problemas concretos del país. Se destaca en uno
de sus temas, la importancia del problema ecológico en la sociedad contemporánea. En la asignatura
Economía y Teoría Política, se analizan los problemas globales de la actualidad y las dificultades
que tienen los países subdesarrollados para enfrentarlos, haciendo énfasis en la necesidad de
una nueva concepción de desarrollo.
Como otro elemento de gran relevancia para el proceso de formación ambiental del profesional,
aparecen declaradas como disciplinas principales de la carrera: Proyectos Arquitectónicos y
Urbanos y Tecnología de la Construcción dotando a los estudiantes de las herramientas necesarias
para logar un enfoque integrador a través de los tres componentes del proceso docente -educativo:
académico, laboral e investigativo, este último forma parte de los objetivos educativos e
instructivos a lograr en cada año y disciplina.
contexto

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�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

Con el empleo del método investigativo, aparecen las primeras intenciones de establecer
relaciones disciplinarias para desarrollar los temas ambientales inherentes a la profesión,
donde los profesores de las disciplinas principales de la carrera de manera espontánea, establecen
los primeros contactos con los profesores de las Ciencias Sociales para obtener información sobre
el enfoque que le dan a los problemas ambientales, para incorporarlos en el análisis de la tarea
científico-técnica a desarrollar en los proyectos.
Finalmente, del análisis de esta etapa, es posible sintetizar algunas ideas y concepciones
generales relacionadas con la formación ambiental del arquitecto:
1. En el Modelo del Profesional del Plan de Estudio de la carrera, sólo está presente el
objetivo ambiental educativo, faltando el objetivo ambiental instructivo, lo cual
impide una orientación coherente y homogénea de la formación ambiental del estudiante
de arquitectura, aunque con el establecimiento de la estrategia curricular para la
formación ambiental, se logra un nivel inicial de sistematización de los contenidos
ambientales, al determinar los objetivos ambientales en cada año de la carrera.
2. Se observa una dicotomía en el tratamiento incipiente de la problemática ambiental
en las asignaturas de las Ciencias Sociales, donde se analizan los problemas económicos,
sociales y ecológicos , estos últimos con un cierto grado de contextualización a la
profesión pues son interpretados desde la relación hombre - tecnología - naturaleza, a
través de métodos investigativos y las asignaturas del ejercicio de la profesión, donde se
analiza esta misma relación de la problemática ecológica en integración con lo técnico económico, pero con ausencias de contenidos sociales.
3.
Se establecen algunas relaciones disciplinarias para aplicar los contenidos
ambientales liderados por la disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano.
4.
Las actividades metodológicas realizadas para ir incorporando la problemática
ambiental al currículo, tienen un carácter empírico y basado solo en las intenciones y la
experiencia de cada profesor pues no existen orientaciones didáctico - metodológicas
específicas, para lograr una mayor coherencia y una correcta sistematización de los
contenidos ambientales en la carrera.
ETAPA III (1998 -2008): Inclusión de contenidos ambientales en los planes de estudio.
Se establece en el curso 98-99 el "Plan C perfeccionado" que se pronuncia por lograr la
formación de un arquitecto con una actitud consecuente con el cuidado y preservación del
medioambiente, de allí su concepción integradora, como elemento de gran significación para la
formación ambiental del profesional, aparece la asignatura Problemas Sociales de la Ciencia y la
Tecnología, que enfatiza en los daños que puede ocasionar al medio ambiente, la proyección y
explotación de la tecnología y aparecen nuevos tratamientos a los conceptos de ecología,
sustentabilidad y tecnología apropiada.
Con esta asignatura, para esta etapa de la formación ambiental, la problemática ecológica vista
hasta el momento desde la relación hombre - naturaleza, desde las Ciencias Sociales, ahora es
interpretada desde la relación naturaleza - hombre - tecnología, lo que permite un acercamiento al
análisis de los problemas ambientales de la profesión desde las Ciencias Sociales. Este acercamiento
se considera insuficiente aún, considerando las relaciones disciplinarias que se establecieron entre
las asignaturas de esta ciencia y las asignaturas del ejercicio de la profesión para lograr la
formación ambiental que se requiere para el desarrollo sostenible. Otro acontecimiento que
marcó el rumbo de la formación ambiental del profesional en esta etapa, fue que en este mismo año
1997, a nivel nacional se implementa la Estrategia de Educación Ambiental, y a partir de ella, las
diferentes universidades del país, diseñan sus estrategias para la formación ambiental del
profesional. Para ello se realizan actividades metodológicas y de investigación.
82

contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

La formulación de los objetivos por años del Plan de Estudio, continúa siendo insuficiente
en lo referente a materia ambiental, no se definen de forma clara objetivos educativos e instructivos
ni se visualiza un diseño homogéneo de los mismos en todos los años, aunque hay un acercamiento a
la toma de conciencia de proteger la calidad del ambiente y de usar adecuadamente los recursos
disponibles, haciendo énfasis en los naturales y renovables. En esta etapa, se establecen relaciones
disciplinarias para contribuir al perfeccionamiento de la Estrategia Curricular de Formación
Ambiental en la carrera.
Como parte de la estrategia, se realizan conferencias metodológicas al claustro de profesores
por investigadores de la carrera, en integración con la problemática social y económica y los
métodos docentes empleados en algunas asignaturas, para dinamizar estos contenidos ambientales.
Tomando las experiencias obtenidas, sobre cómo se dinamizó en la práctica docente la problemática
ambiental definida en un primer momento, profesores de la carrera comienzan a enfocar sus
investigaciones hacia los problemas ambientales a considerar durante el ejercicio de la profesión.
Del análisis histórico -lógico realizado en esta etapa, se sintetizan los siguientes aspectos del
proceso formativo:
1. Se denota una progresiva concientización de la problemática ambiental por parte de
estudiantes y profesores en la carrera, visualizando la necesidad de incorporar la temática
ambiental a los objetivos instructivos del Modelo del Profesional y alcanzar con
ello, un tratamiento más generalizado de dicha problemática.
2. Aún cuando el Modelo del Profesional enfatiza en enunciar a la Arquitectura y el
Urbanismo como agentes activos de toda transformación, no se asume una concepción
integral que considere el paradigma del desarrollo sostenible.
3. Los contenidos ambientales son dinamizados en el proceso docente educativo, en lo
curricular a través de seminarios, trabajos extra-clases, y prácticas laborales, orientando
dichas actividades hacia los estudiantes y en lo extracurricular a través de los grupos
científicos estudiantiles, obteniéndose muy buenos resultados en la inserción de
investigaciones a las comunidades.
5. La DPI muestra posibilidades para la integración de los contenidos ambientales y la
evaluación de la formación ambiental de los estudiantes, aunque ésta no ha sido
suficientemente aprovechada con esta intención.
6. Se observa cierta regularidad en el tratamiento de los contenidos ambientales a
través de actividades metodológicas, mostrando la experiencia docente de los
ETAPA IV (2008-hasta la fecha): Fortalecimiento del proceso formativo ambiental.
Con la implementación del "Plan de Estudios D", se establece un amplio perfil del egresado,
sustentado por una formación básica, que considera e integra los aspectos humanísticos, culturales,
económicos, ambientales, técnicos y jurídicos y la posibilidad de profundizar en determinadas áreas
temáticas de la Carrera de Arquitectura y Urbanismo a partir de un sistema de asignaturas optativas y
electivas detectándose aún un tratamiento inadecuado de la educación ambiental, si se considera
que no existe una asignatura debidamente estructurada que le brinde a los estudiantes desde los
primeros años los conocimientos necesarios para proteger, conservar y cuidar el medioambiente a la
hora de concebir, diseñar, construir y habitar una edificación o un área determinada. Se continua
fortaleciendo la Estrategia de Formación Ambiental, a través de un conjunto de objetivos que
favorecen la formación de los estudiantes en valores y hábitos.
contexto

83

�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

Se aprecia un enfoque interdisciplinar en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la carrera, se ha
venido dando un tratamiento metodológico sostenido a la implementación y control de la Estrategia
de Formación Ambiental, a los objetivos integradores por cada año y los ejercicios de la DPI;
considerando medular, el tratamiento de los contenidos ambientales desde las fases que se establecen
en el proceso de diseño. Se estableció una asignatura optativa de Medio Ambiente que aborda esta
problemática desde los enfoques contemporáneos, incorporando los resultados de investigación de
profesores de la carrera incluidos nuevos medios de enseñanza a partir del uso de las Tecnologías de
la Informática y la Computación (TIC).
El empleo del método investigativo, establece relaciones disciplinarias para desarrollar los
temas ambientales inherentes a la profesión, donde los profesores de la DPI juegan un
importante papel a través del diseño de tareas científico-técnica a desarrollar en los proyectos, con un
acercamiento al contexto profesional, consolidándose el vínculo con los Organismos de la
Administración Central del Estado (OACE) .
La estructuración de la carrera en dos Ciclos, uno Básico (1ro a 3er año) y otro Profesional (4to y
5to), facilita la organización de los contenidos ambientales a partir de un conjunto de conocimientos
y habilidades adquiridos en el resto de las disciplinas que se imparten, lo cual contribuye a la
formación integral del estudiante.
Del análisis realizado en esta etapa, se sintetizan los siguientes aspectos del proceso formativo:
1. Se define un enfoque sustancial en la disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano, quedando
ésta como la DPI.
2. Se acentúa el enfoque de sostenibilidad y se comienza a pensar en la necesidad de producir una
interrelación entre los objetivos educativos e instructivos.
3. Se consolida la actividad metodológica de la carrera en función de la formación ambiental del
estudiante, a través de la planificación de actividades en los planes de trabajo metodológicos de las
disciplinas y de los colectivos de años como la realización de seminarios científicos metodológicos y
talleres metodológicos.
A partir del análisis realizado se sintetizan algunas consideraciones generales del proceso de
formación ambiental en la carrera de Arquitectura:
- Se considera insuficiente el tratamiento en El Modelo del Profesional para la orientación ambiental
del estudiante de Arquitectura, el diseño de los objetivos educativos e instructivos aún muestra falta
de intencionalidad para concretar los contenidos ambientales en las diferentes disciplinas.
-Se observa una tendencia positiva en la conciencia de los profesores y estudiantes acerca de la
problemática ambiental, lo que facilita la introducción de contenidos ambientales en la dinámica del
proceso docente-educativo.
-Se aprecia desde la praxis, que el proceso de formación ambiental ha estado dirigido
fundamentalmente hacia el componente investigativo a través del desarrollo de los grupos
científicos estudiantiles, limitando la necesaria integración del resto de los componentes: el
académico y el laboral en el proceso docente-educativo.
-En las últimas etapas se aprecia un cierto nivel de interdisciplinaridad guiado por la DPI.

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contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

6.- Diagnóstico sobre la formación ambiental del estudiante de Arquitectura en Cuba.
A partir del análisis de los antecedentes de la formación ambiental del estudiante de arquitectura, el
reconocimiento de la misma para la formación personal, profesional y para la sociedad y la
experiencia de la autora, se aplicaron diferentes instrumentos para el diagnóstico. Su análisis,
constituye una fuente importante para la profundización del estado de su formación ambiental en el
contexto cubano.
Según los objetivos del Modelo del Profesional actual, que declara el Plan de Estudio D, el
profesional al que se aspira en la carrera de Arquitectura en materia ambiental, debe:
" Desarrollar habilidades para el planeamiento, el diseño, la ejecución, la conservación, la
dirección y la gestión en la arquitectura y el urbanismo, según enfoques de sostenibilidad,
racionalidad y conciencia económica, integrando elementos para la preservación de la identidad
cultural, la protección del medio ambiente, la defensa nacional y la prevención contra desastres, el
manejo de los instrumentos legales y otros aspectos relevantes de la profesión en función de la
mejora de la calidad de vida de la población".
El citado objetivo se considera muy abarcador, proyecta la actuación del arquitecto desde la
perspectiva de todos sus campos de acción, y en lo referente a la formación ambiental no es claro en
su formulación. Por esta razón, se requiere en cada asignatura y en las diferentes actividades, precisar
la orientación ambiental de modo tal, que no quede a la espontaneidad.
Si se parte de la necesidad de enseñar a un estudiante a enfrentar y resolver los problemas del
medio ambiente desde la perspectiva de la profesión, considerando además, las características
propias del desempeño del profesional de la construcción y su influencia en el entorno; resulta
contradictorio que en la carrera, no esté concebida una asignatura para este fin. El plan de estudios
establece una Estrategia Curricular de Formación Ambiental que expresa un conjunto de objetivos
que se concretan en la elaboración de una estrategia propia para cada una de las carreras del país, que
necesita ser perfeccionada ya que no define a través de que métodos deben ser dinamizados estos
contenidos en el proceso de enseñanza-aprendizaje, por lo que cada profesor emplea los métodos
según su experiencia profesional. Tampoco define espacios donde se establezcan relaciones
disciplinarias para determinar los contenidos ambientales que se tratarán ni cómo lograr una
sistematización de estos contenidos por años, teniendo en cuenta los ya abordados en años
precedentes.
Respecto a las potencialidades de las disciplinas y asignaturas de la carrera para la formación
ambiental del estudiante; el análisis del Plan vigente constata, que los contenidos de educación
ambiental estarán coordinados a nivel de carrera por la disciplina Acondicionamiento Ambiental y
apoyados por el resto de las disciplinas que lo conforman. Hay algunas disciplinas con
potencialidades para trabajar en los estudiantes la formación ambiental como es el caso de la DPI,
donde se aprecia la insuficiencia de contenidos ambientales; siendo una de las razones que justifica,
la necesidad de continuar perfeccionando el proceso de formación ambiental en la carrera. Los
problemas ambientales que se estudian, son incorporados con mayor facilidad en los programas
analíticos de las asignaturas del ejercicio de la profesión, quedándose sin analizar la problemática
ambiental de la profesión de manera integral, con los fundamentos que aportan las otras asignaturas
correspondientes a las disciplinas básicas y básicas específicas.

contexto

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�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

Metodología utilizada y análisis de los resultados:
El presente estudio tiene una naturaleza de carácter exploratorio, con interés en un fenómeno
específico: la formación ambiental de estudiante de arquitectura en un contexto específico que se
analiza desde una perspectiva cualitativa conjuntamente con la utilización de técnicas de recolección
de datos. Las técnicas (entrevistas y cuestionario) a docentes, estudiantes y egresados permitieron
conocer aspectos medulares relacionados con el tema abordado. Se usaron múltiples fuentes de
información que permitieron obtener una perspectiva actual del mismo.
El cuestionario estuvo integrado por diferentes tipos de preguntas que permitieron por una parte;
centrar las respuestas en los aspectos fundamentales y por otra, admitir a los sujetos encuestados,
realizar aportaciones para completar la comprensión de los elementos explorados. Los datos fueron
analizados a partir de la identificación de aquellos aspectos tanto positivos como negativos de
acuerdo a la opinión de los encuestados. Además se sintetizan los criterios fundamentales emitidos
en las preguntas abiertas.
La investigación se sitúa dentro del campo de estudios de políticas educativas con delimitación en el
proceso de formación del estudiante universitario, en particular el estudiante de arquitectura. Se
muestra una experiencia que puede ser introducida en otros contextos, tomando en cuenta las
especificidades del mismo. Su alcance trasciende la formación de este profesional por cuanto se
aportan análisis y datos que constituyen puntos clave relacionados con la formación ambiental.
Se aplicó una encuesta a 60 docentes de la carrera de Arquitectura a nivel del país, la muestra se
seleccionó intencionalmente buscando representatividad en cuento a: experiencia en la docencia,
asignaturas que imparten en la carrera, ciclo a los que pertenecen cada una de las asignaturas y al año
académico en que se imparten y se observaron clases de profesores de la DPI durante los cursos
2010-2011, 2011-2012 y 2012-2013 a partir de la aplicación de una Guía de observación.
Luego de procesar la información obtenida, se obtuvieron los siguientes resultados:
&gt; Escaso aprovechamiento por parte de los profesores de las potencialidades que ofrecen sus
asignaturas para logar la formación ambiental del estudiante desde el proceso docente educativo.
&gt; Insuficiente utilización de métodos y procedimientos que propicien la formación de
competencias ambientales.
&gt; Los docentes reconocen que algunas veces orientan tareas a sus estudiantes que promueven
la formación ambiental, pero no de forma sistemática.
&gt; La mayoría de los profesores opinan que para lograr la formación ambiental en la carrera, es
preciso darle tratamiento a esta materia desde los componentes académico, laboral e investigativo.
&gt; El 95 % considera que el diseño actual de su asignatura en lo referente a conocimientos,
habilidades y valores ambientales aun presenta insuficiencias.
&gt; Se considera insuficiente el tratamiento interdisciplinar.
&gt; En general todos los encuestados consideran que la incorporación de la dimensión ambiental
en la carrera, aunque garantiza cierto nivel de formación ambiental de los estudiantes, no favorece la
formación de las capacidades necesarias para un actuar respecto al medio ambiente como demandan
los tiempos actuales. Además consideran que la implementación de acciones está en relación directa
con la motivación que posean los profesores que imparten las asignaturas, lo cual priva al proceso de
formación ambiental de la sistematicidad que debe caracterizarlo.
Los resultados de las encuestas aplicadas a 30 estudiantes del último año de la carrera y a igual
número de egresados de los últimos tres años, a nivel del país. Se usó un muestreo aleatorio en cada
una de las poblaciones. Se seleccionó el último año ya que en esta etapa los estudiantes poseen una
visión general e integral de todo su tiempo de estudios.
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contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

Los resultados del instrumento aplicado a los estudiantes pusieron de manifiesto que:
&gt;
El 100 % de los encuestados manifiestan una alta motivación por la carrera, lo que facilita la
implementación de acciones en función de su formación ambiental desde la perspectiva de la
profesión.
&gt;
Los estudiantes reconocen el importante papel que desempeña el profesional de la
construcción en la esfera social identificando con ello, la necesidad de cuidar y proteger el medio
ambiente.
&gt;
Se identifican como las disciplinas que más inciden en el enfoque ambiental de la carrera:
Diseño Arquitectónico y Urbano (DPI), Acondicionamiento Ambiental, y Tecnología.
La mayoría de los egresados seleccionados poseen entre 5 y 10 años de experiencia, obteniéndose
los siguientes resultados:
&gt;
El 100 % se identifica con la necesidad del cuidado y protección del medio ambiente.
&gt;
El 95% consideran que a su egreso de las aulas no se encuentran completamente dotados de
los conocimientos y habilidades para enfrentar las exigencias actuales del desarrollo sostenible.
&gt;
Un % elevado de los seleccionados participaron en acciones encaminadas a su formación
ambiental durante su formación como estudiantes de la carrera; se identificaron fundamentalmente,
la participación en proyectos comunitarios, solución a problemas de la realidad y la formación de las
nuevas generaciones a partir de su actividad como alumnos ayudantes o integrantes de grupos
científicos estudiantiles.
&gt;
El 100% de los encuestados perciben la necesidad de conocer las legislaciones vigentes a la
protección del medio ambiente.
&gt;
Entre las sugerencias más recurrentes aparecen, la necesidad de vincular a los estudiantes del
ciclo profesional a la solución de problemas de la realidad y la comprensión que el impacto de la
práctica tecnológica que desarrollan es negativo en la mayoría de los casos y aunque entienden la
necesidad de buscar soluciones a problemas ambientales agudos que ocurren en sus territorios no ha
sido posible eliminar los efectos negativos, ni se ve una solución a corto plazo, fundamentalmente
por limitaciones de índole económica y financiera.
Luego de la triangulación de los resultados obtenidos en las encuestas realizadas a estudiantes,
profesores y egresados de la carrera, se pueden sintetizar las fortalezas y debilidades relativas al
desempeño del estudiante de arquitectura en materia ambiental.
Se pueden destacar como aspectos positivos:
&gt;
La experiencia pedagógica de los docentes y su disposición para incidir en la formación
ambiental de los estudiantes.
&gt;
El reconocimiento por parte de estudiantes, profesores y egresados de la necesidad de
contribuir desde el proceso docente educativo a la formación ambiental.
&gt;
La DPI constituye un potencial a considerar en el proceso de formación ambiental del
profesional.
Como deficiencias a superar:
&gt;
Se observa una divergencia en el tratamiento entre los aspectos esenciales del paradigma del
desarrollo sostenible, donde se privilegia el enfoque ecológico en detrimento de lo económico y lo
social.
&gt;
El empleo aún insuficiente de métodos activos de enseñanza por parte de los profesores en las
diferentes formas organizativas del proceso de enseñanza aprendizaje.
&gt;
Falta de orientación metodológica coherente dirigida al proceso de formación ambiental del
estudiante.
contexto

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�Formación ambiental del estudiante de arquitectura en el contexto cubano

&gt;
Las tareas científico técnicas que se desarrollan en su mayoría carecen del enfoque realista
que caracterizan los problemas profesionales, lo que limita que el estudiante desarrolle un
aprendizaje desarrollador.
7. Conclusiones
El análisis realizado muestra los fundamentos en el plano teórico-filosófico y también en el
educativo, sobre la concepción de la formación ambiental en la carrera de Arquitectura. Dicha
formación constituye un tema de vital importancia para el futuro arquitecto ya que sus diferentes
campos requieren de un tratamiento oportuno al cuidado y conservación del ambiente. En este
sentido, destaca la necesidad de potenciar en mayor medida el abordaje de esta problemática en las
diferentes disciplinas que integran la carrera así como en las actividades extracurriculares.
En las diferentes versiones de los Planes de Estudio de la carrera de Arquitectura en Cuba, ha
existido una preocupación por lograr en los estudiantes una formación ambiental; sin embargo, se ha
adolecido de una marcada intención de declarar de forma explícita la integración de los saberes
conceptual, procedimental y actitudinal en el proceso formativo de manera interrelacionada. Lo que
ha traído por consecuencia cierta desconexión entre los conceptos y teorías ambientales y su
concreción en la práctica.
El análisis de las fuentes teóricas conjuntamente con la valoración de los documentos relacionados
con el plan de estudio de la carrera así como los resultados obtenidos mediante el diagnóstico en el
contexto cubano, brinda una perspectiva para la transformación que requiere hoy la formación
ambiental del estudiante de Arquitectura.
Como resultado del diagnóstico de la formación ambiental del estudiante de arquitectura y las CPA,
como su núcleo fundamental en el contexto de la Universidad de Camagüey, se pudo constatar que
no se ha dado un tratamiento sistemático y planificado a este proceso, a pesar de su importancia como
uno de los procesos más trascendentales para la sociedad actual. Se reconoce el carácter multicausal
con el predominio del limitado enfoque multidisciplinario y la falta de orientación metodológica
hacia la impartición de contenidos ambientales durante el proceso formativo del estudiante de
arquitectura.
Los datos obtenidos demuestran que tanto estudiantes como profesores y egresados reconocen la
importancia de la formación ambiental del arquitecto. Sin embargo, se observan una serie de
dificultades que afectan el logro de este objetivo como son: el insuficiente uso de métodos activos en
las clases, el pobre enfoque y tratamiento a los problemas profesionales de tipo ambiental en el
transcurso de la carrera.

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contexto

�Alonso | Torres | Álvarez

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contexto

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90

contexto

�Ciudades reales en tiempos digitales: cambios en las
prácticas socio-espaciales

Alma Angélica Rodriguez Moreno 19
Gerardo Vázquez Rodriguez 20
Recibido: 07/10/2013
Aceptado:11/02/2014

Resumen:
Es evidente que nos encontramos en una era donde la tecnología y la digitalización rigen nuestra
actividad humana en muchos aspectos de la vida cotidiana como no lo hacían antes. Esto hace
importante cuestionarse los cambios que se producen en el espacio, pues éstos se llevan a cabo tan
rápidamente como lo hace casi todo en la era de la información. ¿Es que la ciudad acaso está
destinada a convertirse únicamente en un conglomerado de edificios sin relación alguna? ¿Si el
espacio público pierde su sentido como lo conocemos hoy, debido a la virtualización en las
relaciones sociales, debe éste ser sustituido?. En el presente artículo se realiza un análisis en torno a
esta relación socio-espacial pues los fenómenos a los que ha sido enfrentada la ciudad a partir de la
modernidad, nos conducen a entender la ciudad del siglo XXI como una ciudad multifacética,
fragmentada y en conflicto, pues conserva una configuración que constantemente trata de amoldarse
a los nuevos procesos.
Palabras clave: ciudad digital, prácticas socio-espaciales, era de la información.
Abstract:
It is evident that we are living in an era where technology and digitalization run the human activity in
many aspects of our daily bases like never before. This makes us ask ourselves about the produced
changes in space, since these changes happen in a faster way like almost everything in the
information age. Are the cities destined to become just a conglomerate set of buildings without any
link between? If the public space loses its sense like we know it today, because of the virtualization in
social relations, should it have to be replaced? In this article we make an analysis for these sociospatial practices, since the phenomenon that the city has faced from modernization leads us to
understand the city of the XXI century as a multifaceted, fragmented and in a constant conflict,
because of its pattern of constant adaptation to new processes.
Key words: digital city, socio-spatial practices, information age.

19

Alumna del Doctorado en Arquitectura y Asuntos Urbanos, Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León.
alma.rodriguezm@gmail.com
20 Profesor investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León; y miembro del Sistema Nacional de
Investigadores (CONACYT). gerardo7vazquez@gmail.com
contexto

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�Ciudades reales en tiempos digitales: cambios en las prácticas socio-espaciales

1. Antecedentes
Los estudios de la evolución urbana, nos llevan a conocer que los primeros
asentamientos pre-urbanos se llevan a cabo al terminar la IV era glaciar, es decir hacia
el 8,000 a.C. (Munizaga, 1999), su surgimiento se debió a múltiples factores, el más
importante es el descubrimiento de la agricultura, lo que permitió al hombre asentarse
y vincularse por primera vez con un lugar. Esta vinculación hombre-lugar dio paso
entre otras cosas, al nacimiento del alfabeto, del arte, de la tradición escrita y de nuevas
tecnologías comola metalurgia, la alfarería y la creación de estructuras sociales de organización, y
más adelante a tecnologías especializadasde construcción, defensa y transporte.
Esta evolución constante en conocimientos y en técnicas siempre ha sido motivo de cambio tanto
en las prácticas sociales, como en la morfología de las ciudades, mancuerna persistente. Sin
embargo, lo que diferencia dichos cambios en aquella época y en ésta, es la velocidad con que éstos
ocurren. Si bien en siglos pasados los descubrimientos se daban con años de distancia entre unos y
otros, lo cual permitía la adaptación y asimilación de los mismos en la vida de las personas, en la
actualidad, tanto el conocimiento como la técnica, nos han rebasado; el teléfono tardó sesenta y siete
años en llegar al 75% de los hogares norteamericanos, la televisión sólo siete (Gitlin, 2005).
Aunque el internet ahora ya se puede considerar una tecnología antigua, pues se utilizó por primera
vez en 1969, éste no comenzó a difundirse hasta veinte años después; y de 1995 a 2008 tuvo un
crecimiento exponencial de usuarios, pues pasó de 40 millones a casi 1,400 millones. Esto, sumado a
la explosión de las comunicaciones inalámbricas y al aumento constante de la capacidad de
conectividad y anchos de banda, han convertido a los teléfonos móviles en la tecnología de más
rápida difusión en la historia de las comunicaciones (Castells, 2012). En poco tiempo, la población
mundial tuvo en sus manos la posibilidad de una comunicación que trascendió las barreras de
espacio y tiempo, y que además lo acercó a grandes cantidades de información provenientes de la
internet, redes sociales, correo electrónico, mensajería instantánea, noticias de todo el mundo y
mercadotecnia dirigida al consumo de toda clase de productos.
Este fenómeno ha llevado a crear nuevos nichos en la investigación, no sólo desde la perspectiva
misma de la comunicación y la tecnología, sino también en los impactos que éstos pudieran tener en
lo social y en lo urbano. Uno de los principales teóricos eneste tema, Paul Virilio (2003), desarrolla
una teoría en torno al concepto de la "inmediatez" y de la velocidad, ala que él llama "dromología", es
decir, el estudio de la velocidad y de sus impactos culturales. Él mismo, haciendo referencia a
algunos inventos hechos por el hombre, dice que siempre que hay una adquisición, hay también una
pérdida, por ejemplo: al inventar el ferrocarril se inventó simultáneamente aunque
inconscientemente, el descarrilamiento; al inventar la central nuclear se inventaron también los
accidentes nucleares y así respectivamente. Lo anterior, nos lleva a una necesaria reflexión sobre los
impactos que todo avance tecnológico puede tener en la vida del ser humano.

L

2. Características de la era digital
La introducción del internet, computadoras portátiles, smartphones, tablets y demás dispositivos
característicos de la era digital, han colocado en el análisis teórico ciertos conceptos que llevados a la
vida cotidiana, significan cambios en las prácticas individuales, en la forma de relacionarse con los
demás y por ende cambios culturales. Algunos de estos conceptos son la velocidad, la inmediatez, la
simultaneidad, la pantalla y la sobresaturación.
La velocidad es una de las principales características de la era digital, aunque el debate en torno a
ella no inicia con la era digital, sino desde la revolución industrial con la aparición del ferrocarril y
sobre todo del automóvil, pues es a partir de la cultura del automóvil que se da inicio al culto a la
velocidad, es decir, a buscarla y a reconocerla como un valor.
92

contexto

�Rodríguez | Vázquez

El automóvil, permitió al hombre romper sus límites naturales de desplazamiento, y además
modificó sus propios conceptos de espacio y tiempo, reduciendo tiempos de traslado y haciendo
parecer más cortas las distancias. Esta introducción y aumento de la velocidad en la tecnología
naciente, y sobre todo en los productos de consumo derivados de ella, han sido determinantes en la
vida cotidiana de millones de personas.
Gitlin (2005) dice que"La velocidad no es un fenómeno tangencial en el mundo moderno, sino
esencial". Y se pregunta si la velocidad es un medio o un fin, respondiéndose el mismo diciendo que
si es un medio, está suficientemente generalizado y automatizado para convertirse en un fin. Hoy en
día, tal como lo anticipó el autor, la velocidad más que un atributo y un medio, se ha convertido en un
fin, pues lo importante ya no es para que sirve, lo que interesa es ella por sí misma,y su potencial de
romper cada vez sus propios límites en todo y en todos: navegar más rápido por la web, llegar más
rápido a cualquier lugar,obtener satisfactores más rápido, comunicarnos con otros sin tener que
esperar y enterarnos de los acontecimientos al instante.
¿Y todo esto con qué finalidad? No se sabe y en la mayoría de las ocasiones tampoco se cuestiona,
es algo que se acepta y se da por hecho sin mayor reflexión. Esto lo plasmaba ya hace años en una de
sus obras el escritor George Eliot: "Los filósofos te dirán quizá que el gran cometido de la máquina de
vapor consiste en liberar tiempo de ocio para la humanidad. No les creas, sólo produce un vacío en el
que se precipitan los pensamientos ansiosos".Curiosamente, si bien es cierto que la velocidad con
que podemos realizar algunas actividades de cierto modo nos "ahorran" tiempo, ése mismo tiempo
ganado es reinvertido en actividades lúdicas que los mismos aparatos que nos ahorraron tiempo
proporcionan. Se trata de un proceso que si bien, genera una idea de absoluta libertad, se convierte
inconscientemente en una dependencia al objeto que te la otorga.
En relación con lo anterior, dos características más de la era digital son la inmediatez y la
simultaneidad, pues es la velocidad la que permite que estos dos fenómenos se lleven a cabo en la
comunicación. La primera de ellas, se refiere a la capacidad de conocer hechos, recibir información o
establecer una conexiónprácticamente al mismo tiempo en que los hechos están ocurriendo, sin
importar la localización dónde éstos se desarrollen. La simultaneidad, se da cuando nos es posible
estar en dos sitios al mismo tiempo, en uno de ellos obviamente a través de dispositivos de
comunicación como teléfonos o videocámaras, como es el caso de las transmisiones en vivo a través
de redes sociales, videollamadas, mensajería instantánea, etc. Estos fenómenos no sólo han
modificado los conceptos de tiempo y espacio sino que han logrado prácticamente desaparecer sus
barreras. Esto está generando cambios drásticos en el modo en que el ser humano se relaciona con el
mundo, incluso llegando a cambiar la visión misma que hace algunos años se tenía del mismo. Esto
afecta procesos de toda clase: políticos, científicos, urbanos, sociales, antropológicos e incluso la
relación de cada uno consigo mismo, lo cual analizaremos en el siguiente apartado.
Otro concepto que ha tenido auge a partir de la digitalización de la vida cotidiana, es el de la
pantalla, pues una característica más de la era digital es la permanente exposición de las personas a
pantallas de todo tipo: pantallas de teléfonos celulares, de computadoras, de tablets, de televisores,
de cine, de displays en lugares públicos e incluso en el transporte público. "La pantalla se ha
convertido en un intermediario casi inevitable en nuestras relaciones con el mundo y con los demás.
Vivir es, de manera creciente, estar pegado a la pantalla y conectado a la red" (Lipovetsky, 2009).
Cada vez es más común observar en los lugares públicos, restaurantes, cafés, centros comerciales e
incluso en la calle, masas de gente reunidas en un mismo espacio físico, interactuando no entre ellas
sino con una pantalla.
Esta seducción que parecen ejercer las pantallas hacia el ojo y la mente humana, tiene su origen en
que permite al usuario entrar a mundos lejanos y desconocidos, además de ser una fuente constante e
inagotable de estímulos para los sentidos: las imágenes, los sonidos, los videos, la misma interacción
con otra persona a través de ella. Si bien la velocidad es algo que la cultura actual ofrece como un
valor, la pantalla permite experimentarla aunque sea a través de la percepción: "No sólo nos gusta la
sensación de velocidad cuando corremos, sino también cuando la percibimos a través de las
contexto

93

�Ciudades reales en tiempos digitales: cambios en las prácticas socio-espaciales

imágenes [...] Cómodamente sentados, sentimos la velocidad a través de las imágenes de forma más
barata y menos arriesgada[…] Hasta los más perezosos y sedentarios, o los que carecen de fuerza o
agilidad, consiguen vivir la rapidez" (Gitlin , 2005).
En esta seducción por las pantallas, también nos encontramos con que son grandes propagadoras de
información de todo tipo, al día una persona promedio recibe lo equivalente a ciento setenta y cuatro
periódicos (Vázquez, 2010), sin embargo, contrariamente a lo que se podría pensar de que a mayor
información recibida mayor capacidad en el uso de la razón y mayor coherencia en la construcción de
un sentido de la realidad, lo que se puede alcanzar a visualizar, es una asfixia del sentido que puede
caer en lo irracional. "Ninguna información existe sin desinformación, y ahora un nuevo tipo de
desinformación está poniéndose a la cabeza y es totalmente distinta a la censura voluntaria. Tiene
que ver con cierto tipo de obstrucción de los sentidos, una pérdida de control sobre la razón" (Virilio,
1995).Esta sociedad ejerceríasu libertad en torno a una serie de condiciones artificialmente
proyectadas para generar ciertos comportamientos y hábitos, creados en mucha medida por el
torrente mediático y la información. Como lo menciona Castells (2012) "El poder se ejerce mediante
coacción o mediante la construcción de significado", y en la era de la información, éste se ejerce
principalmente mediante la construcción de significados, la modificación de valores y cambios en
los conceptos de bienestar y calidad de vida de las personas.Él mismo afirmaque "puesto que el
significado determina en gran medida la acción, la comunicación del significado se convierte en la
fuente de poder social por su capacidad de enmarcar la mente humana." Este enmarcado de mentes a
través de la construcción de significados, la cual es hasta cierto punto más fácil hoy que hace veinte
años debido a la gran diversificación de medios para hacer llegar ideas y modelos de vida a las
personas, impacta directamente en el estilo de vida de la gente.
Las telenovelas en Latinoamérica, por ejemplo, a lo largo de décadas han sido muy influyentes en
estereotipos que luego el público intenta reproducir (Orozco, 2006), hoy se encuentra reforzada esta
tendencia, pues se han dirigido estratégicamente a crear patrones de consumo, derivados de dichos
estereotipos. Estos productos de consumo, desde la forma de vestir, zapatos, accesorios, maquillaje,
peinado, bolsos, teléfonos celulares y demás dispositivos tecnológicos, automóviles, hasta lugares
que frecuentar como cafés, restaurantes, centros comerciales, gimnasios e inclusive lugares para
vacacionar, son para mucha de la población expuesta a este tipo de programación, cuestiones ya de
primera necesidad, es decir, prioritarias para vivir con "calidad de vida".
Esta sociedad contemporánea de la información se definiría en torno a ciertos valores que se
vislumbran o se autodefinen en mayor o menor medida alrededor del consumo, de la constante
búsqueda de confort basada en la inmediatez y en el mínimo esfuerzo y la búsqueda de satisfactores a
los sentidos;prevaleciendo una construcción de la realidad donde predominaría lo artificial, lo irreal
y lo efímero.
3. Cambios en las prácticas socio-espaciales
"El aspecto negativo de estas autopistas de la información es precisamente esa pérdida de la
orientación en lo que se refiere en la alteridad (el otro); es la perturbación en la relación con el otro y
con el mundo" (Virilio 1995). En este mismo sentido, es posible hablar sobre la ciudad, escenario de
las relaciones sociales y contenedora de flujos, la cual es producto y a la vez causa de los mismos.
El espacio urbano, definido por Delgado (2007) como "…el espacio que genera y donde se genera la
vida urbana como experiencia masiva de la dislocación y del extrañamiento", también sería el reflejo
más vivo de como acontecen los procesos sociales y como se van transformando, si bien la ciudad se
caracteriza en su configuración esencial por una red de espacios públicos que la organiza y la
integran simultaneamente, es claro como ha mutado tanto desde su concepto y hasta en el uso que se
le concede y aún más se habría modificado la urbe actual debido a la relación de los procesos de
socialización generados a partir la influencias tecnológicas y mediáticas.
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contexto

�Rodríguez | Vázquez

El mejor ejemplo de esta influencia, es la comercialización de la velocidad como un satisfactor de
primera necesidad y de última generación, lacual observamos en toda una gama de productos de
consumo: desde el auto que te permite llegar a donde sea velozmente y además con un nivel de
confort que promete superar cualquier expectativa, las computadoras con procesadores cada vez más
rápidos, el internet que de igual manera se comercia con precios más altos a mayor velocidad
brindada, los teléfonos celulares que hacen más fácil todo tipo de operaciones con un solo click, la
"comida rápida" que evita que tengas que esperar para consumirla, e inclusive una serie de productos
que prometen engañosamente bajar de peso, rejuvenecer o devolver la salud prácticamente al
instante (figura 1).
Figura 1. Saturación de publicidad en área metropolitana de Monterrey, N.L.

Fuente: Alma A. Rodríguez Moreno

Debido a ese bombardeo de ideas, algunos paradigmas se crean, inclusive afectando directamente
la vida urbana. Un ejemplo de ello es el hecho de considerar como factor de éxito la posesión de un
automóvil, lo cual muestra el alto índice de motorización (número de vehículos/ 1,000 hab.) de las
ciudades mexicanas, como por ejemplo Monterrey 345, Guadalajara 299, Tijuana 282 (CTS, 2010),
Ciudad Juárez 262 (Fuentes, 2011) y que además lleva un crecimiento acelerado en comparación con
países con un mayor ingreso per cápita como Alemania, Japón y Francia; y a su vez, a considerar
como fracaso el moverse ya sea caminando, mediante el uso del transporte público o mediante
transportes alternativos como la bicicleta, lo cual genera no sólo el predominio del uso automotriz
aun cuando sean vehículos de segunda mano, sino también una segregación cultural entre los que se
desplazan en auto y los que van a pie (figura 2). Pues en esta mentalidad de superioridad fabricada
por los estereotipos mediáticos, la ciudad pertenece a quien se desplaza en un vehículo motorizado, y
los demás deben mantenerse en un espacio donde no alteren o perjudiquen el libre tránsito de éstos.
Esto se ve reflejado en la misma configuración de las ciudades, las cuales se han desarrollado de
una manera dispersa, generando que la población deba trasladarse grandes distancias, lo que a su vez
ocasiona un mayor flujo de vehículos, para los cuales se construye mayor infraestructura vehicular
(figura 2), autopistas de alta velocidad, puentes, pasos a desnivel y periféricos por un lado, y por el
otro, el metro y sus conexiones subterráneas que mueven al habitante a través de un túnel donde
parece desaparecer el espacio y el tiempo.
contexto

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�Ciudades reales en tiempos digitales: cambios en las prácticas socio-espaciales

Figura 2. Puente peatonal en área metropolitana de Monterrey, N.L

Fuente: Alma A. Rodríguez Moreno

Como lo llama Virilio (1991) es un tiempo tecnológico que "no tiene relación con alguna memoria
colectiva[...] ayuda a construir un presente permanente, una intensidad sin fronteras, sin tiempo, que
está destruyendo el ritmo de una sociedad crecientemente degradada". Incluso el peatón se ve
afectado por esta velocidad de la ciudad, pues se observan en las calles gente que camina aprisa sin
saber por qué lo hace, en los pasillos y rampas del transporte colectivo es casi imposible detenerse
sin ser arrastrado por la masa de personas; y este fenómeno se ha comprobado que tiene efectos
importantes en ciudades de gran tamaño, incluso existiendo una relación entre el tamaño de la
ciudad y la velocidad del movimiento físico de los peatones por los centros urbanos (Gitlin,
2005).Disfrutar los traslados, experimentar la ciudad y habitar el espacio urbano se van dejando en
un segundo término, convirtiendo así a la ciudad solamente en un lugar de conexiones, de vías, de
paso.
Es interesante notar que desde la aparición del internet en la vida cotidiana de mucha gente, y de
inventos como computadoras portátiles, tabletas y "smartphones" que facilitan la comunicación y el
acceso a todo tipo de información en tiempo real, se ha desarrollado una nueva cultura digital que
ahora trasciende y transforma incluso algunos comportamientos milenarios del hombre, uno de ellos
es la necesidad de privacidad, de un espacio para la reflexión y la auto introspección. Mantenerse al
margen del flujo de información, ya sea televisión, espectaculares, radio, teléfonos o internet, se
vuelve difícil en la era de la información, y no sólo por que los tengamos al alcance en todo lugar y
momento, sino porque parecen estar generando una incapacidad en el ser humano de
"desconectarse", es decir, de salirse por un lapso de tiempo del torrente mediático.
Esto es importante, pues en la cotidianeidad ya aparecen algunos síntomas de cambios, la mayoría
de ellos expresados con un discurso irónico y satirizante en las mismas redes sociales. Virilio (1995)
lo expresa como "una duplicación de realidad sensible en realidad y virtualidad [...] Una pérdida total
de los comportamientos del individuo. Existir es existir - in situ -, aquí y ahora, - hic et nunc -. Esto es
precisamente lo que se está viendo amenazado por el ciberespacio y lo instantáneo, la información
globalizada fluye, lo que hay delante es una distorsión de la realidad; es un shock, una conmoción
mental". Por ejemplo, el hecho de traer en el bolsillo el correo electrónico, la red social y el chat en
tiempo real, está generando ciertas barreras en la comunicación cara a cara, pues se tiene enfrente a la
persona de carne y hueso con la que se puede inclusive estar realizando alguna actividad recreativa o
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contexto

�Rodríguez | Vázquez

social, y al mismo tiempo está presente la posibilidad de estar en esa otra realidad virtual, a la cual se
accede con el dispositivo tecnológico y que ofrece más allá de una conversación, la posibilidad de
intercambio mediático como video, imágenes o conversaciones grupales. Es ahí donde se realiza ese
habitar intermitente en dos realidades simultáneas, lo cual cambia por completo las dinámicas socioespaciales tradicionales.
Con lo anterior nos referimos al hecho de que muchas de las actividades sociales que
tradicionalmente se realizaban en lugares públicos o que implicaban salir a la calle, el día de hoy se
pueden realizar sin necesidad de ello. Actividades como ir a la biblioteca, rentar una película en el
videoclub, salir a comprar algo de comer, reunirse con el grupo escolar a realizar un trabajo, reunirse
con algún amigo en un café para conversar, etc. hoy en día pueden ser realizadas de otro modo
distinto al tradicional debido a los medios tecnológicos con que se cuenta. Claro está que no todas las
actividades pueden ser sustituidas, y otras, aunque puedan ser reemplazadas, no necesariamente lo
son, sin embargo, la sola posibilidad de tener otra alternativa, genera que cierto porcentaje de
actividades se trasladen al ciber-espacio y se dejen de llevar a cabo en el espacio urbano.
La permanencia de la persona en el flujo mediático a través de medios virtuales, origina gran
familiaridad en la convivencia con objetos y con máquinas. Los niños desde temprana edad aprenden
cómo manejar un teléfono o una computadora, lo cual no deja de sersorprendente, pero a la vez
podría ser motivo para reflexionar acerca de las nuevas habilidades técnicas que están adquiriendo y
su relación con las habilidades sociales innatas en el ser humano que también debe aprender a
desarrollar, ya que al aumentar la convivencia con objetos, se corre el riesgo de disminuirla con
personas, lo cual ya se ve reflejado actualmente en niños que dedican diariamente varias horas a los
videojuegos enfrente de un televisor o de un monitor; y jóvenes que hacen lo mismo en las redes
sociales. Esta incapacidad de desconectarse del mundo virtual, y del torrente de información, podría
ser capaz de producir una enajenación a tal grado que dificulte volver a la realidad tangible y
cotidiana, en donde se debe interactuar con personas reales, por lo cualresultaimportante una
búsqueda constante por mantener un sano equilibrio entre ambas.
Figura 3. Infraestructura vehicular en área metropolitana de Monterrey, N.L.

Fuente: Alma A. Rodríguez Moreno
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�Ciudades reales en tiempos digitales: cambios en las prácticas socio-espaciales

Por otra parte, este torrente de información, también tiene un efecto fundamental en el
posicionamiento de productos de consumo, y como ya se mencionó, de la creación de estereotipos,
pues "la característica más prominente de la sociedad consumista es su capacidad de transformar a
los consumidores en productos consumibles" (Bauman, 2007), por lo que estos estereotipos generan
nuevas necesidades en el mercado y se renuevan como lo afirma Gitlin (2005): "lo más curioso de los
placeres del consumismo es que duran poco. La esencia del consumismo es una sucesión de
promesas rotas pero constantemente renovadas". Esta cultura de consumo, que si bien ya existía, se
ha reforzado ampliamente con la posibilidad de llegar a más personas en menor tiempo y por
distintos medios. Bauman (2007), plantea que "la tarea de los consumidores es alzarse de esa
chatura gris de invisibilidad e insustancialidad, asomar la cabeza y hacerse reconocibles entre esa
masa indiscriminada de objetos no diferenciables". No es entonces casualidad el auge del centro
comercial, lugar característico de la ciudad del siglo XXI, en dónde ésta cultura se pone de
manifiesto en todo su esplendor.
En lo urbano, la concentración de la actividad económica y social en estos centros comerciales ha
tenido algunas repercusiones importantes en la configuración de la ciudad, de acuerdo con Sorkin
(2004), "Pasar el rato en el centro comercial ha sustituido el paseo por las calles, para los jóvenes son
auténticos centros sociales, así como también lo son para los adultos mayores". Este alejamiento de
las personas de las calles y del espacio público, tiene repercusiones para la creación de ciudad. Al no
tener un contacto directo con el espacio urbano, el habitante carece de una vinculación real con los
lugares, traduciéndose esto en una apropiación inexistente. Como en el inicio de los primeros
asentamientoshumanosen donde el hombre nómada no se vinculaba con un sitiopues solo iba de
paso, así el hombre moderno está volviendo a ese ciclo de nomadismo urbano, en donde sólo recorre
la ciudad por que debe hacerlo, pero sin un sentido lúdico de experiencia e identificación con su
entorno.
A su vez, esa ciudad que buscaba ser eficiente y funcional de los ochentas y noventas
respectivamente, se convierte en una ciudad volcada al placer y al principio del confort, aun sobre el
de realidad. Sin embargo, "tras los escenarios espectaculares de la ciudad postmoderna de la
simulación y de las ilusiones, están aquellos que excluidos de la representación y del sueño, deben
vivir una ciudad real y dura, directa y áspera…"(Amendiola, 2000), pues así como para ciertos
sectores es posible fundirse en el mundo virtual, dejarse seducir por el consumo y el placer que todos
los medios actuales permiten, no podemos olvidar que independientemente de sus efectos
espaciales, un efecto muy real aunque silencioso, es el abismo de desigualdad que se sigue
expandiendo respecto a los más vulnerables económica y socialmente, pues la fragmentación
urbana, a fin de cuentas es sólo el reflejo de la fragmentación de la sociedad.
4. Reflexiones finales
Si bien la máquina trajo grandes avances y revolucionó la industria, llegando en algunos puntos a
sustituir al obrero, es decir, al hombre, podemos percatarnos que aunque transformó de una vez y
para siempre el modo de producción, el hombre no puede ni debe ser sustituido en forma sustancial,
ya que el hacerlo es volverse contra sí mismo. "Si la esencia del hombre se descifrase a partir de su
constitución actual, eso sabotearía su posibilidad… incluiría ciertamente la evolución y los
condicionantes, pero se los atribuiría a los sujetos haciendo abstracción de la deshumanización que
ha hecho de ellos lo que son y que sigue siendo tolerada en nombre de una qualitas humana"
(Adorno, 1984). De la misma manera, las relaciones sociales, comunitarias e interpersonales,
aunque puedan estar transformándose con el avance tecnológico, nunca podrán ser sustituidas, pues
el hacerlo sería volver la sociedad contra su mismo fundamento.

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contexto

�Rodríguez | Vázquez

Por otra parte, la vinculación del hombre al espacio físico, es también algo que no debería de
desaparecer del todo, al menos no de su naturaleza. Bourzac (2007) plantea que "el interés del
hombre por el espacio tiene raíces existenciales: deriva de una necesidad de adquirir relaciones
vitales en el ambiente que le rodea para aportar sentido y orden a un mundo de acontecimientos y
acciones", lo cual nos hace comprender mas a profundidad el sentido del surgimiento de la ciudad
por una parte, y por otro, la importancia que tiene ésta en el sentido que el mismo ser humano le
otorga al mundo.
Es la ciudad, un reflejo de las necesidades más profundas del hombre, más allá de los procesos
económicos y funcionales, representa su misma interioridad materializada, y un ancla a la realidad
que le otorga sentido a su cosmovisión tanto en el tiempo como en el espacio. "El orden y relación
del espacio urbano adquiere significado mas allá de lo meramente formal… la simbolización del
espacio como vínculo entre la escena social cotidiana, del imaginario y su historia, el escenario
construido, y la adopción de identidad, constituyen la base del relato que conforma el espacio
público, como evidencia de una comunidad, en su carácter y esencia cultural" (Bourzac, 2007).
Por tanto, los cambios radicales que está generando la era de la información y la digitalización en
la vida cotidiana, estarían impulsando al ser humano a un extremo todavía desconocido de su
historia, no sería posible aún determinar del todo cuales son los alcances reales, sin embargo,
teniendo en cuenta este factor, existiríala posibilidad de mantener una claridad en cuanto a la
importancia que tienen los espacios de sociabilidad en las ciudades, los cuales hipotéticamente
darían estabilidad a la vida en comunidad y satisfaccióna las necesidades humanas de interacción y
encuentro. Después de todo, bajo cualquier circunstancia o influencia, el hombre no es
determinable, pues posee razón, libertad y voluntad, citando a Frankl (1984): "Un ser humano no es
una cosa más entre otras cosas. El hombre se determina a sí mismo. Decide si se deja o no
determinar".

Referencias Bibliográficas
Adorno, T. (1984). Dialéctica negativa. Madrid: Akal.
Amendiola, G. (2000). La ciudad postmoderna. Madrid: Celeste Ediciones.
Bauman, Z. (2007). Vida de consumo. México: Fondo de Cultura Económica.
Bourzac, M.T. (2007). Espacio público e imaginario social. Guadalajara: Universidad de
Guadalajara.
Castells, M. (2012). Comunicación y poder. México: Siglo XXI.
Castells, M. (2006). "Internet, libertad vigilada". El País. Recuperado de:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=26743
CTS (2011). Estudio de emisiones y características vehiculares en ciudades mexicanas.
http://www.ine.gob.mx/descargas/calaire/2010_rep_fuentes_vehiculares.pdf
Delgado, M. (2007). Sociedades movedizas: pasos para una antropología del espacio público.
Barcelona: Anagrama.
Frankl, V. (1984). Psicoterapia y humanismo. México: Fondo de Cultura Económica.
Fuentes, C. (2011). "La forma urbana y la incidencia de atropellamientos en Ciudad Juárez (20052006)", en Geografía del Riesgo Vial: Siniestros de Tránsito en Ciudad Juárez. Ciudad Juárez:
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez , 2011.
Gitlin, T. (2005). Enfermos de Información: de cómo el torrente mediático está saturando nuestras
vidas. Barcelona: Paidós.
Lipovetsky, G. (2009). La pantalla global. Barcelona: Anagrama.
Munizaga, G. (1999). Las ciudades y su historia. México: Alfaomega.
contexto

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�Ciudades reales en tiempos digitales: cambios en las prácticas socio-espaciales

Orozco, G. (2006). "La telenovela en México: ¿de una expresión cultural a un simple producto para
la mercadotecnia?", Comunicación y Sociedad, Nº 6, pp. 11-35.
Sorkin, M. (2004). Variaciones sobre un parque temático: La nueva ciudad americana y el fin del
espacio público. México: Gustavo Gili.
Vázquez, G (2010). "Cuanto de Diseño", en Aedificare 2010. Monterrey: Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Virilio, P. (1991). La ciudad sobreexpuesta", en The Lost dimensión. New York: Ed.Semiotexte.
Virilio, P. (1995). "Velocidad e información: alarma en el ciberespacio", Le monde diplomatiqué.
Virilio, P. (1997). El cibermundo, política de lo peor. Madrid: Ediciones Cátedra.
Virilio, P. (2003). Amanecer crepuscular. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

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contexto

�La sociedad y el objeto.
Miradas desde la identidad,
diseño e información

Jesús Manuel Fitch Osuna 21

Reseña del libro:
Mercedes Mercado; Álvaro Ríos; Liliana Sosa;
y Gerardo Vázquez (2012):
Identidad, diseño, información.
Editorial: Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey (México). Páginas: 195.
ISBN: 978-607-27-0016-1.

partir de mediados del siglo XX la información en nuestro medio se ha incrementando
exponencialmente, definiendo una sociedad sobresaturada de la misma. Lo cual ha
reflejado cambios en las pautas de la organización y definición de la población.
Materializándose en mutaciones de los gustos, preferencia y hábitos; en definitiva de
los estilos de vida. El diseño, en esta línea se ha adecuado bajo la inercia tangible e
intangible de la situación. Donde la identidad ha incursionado un rol relevante en la
velocidad y el ritmo de los procesos de la dinámica, que se manifiesta en la realidad transformada y
en el consumo de masas. Siendo las formas de actuar, pensar, decir y sentir las que quedan atrapadas
en el sistema colectivo e individual bajo una lógica difusa.
Identidad, Diseño e Información (IDI), son tres tópicos que abordan los autores. Tienen como punto
de encuentro la sociedad y el objeto. Inquietudes que velan en la sombra del descubrir cómo se
interrelacionan y se distinguen, donde acentúan aproximaciones para marcar el momento de
reinventar el diseño y sus procesos de aprendizaje. Siendo el resultado una serie de hallazgos,
interpretaciones y propuestas.
La identidad de las ciudades a través de los objetos, es el título del primer capítulo que aborda la obra
editorial, realizado por la Dra. Mercedes Mercado. El fin que persigue la investigación es explicar
cómo se construye la identidad de la ciudad. Considerándola como un sistema complejo y haciendo
énfasis en los objetos urbanos.
La revisión bibliográfica hecha por Mercado, le llevan a definir aproximaciones conceptuales. Un
punto relevante y necesario en la disciplina que se inserta el estudio. En este proceso se puede
observar el recorrido histórico sobre los planteamientos conceptuales y su relación con el contexto
social de las épocas revisadas. Emplea el análisis objetual y genealógico, en un primer ensayo
metodológico.

A

21 Doctor en Arquitectura por la Universidad Politécnica de Cataluña, Barcelona (España); Profesor e Investigador de la Facultad de Arquitectura de la

Universidad Autónoma de Nuevo León; y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) (México
contexto

103

�Identidad, diseño, información

Definidas las categorías conceptuales, realiza un estudio de caso sobre la identidad de la ciudad de
Monterrey. En el ejercicio emplea el método etnográfico, mediante dibujos espontáneos y mapas
mentales. El resultado de ello, es correlacionado con un análisis de los patrones arquitectónicos de la
metrópoli; para lo que aplica la técnica etnográfica del flaneo.
Los descubrimientos revelan entre otras cosas, que el objeto hereda y permanece en constante
alteración con la información que va el sujeto administrando. Alude una serie de condiciones a partir
de las cuales el objeto va interactuando con su medio y su evolución, lo que le permite comprobar la
hipótesis planteada al inicio del estudio.
Concluye en que la identidad es un proceso, voluble en un tiempo y espacio definido. Para ello
plantea como colofón la propuesta sobre las características del proceso de identidad, con la
definición de elementos para los procesos de inclusión y exclusión en función del nivel de
observación. Lo que hace el reconocimiento de que un objeto sea diferente o igual al entorno.
Cabe destacar la postura argumentada sobre la ciudad, esbozada como una unidad que se establece
como un sistema que se alimenta a través de la "información identitante". Siendo un proceso
holístico confinado virtualmente por las interacciones en el tiempo y el espacio.
Bajo la temática de diseño, la investigadora Dra. Liliana Compean; desarrolla el capítulo: Diseño e
información, Diseñando objetos complejos. De partida, realiza una revisión bibliográfica sobre la
evolución de diseño, hace énfasis en las doctrinas y eventos socio-políticos que imprimieron los
rasgos particulares. Destaca que los elementos constantes en dicho transcurso son la tecnología y
filosofía de la época.
Aborda el tema de la práctica del diseño y su campo disciplinario, las variantes y forma que ha
venido incursionando para poder tener una aproximación de su acción. Para finalmente detallar la
manera en cómo se constituye el objeto de diseño. En esta línea es relevante ver como describe las
metodologías tradicionales del diseño. El subtema lo estructura a partir de una serie de cuestiones
que le dan integridad y complemento a las otras dos investigaciones presentadas en el libro.
Haciendo énfasis a la teoría de sistemas.
El análisis crítico de los métodos y procesos tradicionales de diseño, deja abierta la posibilidad de
interactuar y enfocar su estudio a la teoría de sistemas. Contextualiza su incorporación y adaptación
al objeto de diseño como sistema complejo. Es de poner atención, el discernimiento que emerge al
cuestionarse: ¿Qué tan complejo debe ser un objeto que se desee crear? En donde manifiesta la
situación de incertidumbre, así como la parte simbólica. Lo que resalta la importancia de la presente
obra, para dar un vuelco a la forma en cómo se ha concebido el diseño y forma de diseñar. Se trata, por
tanto del resultado de una conciencia disciplinaria que busca en otras áreas del conocimiento
aportaciones para su adecuación en los intentos de encontrar salida a las demandas de la sociedad del
siglo XXI.
El discurso se vuelve aun más interesante a partir de la puesta del diseño como transdiciplina. Lo
que deviene como un proceso natural en la evolución de la humanidad, dada la diversidad y
complejidad creada a finales del siglo XX. En donde las disciplinas aceptan sus límites teóricos y
metodológicos para afrontar las situaciones presentadas en y por la sociedad. Cabe referir, que la
autora ilustra los paradigmas que enfrenta el diseño en la nueva agenda profesional.
El capítulo lo cierra con la descripción del proceso de diseño para objetos autorreferentes
complejos. En ello marca las pautas, consideraciones y directrices a seguir en dicho proceso.
El Tercer capítulo es elaborado por el Dr. Gerardo Vázquez, titulado Aproximación al Análisis de la
Conformación Cultural en la Sociedad de la Información.
104

contexto

�Mercado | Ríos | Sosa | Vázquez

Explora a través del análisis bibliográfico la definición y caracterización de la Sociedad de la
Información. Inicia señalando los elementos que permitieron construir la sociedad del siglo XX.
Siendo el preludio de la conformación de la Sociedad civil organizada. La cual basa su estructura de
asociación en redes de expresión, principalmente mediante Internet.
En esta línea Vázquez, hace mención sobre el acceso a un mundo virtual, el cual define una una
revolución orientada a la conformación de desigualdades y segregaciones entre los grupos de
población. Así, la institucionalización de redes precisa la formación de un sistema un tanto estable y
de valores masificados; siendo el fin establecer fuerzas de creencia mayoritaria hacia el control.
Para ello presentan el planteamiento sobre un desarrollo equilibrado de la sociedad de la
información, lo cual radica en aminorar la diferencia entre infopobres - inforicos, en conjunto con el
sostenimiento del pluralismo cultural y educativo, en materia de comunicación. Lo que en definitiva
conlleva a distribuir equitativamente el poder de la comunicación dentro de un marco sociopolítico
de la sociedad. En donde acentúa que para vivir y sobrevivir en la naciente sociedad, sería necesario
dominar destrezas especificas.
Vázquez, enfoca su tema a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC´s). En ello
enfatiza que su desarrollo ha multiplicado la proyección de las culturas y favorecido la diversidad.
Donde la sociedad se encuentra en la consolidación de un cambio en las relaciones personales, en la
adquisición de conocimientos, de cultura y mercancías, de forma acelerada por la convergencia de la
informática y las telecomunicaciones. Matiza que el Internet, es un medio en el cual se realiza la
distribución de contenidos culturales a escala global. Siendo el nuevo espacio en el cual se define la
competencia y de ello la construcción de tendencias consumistas de toda índole.
En definitiva, las investigaciones realizadas por los profesores e investigadores de la UANL,
reflexionan y desentrañan la forma en que los conceptos que titulan la obra, concretan el escenario
del nuevo camino que hay que forjar en el área profesional y de los estudios de diseño.

contexto

105

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                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2014, Vol 8, No 8, Marzo</text>
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                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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